Karl R.

Popper

LA LÓGICA
DE LA

INVESTIGACIÓN CIENTÍFICA

EDITORIAL TECNOS
MADRID

http://psikolibro.blogspot.com

Los derechos para la versión castellana de la obra The Logic of Scientific Discovery publicada por HUTCHINSON & Co. LTD., de Londres, son propiedad de
EDITORIAL TECNOS, S. A.

Traducción por VICTOR SANCHEZ DE ZAVALA

.' edición, 1962. 1." 2.» 3.» 4.» 5." reimpresión, reimpresión, reimpresión, reimpresión, reimpresión, 1967. 1971. 1973. 1977. 1980.

EDrrORIAL TECNOS, S. A., 1980 O'Donnell, 27. Madrid-9 ISBN: 84-309-0711-4 E>epósito legal: M. 1.112.—1980
Printed in Spain. Impreso en España por ARTES GRÁFICAS BENZAL. - Virtudes. 7. - MADRID-3

http://psikolibro.blogspot.com

A MI ESPOSA,
a quien se debe que haya renacido este libro.

http://psikolibro.blogspot.com

Nota del

traductor

La lógica de la investigación científica es traducción de la Logik der Forsehung, publicada en Viena en el otoño de 1934 (pero con la fecha «1935») ; la versión ha sido hecha por el autor, ayudado por el doctor Julius Freed y Lan Freed. No se ha alterado el texto original de 1934 con vistas a la traducción. Como suele ocurrir, ésta es un poco más larga que el original : ha sido menester emplear paráfrasis para palabras y frases que no tenían equivalentes, y ha habido que fragmentar y reordenar las oraciones; tanto más cuanto que el texto a traducir estaba enormemente condensado, pues incluso se le había podado drásticamente en varias ocasiones, para cumplir los requisitos del editor. Pero el autor se ha decidido a no aumentar el texto, así como a no restaurar los pasajes cercenados. Con objeto de ponerlo al día se han añadido al libro apéndices y notas nuevos : algunos amplían meramente el texto, o lo corrigen; pero otros indican en qué puntos el autor ha variado de opinión, o cómo reorganizaría sus razonamientos. Todas las adiciones actuales —apéndices nuevos y notas nuevas a pie de página— están marcadas por medio de números precedidos de asterisco ; y este ultimo signo indica también los sitios en que se han ampliado las notas antiguas (a menos que la ampliación consista únicamente en la alusión a la edición inglesa de un libro publicado originalmente en alemán). En las adiciones mencionadas se encontrarán referencias a una continuación de este volumen (continuación que no se había publicado antes y cuyo título es Postscript: After Twenty Years): sus capítulos y apartados están precedidos también por asterisco, pero como no tiene apéndices, todos éstos, tengan o no asterisco, corresponden al presente volumen. Las dos obras tratan de los mismos problemas, si bien —aunque se complementan— son independientes. Debe señalarse también que ha cambiado la numeración de los eapítulos de este libro : en el original estaban numerados de primero a segundo (i)rimera parte) y de primero a octavo (segunda parte), mientras que ahora lo están correlativamente: de primero a décimo.
* La versión española se ha hecho sobre la edición inglesa, siguiendo el consejo del autor. Únicamente se han vertido directamente del alemán alguna palabra aislada y la carta de A. Einstein, que constituye el apéndice *XII (aunque teniendo en cuenta, naturalmente, las aclaraciones intercaladas por K. R. Popper).

http://psikolibro.blogspot.com

Sumario

Páginas Nota del traductor Prefacio de la primera edición (1934) Prefacio de la edición inglesa (1958) Reconocimiento PRIMERA PARTE
INTRODUCCIÓN A LA LÓGICA DE LA CIENCIA.

8 14 16 23

Capítulo I.—Panorama de algunos problemas fundamentales 1. El problema de la inducción 2. Eliminación del psicologismo , 3. Contrastación deductiva de teorías 4. El problema de la demaraación 5. La experiencia como método 6. La falsabilidad como criterio de demarcación 7. El problema de la «base empírica» 8. Objetividad científica y convicción subjetiva Capítulo II.—Sobre el problema de una 9. Por qué son indispensables las 10. Planteamiento naturalista de la 11. Las reglas metodológicas como teoría del método científico decisiones metodológicas teoría del método convenciones

27 27 30 32 33 38 39 42 43 48 48 49 52

SEGUNDA PARTE
ALGUNOS COMPONENTES ESTRUCTURALES DE UNA TEORÍA DE LA EXPERIENCIA.

Capítulo III.—Teorías 12. Causalidad, explicación y deducción de predicciones 13. Universalidades estricta y numérica 14. Conceptos universales y conceptos individuales 15. Enunciados universales y existenciales 16. Los sistemas teóricos 17. Algunas posibilidades de interpretación de un sistema de axiomas. 18. Niveles de universalidad. El «modus tollens» Capítulo 19. 20. 21. 22. 23. 24. IV.—La falsabilidad Algunas objeciones convencionalistas Reglas metodológicas Investigación lógica de la falsabilidad Falsabilidad y falsación Acontecimientos y eventos Falsabilidad y coherencia

57 57 60 62 66 68 69 72 75 75 78 80 82 84 88 89 89 91 93 96

Capítulo V.—El problema de la base empírica 25. Las experiencias perceptivas como base empírica: el psicologismo. 26. Acerca de las llamadas «cláusulas protocolarias» 27. La objetividad de la base empírica 28. Los enunciados básicos

http://psikolibro.blogspot.com

PáginBg 29. 30. La relatividad de los enunciados básico?. Solución del Irilema Fries Teoría y experimento de 99 1'" 107 iOT lOu liO 111 114 US 117 120 123 125 128 128 129 132 134 135 136 137 138 138 141 14 2 144 145 147 148 149 153
155

Capítulo VI.—Grmloa de contrastabilidinl 31. 32. 33. 34. 35. 36. 37. 38. 39. 40. U n prograuín y u n a Jjnagon ¿ C ó m o han de compararse las clases de po?iblcs falsadores? Comparación do los graflos de falsaMlidad por medio de la relación de sulíclasincaeión F.struelura de la relación de subclasific icióii. Probabilidad lógiea. Contenido emjiirieo, e n t r a ñ a n i i e n t o y grados de falsabilidad Niveles de imiver.'¡alidad y grados de precisión Ámbitos lógicos, \ o t a s sobre la teoría de la tnrflición Comparación de grados de conlra^labilidad teniendo en cuenta las dimensiones Dimensión de u n conjunto de curvas Dos m a n e r a s de reducir el n ú m e r o de dimensiones de uii conjunto de curvas

Capítulo V I I . — L a senciliv: 41. 42. 43. 4445. 46. Eliminación de los conceptos pragmático y estético de sencillez ... El problema nielodobígico de la sencillez Sencillez y grado de falsabilidad F i g u r a geométrica y forma funcional La sencillez de la geoinetria cuclidea El convencionalismo y el concepto de sencillez

Capitulo V I I I . — L a probabilidad 47. 48. 49. 50. 51. 52. 53. 54. 55. 56.
57.

El problema de la interpretación de los enunciados probabilitarios. Las inlerpretaci(mcs subjetiva y lilijeliva El problema f u n d a m e n t a l de l.i liaría del azar La teoría frecuencial de Voii Mi-''^ P l a n de u n a nueva teoría de la iirobabilidad Frecuencia relativa dentro de una clase finita Selección, indej>en(If'ne)a, insensibilidad, inlrascendencia Sucesiones finita-. Selecciones ordinal ) de vecindad Libertad-;i en sucesiones finitas Sucesiones de segmentiis. P r i m e r a forma de la fíírmula b i n o m i a l .
Sucesiones infinita-. Estimaeí'Mie- ireeueiiríales bipofétieas

58. 59. 60. 61. 62. 63. 64. 65. 66. 67. 68. 69. 70. 71. 72. 73. 74.

E s t u d i o del axioma de alealorieiiad Sucesiones azarosas. P r o b a b i l i d a d objetiva El problema de Rernoulli La ley de los grandes números (teorema de B e r n o u l l i ) El teorema de Bernoulli y la interpretación de los enunciados probabilitarios El teorema de Bernoulli y el proldema de la convergencia E l i m i n a c i ó n del axioma de convergencia. Solución del «problema f u n d a m e n t a l de la teoría del azar» El problema de la deeidibilidad La forma lógica de los enunciados probabilitarios U n sistema probabilístieo de metafísica especulativa La probabilidad en la física Ley y azar La deduelibilidad de macro-leyes a p a r t i r de micro-leyes E n u n c i a d o s probabilitarios f o r m a l m e n t e singulares La teiuía del á m b i t o obsfTiHJciínirs sobre Ja Irnría cuántica El problema de lleísinbevg y las relaiicmes de i n e e r t i d u m b r e . . . Breve bosipu'io de la ititeipretarítin estadística de la teoría eiuintiea.

159 162 162 166 169 170 173 177 179 183 185 191 193 195 198 201 203 207

(.nj>íIulo \\.'--Alf;jíniís

http://psikolibro.blogspot.com

75. 76. 77. 78.

U n a reinterpretación estadística de las fórmulas de i n c e r t i d u m b r e . U n i n t e n t o de e l i m i n a r los elementos metafísicos p o r inversión del p r o g r a m a de H e i s e n b e r g ; con aplicaciones Los experimentos decisivos La metafísica i n d e t e r m i n i s t a

2U8 213 220 229 2.34 235 237 245 247 250 255 257

Capítulo X . — L a coTToboración, o de qué forma sale indemne de la contrastación una teoría 7 9 . Sobre la l l a m a d a verificación de hipótesis 8 0 . P r o b a b i l i d a d de u n a hipótesis y probabilidad de e v e n t o s : crítica de la lógica probabilitaria 8 1 . Lógica i n d u c t i v a y lógica probabilitaria 8 2 . Teoría positiva de la corroboración: cómo p u e d e «demostrar su temple» u n a hipótesis 8,9. Corroborabilidad, contrastabilidad y probabilidad lógica 8 4 . Observaciones acerca del uso de los conceptos de «verdadero» y «corroborado» 8 5 . La ruta de la ciencia

APÉNDICES L IL in. IV. V. VI. VIL Definición d e dimensión de u n a teoría Cálculo general de la frecuencia en clases finitas Deducción de la p r i m e r a forma de la fórmula binomial U n método p a r a construir modelos de sucesiones aleatorias E x a m e n de u n a objeción. El experimento de la r a n u r a doble Sobre u n p r o c e d i m i e n t o de m e d i r no predictivo Observaciones acerca de u n e x p e r i m e n t o i m a g i n a r i o NUEVOS *I. *II. *III. APÉNDICES 289 295 265 267 270 272 275 278 281

Dos notas sobre inducción y demarcación, 1933-1934 Nota sobre probabilidad, 1938 Sobre el empleo heurístico de la definición clásica de probabilidad, especialmente p a r a la deducción del teorema geneial de m u l tiplicación Teoría formal de la probabilidad Deducciones d e n t r o de la teoría formal de la probabilidad Sobre desorden objetivo o aleatoriedad P r o b a b i l i d a d n u l a y e s t r u c t u r a fina de la probabilidad y del contenido Contenido, sencillez y dimensión Corroboración, peso de los datos y contrastes estadísticos Universales, disposiciones y necesidad n a t u r a l o física Sobre el uso y abuso de experimentos i m a g i n a r i o s , especialmente en la teoría cuántica E l e x p e r i m e n t o de E i n s t e i n , P o d o l s k i y R o s e n . C a r t a de Einstein (1935) (preparados por J. Agassi). Albert

300 303 325 334 338 352 360 392 412 426

*IV. *V. *VI. *VII. *VIII. *IX. *X. *XI. *XII. Indices

http://psikolibro.blogspot.com

http://psikolibro.blogspot.com

com .Las teorías son redes : sólo quien lance cogerá.blogspot. NOVALIS http://psikolibro.

y en h a b e r acabado con los deprimentes monólogos que hoy pasan p o r discusiones filosóficas. Pues existe ya u n a estructura de las doctrinas científicas. oloño lie l^.. todavía hay algunos que creen que la filosofía puedo propnncr auténticos problemas acerca de cosas. y. ha resuello sus problemas más recalcitrantes. siguen confiando en discutirlos. No se enfrenta con una estructura organizada. esto es. p o r tanto. lo único que pueden hacer es empezar de nuevo desdo rl principio. El filósofo se encuentra en muy distinta posición.blogspot.. con ella. Por mi parte. Ksta es la razón p o r la que p u e d e dejar a otros la tarea de encajar su colaboración en el marco general del conocimiento científico. jiiiede atacar su problema de modo directo : p u e d e dirigirse i n m e d i a t a m e n t e al corazón del asunto. sostengo ¡a opinión exactamente opuesta y afirmo que siempre que una disputa se ha desencadenado durante cierto tiempo.Prefacio de la primera edición (1934) La sospecha de que el hombre. El científico <]iie se ocupa con una investigación d e t e r m i n a d a . sino de un auténtico problema acerca de cosas. En realidad. proporciona menguado solaz al gustador de la filosofía: pues lo que no puede dejar de temer es que ésta nunca llegue lo suficientemente lejos como para proponer un aiitónlico problema. ViKiNA. u n a situación tie los problemas q u e tiene aceptación general. especialmente en filosofía. http://psikolibro. en el fondo no se trataba nunca de un mero problema acerca de palabras. la cuestión de si la filosofía llegará nunca a p r o p o n e r un auténtico p r o b l e m a reaparece u n a y otra vez en los círculos filosóficos. sino más bien con algo que se asemeja a un montón de ruinas (aunque tal vez con u n tesoro sepultado d e b a j o ) . ScHLicK (1930). al corazón de u n a estructura organizada. I. M. pues quizá el tínico hecho aceptado p o r todos es que no existe tal cosa. y q u e . digíiiDOF de física. KANT (1786).com . No p u e d e apelar a u n a situación de los problemas que r e a l m e n t e sea de aceptación general. por fin. Y si por ventura se encuentran incapaces de aceptar ninguno de los credos existentes.il. A pesar de ello.

La forma de descubrir los errores.. el uso de hipótesis y de la imaginación. LORD ACTON http://psikolibro. el modo de someter a contraste..com .blogspot.No hay nada más necesario para el hombre de ciencia que la historia de ésta y la lógica de la investigación.

al menos. exi<te un p r o b l e m a filosófico por el que se interesan todos los h o m b r e s qvie reflexionan: es el de la cosmología. Los analistas del lenguaje creen que no existen auténticos problemas filosóficos. Los analistas del lenguaje se consideran a sí mismos como los que utilizan cierto método privativo de la filosofía. A mi entender están equivocados. pues yo creo en las siguientes tesis. sino eomo aliados . id del aumento del conocimiento.n mi anli-uo |. si es que hay alguno. Y el mejor modo de estudiar el aumento del conocimiento es estudiar el del conocimiento científico. Quiero p r o p o n e r ahora también la siguiente segunda tesis: el problema central de la epistemología ha sido í i e m p r e .en cuanto que parecen ser casi los iini^os filósofos que conservan vivas algunas de las tradiciones de la filosofía racional.blogspot. tanto la filosofía como la ciencia perderían todo su atractivo para mí si abandonasen tal empresa.Prefacio de la edición inglesa (1958) ]. que. sin embargo. Los filósofos son tan libres eomo cualesquiera otras personas de emplear cualquier método en la búsqueda de la verdad. y. el problema de entender el mUndo —incluidos nosotros y nuestro conocimiento como parte de él. o que los problemas de \» filosofía. en mi caso.refació de 1934 traté de exponer --demasiado sucinlamentc. Reconozco que e n t e n d e r las funciones de nuestro lenguaje es una p a r t e im{)ortanfe de ésta. no menos que el de la ciencia. Creo. Lo mismo entonces que ahora. Creo que toda la ciencia es cosmología. pero no lo es acabar con nuestros problemas pícsentándolos como meros «rompecabezas» lingüísticos. el único interés de la filosofía.com . y sigue siéndolo. reside on las aportaciones q u e h a hecho a a q u é l l a . No pienso (pie el estudio del aumento del conocimiento p u e d a rem- http://psikolibro. t e m o — mi actitud con respecto a la situación entonces d o m i n a n t e en la filosofía. son problemas del uso lingüístico " <lel sentido de las palabras. los analistas que digo tienen gran importancia para m í : no sólo como contrincantes. y especialmente p a r a con la filosofía lineste nuevo prefacio pretendo exponer mi actitud frente a la situación actual y acerca de las dos escuelas principales de analistas del lenguaje de nuestros días. en todo caso. No hay un método propio de ¡a filosofía.

a u i u p i c h a y u n n ú m e r o i n d e f i n i d o de ( ( m é t o d o s » d i f e r e n t e ^ .^ im'ifos Y//(? p u e d e ( . A l u d o a i¡uc >¡riu¡irc (¡ue ¡ i r o p o n e m o s ijna s o l u c i ó n a u n p r o l d c m a d c h c r í a m o s e s f o r z a r n o s t o d o lo q u e p u d i i l ^ e nH)S p o r c e l l a r a l i a j o l u i e s l r a s o l u c i ó n . p o r q u é h a n t e n i d o (jue a f r o n t a r l o . o lo (jue h a n p e n s a d o é s t a t i e n e q u e a c a b a r .a r — q u e d c i i e n d c r á n sif>nip r e . e^tc p i c c e p l o se lleva a la p r á c t i c a [lor [locos de ent r e n o s o t r o s . en l u g a r de d c f c / u l e r l a . >li Jesjs r. .Mas la c r í t i c a s e r á f e c u n d a ú n i c a m e n t e si e n u n c i a m o s n u e s t r o p r o b l e m a t o d o lo c l a r a m e n t e (pie p o d a m o s v p r e s e n t a m o s n u e s t r a s o l u c i ó n en u n a f o r m a s u f i c i e n t e m e n t e d e f i n i d a : es d e c i r . n i p o r el d e l o s sistemas lingüísticos. o í r o s a d u c e n las c r í t i c a s en lujrar n u e s t r o si d e j a m o s de l i a i ' c i l o p o r mi-^nlro^ mi-^mo-^. s i n o q u e es. con tal d e (pie se las h a y a con u n p r o b l e m a i n t e r e s a n te y de q u e t r a t e s i n c e r a m e n t e d*. (pie j u i c d a di'^culirsc e r í t i e a mente.m i d e a r v e n t a j o s a m e n t e u n fil(isofo. A l g u n o s filósofos h a n h e c h o Xma v i r t u d d e l h a b l a r s e a sí m i s m o s . P o d r í a prC'iruntarse (piizá i\\\v o t r o s « n u ' l o d o s » j u i e d e u t i l i z a r u n filosofo. d e s d e luCcrf). E s t o m e p a r e c e m u y i m p o r t a t i t e .Prefacio de la edición inglesa 17 p l a z a r s e p o r e l e s t u d i o d e l o s u s o s l i n g ü í s t i c o s . i)or e l l o . l . \\c. n t r e los i n u c b o s m é t o d o s (pie p u e d e u .i s ]()gico» sea cajtaz d e d c s c i n p c ñ a r un p a p i d en v\ [iroccso c i t a d o d e a c l a r a r y escud r i n a r los liiiililcnuis y las SOIUCÍÍHK-S (pie l i e m o s p l a n t e a d o v Jirop u e s t o . c ó m o lo h a n f o r m u l a d o y c ó m o h a n t r a t a d o de r c s o K e r l o .uuis l>}p/^^ ipjf rsU>.c « a n á l i . .r e s o l v e r l o . t a l vez p o r q u e p i e n s a n q u e n o h a y http://psikolibro. -Mi r e s f d i e s l a es (pie. m á s f)íen. p o r f o r t u n a . d e n u i d o (|ue n o a^cNcro (pie los mi'^lodos del ( ( a n á l i s i s lí'igicon y del « a n á l i s i s (|(-| l e n g u a j e » c a r e z c a n n e c e s a r i a m e n t e d e v a l o r . j i o r q u e es p a r t e d e l m é t o d o g e n e r a l de la d i s c u s i ó n r a c i o n a l : si i g n o r a m o s lo q u e o t r o s p i e n s a n . t a n t o d e l a s c i e n c i a s d e la IS'aturaleza c o m o de la f i l o s o f í a : m e r e f i e r o al d e e n u n c i a r c l a r a m e n t e los p r o j j i o s p r o l i l e n i a s y de e x a m i n a r criticamente las diversas soluciones ¡iroi)uestas. e s t o y c o i i > p l e t a m c n t e disjiuc>to a a d m i t i r q u e e x i s t e u n m é t o d o al q u e i ) o d r í a l l a m a r s e «el ú n i c o m é t o d o de la f i l o s o f í a » .. (|esg r a c i a d a m e n t c . P e r o n o es c a c a c t e r í s l i c o s o l a m e n t e d e ésta. el ú n i c o m é t o d o de t o d a discusión rnciotud. e s c r i t o en c u r s i v a l a s j i a l a l i r a s vdisciisión racional» y ucriticamenle)) c o n o l i j i l o de s u b r a y a r q u e liago e c i u i v a l e n l e s la a c t i t u d rac i o n a l y la acliiijil c r í l i í a .s.blogspot. y. no t e n g o niiigiin ¡nieri's en e n u m e r a r l o s : m e d a lo m i s m o el m é t o d o (pie p u e d a e m p l e a r u n filósofo (o c u a l f j u j e r otra p e r s o n a ) . (jue a c t u a l m e n t e n o está de m o d a ) : c o n s i s t e sjnip l e m c n t e en i n t e n t a r a v e r i g u a r (pié h a n p e n s a d o y d i c h o o t r o s a c e r c a del f i r o b l e m a en c u e s t i ó n .com . ¡ e ( i s de la filosofía : lui lo son m á s fpie c u a h p i i c r o t r o m é t o d o de in(lagaci(m científica o r a c i o n a l .i}}i-)i>ih>s r>l. y (|ue en m o d o a l g i m o son c a r a c t e r i s .>n )i-ji>s i]i' í-rr }o. Y con t o d o . p e r o . N o n i e g o (jiie a l g o a lo q u e p o d r í a l l a m a r . del p r ( d i l e n i a (¡ue se t e n g a e n t r e m a n o s — m e p<)rece q u e h a y u o o d i g n o de ser m e n c i o n a d o (y (jiie es u n a v a r i a n t e d e l m é t o d o l i i s l o r i e o . a u n c u a n d o c a d a u n o de n o s o t r o s c o n t i n ú e t a n c o n t e n t o h a b l á n d o s e a sí m i s m o .

cuya estructura sería análoga a la de las paradojas lógicas. sin embargo. de que el llamado «análisis lingüístico» es el verdadero método de la filosofía. la de que deberíamos analizar p a l a b r a s y sus usos y sentidos en lugar de «ideas». ni siquiera en las antinomias kantianas. que está presente en todas las paradojas lógicas. no digamos p o r el ú n i c o : incluso Locke lo introdujo m e r a m e n t e como u n método p a r a tratar ciertas cuestiones preliminares (preliminares p a r a la ciencia de la é t i c a ) . con su famosa distinción entre expresiones lingüísticas con sentido («bien formadas») y carentes de sentido. Berkeley y H u m e —es decir. mejor. como arma para batir a sus adversarios. Dios se h a b l a principalmente a Sí mismo p o r q u e no tiene a nadie a quien valga la pena de h a b l a r . Admito gustoso que esta sustitución del «nuevo camino de las ideas» de Locke p o r u n «nuevo camino de las p a l a b r a s » constituía u n progreso y que se necesitaba u r g e n t e m e n t e . que estaban deseosos http://psikolibro. y tanto Berkeley como H u m e lo e m p l e a r o n .blogspot. de suerte que la distinción entre h a b l a r con sentido y sin sentido h a b r í a de tener. ante todo. «creencias» o «juicios». pero un filósofo debería saber que no es más divino que los demás hombres. e incluso p o r medio del análisis lógico : pues éste revela que cierto tipo característico de reflexividad o autorreíerencia. que la p r i n c i p a l razón que ha habido p a r a exaltar el método del análisis lógico ha sido la siguiente. Su p r o p i a interpretación del mundo — e l mundo de las cosas y de los h o m b r e s — . asimismo. En p r i m e r t é r m i n o . de que las paradojas lógicas —-como la del mentiroso («en este momento no estoy diciendo la v e r d a d » ) y las encontradas por Russell. no se encuentra en las llamadas jDaradojas filosóficas. Una de ellas es la creencia. exacta.18 ha lógica de la investigación científica nadie con quien merezca la p e n a de h a b l a r . Hay varias interesantes razones históricas de la creencia. el método psicológico (o. P e r o temo que la cost u m b r e de filosofar en ei5te plano algo eminente sea u n síntoma de la decadencia de la discusión r a c i o n a l .com . pseudopsicológico) de analizar nuestras ideas y su origen en los sentidos— por un método más «objetivo» y menos genético. Richard y otros—necesitan para su solución el método del análisis lingüístico. sin duda alguna. nunca debería haberse tomado el «nuevo camino de las ideas» p o r el m é t o d o p r i n c i p a l de la filosofía. tan extendida. Es perfectamente comprensible que los que antes h a b í a n visto en el «nuevo camino de las ideas» el único método de la filosofía se hayan convertido a la creencia de que lo es el «nuevo camino de las palabras». una importancia central para la filosofía. Con esta creencia exacta se combina luego la equivocada de que los problemas tradicionales de la filosofía habrían surgido de un intento de resolver paradojas filosóficas. pero h a r é n a d a más dos comentarios críticos sobre ella. Yo disiento enérgicamente de esta desafiadora creencia. Parece. Se tenía la sensación de que era necesario remplazar el llamado íinuevo camino de las ideasv de Locke. Puede ponerse de manifiesto muy fácilmente que esta creencia es errónea. «concepciones» o «nociones»: que habríamos de analizar proposiciones o enunciados en vez de «pensamientos».

además. yo respondería fomo sigue a los que tienden a este modo de abordar la teoría del i üiiocimiento. precisamente. todo estudio que permanezca confinado en el conocimiento de sentido común. sino contribuir al avance del mismo esto es. la teoría del conocimiento se ha inspirado en la confianza de que nos p e r m i t i r í a .Prefacio de la edición inglesa 19 de comunicarnos. Los filósofos que se inclinan al p r i m e r enfoque piensan —con toda razón—. y desde Bacon. so'lcngo que los problemas más importantes y más atraclivos t\(^ la «t ¡••¡emología h a n de ser completamente invisibles para los que se limitan al análisis del conocimiento última» mente citado o de su expresión en el lenguaje ordinario. Basta una ligera reflexión para convencerse de que la mayoría de los problemas que se encuentran en conexión con dicho aumento h a n de trascender. y también -equivocadamente— que este último es el más fácil de analizar. (Entre los grandes filósofos la única excepción a esta regla de que puedo acordarme es la de Berkeley. ya el «nuevo camino de las ideas». nunca se basó en dicho m é t o d o : ni Berkeley apoyó en él sus opiniones religiosas ni H u m e su determinismo ni sus teorías políticas. no solamente conocer más y más acerca del conocimiento. la percepeifíri. o sea. necesariamente. del conocimiento científico—. «conozco». Y. y 2 ) como el del conocimiento científico.blogspot. Leibniz. Pues bien.que el conocimiento científico sólo puede ser una ampliación del correspondienle al sentido c o m ú n . volviéndose conocimiento científico. ya el «nuevo camino de las palabras». parece evidente que el aumento de esle último es el caso más i m p o r t a n t e y máa interesante del aumento de los conocimientos. De esta forma.com . Mili y Russell. analizan las expresiones «veo». de la filosofía — es la siguiente: Cabe a b o r d a r el problema de la epistemología por dos lados distintos : 1) como el problema del conocimiento Jet sentido común u ordinario. D u h e m y Poincaré. Qiiiero mencionar ahora línicamente u n ejemplo del tipo de problemas a que me refiero : el del aumento de nuestros conocimientos. incluso. y en lugar de analizar la visión. frente al conocimiento científico : pues la manera más importante de aumentar aquél es. (i [K'trllio». Kant. A esle respecto debería recordarse que casi todos los problemas de la epistemología tradicional están relacionados con el aumento de los conocimientos. Hobbes y Locke a Hume. o quizá la palabra í'ípiizá». de aíjnél en que se formula el conocimiento de sentido común . el conocimiento o la creencia. P e r o la objeción más grave que opongo a la creencia de que.) La mayoría de los filósofos que creen que el método característico de la filosofía es el análisis del lenguaje ordinario parecen haber perdido aquel optimismo a d m i r a b l e que inspiraba la http://psikolibro. sea el método p r i n c i p a l de la epistemología — o quizá. tales filósofos se jioncn a reni])lazar el «nuevo camino de las ideas» por u n análisis del Iciipuaje ordinario. Me siento inclinado a decir incluso m á s : desde Platón a Descartes. «creo» o <-me parece j)robable». Aunque estoy de acuerdo en que el conocimiento eionlifieo no es sino u n desarrollo del ordinariii o de senti(b) conuin.

o sea. qua filósofo. ciertamente. Con objeto de explicar más fácilmente en qué cosas estoy de acuerdo y en qué n o . Leibniz y Boscovich acerca de las fuerzas a las de F a r a d a y y Einstein en torno a los campos de fuerzas. Me ocuparé primero de los que han elegido el método de cons- http://psikolibro. si no de desesperanza. y. en todo caso. Sus miembros filosofan de muchos modos diferentes. algo que pudiera destilarse y condensarse en una definición: todas las de la p a l a b r a «filosofía» p o d r á n tener tan sólo el carácter de una convención.blogspot. pues se encuentran con muchos problemas distintos que pretenden resolver. y que forzosamente h a n de escapársele los problemas más interesantes. mis razones para creer que. Estas son. No existe una esencia de la filosofía. sino que definen la filosofía de modo tal que.20 La lógica de la investigación científica tradición r a c i o n a l i s t a . expuestas brevemente. el p r i m e r enfoque que he mencionado — e s decir. la construcción de los que creen ser modelos del «lenguaje de la ciencia». o a dar con una solución. p o r su misma definición. y acogen con gusto cualquier método cuando consideran que puede ayudarles a ver más claramente sus problemas. p o r tanto. no veo mérito alguno en la propuesta arbitraria de definir dicha palabra de modo que i m p i d a a todo estudioso de la filosofía el que intente contribuir. no me atrae. desde las especulaciones de Gilbert. me resulta paradójico que los filósofos que están orgullosos de especializarse en el estudio de los lenguajes ordinarios crean •—no obstante tal cosa— que saben lo suficiente acerca de la cosmología para estar seguros de que ésta es de esencia tan diferente a la filosofía que esta última jamás podrá aportar n a d a a aquélla. aunque sea provisional. se e q u i v o c a n : pues es un heclio real que las ideas puramente metafísicas — y . Newton. Asimismo. desde el atomismo antiguo a la especulación cartesiana sobre la materia. El segundo grupo no se limita a estudiar el lenguaje de la ciencia — n i ningún otro lenguaje—. La automutilacion que exige esta definición de filosofía. las ideas metafísicas han señalado el camino. aquél que sigue el camino de u n análisis del conocimiento científico. no solamente abandonan el progreso de los conocimientos a los científicos. P e r o estoy m u y lejos de encontrarme de acuerdo con todos aquellos filósofos que se declaran a favor del otro modo de a b o r d a r la epistemología. El p r i m e r grupo está formado p o r los que tienen p o r meta estud i a r «el lenguaje de la ciencia» y que h a n escogido como método filosófico la construcción de modelos artificiales de lenguajes: esto 63. incluso dentro de la provincia de la epistemología. se hace incapaz de a p o r t a r nada a nuestro conocimiento del m u n d o .com . el análisis del conocimiento analizando el lenguaje o r d i n a r i o — es demasiado estrecho. filosóficas— han tenido la máxima i m p o r t a n c i a p a r a la cosmología. tan sorprendentemente persuasiva. su actitud semeja ser de resignación. voy a dividirlos en dos g r u p o s : algo así como las ovejas y los cabritos. ni posee un método filosófico ya escogido. Desde Tales a Einstein. al avance de nuestro conocimiento del m u n d o . Y. de un a c u e r d o .

se les escapan asimismo los problemas más apasionantes de la teoría del conocimiento.Prefacio de la edición inglesa 21 truir modelos artificiales del lenguaje de la ciencia. por lo cual se les hace necesario const r u i r uno . No obstante lo cual. las soluciones que p r o p o n í a n a sus problemas no h u b i e r a n sido eficaces. Pero. sin embargo. En realidad. en consecuencia. Y debido a su método de construir modelos lingüísticos en m i n i a t u r a . Al primero le fallan. inclusive los más primitivos. no puede representar igualdad alguna : de modo que no contiene ni siquiera la aritmética más primitiva. E n mi opinión. al parecer no existe semej a n t e «lenguaje de la ciencia». y en la práctica no hay teoría científica de ningún interés que p u e d a expresarse p o r medio de tan inmensos sistemas de minucias. pero en m i n i a t u r a — d e enormes sistemas de diminutos chirimbolos. de otro modo. la construcción de un modelo a t a m a ñ o natural y que funcione del lenguaje de la ciencia — u n modelo en que pudiera manejarse una verdadera ciencia. todos parecen plantear las si- http://psikolibro. pues lo intrincado del artefacto no está en i)roporción con su eficacia. dcltido quizá a los consuelos espirituales que proporciona la esperanza en un conocimiento que sea «exacto». y. y a muchas otras. también ellos parten del «nuevo camino de las i d e a s » : también remplazan el método (pseudo-) psicológico del «nuevo camino» antiguo p o r el análisis lingüístico. y esta demostración la h a n ofrecido. nan. este grupo de filósofos toma lo peor de ambos m u n d o s . que se refieren a los tres modelos lingüísticos más conocidos (a ellos aluden las notas 13 y 15 del apéndice *VII y la nota *2 del apartado 3 8 ) . En el tercero — e l más desarrollado y famoso de todos— tampoco pueden formularse las m a t e m á t i c a s . los mismos autores. los encontramos embarcados en la construcción de complicadísimos modelos que funcio-. Es fácil demostrar este hecho. como la física— resulta Ser algo dificultosa en la práctica : y. los modelos del «lenguaje de la ciencia» que construyen estos filósofos no tienen nada que ver con el lenguaje de la ciencia moderna. p o r tal razón. y hasta el principio de que todo n ú m e r o tiene un sucesivo. Debido a estas razones.blogspot. ]>or desdicha. Los autores de estos modelos los h a n impuesto las limitaciones mencionadas simplemente p o r q u e . han elegido como objeto de su análisis lingüístico «el lenguaje de la ciencia». «preciso» o «formalizado». los medios p a r a expresar la identidad. el teorema de Euclides de que no existe un número p r i m o que sea mayor que cualquier otro. Estos modelos carecen de importancia para la ciencia y para el sentido común. los relacionados con su progreso . esto es. y —desde luego— son esencialmente más pobres que los lenguajes ordinarios. en vez del lenguaje ordinario. Mas. y — l o que es aún más interesante— tampoco p u e d e n expresarse en él propiedades mensurables de ningún tipo.com . estos tres modelos lingüísticos son demasiado pobres para ser útiles en ciencia alguna . incluso. Desde un p u n t o de vista histórico. como puede verse teniendo en cuenta las observaciones que siguen. El segundo funciona únicamente con tal de que no le a ñ a d a m o s los medios de demostrar los teoremas corrientes de la a r i t m é t i c a : p o r ejemplo. en p a r t e .

y de un modo objetivo. asimismo. Nos mugiere que no sólo analicemos las discusiones científicas. en grande. en una u otra forma. de resolver problemas de la teoría del conocitnicnto científico. He intentado hacer ver que los p r o b l e m a s epistemológicos tradicionales más importantes —los que guardan relación con el aumento de los ronix-iiuientos-trascienden los dos métodos usuales de ana- http://psikolibro. qui.íon aplicables a la ciciuia (mientras que. Whewell. a los que no se entregan p o r anticipado a ningún método filosófico. de las teorías. y h) que son «exactos» o «])recisos». o sea. algunos de los problemas más importantes de la «creencia razonable». La mayoría de los pertenecientes a este grupo estarían confor»nes con la idea de que el conocimiento científico es el resultado del aumento del de sentido común : pues es algo así como el conocimiento de sentido común. Así pues. sus p r o b l e m a s son los de éste. Russell y W h i t e h e a d —este último. Meyerson. Este enfoque de los problemas de la epistemología se desentiende (como también los otros dos mencionados) del método pseudopsicológieo o «subjetivo» del nuevo camino de las ideas (método todavía empleado p o r K a n t ) . la de Maxwell o la de Einstein. dicho de otro modo. pero ampliados — p o r ejemplo. Mili. Y. cuyo adelanto t e m í a ) : sus representantes más ilustres d u r a n t e los últimos doscientos años han sido Kant. podemos m i r a r estas discusiones como si fuese a través de un microscopio que nos permitiera estudiar en detalle. Está claro que no es posible m a n t e n e r ambas pretensiones. Volvámonos ahora al tercer grupo de epistemólogos. sino también las situaciones problemáticas de la ciencia . D u h e m . el método de construir modelos lingüísticos artificiales no es capaz de abordar los problemas del aumento de los conocimientos. Como resultado de su pobreza nos ofrecen sólo el modelo más tosco y más engañoso del aumento del conocimiento : el de un montón de enunciados de observación que se acumulan progresivamente.22 La lógica de la investigación científica guíenles pretensiones: a) que sus nictodos son cayinces. Poincaré. en algunas de sus fases—. menos aún que lo sería el de analizar los lenguajes ordinarios — y ello meramente p o r q u e tales modelos son más pobres que estos ú l t i m o s — . en realidad. sustituye el problema de H u m e de la «creencia razonable» p o r el de las razones p a r a aceptar o rechazar las teorías científicas—. de los procedimientos y — l o que es más import a n t e — de las discusiones científicas. Este grupo pretende que entre sus antepasados se encuentran casi todos los grandes filósofos occidentales (incluso p u e d e reclamar para sí a Berkeley. a c o m p r e n d e r la historia del pensamiento científico. a pesar de lia])er sido — e n cierto sentido muy i m p o r t a n t e — u n enemigo de la misma idea de conocimiento científico racional. puesto que tenemos muchos informes detallados de las discusiones concernientes al p r o b l e m a de si habría que aceptar teorías tales como la de Newton. al menos. y de este modo nos p u e d e ayudar.com .blogspot. sólo son a[)li(:abK>s con precisión a un discurso de tipo e x t r e m a d a m e n t e p r i m i t i v o ) . Peirce. los que en los trabajos epistemológicos utilizan el análisis de los problemas científicos.

Prefacio de la edición inglesa 23 lisis lingüístico. Defender u n dogma más es. y que h e reproducido en la página 1 5 . P E N N . sin embargo. P o r m i p a r t e . y exigen u n análisis del conocimiento científico. P E N N . http://psikolibro. RECONOCIMIENTO Quiero d a r las gracias aquí a Mr. B U C K I N G H A M S H I R E . David G. orgullosam e n t e dedicada a destruir la tradición de u n a filosofía racional. Mss. primavera de 1958. Y creo q u e sólo u n renacer del interés p o r estos secretos puede salvar las ciencias y la filosofía de u n a especialización estrecha y de u n a fe obscurantista en la destreza singular del especialista y en su conocimiento y autoridad p e r s o n a l e s : fe q u e se amolda tan perfectamente a nuestra época «postrracionalista» y «postcrítica». B U C K I N G H A M S H I R E . Nicholls p o r h a b e r m e comunicado el admirable pasaje p o r él descubierto entre ios Acton Manuscripts de la Library of Camhridfie University (Add.com . mas los filósofos no deben ser especialistas. y el pensamiento racional m i s m o . lo último que quisiera h a c e r : incluso el análisis de la ciencia—la «filosofía de la ciencia»—amenaza convertirse en u n a moda. verano de 1959. en u n a e s p e c i a l i d a d . m e interesan la ciencia y la filosofía exclusivamente p o r q u e quisiera saber algo del enigma del m u n d o en que vivimos y d e l otro enigma del conocimiento h u m a n o de este mundo.blogspot. 5011 : 2 6 6 ) .

blogspot.com .http://psikolibro.

PRIMERA PARTE Introducción a la lógica de la ciencia

http://psikolibro.blogspot.com

http://psikolibro.blogspot.com

CAPITULO PRIMERO

Panorama de algunos problemas fundamentales

El h o m b r e de ciencia, ya sea teórico o experimental, p r o p o n e enunciados — o sistemas de enunciados— y los contrasta paso a paso. E n particular, en el campo de las ciencias empíricas construye hipótesis •—o sistemas de teorías— y las contrasta con la experiencia p o r medio de observaciones y experimentos. Según m i opinión, la tarea de la lógica de la investigación científica — o lógica del conocimiento— es ofrecer u n análisis lógico de tal modo de p r o c e d e r : esto es, analizar el método de las ciencias empíricas. P e r o , ¿cuáles son estos «métodos de las ciencias empíricas»? Y, ¿a qué cosa llamamos «ciencia empírica»?

1.

E L PROBLEMA DE LA INDUCCIÓN

De acuerdo con u n a tesis que tiene gran aceptación — y a la q u e nos opondremos en este l i b r o — , las ciencias empíricas pueden caracterizarse p o r el hecho de qxie emplean los llamados «.métodos induetivosv: según esta tesis, la lógica de la investigación científica sería idéntica a la lógica inductiva, es decir, al análisis lógico de tales métodos inductivos. Es corriente llamar «inductiva» a u n a inferencia cuando pasa de enunciados singulares (llamados, a veces, enunciados «particulares»), tales como descripciones de los resultados de observaciones o experimentos, a enunciados universales, tales como hipótesis o teorías. Ahora bien, desde u n punto de vista lógico dista mucho de ser obvio que estemos justificados al inferir enunciados universales partiendo de enunciados singulares, p o r elevado que sea su número ; pues cualquier conclusión que saquemos de este modo corre siempre el riesgo de resultar un día falsa: así, cualquiera que sea el número de ejemplares de cisnes blancos que hayamos observado, no está justificada la conclusión de que todos los cisnes sean blancos. Se conoce con el n o m b r e del problema de la inducción la cuestión acerca de si están justificadas las inferencias inductivas, o de bajo qué condiciones lo están. El problema de la inducción puede formularse, asimismo, como la cuestión sobre cómo establecer la verdad de los enunciados universales basados en la experiencia — c o m o son las hipótesis y los sis-

http://psikolibro.blogspot.com

28

La lógica de la investigación

científica

temas teóricos de las ciencias empíricas—. Pues muchos creen que la verdad de estos enunciados se asabe por experiencia»; sin embargo, es claro que todo informe en que se da cuenta de una experiencia — o de una observación, o del resultado de un e x p e r i m e n t o — no puede ser originariamente un enunciado universal, sino sólo un enunciado singular. P o r lo tanto, (juieii dice que sabemos por experiencia la verdad de un enunciado universal suele querer decir que la verdad de dicho enunciado puede reducirse, de cierta forma, a la verdad de otros enunciados —éstos singvilares— que son verdaderos según sabemos por experiencia; lo. cual equivale a decir (jue los enunciados universales están basados en inferencias inductivas. Así pues, la pregunta acerca de si hay leyes naturales cuya verdad nos conste viene a ser otro modo de p r e g u n t a r si las inferencias inductivas están justificadas lógicamente. Mas si queremos encontrar un modo de justificar las inferencias inductivas, hemos de intentar, en primer término, establecer un principio de inducción. Semejante principio sería un enunciado con cuya ayuda pudiéramos presentar dichas inferencias de una forma lógicamente aceptable. A los ojos de los mantenedores de la lógica inductiva, la importancia de un principio de inducción para el inétodu científico es m á x i m a : «...este principio —dice R e i c h e n b a c h — ('•• ¡ T mina la verdad de las teorías científicas; eliminarlo de la c'' • la significaría nada menos que privar a ésta de la posibilidad de decidir sobre la verdad o falsedad de sus teorías ; es evidente que sin él la ciencia perdería el derecho de distinguir sus teorías de las creaciones fantásticas y arbitrarias de la imaginación del poeta» ^. P e r o tal p r i n c i p i o de inducción no p u e d e ser una verdad puramente lógica, como una tautología o un enunciado analítico. En realidad, si existiera un principio de inducción p u r a m e n t e lógico no habría problema de la inducción; pues, en tal caso, sería menester considerar todas las inferencias inductivas como transformaciones puramente lógicas, o tautológicas, exactamente lo mismo que ocurre con las inferencias de la lógica deductiva. P o r tanto, el principio de inducción tiene que ser un enunciado s i n t é t i c o : esto es, uno cuya negación no sea contradictoria, sino lógicamente posible. Surge, pues, la cuestión acerca de por qué h a b r í a que aceptar semejante principio, y de cómo podemos justificar racionalmente su aceptación. Algunas personas que creen en la lóijica inductiva se precipitan a señalar, con Reichenbach, que «hi totíiüdad de la ciencia acepta sin reservas el principio de inihicí'ión, y (pie nadie puede tampoco d u d a r de este principio en la vida i'orriénte» ". No obstante, aun sup o n i e n d o que fuese así —después de todo, «la totalidad de la ciencia» p o d r í a estar en u n e r r o r — yo seguiría afirmando que es superfluo todo principio de indvicción, y que lleva forzosamente a incoherencias (incompatibilidades) lógicas.
' II. REICHENBACH, Erhenntnis 1, 19''0 ¡lá;;- 186. (Cf. también las págs. 64 y sig.) • Cf. los comciiUrins de Russell r-csria i!c Hume, que he citado en el apartado *2 de mi Postscript.
' REICHENBACH, ibid., pág. 67.

http://psikolibro.blogspot.com

Panorama

de algunos problemas

fundamentales

29

A p a r t i r de la obra de H u m e *^ debería haberse visto claramente que aparecen con facilidad incoherencias cuando se admite el principio de i n d u c c i ó n ; y también que difícilmente pueden evitarse (si es que es posible tal cosa ) : ya que, a su vez, el principio de inducción tiene que ser u n enunciado universal. Así pues, si intentamos afirm a r que sabemos por experiencia que es verdadero, reaparecen de nuevo j u s t a m e n t e los mismos problemas que motivaron su introducción : para justificarlo tenemos que utilizar inferencias i n d u c t i v a s ; p a r a justificar éstas hemos de suponer un principio de inducción de orden superior, y así sucesivamente. P o r tanto, cae por su base el intento de fundamentar el principio de inducción en la experiencia, ya que lleva, inevitablemente, a una regresión infinita. K a n t trató de escapar a esta dificultad admitiendo que el principio de inducción (que él llamaba «principio de causación universal») era «válido' a priori». P e r o , a mi entender, no tuvo éxito en su ingeniosa tentativa de dar una justificación a priori de los enunciados sintéticos. P o r mi p a r t e , considero que las diversas dificultades que acabo de esbozar de la lógica inductiva son insuperables. Y me temo que lo mismo ocurre con la doctrina, tan corriente hoy, de que las inferencias inductivas, aun no siendo «estrictamente válidas», pueden alcanzar cierto grado de «seguridad» o de «probabilidad». Esta doctrina sostiene que las inferencias inductivas son «inferencias probables»^. «Hemos descrito —dice Reichenbach— el principio de inducción como el medio por el que la ciencia decide sobre la verdad. P a r a ser más exactos, deberíamos decir que sirve para decidir sobre la p r o b a b i l i d a d : pues no le es dado a la ciencia llegar a la verdad ni a la falsedad..., mas los enunciados científicos pueden alcanzar únicamente grados continuos de p r n b a b d i d a d , cuyos límites superior e inferior, inalcanzal)lcs, son la verdad y la falsedad» *. P o r el momento, puedo hacer caso omiso del hecho de que los creyentes en la lógica inductiva alimentan una idea de la probabilidad que rechazaré luego por sumamente inoportuna para sus propios filies (véase, más adelante, el apartado 8 0 ) . Puedo hacer tal cosa, porque con recurrir a la probabilidad ni siquiera se rozan las dificultades mencionadas: pues si ha de asignarse cierto grado de probabilidad a los enunciados que se l)asan en inferencias inductivas, tal proceder tendrá que justificarse invocando u n nuevo principio de inducción, modificado convenientemente; el cual habrá de justificarse a su vez, etc. Aún más : no se gana nada si el mismo principio de inducción no se toma como «verdadero», sino como meramente «probable». En r e s u m e n : la lógica de la inferencia probable o «lógica
" Los pasajes decisivos de Hume se citan en el apédice *VII (texto correspondiente a las notas 4, 5 y 6 ) ; véase también, más adelante, la nota 2 del apartado 81. " Cf. J. M. KEYNES, A Trcalise on Probability (1921); O. KÜLPE, Vorlesungen Uber Logik (ed. por Selz, 1923); REICHENBACH (que emplea el término «implicaciones probabilísticas»), Axiomatik der Ifahrscheinlichkeitsrechnung, Mathem. • Zeitschr, 3 4 (1932), y otros lugares.
* REICHENBACH, Erkenntnis 1, 1930, pág. 186.

http://psikolibro.blogspot.com

30

La lógica de la investigación

científica

de la p r o b a b i l i d a d » , como todas las demás formas de la lógica inductiva, conduce, bien a una regresión infinita, bien a la doctrina del apriorismo *^. La teoría que desarrollaremos en las páginas que siguen se opone directamente a todos los intentos de apoyarse en las ideas de una lógica inductiva. Podría describírsela como la teoría del método deductivo de cunlraslar**, o como la opinión de que una bipótesis sólo p u e d e contrastarse empíricamente —y únicamente después de que lia sido formulada. P a r a poder desarrollar esta tesis (que podría llamarse «deductivismo», por contraposición al «inductivismo»'') es necesario que ponga en claro primero la distinción entre la psicologia del conocimiento, que trata de heclios em[)íricos, y la lógica del conocimiento, que se ocupa exclusivamente de relaciones lógicas. Pues la creencia en una lógica inductiva se debe, en gran p a r t e , a una confusión de los problemas psicológicos con los epistemológicos ; y quizá sea conveniente advertir, de paso, que esta confusión origina dificultades no sólo en la lógica del conocimiento, sino en su psicología t a m b i é n .

2.

E L I M I N A C I Ó N DEL

PSICOLOGISMO

He dicho más arriba que el trabajo del científico consiste en prop o n e r teorías y en contrastarlas. La etapa inicial, el acto de concebir o inventar una teoría, no me parece que exija u n análisis lógico ni sea susceptible de él. La cuestión acerca de cómo se le ocurre u n a idea nueva a una persona — y a sea u n tema musical, un conflicto dramático o u n a teoría científica— p u e d e ser de gran interés para la psicología empírica, pero cai-ece de importancia p a r a el análisis lógico del conocimiento científico.

" Véanse también el capítulo X —especialmente, la nota 2 del apartado 81— y el capítulo *II del Postscript, en los que se hallará una exposición más completa . de esta crítica. ** Se liabrá observado ya que empleamos las expresiones contraste, contrastación, contrastar, someter a contraste, etc., para traducir los términos ingleses test, testing, to test, etc. Los autores de habla inglesa —incluyendo al de esta obra— utilizan también to contrast, pero puede verterse sin dificultad —e incluso más conforme a su sentido— por contraponer o contraponerse. (N. del T.) ° LiEBlc (en Indukíion und Deduktion, 1865) fue probablemente el primero que rechazó el método inductivo desde el punto de vista de la ciencia natural: su ataque se dirigía contra Bacon. Dim EM (en La Théorie physique, son objet et sa structure, 1906; vers. ingl. por P. P. WIENEK, The Aim and Structure of Physical Theory, 1954) ha mantenido tesis marcadamente deductivistas (* Pero en el libro de Diihem se encuentran también tesis inductivistas, por ejemplo, en el cap. III de la primera parte, en el que se nos dice que con sólo experimentación, inducción y generalización se ha llegado a la ley de la refracción de Desearles; cf. la trad, ingl., pág. 155.) Véanse, asimismo, V. KBAFT, Die (Wundjormen der wissenschajllichcn Methoden, 1925, y
CAUNAP, Erkennínis 2, 1932, pág. 440.

http://psikolibro.blogspot.com

Panorama

de algunos problema»

fundamentales

31

Edte no se interesa por cuestiones de hecho (el quid facti? de Kant ),. sino línicamente p o r cuestiones (¡c jiislificacióri o validez (el i¡}iul juris? k a n t i a n o ) ; sus preguntas son del tipo íij^uienle: ; puede justificarse un e n u n c i a d o ? ; en caso aFirniativo, ¿de qué m o d o ? ; ; os c o n t r a s t a b l e ? ; ; depende lógieamenle de oíros e n u n c i a d o s ? ; ; o los contradice quizá? Para «lue un enunciado pueda ser examinado lógicamente de esta forma tiene que habérsenos propuesto :inies : alomen debe haberío formulado y liabérnoslo entregado para su examen bjgico. En consecuencia, distinguiré netamente entre el proceso de concebir una idea nueva y los uuModo* y resultados de su examen lógico. En cuanto a la tarea de la lógica del ennocimienio —que be contrapuesto a la psicología del misn;o—, me basaré en el supuesto de que consiste j)ura y exclusivamente en la investigaei<in de lf>s métodos empleados en las eontrastaciones sistemáticas a (pie debe someterse toda idea nueva antes de que se la pueda sostener seriamente. Algunos objetarán, tal vez, que sería más jiertineole considerar como ocupación propia de la epistemología la fabricación de lo que se ha llamado una ^reconstrucción racional» de los pasos que han llevado al científico al descubrimiento, a encontrar ima nueva verdad. Pero la cuestión se convierte entonces e n : ¿ q u é es, exactamente, lo que queremos reconstruir? Si lo que se trata de reconstruir son b>s procesos que tienen lugar durante el estímulo y formación de inspiracion(;s, me niego a aceptar semejante cosa como tarea de la bigica del conocimiento : tales procesos son asunto de la psicología empírica, pero difícilmente de la lógica. Otra cosa es que queramos reconstruir racionalmente las ciinlnialaciones subsiguientes, mediante las que se puede descubrir que cierta ins|)iración fue un descubrimiento, o se puede reconocer como un e<Miocimiento. Kn la medida en que el científico juzga críticamente, nmdifica o desecha su i)ropia ins)iiración, podemos considerar —si así nos place— que el análisis metodológico erap r e n d i d o en esta obra es una especie de «reconstrucción racional» de los procesos intelectuales correspondientes. Pero esta reconstrucción no habrá de describir tales procesos según acontecen r e a l m e n t e : siWo puede dar un esqueleto lógico del procedimiento de contrastar. Y tal vez esto es todo lo que quieren decir los que hablan de una «reciuistrucción racional» de los medios por los que adquirimos conocimientos. Ocurre que los razonamientos expuestos en este libro son enteramente independientes de este problema. Sin embargo, mi opinión del asunto —valga lo que valiere— es que no existe, en absoluto, un método lógico de tener nuevas ideas, ni una reconstrucción lógica de este proceso. Puede expresarse mi parecer diciendo que todo descubrimiento contiene «un elemento irracional» o «una intuición creadora» en el sentido de Bergson. Einstein habla de un modo parecido de la «búsqueda de aquellas leyes sumamente universales... a p a r t i r de (as cuales puede obtenerse una imagen del m u n d o por pura deducción. No existe una senda lógica ^—dice— que encamine a estas...

http://psikolibro.blogspot.com

32

La lógica de la investigación

científica

leyes. Sólo p u e d e n alcanzarse p o r la intuición, apoyada en algo así como una introyección ('^Einfühlung') de los objetos de la experiencia» ^.

3.

CONTRASTACIÓN DEDUCTIVA DE TEORÍAS

De acuerdo con la tesis que hemos de p r o p o n e r aquí, el método de contrastar críticamente las teorías y de escogerlas, teniendo en cuenta los resultados obtenidos en su contraste, procede siempre del modo Que indicamos a continuación. Una vez presentada a título provisional u n a nueva idea, aún no justificada en absoluto —sea una anticipación, u n a hipótesis, un sistema teórico o lo que se q u i e r a — , se extraen conclusiones de ella por medio de una deducción lógica; estas conclusiones se comparan entre sí y con otros enunciados pertinentes, con objeto de hallar las relaciones lógicas (tales como equivalencia, deductibilidad, compatibilidad o incompatibilidad, etc.) que existan entre ellas. Si queremos, p o d e m o s distinguir cuatro procedimientos de llevar a cabo la contrastación de una teoría. En p r i m e r lugar, se encuentra la comparación lógica de las conclusiones unas con otras: con lo cual se somete a contraste la coherencia interna del sistema. Después, está el estudio de la forma lógica de la teoría, con objeto de d e t e r m i n a r su c a r á c t e r : si es u n a teoría empírica —científica— o si, p o r ejemplo, es tautológica. En tercer t é r m i n o , tenemos la comparación con otras teorías, que tiene por p r i n c i p a l mira la de averiguar si la teoría e x a m i n a d a constituiría un adelanto científico en caso de que sobreviviera a las diferentes contrastaciones a que la sometemos. Y finalm e n t e , viene el contrastarla p o r medio de la aplicación empírica de las conclusiones que pueden deducirse de ella. Lo que se pretende con el último tipo de contraste mencionado es descubrir hasta qué p u n t o satisfarán las nuevas consecuencias de la teoría —sea cual fuere la novedad de sus asertos— a los requerimientos de la práctica, ya provengan éstos de experimentos p u r a m e n t e científicos o de aplicaciones tecnológicas prácticas. T a m b i é n en este caso el procedimiento de contrastar resulta ser d e d u c t i v o ; veámoslo. Con ayuda de otros enunciados anteriormente aceptados se deducen de la teoría a contrastar ciertos enunciados singulares —-que podremos d e n o m i n a r « p r e d i c c i o n e s » — ; en especial, predicciones que sean fácilmente contrastables o aplicables. Se eligen entre estos enunciados los que no sean deductibles de la teoría vigente, y, más en particular, los que se en* Comunicación en el sesenta cumpleaños de Max Planck. El pasaje citado comienza con las palabras: «La tarea suprema del físico es la búsqueda de aquellas leyes sumamente universales», etc. (citado según A. EINSTEIN, Mein Weltbüd, 1934, pág. 168; traducción ingl. por A. HARRIS, The World as I see It, 1935, pág. 125). En LlEBIG, op. cit., se liailan con anterioridad ideas parecidas; cf. también MACH, Principien der Wármelehre (1896), págs. 443 y sigs. * La palabra alemana mEinfiíhlungí) es difícil de traducir; Harris vierte: «sympathetic understanding of experience» (compreiisión sim-pática de la experiencia).

http://psikolibro.blogspot.com

e t c . comp a r á n d o l o s con los resultados de las aplicaciones prácticas y de experimentos.blogspot.). e t c . P e r o si la decisión es negativa. al parecer. En particular. o verificadas. ) : pues tanto falsificar como falsear tienen en castellano u n sentido p e r f e c t a m e n t e vivo. En ningún momento h e asumido que podamos pasar p o r u n razonamiento de la verdad de enunciados singulares a la verdad de teorías. no es inexistente en la historia del idioma con significado p r ó x i m o al q u e aquí le d a m o s : cf. Historia troyaua polimétrica. la siguiente : al rechazar el método de la inducción — p o d r í a decirse—• privo a la ciencia empírica de lo que parece ser su característica más importante . ni siquiera m e r a m e n t e «probables». y en que no la deja anticuada otra teoría en la evolución del progreso científico. e intentaré mostrar que todos los problemas que se suelen l l a m a r ^epistemológicos» p u e d e n tratarse dentro del marco de dicho análisis. si las conclusiones h a n sido falsadas**. Vida de Santo Domingo de Silos. faUador. falsación. 151 {N. poema X . En el procedimiento que acabamos de esbozar no aparece n a d a que pueda asemejarse a la lógica inductiva. al cual podemos dotar de este otro contenido semántico sin grave riesgo.com . Conviene observar que u n a decisión positiva p u e d e apoyar a la teoría e x a m i n a d a sólo temporalmente. podemos decir que ha «demostrado su temple» o que está loorroborada» *^ p o r la experiencia. véanse la nota *1 antes del apartado 79 y el apartado *29 de m i Postscript. pueda establecerse que unas teorías sean «verdaderas». en virtud de unas conclusiones «verificadas». A continuación tratamos de decidir en lo que se refiere a estos enunciados deducidos (y a o t r o s ) . esta falsación revela que la teoría de la que se han deducido lógicamente es también falsa. ) como versión de to falsify y los suyos (falsifiable.Panorama de algunos problemas fundamentales 33 uaentren en contradicción con ella. Si la decisión es positiva. falsification. esto es. Milagros de Nuestra Señora. la más i m p o r t a n t e es. 91 c. http://psikolibro. por otra p a r t e . falsifier. o sea. En este libro pretendo dar u n análisis más detallado de los métodos de contrastación deductiva. quizá. Falsar es u n t é r m i n o técnico del juego del tresillo. los problemas a que da lugar la lógica inductiva pueden eliminarse sin dar origen a otros nuevos en su lugar. pues otras decisiones negativas subsiguientes pueden siempre derrocarla. q u e provocaría incesantes malentendidos si se empleasen a q u í p a r a t r a d u c i r to falsify ( q u e el autor emplea exclusivamente en el sentido de «poner de manifiesto que algo es o era falso»). del T. si las conclusiones singulares resultan ser aceptables. B E R C E O . 4. No he supuesto un solo instante que. la teoría a que nos referimos ha pasado con éxito las contrastaciones (por esta v e z ) : no hemos encontrado razones p a r a desecharla. Durante el tiempo en que una teoría resiste contrastaciones exigentes y minuciosas. 114 c. " Acerca de este término. esto quiere decir que hago desaparecer las barreras que ** E m p l e a m o s cl verlio falsar y sus derivados (falsable. E L PROBLEMA DE LA DEMARCACIÓN E n t r e las muchas objeciones que pueden hacerse contra las tesis que he propuesto ahora mismo.

traducida. según entiendo.34 La lógica de la investigación científica separan la ciencia de la especulación metafísica. 11. por ejemplo. «cláusulas protocolarias» ' Acerca de esto (y. en el que ataca a la persona que «no había dado significado a ciertos signos de sus proposiciones». Si. especialmente loa apartados • l l (nota 5). impresiones. de un sistema teórico . Llamo problema de la demarcación ^ al de encontrar un criterio que nos permita distinguir entre las ciencias empíricas. no metatísico. a este respecto. por u n lado. 426. percepciones. *la incluyo aqui. * Compárese con el próximo párrafo y la alusión a los epistemólogos. como ellos decían. en otras palabras. de E. y los sistemas «metafísicos». 1933. http://psikolibro. pág. En realidad. están dispuestos a admitir únicamente como científicos o legítimos los enunciados que son reducibles a enunciados elementales (o «atómicos») de experiencia — a «juicios de percepción». 1957. LODEL. la razón principal por la que los epistemólogos con inclinaciones empiristas tienden a prender su fe en el «método de la inducción». asimismo. (T. deberíamos designar al problema de la demarcación como «problema de K a n t » . De estos dos problemas — q u e son fuente de casi todos los demás de la teoría del conocimiento— el de la demarcación es. ' Cf. derivaban de la e x p e r i e n c i a .1 enemigos. Paidós. que no proporciona un acrilerio de demarcaciónit apropiado. págs. *' Veo ahora que cuando escribí este texto sobreestimé a los «positivistas mo» dernos». Buenos Aires. de lo tratado en los apartados 1 a 6 y 13 a 24). siguiendo a Kant. Erkenntnis 3. cast. o. *24 (los cinco últimoa párrafo») y *25. recuerdos visuales o auditivos. formando el apéndice *I. o i d e a s ) que. compárese mi nota.)]. apartado II [vers. con Kant se convirtió en el p r o b l e m a central de la teoría del conocimiento. asi como el capitulo •! de mi Postscript. tales como sensaciones (o datos sensib l e s ) . sino más bien un sistema de enunciados * \ En consecuencia. La sociedad abierta y SU. cap. 230 y sig. Mi respuesta a esta objeción es que mi principal razón para rechazar la lógica inductiva es precisamente que no proporciona un rasgo discriminador apropiado del carácter empírico. parece ser que la constituye su creencia de que éste es el único método que puede p r o p o r c i o n a r un criterio de demarcación a p r o p i a d o : esto se aplica. o sea. no de las cosas»— queda anulado por su final. la cita de Reichenbach del texto correspondiente a la nota 1 del apartado 1. el prometedor comienzo del Tractatus de Wittgenstein —«El mundo es la totalidad de los hechos.blogspot. el más fundamental. por otro. Los antiguos positivistas estaban dispuestos a admitir únicamente como científicos o legítimos aquellos conceptos (o bien nociones. llamamos «problema de H u m e » al de la inducción. a los empiristas que siguen las banderas del «positivismo». la última frase de su Enquiry Concerning Human Understanding. Los positivistas modernos son capaces de ver con mayor claridad que la ciencia no es u n sistema de conceptos. Debería haber recordado que. H u m e conoció este problema e intentó resolverlo °.com . «proposiciones atómicas». etc. Véase también mi Open Society and its Enemies. aquellos conceptos que ellos creían lógicamente reducibles a elementos de la experiencia sensorial. especialmente.

En lugar de considerar que se encuentran ante la tarea de prop o n e r una convención a p r o p i a d a . p o r decirlo así. creen que tienen que descubrir u n a diferencia — q u e existiría. Cf. ed. Los positivistas suelen interpretar el problema de la demarcación de u n modo naturalista: como si fuese u n problema de la ciencia nat u r a l . Mili había usado la expresión «carente de sentido» de forma análoga. en tal caso la caracterización de la metafísica como u n absurdo carente de sentido será t r i v i a l : pues a la metafísica se la define n o r m a l m e n t e como no empírica. Cuando inventé el nuevo nombre «enunciado básico» (o «proposición básica»: véanse. '" Hume. Anteriormente. lo que los positivistas t r a t a n r e a l m e n t e de conseguir no es tanto una demarcación acertada como d e r r i b a r definitivamente ^ y a n i q u i l a r la metafísica. p o r su misma naturaleza. desgraciadamente. 219 y sigs. http://psikolibro. Pero si con las expresiones «absurdo» o «carente de sentido» no queremos expresar otra cosa. págs. pero. ha condenado su propio Tractatus en la última página. Las expresiones «absurdo» y «carente de sentido» c o m p o r t a n una evaluación peyorativa (y se pretende que la c o m p o r t e n ) . po» H. más abajo. nada depende de los nomhres. como dice H u m e . Tratan constantemente de demostrar que la metafísica. *sin duda alguna bajo la influencia de Comte. nota 51 del capítulo I I .Panorama de algunos problemas fundamentales 35 o como los quieran l l a m a r * ' — . Esto «se hace patente» con gran claridad en el caso de Wittgens" Desde luego. 1932. apartado *29. también mi Postscript. y. P e r o — n a t u r a l m e n t e — los positivistas creen que pueden decir de la metafísica m u c h a s otras cosas. No cabe duda de que el criterio de demarcación implicado de este modo se identifica con la lógica inductiva que piden. además de que sus enunciados son no empíricos. D. lo hice sólo porque necesitaba un término no cargado con la connotación de enunciado perceptivo. Desde el momento en que rechazo la lógica inductiva h e de rechazar también todos estos intentos de resolver el problema de la demarcación : con lo cual este problema aumenta de importancia en el presente estudio. que deberíamos « a r r o j a r al fuego» *^. de igual modo que Wittgenstein. por tanto. cf. y lo utilizaron para transmitir justamente la clase de significado que yo había querido evitar. no es sino u n parloteo absurdo —«sofistería e ilusión». nos encontramos con que cada vez que los positivistas h a n intentado decir con m a y o r claridad lo que significaba «con sentido» la tentativa conducía al mismo r e s u l t a d o : a u n a definición de «cláusula con sentido» (en contraposición a «pseudocláusula sin sentido») que simplemente reitera el criterio de demarcación de su lógica inductiva. Hutton. Como quiera que sea. condenó su propia Enquiry en la ultima página. p o r definición. en la naturaleza de las cosas— entre la ciencia empírica p o r una parte y la metafísica p o r otra. los apartados 7 y 28).blogspot. también los Early Essays on Social Philosophy de COMTE. lo adoptaron pronto otras personas. Erkenntnis 2. El hallazgo de u n criterio de demarcación aceptable tiene que ser u n a tarea crucial de cualquier epistemología que no acepte la lógica inductiva. 1911. (Véase la nota 2 al apartado 10.com . más tarde. sin duda alguna.) ' CARNAP. que «no perteneciente a la ciencia e m p í r i c a » . citados en mi Open Society.

36 La lógica de la investigación científica tein. sin más que r e m p l a z a r las palabras «científica» o «legítima» p o r «con sentido».com . del capítulo 11. pues hacemos siempre —por decirlo así— la salvedad de que puede ser modificada a la vista de nuevas experiencias. 4.] ' SCHLICK. y p o r qué ha de asignar a unos y otros el mismo estatuto : * WITTGENSTEIN. por el simple hecho de que no son auténticos enunciados» '. 1953. y. Si puedo añadir. mi trabajo «Three Views Concerning Human Knowledge». aniquilan j u n t a m e n t e con ella la ciencia natural. con Hume. Podemos darnos cuenta de que el criterio de sentido de Wittgenstein coincide con el criterio de demarcación de los induetivistas. por tanto.221. op. por cierto. es «la tarea suprema del físico»: nunca podrían aceptarse como enunciados auténticos o legítimos. 1956. como es natural. 57). 26 y sigs. entre paréntesis —continúa Schlick—.. *Esto se escribió en 1934. la nota 1 del apartado 2. cast. como dice Einstein ^. TIERNO GALVÁN.)]. Pues tampoco las leyes científicas p u e d e n reducirse lógicamente a enunciados elementales de experiencia.01. 1931. Véase también el apartado *12 de mi Postcript. estrictamente.) Schlick atribuía esta teoría a una comunicación personal de Wittgenstein. Si se aplicase con absoluta coherencia. (Cf. en The British Journal for the Philosophy of Science. Esto hace ver que el criterio inductivista de demarcación no consigue trazar una línea divisoria entre los sistemas científicos y los metafísicos. mi Open Society. el hecho mencionado arriba significa que una ley natural no tiene. algunas palabras acerca de esta situación lógica. " Schlick atribuyó a Wittgenstein la idea de tratar las leyes científicas como pseudoproposiciones. no podemos hablar nunca de una verificación absoluta de una ley. ° Cf. reimpreso en mi Conjectures and Refutations. se encontrarán otras referencias en la nota *1 que precede al apartado 12 (pág. en sus ansias de aniquilar la metafísica.03 y 2. que no existe semejante justificación lógica: no puede h a b e r ninguna.. con lo cual se resolvía el problema de la inducción.blogspot. Proposiciones 4. Proposición 5. 4. Y es precisamente al llegar al problema de la inducción donde se d e r r u m b a este intento de resolver el problema de la demarcación : los positivistas. 156 (la cursiva es mía). en principio. que caracteriza como descripciones o «imágenes de la realidad» ^ (caracterización. según el cual toda proposición con sentido tiene que ser lógica' mente reducible* a proposiciones elementales (o «atómicas»). el criterio de sentido de Wittgenstein rechazaría por carentes de sentido aquellas leyes naturales cuya búsqueda. y «A Note on Berkeley as a Precursor of Mach». en realidad. Madrid. Reconocemos. Schlick escribe (pág. Tractatus Logico-Philosophicus (1918 y 1922). sino que es Inás bien una prescripción para la formación de enunciados». Naturwissenschaften 19. pág.) Pero. de E. La tentativa wittgensteiniana de desenmascarar el p r o b l e m a de la inducción como un psevuloproblcma vacío. 1957 (T. es mucho más antigua : forma parte de la tradición instrumentalista que puede hacerse remontar a Berkeley e incluso más atrás. ha sido expresada p o r Schlick *' con las siguientes p a l a b r a s : «El p r o b l e m a de la inducción consiste en p r e g u n t a r por la justificación lógica de los enunciados universales acerca de la realidad. Revista de Occidente. al Tractatus («se hace patente» es una de sus expresiones favoritas). notas 46 y 51 y sig. " WITTGENSTEIN. En lo que se refiere a las leyes naturales. 1 5 1 ) : «Se ha hecho notar a menudo que. En mi Postscript trato asimismo este problema: apartados *11 a *14 y *19 a *26. que ha de cubrir todas las proposiciones con s e n t i d o ) .. IV. me refiero exclusivamente. el carácter de un enunciado. págs. por ejemplo. 1959. [Véanse. en Contemporary British Philosophy. * (No cabe duda de que se pretendía incluir en «formación» la transformación y la deducción. [vers. cit. http://psikolibro..

P o r tanto. en su dignidad». notas 46. es seguro que rechazará las propuestas que voy a h a c e r aifuí. en formular u n a caracterización a p r o p i a d a de la ciencia empírica. En cuanto a si tal convención es a p r o p i a d a o no lo es. " Creo que siempre es posible una discusión razonable entre partes interesadas por la verdad y dispuestas a prestarse atención mutuamente (cf. para quienes buscan la aplicabilidad práctica. por P. SpANiv (Kate^orienlehre. http://psikolibro. lo cual serviría únicamente para perturb a r la cuestión y significaría una recaída en el dogmatismo positivista. p o r tanto.. objeto de una decisión que vaya más allá de toda argumentación racional *^. Frente a estas estratagemas'antimetafísicas —antimetafísicas en la intención. quienquiera que plantee un sistema de enunciados absolutamente ciertos. No alcanzo a ver más que una sola vía para argumentar racionalmente en apoyo de mis p r o p u e s t a s : la de analizar sus consecuencias lógicas —señalar su fertilidad. No trato de justificarlas. en última instancia. 1924). admito abiertamente que p a r a llegar a mis propuestas me he guiado. pero se sienten atraídos aún en Cf. nota 1 del apartado 19. su p o d e r de elucidar los problemas de la teoría del conocimiento. en vez de semejante cosa.Panorama de algunos problemas fundamentales 37 pues el veredicto del dogma positivista del sentido es que ambos son sistemas de pseudoaserciones sin sentido. y mi trabajo «The Demarcation between Science and Metaphysics». Así pues.com . la nota 1). irrevocablemente verdaderos °. SciiiLPP. entregado en enero de 1955 para el lomo dedicado a Cfernap (aún no publicado) de la Library of Living Philosophers. por juicios de valor y por predilecciones. capítulo 24). claro está— no considero que haya de ocuparme en derrib a r la metafísica. ed.. mi Open Society. como finalidad d e la ciencia.blogspot. en la que tanto otras personas como yo vemos la realización más completa hasta la fecha de lo que yo llamo «ciencia empírica». sino la libertad de dogmatismos . el positivismo lleva a una invasión del campo científico p o r aquélla *. el apartado 78 (por ejemplo. o sea. * Véanse también mi Open Society. ' Esta es la tesis de Dingier. Y lo mismo h a r á n quienes ven «la esencia de la ciencia. Las metas de la ciencia a las que me refiero son otras. Mas espero que sean aceptables para todos los que no' só_Io aprecian el rigor lógico. seamos capaces de decir si es asunto o no de la ciencia empírica el estudiarlo más de cerca. sino. ante un sistema dado de enunciados. Difícilmente estarán dispuestos a otorgar esta dignidad a la física teórica moderna. en lugar de descastar radicalmente la metafísica de las ciencias empíricas. lia de considerarse como una propuesta para un acuerdo o convención. sin embargo. Así pues. Mi criterio de demarcación. P o r supuesto que la elección de tal finalidad tiene que ser. que consideran reside en su «carácter de totalidad» y en su «verdad y esencialidad reales» '^". '" Tesis de O. o en definir los conceptos de «ciencia empírica» y de «metafísica» de tal manera que. en última instancia. las opiniones pueden d i f e r i r . 51 y 52 del capítulo 11. presentándolas como el blanco verdadero o esencial de la ciencia. cf. mas sólo es posible u n a discusión razonable de estas cuestiones entre partes que tienen cierta finalidad común a la vista. A.

en segundo lugar. L A E X P E R I E N C I A COMO MÉTODO La tarea de formular una definición aceptable de la idea de ciencia empírica no está exenta de dificultades.com . Ni siquiera llego a afirmai que la metafísica carezca de valor para la ciencia empírica. también: PLANK. Algxmas de ellas surgen del hecho de que tienen que existir muchos sistemas teóricos cuya estructura lógica sea muy parecida a la del sistema aceptado en un m o m e n t o d e t e r m i n a d o como sistema de la ciencia empírica. En ocasiones se describe esta situación diciendo que existen muchísimos «mundos lógicamente posibles» —posiblemente u n n ú m e r o infinito de ellos—. pág. y EINSTEIN.38 La lógica de la investigación científica m a y o r medida por la aventura de la ciencia y p o r los descubrimientos que una y otra vez nos enfrentan con cuestiones nuevas e inesperadas. Y. sino representará u n m u n d o de experiencia " Cf. el apartado 85 y mí Postscript. h a de ser sintético. es decir. con todo. trad. págs. 23 y sigs. y que —en esta misma m e d i d a — es «metafísica» ". HARRIS. asimismo.blogspot. posible. debe satisfacer el criterio de demarcación (cf. de suerte que p u e d a representar u n m u n d o no contradictorio. s u m a m e n t e b r u m o s a s ) : fe desprovista enteramente de garantías desde el p u n t o de vista de la ciencia. ^. Pues no p u e d e negarse que. sigo considerando que la p r i m e r a tart^a de la lógica del conocimiento es p r o p o n e r un concepto de ciencia empírica con objeto de llegar a un uso lingüístico — a c t u a l m e n t e algo incierto— lo más definido posible. podemos distinguir tres requisitos que nuestro sistema teórico empírico t e n d r á que satisfacer. han existido otras — t a l el atomismo especulativo— que la han ayudado. P r i m e r o . y a fin de trazar u n a línea de demarcación clara entre la ciencia y las ideas metafísi-'" cas — a u n cuando dichas ideas p u e d a n haber favorecido el avance de la ciencia a lo largo de toda su historia. «Die Religiositat der Forschung». los apartados 6 y 2 1 ) . no será metafísico. así como ha habido ideas metafísicas que h a n puesto una barrera al avance de la ciencia. 43. Tlie fVorld as I see It (1935). se pretende que el sistema llamado «ciencia empírica» represente únicamente un m u n d o : el «mundo real» o « m u n d o de nuestra experiencia» * ' . Con objeto de precisar u n poco más esta afirmación. * Véanse. por A. Positivismus und r/Bale Aussenwelt (1931). Una vez que he hecho estas advertencias. el apéndice *X http://psikolibro. en Mein Weltbild (1934). El hecho de que ciertos juicios de valor hayan influido en mis propuestas no quiere decir que esté cometiendo el error de que he acusado a los positivistas —el de intentar el asesinato de la metafísica p o r medio de nombres infamantes—. ingl. *' Cf. \ si miramos el asunto desde un ángulo psicológico. que nos desafían a ensayar respuestas nuevas e insospechadas. a veces. me siento inclinado a pensar que la investigación científica es imposible sin fe en algunas ideas de una índole p u r a m e n t e especulativa (y.

) P o r tanto. 321 y sig.blogspot. el dogma positivista del significado o sentido [en ingl. sino por su método de distinción. Así pues.30.Panorama de algunos problemas fundamentales 39 p o s i b l e . P o r tanto. ^'cómo ha de distinguirse el sistema que represente nuestro m u n d o de experiencia? He a([ui la respuesta: por el hecho de que se le ha sometido a contraste y ha resistido las contrastaciones. ' WAISMANN. las teorías no son nunca verifical)les empíricamente. con lo cual la ciencia empírica se caracteriza —al parecer— no sólo por su forma lógica.com . Así. 1931. Si queremos evitar el error positivista de que nuestro criterio de demarcación elimine los sistemas teóricos de la ciencia n a t u r a l *^. entonces carece enteramente de sentido : pues el sentido de un enunciado es el método de su verificación» ^. como una teoría del método empírico — u n a teoría de lo que normalmente se llama experiencia. pág. lo que niego es que exista nada que pueda llamarse inducción en lo que se denominan «ciencias inductivas»: que existan «procedimientos inductivos» o «inferencias inductivas».. a la llamada «inducción matemática». is^rá lógicamente inadmisible la inferencia de teorías a p a r t i r de enimciados singulares que estén «verificados p o r la experiencia» (cualquiera que sea lo que esto quiera d e c i r ) . 150.. ésta es también la opinión de los inductivistas. que intentan caracterizar la ciencia empírica por su empleo del método inductivo.). no existe nada que pueda llamarse inducción *'. desde luego. L A FALSABILIDAD COMO CRITERIO DE DEMARCACIÓN El criterio de demarcación inherente a la lógica inductiva —esto es. debemos elegir ' SCHLICK.. u n auténtico enunciado tiene (pie ser susceptible de verificación concluyente-a ^. 229. Carnap admitía que se trataba do un error (y mencionaba mis críticas). y Waismann escril)e. Esto quiere decir que se le ha de distinguir aplicándole el método deductivo que pretendo analizar y describir. es menester que sea un sistema que se distinga — d e alguna m a n e r a — de otros sistemas semejantes por ser el que represente nuestro m u n d o de experiencia. Ahora b i e n . Según esta opinión. pág. 19. Naturwissenschajten 19. en mi opinión. Mas. la «experiencia» resulta ser un método distintivo mediante el cual un sistema teórico puede distinguirse de o t r o s . y todavía avanzó más en este sentido en http://psikolibro. Esto quiere decir que han de tener una forma tal que sea lógicamente posible tanto verificarlos como falsarios. 6. dice S c h l i c k : i(. *'' En su Logical Syntax (1937. *' No me refiero aquí. en tercer teiniino. meaning^—• equivale a exigir que todos los enunciados de la ciencia empírica (o. Erkenntnis 1. puede describirse la teoría del conocimiento. cuya tarea es el análisis del método o del proceder peculiar de la ciencia empírica. (Desdfi luego.decidihles de modo concluyentei). todos los enunciados «con sentido») sean susceptibles de una decisión definitiva con respecto a su verdad y a su falsedad . aún con mayor c l a r i d a d : «Si no es posible determinar si un enunciado es verdadero. págs. podemos decir que tienen que ser (¡.

y en D l B l s i. mientras que a este otro.a falsahilidad separa dos tipos de enunciados perfectamente dolados de sentido.o la falsaliilitlad Cíjmo criterio de demareacií'm. en un sentido positivo . . " ó ) q u e .com . si'ilo admitiré un sistenuí entre los cienlífieos o empíricos si es siiseeptil)le de ser fontrnslndo |)or la experiencia. asimi. h a r é ver (en los apartados ^l a 16) ipie e-^la ohjecii'm carece de jicso. *^ üiis(^rvese (}ue prü})<)níj. pero no de sentido. el enunciado «lloverá o no l. se encamina en una direccitin falsa. Por tanto. de una vez para siempre.) http://psikolibro.) Puede también hacerle ih. los falsahles y los no falsables : traza u n a línea dentro del leníruaje eon sentidí). 100 y sip.n jirimcr lugar. auníjue no es necesario expulsarlas tie la ciencia. TestabíUty and Mcaniíifi. en F R A N K . es u n puro m i t o (aunf|ue gran n ú m e r o de refutaciones de mi teoría están ba. Die Katisaliliil and ilirp Cri'nzfn ( I 9 . Dicho de o l í ) m o d o : no exigiré que un sistema científico pueda ser seleccionado. capitulo I. como es la de rcfutahilidad. ' i l ) . d(d)e considerársele empírico." ed. ésta puede manejárselas perfectamente sin cuas. ]'(?r(> n i su i)!ira iniliirtivista ÍAi^ivnl Foundations of Probability {19. Sin emhargo. más arrilia. ((lloverá a(pií m a ñ a n a » . puede muy hien jiarecer que toda sugerencia de que la ciencia (pie. segéui se admite. 1037. además.40 ha lógica de la investigación cientijica un criterio que nos permita ailinitir en el dominio de la ciencia em])írica incluso enunciados que no puedan verificarse. 13 y s i g . (Así. pero sí (pie sea susv i-plilde de selección en un sentido negativo por medio de contrastes i pruehas cin])íricas: ¡la de ser posible refutar por la experiencia un s'slcina cienlijico entpirico '. l'. aún más enerí^icíhuente.AV. especialmente los apartados *17 y *19.sadas en é l ) decir que haya propuesto j a m á s la falsaljilidad como criterio ile sentido.) Pueden hacerse varias ohjcciorics ai criterio de demarcación que acallamos de p r o p o n i r . Advie'rtase. I. (No en vano llamamos ((leyes» a las leyes de la Nalurale/a : cuanto más prohihcn más dicen. en el at>artado 9. Véanse también el apéndice *I y el capítulo *1 de mi Postscript. nos proporciona informaciones positivas haya de caraclerizarsc [)or satisfacer ima exigencia negativa. [uies el volumen de informaeiém |iosili\íi «pie un enunciado científico comporta es tanto mayor cuanto más'fácil es <\ue cli(i([»e .10) \U('1V(Í a una pftsiciíin muy scnicjantc a la tpie aquí c r i t i c a m n s : al e n c o n t r a r (jue las leyes u n i \ ei-ilcs liriicn prcbahiUdad cero (pií^. ) . § 10 {paps.blogspot.nuevo un intento de volver contra mí mi propia crítica del criterio induelivista de demarcaci(ui : pues podría parecer que cabe su--citar objeciones contra la falsahilidad como criterio de demarcación aiuilogas a las (pie yo he' suscitado contra la verificahilidad.lo\(rá acpii mañana» no se considerará em[)írico. no alrededor de él. Estas consideraciones nos sufíieren i ue el criterio de demarcaci<ui (pie hemos de adoptar no es el de la i p) ijiraltilidad.deludo a su caráclcr lógico— con enunciados singulares posibles. (liindc rcconoci*) el liecho Í]C que las Icyrs iinivcrsnlos no son solamcnl(i ((('(niv(^nicnt('^'> para la ciLMicia. paps. Pero. ciertamente.smo. 7(71 ) se ve oblifíaílo a (leeir (pág. pág.'5. Die Definition {. sino el de la falsahilidad de los s i s t e m a s * ' . í'Jül ).. 27 ) . y q u e ataco el dogrna del sentido. F n otros autores se e n c u e n t r a n ideas a n á l o g a s : por ejemplo. cpie a n t e r i o r m e n t e (en el apartado 4 ) he criticado e n é r g i c a m e n t e el empleo de la idea de sentido como criterio de demarcación. por el simple hecho de (pie no puede ser refutado . ^itio incluso «cscncialosi» (Philosophy of Sciriicfí 4 . ((•{. la nota 1 J e l aparlodu 4.

p o r ejemplo. elegir el que comparativamente sea más apto. incluso. Me veo obligado a a d m i t i r que esta crítica es justa . o sea. se p u e d e . r e t i r a r mi propuesta de a d o p t a r la falsabilidad como criterio de demarcación. pero el procedimiento aludido siempre es lógicamente posible .com . Pues éstos no son j a m á s deductibles de enunciados singulares. que. el p r o b l e m a de la validez de las leyes naturales. tanto su verificación como ** Me ocupo ahora más a fondo de esta asimetría en el apartado *22 de mi Postscrif%. es el único tipo de inferencia estrictamente deductiva que se mueve. sin caer en incoherencia lógica. Mi propuesta está basada en u n a asimetría entre la -verificabilidad y la falsabilidad: asimetría que se deriva de la forma lógica de los enunciados universales **. Se reconoce que los científicos no suelen proceder de este modo. que lleva a la falsedad de enunciados universales. en principio. esto es. en «dirección i n d u c t i v a » : esto es. por el contrario. p o r ello. y p u e d e pretenderse que este hecho convierte en dudoso — p o r lo menos— el valor lógico del criterio de demarcación que h e p r o p u e s t o . Una argurnentación de esta índole. Más grave puede parecer u n a tercera objeción.Panorama de algunos problemas fundamentales 41 Este ataque no m e alteraría. Su raíz se encuentra en la aparente contradicción existente entre lo que podría llamarse «la tesis fundamental del empirismo» —la de que sólo la experiencia puede decidir acerca de la verdad o la~ falsedad de los enunciados científicos— y la inadmisibilidad de los razonamientos inductivos. Su meta no es salvarles la vida a los sistemas insostenibles. pero no necesito. a d o p t a r la posición de negarse a a d m i t i r cualquier experiencia falsadora. m e d i a n t e la introducción ad hoc de una hipótesis auxiliar o por cambio ad hoc de u n a definición. lo que caracteriza al método empírico es su m a n e r a de exponer a falsación el sistema que h a de contrastarse: justamente de todos los modos imaginables. de enunciados singulares a universales. como si dijéramos. como lógicamente posibles. p o r medio de inferencias p u r a m e n t e deductivas (valiéndose del modus tollens de la lógica clásica) es posible argüir de la verdad de enunciados singulares la falsedad de enunciados universales. incluso admitiendo la asimetría. sino. sometiendo a todos a la más áspera lucha por la supervivencia. http://psikolibro. El criterio de demarcación propuesto nos conduce a una solución del problema de H u m e de la inducción. de la que se dio cuenta H u m e . sigue siendo imposible — p o r varias razones—• falsar de u n modo concluyente u n sistema teórico : pues siempre es posible encontrar una vía de escape de la falsación. Esta contradicción surge únicamente si se supone que todos los enunciados científicos empíricos han de ser «decidibles de modo concluyente». P o d r í a decirse que. De acuerdo con mi propuesta. con toda razón. Pues voy a p r o p o n e r (en los apartados 20 y siguientes) que se caracterice el m^étodo empírico de tal forma que excluya precisamente aquellas vías de eludir la falsación que mi imaginario crítico señala insistentemente.blogspot. pero sí p u e d e n estar en contradicción con estos últimos. En consecuencia.

pero un científico casi nunca se encuentra en el trance de describir u n enunciado singular como no empírico o metafísico. http://psikolibro.blogspot. nuestro criterio aparece como algo que solamente desplaza el problema — q u e nos retrotrae de la cuestión del carácter empírico de las teorías a la del carácter empírico de los enuneiadós singulares. o. más en particular. mi Postscript. a veces. pspecialmentc el apartado "'2. que mediante éstas se «manifiesta p o r inspección» la verdad de aquéllos. especialmente. (Llamo «enunciado básico» o «proposición básica» a un enunciado que p u e d e servir de premisa en u n a falsación e m p í r i c a : brevemente dicho. los problemas de la base empírica —esto es.) Se h a considerado con frecuencia que las experiencias perceptivas proporcionan algo así como una justificación de los enunciados básic o s : se ha m a n t e n i d o que estos enunciados están «basados sobre» tales experiencias.42 La lógica de la investigación científica su falsación han de ser posibles. falsables— y p u e d a n ser contrastados mediante ensayos sistemáticos de falsación. Me ocuparé de ellos. Peífe incluso en este caso se h a conseguido algo. o que dicha verdad se hace «patente» en las experiencias mencionadas. Es cierto que se tienen errores de observación. mientras que el p r o b l e m a de la base empírica pertenece casi exclusivamente a la teoría del conocimiento. E L PROBLEMA DE LA «BASE EMPÍRICA» P a r a que la falsabilidad pueda aplicarse de algún modo como criterio de demarcación deben tenerse a mano enunciados singulares que p u e d a n servir como premisas en las inferencias falsadoras. sino únicamente las transformaciones tautológicas de la lógica deductiva. P o r tanto. Todas estas expresiones muestran u n a ten* Acerca de esta question. desaparece la contradicción: el método de falsación no presupone la inferencia inductiva. m i e n t r a s que r a r a vez se suscitan dudas acerca de la condición empírica de los enunciados singulares. asimismo. véase también mi trabajo mencionado en la nota 1 del apartado 4. y que dan origen a enunciados singulares falsos. etc. con las relaciones entre experiencias perceptivas y enunciados básicos. * que ahora cstii incluido aquí en el apéndice *I. a la enunciación de u n hecho singular. Pues en la práctica de la investigación científica la demarcación presenta. 7. cuya validez no se pone en tela de juicio ''. P o r tanto. los concernientes al carácter empírico de enunciados singulares y a su contrastación— desempeñan un p a p e l en la lógica de la ciencia algo diferente del representado por la mayoría de los demás problemas de que h a b r e m o s de ocuparnos. P u e s gran parte de éstos se encuentran en relación estrecha con la práctica de la investigación. y. ya que dan lugar a muchos puntos obscuros: lo cual ocurre. sin embargo. Si renunciamos a esta exigencia y admitimos como enunciados empíricos también los que sean decidibles en un solo sentido —decidibles unilateralmcnte.com . u n a urgencia inmediata en lo que se refiere a los sistemas teóricos.

T a m b i é n en este caso puede encontrarse una solución. por tanto. p o r una parte. ALVAREZ. que no pueden j a m á s justificar cnxmciado alguno (aun cuando pueden ser objeto de investigación psicológica). sección 3. Methodenlehre. Buenos Aires). página 848. Teoría trascendental del método. trad. 3. no obstante.".blogspot.com . dicho de otro modo. que he tratada http://psikolibro. capítulo II.". 8. pero que son. Con todo. Hemos de distinguir. si separamos claramente los aspectos psicológicos del problema de los lógicos y metodológicos. «Si algo es válido — e s c r i b e — para quienquiera que esté en uso de razón. DEL PEROJO y F. por N. Esta idea más general. 645) [vers. cast. o. las señalaban fantasinalmente con metáforas. según creo. pág.. En los ajiartados 25 a 30 trataremos con algi'in detalle los problemas referentes a la base empírica. Kant utiliza la palabra «objetivo» p a r a indicar que el conocimiento científico ha de ser justificable. 1952 (4. ^ Kritik der reinen Vernunft. P o r el momento. *' Desde que escribí estas palabras he generalizado esta formulación: pues la contrastación intersubjetiva es meramente un aspecto muy importante de la idea más general de la crítica intersubjetiva. L. ingl. que la objetividad de los enunciados científicos descansa en el hecho de que pueden contrastarse intersubjetivamente *'. independientemente de los caprichos de n a d i e : una justificación es «objetiva» si en principio puede ser contrastada y comprendida por cualquier persona. 2. capítulo II. O B J E T I V I D A D •CIENTÍFICA Y CONVICCIÓN SUBJETIVA Las palabras «objetivo» y «subjetivo» son términos filosóficos cargados de una pesada herencia de usos contradictorios y de discusiones interminables y nunca concluyentes. Ahora bien . II (T. en el mejor de los casos. entonces su fundamento es objetivo y suficiente» ^. de J. y. he de volverme hacia el problema de la objetividad científica. página 192 del t. contrastables. nuestras experiencias subjetivas o nuestros sentimientos de convicción. la conexión entre las percepciones y los enunciados permanecía obscura. sección 3. Diré.)}." ed. KEMP SMITH. pues los términos «objetivo» y «subjetivo» que acabo de utilizar necesitan aclaración. sino que resbalaban sobre las dificultades' o. El empleo que bago de los términos «objetivo» y «subjetivo» no es muy distinto del k a n t i a n o . 1933: Critique of Pare Reason. Abschnitt (2. The Trascendental Doctrine of Method. las relaciones lógicas objetivas existentes entre los diversos sistemas de enunciados científicos y en el interior de cada uno de ellos. y era descrita por expresiones de análoga obscuridad que no aclaraban n a d a . por otra. se tenía la impresión (exacta) de que los enunciados sólo pueden justificarse lógicamente mediante otros enunciados: por ello.Panorama de algunos problemas fundamentales 43 dencia perfectamente razonable a subrayar la estrecha conexión existente entre los enunciados básicos y nuestras experiencias perceptivas. de la idea de la regulación racional mutua por medio del debate critico. Haupslück. yo mantengo que las teorías científicas no son nunca enteramente justificables o verificablcs." e d . ) : Critica de la razón pura (Sopeña Argentina.

849.. II (T. apartado 32. cast. Methodcnlchre. cit. JAI miseria del historicismo. en concepto de descubrimiento científico. I?xpresó tal descubrimiento. debido a su regularidad y reproductibilidad. pero que finalmente desaparecen sin dejar rastro. ' Kant se dio cuenta de que de la objetividad que se ha requerido para los enunciados científicos se sigue que deben. también pueden servir razones objetivas como acausas subjetivas del juzgar» •*. http://psikolibro. Ningún físico serio osaría publicar.blogspot. Haupstiick. })ucde definirse el efecto físico científicamente significativo como aquél que cualquiera puede r e p r o d u c i r con regtilaridad sin más (¡uo llevar a cabo el experimento a p r o p i a d o del modo prescrito. Sólo merced a tales repeticiones podemos convencernos tie quie no nos encontramos con una mera «coincidencia» aislada. Taurus.* ed. 646 [trad. en principio. que tal vez pueden. pág. pág. y *V[.. *II. hasta que las hemos repetido y contrastado. ser contrastables intersubjetivamente en cualquier momento. el apartado 12). En realidad. 159). ingl. sino con acontecimientos que. y que han de tener. son. ningún «efecto oculto» (como con cierta extensión en mi Open Sociaty and its Enemies.44 La lógica de la investigación científica K a n t aplica la palabra «subjetivo» a nuestros sentimientos de convicción (de mayor o menor g r a d o ) ^...)}. «según leyes de la a s o c i a c i ó n » ' . por tanto. [vers. con el empleo de hipótesis y de enunciados universales—. capítulos 23 y 24. la forma de leyes universales o teorías.(. Todo físico experimental conoce esos sorpiendentes e inexplicables «efectos» aparentes. pero estoy de acuerdo en que los enunciados cientílicos. Abschnitt (2. Quizá fue K a n t el primero en darse cuenta de que la objetividad de los enunciados se encuentra en estrecha conexión con la construcción de teorías —es decir. SCHWAKTZ.)l * Cf. "" Ibíd.". por medio de su «principio de suceBÍón temporal de acuerdoi con la ley de causalidad» (principio que creyó podía demostrar a priori por medio del razonamiento que hemos indicado). contrastables intersubjetivamente ^. puesto (|ue dcí)en ser conslraslabI(« intcrsubjolivamente. 136 del t. por ejemplo. ningún físico diría en tales casos que había hecho un descubrimiento científico (aun cuando puede intentar una nueva puesta a i)íinto de sus experimento^ con objeto de hacer reproducible el efecto)." ed. Trascendental Doctrine of Elements. cit. se somete a estudio también en mi Postscript. capítulo II. sección 3. Kritik der reinen Vernunft. § 19 (2. * \'¿u>. ingl. Madrid. P o r supuissto. incluso. página 142. también In nota • ! del apartado 12. El examen de cómo aparecen éstos es asunto de la psicología: pueden surgir. han de tener siempre el «urúcler de lilpólcsis universales. ' Cf. 3. página 193 del t.. Critique of Pure Reason. Kritik der reinen Vernunft. pág. en particular. y en mi Poverty of Historicism [traducción castellana por P.)]. I (T. § 19. KEMP SMITH. desde el momento en que reflexionamos sobre ellas y nos convencemos de su congruencia. . ni las aceptamos como científicas. esp. de modo poco claro. Yo no postulo semejante principio (cf. en los capítulos *I. Sólo cuando se da la recurrencia de ciertos acontecimientos de acuerdo con reglas o regularidades —y así sucede con los experimentos repetibles— pueden ser contrastadas nuestras observaciones p o r cualquiera (en p r i n c i p i o ) .com . Trascendentale Elementarlehre. Ni siquiera tomamos muy en serio nuestras observaciones. 2. ser reproducidos en su laboratorio durante cierto tiempo. pág. 196t (T. 1933. trad. vers. por N..

Incluso el hecho — p a r a m í tan firmemente establec i d o — de que estoy experimentando u n sentimiento de convicción. resultado observado por Miller (1921-1926) en M o u n t Wilson.com . esté absol u t a m e n t e convencido de su verdad? La única respuesta posible es que no. en especial la nota * 1 . R. y de que semejantes experiencias y convicciones no p u e d e n desempeñar en la ciencia otro p a p e l que el de objeto de una indagación empírica (psicológica). Semejante «descubrimiento» se rechazaría más que de prisa por quimérico. P o r intenso que sea un sentimiento de convicción nunca p o d r á justificar un enunciado. a b r u m a d o por la intensidad de mi e x p e r i e n c i a : puede parecerme absurda toda duda. ya que otras contrastaciones posteriores habían llevado a resultados negativos. ¿aporta. valiéndose de teorías psicológicas y de oíra índole.) P o d e m o s volver ahora a u n aserto planteado en el apartado anter i o r : a mi tesis de que una experiencia subjetiva. o un sentimiento de convicción. (De ello se sigue que cualquier controversia sobre la cuestión de si ocurren en absoluto acontecimientos que en principio sean irrepetibles y únicos no p u e d e decidirse p o r la ciencia: se trataría de una controversia metafísica. ciertas predicciones acerca de mi conducta — q u e pueden confirmarse o refutarse mediante contrastaciones experimentales—. la cual. Un ejemplo m u y conocido. es el resultado positivo •—que no ha recibido explicación— del experimento de Michelson. http://psikolibro. puesto que otras contrastaciones posteriores volvieron a dar resultados negativos. * Véase también el apartado 22.ra otra sería incompatible con la idea de la objetividad científica. puedo estar absolutamente convencido de la verdad de vui enunciado. acaso. el psicólogo puede deducir. desde el punto de vista epistemológico. que haya procedido de una impresión poderosa o incluso irresistible de certeza indudable (o «evidencia»).blogspot. simplemente p o r q u e las tentativas de contrastarlo llevarían a resultados negativos". P e r o . P e r o . nunca p u e d e n justificar un enunciado científico . n a t u r a l m e n t e . P o r tanto. después de haber reproducido él mismo (así como Morley) el resultado negativo de Michelson. segu)"o de la evidencia de mis percepciones. o simplemente de una insegura sospecha: nada de todo esto desempeña el menor papel en la cuestión de cómo pueden justificarse los enunciados científicos. y cualqui(. P . para cuya reproducción no pudiese d a r instrucciones. Pero. todo ello la más leve razón a la ciencia para aceptar mis enunciados? ¿ P u e d e justificarse ningún enunciado p o r el hecho de que K. Las consideraciones del tipo que acabo de hacer no nos proporcio- ' E n la bibliografía de la física se e n c u e n t r a n varios ejemplos de informes presentados por investigadores serios sobre la aparición de efectos que no podían ser reproducidos a voluntad. y reciente. carece enteramente de importancia que mi sentimiento de convicción haya sido fuerte o débil. y explicar las observaciones divergentes de Miller como «debidas a causas de error desconocidas». pide un contraste o comprobación intersubjetivo : a partir de la conjetura de que yo tengo este sentimiento de convicción. es costumbre considerar que los decisivos son estos últimos. es decir. no p u e d e aparecer en el campo de la ciencia objetiva más que en forma de hipótesis psicológica.Panorama de algunos problemas fundamentales 45 propongo llamarlo) de esta índole.

entonces aquéllos que pertenecen a la base empírica de la ciencia tienen que ser también objetivos. no puede haber enunciados últimos en la ciencia: no p u e d e n existir en la ciencia enunciados últimos que no p u e d a n ser contrastados. lo cual quiere decir como hipótesis de un tipo cuyo nivel de contrastación intersubjetiva no es.ica de la investigación científica n a n . Por tanto. Al exigir que haya objetividad. Pero la contrastabilidad intersubjetiva implica siempre que. se llama «cláusulas protocolarias») : pueden aparecer en la ciencia únicamente como enunciados psicológicos.46 La lóg. desde luego. Cualquiera que sea la respuesta que demos finalmente a la cuestión de la base empírica. contrastables intersubjetivamente. Pues es evidente que. u n p r o b l e m a . ciertamente. de modo que no h a y peligro de u n a regresión infinita. puesto que h a n de ser contrastables intersubjetivamente. p o r t a n t o . Los sistemas teóricos se contrastan deduciendo de ellos enunciados de un nivel de universalidad más b a j o . En el a p a r t a d o 1. De este modo Hegamos a la siguiente tesis. quiero ú n i c a m e n t e señalar que la circunstancia de que las contrastaciones no p u e d a n c o n t i n u a r indefinidamente no choca con mi petición de que todo enunciado científico sea con- http://psikolibro. si los enunciados básicos han de ser contrastables intersubjetivamente a su vez. nos ayudan a caer en la cuenta de su dificultad principal. nos privamos de todos los medios lógicos por cuyo medio pudiéramos h a b e r esperado reducir la verdad de los enunciados científicos a nuestras experiencias.com . muy elevado (teniendo en cuenta el estado actual de la psicología). ni se pretende que lo haga . éstos. P e r o ha de admitirse que la situación sobre la que acabo de l l a m a r la atención —la contrastabilidad ad infinitum. Podría pensarse que esta tesis lleva a una regresión infinita. es insostenible. ciertamente. opuse la objeción de que llevaría a u n regreso infinito.blogspot. una cosa tiene que q u e d a r clara : si persistimos en pedir que los enunciados científicos sean objetivos. las contrastaciones no pueden prolongarse ad infinitum: más tarde o más temprano hemos de detenernos. no ocurre así. y que. y. El método deductivo de contrastar no puede estatuir ni justificar los enunciados que se contrastan. una respuesta p a r a el p r o b l e m a de la base e m p í r i c a . Sin discutir ahora el problema en detalle. p e r o . ninguno que no pueda — e n p r i n c i p i o — ser refutado al falsar algunas de las conclusiones que sea posible deducir de él. a partir de los enunciados que se h a n de someter a contraste. a veces. y puede m u y bien pareeerle a h o r a al lector que la misma objeción exactamente puede invocarse contra el procedimiento de contrastación deductiva que defiendo a mi vez. es decir. al criticar la inducción. de h e c h o . Sin embargo. tanto en los enunciados básicos como en cualesquiera otros enunciados científicos. tienen que poderse contrastar de m a n e r a análoga — y así ad infinitum. Aún más : nos vedamos todo conceder un rango privilegiado a los enunciados que formulan experiencias. como son los que describen nuestras percepciones (y a los que. y la ausencia de enunciados líltimos que no necesitasen ser contrastados— crea. en consecuencia. p u e d a n deducirse otros también contrastables. al menos.

Panorama de algunos problemas fundamentales 47 trastable. por la simple razón de no parecer posible — p o r razones lógicas— someterlos a contraste. http://psikolibro.blogspot. dicho de otro modo : nic niego a admitir la tesis de que en la ciencia existan enunciados cuya verdad hayamos de aceptar resignadamente. Pues no pido que sea preciso haber contrastado realmente todo enunciado científico antes de aceptarlo : sólo requiero que cada uno de estos enunciados sea susceptible de eontrastación.com .

de la meta que elijamos (entre cierto n ú m e r o de metas posibles). la teoría del método se ocupa de la elección de los métodos. y con ellos todos los que consideran la ciencia empírica como u n sistema de enunciados que satisface determinados criterios lógicos — c o m o los de tener sentido o ser verificables—. P O R QUÉ SON I N D I S P E N S A B L E S LAS DECISIONES METODOLÓGICAS ¿Qué son las reglas del método científico. darán una respuesta. Los positivistas. la epistemología — o . en el hecho de que pueden ser sometidos a crítica y remplazados p o r otros m e j o r e s ) : los que consideran que su tarea consiste en analizar la peculiar capacidad del progreso de la ciencia. u n a metodología? El modo de contestar a estas preguntas dependerá. en gran medida. y el modo característico en que — e n las situaciones cruciales— se lleva a cabo u n a elección entre sistemas teóricos contrapuestos.CAPITULO SEGUNDO Sobre el problema de una teoría del método científico De acuerdo con la propuesta que he hecho más arriba. q u e no tenga en cuenta el http://psikolibro. como es n a t u r a l . 9. de las decisiones acerca del modo de habérselas con los enunciados científicos. La decisión que h e de p r o p o n e r p a r a establecer reglas adecuadas relativas a lo que llamo el «método empírico» está unida estrechamente a m i criterio de d e m a r c a c i ó n : pues p r o p o n g o que se adopten aquellas reglas que nos den la seguridad de que los enunciados científicos serán contrastables.blogspot. es decir. de la actitud que se tenga con respecto a la ciencia. y p o r qué las necesitamos? ¿ P u e d e existir u n a teoría de tales reglas. en la medida en que trasciende el análisis p u r a m e n t e lógico de las relaciones existentes entre enunciados científicos. Y tales decisiones dependerán.com . Muy distinta será la que presenten los que tienden a pensar (como yo h a g o ) q u e la característica distintiva de los enunciados científicos reside en que son susceptibles de revisión (es decir. Ahora bien . la lógica de la investigación científica— debería identificarse con la teoría del método científico. Estoy enteramente dispuesto a admitir que h a y necesidad de un análisis puramente lógico de las teorías. a su vez. de que serán falsables. o sea.

* Al positivista le desagrada la idea de que fuera del campo de la ciencia empírica «positiva» puedan existir problemas con sentido (problemas que sería preciso a b o r d a r con una auténtica teoría filosófica). PLANTEAMIENTO NATURALISTA DE LA TEORÍA DEL MÉTODO Es necesario desarrollar en alguna medida las indicaciones hechas en el apartado anterior sobre la diferencia entre mi postura y la de los positivistas. a mi modo de ver. En realidad. y b) porque mis palabras se han malentendido sin cesar. o sea. pongamos p o r caso.com . trataré de determinar las reglas (o. Por tanto. ÍEn la polémica contra Einstein se h a n utilizado frecuentemente ambos argumentos p a r a apoyar la mecánica newtoniana. es la a p r o p i a d a p a r a im científico. puede ser «científico» en grado máximo. no es posible j a m á s presentar una refutación concluyente de una teoría. como si yo sostuviese un criterio (aún más: un criterio de sentido y no de demarcación) basado en una doctrina de falsabilidad «completa» o (iconcluyenteío. al menos. tanto estimo. 10. o que las pretendidas discrepancias entre aquéllos y la teoría son m e r a m e n t e aparentes y desaparecerán con el progreso de nuestra comprensión de los hechos. por nuestra manera ele enfrentarnos con los sistemas científicos. si se prefiere. ya que siempre puede decirse que los resultados experimentales no son dignos de confianza. las n o r m a s ) por las que se guía el científico cuando investifia o cuando descubre algo —en el sentido a que nos estamos refiriendo. Pero este tipo de análisis no arroja ninguna luz sobre aquellos aspectos de las ciencias empíricas que yo. El sistema de la mecánica clásica. no seremos capaces de excluir de su ámbito aquella forma tan difundida de metafísica que consiste en elevar una teoría científica anticuada al rango de verdad incontrovertible. Estas son las razones en que me baso para p r o p o n e r que se caracterice a la ciencia empírica por sus métodos. y otros análogos a b u n d a n en el campo de las ciencias sociales. nunca se sacará provecho de la experiencia ni se caerá en la cuenta gracias a ella de lo equivocado que se estaba. Así pues. si se q u i e r e .Sobre el problema de una teoría del método científico 49 modo en que cambian y se desarrollan. le desplace pensar que deliería existir una verdadera teoría He añadido ahora al texto las palabras entre paréntesis «o refutaciones estrictas»: a) porque están.blogspot. sin duda. implicadas en lo que se acaba de decir («no es posible jamás presentar una refutación concluyente de una teoría»). si caracterizamos la ciencia empírica únicamente p o r la estructura lógica o formal de sus enunciados. http://psikolibro. pero quienes lo sostienen dogmáticamente —quizá en la creencia de que es su deber defender un sistema que ha tenido tantos éxitos mientras no se llegue a refutar de un modo concluyente— se encuentran en el polo opuesto de aquella actitud crítica que.) Si se insiste en pedir demostraciones estrictas (o refutaciones estrictas * ' ) en las ciencias empíricas. por lo que hacemos con ('Ibis y lo que a ellos lesliaceinos.

o de si tiene derecho a existir. 1952. podemos muy bien vernos obligados a creer que . a su respecto. Proposición 6. especialmente los apartados *19 a *22. y en seguida se ve uno obligado a decir de cualquier cuestión incómoda que se es incapaz de encontrarle el m e n o r sentido. los miembros del Círculo de Viena acostumbraban a criticar mis ideas diciendo que una teoría del método que no sea ni una ciencia empírica ni pura lógica es imposible (en 1948 Wittgenstein mantenía aún esta opinión. Y u n a y otra vez los despreciados defensores de la «filosofía tradicional» t r a t a n de explicar a los jefes del último asalto positivista que eJ p r o b l e m a principal de la filosofía es el análisis crítico de la apelación a la autoridad de la «experiencia» '' —justamente de esa «experiencia» que el último descubridor del positivismo siempre da. " Durante los dos años anteriores a la primera publicación de este libro. Wittgenstein escribe: «Mis proposiciones elucidan en cuanto que quien me comprende acaba por reconocer que son absurdas... la nota 6. ya no es posible atacarlo ... que la critica más cuidadosa y reservada. http://psikolibro. 35) escribe: oSi consideramos lo infinitamente problemático que es el concepto de experiencia . este deseo suyo — q u e . no un p r o b l e m a (excepto como objeto de estudio de la psicología e m p í r i c a ) .. digamos de pasada. u n a epistemología o metodología * ^ No quiere ver en los problemas filosóficos planteados más que «pseudoproblemas» o «rompecabezas». GoMPERZ (IFeltanschauungslehre I.com .. no lo expresa como un deseo ni como una propuesta. ' Al final del Tractatus (en el que explica el concepto de sentido). que es lo único que hay dotado de sent i d o .. la afirmación entusiasta es mucho mcnoH npropiad» .».53. más adelante. sino como el enunciado de un hecho *'^— puede satisfacerse s i e m p r e . pág.50 La lógica de la investigación científica del conocimiento. op. 1 2 8 ) : todo lo que se encuentre fuera de estos dos campos ha de ser un completo absurdo. e m p í r i c a . *^ Algunos positivistas han cambiado más tarde de actitud a este respecto..». * H. Aún m á s : si se admite que únicamente los problemas de la ciencia natural tienen sentido ' . en The British Journal /or the Philosophy of Sci-ince 3 . pues no hay nada más fácil que «desenmascarar» un problema tratándole de «carente de sentido» o de « p s e u d o p r o b l e m a » : basta con limitarse a un sentido convenientemente estrecho de «sentido». mi trabajo «The Nature of Philosophical Problems».blogspot. pues no pertenecen a la ciencia empírica. 3 WITTGENSTEIN. positiva.. Una vez que h a subido al trono el dogma del sentido queda elevado para siempre p o r encima de los c o m b a t e s . véase. Una y otra vez surgen movimientos filosóficos completamente nuevos que acaban por desenmascarar los antiguos problemas filosóficos — m o s t r a n d o que son pseudoproblemas— y por contraponer a los perversos absurdos de la filosofía el buen sentido de la ciencia coherente. Tractatus Logico-Philosophicus.. se ha hechu (empleando las propias palabras de Wittgenstein) «inatacable y definitivo»^. 1905. P a r a él la «experiencia» es un programa. por supuesta—. ' WITTGENSTEIN. Véase mi Postscript. todo debate acerca del concepto de «sentido» se convierte también en algo carente de sentido ^. nota de la pág. La cuestión disputada acerca de si existe la filosofía. Más tarde acostumbraron a criticarlas asiéndise a la leyenda de que yo había propuesto remplazar el criterio de verificabilidad por un criterio —de sentido— de falsabilidad. cf. cit. Ahora b i e n . al final del prefacio. burdamente.. Pero a tales objeciones el positivista contesta sólo encogiéndose de h o m b r o s : no significan nada para él. es casi tan antigua como ella misma.

la tesis de que también es materia de decisión la exclusión de la metafísica). análogamente. no nos sirve de nada e incluso da origen a incoherencias. que i n t e r p r e t o como el método de la ciencia empírica. en el que también adopta el punto de vista de que todas estas cuestiones descansan en decisiones (es el «principio de tolerancia»). tiene que ser una rama de una ciencia empírica : por ejemplo. Versuch einer induktiven Wissenschaftslehre (1921). la crítica que aquí hago del positivismo (y de la tesis naturalista) ya no se aplica —según me parece— al libro de CARMAP Logiscke Syntax der Sprache (1934). cuestiones tan disputadas como la de si la ciencia emplea realmente o no un principio de inducción. ya que. Physik und Hypothesis. de que es asunto a resolver por una decisión a qué se ha de llamar «un aulénlieo enunciado» y a qué «un pseudoenunciado sin sentido» (y.Sobre el problema de una teoría del método científico 5l No espero que los positivistas estén dispuestos a responder de modo distinto que el mencionado. p u e d e designarse con la palabra ((naturalistan. '' (Añadida en \9?. Esta concepción. de hecho. no h a n pasado de p r o p o n e r una convención ". a su vez. empleando los métodos de una ciencia empírica. los que la sostienen no se percatan de que. u n a ciencia empírica — e l estudio del comportamiento real de los científicos. de la ciencia del comportamiento de los científicos cuando están t r a b a j a n d o . puede aplicarse sin dar lugar a incoherencias o incompatibilidades. y ° DiNGLER. semejante j)rincipio en la ciencia.\. Podemos examinar entonces si este principio. una vez introducido. rechazo la tesis naturalista : carece de visión crítica . Y mis dudas crecen c u a n d o recuerdo que siempre será u n asunto a resolver p o r una convención o una decisión el de a qué cosa hemos de l l a m a r una «ciencia» o el de a quién hemos de calificar de «científico». (* Pero véase.si realmente lo necesitamos. según la cual la metodología es. en su concepto. Wittgenstein ha propugnado durante afios una opinión semejante en sus obras inéditas. Die Grundformen der Wisseiischajtlichen Methoden (1925). Si la metodología no es lógica. dotado de un principio de inducción. podemos considerar dos sistemas distintos de reglas metodológicas: uno. Sin embargo. sin él. o de los procedimientos efectivamente empleados en la «cienciai)—. presentada aquí sólo brevemente. y — p o r fin—. por más que crean h a b e r descubierto un hecho. Así. KRAFT. ia nota *1.) La Logische Syntax. Me parece que deberíamos tratar las cuestiones de este género de un modo diferente. http://psikolibro. de CAHNAP. por ejemplo. si nos es de utilidad. Ha sido una indagación de este tipo la que me ha conducido a prescindir del principio de inducción : no me he basado en que no se emplee. concluirán. más arriba. P o r tanto. Según el piefacio de la obra de Carnap. lamento no KSber tenido ocasión de estudiarla en el texto. sino en que no lo considero-necesario. La metodología naturalista (llamada en ocasiones «teoría inductiva de la ciencia» ^) tiene su valor. existen únicamente dos clases de enunciados : las tautologías lógicas y los enunciados empíricos. se publicó mientras se corregían las pruebas del presente libro. a mis propios intentos de analizar la «experiencia». en la corrección de pruebas. sin duda : u n a persona que estudie la lógica de la ciencia puede m u y bien interesarse por ella y sacar grandes enseñanzas.) He mantenido durante muchos años la tesis. y otro. Pero lo que yo llamo metodología no debe tomarse por u n a ciencia empírica. V.blogspot. No creo que sea posible decidir.com . asimismo.

el resultado de un estudio de las reglas de juego de la ciencia —esto es. el resultado de un estudio de las reglas del ajedrez podría llamarse quizá «la lógica del a j e d r e z » . Daremos dos ejemplos sencillos de reglas metodológicas. Cualquiera que decide u n día que los enunciados científicos no requieren ninguna contrastación ulterior y que pueden considerarse definitivamente verificados. a su concepto de la ciencia y —en consecuencia— a su concepto del método empírico. que pocos considerarían ser una parte de la lógica pura: teniendo en cuenta que ésta regula las transformaciones de las fórmulas lingüísticas. No cabe duda de que son m u y diferentes de las reglas que o r d i n a r i a m e n t e se llaman «lógicas»: aun cuando es posible que la lógica establezca criterios p a r a decidir si un enunciado es contrastable. de la investigación científica— podría denominarse «la lógica de la investigación científica»). Exactamente lo mismo' que es posible definir el ajedrez p o r medio de sus reglas peculiares..52 La lógica de la investigación científica — p o r ello— se convierte con facilidad en un dogma. véase la primera nota a pie de página del capítulo X (La corroboración). en p r i m e r luga^-. http://psikolibro. que bastarán para hacer ver que sería bastante inoportuno colocar un estudio metodológico al mismo nivel que otro p u r a m e n t e lógico : 1. la ciencia empírica puede definirse p o r medio de sus reglas metodológicas (que estableceremos sistemáticamente). en ningún caso se ocupa sobre si nadie se esfuerza o no p o r contrastarlo.) Estos dos ejemplos nos permiten darnos cuenta del aspecto que presentan las reglas metodológicas. no se acaba nunca. y que haya demostrado su temple *% si no se presentan «buenas razones» para ello. 2. u n a regla su" En lo que se refiere a la traducción de «inch 6eu)ofcrere» por «demostrar su temple* [en ingl. Daremos.com . 11. to prove one's mettle]. No se eliminará una hipótesis propuesta y contrastada. L A S REGLAS METODOLÓGICAS COMO CONVENCIONES En la presente obra consideramos las reglas metodológicas como convenciones: las podríamos describir diciendo que son las reglas de juego de la ciencia empírica. asimismo. se retira del juego.blogspot. Ejemplos de «buenas r a z o n e s » : sustitución de la hipótesis por otra más contrastable. falsación de una de las consecuencias de la hipótesis. p r o m e t í a ñ a d i r un suplemento metodológico a m i definición. En el a p a r t a d o 6 traté de definir la ciencia empírica m e d i a n t e el criterio de falsabilidad. (Analizaremos más adelante a fondo la noción de «más contrastable». Difieren de las reglas de la lógica p u r a al estilo de como lo hacen las reglas del ajedrez. El juego de la ciencia. sin más (análogamente. pero como me vi obligado a a d m i t i r que ciertas objeciones estaban en lo justo. en principio. Esta crítica de la posición naturalista no se aplica tan sólo a su criterio de sentido. sino. pero difícilmente «lógica».

acerca de u n enunciado p r o b a b i l i t a r i o . espero p o d e r demostrar en este libro que tales dudas no están justificadas. el de decidir. pero. en muchos casos.com . Así pues. y. ciertamente. que sirve a modo de n o r m a para las decisiones que h a y a n de tomarse sobre las demás reglas. Wille und Weltgestaltung (1934). se formulan y aceptan de conform i d a d con una regla práctica de orden superior. http://psikolibro.Sobre el problema de una teoría del método científico 53 prema. y de las decisiones metodológicas que dependen de esta definición. e incluso a resolver algunos problemas de gran alcance que hasta el m o m e n t o se habían mostrado refractarios a toda solución — p o r ejemplo. y remontarnos a los supuestos fundamentales y convenciones de que proceden . convenciones de índole h a r t o obvia : en la metodología no son de esperar verdades p r o f u n d a s . que es posible aclarar y explicar m u c h a s cuestiones valiéndose de él.blogspot. más bien. págs. como ensenan nuestros ejemplos. la regla 1— un ejemplo de tal p r o c e d e r : las teorías que decidimos no someter a ninguna contrastación más ya no serán falsables. 76. Véase también el apartado *15. Este método de encontrar y resolCf. si debería aceptarse o rechazarse (cf. el apartado 6 8 ) . «La finalidad de la ciencia». del hecho de que las reglas están construidas con la finalidad de asegurar que pueda aplicarse nuestro criterio de demarcación . MENGER. K. pág. podrá ver el científico en qué medida está de acuerdo con sr. de mi Postscript. dice Menger '. Moral. K. o sea. 58 y siga. así como que puedan. Esta conexión sistemática entre las reglas es lo que permite que hablemos con propiedad de u n a teoría del método. por ello. « L a s . Lo cual. a pesar de ello. a aclarar la situación lógica. en su mayoría. y que — p o r t a n t o — es una regla de tipo más elevado : es la que dice que las demás reglas del procedimiento científico han de ser tales que no protejan a ningún enunciado de la falsación. Hemos de confirmarle que éstas nos permiten encontrar incoherencias e i m p r o p i e d a d e s en otras teorías del conocimiento anteriores. idea intuitiva de la meta de sus trabajos *^. Admitamos que las aserciones de esta teoría son. pueden ayudarnos. las reglas metodológicas se hallan en estrecha conexión tanto con otras reglas de la misma índole como con nuestro criterio de demarcación. es verdad en lo que respecta a la definición del concepto de «ciencia»: sólo a p a r t i r de las consecuencias de mi definición de ciencia empírica. p r o p o n e r mi criterio de demarcación es que es fecundo. He dado más arriba —cf. Dimensionstheorie (1928). ser tratados sistemáticamente. definiciones son d o g m a s . MENGER. pero también hemos de confirmarle que nuestras propias propuestas no están amenazadas por dificultades análogas. P e r o dicha conexión no es estrictamente deductiva o lógica ' : resulta. Se ha puesto en duda con frecuencia que los diversos problemas de la teoría del conocimiento se encuentren en relación sistemática m u t u a alguna. La cuestión tiene cierta i m p o r t a n c i a : la única razón que tengo para. sólo las conclusiones p u e d e n otorgarnos alguna perspectiva nueva». T a m b i é n el filósofo admitirá que mi definición es útil únicamente en caso de que pueda aceptar sus consecuencias.

del cual nos ocuparemos en el próximo apartado . En una obra aún inédita be tratado de seguir la ruta crítica. bien podría decirse que la mayoría de los problemas de la filosofía teórica. y de mostrar que tanto los problemas de la teoría del conocimiento clásica como los de la moderna (de Hume a Russell y Whitehead a través de Kant) pueden retrotraerse al problema de la demarcación: esto es. ' En la presente obra he relegado a un segundo término el método crítico —o. Pues podemos i n t e r p r e t a r también el requisito de objetividad científica como una regla metodológica: la de que solamente p u e d a n ingresar en la ciencia los enunciados que sean contrastables intersubjetivamente (véanse los apartados 8.54 La lógica de la investigación científica ver contradicciones se aplica igualmente dentro de la ciencia misma. y nos hemos encontrado ya con otro ejemplo de lo m i s m o : el p r o b l e m a de la objetividad. al de enc(mtrar un criterio del carácter empírico de la ciencia. Verdad e r a m e n t e . me temo que es muy dudoso . pues me ocufio en el intento de desarrollar los aspectos metodológicos prácticos de mi tesis. sin disputa. 20. Con todo. filosóficas— p o d r í a n interpretarse como típicas hipóstasis de reglas metodológicas. realmente. En cuanto a si los filósofos considerarán que estas investigaciones metodológicas pertenecen a la filosofía. Si es que existe algún método p o r el que las convenciones metodológicas p u e d a n justificarse y demostrar su valor. la cosa no tiene gran importancia.. Tenemos un ejemplo de tal situación en lo que se llama «el principio de causalidad». p e r o .blogspot. 27 y o t r o s ) .com . es éste precisamente ^. «dialéctico»— de resolver contradicciones. y los más interesantes. si se quiere. p u e d e n reinterpretarse de este modo como problemas referentes al método. pero tiene particular importancia en la teoría del conocimiento. http://psikolibro. tal vez mere/ca la pena de mencionar a este respecto que no pocas doctrinas metafísicas — y p o r tanto.

