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MANUAL PARA RECIÉN BAUTIZADOS

MANUAL PARA RECIÉN BAUTIZADOS

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¿QUE ES LA IGLESIA ADVENTISTA DEL 7MO DÍA?

La Iglesia Adventista del Séptimo Día es una denominación cristiana distinguida por su observancia del sábado, y por su énfasis en la inminente segunda venida de Jesucristo. Creemos firmemente que somos el pueblo que Dios ha levantado en este tiempo final para restaurar las verdades bíblicas y dar al mundo el último mensaje de amonestación en preparación para la segunda venida de Jesús (Apocalipsis 14:6-12). Nuestra denominación surgió en cumplimiento de la profecía bíblica descrita en Apocalipsis 10. Esta profecía se cumplió a través del reavivamiento espiritual producido por la predicación del inminente retorno de Jesús a esta tierra, la cual dio origen al Movimiento Millerita en los Estados Unidos (movimiento precursor de la iglesia) a mediados del siglo XIX. La Iglesia Adventista se estableció oficialmente en 1863. La iglesia, siguiendo el ejemplo de Jesús, quien predicaba, enseñaba y sanaba (Mat. 4:23), tiene un ministerio integral. Por eso administra numerosas escuelas, universidades, hospitales y casas editoras en todo el mundo, así como una destacada organización humanitaria conocida como ADRA (Agencia Adventista de Desarrollo y Recursos Asistenciales). Nuestro Nombre: El nombre Adventista del Séptimo Día refleja nuestras creencias fundamentales como iglesia. “Adventista” revela nuestra convicción apasionada en la cercanía del pronto regreso de Jesús (advenimiento). “Séptimo Día” hace referencia al sábado bíblico, el cual desde la Creación siempre ha sido el séptimo día de la semana o sábado. Nuestra Misión: La misión de la Iglesia Adventista del Séptimo Día es proclamar a todas las naciones el evangelio eterno en el contexto del mensaje de los Tres Ángeles de Apocalipsis 14:6-12, llevándolos a aceptar a Jesús como su Salvador personal y unirse a su iglesia para prepararlos para el pronto retorno del Señor Jesucristo. CÓMO ESTÁ ORGANIZADA La Iglesia Adventista del Séptimo Día está organizada en una forma representativa de gobierno eclesiástico. Esto significa que la autoridad en la Iglesia proviene de la feligresía procedente de las Iglesias locales. La responsabilidad ejecutiva es concedida a los órganos representativos

y oficiales para administrar la iglesia. Cuatro Niveles de la estructura de la iglesia llevan desde el creyente individual hasta la organización de la iglesia en todo el mundo: 1. La iglesia local compuesta de creyentes individuales 2. La Asociación/Misión local, compuesta de un determinado número de iglesias locales en varias provincias. 3. La Unión, compuesta de las Asociaciones/Misiones dentro de su territorio (a veces compuesto de varias provincias, todo un país o varios países) 4. La Conferencia General representa la expresión de la Iglesia Adventista del Séptimo Día a nivel mundial. Sus miembros directivos se definen en la Constitución de la Conferencia General. Para facilitar sus actividades a nivel mundial, la Conferencia General ha establecido oficinas regionales, conocidas como Divisiones de la Conferencia, las cuales han sido asignadas por la decisión del Comité Ejecutivo en sus Concilios Anuales. Cada nivel es “representativo”, el cual es un reflejo del proceso democrático de formación y elección. Las Iglesias locales eligen a sus propios oficiales y juntas de iglesia a través del voto de la mayoría. Las iglesias eligen a sus delegados para las reuniones administrativas (congresos) cada tres o cuatro años. Un proceso similar se usa para los congresos de la Unión y de la Conferencia General que se realizan cada 5 años. En esas reuniones se eligen a las juntas y oficiales así como también se presentan informes y se deciden reglamentos y procedimientos administrativos. Cada nivel constituyente de la iglesia opera una variedad de instituciones. Los adventistas vemos en la comisión evangélica y en el ejemplo de Jesús y sus apóstoles la responsabilidad que tenemos como seguidores de servir a la persona en su totalidad. En su afán de alcanzar al mundo, los adventistas han seguido desde sus inicios el modelo de desarrollar instituciones educativas, de cuidado de la salud, de publicaciones y otras. Administrativamente, la iglesia mundial tiene 13 Divisiones, las cuales están compuestas de Iglesias agrupadas por un conjunto de misiones, campos, o estados dentro de uniones de Iglesias.

Las Divisiones Mundiales y sus sedes:

Africa Oriental (ECD) Nairobi, Kenya Euro-Africana (EUD) Berna, Suiza

Euro Asiática (ESD) Moscú, Rusia Interamericana (IAD) Miami, Estados Unidos Norteamericana (NAD) Silver Spring, Estados Unidos Asia-Pacifico Norte (NSD) Koyang City, Corea. Sudafricana (SID) Pretoria, Sudáfrica. Sudamericana (SAD) Brasilia, Brasil. Pacífico Sur (SPD) Wahroonga, Australia. Sudasiática (SUD) Tamil Nadu, India. Asia-Pacifico Sur (SSD) Cavite, Filipinas. Transeuropea (TED) St. Albans, Inglaterra. Africa Centro Occidental (WAD) Abidjan, Cote d'Ivoire.

ESTADÍSTICAS MUNDIALES
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Presidente actual: Ted N. C. Wilson Membresía: 17 millones Iglesias: 65,961 Pastores: 15,813 Crecimiento: 5% por año (aprox. 1 millón de miembros nuevos por año) Países: Presencia en 201 países. (La ONU registra un total de 230 países) Centros educativos: 7.442 universidades, colegios, institutos y escuelas; con cerca de 69,000 profesores y 1.400.000 estudiantes Centros de Salud: 168 hospitales y sanatorios; 130 hogares de ancianos; 433 clínicas y dispensarios médicos; 33 orfanatos; 10 aviones médicos Sitio web: adventist.org

Somos una iglesia en crecimiento constante. El promedio de crecimiento es de casi un millón de nuevos miembros cada año. Es decir, se añaden a nuestra iglesia un miembro cada 35 segundos. A nivel mundial, la iglesia está duplicando su tamaño cada 12 años. Altas concentraciones de adventistas se encuentran en Centro y Sur América, a lo largo del África, Las Filipinas y muchas otras áreas. En composición, el 39% de adventistas son africanos, 30% hispanos, 14% del este de Asia y 11% blancos o caucásicos.

