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Discurso Alberto Salom - II Congreso Ciudadano PAC

Discurso Alberto Salom - II Congreso Ciudadano PAC

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Discurso del exdiputado y miembro de la Comisión Política Alberto Salom en la Inauguración del II Congreso Ciudadano.
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1     INTERVENCIÓN AL CONGRESO CIUDADANO PARTIDO ACCIÓN CIUDADANA “Los Desafíos del PAC en la Actual Coyuntura Política Nacional”

Discurso pronunciado por Dr. Alberto Salom Echeverría 28 de mayo, 2011. Queridas y queridos compañeros del PAC: I. Los núcleos de reflexión del Segundo Congreso Ciudadano. Nada me podría resultar más honroso, estimulante y placentero a la vez, que se me haya designado para hacer esta introducción, que tiene o debe tener un carácter reflexivo y motivador, al Segundo Congreso Ciudadano de nuestro partido. Debo hacer la advertencia que no procuro en esta oportunidad dar respuesta a los desafíos que El Partido Acción Ciudadana tiene ante sí, porque esa es casualmente la tarea del Congreso, democráticamente integrado por todas y todos los militantes del PAC. Lo que en adelante expresaré será entonces, más bien, una reflexión crítica alrededor de los desafíos; procurando eso sí, poner de relevancia las preguntas principales que los acontecimientos políticos, los de mayor impacto y los más recientes, plantean ante nosotros. Las preguntas que emanan de la política son muchas, y la mayoría intrincadas y complejas; pero no todas son pertinentes a un congreso partidario como el que inauguramos hoy. Debemos hacer un esfuerzo por seleccionar de todo el arsenal, aquellas interrogantes que nos ayuden a reflexionar en torno al camino que hemos escogido para nosotros en la Costa Rica contemporánea. Se trata de repensar con acento crítico el trayecto que ya hemos recorrido, para derivar de todo ello las mejores lecciones, y principalmente debemos aprestarnos a escudriñar, con ojo agudo y anticipativo, lo que nos aguarda en el futuro inmediato. Un Congreso es una oportunidad pues para repensar lo andado, para discutir a fondo, sin llegar, claro está, a desnaturalizar el carácter particular o el tipo de partido que es el PAC. Pero el Congreso nos debe dar la oportunidad de entrar al detalle de las cosas, críticamente, y también de otear el norte estratégico. En ese sentido, todas y todos tenemos el derecho de expresar nuestros puntos de vista y ser respetados, pero el requisito es que cada uno respete a los demás. No podemos pedir respeto al propio punto de vista, si no somos tolerantes y respetuosos con los demás. Esta supone ser pues una discusión democrática entre compañeros y compañeras, que nos permitirá revisar y corregir lo malo, acentuar nuestros éxitos y apuntalar nuestra perspectiva futura.