SEGUNDA PARTE Algunos componentes estructurales de una teoría de la experiencia http://psikolibro.blogspot.com .

blogspot.com .http://psikolibro.

III. que el prejuicio inductivista es lo único que lleva a muchos a creer que podría existir un lenguaje fenoménico. y la lógica del co> nociniiento cicnlífico. EXTLICACIÓN Y DEDUCCIÓN DE P R E D I C C I O N E S D a r u n a explicación causal d e u n a c o n t e c i m i e n t o q u i e r e d e c i r d e d u c i r u n e n u n c i a d o q u e lo describe a p a r t i r de las siguientes p r e m i s a s d e d u c t i v a s : u n a o v a r i a s leyes universales y ciertos e n u n c i a d o s singul a r e s — l a s condiciones iniciales—. en Contemporary British Philosophy. es decir. por las teorías explicativas contrastables: las aplicaciones y las predicciones le interesan solamente por razones teóricas —^porque pueden emplearse como medios para contrastar las teorías—. apartados *11 a *15 y *I9 a *26. una teoría no es otra cosa que una herramienta o instrumento para predecir. Wittgenstein y Schlick (cf. pegs. son. C A U S A I . y que estaba representada en Viena por Mach. explicarlo y d o m i n a r l o . 1956.blogspot. las notas *1 y 7 del apartado 4 y la nota 5 del apartado 2 7 ) : según ella. por H. mi punto de vista es que nuestro lenguaje habitual está lleno dé teorías. La he analizado y criticado en mis trabajos «A Note on Berkeley as a Precursor of Mach». (Véase también el nuevo apéndice *X. que el teórico se interesa por la explicación como tal. ed. que llevamos a cabo toda observación a la luz de teorías. y.. P o r ejemplo. 26 y sigs. sislcnias de signos o símbolos. D.) http://psikolibro. Lewis.com . Y tratamos de fjue la malla sea cada vez más fina.CAPITULO TERCERO Teorías Las ciencias e m p í r i c a s son sistemas de t e o r í a s . 3r)5 y sigs. ¡'hilos. i n A D . p u e d e describirse como u n a teoría de teorías. Brevemente expuesto. como todas las representaciones. 12. Sciejice 6. «Three Views Concerning Human Knowledge». podemos decir que " Aludo aquí cnticcmcnte a una tesis que he descrito posteriormente como «instrumentalismon. Las teorías científicas son enunciados u n i v e r s a l e s . en Brit. Journ. P o r ello. no creo que sirva de gran cosa exjiresar la diferencia entre teorías universales y enunciados singulares diciendo (jue estos liltimos son «concretos» mientras que las teorías son morann'nte fórmulas simbólicas o esquemas s i m b ó l i c o s : pues exactamente lo mismo p u e d e decirse hasta de los enunciados más «concretos» * ' . págs.. Las teorías son redes que lanzamos p a r a apresar aquello que liamartips «el m u n d o » : para racionalizarlo. igSS. p o r tanto. libre de teorías y distinguible de un «lenguaje teórico». y más a fondo en mi Postscript. finalmente.

«Para todo hilo de estructura Ei. o sea. Las dos clases son : 1) enunciados universales. que puede deducirse causalmente. que se aplican al acontecimiento concreto de que se trate. Según el modo en que se in*' Tendríamos un análisis más claro de este ejemplo —un análisis en el que se distinguirían dos leyes y dos condiciones iniciales— del siguiente modo: «Para todo hilo de una estructura dada E (determinada por su material.(. de un modo más preciso. apartado *15. y «El peso que se aplica a este hilo vale 2 librasv. página 133 de la ed. y diremos de aquel enunciado que es una predicción determinada o singular *^. cualquiera que sea. Mas no asumiremos a q u í tal restricción. que se formula por medio de ecuaciones diferenciales.explicación causal» al caso especial en que las leyes universales tienen la forma de leyes de «acción por contacto» — o . cf. hipótesis que tienen el carácter de leyes naturales. la «causa» de que se rompiera el hilo fue que se había aplicado una carga de 2 libras a un hilo que tenía una resistencia a la tracción de 1 libra) . y el Postscript.com . P o r u n lado. tenemos la h i p ó t e s i s : «Siempre que se cargue u n hilo con un peso superior al que caracteriza la resistencia a la tracción del mismo. págs.58 La lógica de la investigación científica hemos dado una explicación causal de la rotura de un trozo determinado de hilo si hemos averiguado que éste tenía una resistencia a la tracción de 1 libra y que se le había aplicado un peso de 2 libras. mi Poverty of Historicism (1945). Deducimos el enunciado singular «este hilo se r o m p e r á » de enunciados universales conjuntam e n t e con condiciones iniciales. dos) que son aplicables al acontecimiento determinado que nos o c u p a : «La característica de peso de este hilo es 1 libran y «El peso aplicado a este hilo ha sido de 2 libras» *^.)].blogspot. Cuando analizamos esta explicación causal encontramos en ella diversas partes constitutivas. pues. cit. pero tanto una como otra son ingredientes necesarios de una explicación causal completa. Estas son las dos leyes universales. a la acción a una distancia que tiende a cero. abarca también enunciados acerca de hechos pasados («dicciones retrospectivas») e incluso enunciados «dados» que queremos explicar («explicanda»).) existe un peso característico p tal que el hilo se romperá si se cuelga de él un peso superior a p». y 2 ) enunciados singulares..(T. el peso característico pi vale 1 ¡ibra^^. de 1957 [versión cast. tal como lo utilizo aquí. grosor. 162 y sig. etc. con dos clases diferentes de e n u n c i a d o s . y aún m á s : no h a r é ninguna afirmación general sobre la aplicabilidad universal de este método deductivo de explicación t e ó r i c a : así. pues. P o r otra p a r t e . se r o m p e r á » : enunciado cuyo tipo es el de una ley universal de la Naturaleza. y la predicción describe lo que denominamos corrientemente el «e/ecfo». *'' El término «predicción». Las condiciones iniciales describen lo que se suele l l a m a r la acausav del acontecimiento en cuestión (así. en física se restringe el uso de la expresión (. http://psikolibro. Y las dos condiciones iniciales son: «Este es un hilo de estructura Ei». es decir. puede explicarse causalmente. y que llamaré «condiciones iniciales». nos encontramos con enunciados singulares (en este caso. no afirmaré ningún «principio de causalidad» (o «principio de causación universal»). Pero evitaré ambos términos. Henos aquí. Por regla general. El «principio de causalidad» consiste en la afirmación de que todo acontecimiento.

quiero dejar bien claro que. Se trata de la simple regla de que no abandonaremos la búsqueda de leyes universales y de. en concepto de «metafísico». 154. (Cuestión muy distinta es la de si semejantes enunciados universales han sido contrastados y corroborados en otros casos.com . es decir. tratar de averiguar si no se puede mostrar que sean falsas. se encontrarán exposiciones algo más completas. pues está interesado en el problema de si sus teorías son verdaderas o no. apartado *15. Cf. teorías que describan ciertas propiedades estructurales del mundo que nos permitan deducir. no es falsahle. en el apéndice *X y en mi Postscript. entonces la afirmación hecba arriba es tautológica. naturalmente. por otra parte. Pues si «puede» quiere decir que siempre es posible lógicamente construir una explicación causal. En el presente apartado se pretendía explicar. ya que para una predicción cualquiera podemos siempre encontrar enunciados universales y condiciones iniciales a partir de los cuales sea deductible. 1931. ni adoptaré ni rechazaré el «principio de causalidad»: me contentaré simplemente con excluirlo de la esfera de la ciencia.) Pero si lo que se quiere expresar con «puede» es que el mundo está regido por leyes estrictas. Por consiguiente. http://psikolibro. o de que la física ha llegado ahora a determinar que no va a ninguna parte el ^ La idea de considerar el principio de causalidad como expresión de una regla o de una decisión se debe a H. como se verá más adelante. Ciertos positivistas o «instrumentalistas» han adoptado mi explicación de la explicación. pues han visto en aquélla un intento de explicar ésta eliminándola —han creído que consistía en afirmar que las teorías explicativas no son más que premisas para la deducción de predicciones—-. esto es. GOMPEBZ. verdaderas). ScHLicK. • Me parece que es conveniente indicar de modo más explícito que la decisión de bascar una explicación causal es la misma por la que el hombre de ciencia teórico adopta su finalidad propia —o la finalidad de la ciencia teórica—. El teórico se interesa por las predicciones. pág. Naturwissenschaften 19. en este caso. ni cesaremos en nuestros intentos de explicar causalmente todo tipo de acontecimientos que podamos describir * : esta regla guía al investigador científico en su tarea. si bien sólo muy someramente. No aceptaremos aquí la opinión de que los últimos descubrimientos de la física exigen que se renuncie a tal regla. Véase también el apéndice *X. dicho de otro modo. le interesa contrastar sus teorías. Das Problem der Willensfreiheit (1907). un sistema teórico coherente.Teorías 59 terprete la palabra «puede» de esta aserción. una regla metodológica que se corresponde tan exactamente con el «principio de causalidad». Por tanto. en el apartado 78. que éste podría considerarse como la versión metafísica de la primera. He de proponer. lo cual es comprensible.blogspot. los efectos que se trata de explicar. Die Kausalitat in der gegenwartigen Physik. lo que queremos decir al hablar de una explicación causal. valiéndonos de condiciones iniciales. el descubrimiento de teorías explicativas— para el científico teórico es irreducible al interés tecnológico-práctico de la deducción de predicciones. y. o. Tal finalidad es la de encontrar teorías explicativas (si es posible. nota 4 y texto correspondiente. a mi parecer. sin embargo. que está construido de tal modo que todo acontecimiento determinado es un ejemplo de una regularidad universal o ley. no cabe' duda de que entonces la aserción a que nos referimos es sintética. el principio será tautológico (analítico) o se tratará de una aserción acerca de la realidad (sintético). el interés que tiene la explicación —esto es.

en realidad. sustenta la opinión a que aquí me opongo. sin embargo. P o r el contrario. el enunciado a) referente a los osciladores no puede remplazarse p o r la conyunción de u n número finito de ScHLicK. ' La lógica clásica (y de modo análogo la lógica simbólica o «logística») distingue entre enunciados universales. y b) De todo ser h u m a n o que viva ahora sobre la tierra.com . p o r tanto... trata ieualmente a estos dos enunciados como universales (implicaciones «formales» o «generales») ^ A mi entender. Esta clasificación no está basada en razones concernientes a la lógica del conocimiento. P o r ello hablamos.). quiere decir que es imposible tratar de encontrar semejante fórmula». que se los p u e d e r e m p l a z a r p o r una conyunción de enunciados singulares. particular es el que lo hace a algunos de los elementos de ella.) *" Pero véanse ahora los capítulos *IV a *VI de mi Postscript. o a una conyunción** de éstos : los clasificaremos. del T. Compárense. nos ocuparemos de esta cuestión en el a p a r t a d o 78 *'.. particulares y singulares. y singular el que hace mención de un elemento dado. al menos en cierto campo ' . * " Unos 2. UNIVERSALIDADES E S T R I C T A T NUMÉRICA Podemos distinguir dos tipos de enunciados sintéticos universales: los ffestrictamente universales» y los «numéricamente universales».60 La lógica de la investigación científica continuar buscando leyes. cit. Los numéricamente universales son equivalentes. también la nota 1 del apartado 78. pues — d a d o u n tiempo suficiente— pueden enumerarse todos los elementos de la clase (finita) a que se refieren. p o r ejemplo. http://psikolibro.5 metros (N. un individuo. es verdad que su estatura nunca excede de cierta cantidad (digamos. a ciertos enunciados singulares. op.blogspot. los enunciados de este segundo tipo son tales. en cambio el enunciado &) se refiere exclusi vamente a una clase finita de elementos concretos dentro de una región espacio-temporal finita e individual (o p a r t i c u l a r ) . los dos enunciados siguientes: a) De todo oscilador armónico es verdad que su energía nunca es inferior a cierta cantidad (o saber. en casos como este último. del T. * Consúltense ahora también el apéndice 'X y mi Postscript.. que se ocupa única mente de la teoría de la deducción. en especial el apartado *15. como enunciados singulares. de «universalidad n u m é r i c a » . esta imposibilidad [se está refiriendo a la imposibilidad de predicción exacta mantenida por Heisenberg] . Hasta ahora estaba refiriéndome a los enunciados estTÍctamente universales siempre que hablaba de enunciados universales: de teorías o de leyes naturales. «. 8 p i e s * * * ) La lógica formal (incluida la lógica s i m b ó l i c a ) . por ejemplo. h v / 2 ) .. Enunciado universal es el que se refiere a todos los elementos de una clase determinada.). como se indicE (para el caso de dos) en el apartado 18 (N. sino que fue elaborada con vistas a la técnica de la inferencia. no podemos identificar nuestros «enunciados universales» ni con los que llevan el mismo nombre en la lógica clásica ni con las implicaciones «formales» o «generales» de la logística (cf. (Cf. la nota 6 del apartado 14). 13. Por ello. página 155. ** Una conyunción es la aserción simultánea de varias proposiciones. es necesario subrayar la diferencia exis tente entre e l l o s : el enunciado a) pretende ser verdadero p a r a cualesquiera lugar y t i e m p o .

no asumimos ningún supuesto de esta índole. es decir. por una conyunción de un número finito de enunciados singulares. http://psikolibro. Utilizo el concepto de enunciado estrictamente universal (o «enunciado total») de modo que se opone enteramente a la tesis de que todo enunciado sintético universal ha de ser traducible. no cabe duda. podría reinplazarse de tal modo solamente en el supuesto de que el mundo estuviese limitado en el tiempo y de que en él existiera un número finito de osciladores. "Bemerkungen zum Grundlagenstreit in Logik uiid Mathematlk". como un enunciado universal acerca de un número iíimitado de individuos: es claro que al interpretarlo de este modo no puede ser remplazado por una conyunción de un número finito de enunciados singulares. Y en vista de la situación metodológica acabada de mencionar. pág. y. Pero vemos con no menor claridad que esta solución no lo es del problema metodológico de la inducción . en principio. los rechazan. o. Erkeimtnis 2. KAUFMANN. bien en otra consideración análoga. en particular. Ahora bien . No quiero = Cf. podrían ser perfectamente admisibles las inferencias desde enunciados singulares a enunciados sólo numéricamente universales.com . lo cual equivale a considerarlos enunciados no verificables que se pueden poner en la forma: «De todo punto del espacio y el tiempo (o de toda región del espacio y el tiempo)..Teorías 61 enunciados singulares acerca de una región determinada espacio-temporal .. no es posible solventar por medio de un razonamiento la cuestión de si las leyes de la ciencia son universales en sentido estricto o en sentido numérico: es una de aquellas cuestiones que pueden sólo resolverse mediante un acuerdo o una convención. no lo hacemos al definir el concepto de física. En todo caso. F. llamaré enunciados «específicos» o.». partiendo de semejante concepto de las leyes naturales —que borra la diferencia entre enunciados singulares y universales—.«singulares» a los que se refieren solamente a ciertas regiones finitas del espacio y el tiempo. Quienes se adhieren a esta tesis ^ insisten en que no es posible verificar jamás los que yo llamo «enunciados estrictamente universales».. 1931. y. parece resolverse el problema de la inducción: puesto que. tengo por útil y fecundo el considerar las leyes naturales como enunciados sintéticos y estrictamente universales («enunciados totales») . más bien. 274. Aplicaremos únicamente a los enunciados sintéticos la distinción entre estrictamente universales y sólo numéricamente universales (que constituyen no más que un tipo de enunciados singulares). pues la verificación de una ley natural podría únicamente llevarse a cabo de un modo empírico^ si se examinara cada acontecimiento singular al que podría aplicarse la ley y se encontrara que cada uno de ellos ocurre realmente conforme a ella: lo cual constituye. por ello. sin duda alguna. Se advierte claramente que. es verdad que. Por el contrario.blogspot. bien apoyándose en su criterio de sentido —que exige la verificabilidad—. sino que consideramos todo enunciado del tipo a) como un enunciado total. por ejemplo. una tarea imposible de realizar.

pero que. 17 y 19. Todas las aplicaciones de la ciencia se apoyan en inferencias que p a r t i e n d o de hipótesis científicas (que son universales) llegan a casos singulares. ^ Pero las unidades de medida del sistema de coordenadas. en cierta m e d i d a . 13.blogspot. o sea.)^. son intercambiables con nombres propios o con coordenadas individuales. «H2O». «aquello». ya p o r h a b e r sido definidos p o r medio de nombres p r o p i o s . P o r este método es posible reducir u n número tan grande como se quiera de nombres individuales a unos pocos s o l a m e n t e ^ . en la deducción de predicciones singulares. Me parece que la distinción entre conceptos — o n o m b r e s — universales e individuales tiene una importancia fundamental. El uso de los nombres «Greenwich» y «el año del nacimiento de Cristo» aclara lo que quiero decir. todos los números entre 10 y 20 son compuestos. [Así se ha hecho en el año 1960 con el metro y el segundo (T. http://psikolibro. «la Tierra» y (tel Atlántico» son conceptos o nombres singulares o individuales.emitida por cierta clase de átomos tratada de cierto modo. a ciertos enunciados matemáticos) ^. lo cual cabe hacer solamente empleando nombres propios (o sus equivalent e s ) .com . son conceptos o nombres universales. el metro patrón de París). podemos utilizar signos que no son nombres propios. ' Ejemplos: a) Todo número natural tiene un sucesivo. A veces pueden emplearse como nombres individuales expresiones tan vagas y generales como «esto». Según estos ejemplos. Los n o m b r e s individuales que aparecen en los enunciados singulares de la ciencia se encuentran a m e n u d o bajo la forma de coordenadas espacio-temporales.. 14. etc. « p l a n e t a » . acompañadas tal vez por ademanes ostensivos de cierto t i p o . de aplicar también esta distinción a enunciados analíticos (por ejemplo. que se fijaron inicialmente por medio de nombres individuales (la rotación de la Tierra.62 ha lógica de la investigación científica dejar de mencionar la posibilidad. por medio de la longitud de onda o de la frecuencia de la luz monocromática . b) Con excepción de los números 11. sin embargo. mientras que los conceptos — o n o m b r e s — universales pueden definirse sin ayuda de nombres propios. los conceptos — o n o m b r e s — individuales están caracterizados. ya p o r ser nombres propios. Mas en todo enunciado singular es menester que aparezcan conceptos — o n o m b r e s — individuales. «Napoleón». Se suele elucidar esta distinción valiéndose de ejemplos del estilo siguiente: «dictador». o sea. Esta circunstancia se comprende fácilmente si se tiene en cuenta que la aplicación de u n sistema espacio-temporal de coordenadas comporta siempre una referencia a nombres i n d i v i d u a l e s : pues hemos de d e t e r m i n a r su punto de origen. pueden ser definidas —en principio— valiéndose de nombres universales: por ejemplo. CONCEPTOS U N I V E R S A L E S T CONCEPTOS INDIVIDUALES La distinción entre enunciados universales y singulares se encuentra en estrecha conexión con la existente entre conceptos o nombres universales e individuales.

podemos señalar una cosa individual (o un acontecimiento) y expresar nuestra intención de considerarla sólo como representante de una clase — a la que h a b r í a que dar. tal vez. además de |)oderse encontrar con respecto a los conceptos universales en una relación correspondiente a la que existe c j t r e un elemento y una clase. Con el empleo de la palabra «mamíferos» como ejemplo de un nombre universal pueden. Los ejemplos y explicaciones ])rceedentes deben de haber aclarado lo que se quiere decir atpií con «conceptos universales» y «conceptos individuales». cabe la m e n o r duda de que aprendemos el empleo de las palabras universales. sino también de clases. en justicia. gracias a gestos ostensivos o a otros medios semejantes. esto es. pueden también hallarse con los mismos en una relación que se corresponde con la que hay entre una subclase y su clase.inneo» o «latinismo» surgen anil)igüedades parecidas. etc. entonces el concepto es universal». de suerte que. un n o m b r e universal— por m e d i o de una frase análoga a «y otras cosas por el estilo» (o «y cosas a s í » ) . una subclase de la clase (universal) de los mamíferos. ya como «calentado a 80 grados centígrados y conservado a esta iciupcrnturn durante diez minutos»: la primera definición hace de «pasteurizado» un concepto individual. el modo de su aplicación a individuos. P o r ejemplo : mi perro Lux no es solamente un elemento de la clase de los perros vieneses. no suelen estar exentas de ambigüedad en su utilización haltitual. depende de si pretendemos h a b l a r de una raza de animales (]ue viven en nuestro planeta (que es un concepto i n d i v i d u a l ) o de cierto tipo de cuerpos físicos dotados de propiedades que ])ue<len descriliirse en términos universales. originarse confusiones: pues las p a l a b r a s tales como «mamífero». Si se me pidieran definiciones. *' «Pasteurizado» puede defiíiif^e. p o r el contrario.com . sino. En el empleo de conccjitos tales como «pasteurizado». y los perros vieneses. probablemente me vería reducido a decir.. definirlos por medio de dichos nombres p r o p i o s ) * \ . que es un concepto individual. no son únicamente u n a subclase de la clase ( i n d i v i d u a l ) de los perros austríacos. «sistema de l.blogspot. a su \ e í . «perro». No. si ])ue(le eliminarse toda referencia a nombres propios. si bien será solamente de un modo vago : así. y la segunda lo convierto en un concepto universal. pues lo único que Iiace es reducir la idea de concepto o n o m b r e individual a la de nombre propio (en el sentido de nombre de una cosa física i n d i v i d u a l ) . depende de nuestra intención el que eslas palabras hayan de considerarse como nombres de clases indiviíkiales o de clases universales. El fundamento lógico de las aplicaciones de esta índole consiste en que los conceptos individuales no sólo pueden ser c()nec|)tos de elementos. En efecto. Pero tal definición no tendría mucho valor. sino que también lo es de la clase (universal) de los m a m í f e r o s . ya como «trr.lado de nciicrdo con las prescripciones del señor Louis Pasteur» (o al^'o por el estilo).Teorías 63 Pero también es posible alvulir a conceptos universales mediante gestos ostensivos. dado que es jjusible eliminar los noml)res propios a los que aluden (o. «Un concepto individual es aquél en cuya definición son indispensables nombres propios (o signos equivalentes a e l l o s ) . http://psikolibro. a la vez. como antes.

a su vez. como nombres de los elementos de otras clases. y. de modo que está m u y extendida la creencia de que — p o r un proceso denominado «abstracción»— es posible ascender de conceptos individuales a universales. ' Análogamente. es decir. Con frecuencia se h a olvidado este hecho. considero.. entonces es. (He aquí unos ejemplos de semejantes conceptos de clase i n d i v i d u a l e s : «los generales de Napoleón». . según el punto de vista que se a d o p t e » . un concepto individual.. pues. Esta o[)inión está emp a r e n t a d a estrechamente con la lógica inductiva. http://psikolibro.) Toda tentativa de identificar una cosa individual únicamente por sus propiedades y relaciones universales. la cuestión de cuántas.. y con su paso de enunciados singulares a enunciados universales. que parecen pertenecería ej^clusivamente a ella y a ninguna otra cosa. que la distinción que he hecho es ineludible si no queremos hacer borrosa la distinción correspondiente entre enunciados universales y singulares. conceptos definidos por medio de nombres propios. temporales o de otro tipo) basadas en nombres propios.blogspot. en caso afirmativo. que (casi) todos Los llamados concep' Los «principios de individuación» no son «el espacio y el tiempo» en general. Ni siquiera sacaríamos nada con emplear u n sistema espacio-temporal universal de coordenadas ": pues siempre queda sin resolver la cuestión de si existen en absoluto cosas individuales que correspondan a una descripción dada por medio de nombres universales. Carnap trata de a p o y a r lo dicho afirmando « . ambos procesos son igualmente impracticables '. dice. lógicamente.. desde luego. P o r consiguiente. pero tales clases seguirán siendo conceptos individuales. (Hay una analogía completa entre el problema de los universales y el de la inducción.todo concepto puede considerarse como individual o como universal. y. el «método de abstracción» que se emplea en la lógica simbólica es incapaz de lograr el ascenso desde nombres individuales a nombres universales: si la clase que se define por medio de la abstracción está determinada extensionalmente por medio de nombres individuales. Es cierto que se pueden obtener clases de individuos de este modo. pero.no está justificado hacer tal distinción».64 La lógica de la investigación científica Creo que el modo en que utilizo las expresiones «universal» e «individual» se corresponde muy de cerca con el uso h a b i t u a l . p o r q u e «. sino determinaciones individuales (espaciales. no es posible eliminar la diferencia entre los conceptos individuales y los universales mediante argumentos como el siguiente de C a r n a p : «. . está condenada de antemano al fracaso: pues semejante modo de proceder no describiría una cosa individual única. asimismo. pero sea así o no. ) Vemos. que la diferencia que he señalado entre nombres o conceptos universales e individuales no tiene nada que ver con la existente entre clases y e l e m e n t o s : tanto los nombres universales como los individuales pueden aparecer como nombres de ciertas clases. sino la clase universal de todos los individuos a los que pertenecen las propiedades y relaciones mentadas.com . «los habitantes de P a r í s » . Del mismo modo ha de fracasar todo intento de definir los nombres universales a p a r t i r de nomi)res individuales.

en la oración «Napoleón es un general francéí?D. pero esta interpretación no nos vale. W H I T F H E A O y RU. por ejemplo. lo mismo q u e los conceptos universales» *. 31 y 33). Principia Mathemalica (2. porque Carnap dice (página 87. en donde: «(x)» ^-ej http://psikolibro. 1937). puesto que las «coordenadas» son signos dt^ ínfimo nivel (cf. " CARNAP. en la oración «El nitrógeno es un no metal». p e r o es e n t e r a m e n t e ajena a la distinción a q u e nos referimos. «Napoleón» es "—como en mi esquema— un individuo.-SSEIL. y..) Al parecer. edición ingl. peculiar (T. Nos e n c o n t r a m o s en una situación m u y p a r e c i d a a la que h e m o s encont r a d o a n t e r i o r m e n t e . (Completada en 1934 durante la corrección de pruebas. I ) . ya que. que si X es idéntico a Napoleón. deben interpretarse como nond]rcs individuales (y que Carnap utiliza un sistema de coordenadas definido medíanlo in(Ii\iduos). págs. pero «general francés» es im universal. Según la terminología de Russell. Carnap no ha tenido en cuenta la diferencia entre nombres individuales y universales. 213. p u e d e p e r m i t i r s e el empleo del t é r m i n o « n o m b r e universal» como sinónimo de « n o m b r e d e u n a clase». entonces x nació en Córcega. es posible expresar el enunciado «Napoleón nació en Córcega» de la forma (x) (» ^= '-= ¡\—* fx). Esto aclara que los signos numéricos que aparecen como coordenadas no han de considerarse como nombres propios o coordenadas individuales. Cf. Esta ú l t i m a afirmación es e n t e r a m e n t e exacta. diciendo lo siguiente: es verdad para todos los valores de x.—>/A. II. «no metal» es —-como en mi esquema—• un universal.. Sin duda alguna. ingl.)». 12 y sig. y la pág. introduc- ción a la 2.. como h e hecho ver. págs. «número» (cf. 97. 1925.).blogspot. por ejemplo.com . todas las expresiones del tipo ínfimo son expresiones numéricas» en el.* ed. pág.)]. las págs. cf. No es exacío decir que las llamadas implicaciones «formales» o «generales» tengan que ser enunciados universales. mientras que. 1. sentido de que denotan lo que quedaría incluido bajo el signo no definido primitivo de Peano. c u a n d o nos o c u p á b a m o s de la diferencia que h a y entre enunciados universales y s i n g u l a r e s : los i n s t r u m e n t o s intelectuales de la lógica simbólica son tan poco adecuados p a r a m a n e j a r el p r o b l e m a de los universales como el de la inducción ". p o r otra p a r t e . Der logische Aufbau der Welt. ° Tampoco puede expresarse en el sistema de Whitehead y Russell la diferencia emtre enunciados universales y singulares. o -sea.. párrafo 4) que en el lenguaje que él usa «. la nota 3 b) del apartado 13). pero no puede representarse por medio de una «descripción». pero «el nitrógeno» es un individuo. y el de « n o m b r e i n d i v i d u a l » como sinónimo de « n o m b r e de u n e l e m e n t o » . Podría pensarse tal vez que. ° La distinción trazada por Russell y Witehead entre individuos (o particulares) y universales no tiene nada que ver con la que he introducido aquí entre nombres individuales y universales. t. pues cabe poner cualquier enunciado singular e'n forma de implicación general. en la Logical Syntax of Language (1934. XIX y sig. Una ¡m¡4ica(iún general se escribe así. véanse también la pág.. p e r o poco p u e d e decirse en favor de semejante utilización : p o r este c a m i n o no se resuelven los p r o b l e m a s . Otros estudiosos del c a m p o de la lógica simbólica ( l l a m a d a en otro t i e m p o «logística») h a n confundido de raodo p a r e c i d o la diferencia e n t r e n o m b r e s universales y n o m b r e s individuales con la existente entre clases y sus elem-entos ''. «(x) (93. Aún más: lo que Russell llama «descripciones» no corresponde a mis «nombres individuales». 12 de la cd. ni parece posible expresar tal diferencia por medio del «lenguaje de coordenadas» que él construye. es m u y fácil q u e incluso i m p i d a que lleguen a verse. para mí la clase de los «puntos geométricos situados dentro de mi cuerpo» es un concepto individual.Teorías 65 tos individuales son ( n o m b r e s d e ) clases.* ed. sino como universales (son individuos únicamente en un sentido pickvvickiano [es decir. por el contrario.

Y precisamente p o r esto es p o r lo que son falsables: si aceptamos que es verdadero u n enunciado singular que — c o m o si d i j é r a m o s — infringe la prohibición. la función propo> sicional <fx que precede a «-•» puede llamarse el antecedente o función proposU clonal condicionante. sin decir quién es *: las funciones preposicionales no son verdaderas ni falsas). «hay cuervos negros». entonces es verdad que . Si se utiliza la p a l a b r a «cuervo» como nombre universal. http://psikolibro. sino que lo niegan. es claro que el enunciado «todos los cuervos son negros» es u n enunciado estrictam e n t e universal. al menos. u n cuervo n e g r o » : llamaremos a estos enunciados estricta 10 puramente existenciales (o enunciados de «hay»). (x) ((fx-*fx). No afirman que exista algo. así pues. P o r ejemplo. etc. Los más importantes son los enunciados estrictamente universales. afirma que todos los valores de x que satisfacen f satisfacen. la ley de la conservación de la energía p u e d e expresarse del modo siguiente: «No hay una m á q u i n a de movimiento p e r p e t u o » .. Con esta m a n e r a de formularlas vemos que las leyes naturales p u e d e n compararse a «vetos» o «prohibiciones». como si las vedaran o p r o h i b i e r a n : las excluyen. finalmente. tienen la forma lógica de enunciados estrictamente u n i v e r s a l e s . Las teorías de la ciencia n a t u r a l .. Insisten en que no existen ciertas cosas o situaciones. no basta la caracterización de los enunciados universales como aquéllos en que no aparecen nombres individuales. La negación de u n enunciado estrictamente universal equivale siempre a u n enunciado estrictamente existenoial. «algunos cuervos son negros». «es verdad para todos los valores de xn. como enunciados universales muchos otros enunciados —tales como «muchos cuervos son negros».com .». /. Pero no p o d r í a m o s describir.. p o r afir«operador» universal— puede leerse. «no todos los cuervos son negros» significa lo mismo que «existe u n cuervo que no es negro» o que «hay cuervos que no son negros». y viceversa. y la hipótesis de la carga eléctrica elemental del siguiente: «No hay más carga eléctrica que la que es m ú l t i p l o de la carga eléctrica elemental».blogspot. P o r ejemplo. « —• » representa «si es verdad que . la implicación general. es posible expresarlos en forma de negaciones de enunciados estrictamente existenciales. o que se dé u n caso d e t e r m i n a d o . ENUNCIADOS UNIVERSALES T EXISTENCIALES N a t u r a l m e n t e .66 La lógica de la investigación científica 15. Pero también tengo u n interés especial p o r los enunciados de la forma «hay cuervos negros». asimismo. y «Vx» y «/*» son junciones proposicionalesn (por ejemplo.— en los que sólo aparecen nombres universales. cuyo significado puede admitirse que es equivalente al de «existe. ciertamente. y fx la función proposicional consecuente. o —como podemos también decir— en forma de enunciados de inexistencia (o enunciados de «no h a y » ) . especialmente lo que llamamos las leyes naturales. «x aació en Córcega».. A los enunciados en que aparecen exclusivamente nombres universales (y ningún n o m b r e i n d i v i d u a l ) los llamaremos enunciados «estrictos» o «puros». de que h e tratado ya.

ningún enunciado de un acontecimiento observado) puede contradecir al enunciado exislencial «hay cuervos b l a n c o s » : sólo podría hacerlo u n enunciado universal. que está conforme con el uso corriente. p o r el contrario. (Cf. aunque me parece que su tendencia está suficientemente clara. ya sean universales o existenciales. no están limitados en cuanto a espacio y t i e m p o . En su aplicación a los enunciados probabilitarios y al p r o b l e m a de contrastarlos e m p í r i c a m e n t e . los enunciados estrictamente existenciales no pueden ser falsados. pero si se lo toma ere un contexto. Apoyándome en el criterio de demarcación que he adoptado. ha de decirse del sistema teórico que incluye el enunciado existencial en cuestión que es científico en lugar de metafisico. y. Posiblemente parezca dudoso semejante modo de caracterizarlos.. la teoría de B o h r y las conclusiones de ella que eran pertinentes en lo que respecta a este elemento (y que contribuyeron a su descubrimiento) están m u y lejos de ser enunciados piiramente existenciales aislados * ' : son enunciados estrictamente universales. juntamente con otros enunciados.blogspot. en algunos casos puede aumentar el contenido empírico de dicho contexto: puede enriquecer la teoría a que pertenece j aumentar su grado de falsabilidad o de contrastabilidad. p o d r á verse que m i decisión de considerar los enunciados estrictamente existenciales como no empíricos — p o r no ser falsables— es útil. asimismo. incluso en la física. http://psikolibro. single^ para evitar malas in. Es justamente la misma razón que hace no verificables los enunciados estrictamente Se ha incluido la palabra «aislados» [en ingl. y no e n t e r a m e n t e de acuerdo con lo que es corriente en la ciencia empírica.Teorías 67 mar la existencia de una cosa (o la aparición de un acontecimiento) excluida p o r la ley. no se refieren a una región espacio-temporal restringida. he de considerar a los enunciados estrictamente existenciales como no empíricos o «metafísicos». Y p o r esta razón es por lo que los enunciados estrictamente existenciales no son falsables: no podemos registrar la totalidad del m u n d o con objeto de d e t e r m i n a r que algo no existe. ningún «enunciado básico». todas las tentativas de encontrarle fueron vanas hasta que B o h r logró predecir varias propiedades suyas deduciéndolas de la teoría. Un enunciado existencial aislado no es falsable jamás. Ningún enunciado singular (es decir.com . el elemento n ú m e r o 72 (el hafnio) no fue descubierto apoyándose simplemente en un enunciado p u r a m e n t e existencial aislado . entonces la ley queda refutada. Ahora bien. los apartados 66 a 68. P o d r í a objetarse a lo dicho afirmando (con entera j u s t i c i a ) que hay teorías. en este caso. terpretaciones de este pasaje. ) P o r el contrario. que tienen la forma de enunciados estrictamente existenciales. como ejemplo podría presentarse el enunciado —deductible del sistema periódico de los elementos químicos— que afirma la existencia de elementos de ciertos números atómicos. ( T e n d r í a m o s u n ejemplo c o n : «En tal y cual sitio hay u n aparato que es una m á q u i n a de movimiento p e r p e t u o » .) Los enunciados estrictos o puros. se requiere mucho más que un simple enunciado p u r a m e n t e existencial: p o r ejemplo. nunca ha existido y jamás existirá. Mas p a r a formular la liipótesis (de que existe u n elemento de cierto n ú m e r o a t ó m i c o ) en forma q u e p u e d a ser contrastada.

Dicho de otro modo : el sistema de que se trate tiene que estar formulado de u n modo tan claro y definido que se reconozca con facilidad que cualquier supuesto nuevo es u n a modificación. por ejemplo. A pesar de ello. y de todas sus consecuencias i m p o r t a n t e s . por el contrario.68 La lógica de la investigación científica universales: tampoco podemos escudriñar todo el universo con objeto de tener la certeza de que no existe nada prohibido por la ley.blogspot. http://psikolibro.com . p o r regla general. deeidibles e m p í r i c a m e n t e .la forma de u n sistema teórico desarrollado y bien trabado desde el punto de vista lógico. por la que se tiende a la forma de u n sistema riguroso. y los enunciados existenciales únicamente verificables. únicamente las ramas de la ciencia llegan a adquirir — a u n q u e sólo temporalmente-—. sin duda. Quizá sea ésta la razón p o r la que. o falsarse uno estrictamente universal. La situación es sumamente simple: si la ciencia empírica está caracterizada por considerar los enunciados singulwes como enunciados de contraste. ambas clases de enunciados —los estrictamente existenciales y los estrictamente universales— son. necesario. una revisión del mismo. Pues vemos que no se trata de asimetría alguna de las relaciones p u r a m e n t e lógicas. la falsabilidad unilateral de los enunciados universales de la ciencia e m p í r i c a ) parezca menos dudosa de lo que había semejado ser antes (en el apartado 6 ) . entonces la asimetría procede del hecho de que. Se pretenden reunir todos los supuestos que se necesitan — p e r o sólo éstos— y formar con ellos el *° La palabra «únicamente» no debe tomarse con excesivo rigor. Esta es la razón. teniendo en cuenta cómo hemos caracterizado la ciencia empírica. Es posible que ahora la simetría que hemos descrito (juntamente con su consecuencia. Esto no se debe a u n a mera casualidad. en principio. a la forma de lo que se h a llamado u n asistema axiomatizadoy) — l a que Hilbert. h a sido capaz de dar a ciertas ramas de la física teórica—. Véase también el apartado *22 de mi Postscript. pues p a r a contrastar u n sistema a fondo se h a de presuponer que en ese momento tiene una forma suficientemente definida y definitiva como para que sea imposible introducir subrepticiamente en él nuevos supuestos. No obstante. pero cada uno exclusivamente en un sentido: son deeidibles unilateralmente. es únicamente *^ la línea trazada por nuestro criterio de demarcación lo que da origen a una asimetría. p o r ello. los enunciados universales son únicamente falsables. L o s SISTEMAS TEÓRICOS Las teorías científicas están en perpetuo cambio. lo cual es. y. se suele tener u n panorama bastante claro de los sistemas planteados provisionalmente. 16. las relaciones lógicas presentan simetría: los enunciados universales y existenciales están construidos de una manera simétrica . con respecto a los enunciados singulares. Siempre que se encuentra que algo existe aquí o allí puede verificarse un enunciado estrictamente existencial. sino que podría haberse esperado. según creo.

en ocasiones. o evidentes.blogspot. 64 y 75 a 77) ipie desempeñan un papel importante en el problema de la falsabilidad. el estudio algo diferente de CAK.Teorías 69 ápice del s i s t e m a . tales supuestos se suelen llamar los «axiomas» (o «postulados». Es posible llegar a semejante conclusión porque — a u n q u e . P o r ejemplo. y d) necesarios para el mismo fin : lo cual quiere decir que no deben contener supuestos superfinos ^. pues hacen ver por qué la falsación de u n enunciado deducido lógicamenle puede no afectar. ' http://psikolibro. págs. así como al apartado siguiente.nplo. Cal>e decir qvie u n sistema teórico está axiomatizado si se lia form u l a d o un conjunto de enunciados —los axiomas— que satisface los cuatro siguientes requisitos fundamentales.MAP en su Abriss der Logistik (1927). el apartado 24. mencionaré únicamente que no participo de tal Cf. 17. téngase en cuenta que el t é r m i n o «axioma» no implica aquí que se los considere v e r d a d e r o s ) . podemos estudiar si una parle de la teoría es deductible de una p a r t e de los a x i o m a s : esludios (de los que hablaremos también en los apartados 63. las teorías físicas no están cnleranu'nte axiomalizadas— las relaciones entre sus diversas partes pueden ser lo sufieientemenie claras como para permitirnos decidir cuáles de sus subsistemas resultan afectados p o r una observación falsadora delerminada *'. 70 y sigs. En una teoría axiomatizada de esta manera es posible investigar la dependencia nuitiia de sus distintas partes. a ) El sistema de axiomas está exento de conlradiecián (ya sea contradicción interna de ellos o de unos con o t r o s ) .com . o «proposiciones p r i m i t i v a s » . c) suficien'es para deducir todos los enunciados pertenecientes a la teoría que se trata de axiomatizar. especialmente— me ocupo con más detalle de esta cuestión. es decir. más (jue a una parle del sistema teórico completo. los de la geometría euclidiana— han de considerarse inmediata o intuitivamente ciertos. lo cual equivale a que no es deductible del sis-"" tema un enunciado ar])itrario cualquiera \ b) El sistema es independiente. Estas dos condiciones se refieren al sistema axiomático como t a l . por eje. en general. que será la única que habremos de considerar como falsada. no contiene ninjiiin axioma deduclihle de los restantes (o sea. que solainenle se llamará axioma a un enunciado si no es posible deducirle del resto del sistema). en lo que se refiere a las relaciones del mismo con el conjunto de la teoría. los axiomas han de ser. En lo que se refiere a eslas cuatro condiciones. véase. A L G U N A S TOSIBILIDADES AXIOMAS DE INTERPRETACIÓN DE UN S I S T E M A DE No discutiremos aliora la opinión del racionalismo clásico según la cual los «axiomas» de ciertos sistemas — p o r ejemplo. En mi Postscript —en el apartado *22. Los axiomas se eligen de modo tal que todos los demás enunciados pertenecientes al sistema teórico puedan deducirse de ellos p o r medio de transformaciones p u r a m e n t e lógicas o matemáticas.

si en lugar de axr) se sustituye cualquiera de las p a l a b r a s «cobre» o «cinc» se t e n d r á u n enunciado verdadero. y semejante ecuación de enunciados define u n a clase determinada de sistemas (de valores) a d m i s i b l e s : a saber. Pero si decidimos que solamente se p u e d a n sustituir los sistemas — o combinaciones de valores— que satisfagan http://psikolibro. pues. sino que tal sistema caracteriza como admisible^ ciertas combinaciones de valores (o sistemas de valores). o conceptos) introducidas por los a x i o m a s : establecen lo que puede y lo que no puede decirse acerca de dichas ideas fundamentales. decidimos a d m i t i r solamente p a r a la sustitución aquellos valores que conviertan la función en u n enunciado verdadero. enunciado que puede ser verdadero o falso. Tal vez p u e d a aclararse esta tesis por medio de u n a analogía entre un sistema axiomático y u n sistema de ecuaciones (compatible y resoluble). I I ) ya como hipótesis científicas. p o r lo p r o n t o . + y = 12». la clase de los sistemas de valores admisibles de la clase de los inadmisibles. la clase de los sistemas que la satisfacen.blogspot. y como inadmisibles o t r a s : distingue.70 La lógica de la investigación científica opinión. entonces éstas determinan el empleo o sentido de las ideas fundamentales (o términos primitivos. como u n sistema de funciones de enunciados. no como una función de enunciados. I ) ya como convenciones. Puesto que es posible considerar sus ideas fundamentales no defin i d a s — o términos p r i m i t i v o s — como lugares vacíos. según el valor (o combinación de valores) que haya servido p a r a la sustitución : así. todo sistema axiomático p u e d e ser t r a t a d o . se sustituyen ciertos v a l o r e s . sino como u n a ecuación de enunciados. La analogía con una ecuación matemática es m u y clara. Toda función de enunciados se transforma en un enunciado cuando en los lugares vacíos. en el p r i m e r ejemplo. Incluso si el sistema de ecuaciones no es suficiente p a r a llegar a una solución única. mientras que otras sustituciones dan lugar a enunciados falsos. no permite que se sustituya cualquier combinación concebible de valores en el lugar de las ((incógnitas» (variables) . Demos dos ejemplos de tales funciones preposicionales o funciones de e n u n c i a d o s : ((Un isótopo del elemento x tiene el peso atómico 6 5 » .com . x e y. que — a su vez— es un enunciado incompleto. A veces se describen los axiomas diciendo que son adefiniciones implicitasy) de las ideas que introducen. se convierte en u n a ecuación en el sentido ordinario (matemático). ((A. en el que aparecen uno o más ((lugares vacíos». Me parece que son admisibles dos interpretaciones diferentes de un sistema cualquiera de a x i o m a s : éstos pueden considerarse. p o r éste. Los valores admisibles de las «incógnitas» (o variables) que aparecen en u n sistema de ecuaciones están determinados. Y si interpretamos el segundo ejemplo. la nota 6 del a p a r t a d o 1 4 ) . I ) Si se piensa que los axiomas son convenciones. De análoga m a n e r a puede hacerse una distinción entre sistemas de conceptos admisibles e inadmisibles por medio de lo que podría llamarse una ((ecuación de e n u n c i a d o s » . Se obtiene lo que yo llamo u n a «ecuación de enunciados» si. ésta se obtiene a p a r t i r de una función proposicional o función de enunciados (cf. de uno u otro m o d o . con respecto a u n a función de enunciados determinada.

define una clase de sistemas (admisibles) de conceptos. e t c . lleva a dificultades ípie se encuentran en conexión con el problema de la base empírica. de este modo. sino que han de tomarse por «constantes extralógicás». Pero debería haber sido obvio que lo único que es posible fijar. que aparecen en todo sistema axiomático de la geometría. pues también éstas han de ser analíticas. P o r consiguiente. P o r ejemplo. son nombres o conceptos individuales. entonces se convierte en u n sistema de ecuaciones de enunciad o s : y. ahora escribiría: «los únicos sustituyentes que st admitirán serán nombres de objetos que constituyan un modelo». o adhiriendo a la cosa un marbete con un n o m b r e escrito. los enunciados del sistema de axiomas se convierten en enunciados acerca de objetos empíricos. la interpretación de u n sistema axiomático como u n sistema de (convenciones o d e ) definiciones implícitas. " http://psikolibro. señalando cierta cosa y emitiendo a la vez un n o m b r e . A primera vista. que no pueden definirse por medio de indicaciones empíricas. que puede sustituirse en los axiomas (convirtiéndolos en verdaderos). etc. en modo alguno. c ó m o puede interpretarse u n sistema axiomático como un sistema de hipótesis empíricas o científicas? La tesis corriente es que los términos primitivos que aparecen en dicho sistema no deben considerarse definidos implícitamente. Yo distinguiría hoy claramente entre los sistemas de objetos que satisfacen un sistema axiomático y el sistema de nombres de dichos objetos. P u e d e expresarse. diciendo que equivale a la siguiente decisión: los únicos sustituyentes que se admitirán serán modelos *^. en enunciados sintéticos. como tal. ya que no puede ser refutado p o r falsación de sus consecuencias. y sólo diría del primer sistema que es un «modelo». asimismo.—. semejante manera de considerar la cuestión p u e d e parecer enteramente satisfactoria. refiriéndolo ostensivamente a «objetos reales» —digamos. : si p u e d e n definirse de algún modo explícito será por medio de otros nombres universales. Pero si se lleva a cabo la sustitución con u n modelo. Pues no está claro. . I I ) Entonces. el resultado será u n sistema de enunciados analíticos (ya que será verdadero p o r convención). sin embargo.anera empírica de definir un concepto. p o d r á preguntarse. señalamientos. lo que es lo mismo. conceptos tales como «línea recta» y «punto». Por tanto.Teorías 71 aquél. u n sistema axiomático interpretado de este modo no p u e d e considerarse como un sistema de bipótesis empíricas o científicas (en nuestro sentido de estas p a l a b r a s ) . Se suele h a b l a r de «definiciones ostensivas»: esto quiere decir que se asigna un sentido empírico determinado a u n concepto haciéndole corresponder a ciertos objetos pertenecientes al m u n d o r e a l : se le considera entonces como símbolo de tales objetos. qué sería una m. A todo sistema de conceptos que satisfaga a u n sistema de axiomas puede denominársele un modelo de dicho sistema de axiomas *^. p o d r í a n interpretarse como «rayo de luz» e «intersección de rayos de luz». Se piensa que. y si no es así h a b r á n de q u e d a r sin Véase la nota *2.blogspot. respectivamente. y.com . o. Mas los conceptos que h a n de utilizarse en el sistema axiomático deberían ser nombres universales.

y en ello reside la dif icidtad . es posible establecer una correspondencia entre los conceptos |)riniitivos de un sistema axiomático. « M O D D S TOIJ. Macb.. por la curiosa razéin de (juc «esta teoría no está fundada en una liipótcsis. Vriniipicn der Warmelchre (1896)..os enunciados empíricos de eIe\ado nivel tienen siemiire el carácter de bipótesis c(ui respecto a los eiuuiciados — de nivel inferior— deductibles de (dios: ])ue(lcn quedar falsados cuando se faisán estos cnuncia<los nu'nos universales.sla ])os¡biliila<l reviste una importancia singular cuaiulo. de esta cuestión. Kn tab's ea-os. NlVKLES DE UMVF. será posible definir los conceptos fiuidarnentales del nevo sistema valiéndose de conceptos que se babían cnipleado originariamente en algunos de los antiguos sistemas.n. se explica lui sistema de enunciados [)or nu'dio de un sistema de bipótesis nuevo —y más general que permite no sólo la deducción de enunciados |icrlenecientcs al ])ri)iicr sistema. aijuí nos referimos). pág. de otro m o d o . el carácter de hipótesis: becbo en (jue no se lia jiarado mientes en el caso de los enunciados de nivel inferior. Pero en cual(]uier sistema deductivo bipotélico estos úllinH)s siguen -ieiulo enunciados estrietanuMite universales (en el sentido a (pii. 18. ban de tener. la velocidad a i\\\c se igualan las diferencias de temperatura — cuando éstas son pe(iueñas— es proporcional a las m i s m a s » . pues tales conceptos indefinidos pueden emplearse sieinj)re en el sentido no empírico mencionado en 1).blogspot. im enunciado total cuyo carácter bipotético parece bastante conspicuo. asimismo.72 La lógica de la investigación científica definir. por lo regidar. en el curso de la CNolucion de una ciencia. sino la de enunciados que pertenecen a otros sistemas. (Nos ocuparemos nuís adelante. I. es posil)Ie interjjrctar atjuellos conceptos {)or medio de éstos). por ello.R^SAIIDAI). es decir.p e r o ello arruinaría inevital)l<^menle el carácter empírico del sistema. el «liecJio observable» a que se refiere Alacli resulta ser el (jue él describe por el enunciado siguiente :«. en el apartado 20. llama a la teoría de Fourier sobre la conducción del calor una «teoría nujdelo de la física». y. Mvi.KNS» Dentro de un sistema teórico podemos i!i-ilnguir entre enunciados jicrteiiccicnips a niveles diversos de universalidad. es inevitable que ciertos nombres universales queden sin definir. como si fuesen conceptos definidos implícit a m e n t e . http://psikolibro. adoptaré la rcfíla de que no se emplearán eonee[»los sin definir como si csluvieseii definidos implícitamente. IJOS eiuuieiados del nivel más alto son los axiomas. y los conceptos de otro sistema. o sea.com . Por tanto. j)or ejemplo. I'. sino en un hecho obserrahle». [lor ejemplo '. . 115. la física (o. y de ellos ¡nuMÍen deducirse otros situados a niveles inferiores.) Quizá sea conveniente añadir aliora (]ue. tal corno el de la geometría. Sin ciubargo. E l . Creo que esta dificultad puede superarse únicanu-nte gracias a una decisión metodolójiica : en conscciu'ucia.

pero.) ' Así pues. incluso. (No me refiero ahora a enunciados intercambiables. lo que puede originar un avance decisivo es la modificación de lo que nos sentimos inclinados a considerar como innocuo (debido a su completo acuerdo con nuestros hábitos intelectuales). que se llama a veces —de un modo algo propenso a errores— «implicación material») y un enunciado sobre deductibilidad (o sea. podemos inferir ¿ ( l é a s e uno t»): esto es. o. Supongamos que p sea falsa.p) —>• t . en todo caso. he de decir que cuando escribí este libro tenía una idea confusa acerca de la diferencia entre un enunciado condicional (enunciado de si . la m a n e r a en que la falsación de u n a conclusión entraña la falsación del sistema de que se ha d e d u c i d o — es el modus tollens de la lógica clásica. Dada la relación de deductibilidad.Teorías 73 Diré. merece la pena recordar que. por ejemplo. entre los diversos enunciados del subsistema restante t' (del cual no es independiente /)). lo único que hace adivinar al investigador qué enunciados de t' debe considerar innocuos y cuáles necesitados de modificación es su instinto científico (influido. tenemos un ejemplo notable de lo que digo en la modificación einsteiniana del concepto de simultaneidad. a menudo. del eniuiciado falsado. 193 y slgs.* ». y el supuesto p .) Con frecuencia. Podemos describirlo como sigue * \ Sea p u n a conclusión de u n sistema í de enunciados. que ciertos enunciados singulares son hipotéticos. es decir. entonces í es también falso». (Se discuten estas cuestiones con mayor amplitud. en beneficio de la sencillez). entonces. por los resultados de llevar a cabo contrastacionés una y otra vez). Este problema no tiene gran importancia en nuestro contexto. podemos escribir también la inferencia falsadora del modo siguiente: ((t —* p). que puede leerse: «p se sigue de í». expresándolo con p a l a b r a s : «Si p es deductible de t. 1947. a primera vista. ( —• p . a cuál hemos de reprochar la falsedad de p: cuáles de ellos tenemos que alterar y cuáles habríamos de retener. no puede afirmarse de un enunciado cual(¡uiera dado del sistema que él en p a r t i c u l a r ha resultado vulnerado —o no vulnerado— por la falsación: solamente en el caso de que p sea independiente de una parte del sistema podemos decir que esta parte no ha quedado arrastrada por la falsación ^. Si denotamos la conyunción (aserción simultánea) de dos enunciados colocando u n punto entre los símbolos que los representan. Podemos simbolizar ahora la relación de deductibilidad (implicación analítica) de p a p a r t i r de t p o r medio de « í — ^ p » . lo cual puede escribirse «p» y leerse «no p » . Gracias a este modo de inferencia falsanios el sistema completo (la teoría con las condiciones iniciales) que había sido necesario para la deducción del enunciado p . no podemos saber. págs. ronsiiíeramos que t ha q u e d a d o falsado. en mi artículo de Mind 56.. o que su antecedente entraña su consecuenlie): diferencia que Alfred Tarski me hizo comprender pocos meses después de la publicación del libro. que puede estar compuesto p o r teorías y condiciones iniciales (no h a r é distinción entre ellas.com . debe señalarse la contusión mencionada. El modo de inferencia falsador a que nos referimos — o sea. desde luego. P o r tanto. uno que afirma que un enunciado condicional es verdadero lógicamente. dado que (con ayuda de un sistema teórico) p u e d a n deducirse de ellos conclusiones tales que la falsación de éstas sea capaz de falsar los enunciados singulares en cuestión. o analítico.. las notas *1 del apartado 35 y *1 del apartado 36) en que empleo el símbolo « . http://psikolibro. y p es falsa. En relación con esta circunstancia nos En relación con este pasaie y con otros dos posteriores (cf.blogspot. Con todo.

haya resultado falsado.blogspot. podemos m u y bien a t r i b u i r la falsación exclusivamente a la hipótesis que se acaba de i n t r o d u c i r . las observaciones sobre la (fcasi-induceión» en el apartado 85. que tenía m e n o r generalidad. asimismo.) http://psikolibro. pero no nos sentimos obligados a considerar que el sistema antiguo. (Cf.74 La lógica de la investigación científica encontramos con la siguiente posibilidad : en ciertos casos —quizá teniendo en cuenta los niveles de universalidad— podemos atribuir la falsación a una liipótesis determinada.com . buscaremos. por ejemplo. otra hipótesis de alto nivel. en su lugar. entonces babrá que contrastar la nueva hipótesis por medio de alguna de sus consecuencias aún no sometidas a contraste: si queda falsada cualquiera de estas últimas. a una recién introducida.. Esta situación p u e d e presentarse cviando se explica una teoría perfectamente corroborada (y que continúa estándoJo con la nueva explicación que mencionamos) deduciéndola de una nueva hipótesis de un nivel s u p e r i o r .

A L G U N A S ORJECIONES CONVENCIONALISTAS Forzosamente se han de suscitar objeciones contra mi propuesta de adopción de la falsabilidad como criterio para decidir si un sistema teórico pertenece o no a la ciencia empírica. Princeton. lo cual afecta a su estudio de los experimentos cruciales). La théoTÍe physique. de caracterizar las propiedades lógicas de los sistemas de teorías que son falsables (es decir. que lo serán si se aceptan nuestras decisiones metodológicas). pero ahora las consideraremos más circunstanciadamente. después. 11 y 17. Los convencionalistas parecen tener ' Los principales representantes de esta escuela son Poincaré y Duhem (cf. surgirán. que sólo podemos refutar sistemas teóricos completos. Las plantearán. P. Durante el estudio crítico de una posición a la que se suele llamar «convencionalismo». son objet et so structure. Puede mencionarse aquí que Duhem niega (trad. trad. 1926). tal como nos la revelan las leyes de la física. 1954). 1906. ciertos problemas de método. * No debe confundirse al alemán Hugo Dingier con el inglés Herbert Dingle. The Aim and Structure of Physical Theory. supondré ahora una respuesta positiva a tal cuestión y exam i n a r é hasta qué punto es aplicable mi criterio de demarcación a los sistemas teóricos —si es que es aplicable de algún m o d o — . WIENER. http://psikolibro. con los que será menester enfrentarse tomando determinadas decisio' nes metodológicas. mientras que yo afirmo la posibilidad de experimentos falsadores cruciales (este autor destaca. nos hemos referido antes a algunas de ellas en los apartados 6. 300) la posibilidad de experimentos cruciales. ingl. recientemente se ha adherido a ella H. 19. ingl. quienes están bajo la influencia de la escuela conocida con el nombre de «convencionalismo» ^. por ejemplo.com . T r a t a r é . Dingier (entre cuyas numerosas obras pueden mencionarse: Das Experiment y Der Zusammenbruch der Wissenschajt und das Primat der Philosophie. Según parece. pero no parece ver la asimetría existente entre verificación y falsación. con razón. en p r i m e r lugar. por P. El principal representante del convencionalismo en el mundo de habla inglesa eg Eddington..blogspot. ya que los considera verificaciones.CAPITULO CUARTO La falsabilidad Me ocuparé más adelante de la cuestión acerca de si existe algo a que pueda llamarse un enunciado singular falsable (o «enunciado b á s i c o » ) . el manantial de la filosofía convencionalista es la admiración ante la bella y austera sencillez del mundo. pág.

Erkenntnis 4. Zar Kritik der wissenschaftlichen Grundbegriffp. milagrosa— si nos viésemos oliligados a creer. de modo parecido. según mi opinión. Erkenntnis 2. qué es una medición científica—. Sólo de semejante m u n d o es del que habla la ciencia. 1934. Pero. sino xxnn mera construcción lógica .ún la opinión de Cornelius (cf. Son estas leyes que nosotros hemos establecido las que forman la t>ase indispensable p a r a la regulación de nuestros relojes y la corrección de nuestras reglas graduadas (que llamamos « r í g i d a s ) : decimos (fue un reloj es «exacto» y que una regla g r a d u a d a es «rígida» cuando los movimientos medidos valiéndose de estos instrumentos satisfacen los axiomas de la mecánica que hemos decidido a d o p t a r ^. qua enunciado científico. (Adición al corregir las pruebas. aiín más. El idealismo kantiano trató de explicar aíiuélla diciendo que quien impone sus leyes a la Naturaleza es n u c t r o i)ro|)io intelecto . aproximadamente». un mundo de conceptos definidos implícitamente por las leyes naturales fiue hemos elegido. por ello. decisiones arbitrarias y convenciones nuestras.blogspot. 100 y sig. no es un efecto de las leyes de nuestro intelecto en su auto-imposición sobre la Naturaleza. las leyes de la Naturaleza no son f?lsal)les por la observación. por tanto.ta construcción. De acuerdo con el punto de vista eonveneionalista a ([ue vengo aludiendo. es parte de la definición del concepto oplomo» (sugerido por la experiencia inductiva). con lo que ésta se convertiría en algo muy sencillrr: pues el eonveneionalista no cree que la Naturaleza lo sea. la ciencia n a t u r a l teórica no es una imagen de la Naturaleza. 1931. pero aún más atrevido. no sería plomo.) Ajdukiewicz parece estar de acuerdo con Cornelius (cf. y. http://psikolibro. simplemente. invenciones. y no son las propiedades del m u n d o las que determinarían e». entre otras cosas.com . el enunciado del punto de fusión del plomo es. pág. sino que — p o r el c o n t r a r i o — precisamente es ésta 'a que determina las propiedades de un m u n d o artificial. Ha reconocido la importancia del par>el desempeñado p o r nuestras acciones y operaciones —planeadas de acuerdo con convenciones y con ra- ° Podría considerarse también a esta tesis como una tentativa de resolver el problema de la inducción: pues éste desaparecería si las leyes naturales fuesen definiciones. sea cualquiera el nombre que le demos. Sólo son sencillas las «leyes de la Naturaleza^}. que un elemento de una estructura atómica determinada (número atómico 82) tiene siempre ese punto de fusión. que las leyes de la ¡Níaturaleza nos revelan una íntima sencillez estructural de nuestro m u n d o Ijajo su apariencia de una desbordante variedad. el enunciado «el punto de fusión del plomo es 3.. se¡. Asi pues. Das Wcldbild und die Begriffsapparatur). pues se necesitan p a r a determinar qué es una observación — y . con los realistas. Scjiún él. y. núm. no puede ser refutado: una substancia que por lo demás se asemejase al plomo. así como la obra allí anunciada.76 La lógica de la investigación científica la sensación de que semejante sencillez sería incomprensible — y . el eonveneionalista califica a aquélla de creación n u e s t r a : para él. sin endiarpo. llama a su punto de vista un «convencionalismo radical». más en particular. Debemos m u c h o a la filosofía del convencionalismo en lo que se refiere a aclarar las relaciones entre la teoría y la experiencia. sintético : afirma. tautologías. y el eonveneionalista sostiene que éstas son libres creaciones nuestras. pero que tuviese otro punto de fusión.'i5°C. 4).

y los períodos en que la ciencia se desarrolla lentamente apenas d a r á n ocasión p a r a que surja un conflicto —excepto los p u r a m e n t e académicos— entre los científicos inclinados hacia el convencionalismo y los que puedan sentirse más cerca de una tesis como la que yo defiendo. jior habernos abierto nuevas perspectivas sobre un m u n d o de nuevas experiencias. no la e n c u e n t r o ) .. lo cual había sido pasado por alto. el convencionalismo es u n sistema com|>!eto y defendible. el mismo sistema presentará un aspecto impasible para el convcncionalista : dará una explicación que eliminará las incompatibilidades que p u e d a n haber surgido. Un convencionalista podría d e c i r : yo admito que los sistemas teóricos de las ciencias de la Naturaleza no son verificables. un experimento falsador despertará nuestro máximo interés. p o r ejemplo. Mientras <jue yo no pido a la ciencia ninguna cert i d u m b r e definitiva (y. el 46. subyace a él u n a teoría de la ciencia. Nosotros — y los que comparten nuestra actitud— espcraicir. creo que es posible extraer de su actitud intelectual ciertos argumentos interesantes contra mi criterio de demarcación. y además. pues siempre existe la posibilidad de «. Se puede alcanzar esta meta. empleando una frase de Dingier.ilizacióii y en la interpretación de nuestros experimentos cicnlíricr. Pero el conveneionalista verá la estructura que está empezando a elevarse — y cuya audacia nosotros a d m i r a m o s — como un m o n u m e n t o al «colapso total de la ciencia». en gran medida. el que ahora voy a exponer.conseguir. en especial. según se exjiresa D i n g i e r .os llevar a cabo nuevos descubrimientos. el convencionalista busca en ella «irn sistema de conocimientos apoyado en razones últimas». a sus ojos. a pesaí de todo ello. sólo u n principio puede ayudarnos a elegir un sistema entre todos los posibles: el de escoger el más sencillo (o sea. lo cual (juiere decir.) Así pues. radicalmente distinta de la mía. ya que sicm|)re es |)osible interpretar un sistema científico dado como un sistema de definiciones i m p l í c i t a s . para u n sistema axioma- http://psikolibro. véanse los apartados 41 a 45. En mi opinión. y confiaremos en que un sistoina científico recién erigido nos ayudará en esta l a b o r : por ello. tal vez inculpando a nuestro imperfecto dominio de) sistema . Pero. en la práctica. el sistema más sencillo de definiciones i m p l í c i t a s ) . Siempre que el sistema «clásico» del momento se vea amenazado por los resultados de nuevos experimentos que p o d r í a n interpretarse como falsacionea desde mi punto de vista. Pero muy de otro modo serán las cosas en época de crisis.com . con todo.blogspot.La falsabilidad 77 zonamientos deductivos— ¿n la lo. Y. (Acerca del problema de la sencillez. o quizá la ejecución de ciertas correcciones en nuestros aparatos de m e d i d a . lo encuentro totalmente i n a c e p t a b l e .. el sistema «clásico» del momento. por el iníluclivismo. lo acogeremos como un éxito. de su finalidad y sus propósitos.s . En tales épocas de crisis se agudizará este conflicto acerca de la finalidad de la ciencia. o acabará con ellas sugiriendo la adopción ad hoc de ciertas hipótesis auxiliares. mi conflicto con el convcncionalista no puede dirimirse definitivamente por una mera discusión teórica desapasionada. en consecuencia. pero afirmo que tampoco son falsables. y no es fácil que tengan éxito los intentos de descubrir en él incoherencias.

basándonos en que carecen de base suficiente. la de no aplicar sus métodos. así pues. lo que se llama sú 'correspondencia con la realidad'» ' . si es refutable). 20. lo cual podría conseguirse de diversas maneras (a algunas de las cuales he aludido más a r r i b a ) : así. convencionalista o empírico : para que sea posible en absoluto preguntar si nos encontramos ante una teoría convencionalista o empírica es indispensable referirse a los métodos aplicados al sistema teórico. Kantsttidien 28 (1923). si no cree —con Dingier— que llegará un día en que la teoría de la electricidad se deduzca de la teoría gravitatoria de N e w t o n ) .com . como tal. o. no es posible dividir las teorías en falsables y no falsables.blogspot. no la salvaremos por ningún género de estratagema convencionalista. Decidimos que. mediante el análisis de su forma lógica es imposibla decidir si un sistema de enunciados es un sistema convencional de definiciones implícitas irrefutables o si es u n sistema empírico (en el sentido que yo doy a esta p a l a b r a : es decir. o adoptar una actitud escéptica con respecto a la confianza que deberíamos depositar en el experimentador y excluir sus observaciones — q u e amenazan nuestro sistema— de la ciencia. en que no son científicas o no son objetivas. Sin embargo. nuestro criterio de falsabilidad se habría de convertir en inaplicable como criterio de demarcación.78 La lógica de la investigación científica tico cualquiera dado. semejante distinción sería ambigua. exactamente igual que su filosofía misma. pág. existe un error de principio en la cuestión acerca de si u n sistema dado debe considerarse. Admito que mi criterio de falsabilidad no nos conduce a una clasificación desprovista de a m b i g ü e d a d e s . con toda razón. en el caso de que se presente una araenaza p a r a nuestra teoría. 100. El único modo de eludir el convencionalismo es t o m a r una decisión. Por consiguiente. con respecto a supuestos fenómenos o c u l t o s ) . nos guardaremos de explotar la posibilidad que acabamos de mencionar — y que está siem- CARNAP. P o r tanto. http://psikolibro. según se vio en el apartado 1 7 ) . en realidad. en último caso. según la tesis convencionalista. o incluso en que el experimentador es un embustero (ésta es la actitud que los físicos pueden adoptar a veces. Über dU Aufgabe der Physik. podemos siempre expresar dudas acerca de la agudeza mental del científico teórico (por ejemplo. P o r tanto. esto equivale a indicar que mi criterio de demarcación no puede ser aplicado inmediatamente a un sistema de enunciados — h e c h o que ya había señalado en los apartados 9 y 1 1 — . REGLAS METODOLÓGICAS Estas objeciones de un convencionalista imaginario me parecen incontestables. modificar las llamadas «definiciones ostensivas» (o las «definiciones explícitas» que podrían remplazarías. mejor dicho. podemos introducir hipotesis ad hoc.

Edimhurgo. para un sistema. que debería ser juzgado siempre sol)re la base de si su adopción significaría un nuevo progreso en nuestro conocimiento del mundo. Tenemos un ejemplo de hipótesis auxiliar que es sumamente aceptable en este sentido en el principio de exclusión de Pauli (cf. Al final del apartado anterior hemos citado ya las cuatro estratagemas convencionalistas principales. I. cuando se expresaba del modo siguiente: «Mediante una suave adaptación de las condiciones. sucumbe frecuentemente. Con objeto de formular reglas metodolóíijicas que eviten la adopción de estratagemas convencionalislas sería conveniente familiarizarnos con las diversas formas que pueden adoptar tales estratagemas. en esta situación fue únicamente la teoría de la relatividad la que logró un progreso al ' J. deberíamos decidir que siempre que encontremos un sistema que se ha rescatado gracias a una estratagema convencionalista. cualquiera dado. todo lo que puede lograrse (y malograrse) mediante los métodos convencionalistas.La falsabilidad 79 pre abierta— de «.. pues el físico escasamente necesita que se le ponga sobre aviso— la tarea de guardarse constantemente de la tentación de emplear nuevas estratagemas convencionalistas: tentación a la que el psicoanálisis.conseguir. http://psikolibro. con ello la imaginación quedará muy complacida. con la iníroduooión de la hipótesis se ha reforzado realmente la teoría : el sistema excluye más posibilidades que antes. por ejemplo. el apartado 3 8 ) . sino que servía meramente para restaurar el acuerdo entre la teoría y la experimentación (principalmente.ACK. En lo que respecta a las hipótesis auxiliares.blogspot. lo aumente. lo someteremos de nuevo a contraste —y lo rechazaremos si las circunstancias lo exigen. pero nuestros conocimientos no progresarán» '. Lectures on the Elements of Chemistry. decidimos establecer la regla de que se considerarán aceptables únicamente aquéllas cuya introducción no disminuya el grado de falsabilidad o contrastabilidad del sistema. prohibe más. casi puede conseguirse que cualquier hipótesis esté de acuerdo con los fenómenos. (Explicaremos en los apartados 31 a 40 cómo pueden eslimarse los grados de falsabilidad. Y un caso de una hipótesis auxiliar insatisfactoria podría ser la hipótesis de Fitzgerald y Lorentz de la contracción. por el contrario. 1803. sino que. Black apreció claramente. t. Podemos expresar lo mismo «del modo siguiente: siempre que se introduzca una nueva hipótesis ha de considerarse que se ha hecho un intento de construir un nuevo sistema... Pero tal lista no tiene ninguna pretensión de ser c o m p l e t a : ha de dejarse al investigador —especialmente en los campos de la sociología y de la psicología.) Si tal grado aumenta. los resultados obtenidos por Micbelson y M o r l e y ) . que no tenía consecuencias falsables.com . página 193. lo que se llama su 'correspondemcia con la realidad'». Bl. cien años antes que Poincaré. Además. de modo que podamos salir al paso de cada una de ellas moviendo nuestras piezas del modo anticonvencionalista apropiado..

Los experimentos contrastaldes intersubjetivamente. págs. si es (pie resultan úli](>s. en ¡¡articular. bay (pie distinguir (bis posibiliíjades : 1) que existan eierlos conceiitos no (bfini(b)s (pie a|)arezcan únicamente en enuncia(bis did máximo nivel de universalidad. ((mo\ iinieiilo». no existen en alísoluto términos (íconstituibles» (es decir. en Einheitsii'issenschaft 2. y. und Nattirerkennen. y abrió con ello nuevas posibilidades de contraslación y de falsación de la teoría. INVESTIGACIÓN LÓGICA DE LA FALSABILIDAD Solamente es necesario ponerse en guardia contra las estratagemas convencionalistas en el caso de sistemas que serían falsables si se los tratase de acuerdo con nuestras reglas del método empírico. 21. A este respecto yo diría únicamente que. Acerca de los dos puntos restantes de nuestra lista — q u e atañen a la competencia del expcrimeniador o del científico teórico— adoptaremos reglas análogas. y aunque se introducen en beneficio de la teoría son enteramente inofensivos. 2 ) que baya otros conceptos sin definir (¡iie aparezcan lanibii-n en enunciados de un nivel de universalidad más bajo. que propiamente no pcrtcpccen en ai)soluto a la t e o r í a : a veces se los denomina (diipólcsis auxiliares». 1933. existen enunciados singulares. en su lugar yo empleo los nombres universales indefinibles establecidos exclusivamente por el uso lingüístico. Podemos matizar nuestra regla metodológica baciendo la advertencia de que no es preciso recbazar como convcncionalista toda bipótesi'i auxiliar que no llegue a satisfacer nuestra norma .blogspot.) En el apartado 17 lie mencionado las delinicioncs e. la nota 6 del ai)arlado 8 y los aparla(b)s 27 y 68. 22 y sigs. un sistema de axiomas a l)ase de otro sistema <\c menor universalidad. Logik. y cuyo empleo esté fijado por el becbo de (pie sepamos la rídación lógica en (jue se encuentran con otros coneeplos. la ((energía)))'^. empíricamente definililes). Y puede no tomarse en consideración toda apelación a conclusiones lógicas (pie podrían deducirse en el futuro. o bien se aceptarán. Mathematik. HAHN. í'u<'den permitirse cambios en tales definiciones. cf. cpie ba de ser examinado a continuación (b' nuevo. en mi opinión. (Como ejemplo cabe citar la asunción de (pie una oliscrvación o medición determinada que no es posible repetir pueda deberse a un e r r o r . Suponga' Compárese. cotiio si fuese otro. «punto-niasa». Véase también el final del aparlado 25. mediante las cuales se da senli(b) a los conceptos (b. procederemos conforme a nuestras decisiones metodológicas. por ejemplo. por lo demás.80 La lógica de la investigación científica predecir nuevas consecuencias y nuevos efectos físicos. como antes.x¡>licilas. http://psikolibro. Kn lo (pie resj)ecta a los nonil)res iiniveisales sin dcíinir. «posic i ó n » ) : probibiremos (jue se altere subrepticiamente su uso. y e u \ o sentido eslé fijado por el uso (por ejemplo. |iero deben considerarse como modificaciones (b'l sistema. o se rcebazarán a la luz de otros experimentos de resultado opuesto. ciin lo cual podían eliminarse en el curso de la deducción (un ejiniplo.com .

Intentaremos caracterizar la falsabilidad de una teoría p o r las relaciones lógicas que existan entre ella y la clase de los enunciados básicos. «aquí hay un cuervo». Como primera aproximación. nos vemos conducidos a pedir que la teoría nos permita deducir.blogspot. en lugar de ello. pero como criterios del sentido de cláusulas (en vez de ser criterios de demarcación aplicables a sistemas teóricos). todos los enunciados singulares de hechos. Así pues. por cjera|)lo. podría tal vez intentarse l l a m a r «empírica» a una teoría siempre que puedan deducirse de ella enunciados singulares. más enunciados singulares empíricos de los que podemos deducir de las condiciones iniciales sol a s * ' . a su vez. Una segunda tentativa consistiría en denominar «empírica» a una teoría si es posible deducir de ella enunciados singulares valiéndose de otros enunciados del mismo tipo que sirvan de condiciones iniciales. el sistema de todos los enunciados básicos contendrá muchos incompatibles entre 'sí.) Ni siquiera bastaría exigir que fuera posible deducir de la teoría j u n t a m e n t e con las condiciones iniciales más de lo que se puede deducir de dichas condiciones iniciales solas : este requisito eliminaría. (Por ejemplo. Pero tampoco nos valdrá esto. tal cosa equivale a que la conyunción de 61 con la negación de 6a http://psikolibro. si se emplea como criterio de demarcación es equivalente al de falsabilidad: pues si el enunciado básico 62 no se sigue de 6i. que nos indican cómo se ha de realizar la sustitución de las variables de la teoría. Pero es fácil ver que la formulación que damos aquí. así como la cuestión de si son. En el próximo capítulo discutiremos con mayor amplitud lo peculiar de los enunciados singulares que yo llamo «enunciados básicos». hablando toscamente. hay que entender que el sistema de los enunciados básicos — t a l como empleo yo este términ o — incluye todos los enunciados singulares coherentes dotados de cierta forma lógica : como si dijéramos. aquí supondré simplemente que existen. pero este intento resulta fallido. falsables. pues también una teoría no empírica (por ejemplo. las teorías tautológicas. Debe tenerse siempre en cuenta que cuando hablo de «enunciados básicos» no me estoy refiriendo a u n sistema de enunciados aceptados. podemos pedir ahora una caracterización lógica de tales sistemas falsables. de «todo acontecimiento tiene una causa» y «aquí acontece una catástrofe» podemos deducir «esta catástrofe tiene una causa». las condiciones iniciales. pero no excluiría los enunciados metafísicos sintéticos. p o r q u e para deducir enunciados singulares de una teoría necesitamos siempre otros enunciado) sÍEignlures.) De este modo. sino que se sigue de 61 en unión con la teoría f (y esto es lo que afirmamos en la formulación del texto).com .La faliabilidad 81 mos que hemos excluido con éxito dichas estratagemas mediante nuestras reglas. entre otras cosas. Esto quiere decir que hemos de apoyar nuestra definición en " Después de la publicación de mi libro se han propuesto una y otra vez —incluso por críticos que se burlaron de mi criterio de falsabilidad— métodos equivalentes al que aquí se presenta. ciertamente. una que sea tautológica) nos permitiría deducir ciertos enunciados singulares a pari ir de otros de la misma especie. (Según las reglas de la lógica. podemos decir: de la conyunción de «dos por dos es cuatro» y «aquí hay un cuervo negro» se sigue.

H e m o s i n t r o d u c i d o la p r i m e r a exclusivamente como criterio del carácter e m p í r i c o de u n sistema de e n u n c i a d o s .blogspot. El párrafo inmediatamente anterior de esta nota puede tomarse como ejemplo de otra regla metódica (cf. por ejemplo. asimismo. 22. pero la conyunción mencionada constituye un enunciado básico (cf. porque la conyunción de un enunciado con sentido y una «pseudocláusula sin sentido» tendría sentido. en este caso. de acuerdo con él. una vez llevada a cabo una crítica de una teoría rival. http://psikolibro.com . muchos de los enunciados básicos «permitidos» estarían en contradicción mutua si se tuviera en cuenta. j u s t a m e n t e .) Sin embargo. en segundo. que u n a teoría hace afirmaciones únicam e n t e acerca de sus posibles falsadores (afirma su f a l s e d a d ) . y. véase más arriba el apartado 15. (Véase. es decir. pide la falsabilidad precisamente en el sentido que yo le doy. las teorías empíricas pueden contener elementos «metafísicos» (así ocurre con la de Newton) que no sea posible eliminar pur medio de una regla tajante. la clase de todos los enunciados básicos con los que es i n c o m p a t i b l e (o. el propósito p a r a el q u e necesitamos los enunciados básicos. FALSABILIDAD r FALSACIÓN T e n e m o s q u e distinguir c l a r a m e n t e entre falsabilidad y falsación. «cualquier conjunto de posiciones de un planeta se encuentra leobre la misma circunferencia») está «ejemplificada» de un modo trivial por todo conjunto de no más de tres posiciones de un planeta. T e n i e n d o en cuenta que no sería m u y fácil i n d i c a r en detalle cómo sirve u n sistema teórico complicado p a r a la deducción de enunciados singulares o básicos. en segundo lugar. sabemos que. en cuanto a la falsacontradiga a la teoría f. especialmente la nota *1 (y el apartado *22 de mi Postscript). debemos hacer siempre u n intento serio de aplicarla — u otra análoga— a nuestra propia teoría. la teoría (cf. acerca de los enunciados básicos «permitidos» no dice n a d a : en p a r t i c u l a r . P u e d e añadirse. a la vez. luego nuestro criterio pide la existencia de un enunciado básico falsador. la nota *1 del apartado 82. *'' En realidad. las negaciones de ciertos enunciados con sentido resultarían carentes de sentido.82 La lógica de la investigación científica u n a clase p a r t i c u l a r de e n u n c i a d o s s i n g u l a r e s . y. p r o p o n g o la definición s i g u i e n t e : Se llama «empírica» o «falsable» a u n a teoría c u a n d o divide de m o d o inequívoco la clase de todos los posibles enunciados básicos en las dos subclases no vacías s i g u i e n t e s : p r i m e r o . resultan ser inofensivas. lo cual es igualmente absurdo. q u e llamar e m o s la clase de los posibles falsadores de la teoría . En cuanto a la primera. podemos eliminar uno de sus componentes metafísicos. aunque si logramos presentar la teoría de modo que se convierta en la conyunción de una parte contrastable y otra no contrastable. P o d e m o s e x p r e s a r esta definición de u n a forma m á s breve diciendo que u n a teoría es falsable si la clase de sus posibles falsadores no es u n a clase vacía. a los que excluye o p r o h i b e ) . tal vez. Si tratamos ahora de aplicar estas dos criticas a nuestro criterio de demarcación. pero —en la mayoría de los casos— dos «ejemplos» semejantes tomados juntamente están en contradicción con la ley. el final de la nota *6 del apartado 8 0 ) : la de que. el apartado 3 8 ) . que « p e r m i t e » ) . Por lo que se refiere a la segunda. la ley universal «todos los planetas se mueven en circunferencias» (o sea. como criterio de sentido (o de «poca verificabilidad») fracasa por varias razones. y éste es. la clase de los enunciados básicos con los que no está en cont r a d i c c i ó n (o. porque. el apax-tado 2 8 ) . no dice que sean verdaderos *^. En primer término.

tiene éxito completo. E n ia mayoría de los casos. si alguien quiere contrastarla y. en realidad. diriamos. E n u n a comunicación personal.com . mi aserción puede ser contrastada en principio. ¿Con qué frecuencia es preciso reproducir realmente u n efecto para que sea u n «efecto reproduciblev? La respuesta que hay que dar e s : en algunos casos. y que los enunciados básicos aceptados a que recurre la regla no tienen por qué poseer este carácter. dicho de olrd inodo : aceptamos la íalsación solamente si se [)roj)one y corrobora una hiputi^is empírica de bajo nivel que descril)a semejante efecto.La fahabilidtul 83 eión. para falsar el enunciado «todos los cuervos son negros» bastaría el enunciado —contrastable i n t e r s u b j e t i v a m e n t e — de que existiera una familia de cuervos bhmcos en el p a r q u e zoológico de Nueva York. quiere decir exclusivamente que debe encontrarse en cierta relación lógica con respecto a los posibles enunciados básicos: así pues. el profesor J. por lo demás. Y su acomj)añante. al llegar allí. queda a su arbitrio aceptar o rechazar m i http://psikolibro. difícilmente nos inducirán a desechar una teoría — p o r falsada—. y podemos denominar a este tipo de hipótesis una hipótesis falsadora '. si estas regías se refieren a su vez a otros enunciados básicos aceptados podemos quedar envueltos en u n a regresión del tipo indicado. lo de que la hipótesis ha de estar corroborada. a que me he referido en el aperlado 1 8 ) . Únicamente decimos que una teoría está falsada si hemos aceptado enunciados básicos que la contradigan (cf. pues el experim e n t o falsador suele ser u n expcTimento crucial planeado de modo que nos permita decidir entre las d o s : lo cual equivale a decir que dicho experimento nos ha sido sugerido por el hecho de que las dos hipótesis difieren en ciertos respectos. Woodger ha planteado la siguiente c u e s t i ó n . se entera de q u e la familia citada ha m u e r t o . *' Esta referencia a enunciados básicos aceptados parece contener en germen u n a regresión infinita.blogspot. antes de falsar u n a hipótesi! tenemos ya otra dispuesta para sacárnosla de la m a n g a . H . por lo cual la ampliaremos en el capitulo V (especialmente en el apartado 2 9 ) . necesitamos reglas mctndológicas para aceptar enunciados básicos. Yo replicaría a este a r g u m e n t o que las reglas que necesitamos son m e r a m e n t e para aceptar enunciados básicos que falseu una hipótesis bien contrastada y que 'había tenido éxito hasta el m o m e n t o . por tanto. y que utiliza tales diferencias para refutar {al m e n o s ) una de ellas. scgiin Mach. Pues nuestro problema es el s i g u i e n t e : puesto que se falsa u n a hipótesis al aceptar u n enunciado básico. falsal)le. ésta se encuentra m u y lejos de ser e x h a u s t i v a : sólo menciona u n aspecto importante de la aceptación de enunciados básicos que falsen u n a hipótesis que. Esta condición es necesaria. * Todo esto indica la u r g e n t e necesidad de remplazar u n a hipótesis falsada por otra mejor. pero no suficienlo. u n enunciado estriclamente universal. por generalización de las coordenadas individuales de un dato de observación: podría citarse como ejemplo el supuesto «hecho». lo que exigimos atañe sólo a la forma lógica de la hipótesis. se refiere a las contrastacíones que debe h a b e r pasado (contrastacioncs (£ue la habrán enfrentado con los enunciados básicos aceptados * ' ) • La hipótesis talsadora puede tener u n nivel de universalidad m u y bajo (obtenido. además. es preciso incorporar reglas especiales que determinen en qué condiciones debemos considerar falsado un sistema. Así. ni una sola tiez. y. a u n cuando ha de ser coutrastable inlersubjetivamente no necesita ser. o de que nadie ha oído hablar de ella. el apartado 11. pero la daremos j)or tal si descubrimos un efecto reproducible que la refule. El requisito de que la hipótesis falsadora ha de ser empírica. Si afirmo que existe u n a familia de cuervos blancos en el parque zoológico de Nueva York. ahora bien. inios pocos enunciados básicos esi p o r á d i c o s . pues hemos visto que los acontecimientos aiílados ui» reprüducil)lcs carecen de significación para la ciencia: así. regla 2 ) .

sino —en lugar de todo ello— de la verdad o falsedad de enunciado básico falsador. Por una parte. Czuber y Sturapf. recurriendo a otros hechos contrastables intersubjetivamente y reproducibles. 23. podemos decir que ésta excluye ciertos acontecimientos posibles. que al principio era im poco vago. líe presentado este criterio lógico. y que quedará falsada si tales acontecimientos posibles acontecen realmente. y. A Treatise on Probability (1921). hemos empleado el sistema de todos los enunciados básicos lógicamente posibles con objeto de obtener. (Cf.com . los de la teoría y lo? enunciados básicos. definida en cuanto se aclara a qué enunciados hemos de llamar «básicos» (cf. Keynes dice que AnciUon fue el primero que propuso el (tmodo formalizado de expresióni>. si contradicen a la teoría. KEYNES. doíuméntos. admitimos que nos proporcionan motivo suficiente para la falsación de ésta únicamente en el caso de que corroboren a la vez una hipótesis falsadora. o nuestra intención al emplearlas. de una manera algo f o r m a l : como una relación lógica existente entre enunciados. y que no deberíamos hablar de «acontecimientos». P o r otra. T a l vez pueda criticarse el empleo de la vaga expresión «acontecimiento». ACONTECIMIENTOS T EVENTOS El requisito de falsabilidad. Alfred Tarski fue quien me indicó (en París. puede encontrarse un poco más cercano del uso corriente. ha quedado dividido en dos p a r t e s : la primera —el postulado metodológico (cf. 5. no creo que representen adecuadamente nuestro uso de estas palabras. dispondrá de medios para formarse una opinión mediante consulta de testigos. Quizá aclare estas cuestiones y las haga más intui'ivas si expreso ahora mi criterio en un lenguaje más «realista»: que. por ciertos autores de trabajos sobre probabilidad. la caracterización lógica que íbamos buscando —la de la forma de los enunciados empíricos—. gracias a ellos. los apartados 27 a 30. http://psikolibro.) ' Especialmente.blogspot.: esto es. * Aunque sigo pensando que las definiciones («sintácticas») de «acontecimientoíí y de «evento» que doy a continuación son adecuadas para lo que persigo. ya no creo que lo sean intuitivamente: es decir. la segunda —el criterio lógico— resulta completamente.84 La lógica de la invesligación cientíjica Por tanto. cf. los enxmciados básicos aceptados constituyen la base para la corroboración de las hi[)ótesis. hasta ahora. de «no acontecimientos» o de «acontecer» unos «eventos». en general. y cita también a Boole. pág. los enunciados básicos desempeñan dos papeles diferentes. es decir. etc. aunque equivalente al modo de h a b l a r formal. el apartado 2 8 ) — difícilmente puede hacerse enteramente precisa . Se ha dicho a veces ^ que sería menester que expresiones tales como «acontecimiento» o «evento» quedasen totalmente eliminadas de los debates epistemológicos. en 1935) que se necesitaría una definición «semántica». en vez de «sintáctica». el apartado 2 8 ) . En esta manera «realista» de expresarnos podemos decir que un enunciado singular (un enunciado básico) describe un acontecimiento. En lugar de h a b l a r de enunciados básicos excluidos o prohibidos por una teoría.

Cuando definimos «acontecimiento» hemos de recordar el hecho de que sería enteramente n a t u r a l decir que dos enunciados singulares que son lógicamente equivalentes (es decir. El propósito de estas reglas de traducción no es el de afirmar que todo el que emplea la p a l a b r a «acontecimiento» en el modo de h a b l a r realista está pensando en una clase de enunciados. diremos. no entenderemos que evento [en ingl. P e r o .15 de la tarde». De acuerdo con esta. por ejemplo. pese a lo que pueda sugerir el uso ordinario de esta p a l a b r a ) .. que todo entinciado equivalente a p¡¡ contradice a la teoría í. lo que de un acontecimiento pueda describirse mediante nombres universales. prefiero conservar la expresión « a c o n t e c i m i e n t o » . Lo cual sugiere la siguiente definición: Sea pu u n enunciado singular (el subíndice «7f» se refiere a los nombres o coordenadas individuales que aparecen en pi¡). sino simplemente el de dar una interpretación de tal modo de h a b l a r que haga inteligible lo que se quiere decir. Definimos: Sean Pk. sencillamente.La falsabilidad 85 enunciados. consideramos que el enunciado «el acontecimiento Pi¡ ha acontecido» (o «está aconteciendo») tiene el mismo significado que «p^ y todos los enunciados equivalentes a él son verdaderos». P i . y podemos considerar a este acontecimiento como la clase de los enunciados «ahora truena aquí». P u e d e considerarse que la formulación realista «el enunciado pu representa el acontecimiento P^» quiere decir lo mismo que el enunciado algo trivial «el enunciado pk es u n elemento de la clase Pi. por ejemplo.com . el de «evento». cuando se menciona que el acontecimiento Pk contradice a una teoría í. elementos de una clase de acontecimientos que difieran únicamente con respecto a los individuos (las posiciones o regiones espacio-temporales) afectados: llamamos a esta clase «el evento ( P ) » . event~\ sea u n acontecimiento complejo. o quizá prolongado. diremos que es un acontecimiento. y es — p o r t a n t o — u n posible falsador de ella.. definición. (Así.blogspot. m u t u a m e n t e deductibles) describen el mismo acontecimiento. y todos los demás enunciados equivalentes a éstos. pues. «truena en el 13. Introducimos ahora otro t é r m i n o .° distrito de Viena el 10 de junio de 1933 a las 3. http://psikolibro. para denotar lo que haya de típico o universal en un acontecimiento. llamaremos aeontecimientr Pk a la clase de todos los enunciados que son equivalentes a pi¡. En el modo realista de h a b l a r p u e d e decirse del enunciado singular Pk — q u e representa u n acontecimiento Pk— que tal enunciado afirma que el evento ( P ) acontece en la posición espacio-temporal k. del enunciado «acaba de volcarse aquí un vaso de agua». no ofrece dificultad definir su empleo de modo que no se le puede objetar n a d a : pues podemos usarla de m o d e que siempre que hablemos de un acontecimiento pudiésemos — e n lugar suyo— h a b l a r de algunos de los enunciados singulares que corresponden a él. o sea. p o r ejemplo. Semejante enunciado implicará ahora. a pesar de ello. Así. . que la clase de los enunciados que son equivalentes a él forma un elemento del evento «volcar u n vaso de agua». de todos los enunciados equivalentes a p l « : análogamente. que ahora truena aquí..

Imaginemos ahora que representamos la clase de todos los enunciados básicos posibles p o r medio de u n a superficie limitada por una circunferencia.) o no. y ahora. sino. pero aquí no necesitamos ningún concepto semejante. y. p o r tanto. Imaginemos además que cada evento esté representado p o r u n radio (o. por esta razón.a lo largo de u n r a d i o ) . * Pero discutimos tales cuestiones en el apartado 79. a] menos. de los posibles falsadores de la t e o r í a ) contendrá siempre —si no es u n a clase vacía— u n n ú m e r o ilimitado de enunciados básicos: pues u n a teoría no se refiere a individuos como tales. " Emplearemos la misma imagen más adelante. de modo que a p a r t i r de u n enunciado existencial no se sigue nada acerca de los m u n d o s de experiencia posibles (pues no ' Adviértase que aunque los enunciados singulares Tepresentan acontecimientos. la clase de los enunciados básicos p r o h i b i d o s (es decir. especialmente en los apartarlos 31 y sigs. p o r u n área m u y estrecha — u n sector m u y estrecho—. Podemos decir de u n a teoría falsable que excluye o p r o h i b e no solamente u n acontecimiento. sobre la misma circunferencia (concéntrica con la que delimita el área t o t a l ) . De este m o d o . No cabe duda de que a cada u n o de estos enunciados corresponderá u n evento (un r a d i o ) tal. no nos ocupan las cuestiones acerca de si existen uniformidades («situaciones o estados» universales. en el apéndice *X. etc. puede considerarse que este círculo representa algo así como la totalidad de todos los mundos de experiencia posi^ bles. http://psikolibro. un radio (o u n sector m u y estrecho) p r o h i b i d o p o r dicha teoría. y que dos acontecimientos cualesquiera que se presenten dentro de las mismas coordenadas (o en los mismos individuos) estén situados a la misma distancia del centro.com . asimismo. puede definirse una «uniformidad» o «regularidad» diciendo que los enunciados universales representan uniformidades. Entonces es posible decir que toda clase no vacía de posibles falsadores de u n a teoría contiene. Podemos entonces dar una imagen de la falsabilidad m e d i a n t e el requisito de que p a r a toda teoría empírica exista en el diagrama. que los distintos enunciados básicos pertenecientes a él verificarán el enunciado pur a m e n t e existencial. con m a y o r precisión. sino que los excluyen. Podemos designar los enunciados básicos singulares que pertenecen a un evento con la palabra ahomotípicos». m e n t e en el a p a r t a d o 1 5 ) . pero la clase de sus posibles falsadores es u n a clase vacía. ya que nos interesa solamente lo que excluyen los enunciados universales. y en el apartado *15 de mi Postscript. de todos los m u n d o s empíricos posibles. Esta imagen puede ser útil p a r a el estudio de varios problemas que hemos de a b o r d a r *^. un evento. por lo menos. y. los enunciados universales no representan eventos.blogspot. entre ellos el del carácter metafísico de los enunciados p u r a m e n t e existenciales (a que nos hemos referido sucinta. una clase no vacía de enunciados básicos homotípicos. al menos. Aplicamos ahora esta terminología ^ a nuestro p r o b l e m a . con objeto de señalar la analogía entre enunciados equivalentes que describen un acontecimiento y enunciados homotípieos que describen u n evento ( t í p i c o ) . Análogamente a ^omo ocurre con el concepto de «acontecimiento».86 La lógica de la investigación científica Y admitimos que esto quiere decir lo mismo q u e : «la clase Pk de los enunciados singulares equivalentes a pk es u n elemento del evento ( P ) » .

695 y sig. hablando de «proposiciones /oísas» donde Wiener había hablado de «premisas incompatibles». demasiado poco acerca de la clase de los enunciados básicos posibles. de que tengamos en cuenta los posibles falsadores en lugar de los posibles verificadores : pues si pudiese verificarse u n enunciado verificando sus consecuencias lógicas — o si meramente se le hiciera p r o b a b l e de esta s u e r t e — . Por tanto. es decir. A partir de las «proposiciones primitivas» de Russell obtenemos inmediatamente (1) P'-^ÍP V q) y. A p a r t i r de u n enunciado contradictorio puede deducirse válidamente cualquier enunciado *^. da (3) p-^(p-*«). p». que de un conjunto de premisas incompatible puede deducirse todo. cualquier enunciado q de un enunciado de la forma «p . 246) como un hecho perfectamente conocido. de todo enunciado básico se siga u n enunciado p u r a m e n t e existencial no puede emplearse como argumento p a r a defender el carácter empírico de este ú l t i m o : pues de todo enunciado básico se sigue también cualquier tautología (ya que se sigue d e u n enunciado a r b i t r a r i o ) .. (Podría decirse tal vez que esta circunscia hace visible una ventaja de nuestro método. objetase a este hecho. sería de esperar q u e al aceptar u n enunciado básico cualquiera resultase confirmado. mientras que un enunciado lógicamente falso implica '—o entraña— lógicamente cualquier enunciado. la clase de sus posibles falsadores es idéntica a la de todos los enunciados básicos posibles: cualquier enunciado sirve p a r a falsario. además. del cual pueda deducirse un enunciado de la forma p. 1943. o contradictorio •—es decir. y resulta bastante sorprendente que Russell. P. empleando el modus ponens.).) *° Diez años después de la publicación de este libro seguía sin entenderse por muchos este hecho. Schilpp. 47 y sigs. en consecuencia. http://psikolibro. págs. El hecho de que. págs. Wiener consideraba con razón (The Philosophy of Bertrand Russell. Mientras que las tautologías. probable. 1944. cit. p o r el contrario. sustituyendo primero «py> por op» y luego «p v q* por «p —*qi> llegamos a (2) que. al menos. por «importación». (Véase también mi nota en Mind 52.blogspot. o.La falsabüidad 87 excluye o p r o h i b e ningún r a d i o ) . en su contestación a Wiener (op. pág. p» o «p . los enunciados p u r a m e n t e existenciales y otros enunciados no falsables afirman. Hcsumamos lo que ocurre del modo siguiente: un enunciado que es falso de hecho «implica materialmente» cualquier enunciado (pero no entraña lógicamente cualquier enunciado). En este m o m e n t o conviene quizá que diga unas palabras sobre los enunciados contradictorios. todo enunciado contradictorio. Cabe hacer ver que un enunciado incoherente entraña todo enunciado como se indica a continuación. P • P •-'q Pero (3) nos permite deducir. los enunciados contradictorios afirman demasiado.com . o incoherente. por P.. ed. como si dijéramos.) P. es esencial distinguir claramente entre un enunciado que únicamente es falso de hecho (sintético) y otro que es falso lógicamente. A. o verificado.

ya que todos son deductibles. Además de ser compatible. pues podemos deducir de ellos la conclusión que nos plazca. para que puedan tener alguna utilidad. *' Cf. bien de deductibles—. mi Postscript. mi nota en Erkenntnis 3. P a r a hacer ver la importancia fundamental de este requisito no basta mencionar el hecho evidente de que hay que rechazar cualquier sistema que sea contradictorio porque será «falso» : pues a menudo trabajamos con enunciados que. 4Í26. apartado *3 (réplica a la «segunda propuesta») y apartado *12. bien de incompatibles. Estas dos restricciones impuestas a los sistemas producen efectos en gran medida análogos ' : los enunciados que no satisfacen la condición de coherencia son incapaces de efectuar discriminación alguna entre dos enunciados cualesquiera (de la totalidad de todos los enunciados posiljles). y los que no satisfacen la condición de falsabilidad no son capaces de efectuar discriminación entre dos enunciados cualesquiera que pertenezcan a la totalidad de todos los enunciados empíricos básicos posibles.88 La lógica de la investigación científica 24. no obstante ser falsos en realidad.) Caeremos en la cuenta de la importancia que tiene el requisito de coherencia si nos percatamos de que los sistemas contradictorios no nos proporcionan ninguna información. http://psikolibro. ya sean empíricos o no lo sean. * Reimpresa ahora en el apéndice *I. de modo que no se hace discriminación alguna en los enunciados —calificándolos. FALSABILIDAD T COHERENCIA El requisito de la compatibilidad o coherencia desempeña un papel especial entre todos los que han de satisfacer los sistemas teóricos. (Tenemos un ejemplo en la aproximación de Nernst de la ecuación de equilibrio de los gases. u n sistema coherente divide el conjunto de todos los enunciados posibles en dos : los que le contradicen y los que son compatibles con él (entre estos últimos se encuentran las conclusiones que se pueden deducir del sistema). punto 2 ) .blogspot. todo sistema empírico debe satisfacer otra condición : tiene que ser falsable. ' Cf.com . nos llevan a resultados apropiados para ciertos propósitos *'. Es ésta la razón por la que la coherencia constituye el requisito más general que han de cumplir los sistemas. Puede considerársele la primera condición que ha de cumplir todo sistema teórico. ya sea empírico o no. 1933. pág. o los sistemas axiomáticos. En cambio.

si queremos evitar tanto el peligro de dogmatismo como el de una regresión infinita. LAS EXPERIENCIAS LOGISMO PERCEPTIVAS COMO BASE E M P Í R I C A : EL PSICO- Muchos aceptan como fuera de toda duda la doctrina de que las ciencias empíricas pueden reducirse a percepciones sensorialet. difícilmente se encontrará mi problema de la epistemología que haya sufrido más a consecuencia de la confusión de la psicología con la lógica que el que nos ocu[)a ahora : el de la base de los enunciados de experiencia. http://psikolibro. No pretendo negar que hay algo de verdad en la opinión de que las matemáticas y la lógica se basan en el pensamiento. pero la obscuridad y las opiniones erróneas que circundan este problema hacen aconsejable que se lo discuta aquí con algún pormenor. y.. por tanto. Mas. 25. pero este grano de verdad apenas pesa (1:1 ol p¡'o!)lcma epistemológico. Este decía que. ¿cómo p u e d e n ser falsados? Estos interrogantes p u e d e n afectar poco al investigador práctico.. tenemos que ser capaces de justificarlos. en el sentido lógico de esta expresión. A pesar de ello. Pero éstos. parece que sólo podemos recurrir al psicologismo. por tanto. Ahora bien . si exigimos que la justificación se realice por una argunientatión razonada. F«IES. la petición de que todos los enunciados estén justificados lógicamente (a la que Fries llamaba la «predilección por las demostraciones») nos lleva forzosamente a una regresión infinita. qué tipo de enunciados singulares constituyen? Y. Pocos pensadores se han preocupado tan profundamente por el problema de la base experimental como Fries ^. sino también por la experiencia perceptiva. por otra p a r t e . mientras que las ciencias de hechos lo hacen en las percepciones de los sentidos. a la doctrina de que los enunciados no solamente pueden justificarse por medio de enunciados. la suerte de esta doctrina está ligada a la de la lógica inductiva.CAPITULO QUINTO El problema de la base empírica H e m o s reducido la cuestión de la falsabilidad de las teorías a la de la falsabilidad de los enunciados singulares que he llamado enunciados básicos. Al Jf. a nuestras experiencias. si es que no hemos de aceptar dogmáticamente los enunciados de la ciencia. esto es.blogspot. vamos a p a r a r a la tesis de que los enunciados sólo pueden justificarse por medio de enunciados. Neue oder unthropologische Kritik der Vernunft (1028 a 1831). F. y en la presente obra la rechazamos j u n t a m e n t e con ésta. .com .

com .. es ú n i c a ) . págs. 102 y sig. estas experiencias inmediatas de cuya verdad no podemos d u d a r : es la presenlación sistemática de nuestras convicciones inmediatas. esta doctrina se va a pique con los problemas de la inducción y de los universales: pues no es posible p r o p o n e r un enunciado científico que no trascienda lo que podemos saber con certeza «basándonos en nuestra experiencia inmediata» (hecho al que nos referiremos con la expresión (da trascendencia inherente a cualquier descripción» —es decir. no p u e d e n ser constituidos *. por ejemplo. http://psikolibro. 1957. denotamos los cuerpos físicos que presentan cierto comportamiento legal. por ejemplo. el conocimiento expresado en el simbolismo de u n l e n g u a j e ) . (*2. Von Husserl zu Heidegger (1932). sólo consultando nuestra experiencia sensorial puede saberse si esta mesa es roja o azul. o psicologismo—. Hahn (cf. desde luego. y tiene el carácter de una teoría.90 La lógica de la investigación científica encontrarse frente a este trilema —o dogmatismo o regresión infinita. y el texto correspondiente. en la experiencia sensorial tenemos un «conocimiento inmediato» ^ con el cual podemos justificar nuestro ecconocimiento mediato» (es decir. Frank (cf. No es posible verificar el enunciado «aquí hay u n vaso de agua» por ninguna experiencia con carácter de observación. págs. el apartado 27. Los universales no pueden ser reducidos a clases de experiencias. y este último incluye. 108 y sig. el apartado 27. con la p a l a b r a «vaso». KRAFT. por tanto. la mera lucubración no puede hacer que n a d i e aumente una jota su conocimiento del mundo de los hechos. Fries (y con él casi todos los epistemólogos que querían dar razón de nuestro conocimiento empírico) optaba por el psicologismo: según su doctrina. y lo mismo ocurre con la pal a b r a «agua». En las epistemologías del sensualismo y del positivismo se supone. de una hipótesis.blogspot. ** «cConstituidoe» e«i lili termino de Camap. nota 1). y. En mi opinión.'' ed. ' Cf. * Cf. por la mera razón de que los universales que aparecen en aquél no pueden ser coordinados a ninguna experiencia sensorial concreta (toda «experiencia inmediata» está «dada inmediatamente» una sola vez. ¿cómo podríamos haber llegado a ningún conocimiento de hechos si no fuera a través de la percepción s e n s o r i a l ? . sin más. a cualesquiera enunciados descriptiv o s — ) : todo enunciado descriptivo emplea nombres (o símbolos. La ciencia no es más que u n intento de clasificar y describir este conocimiento perceptivo. que los enunciados científicos empíricos «hablan de nuestras experiencias»'': pues. P o r el sentimiento inmediato de convicción que lleva consigo podemos distinguir el enunciado verdadero — a q u é l que está de acuerdo con la experiencia— del falso — q u e no lo está—. J.. todo lo que sabemos acerca del mundo de los hechos tiene que poderse expresar en forma de enunciados acerca de nuestras experiencias. ' Sigo aquí casi palabra por palabra las exposiciones de P. los enunciados de la ciencia. nota 4) y H. Ordinariamente no se lleva tan lejos el análisis de este problema. la experiencia sensorial ha de ser la única «fuente de conocimiento» de todas las ciencias empíricas. Así pues. la nota 2 del apartado 20.). o ideas) universales.

La lógica de la ciencia h a de investigar «las formas del lenguaje científico» °: no habla de «objetos» (físicos).. sino de p a l a b r a s . 435. 437. 1932. si se quiere evitar toda confusión debe emplearse este último solamente en los casos en que sea posible traducirlo al modo formalizado. págs. pág. * REININGER. pág. 1932. Su punto de p a r t i d a lo constituía la p r e g u n t a : .com . ' ' ' CARNAP. asimismo. 132. con enunciados que registran experiencias» (Reininger llama. Rcininger había mantenido ya una teoría parecida. y llegó a la conclusión de que los enunciados solamente pueden compararse con enunciados. 1932. 432 y sigs. en realidad. la correspondencia existente entre u n enunciado y u n hecho no es más que una correspon» dencia lógica entre enunciados correspondientes a niveles de universalidad diferentes. pág. ibíd. CARNAP. Según esta tesis. a estos últimos. 3 (1932). no de hechos. ' CARNAP. «These der Metalogikit. e n qué reside la correspondencia o acuerdo entre el enunciado de un hecho y la situación descrita por é l ? . op. A C E R C A DE LAS LLAMADAS «CLÁUSULAS PROTOCOLARIAS» La tesis que yo llamo «psicologismo». CARNAP.. pág. por ejemplo. REININGER..blogspot. ' R.la correspondencia entre enunciados de elevado nivel y otros de análogo contenido.. 3. Soziologie. pág. 134. sino de «cláusulas» [en ingl. este modo de ver las cosas — a l cual puedo avenirme— lleva a Carnap (y. sino de cláusulas. 1932. aun cuando los defensores de esta teoría no h a b l a n de experiencias ni de percepciones. Carnap conserva las ideas fundamentales de la manera psicologista de abordar este p r o b l e m a : lo único (1110 hace es traducirlas al «modo formalizado de h a b l a r » . Ahora b i e n . Erkenntnis 2. sino que sirven de ' El término se debe a Neurath. 1933. 2. subyace —según me p a r e c e — a cierta m o d e r n a teoría de la base empírica. y. ibíd. pero como caracteriza a éstas diciendo que son enunciados o cláusulas «que no necesitan confirmación. Erkenntnis 2. de que me h e ocupado en el apartado anterior. http://psikolibro. Carnap parte de una cuestión algo diferente: su tesis es que todas las investigaciones filosóficas h a b l a n «de las formas de h a b l a r » °. a Reininger) a afirmar que en la lógica de la ciencia no debemos decir que las cláusulas se someten a contraste comparándolas con las situaciones o con las experiencias: sólo nos cabe decir que pueden contrastarse comparándolas con otras cláusulas. Metaphysik der VTirkllchkeit (1931). Erkenntnis 2. a veces. sentences^ —cláusulas que representan experiencias.. es ^ «. 228. finalmente. cf. «enunciados e l e m e n t a l e s » ^ ) . págs. ¿6Í<Í. Con todo.El problema de la base empírica 91 26. 107 y siguientes. Con lo cual Carnap contrapone el «modo formalizado (correcto) de hablar» al modo ordinario. cit.. al que llama «modo material de h a b l a r » . y a las que N e u r a t h ^ y Carnap ^ llaman cláusulas protocolarias. página 393. Dice que las cláusulas de la ciencia se contrastan «valiéndose de cláusulas protocolarias» ' .

1933. en la habitación había una mesa que era observada por Otto)]!».. op. y. o fenómenos. en caso de duda. sino que. por tanto. págs. con la cláusula añadida. cit. * NEURATH. op. pueden ser desechadas: se opone ^^ a la opinión de Carnap (que luego este mismo ha modificado ^^) de que las cláusulas protocolarias tengan carácter de últimas y no necesiten confirmación. su único progreso respecto de la teoría — d e b i d a a F r i e s — de la inmediatez del conocimiento perceptivo consiste en la doctrina de que las cláusulas protocolarias pueden ser revisadas. «ve» y otras análogas. Lo cual hace ver con suficiente claridad que la teoría de las cláusulas protocolarias no es sino psicologisnio traducido al modo formalizado de h a b l a r . sin pensarlo. pág. P e r o mientras Reininger expone un método para contrastar sus enunciados «elementales». " REININGER. Del mismo modo que Reininger ^°. a los «datos sensoriales»: describen (según Carnap mismo lo expresa) «los contenidos de la experiencia inmediata. 215 y sigs. en mi opinión. págs. 438. se trata de u n paso en la dirección debida. Erkenntnis 3.com .blogspot. las «cláusulas protocolarias»— no son irrevocables. en ocasiones. u n notable adelanto. el n o m b r e del autor de aquélla : pues. Este autor da el siguiente ejemplo: «Un enunciado protocolario completo podría ser del tenor siguiente: Protocolo de Otto a las 3 b y 17 min [a las 3 h y 16 min. Lo mismo es aplicable. la nota 1 del apartado 29 http://psikolibro. esto equivale a decir — e n el modo ordinario. cit. j u n t a m e n t e con las p a l a b r a s «percibe».. continúe siendo coherente». bien «borrar» una cláusula protocolaria que contradiga a u n sistema. «. a la tesis de Neurath " ... en gran medida. los hechos cognoscibles más simples» *. echa p o r la b o r d a el empirismo : pues sin tales reglas ya no es posible discriminar entre los ' CARNAP. N e u r a t h omite toda regla en este sentido. págs.. como indica su nombre. Erkenntnis 3.. 209 y sigs. 205 y sigs. de h a b l a r — que las cláusulas protocolarias se refieren a lo «dado». pág. La tesis de N e u r a t h según la cu«l las cláusulas protocolarias no son inviolables representa. por medio de otros enunciados (método que consiste en deducir y en contrastar conclusiones). Pero si dejamos a u n lado la sustitución de las percepciones p o r los enunciados de percepciones (que es meramente u n a traducción de lo anterior en el modo formalizado de h a b l a r ) . N e u r a t h sostiene que los enunciados de contenido perceptivo que registran experiencias —esto es. las cláusulas protocolarias deberían ser registros o protocolos de observaciones inmediatas o percepciones. y con ello.92 La lógica de la investigación científica base para todos los demás enunciados de la ciencia». 1933. ibid. el pensamiento lingüístico de Otto ha sido: (a las 3 h y 15 min. cf. " NEURATH. éste pide que en toda cláusula protocolaria aparezca. y modificar el sistema de tal m a n e r a que. «material». pero no lleva a ninguna parte si no le sigue otro paso : pues necesitamos un conjunto de reglas que limite la arbitrariedad en el «borrar» (o bien el « a d m i t i r » ) cláusulas protocolarias. '" CARNAP. 133.bien aceptarla. N e u r a t h no obra de este m o d o : hace notar solamente que podemos.

pero p r e p a r a el camino por el que cualquier sistema arbitrario puede erigirse en «ciencia empírica». Según la tesis antigua de Carnap. por una parte.. CARNAP. por ejemplo. podría incluso confirmársele con el testimonio de testigos qiie certificaran. Todo sistema se convierte en defendible si está permitido (y. incluso si remplazamos el término «experiencia» por el de «cláusula p r o t o c o l a r i a » : en mi opinión. el sistema de cláusulas protocolarias era la piedra de toque con la cual había que juzgar toda aserción de la ciencia empírica : y. P o r tanto. ' Cf. no es fácil ver el papel que desempeñarían las cláusulas protocolarias en la construcción de N e u r a t h .El problema de la base empírica 93 enunciados empíricos y cualesquiera otros. L A OBJETIVIDAD DE LA BASE EMPÍRICA Propongo una perspectiva de la ciencia que es ligeramente diferente de la propugnada por las diversas escuelas psicologistas: querría distinguir netamente entre ciencia objetiva. o —con más exactitud—.¿en qué se apoya nuestro conocimiento?. ya que solamente ellas podían derogar cláusulas (que no fuesen. y. este conocimiento nuestro. ¿ p a r a qué sirven? Puesto que Neurath no trata de resolver el problema de la demarcación. p o r ello. Pero si se las quita esta función. parece que su idea de las cláusulas protocolarias no es más que una reliquia. " Actualmente yo formularía esta pregunta del siguiente modo: ¿Cómo criticamoí del mejor modo posible nuestras teorías (o nuestras hipótesis. a su vez. según la opinión de N e u r a t h . y «nuestro conocimiento y). a todo el m u n d o le está p e r m i t i d o ) «borrar» simplemente una cláusula protocolaria que cause i n c o m o d i d a d e s : de esta forma no sólo p o d r í a rescatarse cualquier sistema.. págs.com . Estas preguntas no serán pertinentes. disponiendo de una buena reserva de cláusulas protocolarias. pero este percatarnos. y que (como dice H a h n ) «solamente nos percatamos de los hechos por la observación» ^ . como ocurre en el convencionalismo. ¿qué tipo de conse' H. Logik. por otra. en Einheitswissenschaft 2. o conjeturas). HAHN. cláusulas proto'colarias. 27. 19 y 24. lo que la epistemología ha de preguntar más bien e s : ¿cómo contrastamos los enunciados científicos p o r medio de sus consecuencias d e d u c t i v a s ? * ^ . Estoy dispuesto a admitir que solamente la observación puede proporcionarnos u n «conocimiento acerca de hechos». Neurath evita u n a forma de dogmatismo. P o r tanto.. página 15 (sin cursivas en el original). no justifica o fundamenta la verdad de ningún enunciado. un recuerdo que sobrevive de la opinión tradicional de que la ciencia empírica comienza a partir de la percepción.blogspot. si he tenido la experiencia S. si ellas mismas son susceptibles de derogación p o r medio de teorías.. 1933. ¿cómo puedo justificar mi descripción de ella y defenderla frente a las dudas?» ^. http://psikolibro. en Scheinprobleme in der Philosophie (1928). sino que. n a t u r a l m e n t e ) . tenían que ser «irrefutables». o protocolaran. Mathematik und Naturerkennen. no creo que la cuestión que la epistemología haya de plantear sea «. lo que h a b í a n visto y oído.

como un sentimiento de compulsión a pensar de un modo determinado. desde este punto de vista no cabía encontrar otra justificación a la lógica que el supuesto hecho de que simplemente no podíamos pensar de otro m o d o : parecía que una inferencia lógica quedaba justificada porque se la experimentaba como u n a necesidad del pensamiento. a su ver. como son los de las conexiones lógicas existentes entre los enunciados científicos. puede estar unido a sentimientos de creencia o de convicción : quizá en un caso al sentimiento de estar compelido a pensar de una manera determinada. mas es curioso que. en cláusulas protocolarias). el p r i m e r enunciado. y que tal vez sea materia de estudio de la psicología. tal vez.com . Mas no hace mucho tiempo que se mantenía que la lógica era una ciencia que se ocupaba de los procesos mentales y de sus leyes (las leyes de nuestro p e n s a m i e n t o ) . apartado *7 —texto comprendido entre las llamadas de las notas 5 y 6— y final del apartado •52. al p a s a d o . todo el m u n d o cree que están fundamentados en experiencias del tipo de las percepciones (en el modo formalizado de hablar. y en el otro al de «certidumbre perceptiva». no parece más seguro que el segundo. esta clase de psicologismo pertenece ya. La situación es muy diferente cuando nos volvemos a los enunciados empíricos de la ciencia: aquí. a nadie se le ocurriría justificar la validez de una inferencia lógica — o defenderla frente a las d u d a s — escribiendo al margen la siguiente cláusula protocolaria: « P r o t o c o l o : al revisar hoy esta cadena de inferencias he experimentado un agudísimo sentimiento de convicción». que cabe describir vagamente como u n sistema de disposiciones.blogspot. pienso que la situación es la m i s m a : nuestro conocimiento. En el campo de la lógica. Pero con la mira puesta en la evaluación de sus posibles contrastaciones objetivas. que habla de la mesa que está aquí. nos encontramos hoy con idéntico tipo de pretensión con el n o m b r e de «fisicismo».94 ha lógica de la investigación científica cuencias podemos escoger p a r a este propósito si es que. mi Postscript.) http://psikolibro. que habla de mí. ya se trate de enunciados de la lógica o de la ciencia empírica. Ahora b i e n .) Existe sólo un camino p a r a asegurarse de la validez de una cadena de razonamientos lógicos. (Cf. no psicológica. Pero todo esto interesa solamente al psicólogo: no roza siquiera los únicos problemas que interesan al epistemólogo. tienen que ser contrastables intersubjetivamente? Actualmente está muy generalizada la aceptación de esta forma de consideración objetiva. Casi todos considerarían como u n caso de psicologismo el intento de basar los enunciados lógicos en cláusulas protocolarias. siempre he pensado quo contrastar era un modo de criticar. (Está muy extendida la creencia de que el enunciado «veo que esta mesa es blanca» posee u n a ventaja radical —desde el punto de vista epistemológico— sobre este otro : «esta mesa es blanca». pero en lo que se refiere a enunciados lógicos o tautológicos. y es el de ponerla en la forma más fácil de c o n t r a s t a r : la descomponemos en muchos pasos pequeños y suceen lugar de defenderlas contra las dudas? Naturalmente. en lo que se refiere a los enunciados empíricos.

