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10 señales para identificar tu llamado a ministrar jóvenes

por David González

Seguramente te ha pasado por la mente la duda de si tienes el llamado de Dios para


trabajar con los jóvenes. Por supuesto que esa es una conversación que necesitas tener
directamente con El; sin embargo, permíteme compartir 10 señales rápidas que pueden
“levantar” una ligera sospecha acerca de tu llamado a ministrar jóvenes.

1. La idea de pasar tiempo con los jóvenes es un sueño para ti, de hecho… ¡necesitas
estar con ellos! Aunque al inicio talvez no era tu proyecto de vida, ahora sabes
que algo dentro de ti te llama a ministrarlos.
2. Sientes una fuerte carga en tu corazón cada vez que miras a un joven alejarse de
Dios (la tarea es urgente).
3. Estás convencido de que cada joven es una joya que puede brillar y ser luz para su
generación (por supuesto, después de mucho trabajo y PACIENCIA).
4. Te emocionas al ver a los jóvenes conectarse y expresarse de una manera sana con
otros jóvenes del grupo (aun cuando muchas veces lo hagan con su celular
durante los servicios de la iglesia).
5. Recibir una llamada de un joven (en la madrugada) es una oportunidad de
influenciar su corazón para ser cada día más como Jesús.
6. Aunque otros te lo digan, no te sientes raro o loco por ministrar jóvenes; sólo
crees que es la manera que Dios te indicó para servirle (En el caso de que sean los propios
jóvenes quienes te lo digan, quizás debas probar en otro ministerio).
7. Podrías pasar toda la vida en el ministerio juvenil sin sentirte ofendido porque
alguien te diga que necesitas “madurar” y dar el paso definitivo para ser el pastor
principal o buscar ministerios “reales”.
8. Crees que los jóvenes necesitan a una persona que los ame, los escuche, los
acepte, los ayude y los anime a tomar las decisiones correctas.
9. Estas dispuesto a establecer relaciones significativas con los jóvenes y su familia
más allá del tiempo que pasan en la iglesia.
10. Estás dispuesto a invertir tiempo y recursos para ser cada día un mejor mentor que
impacte la vida de los jóvenes que serán luz en esta y la futura generación.