CREENCIAS FUNDAMENTALES
Los Adventistas del Séptimo Día aceptan la Biblia como su único credo y mantienen ciertas creencias fundamentales como siendo la enseñanza de las Escrituras Sagradas. Estas creencias, de la manera como son presentadas aquí, constituyen la comprensión de la expresión de la enseñanza de las Escrituras por parte de la Iglesia. Puede haber revisiones de estas declaraciones en una asamblea de la Asociación General, cuando la Iglesia es llevada por el Espíritu Santo a una comprensión más completa de la verdad bíblica o encuentra mejor lenguaje para expresar las enseñanzas de la Santa Palabra de Dios.
1. Las Sagradas Escrituras

Las Sagradas Escrituras, el Antiguo y el Nuevo Testamento, son la Palabra de Dios escrita, dada por inspiración divina por intermedio de santos hombres de Dios que hablaron y escribieron al ser movidos por el Espíritu

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Santo. Razones bíblicas: II Pedro 1:20 y 21; II Tim. 3:16 y 17; Sal. 119:105; Prov. 30:5 y 6; Isa. 8:20; Juan 10:35; 17:17; I Tes. 2:13; Heb. 4:12. La Trinidad Hay un sólo Dios: Padre, Hijo y Espíritu Santo, una unidad de tres Personas coeternas. Dios es inmortal, omnipotente, omnisciente, encima de todo, y siempre presente. Razones bíblicas: Deut. 6:4; 29:29; Mat. 28:19; II Cor. 13:13; Efes. 4:4-6; I Pedro 1:2; I Tim. 1:17; Apoc. 14:6 y 7. Dios Padre Dios, el Eterno Padre, es el Creador, el Originador, el Mantenedor y el Soberano de toda la creación. Él es justo y santo, compasivo y clemente, tardo en airarse, y grande en constante amor y fidelidad. › Razones bíblicas: Gén. 1:1; Apoc. 4:11; I Cor. 15:28; Juan 3:16; I Juan 4:8; I Tim. 1:17: Éxo. 34:6 y 7; Juan 14:9. Dios Hijo Dios, el Hijo Eterno, se encarnó en Jesucristo. Por medio de Él se crearon todas las cosas, se reveló el carácter de Dios, se efectuó la salvación de la humanidad y se juzga el mundo. Jesús sufrió y murió en la cruz por nuestros pecados y en nuestro lugar, fue resucitado entre los muertos y ascendió para administrar en el santuario celestial a nuestro favor. Vendrá otra vez para la liberación final de Su pueblo y la restauración de todas las cosas. › Razones biblicas: Juan 1:1-3 y14; 5:22; Col. 1:15-19; Juan 10:30; 14:9; Rom. 5:18; 6:23; II Cor. 5:17-21; Lucas 1:35; Filip. 2:5-11; I Cor. 15:3 y 4; Heb. 2:9-18; 4:15; 7:25; 8:1 y 2; 9:28; Juan 14:1-3; I Ped. 2:21; Apoc. 22:20. Dios Espíritu Santo Dios, el Espíritu Santo, desempeñó una parte activa con el Padre y el Hijo en la Creación, Encarnación y Redención. Inspiró a los escritores de las Escrituras. Llenó de poder la vida de Cristo. Atrae y convence a los seres humanos; y los que se muestran sensibles, son renovados y transformados por Él, a imagen de Dios. Concede dones espirituales a la Iglesia. › Razones bíblicas: Gén. 1:1 y 2; Lucas 1:35; II Pedro 1:21; Lucas 4:18; Hechos 10:38; II Cor. 3:18; Efes. 4:11 y 12; Atos 1:8; Juan 14:16-18 y 26; 15:26 y 27; 16:7-13; Rom. 1:1-4. Dios es el Creador Dios es el Creador de todas las cosas y reveló en las Escrituras el relato auténtico de Su actividad creadora. En seis días hizo el Señor los Cielos y la Tierra y todo lo que tiene vida sobre la Tierra, y descansó el séptimo día de esa primera semana. › Razones bíblicas: Gén. 1;2; Éxo. 20:8-11; Sal. 19:1-6; 33:6 y 9; 104; Heb. 11:3; Juan 1:1-3; Col. 1:16 y 17. La Naturaleza del Hombre El hombre y la mujer fueron formados a imagen de Dios con individualidad

