Estrés quirúrgico y Ansiedad Criterios para su manejo terapéutico

Las intervenciones quirúrgicas constituyen una fuente de estrés psicológico, porque
obligan a los pacientes a enfrentar situaciones desconocidas y que, además, implican riesgos ciertos. Los enfermos deben apelar a sus recursos emocionales para hacer frente a la realidad de la enfermedad orgánica y la cirugía, e intentar sortear con mayor o menor éxito las exigencias de la recuperación postoperatoria. Como resultado de las alternativas de ese complejo proceso de adaptación psicológica a la cirugía, la ansiedad es un síntoma frecuente en los pacientes quirúrgicos. En general, los enfermos con una adaptación preoperatoria normal (aquellos que tienen una visión realista de su experiencia quirúrgica y el grado esperable de ansiedad frente al peligro objetivo de la cirugía) presentan una buena evolución postoperatoria. Por el contrario, los pacientes con una adaptación psicológica anormal en el preoperatorio -a menudo también portadores de una personalidad previa con rasgos patológicos-, presentan mayores dificultades en su evolución clínico-quirúrgica. Esas dificultades pueden ser síntomas psíquicos (ansiedad, insomnio o agresividad) o problemas en la rehabilitación o en la relación médico-paciente, convalecencia prolongada, mal control del dolor con analgésicos, actitudes inadecuadas con respecto al cuidado de la propia enfermedad y, en ocasiones, complicaciones orgánicas. Es decir que una adaptación emocional ineficaz frente al estrés preoperatorio determina un riesgo quirúrgico adicional, de origen psicológico y psiquiátrico, que debería ser siempre evaluado junto con los demás factores de riesgo. Uno de los rasgos distintivos de las reacciones emocionales anormales frente al estrés quirúrgico es el mal manejo de la ansiedad, de lo que se desprende la necesidad de su adecuada evaluación y control con psicofármacos y otras medidas terapéuticas. En cirugía, la magnitud de la ansiedad que experimenta el paciente y su capacidad para tolerarla y dominarla, dependen de la interacción de varios factores: 1) La magnitud del factor traumático externo o real: es decir, la gravedad de la enfermedad orgánica, si se realizara una intervención de cirugía mayor o mutilante, etcétera. 2) La duración del período preoperatorio: cuanto más urgente sea la necesidad de operar, menos tiempo tiene el paciente para reconocer y controlar sus temores. Ello condiciona un elevado nivel de ansiedad, que con frecuencia adopta la forma de un estado de angustia con crisis emocionales y muchas manifestaciones somáticas y neurovegetativas.

logran poco y dejan en el enfermo la sensación de no ser escuchado. sudoración. es decir su natural tolerancia y capacidad para defenderse y controlar psicológicamente las situaciones estresantes. como variaciones de la tensión arterial o la frecuencia cardíaca. pesadillas. cambios fisiológicos que suelen acompañar los estados de ansiedad y pueden afectar la respuesta a las drogas anestésicas. En ciertos pacientes. hasta los enfermos con una notable angustia e inquietud motora. o si su ansiedad permanece sin cambios (lo que constituye un dato que pronuncia dificultades). que el paciente no habría manifestado si la consulta hubiese estado dirigida únicamente al interrogatorio clínico-quirúrgico. Finalmente. por ejemplo. temblor. una intervención menor. puede ser muy traumática para un enfermo con una personalidad débilmente estructurado o que se encuentra en una situación emocional que lo torna más vulnerable. Es por eso que. (Las tranquilizaciones globales -como: "quédese tranquilo. De la interacción de todos estos factores resulta un determinado grado de ansiedad. durante la evaluación prequirúrgica o el día de la internación. dispepsias. que el cirujano no vacila en considerar "sin importancia". además. en ocasiones. . sensación de disnea u opresión precordial atípica. e incluso crisis de excitación psicomotriz con agresividad. etcétera. Para evaluar la ansiedad preoperatoria. motivados por el temor o por trastornos somáticos como reacciones alérgicas o resfriados. náuseas. Esto suele permitir una indagación más allá de las apariencias. su incapacidad para afrontar el estrés prequirúrgico se expresa en el antecedente de reiteradas suspensiones de la operación y cambios de fecha por parte del enfermo. 4) La capacidad subjetiva del paciente para hacer frente a la ansiedad. También deberá observar manifestaciones no verbales de la ansiedad: expresión del rostro y la mirada. Es necesario detectar. si la reconoce y tolera o no. si puede hablar acerca de sus dudas o temores. el cirujano destine un tiempo de la consulta para mantener una conversación más informa¡ con cada enfermo. que varía en un amplio espectro desde aquellos pacientes que impresionan como absolutamente tranquilos. otra cuestión muy importante es evaluar si el enfermo que está ansioso logra tranquilizarse con la información que recibe del cirujano u otros médicos del equipo. cefaleas tensionales. es una operación sin importancia y no pasara nada malo". lo que puede transformarse en la principal fuente de ansiedad. y lo estimule a que cuente como enfrenta anímicamente la operación y que piensa o teme de ella.) (Mardarás Platas. etcétera. etcétera). el médico debe atender no sólo a los aspectos verbales (si el paciente expresa su ansiedad. Algunos síntomas deben alertar sobre la probable existencia de un cuadro de ansiedad preoperatoria anormal y/o mal tolerada: insomnio.3) Los antecedentes Personales y familiares en cuanto a cirugías: historias de complicaciones anestésicas o quirúrgicas que el enfermo teme se repitan. Además habilita al cirujano para tranquilizarlo eficazmente con respecto a los temores específicos detectados. y surgen los verdaderos temores y preocupaciones. 1980). EVALUACION DE LA ANSIEDAD PREOPERATORIA Es muy útil que.