. e incluso gobernar aquéllas hasta donde sea posible» *. véase la nota *1 del apartado 12 y mi Poiftscript. la ciencia no se encuentra más ligada a «nuestra experiencia» que otro aparato o medio de producción cualquiera. en el mejor de los casos. expresión es de Bóhm-Bawerk (uProduktignsumiveg»). refiere ni cialmente la observación sobre los «efectos ocultos» en el apartado 8. dado que no sea capaz de hacer tal cosa. o de los de convicción que alberga con respecto a sus percepciones : lo que tiene que hacer es formular una aserción que contradiga la nuestra.un instrumento» cuya finalidad es «.. Sin duda. Cualquier enunciado científico empírico puede ser presentado (especificando los dispositivos experimentales. la ciencia no dice que los datos estén desprovistos de f u n d a m e n t o . Hasta podemos apreciarla como algo que sirve para satisfacer nuestras necesidades intelectuales: tampoco de esta forma difiere nada —en p r i n c i p i o — su conexión con nuestra experiencia de la que tiene otra estructura objetiva cualquiera. Cabe fijarse en ella como medio de producción : como la última palabra en la «producción en r o d e o » * . y en el de la historia n a t u r a l — d i g a m o s — con las referencias sobre serpientes m a r i n a s . incluso desde este punto de vista. Das Kausalgesetz und seine Grenzen (1932). se la puede describir como una herramienta. 1. Pero no creo que todo este hablar de experiencias contribuya a acia' Cf. * La ' P. En el campo de la lógica y las matemáticas tenemos un ejemplo de esta influencia con el problema de Fermat. no quedaremos satisfechos en caso de que nos hable de sus sentimientos de duda. no solamente desde el de la epistemología: así. Una afirmación que no sea contrastahle.. En el caso de las ciencias empíricas la situación es poco más o menos la misma. por ejemplo. sólo puede actuar en la ciencia.puesto en la técnica lógica o matemática de transform a r cláusulas.com .predecir experiencias futuras a p a r t i r de otras inmediatas o dadas. A la ciencia puede considerársela desde diversos puntos de vista. un aparato tal vez comparable a los de nuestra m a q u i n a r i a industrial. pág. en este caso.blogspot. http://psikolibro. y. espelo» apartados ^12 a *15. como estímulo : sugiriendo un problema. FHANK. etc. en tales casos. cada uno de los cuales sea fácilmente comprobable por quienquiera esté im. y que piense de nuevo. • E n lo que se instnrmcutalismo.. lo único que podemos hacer es pedirle que vuelva a considerar —quizá con más atención— nuestro experimento. la podemos m i r a r como un fenómeno biológico o sociológico . y darnos instrucciones p a r a contrastarla. si como resultado de la contrastación rechaza el enunciado.El problema de la base empírica 95 sivos.) de modo que quienquiera esté impuesto en la técnica pertinente pueda contrastarlo . no es inexacto decir que la ciencia es «. que Fermat estuviera en u n error o que todas las informaciones en que se pretenda h a b e r observado serpientes marinas sean mentira : simplemente suspende el juicio ''. debido a su forma lógica. lo único que podemos hacer es pedirle que señale u n error en algún paso de la demostración o que vuelva a estudiarla de nuevo. si después de hecho esto alguien sigue planteando dudas.

se ha dado el caso de que algunos críticos de mi libro no han valorado este hecho. sus negaciones tienen que ser posibles falsadores. no es un enunciado de observación. ningún enunciado básico). Esto es obvio si consideramos el hecho de que «todos los cisnes son blancos» y «todos los cisnes son negros» no se contradicen. Desgraciadamente. ni siquiera uno que pueda ser «verificado». de posibles falsadores).96 La lógica de la investigación científica rar la situación: apenas está más justificado. (Incidentalmente añadiremos que un enunciado unilateralmente falsable como «todos los cisnes son blancos» tiene la misma forma lógica que «no hay cisnes». si esto se admite se verá inmediatamente (juo los enunciados singulares que puedan deducirse de enunciados puramente universales no pueden ser enunciados básicos. obtendríamos para toda teoría (y. así c o m o p a r a c o r r o b o r a r l a s h i p ó tesis f a l s a d o r a s y. sino la vista y el olor del petróleo. un número infinito si aceptamos el hecho de que la inmensa mayoría del mundo está desprovista de cisnes. que caracte» rizar la torre de un pozo petrolífero diciendo que su finalidad consiste en^proporcionarnos ciertas experiencias: no petróleo. p o r t a n t o . los enunciados ejemplificadores tendrán. y b) u n e n u n c i a d o u n i v e r s a l y u n e n u n c i a d o b á s i c o *' Cuando escribí estas palabras me parecía suficientemente claro que a partir de la teoría de Newton sola —sin condiciones iniciales— no se puede deducir nada que tenga la índole de un enunciado de observación (y. de ningún enunciado total puro —digamos. ya que es equivalente a «no hay cisnes no blancos». Los neces i t a m o s p a r a d e c i d i r si a u n a t e o r í a h a d e l l a m á r s e l e f a l s a b l e . el a p a r t a d o 2 1 ) .) Ahora bien. Añadiré. «en fe. por tanto. el a p a r t a d o 2 2 ) . esto es. Puesto que los «enunciados ejemplificadores» son deductibles de enunciados universales. entonces hay un cisne blanco en el lugar fe» (o bien. la forma de enunciados básicos negados (véase también la nota *5 del apartado 80). p a r a f a l s a r t e o r í a s (cf. Me estoy refiriendo a los que tienen la forma «si hay un cisne en el lugar k. sino que meramente implican que no hay cisnes: lo cual. por ello. o bien no hay ningún cisne o hay un cisne blanco»): nos damos cuenta inmediatamente de que estos «enunciados ejemplificadores» (como podría llamárselos) no son enunciados básicos. ya que no pueden desempeñar el papel de enunciados de contraste (o sea. sin duda. como tampoco sus consecuencias para el problema de los enunciados de observación o «enunciados básicos». pues. e m p í r i c a (cf. diríamos.blogspot. l o s e n u n c i a d o s b á s i c o s t i e n e n q u e s a t i s f a c e r las s i g u i e n t e s c o n d i c i o n e s : a) n o se p o d r á d e d u c i r e n u n c i a d o b á s i c o alg u n o a p a r t i r d e u n e n u n c i a d o u n i v e r s a l n o a c o m p a ñ a d o de c o n d i c i o n e s i n i c i a l e s * ^ . pues. Si aceptásemos los enunciados ejemplificadores como enunciados de contraste. por tanto. En primer lugar. 28. unos comentarios. desde luego. y viceversa. que es justamente el que han de desempeñar los enunciados básicos. Es intere•ante advertir que lo» enunciados básicos (que tienen excesiva fueraa para ser deductibles de leyes universales solas) han de tener mayor contenido informativo que su* http://psikolibro. «todos los cisnes son blancos»— se sigue nada observable. es posible que sean enunciados básicos (si se satisfacen las condiciones que se exponen más adelante en el texto). no dinero. y. L o s ENUNCIADOS BÁSICOS Se h a i n d i c a d o y a s u c i n t a m e n t e q u é p a p e l d e s e m p e ñ a n l o s e n u n ciados básicos en la teoría epistemológica q u e yo defiendo. para «todos los cisnes son blancos» y para «todos los cisnes son negros») un número aplastante de verificaciones —en realidad. sino más bien la sensación de tener dinero. P o r c o n s i g u i e n t e .com .

a cualquiera de la forma «no h a y tal y cual cosa en la región fc» o de la forma «ningún evento de tal y cual tipo acontece en la región k». Podemos l l a m a r «enunciado existencial singular y). es decir. o de la forma «tal y cual evento acontece en la región k» (cf. Esto quiere decir que dichos enunciados satisfarán la condición a). p ( « r y no py>) de estos dos enunciados equivale al enunciado existencial singular «hay u n a aguja indicadora en reposo en el lugar fe». esto es. Así. que no se contradigan m u t u a m e n t e . Conviene observar que la conyunción de dos enunciados básicos. a p a r t i r de todo enunciado existencial singular. Como consecuencia.El problema de la base empírica 97 h a n de poder contradecirse m u t u a m e n t e . A veces. de u n enunciado inexistencial estricto . y que —como hemos visto— todo enunciado p u r a m e n t e existencial es muy capaz de contradecir a una teoría. podemos incluso obtener un enunciado básico p o r adjunción de u n enunciado de este tipo y otro que no lo s e a : p o r ejemplo. se puede deducir otro p u r a m e n t e existencial sin más que omitir la referencia a una región espacio-temporal individual. u n enunciado básico. como puede advertirse teniendo en cuenta que. y difieren en su forma lógica. (Véase también el apartado •íS de mi Postscritp. lo cual quiere decir que el contenido de los enuní:iados básicos excede de su probabilidad lógica (puesto que tiene que exceder de 1/2). Nos hemos tropezado ya con enunciados cuya forma lógica es diferente de la que tienen sus negaciones. Estas eran algunas de las consideraciones subyacentes a mi teoría de la forina Itlgica de loa enunciados básicos. a su vez. con el enunciado inexistencial singular p.blogspot. también han de satisfacer la condición b). Podemos establecer ahora la siguiente r e g l a : los enunciados básicos tienen la forma de enunciados existenciales singulares. y a p a r t i r de esta condición y de la a) se sigue que todo enunciado básico debe tener u n a forma lógica tal que su negación no pueda ser. el apartado 2 3 ) . y p o d r í a m o s llam a r «enunciado inexistencial singular» o «enunciado de 'no h a y ' singular» a todo enunciado que se obtenga al negar uno de aquéllos. es. ya que no es posible deducir u n enunciado existencial singular de uno estrictamente universal. La condición b) p u e d e satisfacerse ú n i c a m e n t e si es posible deducir la negación de u n enunciado básico de u n a teoría a la que éste c o n t r a d i g a . d y r.com . «hay tal y cual cosa en la región fc». podemos formar la conyunción del enunciado básico r. o «enunciado de ' h a y ' singular» a todo enunciado de la forma. «no hay ninguna aguja indicadora en movimiento en el lugar fc» : pues es evidente que la conyunción r . a su vez. son los enunciados universales y los existenciales: unos son negación de los otros. «hay u n a aguja indicadora en el lugar k».) http://psikolibro. Es posible construir enunciados singulares de modo parecido. si se negaciones ejemplificadoras. u n enunciado básico. cabe decir que el enunciado «hay u n cuervo en la región espacio-temporal fc» tiene diversa forma lógica — y no sólo distinta forma lingüística— que este o t r o : «no hay ningún cuervo en la región espacio-temporal fc».

como u n concepto primitivo cuyo empleo h a de a p r e n d e r el epistemólogo. ya que es equivalente a la negación de u n enunciado básico : a saber.) Estos son los requisitos formales de los enunciados básicos. (Por otra p a r t e . se requiere que los enunciados básicos sean contrastables intersubjetivamente p o r «observación».blogspot. en realidad. en p r i n c i p i o .98 La lógica de la investigación científica nos dan la teoría í y las condiciones iniciales r —tales que de una y otras se deduzca la predicción p—. puesto que estos enunciados son singulares. bastante n e u t r a l . a u n q u e estoy dispuesto a elucidarlo p o r medio de ejemplos psicológicos y m e c á n i c o s .) No tengo intención de definir el t é r m i n o «observable». lo cual hace ver que mi teoría es. lo mismo que tiene que a p r e n d e r el del t é r m i n o «sím- CAR^AP. y los satisfacen todos los enunciados existenciales singulares. o sea.p. todo enunciado básico tiene que c u m p l i r también u n requisito m a t e r i a l (un requisito referente al evento que —según nos dice el enunciado básico— está ocurriendo en el lugar k) : el evento ha de ser aobservabley). bien será equivalente a cierto enunciado-básico de este tipo «mecánico» o «materialista». Digo todo esto exclusivamente p a r a salvar al t é r m i n o «observable» — t a l y como yo lo e m p l e o — del estigma de psicologismo.) Así pues. a la negación de r. 445. pág. el enunciado condicional «r . o bien podemos —con mayor precisión— establecer que todo enunciado básico. pero yo lo estoy empleando en u n sentido tal que se le podría r e m p l a z a r perfectamente p o r «un evento que concierne la posición y el movimiento de cuerpos físicos macroscópicos» . p o r otras en que intervengan otros sentidos. creo que debería introducirse como t é r m i n o no definido que adquiere suficiente precisión en su u s o : es decir. p o r tanto. ErkenntnU 2. la acusación de que al a p e l a r a la observabilidad he vuelto a a d m i t i r subrepticiamente el psicologismo no tendrá mayor peso que la de que he a d m i t i d o el mecanicismo o el materialismo .• p » . bien ha de ser u n enunciado acerca de posiciones relativas de cuerpos físicos. u n enunciado básico. (Las observaciones y las percepciones p u e d e n ser psicológicas.com . Sin duda. pero la observabilidad n o lo es. carece del carácter de básico tanto como la negación p. y que no debería colgársele ninguno de estos rótulos. (El hecho de que u n a teoría que sea contrastable intersubjetivamente será también contrastable intersensorialmente ^ es lo que permite estipular esta c o n d i c i ó n : pues tal hecho quiere decir que las contrastaciones en que intervenga la percepción p o r medio de uno de nuestros sentidos p u e d e n ser remplazadas. y. Además de ellos. es decir. cabe i n t e r p r e t a r el concepto de evento observable en sentido psicologista. esta condición sólo puede referirse a observadores convenientemente situados en el espacio y el tiempo (detalle en que no voy a e n t r a r ) . http://psikolibro. Desde luego. 1932. parecerá que al exigir la observabilidad h e terminado p o r p e r m i t i r que el psicologismo se deslice suavemente en el interior de m i teoría.p será u n falsador de la teoría. entonces el enunciado r. «si r entonces p». o «evento observable». P e r o no es así.

que h a quedado sin d e f i n i r . sea el que sea. el proceso tiene que detenerse en algún enunciado básico que decidamos aceptar: si no llegamos a decisión alguna a este respecto. no queda otra opción que detenernos en u n punto u otro y decir que estamos satisfechos por el m o m e n t o . pues lo que hemos dicho significa que nos detenemos a la altura de unos enunciados acerca de cuya aceptación o rechazo es p r o b a b l e que los investigadores se pongan de a c u e r d o : si éste no se logra. y que a ellos precisamente «apelemos en los casos críticos». que los «enunciados acerca de percepciones» constituyan «eslabones tan válidos como los demás de la cadena». enunciados que afirman que u n evento observable acontece en u n a región i n d i v i d u a l del espacio y el tiempo. pág. Pero considerando la cosa desde u n p u n t o de vista lógico. Estos son: primero.blogspot. http://psikolibro. o que e l físico h a de h a c e r lo mismo con el término «puntomasa»). la sugerencia de que los enunciados básicos (que Carnap llama «enunciados protocolarios») sean los puntos de partida sobre los que se edifique la ciencia. si es que la contrastación h a de llevarnos a algún resultado. continuarán simplemente la contrastación. en el modo m a t e r i a l de h a b l a r . bien sea la que se está contrastando u otra c u a l q u i e r a : proceso que no tiene u n final provinente de su p r o p i a naturaleza "^. Así pues.El problema de la base empírica 99 bolo». la cita que se hace en el texto que remite a la próxima nota. Es fácil advertir que. en tercer lugar. 29. o bien a a b a n d o n a r e n t e r a m e n t e la contrastación. pero éste puede explicarse t a m b i é n de u n modo bastante preciso. Puedo aceptar esta exposición que hace Carnap de mi teoría. salvo el del término primitivo «observable». Erkenntnis 3. o bien empezarán de nuevo a realizarla desde el p r i n c i p i o . p o r tanto. en segundo término. Los enunciados básicos son. como acabamos de ver. SOLUCIÓN DEL T R I - LEMA DE F R Í E S Siempre que u n a teoría se someta a contraste. En el a p a r t a d o 23 h e m o s expuesto con mayor precisión el significado de los diversos términos que entran en esta definición. un enunciado básico. L A RELATIVIDAD DE LOS ENUNCIADOS BÁSICOS. a su vez. Pues todo enunciado básico puede ser sometido a contraste. utilizando como piedra de toque cualquiera de los enunciados básicos que p u e d a n deducirse de él valiéndose de una teoría. entonces aún no publicada. 224. Quiero aprovechar esta ocasión para dar las gracias al profesor Carnap por las amables palabras que dedica en el lugar citado a mi obra. 225) de que un enunciado protocolario pueda ser confirmado «con tal y cual grado de certeza». p o r tanto. llegamos a u n procedimiento que nos hace p a r a r n o s precisamente en u n tipo de enunciados que sea particularmente fácil de c o n t r a s t a r .com . la contrastación no lleva a ninguna p a r t e . salvo en unos pocos detalles sin gran importancia. 1932. Cf. y. de este m o d o . ya resulte de él su corroboración o su falsación. y si tampoco conduce a ningún resultado este nuevo proceso. la observación (pág. nunca la situación es tal que nos fuerce a hacer alto en este enunciado básico concreto en lugar de en aquel otro. y no aceptamos. podreCARNAP.

ya que en cuanto tengamos necesidad de ello podemos continuar contrastando fácilmente dichos enunciados. http://psikolibro.com . estábamos ocupándonos con eventos que no eran observables. contrastar los tiempos de reacción de los peritos que ejecutan las contrastaciones (es decir. después de que la ciencia h a llevado a cabo su tarea de deducción o de explicación nos detenemos al llegar a enunciados básicos fácilmente contrastablcs... puede ser necesario. finalmente. i n f i n i t a . esto equivaldría a un fracaso del lenguaje como medio de comunicación u n i v e r s a l : equivaldría a una «confusión de las lenguas» en la torre de Babel. las cláusulas protocolarias— sin duda no son de este tipo. pero únicamente en la medida en que desistamos de justificarlos p o r m e d i o de otros argumentos (o de otras contrastaciones). la nota anterior. Así. Desde luego.. a la elección entre el dogmatismo.. Y.. p o r q u e la contrastación intersubjetiva de enunciados acerca de percepciones. «.. la regresión infinita y el psicologismo? (Cf. determinar sus ecuaciones personales). en esta renovada Babel. en principio.en casos diacríticos»—. utilizamos registros o protocolos. y no —como recomienda Car< n a p — en cláusulas de percepción o protocolarias: o sea.) H a y que reconocer que los enunciados básicos en los que nos detenemos. ya que en nuestra teoría no se pretende p r o b a r ningún enunciado p o r medio de ella. por ejemplo.. que decidimos aceptar como satisfactorios y suficientemente contrastados.nos detenemos precisamente en éstas. pero siempre p u e d e n ser sometidos otra vez a examen si surge la necesidad de ello. ¿Qué postura adoptamos ahora en lo que se refiere al trilema de Fríes. * Este trabajo de Camap contenia la primera exposición que se publicó de mi t^ría de las contrastaciones.100 La lógica de la investigación científica mos decir tal vez que los enunciados en cuestión no eran contrastablcs intersubjetivamente. por ello. a fin de cuentas. Admito que de esta suerte la cadena deductiva es. tienen el carácter de dogmas. Exactamente del mismo modo que u n a demostración lógica ha t o m a d o forma satisfactoria cuando se ha superado la labor dificultosa y todo p u e d e comprobarse con facilidad. el imponente edificio de la ciencia p r o n t o quedaría reducido a unas ruinas. nos detenemos en enunciados fácilmente contrastablcs. el a p a r t a d o 25. Pero los enunciados acerca de experiencias personales —esto es. son poco a p r o p i a d a s p a r a servir de enunciados en los cuales p a r a r n o s . especialmente. no «. y los descubrimientos científicos quedarían reducidos al a b s u r d o . Mas este tipo de dogmatismo es innocuo.. y en dicho trabajo «e me atribuía erróneamente la opinión que acabamos de citar. es relativamente complicada y difícil» ^.blogspot. Si un día ya no fuese posible lograr que los investigadores se pusieran de acuerdo acerca de un enunciado básico. en gen e r a l — y . este tipo de (íTegresión infinita» también es innocuo. o que. especialmente con nuestras experiencias ' Cf. P e r o . tales como certificados de contrastaciones emitidos p o r d e p a r t a m e n t o s de investigación científica o i n d u s t r i a l . y. en lo que respecta al psicologismo: admito también que la decisión de aceptar u n enunciado básico y darse p o r satisfecho con él tiene u n a conexión causal con nuestras experiencias. o sea. sin e m b a r g o .

Pero si PC 1110 ordena «registre lo que experimenta a h o r a » . P o r otra p a r t e . el positivismo trata siempre de borrar esta distinción: o bien se hace a la ciencia. y que así vamos ascendiendo por la escalera de la ciencia. y entre éstas tiene especial importancia la que nos dice que no debemos aceptar enunciados básicos esporádicos —es decir. P o r regla general. y desde este punto de vista son convenciones. apenas sé cómo ohodoror a esta orden a m b i g u a : ¿ h e de comunicar que estoy escrihiondd?: . la situación real es bastante diferente de la q u e era visil)Ie para el empirista ingenuo. parte de mi conocer. y. en su totalidad. pero ningún enunciado básico p u e d e q u e d a r justificado por ellas — d e l mismo modo que no lo quedará p o r los puñetazos que demos en la mesa *. En su teoría de nuestra «predilección por las demostraciones». o bien a las experiencias sensoriales se las hace parte de la trabazón científica objetiva de argumentos. Este croe que empezamos por recopilar y o r d e n a r nuestras experiencias. Fries subraya que las relaciones (lógicas) existentes entre enunciados son enteramente diferentes de la relación que hay entre enunciados y experiencias sensoriales. que oigo llamar un timbre. p o r el contrario. en consecuencia.El problema de la base empírica 101 perceptivas. que si queremos edificar una rifncia leñemos que recoger p r i m e r o cláusulas protocolarias. por otra parte. el acuerdo forma parte de la aplicación que consiste en someter d contraste la teoría. 30.com . TEORÍA T EXPERIMENTO Los enunciados básicos se aceptan como resultado de u n a decisión o un acuerdo. por m u y rica que fuese la colección de enunciados que se reuniese de tal modo. j a m á s vendría a constituirse en una ciencia: toda ciencia necesita un punto de vista y problemas teóricos. cuestiones que tienen que ' contestarse gracias a la admisión de enunciados de aquel tipo. hemos de admitir enunciados básicos en el curso de nuestra contrastación de teorías: cuando suscitamos cuestiones esclarecedoras acerca de éstas. se llega a un acuerdo sobre la aceptación o rechazo de enunciados básicos con ocasión de aplicar una t e o r í a : en realidad. o para el creyente en la lógica inductiva. El ponerse de acuerdo acerca de ciertos enunciados básicos es. ¿o he de informar. Así pues. o bien — p a r a oin|)l("ar el modo formalizado de h a b l a r — . que tales ruidos me llenan de irritación? Incluso si fuera posible obedecer semejante orden. ejeMe parece qxie la tesis que sostengo aquí está más cerca de la escuela «crítica» (kantiana) de la filosofía (quizá en la forma representada por Fries) que del positivismo. http://psikolibro. se llega a las decisiones siguiendo u n proceder gobernado p o r reglas. tal vez. de «mi» experiencia sensorial (monismo de los datos sensoriales). pero no tratamos de justificar los enunciados básicos p o r medio de e l l a s : las experiencias pueden motivar una decisión. dándolas la forma de enunciados protocolarlos (meii nismo de enunciados). lo mismo que otros modos de aplicación.blogspot. la adopción o el rechazo de u n enunciado. que no estén en conexión lógica con otros enunciados— y que. vocear a un vendedor de periódicos o el h a b l a r monótono de u n a l t a v o z ? .

o sea. El lógico inductivo que cree que la ciencia p a r t e de percepciones elementales esporádicas tiene que quedarse estupefacto ante semejantes coincidencias regulares: tienen que parecerle completamente «accidentales». (Nuestras teorías no nos inducen a esperar que seamos obsequiados con una luna táctil acompañante de la luna visible. por tanto. sin duda alguna. Princeton) 1949 ft fina U6. página 113. véase también roi Postscript. ' ^'ETI. pues t a m b i é n su tarea es. Pero. Todas estas consideraciones inijjortan mucho para la teoría epistemológica del experimento. ihíd.: Philosophy of Mathematics and Natural Science.. al menos. Me parece que nos encontramos ahora en situación de resolver problemas tales como el de Whitehead acerca de cómo es que el desayuno táctil se sirve siempre juntamente con el desayuno visual. Así pues. Philosophie der Mathematik und Naturwissenschaft (1927). cd. •' H. en gran m e d i d a . de tipo teórico: la teoría campea en el " Discutiremos esta cuestión en el apartado 79 y en el apéndice *X. y deductibles de ellas. especialmente los apartados *15 y *16. « m e t a f í s i c a » ) : ¿cómo es que arcrtamos tan frecuentemente con las teorías que construimos. Pero incluso éste no está dedicado la mayoría de las veces a hacer observaciones exactas. cómo es que hay «leyes n a t u r a l e s » ? * ^ . http://psikolibro. ingl. o quizá p a r a proporcionar a este último u n a base en que apoyar generalizaciones inductivas. con sus experimentos. Una j)arte de su tarea consiste en cribar todas las posibles fuentes de error» ^ Pero sería una equivocación creer que el experimentador procede de este modo «con objeto de facilitar el trabajo del teórico»^. no le está p e r m i t i d o explicar la regularidad por medio de teorías.blogspot... . pero no a otras cuestiones: hace cuanto puede p o r eliminar estas últimas (y de aquí la importancia que puede tener la independencia relativa de los subsistemas de u n a t e o r í a ) . El científico teórico propone ciertas cuestiones determinadas al experimentador. es él quien indica el camino al experimentador. WEYL. el científico teórico tiene que h a b e r realizado mucho antes su tarea. de acuerdo con la situación a que hemos llegado ahora. aún queda otra cuestión (que es patente no puede responderse por medio de teoría falsable alguna. las conexiones existentes entre nuestras diversas experiencias son explicables a base de las teorías que nos ocupamos en contrastar. y es. pues como está en la opinión de que las teorías no son sino enunciados de coincidencias regulares.com . p o r t a n t o . lo más sensibles que puede» con respecto a u n a sola cuestión «pero lo más insensibles que p u e d e con respecto a todas las demás cuestiones enlazadas con ella.) Pero. trata de dar una respuesta decisiva a ellas. ni que nos atormente u n a pesadilla auditiva. lleva a cabo sus contrastaciones « . . o. y este último. y el Times táctil unido al Times visible y auditivamente crujiente.102 La lógica de la investigación científica cutar una acción con una finalidad —guiado por consideraciones teóricas diversas. la p a r t e más importante de e l l a : la de formular su pregunta lo más netamente p o s i b l e . P o r el contrario.

Esto es perfectamente visible en algunos casos en que el teórico logra predecir u n efecto observable que se llega a p r o d u c i r experimentalmente más t a r d e . predicción confirmada experimentalmente p o r p r i m e r a vez p o r Davisson y Germer * ' . " Tengo ahora la impíesión de '[iic debería haber hecho resaltar en este punto una tesis que puede encontrarse en otros lugares de este libro (por ejemplo. 1949. Elegimos la teoría que se mantiene mejor en la competición con las demás teorías. y el de las ondas hertzianas. el resultado de las contrastaciones guiadas p o r la teoría. Philosopher-Scientist. la que p o r selección natural muestra ser más apta p a r a sobrevivir. pág.na. que condujo a la teoría de la relatividad. no se debe a una reducción lógica de la teoría a la experiencia. y tenemos que adoptar una actitud sumamente critica con respecto a nuestras teorías si no queremos argumentar circularmente: precisamente la actitud de tratar de falsarias. que llevó a la teoría de los cuantos. VéanSs laí reforandas j a In Btt» • I in. y ésta será la que no solamente haya resistido las contrastaciones más exigentes. 57) y de la parte precedida de asieHtico de la nota 1 iú mismo apartado. es decir. asimismo. a pesar suyo. desde que se establecen los planes iniciales hasta qne se dan los últimos toques en el laboratorio *". 174.!híSti'ECi'i putea del áparta^i) 12 (pág. Quizá podamos responder ahora a la pregunta acerca de cómo y p o r qué aceptamos una teoría con preferencia a otras. A. Ciertamente. lo que fuerza al teórico a buscar una teoría mejor es casi siempre la falsación experimental de una teoría que hasta el momento estaba aceptada y corroborada : es decir. también se dan descubrimientos accidentales. pero son relativamente r a r o s : Mach^ habla con razón en semejantes casos de una «corrección de las opiniones científicas p o r circunstancias accidentales» (con lo cual reconoce. *• Sin embarc^^ para la crítica da la teqis sinstnanentaliste». por P. Die Prinzipien der Wdrmelehre (1896). que son interpretaciones a la luz de teorías. Por ello es tan engañosamente fácil encontrar verificaciones de una teoría. 438. y en la falsación — p o r L u m m e r y P r i n g s h e i m — de la fórmula de la radiación de Rayleigh y Jeans y de otra fórmula de la radiación (la de W i e n ) . en los párrafos cuarto y último del apartado 1 9 ) : la de que las observaciones —y. quizá el ejemplo más brillante a este respecto es la predicción de De Broglie del carácter ondulatorio de la materia. sino que sea.El problema de la base empírica 103 trabajo experimental. tal preferencia no se debe a nada semejante a una justificación experimental de los enunciados que componen u n a teoría. *' MAX BORN relata este caso de un modo breve y excelente en Albert Einstein. Tenemos ejemplos famosos de este proceso en el experimento de Michelson-Morley. Hay ejemplos mejores. Una teoría es una h e r r a m i e n t a que sometemos a contraste aplicándola. los enunciados de observaciones y los de resultados experimentales— son siempre interpretaciones de los hechos observados. N a t u r a l m e n t e . contrastable del modo más riguroso. la importancia de las teorías). Schilpp. ed.blogspot. y que juzgamos si es o no a p r o p i a d a teniendo en cuenta el resultado de su aplicación **. es decir. más todavía.com . como el descubrimiento de Neptuno por Adams y Leverrier. pág.' ' MACH. http://psikolibro. Aún más conspicuos — t a l vez— son los casos en que los experimentos han desempeñado u n p a p e l eminente en el progreso de la t e o r í a : en estas ocasiones.

que. por consideraciones de utilidad. p o r una decisión libre (que. pero mi idea de ésta se aparta mucho de la del convencionalista: véase el a p a r t a d o 4 6 ) . esto es. es decir. Quizá sea posible aclarar la importante distinción hecha entre una justificación y una decisión —es decir. es una respuesta a una cuestión de hechos (quid facti?). Frente a ello. ante todo. sino que — p o r el contrario— actúa en nuestra aceptación de los enunciados singulares (esto es. motivos estéticos. se aceptan o rechazan en virtud de nuestras decisiones. que ha de proponerse al jurado en la forma más tajante y definida posible. decide la suerte que ha de correr una teoría es el resultado de una contrastación. pero esta elección. bien puede considerarse como una reacción con una finalidad y bien adaptada a las circunstancias).104 La lógica de la investigación científica Desde u n punto de vista lógico. en última instancia. J u n t a m e n t e con el convencionalista. de la situación legal. p a r a mí. No obstante tal cosa. el j u r a d o http://psikolibro. pues yo mantengo que lo que caracteriza al método científico es precisamente lo siguiente: que la convención o decisión no determina inmediatamente que aceptemos ciertos enunciados universales. del sistema vigente de leyes penales (que corresponde al sistema de teorías). h a y u n a enorme diferencia entre sus opiniones y las mías. Teniendo en cuenta esto. Pero tanto la cuestión que se pregunta como la forma en que se presenta dependerán. de los enunciados básicos). P a r a el convencionalista. un acuerdo acerca de enunciados básicos. una decisión a que se llega de acuerdo con u n proceder gobernado p o r reglas— ayudándose de la analogía existente con u n procedimiento de gran a n t i g ü e d a d : el conocer de una causa p o r u n j u r a d o . El veredicto del j u r a d o (veré dictum = dicho v e r d a d e r a m e n t e ) . en parte. entiendo que la elección de una teoría determinada es un acto que ha de llevarse a cabo. mi respuesta a la pregunta sobre cómo escogemos una teoría se parece a la dada por el convencionalista. a su vez. digo que la elección viene determinada.com . y. son las decisiones las que determinan el destino de las teorías. como él. un asunto práctico . Al tomar «na decisión. sino que —desde un p u n t o de vista lógico— se aceptan por un acto. m i r a d a psicológicamente. el contraste de una teoría depende de ciertos enunciados básicos. su principio de sencillez gobierna la aceptación de enunciados universales : escoge el sistema más sencillo. Así pues. y sostengo que lo que. se encuentra bajo la influencia decisiva de la aplicación de dicha teoría y de la aceptación de los enunciados básicos relacionados con tal aplicación.blogspot. yo propongo que se tenga en cuenta antes que nada lo exigente de las contrastaciones (esto último se encuentra en relación m u y estrecha con lo que yo llamo «sencillez». Así pues. discrepo del convencionalista al mantener que los enunciados que se deciden p o r medio de u n acuerdo no son universales. en gran ihedida. y del positivista en tanto que sostengo que los enunciados básicos no son justificables por nuestras experiencias inmediatas. mientras que p a r a el convencionalista lo que decide son. como el del experimentador. sino singulares.

es posible deducir ciertas consecuencias. e imaginemos que el procedimiento a que nos referimos se basa únicamente en el intento de hacer que se descubra la verdad objetiva. por ejemplo. y sin d a r pruebas de ella.) La analogía entre este procedimiento y aquél por el que decidimos acerca de enunciados básicos es muy clara. a veces. lo cual queda reconocido p o r la regla que permite revocar o revisar u n veredicto. p o r acuerdo. existe una estrecha conexión causal entre aquéllas y é s t a : conexión que puede representarse por medio de leyes psicológicas. Se llega al veredicto siguiendo u n procedimiento gobernado p o r r e g l a s . Pero es patente que no h a y necesidad de que sea verdadero meramente por haberlo aceptado el j u r a d o . aunque. y sirve para iluminar. Frente a lo que ocurre con el veredicto del j u r a d o . su relatividad y el modo en que dependen de las cuestiones planteadas por la teoría. sólo cabe apelar frente a la decisión de un j u r a d o poniendo en tela de juicio si se ha llegado a ella de acuerdo con las reglas de procedimiento aceptadas: o sea. por lo cual las convicciones mencionadas pueden llamarse los «motivos» de la decisión. sino incluso cierta parcialidad subjetiva . las de mayoría simple o p o n d e r a d a ) : lo cual hace ver que la relación existente entre las convicciones de los miembros del jurado y el veredicto puede ser sumamente variada. El hecho de que las convicciones no sean justificaciones tiene una gran relación con el hecho de que el procedimiento que emplea el j u r a d o puede regularse por medio de reglas diversas (por ejemplo. los enunciados del sistema legal. el fallo del juez está « r a z o n a d o » : necesita una justificación. desde un punto de vista formal. u n enunciado acerca de un acontecimiento fáctico (como si fuese u n enunciado b á s i c o ) . combinados con el veredicto (que desempeña el papel de las condiciones iniciales) . apoyándose en razones lógicas. éstas se basan en ciertos principios fundamentales destinados primordialmente —si no exclusivamente— a descubrir la verdad objetiva. y de ahí que sea posible apelar frente a un fallo. Cuando un jurado conoce acerca de uu« cau- http://psikolibro. Estos principios permiten.com . la importancia de tal decisión radica en el hecho de que.El problema de la base empírica 105 acepta. a p a r t i r de ella — j u n t a m e n t e con los enunciados universales del sistema (de leyes p e n a l e s ) — . (Es significativo que a las justificaciones de contenidos de decisiones se les llame «informes motivados» en lugar de «informes lógicamente justificados». que entren en juego no sólo las convicciones subjetivas. pero no en cuanto a su contenido. pero aunque no tengamos en cuenta tales aspectos especiales de este procedimiento tan antiguo.blogspot. la decisión forma la base p a r a la aplicación del sistema: el veredicto desempeña el p a p e l de un «enunciado de hechos verdadero». y la incluye. Tampoco puede atenderse a las convicciones subjetivas de los miembros del j u r a d o para justificar la decisión t o m a d a . naturalmente. P o r el contrario. el veredicto del j u r a d o continuará sin justificar j a m á s la verdad que afirma. El juez trata de justificarlo por medio de otros enunciados — o de deducirlo lógicamente de e l l o s — : a saber. dicho de otro m o d o .

. cuando escribe en Das Psycho-Physische Problem (1916). 1922. ach! schon die Seele iiicht mehr' (si hublu el alma.* ed. * WETL (op. el mundo objetivo. la ciencia no está cimentada sobre r o c a : p o r el cont r a r i o . al menos p o r el momento. ya que. la pareja de opuestos subjetivo-absoluto y objetivo-relativo contiene una de las más profundas verdades epistemológicas que es posible extraer del estudio de la Naturaleza Quienquiera que desee lo absoluto habrá de conformarse también con la subjetividad •—lo egocéntrico—. 3.... También Reininger se refiere a esta situación. Pues.. Estos se introducen desde arriba en la ciénaga. sin duda alguna sería imposible aplicar la «teoría» si no existiese p i i m e r o u n veredicto al que se h a llegado p o r una decisión .. por esta razón.a mi parecer. que la ciencia natural trata de precipitar en una pura forma cristalina. si bien lo absoluto se experimenta verdaderamente y. es relativo». ya no es el (lima quien habla)».. introducción). so spricht.. 2 9 : «La metafísica como ciencia es imposible.. lo a p l i c a ) .blogspot. podríamos decir que la atrevida estructura de sus teorías se eleva sobre un terreno pantanoso. El caso es enteramente análogo al de los enunciados básicos: aceptarlos es u n modo de aplicar u n sistema teórico. por otra parte. éste se obtiene por u n procedimiento que está de acuerdo con una p a r t e del código legal general (y.. y precisamente esta aplicación es la que hace posibles todas las demás aplicaciones del mismo. ello no se debe a que hayamos topado con terreno f i r m e : paramos simplemente porqvie nos basta que tengan firmeza suficiente para soportar la estructura. se niega a ser expresado mediante palabras. por otra parte. Y antes leemos: «lo que se experimenta inmediatamente es subjetivo y absoluto. cit. pero en modo alguno hasta alcanzar ningún basamento n a t u r a l o « d a d o » . pág.. mas. j)ág.com . pág. el apartado 8 y la nota 5 del mismo). es como un edificio levantado sobre pilotes. por tanto. 116) escribe: «. ingl. y todo el que anhela objetividad no puede evitar el problema del relativismo». Esta tesis es fundamentalmente la teoría kantiana de la objetividad desarrollada en forma coherente (cf. Born se expresa en parecidos términos (Die Relativitütstheorie Einsteins und ihre physikalischen Gruiidlagen. 83. ay.. puede sentirse de modo intuitivo. cuando i n t e r r u m p i m o s nuestros intentos de introducirlos hasta un estrato más profundo. con todo. La base empírica de la ciencia objetiva. pues. http://psikolibro. 'Spricht die -Seele.106 La lógica de la investigación científica sa. no tiene nada de « a b s o l u t a » ^ . ed.

EN Como liemos visto en el a p a r t a d o 23. ya que excluye una clase mayor de enunciados básicos (la clase de los enunciados permitidos se h a r á .) T a m b i é n podríamos decir que si la clase de los posibles falsadores de una teoría es «mayor» que la correspondiente de otra. la primera teoría tendrá más ocasiones de ser refutada por la experiencia. una clase no vacía de enunciados básicos homotípicos proliibidos por ella . podría deoirse que el presente capítulo «relativiza» el requisito de falsabilidad al liacer ver que esta es sólo una cuestión de grado. Esta investigación es enteramente independiente de la cuestión acerca de si es posible o no distinguir en un sentido absoluto entre teorías falsables y no falsables: en realidad.com . UiN PRO(. si la clase de sus posibles falsadojes no es una clase vacía. y los eventos posibles por los radios <lel círculo. Los posibles falsadores de varias teorías podrían representarse por sectores de anchos diversos. 31. lo cual quiere decir. Su grado de contrastabilidad tiene gran importancia cuando se trata de escoger entre ellas. (Dejamos sin resolver por el momento la cuestión soVire si es posible precisar de algi'in modo este «más» y «menos». y se diría que las teorías tienen más o menos posibles falsadores de acuerdo con el ancho mayor o menor de los sectores que respectivamente excluyen. por tanto. comparada con la segunda. por tantOi más pequeña. al menos. una teoría es talsable si existe.CAPITULO SEXTO Grados de contrastabilidad Las teorías pueden sor conlraslahles de un modo más o menos exigente : es decir. En este capítulo voy a comparar los diversos grados de contrastabilidad o de falsabilidad de las teorías comparando las clases de sus posibles falsadores. pero ello no afecta a miestro razo- http://psikolibro. esto es. podemos decir: al menos lui radio —o quizá mejor. que la primera teoría rlice más acerca del m u n d o de la experiencia que la segunda. im estrecho sector cuya anchura rej)rcsenle el hecho de que el evento ha de ser «observable»— tiene que ser incompatible con la teoría y ha de estar excluido por ella. pueden ser falsaMes con mayor o menor faeilidad. Cuando representamos —como hicimos en el apartado 2 3 — la clase de todos los enunciados básicos posibles por un área circular.blogspot.RAMA Y LNA IMA(. asimismo. podrá decirse que aquélla es «falsable en mayor g r a d o » .

¿CÓMO HAN DORES? DE COMPARARSE LAS C L A S E S . Y el «más» y el «menos» que cabe aplicar sin precauciones especiales a las clases finitas no pueden aplicarse del mismo modo a clases infinitas. puede decirse que la cantidad de información empírica que nos aporta una teoría. ésta descri])iría «nuestro m u n d o concretos con todo el pormenor alcanzable con una t e o r í a : pues escogería el m u n d o de «nuestra exjieriencia» de la clase de todos los mundos de experiencia lógicamente posibles. los enunciados básicos no prohibidos estarán representados en u n estrecho sector residual (que debe existir siempre si la teoría es c o h e r e n t e ) . su contenido empírico. y con la máxima precisión que es posilile lograr mediante u n a ciencia teórica. y que el sector que representa los enunciados básicos prohibidos por ella se hace cada vez más g r a n d e . Si lográsemos obtener ima teoría de este tipo. Afirma tanto acerca del m u n d o de la experiencia —dicho de otro modo. Ahora bien . aumenta con el grado de falsahilidad. en lugar de los enunciados básicos o acontecimientos prohibidos. con objeto de averiguar cuál de ellas contiene «más» eventos prohibidos . clases de eventos prohibidos. como puede verse teniendo en cuenta el hecho de que la conyunción de un evento p r o h i b i d o con otro evento cualquiera (ya esté p r o h i b i d o o n o ) es t a m b i é n u n evento p r o h i b i d o . Voy a estudiar tres maneras de dar un sentido preciso —incluso " Véanse el apéndice *X y el apartado *15 de mi Postsaript acerca d« otra» observaciones sobre los fines de la ciencia. es decir.blogspot. ya que concede al m u n d o empírico sólo un estrecho margen de posibilidades. e incluso —si es que puede conseguirse semejante cosa— en una medida tal que toda restricción subsiguiente conduzca a una falsación empírica de la teoría. DE P O S I B L E S FALSA- Las clases de posibles falsadores son clases infinitas. No podemos soslayar fácilmente esta dificultad: ni siquiera si realizamos las comparaciones considerando. Es clare que semejante teoría será muy fácil de falsar. http://psikolibro.nito.108 La lógica de la investigación científica namiento. lógicamente posibles). pues t a m b i é n el nvímero de estos últimos que corresponde a u n a teoría empírica cualquiera es infi. Todos los eventos —o clases de acontecimientos— que realmente encontramos y observamos. pues hemos visto que las teorías no afirman nada acerca de semejante clase). y sólo ellos. pues excluye casi todos los eventos concebibles (es decir. p o r fin. 32. la ciencia teórica procura precisamente llegar a teorías que sean fácilmente falsables on este sentido : procura restringir el ámbito de los eventos permitidos hasta un mínimo.com . su contenido empírico es tan g r a n d e — que es como si tuviera pocas probabilidades de escapar a la falsación. Imaginemos ahora que nos dan una teoría. quedarían caracterizados como «permitidos» *^. Así pues.

asimismo. por la palabra alemana «kompliziertv (cf. a. lo opuesto a «sencillon: lo opuesto a «sencillo» (neinfaclm) se denota. 1933. elementos también de a —en cuyo caso se dice que ambas clases tienen la misma extensión. y este hecho puede utilizarse para c o m p a r a r dimensiones *'. o bien todos los crementos de /? son. que nos permite c o m p a r a r entre sí clases de «mayor» y «menor» dimensión. m e he decidido a emplear el t é r m i n o itgrado de composición» [ e n ingl. ha vaga idea intuitiva de que un cubo contiene de alguna manera itiás punios que. a su vez. de modo que a sea una subclase de ¡i (en símbolos. el p r i m e r párrafo del apartado 4 1 . pág. porque c! conjunto de todos los enunciados de u n lenguaje es n u m e r a b l e ) . para a b o r d a r el problema de c o m p a r a r los gra(h)s de contrastabilidad . T a r s k i ha demostrado que —bajo ciertos supuestos—• toda clase de enunciados es n u m e r a b l e (cf.(irados de contrastabilidad 109 en el caso de clases infinitas— al tcmásT] y «menos» intuitivos. En vista de que el grado de sen. q u e parece adecuarse m u y bien al contento. por la siguiente r a z ó n : los eventos prohibidos por una teoría pueden tener un grado de composición cualquiera. Moiuxtschefte f. debido a que aquel no denota. o sea —dicho con mayor precisión—. hubiera i n d u c i d o a error hablar «qui (y en el apartado 3 8 ) de grado de complejidad o complicación: por ello.blogspot. este concepto distingue diversas clases o conjuntos de puntos de acuerdo con su riqueza en «relaciones de vecindad» entre sus e l e m e n t o s : los conjuntos de m a y o r dimensión poseen relaciones de vecindad más abundantes. algunos ciuinciados están permitidos meramente a causa de su forma. Este concepto no puede ayudarnos a resolver el problema. cillez es u n a de las cuestiones principales de este libro. Pliysik 4 0 . pero de «mayor grado de com|)osición)) que sus c o m p o n e n t e s : y este grado de comj)Osición de los enunciados básicos puede ponerse en relación con el concejito de dimensión. En este último caso. a (Zj3). *' Hemos traducido aquí y en pasajes análogos el t é r m i n o alemán «kojnplexn por acompueston [ e n ingl. del)ido a que su grado de coni{)osic¡ón es demasiado pequeño para que puedan contradecir a la teoría en cuestión . es posible hacer tal cosa porque los enunciados básicos. lo que ha de empicarse no es el grado de composición de los eventos prohibidos. Sin embargo. o son idénticas— o existen elementos de /í que no pertenecen a a. en el que se t r a d u c e «kompliziert-n por «complicado»). 3 ) La relación de suhclasijicncion. puechí formularse lógicamente con todo rigor por medio del concepto de dimensión de la teoría de conjuntos. degree of composition^. 100.com . nota 1 0 ) . composite] en lugar de hacerlo por «complicado» [en inglés. condjinados conyuntivamcnte con otros del mismo tipo. más bien. http://psikolibro. Emplearemos ahora el concepto de dimensión. mientras que. Entonces. con objeto de descubrir si puede utilizarse alguno de ellos para compar a r clases de eventos prohibidos. * El concepto de medida es inaplicable por razónos parecidas (es decir.. Malhem. pues —según p u e d e hacerse ver fácilmente— las clases de posibles falsadores tienen el mismo número cardinal en todas las teorías \ 2 ) El concepto de dimensión. por el contrario. de una chise ¡i. como lo liace el castellano «complicado». digamos. com-plexl. 1 ) El concepto de número cardinal (o potencia) de una clase.. vuelven a dar enunciados básicos. sino el de los fiermitidos. Sean todos los elementos de una clase a elementos. una línea recta.

de modo que todas éstas son i d é n t i c a s : lo cual cabe expresar diciendo que existe solam e n t e una clase v a c í a ) .com . entonces tienen el mismo grado de falsabilidad. La relación subclasificadora corresponde muy bien a íos intui» tivos «más» y «menos». Si con «e» denotamos un enunciado empírico.lio La lógica de ta investigación científica los elementos de /? que no pertenecen a a forman la «clase diferencia» o el complemento de a con respecto a ¿3. p l o . y con «'» y «zn» una tautología _ un enunciado metafísico ( p o r ejem. y Fsb{e) > 0. COMPARACIÓN DE LOS GRADOS DE FALSABILIDAD POR MEDIO DE LA RELACIÓN DE SUBCLASIFICACIÓN Introducimos provisionalmente las siguientes definiciones. y a es una subclase propia de /3. p o r consiguiente. entonces los dos enunciados tienen grados de falsabilidad no comparables {Fsbix)\\ Fsb{y)). Las clases de posibles falsadores de todos los enunciados tautológicos o metafísicos son clases vacías. por tanto. Si es aplicable 1 ) . P o r tanto. 33. 1 ) Se dice que u n enunciado x es «falsable en m a y o r grado» o «más eontrastable» que el enunciado y — o . también de las clases vacías. cuando estudiemos las dimensiones de las teorías *^. el grado de falsabilidad de las teorías correspondientes no puede ser comparado mediante la relación de subclasificaeión. tiene que ser infinita. y escribir : Fsb{t) = Fsb{m) = 0. en símbolos. pero tiene la desventaja de que sólo puede emplearse p a r a comparar dos clases tales que una incluya a la o t r a . esto es. que se perfeccionarán más adelante. en el caso de enunciados universales. y. y. P u e d e decirse que un enunciado contradictorio (que podemos deVéanse el apartado 38 y los apéndices I. existirá siempre u n a clase complemento no vacía. un enunciado p u r a m e n t e existencial) respectivamente. podemos adscribir a los enunciados tautológicos y metafísicos u n grado cero de falsabilidad. no es posible que las dos teorías (estrictamente universales) difieran en que u n a p r o h i b a un número finito de acontecimientos singulares p e r m i t i d o s p o r la otra. pues son incomparables entre sí en lo que respecta a esta relación. son idénticas (pues las clases vacías son subclases de todas las clases. *¥!! y •VIII. que. que Fsb(x) >Fsb(y)— cuando y solamente cuando la clase de los posibles falsadores de x incluye a la clase de los posibles falsadores de y como una subclase propia suya. http://psikolibro. 3 ) Si ninguna de las clases de posibles falsadores de los dos enunciados incluye a la otra como u n a subclase p r o p i a suya. p o r ello — d e acuerdo con 2 ) — . 2 ) Si las clases de los posibles falsadores de los dos enunciados X e y son idénticas. si las dos clases de posibles falsadores se intersecan (y no está ninguna de eUas incluida en la o l r a ) o no tienen elementos comunes. Fsb(x) = Fsb{y).blogspot.

sin embargo. p o r la condición l>Fsh{e)>0. 1 ) . si asignamos arbitrariamente el n ú m e r o 1 al grado de falsabilidad de un enunciado contradictorio. al excluir la contradicción y la taiUología (así como los enunciados metafísicos). esto significa que n i n g ú n enunciado. Fsb{e) se encuentra siempre en el intervalo entre O y 1 con exclusión de estos límites.blogspot. Según esta fórmula. de tal modo que u n n ú m e r o dado con guarismos romanos denota la clase de los posibles falsadores del enunciado denotado p o r el guarismo árabe correspondiente. cualquiera que sea.com . Las Véaae ahora. es c o m p a r a b l e con un enunciado contradictorio en cuanto a su grado de falsabilidad . rl apéndice *VTI. Si ponemos arbitrariamente Fsh{c) = I. en el que a la izquierda se representan ciertas Figura 1 relaciones de subclasificación y a la derecha las relaciones de contrastahilidad correspondientes. E S T R U C T U R A DE LA RELACIÓN DE SUBCLASIFICACIÓN. 34. P R O B A B I L I - DAD LÓGICA Hemos definido la comparación entre los grados de falsabilidad de dos enunciados valiéndonos de la relación de subclasificación . http://psikolibro. en el «intervalo abierto» limitado por estos n ú m e r o s . e. Las cifras árabes de la derecha corresponden a las romanas de la izquierda. es decir. la fórmula expresa simultáneamente el requisito de coherencia y el de falsabilidad. tenemos. Fsb{c)> > F s b ( e ) > 0 * ' . p o r tanto. podemos definir todo enunciado empírico. La cuestión de la comparabilidad p u e d e aclararse m e d i a n t e un diagrama (fig. aquélla participa de todas las propiedades estructurales de esta ú l t i m a . o sea.Grados de contrastahilidad 111 n o t a r con « c » ) tiene p o r clase de 8us posibles falsadores a la clase de todos los enunciados lógicamente p o s i b l e s .

cualitativos.) Si nos resolvemos a identificar la clase I con la de todos los enunciados básicos posibles. como se ve en el diagrama de la derecha. pero la medida resultante no será puramente lógica —por muy «obvia» que pueda parecer— en cuanto que sólo se admiten predicados discretos. t. esto es. c.blogspot. En el caso p a r t i c u l a r dibujado. Gracias al diagrama se advierte que p u e d e n distinguirse y trazarse varias sucesiones de subclases. que corresponden. podemos construir lenguajes artificiales para los que podamos establecer una métrica. al menos. y que tales sucesiones p o d r í a n hacerse más «densas» introduciendo nuevas clases intermedias. mensurables). coordinar a éstos unos números con los cuales queden ordenados de acuerdo con su falsabilidad? No cabe d u d a de que no es dable ordenar de este modo todos los enunciados * \ p u e s si hiciésemos tal cosa h a b r í a m o s c o m p a r a d o a r b i t r a r i a m e n t e enunciados no comparables. como si dijéramos. justamente p o r ser una subclase de toda clase y p o r q u e —en consecuencia— debería aparecer. por ejemplo. y esta última ha de contener siempre un elemento arbitrario —o. y O (que correspondería a la clase vacía) podría denotar la tautología ( í ) . Naturalmente. entonces 1 se convierte en la contradicción ( c ) . extralógico—. en todas partes. c. o p o r la relación de subclasificación) . (No es posible representar la clase vacía en nuestro diagrama de la izquierda. ¿Es posible disponer los grados de falsabilidad de varios enunciados en una escala. Véanse también la segunda y tercera notaa al apéndice •IX. Puesto que hemos asignado ya los n ú m e r o s O y 1 a la tautología y a la contradicción respectivamente.112 La lógica de la investigación científica flechas del diagrama que hace visibles los grados de contrastabilidad van del enunciado (o los e n u n c i a d o s ) más contrastable(s) o falsable(s) a los menos contrastables — y corresponden con bastante precisión a las flechas de d e d u c t i b i l i d a d : véase el a p a r t a d o 35. y a la tautología. Esto es obvio en el caso de enunciados como «todos los hombres adultos miden más de dos pies de altura» (o «todos los hombres adultos miden menos de nueve pies de altura»). Sin e m b a r g o . Podemos decir. n a d a nos impide elegir una de las sucesiones de la retícula e indicar con números el orden de sus e n u n c i a d o s .com . p o r tanto. a la contradicción. de sí o no (frente a los cualitativos. extralógico. la conexión de la relación es completa únicam e n t e en la clase universal y en la clase vacía. Se p u e d e pasar de I a la clase vacía — o de (c) a ( t ) — por varios caminos : y cabe que se crucen algunos de ellos. las series I-II-IV y IIII-V. t. todas las sucesiones empiezan en el número I y acaban en la clase vacía. que esta relación tiene una estructura reticular (se trata de una «retícula de sucesiones» establecidas por la flecha. se le atribuya siempre u n n ú m e r o más elevado que a otro situado más próximo a la tautología. en los puntos nodales (por ejemplo. al hacer esto hemos de proceder de modo tal que a u n enunciado que se encuentre más cerca de la contradicción. respectivamente. deberíamos atri- Sigo creyendo que todo intento de hacer comparables todos los enunciados por introducción de una métrica ha de incluir un elemento arbitrario. los enunciados 4 y 5 ) la retícula está parcialmente c o n e c t a d a . esto es. de aquellos cuyos predicados enuncian una propiedad mensurable: pues es posible demostrar que la métrica del contenido o de la falsabilidad tiene que ser una función de la métrica del predicado. http://psikolibro. ya que esta ú l t i m a está incluida en toda clase.

asimismo. el que tiene m a y o r grado de falsabilidad— es el lógicamente menos probable. que analizaremos en el apartado 72.Grados de contrastabilidad 113 b u i r fracciones propias a los enunciados empíricos de la serie elegida. especialmente c u a n d o la aplica a la comparación da enunciados: por ejemplo. Así pues. que no debe confundirse con la p r o b a b i l i d a d numérica que se emplea en la teoría de los juegos de azar y en la estadística: la probabilidad lógica de un enunciado es complementaria de su grado de falsabilidad. ya que es u n a clase de acontecimientos. Véanse t a m b i é n la nota 1 del aparfado 36 y la 1 del 8 3 . pues a u m e n t a cuando éste disminuye. especialmente por la luz que arroja sobre la conexión existente entre el grado de falsabilidad y la idea de probabilidad. p u e d e n ampliarse de modo que se apliquen a enunciados singulares. y. La p r o b a b i l i d a d lógica 1 corresponde al grado O de la falsabilidad. y viceversa . por tanto. 11. son válidas para teorías en conyuncíón con condiciones iniciales. § 1 5 7 . p o r una clase de enunciados básicos homotípicos—. según Keynes. el apéndice * I I ) empleo el t é r m i n o «probabilidad lógica absoluta» en lugar de «probabilidad lógica». p o r ejemplo . la p r o b a b i l i d a d numérica puede enlazarse con la p r o b a b i l i d a d lógica. con el grado de falsabilidad. Véanse. No obstante lo cualí el hecho de que sea posible llevar a cabo semejante atribución de fracciones tiene gran interés. Cf. este autor caracteriza las proposiciones principales de u n a relación de deductibilidad diciendo que son los enunciados de m e n o r validez. Estas observaciones sobre la comparación de grados de falsabilidad no son válidas únicamente p a r a enunciados universales o p a r a sistemas teóricos. 1837. cit. núm e r o 1 ) . Con todo.blogspot. Siempre que podamos c o m p a r a r los grados de falsabilidad de dos enunciados podremos decir que el que es menos falsable es. (Esta advertencia tiene cierta i m p o r t a n c i a p a r a las relaciones entre la probabilidad lógica y la numérica. los ejemplos allí dados hacen ver q u e la comparación q u e yo hago de la probabilidad lógica es idéntica a la «comparación de la probabilidad q u e atribuimos a priori a u n a generalización». ninguna de las sucesiones . Como veremos en el a p a r t a d o 72. A Treatise on Probability (1921). Es posible interpretar la p r o b a b i l i d a d numérica como la que se aplica a una subsucesión (escogida de la relación de probabilidad lógica) para la que pueda definirse u n sistema de jnedición basado en estimaciones de frecuencia. el enunciado más contrastable —esto es.. los apéndices * I V y * V I I a * I X . los números atribuidos a los miembros de la sucesión serían enteramente arbitrarios. 6 http://psikolibro. t. p o r otra p a r t e . y el menos contrastable es el más probable lógicamente.com . § 147. «probabilidad lógica)^ ^.) " Ahora (desdo 1 9 3 8 : cf. llamo a esta p r o b a b i l i d a d *". en realidad. no pretendo escoger. Bolzano explica la relación existente entre este concepto de validez y el de probabilidad en op. también K E Y N E S . «probabilidad lógica c o n d i c i o n a l » ) . y. asimismo. en este caso no debe tomarse la clase de los posil)lcs falsadores p o r una clase de eventos —es decir. A esta idea de probabilidad lógica (la inversa de la contrastabilidad) correspon» de la idea de validez de Bolzano. y las consecuencias como los de mayor validez (JVissenschaftslehre. el más probable en virtud de su forma lógica. con objeto de distinguirla de la Mj^^robabilidad lógica relativa» (o. página 2 2 4 .

458. http://psikolibro. *' Según esta explicación. 1932. b) un enunciado p cuyo contenido lógico sea m a y o r que el de otro enunciado q debe tener m a y o r (o. Defino el contenido empírico de u n enunciado p como la clase de sus posibles falsadores (cf. en op. H a sido necesario matizar bj añadiendo «o. o que su fuerza lógica excede a la de q. con objeto de distinguirlo del contenido empírico. en caso de que q sea deductible de p (en símbolos. pues. p o r ejemplo. ENTRAÑAMIENTO Y GRADOS DE FALSA- En el a p a r t a d o 31 se ha dicho que lo que yo llamo contenido empírico de u n enunciado aumenta con su grado de falsabilidad: que cuanto m á s p r o h i b e un enunciado.blogspot.) Así. Una consecuencia de mi definición de contenido empi. igual o may o r ) que el del enunciado q.• g» quiere decir que el enunciado condicional cuyo antecedente es p y cuyo consecuente es q es tautológico. lo define — p e r o no es idéntico a é l — . exigiremos lo siguiente: a) dos enunciados de igual contenido lógico h a n de tener también el mismo contenido e m p í r i c o . lógicamente verdadero. P o r t a n t o . cit. finalmente. Erkenntnis 2. si q es deductible de p . Véase también.114 La lógica de la investigación científica 35. i g u a l ) contenido e m p í r i c o . ' Carnap. Mediante el concepto de deductibilidad se define el i^ontenido lógico como la clase de todos los enunciados no tautológicos deductibles del enunciado en cuestión (que. " Si el contenido lógico de p excede al de q decimos también que p es más fuerte lógicamente que q. Así. Logische Syntax der Sprache (1934) y Die Aufgabe der Wissenschaftdogik (1934).. emplearé para este ú l t i m o concepto el término «contenido lógico». 'no es que la comparación de los contenidos lógico y empírico de dos enunciados p J q lleva al mismo resultado si los enunciados que se comparan no contienen elementos metafísicos. el apartado 3 1 ) . CONTENIDO BILIDAD EMPÍRICO. cj si el contenido empírico de u n enunciado p es mayor que el de otro enunciado q. tanto m á s dice acerca del m u n d o de experiencia (cf. Las obras de CARNAP. (Cuando redacté el texto no veía con claridad este punto.com . ^ CARNAP. se han publicado demasiado tarde para que haya sido posible tenerlas aquí en cuenta. «p—>qy> puede leerse aquí: «p entraña a q». si «p . su contenido lógico tiene qpie ser m a y o r que el de éste o h a n de ser no c o m p a r a b l e s . la clase consecuencia de q tiene que ser u n subconjunto p r o p i o de la clase consecuencia de p . y. puede denominarse su «clase consecuencia»). ni me daba cuenta de la importancia del hecho de que una afirmación sobre deductibilidad es metalingüística. si «p <r> qy> * ^ ) . si la deductibilidad es m u t u a (simbólicamente. entonces p tiene u n a clase consecuencia m a y o r que la de 5 y m a y o r contenido lógico (o fuerza lógica *^) que este enunciado. o sea. pero p no lo es de q. «p . pág. se dice que p y q tienen igual contenido ". al menos. aquello que yo denomino «contenido empírico» está en estrecha conexión con el concepto de «contenido» tal como C a r n a p ^. al menos. el apartado 6 ) . p o r t a n t o . más arriba. el contenido lógico de p es p o r Zo menos igual (es decir. la nota *1 del apartado 18.• g » * ^ ) . dice: «el término metalógico 'de igual contenido' se define como 'mutuamente deductible'».

Análogamente. y la del máximo nivel alcanzable de precisión. Dos de ellas se destacan especialmente : la del máximo nivel (o grado) alcanzable de universalidad. Al comparar grados de contrastabilidad o de contenido empírico llegaremos. Ambas relaciones presentan la forma de retículas totalmente conectadas en la contradicción y en la tautología (cf. o relaciones de deductibilidad. todos los enunciados auténticos. pues. Pero me parece que semejante modo de emplear tales palabras. 36. será posible basar en gran medida la comparación de grados de falsabilidad en estas últimas. pues. de las contradicciones. y p o r el otro. es equivalente a u n a regla que favorezca las teorías del mayor contenido empírico posible. p o r ejemplo. Con lo cual. y que cualquier tautología está entrañada p o r todo enunciado. el apartado 3 4 ) .blogspot. P o r tanto. Así pues. di! nucvii.Grados de contrastabilidad 115 igual» p o r q u e p podría ser. Otras consideraciones pareciilas hacen necesario a ñ a d i r a cj la cláusula «o h a n de ser no comparables» *^. A la tesis positivista de que todos los enunciados no empíricos (metafísicos) «carecen de sentido» corresponderá. N I V E L E S DE UNIVERSALIDAD Y GRADOS DE P R E C I S I Ó N Existen otras exigencias metodológicas que pueden reducirse a la del máximo contenido empírico posible. aunque posible. http://psikolibro. el apéndice *VII.com . el contenido empírico de p no sería m a y o r que el de q. la tesis de que la distinción que hago entre enunciados empíricos y sintéticos — o entre contenidos empírico y lógico— es superfina : pues todos los enunciados sintéticos h a b r í a n de ser empíricos (esto es. de las tautologías. lo cual puede expresarse diciendo que una contradicción entraña a todo enimciado. por un lado. Véase. en este caso. los enunciados sintéticos en general (incluyendo los que son no empíricos) se encuentran colocados p o r la relación de entrañamiento en el intervalo abierto existente entre la contradicción y la tautología. en el caso de enunciados p u r a m e n t e empíricos— a los mismos resultados que si comparásemos contenidos lógicos. considero que la comparación del contenido empírico de dos enunciados equivale a la de sus grados de falsabilidad. y no meros pseudoenunciados). las reglas anticonvencionalistas del apartado 2 0 ) . la conyunción de q con cierto enunciado p u r a m e n t e existencial. o con cualquier otro tipo de CHunciado metafísico (al cual podemos atrihuir determinado contenido lógico) : y. está más cerca de sembrar la confusión en este punto que de aclararlo. nuestra regla metodológica de que deberían preferirse las teorías que puedan ser sometidas a contrastaciones más exigentes (cf. Además. por regla general —es decir. los enunciados empíricos pueden caracterizarse —según hemos visto— como aquéllos cuyo grado de falsabilidad se halla en el intervalo abierto que está limitado p o r los grados de falsabilidad.

que significa: «Cualquiera que sea x. que también se sigue de r. y. «todos los valores de x que satisfacen la función de enunc i a d o s ? A. r: Todas las órbitas de los cuerpos celestes son elipses. pero no viceversa. entonces x es u n a elipse». El enunciado 5 de nuestro d i a g r a m a nos p r o p o r c i o n a el siguiente e j e m p l o : «(«) (x es órbita de u n p l a n e t a ->•«. Un enunciado condicional universal (cf. con lo cual s se sigue de todos los demás. de g se sigue s. podemos decir que p tiene m a y o r universalidad que q si la función de enunciados antecedente de p (que p o d e m o s denotar con «95*» está tautológicamente implicada p o r (o. Sean p y q dos enunciados escritos en esta forma « n o r m a l » . Al pasar de p a g el grado de universalidad d i s m i n u y e . y q dice menos que p p o r q u e las órbitas de los planetas forman u n a subclase p r o p i a de las órbitas de los cuerpos celestes. p queda falsado también. la nota 6 del a p a r t a d o 1 4 ) p u e d e escribirse de la forma siguiente: «(«) ( 9 * . en consecuencia. q: Todas las órbitas de los planetas son circunferencias. s: Todas las órbitas de los planetas son elipses. u n grado de contrastabilidad más elevado.^ / * ) » <>. Jf. A las demás transiciones son aplicables las correspondientes observaciones : cuando se discurre de p a s disminuyen. es u n a elipse)». más brevemente : Todas las órbitas de los cuerpo« celestes son circunferencias.de p r e c i s i ó n . Cuando se pasa de p a r el grado de precisión (del p r e d i c a d o ) d e c r e c e : las circunferencias son u n a subclase p r o p i a de las e l i p s e s . Si expresamos de este modo nuestras cuatro leyes quizá podamos ver más fácil y exactamente cómo p u e d e n compararse los grados de universalidad y de precisión' de dos enunciados. es lógicamente deductible d e ) la función de enunciados correspondiente de q (que p u e d e denotarse http://psikolibro. como se dice a m e n u d o ) lo mismo los enunciados universales que los singulares. y si se falsa r lo mismo le ocurre a p. de g a « se hace m e n o r la precisión. y de r a s la universalidad. I i^ I tj I r P 1 8 Las flechas de nuestro diagrama hacen ver las relaciones de deductibilidad existentes entre estos cuatro e n u n c i a d o s : de /> se siguen todos los d e m á s . tanto el grado de universalidad como el. si x es órbita de u n planeta. empleando palabras. o. satisfacen t a m b i é n la función de enunciados fx».116 La lógica de la investigación científica Teniendo esto en cuenta podemos examinar las siguientes leyes naturales (ciertamente. es más fácil íalsar p que q: si este último es falsado.com . Es posible escribir en forma de «enunciado condicional universal» (o de «implicación general». y — y. A u n grado más elevado de universalidad o de precisión corresponde u n contenido (lógico o ) empírico mayor.blogspot. pero no a la inversa. p o r ello. concebibles) : p: Todos los cuerpos celestes que se mueven en órbitas cerradas se mueven en circunferencias.

y que pueden expresarse p o r la regla siguiente ^: si la universalidad y la precisión de dos enunciados son comparables. La regla concerniente a la relación de deductibilidad —de que acabamos de ocuparnos— puede considerarse como una aclaración y una combinación del clásico «dictum de omni et nulloD y del principio «nota-notae». Esta decisión se deriva de la exigencia de los máximos grados alcanzables de universalidad y de precisión. es decir. aproximadamente. etc. «g» en lugar de «o •> d». P a r e c i d a m e n t e diremos que p tiene m a y o r precisión que q si « ( * ) (/p* "-*/«*» es tautológica: o sea. «p» en lugar de «6 ^ c». a r ) ] . 5 y 7. Vorlesungen über Logik (ed. > / .>^ c) -> (o > d)]». Mediante transformaciones lógicas elementales se pasa a las relaciones de deductibilidad que hemos afirmado. o r e g l a : que se dé preferencia a las teorías que p u e d a n ser sometidas a contrastaciones más duras *^. Cf.* •> tpp*) • {f^x •>/. y sustituimos. ' Podemos escribir: ((cp. ) ] > (p > q). de acuerdo con el texto. a lo que la lógica clásica llamaría mayor «extensión del sujeto». 1923). es decir. P o d e m o s decir ahora que nuestra decisión metodológica — q u e se i n t e r p r e t a a m e n u d o metafísicamente como principio de causalidad— consiste en no dejar nada sin e x p l i c a r . dicho de otro m o d o .blogspot. si (((x) (tp^x '-*• (pp^c)» es tautológica (es decir. Lo que yo llamo universalidad de un enunciado corresponde.Grados de contrastabilidad 117 p o r «9qX». excepto en el caso — n a t u r a l m e n t e — de que uno sea más universal y el otro más preciso (como ocurre con g y r en el d i a g r a m a ) ^. a la menor extensión o a la «restricción del predicado». núms. 1 y 4. BOLZANO. especialmente el apartado *76. § 263. > / . * El carácter elemental de esta fórmula —al que aludimos en el texto— resalta claramente si escribimos: «[(o •> 6) • • (c ^ d)] > [(6 . entonces la clase de los enunciados básicos permitidos p o r p es u n a subclase p r o p i a de la clase de los enunciados básicos p e r m i t i d o s p o r q. en t r a t a r siempre de deducir enunciados de otros de mayor universalidad. fFissenschaftslehre II (1837). lo cual quiere d e c i r que el p r e d i c a d o de p e n t r a ñ e al de q *^. texto correspondiente a la nota 5. Á M B I T O S LÓGICOS. Esta definición puede ampliarse a funciones de enunciados con más de u n a variable. si el predicado (o la función consecuente) de p es más restringido que el de q. http://psikolibro. 37. *" Véanse también el apartado ' 1 5 y el capítulo *IV de mi Postscript. KÜLPE.com . entonces el menos universal o menos preciso es deductible del más universal o más preciso. o de un modo más breve: [{(f^ » 9p) • (/j.) > (9„a. el «principio fundamental de la predicación mediata». debido a su nivel m á s elevado de universalidad o de precisión. y p u e d e reducirse a esta otra exigencia. verdadera l ó g i c a m e n t e ) . ef. p e r o no es equivalente a é s t a . § 34. o. y lo que designo por mayor precisión. también la nota *1 del apartado 18. N O T A S SOBRE LA TEORÍA DE LA MEDICIÓN Si u n enunciado p es más fácil de falsar que otro q. La relación de subclasificación existente entre clases de enunciados permitidos es opuesta de la que se halla entre clases de enunciados p r o h i b i d o s (posibles f a l s a d o r e s ) : cabe decir que estas dos relaciones son inversas *' Podrá observarse que en el presente apartado (frente a lo que ocurre en los apartados 18 y 35) la flecha se emplea para expresar un condicional en lugar de una relación de entrañamiento.«)] •> [(cppAt >/pa. por Selz.

viene a decir exactamente lo mismo. no carece de importancia p a r a la cuestión de la precisión de las mediciones.. cf. Así pues.) trata de combinar la teoría del ámbito con la de la frecuencia. scope]. * KEYNES (Treatise.com . los apartados 34 y 72). P o r trivial que pueda parecer esta observación en otro contexto. que lleguen a coalescer en un p u n t o . pues nos recuerda que el proceso de medida h a de describirse del modo siguiente. 88) da «campo» [en ingl. Nos encontramos con que el p u n t o del cuerpo a m e d i r se halla entre dos trazos o marcas de la regla g r a d u a d a . en mi opinión. que aquí vertemos por «ámbito». págs. no h a y coincidencias de p u n t o s * ^ . Ámbito y contenido empírico (cf. págs. range'] (Spiehaum).blogspot. que. _ He introducido el concepto de ámbito p o r q u e nos sirve p a r a trat a r ciertas cuestiones relacionadas con el grado de precisión de las mediciones. Lo cual hace ver que la técnica de medición utilizada determina cierto ámbito. p o r tanto.118 La lógica de la investigación científica (o quizá c o m p l e m e n t a r i a s ) . entonces será imposible decidir entre las dos teorías mediante experimentos si antes no se mejora nuestra técnica de medición *^. Se dice con frecuencia que toda medición consiste en la determinación de coincidencias de p u n t o s . en u n sentido estricto. o bien que — p o r e j e m p l o — la aguja de nuestro aparato de medida se sitúa entre dos trazos de la escala. el apartado 72. la regla de q u e las teorías h a n de poseer el grado más elevado posible de contrastabilidad (y. esto es. por ello. http://psikolibro. y utiliza también (pág. P e r o la determinación que así expresamos solamente puede ser correcta dentro de ciertos l í m i t e s . y. u n trazo en u n a regla graduada y otro en el cuerpo q u e se h a de m e d i r — pueden llevarse únicamente a u n a estrecha cercanía : no es posible que coincidan. dos «puntos» físicos —digamos. u n a región dentro de la cual la teoría permite discrepancias e n t r e las observaciones. Supongamos que las consecuencias de dos teorías discrep a n tan ligeramente en todos los campos de aplicación que no es posible detectar las pequeñísimas diferencias entre los eventos observables calculados. y en Bolzano se encuentran ideas parecidas. podemos. 1930. 224) «alcance» [en ingl.. según creo. ha sido interpretado erróneamente por Duhem. el a p a r t a d o 3 5 ) son conceptos contrapuestos (o complem e n t a r i o s ) . *' Este punto. " Obsérvese que estoy hablando aquí de medir. no de contar (la diferencia entre una operación y otra está ligada estrechamente a la existente entre los números reales y los racionales). el ámbito que u n enunciado concede a la realidad es algo así como la «holgura» (o el grado de l i b e r t a d ) que la otorga. Waismann (Erkenntnis 1.. field] como traducción de aSpielraum^. P o d e m o s d e n o m i n a r con námbitoy)'^ de u n enunciado la clase de los enunciados básicos permitidos p o r é l . es decir. debido al hecho de que el grado de precisión que nuestros instrumentos pueden alcanzar no es suficientemente a l t o . ya ' Von Kries (1886) introdujo el concepto de ámbito [en ingl. 228 y sigs. pág. han de tolerar sólo el m í n i m o á m b i t o ) e n t r a ñ a que se eleve cuanto sea posible el grado de precisión de las mediciones. Véase su Aim and Structure of Physical Theory. los ámbitos de dos enunciados están en la misma relación que sus probabilidades lógicas (cf. 137 y sigs.

ni la de la p r o b a b i l i d a d . todo esto arroja alguna luz acerca de la superioridad de los métodos que em.774 . sólo cuando están definidos los métodos de medición. siguiendo a Millikan. dan p a r a la carga elemental del electrón medida en unidades electrostáticas el valor e = 4. Volveré a utilizar el concepto de extremos de condensación de intervalos de precisión en el apartado 68. lO"'"). Verdad es que —incluso en el caso de apreciaciones cualitativas. Los físicos acostumbran a estimar este intervalo en toda medición (así. los extremos de condensación del intervalo *^.étodos puramente cualitativos. un ámbito. queremos decir. semejante intervalo solamente puede ser muy vago. si sabemos lo que estamos buscando — a saber. de mi «tercera nota» (incluida aquí en el apéndice *IX).com . fijarlos dentro de sus propios intervalos de imprecisión (que. 10"^". como la estimación del tono de un sonido musical— a veces cabe dar un intervalo de aproximación de la estimación hec h a . ya seguir adelante y apreciar la posición (digamos) de la aguja en el interior del intervalo de los trazos. han de ser varios órdenes de magnitud más pequeños que el intervalo que d e t e r m i n a n p a r a el valor de la medición origin a l ) . y añaden que el ámbito o margen de imprecisión es de ± 0 . Si medimos una magnitud muchas veces obtenemos valores que están distribuidos con diferente densidad sobre un intervalo (intervalo de precisión que depende de la técnica de medición u t i l i z a d a ) . pues en tales casos no es posible aplicar el concepto de extremos de condensación: concepto aplicable exclusivamente cuando podemos h a b l a r de órdenes de magnitud. Estas consideraciones no presuponen la teoría matemática de errores. siempre queda un intervalo. pero si no interviene u n a medición.Grados de contrastabilidad 119 considerar dichos trazos o marcas como los límites óptimos de error. este último caso puede describirse diciendo que a la aguja la damos p o r situada entre dos trazos imaginarios: y. Pero esto plantea un p r o b l e m a : .extremos de condensacióny> del intervalo.plean mediciones sobre los m. p o r tanto. al h a b l a r de la teoría de la probabilidad. sólo podemos aplicar a estos valores la teoría de errores. y. por consiguiente. y determinar los extremos del intervalo. Qué finalidad puede Icner esta especie de sustitución de un trazo de la escala p o r dos — a saber.blogspot. sino más bien al contrario : al analizar la idea de intervalo de medición nos proporcionan el fondo sin el cual apenas tiene sentido la teoría estadística de errores. y se apoyan en ellos. pnra obtener un resultado más a p r o x i m a d o . 0 0 5 . los dos extremos del intervalo— cuando para cada uno de ellos vuelve a surgir la misma cuestión de cuáles son los límites de aproximación de los extremos del intervalo? Es claro que no sirve p a r a nada dar los extremos del intervalo a menos que sea posible fijarlos con un grado de precisión m u c h o m a y o r que el que esperamos para la medición orifüinal. Véase también el apartado *15 de mi Postscript acerca de la importancia de la medición para la «profundidad» de las teorías. De esta manera llegamos a la idea de lo que podrían llamarse «extremos difusos» o «. por ello. A mi entender. *" Estas consideraciones tienen gran relación con algunos de los resultados que trato en los puntos 8 y sigs. http://psikolibro.

el grado de precisión y. Das Kausalgesetz und seine Grenzen (1931). p o r t a n t o . podemos decir ahora que el principio de exclusión de P a u l i — q u e habíamos mencionado p o r vía de ejemplo en el a p a r t a d o 2 0 — resulta ser. partículas sin carga y ciertas partículas m ú l t i p l e m e n t e c a r g a d a s ) . los enunciados básicos que bastarán p a r a falsar la teoría t e n d r á n m e n o r grado de composición *^. La teoría perm i t i r á todos los enunciados básicos — c u a l q u i e r a que sea su conten i d o — cuyo grado de composición no llegue al m í n i m o r e q u e r i d o . m e d i a n t e pocas mediciones. sin duda alguna. Cuantas menos m a g n i t u d e s se necesiten para d e t e r m i n a r las condiciones iniciales. . No es posible elucidar la cuestión del número de p a r á m e t r o s cuyo valor es menester averiguar — y sust i t u i r en las f ó r m u l a s — valiéndose de la relación de subclasificación..120 La lógica de la investigación científica 38. que afirma que los estados antisimétricos los realizan electrones. esto es. véase la nota *1 del aparlado 32. y ello s i m p l e m e n t e a causa de su bajo nivel de composición. una íntima relación con el p r o b l e m a de la contrastabilidad y de la falsabilidad. el a p a r t a d o 2 8 ) . a pesar de que. este método nos guía con éxito completo en nuestra elección entre t e o r í a s . la comparación p o r medio de la relación de subcldsificación no hasta p a r a muchos propósitos. h a señalado que los enunciados de u n nivel de universalidad muy elevado —tales como el principio de conservación de la energía según P l a n c k lo h a f o r m u l a d o — se convierten fácilmente en tautológicos (y p i e r d e n . con él. ya que u n enunciado básico falsador consiste en la conyunción de las condiciones iniciales con la negación de la predicción que se h a deducido (cf. 24 Para los términos «compuesto» y «composición». en la pág. siempre en el supuesto de que p o d a m o s encont r a r u n m o d o de c o m p a r a r enunciados básicos y hallar si son más (o m e n o s ) compuestos: es decir. en verdad.blogspot. Sin embargo. Así pues. el de contrastabilidad de la teoría cuántica antigua (del mismo modo que lo hace el enunciado correspondiente de la teoría cuántica m o d e r n a . si los c o m p o n e n u n n ú m e r o mayor (o m e n o r ) de enunciados básicos de tipo más simple. . p o r medio de u n n ú m e r o reducido de magnitudes características del estado del sistema» ^. en gran medida. sólo en la m e d i d a en que es posible c o m p a r a r l a s m e d i a n t e la relación de subclasificación. COMPARACIÓN DE GRADOS CUENTA LAS DE CONTRASTABILIDAD TENIENDO EN DIMENSIONES Hasta ahora hemos estudiado la comparación de teorías en lo que respecta a sus grados de contrastabilidad. 1 Cf. así. por ejemplo. .. de h e c h o . y el de sus grados. http://psikolibro. y los simétricos. F r a n k .. una hipótesis auxiliar sumamente satisfactoria: pues aumenta.com . por ej. tiene. cabrá c o m p a r a r teorías en lo que se refiere a su grado de contrastabilidad averiguando el grado de composición m í n i m o que h a de tener u n enunciado básico p a r a ser capaz de contradecir a la t e o r í a . En algunos casos. su contenido empírico) a menos que p u e d a n determinarse las condiciones iniciales « . PRANK.

13. y lo mismo ha ocurrido con «materia» o «energía» después de Einstein: el significado de estos conceptos es una función de la teoría —y ésta cambia ince«antemente. «Proposiciones elementales». P o r otra p a r t e .com . quizá sería posible analizar el enunciado « h a y u n vaso de agua en el lugar de Itn y s e p a r a r l e en estos otros d o s : «hay un vaso que contiene iin fluido en el lugar fe» y «hay agua en el l u g a r fc»). Por el contrario. http://psikolibro. «proposiciones atómicas» (frente a las «proposiciones moleculares». este último término se ha hecho más popular.. en su prefacio al Tractatus (1922). p o r la razón a r r i b a indicada. Si lo lográsemos h a b r í a m o s definido de este modo. Los grados absolutos de composición determinarííin. como si dijéramos. Tractatus Logico-Philosophicus. introducción a la 2.. en "su Logical Foundations oj Prohahility. ha desarrollado más recientemente el programa que aquí he indicado de introducir la improbabilidad —y con ella la probabilidad— escogiendo una clase determinada de enunciados absolutamente atómicos. por tanto. la introducción de un orden espacial o temporal). que son compuestas) en la obra de Whitehead y Russell Principia Mathemaíica. desde luego. Si pretendemos que se conviertan en c o m p a r a b l e s los grados de composición de todos los enimciados básicos. especialmente puesto que podemos i n t r o d u c i r s i e m p r e nvievos universales definidos con el p r o p ó s i t o de h a c e r posible una disección u l t e r i o r . mientras que Bertrand Russell. en su forma actual. Véanse también las observaciones sobre modelos de lenguaje en el Prólogo de la edición inglesa de este libro. atomic proposition]. p u e s g e n e r a l m e n t e no es fácil decir — a base de una mera inspección— si u n e n u n c i a d o es compuesto." ed. K. y ello eon el fin de construir una teoría do la inducción. y el análisis de éstos p u e d e llevar con frecuencia a disociar un e n u n c i a d o en sus c o m p o n e n t e s conyuntivos ( p o r e j e m p l o . XV y sigs.u n «cero absoluto» de composición. ya que tienen que cambiar constantemente su lenguaje a cada paso nuevo que dan. si es equivalente a la conyunción de enunciados más simples. es decir. en donde aludo al hecho de que el tercer modelo de lengu. en WlTTGENSTEriv.S0.. Tractatus 4. y. p o d r í a p r o p o n e r s e que se eligiera cierta clase de enunciados como la de los elementales o aíómicos'^. en todos los enunciados aparecen a o m b r e s universales. mi intención principal era que recordáeenios el hecho de que los científicos no pueden emplear un «sistema lingüístico». y. P e r o esté proc e d i m i e n t o debe considerarse. Proposición 5 : «Las proposiciones son funciones verilativas de proposiciones elementales». pero no p o d e m o s e s p e r a r que se encuentre u n final n a t u r a l de la disección de enunciados por este m é t o d o . C. y p o d r í a expresarse la de cualquier e n u n c i a d o . Ogden tradujo el término «Elementarsatzv de Wittgenstein por «proposición elemental» [en ingl. " He empleado aquí las palabras «lenguaje científico» en su sentido más ingenuo. lo vertió como «proposición atómica» [en ingl. 19.Grados de contrastabilidad 121 Pero semejante p r o g r a m a tropieza con varias dificultades.21). de improi)al)ilidad lógica absoluta. no deben interpretarse en el técnico de lo que actualmente se llama un «sistema lingiiislico». pág. elementary proposition] (cf. grados ab* solutos de contenido. págs. Carnap.blogspot. I. t. en grados absolutos de composición *^. y a p a r t i r de éstos podrían entonces obtenerse todos los demás aplicando la conyunción y otras operaciones lógicas. m u y poco a p r o p i a d o : pues i m p o n d r í a restricciones m u y serias al libre uso del lenguaje científico *^. «Materia» o «átomo» han significado después de Rutherford algo diferente a lo que significaban antes. 1925. por ello.ije (el sistema lingüístico de Carnap) no admite propiedades mensurables (ni permite.

de la escala»). Si para una teoría t existe u n campo de enunciados singulares (pero no necesariamente básicos) y bay cierto número d tal que la teoría í no pueda ser falsada p o r ningún acervo-c/ de dicho campo. y si. diremos entonces que d es el número característico de la teoría con respecto a tal campo. los de otros enunciados. Resulta obvio utilizar la expresión «dimensión». sigue siendo posible comparar los grados de composición de los enunciados básicos. decimos que u n campo es campo de aplicación de la teoría t si existe un n ú m e r o característico d de la teoría t con respecto a dicho campo. podemos. de una teoría t relativamente a u n campo de aplicación. Mas para evitar las faltas de coherencia que p o d r í a n provenir del uso de diferentes campos. que es el de campo de aplicación: dada una teoría t. sino que cualesquiera tipos de enunciados singulares ])ueden pertenecer al campo d i c h o . ya que podemos imaginar que todos los accrvos-n posibles del campo están dispuestos espacialmente (en un espacio de configuración de infinitas dimensiones) . Podemos llamar «cam/JO» a la clase de todos estos enunciados j u n t a m e n t e con todas las conyuucioncs que pueden formarse con ellos. pero sí c o m p a r a m o s las http://psikolibro. además.. y.. Al n ú m e r o característico. si. es necesario e m p l e a r u n concepto algo más restringido que el de campo.. asimismo. p o r ejemplo. Ello se consigue eligiendo a r b i t r a r i a m e n t e una clase de enunciados relativamente atómicos. d... le llamo dimensión de t con respecto a éste. por lanío. los enunciados admisibles por razón de tener una composición demasiado pequeña forman u n subcspacio tridimensional de dicha configuración .. cualquiera que sea su contenido. y . y la transición d e c í = 3 a ( i = 2 corresponde al paso de un volumen a u n a superficie. y su aguja se encuentra entre los trazos . Cuanto más pequeña es la dimensión d.. igualmente compuestos. y decir que su grado de composición es igual al número n. Todos los enunciados del campo cuyo grado de composición sea m e n o r o igual que d serán compatibles con la teoría y estarán permitidos p o r ella.. y.com . satisface ciertas condiciones ulteriores (que explicamos en el apéndice I ) . en el lugar . No hemos restringido el concepto de c a m p o de aplicación a los enunciados básicos. pero pueda serlo por algunos acervos-tZ + 1. que tomamos como término de c o m p a r a c i ó n : es posible definir semejante clase por medio de un esquema o matriz generadora (por ejemplo. en virtud de su bajo nivel de composición .122 La lógica de la investigación científica Con todo. «hay un aparato de medida de . de modo que la clase de todos los enunciados obtenidos a p a r t i r de esta matriz (o función de enunciados) por introducción de valores determina(]os sea la de los enunciados que definimos como relativamente atómicos. y tanto mayor será el grado de falsabilidad de ésta. tanto más restringida se encuentra la clase de los enunciados que independientemente de su contenido son incapaces de contradecir a la teoría. por tanto.blogspot. llamar «acervo-71 del campo» a la conyunción de n enunciados diferentes relativamente atómicos de un campo. Ahora ya es posible apoyar la comparación de los grados de contrastabilidad de teorías en su n ú m e r o característico d. d = 3.

La hipótesis s — a saber. pues p a r a su falsación se necesitan. al menos. p o r t a n t o . pero si en u n caso concreto son aplicables ambos métodos. 39. H a b r á casos en que no se p o d r á e m p l e a r ninguno de los dos. * Puede asumirse que las condiciones que se requieren para que sea válido este teorema están satisfechas siempre por lo» «espacios» de que aquí nos ocupamos. el qne utiliza la dimensión de cada teoría y el que se apoya en la relación de subclasificación. que a u n a teoría de m a y o r dimensión corresponde una clase de enunciados básicos de mayor dimensión y tal que todos los enunciados de esta clase están permitidos p o r la teoría. sin embargo. pág. o sólo uno de ellos. La hipótesis q — l a de que todas las órbitas planetarias son circunferencias— es tridimensional. de modo que cada p u n t o de este campo pueda considerarse representativo de u n enunciado relativamente atómico. ya que habría demostrado ser el más sensible. que todas las órbitas planetarias son elipses— es pentadimensional. Dimensionstheorie (1928). con el área de un p a p e l cuadriculado en el que representamos la teoría p o r u n gráfico. MENCER. Hemos visto ya en el ' Cf. entonces.Grados de contrastabilidad 123 dimensiones de los enunciados básicos valiéndonos del c a m p o .) Puede suponerse. y entonces — c o m o es natural—• no h a b r á ocasión p a r a que entren en conflicto . (Suponemos que a enunciados singulares de elevada composición corresponden enunciados básicos t a m b i é n de elevada composición. ya que se requiere u n mínimo de seis enunciados singulares del campo (a los que corresponderán seis puntos del gráfico) para falsaria. debe aceptarse el veredicto de este ú l t i m o m é t o d o . grados diferentes de falsabilidad si se las examina p o r el método basado en la relación de subclasificación : en tales casos. D I M E N S I Ó N DE UN CONJUNTO DE CURVAS E n ocasiones podemos identificar sencillamente lo que h e llamado «campo de aplicación» de una teoría con el campo de su representación gráfica. todos los demás casos en que p u e d a n aplicarse ambos métodos. es decir. con entera independencia de lo que afirmen. conducirán al mismo resultado. Voy a estudiar estas relaciones valiéndome de los dos enunciados q j s del apartado 36 (obsérvese que nuestra comparación de dimensiones se aplica a enunciados con diferentes p r e d i c a d o s ) .blogspot. cuatro enunciados singulares del campo. es decir. http://psikolibro. que corresponderán a cuatro puntos de su representación gráfica. se puede concebir que dos teorías de igual dimensión tengan. Esto responde a la pregunta acerca de cómo están relacionados los dos métodos de c o m p a r a r los grados de contrastabilidad. ya que —según puede demostrarse mediante u n teorema m u y sencillo de la teoría de la d i m e n s i ó n — la dimensión de una clase tiene que ser m a y o r o igual que la de sus subclases^. la dimensión de la teoría con respecto a este campo (definida en el apéndice I ) es idéntica a la dimensión del conjunto de curvas que corresponde a aquélla. 81. podremos estimar su grado de composición.com .

«parábola» denota una clase o conjunto de curvas. Cada una de las palabras «circunferencia». KNEALE. creo oportuno hacer algunos comentarios metodológicos acerca de cómo descubrió Kepler sus leyes *'. las leyes de Kepler podían haberse encontrado p o r otro camino. en la representación algebraica. y cada uno de éstos tiene la dimensión d si son necesarios y suficientes d puntos p a r a escoger o caracterizar una curva determinada del c o n j u n t o . su p r i m e r é x i t o : el método empleado había justificado su valía ante sus ojos lo suficiente como p a r a continuar adelante. en p a r t e . sin embargo. la hipótesis de las circunferencias con la de las parábolas (que es t e t r a d i m e n s i o n a l ) . especialmente desde el momento en que la p r i m e r a tentativa le h a b í a proporcionado ya ciertas aproximaciones. por lo cual podemos decir que el niímero de p a r á m e t r o s determinables libremente de u n conjunto de curvas que representa una teoría caracteriza el grado de falsabilidad (o de contrastabilidad) de la misma. «The Use of Simplicity in Induction». por W. A mi entender. en lo alto de los cielos y en movimientos deseonocidos-. 1953: véase su nota en la página 404. KEMENY. suficientemente precisa para ser capaz de chocar con la experiencia de observación. o sea. G. que puede aplicarse únicamente si la teoría es suficientemente fácil de falsar. pág. Sin duda alguna. http://psikolibro.com . indicando su origen. Philos. No pretendo sugerir que la creencia en la perfección — p r i n c i p i o heurístico que guió a Kepler en sus descubrimientos— estaba inspir a d a de un modo consciente o inconsciente en consideraciones metodológicas acerca de los grados de falsabilidad. al hecho de que la hipótesis de las circunferencias de que p a r t i ó era relativamente fácil de falsar: si Kepler h u b i e r a empezado con u n a hipótesis que por su forma lógica h u b i e r a sido menos fácilmente contrastable que la de las circunferencias. podría muy bien no h a b e r llegado a ningiín resultado en absoluto. El inequívoco resultado negativo a que llegó K e p l e r al falsar su hipótesis de las circunferencias fue. y J.—. la dimensión del conjunto de curvas dep e n d e del n ú m e r o de parámetros cuyos valores podemos elegir libremente . pero el uso de las dimensiones nos capacita para comparar teorías que antes no p o d í a m o s : por ejemplo. si se tiene en cuenta la dificultad de los cálculos. Probability and Induction (1949). p u d i m o s comparar ambas hipótesis apoyándonos en la relación de subclasificación. «elipse». Reviexo 57. C. no fue un mero accidente que fuese aquélla la ruta que le condvijo a la solución : pues corresponde al método de eliminación. en realidad.blogspot.124 La lógica de la investigación científica apartado 36 que q es más fácilmente falsable que *: como todos los círculos son elipses. que estaban apoyados literalmente «en el aire» — c o m o si dijéramos. 230. Con relación a los enunciados q y s de mi ejemplo. pero sí creo que el éxito de Kepler fue debido. " Las opiniones que aquí se exponen han sido aceptadas.

Clases tetradimensiodimensionales nales circunferencia parábola Clases cero di. por e j e m p l o .C l a s e s bimensionales ^ dimensionales dimensionales — — recta — recta que pasa circunferencia parábola que cónica que por un punto (jue pasa p o r pasa por un pasa p o r u n u n punto dado punto dado punto dado dado recta que pasa circunferencia parábola que cónica q u e p o r dos pun. es tridimensional. el paso de la elipse al círculo equivale a especificar cierta excentricidad (la excentricidad 0 ) o una razón especial entre los semiejes (la unidad). El conjunto de todas las circunferencias.que pasa por pasa por dos pasa por dos dos puntos puntos dados puntos dados tos dados dados circunferencia parábola cónica que pasa p o r que pasa por que pasa por tres tres tres puntos dados puntos dados puntos dados — — T a m b i é n puede reducirse el n ú m e r o de dimensiones p o r otros métodos distintos que el de aumentar el n ú m e r o de puntos dados. como es natural. pero el de todas las que pasan p o r u n p u n t o dado es un conjunto bidimcnsional. por la clase vacía (más que determinada) de dimensión menos uno. lo mismo que el de las elipses con una excentricidad d a d a . corno el de todas las rectas.blogspot. D o s MANERAS DE REDUCIR EL NÚ. Si queremos que todas las circunferencias pasen por dos puntos dados tenemos un conjunto monodimensional. Cada condición sup l e m e n t a r i a de que las curvas del conjunto pasen p o r otro p u n t o reduce en uno la dimensión de aqu^l. Clases t r i .Clases mono. N a t u r a l m e n t e . Como vamos tras la averiguación de los grados de falsabilidad ' También podríamos haber empezado.com .40. el conjunto de las elipses con u n a relación dada entre los semiejes es tetradimensional (como es el de las p a r á b o l a s ) . P o r ejemplo.MERO DE DIMENSIONES DE UN CONJUNTO DE CURVAS Varios conjuntos de curvas enteramente diferentes pueden tener la misma dimensión. http://psikolibro. etc.

p o r consiguiente. no está claro. pero si se iguala a cero otro p a r á m e t r o (el término i n d e p e n d i e n t e ) . de ésta a recta. es decir. preguntaremos ahora si los diversos métodos existentes de reducir el n ú m e r o de dimensiones son equivalentes p a r a nuestros propósitos. o m e d i a n t e otra especificación equivalente a ésta. al pasar de elipse a circunferencia. sin embargo. Imaginemos ahora que se nos da cierto plano individual. Pero. El único modo de d e t e r m i n a r u n sistema de coordenadas concreto es p o r m e d i o de nombres i n d i v i d u a l e s : p o r ejemplo. La reducción formal por la que pasamos de la ecuación general de la elipse a la ecuación de la circunferencia p u e d e describirse diciendo que consiste en igualar u n o de los p a r á m e t r o s a cero. sin duda alguna. y. Me parece. etc.com . pues queda especificado u n punto de la elipse. que es posible mantener clara la discriminación hecha si nos fijamos en su relación con el p r o b l e m a de los n o m b r e s universales: pues la reducción material introduce u n nombre individual en la definición del conjunto de curvas del caso. ni mucho menos. Llamaré ((reducción formalv del número de dimensiones al otro método. Dado que la definición del conjunto de elipses (o de circunferencias) es la misma p a r a todas las coordenadas cartesianas. a aquél en el que se especifica de modo más restricto la forma o figura de la c u r v a : por ejemplo. lo que se obtiene es una reducción material. que estipular que u n a curva pase por un punto singular determinado (o ])or mía pequeña región) estará ligado frecuentemente —o corresponderá— a la aceptación de u n enunciado singular determinado. es decir. p o r especificación ostensiva de su origen y su orientación. en términos algebraicos. a una reducción de la dimensión de la teoría misma. Vemos. ¿cómo p u e d e n mantenerse separados estos dos métodos de reducir las dimensiones? Podemos d a r el n o m b r e de ((reducción material» al método que no opera con estipxilaciones en cuanto a la «forma» o «figura» de la c u r v a : esto es. p o r ejemplo. o si hemos de detenernos en un examen más circunstanciado de sus méritos relativos. el paso — d i g a m o s — de una hipótesis de elipses a una de circunferencias corresponderá. son independientes de la elección del origen y la orientación de las coordenadas. cómo podemos distinguir entre métodos diferentes de llevar a cabo tal remp l a z a m i e n t o . m a n t e n e r tajante esta distinción. p o r otra p a r t e . remplazar un p a r á m e t r o p o r u n a c o n s t a n t e . como puede verse del modo que sigue.126 La lógica de la investigación científica de las teorías. a las reducciones que se obtienen fijando uno o más puntos. ahora bien. y la reducción formal u n n o m b r e universal. y el conjunto de las circunferencias p o r la ecuación gener a l de la circunferencia: definiciones que son independientes de dónde —• siempre dentro del plano—• dibujemos las coordenadas (cartesianas) a las que se refieren. No es fácil. Reducir las dimensiones de una teoría significa. con todo. y u n segundo p a r á m e t r o a la u n i d a d . Puede definirse el conjunto de todas las elipses de este plano p o r medio de la ecuación general de la elipse.blogspot. es independiente de la especificación que se haga de dichos nombres i n d i v i d u a l e s : es u n invariante con respecto http://psikolibro. por un lado. tal vez m e d i a n t e u n a «definición ostensiva». a una condición i n i c i a l .

. cf. temperatura). tales como el problema de la sim. Si. por e j e m p l o : ya que.. 59. 73 y sigs. Creo que estos métodos p u e d e n ayudarnos a elucidar ciertas cuestiones epistemológicas. como veremos más a d e l a n t e : especialmente. pág>. Toda reducción de la dimensión de un conjunto de curvas que no disminuya la generalidad de la definición será llamada formal. el procedimiento a seguir tendrá que ser diferente según que la teoría (como la de K e p l e r ) se pronuncie acerca del mundo mediante enunciados geométricos. sino que se refiera a u n sistema de coordenadas singular. material. p a r a este liltimo tipo de teoría no sería adecuado exigir que su definición — o la del conjunto de curvas correspondient e — fuese invariante con respecto a las rotaciones del sistema coordenado. p o r ello. individual.Grados de contrastabilidad 127 a todas las transformaciones de coordenadas del grupo euclídeo (desplazamientos y transformaciones de semejanza).plicidad. en donde se hace referencia al ErUmger Programm de KLEIN. Una definición que sea invariante con respecto a un grupo general de transformaciones también lo será con respecto a otros más especiales. y en caso contrario.com . pero existen también otros problemas que q u e d a n iluminados de u n modo nuevo gracias a nuestro examen de los grados de falsabilidad. de raiodo que p a r a cada definición de un conjunto de curvas existe un grupo de transformaciones — e l más general— que es característico de aquél. individual u ostensivamente determinado : y. Con esto se concluye mi exposición acerca de los métodos p o r los que p u e d e n compararse los grados de falsabilidad. en este caso. si aquélla es invariante con respecto al mismo grupo de transformaciones que lo es Dj (o con respecto a uno más g e n e r a l ) . Naturwissenschaft (1927).blogspot. http://psikolibro. es claro que h a b r e m o s de tener en cuenta su generalidad (es decir. Si c o m p a r a m o s el grado de falsabilidad de dos teorías a la vista de sus dimensiones. queremos definir u n conjunto de elipses (o de circunferencias) que tengan en común u n punto específico. además de sus dimensiones. edición ingl. págs. uno en el que se haga visible cómo depende la presión de la t e m p e r a t u r a ) . Las transformaciones pueden ordenarse j e r á r q u i c a m e n t e . del p l a n o . es decir. ' Sobre las relaciones entre grupos de transformaciones e «individualización». h e m o s de operar con una ecuación que no sea invariante con respecto a las transformaciones del grupo euclídeo. Philosophie der Mathematik u. p o r otra parte. de que nos ocuparemos a continuación. estará referida a nombres individuales ^. presión. el de la llamada «probabilidad de hipótesis» o de la corroboración. o sea «geométrica» únicamente en el sentido de que sea posible representarla p o r u n gráfico (por ejemplo. y la otra. Podemos expresar ahora lo siguiente: se dice que la definición Dj de un conjunto de curvas es «igualmente general» (o más general) que la definición Dj de otro conjunto de curvas. su invariancia con respecto a las transformaciones de c o o r d e n a d a s ) . WETL. las coordenadas pueden representar cosas enteramente diferentes (una. Desde luego.

P e r o . E L I M I N A C I Ó N DE LOS CONCEPTOS SENCILLEZ ESTÉTICO T PRAGMÁTICO DE La p a l a b r a «sencillez» se emplea en muchos sentidos diferentes.. Muchos filósofos de la ciencia h a n concedido a este concepto un lugar de importancia crucial en sus teorías. 115 y sig. para quien la elección entre teorías es u n a cuestión de convención. P o r ejemplo. como si fuese algo obvio qué cosa es la sencillez y p o r qué deberíamos tenerla en gran estima.. p o r ejemplo. http://psikolibro. al p a r e c e r : y quizá por presentar —especialmente tras el penetrante análisis de W e y l — u n cariz casi refractario a toda solución.com . y como está encaminada a explicar p o r qué preferimos u n a descripción del m u n d o que echa mano de teorías en lugar de limitarse a utilizar enunciados singulares. pág. Véase también. sin caer en la cuenta de las dificultades qu» p l a n t e a . pág. pocos h a n intentado siquiera explicar por qué h a b r í a n de ser más sencillas. Hasta hace poco tiempo se había empleado la idea de sencillez de un modo no crítico. además. los seguidores de Mach. el apartado 42. 155.blogspot. es de gran sencillez en u n sen' Cf.CAPITULO SÉPTIMO La sencillez No parece existir gran acuerdo en lo que respecta a la importancia del llamado «problema de la sencillez». o — d e u n modo más preciso— qué se quiere decir al h a b l a r de sencillez. llega a formular su principio p a r a realizar semejante elección: escoge la más sencilla de todas las convenciones posibles. P o r esto. WEYL. dicha doctrina parece presuponer que las teorías son más sencillas que los enunciados singulares. No hace m u c h o tiempo Weyl dijo que «el p r o b l e m a de la sencillez tiene una importancia central para la epistemología de las ciencias de la N a t u r a l e z a » ^ . Poincaré. el interés que suscita este p r o b l e m a ha decaído últimamente. entonces no cabe duda de que deberíamos utilizar las más sencillas. cit. Si suponemos. ed. ¿cuál es la más sencilla? 41. op. que las teorías se emplean buscando la sencillez.. más abajü. sin el adjetivo «sencilla» — o una pal a b r a análoga— esta doctrina no diría absolutamente n a d a . Kirchhoff y Avenarius h a n p r e t e n d i d o remplazar la idea de explicación causal por la de «descripción más sencilla». ahora bien. La teoría de Schródinger. ingl. sin embargo.

no es posible llegar a una definición estricta de causalidad apoyándose en él. la diferencia entre «ley» y «azar». Acerca de u n p r o b l e m a podemos decir que n o tiene u n a solución sencilla. sino de i n t r i n c a d o . Se dice con frecuencia de dos exposiciones de u n a y la misma demostración matemática que u n a de ellas es m á s sencilla o m á s elegante q u e la o t r a . Es u n a situación parecida a la que encontramos cuando alguien dice que u n a tarea puede «llevarse a cabo p o r medios m á s sencillos» que otra. esta distinción tiene poco interés desde el p u n t o de vista de la teoría del conocimiento.. y al que yo l l a m a r é concepto episterrvológico de sencillez. 1931. ni p e r m i t e que se distingan de u n modo preciso ley y azar» ^. sino difícil. mediante el concepto de sencillez. P o r lo p r o n t o . ilid.com . http://psikolibro. y lo más notable es que contesta de este modo cuando escribe acerca del concepto que aquí nos interesa. T e n i e n d o en cuenta este ' SCHLICK. pero en otro sentido m u y bien puede llamársele «complicada».lCK. enteramente relativo y vago . ya que su empleo es extralógico. pues continúa : «incluso si somos incapaces de explicar qué es lo que realmente se quiere decir aquí con "sencillez'.blogspot. especialmente. sin duda alguna. debemos reconocer el hecho de que todo científico que ha logrado representar u n a serie de observaciones p o r medio de u n a fórmula m u y sencilla ( p o r ejemplo. E L PROBLEMA METODOLÓGICO DE LA S E N C I L L E Z ¿ Q u é nos queda — s i es que queda algo— después de h a b e r eliminado las ideas estética y pragmática de sencillez? ¿Existe u n concepto de ésta que tenga importancia p a r a el lógico? ¿Cabe distinguir entre teorías lógicamente no equivalentes debido a sus grados de sencillez? P u e d e parecer m u y dudosa u n a respuesta a estas cuestiones. excluiré de nuestra discusión la aplicación del término «sencillez» a n a d a semejante a u n planteamiento o u n a exposición. p o r u n a función lineal. Así. 42. a la vista del poco éxito que h a n tenido la mayoría de los intentos de definir este concepto. diciendo : «la sencillez es. sino que indica no m á s que u n a preferencia de carácter estético o pragmático.La sencillez 129 tido metodológico. rechaza éste con la observación de que «el concepto de sencillez es. Naturwissenschajten 19.. dando a e n t e n d e r que p u e d e ejecutarse más fácilmente o que se necesita menos práctica — o menos conocimientos— p a r a realizarla. Schlick da u n a respuesta negativa. finalmente. pág. • H e traducido libremente el término «pragmatischerjí de Schlick. u n p l a n t e a m i e n t o o u n a exposición. cuadrática o exponencial) está convencido inmediatamente de que ha descubierto u n a ley». y. Schlick discute las posibilidades de definir el concepto de regul a r i d a d de aspecto legal. pues no cae dentro de la jurisdicción de la lógica. 148. ' ScHi. En todos estos casos p u e d e eliminarse la palabra «sencillo». y calificar no de sencillo. un concepto que indica preferencias de carácter en p a r t e práctico y en p a r t e estético» ^.

" La observación de Wittgenstein acerca de la sencillez de la lógica (op.blogspot. p o r tanto. cit. 25. cit.com . es más sencilla que u n a cuadrática. la ley no está determ i n a d a unívocamente p o r las observaciones: con lo cual la lógica inductiva se enfrenta con el problema de decidir qué curva h a de elegirse entre todas las posibles. El «principio de la curva más sencilla» de Reichenbach (Mathematische Zeitschrift 34. pág. pero no se nos dan razones para la elección de esta j e r a r q u í a concreta de sencilleces con preferencia a otra cualquiera. realmente. op. Al elegir la ley más sencilla se supone tácitamente que una función lineal. dice: «El proceso de la inducción consiste en asum i r la ley más sencilla que p u e d a ponerse de acuerdo con nuestra experiencia» *. Weyl discute y rechaza u n intento m u y interesante de apoyar la ' FEIGL. no creo que esta cuestión pueda dirimirse m e d i a n t e tales «artificios» (como Schlick los l l a m a ) . y. o p a r a creer que las leyes «sencillas» tienen ventajas sobre las que lo son menos — a p a r t e de las ventajas estéticas y p r á c t i c a s — ^. < WITTGENSTEIN. marga el p u n t o decisivo : p o r ejemplo. pero. Proposición 6.. en relación con el problema de la «curva más sencilla». hace que ciertas partes de u n a hipérbola (las partes asintóticas) sean m u c h o más sencillas que una circunferencia. La idea epistemológica de sencillez desempeña u n papel especial en las teorías de la lógica i n d u c t i v a : p o r ejemplo. que «constituye la norma de sencillez». entonces la representación gráfica de la ley será u n a curva que pase p o r todos esos p u n t o s . por ejemplo. Si imaginamos los diversos resultados de u n a serie de observaciones como puntos marcados en u n sistema de coordenadas. además. La respuesta usual es que se elija la curva más sencilla.4541). . Theorie und Erfahrung in der Physik (1931). e t c . * En los lugares mencionados. Wittgenstein.130 La lógica de la investigación científica pasaje se hace claro qué es lo que actualmente se espera conseguir del concepto de sencillez : q u e nos dé u n a medida del grado de legalidad o de regularidad de los eventos. o — d e acuerdo con la reseña de Feigl—• cuando se desvía menos de la recta (las dos versiones no son e q u i v a l e n t e s ) . aquel autor propone que se diga que u n a curva es m á s sencilla que otra cuando su curvatura m e d i a es más p e q u e ñ a que la de é s t a . una circunferencia más sencilla que u n a elipse. Feigl proclama u n a tesis parecida cuando habla de la «idea de definir el grado de regularidad o de legalidad valiéndose del concepto de sencillez» ^. Los creyentes en la lógica mencionada suponen que llegamos a las leyes naturales p o r generalización a p a r t i r de observaciones concretas. siempre seguiría siendo u n misterio p o r qué h a b r í a m o s de dar preferencia a la sencillez definida de este modo en p a r t i c u l a r ..363. Proposición 5. según la referencia de Schlick. 1932. http://psikolibro. etc. pág. digamos. no lleva a ninguna parte. Esta definición parece estar bastante de acuerdo con nuestras i n t u i c i o n e s . Y. 616) se apoya en su axioma de inducción (que creo insostenible) y tampoco nos sirve de ayuda. pero a través de u n número finito de puntos p u e d e dibujarse u n n ú m e r o ilimitado de curvas de las formas más diversas. Schlick y Feigl mencionan '' u n trabajo inédito de N a t k i n en que. de u n o u otro m o d o .

Pues siempre es posible definir toda suerte de funciones matemáticas que. y su referencia al número de parámetros.. este análisis está perfectamente sujeto a crítica.blogspot. por ejemplo. 116. que sería sumamente improbable que las veinte observaciones se situasen precisamente sobre tal curva. sin duda alguna. la nota *! del apartado 43). debido a su sencillez matemática». Los diversos pasajes que hemos citado son muy importantes. op. «Supongamos. '''y la nueva nota situada a continuación do esta (es decir.. es esencial que las matemáticas nos presenten a priori la función —o. para el análisis del concepto epistemológico de sencillez: pues éáte no ha sido determinado con precisión hasta el momento. a menos que ésta represente la verdadera ley. la nota 1 del apartado 82. ed. con mi propia opinión. cit. debido a su trascendencia para nuestro propósito actual. que expongo en el apartado 82. debe advertirse que esta clase de funciones ha de depender de menos parámetros que el número de observaciones que se tiene que satisfacer» '.. ingl. y varias de ellas se desviarán considerablemente de la recta. 1921. se encuentren sobre una recta (dentro de la exactitud que es de esperar) cuando se los representa en papel cuadriculado. Conjeturaremos entonces que nos hallamos frente a una ley natural rigurosa. es decir.com . Mag. Pero Weyl no* nos dice en qué consiste la «sencillez matemática». 369 y sigs.La sencillez 131 sencillez en la probabilidad. pág. o a que sería sumamente improbable que precisamente estos veinte pares de observaciones elegidas arbitrariamente se encontrasen casi sobre una recta si la ley en cuestión fuese de un tipo distinto . diciendo que el concepto de sencillez que interesa a los epistemólogos es realmente otro enteramente distinto. es posible recusar cualquier intento de precisarlo (entre ellos el mío). 4 2 . 156. la clase de funciones— debido a su sencillez matemática. y) de la misma función y = f(x). La observación de Weyl de que «las matemáticas nos presenten a priori la clase de funciones.). Yo podría responder a tales objeciones que no atribuyo la menor importancia a la palabra «sencillez»: ' WEYL. obtenemos unas predicciones que van más allá de lo que las observaciones nos dicen.. Con lo que podríamos pretender. aunque mi modo de abordar el osuMto es intiy diferente. ' Los comentarios ulteriores de Weyl sobre la relación entre sencillez y corroboración son también pertinentes a este respecto. Sin embargo. y que y depende linealmente de x: conjetura que se deberá a la sencillez de la línea recta. en gran medida. serán satisfechas por las veinte observaciones del caso. si empleamos ahora la recta para llevar a cabo interpolaciones y extrapolaciones. que veinte pares coordenados de valores (x. págs. * Cuando escribí este libro no sabía (y Weyl. pág. http://psikolibro. Por tanto. y —sobre todo— no dice qué ventajas lógicas o epistemológicas se supone que tiene la ley más sencilla con respecto a otra más complicada *'. Aprovecho esta ocasión para reconocer de modo enteramente explícito la prelación de estos autores. están de acuerdo. cf. En definitiva. mejor. también lo ignoraba al escribir el suyo) que Harold Jeffreys y Dorothy Wrinch habían sugerido —seis años antes que We^l— que se midiese la sencillez de una función por su parvedad en parámetros libremente determinables (véase su estudio conjunto en Phil. están de acuerdo con mi tesis (que desarrollaré en el apartado 43). para cada una de éstas.

sino los posibles falsadores y su grado de composición). págs. pero. Pero si Weyl meramente no llegó a advertir lo que ahora es «fácil ver» (según Kneale). ni con ningún concepto que.com . sin poner en relación de ninguna forma este rasgo. es fácil ver que la hipótesis más sencilla en este sentido es también la que podemos esperar eUminar más rápidamente en caso de que sea falsa. trataré primero de hacerlo más aceptable intuitivamente. y en una nota a pie de página se refiere a la pág.blogspot. le hubiese llevado a advertir que una teoría más sencilla es más contrastable). —y sigue viendo— justamente lo opuesto: atribuye a la ley más sencilla la máxima probabilidad previa.. y soy perfectamente consciente de sus desventajas. en realidad.). 116 del libro de Weyl. ni con la opinión intuitiva que acababa de rechazar. 369 y sigs. la opinión intuitiva de que una curva sencilla —digamos. 1949.. La caracterización hecha por Weyl de la sencillez de una curva por su parvedad en parámetros había sido expuesta con anterioridad —desde 1921— por Harold Jeffreys y Dorothy Wrinch (Phil. en lugar de seguir esta opinión intuitiva (que. págs. la norma de asumir siempre la hipótesis más sencilla que esté de acuerdo con los hechos conocidos es la que más rápidamente nos permitirá desembarazarnos de hipótesis falsas». porque podría considerarse un accidente muy improbable que todas las observaciones se ajustaran a una curva tan sencilla. Weyl continúa luego discutiendo la escasez de los parámetros como criterio de sencillez. pues. Me interesa añadir que posteriormente he desarrollado http://psikolibro. 229 y sig. Pero ni en esta página —de la que he citado las frases pertinentes a esta cuestión en el texto— ni en ninguna otra parte del espléndido libro de Weyl (ni en ningún otro) he sido capaz de encontrar el menor rastro de la tesis de que la sencillez de una teoría se halla en conexión con su falsabilidad —es decir. texto correspondiente a la nota 7). en lugar de la máxima improbabilidad previa. pudiese explicar nuestra preferencia epistemológica por las teorías más sencillas. por complicada que sea (el argumento es enteramente correcto. como el de contrastabiüdad o el de contenido. no habría escrito yo (como lo hice hacia el final del apartado anterior) que Weyl «no dice qué ventajas lógicas o epistemológicas se supone que tiene la ley más sencilla». 43. las tesis de Jeffreys y de Kneale juntas pueden ilustrar la observación de Schopenhauer de que la solución de un problema con frecuencia parece primero una paradoja y luego una perogrullada). Como es fácil que este aserto encuentre una actitud de oposición *^. 42. Weyl menciona.. Jeffreys vio. una línea recta— ofrece ventajas sobre otra más complicada. Los hechos son los siguientes: en su profunda discusión del problema (que aquí he citado en el apartado 42. lo único que afirmo es que el concepto de sencillez que voy a aclarar ayuda a contestar precisamente aquellas cuestiones que —como las citas hechas muestran— los filósofos de la ciencia han planteado frecuentemente en relación con su «problema de la sencillez». Ha sido muy satisfactorio encontrar por lo menos un epistemólogo —William Kneale— que ha aceptado esta teoría de la sencillez (incluidas las ideas del apartado 40). Mag. a mi entender. con la facilidad de su eliminación—. así como al mío. (Así. en primer lugar..: «. Weyl la rechaza por no resistir a una crítica racional: señala que lo mismo podría decirse de cualquier curva dada. Y en caso de que Weyl (o cualquier otra persona llegada a mi noticia) se hubiera anticipado a mi teoría. SENCILLEZ T GRADO DE FALSABILIDAD Todas las cuestiones epistemológicas que surgen alrededor del concepto de sencillez pueden contestarse si igualamos este concepto con el de grado de falsabilidad. Este autor escribe en su Ubro Probability and Induction. pero deja de ser válido si consideramos no ya los casos que verifican la ley.132 ha lógica de la investigación científica no he sido yo quien ha introducido semejante término. En resumen.

y encontré. el apartado 58 y la parte final del 59). pero tamliién propusieron atribuir mayor probabilidad previa a la hipótesis más sencilla. el grado de universalidad y precisión de una teoría aumenta con su grado de falsabilidad. mediante la idea de los grados de falsabilidad. Puede decirse que el concepto de dimensión de una teoría precisa la idea de Weyl de emplear el número de parámetros para determinar el concepto de sencillez *^. Me ocupaba de la averiguación de los grados de contrastabilidad. En los apartados 31 a 40 hemos discutido minuciosamente la comparación de los grados de contrastabilidad. cabe representar sus tesis por el esquema sencillez = parvedad de parútnelros : = elevada probabilidad previa.blogspot. pero esta última pertenecerá todavía al grupo de las más falsables entre todas las leyes cuya forma matemática sea la de una función algebraica. ^ SCHLICK. por tal razón. el apéndice *X y el apartado *15 de mi Postscript.. Ocurre que yo aborde el problema desde un ángulo enteramente diferente. que es posible igualar lu conlraslabiliilad —y. varios de los ejemplos y de otros detalles que allí se dan podrían trasladarse fácilmente al problema de la sencillez. una ley que tenga la forma de una función de primer grado es falsable con más facilidad que otra expresable por medio de una función de segundo grado . 1931. por consiguiente. y. la nota 1 del apartado anterior).com . y esto ocurre.La sencillez 133 He puesto ya de manifiesto que las teorías de menor dimensión son más fácilmente falsables que las de mayor dimensión: por ejemplo. aunque no hay duda de que esta última representa también una ley a la que no cabe hacer ningún reproche. el apartado 65). *' Como ya ne mencionado en las notas 7 del apartado 42 y *1 del presente. pág. 148 (cf. nos sentimos inclinados a considerar una función de primer grado más sencilla que una de segundo. en primer lugar. quizá podamos identificar el grado de estrictez de una teoría —algo así como el grado en que ésta impone el rigor de lá ley sobre la Naturaleza— con su grado de falsabilidad: lo cual hace ver que este último realiza justamente lo que Schlick y Feigl esperaban que hiciera el concepto de sencillez. y cabe responmi tesis sobre la sencillez y que al hacer tal cosa he puesto cuanto he podido de mi parte —y espero que no del todo infructuosamente— por aprender de Kneale.n parámetros libremente determinados. por tanto.» ^. y después. Lo cual concuerda bastante bien con la observación de Schlick acerca de la sencillez: «ciertamente. se le ha llamado a menudo «más sencillo». Como hemos visto. con el grado de universalidad de una teoría: un enunciado puede remplazar a otros menos universales que él. y sólo falsables tomando precauciones especiales (apartado 68). especialmente. no sencillos. Cf. la improbabilidad previa—• con la escMes en pa- http://psikolibro. Harold Jeffreys y Dorothy Wrinch fueron los primeros en proponer que se midiese la sencillez de una función por su escasez v. que ésta puede medirse por la improbabilidad «lógica» (que corresponde exaclomente n la improbabilidad icprcvia» de Jeffreys). es factible aclarar también la distinción que Schlick había querido trazar entre ley y azar: los enunciados probabilitarios acerca de sucesiones que tienen características azarosas resultan ser de dimensión infinita (cf. Por lo cual. Naturwissenschaflen 19. A lo cual puedo añadir que.. sino complicados (cf.

