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CERTIFICADO DE DEPOSITO Y EL BONO DE PRENDA

Calificados como titulos representativos de mercanderías, sbre todo el


primero porque el derecho que incorpora se traduce en la propiedad sobre
las cosas mercantiles (mercaderías) Son titulos de mucha importancia ya
que en los ultimos años con la expansion del comercio de importación y
exportacion, han proliferado las entidades mercantiles que se dedican al
deposito de mercaderias (almacenes generales de depostiso)actividad que
en Guatemala estuvo confiada al Credito Hipotecario Nacional de Guatemala
y de la que provienen estos titulos.

ALMACENES GENERALES DE DEPOSITO:

Antes de que en Guatemala se institucionalizaran los almacenes generales


de deposito dentro del rol de la empresa privada, existia esta actividad
mercantil como funicion del Credito Hipotecario Nacional de Guatemala,
regidas últimamente por el Decreto 1236 del Congreso de la República .

Dentro de los negocios privados un almacen general de deposito son


empresas que tienen carácter de instituciones auxiliares de credito, cuyo
titular debe ser una sociedad anonima organizada conforme al derecho
guatemalteco, su objeto social es : el deposito, conservación y custodia, el
manejo y distribución , la compra y venta por cuenta ajena de mercaderias
o productos de origen nacional o extranjero y la creación de titulos de
credito, certificados de deposito y Bonos de prenda.

La funcion de los Almacenes Generales de Deposito es el almacenaje de


mercaderias y que como consecuencia de ello, se extienden el Certificado
de Deposito y bono de Prenda,

CARACTERÍSTICAS DE LOS ALMACENES GENERALES DE DEPÓSITO.

Los almacenes Generales de Depósito son empresas privadas, que tienen el


carácter de instituciones auxiliares de crédito, constituidas en forma de
sociedad anónima guatemalteca, cuyo objeto es el depósito, la conservación
y custodia, el manejo y la distribución, la compra y venta por cuenta ajena
de mercancías o productos de origen nacional o extranjero y la emisión de
los Títulos-valor o títulos de crédito, cuando así lo soliciten los interesados.

CARACTERÍSTICAS GENERALES:

Los almacenes generales de depósito son sociedades privadas, que


esencialmente prestan los servicios de almacenaje de mercaderías,
recibiendo en contraparte un porcentaje sobre el valor de las mercaderías ó
por su dimensión ó medida, correspondiendo en tal sentido, su custodia y
protección.

En las almacenadoras podemos encontrar tres tipos de bodega diferente;


entre las cuales tenemos:

a) Bodegas Propias.

b) Bodegas Fiscales, y

c) Bodegas habilitadas.

Las Bodegas Propias y Fiscales: Se encuentran localizadas en las


instalaciones propiedad de las almacenadoras, ya sea en las oficinas
centrales ó en sus sucursales en todo el país. En cambio las Bodegas
Habilitadas, son ubicadas en las bodegas del cliente y pueden estar
localizadas en cualquier punto del país y con quien contratan las
almacenadoras, extendiéndoles una autorización y que maneja y controla
por medio de personal calificado y bajo el mando de las almacenadoras.

En cambio en las Bodegas Propias, el personal que controla y maneja las


mercaderías está a cargo de las almacenadoras, con un Jefe de
Operaciones, que es quien controla todas las entradas y salidas de
mercaderías.

De manera paralela, también este personal controla las Bodegas Fiscales,


con la única variante que también se dispone de personal de la Dirección
General de Aduanas de la Superintendencia de Administración tributaria
asignado permanentemente en las oficinas de las almacenadoras, cuyas
funciones son las de verificar la introducción de las mercaderías a
Guatemala con adeudos de impuestos aduaneros.

Cabe mencionar que tanto las Bodegas Propias como Fiscales funcionan en
una misma instalación, pero que se encuentran separadas internamente por
divisiones previamente identificadas.

Las almacenadoras por la recepción de las mercaderías emiten un título


valor denominado CERTIFICADO DE DEPOSITO, el cual posee una parte
desprendible de éste que se denomina BONO DE PRENDA.

El primero de ellos garantiza la propiedad de la mercadería y el segundo,


BONO DE PRENDA, puede ser utilizado ante el sistema financiero, para
obtener créditos a favor del propietario garantizado por la mercadería,
créditos que normalmente pueden ser utilizados para la cancelación de los
impuestos aduaneros ó bien para diferentes usos que el cliente considere
pertinente.

OBJETIVOS DE BRINDAR ESTE SERVICIO:

Entre los principales objetivos que persigue una almacenadora de brindar


este tipo de servicio es:

a) Servir como bodega aduanal al Estado y a sus clientes.

b) Custodiar la mercadería a favor de sus clientes, y

c) Emitir un CERTIFICADO DE DEPOSITO y un BONO DE PRENDA, el


cual puede ser utilizado como garantía crediticia en la banca.

OPERACIONES ESPECÍFICAS:

Cada almacenadora cobra en concepto de almacenaje cierto porcentaje


sobre el valor de la mercadería. Si es Bodega Fiscal, este cobro será hasta
por el término de un año improrrogable.

Las almacenadoras tienen la responsabilidad de verificar que las


mercaderías depositadas se encuentren aseguradas contra todo riesgo, lo
que incluye la no recepción de mercaderías que por su naturaleza se
consideren inflamables y que puedan poner en peligro otros bienes
depositados.