su dolor era más intenso de lo que le habían informado en el preoperatorio. es conveniente que el cirujano. hostil y desconfiada. Veamos un caso. se dispone de diferentes recursos: adecuadas medidas ambientales. pero librada esta vez en el campo de batalla del control del dolor postoperatorio y sus alternativas. esos enfermos sufrieron dolor postoperatorio más intenso y difícil de controlar con analgésicos. al disminuir la ansiedad.5 veces mayor en comparación con los normales-. además de la utilización de psicofármacos. Además -y con una frecuencia 9. en un estudio que realizamos sobre la evolución quirúrgica de 303 enfermos (Giacomantone y Mejía. 1997). y diversas modalidades de psicoterapia y psicoprofilaxis. presentaron en el postoperatorio una frecuencia 10 veces mayor de problemas en el ritmo de rehabilitación. con insomnio. desafiarlos y vengarse por los sufrimientos. lograr un mejor tratamiento clínicoquirúrgico y optimizar así el resultado de las cirugías. Para mejorar la recuperación psicológica y orgánica de los pacientes quirúrgicos. No debe creerse que estas sugerencias son solo importantes en el sentido humanitario de atenuar el sufrimiento moral de los pacientes operados. Un paciente añoso operado en su columna lumbar había mostrado conductas hostiles pre y postoperatorias. Según él. los pacientes con un elevado grado de ansiedad preoperatoria y una actitud quejosa. son también indispensables para agilizar su recuperación. el anestesiólogo y demás miembros del equipo quirúrgico presten especial atención a la capacidad y las posibilidades del paciente para afrontar el estrés quirúrgico. Quería abandonar el hospital y le molestaba mucho que no se lo permitieran. Surgía así una nueva pelea. por lo que se consideraba engañado. Sólo después de lograr disminuir su ansiedad con psicofármacos y otras medidas terapéuticas. Es beneficiosa en ocasiones la indicación de psicofármacos porque. de enfermería o en la relación cirujano-paciente. Se lo veía muy ansioso. fue posible atenuar su dolor.En el cuadro 1 se enumeran situaciones clínico-quirúrgicas y diversas reacciones emocionales preoperatorias que indican un alto riesgo quirúrgico de origen psicológico. y consideren ya desde el preoperatorio una serie de medidas para ayudarlo a un mejor control de la ansiedad durante toda su experiencia quirúrgica. en esos casos. ningún medicamento lo aliviaba y resultaba evidente que para él el dolor era un arma para hacer sentirse mal e impotentes a los médicos. Gradualmente se fue "atrincherando" en sus quejas por dolor. interferida y demorada por su escasa colaboración y negativismo. incómodo por estar internado y mantenía peleas frecuentes con las enfermeras. Como siempre lo es en medicina. el insomnio u otras manifestaciones psiquiátricas más graves. restablecer la confianza y contar con su colaboración en la recuperación quirúrgica. pueden ayudar a una mejor adaptación emocional y una recuperación quirúrgica menos amenazada por tensiones y sufrimientos. A modo de ejemplo baste mencionar que.CRITERIOS PARA INDICAR PSICOFARMACOS El abordaje de las manifestaciones del estrés quirúrgico debe contar con estrategias que tiendan sobre todo a un diagnóstico temprano de los conflictos generados por la cirugía. . PREVENCION Y TRATAMIENTO. la meta ideal sería actuar de un modo preventivo.

