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Antología poética

de la generación
del ochenta

Estudio, Selección y Notas


de
Andrés Morales

MAGO EDITORES, 2010


2

A las promociones posteriores a la generación de 1987


y a las que están por venir.
3

Introducción

La presente antología que es, sin duda alguna, injusta (y lo digo


sin querer excusarme), llena de falencias y espacios en blanco, plena de errores y gazapos, es,
fundamentalmente, un homenaje a los treinta años de la llamada ―Generación de los ochenta‖,
denominada también como ―Generación de 1987‖ -según los esquemas académicos-,
―Generación N. N.‖ -según el poeta Aristóteles España-, o ―Generación de la Dictadura‖,
entre muchos nombres y, a veces, odiosas clasificaciones.

El objetivo principal de este libro se sostiene en el intento por


entregar una valoración de la obra de los cuarenta poetas incluidos realizando una ―criba‖1 de
sus textos publicados e inéditos y situando la importancia que estos tienen por sí mismos, ya
sea en el contexto de su época, ya sea en su propia continuidad coherente o errática y/o en su
proyección posterior en las más actuales voces de la poesía chilena.

A pesar de llamarse ―antología‖, tal vez la palabra más justa


para denominar este libro debiera ser ―muestra‖, pues el número de autores que quedan
excluidos del mismo es mucho mayor del número de poetas contenidos. Esto tiene una razón
de ser, fuera del posible capricho del antologador, como se verá más adelante en los criterios
que imperaron a la hora de seleccionar autores y poemas. A los poetas se les solicitó una
selección personal que fuera representativa de su obra; sobre esta ―antología personal‖ el que
aquí suscribe realizó un trabajo de búsqueda de lo más representativo de cada uno, agregando,
suprimiendo o sustituyendo, según rigurosas normas que hacen prevalecer la calidad por sobre
todas las cosas, para que este libro constituyera un real aporte a la historia y a la valoración de
la poesía chilena contemporánea2.

Cuando ya se han publicado una serie de antologías importantes


con algunos errores imperdonables y otros muy perdonables (debido a la corta distancia que
medió entre la aparición de las mismas y el objeto estudiado); cuando en el horizonte ya han
aparecido, al menos, dos nuevas generaciones poéticas que reclaman su lugar e importancia
(autodenominadas o denominadas ―Generación de los noventa‖ o ―del 2002‖ y ―Generación
del 2017‖ o ― del Bicentenario‖ o ―post noventa‖, entendiendo con esto que las generaciones
ya no tienen un ciclo más lento y pausado como se apreciaba hace algunos años atrás), esta
antología, me parece, viene a suplir una carencia importante en el vasto panorama de la poesía
chilena, pues es la primera dedicada exclusivamente a esta generación que busca ser estricta desde
la perspectiva crítica y que, además, cuenta con la aprobación de los autores en lo que se refiere
a los textos seleccionados.

1 Entendiendo que aquí no se ha tratado de juzgar a nadie en particular ni a ninguna obra, tendencia o estilo.
2 Ajustándose a los criterios y posibilidades editoriales que mediaron para la aparición de este volumen.
4

Como siempre, será el lector el que juzgue la importancia de los


poemas y de los poetas aquí reunidos. De nada sirve querer imponer o ―fabricar‖ una
generación a partir de una antología como ha ocurrido en otros países de habla castellana (y
pienso en aquella pretérita y famosa de José María Castellet, en España). Son los textos, es el
espíritu de los mismos, es su abrazo trascendente o nulo el que otorgará el verdadero valor a
todas estas palabras, a estas estrofas, a estos versos que pretendieron y pretenden aún cambiar
el mundo y, también, construir una estética, a veces común, a veces disonante, en el universo
infinito de la poesía.

Andrés Morales

Santiago, mayo de 2010


5

Criterios de Selección

Los criterios de selección que mediaron para incluir o excluir a determinados autores y textos
son los siguientes (entendiendo que los criterios básicos y centrales son: el de la intuición
intelectual del autor de la antología que busca, en todo momento, la mayor objetividad posible,
la honestidad y la compleja ética literaria):

1. La calidad intrínseca de la obra publicada o inédita de un autor determinado.

2. La inclusión de autores nacidos entre 1950 y 1964, salvo tres notables excepciones que
publicaron sus obras y las dieron a conocer en la década de los ochenta y que por larga
tradición se han asociado a este grupo generacional (Alejandra Basualto, nacida en 1944; Sergio
Badilla, nacido en 1947 y Rodrigo Lira, nacido en 1949).

3. La elaboración de un ―corpus‖ de textos seleccionados a partir de las sugerencias de poemas


que realizaron los propios autores (se les solicitaron diez poemas equivalentes a diez folios) que
aceptaron participar en este libro, además de los que el antologador considera esenciales en la
producción de algunos poetas y que éstos, tal vez, no valoran en su justa trascendencia, ya sea
dentro de su propia obra, en la época en que fueron publicados o en la proyección que han
tenido en generaciones posteriores.

2. La respuesta o ―impacto‖ de estas obras en el contexto de su tiempo tanto para el público


lector como para la escasa crítica periodística o académica que se realizó en la época o, incluso,
a posteriori.

3. La trascendencia de una obra específica, de un estilo propio o de un autor determinado en la


consciencia de los poetas más jóvenes o de las generaciones o promociones siguientes que
iniciaron sus obras a partir de determinados proyectos escriturales de poetas de los ochenta o
que, por el contrario, los rechazaron.

4. La continuidad y coherencia (o incluso los cambios y ―giros‖ temáticos y de estilo) de una


determinada escritura o de un determinado poeta (por razones personales o biográficas, por
serias y justificadas búsquedas estéticas o por las circunstancias históricas del momento).

5. La voluntad de mostrar el desenvolvimiento de la poesía de esta generación, ya sea en el


tiempo como también en las distintas posturas estéticas, de género, estilísticas e históricas y las
distintas evoluciones que han ido operando en ésta donde, incluso, algunos autores han
abandonado el género lírico para destacarse ampliamente en la narrativa (el caso de Mauricio
Electorat o Sergio Gómez, por ejemplo).
6

Treinta años de vigencia:


La poesía de la generación del „80 o de 1987

A treinta años del año 1980 es posible hablar con una


mejor perspectiva y con mayor propiedad de la generación poética surgida en los tristes
tiempos de la dictadura militar y que, hasta el día de hoy, continúa dando frutos generosos en
el amplísimo panorama de la poesía chilena, a pesar de un ―canibalismo poético‖ o literario,
que he señalado en textos anteriores3 y que consiste en la negación o el menosprecio de
algunas de las nuevas promociones (e incluso de generaciones precedentes) hacia lo escrito en
esos años duros y complejos de la década de los ochenta y, fundamentalmente, en una insana e
injustificada necesidad de ―desplazar‖ del posible y escaso escenario a toda figura, promoción
o grupo que pueda interferir o ―quitar protagonismo‖ a los autores que emergen cada lustro, ya
no en generaciones, y, casi ni siquiera, en lo que se entendería como una promoción4.

Tal como fuera señalado años atrás en un estudio


preliminar y/o ponencia sobre esta particular generación es imposible pretender una mirada
completa -a pesar del tiempo transcurrido y por lo amplio del corpus de poetas- de todas las
particularidades, variantes, estilos y hasta tonos que alcanza esta promoción (y uso la palabra
―promoción‖ como sinónimo de generación, entendiendo que evidentemente, hay diferencia
en los términos)5. El objetivo final de esta breve investigación es, esencialmente, demostrar su
importancia, revisar sus obras y sus autores más trascendentes y registrar la vigencia e
influencia de esta poesía. Por otra parte y ahora con más tiempo y objetividad es
imprescindible aquilatar y desbrozar la maleza de algunas inexplicables confusiones que han
rodeado la justa valoración de esta generación. Jamás cayendo en la tentación de intentar una
jerarquización o un ―canon‖ definitivo, sino, por el contrario, sólo proponiendo una suerte de
―hoja de ruta‖ y de diagnóstico, como he dicho, al cabo de estos largos treinta años.

3 Vid. Morales, Andrés. El lugar de la poesía, en el poeta, el académico y el lector: un secreto a voces. (Discurso de
Incorporación a la Academia Chilena de la Lengua). En ―Boletín de la Academia Chilena de la Lengua‖. N. 78
(2007 – 2008). Santiago de Chile, 2009, entre otros.

4En este trabajo se adopta la metodología tradicional del modelo generacional, pues no existe, hasta el momento,
otro que realmente pueda sustituirlo como un sistema adecuado y coherente. Este hecho no significa que el autor
no tenga reparos en los ajustes del mismo, pero ve en él un universo de referencias que, a fin de cuentas, es útil y
provechoso para este tipo de investigaciones.
5
Vid. Morales, Andrés. La poesía de la generación del ochenta: valoración de fin de siglo. En Actas del X Congreso Internacional
de la Sociedad Chilena de Estudios Literarios (SOCHEL 1999). Departamento de Literatura. Facultad de Filosofía y
Humanidades. Universidad de Chile – RIL Editores. Santiago de Chile, 2000.
7

1. Denominaciones para este grupo y problemas generacionales.

Pocas veces una generación ha tenido tantos


nombres, epítetos y calificaciones. Desde distintos ángulos críticos y bajo distintos prismas que
la interpretan, este primer problema ha sido calificado, según modelos e ideas diferentes, como
un asunto de denominación. Se le ha llamado de muchas formas entre las que destacan:
―Generación del ochenta‖, ―Generación de 1987‖, ―Generación N.N.‖, ―Generación de la
Dictadura‖, etc. Esta disparidad de criterios a la hora de denominar una generación lo único
que ha logrado es desplazar los parámetros auténticamente literarios por otros que más tienen
que ver con la contingencia política de esos días - léase dictadura militar - que con aquellos
estrictos que estudien la producción de este interesante grupo de poetas. Si se atiende el
esquema orteguiano aplicado eficientemente por Cedomil Goić, se verá que, para empezar, es
necesario hablar de esta generación como la correspondiente a 1987, pues reúne a los nacidos
entre los años 1950 y 1964. Un segundo problema que puede ocasionar disgustos, pues
muchas antologías y revisiones del período incluyen a autores que no le corresponden (el caso
de Juan Luis Martínez, nacido en 1942, podría catalogarse como el más evidente o, también, el
de Carmen Berenguer entre otros) y atienden a las fechas de publicación de las obras más que a
la data de nacimiento6.

Este asunto puede conducir inmediatamente a


dos métodos distintos para apreciar la cohesión y producción de este grupo. El primero tendría
relación con las fechas de nacimiento y el segundo con las obras de un período. Si se aplica el
segundo criterio es muy posible que tengan que incluirse a autores de muy dispares
procedencias (de otras generaciones) y obras de corte menor o fuera de las características de la
promoción7. Si, por el contrario, se utiliza el primer método, será más fácil delimitar el corpus de
poetas que es posible identificar entre los del ‗87.

Otro problema interesante es el concepto mismo


de generación. Si se considera al grupo de poetas españoles de 1927 (o de 1925, según el autor
que se cite) como un paradigma para medir a las generaciones posteriores, se verá que esta
promoción dista muchísimo de aquella de Federico García Lorca, Rafael Alberti, Vicente

6 Me refiero, sobre todo a antologías de extraordinario valor (pues incluyen una buena selección, poéticas y
referencias críticas) como Veinticinco años de poesía chilena (1970-1995) de Teresa Calderón, Lila Calderón y Tomás
Harris (publicada por Fondo de Cultura Económica, Santiago de Chile, 1996), que recoge a algunos autores que
no deberían situarse en este grupo (Carmen Berenguer, Javier Campos, Soledad Fariña, Jaime Hales, Juan Luis
Martínez, Paz Molina, Sergio Muñoz, Heddy Navarro, Bruno Serrano y Jorge Torres, todos ellos pertenecientes a
la generación anterior, la de 1972 (que reúne a los nacidos entre 1935 a 1949) y que suele ser citada como
―Generación del Sesenta‖ junto a voces tan trascendentes como las de Oscar Hahn, Jaime Quezada, Manuel Silva
Acevedo, Gonzalo Millán, Omar Lara, Waldo Rojas, Jesús Ortega, Juan Cameron, Floridor Pérez y un largo
etcétera.
7 Si la obra de muchos autores que deben excluirse de esta generación es extraordinariamente valiosa (Juan Luis

Martínez, Soledad Fariña, Paz Molina o Jorge Torres), existen otros que han ―desperfilado‖ absolutamente el rigor
literario indispensable para valorar a las promociones de 1972 o de 1987.
8

Aleixandre, Gerardo Diego, Juan Larrea o Luis Cernuda. Aunque el ‗27 español posee grandes
diferencias de estilo y métodos de escritura (algo similar a lo que acontece con la producción
chilena del ‗87), puede decirse con propiedad que se trató de un grupo poético
extraordinariamente cohesionado en términos afectivos y amistosos. En el caso de la
promoción chilena aquí estudiada, no ocurre nada parecido. Por el contrario, se puede afirmar
que, como fruto de las trágicas circunstancias por las que atravesaba el país desde 1973, un
buen número de autores desarrolló sus proyectos escriturales fuera de las fronteras del país o
muy aislados de los ―centros‖8 tradicionales de producción literaria (casi en un ―intra-exilio‖).
Estos hechos, sumados a una suerte de ―huerfanía‖ en la búsqueda de modelos que guiaran la
escritura de los poetas que iniciaban su producción (esencialmente a través de talleres literarios,
un fenómeno que marcó profundamente a esta promoción y que señaló un camino alternativo
a los espacios tradicionales existentes en Chile antes del golpe militar) los condujeron a
distintos nombres fundamentales de generaciones anteriores. Nicanor Parra, Gonzalo Rojas,
Eduardo Anguita, Enrique Lihn, Miguel Arteche, Jorge Teillier y unos pocos más fueron los
poetas que perfilaron las tendencias de una generación que se veía a sí misma sin un carácter
propio ni menos con un programa común que no fuese una resistencia ideológica (desde
posiciones muy tímidas hasta algunas extraordinariamente contestatarias) o la asimilación de
experiencias personales en el exilio, o bajo las críticas circunstancias del momento histórico 9.

2. Características generacionales

Desde un principio es necesario entender que, tal


como se expresara más arriba, no se trata de un grupo que posea un itinerario estético o unos
postulados programáticos que condicionen su desarrollo. Si hoy es posible descubrir en Chile
una gran diversidad temática y estilística, esto es, en parte, por el influjo de esta promoción.

Considerando la idea de la diversidad como eje


central para interpretar los problemas que presenta esta generación, es menester establecer
algunas líneas fundamentales por donde transita una buena parte de la escritura del ‗87. Hace
veintiún años, el profesor Iván Carrasco presentaba un indispensable ensayo sobre la literatura

8 La difícil catalogación de ―centro‖ (si se piensa en un mundo donde, teóricamente, todo tiende a descentralizarse
con la llamada ―globalización‖) es aplicable a los lugares en que, históricamente, se han desarrollado líneas de
escritura poética importantes. Santiago, Valparaíso, Concepción y Valdivia podrían recibir este calificativo que de
por sí es injusto con otros puntos de la geografía literaria de Chile (y pienso en Chillán, San Felipe, Rancagua, La
Serena, Iquique, Antofagasta y un largo etcétera).
9 Los fenómenos de la censura y la ―autocensura‖ son elementos muy importantes a tener en consideración a la

hora de evaluar la literatura de la época. Otro aspecto insoslayable es el de la edición de los libros, asunto que
revistió graves problemas en el caso de algunas casas editoras que fueron cerradas o que no se interesaban en la
publicación y distribución de libros de poesía teniendo estos hechos, como consecuencia, la aparición de
muchísimos poemarios ―autoeditados‖, esto es, ediciones financiadas por el autor o por editoriales menores de
corta vida comercial.
9

de este período10, en él se establecen cuatro grupos temáticos relevantes que bien pueden
orientar al lector sobre las líneas que esta poesía fue adquiriendo progresivamente. Estas
categorías son:

a. poesía neovanguardista

b. poesía religiosa apocalíptica

c. poesía testimonial de la contingencia

d. poesía etnocultural

Si bien estas tendencias están claramente


demarcadas y constituyen un espacio incuestionable dentro de la poesía de la época, no son
exclusivas de la promoción de 1987, aunque pueden aplicarse con sobrada razón. A las ya
mencionadas, pienso que deben agregarse otras líneas importantes que evolucionan en esos
mismos años y que se consolidan con propiedad en la actualidad, destacando:

a. poesía metapoética

b. poesía urbana

c. poesía de las minorías sexuales

Siguiendo el esquema propuesto por Carrasco, la


poesía neovanguardista avanza en el territorio del experimentalismo y se funda en la reedición
de los contenidos de las vanguardias tradicionales orientados por la relectura del gran poeta
viñamarino Juan Luis Martínez, autor de libros tan significativos como La nueva novela (1977) y
La poesía chilena (1978). En algunos casos, como, por ejemplo, en la poesía de Raúl Zurita,
vemos que bajo el formato de una postura rupturista también se encuentran contenidos
testimoniales y contingentes (su libro Canto a su amor desaparecido, publicado en 1985 es
paradigmático). Junto a Zurita encontramos, como poetas neovanguardistas, a las voces de
Carlos Cociña, Gonzalo Muñoz, Rodrigo Lira (quien nace en 1949, pero excepcionalmente
puede considerarse dentro de la poesía de esta generación dado que sólo un año lo separa de
sus compañeros de promoción y que su obra es difundida justamente en la década de los
ochenta), Eduardo Llanos Melussa, Tomás Harris, Eugenia Brito, Diego Maquieira, Roberto
Merino, Rodrigo Lira, Erick Polhammer, Elvira Hernández, Antonio Arévalo –residente en
Italia y muy destacado crítico de arte- y Germán Muñoz Pilichi (quien demora en publicar y
―entra‖ en esta generación con su primer libro, Muerte colmada, en la década del noventa), entre
otros pocos más.

La tendencia de la poesía religiosa apocalíptica se


proyecta como una continuadora de temas desarrollados por las grandes voces de la tradición

Carrasco, Iván. Poesía chilena de la última década (1977-1987), en ―Revista Chilena de Literatura‖ N.33. Santiago de
10

Chile, abril de 1989.


10

poética chilena (Gabriela Mistral, Pedro Prado, Miguel Arteche, Armando Uribe, Jaime
Quezada, Manuel Silva Acevedo, etc.). La religiosidad y la crítica a una sociedad que, ya sea
ecológicamente o a través de métodos de exterminio planetarios (siguiendo el ejemplo de
Oscar Hahn), pone en peligro la supervivencia de la especie humana y del equilibrio del medio
ambiente son los temas esenciales de este grupo. Juan Antonio Massone, José María Memet,
Rosabetty Muñoz, Armando Rubio Huidobro, Andrés Morales, Mauricio Electorat y Carlos
Alberto Trujillo pueden ser considerados como sus principales exponentes.

Dentro de la poesía del testimonio y la


contingencia, léase ―poesía comprometida‖, ideologizada, contestataria a la dictadura u
orientada a una preocupación de corte social, es posible afirmar que se encuentra un grupo de
considerables proporciones. Con seguridad, el material correspondiente a esta tendencia no es
el que posee un mayor contenido literario, pero resume de forma vívida los tristes años de un
momento histórico. El problema de la mayoría de los textos escritos bajo esta óptica es su
precoz senectud, esto es, poemas que se circunscriben demasiado a un momento o a una
situación en particular y que no logran desdoblarse hacia una postura estética que les asegure
una permanencia en el tiempo, existiendo, evidentemente, excepciones notables como los
casos de Elvira Hernández (que también puede inscribirse en la corriente neovanguardista),
Aristóteles España, Jorge Montealegre, José María Memet, Isabel Gómez, Alicia Salinas,
Mauricio Redolés y partes de la obras de Teresa Calderón y Eduardo Llanos Melussa.
Posteriormente, muchos de estos autores derivarán a una escritura de tendencia ―apocalíptica‖
o a una crítica más social que política donde exponen su distancia con el sistema de mercado
neoliberal o denuncian las injusticias de una sociedad clasista, sexista y, en muchos casos,
atrasada y asilada en relación con el resto del mundo. Bruno Vidal constituye un caso aparte,
pues lejos de denunciar al régimen de Pinochet, lo apoya y escribe, según ha sido sostenido por
la crítica, ―la poesía de los victimarios‖ y no de las víctimas. De alguna forma, pertenece a esta
categoría, de una manera muy distinta, pues crea un complejo y desgarrador imaginario desde
la perspectiva del mundo militar.

En el caso de la poesía etnocultural, hay que


señalar que se trata de un feliz y reciente acontecimiento que no se había expresado en la
poesía chilena hasta la generación del 1987. Esta tendencia es compartida por autores con
orígenes indígenas (que escriben en lengua mapuche y/o en lengua castellana) y otros de
ascendencia europea o mestiza. Tanto la tradición vernácula (fundamentalmente oral) como el
discurso del conquistador y del cronista hacen su aparición en las páginas de estos libros. El
encuentro, el desencuentro, las distintas visiones de mundo, la palmaria diferencia en símbolos
ancestrales y las tradiciones perdidas, recuperadas o mantenidas, son temas que se abordan
desde múltiples perspectivas formales. Entre los poetas más importantes se encuentran las
voces de Elicura Chihuailaf, Clemente Riedemann y Tomás Harris.

Tal vez la línea más compleja y menos estudiada


sea la de la poesía metapoética, categoría que propongo en esta páginas. Esta clasificación
apunta básicamente a una literatura centrada en el propio discurso, en la lengua y en los temas
11

tradicionales de la historia de la poesía. En algún momento pudo ser vista como una tendencia
―escapista‖ que evitaba el compromiso político, pero hoy, con la necesaria perspectiva que
otorga el paso del tiempo, es posible afirmar que sentaba las bases de buena parte de la poesía
que escribirá la siguiente promoción (llamada ―Generación de los noventa‖) subrayando su
condición de aislamiento, su práctica esteticista y su desconfianza con los discursos de la
marginalidad, del compromiso e incluso, de la neovanguardia. Esta poesía se conectará con
autores contemporáneos (T. S. Eliot, Ezra Pound, Paul Valéry, Constantino Kavafis, Salvatore
Quasimodo o Yorgos Seferis), clásicos (españoles, anglosajones, neohelénicos y franceses) e
hispanoamericanos (Octavio Paz, César Vallejo, Eduardo Anguita y otros), mostrando un sano
desprejuicio con las etiquetas, las modas y los oficialismos sean estos de uno u otro signo
político o ideológico. Entre sus exponentes sobresalen: Alejandra Basualto, Mauricio Electorat
(antes de abandonar la poesía y consagrase como un magnífico narrador), Mauricio Barrientos,
Gonzalo Contreras, Andrés Morales, Álvaro Ruiz, Carlos Decap, Verónica Zondek, Arturo
Fontaine Talavera, Juan Antonio Massone, Paulo de Jolly, Bruno Vidal, Sergio Badilla, Germán
Muñoz Pilichi Juan Eduardo Correa y Eduardo Llanos Melussa.

Si el tema de la ciudad ha sido motivo central en


la obra de las generaciones precedentes (la del cincuenta, por ejemplo, y, en concreto, en la
poesía de Enrique Lihn, poderosa influencia en este ámbito y en ésta generación), en la
promoción del ‗87 también se encontrará una gran número de libros y poemas centrados en
ella. De esta forma, es posible hablar de una categoría de poesía urbana donde la ciudad como
protagonista, como escenario activo, como eje de encuentros y desencuentros será un tópico
elaborado desde ópticas muy diferentes. Los autores que evidencian con mayor claridad esta
corriente son Armando Rubio Huidobro, Rodrigo Lira, Arturo Fontaine Talavera, Bárbara
Délano, Tomás Harris, José María Memet, Mauricio Redolés y Carlos Decap, entre otros

Por último, otra tendencia que ha aparecido en


los últimos años (y que habla de una tímida apertura de la muy provinciana sociedad chilena) es
la que se ha señalado como poesía de las minorías sexuales. Si la poesía etnocultural -y en
especial la mapuche- puede datar su incorporación a la tradición culta en este promoción, lo
mismo ocurrirá con las voces que consolidan un discurso feminista (iniciado en los años
sesenta y setenta pero bruscamente interrumpido por la oficialidad de la dictadura) y un
discurso homosexual. Con respecto a la poesía feminista es interesante señalar que las voces de
algunas exponentes de la generación de 1972 (Carmen Berenguer, Heddy Navarro, etc.) son las
que verdaderamente inician esta actitud. Las obras de las autoras de 1987 abandonarán el tono
beligerante de sus predecesoras para enfrentar al sexo opuesto desde una perspectiva que no
recrimina sin razón ni intenta suplantar el orden machista por un orden feminista. El temple
será entonces el de un igual que comparte las mismas circunstancias vitales, pero que observa
desde un ángulo necesariamente distinto. Las obras de Teresa Calderón, Carmen Gloria
Berríos, Lila Calderón, Bárbara Délano, Verónica Zondek y (en menor medida) Alejandra
Basualto serán excelentes ejemplos de lo expuesto. Con respecto al discurso homosexual, la
actitud de una tradicional postergación será superada por otra de desafío. El colectivo (o dúo)
12

―Las Yeguas del Apocalipsis‖11 integrado por Pedro Lemebel, notable narrador y cronista, y el
poeta Francisco Casas, abrirá espacios para que progresivamente el público sea receptivo a otra
mirada y a un mundo que hasta ese momento se hallaba confinado y hasta proscrito. La poesía
pionera de Francisco Casas, casi el único exponente que declara abiertamente su filiación
homosexual, será, quizás, paradigmática.

3. Treinta años después

Inmerso en una democracia menos frágil, pero


democracia al fin, superada la dictadura militar y en trámite de alcanzar mejoras económicas o
sociales y donde se ha producido una alternancia en el poder, el país ha ido constituyendo
lentamente nuevos escenarios culturales. En el ámbito literario, aún no es posible ver una
―dominancia‖ de los modelos o ideas que la generación de 1987 ha intentado proponer. Tal
vez, la confusión de los tiempos, la postergación del discurso dialógico o la suplantación que
los medios audiovisuales van imponiendo por sobre los literarios, han hecho casi imposible la
reflexión indispensable en una promoción que aún se encuentra en pleno proceso de creación
y con metas, si no claras, al menos por completar.

Poco o casi nada queda de la poesía del


testimonio y de la contingencia. La contingencia ha pasado y el testimonio testimonia, pero
nada más. Gran parte de la obra de autores ―comprometidos‖- como he señalado
anteriormente- ha ido desplazándose hacia la denuncia de la marginalidad económica, de las
falsedades del modelo del libre mercado o de las paupérrimas condiciones de una juventud
conflictuada entre sus necesidades reales, el consumismo virtual y los problemas de la droga, el
sida, y un largo etc. De la confrontación política se ha pasado a la confrontación económica y
social. Otros autores han prescindido absolutamente de sus discursos anteriores y han optado
por desentenderse de estos temas para enfrentar asuntos más relacionados con la metapoesía,
la estética o la neovanguardia.

De esta última corriente, la neovanguardia, ha quedado,


sin duda, una sensación de fracaso. Los textos que antes desconcertaban profundamente ahora
son motivo de una interpretación humorística y crítica o han envejecido velozmente y de
forma mucho más estrepitosa, con honrosas excepciones (pienso en Juan Luis Martínez, en
Elvira Hernández, en Raúl Zurita o en Carlos Cociña) que las de aquellos supervivientes de sus
predecesores de los años veinte y treinta, los años de la vanguardia histórica. Si tampoco nadie
duda de la necesaria frescura que supusieron en algún instante, nadie apuesta hoy por aquellas
claves tan herméticamente cerradas. La prueba de estas afirmaciones se encuentra en el

11La apertura generada por Lemebel y Casas ha dado muy positivos frutos en la literatura chilena, pues luego de
sus intervenciones, sus acciones de arte y sus libros ha surgido, sobre todo en la narrativa, un grupo de
importantes escritores que no esconden y que describen, muestran y enfrentan su homosexualidad. Es el caso de
Juan Pablo Sutherland, Carlos Iturra y Pablo Simonetti por nombrar a algunos destacados.
13

progresivo abandono, en los últimos libros de muchos de sus exponentes, de los códigos
usados en aquellos días.

Las corrientes más vivas y de las que aún es


posible esperar obras importantes son, a mi juicio, las que tienen reciente aparición en la poesía
chilena (las líneas etnocultural y de minorías sexuales) o aquellas que, abiertamente, pueden ser
vinculadas con una tradición reconocible e inagotable (la poesía urbana, la poesía metapoética y
la poesía religiosa apocalíptica). El desplazamiento de muchos autores hacia estas tendencias
(o su anterior ―filiación doble‖ en las corrientes arriba reseñadas) puede dar una idea de la
vitalidad y el necesario reconocimiento a posturas, caminos y líneas que entroncan con las
fuentes del género poético que, sin duda, puede y debe ser reinterpretado.

Desde la óptica de quien practica la escritura


poética y al mismo tiempo reseña mínimamente los alcances de sus compañeros de generación,
pienso que, por fortuna, no todo puede predecirse o, peor, etiquetarse (lejos de mi ese afán
inútil e inconsistente…). La experiencia enseña que la sorpresa es un elemento que siempre
sobreviene aún en aquellos paisajes que parecen ya delimitados o, incluso, han sido
manifiestamente recorridos. Por lo mismo, todas las categorías o líneas aquí propuestas pueden
ser objeto de discusión y, más que eso, pueden variar según la perspectiva con que se miren y,
desde luego, con el paso de los años y la evolución de las obras de los autores aquí reseñados.

La poesía de la generación de 1987, ―de los


ochenta‖, ―N.N.‖ o ―de la dictadura‖, la poesía chilena contemporánea puede dar lecciones a
quien pretenda domeñar su cauce o intente delimitarla en simples hitos que lo único que
consiguen es clasificarla pobremente como un entomólogo que clava su cruel alfiler en un
insecto.

Andrés Morales

Santiago de Chile, septiembre de 2000 - julio de 2010


14

Bibliografía mínima sobre la generación de 1987

En la siguiente bibliografía mínima sólo se han seleccionado antologías, libros, estudios,


ponencias, tesis de pregrado y postgrado sobre la Generación de los ochenta o de 1987 a las
que se ha podido tener acceso. Se omiten los libros de cada uno de los autores antologados por
estrictos motivos de extensión y, además, porque en las biobibliografías que preceden los
textos de cada poeta se señalan la mayoría de las obras editadas agregándose la fecha de su
publicación.

1. ANTOLOGÍAS DE POESÍA (CHILENAS Y EXTRANJERAS)

Alonso, María Nieves; Mestre, Juan Carlos; Rodríguez, Mario; Triviños, Gilberto. Las plumas del colibrí.
Quince años de poesía en Concepción (1973-1988). Estudio y antología. MPRODE/ CESOC, Santiago, 1989.

Anguita, Eduardo. Nueva Antología de Poesía Castellana. España. Hispanoamérica. Chile. Editorial
Universitaria. Santiago, 1981.

Arévalo, Antonio. Araucanía. I Quaderni di Palimpsesto. Antología Poética. Edizioni Palimpsesto. Roma –
Florencia, Italia, 1987.

Arteche, Miguel; Massone, Juan Antonio; Scarpa, Roque Esteban. Poesía chilena contemporánea. Editorial
Andrés Bello, Santiago, 1984.

Arteche, Miguel. Ejercicio en Sol. Poesía/Taller Nueve. Ediciones Taller Nueve de Poesía. Santiago, 1980.

Arteche, Miguel. Tercera Antología. Taller Nueve 1984. Ediciones Taller Nueve de Poesía. Santiago, 1984.

Arteche, Miguel y Cánovas, Rodrigo. Antología de la poesía religiosa chilena. Ediciones Universidad Católica
de Chile, Santiago, 1989.

Arteche, Miguel y Cánovas, Rodrigo. Antología de la poesía religiosa chilena. Ediciones Universidad Católica
de Chile, Santiago, 1999. (Segunda Edición Ampliada).

Ayala, Matías. Muestra de poesía chilena reciente: 1980-2007. En ―Plebella‖. Edición electrónica. N. 19.
Buenos Aires, Argentina, 2008.

Bianchi, Soledad. Entre la lluvia y el arcoíris. Algunos poetas jóvenes chilenos. Instituto para el Nuevo Chile.
Rotterdam, Holanda, 1983.

Bianchi, Soledad. Viajes de ida y vuelta. Poetas chilenos en Europa. Ediciones Documentas – Ediciones
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Varios Autores. Fuegos en el umbral del milenio. Antología de ocho poetas chilenos actuales. Editado por Nestlé
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Varios Autores. 100 años, 100 poemas. Centenario Natalicio Pablo Neruda. Consejo Comunal de Cultura de
Parral. Santiago, 2004.

Varios Autores. Taller Nueve. Cuarta Antología. Homenaje a Miguel Arteche. Editorial La Trastienda.
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Varios Autores. Onomatopeya I. Antología poética. Mago Editores. Santiago, 2008.

Varios Autores. Onomatopeya II. Antología poética. Mago Editores. Santiago, 2009.
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Bisama, Álvaro. Cien libros chilenos. Ediciones B. Santiago, 2008

González Cangas, Yanko. Héroes civiles & Santos laicos, palabra y periferia: trece entrevistas a escritores del sur de
Chile. Ediciones Barba de Palo. Valdivia, 1999.

González Sáez, Máximo. Claves para entender la literatura emergente de fin de siglo. Ediciones de la UTEM.
Santiago, 1999.

Goycolea Toro, Mateo. Asedios (a) Morales: estudios y notas sobre la poesía de Andrés Morales
RIL Editores. Santiago, 2005.

Mansilla, Sergio. El paraíso vedado. Ensayos sobre poesía chilena del contragolpe 1975-1995. European Press
Academic Publishing. Fucecchio, 2002.

Morales, Andrés. De palabra y obra. RIL Editores. Santiago, 2003.

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Católica de Chile. Santiago, 1995.

Varios Autores. La poesía chilena actual: (1960- 1984) y la critica. Compilado por Ricardo Yamal. Ediciones
Lar. Concepción, 1988.

Vera Lamperein, Lina. Presencia femenina en la literatura nacional. Una trayectoria apasionante: 1750 – 1991.
Fundación Gabriela Mistral. Santiago, 1994.

Villegas Morales, Juan. El discurso lírico de la mujer en Chile: en el período 1973-1990. Mosquito Editores.
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Rojas Canouet, Gonzalo Ignacio. Poesía chilena de la década del '80 y del '90: autorreferencia y fragmentación.
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Vergara Schroeder, Diego. Bello Barrio: Mauricio Redolés y la poética del Barrio. Universidad de Chile.
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Yáñez, Pablo Lautaro. «Vírgenes del Sol Inn-Cabaret» de Alexis Figueroa como trabajo de crítica de la ideología.
Universidad de Chile. Santiago, 2009.

Yuivar C., Ana María. Mauricio Redolés: el estilo de sus matemáticas. Universidad de Chile. Santiago, 2008.

*[Se citan solo algunas de las tesis de pregrado y postgrado más relevantes sobre la generación de 1987].
20

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Chilena‖. N. 4. Pontificia Universidad Católica de Chile. Santiago, 2003.

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En ―Anales de Literatura Chilena‖. N. 5. Pontificia Universidad Católica de Chile. Santiago, 2004.

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Literatura Chilena‖. N. 6. Pontificia Universidad Católica de Chile. Santiago, 2005.

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Diciembre. Santiago, 2003.
23

[Para el estudio de la recepción crítica en la prensa de la época se recomienda investigar en la Sección


“Referencias Críticas” de la Biblioteca Nacional de Chile]

5. REVISTAS DE CREACIÓN Y SUPLEMENTOS LITERARIOS DE


PERIÓDICOS CONSULTADOS (DE LA ÉPOCA O POSTERIORES)

La Bicicleta. Revista de cultura independiente, dirigida por Eduardo Yentzen. De venta en kioscos y
librerías. Santiago de Chile.

La Gota Pura. Revista de poesía, dirigida por el escritor Ramón Díaz Eterović y la poeta Leonora
Vicuña. Santiago de Chile.*

Poesía Diaria. Revista de poesía, dirigida por los poetas Elicura Chihuailaf y Guido Eytel. Temuco, Chile.
*

La Castaña. Ediciones Tragaluz. Revista de poesía, gráfica y humor editada por el poeta Jorge
Montealegre. Santiago de Chile.*

El Organillo. Revista de poesía dirigida por el poeta Erwin Díaz. Santiago de Chile.*

Hojas de Literatura. Revista literaria de los estudiantes de Literatura de la Facultad de Filosofía y


Humanidades de la Universidad de Chile, ―Promoción de 1980‖. Santiago de Chile.*

La Ciruela. Revista literaria independiente. Santiago de Chile.*

Taller de Letras. Revista del Instituto de Letras de la Pontificia Universidad Católica de Chile, dirigida por
el Profesor y Académico de la Lengua Ernesto Livacić G. Santiago de Chile.

Diciembre. Revista literaria de los estudiantes de Filosofía de la Facultad de Filosofía y Humanidades de


la Universidad de Chile. Santiago de Chile.*

La Brújula en el Bolsillo. Revista de Literatura. Número Monográfico dedicado a la poesía chilena. ―Chile:
la palabra nueva‖. N. 13. Ciudad de México, México, 1983. (Antología literaria a cargo de la poeta
chilena Bárbara Délano).

Esperpentos. Revista literaria de los estudiantes de Literatura de la Facultad de Filosofía y Humanidades


de la Universidad de Chile, Promoción de 1980, dirigida por el poeta Andrés Morales y el narrador
Roberto Rivera Vicencio. Santiago de Chile.*

Simpson 7, Revista literaria de la Sociedad de Escritores de Chile, SECH. Santiago de Chile.*

Eurídice. Revista de Literatura chilena dirigida por el poeta Gonzalo Contreras. Ediciones del Mito.
Valparaíso, Chile.*

Postdata. Revista de poesía dirigida por el poeta Tomás Harris. Concepción, Chile (Primera Época) y
Santiago de Chile (Segunda Época).*

Palimpsesto. Revista de Literatura en el exilio, dirigida por el poeta Antonio Arévalo. Roma, Italia.
24

Miradas. Revista de Cultura dirigida por el narrador Roberto Rivera Vicencio. Santiago de Chile.

Literatura Chilena en el exilio. Revista literaria dirigida por el poeta David Valjalo. Los Ángeles, Estados
Unidos.

Licantropía. Revista literaria de los estudiantes de Literatura de la Facultad de Filosofía y Humanidades


de la Universidad de Chile. Santiago de Chile.*

Cave Canem. Revista de los estudiantes de Literatura de la Facultad de Filosofía y Humanidades de la


Universidad de Chile. Santiago de Chile.*

Kave Canem. Revista de los estudiantes de la Escuela de Literatura de la Universidad Finis Terrae.
Santiago de Chile.

El Espíritu de la Época. Revista del Colectivo de Escritores y Artistas ―Caja Negra‖, dirigida por el poeta
y ensayista Fernando Van de Wyngard. Santiago de Chile.*

Noreste. Revista cultural, de poesía y miscelánea dirigida por los poetas Santiago Elordi y Cristián
Warnken Lihn. Santiago de Chile.*

Araucaria de Chile. Revista de Cultura del exilio chileno en Europa. Madrid, España.

América Joven. Revista de Cultura del exilio chileno en Europa. Ámsterdam, Holanda.

Número Quebrado. Revista literaria dirigida por el poeta Miguel Vicuña. Santiago de Chile.*

El Espíritu del Valle. Revista literaria dirigida por el poeta Gonzalo Millán. Canadá (Primera Época) y
Santiago de Chile (Segunda Época).*

Grifo. Revista de los estudiantes de la carrera de Literatura Creativa de la Universidad Diego Portales.
Santiago de Chile.

La Estafeta del Viento. Revista de poesía de la ―Casa de América‖, N. 6. Número Monográfico dedicado
a la poesía chilena. Madrid, España, 2004. (Antología a cargo del poeta chileno Andrés Morales).

Artes y Letras. Suplemento de Cultura del diario ―El Mercurio‖. Santiago de Chile.

Suplemento de Libros. Diario ―La Época‖. Santiago de Chile.

Revista de Libros. Suplemento de literatura del diario ―El Mercurio‖. Santiago de Chile.

Cyber Humanitatis. Revista electrónica de la Facultad de Filosofía y Humanidades de la Universidad de


Chile.

[Las revistas señaladas con un asterisco (*) fueron distribuidas en su época rotuladas como “de
circulación restringida”. Se han seleccionado sólo las más importantes y que contienen material
directamente relacionado con la Generación de los ochenta o de 1987].
25

6. DICCIONARIOS BIOGRÁFICOS E HISTORIAS DE LA LITERATURA

Aguilera Óscar y Antivilo, Julia. Historia de la Sociedad de Escritores de Chile. 1931 – 2001. Sociedad de
Escritores de Chile, SECH. Santiago, 2002.

Franco, Jean. Historia de la literatura hispanoamericana. Editorial Ariel. Barcelona, 1985.

González Echevarría, Roberto y Pupo-Walker, Enrique (editores.) Historia de la Literatura


Hispanoamericana. Volumen II. Editorial Gredos. Madrid, 2006.

Goić, Cedomil (Editor). Historia y Crítica de la Literatura Hispanoamericana. Editorial Crítica. Barcelona,
1988.

Morales Piña, Eddie. Diccionario (Personal) de la Literatura Chilena. Ediciones Facultad de Humanidades.
Universidad de Playa Ancha. Valparaíso, 2003.

Pedraza, Felipe B. y Rodríguez, Milagros. Historia esencial de la literatura española e hispanoamericana.


Editorial EDAF. Madrid, 2000.

Szmulewicz, Efraín. Diccionario de la Literatura Chilena. Editorial Rumbos. Santiago, 1997. (Segunda
Edición aumentada y corregida).

Varios Autores. Historia Ilustrada de Chile y de su Literatura. Editorial Zig-Zag. Santiago, 1984.

Varios Autores. Historia de la Literatura Latinoamericana. Editorial Planeta Agostini. Barcelona, 1985.

Wood, Elsie. Carné Lírico Chileno. 1900 – 2002. Autoedición. Santiago, 2002.

7. TEXTOS LITERARIOS DE REFERENCIA

Borges, Jorge Luis. Arte Poética. Seis Conferencias. Editorial Crítica. Barcelona, 2000.

Bowra, C. M. Poesía y Política. Editorial Losada. Buenos Aires, 1969.

Bloom, Harold. La angustia de las influencias. Monte Ávila Editores. Caracas, 1976.

Bloom, Harold. El canon occidental. Editorial Anagrama. Barcelona, 1995.

Diego, Gerardo. Poesía española contemporánea (Antología y Poéticas). Editorial Taurus. Madrid, 1979.

Goić, Cedomil. Historia de la novela hispanoamericana. Ediciones Universitarias de Valparaíso. Valparaíso,


1980.

Graves, Robert. La diosa blanca. Alianza Editorial. Madrid, 1983.

Hamburguer, Michael. La verdad de la poesía. Editorial F.C.E. México, 1982.


26

Heidegger, Martin. Arte y Poesía. Editorial F.C.E. México, 1958.

Millán, Fernando y García Sánchez, Jesús. La escritura en libertad. Antología de poesía experimental. Alianza
Editorial. Madrid, 1975.

Ortega y Gasset, José. En torno a Galileo. Editorial Espasa-Calpe. Madrid, 1965.

Paz, Octavio. El arco y la lira. Editorial F.C.E. México, 1967

Paz, Octavio. Los hijos del limo. Editorial Seix-Barral. Barcelona, 1974.

Agradecimientos

El autor quiere hacer constar sus agradecimientos a los poetas, escritores, amigos y familiares
de algunos autores fallecidos que han colaborado con su opinión, consejos, sugerencias y
autorizaciones para que esta antología fuese publicada: Poli Délano, Elisa Canguilhem de Lira,
Rafael Rubio, Eduardo Llanos Melussa, Roberto Merino, Alejandra Basualto, Luis Ladrón de
Guevara, Carmen Gloria Berríos, Aristóteles España, Rosabetty Muñoz, Malú Urriola, Juan
Eduardo Díaz, Marina Arrate y Alexis Figueroa. Es menester señalar una mención especial a
Máximo González Sáez director literario de la editorial y a Mago Editores por creer
tenazmente en este proyecto.