La principal operación que distingue esta sociedad financiera de las demás,


radica en que sólo los Almacenes Generales de Depósito pueden emitir
Certificados de Depósito y Bonos de Prenda, los cuales serán transferibles
por simple endoso. Los primeros acreditan la propiedad y depósitos de las
mercancías o productos y están destinados a servir como instrumento de
enajenación, transfiriendo a su adquirente la propiedad de dichas
mercancías o productos. Los bonos de prenda representan el contrato de
préstamo con la consiguiente garantía de las mercancías o productos
depositados, y confieren por sí mismo los derechos y privilegios de un
crédito prendario.

Las operaciones autorizadas a los Almacenes Generales de Depósito pueden


versar sobre mercancías o productos individualmente especificados, como
cuerpo cierto; sobre mercancías o productos genéricamente designados,
siempre que sean de una calidad y de un tipo homogéneos, aceptados y
usados en el comercio; sobre mercancías o productos homogéneos
depositados a granel en silos o recipientes especiales, adecuados a la
naturaleza de lo depositado; sobre mercancías o productos de proceso de
transformación o beneficio o de producción; y sobre mercancías o productos
no recibidos aún en bodegas de los Almacenes, pero que se hallen en
tránsito comprobado hacia ellas.

FUNCIONES.

Los Almacenes Generales de Depósito pueden:

a. Expedir Certificados de Depósito y Bonos de Prenda sobre mercancías o


productos en proceso de transformación o de beneficio, en cuyo caso debe
expresarse tal circunstancia en los respectivos títulos y precisarse el
producto o productos que se van a obtener y el seguro que los cubra, a
satisfacción del Almacén;

b. Expedir los mismos títulos-valor sobre mercancías o productos en


tránsito, siempre que el depositante y el acreedor prendario lo soliciten y se
responsabilicen de las pérdidas o mermas que puedan ocurrir, que los
productos o mercancías, estén asegurados a satisfacción del Almacén y que
los documentos de porte se emitan o endosen a favor de este último;

c. Negociar los títulos que emitan, por cuenta de los respectivos


depositantes; y avalar el pago de Bonos de Prenda que emitan, por un
máximo del 60% del valor real de los productos o mercancías, en cuyo caso,
si hubiere mora, los Almacenes quedan obligados a vender directamente,
sin más trámite, los bienes pignorados, por un precio que cubra su
responsabilidad; y gozan de un plazo no menor de sesenta días para el
pago, contado desde el vencimiento del título;

RESPONSABILIDADES.

Los Almacenes son responsables por la custodia, conservación y oportuna


restitución de las mercancías o productos depositados. Sin embargo, no
tienen responsabilidad por las mermas ocasionadas durante el transporte, ni
por las pérdidas, daños o mermas que provengan de efectos de embalaje o
de vicios propios de tales mercancías o productos, salvo lo dispuesto en el
párrafo siguiente; y tampoco son responsables por el lucro cesante que
ocasione la pérdida, daño o merma de las mercancías o productos,
quedando limitada su obligación a restituir especies iguales, cuando fuere
del caso, en igual cantidad y de igual calidad a las depositadas o, si así lo
prefieren los Almacenes, cumplen con cubrir el valor por el cual dichos
artículos se hubieren registrado en su contabilidad.
CONSTITUCIÓN, AUTORIZACION DE UN ALMACEN GENERAL DE
DEPÓSITO.

Los almacenes generales de depósito en Guatemala, deberán constituirse


en forma de sociedades anónimas, con arreglo a la legislación general de la
República y la observancia de lo establecido en la Ley de Almacenes
Generales de Depósito.

CERTIFICADOS DE DEPÓSITO.

Los Certificados de Depósito son títulos representativos de la propiedad de


los productos o mercancías de que se trate y contienen en el contrato
celebrado entre los Almacenes como depositarios y los respectivos dueños
como depositantes.

La propiedad del adquirente de un Certificado de Depósito, queda


subordinada a los derechos prendarios del tenedor del Bono o Bonos de
Prenda que se hayan emitido, así como el pago de todas las sumas que se
deben a los Almacenes y los demás gastos comprobados que se hayan
causado.

FORMALIDAD DEL CERTIFICADO:

En virtud de que este titulo, ademas de su funcion de tal, tambien contiene


el contrato de deposito, su redaccion es bastante extensa y se contiene en
machotes prerredactados por la entidad depositaria previamente aprobados
por la Superintendencia de Bancos, tratandose entonce , el negocio
subyacente, de un contrato por adhesión. Los requisitos del titulo debem ser
los que establece el articulo 386 del Código de Comercio y los especiales
según art. 9 del decreto 1746 y 12 de su reglamento.

BONOS DE PRENDA.

Los Bonos de Prenda representan el contrato de mutuo celebrado entre el


dueño de las mercancías o productos y el prestamista, con la consiguiente
garantía de los artículos depositados. Dichos bonos confieren, por sí
mismos, los derechos y privilegios de un crédito prendario.

Como se emiten en forma nominativa circulan por endoso, entrega material


y cambio de registro. Lo dicho para el certificado de deposito, vale tambien
para la compresión de esa caracteristica.

El bono se puede extender junto o independientemente del certificado, por


eso su plazo puede ser igual o menor al de aquel, pero nunca puede
exceder del año a menos que el certificado de deposito fuera prorrogado
por su calidad de titulo accesorio.