y con el poder y la libertad de pensar y actuar. Como han sido creados como seres libres, cada uno es una unidad indivisible de cuerpo, mente y alma, y dependiente de Dios en cuanto a la vida, respiración y todo lo demás. Cuando nuestros primeros padres desobedecieron a Dios, negaron su dependencia de Él y cayeron de sua elevada posición abajo de Dios. La imagen de Dios en ellos, fue desfigurada, se volvieron mortales. Sus descendientes comparten esa naturaleza caída y de sus consecuencias. › Razones bíblicas: Gén. 1:26-28; 2:7; Sal. 8:4-8; Hechos 17:24-28; Gén. 3; Sal. 51:5; Rom. 5:12-17; II Cor. 5:19 y 20. 8. El Gran Conflicto Toda la humanidad está involucrada en un gran conflicto entre Cristo y Satanás, en cuanto al carácter de Dios, Su Ley y Su soberanía sobre el Universo. Ese conflicto se originó en el Cielo, cuando un ser creado, dotado de libertad de elección, por exaltación propia, se convirtió en Satanás, el adversario de Dios, y condujo la rebelión de una parte de los ángeles. Él introdujo el espíritu de rebelión en este mundo. Observado por toda la Creación, este mundo se convirtió en el palco del conflicto universal, dentro del cual será finalmente reivindicado el Dios de amor. › Razones bíblicas: Apoc. 12:4-9; Isa. 14:12-14; Ezeq. 28:12-18; Gén. 3; Gén. 6-8; II Pedro 3:6; Rom. 1:19-32; 5:19-21; 8:19-22; Heb. 1:4-14; I Cor. 4:9. 9. Vida, Muerte y Resurrección de Cristo En la vida de Cristo, de perfecta obediencia a la voluntad de Dios, y en Su sufrimiento, muerte y resurrección, Dios proveyó el único medio de expiación del pecado humano, de modo que los que aceptan esa expiación por fe, puedan tener vida eterna, y toda la Creación comprenda mejor el infinito y santo amor del Creador. › Razones bíblicas: Juan 3:16; Isa. 53; II Cor. 5:14, 15 y 19-21; Rom. 1:4; 3:25; 4:25; 8:3 y 4; Filip. 2:6-11; I Juan 2:2; 4:10; Col. 2:15. 10. La Experiencia de la Salvación En infinito amor y misericordia, Dios permitió que Cristo se convirtiese en pecado por nosotros, para que en Él fuésemos hechos justicia de Dios. Guiados por el Espíritu Santo reconocemos nuestra pecaminosidad, nos arrepentimos de nuestras transgresiones y tenemos fe en Jesús como Señor y Cristo, como Sustituto y Ejemplo. Esta fe que acepta la salvación, viene del poder de la Palabra y es el don de la gracia de Dios. Por medio de Cristo somos justificados y libertados del dominio del pecado. Por medio del Espíritu, nacemos de nuevo y somos justificados. Permaneciendo en Él, participamos de la naturaleza divina y tenemos la seguridad de la salvación, ahora y en el Juicio. › Razones bíblicas: Sal. 27:1; Isa. 12:2; Jonas 2:9; Juan 3:16; II Cor. 5:1721; Gál. 1:4; 2:19 y 20; 3:13; 4:4-7; Rom. 3:24-26; 4:25; 5:6-10; 8:1-4, 14, 15, 26 y 27; 10:7; I Cor. 2:5; 15:3 y 4; I Juan 1:9; 2:1 y 2; Efes. 2:5-10; 3:16-19; Gál. 3:26; Juan 3:3-8; Mat. 18:3; I Pedro 1:23; 2:21; Heb. 8:7-12. 11. Crecimiento en Cristo Por su muerte en la cruz Jesús triunfó sobre las fuerzas del mal. El subyugó

los espíritus de demonios durante Su ministerio terrestre y quebró su poder y tornó cierto su destino final. La victoria de Jesús nos da victoria sobre las fuerzas del mal que continúan procurando controlarnos, mientras caminamos con El en paz, alegría, y con la certeza de Su amor. Ahora el Espíritu Santo vive con nosotros y nos da poder. Continuamente comprometidos con Jesús como nuestro Salvador y Señor, somos libres del fardo de nuestros hechos pasados. No más viviremos en la oscuridad, con miedo de los poderes del mal, ignorancia, y la falta de sentido de nuestro antiguo modo de vida. En esa nueva libertad en Jesús, somos llamados a creces en semejanza a Su carácter, comulgando con El diariamente en oración, alimentándonos de Su Palabra, meditando en eso y en Su providencia, cantando sus alabanzas, reuniéndonos juntos en adoración, y participando en la misión de la Iglesia. A medida que nos entreguemos al servicio de amor a aquellos a nuestro alrededor y al testimonio de Su salvación, Su constante presencia con nosotros a través del Espíritu transforma cada momento y toda tarea en una experiencia espiritual. › Razones bíblicas: Salmos 1:1, 2; 23:4; 77:11, 12; Colosenses 1:13, 14; 2:6, 14, 15; San Lucas 10:17-20; Efesios 5:19, 20; 6:12-18; I Tesalonicenses 5:23; II San Pedro 2:9; 3:18; II Corintios 3:17, 18; Filipenses. 3:7-14; I Tesalonicenses 5:16-18; San Mateo 20:25-28; San Juan 20:21; Gálatas 5:22-25; Romanos 8:38, 39; I San Juan 4:4; Hebreos 10:25. 12. La Iglesia La Iglesia es la comunidad de creyentes que confiesan a Jesucristo como Señor y Salvador. Nos unimos para adorar, para comunión, para instrucción en la Palabra, para celebrar la Cena del Señor, para el servicio a toda la humanidad y para la proclamación mundial del Evangelio. La Iglesia es la Familia de Dios. La Iglesia es el cuerpo de Cristo. › Razones bíblicas: Gén. 12:3; Hechos 7:38; Mat. 21:43; 16:13-20; Juan 20:21 y 22; Hechos 1:8; Rom. 8:15-17; I Cor. 12:13-27; Efes. 1:15 y 23; 2:12; 3:8-11 y 15; 4:11-15. 13. El Remaneciente y su Misión La Iglesia universal se compone de todos los que verdaderamente creen en Cristo; pero, en los últimos días, un remaneciente ha sido llamado, a fin de guardar los mandamientos de Dios y la fe de Jesús. Este remaneciente anuncia la llegada de la hora del Juicio, proclama la salvación por medio de Cristo y predice la aproximación de Su segundo advenimiento. › Razones bíblicas: Mar. 16:15; Mat. 28:18-20; 24:14; II Cor. 5:10; Apoc. 12:17; 14:6-12; 18:1-4; Efes. 5:22-27; Apoc. 21:1-14. 14. Unidad en el Cuerpo de Cristo La Iglesia es un cuerpo con muchos miembros, llamados de toda nación, tribu, lengua y pueblo. Todos somos iguales en Cristo. Mediante la revelación de Jesucristo en las Escrituras, compartimos la misma fe y esperanza y extendemos un solo testimonio para todos. Esta unidad encuentra su fuente en la unidad del Dios triuno, que nos adoptó como Sus hijos. Razones biblicas: Sal. 133:1; I Cor. 12:12-14; Hechos 17:26 y 27; II Cor.