Si hablamos de la forma 'O figura geométrica de u n a curva. nuestra teoría explica p o r qué es tan deseable la sencillez. asimismo. sobre todo. Pocos considerarían que la figura geométrica de u n a curva logarítmica. mi tesis puede presentarte por medio del esquema: contrastabilidadt=^ elevada improbabilidad previa = parvedad de parámetros = sencillez. Puede verse que estos dos esquemas coinciden parcialmente.com . y si distinguimos entre las reducciones material y form a l del n ú m e r o de dimensiones (hemos de recordar. tendrá entonces cinco parámetros (para tener en cuenta las transformaciones de semejanza). Véase también el apéndice •VIII.134 La lógica de la investigación científica der a ciertas posibles objeciones a la teoría de este autor p o r medio de nuestra distinción entre una reducción formal y una reducción mate* rial de la dimensión de u n a teoría (cf. el pap e l de la invariancia en lo que respecta a las transformaciones de los sistemas coordenados). porque nos dicen Tnás. Podemos desembarazarnos de dificultades de este tipo si recordamos la relación existente entre el n ú m e r o de parámetros y el grado de falsahilidad. se dice ordinariamente que u n a función sinusoidal es sencilla. sea especialmente sencilla. P a r a comprenderlo no hay necesidad de que asumamos un «principio de economía del pensamiento» ni nada p o r el e s t i l o : hemos de valorar más los enunciados sencillos que los menos sencillos. y no será — e n modo a l g u n o — una curva de extremada sencillez. En consecuencia. http://psikolibro. lo que pedimos es invariancia con respecto a todas las transformaciones pertenecientes al grupo de los desplazamientos. aun cuando no lo sea tanto la figura geométrica de la curva sinusoidal. y podemos p e d i r l a con respecto a las transformaciones de s e m e j a n z a : pues no pensamos que la forma o figura geométrica esté ligada a una posición d e t e r m i n a d a . F I G U R A GEOMÉTRICA Y FORMA FUNCIONAL Nuestra perspectiva del concepto de sencillez nos p e r m i t e resolver cierto n ú m e r o de contradicciones que hasta ahora h a b í a n hecho d u d a r de si tal concepto era de alguna utilidad. De modo parecido. y únicamente al final igualé la elevada contrastabilidad con la elevada sencillez. si nos imaginamos la forma de una curva logarítmica con un solo p a r á m e t r o (y = log^x) situada en cualquier sitio de u n p l a n o . porque su contenido empírico es mayor y porque son mejor contrastables. P e r o . Si. pero se encuentran en oposición directa en el punto decisivo (probabilidad frente a improbabilidad). p o r otra rámetros. digamos. aunque no cabe duda de que es menos «sencilla». pero se acostumbra a pensar que una Zey que puede representarse p o r una función logarítmica es una ley sencilla. Por tanto. el apartado 4 0 ) : entre estas objeciones se encuentra la de que u n conjunto de elipses cuyos semiejes se hallen en una relación determinada —-o cuya excentricidad tenga u n valor numérico fijo— tiene^ exsctamente el mismo número de p a r á m e t r o s que un conjunto de círculos. 44.blogspot.

o los puntos con intersecciones de hilos. xina teoría o ley está representada p o r una curva logarítmica. tal como una u n i d a d de área—. [)or ejemplo. Nadie ha d u d a d o j a m á s de que ésta es. y el de la y. el apartado 1 7 ) .La sencillez 135 parte. cualquier desviación apreciable de los 180° falsará la hipótesis euclidiana. tampoco tienen importancia a(|iií las Iransformaciones de semejanza. Paremos ahora mientes en qué argumentos pueden ayudarnos a contrastar la hipótesis.com . Pero si los enunciados en cuestión se formulan como hipótesis emjiiricas. entonces las transformaciones de coordenadas del tipo mencionado no entran en juego : en tales casos. el tipo de sencillez de que se habla con esto parece tener poco que ver con los grados de falsabiJidad. vemos que se necesitan más mediciones p a r a llevar a cabo una íuisación. como tal. encontramos que también en este caso coinciden los conceptos de sencillez y de falsabilidad. altura sobre el nivel del m a r ) . desplazamientos paralelos o transformaciones de semejanza. A p r i m e r a vista. Análogas consideraciones son oporlunas acerca de oscilaciones sinusoidales a lo largo de un eje eoncroto. y también acerca do otros mucbos casos. mientras que la de una geometría de Bolyai-Lobatschewski con curvatura constante dada será compatible con toda medida concreta que no exceda de los 180°. por esta razón. cf.blogspot. el eje de los tiempos. dad de medida (además de la de ángulos). 45. Solamente será posible llevar a cabo una contrastación si identificamos ciertas entidades geométricas con determinados objetos físicos: p o r ejemplo. ya que — p o r regla general— una curva logarítmica es u n a representación gráfica en la que no pueden intercambiarse las coordenadas ( p o r ejemplo. p a r a falsar esta última hipótesis no sólo sería necesario medir la suma de los ángulos. además. más sencilla que cualquier geometría no euclídea (ic curvatura constante — p o r no liablar siquiera de las geometrías no cuclíibías cuya curvatura varía de un punto a otro. no liay que tener en cuenta rotaciones. las líneas rectas con rayos de luz. LA SENCILLEZ DE L/V GEOMETRÍA EUCLÍDEA Uno de los argumentos ([ue lian desempeñado un papel destacado en la mayoría de las discusiones sobre la teoría de la relatividad ha sido la sencillez de la geometría euclídea. el eje de las x puede representar presión atmosférica. p u e d e hacerse ver que la liii)ótesis de la validez de una geometría euclídea del rayo de luz es falsable en mayor grado que cualquier otra de las hipótesis que —frente a ella— afirman la validez de una geometría no e u c l í d e a : pues si medimos la suma de los ángulos de un triángulo formado con rayos luminosos. o tal vez una definición ostensiva. sino también el t a m a ñ o (absoluto) de] triángulo —lo cual quiere decir que tendría que definirse otra u n i . que la hipótesis es compatible con mayores va- http://psikolibro. Si adoptamos semejante identificación (una definición coordinadora. Así ]iucs. «en nuestro m u n d o tenemos que emplear cierta geometría métrica con tal y cual radio de curvatura».

http://psikolibro. por ello. Así pues. pero no al m í o : «es seguro que sólo puede definirse el concepto de sencillez por u n a convención.blogspot. en consecuencia. pero como no trata a sus teorías como sistemas falsables. ScHliCK. es más difícil de falsar. el concepto convencionalista de sencillez resulta ser. V e r d a d e r a m e n t e . El convencionalista cree también que. es falsable en grado m e n o r . el apartado 4 2 ) se aplica al concepto convencionalista de sencillez. por tanto. ibíd. o sea. Desde m i p u n t o de vista. nuestro concepto de sencillez nos lleva otra vez a las reglas metodológicas del apartado 20 : especialmente a la regla o principio que nos sujeta p a r a que no nos demos a las hipótesis ad hoc y auxiliares — e l principio de p a r q u e d a d en el uso de hipótesis. sin duda alguna. en todo momento en q u e peligre.plicación si — de acuerdo con la práctica convencionalista— se aferra u n o a él como a algo establecido de u n a vez para siempre y que se está decidido a rescatar. las figuras pertenecientes a ella p u e d e n ser invariables con respecto a más transformaciones. Es curioso que los mismos convencionalistas no han caído en la cuenta del carácter convencional de su propio concepto fundamental (el de s e n c i l l e z ) : y es claro que no se han percatado de ello. pág.136 La lógica de la invtaligación científica naciones del resultado de aquéllas. E L CONVENCIONALISMO Y EL CONCEPTO DE SENCILLEZ Lo que el convencionalista llama «sencillez» no corresponde a lo que yo entiendo por esta p a l a b r a . debe decirse que u n sistema tiene el máximo grado de com.. el comentario que sigue de Schlick (cf. es decir. P o r ello. p u e d e n ser de m e n o r dimensión — o . sino como estipulaciones convencionales. u n a vez que h a n escogido el camino de la convención arbitraria. más sencillas. debe elegir la teoría «más sencilla». algo muy distinto que el grado de falsabilidad. que ha de ser siempre arbitraria» ^. introduciendo hipótesis a u x i l i a r e s : pues el grado de falsabilidad de u n sistema protegido de tal modo sería igual a cero. 46. pues de otro modo hubieran advertido que su apelación a la sencillez no puede j a m á s salvarlos de la a r b i t r a r i e d a d .com . Su idea central y su punto de partida es que ninguna teoría está d e t e r m i n a d a p o r la experiencia de u n modo libre de a m b i g ü e d a d : punto en el que estoy de acuerdo. y que. 148. P a r a decirlo de otro m o d o : la geometría euclídea es la única geometría métrica con una curvatura determinada en la que son posibles las transformaciones de semejanza. lo que quiere decir con «sencillez» es. en p a r t e estético y en p a r t e práctico.

el p r o b l e m a que p u e d e denominarse de la probabilidad de hipótesis —cuestiones tales como la de si u n a hipótesis contrastada con frecuencia es más p r o b a b l e que otra sometida menos veces a contraste—. Nos enfrentamos. Las relaciones entre prob a b i l i d a d y experiencia necesitan aún ser a c l a r a d a s . que estudiaré en los apartados 79 a 85 bajo el título de «Corroboración». refractarios a toda falsación estricta. Dejaré de lado. pues. lo cual quiere decir tanto como resolver lo que yo llamo el problema de la decidibilidad de los enunciados probabilitarios. y al investigar este p r o b l e m a descubriremos algo que a p r i m e r a vista parece ser u n a objeción casi insuperable a mis tesis metodológicas: pues. Confío en que estas investigaciones c o n t r i b u i r á n a aliviar la insatisfactoria situación actual. en la que los físicos emplean abundantemente las p r o b a b i l i d a d e s sin ser capaces de decir de u n modo coher e n t e qué significado dan a « p r o b a b i l i d a d » *^. en p r i n c i p i o . Con todo. lo cual t r a t a r é de hacer desa r r o l l a n d o la teoría de la p r o b a b i l i d a d como u n a teoría de la frecuencia — s i g u i e n d o las directrices marcadas p o r R i c h a r d von Mises. p e r o sin e m p l e a r lo que él llama el «axioma de convergencia» (o «axioma del l í m i t e » ) . y con u n «axioma de aleatoriedad» algo más d é b i l — . La segunda tarea consiste en elucidar las relaciones existentes entre prohabilidad y experiencia. *' A partir de 1934 he realizado tres tipos de cambios en la teoría de la probabilidad : 1) La introducción de un cálculo de probabilidades formal (axiomático).com . esta m i s m a roca en que íbamos a tropezar se convertirá en u n a p i e d r a de toque sobre la cual contrast a r m i teoría. (jue pue- http://psikolibro.blogspot. y averiguar qué es lo que vale. p e r o todavía nos falta u n a definición satisfactoria y coherente de ésta. a u n q u e los enunciados probabilitarios desempeñan u n p a p e l de una i m p o r t a n c i a tan vital en la ciencia empírica. con dos tareas. o — l o cual viene a ser lo m i s m o — seguimos careciendo de u n sistema axiomático satisfactorio p a r a el cálculo de p r o b a b i l i d a d e s . La primera es fundamentar de nuevo el cálculo de probabilidades.CAPÍTULO OCTAVO La probabilidad Me ocuparé en este capítulo exclusivamente de la probabilidad de eventos y de los problemas que p l a n t e a — q u e surgen en relación con la teoría de los juegos de azar y con las leyes probabilísticas de la física—. p o r ahora. resultan ser. En la física m o d e r n a desempeñan u n p a p e l decisivo u n a serie de ideas q u e i m p l i c a n la teoría de la p r o b a b i l i d a d .

48. y luego de los otros. Los dos primeros cambios proceden de 1938. el cual —segi'm creo— no puede transformarse en u n o numérico. y\nte todo enunciado probabilitario numérico surge siempre la cuestión: «. ni equipararse a u n o de este tipo. de un modo más completo y directo que en 1934.. a los que considero menos i m p o r t a n t e s . E L PROBLEMA DE LA I N T E R P R E T A C I Ó N D E L O S ENtrNCIADOS PRO- BABILITARIOS Comenzaré distinguiendo dos tipos de enunciados p r o b a b i l i t a r i o s . el enunciado «la p r o b a b i l i d a d de sacar once con dos dados (perfectos) es 1/18» sería u n ejemplo de enunciado probabilitario n u m é r i c o . «la probabilidad de obtener .138 La lógica de la investigación científica 47.interpretación de propensiones—• y 'la del cálculo frecuencial por el formalismo neoclásico (o de teoría de la medida). En cuanto a los no numéricos. El tercero (que introduje de un modo provisional en 1953) está explicado y desarrollado cii mi Postscript. en la nota ''J del apartado 57 se describe el cambio principal). está m u y cerca de 1 » ) . en esle volumen): el primero en ciertos apéndices nuevos (del *II al *V) y el segundo —que afecta a la argumentación del presente capitulo— en una serie de notas nuevas de este capítulo y en el nuevo apéndice *VI (en cuanto a aquéllas. debidamente interpretados. 3) La sustitución de la teoría objetiva de la probabilidad a base de las frecuencias por otra interpretación objetiva —¡a. pueden ser de diversos tipos. conseguida llevando a cabo el programa de reconstrucción de dicha teoría que subyaee a todo este capítulo.com . tenemos u n tipo m u y distinto de enunciado probabilitario no numérico con «es m u y improbable que se descubra un efecto físico que contradiga a la teoría cuántica».blogspot. en donde se le aplica también a los problemas de la teo- m cuántica. http://psikolibro. y están indicados en el libro mismo (es decir. sin alterar su sentido. y — e n p a r t i c u l a r — la afirmación numérica que hace?». 2) Una simplificación de la teoría frecuencial de la probabilidad. los que entincian la p r o b a b i l i d a d en forma numérica — a los que llamaré enunciados probabilitarios numéricos— y los que no lo hacen de este m o d o . en el sentido de las interpretaciones lógica y frecuenpial debatidas en este libro y también en el de l i interpretación de propensiones que discuto en mi Postscript.. Cómo hemos de interpretar u n enunciado de este tipo. Me ocuparé p r i m e r o de los enunciados probabilitarios numéricos. «Es m u y probable que obtengamos u n a mezcla homogénea mezclando agua y alcohol» constituye u n ejemplo de u n tipo de enunciados que. Podemos no tener en cuenta las objeciones lógicas que se de interpretarse de muchos modos: por ejemplo. p o d r í a n transformarse quizá en probabilitarios numéricos (como. A»ií. LAS INTERPUETACIONES S U B J E T I V A Y OBJETIVA La teoría clásica (de Laplace) de la p r o b a b i l i d a d define el valor numérico de u n a p r o b a b i l i d a d como el cociente que se obtiene al dividir el n ú m e r o de casos favorables p o r el de los casos igualmente posibles.

págs. NEYMAN.. Cf. D. op. de creencia o de duda. etc. Statistik und ÍFahrheit (1928). incompatibilidad o independencia m u t u a . Wahrscheinlickkeit. A Treatise on Probability (1921).. que merece que le dediquemos m a y o r atención. * Wíi'TCKNSTEliv. Proposición 5. la palabra aprobable» p u e d e traducirse satisfactoriamente de este modo . la teoría lógicosubjetiva —cuyo p r i n c i p a l exponente es Keynes ^— considera la relación. que voy a clasificar en los dos grupos de objetivas y subjetivas. párrafo 2. y en caso de que p y q se contradigan m u t u a m e n t e .)]. 237 : «la probabilidad así definida es. pero incluso en tal caso difícilmente podemos aceptar que semejante definición nos haga disponer de una interpretación aplicable sin ambigüedades : pues bajo ella se encuentran latentes varias interpretaciones diferentes. " J. *' En cl capítulo *1I del Poslscript (en donde se critica en detalle la interpretación subjetiva) discuto más a fondo las razones por las qxie cuento la interpretación lógica como una variante de la subjetiva.. p o r ejemplo. la p r o b a b i l i d a d ^ Cf. págs. El frecuente uso de expresiones que poseen cierto matiz psicológico — t a l e s como ((esperanza matemática». Logísche Analyse des Wahrscheinlichkeitsbegriffs. que en su forma original es más bien psicologista: trata el grado de p r o b a b i l i d a d como si fuese una medida de los sentimientos de c e r t i d u m b r e o incertidumbre. Cf. (1936).673. pág. 2. Los dos casos extremos de esta relación de p r o b a b i l i d a d son la deductibilidad y la contradicción: un enunciado q « d a » * —según dicen— a otro enunciado p la p r o b a b i l i d a d 1 si p se sigue de q .. Sin embargo. Cuando lo que nos ocupa son ciertos enunciados no numéricos. Véase C. Espasa-Calpe Argentina.conclusión lógica es un (jasq limite de lu jirobabilidads.. esp. PEIRCE. SHOLL y E. que p u e d e n surgir en nosotros ante ciertas aserciones o conjeturas. (T. RABINOWITSCH. WlTTCENSTEliN. http://psikolibro. pág. S.. Esta no interpreta los enunciados probabilitarios psicológica sino lógicamente: como aserciones acerca de lo que puede llamarse la « p r o x i m i d a d lógica» ^ de los enunciados. cit.com . páginas '62 y sigs.13 y sigs. Probability. 98 y siguientes [trad. pues. probabilitaria como u n tipo especial de relación lógica entre dos enunciados. pero no me parece m u y apropiada una interpretación de los enunciados probabilitarios numéricos que se encamine en esta dirección. por ejemplo. 84 y sigs. se remonta por lo menos a la Doctrine of Chances (1718) de D E MOIVRE. Vox MISES. Todas sabemos que éstos p u e d e n encontrarse entre sí en variadas relaciones lógicas. sobre una objeción temprana a la expresión «igualmente posible». págs. algo así como una medida de la proximidad lógica o de la conexión deductiva entre los dos enunciados». trad. Collected Papers 2. 1932 (primeramente publicado en 1878). por JUAN CARLOS GRIMBEHG. Proposición 5. como son las de deductibilidad.1 T. la proposición'g' (III a In proposición '/)' la probaUilidail 1. M. 1930. por J. «ley normal de erroresy». también el apéndice *IX.^! «Si p se sigue de q. l a ccrlcza di' I. existe una mieva variante de la interpretación subjetiva *^. cit. 115 y sigs. Probabilidad. pues bien. op." ed. Statistics and Truth (1939). asimismo. ingl. Aunque se suele Uamar «de Laplace» a Ja definición clásica (también en este libro).— sugiere una interpretación subjetiva de la teoría de la p r o b a b i l i d a d . estadística y verdad (1946). tales como la de que «igualm e n t e posibles» es otra manera de expresar «igualmente probables» . págs. 95 y siga. Erkenntnis 1. 417. ^ WAISMANN.blogspot.. KETNES.La probabilidad 139 h a n planteado frente a tal definición ^.

y q u e — e n general— tropieza con menos dificulta'des lógicas que la teoría o b j e t i v a . De acuerdo con esta tesis. pero su solución es que los enunciados p r o b a b i l i t a r i o s son n o empíricos. declaro m i fe en u n a interpretación objetiva. con lo cual q u i e r e decir.blogspot. cuanto menos trasciende su contenido lo que ya se encuentra incluido en aquel enunciado q del que d e p e n d e la p r o b a b i l i d a d de p (y que «da» a éste u n a p r o b a b i l i d a d ) . el apartado 80 (nota 2). * Una nueva interpretación objetiva. dentro de esta clase de tiradas. el enunciado «la p r o b a b i l i d a d de q u e la p r ó x i m a tirada de este dado dé u n cinco es igual a 1/6» no es realm e n t e u n a aserción acerca de la p r ó x i m a tirada. cit. 95 y sigs. que introduzco en los iiparlados *53 y sigs. de mi Postscript. En las páginas que siguen t r a t a r é de construir de nuevo la teoría de la p r o b a b i l i d a d como u n a teoría frecuencial (modificada). págs.com . la nota 1 del apartado 50). ligada muy estrechamente a la teoría frecuencial pero distinta de ella incluso en el formalismo matemático. la interpretación objetiva. Dorge. de la cual la p r ó x i m a es m e r a m e n t e u n elemento. sino sobre toda la clase de tiradas. E l enunciado en cuestión dice ú n i c a m e n t e que. (Rechazo la variante de la teoría subjetiva que mantiene que los enunciados p r o b a b i l i t a r i o s objetivos deberían derivarse de suposiciones subjetivas. Según esta interpretación. cabe i n t e r p r e t a r del modo siguiente: la p r o b a b i l i d a d numérica de u n enunciado p (dado el q) es tanto mayor. la crítica de Keynes (op. cf. son tautologías. Los teóricos de la frecuencia acostumbran a soslayar los enunciados probabilitarios de los que no cabe dar u n a interpretación frecuencial. Reichenbach y Tomier. los enunciados probabilitarios n u m é r i cos sólo son admisibles en el caso de que se les p u e d a d a r u n a interpretación frecuencial. h a b l a n d o de u n modo a p r o x i m a d o . Los principales representantes de la nueva teoría frecuencial son R. la cantidad de confianza que conviene otorgar al enunciado p a la vista de la información o conocimiento que nos dispensa aquel envmciado q que «da» p r o b a b i l i d a d a p .140 La lógica de la investigación científica que q da a p es 0. y especialmente los no numéricos. von Mises (cf. cf.. en donde se hace referencia especial a The Logic of Chance. E n t r e estos extremos se h a l l a n las demás relaciones probabilitarias. y de a h í que sea e n t e r a m e n t e inaceptable c u a n d o recordamos cómo se utiliza la teoría de las p r o b a b i l i d a d e s p o r la física. Un tercer modo de i n t e r p r e t a r la definición m e n c i o n a d a . Adm i t o a b i e r t a m e n t e que la teoría subjetiva es capaz de dar u n a solución coherente al p r o b l e m a de cómo decidir los enunciados probabilitarios. de VENN. Kamke. http://psikolibro. que. debida principalm e n t e a que creo que sólo u n a teoría objetiva p u e d e explicar la aplicación del cálculo de probabilidades en la ciencia e m p í r i c a . Así pues. Acerca de la tesis de Whitehead. es la interpretación de propensiones. quizá utilizando como ° Sobre la antigua teoría frecuencial. la frecuencia relativa de los cincos vale 1/6. P u e d e advertirse el parentesco existente entre esta teoría y la psicologista a p a r t i r del hecho de que Keynes define la p r o b a b i l i d a d como el «grado de creencia racional» . considera que todo enunciado probabilitario numérico enuncia algo acerca de la frecuencia relativa con que acontece u n evento de cierto tipo dentro de u n a sucesión de acontecimientos ".).

Verdaderam e n t e . p o r un tipo peculiar de incalculabilidad que le predispone a u n o a creer — t r a s gran n ú m e r o de tentativas infructuosas— que todos los métodos racionales conocidos de predicción h a n de fallar cuando aquéllos se presentan : tenemos algo así como la sospecha de que no es u n científico quien p o d r í a predecirlos. al que yo llamo el problema fundamental del azar. al parecer. y éste es exactamente nuestro p r o b l e m a . E L PROBLEMA FUNDAMENTAL DE LA TEORÍA DEL AZAR La aplicación más importante de la teoría de la probabilidad se encuentra en lo que podemos l l a m a r eventos — o acontecimientos— «azarosos» o «aleatorios». pues precisamente realizamos tales transformaciones cuando carecemos de conocimientos^. 41) sostiene una tesis parecida. 238. en Erkenntnis 1. Este modo de concluir. * Creo que esta opinión tan extendida tiene la culpa de las peores confusiones. STUMPF (Sitzungsbericht der Bayerischen Akademie der Wissenschaften. 1892. algo paradójico. Klasse. dice: «no existe otra razón para introducir el concepto de probabilidad que lo incompleto de nuestro conocimiento». de la incalculabilidad a la calculabilidad (es decir. 1930. con todo. cf. sino únicamente u n profeta. C. especialmente la nota 3.com . de la ignorancia— p o d a m o s sacar concluisiones que cabe interpretar como enunciados acerca de frecuencias empíricas. de algo que no conocemos. Y. ¿Cómo es posible explicar el hecho de que a p a r t i r de la incalculabilidad —esto es. justamente esta incalculabilidad es lo que nos hace concluir que es posible aplicar a semejantes eventos el cálculo de probabilidades. pierde e n t e r a m e n t e el carácter de paradoja — h a y que reconocerlo— si aceptamos la teoría subjetiva.. a la aplicabilidad de cierto cálculo). y que encontramos luego b r i l l a n t e m e n t e corroborados p o r la p r á c t i c a ? Ni siquiera la teoría frecuencial h a sido capaz hasta ahora de dar u n a solución satisfactoria a este p r o b l e m a . o. capítulos *1I y *V.-hist. Phil. como haré ver circunstanciadamente en mi Postscript. sino —según esta teoría— meramente un método de llevar a cabo transformaciones lógicas de algo que ya conocíamos. WAISMANN. * No he cambiado de opinión en este punto. pues e n t r a ñ a la tesis de que el cálculo de probabilidades no es un método de calcular predicciones (frente a lo que ocurre con todos los demás métodos de la ciencia e m p í r i c a ) . P e r o tal forma de sortear la paradoja es e x t r e m a d a m e n t e insatisfactoria.) 49. el cual consEste es el mayor error de Keynes. pág. pero no explica cómo puede contrastarse ni corroborarse un enunciado de ignorancia interpretado como enunciado frecuencial. Estos se caracterizan. más abajo. mejor. aun cuando creo ahora que el teorema de Bernoulli puede servir de «puente» dentro de una teoría objetiva: precisamente entre las propensiones y la estadística. esta concepción disuelve la p a r a d o j a . En el a p a r t a d o 67 haremos ver que tiene cierta relación con el «axioma de convergencia».La probabilidad 141 «puente» el teorema tie Bernoulli ": considero enteramente irrealizable este p r o g r a m a p o r razones lógicas. Véanse también el apéndice *IX y los apartados *55 a *57 de mi Postscript. http://psikolibro.blogspot. el apartado 62. pág.

por J. un colectivo es u n a sucesión de eventos que es capaz. Von Mises llama «colectivo» a toda sucesión de eventos que satisfaga ambas condiciones. por JUAN CARLOS GRINBERG: Probabilidad. http://psikolibro. und Wahrheit (1928). en p r i n c i p i o .)}. p o r el número ordinal de éste en la sucesión). ingl. 1919. pág. la sucesión de tiradas de u n a moneda. 1936. obtenemos u n a nueva sucesión : la sucesión de las frecuencias relativas de los cincos. Fundamentalsatze der Wahrscheinlichkeitsrechnung. NEYMAN. Se definen estas tiradas como «azarosas» o «aleatorias» p o r medio de dos condiciones a x i o m á t i c a s : el axioma de convergencia (o axioma del limite) y el axioma de aleatoriedad. pág. D . u n a tirada puede hacer aparecer un cinco. estadística y verdad (1946). T o m a r é como ejemplo sencillo de colectivo el que podemos l l a m a r « a l t e r n a t i v a » . de la sucesión irregular de acontecimientos aislados a la regularidad o estabilidad de sus frecuencias. Statistik. en u n a argumentación. WahrscheinlichkeitsTcchnung und ihre Anwendung in der Statistik und theoretischen Physik (l'orlesungen iiher angetvandte Mathematik 1).com .142 La lógica de la investigación cievtífica tituye u n a parte integrante de la teoría en su estado actual. Si determinamos ahora la frecuencia relativa de los cincos hasta llegar a cada elemento de la sucesión. L A TEORÍA F R E C U E N C I A L DE V O N M I S E S La p r i m e r a teoría frecuencial que proporciona unos fundamentos p a r a todos los teoremas principales del cálculo de probabilidades fue propuesta p o r Richard von Mises '^. esp. pero cabe encontrarle u n a solución satisfactoria dentro del marco de la teoría de la frecuencia. 1. V N MISES. Llamaremos «1» a u n a de ' R.. 1939 [vers. de eventos reiterados tales como u n a serie de tiradas con un dado. Mathematische Zeitschrift 5. 50. una vez que se elimina el axioma q u e hemos mencionado : y se encuentra al analizar los supuestos que nos permiten pasar. Esta es distinta de la sucesión original de eventos a que corresponde. H a b l a n d o de un modo tosco. de ser continuada i n d e f i n i d a m e n t e : p o r ejemplo. obtenemos la frecuencia relativa de los cincos hasta llegar a dicho elemento. 1919.blogspot. y a la que podría designarse p o r «sucesión de eventos» o «sucesión de propiedades». 1931. TFahrscheinlichkeit. RABINOWITSCH : Pro- bability. 52. trad. Espasa-Calpe Argentina (T. El cálculo de probabilidades es u n a teoría de ciertas sucesiones de eventos o acontecimientos azarosos o aleatorios: es decir. Grundlagen der Wahrscheinlichsrechnung. Explicaremos sus ideas fundamentales. 2. Statistics and Truth. u n a sucesión de tiradas de un dado que supongamos indestructible. MathemaO tische Zeitschrift 4. Cada uno de los eventos tiene cierto carácter o propiedad: p o r ejemplo. Si separamos todas las tiradas que h a n tenido la p r o p i e d a d cinco — h a s t a llegar a cierto elemento dentro de la sucesión— y dividimos su número p o r el n ú m e r o total de tiradas hasta llegar a este elemento (esto es. y entonces tiene la propiedad cinco.' ed. denotamos con este t é r m i n o u n a sucesión de eventos en que se supone aparecen únicamente dos propiedades: p o r ejemplo. SHOLL y E.

(A') A h o r a b i e n . o «sucesión de frecuencias» ^: 1 O 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 2 2 2 2 3 4 5 5 6 6 7 7 . la p r o b a b i l i d a d es otro término p a r a el «límite de la frecuencia relativa en un colectivo». dos propiedades : y si se nos dan los límites de las frecuencias correspondientes a todas las propiedades del colectivo tenemos lo que se llama su «distribución^. Von Mises emplea este axioma p o r q u e tenemos que asegurarnos un valor fijo de la frecuenda con el cual podamos trabajar a pesar de que las frecuencias reales tengan valores fluctuantes. Entonces p u e d e representarse una sucesión de eventos del modo siguiente: 0 1 1 0 0 0 1 1 1 0 1 0 1 0 .com . p a r a este autor. El axioma de aleutoriedad — o .. Es evidente que u n j u g a d o r p o d r í a mejorar sus posibilidades de ganancia utilizando u n sistema de j u g a r si las sucesiones de tiradas de una p e r r a chica mostrasen ciertas regularidades (por ejemplo. con respecto a todos los colectivos. pero éstas pueden deducirse una de otra.ente favorables se a p r o x i m a r á n al mismo límite que las que aparecen en la sucesión de todas las tiradas. el axioma de convergencia (o «axioma del l í m i t e » ) postula que la sucesión de frecuencias tiende a u n límite definido al hacerse cada vez m a y o r la sucesión de eventos.La probabilidad 143 las p r o p i e d a d e s ( c a r a ) y «O» a la otra ( c r u z ) . (A) A esta «alternativa» corresponde — o . Así pues.. y por esta razón hablo —de un modo breve— de «la (es decir. * http://psikolibro. está coordinada a la p r o p i e d a d «1» de esta alternativa— la siguiente sucesión de frecuencias relativas. y de aquí que la Podemos coordinar con cada sucesión de propiedades tantas sucesiones distintas de frecuencias relativas como propiedades estén definidas en la sucesión. no será u n colectivo en el sentido de Von Mises. P o r tanto. ya que son complementarias (los términos correspondientes suman 1 ) . u n a aparición bastante regular de cruces a continuación de toda serie de tres salidas seguidas de c a r a s ) .. que no existe u n sistema de j u g a r que les sea aplicable con éxito : postula que —sea cual fuere el sistema de j u g a r p o r el que escojamos unas tiradas supuestamente favorables— las frecuencias relativas dentro de la sucesión de tiradas supuestam. Pues el axioma de aleatoriedad postula. .blogspot. una sucesión p a r a la que exista u n sistema de jugar p o r cuyo medio el j u g a d o r pueda m e j o r a r sus posibilidades de ganar. mejor. con tal de que se continúe jugando el número de veces suficiente. en el caso de la alternativa habrá dos sucesiones diferentes. Así pues. «el principio de exclusión de los sistemas de j u g a r » — está encaminado a dar expresión matemática al carácter azaroso de la sucesión. . En todo colectivo existen. como se le llama a veces. con lo cual querré «íempre decir la sucesión de frecuencias coordinada con la propiedad «1» de dicha «hemalivB (ct). al menos. . la única) sucesión de frecuencias relativas coordinada con la alternativa ('')».

basándose en que es inadmisible aplicar el concepto matemático de límite — o de convergencia— a u n a sucesión que. existe u n elemento de la sucesión tal que todos los que le siguen se separen de cierto valor determinado —llamado su l í m i t e — en u n a cantidad m e n o r que aquella fracción. se formula u n axioma de aleatoriedad. P u e s el límite matemático no es sino u n a propiedad característica de la regla o ley matemática por la que está determinada la sucesión. Frente a estas opiniones me siento inclinado a acusar al axioma Cf. bien a b a n d o n a r l o completamente ( K a m k e ) . (1931). la tarea del cálculo de probabilidades consiste p u r a y exclusivamente en esto : en inferir ciertos «colectivos deducidos» con ciertas «distribuciones deducidas» a p a r t i r de determinados «colectivos iniciales» dados con ciertas «distribuciones iniciales» dadas . En particular. se h a n planteado objeciones contra la combinación de u n axioma de convergencia con otro de aleatoriedad ^. lo que se p r o p o n e es. y se define la tarea del cálculo de probabilidades. la existencia de u n lím i t e . Von Mises resume en cuatro puntos los rasgos característicos de su teoría ^: el concepto de colectivo precede al de p r o b a b i l i d a d . se ha propuesto abstenerse de c o m b i n a r el axioma de convergencia con el de aleatoriedad. no h a de estar sujeta a ninguna regla ni ley. y postular sólo aquél. Se trata meramente de u n a p r o p i e d a d de esta regla o ley si. inexacta. pág. Von Mises contestó a los críticos que presentaban objeciones contra la estrechez de su interpretación. que — a mi e n t e n d e r — no carecen de justificación. WahrscheinlichkeitsTechnung WAISMANN. dicho b r e v e m e n t e : en calcular p r o b a b i l i d a d e s que no están dadas a p a r t i r de las que lo están.blogspot. VON M I S E S . p a r a u n a fracción cualquiera elegida a r b i t r a r i a m e n t e y p r ó x i m a a cero. p o r el axioma de aleator i e d a d ) . 1930. estas sugerencias presuponen que este ú l t i m o axioma es el causante de las dificultades. Con objeto de salir al paso de semejantes objeciones.com . pág. subrayando la diferencia entre el empleo científico de la probabilidad (por ejemplo. Erkenntnis 1. este ú l t i m o se define como límite de frecuencias r e l a t i v a s . 22. en la física) y sus usos p o p u l a r e s : señaló que sería u n error p e d i r que u n t é r m i n o científico adecuadamente definido correspondiese en todos los respectos a su utilización precientífica. Según Von Mises. p o r su misma definición (esto es. 51. bien reemplazarlo p o r otro requisito más débil ( R e i c h e n b a c h ) . E n cuanto al axioma de aleatoriedad. P L A N DE UNA NUEVA TEORÍA DE LA PROBABILIDAD Los dos axiomas o postulados que Von Mises formula para defin i r el concepto de colectivo h a n sufrido fuertes críticas. http://psikolibro. es decir.144 La lógica de la investigación científica idea de probabilidad sea únicamente aplicable a sucesiones de eventos : restricción que es fácil sea enteramente inaceptable desde el punto de vista de Keynes. 232.

ni nuevo apéndice *\\. con las sucesiones de eventos que p u e d e n continuarse indefinidamente) p o r el conocido método de introducir un axioma de convergencia. F ' será símbolo del límite de las frecuencias relativas de una sucesión de frecuencias infinita. O.La probabilidad 145 de convergencia no menos que al de aleatoriedad. sólo las he llevado a cabo de un modo satisfactori'> en el nuevo apéndice *VI. I'ublicnré por separado t>na exposición detallada de la construcción matemáti*(!f. libro lo que me había propuesto. que es preciso llevar a cabo dos t a r e a s : el perfeccionamiento del axioma de aleatoriedad (lo cual es p r i n c i p a l m e n t e un p r o b l e m a mat e m á t i c o ) y la eliminación total del axioma de convergencia. y después. 1931. E n el curso de las deducciones matemáticas e m p l e a r é tres símbolos de frecuencia diferentes: F " simbolizará frecuencias relativas en clases finitas. aunque casi logré realizar en o'. de la epistemológica. finalmente. Después continuaré con las sucesiones infinitas (es decir. tiene como p r i n c i p a l meta la deducción del teorema de Bernoulli — l a p r i m e r a «ley de los grandes n ú m e r o s » — a p a r t i r de u n axioma de aleatoriedad modificado: a saber. hasta lograr la deducción de la ( « p r i m e r a » ) fórmula b i n o m i a l — . me ocuparé de cómo podría eliminarse el axioma de convergencia y de qué clase de sistema axiomático quedaría como resultado. «aleatoria» o «azarosa». p o r tanto.blogspot. " ScHucK. es decir. a p a r t i r de ésta pueden oblencrse del modo usual el teorema de Bernoulli y los demás teoremas de límites de la teoría de la prohabilidad. ya que necesitamos alguno de este tipo p a r a la discusión del axioma de aleatoriedad. *Sigo creyendo que ambas tareas tienen importancia. Pienso. A continuación me propongo ocuparme p r i m e r o de la cuestión matemática. 52. la reconstrucción de la teoría m a t e m á t i c a ^ . y la expondremos únicamente con objeto de obtener una base p a r a la discxisión del axioma de aleatoriedad. el apartado 66). p o r ejemplo. en NatuTwissenschaften 19. modificado de suerte que no se pida más de lo que es necesario p a r a alcanzar dicha meta. F R E C U E N C I A RELATIVA DENTRO DE UNA CLASE FINITA Consideremos ahora una clase a de u n n ú m e r o finito de acontecimientos. expresa esta preocupación. Y después de deducir y examinar el teorema de Bernoulli.com . y en desarrollar dentro de este marco la teoría cuanto sea posible —esto es. y. La p r i m e r a de estas tareas. lo que p r e t e n d o es deducir la fórmula binomial (a la que a veces se llama «la fórmula de N e w t o n » ) en lo que yo llamo su «tercera f o r m a » . la clase de las tiradas con este dado c o n c r e t o . Mi plan consiste en p r e p a r a r p r i m e r o una teoría frecuencial para clases finitas. Esta teoría resulta ser una parte bastante elemental de la teoría de clases. F h a b r á de simbolizar la p r o b a b i l i d a d objetiva —esto es. p a r a ser más preciso. la frecuencia relativa en una sucesión «irregular». 10 http://psikolibro. cuestión p o r la que h a de preocuparse especialmente el epistemólogo ^ (cf.

las reglas de B a y e s . que se supone ser u n a clase no vacia. como también diremos. en cuanto al número de elementos que pertenecen a ella — o sea. ¡3. tiene que contener como máximo un n ú m e r o finito de elementos (y p u e d e ser u n a clase v a c í a ) . y puede ser. compárense loa apéndices II. ya que aquí no se asume que los elementos de a sean «igualmente posibles».(3) cxF"(P) = (Definición 1) N(a) que en nuestro ejemplo querría d e c i r : «la frecuencia relativa de los cinco en las tiradas de ayer con este dado es. p o r ejemplo.blogspot. y3)» denotará el número de elementos de OÍ . cf. ((N(a . sirve algo así como de marco de referencia. Es característico de los teoremas de este cálculo de frecuencias — y de los del cálculo de probabilidades en general—• que nunca aparecen en ellos los números cardinales (números N ) . j8». obtenemos un sistema axiomático formal para la probabilidad. el teorema de adición y los teoremas de división. por definición. lo denotaremos por ((N(a)». a su número c a r d i n a l — . pero no en los teoremas mismos *^. Sea ahora /3 otra clase. el apéndice I I ) . p o r ejemp l o . esto es. los números N sólo aparecen en las demostraciones de unos pocos teoremas fundamentales que se deducen directamente de la definición. escribiremos « a F " ( ^ ) » — q u e puede leerse «la frecuencia-a de yS»—• en lugar de «la frecuencia relativa de la p r o p i e d a d ¡3 dentro de la clase finita de referencia a». finita o n o : diremos que fi es nuestra clase de p r o p i e d a d e s . La clase de los elementos que pertenecen tanto a a como a ¡3 (por ejemplo. pero debe distinguirse claramente de ésta. *iy y *V. " Desde luego. y la llamaremos u n a clase de referencia (fin i t a ) . Podemos definir ahora N(a. la clase de las tiradas hechas ayer con este dado concreto que tenían la p r o p i e d a d cinco) se llaipa la clase producto de a y . que h a de leerse «el n ú m e r o de a». la clase de todas las tiradas que hacen aparecer un cinco — o .com . el teorema general de multiplicación. Mientras que simbolizamos números (finitos) de elementos p o r N.146 La lógica de la investigación cientíjica esta clase «. igual al cociente que se obtiene dividiendo el n ú m e r o de cincos sacados ayer con este dado p o r el número total de tiradas hechas ayer con este dado» *^. que h a de leerse «a y /?». el símbolo correspondiente a frecuencias relativas será F " . *II. . la definición 1 se refiere a la clásica definición de probabilidad como razón de los casos favorables a los igualmente posibles. Como a. http://psikolibro. ¡3 ea una subclase de a. que tienen la p r o p i e d a d cinco. y se la denota p o r «a . Escogiendo un conjunto de fórmulas-F de las que puedan deducirse otras fórmuIas-F.8. A p a r t i r de esta definición bastante trivial se p u e d e n deducir muy fácilmente los teoremas del cálculo de frecuencias en clases finitas (en particular. sino únicamente frecuencias relativas (esto es. razones o números F ) .

Tomamos ahora la clase producto . Ahora b i e n . pero su demostración emplea los números N . « . Denotemos con « p » la clase de todos los elementos que no pertenecen a /? (léase. p F " ( y ) . El teorema general de división contesta a la cuestión que aquí planteo (cf. pág. los botones rojos) y y (los botones grandes. * Es incluso triplemente simétrica —esto es. INDEPENDENCIA. con la misma frecuencia relativa que en la clase de referencia original. /?. INTRASCENDENCIA E n t r e todas las operaciones que pueden ejecutarse con frecuencias relativas de clases finitas. es decir. « — p o r ejemplo. INSENSIBILIDAD. ya que podemos considerarla obtenida p o r selección dentro de a de todos los elementos (botones) que tienen la propiedad ff (ser r o j o s ) . pues se sigue de la definición 1 p o r medio de u n teorema sencillo del cálculo de clases que afirma que N(a . de la frecuencia de y en la nueva clase de referenc i a " . Leipzig. o. y planteamos la cuestión del valor de o . Para la demostración de nuestra aserción de simetría. y dos clases de propiedades. *La condición de finitud que afirmo en esta nota no es luf¡dente para la triple gimetria. puede cumplirse „.a .com .-physik. a . 1901. Mathem. «el complemento de y3». ^) = N ( a ) . 158. p u e d e ocurrir que y aparezca en la nueva clase de referencia. 53. puede llamársela «el resultado de seleccion a r elementos j3 de a». u n a clase de referencia finita. a . /3) + N(a . simplemente. Berichte über die Verltandlungen der sachsischen Ges. o bien la «selección de a según la propiedad ^ » . decimos (siguiendo a H a u s d o r f f ' ) que las propiedades P Y y son «. ITissenschaften. para ot. ¡3 como nueva clase de referencia. A esta ú l t i m a . Si dos propiedades /? y y son El ténnino de Von Mises es «elección» (nAuawdhlyt). /?. quizá he tratado de expresar la condición de que (t y y eatén acotadas por la cíate finita de referencia a.La probabilidad 147 Haremos ver ahora cómo h a de entenderse esto valiéndonos de u n ejemplo m u y sencillo (damos otros en el apéndice I I ) . la clase de los botones que h a y en u n a caja—. Klasse 5 3 .pF"(y) = aF"(y) En este caso. la de selección'^ tiene una importancia especial para lo que sigue. el apéndice II (1") y (1. j3 y y— si asumimos que P j f son también finitas. esto es. cf. y simétrica en las propiedades yS y y *. o —lo cual és más probable— ' http://psikolibro. p o r e j e m p l o ) . d. ' HAUSDORFF.). «no y3»). La relación de independencia es u n a relación triádica. ei apéndice I I ) . Supongamos que estén dadas. podemos escribir ahora: „F"(P) + „F"(p) = 1 Este teorema contiene solamente números F .mutuamente independientes dentro de la clase de referencia a » .blogspot. SELECCIÓN. y3 (digamos.

En caso de que que a debería ser nuestro universo finito del discurso (que son condiciones suficientes). estén numerados (por f j e m p l o . sabemos que y aparece más a m e n u d o (o menos a menud o ) en la subclase a . cualquier información acerca de la posesión de propiedades es trascendente. uno redondo. S U C E S I O N E S F I N I T A S . La selección ordinal consiste en efectuar u n a selección a p a r t i r de la sucesión a teniendo en cuenta u n a p r o p i e d a d ^ que depende del n ú m e r o o r d i n a l del elemento (sobre cuya selección se h a de d e c i d i r ) . De ahí que pueda definirse la trascendencia a base de la independencia. respectivamente. El ejemplo siguiente hace ver la insuficiencia de la condición formulada en la nota: tómese un universo de cinco botones. a.. o quizá que la clase de referencia a es —con respecto a la propiedad y— insensible a la selección realizada según la p r o p i e d a d ¡3. *De hecho. P o r ejemplo. desde el p u n t o de vista de la teoría subjetiva. cit. especialmente los apartados *40 a *43. asimismo. des redondos y grandes {"-7). negro y grande (S^Sy). p o r el contrario.148 La lógica de la investigación científica ( m u t u a m e n t e ) independientes dentro de u n a clase de referencia a. 103 y sigs. negro y grande (a/Sy) y uno cuadrado. o independientes..8 y y dentro de a. que haya escrito u n n ú m e r o en cada botón de los que están en la caja) y dispuestos en u n a sucesión. la selección o r d i n a l — y la que atiende a su vecindad. entonces la información de que u n elem e n t o tiene la p r o p i e d a d ¿S es trascendente [en ingl.blogspot.com . esta información es intrascendente [en ingl. Cabe t a m b i é n interpretar la independencia m u t u a — o insensibil i d a d — de . dependientes. 54. Si. relevant} para la cuestión de si este elemento posee también o no la p r o p i e d a d y °. del modo siguiente: si se nos informa de que u n elemento concreto de la clase a tiene la p r o p i e d a d ^ . ds modo que seleccionaríamos de a todos los elementos cuyo n ú m e r o ordinal fuese p a r : obtendríamos así u n a subsucesión seleccionada. podemos decir que la p r o p i e d a d y es — d e n t r o de a— insensible a la selección de elementos / 3 . lo cual constituye una seria objeción a aquélla. S E L E C C I O N E S ORDINAL T DE VECINDAD Supongamos que los elementos de una clase finita de referencia. la próxima nota y la *1 del apartado 5S). si y sólo si las propiedades en cuestión son. la teoría subjetiva no puede definir la independencia (objetiva). de los que cuatro sean redondos ("). la que se hace de acuerdo con el n ú m e r o ordinal del elemento — b r e v e m e n t e . aunque no a la inversa (cf. de acuerdo con su n ú m e r o ordinal. dos redondos y negros (")3). y3 (que se ha seleccionado a p a r t i r de a de acuerdo con la p r o p i e d a d /8). En u n a sucesión de este tipo podemos distinguir dos tipos de selección que tienen u n a importancia especial: a saber. la propiedad y *^. capítulo *II. págs. irrelevant'} si es que /3 y y son m u t u a m e n t e independientes dentro de a : a saber.. como pongo de manifiesto en mi Postscript. o intrascendente. op. http://psikolibro. no tenemos triple simetría. intrascendente para la cuestión de si semejante elemento tiene o no. ya que aF" ( 7 ) 7 ^ " Así pues. ' Keynes ha puesto objeciones a la teoría frecuencial porque ha creído que era imposible definir la trascendencia dentro de ella: cf. /? puede ser la p r o p i e d a d de ser par.

La probabilidad 149 Una p r o p i e d a d y sea independiente de la selección ordinal que atiende a 13. Ahora b i e n . que pertenecen a cada elemento i n d e p e n d i e n t e m e n t e de su situación en la sucesión. o que la sucesión a es —con respecto a y — insensible a la selección de elementos ft. p o r ejemplo. o bien. Si denotamos las dos p r o p i e d a d e s p r i m a r i a s de una alternativa p o r las cifras «1» y «O». p o r ejemplo. de la teoría de la p r o b a b i l i d a d como u n a teoría de las alternativas. LlBERTAD-rt EN SUCESIONES FINITAS Partamos de una alternativa finita. como «par» o «sucesor de una cruz». aquellos cuyos predecesores p r i m e r o y segundo — o cuyo sucesor seg u n d o — tengan la p r o p i e d a d 7 . podemos escribir : „ F " (1) = „ F " (0) = 1/2 (1) Seleccionamos ahora de a todos los términos que tienen la p r o p i e d a d de vecindad de suceder inmediatamente a un uno (dentro de la suce" Pueden omitirse los apartados 55 a 64 —o quizá solamente los 56 a 64— en una primera lectura. (a) En esta alternativa tenemos una equidistribución. si tenemos una sucesión de eventos —digamos. Si denotamos la frecuencia relativa de la p r o p i e d a d 1 p o r « F " ( l ) » . Estudiaremos a continuación más circunstanciadamente la regularidad o i r r e g u l a r i d a d de ciertas alternativas finitas *^. de u n a que consista en mil unos y ceros dispuestos regularmente del modo que sigue: 1 1 0 0 1 1 0 0 1 1 0 0 1 1 0 0 . las frecuencias relativas de los unos y de los ceros son iguales. podemos decir también que la selección ordinal es independiente con respecto a 7 . Como h a hecho ver Von Mises. . de tiradas de una m o n e d a — liemos de distinguir dos clases de p r o p i e d a d e s : las p r i m a r i a s (del tipo de «caras» o «cruces»). Esto nos p e r m i t e . http://psikolibro. . que los elementos adquieren en virtud de su posición en la sucesión. y p o r ((F"(0)» la de O. la estructura de u n a alternativa p u e d e ser regular o bien más o menos irregular.com .blogspot. y las secundarias. sin p o r ello p e r d e r generalidad. La selección de vecindad es posible p o r el hecho de que se crean ciertas relaciones de vecindad al ordenar los elementos de u n a sucesión n u m e r a d a . Así pues. Quizá sea incluso recomendable pasar direct^nente desde aquí —o desde el final del apartado 55— al capítulo X. es decir. si se pone suficiente cuidado es jjosible desarrollar las partes esenciales. cabe representar toda alternativa p o r una sucesión de unos y ceros. 55. seleccionar todos los elementos cuyo predecesor inmediato tenga la p r o p i e d a d y. Se designa con el n o m b r e de «alternativa» a u n a sucesión con dos p r o p i e d a d e s p r i m a r i a s . a. etc.

p o r t a n t o .com . podemos denotar esta segunda p r o p i e d a d p o r «p». que tendrá la siguiente e s t r u c t u r a : 1 0 1 0 1 0 1 0 1 0 1 0 . ni la frecuencia relativa de los ceros ni la de los unos han cambiado . (a. y pueden hacerse tan pequeñas como se quiera sin más que t o m a r u n a sucesión suficientemente l a r g a .blogspot. cx. más brevemente. (2) Según la terminología introducida en el apartado 53. podemos seleccionar de a http://psikolibro. Es claro que tal insensibilidad se debe a determinados aspectos de la estructura de la alternativa a. podemos decir q u e las p r o p i e d a d e s primarias de la alternativa a son insensibles a u n a selección que se haga teniendo en cuenta la p r o p i e d a d /?.) ap Esta sucesión es. u n a alternativa con equidistribución. la frecuencia relativa de las propiedades prim a r i a s de a— es insensible tanto a la selección que atiende a j8 como a la que atiende a ^ . diremos que la alternativa a . a — o .0» debido a su e q u i d i s t r i b u c i ó n ) : si a contiene dos m i l elementos. Si seleccionamos ahora los miembros que tienen la p r o p i e d a d P llegamos a la alternativa : 0 1 0 1 0 1 0 1 0 . . Estas desviaciones con respecto a la equidistribución (o a otras distribuciones) proceden sólo del primero o del ú l t i m o elemento. j9» a la subsucesión seleccionada. (. Denotando esta p r o p i e d a d p o r «/3». P tiene una equidistribución. p o r esta razón no las tendremos en cuenta en lo sucesivo. « . P o r ejemplo. y podemos decir.pF" (1) =: cF" (1) .150 La lógica de la investigación científica sión a ) . o. los cuales p u e d e n distinguirla de otras a l t e r n a t i v a s : así. que a es insensible a toda selección que atienda a la p r o p i e d a d del predecesor inmediato. o bien que la alternativa a es insensible a la selección de elementos con la p r o p i e d a d p . . . a su vez.^) Esta sucesión ofrece una desviación muy leve respecto de u n a equidistribución. pues. ^ y a . P> contendrá quinientos ceros y solamente cuatrocientos noventa y nueve unos. de modo que tenemos „. ya que comienza y termina con cero (puesto que a misma t e r m i n a con «0. las alternativas a . especialmente a la selección según la p r o p i e d a d de u n par de predecesores.pF" (0) = „ r " (0) . además. o bien tiene la p r o p i e d a d /3 (la de ser sucesor de u n u n o ) o bien la de ser sucesor de u n cero. especialmente dado que nuestra investigación h a de ampliarse a las sucesiones infinitas. que a es insensible a la selección según /3. podemos llamar «a . ^ no son insensibles a la selección ejecutada de acuerdo con la p r o p i e d a d de u n predecesor. . Puesto que todo elemento de a. En consecuencia. en las que aquéllas desaparecen. mejor. P o d e m o s estuciar ahora la alternativa a p a r a ver si es insensible a otras seleccionej.

el a p a r t a d o 3 8 * ' . aunque él emplea uno de sus términos en xm sentido modificado. la nota 4 del aparta. son enormemente engañosos.q puede tener la máxima trascendencia. la expresaré ahora d i c i e n d o : «a está libre de secuelas de predecesores aislados». TamIjién es mía la idea de introducir uu concepto definible por recurrencia de liberlad-1. p o d r í a expresarse del modo siguiente: la información acerca de la propiedad de un predecesor de un elemento de a es intrascendente para la cuestión de la p r o p i e d a d de este elemento. el hecho de que a sea insensible a la selección según predecesores aislados. la información sobre las propiedades de Hu p a r de predecesores tiene la máxima trascendencia. ) Teniendo en cuenta lo estrechamente que está relacionada la idea de causalidad — o de cau. o. liberlad. para construir sucesiones aleatorias (tamijién he utilizado tal método para definir la independencia mutua de n eventos). y )o mismo le ocurre a q. es decir. ya que. pero el término «libre de secuelas» («nachwirkungsfrei») se debe a Reichenbach. pero no a la que atiende a parejas de predecesores. . La especificación de una propiedad es «intrascendente» sólo por tener u n grado de composición insuficiente p a r a servir de condición inicial. por tanto. sucintamente. nos permite predecir la {¡ropiedad del elemento en cuestión: la información acerca de las p r o p i e d a d e s de su p a r de predecesores nos proporciona. P o r otra parte. < http://psikolibro. aun cuando este autor lo empleaba entonces sólo en el sentido absoluto de «insensible a la selección realizada según un giu])0 precedente cualquiera de elementos». por lanío.blogspot. especialmente los puntos 5 y 6 de la primera nota. 1. dada la ley con arreglo a la cual está construida a. «a es libre-1». Tenemos con eslo otra indicación de que los términos «trascendentei^ e «intrascendente» [en ingl. Vemos inmediatamente que a no es insensible a la selección del sucesor de cualquiera de los posibles pares 1. relevant e irrelevant^. 0 : en ninguno de estos casos tienen u n a equidistribución las subsucesiones r e s u l t a n t e s . y la de operar con selecciones de vecindad perfectamente definidas. Cf. por el contrario.0. La aserción hecha más arriba acerca de la alternativa a. que a es (o no es) insensible a la selección «que atiende a parejas de predecesores». que figuran con tal profusión en la teoría subjetiva. con mayor brevedad.1 y 0 . Yo he introducido la idea general de distinguir entre vecindades de acuerdo con su tamaño..so y efecto— con la deducción de predicciones.1.2. más abajo. 0.. Este nrétodo es enteramente distinto del de Reiclienbach. (La ley con arreglo a la cual está construida a requiere como condiciones iniciales u n p a r de p r o p i e d a d e s . Véase también el apéndice *IX. véanse tarnbicji. o. «« ( n o ) es lil)re-2» *^. Y en lugar de decir. pues si p es intrascendente. a saber. las condiciones iniciales que necesitamos para deducir la predicción.. diré a h o r a : «a ( n o ) está libre de secuelas de parejas de predecesores».com . e m p l e a r é de ahora en adelante los términos que indico a continuación. por decirlo así. «a es insensible a la selección según predecesores aislados». especialmente.La probabilidad 151 todos los elementos que sean sucesores de u n a pareja 1. es «bidimensional» con respecto a éstas. libertad-n. el método recurrente para analizar selecciones de vecindad y. d > ¡iñ y —en espccinl-— la 2 del aportado dfl. Desde el p u n t o de vista de la teoría subjetiva. consisten todas en bloques ininterrumpidos (o «iteraciones»). y de emplear. como antes. no deja de ser sorprendente saber que p. y. en unos exclusivamente o ceros exclusivamente.1.

en sitios diferentes: ( C ) . y en su lugar obtendríamos 1 0 0 0 0 1 1 1 1 0 1 0 O 1 O 1 (C) Existen otras transformaciones que tampoco alteran la libertad-/i ' Como el doctor K.152 La lógica de la investigación científica Empleando como prototipo la alternativa libre-l a. luego podemos pasar a sucesiones que sean libres-3. estén libres de secuelas de u n p a r de predecesores. y según acervos-n.. p o r ejemplo. obtenemos u n a alternativa libre-2 con equidistribución si tomamos 1 0 1 1 1 0 0 0 (B) como período generador. o —como d i r e m o s — la de libertad-n. P u e d e construirse u n a alternativa a libre-l reiterando el período generador 1 1 0 0 (A) u n n ú m e r o cualquiera de veces. Schiff me ha señalado. Análogamente. http://psikolibro. P o r otra p a r t e . que sean libres-1 (como a ) . etc. y a la selección según pares de predecesores. y a p a r t i r del período generador 01100011101010010000010111110011 (D) se forma u n a alternativa libre-4. sino que. y entonces es posible demostrar fácilmente la insensibilidad a la selección de acer»Oi-fK-1 (etc.com . asimismo con equidistribución. además. cabe simplificar esta definición: basta pedir insensibilidad a la selección de cualquier acervo-n predecesor (para un n dado).. que no solamente estén libres de secuelas debidas a un predecesor. El p e r í o d o generador de una alternativa libre-re con equidistribución h a de contener al menos 2" + ^ elementos. es decir. P u e d e observarse que la impresión — i n t u i t i v a — de encontrarse frente a u n a sucesión irregular a u m e n t a al crecer el n ú m e r o n que define su libertad-n. y según ternas de predecesores . los períodos que hemos dado p u e d e n empezar.blogspot. p u e d e comenzar con su cuarto elemento. Y de este modo llegamos a u n a idea general que es fundamental para lo que sigue: la de libertad frente a secuelas de todos los grupos de antecesores hasta el n ú m e r o n. esto es.). Con m a y o r precisión : diremos que u n a secuencia es «libre-n» si y sólo si las frecuencias relativas de sus propiedades primarias son «insensibles-n». n a t u r a l m e n t e . que sean libres-2. de predecesores ^. Con el período generador 10 1 1 0 0 0 0 1 1 1 1 0 1 0 0 (C) se llega A u n a alternativa libre-3. insensibles a la selección según predecesores aislados. podemos const r u i r fácilmente otras sucesiones. o sea.

. la nota *1 del apéndice IV. y con equidistribución. para todo número n. podemos construir una nueva sucesión formada con segmentos-re de a. que al suprimir los re — 1 últimos elementos obtenemos un período generador de una alternativa libre-m.blogspot. p o r selección. sucesiones de segmentos-n adyacentes. a éste seguir los correspondientes a los elementos « + 1 a 2re. que tiene —entre otras— la siguiente p r o p i e d a d : en ella aparece. Si al período generador de u n a alternativa libre-n añadimos los n p r i m e r o s elementos del período siguiente. tomamos p a r a elemento x de la nueva sucesión el segmento formado p o r los elementos x a x + n — 1 de a . podemos llamar «sucesión de los segmentos-re imbricados de a» a la nueva sucesión así obtenida : este n o m b r e indica que dos elementos (esto es. Sea N la longitud de A.. Resulta una sucesión de longitud 2° 4" " — 1 tal. etc. es decir. otras sucesiones-re a partir de la sucesión de segmentos imbricatlos : especialmente.. gamos. se dice que A es perfectamente aleatoria si y sólo si el número relativo de apariciones de cualquier pareja. * http://psikolibro. 56.. Mediante esta caracterización es posible decir de una alternativa dada A cualquiera que es. del modo siguiente: empezamos con el segmento forjiíado por los n primeros elementos de a . En general. aleatoria. todo acervo-n posible **. Cabe basar una definición más completa en el método (de hacer máxima mi función E ) dnscrito en los puntos 8 y siga. acervo-m en una cantidad no mayor —^respectivamente— que ret/NVz.. Si se nos da un n ú m e r o det e r m i n a d o re además de la sucesión a. podemos distribuir los segmentos-re de a en una sucesión.. terna. S U C E S I O N E S DE BINOMIAL SEGMENTOS. acervo-m (hasta m = re) dados. toda distribución de re + 1 ceros y unos. en a. reimpresa aquí en el apéndice *IX. p o r lo menos una vez. en que ro = re — 1. . que es aplicaMe a una alternativa A de longitud dada cualquiera pero finita. discrepa del correspondiente a cualesquiera otros pareja. P o d e m o s obtener ahora. . un «segmento-« de a». sin imbricación.com . o. llegamos a una sucesión de longitud 2"^^ + n. e incluso podemos definir el grado de su aproximación. di. y re el mayor entero tal que 2 " • ' < N . en general. PKIMEHA FORMA DE LA FÓRMULA Dada una sucesión finita a. Por ejemplo : puede empezar con el segmento-re formado por "los elementos numerados de 1 a re en la sucesión original a. Una sucesión de segmentos-re adyacentes contiene sólo aquellos segmentos-re que se siguen inmediatamente. aproximadamente. terna. '* Parece apropiada la siguiente definición. a una subsucesión de a que conste de n elementos consecutivos le llamamos un «segmento de a de longitud re». u n a sucesión de segmentos adyacentes comenzará p o r el ele*' Cf. más brevemente. de mi «Tercera nota». que será la sucesión de los segmentos-n de X. En otro lugar *^ describiremos u n método de const r u i r períodos generadores de sucesiones libres-n.La probabilidad 153 de u n a sucesión. Si se nos da una sucesión a. segmentos) consecutivos cualesquiera de la nueva sucesión están imbiicados de modo que tienen comunes re — 1 elementos de la sucesión original a. 2n + l a 3re. luego viene el segmento constituido por los elementos 2 a re + 1 de a .

denotaremos con «a(„)» la sucesiones de segmentos-re imbricados. designaré aquélla como « p r i m e r a forma de la fórmula binomial» *^. etc.k — 1. Cada elemento de esta sucesión es u n segmento-n de a. n — m ceros) y la p r o p i e d a d m (no m) a todos los demás elementos de «(«i.)].k a 2n -{-k — 1.blogspot. a(n). Y la respuesta se halla contenida en la fórmula siguiente.com . y con ««„» las sucesiones de segmentos-n. cuya demostración se encontrará en el apéndice I I I : "(«) F" (m) = «C^p^g"-"- (1) El segundo miembro de la fórmula «binomial» (1) fue obtenido — e n u n contexto diferente—• p o r Newton (y p o r ello se le llama. a veces. dicho de otro modo. el acervo-re ordenado de ceros y unos en que consiste dicho e l e m e n t o . el orden de los unos y los ceros) : es claro que si denotamos el n ú m e r o de unos con m. P a r t i e n d o de que la alternativa a sea al menos libre-n—1 (siendo n u n n ú m e r o n a t u r a l a r b i t r a r i o ) .k a in -{. Por lo que el problema que aquí estudio sería el problema can bernouUiano para sucesiones finitas. y con referencia a las sucesiones infinitas de segmentos imbri cados.k — 1. o. Prestemos ahora algo más de atención a las sucesiones de segmentos imbricados. http://psikolibro. " En el texto original empleaba el término «fórmula de Newton». Podemos considerar como p r o p i e d a d p r i m a r i a de un elemento de ia(n). ¿cuál será el valor de a:i„)P"{m)? Con los recursos de la aritmética elemental podemos resolver esta cuestión ^. o. pág. p o r tanto. me he decidido a traducirlo por «fórmula binomial» [ambas expresiones son corrientes en castellano (T. fórmula de N e w t o n ) . 1931. y supongamos que la frecuencia de los unos. de 2n -{. Wahrscheinlichkeitsrechnung. sin apoyarnos en otro supuesto que el de que « sea al menos libre-n—1. y sus segmentos contendrán los elementos de a num e r a d o s de k a n -\. Ahora b i e n . y que la de los ceros. tenemos m ^ n. ' Llamo «problema beruoulliano» (siguiendo a VoN MISES. de n -{. Imaginemos a h o r a de nuevo que se nos da u n a alternativa finita a con las propiedades p r i m a r i a s «1» y «O». En lo sucesivo. pues. a F ' ' ( 0 ) . todo elemento de «(„) h a de poseer u n a de estas dos p r o p i e d a d e s . p o r tanto.154 La lógica de la investigación científica mentó A:-ésimo de a. t o m a r como propiedad p r i m a r i a del mismo el número de sus unos (dejando de lado. a partir de toda sucesión a („) obtenemos otra alternativa al seleccionar un m concreto (m^n) y adscribir la propiedad «m» a todo elemento de la sucesión a(„) que tenga exactamente m unos (y. es igual a q (no asumimos que ge trate de una equidistribución. más sencillamente. le denomino «el problema casi bernouUiano» (cf. 128) al problema correspondiente para sucesiones infinitas de segmentos adyacentes. en la que sería p = q). adyacentes. podemos p r e g u n t a r lo siguiente: ¿con qué frecuencia aparece la p r o p i e d a d m en la sucesión a(n)?. es igual a p . la nota 1 del apartado ÍO). p o r ejemplo. c(F"(l). pero como parece ser poco usado en inglés.

por lo cual. como hice en el antiguo apéndice I V : puede mostrarse sin dificultad que si en tales sucesiones mínimas se hace crecer n sin fin y sin límite. Podemos d e n o m i n a r «sucesión de referencia» a u n a sucesión infinita de elementos que desempeñe el papel de clase de referencia a la que se refieran las frecuencias relat i v a s . Con tal de que nos limitemos a sucesiones de referencia construidas de acuerdo eon una regla matemática determinada. a b a n d o n a r é la teoría frecuencial en lo q u e respecta a clases de referencia finitas. Pero incluso en este caso sigue siendo necesario hablar de hipótesis frecuenciales. éstas se convierten en infinitas y las frecuencias pasan a límites frecuenciales.blogspot. De este modo se hubieran simplificado los próximos apartados. el de analizar la aleatoriedad cuanto fuese posible dentro de la región de las sucesiones finitas. esto es. a «colectivo» en el sentido de Von Mises * ' . de mi Postscript. Podría haber realizado dicho programa muy fácilmente si mi paso siguiente hubiese consistido en construir sucesiones (finitas) libres-n mínimas para re creciente. todos estos perfeccionamientos permanecen dentro del marco de la pura teoría frecuencial. 57. El concepto de libertad-/! presupone el de frecuencia relativa. el a p a r t a d o 5 5 ) . el presente apartado sigue teniendo trascendencia. más o menos.La probabilidad 155 Una vez llegados a esta fórmula. la utilización de a q u e l concepto no nos plantea p r o b l e m a s .com . Sin embargo. ESTIMACIONES TICAS FRECUENCIALES HIPOTÉ- Es s u m a m e n t e fácil extender los resultados obtenidos con sucesiones finitas libres-n a sucesiones infinitas libres-ri definidas p o r u n período generador (cf. ya que siempre podemos d e t e r m i n a r — e n el caso de las sucesiones d i c h a s — si la sucesión correspondiente *' Llego aquí al punto en que no logre llevar a cabo del todo mi programa intuitivo : es decir. de estimaciones hipotéticas y de SU9 contrastaciones estadísticas. puesto que al hacerse demostrable la existencia de límites ya no es preciso mencionar los puntos de acumulación. tal como se explica en los apartados *53 y sigs. SUCESIONES INFINITAS. hasta el 64. y —excepto en la medida en que definen un tipo ideal de desorden objetivo— resultan innecesarios si adoptamos una interpretación de propensiones del formalismo neoclásico (de la teoría de la medida). q u e corresponde. y dicha fórmula nos p r o p o r c i o n a r á los fundamentos p a r a la discusión del axioma de aleatoriedad. ya que aquello que su definición exige que sea insensible —insensible a toda selección que tenga en cuenta determinados predecesores— es precisamente la frecuencia relativa con que aparece u n a p r o p i e d a d d e t e r m i n a d a . E n nuestros teoremas que se ocupan de sucesiones infinitas e m p l e a r é — p e r o sólo provisionalmente (hasta el a p a r t a d o 6 4 ) — la idea de límite de frecuencias relativas (denotado p o r F ' ) p a r a remplazar a la de frecuencia relativa en clases finitas ( F " ) . http://psikolibro. y sólo cuando esto estuviese hecho continuar en lo que respecta a las infinitas (en las que necesitamos limites de frecuencias relativas).imo ocurre a gran parte de los siguientes. y lo mi. con objeto de llegar a una teoría en que la existencia de límites frecuenciales se siguiese del carácter aleatorio de la sucesión. mas hubiera resuelto completamente y sin necesidad de asumir nada más los problemas de los apartados 63 y 64. que —ello no obstante— conservan su significación. sin necesidad de nuevos supuestos (vóunse la nota *2 del apéndice IV y el nuevo apéndice *VI).

será posible remplazar u n a regla empírica p o r una m a t e m á t i c a : así. como la anterior. hemos de restringir nuestra investigación a sucesiones matemáticas. restricción que equivale a u n axioma de convergencia. sino solamente empírica (por ejemplo.com . Puesto que queremos m a n e j a r las sucesiones infinitas valiéndonos del concepto de límite (de las frecuencias r e l a t i v a s ) . tendríamos u n ejemplo de una regla para const r u i r u n a sucesión empírica en la siguiente: «el n-ésimo elemento de la sucesión a será O si y sólo si en la n-ésima tirada de la moneda sale cruz».156 La lógica de la investigación científica de frecuencias relativas es convergente o n o . (No nos ocuparemos de los problemas que suscita este axioma hasta http://psikolibro. es decir. según la finalidad que tengamos a la vista. cuando se determina la sucesión p o r las tiradas de una m o n e d a ) : pues en estos casos no está definido el concepto de límite (cf. P o r el contrario. se definen p o r medio de una regla matemática.. Este ejemplo hace ver que. en ocasiones. si la sucesión de que forma p a r t e es matemática o e m p í r i c a : ú n i c a m e n t e podemos decidir si una sucesión es de uno u otro tipo si se nos da u n a regla de construcción. a p a r t i r de las p r o p i e d a d e s de tal segm e n t o . el apartado 5 1 ) . Pues si se nos da u n a sucesión «extensionalmente». p o r enumeración de sus elementos uno tras otro —con lo cual p o d r e m o s conocer sólo u n a p a r t e de ella. Así queda definida la alternativa infinita 1 1 1 O 1 1 1 O . Al dividir las sucesiones en matemáticas y empíricas establezco u n a distinción que más p o d r í a llamarse «intensional» que «extensional». por ejemplo. Veamos u n ejemplo de regla matemática p a r a construir una sucesión : «el n-ésimo elemento de la sucesión a será O si y sólo si n es divisible p o r cuatro». esto es. (a) cuyos límites de frecuencias relativas son a F ' ( l ) ~ 3 / 4 y a F'(0) — 1/4.. y solamente origina dificultades si se trata de sucesiones para las que no se da regla matemática alguna. y precisamente a aquéllas cuya sucesión correspondiente de frecuencias relativas sea c o n v e r g e n t e . P o r razones de brevedad llamaré «sucesiones matemática:)» u las que. u n a regla «intensional». Pero no es necesario que las reglas empíricas definan siempre sucesiones de carácter aleatorio . de este modo. y ello con u n grado de precisión que p u e d e satisfacernos o no. Mas p a r a lo que estamos tratando ahora tiene u n interés especial la posibilidad (de la que es muestra nuestro e j e m p l o ) de obtener u n a sucesión m a t e m á t i c a cuyas diversas frecuencias se a p r o x i m e n a las de cierta sucesión empírica.blogspot. yo llamaría empírica a la regla s i g u i e n t e : «el n-ésinio elemento de la sucesión será 1 si y sólo si en el n-ésimo segundo (a p a r t i r de un instante cero fijado) el péndulo p se encuentra a la izquierda de su posición de reposo». p o r largo que sea— es imposible d e t e r m i n a r . u n a sucesión matemática que se a p r o x i m e a nuestra frecuencia empírica. basándonos en ciertas hipótesis y mediciones relativas a u n péndulo d e t e r m i n a d o . u n segmento finito. Podemos encontrar.

podemos. nos interesamos por éstas. En el caso de sucesiones empíricas infinitas podemos distinguir dos «fuentes» principales de nuestras estimaciones hipotéticas de frecuencias. no importa lo más m í n i m o la m a n e r a en que se obtienen las frecuencias con las cuales empezamos nuestros cálculos: podemos haberlas hallado por un recuento real. IV. Mas esperar — o conjeturar— que una sucesión matemática se a p r o x i m a r á . o conjeturar. incluso. Al calcular frecuencias aceptamos unas como dadas. no (¡uiere decir que esté excluida de nuestra discusión de los problemas de la teoría de la p r o b a b i l i d a d . y la otra se apoya en una extrapolación de resultados estadísticos. haberlas inventado. cap. * Cf. a una empírica. y sobre la hipótesis de que las tendencias observadas " Discutiré más adelante. es decir. asimismo. En cuanto a las hipótesis frccuenciales basadas en una extrapolación estadística. ya que es conveniente tratarlos al mismo t i e m p o que la «ley de los grandes números».. princip a l m e n t e . cit. nos cuidaremos exclusivamente de sucesiones matemáticas. dos maneras en que pueden aparecérsenos como verosímiles: una es la estimación que se basa en u n a «hipótesis equiazarosaii (o hipótesis de igual p r o b a b i l i d a d ) . el apéndice *IX. la cuestión de las «fuentes» de nuestras estimaciones de frecuencias no es u n problema del cálculo de probabilidades . estas hipótesis se suelen apoyar en consideraciones de simetría'^. y de ellas deducimos otras frecuencias.blogspot. las tasas de m o r t a l i d a d estimadas constituyen u n buen ejemplo. Tenemos u n ejemplo muy típico en la conjetura de que al tirar u n dado se obtendrán frecuencias iguales. Con «hipótesis equiazarosayt me refiero a una hipótesis que afirme que las probabilidades de las diversas p r o p i e d a d e s p r i m a r i a s son iguales: hace u n a aserción de equidistribución. y de si es falsable. http://psikolibro.) Así pues. en lo que se refiere a las frecuencias. el de si puede someterse a contraste una conjetura o hipótesis de esta índole. Lo mismo ocurre con nuestras estimaciones de frecuencias en sucesiones infinitas. se averiguan datos estadísticos acerca de la m o r t a l i d a d . 41-64. simplemente. no tiene ninguna influencia sobre el modo en que podemos calcular tales frecuencias. En este caso. ya que. de si cabe corroborarla de algún modo..La probabilidad 157 llegar a los a p a r t a d o s 63 a 66. y precisamente u n a hipótesis acerca de las frecuencias de la sucesión empírica ^. la cual se basa en la simetría y la equivalencia geométrica de las seis caras del cubo. que se a p r o x i m a n —en lo que respecta a las frecuencias— a las sucesiones empíricas de carácter azaroso o aleatorio. ' Keyncs se ocupa de estas cuestiones en su análisis del principio de indiferencia. mediante u n a regla matemática o a p a r t i r de hipótesis v a r i a d a s . Cf. El liccho de que nuestras estimaciones de las frecuencias en sucesiones empíricas aleatorias sean hipótesis. op. en lo que respecta a clases finitas. Así pues. y —en caso afirmativo— de cómo. en los apartados 65 a 68. sin embargo. lo cual. el problema de la decidMUdad de las hipótesis frecuenciales: esto es. Indudablem e n t e .com . pero sólo de aquéllas de que podamos esperar. no es otra cosa que formar una hipótesis. pági.

por recuento empírico.158 La lógica de la investigación científica continuarán siendo estables muy aproximadamente. A. y no veo ninguna razón p o r la que tales conjeturas h a b r í a n de estar inspiradas exclusivamente p o r la acumulación de u n a gran masa de observaciones inductivas. p o r tanto. en frecuencias observadas empíricamente—. P e r o como estos términos se emplean en tantos sentidos diferentes ^. una estimación hipotética —es decir. ' Born y Jordan. sin duda alguna. a m e n u d o .com . por ejemplo. en su Elementare Quantenmechanik (1930). esto es. se lleva a cabo u n a extrapolación desde los casos conocidos a los desconocidos: esto es.blogspot. será m e j o r que los evitemos. o sea. todas las que se refieran a sucesiones empíricas infinitas—. ya que. a la distinción clásica entre probabilidades «a priori^) y «a posterioriit. i m p o r t a mucho más que se vea con entera claridad el hecho de que toda estimación frecuencial predictiva. en todo caso. incluyendo cualquiera que podamos obtener p o r extrapolación estadística — y . o de que no cambiarán mucho — a l menos d u r a n t e el período inmediatamente subsiguiente—. sin embargo. Chuprov utiliza la expresión «probabilidad a priori» para todas las hipótesis frecuenciales. están indisolublemente impregnados de asociaciones de orden filosófico. emplean el primero de estos términos para denotar una hipótesis de equidistribución. A. a p a r t i r de los acontecimientos que se h a n clasificado empíricamente y sometido a recuento. pues las suponen basadas en u n a experiencia estadística —esto es. y p e r m i t i r á n . que j a m á s p o d r á justificarse lógicamente: la conjetura de que las frecuencias p e r m a n e c e r á n constantes. lo único que hemos hecho es p r o p o n e r una hipótesis no verificable. Ciertos creyentes en la lógica inductiva mantienen que las hipótesis equiazarosas son «deductibles empíricamente» o «explicables empíricamente». página 308. que «deducimos» estimaciones de p r o b a b i l i d a d —esto es. será siempre una p u r a conjetura. además. ha de ir mucho más lejos de lo que estamos autorizados a afirmar basándonos en las observaciones. u n a predicción frecuencial apoyada en extrapolaciones estadísticas— con u n a de sus «fuentes» empíricas. el apartado 2 ) : en mi opinión. predicciones de frecuencias— a p a r t i r de acontecimientos pasados que se han clasificado y contado (así las estadísticas de m o r t a l i d a d ) . más -o menos. no atribuyo demasiada i m p o r t a n c i a a estas cuestiones acerca del origen o «fuentes» de nuestras estimaciones (cf. Por otro lado. y como. con la clasificación y recuento reales de acontecimientos y sucesiones de acontecimientos pasados. P e r o desde u n punto de vista lógico semejante pretensión no está justificada en absoluto: no hemos realizado deducción lógica a l g u n a . P o r m i parte creo. a m e n u d o . la extrapolación. con objeto de distinguirlas de sus contrastes estadísticos. tal vez. La distinción que hago entre hipótesis equiazarosas y extrapolaciones estadísticas corresponde. exclusivamente por nuestras reflexiones acerca de la importancia de la simetría y p o r otras consideraciones p a r e c i d a s . Con todo. Quienes estén inclinados al inductivismo tenderán quizá a dejar de lado el carácter hipotético de estas estimaciones: pueden confundir. Se pretende. http://psikolibro. que al hacer este tipo de estimación frecuencial hipotética nos guiamos. de los resultados obtenidos a posteriori.

este «axioma» forma p a r t e de su definición del concepto de colectivo. por ejemplo. Wahrscheinlichkeit. y. pues es posible redactarlo así. pág. 1930. de selección según la posición) y de selección de v e c i n d a d . y llevado a cabo en los apéndices IV y *VI. pág. es muy parecida. en Mathematische Zeitschrift 34. 46 (T. 25.)']. en donde se dice que esta formulación «no es expresable matemáticamente». ingl. 1939. 256. Pero otras se conservan: así. pero sin desarrollarla.La probabilidad 159 E n el estudio que realizo a continuación del axioma de aleator i e d a d t r a t a r é de e n c o n t r a r sucesiones matemáticas que se aproximen a las sucesiones empíricas a l e a t o r i a s : lo cual quiere decir que h a b r é de estudiar hipótesis frecuenciales *^. pues espero encontrar u n requisito más débil que. de las que se definan sin hacer uso p a r a nada de la p r o p i e d a d del elemento que se ha de seleccionar ^. ' Dorge ha hecho una observación análoga. FEICL. la obra de VoN MISES. sea capaz de ocupar su puesto. pág. E S T U D I O DEL AXIOMA DE ALEATORIEDAD En el apartado 54 hemos introducido y explicado los conceptos de selección ordinal (esto es. La m a y o r p a r t e de las críticas que se han alzado frente a este axioma están dirigidas contra un aspecto de su formulación de escasa importancia relativa y bastante superficial: se refieren al hecho de que entre todas las selecciones posibles h a b r á una que será —digamos—• la de las tiradas que sacan cinco. quizá sea imposible demostrar que el concepto de colectivo definido por medio de u n axioma de aleatorie- *^ Este es. De esta forma desaparecen las dificultades que hemos mencionado. por ejemplo. p o r tanto. todo sistema de j u g a r puede considerarse siempre como una selección sistemática).. el programa a que aludía en la nota *1 anterior. la frecuencia de los cincos en esta selección será inuy diferente de la misma en la sucesión original. p o r e j e m p l o : los límites de las frecuencias de un colectivo h a n de ser insensibles a las selecciones ordinales y de vecindad y a todas las combinaciones posibles de ambos métodos de selección. evidentemente. Debido a esto. En la teoría de Von Mises. 33 [vers. págs..blogspot. y a que. cast. 1916. sin embargo. en Erkenntnis 1. 594 y sig. Von Mises — a l formular el axioma de aleatoriedad— habla de lo que él llama «selecciones» o «elecciones» que sean «independientes del resultado» de la tirada en cuestión.com . La critica de REICHENRACH. pág. Pero cabe contestar a los innumerables ataques levantados contra esta formulación '^ sin m á s que señalar que podemos formular el axioma de aleatoriedad de Von Mises sin e m p l e a r en absoluto las expresiones discutibles ^. ' C£.. 58. ' et. 1932. precisamente. m e d i a n t e ellos voy a e x a m i n a r ahora el axioma de aleatoriedad de Von Mises — o principio de exclusión de los sistemas de j u g a r — . trad. pues p i d e que los límites de las frecuencias de u n colectivo sean insensibles a todo tipo de selecciones sistemáticas (como indica el autor mencionado.. Statlstik und Wahrheit (1928).. http://psikolibro.

P r o p o n g o . p o r tanto. es posible construir ejemplos (cf. Debe oponerse también la objeción de Kamke a la tentativa de Reichenbach de perfeccionar el axioma de aleatoriedad introduciendo sucesiones normales. pues entonces podría construirse un ejemplo de una sucesión (por medio de una especie de método de la diagonal). frente a la idea de excluir todos los sistemas de jugar es posible p l a n t e a r otra objeción : la de que. sin embargo. y de ahí que es coherente *-. Axiomatik der W^ahrscheinlichkeitsrechnung. Realmente. * Cf.160 La lógica de la investigación científica dad tan exigente no es c o n t r a d i c t o r i o . el apartado a) del apéndice I V ) . Si vamos a axiomatizar un sistema de enunciados — e n este caso. P e r o p u e d e mostrarse que la exclusión de todos los sistemas de selección es innecesaria para la deducción del teorema de Bernoulli y de sus corolarios . definir las sucesiones malemá'icas azarosas como las que cumplen este requisito. más brevemente. en realidad.blogspot. La p r i n c i p a l ventaja que tenemos haciendo esto es que no se excluyen todos los sistemas de jugar. mas no puede existir semejante regla p a r a u n colectivo en el sentido de Von Mises. entonces los axiomas elegidos no sólo deben ser suficientes p a r a la deducción de los teoremas del sistema. reemplazar el principio de Von Mises de exclusión de los sistemas de j u g a r p o r el requisito menos exigente de «libertad absoluta». el teorema especial de la multiplicación o teorema de B e r n o u l l i — . *' Es controvertible. Mathematische Zeitschrijt 34. en particular.ido más arriba. Einführung in die Wahrscheinlickkeitstheorie (1932). ya que esle autor no ha logrado demostrar que tal concepto sea un concepto no vacío. ya que podemos demostrar ahora que el concepto de sucesión matemática azarosa no es un concepto vacío. por tanto. 1932. ya que basta pedir que la sucesión sea insensible a las selecciones efectuadas de acuerdo con acervos-re arbitrarios de predecesores: es decir. y. REICHENBACH. los teoremas del cálculo de p r o b a b i l i d a d e s . pues. sino también necesarios. con lo cual quedamos a salvo de la objeción de K a m k e que hemos indic. y. ya que cualquier regla podría emplearse como sistema de j u g a r o como sistema de selección. si ha de eliminarse un conjunto numerable cualquiera dado de sistemas de jugar. Obsérvese tcm- http://psikolibro. que sea ((absolutamente libréis. Esto se debe a que p a r a dar u n ejemplo de una sucesión infinita qu^ haya de satisfacer derterminadas condiciones es imprescindible una regla m a t e m á t i c a .. por ejemplo. Vereinigung 42. KAMKE. Véase el apartado *54 de mi Postscript (texto siguiente a la nota 5) acerca de A. que sea lihre-n de secuelas para todo re. se pide demasiado. p o r definición. parece imposible construir u n ejemplo de u n colectivo —con lo cual se demostraría que existen colectivos—. dicho de otro m o d o : que la clase de los «colectivos» no es u n a clase vacía. Wald.) P o r lo menos. 1932. ( K a m k e h a acentuado enérgicamente la necesidad de demostrar tal cosa*. *' La referencia al apéndice IV tiene considerable importancia. y Jahresbericht der üeutschen mathem.com . cf. página 606. es enteramente suficiente postular la exclusión de una clase especial de selección de vecindad. en el sentido de lihertad-ít p a r a todo n. esta crítica parece incontrovertible si se eliminan todos los sistemas posibles de jugar *^ Sin embargo. de modo que es posible dar reglas matemáticas p a r a construir sucesiones que sean ffabsolutamente libres» en nuestro sentido. o. página 147.

.com . y qiie. y. e t c . 11 http://psikolibro. eliminamos muchas combinaciones de estos dos tipos de selección (por ejemplo. pensamos que ocurre en las sucesiones debidas al a z a r . por ejemplo. como los que están numerados con k. las selecciones de vecindad «normales» o «puras» *^. el axioma de aleatoriedad de Von Mises puede presentar u n aspecto que se ajuste más a nuestras intuiciones: pues cuando nos dicen que u'. P u e d e verse que. el apartado s i g u i e n t e ) : en p r i m e r término. pueden dar la misma siibsucesión seiccoirnada si la niuneración de la sucesión original empieza en otro elemento (a])ropiado). finalmente..ia sucesión debida al azar tiene que ser completamente irregular. El requisito de libertad-» para todo n —o sea. n + k. el i'illimo párrafo del apartado 60. . nuestro requisito de «libertad absoluta» no hace sino excluir u n tipo particular de sucesión r e g u l a r . más adelante.La probabilidad 161 Quizá h a de parecer extraño que tratemos de dibujar los rasgos.blogspot. y la nota 6 del apai> tado 'SI de mi Postscript. los sistemas de j u g a r que están excluidos por el requisito que h e impuesto son los que podrían emplearse sin conocer el p r i m e r elemento de la suces i ó n : son invariantes respecto de ciertas transformaciones ( l i n e a l e s ) . de las sucesiones debidas al azar.. si bien uno muy importante. En consecuencia. el a p a r t a d o 4 3 ) .. excluimos también la selección ordinal «normal».. consciente o inconscientemente. aquellas por las que seleccionamos de acuerdo con una característica constante de la vecindad. por medio de sucesiones matemáticas que han de conformarse a las reglas más estrictas. ahora bien. la selección de todo n-ésinio elemento siempre que su vecindad posea ciertas características especificadas constantes).ente primero de la sucesión. que el resultabién que la mayoría de las objeciones que se han opuesto a mi teoría se contestaban eu el párrafo siguiente del texto. de «libertad absoluta»— parece también estar de muy buen acuerdo con lo que la mayoría de nosotros. tal cosa nos parece enteramente satisfactoria. ' Ejemplo: la selección de todos los términos cuyo número sea* primo. que escoge elementos que distan entre sí una magnitud constante. por ello. la nota *3 del apartado 60. ** Solamente es exacta la palabra «solamente» si hablamos de sistemas de jugar predictivos: cf. son sistemas de jugar sencillos (cf. Solamente *•' no quedan excluidos los sistemas de jugar que se refieren a las distancias absolutas de los elementos a un elemento (inicial) absoluto ^. tan irregulares. de suerte que toda presunción de regularidad falle en algún punto lejano de la sucesión —con tal de que continuemos t r a t a n d o de falsar la conjetura de regularidad prolongando suficientemente la sucesión—. y. 2/i + k. Una p r o p i e d a d típica de todas estas selecciones es que no se refieren a un elemento absolutan-.. es decir. efectivamente. se trata de un tipo importante teniendo en cuenta el hecho de que el requisito que hemos exigido excluye implícitamente los tres tipos siguientes de sistemas de jugar (cf. es decir. entonces a fortiori no serán sucesiones regulares de un tipo p a r t i c u l a r . más adelante. Cf. Pero este ari^umento intuitivo favorece también mi p r o p u e s t a : pues si las sucesiones debidas al azar son irregulares. a p r i m e r a vista.

a saber. como la interpretación frecuencia! y —muy en especial— la interpretación de propensiones que estudio en el Postscript.162 La lógica de la investigación científica do de una tirada de u n dado no depende de los resultados de las tiradas anteriores (y la costumbre de menear el dado antes de tirar está encaminada a asegurar esta «independencia»).com . PROBABILIDAD OBJF. SUCESIONES AZAROSAS. Apoyándonos en el mismo supuesto obtenemos inmediatam e n t e u n a fórmula que corresponde exactamente a aquélla. Se dirá que una sucesión de eventos o una sucesión de pro|íiedades —especialmente.blogspot. A una frecuencia límite correspondiente a una sucesión aleatoria se la llamará prohahilidad objetiva de la propiedad en cuestión dentro de la sucesión considerada. en este caso." ' (1) es válida p a r a sucesiones finitas de segmentos imbricados. se c u m p l i r á lo s i g u i e n t e : „F(|3) = a F ' (P) Hemos de mostrar ahora que nuestra definición basta para deducir los principales teoremas de la teoría matemática de la probabilidad. en especial el de Bernoidli. y se la sindiolizará por F .o la sif. mas para *' Actualmente me inclinaría a emplear el concepto de «probabilidad objetiva» de un modo diferente: esto es. E L PROBLEMA DE B E R N O U L L I La p r i m e r a fórmula b i n o m i a l que mencionamos en el apartado 56. en un sentido más amplio. u n a alternativa— es «azarosa» o «aleatoria» cuando y sólo cuando los límites de las frecuencias de sus propiedades primarias sean «absolutamente l i b r e s » : esto es. 60. „.niente definición. Esto puede expresarse también del modo siguiente: sea azarosa — o aleatoria— la sucesión a. utilizo este concepto meramente como auxiliar para la construcción de cierta forma de la teoría frecuencial. insensibles a toda selección basada en las propiedades de un acervo-n cualquiera de predecesores. http://psikolibro.„)F"(u) = « C „ p ' " 9 ' ' . Aquí —en el apartado 59—.TIVA A la vista de lo que se ha diclio hasta ahora proiiniifi. 59. de suerte que abarcase todas las interpretaciones «objetivas» del cálculo de probabilidades formal. dotada de la propiedad p r i m a r i a /9. Y luego —en el apartado 6 4 — modificaremos la definición dada aquí de tal manera que se la haga independiente del concepto de limite de frecuencias *^. y se la puede deducir sobre la hipótesis de que la sucesión finita a sea al menos libre-re—1.

p a r a deducir la tercera fórmula binomial ( 3 ) — basta asumir que < es azarosa o x aleatoria ' (pues p a r a nuestra tarea equivale a mostrar que el teorema especial de multiplicación es válido p a r a la sucesión de segmentos adyacentes de una sucesión aleatoria a ) . Todo lo cual quiere decir que afirma. (Mi demostración es posible gracias al hecho de haberme apartado de los procedimientos anteriormente empleados. La demostración *^ de la fórmula ( 3 ) puede llevarse a cabo en dos pasos.) *' Doy aquí solamente un bosquejo de la demostración. pero las sucesiones normales de Reichenbach son aquéllas para las que es válida (3). esto es. se la afirma de sucesiones de segmentos adyacentes. al problema de a ( n ) F ( m ) . sino t a m b i é n p a r a sucesiones de segmentos adyacentes. no contiene el símbolo F ' .' » (2) Puesto que las sucesiones azarosas son absolutamente libres (esto es.La probabilidad 163 sucesiones infinitas: es decir. la p r o b a b i l i d a d objetiva— está definida únicamente p a r a sucesiones azarosas. 603) se opone implícitamente a esta aserción cuando escribe: «. que es la siguiente: „„F(m) = " C ^ p ^ í " . Siguiendo a Von Mises. a („).. además. la fórmula (2) o segunda fórmula b i n o m i a l debe p o d e r aplicarse también a ellas.. por tanto. entonces „(^jF'(m) = « C ^ p » g ' . sino por medio de la «libertad-n de secuelas»: con lo cual he hecho aquél accesible al método de inducción matemática. por implicación.blogspot. Mostramos p r i m e r a m e n t e que la fórmula ( 2 ) no sólo es válida p a r a sucesiones de segmentos imbricados. azarosas o aleatorias. 1932. ya que F — e s decir. mientras que no te cumple necesariamente lo contrarío». a„.- (3) Esta fórmula difiere de la ( 2 ) de dos modos distintos: en p r i m e r lugar. P a r a resolverla — y . sino el F . A continuación nos ocuparemos exclusivamente de sucesiones azarosas o aleatorias (tal como se las ba definido en el a p a r t a d o anter i o r ) . a„. que las sucesiones de segmentos adyacentes son. si a es infinita y al menos libre-n-1. las sucesiones normales están libres también de secuelas. Los lectore» no intCTesado* an ella pueden pasar al último párrafo del presente apartado. Y después hacemos ver ' Puede llamarse «problema casi bernoulliano» a la cuestión correspondiente en el caso de sucesiones de segmentos imbricados. ' REICHENBACH (Axiomatik der ITahrscheinUckkeitsrechnnug. a la cuestión del valor de a „ F ( í n ) ) ^. pág.de la p r o b a b i l i d a d objetiva de la propiedad m en una sucesión de segmentos adyacentes (o sea. libres-re p a r a todo n). la nota 1 del apartado 56 y también el apartado 61. Mathematische Zeitschrif 34. * http://psikolibro. y esto cualquiera que sea el valor escogido de n. a („). a su vez. en lugar de las sucesiones de segmentos imbricados. al definir el concepto de «libertad de secuelas» no directamente. cf. llamo problema de Bernoulli a la cuestión —a que responde (3)—. Vamos a mostrar que para las sucesiones azarosas es válida — a d e m á s de la fórmula ( 2 ) — u n a tercera fórmula binomial ( 3 ) . y.com .

etc.blogspot. de segmentos adyacentes: una de ellas... entonces dicha pareja debe aparecer —en segmentos suficientemen'. decididamente.. 5..e largos de < (2) — más frecuentemente a ciertas distancias x características e n t r e sí que a otras distancias m u t u a s : las distancias correspondientes a la frecuencia m a y o r serían las que prevalecerían si las parejas 0. tercero. 5 . A p a r t i r de una sucesión c (.4.. es decir.0 perteneciesen a una sola de las dos sucesiones 0^2. una sucesión de segmentos imbricados. cuarto. en la sucesión ( B ) tiene que aparecer una desviación complementaria. entonces. no es «absolutamente l i b r e » : de hecho. el segmento 0.0 ha de aparecer demasiado poco frecuentemente («demasiado frecuentemente» y «demasiado poco frecuentemente» en comparación con la fórmula b i n o m i a l ) . ya que. 4 . la p a r e j a ) 0.6.. Lo cual contradice la «lib e r t a d absoluta» de a: pues. Supongamos ahora que la fórmula ( 4 a ) no sea válida para una de las dos sucesiones ( A ) o ( B ) .. de modo que el segmento (o sea. y pueden obtenerse a p a r t i r de éstas por medio de una selección ordinal n o r m a l .. las parejas de a formpdas por los números 1. ya que en tal caso hemos demostrado la fórmula °nF'(m) = a. estas sucesiones constituyen u n ejemplo típico de lo que p o d r í a n llamarse «sucesiones con s e c u e l a s » ' .. a„. Pero esto se encuentra en contradicción con la «libertad absoluta» que hemos asumido para a . de «(2). 3.^^F'(m)..2.com ... es decir.. .^. .164 La lógica de la investigación científica que estas últimas son «absolutamente libres». las parejas de elementos de a constituidas p o r los números 2. si somos capaces de mostrar que los límites de las frecuencias de las sucesiones imbricadas. p o r e j e m p l o . Así pues. haré (da) {m < 2) es v e r d a d e r a . de 0^2)1 o sea. la otra — p a r a denotar la cual utilizaremos el símbolo ( í 5 ) — contiene los segmentos segundo. . en sucesiones de segmentos imbricados.0 aparezca demasiado frecuentemente en la sucesión ( A ) .„. hemos dado el p r i m e r paso (e incluso hemos ido un poco más lejos). son insensibles a la selección ordinal normal. de acuerdo con la segunda fórmula bino' Von Smoluchowski apoyaba su teoría del movimiento browniano en sucesiones con secuelas. y las correspondientes a la frecuencia m e n o r de dicha pareja serían las que dominarían si ésta perteneciese a ambas sucesiones «j. que denotaremos con ( A ) .F'(m) = . (No es posible invertir el orden de estos pasos. http://psikolibro. sexto. y luego será fácil generalizar esta fórmula para todo n. ) Primer paso. . 6 .. a .F'(m) Esbozaré primero esta demostración para n = 2: ver que „.0 aparece en ( A ) con m a y o r frecuencia que en ( B ) . esto es.. de segmentos imbricados podemos seleccionar dos — y sólo dos— sucesiones distintas. contiene los segmentos p r i m e r o . aj. 7 . Las sucesiones de segmentos adyacentes....F'{m) (4) esto es.. son subsucesiones de a („>. pues si la pareja 0. quinto. «(„).

P o r tanto. los sistemas de jugar de este tipo üoa ineompatibles con la «libertad absoluta» de la sucesión.' aleatorias.1. *"" La iüi-mulación que sigiie puede ayudar desde el punto de vista intuitivo: si las parejas 0.distancias características entre s í : a saber. con lo que se completa el p r i m e r paso de la demostración. y. en -consecuencia. como vamos a ver. Volvemos a considerar únicamente en un principio las sucesiones «2.0. Lq^ mismas consideraciones subyacen al «segundo paso» de la demostración. Pues si en ( A ) el segmento 1. la ( A ) — reo sea libre-1 .1 tendría que aparecer con m a y o r frecuencia en la subsucesión seleccionaila a p a r t i r de ( A ) de acuerdo con el segmento predecesor 0. a continuación de al menos uno de los segmentos constituidos p o r dos elementos (o sea. además. De este modo se demuestra ( 4 a ) .1 aparecería demasiado frecuentemente — e n un segmento tiuficicntemente largo de a— a ciertas . una pareja concreta de a ) . P e r o este supuesto contradice a la «libertad absoluta» de la sucesión la. Así se termina nuestro es<iuema de los dos pasos. de otro modo. a las distancias que resultarían si las dobles parejas en cifeí-iíión perteneciesen a una y la misma sucesión Cj. Una vez más podemos generalizar esta d e m o s t r a c i ó n . Mediante u n a argumentación análoga p u e d e mostrarse que las sucesiones a „ son «absolutamente libres». m e d i a r l e consideraciones análogas a las anteriores. entonces podría emplearse fácilmente este hecho como base de un sistema sencillo que mejoraría las posibilidades de un jugadorf ahora bien. digamos tras del segmento 0. http://psikolibro.com . que el supuesto de una aparición preferente a ciertas distancias características es incompatible con la «libertad absoluta» que hemos supuesto para a. y pondremos de manifiesto que éstas son libres-l. de suerte que es posible decir de las sucesiones a que no sólo son libres-l.1— con mayor frecuencia de lo que aparecería si ( A ) fuese «absolutamente l i b r e » . ya que. y no de su coíococíón en la sucesión *^. a otras distancias características aparecería dicha cuaterna con u n a frecuencia demasiado baja —es decir. 1. nos tropezamos exactamente con la misma situación que a n t e s . como compensación debe ocurrir lo contrario en ( B ) .0 son más frecuentes a ciertas distancias características que a otras.0 demasiado frecuentemente. aquélla e n t r a ñ a que la frecuencia con que aparece u n a sucesión d e t e r m i n a d a de longitud n en cualquier sucesión de a (n) depende exclusivamente del núníero de unos y de ceros que aparecen en ella. En efecto : supongamos que una de las dos sucesiones aj — p o r ejemplo. sino también libres-re p a r a todo re. estamos ya autorizados para r e m p l a z a r F ' p o r F en ( 4 ) : lo cual quiere decir que podemos aceptar la pretensión de que la tercera fórmula binomial resuelve el problema de Bernoulli.blogspot.0.La probabilidad 165 m i a l . se sigue de ello la validez de ( 4 ) . Segundo paso. y.1 sigue al 0. lo cual quiere decir que el segmento 1. y es posible mostrar. en ( A ) . la cuaterna 0.0 de lo que nos h a r í a esperar la fórmula b i n o m i a l . a las distancias que prevalecerían si perteneciesen a ambas sucesiones «2—Así pues. ha de aparecer otro segmento — d i g a m o s . que son azarosas —o. p a r a empezar. entonces. y como esta demostración puede generalizarse fácilmente a cualquier n.

ya que solamente en éstas p u e d e n a u m e n t a r indefinidamente de longitud los segmentos-re de las sucesiones «n. y la nota 6 (que se refiere a A. p o r fin.. L A LET DE LOS GRANDES NIJMEROS (TEOREMA DE B E R N O U L L I ) El teorema de Bernoulli —o (primera^) «ley de los grandes números»—. una caracterización que no varíe con el número ordinal del e l e m e n t o ) .. pues toda selección ordinal n o r m a l de a„ p u e d e considerarse como una selección del mismo tipo de a(„) . a u n a selección que tenga en cuenta una caracterización constante de la vecindad. pues. O El teorema de Bernoulli nos da la solución de un p r o b l e m a sum a m e n t e afín al que (siguiendo a Von Mises) h e denominado «problema de B e r n o u l l i » : concretamente. mas sólo de.F(l) = p en u n a cantidad m e n o r que 8 —siendo 8 u n a cantidad tan pequeña como queramos (pero distinta de c e r o ) — : es decir. P o d e m o s tam- *^ Según creo ahora. Según i n d i q u é en el a p a r t a d o 56. u n a vez hecha la asunción de que podemos llevar n al l í m i t e : n—>• oo. «absolutamente libres».166 La lógica de la investigación científica Hemos hecho patente también. 61.. que las sucesiones a („) de segmentos imbricados son insensibles a la selección normal 'ordinal siempre que a sea «absolutamente libre». que ¿1 llama «teorema de Bayesx o «la segunda le^ de los grandei niímerot)). Cabe afirmarla únicamente. y. P u e d e verse fácilmente que otra consecuencia ulterior es la insensibir lidad a cualquier selección «pura» de vecindad (esto es. puesto que n a d a más podemos llevar n al límite (n —*• C ) si asumimos la libertad-re p a r a todo re. Podemos establecer ahora la siguiente definición: u n segmento-w de a tiene la p r o p i e d a d « A p » si y sólo si la frecuencia relativa de los unos discrepa del valor o. se sigue que la «libertad absoluta» ha de ent r a ñ a r insensibilidad a todas *^ las combinaciones de estos dos tipos de selección. m/n. por tanto. Wald) del apartado *54 de mi Postscript. la nota *4 del apartado 58. si discrepa de la p r o b a b i l i d a d de los unos en la sucesión a en una cantidad menor.com . que pudieran utilizarse como sistemas de jugar». naturalmente. la palabra «todas» es errónea. Y. de sucesiones a infinitas. de pasada.. insensibilidad a un tipo especial de selección de vecindad— se sigue la insensibilidad a la selección ordinal normal. Lo mismo ocurre con las sucesiones a„ de segmentos adyacentes.blogspot. además. será también aplicable a la sucesión a misma. http://psikolibro. al del valor de a „ F ( m ) . y la frecuencia relativa de los unos dentro de este segmento (finito) es. ' Von Mises distingue el teorema de Bernoulli —o de Poisíon— de ¿u inverío.p u e d e deducirse de la tercera fórmula binomial mediante razonamientos p u r a m e n t e aritméticos. Hemos mostrado. por tanto. y para ser un poco más preciso seria menester remplazaría por «todas . puede decirse que un segmento-n tiene la p r o p i e d a d «zre» cuando contiene precisamente m u n o s . entre otras cosas.. más arriba. Cf. las sucesiones a que sean. o sea. ya que ésta es idéntica a a(i) y a « j . que de la «libertad absoluta» — q u e quiere decir.

en otro caso. y que sean. introduciendo el concepto de una «buena muestra»: el original se vaha únicamente del definieru de dicho concepto. Intuitivamente se adivina que si el valor de 8 ( 8 > 0 ) está fijado y n crece. tendrá la propien d a d « A p » . la segunda fórmula binomial. F ( A p ) se aproxima a su valor máximo. el teorema de Bernoulli responde a la pregunta acerca del valor de la frecuencia — o p r o b a b i l i d a d — de segmentos de este tipo (o sea. 1. que es análoga a ella. pero corresponde a sucesiones de segmentos imbricados. Ahora b i e n . el valor de a . a la fórmula correspondiente a la anterior. se encuentra que si n aumenta más allá de todo límite. llevaría. p a r a sucesiones con secuelas (estudiadas por Smoluchowski''). a la cuestión acerca del valor de a „ F ( A p ) . es una «buena muestra» si y sólo si la frecuencia de los unos en tal segmento difiere de p —esto es. y. lím „ F'(Ap) = 1 (para cualquier valor de Ap) (2) que es válida para sucesiones de segmentos imbricados y p a r a selecciones ordinales normales de ellos. seleccionado de u n a sucesión aleatoria a. P u e d e decirse que ( 2 ) es una variante del teorema de Bernoulli — a la cual se aplica. con ella. la fórmula ( 1 ) — del modo siguiente: Diremos que u n segmento finito de ( g r a n ) longitud determinada. y. empleando el mismo método. Podemos decir que la probabilidad de dar con una buena muestra se acerca a 1 cuanto queramos con-tal de que hagamos los segmentos en cuestión suficientemente largos * \ Cf. ' http://psikolibro. y. Es posible expresar lingüísticamente el teorema de Bernoulli —esto es. la nota 3 del apartado 60 y la nota 5 del 64. de los que tienen la p r o p i e d a d A p ) dentro de sucesiones a „ : contesta. mutatis tnutandis. La demostración de Bernoulli (que puede encontrarse en cualquier tratado de cálculo de p r o b a b i l i d a d e s ) procede a evaluar semejante aumento apoyándose en la fórmula binomial . por tanto. del valor de la probabilidad de los unos en la sucesión aleatoria a— en una cantidad menor que una pequeña fracción fijada a r b i t r a r i a m e n t e .com . lo que voy a decir acerca del teorema de Bernoulli. por tanto.La probabilidad 167 bien expresar esta condición d i c i e n d o : u n segraento-n tiene la prop i e d a d « A p » si Y sólo si I p | < S . libres-n.' En la traducción se ha refundido esta frase (sin alterar su contenido).blogspot. por tanto. La fórmula (2) misma da lugar a la ( 1 ) en caso de que se seleccionen segmentos que no estén imbricados. la frecuencia de dichos segmentos (que poseen la propiedad A p ) crecerá también. el valor de a n F ( A p ) (y que este crecimiento será m o n ó t o n o ) . lo cual puede expresarse con los símbolos conocidos a s í : lím a F(Ap) = 1 (para cualquier valor de Ap) (1) n —*• w Se llega a esta fórmula transformando la tercera fórmula binomial (para sucesiones de segmentos adyacentes). p o r pequeño que sea el de 8.

El teorema de Bernoulli enuncia que los segmentos cortos de sucesiones «absolutamente libres» o azarosas mostrarán a menudo discrepancias de p relativamente grandes (y. la mayorifi de las desviaciones (del valor de p) se' ha7>ún tan pequeñas como queramos en segmentos suficientemente l a r g o s . a „ F ( A p ) . las desviaciones grandes se h a r á n tan raras como q u e r a m o s . su fioí-uencia relativa discreparía del valor p de In frecuencia de la sucesión aleatoria en cuestión. (No hace al caso para la discusión presente cómo Ueganios al valor . discrepancias de p cada vez más pequeñas al a u m e n t a r su longitud. en una cantidad tan pequeña como q u i í i ó r a m o s . mientras que los grandes se c o m p o r t a n siempre de una m a n e r a que sugiere constancia y convergencia. P o r t a n t o .. http://psikolibro. el resultado de u n a estimación hipotética. pág. mientras que en los más largos se observarán. podemos decir también lo que sigue. el teorema de Bernoulli afirma que los segmentos pequeños de las sucesiones azarosas muestran a m e n u d o grandes fluctuaciones. Así pues. en la mayoría de los casos. es decir. encontraremos. por ejemplo. en la inmensa mayoría de los casos.) Teniendo en cuenta que la frecuencia de Bernoulli.: podría ser. y que. con objeto de hallar p o r recuento — o quizá erapleando otros métodos empíricos y estadísticos— cuáles son las frecuencias en sus subsucesiones. dicho s u c i n t a m e n t e : que en *' KEYNES dice de la «ley de los grandes números» que «un nombre mucho mejor para ella sería el de la 'estabilidad de las frecuencias estadísticas'» (cf. si tomamos u n segmento m u y largo de u n a sucesión aleatoria. 336). En consecuencia.168 La lógica de la investigación científica Al formular de este modo el teorema aparece dos veces la palabra «probabilidad)^ (o «valor de la probabilidad»). crece monótonamente al crecer la longitud n del segmento y decrece también monótonamente al decrecer n. o el hecho de que las sucesiones aleatorias son estadísticamente estables *^. el siguiente r e s u l t a d o : existe una frecuencia media característica. su Treati' se. dicho de otro modo.blogspot.com . de un modo m á s b r e v e : la frecuencia p se realiza a p r o x i m a d a m e n t e en casi todos los segmentos suficientemente largos. por tEnto. el valor de la frecuencia relativa se realiza r a r a m e n t e en segmmitos cortos (si se los compara con los largos). este c o m p o r t a m i e n t o estadísticamente comprobable de los segmentos finitos. Cabe d e n o m i n a r este hecho. llamándole su «comportamiento casi-convergente». mientras que las correspondientes a subsegmentos más pequeños discreparán cada vez más —-y más a m e n u d o — de dicha frecuencia media según vayamos escogiéndolos m á s y más pequeños. fluctuaciones relativamente g r a n d e s ) . o. tal que las frecuencias relativas del segmento total y de casi todos los subsegmentos largos se desvían muy poco de ella. por tanto. ¿Cómo debe interpretarse o traducirse a q u í ? En el sentido de mi definición de frecuencia sería menester traducirla del modo siguisiite (y doy en cursiva las dos versiones de la p a l a b r a «probabilidad» en el lenguaje frecuenc i a l ) : una mayoría aplastante de todos los sígüíentos suficientemente largos serían «buenas muestras».

y está en su pleno derecho... de acuerdo con su definición. en ambos casos. . N o planteo n i n g u n a objeción a l seg u n d o uso d e la expresión «creencia racional» ( q u e es el q u e podría también verterse por «es casi seguro q u e .Í considerarse. Pues tales expresiones parecen ser correctas. esto es.. en u n a cantidad menor que u n a dada. http://psikolibro. p á g . . definida por «tiene u n a frecuencia próxima a l » *<(o igual a 1».. El teórico de la frecuencia no tiene ninguna dificultad p a r a traducir esta palabra. la proporción m á s probable de sus acontecimientos con respecto al n ú m e r o total de ocasiones es p . lo único que hace es dejar en la obscuridad las dificultades que encuentra. entonces . con las p a l a b r a s de K e y n e s . en la q u e se apoyaba m i texto. debería poderse traducir a s í : «Si el grado de creencia racional en el acontecimiento de u n evento es p . entonces p es también u n a proporción de acontecimientos.»—.» .. * La cita precedente ha tenido q u e insertarse porque vuelve a t r a d u c i r el pasaje q u e yo había citado de la edición a l e m a n a d e Keynes. pero cuando contiiúJa diciendo «. n i cómo sea posible. por profundo* q u e sea (cf. que la frecuencia relativa discrepará de su valor más probable p en u n a cantidad menor q u e u n a dada. E L T E O R E M A DE B E R N O U L L I Y LA I N T E R P R E T A C I Ó N DE L O S E N U N CIADOS PROBABILITARIOS Acabamos de ver que al formular lingüísticamente el teorema de Bernoulli aparece dos veces la palabra «probabilidad». «que la p r o p o r c i ó n de la aparición de los eventos divergirá de la proporción más probable.» — o . *^ Quizá merezca la pena de ser m á s explícito en este p u n t o . lo cual. A Treatise on Probability ( 1 9 2 1 ) ... demostrar tal cosa m e d i a n t e teorema alguno. 3 3 8 . al menos cuando se oyen p o r p r i m e r a v e z .» . » . y puede d a r u n a inlerprelación clara de la fórmula de Bernoulli y de la ley de los grandes números. cuando interpreta las palabras «la p r o b a b i l i d a d de . aquélla a cuya aparición corresponde el m á x i m o grado de n u e s t r a creencia racional». a s / mismo. pero. 62.. y en lo grande orden y constancia. . p. entonces el texto completo es del siguiente t e n o r : «es casi seguro que las frecuencias relativas discreparán del valor p del grado de creencia racional en u n a cantidad menor que u n a dada. h a Í1.. n o comprendo cómo pueda ser igual u n a frecuencia empírica a u n grado d e creencia racional. según él. se acerca a 1 cuanto queramos» en el sentido de : «es casi seguro^ que .. para mí. .La probabilidad 169 lo pequeño encontramos desorden y aleatoriedad. A este comportamiento es a lo que se refiere «Za ley de los grandes númerosy>. » ) . u n a frecuencia r e l a t i v a : a saber. ¿ P u e d e hacer lo mismo quien se a d h i e r e a la teoría subjetiva en su forma lógica? El teórico de la probabilidad subjetiva que quiere definir «probabilidad» como agrado de creencia racional» es perfectamente coh e r e n t e . según su propia teoría.. carece enteramente de sentido * \ pues las frecuencias relativas Von Mises emplea también la expresión ucasi sei^uroi^. " K E Y N E S . el apartado 4 9 y el apéndice * I X ) . desde luego.com ..blogspot. . a lo q u e si objeto es a q u e p sea u n a vez u n grado d e creencia racional y otra u n a f r e c u e n c i a : dicho d e otro modo. pero si traducimos de nuevo la p a l a b r a «probabley> (que a veces se s u p r i m e ) conforme a la teoría subjetiva. Lo cual. .. Keynes escribe (en u n pasaje q u e precede al citado m á s a r r i b a ) : «Si la probabilidad de q u e acontezca u n evento bajo ciertas condiciones es p..

pág.. ^ ] ) . Cf. Cf. págs. el apartado 5 7 ) . 136. aunque no sea más que porque la ordenación de tales grados es conveticional y no es necesario que se lleve a cabo por coordinación de los mismos con fracciones comprendidas entre O y 1. y Wahrscheinlichkeitsrechnung (1931).JI. después de la deducción del teorema de Bernoulli. 184 y sigs. En efecto. Wahrscheinlichkeit. (2. ya que —siendo la frecuencia cercana a 1— pueden aparecer segmentos de una longitud cualquiera que discrepen de p en una cantidad cualquiera (la existencia del límite p se debe. pues. 165. podría uno sentirse tentado a p e n s a r que nuestro resultado . y pueden discrepar o no únicamente de ellas. los apartados *49 a *57 de mi Postscript.. ^ Von Mises fue quien primero señaló esto —al tratar de una cuestión análoga— en Wahrscheinlichkeit.. Y es claro que sería inadmisible dar a p. E L TEOREMA DE B E R N O U L L I Y EL PROBLEMA DE LA CONVERGENCIA Desde u n p u n t o de vista epistemológico. la deducción de la ley de los grandes n ú m e r o s — es t r i v i a l : pues podría considerarse que el hecho de que las sucesiones «absolutamente libres» sean estadísticamente estables está e n t r a ñ a d o p o r su convergencia. la deducción que he esbozado de la ley de los grandes números es insalisfactoria : pues el p a p e l desempeñado en nuestro análisis p o r el teorema de la convergencia dista m u c h o de ser claro. inglcsa. además.. f T . 85 (2. 63. págs. 1936. En consecuencia. ed. pág. pág. págs. 1936. (T. 137.* ed. si no implícitamente.com . 181 y sig. Von Mises cita la sucesión de las cifras que ocupan el último lugar en una tabla de raíces cuadradas con seis cifras. las palabras pertinentes faltan en la traducción inglesa) [vers.. Puede hacerse notar. 86 y sig. Vemos.blogspot. que la teoría subjetiva es incapaz de i n t e r p r e t a r la fórmula de Bernoulli basándose en la ley estadística de los grandes números. Solamente si se define la métrica de los grados subjetivos de certidumbre coordinándolos con frecuencias relativas (pero sólo entonces). en estos casos.e s decir. La deducción de las leyes estadísticas es sólo posible dentro del marco de la teoría frecuencial: si partimos de una teoría estrictamente subjetiva no llegaremos jamás a enunciados estadísticos — n i siquiera si tratamos de salvar la separación por medio del teorema de Bernoulli *^. Statistik und Wakrheit (1928).. por ejemplo. que se ha asumido axiomáticamente. págs. el apartado 63). esp. [ed. cast. se podrá tolerar que la ley de los grandes números se deduzca dentro del marco de la teoría subjetiva (cf. como Von Mises h a hecho ver con toda claridad. 181 y sig. Pues existen sucesiones ^ que satisfacen el axioma de convergencia aunque el teorema de Bernoulli no es válido para ellas. http://psikolibro. he introducido tácitamente un axioma de este tipo al confinar mi investigación a las sucesiones matemáticas con límites de frecuencia (cf." ed.170 La lógica de la investigación científica sólo pueden compararse con otras frecuencias relativas. u n sentido diferente del que tenía antes de la misma ^. que las frecuencias relativas no pueden ser comparadas con «grados de certidumbre de nuestro conocimiento». ^ Como ejemplo. Statistik un Wahrheit (1928). pág. Pero esta opinión sería errónea. " Pero es posible emplear el teorema de Bernoulli como puente entre la interpretación objetiva a base de «propensiones» y la estadística.

sin embargo. en realidad. con ella. y. El concepto de límite desempeña sólo u n p a p e l secundario : se lo emplea p a r a aplicar cierta concepción de la frecuencia relativa (que originariamente está sólo definida p a r a clases finitas. hemos puesto de manifiesto que la primera fórmula binomial puede deducirse para aucesiones finitas. por esta razón. la posibilidad de que la ley de los grandes números sea independiente del axioma de convergencia. mi referencia al formalismo clásico está Justificada por la teoría do la probabilidad neoclásico (o do la teoría do la medida). a u n q u e pueden crecer sin límite. en donde se hace ver que la aleatoriedad (si se la define por medio de «sucesiones aleatorizadas mínimas») entraña la convergencia. La reconstrucción que liemos realizado de la teoría sugiere. y todo lo que era menester p a r a llevar a cabo el paso al límite —y obtener el teorema de B e r n o u l l i — era suponer que podíamos hacer n tan grande como quisiéramos.La probabilidad 171 a que las discrepancias. Y me esforzaré p o r hacer ver Sigo considerando perfectamente justificada mi antigua duda acerca de la asunción de un axioma de convergencia.blogspot. y la posibilidad de pasarse sin él: justificación que se encuentra en las exposiciones del apéndice IV. Pues hemos visto que el teorema de Bernoulli se sigue inmediatamente de la fórmula binomial. y del apéndice *VI. T r a t a r é de justificar mi conjetura — l a independencia del teorema de Bernoulli con respecto al axioma de convergencia— deduciendo este teorema sin suponer nada más qvie la libertad-re (que ha de definirse de u n modo a p r o p i a d o ) *^. era. y éste es enteramente insuficiente para deducir a q u é l l a . Además. y — p o r t a n t o — sin necesidad de ningún teorema de convergencia : sólo se requería el supuesto de qüc la sucesión de referencia. que no incluye ningún axioma de convergencia.com . aun cuando las sucesiones correspondientes de frecuencias convergen. Parece. estas sucesiones tienen el aspecto de divergentes en segmentos arbitrariamente grandes. y. que http://psikolibro. libre-re — 1 (supuesto del que se seguía la validez del teorema especial de multiplicación. nota *2. en modo alguno. Así pues. y. pues. se anulan m u t u a m e n t e ) . y sin la cual no podría formularse el concepto de libertad-re) a las sucesiones que pueden continuarse indefinidamente. la validez de la primera fórmula b i n o m i a l ) . a p r o x i m a d a m e n t e . de modo que ésta no neccaita ler postulada separadamente. válido incluso para sucesiones finitas. que la definición de la probabilidad como limite de frecuencias es solamente una interpretación — y no la única posible— del formalismo clásico. Teniendo presente esto nos damos cuenta de que el teorema de Bernoulli es. al menos. a. asimismo. con tal de que sean libres-íi p a r a u n n suficientemente grande. Aún m á s : no debería olvidarse que el mismo Bernoulli dedujo su teorema dentro del marco de la teoría clásica. sino únicamente de la «libertad absoluta» o aleatoriedad. la ley de los grandes niimeros no es. y además. no es posible prescindir de mi axioma de aleatoriedad modificado o requisito de «libertad absoluta». una consecuencia trivial del axioma de convergencia. que la deducción del teorema de Bernoulli no depende de ningún axioma que postule la existencia de u n límite de la frecuencia.