2     El primer núcleo de reflexión autocrítico, gira alrededor de la propuesta programática. En esta materia, no debemos perder de vista que el camino que hemos tomado, y el que debemos mantener, es muy particular. Lo sabemos, es el camino de una ciudadanía que decidió voluntariamente congregarse, y aún persiste en ello, para desafiar la política tradicional y así procurar una ruta original hacia el poder. Nadie nos apartará de esa ruta. Será finalmente desde allí, desde donde se enrumbará el sistema en su conjunto hacia una democracia participativa, una sociedad solidaria, que se gobierne con un modelo de desarrollo que sea además integral, sostenible, inclusivo, equilibrado, y que confiera calidad de vida a todas y todos sus habitantes. En el segundo núcleo de pensamiento, debe tenerse presente que somos el partido político que en la contemporaneidad, ha izado más alto la bandera de la ética en la política; de hecho, el PAC nació albergando como uno de sus cometidos esenciales el combate a la corrupción que en buena medida se había apoderado de las cúpulas políticas, como una especie de gangrena; y que aún sigue adherida a ciertas estructuras y políticos tradicionales. Junto a la ética hemos enarbolado el principio del respeto a la dignidad de todo ser humano, lo que ha implicado la lucha por el reconocimiento pleno de la diversidad y la pluralidad de pensamiento de quienes habitamos este país. Hemos levantado en alto también el sentido de responsabilidad con la sociedad y con nuestros conciudadanos, ello nos ha obligado y nos obliga a estar permanentemente en vigilia frente a la demagogia en la política, que es tan tentadora y hasta fácil de adoptar por los réditos que deja en lo inmediato en términos de votos de clientelas… ¡Pero cómo envilece y deforma! Lo sabemos. Hemos hablado y subrayado la importancia de las cañas de pescar, como una imagen fuerte para enfrentar el clientelismo tan arraigado en la cultura política costarricense. De esta manera, hemos procurado colocar a todos nuestros conciudadanos ante su responsabilidad ineludible con la Patria, y hemos sido francos al insistir que en política la gente no solo posee derechos, al contrario de la prédica de la política tradicional, tan proclive a halagar los oídos de las personas. De igual manera, hemos luchado con denuedo por erradicar la discriminación y la desigualdad entre los seres humanos. Hemos dado muestras fehacientes de ser el partido que mejor entiende la equidad entre géneros, porque lo practicamos cotidianamente. Hemos hablado con voz fuerte y sonora para que el desarrollo contemple la sostenibilidad ambiental, que implica en buenas cuentas el reconocimiento de nuestra rica biodiversidad, así como el respeto que todos debemos guardar a las leyes de la naturaleza. Somos pues conscientes y contestes que esa bandera de la ética y de la lucha por los principios y contra la corrupción, genera responsabilidades que no podemos eludir bajo ninguna circunstancia, porque nos hemos colocado de frente ante las nuevas generaciones de jóvenes que corren el riesgo de verse envueltos por la idea de que la política es la arena de lo sucio y pecaminoso, y que no hay lugar para el servicio público honrado, honesto y entregado a los demás. Habremos de revisar en nuestro segundo congreso, lo que hayamos podido alcanzar con nuestra actividad política, así sean conquistas intangibles, hemos de valorarlas desde esta atalaya, para saber dónde estamos parados como sociedad en el tema de la ética y la política. No obstante nuestra batalla, en nuestro trajinar han surgido preguntas y cuestionamientos sobre esta materia, concretamente sobre la manera de abordar la lucha contra la

3     corrupción; y estos cuestionamientos han emanado tanto desde afuera como desde dentro del PAC, con todo y que desde el inicio la bandera de la ética nos ayudó tanto a congregar fuerzas sociales y políticas contra el bipartidismo tradicional. Esas preguntas, cuando sean pertinentes, nos las debemos reformular. La mayor parte de las interrogantes alrededor de nuestra lucha en esta materia, no cuestionan el fondo de la misión que nos hemos propuesto, pero sí el lugar estratégico que le hemos dado en nuestro accionar político. Debemos prestarle atención esmerada a todo ello. Los cuestionamientos en torno al partido que hemos construido, a nuestra práctica política, son quizás de los más inquietantes. Las quejas vienen de todas partes, dando cuenta respecto de gente que toca insistentemente las puertas del PAC y no tiene como acceder al mismo; por otra parte nos abruma la desorganización existente en las comunidades locales. En casi todo el país hay costarricenses que se han identificado con el PAC y su propuesta, pero se trata en la mayoría de los casos de gente que está políticamente aislada, dispersa y sin una vinculación orgánica con el partido. Los Comités Ejecutivos Cantonales se activan casi siempre para los eventos electorales y después desaparecen, por eso mismo no existe ningún apoyo, ni control sobre el trabajo de las y los regidores que elegimos. El trabajo de formación política ha sido esporádico y no ha tenido efecto en todas partes, lo que ha redundado en una desvinculación de muchos de los dirigentes locales del partido, incluidos regidores y regidoras que a veces emprenden la diáspora empezando apenas su gestión como representantes populares en los gobiernos locales. No es sino hasta muy recientemente que se están tomando cartas en una actividad constante de formación de cuadros partidarios, por lo que es prematuro todavía esperar resultados que contribuyan a revertir este estado de cosas. II. Dimensiones de análisis. Los dos primeros núcleos de reflexión, el programa y los principios, los vamos a analizar en dos dimensiones a saber: la dimensión de lo institucional y la dimensión de lo societal. En tercer término pondremos de relevancia los puntos que consideramos que es urgente que el Segundo Congreso Ciudadano resuelva en lo concerniente a la organización partidaria propiamente dicha. I. a. Dimensión Institucional Programática: a.1.En la dimensión institucional, vinculada a los aspectos del programa, hay una primera cuestión que se nos plantea y es la que tiene que ver con el tipo de Estado al que aspiramos desde la perspectiva de Acción Ciudadana. En nuestra carta programática hemos puesto un acento muy destacado en la lucha contra la arremetida neoliberal que se ha puesto en boga y que aunque parece haber perdido fuerza recientemente, aún constituye una amenaza seria. El PAC es el partido democrático que de manera más consistente ha planteado en el programa (y en la práctica ha luchado) contra los intentos por convertir al Estado en una piltrafa. Estos intentos se iniciaron primero en partidos políticos que se ubicaban a la derecha del Partido Liberación Nacional; pero después fue esta misma colectividad política, que se decía socialdemócrata, la que se arropó, en la práctica (y últimamente hasta en el discurso), con el manto neoliberal; para enseguida acometer la tarea de ir reduciendo la