CONTENIDO DE LOS TITULOS DE LOS CERTIFICADOS DE DEPÓSITO Y


BONOS DE PRENDA.
Además de los requisitos exigidos por la ley, los títulos de los certificados de
depósito deberán contener los siguientes:

a. Nombre y dirección del almacén emisor y fecha de emisión;


b. Indicación clara y precisa de que el título es o no transferible;
c. Nombre y dirección de la persona a favor de quien se emite;
d. Descripción de los productos o mercancías depositadas;
e. Descripción de los riesgos contra los cuales están aseguradas las
mercancías y nombres y dirección de la entidad aseguradora;
f. Indicación de las mermas, deterioros, riesgos de descomposición o
avería a que puedan estar sujetas las mercancías;
g. Tarifa del almacenamiento y otros cargos a que pudieren estar
sujetas las mercancías,
h. Valor de las mercancías depositadas, plazo y fecha de vencimiento
del título;
i. Declaración expresa de que a la fecha de la emisión del certificado se
encuentran libres de todo gravamen, embargo o anotación, los
productos o mercancías de que se trate;
j. Espacio para anotar el monto del crédito directo otorgado por el
almacén de que se trate;
k. Espacio para anotar los endosos y las constancias de los registros
legales;
l. Condiciones en que puedan efectuarse retiros parciales de las
mercancías o productos depositados;
m. Expresión de que se han emitido certificados de depósito múltiples,
en su caso;
n. Número, valor y fecha del bono de prenda cuando sea emitido;
o. Número de la resolución de la Superintendencia de Bancos que
autorizó el texto del título;
p. Firmas de los representantes legales del almacén.
a. Además de los requisitos señalados en la ley, los Bonos de prenda
deberán contener los del inciso anterior y los siguientes:
a. Monto del préstamo otorgado y la tasa de interés que devengue;
b. Espacio para anotar los pagos parciales que efectúe el deudor;
c. Número del registro del certificado de depósito;
d. Espacio para que se pueda suscribir el aval, anotar el pago por
intervención o establecer cualquier modalidad permitida por la ley.

IMPRESION Y PAPEL DE SEGURIDAD.

Las solicitudes, los Certificados de Depósito y los Bonos de Prenda estarán


impresos. Los dos últimos se extenderán en papel de seguridad.

REGISTROS ESPECIALES.

Los almacenes deben llevar por lo menos dos Registros Especiales,


previamente autorizados por la Superintendencia de Bancos; el Registro de
Certificados de Depósito y el Registro de bonos de prenda.

Para los efectos legales sólo se reconoce como propietario de las


mercancías o productos, al dueño o endosatario del Certificado de Depósito
que aparezca inscrito en el último lugar en el Registro respectivo; y como
titular del respectivo crédito prendario al último endosatario del Bono de
Prenda que aparezca en el correspondiente Registro.

Ambos registros deben llevarse al día, las operaciones han de registrarse


por estricto orden cronológico y su fecha y contenido constituyen plena
prueba, salvo que se demuestre judicialmente su falsedad.

TÍTULOS EJECUTIVOS.

Los Certificados de depósito y los Bonos de Prenda emitidos de


conformidad, son títulos ejecutivos, sin necesidad de protesto,
requerimiento o diligencia alguna, para el solo efecto de que sus tenedores
legales puedan exigir respectivamente la devolución de los bienes o el pago
de las sumas adeudadas. Queda a salvo únicamente la simple solicitud
escrita que el depositante debe hacer al Almacén, en los formularios de
este.

Son también títulos ejecutivos las certificaciones de los Almacenes suscritas


conjuntamente por su representante legal y su Auditor, en las que se hagan
constar las sumas adeudadas por determinada persona, de conformidad con
la Contabilidad de aquellos.

TÍTULOS MÚLTIPLES.

Cuando se trate de bienes designados genéricamente y que admitan


cómoda división, los Almacenes, a solicitud de los interesados, pueden
emitir Certificados de Depósito y Bonos de Prenda múltiples, de tal manera
que cada una ampare la correspondiente parte alícuota de las mercancías o
productos.

Si ya hubiere emitido un solo Certificado de Depósito o Bono de Prenda, se


debe anular antes de proceder a la expedición de títulos múltiples.

ESQUEMA SOBRE UN DEPÓSITO DE MERCADERIA EN UN ALMACEN


GENERAL DE DEPOSITOS
DIFERENCIA ENTRE BONO DE PRENDA

Y CERTIFICADO DE DEPOSITO

CERTIFICADO DE BONO DE PRENDA


DEPOSITO

Acredita la propiedad de la Incorpora un crédito prendario sobre


mercadería o bienes las mercaderías amparadas por el
almacenados certificado de depósito

Sirve como instrumento de Confiere por sí mismo los derechos y


enajenación, transfiriendo a privilegios de la prenda.
su adquirente los s derechos

Título valor representativo Título accesorio que acredita la


de bienes entregados constitución de un crédito prendario

Sólo se expide un certificado Cuando son bienes designados


de depósito al depositante genéricamente el almacén puede
expedir a voluntad del depositante,
bonos de prenda múltiple

CARTA DE PORTE Y CONOCIMIENTO DE EMBRQUE

En el Derecho Guatemalteco ocurrió que, por la intervención del Maestro


mexicano Raúl Cervantes Ahumada, coautor del Código vigente, al tratar
estos títulos se les unifico en uno solo, mediante lo que el llama una
“sinonimia legal”, lo que viene a ser una variante con relación a los
sistemas tradicionales en donde eran títulos diferentes. La Disyuntiva entre
ser carta de porte o conocimiento de embarque . el conocimiento de es
para el transporte de mercaderías por la vía marítima, mientras que la carta
de porte es para la vía terrestre. En el Código de Comercio de Guatemala
únicamente disciplina este titulo, en sus dos variantes, cuando el transporte
de mercaderías se hace dentro del trafico nacional; ya que para el
internacional la misma ley dice que se regirá por leyes aduaneras. Ello nos
hace pensar que, dadas las condiciones de nuestro país, sobre todo de
orden geográfico, es poco posible que funcione en los conocimientos de
embarque en el terreno de la practica; quedando únicamente como viable y
factible realización, de la carta de porte. En todo caso, su presencia es
considerable en el comercio internacional. En síntesis, este es un titulo de
crédito que otorga al tenedor el derecho a reclamar al obligado la entrega
de las mercaderías por el representadas, como consecuencia de su
transportación.