T a l deducción explicaría también p o r qué el axioma de convergencia da mvy buen resultado en todas las aplicaciones prácticas (en los intentos de calcular el comportamiento a p r o x i m a d o de las sucesiones e m p í r i c a s ) .blogspot. que no cabría reducir a un enunciado más sencillo: o sea. Si logramos deducir el teorema de Bernoulli sin asumir axioma alguno de convergencia.o «hecho empírico». se sigue lógicamente cierto tipo de estabilidad en lo grande.com . y que los intervalos dentro de los que fluctúan se hacen cada vez más pequeños. Considero que la gran hazaña de Bernoulli y Poisson en el campo de la teoría de la probabilidad ha consistido. desde el punto de vista del epistemólogo. como una peculiaridad de nuestro mundo que — s i m p l e m e n t e — es menester aceptar. aunque sí con los demás párrafos de este apartado. mi deducción de la ley de los grandes números. y. así se nos dice a veces— que las sucesiones empíricas azarosas presentan el peculiar comportamiento que he designado como «casi-convergente» o «estadísticamente estable» (cf. precisamente. o sea. estudio en el capítulo * i n del Postscript. es patente que no será inadecuado emplear sucesiones matemáticas convergentes para el cálculo de la conducta aproximada de sucesiones empíricas que. y al que. pues. en el fundamento de la teoría de la p r o b a b i l i d a d . a p a r t i r del desorden en lo pequeño (siemiire que satisfaga una condición de libertad-rt convenientemente f o r m u l a d a ) . se considera a m e n u d o como la corroboración empírica de la ley de los grandes números. Me inclino a creer que es reductible al carácter azaroso de las sucesiones. con lo que ésta asumiría el carácter de una ciencia n a t u r a l . de hecho. son estadísticamente estables. Los pensadores con inclinaciones inductivistas suelen tomarlo como ima ley fundamental de la Naturaleza. Creen que h a b r í a que convertir a esta ley n a t u r a l . Pero ya no estoy de acuerdo con la opinión implícita en la cláusula siguiente del texto. lo esté por los «números normales» de Borel. a una cuestión p u r a m e n t e lógica. http://psikolibro. Mi p r o p i a actitud con respecto a este llamado ahecho empírico» es bastante diferente. que cabe deducirle del hecho de que éstas sean libres-n.172 La lógica de la investigación científica que es válido incluso p a r a sucesiones matemáticas cuyas propiedades p r i m a r i a s no tengan limites de frecuencia. Pues es un «hecho de experiencia» — o . sin duda. si puede hacerse patente lo que acabo de indicar. incluso si resulta que la restricción a sucesiones convergentes es innecesaria. Es posible contemp l a r bajo m u y diversos ángulos este Jlamai'. cabe d e t e r m i n a r que las f¡eeuencias relativas se acercan cada vez más a u n valor fijo. el apartado 6 1 ) : si se registra estadísticamente el comportamiento de largos segmentos. expresada en forma adecuada — p o r ejemplo. al menos. tan discutido y analizado. h a b r e m o s reducido el" problema epistemológico de la ley de los grandes números a un problema de independencia axiomática. p o r razones lógicas. m e d i a n t e el axioma de convergencia—. y que. Sólo consideraré satisfactoria. por tanto. y. en su descubrimiento de una vía p o r la que hacer ver que este p r e t e n d i d o «hecho de experiencia» es una tautología.

ésta es. al menos. no ha sido empleado hasta ahora en la teoría de la probabilidad. E L I M I N A C I Ó N DEL AXIOMA DE CONVERGENCIA. los límites de las frecuencias no h a b í a n tenido en nuestra reconstrucción de la teoría de la probabilidad otra función ([ue la de proporcionarnos u n concepto inequívoco de frecuencia relativa aplical)le a sucesiones infinitas. por extraño que parezca. teniendo en cuenta el hecho * de que para toda alternativa inÜnita tiene que existir. para lilierarnos de este axioma voy a e l i m i n a r tal restricción sin remplazaría por ninguna o t r a . Puede hacerse ver fácilmente que si existe más de una frecueneia media en. P o r razones de brevedad. h a de tener. al mismo tiempo.una iucesión de referencia. (Se dice que un valor a es un punto de acumulación de una sucesión. a la existencia de puntos de acumulación. entonces tiene más de una ^ frecuencia media.) Puede verse que este concepto es aplicüjtle sin restricciones a todas las sucesiones infinitas de referencia. ' Hecho que. de suerte que apoyándonos en él fuese posible definir el concepto de «libertad absoluta» (de secuel a s ) : pues es una frecuencia relativa lo que h a de ser insensible a la selección que tiene en cuenta los predecesores. http://psikolibro. cualquier sucesión de ellas ha de estar acotada por 1 y O . un punto de acumulación de la sucesión (ie ficcueiicias relativas correspondiente a a q u é l l a : como las frecuencias relativas no pueden ser nunca mayores que 1 ni inferiores a ü. si a partir de cierto elemenlo existen elementos que discrepen de a en u n a cantidad menor que una dada.La prohabilidad 173 64. un punto de acumulación ^.blogspot. con lo cual introdujimos tácitamente u n axioma de convergencia. y a la i n v e r s a : si no tiene límite frecuencial. Uu concepto frecuencial que cumple estas condiciones es el de punto de acumulación de la sucesión de frecuencias relativas. y (se^ún un famoso teorema de Bolzano y Weierstrass) p o r ser u n a sucesión infinita acotada. Veremos que la idea de frecuencia media es muy a p r o p i a d a para nuestros p r o p ó s i t o s : exactamente lo mismo que habíamos estimado *' Con objeto de no postular la convergencia. por pequeña que ésta sea. su límite frecuencial. al menos. llamaremos «una frecuencia media de a» a todo p u n t o de acumulación de la sucesión de frecuencias relativas correspondiente a una alternativa a . Ahora b i e n .com .s las sucesiones de referencia infinitas * ' . SOLUCIÓN DEL « P R O BLEMA F U N D A M E N T A L DE LA TEORÍA DEL AZAR» Hasta ahora. los valores de todas ellas forman un continuo. esto quiere decir que tendremos que construir un concepto frecuencial que pueda asumir la función del límite de irecuencias — q u e hemos rechazado— y que sea capaz de ser aplicaiíu a foíZa. Pero todo esto resulta innecesario si adoptamos el método descrito en la nota *1 del apartado 57 y en el apéndice *VI. y podemos ahora d e c i r : si una sucesión a tiene una y sólo una frecuencia media. apelé en el párrafo siguiente a lo que puede demostrarse: a saber. Hemos restringido antes nuestro estudio a las alternativas con límites frecuenciales.

después de todo. si estimamos o conjeturamos que aF'(/8) — p es una frecuencia media. * Cabe hacer tal cosa porque ha de ser posible aplicar inmediatamente a las frecuencias medias la teoría para clases finitas (exceptuando el teorema de unicidad). Para los detalles. a suponer que p a r a u n a y la misma p r o p i e d a d únicamente p u e d e existir u n a y sólo u n a probabilidad p dentro de una sola sucesión de referencia. es decir. la mayoría de nuestras fórmulas seguirán siendo deductibles. ya que estamos acostumbrados a trabajar con probabilidades únicas o desprovistas de ambigüedad. trabajamos ahora con la estimación de que p es una frecuencia media de a. el concepto de frecuencia límite es aplicable a todas las sucesiones de referencia infinitas posibles. tras h a b e r postulado que la sucesión sea «absolutamente libre» (que es. Sea a u n a alternativa (con una o varias frecuencias m e d i a s ) . El que p esté Ubre de secuelas querrá decir. Si. introducimos de este modo. Y. que esta frecuencia media de a es también una frecuencia media de cualquier selección de « de acuerdo con predecesores. ya que de otro modo no puede demostrarse la validez del teorema especial de multiplicación. podemos introducir el requisito de unicidad en el último paso. podemos llevar a cabo cálculos mediante las frecuencias medias estimadas. ello no excluye la posibilidad de que aP'W) tenga otros valores distintos de p . p . http://psikolibro. la definición de p r o b a b i l i d a d objetiva (apartado 5 9 ) . para resolver nuestro problema. entonces debe contener —independientemente del término a partir del cual empecemos a contar— segmentos de cualquier magniíud finita cuya frecuencia discrepe de p tan poco como queramos. siempre que tomemos ciertas precauciones necesarias °.blogspot. Además. p o r otra p a r t e . el axioma de convergencia. y sea el caso que los unos de a tengan una y sólo una frecuencia media. definimos la probabilidad objetiva prescindiendo de semejante postulado de unicidad •*. consúltese ahora el apéndice *VI). y si postulamos que no ha de ocurrir así. el a p a r t a d o c) del apéndice I V — . Si pretendemos ahora interpretar nuestro símbolo oF'(/3) como una frecuencia media — e n lugar de como límite frecuencial— y cambiamos. de acuerdo con ello. ' El concepto de «selección independiente» ha de interpretarse más estrictamente de lo que hasta el momento se ha hecho. y el cálculo se Ueva a cabo para dichos segmentos. pues. En efecto.174 La lógica de la investigación científica antes —quizá en una estimación hipotética— que p era el límite frecuencial de una sucesión a. la siguiente modificación de nuestras definiciones de sucesiones azarosas y de p r o b a b i l i d a d objetiva. Sin embargo. llegamos (al menos en p r i m e r a instancia) a u n concepto ambiguo de probabilidad: pues bajo ciertas circimstancias una sucesión puede tener simultáneamente varias frecuencias medias que sean «absolutamente libres» —cf. el procedimiento más n a t u r a l ) : lo cual nos lleva a proponer. sin ninguna restricción. de modo análogo a como lo hacíamos con los límites de las frecuencias. No obstante tal cosa.com . Si una sucesión a tiene una frecuencia media p. cabe superar fácilmente la dificultad que se encuentra para definir u n concepto de p r o b a b i l i d a d única sin el axioma del límite. surge una dificultad: las frecuencias medias no son únicas. Lo cual es difícilmente aceptable. véase mi obra mencionada en la nota 3 del apartado 51 C^ en su lugar. por implicación.

blogspot. sino que la interpretación que hemos dado de él queda. y para el n más elevado posible. ' Las fórmulas casi bernouUianas (cuyo símbolo es F') siguen siendo univocaa para «uceaiones azaroaas (conforme a la nueva definición). h a de existir su probabilidad objetiva p. lo cual resuelve nuestro problema. puesto que ya es posible deducir la ley de los grandes ni'nneros dentro del marco de la teoría frecuencial sin emplear el axioma de convergencia. aunque ahora «F'» simboliza únicamente una frecuencia media. la sucesión ha de hacerse libre-n lo antes posible. se h a indicado. al menos. no sólo permanecen inalteradas la fórmula (1) del apartado 61 y la formulación lingüística del teorema de Bernoulli '^. es azarosa o aleatoria. ha indicado. asimismo. esto es. una y la misma propiedad ninguna otra frecuencia me- A partir del sistema de rcíjuisitos que hemos propuesto podemos deducir el teorema de Bernoulli. 2 ) Requisito de u n i c i d a d : para una y la misma p r o p i e d a d de una sola alternativa azarosa tiene que existir una y sólo una probabilidad p. Es posible construir sucesiones que. una frecuencia media «absolutamente libre». segmentos que discrepen de p en una cantidad c u a l q u i e r a ) : pero se" Se puede combinar el mclodo indicado en la ñola *1 del apartado 57 y en los apéndices IV y *VI con estos dos requisitos: mantendríamos entonces el (1) y sustituiríamos el (2) por el siguiente. dicho de otro modo. más a m p l i a s — o sea. Además. carecen de frecuencia límite —cf. aun teniendo u n a y sólo una probabilidad. en realidad. http://psikolibro. y con él todos los teoremas del cálculo de probabilidades clásico . menos exigentes— que las antiguas. si bien en ellas (como también en las sucesiones azarosas con límite frecuencial) aparecerán de cuando en cuando —como es n a t u r a l — segmentos de una longitud cualquiera que se comporten casi-divergentemente (esto es. lo cual hace ver que las nuevas condiciones impuestas axiomáticamente son. ha de ser (aproximadamente) una sucesión aleatorizada mínima.com .La probabilidad 175 que sea «absolutamente l i b r e » : decimos entonce» que a. Tenemos asegurada la compatibilidad del nuevo sistema axiomático por el ejemplo que hemos presentado ya. y que p es la p r o b a b i l i d a d objetiva de los unos en o. ( + 2) Requisito de finitud: a partir de su comienzo. Este hecho se hace aún más obvio si (ya que es posible tal cosa) enunciamos nuestros antiguos axiomas de la forma siguiente: 1 ) Requisito de a l e a t o r i e d a d : como 2 ) Requisito de u n i c i d a d : como se 2') Axioma de convergencia: para de una sola alternativa azarjasa no existe dia que su prohabilidad p . Será conveniente dividir esta definición en dos requisitos axiomáticos **: 1 ) Requisito de a l e a t o r i e d a d : p a r a que una alternativa sea azarosa debe existir. el apartado b) del apéndice I V — . sin variación : en el caso de una sucesión azarosa sin límite frecuencial continuará siendo verdad que casi todas las sucesiones suficientemente largas ostentarán discrepancias de p muy peijueñas.

no nos encontramos con incompatibilidad alguna. y de ahí que le sea imposible explicar el éxito estadístico de las predicciones probabilitarias.) http://psikolibro.com . aun cuando sobra toda referencia a las «frecuencias medias» si adoptamos el método descrito en el apartado 57. FEIGL. Los cálculos indican que estas últimas partes tienen que ser algo así como varios órdenes de magnitud mayores que los segmentos de comportaniienlo casi-divergente que ellas compensan *^. 254: «En la ley de los grandes números se pretenden conciliar dos aseveraciones que un análisis más ceñido muestra ser contradictorias.176 La lógica de la investigación científica rán relativamente raros. y en el apéndice IV. La aparente paradoja de u n razonamiento que pasa de la imprevisibilidad a la previsibilidad. en Erkenntnis 1. nota * 1 . realmente.. que . se supone que puede aparecer una vez cualquier ordenación y distribución.. ' Cf. o de la ignorancia al conocimiento. p a r a d ó j i c a — que lleva de la iiiiprc^ isiltilidad e irregularidad de los acontecimientos singulares a la aplicahilidad de las reglas del cálculo de proljahilidadcs es verdaderamente v á l i d a : si bien sólo en el supuesto de que podamos expresar la irregularidad. basándonos en asumir. y de que es menester ponerlo en esta forma si queremos hacer patente la validez de dicho argumento. Por una parte . pero es incapaz de interpretarlo a base de frecuencias. desa])arece cuando nos damos cuenta de que es posible poner el supuesto de la irregularidad en la forma de una hipótesis frecuencial (la de libertad de secuelas). ya que los han de compensar parles de la sucesión enormemente largas en las que todos (o casi todos) los segmentos se comporten casi-convergentemente. el apartado 6 2 ) . por ejemplo. el apéndice IV. pág. Por la otra. que no se encuentran secuelas (pues con tales supuestos es posible demoslrar que la ley de los grandes números es tautológica). ya que necesitamos para ella determinados recursos matemáticos (el teorema de Bolzano-Weierstrass. 1930. con un buen grado de aproximación. han de darse con una frecuencia correspondiente»..sólo una de las frecuencias recurrentes —es decir. cf. de las «frecuencias medias»— aparece de tal modo en cualquier selección realizada segiin predecesores.blogspot.. el concepto de libertad-n y el teorema de B e r n o u l l i ) . de un modo hipotético. La inferencia —al parecer.. en la cual (como si dijéramos) todo puede suceder en uno u otro momento — a u n q u e algunas cosas solamente muy raras veces—. liemos admitido ya que la teoría siibjetiva puede deducir el teorema de Bernoulli . P o r otra parte. al modo de la ley de los grandes números (cf. ha de aparecer cierta regularidad o estabilidad en subsucesiones enormemente l a r g a s : pues es una conclusión admisible y no contradictoria (contra lo que se ha afirmado en o c a s i o n e s " ) . y tampoco se trata de algo trivial. estas apariciones . Este es también el momento de resolver el u problema fiíndniíipiüal de la teoría del azar)^ (como se le llamó en el a[)arla(!o 4 0 ) . Se puede soslener la conclusión de (]ue en una sucesión irregular. Ahora se aclara por qué las antiguas teorías habían sido incapaces de hacer justicia a lo que yo llamo el «problema fundamental». (La construcción de modelos de sucesiones ha demostrado que. la antigua teoría frecuencial postula ex- *' Estoy de pleno acuerdo con lo que sigue.

ley de los grandes n ú m e r o s ) *•*. Así pues. sin excepción. en p a r t i c u l a r el de cómo decidir los enunciados probabilitarios. Me gustaría aclarar. también planteo un axioma de aleatoriedad (modificado). En consecuencia.blogspot. mientras la fórmula b i n o m i a l sea deductible dentro del sistema los enunciados probaUilitarios no serán falsables. http://psikolibro. que hemos estinjado que en las tiradas de cierta moneda saldrán con igual frecuencia «1» y «O». y la daremos por falsada. la objeción de Kamke (cf.La probabilidad 177 p l í c i t a m e n t e — c o n su axioma de convergencia— la r e g u l a r i d a d en lo grande : y. Y con este resultado t e r m i n o mi análisis del cálculo matemático ''. Supongamos que hemos pro¡)ucsto una hipótesis equiazarosa para cierta ahernativa a : p o r ejemplo. ni — p o r tanto—lampoco ningún número finito de observaciones. de modo que sean a F ( l ) = aF(0) = 1 / 2 . tampoco cabe que las contradiga la conyunoión de un n ú m e r o finito de enunciados básicos. retrospectivamente. El axioma de convergencia no es u n a parte necesaria de los fundamentos del cálculo de probabilidades. Volvemos aliora a considerar los problemas más específicamente metodológicos. y en la» determinación de la tarea del cálculo de probabilidades sigo sin reservas a aquel autor. cuya superfluidad he puesto de manifiesto y que he remplazado por el requisito de unicidad. al cual he modificado de suerte que puedan construirse sucesiones modelo (apéndice IV). en el capítulo *I1I de mi Postscript se describe una teoría de este tipo. dentro de ella no aparece el problema de la inferencia que p a r t e de la irregularidad en lo pequeño y llega a estabilidad en lo grande . E L PROBLEMA DE LA DECIDIBILIDAD Cualcpiiera que sea el modo como definamos el concepto de probabilidad. nuestras diferencias alcanzan solamente al teorema del límite. Cf. entonces. abandonaremos en la práctica la estimación que h a b í a m o s hecho. 65. el final del apartado 5 0 ) : yo también defino la probabilidad exclusivamente con referencia a sucesiones aleatorias (a las que Von Mises llama «colectivos»). y a u n q u e —según la fórmula Lo que se acaba de decir en este párrafo subraya implícitamente la importancia que tiene una teoría neoclásica interpretada objetivamente para la resolución del «problema fundamental». y admitamos que empíricamente nos sale una y otra vez «1». la nota 3 del apartado 51. y al axioma de aleatoriedad. pues se infiere m e r a m e n t e desde la estabilidad en lo grande (axioma de convergencia j unida a irregularidad en lo p e q u e ñ o (axioma de aleatoriedad) a una forma especial de estabilidad en lo grande (teorema de Bernoulli. la nota 4 del apartado 58) deja de ler válida. «jue he adoptado una actitud conservadora con respecto a los cuatro puntos de Von Mises (cf. P e r o en u n sentido lógico no será cuestión de falsación a l g u n a : pues es seguro que solamente podemos observar una sucesión finita de tiradas. p o r t a n t o . sin duda alguna. Las hipótesis probabilitarias no excluyen nada observable: las estimaciones de p r o b a b i l i d a d no pueden contradecir a ningún enunciado básico.com . o independientemente de las formulaciones axiomáticas que elijamos. ni ser contradichas p o r é l .

y el físico suele ser capaz de decidir perfectamente si p u e d e aceptar por el m o m e n t o u n a hipótesis probabilitaria concreta en calidad do «confirmada e m p í r i c a m e n t e » . P o r tanto. una aparición de un segmento finito que presente incluso la máxima desviación con respecto a lo estimado. a una de carácter d e t e r m i n i s t a ) . siempre será mayor que cero. liemos de esperar que ocurra. en realidad. Con todo. si se da con la suficiente rareza. no existe ninguna sucesión de eventos que nos haya sido dada extensionalmente — y . o si es menester rechazarla en conce^ato de «prácticamente falsada» (esto es. La esperanza de que la rareza —calculab l e — de semejante segmento sea un medio de falsar la estimación p r o b a b i l i t a r i a resulta ser ilusoria.178 La lógica de la investigación científica b i n o m i a l — la p r o b a b i l i d a d de dar con un segmento m u y largo que presente u n a gran discrepancia de 1/2 es sumamente pequeña.blogspot. esta tesis es claramente inaceptable cuando nos enfrentamos con los éxitos que la física ha alcanzado con las predicciones obtenidas a p a r t i r de estimaciones hipotéticas de p r o b a b i l i d a d e s (y éste es el mismo argumento que hemos utilizado m u c h o antes contra la interpretación de los enunciados probabilitarios como tautologías. esto quiere decir que las hipótesis probabilitarias son infalsablcs. puede considerarse siempre no más que una aparición de u n segmento todavía mayor y más desviado . hecha p o r la teoría s u b j e t i v a ) . P o r tanto. así pues. pues es u n a consecuencia de ésta. a la vista de las consideraciones expuestas en el apartado 38 (cf. p o r tanto. podríamos decir de ellas que son empíricamente no informativas. el hecho igualmente indudable de que los empleemos empíricamente h a de aparecer como u n golpe fatal p a r a mis ideas metodológicas básicas. Sin embargo. debido a tener dimensión infinita. P e r o . http://psikolibro. incluso u n a aparición frecuente de un largo segmento que se desvíe en gran medida. de inútil p a r a fines de p r e d i c c i ó n ) . el 4 3 ) . ya que.com . está bastante claro que solamente puede llegarse a esta «falsación práctica» mediante una decisión metodológica de considerar excluidos — o p r o h i b i d o s — los eventos sumamente improbables. t r a t a r é de contestar a las cuestiones que he planteado — y que constituyen el problema d la decidibilidad— m e d i a n t e ^ Pero no vacías de «contenido lógico» (ef. el apartado 3 5 ) : pues es claro que para cualquier sucesión no tiene validez tautoligica cualquier hipótesis frecuencial. Solamente una sucesión infinita de eventos —definidos intension a l m e n t e p o r una regla— p o d r í a contradecir a una estimación de probabilidad. Muchas de estas estimaciones no son inferiores en lo que respecta a significación científica a ninguna otra hipótesis física (por ejemplo. ¿con qué derecho los condenamos de tal m o d o ? ¿Dónde hemos de trazar la línea de separación? ¿Dónde empieza semejante «suma i m p r o b a b i l i d a d » ? Dado que desde u n p u n t o de vista lógico no cabe la m e n o r duda sobre el hecho de que los enunciados probabilitarios no pvieden ser falsados. como vacías que están de contenido empírico ^. que p e n d e n decisivamente de mi criterio de demarcación. P e r o . y. nunca contradirá a la estimación lieclia . ningún acervo-re finito de enunciados básicos— que pueda falsar vm enunciado p r o b a b i l i t a r i o .

véanse el apéndice *1X y el capítulo *III del Postscript. en cierto sentido. como la propuesta en el apartado 68.com . 66. No obstante tal cosa. hace falsables las hipótesis probabilitarias. más adelante. asimismo. los enunciados probabilitarios y los básicos son incapaces de contradecirse ni de entrañarse m u t u a m e n t e .blogspot. no pueden ser consecuencia de enunciados ve- *' Creo que la acentuación dada a la irrefutabilidad de las hipótesis probabiHsticas —y que culmina en el apartado 67— era saludable. y estaríamos igualmente descaminados si creyésemos que. por supuesto. ¿qué aproximación es aceptable y cuál inaceptable? No cabe duda de que la respuesta reside en que lo ceñido de una aproximación es una cuestión de grado. el apartado 80. como aquéllas en que están con respecto a los enunciados básicos *^. verificables o «confirmables». en especial las notas 3 y 6. Con lo cual el problema de la decidibilidad se transforma en el siguiente: dado que sólo cabe esperar que las sucesiones empíricas se aproximen a sucesiones aleatorizadas mínimas. verificablcs. Pero la reforma que propongo en la nota *1 del apartado 57 (véase también la nota *2 del 6i) cambia totalmente la situación: ym que —aparte de conseguir otras cosas— equivale a la adopción de una regla metodológica que. si bien se encuentran relaciones lógicas entre ellos (puesto que es evidente que las sucesiones de observaciones p u e d e n estar de acuerdo más o menos perfecto con un enunciado p r o b a b i l i t a r i o ) . ' Cf. el apéndice *IX. *' Aun cuando no estoy en desacuerdo con esto. pues sacaba al desnudo un problema que no se había estudiado anteriormente (debido a que. Ni. como se explica en el apartado siguiente). se ponía el acento sobre la verificabilidad —en lugar de la falsabilidad— y al hecho de que los enunciados probabilitarios son. sería u n error concluir de este hecho que no existen relaciones lógicas de ningún tipo entre unos y otros e n u n c i a d o s . en general. que r o m p e r í a los grilletes de la lógica clásica. especialmente mi «tercera nota». y en que la determinación de tal grado es uno de los principales problemas de la estadística matemática y de la teoría de la corroboración. creo que las relaciones en cuestión pueden ser analizadas completamente a base de las «clásicas» relaciones lógicas de deduct ib ilidad y contra' dicción *'•.La probabilidad 179 Una resuelta aplicación de aquellas mismas ideas. creo ahora que los conceptos probabilisticos de «casi deductible» y «casi contradictorio» son sumamente titiles con respecto a este problema. Mas p a r a h a c e r l o . http://psikolibro. y que. tanto las relaciones lógicas existentes entre ellos. tengo que analizar p r i m e r o la forma lógica de los enunciados probabilitários teniendo en cuenta. Así pues. Véase. L A FORMA LÓGICA DE LOS ENUNCIADOS PROBABILITARIOS Las estimaciones de p r o b a b i l i d a d no son falsables. Frente a semejantes opiniones. a su vez. A p a r t i r de la infalsabilidad y de la inveriticabilidad de los enunciados probabilitarios puede inferirse que no tienen consecuencias falsables. por la misma razón ([ue se puede esgrimir contra las demás h i p ó t e s i s : que no hay rcsidtados experimentales — p o r numerosos y favorables que sean— (jue puedan establecer de u n modo definitivo que la frecuencia relativa de las «caras» es 1/2 y será siempre 1/2. el análisis de dichas relaciones nos obliga a introducir una lógica probabilística especial ^.

a la creencia de que todos los enunciados —o «la mayoría» de ellos. p o r tanto. Por el contrario. con gran sorpresa mía. y que.» son infalsables. P e r o podemos deducir m u c h o más a p a r t i r de semejante estimac i ó n : p o r ejemplo.. aquél afirma más que ninguno de éstos). que aparecerán segmentos cuya discrepancia con respecto a /> será m u y p e q u e ñ a ) . all-and-some statements^ (término debido a J. o al cabo de mil tiradas. pero no viceversa (así pues. Lo que da origen a la infalsabilidad no es precisamente la forma «para todo x existe un y tal que . por ejemplo... Watkins). La posibilidad b) difícilmente p o d r á ayudar al esclarecimiento de la relación lógica existente entre enunciados probabilitarios y básicos : pues es enteramente obvio que un enunciado no falsable •—o sea. sino el hecho de que el «existe» esté ilimitado. págs. 1945.com . cualquiera que sea lo que esto quiera decir— de la forma «para todo x existe un y tal que . por' ejemplo.. resulta ser fundamental para nuestro análisis de la relación existente entre los enunciados probabilitarios y los básicos. uno que dice demasiado p o c o — p u e d e pertenecer a la clase consecuencia de uno falsable. dice más que aquél. que «una y otra vez» aparecerá u n elemento con la p r o p i e d a d «1» y lo mismo otro con la p r o p i e d a d «O»... de aquí podemos deducir. entonces el enunciado «para todo x existe un y tal que . 119 y sig.». no pretendí nunca sugerir que toio enunciado de la forma «para todo x existe un y con la propiedad observable /?» gea infalsable. lo cual se ha empleado repetidamente para criticar el criterio de falsabilidad: véase. Mind 54. W. como si dijéramos: un elemento «O» puede aparecer inmediatamente. puede ser falsable. y éste es el hecho causante de la infalsabilidad. discuto más extensamente todo el problema de estos «entmciados de todo y algún» [en ingl. o h) que sean consecuencia de enunciados universales unilateralmente falsables (enunciados totales). Tiene más interés p a r a nosotros la posibilidad a). la consecuencia existencial de que aparecerán ceros y unos en la sucesión (y. o tras un número cualquiera de ellas. P o r e j e m p l o : sea p u n a p r o b a b i l i d a d estimada — h i potéticamente—• para cierta alternativa (siendo O ^^p ^7^ 1 ) . A pesar de ello. sino que.blogspot. si la distancia entre el lugar en que aparece y y el de aparición de x está lim. Un envinciado de esta forma («para todo X existe u n y con la p r o p i e d a d observable — o contrastable ext e n s i o n a l m e n t e — j3») es infalsable — d e b i d o a no tener consecuencias falsables—• e inverificable •—ya que «todo» o «para cada» lo convierten en hipotético *^. P e r o nos encontramos con que de todo enunciado probabilitario cabe deducir ima clase infinita de enunciados existenciales. esto es. n a t u r a l m e n t e . Mi enunciación algo desprevenida en el texto (que presuponía tácitamente el apartado 15) ha llevado a "algunos. y puede aparecer todo lo tarde que le plazca.itada o acotada. que en m o d o alguno es trivial. en el caso probabilístico. es decir. especialmente en los apartados *24 y sig. también pueden seguirse consecuencias m u c h o menos s i m p l e s : así.. http://psikolibro. En mi Postscript. no contrastable: es evidente que el enunciado «para toda tirada con una perra chica que da 1 existe un sucesor inmediato que da O» es falsable y resulta falsado. por tanto.180 La lógica de la investigación científica rificables. N. que después de u n elemento cualquiera x de la sucesión se encontrarán también en ésta u n elemento y que posea la p r o p i e d a d «1» y u n elem e n t o z con la p r o p i e d a d «O». que la aparición de y pueda aplazarse más allá de todo límite. Pero no quedan excluidas con esto las posibilidades contrarias : pues puede o c u r r i r : a) que tengan consecuencias verificablea unilateralmente (consecuencias p u r a m e n t e existenciales o consecuencias de « h a y » ) . p u e d e estar mejor o peor *' Como es natural.».. realmente. y.

Lo cual hace pensar en la cuestión de si cabe que las estimaciones p r o babilitarias mismas tengan la forma de hipótesis existenciales. con respecto a los enunciados básicos.y> h a de poseer a de un enunciado universal (pues cabe traducirle p o r «no hay más quo un. a p r o x i m a d a m e n t e . pocas o ninguna de sus consecuencias existenciales: de ahí que se encuentre. el cual tiene significación empírica y hace fabables las hipótMia probabilitarias (tal como se afirma en lii nota *1 del apartado 65).. ya que u n enunciado de la forma «hay sólo un. no tiene tal f o r m a : ni p u e d e tenerla. el requisito de unicidad. veremos que el de aleatoriedad tiene realmente la forma de una hipótesis existencial^. http://psikolibro. El requisito de u n i c i d a d . p o r el contrario. el requisito de unicidad h a de carecer de semejante significación *^. sólo de u n modo provisional— que existe u n valor p con las propiedades que se exigen para él. Si observamos atentamente los dos requisitos propuestos en el a p a r t a d o 64.com .. solamente podría tener significación extensional si los enunciados básicos fueran capaces de establecer la existencia de más de uno de tales valores. que es universal.blogspot.. Es cierto que puede «confirmarse» extensionalmente — a u n q u e . no t e n d r á consecuencias extensionales de ninguna clase. Los enunciados de la forma indicada pueden ser Uamados «enunciados existenciales universalizados» o «. m i tesis acerca de la ciiestión es qvie lo único que establece u n a relación lógica entre las estimaciones probabilitarias y los enunciados básicos es lo que podría llamarse el «constituyente existencial» de aquéllas (y. al parecer. A h o r a b i e n .. p o r tanto.La probabilidad 181 «confirmado». de acuerdo con esto. pero como no lo son (pues recordamos (jue a la fórmula binomial está ligada la infalsabilidad). todo acervo-n predecesor y todo elemento con el número ordinal x. entraña la aplicabilidad ( a p r o x i m a d a ) de los axiomas del cálculo de p r o b a b i l i d a d e s . *" La situación es enteramente distinta si se adopta el requisito ( + 2 ) de la nota *2 del apartado 64. son i d é n t i c o s » ) . el requisito de a l e a t o r i e d a d ) . en el sentido de que podemos lograr verificar muchas. ' Puede ponérsele en la forma siguiente: Para todo « positivo. es característica de los enunciados probabilitarios. pues. Lo que yo m a n t e n g o es que se p u e d e entender la relación e n t r e las estimaciones probabilitarias y los enunciados básicos — a s í como la posibilidad de que aquéllas estén más o menos bien «confirmadas» — p a r a n d o mientes en el hecho de que de todas las estimaciones de probabilidad son deductibles lógicamente hipótesis existenciales. en una relación q u e .. equivalente a la de si tales axiomas representan lo que h e llamado «hipótesis existenciales». Toda estimación p r o b a b i l i t a r i a (hipotética) entraña la conjetura de que la sucesión empírica en cuestión es.hipótesis existencialesy) (universalizadas). como enunciado universal que es. existe un elemento —seleccionado de acuerdo con una selección según predecesores— con el número ordinal y > « y tal que la frecuencia hasta el término y discrepa de un valor fijado p en una cantidad menor que '. desde luego.» o p o r «todos los. Nuestra cuestión es.. pero no que exista sólo un valor semejante. azarosa (o a l e a t o r i a ) : es decir. Este último enunciado.

P o r tanto.s cuales asumiéramos que no tenían ^ Las fórmulas del cálculo de probabilidades son también deductibles de esta axiomatización. http://psikolibro. encontramoa que se parece al requisito de unicidad en tener la forma de u n enunciado universal infalsable. sólo que han de interpretarse como fórmulas existenciales. P o r tanto. pero nunca p o d r í a n contradecirse m u t u a m e n t e . ** Como he hecho ver en la nueva nota *2 del apartado 64.blogspot. la eliminación de las sucesiones carentes de límite frecuencial podría servir únicamente para ponernos en guardia y no considerar azarosas o aleatorias aquellas sucesiones e m p í r i c a s con respecto a. de una teoría falsable. sino exclusivamente intencional: se pide la exclusión de todas las sucesiones definidas intensionalmente (esto es. desde luego. pues. tampoco la tiene lógica o formal. además. Mediante esta operación podríamos dar al sistema la form^a de u n a p u r a hipótesis existencial •'. y los enunciados de esta forma p u e d e n encontrarse entre sí exactamente en las mismas relaciones lógicas fundamentales (equivalencia. no tratamos con las sucesiones matemáticas mismas.182 Lo lógica de la investigación científica Esta es la razón p o r la que las relaciones lógicas existentes entre una estimación probabilitaria y los enunciados básicos permanecen inalterables si eliminamos del sistema el requisito de unicidad (y lo mismo le ocurre a la «confirmabilidad» — e n mayor o menor grado— de la p r i m e r a ) . no afirmaría ya que el valor probabilitario único de anF(Ap) para un re concreto se encuentra cercano a 1. ya que en la teoría de la prob a b i l i d a d aplicada. y. Sólo la condición de unicidad asegura que los enunciados probabilitarios p u e d a n contradecirse unos a o t r o s : pues gracias a ella adíjuieren éstos la forma de una conyunción cuyos componentes son un enunciado universal y una hipótesis existencial. su función lógiea? Mientras que el requisito de alcatoriedad contribuye a establecer una relación entre los enunciados probal)ilitarios y los enunciados básicos. por ejemplo. m a t e m á t i c a s ) que carezcan de límite frecuencial. P e r o . se puede eliminar cualquier requinto especial de unicidad sin sacrificar ésta. compatibilidad o incompatib i l i d a d ) de que son capaces los enunciados universales «normales» de una teoría cualquiera — p o r ejemplo. evidentemente. sino solamente con estimaciones hipotéticas acerca de sucesiones empíricas. pero que pide niás de lo que exige este requisito. Cuál es. el requisito de unicidad no es superfino. aquello que pide de modo suplementario no p u e d e tener ninguna significación extensional. . Sin embargo. Ir. algunos de ellos p o d r í a n —como hipótesis existenciales— ser deductibles de otros. y de ahí llegaríamos (en lo que se refiere a 3a u n i c i d a d ) a algc distinto del cálculo de p r o b a b i l i d a d e s usual. desde el punto de vista de las aplicaciones. semejante exclusión resulta que no tiene significación n i siquiera intensional. El teorema de Bernoulli. sino solamente que entre los distintos valores probabilitarios dect)eF(Ap) para un n concreto. hay al menos uno que se encuentra cercano a 1.com . pero entonces tendríamos que a b a n d o n a r la unicidad de las estimaciones probal)ilitarias **. deductibilidad. sin este requisito. el de unicidad regula las relaciones existentes entre los diversos enunciados de p r o b a b i l i d a d m i s m o s . Si nos volvemos ahora al axioma de convergencia.

p) a una sucesión que suponemos poderse describir aproximadamente por medio de la hipótesis de que su probabilidad es igual a p. por tanto. Pero semejante descripción de los enunciados probabilitarios —cualesquiera que sean las palabras que empleemos p a r a expresarla— ¿no contradice la idea fundamental de nuestra posición? 67. ¿ q u é pasos h a b r í a m o s de dar en respuesta a esta a d v e r t e n c i a ? * .com . nuestro análisis lógico convierte en transparentes tanto la forma como la función de los diversos requisitos parciales del sistema. ni más ni menos que los de divergencia? Todas estas embarazosas cuestiones'' desaparecen en cuanto nos libramos del axioma de convergencia. UlV S I S T E M A PROBABILÍSTICO DE M E T A F Í S I C A ESPECULATIVA La utilización más i m p o r t a n t e de los enunciados de probabilidad en la física es la s i g u i e n t e : se i n t e r p r e t a n ciertas regularidades físicas o ciertos efectos físicos observables como «macro-leyes)). Para él. ni menos. esto es. parece que nos encontramos obligados a describirlos como no empíricos. o como los resultados observables de «mici"o-eventos» hipotéticos y no directamente observables. ¿A qué clase de consideraciones o de conjeturas deberíamos e n t r e g a m o s acerca de la posible convergencia o divergencia de sucesiones empíricas. pág. Pero. que ni siquiera tiuno significucíón inlonsioonl. Así pues. se cuida de precavernos para que no atribuyamos la probabilidad q (siendo q ^. y. 158). el de unicidad —que no tiene significación extensional— tendría menos sentido que el axioma (carente de sentido) de irregularidad. que.La probabilidad 183 límite frecuencia!. http://psikolibro. que no son ni verificables ni falsables. las leyes naturales inverificables son «carentes de sentido» (cf. Mas. y a u n q u e no nos vemos forzados a decir que nuestros requisitos (o axiomas) «carecen de sentido» ". mientras tanto. y todavía menos sentido cabría al axioma del límite. con una probabilidad que discrepe de 1 en una cantidad que se puede hacer tan pequeña como se q u i e r a ) . En cuanto al de unicidad. poseo consecuencias extcnslonnlea. el p r o b l e m a de-la decidibilidad parece haceise cada vez más a m e n a z a d o r . o de cuáles deberíamos abstenernos.blogspot. " El positivista tendría que reconocer en esta ocasión una jerarquía completa de «carencias de sentido». el primero nos previene de que no tratemos a las sucesiones como aleatorias si suponemos (por las razones que sean) que ciertos sistemas de jugar tendrán éxito con ellas. Las macro-leyes se deducen de estimaciones probabilitarias p o r el método siguiente : hacemos ver que las observaciones que estén de acuerdo con la regularidad observada en cuestión deben esperarse con una probabilidad muy próxima a 1 (es decir. y decimos entonces que m e d i a n t e nuestra estima- Es posible considerar con justeza como advertencias (intensionales) de esta índole. se los interpreta o explica como efectos masivos. si tenemos en cuenta que los criterios de convergencia ya no son aplicables a ellas. " Schlick ha objetado al axioma del limite basándose en escrúpidos parecidos (Die Natiirwissenschaften 19. aún más lo son las hipótesis probabilitarias. el apartado 6 y las citas indicadas en las notas 1 y 2 del mismo). y hace ver qué razones militan contra el axioma de aleatoriedad y en favor del de unicidad. Por ejemplo. tanto al axioma de aleatoriedad como al de unicidad. 1931. En cuanto a los axiomas. en vista de lo que se nos h a b í a advertido.

Este tipo de «explicación» por medio de la asunción de aleatoriedad es aplicable a cualquier regularidad que escojamos. naturalm e n t e . que el «mundo» d u r a el tiempo suficiente—. de la duración que es preciso asumir para la totalidad del proceso— de modo que p o d a m o s esperar con p r o b a b i l i d a d p r ó x i m a a 1 (o que discrepe de 1 en una cantidad no m a y o r que u n valor e arbitrariamente p e q u e ñ o ) la aparición de semejante período cósmico. la dirección y velocidad del movimiento de la misma. como una acumulación de coincidencias puramente accidentales. pero no igual a cero. es decir.184 La lógica de la investigación científica ción probabilitaria hemos «explicado» el efecto observable a que nos referíamos como u n macro-efecto. y que carecen de i m p o r t a n c i a p a r a la ciencia. la ley de la gravedad. p o r tanto : si suponemos que el segmento de la sucesión tiene esa grandísima longitud — o . entonces al asumir la aleatoriedad estamos autorizados a esperar que aparezca u n período cósmico en el que la ley de la gravedad parezca tener validez. los del movimiento de una pequeña partícula. Podemos entonces plantear la cuestión acerca de la longitud que h a de tener u n segmento-n de la sucesión — o . Sea. será despreciable. como los enunciados probabilitarios no son falsablcs. Elegimos unos eventos de cierto tipo p a r a que hagan de eventos elementales o a t ó m i c o s : por ejemplo. calculamos la p r o b a b i l i d a d de que todas las partículas dentro de cierta región espacial finita —y d u r a n t e cierto período de tiempo finito. al h e c h o de que siempre y en todas las circunstancias podemos entregarnos a ellas. podemos «explicar» de este m o d o el conjunto de nuestro m u n d o . mi criterio de demarcación tiene aire http://psikolibro. Podemos decir.: Asumimos luego que tales eventos presentan u n a distribución azarosa. como u n a fase de u n caos aleatorio — o sea. r e a l m e n t e . Pues. por ejemplo. no haya sino dispersión aleatoria. finalmente. e igualmente claro parece estar que este hecho va u n i d o a su infalsabilidad. P e r o si emtpleamos de esta manera las estimaciones probabilitarias p a r a «explicar» regularidades observables sin tomar precauciones especiales. Podemos arreglárnoslas p a r a que ciertas estimaciones probabilitarias hipotéticas «expliquen» esta ley del modo siguiente.com . P o r t a n t o . podemos vernos inmediatamente complicados en especulaciones que — d e acuerdo con el uso general— cabe perfectamente indicar que son típicas de la metafísica especulativa.blogspot. de otro m o d o . a u n q u e e n o r m e m e n t e grande. a u n q u e . y. con todas las regularidades que en él se observan. «en realidad». en el que •—como resultado de u n a acumulación de accidentes— nuestras observaciones estén de acuerdo con la ley de la gravedad : para cualquier valor p r ó x i m o a 1 que elijamos obtenemos un n ú m e r o finito. dicho de otro m o d o . será m u y p e q u e ñ a : en realidad. siempre será posible «explicar» de este m o d o . Elegimos también qué h a de ser una propiedad p r i m a r i a de tales eventos: así. La p r o b a b i l i d a d calculada. mediante estimaciones de probabilidad. cualquier regularidad que nos venga en gana. P a r a m í está claro q u e las especulaciones de esta índole son «metafísicas». o «período cósmico»— se muevan accidentalmente (con una exactitud especificada) del modo que exige la ley de la gravedad.

quizá p r o p o n g a algo así como u n a definición física de la probabilidad. asimismo. H e m o s de e l i m i n a r su e m p l e o metafísico p a r a q u e p u e d a n t e n e r alguna u t i l i d a d en la p r á c t i c a de la ciencia e m p í r i c a *^. EHKENFEST. P. debido justamente a su aplicabilidad ilimitada. y T. Existen ciertos e x p e r i m e n t o s q u e conducen a resultados v a r i a b l e s . también el comienzo de la Quantum. cf." ed.' ed. L A PROBABILIDAD EN LA Í Í S I C A El p r o b l e m a de la d e c i d i b i l i d a d solamente desasosiega a l m e t o d ó l o go. especialmente. pág. 14 de la 3. págs.com . por J. incluso si se llevan a cabo en condiciones perfectamente r e g u l a d a s . una hipótesis probabilitaria de segundo orden es una estimación de la frecuencia con que aparecen ciertas frecuencias en un agregado de agregados.. 10 de la 1. véase. la nota • ! del apartado 65 y los apéndices *VI y *IX. 1928. en la pág. que empleamos aquí de modo crucial para solventar el problema que ellos habían expuesto tan perfectamente.. 306. al parecer. 68. 4. según se van r e i t e r a n d o u n a y otra vez. lo cual explica. se encuentra un pasaje paralelo (lige- http://psikolibro. son más tentadoras de lo que yo imaginaba: pues se ha dicho —por ejemplo. (1930). pág. se a p r o x i m a n cada vez más a u n valor fijo q u e podemos Uamar la probabilidad del evento en c u e s t i ó n : este valor es « . en la Encycl. segundo. Hett 6 (12 de diciembre de 1911). Ehrenfest no manejan nada que corresponda a la idea de efecto reproducible. no al físico *^.. a mi entender. B.. como las tiradas de u n a m o n e d a — la r e p e t i c i ó n frecuente lleva a r e s u l t a d o s con fiecuencias relativas q u e . Todo lo cual hace ver los peligros inherentes a la forma existencial.La probabilidad 185 de estar f r a n c a m e n t e de a c u e r d o con el uso general de la p a l a b r a «metafísico». cf. ^ La cita es de BOHN-JOHDAN. 808. que el mundo se repetirá de nuevo accidentalmente —con tal de que esperemos el tiempo suficiente—. desde luego. Haldane (en Nature 1 2 2 . Estos autores introducían la idea de «hipótesis probabilitarias de órdenes primero. como quedó patente de modo tan impresionante con la teoría de Einstein del movimiento browniano. d e t e r m i n a ble e m p í r i c a m e n t e con u n grado c u a l q u i e r a de a p r o x i m a c i ó n mediante largas series de e x p e r i m e n t o s » ^ . Mechanics. íc-ésimo»: por ejemplo. S. o casi seguro. P o r consiguiente. y que. Si se p i d e a éste que dé u n concepto d e p r o b a b i l i d a d a p l i c a b l e p r á c t i c a m e n t e . .entre Boltzmann y PJanck a que se refieren en las notas 247 y sig. d. Este razonamiento se ha repetido después frecuentemente por otros. Pero. en algunos de ellos — l o s que son «azarosos». Elementare Quantenmechanik (1930). apartado 30. i n c i d e n t a l m e n t e . *' El problema que estudio en este pasaje había sido tratado claramente y a fondo hace largo tiempo por los físicos P . Al escribir esto pensaba que se reconocería fácilmente que las especulaciones de la índole descrita son inútiles. 163 y sig-)— que si aceptamos la teoría probabilitaria de la entropía debemos considerar seguro.. que los enunciados probabilitarios comparten con la mayoría de los de la metafísica (cf. .blogspot. el apartado 1 5 ) . Sin embargo. de 1947. donde le consideraban un problema conceptual y epistemológico. según creo. la oposición. pero. . de Dirac. y que podría llevarnos a esperar casi con seguridad cualquier cosa que queramos. Math. puede resolverse acudiendo a la idea mencionada: pues —en condiciones experimentales apropiadas— las fluctuaciones pueden llevar a efectos reproducibles. Teilband. Véanse. constituye un ejemplo perfecto del tipo de razonamiento que aqui critico. Wiss. las teorías q u e incluyen la p r o b a b i l i d a d n o deben considerarse científicas si se a p l i c a n sin a d o p t a r precauciones especiales.. y T. también su Inequality of Man. cuyo perfil será m á s o m e n o s el siguiente. pág.

las siguientes: 1 ) Tal definición no está de acuerdo con el cálculo de probabilidades. Gruppentheorie und Quantenmechanik (2. p o r el comportamiento casi-convergente). http://psikolibro. del. ya que yo no afirmo. por tanto. en particular. Esta decisión. ROBERTSON.' ed. sino que — p o r el cont r a r i o — la n i e g o . o si hemos llegado. la objeción 1) no afecta a mi posición. The Theory of Groups and Quantum Mechanics (1931). 66). vers. 1931. como es n a t u r a l .blogspot.com . se c o m p o r t a n como convergentes— casi todos los segmentos muy largos. pero el físico nunca las utilizaría de semejante forma. *" La decisión o regla metodológica que aquí formulo restringe el concepto de probabilidad. Según éstos. 1') ¿ C u á n d o podemos h a b l a r de «acumulaciones accidentales»? Cabe p r e s u m i r que en el caso de u n a p r o b a b i l i d a d p e q u e ñ a . las hipótesis probabilitarias pierden todo contenido informativo cuando se les concede u n a posibilid a d de aplicación sin restricciones. Tanto los matemáticos como los lógicos plantearán ciertas objeciones contra toda definición de análogo p e r f i l . cf. Así pues. págs. siguiendo su ejemplo.186 ha lógica de la investigación científica p o r qué es posible falsar u n a estimación hipotética de p r o b a b i l i d a d . no podemos saber cuándo hemos llegado a una aproximación de la p r o b a b i l i d a d . 2 ) ¿ C u á n d o h a de llamarse (dargay> a una serie de experimentos? Si no se nos da u n criterio de l o ' q u e hemos de considerar «largo». regularidades reproducibles— como acumulaciones accidentales. la i d e n t i d a d de los conceptos físico y matemático de probabilidad.mismo modo que lo restringe la decisión de adoptar sucesiones alea* torizadas mínimas como modelos matemáticos de las sucesiones empíricas. y. con todo ello sigo creyendo que podemos conservar la definición del físico. circular — h e c h o que p u e d e ocultarse (pero no eliminarse) omitiendo la p a l a b r a «casi». pues. por H. solamente u n sinónimo de «muy probable» : la definición es. sólo son estadísticamente estables —esto es. Y. Véase también WEYL. P o r esta razón. ya que la expresión <ícasi todos» — q u e debería aparecer en el definiens— es.. según el teorema de Bernoulli. la nota *1 del apartado 65. en absoluto. que es lo que h a hecho el físico en su definición (que. es inaceptable). P. pero. pero surge una nueva objeción en el lugar de aquélla. ¿ c u á n d o es «pequeñas u n a p r o b a b i l i d a d ? Podemos aceptar que la p r o p u e s t a que acabo de h a c e r elimina el empleo del método (de que h e m o s tratado en el apartado p r e c e d e n t e ) de fabricarnos u n a probaramente abreviado). modifica el concepto de probabilidad : precisamente lo restringe*^. 3 ) ¿Cómo podemos saber si hemos alcanzado realmente el grado de aproximación deseado? A u n q u e opino que estas objeciones están justificadas. no p e r m i t i r é u n a aplicación sin límites de tales h i p ó t e s i s : propongo que adoptemos la decisión metodológica de no explicar nunca efectos físicos —esto es. la p r o b a b i l i d a d no puede ser definida p o r dicha estabilidad (o sea. a su vez. pág. ya que. ingl. 74 y sig. y voy a apoyar tal creencia p o r medio de los argumentos esbozados en el a p a r t a d o anterior.

P r o p o n e m o s ahora la hipótesis de que p es u n a prob a b i l i d a d dentro de u n a sucesión de micro-eventos. Como lo que nos p r o p o n e m o s es deducir el niacro-efecto exacto p ( ± 9 ) . además. de suerte que no aparezcan fluctuaciones observables. solamente a un caso típico de aplicación del cálculo de p r o b a b i l i d a d e s : el de ciertos inacro-efectos reproducibles que jmeden describirse m e d i a n t e (macro-) leyes precisas —como la de presión de u n gas— y que i n t e r p r e t a m o s o explicamos diciendo que se deben a u n a enorme acumulación de micro-procesos. podemos contestar a las objeciones p l a n t e a d a s p o r las cuestiones 1'). Fijémonos en u n macro-efecto del tipo indicado.La probabilidad 187 b i l i d a d tan grande como queramos a p a r t i r de u n a pequeña sin más q u e c a m b i a r la formulación del p r o b l e m a m a t e m á t i c o . 2 ) y 3 ) . Podemos elegir A p — o 8— a r b i t r a r i a m e n t e . y que. Suponemos ahora que e es tan «pequeña» que p u e d e despreciarse (nos ocuparemos m u y p r o n t o de la cuestión 1'). y es claro que A p h a de interpretarse como el intervalo dentro del cual las medidas se acercan al valor p. que las tres cantidades £. £ tiende a cero cuando n crece sin fin y sin límite. apoyándonos en ella. pues. 2 ) y 3 ) . y admitamos. especialmente la «Tercera nota». de éstos los que contribuyen a p r o d u c i r el efecto del caso. Mostraremos en las páginas que siguen que la regla metodológica que h e p r o p u e s t o está de acuerdo con la definición del físico. Entonces (cf. Me referiré.blogspot. y en lo que respecta al efecto reproducible p. excepto en el caso de los macro-efectos extremos que discuto en este apartado. p o r de pronto. y. es menester emplear métodos estadísticos sumamente refinados. que el efecto tiene «precisión». Denotemos con «e» la probabilidad c o m p l e m e n t a r i a : tenemos que a „ F ( A p ) = c. el apartado 6 1 ) . que son n. esto es. esto es. respectivamente. podemos calcular — p a r a cada valor de 8 que elijamos— la p r o b a b i l i d a d ot„F(Ap). re y A p corresponden. y.com . http://psikolibro. Otros casos típicos (así. según el teorema de Bernoulli. que se describe p o r medio de u n a ley bien corroborada y que hemos de reducir a sucesiones aleatorias de micro-eventos. a las tres cuestiones 1'). cf. que se refiere a qué quiere decir «pequeño» dentro de esta suposición) . Mas p a r a ejecutar la decisión propuesta tenemos que saber lo que h e m o s de considerar pequeño. Vemos. tales como colisiones moleculares. discrepancias con respecto a p fuera del intervalo ±cp (el intervalo de i m p r e c i s i ó n . no supondremos que 8 pueda ser m a y o r que 9 . el a p a r t a d o 37) dentro del cual h a n de fluctuar. en todo caso. la *^ Actualmente siento ciertas dudas acerca de las palabras «sin gran dificultad»: en realidad. Supongamos que la ley afirma que bajo ciertas condiciones u n a m a g n i t u d física tiene el valor p. con lo cual se restringe la arbitrariedad de la elección de t y de n. nuestras medidas debido a las imprecisiones inherentes a la técnica de medición e m p l e a d a . Véase tam> bien el apéndice *IX. asimismo. la p r o b a b i l i d a d de que el valor medio caiga dentro del intervalo A p . las fluctuaciones estadísticas o la estadística de procesos individuales azarosos) p u e d e n reducirse sin gran dificultad al anterior *^.

y ahora el Según creo aliora. o 0. e incluso podemos esperar tal cosa con mayor confianza que en el caso en que la hipótesis no sea probabilística. lo cual podemos decidirnos a interpretarlo como una refutación o una falsación. Así pues. o sea. la cuestión 3 ) a las otras dos o sea. Si le planteamos la cuestión a un físico. que apenas cambia en absoluto si varía el orden de m a g n i t u d de t . La resjjuesta del físico está justificada. ya que está determinada por la técnica de m e d i c i ó n ) : elijamos ahora 8 de modo que sea ( a p r o x i m a d a m e n t e ) igual a 9.. o sea.blogspot. y que lo ha elegido de tal modo que la correlación entre n y A / J se haga en gran medida independiente de los cambios en el valor de t que podamos elegir. que le darán un grado positivo elevado de corroboración. le darán un elevado grado negativo de corroboración.188 La lógica de la investigación científica deducción será satisfactoria si la Uevamos a cabo para cierto valor 5 < 9 (aquí está dada <p. si le preguntamos qué valor de e está dispuesto a despreciar —si será 0. Al elegir 8 (esto es.001. pues es posible det e r m i n a r para cada n la dependencia funcional entre e y A p **: u n examen de esta función hace ver que p a r a cada n ( « g r a n d e » ) existe u n valor característico de A p tal. Pero esto quiere decir que podríamos responder a las tres cuestiones con sólo que fuésemos capaces de decidir qué valor determinado de e podemos no tener en cuenta p o r ser ya «despreciable». esto es. a la de cuándo es pequeña Í (y viceversa). contestará probablemente que £ no le interesa lo más m í n i m o : que lo que ha elegido no es e. esto es.00001. las observaciones que siguen en el presente párrafo (así como algunos razonamientos posteriores de este apartado) han quedado aclaradas y superadas por las consideraciones que se hacen en el apéndice *IX: véanse. o . Desde luego.. en el sentido aquí indicado. de las muestras restantes. y un número relativamente reducido de muestras de gran tamaño n darán a la hipótesis probabilística un grado no decisivo de corroboración (ya sea positiva o negativa). que en su vecindad A p es sumam e n t e insensible a los cambios de valor de t . a la 1') y la 2 ) . Hemos reducido. debido a las peculiaridades matemáticas de la distriljución de Bernoulli. es decir. Con los métodos que allí se emplean puede hacerse ver que casi todas las muestras estadísticas posibles de gran tamaño n debilitarán notablemente una hipótesis probabilística dada. Ahora bien. y esta insensibilidad aumenta al crecer n. la regla metodológica de considerar falsación (siendo n grande) a un grado negativo de corroboración es un caso específico de la regla o decisión metodológica de desechar ciertas improbabilidades extremos —que estudiamos en el presente apartado. sino n.com . de la «tercera nota». ya que a cada n corresponde ahora unívocamente u n valor de t. esperaremos ser capaces de refutar una hipótesis probabilística. la mayoría apoyarán la hipótesis. p o r tanto. nuestra regla metodológica equivale a la decisión de despreciar pequeños valores de e. los puntos 8 y sigs. entonces A p es tan insensible — e n las proximidades de su valor característico— a las modificaciones que pueda e x p e r i m e n t a r e. A p ) hemos establecido u n a relación entre 71 y e. especialmente. Así pues. la cuestión 2 ) . ha quedado reducida a la 1'). pero no estamos dispuestos fácilmente a ligarnos para siempre a un valor d e t e r m i n a d o de e. la de si n es suficientemente grande. http://psikolibro.—. Si adoptamos p a r a n el ortlcn de m a g n i t u d que es de esperar en el caso de fenómenos e x t r e m a d a m e n t e masivos.

^ 0 0 . que depende de nuestra técnica de medición y no posee límites o extremos netos. otras por ser demasiado improbables. tan grande que incluso cambios en el orden de magnitud de £ hagan fluctuar a A p exclusivamente dentro de los extremos de condensación de ± 9 (si n . ni que jamás ocurran fluctuaciones de la presión de un volumen mayor de gas. que incluso la mayor improbabilidad es siempre una probabilidad —por pequeña que sea— y que. los que proponemos que se desprecien—.La probabilidad 189 físico atribuirá poco valor a unos límites de A p más definidos que éstos. incluso si no hemos enunciado exactamente a qué se debe considerar «pequeño»: pues equivale a la decisión de trabajar con los valores característicos de A p mencionados. y.. pág. no podría nunca decidir qué era lo que realmente había sucedido. llamaremos grande a n cuando la insensibilidad de A p en las proximidades de su valor característico —que podemos determinar— sea. U. No niego la posibilidad de que ocurran efectos improbables: no aseguro. que está ligada estrechamente a la de objetividad (cf. http://psikolibro. por tanto. sin duda. leyes secundarias» ^. Pero es posible acabar con esta objeción recordando la idea de efecto físico reproducible. A p se hace completamente insensible). Lo que sí afirmo es que semejantes acontecimientos no serán efectos físicos.com . que las moléculas de un pequeño volumen de gas no puedan quizá retirarse espontáneamente durante un corto intervalo de tiempo a una parte de dicho volumen. Pero en el caso de fenómenos masivos típicos —al cual se limita esta investigación—. 1928. o si no había cometido un error al hacer la observación. las que prohiben las segundas. Estas consideraciones pueden ayudarnos a comprender afirmaciones como la siguiente de Eddington. en consecuencia. Incluso en caso de que un físico llegara a observar un proceso dé este tipo sería completamente incapaz de reproducirlo. P. La regla de que han de despreciarse las improbabilidades extremas (regla que únicamente se hace suficientemente explícita a la luz de lo que acabamos de decir) concuerda con la exigencia de objetividad científica. que son insensibles a los cambios que sufra e. Aunque este modo de expresar las EDDINGTON. por lo menos. algún día ocurrirán incluso los procesos más improbables —esto es. ya que —debido a su inmensa improbabilidad— no »on reproducibles a voluntad. Pero si esto es así. en la que distingue dos tipos de leyes: «algunas cosas no ocurren nunca en el mundo físico porque son imposibles. Pues la objeción obvia a nuestra regla es. sino únicamente lo que en el apartado 37 he llamado «extremos de condensación». 75). entonces no necesitamos preocuparnos más de una determinación exacta de e: basta la decisión de despreciar un í pequeño.blogspot. The Nature of the Physical World (C. Pero si encon» tramos desviaciones reproducibles con respecto al maero-efecto estimado del modo que hemos indicado. Las leyes que prohiben las primeras son leyes primarias. entonces hemos de suponer que la estimación probabilitaria ha quedado falsada. recordamos que puede adoptarse para A p el intervalo de precisión ± 9 . por ejemplo. Por tanto. el apartado 8 ) .

Resumiré ahora mi argumentación acerca del problema de la decidibilidad.blogspot. fuera del intervalo A p ) no serán reproducibles —según mis exigencias metodológicas—. es decir. los enunciados básicos aceptados p u e d e n estar de mejor o peor acuerdo con determinada estimación probabilitaria p r o p u e s t a : p u e d e n representar m e j o r o peor u n segmento típico de u n a sucesión p r o b a b i l i t a r i a . La naturaleza del mundo físico (194S).:Cómo es posible que los enunciados probabilitarios — q u e no son falsables— p u e d a n emplearse como enunciados falsables? (El hecho de que se empleen de esta manera está fuera de d u d a : el físico sabe m u y bien cuándo h a de considerar falsada una suposición p r o b a b i l i t a r i a . ni largas sucesiones de fluctuaciones en u n a y la misma dirección. y. tal vez. El que ocurran tales discrepancias será u n hecho conlrastable. p o r otro. ya que la fluctuación misma se convierte en u n efecto r e p r o d u c i b l e . cast. el intervalo de precisión de la medida ( ± 9 ) es más pequeño que el intervalo A p que caracteriza al ni'imero n de micro-eventos que contribuyen a dar origen al efecto. tenemos que hacer comprensible la posibilidad de e m p l e a r los enunciados probabilitarios. aquí. Otros casos en que puede aplicarse esta teoría —tales como las fluctuaciones estadísticas. con lo cual la regla trazaría u n a línea a r b i t r a r i a y decretaría que solamente están «permitidos» seg[vers. p o r ello. o la estadística de eventos individuales azarosos— son reducibles al que hemos tratado. Según el a p a r t a d o 66.com . basándonos en su forma lógica. por C. Lo cual nos da ocasión p a r a aplicar cierto tipo de regla metodológica: p o r ejemplo. REYLES. ) Vemos que la cuestión tiene dos aspectos: p o r u n lado. Buenos Aires. u n a que p i d a que la conformidad entre los enunciados básicos y la estimación probabilitaria alcance u n nivel m í n i m o . y se p u e d e n aplicar a este mismo mis argumentaciones a n t e r i o r e s : las fliictuaciones más allá de cierta m a g n i t u d (o sea. Sudamericana. son de esperar con gran p r o b a b i l i d a d discrepancias de p medibles. P o r fluctuaciones estadísticas entiendo fenómenos tales como el del movimiento b r o w n i a n o .190 La lógica de la invesligacián científica cosas no esté. pág. que —como hemos visto— son infalsables? Respondemos del modo siguiente : los enunciados probabilitarios son metafísicos y carecen de significación empírica. hemos de analizar las reglas que gobiernan su empleo como enunciados falsables. Nuestra pregunta e r a : ¿Cómo pueden desempeñar el p a p e l de leyes naturales de la ciencia empírica las hipótesis probabilitarias. 102 (T. a salvo de toda crítica (yo preferiría abstenerme de hacer aserciones no contrastables acerca de si ocurren o no cosas sumamente i m p r o b a b l e s ) . etc. M. al de los macroefectos medibles con precisión. Ed. Pero esta respuesta p l a n t e a otra pregunta : . se encuentra en buen acuerdo con la aplicación que hace el físico de la teoría de la p r o b a b i l i d a d . mas pueden utilizarse como enunciados falsables en la m e d i d a en que se e m p l e a n como enunciados empíricos.)']. En el caso de la estadística de eventos individuales azarosos serían válidas consideraciones análogas. http://psikolibro. en cuanto que no son falsables.

o p o r q u e hayan fracasado todas las tentativas de encontrar una ley y hayan quedado falsadas todas las predicciones. Al t i r a r el dado. pero no los resultados individuales de las tiradas de un dado. sin duda alguna. ya que cabe estructurar la regla de tal modo que aquella línea quede d e t e r m i n a d a p o r la precisión alcanzable p o r nuestras mediciones. Al analizar más de cerca esta sugerencia hemos visto que no es preciso trazar tan a r b i t r a r i a m e n t e como p o d r í a parecer en u n principio la línea de separación entre lo permitido y lo p r o h i b i d o .blogspot. lo mismo que ocurre en el caso de otras leyes. que no es menester trazarla «con tolerancia». no p r o h i b e que aparezcan segmentos atípicos. la diferencia reside en el hecho de que hasta ahora hemos sido capaces de predecir con éxito aquellos movimientos. Llamaré «. Así pues. dicho brevemente. en todos los efectos reproducibles. H a y otros casos en que las predicciones p u e d e n no dar resultado : quizá p o r q u e hasta el momento no haya sido posible formular leyes adecuadas. o la aparición de segmentos atípicos de u n modo defin i d o — en forma previsible y reproducible. ni la aparición repetida de desviaciones (que. el modo científico de predecir se desmorona. lo que nos falta. tal vez desesperemos de encontrar nunca una ley satisfactoria http://psikolibro. no se contenta con exigir una conformidad m e r a m e n t e grosera. mientras que la tirada de u n dado es fortuita — o sujeta al azar—. La regla metodológica que proponemos de acuerdo con el criterio de demarcación. sino la mejor posible en todo cuanto es reproducible y contrastable. son típicas de las sucesiones p r o b a b i l i t a r i a s ) . P a r a deducir predicciones se necesitan leyes y condiciones iniciales : si no se dispone de leyes apropiadas o si no cabe averiguar cuáles son las condiciones iniciales. I.marco de condiciones» las reglas de juego y todas aquellas otras que determinen las condiciones en que han de ocurrir los diversos eventos de una sucesión azarosa : consisten en requisitos tales como que el dado tiene que ser «correcto» (hecho de un material h o m o g é n e o ) .o que p r o h i b e es que tengamos desviaciones sistemáticas —tales como las que van en u n a dirección concreta. n a t u r a l m e n t e . pero las reglas p a r a t i r a r el dado correctamente (agitar el cubilete) están elegidas de tal modo que nos i m p i d a n m e d i r las condiciones iniciales. es u n conocimiento suficiente de las condiciones iniciales. mientras que están «prohibidos» segmentos atípicos o no representativos. En tales casos. LEY Y AZAR A veces oye uno decir que los movimientos de los planetas obedcf cen a leyes rigurosas. y.La probabilidad l9l mentos razonablemente representativos (o razonablemente «buenas m u e s t r a s » ) . si dispusiéramos de mediciones suficientemente precisas de éstas también sería posible hacer predicciones en este caso .com . En mi opinión. etc. 69. que se le h a de menear bien. en p a r t i c u l a r .

En cuanto a si existen sucesiones azarosas cuyos elementos no sean previsibles de ninguna forma. T a l vez no sea enteramente inutilizable la definición de azar implícita en esta tesis. y p o r lo demás no podemos saber nada acerca de la existencia o inexistencia de leyes o de irregularidades *^. cuando los experimentos individuales llevados a cabo en idéntico marco de condiciones p a r t a n de condiciones iniciales diversas. y aunque señalé incluso el valor sugerente de las ideas meta» físicas para la ciencia.blogspot. ni que sean «debidos al azar» en el sentido subjetivo de conocimiento insuficiente. a menos que el problema no nos interese deniasiado : como puede ocur r i r . A veces se ha defendido una tesis objetiva. del desorden ni de la aleatoriedad. Quizá la tesis siguiente es más digna de atención que aquella idea metafísica. " Hubiera ganado en claridad.192 La lógica de la investigación científica (aunque no es probable que dejemos enteramente de hacer intentos. no había despertado al hecho de que cabe argumentar racionalmente contra ciertas doctrinas metafísicas. " En este párrafo ha desestimado (debido a su carácter metafísico) una teoría metafísica que ahora —en mi Postscript-^ recomiendo encarecidamente. del mismo modo que encontramos regularidades causales cuando las predicciones que deducimos de leyes vienen a corroborarse. pues me pa« rece que abre nuevas perspectivas. sugiere soluciones a ciertas serias dificultades. en cuanto que se apoya en la idea metafísica de que los eventos están — o no están— determinados en sí mismos. y ésta es la razón p o r que h e llamado azarosos [en inglés: «chance-Zi&e». y menos que nada cabe inferir de tal hecho el hecho «objetivo» de que no existan leyes * ' . p o r ejemplo.com . «parecidas al azar» o «como el a z a r » ] a las sucesiones probabilitarias. los apartados 71 y 7 8 ) . es algo que ignoro. Si nuestra predicción tiene éxito podemos h a b l a r de «leyes». pero debería hacerse resaltar enérgicamente que el concepto que así se h a definido no se opone al de l e y . pero no la estudiaré aquí (ef. especialmente. Sin emliargo. Del hecho de que una sucesión sea azarosa no podemos siquiera inferir que sus elementos no p u e d a n predecirse. será azarosa una sucesión de resultados experimentales cuando el mareo de condiciones que la define difiera de las condiciones iniciales. y ta] vez sea verdadera. a resultados diversos. cuando nuestras estimaciones probabilitarias resultan confirmadas. situación en que hablamos de «azar» debido a que no sabemos cuáles son las condiciones iniciales (y cabe concebir que un físico e q u i p a d o con buenos instrumentos pueda predecir una tirada que otras personas no p u e d a n ) . *' Esto no quiere decir que haga aquí ninguna concesión a una interpretación subjetiva de la probabilidad. cuando nos damos p o r satisfechos con las predicciones frecuenciales). o sea. lit. opuesta a la s u b j e t i v a . Encontramos el «azar» en sentido objetivo. Aun cuando mientras escribía este libro me daba cuenta de tener creencias metafísicas. el último apartado de mi Postscript. Véase. en ningún caso podemos decir definitivamente que no hay leyes en un campo determinado (y esto es una consecuencia de la imposibilidad de verificación) : lo cual quiere decir que mi tesis convierte en subjetivo el concepto de azar * ' . según pienso. pues. y den lugar. razonando del modo siguiente: No http://psikolibro. Hablo de «azar» cuando lo que sabemos no es suficiente para predec i r : como ocurre al tirar el dado. y criticarlas —pese a no poderse refutar—. p u e d e decirse. En general.

Por tanto. hipótesis que expliquen los efectos observables como sumas o integraciones de m'cro-eventos). del azar o de la ausencia de leyes. 1931. Naturwissenschallen 19. 70. Como ocurre con otras de la misma índole. especialmente. parece ser el resultado de una bipóstasis metafísica de una regla metodológica a la (jue por sí misma no cabe bacer objeciones: me refiero a la regla de que deberíamos tratar de simplificar. pág. o unificar nuestras teorías empleando bipótesis explicativas del tipo mencionado (esto es. En cuanto a esto. y m u c b o menos idéntico con la ausencia de leyes «por definición» ^. a partir del carácter azaroso de u n a sucesión.). 13 http://psikolibro. El hecbo de que una sucesión tenga u n a distribución bernoulliana no es síntoma de la ausencia de leyes. sigo estando de acuerdo con lo que entonces decía.blogspot. p e r o esto es todo. Al valorar el éxito de semejantes intentos sería un error pensar que bastarán alguna vez bipótesis no estadísticas acerca de los micro-eventos y de sus interacciones p a r a explicar los macro-event o s . además. el quo determinados aspectos de nuestros resultados se repitan mientras que otros yaríen irregularmente no constituye un argumento a favor de que lo otijetivo sea fortuito. ni siquiera podemos inferir —partiendo de la corroboración de estimaciones p r o b a b i l i t a r i a s — que la sucesión misma sea completamente irregular. ya que sólo cabe deducir conclusiones estadísticas de premisas estadísticas.com . ba quedado corrol)orada la suposición de libertad de secuelas. ' Como Schlick dice en Die Kausalitat in der gegenwiirtigen Physik. pero puedp haber otros argumentos en favor de lo objetivamente fortuito: y uno de ellos. apartados *90 y sig. Dichas estimaciones son siempre bipótesis independientes. pero que podemos repetir jamás con precisión un experimento: lo más que podemos hacer es mantener constantes ciertas condiciones y dentro do ciertos límites. como valores medios. debido a Alfred Landé (la «cuchilla de Landé») tiene gran trascendencia a este respecto (trato de él eitensamente en mi Postscdpt. 157. que equivale a ¡a bijiótesis de que no es posible descubrir tales leyes sencillas. n a d a acerca de la conformidad o disconformidad a leyes de los eventos individuales.La probabilidad 193 No solamente no es posible inferir. o sea. el apéndice I V ) . estimaciones jrecuenciales hipotéticas. si el experimento está ideado (como en el caso de tirar una perra chica dando vueltas) para que las condiciones varíen. pueden ocurrírsenos a veces cuando estamos ocupados con el estudio de las leyes referentes a micro-eventos. o genera!i/ar. acumulaciones de ciertos micro-eventos (doctrina algo pareí'ida a ciertas formas de m a t e r i a l i s m o ) . ya que sabemos que existen sucesiones azarosas construidas de acuerdo con una regla matemática (cf. si bien liltimamente ba sufrido severas c r í t i c a s : la de que todos los eventos observables deben ejcplicarse como macro-eventos. No liemos de ver en el éxito de las jtrcdicciones de probabilidad otra cosa que un síntoma de la ausencia de leyes sencillas en la estructura de Ja sucesión (cf. ciertamente. que. pues necesitaremos. es decir. los apartados 43 y 5 8 ) —frente a los eventos que la c o n s t i t u y e n — . L A DEDUCTIBILIDAD DE MACRO-LEYES A PARTIR DE MICRO-LETES Hay una doctrina que casi b a llegado a convertirse en un prejuicio.

Über kausale und statistische Gesetzmiissigkeiten in der Physík.. asunciones estadísticas específicas *^. me parece que mi tesis queda más apoyada que invalidada por los ejemplos que aduce Jordan. página 282. En ella podremos discernir u n a extraña clase de r e g u l a r i d a d . y de c u a n d o en cuando algo de agua salpica y se separa de la vena p r i n c i p a l .194 La lógica de la investigación científica nunca p u e d e n ser deducidas de éstas. pero esto no implica en absoluto que sean «evidentes» ni válidas a priori. 1930. Las estimaciones frecuenciales forman u n a clase especial de h i p ó t e s i s : son prohibiciones que hacen algo así como referirse a regularidades de lo grande *. 1931. mucho más tarde adoptó —al menos provisionalmente— una interpretación frecuencial (de la teoría cuántica). March dice muy bien (Die Grundlagen der Quantenmechanik. Pero expresada en la forma de que las conclusiones probabilisticas necesitan premisas probabilisticas —por ejemplo. entran suposiciones acerca de la distribución estadística de las condiciones iniciales: esto es. quien la ha atacado en el último párrafo de una interesante carta que reproduzco en el apéndice *XII. Es sorprendente el hecho de que las suposiciones frecuenciales de la física teórica son en gran medida hipótesis equiazarosas. Puede considerarse que uno de los principios más fundamentales de la teoría cuántica es el de que el todo es más que la suma de las partes». 1930). pero a través de todas estas variaciones ^ A. en las que entran ciertas asunciones equiprobabilisticas—. premisas de la teoría de la medida. Otro critico de esta tesis ha sido Albert Einstein.blogspot. pues el t a m a ñ o de las corrientes que componen la chorrera varía. pág. con lo cual se llega en cada caso a definiciones distintas de las sucesiones de referencia y de las propiedades p r i m a r i a s p a r a las que se asume una equidistribución. ° VON MISES. I m a g i n e m o s u n a cascada. En lugar de éstas. 1936. entre ellos por P.com . página 250) que las partículas de un gas no pueden comportarse «. crso que Einstein pensaba entonces en una interpretación subjetiva de la probabilidad y en un principio de indiferencia (que 'en la teoría subjetiva parece como si no fuese un supuesto de equiprobabilidad). Con el ejemplo siguiente p o d r e m o s tal vez dar u n a imagen del hecho de que las suposiciones frecuenciales son indispensables incluso a u n q u e nos sintamos inclinados a pasarnos sin ellas. en donde Jordan emplea el hecho de que se han demostrado recientemente algunas hipótesis ergódicas como argumento contra mi tesis). sin supuestos adicionales de índole estadística» ^. Erkenntnis 1. como les parece. cada una tiene que comportarse de acuerdo con el comportamiento de las demás. la de Bose-Einstein y la de Fermi-Dirac hacen ver hasta qué p u n t o están lejos de ser a s í : estas estadísticas p o n e n de manifiesto cómo p u e d e n combinarse asunciones especiales con hipótesis equiazarosas. Las estimaciones estadísticas — o los enunciados frecuenciales— no p u e d e n nunca deducirse simplemente de leyes de tipo «determinístíco». http://psikolibro. 207 (cf. *' La teoría propuesta por Von Mises y que recojo aquí ha sido controvertida por varios físicos. Von Mises lo h a enunciado muy claramente : «ni el teorema más minúsculo de la teoría cinética de los gases se sigue de la física clásica sola. y las amplias diferencias existentes entre la estadística clásica.. Jordan (véase AnschauUche Quantentheorie. por la sencilla razón de que p a r a deducir predicción alguna de tales leyes se necesitan condiciones iniciales. en toda deducción en que se obtienen leyes estadísticas a p a r t i r de micro-suposiciones de carácter determinístico o «preciso». Naturwissenschajten 18.

en principio. «la probabilidad de sacar cinco en la próxima tirada con este d a d o es 1/6».. por tanto. o a u n elemento aislado de cierta clase de acontecimientos * ' : por ejemplo. o cda probal)ilidad de sacar cinco en u n a tirada aislada cualquiera (con este d a d o ) es 1/6». por enunciados estadísticos. P e r o sólo cabría obtenerse de este modo ésta o aquélla fluctuación individual. no las regularidades estadísticas recurrentes que hemos descrito. predecir la ruta de u n volumen cualquiera de agua —digamos.. empleo «aPtW)» p a r a denotar la probabilidad formalmente singular de que cierto acontecimiento k tenga la p r o p i e d a d /?.). sin más que definir las probaÍ>ilidades form a l m e n t e singulares valiéndonos del concepto de probabilidad objetiva o frecuencia r e l a t i v a . es fácil interpretarlos como correctos. P o r lo general. ya que no es posible adscribir probabilidades a acontecimientos aislados. Para explicar estas ú l t i m a s necesitamos estimaciones estadísticas.blogspot. De este m o d o sería posible. e . que sería posible predecir de u n a molécula cualquiera situada muy por encima de la caída de agua. ENUNCIADOS PROBABILITARIOS FORMALMENTE SINGULARES Llamo «formalmente singular» a un enunciado probabilitario cuando adscribe una probabilidad a u n acontecimiento aislado. sino solamente a sucesiones infinitas de acontecimientos o de eventos. Sin embargo. en principio. y — d a d a s que estén las condiciones iniciales suficientes— seríamos capaces. por lo menos la suposición de que ciertas condiciones iniciales r e c u r r i r á n una y otra vez p a r a muchos grupos diferentes de partículas (lo cual viene a equivaler a un enunciado universal) : llegamos a u n resultado estadístico si y sólo si hacemos tales asunciones estadísticas específicas — p o r ejemplo. P o d e m o s suponer.com .».. en qué p u n t o pasará sobre el borde..». etc. de u n grupo de moléculas— con el grado de precisión que queramos. calcular la trayectoria de un niímero cualquiera de p a r t í c u l a s . es un elemento de la clase (o de la sucesión) .La probabilidad 195 aparece cierta regularidad que sugiere irresistiblemente u n efecto estadístico.(p) = ^F(P) (k 6 a) (Definición) * En el texto alemán se pretendía con el término í^formalistisch)} comunicar la ^ idea de un enunciado singular en su forma (o «formalmente singular») aunque su sentido pueda estar definido. y menos la distribución estadística general como tal. llamado cópula.. ' El signo «. dónde llegará al socaz.. si se nos dan unas condiciones inciales suficientemente precisas.. significa «. 71. por la capacidad que le proviene de ser u n elemento de la sucesión a — e n símbolos ^ : k e a— y defino ahora la probabilidad formalmente singular del modo siguiente : „P. etc. de hecho. que conciernan la distribución frecuencial de las condiciones iniciales recurrentes. de deducir cada u n a de las fluctuaciones estadísticas individuales de la cascada.. podemos. Descontando ciertos problemas de h i d r o d i n á m i c a aún no resueltos (referentes a la formación de torbellinos. estos enunciados no se consideran enteramente correctos en su formulación. en principio. desde el p u n t o de vista de la teoría frecuencial. http://psikolibro.

mientras que después sólo p o d r á valer 1 ó 0.com . pero está perfectamente claro que se refiere a todas las sucesiones de tiradas con dados correctos. se dice a veces que la p r o b a b i l i d a d t. incluso. podeuros elegir u n a nueva clase de referencia. P o r ejemplo. JVo pocas de las llamadas paradojas de la p r o b a b i l i d a d desaparecen en cuanto caemos en la cuenta de que p u e d e n adscribirse probabilidades diferentes a uno y el mismo acontecimiento o evento. igual a la p r o b a b i l i d a d de la propiedad p en la sucesión de referencia a. y piiede. un enunciado probabilitario formalmente singular sería incompleto si no enunciase explícitamente u n a clase de referencia. Así. tanto antes como después del suceso. de BU grupo profesional. Lo único que h a cambiado es que. sino que tienen la forma «fc c tp»— no p u e d e n cambiar la p r o b a b i l i d a d de éstos. Los enunciados que nos informan sobre el resultado real de acontecimientos aislados —los cuales no se refieren a frecuencias. p o r http://psikolibro. y. En muchos casos p u e d e n existir diversas sucesiones de referencia p a r a un evento k.(^) = 0. El concepto de enunciado p r o b a b i l i t a r i o formalmente singular nos p r o p o r c i o n a u n a especie de puente con la teoría subjetiva. dado que sea suficientemente numerosa p a r a perm i t i r que la estimación probabilitaria se base en una extrapolación estadística razonable y esté apoyada p o r u n a cantidad suficiente de datos c o r r o b o r a d o r e s ) . por definición. pueden sugerirnos. y preguntar cuál es el valor de pPií/J) : y esta p r o b a b i l i d a d vale. n a t u r a l m e n te. en cuanto elemento de diversas clases de referencia. basándonos en la información k e p {o \a k e p) — q u e se nos puede proporcionar tras de observar el suceso—. solemos saber en tales casos de qué a se t r a t a : así. lo mismo que pP¡. Desde luego. casi obvia. Pero a u n q u e a menudo no se menciona explícitamente ct. el p r i m e r ejemplo citado no especifica ninguna sucesión de referencia a. etc. resulta ser sorprendentemente ú t i l .196 La lógica de la investigación científica Lo cual p u e d e expresarse lingüísticamente como sigue : la probabilid a d formalmente singular de que el evento k tenga la p r o p i e d a d p — d a d o que h sea un elemento de la sucesión a— es. sin embargo. 1. Y no es posible dar u n a regla general con arreglo a la cual fuera posible escoger una clase de referencia e n t r e varias posibles (la clase de referencia más restringida es a m e n u d o la más a p r o p i a d a .blogspot.Pj(/3) de u n evento antes de que suceda es distinta a la del mismo después de h a b e r o c u r r i d o : antes puede ser igual a 1/6. esta opinión es enteramente e r r ó n e a : a P t ( / í ) vale siemp r e lo mismo. Como hace ver la definición. ayudarnos a aclarar algunos intrincados problemas de la teoría cuántica m o d e r n a (cf. los apartados 75 y 7 6 ) . la probabilidad de que m u e r a u n a persona concreta en un plazo dado puede t o m a r valores m u y diferentes según la consideremos como m i e m b r o de su grupo de edad. y entonces resollará tal vez p a l m a r i o que p u e d e n expresarse diversos enunciados prohabililarios formalmente singulares acerca del mismo evento. Esta sencilla definición. q u e elijamos otra clase de referencia. a saber .8 (o ¿8).

que la mayoría de las consideraciones que se hacen en el resto del capítulo (apartados 71 y 72) han quedado superadas: véanse el apéndice *IV. sino más bien una aserción acerca de la p r ó x i m a t i r a d a : una aserción de que su resultado está. Considero. excepto que pertenece a cierta clase de referencia en la que se h a contrastado con éxito cierta estimación de p r o b a b i l i d a d . Pero sigo estando conforme con la mayor parte de lo escrito. entre o t r o s ) : cualesquiera que sean los aires indeterminísticos que p u e d a n Opino actualmente que es posible abordar de un ftiodo mucho más sencillo la cuestión de las relaciones entre las distintas interpretaciones de la teoría de la probabilidad: dando un sistema formal de axiomas o postulados y demostrando que se satisface por las diversas interpretaciones. con tal de que permitamos que nuestras «creencias racionales» se guíen p o r u n enunciado frecuencial objetivo. a la vez. Dicho de otro modo : p u e d e ocurrir que no sepamos n a d a acerca de u n evento. Rechazo. Considero equivocadas todas las tentativas de hacer una interpretación objetiva de este tipo (que Jeans ha debatido largamente. es decir. es cierto. toda interpretación de los enunciados probabilitarios formalmente singulares — o predicciones indefin i d a s — que los convierta en enunciados acerca de una situación objetiva distinta de la situación estadística o b j e t i v a : me refiero a la opinión segiín la cual u n enunciado sobre la p r o b a b i l i d a d 1/6 al echar u n dado no es una mera confesión de que no sabemos n a d a definido (teoría subjetiva). det e r m i n a d o e i n d e t e r m i n a d o . Así pues. http://psikolibro. a su interpretación como predicciones indefinidas : como si dijéramos. de suerte que puedan considerarse las «frecuencias» como resultado de propensiones.La probabilidad 197 t a n t o . t a m b i é n con la teoría del ámbito. n a d a se sigue de u n enunciado frecuencial).com . considero la interpretación dn propensiones como una conjetura acerca do la estructura del mundo. P u e s podemos acordar que interpretaremos la probab i l i d a d formalmente singular como el «grado de creencia racional» (siguiendo a K e y n e s ) . ya que son los únicos empíricamente contrastables. pero sí p a r a expresar todo lo que sabemos acerca de él p o r medio de u n enunciado probabilitario formalmente singular que tiene el aspecto de una predicción indefinida acerca del evento concreto del caso *^. no planteo ninguna objeción a la interpretación subjetiva de los enunciados probabilitarios acerca de eventos aislados. como p o d r á verse en el apartado siguiente. con tal de que las «clases de referencias estén determinadas por las condiciones que definen un experimento. y este ú l t i m o constituirá la información de que dependen nuestras creencias. sin embargo. Pero continúo objetando a la tesis de que la teoría do la probabilidad deba interpretarse de este modo: es decir. esta información no nos capacita p a r a predecir cuál será la propiedad del evento en cuestión. e incluso creo que el mejor modo de interpretar la teoría de la probabilidad es como una teoría de ios propensiones de los eventos a resultar de un modo u otro (véase mi Postscript). como confesiones de nuestro deficiente conocimiento acerca del evento concreto en cuestión (sobre el cual. de que es algo todavía en suspenso *^. y —de mi Postscript— los capítulos *II *II] y *V. Ahora no planteo objeciones a la opinión de que un evento pueda estar en suspenso. por tanto. Esto quiere decir que no objeto n a d a mientras reconozcamos claramente que los enunciados frecuenciales objetivos son fundamentales.blogspot.

sino —sobre ello y por encima de ello— por el hecho de que la Naturaleza estaría realmente constituida (o no constituida) conforme a tales leyes **. y. Logische Analyse des ff^ahrscheiniichkeitsbegriffes (Erkenninís 1. todas implican la idea metafísica de qiie no solamente podemos deducir y contrastar predicciones. W a i s m a n n '^ h a propuesto m e d i r el grado de relación m u t u a entre los ámbitos lógicos de diversos enunciados (algo así como sus razones) p o r medio de las frecuencias relativas correspondientes. 128 Y sig)- http://psikolibro. sino que — a d e m á s — la Naturaleza está más o menos « d e t e r m i n a d a » (o « i n d e t e r m i n a d a ) ) ) : de modo que el éxito (o el fracaso) de las predicciones no habría de explicarse por las leyes de que aquéllas se deducen. que este método de definir la probabilidad es practicable sólo si se h a construido previamente una teoría frecuencial: pues de otro modo h a b r í a que p r e g u n t a r cómo se definen a su vez las frecuencias empleadas p a r a definir el sistema de medida. que propongo para su discusión en el «Epílogo metafísico» de mi Postscript. considerar que las frecuencias determinan un sistema de medida de ámbitos. han intentado sacar a luz las afinidades entre la p r o b a b i l i d a d lógica y la numérica. ^ Ordinariamente (cf. L A TEORÍA DEL ÁMBITO He dicho en el a p a r t a d o 34 que un enunciado falsable en m a y o r grado que otro puede describirse como lógicamente más improbable que éste. por tanto. págs.com . Creo factible erigir u n a teoría de la p r o b a b i l i d a d sobre estos c i m i e n t o s . No obstante esta objeción. el apartado 35). Algunos filósofos de la probabilidad (Bolzano.198 La lógica de la investigación científica a d o p t a r estas interpretaciones. y que el enunciado menos falsable sería el más probable lógicamente (por otra parte. y. 72. que este plan viene a ser como coordinar las frecuencias relativas con ciertas «predicciones indefinidas» -—tal como hemos hecho en el a p a r t a d o anterior al definir los enunciados probabilitarios formalmente singulares. Entre el concepto de probabilidad lógica y el de probabilidad numérica objetiva o formalmente singular existen ciertas afinidades. sobre u n concepto que coincide (cf. el apartado 3 7 ) con el de p r o b a b i l i d a d lógica. ' WAISMANN. 1930.blogspot. Mas si tenemos ya a nuestra disposición una teoría frecuencial. en realidad. la introducción de la teoría del ámbito resulta verdaderamente superflua. Von Kries. considero significativa la practicabil i d a d de la propuesta de W a i s m a n n : es satisfactorio encontrar que una teoría más comprehensiva puede salvar el vacío — q u e al principio parecía insalvable— entre los diferentes intentos de a b o r d a r el *' Esta caracterización algo despectiva cuadra perfectainenle a mis propias opiniones. W a i s m a n n ) h a n intentado basar el cálculo de probabilidades sobre el concepto de ámbito lógico. al mismo tiempo. y. denominándolas «la interpretación de propensiones de la probabilidad». sin embargo. aquél e n t r a ñ a ^ a este ú l t i m o ) . p o r ello. y podemos decir. Debe decirse.

que p u e d e n llegar a compararse incluso ámbitos que se solapan sólo parcialmente (es decir. la teoria de W a i s m a n n p i d e ciertas ligeras modificaciones. especialmente entre las interpretaciones subjetiva y objetiva. Con todo. Esto significa que una comparación entre ámbitos ha de llevar — e n el caso de aleatoriedad— a la misma desigualdad que una comparación entre frecuencias relativas.La probabilidad 199 p r o b l e m a . la comparación de las subclases y de las frecuencias h a n de llevar a resultados análogos. Será igual únicamente si existe una clase de referencia a (que p u e d e ser la clase universal) con respecto a la cual se cumpla la siguiente ley (que. sino. en realidad. Puede mostrarse que. Si entre dos clases de p r o p i e d a d e s . si existe aleatoriedad podemos coordinar las frecuencias relativas con los ámbitos con objeto de hacer medibles estos últimos. y cp entonces t e n e m o s : {k)[Fsb{k e y) > Fsb{k e p] (cf. en los casos que interesan (tales como los de a l e a t o r i e d a d ) . si a es n u m e r a b l e y p u e d e aceptarse como sucesión de referencia. tiene la forma de una «ley n a t u r a l » ) : Si no se cumple esta «ley natural» —con lo cual podemos asumir que h a y aleatoriedad desde este punto de vista— se toma la desigualdad. sin embargo. P o r tanto. es válida la relación de subclasificación. es superfluo. p e r o . en este caso. ámbitos de enunciados no c o m p a r a b l e s ) . además — y de u n modo más general—. Su concepto de razón de ámbitos (cf. t e n e m o s : aF(y) < „F(P). I n d i c a r é ahora sumariamente cómo podría justificarse este procedimiento. lo cual justifica el procedimiento de coordinar frecuencias y ámbitos con objeto de medir estos ú l t i m o s : al hacer esto convertimos en comparables los enunciados en cuestión (que no lo eran por el método de las subclases). el a p a r t a d o 33) de suerte que la p r o b a b i l i d a d lógica o ámbito del enunciado (fe e y ) h a de ser menor o igual a la de (fe c /3).com .(y) < aP. Pero esto es precisamente lo que hemos hecho en el a p a r t a d o 71 —si bien indirectamente— al definir los enunciados probabilitarios formalmente singulares.blogspot. puede decirse. y. de los supuestos que admitimos podríamos haber inferido inmediatamente que ^P. http://psikolibro.(p). este último supuesto. que entraña considerables dificultades. la nota 2 del apartado 4 8 ) no sólo p r e s u p o n e haber unos ámbitos que pueden compararse p o r medio de sus relaciones de subclasificación (o de sus relaciones de e n t r a ñ a m i e n t o ) . y y /3.

que a p r i m e r a vista parecía tan e m p e d e r n i d o . hemos vuelto al punto de p a r t i d a .com . al p r o b l e m a de la interpretación de la p r o b a b i l i d a d . Y ahora nos encontramos con que cabe e l i m i n a r completamente el conflicto entre las teorías objetiva y subjetiva.blogspot. http://psikolibro. trivial— de probabilidad formalm e n t e singular. mediante la definición — e n cierta m a n e r a . pues.200 La lógica de la investigación científica Así.

Admito que su escepticismo es saludable y que su desconfianza tiene fundamento . 1 ) En la teoría cuántica existen ciertas fórmulas matemáticas qvte Heisenberg h a interpretado a base de su principio de i n c e r t i d u m b r e : esto es. tengo cierta esperanza de llegar a vencer u n o y otra. algo audaz. 2 ) T r a t a r é de hacer patente que ni el sistema de fórmulas de la teoría cuántica ni su interpretación estadística son incompatibles con medidas de mayor grado de precisión que el permitido p o r el principio de incertidumbre.varianciay> o «diseminación» (a las que llamaremos ((relaciones estadísticas de dispersión»). Es seguro que m i tentativa. Empezaré sentando anticipadamente las principales conclusionéB que surgirán en el análisis que voy a realizar. Es un hecho innegable que en las discusiones epistemológicas vienen p a r t i c i p a n d o ardientemente físicos cuánticos. como enunciados sobre los márgenes de incertidumbre debidos a los límites de precisión que podemos alcanzar en nuestras mediciones. de abordar uno de los p r o b l e m a s centrales de la física p o r medios filosóficos o lógicos h a de despertar la desconfianza del físico. mientras t a n t o .CAPITULO NOVENO Algunas observaciones sobre la teoría cuántica El análisis del problema de la probabilidad que hemos realizado ha puesto a nuestra disposición unos instrumentos que podemos ahora someter a contraste. http://psikolibro. lo cual hace sospechar que ellos mismos tienen la sensación de que es menester buscar en la tierra de nadie que se encuentra entre la lógica y la física la solución de muchos de los problemas de la teoría cuántica aún por resolver. Intentaré mostrar que dichas fórmulas han de interpretarse corno enunciados probabilitarios formalmente singulares (cf. dicha teoría no quedaría refutada necesariamente si algún día fuesen posibles mediciones con el grado de precisión indicado.blogspot.com . y con todo. tales fórmulas afirman que existen ciertas relaciones entre ciertos márgenes de ^dispersión» o «. que debe dárseles u n a interpretación estadística: e interpretadas de esta suerte. Así pues. es decir. el apartado 7 1 ) . aplicándolos a uno de los problemas más frecuentados de la ciencia m o d e r n a : valiéndome de ellos intentaré analizar y aclarar algunos de los puntos más obscuros de la m o d e r n a teoría cuántica. P e r o . merece la pena de recordar que en cualquier r a m a de la ciencia pueden m u y bien b r o t a r m u l t i t u d de cuestiones principalmente de carácter lógico.

*' No he camhiado de opinión en este asunto. hasta tal punto que T h i r r i n g ha podido decir que la teoría cuántica «continúa siendo un misterio impenetrable para sus propios creadores. Lo que la distingue de la metafísica determinista que estaba en boga hasta hace poco entre los físicos no es tanto su mayor lucidez cuanto su mayor esterilidad. sino «pie me ocuparé exclusivamente de las consecuencias lógicas de su interpretación física debida a Born.ipzig.202 ha lógica de la investigación científica 3 ) P o r tanto. En beneficio de la claridad. y allí argumento en favor del indeterminismo —si bien de un modo independiente de la teoría cuántica—. Puede ser justo. En todo lo que sigue me limitaré a discutir la interpretación de la física cuíntica. la existencia de un límite para la precisión que se puede alcanzar. será posible hacer tal cosa p o r q u e no voy a poner en cuestión si es correcto el sistema de las fórmulas matemáticas de dicha teoría. En su desarrollo evitaré todos los razonamientos matemáticos y con una sola excepción— todas las fórmulas m a t e m á t i c a s . En cuanto a la controversia sobre la «causalidaíl)). que Hcisenberg ha afirmado. 4 ) Aún m á s : este supuesto adicional de Heisenberg. NOBKLING y MI•:^•CER. Fünl Wiener Vortrdfio. Pero mi interpretación de la teoría cuántica ha variado juntamente con la de la teoría de la probabilidad. Verlag Deulickc. HAHN. T H I R R I M . sino (pie cabe describir experimentos imaginarios que muestren la posibilidad de las mismas. H. Viena y Ix. . sigo considerando de importancia el presente capitulo. Eln mi opinión. 1933. esta contradicción es la que origina todas aquellas dificultades jxir ipic se encuentra cercada la admirable estructura de la física cuántica m o d e r n a . especialmente. DIP Wandlwif^ des Begrifhsvxtems der I'hysik íonsayo de Krixe und Neuaufbau in den pxakten Wisseiuchajten. en realidad contradice —como trataré de poner de manifiesto— a las fórmulas de la teoría cuántica si se las interpreta estadísticamente: pues no sólo son compatibles con ella mediciones más jirccisas. pro])ongo que disintamos de la metafísica indeterminista (}ue es tan p o p u l a r actualm e n t e .com . En mi Postscript se encontrarán mis concepciones actuales.blogspot. según ellos mismos admiten» ' . pero omitiré los problemas concernientes a los campos ondulatorios (teoría de Dirac de la emisión y la absorción. y con la sola excepción del apartado 77 (que está basado en uu error). Con todo. «segunda cuantización» de las ecuaciones de campo de Maxwell-Dirac). página 30). mis críticas son a menudo severas. el apartado 76. por tanto. por MARK. Quizá podrían caracterizarse las páginas que siguen como una investigación acerca de los fundamentos de la teoría cuántii'a ^. http://psikolibro. Menciono esta restricción porque se encuentran allí problemas —tales como la interpretación de la equivalencia entre un cam])o ondulatorio cuantizodo y un gas corpuscular— a los que sólo podrían aplicarse mis argumentos (en el caso de que pudiera hacerse en absoluto) si se los adaptara a ellos con sumo cuidado. ni acerca de los puntos principales do mi crítica. THIRRING. no será una consecuencia lógica que quepa dodiicir de las fórmulas de la t e o r í a : se trataría más bien de un supuesto separado o su[)lementario. decir también que considero que la hazaña de los creadores de la teoría cuántica m o d e r n a es una de las mayores de toda la historia de la ciencia *'.

que quizá pueda explicarse del modo siguiente. las teorías que necesitaban ser reformadas explicaban ciertos ])rocesos naturales observalilcs. Einstein hizo ver cómo podían eliminarse los eventos inobservables inherentes a la teoría de Lorentz. ciples of the Quantum Zeitschrift für Physik 3 3 . por C. C. Tanto en este caso como en el de las conce[)ciones de Bohr. y absorberse parte de la luz dispersada por aquél en el instru' W. por ejemplo. 1930. Esta situación está ligada al llamado princAjtio de incertidumbre. http://psikolibro. EcKART y F. como eran los movimientos relativos al éter inmóvil de Lorentz : o sea. en su intento por asentar la teoría atómica sobre una nueva base. aiiarecían tales magnitudes inobservables: no hay n a d a observable por medio de experimentos que corresponda a las órbitas de los electrones. The Physical PrinTheory. o a l ' m e n o s de B contenido matemático . HEISENBERG. ingl. pág. enunciado por Heisenberg.en lo sucesivo me a la obra de Heisenberg Die physihalischen Prinzipien der trad. Toda medición física requiere un cambio de energía entre el objeto medido y el aparato de medida (que puede ser el mismo observador) : puede dirigirse sobre el objeto un rayo de luz. no jiarece que su programa se haya llevado a cabo del loilo : ia Naturaleza logra todavía escondernos hábilmente diversas magniliidrs incluidas en aquélla. Esta hipótesis trataba de explicar el resultado negativo de los experimentos do Miehelson y Morley haciendo uso de magnitudes inobservables. Heisenberg cs[)eraba que al eliminar tales magnitudes inobservables lograría curar a la teoría de Bohr de sus limitaciones. HoYT. En la teoría de Bohr. Incluso desde el punto de vista de la propia interpretación que hace Heisenberg de su teoría. y ambas echaban mano del insatisfactorio suptiesto de ([ue existan eventos tísicos y magnitudes definidas físicamente que la Naturaleza consigue esconder de nosotros haciéndolos inaccesibles para siemjire al contraste de las observaciones. de Lorentz-Eilzgerahi. ni siquiera a la frecviencia de sus revoluciones (ya que las frecuencias emitidas que iniedcn observarse en forma de líneas espectrales no podían identificarse con las frecuencias de las revoluciones electrónicas).com . refiero principalmente Quantentheorie (1930). esto es. Tal vez podría uno sentirse inclinado a decir lo mismo de la teoría de Heisenberg.blogspot. Chicago. 879. E L PROGRAMA DE H E I S E N B E R G T LAS RELACIONES DE INCERTIDUMBRE Heisenberg empezó. i)arece que aún caben muchos U perfeccionamientos. el de librarla de elementos metafísicos. con un programa epistemológico ^: el de librar a la teoría de «inobservables». de magnitudes inaccesibles a la contrastación exi)er¡mental. podríamos decir. 1925. de magnitudes inaccesibles a la observación e x p e r i m e n t a l .Algunas observaciones sobre la teoría cuánúca 203 73. Hay cierto parecido entre esta situación y aquella con la que se encontró Einstein cuando trató de r e i n t e r p r e t a r la hipótesis de la contracción. que había precedido a la p r o p i a de Heisenberg. sin embargo.

Pero a q u í surge la p r i m e r a dificultad. P o r tanto. De forma que la m á x i m a precisión que se p u e d e conseguir está limitada. La fórmula que hemos escrito nos dice que el producto de los dos márgenes de error tiene. Se sigue de ella que u n a medición completamente precisa de u n a de las dos magnitudes tendría como precio u n a indeterminación total de la otra. con la posición de la p a r t í c u l a ) : y si dos magnitudes tienen esta correlación m u t u a . Pero tal cambio de energía alterará el estado del objeto.204 La lógica de la investigación científica mentó de medición. que se encontrará.com . p o r la relación de incertidumbré^ E n lo que se refiere a otras coordenadas se tienen relaciones análogas. se cumple p a r a ellas el teorema de que no p u e d e n ser medidas con precisión simultáneamente.. en consecuencia. pág. al menos. a p a r t i r del resultado de una medición es imposible inferir el estado preciso de u n objeto atómico inmediatamente después de h a b e r sido medido . pero no en el de objetos atómicos. En el caso de objetos macroscópicos puede despreciarse esta interferencia entre el proceso de medir y el objeto m e d i d o .blogspot. el estado del objeto tras la medición anterior. la medición hace algo así como darnos a conocer u n estado que acaba de ser destruido p o r el proceso mismo de medición. pero al hacer tal cosa se interfiere de nuevo con el sistema de un modo no calculable. T a m b i é n se admite que es siempre posible p r e p a r a r nuestras mediciones de m o d o que no se p e r t u r b e n algunas de las características del estado q u e se va a m e d i r (por ejemplo. aun cuando cada u n a de ellas sí puede serlo separadamente. el orden de m a g n i t u d de h — s i e n d o h el cuanto de acción de Planck—^. pero sólo cabe lograr esto a costa de interferir de modo aún más violento con otras magnitudes características de tal estíido (en este caso.» ^. en principio es imposible p r e d e c i r la trayectoria de una partícula: «en la nueva mecánica. el m o m e n t o de la p a r t í c u l a ) . Pie Grundla^en der Quantenmechanik (19S1). toda medición de la posición interfiere con la de la componente correspondiente del m o m e n t o . así pues. el concepto de 'trayectoria' no tiene ningún significado definido. la nota 2 del apartado 75. según Heisenberg. cf. y. esto es. Según las relaciones de i n c e r t i d u m b r e de Heisenberg. la medida no puede servir de base para hacer predicciones.. 55 http://psikolibro. Las relaciones de incertiPara la deducción de esta fórmula. al reducir el margen o intervalo de error A p ^ — nos vemos obligados a disminuir la precisión en la m e d i d a de la coordenada de posición x. Así pues. De ahí que si aumentamos la precisión de una de la medidas —digamos. del momento p^. en u n estado diferente al que tenía a n t e s . después de h a b e r sido m e d i d o . MARCH. a dilatar el intervalo /\x. Se admite que siemp r e es posible averiguarií p o r medio de u n a nueva medición. ya que éstos p u e d e n q u e d a r profundamente afectados — p o r e j e m p l o — al sufrir una irradiación luminosa.

pág. Heisenberg dice acerca de dichos cálculos exactos: «. 20— lo expresa perfectamente: «Es una cuestión de creencia personal». 1931. es imposible c o n t r a s t a r l o s : lo cual ocurriría p o r q u e dichos cálculos son válidos p a r a la trayectoria entre los dos experimentos solamente si el segundo es sucesor inmediato del primero — e n el sentido de que no ha ocurrido ninguna otra interferencia en el lapso de tiempo entre u n o y o t r o — . (En M a r c h ' ' . es posible calcular semejante trayec* Haré ver detalladamente en el apartado 77 y en el apéndice VI que. c o m b i n a n d o los resultados d e : a) dos mediciones de posición.»). que semejantes cálculos de trayectorias que no son contrastables. sería posible calcular. más abajo: «.... pág.el que atribuyamos realidad física a la historia anterior del electrón. (La versión inglesa —pág. Die Naturwissenschaften 19. el párrafo a que nos referimos aquí se ha omitido en la traducción inglesa. y 57).. http://psikolibro.Algunas observaciones sobre la teoría cuántica 205 d u m b r e se aplican sólo a las magnitudes (características de estados físicos) que pertenecen a la partícula después de q u e . b) u n a medición de posición precedida de u n a de m o m e n t o o c) u n a medición de posición seguida p o r una de momento. p o r tanto. Pero —segvín Heisenberg— estos cálculos precisos no p u e d e n utilizarse p a r a hacer predicciones. en las págs. entonces no podemos atribuirle ningún s e n t i d o : resulta imposible h a b l a r de la 'trayectoria' de una partícula entre dos puntos en que ha sido o b s e r v a d o » " . Schlick comenta este pasaje de Heisenberg del modo siguiente: «Yo me h u b i e r a expresado aún más enérgicamente. op. 1 y sig. de completo acuerdo con las tesis fundamentales de B o b r y de Heisenberg mismos. 1931. passim (por ejemplo. Gruppentheorie und Quantenmechanik (2. es u n a p u r a cuestión de g u s t o » ' ' : con lo cual quiere decir. carecen de significación desde el p u n t o de vista del l'ísico. ' MARCH.el sentido de estos conceptos. 68 (cf. 1931).) ° SCHLICK. cit. * WEYL. ' HEISENBERG..* ed.com . Toda contrastación que p u d i e r a disponerse con el propósito de c o m p r o b a r la trayectoria entre ambos experimentos h a b r á de p e r t u r b a r l a de suerte que nuestros cálculos acerca de la trayectoria exacta p i e r d a n su validez. lo mismo que el apartado 77. * Ahora considero que esta nota es errónea. la última cita del apartado 75. pág.blogspot. qvie hemos calculado. Weyl * y otros pueden encontrarse análogos comentarios.. camo acabamos de oir. que creo incontestables.. *A1 parecer. con los dalos obtenidos. sin duda. Die physikalischen Prinzipien der Quanlentheorie (1930).) * Mas. En p r i n c i p i o . es posible averiguar con u n a precisión ilimitada la posición y el momento de u n electrón hasta el instante de la medición: lo cual se sigue del hecho mismo de que es posible llevar a cabo varias operaciones de medida sucesivas. Si u n enunciado referente a la posición de un electrón en el campo de las dimensiones atómicas no es verificable. 159.. P o r t a n t o . y. s e h a n realizado las mediciones. el caso b) nos permite calcular también el pasado del electrón antes de realizarse la primera medición (y la cita siguiente de Heisenberg parece aludir a este hecho). Die Kausalitdt in der gegenwartigen Physik. en ciertas circunstancias. 15. las coordenadas exactas de posición y de m o m e n t o durante todo el período de tiempo comprendido entre las dos mediciones (empezaremos limitando nuestras consideraciones exclusivamente a este i n t e r v a l o ' ' ) . The Theory of Groups and Quantum Mechanics.

fundir las dos interpretaciones opuestas con observaciones tales como la de que « . y el experimento de Einstein. La otra interpretación posible. es subjetiva. Lo cual hace patente que Heisenberg no h a conseguido llevar a cabo p o r completo su programa.blogspot. ni el momento de la partícula. no se gana nada en absoluto cuando se intenta. Es revelador ver cómo los campeones de la relación de incertid u m b r e vacilan entre el tratamiento subjetivo y el objetivo. por tanto. por consiguiente. esto es. la «positio cum momentoy) o la «trayectoria». Y otros autores muestran vacilaciones parecidas. en tal caso. i n m e d i a t a m e n t e después de h a b e r sustentado la tesis objetiva — c o m o hemos l e í d o — d i c e : «Es imposible afirmar con sentido de los evento» naturales cosas tales como 'esfumamiento' o 'inexactitud'. Podolski y Rosen —que se estudia en los apéndices *XI y *XII— ha hecho resaltar su importancia.206 La lógica de la investigación científica toria «sin sentido» o metafísica por medio del nuevo formalismo. la Naturaleza seguiría estando dispuesta a esconder a nuestra m i r a d a ciertas magnitudes físicas: no la posición. sino la combinación de estas dos magnitudes. o metafísico— a t r i b u i r a la partícula nada que sea una «positio cum momento» o u n a «trayectoria» netamente definidas: simplemente. son v e r d a d e r o s ) » : observación que es obvio está dirigida precisamente contra la interpretación que supone que no es nuestro conocimiento. que es objetiva. el problema de la existencia o de la inexistencia objetiva de una «trayectoria» —si es «borrosa» o si simplemente no la conocemos del todo— es fundamental. . subsiste el hecho de que el p r o g r a m a de Heisenberg no se ha llevado a cabo y de que no ha tenido éxito en la tarea que se h a b í a impuesto de expulsar todos los elementos metafísicos de la teoría atómica.. Por t a n t o . Esta interpretación considera que el principio de incertidumbre es una limitación de nuestro conocimiento. entonces el formalismo de la teoría vuelve a contener elementos metafísicos. . por ejemplo. Pero si aceptamos esta interpretación. sino sólo una posición exacta combinada con un momento inexacto. con Heisenberg. ya que esta situación tolera solamente dos interpretaciones. r e a l m e n t e h a dejado de ser posible u n a física 'objetiva' en este sentido. http://psikolibro. P e r o . Según creo. en el de u n a *' La expresión «borroso» [en ingl. ya se decida uno en favor de la t^sis objetiva o de la subjetiva. La primera sería que la partícula tiene una posición y u n momento exactos (y. Todas las cosas de esta índole p u e d e n aplicarse solamente a nuestros propios pensamientos (especialmente. si no sabemos cuáles enunciados. afirma que es inadmisible — o incorrecto. smeared'] se debe a Schrodinger. p e r o que es imposible p a r a nosotros m e d i r ambos simultáneamente . una trayectoria e x a c t a ) . Schlick. no tiene «trayectoria». sino el momento de la partícula lo que se vuelve algo así como «difuso» o «borroso» a consecuencia de haberse medido de forma precisa su posición *^.com . ya que —según hemos visto— cabe calcular exactamente una «trayectoria» o una «positio cum momento» d e la partícula para aquellos períodos de tiempo en los que es imposible. o un momento exacto combinado con u n a posición inexacta. en principio.. y.. contrastarlas p o r medio de la observación.

ya que ésta interpretaba los efectos luminosos observados como fenómenos masivos. en que éstas se refuerzan m u t u a m e n t e . a preguntas estadísticas y a respuestas estadísticas» ' . La interpretación estadística dada por Born de ambas teorías resolvió la p a r a d o j a de que fuesen equivalentes dos imágenes tan radicalmente diferentes como las de partícula y onda : puso de manifiesto que también la teoría ondulatoria puede tomarse como teoría corpuscular.com . Physikaliíche Prinzipien. Su tarea más importante — l a deducción de los espectros atómicos— tenía que considerarse estadística desde que apareció la hipótesis einsteiniana de los fotoucs (o cuantos de l u z ) . pág. ya que cabe i n t e r p r e t a r la ecuación de onda de Schródinger de modo que nos dé la probabilidad de encontrar el corpúsculo en una región cualquiera dada del espacio (la p r o b a b i l i d a d está determ i n a d a por el cuadrado de la a m p l i t u d de o n d a : es grande en el interior del paquete de ondas. «Los métodos experimentales de la física atómica.. BüRN-JoRDAN. Varias facetas de la situación del problema sugerían que la teoría cuántica debía interpretarse estadísticamente. desde el comienzo. ElementaTe Quantenmechanik (1930). Schródinger h a hecho ver más tarde que su mecánica ondulatoria conduce a resultados matemáticamente equivalentes a los de la mecánica corpuscular de Heisenberg. que nos proporciona la teoría sistemática de las regularidades observadas. y tiende a cero fuera de é l ) . págs. Hasta ahora. IIEISENBERC. debidos a la incidencia de muchos fotones. guiados por la experiencia. Heisenberg no h a realizado la tarea que se había p r o p u e s t o : no h a purgado a ú n la teoría cuántica de sus elementos metafísicos. http://psikolibro.. mientras que Schródinger tomó como origen la teoría ondulatoria de De Broglie (igualmente « c l á s i c a » ) : coordinó a cada electrón un «paquete de ondas»..Algunas observaciones sobre la teoría cuántica 207 división neta del m u n d o en sujeto y objeto» °. que r e i n t e r p r e t ó de acuerdo con la teoría cuántica . en todos los respectos.blogspot. Heisenberg sigue a B o h r en cuanto que hace uso de la idea de que los procesos atómicos pueden ser representados igualmente por la «imagen teórico-cuántica de partícula» que p o r la «imagen teórico-cuántica de onda». llegan a ocuparse exclusivamente de cuestiones estadísticas. al estado actual de la física e x p e r i m e n t a l : pues se limita. 74. Heisenberg partió de la clásica teoría del electrón como corpúsculo. 322 y iig. 49. corresponde. Esta idea está en conexión con el hecho de que la teoría cuántica m o d e r n a h a avanzado p o r dos rutas diferentes. esto es. un grupo de oscilaciones que se refuerzan p o r interferencia en el interior de una pequeña región y se anulan m u t u a m e n t e fuera de ella. La mecánica cuántica. BREVE BOSQUEJO DE LA I N T E E P R E T A C I Ó N ESTADÍSTICA DE LA TEORÍA CUÁNTICA Al deducir las relaciones de incertidumbre.