4     institucionalidad democrática y menguando el vigor del Estado, cuando ha ejercido el gobierno de la República, sobre todo en los últimos períodos gubernativos. Este acento en lo programático y en la actividad práctica puesto por el PAC, ha sido necesario y justo, habida cuenta del desafío que teníamos enfrente, pero nos ha inhibido de reflexionar con más ahínco y profundidad acerca del tipo de Estado al que aspiramos en la actualidad. Quizás por ello hemos dado la sensación en algunos sectores de la ciudadanía que nuestra colectividad política está fincada en la defensa pura y simple del Estado burocrático racional y centralista ya periclitado. Los nuevos tiempos que corren de globalización contienen amenazas contra la institucionalidad democrática, es cierto, pero también nos brindan un marco de oportunidades que debemos saber aprovechar. En nuestros planteamientos programáticos tenemos algunas cuestiones que son medulares para acometer con éxito la reforma democrática del Estado que está pendiente, como alternativa al modelo neoliberal, aunque también como respuesta al viejo Estado centralista, verticalista y en gran medida excluyente de la sociedad civil. Tenemos bases sólidas en la Convocatoria a la Ciudadanía para hacer el dibujo de nuestra aspiración y aglutinar a la sociedad democrática para ponerla a luchar en pos de una nueva ruta en lo institucional. En el último documento de “Convocatoria a la Ciudadanía.2010-2014” por ejemplo se habla en sentido más afirmativo del ·”Estado Necesario”. En dicho documento se señala que “El Estado Necesario” impulsado por Acción Ciudadana es el medio por el cual se ejecutan cambios significativos, se generan transformaciones que permitan dejar atrás una historia de desigualdad, exclusión, concentración de poder y pobreza que ha marcado nuestra historia reciente. (Cfr.Ibidem:12). Luego, el documento amplía un poco la idea y señala que se trata de forjar una Costa Rica solidaria donde las brechas sociales sean cada vez menos profundas, y se apunta también que la pobreza y la desigualdad son dos caras de la misma moneda. (Cfr. Ibid:13) Sin embargo, si somos autocríticos, nos ha hecho falta mayor énfasis en el señalamiento de nuestra aspiración, puesta en positivo, de modo que trascienda el esbozo acentuado en lo puramente contestatario. La cuestión es la siguiente: ¿Cuál es el tipo de Estado y de institucionalidad que deseamos, desde la cual acometer la tarea del desarrollo integral de la sociedad? ¿Cómo trascender las bases del Estado meramente administrador y burocrático que nos ha caracterizado? ¿Nos conformaremos con un tipo de Estado concertador y exclusivamente facilitador? ¿Buscamos más bien acercarnos a la idea de un Estado catalizador, es decir uno que favorezca o acelere el desarrollo de los procesos de transformación social que propicien una sociedad más igualitaria, sostenible, plural, justa y equitativa? La misma idea del “Estado Necesario” constituye un avance pero parece limitada, por subjetiva, ya que se podría preguntar: ¿“necesario” con relación a qué? La hipótesis que planteamos a la colectividad PAC, es la de que se trata de orientar nuestra acción reformadora a conformar de manera aún más ambiciosa, las bases de un Estado Gestor, que como dicen dos especialistas y teóricos en la Administración Pública, trascienda la tarea puramente administrativa, la cual “…se limita a la aplicación de los procedimientos legalmente establecidos: no existe gestión

