Karl R.

Popper

LA LÓGICA
DE LA

INVESTIGACIÓN CIENTÍFICA

EDITORIAL TECNOS
MADRID

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Los derechos para la versión castellana de la obra The Logic of Scientific Discovery publicada por HUTCHINSON & Co. LTD., de Londres, son propiedad de
EDITORIAL TECNOS, S. A.

Traducción por VICTOR SANCHEZ DE ZAVALA

.' edición, 1962. 1." 2.» 3.» 4.» 5." reimpresión, reimpresión, reimpresión, reimpresión, reimpresión, 1967. 1971. 1973. 1977. 1980.

EDrrORIAL TECNOS, S. A., 1980 O'Donnell, 27. Madrid-9 ISBN: 84-309-0711-4 E>epósito legal: M. 1.112.—1980
Printed in Spain. Impreso en España por ARTES GRÁFICAS BENZAL. - Virtudes. 7. - MADRID-3

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A MI ESPOSA,
a quien se debe que haya renacido este libro.

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Nota del

traductor

La lógica de la investigación científica es traducción de la Logik der Forsehung, publicada en Viena en el otoño de 1934 (pero con la fecha «1935») ; la versión ha sido hecha por el autor, ayudado por el doctor Julius Freed y Lan Freed. No se ha alterado el texto original de 1934 con vistas a la traducción. Como suele ocurrir, ésta es un poco más larga que el original : ha sido menester emplear paráfrasis para palabras y frases que no tenían equivalentes, y ha habido que fragmentar y reordenar las oraciones; tanto más cuanto que el texto a traducir estaba enormemente condensado, pues incluso se le había podado drásticamente en varias ocasiones, para cumplir los requisitos del editor. Pero el autor se ha decidido a no aumentar el texto, así como a no restaurar los pasajes cercenados. Con objeto de ponerlo al día se han añadido al libro apéndices y notas nuevos : algunos amplían meramente el texto, o lo corrigen; pero otros indican en qué puntos el autor ha variado de opinión, o cómo reorganizaría sus razonamientos. Todas las adiciones actuales —apéndices nuevos y notas nuevas a pie de página— están marcadas por medio de números precedidos de asterisco ; y este ultimo signo indica también los sitios en que se han ampliado las notas antiguas (a menos que la ampliación consista únicamente en la alusión a la edición inglesa de un libro publicado originalmente en alemán). En las adiciones mencionadas se encontrarán referencias a una continuación de este volumen (continuación que no se había publicado antes y cuyo título es Postscript: After Twenty Years): sus capítulos y apartados están precedidos también por asterisco, pero como no tiene apéndices, todos éstos, tengan o no asterisco, corresponden al presente volumen. Las dos obras tratan de los mismos problemas, si bien —aunque se complementan— son independientes. Debe señalarse también que ha cambiado la numeración de los eapítulos de este libro : en el original estaban numerados de primero a segundo (i)rimera parte) y de primero a octavo (segunda parte), mientras que ahora lo están correlativamente: de primero a décimo.
* La versión española se ha hecho sobre la edición inglesa, siguiendo el consejo del autor. Únicamente se han vertido directamente del alemán alguna palabra aislada y la carta de A. Einstein, que constituye el apéndice *XII (aunque teniendo en cuenta, naturalmente, las aclaraciones intercaladas por K. R. Popper).

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Sumario

Páginas Nota del traductor Prefacio de la primera edición (1934) Prefacio de la edición inglesa (1958) Reconocimiento PRIMERA PARTE
INTRODUCCIÓN A LA LÓGICA DE LA CIENCIA.