Es una ley de la Naturaleza. P a r a tener en cuenta como es debido estas relaciones de deductibilidad. M a r c h escribe también refiriéndose a la relación de i n c e r t i d u m h r e : « E n t r e el presente y el futuro existen . ^ DiRAC. será menester que sometamos a una revisión la interpretación de las fórmulas de i n c e r t i d u m h r e . las leyes de la mecáiíica clásica son válidas si se las considera como enunciados acerca de las relaciones entre medias estadísticas». se obtiene una fracción determinada del número total de veces.208 La lógica de la investigación científica La teoría cuántica llega a resultados que divergen de los de la mecánica clásica solamente al aplicarse a los problemas de la física a t ó m i c a : en lo que se refiere a las aplicaciones a los procesos macroscópicos. 14 de la 3. no estará determinado: esto es. de suerte que hay una probabilidad determinada de que aparezca tal resultado». Die Grundlagen der Quantenmechanik.el resultado. Die Grundlagen der Quantenmechanik (1931). U N A R E I N T E R P R E T A C I Ó N ESTADÍSTICA DE LAS FÓRMULAS CERTIDUMHRE DE IN- A p a r t i r de Heisenberg se acepta como un hecho firmemente establecido que cualesquiera mediciones que se hicieran simultánea' MARCH. en general. p e r o no esta ú l t i m a de aquéllas. que si se repite un gran número de veces. pág. se obtendrán varios resultados diferentes... de suerte que p u e d e decirse que hay una p r o b a b i l i d a d determ i n a d a de que aparezca tal resultado cada vez que se realiza el exp e r i m e n t o » ( D i r a c ) ^ . eabe deducir las fórmulas clásicas como macroleyes.. pág. 3.com . En algunas exposiciones se p'retende explicar la interpretación estadística de la teoría cuántica p o r el hecho de que la precisión que se puede alcanzar en la m e d i d a de las magnitudes físicas está limitada p o r las relaciones de i n c e r t i d u m h r e de Heisenberg.blogspot. Se argumenta diciendo que. aparece un pasaje paralelo algo más acentuado: «. solam e n t e relaciones p r o b a b i l i t a r i a s . «Según la teoría cuántica. si el experimento se repite varias veces bajo idénticas condiciones. Si se repite u n gran n ú m e r o de veces se encontrará que cada resultado concreto se obtiene u n a fracción d e t e r m i n a d a del n ú m e r o total de veces. debido a esta incertidumhre de las medidas correspondientes a los experimentos atómicos.. dentro de una estrecha aproximación. «. en general. sus fórmulas conducen. el resultado no estará d e t e r m i n a d o : esto es. En la pág. por lo cual. 10 * (de la I.. Me parece que la relación lógica existente es justamente la c o n t r a r i a : pues podemos deducir las fórmulas de i n c e r t i d u m h r e de la ecuación de ondas de Schródinger (que ha de interpretarse estadísticamente). a las de aquella disciplina. 75. Quantum Mechanics (1930). pág. si el experimento se repite varias veces bajo idénticas condiciones se obtendrán varios resultados diferentes. resulta claro que el carácter de la nueva mecánica ha de ser el de una teoría estadística» *. ' MARCH.. dice M a r c h " : dicho de otro modo. 170. sin embargo. http://psikolibro.' ed." ed. cada resultado concreto.). No creo que este análisis de las relaciones entre las fórmulas de incertidumhre y la interpretación estadística de la teoría cuántica sea aceptable.

pero la interpretación de estas fórmulas como reglas que limitan la precisión alcanzable en las m e d i d a s . ed. pág. Ahora b i e n . 2 3 3 . pág. Cuando se procede a deducir m a t e m á t i c a m e n t e las fórmulas de Heisenberg. en el mejor de los casos. y que. En vista de lo cual.. ciertas aserciones plausibles — c o m o las q u e hace J e a n s — p u e d e n fácilmente extraviamos.blogspot. 2.com ." ed.Algunas observaciones sobre la teoría cuántica 209 mente de la posición y el m o m e n t o . 1936. por razones de brevedad. 2. N a t u r a l m e n t e .) se obtienen como conclusio" ^ 4Tr nes lógicas de aquella teoría '. E n u n a cuestión como ésta. en el sentido de Heisenberg. cf. entonces se ve uno obligado a i n t e r p r e t a r a su vez como enunciados probabilitarios (y de nuevo como formalmente singulares si se aplican a i. 1934. al a d o p t a r semejante interpretación. el apartado 7 1 ) : como vimos más arriba. por ejcunplo. The New Buckgrvund of Science. págs.)^: «La ciencia no ha encontrado modo de escapar a e«te dilema. ingl.. JEAIVS. págs. es claro que n u n c a podrá presentarse tal demostración. etc.. y justamente a este tipo de enunciado probabilitario —al tipo que se refiere a u n corpúsculo (o evento) aislado— es al que he llamado «formalmente singular». Según esta opinión. trazare una distinción neta entre las fórmulas — q u e l l a m a r é . Espasa-Calpc. como enunciados que imponen limitaciones a la precisión de medida alcanzable. 185 (T. y podría ser refutado e m p í r i c a m e n t e j u n t o con ellas. por G. Creo que esta opinión es falsa. Desde luego. ' W E T L da u n a deducción lógica r i g u r o s a : Gruppenllieorie und Quantenmechanik. S A N S HüELiN. cast. por tanto. ha demostrado que no hay m a n e r a de Salir de él». Piuevos fundamentos de la ciencia. realmente. 14 http://psikolibro. Si se acc|ita la interpretación estadística de la teoría cuántica. 237 [vers. experimentos que condujesen a medidas de una «exactitud p r o h i b i d a » ^. se tiene que emplear la ecuación de onda u otra asunción equivalente : esto es. el p r i n c i p i o de i n c e r t i d u m b r e sería deductible de las hipótesis de las mecánicas cuántica y ondulatoria. no se sigue de la t e o r í a . 1 9 3 1 . cualesquiera mediciones m á s exactas que las p e r m i t i d a s según Heisenberg no pueden contradecir lógicamente a la teoría cuántica. con precisión superior a la permitida p o r las relaciones de i n c e r t i d u m b r e de aquel autor. 1933.. ni a la mecánica ondulatoria. la a m p l i t u d de onda determina la p r o b a b i l i d a d de detectar la partícula en u n lugar d e t e r m i n a d o . sino un enunciado probabilitario formalmente singular {et. es cierto que las fórmulas de Heisenberg ( A * A p x > T . por el contrario." ed. pág. contradirían a la teoría cuántica : pues se cree que es posible deducir lógicam e n t e de ésta — o de la mecánica o n d u l a t o r i a — la «proliibición» de mediciones exactas. M a d r i d . 77 y 393 y sig. las «fórmulas de Heisenberg»— y su interpretación (también debida a Heisenberg) como relaciones de i n c e r t i d u m b r e : esto es. sin duda alguna. una asunción que p u e d a interpretarse estadisticamente (como hemos visto en el apartado a n t e r i o r ) .na partícula aislada) aquellos enunciados que —como las fórmulas Me abstengo do criticar aquí la opinión m u y difundida y bastante i n g e n u a de« que los a r g u m e n t o s de Heisenberg nos proporcionan pruebas concluyentes de la imposibilidad de toda medición de esta índole. debería considerarse falsada la teoría si se llevaran a cabo. la descripción de una partícula aislada como un paquete de ondas no es. 6 8 y 3 4 5 .

Dado u n agregado de partículas y una selección —en el sentido de una separación física— de aquéllas que en un cierto instante y con cierto grado de precisión dado tengan una posición x. pero no contraponei medición a selección. finalmente: si tratamos de seleccionar las partículas que poseen las dos propiedades A * y A p i ? sólo podremos realizar físicamente tal selección — o sea. que será tanto mayor cuanto menor hayamos hecho A p „ esto es. Frente a la interpretación subjetiva de. la dispersión o imprecisión tolerada para la posición. entre otros. y diré que las partículas pertenecientes al rayo que hemos aislado de este modo h a n sido se*' Sigo manteniendo la interpretación objetiva que aquí explico. el margen de dispersión o de imprecisión tolerada p a r a los momentos. separar físicamente las partículas—• si los dos márgenes se hacen suficientemente grandes como p a r a sa4Tr tisfacer la inecuación A * .com . como aserciones estadísticas. de u n chorro de corpúsculos eliminamos con una pantalla todos excepto los que pasan a través de u n a estrecha abertura Ax. Según esta interpretación objetiva de las fórmulas de Heisenberg. si bien con una modificación importante.. en m i interpretación estadística no h e mencionado medición a l g u n a : ú n i c a m e n t e he aludido a selección física^. encontraremos que sus posiciones se dispersan en forma aleatoria dentro de un margen Ax. p r o p o n g o que se acepte una inlcrpretación objetiva y estadística de las relaciones de incertidumbre.^ se encuentren dentro de u n margen prescrito Ap^. es decir.. ingl. también aquéllos h a n de interpretarse.blogspot. y que podría expresarse del modo siguiente. págs. y que la dispersión Apa: será tanto mayor cuanto menor hayamos hecho Ax. con el n o m b r e de urelaciones estadísticas de dispersión-» *'^. habría que reinterpretar el «rayo» corpuscular en el sentido de que consistiera en experimentos reiterados con (uno o unos pocos) corpúsculos (seleccionados eliminando con una pantalla —o cerrando el paso—• a los demás). a través de u n margen A * tolerado p a r a su posición. interpretadas de este modo. 76 y sigs. p o r tanto.210 ha lógica de la investigación científica de Heisenberg— pueden deducirse de enunciados probabilitarios form a l m e n t e singulares de la t e o r í a . diría ahora «un agregado —o una sucesión— de repeticiones de un experimento llevado a cabo con una partícula (o con un sistema de partículas)». págs. 67 y sigs. También Weyl.. encontraremos que sus momentos p^. p o r ejemplo. Es necesario que aclaremos ahora las relaciones existentes entre ambos conceptos. que h a b r í a de ser la fundamental. y me referiré a aquéllas. A p i > r-. éstas afirmarían que se cumplen ciertas relaciones entre ciertos márgenes de dispersión. Donde hablo en este párrafo de «un agregado de partículas». Hasta a h o r a . Hablo de selección o de separación físicas cuando. muestran una dispersión aleatoria. como yo hago. en última instancia. vers. Y. Y viceversa : si seleccionamos — o s e p a r a m o s — las partículas cuyos momentos p. habla de «seleccione^»: véase Gruppentheorie und Quantenmechanik. http://psikolibro. «cuanto mayor sea la precisión con que medimos la posición de u n corpúsculo menos sabremos acerca de su momento». es decir. y análogamente en los párrafos siguientes: por ejemplo.

asimismo. de conformidad con el uso lingüístico aceptado por los físicos. el rayo corpuscular aislado física o técnicamente— es a lo que designaré con «selección física»: contraponiéndolo a una selección p u r a m e n t e «mental» o «imaginada». P o r ejemplo. de una clase dentro de u n a clase más a m p l i a de corpúsculos de la cual no ha sido extraída físicamente. podemos considerar la selección de l u g a r como una medida. digamos. P o r otro lado. es decir. u n rayo monocromático de electrones moviéndose en la dirección x. en realidad. que forman u n a barrera específica frente a tal intento. sino las medidas obtenidas indirectamente por medio del cálculo (en física. u n rayo de electrones de igual m o m e n t o ) . sino que hayan pasado a través de una estrecha h e n d i d u r a que determine u n margen de posiciones Ax. con objeto de tener electrones que no sólo tengan el mismo m o m e n t o . como la que hacemos al h a b l a r de la clase de todos los corpúsculos que h a n pasado o h a n de pasar a través del m a r g e n Ax. empleando u n contador de Geiger podemos registrar los electrones que llegan a u n a posición det e r m i n a d a . Si u n rayo de partículas. pero al realizar estas mediciones no llevamos a cabo u n a selección física de las partículas de acuerdo con sus posiciones en la dirección x (y. y si después se m i d e el momento de u n a de eUas. una distribución completamente aleatoria de las posiciones en la dirección x). no hemos de considerar toda medición como u n a selección física. es decir. estas últimas son prácticamente las únicas que se encuentran). que dará como resultado u n aumento de la dispersión de las componentes p^ de los m o m e n t o s . nos encontraremos con las relaciones^|de dispersión. de suerte que Con «medición» quiero decir. Imaginemos. y p o r medio de los intervalos temporales entre los impactos sobre el contador podemos m e d i r .blogspot. por ejemplo. pero si pretendemos hacer aún más homogéneo este agregado de electrones — q u i z á eliminando con u n a pantalla p a r t e de é l — . A este solo proceso — o a su resultado. entonces hemos de fracasar: p o r q u e toda selección de acuerdo con la posición de las partículas equivale a u n a interferencia con el sistema. no sólo las operaciones directas de medición. http://psikolibro. y cabe emplearla realmente como tal *. A h o r a b i e n . tales mediciones nos darán. esto es. como u n a medición. es posible obtener p o r u n a selección física u n rayo monocromático plano (digamos. m e d i m o s sus posiciones en la dirección x hasta el m o m e n t o del i m p a c t o . ya que gracias a ella sabemos que la partícula h a pasado p o r cierta posición (aunque a veces no sabemos cuándo sucedió tal cosa. intervalos espaciales. nuestras relaciones estadísticas de dispersión se reducen en su aplicación física a lo siguiente: si p o r los medios físicos que sean se intenta conseguir MÍI agregado de partículas lo más homogéneo posible. toda selección física puede considerarse. o podemos saberlo ú n i c a m e n t e m e d i a n t e otra m e d i c i ó n ) . en general.com . se selecciona interceptando con u n a pantalla o cerrando el paso a todas las que no se deslizan a través de cierto margen de posiciones («selección de l u g a r » ) .Algunas observaciones sobre la teoría cuántica 211 leccionadas físicamente — o técnicamente— de acuerdo con su p r o p i e d a d Ax. desde luego. Así pues.

ha descrito la situación exactamente del modo inverso (como hemos indicado en el apartado anterior): la interpretación estadística de la teoría cuántica aparece —según él la presenta— como una consecuencia de las limitaciones de Heisenberg acerca de la precisión alcanzable. Weyl da una deducción estricta de las fórmulas de Heisenberg a partir de la ecuación de ondas (que interpreta en sentido estadístico). •* Desde luego. pág. hemos de destruir la selección ejecutada según la posición. http://psikolibro. podemos formular las relaciones estadísticas de dispersión así: no existe agregado de partículas más homogéneo que el de un caso puro *^. pág. Y a la inversa: si se nos da un rayo seleccionado de acuerdo con la posición gracias a haber pasado por una ranura. sería preciso formular esto de nu*vo en el sentido indicado en la nota * 1 : «no existe dispositivo experimental capaz de producir un agregado o una sucesión de experimentos que dé resultados más homogéneos que los de un caso puros. 70. ya que no podemos evitar que aumente el ancho del rayo. por lo demás. ingl. pág. si todas las componentes p . de las partículas se han hecho igual a O— la anchura tendría que hacerse infinita. caracterizamos el caso puro como aquél «. pág.212 La lógica de la investigación científica ésta crecerá (de conformidad con la ley expresada por la íórmula de Heisenberg) al estrecharse la hendidura. 1927. Elementare Quantenmechanik. siguiendo a WETL (Gruppeiu theorie und Quantenmechanik. según Weyl. pero su interpretación de tales fórmulas —que acaba de deducir de una premisa interpretada estadísticamente— las convierte en limitaciones impuestas a la precisión alcanzable. 79.blogspot. esta última ha de someterse a «una corrección» a la luz de las relaciones de incertidumbre: «No se trata meramente de que la posición y la velocidad de una partícula estén sujetas justamente a leyes estadísticas.. por ejemplo. diremos que se trata de un caso puro ^. cf. y si tratamos de hacerlo «paralelo» (o aplano») y monocromático. (En el caso ideal —por ejemplo. VON NEUMANN (Gottinger Nachrichten. estando. si se efectuase una selección de lugar con un grado do precisión elegido y de momento con la máxima precisión alcanzable entonces. sino que el mismo sentido de estos conceptos depende de las mediciones " Este término se debe a WETL (Zeitschrift für Physik 4 6 . todo lo que permiten las fórmulas de Heisenberg. pues. que es imposible de producir por combinación de dos colecciones estadísticas de índole diferente a él mismo». JoKDAN. trad. determinadas con precisión en cada caso aislado. March. Al emplear esta termiliología. pág. 315). Por otra parte.com . de forma que sea aplicable el signo de igualdad en las mismas).. entonces los casos puros que satisfacen esta descripción no necesitan ser selecciones puramente de momento o de lugar: podrían producirse. No se ha tenido hasta ahora suficientemente en cuenta que a la deducción matemática de las fórmulas de Heisenberg a partir de las ecuaciones fundamentales de la teoría cuántica ha de corresponder justamente una deducción de la interpretación de aquellas fórmulas partiendo de la interpretación de dichas ecuaciones.) Si la homogeneidad de una selección se ha hecho lo más grande posible (esto es. 1927.' Si. Y obra de tal modo pese al hecho de darse cuenta de que su interpretación de las fórmulas es contraria en ciertos aspectos a la interpretación estadística de Born. 1) y J. 245). por ejemplo. también BORN..

* El párrafo que aquí se cita se ha omitido. por tanto. sino que el hecho (que todavía no he demostrado) de que ni los experimentos posibles ni los resultados experimentales reales concuerden con la interpretación de Heisenberg puede considerarse como un argumento decisivo —una especie de experimentum crucis—• a favor de la interpretación estadística de la teoría cuántica. es igual a 1/6»). tal vez. 76. La creencia de que unas medidas aisladas puedan contradecir a las fórmulas de la física cuántica parece insostenible lógicamente: tan insostenible como la creencia de que puede descubrirse algún día una contradicción entre un enunciado probabilitario formalmente singular. a hacer ver que la mera suposición de que semejantes medidas sean posibles tiene que conducir a contradicciones en el sen|p de esta teoría—. pero es más agudo de lo que Weyl pensaba. Cruppentheorie und Quantennicchanik.uar su valor: y la medida exacta de la posición nos hurta la posibilidad de averiguar la velocidad» *. 6'8. en la versión inglesa. además. enunciados estadísticos— es difícil ver cómo podrán deducirse prohibiciones de eventos aislados de una teoría estadística del carácter indicado (excepto. ¡3 («de hecho no sale un cinco»). Pues toda demostración de tal índole ha de emplear consideraciones teórico-cuánticas aplicadas a partículas aisladas: lo cual quiere decir que ha de utilizar enunciados probabilitarios formalmente singulares.Algunas observaciones sobre la teoría cuántica 213 que necesitamos para averia.blogspot. aPi(j8) = p (digamos. U N INTENTO DE ELIMINAR LOS ELEMENTOS METAFÍSICÓS POR IN- VERSIÓN DEL PROGRAMA DE H E I S E N B E R G . que tiene que ser posible traducir la demostración —poco menos que palabra por palabra— al lenguaje estadístico. quizá. El conflicto —de que se percató Weyl— entre la interpretación estadística de Born de la teoría cuántica y las limitaciones de Heisenberg que se imponen a la precisión alcanzable existe verdaderamente. CON APLICACIONES Si partimos del supuesto de que las fórmulas peculiares de la teoría cuántica sean hipótesis probabilitarias —y. y. No sólo es imposible deducir las limitaciones citadas de la ecuación de onda estadísticamente interpretada. y uno de los dos enunciados siguientes: h t p («de hecho sale un cinco») y h e. al parecer. Estas sencillas consideraciones ponen a nuestra disposición la manera de refutar cualquiera de las supuestas demostraciones destinadas a hacer ver que una medición exacta de la posición y del momento estaría en contradicción con la teoría cuántica —o. Si hacemos tal cosa noa encontramos con que no hay contradicción entre las medidas que hemos supuesto muy precisas y la teoría cuántica en su interpretación estadística. «la probabilidad de que en la tirada h salga un cinco. en los casos en que la probabilidad sea igual a l o a 0 ) . existe solamente una contradicción aparente entre estas medidas precisas y ciertos enunciados probabilitarios ' WETL. http://psikolibro.com . pág.

) P e r o . t r a t a r é de resolver las dificultades típicas de la interpretación de Heisenberg. sin embargo. terjiendo en cuenta las relaciones de dispersión. de la investigación científica formalmente singulares de la teoría. mientras t a n t o . pueden i n t e r p r e t a r s e estadísticamente. hemos de fracasar m u y especialmente en nuestro intento de conseguir condiciones iniciales precisas por manipulación física del sistema (esto es. P e r o todos los experimentos en cuestión. hasta cierto p u n t o . será correcto afirmar que no se pueden deducir predicciones singulares precisas de fórmulas peculiares a la teoría cuantiva —si es que se las interpreta estadísticamente— (y no cuento la ley de conservación de la energía ni la de conservación del m o m e n t o entre las fórmulas que acabo de m e n c i o n a r ) . en realidad. púg. sino que nuestras predicciones están sujetas a dicho principio . m i e n t r a s que otros — c o m o Schlick—• la niegan rot u n d a m e n t e . irad.214 La logice. por lo que h e llamado selección física). a ) . Gruppentheorie http://psikolibro. como h e m o s visto. si bien es erróneo decir que la teoría cuántica excluye medidas exactas. dicho de otro m o d o . p o d r í a pensarse que estoy alborotando sólo p o r u n a s palabras. es completamente cierto que la técnica n o r m a l del experimentador reside en producir o construir condiciones iniciales: lo cual nos perm i t e deducir de nuestras relaciones estadísticas de dispersión el teor e m a — q u e .blogspot. 76. En todos los casos. que la tesis de Heisenberg y la mía son d i a m e t r a l m e n t e opuestas. P e r o esta opinión apenas h a r í a justicia a m i razonamiento : pienso. P o r El termino «técnica experimental constructiva» lo usa WEYL en uud Quantenmechanik. Ahora b i e n . ingl. en lugar de debatir ninguna cuestión esencial. e intentaré p o n e r en claro cómo y por qué surgen. el p r o g r a m a de H e i s e n b e r g : es la aparición en el formalismo de enunciados precisos de posición más momento . o. Esto es así p o r q u e . y como en esta m a t e r i a estoy de acuerdo con él. Muy bien p u e d e parecer que no h e m o s ganado m u c h o al reinterp r e t a r el p r i n c i p i o de i n c e r t i d u m b r e : pues incluso Heisenberg no afirma fundamentalmente (como h e tratado de hacer v e r ) . (Examinaremos en el apéndice V u n ejemplo de este tipo de demostración. 67. lo esencial es lo mismo : la dispersión estadística hace imposible predecir cuál será la trayectoria de la partícula después de la operación de m e d i d a . como p o n d r é de manifiesto extensamente en el próximo a p a r t a d o . sino solamente a predicciones frecuenciales ^ Este teorema resume mi actitud con respecto a todos aquellos exp e r i m e n t o s imaginarios que Heisenberg discute (siguiendo en gran medida a B o h r ) con objeto de demostrar que es imposible realizar mediciones de u n a precisión p r o h i b i d a p o r su principio de i n c e r t i d u m b r e . sólo es válido para la técnica experimental <(constructivay>—de que a p a r t i r de la teoría cuántica no podemos llegar a predicción singidar alguna. púg.com . b) y c ) —véase el a p a r t a d o 7 3 — .. el a p a r t a d o 7 3 ) cuya realidad física Heisenberg se ve obligado a p o n e r en duda. de cálculos exactos de u n a trayectoria (cf. Debemos examinar p r i m e r a m e n t e la dificultad con la que se malogra.

Como continúa habiendo malas inteligencias. en consecuencia (más bien que hacerse «indeterminados». sin embargo. Con Considero que este párrafo (y con el la primera frase del siguiente) es uno de los más importantes de este debate.Algunas observaciones sobre la teoría cuántica 215 ejemplo. ya que sin él no podríamos afirmar que estábamos midietado los momentos inmediatamente después de haber seleccionado la posición. por tanto. se movían en una dirección determinada (medición que. producirá u n a nueva dispersión de las posiciones) . n a t u r a l m e n t e . esto es. Ahora bien. Las relaciones de dispersión afirman que si disponemos las cosas para lograr una selección tajante de la posición (digamos. A h o r a b i e n . estas medidas últimas nos permiten calcular relrospcclivamente los valores de loe momentos en el lugar en que la posición quedó seleccionada —y medida— por la ranura: «cálculo de lo ocurrido en el pasado» de la partícula (cf. pero de lo cual no nos ocuparemos ahora) darán cada una un resultado tan preciso como queramos. Reconozco que no sirven como condiciones iniciales o como base p a r a deducir predicciones. Pues lo que afirman nuestras relaciones estadísticas de dispersión es que los momentos deben dispersarse cuando las posiciones están determinadas más exactamente. los dos experimentos juntos d e t e r m i n a r á n con precisión la trayectoria de todas las partículas que pertenecen a la segunda selección (en lo que se refiere a la trayectoria entre las dos m e d i c i o n e s ) : pues cabe calcular con precisión tanto la posición como el momento entre las dos operaciones de m e d i r . en la que yo hago son todo menos superfluos. que la anchura media de la región de dispersión. realmente. tampoco podríamos decir que contrastábamos las relaciones de dispersión (que es lo que hacemos.com . Asi pues. pero. me explicaré más a fondo. u n a medición de posición seguida de u n a de m o m e n t o — p u e d e realizarse p o r medio de u n experim e n t o tal como el siguiente. mediante los experimentos del tipo descrito. que son predicciones estadísticas. m e d i m o s luego el m o m e n t o de las partículas que. y. y viceversa. lo único que queda «difuso» o «borroso» a consecuencia de las relaciones de dispersión es la precisión de la predicción. los diferentes momentos dispersos que aparecen i n m e d i a t a m e n t e des[)ués de haberse realizado una selección de acuerdo con la posición *^. procedentes de la r a n u r a . la nota 4 del apartado 73) que es esencial. los momentos se dispersarán. y el único con el que todavía estoy enteramente de acuerdo. http://psikolibro. pero nunca la precisión de la medida. de mucha mayor precisión que A p . la combinación c) —esto es.blogspot. que corresponden precisamente a los elementos considerados superfinos en la interpretación de Heisenbcrg de la teoría. en cualquier experimento que muestre un aumento de dispersión como consecuencia de una disminución del ancho de ranura). sino que sería no contrastable — y . Lo cual es u n a predicción que no sería contrastable — o falsable— si no estuviésemos en situación de m e d i r y calcular. p o r tanto. tribución estadística. Seleccionamos un rayo según la posición. estas mediciones de momentos aislados (que llevan a nuevas dispersiones. son indispensables : se necesitan para contrastar nuestras predicciones. Hemos de contrastar esta predicción o previsión midiendo los momentos aislados de modo que lleguemos a determinar su dis. los momentos aislados se convierten en «imprevisibles» —en un sentido que nos permite prever que habrá dispersión—). mediante una ranura en una pantalla). «metafísica»— si fueran imposibles. La teoría estadísticamente interpretada. p o r medio de u n diafragma con u n a estrecha r a n u r a (medida de pos i c i ó n ) . en todo caso. por tanto. estas mediciones y et. y.tos cálculos. no sólo no excluye la posibilidad de mediciones aisladas exactas.

Lo que sí tiene importancia. y porque lo que sigue es. al que me he referido en la frase anterior.com . pues no existe posibilidad de decir n a d a acerca de él que esté basado en experimentos» ^ Dicho de otro modo : la hipótesis de que un cuerpo se mueve siguiendo esta o aquella trayectoria m i e n t r a s no se le observa es inverificahle: lo cual es obvio. lo cual constituye una predicción que p u e d e refutarse. pág. Nos daremos cuenta de hasta qué p u n t o aclara esto la atmósfera si recordamos las drásticas conclusiones que se h a b í a n ext r a í d o del supuesto fallo del concepto de trayectoria.. digamos. ya no hay razón por la que hayamos de d u d a r de la significación física de tales magnitudes. son predicciones frecuencialcs acerca de trayectorias: y. y que Schlick ' MARCH. 1. haciendo ver que el formalismo que contiene dichas magnitudes es correcto precisamente p o r q u e éstas no son metafísicas. hacen ver claramente la influencia de ideas filosóficas. sin embargo.. en realidad. nndic está tan enajena. Las relaciones de dispers¡ón. en realidad. mientras él trataba de excluir ciertas magnitudes que consideraba inadmisibles (sin llegar a conseguirlo ent e r a m e n t e ) . apartado *13— es parecida. desde luego. p e r o . En el p r ó x i m o apartado veremos que la teoría cuántica no excluye este modo de p r o c e d e r . y su h a b l a r de «magnitudes no observables». pero por un método exactamente opuesto al suyo : ya que. Como es nntura!.216 La lógica de la investigación científica lo cual hemos logrado c u m p l i r el p r o g r a m a de Heisenberg (la eliminación de los elementos metafísicos). que p a r a el físico u n cuerpo sólo tiene r e a l i d a d en el instante en que lo observa. *La posición de Reichenbach —que someto a crítica en mi Postscript. *' El comienzo de esta cláusula (desde «pero. las tiradas en que sale cinco— para que seamos capaces de contrastar nuestras predicciones frecucnciales acerca de ellas— o acerca de dichas tiradas. lo que hemos dicho ahora es m u y suficiente *'\ ya que acaba con todas las dificultades en relación con la «carencia de sentido» del concepto de trayectoria.blogspot. http://psikolibro. sin miedo de ser m a l entendido . éstas han de ser medibles —justamente del mismo modo en que h a n de poderse averiguar empíricamente. en realidad» hasta «suficiente») no estaba en el texto original. La repulsa de Heisenberg al concepto de trayectoria. pero carece de interés. Die Grundlagen der Quantenmechanik. por tanto. especialmente positivistas. do como p a r a afirmar que u n cuerpo cesa de eristir en el momento en que nos volvemos de espaldas a é l . yo he invertido su tentativa. por así decirlo. enteramente independiente del apartado que viene a continuación: pues se basa en el argumento que acabo de dar según el cual se necesitan cálculos sobre la trayectoria pasada del electrfin para contrastar las predicciones estadísticas de la teoría. es que esta hipótesis y otras parecidas a ella son falsahles: basándonos en la hipótesis de que se mueve a lo largo de cierta trayectoria somos capaces de predecir que será observable en tal o cual posición. de modo que tales cálculos distan mucho de «carecer de sentido». Bajo la misma influencia escribe M a r c h : «Tal vez pueda decirse. Una vez que hemos abandonado el dogma incluido en la limitación impuesta por Heisenberg sobre la precisión alcanzable.f. ¡^cro en ese m o m e n t o cesa de ser objeto de investigación p a r a el físico. Lo he insertado aquí porque ya no creo en el razonamiento del «próximo apartado» (el 77).

enunciados sobre trayectorias. Con todo. ' JEANS. el programa no llegó nunca a realizarse hasta el final. A la luz de nuestro análisis parece ahora justificable el empico frecuente e inevitable —si bien se haga subreptic i a m e n t e — de conceptos espacio-temporales. Hemos visto también bajo qué Supuestos tiene que fracasar el intento justificado y necesario de i n t e r p r e t a r objetivamente u n enimciado de esta í n d o l e : cuando se pretende sustituir una interpretación objetiva estadística p o r una interpretación objetiva singular. 1. atribuyendo la incertidumbre directamente al evento aislado *^. la teoría de Schródinger puede y debe ser interpretada no sólo como objetiva y singular.Algujms observaciones sobre la teoría cuántica 217 formula de este m o d o : «Quizá el modo más conciso de describir la situación que estamos examinando sea decir (como hacen los investigadores más eminentes de los p r o b l e m a s cuánticos) que la validez de los conceptos ordinarios espacio-temporales está confinada a la esfera de lo observable macroscópicamente. pág. Die Kausalitat in der gegeniuartigen Physik. ésta es la conclusión que saca J e a n s " .blogspot. pág. es decir. Scblick alude aquí probablemente a B o h r . si se i n t e r p r e t a n (dir e c t a m e n t e ) las fórmulas de Heisenberg en un sentido subjetivo. Según lo que pienso actualmente. ya que p a r a ser coherente h a b r í a que i n t e r p r e t a r asimismo subjetivamente las ondas de p r o b a b i l i d a d de Schródinger . que hasta ahora 86 h a b í a n utilizado p a r a la descripción de los fenómenos naturales» *. como u n a predicción indefinida. podemos dese n m a r a ñ a r también la intrincada madeja de sus interpretaciones objetiva y subjetiva. como un enunciado referente a la incertidumbre de nuestro conocimiento. y que éstos no son aplicables a las dimensiones a t ó m i c a s » ' . pues aquél ha. cast. 236. se pone en peligro la posición de la física como ciencia objetiva. puesto de manifiesto que las relaciones estadísticas de dispersión son enunciados acerca de la dispersión de la posición más m o m e n t o . la imagen corpuscular nos SCHLICK. Una vez que hemos mostrado que las relaciones de incertidumbre son enunciados probabilitarios formalmente singulares. pág. pág. Die Naturwissenschaften 19 (1931). Heisenberg adojiló esta idea de B o h r — a saber. En el texto de Jeans. mi Postscript. 1936. la segunda http://psikolibro. Este es uno de los puntos en que he cambiado de opinión desde entonces (cf. pero el argumento principal en favor de la interpretación objetiva permanece inalterado. The New Background of Science (1933. y. 159. Die Naturwissenschaften 14 (1926). * BOHR. p o r ello..com . p u e d e asumirse qxie." ed. pero. y que p o d r í a describirse con les conceptos físicos ordinarios. sino el fracaso profundo de nuestras imágenes espacio-temporales. r e a l m e n t e . que e s c r i b e : «En resumen. que e s c r i b e : « P o r tanto. capítulo *V). 188 (T.)}. 1934. página 240) [ed. En el a p a r t a d o 71 nos dimos cvienta de que todo enunciado de este tipo puede interpretarse asimismo subjetivamente.. no es una mera cuestión de un cambio en las teorías mecánicas y electrodinámicas. su éxito pareció hacer patente que se trataba de u n a renuncia fructuosa. la renuncia a las descripciones espacio-temporales— como base de su p r o g r a m a de investigación . sino íimultáneamente como probubilística. en lo que se refiere al p r o b l e m a general de la teoría cuántica. 2.

. pues. Es interesante saber que existe u n a contrapropuesta simétrica de la interpretación subjetiva mencionada de las ondas de Schródinger. 193. estas observaciones parecerán sumamente aceptables a los positivistas.blogspot.. si se irterpretan»). págs. cit. toda la teoría subjetiva de la p r o b a b i l i d a d invade el dominio de la física. p a r a Jeans las ondas de Schródinger son ondas de probabilidad subjetiva. 241) [vers. en sus famosos Collected Papers on Wave-Mechanics.com . WETL. quiero decir. versióo ingl. Para la cita que insertamos al final de este párrafo. 188 (T. a saber. y dedicándose al rompecabezas más reducido de coordinar nuestras observaciones del universo. y mi sencillo análisis no sólo pone a salvo la posibilidad de descripciones espacio-temporales. y sólo hay una manera de lograr tal cosa: hemos de suponer que la imagen ondulatoria no nos da una representación de la Naturaleza objetiva. u n a interpretación no estadística. y los razonamientos que he rechazado — e l empleo del teorema de Bernoidli como «puente» de la ignorancia al conocimiento estadístico. P o r ello. por ejemplo.}].». Jeans formula del modo siguiente la actitud subjetivista de la física m o d e r n a : «Heisenberg ha abordado el enigma del universo físico abandonando el enigma principal —el de la naturaleza del universo objetivo— por insoluble. frase inicia un nuevo párrafo (que comienza. P o r tanto. página 237 (2. a adscriliir la incert i d u m b r e a los objetos físicos mismos (incertidumbres objetivizadas) : Schródinger se ha visto forzado a admitir que la carga del electrón estaba «difusa» o «borrosa» en el espacio (con u n a densidad de carga d e t e r m i n a d a por la a m p l i t u d de o n d a ) —asunción que h a resultado ser incompatible con la estructura atómica de la electricidad "—. sino de nuestro conocimiento de la Naturaleza..218 La lógica de la investigación científica dice que nuestro conocimiento de u n electrón es i n d e t e r m i n a d o ." ed. h a propuesto cierta interpretación de este tipo p a r a su ecuación de onda (que. Los enunciados estadísticos de la teoría cuántica tienen que ser contrastables intersubjetivamente. ya realicemos experimentos con él o n o . cast. que el electrón mismo es i n d e t e r m i n a d o . con las palabras «con todo. pág. pág.. como hemos visto. la imagen ondulatoria. El mismo Schródinger. y. s i n g u l a r ) . ondas de nuestro conocimiento : con lo cual. y otros parecidos (cf. del mismo modo que cualesquiera otros enunciados de la física .. Pero el contenido del principio de incertidumbre tiene que ser el mismo en ambos casos. Sin duda alguna.. objetiva directa (esto es. P e r o esta tentativa lleva directamente a las dificultades características de este género de interpretaciones. sino también el carácter objetivo de la física. pág. http://psikolibro. es u n enunciado probabilitario formalmente s i n g u l a r ) : ha tratado de identificar i n m e d i a t a m e n t e la partícula con el paquete de onda mismo. Grnppentheorie und Quanlenmechanik. p o r tanto. * Cf. el apartado 6 2 ) — resultan inevitables. no sorprende que la imagen ondulatoria que ha surgido finalmente demuestre referirse con exclusividad a nuestro conocimiento del universo tal y como se consigue a través de nuestras observaciones». 216 y sig. véase op.. Pero mis propias opiniones acerca de la objetividad no h a n quedado afectadas.

por el con- http://psikolibro. HEISENBERC. La probabilidad formalmente singular de que u n fotón (o cuanto l u m i n o s o ) dado atraviese el espejo. esto es. con lo cual. Physikalische Prinzipien. Imagínese un espejo semitransparente. es O.* ed. que h a n podido seguir socavando las bases físicas de la teoría. pág. y sea el caso que se averigüe experimentalmente que este fotón ha sido reflejado. y que Jeans llama * (tuna de las partes más difíciles de la teoría cuántica * n u e v a » . pág. aPtiP)i puede admitirse que sea igual a la de ser reflejado. pasará a través del espejo. ingl.-i. ECKART y F.com . pág. y así h a ocurrido que se h a continuado sin caer en la cuenta del carácter peculiar de otros enunciados probabilitarios formalmente singulares —tales como las relaciones de i n c e r t i d u m b r e — . pig. Es evidente que este ejemplo es. parece que las probabilidades cambian como si fuese repentinam e n t e . en realidad. está definida dentro de las probabilidades estadísticas objetivas: es decir. 2. 29 (trad.Algunas observaciones sobre la teoría cuántica 219 La interpretación estadística de Born ha resuelto el problema. 192 (T..)'\. ' JEANS. como sabemos. Es decir. las probabilidades «cambian» solamente en cuanto que se reemplaza a por p . naturalmente. Chicago. q:P(P) continúa valiendo 1/2. „Pk(p) = „Pu(^) = 1/2- Esta estimación probabilitari. pág. El proljleina que se expone a continuación se ha hecho luego famoso con el nombre de «problema de la reducción (discontinua) del paquete de ondasyi. Chicago. eu los apartados *100 y *115 de mi Postscript lo discuto de nuevo largo y tendido. Sea ahora k u n fotón que incide sobre el espejo.: The Physical Principles of the Quantum Theory. Physikalische Prinzipien. si bien me parece que nuestra interpretación lo hace completamente claro. 29 (trad. p o r tanto. tenemos.. 1930. por C. entonces. mientras que la otra m i t a d será reflejada. el mismo que hemos propuesto en el apartado 71 * \ Y difícilmente aclara la situación el describir este experimento — t a l como lo hace Heisenberg ' — en loa siguientes t é r m i n o s : «fMediante el experimento [esto ' Cf. 1930. del mismo modo que pP(P ) es 1. pero la conexión lógica existente entre las interpretaciones estadística y no estadística ha permanecido o b s c u r a . The Physical Principles of the Quantum Theory. pero ha pasado más de veinte años y este problema sigue causando la máxima estupefacción en los estudios acerca de la teoría cuántica. HoYT. si no trivial **. Algunos destacados físicos me dijeron en 1934 que estaban de acuerdo con mi solución trivial. a. Quizá pueda concluir con u n a aplicación de lo dicho en este apartado a u n experimento imaginario propuesto por Einstein ''. 242. pero que u n a vez sabido el hecho de la reflexión se hubiesen vuelto de r e p e n t e O y 1. pág. pero pP(/3). VON LAUE. ingl.blogspot. C. es equivalente a la hipótesis de que la m i t a d de u n a clase dada de cuantos de luz. 39). que refleja p a r t e de la luz y deja pasar a su través otra p a r t e . página 39). 246) [versión cast. de modo d i s c o n t i n u o : todo ocurre como si antes del experimento h u b i e r a n sido ambas iguales a 1/2. The New Background of Science (1933. " HEISENBERC. respectivamente.

Handbuch d. 22. respectivamente).com . El destino de este experimento imaginario es el de recordarnos la urgente necesidad de distinguir y definir los conceptos probabilitarios estadísticos y formalmente singulares. y trario. p u e s dentro de mi argumentación p u e d e reemplazarle el famoso experimento imaginario de Einstein.. la medición p o r la cual encontramos el fotón reflejado] se ejerce cierto tipo de acción física (una reducción de los paquetes de ondas) desde el lugar en que se ha encontrado la mitad reflejada del paquete de ondas a otro lugar — t o d o lo distante que q u e r a m o s — en que acontece estar la otra mitad del paquete» .blogspot. y una observación ulterior de Heisenberg acerca de que este tipo de propagación de u n a acción física no p u e d e emplearse p a r a t r a n s m i t i r señales. que las consecuencias lógicas de esta información) se p r o p a g a n con velocidad superior a la de la luz». Decir que las consecuencias lógicas de esta elección (o. en lugar de a— bajo la enérgica inflviencia del resultado del experimento (o sea. http://psikolibro. Si suponemos que por principio la onda se refiere a un agregado de cuerpos iguales. p o r otra p a r t e . he de decir que tal reimpresión no me h a p r o d u c i d o gozo a l g u n o . Ya no creo en dicho e x p e r i m e n t o .und TFellenthéorie. descripción a la cual a ñ a d e : «esta acción física se p r o p a g a con velocidad superior a la de la luz». o P'. apenas mejora la situación. a P t O ) y aPi(P)'.220 La lógica de la investigación científica es. pág. ayuda a c o m p r e n d e r las cosas poco más o menos lo mismo que decir que dos p o r dos se convierten en cuatro con velocidad superior a la de la l u z . 79 de la separata): «Pero quizá es algo completamente equivocado coordinar una onda con un corpúsculo aislado. página 278 y el p u n t o 10 del apéndice * X I . * Einstein ha adoptado luia interpretación parecida : cf. de la información h t (i o k e ^. Ro diologie 6 (2. ya que nuestras probabilidades originarias. la nota *1 del apartado siguiente y el apéndice •XII. tal vez. que sea «decisivo» en el sentido mencionado en el texto ni siquiera necesario. este error fue sometido a crítica p o r p r i m e r a vez p o r Von Weizsacker en Naturwiss. Todo esto no sirve para nada. pero que algunos lectores preferirían quizá ver exactamente qué errores había cometido. L o s EXPERIMENTOS DECISIVOS (*He r e t i r a d o el experimento imaginario que describo en el presente a p a r t a d o . Como se me h a criticado p o r r e i m p r i m i r el presente a p a r t a d o . a u n q u e es verdadera. desaparece la conclusión paradójica». página 807. y p o r E i n s t e i n — e n su carta reproducida en el apéndice * X I I — . ni creo tampoco. la nota *4 del presente a p a r t a d o y los apéndices * X I y * X I I ) . Podolski y Rosen (cf." ed. pero mutuamente independientes. Todavía m á s : los argumentos de los apartados precedente y siguiente no q u e d a n alterados p o r ello. continúan siendo iguales a 1 / 2 : lo único que h a ocurrido es que hemos elegido una nueva clase de referencia —fi. También hace ver que el p r o b l e m a de interpretación a que h a dado origen la teoría cuántica sólo p u e d e abordarse p o r medio de u n análisis lógico de la interpretación de los enunciados p r o b a b i l i t a r i o s . 1934. ya que se basa en u n error. 77. dice con toda justeza en Korpuskular. acerca de cuyo origen véanse la nota *1 del apéndice VI.

De este modo. no sólo posibles. he completado tainhién el punto 3) de mi programa.blogspot. o bien —si medimos varios (como en nuestro ejemplo)'— la totalidad del haz de electrones. 1 ) que las fórmulas de Heisenberg p u e d e n interprestarse estadísticamente. «no niego que sea posible considerar la teoría cuántica de ese modo . no puede q u e d a r contradicha simplemente p o r q u e consigamos en nuestras mediciones u n grado de precisión más elevado * ' . En " En reuliclnd. podría decir a l g u i e n . haciendo que los electrones chocasen sobre una placa. esto no nos permitiese e m p l e a r dicho conocimiento p a r a llevar a cabo una selección p r o h i b i d a ) . P o d r í a ejecutarse una medición de esta índole. también sus energías). Reconozco que la teoría no sufriría contradicción lógica si p u d i é r a m o s conocer los momentos de los distintos electrones del grupo antes de que éste se vea p e r t u r b a d o (con tal de que. pero — y aquí llega mi objeción— al ejecutar semejante medición hemos de p e r t u r b a r el sistema que estamos e x a m i n a n d o . de acuerdo con su coordenada x en un instante d e t e r m i n a d o ) — q u i z á por medio de un diafragma que abriríamos d u r a n t e u n tiempo cortísimo—. He puesto de manifiesto. es decir. o bien los electrones aislados. por tanto. tal como uno en un tubo catódico. sino significativas. Como usted ha afirmado con razón. p o r ejemplo. 2 ) que su interpretación como limitaciones impuestas a la precisión alcanzable no se sigue lógicamente de la teoría cuántica : la cual. es decir. de acuerdo con las relaciones de dispersión. y asum a m o s que la dirección que sigue es la dirección x. Admito.com . pues. cabe separar o seleccionar un grupo de electrones teniendo en cuenta su posición en la dirección x (esto es. Si se pidiera a mi contradictor que diese forma a su tesis p o r medio de u n ejemplo físico. pues como conocemos la posición llegaremos a saber la posición y el momento. naturalmente. « P o r ahora vamos bien». obtendríamos un grupo de electrones cuya extensión en la dirección x sería muy p e q u e ñ a . que tenía usted razón de sobra en hacer resaltar que tales mediciones son. p o d r í a continuar del modo siguiente: «Imagínese un haz de electrones. P o d e m o s efectuar diversas selecciones físicas de tal h a z : por ejemplo. y de ahí. pero no me parece que sus argumentos hayan rozado siquiera el verdadero núcleo físico de la teoría de Heisenberg. pero no hay modo de conocer tal cosa acerca de los electrones aislados sin perturbarlos. la imposibilidad de hacer predicciones singulares exactas».ido o tapado mi error.Algunas observaciones sobre la teoría cuántica 221 que p o d r í a habérseme criticado fácilmente si hubiese suprim. cuyos átomos quedarían excitados: encontraríamos — e n t r e otras cosas— algunos átomos para cuya excitación se h a b r í a requerido u n a energía superior a la energía media de los electrones.) H e llevado a cabo hasta ahora las dos p r i m e r a s partes del programa que había bosquejado en la introducción que precedía al apartado 7 3 . p o r tanto. los momentos en la dirección * de los distintos electrones del grupo discreparían entre sí a m p l i a m e n t e (y. http://psikolibro. podemos contrastar estos enunciados acerca de la d i s p e r s i ó n : y ello midiendo las energías o los momentos de electrones aislados.

A esta objeción yo contestaría diciendo. desde luego. formalmente singulares).com . afirmo justamente la imposibilidad de semejante medición. entonces con él o con otro aparato semejante sería capaz de producir agregados de electrones en los que todos éstos. la «hipótesis de ligaduras) ^. ' La hipótesis auxiliar que debato aquí puede presentarse. que no sería extraño que fuese correcta. sino exclusivamente predicciones aisladas «indefinidas» (esto es. pues admitiendo que dispusiera de u n a p a r a t o con el que pudiese llevar a cabo tales mediciones. Usted supone que es posible m e d i r la energía de uno de esos electrones en movimiento sin sacarle de su trayectoria y del grupo de electrones: y ésa es la asunción que yo considero insostenible. a) estarían limitados en cuanto a posición. Después de todo. Mi p r i m e r a respuesta sería que todo ello parece sumamente convincente. de un modo diferente. «Pero eso es precisamente lo que yo afirmo — d i r í a mi impugnad o r — . en p r i m e r lugar. Admito que la idea es tolerable lógicamente .222 La lógica de la investigación científica conclusión : sigue siendo cierto que las predicciones aisladas precisas son imposibles». Y mi concepción tiene v e r d a d e r a m e n t e que chocar con este nuevo sistema teórico — l a conyunción de la teoría cuántica con esta hipótesis auxiliar.blogspot. todos aquellos cuyo m o m e n t o supera (o no llega) a una cantidad d a d a » . Ninguno de los argumentos aducidos p r u e b a que las predicciones precisas contradirían a la teoría cuántica. Pero lo que yo afirmo en este m o m e n t o es que. según veremos p r o n t o ) u n a demostración rigurosa de la aserción según la cual. si bien la teoría no nos proporciona semejantes predicciones. no las excluye t a m p o c o : podría hablarse de la imposibilidad de predicciones singulares únicamente si p u d i e r a afirmarse que al p e r t u r b a r el sistema o interferir con él tiene que impedirse todo tipo de medición predictiva. y b) tendrían el mismo m o m e n t o . pero no efectuar selecciones. también usted opina que la existencia de semejantes agregados estaría en contradicción con la teoría cuántica. pero como físico lo único que puedo decir es que mis intuiciones se rebelan contra la idea de que podamos m e d i r los momentos de unos electrones sin ser capaces de eliminar. es evidente que a p a r t i r de u n a teoría estadística no pueden deducirse nunca predicciones singulares exactas. P e r o que todavía no se h a dado (ni se p u e d e dar. ya que todos introducen una hipótesis suplementaria: p u e s el enunciado (que corresponde a la tesis de Heisenberg) de que las predicciones aisladas exactas son imposibles resulta ser equivalente a la hipótesis de que las mediciones predictivas j las selecciones físicas estén ligadas inseparablemente. si es posible una medición predictiva también ha de serlo la separación física correspondiente. La razón que tengo para elegir en concreto esta forma para su análisis y discusión críticos es que la objeción que afirma la existencia de una ligadura i. lo único que p o d r í a usted contestar es que es posible concebir un a p a r a t o que nos permitiese hacer mediciones. Así pues. por ejemplo. Y. ya que está excluida p o r sus p r o p i a s 'relaciones de dispersión'.iilie medición y selección física ha sido realmente planteada (en conversaciones y en Carlas) contra la tesis aquí propuesta. http://psikolibro. desde luego. como usted las l l a m a .

a u n q u e p o d r í a decirse que son fruto de ellas. pese a la advertencia que hago. me ocupo linicaiiiente de predicciones que no se refieran a corpúsculos aislados determinados. en lugar de determinar la posición en la dirección X de un grupo de corpúsculos p o r medio de una selección física — o sea. h e m o s de hacer ver todavía que el sistema que combina la teoría cuántica estadísticamente i n t e r p r e t a d a (incluyendo. y que. se sabrá que son iguales a c e r o — . A este nivel de la cuestión. y conocemos. el onálisis precedente. en vez de aislar dicho grupo del resto del haz por medios técnicos (como hicimos a n t e s ) — . y especialmente del experimento físico imaginario que describiré más abajo *". las leyes de conservación del m o m e n t o y de la energía) con la «hipótesis de ligadura» es i n t e r n a m e n t e contradictorio.Algunas observaciones sobre la teoría cuántica 223 Al llegar a esta situación he llevado a cabo el punto 3 ) de mi prog r a m a . podemos prestar atención a todas las partículas que tienen (con una precisión d a d a ) la coordejiada de lugar x en u n instante dado. u n a convicción p r o f u n d a m e n t e arraigada de que las mediciones predictivas y las selecciones físicas están siempre ligadas entre s í . con el cual se pretende establecer la posibilidad de predicciones a r b i t r a r i a m e n t e precisas de la trayectoria de partículas aisladas. con ello. Como introducción a este experimento imaginario estudiaré prim e r o algunos otros más sencillos. con los que intento hacer p a t e n t e que podemos hacer sin dificultad predicciones de trayectoria de precisión arbitraria. según asumimos. o sea. sino a todas las partículas que se mueven a lo largo de trayectorias paralelas a la dirección x con u n m o m e n t o conocido igual para t o d a s . supongo. la posibilidad de seleccionarlo físicamente). Conpeemos con precisión el momento de cada u n a de tales partículas. http://psikolibro. así como contrastarlas. no están esparcidas por fuera de u n margen a r b i t r a r i a m e n t e pequeño A x . Ahora b i e n . En realidad. P e r o todavía tiene que asentarse el 4 ) : esto es. el análisis que h e m o s efectuado hasta ahora es enteramente independiente de lo que se va a decir. por tanto. nos contentaremos con diferenciar este grupo de los demás dirigiendo meramente nuestra atención a é l : p o r ejemjjlo.blogspot. dónde se va a encontrar tal grupo en cada instante futuro (es claro que la mera existencia de semejante grupo de corpúsculos no contradice a la teoría cuántica: sólo lo h a r í a su existencia separada. Podemos llevar a cabo el mismo tipo de selección imaginaria en lo que se refiere a las demás coordenadas espaciales: el haz monocromático seleccionado fí*"' Aquellos críticos que han rechazado —con toda razón— la idea de mi experimento imaginario parecen haber creído que habían refutado a la vez. y la extensión general de semejante convicción presuntiva p o d r á tal vez explicar p o r qué no se h a n elaborado los sencillos argumentos que asentarían la presunción opuesta. Existe. Querría destacar que las principales consideraciones físicas que voy a presentar ahora no forman parte de las asunciones o premisas de mi análisis lógico de las relaciones de incertidumbre.com . con precisión. por ello. también se conocerán las componentes del m o m e n t o en las otras direcciones —esto es.

pero si tenemos en cuenta una dirección d e t e r m i n a d a podemos calcular con precisión la componente del m o m e n t o de todas las que se dirigen en esta dirección concreta. entonces corpúsculos diferentes se moverán con velocidades diferentes. en qué dirección saldrá después de atravesar la r a n u r a . Así pues. podemos someter a contraste nuestras predicciones. No sabemos. sus trayectorias . predicciones que p o d r í a m o s someter a contraste. si colocamos una placa fotográfica en su camino. es igual a cero) : de suerte que las posiciones en estas direcciones estarán muy s e p a r a d a s . y. p o d r í a m o s predecir t a m k i é n con respecto a cada u n o de tales puntos con qué m o m e n t o se p r o d u c i r í a n los i m p a c t o s . mas podemos fijar nuestra atención de nuevo en un r a j o parcial muy estrecho. en qué p u n t o y con qué momento incidirá sobre una placa fotográfica colocada en su t r a y e c t o r i a . partiendo de otros tipos de agregados.com . p o r e j e m p l o . debido a la dispersión de los momentos : el grupo corpuscular se esparcirá sobre u n margen o zona que será cada vez más grande en la dirección x según avanza (el paquete se h a r á más a n c h o ) . no sólo conoceremos la posición. Sustituyendo la placa fotográfica p o r u n a tira móvil de película fotográfica p o d r í a m o s llevar a cabo la contrastación empírica de la predicción que h u b i é r a m o s hecho de este m o d o . podemos predecir su posición y su m o m e n t o . u n a selección de partículas de acuerdo con su posición en la dirección de movimiento. insertando u n http://psikolibro. dicho brevemente. En p r i n c i p i o . y ahora podemos establecer el momento de u n grupo parcial de tales corpúsculos (seleccionado imagin a t i v a m e n t e ) que se encuentre en u n instante dado en u n a posición dada a lo largo de la dirección x: el momento será m a y o r cuanto más adelante se encuentre el grupo parcial seleccionado (y viceversa). podemos t o m a r un haz monocromático en el cual se haya ejecutado una selección física p o r medio de una estrecha r a n u r a A y (con lo cual tendremos como p u n t o de p a r t i d a físico una selección física que corresponderá a la selección m e r a m e n t e imaginada del ejemplo p r e c e d e n t e ) . de ninguna de las partículas. desde luego. los corpúsculos que después de h a b e r pasado p o r la r a n u r a se mueven en u n a dirección d e t e r m i n a d a forman de nuevo una selección i m a g i n a d a . leemos seleccionado imaginativamente). podremos contrastar empíricamente esta predicción (como ocurría con el experimento a n t e r i o r ) . la situación es la misma (aun cuando las contrastaciones empíricas son algo más difíciles) que en el casó del p r i m e r ejemplo considerado . con respecto a cualquier partícula de este estrecho rayo (que.224 La lógica de la investigación cienújlca sicamente tendría que tener u n gran ancho en las direcciones y y z (sería infinitamente ancho en el caso de u n haz monocromático i d e a l ) . ya que suponemos que en estas direcciones el momento se ha seleccionado con precisión (es decir.blogspot. una vez más. o. sino también el momento de todo corpúsculo de este rayo : y seremos capaces — p o r tanto— de predecir. a saber. Como sabríamos p a r a cada punto de la cinta el instante en que estaría expuesto al impacto de los electrones. Si realizamos u n a selección física correspondiente a este caso. Pueden efectuarse selecciones imaginarias análogas a la que acabamos de hacer a p a r t i r de un «caso puro» de u n tipo concreto. Una vez más. p o r decirlo así. P o r ejemplo. y.

una de momento seguida por una de posición (o viceversa) : según la teoría cuántica. ai procedía do P o de otro sitio cualquiera. Podríamos averiguar de este modo si estas partículas llegaban realmente en el instante predicho o n o . Como me dispongo a deducir unas consecuencias de tanto alcance del supuesto de que son posibles mediciones precisas «no predictivas» de este tipo. a p r i m e r a vista no predictivo. Con el experimento imaginario que viene a continuación desafío *" Este enunciado (que traté de apoyar en mi estudio del apéndice VI) ha sufrido una eficaz crítica de Einstein (of. no es posible prolongar aún más la trayectoria hacia atrás. b) la medición de una posición precedida — o c) sucedida— p o r u n m o m e n t o . es decir. por ejemplo. pero no a las encaminadas a c o n t r a s t a r l a s .com . Heisenberg cuestiona la «realidad física» de la m e d i d a . La medición arriba expuesta. ya que no es posible deducir de ella conclusión alguna contrastable. con tal de que ésta sea u n a selección de acuerdo con u n m o m e n t o dado : ya que tal selección no p e r t u r b a la posición del corpúsculo *^. de una selección de acuerdo con el m o m e n t o seguida por u n a de posición . considero apropiado discutir la admisibilidad de semejante supuesto : lo cual se hace en el apéndice VI. constituye u n ejemplo de b). cuando llega una partícula a X (véase más ahajo). y no podemos saber. p e r m i t e «un cálculo del pasado del elect r ó n » . La cuestión principal es que las mediciones no predictivas determinan la trayectoria de la partícula solamente entre dos mediciones. En los a p a r t a d o s 73 y 76 he estudiado tres casos de tales mediciones «no predictivas». a la zona temporal Anterior a la primera de tales mediciones. De ahí que el último párrafo del apéndice VI sea erróneo. La precisión de las medidas que se obtienen con estas contrastaciones no está limitada p o r las relaciones de incertidumbre : pues éstas h a n de aplicarse —según liemos visto— principalmente a las mediciones que se emplean para la deducción de predicciones. a) la medición de dos posiciones. al cual seguiría u n a selección según la dirección que permitiese pasar solamente a las partículas que poseyeran u n momento m í n i m o d a d o . porque nos permite calcular el momento de la partícula sólo a su llegada a u n a posición y en u n instante medidos ambos e x a c t a m e n t e : la medición parece carecer de contenido predictive. el apéndice * X I I ) . y u n campo eléctrico en ángulo recto con la dirección del rayo cuando se tratase de electrones).Algunas observaciones sobre la teoría cuántica 225 filtro delante de la b a n d a móvil o quizás ante el contador de Geiger (un filtro en el caso de rayos luminosos. Como ya sabemos. se entiende que se aplican a «mediciones predictivas» y no a «mediciones no predictivasy>. y es de suponer que éste es el caso que. según Heisenherg (cf. apoyaré m i e x p e r i m e n t o imaginario -—que pretende asentar firmemente la posibilidad de predecir con precisión la posición y el momento de una partícula d e t e r m i n a d a — en este dispositivo especial de medición. a saber.blogspot. Con todo. esto es. 16 http://psikolibro. p o r medio de u n filtro delante de una tira de película o de u n contador de Geiger. y con él se desploma mi experimento imaginario. pues mientras en los casos a) y c) sólo eran posibles cálculos referentes al t i e m p o comprendido entre las dos mediciones. esto es. el a p a r t a d o 7 3 ) . en el b) cabe calcular la trayectoria previa a la primera medición.

en el sentido concreto de (jue el haz A será monocromático (o sea. 639. P a r a realizarlo emplearé. Hacemos que se corlen dos haces corfjuscuJares (de los cuales. que h a n utilizado para justificar la interprelación de las fórmulas de este último como limitaciones impuestas a la precisión a]canzal)le. y podemos sacar partido del hecho de que tales leyes nos permiten calcular lo qui' ocurre cuando las partículas chocan —supuesto que se nos den dos de las cuatro magnitudes con que se describe la colisión (esto es. op. de pleno acuerdo con la teoría cuántica. cf. Zeitschrijt für Physik 3. ' Ha de entenderse aquí «componente» en el sentido más amplio (ya en cuanto a dirección como en cuanto a magnitud absoluta). 1926. ) Imaginemos ahora el dispositivo experimental siguiente (véase la figura 2 ) . los momentos ai y b i i previos. Como (jueremos llegar a predicciones singulares.) http://psikolibro. pág. también COMPTON. Physical Review 2 5 . pero mi análisis — e n el que he llevado a caho los puntos 1) y 2 ) de mi programa— ha despejado el camino p a r a idear un experimento imaginario que hace ver. Pues estos autores han tralado de justificar tal inlcr])r(>lación mostrando que no puede idearse un experimento imaginario (jue dé origen a medidas predielivas más e x a c t a s . no decimos ni «posilrivoB ni «prolrón». ambos «casos puros».226 La lógica de la investigación cientíjica directamente el método argumentativo de B o h r y Heisenberg. págs. 229 y sigs. Athomtlieorie (1929). X-Rays and Electrons (Nueva York. que si existe realmente una partícula caracterizada por la selección seamos ea|iaces de averiguar tal hecho. BÜTHE y GEICEIÍ.2. cit. como antes. no podemos trabajar únicamente con supuestos estadísticos: hemos de e m p l e a r t a n d u é n las leyes no estadísticas de la conservación de la energía y del m o m e n t o . pág. como máximo uno podrá ser un rayo de luz y como máximo uno tendrá carga e l é c t r i c a ^ ) . sin embargo. (El método de cálculo es una ¡larte perfectamente conocida de la teoría del efecto C o m p t o n * . mi experimento consiste en una especie de idealización de los de Compton-Simon y Bothe-Geiger '-'. que son posibles las mediciones precisas en cuestión. 1924. ° Estoy pensando ahora en un rayo de luz y un tipo cualtjuiera de rayo corpuscular (de megatones. que se están convirtiendo actualmente en las de uso normal. podrían utilizarse dos rayos corpusculares de los cuales al menos uno fuese neutrónico. pero es claro que este método de argumentar no excluye la posiliilidad de (pie un (ha jiuetla idearse lui experimento imaginario que (empleando efectos y le}es físicos conocidos) haga ver cómo después de todo serían posihles tales mediciones. HAAS. 267 y sigs.blogspot. 1925. y los i2 y ^21 posteriores a ella) y una componente^ de u n a tercera—. 439. en principio. me parecen monstruosidades lingüísticas: despUL's do todo. se tratará de una selección de acuerdo con el momento a i ) y el B pasará a través de ' CoMPTON y SmoN. positones o neutrones). (Dinincidentalmente que las palabras «negatrón» o «positrcíp». págs.com . pero escogeré un dispositivo tal. una «selección i m a g i n a r i a » . * Cf. HAAS. 1927).. En cierto modo. Ergehnisse der exaklen Naíurwissenschaft 5. Se ha dado por seguro que c u a h p ñ e r experimento de esta índole estaría en contradicciíSn con el formalismo de la teoría cuántica. y parece que esta idea lia d e t e r m i n a d o la dirección de la búsqueda de semejantes experimientos.

si nos fijamos en las partículas del rayo parcial [ A ] que después del choque se mueven en dicha dirección. Podemos decir a h o r a : en cuanto advertimos que se h a registrado una de tales llegadas. supongamos también que las partículas de B tienen el momento (absoluto) bi. 325 J^ asimismo. hz (esto es. podemos calcular su m o m e n t o .blogspot. pues. sabemos que. pues teniendo en cuenta cuándo se produjo el impacto de la p r i m e r a en X y su velocidad — q u e conocem o s — . asimismo. un contador de Geiger o una tira móvil de película— que registra los impactos de los corpúsculos que llegan desde P a la región X (cuya extensión cabe reducir a nuestro arbit r i o ) . u n a segunda partícula h a de estar moviéndose desde P hacia Y con el momento bz? Y sabemos.: rayos parciales. podemos calcular el instante en que se produjo la colisión en P.Colocamos u n a p a r a t o en X — p o r ejemplo. el m o m e n t o que tienen después de la colisión los corpúsculos con los que aquéllas habían c h o c a d o ) : a cada partícula de [ A ] que quedó lanzada en el p u n t o P en dirección de X y con el momento 335 h a de corresponder -x una segunda partícula — d e [ B ] — que h a sufrido una deflexión en P en la dirección calculable PY y tiene el momento ba. conocemos el momento de [ A ] . al mismo tiempo.com .Elegimos ahora u n a dirección PX. Y colocando otro contador de Geiger (o la tira móvil de pelícu- http://psikolibro.Se p r o d u c i r á n algunas colisiones entre corpúsculos de uno y otro haz. Ahora imaginamos dos fino. a u n a selección física que tiene en cuenta la p o s i c i ó n ) . bi.Algunas observaciones sobre la teoría cuántica 227 u n a estrecha r a n u r a Rn (y estará sujeto. que se intersecan en el p u n t o «lugar) P. dónde se encontraba esta segunda partícula en todo instante. [ A ] y [ B ] . que es a i . y lo mismo ocurre con el del rayo parcial [ B ] en cuando nos h e m o s decidido p o r u n a dirección concreta para é l : sea. p o r tanto.

a la de la precisión alcanzable en las mediciones que se efectúan en X.edimos el momento podemos calcular el de esta última. podemos contrastar nuestras predicciones con respecto al segundo corpúsculo **. Los impactos de las partículas que alcanzan X se sucederán unos a otros en intervalos de t i e m p o irregulares. puesto que podemos elegir en cualquier instante —^si medir la posición o el momento—. p o r ejemplo. si medimos la posición podemos calcular la de la segunda partícula. como consecuencia de todo esto (según se verá más a fondo en el apéndice V i l ) .com . pueden medirse con el grado de precisión que queramos (cf. y si m. entonces. posición y momento de la p r i m e r a partícula correspondiente de [ A ] : cuyo momento en la dirección PX. llegamos a u n conocimiento que es posterior al evento. sujeta a ninguna de las limitaciones debidas al principio de incertidumbre en lo que se refiere a la coordenada de posición y a la componente del momento en la dirección PY: pues mi experimento imaginario reduce la cuestión de la precisión con que se pueden liacer predicciones acerca de u n a partícula de B que sufre una deflexión en P . sin interferir con ella: hecho que cabe expresar diciendo que esta última «tienes posición y momento precisos (Einstein lo expresó así: la posición y el momento son «reales)!. así como el instante de su impacto en X (esto es. y. http://psikolibro. no es razonable suponer que el segundo corpúsculo haya quedado afectado en modo alguno por el cambio de dispositivo experimental procedente de tal elección. P e r o . sino bajo qué condiciones p u e d e n realizarse — o . La precisión de estas predicciones — l o mismo que la de las mediciones realizadas p a r a contrastarlas— no está. bien el momento de la segunda partícula. Este experimento imaginario nos permite advertir. en consecuencia. y. de su posición en la dirección PRn). como si dijéramos. podemos hacer predicciones con u n grado de precisión cualquiera acerca del corpúsculo de B que se mueve en la dirección PY. no sólo que pueden ejecutarse predicciones aisladas precisas. Y éstas parecen ser. en principio. incluso después de que la colisión entre las dos partículas ha tenido lugar. el apéndice V I ) si realizamos u n a selección de momentos — p o r ejemplo. a p r i m e r a vista. ya que cuando lo alcanzamos el corpúsculo h a b r á asumido ya su estado de movimiento . mediciones no predictivas de tiempo. mejor. nos es dable calcular —con la precisión que queramos— bien la posición. y fue atacado inmediatamente como «reaccionario»). pero válido: supongamos que la interpretación de Heisenberg sea correeta. Podolski y Rosen emplean un razonamiento más modesto. bajo qué condiciones son compatibles con la teoría c u á n t i c a — : solamente si podemos llegar a conocer el estado de la partícula sin ser capaces de d a r origen a dicho estado a voluntad.228 La lógica de la investigación científica l a ) en Y. sin embargo. p o d r í a m o s ser capaces de calcular el instante de su llegada a S i r i o ) .blogspot. lo cual significa que los corpúsculos del rayo parcial [ B ] sobre el que estamos haciendo predicciones se '•* Einstein. interponiendo u n campo eléctrico o u n filtro delante del contador de Geiger— antes de m e d i r la posición. ni que haya sufrido ningún tipo de interferencia debida a dicho cambio. Véanse también loa apéndices 'XI a •XII. pero. Así pues. de suerte que podamos medir únicamente o la posición o el momento de la primera partícula en X. p o d e m o s utilizar tal conocimiento p a r a deducir de él predicciones contrastables (si la partícula de B es u n fotón.

es como si fuésemos capaces de a p u n t a r y p r e d e t e r m i n a r la fuerza de la bala. Es evidente que nuestro experimento y la interpretación de Heisenberg son incompatibles. sin embargo. por el otro.Algunas observaciones sobre la teoría cuántica 229 sucederán t a m b i é n u n o a otro a intervalos irregulares de t i e m p o . como si pudiéramos. leyes que afirmen probabil i d a d e s — con objeto de deducir predicciones freciienciales. q u e p u e d e considerarse como u n a especie de experimentum crucis que sirve p a r a decidir entre la concepción heisenberguiana y u n a interpretación estadística coherente de la teoría cuántica. A la vista de los experimentos de Compton-Simon y Bothe-Geiger parece posible realizar el experimento arriba expuesto.com . 78.blogspot. tendrá que intentar descubrir leyes que le permitan deducir predicciones aisladas (leyes «causales» o «deterministas». L A METAFÍSICA INDETERMISNISTA La tarea del científico de la Naturaleza es buscar leyes que le p e r m i t a n deducir predicciones. no ocurre que siempre que presentemos enunciados precisos no debamos hacer hipótesis frecuenciales. asimismo (y ello antes de que la bala dé en el blanco Y). pero no podemos elegir l i b r e m e n t e el m o m e n t o en que se dispara. resulta que la interpretación de Heisenberg. ni tampoco podemos evitar que se h a g a n disparos al blanco que escapan a nuestra previsión (desde las cercanías de P). y es posible dividir esta tarea en dos p a r t e s : p o r un lado. ni tampoco ocurre que siempre que haya enunciados frecuenciales perfectamente confirmados en un campo particular. No existe nada en estas dos tareas que las haga m u t u a m e n t e incompatibles en ningún respecto : sin duda alguna. esteraos autorizados a concluir que en dicho campo no se puedan proponer enunciados precisos. Esta situación parece perfectamente clara. Así pues. la segunda de las conclusiones que acabamos de rechazar se ha p r o p u g n a d o repetidamente : una y otra vez nos encontramos con la creencia de que donde rige lo fortuito la regularidad está excluida (en el a p a r t a d o 69 he estudiado esta creencia desde un punto de vista crítico). calcular el instante exacto en que se hizo el disparo en P. sino que hemos de esperar hasta que el a r m a de fuego entre en acción. no será fácil superar el dxialismo de las macro-leyes y las micro-leyes — q u i e r o http://psikolibro. A juzgar p o r el estado actual del desarrollo científico. puesto que es posible deducir la posibilidad de llevarlo a cabo a p a r t i r de la interpretación estadística de la teoría cuántica (más las leyes de la energía y del m o m e n t o ) . ívlas. por ejemplo. que le contradice. Estaría en contradicción con la teoría cuántica que pudiésemos alter a r el estado de cosas haciendo. ha de estar también en contradicción con la interpretación estadística de aquella teoría. y. h a de t r a t a r de p r o p o n e r hipótesis acerca de frecuencias —esto es. o «enunciados p r e c i s o s » ) . pues —como hemos visto— a algunos de aquéllos corresponden macro-leyes deductibles de asunciones frecuenciales. iguales los intervalos mencionados.

ninguna ley de la que puedan deducirse predicciones sobre el curso de procesos aislados o elementales». Y si llegara el m o m e n t o en que fuese posible trabajar en la física con enunciados frecuenciales exclusivamente. y acabamos de hacer ver que semejante intento no puede estar respaldado p o r demostración de ninguna clase. p o d r í a ser lógicamente posible es una reducción de todos los enunciados precisos conocidos a enunciados frecuenciales (interpretándolos como macro-leyes). en modo alguno. de una tesis metafísica indeterminista. no favorece ni una tesis determinista n i u n a indeterminista. a u n q u e es susceptible de formulación. Lo que. pues incluso en tal caso se las p o d r í a contrastar y solamente cabría corroborarlas como enunciados frecuenciales. lo cual quiere decir que p u e d e n q u e d a r siempre superadas. aquello a que va a p a r a r el experimento imaginario descrito en el a p a r t a d o 7 7 . y no p u e d o estar de acuerdo con Schlick cuando dice que «. Esta es la situación lógica . no debemos concluir que sea vana la búsqueda de leyes precisas. señalando las dificultades y contradicciones que podrían desvanecerse con ella. que tales tiradas estén indeterminadas. posee u n carácter enteramente diferente de u n a ley n a t u r a l .blogspot. El llamado «principio de causalidad» o «ley de causalidad». pero negar la causalidad sería lo mismo que intentar p e r s u a d i r al teórico de que abandone su búsqueda. Así pues. d i g a m o s ) . Las leyes que encontramos son siempre hipótesis. necesitan p a r t i r de asunciones propias que tienen que ser específicamente estadísticas. El científico no dejará nunca que nada le i m p i d a continuar buscando leyes. como hemos visto en el apartado 7 0 . sin embargo.la ley de causalidad " Al final de la carta que incluimos en esta obra como apéndice *XII. y por mucho éxito que tengamos al o p e r a r con estimaciones probabilitarias. pero sigo considerándola verdadera. Einstein se opone a esta tesis. que no lo estaríamos p a r a afirmar que «no existen leyes precisas en la Naturaleza. > Pero podemos argumentar en favor. sí o no? Considero esta p r e g u n t a como metafísica. digamos.com . Continúo creyendo que este análisis es esencialmente correcto: pues no podemos concluir. en ningún caso tendríamos derecho a extraer conclusiones indeterministas del hecho de que dichas relaciones estuviesen perfectamente corroboradas *^. ni siquiera las leyes de esta índole . todo lo c o n t r a r i o : supongamos que las relaciones de incertidumbre no queden refutadas p o r dicho experimento (por las razones que s e a n : p o r q u e el experimentum crucis detallado en el apéndice VI se decidiera contra la teoría cuántica.. Pero la reducción contraria no es posible: los enunciados frecuenciales no p u e d e n deducirse jamás de los otros. el hecho de que operemos con a m b a s — . ¿Está gobernado el m u n d o p o r leyes estrictas. http://psikolibro. entonces seguiríamos sin estar autorizados a sacar conclusiones indeterministas : es decir. sólo es posible calcular probabilidades a p a r t i r de estimaciones probabilitarias *^.230 La lógica de la investigación científica decir.. y que posiblemente p u e d a n deducirse de estimaciones probabilitarias . Estas reflexiones no constituyen. del éxito de las predicciones frecuenciales acerca de tiradas con una perra chica.

1925). a su vez. tiende a inducir a error: pues un enunciado falsable puede tener todo tipo de consecuencias lógicamente débile incluyendo algunas no falsables (cf. p e r o . escribe lo siguiente (cito el pasaje completo. y — e n real i d a d — podemos percatarnos de que los comentarios de este autor h a n tenido u n efecto paralizador en la investigación: es fácil no caer en la cuenta de relaciones que no h a b r í a que buscar m u y lejos si se repite incesantemente que la indagación de las mismas «carece de sentido». y deducir de éstas predicciones que se c o r r o b o r e n . aunque válido como réplica a un positivista. parece ser más fértil que ninguna metafísica indeterminista de la índole defendida p o r H e i s e n b e r g . el carácter de enunciados que sean verdaderos o falsos. no nos sorprende en realidad." ed. sin embargo. *' Compárense las opiniones expresadas aquí y en el resto de este apartado con el capítulo *IV del Postscript. p o r ser fútil. la de que la regla metodológica m e n c i o n a d a — l a decisión de no aband o n a r nunca la búsqueda de leyes— no puede cumplir su propósito.. pero esto no prueba p o r sí mismo que no p u e d a existir otro enunciado empírico que justifique esta conclusión u otras p a r e c i d a s : por ejemplo. lo cual quiere decir que tendríamos que buscar leyes y predicciones.. pues hemos observado antes que es posible contrastar la verdad de la ley de causalidad en el mismo sentido que puede serlo la de cualquier otra ley natural. 1931. en sus varias manifestaciones. en Die Kausalitiit in der gegenwürtigen Physik. deberíamos hacer lo posible p o r contrastarlas (esto es. Así pues. o carente de sentido. a saber. cf. p o r falsarias). No es sino u n a típica hipóstasis metafísica de u n a regla metodológica perfectamente justificada.. tenía también al «principio de causalidad .com . 374. sólo es posible mostrar que son falsas si logramos form u l a r leyes. pág. no parecen tener. *' Esto. La' creencia metafísica en la causalidad. o «imposible» (cf. también mis notas 7 y 8 del apartado 4 ) : «Nuestras tentativas de encontrar un enunciado equivalente al principio de causalidad han fracasado: al querer formularlo hemos ido a parar a pseudoenunciados. y. pero ya hemos indicado que cuando se analizan estrictamente estas leyes naturales. pero como por entonces consideraba que éstas son auténticos enunciados. Allgemeine Erkennínislehre (2. si suponemos que estas conclusiones indeterministas son hipótesis empíricas. la decisión del científico de no a b a n d o n a r j a m á s su búsqueda de leyes. de acuerdo con ello. Pero no p u e d e h a b e r enunciado empírico con consecuencias metodológicas que nos obligue a a b a n d o n a r la búsqueda de leyes: pues la única forma en que u n enunciado que suponemos libre de elementos metafísicos pueda tener conclusiones indeterministas es que éstas sean falsables **.blogspot. 155. sino que resultan ser nada más que reglas para la (trans-)formación de tales enunciados». pág. no podemos obedecer una exScHLiCK. Cf.Algunas observaciones sobre la teoría cuántica 231 p u e d e ser contrastada en cuanto a su verdad exactamente en el mismo sentido en que p u e d e serlo cualquier otra ley natural» ^. el cuarto párrafo del apartado 66). Schlick había mantenido ya anteriormente que el principio de causalidad debería colocarse a la par de las leyes naturales. por una hipótesis contrastabla empíricamente». la nota 2 del a p a r t a d o 12) buscar leyes o predicciones singulares. Este resuUado. La creencia en la causalidad es metafísica *^. Las fórmulas de Heisenberg — c o m o otros enunciados análogos que sólo pueden q u e d a r corroborados p o r sus consecuencias estadísticas—• no conducen necesariamente a conclusiones indeterministas. Die Naturwissenschaften 19. http://psikolibro. a su vez.

los físicos h a b í a n tenido fe en una metafísica determinista. en principio. ya que sólo afirma que no encontraremos ninguna con esta característica.ente c o m p r e n s i b l e : d u r a n t e largo tiemp o . K r a m e r s y S l a t e r ) no podía sino parecer que las probabilidades reemplazaban a las leyes '° Su argumentación. No pretendo mostrar ahora en detalle cómo tan repetidos intentos de estatuir el indeterminismo revelan un modo de pensar que sólo cabe describir como determinista — e n sentido metafísico— (Heisenberg. que seremos incapaces de p r o d u c i r señales que se muevan más de prisa que la luz. Las leyes que p r o h i b e n velocidades mayores que la de la luz y casos «super puros» desafían al investigador — d e l mismo modo que otros enunciados e m p í r i c o s — a iniciar la búsqueda de lo p r o h i b i d o : pues sólo puede contrastar los enunciados empíricos t r a t a n d o de falsarios. en la época de la teoría de Bohr. Hoy vemos claramente que el fracaso era inevitable. que no podremos p r o d u c i r n i n g u n o . las fórmulas de Heisenberg no deberían interpretarse como si prohibiesen la búsqueda de casos «super puros». análogamente. puesto que es imposible deducir leyes estadísticas de u n modelo atómico no estadístico ( m e c á n i c o ) . El principio de la constancia de la velocidad de la luz (y de la imposibilidad de exceder esta velocidad) no nos p r o h i b e buscar velocidades que sean más elevadas que la de la luz. en particular. la aparición de la metafísica indeterminista es perfectam. p o r ejemplo. y se han rechazado las cuestiones planteadas al tratar de saltar al otro lado de tales barreras por el conocido método de dejar de lado los problemas indigeribles titulándolos «pseiido»-problemas.232 La lógica de la investigación científica hortación de abandonar la búsqueda sin r e p u d i a r el carácter empírico de estas h i p ó t e s i s . y el fracaso de los repetidos intentos de deducir los espectros luminosos — q u e son efectos estadísticos— de u n modelo mecánico del átomo tenía forzosamente que p r o d u c i r u n a crisis del determinismo (dado que no se coniprendía con integridad cuál era la situación desde el punto de vista lógico). a cierta interacción causal. En m i opinión. pero en aquel entonces (alrededor de 1924. Desde u n p u n t o de vista histórico. análogamente a como lo hace el principio de constancia de la velocidad de la l u z : se ha interpretado la analogía entre las constantes c Y h —la velocidad de la luz y lá constante de P l a n c k — diciendo que ambas ponen. Y. únicamente recordaré al lector los intentos que se han hceVio para demostrar que las relaciones de incertidumbre cierran ciertas vías de posible investigación. lo cual hace patente que sería contradictorio pensar que pueda existir ninguna hipótesis empírica que nos obligue a a b a n d o n a r la búsqueda de leyes. y. es que la causalidad falla debido a nuestra interferencia eon el objeto observado: esto es.com . pretende dar una explicación causal de por qué son imposibles las explicaciones c a u s a l e s * ' ' ) . es decir. expresada brevemente. u n límite a las posibilidades de investigación . existe realmente u n a analogía entre las constantes c y h: analogía que —inciden talmente— asegura que ¡a constante h no constituye b a r r e r a más firme que la constante c. ya que afirman solamente que no encontraremos ninguno de ellos.blogspot. http://psikolibro.

como hemos visto. El edificio determinista se venía abajo. http://psikolibro. especialmente porque los enunciados probabilitarios se expresal)an como emmciados formalmente singulares. pero que hemos de abstenernos de promulgar prohibiciones que pongan límites a las posibilidades de investigación.blogspot. estribado en el principio de incertidumbre de Ileiscnberg —pero. La lección a sacar de todo esto es que deberíamos esforzarnos por encontrar leyes estrictas —prohibiciones—• que puedan fundarse en la experiencia. de las ruinas del determinisnio brotó el indeterminismo.Algunas observaciones sobre la teoría cuántica 233 estrictas en el mecanismo de cada uno de los átomos.com . a partir de la misma falta de comprensión de los enunciados probabilitarios formalmente singulares.

blogspot. Me introducido en este libro los términos KCorrohoración)^ {aBewahrungy)) y •—especialmente— «grado de corrohoTaciónv (uGrad der Bewdhrungy>. hacia 1939) que se empleara «1 término «corroboración» [en inglés. me acomodé al uso. por ejemplo). 1936. ser nada más que « p r o b a b l e m e n t e v á l i d o » ) . Camap tradujo mi término «grado de corroboración» (líGrad der Bewdhrungyi) —que había sido aducido primeramente por mí en las discusiones del Círculo de Viena— por «grado de confirmación» [en ingl. y «confirmar» corresponde más de cerca a «erfeorten» o «feestaíigcra» que a «bewdhrens). en mi opinión. sino. por tanto. ha «demostrado su temple». A mí no me gustaba. propuse. la inducción debería determin a r la probabilidad de u n enunciado . por tanto. deberíamos disponernos a averiguar en qué m e d i d a está «corroborada» *^. Según aquéllos que creen en esta lógica. «asentar sin lugar a dudas». «Bewahrungsgrad») porque quería tener un término neutral con el cual designar el grado en que una hipótesis ha salido indemne de contrastaciones rigurosas. pensando que las palabras no http://psikolibro. la lógica inductiva h a sido elaborada en el sentido de que puede adscribir a los enunciados. o de qué forma sale indemne de la contrastación una teoría Las teorías no son verificables. «demostrar». sino solamente más o menos probable. y. 427). esto es. debido a algunas de sus asociaciones («hacer firme».CAPITULO DÉCIMO La corroboración. creo. bien nos daría la seguridad de que el enunciado inducido es «probablemente válido».com . N. pero pueden ser «corroboradas».. no sólo los dos valores de «verdadero» y «falso». a su vez. P e r o . qué pruebas h a s o p o r t a d o . a Camap (en una carta escrita. «establecer firmemente». con lo cual este término se aceptó prontamente por muchos. bien nos daría la probabilidad que fuese acerca de ello (ya que el principio de inducción p o d r í a . E n resumen. principalmente con objeto de poder discutir el problema de si dicho «grado» podría identificarse o no con la «probabilidad» (ya sea en el sentido frecuencial o en el de Keynes. En especial. grados de probab i l i d a d : tipo de lógica que cabe llamar «lógica probabHitarian. y h a b r í a u n principio de inducción que. Se h a hecho a m e n u d o el intento de describir las teorías como algo que no puede ser verdadero ni falso. tendríamos que intentar la averiguación de hasta qué p u n t o h a sido capaz de demostrar que es apta p a r a sobrevivir — y ello p o r h a b e r salido indemne de las contrastaciones — . en Philosophy of Science 3. especialmente la pág. Al calificarlo de «neutral» me refiero a un término que no prejuzgue si al salir indemne la hipótesis se ha hecho «más probable». asimismo. que me había sido sugerido por el profesor H. corrohorotíon]. Pero como Camap declinó mi propuesta. todo el enfoque del p r o b l e m a de la p r o b a b i l i d a d de hipótesis es e r r ó n e o : en lugar de discutir la « p r o b a b i l i d a d » de una hipótesis deberíamos t r a t a r de averiguar qué contrastaciones. en el sentido del cálculo de probabilidades. confirmation'\ (véase su «Testability and Meaning». Dicho de otro modo: he introducido el término «grado de corroboración». Parton. «verificar».

las asociaciones de la palabra «confirmación» tenían importancia y se habían hecho sentir. Conforme a mi actitud con respecto a otras cuestiones metafísicas. que es concebible —o lógicamente posible—• que cambien. lis completamente cierto. pero esta incertidumbre puede no tomarse en cuenta: el hecho de que las teorías puedan no solamente mejorarse. asimismo. SOBRE LA LLAMADA VERIFICACIÓN DE HIPÓTESIS Con frecuencia no se ha parado mientes en el hecho de que las teorías no son verificables. o que no es posible asentar de un modo definitivo un enunciado asentando unas consecuencias suyas. el apéndice *X y. el apartado *1S de mí Postscript. Brevemente dicho: las regularidades contrastables directamente por medio de experimentos no cambian. o el «principio de la uniformidad de la Naturaleza». Esta. Pueden decirse varias cosas en favor de los argumentos anteriores. http://psikolibro. se dice. (Véanse también el apéndice *IX y el apartado *29 de mi Postscript.La corroboración 235 79.) " Cf. pero esta posibilidad no se tiene en cuenta en la ciencia empírica y no afecta a sus métodos: por el contrario. Pero resultó que me había equivocado: desgraciadamente. quizá se admita que la verificación no es impecable desde un punto de vista lógico. me abstendré de argumentar a favor o en contra de la fe en la existencia de regularidades en nuestro mundo . e incluso trivial. el método científico presupone la inmutabilidad de los procesos naturales. incluso cuando queda superada. lo único que pasa es que unos experimentos nuevos se colocan enfrente de la antigua teoría. presenta al científico una seria posibilidad que puede actualizarse en cualquier momento.com . y sin la cual es difícil de concebir la actuación práctica) *^. Se dice a menudo que una teoría está verificada cuando se han verificado algunas de las predicciones deducidas de ella. sino también falsarse por nuevos experimentos. pero hay que hacer constar que éstos no afectan a mi tesis: expresan la fe metafísica en la existencia de regularidades en nuestro mundo (fe que comparto. de suerte que pronto se utilizó el término «grado de confirmación» —por Carnap mismo—i como sinónimo (o «explicans») de «probabilidad». Admitimos. en los casos en que antes tenía éxito. mas hasta ahora nunca ha tenido que considerarse falsada una teoría debido a un fallo súbito de una ley perfectamente confirmada. pero la cuestión que se nos presenta —la que hace significativa en el contexto actual la inverificabilidad de las teorías— se encuentra en un plano totalmente distinto. pero trataré de hacer patente que la inverificabilidad tenían importancia: y de este modo llegué a emplear el término «confirmación» durante cierto tiempo en diversas publicaciones. que no podemos saber con certeza si el sol saldrá mañana . al menos con bastante aproximación.blogspot. Por ello lo he abandonado en favor de «grado de corroboración». pero se está dispuesto a ver en tales objeciones el resultado de escrúpulos algo exagerados. jamás ocurre que los antiguos experimentos den un día resultados nuevos. sin duda. suele conservar su validez como una especie de caso límite de la nueva: aún es aplicable.

que no h a n de tener excepciones. de importancia desde u n punto de vista metodológico : nos ayuda a encontrar lo que exigimos a las leyes naturales y esperamos de ellas. como premisa. Y. Si tal cosa ocurriera. quedaría falsado al mismo tiempo que la p r i m e r a teoría falsada. que. la «ley de c a u s a l i d a d » ) . Segiín me parece. el de verificación de las t e o r í a s — . sería u n e r r o r afirmar que las regularidades naturales no cambian (y éste sería un tipo de enunciado tal. p o r ello. que no cabe a r g u m e n t a r ni a su favor n i en contra s u y a ) . asimismo. P o r consiguiente.blogspot. pues. tanto con respecto al espacio como al tiempo. y éste es el plano en que me opongo al razonamiento propuesto. Desde el punto de vista metodológico se ve que el principio de la uniformidad de la Naturaleza está r e m p l a z a d o p o r el postulado de la invariancia de las leyes naturales. la ciencia tendría que explicarla. el «principio de la uniformidad de la Naturaleza» puedo considerarse como u n a interpretación metafísica de una regla metodológica (como su p a r i e n t e cercana. lo cual tal vez no tendría demasiada importancia si no fuese p o r q u e en todo caso h a b r í a de considerársele u n enunciado infalsable.236 La lógica de la investigación científica de las teorías tiene importancia metodológica. pese a ello.^'s cuestiones científicas que nos i n t e r e s a n ) .com . Véase también el apartado *3 (párrafo tercero) de'mi Postscript. si postulamos que éstas h a n de ser invariantes en el espacio y el tiempo. ya que ésta sería u n a conclusión deducida valiéndose del p r i n c i p i o de i n d u c c i ó n : y éste. P e r o esta tentativa fracasa. gobierna el método inductivo — y . Si se intenta r e e m p l a z a r los enunciados metafísicos de esta índole p o r principios del m é t o d o . que deducirla de leyes. pero las teorías revisadas no tendrían que dar razón m e r a m e n t e de la nueva s i t u a c i ó n : también habrían de ser dcduclMes da ellas nuestras experiencias anteriores. y. ha de explicarlas). considerare pertinente sólo uno de los puntos e x p r e s a d o s : la referencia al llamado «principio de la uniformidad de la Naturaleza». en modo alguno. P o r consiguiente. Así pues. continuemos viviendo. A mi entender. la posibilidad de falsar u n a ley corroborada no carece. a su vez. ya que el p r i n c i p i o de inducción es en sí mismo de carácter metafísico: como h e señalado en el a p a r t a d o 1. y si postulamos. Supongamos que el sol no salga mañana (y que. según se supone. este principio expresa de u n modo m u y superficial una importante regla metodológica — y justamente urfa que podría deducirse muy ventajosamente de un estudio sobre la inverificabilidad de las teorías *^. además. Me refiero a la regla de que todo sistema nuevp de hipótesis ha de dar lugar a las regularidades ya conocidas y corroboradas (o sea. esto es. diríamos más bien que es parte de nuestra definición de las leyes naturales. tratan(!o de dar alcance a l. P u e s si este principio •—que se supone da validez a la inferencia de t e o r í a s — fuera falsable a su vez. p o d r í a introducírsele solamente como proposición primitiva (o postulado. se llega al «principio de inducción». el supuesto de que este principio sea empírico conduce a u n a regresión infinita. o a x i o m a ) . posiblemente habría que revisar de un modo drástico las teorías a c t u a l e s . http://psikolibro.

y de esta forma p o d r í a hacérsela susceptible de t r a t a m i e n t o matemático y lógico *^. de su corroboración anterior. sin e m b a r g o . que cabe reducir este concepto al de la p r o b a b i l i d a d de eventos. El presente apartado contiene principalmente una crítica de la tentativa (de Reichenbach) de interpretar la probabilidad de hipótesis a base de una teoría frecuenciat de la probabilidad de eventos. de u n enunciado irrefutable acerca de la r e a l i d a d . desde luego. PROBABILIDAD DE UNA H I P Ó T E S I S Y PROBABILIDAD DE EVENTOS : CRÍTICA DE LA LÓGICA PROBABILITARIA Incluso si se a d m i t e que las teorías nunca q u e d a n verificadas de u n modo definitivo. que nuestros sentimientos subjetivos de convicción tienen diferentes intensidades. introducir u n p r i n c i p i o de inducción que no fuese falsable: lo cual equivaldría a la equivocada noción de u n enunciado sintético válido a priori. quizá sería posible reducir la cuestión de la probabilidad de una hipótesis a la de la probabilidad de eventos. http://psikolibro. Sería necesario. 80. si tratamos de convertir nuestra fe metafísica en la u n i f o r m i d a d de la Naturaleza y en la verificabilidad de las teorías en u n a teoría del conocimiento basada en la lógica inductiva. siempre que u n a teoría derivada de él resultase íalsada *^. es decir.blogspot. p r o b a b l e m e n t e — e n t r e otras cosas—. Así pues. las premisas para la deducción de la teoría consistirían en el principio de inducción y los enunciados de observación. en virtud del modus tollens.La corroboración 237 q u e d a r í a . más o menos p r o b a b l e s ? Después de todo. abocamos en el dilema de elegir entre u n a regresión infinita y el apriorismo. En el apartado 83 está incluida una crítica de la posición de Keynes. se tiene p o r el p r o b l e m a de la probabilidad de un evenSegún la tesis inductivista que aquí cslutlio. del modo en que dicha hipótesis haya salido i n d e m n e de las contrastaciones hasta el momento : o sea.com . ¿no podemos conseguir que sean seguras en m a y o r o m e n o r grado. y. Del mismo modo que la lógica inductiva en general. al que. de modo que no puede hacérseles responsables del fracaso de la teoría. pues. falsado. desde luego. La p r o b a b i l i d a d de hipótesis suele considerarse u n m e r o caso especial del p r o b l e m a general de la probabilidad de un enunciado. P e r o hasta los creyentes en la lógica p r o b a b i l i l a r i a reconocen que estas cuestiones psicológicas no pertenecen a la epistemología ni a la metodología *^. Pero esto q u i e r e decir que u n p r i n c i p i o de inducción falsable quedaría falsado de nuevo con cada progreso de la ciencia. y que el grado de confianza con que esperamos que se c u m p l a u n a predicción y que luego se corrobore u n a hipótesis dep e n d e r á . Pero se supone tácitamente que estos últimos son inamovibles y reproducibles.s a la escuela de Reicbcnbacli que a la de Keynes. razonan que es posible —basándose en decisiones inductivistas^— adscribir grados de probabilidad a las hipótesis mismas. además. la teoría de la p r o b a b i l i d a d de hipótesis parece h a b e r surgido gracias a u n a confusión de cuestiones psicológicas y lógicas. digamos. esto es. Reconozco. a su vez. *' Aludo aquí niá.

p o r e j e m p l o : «El que atribuyamos probabilidad a enunciados o a eventos es solamente una cuestión de terminología. dado que incluye a este ú l t i m o como caso límite. sólo que expresado en u n a terminología especial. truth-frequency'} se debe a Whitehead. mejor.. p„.j está caracterizado como «verdadero». P o r lo cual se puede considerar la verdad o falsedad de u n enunciado como u n caso límite de la p r o b a b i l i d a d . podemos l l a m a r «probabilidad de enunciados» o «prob a b i l i d a d de proposiciones» al concepto de p r o b a b i l i d a d transformado de este m o d o . podemos describir el que salga cara por el enunciado «fe es cara».238 La lógica de la investigación científica to. Doy aquí un esbozo de la construcción de la lógica probabilitaria elaborada por Reichenbach (Wahrscheinlichkeitdogik. Erkenntnis 1. ^ Según Keynes —en A Treatise on Probability (1921). estará p e r m i t i d o h a b l a r de la probabilidad de enunciados en vez de la probabilidad de eventos. y puede llamarse «. y lo contrario p o r la negación de este enunciado .. y cabe hacer patente u n a conexión m u y estrecha entre este concepto y el de «verdad» : pues si hacemos cada vez más corta la sucesión de enunciados. leemos en Reichenbach.lógica probabilitarian al cálculo con las m i s m a s ^ ..— la expresión «frecuencia veritativa» |^en ingl. un enunciado aislado—. entonces la p r o b a b i l i d a d (o frecuencia v e r i t a t i v a ) de la sucesión p u e d e únicamente asumir u n o de los dos valores 1 y O. of. Allí definíamos el concepto de «evento» como u n a clase de enunciados s i n g u l a r e s . en la que a veces u n enunciado p. p„> . 171 y sig. P o r tanto. F i n a l m e n t e . de este m o d o . 101 y sigs. P o r t a n t o . de modo que finalmente no contenga más que u n solo elemento —esto es. sus elementos—. Sitzungsberichte der Preussischen Akade- http://psikolibro. cabe definir las operaciones con frecuencias veritativas de tal suerte que las operaciones veritativas de la lógica clásica se conviertan en casos límites de aquellas o p e r a c i o n e s . ésta p u e d e considerarse como u n a generalización del concepto de v e r d a d . obtenemos u n a sucesión de enunciados de la forma p¡. si recordamos lo dicho en el a p a r t a d o 2 3 .. según que el enunciado aislado sea v e r d a d e r o o falso. 1930. Así. y otras (en las que se coloca u n a raya sobre é l ) como «falso».relativa de los enunciados dentro de una sucesión de enunciados (en lugar de la frecuencia relativa de u n a propiedad). p o r tanto.blogspot. la próxima nota. y nada más. Si consideramos representada por enunciados una «alternativa» — o .com . y. Si nos place. Puede quizá llegar a entenderse mejor esta identificación de la p r o b a b i l i d a d de eventos con la de enunciados. ' REICHENBACH. Hasta ahora h a b í a m o s considerado la asignación de la probabilidad 1/6 a que salga u n a cara determinada de u n dado como u n caso de la p r o b a b i l i d a d de e v e n t o s . a la inversa. p¡. págs. podemos m i r a r tal sustitución como u n simple cambio de terminología: las sucesiones de referencia se i n t e r p r e t a n como sucesiones de enunciados. págs. y. la probabilidad dentro de una alternativa p u e d e interpretarse como la «frecuencia veritativuy> . p^. pero podríamos decir exactamente igual que aquello a lo que se asigna la p r o b a b i l i d a d 1/6 es al enunciado 'saldrá la cara marcada con 1'» ^.

blogspot. Y ahora consideraría esta última como una interpretación (la interpretación lógica) entre las diversas posibles del cálculo de probabilidades formal. indirectamente. págs. Sea esto como fuere. La forma de Whitehead de la teoría frecuencial.La coTrohoTación 239 P e r o . sino «probable». hablando rigurosamente. Pues si se intenta reducir la idea de p r o b a b i l i d a d de hipótesis a la de frecuencia veritativa — q u e emplea el concepto de sucesión de enunciados—. Tratemos ahora de seguir la sugerencia de que las hipótesis mismas son sucesiones de enunciados. págs. b) que es mejor llamar «probabilidad de un evento» a una probabilidad que esté definida por una frecuencia relativa (ya sea una frecuencia veritativa o la frecuencia de un evento). ¿ p o d e m o s realmente identificar la probabilidad de hipótesis con la p r o b a b i l i d a d de enunciados que acabamos de definir. la teoría frecuencial de Ven Mises. pág. que sigue a E. entonces este enunciado. de que trata Keynes. p o r tanto. La idea de que se p a r t e es la de que la p r o b a b i l i d a d de hipótesis debe encuadrarse bajo el rótulo de « p r o b a b i l i d a d de enunciados» — e n el sentido que se acaba de definir—. *' Sigo pensando: a) que la llamada «probabilidad de hipótesis» no puede ser interpretada por una frecuencia veritativa. bajo ningunas circunstancias puede traducirse p o r otro acerca de la p r o b a b i l i d a d de eventos. es parecida. y que si alguien dice de u n a hipótesis que no es verdadera. de u n tipo de probabilid a d de u n e n u n c i a d o . pág. Una forma de i n t e r p r e t a r esto sería tom a r como elementos de tal sucesión a los diversos enunciados singulares que pueden estar en contradicción con la hipótesis. en realidad. afirmo que las consideraciones basadas en la lógica p r o b a b i l i t a r i a no rozan siquiera los temas que surgen a part i r del concepto de una probabilidad de hipótesis. «. 1921.. lo mejor sería no e m p l e a r nunca la expresión « p r o b a b i l i d a d de enunciados» si nos queremos referir a la prob a b i l i d a d de eventos *^. p o r tratarse. L'. y c) que la llamada «probabilidad de una hipótesis» —en el sentido de su aceptabilidad^ no es un caso especial de la «probabilidad de enunciados». en op. con la de eventos? Creo que estas identificaciones son el resultado de u n a confusión. los apéndices *II.las aserciones de la ciencia n a t u r a l — q u e no son nunca enunciados singulares— son.. 476 y sigs. sino otro más p e q u e ñ o . y. al mismo tiempo. http://psikolibro. 101 y sigs. solamente la lógica probabilitaria nos proporciona la forma lógica capaz de representar el concepto de conocimiento propio de la ciencia natural» *. sucesiones de enunciados. 184) y. 1932. y mi Postscript.) * REICHENBACH... T a l vez. mejor que una frecuencia veritativa. Post (American Journal of Mathematics 4 3 . cit. cit. a las cuales. *IV y *IX. no hemos de asignar el grado de p r o b a b i l i d a d 1. o conformes mié der Wissenschajien. 15 de la reimpresión. en resumidas cuentas. (Cf..). y de a h í que esta terminología sea completamente inadecuada. p o r tanto. Physik. WahrscheinlicKkeitslogik (op.com . se encuentra u n o frente a frente con la siguiente cuestión : ¿con referencia a qué sucesión de enunciados p u e d e asignarse u n valor probabilitario a u n a hipótesis? Reichenbach identifica la misma «aserción de la ciencia natural» —con lo cual quiere decir u n a hipótesis científica— con ima sucesión de refercKcia de e n u n c i a d o s : dice.->mathem. pág. pero esta conclusión resulta ser injustificada. sin duda alguna. Klasse 2 9 .. 488).

Mas si. y —como es n a t u r a l — no hemos de igualar un enunciado indiferente con uno objetivamente fals o ) . *° Según he explicado más arriba.com . P e r o entiendo que es enteramente imposible aceptar la sugerencia de que haya que tomar una hipótesis p o r u n a sucesión de enunciados. podríamos tratar de apoyar nuestra estimación en la razón entre las contrastaciones que llevan a u n resultado favorable y las que conducen a uno indiferente. los enunciados universales no poseen tal forma : los enunciados básicos no son j a m á s deductibles de enunciados universales solos *''.240 La lógica de la investigación científica con e l l a . P e r o . las que no dan lugar a u n a decisión clara (con lo cual podríamos v e r d a d e r a m e n t e obtener algo que se parecería a la sensación subjetiva de confianza con que el e x p e r i m e n t a d o r m i r a sus r e s u l t a d o s ) . y. por frecuentemente que la teoría pueda quedar falsada. ¡ Pero entonces la hipótesis adquiriría la p r o b a b i l i d a d 1/2 si. estos últi** Asumo aquí que para entonces ya nos hemos decidido a atribuir la probabili• dad cero a la hipótesis siempre que haya una falsación neta. la refutase un enunciado singular de esta sucesión sí y otro no ! Con objeto de eludir esta conclusión devastadora podemos ensayar otros expedientes **. Pero tampoco valdría este último expediente. los apartados 15 y 2 8 ) . Sería posible tal cosa si los enunciados universales tuviesen la forma. en el apartado 28. por término medio. según hemos visto (cf. de modo que nuestra discusión se limita a los casos en que no se ha llegado a una falsación tajante. a pesar de ello. Atribuiríamos a la hipótesis cierta prohabilidad — q u i z á u n a no rñuy precisa— basándonos en una estimación que hiciésemos de la razón de todas las contrastaciones superadas por ella a las que aún no ie han llevado a cabo. ya http://psikolibro. entonces la p r o b a b i l i d a d de dicha hipótesis estaría determinada p o r la frecuencia verítativa de los enunciados contenidos en la misma que estuvieran de acuerdo con ella. pues lo que ocurre es que es posible calcular semejante estimación de modo absolutamente p r e c i s o : y el resultado es siempre que la p r o b a b i l i d a d es cero. los enunciados singulares que pueden deducirse de una teoría —o sea. P e r o este camino no lleva a ninguna p a r t e . p o r ello. « p a r a todo valor de k es verdadero que en el lugar k ocurre esto y lo o t r o » : entonces podríamos considerar los enunciados básicos (aquéllos que estuvieran en contradicción o en conformidad con el enunciado universal) como elementos de una sucesión de enunciados •—que sería la que h a b r í a que t o m a r como enunciado universal—. entonces la probabilidad será siempre igual a 1. F i n a l m e n t e . esto es. los «enunciados ejemplificadores»— no tienen el carácter de enunciados básicos ni el de enunciados de observación.blogspot. incluso si no tenemos en cuenta el hecho de que con semejante tipo de estimación nos desviaríamos sobremanera del concepto de frecuencia verítativa y del de p r o b a b i l i d a d de eventos (pues estos conceptos se basan en la razón de los enunciados verdaderos a los falsos. la razón del fracaso de esta ú l t i m a tentativa es que la definición que hemos sugerido convertiría la probabilidad de una hipótesis en algo tan subjetivo que echaría todo a p e r d e r : dependería más de los conocimientos y la h a b i l i d a d del e x p e r i m e n t a d o r que de resultados objetivamente reproducibles y contrastables. decidimos adoptar la sucesión de aquellos enunciados y basar nuestra probabilidad sobre la frecuencia verítativa dentro de ella.

ya que tanto la clase de los enunciados deductibles como. como se ha hecho ver en el apartado 28. siempre será igual a la unidad. Tenemos que e x a m i n a r todavía otra posibilidad — e n t e r a m e n t e diferente — d e explicar la p r o b a b i l i d a d de u n a hipótesis a base de sucesiones de enunciados. por otra p a r t e . p o r el simple hecho de que no podemos saber nunca si una hipótesis es verdadera : si pudiéramos saberlo. de acuerdo con este procedimiento. digamos. en lugar de considerar u n a frecuencia de verdad. en casi todos los lugares k). y de que hasta tratemos de interpretarlos como una cosa de esta índole y de coordinarlos con sucesiones de enunciados singulares completamente decidibles. casi toda teoría resulta «verificada» en casi todos los casos (esto es. no p u e d e h a b e r más que u n n ú m e r o finito de enunciados básicos falsadores aceptados. en tal caso. nota *1. h a b r í a m o s de tener en cuenta la razón entre los enunciados básicos negados no falsados que p u e d e n deducirse (o bien otros enunciados deductibles) y los falsados.La corroboración 241 mos no pueden considerarse como sucesiones de aquéllos. P e r o esta tentativa vuelve a fracasar —independientemente de la dificultad de establecer la sucesión de referencia (que puede elegirse de muchas m a n e r a s : cf. aun en caso de que no tengamos en cuenta el hecho de que los enunciados universales no son nunca sucesiones de enunciados.blogspot. pues no podemos h a b l a r de una frecuencia veritativa dentro de una sucesión de hipótesis. E incluso si elegimos una sucesión de referencia finita no nos encontramos en mejor s i t u a c i ó n : pues supongamos que. en enunciados básicos negados)— que trata do hacer patente que si se basa la probabilidad de una hipótesis en dichos enunciados básicos negados. P e r o si. Así pues. el apartado 7 1 ) — . 1 . como hemos hecho más arriba. P u e d e recordarse que hemos llamado «probable» a u n acontecimiento singular dado (en el sentido de u n «enunciado probabilitario formalmente singular») si es u n elemento de una sucesión de acontecimientos que tienen cierta p r o b a b i l i d a d . a saber. pues. t o m a r como punto de partida el complemento de la frecuencia falsitativa dentro de una sucesión de hipótesis. incluso. p o d a m o s atrique. apenas necesitar í a m o s p a r a n a d a el concepto de p r o b a b i l i d a d de una hipótesis.com . Mas si pretendemos t o m a r en consideración la sucesión de aquellas negaciones de enunciados básicos que sean deductibles de enunciados universales. 10 http://psikolibro. no llegamos a conseguir u n resultado aceptable. y. entonces la estimación de toda hipótesis coherente conduciría a la mism a p r o b a b i l i d a d . tendríamos que atender al valor complementario de u n a frecuencia de falsedad: pero este valor sería igual a la u n i d a d . El estudio que se encuentra a continuación en el texto contiene una argumentación muy parecida —también apoyada en los «enunciados ejempüíicadores)) (o sea. son infinitas . lo cual quiere decir que. Ahora podemos intentar. la clase de las negaciones — d e d u c t i b l e s — de enunciados-básicos. entonces — l o mismo que antes— la p r o b a b i l i d a d de toda hipótesis dentro de toda sucesión de referencia infinita ha de ser igual a 1. definimos la probabilidad de una hipótesis valiéndonos de la razón de las hipótesis de la sucesión no falsadas a las falsadas. p o d r í a intentarse análogamente l l a m a r «probable» a u n a hipótesis si es u n elemento de una sucesión de hipótesis con u n a frecuencia veritativa d e t e r m i n a d a .

de teorías propuestas por otros científicos— y determinar entonces las frecuencias relativas dentro de esta clase: a lo cual podríamos llamar probabilidad del segundo tipo. y de determinar la frecuencia relativa de los que resultan ser verdaderos: podemos tomar esta frecuencia como medida de la probabilidad pedida. y. p o r t a n t o . q u e nos h a b í a m o s p r o p u e s t o . y la llamaremos probabilidad del primer tipo.probabilidad de hipótesis)) el grado de seguridad o confianza que t e n d r í a m o s que a t r i b u i r a u n a hipótesis a la vista de los datos q u e la a p o y a n o la quebrantan. lo cual ha explicado diciendo que se había malogrado mi «método». h e m o s de adscribirles — d e b i d o a la información obtenida— no el valor O. pese a su silencio. En el texto he tratado de hacer ver. Uno es el de contar el número de enunciados contrastables experimentalmente que pertenecen a dicha teoría. además.blogspot. pueden añadirse algunas observaciones acerca de la probabilidad de teorías —observaciones que deberían servir para completar mis comunicaciones sobre este asunto. que ambos modos posibles de dar sentido a la idea de Reichenbach de la frecuencia veritativa llevan a resultados que han de ser enteramente inaceptables para los que se adhieran a la teoría probabilitaria de la inducción. podemos explorar dos modos posibles de definir la probabilidad de una teoría. Mas. p o d r e m o s hacer esto si llegamos a i n f o r m a r n o s de que t a l o cual hipótesis de la sucesión h a q u e d a d o f a l s a d a . párrafo encabezado con las palabras «como primera aproximación)» (las únicas que he añadido al texto de Reichenbach). cabe considerar la teoría en cuestión como elemento de una clase de entidades ideales —digamos. y. en la m e d i d a en que estas hipótesis falsadas son elementos de la sucesión.com . el valor 3 / 4 . que no había logrado «sacar todas las consecuencias» de mi sistema conceptual. Reichenbach ha replicado a mis críticas. y que quizá puedan disipar cierta obscuridad que todavía rodea esta cuestión». 274 y sig. pero entonces.242 La lógica de la investigación científica b u i r a los elementos de cierta sucesión de hipótesis (finita) u n grado de p r o b a b i l i d a d c o m p r e n d i d o e n t r e O y 1. En segundo lugar. esto es. lo reconozco— de ciertas páginas del mismo libro que estaba atacando. Las tentativas que acabo de hacer para dar un sentido a la aserción algo enigmática de Reichenbach de que la probabilidad de una hipótesis ha de medirse por una frecuencia veritativa. Con lo cual m e parece que q u e d a n agotadas las p o s i b i l i d a d e s de basar el concepto de p r o b a b i l i d a d de u n a hipótesis en el de frecuencia de enunciados v e r d a d e r o s (o en el de frecuencia de enunciados falsos). en la t e o r í a frecuencial de la p r o b a b i l i d a d de eventos ***. la p r o b a b i l i d a d de u n a hipótesis hab r í a de decrecer en 1/n a consecuencia de la información de que es falsa (en d o n d e n es el n ú m e r o d e ' h i p ó t e s i s de la sucesión de refer e n c i a ) . páginas 267-284) ha dicho que «los resultados del libro son completamente insostenibles». pero rio tanto defendiendo sus tesis cuanto atacando las mías: en su trabajo sobre mi libro (Erkenntnis 5. me parece que puedo considerar 'como un gran cumplido de un escritor tan experimentado acerca de la probabilidad (que en la época en que escribía http://psikolibro. Reichenbach ha callado sobre el hecho de que su tentativa de disipar «la obscuridad que todavía rodea esta cuestión» no es sino un resumen —sólo una primera aproximación. de e x p r e s a r p o r medio de una «. con crítica. hasta ahora en exceso sucintas. podrían resumirse como sigue. Y comienza así: «A este respecto. p o r e j e m p l o . sino 3 / 4 . T o d o esto contradice de u n m o d o p a l m a r i o el p r o g r a m a . El apartado ÍV del trabajo que acabo de citar (págs. (Véase un resumen análogo.) está dedicado a nuestro problema.) Como primera aproximación. A lo cual sigue un pasaje que forma el segundo párrafo de la presente nota. en el penúltimo párrafo del apéndice *I. 1935. en general.

La corroboración 243 A mi entender. 1930. solamente probables... Podemos llegar a construir un argumento muy persuasivo en favor de esta errónea conclusión si recordamos que las hipótesis acerca de las probabilidades no son veriíicables ni falsables. este éxito de mis intentos se ha debido a una regla de «método»: la de que deberíamos tratar siempre de aclarar y robustecer todo lo posible la posición de nuestro contrincante antes de criticarla. o «cuando se las estudia detalladamente». pues (según lo expresa Reichenbach).no sabemos nada. en el sentido de que pueden «demostrar su temple» bajo el fuego (el fuego de nuestras contrastaciones). ° JEANS. su réplica a mi libro tenía en su haber dos libros y alrededor de una docena do trabajos sobre tal materia). 58 [vers. completamente indecidibles^. que la verosimilitud de que este esquema tenga cierta correspondencia con la realidad es enorme: en realidad. la contestación de Reichenbach a mi nota en Erkenntnia 3 . podemos decir que es casi seguro que sea cuantitativamente verdadero. 169 (cf.. o de si nos sentimos inclinados a establecer una distinción entre dos tipos diferentes de leyes naturales: las leyes «deterministas» o «precisas». 426 j sig-).blogspot. en las que siempre se observan desviaciones con respecto a un valor medio).com . sino enunciados probabilitarios (acerca de ciertas frecuencias medias dentro de sucesiones de observaciones. o —dicho de otro modo— en atribuir a las hipótesis probabilitarias cierto grado de una supuesta probabilidad de hipótesis. en lo que a su forma lógica se refiere. 54 (TJ)^. págs. por otro.»? ".. en exceso sucintas». asimismo. y las «leyes probabilitarias» o «hipótesis frecuenciales». si queremos que nuestra crítica tenga valor.. a su vez. y tampoco estrictamente falsables debido a que nunca pueden contradecirlas enunciados básicos algunos.) HEICHENBACH. hemos de considerar la tentativa de identificar la probabilidad de una hipótesis con la probabilidad de eventos como un completo fracaso. las hipótesis acerca de las probabilidades— pueden ser. ¿Cómo explicaremos el hecho de que los creyentes en la lógica probabilitaria han llegado a la tesis opuesta? ¿Dónde se oculta el error cometido por Jeans cuando escribe —al principio en un sentido con el que puedo estar completamente de acuerdo— que «. «en realidad».. cast. e independientemente de nuestro requisito metodológico de falsabilidad (cf. (Sólo las palabras «con seguridad» figuran en cursiva en el texto de Jeans. pág. [ y ] las predicciones de la nueva teoría cuántica se encuentran en tanta conformidad [con las observaciones]. The New Background of Science (1934). el error más corriente consiste en creer que las estimaciones hipotéticas de frecuencias —esto es. que aceptara los resultados de mis intentos de «sacar las consecuencias» de sus «comunicaciones sobre el asunto.. 1933. Con muchíaiina http://psikolibro.. con seguridad» y continúa: «En el mejor de los casos podemos tratar tan sólo de probabilidades. Son. Sin duda alguna. Pues ambos tipos son asunciones hipotéticas que nunca pueden hacerse «probables» a su vez: lo único que pueden hacer es quedar corroboradas. pág. por un lado. Esta conclusión es enteramente independiente de si aceptamos la pretensión (de Reichenbach) de que todas las hipótesis de la física no son. pág. los apartados 65 a 6 8 ) : no son verificables por ser enunciados universales. Erkenntnis 1. Según creo.

entra la lógica probaLilitaria. y que. precisamente p o r ser completamente indecidibles. Sin embargo. La simetría entre la verificabilidad y la falsabilidad aceptada por la lógica inductivista clásica sugiere la creencia en que h a de ser posible coordinar tales enunciados probabilitarios «indecidibles» con cierta escala de grados de validez. 1927. Tenemos aquí u n ejemplo bastante claro del contraste entre m i tesis y lo que h e llamado en el a p a r t a d o 10 la tesis « n a t u r a l i s t a » : p u e d e hacerse ver. la coherencia lógica interna de m i teoría. p o r ello. por ejemplo. más en particular. son metafísicas — a menos que nos decidamos a hacerlos falsables aceptando u n a regla m e t o d o l ó g i c a — . más arriba. Our Knowledge of the External World. http://psikolibro. la nota 4 del apartado 1 ) . MELLADO. 143 y 401 (T. Análisis de la materia. ya que ello t e n d r á que ser siempre. págs. sino que no pueden estar corroborados empíricamente en medida alguna: pues. son la verdad y la falsedad» ' (por citar de nuevo a R e i c h e n b a c h ) . es decir. Madrid. Revista de Occidente. ' REICHENBACH. cast.. algo así co|no «grados continuos de probabilidad. n a t u r a l m e n t e . p o r tanto. los físicos. *' Los dos últimos párrafos los provocó la actitud «naturalista» adoptada a veoei por Reiche&bach. 1930. en segundo.. Pero rehusaría p a r t i c i p a r en ninguna discusión acerca de cómo proceden. según m i tesis. pueden estar mejor o peor «confirmadas}). podría decirse que estaban «corroborados» p o r todo enunciado básico arbitrariamente elegido (de u n grado de composición c u a l q u i e r a ) . y. probablemente. pág. 1926. pueden estar de m a y o r o m e n o r acuerdo con los enunciados básicos aceptados: y éste es el punto en que. cf. como hemos tratado de mostrar. por E. con tal de que describiera u n acontecimiento pertinente. que está libre de las dificultades que cercan a otras. que es imposible demostrar que m i tesis sea exacta. en p r i m e r término. 186 (df. de otro modo — y teniendo en cuenta que no excluyen nada y que. págs. sería fútil u n a controversia con quienes mantienen otra lógica de la c i e n c i a : todo lo que cabe p o n e r de manifiesto es que el modo en que abordo este problema p a r t i c u l a r es consecuencia de la concepción de la ciencia que h e estado defendiendo * ' . el apartado 10. Erknntnis 1. según puede parecer. los enunciados probabilitarios. 225 y sig. Ncurath y otros. u n a cuestión de interpretación. Reconozco. el sencillo resultado de su infalsabilidad no es que puedan estar mejor o p e o r corroborados.blogspot. exactamente lo mismo que hace con las demás hipótesis. en gran m e d i d a . son compatibles con todo enunciado básico—. frecuencia se encuentran ideas parecidas acerca de los grados de probabilidad o de certidumbre del conocimiento inductivo (cf. «en r e a l i d a d » .)}. inalcanzables.com . cuyos límites superior e inferior. y The Analysis of Matter. que utiliza las asunciones probabilitarias como enunciados falsables.244 La lógica de la investigación científica Ahora bien. Creo que la física sólo emplea los enunciados probabilitarios del m o d o que h e estudiado extensamente al t r a t a r de la teoría de la prob a b i l i d a d . páginas 141 y 398 [vers. y.. RUSSELL.

La corroboración

245

81.