Características.

Debido a que este articulo acredita un derecho de propiedad sobre las


mercaderías objeto del transporte, su negocio subyacente es precisamente
un contrato de transporte que muchas veces no consta en un documento
escrito; de manera que, el titulo que estudiamos funciona como instrumento
causal, sobre todo porque describe los elementos que se toman en cuenta
para concertar un contrato de transporte. En Razón de lo anterior, se
pueden dar las siguientes notas distintivas:

• Por ser titulo representativo, la posesión de el supone de la


mercadería representada;
• Con el titulo se puede lograr la transferencia del dominio sobre las
mercaderías, porque el las representa;
• Todo el trafico jurídico al que se quiera someter las mercaderías u
objetos transportados, se pueden hacer por medio del titulo.

Elementos Personales.

Porteador o Fletante: también llamado transportador, es la persona


individual o jurídica que se dedica al negocio del transporte permanente,
mediante una concesión, autorización o permiso estatal. Es el sujeto que
crea la carta de porte o el conocimiento de embarque. En nuestro medio se
les conoce como “transportistas” y debe tenerse en cuenta que para actuar
como sujetos librados del titulo, deben ser transportadores autorizados,
porque en principio se considera que tal actividad económica es de
naturaleza publica; además, se deben desempeñar como tales, en forma
permanente.

Cargador: es la persona que regularmente remite la mercadería a un


consignatario especifico o bien al portador; Consignatario o destinatario: es
la persona a favor de quien se expide el titulo, cuando es nominativo. Este
sujeto no surge de inmediato cuando es creado “al portador”.

Requisitos Formales.

El titulo puede ser :

• A la orden

• al portador
según se exprese o no el nombre del consignatario o destinatario. Y, en
cuanto a la forma debe estarse al contenido de los artículos 589 y 590 del
código de comercio,

Elementos de Redacción:

Las bases de cómo se determinan las responsabilidades del transportador,


en casos de perdidas o averías;

Pactos acordados por las partes dentro de la autonomía de la voluntad.

El Orden Jurídico de Guatemala indica que si media un tiempo entre el


recibo de las mercaderías por el transportador, y su embarque, el
instrumento debe contener también los siguientes requisitos:

A. Expresar que la mercadería se recibe para embarque;

B. Lugar de guarda de las mercaderías mientras se embarcan;

C. Plazo en que debe embarcarse.

La carta de porte y conocimiento de embarque, corresponden a la clase de


títulos valores representativos de mercancía, teniéndose que la carta de
porte es utilizada para el transporte terrestre y el conocimiento de
embarque es empleado en el transporte aéreo y terrestre.

CONOCIMIENTO DE EMBARQUE

Conocimiento de embarque o B/L (por sus iniciales en inglés, Bill of lading)


es un documento propio del transporte marítimo que se utiliza como
contrato de transporte de las mercancías en un buque en línea regular. La
finalidad de este contrato es proteger al cargador y al consignatario de la
carga frente al naviero.

"El Conocimiento de embarque es el recibo que prueba el embarque de la


mercancía. Sin este título no se puede retirar la mercancía en el lugar de
destino. De acuerdo al medio de transporte toma el nombre específico
(Conocimiento de embarque marítimo o conocimiento de embarque aéreo,
guía aérea, si es por vía aérea)

El conocimiento de embarque es el documento por medio del cual se


instrumenta el contrato de transporte de mercaderías. Es el equivalente a la
carta de porte en el transporte aéreo o terrestre.

El conocimiento debe ser entregado por el transportador, capitán o agente


marítimo, al cargador, contra la devolución de los recibos provisionales.

Este documento que expide el transportador marítimo sirve:

1. como certificación de que ha tomado a su cargo la mercancía para


entregarla, contra la presentación del mismo en el punto de destino,
a quien figure como consignatario de ésta o a quien la haya adquirido
por endoso total o parcial,
2. como constancia del flete convenido y
3. como representativo del contrato de fletamento en ciertos casos.
Si el conocimiento de embarque se ha emitido «a la orden» es un
documento negociable que permite transferir la propiedad de la mercancía.
El conocimiento de embarque a la orden es el más utilizado en los créditos
documentarios ya que la entidad financiera figura como consigantario de la
carga y endosa la documentación a su cliente, el importador (y comprador)
de la mercancía.

Además de «a la orden», el conocimiento de embarque puede emtirse «al


portador» (el propietario de la mercancía no queda identificado) y
«nominativo» (a nombre de una persona física o jurídica, que recogerá la
mercancía cuando se identifique y presente un original del conocimiento de
embarque)

FACTURA CAMBIARIA

ANTECEDENTES:

En lo que la factura cambiaria se refiere, podemos señalar que nació como


consecuencia de la necesidad que existía de llenar un vacío que los
comerciantes en su constante actividad profesional experimentaban en las
transacciones relativas a compraventas de mercadería, situación en la que
tropezaban por falta de un documento formal, sencillo, seguro y ágil, que
una vez lanzado a la vida cambiaria pudiera llegar a una institución bancaria
por la vía del descuento.

El antecedente más remoto de nuestra factura cambiaria en el orden


internacional está dado por el régimen jurídico “Duplicata” del Derecho
Brasileño. El Código de comercio Brasileño del año 1,850 trata, en el título
VIII, las compraventas Mercantiles el artículo 219 de dicho cuerpo legal
establece que en las ventas por mayor o menor entre comerciantes el
vendedor está obligado a presentar al comprador una factura por duplicado
en el acto de entrega de la mercadería y con una cuenta de los géneros
vendidos, la cual será firmada por ambos, una para el vendedor y otra para
el comprador.