8 14 16 23

Capítulo I.—Panorama de algunos problemas fundamentales 1. El problema de la inducción 2. Eliminación del psicologismo , 3. Contrastación deductiva de teorías 4. El problema de la demaraación 5. La experiencia como método 6. La falsabilidad como criterio de demarcación 7. El problema de la «base empírica» 8. Objetividad científica y convicción subjetiva Capítulo II.—Sobre el problema de una 9. Por qué son indispensables las 10. Planteamiento naturalista de la 11. Las reglas metodológicas como teoría del método científico decisiones metodológicas teoría del método convenciones

27 27 30 32 33 38 39 42 43 48 48 49 52

SEGUNDA PARTE
ALGUNOS COMPONENTES ESTRUCTURALES DE UNA TEORÍA DE LA EXPERIENCIA.

Capítulo III.—Teorías 12. Causalidad, explicación y deducción de predicciones 13. Universalidades estricta y numérica 14. Conceptos universales y conceptos individuales 15. Enunciados universales y existenciales 16. Los sistemas teóricos 17. Algunas posibilidades de interpretación de un sistema de axiomas. 18. Niveles de universalidad. El «modus tollens» Capítulo 19. 20. 21. 22. 23. 24. IV.—La falsabilidad Algunas objeciones convencionalistas Reglas metodológicas Investigación lógica de la falsabilidad Falsabilidad y falsación Acontecimientos y eventos Falsabilidad y coherencia

57 57 60 62 66 68 69 72 75 75 78 80 82 84 88 89 89 91 93 96

Capítulo V.—El problema de la base empírica 25. Las experiencias perceptivas como base empírica: el psicologismo. 26. Acerca de las llamadas «cláusulas protocolarias» 27. La objetividad de la base empírica 28. Los enunciados básicos

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PáginBg 29. 30. La relatividad de los enunciados básico?. Solución del Irilema Fries Teoría y experimento de 99 1'" 107 iOT lOu liO 111 114 US 117 120 123 125 128 128 129 132 134 135 136 137 138 138 141 14 2 144 145 147 148 149 153
155

Capítulo VI.—Grmloa de contrastabilidinl 31. 32. 33. 34. 35. 36. 37. 38. 39. 40. U n prograuín y u n a Jjnagon ¿ C ó m o han de compararse las clases de po?iblcs falsadores? Comparación do los graflos de falsaMlidad por medio de la relación de sulíclasincaeión F.struelura de la relación de subclasific icióii. Probabilidad lógiea. Contenido emjiirieo, e n t r a ñ a n i i e n t o y grados de falsabilidad Niveles de imiver.'¡alidad y grados de precisión Ámbitos lógicos, \ o t a s sobre la teoría de la tnrflición Comparación de grados de conlra^labilidad teniendo en cuenta las dimensiones Dimensión de u n conjunto de curvas Dos m a n e r a s de reducir el n ú m e r o de dimensiones de uii conjunto de curvas

Capítulo V I I . — L a senciliv: 41. 42. 43. 4445. 46. Eliminación de los conceptos pragmático y estético de sencillez ... El problema nielodobígico de la sencillez Sencillez y grado de falsabilidad F i g u r a geométrica y forma funcional La sencillez de la geoinetria cuclidea El convencionalismo y el concepto de sencillez

Capitulo V I I I . — L a probabilidad 47. 48. 49. 50. 51. 52. 53. 54. 55. 56.
57.

El problema de la interpretación de los enunciados probabilitarios. Las inlerpretaci(mcs subjetiva y lilijeliva El problema f u n d a m e n t a l de l.i liaría del azar La teoría frecuencial de Voii Mi-''^ P l a n de u n a nueva teoría de la iirobabilidad Frecuencia relativa dentro de una clase finita Selección, indej>en(If'ne)a, insensibilidad, inlrascendencia Sucesiones finita-. Selecciones ordinal ) de vecindad Libertad-;i en sucesiones finitas Sucesiones de segmentiis. P r i m e r a forma de la fíírmula b i n o m i a l .
Sucesiones infinita-. Estimaeí'Mie- ireeueiiríales bipofétieas

58. 59. 60. 61. 62. 63. 64. 65. 66. 67. 68. 69. 70. 71. 72. 73. 74.