5     financiera sino normas presupuestarias , no existe gestión de recursos humanos sino una ley de función pública, no existe diseño organizativo sino un organigrama que se impone.” Y finalmente, agrega el especialista: “…la dicotomía política-administración también deja sin sentido la gestión de los componentes externos: la coordinación nunca se consigue y el trato con el exterior es un problema ajeno a la administración.” (Subirats, J y Brugué, Q, 1997: 14) Mientras que la administración es un acto mecánico, la gestión es un proceso complejo, que va más allá del establecimiento de la causa y el efecto para acercarnos al mundo de la política, que se centra más que en la norma estricta, en la definición de objetivos, en la autonomía de actores muy diversos para decidir cursos de acción, en la libertad para resolver problemas con creatividad y oportunidad para escoger entre alternativas u opciones diversas, y la necesidad de tener siempre en cuenta el entorno exterior. a.2. Las Cañas de Pescar en tiempos de apertura: Siempre en el núcleo del programa, desde lo institucional, el PAC debe repensar su qué hacer con respecto a aquellas instituciones que constituían (¿constituyen todavía?) cañas de pescar, como son el ICE, o el INS en el contexto de la apertura hacia la competencia que ya fue aprobada en Costa Rica. Siempre le asignamos a esas instituciones entre otras un papel redistribuidor del ingreso, en la medida en que ellas eran monopolios públicos. ¿En qué medida, nos preguntamos ahora, estas instituciones puede seguir desempeñando ese papel cuando ha cambiado el contexto drásticamente y ellas se ven ahora abocadas a la competencia con empresas transnacionales, en condiciones que podemos llamar de desventaja para las empresas nacionales? Resulta obvio que el margen de maniobra de que disponían instituciones como las mencionadas para otorgar subvenciones a sectores sociales desfavorecidos, se ha reducido sustantivamente. Mal se les puede exigir a las instituciones mencionadas, que compitan con grandes empresas y que a la vez mantengan los subsidios a las personas que se encuentran en desventaja social. Debemos reflexionar entonces, cuál es el nuevo papel que le asignamos a estas instituciones en el nuevo contexto. ¿Se reestructuran las cañas de pescar? De ser así debemos contestarnos ¿cómo, de qué manera? a.3. Sobre la Descentralización: Hemos hablado de que el PAC es un partido descentralizador. Sin embargo aquí hay una o varias cuestiones no resueltas completamente. Tal vez la principal consiste en lo siguiente: En varios documentos se afirma que la descentralización es un proceso por medio del cual el Estado (Gobierno Central e instituciones o empresas públicas más importantes) traslada a comunidades específicas la toma de decisiones sobre la utilización de los recursos para que la gestión pública sea de calidad y esté orientada al servicio del ciudadano. (Véase folleto “Congreso Acción Ciudadana en Marcha”, 2005:20. O también “Convocatoria Municipal para la Acción Ciudadana” 2007-2011:9) Sin embargo, existe también otro planteo según el cual, se afirma que el PAC no solamente trasladará decisiones, sino además competencias y funciones a las comunidades y sus gobiernos locales, para una utilización óptima de los recursos y con el fin de fortalecer una gestión pública de calidad orientada al servicio de la

6     ciudadanía. (Véase por ejemplo, “Convocatoria a la Ciudadanía, para el período de gobierno 2006-2010”, pag.125.Este planteo también está contenido en el folleto citado del “Congreso Ciudadano”, pag 20 “Transferencia de competencia gradual y concertada”). El Congreso ciudadano debe resolver en el nivel programático esta cuestión, pues podría haber allí una contradicción, si se entendiera en el primer esbozo que la descentralización hacia las comunidades y los gobiernos locales, es decir hacia lo territorial, desde el gobierno central y las instituciones autónomas, consiste exclusivamente en decisiones y nunca competencias y recursos, lo que sí se supone que se debe hacer según el esbozo de la Convocatoria Ciudadana. La cuestión es todavía más de fondo, si tomamos en cuenta que la descentralización pasa o contempla el fortalecimiento de los gobiernos locales y su reinserción dentro de la estructura institucional estatal, pero no se detiene allí, en realidad ella implica y supone traslado de poder a la ciudadanía, valga decir a la sociedad civil local. El Congreso debería reflexionar sobre la interrogante de ¿qué es o qué implica trasladar poder a la sociedad civil local? Es un asunto álgido de nuestra reflexión en el Congreso que hoy inauguramos. a.4. En el tema Internacional, hay un aspecto que no debe escapar a la atención de los congresistas del PAC, y es el siguiente: Costa Rica es una Nación que se ha caracterizado por haber ejercido tradicionalmente una amplia defensa de los derechos humanos en la arena internacional; por lo general lo ha hecho con bastante coherencia, salvo en ocasiones en que el alineamiento ideológico con los países capitalistas occidentales, en especial con Los Estados Unidos, ha inhibido a los estrategas de nuestra política exterior de señalar contradicciones de estos países, cada vez que por defender sus intereses económicos de gran potencia, han atropellado los más elementales derechos de la ciudadanía de determinadas nacionalidades con las que se encuentran enfrentados. No obstante, nuestro país ha mantenido siempre las relaciones diplomáticas con los países capitalistas occidentales, a pesar de que en destacados foros internacionales se les haya denunciado y condenado como violadores de los derechos humanos en casos concretos. Más recientemente se establecieron relaciones diplomáticas con la República Popular China, una nación con un crecimiento económico impresionante, pero que ha sido denunciada y condenada también, en varios foros de Derechos Humanos. El Segundo Congreso del PAC tiene la oportunidad de pronunciarse a favor de que Costa Rica adopte como política de Estado, la tesis consistente en que el país mantenga relaciones con todas aquellas naciones de la tierra que sean aceptadas en Naciones Unidas. De acuerdo con lo anterior, el país se atiene al criterio de que se establecen relaciones con los Estados, con independencia de la orientación ideológica o política que ostenten los gobiernos respectivos. O dicho en otras palabras, la lucha por la prevalencia de los Derechos Humanos en la arena internacional se desarrolla con independencia del establecimiento de las relaciones diplomáticas. b. Dimensión Societal Programática:

7     b.1. Pobreza, Pobreza Extrema y Desigualdad: Probablemente la cuestión más relevante emanada de la dimensión social, es la que se desprende de la discusión relacionada con la pobreza, la pobreza extrema y la desigualdad que está instalada en nuestra sociedad. Hasta el momento el énfasis programático en esta materia había estado puesto por parte de nuestro partido en orientar las políticas públicas a lo que dimos en llamar el combate integral de la pobreza estructural (cfr. “Congreso Acción Ciudadana en Marcha”, 2005:14) y también la oferta de las “cañas de pescar” para un modelo de desarrollo integral solidario y sostenible en procura de la erradicación de la pobreza y el mejoramiento de la calidad de vida en el campo y la ciudad. (cfr. “Convocatoria a la Ciudadanía”, 2006-2010:75) Pero, ya en el documento de “Convocatoria a la Ciudadanía. 2010-2014” se da un paso adelante al reconocer la importancia de reducir la distancia que separa los dos extremos de riqueza y pobreza, con miras a estimular el fortalecimiento y desarrollo de una gran clase media (Cfr. “Convocatoria Ciudadana”, 2010-1014:8) Se plantea también que “el Estado Necesario” sería el medio por el cual se ejecutarían los cambios para generar transformaciones que permitieran dejar atrás una historia de desigualdad, exclusión, concentración de poder y pobreza que ha marcado la historia reciente de la Nación. (Cfr. Ibid.:12) En ese documento se plantean ya la pobreza y la desigualdad como las dos caras de una misma moneda; así mismo se introduce un título que en concreto propone la eliminación de las desigualdades territoriales. (Cfr. Ibid.:21) No obstante, está aún pendiente el reconocimiento por parte de nuestro partido de la centralidad que reviste el tema de la desigualdad, o dicho en sentido positivo de la equidad, como una cuestión fundamental y de impacto creciente en la sociedad. En esto, el Segundo Congreso Ciudadano tendrá abierta su agenda para definir las orientaciones estratégicas. b.2. Sobre la Sociedad Civil: En el terreno de lo que se ha dado en llamar la “sociedad civil”, pareciera que la comunidad del PAC tiene algunos asuntos que agregar de acuerdo con la experiencia que hemos acumulado. La cuestión es la siguiente: La mayoría de los partidos socialistas y socialdemócratas que le han apostado al intervencionismo estatal, como un mecanismo para enfrentar los desmanes o excesos del mercado, tuvieron que apechugar con un gigantismo estatal, a menudo ineficiente y burocrático que se les fue de las manos y no dejó espacio para la actividad de organizaciones independientes de ciudadanos inscritos en lo que se ha dado en llamar la “sociedad civil”. Con excepción de lo que se conoce como el tripartismo, que implica la concurrencia entre el Estado, los empresarios y los sindicatos de trabajadores, el fortalecimiento del Estado implicó frecuentemente la anulación casi completa de la sociedad civil. Dice la profesora Delia Montero Contreras que “A fines del siglo veinte la sociedad civil desapareció del discurso y del pensamiento público y fue reemplazada por la idea del mercado como control o contrapeso del Estado.” (Montero, Delia, 2002: 377)