Con base el fundamento legislativo citado, los comerciantes comenzaron en


Brasil a negociar las facturas mercantiles una vez firmada por los
compradores. Se endosaron dichas cuentas firmadas y se descontaron en
los títulos de crédito, especialmente bancarios. Este procedimiento de
cuentas firmadas y negociables dio origen a lo que en Brasil se denominó
“Contas Assinadas”. Los usos y costumbres dieron a las contas assinadas
una importancia extraordinaria porque habían arraigado, con raíces propias,
en la banca y el comercio brasileño.

Las instituciones comerciales lucharon por la regulación más perfeccionada


de las contas assinadas, que no estaban comprendidas expresamente
dentro de la ley cambiaria y eran, en muchos casos, asimiladas a los
pagarés con expresión de causa y esto originaba algunos inconvenientes.
Se logro así la sanción de la ley 187 del 15 de enero de 1936, que legislaba
específicamente sobre “duplicatas” y “contas assinadas”. La ley
mencionada establece que: “en las ventas mercantiles a plazo entre
vendedor y comprador domiciliados en el territorio brasileño, aquél está
obligado a emitir y a entregar o a remitir a este una factura o cuenta de
venta y el respectivo duplicado que el comprador le devolverá después de
firmada, quedándose con aquella”(1) en la ley brasileña al igual que en la
Argentina, el original de la factura lo retiene el comprador, en tanto el
duplicado, debidamente suscrito, lo devuelve al vendedor.

Fue así como se pensó en un documento único, que concentrando todas las
características de un titulo de crédito, y por ello descontable bancariamente
como consecuencia de atribuir un derecho de crédito sobre la totalidad o la
parte insoluta de la compraventa, constituyera al mismo tiempo un
verdadero título de propiedad sobre la cosa comprada, cuya descripción se
individualizara en texto mismo del documento, logrando además concebirlo
con la modalidad de que en el mismo se pudiera asentar los pagos parciales
en la fecha en que fueren hechos.

A resumidas La factura cambiaria es un titulo de crédito de origen


latinoamericana que surgió de la práctica comercial de nuestros países.

ORIGEN DE LA FACTURA CAMBIARIA:

Se refiere a la relación jurídica, se puede decir que es el negocio subyacente


de la factura cambiaria, es una compraventa de mercaderías, cuando el
pago del precio se defiere para una fecha futura. Es de conocimiento común
que cuando una persona adquiere un bien mediante una compraventa con
un comerciante, éste extiende un documento simple llamado “factura”.

La factura cambiaria se origina de una compraventa de mercaderías cuyo


precio se paga en forma diferida, la que se extiende únicamente, si el
negocio no originó otra variedad de títulos de crédito.

CONCEPTO:

Factura Cambiaria: Es un Título de Crédito causal, que incorpora la


obligación de pagar una suma cierta de dinero dentro de un plazo
determinado, derivada del saldo insoluto de la compraventa de bienes.

CARACTERISTICAS:

La factura cambiaria presenta las siguientes características:

1. Es un título = valor de contenido crediticio porque contiene un crédito


a favor del vendedor y a cargo del comprador.

2. Es un titulo valor causal ya que representa la existencia de un


contrato de compraventa de mercancía plenamente identificable en
el formato de factura.

3. La factura cambiaria de compraventa solo se libra si corresponde a


una venta efectiva de mercancías entregadas real y materialmente al
comprador.

4. Por su forma, la factura cambiaria de compraventa equivale a una


factura comercial corriente, pero jurídicamente, por reunir
determinados requisitos y menciones, se transforma en un titulo
valor.
5. En la factura cambiaria de compraventa el librador es el vendedor,
quien podrá asumir también la calidad de beneficiario, y el librado es
el comprador. Por lo consiguiente, esta factura requiere aceptación,
para cuyos efectos el vendedor debe remitirla al comprador y éste
debe devolverla aceptada.

Concepto Legal (Artículo 591 Código de Comercio)

Factura Cambiaria: Título de crédito que en la compraventa de


mercaderías el vendedor podrá librar y entregar o remitir al comprador y
que incorpora un derecho de crédito sobre la totalidad o la parte insoluta de
la compraventa.

El comprador estará obligado a devolver al vendedor, debidamente


aceptada, la factura cambiaria original.

No se podrá librar factura cambiaria que no corresponda a una venta


efectiva de mercaderías entregadas, real o simbólicamente.

Las Ventas deben ser reales (Artículo 592 Código de Comercio):


Aceptada la factura cambiaria por el comprador, se considerará, frente a
terceros de buena fe, que el contrato de compraventa ha sido debidamente
ejecutado en la forma expuesta en la misma.

SUJETOS:

Librador beneficiario: Es el vendedor de la mercadería o sea quien crea


la factura.

Librador aceptante: Es el comprador de la mercadería, y quien por


mandato legal está obligado a aceptar la factura que le libre el vendedor.

Librador aceptante: Es Quien está obligado a aceptar la factura que libra


el vendedor. Aunque la obligación de aceptar la factura se exceptúa en los
siguientes casos, hay negativa de la aceptación:

1. Mercadería averiada, extraviada o no recibida, siempre que no sean


transportadas por su cuenta y riesgo.

2. Defectos o vicios en la cantidad y calidad de las mercaderías.

3. Si la factura no contiene el negocio jurídico convenido.

4. Por omisión de requisitos de forma que dan a la factura la calidad de


título de crédito.