Nota del antologador

Desgraciadamente, el antologador de este libro no pudo acceder a la autorización y a los textos


de algunos autores que fue imposible contactar. Es el caso de Paulo de Jolly y el caso de Erick
Polhammer. En verdad, son dos figuras sobresalientes de esta generación que no podían faltar.
A través de amigos, poetas y toda clase de medios electrónicos se les convocó para estar en
estas páginas sin lograr resultados positivos. Por otra parte, Mauricio Electorat solicitó ser
excluido de la antología por considerar su obra poética como un asunto pretérito en su actual
producción literaria eminentemente narrativa.
27

ANTOLOGÍA POÉTICA
28

Sergio Badilla Castillo

Nació en Valparaíso, Chile, en 1947. Fundador de la corriente transrealista en la poesía actual,


cuyos libros están entre las creaciones más destacadas de la lírica latinoamericana presente.
Estudió Periodismo y Antropología Social y como exiliado vivió veinte años fuera de su país
natal. Badilla Castillo, además de Chile, su país natal, ha vivido en Argentina, Rumania, Suecia,
España y Estados Unidos. Sin embargo, en su herencia creativa, los críticos le han asignado a
Badilla Castillo una raigambre clara con ascendientes poéticos, tales como: Vicente Huidobro,
César Vallejo, y Jorge Luis Borges, pero además tiene un lazo afectivo y específico con la
tradición clásica lírica, de poetas contemporáneos tales como: Constantino Kavafis, Gabriel
D‘Anunzzio, Ezra Pound y Dylan Thomas, llegando hasta Auden, y con los nórdicos Ekelöf,
Södergran, Haavikko y Diktonius. Su obra literaria es mayoritariamente poética, aunque ha
incursionado en la narrativa. Sus libros son los siguientes: Más Abajo de mi Rama. (Cuentos,
1980); La Morada del Signo (1982); Cantonírico (1983); Reverberaciones de Piedras Acuática (1985);
Terrenalis (1989); Saga Nórdica (1996); La Mirada Temerosa del Bastardo (2003); Poemas Transreales y
Algunos Evangelios. (2005) y Ciudad Transreal. (Edición bilingüe, 2009). Su obra ha sido
reconocida con dos premios internacionales de importancia: el ―Enrique Molina‖ de Argentina
y el ―Artomi‖ de Estados Unidos.
29

HOY ME DECLARO REY DE SNAELAND

Hoy me declaro rey de Snaeland,


en la espesa bruma que ciega la bondad de los ojos
ante las piedras quietas que fueron arrancadas de su sitio
para ocultar la huella de los que se fueron en la tierra.
El trueno sonó repetidamente en la oquedad del silencio
rompió la humildad visible de todos los cristales
y los años se hicieron inciertos para aplacar la terquedad
de la memoria.
Muchos callan sus bocas o dan vuelta la espalda
desean recurrir a la lógica del recuerdo que se pierde,
a la solemnidad del buitre cuando alcanza las alturas,
pero que aún así, se nutre de horror en su rapacidad de ave.
Las playas siguen siendo arenales,
donde se esconde la vergüenza de los cuerpos sin rostro.
El oso avista una vez más, bestialmente a su presa
entre las rocas,
sin embargo, su zarpazo no tendrá la misma fuerza que antes.
Mi casa está todavía, me dicen, en la vecindad humilde
de las bajas lumbres,
donde se refleja el vértigo de la totalidad del universo,
en la intransparente oscuridad de los rincones.
Equivocado así pues, en la duda, seguiré siendo el extraño,
el ingenuo, el absurdo, el pendenciero.
Vuelvo entonces de un país con un nombre
que se queda asido con la prontitud de los labios,
siendo un desconocido paria.
Cuento historias, me escuchan los viejos,
otros relatan con magnitud, la relación de sus propias epopeyas,
y nos cansamos de escucharnos
hasta que explota, llena de luz, el alba en mi cerebro.
Alguien dice que los vientos aún arrastran la muerte
que el inclemente ya no pertenece a este antiguo vecindario:
Aún así, hoy me declaro rey de Snaeland,
del suelo que se mantiene verde todavía, a pesar de la tristeza,
cuando mis padres dejaron los ruegos y me hablaron con furia
para conocer de donde proviene tanto dolor inconsolado.
Fueron otros los que esquivaron la mirada a la intensidad
del fuego
y mis pasos torcieron súbitamente su rumbo, fiordo arriba,
con mis hijos, con Ture y sus hermanos
donde la soledad se esconde silenciosa detrás las estrellas.
Hoy me declaro rey de Snaeland.
Un relámpago invernal intenta arrebatarme la certeza de mí
lengua.
Se desvirtúan los años en la raritud de otro suelo
y pienso que mis huesos se profanan,
30

se herrumbran en la perpetuidad del esqueleto


si la verdad no alcanza la utilidad de la modestia.
Entonces no hay más oficio que mirar la tierra desde abajo
para evitar la desesperación que trae la memoria en sus pendones.
Hoy me declaro convencido rey de Snaeland.
El mito no ha de quedar inconcluso en la apatía de este tiempo,
sin dejar huella evidente de la anterioridad de mis pasos,
porque sé, que algún fantasma perseguirá eternamente mis sueños.
Lloro quizás, al recordar las viejas desventuras,
y tropiezo, con minuciosa calma
cuando los trastos de mi nueva casa, se interpongan obstinados
en la lentitud de mis torpes pasos:
la oscuridad crece, silenciosa y desordenadamente en mis contornos,
aún así, exijo la dignidad que el vencedor debe al
derrotado.
No hay ceremonia, ni invitados,
No hay pajes, ni sirvientes:
sólo la dignidad del que regresa
hoy, cuando me declaro, finalmente, rey de Snaeland.

LA BELLA OTERO

Se nos moría la bella


a pesar de que sólo unas palomas notaban su ausencia
Me deleité durante horas mirándole los culos
a las náyades al bañarse en el río Leteo
porque aunque viejo tenía vuelo de zorzal
y no revoloteo de pichón a la ciénaga primaria
Sólo ansiaba contemplar a la hermosa Carolina en su féretro
porque la amábamos desde siempre en el barrio
aunque que el sultán nos impusiera
recuperar sus alfombras perdidas en el estrecho de Ormuz
- en verdad - habían sido robadas por unos piratas
somalíes a unos gitanos franceses en el Mar Rojo.
La bella estaba ahora vieja y desaliñada en su arca
con las joyas del Zar Nicolás y su retrato de Renoir
Ya sus muslos eran pura ausencia en esas
carnes fláccidas pegadas al hueso.
El silencio nos hacía cómplices en su afonía
Cornelius Vanderbilt decidió aclarar los chismes
a la hora del almuerzo
y puso en duda que el Monje Loco viviera aún en Petrogrado
fascinado con la bella
y que el ánima de Valentino vagara desnuda
por la habitación de la Otero
con guirnaldas colgándoles del
cuello como si fuera una serpiente pitón.
31

NON NATUS

Quedó el hijo incompleto en la matriz de la helénica


de ojos glaucos
tenía apenas la forma de un bosquejo elemental de hermosura
en la infausta hora de un amor contrapuesto
desoído al momento de marchar a tientas
a la Macedonia de Alexandros
pero los ajenos, los excluidos de esta historia, el ímpetu de ellos
acabó en la parva mirada desde lejos
o en la nostalgia que hoy profeso siendo viejo.
El vástago sería sólo una excusa ingrata para la despedida
/sin imagen / non natus
Ahora entiendo cuando observo el mar en calma
la tenacidad escrita en tus pupilas intensas
mirando el horizonte
y las palabras entredichas en un lenguaje inconexo
entre latín y griego.
Acaso el oráculo de Delfos hablaba por tu boca
en jerga extraña
y me imponía una mudanza
cuando el hijo fragmentario abandonaba
para siempre
el claustro maternal de mi helénica
de ojos glaucos
para volver sin una traza de mi sangre
a la Macedonia de Alexandros.

SAN PETERSBURGO

He visto a Joseph Brodsky en una esquina del viejo Leningrado


mirando el Neva congelado con ojos mustios
cabizbajo y astroso como si quisiera regresar a su lejana linde
bajo un sol pálido de invierno.
Un grupo de jóvenes pasa a su lado con un radiorreceptor a todo volumen.
Bajo los pies - en movimiento - cruje
la alcantarilla ocluida por un manto de nieve rígida.
Una ráfaga de viento dobla los mástiles de un bergantín oculto
se agita inseguro entre los fragmentos de hielo.
Los estrechos del Báltico oriental están congelados entre las islas
y la niebla turba y opaca la memoria.
32

Sigue siendo el trashumante que no tiene domicilio.


La chimenea de la casa familiar expide ahora una densa humareda.
¡Sólo el fuego derrite la arrogancia de este invierno!
Las muchachas del bar ríen y levantan sus vasos preñados de anís.
Un joven navegante pierde la calma y vaga ebrio a través de las mesas
se figura a las mozas desnudas como nereidas en medio del bosque.
Un cuarto oscuro me espera esta noche
tal vez tendré unas largas horas de insomnio y pensaré en ti
en tu rubia cabellera
lejos en las tierras adversarias que alguna vez amé con inocencia.
He visto otra vez esta mañana
a Joseph Brodsky en una esquina del viejo Leningrado
melancólico y sucio como si quisiera volver a una frontera distante
bajo un sol pálido de invierno.

PENSANDO EN KANDINSKY Y GABRIELLE MÜNSTER

Mi apodo es llamativo en este barrio de bohemios de Múnich


rodeado de judíos ortodoxos e inmigrantes del Este.
En los mesones del Rialto dos pintores
consumen ginebra con cerveza con unas putas pelirrojas.
La noche es clara en los escondites donde apunta la luna.
¿Qué música escuchaba Kandinsky
estando ebrio en el taller?: ¿Era vodka Moskva o Kubanskaya
el que desataba su locura?
Nina en el Cairo despierta de una pesadilla
sobre un niño solitario que juega en la nieve solitaria.
Vassily anhela los pechos delineados
de Gabrielle en su camastro para su pincel borracho
sus muslos tensos de valkiria delicada.
Ella llora porque Vassily llora en Moscú por ella:
Una damisela vestida de rosa / patos en vuelo/
un retrato de una baronesa.
¡Qué más da¡ ….el piano y el cello están todavía en la misma casa.
Lo pierdo de vista y lo sorprendo
en Neully sur Seine con Paul Klee ( bebiendo un Pernod junto al río ).
Los claroscuros y los grises atrapan a las almas terribles
y Moholy-Nagy inmoviliza sus gestos
/con su cámara virtuosa/ cuando pinta un triángulo
que parece estar quieto.
33

El pincel esfuma el tiempo y la claridad de los matices


y Vassily es obsesivo porque es un genio melancólico
ante quien Dios calla la boca en la oscuridad total de la noche.

KAVAFIS

El cadáver imperturbable de Kavafis


Todo lapso franquea un umbral desconocido después de todo
es que los póstumos ímpetus se detienen ante mí
y la afonía fragmenta
al apático paseante
como la oscuridad que sobreviene a la brevedad de una luciérnaga.
No me detendré en tal caso amigo
al final de este paseo con el atuendo inadecuado
delante de la noche larga de Alejandría.
Así has quedado pétreo a contraluz y de perfil

en desamor y griego.
Los días tuercen su camino uno tras otro
puesto que hoy imaginas una carta en estas mañanas de diluvio
en calle Lepsius

cuando una garza se lamenta en el estuario del río


y te repliegas entonces en esta calma sin saber porqué lo haces
34

Mauricio Barrientos

Nació en Osorno, Chile, en 1960. Estudió Matemáticas y Física en la Universidad Austral de


Chile, en Valdivia, entre los años 1978 y 1980 y, también, una Licenciatura en Matemáticas en
la Universidad Católica de Valparaíso, desde 1981 a 1983. Ha publicado los siguientes libros de
poesía: El Hombre Invertido (1985); A través del Reflejo (1992); El Amor a Olvidar (1998); Órbita
(2000); Melancolía (2003) y Las Estrellas Fijan su Residencia en los Arroyos (2007). También ha
ejercido la crónica, el ensayo y ha sido antologador. De esta importante faceta de su obra
destacan los siguientes libros: Mandrágora (2000); Obras completas de Jorge Cáceres (2002); Alberto
Rojas Jiménez viene volando (2004); La Realidad Deliberadamente (2005); Pedro Prado, Obra Poética
(2006) y 6 Poetas Polacos Contemporáneos (2008). Ha recibido diversas becas y reconocimientos
entre las que destacan: la Beca Fundación Pablo Neruda 1988; la Beca del FONDART, 1996;
la Beca de Creación Literaria del Fondo del Libro de 1998; la Pasantía de Consejo del Libro de
2003; el Primer Premio de Poesía Municipal de Valdivia en 1989 y el Premio Municipal de Viña
del Mar en 1991.
35

UNA REPRODUCCIÓN PARCIAL DE LA VERDAD

Lo tibio que hace sentir la relación personal.


Creí ayer encontrar un sustituto para levantarme,
Entendiendo así de la tibieza de la palabra;
Lo que cuesta ahora entender la circunstancia
O el momento distorsionado por el leve capricho de ser:
Defiéndete del fracaso (imaginativo) que viene,
Tu fantasía te formó la idea de un poder superior
O que sepan los demás;
A ellos se les acusa de traficantes de mentiras:
Mi palabra miente,
Tu palabra miente;
El miente a cada rato porque le gusta mentir,
Porque le resultan diferentes las cosas,
Qué atmósfera te sostiene, soberano,
Cuando cansado ya de soñar de la mañana a la mañana
siguiente.
Lo tibio que hace sentir la relación personal.
Siéntate sobre la hamaca de la indiferencia,
Qué sentido tiene hablar
Si lo que alegra la noche del día sin límites;
Ese momento no ha llegado
Y la línea no quiere cruzar el límite de siempre,
Siempre apurando el paso la ansiedad sin aliento
para nada;
Por qué te apuras, soberano,
Cuál es el móvil el objetivo,
Espera que cambie el amanecer de cada mediodía,
Espera que cambie el amanecer de cada mediodía.

EL COLLAGE DEL CONFIDENTE

La mujer reclama una vida propia.


se siente amada y protegida;
no está dispuesta a tolerar sus asuntos amorosos
con otras mujeres.
el hombre se siente hondamente herido
y desilusionado;
piensa:
36

no me ama,
es egoísta,
dominadora.
Imagina ahora ser gran amante
y se queja amargamente de la ingratitud
de su compañera;
necesita cambiar la imagen de la cabeza,
la imagen posesiva y diabólica sino
tuc, tuc, tuc, para las cabezas sucias.
su finalidad es ser amado:
no creo que ella sepa mucho pero sabe cómo se comportan las cosas,
sin duda es una mujer interesante.
tiene los ojos sensitivos y penetrantes,
eróticos y calculadores;
luego,
una excusa de disentimiento:
su belleza la utiliza como arma,
pero me dan risa las estúpidas pero facinerosas
comedias provocativas.
Es peligroso vivir en el futuro
y el presente es un continuo irremediable.
siente ahora una dependencia en ella;
dice:
quiere sentirse amada y protegida.
chismea con otras mujeres acerca de su relación
amorosa,
se siente pura e ilusionada;
piensa:
debe sentir algo por mí,
no es egoísta,
no es nada de dominadora;
de cierta calidad, querido Yehoshua.
Me dispongo a salir de una fuerte crisis;
repite: del verano pasado,
a propósito de la relación con Claudia,
todo se predispone para el fracaso.
37

LA CAIDA DEL AUSENTE

Nunca dirás, introvertido, que la película de tu vida


funciona de otra manera.
Engendra flores del fuego muerto.
Mezcla aliento con el aire de allá.
Usa el bulto de viajero derrotado y no estrellas en la
ciudad.
Allá recorro,
Allá mi otro yo se idiotiza con la alegría del verano;
Una siniestra cabina telefónica que espera:
5-7-6, cabina 27, planta baja
5-7-6, cabina 27, planta baja;
Madre, tienes que entenderme.
A la brumosa membrana que rodea Santiago o a los
rostros alucinados;
El sol achicharra el corazón de los capitalinos
--contrabando de ilusiones-- hermosa canción ridiculiza
la raza,
cuando parado en el décimo piso de un departamento
vacío
con personas vacías
con un silencio vacío
con el ruido vacío de las avenidas,
y yo estaba comiendo semillas de maravilla como si
ese instante
fuese el instante adecuado par agachar la cabeza,
romper tiernamente en 2, con mis delicadas manos
y mirar la noche de verano,
los edificios,
el sin fin que hace imaginar el calor, oh atmósfera
¿Qué pretendes estúpido detrás de tu sucio atuendo?
Yo recordaba el pasado en condiciones normales,
ellos siempre producían sentimientos de rareza.
recordé, apoyado a la ventana, veraneos de adolescencia.
recordé a mi mujer, tristemente abandonada y enferma,
haciendo el amor en una desolada playa.
recordé también (eso no pude dejar de recordarlo)
a mi difunta amante, la viuda loca, la enferma de placer
y poder;
--imagen añeja y confidencial de los treinta--
Y yo comía semillas de maravilla y nadie me preguntaba
38

Y el calor era inmenso y no sabía si estaban con ropas


O si yo debía abandonarlo.
Pero, qué haría en la calle a esta hora;
Miraba, por un pasillo, por una puerta, hacía la calle;
¿Hacía dónde voy hoy día?
La última volada de la tarde,
la noche me aprieta y me suelta
¿Cuáles eran las alternativas?
¿Un quiebre emocional?
El daño separa mi inercia,
La soledad me traga como un beso a la víspera
Y nadie preguntaba nada y nadie hablaba;
¿Qué música te atrae ahora?
La caída de la risa,
si recuerdas por un instante aquella imagen,
no volverás a vivirla, está muerta.
¿Qué sueñas?
El abismo que aprieta,
A media noche recordaba esa monstruosa cabina
telefónica;
Está ocupado, desea esperar un momento,
y si hablo más tarde, ¿de qué hablo?
--y para volver a renacer de nuevo--
¿Qué sientes?
Bajar por un enorme laberinto
¿Es mucho pedir eso?
(el laberinto de la mentira)
--parece mentira verse al otro lado--
O el movimiento es una constante que deprime.
El introvertido pensaba que no estaba siendo introvertido
por lo tanto no era introvertido.
El departamento existía sólo a la hora
en la noche de verano y ese cíclico ruido eterno.
Los individuos se repartían
fumaban
descansaban;
en fracciones de tiempo la película de su vida
funcionaba,
y si por las noches tengo pesadillas
en el día la reality es otra
y las cabañas telefónicas son other
y el acto de contarlo es otro.
39

ARTE POÉTICA

te soplo al oído

el verso en latín no declina


y lo que tienes en mente
no es más que desesperación
y ansia

como secreto
estoy dispuesto a entregártelo

te soplo al oído
son
sensaciones
que entornan
el vacío

son ilusiones
son metáforas
son mentiras.
40

Alejandra Basualto

Nació en Rancagua, Chile, en 1944. Poeta y narradora. Licenciada en Literatura y Ph. D. (C) en Literatura
Hispanoamericana de la Universidad de Chile. Su labor como directora de talleres literarios la ha llevado a
conducir talleres en ambos géneros en la Universidad de Chile, y en varias otras universidades e institutos
culturales de Chile. También dirige su taller privado ―La Trastienda‖, desde 1988. Desde 1991 dirige la Editorial
―La Trastienda‖. Ha conducido en Chile, durante cuatro años, un programa de estudios para alumnos
extranjeros, que incluye español intensivo y literatura. En los últimos años ha sido nominada como Jurado en
diversos concursos literarios de cobertura nacional, como Mejores Obras Literarias, del Consejo Nacional del
Libro y la Lectura y el Premio Municipal de Literatura. Traducida y publicada en diversas antologías en Chile,
Estados Unidos, México, España, Francia, Italia y Dinamarca y ha obtenido diversas distinciones tanto en Chile
como el extranjero. Su obra publicada la conforman los siguientes libros: Los ecos del sol, (1970); El agua que me
cerca, (1984); La mujer de yeso (cuentos, 1988); Territorio Exclusivo (cuentos, 1991); Las malamadas, (1993), Desacato
al bolero, (cuentos, 1994); Altovalsol, (1996); Casa de citas (2000).
41

ELLA DUERME

Ella duerme con su corazón en la punta de los dedos


cuando la noche resplandece en el jardín:
la savia late en la madeja de los tallos
y más allá del verde la luna golpea.
Ella ha cerrado todas las puertas, y en la penumbra
se queda sola con sus sueños sin sueño.
Su corazón se escurre como un pájaro
con un temblor de sábanas, y cae entre la hierba.
Ella duerme, su mano tendida al aire,
y en el jardín silenciosamente la luna se ha ido.

GUAYACÁN

Esos días se me van quedando a oscuras,


ocultos bajo el polvo, diseminados
por nueva servidumbre. Otra luna
esparce hoy las cenizas de su vieja mano.

La noche traía caballos repentinos


que me llamaban desde la ventana:
sus terribles ojos horadando los postigos
y su respiración sobre mi almohada.

Tras el muro un jinete sombrío


desvelaba los sueños de la medianoche
y en el viento sembraba los signos
que en la niñez las penumbras recogen.

A veces los piratas rondaban por la casa


y un olor a barcos subía las colinas
y yo sabía -y sé- que allá en la playa
todavía buscan la luz escondida.

Entonces despertaban los naranjos


y el perfume de diez mil estrellas
me temblaba en la palma de la mano,
cuajando en el lecho mi mitad de tierra.
42

Las madrugadas son ahora silenciosas,


los árboles dialogan en secreto;
pero a veces, debajo de las sombras,
vuelvo a encontrar aquel antiguo miedo.

PRÍNCIPE AZUL

no desmontes de tu brioso corcel


ni me tomes en tus brazos
ni roces mis labios
con tu boca delicada

porque
si te miro de frente
con mis ojos de bruja verde
y te beso como se debe
y me sueño todo el cuento
entre tus sábanas de Holanda

mucho me temo
QUE DESAPAREZCAS

[VOCES PARA UN HOMBRE DE HUMO]

Tú me crees
la incrustada
la mujer sin brazos
la que llora
Me quieres silenciosa
clausurada
pero yo soy la mujer que grita
y no se guarda
la que recorre la casa encendiendo luces
la explorada
la dadora y la avara
43

Voy a aventar el humo donde yergues


tu cabeza
enmascarada
voy a sorprenderte
y borrar impunemente tus colores

Capaz que pueda acostumbrarme


a sembrar cicatrices
en los sueños
capaz que crezcan
nuevas raíces en mi tierra extendida
y me broten brazos
o plumas

RAPUNCEL

abandonó la torre de su inocencia

Cuando regresó
traía la cabeza llena de piojos

y unos ojos tan abiertos que


abarcaban hasta los confines del reino

EN ESA ESQUINA

La muerte está sentada a los pies de mi cama


Óscar Hahn

La muerte estuvo sentada en esa esquina


desde antes que yo naciera.
Silenciosa aguardaba resultados con un ojo rojo
y el otro colorado de puro cansancio.
Cuando vio que mi madre no estaba dispuesta a entregarme tan fácil
echó un par de ojeadas más
y se durmió.
Luego se conformó con un gato blanco.
44

La muerte ha estado sentada toda mi vida en aquella esquina.


A veces cabecea y murmura cosas raras,
otras, bosteza y se estira como queriendo despertar,
más tarde se hunde en la oscuridad de su rincón torcido,
satisfecha de oírme llorar.

Cuando mi padre se despidió


la muerte me besó en los labios.
Años después me miró muy hondo
desde los ojos amarillos de mi madre
y pude verla sonreír con ella.
Comadres de viaje / me dije,
qué bueno, mi vieja no va tan sola

En noches como ésta vuelvo a verla,


atisbando desde la esquina / en su sillita pintada
y con el sombrero bien calado sobre los ojos negros.

No es hora / le digo afectuosa,


todavía no puedo viajar, pero no te preocupes:
aquel domingo
cuando por fin decidas abandonar tu esquina
y acompañarme hasta la puerta,
tendré mi maleta lista,
también un bolso de mano
por si hay encargos
de última hora.

EL ÁNGEL

El inconsciente es un árbol lleno de pájaros muertos


que se echan a volar cuando uno menos lo espera
ÓSCAR HAHN

Toma de mi leche dijo el ángel


y yo, que no sabía dónde estaba
lo miré
y lo seguí mirando
con la perplejidad de los recién nacidos.
45

Era una noche negra y escondida,


nadie nos podía ver,
solo cabía la disculpa de venir de lejos
sin resuello
remontando río arriba hasta el amanecer.
El ángel me miró y yo no supe
si sonreír o llorar
y me quedé ahí, desbocada,
como quien no tiene horizontes a la vista,
ni bordes, ni caminos, ni siquiera,
el destello de algún amanecer en perspectiva.
Soy yo, dijo el ángel, ¿no me reconoces?
y perdida en la locura,
no pude responder, solo miraba
su larga cabellera rubia,
ahí sus ojos,
los ojos de aquel que hace ya mucho
voltearon mis sentidos, dieron rumbos a mi sangre,
percibieron que mi toda yo
estaba dispuesta.
Y entonces comprendí
que era un fantasma del pasado
una voz huera que intruseaba
en el temido recordar de los ancianos
sola sombra de los huesos porvenir.
46

Carmen Gloria Berríos

Nació en Santiago de Chile en 1954. Egresada de Terapia Ocupacional de la Universidad de


Chile, viaja a Londres donde, incursiona en el Arte Textil y en Fotografía entre otras
actividades. De vuelta a Chile, ingresa al Taller Literario ―La Trastienda‖, dirigido por la
escritora Alejandra Basualto. Actualmente es la directora del proyecto "Lectura en Tránsito"
cuyo objetivo es fomentar la lectura de poesía de autores nacionales a través de la realización
de diferentes acciones de arte en espacios públicos. Cabe destacar la instalación de veintiséis
cuadros digitalizados, en veinte hospitales públicos de Santiago. Sus libros de poesía son los
siguientes: La Mujer Deshabitada (1990); Esa Urgencia de Vivir (1992); Esa Urgencia de Vivir
(Segunda Edición, 2000); Razones Personales (1994); Prójimo de Nadie (2000) y Prontuario 1990-
2000 (2000). Ha sido incluida en diversas antologías, entre las que destacan: Veinticinco años de
Poesía Chilena (1970-1995) de Teresa Calderón, Tomás Harris y Lila Calderón (1996); Antología
del poema breve en Chile de Floridor Pérez (1998); Mujeres poetas de Chile: Muestra antológica 1980-
1995 de Linda Koski (1998); Poesía Chilena del deporte y los juegos: Siglos XVI al XXI de Floridor
Pérez (2003); Trilogía Poética de las Mujeres en Hispanoamérica de, Marya Aurora Saavedra (
Universidad Autónoma de México, México, 2004); El Lugar de la Memoria (2008); El árbol de los
libres. Poetas de la Generación N.N. de Chile (México, 2008).
47

DESOLACIÓN

Recógeme
cuando me veas en una esquina
sucia y sin nombre
Ve si aún llevo mi cartera de flores
y en el caos que contiene
busca mi rosario
y pónmelo en el pecho
No dejes que repose entre pisadas
No permitas
que me cubran con diarios

CONVALESCENCIA

¿Volveré a caminar erguida


una vez más ligera de ti
dueña del mundo
y de mi misma?

¿O el peso de tu cruz
Me mantendrá agobiada y de rodillas
Hasta que vuelvas a resucitarme?

ME TRANSFORMO…

Me transformo
en la guinda marrasquino de tu helado
en la crema chantilly de tus pasteles
en el cristal azucarado
de tu taza de café

yo me transformo

y la dieta te lo impide
48

La brevedad de tu mano
que repta por mi espalda
hace que escriba
breves
poemas
de amor

II

Tu lengua furiosa
que irrumpe entre mis labios
hace que pronuncie
sólo
vocales
abiertas

III

Mi cuerpo en llamas
incendiando al tuyo
hace que vista
de humos
y
cenizas

IV

Tu revolcar en mis caderas


me encabrita
en perversos pensamientos

y Dios

aplaude
49

Estuvimos flotando entre las sábanas


furiosos por circundarnos
Lo hicimos tres veces
antes de que el gallo cantara

Y no te niego

HAY QUE HACER…

Hay que hacer


una ampliación
en esta casa
Ya no hay dónde
guardar
tanto silencio

COLECCIONISTA

Qué hermoso ejemplar dices


mientras clavas una araña
en tu insectario

Por eso cada vez que me llamas hermosa

Tiemblo

TRA(D)ICIONES

Eva
Introduce apocalípticamente
Un trozo de manzana
En la boca de Adán
50

La bruja
Introduce letalmente
Un trozo de manzana
En la boca de Blanca Nieves

Mi abuela
Prepara afanosamente
Un strudel de manzana

Me inquieta el destino de mi abuelo

ACERCA DE LA TRASCENDENCIA

La naranja no sufre
porque no puede ser manzana
no cuestiona su color
ni su piel llena de poros
No le importa de qué árbol cuelga
tampoco discute
con su compañera de rama
No opone resistencia
a la mano que la toma y la desnuda
menos
a la boca que la muerde
y escupe sus semillas en un plato

Para redondear
la naranja es asumida
no le interesa trascender

Otro día les hablaré del plátano


51

CAOS

Todo el mundo
parece enfermo últimamente
o tiene
un funeral en perspectiva
El cielo cerró por vacaciones
y ya no es
sol
volantín
ni vía láctea
sólo un trapo desteñido
surcado por aviones
y pájaros de Hitchcock

No sé por qué ni a dónde


emigraron los deseos
las velas y las flores
por gracia concedida
La calle me parece indescifrable
incluso las palabras de los ciegos transeúntes
Todo huele a humo últimamente
a hoguera a cigarrillo
voy vestida de cenizas
dándole
la extremaunción a las cunetas

No resisto
la solemnidad de los paraguas
los anónimos zapatos
que corren hacia el metro
Detesto
la nata de esta leche
y el bostezo miserable que circunda
Creo
que necesito una navaja

Hay que hacerle una autopsia a este vacío


52

Eugenia Brito

Nació en Santiago de Chile en 1950. Poeta y ensayista. Doctora en Literatura Chilena e


Hispanoamericana. Académica Asociada de la Universidad de Chile. Ha publicado los
siguientes libros de poesía y ensayo: Oficio de Vivir (2009); F(a)low me o la instalación de la Diferencia
en la Práctica Visual de Alexis Carreño (2005); Sergio Castillo (2004); Extraña Permanencia. (2004);
Antología de Poesía Femenina Chilena del siglo XX (1998); Dónde Vas (1998); Emplazamientos (1993);
Campos Minados (1990); Filiaciones (1986); Vía Pública (1984); Una Milla de cruces sobre el pavimento
(sobre el trabajo visual de Lotty Rosenfeld, con Diamela Eltit 1980).
53

LAS ALUCINACIONES DEL METRO

[Vibra en su cuerpo cada hebra de plata]

Vibra en su cuerpo cada hebra de plata


Cuando se abre su última fuente.

Estampa en que su cuerpo flota sobre estas sucias aguas.

Se reconoce síntoma
Se sabe vana.

Ha arrojado su vida por ser imagen

Los transeúntes que apenas la conocen


Conectan su paso a sus cabellos
Entonces la araña que ensombrece su viaje sin descanso
Los hace oír sus velo- violines enmarañados:
Sus mensajes
Que pesan más que la memoria
Más que la pasión
Pesan en verdad como el dolor de toda gran pasión
Es una cavidad donde un amor sin fondo
Se reconoce para siempre
Solo

―Me llenó el lenguaje de su centro. Me expiró su pasado.


Dancé sobre la fuente: todo mi goce fue inmaterial.‖

RETABLO ROJO

(Fragmento)

La primera María avanza a la extinción.


Va sola.

Está sola
pero ella guarda en su corazón el secreto de las tres Marías
54

De modo tal,
Que su marcha es para ellas la negación a la calma.

Su marcha es un temblor
¿Por qué se va?

Adónde?

Los vientos de la noche buscan un perfume.


El perfume de ese secreto, de esa triple cifra
Es vago y es compacto.

Y los vientos de la noche, esplendentes, ruidosos,


Decoran a la muerte.

Triunfal es el jadeo de su ornamento


Mortal y sacro.

Así te invocaron, Primera María:

Bruja

Joya

Diosa

Así te llama María la segunda en su desespero:

Sueño:

La casa en mi mente cruza el abismo, pero éste me alcanza

Me cubre y todo el cabello se me prende


Entre las piedras.

Me miro: qué figura más seca la que aquí se me expande


Yerta y extendida como un cosmos sin alas

Pintada de azul, cruza Santiago.


Dos tubos de neón son sus crayones
55

Virulentos, plásticos, viciados


Turban este cielo en un solo flash como una
Ultracontaminada.

Para su clamor en rosa, los anuncios responden. Se amortigua en gases metalizados,


Pero su resistencia es cierta.

Desde su traje salen las letras, daría mi vida por una canción, susurra.
Una canción, aunque fuera
Breve.

Y la fiesta no se tarda.

Aclamada por la muchedumbre que no la reconoce, parcelada de brillos y de escamas


metálicas, aparece, en una emisión de un virus violento, de ácido lisérgico derramado
enteramente en los espectadores:

Mi teatro favorito, piensa, las pinceladas nacen desde los acueductos,


Justamente en el punto en que la tierra es agua.

Se retiene, se palpa el brazo


Hunde la mano en la cadera y gime

―Yo, protagónica- primera figura de un baile sinuoso-


Me escriben con un lápiz tan negro que voy a abrir un agujero infinito.
Será un hoyo profundo, una gran escalada, mis edificios se cimbrearán y moverán
La arquitectura moderna‖.

Un joven maquillado la sorprende y la besa.


―mi escena- le dice-
la contemporánea‖.

Mas ella se detiene:


Soy sólo una cita,
La efigie del terror,
La gran drogada.

[…]
56

Mi viaje fue hacia el Sur


Un trastorno epidérmico

Vengo desde el Norte,


Soy un esmalte antiguo.

Mi guerra ha sido brindar


Un nombre al deseo voraz de la memoria
A su obstinación que quiebra los sentidos
Al milenario goce.

Mi guerra ha sido asistir a mi propio duelo


En el orden del mundo.

Y mi duelo consiste en abrir las materias


A su propia espesura y a su anchura de roce.

No quise permanecer en esta tierra ingrávida.


No quise la hostilidad de sus habitantes.

No quise arar más la vida entre los páramos


Ni escuchar este viento.

Primera María, terror que obtura el espejo del habla

María, la primera, pasión de su verdugo, el ensayo del crimen


Sobre la patria indemne.

Primera María: eco, suburbio de los ecos.

¿consideraste tu propia épica del tamaño de un hueso


Para partir y legar tu diván milimetrado en el asombro del tiempo?

Legar la imagen suntuosa de tan opaco sino


Legar la noche y la expresión gravosa
Legar la cara.

Legar la noche y su pantomima.


57

Legar el olor y su llamada al tacto.

Su condición precaria
Irreverente al discurso

Tácita.

NOTAS

¿Dónde Vas?, mi cuarto libro de poemas es un homenaje a tres mujeres indígenas de la


raza coya, que en Octubre de 1974, se quitaron la vida en su casa situada en la Quebrada
de Tola, al Norte de Copiapó, Chile. Mataron también sus 20 cabras y su perro, a mi
parecer, para no dejar solos a sus animales, ya que el lugar es un sitio de tránsito entre
Argentina y Chile, es frío, ventoso y muy poco poblado.

Su suicidio no tuvo explicación alguna. Pero los hechos son elocuentes. Aunque su
muerte y la vida que la antecede sea enigmática, y ellas se llevaran tras de sí toda
palabra., vivían en absoluta soledad, seguramente aisladas y segregadas. El hecho de que
hayan cuidado de matar a los animales, no dejarlos solos y hambrientos me parece un
acto de consideración y amor a ellos. Que se colgaran en un solo árbol los tres cuerpos
juntos, nos habla de una gran unión y solidaridad entre ellas.

La economía del acto implica una estética india y nos lleva a pensar en la resistencia de
esas tres mujeres que, negándose a circular por un mundo que las obliga a mutar de
identidad, prefieren llevarse todo lo que tenían: sus vidas, las 20 cabras y el perro.

PARQUE CENTRAL

Abandonada de ti
te llevo en mí.
Como la antigua Venus
su belleza en los brazos rotos
sabiendo que al final de mí
me esperas tú
para cortármelos.
58

Francisco Casas

Nació en Santiago de Chile. Estudió literatura en la Universidad ARCIS entre 1984 y 1987;
publicó el libro de poemas Sodoma Mía (1991); la novela Yo, yegua, (2004); Romance de la
inmaculada Llanura (2008), y recientemente el libro Romance del Arcano sin Nombre, (2009). Desde
1992 también se ha dedicado a las artes visuales, siendo invitado como artista, escritor y
conferencista a la Universidad de Berkeley, California, Estados Unidos, a la Universidad de
New York, Estados Unidos, a la Universidad Autónoma de México, al Centro ―Wilfredo
Lam‖ de la Habana, Cuba y al Instituto Latinoamericano de Cultura (ILA) de Roma (Italia),
entre otros.
59

1.

BLUE HOMO

Soy homosexual/ pierdo el decoro


No soy solo
la corro pensando en tus hijos
los jóvenes años
Conozco la ciudad y sus escuelas
No soy solo
Prefiero los niños ricos son más corrompibles
La bella clase degradada
Asustarlos con esta mano hambrienta
paciendo en sus muslos
las suyas mis ancas
No soy solo
No tengo patrias/ nada de principios
vivo de los traumas/ adoro los siquiatras que
enloquecen muchachos para mí
enlodarlos con mi guante de matrona
revolución del barro dice la maldición
de esta diva que canta
No soy solo
Soy homosexual y qué/ anarco/ corruptor
de tus bastardos
envuélvete mi velo de submundos extraños

SOY LA GRAN PUTA


LA TELA ARAÑA

2.

Espiando por la cerradura el regreso


del lobo/ está en celo el mal nacido
gruñendo su calentura a los cuatro
vientos/ en cuatro patas recorre el
conventillo/ Husmea el olor bestia

Te amo más desde que soy lobo/ aúllo


solitario tras los bronces de mi
cama/
Que no me sorprenda el cazador/
que no me sorprenda
60

3.

He aprendido a mamarme este exilio


De cual calle Panchita pintarrajeada
Extranjero este tango voy bailando

¿Y esta castidad? virgencita sin altar/


vedada velada sin ninguna

La popa no fija rumbo/ la bandera trapo


carece de símbolo… ¿qué patria? ¿qué
mundo? Colón enloqueció por los
glúteos de sus marineros

4.

Todo taladrado en la ciudad/


no paseo/ miro a los nuevos machos/
con una percha en el ojo/ sigilo sigilo
maravillosa palabra de araña/
Sibaris lejana/ Pensar que en tus
Parques fue el último banquete

Y cuántos han pasado desde entonces


Sin que estas espaldas hablen/ ¿cuántos?
sin rastros/ sin llaga/ sólo la exclamación

ABANDONADA AL AIRE

5.

El mundo está mal hecho/ hay que


elevar una solicitud
Sodoma no existe/ no fue
la imaginación a la deriva
el mascarón de la nave/ rumbo
al cementerio

8.

Perdió la perla/ perdió feo


el niño rico la chaló/ prometió
Hollywood: tú ―la Perla del pacifico‖

Querido eres tan bello/ y tu elegancia


tu elegancia

Querido estás perdiendo olfato


61

solo Gel para tu pelo

Le regaló unas pantys/ varios rouges/ Laycra en


el cuerpo/una no es ninguna/ chúpalo rico/
de lado es mejor…
A pata pelá sobre el miembro/ eso es camina
despacito/ mira que en el parque tu dandy
está armando la animita…

9.

Se quedó con el ojo torvo/ miles de caballos


por la Alameda/ a esconderse/ escóndeme/
que vienen los bastardos con la enfermedad/
las banderas en alto/ son miles los enlutados
que caminan por el muelle recién construido

Sólo una estrella en alta mar/ estoy llorando


la detenida me está llorando/ me está lavando
cae el rímel y los ungüentos / se le corrieron
los puntos/ nos contagiaron
Ahora la inyectan con una pequeña jeringa verde/
le pusieron una camisa mangas al infinito/ cierra
los ojos limpios/ recuerda esplendores y coitos
ríos de pus en su cuerpo

10.

Desfilan por la Alameda/ vociferan/ cámbiara/


cámbiara piel mía/
Oh niñita mañana saca mi carne/ úntate la
mejilla viene tu Santo Patrono/

La Pancha princesa queda tranquila sentada


sobre su lápida/ ahora escribe/ aprendió
en los hoteles de la calle San Diego

Aha la locura contagia/ viva el delirio


aprendióme se inyecta

UNA LINEA PARA LA CONVICTA

12.

Soy la muñeca más hermosa al sur del mundo,


Conquistadora, colona plástica,
gárgola de la cibernética
macumbera hechizando al indio
62

Barby sureña soy


descascarada en esta antesala,
―A TAJO ABIERTO VOY EN PATRIAS‖

ROMANCE DE LA INMACULADA LLANURA

1.

Me dio adjetivo de monta para acariciarme


y devenir animal,
para tenerme en cuatro patas pastando
en la inmaculada llanura
hurgueteando lo supe individuo,
se lo di como hembra y tuvo asco,
acaso miedo de la hembrilla
brilla
hembrita me dijo y puso un color macho.

Acorralado le pregunto:
¿Te vas a olvidar después de la monta?

No sé, no sé, no sé.


Su boca satisfecha para mi memoria dice:
Mi memoria es frágil,
nada se ama mi Dios cuando se ama.
Provoca furia y pone un color.

Con intención le prometo el censo empuñando la letra,


curioso tomé su mano en perspectiva a la pendiente,
sendero que yo presento a su oráculo
hacia abajo,
a sus dedos en viaje a mi Sur
hacia abajo,
a la tala de mi propio paisaje
hacia abajo,
al vagar neurótico de mi compulsión
hacia abajo,
ya dispuesta la mano le digo mi parte del trato;
abajo no hay nada

2.

El goteo vuelve lento,


desde lo abismal sube su filtrado criminal
descubriendo en el borrón prendedores perlados,
cacas de paloma pegoteadas en horquillas de hueso a crines
63

rubias
acrílicas de la barbie estática
ensartada en el piso por el ojo envidioso del amante.

Todo lo que vayamos a vivir se agota.

Cansado, ay cansado le digo;


Todo lo que vayamos a vivir se agota,
quiero dormir un poco,
me mareo,
le digo tímido para que crea
para posibilitar el escape.
Insisto monótonamente y para mí digo;
Todo lo que vayamos a vivir se agota.

Pienso en la huida sin que entienda lo dicho,


visualizo el mapa y sus caminos,
medito en el territorio hasta que presiento el Sur en el borrón
del papel
ahí perdido en el Pacífico,
recuperado en el archipiélago cambio mi nombre para
nombrarme.

Domino el mapa en la huida


Angustias
Auxilio
bocanadas de aire austral entrando y saliendo,
saliendo y entrando.

Pueblo los despoblados de la vastedad,

Impongo nueva ley a mi nuevo extremo,


discrimino y fundo,
armo la pagoda en la isla aislada.
No pienso en la visitación mientras conquisto el territorio.
Pongo escritura a la vastedad del hielo Sur.

Sobre las frioleras escribo:


Todo lo que vayamos a vivir se agota.
64

Teresa Calderón

Nació en La Serena, Chile, en 1955. Se tituló como profesora de Castellano y estudió


Licenciatura en Estética en la Universidad Católica de Chile. Ha ejercido la docencia en
distintas universidades chilenas, tanto en programas nacionales como internacionales, dictando
cátedras de literatura latinoamericana. Actualmente dicta clases en la Facultad de Letras de la
Universidad Católica de Chile, en la Escuela de Literatura de la Universidad Finis Terrae, en el
Penta U.C., y dirige talleres de poesía y de escritura autobiografía en Centros y corporaciones
culturales de Santiago. Poeta, cuentista y novelista, dirige talleres de creación literaria desde los
años ‗80, y, desde entonces, también, ha participado en Congresos de literatura en distintos
países. Parte de su obra ha sido traducida al inglés, francés, sueco, italiano, alemán y portugués,
y ha sido seleccionada en más de 30 antologías. Entre sus publicaciones de poesía se destacan:
Causas Perdidas (1984); Género Femenino (1989); Imágenes Rotas (1995), Aplausos para la memoria
(1998); Obra Poética (2003) y Elefante (2009), con el cual obtiene el Premio ―Altazor‖. Es
coautora de la antología Veinticinco años de Poesía Chilena: 1970-1995 (1996). En narrativa,
destacan: Vida de perras (cuentos), Amiga Mía (novela) y Mi amor por ti (novela). En novela
infantil: Aventuras de Súper Inti y Analfabruja, El tesoro de la bruma, Esa mañana llovía a cántaros azules
y Súper Inti y el misterio del espejo. El año 2007 se publicaron las adaptaciones para niños que
realizó de las obras: El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha, La Araucana y La Odisea. Entre
los principales premios que ha ganado se cuentan: Primer Premio Concurso de Poesía ―El
Mercurio‖ 1988; Primer Lugar en el Concurso Ministerio de Educación 1989; Premio Nacional
de Poesía ―Pablo Neruda‖ 1992. Premio del Consejo Nacional del Libro y la Lectura 2004, en
la categoría mejor novela editada por Amiga Mía. En el año 2006 fue nombrada Escritora en
Residencia en la Pontificia Universidad Católica de Chile. En el año 2007 recibió el Premio
Elena Caffarena otorgado por SERNAM a la escritora-artista más destacada del año. Ha
participado en congresos literarios y ferias del libro en Chile, Argentina, Suecia, México,
Estados Unidos, Colombia, Uruguay, Perú, Bolivia, Cuba y Alemania.
65

DE VUELTA EN EL TIEMPO
Para el más Ingenioso de los Hidalgos y a su Seguro Servidor

Al morir Cervantes
Don Quijote se quedó muy solo.

Cuando ya nadie recuerde


qué estuvimos esperando
en tantas idas y venidas por la historia,
irrumpirás entre los frisos del lenguaje

Altisidoras siempre habrá para el que sueña


un mundo más allá del blanco y negro.

Alguien afirma que el oro ya no existe


porque las babas del diablo cubrieron la arena

Estarás presente y la mentira insinuará


que la aurora es un perfil que se diluye.

Entonces odiarás al sol que hizo quebrar


al poderoso imperio de las lágrimas
porque a nadie le eran necesarias.

Pero no todo estará perdido.


Si navegas la luz en Clavileño
aunque la luna o la nieve
pudieran parecerte extrañas,
el secreto es compartido:
has vuelto a La Mancha
a perdonarnos.
66

ESTRATEGIA

Mujer que arranca del marido sirve para otra guerra.

CELOS QUE MATAN PERO NO TANTO

"Hombres de mala ley, animales de mierda


que nos son capaces de hacer nada que no sean desgracias".
García Márquez

Ya había visto sus ojos en los tuyos


que no me miran que se mueren por verla.

Era un desliz definitivo.


Desde un bolsillo de secretos
un nombre de mujer
tu letra un número
la prueba final en la estructura mítica del héroe
-consultar Villegas, Juan- desde el bolsillo
esa mujer
ese cuerpo de tus delitos.

Mañana marcaré ese número.


Repetiré la operación hasta dar con esa palomita.
Pienso decirle menos cosas de las que pienso.
Pero a ti, te lo advierto
nos encontraremos los tres y sean cuales fueren los resultados
te lo prometo
aquí va a haber un muerto
habrás un muerto en la familia
querido mío.

Como ves
o como no ves
estoy pendiente de ti.
Estoy el colmo de ti.
67

He aguzado el olfato
para husmearla mejor en tus camisas
en los jardines de tu pecho.
Si captaras la sutileza de mi oído
qué magnífico espectáculo
pegado a las puertas
el ojo a las cerraduras
como el náufrago a su tabla
y todo el océano para él solo.

Todos mis sentidos alerta pueden reconocerte


a una distancia de metros
bajo una niebla de película
en pleno centro de Santiago
a las doce del día en medio de la gente, animal.
Todos mis sentidos alerta.
Dije todos menos el sentido del humor.

Cuídate de mí, maldito, porque te amo.

Más vale que te cuides.


Tú sabes una caída en la ducha
esas son caídas fatales me entiendes
un remedio de más o equivocado te fijas
un accidente casero cualquiera tiene en la vida
arreglabas un enchufe y ¡oh, sorpresa, Fiat Lux! me comprendes
o el cuchillo de cocina guardado adentro de la cama
o el gas lento pero seguro no olvidemos.
Por eso, cuídate mejor que te encuentre confesado
oleado sacramentado y todo si te descubro amadísimo héroe.

Te acaricio te araño con táctica felina


porque estás mintiéndome
porque te juro lo sé todo
aunque no digas ni pío.
68

10

Tardaría la noche entera enumerando


los espantos que te haría
si se confirman mis -según tu miserable opinión–
infundadas sospechas.
No tienes idea la de horrores que soy capaz
mi vida
la infinidad de maleficios que prepararía en la cocina
hasta dar con esa pócima
que te pusiera fuera de combate.