etcétera. A continuación se expondrán algunos lineamientos generales para la utilización de psicofármacos en cirugía. en particular reacciones hostiles y conductas maníacas con negación y omnipotencia pero con poca tolerancia de la . entre otros parámetros. pues busca reducir la "cantidad" de ansiedad a niveles más tolerables para cada paciente. Indicaciones: En general. lo que permite una tranquilización mucho más eficaz y duradera. Se persigue la meta de evitar que el monto de ansiedad impida al enfermo reflexionar y adaptarse correctamente en cada momento de la experiencia anestésico y quirúrgica. que puede influir en el margen de seguridad anestésico y tiene una relación directa con la intensidad del dolor postoperatorio. y de prevenir descargas motoras directas (excitación psicomotriz. a) Período preoperatorio En cuanto a la ansiedad preoperatoria. los psicofármacos siempre deben utilizarse teniendo en cuenta las características de la personalidad del enfermo y su modo de adaptación psicológica frente al estrés. El uso de psicofármacos en la etapa prequirúrgica apunta sobre todo al aspecto cuantitativo. es importante atenuar la ansiedad y sus concomitantes fisiológicos para impedir que un estado de labilidad autonómica genere complicaciones intraoperatorias (como arritmias cardíacas. el que forme parte de una reacción maníaca con omnipotencia y minimización de los riesgos de la cirugía. del tipo de su personalidad y de algunas posibles dificultades psicológicas u orgánicas que pueden surgir en el pre o el postoperatorio.En el contexto quirúrgico. Los pacientes con un alto grado de ansiedad en el contexto de una adaptación preoperatoria patológica. Esa cualidad del estado ansioso preoperatorio es un indicador de las conductas con que el paciente afronta el estrés. los casos que parecen beneficiarse más con el tratamiento ansiolítico en el período preoperatorio son: 1. cierto nivel de ansiedad es normal y deseable. etcétera) por imposibilidad de mantener un buen control emocional. crisis de pánico y huida del quirófano. como un nivel patológicamente elevado de ansiedad preoperatoria puede disminuir el margen de seguridad anestésica (Rosen. El aspecto cualitativo de la ansiedad lo proporciona su tinte hostil o depresivo. los primeros se refieren a la magnitud del estado de ansiedad. El uso de psicofármacos como simples "supresores" de la ansiedad u otros síntomas no es adecuado. evidencia la adecuación a la realidad de la situación prequirúrgica. es útil distinguir en la ansiedad preoperatoria aspectos cuantitativos y aspectos cualitativos. es la señal que indica que existe un esfuerzo de adaptación y de control de los temores y fantasías generados por la operación y la anestesia. Estos criterios han surgido de nuestras observaciones clínicas y de la bibliografía revisada. Con esto se quiere señalar que la ansiedad. Además. 1952). debe ser acompañado por medidas tendientes a la identificación de los temores y conflictos desencadenados por la operación. también puede transformarse en una interesante variable en la evaluación preoperatoria de los enfermos. o incremento de las posibilidades de efectos secundarios peligrosos de las drogas utilizadas en la anestesia). a la que es muy conveniente disminuir con medicación. Ahora bien. pero indudablemente constituyen un tema que requerirá de nuevos estudios y comprobaciones experimentales futuras.