Art. 595. Pago en abonos. Cuando el pago haya de hacerse en abonos, la


factura deberá contener, en adición a los requisitos expuestos en el artículo
anterior:

1. El número de abonos.

2. La fecha de vencimiento de los mismos.

3. El monto de cada uno. Los pagos parciales se harán constar en la


misma factura, indicando, asimismo, la fecha en que fueron hechos.
Si el interesado lo pide se le podrá extender constancia por separado.
Envío y Devolución:

1. Vía Directa

2. Vía de Tercero Intermediario

3. Vía de Correo= correo certificado con aviso de recepción.

Art. 600. Negativa a aceptar. El comprador podrá negarse a aceptar la


factura:

En caso de avería, extravío o no recibo de las mercaderías, cuando no son


transportadas por su cuenta y riesgo.

Si hay defectos o vicios en la cantidad o calidad de las mercaderías.

Si no contiene el negocio jurídico convenido.

Por omisión de cualquiera de los requisitos que dan a la factura cambiaria


su calidad de título de crédito.

1. FORMALIDADES DE LA FACTURA:

Requisitos (Artículos 386, 594, 595 Código de Comercio)

1) Lugar y Fecha de su documentación.

2) Número de orden de título.

3) Nombre y domicilio del comprador (NI, Por la LEY DEL IVA)

4) Denominación y características de la mercadería vendida.

5) Precio por unidad y precio total, si el pago se hace por abonos, debe
indicarse el número de abonos, fecha y monto.

6) Debe nominarse con el nombre del tomador o beneficiario.

7) Elemento formal: formulario impreso Orden correlativo.

Factura Cambiaria Vrs. Fiscal:

Factura= Documento Fiscal de la Ley del IVA

Cambiaria= Título de Crédito

La factura cambiaria es el título de crédito que en la compraventa de


mercaderías el vendedor podrá librar y entregar o remitir al comprador y
que incorpora un derecho de crédito sobre la totalidad o la parte insoluta de
la compraventa.

Si se omite algún requisito la factura no podrá hacerse valer como título de


crédito pero se tiene como documento probatorio de la compraventa.

SALDO INSOLUTO:

Parte del Precio No Cubierta en el momento de realizarse la Compraventa.

Observación: Derecho Real de Hipoteca No tiene saldo Insoluto.


FUNCIÓN DE LA FACTURA CAMBIARIA:

Función. Si un comerciante vendedor se decide por usar la factura


cambiaria, la operatividad del título sería la siguiente:

El vendedor: Libra la factura cambiaria como consecuencia de una


compraventa en la que las mercaderías han sido entregadas real o
simbólicamente.

La factura: Es enviada al comprador, directamente, por intermedio de un


banco o tercera persona. El intermediario, según las instrucciones recibidas,
la presentará para que se le acepte y luego la devolverá; y podrá retenerla
si tiene facultades para cobrarla, ello se hará mediante de un endoso en
procuración. La ley también contempla el envío por correo certificado u
otros medios no especificados por la ley.

El comprador: Devuelve la factura, debidamente aceptada: dentro de


cinco días de su recibo si es para la misma plaza; y dentro de quince, si es
diferente. La no devolución se presume como negativa de la aceptación.

Doble Función de la Factura Cambiaria:

1. Cómo factura: Prueba la existencia de un contrato de compraventa


de mercaderías descritas en ella.

2. Cómo factura cambiaria: Es un título de crédito constitutivo de la


obligación que contrae el comprador.

2. PROTESTO:

La factura cambiaria puede ser protestada por falta de aceptación o por


falta de pago. En el caso de no aceptarse, el protesto debe levantarse
dentro de los dos días hábiles siguientes a los plazos fijados para la
devolución de la factura.

Falta de Aceptación y de Pago:

El protesto por falta de aceptación deberá levantarse dentro de los dos días
hábiles siguientes al vencimiento del plazo estipulado en el Artículo 599 del
Código de Comercio.

El protesto por falta de aceptación, deberá levantarse en la propia factura o


en hoja adherida a ella, acompañando el aviso de recepción postal o
cualquier otro documento comprobatorio de su entrega al comprador o de
su devolución por éste.

A falta de factura, el protesto se levantará por declaración del protestante o


a vista de una copia de la factura fechada y firmada por el vendedor,
siempre que adjunte el aviso de recepción o cualquier otro documento que
pruebe que la factura original fue enviada al comprador.

Otra variante del protesto en este artículo que, contrariamente a lo que


sucede en otros, el acta la autorizará el Notario en los espacios del mismo
instrumento o en hoja adherida cuando fuere insuficiente, adjuntando los
documentos que prueben el envío del documento u otros medios que se
tengan (aviso de recepción postal, por ejemplo). Si la factura no se tiene a
la mano, se le puede autorizar el protesto por declaración del vendedor,
siempre que se tengan a la vista documentos probatorios que demuestren
el envío al comprador. Cuando el acta se autoriza en el documento, no se
puede protocolizar.

CONSERVACIÓN DE LAS FACTURAS.

Conservación (Articulo 604 Código de Comercio) Los comerciantes


deberán conservar ordenadamente, por el término de cinco años, las
facturas cambiarias que hubieren librado o copias de las mismas.

En concordancia con las disposiciones que obligan a los comerciantes a


conservar los comprobantes de sus negocios mercantiles; y en vista de que
las facturas, además de títulos de crédito, son constancias de los negocios
celebrados, deben conservarlas en original o en copia durante cinco años.

Las facturas cambiarias por ser constancias de los negocios celebrados,


deben ser conservadas en original o en copia por los comerciantes, durante
cinco años.

Documentación y correspondencia: (Artículo 382 Código de


Comercio) Todo comerciante debe conservar, en forma ordenada y
organizada, durante no menos de cinco años, los documentos de su
empresa, salvo lo que dispongan otras leyes especiales.