11

En esta guerra sangrienta


las matemáticas están claramente de tu parte
yo soy una y una no es ninguna.
Ante una ventaja así no cabría más
que deponer esas armas con las que no cuento
y saludarlos con mis mejores deseos:
que sean tremendamente infelices que se pudran.
Quiero que reciban periódicamente
a la cigüeña cargada de imbunches
que no falten al himeneo las reinas de la muerte,
las parcas de infalibles tijeras
¡Oh, Mnémesis
diosa fantástica de la venganza!

&

La vida: el gran laboratorio de la muerte plagado de tristes ratas.

&

Esta pena negra no es cuestión de boticarios.

&

El suicidio
dijo el actor
es una muerte
en defensa propia.
69

INSTRUCCIONES PARA AMAR A UN ÁNGEL

En primer lugar, la afectada por la presencia de un ángel se dará cuenta del hecho enseguida.
Encandilada por un hombre cuya voz jamás había oído, le parecerá perfectamente conocida. El
brillo inquietante de unos ojos que la miran, le hará creer haberlos visto desde siempre.
Sobrecogida por el ritmo de un baile una tarde de lluvia, usted perderá el sosiego de por vida.
Entonces sus sueños empezarán a llenarse de mares encrespados y cielos que se nublan
repentinamente y lluvias que se desatan y vientos que se la llevan en todas direcciones.
Usted desde ese mismo momento quedará a la deriva, perdida, sin brújula, sin voluntad y sin
memoria.
Los ángeles no son conscientes de su angélica condición, por lo tanto seguirán actuando en
forma natural y humana.
Por lo general los ángeles son poetas. Los ángeles suelen llamarse Tomas, Alfredo, Raúl,
Carlos, Antonio, Roberto, Pablo, Andrés, Rubén, Gustavo, Diego, Miguel, Juan…
Cuando se encuentre con un ángel, debe hacerle prometer de inmediato y delante de testigos,
que más adelante, que tal vez, que algún día, que en la próxima vida….
Los ángeles suelen quedar prendidos en la memoria, abrazados a su corazón, cantando en su
alma la música del paraíso.
Para amar a un ángel hay que visitarlo en los sueños; acercarse despacito y hablarle lentamente.
Los ángeles se asustan con facilidad al ser reconocidos.
Cuando se enamore de un ángel, usted tendrá que resignarse a que ese ángel jamás se va a
enamorar de usted, porque no todas las mujeres tienen en su destino encontrarse con un ángel.
Porque las mujeres como yo que se enamoran de hombres como tú están perdidas.
Porque en realidad usted no es una mujer sino una triste ángela caída en la desgracia de un
amor tan grande.
70

Lila Calderón

Nació en La Serena, Chile, en 1956. Es Comunicadora Audiovisual y Poeta. Obtuvo el grado


de Magíster en Estudios Latinoamericanos en la Universidad de Chile. Ha publicado los libros
de poesía: Balance de blanco en el ángel triste de Durero, (1993); In Memoriam, (1995); Por suerte había
otra vida y Piel de maniquí (1999); Animalia, La gran fuga y La ciudad de los temblores (todos editados
en el año 2002). En 1994 obtuvo el Primer Premio de video-poesía de la ―Feria Internacional
del Libro‖ de Santiago de Chile, y en 1998, el Primer Premio en el ―Encuentro de Cine y Video
del Caribe‖, en Cuba, con La muerte de un poeta, homenaje al poeta cubano Ángel Escobar. El
año 2005 expuso en la Biblioteca Nacional de Chile Liquidación por cambio de temporada, una
crítica muestra de ensamblajes. A partir del año 2007 experimenta con formatos para difusión a
través de Internet. Actualmente ejerce la docencia en la Universidad Diego Portales y en el
Instituto ARCOS. Su obra poética se encuentra compilada en diversas antologías, tanto de
Chile como del extranjero.
71

***

Es probable que nos bañáramos en el río por


las tardes
y que hiciéramos grandes descubrimientos
al interior de la gruta en que nos domábamos
No éramos dioses no molestábamos a nadie
con el eco del animal perdido en la noche
(eco de los cazadores de la tierra salvaje)
atrapando el coro heroico la epopeya del salmo
desde el otro lado de la calle
y antes antes antes

Es probable que nos bañáramos dos veces


en el mismo río

EPÍLOGO

Pasamos lateralmente por los paisajes siempre


El paisaje es eterno y entero y sin embargo sólo veo fracturas
Pequeños fragmentos en proceso
La imagen completa es inaprensible y abruma
Qué cantidad de límites Un encuadre sobre otro dentro de un cubo
Transparente pero carcelario Qué belleza inabarcable
Cómo abrazarla entera Se diluye Viajo lateralmente
Entro de costado a escena como un ladrón De puntillas en una ruta rota
Y vendada Pavimentada para caminar por la realidad que no existe
Completa que es inabarcable y encarna el peor objeto del deseo
Es la naturaleza completa en movimiento
Una ola que va y vuelve cambiando la historia y los personajes
La historia inconclusa El largo epílogo del séptimo día
La creación suspendida ante un Dios cruzado de brazos
72

II

Un bosque se incendia y desde las cenizas


Surge una civilización perdida Dioses y templos renovados
Mueren por la noche para ejercer el misterio
Está demasiado bien ideado No se puede competir
Participar exponer expresar entregar comunicar
Algo bello o coherente o algo
Ese algo está expuesto comunicado y entregado por completo
Se extiende más allá de la visión y la presencia
Se escapa haciendo mutis por el foro ante el peor ridículo
Del artista que muere con su sufrimiento fetal a cuestas
Da no sé qué opinar creer en algo que no sea divino que no sea
El espectador de la panorámica del universo en movimiento
La belleza magnífica imposible de capturar
No hay medio soporte lenguaje que permita captar de frente
Y la totalidad Vamos de lado abriendo pequeños senderos
Ganando el espacio para instalar unas pocas huellas
O sobreponerlas a otras Caminamos Caminamos Caminamos
Siempre de pasada y de pasado El tiempo no se detiene
Y el río lo lleva todo al mar ese que alza su brazo en cascada
Para simular una ola que barre y limpia y renueva
El sentido del ridículo me hace pedir perdón por sospechar
Que podía utilizar unos pocos elementos con propiedad
Sin embargo el gran logro es sospechar y atesorar el chasquido
De la ola La caída de la espuma el desborde que extiende
Qué miserable camino lateral para llegar al tesoro
El tesoro no estaba ya ha cambiado de lugar
Está enterrado en otro tiempo
Me hago demasiadas preguntas y trato de responderlas mientras camino
Luego me parecen estúpidas o inútiles
Pero puedo descubrir entierros memorables en las vitrinas
73

Donde reconozco la prisión transparente del cubo y a pesar de todo


Busco un secreto bajo llave de sol una imagen poética
Pequeñísima para que sea universal Un poema con letras
Que no sea un acertijo Letras que no se repitan como palabras mágicas
Pero que respiren palabras vivas que den el aliento
A lo informe y lo hagan latir por esos caminos que nos observan pasar lateralmente
mientras se dejan vendar para que los sobrepasen
Los que están de paso Palabras que no sirven de señales
Pero impresionan hasta dejar caer la cortina o la piel
Qué comunidad de miserables caminando de lado como enfermos
Por los pasillos de un hospital a la espera del alta
No hay alta Hay paso de tiempo Hay baño compartido
Pieza compartida Libro compartido Legión de extras
Pegados a la pantalla Diciendo su verdad con el micrófono puesto
Piel sobre piel Todos nos parecemos
Usando palabras poderosas y frontales
Que dejan caer pistas sobre el objeto del deseo
Da terror leerlas Se clavan Y te dejan esperando hipnotizada
Que aparezca el paisaje completo en la cafetería de la esquina
Y no es más que una broma una prueba
Pero no es ése el escape Es sólo otra puerta
Lo que veo es una proyección sobre un espacio
Que hay que volver a traducir para ver un pedazo y ponerle nombre
Hacerlo calzar para decir por fin está aquí el bosque que germina
Bajo el mar
Y trae aroma a civilizaciones perdidas en cada ola
La belleza desploma ataca despierta
Llama como un moribundo y luego se disfraza huye
Pone obstáculos Se cuelga precios
Te engaña Es una simuladora
Es como una mujer fatal La poesía
Y no creo que se siente en las rodillas de nadie
74

ENCARNACIÓN DEL EXPRESIONISMO

Sabía que algún día deberíamos empezar a despedirnos


Que no hay caso con el tiempo y que no vale la pena engañarse
Y no es cosa de darse la mano y hacer un gesto que se vea casual
Ya nos veremos otra vez Gracias por todo
Padre madre Hermanas
Amados amigos y amores Hijos
Fuera del azar que nos sorprenda
Con alguna jugada desafortunada
La certeza Todos Todos
Estamos a punto de traspasar esa puerta Y
Debemos aprender a despedirnos
Últimamente eludo su nombre
E intento sostenidamente evitar el filo de su espada
Pero su brillo ciega A veces
En esas mañanas en que las sábanas parecen sudarios
Y al desplegarlas caen las preguntas
Que vienen de tiempos tan remotos
Y que parecieran cubrir el origen de todos los lenguajes
Vengo por usted Parecen decir
Lo espero No se preocupe No lleve nada
Que el camino es largo Y la carga pesa
Y no hay a quien más entregarla
No se confunda Acaso no leyó las señales
No aprendió No sospechó
De qué se trataba No oyó la música
No distinguió la soledad infinita De las estrellas

Hay que despedirse por adelantado


Y ser agradecido Pero duele fuerte el corazón
Cuando se ve agobiado por las sombras
75

Y no hay cómo calmarlo


Es el techo que se cae a pedazos
Y comienza a filtrar la luz
Y las goteras estancadas
Y esas hojas secas de un antiguo otoño
Esas hojas que no volaron
Serán los fósiles que formarán el mármol del sueño
Donde nos perderemos un día
Hay que despedirse Y dar las gracias
Ya sabemos del sacrificio
Y del altar donde cada cual ha entregado su pasión
Y aunque de nada sirve
Hay que reconocer que existió la posibilidad
De ser mejor pero la niebla
Es como una cortina que se mueve con el viento
Y el paisaje cambia demasiado rápido
Y luego cuál era el camino
Dónde está indicada la mejor decisión
Tampoco es conveniente una despedida rotunda
O retirarse indignado maldiciendo a medio mundo
No hay que cerrar las puertas Y hay que buscar la luz
Por sobre todo
Hay que buscar la luz
76

Carlos Cociña

Carlos Cociña nació en Concepción, Chile en 1950. Sus primeros poemas aparecieron
publicados en la revista que fundó junto a Mario Milanca, “Fuego Negro‖, y luego entre 1974 y
1976, en “Envés‖, a la que se incorporó Nicolás Miquea. Ha publicado los siguientes libros de
poesía: Aguas Servidas (1981, Segunda Edición 2008); Tres canciones (1992); Espacios de líquido en
tierra (1999); A veces cubierto por las aguas (Edición electrónica. www.poesiacero.cl, 2003) 71
(setenta y uno) (Edición Electrónica. www.poesiacero.cl, 2004); Plagio del afecto (Edición
Electrónica. www.poesiacero.cl, libro en proceso desde 2003 a 2009); DOS (junto a Felipe
Cussen, Kurt Folch y Enrique Morales, 2004) y Plagio del afecto (2010, Versión ampliada y
definitiva de la edición en Internet). Su obra ha sido publicada en diversas revistas y antologías
chilenas y extranjeras.
77

AGUAS SERVIDAS
(III Histórica Relación)

3C

Nadie tiene derecho a morir antes de tiempo; todo el cuerpo se revela


ante el acto que cercena reacciones, desde el origen establecidas
a nivel genético por la savia del fornicio y la revelación de milenios
de órdenes transcritas en la más inverosímil coordinación de los detalles
posibles de la existencia.
El violentamiento de las expectativas, que a nivel de estructuras moleculares
está descrito, atenta contra la más elemental humanidad genética,
y la descripción de estos movimientos sólo es con las palabras
que revelan el posible transcurso que llevarán los líquidos particulares
de un cuerpo en el momento en que el reflejo de luz es absorbido
en las alteraciones de conos y bastoncitos.
Nadie tiene derecho a quebrantar la reelaboración de las células y
las nuevas epidermis que van emergiendo desde el mismo tiempo en que
se produjo la combinación genética, ni negar la posibilidad de la eyaculación
en la mujer que conocerá mañana.
Nadie tiene derecho a morir antes de tiempo, porque el espacio del cuerpo
se proyecta hacia el próximo momento, y tiene el espacio su espacio
en cada rostro y cuerpo conocidos y es un espacio ya dado y posible
en el cuerpo de los hijos, del hermano, de la mujer y cada uno de los
que van haciendo espacio a ese cuerpo que no puede violentarse hasta
el momento en que sea preciso quebrantarse porque el aire es expulsado
por el mismo cuerpo que se disuelve en sí mismo.

4A

Cada vaso capilar fue incapaz de resistir la presión y se rasgó


esparciendo el líquido en los pliegues cutáneos, y esto se repitió
en toda la fibra afectada por el puño sobre el cual se ejercía
el peso del cuerpo en el triple de su potencia. E1 hematoma de la cara,
con sangre desparramada en los párpados y en el glóbulo del ojo,
se esparció por todo el cuerpo en cada nueva presión, y las roturas
fueron mayores hasta que la fuerza del flujo decayó al punto que
las pulsaciones eran al ritmo del pestañeo apenas perceptible en
el cuerpo amoratado.
Después de todas las resistencias que no lograron amortiguar,
los filamentos óseos vibraron hasta el máximo de su longitud para
78

finalmente llegar a nivel de moléculas y estirar los espacios entre


elementos; en estas vibraciones empieza la descarga que desencadenaría
la desintegración de la ya quebrantable cohesión de
las áreas trizadas del hueso. Se rasga la carne y no hay armonía
en el balanceo.
Una gota de saliva cubre lo cóncavo de una pieza de goma que al acercarse
al pedazo de piel, la absorbe en el vacío, dejando
una elevación convexa y cerrada de epidermis. Los electrodos se afirman,
cuando los polos se intercambian en los destellos del roce que cae
de los electrones desencadenados para alcanzar al próximo, y así seguir
hasta tener la posibilidad de alcanzar la tierra.

4B

Las manos son capaces de sostener el mar que cabe en el cuerpo,


y a pesar del agua del cuerpo, no se puede abrir las aguas que
anegan la piel de los desprendidos de la bahía. Las manos envejecen
en la sal, que depositada en las llanuras vino al mar que
no cupo en los ojos cerrados de aquellos arrojados por la borda,
de cuyo costado brotó sangre y agua. Y en las manos tienen todo
el mar posible de las llagas.

4C

A los treinta es posible ver la Cruz del Sur adaptando la convexidad


del ojo a la convexidad del cielo, o es la concavidad del cielo en
la concavidad del ojo, la que se adapta, aunque no es posible tener
la Cruz del Sur, pues la curva del cielo es la cúpula que sólo existe
en el plano del ojo.
La Cruz del Sur es infinitamente perfecta en la destrucción de la
ilusión óptica y es el único posible en la mirada del hombre tendido
en su tierra, con los brazos abiertos en sus llagas.

4b

La historia no tiene importancia para los implicados en la flagelación,


y el que sea viernes es determinante en la fuerza de los golpes que recibe
el posible cadáver, ya sea porque no se sabe o por la premeditada
necesidad de eliminar uno a uno los presuntos hombres no consultados
en el desarrollo nacional.
Cuando ya no se tiene casi ojos por los violentos cambios de luz entre
79

la celda y el patio, cuando los ojos ya no responden para observar si


se está orinando en el pantalón o en el suelo, estos ojos son capaces
de fijarse en la ausencia de luz para identificar algún rasgo en la cara
del hombre.
La boca ha aprendido a hablarse los nombres de cada uno de los nombres
que vale la pena recordar.
Hay que buscar la sílaba muerta para tener junto a la piel la cara
de todos esos cuerpos.
Hay que nombrar el agua en la boca más seca, agua nombrada en el río,
en el agua, sin color ni forma, sólo agua en el agua, que ya no es más
nombre sino agua en el cerebro.
La palabra árbol no es árbol y es árbol el que se nombra entre las paredes
hasta tal materia, que el olor es agua en la piel de cuantos nos
la entregamos para compartir la textura de las hojas que logramos retener
por el momento de su sonido.
Nombrar cada objeto para retenerlo, y entregar el nombre para compartir
las cosas, y llegar a nombrar el nombre del país para tenerlo en la boca,
en la piel que conservamos, nombrar el país para poder entenderlo
y fundar en el nombre, la patria que nos acoja en su historia.

TRES CANCIONES

Se acerca el tren;
sus luces van sobre las lomas.
No son los carros del tren,
es un gran gallinero extendido sobre los árboles
del cerro.
Ese tren va a las tierras cardinales.
En sus ventanas iluminadas se refleja
el gran transatlántico,
entre los valles de maíz, encendido
entre los insectos que vibran en vuelo.

El ciclista se desplaza por el bosque autóctono


y los automovilistas no se detienen a mirar la
Cruz del Sur
entre los árboles.
Creí que Linderos estaba mucho más al norte,
como un tarro de arvejas, ligeramente dulces.
Hay anuncios de guerra en el desierto
80

y los árboles crecen junto al cuerpo,


poniendo a tiempo mi respiración.
El desierto visto dulce,
sólo pienso en tu sexo
y tus senos bombardean los hemisferios.

Son paisajes interiores,


luminosidades que vienen de los mares
precámbricos,
destellos que están en los objetos
transformándose para ser lo mismo
en las neuronas activadas.

Siempre volví porque nunca estuve en ese


lugar,
sino en los dibujos escolares con una
cordillera al fondo,
y en primer plano una casa, una calle,
una multitud de edificios
atochados en el puro Chile es tu cielo azulado.
No salí de ningún lugar sino en las volteretas
de los terremotos
que siempre vinieron del mar, mientras
la Cruz del Sur
se sobremasifica a años luz de esta estación
de Chile
que nunca estuvo en ese lugar.

La meseta es el cuerpo sobre el que se tiende


la mujer
que se mira en la bóveda del sur del
continente.
Se hunde en los huesos de las ciudades
perdidas
que se van por la pampa
y se repliega en la extensión del mar pacífico.
81

JARDINES

Los vientos llegan a las copas del fondo del parque, hacen un giro
y pasan rasantes por las hierbas y plantas. En realidad
no hay fondo, es una extensión que se renueva y las brisas
siguen hasta que se desvanecen entre los pastos. Ubicado en
un lugar que posiblemente no es el centro, puedo ver toda la
cardinalidad como un paradigma de la imaginación.

………………………………………………………………
No basta el agua y las semillas para tener el diseño de la mente.
Las mismas semillas, que pasaron por el interior de un ave,
tienen el aire de dioses. La luz se expande bajo las hojas y tallos
con el viento que viene al contrario de barlovento. Los jardines
aeropostales se desplazan con un grabado de la naturaleza.

……………………………………………………………..
Dentro del cerro hay un jardín. En torno de él, el inconsciente
abona la altura. El traspaso de información hace crecer la
montaña tanto como sus árboles y paisajes interiores. Al emerger
del paso bajo nivel, a la izquierda, sujetos por muros de piedra,
están el bosque y sotobosque rojizos y amarillentos
indistintamente. Sin embargo la montaña sigue allí, sin que se
vean sus extensiones cuidadas hacia sí.
………………………………………………………….
Las formas del poder no se vislumbran, y por lo mismo la
inconsistencia de los espacios ceremoniales se hace evidente
en los jardines. Rodeado de vientos, el movimiento de sus hojas
desaparece entre las verticalidades del bosque.

Sin embargo hay otros parques y jardines, pero nunca los vi.
Pasé por ellos y no pude encontrar sus marcas. Sé que existen
Pues la vi perderse en esos senderos.

(últimos dos párrafos ―Las formas… esos senderos‖)


82

Gonzalo Contreras

Nació en Santiago de Chile en 1958. Estudió Literatura en la Universidad Católica de Valparaí-


so y Administración Cultural en la Universidad Católica de Santiago. Por algunos períodos ha
residido en Suecia y en Estados Unidos. Ha obtenido las siguientes becas: Beca de la
Fundación Pablo Neruda (1989), Beca FONDART (1994), Beca de Creación Literaria (2007),
Beca del Fondo del Libro y la Lectura (2005, 2007 y 2008). Entre sus publicaciones destacan
en poesía, antologías y ensayos: El frío e impersonal mundo de la poesía (1994); Poesía Chilena
Desclasificada (1973-1990) Vol. I. (2005); Poéticas de Chile / Chilean Poets On The Art Of Poetry
(2007) y Claudio Giaconi: un escritor invisible (2010).
83

POÉTICA

Según
el incomprendido Robin Hood:
La poesía metafísica
es un continuo lanzar flechas
para herir a esa bestial realidad
que aún se ama

ARTE POÉTICA

También muy temprano en mi vida fue demasiado tarde


y a pesar de este oficio inoficioso y de su soñada idea del amor
el legado de la sentencia queda:

Fundamentalmente nada existió


Tras bambalinas las jazzísticas distorsiones del espejo
la oculta disfasia del corazón
el juego de emociones y sus candilejas
y para consuelo de pocos
una boquiabierta realidad que se canta a sí misma
ciega sorda y muda para gloria y absurdo
de los que cayeron en las trampas de la fe

La vida tiene razones que el amor desconoce:


fundamentalmente nada existió
y si algo quedó de aquellas de esas
sus fugaces muertes y maravillas
ese poco lo dejé lo legué púsele precio
y esas monedas y ese abandono
son parte de ti es mi vivo retrato.

Las palabras son movimientos en falso


y el corazón tiene límites.

Confesaré:
A veces me dejo llevar por el sentimiento del fracaso
en un lenguaje casi literario
pero no deja de ser una ilusión
84

rendida a los pies de una fría oración nocturna

Así juro:
Los juguetes tienen poco tiempo de vida.

CARTA BLANCA

Tu postal sobre la mesa:


Caminas por las calles de París
del brazo del nuevo viejo mundo
es fin de siglo y ya nada te sorprende
el asombro es cosa de nadie
y todo está dispuesto
para entrar o salir de escena
un lujo es un lujo madame Lilí
y a vuelo de pájaro nada te impide
la pena y la gloria
con pena y sin gloria
y como si de pronto hubieras envejecido
el tráfico te devuelve la melancólica emoción del caso
la ardiente impaciencia
en el desusado idioma de las emociones fuertes
Esas señaladas
el sitiado lugar donde ha ocurrido algo
por la unívoca pretensión de caer por tu propio peso
y tú sabes
razones sobran
el instante no sabe para quién trabaja
y por donde mires
ahí va un sueño
elegantemente despierto de todo o nada
Los hechos hablan por sí solos
no entonan el dulce silbido de la canción
signado silencio
donde perfecciono
esta ridícula manía de poner palabras en tu boca
y en éste intolerable papel
el rito de no aguardar los días
te relativiza para siempre
es el precio del oficio
85

y tú como Pavese lo sabías mejor que nadie


Caminas por las calles de París

Curiosa manera de volver a la vida


Piensas en el supuesto "Algo escapó de mis manos"
y en la obviedad más absoluta
sonríes
Sí nos amamos tal vez
y en esa excéntrica pasión de tristes cómplices
con aires de enfants terribles
hicimos del amor una imperdonable extravagancia
Entre líneas una frase más bajo la manga
y del impredecible sombrero el truco razonable
esa metáfora que vuela como una ciencia exacta
Afuera la urbe y sus luces
el recordatorio
el recorrido
la partida
el sucio amor
el último plano de la secuencia
y en la flor de la vida
cambio de luces por la ley del mínimo esfuerzo
incertidumbre oí decir
inútil furor respondí
y de la vida al bate vate vaticinio
honrosos palos de ciego
con el bellas artes a cuestas
de película la fotografía
París/Texas
a veces remotamente feliz
reflexivamente humano

El azar no se repite dos veces


el azar no se repite dos veces

Es fin de siglo madame Lilí


y la noche te acompaña
a tiempo te arroja sutiles voladores de luces
te arroja a tus amadas flores del mal
caes en la tentación
devoras el inefable cuerpo del espejismo
eterna fugacidad de carne y hueso
86

bostezo de la realidad
para extrañarse mejor
Es fin de siglo madame Lilí
y los extraños presentimientos
trenzan la cuerda floja
una copa más
mirarse a sí mismo
y obsequiarse las buenas noches
con algo de ese inconmensurable amor del prójimo

Caminas por las calles de Paris

Curiosa manera de quedarse en la vida


Navegas con un souvenir "del porte de un buque"
y en cubierta
practicas ese reconfortante pasatiempo
de rehacerte a la medida
por la más elemental cortesía de la casa
lo puedo ver:
El género epistolar te viste para la ocasión
te saca partido en un cuarto de hora cualquiera
y a la posteridad lo que es de la posteridad
algo así como el simbólico valor de una polaroid
estado de gracia
en esa inmejorable coincidencia
de estar más vivos que muertos
Caminas por las calles de París

Curiosa manera de aferrarse a la vida


en medio de efectos especiales
te das un respiro
recreas al fantasma de la opera
en el innegable deseo de sentir el gran susto de tu vida
que más quisieras
y con un golpe de suerte
un palo blanco a la medida
so riesgo de quedarse sin pan ni pedazo
comprensible
humanos artificios
pretextos de poca monta
para fantasear con una herida
que no vale su peso en oro
87

Magnánime te concedo el beneficio de la duda


la palabra obliga madame Lilí
e inspira
el inevitable cliché
"La vida es breve"
y tú adivinas el futuro imperfecto
con ese envidiable don
de quien ha vivido
de la parte equivocada de los hechos
comprenderás entonces:
tu corazón no goza de buena salud
y en la cotidiana urgencia
das vuelta la hoja
con el subterráneo cuerpo del delito

Es hora de volver
caminas por las calles de Paris
y de tu orgullo no ha quedado nada

Es hora de volver
la vida y tus amados nombres
van por ahí
están en todas partes

GONZALO CONTRERAS

En algún lugar de la mancha


Fantomas
ausculta la senda del hidalgo
correspondencias sobre la marcha
y en lo evidente el entuerto es rey

Figurados sentidos muerden el polvo


y los espejismos
irreparables pérdidas
para la velada poética
del antifaz
88

Elicura Chihuailaf Nahuelpan

Nació en Kechurewe, Chile, en 1952. Poeta y oralitor. Es integrante de la Academia Chilena de


la Lengua. Entre sus obras destacan: El invierno y su imagen (1977); En el País de la Memoria
(1988); El invierno, su imagen, y otros poemas Azules (1991); De Sueños Azules y contrasueños (1995);
Muestra de Oralitura Indígena de América (1997); Recado confidencial a los chilenos (Ensayo, 1999);
Hablando en el Espíritu Azul de mi Gente (Cassette, 2003); Kallfv / Azul (con ilustraciones de
Gabriela Cánovas, 2006); Sueños de Luna Azul (2008); Sueño Azul (Libro-álbum para niños, con
ilustraciones de Alberto Montt, 2009); Poesía y prosa chilena (para estudiantes) / Vlkantun ka epew
Chilemapu mew (Dos tomos, 2010). Ha recibido importantes premios a su producción literarios:
el Premio a las Mejores Obras Literarias del Consejo Nacional del Libro y la Lectura (género
poesía en 1994 y género ensayo en 2000); el Premio Municipal de Poesía de Santiago en 1997.
Lista de Honor del IBBY, International Board on Books for Young People
(Organización Internacional para el Libro Infantil y Juvenil), 2010. Su poesía ha
sido traducida parcial o completamente al italiano, holandés, sueco, inglés,
holandés y francés; también algunos de sus poemas al croata, alemán, catalán,
gallego y húngaro.
89

LA LLAVE QUE NADIE HA PERDIDO

La poesía no sirve para nada


me dicen
Y en el bosque los árboles
se acarician
con sus raíces azules
y agitan sus ramas el aire
saludando con pájaros
la Cruz del Sur 12
La poesía es el hondo susurro
de los asesinados
el rumor de hojas en el otoño
la tristeza por el muchacho
que conserva la lengua
pero ha perdido el alma
La poesía, la poesía, es un gesto
un sueño, el paisaje
tus ojos y mis ojos muchacha
oídos corazón, la misma música
Y no digo más, porque nadie
encontrará
la llave que nadie ha perdido
Y poesía es el canto de mis
Antepasados
el día de invierno que arde
y apaga
esta melancolía tan personal.

SUEÑO AZUL

La casa Azul en que nací está


situada en una colina
rodeada de hualles, un sauce
nogales, castaños
un aromo primaveral en invierno
-un sol con dulzor a miel de ulmos-

12
En la visión de mundo mapuche, la ―Cruz del Sur‖ corresponde al rastro de un Avestruz Azul.
90

chilcos rodeados a su vez de picaflores


que no sabíamos si eran realidad
o visión: ¡tan efímeros!
En invierno sentimos caer los robles
partidos por los rayos
En los atardeceres salimos, bajo la lluvia
o los arreboles
a buscar las ovejas
-a veces tuvimos que llorar
la muerte de algunas de ellas
navegando sobre las aguas-

Por las noches oímos los cantos


cuentos y adivinanzas
a orillas del fogón
respirando el aroma del pan
horneado por mi abuela
mi madre o la tía María
mientras mi padre y mi abuelo
-Lonko13 de la comunidad-
observaban con atención y respeto
Hablo de la memoria de mi niñez
y no de una sociedad idílica
Allí, me parece, aprendí
lo que era la poesía
Las grandezas de la vida cotidiana
pero sobre todo sus detalles
el destello del fuego, de los ojos
de las manos

Sentado en las rodillas de mi abuela


oí las primeras historias de árboles
y piedras que dialogan entre sí
con los animales y con la gente
Nada más, me decía, hay que
aprender a interpretar sus signos
y a percibir sus sonidos
que suelen esconderse
en el viento

13
Jefe (Cabeza).
91

Tal como mi madre ahora, ella


era silenciosa y tenía una
paciencia a toda prueba
Solía verla caminar de un lugar
a otro
haciendo girar el huso
retorciendo la blancura
de la lana
Hilos que, en el telar de las noches
se iban convirtiendo en hermosos
tejidos

Como mis hermanos y hermanas


-más de una vez- intenté aprender
ese arte, sin éxito
Pero guardé en mi memoria
el contenido de los dibujos
que hablaban de la creación
y resurgimiento del mundo mapuche
de fuerzas protectoras, de volcanes
de flores y aves

También con mi abuelo


compartimos muchas noches
a la intemperie
Largos silencios, largos relatos
que nos hablaban del origen
de la gente nuestra
del Primer Espíritu mapuche
arrojado desde el Azul
De las almas que colgaban
en el infinito
como estrellas
Nos enseñaba los caminos del
cielo, sus ríos, sus señales
Cada primavera lo veía portando
flores en sus orejas
y en la solapa de su vestón
o caminando descalzo sobre
el rocío de la mañana
También lo recuerdo cabalgando
bajo la lluvia torrencial
92

de un invierno entre bosques


enormes
Era un hombre delgado y firme

Vagando entre riachuelos, bosques


Y nubes, veo pasar
las estaciones:
Brotes de Luna fría (invierno)
Luna del verdor (primavera)
Luna de los primeros frutos
(fin de la primavera
y comienzo del verano)
Luna de los frutos abundantes
(verano)
y Luna de los brotes cenicientos
(otoño)

Salgo con mi madre y mi padre


a buscar remedios y hongos
La menta para el estómago
el toronjil para la pena
el matico para el hígado y para
las heridas
el coralillo para los riñones
-iba diciendo ella
Bailan, bailan, los remedios
de la montaña -agregaba él
haciendo que levantara las
hierbas entre mis manos
Aprendo entonces los nombres
de las flores y de las plantas
Los insectos cumplen su función
Nada está de más en este mundo
El universo es una dualidad
lo positivo no existe sin lo negativo
La Tierra no pertenece a la gente
Mapuche significa Gente de
la Tierra -me iban diciendo

En el otoño los esteros


comenzaban a brillar
El espíritu del agua moviéndose
93

sobre el lecho pedregoso


el agua emergiendo desde los ojos
de la Tierra
Cada año corría yo a la montaña
para asistir a la maravillosa
ceremonia de la naturaleza
Luego llegaba el invierno
a purificar la Tierra
para el inicio de los nuevos
Sueños y sembrados
A veces los pájaros guairaos pasaban
anunciándonos la enfermedad
o la muerte
Sufría yo pensando que alguno
de los Mayores que amaba
tendría que encaminarse hacia
las orillas del Río de las Lágrimas
a llamar al balsero de la muerte
para ir a encontrarse con
los Antepasados
y alegrarse en el País Azul
Una madrugada partió mi hermano
Carlitos
Lloviznaba, era un día ceniciento
Salí a perderme en los bosques
de la imaginación
(en eso ando aún)
El sonido de los esteros
nos abraza en el otoño

Hoy, les digo a mis hermanas


Rayén y América:
creo que la poesía es sólo
un respirar en paz
-como nos lo recuerda nuestro
Jorge Teillier-
mientras como Avestruz del Cielo
por todas las tierras hago vagar
mi pensamiento triste
Y a Gonza, Gabi, Caui, Malen
y Beti, les voy diciendo:
Ahora estoy en el Valle
94

de la Luna, en Italia
junto al poeta Gabriele Milli
Ahora estoy en Francia
junto a mi hermano Arauco
Ahora estoy en Suecia
junto a Juanito Cameron
y a Lasse Söderberg
Ahora estoy en Alemania
junto a mi querido Santos Chávez
y a Doris
Ahora estoy en Holanda
junto a Marga, a Gonzalo Millán
y a Jimena, Jan y Aafke
Juan y Kata

Llueve, llovizna, amarillea


el viento en Ámsterdam
Brillan los canales
en las antiguas lámparas
de hierro
y en los puentes levadizos
Creo ver un tulipán azul
un molino cuyas aspas giran
y despegan
Tenemos deseos de volar:
¡Vamos!, que nada turbe
mis sueños -me digo
Y me dejo llevar por las nubes
hacia lugares desconocidos
por mi corazón.
95

Carlos Decap

Nació en Mulchén, Chile en 1958, es profesor de español por la Universidad de Concepción,


donde se tituló en 1981. Tiene cursos de Doctorado en Literatura Latinoamericana en la
Universidad Complutense de Madrid, donde vivió entre 1989 y 1990. Trabaja en el campo
editorial como corrector de estilo. Ha ejercido también como editor, entre otros libros, de
Conversaciones con Jorge Teillier, de Carlos Olivares (1993) y Entrevistas de América (1993). Fue
colaborador literario del diario ―El Sur‖, de Concepción entre 1979 y1983. Cofundador de la
revista ―Posdata‖, Concepción, 1980-1986. Formó parte del Consejo de redacción de la revista
―El Espíritu del Valle‖, Santiago, 1986. Colaborador de la revista ―Pluma y Pincel‖, Santiago,
1991. Editor de textos de la revista ―Piel de Leopardo‖, 1993. Sus publicaciones son las
siguientes: Bar Chile, plaquette (1988), y los libros Asunto de ojos (1991) y Golpes de vista (2005).
Por este último poemario, recibió, en 2000, la Beca de Creación para Escritores del Consejo
Nacional del Libro. Ha sido antologado en: Las plumas del colibrí, de María Nieves Alonso y
otros, (1989); Taller de Poesía Fundación Pablo Neruda (1990); Veinticinco años de poesía chilena (1970-
1995), de Teresa Calderón, Tomás Harris y Lila Calderón (1996); 1999 Concepción, de Patricio
Novoa y Jorge Ojeda, (1999); Poesía chilena desclasificada (1973-1990), de Gonzalo Contreras,
(2006) y El árbol de los libres. Poetas de la Generación NN de Chile, de Fabián Muñoz, (México,
2008).
96

CARACOL NOCTURNO

¿En qué estábamos?


Ah la poesía cómo no
Ese caracol nocturno en un rectángulo de agua
De Lezama que siempre te gustó
Porque la poesía es eso
Un montón de palabras rotas
Pero que sin embargo cantan
Cantan para el que tenga oídos
Cantan la esquizofrenia de los días
Grises y lúcidos en un café de Pessoa
Con calles ojerosas y pálidas
Que llevan a ninguna parte
Con semáforos locos siempre rojos
Con la puta neblina confundiéndolo todo
Con sus muertos bajando desde los cerros
Soplados por el viento
Con piano de Oscar Peterson
Cayendo en cascadas
Con su sonido negro de jazz
Para que las palabras sigan cantando
Con su nueva letra la vida
Se hagan poesía.

EL NURIA DE CONCEPCIÓN

De nuevo en la ciudad lila


Y en el Nuria de tantas películas
Llueve sobre los vidrios del bar
Y sobre el desolado paseo peatonal
Después saldrá a estas calles de nadie
A caminar la ciudad de sus poemas
Afuera un vagabundo se trajina los bolsillos
Y saca miserables monedas
Uno siempre llega donde mismo –se dice–
Siempre queda algo por contar que se olvida
El vagabundo desaparece de su vista
Ya no conoce a nadie
Se trajina los bolsillos
Y se pierde en la noche lila.
97

FOTOGRAFÍA DE LA MEMORIA

Un trasatlántico se acerca al puerto poesía


Pasa frente a la isla Quiriquina
Tras de sí deja en el aire distante la orla vaga de su humo
Ya entra en la bahía y con él entra la mañana
Comienzan a bajar los pasajeros
Los pasajeros son prisioneros de guerra
Al frente de mí se baja mi amigo Álvaro
También diviso al poeta Floridor Pérez
Mi padre dónde vendrá que no lo veo
Pero claro él no se baja aquí
Sino más al sur y en un auto de arriendo
Sobre sus hombros trae mantas y frazadas
Volando salgo a su encuentro
El encuentro es una fotografía más
Que recuerdo en esta otra orilla de la bahía poesía.

SOS

Hace un rato que no ha ocurrido –ocurrirá–


Estaba yo deambulando por oscuras callejas
Buscando no sé qué casas de amigos que ya nunca están
Con ganas de beberse ese tiempo que vendrá en la memoria
Porque de qué está seguro el hombre si no es de haber sido
Porque las casas y cosas quedan
Y nosotros pasamos como el viento
Porque qué quedará de este amor egoísta de poeta
Sino este poema que se escribe ahora
Detrás de una nube de humo para no estar solo
Para no llamar a la vida y escuchar
Otra vez el wrong number
Hace un rato que nunca ha ocurrido
Estaba yo escribiendo un poema sobre el tiempo
Pero con unas ganas locas de gritar SOS
O hablar de ti o hablar de ti
De ti que te quedaste en otra película
Y me hiciste deambular por oscuras callejas.
98

FRASES PARA EL BRONX

En nombre de nada pido permiso para amanecer


¿Quién equivocó el paraguas a esta hora del rocío?
Cobijados en el calor callejero somos arañas tras la mosca.
Durmamos un poco –me dices– para emborrachar a la negra.
Sácame este puñado de palabras que me atoran la garganta
Este pedazo de montaña
Esta locomotora
Te respondo alucinado.
La ciudad está congelada en un plano secundario.
Mi corazón es un velero rojo que navega al amanecer.
La tevé clave da la hora en la pantalla de tu mente.
Tú activa los campos de seguridad.
Yo vi a los peregrinos hacerse piel con la noche.
Nunca es más oscuro despertar que cuando
El gallo aletea en tus narices trasnochadas.
Las huestes de la oscuridad han quedado reducidas al alba.
―La madrugada es oficio de sobrevivientes‖, citas.
No por mucho madrugar se escribe más temprano.
Mano a mano hemos amanecido.
El sol obviamente no es un invento mío.
La claridad llega como una invitada obligada.
El poema es mi copiloto.
Mi poema es albo.
La noche es tinta.
Amanecer ácido.

GATO NEGRO PARA ROQUE DALTON*

No hace falta un Gato Negro

Para que te hable de Roque Dalton.


La humanidad es un concepto de onanistas,
Te lo cito y ríes.
Y no es que quiera decir que los jóvenes
Seamos los ángeles del decoro.
Lo que pasa es que hemos aprendido rápido
Y también somos unos buenos hijos de puta.
La diferencia está en que tenemos estos ratos de ocio
Para hablar de este mismo Roque
99

Condenado dos veces al mismo infierno


(Eso no lo sabía Heráclito)
Y resucitado y citado una y otra vez
Hasta que las balas de sus propios
Camaradas le aseguran la misma vida nueva.
Pero bueno ya dame ese Gato de mierda.

*Texto escrito inicialmente en 1980 y dedicado a Enrique Lihn.

EL REY DEL ZAPPING

Colgado al cable. Pegado.


El rey del zapping ve la vida desde la cama.
Viaja por el mundo sin moverse de su casa.
El teléfono verde suena varias veces.
Hoy no quiere hablar con nadie.
Mira una velada de boxeo en el Caesars Palace.
Se acuerda del tiempo de los Guantes de oro
Cuando con su padre se instalaban todos los martes
Frente a la pantalla chica como ante una fogata.
Pero la vida no es una película
Vista en la soledad del amanecer.
No es Priscilla, la reina del desierto.
La gente llega buscando algo
Que no encontró en otro lado.
Mick Jagger bebe cerveza con el ratón Miguelito.
El rey del zapping chupa la sangre de Cristo
Religiosamente todas las noches.

BORNEO AL VUELO

Afuera las gotas de lluvia


Se descuelgan de los cables eléctricos
Y lo dejan a uno adentro mojado de estremecimiento.
Recupera una palabra que le regaló un amigo: Borneo.
La mirada que se comba en el archipiélago malayo.
Se retuerce o tornea una columna.
El barco de papel gira estando fondeado.
Las gotas de lluvia se cuelgan como pájaros en los cables.
Él guiña un ojo y alinea los versos desordenados en la pantalla.
Revisita papeles viejos que sueñan con volver a ser árboles.
100

RÍO DE LÁGRIMAS

Dígase claro: donde antes veía a una virgen


Ahora se le aparece una calavera
Donde antes había escritos versos de la biblia
Ahora abundan los profanos posmodernistas
Bocinazos de sábado por la mañana
Después de un viernes duro
Con los amigos duros de matar
Tuvo que desaparecer a la francesa
Al otro día se despertó con los ojos pegados
A cierto sueño pez que nadaba contra la corriente
Volvía a morir al Río de Lágrimas donde nació
Pero la corriente no llevaba a ningún lugar
Y los versos eran unos sobrevivientes
Que volvían después de una dura batalla
Cuando despertó el poema todavía estaba allí.

ADONIS DE LA MADRUGADA

Antes del desastre las frases brillaban como oro


Y el horizonte se rompía ante él
Como una copa de Adonis
Se creía la metáfora del vino
Mientras + viejo + bueno
Para él la madrugada era un mendrugo de pan
Vagabundo de la palabra rocío
Deambula por el yo encerrado dentro de sí mismo
Sobreviviente a otro día + y a las ganas de –
Antes de enloquecer silbaba canciones de moda
Su cama goteaba lágrimas como lavas de su volcán en erupción
–Llamémoslo otra vez Antuco, sin ‗agua de sol‘–
Se acostumbró otra vez a la dureza de la soledad
A la Madonna madrugadora
Congénere con su pena de medio siglo
Al semen tibio entre sus peludas piernas
Al decir si lo pienso mucho no lo hago
Para algunas cosas hay que actuar al tiro
Al disparo sangrante de la página roja
Para otras escribir en madrugadas sin testigos
Y que se rompen como copas de vino.
101

Bárbara Délano

Bárbara Délano nació en Santiago de Chile, en 1961, cuando sus padres, Poli Délano y María
Luisa Azócar, regresaban de una permanencia de dos años en la República Popular China. Tras
una infancia que la llevó a viajar por países de Europa y África, así como por muchas regiones
de México, estudió literatura en la Universidad de Chile y posteriormente se tituló de socióloga
en la Universidad Autónoma de México. Inclinada desde niña hacia la poesía, publicó su
primer poemario México-Santiago cuando tenía diecisiete años, ilustrado por grabados del pintor
mexicano Marcos Limenes. En 1984 la editorial canadiense Les editions d´Orphéee editó (en
versión bilingüe español-francés) su segundo libro, El rumor de la niebla. En 1993 (en coautoría
con Rosalba Todaro) apareció su investigación sociológica Asedio sexual en el trabajo, en edición
del Centro de Estudios de la Mujer. En 1996, mientras se desempañaba como directora de
publicaciones de la procuraduría Agraria de México, volando a Santiago a pasar vacaciones,
falleció en un accidente aéreo frente a las costas de Lima. Su libro póstumo es Playa de fuego
(1997). Cuadernos de Bárbara (2006) fue editado a diez años de su muerte, es una recopilación de
toda la poesía que escribió la autora durante su vida. Este libro contiene los escritos México–
Santiago del año 1979; así como también el trabajo El rumor de la niebla; editado en Canadá en
versión bilingüe, Playas de Fuego; a partir de un manuscrito que fue hallado entre su papeles
luego de su muerte y que más tarde es publicado en nueva edición, además de una gran
cantidad de material inédito recopilado y ordenado por su madre María Luisa Azócar.
102

MARGARITA LA TIBURONERA
A Luis Enrique Délano,
Capitán de altura

Tomé a estribor
miré a mi viejo capitán
y no pude contener las lágrimas
El mar se agitaba como nunca esa tarde
y yo no podía detenerme

Me hice algunas preguntas


sobre la dirección del viento
era necesario balancear el stand by

El buque era
una pequeña lámpara
azotada en el Pacífico y
la lluvia el dolor y nosotros
cantando en la cubierta

―Margarita la tiburonera
se hará a la mar
Habrá tormenta y
ella de todos modos zarpará‖

El viejo capitán miraba a sotavento


verde perico en el hombro
pipa en la mano gruesa
era un verdadero pirata

―¿Dónde tomaremos el Martini esta noche?

En el horizonte
la luna negra se desborda
Algas pieles brillantes y
chillidos en sordina
cruzan la oscuridad

Es tarde y estamos felices


el viento golpea nuestras mejillas
―¿Cantan las sirenas en la noche?
¿Rugen bajo las estrellas
103

los leones de mar


de amor de nostalgia?

Preparamos el arpón sobre la cubierta

Una colina aterciopelada


y rayos amarillos
pequeños filamentos
atraviesan el océano

Vamos rumbo a las costas de Oaxaca


mi capitán y yo
la guerrera del mar

Aves surcan el cielo y nos hemos quedado en silencio

Ruge el motor
¿somos nosotros o
es el peso del tiburón que avanza?