E s t u d i o del axioma de alealorieiiad Sucesiones azarosas. P r o b a b i l i d a d objetiva El problema de Rernoulli La ley de los grandes números (teorema de B e r n o u l l i ) El teorema de Bernoulli y la interpretación de los enunciados probabilitarios El teorema de Bernoulli y el proldema de la convergencia E l i m i n a c i ó n del axioma de convergencia. Solución del «problema f u n d a m e n t a l de la teoría del azar» El problema de la deeidibilidad La forma lógica de los enunciados probabilitarios U n sistema probabilístieo de metafísica especulativa La probabilidad en la física Ley y azar La deduelibilidad de macro-leyes a p a r t i r de micro-leyes E n u n c i a d o s probabilitarios f o r m a l m e n t e singulares La teiuía del á m b i t o obsfTiHJciínirs sobre Ja Irnría cuántica El problema de lleísinbevg y las relaiicmes de i n e e r t i d u m b r e . . . Breve bosipu'io de la ititeipretarítin estadística de la teoría eiuintiea.

159 162 162 166 169 170 173 177 179 183 185 191 193 195 198 201 203 207

(.nj>íIulo \\.'--Alf;jíniís

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75. 76. 77. 78.

U n a reinterpretación estadística de las fórmulas de i n c e r t i d u m b r e . U n i n t e n t o de e l i m i n a r los elementos metafísicos p o r inversión del p r o g r a m a de H e i s e n b e r g ; con aplicaciones Los experimentos decisivos La metafísica i n d e t e r m i n i s t a

2U8 213 220 229 2.34 235 237 245 247 250 255 257

Capítulo X . — L a coTToboración, o de qué forma sale indemne de la contrastación una teoría 7 9 . Sobre la l l a m a d a verificación de hipótesis 8 0 . P r o b a b i l i d a d de u n a hipótesis y probabilidad de e v e n t o s : crítica de la lógica probabilitaria 8 1 . Lógica i n d u c t i v a y lógica probabilitaria 8 2 . Teoría positiva de la corroboración: cómo p u e d e «demostrar su temple» u n a hipótesis 8,9. Corroborabilidad, contrastabilidad y probabilidad lógica 8 4 . Observaciones acerca del uso de los conceptos de «verdadero» y «corroborado» 8 5 . La ruta de la ciencia

APÉNDICES L IL in. IV. V. VI. VIL Definición d e dimensión de u n a teoría Cálculo general de la frecuencia en clases finitas Deducción de la p r i m e r a forma de la fórmula binomial U n método p a r a construir modelos de sucesiones aleatorias E x a m e n de u n a objeción. El experimento de la r a n u r a doble Sobre u n p r o c e d i m i e n t o de m e d i r no predictivo Observaciones acerca de u n e x p e r i m e n t o i m a g i n a r i o NUEVOS *I. *II. *III. APÉNDICES 289 295 265 267 270 272 275 278 281

Dos notas sobre inducción y demarcación, 1933-1934 Nota sobre probabilidad, 1938 Sobre el empleo heurístico de la definición clásica de probabilidad, especialmente p a r a la deducción del teorema geneial de m u l tiplicación Teoría formal de la probabilidad Deducciones d e n t r o de la teoría formal de la probabilidad Sobre desorden objetivo o aleatoriedad P r o b a b i l i d a d n u l a y e s t r u c t u r a fina de la probabilidad y del contenido Contenido, sencillez y dimensión Corroboración, peso de los datos y contrastes estadísticos Universales, disposiciones y necesidad n a t u r a l o física Sobre el uso y abuso de experimentos i m a g i n a r i o s , especialmente en la teoría cuántica E l e x p e r i m e n t o de E i n s t e i n , P o d o l s k i y R o s e n . C a r t a de Einstein (1935) (preparados por J. Agassi). Albert