Término para destruir documentación: (Artículo 383 Código de


Comercio) Los documentos que conciernan especialmente a actos o
negociaciones

determinadas, podrán ser inutilizados o destruidos, pasados el tiempo de


prescripción de las acciones que de ellos se deriven.

Si hubiere pendiente alguna cuestión que se refiera a ellos directa o


indirectamente, deberán conservarse hasta la terminación de la misma.

Impuesto al Valor Agregado

Impuesto generado por la venta o permuta de bienes muebles o de


derechos reales constituidos sobre ellos.

Por la venta o permuta de bienes muebles, en la fecha de la emisión de la


factura. Cuando la entrega de los bienes muebles sea anterior a la emisión
de la factura, el impuesto debe pagarse en la fecha de la entrega real del
bien.

La emisión de títulos de crédito no genera impuestos ni IVA, pero se


exceptúa la factura cambiaria, cuando la emisión, aceptación o negociación
corresponda a actos gravados por la presente ley.

En la venta de bienes muebles, las facturas, deberán ser emitidas y


proporcionadas al adquirente o comprador, en el momento de la entrega
real de los bienes.

Circulación = Descuento

Contrato por medio del cual se realiza una operación mercantil por medio
de la cual una persona llamada descontentaría, transfiere a otra llamada,
descontador, un crédito de vencimiento futuro, y éste pone a su disposición
el crédito previa deducción de una suma fijada de común acuerdo.

CEDULA HIPOTECARIA

CONCEPTO DE CÉDULAS HIPOTECARIAS

Las Cédulas Hipotecarias son valores emitidos por particulares,


generalmente mediante la intervención de un Banco o Financiera Privada y
garantizadas con hipoteca sobre uno o varios inmuebles propiedad del
emisor.

Las legislaciones de los diferentes países, incluso la doctrina, ha ocasionado


una confusión en la denominación de este título de crédito, al llamarlo
obligaciones, bonos y cédula hipotecaria, esta confusión la podemos aclarar
atendiendo al sujeto emisor que es, el elemento principal que distingue a la
Obligación, Cédula Hipotecaria, de su co - género, el Bono Hipotecario,
categoría a la que ambos pertenecen. La obligación es emitida por Sociedad
Anónima; y el Bono, por sociedad de crédito hipotecario; y la Cédula
Hipotecaria, por particular.

La Cédula Hipotecaria es un documento, es decir, un escrito, impreso,


extendido a favor de una persona determinada (Cédula Nominativa) o de
indeterminada persona (Cédula al Portador), que forma parte de una
emisión seriada o única según lo contempla nuestra legislación, en cuyo
texto han de indicarse sus características, (número, monto, plazo, tasa de
interés, especificación de garantía, etc…).

Nada impide que en el texto de la Cédula figuren otras cláusulas o


estipulaciones que el Banco intermediario juzgue insertar en dicho texto,
siempre que tales cláusulas o estipulaciones no alteren ni desvirtúen su
naturaleza propia.

Lo que se pretende es que en el cuerpo de la Cédula aparezca


diáfanamente identificado el Banco encargado de la deuda, y que allí mismo
se señalen las características de su creación y se puntualicen aquellas
circunstancias acreditativas de que la misma ha sido válidamente expedida.

De la definición que nos hemos permitido dar de la Cédula Hipotecaria, fluye


con meridiana claridad que ella es un título de crédito, contentivo de una
promesa de pago emanada del emisor: tal promesa puede ser “nominativa”
o al “portador”, esto es, hallarse formulada en beneficio de determinada
persona incluso del propio dueño del inmueble hipotecado o de sujetos
indeterminados; y decimos que la Cédula Hipotecaria es un título de crédito,
por que es encuadrable en la especie de documentos necesarios para
ejercer (función de legitimación) y para transferir (función de transmisión) el
derecho expresado en ellos, el cual, por exigencias propias de la circulación,
siempre que ésta se realice conforme con la ley respectiva, se considera
literal y autónomo en beneficio de los adquirientes de buena fe.

Por ser un título de crédito, la Cédula hipotecaria se haya regida por los
principios de la autonomía, de la literalidad y de la incorporación.

En virtud del principio de la autonomía, quien adquiera una Cédula


Hipotecaria, adquiere el derecho expresado en ella en forma originaria, lo
que quiere decir que ese derecho no podrá sufrir disminución, o resultar
atenuado por hechos o circunstancias vinculadas a los precedentes
poseedores del título; el beneficiario o el tenedor de la Cédula lo que
adquiere es el derecho expresado en ella y no el derecho que tenía el
transmitente.

En fuerza del principio de la literalidad, el derecho de crédito incorporado a


la Cédula está delimitado por su expresión escrituraria: El derecho tiene la
medida que se le asigna en la Cédula, y ningún alcance distinto puede
pretender otorgarle ni el beneficiario ni el portador al banco emisor.

Finalmente, de acuerdo al principio de la incorporación, la Cédula


Hipotecaria debe ser presentada (documento de presentación o exhibición)
cuando se quiera ejercer el derecho incorporado a ella, y el banco, al
satisfacer su importe, debe exigir que la Cédula le sea entregada
documento de recuperación o de rescate, aquí encontramos la razón por la
cual para la cancelación del gravamen hipotecario es necesario la entrega
de la cédula hipotecaria al Registro General de la Propiedad .