5:16 y 17; Gál. 3:27-29; Col. 3:10-15; Efes. 4:1-6; Juan 17:20-23; Santiago 2:2-9; I Juan 5:1. 15. El Bautismo Por el bautismo confesamos nuestra fe en la muerte y en la resurrección de Jesucristo y testimoniamos nuestra muerte al pecado y nuestro propósito de andar en novedad de vida, siendo aceptados como miembros por Su Iglesia. Y por inmersión en el agua se sigue la instrucción en las Escrituras Sagradas y la aceptación de sus enseñanzas. Razones biblicas: Mat. 3:13-16; 28:19 y 20; Hechos 2:38; 16:30-33; 22:16; Rom. 6:1-6; Gál. 3:27; I Cor. 12:13; Col. 2:12 y 13; I Pedro 3:21. 16. La Cena del Señor La Cena del Señor es una participación en los emblemas del cuerpo y de la sangre de Jesús, como expresión de fe en Él, nuestro Señor y Salvador. La preparación incluye el examen de conciencia, el arrepentimiento y la confesión. El Maestro instituyó la Ceremonia del lavamiento de pies para representar renovada purificación, para expresar la disposición de servir uno al otro en humildad semejante a la de Cristo, y para unir nuestros corazones en amor. Razones bíblicas: Mat. 26:17-30; I Cor. 11:23-30; 10:16 y 17; Juan 6:48-63; Apoc. 3:20; Juan 13:1-17. 17. Dones y Ministerios Espirituales Dios concede a todos los miembros de Su Iglesia, en todas las épocas, dones espirituales. Siendo otorgados por la actuación del Espíritu Santo, el cual distribuye a cada miembro como le place, los dones proveen todas las aptitudes y ministerios que la Iglesia necesita para cumplir sus funciones divinamente ordenadas. Algunos miembros son llamados por Dios y dotados por el Espíritu para funciones reconocidas por la Iglesia en ministerios pastorales, evangélicos, apostólicos y de enseñanza. › Razones bíblicas: Rom. 12:4-8; I Cor. 12:9-11, 27 y 28; Efes. 4:8 y 11-16; II Cor. 5:14-21; Hechos 6:1-7; I Tim. 2:1-3; I Pedro 4:10 y 11; Col. 2:19; Mat. 25:31-36. 18. El Don de Profecía Uno de los dones del Espíritu Santo es la profecía. Este don es una característica de la Iglesia remaneciente y fue manifestado en el ministerio de Ellen G. White. Como la mensajera del Señor, sus escritos son una continua y autorizada fuente de verdad y proporcionan consuelo, orientación, instrucción y corrección a la Iglesia. › Razones bíblicas: Joel 2:28 y 29; Hechos 2:14-21; Heb. 1:1-3; Apoc. 1217; 19:10. 19. La Ley de Dios Los grandes principios de la Ley de Dios son incorporados en los Diez Mandamientos y ejemplificados en la vida de Cristo. Expresan el amor, la voluntad y los propósitos de Dios acerca de la conducta y de las relaciones humanas, y son obligatorios a todas las personas, en todas las épocas. Esos preceptos constituyen la base del concierto de Dios con Su pueblo y la norma del juicio de Dios.

› Razones bíblicas: Éxo. 20:1-17; Mat. 5:17; Deut. 28:1-14; Sal. 19:7-13; Juan 14:15; Rom. 8:1-4; I Juan 5:3; Mat. 22:36-40; Efes. 2:8. 20. El Sábado El bondadoso Creador, después de los seis dias de la Creación, descansó el séptimo día e instituyó el Sábado para todas las personas, como recordativo de la Creación. El cuarto mandamiento de la inmutable Ley de Dios requiere la observancia de este sábado del séptimo día como día de descanso, adoración y ministerio, en armonía con la enseñanza y práctica de Jesús, el Señor del Sábado. › Razones biblicas: Gén. 2:1-3; Éxo. 20:8-11; 31:12-17; Lucas 4:16; Heb. 4:1-11; Deut. 5:12-15; Isa. 56:5 y 6; 58:13 y 14; Lev. 23:32; Mar. 2:27 y 28. 21. Mayordomía Somos mayordomos de Dios, responsables por el uso apropiado del tiempo y de las oportunidades, capacidades y posesiones, y de las bendiciones de la Tierra y sus recursos que Él colocó bajo nuestro cuidado. Reconocemos el derecho de propiedad de parte de Dios, por medio del fiel servicio a Él y a nuestros semejantes, y devolviendo los diezmos y dando ofrendas para la proclamación de Su Evangelio y para la manutención y el crecimiento de Su iglesia. › Razones bíblicas: Gén. 1:26-28; 2:15; Hageo 1:3-11; Mal. 3:8-12; Mat. 23:23; I Cor. 9:9-14. 22. Conducta Cristiana Somos llamados para ser un pueblo piadoso, que piensa, siente y actúa de acuerdo con los principios del Cielo. Para que el Espíritu recree en nosotros el carácter de nuestro Señor, solo nos involucramos con aquellas cosas que producirán en nuestra vida, pureza, salud y alegría semejantes a las de Cristo. › Razones bíblicas: I Juan 2:6; Efes. 5:1-13; Rom. 12:1 y 2; I Cor. 6:19 y 20; 10:31; I Tim. 2:9 y 10; Lev. 11:1-47; II Cor. 7:1; I Pedro 3:1-4; II Cor. 10:5; Filip. 4:8. 23. Matrimonio y Familia El casamiento fue divinamente establecido en el Edén y confirmado por Jesús como unión vitalicia entre un hombre y una mujer, en amoroso compañerismo. Para el cristiano, el compromiso matrimonial es con Dios, y con el cónyuge, y solamente debe ser asumido entre parejas que comparten la misma fe. Referente al divorcio, Jesús enseñó que la persona que se divorcia del cónyuge, a no ser por causa de fornicación, y se casa con otro, comete adulterio. Dios bendice a la familia y quiere que sus miembros se ayuden uno al otro a alcanzar completa madurez. Los padres deben educar sus hijos a amar al Señor y a obedecerle. › Razones bíblicas: Gén. 2:18-25; Deut. 6:5-9; Juan 2:1-11; Efes. 5:21-33; Mat. 5:31 y 32; 19:3-9; Prov. 22:6; Efes. 6:1-4; Mal. 4:5 y 6; Mar. 10:11 y 12; Lucas 16:18; I Cor. 7:10 y 11. 24. El Ministerio de Cristo en el Santuario Celestial Hay un santuario en el Cielo. En él, Cristo intercede en nuestro favor, haciendo accesibles a los creyentes los beneficios de Su sacrificio