por lo que ha sido recomendada una eficaz ansiolisis preoperatoria (Barberá. Todas aquellas situaciones con intensa angustia que desborda la capacidad de control psíquico y se acompaña de manifestaciones somáticas que son "equivalentes" de angustia (como disnea. por lo que se aconseja evitar el efecto acumulativo utilizando drogas de acción corta e intermedia (Meyer. en el contexto clínicoquirúrgico las drogas mejor toleradas son las benzodiazepinas de acción corta e intermedia (alprazolam. que motivaron una breve internación y la suspensión de la cirugía. Por ejemplo. la rápida metabolización de dichas benzodiazepinas las hace más seguras (Feely y Pullar. esto debe ser considerado en pacientes con cardiopatía coronaria que van a ser operados. . En algunos pacientes es posible predecir una respuesta pobre a las benzodiazepinas. por ejemplo. que suelen presentar trastornos por estrés postraumático agudo (DSM-IV. luego sufrió marcos. bromazepam). como la prometazina. molestias precordiales o diversos síntomas gastrointestinales). Pero.ansiedad. En personas con padecimientos con componentes psicosomáticos. empeoro su arritmia cardíaca (por la que ya estaba medicada) y tuvo episodios de taquicardia supraventricular paroxística. 1994). Esto ocurre con frecuencia en cirugía de urgencia y en pacientes en terapia intensiva o con complicaciones graves. terror psicótico y cierto grado de desorganización del pensamiento. la posibilidad de que surjan complicaciones orgánicas relacionadas con el estrés quirúrgico debe también ser evaluada en quienes tengan antecedentes o padezcan úlcera duodenal. en quienes el estrés preoperatorio puede empeorar su patología orgánica. Sobre todo es conveniente medicar a quienes no logran tranquilizarse con la información recibida en las consultas preoperatorias. Moizeszowicz. sobre todo) y se pueden potenciar efectos secundarios indeseables. En lo referente a la elección del tipo de ansiolítico a utilizar. 1982. por los cambios farmacocinéticos y farmacodinámicos vinculados a la edad. lorazepam. esos casos no deben ser medicados con benzodiazepinas sino con algún tranquilizante mayor (suele ser útil indicar una fenotiazina de baja potencia pero con efecto sedativo. insomnio y algunos picos de hipertensión arterial. o tienen una personalidad débil con muy mal manejo de la ansiedad y la agresividad (Laage. Una paciente con antecedentes coronarios debía ser operada por un nódulo mamario. había reaccionado con omnipotencia y minimización de todos los riesgos y de los temores por su salud. Como habitualmente los pacientes reciben otros fármacos con efectos sedativos (analgésicos. 1995). parecía estar tranquila. hipertensión arterial o asma bronquial. Un adecuado tratamiento ansiolítico. 2. permitieron la estabilización del cuadro clínico y la intervención pudo realizarse sin inconvenientes. 3. Esto es particularmente importante en los enfermos añosos. Frente a la cirugía. los días previos a la fecha de la operación. junto con la preparación psicológica para su operación. existe una mayor sensibilidad a las benzodiazepinas y un menor margen de seguridad entre las dosis terapéuticas y tóxicas. es frecuente que posean una personalidad tipo A. Además de los enfermos coronarios. la tioridazina o la levomepromazina). comenzó a presentar inquietud motora. siempre con una reactividad muy alta ante la descarga de catecolaminas por el estrés (por ese mecanismo pueden sufrir isquemia miocárdica perioperatoria o arritmias). 1990). 1988). cuando padecen ansiedad grave. 1989).

Otro punto importante es el abordaje psicofarmacológico del dolor. las dosis diarias indicadas varían de 1 a 3 mg. en el contexto quirúrgico. un paciente sumamente ansioso debido a la aparición de una complicación quirúrgica puede tener una notable mejoría psicológica si esa complicación es superada con éxito. y en toda situación clínica que presuponga un riesgo de insuficiencia respiratoria (que podría ser precipitada por la utilización de psicofármacos). o que presentan manifestaciones somáticas de angustia. Los tranquilizantes mayores o neurolépticos disminuyen el requerimiento de drogas anestésicas y potencian su efecto vasodilatador e hipotensor. c) Posología Con respecto a la dosificación de los psicofármacos es necesario destacar que. la utilización de sedantes. irritables o con insomnio. Sobre todo en gerontes o en pacientes en estado crítico deben utilizarse dosis pequeñas de benzodiazepinas por el peligro de depresión cardiorrespiratoria. En el uso de psicofármacos en cirugía debe también tenerse en cuenta que los síntomas psicológicos y psiquiátricos están fuertemente ligados al estrés quirúrgico y a las alternativas de la recuperación orgánica. narcóticos y analgésicos puede tener influencias adversas sobre la respiración del paciente. en general se acompaña de sentimientos depresivos transitorios que raramente configuran cuadros que justifiquen la indicación de fármacos antidepresivos. Con respecto al estado de duelo postoperatorio. son efectivamente quienes han tenido antes y después de la cirugía un mal manejo de la ansiedad (Giacomantone y Mejía. Para el caso del alprazolam. 1997). por eso es recomendable informar al médico anestesiólogo los fármacos y las dosis indicadas. De modo que la . medicando con benzodiazepinas a los enfermos que no logran una buena adaptación psicológica a los aspectos displacenteros del postoperatorio. repartidos en 3-4 tomas. se requieren usualmente dosis bajas. b) Período postoperatorio El control de la ansiedad debe ser abordado con criterios similares. al disminuir la ansiedad y los componentes emocionales del cuadro doloroso. Tanto en el pre como en el postoperatorio. tanto por depresión del centro respiratorio como por disminución de la fuerza de los músculos respiratorios. en casos aislados puede utilizarse alprazolam. posibilitan un mejor control del dolor con menores dosis de analgésicos. benzodiazepina que además de su efecto ansiolítico tiene propiedades antidepresivas en pacientes con depresiones leves.Siempre debe tenerse en cuenta la probable interacción farmacológica entre los psicofármacos indicados en el preoperatorio y las drogas anestésicas (Galiotti. Así. Este hecho deberá ser jerarquizado en pacientes polimedicados y con un estado general crítico. 1991). con ellas se logran buenos resultados y se evitan efectos secundarios por interacción con uno o varios de los muchos medicamentos que reciben los pacientes quirúrgicos. y en general puede comprobarse que la mayoría de los enfermos que presentan dolor intenso y difícil de controlar. Rockwell y Rockwell (1979) han destacado la relación directa que existe entre el grado de ansiedad preoperatoria y la intensidad del dolor postoperatorio. en cirugía de tórax y en neurocirugía. Buena parte de esos pacientes maladaptados suelen beneficiarse con el tratamiento con ansiolíticos que. están inquietos.

