Está en la página 1de 7

Mi Crimen Social

Por: flow
Me siento triste de no verte el

brillo de la vida en tus ojos.

Me siento corto por no

haber leído a Onetti nunca.

Me siento agrio por haber

vivido muchas veces una vida sin rumbo.

Me siento perdido por

haber nacido mientras

los hombres corrían detrás

de las injusticias.

Me desperdicio entre tantas letras,

que mi guitarra no nos alcanza…

me encuentro tan mutilado a veces,

que no me dan ganas ni de salir,

de afuera no me atrae casi nada

y cuando encuentro algo… es temporal.

Me he derrochado entre tantas alas

que nunca pensé… solo volaba,

y sobre ese vuelo, me inspiré

…a que las mejores palabras para escuchar

eran aquellas más livianas que el silencio,

o si no, para que vinieron hasta mí los poetas

y los cantautores de guitarra

si no, para bailarse un tango


con la reina del bolero… pero después de todo,

me siento aun triste, por no encontrarte,

porque andás ocupadita bailando salsa y rock

como si en nuestras ciudades no

sufrieran tantas almas por culpa de nuestros vacios…

necesito una Eco que toque la guitarra

para que juntos alcancemos la danza de las letras

aquellas que como el vapor se

elevan desde el cemento caliente

cuando comienzan a caer gotas

de lluvias quebradizas, en días

donde llora el cielo mientras el sol canta…

Son los días del Señor.

Me quiero perder, pero no me

dejan, dicen que emprenderemos

un viaje a las estrellas, donde

los poemas destilan desde

donde nacen los pasos de las flores…

también allá, allá en Montevideo, cerca

al Mar de Plata

porque acá, me tildan de extranjerista

hizque, porque no es mucho lo que

me inspira el chontaduro

y el afro de los inmigrantes


del Pacifico. Por eso te dejo mulata

me alejo de vos, Sucursal del Cielo,

para que Uds. invadan las calles

del nortecito que desde hace rato esta poluto,

y me aparto, para que la Sucursal

sobreviva… porque yo, si me dejan:

la puedo destruir,

a punta de letras en contra-vía.

Tranquila que desde el Mar de Plata

te escribiré con nostalgias

de que estas agua son las mismas

a las donde el Chocó mira a sus ballenas,

y no es que escriba extranjerismos

es que tengo el alma en modo universal,

dividida y llena de fantasías

donde me fabrico

mis propias historias galácticas y pintorescas.

Me hace sentir triste

el ver como un manto oscuro

le arrebata la belleza a la vida

…a la sonrisa de un niño

…a la sensibilidad de un momento

…a la naturaleza de la mujer,

y todo, porque nuestros ojos no sienten


ni nuestro corazón entiende:

que el dolor más grande

lo experimenta aquel que creo todo esto…

Me siento triste de vivir, dentro de un

ensayo del amor

que aunque nos traten de llevar

entre un viajecito a las estrellas,

me entristece saber, que se dejó

avanzar tanto, como dice

Galeano: el agua que atraviesa

el rostro…

y de tanto llanto se llenó la

Plata, y de tanto brillo

se llenó la Mar,

que es la misma desde Buenaventura

a Montevideo, que entre las dos

cruza el bono aire

que respiran las poetizas negras

que reúne Pizarro allá

donde el Valle se cruza con

el poema abstracto de las formas de Rayo.

Oh, como me entristece saber que encuentro a veces

huellas caminando en círculos

que se ahogan en manantiales

que no existen…
y cómo decirme a mí mismo

que me ocupe de mis espacios,

aquellos donde no hago nada,

si me siento es como cercado

por pensamientos de gentes

que parece que ya no conozco,

aunque conviva con ellos.

Cuál fue mi crimen mas oculto, me preguntas

si no, el haber alcanzado la consciencia

y descubrir que a mi alrededor no la sienten,

aunque trate ella de desparramarse

gratis por entre el valle de la Sultana;

mientras la sangre mestiza

del chontaduro y la yuca,

corre disfrazada de gente civilizada

tratando de alcanzar sueños

inventados por otras sangres;

mientras que el olvido llueve

acompañado de fríos tecnológicos

que maltratan a las flores de los valles.

Me siento triste de no sentir el gozo de ver

el brillo de la vida en tu mirar,

pero como, si el significado profundo

de ella fue alterado,


y ahora se burlan ellos cuando estamos

tristes, y se oculta la

soledad entre mascaras de

pretensiones.

Pero como vas a darte cuenta

de mis extravagancias,

si ellas provienen de los

parias que mueren en los

campos de batalla, como

residuos no-reciclables

de un mundo social que

alimenta redes virtuales,

soltando alaridos guturales

espantados dentro de un círculo

que aunque se ahoga,

grita y aun está vivo…

apoyado por toiticos nosotros juntos

porque la idea de un viaje a

las estrellas, es algo tan aterrador

y está demasiado lejos

del timbre lampiño de un blackberry.

FIN

Intereses relacionados