expiatorio ofrecido una vez por todas, en la cruz. Él es nuestro gran Sumo Sacerdote y comenzó Su ministerio intercesor en ocasión de Su ascensión. En 1844, a final del período profético de los 2.300 días, inició la segunda y última etapa de Su ministerio expiatorio. El juicio investigador revela a los seres celestiales quien entre los muertos será digno de formar parte en la primera resurrección. También se hace manifiesto quien, entre los vivos, está preparado para la traslación a Su reino eterno. La terminación del ministerio de Cristo señalará el fin del tiempo de gracia para los seres humanos, antes del Segundo advenimiento. › Razones bíblicas: Heb. 1:3; 8:1-5; 9:11-28; Dan. 7:9-27; 8:13 y 14; 9:2427; Núm. 14:34; Ezeq. 4:6; Mal. 3:1; Lev. 16; Apoc. 14:12; 20:12; 22:12. 25. La Segunda Venida de Cristo La segunda venida de Cristo es la bendita esperanza de la Iglesia. La venida del Salvador será literal, personal, visible y universal. › Razones biblicas: Tito 2:13; Juan 14:1-3; Hechos 1:9-11; I Tes. 4:16 y 17; I Cor. 15:51-54; II Tes. 2:8; Mat. 24; Mar. 13; Lucas 21; II Tim. 3:1-5; Joel 3:9-16; Heb. 9:28. 26. Muerte y Resurrección El salario del pecado es la muerte. Pero Dios, el único que es inmortal, concederá vida eterna a Sus redimidos. Hasta aquel día, la muerte es un estado inconsciente para todas las personas. › Razones biblicas: I Tim. 6:15 y 16; Rom. 6:23; I Cor. 15:51-54; Ecles. 9:5 y 6; Sal. 146:4; I Tes. 4:13-17; Rom. 8:35-39; Juan 5:28 y 29; Apoc. 20:110; Juan 5:24. 27. El Milenio y el Fin del Pecado El milenio es el reinado de mil años de Cristo con Sus santos, en el Cielo, entre la primera y la segunda resurrección. Durante este tiempo serán juzgados los impíos muertos. Al fin de ese período, Cristo con Sus Santos y la Ciudad Santa descenderán del Cielo a la Tierra. Los impíos muertos serán entonces resucitados y, con Satanás y sus ángeles, cercarán la ciudad; pero el fuego de Dios los consumirá y purificará la Tierra. El Universo quedará eternamente libre del pecado y de los pecadores. › Razones biblicas: Apoc. 20; Zac. 14:1-4; Mal. 4:1; Jer. 4:23-26; I Cor. 6; II Pedro 2:4; Ezeq. 28:18; II Tes. 1:7-9; Apoc. 19:17, 18 y 21.
28. La Nueva Tierra

En la Nueva Tierra, en que habita la justicia, Dios proveerá un hogar eterno para los redimidos y un ambiente perfecto para vida, amor, alegría y aprendizaje eternos, en Su presencia. › Razones bíblicas: II Pedro 3:13; Gén. 17:1-8; Isa. 35; 65:17-25; Mat. 5:5; Apoc. 21:1-7; 22:1-5; 11:15

LA IGLESIA LOCAL

La Iglesia Local, es el primer y más importante nivel en lo que se refiere a la dirección y administración de nuestra organización. Está compuesta por todos los miembros bautizados y es dirigida por una Junta Directiva la cual ha sido nombrada por la iglesia reunida en pleno, durante el período de las elecciones eclesiásticas al final de cada año. El Pastor El pastor de la iglesia es designado por la organización administrativa inmediatamente superior, que en este caso es la Asociación Occidental Panameña. Su período de servicio en cada distrito pastoral puede ser de hasta 5 años en promedio. El pastor es el responsable de velar por el cuidado, alimentación y discipulado tanto de los miembros de las diferentes iglesias y grupos asignados bajo su responsabilidad. Así como de la obra de evangelismo en el territorio de dichas iglesias. La Junta de Iglesia La junta de iglesia está compuesta por los dirigentes principales de la iglesia. Tiene diversas responsabilidades importantes, pero su función principal consiste en proporcionar alimento espiritual a la iglesia y dirigir la obra de planear y fomentar el evangelismo en todas sus fases. Entre las responsabilidades de la junta de la iglesia se cuentan las siguientes: 1. La alimentación espiritual. 2. El evangelismo en todas sus fases 3. La conservación de la pureza doctrinal. 4. La defensa de las normas cristianas. 5. La recomendación de cambios en la feligresía de la iglesia. 6. Las finanzas de la iglesia. 7. La protección y el cuidado de la propiedad de la iglesia. 8. La coordinación de los departamentos de la iglesia. Los miembros de la junta son designados cada año por la comisión de nombramientos en ocasión de las elecciones regulares de los dirigentes de la iglesia.