ha estado centrada en el tema del manejo de la ansiedad en cirugía. 1997).prescripción y la dosificación de psicofármacos siempre tendrá que contemplar esta realidad cambiante. 1988). Por el contrario. a los pacientes que fueron medicados con benzodiazepinas por ansiedad y por una mala adaptación al estrés quirúrgico se les debe indicar un esquema de disminución gradual del psicofármaco. Luego del alta. que casi siempre ocurren luego de un uso regular por un tiempo mayor de 6 meses (Uhlenhuth y otros. la suspensión abrupta de las benzodiazepinas de acción corta e intermedia puede producir síntomas por supresión (ansiedad. dependencia exagerada y negativismo. un uso racional requiere el conocimiento del perfil de los pacientes que debieran ser medicados con criterio preventivo. para atenuar su severidad o eventualmente impedir el desarrollo de serias complicaciones psiquiátricas u orgánicas. EPILOGO Un criterio fundamental para un adecuado control de la ansiedad en cirugía es el planeamiento anticipado del manejo de los psicofármacos. Por tal razón. que ya finaliza. Todos ellos tienen una enorme importancia práctica. su adaptación psicológica al estrés y sus posibilidades de control de la ansiedad. estados confusionales. 1992. No es recomendable una suspensión abrupta en el momento del alta. y aquellos que evidenciaron una muy mala adaptación al estrés quirúrgico se beneficiaran con un tratamiento algo más prolongado. pues suelen agregar complicaciones y dificultades diagnosticas o terapéuticas que pueden prolongar y entorpecer la recuperación postoperatoria. podrán suspender gradualmente el ansiolítico en 5-10 días. Y en segundo lugar. temblor. e incluso conducen a veces a inesperados fracasos. para luego suspenderlo lentamente. Alvano. ello permite anticipar muchas dificultades y tratarlas precozmente. CUADRO I INDICADORES DE ALTO RIESGO QUIRURGICO DE ORIGEN . Nuestra exposición. es menester sobre todo que la ponderación del riesgo quirúrgico sea más amplia en el período preoperatorio e incluya la evaluación psiquiátrica. dicho perfil está determinado por la personalidad previa del enfermo. muchos de estos problemas son precedidos y "anunciados" por una reacción emocional anormal frente al estrés quirúrgico. con especial atención a la influencia del grado de ansiedad sobre la intensidad del dolor postoperatorio y sobre las alternativas de la recuperación orgánica. cuando los problemas ya se han presentado. de 3 a 6 semanas. etcétera) e insomnio de rebote (Dorado. Los pacientes que sólo han sufrido complicaciones leves durante la internación. Si se las utiliza durante estos breves períodos. Como mencionábamos al comienzo. No es recomendable utilizarlos según necesidad. en primer lugar porque el alta y los primeros días en el hogar se acompañan de dificultades prácticas que suelen provocar ansiedad e insomnio. etcétera. no debe temerse por el riesgo de dependencia o adicción a las benzodiazepinas. delirio postoperatorio. pero es necesario al menos mencionar que existen muchos otros factores psicológicos y psiquiátricos asociados a las operaciones: depresión.

.Antecedentes de mala adaptación emocional en cirugías anteriores.PSICOLOGICO . . . . adicciones). Tomado de Giacomantone y Mejía (1997) y reproducido con la autorización de Editorial Paidos.Intervenciones quirúrgicas mutilantes o con postoperatorios presumibiemente difíciles.Marcada ansiedad preoperatoria que no disminuye con la información brindada al paciente por su cirujano. .Personalidad patológica (neurosis graves. psicosis.Ausencia llamativa de ansiedad preoperatoria o demoras en la aceptación de la indicación quirúrgica.

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