Bajo el agua tibia


una gran sombra y
la sangre jaspeando el agua

Capitán soy tu diosa y


tú eres mi héroe
Así navegaremos de ahora
para siempre
con las ropas manchadas y
la vista fija

Volví la cabeza tenues fulgores


me inundaron de peces brillantes

La oscuridad del agua me penetró


solo los peces relumbraban en la oscuridad

Las velas desplegadas giraban hacia Mazatlán

Allá nos detuvimos


en las grandes avenidas salobres
a sorber nieves de limón y guanábana
104

―¿Escuchas?‖
(Los portones de la selva
se abrían frente a nosotros
y las Marías nos gritaban
algo que no pudimos entender)
¿Dónde está el pasado ahora?

(Recordé aquella tarde en Lanco


la lluvia golpeaba los latones
clinc clonc
mientras los muchachos
se masturban en el cuarto a media luz)

Vientre liso y torso desnudo


sobre la ribera las chicas
agitan sus pañuelos

―Volverán volverán cantan


que el mar se agite
que los borrachos se emborrachen
que el dolor pase porque
nunca volveremos a ser los mismos‖

La brújula señalaba al Destino y


el peligro crecía en medio de la noche
¿Zarparemos?

¡A levar anclas mulatos!


y escuché el estruendo de botellas destapándose

―Llora llora dulce Margarita


en la cubierta el mástil te espera
verás desde allí las blancas playas
y tú y yo de la mano
entonaremos antiguos cantos‖

No tenía miedo

El capitán y yo
gruesas manos pies anchos
estábamos decididos
boca seca y amarga
105

La tripulación vacilaba y
golpeaba los tambores

Oh mar encendido
Olas llameantes y tantos deseos de no morir
Oigo tu voz susurrándole a los dioses
no hay dolor en tu corazón

¿Dónde anclaremos?

¿Dónde está la otra orilla?


¡Oh dulce capitán!
No llegaremos nunca a puerto
Bajo la noche respiramos como niños

Esta aventura es incomparable

O‟HIGGINS
Para el doctor Walter

Odio tener que hablar de O‘Higgins


como el padre de la patria
porque sé que no es padre de nada
porque no sé si mi patria tiene padres
porque patria es un nombre feo
En cambio me gusta la palabra pueblo
porque es ancha ancha y ruidosa

Al doblar la esquina
me asaltan los perros tras las rejas
mientras pienso en qué diré sobre un muerto

Odio tu vieja cara inmóvil O‘Higgins


detesto el horario que me imponen
cuando solo quiero escribir
y salir a la calle
con mis caballos rojos
quemándose por dentro
106

Acuso a las construcciones


a las fortalezas
que se levantan en mis pesadillas
desde donde asoman rostros obscuros
manuales textos
desde donde cuelgan
tus retratos tricolores

Odio la sala de clases donde babean eunucos


Vanagloriando incluso tus derrotas
Odio las viejas ideas sobre estandartes
y monumentos
porque los monumentos deben hacerse
a la hora del desayuno
quizás a la de almuerzo
porque los monumentos se hacen
sin discursos y no se exhiben en las plazas

Odio al que pasa por alto


se hace el que no sabe
que también fuiste hijo natural

Odio el odio que te tengo


abuelo Bernardo
por culpa de ellos
y aunque te tienen adornando las oficinas
públicas
yo creo en el parque que lleva tu nombre
y creo en la micro del recorrido O‘Higgins 2 A
con gente colgando
por las tristes calles de Santiago

De LUCUBRACIONES SOBRE UN ÁLBUM DE FAMILIA

FOTOGRAFÍA IV

El tiempo es un reloj antiguo


107

FOTOGRAFÍA V

Este es el baile de los muertos


círculo salvaje donde esperamos el sacrificio

Atrás el mar es un espejo de dioses


olor de patios abandonados

El día
la tarde
la noche asusta
todo asusta en este rincón enfermo
donde se grabó para siempre
el desamparo del tiempo

Tu cuerpo flota como un río


donde pasó rápida la luz

Aquí estamos
solos
mirando al vacío
108

Aristóteles España

Nació en Castro, Chile, en 1955. Es Licenciado en Derechos Humanos en el Instituto


Argentino por los Derechos del Hombre y tiene estudios en Comunicaciones y Guión
Cinematográfico. Detenido por la Fuerza Aérea de Chile a los diecisiete años cuando era
Presidente de la Federación de Estudiantes Secundarios de Magallanes, como también,
dirigente regional de la Juventud Socialista, fue llevado a la Base Aérea ―Bahía Catalina‖ y
posteriormente a la infame isla Dawson con un grupo de cuarenta dirigentes políticos, sociales
y juveniles de Punta Arenas, a la par de figuras señeras del gobierno del Presidente Salvador
Allende, como Ministros de Estado, Subsecretarios y funcionarios de alto rango, entre ellos
Clodomiro Almeyda, José Tohá, el Dr. Arturo Jirón, Orlando Letelier y Sergio Bitar. Su obra
poética la componen los siguientes libros: La Guitarra de mis sueños (1975), el primer libro de la
Generación de 1987; Incendio en el silencio (1978); Equilibrios en Incomunicaciones (1980); Dawson
(1985); Contra la corriente (1989); El Sur de la Memoria (1992); Fuera de la Fiesta (Antología de
poetas de la Universidad de Magallanes 1992); Antena Parabólica (Antología de poetas jóvenes
de la Patagonia, 1993); Los Pájaros de Post-Guerra (1994); Poesía Chilena, La Generación N.N. 1973-
1990 (Antología, 1994); Tardes Extranjeras (1998); Materia de Eliminación (1998, Segunda Edición,
2002) y La Entera Noche Llena (2005); Entre sus numerosas distinciones por su obra literaria
destacan el Premio ―Gabriela Mistral‖ de la I. Municipalidad de Santiago, 1983; el Premio
Especial ―Rubén Darío‖ del Ministerio de Cultura de Nicaragua en 1985; el Premio de Poesía
de la Municipalidad de San Felipe en 1998; el Premio ―Alerce‖ de la Sociedad de Escritores de
Chile (SECH); el Premio del Consejo Nacional del Libro y la Lectura en 1998; el Premio
―Juegos Literarios Gabriela Mistral‖ de la I. Municipalidad de Vicuña en 2005 y el Premio de
Literatura "Erasmo Bernales" del Municipio de Chañaral en el año 2005.
109

LLEGADA

Bajamos de la barcaza con las manos en alto


a una playa triste y desconocida.
La primavera cerraba sus puertas,
el viento nocturno sacudió de pronto
mi cabeza rapada
el silencio
esa larga fila de Confinados
que subía a los camiones de la Armada Nacional
marchando
cerca de las doce de la noche del once de septiembre
de mil novecientos setenta y tres en Isla Dawson
Viajamos
por un camino pantanoso que me pareció
una larga carretera con destino a la muerte.
Un camino con piedras y soldados.
El ruido del motor es una carcajada,
mi abrigo café tiene barro y bencina:
nos rodean
bajamos del camión
uno dos tres kilómetros
cerca
del
mar
y
de
la
nada,
¿Qué será de Chile a esta hora?
¿Veremos el sol mañana?
Se escuchan voces de mando y entramos a un callejón
esquizofrénico que nos lleva al Campo de Concentración,
se encienden focos amarillos a nuestro paso,
las ventanas de la vida se abren y se cierran.

LA FACULTAD POETICA DEL MUNDO INTERIOR

Para mi amigo poeta y cineasta César Hidalgo, quien filmó el imaginario del Hospital

En el hospital Psiquiátrico de Valparaíso,


Aislado del mundo por ventanales y agujeros,
110

Con terapias y dosis de extraños líquidos


Cuyos nombres no recuerdo,
Descubrí que nunca había amado a una mujer.

Amé una Causa,


Amo la Palabra,

Amo la nieve, el viento, el desierto, la lluvia,


Amo los países y ciudades donde he estado,
Amo la muerte, los insectos, los gusanos, las gaviotas,
Los mitos, las leyendas, las ideas, los libros, las jirafas,
Las huellas,
Pero mi novia siempre ha sido la Poesía,

La música ha sido un amor inconcluso,


La pintura y el dibujo fueron pasiones que dejé ir,
El teatro fue y es una fuente de energía pues escribo
Y actúo frente a mi propio escenario;
En el cine he sido personaje y director solitario,
Guionista de mis aciertos y errores, con diversos nombres.
Pero nunca he amado a una mujer,
Me gustan las mujeres, he vivido con ellas, he procreado hijas
Que perdí para siempre y me aislé en la soledad de mi biblioteca
Escuchando a Vivaldi, Mozart, Beethoven,
A los pájaros de mis casas o departamentos
Asistiendo a extrañas reuniones conspirativas con poetas
Y los eternos asiduos al Poder.

Cada una de mis mujeres han sido tiernas, expertas en calendarios,


En lingüística, educación diferencial, psicología, leyes, física cuántica,
Y yo les ayudaba a escribir sus tesis invadiéndolas con poemas,
Llevando a casa gatos abandonados,
Perritas en celo, a los que alimentaba con comida casera,
Sandwichs de tocino, carne de pavo.
Nunca les escribí un poema de amor,
Sólo mensajes encriptados de Verlaine, Lope de Vega, bodegas de Haikus,
De odas, y porfiaban para que celebre mi cumpleaños
Mientras yo leía las vocales de Huidobro, Rimbaud, Vallejo,
Literatura hindú, ridiculizaba a los Románticos,
A los ideólogos del Realismo Socialista,
A los viejos Modernistas en desuso.
111

Una tarde Payasita, me dijo qué íbamos a hacer con los cuadros
De Monet, Renoir, Gauguin, Rodin, Whistler,
Porque que había que pagar su parcela, su invernadero,
Sus triciclos, sus cremas, el gimnasio, sus zapatos italianos,

Y yo le dije que no importaba, que lo lleve todo,


Que solo deje mis libros,
Que me deje solo, que se vaya a la punta de un cerro
Y me dejara vivir en la Belleza.
Que todo se lo lleve y pague.
Todo es mío, le dije, te lo regalo, no me importa tu presencia,
Empezaré de nuevo a buscar a esos maestros en algún lugar del planeta.

Se lo llevó todo y un año después la encontré en un bar de Buenos Aires.


Te he buscado, me dijo, sé que estás releyendo a Girondo, Lugones, Borges, Artl, Piglia,
Carriego, Sábato, en sus rincones, me lo dijo un librero.
Estaba bebiendo un gin tonic, una cerveza helada y la quedé mirando
Fijamente durante cinco minutos.
Quiero darte un beso, me dijo, vamos a mi hogar.
Pensé en los ejes en los cuales ha girado mi vida.
Pensé en los versos que estaba escribiendo a los cuales rescataba
De un pozo;
Pensé en mi exilio interior y exterior
Y me marché hacia el Río de la Plata a seguir leyendo.
Ella me siguió hasta el taxi y me fui para siempre.
¿Qué es el amor?, me pregunto.
¿Dar y recibir?
¿Aceptar a la pareja como es?
¿Trabajar una relación con lentitud, de a poco?
¿Entregarse y entregar?
¿Tener miedo?
¿Quién dice primero que se quiere?
No el deseo, porque eso es fácil y se palpa.
¿Caminar, andar, mirarse, establecer vínculos perpetuos,
Respirar los mismos olores, hablar el mismo idioma?

Al salir del Hospital Psiquiátrico de Valparaíso,


Pensaba en la Belleza, en la Autodestrucción,
Pensé adónde iría sin amar.
112

Y sin amor.
Era tarde, recuerdo, y comencé a llorar en una pieza desierta,
El llanto era tan grande que sangraba mi nariz,
El estómago, el alma.
Por supuesto, lloraba en silencio, sin música,
Como suelen los guerreros caídos llorar en las cuevas,
Como lloran los presos en los Campos de Concentración,
Y me enamoré de mi almohada, de mis pantalones rotos,
De un armario vacío, y acariciaba los dos libros
Que me acompañaban escritos por mí.
Después me enamoré de una radio a pilas,
De un par de moscas de la habitación,
De un candado que traía del hospital,
De una sábana con sangre,
De un vidrio roto del comedor de la Mansión

Donde intentan sanar mi alma.


No quería pedir ayuda y borré a todo el mundo de una posible
Lista de visitas y llamadas telefónicas.
Sólo Tac, mi personaje favorito estaba conmigo,
E intentaba descifrar mis poemas escribiendo con letras
Rojas, verdes, azules, la palabra ―Amor‖, la palabra ―Compañera‖,
La palabra ―Amigo‖.
Tac enloquecía pues empecé a enamorarme de nuevo,
Ahora del alfabeto, de los adjetivos sin vida,
De las metáforas con la palabra resfrío.
Una tarde llegó mi amigo el poeta Enrique Moro y lloré.
Una tarde llegó mi amiga psicóloga Cecilia Valdivieso y lloré.
Apareció mi amiga poeta y cantante Karen Devia y lloré.
El Psiquiatra y las psicólogas me dijeron que estaba bien;
Que por fin lloraba.
Me dijeron que era un cebollín o una cebolla,
Ahora había que deshojar la armadura,
―porque las bibliotecas como tú no piensan‖
Me dijo el Director del Hospital Psiquiátrico.

Ahora tengo miedo,


Porque la Belleza hay que disfrutarla y no vivir en ella,
Y borré a Mallarmé de mi lista de lecturas
Porque lo tengo incorporado a mi acervo.
113

Tengo que caminar por un mar real y no metafísico,


Tengo que andar de nuevo por la nieve y no sólo
Escribir sobre ella,
Tengo que mirar a los pájaros y no conversar en los árboles,
Tengo que recuperar a mi búho y no inventarle un lenguaje
Para charlar sobre la ―Poética Aristotélica‖,
Tengo que dejarme querer para que pueda aprender a hacerlo.
Hay tantas, demasiadas cosas por conocer, demasiadas.
Hacer el amor en una selva con una mujer africana,
Porque no pude hacerlo en Moscú,
Pero ya es sólo una ilusión porque ella murió en la guerrilla.
Tengo que aprender a bailar
Porque sólo lo he hecho en los prostíbulos,
Tengo que aprender y aprendo a conocer mujeres
En su dimensión humana y no con sus personajes,
Tengo que aprender a vivir con mis libros
Y que no lo sean todo.
Tengo que aprender a escribir sin descuidar a mi futura pareja.
Tengo que ir al cine con niños y niñas a ver películas
Porque siempre seré un niño,
Tengo que aprender a decir ―hola‖, ―te quiero‖, ―vamos a un río‖,
Pero no en forma literaria.
Tengo que aprender a llorar y abrir mis sentimientos
Y no ser un robot en los cafés, en recitales,
Tengo que luchar por mi propia causa e intentar ser feliz

Con un pan, con un vaso de agua, con una naranja.


Entonces, tengo más miedo.
Miedo a enamorarme, pero ¿cómo decirlo?.
El poema está en mis venas, en mis arterias,
En mi corazón, en todo mi cuerpo,
Y nada soy si no escribo.
―Puedes escribir lo que quieras‖,
me dijo el Doctor de la Mansión
Y trato de hacerlo,
Pero están los malditos conceptos, la semiótica, el estructuralismo,
El automatismo psíquico que revolotean en mi cerebro.

Entonces, intento escribir este poema desde el miedo,


Nunca he escrito desde el miedo, sólo sobre el miedo, sólo en el miedo
114

Mismo y siempre termino tiritando.


Ahora estoy más seguro, más feliz incluso,
Y no quiero enamorarme de esa palabra.
Ahora estoy en mi habitación lleno de hojas en blanco
Y tengo ganas de escribir un ―Estudio sobre Vivaldi‖
Y ―La Poesía de las 4 Estaciones‖,
Tengo ganas de correr por el techo,
Tengo ganas de alunizar en mi boca,
Tengo deseos de libertad y no escribirla.
―Se abre tu corazón‖, me dice Tac,
Mientras devora una hoja del cebollín
E intento terminar el poema sin 3 finales,
Sino con 20 finales abiertos como siempre he deseado,
Elegantes, misteriosos,
Que se abran a distintas interpretaciones estéticas, religiosas,
Ideológicas,
Y la lectora de este poema no me mire a los ojos.

Valparaíso, diciembre 4 de 2009


115

Alexis Figueroa

Alexis Figueroa Aracena nació en Concepción en 1956 Escritor, ex estudiante de filosofía, ex


orfebre; actualmente guionista y productor cultural. Ha publicado: Vírgenes del sol inn cabaret en
tres versiones, obteniendo una de ellas el Premio ―Casa de las Américas‖ 1986; El laberinto circular
y otros poemas en 1996; Folclórica.doc (gracias a una Beca del Fondo del Libro) en el 2003, amén
de diversas publicaciones parciales -por ejemplo Gótico urbano de confesión (2005)‖ en medios de
distintos soportes, tanto de carácter contingente como electrónicos. Su ultima obra, se enmarca
en la narrativa gráfica y en el concepto de artes integradas, campo en el cual, junto al ilustrador
Claudio Romo, ha publicado los libros Fragmentos de una biblioteca Transparente e Informe Tunguska,
este último, parte de un proyecto de artes integradas financiado por el Fondo Nacional de las
Artes (FONDART) 2008. En general, y refiriéndose a su irrupción en la poesía chilena, ―se le
considera un poeta de enlace entre la poesía de los ‗70 y ‗80, ya que es uno de los primeros en
incorporar ciertos gestos de la cultura Pop, el video y la publicidad en su creación‖.
116

ANEXO DEL AMOR.

Hoy los días se le han vuelto cosa extraña,


incluso algunas de sus horas le parecen rotas,
carcomidas,
como si pavimentaran la duración de nuestro tiempo
con viejos y descuadrados adoquines,
como si para sacarlas a la luz hubiesen interrumpido
su reposo, su estadía,
atrás, en una tienda de artículos de crédito prendario.
Su cara, adentro de estos días, se vuelve más tortuosa,
esfumada por sectores
(tal como la tuya, hermosa Susana o Beatriz)
los ojos y las cejas apenas dibujados,
más bien como si un ácido tallara un antifaz de la
expresión
dejándole grabada finalmente la reeditaba imagen del
Elephante-man,
o una duda de nítrica pureza
o una duda de nítrica pureza
que poco a poco armara una máscara de carne
para el carnaval de las relaciones personales.

Las horas que pasan, las horas que corren a su lado,


no traen sobre sí ninguna vida; se repletan -esto es cierto-
del arte de los falsos origamis: todos sus sucesos son
plegadas
figuritas de papel, una especie de
(pintado, albo)
biombo japonés,
contra el cual se estrellan las palabras,
se mutilan el cuerpo los contactos, a través del cual en fin,
no se logra distinguir ninguno de los gestos
que nosotros exhibimos día a día:
por ejemplo el ancho mar que va desde el saludo al beso,
por ejemplo toda la extensión que va desde los ojos
protegiéndose en la sombra,
hasta la luz callada de los dientes, la sonrisa.

Hoy los días se le han vuelto cosa extraña,


incluso algunas de sus horas le parecen rotas, carcomidas.
Y el amor que se proyecta en sus segundos, es el jingle
117

que repite la garganta por rutina,


la barata propaganda, deste gran supermercado,
la seriada producción de las ciudades del Cinema:

(En las que la heroína transporta bultos negros,


sonríe, corre, la persiguen,
en donde el héroe siempre triunfa
en medio de la vida y de su viento
desde el inicio de la cinta al Gran Final).

Son estas horas las de ahora, en las que ni ella ni el


que se contemplan, logran percibirse, menos verse:
llenan el espacio para continuar sintiendo el cuerpo,
gritan para escuchar el eco en las cavernas del cerebro,
se observan al espejo a ver si aún no constituyen
el vampiro,
que se autosucciona la existencia en medio del trabajo
en medio del trabajo
en medio del trabajo
en medio del trabajo y de las calles.

Así, de cualquier modo (sois)


pura foto detenida por la magia de la óptica,
estampa numerada en el álbum de las cosas,
"una bola de deseos que sin cauce rueda
por el cotidiano camino de las horas",
animados golems de las ciudades, navegando y
naufragando
adentro de los cuerpos de hojalata,
adentro de los cuerpos de robot,
en medio de las nuevas aguas negras del amor.

EL CIELO PROTECTOR

Lechosa luz y blanca, suma total de los sentidos.


Mamífera leche original que dio los mundos
no excediendo la curva positiva de su cielo.
Patios y más patios concéntricos,
atestados como arena de una reloj inescrutable
cuyo propósito es caer.
118

Ha caído una estrella por la bóveda,


vuelve otro hacia la muerte, aparece otro más
sobre la vida,
No disminuyen ni aumentan las señales,
todo es artificio de equilibrio,
todo es tercera ley termodinámica,
homeóstasis, mester de juglaría de este cosmos,
efectuando un ejercicio intrascendente.

No disminuyen ni aumentan las visiones,


y se gira en el mismo carrusel universal.
(Sangre búdica, que fluye circulando
por la imagen: rueda, estampa de la rueda,
ilusión, anti ilusión bajo el cielo protector:
mantener este deseo por el cambio
percibiendo estar inmersos en lo inmóvil.
Todo siendo un artefacto de equilibrio,
transformado en una enciclopedia de la ruina,
transformado en la odisea de un periplo
que ya parte con la marca de Caín),

Se pudiese enseñar que es soledad el nombre exacto


de los que puede aligerarnos de la bóveda y su cielo,
Se pudiese enseñar que es soledad el nombre exacto,
de la noche contemplada desde afuera,
se pudiese abrir el calcio cósmico del huevo,
se pudiese saltar y caer firmes sobre el fiel de la balanza,
se pudiese saltar y caer luego en final definitivo,
se pudiese descender por la comba del afuera,
como en un tobogán de feria, con jolgorio,
y sin dolor ni miedo, en un acto rutinario
que no requiera de razón –un accidente-, retirarse.

O insistir y continuar dando la vuelta en la jaula de la


ardilla,
o insistir y continuar haciendo un giro y giro,
y poder –porque es el gusto- aún gozar con estos círculos:
el movimiento que repite posibilidades del azar,
conduciéndonos –monótonos e idénticos- a muerte.
119

COSAS (LÍRICA DEL CAMPO BAJO FUERTE LUZ)

Cuando las cosas son de color blanco,


y vienen alineadas como dientes.
De muerto, como dientes de piano.

Cuando quien te habla es una boca


con dientes de marfil con huecos negros.
Cuando en el blanco hay costra o caries.
Cuando vienen cosas, cosas,
con forma de ataúd.
Y la voz les sale desde un hueco,
una voz con manchas negras,
salpicada.
Cuando vienen más, y vienen más,
con tos blanca de bronquios sin saliva,
cosas mondas, secas, sin carne y piel.

Cuando escuchas el ruido de las cosas.


Todas redondas, haciéndote rodar.
Cuando son de color blanco
y vienen con demasiada luz.
Cuando el silencio está manchado,
cuando gira, cuando es sábana
y es engranaje de molino
y el polvo cae, cae, ceniza, harina,
cal de hueso,
y ya no hay fuego.

Cuando pasas, como una piedra negra


sobre blanca,
llevando tu propia leña hasta la hoguera.

Y exhibes tus días ensartados, blancos, como perlas.


Redondas perlas.
Con un centro negro, un agujero.
Con un eje oscuro en el centro de la vida,
haciéndote rodar.
Cuando estás solo.
120

LAS CARTAS DEL PERRO

Cuando pasea por los senderos del hospital


habla solo. Como un hombre después de sus 50 años.
Se han ido los días de su juventud y sus cicatrices
lo asustan, por primera vez.
Con la ola de vida de su generación,
con su espuma, subió. Hasta reventar.
Hueso inmóvil, encallada blancura limada por la luz solar,
ahora espera ciego que lo cubra la arena.

Fue un hombre. Fue Nadie.


Hoy escribe cartas que nadie más lee.

APOSTILLAS A LAS CARTAS DEL PERRO

*El poeta es un perro de su propia lengua y caníbal de ella.


Pues con lo que crea sustrato y mundo, asimismo come y desconfía.

**Hay fracaso, hay, siempre hay, demasiada voz en el arte de escribir.


Y poco tiempo en vida. Mas intenta en cada carta sumar una letra, una palabra
del texto que la muerte acabará. Tratará de ser muchos para no asustarse tanto.
Pues, antes del yo, confía en las voces que hablan en su yo.
En las mismas notas de la música, hay más de lo que justifica una civilización.

***Plantas un árbol de palabras, sobrevive. Recurres a metáforas menores. Con el tiempo reconoces bien o
mal, el agua que riega el terreno sobre el que se levantó. El proceso del arte como un "trabajo" sobre la realidad,
antes que el resultado de una ascética de la percepción. No hay “lenguaje” que no pueda y no deba ser saqueado
por la poesía. Porque en suma, el lenguaje es nuestro ataque y defensa, la posibilidad de ser de otra manera,
en el enlace entre nombre y nombrado. Poesía: un texto que designa el límite del escribir: un muro que soporta
la abrumadora realidad física e histórica de todo lo escrito hasta la fecha. En su espíritu, el poeta es un perro
de su propia lengua, y caníbal de ella misma. Pues con lo que crea sustrato y mundo, asimismo come y desconfía:
¿Que educa? ¿Quien educa al perro del lenguaje? Las iluminadas ciudades de Rimbaud resultaron no ser las
ciudades de la gloria, no fue la luz de ninguna epifanía, no fue la luz de las hogueras abriendo paso a una digna
humanidad, no fue la luz de las fiestas tribales lo que iluminaba desde ellas. Y si acaso fueron resplandecientes
ciudades, lo fueron con la luz de la feria comercial. Hay fracaso, hay, siempre hay, demasiada voz en el arte de
escribir. Y poco tiempo en vida. Intento en cada libro, sumar una letra, una palabra del texto que la muerte
acabará. En el intento, trataré de ser muchos para no asustarme tanto. Pues, antes del yo, confío más en las
voces que hablan en mi yo. Nuestro siglo, siendo un siglo nuevo, ya es viejo en palabras. Pueden ser ruinas,
como pueden ya ser humus. Ya he dejado lejos el tiempo de mi juventud. Un tiempo en que no temía su paso:
121

así las palabras que ante mis ojos son ruinas, pueden ser ante los ojos del joven, el humus en donde crecen los
árboles parlantes de la nueva voz. En las notas de la música, hay más de lo que justifica una civilización.
Soledad, mimesis del mar que vine y regresa, costilla, hueso blanco incrustado en la arena negra de un playa
vacía.
122

Arturo Fontaine Talavera

Nació en Santiago de Chile en 1952. Poeta, novelista y ensayista chileno. Desde muy joven
sobresalió por su inclinación a las letras, obteniendo a los catorce años el Premio ―Alsino‖,
otorgado por la organización IBBY, cuyo jurado presidía Marcela Paz. Su formación
universitaria se inició en el Departamento de Estudios Humanísticos de la Universidad de
Chile. Simultáneamente estudió Derecho en la Universidad Católica de Chile de donde egresó
a fines de 1976, pero nunca se recibió de abogado. Arturo Fontaine, a comienzos de 1977, se
graduó obteniendo una Licenciatura en Filosofía con una tesis sobre La belleza y la contemplación
en Aristóteles. Fue nombrado profesor del Departamento de Estudios Humanísticos de la
Universidad de Chile. En 1977 ingresó al Departamento de Filosofía de Columbia University,
Nueva York. Fue distinguido con la beca ―President´s Fellowship‖, y estudió allí con el
conocido profesor y crítico de arte Arthur Danto. Obtuvo primero el grado de Master of Arts
en Filosofía y luego el grado de Master of Philosophy en Filosofía. Fue galardonado con el
Premio ―David H. Ziff‖ de 1981 en Filosofía de la Ciencia. Participó activamente en la
―Writing Division‖ de la Universidad de Columbia, que dirigía entonces Franck Mac Shane.
Fontaine estuvo en los talleres y seminarios que dirigieron el novelista argentino Manuel Puig y
los poetas Derek Walcott, Robert Brodsky y Seamus Heaney, entre otros. En 1980 es
nombrado ―Preceptor‖ y enseñó el emblemático curso ―Humanities‖, en el College de
Columbia University. Regresó a Chile e ingresó como traductor al Centro de Estudios
Públicos. Tiempo después se transformó en director de la revista Estudios Públicos, una
publicación académica dedicada a las ciencias sociales y a las humanidades. En 1983 fue
nombrado director de ese mismo centro. Por otra parte, se incorporó al taller literario de José
Donoso. En paralelo Fontaine se mantuvo como profesor de Filosofía de la Universidad de
Chile y se incorporó también como profesor de Filosofía Política, al Instituto de Ciencia
Política de la Universidad Católica, cargo que desempeñó entre 1990 y 2007. Fontaine es, hasta
hoy, profesor del Departamento del Filosofía de la Universidad de Chile. Su producción
literaria es la siguiente: Nueva York (1976); Poemas Hablados (1989); Oír su voz (Novela, 1992); Tu
nombre en vano (1995); Cuando éramos inmortales (Novela, 1998) y Mis ojos x tus ojos (2007).
123

NUEVA YORK, 2

New York, serás destruida


aunque tú no lo creas
y toda tu belleza de escultura
se hará en cualquier momento
mil pedazos. Podremos ver
la tierra de Manhattan
debajo de las inmensas construcciones.
Y eres hermosa, Nueva York,
el Moisés o el David del siglo veinte.
Serás destruida, New York, no quedará
piedra sobre piedra.
Padecerán los puentes
convulsiones epilépticas,
y como reptiles sacudiéndose, tus caminos
y emergerán los trenes subterráneos de sus cuevas
como gusanos retorcidos por las calles.
Todas tus tripas exhibiéndose, New York.
Explotarán a la vez
todos los tarros y botellas
de cerveza y orange crush
y ríos de ketchup navegables como el Hudson
(-¡ay de la que esté encinta en aquel tiempo!-)
-no habrá escapatoria- las Twin Towers
arquearán sus espaldas en reverencia,
los últimos pisos
besarán la tierra de Mahnattan.
Ay Nueva York, gloria del mundo,
déjame oír hoy
en la garganta estrangulada
de tus cosas que florecen:
―Padre nuestro que está en New York,
aleluya‖.

NUEVA YORK, 8

Don Álvaro de Cabrera (―died in 1299‖)


y enterrado en el Monasterio de Santa María
de Bellpuig de las Avellanas, España,
duerme su último sueño sin saberlo
en Manhattan a la altura de la 200.
124

Llegó hasta aquí con la capilla románica


de Fuentidueña –―Fuentidueña Chapel, XII century‖–
una capilla gótica francesa y varios claustros
el de Cuxa, Bennefonte, Trie.
(―The bee does not miss a real flower‖
–Salomón a Saba en un tapiz–).
Y se están encogiendo los santos de piedra
de sobria devoción, de antigua santidad,
mientras por el tiempo de una ojiva
se queda tu pelo un instante
como un sueño.
Y sube sagrado el canto gregoriano
–―pange lingua gloriosi‖, amor potest conqueri‖–
y yo quise besarte
contra los nobles muros en el parque
–no fue posible, ya no estabas–.
Y desde la West Terrace sobre el Hudson
el George Washington Bridge
como un elástico.
Muerdo el aire recoleto, el agua,
Los Cloisters de la Rockefeller Foundation.
A los pies de una virgen románica
sobrellevando la tristeza de New York,
todo el dolor del tiempo humano,
―Santa María ruega por nosotros‖.
Salgo de allí, me hundo en el metro;
su escupidera tibia, su labio por los rieles.

HACERSE LA DORMIDA EN CHIHUAILLANCA

Hacerse la dormida era el juego.


Aunque levantara él la nieve de la sábana
Bordada a mano por las monjitas de Curicó
Y me cogiera mi larguísimo, enredoso naranja
-Del color naranja de los peces incandescentes
Que daban vueltas y revueltas por la pileta del convento-
Y me lo cogiera y lo ordenara pacientemente
Sobre la inmaculada almohada para no aplastarlo y doliese
Y me lo besara de nuevo con tanto cuidado.
Y temerosamente aún, y con precaución infinita,
Como si llevara la patena con pedacitos de hostias,
125

Se atrevería a ir recogiendo mi eterna camisa de dormir.


Yo podría despertarme y pegar un alarido
Que atravesaría paredones de adobe y galerías alborotando
Una cohorte de mamas, tías, empleadas, mozos de cuadra.

Si se había enrollado en una pierna


Era infranqueable ese paso celeste
-La enorme pesadez de un muslo inerte-
Y buscaría él por otro costado suave, arrollando
La ductilidad de la tela hasta mucho más arriba
De mis hombros. Entonces, lo empezaba a sentir ya
Deslizado debajo del elástico de contragolpe sonoro del
Que yo me dejaba puesto de noche a propósito
A fin de no facilitar su tarea y profundizar reteniendo
Sus ansiedades de potrón demasiado joven y montaraz
Para el que la menor cosa es vida pura y bríos
Y al que no es posible que una ame a esa edad.

Ahora aflojaba fácilmente una pierna


Si era menester, puesto que yo también podría
Simplemente haberme dado fogosa vuelta en sueños.
Solía el murmullo de un ―no‖ aflorar débilmente
A mi pastosa garganta de bostezo y torpor,
Y acurrucarme apretada mi almohada y sábana
Entrabando oportunas maniobras inutilizadas de pronto.
A resultas de todo lo cual se agotaba
Prematuramente, lo que era una ventaja,
Dado que nosotras éramos vírgenes entonces.

Era absolutamente imperioso no reaccionar


Al situar perfumes, volúmenes y formas,
Ni siquiera al sentir su más exquisito roce,
Y oír gemir y oír bramar atezados potros
Y seguir soñando sin salir jamás del sueño

De Tu Nombre en Vano

XI

¿Cómo saltar fuera de mi sombra?


¿Cómo volar del lenguaje sin su jaula?
126

XXIV

Me borra el silencio que rompí.

XXV

Perdóname:
no sé lo que hago.
Perdóname de nuevo
por lo que acabo de decir.

XXXIX

No tenemos derecho ni a un pedazo de pan.


Mis por qué mueren en mi mente.
No huelen el vino de tu mesa.

XLII

Merodean tus rabiosos cancerberos,


disciplinan nuestras almas, nuestros cuerpos.
Pero los guían buenas intenciones.
Nos protegen de nosotros mismos.
Nos explican tus misterios,
no como son en sí mismos,
sino como ellos saben
nos hará bien entenderlos.
Nos apartan y luego se perdonan.
Eres un Dios vigilado.

XLIX

No podemos decir la palabra.


Por eso, todas las demás.

De Mis ojos x tus ojos.

Pasan a veces mis ojos por tus ojos


No te preocupes es lo único que pasa
127

Tus párpados visten y desvisten a tus ojos


Nada queda más desnudo que tus ojos

39

Tus vestidos duraron más que tú


Un viento abre las puertas del ropero
Por un momento los lleva y te trae

41

Vuelve el ruido
de tus pasos
otra vez suben
la escalera
de mis sueños

46

De todas las palabras


hay algunas inventadas para este momento:
tu perfil dormido en la nieve de tu almohada
Su línea exacta pide esas palabras
Si el diccionario se abriera y las mostrara
No ocurre y tu belleza fluye y flota
y yo sé que esa combinación única existe
sé que esas palabras están aquí a la mano
o se ocultan enterradas en el maldito diccionario
Hurgo escudriño páginas de antigua memoria
Un arqueólogo torpe pulverizó sus fósiles
Mientras brota intacto el dibujo
de tu cara
de tu sueño

49

Como olas únicas que irrepetibles se repiten


siempre distinta como el mar siempre la misma
128

Isabel Gómez

Nació en Curicó, Chile, en 1959. Cursó estudios de Pedagogía; Licenciatura en Educación y


Magíster en Ciencias de la Educación, con mención en Didáctica y Evaluación en la
Universidad de Los Lagos, Sede Santiago. Ha editado seis libros de poesía. Un crudo paseo por la
sonrisa (1986); Pubisterio (1990); Versos de escalera (1994), Perfil de Muros (1998); Boca Pálida (2003)
y Dasein (2006). Su obra ha sido difundida en antologías tanto en Chile como en el extranjero.
Entre las cuales destaca: Nuestras escritoras chilenas de Ruth González (1993); El discurso lírico de
la mujer en Chile de Juan Villegas (1993); Historia de la literatura chilena de Maximino Fernández
(1994) y Fértil Provincia: Antología de poesía contemporánea (Casa de las Américas. La Habana, Cuba
2008) entre otras. En 1997 recibió el Premio Nacional de Poesía ―Pablo Neruda‖.
129

VI

El secreto
ahueca la palabra
Somos dos
con un número triste en la boca
Delito que se piensa
a sí mismo
cuerpo abajo
señalado
como una sombra en la sombra

La tarde es un cuerpo
Una columna bizantina
Desconozco mi gesto en el cuadro de Chagall
la caricia borrada en antiguas sepias
donde todos soñamos la página en blanco.

Mis amigos leen a Kafka


y fue inútil su forma de sonreír
al dar vuelta la página
y verse disfrazados
para siempre.

SANTIAGO FIN DE SIGLO

En fin de siglo
veremos una película del cine mudo
130

Santiago se levantará anónimamente otra vez


inventaremos personajes que se nos parezcan
y no habrá testigos que memoricen tanto silencio
En fin de siglo
alguien se colgará de mi sombra
y jugaremos
los días se pegarán al cuerpo
como una nueva memoria
que amenaza desertar hacia otros rostros
En fin de siglo
caminaremos oscuros
por calles que imaginamos diferentes
rodeados de gentes que ya no existen
En fin de siglo escribiremos
y este oficio minúsculo nos devolverá al mundo
La casa donde los cuerpos
moldean la historia nuevamente.

De “BOCA PÁLIDA”
(Homenaje a las mujeres detenidas desaparecidas)

*
Reconstruir esta historia
bajo el hueso tardío del tiempo
saber que este rostro
pronto albergará
la historia de otros rostros
y sin embargo es lenta la carne
que hunde su voz
en palabras que han muerto
y retornan
para volver a morir
131

A este lado del rostro crecen precipicios


la ciudad abre sus tumbas
para que entre la memoria
y los muertos recojan sus nombres
como único destino
*
Este monólogo de sombras
me traen la tardanza del mundo
Hoy
ni una palabra me nombra
tendré que recoger mis huesos
en otro ataúd
*
Aleja esta hora
donde la palidez
reúne mis lágrimas
Aleja el frío de esta boca
he cambiado la dirección de esta ausencia
No quiero verte
bórrame este mundo que escribo
bórrame las palabras para no pensar
borra esta imperfecta fotografía de mí
haz que olvide
y entierre este cuerpo
*
He equivocado todas las palabras
la complicidad del mundo
deteriora aún más el silencio
Madre
simularé que vuelvo
de tu cansada sangre
al final de esta piel el miedo me sepulta
132

me deja a orillas de tu voz


en el rebrote de cualquier pereza
Madre no dejes que arrastre
más muerte a mi sombra
Las voces envejecen sin escucharse
las voces envejecen
sin escucharse

DASEIN

La escritura se aleja
Amó la ausencia
de historias en su lecho
El abandono de sus pasos

Ahora nos sonríe


y cansada duerme en el lugar
donde antes estuvieron las palabras

da

La vida te retorna Artaud


Sólo que ahora
este mundo virtual
no te reconoce
y caes a mis hombros
tocando esta miseria nómada que soy

Antes de huir te oculto


en este espacio en blanco
133

donde nuevamente
me escribes

dn

No moriré lejos de esta historia


porque de ella aprendí mis metáforas
de invierno
El olor de sus demencias
atravesando las calles
que me conducen a mí

No moriré lejos de esta historia


Primero ocultaré a la niña
sin infancia
El dolor de romper una a una
las pesadillas del lenguaje.

dn

No seremos mestizadas
me dices
cuando abandonemos la historia
y seamos las hijas
de estos siglos extraviados
Inadaptados cuerpos
tratando de desenterrar mitos
allí donde sólo nosotras transitamos

Tal vez podamos volver


cuando nadie pregunte
nuestros nombres.
134

Tomás Harris

Nació en La Serena, Chile, en 1956. Poeta, narrador y ensayista. Profesor de Español por la
Universidad de Concepción. Ha sido Investigador del Archivo del Escritor de la Biblioteca
Nacional de Chile y es académico de Literatura en las Universidades Alberto Hurtado y Finis
Terrae de Santiago de Chile. Su obra ha sido reconocida como una de las más importantes de
la Generación de 1987. Sus libros editados son los siguientes: Zonas de peligro (1985); Diario de
navegación (1986); El último viaje (1987); Alguien que sueña, madame (1988); Cipango (1992); Noche de
brujas y otros hechos de sangre (1993); Historia personal del miedo (Cuentos,1994); Los siete náufragos
(1995); Veinticinco años de poesía chilena: 1970-1995 (Antología en coautoría con Lila Calderón y
Teresa Calderón, 1996); Cipango (Segunda edición ampliada, 1996); 25 poetas: 25 años (Antología
de poetas jóvenes, 1996); Crónicas maravillosas (Casa de las Américas-Colcultura. La Habana-
Bogotá, 1997); Crónicas maravillosas (1998); Ítaca (2001); Encuentros son hombres oscuros (2001);
Tridente (2005) y Lobo (2007). Entre los diversos premios que ha recibido cabe destacar: Premio
Municipal de poesía 1993 por su obra Cipango; Premio Consejo Nacional del Libro y la Lectura,
mención poesía inédita, por su obra Los 7 náufragos;-Premio Nacional de Poesía ―Pablo
Neruda‖ 1995; Premio ―Casa de las Américas‖, mención poesía, 1996, por su obra Crónicas
maravillosas; Finalista en el Premio ―Altazor‖ 2001 (Mención poesía) por Encuentros con hombres
oscuros y Finalista en el Premio ―Alazor‖ 2005 (Mención poesía) por Tridente. Ha participado en
diversos Encuentros de Escritores y Ferias del Libro en Chile: Santiago, La Serena,
Concepción, Antofagasta, Valdivia, Puerto Montt y en Gotemburgo, Suecia; Nueva York,
Estados Unidos; Santafé de Bogotá, Colombia; Haischtat, Alemania y Morelia, México. El año
1997 fue jurado en el concurso Premio ―Casa de las Américas‖, mención poesía en La Habana,
Cuba. Permanentemente ha publicado reseñas críticas y artículos teóricos en diversas revistas y
diarios del país y del extranjero. Ha sido director y editor de revistas de poesía: ―Posdata‖ y
―Tantalia‖ de Concepción, entre los años 1980-1987. Parte de su obra se encuentra traducida al
inglés. En ―American Poetry Review‖, septiembre-octubre de 1997, en ―Bomb‖ y en
―America‘s Society‖, entre otras.
135

ZONAS DE PELIGRO

Así como largas y angostas fajas de barro


Así como largas y angostas fajas de noche
Así como largas y angostas fajas de musgo rojo
bajo la piel

Las zonas de peligro son ininteligibles. O las


prefigura un rojo disco de metal,
símbolo de un sol mohoso al fondo de una calle desmembrada
meado por los perros.

Las zonas de peligro son inevitables; te rodean


el cuerpo en silencio,
en silencio te lamen la oreja,
en secreto te revuelven el ojo,
sin el menor ruido te besan el culo
y los escasos letreros de neón ocultan su única identidad:
CAMPOS DE EXTREMINIO.

OROMPELLO I

Un disco pare es un ojo; una sangrienta córnea de latón.


Orompello es un puro símbolo echado sobre la ciudad.
Y las putas no tienen la culpa. Sólo cumplían con su deber.
El otro día nomás esperaba micro en la esquina del
baldío y oí una voz que me decía: ―Ven y mira‖.
Miré, y no había más que un caballo amarillo al tranco
por sobre la calle adoquinada.
Y un espejismo las putas vestidas de ropas blancas,
y un espejismo los eriazos floreciendo.
Repito, mientras esperaba micro en la esquina del baldío.
No me van a venir ahora con que Orompello es un puro símbolo
echado sobre la ciudad
y la casas siete casas con puertas de oro
y las putas siete putas vestidas con ropas blancas.
136

LOS SENTIDOS DE LA ÉPICA

Me he propuesto la difícil empresa


De enamorar por el resto de su vida a una sola mujer:
Como esos hombres de barbas rojas que perseguían
Por el resto de su vida la inconmensurable distancia,
Y la teñían de mar,
De cielos explotando,
De crepúsculos bordeando con la Nada y,
Al final,
Regresaban al punto de partida y el único
Sabor en sus bocas, además de la adorable sal,
Era la amargura de la certeza de que la tierra
Era una redonda y húmeda esfera:

Pero yo me he propuesto la difícil empresa de


Enamorar por el esto de su vida a una sola mujer:
Tengo muchos aspectos en mi contra:
Los primeros, los más comunes
El transcurso del tiempo, la decrepitud, el cansancio
De la mente y la sinopsis del gusano:
(El temblor de mis manos sobre su cuerpo sólo la
estremece)
El segundo, puede ser la vaga impresión
De desaliento al ver marchitarse las flores amarillas
Que tras un viaje por un océano de cipreses grises
Una vez le regalé:
También está la oscura tentación de descerrajar
Los cajones con llave que todos guardamos
En un recóndito ámbito: esos cajones con llave
Que tanto bien hacen al amor por su tranquilo misterio,
Que invariablemente compartimos, en silencio,
En la noche de insomnios y e la noche de sueños:
También está el deseo de partir nuevamente,
Que es consubstancial
a todo navegante
y yo soy un navegante:
También están mis manías, mis celos y mis insomnios,
Y ese gran amor a mí mismo que nunca me deja,
Ese atroz enemigo que gruñe, roe, escalda y se
Ríe a mis espaldas de mis muecas:
Ese atroz enemigo me recuerda en las noches,
137

Cuando subo a su cuerpo


El poema de Malcom de Chazal:

Cuídame de amarme demasiado


Volverías a ti mismo.
El amor es redondo.

Además está Ella Misma, como el mar tan


Amado por los navegantes, ese mar que en sus mareas
Lo podemos arribar, costa, o morir en él, altamar;
Pero también tengo algunas cosas a mi favor:
No sé si las menos o las más:
Fuera de las rosas amarillas y marchitas,
Mis insomnios, la compulsión de la partida,
Mis manías, el que sea un navegante, todo eso que ella
Ya adora y ama:
La certeza de que la única manera de enamorar
Por el resto de su vida
A una sola mujer
Es amando a una solo a mujer.

Eso, además de las rosas amarillas y marchitas,


De mis insomnios y la compulsión por la partida,
Dado que soy un navegante,
Y mis manos temblorosas y mis manías,
Y mi cojera,
Y la tentación de descerrajar sus cajones con lave
Y mis propios cajones con llave.