DIRIGENTES DE LA IGLESIA

Nuestro Dios es un Dios de orden. Su iglesia también debe revelar esta característica en su accionar. Con esa finalidad cada año se realizan las elecciones eclesiásticas a fin de nombrar a los miembros que serán los encargados de dirigir la iglesia durante el siguiente año. A tales hermanos se les llama dirigentes de iglesia. A continuación mencionaremos algunos de ellos: ANCIANOS.- Después del pastor, los ancianos son los dirigentes de mayor responsabilidad dentro de la iglesia. El anciano es el dirigente religioso de la iglesia en ausencia del pastor y por precepto y ejemplo debe procurar continuamente conducir a la iglesia hacia una experiencia cristiana más profunda y plena. Entre sus deberes están los de predicar, enseñar, aconsejar y velar por el funcionamiento de todos los departamentos y actividades de la iglesia. SECRETARIO.- El secretario/a de la iglesia desempeña uno de los cargos importantes en la iglesia, y de su debido ejercicio depende en gran parte el funcionamiento eficiente de la misma. Entre sus principales funciones están la de llevar un registro en actas de las reuniones de la junta directiva y reuniones administrativas que se realizan. También velar por el traslado de los miembros a otra iglesia, registrar los nuevos miembros que ingresan a través del bautismo, profesión de fe o traslado de feligresía. TESORERO.- El tesorero es el custodio de los fondos sagrados que los miembros entregan a través de los diezmos y ofrendas. Estos fondos son: (1) fondos de la Asociación, (2) fondos de la iglesia local, y (3) fondos pertenecientes a los Departamentos de la iglesia local. El tesorero debe depositar todos los fondos en un banco en una institución financiera en una cuenta abierta a nombre de la iglesia, a menos que la Asociación autorice otro sistema. Debe velar para que se utilicen conforme a lo presupuestado en la Junta de Iglesia y también enviar puntualmente los fondos destinados a la Asociación (los diezmos y el 40% de las ofrendas) El tesorero puede incentivar grandemente la fidelidad en la devolución del diezmo y profundizar el espíritu de liberalidad por parte de los miembros de la iglesia. DIACONOS.- La Biblia respalda definidamente el cargo de diácono en la iglesia del Nuevo Testamento (1 Tim. 3:13). Basándose en esta autoridad la iglesia elige a algunos de sus miembros para que sirvan en forma eminentemente práctica, ocupándose de diversos aspectos de los servicios de la iglesia y de la prosperidad de la iglesia.

Los diáconos deben cuidar los bienes de la iglesia. Sus deberes consisten en ver que el edificio se mantenga limpio y bien reparado, y que el terreno en el cual está ubicada la iglesia se conserve aseada y atrayente. Esto incluye también la responsabilidad de velar por que se haga la limpieza. Los diáconos generalmente tienen la responsabilidad de dar la bienvenida miembros y visitantes y de ayudarles a conseguir asiento, cuando esto sea necesario. Otro importante deber de los diáconos es la visitación de los miembros en sus hogares. DIACONISAS.- Las diaconisas han de hacer su parte en el cuidado de los enfermos, los menesterosos y los necesitados, cooperando con los diáconos en esta obra. Las diaconisas preparan el pan para la Santa Cena. También arreglan prolijamente la mesa para esta ocasión, también en la celebración del rito de humildad prestando la asistencia necesaria especialmente a las mujeres visitantes o que se han unido a la iglesia recientemente.

CULTOS Y REUNIONES
Cada iglesia debe ordenar sus reuniones según parezca necesario. Las más esenciales para el culto, el estudio y la actividad de la iglesia son: el culto del sábado, el servicio de Santa Cena, la reunión de oración, la escuela sabática, la reunión de jóvenes y la reunión misionera. Las sesiones administrativas para atender debidamente los asuntos de la iglesia son también esenciales. El Servicio de Comunión (Santa Cena) En la Iglesia Adventista del Séptimo Día se acostumbra celebrar el servicio de comunión una vez por trimestre. Esta ceremonia incluye el rito del lavamiento de los pies y la Cena del Señor. Debiera constituir una ocasión muy sagrada y gozosa, tanto para la congregación como para el ministro o anciano. La reunión de oración Las reuniones de oración (cultos los días miércoles) deben ser los cultos más interesantes que se tengan. Están destinados para ser un período de refrigerio espiritual al estudiar una breve porción de la Biblia y, sobre todo, dedicar un tiempo especial para compartir testimonios de

bendiciones y oraciones contestadas, así como orar los unos por los otros. La Escuela Sabática La escuela sabática ha sido adecuadamente llamada “la iglesia dedicada al estudio”. Es uno de los cultos más importantes que se realizan en relación con la obra de nuestra iglesia. Sábado tras sábado la mayor parte de nuestra feligresía y miles de simpatizantes se reúnen en la escuela sabática para estudiar sistemáticamente la Palabra de Dios. Debieran asistir a la escuela sabática todos los miembros de la iglesia, jóvenes o ancianos, niños, pastores y dirigentes de la iglesia. El tiempo que se acostumbra dedicar a la escuela sabática es una hora y veinte minutos. La Sociedad de Jóvenes Adventistas. La Sociedad de Jóvenes Adventistas es la organización que agrupa a los jóvenes de la iglesia local, con el fin de que lleven a cabo reuniones y diversas actividades. Dirigidos por un líder juvenil designado por la junta de nombramientos, los jóvenes deben trabajar juntos en el desarrollo espiritual, mental y físico individual de todos los miembros de la sociedad, interacción social cristiana y un activo programa designado a compartir la fe, que sirva de apoyo a los planes generales diseñados para la ganancia de almas establecidos por la iglesia local. Por lo general, las reuniones de esta sociedad se realizan los sábados por la tarde. Los Grupos Pequeños La vida del cuerpo está en sus células. De igual manera, la base de nuestra iglesia se encuentra en los grupos que la conforman. Los Grupos Pequeños son la organización base de nuestra iglesia compuesta por 3 hasta 12 miembros que se reúnen semanalmente en las casas de los integrantes para confraternizar, orar, estudiar la Biblia y compartir la fe. Es en el grupo pequeño donde el miembro recién bautizado es integrado a la iglesia. Pues la dinámica de la reunión “familiar” le permite cultivar amistades cristianas, conocer más cabalmente las Escrituras, desarrollar sus talentos y habilidades para convertirse en un verdadero discípulo.