Resulta, de lo que precede, que la Cédula Hipotecaria es una promesa


escrita de pago; en virtud de la declaración inserta en ella, y el emisor se
obliga a pagar una determinada cantidad de dinero, en un cierto momento;
el derecho a su beneficiario o tenedor al exigir el pago de dicha cantidad de
dinero, y sus réditos, se ejerce con independencia del derecho de los
precedentes poseedores del título; los límites del derecho se hallan
determinados por el tenedor del documento, y la presentación y entrega de
este es indispensable para tener derecho al pago de la cantidad señalada
en el texto, y tanto la cédula como los cupones de intereses vencidos si los
hubiere son títulos que aparejan ejecución .

El mecanismo de creación es el siguiente: Una persona que tenga la


disposición de un bien inmueble constituye, por declaración unilateral de
voluntad que se debe hacer constar en escritura Pública, un crédito
hipotecario a su cargo, con garantía del inmueble. Se establece en la
escritura que el crédito hipotecario quedará dividido en tantas porciones
como Cédulas Hipotecarias se creen, y en cada una de las Cédulas quedará
incorporada la respectiva porción del crédito hipotecario, siendo factible
emitir solamente una cédula hipotecaria en garantía del monto total de la
obligación. En esta forma, el crédito hipotecario, inmobiliario por su
naturaleza, se atomiza y se incorpora en cosas mercantiles muebles, como
son los títulos de las Cédulas. Así, se da al crédito hipotecario gran
movilidad, que hace fácilmente movilizables grandes capitales, y que ha
dado gran aplicación a la Cédula, la que es considerada como uno de los
mejores valores de inversión.

El Banco o Financiera Privada intervendrá en el escritura pública de


creación, para certificar la existencia y valor de las garantías. El Banco tiene
una situación de intermediario entre el deudor hipotecario creador de las
Cédulas y el tomador de estas, se constituye en representante común
obligado del conjunto de tenedores, y debe velar por los intereses de estos.

Específicamente la cédula hipotecaria en Guatemala se encuentra regulada


en Código Civil que, dispone: “Puede constituirse hipotecas para garantizar
un crédito representado por cédulas sin que sea necesario que haya
acreedor y emitirse las cédulas a favor del mismo dueño del inmueble
hipotecado (arto. 860).
La Cédula hipoteca debe originarse mediante escritura pública, que entre
otros requisitos debe expresar el monto del crédito representado por las
cédulas el monto de cada serie, si se emitieren varias, el valor y número de
cédulas que se emiten y la serie a la que pertenecen, el tipo de interés y el
tiempo de pago, el plazo del pago o los plazos sucesivos en caso de hacerse
amortizaciones graduales, identificación de la finca hipotecada y expresión
del monto del avaluó practicado, la designación de persona o institución que
como agente financiero este encargado del servicio de la deuda (Arto. 865).

Estos títulos de acuerdo al artículo 14 de la Ley del Instituto de


Fomento de Hipotecas Aseguradas (Decreto 1448 del Congreso de la
República) son susceptibles de gozar de “Seguro de Hipoteca” el cual
garantiza al titular y al legítimo tenedor de la cedula hipotecaria, el pago
puntual de la prima pactada, el cobro íntegro del principal, intereses y
demás obligaciones de los prestamos, conforme y en la forma que su
hubiere consignado en el documento o título que ampare las obligaciones
hipotecarias aseguradas.

Para que pueda asegurarse créditos hipotecarios representados por cédulas,


en la emisión de éstas, deberán intervenir una entidad aprobada o un Banco
afiliado al sistema F.H.A., o estar garantizado el pago de la obligación por
una entidad aprobada o bancaria afiliada, para cuyos fines quedan
autorizadas dichas entidades bancarias. En todo caso, es indispensable que
el producto de las cédulas se destine exclusivamente al financiamiento de la
compra o de la construcción de vivienda.

Asimismo según señala el artículo 15 de la Ley del Instituto de Fomento de


Hipotecas Aseguradas, podrán ser objeto de Seguro de Hipoteca, las
obligaciones provenientes de los créditos hipotecarios, concedidos para la
construcción, reparación, ampliación, mejoras, compra y liberación de
gravámenes hipotecarios de viviendas.

Por su parte la Ley de Vivienda y Asentamientos Humanos (Decreto 120-96


del Congreso de la República) en su artículo 33 (reformado por el artículo 8
del Decreto 74-97 del Congreso de la República) permite que los créditos
hipotecarios de mediano y largo plazo para compra de solución habitacional
para familias de menores ingresos, las cédulas hipotecarias y cualquier otro
título o documento que expresa una garantía hipotecaria para vivienda,
puedan ser garantizados por el Instituto de Fomento de Hipotecas
Aseguradas (FHA) o por garantía de pago que emitan las compañías
aseguradoras o afianzadores legalmente autorizadas, siempre y cuando
tales entidades estén sujetas a fiscalización de la Superintendencia de
Bancos.

De tal forma, podemos afirmar que, la Cédula Hipotecaria afianzada (FHA o


con seguro de hipoteca) emitida con ocasión de la adquisición de una
vivienda, es un título de crédito con garantía hipotecaria que, goza de la
certeza de pago otorgada por el Instituto de Fomento de Hipotecas
Aseguradas o por una entidad privada autorizada para este efecto.

Encontramos la utilidad de las cédulas hipotecarias, al considerar que los


bienes inmuebles además del servicio que conforme a su naturaleza
prestan, representan un valor pecuniario que puesto en circulación sirve
para allegar recursos cuando se necesitan y para proporcionar ganancias al
propietario, mediante provechosas negociaciones.
La hipoteca común ha sido y es de indudable provecho, pero debido a sus
condiciones especiales, no facilita suficientemente la movilización del
crédito territorial. De allí que para lograr este objetivo se hayan imaginado
diversos medios más o menos adecuados, entre los que se distinguen de
modo notable las cédulas hipotecarias.