Pero también tengo a mi favor


El hecho de que cocino delicioso y que cuando la amo
La persigo por inconmensurables distancias y la tiño de
Mares y cielos explotando
De crepúsculos bordeando con la Nada, y,
Al final,
Regresamos al punto de partida
Y ahí el único sabor en i boca
Es la adorable sal de su boca:
Y sé que sí, que si regreso a mí mismo,
Que si el amor es redondo,
Al final de esta húmeda e inconmensurable esfera,
me aguarda ella, la mujer que me he propuesto amar
138

por el resto
de
mi
vida.

LA FE

Fuera de la boca de lobo, la Fe es lepra de sangre azul.


Fuera de la boca de lobo, la Fe es una estrella destripada.
Fuera de la Boca de lobo, la Fe es un cardenal orinando desde el cielo.
Fuera de la boca de lobo, la Fe es los pinchos y el garrote.
Fuera de la boca de Lobo, la Fe es tierra sin labrar, promontorios.
Fuera de la boca de lobo, la Fe es un desafinado canto gregoriano.
Fuera de la boca de lobo, la Fe es una pulga, una mosca, un ratón.
La pulga sangra a la Fe.
La mosca caga y fornica con la Fe.
El ratón corroe los huesos mondos de la fe.
Fuera de la boca de Lobo, la Fe es tormento y apostasía.
Fuera de la boca de lobo, la Fe es casulla y cuchillo.
Fuera de la boca de Lobo, la Fe es un poeta desollado, chorreante.
Fuera de la boca de lobo, de la Fe es culo de hermafrodita mancillado
por libertinos navegantes del ciberespacio.
Fuera de la boca de lobo, la Fe es un sacramento de fango,
hozado por piaras caníbales.
Fuera de la boca de Lobo, la Fe es silencio, silencio, silencio de Dios.
Fuera de la boca de lobo, la Fe es un asesino infeliz.
Fuera de la boca de lobo, la Fe es un santo con antifaz rosa.
Fuera de la boca de lobo, la Fe es NO.
Fuera de la boca de lobo, la Fe es la Esfinge, Calígula, Fitzcarraldo.
Fuera de la boca de lobo, la Fe es NO.
Fuera de la boca de Lobo la Fe es ¿Padre, por qué renunciaste a mí
renunciando a ti mismo?
Fuera de la boca de lobo, la Fe.
Fuera de la boca de lobo.
Fuera de la boca.
La Fe.
De la boca para fuera.
139

QUE WILLIAM BLAKE NO SE LEVANTE DE SU TUMBA

He orado para que William Blake no se levante de su tumba.


He oído noticias, de boca en boca, de trueno en trueno,
las noches de este crudo invierno, acá en Ciudad Gótica.
Todas dicen que William Blake se levantará de su tumba.
Qué haría William Blake fuera de la tumba.
Dicen que los años de muerte borran las huellas del lenguaje.
Cómo no, si los gusanos han corroído el cerebro
que alojaba las palabras y sus visiones.
No todo hombre es capaz de aguzar sus visones hasta producirlas
en un estado que podríamos llamar iluminaciones negras.
No, que William Blake no se levante de su tumba,
como se anda corriendo la voz.
Qué sería de Ciudad Gótica con esa sombra atroz arrastrándose
por los muros?
Yo tengo mujer, o una loba, no importa, que cuidar,
por eso no quiero que un tipo capaz de matar a un inocente
con tal de no apagar sus deseos se levante de su tumba.
Poseo una hermosa gruta ornada de estalagmitas
y estalactitas fluorescentes,
un jardín donde deslumbran los fuegos fatuos.
¿Cómo permitir entonces que ocurra este rumor,
este demasiado rumor, que William Blake se levantará
de la tumba al séptimo día del séptimo mes del séptimo siglo?:
Anatema sea.
Anatema sea:
The cut worm forgives the pow.

II

Emerge con el tórax en llamas, William Blake de su tumba,


de lápida en lápida,
de tiniebla en tiniebla,
muerto de lejana muerte y redivivo de imposible hálito,
mareado por el Leteo agitado esta noche de vientos tan fuera
de estación,
William Blake con ese aire de un Whitman embrujado,
140

envés del viejo de yerbajos y hojas y sexo,


este es un cadáver que va perdiendo poco a poco su putrefacción,
puede ser un dios a pesar de ser él, William Blake,
ya lo ha purgado todo en su poesía,
ya ha lavado todo las supuraciones de la muerte en sus proverbios,
ya ha hecho proverbial el Bien y el Mal en sus apotegmas,
y, para bien o para mal, los ha pulido, y ahora son espejos.
Así, camina nada más, el viejo William Blake recién
levantado de su tumba y se encuentra en las medianías
del cementerio con el lobo;
Te has levantado de tu tumba, le dice el lobo.
―Corrían rumores‖ dice William Blake.
―¿Para qué tanto enigma?‖, pregunta el lobo.
―Dicen las voces que la poesía cambiará el mundo.
Que por fin adviene la verdadera Revolución, la de la poesía‖,
musita, un tanto incrédulo William Blake.
¿Y eso era todo?, pregunta el lobo.
¿Y la plaga el crimen el incesto la ablación del Deseo?
pregunta el lobo.
―Oí lo que oí‖ responde William Blake.
Y la carcajada del lobo es tan brutal que devuelve
a William Blake a su tumba.
Y el lobo queda solo en las medianías del cementerio,
en Ciudad Gótica, y aúlla y trota entre las lápidas,
y piensa:
¿Por qué no se levantará mejor Marx de la tumba?
141

Elvira Hernández

Elvira Hernández -seudónimo de María Teresa Adriasola- nació en Lebu, en 1951, y desde
muy joven comenzó su ―práctica poética‖ que ha sido reconocida ampliamente en Chile y el
extranjero. Entre sus libros, publicados en Chile, Argentina y Colombia, destacan: ¡Arre! Halley
¡Arre! (1986); Meditaciones físicas por un hombre que se fue (1987); Carta de Viaje (1989); La bandera de
Chile (1991); El orden de los días (1991); Santiago Waria (1992) y Álbum de Valparaíso (2003). En
paralelo a su obra poética, Elvira Hernández ha desarrollado una importantísima labor crítica,
generalmente firmada con su nombre real. Como Teresa Adriasola editó en conjunto con
Verónica Zondek la muestra poética Cartas al azar (1990) y escribió junto a la poeta Soledad
Fariña el trabajo Merodeos en torno a la obra poética de Juan Luis Martínez (2001), recopilación de
artículos críticos y ensayos sobre la obra del autor de La nueva novela y La poesía chilena.
142

No se dedica a uno.................
la bandera de Chile
se entrega a cualquiera.......
que la sepa tomar

LA TOMA DE LA BANDERA

Nadie ha dicho una palabra sobre la Bandera de Chile


en el porte .......... en la tela
en todo su desierto cuadrilongo
no la han nombrado
La Bandera de Chile
ausente

La Bandera de Chile no dice nada sobre sí misma


se lee en un espejo de bolsillo redondo
espejea retardada en el tiempo como un eco
hay muchos vidrios rotos
trizados como las líneas de una mano abierta
se lee
en busca de piedras para sus ganas

Una ignorancia padre aurea a la Bandera de Chile


no importa ni madre que la parió
se le rinden honores que centuplean los infalibles mecanismos
incipiente la Bandera de Chile allí
cien .......... doscientos,......... novecientos
no tiene en otros el territorio de sus propios eriazos
no tiene en otros el fósil de su olla común
no tienen no tienen hasta decir so de colores andrajos
no tienen .......... no tienen ......... no son

La Bandera de Chile se parte en banderitas para los niños y saludan.

La Bandera de Chile es un pabellón dijo un soldado


........... y lo identifico y lo descubro y me descubro
..............................del Regimiento de San Felipe
dijo soñaba el pabellón mejor que su barraca
................................ dijo dijo dijo tres dormitorios
ducha de agua caliente cocinilla con horno
.............................. aplaudieron como locos los sin techo
................................La Bandera de Chile
143

Levanta una cortina de humo la Bandera de Chile


asfixia y da aire a más no poder
.......................................... es increíble la bandera
no verá nunca el subsuelo encendido de sus campos santos
..........................los tesoros perdidos en los recodos del aire
..........................los entierros marinos que son joya

veremos la cordillera maravillosa sumiéndose en la penumbra

............. ficticia ríe


....................... la Bandera de Chile

..................... En otros tiempos


representa la Bandera de Chile
un 15% allí donde brilla la estrella para el 10%
representa
de blancos un 20% de muy pálidos
representa la Bandera de Chile en rojos La Bandera de Chile
.........................nunca el 100% nunca
................el 100% del blanrrozul compacto
......................................hoy

Come moscas cuando tiene hambre La Bandera de Chile

en boca cerrada no entran balas

se calla

allá arriba en su mástil.

La Bandera de Chile es exhibicionista por naturaleza

A la Bandera de Chile la tiran por la ventana


la ponen para lágrimas en televisión
clavada en la parte más alta de un Empire Chilean
en el mástil centro del Estadio Nacional
pasa un orfeón .......... pasa un escalón
144

dos tres cuatro


La Bandera de Chile sale a la cancha
en una cancha de fútbol se levanta la Bandera de Chile
la rodea un cordón policial como a un estadio olímpico
(todo es estrictamente deportivo)
La Bandera de Chile vuela por los aires
................................. echada a su suerte

SANTIAGO WARIA

así como Atenas fue astu para los griegos


y Roma urbs para los romanos
Santiago fue waria para los mapuches
como cualquier otro poblado.

Anda Sola
.....................mira para atrás
.......................................... sólo tú quedas
en el camino

........ crecen misterios .......... la cizalla crece


.................. los perros de vidrio molido

........Sodomas y Gorgonas están por delante


......................... a sólo 6 kilómetros
....................................... son tu ciudadela
....................................... tu podio

....... súbete te moverá el carrusel


........................... galoparás la máquina
................ serás la payasa más movida
......................... la del billete verde

................ Anda Sola Teresa vieja...

Baba caída
................... 500 milímetros al mes

................ Cielos corruptos


145

.............................................. El tiempo no es
un remedio para nada ...............el buen tiempo
...........................................................Hay que tomar
pronto el tren ....... el Rápido
..................................un copetín en el snack bar
.................................................. un guillete

..................La Estación Mapocho abre sus puertas


a la nada
............. Para ustedes que creen estar viajando

sólo queda desembarcar

CIUDAD INTERIOR

No puedo ser otra cosa que la pensativa del Patio de los


Callados, la llorosa del Parque de los Reyes,
la olvidadiza
............................................... ni otra
que la que recoge papeles con sangre
............................................................... ni
aquella que no quiere el balazo solipsista
...................... porque nada desaparecerá

A ratos soy la misma, la Una, la del espejo


que camina con una araña en el ojal
...................................................... la sombra
que se pegó al hombre que dobló la esquina
............. y duele su cuello guillotinado

FUENTE NEPTUNO

Te tomo la palabra. ¡Bah! ¡Qué haces aquí! Esto es peor que cruzar la Avenida Cardenal Caro.
O que Escilas y Caribdis en seco. No se respira el salobre mar sino amoniaco puro. Amén del
monóxido y el hollín por mil. Es el Novus Orbis vomitado: Ngechén en la Cruz y en la picana.
Es la noche bajo el tridente, dando tumbos por las escalinatas, por la Escala Unica sin un peso
en los bolsillos. Pronto aparecerán tus pescados de acá, la corte milagrosa para el Mirón del
Cerro. Los príncipes del peñascazo se quedarán en las laderas salivando un pito. Las reinas de
la noche pasarán derecho al fornicatorio. Los caminos yacen atestados y el cerro se mueve
como un pulpo. Los reyes del sablazo establecen pronto sus capitales. Los vampiros tienen
puestos sus guantes de gasa. El Mohicano encendió su fogata y yo he lanzado mis cupidos a
146

más no poder. Es mi única transacción la que se pierde en el aire, un chorro sin destino. Mojo
la cara en tus aguas y no logro quitarme la sarna de maldito. Nunca tuve proposiciones que
hacerle a la vida.

..... si me permite don Díaz Loyola, soy la mujer


que tuvo que inventar la pincelada china y el cocimiento
de Don Diego de la Noche y Orizonte, más otras fritangas

........................................... hace mil años


duermo con pupilas desveladas y mi traje es de noche:
un encaje de hormigas y estreptococos brillantes

los traros me sobrevuelan con valses antediluvianos:


................................ ¡es raro! creen que soy cosmopolita

todavía recuerdo que en una copita de orina vi "Retrato


de un Desconocido" y el lago Pirehueico

.............................................................. que yo sepa


no he abandonado la componedura de huesos y cuerpo:
soy fisiatra titulada en la quebrada del tiempo y
me acompañan en mis paseos mentales un gato abisinio y
mi camahueto

el arte de los cuchillos invisibles tiene más pólvora


que los calendarios

¡ah! si pudiera poner un telegrama al futuro y notificarlo


de su filosofía

................................. mi actual dirección es Av. La Higuera s/n


..................................................... comuna de Pudahuel

.....Van en masa hacia el mundillo del arte......... ¡Es la época!


Deberían entrar en él como se entra en un sueño: destapando
el techo (la puerta está abierta de par en par) ¡Psch!
Prefieren el tour de tres meses y la pronta coronación
napoleónica en el taller marmicoc .. fin de siecle .. Ya
saben que quedarán tocados de arte -por arte de
birlibirloque (como dijo Lihn)- de la cabeza
a los pies ¡Ah! la triquina cultural nos
147

llevará muy lejos Es la animación de


los pueblos la culturización .. Un
derecho de su carta fundamental
¿Quién va a borrarles el sol
del mapa? ¿Quién le ofrece
su aullido a la luna? Al
camino de la imaginación
se le hace agua la boca ................................ Al fin se ha cortado
pero la vida ha llegado ............................... un cortaplumas o algún otro
a ser un simple ........................................ instrumento cortopunzante el
museo* .................................................. nudo gordiano de la tradición

* A. Artaud
148

Rodrigo Lira

Nació en Santiago de Chile en 1949 y falleció en la misma ciudad en el año 1981. Poeta y
performer. Es considerado por la crítica y por sus compañeros de generación como uno de los
autores más importantes de su época. Su poesía puede considerarse como influenciada, en
parte, por la antipoesía de Nicanor Parra y el coloquialismo y una perspectiva muy arraigada a
la ciudad de Enrique Lihn. En sus poemas está presente con frecuencia el uso de la ironía, la
experimentación con el lenguaje, la intertextualidad, la crítica, y un humor negro, donde el
mismo autor es también objeto del mismo. Cursó sus estudios básicos y secundarios en el
Colegio ―Verbo Divino‖ y en la Escuela Militar. Sus estudios universitarios fueron múltiples.
Estudió en las Escuelas de Psicología, Filosofía y Artes de la Comunicación de la Pontificia
Universidad Católica de Chile y en la Facultad de Bellas Artes de la Universidad de Chile. En
1978, ingresó al Departamento de Lingüística y Filología, vinculándose intensamente al
Campus de Macul de la Facultad de Filosofía, Humanidades y Educación. Durante el gobierno
de la Unidad Popular trabajó en la famosísima Editorial Nacional Quimantú, creando cuentos
infantiles, historietas y títeres. Produjo la mayoría de sus textos entre 1977 y 1981. En 1979,
período que coincide con su mayor actividad poética, obtuvo el Primer Lugar del concurso
poético organizado por la revista ―La Bicicleta‖, por su poema "Cuatro tres cientos sesenta y
cincos y un 366 de onces". Murió el 26 de diciembre de 1981, el día de su cumpleaños, a la
edad de treinta y dos años. Durante su vida no publicó en formato libro, por lo que su obra se
divulgó en revistas, recitales y antologías. Póstumamente se publicó su primer libro, Proyecto de
Obras completas (1984) con prólogo de Enrique Lihn, reeditado en el año 2003. En el año 2000
apareció Topología (en video) del pobre topo, de Hernán Dinamarca, filmación en donde se presenta
la biografía del autor y algunas imágenes documentales. Declaración jurada (2006), editó una
recopilación de seis textos no recogidos por la primera antología. Sobre la dimensión e
importancia de su obra, el poeta y cronista Roberto Merino publicó Luces de reconocimiento en el
año 2008 donde dedica trabajos a este autor.
149

ARS POETIQUE

para la galería imaginaria

Que el verso sea como una ganzúa


Para entrar a robar de noche
Al diccionario a la luz
De una linterna
............... sorda como
Tapia
.......... Muro de los Lamentos
Lamidos
........ Paredes de Oído!
........ cae un Rocket ... pasa un Mirage
........ los ventanales quedaron temblando
Estamos en el siglo de las neuras y las siglas
.................................................y las siglas
son los nervios, son los nervios
El vigor verdadero reside en el bolsillo
..................................es la chequera
El músculo se vende con paquetes por Correos
la ambición
............ no descansa la poesía
................................. está c
...........................................ol
........................................... g
.......................................... an
............................................ do
en la dirección de Bibliotecas Archivos y Museos de Artículos de lujo, de primera necesidad,
.............................oh, poetas! No cantéis
a las rosas, oh, dejadlas madurar y hacedlas
mermelada de mosqueta en el poema

El Autor pide al Lector diScurpas por la molestia (Su Propinaes Misuerdo)


150

ELA, ELLE, ELLA, SHE, LEI, SIE


y en tus hogueras,
en los ardores de tus creencias,
te enseñaré mi cuchillo de palo
Álvaro Ruiz, ―Inocencia‖, en dieciocho poemas, alfabeta impresores, s.d.

las llamas del amor ya no llaman


Erick Pohlhammer (en la Revista del Domingo, 15 de agosto de 1976)

Mi amor se acrecienta más y más en la medida que tus ojos


se diferencian más y más de todo lo antes visto por los míos
Erick Pohlhammer, ―a Andrea‖, sec Poesía para el camino, U.E.J. / Ed. Nueva Universidad; alfabeta impresores,
Santiago, 1977.
Ven acá bombón
y te mostraré mis petardos
mis más secretas y oscuras detonaciones
Roberto Merino, Ciclotrón (inédito)

―prolongado repicar‖, o, mejor dicho, redoblar, que son las campanas las que repican, Sancho, que no los tambores, ―antes de que
la trapecista‖ -que en este caso es el trapecista- (¿‖creador literario‖? ¿‖auténtico demiurgo‖? ¿defendiéndose atacando jugándose
―solo, cara a cara a la carilla en blanco‖?)- ―se juegue la vida‖ [a]

[a] las expresiones entre comillas pertenecen a la crítica de la antología poética para el camino según aparece firmada por
edmundo concha en el primer número de cierta revista chilena de la hactividad hartística llamada algo así como la motoneta o la
citroneta

Todavía no le dirijo la palabra esta tarde andaba con una amplia


blusa blanca
esa tarde llevaba calzones rojos por su periodo y lo arcaico
de su receptor de flujo
le salieron pecas con la primavera o esta última logró que
al fin me percatara
Yo quería besarla sólo en la penumbra de la escalera del lado Este
-en el verano casi no se usa
y en la sala oscura para teatro cine escultura actos culturales
y conferencias
hubo confidencias y algo más que un beso.
Después, bailaba, al medio del círculo conga conga que siga
151

la milonga terminó el kurz eins del Goethe -sie gut, ich sehr gut
Mechona del pedagógico ojipintada entonces dancing in the ring
eo eo que siga el hueveo semana premechona-
yo bailaba en medio conga conga con parsimonia -sin zafarme
como en las fondas- o miraba tomando una cola el bailoteo
Está tomado créditos de fundamentos sicosociobiológicos
y filosoficales de la educaciónica
Estará estudiando geografía, la geografea, en el campus oriente
de la ucé, seguirá yendo a misa, la pata peluda
Dejó aquí su pijama japonés este mediodía y le compré
mentolados cigarettes antes de dejarla en la micro
dormí sin sueños después de un orgasmo así y las vértebras
se movían solas
y se salía solo y solo, antena, encontraba su camino hoy,
después del desayuno
tal vez se case con un brasileiro, tal vez se divorcie de su madre
tal vez se case conmigo, tal vez
Quién lo diría, dirán cuando digamos que nos casamos los que
eso dijeran
El año pasado lloré de alegría ante el simple hecho de que existiera
estuvo entonces dispuesta a ir un rato a mi piso de soltero
pero aún la espero
le escribí cosas que le mandé y cosas que no le mandé
Tengo pensado confeccionarle alguna misiva
cuando tenga un tiempito
(la verdad es que no me gusta demasiado y no sabe moverse
al caminar)
Arrebola la cafetería y me sale hasta en la sopa, me encanta
su nariz exacta
Sé de buena fuente que hacia mí es péndulo entre miedo y amor
En el fondo le tengo rencor, supongo, y me gustaría violarla
violentamente
La verdad es que no pude contenerme y jugué el estúpido
juego de siempre y perdí la mano
Manco, cómo podría masturbarme, y casado no haría falta,
yo supongo, digo yo
Volvió con su novio, después de esa semana de plazo salieron
La dejó en su casa, él chocó su auto
parabrisas en cerebro -novio no vio árbol, o poste-
y una postal desde Baires habría bastado
(era la tempranera del paraná niña primera amanecida flor)
152

Debería haberme casado con ella aunque no fuera marilyn monroe


ni mi mamá.
He pensado seriamente matarla carnearla salarla o írmela comiendo
a lo largo de un año
Supongo que los vecinos sospecharían algo cuando aparecieran
maceteros con flores y cuadros secándose al sol
Podría fácilmente terminar en la cárcel si se atraviesa de nuevo
en mi camino
le daría un beso rojo un beso chocolate un beso plástico
otro sicalíptico y otros besos
me pondría a visitar las más sofisticadas tiendas para ropa interior
y abalorios
vendería calzoncillos con tal de pagar las cuotas de la moto
para pasearla
Está claro que al llegar y al salir del templo coche con caballos
y con todo
Aún no llega y mi reloj hace minuto y medio que marcó las 21:00
A la hora veinticinco tal vez me haya emasculado
-amputado las gónadas, en términos técnicos
Y qué hago con el pijama japonés si nunca vuelve y dónde archivo
su recuerdo
Y si después se instala y es doña copropietaria -dueña- vecina
y señora
Realmente, esa señora es una suegra de caricatura,
y no me gusta nada
-señora que no estaba mal de repente... pero para mí, más jóvenes
La araña se come al araño y la abeja reina mata a los zánganos
Tuve que tomar vino y llorar, ese sábado azul con nubes cúmulos
El problema es que no tengo teléfono, ni moto, ni soy estúpido
Estupenda, con fundamento se siente inteligente, y necesitaría
un pi eich di (*)
me negó su beso a pesar o a causa del halo de la luna llena,
y no quisodevolverme
los papeles de ese spell: quemólos, parece: bofetada
esas graficaciones magistrales le parecieron ―originales pero
no bonitas‖ no cachaba mucho la muchacha
pero fueron sus senos los que le dieron mi asiento en el bus de marzo
Saliendo, me advirtió que íbamos a pelear desde nuestros cafés,
instalados en los cisnes
pero escuchaba atentamente desde atrás, y en alguna medida llenó
alguna expectativa
153

-aunque ese actorucho de mierda tenga todo el derecho


de interponerse
Todo era bastante más increíble que una película ganadora
del premio cineúq
(íbamos a ser una eminencia gris dúplex tras el tirano de opereta
de turno)
Todavía está la posibilidad de las islas Canarias las prostitutas núbiles
o la cría de canarios, o la horticultura
Debería sorprenderla por la espalda a mansalva la emboscada
en despoblado
Y qué diablos pasaría si quedara embarazada la muy mal parida
-‖Casarse es un buen negocio‖- me dijo un sicólogo que fuma
marihüana näda dë tonto al invitärme a su bodä
Y no sé qué crëstas tendría que hacer que no apareció en el momento
preciso
Supongo que soportaría sin titubear sus adulterios y pelos en el baño
y sus pezones
¿por qué no volverá a mis brazos se olvidaría de esa vida que vivimos
en otro tiempo y otro espacio
Tal vez un poco de lata de almuerzos en bandejas plásticas y colas
y empanadas en los bares
-Te tengo pechuga de pollo con cebolla- le acabo de decir y le leo
al escribir
debo reconocer que en todo momento hace lo posible por parecer
un alucinante poster en movimiento
No es bueno que el hombre esté solo dijo o dijeron mirando al adán
inédito y virgen
no sé si elohim dios o elohenu plurales -dos al menos- o adonai iod
he vau ne -no sé mucho hebreo por el momento-
Adán dijo hueso de mis huesos carne de mi carne mujer será llamada
pues del hombre fue sacada
Todavía no pasa nada y anoche no le dije buenas noches ni falta hacía
después de
y la verdad es que el segundo capítulo del génesis
me interesa escasamente,
y si no nos hubiesen intoxicado con cristianismos acríticos
de enésima mano
-San Renán, por ejemplo, ni evidentemente los rojos
Ahora está tratando de imitar la notable artesanía de batir
el café instantáneo que tan bien sé practicar
una melodía suave por mi vieja compañera la radio nos toca el violín
154

Está el problema del ruido de los autos el pito del lechero


en las mañanas y las noches solas
Si fuera católico no sé si me haría monje o me conseguiría
catoliquillas carismáticas
No tengo inconvenientes en compartir el cepillo de dientes
y las alfombras
San Pablo escribió `más vale casarse que quemarse´ `el que
no trabaja que no coma´y `alejandro el calderero
me ha hecho mucho mal´ en sus epístolas (1)
El reverendo Valënte recomiënda castidäd a Nerüda
pero nada sobre cómo (2)
Aunque todavía no instalo el juego de espejos,
el ámbito está propicio:
está el sahumerio chino las manzanas el pollo las cebollas y el pan
ella está conmigo y ella no está conmigo -escribió el joven pablo,
y su älma
no se conformaba con haberla perdido -a mí nada con almas
ni aunque vengan ‖bien dotadas‖
ni aunque vengan ofreciendo geografías sin dejar alternativas por ahí,
en letras de molde:
prefiero dobles etéricos o bioenergéticos, chakras, cuerpos causales
astrales o -last but not least- materiales
cuerpos de ser posible bien hechos, bellos como el mío
o el de ella bella
y dice no sabe dónde quedaría ese libro en inglés que estaba leyendo
enciende la luz, se sienta en la cama, le doy la espalda:
sigo escribiendo
creo que alguien ha muerto en este instante, tal vez alguien
haya abortado y más de alguien habrá nacido
otro poema -si es que puede llamarse poema a esta volada-
ha quedado terminado.

(*) Ph. D.: abreviatura inglesa para ―Philosophy Doctor‖ (doctor en filosofía)
(1) Cf. 1º a los Corintios, VII: 9, 2a a los Tesalonicenses, III: 10 y 2a a Timoteo, IV. 14.
(2) Ref. Ibáñez L., J. Miguel: Poesía Chilena e Hispanoamericana Contemporánea. Nascimento, Santiago, 1975, p. 176.

Postscriptum

El autor agradece por haberle provisto de material empírico para este texto, cuya primera versión fue manuscrita al anochecer
del lunes 2 de octubre de 1978 y dedicado a San Antonio y a ―esa gente tan pobre que hace el amor con ropa‖ (1), a Sonia C.,
Patty R., Violeta A. B., Norma W., M. Fernanda S-C. de V., Isabel M. C., Isabel L., Paula E. R., y a la memoria de Karin
Cervantes Sch, encarecida y cariñosamente, y a ella, lamentando que las circunstancias no hayan permitido incluir el
proporcionado por la leo, la chica de castellano, la vecina de enfrente, las empleadas de la panadería y la cafetería, Alicia -
155

principiante en el oficio-, la Julie de la villa, la Yuli de Chillán, una profesora de sicología, Veronica de La Serena, las Martas de
Vicuña, Lin de Diaguitas, Sol (e) de Arica, y cierta señora Isabel de Iquique (quinceañeros entonces ella y yo cadete besos
primeros en verano con Marilú -la prima de la polola-) entrevistos los desnudos de la hija de un soldado artillero de puño
amputado por una granada, pechos de la empleada y el Chevrolet 51 en la playa de Cavancha y en la pampa, en Baquedano.
156

Eduardo Llanos Melussa

Nació en Santiago de Chile en 1956. Poeta, psicólogo, docente e investigador en


comunicación, creatividad y pragmática. Contradiccionario (1983), su primer libro, ensambla
varias obras que habían obtenido el primer premio en concursos de poesía (―Ariel‖, 1978;
―Literatura Juvenil‖, 1978 y 1982; ―Gabriela Mistral‖, 1979; ―Juegos Florales‖ de Valdivia,
1982). Obtuvo además el ―Premio Iberoamericano‖ (1984), el Premio Latinoamericano
―Rubén Darío‖ (1988), el Premio Centenario ―Gabriela Mistral‖ (1989) y el Premio ―Pedro de
Oña‖ (1990). Por Antología presunta (Fondo de Cultura Económica, 2003) recibió el Premio
―Altazor‖ 2004. Figura en numerosas antologías tanto nacionales como extranjeras; asimismo,
ha sido invitado a diversos encuentros y festivales de poesía. Mantiene inédito un estudio sobre
poetas latinoamericanos suicidas y otro sobre psicología, cine y comprensión. Ha obtenido
también variados premios por la calidad de su docencia. Es candidato a Doctor en Psicología y
Educación por la Universidad de Granada, España.
157

JORGE LUIS BORGES EN EL SALÓN DE HONOR


DE LA UNIVERSIDAD DE CHILE

Con el atraso de rigor, nuestro hombre llega guiado por elegantes lazarillos.
La concurrencia estalla en aplausos que ensordecen.
Un profesor tartamudea solemnemente un discurso
y el homenajeado escucha con enternecedora paciencia.
Después lo conducen al púlpito, y él inicia por fin su Clase Magistral.
Sus ojos ciegos chocan contra el techo
y de su boca salen palabras, alondras enlutadas, friolentas,
que se despluman sobrevolando el abismo de la literatura.
Entonces uno descubre que a pesar de los focos y de los micrófonos
y a pesar también de la imprudencia de los camarógrafos,
él permanece ajeno a todo lo que no sea el infinito al que sus ojos tienden,
tras vencer la dureza del cielorraso.
Y no hallará refugio en las estrellas, pues ahora y aquí la única estrella es él.
Oscuros ratones de biblioteca, nosotros acudimos a su luz,
recluyéndolo en un cepo de conferencias, hoteles y entrevistas.
Desde su soledad invadida por cacatúas internacionales
y monos sabios especialistas en preguntas que se responden solas,
él comprende que es apenas un pretexto para que nosotros nos creamos cultos.
De ahí la coraza de sus respuestas –acaso más ingeniosas que profundas–,
de ahí el desencanto en su voz, su falsa o verdadera modestia
de abuelo triste, triste y demasiado lúcido
como para tomarnos en serio.

MALVERSACIONES DE FONDOS Y FORMAS EN HOMENAJE


A JACQUES PRÉVERT

Un boxeador impresionista y un crítico federado


un balance de toros y una corrida de bancos
un alza de las musas y un susurro de los precios
una actriz en expansión y una financiera que sobreactúa
una biblia deportiva y una delegación en latín
una misa universo y una miss de réquiem
una muchacha en escoba y una bruja en bikini
una papa con resfrío y una tos con mayonesa
un asado ecuménico y un concilio a las brasas
una aldea de luto y una viuda recién inaugurada
un baile de elección y un gobierno de disfraces
un juzgado teatral y una obra de menor cuantía
158

un curso para torturadores y un interrogatorio de perfeccionamiento


un abogado que pestañea y un inocente que pierde
un sumario con santos en la corte y un asesino secreto
un libro interruptus y un coitus prologado
una cámara de ideas y un intercambio de gases
un cabo suelto y un subalterno ahorcado
un juez haciendo una huelga de hambre y un reo la vista gorda
un ministro se autofinancia y un estudiante controla la inflación
un fallo de canciones y un festival de penas capitales
diez promesas despedidas y diez mil obreras no cumplidas
unos poemas malversados y unos fondos bien escritos
y un camarógrafo apuntando a once futbolistas
mientras once fusileros enfocan a un poeta.

PARTO CON DOLOR

Bien, acepto tu reto, retórico soneto,


y me meto en tu celda de catorce barrotes
donde las rimas silban como aquellos azotes
que un abuelo ceñudo descarga sobre el nieto.

Me someto al dictado de ese viejo son neto


cuyos ecos evocan torturas con garrotes
y entrechoques de grillos que exhaustos galeotes
arrastran como pena por faltarte el respeto.

Tras tus rejas practico, tenaz, esta esgrima


y afilo en tu faja mi mellada navaja
para tajar el verso si en tu caja no encaja.

Con esta áspera rima a manera de lima


(que me arroja en un ojo la herrumbre del cerrojo),
me desenjaulo y parto, tuerto, tullido y cojo.

RECONCILIACIÓN

Desnuda como un buen sentimiento,


acaso arrepentida,
cubres mi cuerpo sollozando
y me haces olvidar tantos rencores.
159

Y al fin, sin más cielo que tu rostro,


te perdono,
te perdono aunque no sé
si alguna vez me perdonarás este perdón.

A LOS COMPAÑEROS DE UNA GENERACIÓN PRESUNTA

Colegas, cohabitantes de la misma caleta, malabaristas


del mismo circo pobre en que hoy yo desnudo mi rostro:
afinemos y afilemos este idioma
para el poeta que vendrá
y que será más grande que nosotros
–nosotros los que extraviamos el camino a cada rato,
los que escribimos en vitrina sin siquiera darnos cuenta–.
Trabajemos, hermanos, por el poeta que vendrá,
dignifiquemos este oficio
que también es más grande que nosotros.

ENRIQUE LIHN ENTRA Y SALE DE LA PIEZA OSCURA

Ahí va, sentado junto a la ventanilla de un tren inexistente


que cruza en cámara lenta los andenes del recuerdo.
Ahí va, rumbo a la estación definitiva
donde lo esperan los poetas de otros tiempos, como
a un hermano menor que se internó en el bosque del lenguaje
y terminó convertido en guardabosque,
ebrio de oxígeno, ese otro modo de asfixiarse.

No levitó sobre la geografía de América


ni descubrió algún nuevo elemento químico o alquímico,
mientras practicaba ese equilibrio inestable de la tinta y la sangre,
golpeándose la frente contra un muro de incomprensión,
como un adolescente que enciende su primer cigarrillo en medio del temporal
con la vaga esperanza de iniciar un incendio,
pero que termina inventando un nuevo código de señales de humo.

No aduló ni anuló a sus interlocutores;


polemizó de frente, sobre todo con él mismo,
y resultaba contuso, pero rara vez confuso, menos todavía
160

cuando había que jugársela por la liberación creadora


sin por ello convertirse en faro o en faraón de este desierto.
Más bien fue farero o alfarero de esta isla de arcilla,
sin otra obsesión que dar forma a una sombra que huye en las tinieblas,
porque de la palabra que se ajusta al abismo
surge un poco de oscura inteligencia
y a esa luz muchos monstruos no son ajusticiados.

Al fin andará liviano por los aires,


integrando el jurado del Premio Nobel Póstumo
o haciendo una novela-comic con los dioses del Olimpo como protagonistas
o deambulando alucinado por los museos cinerámicos del Paraíso
o pidiendo consejos a Freud y a Fourier
para evadir la condena de ser un Sísifo
que eternamente
resbala
y resbala
por el monte
de Venus,
igual que una semilla que reinicia el ciclo entre el cielo y el suelo
o como esos charcos de agua pantanosa,
agua, agua, Enrique, agua que mañana será lluvia,
tembladerales donde serán una sola cosa tus lágrimas de cocodrilo
y los reflejos de las estrellas más inextinguibles.
161

ENCUESTA SOBRE EL POETA

–¿Nace? ¿Se hace?


–Se muere, se deshace,
pero renace.

CONSIGNA

En homenaje
a los que arden, rehuir
a los que urden.

VARIANTE

Lancé con rabia


esa primera piedra:
quebré el espejo.
162

Sergio Mansilla Torres

Nació en Achao, Chiloé, Chile, en 1958. Su infancia y adolescencia la vivió en la localidad rural
de Changüitad en la Isla de Quinchao, hasta que en 1976, por motivos de estudio, se traslada a
Valdivia donde cursa la carrera de Pedagogía en Castellano y Filosofía en la Universidad
Austral. Ya como profesor de Enseñanza Media, entre 1981 y 1983 vive en Los Muermos
(provincia de Llanquihue), desde donde se traslada a la ciudad de Osorno en 1984. Allí, hasta
1989, ejerce como profesor en el Colegio San Mateo y en el desaparecido Instituto Profesional
de Osorno (actual Universidad de Los Lagos). En 1996 obtiene el Doctorado en Lenguas
Romances y Literatura, por la Universidad de Washington, Seattle. Hasta febrero de 2010 se
desempeñó como profesor de Literatura y Estudios Culturales de la Universidad de Los Lagos,
Campus Osorno, Chile. Actualmente es Profesor Titular de la Universidad Austral de Chile,
Facultad de Filosofía y Humanidades, Valdivia, Chile. Su obra poética la componen los
siguientes libros: Cauquil (2005); Óyeme como quien oye llover (Ottawa, Canadá, 2004) Respirar en el
desfiladero (2000) De la huella sin pie (1995, Segunda edición aumentada, 2000,) El sol y los
acorralados danzantes (1991) Noche de agua (1986).
163

ANDA AL PUEBLO, HERMANO

Anda al pueblo, hermano,


anda;
y tráete plata y azúcar.
Anda, hermano, al pueblo
a vender estas cuantas gallinitas,
y tráete también esa luna grande
que siempre vemos reflejada
en nuestros ojos.
Seguro que allí debe estar
porque en el pueblo hay muchas cosas lindas
y allí debe de estar la luna.
Y tráete plata, hermano,
mira que el camino es difícil
y está oscuro debajo de la lluvia.
Anda al pueblo.
Yo aquí esperaré hasta que vuelvas
y te tendré tortillas en el fogón.
Apúrate, y tráete plata y azúcar y luna
porque estamos quedando atrás
y tenemos que alcanzar como sea
la orilla donde los otros llegan.
Anda, hermano.
Yo aquí, mientras tanto,
prepararé el fuego y la tierra
para que la hagamos florecer
cuando tú traigas plata y luna.

ÁNIMAS ERRANTES

Al caer la tarde, una multitud de muertos


vuelven a sus casas,
buscan sus tierras y sus hogares
que la memoria les recuerda.

Vuelven, y a cada paso queda


un espacio íntimo vacío
que llenan las estrellas
con brillantes luciérnagas rojo-violetas.
164

Multitudes de sombras andan


en la noche por los campos
y su paso hace andar los molinos a agua
y quejarse los árboles, como agonizantes
abandonados en hondonadas remotas.

Llegan al umbral de sus casas


y ven la humilde cocina iluminada
por dos toscos chonchones de grasa de lobo marino.

Sus casas están cerradas, como durmiendo,


y alzan la mano para llamar a la puerta.

Al llamado, sale un niño a abrir;


mas, aunque mira atentamente,
no ve a nadie: sólo distingue vagamente
un paisaje solitario donde apenas
se escucha el lejano canto de las aves nocturnas.

MUJERES DESMENUZANDO EL SOL

Esta, la primera de todas, es Edilia Torres, mi madre; la que está al otro lado
es Elba Mansilla, nuestra vecina. La de más allá, la que tiene su casa junto al río, es
Celia Cerón. Y por el otro lado, donde corre otro río, viven Blanca Barría y Elisa
Cárdenas y Sofía Aguilante. Y detrás de los cerros viven Ernestina Vidal,
Bernardita Zúñiga, Rosario Calbún: todas hilanderas, tejenderas, navegantes,
amamantadoras de cometas. ¿No las habéis visto remando a media noche bajo la
luz azul de los ojos encendidos de las serpientes del agua y de la tierra?
Escúchalas, que te cuenten la historia de las primeras que llegaron a las playas
perdidas de estas islas cuando todavía no se separaba la luz de las sombras.
Descalzas desembarcaron sobre las piedras y la arena. Iban vestidas con
largos refajos y arrebozadas con chales. Fue en el inicio; fue cuando los barcos
navegaban a vela por el cielo. Y después se casaron, y los hijos, y los maridos que
se iban y no volvían, o que volvían pobres, o que volvían viejos. Una anda de
rodillas sobre el piso de una iglesia con una vela encendida en cada mano; otra
deja su guagua en un cajón mientras siembra papas. Gritos de mujeres porque los
toros están alborotados con la luna.
Doña Jesús Gallardo, la rezadora: que rece 9 noches al muerto y después
que los caminos se tuerzan hacia donde nace la lluvia. Por ahí iremos empujando
la carreta del tiempo que nunca se detiene hasta cruzar la noche. El vientre de
165

mamá es el cielo donde ruedan los astros: navégate ahí dentro hasta que tus pies
toquen tierra. Son ellas, las hermosas, las iluminadas. ¿No veis que están en la
cocina desmenuzando el sol en luciérnagas?

FILA INDIA HACIA EL EXILIO

Si ya no queda un lugar para ti en el mundo,


yo te llevaré en mis ojos.

AL IR A BUSCAR PAPAS A LA BODEGA

La puerta enorme de madera abro.


Me saluda la leve penumbra,
obstinada, implacable,
que entorna sus visillos
sobre los sacos de papas
como protegiéndolas de la mano
que las arrancará de su orden perpetuo.
Huele todo a semilla de pasto seco;
pero las cosas no saben
que son ellas mismas en esta bodega
que me recibe con su odio sagrado, infinito,
con la total malignidad
de su insondable inocencia.

LA LLUVIA BORRARÁ EL PUEBLO

La lluvia borrará el pueblo igual como las nubes


borran las estrellas.
Pero detrás del agua todo seguirá igual
como siguen iguales las estrellas
detrás de las oscuras nubes que las cubren:
el carnicero don Ulises, gordo y cojo, en su carnicería,
don Lucho en el correo, siempre con un lápiz en la oreja;
la Sra. Albina, la costurera, con su risa estridente
continuará espantando los fantasmas del mal;
Nancho, el loco, camina en redondo
a grandes zancadas por la plaza.
Continúa la algarabía de los borrachos
166

en la cantina de don Baldomero


y los ladridos furiosos de los perros de Bauche Ortega
y el rechinar de una carreta lejana en la madrugada.
Y yo sigo en la misma escuela primaria
llena de goteras, con los vidrios rotos, los baños inmundos,
y el auxiliar don Isaías, manco de un brazo, me regala galletas
y dulce de membrillo que envía el gobierno.
Queda en mi boca el sabor apestoso
de la leche de la Alianza para el Progreso.
Seguiré enamorado en silencio de la Doris,
mi compañera de curso.
Cuando sea grande jamás escribiré poemas;
seré un marinero apátrida, sin memoria.
Cuando la lluvia escampe, el arco iris
abrirá sus alas como un inmóvil pájaro de ausencia.

VARIACIÓN SOBRE UN POEMA DE YEHUDA AMICHAI

¿Cómo es ser mujer? ¿Esa cavidad, tu vientre


donde nada el rocío? ¿Cómo es tener senos
y leche y el viento jugando con tu falda?

Y esas nalgas que son como dos horizontes.

¿Cómo es tener esa voz que acaricia


en la oscuridad, cuando arde el fuego
en los cuerpos, cuando se detiene el arco iris
en la mismísima sombra de los cuerpos?

¿Cómo es desnudarse desde tu cintura? ¿Qué es


esa sangre entre tus piernas, de dónde, hacia
qué mar, por qué tiene color de flores?

¿Cómo es amarme? ¿Cómo es quedar


ese olor mío en ti?

Un poco siendo el uno en el otro; un poco


mirada vertiginosa,
ciega,
caracol de un relámpago que sueña.
167

IMPOSIBILIDAD DE SER OTRO

Me duele que no me duela el dolor tuyo en mí


como en ti duele el dolor de la úlcera en el duodeno tuyo que sólo a ti pertenece,
pero que quisiera mío
para que el dolor tuyo en mí completara el amor
que de mí a ti viaja como el rayo, porque sentiría en mí
el efecto de la flecha que de mí sale hacia el cuerpo tuyo
el cual entonces sería indiferenciado del mío...
Dolor de no poder doler tus dolores:
Iluso deseo de ser tu ser en mi ser.

CARTA LITERARIA

Querido poeta:

¿Habrá ya leído los poemas que le envié el mes pasado? ¿Sabe? La verdad
es que no me hago muchas expectativas con mis escritos: escribo, antes que nada,
para mí misma, y, según como venga la mano, veo si muestro o no mis poemas a
más personas. Aunque, le confieso, me gusta la idea de publicar un libro: es como
un tener un hijo. ¿Ud. cree que dicen algo mis poemas? Me alimenta también —y
lo digo con algo de pudor— la vanidad de que me llamen poeta.
Escribo cuando me sobra algún tiempo entre tantas cosas que tengo que
hacer todos los días. No hace mucho perdí un hijo (me lo mataron de madrugada
en una carretera). Vendo sándwiches y café a camioneros en un puestito que
tengo a la entrada de una fábrica. En invierno lo paso mal; el frío, la lluvia, las
gripes; con frecuencia me duelen los huesos y a veces orino más de la cuenta. Y en
la noche veo el rostro de mi hijo entre las estrellas.
Le cuento todo esto por decir no más. Mis poemas son el único lugar en el
que las cosas son como quiero, como las imagino: el río que corre con tanta
suciedad lo describo como un arco iris luminoso en una noche de luna. Me
gustaría escribir más, más y mejor desde luego. Pero una hace lo que puede.
Vendo completos rellenos con salchichas baratas, y no tengo tiempo ni plata para
visitar museos ni grandes bibliotecas. Mi cultura es una tierra habitada por gente
rústica y buena; casi todos lloran sin lágrimas por sus hogares lejanos: hombres
solos que no leerán jamás un solo verso de quien les vende café con pan una
mañana fría de algún invierno cualquiera, al borde de un camino que la hierba
cubrirá un día cuando ya no estemos.

Dedicado a Nelsa Henríquez


168

Diego Maquieira14

Nació en Santiago de Chile en 1951. Poeta y artista plástico. Es considerado una de las figuras
poéticas nacionales más notables por la crítica y por diversos autores chilenos de distintas
generaciones literarias. En 1989 recibió el Premio Nacional de Poesía ―Pablo Neruda‖ de la
fundación del mismo nombre. Hijo de diplomáticos, vivió parte de su infancia en ciudades
como Nueva York, La Paz, Lima, Ciudad de México y Quito. Su primer libro de poemas es
Upsilon (1975). Con posterioridad publicó Bombardo (1977), La Tirana (1983), Los Sea Harrier en
el firmamento de eclipses (Poemas de anticipo) (1986) y Los Sea Harrier (1993). También realizó una
antología sobre el poeta Vicente Huidobro, bajo el título de El oxígeno invisible, en (1991) y
luego reeditó sus libros La Tirana y Los Sea Harrier, en el año 2003. En el año 2008, se publicó
el libro Give me a break, Conversaciones con Diego Maquieira, de los autores Patricio Hidalgo y
Daniel Hopenhayn donde profundiza su visión del arte, la poesía y otros aspectos afines a su
obra y biografía. Ha incursionado en la plástica, a través de diversos cuadros usando la técnica
del pastel. Destaca su obra "Juli‖, retrato de su madre (1997).

