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³INTIMIDANDO AL BULLYING´

El estudio encargado por el Ministerio de Educación para conocer el bullying en Chile pone sobre la mesa un tema que cada vez cobra mayor atención de la opinión pública y en donde inquietan cifras como que uno de cada cuatro estudiantes se siente infeliz en su colegio, la sala es el principal lugar de agresión en la Enseñanza Media y en los establecimientos privados se sufre más bullying que en los municipales. El bullying es una palabra inglesa que traduce el acoso escolar, hostigamiento o ³matonaje´, es decir, la violencia mantenida, mental o física guiada por un alumno o por un grupo y dirigida contra otro alumno que no es capaz de defenderse a si mismo en esa situación y que se desarrolla en el ámbito escolar. Su origen es reciente, hace pocos años comenzó a utilizarse el término en estudios y en políticas públicas de diferentes países para definirlo separadamente de otros tipos de agresiones. Desgraciadamente, la intimidación en niveles escolares existe en todos los colegios, sin importar el género, concluye el estudio del Ministerio. Por una parte está el agresor, que es un niño que ejerce temor o un respecto excesito en sus compañeros. La diferencia es que hoy la figura del ³matón del curso´ que agredía al grupo de compañeros ha cambiado y hoy es un grupo de niños que atacan a una víctima que suele estar sola. Por esto el rol de la familia, educadores y de la sociedad es fundamental para detener este flagelo. La idea es proteger a nuestros niños para que no se conviertan en acosadores ni en acosados. Es una tarea difícil, pero es responsabilidad de todos. La familia. Educar no es fácil porque los padres no son expertos en pedagogía ni han nacido preparados para educar a sus hijos. Sin embargo, la familia se construye y es esencial para una adecuada socialización de los niños a través de la transmisión de valores. Es la familia la que tiene que establecer las normas, lo que no es aceptable y lo que no. Según expertos, los niños pueden adquirir conductas agresivas a través de la ausencia de reglas, falta de supervisión y control razonable de sus actividades fuera del colegio, una disciplina demasiado dura o por la falta de comunicación. En este orden de ideas, se aconseja a las familias en adoptar reglas básicas como: y y y y y Preocuparse de sus hijos, hablar con ellos, evitar los monólogos Estar pendiente de síntomas como nerviosismo, falta de apetito, insomnio, bajo rendimiento, fobia escolar, etc. Control y supervisión de actividades de los hijos para saber donde van, con quien juega, etc. Fijar límites y normas. Educar para controlar las emociones.

Las escuelas. Se ha establecido que el tipo de disciplina dentro del aula es fundamental, como asimismo, la supervisión en patios y comedores. En esta dirección establecimientos educacionales han adoptado buenas prácticas tales como: y y y y y y Discutir el tema con profesores, alumnos y apoderados. Mantener un buzón de sugerencias y quejas Asignar cuidadores en los comedores y en el recreo Introducir asignaturas de contenido valórico. Intervenir rápida y contundentemente cuando exista sospecha de bullying. Junto con Centros de Alumno abrir un canal de comunicación y establecer normas de no agresión.

La sociedad. Todos tenemos responsabilidad en el fenómeno del bullying y es necesario estar atentos y no dejar pasar eventos sospechosos, o pensar que es normal o se trata de una broma. Cuando un niño se burla de otro, se debe intervenir para que no se repita sólo así estaremos

.contribuyendo en la educación de nuestros hijos y en la formación del valor del respeto por otras personas sin importar su condición.