8     Algunos partidos de orientación libertaria reaccionaron a favor de la sociedad civil y del mercado, pero se fueron al otro extremo borrando al Estado, en un arrebato neoliberal, con lo cual favorecieron los procesos de concentración de la riqueza. El PAC se ha pronunciado por la participación de la ciudadanía, pero se ha inscrito además dentro de la corriente de partidos políticos que le concede un papel importante al Estado, como un medio de control del mercado. Es decir, el PAC se distancia tanto de los partidos que han promovido al Estado pero sin sociedad civil, o con una sociedad civil muy débil y limitada, como de aquellas otras organizaciones de derecha que han reaccionado desdibujando prácticamente al Estado, aunque hayan fortalecido a la sociedad civil. Sin embargo, cuando vemos la práctica de nuestra organización, nos encontramos con que el PAC apela a las organizaciones de la sociedad civil, respeta su independencia y trata de incorporarlas en las mesas de concertación y diálogo que se gestan desde el parlamento por ejemplo, pero carece o ha carecido de una política para auspiciar o promover el auge de estas instancias en un sentido más integral. En la estructura organizativa del PAC, digámoslo a guisa de inventario, no han existido hasta el momento los referentes sectoriales, con unas pocas excepciones como son los casos de la juventud o las mujeres. En nuestro partido no se han desarrollado políticas para promover de manera sistemática la incorporación de nuestros cuadros a organizaciones de la sociedad civil, no con el propósito de controlarlas, sino de contribuir a desarrollarlas respetando su independencia tanto respecto del Estado como del mercado. En nuestra acepción, “la sociedad civil” no sería parte ni del Estado, ni del mercado, sino que conforma un tercer sector independiente, cuya principal característica consiste en la autonomía que existe entre todos sus miembros. Al respecto, un afamado autor contemporáneo, Benjamín Barber afirma: “Sin la sociedad civil, los ciudadanos están desamparados: suspendidos entre los poderosos gobiernos burócratas en los que ya no confían y los mercados privados a los que no pueden confiar sus principios morales y cívicos.” (Barber, 1998: 53) II. a. Dimensión Institucional relativa a los valores y principios. a.1. Rendición de Cuentas y Transparencia: En esta dimensión Acción Ciudadana debe dar un paso adelante en lo tocante a la rendición de cuentas y la transparencia, vinculado a la ética en la administración pública. Nuestros legisladores han luchado con honestidad por hacer valer el principio de la rendición de cuentas y la transparencia entre los funcionarios de la administración pública. Pero esta práctica se ha desnaturalizado y se ha convertido en un acto protocolario, en un formalismo sin sentido, del Presidente de la República para abajo. Los actos de rendición de cuentas del Presidente a la Asamblea Legislativa, suelen transformarse en ditirambos, discursos auto elogiosos carentes de todo sentido político y de responsabilidad con la ciudadanía. Alguna diferencia ha habido en la rendición de cuentas entregada a la Asamblea Legislativa por parte de quienes han ocupado el cargo de la Contraloría General de la

9     República o de la Defensoría de los Habitantes; pero en estos casos quien ha fallado ha sido la Asamblea Legislativa, al no haber encontrado un mecanismo idóneo para someter las intervenciones de estas funcionarias públicas a un examen riguroso. Lo que está planteado es la discusión de si se introduce en el sistema político el principio de la revocatoria del mandato, inclusive para el Presidente de la República y sus ministros, cuando una mayoría calificada de los miembros de la Asamblea Legislativa consideren que el funcionario de que se trate ha incumplido un deber fundamental al desempeño de su cargo. Esto demanda pasar a un sistema semi parlamentario, en el cual se elevan las potestades del Congreso de la República. Además el Congreso Ciudadano puede abocarse a discutir un mecanismo a través del cual la remoción la hace directamente la ciudadanía. En el caso de las y los legisladores, también estaría planteada la discusión sobre revocatoria del mandato; lo que podría implicar la necesidad de modificar el sistema de elección de diputados y pasar de un sistema con listas cerradas como el actual, a otro en el cual se contemple la individualización del sufragio para elegir a los representantes populares. Todo ello con miras a mejorar sustancialmente los principios de la rendición de cuentas y la transparencia en la función pública. b. Dimensión social relativa a valores y principios. b.1. Respeto ante lo diverso: Una discusión no resuelta está instalada en nuestra sociedad, tiene que ver con los derechos de minorías, específicamente minorías homosexuales. El PAC en sus documentos ha manifestado respeto ante estas minorías y ha luchado contra la homofobia en la práctica. Sin embargo, no se trata solamente de observar una actitud de tolerancia. Es algo más, se trata de aceptar el derecho de estos seres humanos a que puedan tener una convivencia en común sin ser discriminados, se trata del derecho al mutuo auxilio en caso de enfermedad, a disfrutar de la herencia en caso de muerte de uno de los miembros de la pareja. Se trata en breve que el Congreso se pronuncie sobre la discusión que ha estado concernida sobre esta materia. Será el Segundo Congreso el que determine hasta dónde llega el Partido en este aspecto. b.2. Derechos Sexuales y Reproductivos. En el capítulo de los derechos sexuales y reproductivos, específicamente en cuanto al aborto, hasta ahora lo que la sociedad tiene aceptado y se encuentra ya consagrado en la legislación consiste en el derecho al aborto cuando está en riesgo la salud de la madre. Ahora se discute el derecho de las mujeres a decidir sobre el aborto, y en esto hay tesis amplias que no ponen restricciones a este derecho de las féminas, y hay planteamientos más restrictivos que otorgan ese derecho a ellas pero no abierto, sino circunscrito a casos tipificados tales como, embarazo por violación, enfermedades cromosómicas o malformaciones detectadas en el feto. Este es un tema también polémico, y lo ha sido en nuestro Partido. El segundo Congreso deberá decidir democráticamente lo correspondiente.