300 303 325 334 338 352 360 392 412 426

*IV. *V. *VI. *VII. *VIII. *IX. *X. *XI. *XII. Indices

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NOVALIS http://psikolibro.blogspot.com .Las teorías son redes : sólo quien lance cogerá.

http://psikolibro. y.Prefacio de la primera edición (1934) La sospecha de que el hombre. A pesar de ello. pues quizá el tínico hecho aceptado p o r todos es que no existe tal cosa. No se enfrenta con una estructura organizada. M. al corazón de u n a estructura organizada. lo único que pueden hacer es empezar de nuevo desdo rl principio. y q u e .. la cuestión de si la filosofía llegará nunca a p r o p o n e r un auténtico p r o b l e m a reaparece u n a y otra vez en los círculos filosóficos. y en h a b e r acabado con los deprimentes monólogos que hoy pasan p o r discusiones filosóficas. siguen confiando en discutirlos. oloño lie l^. digíiiDOF de física. No p u e d e apelar a u n a situación de los problemas que r e a l m e n t e sea de aceptación general. sino de un auténtico problema acerca de cosas. sostengo ¡a opinión exactamente opuesta y afirmo que siempre que una disputa se ha desencadenado durante cierto tiempo.il.. con ella. sino más bien con algo que se asemeja a un montón de ruinas (aunque tal vez con u n tesoro sepultado d e b a j o ) . Pues existe ya u n a estructura de las doctrinas científicas. en el fondo no se trataba nunca de un mero problema acerca de palabras.blogspot. u n a situación tie los problemas q u e tiene aceptación general.com . KANT (1786). esto es. ScHLicK (1930). especialmente en filosofía. proporciona menguado solaz al gustador de la filosofía: pues lo que no puede dejar de temer es que ésta nunca llegue lo suficientemente lejos como para proponer un aiitónlico problema. todavía hay algunos que creen que la filosofía puedo propnncr auténticos problemas acerca de cosas. p o r tanto. El científico <]iie se ocupa con una investigación d e t e r m i n a d a . Ksta es la razón p o r la que p u e d e dejar a otros la tarea de encajar su colaboración en el marco general del conocimiento científico. por fin. ViKiNA. jiiiede atacar su problema de modo directo : p u e d e dirigirse i n m e d i a t a m e n t e al corazón del asunto. I. Por mi parte. En realidad. ha resuello sus problemas más recalcitrantes. El filósofo se encuentra en muy distinta posición. Y si por ventura se encuentran incapaces de aceptar ninguno de los credos existentes.

el uso de hipótesis y de la imaginación.com . La forma de descubrir los errores. LORD ACTON http://psikolibro. el modo de someter a contraste.No hay nada más necesario para el hombre de ciencia que la historia de ésta y la lógica de la investigación..blogspot..