A solicitud del poeta, el antologador seleccionó sólo dos textos de la amplia producción literaria de Diego
14

Maquieira Astaburuaga.
169

EL GALLINERO

Nos educaron para atrás padre,


Bien preparados, sin imaginación

Y malos para la cama.


No nos quedó otra que sentar cabeza
Y ahora todas las cabezas
Ocupan un asiento, de cerdo.

Nos metieron mucho Concilio de Trento


Mucho catecismo litúrgico
Y muchas manos a la obra, la misma
Que en esos años
Repudiaba el orgasmo
Siendo que esta pasta
Era la única experiencia física
Que escapaba a la carne.
Y tanto le debíamos a los Reyes Católicos
Que acabamos con la tradición
Y nos quedamos sin sueños.
Nos quedamos pegados
Pero bien constituidos;
Matrimonios bien constituidos
Familias bien constituidas.

Y así, entonces, nos hicimos grandes:


Aristocracia sin monarquía
Burguesía sin aristocracia
Clase media sin burguesía
Pobres sin clase media
Y pueblo sin revolución.
170

ARS VITAE

Teníamos fuerte afición al vino


le rendíamos culto a los racimos de uva
y éramos arrogantes, crédulos
pendencieros
Preferíamos la muerte
a perder la libertad
y llevábamos la alegría del amor
hasta las puertas del infierno
hasta desafiar a la misma muerte
desnudándonos en pleno combate
o agrandándonos las heridas recibidas
Y si veíamos en peligro la vida
de nuestras mujeres y la nuestra
nos dábamos muerte por gusto continuo
Y éramos tan arrebatados en la guerra
que jamás actuábamos de acuerdo a un plan
No conocíamos ni la humildad
ni la caridad, ni la abnegación
ni la dulzura
Éramos serios y semifabulosos
y adorábamos a nuestras esposas
que adoraban el falo y el oro.
171

Juan Antonio Massone

Nació en Santiago de Chile en 1950. Poeta, ensayista, antólogo y bibliógrafo. Sus poemarios
son: Nos poblamos de muertos en el tiempo (1976), el segundo poemario de la generación de 1987;
Alguien hablará por mi silencio (1978); Las horas en el tiempo (1979); En voz alta (1983); Las siete
palabras (1987); Poemas del amor joven (1989); A raíz de estar despierto (1995); Pedazos enteros (2000);
Le doy mi palabra (Disco, 2003); La pequeña eternidad (2004); En el centro de tu nombre (2004). Varios
textos suyos han sido traducidos al italiano, coreano y portugués. Ha sido galardonado por
entidades literarias de Brasil. Profesor de castellano y Magíster en literatura, es, además,
Miembro de número de la Academia Chilena de la Lengua y Correspondiente de la Real
Academia Española. Imparte docencia en las universidades Andrés Bello, Católica de
Valparaíso y Santo Tomás.
172

TE CREÍSTE PERMANENTE

A veces en un instante se esclarece


de golpe súbito lo que hemos hecho
y advertimos entre absortos y deshechos
que otra cosa muy distinta aparece.

Lo que cogiste del amor no fue el amor


sino el relumbrón mortal de una caricia
cuando vino anunciando su delicia
que luego mudó en triste desamor.

Para siempre quisiste a una persona


sin saber o adivinar que te engañabas
creyéndote permanente en lo que dabas
hasta que un día te dejaron sin persona.

La ilusión te fue tan necesaria


como el agua que vino de tus ojos
cuando roto el cristal de aquel antojo
huyó el sol y quedaste innecesario.

TRES ES EL NÚMERO PERFECTO

Tres son las Personas Primordiales,


los años ocultos del Mesías fueron treinta,
tres los Reyes Magos y la Sacra Familia,
las tentaciones tres y los regalos,
múltiplo de tres los doce apóstoles,
tres en el Tabor y tres en el Calvario,
fueron también tres los años públicos,
tres veces los dejó velando en los olivos
y por otras tres los halló dormidos,
las negaciones tres y las horas de la Cruz.
Tres veces Cristo dijo ―¿Tú, me amas?‖,
las consultas de los jefes fueron tres,
Pilatos vaciló también tres veces,
treinta monedas fue la tasa para el Hijo
y el velo del templo se rasgó a las tres.
Al tercer día resucitó de entre los muertos.
En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.
173

Amén.

IMPOSIBLES

Me dicen que sea tantas gentes


Que el tiempo debería serme muchas veces.

TODO ESTÁ CONSUMADO

“Cuando hubo gustado el vinagre, dijo Jesús:


Todo está consumado, e inclinando la cabeza
Entregó el espíritu”. (Juan. 19,30)
La historia ha venido a quedarse
mutilada y crucial en estos huesos.
Minuciosa, la memoria se harta de sus rostros
y el pobre Judas se repugna en árbol.
Algunos me rodean con la frente
hasta la tierra como refugio sin Ti.
La tarde sucede exacerbada e insensata
en concierto de mujeres y cobardes.

He vivido la vida hasta los clavos


y el amor sigue en mí sangrando lento,
lentamente en los ¡ay!, de cara a los desprecios.

Me han lastimado el corazón a lo largo


de todo el tiempo de mi eternidad.

La historia deviene en la miseria


de omitir resueltamente el rostro.
Al ocaso reverencian los remendados ojos
de los hombres. Quedaré enemistado
con la muerte, como quien siente
un asco y está lejos.

Todo está consumado y todavía el escarnio


de Longino en mi devoto estertor
con que te digo: Todo está consumado,
Padre mío, Padre Nuestro.
174

PUERTAS

Hacia dentro la noche mira y enloquece.


Insiste el día en más calles que amor.
Hace tiempo se fueron mis ojos a la noche.
Tan inútiles como pacientes, las esperas
fervorosas espiaron en las esquinas
debido a que entonces quise decirte adiós
para luego dedicarte esto que sigue.
Como si fuera yo una voz y tú escucharas,
marchan por ti todas las horas y cruzas
aquellas puertas que enloquecen a la noche.

VIENDO CRECER EL DÍA

Un álamo pequeño
a nadie da que hablar,
apenas sobresale entre la hierba
pero algún día será más alta sombra.

De pie, esperando
aquel día y creciendo,
aunque escaso de hojas aún
mostrar sabe al invisible viento
y no se inquieta por más
que de seguir alzando el cuerpo.

Sólo espera y crece ahora


en su apenas de hojas
batidas por el aire verde.

UNA INFANCIA

Yo fui un niño que tuvo patio


con un perro que se perdió una vez
y hasta el día de esta tarde no regresa.

Yo era niño que olía tierra húmeda


y fue mío despedirme de momentos
como si el día acostumbrara a morir.
175

Yo fui niño en un patio y ventolera


con más ladridos debajo de la tierra.
La nieve parece ahora menos blanca.

Yo era un niño que pactó con lagartijas


y queltehues invocando nuevas lluvias
en espera de pan con mantequilla.

Yo fui un niño y, de en medio del patio,


una acacia con nidos fue arrancado.
Los años aún no dicen para qué.

Yo era un niño con un perro


al que asustó la muerte muy temprano
y el pálpito quedó mío sin deseos.

Yo quedé niño de patio sin acacia


ni perro, sin estar seguro de nada más.
En los otros quedaba la alegría.

A EXPENSAS NUESTRAS

Se vale de uno la poesía;


estampa su sintaxis de h
o
r
a
s
arrancadas, por un instante,
a los hechos consumados.

MEMORIA DE CAMPANAS

No deseo acostumbrarme a lo que escribo.


Lo que ha de ser que llegue con temprana
puntualidad de día señalado, sin más conjeturas.
176

Maduran las palabras como un pintarse


de limones y gana la partida una ciudad
inaudible, o alguna nube llueve mensajes
como si las horas regresaran
al acaso que queda por decir,
y esta costumbre de sentirse vivo
como ojos en memoria de campanas.

CONTIGO FUI ARQUITECTO DE LA LUNA

Contigo fui arquitecto de la luna.


Menos importan fechas y tu labio
de escarcha entra en coma.
Me fui yo también. Tardé en decirlo.
No era cosa de hablar a nadie si brotaba
la solitaria flor del jacarandá desnudo.
Ahora ya no hay prisa. Lo mismo da
que tú me escuches o brinde el roquedal
con una acacia. Es lo mismo siendo
diferente. Sin rostro queda tu nombre
en las arrugas de un papel marchito.
Lo que decimos tener está hecho
de algo que no puede ser nuestro.
177

José María Memet

Nació en Neuquén (República Argentina) en 1957. Ha publicado once libros: Poemas crucificados
(1977) el tercer libro con el cual emerge la generación de 1987; Bajo amenaza (1979); Cualquiera
de nosotros (1980); Los gestos de otra vida (1985); Canto de gallos al amanecer (1986); La casa de la ficción
y otros poemas (1988); El duelo (1994); Un animal noble y hermoso cercado entre ballestas (1995); El
rastreador de lenguajes (2004), Años en el cuerpo (2005) y El Cazador de Instantes, 2009. Es poeta,
editor y gestor cultural. Obtuvo la nacionalidad chilena en 1970. Su obra ha sido reconocida
con más de cuarenta premios nacionales, entre otros: Premio Gabriela Mistral 1977, Premio
Nacional de Poesía ―Pablo Neruda‖ 1996 y la Beca de Excelencia 2006 del Consejo Nacional
del Libro de Chile. Fundó y dirige uno de los festivales más prestigiosos en Iberoamérica:
―ChilePoesía‖. Ha realizado lecturas y participado en festivales de literatura en más de treinta
países. Bombardeó el Palacio de La Moneda (lugar donde murió el presidente Salvador
Allende) con poemas en el año 2001 en el contexto del Festival de Poesía. Hizo el Primer
Recital de Poesía en la Escuela Militar, para cadetes que aspiran a oficiales y suboficiales, que
tuvo gran repercusión política. Efectuó el recital de poetas chilenos y peruanos en el monitor
Huáscar, en el puerto de Talcahuano. Posee el mérito de haber transformado los recitales
poéticos (considerados de cámara) en lecturas multitudinarias, con la presencia de miles de
espectadores.
178

HIMNOS

Esta tarde de diciembre


la he pasado escuchando himnos de países.
Trabajo en el crematorio del Cementerio General
de Santiago de Chile
y quemo cuerpos ya muertos.

Al escuchar el himno de Alemania por ejemplo


me siento muy alegre. Ese sí era un trabajo.
En los campos de concentración de Dachau
o de Auschwitz-Birkenau
mi padre quemaba cuerpos vivos.

Por eso escucho himnos de naciones


y recuerdo las hazañas de mi padre.
A mí me quedó esta realidad de país pobre,
apenas un 11 de septiembre
con unos centenares de cadáveres.

Una vez mi hijo menor me pidió


mirar como arde un cuerpo a 800 grados
y le abrí la mirilla. Maravillado exclamó:
es como el infierno. Sí hijo, respondí,
nuestro oficio por generaciones son las llamas.

Sólo las naciones tienen la grandeza


y por eso son perennes.
Porque da igual que uno sea bueno o malo,
vil o delator. Sólo el poder de una nación
es ecuménico y sagrado.

Por eso escucho himnos de naciones,


para reconfortar el espíritu
y sentir la gloria.

LA RELOJERÍA

A Andrés Morales

Siempre tuve la impresión que un relojero


no puede dormir, que el tic tac
de las máquinas es una prisión,
que el desplazamiento de las manecillas
es algo verdaderamente sin control.

Tener conciencia que un cucú


179

-saliendo y entrando-
es una perfecta pesadilla,
se hace imprescindible.

Saber que el repique, el martillo, las campanas,


obligan a despertarse, obligan a levantarse,
es conocer la prisión.

He soñado con un mundo de despertadores


y en ese mundo yo era relojero.
Medir el tiempo de la vida y de la muerte,
era mi oficio.

Los relojes se detienen de a uno.


Todo cementerio es una gran relojería,
allí el tiempo no pasa.

Nosotros visitamos a los muertos


para entender
por qué el tiempo se detiene.

LA MEMORIA, ES REDONDA

A los 9 años
compré mi primera pelota de fútbol
y única, por cierto.
La que siempre había soñado
y que mis padres
no podían obsequiarme.

Era redonda,
con 32 cascos hexagonales y pentagonales.
Ahorré durante semanas el dinero que gané
trabajando en un mercado:
subiendo y bajando sandías
de camiones.

En esa época no tenía idea –y tampoco Colón


que descubrió en su segundo viaje a América
que los indígenas jugaban el Tlachtli:
el fútbol de hace 1500 años atrás-
el por qué la pelota era redonda, el por qué era de caucho,
el por qué daba bote y no pinchaba.

Digo esto,
porque aunque hable de fútbol o de mi primera pelota,
no hay que olvidar el compromiso con la historia,
180

el significado de las palabras en el tiempo:


la importancia de nuestro pasado.

Salí de casa y comencé a llamar a mis amigos.


En la pobreza una pelota de fútbol
es como un planeta o más bien como el sol.
Se abrían las puertas de las casas,
de toda la cuadra salían mis amigos dispuestos a darle a la de cuero.
Pero hubo mala suerte en ese encuentro.

Así como consigna la historia que Moctezuma perdió


2 a 3 contra Texcoco, con ayuda del árbitro;
así también en nuestra historia
se debe consignar que ese balón nos fue robado
como nos fue robada la tierra.

Después de un tiro libre y después de romper un vidrio


de la casa de un terrateniente. El balón no fue devuelto.
Años después le expropiamos sus fundos, sus haciendas.
Eran años donde el futuro ya era nuestro
y Allende estaba vivo.

El pueblo gritaba venceremos


y Colo Colo jugaría a tres partidos
la final de la Libertadores.
Todavía el Estadio Nacional era un campo de fútbol,
no era un campo de concentración.

Nosotros perdimos el partido


y nuestros jugadores están muertos.
Pero los vivos seguimos concentrados
para el encuentro de revancha.

Viva Chile, mierda.


181

EL HOGAR IMPERFECTO

(Variaciones sobre Brecht y mi vida


con aportes del poeta colombiano
Jaime Jaramillo Escobar – X 504)

Balzac fue asesinado en la escuela,


donde todos los poetas son asesinados.
Henry Miller

La violencia es matemática y es instinto de especies.


La felicidad no es efímera porque no depende
de circunstancias contingentes.
Exiliado de la infancia, de la escuela, de la aldea:
la casa desaparece. El hogar es invisible en la mente,
aunque en el patio puedas ver a las hormigas
rápidas en tranco hacia su propio holocausto.
La familia desaparece, es el hogar imperfecto.

La manipulación de una lupa por un trío de niños,


tú en el triunvirato,
los fotones atravesando el cristal y potenciándose.
Las hormigas retorciéndose, tratando de escapar.
El olor a cadáver, los hornos.

A mí que soy poeta – a manera de crítica- suelen decirme


que vivo en la Luna. ¿Les he dicho yo – a manera de crítica-
que viven en la tierra? ¿He asesinado a alguien en la luna?
Soy poeta, no asesino.

Para que los hombres no se destruyan, en la aldea o en el mundo,


se deben a un respeto mítico. Sin ese respeto
nada es trascendente. Cuando se es un hijo de nadie,
la casa desaparece. Fue por el respeto mítico y la solidaridad
que sobreviví las dictaduras.

Cuando una casa desaparece, no hay destino.


El destino es el lugar donde estás, no construir ahí
es botar el sueño a la basura.
Soñar es construir una melodía, la que quieres escuchar.
Abre los ojos, no tengas miedo, es tu cantar.
Escucha como construyes tu casa, la música que levantas.
Qué maravilla el optimismo, que desgracia la voluntad.
La voluntad inventa crímenes y los valora como esfuerzo.

Entiendan:
los motivos políticos, económicos o religiosos
182

de las guerras, son nada más que un pretexto.


Los verdaderos motivos son las ganas de matar gente
y prenderle fuego al mundo.
La casa está ahí. Nuestra felicidad no debiera ser efímera.
Felicidad que no dura una eternidad no es felicidad.

Ya morí cien veces,


cuando morir unas mil veces no era moda.
Sólo me queda mirar el crepúsculo frente al mar.
La casa no existe pero es perfecta.
Los peces saltan en el mar, toda especie nos conoce desde antes.
Las mujeres quieren llegar a esta casa, no porque estén enamoradas,
si no por que están solas y aman el poder.
La poesía quema a las polillas,
pero también quema los sueños.

El mundo es lo que te queda, es tu casa.


El lenguaje es lo que te determina.
El exilio es el cáncer de la libertad.
La libertad es más sagrada porque sólo necesitas respirar.
Incluso si no piensas, eres parte de ella.
Pero aún así, la casa desaparece.

La familia, los hijos, el perro y el gato, desaparecen.


Los asesinados no tienen paz si no existe búsqueda.
Enterrar el tiempo requiere cuerpos amados.
Si tú fueras víctima, ¿no excavarías la tierra?

En América del Sur tenemos pájaros que mueren


si los privan de su libertad.
Por qué los seres humanos tendríamos
que ser menos que un pájaro.

La tierra es una casa en el espacio, el hogar imperfecto.


Pero en el hogar imperfecto crecen rebeldes.
Sin rebeldes los sueños son falacias y el exilio permanente.

El hogar de la mentira es el poder y no tiene ideología,


sólo lucra y acumula. Los diarios, la tv, cada satélite,
te dicen que comprender el pasado pertenece a la imaginación,
sin embargo nosotros sabemos que comprender el futuro
es hacer el bien a los hombres;
pero de lejos, como la luna a la tierra,
por algo salimos del mar, ayudados por mareas.

Esto en caso que sepas que es el mal


o recorras la tierra en busca de un padre.
183

En estos tiempos hay tantos hombres decididos


a dejarse atrapar, que a veces
cuando despierto a medianoche, me da miedo.
Pero me calmo, porque sé que cada noche
tiene su mañana.

EPÍLOGO

―Si el poeta no es un fugitivo de algo,


¿cómo podría ser poeta?
Si un fugitivo no se refugia en la poesía,
tarde o temprano le darán alcance.‖
184

Jorge Montealegre

Nació en Santiago de Chile en 1954. Autor de quince libros, entre ellos ocho volúmenes de
poesía: Huiros (1979); Lógica en Zoo (1981); Astillas (1982); Exilios (con Bruno Serrano, 1983);
Título de dominio (1986); Bien común (1995); Huesos (2006); No se puede evitar la caída del cabello
(2007) y Ecran, (2009). Ha editado también Von Pilsener, primer personaje de la historieta chilena
(1993); Prehistorieta de Chile, del arte rupestre al primer periódico de caricaturas (2003) y Frazadas del Estadio
Nacional (2003), entre otras obras de investigación y testimonio. Su último libro es Historia del
Humor Gráfico en Chile (España, 2008). Algunos reconocimientos y distinciones: Beca
Guggenheim, 1989, Diploma de Honor, otorgado por los compañeros de prisión política
(Chacabuco, 1974); Premio ―Palabras para el Hombre‖, (ACU, 1981, compartido con Sergio
José González); Premio Municipal de Literatura (Santiago, 1996), Premio del Consejo Nacional
del Libro y la Lectura a Mejores Obras Literarias (1996); Premio ―Altazor‖ (ensayo, 2004),
Premio ―Altazor‖ (poesía, 2008). Ha editado revistas culturales e impartido docencia. Es
periodista y Doctor (c) en Estudios Americanos (Universidad de Santiago de Chile, USACH).
185

FOSA ARDEATINA

Mordaza raída
voz de hiel
Mortaja roída
piel de cal
Ánima
hórrida
Lonquén

EPITAFIO

Descansarás en paz
algún día pero hay
recuerdos que despiertan
ay de las piedras

GALLO

Entras en la arena. Un saludo inflado. Una venia elegante.


Un paseo.
El gallinero se revuelve y grita. La galería está contigo.
Volarán plumas esta noche.
Harás finta, blocaje. Arriba campeón.
Suena la campana. Lanzarás un gancho. Juego de piernas.
Las cuerdas.
Recibes un swing, sangra tu ceja; un uppercut,
estás mareado; un directo de izquierda, tambaleas.
Silencio.
Te sacan la cresta. Caes. Te gritan gallina.
Tratas de lanzar un espolonazo.
El ruedo se voltea. Levantas la cabeza.
Pero antes de llorar
o de cantar
la barra te niega una, dos, tres veces
y knock-out.
186

ALTA POESÍA

Todos los vecinos de mi barrio duermen siesta,


pero hay chicos que golpean puertas fastidiando:
piden pan y no dejan
escribir los mejores poemas sobre el hambre.

ENVIADO ESPECIAL

Fuentes bien informadas habrían dicho que


algunos personeros no identificados de organizaciones inexistentes
estarían detenidos en un lugar desconocido
presumiblemente cerca de Santiago
para concertar una eventual acción de protesta
contra la supuesta violación de los derechos humanos

Además insistirían en la aparición con vida


de gente que habría desaparecido de manera involuntaria
cuya muerte presunta ya ha sido claramente sugerida al Comité
sin personalidad jurídica
que agrupa a las personas allegadas a esta hipotética situación

En esta reunión no autorizada


por tanto sólo un encuentro social de elementos antisociales
ha trascendido que
junto a los dirigentes de los partidos disueltos
estarían participando también algunos sujetos desconocidos
probablemente jóvenes
que desde el anonimato propalan rumores y chistes
atentatorios contra la Seguridad
de la parte más conocida de la Nación

MI PADRE BAILÓ CON POLA NEGRI EN PUERTO VARAS

Con un tigre la polaca se metió en el corazón del chilote


como si mi padre fuera un Gran Hotel
y no un gato marino maullando en la Fiesta de la Primavera.

En el pecho la gringa le talló con pestañas un recuerdo:


su guiño,
187

nada más que un abrir y cerrar de ojos en el sur de Chile.

Mi padre no era Rodolfo Valentino


pero bailó con Pola Negri en Puerto Varas.

Repetida esta herencia, la historia podría ser mejor.

EL ÁNGEL SEPIA

Las piernas más bellas del mundo serán un recuerdo prestado


para quien no tenga una sombra ronca que le siga
tocando el acordeón con un frac insinuante

El ángel azul era una abuela glamorosa


cuando bajó hasta el centro de Santiago
en el año mil novecientos cincuenta y nueve

Yo tenía cinco años: todo un héroe en la selva del patio de mi casa


Mi padre, un galán
que suspiraba por la rubia en el teatro
Pero yo no recuerdo a esta señora. Sólo conozco
añoranzas de plástico, afiches, y sus pómulos pálidos
en las páginas de la revista Ecran

Sentada en el barril, levantando su pierna


la Dietrich es un mito con sombrero de copa
el portaligas
de una anciana encerrada tras un vidrio empañado: una musa
venerable
refugiada en los Campos Elíseos

Gira Lili Marlene como un remolino en su victrola


donde cada surco es una trinchera que da vueltas
avivando a los veteranos de Hollywood y del infierno
*

Todavía tengo una maleta en Berlín


canta
188

desde un exilio que mutila con bombas de tiempo

Pasaron las tropas, los juicios, la jauría de soldados. El reloj


señala otra época en la Alexanderplatz
La puerta de Brandenburgo deja pasar un siglo con olor a cenizas

pero la diva no vuelve a su barrio sin murallas

La viuda se queda leyendo a Rilke frente al arco de triunfo

"Murió sola -dicen los cables- cuando miraba el álbum familiar"


como en una butaca mirándose a sí misma

Sola
mientras los bisnietos le escriben poemas
a sus piernas de ángel sepia: los bastones más bellos del mundo.

NIÑOS DE FIN DE SIGLO

En el famoso año dos mil después de Cristo


seremos niños y viejos del siglo pasado

Salvo los niños de Somalia


que no están en los planes del milenio que viene
porque los niños de Somalia no conocerán la próxima semana

Los niños de Somalia son menos que huérfanos en el desierto


Son hijos del hambre que los acuna y nadie adoptará un cachorro de hombre
que juega con su propio cadáver

Los niños de Somalia son los niños de Ruanda, de Biafra, de Etiopía


mirándose en el espejismo de una ronda africana
Los niños de Somalia no pueden escapar como los niños de Sarajevo
y los niños son niños así en el hambre como en la guerra

Los niños de Somalia son esqueletos caminando hacia ninguna parte


recién paridos a la muerte

Ya nada tienen que pedir

Nacieron sólo para enviarnos su mirada


189

vía satélite
Un silencio que dura un close-up eterno
ojitos que sostienen los párpados en una proeza irrepetible
a la hora de comida
cuando cambiamos de canal y de milenio moviendo las pestañas
a control remoto

La hora de vendarnos la mirada


con el último pecado
que divide a la familia principal del Reino Unido

Bienaventurados los niños de Somalia


porque nunca serán
los viejos de mierda del siglo venidero.

SAN MATEO Y EL ÁNGEL

En la penumbra de una iglesia romana


me acerco a la oscuridad de un Caravaggio
donde Mateo recibe la visita
del ángel de la memoria. Entre las sombras
soy testigo de un encuentro memorable.

BANQUETE

Nunca estuve en la lista


de invitados al banquete de los dioses

Pero la puerta de servicio estaba entreabierta


y entré
mirando hacia atrás, como retrocediendo

Estuve en el banquete con los dioses

Comí las sobras


que dejaron los perros debajo de la mesa.
190

Roberto Merino

Nació en Santiago de Chile en 1961. Es Licenciado en Literatura por la Universidad de Chile,


donde obtuvo el grado con una tesis sobre la obra de Juan Luis Martínez. Ha publicado los
siguientes libros de poesía: Transmigración (1987) y Melancolía artificial (1997; segunda edición
2009); de crónicas, Santiago de memoria (1997), Horas perdidas en las calles de Santiago (2000) y En
busca del loro atrofiado (2005); también el libro antológico Antología del humor literario chileno (2002)
y Luces de reconocimiento (2008), recopilación de ensayos sobre literatura chilena. Actualmente,
Merino es profesor de literatura en la Escuela de Literatura Creativa de la Universidad Diego
Portales.
191

FERIADO

Paraderos de micros, blancos parques.


Ausencia del amor, fuga del tiempo
y llamadas devueltas por el mar,
sordos abriles.
Que no se diga que de tanto sueño
nos dormimos el uno sin el otro,
un otro que no es sino el olvido
de una respuesta.
Valle Central, perdidas hondonadas
y las suaves cumbres en la tarde
adormecidas.
El pasto seco de las extensiones,
el polvo en suspensión, todo lo tarde
que hemos llegado por nuestras pertenencias,
luego la vuelta.
Que no se diga que no dije nada
o que más bien pensé tal o cual cosa,
que fumé hasta ceñirme la garganta
con la corona.
Humo y tierral en las inmediaciones
y cristales opacos de medida
que el viento limpia hacia el final del día
doce de mayo.
La procesión por el Paseo Ahumada,
el vía crucis en Cumming y Agustinas,
la soledad de paso en la avenida
Carlos Antúnez.
Nunca pensé faltar de tantos modos
ni haber llegado al punto de esta tarde
esperando la aérea y blanca luna,
su faz menguante.
Su luz aguada sobre el pavimento,
blancos caudales de su envergadura.
Sobre los techos que confía el sueño
La sal se apoza.
192

PRIMER AMOR

De luces ciega, de ideas trasnochada,


la hipnosis de los círculos, la quimera del agua,
profusión de los árboles en atmósferas vagas,
cosas que amó, personas que la amaban.
Las noches se prendieron en su mente y la mía,
las bengalas lanzadas al paso de la vida
y devueltas al rumbo como estrellas quemadas.
Cuántas noches llegamos a encontrarnos de lejos
reflejados de amor en la ciudad vacía
y en los parques blanqueados de insomnes luminarias.
No quisiera saber de qué modo perdida
queda ahora de mí en íntima distancia
entre árboles ajenos e incomprensibles días
flotando en las orillas de la luz de su lámpara.

PARQUE GRAN BRETAÑA

Cómo sobrevivir de aquí a mañana,


cómo alcanzar otra vez la disipada
luz de las nieblas matinales,
la amarillez del otro despertar.
El gallo canta y el lirio se desdobla,
ensueños diurnos y vigilia insomne.
No es posible esta luz municipal
al acecho de las flores nocturnas
(cuyos estambres procesan ciegamente
el tacto del rocío artificial).
Lo que quiero decir: estos legados
de alegría social del día antes,
estas corolas de retinas blancas
que no evidencian ni camuflan nada.
Y a la luz de los focos sumergidos
que enrojecen el agua del estanque,
los jardines colgantes de la Polaroid,
el non sancto sepulcro de colillas,
polillas, flores y otros testimonios.
El fin dominical de ningún viaje.
193

RICARDO LYON 3352

Sé que no creo, pero no es bastante


ese premio menor de desconsuelo.
De una vida de pura explicación
desaparecen de pronto los paisajes.
Lo que no espero lo espero del azar
pero dudo del método en la noche.
Sin comentarios las hojas en los techos
acumulan inútil permanencia.
El mismo azar es un albur lejano
(no queda otro cigarro que el que fumas).
Me imagino que hay playas, que hay un norte
despertándose del despojo de las olas.
Pero en la vida misma constatarlo
se hace lento y difícil y desbordan
a estas horas los años estancados.

TANTALISE

Es demasiado caro haber amado,


haber creído amar durante un lapsus.
Con cierta urgencia haber necesitado
esa, la oscura piel en la que nunca
toqué fondo. Al tacto, a oscuras
morir sobre su piel, tal fue el deseo
que me abrió de súbito los ojos.
Quemar sobre la propia indiferencia
esta soleada piel que me ha vendido.
Quemarme en frío, ardiente y esoftálmico
y no dejarla verme al otro día
sin emociones huir desabrigado.
En esta noche siguiente y perseguida
sé que es su libertad lo que he perdido.

MELANCOLÍA ARTIFICIAL

Es probable que sólo haya venido


para que pase el amor entre estas páginas
(una palabra en un idioma extraño).
Ese esplendor tardío y tan usado
en su efímera pose, ya distante
de la esfera que alumbra sus propósitos.
No lejos de los bosques prohibidos
194

el mar nocturno hiende sus orillas.


Pensar en esos límites ahora
demasiado remotos, los que eran
antes de ayer el punto de partida.
La estrella solitaria, la luz fría
que vela al acercarse lo que llama
(amanecer, vivir, otras palabras).

EL BOSQUE 151

Donde hubo fuego queda la realidad.


A partir de eso el mundo se me vela
(en la pieza vacía no hay cabida).
¿Interrogar, torturar ese fantasma,
la sábana de la que ha desertado?
La única hermosa, la única mirada,
ciega a mis ojos no mira lo que alumbra
(un cuerpo sin luz propia desvelado).
No busque entonces en el jardín nocturno
otra prueba del tiempo detenida:
habrá de sobra lluvia y corrupción
y una luz de mañana que nos niegue.
Por último saber que estas palabras
no alteraron el ruido ni el silencio.

UNA NUEVA VIDA*

Señora Esmeralda García Ra-


mos, 52 años, mucho tiempo
con fuertes dolores de cabe-
za, llegó sin esperanza algu-
na hasta los estudios de Ra-
dio Almirante Lynch de
Iquique.

Señora Esmeralda García Ra-


mos, se observa una gran emo-
ción en su rostro, verdadera-
mente sobran las palabras
para describir el gran senti-
195

miento de gratitud que embar-


ga a la señora
Esmeralda García Ramos, mu-
chos años padeciendo fuertes
dolores de cabeza, dolores
que no tiene explicación
para los médicos que la aten-
dieron, tanto en el sistema
previsional como los que ella
consultó en forma particular,
con gran esfuerzo y sacrificio
(ya que se trata de una mujer
de escasos recursos).

Señora Esmeralda García Ra-


mos, hoy ha llegado hasta no-
sotros caminando por sus pro-
pios medios y con la certeza
de que ha iniciado una nueva
vida, ya que fuertes dolores
de cabeza no la dejaron vivir
por muchos años.

Lo único que lamenta es que


su esposo, Víctor Farías
Bahamondes (hoy finado), no
haya tenido la oportunidad de
comprobar cómo la señora Es-
meralda García Ramos ha sana-
do del todo y que hoy puede
enfrentar la vida como una
persona normal.

*No recuerdo cómo llegué a ser el depositario de esta pieza retórica, que he encontrado dactilografiada entre los poemas vergonzantes de una
carpeta personal. Me imagino que la pesquisé al azar en alguna de las noches perdidas de mi juventud, manipulando con destreza el dial y las
teclas de la radio-grabadora. Posteriormente hice la copia a máquina, pero tampoco logro retener cuándo. ¿Huellas, palimpsestos, viva
metáfora de la creación poética? Sepa Dios. Lo que único que puedo decir es que resulta poco gratificante que a uno se le anden olvidando las
cosas cuando aún no se ha despedido de la treintena.
Dicen que más de una vez –para asombro de los científicos– los satélites han interceptado viejas emisiones radiales cuyas ondas sonoras vagan
por el espacio exterior. ¿Fantaseo o realidad? No lo sabemos. Pero, en cualquier caso, los muertos vuelven a morir, las palabras y el tiempo
encabalgan y este último ha sido definido como un boomerang.
La pequeña historia de la señora García la inferimos detrás de los intentos distractivos del locutor, en cuya perorata se advierte –me señalan– el
tópico de lo indecible y no se qué mito judaico. Gran regalo para el lector, ente agudísimo y de sobra entrenado en el arte de sacar sus propias
conclusiones. R.M., 1996.
196

Andrés Morales

Nació en Santiago de Chile en 1962. Es Licenciado en Literatura por la Universidad de Chile y


Doctor en Filosofía y Letras con mención en Filología Hispánica por la Universidad
Autónoma de Barcelona (España). Ha publicado 17 libros de poesía entre los que destacan: Por
ínsulas extrañas (1982); Soliloquio de Fuego (1984); Lázaro siempre llora (1985); No el azar/Hors du
hasard (1987); Ejercicio del decir (1989); Verbo (1991); Vicio de belleza (1992); Visión del oráculo
(1993); Romper los ojos (1995); Escenas del derrumbe de Occidente (1998); Réquiem (2001); Antología
Personal (2001); Memoria Muerta (2003), Demonio de la nada (2005) y Los Cantos de la Sibila (2009).
Su obra poética se encuentra parcialmente traducida a nueve idiomas y ha sido incluida en más
de 45 antologías nacionales y extranjeras y en un gran número de revistas literarias chilenas y
del exterior. Premio Manantial de la Universidad de Chile (1980), Premio Miguel Hernández al
mejor poeta joven latinoamericano (Buenos Aires, Argentina, 1983), Beca Pablo Neruda (1988),
Beca de Creación Literaria 2001 de la Fundación Andes, Beca de Creación Literaria del
Consejo Nacional de la Cultura y las Artes de Chile 2001, 2004 y 2008 (FONDART y Consejo
Nacional del Libro y la Lectura). Premio Nacional de Poesía ―Pablo Neruda‖ 2001, Primer
Premio en el XII Concurso Internacional de Poesía ―La Porte des Poètes‖ de París (Francia),
2007. Premio de Ensayo ―Centro Cultural de España‖ en el año 2002 y en el año 2003. En el
2007 es elegido miembro de la Academia Chilena de la Lengua. Es Profesor Titular de la
Universidad de Chile en el Departamento de Literatura de la Facultad de Filosofía y
Humanidades.
197

[TODO ES HABLA]

Todo es habla que persigue palpitándose en lo dicho


Todas estas grandes bocas que pronuncian ciegas todas
estos largos circunloquios estas anchas sinalefas
Y nos marcan nos señalan nos acusan nos inundan

El paisaje no ha cambiado

Y son otras las palabras

(A Malú Urriola)

LOS ELEGIDOS

Fuimos una estirpe generosa


el don que nos fue dado en privilegio
lo hicimos madurar perfectamente.
Sólo que algo nos faltó, no fue el silencio
ni el ansia de morir en la batalla.
Sólo que algo estaba allí detrás del sol
y las noches donde el mar se estremecía.

Vimos los caballos y los peces,


el rápido aletear del tiempo ajeno;
vimos el diluvio, la ruina, el esperpento
y el húmedo contacto de la tierra.

Nada es como ayer ni puede darse


el fruto en el invierno despiadado;
la historia no quisiera recortada
al tiempo reescribirlo en la derrota.

Cada cosa en su lugar,


también la muerte.

Fuimos una estirpe generosa.

(A Mauricio Barrientos)
198

ORÁCULO

-No hay azar más claro que el iris de mi ojo,


pregunten a los hijos que van llorando tierra,
deténganse en el mar a respirar su vuelo
si el sol es transparente y gime y no aparece.

La adivina cierra sus ojos y crepitan


los dientes y su lengua, malhumorada, seca.

-La rueda vuelve siempre al centro de su cielo


y todo se detiene y habla y permanece.

-Desnuda en el desván irá tejiendo siempre,


tal vez nunca regrese su amante de la guerra
y bailarán los años y sin reconocer
los trozos de metal, la columnata, el mar.

-Después veo silencio y un grito despiadado.


La sangre descubrió su propio peso hueco.
Más allá un incendio y el caballo cónsul
y mártires que huelen a gloria antojadiza.
...Hay nubes en mis cejas y peces,
hay planetas...
Puedo ver la huella cómo se desfigura y cae.
La luna se avecina, el ángel se avecina.
Dos mil campanas hieren, se clavan en mi oído
y Jericó se rinde y el águila perece
mientras el toro huye detrás de los leones.

Penúltimas noticias, los heraldos corren:


Ha caído Roma, Tenochtitlán el Cuzco.

-Otra vez el llanto recorre mis anillos.

-La policía aguarda detrás de las murallas,


no hay escapatoria, me arrastran con azufre,
me fuerzan, me condenan, me besan en la cara.

-¡Alejen los espejos, aviven ese fuego!

-El hambre me conmueve y siento como vuelan


199

los cuervos en mi boca, enloquecidos míos.

-¡Por qué jamás anuncio lo que se escribe ayer!

...Hay nubes en mis manos,


recuerdo sólo el mar...

(A Gonzalo Rojas)

LOS VIDENTES

Todos íbamos a ser Rimbaud.


Todos íbamos a ser Artaud.
Todos íbamos a ser Edgar Allan Poe.

Lo que pasa es que ni Verlaine,


ni un poeta menor, ni aquellas líneas
del pequeño escribano de la corte.

Nada, ni en el aire, ni un poema:

Todos íbamos directo al matadero.

PRAHA
Obsesiva a Vladimir Holan.

(A Grínor Rojo)
Yo sueño una ciudad y una ventana:
alguien cae sin cesar, en todas partes,
alguien cae desde siempre en la ventana.

Niebla de la luz o nieve en niebla


en todos sitios alguien cae
(está cayendo)
desde el fondo de la calle, en la ventana
yo sueño una ciudad y por su hueco
caigo, sin cesar, por todo el siglo
caigo, sin cesar y no despierto.
200

REX TREMENDAE

El Dios que nos inunda en la desgracia.


El Dios de espinas, llagas y sicilicios.
El Dios de la venganza en este ojo.
El Dios que permitió la muerte injusta.

El Dios inmenso, todo, omnipotente.


El Único, la Voz, el Trueno, el Odio.

El Dios que abrió la puerta del infierno:

El Dios que hizo al hombre y a este mundo.

CHILE

La envidia se desata en este circo pobre:

El domador aúlla y ruge y estornuda,


la equilibrista sueña con tierra firme siempre
y un payaso ordena el mundo entre sus dedos.

La patria se disfraza, cortés, civilizada


en una bendición de dones ya maduros
que enseñan gravemente la luz opaca y fría
del sol sin su destello, sin su calor sereno.

El circo se disfraza, la patria se desnuda,


la envidia nos despierta, nos mueve, nos consume.

La única verdad es la que nos desmiente:

El circo no termina, la mascarada crece,


el bufo, la corista, el fanfarrón, el santo,

todos en la pista cruel y provinciana.

(A Roberto Díaz Muñoz)


JUICIO FINAL

¿Y si ese día,
Dios,
nos hemos ido todos?
(A Cristián Montes)
201

DANZA MACABRA

Dios nunca juega a los dados,


pero los carga de muerte.
Dios nunca juega a las cartas,
aunque a su hijo lo cuelguen.
Dios ya no lee las manos
ni traduce cenizas.

Dios tan sólo bosteza


mientras la danza macabra
nunca se acaba en la sangre.

STELLA

(In Memoriam)
Y verás con otros ojos la superficie plana
del mundo sin sentido, sin gloria, sin pasión.

Y no habrá ni un solo lirio que atrape tu belleza


para enrostrar mi pena de perro a medianoche.

Y ya sin despedidas, en el murmullo insomne,


habrás cruzado el cielo con tu palabra sola.

SIBILA ENLOQUECIDA

Maldigo la fragancia de las rosas


y el grito del cobarde en su delirio.
Maldigo, es un decir y casi cierto
a dos o tres antiguos que aún me lloran.

El odio es mi placer, mi dulce río


en donde veo el turbio azar del agua.

Nada me complace, ni aquel volcán herido.

Nada me acompaña.

Maldigo mi esperanza
202

Rosabetty Muñoz

Nació en Ancud en 1960. Desde su titulación como Profesora de Castellano ha ejercido


labores de docencia en distintos establecimientos educacionales de Chiloé y participado
activamente del desarrollo cultural del sur de Chile. Ha publicado Canto de una oveja del Rebaño
(1981); En Lugar de Morir (1987); Hijos (1991); Baile de Señoritas (1994); La Santa, historia de su
elevación (1998); Sombras en el Rosselot (2002) Ratada (2005) y En Nombre de Ninguna (2008). Su
poesía también ha sido incluida en diversas antologías, entre ellas: Un ángulo del mundo. Muestra
Poética, Encuentro Iberoamericano de Poesía (1993); Veinticinco Años de Poesía Chilena (1996); Antología
del Poema Breve en Chile (1998); Escritoras Chilenas (1998); Antología de Poetas Chilenas (1998);
Antología Poética de Mujeres Hispanoamericanas (2001) y Antología de los premios Neruda entre otras.
Ha recibido distinciones por su trabajo, algunas de ellas son: Mención de Honor en el Premio
Municipal de Poesía de Santiago (1992- 1999); Mención de Honor, Premio Pablo Neruda
(1996); Premio Nacional de Poesía ―Pablo Neruda‖, por el conjunto de su trabajo (2000); Beca
de Creación de la Fundación Andes (2000); Premio Consejo Nacional del Libro por Sombras en
El Rosselot, como mejor obra inédita (2002); Obtiene, también, la Beca para escritores
profesionales del Consejo Nacional del Libro y la lectura (2005) para escribir texto poético En
Nombre de Ninguna. Obtiene el financiamiento del Fondo del libro para editar suplementos de
poetas del sur de Chile en el periódico ―El Insular‖ (2007); igualmente se aprueba su proyecto
FONDART para realizar ensayos sobre artistas plásticos de Chiloé (2007). Fue nominada para
el Premio ―Altazor‖ (2009) por su libro En Nombre de Ninguna.
203

HAY OVEJAS Y OVEJAS

Las que comen de cualquier pastizal


y duermen con una sonrisa de satisfacción
en los potreros.
Las que caminan ciegamente
por los caminos acostumbrados.
Las que beben despreocupadamente
en los arroyos.
Las que no trepan por pendientes peligrosas.
Esas van a dar lana abundante
en las esquilas
y serán sabrosas invitadas
en las fiestas de fin de año.
Hay también
las que tuercen las patas
buscando campos de margaritas
y se quedan horas y horas
contemplando los barrancos.
Esas balan toda la gran noche de su vida
encogidas de miedo.
Y hay, por fin,
las malas ovejas descarriadas.
Para ellas y por ellas
son las escondidas raíces
y los mejores y más deliciosos pastos.

(YA NO VIENES A ILUMINARME)

El preferido de mi corazón pronunció mi nombre


una tarde sin quebraduras.
Dijo ―nunca cambiaría la casa de mi padre por ti‖.
Y yo soñaba que era el más grande
porque no lo vencía una muchacha.
Pero el asalto del mal astilló cada uno de los sueños
desató techos con soplidos de animal sacrificado.
El viento arrecia. Corren niños despavoridos.
El mundo fue tan grande como para perdernos.
204

EXPUESTA

Prontos a herir se amontonan


en las afueras de mí.
Un ojo sobre otro.
Me voy a ellos con los brazos abiertos
no vaya a ser que no me alcancen.
no vaya a ser que el dolor de sus colmillos
me sea negado para siempre.

NO SE CRÍAN HIJOS PARA VERLOS MORIR

Cuando el mar se llevó a sus tres hijos


Ella estaba acodada en la puerta de
su casa, pensando en ollas aladas y
repletas.
De pronto cayó en un vacío del que surgió
vieja y encorvada. No necesitó entrar para
vestirse de negro. Ya estaba recogiendo
flor cuando salió su hombre con la radio en
la mano, desamparado y tembloroso.

Ella es una sábana flotando sobre nosotros.


Nada detiene el remolino que alienta su vuelo.
Desde su vientre deshabitado
los ovarios violeta se abren como flores nocturnas.
La ansiedad es un arrecife
donde acerados corales hieren los cuerpos amados.
Sin hijos bajo sus ojos
quisiéramos las madres
ofrecerle un trozo de pañal
para vendar sus muñones o un arca
donde recoger los salados restos.

HERENCIA

Debajo del altar fue colocada una piedra.


Le hicimos un hoyo en el centro
y ahí colocamos una botella de barro
con todos los nombres de los antiguos.
205

También tiene moneda de oro la botella.


quedarán intactas nuestras posesiones.

CASTIDAD

en serio señora estuvo en clases toda


la mañana después fuimos a esperar
la micro y compramos dos kilos de
manzanas y al rato dijo que le dolía
el estómago y la acompañé al hospital
casi al tiro nació la guagua en serio
señora que ella no sabía nada

DESEO

El deseo es un barco poderoso


arriando anclas y cadenas
en medio de la noche.

Estallando con el estrépito


de las posibilidades.
Bajo el silencio crispado
el ansia apenas perceptible.

Es también, el despliegue de luces


en las islas de canales tan angostos
donde un barco, más que navegar,
acaricia.

LA SANTA DE TERCIOPELO

La santa vestido de terciopelo


le cuelgan abalorios.
En andas.
Viaja sobre los hombros
y le agitan pañuelos blancos.
Sortea temporales
inmóvil.
Fija la mirada.
206

Fijo el madero portentoso


de su cuerpo.
Sobrepuestos los retazos
de otros rezos.
La pueblan arañas y polillas.
Resplandeciente el rostro
policromado.
Bajo las ropas sagradas
los velos se pudren
y la madera astillada
se consume.