10     b.3. Fecundación in vitro: Una tercera discusión controversial que ha estado presente tiene que ver con la fecundación in vitro. El punto álgido del debate aquí tiene que ver con el derecho a la decisión que le asiste a la pareja, contando con información científica, acerca del implante del embrión en el útero, cuando esto no puede suceder de manera natural. Hay un proyecto de ley que se discute hoy mismo en la Asamblea Legislativa, en una comisión que está presidida por la diputada del PAC María Eugenia Venegas. III. Renovación y Fortalecimiento de la Organización Política del PAC: 1. Un Partido más orgánico. El primer asunto que dejaremos planteado amerita una reforma a los estatutos en caso de que el Congreso adopte una resolución, se trata del tema de la militancia partidaria. Hemos sido hasta ahora sumamente laxos en esto. Parece ineludible buscar construir un partido mucho más orgánico y militante que el que hemos tenido hasta el momento. Hoy mucha gente se considera militante de nuestra organización por el simple hecho de que se ha acercado al PAC en momentos estelares, generalmente las coyunturas electorales y ha trabajado en ellas. No se trata de menospreciar a ningún costarricense que haya hecho sacrificios por la organización, sobre todo si lo ha hecho de corazón, es decir con desinterés desde el punto de vista del beneficio personal. En un medio en el que los partidos tradicionales, merced a las prácticas del clientelismo, han envilecido tanto la conciencia ciudadana, es meritorio encontrar gente que muestre desprendimiento personal en lo político; si además esta persona ha contribuido porque entiende el mensaje del PAC, mejor aún. Pero todo ello no es una condición suficiente para considerarse militante de la organización. Lo que está planteado es lo siguiente: para ser considerado militante, es menester aceptar los estatutos y el programa del partido, desempeñarse orgánicamente en un núcleo del mismo, reunirse periódicamente, contribuir económicamente con la organización según sus posibilidades, y aceptar la disciplina partidaria, según lo que estipulen los estatutos y otros documentos de la organización. El Segundo Congreso debe resolver si el PAC se convierte en un partido político más orgánico de lo que ha sido hasta el momento. Con ello no se descartan los aportes de todos los simpatizantes, adherentes, afiliados que deseen contribuir con nuestra causa, pero el militante tendrá mayores deberes que las demás personas que simpaticen con nuestra organización, y también le asistirán más derechos, sobre todo en lo concerniente a la elección de la dirigencia partidaria, o a la participación en eventos estelares de la vida del partido como es un Congreso. 2. El PAC y la adopción de una política de alianzas: Una cuestión fundamental que el Congreso no debe eludir es lo relativo al establecimiento de alianzas a diversos niveles. Esta posibilidad está planteada de cara a las elecciones nacionales del 2014, y se ha puesto en el tapete de discusión de una manera más vibrante a raíz de los recientes acontecimientos del 1 de mayo, mediante los que nos permitieron acceder al control