Todo miembro recién bautizado debe necesariamente pertenecer a un Grupo Pequeño, de lo contrario corre el peligro de volverse un mero espectador y aún desanimarse en su vida cristiana. PRIVILEGIOS Y RESPONSABILIDADES DE LOS NUEVOS MIEMBROS Pertenecer a la iglesia de Dios es un privilegio único que entraña para el alma grandes satisfacciones. Dios tiene el propósito de reunir a un pueblo desde los lejanos confines de la tierra, a fin de constituirlo en un solo cuerpo, el cuerpo de Cristo, la iglesia de la cual él es la cabeza viviente. Todos los que son hijos de Dios en Cristo Jesús, son miembros de su cuerpo, y dentro de esta relación pueden disfrutar del compañerismo mutuo y de la comunión con su Señor y Maestro. Junto con el maravilloso privilegio de pertenecer a la iglesia de Jesucristo aquí en esta tierra, están también las responsabilidades que consigo traen. Al estar nuestro nombre escrito en los libros de la iglesia, también lo están en los libros del cielo (Luc 10:20; Mat 18:18), por lo tanto nos convertimos en representantes del reino de los cielos aquí en la tierra (2 Cor. 3:2). Nuestro estilo de vida y nuestro testimonio deben demostrar que pertenecemos a Jesús, que hemos pasado del reino de las tinieblas al reino de la luz. Se espera que, por la gracia de Dios, y por el poder transformador del Espíritu Santo, el nuevo creyente incorpore en su vida los nuevos hábitos de un cristiano adventista. La fiel observancia del sábado y la asistencia a la iglesia ese día debe ser el resultado natural de una vida de comunión con Jesús. Sus hábitos de alimentación y su estilo de vestir deben armonizar con los principios bíblicos que ahora conoce y practica (Lev.11; 1Tim. 2:9). Así también se espera que el nuevo creyente esté dispuesto a dedicar parte del tiempo que el Señor le concede (“seis días trabajarás y harás toda tu obra”-Exo 20:10) para el servicio misionero dentro y fuera de la iglesia.

NORMAS DE VIDA CRISTIANA
El estudio de la Biblia y la oración

La vida espiritual se sostiene por medio del alimento espiritual. Debemos mantener y/o adquirir el hábito del estudio devocional de la Biblia y la oración si queremos crecer en la vida cristiana. Dios tiene una programación diaria para nuestra vida en su Palabra y solo la podemos conocer buscando su Palabra en la primera hora de cada mañana. (Mat. 6:33; Sal 5:3) La iglesia prepara materiales de estudio devocional de las Escrituras para sus miembros. La devoción matutina es un libro de lecturas devocionales para cada día del año. La guía de estudio de la Escuela Sabática es un programa de instrucción sistemática que cada miembro de iglesia estudia durante cada día de la semana, ambos materiales los puede solicitar al secretario de Ministerio Personal de su iglesia. Relación con la comunidad Aunque nuestra ciudadanía está en los cielos; desde donde también esperamos al Salvador (Fil 3:20), estamos todavía en el mundo y somos parte integrante de la sociedad humana, y debemos compartir con nuestros semejantes ciertas responsabilidades en los problemas comunes de la vida. Aun cuando debemos abstenernos de toda lucha política y social, debemos mantener siempre, tranquila y firmemente, una actitud intransigente en favor de la justicia y la rectitud en los asuntos cívicos, junto con una estricta fidelidad a nuestras convicciones religiosas. Tenemos la sagrada responsabilidad de ser ciudadanos leales de los gobiernos a los que pertenecemos, dando “a César lo que es de César, y a Dios, lo que es de Dios” (Mat. 22:21). La observancia del sábado La debida observancia del sábado es una evidencia de nuestra fidelidad a nuestro Creador y de nuestra comunión con nuestro Redentor. En un sentido especial, la observancia del sábado es una prueba de obediencia. El sábado ocupa un lugar muy especial en la vida de los adventistas del séptimo día. El séptimo día de la semana, desde la puesta del sol del viernes hasta la puesta del sol del sábado (Lev. 23:32), es un regalo de Dios, una permanente señal de su gracia. Es un día de deleite para la adoración de Dios y el compañerismo con los demás (Isa. 58:13). El creyente le da la bienvenida al sábado con gozo y gratitud. “Pero el amor de Dios ha puesto un límite a las exigencias del trabajo. En su día reserva a la familia la oportunidad de

tener comunión con él, con la naturaleza y con sus prójimos” (La educación, p. 251). Las horas del sábado pertenecen a Dios, y se deben usar solamente para él. Nuestro propio placer, nuestras propias palabras, nuestros propios negocios, nuestros propios pensamientos, no deben encontrar lugar en la observancia del día del Señor (Isa. 58:13). Reunámonos a la puesta del sol el viernes, en el seno de la familia, y demos la bienvenida al santo sábado con oración y cánticos, y terminemos el día con oración y expresiones de gratitud. La salud y la temperancia Pertenecemos a Dios en cuerpo, alma y espíritu. Es, por lo tanto, nuestro deber religioso observar las leyes de la salud, tanto para nuestro propio bienestar y felicidad, como para poder servir más eficientemente a Dios y a nuestros semejantes. El apetito debe ser dominado. La salud se promueve por la observancia inteligente de los principios de higiene que tienen que ver con el aire puro, la ventilación, la vestimenta adecuada, la limpieza, el ejercicio y la recreación apropiados, el sueño y el descanso adecuados, y la alimentación sana y equilibrada. Dios proveyó al hombre abundante variedad de alimentos, suficiente para satisfacer todas las necesidades dietéticas. Las frutas, los granos, las nueces y los vegetales preparados en forma sencilla, “complementados con leche o crema, constituyen el régimen más saludable” (Consejos sobre la salud, p. 113). Cuando se practican los principios de la vida sana, no se sentirá la necesidad de estimulantes. El uso de sustancias intoxicantes y de narcóticos de cualquier clase está prohibido por la ley de la naturaleza. La abstinencia del uso de bebidas alcohólicas y de tabaco fue, desde los primeros días de este movimiento, una condición para ser miembro de la Iglesia Adventista del Séptimo Día. La Vestimenta La verdadera religión, que entra en cada aspecto de la vida, tiene que tener una influencia modeladora en todas nuestras actividades. Nuestros hábitos de vida deben basarse en principios y no en el ejemplo del mundo que nos rodea. Las costumbres y las modas pueden cambiar con los años, pero los principios relativos a la debida conducta son siempre los mismos. La vestimenta es un factor importante en el carácter cristiano. Los cristianos deben evitar la ostentación llamativa y “los adornos profusos”. La vestimenta debe ser, hasta donde sea posible, “de buena calidad, de colores apropiados y adecuados para el uso. Deberíamos escogerla por su durabilidad más bien que para la ostentación”. Nuestra indumentaria debe caracterizarse por la “modestia”, la “belleza”, la