BALBUCEOS

Los objetos me persiguen


arremolinados.
Se debilita mi cascada.
Balbuceo. Se agrieta la voz.

Cual caracol que rodea


su universo de dos metros
con un hilo de plata,
esta casa soy yo.

(NADA LES ILUMINA MÁS)

Ningún movimiento en el follaje.


ni pájaros baten alas
ni suena el río en su tajo.

Se diría un cristal enverdecido


esta tarde ardiente.

A orillas del mar


soldaditos montan
a las chicas del pueblo
mientras espían los hijos
de contingentes anteriores.
Son niños sin barcos
cruzándoles las pupilas.
Nada les ilumina más
207

que el hallazgo de una rata viva


a quien sacarle los ojos.

BASURA

Ahora tenemos aquí


una bolsa negra que contiene un niño.
Sabemos que sufrió.
Que se retorcía.
Que se le pegaba el nailon
en la abertura de la boca.
No alcanzó a reír.
No alcanzó a colgar
de la ternura de un pezón.

BOCA DE RÍO

Ay del cuerpo abierto en canal


despojado de su niño
en operación de urgencia
(sobre la mesa de la cocina).
Ay de la que se entierra un palillo
o un tallo de apio o una rama de espino.
Ay de la que se toma una taza de cloro.
Ay de la que se acuesta boca abajo
mientras su amiga le salta encima.
Ay de la boca de río que la contiene
y de esa agua ya para siempre turbia.
Aquel cuyo espanto le obliga a volver la vista
habrá de inclinarse y anegar sus ojos
ante la niña de vientre hinchado.
Habrá de dolerse.
Ahora no es tiempo de amarrar la lengua.
208

Germán Muñoz Pilichi

Escritor chileno (1951). Doctor (C) y Magíster en Literatura (Universidad de Chile), Licenciado
en Estética (Pontificia Universidad Católica de Chile). Profesor (Performance Art) del Programa
Magíster en Artes de la Facultad de Artes. Departamento de Teatro. Universidad de Chile. Ha
publicado dos libros de poemas: Muerte colmada (2001) y Espejo de semejanza (Washington D.C.,
2008). Una selección de poemas de Muerte Colmada obtuvo el Primer Lugar en el III Concurso
Nacional de Poesía ―Ciudad de San Felipe‖ (Chile, 1999). Ha sido Becario CONICYT con
pasantía (Visiting Researcher) en Georgetown University (Washington D.C., Estados Unidos,
en el año 2008). Su trabajo poético se complementa con el ensayo estético (artes visuales y
fotografía) y, asimismo, con la composición musical y con la creación fotográfica
209

1.

LOS LUCHADORES DE MUYBRIGE

¿Adónde va usted, señora? Porque la he visto,


Juega usted en el agua y, sin embargo, permanece en la casa.
WHITMAN,
―Canto de mí mismo‖, XI.
Hojas de hierba. Traducción de Jorge Luis Borges.

EDWARD MUYBRIDGE
―Men wrestling‖.
The Human Figure in Motion. Plate 69.
Veintiocho años ella, ellos veintiocho.
Desnudos juegan en aguas del río.
Ella soñando hoy baja a ese río.
Veintiocho años ella, ellos veintiocho.

Caronte busca de Muybridge el libro,


la foto en The human figure in motion.
Son dos cuerpos bellos (two boys in motion).
Carón la imita remando hacia el libro.

La foto muestra una lucha muy vana,


no hay juego, no hay alma, no hay lid, no hay muerte.
Pasa sobre ellos burlada la Muerte,
vuelve al estigio, su empresa fue vana.

Son dos cuerpos bellos. Two boys in motion.


Veintiocho años ella, ellos veintiocho.

2.
MUTABILITY

¿Por qué al amor niegas tu cercanía


huyendo de quien sólo tu amor busca?
¿Amarás acaso cuando ya no luzca
vanidoso el cuerpo su mercancía?

¿Qué silencio gris, qué cruel voz regía


cuando fue a tus ojos la imagen brusca
que en mezquina luz cala, hiere, ofusca
y ya no vi en ti lo que ayer veía?
210

Mi cuerpo en guisa de tu cercanía


el mustio amor entre palabras busca;
mas no hay consuelo que al amor no luzca
necio comercio, peor mercancía.

¿Qué has mudado Amor que al amor no obliga?


¿Qué has mudado Amor que a mi voz castiga?

3.
A LA MODERNIDAD CANSADA
EN LA FIGURA DE UN VIEJO EDIFICIO

Hoy frágil tu arquitectura recuerda


la blanca arrogancia (tu sueño oscuro)
y triste articula en su cuerpo espurio
la recta línea (vidrio, acero, piedra).

Cuánto claro ha visto oscurecer


la Nueva Parca de tu vieja cuna.
Cuánto silencio…, cuántas lunas, una
a una cegaron tu amanecer.

Ayer también soñé con tu promesa


que en su simple nadería preludia
la alegría gris de la urbe rubia,
su desasosiego: ¡feliz pereza!

Firme tu verbo no cesa y conjuga


su seco futuro, tu fin, tu fuga.
211

LOS MUNDOS GRISES


Paráfrasis poéticas de fotografías de Manuel Álvarez Bravo (México, 1902-2002).

1.
SÁBANA CAÍDA
Manuscrito encontrado junto a una suicida.

(c. 1940)
A Soledad y Ximena Briceño Solari

…Porque la sagrada cabeza de Cristo y aquel divino cerebro eran depósito de la sabiduría; y cerebro sabio en el mundo no
basta que esté escarnecido, ha de estar también lastimado y maltratado; cabeza que es erario de sabiduría no espere otra
corona que de espinas.

Sor Juana Inés de la Cruz

Prólogo

NARRADOR.- El horror y la repugnancia hubieran sido mi respuesta imaginable ante un


cadáver. Jamás me había acercado a un cuerpo inanimado.
Pero viendo aquellos versos que habían acompañado a esa mujer, desde la altura
hasta la muerte, ya no me privaría de la lectura de su texto.
Sentí vergüenza, mas no cobardía. El pudor no logró apartarme, esta vez, de aquello
que mi curiosidad reclamaba.
Ciudad de México, 194…

El manuscrito

Personajes en un escenario secundario dentro de la escena general:


MAGDALENA, cortesana conversa
PERSONAJES SIN VOZ (El cuerpo de Cristo,
María y un séquito fúnebre entorno del madero)

Personajes visibles e invisibles en la escena general:


LA PALABRA DEL PADRE ( por voz de Gabriel )
212

CORO DE SERAFINES
CORO DE FURIAS

Se inicia la escena con las labores del descendimiento.

MAGDALENA.- ( Prosternada ante la cruz, se alza al cielo suplicante.).


¡Alabado seas!,
y glorificado tu nombre,
Dios de nuestros padres.

(Ahora frágil y con dulzura, aunque herida por la nostalgia).


Cristo amado,
si aquél día en Canaán de Galilea
vino del agua hiciste;
di por qué ahora debo ver
aquel agua nupcial (sangre tuya preciosa) manchando injustamente tu cuerpo
impoluto. ¡Apiádate de mí!
Tú, que en vino gozoso y perpetuo
el agua insípida de mi vida has convertido ten piedad de tu menuda sierva.

¡Alabado seas Hijo del Hombre!, porque ante tu nombre celeste cúbrese
de azul el firmamento y por ti, jubilosa,
la flor de Israel
del suelo oscuro
a la luz se levanta.
¡Alabado seas!,
E
T
E
R
N
ETERNAMENTE
M
E
N
T
E
213

Furtivamente las furias llegan al señalado lugar y en coro danzan alrededor del madero parodiando –
en eco- la voz de Magdalena.
Se abre el cielo y sopla El Padre, por voz de Gabriel, su sentencia divina.

LA PALABRA DE DEL PADRE.-

E……n Ti,
T…..odo vive y nada muere.

MAGDALENA.- (Cae vencida ante el cuerpo de Cristo.).


E……namorada estoy mi buen Jesús,
te amo por sobre todo alguno.
Más, ¿por qué abandonada me dejas
en la oscuridad del mundo?

R……uega Tú, la elegida,


que en este Dies Irae
ante mí figuras
un acre Mater Dolorosa.

N……iño hermoso prohijado,


con ansia gozosa bebo
el cáliz amargo de tu muerte,
porque sé,
¡oh, solo Hijo de Dios!,
que mi padre Adán
desde este Gólgota yermo,
hoy, se levanta.

¡Apiádate de mí!,
no cortes la cabeza
de esta baja Eva,
que acosada por el vicio
a tus pies blancos se arroja,
bañando con la sal amarga de las lágrimas
la incurable herida que en el alma abrasa.

(Se arroja al suelo y con gesto solemne besa el polvo de Judea.)


214

Confundido con las aves del cielo un coro de serafines canta.

CORO DE SERAFINES.- A…….


M……
E…….
N…….
Una vez más se abre el cielo y la palabra del
Padre se precipita fulgurosa sobre el negro espectáculo.

LA PALABRA DEL PADRE.- T…….odo vive y nada muere


E…….n Ti.

Interrumpen las furias su danza grotesca y gimiendo se pierden en el infierno. La noche pesa como el
plomo.

Epílogo

NARRADOR.- Acaso sea la arquitectura laberíntica del recuerdo.


Desconozco por qué regresan cíclicamente a mí las sensaciones, los pensamientos, los rostros
que vi y soñé.
Aquella tarde en el centro de Ciudad de México, caminando sin destino por calles ya
viejas, sentí súbitamente aquel estruendo.
Pregunté: ¿Y si los ángeles se precipitaran como pájaros heridos?
Luego pensé que acaso un mueble o algún objeto macizo hubiera caído desde la altura.
Los zapatos femeniles cerca del cuerpo sin vida de aquella mujer desmintieron mis erradas
conjeturas. Arrojé el manuscrito sobre la muerta y, ante la burla de mis invenciones, huí por las
calles desiertas de aquella ciudad que ya me parecía soñada.

Santiago de Chile, 2002.


215

Clemente Riedemann

Nació en Valdivia, Chile, en 1953. Se formó literariamente en su ciudad natal. Graduado en


Antropología, es Profesor de Historia y Geografía y Master en Comunicaciones. Ha realizado
investigaciones en la historia cultural del sur de Chile. Ha escrito teatro, poesía, canciones
populares y artículos de opinión. Ha obtenido diversas distinciones por su obra literaria:
Premio del Ministerio de Educación (1971), Premio del Consejo de Rectores de las
Universidades Chilenas (1979), Premio Nacional de Poesía ―Pablo Neruda‖ (1990), Premio
Municipal de Poesía de Santiago (2002) y Premio Internacional ―Casa de las Américas‖, Cuba
(2006). Su obra poética publicada la componen los siguientes libros: Karra Maw´n (1984 y
1995); Primer Arqueo, (1989 y 1991); El Viaje de Schwenke y Nilo (1990); Santiago de Chile y Wekufe
in NY (1995); Gente en la Carretera (2001 y 2006); Isla del Rey (2003) y ―Coronación de Enrique
Brouwer‖ (2007).
216

INFANCIA DEL CRONISTA


(FRAGMENTO)

El padre encajado de bruces


en el motor de un automóvil.
Veinte años después se marcharía
motor inmóvil, hélice quebrada
en la cureña insoslayable,
sin que de nada le sirvieran
el doble acierto de Watson y Crick
ni el milagro alemán propiciado por herr Erhard.

Se llora porque el mundo no nos hospeda,


porque se desconocen sus miles de rostros avezados.
Kindergarten, primer día.
Se llora ahora y no de júbilo.
Se continúa solo a pesar de los amores.
Se llora ahora al no encontrarse las palabras
que digan rectamente lo que pasa.
Palabras como boyas
flotando en la superficie de los días.

La madre nos lee cuentos al anochecer.


Nunca vimos en televisión
“El Pequeño Vigía Lombardo”
También se quisiera contemplar
el mundo desde la copa de un alerce
y sentir que unos jinetes nos disparan
la solitaria bala del amor
que nos revive.

REWIND

Siendo apenas un chicuelo


fui instruido en la vulgaridad de las reformas
en el desprecio por la revolución.

En el kindergarten había tipos que se burlaban de mí


porque no tenía cartuchera de cuero
sino un canastillo de plástico rojo
para transportar mi sánguche de muss con nata fresca.
217

Uno de esos forajidos es ahora alcalde de la ciudad.

O.K. muchachos vengan a bailar.

Sufrí crisis asmáticas hasta la edad de seis.


Diez años más tarde me pescó una tebecé.
Trastornos psicosomáticos al llegar la primavera.
En diciembre debuté en la cama de una chica.
A los veinte me pusieron corriente en los cocos...

O.K. muchachos vengan a bailar.

Contemplemos reunidos los hermosos amaneceres


que en televisión han preparado para nosotros.
Si cada mañana me levanto es porque estoy cierto
que la vida me adeuda los días más felices.
Y si acaso no fuese de ese modo mi destino
me levantaría los mismo de todas maneras.

PREMONICIONES RESTROSPECTIVAS

El sol emerge tras un horizonte de toallas higiénicas i pañales desechables. Un alud de


churrascos paltas avanza por el lecho del río. A través de las pantallas se incita
simultáneamente al ahorro y al consumo. Al promediar el verano, multitudes huyen hacia los
remotos caseríos provincianos. Buscan agua para lavar billetes i estatuillas de la patrona
nazional. Algunos se insertan en los mercados internacionales, otros se ensartan en los
cordones de pobreza. Todavía hay giles vitrineando, con máscaras antigases i tarjetas doradas
en las manos. En la torre central de palacio flamea la bandera de santiago de chile.

EL CONSABIDO POEMA EN EL PARQUE

Dios mío, ¿qué crestas hago aquí, total sudaca echado al sol, justo en el centro de la rueda,
hincándole el diente a unas judías i con la ciudad en llamas entre las manos?

Cruzo el mar violento de avenidas repletas de música y disfraces. Veo a Manuel, el almacenero,
que me vendió el primer cuarto de aceite para freír huevos. A mi vecina, la Tres Pelos, que fiaba
a mi padre el peor vino de sudamérica.

Vaya donde uno vaya a respirar i tirarse pedos, andará con el barrio impreso en la polera, la
soledad de los parques faxeada en el alma.
218

Ternura necesito -un par de kilos, para aceptar el lujo i la podredumbre como números del
mismo show.

De compras en Manolo´s Shopping Center. Con Javier, aquí, en Tres Snack Bar, rompiendo
fronteras, disfrutando de las amables llamas.

CHAMACO VALDÉS

Porque chuteaste mi infancia hasta las estrellas


del banderín que iluminó mi pieza oscura allá
en los callejones polvorientos
es que quiero escribirte este poema.

―Fuerte y a un costado‖ –dijiste,


seguro como la bala que ya inició su viaje
y que un día incendiará mi carne
tirándome de bruces en una cuneta.

O como el sol de la mañana


que alumbra la panera
mientras leo en el periódico
una entrevista en que confiesas
cómo deben patearse los penales:

―Fuerte y a un costado‖ – dices-. Es lo más


seguro‖. Así te llevé en el corazón
durante los años en que la vida
se agarraba con estoperoles a la tierra
en la cancha del club Tricolor.

Ahora los dos estamos viejos.


Yo recuerdo casi todo tus goles.
Tú no sabes que escribo poemas.

ALGUIEN GRITA DESDE LA RIBERA

Los sueños nocturnos encuentran en el día la ocasión para extraviarse. Los dioses, puestos en
mármol o madera, escurren por los pantalones hasta el fondo de la tierra. Las palabras, un
lastre que, arrojado por la borda, devuelve un eco de dudosas significaciones. Como si alguien
219

gritara desde la ribera en un idioma que ya nadie comprende o como una palabra en espera de
otros oídos para ser atendida.

EN EL UMBRAL DE LOS CIELOS

Sin fuerzas para olvidar del todo lo que he sido


y sin ver con claridad lo que existe delante de mí.
¡Ah, la deriva!
¡Ah, la prisión entre la nostalgia y el deseo!

Aquí se irguió el esplendor material de mi morada.


Perfumes y licores finos, sedas y alabastros,
tapices, naves nuevas, viajes sin fin, medicinas;
aves del trópico, especias, alucinógenos, mujeres bellas.

Aquí cavé el profundo vacío de mi alma.


¡Ah, el umbral, el vértigo de la estática!
La percepción simultánea de todo cuanto existe.
La infinita variedad de los tipos en la superficie
y de las épocas en las holandas de mi imaginación.

PORTEZUELO

Prefiero el vino que está de parte de la felicidad.


Mejor cuando hay buenas noticias, si estoy mirándote
a los ojos, o si está cantando Serrat.
Sólo le bebo, entonces, y dejo que las palabras
hagan lo demás. Lo demás es el afecto que sube
y ondula en lo alto como una estrella o se
arquea irisado sobre la mesa entre nuestros
corazones alegres.
Para beber no hay más razón que estar vivos
y tener una canción para cantar.
Así sea que pasen las edades, de oro u oxidadas
cuyo travelling se despliega en los cuartos de baño
cuando estamos allí a solas con nuestra simiedad.
Porque, al fin y al cabo, la eternidad es breve,
un instante no acaba nunca de vivirse
y los viajes viajan siempre hacia el regreso.
220

TEXTO DEL AMANECER

Dándose cuenta de todo, pero sin poder


controlar nada, amanece en su territorio
retórico donde agrega textos con la ilusión
de diferenciarse de los otros y a la vez
reconocerse. Pero cada vez es más ―los otros‖
y éstos más parecidos a él mismo. De tal modo
que -presentándose libre/nuevo/único- el
amanecer se desliza en la jaula del texto
que supone de su autoría, porque, a
decir verdad, está construido con
palabras ya escritas no se sabe cuántas veces.
Sin embargo, hete aquí la luz solar
desgarrando el spleen, repartida aquí acullá
en sílabas viejas/nuevas/similares/únicas
con las que imagina sus opciones de felicidad.
221

Armando Rubio Huidobro

Nació en Santiago de Chile en 1955 y falleció en la misma ciudad en 1980. Poeta, padre de
poeta e hijo de un gran poeta. Su padre, Alberto Rubio fue destinado como juez en Isla de
Pascua, en ese lejano territorio Armando Rubio comenzó a escribir a temprana edad. A los 20
años fue padre de Rafael Rubio Barrientos, notabilísimo poeta de las más nuevas generaciones.
Su poesía se caracteriza por sus temas urbanos y su tono trágico. Su única publicación en
formato libro y póstumo, es Ciudadano, a pesar de haber colaborado y publicado en las revistas
―La Bicicleta‖, ―Atenea‖, ―Andrés Bello‖ e incluido en las famosas antología Ganymedes/6 y
Poesía para el camino. Realizó sus estudios de enseñanza media en el Liceo José Victorino
Lastarria y universitarios en la Universidad de Chile. Entre 1974 y 1975 estudió Licenciatura en
Ciencias Sociales, y entre 1976 y 1980, la carrera de Periodismo. El día 7 de diciembre de 1980
fallece a los 25 años. Sus obras poéticas son las siguientes: El Partido de basketball y La cabeza
publicado en el diario ―El Mercurio‖, Santiago, junio de 1978 y Ciudadano (1983). Ha sido
incluido en diversas antologías entre las que destacan: Poesía para el camino: antología. Unión de
Escritores Jóvenes (1977); Ganymedes/6. (1980) y Veinticinco años de poesía chilena de Teresa
Calderón, Lila Calderón y Tomás Harris (1996).
222

GOZO

¿Qué hilo
Sostiene a la gaviota?
¿Qué niño
en la playa la encumbra
desenvolviendo trémulo el carrete
para que ascienda
todavía más alta?

¡Padre! ¿Qué volantín es ése


que vuelve por sí solo,
y como riéndose,
con el mismo hilo me encumbra?

MONEDAS

Engominado, pulcro,
penetro en las iglesias
altivamente cirio
con mi cara de hostia
dominguera.

Y me arrodillo,
y me confieso, y me persigno,
y regreso a la calle
para comprar barquillos
con monedas hurtadas al abuelo.

ISADORA

Isadora Duncan baila


en un café de París,
y un soldado arroja
la primera granada del catorce.

Aún se disputan la Tierra los hombres,


y renacen
Sordos clamores imperiales.

Con buen ojo el fabricante


arroja al mercado soldados de plomo,
y el cielo se puebla de pájaros extraños,
y se incendia el mar en artificios.

En Siberia cae la nieve sobre los zares,


223

y el mundo se asombra en los periódicos,


y las dueñas de casa recuerdan a Penélope.

Los hijos de Isadora


van por el Sena durmiendo,
y ella recuerda a su madre que naufraga en las artesas
de algún suburbio de Nueva York.

Isadora danza descalza


con el último príncipe de Italia.
Isadora baila con el pueblo,
y el pobre señor Singer, amo de sastres y modistas,
rompe nuevamente los cristales de su casa
y los invitados huyen despavoridos al aeropuerto.
El hombre admite en los estrados
que la paz es negociable.
Pero ya la Tierra echó a rodar
su cauce decidido.
Ya la rueda enzarza el cuello
majestuoso de Isadora:
el último galán ya se la lleva,
y le ha puesto rojo beso en la bufanda.

Allá va gloriosa la granada


a socavar la arena.
A Isadora la esperan
sus hijos en el Sena;
los muertos de la guerra;
Esenin, el poeta.
Allá Nueva York erige sus piedras
entre heráldicas humaredas.
Pero Isadora baila en las trincheras,
¡Isadora Duncan está danzando por toda la tierra!

LAS NUBES

Niño,
las nubes no son de algodón;
las nubes son
el bostezo de Dios.

Niño,
las nubes no son un adorno;
las nubes
son un estorbo:
no nos dejan ver a Dios.
224

CONFESIONES

Soy bestia umbilical, delgada y andariega,


con un aire de pájaro en la calle.

Atado a los semáforos


por ley irrevocable.

Suelo ser atacado por mis hábitos


y por los vendedores ambulantes
que me auscultan la cara
de bar destartalado y decadente.

Amo la ciudad más que a nadie:


las calles y edificios,
noches pobladas de mamíferos
domésticos y astutos, que transitan por bares,
y beben, y comen, y se ríen, y se ríen, y se mueren.

Soy bestia siempre en celo,


pájaro individual, enfermo.

Confiado ciegamente en mis zapatos,


no me pierdo un detalle
de lo que está pasando, que es muy grave.

Me entristecen los hombres, me deprimen


sus orejas, sus dientes, y las blandas
extremidades; las ojeras;
y los rostros desérticos, tortuosos;
bigotes, anteojos, pelos, anillos, monedas;
cigarros defendidos
contra viento y marea; el fraudulento
pudor de las camisas;
y el orgullo, ese orgullo inconcebible...

Sobre todos,
los hombres que van solos por el mundo,
unánimes espaldas, hombros, rabia.

¡Voltear los autobuses, y tocarles


la oreja a los absurdos transeúntes,
saber de abuelas suyas y de hermanas,
y de la fecha atroz en que nacieron!
Cordialmente aborrezco
a los hombres de gafas, que saludan
suficientes, constreñidos,
con una mano blanda, lisa, como de nieve,
225

y se vuelven, y mueren
de cara ante el periódico;
a todos los que pasan
las horas entre muslos y aguardientes
perpetuando la fiesta de este mundo.

Extraña la ciudad cuando parece


no haber nadie, ni voces de Zutano o Mengano,
cuando una sombra inmensa, resollando
se descuelga de muros, y se manda a cambiar,
de una vez por todas, hacia un patio sin hambre;
aunque haya transeúntes
con ojos de paloma y pecho duro,
y algunos que se tienden en las calles
con un olor a muertos
y a padre avejentado por sus sueños.

Ninguna novedad hoy en la tarde.


La ciudad y su curso inevitable.
Yo, bestia umbilical, pájaro enfermo,
he de seguir de noche
atado al parpadear de los semáforos,
a la misma ciudad donde parece
que ya no habita nadie.

BIOGRAFÍA ANÓNIMA

Soy un oscuro ciudadano


abandonado en medio de las calles
por el cuchillo sin pan de mediodía,
despojado y marchito
como el reloj de las iglesias,
sin otro oficio que vagar entre disfraces.

Soy el familiar venido a menos,


enraizado a las tabernas
y a la complicidad del bandolero.
Mi voz naufraga en los cristales de las tiendas,
y he perdido la vista en los periódicos,
pero tengo los pies bien puestos sobre la tierra
y una almohada que vuela por los hospitales
y por los dormitorios del oscuro hogar de nadie.
Tengo una celda amable en las comisarías,
y suelo bailar a hurtadillas bajo la noche
con mi camisa blanca
y mi corbata deshojada.
226

Soy un oscuro ciudadano


extraviado por el mundo:
voy cogiendo colillas de cigarros,
y canto en los tranvías,
y me peino hacia atrás, valientemente,
para mostrar mi noble frente anónima
en los baños públicos y en los circos de mi barrio.

Soy un oscuro habitante; no soy nadie;


en nada me distingo de algún otro ciudadano;
tengo abuelas y parientes que se han ido
y una espalda ancha que socava
la pared amiga de las cervecerías.

Soy una ola entre todas las olas,


una ola que se levanta
a las seis de la mañana
porque ya no puede
oler el polvo de su casa,
una ola que se alza, alborozaba
hacia las playas
para un retorno interminable al centro de las cosas
donde las olas todas
se empujan mutuamente
estériles y solas.

Porque no soy digno de mi semen,


Señor, yo no soy nadie;
estoy en medio de las calles
girando como un organillero
con mi camisa gastada, inamovible,
mirándome la punta del zapato
por si alguien quiere darme
una moneda que no quiero,
aunque nadie me ha visto pasar
esta tarde ni nunca,
porque nunca soy alguien,
ni siquiera un oscuro ciudadano
resucitado por el hombre.

Mi voz ha muerto en los cristales de las tiendas,


y tengo una espuma de mar aquí en la boca, ebrio,
porque soy una ola entre todas las olas,
que viene a morir en esta arena de miseria
decentemente con su traje de franela
y su ciega corbata
como buen hombre que era.
227

Fui un oscuro ciudadano,


Señor, no lo divulgues,
cesante, ¡sí!
Hasta aquí llegó la vida,
pero recuerda al fin:
yo nunca pedí nada
porque tuve camisa blanca.

CIUDADANO

No sé de donde viene mi costumbre


de agravarme a las siete de la tarde.
Quizá solo por ser un transeúnte
sin bigote o pañuelo, sin zapato ni amante.

No sé para qué vivo y por qué muero,


si ha tiempo me dijeron las gitanas
que tendré vida cara con final de perros:
o sea que no pienso morir como dios manda.

Conozco bien las piedras de andar, la vista gacha;


recojo los cigarros que pueblan las cunetas
agradeciendo todo en mis andanzas
de oscuros pies de barro y de madera.

Si yo fuera un cantor como soñaba,


me iría por el mundo cantando mis desdichas
para vivir del canto mío y que me escucharan
los que sueñan con una risa limpia.

Pero no tengo voz, ni pañuelo, ni amante;


no sé por qué me vuelvo amigo de los perros
cuando soy un transeúnte de la tarde
sin saber por qué vivo y por qué muero.
228

Álvaro Ruiz

Nació en Ottawa, Canadá en 1953. Actualmente reside en la ciudad de La Serena donde dicta
el taller de Literatura y Creación Literaria en la Universidad Católica del Norte, sede
Coquimbo. Entre 1972 y 1973 estudió Pedagogía en Filosofía en la Universidad de Chile.
Desde 1978 a 1979 cursó estudios, también en la Universidad de Chile, de Bachillerato en
Humanidades (en el ya mítico Departamento de Estudios Humanísticos de la Facultad de
Ciencias Físicas y Matemáticas). Sus libros de poesía son los siguientes: Dieciocho Poemas (1977);
A orillas del canal (1982); Es tu cielo azulado (1989); Casa de Barro (1991); La Virgen de los Tajos
(2001) y Poemas del Sol (2007). Ha sido incluido en múltiples antologías entre las que destacan:
Nueva York 11. Poesía Chilena (1987); Cartas al Azar (1990); Muestra de Literatura Chilena. Congreso
Internacional de Escritores “Juntémonos en Chile” (1992); Veinticinco años de Poesía Chilena (1996);
Viven. Periplo de poetas de Chile (2002); Vagabundos de la nada. Literatura Chilena Contemporánea
(2003); Poesía Chilena Desclasificada (2006); Poéticas de Chile. Chilean Poets on the Art of poetry. (2007)
y El lugar de la memoria. Poetas y narradores de Chile (2007). También ha desarrollado la
investigación literaria y la labor de antologador donde sobresalen los siguientes libros: Taller
Interior. Selección y prólogo. Antología de Taller de la Casa de la Cultura Oaxaqueña. Oaxaca,
México (1995); la edición del opúsculo La Virgen de los Tajos. Instituto Oaxaqueño de las
Culturas. Oaxaca, México (1996) y en el año 2006 la investigación y publicación del libro
Correspondencia con Juan Cristóbal. Cartas y postales del poeta chileno Jorge Teillier a su par
peruano Juan Cristóbal. Introducción y notas. Ediciones Clásicos del Pacífico, Lima, Perú. El
Consejo Nacional de la Cultura y las Artes le ha otorgado la Beca de Pasantía para Escritores
Profesionales en los años 2003 y 2004.
229

LLEVO LA HORA EN QUE LA TIERRA SE ABRE

Hay una poesía que viene volando desde lejos,


viene roída por el cansancio del día y de la noche
y desciende a la piedra y al polvo
y se sumerge y emerge
y atraviesa las caras y los dientes
y muere y nace.

Llevo la hora en que la tierra se abre


y el sol,
lejano,
dispara sus rayos,
los días van cayendo impregnados
por el aire y la arena,
tengo la cara volada
por el peso y el destello del mediodía,
voy cargando el silencio de la ciudad
y mis pies y mis pasos se extienden
recogiendo las uvas de toda la tierra.

POR ENCIMA DE LOS CAMPOS


U HOMENAJE A JOHANN FRIEDRICH HÖLDERLIN

“En mi silencio entraste con pasos furtivos,


me descubriste abajo, en las sombras de mi gruta
¡Oh, amable!
¡Oh, activas, veloces,
fuerzas de lo alto!”
Hölderlin
A orillas del Neckar
oh el buen custodio
arcángel y artesano
Zimmer
antiguo Zimmer
blanca
fausta aparición en mi hondo y voluntario destierro
inexorable
ineludible instinto en la lentitud de este polvoriento siglo
observad
observad las aguas
mi destino es odio hacia la ciudadanía
230

he hallado toda mi larga ausencia


en las infranqueables cercanías del origen
amo
amo el olvido
ya nada comprendo aisladamente
he incendiado todo peso y todo fardo
ya no hay señas en mi arduo rumbo hacia el Etna
o los dioses o las armas
de Lauffen a Tübingen.

RÓMPASE LA LÍNEA DE ARTIFICIO

Rómpase la línea de artificio


y aparézcase el blanco rostro de las nubes que algún día pasaron
rómpase la obsesión o el delirio sospechoso
rómpase la bola de cristal
rómpanse los cielos
rómpanse los cristales
rómpase rómpase la vida
que con sus astillas construiré mi amor.

HACIA LAS ISLAS

Estas letras en la bolsa de los milagros


harán de este esquife la balsa del hombre que no ama
por las aguas verdes, sin instrumentos, iremos a las islas
donde crecen los juncos y los patos salvajes
y conversaremos con mujeres que cierran los ojos
como el molino detiene las aspas.
No habrá recuerdos ni viejos hábitos
y en nuestro equipaje sólo los libros de nuestros hermanos.
Beberemos cuando beban los otros
y al son de los timbales
despreciaremos la costumbres del hombre blanco.
El sol iluminará la oscura parte del cerebro
donde las ideas se funden con los metales.
Oh puertos abandonados
en cada roca fuertemente golpeen las aguas.
Mañana masticaremos tabaco
y la luna permanecerá con nosotros.
231

Se ha puesto el sol y Venus refulge


entre Orión y la Cruz del Sur.

LA VISITACIÓN

Yo soy el monje de las guadalupes


Tengo un hábito hecho por las siervas del encierro
Un paño violáceo bellamente bordado
Nunca he sentido pasión por ellas
Sino el ancho río de sus renuncias
Al amanecer camino por los prados
Cuando en el cielo aún brilla la estrella del alba
Y las campanas tañen la hora
Que despierta a las cautivas.

Letanías por el dolor y por el miedo


Que insufla la naturaleza
Por el paisaje y los sentidos
Por la gruta de la pálida virgen
A la cual he amado
Con el corazón de los hombres
Por eso a los bosques voy y recojo la leña
Al atardecer nos encerraremos en nuestras celdas
A esperar la Visitación.

ARTE POÉTICA

A Cristián Ruiz
1

La poesía es un shock químico


Hija de la mudez, los alimentos y los ojos
Una alucinación que precede a la idea
Un sueño
El resplandor original del relámpago
Luz incolora y primera, blanca
Sobre los insomnes paisajes de una aritmética vivencial
Sostenida a costa de permanente sinestesia
En el fondo de la desesperación
Los cinco lados del pentágono que nos dio la naturaleza
232

En aras de una totalidad


Única e indivisiblemente órfica
Lo restante son decires, teorías fragmentarias
Escuelas, dolores, geografías
Los malditos leen a los clásicos
Conocen el latín y lo llevan como anillo al (lenguaje)
Los románticos son rebeldes que murieron en paz
Sus furias fueron amores
Los poetas sobrevivientes del cristianismo son paganos
Llevan un halo original y olímpico
Los nuevos novísimos son modernos
Versificadores que aún no silban en el bosque
Ni reconocen la derrota extraordinaria
De olvidar el poema de Gilgamesh.

La idea es la columna vertebral del poema


El origen, el clima, la intención, el lenguaje
Las palabras, el color, el vestido, la danza, la música
La botánica, la geografía, la física, la arqueología
La medicina, la astronomía y el espejo
Colindantes absolutos de patio
Ciencias al servicio del engaño poético
De ser una voz que aún no canta en los bosques.

No sólo del corazón incólume de Shelley


No sólo del romanticismo byroniano se sirve el poeta
La poesía es antigua
Y sus producciones vastas y remotas
Grecia perdió a sus grandes desconocidos.

La Poesía es un acto de transmutación


Un golpe desplazado
Que toca al hombre nacido bajo las Pléyades
Al hombre que hacia el azur
Mutatis Mutandis
Traspasa todas las zonas y significaciones del dolor
233

Al caminante inmóvil que es memoria genética


Por senderos imaginarios hacia el logro
Plenitud gestada en la naturaleza de una inteligencia universal.

Asuntos de memoria y belleza


De bien morir y volver a nacer
Con la boca cerrada
Sin aliento de muerto.

NO FUIMOIS CAPACES DE INCENDIAR LA CASA

A Jorge Teillier
No fuimos capaces de incendiar la casa
Reducirla a cenizas
E irnos a los bosques
Sin miedo
Tarareando viejas canciones irlandesas
Como aquella del marinero borracho
Shanties extraídos de viejos cancioneros celtas
Por los caminos polvorientos del estío
Por alamedas que llevaban a la plaza del pueblo
Donde las muchachas pretendían tu corazón de alondra
Ahora cubierto por un frío bolsillo depositario
De estampas y angelicales medallas protectoras
En un bar en el centro de Santiago
Con la misma canción aquella en el oído
¡Qué vamos a hacer con el marinero borracho!
Cruzando los brazos sobre la mesa de un otoño en la ventana
Con toda la oblicuidad de la luz en el rostro.
234

Alicia Salinas

Alicia Salinas Álvarez nació en Lautaro, Chile, en 1954. Es poeta, escritora, lingüista, profesora
y traductora del ruso. A los 19 años, viaja a Francia –París- donde inicia sus estudios
universitarios que culmina en la Universidad Rusa con el grado de Magíster en Ciencias
Filológicas. Incluida en la Generación del 80, ha publicado siete libros de poesía y su obra se
encuentra en diversas antologías. Especializada en la enseñanza de la lectura, ha realizado
numerosas publicaciones en esta área. Durante los últimos años se ha desempeñado como
especialista en Didáctica del Lenguaje en diversas universidades de Chile y es autora de
variados recursos didácticos para la enseñanza del lenguaje y la comunicación para escuelas
urbanas y rurales del país. Hoy trabaja en la elaboración de programas de estudio destinados a
la enseñanza de lenguas indígenas y coordina la educación intercultural bilingüe en el
Ministerio de Educación. Ha publicado los siguientes libros de poesía: Única salida (2008); A
orilla de camino (2002); Entre el cielo y el fuego (1998); De arriba-cielo y otros textos (1996); Mujeres de
otras calles (1994); Amando (1991) y Poemas de amor, exilio y retorno (1989). Ha obtenido diversos
premios de poesía entre los que destacan: Premio Latinoamericano de Poesía ―César Vallejo‖
en 1987; Premio Nacional de Poesía ―Pablo Neruda‖ en 1994; Premio ―Juvencio Valle‖ de la
Sociedad de Escritores de Chile (SECH) en 1995 y el Primer Premio a la mejor obra publicada
en poesía del Fondo del Libro y la Lectura en 1996.
235

SUJETOS

Después del precipicio,


algunos logramos asirnos a plantas medicinales
y a míseros arbustos que crecían
sin razón sobre el roquerío.
Y desde el más puro agnosticismo,
rogábamos a los dioses,
a las flores
a los pájaros.
Por los cuerpos nuestros
y por todos aquellos que no alcanzaron a sujetarse
como nosotros.

APENAS

Cuando el frío escapa de la casa


aves diminutas pasean por el jardín
haciendo alardes de sus
míseras libertades.
Y en el corredor de la casa,
la melodía va al compás
de la máquina de coser
en los oídos.

Nosotras mientras,
nos marcamos de moras los rostros
y trepamos a las copas de los árboles.
Creyendo que desde ahí
Es posible divisar
el destello del mar
con sus olas inconclusas.
236

CUANDO CAPULLEN LOS LIRIOS DE MI MADRE

Alguien tendrá que dar la noticia y temer las consecuencias.


El ruido de la tierra ocupó todo el territorio.
Y el mar
Explotó sin razón
en el jardín de la casa.

El maligno tránsito de las olas entre las plantas


impedirá capullar a los lirios
que mi madre repartió con esmero.
Quizás hoy importa saberse vivos.
Para no terminar con el cuerpo diseminado en la calle.

Ni el mar ni la tierra sabe de mi madre.


Ni de su obsesión por repletar el jardín de largos lirios.

Pudo haber lanzado otras semillas.


Un terremoto no tiene conmiseración
Nunca se detuvo ante el jardín de mi madre.
Nada se compara con su sabiduría.
Fue ella la que nos listó al sur de la patria.
Donde un guerrero mapuche aprendió el extraño arte de la guerra.
Solo sabemos de los íntimos movimientos que hace la música y la palabra.

Los que saben de telurias y movimientos,


desconocen los secretos de los lirios.

No imaginan la ingenuidad de mi madre,


creyendo que después de muerta
alguien se ocuparía de sus capullos.
237

Murió pensando que sería su propia guardiana,


pero sus cenizas no cubren el jardín y los lirios
no alcanzarán la primavera .

LA MADRE

Tarde comprendí su afán por delinear


los entornos de la noche.
De transformar en suaves capullos
los tallos malogrados de las rosas.

Era delicada como un puñado de frambuesas.


Y frágil como el reflejo de sus ojos viejos.

Hoy su silueta habita en el cielo raso de la casa


y la gota de lluvia que resbala en la ventana
la advierte y señala.
/Los malos presagios escapan, solo con mencionarla /

EN BLANCO Y NEGRO

Mi padre soñaba con el rostro de mi madre


en sus manos.
El retrato que cuelga en la pared de la casa
lo revela gentil y calmo.

Y a ella, tímida.
De cabellos ensortijados
que caen sobre los hombros.
Y en sus pupilas
una íntima luz que la embellece.
238

LA ÚLTIMA CALLE

Vivo en la última esperanza,


en la casa del costado.

He plantado una camelia esquiva


que abotona y no se atreve a mostrarse florida.
Hay una higuera en el jardín
Y recuerdos que se deslizan por los pasillos de la sala.

Todos los que alguna vez la habitamos,


Supimos de los versos en boca de mi madre
De la música ocupando los espacios.
Y de las cenizas de los muertos - esparcidas a todo lo ancho –

EN MEDIO DEL JARDÍN

Cortaste el árbol de damascos imperiales del jardín de la casa.


Lo cambiaste por un mísero rosal.

Tus hijos y los míos creían que el cielo quedaba en su copa.


Nadie se sube a un rosal.
Las abejas
que tomaban por asalto la miel de los damascos que
maduraban antes - como nosotras - hoy prefieren el jardín vecino.

Han muerto dos de mis hermanos, mi madre y mi padre.


Y aquel árbol que crecía en medio del jardín.

Ya nadie nos visita. / Se han ido casi todos. /No hay damascos para mermelada.

Cuando los militares andaban disparando en la ciudad (se acribillaba sin misericordia)
239

Subía por el tronco hasta la copa,


cuidando de no pasar por sobre los capullos.
Desde ahí podías oír disparos, bocinazos y lamentos.

Solo los militares y los sentenciados a muerte deambulaban por las calles.
Ese fue el inicio de mi vida clandestina.
En clandestinidad uno debe volver a bautizarse.
Sin cura ni agua bautismal.
Mi madre esperaba a diciembre para comprar azúcar.
En una caja de lata
guardaba billetes amarrados con hilo grueso.
Con hijos presos o exiliados no siempre
los ocupó en mermelada.

Hoy hemos vuelto a llamarnos como antes.


Y en medio del jardín.
Trepan por las ramas del damasco inexistente,
un par de muchachas,
parecidas a nosotras.

DISTINCIONES

Aunque atea.
Asumo que solo un Dios.
O alguien de amplios poderes,
pudo pintar con los colores del mar
el iris en tus ojos.

- Sabia manera de distinguirte


de otros amores míos -
240

Carlos Trujillo

Nació en Castro, Chiloé, Chile, en 1950. Catedrático de Literatura Hispanoamericana y


Director del Programa de Post-grado en Estudios Hispánicos en Villanova University, Estados
Unidos. Obtuvo su doctorado en la Universidad de Pensilvania. Entre sus libros se cuentan:
Música en la pared (2010); Palabras/Words, (traducción al inglés de Joseph Robertson, Villanova
University, Estados Unidos, 2010); Texto sobre texto (Universidad de Costa Rica, 2009); Nada
queda atrás (2007); Palabras, (Lima, 2005); Aumen: Antología Poética (2001); Todo es prólogo (New
Jersey, Estados Unidos, 2000); No se engañe nadie, no. Antología de sonetos y otros poemas de Lope sin
Pega (1999); La hoja de papel (1992); Mis límites (Antología personal 1974-1983), (1992); Los que no
vemos debajo del agua (1986); Los territorios (1982); Escrito sobre un balancín (1979) y Las musas
desvaídas (1977). Además es coautor de Apuntes para un diccionario de Chiloé, (1978) y Caguach, Isla
de la devoción (1986). En 1991 obtuvo el Premio Nacional de Poesía ―Pablo Neruda‖, otorgado
por la Fundación Pablo Neruda, en Santiago de Chile.
241

Tú --allá donde termina ese camino


en que el polvo se hermana con el cielo--
seguramente sigues escondiendo secretos
que perdieron su valor
con la caída de la primera escarcha
o te conformas con dar explicaciones
en las figuras de las nubes
o en el vuelo de los trieles
que van hacia los trigales
cuando por las tardes pasan sobre tu casa

Desde la amanecida
el polvo que cubre el silencio de los árboles
ha comenzado a ocultar esos recuerdos
que asocio con las últimas frambuesas de diciembre

Tú te enredas
en una madeja de silencios gastados
allá --al final de ese camino
donde el polvo transforma el rostro de las cosas--
mientras yo paseo la mirada por las islas
como un vagabundo que aún no comienza a caminar
y encuentro una razón hermosa para existir
en el cacareo de una gallina
que se niega a abandonar sus huevos
sobre un cajón con paja.

TERRITORIO DE LA ESPERANZA

La esperanza desde hoy deja de ser una palabra

La esperanza es un territorio que no aparece en los mapas físicos ni políticos de los países ni
en los de Marte ni en los de las más lejanas constelaciones

La esperanza como el alma no aparece tampoco en las láminas del cuerpo humano

La esperanza es el territorio sin dueño que despierta cada mañana


242

más temprano que la luz


y se esconde en la mochila invisible que pesa sobre nuestras espaldas
como el sello de agua anónimo en los billetes de banco.

La esperanza no es una flor no es una hoja


no es una golondrina revoloteando en la primavera de la vida

La esperanza no es primavera

La esperanza es una capa de luz cubriendo nuestros cuerpos desnudos


La esperanza es el sobreviviente único de innombrables naufragios

El territorio de la esperanza es un elefante de memoria cibernética


Es un mago inventor de oficio
Oficiando de esperanza desde el comienzo de los siglos

Caminamos la esperanza desde antes de nacer


Hasta después de después
Como un doloroso parto cada día distinto.

PASIÓN DE LA TINTA

Aprecio lo que no existe


con igual pasión que esta tinta
Cada palabra llena un pedazo de vacío
cada letra se hace ventana, ojo, camino,
inaugurando sentidos que no eran
hasta hace dos segundos
Me miro escribiendo
como si fuera otra persona
que mira sentada frente a mí
Veo papeles por todas partes
lápices, libros, estantes, fotografías
repletas de forma y movimiento
Palabras que se hacen y deshacen
Montañas de sonidos y silencios
platicando su idioma de signos confusos
Ríos de palabras desbordándose
sobre irregulares muchedumbres de sonidos
Armonías vegetales
243

cantando el gozo de la luz


Aprecio lo que no existe
con igual pasión que esta tinta que corre
senderos nunca hollados

Sentado frente a mí
no logro separar a la persona
de las palabras que la escriben.

LA PALABRA Y SU PERRO

Para Roberto Castillo y Silvana Gambardella


¿Cómo van la palabra y su gato?
¿Cómo van sobre la hoja la palabra y su gato
Ronroneando y mirándose a los ojos
Por los que entra el mundo y se renueva?
¿Cómo van el aire y el tiempo alisando sus pelajes?
¿Cómo van la palabra y su perro?
La palabra que no es ciega va con su perro que olfatea la luz

No hay silencio ni duda que no se muestren por su olor


Sólo hay que olfatear en el lugar preciso -- dice el perro
Y la palabra callejera que todo lo sabe
Asiente y queda un rato en silencio
Como si fuera un perro
Moviendo la cola por si acaso.