LÓGICA INDUCTIVA T LÓGICA

PROBABILITARIA

No es posible reducir la p r o b a b i l i d a d de hipótesis a la de eventos : ésta es la conclusión que surge del examen llevado a cabo en el a p a r t a d o anterior. P e r o , ¿no podría llevar u n modo distinto de enfrentarse con la cuestión a u n a definición satisfactoria de la idea de u n a probabilidad de hipótesis? No creo que sea factible u n concepto de esta última que p u e d a interpretarse en el sentido de que exprese el «grado de validez» de la hipótesis, de un modo análogo a como ocurre ccn los de «verdadero» y «falso» (y que, además, se encuentre en una relación suficientemente estrecha con el concepto de « p r o b a b i l i d a d objetiva» —esto es, de frecuencia relativa— como p a r a justificar el empleo de la palabra « p r o b a b i l i d a d » ) ^ . Sin embargo, adoptaré con fines dialécticos la suposición de que se haya construido realmente semejante concepto, de suerte que se p u e d a p l a n t e a r la cuestión sobre de qué modo afectaría tal cosa al problema de la inducción. Supongamos que se h a reconocido que cierta hipótesis —digamos, la teoría de Schríjdinger— es «probable» en u n sentido determinad o : ya sea «probable en este o aquel grado numérico» o m e r a m e n t e «probable», sin especiEicar grado. Podemos l l a m a r evaluación de la teoría de Schríidinger al enunciado que la describe como « p r o b a b l e » . Desde luego, una evaluación tiene que ser un eauneiado sintético — u n a aserción acerca de la r e a l i d a d — del mismo modo que lo serían los enunciados «la teoría de Schrodiiigor es verdadera» y «la teoría de Schrodinger es falsa». Es evidente que todos ellos dicen algo acerca de la adecuación de la teoría, y que, por tanto, sin duda alguna, no son tautológicos * ' : dicen que u n a teoría es ai'ecuada o inadecuada,
' (Añadida en la corrección de pruebas.) Cabe concebir que se encontrara un sistema formal para estimar grados de corroboración que exhibiese analogías formales —^limitadas— con el cálculo de probabilidades (por ejemplo, con el teorema de Bayes), pero que, sin embargo, no tuviera nada en común con la teoría frecuencial (debo al doctor J. Hosiasson la sugerencia de esta posibilidad); no obstante lo cual, estoy plenamente convencido de que es imposible abordar el problema de la inducción por tales métodos con esperanza alguna de éxito. * Véase también la ñola 3 del apartado *57 de mi Postscript. * A partir de 1938 he abandonado la opinión de que tendríamos que mostrar que se satisfacen los axiomas del cálculo formal de probabilidades —incluyendo, naturalmente, el teorema de Bayes— «para justificar el empleo de la palabra probabilidad», como digo en el texto (cf. los apéndices *II a *V, y, en especial, el apartado *28 de mi Postscript); en cuanto a las analogías entre el teorema de Bayes, que se refiere a la probabilidad, y ciertos teoremas sobre el grado de corroboración, véanse el apéndice *1X —punto 9 (VII) de la (fprimera nota»— y los puntos 12) y 13) del apartado *32 del Postscript. *' El enunciado probahiütario «p(S, d) = r», o, expresado lingüísticamente, «con los datos d, la teoría de Schrodinger tiene la probabilidad r» —que es un enunciado de lógica probabilitaria relativa o condicional—, puede ser, sin duda alguna, tautológico (con tal de que los valores de d y r se escojan de modo que se correspondan mutuamente : así, si d consta exclusivamente de informes de observaciones, r tendrá que »er igual a cero en un universo suficientemente grande); pero la «evaluación», en el sentido que damos nosotros a esta palabra, tendría que tei^er una forma diferente

http://psikolibro.blogspot.com

246

ha lógica de la investigación

científica

o que tiene cierto grado de adecuación. En segundo lugar, toda evaluación de la teoría de Schrodinger ha de ser un enunciado sintético inverificable, exactamente lo mismo que la teoría m i s m a : pues la «probabilidad» de una teoría —esto es, la p r o b a b i l i d a d de que ésta continúe siendo aceptable— no p u e d e deducirse de un modo definitivo de enunciados básicos, como es p a t e n t e . Nos vemos obligados a preguntar, p u e s : ¿cómo puede justificarse u n a e v a l u a c i ó n ? ; ;_cómo puede contrastársela? (con lo cual surge de nuevo el problema de la i n d u c c i ó n : véase el a p a r t a d o 1 ) . En cuanto a la evaluación misma, podríamos afirmar que es «verdadera» o que es, a su vez, «probable». Si se la considera «verdadera» tiene que ser un enunciado sintético verdadero que no ha sido verificado empíricamente, esto es, u n enunciado sintético verdadero o priori; y si se la toma como «probable», necesitamos una nueva evaluación, como si dijéramos una evaluación de la evaluación, y, p o r tanto, una evaluación de orden s u p e r i o r : pero esto quiere decir que estamos cogidos en una regresión infinita. La apelación a la probabilidad de la hipótesis es incapaz de mejorar la precaria situación de la lógica inductiva. La mayoría de los que creen en la lógica p r o b a b i l i t a r i a sostienen la tesis de que se llega a la evaluación por medio de u n «principio de inducción», que adscribe probabilidades a las hipótesis inducidas. P e r o si vuelven a a t r i b u i r u n a p r o b a b i l i d a d a este principio, entonces continúa el regreso infinito ; y si, p o r el contrario, le atribuyen la «verdad», entonces se enfrentan con el dilema de elegir entre la regresión infinita y el apriorisnio. «De u n a vez p a r a siempre •—dice Heymans—la teoría de la p r o b a b i l i d a d es incapaz de explicar los razonamientos i n d u c t i v o s : pues exactamente el mismo problema que se encuentra latente bajo éstos lo está bajo aquélla (en la aplicación empírica de la teoría de la p r o b a b i l i d a d ) . En ambos casos, la conclu-

(véase, más abajo, el apartado 84, y, en especial, el texto correspondiente a la nota *2); por ejemplo, la siguiente: pí(S) = r, en que k sería la fecha de hoy; o bien, con palabras: «la teoría de Schrodinger tiene hoy (a la vista de la totalidad de los datos qtie hoy poseemos) la probabilidad r». Con objeto de llegar a esta aseveración, pi^S) = r, a partir de: I) el enunciado tautológico de probabilidad relativa p(S, d) = r, y II) el enunciado «d es la totalidad de los datos de que disponemos hoy», tenemos que aplicar un principio de inferencia (que en mi Poslcript •—apartados *43 y *51— llamo «regla de absolución»). Este principio se parece mucho al modus ponens, y puede parecer, por ello, que hemos de considerarlo analítico; pero si lo miramos así, equivale a la decisión de entender que pie está definido por I) y II) •—o, al menos, que no quiere decir más que I) y II) juntos—, y, en este caso, no es posible aceptar que pt tenga significación práctica alguna: es seguro que no puede ser interpretado como medida práctica de la aceptabilidad. Como mejor se ve esto es considerando que en un universo suficientemente grande, pit(t, d) =s; O para cualquier teoría universal t, con tal de que d esté formada exclusivamente por enunciados singulares (cf. los apéndices *VII y *VIII); pero no cabe duda de que en la práctica aceptamos unas teorías jr rechazamos otras. Si, por otro lado, interpretamos pt como grado de adecuación o de aceptabilidad, el principio de inferencia mencionado —la «regla de» absolución» (que con esta interpretación se convierte en un ejemplo típico de un «principio de inducción»)— es simplemente falsa, y por ello —evidentemente— no analítica.

http://psikolibro.blogspot.com

La corroboración.

247

sión va más allá de lo que está dado en las premisas» ^. Así pues, no se gana n a d a con sustituir la p a l a b r a «verdadero» por « p r o b a b l e » , n i la p a l a b r a «falso» p o r «improbable». Sólo si se tiene en cuenta la asimetría entre verificación y falsación — l a asimetría que procede de la relación lógica existente entre las teorías y los enunciados básicos— es posible evitar las celadas del problema de la inducción. • Los creyentes en la lógica de la p r o b a b i l i d a d p u e d e n t r a t a r de frustrar mis críticas afirmando que provienen de una m e n t a l i d a d «atada al marco de la lógica clásica», e incapaz — p o r t a n t o — de seguir los métodos de razonar que se emplean en la lógica p r o b a b i l i t a r i a ; a d m i t o , desde luego, que soy incapaz de seguir tales métodos.

82.

T E O R Í A POSITIVA DE LA CORROBOHACIÓN: TRAR s u T E M P L E » UNA H I P Ó T E S I S

CÓMO PUEDE

«DEMOS-

¿No p o d r á n volverse, quizá, contra mi p r o p i a tesis las objeciones que acabo de plantear a la teoría probabilitaria de la inducción? Podría m u y bien ocurrir que así fuera, ya que están basadas en la idea de u n a evaluación: y —sin d u d a — tengo que e m p l e a r yo también esta idea. Yo hablo de la <ícorrohoradóny> de una teoría, y ésta sólo puede expresarse como una evaluación (a este respecto no existe diferencia alguna entre corroboración y p r o b a b i l i d a d ) . Además, también yo mantengo que no puede afirmarse que las hipótesis sean enunciados «verdaderos», sino solamente «conjeturas provisionales» (o algo semejante) : tesis que también puede sólo expresarse en forma de evaluación de las hipótesis. Es fácil responder a la segunda p a r t e de esta objeción. La evaluación de hipótesis que, ciertamente, me veo obligado a emplear, y que las describe como «conjeturas provisionales» (o algo a n á l o g o ) , tiene el estatuto de una tautología: p o r tanto, no da lugar a dificultades del tipo originado p o r la lógica inductiva. Y ello p o r q u e tal descripción solamente parafrasea o interpreta la aserción (a la que p o r definición es equivalente) de que los enunciados estrictamente imiversalcs —esto es, las teorías— no pueden deducirse de enunciados singulares. La situación es parecida en lo que respecta a la p r i m e r a p a r t e de
' HEYMANS, Gesetze und Elemente des wissenschaftlicherHiDenkens (1890, 1894), páginas 290 y sig.; * 3.' ed., 1915, pág. 272. El argumento de Heymans había sido expuesto con anterioridad por HUME en un folleto anónimo. An Abstract of a Book lately published entitled a Treatise of Human Nature, 1740. Apenas me caben dudas de que Heymans no conocía este opúsculo, que fue descubierto y atribuido a Hume por J. M. Keynes y P. Sraffa, y publicado por estos autores en 1938. Tampoco yo sabía nada acerca de las anticipaciones de Hume y de Heymans de mis argumentos centra la teoría probabilística de la inducción, cuando presenté éstos en 1931, en un libro anterior •—no publicado aún— que fue leído por varios miembros del Círculo de Viena. El hecho de que Hume se había adelantado al pasaje de Heymans que cito me ha sido señalado por J. O. WISDOM; cf. sus Foundations of Inference in Natural Science, 1952, pág. 218. Citamos el pasaje de Hume más abajo, en el apéndice *VII, texto correspondiente a la nota 6,

http://psikolibro.blogspot.com

248

La lógica de la investigación

científica

la objeción, que se refiere a las evaluaciones que enuncian que una teoría está corroborada. La evaluación corroborante no es una hipótesis, sino que puede deducirse en cuanto se nos den la teoría y los enunciados básicos a c e p t a d o s : aquella evaluación afirma el hecho de que estos enunciados no contradicen a la teoría, y su afirmación tiene debidamente en cuenta el grado de contrastabilidad de ésta y la dureza de las contrastaciones a que se la ha sometido — h a s t a un momento d e t e r m i n a d o . Decimos que una teoría está «corroborada» mientras sale i n d e m n e de dichas contrastaciones. La evaluación que afirma la corroboración (esto es, la evaluación c o r r o b o r a d o r a ) establece ciertas relaciones fundainentales, a saber, la compatibilidad y la incompatibilidad. Consideramos a esta última como equivalente a falsación de la t e o r í a ; p e r o la compatibilidad por sí sola no p u e d e hacer que atribuyamos u n grado positivo de corroboración a a q u é l l a : el mero hecho de que una teoría no haya sido falsada aún no p u e d e considerarse suficiente, como es c l a r o ; pues no hay n a d a más fácil que construir u n a cantidad cualqpiiera de sistemas teóricos que sean compatibles con u n conj u n t o dado de enunciados básicos aceptados (y esta observación es aplicable, asimismo, a todos los sistemas «metafísicos»). P o d r í a sugerirse tal vez que debería concederse u n grado positivo de corroboración a u n a teoría si es compatible con el sistema de los enunciados básicos aceptados y si, además de esto, cabe deducir de ella p a r t e de dicho sistema. O bien —si se considera que los enunciados básicos no son deductibles de u n sistema p u r a m e n t e teórico (aun cuando sus negaciones sí p u e d e n s e r l o ) — p o d r í a sugerirse q u e se a d o p t a r a la regla siguiente: h a de concederse a una teoría u n grado positivo de corroboración si es compatible con los enunciados básicos aceptados y si, además, u n a subclase no vacía de estos últimos es deductible de la teoría en conyunción con los demás enunciados básicos aceptados *^.

* La definición provisional de «corroborado positivamente» que doy aquí (y que rechazo por insuficiente en el siguiente párrafo del texto, ya que no se refiere explícitamente a los resultados de contrastaciones exigentes, esto es, de tentativas de refutación) tiene interés al menos en dos sentidos. En primer lugar, guarda una relación muy estrecha con mi criterio de demarcación, especialmente con la formulación de éste a que se refiere la nota *1 del apartado 21: en realidad, están de absoluto acuerdo, excepto por la restricción a enunciados básicos aceitados que forma parte de la presente definición; ésta se convierte, pues, en mi criterio de demarcación si omitimos la restricción citada. En segundo término, si en lugar de omitir lo que hemos dicho restringimos aún más la clase de los enunciados básicos aceptados deducidos —pidiendo que se acepten como resultado de tentativas sinceras de refutar la teoría—, entonces llegamos a una definición adecuada de «corroborado positivamente» (aunque no, desde luego, de «grado de corroberación»): en el texto que sigue inmediatamente está implícito el argumento en que se apoya esta aseveración. Y, además, los enunciados básicos aceptados de esta forma pueden designarse por «enunciados corroboradores» de la teoría. Debe advertirse que no es posible describir de un toiodo suficiente los «enunciados ejemplificadores» (esto es, los enunciados básicos negados: véase el apartado 28) diciendo que son enunciados corroboradores o confirmadores de la teoría de la que

http://psikolibro.blogspot.com

La corroboración

249

No tengo objeciones serias que hacer a esta última formulación, salvo que me parece insuficiente p a r a caracterizar adecuadamente el grado positivo de corroboración de una teoría. Pues queremos decir que u n a s teorías están mejor o peor c o r r o b o r a d a s ; ahora bien, su grado de corroboración, sin duda alguna, no p u e d e establecerse sin más que contar el n ú m e r o de casos corroboradores (o sea, el de enunciados básicos aceptados que sean deductibles del modo i n d i c a d o ) : p u e s p u e d e ocurrir que una teoría resulte estar m u c h o peor corrobor a d a que otra, aun cuando hayamos deducido muchísimos enunciados básicos con la p r i m e r a y sólo unos pocos con la segunda. Como ejemplo podemos c o m p a r a r las hipótesis «todos los cuervos son negros» y «la carga del electrón tiene el valor determinado por Millikan» (que h a b í a m o s mencionado en el a p a r t a d o 3 7 ) : a u n q u e es de presum i r que hayamos encontrado muchos más enunciados básicos corroboradores de la p r i m e r a hipótesis, juzgamos que la hipótesis de Millikan es la mejor corroborada de las dos. Esto hace ver que lo que determina el grado de corroboración no es tanto el número de casos corroboradores cuanto la dureza de las diversas contrastaciones a las que puede someterse — o se h a sometid o — la hipótesis en cuestión. P e r o dicha dureza depende, a su vez, del grado de oontrastabilidad, y, p o r tanto, de la sencillez de la hipótesis : la que es falsable en u n grado más alto — o sea, la hipótesis más sencilla— es también la corroborable en grado más elevado ^. Como es natural, el grado de corroboración alcanzado de hecho no depende solamente del de falsabilidad: u n enunciado que sea falsable en gran m e d i d a puede estar corroborado sólo muy ligeramente, e incluso p u e d e estar falsado en r e a l i d a d ; y quizá —sin que se le haya falsado— pueda estar superado p o r u n a teoría mejor contrastable, de la cual podría deducírsele — u otro enunciado suficientemente a p r o x i m a d o a é l — (y, en este caso, su grado de corroboración disminuiría). Del mismo modo que el grado de falsabilidad, el de corroboración de dos enunciados puede no ser comparable en todos los casos: no podemos definir un grado de corroboración calculable numéricam e n t e , sino sólo h a b l a r a p r o x i m a d a m e n t e de grados positivos o negativos de corroboración, etc. *^. P e r o podemos asentar varias r e g l a s :
ofrecen ejemplos, debido al hecho de que sabemos que toda ley universal está ejemplijicada casi en todas partes, tal como se ha indicado en la nota *1 del apartado 28 (véanse, psimismo, la nota *5 del apartado 80 y el texto correspondiente). "" ^ Este es otro punto en que mi noción de la sencillez y la de Weyl están de acuerdo : cf. la nota 7 del apartado 42. * Acuerdo que es consecuencia de la tesis —debida a Jeffreys, Wrinch y Weyl (cf. la nota 7 del apartado 42)— de que cabe emplear la parvedad en parámetros de una función como medida de su sencillez, en conyunción con la tesis mía (cf. los apartados 38 y sigs.) de que dicha parvedad puede utilizarse como medida de la contrastabilidad o improbabilidad —tesis rechazada por los autores mencionados—. (Véanse también las notas *1 y *2 del apartado 43). *° Lo que aquí digo me parece exacto en lo que se refiere a la aplicación práctica a teorías existentes; pero ahora pienso que cabe definir el «grado de corroboración» de tal modo que podamos comparar varios entre sí (por ejemplo, los de las teorías gravitatorias de Newton y de Einstein). Además, esta definición hace posible

http://psikolibro.blogspot.com

250

La lógica de la investigación

científica

p o r ejemplo, la de que no seguiremos atribuyendo u n grado positivo de corroboración a una teoría que haya quedado falsada en virtud de u n experimento contrastable intersubjetivamente y basado en una hipótesis falsadora (cf. los apartados 8 y 2 2 ) (pero podemos, con todo, conceder bajo ciertas circunstancias u n grado positivo de corroboración a otra teoría que siga u n modo de pensar cercano al de aquélla : tenemos u n ejemplo eli la teoría einsteiniana del fotón, con su cercanía a la teoría corpuscular de la luz de N e w t o n ) . En general, consideramos que una falsación contrastable intersubjetivamente es deíinitiva (suponiendo que esté bien c o n t r a s t a d a ) : éste es el modo en que se hace sentir la asimetría entre la verificación y la falsación. Cada una de estas cuestiones metodológicas contribuye de un modo peculiar al desarrollo histórico de la ciencia, que sigue u n proceso de aproximaciones sucesivas: una evaluación corroborativa realizada posteriormente —esto es, una evaluación hecha tras h a b e r añadido nuevos enunciados básicos a los ya aceptados— puede r e m p l a z a r un grado positivo de corroboración p o r uno negativo, pero no viceversa—. Y a u n q u e creo que en la historia de la ciencia es siempre la teoría y no el experimento, la idea y no la observación, lo que abre paso a nuevos conocimientos, creo también que es siempre el experimento lo que nos saca de las sendas que no llevan a ninguna p a r t e —lo que nos ayuda a salir del atolladero y nos desafía a que encontremos u n a nueva ruta. Así pues, el grado de falsabilidad o de sencillez de una teoría cuenta p a r a la evaluación del grado en que está corroborada ; evaluación que podemos considerar como u n a de las relaciones lógicas existentes entre la teoría y los enunciados básicos aceptados, y que tiene en cuenta la dureza de las contrastaciones a que ha sido sometida aquélla.
83. CORROBOKABILIDAD, CONTRASTABILIDAD T PROBABILIDAD LÓGICA * '

Al evaluar el grado de corroboración de una teoría tomamos en consideración su grado de falsabilidad: cuanto más contrastable es una teoría, mejor puede ser corroborada. P e r o la contrastabilidad es lo contrario del concepto de probabilidad lógica, de modo que podemos, asimismo, decir que al evaluar la corroboración se tiene en cuenta la p r o b a b i l i d a d lógica del enunciado en cuestión ; la cual, a su vez, está en relación con el concepto de p r o b a b i l i d a d objetiva — l a prob a b i l i d a d de eventos—, segiín vimos en el apartado 72. Así pues, p o r
incluso atribuir grados numéricos de corroboración a hipótesis estadísticas, y quizá hasla a otros enunciados, con tal de que podamos atribuir grados de probabilidad lógica (absoluta y relativa) a ellos y a los enunciados corroboradores. Véase también el apéndice *IX. *' Si se acepta la terminología que he expuesto por primera vez en Mind, 1938, sería menester insertar aquí (así como en los apartados 34, etc.) la palabra «absoluta» dondequiera que se halla «probabilidad lógica» —a continuación de esta expresión—, para distinguirla de la probabilidad lógica «relativa» o «condicional»: ef. los apéndices *II, *IV y *IX.

http://psikolibro.blogspot.com

La corroboración

251

el hecho de contar con la p r o b a b i l i d a d lógica, el concepto de corroboración está ligado — a u n q u e sea sólo de u n a forma indirecta e imprecisa— con el de p r o b a b i l i d a d de eventos. Y puede ocurrírsenos que tal vez haya aquí u n a conexión con la doctrina de la probabilid a d de hipótesis que hemos criticado más arriba. Cuando tratamos de evaluar el grado de corroboración de u n a teoría podemos razonar poco más o menos del modo siguiente. Dicho grado a u m e n t a r á con el n ú m e r o de casos c o r r o b o r a d o r e s ; y a este respecto solemos conceder a los primeros ejemplos de corroboración m u c h a m a y o r importancia que a los últimos, de suerte que, u n a vez que una teoría está bien corroborada, sus illtimos ejemplos a u m e n t a n m u y poco su grado de corroboración ; sin embargo, esta regla no es válida si tales nuevos ejemplos son muy distintos de los anteriores —esto es, si corroboran la teoría en un nuevo campo de aplicación—: si ocurre tal cosa, pueden hacer crecer considerablemente el grado de corroboración. P o r tanto, el correspondiente a una teoría que tenga un grado mayor de universalidad puede ser más grande que el de otra que lo tenga m e n o r (y, por ello, m e n o r también de falsabilidad) ; y, de u n modo análogo, las teorías de grado de precisión más elevado p u e d e n corroborarse mejor que las menos precisas. Una de las razones p o r las que no concedemos u n grado positivo de corroboración a las típicas profecías de los quirománticos y adivinos es que sus predicciones son tan cautas e imprecisas que la p r o b a b i l i d a d lógica de que resulten exactas es sumamente elevada ; y si se nos dice que se h a n confirmado vaticinios de esta índole, si bien más precisos y, p o r tanto, lógicamente menos probables, lo que ponemos en tela de juicio — p o r regla general— no es tanto su éxito cuanto su pretendida improbabilidad lógica : como nos inclinamos a creer que tales profecías no son corroborables, tendemos a inferir en tales casos su p e q u e ñ o grado de contrastabilidad de su pequeño grado de corroborabilidad. Si comparamos estas tesis mías con las que están implícitas en la lógica probabilitaria (inductiva) llegamos a un resultado verdaderamente notable. Según lo que yo defiendo, la corroborabilidad de u n a teoría, y el grado de corroboración de una que haya sobrepasado realmente contrastaciones m u y duras, se encuentran algo así como *^ en razón jn\crsa de su p r o b a b i l i d a d lógica, ya que ambas a u m e n t a n con su grado de contrastabilidad y de sencillez. Pero la tesis implicada

Digo en el texto «o/go así '•coinov, poique no creía realmente en probabilidades lógicas (absolutas) numéricas, y, por ello, oscilaba al escribirlo entre la opinión de que el grado de corroborabilidad es complementario de la probabilidad lógica (absoluta) y la de que es inversamente proporcional a ella; o, dicho de otro modo, entre definir C(g) —esto es, el grado de corroborabilidad— por medio de C(g) = 1 — Pfg), con lo cual se haría la corToborabilidad igual al contenido, o mediante C(g) = 1/P(g) (siendo Pfg), en ambos casos, la probabilidad lógica absoluta de g). En realidad, es posible adoptar definiciones que lleven a una u otra de estas consecuencias, y ambos caminos parecen ser bastante satisfactorios desde el punto de vista intuitivo: lo cual explicará, tal vez, mis vacilaciones. Pero existen razones poderosas en favor del primer método, o bien de aplicar al segundo una escala logarítmica; véase el apéndice *1X.

http://psikolibro.blogspot.com

252

ha lógica de la investigación

científica

por la lógica probabilitaria es justamente la opuesta: sus mantenedores hacen rpic la p r o b a b i l i d a d de u n a hipótesis crezca en razón directa de su p r o b a b i l i d a d lógica — s i bien no cabe d u d a de que entienden por « p r o b a b i l i d a d de u n a hipótesis» poco más o menos lo mismo que yo trato de designar con agrado de c o r r o b o r a c i ó n » * ^ . E n t r e los que razonan de tal m o d o se encuentra Keynes, que emplea la expresión ('probabilidad o priori-n p a r a lo que yo Uaiuo «prob a b i l i d a d lógica» (véase la nota 1 del a p a r t a d o 3 1 ) . Eslc autor liare la siguiente observación ' — q u e es e n t e r a m e n t e e x a c t a — acerca de u n a «generalización» (esto es, una hipótesis) g que tenga u n a «condición» (o antecedente, o p r o t a s i s ) qj y ima «conclusión» (o consecuente, o apódosis) / : «Cuanto más comprensiva sea la condición 9 y menos la conclusión / , m a y o r p r o b a b i l i d a d a priori *•* a t r i b u i m o s a la generalización p¡; con cada aumento de < a u m e n t a tal p r o b a b i l i d a d , p y con cada incremento de / h a b r á de d i s m i n u i r » . Como he d i c h o , esto es absolutamente exacto, aun cuando Keynes no traza u n a distinción tajante *' e n t r e lo que él llama la « p r o b a b i l i d a d de u n a generaliza-

Las últimas líneas de este párrafo, especialmente a partir de la frase en cursiva (que no estaba marcada de este modo en el original), contienen el punto crucial de mi crítica de la teoría probabilitaria de la inducción: punto que puede resumirse como sigue. Queremos tener hipótesis sencillas —o sea, de mucho contenido, de un grado de contrastahilidad muy elevado—, las cuales son también muy corrohorahles, ya que el grado de corroborabilidad de una hipótesis depende principalmente de la dureza de sus contrastaciones, y, por tanto, de su contrastahilidad. Ahora bien, sabemos que contrastahilidad es lo mismo que gran improhabilidad lógica (absoluta), o que pequeña probabilidad lógica (absoluta). Pero si dos hipótesis, hi y fe, son comparables con respecto a su contenido —y, por tanto, con respecto a su probabilidad lógica (absoluta)—, se cumple lo siguiente: sea más pequeña la prohabilidad lógica (absoluta) de hi que la de h~; entonces, cualesquiera que sean los datos d. la probabilidad lógica (relativa) de ht dado d no puede nunca exceder de la de hi dado d. Por tanto, la hipótesis más contrastahle y corroborable no puede nunca tener más prohabilidad —a la vista de unos datos d— que la menos contrastahle: pero esto entraña que el grado de corroboración no puede ser lo mismo que la probabilidad. Este es e! resultado crucial. Las últimas observaciones que hago en el texto no hacen más que sacar las conclusiones del mismo: si se aprecia mucho una gran probabilidad, ha de decirse muy poco —o, mejor aún, nada en absoluto—, de modo que las tautologías siguen conservando la máxima probabilidad. ' KETNES, A Treatise on Probability (1921), págs. 224 y sig. La condición 9 y conclusión / de Keynes corresponden, respectivamente (cf. la nota 6 del apartado 14), a nuestra función de enunciados condicionante, 9, y función de enunciados consecuente, / ; véase también el apartado 36. Conviene observar que Keynes decía que la condición —o la conclusión—- era más comprensiva si su contenido o intensión —y no su extensión— era mayor. (Yo me refiero a la relación inversa existente entre la intensión y la extensión de un término.) ** Keynes sigue a otros eminentes lógicos de Cambridge al escribir una y otra vez «a priori» y «á posteriori»: uno diría, á propos de rien —si no es a propósito de «a propos». *° En realidad, Keynes tiene en cuenta la distinción entre la probabilidad a priori (o «probabilidad lógica absoluta», como yo la llamo «hora) de una «generalización!) fí, y su probabilidad con respecto a unos datos determinados h, y lo que enuncio en el texto pide una corrección en tal sentido (establece la distinción al asumir en

http://psikolibro.blogspot.com

son enteramente imaginarias.La corroboración 253 ción» —que corresponde a lo que aquí hemos llamado la «probabilidad de una hipótesis»— y su «probabilidad o priori». y se consiüera científicamente valiosa una teoría sólo debido a la estrecha proximidad lógica (cf. y. mas el hecho de que su «probabilidad» aumente con el número de casos corro horado res. Frente a lo que ocurre con las teorías de la probabilidad de Keynes. pero quizá sólo implícito— que si < = cpi 92.. pág. la cuestión acerca de si se ha propuesto una hipótesis concreta antes o después de semejante examen no hace al caso»./) > g(9i. / ) ) . " Véase mi Postscript. y demuestra correctamente que las probabilidades (a posteriori) de las hipótesis g (con respecto a unos datos h cualesquiera) se encuentran en la misma relación que sus probabilidades a priori. y frente a lo que ocurre con mi concepto de la corroboración. Así pues.. cit. mientras que el punto capital para mí era —y sigue siendo— que los grados de corroborabilidad (y de corroboración) de aquellas hipótesis Be encuentran entre sí en la relación opuesta.) Expresada con mi terminología. por ello. op. y el (más importante) de que también lo haga al aumentar les diferencias entre ellos.si lo único la página 225 del Treatise —de un modo correcto. Pero esto no significa otra cosa sino que el contenido de una teoría debe trascender lo que se encuentra asentado empíricamente lo menos posible *'. sus dos requisitos para tener gran probabilidad —la menor universalidad posible y la mayor diversidad de casos corroboradores— serán. y si / = /1/2. sino que tiende a crecer con ella. En efecto. Los puntos esenciales son el número de casos examinados y la analogía existente entre ellos. capítulo *II. la tendencia de ésta es hacer las hipótesis científicas lo más seguras posible: se atribuye importancia científica a las distintas hipótesis sólo en la medida en que pueden quedar justificadas por la experiencia.. demuestra que las probabilidades de hipótesis están en relación unas con otras como las probabilidades lógicas (absolutas).blogspot. *' Que podría expresarse también por medio de la siguiente regla inaceptable: «Elige siempre la hipótesis más ad hocn. Así pues. por regla general.. en mi teoría de la corroboración ésta no decrece al aumentar la contrastabilidad. entonces las probabilidades a priori de las diverp sas g son: g(<p. 305. propuestas antes de que tuviésemos bastante fundamento para ellas desde un punto de vista inductivo— Keynes dice: «. (Pero este autor no se da cuenta de que las teorías cuyos ejemplos corroboradores pertenecen a campos de aplicación sumamente diferentes suelen tener un grado de universalidad elevado.. de Jeffreys y de Carnap. ' KEYNES. sin embargo. la teoría de Keynes implica que la corroboración (o la probabilidad de las hipótesis) decrece al aumentar la contrastabilidad. la probabilidad keynesiana de una hipótesis aumenta juntamente con su probabilidad lógica (o falta de contenido). indican./i) > g(tp. la nota 2 del apartado 48 y el texto correspondiente) entre ella y los enunciados empíricos. http://psikolibro. incompatibles. que Keynes entiende con aquélla lo mismo que yo hago con mi «corroboración». tesis unida estrechamente a cierta tendencia a negar el valor de la predicción: «Las virtudes peculiares de la predicción —escribe Keynes ^— . En lo que respecta a las hipótesis «propuestas a priorin —esto es. tesis a que le lleva su creencia en la lógica inductiva *".com .

es decir. el apartado 4 6 ) — son las que p u e d e n corroborrarse bien. pero le hace a uno asombrarse de por qué generalizaríamos nunca. la de que deberíamos contentarnos con nuestros enunciados básicos): pues dice que las teorías —él habla de «leyes»— no son «indispensables» para la ciencia. menos ocasiones de chocar con la realidad que otro en que entren muchas. especialmente. pero sus razonamientos son opuestos a los míos. 575)—. siempre a r r i e s g a d a s : si r e h u i m o s todo conflicto con la realidad. el modo de proceder más seguro sería adoptar u n sistema sin hipótesis. el apartado *15. psicología.blogspot. ¿ Q u é razones puede h a b e r p a r a que construyamos teorías e hipótesis? El p u n t o de vista de la lógica inductiva hace incomprensibles todas estas actividades: si lo que más valoramos es el conocimiento más seguro posible. su blanco es encontrar teorías explicativas satisfactorias (bien contrastables. esto es. a priori. Otra tesis que da lugar a preguntas m u y parecidas es la de Kaila ' . Pero la cuestión no es de comodidad. ¿ p o r qué ponernos en trance de que surja haciendo afirmaciones? Como nuestra meta es la seguridad. saca parte de la conclusión aquí mencionada (a saber. precisamente por su i m p r o b a b i l i d a d lógica. a las que necesitan pocas hipótesis auxiliares. sino de curiosidad científica: algunos científicos quieren explicar al mundo.) ' KAILA. pues podemos arreglárnoslas siempre con enunciados singulares. y. p o r q u e tengan a priori — p o r decirlo así— muchas ocasiones de chocar con enunciados básicos): poi el contrario. es cómodo. sencillas) y contrastarlas. considera del modo dicho a las teorías sencillas y con pocas hipótesis auxiliares p o r q u e cree que u n sistema que conste de pocas hipótesis tendrá. Die Prinzipien der Wahrscheinlichkeiislogik (Anncdes Universitatis Aboenñs. http://psikolibro. Sin duda. desde luego. el hecho afortunado de haberse anticipado a algunos o a todos los casos que verifican lo dicho no añade nada en absoluto a su valor». etc. sin embargo. p o r q u e éstas sean contrastables con m u c h a dureza. o lógicamente improbables (esto es. y. Mientras que yo creo que las teorías sencillas — y justamente aquéllas que emplean pocas hipótesis auxiliares (cf. No me p r e o c u p o simplemente por conservar reducido el núm e r o de nuestros enunciados : me i m p o r t a m u c h o su sencillez •—era el ** En su Logical Foundations of Probability (19o0) Camap cree en el valor práctico de las predicciones. No adscribe la gran probabilidad mencionada a tales teorías como hago yo. pág. 140. ni siquiera para hacer predicciones. 1926). una elevada « p r o b a b i l i d a d de hipótesis») a las teorías sencillas. también él ve que solemos a t r i b u i r una elevada p r o b a b i l i d a d (o. Kaila interpreta la situación exactamente del modo opuesto. biología.254 La lógica de la investigación científica que se h a b í a hecho es tratar de adivinar. en nuestra terminología. (Véanse también el apéndice *X y. esta teoría de la predicción es coherente .». «Sin embargo —escribe (pág. p o r razones análogas a las de K e y n e s . ¿ p o r qué no hemos de quedarnos satisfechos con nuestros enunciados básicos? **.com . y si las predicciones no contribuyen como tales en n a d a a conseguir u n a corroboración. Mi regla según la cual deben emplearse lo menos posible las hipótesis auxilipres (el «principio de p a r q u e d a d en el uso de hipótesis») no tiene n a d a en común con consideraciones tales como las de Kaila. enunciar leyes universales en libros de física. de mi Postscript. Y ahora volvemos a asombrarnos de que nos molestemos en construir tales teorías.

y de q u e s i e m p r e que sea posible se deduzca u n sistema que conste de muchos «axiomas» de otro con m e n o s «axiomas». Se dice también que sólo las proposiciones o enunciados [en ingl. y tiene. ¿cuál es el significado posible de decir que un enunciado corresponde a los hechos (o a la realidad)? Una vez que nos damos cuenta de que dicha correspondencia no puede ser de semejanza estructural. ya no vacilo en hablar de «verdad» o «falsedad». la tarea de elucidarla parece vana. a p e d i r q u e m a n t e n g a m o s el n ú m e r o de axiomas — o sea. y ello lleva. como era natural. y. nota 1 ) .una fórmula sin interpretar (o de una sarta de símbolos) no cabe decir que sea verdadera o falsa. mi «Note on Tarski's Definition of Truth». pero. p o r t a n t o . respectivamente] pueden ser verdaderos o falsos. resultó que mis opiniones eran coherentes con la teoría de Tarski de la verdad absoluta. Mind 6 4 . Pues este ú l t i m o p u n t o p r o c e d e del requisito de q u e se elijan los e n u n c i a d o s de u n elevado nivel de u n i v e r s a l i d a d . y. las correspondientes a la ciencia y su filosofía no han sufrido alteración esencial. Tarski ha resuelto (con respecto a lenguajes formalizados) este problema aparentemente desesperado. posiblemente. precisamente. si bien esta teoría ha revolucionado mis tesis sobre la lógica formal y su filosofía. 1955. propositions. se e x p l i q u e a q u é l a p a r t i r de éste). como ha ocurrido con las opiniones de todo el mundo (a menos de ser un pragmatista). pero no las cláusulas [en ingl. «cláusula» no ha sido una buena traducción de la terminología tarskiana original (personalmente. puesto que define la verdad con respecto a lenguajes formalizados. O B S E R V A C I O N E S ACERCA DEL U S O DE LOS CONCEPTOS DE DADERO Y CORROBORADO VER- E n la lógica de la ciencia q u e h e b o s q u e j a d o es posible evitar el e m p l e o de los conceptos de verdadero y falso * ^ : en su l u g a r . pero criticar una teoría por razones terminológicas no es más que un obscurantismo desatado. el mismo grado de «artificialidad» o de «complicación» que esta última definición. a la regla de q u e las hipótesis a u x i l i a r e s h a n de e m p l e a r s e lo menos posible.blogspot. 388. yo prefiero hablar de «enunciado» más que de «cláusula»: véase. y éstos de m a y o r nivel de u n i v e r s a l i d a d (y q u e . como dice la traducción—. que me explicó las ideas fundamentales de su teoría de la verdad. Gracias a la doctrina de Tarski. y que estos términos son aplicables únicamente a fórmulas interpretadas —o «fórmulas con sentido"». 84.com .La corroboración 255 sentido de gran contrastahilidad—. Nunca subrayaremos demasiado que la idea tarskiana de la verdad (para cuya definición en el campo de los lenguajes formalizados ha dado Tarski un método) es la misma en que pensaba Aristóteles. Es una verdadera lástima que siga malentendiéndose y teniéndose una idea equivocada de su teoría —que es uno de los dos grandes descubrimientos hechos en el campo de la lógica desde los Principia Mathematica—. en virtud de haber reducido la inmanejable idea de correspondencia a otra más sencilla (la de «satisfacción» o «cumplimiento»). sentences'\. statements. en consecuencia. http://psikolibro. y en que piensa casi lodo el mundo (excepto los pragmatistas): la de que la verdad es la correspondencia con los hechos (o con la realidad). así pues. el de n u e s t r a s hipótesis m á s f u n d a m e n t a l e s — lo m á s p e q u e ño q u e p o d a m o s . pág. pero Tarski mismo dejó sentado de modo perfectamente claro que de. ha de basarse en la de una fórmula bien formada de uno de estos lenguajes. si bien han quedado más claras. p u e d e n e n t r a r consideraciones lógicas acerca d e las relaciones de deduc*' Poco después de haber escrito esto tuve la buena fortuna de conocer a Alfred Tarski. Se dice que su definición es artificial y complicada. p o r o t r o . Pero. Vengan én buena hora perfeccionamientos de la terminología.. Y. por u n l a d o . cabe que el concepto de verdad nos resulte sospechoso y prefiramos no emplearlo.. por ejemplo. La crítica hoy habitual de la teoría de Tarski me parece fuera de lugar.

su Logical Syntax of Language). lo es de una vez p a r a siempre. Y cabe describir la falsación de una teoría de un modo semejante : no es menester que digamos que una teoría es falsa. subíndice que caracterizaría el ^ (Añadida en 1934. esto no quiere decir que nos esté p r o h i b i d o el uso de los conceptos de «verdadero» y «falso».com . intemp o r a l . Y adscribimos esta misma int e m p o r a l i d a d a los conceptos de «verdadero» y «falso». «la predicción p es verdadera si la teoría í y el enunciado básico b son v e r d a d e r o s » . pero que «lo tomamos p o r verdadero» p o r e r r o r . nos decidimos a emplear estos predicados lógicos de tal modo que las propiedades lógicas de los enunciados se h a g a n i n t e m p o r a l e s : si un enunciado es una tautología. ya que podemos interpretar su aceptación como el resultado de una decisión convencional. no necesitamos decir. Podemos ver aquí m u y claramente la diferencia entre verdad y corroboración. pues afirma que se cumple cierta relación lógica entre u n sistema teórico y cierto sistema de enunciados básicos aceptados. «contradicción». en vez de ello. Mientras que suponemos que las propiedades de los objetos físicos (los objetos «genidénticos» en el sentido de L e w i n ) cambian con el paso del tiempo. o en sí mismo (a la manera en que podemos decir que es «verd a d e r o » ) . podríamos a ñ a d i r algo así como u n subíndice a toda evaluación de la corroboración. de acuerdo con el uso corriente : no se suele decir de u n enunciado. describen o evalúan u n enunciado independientemente de cualesquiera cambios en el m u n d o empírico. aconyuncións). por t a n t o .256 La lógica de la investigación científica tibilidad. que era completamente verdadero ayer pero se h a convertido hoy en falso. http://psikolibro. y. No nos vemos obligados a decir que ciertos enunciados básicos son «verdaderos» o son «falsos». sino solamente que la contradice cierto conjunto de enunciados básicos aceptados. «ijnplicación» y otros p o r el estilo : no son conceptos empíricos. así pues. si ayer evaluamos como verdadero un enunciado cuya evaluación de hoy es la de falso. sino ú n i c a m e n t e que está corroborado con respecto a algún sistema de enunciados básicos —sistema que está aceptado hasta u n a fecha concreta—.blogspot. ni que su empleo origine dificultades especiales: el mismo hecho de que podamos eludirlos indica que no pueden d a r lugar a ningún nuevo p r o b l e m a fundamental. al corregir las pruebas. afirmamos implícitamente que ayer estábamos equivocados : que el enunciado era falso incluso ayer —falso intemporalm e n t e — . podemos decir que el enunciado p se sigue de la conyunción (no contradictoria) de t y h. sino lógicos ' . La evaluación de u n enunciado como corroborado o no corroborado es t a m b i é n u n a evaluación lógica. «La corroboración que u n a teoría h a recibido hasta ayer» no es lógicamente idéntica con «la corroboración que h a recibido hasta h o y » . P e r o no podemos decir nunca que u n enunciado está «corroborado» como tal. Su utilización es enteramente análoga a la de conceptos tales como «tautologíav. Así pues.) Caínap diría proba¡)lemente «conceptos sintácticos» (cf. y considerar los enunciados aceptados como resultado de tal decisión. Ciertamente.

a saber. esto es. *' Por tanto.blogspot. «confirmado» o «corroborado». que desempeñaría el papel de «verdad». que p a r t i e n d o de teorías de u n nivel reducido de universalidad iría hacia teorías de nivel más elevado. o que todavía es falsa. p o r u n a que sea más contrastable y que. A esto suele llamarse la dirección «inductiva» . indicando la fecha de su aceptación) *^. «correctos» o «verdaderos» s i m u l t á n e a m e n t e . Las observaciones anteriores pueden servir t a m b i é n — t a l vez—p a r a elucidar el contraste entre mis opiniones y las de los pragmatistas. estoy dispuesto a a d m i t i r l o . P e r o me parece que identificar el concepto de corroboración con el de verdad distaría m u c h o de ser «útilv *^ . u n a buena aproximación de e l l a ) . al menos. o que todavía no está corroborada. mientras que n o r m a l mente no diríamos nunca que u n a teoría apenas es verdadera p o r ahora. que estarían aceptados en fechas distintas. P o r consiguiente. para definir «verdadero» como «útil» (de acuerdo con lo propuesto por algunos pragmatistas. Si m e r a m e n t e p r e t e n d e n afirmar q u e u n a evaluación lógica del éxito de u n a teoría no p u e d e ser sino u n a evaluación de su corroboración. sería mejor designar semejante tendencia — e l paso a teorías de nivel de universalidad más elevado— diciendo que es «casi inductiva». y en el uso corriente se evita hacer tal c o s a : pues cabe m u y bien decir de u n a teoría que apenas está corroborada p o r ahora. y podría pensarse que el hecho de que la física avance en esta dirección p e r m i t e ser utilizado como argumento en favor del método inductivo. 85. la corroboración no es u n «valor v e r i t a t i v o » . ** Cf. todos los cuales serán. hemos hecho ver que puede explicarse de u n modo e n t e r a m e n t e difer e n t e . además. tendríamos que introducir un nuevo concepto «absoluto» o «intemporal». por tanto. o sea. no p u e d e equiparársela a los conceptos de «verdadero» y «falso» (que están libres de subíndices t e m p o r a l e s ) : pues p a r a u n o y el m i s m o enunciado p u e d e existir u n n ú m e r o cualquiera de valores distintos de corroboración. L A RUTA DE LA CIENCIA En la evolución de la física puede discernirse algo así como u n a dirección general de su evolución. 17 http://psikolibro. sin duda.La corroboración 257 sistema de enunciados básicos a que se refiere la corroboración (por e j e m p l o . o bien por «con éxito». teniendo en cuenta los grados de contrastabilidad y de corroborabilidad. Pues sólo cabe s u p e r a r u n a teoría que esté bien corroborada p o r medio de otra de nivel d e universalidad más a l t o . Por lo cual.com . u n avance en dirección inductiva no consiste necesariamente en una sucesión de inferencias i n d u c t i v a s : en realidad. que p r o p o n e n definir la «verdad» a base de los éxitos de una teoría •—y. especialmente por William James). pues serán valores deductibles de la teoría y de diversos conjuntos de enunciados básicos. de su utilidad— o de su confirmación o su corroboración. la nota • ! del apartado 81. Ahora b i e n . contenga la teoría antigua y bien corroborada (o.

haya algún elemento inductivo contenido en ella?». a u n «sistema metafísico». el es*^ Las «inferencias deductivas que van de un nivel a otro más bajo» son. o teorías— de todos los niveles posibles de u n i v e r s a l i d a d . n a t u r a l m e n t e .com . desde luego— (véanse. tal vez. sólo las teorías que se p r o p o n e n con u n a pretensión de resolver los p r o b l e m a s a la vista en el m o m e n t o —esto es. http://psikolibro. en la sucesión t e m p o r a l se llega a cada nivel de universalidad pasando de u n nivel inferior a otro más elevado. Una y otra vez se p r o p o n e n ciertas sugerencias —conjeturas. demasiado lejos del nivel alcanzado por la ciencia que en aquel m o m e n t o es susceptible de contrastación). la nota 1 del apartado 22 y el apéndice *IX).258 La lógica de la investigación científica Los procesos casi inductivos deberían mirarse del modo siguiente. d o n d e se depositan en capas (de u n i v e r s a l i d a d ) . En este caso. contradicciones y falsaciones con q u e se está enfrentado en el m o m e n t o — establecen u n contacto con la ciencia de la época : al p r o p o n e r u n a solución p a r a tales dificultades. más en particular. Yo no lo creo así. las teorías que se encuentran en u n nivel de universalidad demasiado elevado. y cabrá considerarle como u n nuevo paso en la evolución casi inductiva de la ciencia. p o r otra p a r t e . el sistema c o n t e n d r á — a l menos como p r i m e r a a p r o x i m a c i ó n — alguna teoría bien corroborada y. naturalmente. explicaciones (en el sentido del apartado 12). *" Convendría advertir que lo que quiero decir cuando hablo de experimento crucial es un experimento ideado para refutar una teoría (si es posible). mientras que. p o r el contrario. después se p r o p o n e n otras de u n nivel de universal i d a d más elevado. p o r ejemplo. como si dijéramos (esto es. alguna otra cosa que quepa c o n t r a s t a r : no será «metafísico». y se contrastan d e d u c t i v a m e n t e . Esto explica por qué. al fin y a la postre. que se someten a contraste valiéndose de las correspondientes a los niveles a n t e r i o r e s . lo cual quiere decir que no p o d r á idearse n i n g ú n e x p e r i m e n t o crucial con el que someter a contraste el sistema en cuestión *^. y. « ¿ P o r q u é no inventar directamente teorías del m á x i m o nivel de universalidad? ¿ P o r qué esperamos a esta evolución casi inductiva? ¿No será. quizá. incluso si son deductibles enunciados que pertenecen al sistema científico vigente (o sólo semideductibles. Se p r o p o n e n teorías de cierto nivel de universalidad.blogspot. entre ellos no se encontrará ningún enunciado contrastable nuevo. como. p o r regla general. las dificultades. y así sucesivamente. d a r á n lugar. cabe idear un experimento crucial con el fin indicado. P e r o si. P a r a tener u n a imagen o modelo de esta evolución casi inductiva de la ciencia p o d e m o s r e p r e s e n t a r n o s las diversas ideas e hipótesis como partículas suspendidas en u n fluido. Puede p l a n t e a r s e ahora la cuestión siguiente. La ciencia susceptible de contrastación es el p r e c i p i t a d o de dichas partículas en el fondo del recipiente. asimismo. Los métodos de contrastación están apoyados invariablemente en inferencias deductivas que van de u n nivel a otro más bajo *^. y de ahí que las hipótesis de nivel superior sean explicativas con respecto a las de nivel inferior. en el sistema de S p i n o z a ) . además. porque. aquél que se pretende aporte una decisión entre dos teorías en competencia al refular (al menos) una de ellas —sin demostrar por eso la otra. tales teorías p u e d e n i n d i c a r el camino hacia u n experimento crucial.

y en «prejuicios» ^. http://psikolibro. Novum Organum. ni siquiera el sustituto de ésta que es la probabilidad. incluso en sus formas más primerizas.La corroboración 259 pesor del depósito crece con el número de capas. Mi investigación ha seguido y rastreado las diversas consecuencias de las decisiones y convenciones que habíamos adoptado al comenzar este libro. por fin. una panorámica de la imagen de la ciencia y de la investigación científica que ha surgido. Todos estos conceptos e ideas metafísicos pueden haber ayudado. es posible que el crecimiento de la ciencia llegue a alcanzar ideas que antes se encontraban flotando en regiones metafísicas más altas. en regularidades que podemos des-cubrir —descubrir—: fe acientífica. no es solamente un instrumento útil: aunque no puede alcanzar ni la verdad ni la probabilidad. y cada capa nueva corresponde a una teoría más universal que las situadas debajo de ella. I. 26. en particular del criterio de demarcación.com . metafísica (aunque biológicamente explicable). Y nuestras previsiones están guiadas por la fe en leyes. podemos tratar ahora de tener. con las que establece contacto y las hace asentarse. en la teoría del movimiento terrestre (al cual se opuso Bacon como ficticio). y en la teoría de la electricidad como fluido (que ha revivido en forma de la hipótesis del gas de electrones de la conducción metálica).) La ciencia no es un sistema de enunciados seguros y bien asentados. sólo cuando se ha hecho posible decidir empíricamente entre ella y otra teoría rival. a ordenar la imagen del mundo que tiene el hombre. Pero una idea de este tipo adquiere ciudadanía científica solamente cuando se la presenta en forma falsable : esto es. como instrumento de adaptación o como método de producción en rodeo. han llevado a predicciones con éxito. Pero domeñamos cuidadosa y austeramente estas conjeturas o «anticipaciones» nuestras. en algunos casos. Como resultado de este proceso. por medio de contrastaciones sistemáticas: una vez que se ha proBACON. ni uno que avanzase firmemente hacia un estado final. No sabemios: sólo podemos adivinar. precipitadas y prematuras». podemos describir la propia ciencia contemporánea nuestra —«el método de razonar que hoy aplican ordinariamente los hombres a la Naturaleza»— diciendo que consiste en «anticipaciones.blogspot. Pero la ciencia tiene un valor que excede al de la mera supervivencia biológica. sino a sus aspectos epistemológicos. Tenemos ejemplos de estas ideas en el atomismio. en la idea de un «principio» físico —o elemento último— único (del cual se deriven todos los demás). Como Bacon. y. en la antiquísima teoría corpuscular de la luz. Nuestra ciencia no es conocimiento (epistenié) : nunca puede pretender que ha alcanzado la verdad. el esforzarse por el conocimiento y la búsqueda de la verdad siguen constituyendo los motivos más' fuertes de la investigación científica. tan maravillosamente imaginativas y audaces. Mirando hacia atrás. (Me refiero no a una imagen de la ciencia como fenómeno biológico.

creo que el avance de la ciencia depende de la libre competición del pensamiento. quiere decir casi lo mismo que «hipótesis» (tal como yo lo empleo). Novum Organum. I. por ello. y que —en consecuencia— el curso futuro. tratamos de derribarlas.com . sino que. y.JI (apartado 32) desarrollo ampliamente esta idea. La tesis de que el progreso de la ciencia se deba a la acumulación de experiencias perceptivas sigue teniendo gran aceptación (cf. mi segundo prefacio. nota 59 del capítulo 10 y nota 33 del capítulo 1 1 — en donde se describe brevemente la teoría de la inducción de Aristóteles): esta purificación de prejuicios es concebida como una especie de rito. FRANK. ya que la Naturaleza no miente. ' BACON. La sociedad abierta (T.)} —capítulo 24. especialmente en el de la tecnología): en mi Poverty of Historicism [vers.. originarse de dos maneras s o l a m e n t e : acumulando nuevas ex¡>ericncias perceptivas y organizando mejor las que ya teníamos a nuestra disposición»^. de la libertad. ni al de que h a r í a m o s cada vez mejor uso de nuestros sentidos. de 1958). con objeto de preparar la inteligencia para la intuición de la verdadera esencia o naturaleza de una cosa.blogspot. p o r muy *'^ El término tie Bacon «aíiticipacióü» (tíanticípatioyi^ ISovurn Organum. por el contrario. imprevisible. recuerda demasiado a la inducción baconiana : sugiere en exceso su industrioso acumular los «incontables racimos. a u n q u e no es realmente errónea. tratamos de demostrar que nuestras anticipaciones eran falsas —con objeto de p r o p o n e r en su lugar nuevas anticipaciones injustificadas e i n j u s t i n c a b l c . Frente a esto. 123. La miseria del historicismo (T. http://psikolibro. de nuestra historia es. ni una sola de nuestras «anticipaciones» se mantiene dogmáticamente . cast. también razono allí (en el prefacio) que el crecimiento de nuestro conocimiento es imprevisible por medios científicos. y que se verá obligado a detenerse si se acaba con ésta (aunque puede muy bien ser que continúe en ciertos campos. matemático y técnico. m a d u r o s y en sazón» ^ de los que esperaba que fluyese el vino de la ciencia. No es posible destilar ciencia de experiencias sensoriales sin interpretar.. ' P. y el no que opongo a ella está relacionado estrechamente con mi recusación de que la ciencia —o el conocimiento— tenga que avanzar debido a que nuestras experiencias tienen que acumularse. el apartado *4 de mi Postscript). (Diremos de pasada que este método legendario aún inspira algunas nuevas ciencias. Das Kausalgesetz und seine Grenzen (1932). era menester limpiarla ^Sntes meticulosamente da toda anticipación. parece no dar en el blanco .. Con todas las armas de nuestro arsenal lógico. 26). nuestro método de investigación no consiste en defenderlas para demostrar qué razón t e n í a m o s . cast. que intentan practicarlo debido a la general creencia de que constituye el método de la física e x p e r i m e n t a l . Es posible interpretar los progresos de la ciencia más prosaicamente. nuevos «prejuicios precipitados y prematuros».. su mito de u n método científico que partiera de la observación y el experimento jiara avanzar luego hasta las teorías. que se prescribe para el científico con objeto de preparar su inteligencia para la interprefación del Libro de la Naturaleza —análogamente a como la purificación mística de su alma la dispone para la visión de Dios (cf. Cabría decir que el progreso j)ucde «. ) El avance de la ciencia no se debe al beclio de que se acumulen más y más experiencias perceptivas con el correr del tiempo. I. La función principal de la inducción eliminativa sería (como en Aristóteles) la de ayudar a tal purificación (véase también mi Open Society [vers. como Bacon los llamó con gran mofa *''. asimismo. Pero esta descripción del progreso científico. La tesis de Bacon era que.260 La lógica de la investigación científica puesto. prejuicio e ídolo: pues la fuente de todos los errores es la impureza de nuestra propia inteligencia.

pág. sino su indagación de la verdad persistente y temerariamente crítica. Y hemos de aventurar todo ello para alcanzar el premio: los que no están dispuestos a exponer sus ideas a la aventura de la refutación no toman parte en el juego de la ciencia. pues. hemos de ser activos. el único medio que tenemos de interpretar la Naturaleza son las ideas audaces. más bien. que cierra el paso del avance científico: pues la adoración de este ídolo reprime la audacia de nuestras preguntas y pone en peligro el rigor y la integridad de nuestras contrastaciones. en nuestra fe subjetiva. de resignación? ¿Nos veremos * H. en la que todos y cada uno de los pasos están guiados por la teoría. P. Trad. Y. podemos estar «absolutamente seguros» ' . somos nosotros los que damos la respuesta. Cf. 2. Gruppentheorie und Quantenmechanik (1931). Juntamente con el ídolo de la certidumbre (que incluye los grados de certidumbre imperfecta o probabilidad) cae uno de los baluartes del obscurantismo.blogspot. hemos de «/lacer» experiencias. provisionales. The Theory of Groups and Quantum Mechanics (1931).. desde es más psicológioa que epistemológtca. que tan bien sabe responder a nuestras teorías con un no decisivo o con un sí inaudible». La petición de objetividad científica hace inevitable que todo enunciado científico sea provisional para siempre: sin duda. pág. • lue^. Incluso la cuidadosa y austera contrastación de nuestras ideas por medio de la experiencia está.La corroboración 261 industriosamente que las acumulemos y escojamos. ingl. La opinión equivocada de la ciencia se delata en su pretensión de tener razón : pues lo que hace al hombre de ciencia no es su posesión del conocimiento. ¿Ha de ser nuestra actitud. WETL. No tropezamos con nuestras experiencias. los apartados 7 7 8. cabe corroborarlo. inspirada por las ideas: el experimento es una acción planeada. Esta última observación. quienes intentamos una y otra vez plantearlas de tal modo que sonsaquen un «sí» o «no» tajantes (pues la Naturaleza no responde a menos que se la urja a ello). a su vez. quienes —tras exigente escrutinio— decidimos acerca de la contestación a la pregunta que habíamos propuesto a la Naturaleza (después de continuados y serios intentos de sonsacarla un «no» inequívoco). Somos nosotros quienes siempre formulamos las preguntas que se han de proponer a la Naturaleza. pero toda corroboración es relativa a otros enunciados que son. por ROBERTSON. a su vez. http://psikolibro.com . Sólo en nuestras experiencias subjetivas de convicción. no las dejamos inundarnos como un r í o . XX. finalmente. cf. por ejemplo. sino que. la nota 4 del apartado 30. de la verdad irrefutable. «De una vez para siempre —dice Weyl * (con quien estoy de pleno a c u e r d o ) ^ quiero manifestar mi admiración ilimitada por el trabajo del experimentador en su lucha por sacar hechos interpretables de una Naturaleza huraña. las anticipaciones injustificadas y el pensamiento especulativo: son nuestro solo organon. nuestro único instrumento para captarla. El antiguo ideal científico de la epistemé — d e un conocimiento absolutamente seguro y demostrable— ha mostrado ser un ídolo.

La ciencia nunca persigue la ilusoria meta de que sus respuestas sean definitivas. y de sujetar nuestras respuestas (siempre provisionales) a ccntrastaciones constantemente renovadas y cada vez más rigurosas. ni siquiera probables. más profundos y más generales.com . su avance se encamina hacia una finalidad infinita —y. sin embargo.262 La lógica de la investigación científica obligados a decir que la ciencia sólo puede cumplir su misión biológica : que únicamente puede —en el mejor de los casos— demostrar su temple en las aplicaciones prácticas que puedan corroborrarla? ¿Son insolubles nuestros problemas intelectuales? No lo pienso así. alcanzable—: la de descubrir incesantemente problemas nuevos.blogspot. http://psikolibro. antes bien.

blogspot.com .APÉNDICES http://psikolibro.

com .http://psikolibro.blogspot.

http://psikolibro. de modo que. decimos que X es un campo de aplicación (homogéneo) con respecto a A (en •ímbolos: X = C A ) . más que vencer esta dificultad 1Q que se hace es sortearla: lo cual es posible porque una teoría prohibe siempre ciertos eventos ahomotípicos'o. en general. Definición de dimensión de una teoría (Cf. y.APÉNDICE I.Cn es deductible de a. en consecuencia. y que y. que x. y cabe tomar l/d{a) como medida de la sencillez de a. una clase de acontecimientos que difieren solamente en sus coordenadas espacio-temporales. los apartados 23 y 31). si y sólo si para cada enunciado a de A existe un número natural cí(o) = re que satisface las dos condiciones siguientes: I ) toda conyunción. tales que se satisfacen las siguientes condiciones: et) todo enunciado de la clase A unido conyuntivamente al acervo-cí dado forma un «acervo d + 1 falsador».com . La definición que propongo dice así.blogspot.) La definición que sigue debe considerarse sólo provisional *^: se trata de un intento de definir la dimensión de una teoría de modo que esté de acuerdo con la dimensión del conjunto de curvas que se obtiene cuando se representa el campo de aplicación de aquélla en un papel cuadriculado. aparecerán coordenadas espacio-temporales en el esquema que da origen al campo de aplicación. cf. de n enunciados distintos de X es compatible con a. Se dice que una teoría t es «d-dimensional con respecto al campo de aplicación C» si y sólo li se cumple la siguiente relación entre í y C: existe un número d tal que. como los hemos llamado (esto es. los apartados 38 y 39. y b) cualquier acervo-d dado en conyunción con la teoría divide unívocamente todos los enunciados relativamente atómicos restantes en dos subclases infinitas. el campo de los enunciados relativamente atómicos manifestará tener —en general— un orden topológico. es decir. e incluso métrico. a) la teoría no choca con ningún acervo-d del campo. la clase B es la suma de una o más " Una definición simplificada y algo más general es la siguiente: sean A y X dos conjuntos de enunciados (dicho de modo intuitivo. pero no de a ni de CnLlamamos a d(a) la dimensión de a —o el grado de composición de a— con respecto a X = C A. Cn. Y admito que con la definición que propongo. un posible falsador de la teoría. en particular. A es un conjunto de leyes universales y X uno —ordinariamente infinito— de enunciados de contraste singulalares). En el apéndice *VIII le desarrolla ulteríormento esta cuestión.Cn es incompatible con o. Surge una dificultad por el hecho de que inicialmente no hemos de asumir que en dicho campo estén definidas ni una métrica ni siquiera una topología. A y B. y j8) por otra parte.c». y I I ) para cada una de estas conyunciones Cn existen en X dos enunciados x e y tales. no hemos de suponer que estén definidas relaciones algunas de vecindad.

los enunciados singulares— resultan ser una especie de precipitado. y con él quedan definidos los enunciados que —debido a su forma lógica— gozan de igual estatuto con respecto a aquélla.blogspot. sea compatible con la conyunción del acervo-d dado j la teoría. por el contrario. Así pues. Con esta definición se pretende excluir la posibilidad de que una teoría tenga dos campos de aplicación tales que los enunciados relativamente atómicos de uno de ellos sean resultado de la conyunción de los enunciados relativamente atómicos del otro (lo cual ha de evitarse para que el campo de aplicación pueda ser identificado con el de su representación gráfica: cf. no resolvemos el problema de los enunciados atómicos descubriendo unos que tengan cierta forma elemental y a partir de los cuales se construyan inductivamente los otros enunciados compuestos —o se los componga por el método de las funciones veritativas—.266 La lógica de la investigación científica —pero siempre en número finito— subclases infinitas [B. http://psikolibro. o algo así como un depósito (relativamente) sólido.. la nota 2 del apartado 38) de una forma que podría llamarse «deductivista». que se asienta a partir de los enunciados universales de la teoría. ya que la misma teoría determina qué enunciados singulares son relativamente atómicos (con respecto a ella) : pues el campo de aplicación se define a través de la teoría misma.com . Quizá convenga añadir que mediante esta definición se resuelve el problema de los enunciados atómicos (cf. tales que la conyunción de un número cualquiera de enunciados pertenecientes a una cualquiera de estas [B<]. los enunciados relativamente atómicos —y. con ellos.]. el apartado 39).

que „. 593.y) = „. /?)».p. Denotamos la clase finita de referencia con «a».p) que manifiesta ser una identidad sin más que simplificar eliminando «N (a .) Si asumimos que existe independencia (cf. esto es.„F"(y) (!') (I) Se obtiene la demostración de modo inmediato a partir de la definición dada en el apartado 5 2 : sustituyendo en (1) de acuerdo con dicha definición.APÉNDICE II. y. con la de (2s).p) — — = N(a) N(a) N(a.1) N(a. asimismo.F"(P). El primer problema que se nos plantea es el de determinar la frecuencia de los elementos que pertenecen tanto a ^ como a y. a partir de (1).y) N(a. obtenemos N(a. La solución está dada por la fórmula „F"(|3.y) = „F"(P). Si denotamos con el símbolo «j8 + y» (en donde el sigS •* He desarrollado posteriormente este apéndice en forma de un tratamiento axiomático de la probabilidad: véanse lo» apéndice* •III • *V. puesto que /? y y pvieden conmutarse. «Axiomatik del Wahrscheinlichkeitsrechnung». al teorema especial de „F"(p. Cálculo general de la frecuencia en clases finitas (Cf. los apartados 52 y 53) *\ Teorema general de multiplicación. Reichenbach.„.pF"(y) o bien.„F"(y) multiplicación: (1. (Compárese con esta demostración.y) (1. el apartado 53). Mathematische Zeitschrift 34.p. y las dos clases de propiedades con «/?» y «y». „F"(p.blogspot..y) = aF"(P).pF"(y) = „F"(y) (1') llegamos. también la nota 4 del apartado 53).com .) Valiéndose de la equivalencia de (1) y (1') puede demostrarse ahora la simetría de la relación de independencia (cf. Los teoremas de adición se ocupan de los elementos que pertenecen a y o a y. pág. http://psikolibro.

que a. y la suma de las frecuencias relativas de las mismas es. mediante el teorema especial de multiplicación.2) Bajo el supuesto de que a. sino el «o» no excluyente) la combinación disyuntiva de aquellas clases.blogspot. ya que éstas son mutuamente excluyentes.1) (2. Bajo la asunción de que (a . a. y en esta otra (también universalmente válida): N(P + y) = N(P) + N(y) N(p. La fórmula general se obtiene inmediatamente por inversión de (1) : «F"(P-y) F"(y) = aF "(P) Si transformamos el teorema general de división (3). no significa la adición aritmética. (2. por tanto. naturalmente.p.(P + y) = (cc.y).y) (2. o en símbolos.pF"(y) .y c p (S*-) http://psikolibro.. Los teoremas de división enuncian cuál es la frecuencia de la propiedad y dentro de una clase seleccionada a partir de a teniendo en cuenta la propiedad j3. supuesto que puede simbolizarse por la fórmula N(a. a partir de (2).com . j8 y y no tengan ningún miembro común a las tres. al teorema especial de adición „ F " (p + y) = aF"(|3) + .y) = O llegamos. y vemos.y) (2) Su demostración se basa en la definición del apartado 52 y se apoya en la fórmula universalmente válida del cálculo de clases. igual a 1.) (2*) Este teorema es válido para todas las propiedades que son propiedades primarias en una clase a. Uegamos a a. que ca6e describir la independencia como un caso especial de selección. el teorema general de adición es: „F"(P + y) = cF"(P) + „F"(y) „F"(p.268 La lógica de la investigación científica no « + » .„F"(y) (3-) (3) En esta fórmula reconocemos la condición (1'). Los diversos teoremas asociados al nombre de Bayes son todos casos especiales del teorema de división. cuando está situado entre designaciones de clases.F"{y).p) + (a. y ) sea una subclase de ft.

. {\) aF"(2W Se puede aplicar al numerador de esta fórmula el teorema especial de adición.F"(P.) . u n a segunda forma (universalmente v á l i d a ) del teorema de Bayes del modo s i g u i e n t e : (3...blogspot.) = .) a. (3/2. que es aplicable siempre en el caso de que las y8( sean propiedades primarias : aF"(|3. ySj..F"(p.com . (2**).) http://psikolibro.sp. . si asumimos que las /3( no tienen miembros comunes con a.pF"(y) = aF"(|3) Podemos evitar el supuesto (3''^) si introducimos la suma de las clases /Ji. Emplearemos el signo «2» delante de designaciones de clases análogamente a como hicimos cuando empleábamos el signo « + » entre e l l a s : p o d e m o s escribir.W = 0 (i^j) (3/2-) E n este supuesto obtenemos la tercera forma (especial) del teorema de Bayes..Cálculo general de la frecuencia en elases finitas 269 obtenemos a p a r t i r de ( 3 ) la primera de B a y e s : forma (especial) de la regla ar"(y) „.) . asunción que puede escribirse a s í : N(a.ípiF"(P.) = IaF"(|3. jS». entonces.p.) a.

com ..) P u e d e decirse que la p r i m e r a fórmula b i n o m i a l * \ „(„)F"(m) = «C™p'»í'-'» — e n que p supuesto de provinentes cer p a t e n t e (1) = a F " ( l ) . F " ( a „ + i) = p .+ 'gí" + » . Pues. p a r a un n concreto y p a r a todo m y todo <j que sean compatibles con a q u é l — .1 que se obtienen a partir de cr. supongamos que se c u m p l e ( 2 ) p a r a todos los n. si podemos haque en donde «er^» designa u n acervo-zi concreto (si bien elegido arbitrar i a m e n t e ) q u e contenga m unos (lo que se p r e t e n d e indicar con dicho símbolo es que lo dado es la ordenación completa de este acervo-n. Asumamos que. http://psikolibro. Supongamos ahora que ( 2 ) está demostrado p a r a u n n cualquiera —esto es. en el que a sea (al m e n o s ) libre-re—1 (despreciando los errores del último t é r m i n o : cf. sino sus posiciones en é l ) . o sea. y teniendo en cuenta el teorema especial de adición p o d e m o s afirmar ( 1 ) . el número de modo& diferentes en que es posible distribuir m objetos en n litios (supuesto que sea m < n).„ al añadir al final u n cero y u n u n o . para las distintas ordenaciones de los u n o s ) . entonces. el a p a r t a d o 5 6 ) . respectivamente. d e m o s t r a r e m o s «(„ + i)r>". •' Recuérdese que í " i es otro modo usual de escribí^ el coeficiente binomial "C<». +1» representan. Deducción de la primera forma de la fórmula binomial ( P a r a sucesiones finitas de segmentos imbricados. el a p a r t a d o 56. + o)-p'»r + '-'" y „(„ ^ . esto es.blogspot. o sea. p a r a toda longitud n de los acervos-ji (o segment o s ) considerados.n — 1 (de s e c u e l a s ) . las sucesiones de longitud n -{. m y a (es decir.APÉNDICE III.1) en donde «cr„ + o» y «"•». entonces habrá —según u n teorema combinatorio perfectamente conocido— "C„ modos distintos de distribuir los m unos en n lugares. a sea (al m e n o s ) l i b r e . respectivamente. q ~ aP"{Q) y m <.( » • +1) (3. no solamente el n ú m e r o de unos. Vamos a demostrar que en este s i ^ u e s t o se cump l e t a m b i é n p a r a n + 1. n— está d e m o s t r a d a .0) (3. cf.

p (4. a„.ial 271 p a r a u n segmento de longitud re + 1 h a de considerarse que a es. „ F " ( 0 ) = „F"(ór^). que si suponemos que se cumple ( 2 ) para cierto n (y para todas las ordenaciones tr„ que le c o r r e s p o n d e n ) . sucesores de la sucesión «cr„» en « — como sucesiones cr„ hay en «(„). al sustituir ( 5 ) y ( 6 ) en ( 4 ) llegamos a > + i ) F " K + o) = a(„)F"(a„).)= »F"K) (5) T e n i e n d o en cuenta esta fórmula podemos transformar el segundo m i e m b r o de ( 4 ) . F " ( á „ . entonces podemos afirmar „ F " ( á „ . „ F " ( l ) = ccF"(<^»). podemos deducir ( 3 ) por medio de una inducción matemática.0) (7. Y.blogspot.ula hinom.1) Con éstas podemos. que aF"(^». luego podemos afir> m a r ( 3 ) . a su vez. íibre-ra. Denotemos con «<j„)) la propiedad de ser sucesor de u n acervo-n. p o r la m i s m a razón. t r a n s f o r m a r el p r i m e r m i e m b r o de ( 4 ) : es decir. p o r tanto.„)F"(a„). pero asumiendo primero que ni = 1 y luego q u e m = O se advierte que ( 2 ) es realmente válida para n. y — e n consecuencia— ( 2 ) y ( 1 ) . 0 ) = « F " ( á „ ) .1) Observemos a h o r a q u e es evidente q u e tiene que h a b e r j u s t a m e n t e tantos d^ —esto es. tenemos „ F " ( á „ .1) = „ F " ( á „ ) .Deducción de la primera forma de la fórm.g .0) (6.0) (4.com .l) = „(„^^jF"(a. p o r lo menos.„+0(6. -= 2 y para todo < „ (en donde n^ < 2 ) . „ + „) „F"(á„. http://psikolibro. pues.1) Vemos. y.g a(„ + i)F"(a™+:) = „. 0 ) = „ ^ „ ^ / > .p (7.

una sucesión cuya longitud aumenta muy rápidamente. y así sucesivamente). y si no es así. = ra . Elton y yo hemos encontrado p. Un método para construir modelos de sucesiones aleatorias (Cf.1 preparamos primero la tabla de los 2" accrvos-x posibles de unos y ceros (ordenados con arreglo a una regla lexicográfica cualquiera. y cuyo período inicial es el que habíamos escrito al empezar (que es la sucesión inicial del segundo período. a) Construimos un modelo de sucesión «absolutamente libre» (de secuelas) del modo siguiente. Escribimos ahora otro nuevo período que al menos sea libre-rej—1.APÉNDICE IV. que consta de. etc. y cuya longitud será rij. y si •—^por tanto— no está ya tachado de la tabla»). por orden de magnitud. y pretendemos publicar conjuntamente un trabajo sobre esta materia. http://psikolibro.blogspot. período que tendrá un número de términos finito. y buscamos en él la sucesión idéntica al segundo período (una vez reordenado). y b) de los primeros n elementos del período siguiente (que están añadidos al período acabado de mencionar).ruebas de la validez de la regla de construcción dada. y el resultado es una sucesión de longitud 2'' + « — 1. se sigue procediendo de este modo hasta que queden tachados todos los acervos-re de la lista. libre-n (de secuelas) 7 con equidistribución. digamos re^. lo reordenamos de suerte que el tercer período comience por el segundo. 64 y 66. continuamos luego de acuerdo con la regla siguiente: añádase un cero al segmento inicial siempre que esté permitido. luego otro período que sea por lo menos libre-Wi—1. y al resultado le llamamos segundo período. lo reordenamos de modo que empiece precisamente con dicha sucesión (lo cual es siempre posible.j .En este último ha de aparecer al menos una sucesión que sea idéntica al período dado inicialmente (de longitud rej): pues bien. los apartados 58. El doctor L. iniciamos ahora el período escribiendo el último de estos acervos-n. Podemos decir que la sucesión construida de este modo es una sucesión libre-re «mínima». según el análisis llevado a cabo en el apartado 55).com . Damos un método sencillo: haciendo a. ya que cabe ver fácilmente que no puede existir un período generador (de una sucesión periódica libre-n) cuya longitud sea menor que 2" + *. que consta de x unos (y que tacharemos de la tabla). Si se determina una su*' Existen varios métodos constructivos que cabe aplicar a la tarea de construir un periodo generador de una sucesión libre-n con equidistribución. digamos). R. suponemos que para todo número finito n dado se puede construir un período generador. combinatoriamente posible (para « < re + 1) de unos y de ceros *^. «si no ha aparecido ya el acervo-n final que formamos en el período inicial al hacer esto. un uno (asiem-pre que esté permitidoí) significa aquí. B. En cada uno de estos períodos aparecerá al menos una vez cada acervo-a. de este modo. Obtenemos. para un re arbitrariamente elegido.) Como en el apartado 55. a) un periodo generador —de longitud 2" = 2" + '— de una alternativa libre-n. Escribimos primero un período libre-re.

que determinamos por el método de la nota *1 citada. lo cual hace ver que para las aplicaciones no basta el requisito de libertad-n. establecen el tipo ideal de aleatoriedad.536. precisamente. libre-1: el método de la nota *1 anterior nos da «1100» como período generador de una alternativa libre-1. y del modo más radical posible. ya que.j—1). I ) cada paso de su construcción consiste en construir un período libre-n mínimo para cierto n (cf. cabe perfeccionar este método de construcción hasta hacerlo unívoco. Véase también el apéndice *VI. tenemos que construir después. Tenemos así una sucesión (determinada). hemos de averiguar dónde aparece en él nuestra sucesión ( 2 ) . Sólo éstas. en la que podamos calcular para cada uno de sus términos si es un uno o un cero*". a la que hemos llamado (0). cualquiera que sea la etapa de su construcción. ni siquiera el de libertad absoluta. este método garantiza que todo trozo inicial de longitud m = 2^ es un período librc-n mínimo para el n mayor posible (esto es. lo que logran las sucesiones aleatorízadas «mínimas». y cuya longitud será 2 ' ' = 65. y no al menos libres-n. y resulta ser 1111000010011010 Lo reordenamos para que comience con nuestra sucesión inicial (1). A continuación hemos de construir un período que sea libre-n<j — 1.Un método para construir modelos de sucesiones aleatorias 273 cesión inicial concreta y se especifican otras condiciones —por ejemplo. libre-3). o que esté formado por cualquier otra ordenación intuitivamente «regular»—. frente a lo que ocurre en los ejemplos b) y c) que damos más abajo. por el método de la nota * 1 . Puede llamar «sucesión aleatorizada mínimo» a la que se construye de este modo. la nota *I anterior). por ejemplo. como propongo ahora llamarla—. de suerte que defina una sucesión determinada. podemos comenzar con el período 0 1 (0) de longitud no =: 2 (podemos decir que este período da origen a una alternativa libre-0). sólo de ceros. y I I ) la sucesión está construida de tal modo que. y pasamos a construir (4). reordenamos entonces (3) de suerte que comience con (2). 18 http://psikolibro. sino que es menester remplazarlo por algo así como la condición de que la libertad-n esté patente desde el comienzo: que es. que los períodos que se formen no deben ser nunca más largos de lo necesario (de modo que serán exactamente libres-rtj-—1. Esta propiedad de «minimalldad» es muy importante: pues podemos obtener siempre sucesiones libres-ra —o absolutamente libres— con equidistribución que comiencen por un segmento finito de una longitud m cualquiera que. y para ellas es posible demostrar inmediatamente la convergencia. Una vez que tengamos este período libre-15. que es necesario reordenar ahora para que empiece con la sucesión «01». Construimos en este momento el período libre-ni-1 (es decir. el resultado de tal reordenación es Olio (1) con ni = 4. En consecuencia. por su partCj no tenga carácter aleatorio —sino que conste. un período libre-15.blogspot. que llamaremos (3). para n = ( l o g 2 m ) — 1 ) . con lo que obtenemos 0110101111000010 (2) Como n» = 16. construida de *' Para tomar un ejemplo concreto de esta construcción —^la de una sucesión aleatorizada mínima. pues. que tendrá la longitud 2 " " ' .com . o sólo de unos. comienza siempre por un período libre-n mínimo. es decir.

„F'(1) = aF'(O) = 1/2.blogspot. existen sucesiones que no tienen equidistribución y son «absolutamente libres». y con frecuencias cuyos límites son. añadamos siempre a la sucesión un «bloque» (o «iteración») finito —por ejemplo. pero en la que también aparecen una y otra vez unos términos hasta llegar a los cuales dicha sucesión es libre-re^ para la frecuencia q—de ( B ) — . si —por ejemplo— hacemos la estimación hipotética de que la «sucesión combinada» (como podemos llamarla) —esto es. la totalidad de la sucesión que se ha escrito (cuya longitud será m . puede ponerse de manifiesto (con un grado cualquiera de aproximación) que para cualquier valor frecuencial que podamos escoger existen sucesiones que son «absolutamente libres». Una vez alcanzada la frecuencia que acabamos de mencionar. ) se considera como sucesión inicial de un período libre-mj—I (con equidistribución). Empleamos ahora este período reordenado de (B) como sucesión inicial: la buscamos en (A) y reordenamos ésta. (A) y (B) (cuyas frecuencias sean p j q). La lógica de la investigación científica acuerdo con una regla matemática. Obtenemos de esta suerte una sucesión en la que aparecen una y otra vez unos términos hasta llegar a los cuales la sucesión es libre-fij para la frecuencia relativa p—de la sucesión (A)—. hemos conseguido un método de construcción de una sucesión que tiene dos «frecuencias medias» diferentes. Empleando el procedimiento utilizado en la demostración de la tercera forma de la fórmula binomial (apartado 60) o en la del teorema de Bernoulli (apartado 61). b) Puede emplearse ahora un método de construcción análogo para hacer ver que existen sucesiones que tienen una frecuencia media «absolutamente libre» (cf. la buscamos en (B). formado por unos— y cuya longitud sea tal que se llegue a cierta frecuencia dada. ambas «absolutamente libres» (pues hemos determinado (A) y (B) de modo que sus límites frecuenciales sean distintos). distinta de 1/2. el apartado 64). X e Y. simultáneamente (y a problemas relacionados con éste). Para ello basta modificar el proceso a) de tal modo que. sin más condición que la de que exista. Está asegurada la aplicabilidad del teorema especial de multiplicación al problema clásico de echar dos dados. c) Finalmente. como en este caso los números n^ crecen sin fin y sin límite.274. tras un número dado de aumentos de longitud. y así sucesivamente. y reordenamos el período de (B) que la precede de tal modo que comience con aquella sucesión. al menos.com . Niota. http://psikolibro. es posible construir de un modo semejante un modelo de sucesión que tenga más de una frecuencia media «absolutamente libre» : según a). etc. de modo que lo único que tenemos que hacer es combinar dos sucesiones de este tipo. aun cuando no posean límite frecuencial. una sucesión absolutamente libre (condición cuyo cumplimiento acabamos de demostrar). p. Escribimos una sucesión inicial de ( A ) . como se indica a continuación. la sucesión a que tiene las tiradas' con X por términos impares y las con Y por términos pares— es aleatoria.

pero si m e d i m o s el m o m e n t o con exactitud — p o r ejemplo. una crítica que sigue siendo válida del intento de explicar el dualismo de corpúsculo y onda a base de la «complementaridad» —intento que. asimismo. lo cual está en consonancia con el hecho de que la posición es «difusa» o «borrosa». p o r u n a parte — y de acuerdo con la teoría ondulatoria—• ondas esféricas continuas que p r o d u c i r í a n franjas de interferencia. a las dos operaciones distintas corresponden dos tipos distintos de radiación. obtenemos u n a s franjas de interferencia en la p a n t a l l a : se trata de una fuente luminosa p u n t u a l — s i e m p r e que su posición puede medirse exactamente es p u n t u a l — q u e emite luz c o h e r e n t e . apartado *110. al parecer. El experimento de la ranura doble (Cf.com . Opino actualmente que sería necesario tratar de otra forma el experimento de la doble ranura. Así pues.APÉNDICE V. hemos de suponer que A emite la luz en ondas esféricas. según me parece. el a p a r t a d o 7 6 ) * \ E l e x p e r i m e n t o imaginario que describimos abajo — e n el p á r r a fo a)— está encaminado a refutar m i aserción de que la teoría cuántica es c o m p a t i b l e con mediciones (no predictivas) simultáneas arbit r a r i a m e n t e exactas de la posición y el m o m e n t o de u n a p a r t í c u l a . capítulo *V. ya el m o m e n t o de la radiación (pero no a m b a s cosas) : si m e d i m o s exactamente la posición (con esta operación se hace «difuso» o «borroso» el m o m e n t o ) . el apéndice *XI. Examen de una objeción. Si supusiéramos que podíamos m e d i r con exactitud tanto la posición como el m o m e n t o . pero que la interpretación que se propone en este apéndice conserva todavía cierto interés. ya sea la posición de A. ha sido abandonado después por algunos físicos. y h a g a m o s que la luz procedente de él caiga sobre u n a pantalla Pn después de h a b e r pasado a través de dos r a n u r a s . u n haz *' Véanse. entonces el átomo tendría que emitir. en este caso p o d e m o s m e d i r exactamente. Pues si medimos la posición con exactitud. si. p o r otra p a r t e .Según Heisenberg. Las observaciones que hago en e) contienen. p o r otra. http://psikolibro. a) Sea A u n átomo r a d i a n t e . y. con lo cual hemos de consider a r a la radiación corpuscular («agtijas de r a d i a c i ó n » ) . Rn^ y ürej. no aparecen franjas de interferencia (en la pantalla aparecen ú n i c a m e n t e relámpagos luminosos o centelleos u n a vez que los fotones h a n atravesado las ranuras. y mi Postscript. m i d i e n d o los retrocesos debidos a la emisión de fotones (con lo cual h a r e m o s «difusa» o «borrosa» la p o s i c i ó n ) — seremos capaces de calcular exactamente la dirección y el momento de los fotones emitidos. de suerte que obtenemos dos resultados experimentales diferentes.blogspot. m e d i m o s con exactitud el m o m e n t o . y de una fuente luminosa no p u n t u a l no emite u n a luz c o h e r e n t e ) .

que —según se admite—. b) Voy a reinterpretar estadísticamente este experimento imaginario. y. por otro. Otras objeciones parecidas a la que hemos examinado pueden re- http://psikolibro. esto es. o. no llegamos a tener una radiación coherente. puesto que el átomo del caso irradia en todas direcciones. c) Substituiremos de modo análogo el átomo con momento medido exactamente por una selección pura según un momento dado. El grupo mencionado emite luz que sufre una selección según una posición dada al pasar a través de la abertura A. a que no aparecerán. hemos de sustituirlo por un grupo de átomos que irradia de esta misma forma. pero de tal modo que emitan luz coherente que se propague en forma de ondas esféricas: esto se consigue empleando una segunda pantalla que esté perforada por una pequeña abertura A. Además. y. y colocada entre el grupo de átomos y la primera pantalla de forma que la abertura A se encuentre exactamente en el sitio ocupado antes por el átomo radiante único A. pasará por una serie de posiciones distintas durante él. por esta razón. nos conduce a predecir que aparecerán franjas de interferencia. ni franjas de interferencia. que abarcarán un volumen considerable. Así. pues. Me ocuparé primero del intento de medir exactamente la posición. sino solamente por un grupo distribuido sobre un volumen espacial considerable. por un haz monocromático de fotones que se muevan según trayectorias paralelas a partir de una fuente luminosa (no puntual). cada retroceso lo desplaza a otra posición. Sustituyo el átomo radiante único por un grupo de átomos.com . no nos está permitido remplazarle por un grupo de átomos puntual. Si suponemos que el átomo considerado irradia de este modo durante cierto período de tiempo (no nos ocuparemos acerca de si absorbe o no energía durante el mismo). y cada vez el desplazamiento es en una dirección distinta.276 La lógica de la investigación científica corpuscular incoherente de fotones (si fuéramos capaces de calcular la trayectoria de cada fotón no tendríamos jamás nada semejante a una «interferencia».lleva a dos predicciones mutuamente contradictorias? Para averiguarlo imaginemos que hemos observado exactamente la trayectoria del átomo A. no obtenemos un caso puro. tanto su posición como su momento: observaremos que emite fotones aislados y que retrocede en cada emisión .blogspot. Por tanto. por un lado. d) ¿Cómo hemos de interpretar el tercer caso. y que después se difunde en forma de ondas esféricas continuas : remplazamos así el átomo único de posición determinada con exactitud por un caso estadístico de selección puramente de acuerdo con la posición. la suposición de que se realicen simultáneamente mediciones exactas de posición y de momento lleva a dos predicciones contradictorias entre sí: pues. dicho de otro modo. En cada uno de estos casos obtenemos el resultado experimental correcto: franjas de interferencia en el caso b) y ausencia de ellas en el c). debido al hecho de que los fotones ni se anulan mutuamente ni entran en interacción de ningún otro modo).

Míe y Wiegner. en este caso. Es evidente que mi propia interpretación estadística no encuentra la menor dificultad para tratar semejantes casos intermedios.Examen de una objeción. combinar una medición de la posición no demasiado exacta con una de momento tampoco muy exacta.com . simplemente no es verdad: pues podemos. Klein. por tanto. Pretende hacerlo poniendo de manifiesto que el átomo es capaz de emitir solamente u ondas coherentes o fotones incoherentes. aun cuando nunca he pretendido resolver con ella el problema de la dualidad entre ondas y corpúsculos. yo diría que —contrariamente a lo que podría suponerse a primera vista—• el argumento a) es. Jordan. e) Por lo que respecta a nuestro análisis de este experimento imaginario. Pero esto último. no se plantea ninguna contradicción. cf. el átomo ni emite ondas enteramente coherentes ni fotones completamente incoherentes. ya que los dos experimentos son mutuamente excluyentes. en todo caso. y que. El experimento de la ranura doble 277 interpretarse estadísticamente siguiendo la misma marcha que en este ejemplo. de 1927-1928. enteramente insuficiente para elucidar el llamado problema de la complementaridad (o del dualismo de ondas y corpúsculos). Me parece que difícilmente será posible llegar a una solución realmente satisfactoria de este problema dentro del marco de la física cuántica estadística (la teoría corpuscular de Heisenberg y de Schrodinger en la interpretación de Born de 1925-1926). http://psikolibro. desde luego. pero pienso que quizá lo sea en una física cuántica de campos de onda o en la «segunda cuantización» (la teoría de Dirac de la emisión y absorción y la teoría de campos de onda de la materia de Dirac. Pauli. la nota 2 de la introducción al apartado 73). y.blogspot.

tampoco ha de afectar a la posición (aunque no consiga revelárnosla). más bien. Con lo cual quedan invalidados los razonamientos de este apéndice. una vez que han sufrido una deflexión debido • ¿Rte. mediante la cual presenta la situación del modo siguiente: si queremos observar la posición del electrón hemos de emplear luz de frecuencia muy elevada. no es posible calcular con precisión la posición que tenían antes de entrar en el campo.com . ni tampoco para un campo eléctrico perpendicular a la dirección del haz de electrones —que mencionaba (juntamente con el filtro) en el primer párrafo de este apéndice—. en lugar del filtro se utilizaría un campo eléctrico perpendicular a la dirección del rayo. y dado que la primera (apenas) había alterado el estado del electrón. por consiguiente. su momento. y. no se cumple en lo que respecta a un filtro que actúe sobre un fotón. el apartado 77) * \ Supongamos que se somete a selección de acuerdo con el momento (gracias a interponer un filtro) un haz no monocromático de partículas. ya que su interacción con el sistema es muy débil. Sobre un procedimiento de medir no predictivo (Cf. pero que no sirve para determinar la posición. No veo cómo podría Heisenberg eludir esta conclusión. las componentes de éstos en la dirección x—. y si queremos observar este momento tenemos que utilizar luz de baja frecuencia. por tanto. sino antes de la primera. ni.APÉNDICE VI. y perturbará. por tanto. las velocidades (o sus componentes según x) áe. mientras que la de la posición no proviene de nada semejante: es resultado. del simiente j del apartado 77.blogspot. de evitar toda perturbación considerable del sistema (véase apéndice *XI. A este respecto tiene mucha importaacia que la incertidumbre del momento se debe a una perturbación. Detrás del filtro colocamos un contador de Geiger (o una cinta móvil de película fotográfica) con objeto de medir el instante en '" Heisenberg —que habla de medir o de observar en lugar de hacerlo de seleceionar— se vale de la descripción de un experimento imaginario. no solamente entre las dos mediciones. pero esta posición latente puede hacerse patente por medio de una segunda medición. que entrará en interacción fuertemente con él. podemos calcular el pasado de éste. Supondremos con Heisenberg que este proceso no modifica los momentos —o. que (apenas) altera el momento. con objeto de analizar su espectro). pues el ancho del haz tiene que ser considerable para que haya electrones que se muevan paralelamente al eje x. las partículas así seleccionadas. dicho con más precisión. Pero en la actualidad creo que estaba equivocado al suponer que lo que era válido para las «observaciones» o «experimentos» imaginarios de Heisenberg lo era también para mis «selecciones»: como Einstein hace ver (en el apéndice *XII). a menos que modifique esencialmente sus razonamientos (dicho de otro modo: continúo creyendo que mis argumentos y el experimento del apartado 77 pueden servir para destacar cierta inconsecuencia existente eu la discusión heisenberguiana de la observación de electrones). http://psikolibro. por ejemplo. un haz luminoso (si se tratase de un haz de electrones. punto 9 ) . Mi antiguo argiunento —que se basaba en esta observación— se desenvuelve ahora del modo siguiente: puesto que una determinación del momento no afecta a éste.

Sobre un procedimiento de medir no predictivo 279 que llegan los corpúsculos: lo cual nos permitirá calcular las coordenadas X de sus posiciones respectivas en cualquier instante anterior al de su llegada. en realidad. por ello. estas relaciones son compatibles con el supuesto de que al seleccionar el momento no se perturbe la posición.blogspot. aunque su contenido trascendería lo que he llamado las «relaciones estadísticas de dispersión»: pues. y.com . este último supuesto no nos permite inferir la existencia de un «caso super-purov. Este enunciado hace ver que el método de medición que he examinado no afecta a las fórmulas de Heisenberg interpretadas estadísticamente. podemos calcular la trayectoria de éstas con exactitud solamente para el intervalo temporal entre las dos mediciones. si bien esta teoría permite saltos discontinuos. Así pues. por otro lado. Es de sospechar que —para escapar a las conclusiones a que acabamos de llegar. entonces es válido extender la medida de posiciones y momentos al período de tiempo que precede al instante de selección del momento (por medio del filtro). por una parte. y. Pero este supxiesto es incompatible con la teoría cuántica tal como se la acepta actualmente. Si. Pues. ya que conocemos sus velocidades. Si. el principio mencionado sería en ella únicamente un enunciado probabilitario formalmente singular. puede decirse que ocupa en mi interpretación estadística algo así como el mismo «lugar lógico» que ocupa —en la interpretación de Heisenberg— el enunciado de este físico que niega «realidad física» a las mediciones exactas. Ahora bien. aquel supuesto sería equivalente al de que —por efecto de dicha selección— el corpúsculo ha tenido que saltar discontinuamente (con velocidad superior a la de la luz) a otro punto de su trayectoria. como pondré de manifiesto con un ejemplo. la asunción de que la posición de los corpúsculos en la dirección de su marcha resulta afectada de un modo imprevisible por una selección que se efectúe de acuerdo con un momento dado. solamente cabría corroborarla estadísticamente. Vamos a considerar ahora dos supuestos posibles. mi enunciado puede considerarse como la traducción del do Heisenberg al lenguaje estadístico. se supone que dicha selección interfiere con las coordenadas x de las posiciones de las partículas. sólo lo hace en el caso de partículas en el interior de un átomo (dentro de una gama de autovalores discontinuos. pero incluso semejante teoría —a la que podría llamar «teoría de la indeterminación»— sólo podría deducir consecuencias estadísticas del principio de indeterminación. significa lo mismo que afirmar que dicha selección alteraría de forma no calculable la coordenada de posición de la partícula. se supone que las coordenadas x de las posiciones de las partículas no han sufrido interferencia alguna por efecto de la medición de sus momentos. que está prohibido por las relaciones de dispersión. pero no para partículas libres dentro de una gama de autovalores continuos). http://psikolibro. puesto que su velocidad no se ha alterado. Pero. por tanto. o para conservar el principio de indeterminaciónsea posible idear una teoría que modifique la teoría cuántica de tal modo que ésta sea compatible con el supuesto de que se altere la posición al selecccionar el momento .

blogspot. Pues si un «obturador instantáneo» selecciona un grupo de partículas del modo indicado. deben llegar fotones durante cierto tiempo a una pantalla situada detrás de un filtro sumamente selectivo (o un espectrógrafo). y entonces. y de ahí que no seamos capaces de producir de este modo un agregado de ellas que sea más homogéneo que un caso puro. tanto más improbable será que encontremos partículas tras el filtro. *' Así precisamente sucederá. en cuanto midamos la posición con una precisión arbitraria (abriendo el obturador instantáneo durante un tiempo arbitrariamente breve)—. digamos. tal «resplandor postumo» originado por el filtro tiene que durar tanto más cuanto más selectivo sea éste *^. para todo margen finito de momentos. en modo alguno podremos evitar que las partículas aparezcan a intervalos dispersos aleatoriamente. y. Pero esto quiere decir que para que encontremos corpúsculos detrás del filtro será menester un número muy elevado de experimentos. para cualquier valor del margen Ax de posición— con tal de que Ap« tienda a 0.com . Cuanto más exactamente seleccionemos la posición y el momento. Resulta que hay un experimento crucial relativamente sencillo para decidir entre la «teoría de la indeterminación» (que hemos descrito un poco más arriba) y la teoría cuántica. según las observaciones <jue hace Einstein. ya que a consecuencia de medir la posición aparecerían toda clase de momentos. Ap». así pues. y que. además. Según la primera. dicha probabilidad tiende a O en cuanto hagamos infijiitamente pequeña la longitud del tren de ondas —esto es. Podría pensarse que esto es perfectamente factible. la probabilidad tiende a O durante un período finito cualquiera en que permanezca abierto el obturador instantáneo —o sea. y después seleccionaríamos el momento por medio de un filtro. además.280 La lógica de la investigación científica Mediante las consideraciones que siguen puede verse que el enunciado en cuestión es correcto. y el filtro seleccionaría de entre ellos —sin alterar la posición— precisamente los que cayesen dentro de una estrecha gama. incluso después de la extinción de la fuente luminosa. http://psikolibro. reproducidas a(juí en el apéndice *XII. una posición dentro de la dirección x (la dirección de movimiento) mediante un obturador muy rápido. y. de parecido modo. no seremos capaces de predecir en cuáles de ellos los encontraremos en el lugar mencionado. Podríamos tratar de obtener un «caso super-puro» invirtiendo el orden de los pasos que se dan en el experimento : seleccionaríamos primeramente. entonces los paquetes de onda de Schrodinger (obtenidos por superposición de frecuencias diversas) nos dan solamente probabilidades de la aparición de partículas con el momento prefijado en el grupo de éstas (probabilidades que han de interpretarse estadísticamente). Pero estas consideraciones son erróneas.

según lo cual podemos determinar (empleando el principio de conservación de la energía) |b2| con la precisión que queramos. el apartado 77) * \ Podemos partir del supuesto de que a i y | b i | están medidos seleccionados— con un grado de precisión arbitrario.| p que. ya que tenemos lAa^l = < |a¡.com . (1) en donde r es el ancho de la ranura. (3) *' Para una crítica de algunas de las asunciones subyacentes al apartado 77 7 a (•t« apéndice. Igualmente es posible medir con una precisión arbitraria la posición de Rn y de X en los instantes en que llegan a X las partículas de [ A ] . referente a la indeterminación de la posición de P "—y que es también consecuencia de la indeterminación de la dirección. víate la nota *1 del apéndice VI. pero por este método es imposible disminuir | A a 2 h ®ólo podría hacerlo cuando aumentase r. Teniendo en cuenta el resultado a que se ha llegado en el apéndice VI. podemos asumir que puede medirse el momento absoluto. Observaciones acerca de un experimento imaginario (Cf. de la dirección PX.APÉNDICE VII. 9 en la dirección (debida a la difracción que acaece en la ranura). Si el haz PX atraviesa una ranura situada en X. recordando (1). se produce una indeterminación. Así pues. con un grado de precisión también arbitrario. lo cual llevaría a un aumento de | A P | . ya que tenemos h cp . Podemos hacer el ángulo ip todo lo pequeño que queramos sin más que hacer la2| suficientemente grande..blogspot. de la partícula que llega a X en la dirección PX. conduce a h (2) lAa^l ^ r lo cual hace ver que lAas] es independiente de lai]. lo único que necesitamos investigar es la situación en lo que respecta a las indeterminaciones A a 2 Y A b2 —que se deben a las indeterminaciones en las direcciones correspondientes—• y el vector A P . | a^l. http://psikolibro. esto es.

a partir de la conservación del momento llegamos a Aba = Abi — Aaa (4) Para toda terna dada de ai. .\ h . Queremos ahora poner de manifiesto que para (Ab^)» —esto es. (8) Pero esto quiere decir: por pequeña que hagamos r. (Ab2)i. de nuevo. O) en donde «</'» denota la indeterminación en la dirección de ba* Por tanto. lAbí—Aaal T = h. con ella. podemos hacer 9 tan pequeño como queramos sin más que aumentar | a^l.com . y a la vista de (4) y (5). Lo cual hace ver que es posible hacer tan pequeño como queramos cada uno de los dos factores del producto ( A P ) . lo cual quiere decir que podemos tener un dispositivo tal que se cumpla h |Abi|c5. además. por analogía con (2) tenemos lAb^l í^ H^.|Aa.— ^an pequeña como queramos sin más que emplear valores suficientemente grandes para el momento |b2l' y esto. hubiera bastado poner de manifiesto que cabe hacer tan pequeño como se desee uno de estos factores sin que por ello se haga aumentar al otro más allá de todo límite. para la componente PY de Ab2—• es válido el razonamiento correspondiente. | b i | y'Ia2|5 A b i depende directamente de cp.\h. Puede. Como (en virtud de nuestro supuesto) podemos hacer A a i — O.l bal. Mas para refutar la aserción de Heisenberg referente a los límites de precisión alcanzables.blogspot. nos es dado hacer también tan pequeña como queramos la componente A 82 en la dirección PX —que denotaremos con «(A 82)»» — '• lo cual podemos conseguir sin interferir con la precisión de la medida de la posición de P.282 La lógica de la investigación científica Debido al hecho de que. para todo r previamente elegido. ya que ésta se hace también más precisa cuando |a2| aumenta y r disminuye. = r. advertirse que si se elige convenientemente la di- http://psikolibro. sin interferir con la precisión con que se mida la posición P. ( A b 2 ) „ de modo independiente entre sí. podemos hacer siempre i¡r —y.|£-(5) r y —por tanto— que también sea válida lAbil h lAaal ^ r (6) Además.

por tanto —si 9 es suficientemente pequeño—. tanto la precisión del momento en esta dirección como —incluso— la precisión de la posición (en la misma dirección). son completamente simétricas. Quiero manifestar aquí mi agradecimiento más cordial al doctor K. Schiff me señaló el hecho de que puede tener trascendencia un examen del grado de exactitud de una medida tomada en una dirección perpendicular a A s . Se observa que —en lo que respecta a la precisión de las medidas— la medición (aparentemente no predictiva) del corpúsculo de [A] que llega a X y la predicción de la trayectoria del corpúsculo de [ B ] que procede de P. ' En el curso de una discusión de mi experimento imaginario.com . Schiff por su fructuosa colaboración conmigo durante cerca de un año. se hacen independientes de la precisión con que se mida la posición de P (si empleamos valores elevados de I 82]5 esta última posición depende principalmente de la pequenez de r ) : ambas dependen exclusivamente de la precisión con que se midan la posición y el mom. (A a2)xi de la partícula que llega a X depende de la pequenez de 9 ) .Observaciones acerca de un experimento imaginario 283 rección PX se puede determinar la distancia PX de tal modo que A P y A b2 sean paralelos. y de la pequenez de ip (lo cual corresponde al hecho de que la precisión.blogspot. http://psikolibro. En consecuencia.ento de la partícula que llega a X en dirección PX. y. normales a PY^.

blogspot.com .http://psikolibro.

blogspot.com .NUEVOS APÉNDICES http://psikolibro.

com .http://psikolibro.blogspot.

se trata de una continuación del presente libro. A este respecto aludiré también a dos trabajos míos que podría haber incluido entre los apéndices si no fuese opuesto a ampliarlos aún más: son «Three Views Concerning Human Knowledge»**^ y «Philosophy of Science: A Personal Report»**^ ^. «pero yo me refiero al hablar de probabilidad (o de corroboración. Los dos primeros apéndices nuevos contienen tres cortas notas. o de confirmación) a una cosa distinta de lo que usted quiere decir». en especial. y he sido incapaz de hacerlos más legibles sin introducir cambios que hubieran disminuido su valor como documentos. a esto replicaron algunos filósofos. El título de éste es Postscript: After Twenty Years **^. para resolver el siguiente problema filosófico: el grado de corroboración. http://psikolibro. 355-388. Temo que son difíciles de leer: su concisión es excesiva. ed. Y ha sido necesario entrar en tecnicismos para justificar mi rechazo de esta evasiva respuesta (que **^ Post scríptum: veinte años después.. págs. e incluso a la mayoría de las relativas a la probabilidad —campo en que mis ideas han cambiado más que en ningún otro—. ¿'obedece a las reglas del cálculo de probabilidades? En el libro mismo había contestado a esta pregunta. 1956. 1957. pues su exposición y discusión ha crecido. Pero semejantes tecnicismos son necesarios. por ('. publicadas entre 1933 y 1938. me ha parecido que era menester incluir en él parte del material nuevo que se ha acumulado durante estos años. ed. no era posible introducir en los nuevos apéndices todos los resultados de trascendencia. ' Publicados respectivamente en Contemporary British Philosophy 3. del T. diciendo «inoy>. Los apéndices *II a *V son algo técnicos —al menos.Aun cuando me he encontrado. Ambos se incluyen en mi Conjectures and Refutations. del T. Mencionaré.—N. dicho de otro modo. porque no he dejado de trabajar en los problemas planteados en esta obra. o de aceptabilidad. Mace. ¿es una probar bilidad. D.—iV.blogspot. que aun podía asentir a casi todas las opiniones filosóficas expresadas en este libro. Su cantidad es bastante considerable.—N. Lewis. bien contra mis intenciones. **' «La filosofía de la ciencia: un informe personal». 153-191. por H. A. lo son demasiado para mi gusto—. hasta convertirse en el núcleo principal de un nuevo libro. y que están relacionadas muy de cerca con este libro. como han creído tantos filósofos? O. y. aparte de la teoría de la probabilidad. que contiene muchos asuntos que guardan una relación estrecha con éste. de una teoría.com . y en British Philosophy in the Mid-Century. me parece. del T. por ello. con gran sorpresa mía. uno que falta aquí: es la interpretación de propensiones de la probabilidad (como yo la llamo). págs. **^ «Tres tesis acerca del conocimiento humano».

por S. sino también que formular reglas para la evaluación de contrastaciones. Véanse también los dos trabajos mencionados en la nota precedente. especialmente los que se ocupan del desorden objetivo y de los experimentos imaginarios. págs. en Observation and Interpretation. aparte de las interpretaciones clásica. que se publica aquí por primera vez. En 1935 comencé estas investigaciones. lo cual llevé a cabo en una serie de tres estudios. lógica y frecuencial de la probabilidad ^—de la que me había ocupado en el libro— hay muchas interpretaciones posibles de la idea de probabilidad y del cálculo de probabilidades: de este modo preparan el camino para lo que después he llamado la interpretación de propensiones de la probabilidad''. con objeto de no prejuzgar si el grado de corroboración es o no una de sus interpretaciones posibles. pues había que tomar el cálculo mencionado en su sentido más amplio. y he incluido en el apéndice *II un breve informe sobre algunos de mis primeros estudios. el apéndice *XII consiste en una carta de Albert Einstein. y admitir en él sólo las reglas esenciales. En todos estos apéndices se afirma que. Cf. forman una especie de eslabón entre mi elaboración de la probabilidad y la de corroboración. Espero que los restantes tengan interés tanto para los filósofos ' como para los científicos. En cuanto a los apéndices *VII y *VIII. que he reimpreso aquí en el apéndice *IX. en los apéndices *IV y *V doy un esquema de mis resultados más recientes. Mas no solamente tenía que examinar las reglas del cálculo de probabilidades. 1957. Korner. ed. Por fin. 65-70 y 88 y sigs.blogspot. y averiguar el papel que desempeña cada una de ellas. mi artículo «The Propensity Interpretation and the Quantum Theory».288 La lógica de la investigación científica amenaza reducir la teoría del conocimiento a un mero verbalismo): era preciso formular las reglas («axiomas») del cálculo de probabilidades.com . respectivamente. esto es. especialmente laa páginas 388 y 188. para el grado de corroboración. http://psikolibro. con la amable autorización de sus albaceas literarios.

blogspot. lo mismo intenté en mi Logik der Forschung. el de la verificabilidad. en 1934. Dos notas sobre inducción y demarcación (1933-1934) La primera de las notas que vuelvo aquí a sacar a luz es una carta al editor de Erkenntnis. La segunda es una colaboración a un debate celebrado en una conferencia filosófica en Praga. La mala inteligencia a que me refiero me impulsó en la carta a señalar la diversidad entre mis opiniones y las del Círculo de Viena (y a insistir sobre ella) . ya en 1933 traté de corregir esta interpretación errónea de mis opiniones. mi trabajo «Philosophy of Scicn- http://psikolibro. se publicó por primera vez en Erkenntnis en 1935. He fragmentado algunos de sus párrafos con objeto de facilitar la lectura. núms. 4-6. movido por el hecho de que ya entonces se debatían mis tesis —en el Círculo— bajo la interpretación equivocada de que yo abogaba por el remplazamiento de un criterio de sentido. yo no me ocupaba del problema del sentido. en consecuencia. y he seguido intentándolo desde entonces: mas parece que mis amigos positivistas siguen sin poder advertir la diferencia. sino del de la demarcación. págs. varios miembros del Círculo de Viena debatían ampliamente mis tesis. años antes de que las tesis de este autor se convirtieran en un asunto de debate en Viena (cf. y. Como puede verse en mi carta. en realidad. Esta carta surgió por el hecho de que. 11). 426 y siguientes.com . yo había formulado el problema de la demarcación y del criterio de falsabilidad o contrastabilidad en el otoño de 1919. algunos supusieron —equivocadamente— que las mías habían sido elaboradas originariamente como crítica a las de Witt< genstein. incluso por escrito (cf. aun cuando no se había publicado —en parte debido a su tamaño— ninguno de mis manuscritos (así. en Erkenntnis 3 (es decir. mi libro Logik der Forschung tuvo que ser cercenado hasta reducirlo a una fracción de su tamaño original para poder publicarse). la nota 3). por entonces. En realidad. el de la falsabilidad: mientras que.APÉNDICE * I . que algunos miembros del Círculo habían leído. La carta al editor se publicó originalmente en 1933. en Annalen der Philosophie. En la carta acentué la diferencia entre el problema de un criterio de demarcación y el pseudoproblema de un criterio de sentido (así como el contraste entre mis opiniones y las de Schlick y Wittgenstein). por otro. formando parte del informe sobre dicba conferencia.

en p r i n c i p i o .— una suposición carente de fundamento : la de que todos los enunciados auténticos h a n de ser. pero «Bildung» tenía escasamente en aquella época ninguna de las connotaciones técnicas que luego han llevado a distinguir claramente entre la «formación» y la otranaformiición» do enunciados. http://psikolibro. que sean u n tipo p a r t i c u l a r de « pseudoenunciados ». La solución que a q u í propongo tiene la ventaja de p r e p a r a r t a m b i é n " SCHLICK. que p o r razones lógicas no son verificables. etc. sino que sólo son falsables.) H e aquí la carta de 1933 : Un criterio del carácter empírico de los sistemas teóricos 1 ) Cuestión preliminar. influido p o r Wittgenstein. Die Naturwissenschaften 19 (1931). pág.290 La lógica de la investigación científica c e : A personal R e p o r t » .blogspot. convencionalismo. (En cuanto al p a l a b r e o absurdo y carente de sentido. 156. pues serían enunciados que se contrastan sometiéndolos a intentos sistemáticos de falsarios. verificables o falsables.com . núm. Si eliminamos tal asunción cabe resolver de u n modo sencillo la contradicción que constituye el p r o b l e m a de la i n d u c c i ó n : podemos i n t e r p r e t a r de u n modo perfectamente coherente las leyes n a t u r a l e s — o las t e o r í a s — como auténticos enunciados que son parcialm. sino «reglas p a r a la transformación de e n u n c i a d o s » * ^ : esto es. con el apriorismo. cree que sería posible resolver esta contradicción a d o p t a n d o el supuesto de que las leyes naturales «no son auténticos enunciados». de un modo asimétrico. Este intento de resolver el p r o b l e m a (si bien me parece ser en todo caso una solución v e r b a l ) c o m p a r t e con todos los intentos anteriores — o sea. 7. es obvio que pueda traducirse «Anweisungcn» por «reglas». El texto alemán dice: «Anweisungen zur Bildung von Aussageyííi. que es u n criterio de demarcación encaminado a d e l i m i t a r los sistemas de enunciados científicos frente a los sistemas — p e r f e c t a m e n t e llenos de s e n t i d o — de enunciados metafísicos. *' Para captar lo que quería decir Schlick liubiera sido mejor decir: «reglas para la formación o transformación de enunciados». o — d i c h o con más precisión— que p a r a todo auténtico enunciado h a n de ser lógicamente posibles u n a verificación empírica (definitiva) y u n a falsación empírica ( t a m b i é n d e f i n i t i v a ) . e n t e r a m e n t e decidibles. que ahora está incluido en Conjectures and Refutations) : lo cual explica p o r qué en cuanto supe algo acerca del nuevo criterio de sentido del Círculo — e l de verificabilidad— lo contrapuse a mi criterio de falsabilidad. El problema de Hume de la inducción —la cuestión de la validez de las leyes n a t u r a l e s — procede de una contradicción aparente entre el principio del empirismo (el de que sólo la «experiencia» p u e d e decidir sobre la verdad o falsedad de enunciados fácticos) y el haberse dado cuenta H u m e de que los razonamientos inductivos (o generalizadores) no tienen validez.ente decidibles: esto es. es decir. no pretendo que mi sistema le sea aplicable. Schlick ^.

y. «metafísico» o una «pseudoproposición». 100 y sigs.' edición. Carnap reconocía explícitamente quo yo era el autor de lo que él designaba oonio «prooedimjento Bs (aVerfahren Bv). ha de podérsela reducir lógicamente de un modo completo a enunciados singulares de observación (o ha de ser deductible de ellos).Dos notas sobre inducción y demarcación (1933-1934) 291 el camino para resolver el segundo —y más fundamental— de los dos problemas de la teoría del conocimiento (o de la teoría del método empírico). Podría parecer que los positivistas. sin embargo. Tractatus Lógico Philosophicus (1922). han conseguido acabar con la metafísica de una manera más completa que los antimetafísicos anteriores. Si un supuesto enunciado resulta no poderse reducir del modo dicho. De esta forma. Me refiero al siguiente: 2) Problema principal. 223 y sigs. no solamente ocurre que han aniquilado la metafísica. http://psikolibro. fino a otros trabajos míos que este autor menciona y acepta en el artículo referido.blogspot. la metafísica sería un palabreo absurdo y carente de sentido. llamándolo «procedimiento B». que puede definirse como el de encontrar un criterio mediante el cual podamos distinguir entre aserciones que pertenecen a las ciencias empíricas y las que podríamos llamar «metafísicas». • Añadido en 1957: No se trata de una referencia a Carnap. Die Definition. los enunciados y los sistemas de enunciados nos transmiten una información acerca del mundo empírico solamente si son capaces de chocar con la experiencia. cobrarían el aspecto de «pseoudoproposiciones carentes de sentido». el de una decidibilidad—al menos—unilateral o asimétrica) como criterio de demarcación. el de algo «metafísico». al trazar esta línea de demarcación. el reconocimiento de los enunciados unilateralmente decidibles no sólo nos permite resolver el problema de la in' WITTGENSTEIN. se logra la demarcación buscada mediante la idea de «significado» o «sentido»: toda proposición con sentido —o. «absurdo». con significado— tiene que ser una función veritativa de proposiciones «atómicas». sólo si pueden ser contrastados sistemáticamente: es decir. Véase también DuBiSLAV. Con lo cual se hunde la tentativa de trazar una línea de demarcación. o. por tanto. esto es. ' Carnap menciona este procedimiento de contrastar en Erkenntnis 3. Puede eliminarse el dogma del significado o del sentido —y al par los pseudoproblemas a que ha dado lugar— si adoptamos el criterio de falsabilidad (o sea.. si se aplicase consecuentemente el criterio de sentido de Wittgenstein. Así pues. con mayor precisión. entonces es «carente de sentido». págs. Este es el problema de la demarcación (el problema kantiano de los límites del conocimiento científico). sino que lo mismo han hecho con la ciencia natural: pues las leyes de la Naturaleza son tan poco reducibles a enunciados de observación como los discursos metafísicos (recuérdese el problema de la inducción). si son susceptibles de ser sometidos a contraste (de acuerdo con una «decisión metodológica») de tal modo que pudieran quedar refutados^. págs.com . 3. Según éste. Según una solución propuesta por Wittgenstein ^.

por ejemplo— «inducción». (Geometrie und Erfahrung se publicó en 1921. como sigue: En la medida en que un enunciado científioo habla acerca de la realidad. y —análogamente— un sistema infalsable no puede escoger un subconjunto propio de entre el conjunto de todos los posibles enunciados «empíricos» (o sea. y en la medida en que no es falsable. 3 y sig. el problema más fundamental de la demarcación. no habla acerca de la realidad. que es deductivo). sin aseverar. Adaptando una observación muy conocida de Einstein ^. a que yo mismo he aludido con frecuencia. 1935. de hi- No creo posible elaborar una teoría satisfactoria de lo que se llama tradicionalmente -—y también por Reichenbach. Por el contrario.292 La lógica de la investigación científica ducción (obsérvese que únicamente existe un tipo de razonamiento que se mueva en dirección inductiva: el modus tollens. Sobre las llamadas alógica de la inducciónii y ^probabilidad pótesisy>. pero —de acuerdo con la costumbre de Europa continental—. no son seguros. puede observarse que ha sido la fuente de que han brotado las teorías de las ciencias empíricas). por Frank y Schlick y publicados por Springer en Viena).-podríamos caracterizar las ciencias empíricas. En Erkenntnis se publicó posteriormente un informe de la conferencia. que ha dado origen a casi todos los demás de la epistemología. rencia filosófica habida en Praga en el verano de 1934 (cuando el libro estaba en pruebas). tiene que ser falsable. y en la medida' en que son seguros no hablan acerca de la realidad». creo que semejante teoría tiene que llevar. (Se publicó en 1934. sino.blogspot. mi colaboración a ella apareció en Erkenntnis 5. asimismo. 170 y sigs. desde un punto de vista histórico. págs.com .) http://psikolibro. que entonces estaba en prensa. de todos los enunciados sintéticos singulares) ". * Añadido en 1957: Einstein decía: «En la medida en que los enunciados de la geometría hablan acerca de la realidad. La segunda nota consiste en ciertas observaciones que hice durante la discusión de un trabajo leído por Reichenbach en una confc'. Pues nuestro criterio de falsabilidad ha discriminado con suficiente precisión los sistemas teóricos de las ciencias empíricas de los de la metafísica (y de los sistemas convencionalistas y los tautológicos). ed. * EINSTEIN. págs.) ° Se publicará pronto una exposición más completa en forma de libro (en Schriften zur wissenschaftlichen Weltauffassung. * Añadido en 1957: Me refería a mi libro Logife der Forschung. por tanto. la carencia de sentido de la metafísica (la cual. Mediante un análisis lógico podría mostrarse que el papel de la falsabilidad (unilateral) como criterio de la ciencia empírica es formalmente análogo al de la compatibilidad para la ciencia en general: un sistema incompatible (o contradictorio) no es capaz de escoger un subconjunto propio del conjunto de todos los enunciados posibles. llevaba la fecha «1935». Geometrie und Erfahrung. por ello.