“gracia” y “las cualidades propias de la sencillez natural” (Mensajes para los jóvenes, p. 350). “El vestir sencillamente y abstenerse de ostentar joyas y adornos de toda clase está de acuerdo con nuestra fe” (Joyas de los testimonios, t. 1, p. 350). En las Escrituras se enseña con claridad que el uso de joyas es contrario a la voluntad de Dios. “...no con peinado ostentoso, ni oro, ni perlas, ni vestidos costosos” es la admonición del apóstol Pablo (1 Tim. 2:9). El llevar joyas y ornamentos es un esfuerzo por atraer la atención que no está de acuerdo con el olvido de sí mismo que debe manifestar el cristiano. Los padres cristianos deben hace valer el peso de su ejemplo, instrucción y autoridad para inducir a sus hijos e hijas a vestirse con modestia, y conquistar así el respeto y la confianza de quienes los conocen. Que nuestros hermanos se consideren bien vestidos sólo cuando hayan cumplido con las normas de la modestia en el uso de una vestimenta de buen gusto y conservadora. La música La música es una de las artes más sublimes. La buena música no sólo proporciona placer, sino que también eleva la mente y cultiva las más finas cualidades. Dios usó a menudo los cantos espirituales para conmover el corazón de los pecadores y llevarlos al arrepentimiento. La música degradada, por el contrario, destruye el ritmo del alma y quebranta la moralidad. Debe ejercerse gran cuidado en la elección de la música. Cualquier melodía que participe de la naturaleza del jazz, el rock u otras formas híbridas semejantes, o cualquier expresión del lenguaje que se refiera a sentimientos tontos y triviales, serán rehuidas. Usemos sólo buena música en el hogar, en las reuniones sociales, en la escuela y en la iglesia.

RELACIÓN PASTOR FELIGRÉS
En la Iglesia Adventista, la gran mayoría de pastores tienen varias iglesias a su cargo. Al conjunto de iglesias y grupos que atiende se le denomina Distrito Pastoral. Es por eso que probablemente el pastor solo pueda predicar una vez al mes en tu iglesia. Sin embargo, él siempre estará interesado en su bienestar espiritual. Por eso, llame a su Pastor cuando... 1. CUANDO ATRAVIESA POR UN GRAVE PROBLEMA. La mayoría de ministros han sido entrenados para ayudar a la gente con su familia, personal y otros problemas. Los consejos de un líder espiritual, junto

con sus oraciones por la guía divina, le permitirá hacer frente a sus problemas con confianza. 2. CUANDO ALGUIEN SE INTERESA EN LA IGLESIA. Cuando encuentre jóvenes y adultos que están en su comunidad, y otros que no se han unido a una iglesia local. 3. CUANDO TENGA ALGUNA ENFERMEDAD. Su pastor es tan cerca como su teléfono. Su presencia, consejo y la oración será útil. Su pastor le agradecerá su llamada telefónica cuando usted, un ser querido o un amigo está enfermo. Llámele antes de ir al hospital si es posible. 4. CUANDO ALGUIEN MUERE. Su pastor debe ser notificado cuando hay una muerte en la familia. Él puede dar consuelo y consejo en este momento difícil. 5. CUANDO USTED DEBE HACER UNA DECISIÓN IMPORTANTE. Si usted es una persona joven y se enfrentan a una decisión de ir a la universidad, la elección de un curso de estudio, o la elección de un trabajo, haga una cita para ver a su pastor. El punto de vista de su líder espiritual debiera ser considerado. 6. CUANDO HAY UNA BODA. Su pastor debe ser consultado antes de establecer la fecha de la boda. Es recomendable y hasta necesario que su pastor tenga sesiones de aconsejamiento pre matrimonial antes de oficiar la ceremonia. 7. CUANDO ALGUIEN DESEA SER CRISTIANO. Feliz de hecho es el pastor que se le pide que hable con alguien que desea hacerse cristiano. Dile a tu pastor sobre los amigos que están interesados en saber más acerca de la fe cristiana.

DATOS DE INTERÉS
Asociación Occidental Panameña Coquito, Vía Interamericana, David-Chiriquí Teléfonos: 722-2471, www.asociacionoocidentalpanama.org

722-2171.

Web:

Unión Centroamericana del Sur: Urbanización Montenegro, Etapa 3. Alajuela-Costa Rica Teléfono: (506) 2442-2042 Web: www.uacas.org

División Interamericana 8100 S.W. 117th Avenue. Miami, Florida 33183-4827 Teléfono: 1 (305) 403-4700 Web: www.interamerica.org Librería Adventista Alfa y Omega: Calle C Sur (vía rápida) al lado de Toledano, David Teléfono: 775-4720 Radio Adventista: Visión Global Radio Av. Libertad, Doleguita Teléfono: 7740577 Web: www.visionglobalradio.com Pastor de su iglesia Nombre: ________________________________ Teléfono: _______________________________

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