LA CREACIÓN POÉTICA

Ceremoniosa se me acerca la palabra


Para iniciar su propia ceremonia
Ceremoniosa se me allega
Totalmente desnuda bajo su capa de misterio
Ceremoniosa me empuja
Suavemente me agrede
Como en un juego entre viejos amigos

No hay juego en esto


244

Ceremoniosamente cumplo la tarea


Que creo que cumplo
No sé si soy el oficiante o el oficio

POEMAS QUE SE CREEN GATOS


Para Iván Carrasco

Hay poemas que se sienten gatos


Y ronronean bajo la estufa en tardes de domingo
Mientras la lluvia se desliza por la ventana
Y los visillos repletos de figuras detienen el paisaje gris
Como una fotografía pintada en la pared
En días de un calendario que ya nadie recuerda
Poemas que parecen olvidarse del mundo
Cuando se les ve retozando al lado del fuego
Mientras la robusta cocinera
Saca unos panes grandes y preciosos
Olorosos como frutas frescas
De la boca de un horno recién ideado por Dios.

Hay poemas que se sienten gatos enormes y hermosos


Mientras se encaraman por las paredes
Y se deslizan sobre los techos
Agazapados y tensos
Como si la presa que siguen fuera la vida
Y ésa la única oportunidad de aprehenderla

Hay poemas que se sienten gatos


Y van por la vida con su facha de gato
Con su cola de gato
Con su reluciente pelaje de gato
Y sus prodigiosos ojos de gato mayor
Mirando el adentro y el afuera de las cosas
Como si para ellos el misterio
Todavía fuera una idea sin nombre

También hay gatos que se creen poemas.


245

EL TIEMPO Y LA PALABRA

Si el tiempo fuera palabra


Y se estuviera aquí
Quietecito sobre la mesa
Como un perrito travieso
O un gatito juguetón
Esperando que le sobes el lomo
Para empezar a canturrear
Lo que los gatos saben

Si el tiempo fuera palabra


Y se estuviera aquí
Como la taza de manzanilla calentita
Que me aroma la mañana
Entrándoseme por los hoyos de la nariz
Con su canto que llena el día entero
Y hasta colma la vida y sus andares
Con su bálsamo de oro

Si el tiempo fuera palabra


Y se allegara aquí
Como ahora mismo
Mirándome a los ojos
Preguntando
Qué haces, dime, qué piensas
Por qué tanta escritura
Tanta mano al papel
Tanto silencio lleno de hondonadas
Por qué no te alivianas un momento
Y dejas que el respiro sea un aire
Que se respire solo

Ah, si el tiempo fuera palabra


Perro acariciador
Greda amiga y moldeable
Compañera constante y comprensiva
Mar ancho, marejada, ola sin fin
Creadora mundo
246

Bruno Vidal

José Díaz, más conocido con el seudónimo de ―Bruno Vidal‖ nació en Santiago de Chile en
1957. Poeta, abogado y sicólogo. Ha publicado dos poemarios con amplia resonancia y
polémica en el mundo literario nacional: Arte Marcial (1991) y Libro de guardia (2004). Es
columnista del periódico ―The Clinic‖ de Santiago de Chile.
247

[Un poeta maldito]

Un poeta maldito
No se corta las venas
Se baña con la sangre de los caídos

[El conscripto oriundo de Panguipulli]

El conscripto oriundo de Panguipulli


Se pone a llorar a moco tendido
Fastidiando a los que están de guardia
Hace dos meses que no ve a su mamá
La echa de menos Tiene pesadillas
Le han sacado la mugre por mariquita No cambia de actitud
El auxiliar de enfermería agotó los calmantes
El sargento más paleteado fracasó quiso darle afecto
El Teniente Valdebenito le dio un culatazo No sirvió de mucho
El Capellán castrense pidió que lo llevaran a su presencia
El recluta apollerado llega en calamidad física y espiritual
El Padre le habla con ternura
Tienes que acostumbrarte a los rigores de la vida militar
Escucha atentamente Reza diez veces el Ave María
Te sentirás mejor
El chico le obedece le hace caso LE CREE
Narro la escena emocionante
en el interior del Regimiento Sangra
La madre sollozando a mares
Le abraza
Le susurra la voz de mando Hijo mío no me avergüence
Ud. demuestre que es capaz de defender a la patria
No me haga sentir que no lo he criado como corresponde
Ud. me hará el favor de responder Como lo que es:
UN HOMBRE HECHO Y DERECHO

[Aquí el hueso nasal hecho trizas]

Aquí el hueso nasal hecho trizas


Aquí la quemadura en primer grado
Aquí la frente profundamente abierta
248

Aquí el descuartizamiento del brazo izquierdo


Aquí la amputación de los miembros inferiores
Aquí la calcinación horrenda
de la pelvis femenina
Aquí el corte profundo en el bajo vientre
Aquí toda la tremenda responsabilidad
de mi rigor inmaculado

AQUÍ TODO ES LO CONTRARIO A LA ACCIÓN

[HAY UN SOTANO A LAS MIL MARAVILLAS]

HAY UN SOTANO A LAS MIL MARAVILLAS


EL CAMUFLAJE ES PERFECTO
ARRIBA EN EL PRIMER PISO HAY UNA NOTARÍA
LA LOSA QUE SEPARA LOS RECINTOS ES AISLANTE TOTAL
SI QUIEREN LA CÁMARA DE 16mm INSTÁLENLA ACÁ
EL SOPLETE AL ROJO VIVO LO TENGO LISTO HACE MEDIA HORA
ESTOY EN CONDICIONES SUFICIENTEMENTE ANÍMICAS
COMO PARA TORTURAR A CUALQUIERA QUE VENERE O PERTENEZCA
AL GRAN SANTIAGO

[ENTRE LOS DETENIDOS RECONOCÍ A UN HOMBRE]

ENTRE LOS DETENIDOS RECONOCÍ A UN HOMBRE

Era un médico en la víspera de los sucesos


Me había hecho una tremenda paleteada en el J.J. Aguirre
Cómo devolverle el favor o tenderle una mano
Amigo mío, cómo vino a parar aquí
No pensé ni imaginé que usted podía formar parte
De estas huestes
249

En qué lío se ha metido


Lo peor de todo
Me destinaron al pelotón de fusilamiento
Tuve que balearlo y tirotearlo
En ningún momento trató de dirigirme la palabra
Ningún gesto que me haya puesto
En una posición incómoda
Ante mis superiores
Me pareció extraño que a punto de caer acribillado
Gritara a todo pulmón
¡PATRIA O MUERTE!

[En el interrogatorio severo]

En el interrogatorio severo
Se produce un fenómeno tétrico
Los castigos llegan a tal extremo
Que el afectado pierde la compostura mental
Le empieza a cambiar la voz
Se le modifica la dicción
No habla por su yo –absolutamente destruido-

La madre del tipo enuncia los predicados del dolor


Como si estuviese de cuerpo presente
Los tipos encargados de la tortura sistemática
Se ausentan Se intimidan Se inhiben
Quedan prácticamente paralogizados
Se angustian tanto que uno llega a la ridiculez
De persignarse pensando en la Virgen del Carmen
El psicólogo que está presente en la sesión
Se da cuenta de todos los peligros que el asunto
encierra
Toma rápidamente una pistola
Raudo le saca el seguro
Y dispara
Con un pulso
Que ya se quisiera el más mentalizado
de la GESTAPO
250

[Los animales adiestrados causaban pánico]

Los animales adiestrados causaban pánico


en el perraje de esas jetonas sorprendidas infraganti
confeccionando microfilms con las últimas consignas
de sus líderes vapuleados Esas bestias tenían entrenamiento especial
No me daba el cuero
Como para asistir a esas cópulas carnales Presencié por curiosidad
ese maltrato de obra Prefería apretar las clavijas
de otro modo No tan degradante No tan bizarro No tan genital
La lascivia de esos pastores alemanes Era demasiado humana

La Guatona Alfaro se encargaba


DE ESAS COSAS

[La Chica Arredondo Buena para la talla]

La Chica Arredondo Buena para la talla


Confidente excepcional Participó en varias redadas
Dio en el clavo en muchas pesquisas Tenía una psicología aguda
Bastaba echarle una ojeada a los detenidos Con cronómetro en mano anticipaba
la capacidad de aguante Siempre me instigaba:
Apostemos a que este montonero se te quiebra
En media tarde
En alguna oportunidad arrugó
Siempre este hombre te pondrá en ridículo Ten cuidado esa resistencia inhumana
te puede bajonear
No le hice caso sentí que me la podía Le di duro días enteros
Al final perdí la paciencia
LE DISPARÉ EN LOS GLOBOS OCULARES

[Los que van amarrados de pies y manos]

Los que van amarrados de pies y manos


Empiezan a intuir su mala suerte definitiva
Sueltan lágrimas No sollozan En cierto sentido
mantienen en alto la moral
Van sumamente incómodos Los amontonaron
un cuerpo encima de otro
Tratan de acomodarse Se dan ánimo
251

Los jode la incertidumbre


Es una adversidad indescriptible
Cada cierto rato reciben una tanda de golpes
por donde venga
La columna motorizada que tuvo partida
en el Regimiento Tacna
Se ve bonita Se desplaza por Avenida Santa Rosa
-camiones Pegaso cubiertos con lona y jeeps Land Rover-
Al llegar al cruce de Huechuraba se suman al convoy
otros vehículos
Los manejan hombres vestidos de paisanos
En sus ademanes parecen jactarse
De ir incorporándose en el trayecto
Enfilan por Carretera San Martín
Un prisionero logra soltar amarras
Torpe intentona de salir jabonado en una operación
De exterminio selectivo
Los fulanos saben que les espera lo peor
Van directo al despeñadero
Al llegar a los Campos de Peldehue
Mi sargento Espíndola y el Cabo Peñaloza
Ya tenían emplazada la punto 30
En el montículo nº 7 –cerquita del polígono-
Mantuvieron la compostura No pidieron clemencia
El más corajudo nos puteó de lo lindo
Fue bueno que ninguno muriera de susto

[Estoy en la parte más alta del Estadio Nacional]

Estoy en la parte más alta del Estadio Nacional


Ese marcador mítico hace que evoque los triunfos
y las derrotas
en el círculo central aparece la figura de mi padre
No lo veo señero Está de rodillas con la vista vendada
-en mis manos un fusil automático-
Veo a mi progenitor en serias dificultades
Su cuerpo se enfría Su rostro demacrado es indescriptible
le tiembla la barbilla
Se nota que lo afecta un pavor profundo
Su mirada se apaga
Hay una soledad devastadora en la cancha
252

No vitorean ochenta mil almas


En la marquesina veo a una pobre mujer sollozando a mares
la suerte de su cabrón marital
En el sector Andes un furgón de la Morgue
a la espera de un resultado incierto
Todas las galerías proletarias: ensangrentadas
Se siente un ruido ensordecedor en el silbato siniestro
Antes de despertar violentamente escucho el tableteo maravilloso
de esas ametralladoras que fueron emplazadas
en la víspera por mi Sargento Sotomayor
Yo a toda prisa me voy a la Avenida Maratón
Todo el vecindario de Villa Olímpica duerme profundamente
253

Cristián Vila Riquelme

Nació en Villa Alemana, Chile, en 1955. Narrador, poeta y ensayista, discípulo del filósofo Juan
Rivano en el antiguo Pedagógico de Santiago. En 1975 se exilió en París, Francia, donde
ejerció los más diversos oficios y obtuvo un Doctorado en Filosofía Política por la Universidad
de Paris-Sorbonne. Regresó a Chile en 1991, radicándose en la caleta Horcón. Fue columnista
de las desaparecidas revistas ―Los Tiempos‖, ―Hoy‖ y ―Rocinante‖ y del también desaparecido
diario ―La Época‖, del suplemento Artes y Letras de ―El Mercurio‖. Colaborador de la revista
―Punto Final‖ y del periódico electrónico Granvalparaíso.cl. Actualmente es columnista del
periódico regional ―El Observador de Quillota‖. Ha sido catedrático de Epistemología y
Teoría del Arte en la Universidad ARCIS de Valparaíso, y de Introducción al pensamiento
Contemporáneo y de Crítica de Cine en la Escuela de Cine de Chile/Academia de Humanismo
Cristiano. Ha publicado Procreaciones (Relatos, 1979); Dueto (1980); Al Mar (1981); Finis poética
(Roma, Italia, 1987); Crónica del niño lobo (Novela, 1999), Materias Salvajes (códigos, desplazamientos,
reverberaciones) (Ensayo, 2001), Divertimentos Transilvánicos (Relatos, 2001) y De Poetas, Bufones y
Arlequines (Novela, 2002). Incluido en varias antologías de cuento, poesía y ensayo tanto en
Chile como en el extranjero, ha ganado algunas distinciones, entre los cuales destacan: el
Premio ―Oscar Castro‖ de Poesía 1993 con su poemario Tratado del (des)exilio (1994); el Premio
a las Mejores Obras Literarias 1998 en la categoría de poesía inédita, otorgado por el Consejo
Nacional del Libro y la Lectura, con su libro Omnis Novum Subsole (El agua del paraíso), el Premio
de la Crítica 2000 otorgado por el Círculo de Críticos de Valparaíso con su poemario La Vera
Historia y el Premio Municipal de Literatura de Valparaíso 2005 a la trayectoria. Su libro de
ensayo Ideología de la Conquista en América Latina (entre el axolotl y el ornitorrinco) quedó como único
finalista en el Premio Internacional de Ensayo Jovellanos 2001 de España y fue publicado por
Ediciones Nobel (2001).
254

CÓDIGO MAYOR

somos los oficiantes de este nuevo silencio:


el silencio del ángel desterrado
el silencio de la hermana muerta
el silencio que impone la memoria
pero nos quedaremos eternamente fuera del libro que no se leyó
elaborando textos paralelos
canjeando palabras por palabras
trocando cuerpos en cuerpos
dibujando el contorno de las sombras
o jugando a intercambiar máscaras y gestos

eso somos: derrumbe del derrumbe


silencio que es augurio de voz.

DE LA AMADA
A Raquel

i.
te mueves como el mar en calma, tu majestad es más fuerte que todo, en unos cuantos gestos
eres la vida que por fin se toca, el amor que es el amor más puro −o ya el más sucio de amor

ii.
en ese ir y venir de tiempo inmaculado, toda la paz perdida remueve sus pasiones −porque tu
rostro llena todos los sueños, porque tus manos protegen este mundo, la huella de un náufrago
se transforma en pez y te recorre el cuerpo, y la irredenta llama le pregunta al aire: quién te
hizo nacer para que fueras mía? quién del mal? quién del bien quiso que fueras?
255

iii.
estás abierta como el vuelo y la espuma, silenciosa la nostalgia en un día de lluvia: quién te dio
esos ojos más allá de todo? quién tu boca que es un puro beso?

iv.
mi bella no me dejes huir de todo esto, no me dejes caer en lo irreconciliable, déjame ser
aunque sea tu náufrago, o el irredento que huye de sus sombras

v.
eres tú mejor que tú: la vida misma que se mueve, la otra vida que es el mar en calma.

[donde el poeta se conduele por la muerte de su madre]

mi madre,
In memoriam
cae el verde y el oro desde lo alto de los árboles,
silenciosa y lentamente como nieve nocturna,
así también cae la vida en esta tarde
porque se mueren las madres.

hay olor a manzanas y a la mesa servida de la infancia,


le cantan a la lluvia los queltehues
y el mundo se pone cada vez más solo,
porque se mueren las madres.

levantan el vuelo unas palomas grises,


los ecos de la casa se van a la memoria
y desde la húmeda tierra se escuchan nuestras voces,
porque se mueren las madres.

y porque hablando de sus padres, dice el indio vallejo con su cuervo:


256

«por ellos va mi corazón a pie»,


se cierra entonces este libro adorado y la infancia se cierra para siempre,

porque se mueren las madres.

DE OMNIS NOVUM SUBSOLE

canto xxv

los que sucumbieron en los hospitales del puerto o en la asistencia pública o en las hospederías
del hogar de cristo o bajo los puentes del río mapocho;
los que deambularon inermes o furiosos por los sombríos corredores del poder o por los
laberintos de la corrupción y del mercado
y que sin embargo chorrearon fe y amor y vida mientras recorrían las calles y las playas y los
bares de chile,
sumergiéndose en los ríos del norte o del sur o en las furiosas olas y espuma de este mar
intranquilo y en los cálidos sexos tantas veces honrados;
los que gritaron sus nombres en medio de la noche unánime, esperando (secretamente) divisar
la cola luminosa de un cometa o que aparecieran los platillos voladores,
y que recordaron pedazos de otras vidas y olores, la melopea de un organillo alejándose más
allá de la infancia o más acá de estos tiempos inciertos,
ese suave crujir de hojas secas, ese monótono juego con las palmas de las manos;

los que recorrieron los pueblos diminutos en busca de un vaso de vino, las dunas en busca del
lugar exacto para hacer el amor,
y que en medio de la exageración que trae la ebriedad aún tuvieron tiempo y aliento para
pensar en otras cosas sencillas;
los que sin conocerse se nombraron sin tregua, los que sin estrecharse en un abrazo sintieron
un ligero calor;
los que se llamaron jorge teillier, rolando cárdenas, alfonso alcalde, violeta parra, víctor jara,
omar cáceres, juan capra, gitano rodríguez, teófilo cid, pablo y carlos de rokha,
y que en otros lares respondieron al nombre de georg trakl, arthur rimbaud, françois villon,
serguei essenin, friedrich nietzsche, pier paolo pasolini, jean genet, federico garcía lorca, camille
claudel, antonin artaud, miguel hernández, friedrich hölderlin, césar vallejo,
y que ahora tratan de ser imitados por los más jóvenes, al menos en la furiosa locura que los
hizo vivir y morir como el húmedo tronco que arde en el fogón de una cabaña,
y que luego de haberse colgado de las nubes se dedicaron a copular con ángeles y vírgenes
hasta que se desgarraron las carnes y se quebraron el alma:
todos ellos, en medio de ese vendaval de huesos y de sangre, riendo a carcajadas por cosas que
tal vez no tienen la menor gracia, porque tuvieron fe si acaso
a pesar de una irreductible incredulidad, de una sacrosanta necesidad de blasfemar,
y porque bailaron y cantaron hasta caer exhaustos y luego lloraron de llanto natural:
257

estos poetas insaciables


nos recuerdan que somos mortales aunque seamos «polvo enamorado»,

estos poetas irredentos


nos recuerdan que lo único verdadero es que «respiramos y dejamos de respirar».

* Los versos finales del canto xxv, de Jorge Teillier, finalizan su poema «Despedida» de El Árbol de la Memoria,
en Muertes y Maravillas, (Universitaria, 1971).

***
la palabra esmeralda:

a) la piedra preciosa
b) la gitana de nuestra señora de parís
c) la goleta hundida a espolonazos
d) el buque escuela de la tortura.

PROPOSICIONES DESHONESTAS

1) spinoza tenía razón: sólo la geometría desordena las pasiones,


2) heráclito tenía razón: del equilibrio no nace nada,
3) la boétie tenía razón: los tiranos son tigres de papel,
4) nietzsche tenía razón: a dionisos lo crucificaron,
5) diógenes tenía razón: uno se compra los amos que tiene,
6) bakunin tenía razón: dios y el estado y la puta que los parió,
7) wittgenstein tenía razón: el lenguaje de los pájaros abarca el mundo,
8) messiaen tenía razón: la música es el lenguaje de los pájaros,
9) brassens tenía razón: somos todos polizontes de la canción,
10) van gogh tenía razón: su oreja cortada es la historia del arte,
11) artaud tenía razón: sólo vale la sin razón de la razón,
12) rimbaud tenía razón: hay que emigrar hacia el sol para morir.
258

María Inés Zaldívar

Nació en Santiago de Chile en 1953. Profesora de Castellano y Doctora en Literatura, docente,


ensayista y poeta, es autora de los libros Reiterándome, o la elevación frente a la negación (1994); La
mirada erótica (1998); coautora de 100 Años de Cultura Chilena (2006); y Bibliografía y antología crítica
de las vanguardias literarias CHILE (2009); de los textos de estudio de Lengua Castellana y
Comunicación para la Enseñanza Media, y de diversos textos sobre literatura y crítica plástica
publicados en revistas especializadas tanto en Chile como en el extranjero. En poesía ha
publicado Artes y oficios (1996); Ojos que no ven (2001); Naranjas de medianoche (2006, finalista del
Premio de la Crítica 2007); Década (2009) y Luna en Capricornio (2010). Ganadora en el concurso
Textos de Mujeres 1997: Poesía y Ensayo, patrocinado por el Consejo Nacional del Libro y la
Lectura en Chile. En la actualidad es docente y Directora del Departamento de Literatura en la
Facultad de Letras de la Pontificia Universidad Católica de Chile.
259

ARTE DE DESLIZARSE

Como pisando huevos


Como entrando al escenario oscuro
Como quien no quiere la cosa
con cuidado
en puntillas
en silencio
y con respeto
vaya tanteando y
poniendo los pies
sobre la superficie
de cada día

LA VIAJERA

Tengo que hacer las maletas.


Tengo que hacer estas maletas
de viaje, mis maletas
de viaje.
Lo intento,
lo vuelvo a intentar,
las miro, las toco, las huelo,
las abro, las cierro,
no puedo.

Voy a hacer mis maletas.


Yo quiero hacer mis maletas,
me siento, me paro,
lo intento,
lo siento,
no puedo.

¿Qué ropa llevo, qué zapatos?


¿Qué libros, qué accesorios?
¿Qué certificados, qué papeles?
¿Qué fotografías, qué recuerdos?

¿Cómo embalar esta incertidumbre


pegoteada a la piel,
260

esta sensación inconclusa y


este suspiro entrecortado
por la tos?
¿Dónde, en qué bolsillo estas dudas filosas
que cortan y manchan de rojo
todo el equipaje?

¿Cómo empacar esta soledad maciza y pesada


que se da aires de sólido mármol blanco
sin que aplaste y pulverice los pétalos de estas
flores secas
que guardo entre mis poemas más queridos?

¿Y qué hago con este silencio cabrón que a gritos


me delata cuando intento embalarme en secreto?

Para qué tanta maleta, digo yo,


si después de todo
o antes que nada
a donde quiera que vaya
como siempre que viajo y
no viajo
me cobrarán sobrepeso
no tendré dinero para pagarlo
me pondrán problemas en la salida
y como siempre
de nuevo
por último
no las recibirán
a la llegada

Y, ¿dígame usted?
¿que haré otra vez en medio de la sala de
salida o de entrada
sentada sobre ellas, mis maletas,
(pobrecitas)
esperando que nos regresen o
que por fin las acepten
con su peso excesivo de pena
saliéndose la soledad mal estibada y
este destino borroso que aparece escrito
en la identificación?
261

NIÑA BAJO LA MESA DEL COMEDOR

1. Arriba

Tanto pariente, tantas cosas, tantas casas,


tanto empeño, tanto trabajo, tantos desvelos,
tanto embeleco sobre la cómoda, tanto papel revuelto
por todo el piso y hojas blancas y sucias con pies y
manos y labios en la solitaria pieza vecina y
tanta familia familiar reunida y ruido, y ruido y
tanta foto a color y en blanco y negro y
la familia ante todo, cuidado con las palabras y
el comentario y ese gesto procaz que los niños
uno nunca sabe, el ejemplo, el ejemplo, ¿a ver,
haber?

Tanto orden, tantos cuidados, tanta norma, tanta educación


tanto viaje, tanto comentario, tanta lindura, tan habilosa
tanto cubierto y servilleta y mantel con plato y copa,
tantos manjares, y fuentes y bordados en el mantel.
Tan cumplido es un encanto, un verdadero encanto y
tanto éxito, tanta fineza, tanto deber, tanto deber siempre
para que lo gocemos todos, en postales, en recuerdos,
qué responsable, el deber ante todo el deber siempre
¡qué amor, pero qué amor!

Tanto adjetivo, tanto adverbio, tanto grito


tanta soledad y hambre en el estómago
¿dónde está el sustantivo y la cocinera
y la cocina, para comer con las manos y en silencio?

2. Debajo

Una suave y pesada cortina de pestañas,


una fragante mortaja de lino en el iris,
un destello eterno de luz en la pupila,
ocultan tras un astigmatismo sagrado,
tornasol,
bastillas mal planchadas, costuras desprolijas de vestidos
avaros olores escondidos de ratas que no besan la mejilla,
geografía decadente de venas azuladas sobre lechosos cauces
y una cancha limpia por donde recién
262

hace un par de horas pasó,


implacable,
la hoja de afeitar.

NARANJAS EN LA NOCHE

Suenan hueco contra el suelo las naranjas del naranjo


al caer
en la noche
sobre la terracita para la hora del té.

Desde la cama tibia


el golpe estremece a la familia
como la paletada de tierra
con una que otra piedra
golpeando el cajón del último enterrado

Son naranjas de medianoche, esas que sangran al amanecer

SEDA

Que calce anverso y reverso, sin espacios, sin asfixias


con el roce justo y preciso de la prenda sobre la piel.

¿La felicidad se parece al susurro de la seda


deslizándose cuesta abajo

o más bien al silencio de la tela


en su sereno reposo alrededor
de los pies?

BELLO

Vestido de negro,
lleva sombrero y hace frío.
Está sentado, tranquilamente,
junto a otros transeúntes,
a los pies de don Andrés
263

el de la casa de Bello,
en Santiago de Chile.

Como cualquier hijo de vecino


Sobre esa roca en la vereda
mira en silencio a la gente que pasa
y los buses, y los buses, y los buses
y las luces, y las luces y las luces,
como olas, como olas, como olas,
y en sus ojos se acuna la ciudad.

Parece que una brisa soplara,


entonces, en secreto,
se sienta al piano.

MISS YOU

Extraña su olor y
esas grandes manos
deslizándose por el teclado
en algún rincón de la casa

Abajo en la cocina
la llave descompuesta
espera un apretón que detenga
su vaivén interminable

Extraña su olor y
esas grandes manos
deslizándose por el cuerpo
del teclado en algún
rincón de la casa

Abajo en la cocina
el grifo gotea,
gotea, gotea,
plaf, plaf, plaf, y
leves orejas de madera
sobre la mesa azul,
conmovidas,
escuchan en silencio
264

Verónica Zondek

Nació en Santiago de Chile en 1953. Reside en la ciudad de Valdivia. Poeta, traductora y


gestora cultural. Licenciada en Historia del Arte en la Universidad Hebrea de Jerusalén.
Forma parte del Comité editorial de LOM Ediciones y de algunas revistas en Chile y el
extranjero. Es Asesora externa del Departamento de Coordinación de Extensión de la
Facultad de Filosofía y Humanidades de la Universidad Austral de Chile. Ha participado en
numerosos encuentros literarios, tanto en el país como en el extranjero y ha sido
organizadora o co-organizadora de muchos. El último que ha realizado es el reciente
Coloquio Internacional Escrituras de la Traducción Hispánica realizado en La Universidad
Austral de Valdivia. Ha obtenido dos veces la beca que otorga el Fondo del Libro para
escribir. El año 2007 recibió la beca FONDART para realizar el proyecto poético
fotográfico con Abel Lagos, La Raíz del Viento en la Patagonia. Ha sido publicada en muchas
y variadas antologías de poesía y en revistas de literatura y poesía tanto nacionales como
extranjeras. Sus libros publicados son: Memoria sensible de la sinagoga de Calle (2009); Por gracia
de hombre (2008); El ojo atravesado II (2007); La raíz del viento. Poética de la Patagonia (2006); El
ojo atravesado. Correspondencia entre Gabriela Mistral y los intelectuales uruguayos (epistolario, 2005);
El libro de los valles (2003); La misión de Katalia (cuento infantil, 2002); Entre lagartas (poesía y
grabado, 1999); Membranza (poesía, recopilación de su obra publicada hasta la fecha, 1995);
Poemas (traducción de poemas de Derek Walkott, Plaquette, 1994); Peregrina de mi (1993);
Vagido (Buenos Aires, 1991); Cartas al azar (muestra de poesía chilena, en colaboración con
María Teresa Adriasola, 1989); El hueso de la memoria (Buenos Aires, 1988 y 1995); La sombra
tras el muro, (1985) y Entrecielo y entrelínea (1984).
265

PROGRESO

Lo sé sin traición ni documento.


Esta es mi casa y ya no es.
Hierven y suben los recuerdos de escalón en escalón
y altísimos hasta el piso 15 se pierden en la nada del cielo
gris ahora y no azul del no, ya recuerdo.
Tres peldaños con pisadas y barro en la entrada
una herradura quejumbrosa en un clavo de la puerta
y un aura que defiende el hálito familiar.
Sí, un piso cuadriculado en la cocina
un pulcro tablero y una Clorinda para el buen aseo
un pan que presto se amasa en la memoria
un horno que cuece la torta del barro infantil.
Sí, recuerdo la sombra alternada de los postigos
y el eterno recuento de líneas en desvelo
y las voces celestiales
y también las otras
esas
las que amonestan
las que invaden mi cabeza en reposo pretendido
y obligan la lectura a la luz de una linterna
para que Dios mediante no cunda el terror.
Sí, una quejumbrosa escalera recibe mis zapatos colegiales
y destapa y ondea esa independencia de pelo en pecho.
Sí, una entonces bravucona y vociferante
una hinchada en llanto y risa y nervios de principiante
una colgada como todos en el ojo del tiempo propio.

Tantos y tantos días errantes en el desierto del hogar


en ausculto concentrado en el decir de los mayores
llenando el vacío que a ratos hincha
para luego hilvanar una historia en demasía propia
inteligible, por supuesto, en un otrora tan cuerdo
y ese armario con sorpresas en el pasillo
no otra cosa que un mar antañoso con todo su oleaje
encerrado bajo una y siete llaves de cancerbero
silencio y secreto pocas veces entreabierto
baúl de piratas y cueva de duende maldito
deseando la dolencia para violarle el sello
y las albas paredes de adobe
desnudas y sin cáscara en medio de las tembladeras
266

y los libros que derrumban sobre la cabeza


y la invasión de maestros reparativos
y el polvo y el desorden y el silencio arrinconado
y la tremenda molestia del ajetreo.

Vanidad
sí, vanidad de la materia que acoge el recuerdo
cual cofre silente entregado a la retroexcavadora.

Progreso
frío y bello como el hielo azul de los glaciares
que pudiendo apenas y con la venia de dónde la carretera
tampoco sabe ni pregunta
y toma la sartén por el mango y entierra bajo el trueno del hacer
el bellísimo pensar y encadenado al fuego
que una vez ya nos fue arrebatado.

DESPUES DE LA DESTRUCCION
(Oración sin salida)

A la lucidez de Sebald y Carl Amery

Usted
el encamisado de plancha y colleras en el puño
¿escuchó del miedo el gorjeo?
¿Palpó su garra en la cicatriz hundida del origen?
Sí, usted
el complaciente y bonito para comer
¿escuchó el llanto del misterioso violín
el grito de la sirena en el sótano blindado
el claror repentino de la noche
y a la nombrada u omitida multitud
que se clava y jadea en la modernidad post que todo lo traga?
¿Vio el portento de los avisos publicitarios
y las plazas y los monumentos y los niños al desfile
y los humanos de ojo díscolo que pululan desquiciados?
Y a los otros, esos que se parecen tanto a Ud.
que fetales dan diente contra diente
e imposibles moquean la pérdida cierta
sujetos con uñas al ido gesto de la voz
en quizás qué refugio anti-aéreo a la buena de Dios
267

o ya en la común fosa de los obedientes con afiliación, ¿vio?


Sí, usted
que se supo el más mejor de todos los ‗bárbaros‘ invasores
sin omisión excepto la necesaria para la máquina
y con derechos sobre cualquier ‗humanoide‘ no inscrito
digamos sin olvido que eres el mismo embadurnado
el que sin querer queriendo y a manos llenas
encuentra por fin la Fuente del Dorado en el continente ‗culto‘
en las pilas de zapatos y cordones y botas variopintas
en los pelos por montón y de todos los colores
en la humana grasa para la industria del jabón perfumado
y en las tersas pieles para la confección de pantallas
y en las tantas y áureas tapaduras dentales
y en los cuerpos aún vivos para la ciencia
y la re-venta de europea ropa usada
no americana todavía
y en la carne en descomposición para el abono
y en la alcalina ceniza
y para qué
para qué sigo con este inventario retorcido
ahora que él vaga por la ciudad suya descalzo
y patea escombros en Hamburgo
porque los aliados también nacen ‗bárbaros‘
y se vengan poderosos sobre los poblados
sobre los por venir que nunca sabrán por qué
Hiroshima en la retina
Nagasaki
Irán
África entera
y los campamentos palestinos
y las favelas y Chiapas y Haití y la ex-Yugoslavia
y posible es comer de los pudrideros arrebatados a las ratas
y de los descompuestos que hacen cantar azul al moscardón.

¿Existe otra cosa entre nosotros?

Nada.
Usted dirá nada.

Borrón y cuenta nueva.

Imposibilidad del habla tras el acatamiento de órdenes a destajo


268

de tanto monosílabo desperdigado en el aire e incrustado en los hombres


y siglas
y certezas en lenguas que perdieron hondura y pliegues
tras obedecer al mando unívoco y altisonante.
Es por eso que múltiple el balbuceo de las escorias que salvaron dientes
y que sin patria ahora ni polvo de muertos en la tierra
rastrean sin tregua el refugio en el vientre de la puta lengua que los parió
madre y padre, libros, guerras e himno nacional
todos
una lengua a secas
un destino inevitable
un lugar sin lugar conocido
dicen
porque el habla es aire
escriben
y aúllan decir en medio de la selva brillante hoy en venta
vagando entre esos cuerpos perfectos y obedientes al mercadeo
solos o en masa
en suspicacia uno del otro
que vuelven a ostentar el báculo en la mano del ególatra
que en silencio dice
quién muere y quien vive
quién es el miserable y quién el perfecto
quién el bueno y quién el malo
cuál ADN salvamos esta vez y cual tiramos a la cloaca
y así
muchos tiempos despueses de entonces
hoy
es posible verte y palpar tu genio
escuchar solapada tu risa desde la ultratumba
Big Brother, Führer, Gran Dictador
que lenta
como la niebla sobre el agua
esparce su vaho a ras de tierra y avanza sobre lo inmenso.

Así
es una ausencia la que se impone.
Un habla que da pasos sin rumbo por la bruma
viejos con sacos a la espalda y niños desquiciados sin rumbo
y memorias grabadas en cabezas locas de atar.
Así el asunto Señor
dígame
269

cuál
qué ...
.......
a no ser que a esos el recuerdo los ponga de pie
mientras otros arrullan sus rosadas carnes en ungüentos de olvido
y se construyen a mera punta de esplendor y espejismo
y se calcan y vuelven a calcar autistas
tan ciertos de su perfección y verdad
asidos para siempre a su cara de cordero degollado
no yo, no yo, no yo ....

¿Quién es hoy el mastín superior?


¿Cómo hacemos para no obedecer?
¿Amén o amen?
¿Hablar o morder?
Respiración.
Sístole y diástole
y entintemos la pluma salvaje.
270

Raúl Zurita

(Santiago de Chile, 1950). Estudió Ingeniería Civil en la Universidad Santa María de Valparaíso.
En 1979 creó junto con otros artistas el grupo CADA, Colectivo de Acciones de Arte,
dedicado a realizar un arte público de gran formato de carácter político y de resistencia a la
dictadura militar. Ha publicado Purgatorio (1979); Anteparaíso, (1982); El paraíso está vacío, (1984)
Canto a su amor desaparecido, (1985); El amor de Chile (1987); Canto de los ríos que se aman, (1993);
La Vida Nueva, (1994); El día más blanco (2000), Sobre el amor el sufrimiento y el nuevo milenio (2000),
Poemas Militantes, (2000), INRI, (2003), Mi mejilla es el cielo estrellado, (2004) y Las ciudades de agua
(2008); En 1982 sobre la ciudad de Nueva York, traza el poema "La Vida Nueva" mediante
aviones y sus fotografías forman parte de Anteparaíso y en 1993, de forma permanente, la frase
"ni pena ni miedo" sobre el desierto de Atacama que puede ser vista desde las alturas y que
finaliza el libro La Vida Nueva. Su poema Canto a su amor desaparecido, encabeza el Memorial de
los Detenidos Desparecidos de Chile. Ha recibido las becas Guggenheim y DAAD de
Alemania y, entre otros, los premios Nacional de Poesía ―Pablo Neruda‖ (1989) ―Pericles‖
(Italia, 1995), Premio Nacional de Literatura (Chile, 2000) y el Premio ―José Lezama Lima‖
(Cuba, 2006). Libros y poemas suyos han sido traducidos al inglés, alemán, ruso, italiano,
sueco, chino, bengalí, turco e hindi. Actualmente es Profesor de Literatura en la Universidad
Diego Portales, Chile.
271

EL DESIERTO DE ATACAMA

QUIEN PODRÍA LA ENORME DIGNIDAD


DEL DESIERTO DE ATACAMA COMO UN
PÁJARO SE ELEVA SOBRE LOS CIELOS
APENAS EMPUJADO POR EL VIENTO

EL DESIERTO DE ATACAMA I

i. Dejemos pasar el infinito del Desierto de Atacama

ii. Dejemos pasar la esterilidad de estos desiertos

Para que desde las piernas abiertas de mi madre se


levante una Plegaria que se cruce con el infinito del
Desierto de Atacama y mi madre no sea entonces sino
un punto de encuentro en el camino

iii. Yo mismo seré entonces una Plegaria encontrada


en el camino

iv. Yo mismo seré las piernas abiertas de mi madre


Para cuando vean alzarse ante sus ojos los desolados
paisajes del Desierto de Atacama mi madre se concentre
en gotas de agua y sea la primera lluvia en el desierto

v. Entonces veremos aparecer el Infinito del Desierto

vi. Dado vuelta desde sí mismo hasta dar con las


piernas de mi madre

vii. Entonces sobre el vacío del mundo se abrirá


completamente el verdor infinito del Desierto
de Atacama
272

LAS UTOPÍAS

ZURITA

Como en un sueño, cuando todo estaba perdido


Zurita me dijo que iba a amainar
porque en lo más profundo de la noche
había visto una estrella. Entonces
acurrucado contra el fondo de tablas del bote
me pareció que la luz nuevamente
iluminaba mis apagados ojos.
Eso bastó. Sentí que el sopor me invadía:

LAS PLAYAS DE CHILE I

No eran esos los chilenos destinos que


lloraron alejándose toda la playa se
iba haciendo una pura llaga en sus ojos

No eran esas las playas que encontraron sino el clarear del cielo
frente a sus ojos albo como si no fuera de ellos en todo Chile
espejeando las abiertas llagas que lavaban

I. Empapado de lágrimas arrojó sus vestimentas al


agua

II. Desnudo lo hubieran visto acurrucarse hecho un


ovillo sobre sí tembloroso con las manos
cubriéndose el purular de sus heridas

III. Como un espíritu lo hubieran ustedes visto


cómo se abrazó a sí mismo lívido gimiente
mientras se le iba esfumando el color del cielo
en sus ojos

Porque no eran esas las playas que encontraron sino el


volcarse de todas las llagas sobre ellos blancas dolidas
cayéndoles como una bendición fijándolos en sus pupilas
273

IV. Porque hasta lo que nunca fue renació alborando


por esas playas

V. Ese era el resplandor de sus propias llagas abiertas


en la costa

VI. Ese era el relumbrar de todas las playas que recién


allí le saludaron la lavada visión de sus ojos

Porque no eran esas las costas que encontraron sino sus


propias llagas extendiéndose hasta ser la playa donde
todo Chile comenzó a arrojar sus vestimentas al agua radiantes
esplendorosos lavando frente a otros los
bastardos destinos que lloraron

ESPLENDOR EN EL VIENTO

Inenarrables toda la aldea


vio entonces
el esplendor en el viento

Barridos de luz los pies de esa muchedumbre apenas parecían


rozar este suelo

Acercándose en pequeños grupos como si tras ellos fuera el


viento que los empujara igual que hojas tocados en la boca
hasta irrumpir en una sola voz cantándose la sangre que dentro
de ellos les latía

Pinchándose las cuencas de los ojos para saber si no


era un sueño el que los llevaba mirando más arriba
desde donde salían a encontrarlos la muchedumbre
de sus hermanos con los brazos abiertos como si
una volada de luz los arrastrara cantando hacia ellos
274

PERO ESCUCHA SI TÚ NO PROVIENES DE UN BARRIO POBRE DE


SANTIAGO ES DIFÍCIL QUE ME ENTIENDAS TU NO SABRÍAS NADA
DE LA VIDA QUE LLEVAMOS MIRA ES SIN ALIENTO ES LA
DEMENCIA ES HACERSE PEDAZOS POR APENAS UN MINUTO
DE MINUTO DE FELICIDAD

Ahora Zurita –me largó- ya que de puro verso y desgarro te


pudiste entrar aquí, en nuestras pesadillas: ¿tú puedes decirme
donde está mi hijo?

Canté, canté de amor, con la cara toda bañada canté de amor y los muchachos me
sonrieron. Más fuerte canté, la pasión puse, el sueño, la lágrima. Canté la canción de los
viejos galpones de concreto. Unos sobre otros decenas de nichos los llenaban. En cada
uno hay un país, son como niños, están muertos. Todos yacen allí, países negros, África
y sudacas. Yo les canté así de amor la pena a los países. Miles de cruces llenaban hasta el
fin el campo. Entera su enamorada canté así. Canté el amor:

Ay amor, quebrados caímos y en la caída


lloré mirándote. Fue golpe tras golpe, pero
los últimos ya no eran necesarios.
Apenas un poco nos arrastramos entre
los cuerpos caídos para quedar juntos,
para quedar uno al lado del otro. No es
duro ni la soledad, nada ha sucedido y mi
sueño se levanta y cae como siempre.
Como los días. Como la noche.
Todo mi amor está aquí y se ha quedado:

- Pegado a las rocas, al mar y a las montañas.


- Pegado, pegado, a las rocas al mar y a las montañas
- Recorrí muchas partes.
- Mis amigos sollozaban dentro de los viejos galpones de concreto.
- Los muchachos aullaban.
- Vamos, hemos llegado donde nos decían –le grité a mi lindo chico.
- Goteando de la cara me acompañaban los Sres.
- Pero a nadie encontré para decirle ―buenos días‖, sólo unos brujos con
- máuser ordenándome una bien sangrienta.
- Yo les dije –están locos, ellos dijeron –no lo creas.
275

- Sólo las cruces se veían y los viejos galpones cubiertos de algo.


- De un bayonetazo me cercenaron el hombro y sentí mi brazo al caer al
- pasto.
- Y luego con él golpearon a mis amigos.
- Siguieron y siguieron, pero cuando les empezaron a dar a mis padres corrí al
- urinario a vomitar.
- Inmensas praderas se formaban en cada una de las arcadas, las nubes
- rompiendo el cielo y los cerros acercándose.
- Cómo te llamas y qué haces me preguntaron.
- Mira tiene un buen culo. Cómo te llamas buen culo bastarda chica, me
- preguntaron.
- Pero mi amor ha quedado pegado a las rocas, al mar y a las montañas.
- Pero mi amor te digo, ha quedado adherido a las rocas, a mar y a las
- montañas.
- Ellas no conocen los malditos galpones de concreto.
- Ellas son. Yo vengo con mis amigos sollozando.
- Yo vengo de muchos lugares.
- Yo vengo llorando. Fumo y pongo con los chicos.
- Es bueno para ver colores.
- Pero nos están cavando frente a las puertas.
- Pero todo será nuevo, te digo,
- oh sí lindo chico.
- Claro –dijo el guardia, hay que arrancar el cáncer de raíz,
- oh sí, oh sí.
- El hombro cortado me sangraba y era el olor raro la sangre.
- Dando vuelta se ven los dos enormes galpones.
- Marcas de T.N.T., guardias y gruesas alambradas cubren sus vidrios rotos.
- Pero a nosotros nunca nos hallarán porque nuestro amor está pegado a
- las rocas al mar y a las montañas.

- Pegado, pegado a las rocas, al mar y las montañas.


- Pegado, pegado a las rocas, al mar y las montañas.
- Murió mi chica, murió mi chico, desaparecieron todos.
Desiertos de amor.
276

22 FRASES ESCRITAS EN LOS ACANTILADOS


FRENTE AL MAR

VERÁS UN MAR DE PIEDRAS


VERÁS MARGARITAS EN EL MAR
VERÁS UN DIOS DE HAMBRE
VERÁS EL HAMBRE
VERÁS FIGURAS COMO FLORES
VERÁS UN DESIERTO
VERÁS EL MAR EN EL DESIERTO
VERÁS TU ODIO
VERÁS UN PAÍS DE SED
VERÁS ACANTILADOS DE AGUA
VERÁS NOMBRES EN FUGA
VERÁS LA SED
VERÁS AMORES EN FUGA
VERÁS EL POCO AMOR
VERÁS FLORES COMO PIEDRAS
VERÁS SUS OJOS EN FUGA
VERÁS CUMBRES
VERÁS MARGARITAS EN LAS CUMBRES
VERÁS UN DÍA BLANCO
VERÁS QUE SE VA
VERÁS NO VER
Y LLORARÁS
277

ÍNDICE

Introducción

Criterios de Selección

Treinta años de vigencia: La poesía de la generación del ‟80 o del ‟87

Bibliografía mínima sobre la generación de 1987

Agradecimientos

Nota del antologador

ANTOLOGÍA POÉTICA

SERGIO BADILLA CASTILLO

MAURICIO BARRIENTOS

ALEJANDRA BASUALTO

CARMEN GLORIA BERRÍOS

EUGENIA BRITO

FRANCISCO CASAS

TERESA CALDERÓN

LILA CALDERÓN

CARLOS COCIÑA

GONZALO CONTRERAS

ELICURA CHIHUAILAF

CARLOS DECAP

BÁRBARA DÉLANO

ARISTÓTELES ESPAÑA
278

ALEXIS FIGUEROA

ARTURO FONTAINE TALAVERA

ISABEL GÓMEZ

TOMÁS HARRIS

ELVIRA HERNÁNDEZ

RODRIGO LIRA

EDUARDO LLANOS MELUSSA

SERGIO MANSILLA

DIEGO MAQUIEIRA

JUAN ANTONIO MASSONE

JOSÉ MARÍA MEMET

JORGE MONTEALEGRE

ROBERTO MERINO

ANDRÉS MORALES

ROSABETTY MUÑOZ

GERMÁN MUÑOZ PILICHI

CLEMENTE RIEDEMANN

ARMANDO RUBIO HUIDOBRO

ÁLVARO RUIZ

ALICIA SALINAS

CARLOS TRUJILLO

BRUNO VIDAL

CRISTIÁN VILA

MARÍA INÉS ZALDÍVAR

VERÓNICA ZONDEK

RAÚL ZURITA