Lo más que podemos decir de una hipótesis es que hasta el momento ha sido capaz de mostrar su valía. original: esto os.blogspot. los apartado* 47 a 51). y se suponía que la «inducción» garantizaba su verdad. según mi opinión. Si distinguimos. que puede definirse satisfactoriamente valiéndose del concepto de frecuencia relativa (según hace Von Mises) ^. a un principio sintético que no pueda ser contrastado empíricamente). * d e la ed.. más tarde se vio claramente que no es posible llegar a una verdad absolutamente segura. o a una regresión infinita. B : bien sea porque B esté en contradicción con ciertos resultados de observación —y. de conocimientos todo lo seguros que se pudiera). entre un «procedimiento de encontrar» y un «procedimiento de justificar» (una hipótesis).com . y se trató de poner en su lugar por lo menos una especie de certidumbre o de verdad atenuadas —es decir. a pesar de ello. las págs. por ejemplo. pues la teoría de la inducción es superflua. la «probabilidad». en principio. y carece de función en una lógica de la ciencia. jamás cabe justificarla. Nunca es posible «justificar» o verificar las teorías científicas. Desde este punto de vista cabe darse cuenta de que es inútil y engañoso emplear el concepto de probabilidad en relación con las hipótesis científicas. Pero. y que ha tenido más éxito que otras: aun cuando. el análisis del procedimiento de justificar las hipótesis no nos conduce a nada que podamos decir que pertenece a una lógica inductiva. 94 y «Igs. como hace Reichenbach. Pero las tentativas de Reichenbach de ampliar tal concepto de suerte que incluya la llamada «probabilidad inductiva» o la «probabilidad de hipótesis» están condenadas a fracasar. Es fácil explicar históricamente el error que suele cometerse en esta materia: se consideraba que la ciencia era un sistema de conocimientos (esto es. si bien no tengo objeción alguna que hacer contra la idea —que aquel autor trata de invocar— de una «frecuencia veri- ' C£. 188 y 195 y sig. puede aventajar bajo ciertas circunstancias a otra. A. Esta evaluación de la hipótesis se apoya exclusivamente en las consecuencias deductivas (predicciones) que pueden extraerse de ella: no se necesita ni mencionar la palabra dinducciónt). Logik der Forschung.Dos notas sobre inducción y demarcación (1933-1934) 293 por razones puramente lógicas —y ello lo mismo si emplea la lógica clásica como si emplea la probabilitaria—. o a apoyarse en un principio apriorístico de inducción (es decir. una hipótesis determinada. cit. *(es decir. entonces hemos de decir que no es posible reconstruir racionalmente el primero. o porque sea posible deducir más predicciones valiéndose de A que de B. verificarla ni siquiera hacer ver que sea probable. los apartados 80 y 81. Pero el hablar de la «probabilidad» en lugar de hacerlo de la «verdad» no nos sirve para escapar de la regresión infinita o del apriorismo ^. http://psikolibro. pági. PopPEH. ' Op. Mas. quede «falsada» por ellos—. en mi opinión. El coiicepto de probabilidad se emplea en la física y en la teoría de los juegos de azar de un modo concreto. por tanto.

asimismo. 488). pág. «más o menos ciertas». y tales que nunca estaremos justificados para decir que son «verdaderas». Klasse 2 9 . como un sistema de conjeturas o anticipaciones que •—por principio— no son susceptibles de justificación. tenemos que hacernos a la idea de que no hemos de considerar la ciencia como un «cuerpo de conocimientos». ' Reichenbach interpreta «las aserciones de las ciencias de la Naturaleza» como sucesiones de enunciados en su Wahrscheinlichkeitslogik. pero con las que operamos mientras salgan indemnes de las contrastaciones. no como una sucesión de enunciados. págs. Akad. completamente insatisfactoria: mediante consideraciones sumamente sencillas se llega al resultado de que no podemos obtener de este modo un concepto de probabilidad que satisfaga ni siquiera la modesta condición de que una observación falsadora origine una disminución apreciable de la probabilidad de la hipótesis.. e incluso si se aceptase esta interpretación no se ganaría nada. sino de la «frecuencia de la falsedad» dentro de semejante sucesión). ya que se encuentra uno abocado en diversas definiciones de la probabilidad de una hipótesis todas enteramente inadecuadas. d.blogspot.294 La lógica de la investigación científica tativa» en una sucesión de enunciados^: pues no es posible interpretar satisfactoriamente las hipótesis como sucesiones de enunciados *. 15 (Ber. sino más bien como un sistema de hipótesis: es decir. pág.-Math. y de atribuirla cierto valor probabilitario en cuanto elemento de semejante sucesión (aunque no a base de la «frecuencia de la verdad». Pero esta tentativa es. cf. sino como un eZementó de una sucesión de hipótesis ^. Preuss. Podría quizá considerarse la posibilidad de interpretar la hipótesis. 168 y sig. se desemboca en una definición que atribuye la probabilidad 1/2 —en lugar de O— a una hipótesis que ha quedado falsada mil veces: así ocurriría con una hipótesis que resultase falsada en una contrastación sí y una no. ° Esto correspondería a la tesis mantenida por Grelling en el presente debate. ni siquiera «probables». ' Este concepto se debe a Whitehead. Phys. Por ejemplo. 1932. A mi entender.com . Erkenntnis 5. http://psikolibro.

está bastante m a l escrita : era mi p r i m e r a publicación en idioma inglés. S. y) en la que y fuese tautológica. a veces. «Un conjunto de axiomas independientes p a r a la proI)al)ilidad)).blogspot. Cuando la escribí no conocía el libro de Kolmogorov Foundations of Probability.com . o de «aceptabilidad») no era una « p r o b a b i l i d a d » . páginas 275 y sigs. esto es. Nota sobre probabilidad (1938) La nota que sigue. xx) = p{x. no-(x y no-. y fuponc — por t a n t o — que tienen m i e m b r o s (o «elementos») . El texto introductorio de la nota — q u e es lo único que se reproduce a q u í — enuncia claramente (y creo que era la p r i m e r a vez que se h a c í a ) que h a b r í a de construirse la teoría matemática de la p r o b a b i lidad como un sistema «formaIr<: <-H decir. interpretación « s e m á n t i c a » ) . se publicó por vez p r i m e r a en Mind. y 3 ) la lógica (que a h o r a se llama. de una p r o b a b i l i d a d p{x. aun cuando se h a b í a publicado p r i m e r a m e n t e en alem á n en 1933. que sus proj)iedades eran incompatibles con el cálctilo de probabilidades forma] (cf. no p u d e corregir las p r u e b a s (me encontraba p o r entonces en Nueva Zelanda). Puesto que —con los símbolos que empleo en la n o t a — cabe escribir una tautología así. por desgracia.yy) En la nota se da una definición parecida. Una de las razones p o r las que quería desarrollar u n a teoría formal que fuese independiente de la interpretación concreta que se eligiese. Es breve.iiero http://psikolibro. Otro de los motivos que tenía para escribir esta nota consistía en mi intención de mostrar que lo (¡ue en el libro había llamado «probabilidad lógica» era la interpretación lógica de cierta «probabilidad a b s o l u t a » : o sea. y. p o r e j e m p l o . o pa{x) = p{x. el apéndice *IX. de mi Postcript. Kolmogorov se encaminaba a metas semejantes. pero su sistema es menos «formal» que el mío. y entre ellas.. 2 ) la frecuencial. 1938. o bien x x. 1 ) la interpretación clásica.xx). N . además. u n sistema susceptible de recibir m ú l t i p l e s interpretaciones. Ea diferencia p r i n c i p a l es la s i g u i e n t e : él interpreta los argumentos del fimtor p r o b a b i l i t a r i o como conjuntos. y de ahí que p u e d a recibir menos interpretaciones.APÉNDICE * I I . los a p a r t a d o s *27 a * 3 2 ) .*). era que esperaba hacer j)atente posteriormente que lo que h a b í a llamado en m i libro «grado de corroboración>> (o de «confirmación». pero. y. podemos defin i r la p r o b a b i l i d a d absoluta de x (que se puede escribir «p{x) o <tpa{x)>i) a base de la relativa del modo s i g u i e n t e : p{x) = p{x.

en aquella época no habia logrado deducir la ley distributiva de otras más sencillas (tales como la asociativa). Por esta razón he omitido el final de la nota. como ha ocurrido con los demás sistemas que lie desarrollado' posteriormente *^. y. 1955. págs. y con él mi antiguo sistema de axiomas. loe. 51-57. según pienso. 175. puede deducírsele del que doy en el apéndice *IV. http://psikolibro. Mace. C.296 ha lógica de la investigación científica en mi sistema no se asume nada análogo: en mi teoría no se hace suposición alguna acerca de tales argumentos (a los que llamo «eZementosv). difícilmente se podrá simplificar aún más). en British Philosophy in Mid-Century. cit. Brit. Logical Syntax of Language (1937). véanse CARNAP. Un conjunto de axiomas independientes para la probabilidad Desde el punto de vista formal de la «axiomática» cabe describir la probabilidad como un funtor diádico '• (esto es. publiqué dos de ellos. excepto la de que sus probabilidades se comportan del modo exigido por los axiomas. pág. Journal Phil. que —como el sistema antiguo— está basado sobre la probabilidad absoluta (desde luego. Sin embargo. tenía que enunciarla como axioma . y TARSKI. y p{xy) = p{x)p{y) (Conmutación (Asociación (Tautología (Existencia (Monotonía (Complemento (Multiplicación Doy a continuación mi antigua nota de 1938. y puede verse una demostración de su independencia en la nota *2 a pie de página que se encuentra al final del presente apéndice.). y un perfeccionamiento ulterior de los mismos en el apéndice a «Philosophy of Science: A Personal Report». una función numérica de dos argumentos que no es necesario que tengan. por ello. Erkenntnis 5 (1935). editado por A. En el apéndice *IV se encontrará mi sistema final (que. el sistema de Kolmogorov puede considerarse como una de las interpretaciones posibles del mío (véanse mis observaciones sobre el particular en el apéndice *IV). y poco después de su publicación lo reemplacé por otro más sencillo y más elegante. a su vez. en su lugar enunciaré ahora de nuevo mi otro sistema. va*' En el British Journal jor the Philosophy oj Science 6. con ligeras correC' clones de estilo.blogspot. Se. más sencillo (cf. * Para la terminología. Tanto uno como otro estaban formulados a partir del producto (o conyunción) y el complemento (o negación).com . El sistema de axiomas que presenté al final de la nota era algo torpe. que se basa en la probabilidad relativa): lo hago en un orden correspondiente al que tenía el de la antigua nota: Al A2 A3 A4 Bl B2 B3 pi^y) > p{y^) p{{xy)z) > p{x{y)) p{xx) > p{x) Existen al menos un « y un y tales que P(. 1956.T) ^ p{y) p{x) > p{xy) p{x) = p{xy) -f p{xy) Para todo x existe un y tal que p{y) > p{x). la ley distributiva resulta sumamente torpe cuando se la escribe a base del producto y el complemento. 176 y 351. ahora bien.

la tercera interpretación. p u e d e demostrarse que p a r a cualesquiera x^. ' Véase REINES. 94-153 (1935). cit. esto justifica '' la siguiente definición explícita de u n nuevo funtor. q u e simbolizamos aquí con ((. Se.. Así pues. De este modo se {)uede expresar simbólicamente u n a idea tal como ax^ y no «j» mediante «x¡x^y>. C!. capaz de ser interpretado de u n a cualquiera de las formas mencionadas (y de algunas otras t a m b i é n ) . q u e p u e d o l l a m a r «probabilidad ahsolutay>: pa(. Si querem o s a d m i t i r p a r a ambos argumentos las mismas reglas de sustitución y la misma interpretación. «la p r o b a b i l i d a d x^ con respecto a x^y). <.com . http://psikolibro. Las tres q u e se h a n debatido m á s a m p l i a m e n t e son : 1 ) la definición clásica ^ de probabil i d a d como razón de los casos favorables a los igualmente p o s i b l e s . ' Véase PoppEK. esto es. (sin «justificarlan) del modo siguiente: pa(xi)'='p{x. eit.x^ y «2». 17 (1936). III (1932)— un sistema más satisfactorio. pág. loe. pag. 2 ) la teoría f r c c u e n c i a l ' . A Treatise on Probability (1921). p o r ejemplo. R.. Es conveniente construir u n sistema de axiomas. loe. monádico.. Soc.. LEVV-ROTH.ípa{x^)y>. x^ y «a. Logik der Forschung. e s la conyunción del enunciado cuyo n o m b r e es «ATI» y de su negación.Nota sobre probabilidad (1938) 297 lores n u m é r i c o s ) cuyos argumentos son nombres variables o constantes ( q u e p u e d e n i n t e r p r e t a r s e . y 3 ) la teoría lógica''.blogspot.T.i es consecuencia lógica lie .))) y la negación (ano-x^}>. x^x^) • Ihid. véase TARSKI. d. entonces se p u e d e denotar el funtor mencionado con «p{xj. q u e define la p r o b a b i l i d a d como frecuencia relativa de cierta clase de acontecimientos dentro de otra clase d e t e r m i n a d a . ' Véase CARNAP. y q u e esté constituido de tal suerte q u e admita indiferentemente cualquiera de las interprelaciones que se h a n p r o p u e s t o . la conyunción {«. x^ .a. arjíj) depende exclusivamente de la única variable verdadera. Mazurkiewicz ha dado recientemente —en C. 24. que simbolizo p o r « í j » ) . como nombres de p r e d i c a d o s o de e n u n c i a d o s ^ . flíj)" aj)arczca como variable primitiva (no d e f i n i d a ) . es aconsejable i n t r o d u c i r —valiéndose de u n grupo especial de axiomas (véase m á s abajo el grupo A ) — ciertas funciones no definidas de los a r g u m e n t o s : p o r ejemplo. s^. el valor de p{x^. e igual a O si la negación de x^ es consecuencia lógica de X2).v. /)(xj. x^» lo cual puede leerse. Cuando se construye semejante sistema s^. Dfi ' Véase. según sea la interpretación que se e l i j a ) . Xii¡). • Hubiera sido más sencillo escribir Df. Elements of Probnbility. que la define como el grado de relación lógica entre enunciados (que se ¡lace igual a 1 si a.r2. 25. en el q u e ttp{x^. et de L. Varsovia. ha de considerarse Kx^x ^n como el n o m b r e de u n enunciado q u e . y su negación p o r ««i^i» — s i Be adopta 3 ) . págs. S u p o n i e n d o q u e se hayan formulado del modo a p r o p i a d o las reglas de sustitución.) =. por ejemplo.

p u e d e n deducirse mediante el nuevo sistema de axiomas *. 24*26 y 2 t . de la interpretación lógica— con el concepto de «probabilid a d lógica» que b e empleado en anterioies publicaciones*. p o r un lado. (Podría añadir también que tengo por xma mala elección el término «axioma de unicidad»: suponf^o que quería aludir a algo semejante al postulado 2 —o al axioma A2— del sistema del apéndice *IV. Soc. 5. Principia Malhematica. tal como se dan aquí. Ao)» a p a r t i r de «pa(íCi)«.to. de los cuales el más i m p o r t a n t e es el de que es posible formular en s. 22 •52. . del tipo descrito más arriba (es fácil construir valiéndose de él un sistema s.. Cabe mostrar que los dos métodos descritos — l a elección de íj y Dfj.Vj se adoptan como axiomas (y también Df j ) se convierten ahora en teoremas de s. cit. págs. pág.¿) se hace i n d e t e r m i n a d o * ^ Incluyo un sistema de axiomas independientes.) ' Véanse HUNTINGTON.) Ahora bien.. 71 y 151. Amer. el valor de p(. Xj)» como concepto primitivo (funtor p r i m i t i v o ) de u n sistema axiomático «1. en donde las cinco proposiciones 22-51.«. y en el que pasemos después a definir explícitamente <-<p{x¡. x„) = Dfj Los fórmulas que en . por esta razón.com . *^ El sistema absoluto (s^) avenlnja íil relativo (s.^) Pi^i. loe. Unos y otros son : ° Véase POPPER. del modo s i g u i e n t e : pa{x^x^) — pa{x. basta p a r a deducir la teoría matemática de la proliabilidad. Mathem.. un axioma de unicidad más exigente que el correspondiente de s^ (si no se restringe la generalidad de este liltimo s i s t e m a ) . 292 (1904). I..298 La lógica de la investigación científica (Se tiene u n ejemplo de interpretación de «pa{x^)iy en el sentido de 3 ) — o sea. 22'68.. y el B presenta los axiomas propios de la medida de la p r o b a b i l i d a d . y la de 5n y Df. lo cual se debe a que si pa{x2) = O. el cual. considero ahora que el sistema relativo es superior al absoluto. por el o t r o — no son igualm e n t e convenientes desde el pimto de vista de la axiomática f o r m a l : el segundo es superior al p r i m e r o en ciertos aspectos. Trans..^: es decir. es posible realizar paso a paso toda la construcción empezando p o r el otro e x t r e m o : en lugar de introducir «p(x.blogspot.] corresponden a los cinco axiomas del grupo A.) solamente mientras la probabilidad relativa p{x. x. http://psikolibro. c o m b i n a d o con la definición D/g.r. y.)» como variable primitiva (no d e f i n i d a ) . y definir explícitamente «pa{x^)y>.) .. podemos construir otro sistema de axiomas s-^ en el que aparezca «píi(. y es p r á c t i c a m e n t e u n a adaptación del sistema de postulados p a r a la llamada «álgelira de la l ó g i c a » ' . Posteriormente he desarrollado un sistema (véase el apéndice *IV) en el que las probabilidades relativas están determinadas incluso en el caso de que /("(y) = 0.. y) se considere indeterminada si pa(y) = 0. Los axiomas p u e d e n dividirse en dos grupos : el A está formado p o r las p r o p i e d a d e s yuncionales — c o n y u n c i ó n y negación— del a r g u m e n t o . y W H I TEHEAD-RusSELL.

y = ^ 3 y z = 6.. en la que se hayan pasado. más adelante. tómese la matriz siguiente.Nota sobre probabilidad (1938) 299 (Aquí se encontraba —con diversas erratas— el complicado sistema de axiomas que he reemplazado luego por el más sencillo que doy arriba *"). Z. tómese la matriz de la pág. 317. 313 a 319).1. y B2 sin más que añadir productos complementarios. Háganse p(0) = 0 y p ( l ) = p ( 2 ) = l : Al deja de cumplirse para x=0 e y = 1. para « = 2. N. Pero A2 no «e cumple en ciertos casos: por ejemplo. Para hacer patente la independencia de Al.. y de O a 1 el de 1. 296— es una cuestión casi trivial. que —como puede verse teniendo en cuenta sus valores diagonales (del ángulo superior izquierda al inferior derecha)— satisface A3.0. A4. Christchurch. salvo para dos dos primeros axiomas.com .blogspot. y tamhién satisface Al por su simetría con respecto a la diagonal mencionada. las págs. *° La independencia de ambos sistemas -—el sistema original y el que he dado aquí en la pág. Para demostrar lo mismo con respecto a A2. http://psikolibro. 20 de noviembre de 1937. B l y )B3 se comprueban de un vistazo. de 1 a O el valor de 0. A l y A2 (cf.

Su inconveniente principal reside en que. Pero en algunas situaciones especiales hay modos y maneras de superar tal dificultad. en que no admite que los casos posibles tengan distintos pesos. no lo es a dados cargados: dicho de otro modo. a 2 / 5 . y en ellas precisamente tiene su valor heurístico la antigua definición: toda definición satisfactoria ha de estar de acuerdo con la antigua siempre que pueda dominarse la dificultad de la asignación de pesos —y. a fortiori. si bien es aplicable a dados homogéneos o simétricos. por ello. posibilidades o probabilidades. siempre que podamos asignar una función de ponderación a las diversas posibilidades. p ( l ) . 3) También lo será. que será igual a p{2)+p{4) p(l) + p{2) + pi3) + P(4) + P(5) P(2)+P(4) 1 . y. y que se nos den las probabilidades (desiguales) de los diversos lados.APÉNDICE * I I I . Sobre el empleo heurístico de la definición clásica de probabilidad. sino que se considera que ano ha habido tiraday>.. o tendrá valor heurístico. por tanto. aún es posible calcular la probabilidad pedida./>(6) http://psikolibro. por ejemplo. Supongamos ahora que el dado esté cargadcf. Tomemos. p ( 6 ) . 2) Será aplicable en todos los casos en que podamos transformar el problema de modo que se obtengan iguales pesos. el sencillo problema siguiente: hemos de calcular la probabilidad de sacar un número par con un dado cuando no se cuentan las tiradas en que sale el número seis.. 5) Tendrá gran valor heurístico en casos en que puedan introducirse pesos en forma de probabilidades. por ejemplo.com . en la mayoría de los casos en que una simplificación excesiva que opere con posibilidades iguales lleve a una solución próxima a las probabilidades cero o uno. . 1) La definición clásica será aplicable en todos los casos en que conjeturemos estar frente a pesos iguales —o posibilidades iguales—. frente a iguales probabilidades.blogspot. 4) Será aplicable. especialmente para la deducción del teorema general de multiplicación La definición clásica de la probabilidad como número de casos favorables dividido por el de casos igualmente posibles tiene considerable valor heurístico. La definición clásica conduce. p(2).. desde luego. cuando la definición antigua sea aplicable. con leves modificaciones.

porque trataremos extencnniente el problema de la ley de asociación en los dos apéndices siguientes. con m a y o r generalidad. «1 — p ( 6 ) » — p o d e m o s p o n e r «p(fc)»: esto es. sino heurístico. el mismo que el de d e t e r m i n a r p{a. la p r o b a b i l i d a d de a supuesto b. b) p{b) Este es el teorema general de multiplicación p a r a la p r o b a b i l i d a d absoluta de u n producto ab. lo que es lo mismo. es. la p r o b a b i l i d a d de e n c o n t r a r u n a entre los b. la p r o b a b i l i d a d p e d i d a es igual a la suma de las p r o b a b i l i d a d e s de todos los casos favorables ( m u t u a m e n t e excluyent e s ) dividida p o r la de aquellas p r o b a b i l i d a d e s .blogspot. (2) p{ab) = p{a. ya que sigue teniendo sentido a u n q u e sea p{b) . o sea. y.com ..Empleo heurístico de la definición clásica de probabilidad 301 Es decir.b) = p{ab) I p{b) o a esta otra (más general. sin d u d a .b) : es decir. + p ( 5 ) » — o . y en vez de escribir « p ( l ) + p ( 2 ) + . be) p{bc) y. simbolicemos « p a r » p o r «a» y «distinto de seis» p o r « 6 » . El cálculo p u e d e llevarse a cabo del m o d o s i g u i e n t e : E n lugar de escribir « p ( 2 ) + p ( 4 ) » podemos escribir. entonces. «p(ab)n: o sea. además.0 ) . p a r a casos m u t u a m e n t e excluyentes o no : La p r o b a b i l i d a d p e d i d a es siempre igual a la p r o b a b i l i d a d de la disyunción de todos los casos favorables ( m u t u a m e n t e excluyentes o n o ) . http://psikolibro. Sustituyendo «6» p o r «be». la p r o b a b i l i d a d de que salga u n n ú m e r o p a r distinto de s e i s . Es evidente q u e p o d e m o s expresar también esta regla como sigue.. P u e s . el p r o b l e m a que h a b í a m o s p l a n t e a d o de d e t e r m i n a r la prob a b i l i d a d de que salga p a r si no tenemos en cuenta las tiradas en que sale seis. obtenemos a p a r t i r de ( 2 ) ^ : p{abc) — p{a. dividida p o r la p r o b a b i l i d a d de la disyunción de todos los casos posibles ( m u t u a m e n t e excluyentes o n o ) . No cabe duda de q u e estos cálculos son e n t e r a m e n t e g e n e r a l e s . be) p{b. p o r tanto — a l aplicar ( 2 ) a p{bc)—: p{abc) = p{a. y suponiendo p{b) 7^ O. p o d e m o s modificar la definición clásica de suerte que nos dé la sencilla regla s i g u i e n t e : Dadas las p r o b a b i l i d a d e s de todos los casos posibles (y m u t u a m e n t e excluyentes). c) p{e) Omito los paréntesis que deberían encuadrar «bes porque no me preocupa nljnra un planteamiento formal. 6 ) Cabe e m p l e a r las reglas dadas p a r a u n a deducción heurística de la definición de p r o b a b i l i d a d relativa y del teorema general de multiplicación. llegamos a la f ó r m u l a (1) p{a. la probab i l i d a d de que salga u n n ú m e r o distinto de seis.

mas el resultado de tal modificación ya no puede considerarse como una definición auténtica. pero podríamos adoptar (3) como axioma y considerar la deducción mencionada —véase también la fórmula (1) del antiguo apéndice II— como una justificación heurística de su adopción: así hemos hecho en el sistema que se describe en el apéndice siguiente (*IV). Si queremos formalizar nuestra deducción —que utiliza implícitamente las leyes de la asociación y de la adición de probabilidades— hemos de introducir reglas para estas operaciones en nuestro sistema de axiomas: tenemos un ejemplo en el sistema para probabilidades absolutas que he presentado en el apéndice *II. y equivale. p(abc) I p{c) = p{a. a la construcción de un sistema axiomático. Es evidente que no podríamos deducir (3) del modo bosquejado en una teoría de este tipo.302 La lógica de la investigación científica o bien.com . 7) Es posible formalizar con facilidad la deducción que hemos esbozado. http://psikolibro. c). Pues el empleo heurístico que hemos hecho de la definición clásica ha consistido en introducir posibilidades ponderadas —que es prácticamente lo mismo que probabilidades— en el definiens clásico. incluso si p{b) = 0. Que es el teorema general de multiplicación para la probabilidad relativa de un producto ab. teniendo en cuenta (1). be) p{b. puesto que tiene que fijar unas relaciones entre probabilidades distintas. c). como es obvio teniendo en cuenta la deducción heurística.blogspot. Pero. h) tenga sentido en general. por eso. solamente podremos llegar a este teorema imponiendo la condición «supuesto que sea p(í»c) ^ O». Pero (3) puede tener sentido aun sin este requisito si es que podemos construir un sistema axiomático en el que p{a. be) p{b. Si formalizamos del modo dicho nuestra deducción de (3). esta última igualdad equivale a (3) p{ab. c) = p{a. auponiendo p(c) :^ O. pero la demostración formalizada tendrá que partir de un sistema de axiomas en lugar de hacerlo de una definición.

del mismo modo que tampoco la negación de ninguna fórmula de este tipo. en el . y fin la primera Bota a pie de página del apéndice a mi trabajo «Philosophy of Science: A Personal Beport».blogspot. me ha parecido conveniente construir un sistema puramente «formal». Al cual podemos añadir ahora la fórmula (o) Para todo elemento a de S.. pero al hacer tal cosa puede demostrarse que en S hay exactamente dos elementos.. a) ^^ p(a. o sea. «abstracto» o «autónomo». 1956.álgebra elemental tarskiana y nuestro sistema de fórmulas A l . en el sentido de que sus «elementos» (representados por «a». b) —es decir. Phil. .) puedan interpretarse de muchos modos diferentes. Hay que responder que no. http://psikolibro. b. aunque permite —por lo m e n o s ^ tod^s las interpretaciones conocidas. se halla construida de tal modo que siempre que exista una probabilidad p(a. a). o). págs. en Britih Philosophy in Mid-Century. pero que para llegar a una «formalización» completa habríamos de encerrarlos dentro de cierto formalismo matemático (bastaría el «álgebra elemental» de Tarski). tendremos así en aquél un teorema: Existe un elemento a en S tal que p(a. es decir. no es posible deducir (o) ni ninguna otra fórmula parecida que fije el número de elementos. Debe advertirse que los sistemas que estudio aquí son «formales». nuestro sistema es incompleto. Así pues. Y. «abstraetos» o «autónomos» en el sentido explicado. 53 y 57 y sig. sin embargo.com . Journ. por lo cual.ArÍNDicE •IV. 1955. Puede preguntarse si podría existir un procedimiento de resolver la decidibilidad de un sistema que consistiese. «fe». existen en S. de modo que no estemos atados a ninguna de estas interpretaciones. Hay tres características que distinguen una teoría de este tipo de las demás: I ) es una teoría formal. a) ^s= p(a. 6) — r» puede ser interpretado de muchas maneras distintas. al principio de que el cálculo de probabilidades es un método de transformar unas probabilidades en otras. . p(a. digamos. of Science 6. y III) es simétrica: esto es.. B y C +. Teoría formal de la probabilidad Teniendo en cuenta que un enunciado probabilitario tal como (íp(a.. por C. y ello incluso en el caso de que la probabilidad abso' En JBrtí.. desde aquella fecha he construido varios sistemas simplificados ^. los ejemplos mediante los que demostraremos más adelante la compatibilidad de nuestros axiomas hacen ver que en S puede existir un número cualquiera de elementos. ed. Mace. una probabilidad de a supuesto fe— existe también una probabilidad p(b. La primera vez que propuse un sistema formal de este tipo lo hice en una nota publicada en Mind en 1938 (incluida aquí en el apéndice *I1) . se adhiere al principio de que sólo es posible deducir conclusiones probabilitarias de premisas probabilitarias: dicho de otro modo. A. Pues pueden añadirse a nuestro sistema unas fórmulas que expresen cuántos elementos a. a). I I ) es autónoma.. no supone una interpretación en particular.

1950 (!. Kolmogorov supone que las operaciones de adición. no parece h a b e r existido hasta el momento teoría alguna de esta índole. y alude a «la introducción de conceptos geométricos básicos en los Fundamentos de la geometría. b) = r los «elementos» a y b son enunciados. p e r o siempre han asumido una interpretación más o menos específica : por ejemplo. si dejamos a un lado mis propios intentos anteriores en este c a m p o . Más c o n c r e t a m e n t e : se presupone siempre (a m e n u d o sólo de u n m o d o t á c i t o ) que ciertas leyes algebraicas. o clases finitas (agregados) de cosas. pero esta advertencia no basta para determinar el carácter formal de la teoría que busca.com .• ed. como es muy n a t u r a l . de 1933). con mucha razón. multiplicación y complementación de conjuntos son válidas p a r a dichos elementos. puesto que los interpreta como conjuntos. Otros autores han pretendido const r u i r teorías «abstractas» o «formales» —así Kolmogorov—. la interpretación lógica según la cual a y b serían enunciados (o «proposiciones». incluso cuando p{b. aa) = 0. Todo lo cual tiene graves consecuencias en lo q u e se refiere a la construcción real del sistema axiomático m i s m o .304 La lógica de la investigación científica luta de b — p { b ) — sea igual a cero. Y. o sistemas de conjuntos. tales como la de la asociación (a) la ley de conmutación (b) o la de i n d e m p o t e n c i a (c) a = aa ab = ha {ab)c = a{bc) ' Todas estas citas proceden de la pág. Y. KOLMOGOROV. h a n supuesto que en u n a ecuación como p{a. que «carece de importancia qué es lo qye representan los miembros del c o n j u n t o » . que el cálculo de composición de enunciados (el cálculo p r o p o s i c i o n a l ) se cumple p a r a ellos. análogamente. o bien que a y f son conjuntos. entre otras. http://psikolibro. exactamente del mismo modo que la geometría y el á l g e b r a » . sin embargo.blogspot. b ) » —utilizo mi p r o p i a simbología. Los que i n t e r p r e t a n los elementos o y 6 como enunciados o proposiciones suponen. no la suya— a y b son conjuntos: con lo cual excluye. o sea. Foundation of the Theory of Probability. Dice. P o r extraño que parezca. a p a r t i r de axiomas. ni nada que p u d i e r a corresponderse con éstos. o siítemas de e n u n c i a d o s . supone que en «p(a. o tal vez propie> dades. primera de A. alcm. ya que en ciertas interpretaciones a y b no tienen miembros. Kolmogorov e s c r i b e ^ : «La teoría de la probabilidad puede y debe desarrollarse como una disciplina matemática. de H u b e r t » y a otros sistemas abstractos parecidos. si se prefiere).

b). Como hemos dicho. c)p(c) (2) p((ab)c) = p(a. m i e n t r a s que la segunda. bc)p(b. bc)p(b. P e r o este procedimiento es muy capaz de hacer que permanezca oculto el hecho — t a n sorprendente y de tanta i m p o r t a n c i a — de que basten algunos de los axiomas o postulados que se a d o p t a n p a r a la p r o b a b i l i d a d relativa p(a. la p r i m e r a .4 http://psikolibro. b) o sea. c)p(c) (3) p{a{bc)) = p{n. p{a. Una vez hecha esta suposición — y a tácita. es la «ley general de multiplicación». ya explícitamente— se establecen otros axiomas o postulados para la p r o b a b i l i d a d relativa. e á 3. b)p{b) p{ab. p a r a garantizar que los elementos cumplan todas las leyes del álgebra booleana. p a r a los argum e n t o s de la función p(. que es la correspondiente a las probabilidades relativas. .. d 2. bc)p{b. ) . tan interesante. da origen t a m b i é n a una especie de definición de la p r o b a b i l i d a d relativa a base de la absoluta : (d') Si p{b) 5^ O. * I I I ) : (d) (e) p{ab) = p{a. o solamente t a u t o l ó g i c a ) . perfectamente conocida. .com . el apéndice precedente.((a¿)c) == pCC-'O) 20 d 1.. de ellas. bc)p{bc) (4) p(a(bc)) =^ p(a.. pasa inadvertido si se introduce (f) al asumir la identidad algebraica ( a ) — o sea.Teoría formal de la probabilidad 305 se c u m p l e n p a r a los elementos del sistema : es decir. las dos fórmulas siguientes (cf. b) = p{ab) ¡ p{b).blogspot. la ley de la La deducción es como sigue: (1) p((ab)c) ^ p(ab. c) == p{a. . p a r a la p r o b a b i l i d a d de o (sin que esté dada información alguna. p a r a la p r o b a b i l i d a d de a dada la información b . c)p(c) (5) í. entonces p[a. las dos fórmulas ( d ) y (e) e n t r a ñ a n —sin necesidad de n i n g ú n otro supuesto (excepto la posibilidad de sustituir probahilidtides i g u a l e s ) — la forma siguiente de la ley de la asociación : (f) p{{ab)c) = p{a{bc)). P o r ejemplo. ( d ) . P e r o este hecho ^. c) e n t r a ñ a n cierta forma de ley de la asociación . o bien p a r a la p r o b a b i l i d a d absoluta p{a) esto es.

u n a ecuación a base de la probabilidad absoluta— no implican p o r sí solas ni (g) ni ( h ) . por ello. b{cd)). no se advierte que la asunción de ( a ) es c o m p l e t a m e n t e innecesaria si trabajamos con u n sistema axiomático que contenga — o i m p l i q u e — ( d ) y (e) .blogspot. ni tampoco que cuando asumimos (a) además de ( d ) y ( e ) nos i m p e d i m o s averiguar qué tipo de relaciones están implicadas por nuestros axiomas o postulados. (41) a ( 6 2 ) — se requieren m u c h a s más cosas a d e m á s de ( d ) y ( e ) : hecho que tiene un interés notable desde u n p u n t o de vista axiomático. d) = p{a{bc). Con lo cual no se p a r a mientes en que (f) es deductible de ( d ) y ( e ) . dicho de otra forma. el antecedente «si p(f>) ^ O» es ineludible. ya que la división p o r cero no es una operación definida. P a r a deducir estas fórmulas —véase el apéndice *V. y ésta. etc. d) p{a. P o r e j e m p l o . de enunciados (o proposiciones). tampoco se cae en la cuenta de que ( d ) y ( e ) . que son las fórmulas correspondientes a base de la p r o b a b i l i d a d relativa: (g) (h) p{{ab)c. Ahora b i e n . a u n q u e implican (f) —esto es. en casi todos los sistemas (g) no es válida. En consecuencia. a su vez. En mis propios sistemas de postulados para la p r o b a b i l i d a d p u e d e n deducirse todos los teoremas del álgebra de B o o l e . o.com . es posible definir la p r o b a b i l i d a d relativa a base de la absoluta. http://psikolibro. de predicados. {bc)d) = p{a. p u e d e i n t e r p r e t a r s e de m u c h a s m a n e r a s : como u n álgebra de conjuntos. y h a de ser r e e m p l a z a d a p o r otra fórmula condicional m u c h o m á s d é b i l : (g") Si p{d) ^^ O entonces p{{ab)c. y lo mismo ocurre con todos los demás sistemas que h a n llegado a mi conocimiento. Otro p u n t o de considerable i m p o r t a n c i a es el p r o b l e m a de u n sistema «simétrico». d) = p{a{bc). T a l como hemos dicho más a r r i b a . es decir. a n á l o g a m e n t e a ( d ' ) . d) y es menester también a n t e p o n e r a ( h ) una condición análoga. u n a de las claves del método axiomático es justam e n t e averiguar tal cosa. ahora bien. b) — p{ab) ¡ p{b). He puesto este ejemplo p a r a que se viera que Kolmogorov no llega a llevar a cabo su p r o g r a m a . del m o d o siguiente : (d') Si p{b) ^7^ O entonces p{a.306 La lógica de la investigación científica asociación— incluso previamente a todo comienzo de desarrollo del cálculo de p r o b a b i l i d a d e s : pues a p a r t i r de (a) {ab)c = a{bc) podemos obtener (f) sin más que sustituir en la identidad p{x) = p{x). la m a y o r í a de las fórmulas de la p r o b a b i l i d a d relativa pueden expresarse — e n los sistemas al u s o — sólo en forma condicional.

según podemos asumir aquí (cf. p{b. Otros se h a n percatado de lo que ocurre. Así pues. es indispensable p a r a toda discusión seria de la teoría de la corroboración o confirmación. esto es. no se p u e d e aplicar del m o d o a p r o p i a d o a los enunciados cuya p r o b a b i l i d a d absoluta es cero. no esté definida convenientemente — o incluso no sea definib l e — debido a ser p{a) = 0. sino que p a r a muchos fines interesantes es inadecuado: p o r ejemplo. esta expresión es i m p o r t a n t í s i m a (es la «verosimilitud» de t sobre la base de los datos d. siempre que p{a. deberíamos p o d e r afirmar que p ( s . tales que s sea deductible de t.blogspot. pero debido a ello sus sistemas son m u y débiles (al menos c o m p a r a d o s con el m í o ) : p u e d e ocurrir en tales sistemas que p{a.com . los apéndices *VII y *V11I). p o r tanto. s y í. pero esto no asegura que />(í»)-:^rO. a u n q u e esta aplicación es sumamente i m p o r t a n t e : las leyes universales tienen. b) = r sea u n a fórmula con sentido. se necesita u n cálculo de p r o b a b i l i d a d e s en el que p o damos o p e r a r con argumentos segundos que tengan p r o b a b i l i d a d absoluta igual a c e r o : p o r ejemplo. a) = r esto es. Esta es la razón p o r la que h e t r a t a d o d u r a n t e varios años de construir u n cálculo de probabilidades relativas en el que. P o r parecidas razones. especialm e n t e puesto que su sistema contiene un «axioma de c o n t i n u i d a d » ) . incluso si p{a) — 0 : sisten>a al que podemos aplicar http://psikolibro. puede ocurrir que la expresión p{d. t) = 1 Pero si p(t) = O no p o d e m o s hacerlo en los sistemas probabilitarios acostumbrados. sus sistemas no son coherentes en su estado actual. Jeffreys. verdadera o falsa. a u n q u e a veces p u e d a n arreglarse.Teoría formal de la prohabilidad 307 Algunos autores no se han dado cuenta de esta cuestión (por ejemplo. ahora bien. b) = r sea una fórmula bien formada. Pero un sistema de este tipo no sólo es débil. p o r ejemplo. a) = r lo sea asimismo. Si tomamos dos teorías universales. y también Von W r i g h t : este último utiliza condiciones que equivalen a 6 ^^^ O. véase también el ajiéndice * I X ) . pero que — s i m u l t á n e a m e n t e y con idénticos e l e m e n t o s — no lo sea p{b. t) (en donde d son los datos que abogan en favor de la teoría í ) no esté definida . según F i s h e r . p r o b a b i l i d a d cero.

pero posteriormente me he dado cuenta de que cabía simplificar mi sistema axiomático.. C. p o r tanto. bB) = 1 Si Si p{B. P r i m e r o el sistema axiomático. y resultó ser m u c h o más sencillo de lo que h a b í a esperado. A2 y Al del presente apéndice (la rotulación con que estaban presentados era. entonces p{a. B2. DI y El. «si p{h) ^ O. En mi trabajo « P h i l o s o p h y of Science : A Personal Report» ^ h e presentado p o r p r i m e r a vez el sistema simplificado r e s u l t a n t e : es el mismo sistema de seis axiomas que expongo más a fondo en el presente apéndice.. B l . P e r o p o r entonces estaba todavía p r e o c u p a d o con las peculiaridades que debería poseer todo sistema de la índole mencionada. I I ) u n a función n u m é r i c a binaria de estos elementos. «fo».. por C. «c».) . pág. http://psikolibro. ya que en ellas aparecen segundos argumentos de p r o b a b i l i d a d absoluta nula. A estos cuatro conceptos no definidos p o d e m o s a ñ a d i r u n q u i n t o . excepto u n a (el axioma C ) . Los seis axiomas que allí se daban eran los B l . e t c . la p r o b a b i l i d a d de a supuesto b. págs. . En aquella época creía..com . h) = 1 En los sistemas al uso estas fórmulas o bien no son válidas o se satisfacen (la segunda y la tercera) de un modo vacío. a nuestra elección. entonces.» (en los sistemas habituales o aparecen tales condiciones o deberían aparecer. 1956. o c o n y u n c i ó n ) de a y 6. 6) = 1 p{a. que será denotado p o r «o». S y sig. que denotaremos p o r medio de «p(a. que algunas de ellas h a b í a n de proponerse como a x i o m a s . denotada con «a6» y llamada producto (o encuentro. y I V ) el c o m p l e m e n t o del elemento a. y su alcance — q u e excede con mucho al de cualquiera de los sistemas corrientes— se debe m e r a m e n t e al hecho de que omito en todas las fórmulas.308 ha lógica de la investigación científica el calificativo de «simétrico». toda condición del t i p o . 195S. : esto es. A. entre ellas las de u n campo boreliano de p r o b a b i l i d a d e s . fe)». como definido o como no * En el British Journal for the Philosophy of Science 6. el universo del discurso o sistema de elementos admisibles (los cuales se denotarán con minúsculas en cursiva. «a». Mace. al que cabe considerar. Es u n sistema s o r p r e n d e n t e m e n t e sencillo e intuitivo. con sus demostraciones de c o m p a t i b i l i d a d y de independencia. etc. y luego u n a s pocas definiciones basadas en él. entonces p{a. I I I ) u n a operación binaria de los elementos. ab) 7^ O. p{a. A3. 191. ' En British Philosophy in the Mid-Century. En nuestros postulados aparecen cuatro conceptos sin definir: I ) S.blogspot.. b) 7^ O. Quiero decir lo siguiente : en todo sistema simétrico satisfactorio son válidas reglas como las que siguen. y al hacerlo h a resultado que estas fórmulas desusadas p u e d e n deducirse de otras que tienen u n aspecto completamente « n o r m a l » . El p r i m e r sistema de este tipo que he p u b l i c a d o * procede de 1955. En este apéndice me propongo exponer p r i m e r o el sistema axiomático. ed. B2. p a r a evitar i n c o h e r e n c i a s ) . Cl. res|>ecLivainente). B3.

Como hemos i n d i c a d o . como m á x i m o . se c u m p l e el siguiente a x i o m a : p{a. b) + p(«? b) = p{b. n a t u r a l m e n t e . B2 y C—. ' Otro sistema posible es el siguiente: Los postulados son iguales a los del texto. entonces p{a. Si a y 6 pertenecen a S. y si. d) (Existencia). lo mismo que los axiomas Al y A2. Si a y & pertenecen a S. c) (Multiplicación) Postulado 4. El n ú m e r o de elementos de S es. Postulado PA. se c u m p l e n los axiomas s i g u i e n t e s : Bl B2 p{ab. entonces ab pertenece a S . y se c u m p l e n los siguientes a x i o m a s : p(a. a) = p(b. http://psikolibro. p e r o n u m e r a b l e . entonces p(a) = p{a. b) = p(c. a d e m á s . c) = p{a.blogspot. c) = p(b. b) p a r a t o d o c de S. Si a pertenece a S. además. El resto (existencial) de los postulados puede darse p o r supuesto. Demostraremos más adelante que el sistema de postulados y axiomas que h e m o s dado es compatible e independiente'^. Postulado 1. infinito. a menos que p{b. fe) (Definición de p r o b a b i l i d a d a b s o l u t a ) . b) p a r a todo c? de S (Sustituibilidad). B l . b) p a r a todos los elementos de S. entonces p(d. a ) = p(b. como p u e d e demostrarse. Cada concepto no definido se introduce p o r u n postulado. p o r t a n t o .se e m p l e a n explír citamente en las operaciones de deducción de los teoremas. c) < p(a. como se hacía en el trabajo en que presenté p o r vez p r i m e r a este sistema'' ' Cf. c) p a r a todo c de S. p o d e m o s a ñ a d i r ahora la definición de probabilidad absoluta como q u i n t o postulado — q u e l l a m a r í a m o s «postulado P A » — o bien podem o s considerar esta definición como explícita (en vez de como u n postulado). c) p a r a todo c de S.com . A2 Si p(a. y si p(a. Los seis axiomas — A l . b). c t a m b i é n pertenece a S (y. A2. Y para e n t e n d e r éstos conviene tener presente que p(a. a) — 1 ~ p(b. Postulado 3. A3 p(a. a) = = p(d. tales que C Con esto se termina el sistema «elemental» («elementalidad» refer e n t e a su ampliación p a r a campos b o r e l i a n o s ) . que denotamos con «p{a)y>. asimismo. y si. Si a y b pertenecen a S. be). p o r m e d i o de los postulados. 6 ) # p(c. pero los A3 y B l quedan remplazados por los tres siguientes. entonces a t a m b i é n pertenece a S . b) es u n núm e r o real. Vamos a h a c e r ahora algunos comentarios sobre el sistema de postulados. c) (Monotonía) p(ab. hc)p{b. b) (Reflexividad).Teoría formal de la probabilidad 309 d e f i n i d o : es la « p r o b a b i l i d a d absoluta de a». (Comiplementación) Al Hay elementos c y d en S. b pertenece a S. Postulado 2. la nota anterior 1. A 3 .

b) = p(i. b)=p(i.1 (3) p(a. b) -> p(a. d). a) = piaa. a) = 2p(b. o) == 1 p(a. los teoremas del álgebra de Boole. véase el apéndice *V.310 La lógica de la investigación científica Cabe r e m p l a z a r estos seis axiomas por u n sistema que sólo contenga c u a t r o . bc)p{b. http://psikolibro. b)^p{h. de m o d o que todos los axiomas. Sin embargo. ' C + se sigue inmediatamente de A3 y C. a) = 4p(5. 6) ^ p(a. c).. b) + p(«» b) 7^ p(c. b) . a) 3 (5) p(a.> p(b. es como sigue: (1) O < p(a. c) = p{d. 3 Aplicamos ahora B l ' : {$) p{ab. 6) = 1 Este sistema tiene un aspecto muy parecido al de algunos de los sistemas acostumbrados (excepto por la omisión de los antecedentes en todos los axiomas salvo en C . a) > p{(aa)a. aa)p(a. y el C se sustituye por Si p{a. a) ^ p{b. c) = p{d. entonces p(c.blogspot. b) 2 (4) p(b. c) B2. b) = p{c. C+ a la de A3 y C *. sino porque A3. y es muy notable que —lo mismo que ocurre en el sistema del texto— proporciona para los elementos a. a)< \ 1. 2 (4) piba. e n t o n ces p{ab. A3 o A 3 ' (3) O < p(a. También son aplicables al sistema que aquí describo las demostraciones de independencia (véase más adelante). por ejemplo. c) = p(ba. generalmente. B + no es sino un modo ocorgánico» de escribir la fórmula más sencilla. B+ C+ S i / ) ( a . c) < p{a. y por la forma de dicho antecedente en C ) . están libres del p r o d u c t o . C o C y B2. por la fórmula algo más exigente C" p{a. b) C+ (2) p{a. c) = p{a. «tZ». en los postulados 3 y 4 : se t i e n e n los axiomas A l . y análogamente. han de asumirse por separado. A4' y C .» p(a. c) < p(a.. La deducción de B l a partir de A4' y de B l ' . excepto los que llevan la l e t r a B . dentro del propuesto en el texto—• puede remplazarse la conyunción de los axiomas A4' y B l ' por B l . Puede mostrarse la proposición inversa deduciendo A3 de C+ del modo siguiente: (1) p(c. o) = jp(o. a)y¿p(b. que. c) 7^ p{d. excepto A2 (para estas deducciones. B2. c) 4. Se trata de u n sistema m u y breve que c o m p a r t e m u c h a s ventajas de otros más e x t e n s o s : el p r o d u c t o y el c o m p l e m e n t o aparecen s e p a r a d a m e n t e . bc)p{b. a) . af 2.> p(b. A2 y los dos siguientes. b) = p{c. c) s u p u e s t o que p{a.com . h) < p(a. p e r o a costa de i n t r o d u c i r u n a cuarta v a r i a b l e . b) + p{c. b) ^ p(b. i B" p{ab. fe) > O p(cib.a) = p(c. c) ^ p{d. y en presencia de los axiomas A3 o A3'. b) = p(d. c) -> p(a. a) ^ p{b. c) < p{a. A3 o A 3 ' (2) p(a. b) + p(i. b). A3' A4' Bl' C p(a.. . es más exigente de lo necesario: no sólo por introducir los números 1 y O (con lo cual oculta el hecho de Que no sea menester mencionarlos en los axiomas). mientras que para las deducciones inversas son indispensables todos los axiomas del sistema presentado en el texto. a) = p(b. c) + p{a. 6) = O = p{a. B l ' Para la deducción de A4' y B l ' a partir de B l . C o C . b) C+. b) + p(i. c) El axioma B2 no sufre modificación. h. asimismo. y viceversa. b) E n este sistema. b) . b) < p{a. B + equivale a la conyunción de B l y B 2 . véase el apéndice *V). b) = 2p{a. 4 Cabe remplazar C + . a) A4'. pero < inorgánicas. c) entonces p{c. c) = p(d. Dentro del sistema de axiomas que doy aquí —y. b) j¿ 1. Bl y C se siguen inmediatamente de A3'. c) Si p(a. c).

como se observa teniendo en cuenta que. lo cual os pagar un precio demasiado caro. bastaría con p(a. o por B3 Si p{ah.com . II) para leduciE el número de axiomas se introduce una variable suplementaria. y p{a. entonces p{c. (cb) (be)). con ser más largo ^. p a r a t o d o c de S. pese a ser más d é b i l — es algo engañosa : al adoptarla quedaría oculto el hecho de que puede demostrarse la ley de conmutación p a r a el p r i m e r a r g u m e n t o con sólo los He aquí tres de las razones por que prefiero el sistema de seis axiomas al de cuatro: I) los axiomas del sistema más largo son algo menos desusados. c). especialmente en la forma mencionada en la nota anterior 6. entonces p{a. iguales a O o a 1 ) . Es evidente que también p o d r í a remplazársela p o r esta otra (que es más sencilla. sería lím p{ab)/p{b). y. por tanto. be) = p{a. del intervalo u n i d a d . pero m u c h o más exigente) : B3+ p{a. a) = p{b. 1 ) . siendo x e y n ú m e r o s r e a l e s . o ) = p{x. b) como igual a p{ab)/p{b) supuesto que p{b) ^ O. ) En el postulado 2 se necesita A l p a r a estatuir que no todas las probabilidades son iguales (digamos. III) la «organicidad» de B+ se logra por una rsp. P e r o como B 3 + p i d e más de lo necesario — e n r e a l i d a d . c) = p{ba. y queremos poder poner de manifiesto que en la teoría elemental. (be) (cb)) — p{a. A2 nos hace capaces de a m p l i a r la equivalencia probabilística de a y b al segundo argumento. supuesto que existiera este l í m i t e — .'pie de truco mecánico. P u e d e r e m p l a z a r s e A2 p o r la fórmula algo más exigente A2+ Sip{a. y ) . b) = p{a. e igual a 1 supuesto que í) = O: en otro caso. ab) = p{c. y de ahí que tenga poco valor. más intuitivos. 6a). incluso en los casos en que a y b tengan probabilidad absoluta nula. podemos construir u n sistema S que no sea numerable —se satisfacen todos los demás postulados si interpretamos S como el conjunto de todas las sumas finitas de subintervalos semiabiertos. [x. S es u n álgebra booleana ( n u m e r a b l e ) . (Véanse los puntos 8 a 10 del apéndice *VI.Teoría formal de la probabilidad 311 y el complemento aparece u n a sola v e z . La finalidad del postulado 1 es únicamente la de caracterizar los sistemas elementales: en la exposición axiomática del álgebra booleana o de la lógica de enunciados o de proposiciones se asume a m e n u d o u n postulado de esta índole. 6 ) » p a r a todos los elementos a y b cuyas probabilidades sean iguales supuesta cualquier c o n d i c i ó n : cabe lograr lo mismo sin A2. p a r a demostrar su independencia. http://psikolibro. Cabe omitir el postulado 1 (que pertenece solamente a la teoría elemental). podemos i n t e r p r e t a r entonces p(a) como la longitud de dichos intervalos. c). b). que señalan otro e j e m p l o . cb). c) = p{c. P o d e m o s comentar ahora Ins diversos postulados y axiomas de nuestro sistema. La función que desempeña A2 es la de p e r m i t i r n o s demostrar ap{x. pero sólo en el supuesto de que p{a) 5^ O 7^ p ( ^ ) .blogspot.-A^sí pues. pero personalmente yo prefiero el de seis axiomas. [O.

a) < p{z. o. conmutación y asociación) por medio de dos axiomas sencillos. Hay otras combinaciones posibles. d)p{b. que A3 es superfluo si remplazamos en C las dos apariciones de «p(fe.blogspot. con ser mucho más débil). e) < <p{y.d)<p{b. A2. e) > p{c.312 La lógica de la investigación científica demás axiomas. si en el axioma siguiente BD (que. entre ellas algunas en las que el producto aparece sólo una vez: son muy complicadas. b)p(y. sino el producto o convuneión ab. g) —*p{c.com . puede remplazar a A2. pero puede omitírsele si se refuerza C: es claro. be). B+ y C + ) . c) < p{y. el Bl es el más evidente desde un punto de vista intuitivo. A l . o intersección) de cualesquiera elementos o y fe de S : caracteriza de un modo exhaustivo las propiedades de dicho producto (tales como indempotencia. de todos nuestros axiomas. El postulado 4 pide la existencia de un complemento. esté sistema de tres axiomas tiene todas las ventajas del anteriormente mencionado con cuatro (con A l . g) < p{y. frente a B l . A3 se necesita para demostrar que p{a. como B. o) = 1 para todo elemento a de S. ya que evita emplear el producto de a y b (cosa que también hace A2. a)=p{x. El postulado 3 pide la existencia de un producto (o encuentro. A2+ es preferible a las otras fórmulas que hemos mencionado ahora. Bl y B2) introducimos el símbolo «(a)» dos veces —^una vez al comienzo y otra antes de «(Efe)»— y reemplazamos la primera flecha (condicional) por una doble flecha (bieondicional). g) > pie. la nota anterior 6). a) = p{z. a) = = p{x. cb) "^ p(a. c) 7^ p{a. En mi opinión. c) > p{a.f)=p{y. a) — (E6) (c) (d) (Ee) (E/) (Eg) {p{x. y)) & (p{x. de los que el primero es evidente intuitivamente y el segundo ha sido discutido en el apéndice *III. entonces p(a.d))&{p{a. y B l ' no caracteriza —como hace B l — un aspecto métrico intuitivo de la probabilidad. Por ejemplo. a saber.f}-^p{x. d). Es preferible tanto a A4' como a B F (cf. d)y> (o sólo la segunda aparición). puede combinarse el axioma B2 con Bl y con A2+. c) & {p{a. podemos sacar partido de las circunstancias que acabamos de indicar para reducir al niímero de axiomas a tres. a) > p{z. b) = = Pix. C+ Y el axioma B que enunciamos a continuación y que combina B3+ y B + : B Si p{ah. c) y p(a. obtenemos una de las formas definicionales mentadas (téngase en cuenta que empleo aquí las abreviaciones explicadas al comienzo del apéndice *V). que reunidos le pueden reemplazar: pues cabe tomar equivocadamente a A4' por una convención. Aparte de exigir tal vez más de lo que podría parecer conveniente. d)p{b. BD p{xy. y caracteriza dicho complemento por (una forma condicional http://psikolibro. Como hace ver la fórmula B anterior. a))). teniendo en cuenta C+. Sin embargo. Como ya se ha señalado. fe)» por <íp{d. d) = p{a. para todo o de S. c) > p(h. e)->p{c. a) & p{a. c) supuesto que p{a. pero tienen la ventaja de que se las puede dar una forma análoga a la de una definición.

respectivamente. presupone los dos postulados 3 y 4 (deduciremos esta fórmula más adelante. 1 y 0. c) = 1».a) ?^p{b. no obstante la complejidad de BD. c ) = 1 = = p(a. a) p{a.h)) A m i juicio. La fórmula que vamos a dar ahora. por ello. b) = p(a. BD y CD es u n poco preferible al de A l . 1 ) = O. sino -—por e j e m p l o — la siguiente aserción existencial.a) —* {b)[c){p{x. aa) la cual.Teoría formal de la probabilidad 313 debilitada d e ) algo que parece ser u n a fórmula evidente si se tiene en cuenta que 1 = p(a. Debido a lo poco exigentes que son los axiomas. b) = p{a. digamos. b). Oj-: esto es. llamándola fórmula 7 5 ) . iguales al producto y el complemento (con respecto a l ) a r i t m é t i c o s . el sistema formado p o r A. sin e m b a r g o . definimos p(0. CD. pues si S es finito la demostración es t r i v i a l ) y u n a función p{a. Llegamos a u n a demostración trivial de la c o m p a t i b i l i d a d de u n S finito asumiendo que S = -jl. Este postulado — o el axioma C— tiene el carácter de u n a definición de p{a b) a p a r t i r de p{a. en el apéndice *V. P u e d e demostrarse que nuestro sistema es compatible: podemos construir sistemas S de elementos (con u n n ú m e r o infinito de elementos distintos. como p u e d e verse fácilm e n t e si lo escribimos del modo s i g u i e n t e : (I) (II) p ( o . es análoga a BD y p u e d e transformarse en u n bicondicional. aa (el «elemento vacío»). T a m b i é n es posible demostrar que nuestro sistema axiomático es independiente. a saber: «p(a. a) — p ( a . a). Daremos dos interpretaciones finitas más de S antes de entrar en a n a que sea infinita n u m e r a b l e . supuesto que no exista tal c. c ) : de modo que en este caso límite la fórmula aparentemente «evidente» falla. exactamente lo mismo que ocurría con esta ú l t i m a . CD p{x. b) 7^ p ( a . o). B y C+.a)=p{b. b ) = 1 . b) tal que se demuestre que se satisfacen todos los axiomas. y.blogspot. utiliza la complementación y el prodvicto. Se admite que el producto — o e n c u e n t r o — y el complemento son. las cuales no sólo satisfacen nuestro sistema axiomático. Se necesita la condición que precede a esta fórmula p o r q u e en caso de que c sea.b) -^p{c. b) y p{a. c ) + p{a.a) i=jp(j. obtenemos p(a. el postulado P A p u e d e sustituirse p o r la sencilla definición (•) p{a) = p{a. supuesto que h a y a u n c t a l q u e p(c. y en todos los demás casos hacemos p{a.com .a) + p{y. P o r fin. entonces q u e d a n satisfechos todos los axiomas. a ) . http://psikolibro. las demostraciones son m u y fáciles. que S consta de dos elementos.

siempre que sea a = O ó 1. fo = 3 y c = l . con la excepción siguiente: 1. be) = O Otra aserción análoga sería : ( E ' ) Hay u n elemento a de S. a) ~ O j ^ p{a. 2. 3 ) = 1.1 = 0. b) 0 1 2 3 0 1 1 1 1 0 1 0 1 2 0 0 1 1 3 0 0 1 1 '.2 = = 2. como tampoco puede ocurrir tal cosa en ninguno de los sistemas probabilitarios que conozco (excepto. b) = p{ab)/p(b). n a t u r a l m e n t e . Nuestro p r i m e r ejemplo no satisface la aserción ( E ) . tal que p{a) = p{a. Definimos t a m b i é n : d ~ 3 — a . n puede considerarse que es el n ú m e r o de las zonas o clases m u t u a m e n t e excluyentes m í n i m a s en que está dividido cierto universo del discurso . Se p u e d e n representar los ejemplos que acabamos de describir mediante las dos «matrices» siguientes (método que. hasta abarcar u n n ú m e r o de elementos superior a u n núm e r o cualquiera dado •—con tal de que dichos elementos formen u n álgebra booleana (lo cual quiere decir que su n ú m e r o h a de ser igual a 2")—. p(a. y p{a) = p{a. Con objeto de satisfacer ( E ) hemos de t o m a r a = 2. d) = p{a.314 (E) ha lógica de la investigación científica Hay elementos a. p(a. 1. El segundo ejemplo es u n a generalización del p r i m e r o . tales que p(a. en este caso. a) =-.com . a menos que sea a = 1 o a = 3 (y. que será su probabilidad absoluta. 1) = 1 ) . p(a. p e r o teniendo cuidado de que la suma de todas éstas sea igual a 1 . ¿) = 1 y p[a. con la que se h a c e p a t e n t e que p u e d e ampliarse la aplicación de la idea q u e subyace a éste. 6 y c de S. y el 2 con su negación existencial. Cabe identificar intuitivamente el elemento 1 con una ley universal (de p r o b a b i l i d a d absoluta n u l a ) . Se define ab como el más pequeño de los dos n ú m e r o s a y h. en algunos de mis propios sistemas). 3 [-. 3 ) = O. En los demás casos. p o d e m o s perfectamente h a c e r corresponder a cada una de estas clases u n a fracción positiva. O < r < 1.blogspot. p{a. hacemos corresponder también a una cualquiera http://psikolibro. 1) = O.1. 0 ) = 1 . según creo. siempre que a = 2 ó 3 . fue introducido p o r H u n t i n g t o n en 1 9 0 4 ) : ab 0 1 2 3 0 0 0 0 0 1 0 1 0 1 2 0 0 2 2 3 0 1 2 3 o 3 2 1 0 p{a. El primer ejemplo q u e satisface nuestro sistema y ( E ) consta de cuatro e l e m e n t o s : S = -jO. p ( a ) = p{a.

como esta otra. Sea S la clase de las fracciones racionales en representación diádica. 1. b) — = p(ab)/p(b). y. q : g(o„. por fin. fe) = 1 en los demás casos. (Véanse los puntos 8 a 10 del apéndice *VI. Para mostrar la independencia de A2 suponemos ^° que S consta de tres elementos: S = -jO. = 1—a. hacemos p{a. mientras que en todos los casos restantes ponemos p{a. podemos elegir la siguiente interpretación (que tiene interés por estar relacionada con la interpretación frecuencial). a = 1—a^.blogspot. Agassi y por mí mismo (este ejemplo snliífaec el postulado PA solamente si en dicho postulado le oolooa una raya encima do cada letra b. Interpretamos ab como la sucesión ab = a^b^^. hacemos p{a..com ... Para mostrar que nuestro sistema es compatible incluso en el supuesto de que S sea infinito numerable. A„. b) = límg(a„. es claro que el problema de demostrar su independencia equivale al de construir un ejemplo (una matriz) que sea no conmutativo y de combinarlo con una regla numérica acerca de los valores de p que asegure que sólo el segundo argumento viola la ley de conmutación.) do la página 313).. además. .. Para hacer ver la independencia de Al podemos hacer p{a.. 6„) = 1 siempre que B„ = O ?(«». a = a^. y p(a. además. y es sumamente fácil hacer patente que satisface todos nuestros axiomas. 6) = O en caso de que sea afe = O. podamos escribir en forma de sucesión. excepto A l . 2\.f. definimos. ^n) = (AB)„/B„. fue encontrada simultáneamente por el doctor J. con lo que a. p{a. . en la que o... tijfejí •••» de modo que (ab). Podemos definir ahora. una función auxiliar. Para definir p{a. siempre que B„ ^ 0.) Con lo cual hemos terminado con la compatibilidad de nuestros sistemas axiomáticos. http://psikolibro. ideada para satisfacer ratas condiciones. No ofrece dificultad poner de ma" Teniendo en cuenta lo que se ha dicho antes acerca de A2.. Oj. = Ojé. de modo que si a es un elemento de S. pero satisface la definición (.Teoría formal de probabilidad 315 (le las sumas booleanas la suma aritmética de las probabilidades correspondientes. b„).. en que se da otro ejemplo. sea ó O ó 1. definida del modo siguiente : A „ = S ttj n de suerte que tenemos (AB)„ = I a. 1—Og. Este límite existe para todos los elementos a y 6 de S. La demostración de independencia de A2 que doy aquí. y a. b) introducimos una expresión auxiliar. 6) = 1 para todo o y todo fe de S: entonces se satisfacen todos los axiomas. 0) = 1 . y a uno de los complementos booleanos el complemento aritmético con respecto a 1. Obsérvese que podemos asignar a una o varias de las zonas o clases mutuamente excluyentes y mínimas •—pero no nulas— la probabilidad cero: si 6 es una de estas clases —o zonas—.

(l — | 6 | ) . m i e n t r a s que p ( 0 . p{a. en los demás casos a = 0 . al m e n o r de los dos componentes a y b. = — a y p(a. se basa en la siguiente matriz no conmutativa. cabe definirlo. pero sí los demás axiomas. en todos los demás casos. además. Entonces se satisfacen todos los axiomas. b) = 1 Vamos a p o n e r en claro que A3 es i n d e p e n d i e n t e : como en la prim e r a demostración de c o m p a t i b i l i d a d . b) —1 —1 0 +1 0 0 0 —1 0 +1 0 0 0 +1 0 —1 +1 0 —1 +1 0 •+1 Este mismo e j e m p l o demiiestra la i n d e p e n d e n c i a de A 4 ' (cf. 1 ) = 1 y p(0. b ) p a r a todo b. 2) = 0. Las matrices p u e d e n escribirse a s í : ab —1 0 —1 0 0 0 0 +1 —1 0 +1 a p{a. 1 ¡-.2 = 2. que no se c u m p l e p a r a a = — 1. Un segundo e j e m p l o . + I j . en todos los d e m á s casos. 1 ) 7^ p ( 0 . Ahora p u e d e hacerse ver con facilidad que p ( l . a d m i t i m o s . t o m a m o s S = • O. 0 ) (mientras que se satisfacen los demás axiomas).com . la nota 6 anterior).blogspot. i») = p(2. 1 ) . Definimos p ( l . como s i g u e : 1. mas en todos los casos restantes p{a. y. 1 ) = 1. y. y.l y c = 0. asimismo. p(0. b) = 1. así como o.316 La lógica de la investigación científica nifiesto que el producto ah h a de ser no c o n m u t a t i v o . 2 ) — O. O. salvo B l . P a r a p a t e n t i z a r la independencia de B l . 2 ) = O : de suerte que no se satisface A2. b) = a. pues. con el que se hace ver que B l es independiente (y también que B l ' lo e s ) .. b) •—esto es. í > 5 ^ . en todos los demás casos (incluyendo el de 2 . y los { productos y complementos lógicos iguales a los aritméticos. p(a. que ab es el p r o d u c t o aritmético de a y ?>. y. b) = O : A3 falla p o r q u e p ( l . Podemos hacer intuitiva esta interpretación escribiendo la matriz no conmutativa del modo s i g u i e n t e : ab 0 0 1 2 0 0 0 1 0 1 1 2 0 2 2 a 1 0 0 p ( 0 . Definimos t a m b i é n : a = 1 si y sólo si a = O. ah es igual a min{a.t . http://psikolibro. p o d e m o s a d o p t a r S = = -{ — 1 .

estipulamos que «XB denote. 1 ) = O.Teoría formal de la probabilidad 317 ah 0 1 2 0 0 0 0 1 1 1 1 2 0 1 2 a 2 PÍO.X < y» tengan su sentido aritmético acostumbrado cuando « e y sean números. si x es u n n ú m e r o . b = l y c = 2. y p u e d e asimismo utilizarse el ejemplo p a r a A2. en todos los demás casos. y definimos: p(0. 1) = O. P a r a hacer ver la independencia de esta condición — a la que podemos referirnos sucintamente llamándola «postulado 2 » — consideramos. c ) » . «x = y».0 de O a 1. c) < p(a. l . 2) = 0. es u n elemento booleano (digamos. p{a. el complemento booleano (negación) de :«. P a r a demostrar la ind(!pcn(l('ncia del postulado 2 hasta a ñ a d i r m e r a m e n t e u n requisito m á s : interpretamos v. en el que «a». a la vez que se cumplen los demás axiomas. pero los demás axiomas sí. b) sea u n número r e a l . 1 ) . p(a. y el de 0. P a r a demostrar la independencia de B2 tomamos el mismo S que utilizamos con respecto a A 3 .1 da 1 a O . sin más que pasar el valor de 1. De este modo se terminan las demostraciones de la independencia de los axiomas operativos. entonces B2 no se cumple para a=l. y su sentido booleano perfectamente conocido siempre que x e y sean elementos booleanos (si son enunciados. etc. esto nos sugiere que es posible a d o p t a r el segundo ejemplo de B l .. tomamos de nuevo el último S a d o p t a d o . u n e n u n c i a d o ) . l . En su p a r t e no operativa. Con este fin. una interpretación booleana no numérica de S. Si hacemos ahora p(0. b)» como nuevo n o m b r e del elemento boolea- http://psikolibro. «x + y». (Véase también la nota *2 de la página 299. En cuanto a la parte no operativa de los postulados. el dual de B l .) F i n a l m e n t e . es decir. ya que 2 = p ( l . b) = 1. el postulado 2 exige que siempre que a y b pertenezcan a S. entonces falla C. pero suponemos que d = a.blogspot. 6) = 1 0 0 B l deja de cumplirse p a r a a — O.com . ejemplo correspondiente a A l . b~0yc~2.p(a. y determinamos que ««y». interpretamos S como u n álgebra booleana no numérica y —como máx i m o — n u m e r a b l e (tal como u n conjunto de enunciados. h a b r í a que interpretar «x < y» como «x e n t r a ñ a y » ) . l ) p ( l . b) = 2. lo mismo que «—xy>. sean nombres de enunciados v a r i a b l e s ) . 1 ) 5^ p ( l . en p r i m e r lugar. y si a. y en los casos restantes p{a. ya que p{Q. «fo». 1) — 4. (Podemos tener otro ejemplo que haga visible la independencia de B2 si consideramos que este último axioma se necesita p a r a demostrar í(p{ba. B2 no se cumple. «XT^y» y «. y en los casos restantes p{a. hemos dado ya una demostración de la independencia del postulado 1 (al comentarlo). 1 ) 5^ 7^ p{l. con objeto de poner de manifiesto que C es independiente.

sin más que reducir S a los elementos O y 1 de S' (podríamos elegir. S' — -j O. http://psikolibro. mientras que A l .com . Las demostraciones de la independencia de las partes existenciaÍes de los postulados 3 y 4 son casi triviales. La demostración de la independencia del postulado P A es todavía más t r i v i a l : sólo necesitamos i n t e r p r e t a r S y p{a. y hacer p{a) = = constante (por ejemplo. asimismo. O. (No h a llegado a m i conocimiento que se hayan p u b l i c a d o antes demostraciones de independencia p a r a sistemas axiomáticos de la p r o b a b i l i d a d : supongo que la razón es que los sistemas conocidos no son independientes. b) en el sentido de nuestra p r i m e r a demostración de compatibilidad. el complemento y la probabilidad absoluta p o r medio de la m a t r i z : ah 0 1 2 3 0 0 0 0 0 1 0 1 0 I 2 0 0 2 2 3 0 1 2 3 a LP(«) 3 2 1 0 0 1/2 1/2 1 Se define la p r o b a b i l i d a d relativa por p{a. p r o d u c t o . h) = \ siempre que p{b) = O siempre que p{b) ^ 0. A2. Así pues. A3 y todos los demás axiomas y postulados se convierten en teoremas m u y conocidos del álgebra booleana " . 1 ó 2 ) . salvo el 2. Introducimos p r i m e r a mente u n sistema auxiliar.blogspot. 1.318 La lógica de la investigación científica no o + h. 2 y 3. que satisfacen todos los postulados. hemos demostrado que cada u n a de las aserciones que hemos hecho en nuestro sistema axiomático es independiente. y no alteramos en n a d a lo d e m á s : es evidente que no se cumple el postulado 3.2 y 3 ) . Podemos demostrar de un modo semejante la independencia del postulado 4. y eso en el supuesto de que sean satisfactorios p o r lo demás. 2. ya que el producto de los elementos 1 y 2 no pertenece a S. o cualquier combinación formada con tres elementos de los cuatro de S'. y definimos el. para llegar a una interpretación en la que falla dicho postulado. h) == p{ab)lp{b) Este sistema S' satisface todos nuestros axiomas y postulados. P a r a hacer p a t e n t e la independencia de la parte existencial del postulado 3 adoptamos ahora u n S que esté confinado a los elementos 1 y 2 de S'. exceptuada la consistente en 1. Entonces se viene abajo el postulado 2. p{a.) '" Una leve variante do esta interpretación transforma todos los axiomas en tautologías del cálculo proposicional. 3 [-. 1/2.

con la excepción de B l y C. c ) = p{b. p a r a los que he presentado ejemplos más sencillos. c) p a r a todo c perteneciente a S. excepto B l ' . p e r o — c o m o demostraremos al final del apéndice * V — todas estas reglas son deductibles de nuestro sistema si definimos la equivalencia booleana. implícita o explícitamente. b ) = O siempre que ab = Q v^ b (y sea p(a. que ambos obedecieran a todas las leyes del álgeb r a booleana y que (*) fuese válida. solamente en el caso de que. 6 ) = 1 en los demás casos) . en el que se tenga p ( l ) = jp(2) = O. 1 ) > ^ ( l . además. Cabe expresar el hecho de que nuestro sistema permanezca independiente incluso si postulamos el álgebra booleana y ( * ) . p ( a . P u e d e verse que nuestros axiomas continuarían sin ser superfinos advirtiendo que es posible demostrar su independencia (excepto la de A2. o bien p ( l ) = p(2) = l. la validez de algunas o de todas las reglas del álgebra booleana p a r a los elementos de S . pero en el que sea p{a. se haría superfluo A2. h) = p{ab)lp{b) == ah¡b B l queda violado.com . si sustituimos nuestro axioma B l por A 4 ' y B l ' —véase la nota 6 a n t e r i o r — deja de poseer esta característica). en todos los demás casos. postulásemos que en el segundo argumento de la función p p u d i e r a n substituirse m u t u a m e n t e dos elementos cualesquiera p a r a los que cupiese demostrar la equivalencia booleana. «a = b».Teoría formal de la probabilidad 319 La r e d u n d a n c i a de los sistemas usuales se debe al hecho de que todos ellos postulan. A ello hay que responder que ninguno se convertiría en superfluo. diciendo que es «autónomamente independiente» (como es n a t u r a l . y doy a continuación u n álgebra booleana que manifiesta la independencia de B l — y de A4''—: este ejemplo es esencialmente el mismo que el último presentado : ah —1 0 1 2 —1 —1 0 —1 0 0 1 2 a 0 —1 0 0 0 0 0 0 1 2 2 2 2 1 0 —1 p{a) = a. cuya finalidad es precisamente la misma que la de sem e j a n t e postulado s u p l e m e n t a r i o . ya que 2 = p(1. desde l u e g o ) . P u e d e preguntarse si resultaría superfino alguno de nuestros axiomas si postulásemos que ab fuera un producto booleano y a u n comp l e m e n t o booleano. pa. o podemos también a d o p t a r el ejemplo de la página anterior.2. (0) = 1. Me parece que la independencia auto- http://psikolibro.blogspot. p o r medio de ejemplos que satisfagan al álgebra booleana : así he hecho p a r a todos ellos. 1 ) = 1P a r a demostrar la independencia de C tomamos el mismo ejemplo. p o r la fórmula (*) a = í> si y sólo si p{a.

« ) > p(fe. . Ahora voy a definir lo que quiero decir con el elemento p r o d u c t o . de la sucesión infinita A = Ci.. que el sistema sea «completaruente métricoy)..320 La lógica de la investigación científica noma es una p r o p i e d a d interesante (y deseable) de los sistemas axiomáticos p a r a el cálculo de probabilidades ^°. D3. 1.. Como conclusión. como el más amplio de todos los elementos de S que sean subelementos de todo elemento a„ perteneciente a la sucesión A.. Cj. . Podemos definir ya el elemento producto (booleano. Ordenemos algunos de los elementos de S — o quizá t o d o s — en una sucesión infinita A = a^... o sea. en la que se permita a todo elemento de S aparecer más de u n a vez. u n a sucesión A = Oj.. O.. de S y para todo elemento fe de S que satisfaga la condición p(o„. « ) > p{a. a^. en la que a„ > <i„+i para toda pareja de miembros consecutivos de ella. y ) p a r a todos los elementos a„ y para todo elemento y de S.. 1. si S consta sólo de los dos elementos O y 1. quiero definir u n «sistema admisible» S y un (¡. . n a t u r a l m e n t e . o que b es u n subelemento de a (y lógicamente más fuerte o igual que a ) . a. Por ejemplo. x) p a r a todos los elementos a„ de A y p a r a todo elemento a de S. pues me parece que es reveladora.campo boreliano de probabilidades^ S. Un caso que tiene especial interés es el de u n a sucesión infinita decreciente (o. O. serán sucesiones infinitas de elementos de S en el sentido a que ahora nos referimos.blogspot. " En el apéudicc *V estudiamos lo que ocurre cuando se pide algo mucho más enérgico que la independencia autónoma: a saber.. o fe es u n subelemento de o — c o n símbolos.. a base de las nociones «autónomas» —esto es. al cual doy. Ca. O. que..com . probabilísticas— de nuestra teoría. . O. tal que todos sus m i e m b r o s . u n significado algo más amplio que el suyo : estudiaré con cierto detalle la diferencia existente entre el modo de tratar el asunto de Kolmogorov y el mío. « ) > p(fe. o bien igual a 6 ) . como B = O. x) p a r a todo elemento X de S.. contendrá u n n ú m e r o infinito de elementos. A = Oj. sin embargo. de una sucesión infinita. Oj... es el de una sucesión infinita A tal que todos sus miembros (o casi t o d o s ) sean elementos diferentes de S . sean elementos de S. no creciente). Defino p r i m e r a m e n t e en términos probabilísticos qué es lo que quiero m e n t a r cuando digo que a es u n superelemento de h (y más amplio. pero el caso más i m p o r t a n t e . o. p o r tanto. a > fe— si y sólo si p{a. x) para todos los elementos :«. en vez de correspondiente a la teoría de conjuntos). m e j o r dicho. El segundo sentido de S lo h e expresado con u n t é r m i n o de Kolmogorov.. .. a„.. tanto A = O. . pág. 3 3 1 ) : a es un superelemento de fe. I I ) p{a. La definición es como sigue (véase también el apéndice *V. y) > > p(fe. http://psikolibro. en s í m b o l o s : a ^= TT a„ si y sólo si a satisface las dos condiciones siguientes: I ) p(a„.

s = (O. b^. que contenga. ( 2 " — l ) / 2 " + ^] (y. de suerte que — e n r e a l i d a d — no existe en S2 un elemento más amplio que cualquier otro. tal como lo hemos definido: pues el intervalo vacío satisface de u n m o d o trivial la condición I ) . asimismo. 62 ~ (O//16 ] ' ^^'^••< ^^ mayor de ellos será el elemento producto de A. ^4 + 2 " ] . aún m á s : los productos de teoría de conjuntos de dos elementos cualesquiera. Sj no contiene ni el producto de teoría de conjuntos de A ni u n elemento producto en el sentido (booleano) que empleamos nosotros. vamos a limitar ahora nuestra discusión a ejemplos S que satisfagan nuestros postulados 2 a 5 y cuyos elementos x. Sj. a. P e r o contiene.Teoría formal de la probabilidad 321 Con objeto de poner de manifiesto la diferencia existente entre nuestro elemento producto (booleano). en cambio. Es. }/2]. de A.. en donde 6» = (O. ciertamente. y el complemento de teoría de conjuntos de cualquier elem e n t o ) : se observa fácilmente que. 1 ] . Así pues... es el siguiente : S I es u n sistema de ciertos subintervalos semiabiertos del intervalo universal u = (O.com . es evidente que S^ no contiene semejante p r o d u c t o . que añadamos a Sj el semi-intervalo omitido... 5/2]' ^^ tampoco ningún subinlervalo no vacío de s. . que satisfaga la condición I ) p a r a el elemento producto de A. sean conjuntos. los dé la sucesión B = b^. j / 2 ] ^^ ^^ producto de teoría de conjuntos de la sucesión A. de suerte que xy sea su producto de teoría de conjuntos. al cual me referiré como «el ejemplo del semi-intervalo omitido». Nuestro ejemplo principal. y el producto — o enc u e n t r o — ( i n t e r n o ) de teoría de conjuntos (también de A ) . ^/g].blogspot. b) los productos de teoría de conjuntos de dos cualesquiera de sus elementos y los complementos de teoría de conjuntos de cualesquiera elementos suyos. y p o r ser el intervalo más amplio que la satisface. P e r o p u e d e verse que no ocurre así p o r medio de u n ejemplo. Sj no contiene el «semi-intervalo» s = (O.. contendrán un elemento p r o d u c t o de A en nuestro sentido. y. aun cuando ninguno será el producto de teoría de conjuntos de A. a) la sucesión decreciente A tal que a„ = (O. y contiene precisamente. si bien no en el de teoría de conjuntos — a menos. P e r o tanto S^ como todos los sistemas que se obtienen añadiendo a Sj u n n ú m e r o finito de intervalos nuevos (más los productos y c o m p l e m e n t o s ) . 21 http://psikolibro.. obvio que si añadimos a S. cada S h a b r í a de contener — d e l mismo modo que Si—• u n elemento producto (en el sentido de nuestra defin i c i ó n ) de cualquier A de S : pues. Puesto que el semi-intervalo omitido. y. el elemento vacío p o d r í a cumplir siempre ese papel. s. el «elemento producto» (booleano) de A. s = (O. además. además de los elementos de S^. digamos. . también satisface I I ) . ninguno de ellos cumple la I I ) . en caso de que no contenga u n elemento más amplio que satisfaga I ) . Así pues. debido a la presencia de un elemento vacío en todo S. P o d r í a pensarse por u n m o m e n t o que. uno cualquiera de los intervalos b^ = (O. a u n q u e todo 6„ satisface la condición I ) p a r a el elemento producto de A. en el sentido (booleano) de nuestra definición.

RÉNTI «On a New Axiomatic Theory of Probabilily».. dicho de otro m o d o . Quiero señalar aquí que me ha alentado mucho la lectura del interesantísimo trabajo de A. . a^. p o r tanto. Valiéndose del ejemplo. págs. . P u e d e ponerse ahora de manifiesto que siempre que S sea un campo boreliano de probabilidades en el sentido de Kolmogorov. Hungariae 6. y aunque había señalado en varias ocasiones algunas de la» ventajas matemáticas de un sistema relativizado. entonces. la I ) corresponde exactamente al llamado «axioma de continuidad» de Kolmogorov. http://psikolibro. Podría haber añadido. I ) Se dice que u n sistema S que satisface los postulados 2 a 4 es u n sistema admisible. también lo será en el sentido que aquí hemos definido. nolo mo he percatado de hasta que punto podría ser fértil dicha relativización gracias al trabajo de Rényi. son i n d e p e n d i e n t e s — para sistemas infinitos. de modo que ab sea vacío»: con ello. De estas dos definiciones. del semi-intervalo omitido — q u e hemos dado más a r r i b a — puede demostrarse esta no r e d u n d a n c i a con la m á x i m a facilidad. si y sólo si S cu. b). Las definiciones de sistem^a admisible y de campo boreliano de probabilidades están estructuradas de tal modo que todos los sistemas S que satisfacen nuestros postulados y que contienen no más de u n número finito de elementos diferentes son sistemas admisibles y campos b o r e l i a n o s . I I ) Se dice r-ie u n sistema admisible S es u n campo boreliano de probabilidades si y sólo si en S se encuentra u n elemento producto de cualquier sucesión decreciente (absoluta o r e l a t i v a m e n t e ) de elementos de S. ab) y¿ O.. b) = p{a. 286-335: aun cunndo hace varios años que me había dado cuenta de que era menester relativizar el sistema de Kolmogorov.322 La lógica de la investif^ación científica Es posible definir ahora como sigue un «sistema admisilile S» y u n «campo boreliano de probabilidades S». y. o la otra. 1955.-nple — a d e m á s de nuestro conjunto de postulados— la siguiente oondirión definitoria: Sea f)A = a^h. mientras que la I I ) desempeña en nuestro sistema u n p a p e l análogo a la definición kolmogoroviana de campos borelianos de p r o b a b i l i d a d . «y si p(o5. y la probabilidad será una función de medida computablemente aditiva de los conjuntos que constituyen los elem. p{x). si el elemento producto ah de esta sucesión pertenece a S ^^.. las condiciones mencionadas no son r e d u n d a n t e s — o sea. haciéndola igual a l{x). en este caso..blogspot.. lím p{a„. o. Sj. que A = a^. pero no es necesaria esta condición. a^b. «decrece con respecto a b » ) .entos de S. es decir. en Acta Mathematica Acad.com . Todo lo que hay que hacer es definir la p r o b a b i l i d a d . o a m b a s .. en lo que se refiere a l ) •—dada en la forma indicada en la nota 13 a pie de p á g i n a — . u n a sucesión decreciente cualquiera de elementos de S (decimos. mi formulación se hubiese acercado aún más a la de Kolmogorov. nuestras definiciones tienen interés solamente en lo que se refiere a sistemas S que contengan un número infinito de elementos diferentes: estos sistemas infinitos p u e d e n satisfacer o no una condición definitoria. Scient.

3/2]' 6*té en S o no. .) es la longitud del intervalo c„.) = % ^ " ^ cuando p(c) = 0. Cj. ya que lím p{a„) — j / ^ . la compatibilidad de este ejemplo dista m u c h o de ser evidente. la nota 1 3 ) . Mas no ofrece dificultad demostrar tal c o m p a t a b i l i d a d si tenemos en cuenta nuestra demostración anterior de independencia —esto es. y como al hacerse corresponder las dos sucesiones A y C podemos establecer una correspondencia biunívoca entre los elementos de S^ y S j .. mientras que el elemento p r o d u c t o de A (en S ) es p(a) ~ 0.blogspot. Y el ejemplo Sj viola la definición I I ) . la p r o b a b i l i d a d cero al intervalo (147 1 ] . No cabe duda de que cualquier ejemplo que demuestre la independencia del axioma de Kolmogorov ha de ser igualmente anti-intui- http://psikolibro.Teoría formal de la probabilidad 323 a la longitud del intervalo x: entonces queda transgredida nuestra prim e r a definición I ) . .com . se satisface el axioma de Kolmogorov (incluso si o m i t i m o s la condición p{a. a u n q u e Kolmogorov pretende que su «axioma de continuidad» es i n d e p e n d i e n t e . s = (0. la de nuestra p r o p i a definición valiéndonos del ejemplo Sj. aun cuando satisface (de u n modo vacío) la p r i m e r a . la compatibilidad del p r i m e r sistema demuestra la del ú l t i m o . ya que — p o r e j e m p l o — asigna la probabilidad uno a cada u n o de los dos intervalos (O. en su libro no logra p r e s e n t a r ninguna demostración de tal cosa. la no superfluencia— de nuestra p r i m e r a definición (al t r a n s g r e d i r l a ) . que tiene a„ = (O. Esta definición es notablemente anti-intuitiva. en lugar de estarlo en la sucesión A = a^. de modo que surge la necesidad de demostrarla si se quiere asentar la validez de la p r u e b a de la independencia del axiom a de Kolmogorov. P o d e m o s m o s t r a r ahora la independencia del axioma de Kolmogorov definiendo las probabilidades de los elementos de la sucesión C del modo que s i g u e : p(c„) = l{c„) + 1/2 = p{a„) en donde l(c„. i ^ ] Y (^1 1 ] ' 7 ' P ° ^ tanto. y el hecho de que viole el axioma de Kolmogorov (con lo cual establece su i n d e p e n d e n c i a ) está estrechamente relacionado con aquel carácter anti-intuitivo : pues lo viola p o r ser lím p(c. P u e s las probabilidades p(a„) y p(c„) de los dos ejemplos S^ y S3 coinciden. ^4 '^ 2 " ] . de modo que para la teoría de conjuntos a = s es verd a d e r a (pertenezca o n o a a S ) . es el único producto de teoría de conjimtos de A. Debido al carácter mencionado. al cual es evidente que satisface : pues el semi-intervalo omitido. P e r o cabe reestructurar nuestra p r u e b a de independencia de suerte que se haga aplicable al axioma de Kolmogorov y a su planteamiento dentro de la teoría de c o n j u n t o s : lo cual p u e d e hacerse eligiendo — e n vez de nuestro S j — u n sistema S3 de intervalos exactamente como el Sj. y a u n a con a = s tenemos lím p{a„) = ~ p(a). a^. con m a y o r precisión... Así pues.. definida p o r medio de c„ = (O. a) 7^ O : cf. Si bien el p r i m e r o de estos ejemplos asienta la independencia — o . pero que esté basado en u n a sucesión C = Cj. E n este orden de cosas conviene mencionar que. en la forma que le hemos dado no hace lo mismo con la independencia del «axioma de continuidad» de Kolmogorov. 2 ' " ] ...

en lugar de estarlo en una definición de teoría de conjuntos. Nuestras demostraciones de. en lo esencial. en una definición (booleana) de producto como la nuestra. que sea exactamente como S^. ya que no contiene el producto de teoría de conjuntos de A: luego nuestra definición permite una interpretación por un sistema de conjuntos que no sea un sistema boreliano. Aun cuando todo campo boreliano de probabilidades en el sentido de Kolmogorov lo es también en el nuestro. que poseen sucesiones crecientes sin límites: asegura que toda sucesión decreciente tiene en S un producto. Pues podemos construir un sistema.com . en su lugar. no ocurre a la inversa.324 La lógica de la investigación científica tivo.. Y el papel de II) es el de excluir sistemas tales como el Sj. nuestra definición es más amplia que la de Kolmogorov. y en el que el producto y el complemento no sean exactamente el producto y el complemento de teoría de conjuntos. definimos ahora g ~ u — g = (}/2. de modo que su compatibilidad necesitará siemipre ser demostrada por un método parecido al nuestro. l ] y i t — (g + g ) = MM (en vez del punto Y'^). ]^). el intervalo abierto g ~ {a. Así pues. y toda sucesión creciente una suma. con p(g) = |/2 ! ^Ig» arbitrariamente.Se ve fácilmente que S^ es un campo boreliano en nuestro sentido. I ) sirve para excluir sistemas tales conio el S.independencia de I ) y I I ) arrojan alguna luz. con objeto de asegurar que el producto (o límite) de una sucesión decreciente es adecuado desde el punto de vista de la teoría de la medida : el límite de las medidas ha de ser igual a la medida del límite.blogspot. sobre la función que desempeñan estas definiciones. Dicho de otra forma: la demostración de la independencia del axioma de Kolmogorov tendrá que emplear un ejemplo que se encuentre basado. S^. 3^] y que contenga. con g como elemento producto de A . pero no en el sentido de Kolmogorov. segi'in me parece. en el que también esté omitido « = (a. http://psikolibro.

. a) = p{c. 1 6 http://psikolibro... Al A2 A3 Bl B2 C 2. b) = k (2) p({aa)a. a) = p(b.. .. Deducciones dentro de la teoría formal de la probabilidad Me p r o p o n g o dar en este apéndice las deducciones más i m p o r t a n tes del sistema de postulados que se h a expuesto en el apéndice * I V . a) = k (3) p{{aa)a..d). entonces p{a. b) ~> k = k + p(B. p{a. si y sólo si . «&» en substitución de «y».» en lugar de «existe en S u n a tal que . c) = p{b.». b). p a r a «.. E n otro lugar se estudiará todo ello más a fondo. u n a doble flecha.. a) = p{d. c) < / > ( a .com .b)^p{c. {{c){p{a. a) = p{b. . Si a y b pertenecen a S. c). 3 4 (y postulado 2) C. a) < p{aa.. « ( E a ) . (1) p{a.. c)) ..». a). asociación y distribución. p{ab. y «(a) . a ) = 1. a] = k^ (4) F < fc (5) O < /c < 1 (6) k 7^ p{a. Postulado m e r o real. Al leer los axiomas A3 y C debe tenerse en cuenta una relación que demostraré p r o n t o (véase la fórmula 2 3 ) : p{a. como abreviación de «si .. las de i d e m p o t e a c i a .. .^ . «. 1 2.. /)) = = 0 Abreviación b a s a d a en A3 Bl.. b) .<—>.» r e m p l a z a n d o a «para todo a de S. b). bc)p{b. así como una definición más sencilla de la p r o b a b i l i d a d absoluta . e indicaré t a m b i é n de qué forma es deductible dentro de este sistema el álgebra booleana.. B .> pid. «. a) < p{a.». . a) = p{aa^ aa)p{a.. a) .APÉNDICE *V.»... E m p l e a r é u n a flecha.blogspot. b) (7) fe 7^ p{a.. a) 7^ p{b. b) es u n nú- {Ec){Ed)pia. c) = p{a. en la demostración de 5 ) . Voy a moslrar cómo se obtienen las leyes de los extremos s u p e r i o r e inferior.yí. a) -f p{c. entonces . c). 1 B2. conmutación.. p{a... enuncio de nuevo el postulado 2 y los seis axiomas operativos que citaremos en las demostraciones (los demás postulados se utilizarán sólo i m p l í c i t a m e n t e : incluso el postulado 2 se e m p l e a r á nada más que u n a vez. P r i m e r a m e n t e . p{ab.» p(a.> p(E. Procedo a h o r a a realizar las deducciones.

15 18 1. h) = p{a. aa) < p{a. B2. análoga a la B l . 19 16. b) = p(a. 26 (27) p(ab. b) < fe < 1 fe = p{aa. 6) .> (12) O <p{a. 29+. 9 5 11 12 13 C. ab) = 1 p{aa. a{bc)) -= 1 23 33. aa) < fe fe = p{a{aaj. Volvámonos ahora a la deducción de las leyes «algebraicas» (contrapuestas a las «métricas»). 8. b) = p(a. c) Esta es la segunda ley de monotonía. Bl. (33) (34) p{a{bc).^ (11) fe = p(a. a)-A k (Ea) p(a. en la página 328). b) (8) p{ah. 6) . llamada algunas veces «ley de tautología». 6) < fe < 1 (16) (17) (18) (19) (20) (21) O < p{a.> fe = 1 12. 27. 15 1. o) = fe = 1 (24) (25) (E6) (Ea) p(b. 14. 20 (22) (Ea) (E6) p(a. pues. a) = p{b. (9) k ^ pia. b) (14) fe 7¿ p{a. a{bc)) = 1 p(bc. Bl. a(aa)) < fe fe = p{aa. y las (23) y (25) ponen de manifiesto que ambos extremos son accesibles. a{aa)) < p(a. b) O < p{a. 1 7. be) < 1 16 B2.b} B2 Bl 7. b) p(aa. ab) < p{a.5 (13) O < p{a. 27. a las que ordinariamente se toman del álgebra booleana.326 La lógica de la investigación científica Bb)p{B. resumidas en (16). ba) = -1 23. 28 Esta es una forma de la «ley de redundancia» (Cf. Deduzcamos ahora la ley de conmutación. b) (15) p{a. hacen ver que las probabilidades tienen por extremos O y 1 . (26) O <p(a. 17. 22 Al . a{aa))p{a.> (10) fe 5^ p{a. b) < p{a. 15 1. a) B2. aa) = p{a. 31 Esta es. 1.21. b) -^ k > p{a. b) 23. ab)p{a. (30) (31) (32) 1 = p(ab. a) = O Al 1. 6) 5^ O . c) < p{h. 15 http://psikolibro. aa) = k'' fe = fe^ (Ea) (E6) p{a. (28) 1 = p(ba. 6) . la ley de idempotencia.blogspot. 15 (29) p{ab. ba) < p(a. b) O < p{a. B l .com . b) O = p(ab. 6) 5^ O (23) p{a. o sea. 24 Con esto hemos estatuido todas las leyes de los extremos superior e inferior: las fórmulas (12) y (15). 15 B2 30.

p(a{bc).d) > p({ab)c. p({bc)a. c) > p(ba. d) > p{{ab)c. con esto. b(ad))p{b. B l . cd) = p{ab. d) d) d) d) > > > > p{{ab)c. B2 B2 42 (subst.com . c) p((6a)6. B l 51. d{{ab)c)) p(a. p(a(bc). (52) (53) (54) (55) (56) (57) p{a{b{cd)). d({ab)c)) = 1 p{a. la forma completa de la ley de asociación p a r a http://psikolibro. (49) (50) (51) p{a{h(cd)). 40 58 (subst. d) 57. cd) p({a{b{cd)))c. piiab)c. B 2 55. 59 60 (subst. (62) p({ab)c. cd) > p{ab.) 4 1 . c) p(ab.blogspot. d) > p(a{b{cd)). B l . c) = p(ba.Deducciones (35) (36) (37) (38) (39) (40) dentro de la teoría formal de la probabilidad 327 p(b. B2 40. de ella se sigue ( 6 2 ) en virtud de A 2 + (y de B 2 ) . pero siempre que es posible evito e m p l e a r A2 y A 2 + .) 2 3 . (58) (59) (60) (61) p{{bc)a. p{b{ca). B2 37. d) = p(a{bc). d{{ab)c)) = 1 = p{b. a{bc)) = 1 p{ba. c({ab)c))p{c. c{{ab)c)) = 1 p{c. (ab)c) = p{b. 27. 61 Tenemos.). b{ad))p{b. be) = p{ab. d) p{a{b{cd)). 27 42 (subst. B 2 53. c) = p{ab. d) H e aquí media ley de asociación. 39 Con lo cual tenemos ya la ley de conmutación para el p r i m e r argum e n t o ( p a r a extenderla al segundo tendríamos que emplear A 2 ) .) 38. B2 36. d) d) d) d) 57. que h e m o s deducido a p a r t i r de (23) sin más que e m p l e a r las dos leyes de monotonía ( B l y 2 7 ) y B 2 . d) d) 40. p{b{ca).) 48 (subst. ad)p(a. {ab)(cd)) = 1 p((o(6(cd))(a6). p((ab)c. d) > p{{ab)c. d) = p(cd. cd) p{a{b(cd)).d) p(a{bc). {ab)c) = 1 35 (subst. ad)p(a. (ab)c) p(bc. B l .) 52. 50. 15 44 a 47 Esta es u n a forma p r e l i m i n a r de la ley que b u s c a m o s . B2 49. c) > p(ab. c) 34. 15 35.56 y ésta es la segunda mitad de dicha ley. {ab)c) = p{bc. {bc){{ab)c)) = 1 p{a{bc). Dediquémonos ahora a la deducción de la ley de asociación. d) = p{c. B l 54. d) p{a(bc). c) p{ab. (41) (42) (43) (44) (45) (46) (47) (48) p{ab. B l Tenemos así una especie de generalización débil de la p r i m e r a ley de m o n o t o n í a . c) piba. {ab)c) p{b. {ab)c) = 1 p{a{bc). 40 58. 15.) 43. B l 38 (subst.

o sea. 6). Teniendo en cuenta que (64) está incondicionado. b) =. y que «a» no aparece en su segundo m i e m b r o . (67) obtenemos B 2 . c) + p{c. b) = p(a. bd) = p{c. b) = p{c. d) + p{ib. c) + p{üb. La ley correspondiente al segundo argumento p u e d e obtenerse aplicando A2 (si se aplica B2 dos veces a cada m i e m b r o de (62) se llega ú n i c a m e n t e a vina forma condicional cuyo antecedente es (íp{bc. 66 64 65 p{ab. c). b) + p{a. bb) == 1 3 1 ' 32'. y por tanto p{ab. b) p{a. a partir de (30) obtenemos. 40 A éstas podemos añadir la ley de idempotencia para el segundo argumento: (30') p{ab. 23 . aá) = 1 30 y. c). Apliquemos ahora (40). 29' Además. d). ^ Para deducir (70) necesitamos la fórmula (29) en la forma siguiente: p{cb. con lo que obtenemos (29') p{ab. c) + p(cb. al comienzo del apéndice * I V ) .p{a. b) _ 29. b)^ O <--> p{c. de (28') : (32') p(5. c). c) = p{b. que voy ahora a generalizar. c ) = p ( c . aíi) 28 Esto nos consigue.blogspot. 63 Hemos obtenido una forma no condicional del principio de complementación. b) + p{c. b) + p{ci. 63 67 podemos escribir (68) más sucintamente. B2. Por substitución llegamos a (68) p{ab. C Tenemos.p{cb. 69. que es u n a generalización de ( 6 5 ) . d) = p{cb. (63) (64) p{B.328 La lógica de la investigación científica el p r i m e r argumeuto (véase. C. análogamente. 7. asimismo.c) 64. b) 7. por substitución. d). c) ~. c) . d) 5^ O —^ » ) . 40 Se trata de otra forma de la ley de redundancia. b) = 1 + p(b. bd) Multif)licando p o r p{h. 2 3 . p o r analogía con ( 6 4 ) : (70) p{ab. por tanto. 68. 2 3 . Voy a ocuparme ahora de generalizar el axioma de complementación. c) -1" p{ab. la fórmula ( g ) . b) .c) =p(a. 1 33' http://psikolibro. (34') (E6)(a) p(«. d) + p{db. c) = l ^ p ( a 5 . 70. podemos colocar «c» en lugar de «a» y a f i r m a r : (65) (66) p{a. c) = p{c. b) = 1 p{a. B l . c) = p(h. c) T e n i e n d o en cuenta (69) p{cb. 25. bd) + p{E. (31') p{a. bb) = p(fl.com . bd) + p{c. (33') p(a. de la fórmula (64) ^. cuya forma más general es (29+) p(b. 29 Que es u n a generalización de la forma incondicionada de C. C (y seré u n poco más conciso en mis deducciones de ahora en a d e l a n t e ) . C.

blogspot. b) De este m o d o se establece que podemos satisfacer la condición del p o s t u l a d o P A si hacemos b = aa. 40 76 77. d) = p{ah.p{aa. u n a definición de p r o b a b i l i d a d absoluta en u n a forma m á s manejable. b) =¿ jp(oa. 2 3 . c) — p{b.Deducciones (71) (72) (73) (74) dentro de la teoría formal de la probabilidad 329 p{aa. d) 79 (subst. a una generalización de ( 7 9 ) . que p u e d e aplicarse al p r i m e r m i e m b r o de la fórmula siguiente. c) -f. Las fórmulas (31') a (35') no pertenecen o ios teoremas de los siitemcu al u$o. b) = p{a. ( 8 4 ) . d) = p{a{ab). d) = p({aa){bc). da) = p{a bb) = p{a. b) — 1 -{. 76. 32 64 72. b) p(aa. B 2 . c) — p{ab. 64 P u e d e verse fácilmente q u e se trata de u n a forma de dicha ley si se recuerda que en nuestro sistema «ab» significa lo mismo que «a + b» en el sentido booleano.p(B. 6) = 1 = p(mi. 83. b) 70 40. 40 H e m o s llegado. c) — p{ab. bb) . con lo que t e n e m o s : (86) p ( a 5c. efectivamente. c) + p{ab. 40 78. d) = p{ah. í>) -f. PA esto es. (81) y un lema m u y sencillo. y obtenemos. c) + p{c.) P o d e m o s aplicar el «lema de distribución» a esta ú l t i m a fórmula y a ( 8 1 ) . B 2 . c) = p ( o . ad) -f. b) pi(aa. tan d e s u s a d a . d) 8 1 . 84 Henos.p{aa. 32 B 2 . c) /?(a5. con u n a forma de la p r i m e r a ley de distribución.p{c. c) = p{a. 85.b) = p{ad. cd)p{c. ad) = p{b. (80) (81) p{bc.com . 73 p{aa. c) p{ab. ad) — p ( b c . (bc)d)p{bc. c ) » . d) —p{{ab){ac). d) p{a{bc). 62. c) — p{db. 64. c) 70. al cual p r o p o n go l l a m a r «lema de distribución». d) + p(ac. c) piab. Deducimos luego la ley general de a d i c i ó n : (76) (77) (78) (79) p{ab. d) = p{{ab){ac). procedamos a generalizarla aún más. d) — p{a{hc). d) = p{{{ab)a)c. pues. d) = p{a. 74.p(c.p{ac. de acuerdo con ello. (35') ^ (Ea)p(a. 7 1 . 62 (85) p{ab ac. d) 4. b) + p{b. aa) = p{a. que es u n a generalización de ( 3 2 ) y (62): (82) (83) (84) p(a{bc). c) + p{c. b) + pida. b) -). c) = p{a.c) = 1 — p ( o .a) = 1 ^ 34' Véase también (25). http://psikolibro. c) + p{b. d) 79 80. 40 82. d) == p((i6 M. Merece la p e n a mencionar que ( 7 9 ) tiene la forma u s u a l : es incondicionada y carece de la p a r t e « + p{c. (75) p{a) = p{a. b) = p{B. ad) p{a be. Vamos a deducir ahora la ley de distribución : puede obtenerse a p a r t i r de ( 7 9 ) . d) Este es el «lema de distribución». d) p\{{aa)h)c.

p(y. x)) . c).p{b. pero es válida en sus interpretaciones infinitas n o r m a l e s ) . 6) = 1 y p(a. m e d i a n t e los ejemplos que hemos dado en el apéndice anterior. c) = p{ab. b) = p{a.> p{a.91 p ( T 6 c. 40 90. A2 http://psikolibro. be) = O (que no tiene validez en m u c h a s interpretaciones finitas de nuestro S. y que nuestro cálculo es una generalización del cálculo acostumbrado. en consecuencia. Del m i s m o modo obtenemos (94) p ( T a . c) 68 (subst. p(a. c) = p(a. que muestran la c o m p a t i b i l i d a d de nuestro sistema con la fórmula siguiente. Y es posible cerciorarse de que ésta es legítima.com . Sustituyendo en (40) los complementos de a y fe. c) = p{b. c) = p{í^. B 2 . b) = p{ab)lp{b) 96 Esta ú l t i m a fórmula hace patente que nuestro concepto generalizado de p r o b a b i l i d a d relativa coincide — p a r a p(b) ^ O— con el usual. z) == p{by. x)) . c) = p{b. 75 La ú l t i m a puede escribirse también : (97) p{b) ^ O .blogspot. p{a. científica B 2 74 ac)p{a. z) {{x)p(a.) 64 Y. bz) B2 98. d) = p{a Te. 89. 90 q u e es la ley de conmutación p a r a la suma booleana. x) =-. b) 30. c) Llegamos así a (88) pü^b SF.330 (87) La lógica de la investigación p ( 5 Ta. (91) (92) p ^ c.. A2 95. *IV. d) = p{a Tí. b) = p{a.> p{ay. 86. d) 62. b7c). 40 Puede advertirse que (89) (90) p(ab. (E) (E«)(Efc)(Ec) p{a. c) . d) Esta es la ley de asociación p a r a la suma booleana. 40. x) = p(b. hallamos (93) p^b. p a r e m o s mientes en que (98) (99) Hx}p{a. 90 que es la ley de idempotencia de la suma booleana. b)p{b) = p{ab) 87. c) = p{a. c) . A p a r t i r de ( 8 7 ) obtenemos: (95) (96) p(a. 87.> p(y. P a r a demostrar que S ha de ser u n álgebra booleana en toda interpretación compatible (o c o h e r e n t e ) . c) 40. 89.> _ p(ü. az) . c) = p(fE.

D 2 ab + aB = a 88. E. x) p a r a t o d o x p e r t e n e c i e n t e a S.Deducciones dentro de la teoría formal de la probabilidad 331 Es digno de notarse que ( 9 9 ) necesita A2 : no se sigue de 98. B 2 Valiéndose de ( 9 0 ) . x) = p{b. A2. D 2 (Eo)(E6) aj^b 25. x) = p(b. " Cf. dicho de otro m o d o . V. D2 a + a = a 94. págs. 274-304 Kl sislema formudo por (I) a (IV) es cl «cuarto conjunto» de Huntington. entonces a + b pertenece a S (postulado 3. D2.x) Y de esta definición llegamos i n m e d i a t a m e n t e a las fórmulas a = c a ~b-> a p u e d e r e m p l a z a r a 6 en algunos o en todos los lugares de u n a fórmula cualquiera sin que tal cosa afecte a su valor veritativo. x) & p{c. que se debe a H u n t i n g t o n ^ . si fuese a = z T^ XX). y) = p{bd. D I ' 90. P o d e m o s introducir t a m b i é n u n a segunda definición: (D2) (D3) (I) (II) (III) (IV) (V) (VI) (VII) o = 6 + c <—> a =Tc Obtenemos. 1 0 0 ) . z ) = p{b. 90. x))) -> p{ac. p o r e j e m p l o . que la condición (*) garantiza la equivalencia en la sustitución de o y 6. ya que es posible que p{a. del modo siguiente : (DI) (A) (B) (C) (D) a = b <—> {x)p(a. x) = p(d. a = be <—> a = 5 + c Si a y 6 pertenecen a S. y que en tal substitución no cambia el valor veritativo de aquélla .> p{b. z ) = O (tal sería el caso. x) = a = a a= b -> b -= a (a = & 6 = c) . D2 (a ^ 6) + c = o + ( 6 + c) 92. 100. Transactions Am. Math. Soc. a y b.com . 1933. o. descrito http://psikolibro.blogspot. 40 y B 2 . ( 1 0 0 ) y A2. 90. podemos definir la equivalencia booleana de dos elementos. p u e d e ponerse ahora de manifiesto con toda facilidad que siempre que se satisface la condición (*) p(a. y) 99. Si a pertenece a S. D I Ahora bien. entonces a pertenece a S (postulado 4 ) a + b= b + a 9 3 . (100) {{x)(p(a. HUNTINGTON. A la vista de este resultado. el sistema formado p o r ( A ) a ( D 2 ) y ( I ) a ( V I ) es u n sistema axiomático del álgebra booleana perfectamente conocido. es posible sustituir algunas o todas las apariciones de los n o m b r e s del elemento b en cualquier fórmula bien formada del cálculo p o r u n n o m b r e cualquiera del elemento a. 35. 74. entonces. y es sabido que de él son deductibles todas las fórmulas válidas de dicho álgebra.

asimismo. También asume la (VII).^s '>+' a ^. pero en cuanto se acepta. como hacen ver nuestros ejemplos segundo y tercero de la demostración de c o m p a t i b i l i d a d —cf. definible p o r (D4) a > b <—> ab = b. b) (cf. 1 en la pág. ab) T^ O <—-> p{a. en la mayoría de los siste—supuesto que sean c o m p a t i b l e s — . 1943. Jeffreys ha mejorado a este respecto la formulación del teorema 2. ad) -\. y p u e d e demostrarse fácilmente que (+) Esta que mas ciso a > b -> p{a.a. b) -\.2.com . Más en especial. desde luego. La íórnaula (V) es superfina.p(a. üb) =. «p(a. por ejemplo. es una generalización legitima de la lógica deductiva. ya que se le afirma sin una condición semejante a nuestra « p ( 6 ) 7 ^ 0 » .p[(i. o.. 2K0. aun cuando también tenemos p[a -{. su teorema 4 es contradictorio. f>) = = 1» debe i n t e r p r e t a r s e como «al menos casi s e g u r o » . del mismo voluine. &) ~ p{a. " II. S es un álgebra b o o l e a n a . tales como . en interpretación lógica. en interpretación lógica. pero el 4 (y otros muchos) hacen ver que su sistema sigue siendo incompatible (aunque ha reconocido en dicha cd. y dado que cabe i n t e r p r e t a r éste como una lógica deductiva. la propone en su Theory of Pi-obahilily. 47 y siguientes). En la 2. la fórmula ( E ) en las págs. § 1. como Huntington hizo ver en las págs. b) = 1 —> a > fc» no debe ser demostrable. p r o p u e s t a p o r muchos autores.b a > b <—> p{a..blogspot. aa) = 1 Es decir. nuestro axioma C ) . podemos afirmar que el cálculo de probabilidades." ed. «Convention 3». que dos proposiciones contradictorias entrañan cualquier otra. Jeffreys. aa) =^ 2. La fórmula inversa de ( + ) . P a r a que sea válida es preadmitir * p[a. en la nota anterior 1. p o r tanto. en su interpretación lógica. 35. la nota *2 del apartado 23 y mi réplica a Jeffreys en Mind 52. http://psikolibro. 557 y sig. no h a n de aseverarse incondicionaliacnte en u n sistema fórmulas tales como p{a + a.i.332 La lógica de la investigación científica P o r tanto. pág. cf. de 1948. págs. pero no tiene validez. b) = 1 es u n a fórmula i m p o r t a n t e ^. 314 y 3 3 0 — . * Véanse las fórmulas 31' y sigs. o sea. signifique. p o d e m o s a d m i t i r que «a > 6». como «a p o r lo menos casi se sigue de 6». «p(a. «a se sigue de í*» (o «6 e n t r a ñ a < " ' ) . y en esta misn\a se encuentran los (A) a (D) y (/J3). Pero en nuestro sistema existen otras equivalencias válidas.. no obstante tal cosa.

blogspot.o . a ) = 1».com . a) = 1». Parece estar bastante claro. Incluso el prolílema de si un enunciado necesario es necesariamente necesario tiene su lugar natural en la teoría probabilitaria. que desempeña un papel muy importante en la teoría de la probabilidad (como se muestra en el apéndice *IX. como es natural. mas puesto que esto último quiere decir algo así como I. (Ciertas interpretaciones nos impedirán que los tratemos como si perteneciesen al mismo nivel lingüístico. esquemáticamente: si escribimos « 1.«p{h.) http://psikolibro. o como un sistema de lógica modal. a) = 1») = 1» hemos conseguido tener enunciados probabilitarios (secundarios) acerca de enunciados probabilitarios (primarios). fe) no está definido más que cuando p(fe) 5^ 0.xy> en lugar de «x es necesario (en el sentido de. ya que se encuentra unido estrechamente a la relación entre los enunciados probabilitarios primarios y secundarios. «p(a. y «h» en vez de «/)(«. lo cual cabe considerar que significa : 1 a entraña qvie a es necesariamente necesario. por ejemplo.Deducciones dentro de la teoría formal de la probabilidad 333 Ninguna de ellas puede cumplirse en los sistemas al uso. densos o continuos). o incluso al mismo lenguaje. y.> I. h) = 1» . en los que p{a. como una lógica preposicional polivalente (con cuantos valores nos plazca elegir. ya sean discretos. cabe definir «a implica necesariamente fe» por medio de «p(fe. ya que ni siquiera entrañan el álgebra booleana. Pero. hay otros modos —y mejores— de interpretar la relación existente entre un enunciado de probabilidad primario y uno secundario. podemos escribir algo parecido a ha -> I. en realidad. a) = 1». pues.«p{«p{a. podemos hacerlo de muchas maneras: por ejemplo. El carácter formal de nuestro sistema hace posible interpretarlo. que los sistemas acostumbrados de la teoría de la probabilidad se caracterizan de un modo erróneo cuando se los llama generalizaciones de la lógica: son formalmente inadecuados para este fin. punto *13 de la «tercera nota»). c5) ?^ O» —como se acaba de indicar—• o bien definir «a es lógicamente necesario» por «p(a. demostrable)».

Así pues. podemos elaborar una teoría que nos permite realmente la construcción de tipos ideales de desorden (y. El problema de construir una sucesión de esta índole surge inme- http://psikolibro. éstas no pueden determinar si existe o no otra fórmula mejor. 3) Podríamos describir la aleatoriedad diciendo que es la «ausencia de regularidad». naturalmente. la de tipos ideales de orden. «por lo menos una vez cada tres semanas»-— da buen resultado. es esencial dar una caracterización objetiva de desorden o aleatoriedad como un tipo de orden. resulta tentador decir que la aleatoriedad o desorden no es un tipo de orden que pueda describirse objetivamente. y el hecho de que haya llovido un miércoles puede no servirnos para predecir si lloverá o no el domingo. Análogamente. 5) El problema más sencillo de este campo —y el que. y. hemos de resistir a esta tentación. cada día de la semana recibe iguales cantidades de lluvia.APÉNDICE * V Í . como veremos más adelante. o sea.blogspot. y que es menester interpretarlo como nuestra falta de conocimiento del orden vigente —si es que lo hay—. También es aleatoria la caída de lluvia los domingos: en plazos muy dilatados. y para su aplicación a conceptos tales como el de entropía (o desorden molecular). A mi juicio. 4) En estas circunstancias. o si cierta fórmula dada para predecir la lluvia en domingo —tal como. esto nos sirve de poco: pues no cabe someter a contraste la presencia o ausencia de regularidad en general. sino solamente las de una regularidad concreto que se haya dado o propuesto. según creo. 2) Tenemos ciertas contrastaciones estadísticas de aleatoriedad. Pretendo indicar brevemente en este apéndice algunos de los problemas generales que dicha caracterización puede ayudar a resolver. 1) Se supone que la distribución de velocidades entre las moléculas de un gas en equilibrio es (muy aproximadamente) aleatoria. aunque es posible rechazar esta fórmula teniendo en cuenta las contrastaciones a que se la han sometido. la distribución de las nebulosas en el universo parece ser aleatoria. de suerte que la densidad media de ellas es constante. y el modo en que cabe abordarla. Sobre desorden objetivo o aleatoriedad Para una teoría objetiva de la probabilidad.com . Pero. nuestras contrastaciones de aleatoriedad nunca excluyen la presencia de toda regularidad: podemos contrastar si existe o no una correlación significativa entre la lluvia y los domingos. una sucesión idealmente desordenada. pero. además. he resuelto— es el de la construcción de un tipo ideal unidimenional de desorden. asimismo. y de todos los grados intermedios entre estos extremos).

Por tanto. B. parece entonces que nos desdecimos de lo que habíamos afirmado antes. 10) Aunque lo único que se postula acerca de estas sucesiones es que sean «fuertemente aleatorias» —en el sentido de que los segmentos iniciales finitos pasen todas las contrastaciones de aleatoriedad— es fácil poner de manifiesto que tienen limites frecuenciales. su libertad-re de secuelas) aumente con su longitud todo lo rápidamente que sea posible desde el punto de vista matemático. Desde luego. en el sentido que suelen pedir las teorías de la frecuencia. «accidentalmente»: lo único que postula es que fallará o largo plazo (o. con más precisión. digamos del modo siguiente: 00 11 00 11 00 1 1 . o sea.Sobre desorden objetivo o aleatoriedad 335 diatamente en una teoría frecuencial cíe la probabilidad que trabaje con sucesiones infinitas. o sea. 8) La solución de esta dificultad reside en construir una sucesión idealmente aleatoria. 6) Según Von Mises. que nos retractamos de la expresión «desde el principio». en un número infinito de ensayos). 9) El conjunto infinito de todas las sucesiones que se conforman con tal descripción puede ser llamado el tipo ideal de alternativas aleatorias con equidistribución. 7) Es obvio que no podemos someter a contraste este tipo de aleatoriedad demorada. ahora bien. y también lo es que siempre que contrastamos la aleatoriedad de una sucesión estamos pensando en otro tipo de dicha característica: nos referimos a sucesiones que desde el principio se comporten de una forma «razonablemente aleatorizada». R. Von Mises admite que cualquier sistema de jugar puede dai buen resultado durante algún tiempo. un colectivo de Von Mises puede ser enormemente regular en su segmento inicial: con tal de que al final se hagan irregulares.com . ningún sistema que nos permitiera seleccionar por adelantado una subsucesión en que la distribución fuese desigual. la regla de este autor es incapaz de excluir colectivos que empiecen con gran regularidad. . Pero la expresión «desde el principio» da origen a un problema propio. es decir. . dicho de otra forma: una sucesión cuyo grado n de aleatoriedad (es decir. ¿Está aleatorizada la sucesión 010110? Es evidente que es demasiado •¡arta para que digamos sí o no . En el apéndice IV de este libro hemos mostrado cómo se construye una sucesión de este tipo (véase. si se pretende que necesitamos una sucesión larga para decidir una cuestión de este tipo. especialmente.blogspot. Elton y de mí mismo). De esta http://psikolibro. que hace referencia a un trabajo aún no publicado del doctor L. la nota *1 del apéndice IV. una sucesión de ceros y de unos con equidistribución es aleatoria cuando no admite ningún sistema de jugar. como puede verse por lo que sigue. una en la que cualquier segmento inicial —ya sea corto o largo— sea todo lo aleatorio que su longitud permita. y así sucesivamente durante los primeros quinientos millones de cifras. .

que debato a fondo en el Postscript). he encontrado que para abordar la probabilidad es preferible el «punto de vista de la teoría de la medida» a la interpretación frecuencial (véase mi Postscript. en el sentido más amplio compatible con una demostración de que existan semejantes sucesiones aleatorias). y.336 La lógica de la investigación cientíjica forma se resuelve de un modo sencillo uno de los problemas centrales del capítulo sobre la probabilidad. lugar con los lugares primero. Copeland. tanto por razones matemáticas como filosóficas (el punto decisivo está relacionado con la interpretación de propensiones de la probabilidad. en definir sucesiones aleatorias del modo más exigente. 11) Es sumamente fácil extender esta construcción en las dos direcciones opuestas del caso unidimensional.. Las sucesiones admitidas por Von Mises. segundo... . mientras tanto. y cabe que llamemos aleatoria a una sucesión empírica en la medida en que las contrastaciones hagan ver su semejanza estadística con una sucesión ideal.. segvmdo. He conseguido ambos objetivos valiéndome de la construcción dada en mi antiguo apéndice IV. Por este método he creído que podía lograr dos cosas: aterrarme al tipo de sucesión que pasaría las contrastaciones estadísticas de aleatoriedad y demostrar el teorema del límite. Desde un principio he querido responder a la objeción de que la aleatoriedad es compatible con cualquier segmento inicial finito: he querido describir sucesiones que surjan a partir de sucesiones aleatorizadas finitas por un paso al infinito. como acabo de indicar en el parágrafo 8 ) . http://psikolibro..com .blogspot. capítulo *III). por lo cual ya no pienso que tenga gran importancia eliminar el axioma del límite de la teoría frecuencial. la eliminación del problema del límite: y ello gracias a reducir el comportamiento que es propio de una sucesión limitada al que es propio de sus segmentos finitos aleatorizados. segundo.. lugar con los puestos primero. pero. Pero puede seguirse haciendo: podemos estructurar esta teoría desde sus comienzos sirviéndonos del tipo ideal de sucesiones aleatorias que hemos construido en el apéndice IV. Copeland. principalmente. .... y los que en la serie de los puestos pares ocupan el primero. . Y por otros métodos tan sabidos como éste. . Wald y Church no son necesariamente de este tipo (como ya hemos hecho observar más arriba). de la dirección positiva. para lo cual excluían «todos» los sistemas de jugar en el sentido más amplio posible de la palabra «todos» (o sea. 12) Axmque otros teóricos de la frecuencia —especialmente Von Mises. es innegable que cualquier sucesión que se haya rechazado —en virtud de contrastaciones estadísticas— como no aleatoria. sin más que coordinar los elementos que dentro de la serie de los puestos impares ocupan el primero.. segundo. de la dirección negativa.. puede convertirse posteriormente en una sucesión aleatoria admisible en el sentido de estos autores. por otro lado. es posible extender nuestra forma de construcción a las celdillas de un espacio n-dimensional. mi meta ha sido enteramente diversa.. Wald y Church— estaban interesados.

Sobre desorden objetivo o aleatoriedad 337 13) Actualmente. ya no creo del todo en la importancia de construir una teoría frecuencial que se encuentre libre de todas aquellas dificultades.blogspot. y de que quepa construir modelos objetivos de ella.com . al cabo de varios años de haber resuelto los antiguos problemas de una forma que me hubiera satisfecho en 1934. http://psikolibro. Pero continúo creyendo en la importancia de que la aleatoriedad o desorden pueda considerarse como un tipo de orden.

lo cual no sólo nos hace ver que h e m o s de distinguir de u n modo tajante entre prob a b i l i d a d (en el sentido del cálculo de p r o b a b i l i d a d e s ) y grado de corroboración o confirmación. sino t a m b i é n que la teoría probabilística de la inducción — o idea de una probabilidad inductiva— es insostenible. la que pueda corroborarse mejor— sea siempre la menos probable (teniendo en cuenta los datos de que se d i s p o n g a ) . o más informativa. hasta ahora han preferido siempre lo último — c o n tal de que la teoría h a y a salido i n d e m n e de las contrastaciones.APÉNDICE * V I I . y enfrentados con la elección. Hemos aseverado. (Véanse. ya p o r el de las regiones espacio-temporales). los apartados 82 y 83. asimismo. (Otro resultado a que hemos llegado ha sido el de que no hemos de asumir de modo no crítico que los científicos procuren nunca que sus teorías tengan u n grado de p r o b a b i l i d a d m u y elevado : tienen que elegir e n t r e gran p r o b a b i l i d a d y gran contenido informativo. u n grado más elevado de corroboración estará acompañado p o r uno inferior de p r o b a b i l i d a d . o más contrastable — y .blogspot. Uno de los resultados de este estudio es que la probabilidad de una ley universal cualquiera (no tautológica) es cero en un universo infinito (ya lo sea p o r el n ú m e r o de los objetos discernibles. si a es la ley de que h a b l a m o s y b cualesquiera datos o p r u e b a s empíricos. ya que no p u e d e satisfacer las leyes del cálculo de p r o b a b i l i d a d e s : pues éstas piden que de dos hipótesis dadas. bien a su p r o b a b i l i d a d relativa a unos datos determinados: esto es. 81 y 8 3 ) en la discusión que se lleva a cabo de ciertas ideas de R e i c h e