11     del Directorio Legislativo, eligiendo en la presidencia del mismo a nuestro compañero diputado Juan Carlos Mendoza García, para quién pido nuevamente un caluroso aplauso. ¿Con quién nos aliamos? ¿Cuáles son las condiciones mínimas programáticas? ¿Cuáles serán nuestras exigencias éticas dentro de la alianza, puesto que el partido como tal continuará planteando sus principios éticos, los cuales serán de acatamiento obligatorio para sus militantes? Todas estas interrogantes deben ser resueltas mediante una discusión que, aunque tenga episodios apasionados, debe ser respetuosa de los puntos de vista y criterios de los demás. Lo digo una vez más, pues el PAC debe prevalecer como partido; su perfil, su aporte, es una necesidad urgente para Costa Rica. 3. Desarrollar lo sectorial. Hundir raíces en la zona rural. Si de algo adolece el PAC ha sido de una política práctica, conducente a hundir nuestras raíces en los sectores rurales del país, destinatarios por antonomasia de nuestras metas y objetivos, de nuestros sueños de mejorar la vida de los más necesitados, de los desheredados y carentes de todo privilegio. Puedo asegurar que por los campesinos, propietarios pequeños y medianos, por los jornaleros nos hemos desvelado, la Costa Rica que vivimos soñando, la hemos soñado por ellos…Pero no hemos sido capaces de llevar congruentemente nuestro afán de justicia social hasta las zonas rurales. La población rural, víctima del clientelismo más vulgar y demagógico no se ha encontrado con el PAC, ni el PAC con ellos. La responsabilidad es nuestro. Esto debe cambiar urgentemente, sin descuidar por eso a los habitantes de las zonas urbanas. Si no entendemos claramente que la responsabilidad está de nuestro lado, la iniciativa debe provenir de nosotros, esta situación nunca va a cambiar. A nadie se le gana mediante promesas cuando no se ha sido gobierno. Promesas puede hacer Liberación Nacional, porque tiene el gobierno en sus manos para chantajear a la gente que está ávida de Políticas Públicas y sin saberlo, de alguien que los ayude a organizarse. A la población rural, o la ganamos sobre la base de la lucha concreta frente a la demagogia y el clientelismo, o nos quedaremos esperando toda la vida ese encuentro singular entre el PAC y los pobres del campo. El PAC posee el programa, tiene el anhelo y los arrestos para impulsar ese formidable cambio, pero esto constituye un reto de carácter práctico político, un esfuerzo de organización, del cual debe estar consciente todo el partido. Por eso es una tarea del Congreso. La otra cuestión es el desarrollo de los sectores dentro del partido. Un tarea impostergable junto a todas las demás. Desarrollo territorial y sectorial a un tiempo. Un reto monumental, para el cual estamos preparados. Compañeras y compañeros: Estoy convencido que estamos preparados para afrontar los retos que tenemos enfrente. En este partido no debe haber lugar para el desánimos, y hay lugar para todas y todos y para muchos más que sueñan en una Costa Rica no sólo más próspera, sino más justa, humana y solidaria, que sueñan con un modelo de desarrollo amigable con el ambiente, que sueñan con conservar y mejorar este pedazo de tierra hermoso, biodiverso. Es posible que tengamos que forjar alianzas en el futuro inmediato. Debemos saber llevar este nuevo reto con sabiduría y

12     audacia, sin deponer nuestros principios y valores éticos, pero sin convertirlos en un valladar que nos impida llegar a acuerdos con partidos que tienen otro origen, otros estándares, pero con los que podríamos coincidir en un programa para el corto plazo y en una agenda ética común, que a la vez no le amarre las manos al PAC para continuar luchando por lo suyo con nuestros estándares éticos y nuestras exigencias para con nosotros mismos. Habremos de seguir soñando el futuro de una Costa Rica que está para más, un país desarrollado, pequeño pero desarrollado, pero sobre todo un país con justicia social y solidaridad. Competitividad y solidaridad, para que salgamos adelante todas y todos. Podemos y debemos continuar ambicionando un desarrollo para todos los hombres y para todo el hombre, como decía Theilard de Chardin; y ahora agregaríamos para todas las mujeres y toda la mujer. Desde esta tribuna me despido, confiado en nuestra madurez para sacar adelante el partido que fue visionariamente fundado hace poco más de diez años, invocando tolerancia, respeto, madurez; y con el hombre de La Mancha debemos repetirnos: “¡Quizá no fue un sueño! ¿Hablaste de un sueño y no de una quimera? ¡Pero debo continuar luchando! No importa triunfar o perder… ¡Lo importante es perseguir el sueño! ¡Soñar el sueño imposible! ¡Pelear, la batalla invencible! ¡Tolerar, el dolor insoportable!... ¡Rectificar, el error incorregible!... ¡Amar… y perseguir las estrellas! ¡Continuar, aún cuando los brazos están desfallecidos! ¡Alcanzar, la estrella inalcanzable!... ¡Ese es mi sueño!” El Hombre de la Mancha, citado en el libro de Edelberto Torres-Rivas “La Democracia Posible.”

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