exi<te un p r o b l e m a filosófico por el que se interesan todos los h o m b r e s qvie reflexionan: es el de la cosmología.Prefacio de la edición inglesa (1958) ].com . Los analistas del lenguaje creen que no existen auténticos problemas filosóficos.en cuanto que parecen ser casi los iini^os filósofos que conservan vivas algunas de las tradiciones de la filosofía racional. No pienso (pie el estudio del aumento del conocimiento p u e d a rem- http://psikolibro.refació de 1934 traté de exponer --demasiado sucinlamentc.n mi anli-uo |. y especialmente p a r a con la filosofía lineste nuevo prefacio pretendo exponer mi actitud frente a la situación actual y acerca de las dos escuelas principales de analistas del lenguaje de nuestros días. son problemas del uso lingüístico " <lel sentido de las palabras. sino eomo aliados . A mi entender están equivocados. o que los problemas de \» filosofía. Creo. sin embargo. Quiero p r o p o n e r ahora también la siguiente segunda tesis: el problema central de la epistemología ha sido í i e m p r e . id del aumento del conocimiento. No hay un método propio de ¡a filosofía. Reconozco que e n t e n d e r las funciones de nuestro lenguaje es una p a r t e im{)ortanfe de ésta. que. Lo mismo entonces que ahora. al menos. tanto la filosofía como la ciencia perderían todo su atractivo para mí si abandonasen tal empresa. t e m o — mi actitud con respecto a la situación entonces d o m i n a n t e en la filosofía.blogspot. el único interés de la filosofía. en todo caso. pero no lo es acabar con nuestros problemas pícsentándolos como meros «rompecabezas» lingüísticos. Y el mejor modo de estudiar el aumento del conocimiento es estudiar el del conocimiento científico. no menos que el de la ciencia. Creo que toda la ciencia es cosmología. el problema de entender el mUndo —incluidos nosotros y nuestro conocimiento como parte de él. los analistas que digo tienen gran importancia para m í : no sólo como contrincantes. y. en mi caso. reside on las aportaciones q u e h a hecho a a q u é l l a . Los analistas del lenguaje se consideran a sí mismos como los que utilizan cierto método privativo de la filosofía. si es que hay alguno. y sigue siéndolo. pues yo creo en las siguientes tesis. Los filósofos son tan libres eomo cualesquiera otras personas de emplear cualquier método en la búsqueda de la verdad.

^ im'ifos Y//(? p u e d e ( . E s t o m e p a r e c e m u y i m p o r t a t i t e . s i n o q u e es. con tal d e (pie se las h a y a con u n p r o b l e m a i n t e r e s a n te y de q u e t r a t e s i n c e r a m e n t e d*. o í r o s a d u c e n las c r í t i c a s en lujrar n u e s t r o si d e j a m o s de l i a i ' c i l o p o r mi-^nlro^ mi-^mo-^. l . P e r o n o es c a c a c t e r í s l i c o s o l a m e n t e d e ésta. p e r o . t a l vez p o r q u e p i e n s a n q u e n o h a y http://psikolibro. t a n t o d e l a s c i e n c i a s d e la IS'aturaleza c o m o de la f i l o s o f í a : m e r e f i e r o al d e e n u n c i a r c l a r a m e n t e los p r o j j i o s p r o l i l e n i a s y de e x a m i n a r criticamente las diversas soluciones ¡iroi)uestas.m i d e a r v e n t a j o s a m e n t e u n fil(isofo. d e n u i d o (|ue n o a^cNcro (pie los mi'^lodos del ( ( a n á l i s i s lí'igicon y del « a n á l i s i s (|(-| l e n g u a j e » c a r e z c a n n e c e s a r i a m e n t e d e v a l o r .s.c « a n á l i .. e^tc p i c c e p l o se lleva a la p r á c t i c a [lor [locos de ent r e n o s o t r o s .a r — q u e d c i i e n d c r á n sif>nip r e . del p r ( d i l e n i a (¡ue se t e n g a e n t r e m a n o s — m e p<)rece q u e h a y u o o d i g n o de ser m e n c i o n a d o (y (jiie es u n a v a r i a n t e d e l m é t o d o l i i s l o r i e o .>n )i-ji>s i]i' í-rr }o. p o r f o r t u n a . .blogspot. el ú n i c o m é t o d o de t o d a discusión rnciotud. d e s d e luCcrf). A l g u n o s filósofos h a n h e c h o Xma v i r t u d d e l h a b l a r s e a sí m i s m o s . N o n i e g o (jiie a l g o a lo q u e p o d r í a l l a m a r . j i o r q u e es p a r t e d e l m é t o d o g e n e r a l de la d i s c u s i ó n r a c i o n a l : si i g n o r a m o s lo q u e o t r o s p i e n s a n . y. m á s f)íen. a u n c u a n d o c a d a u n o de n o s o t r o s c o n t i n ú e t a n c o n t e n t o h a b l á n d o s e a sí m i s m o . P o d r í a prC'iruntarse (piizá i\\\v o t r o s « n u ' l o d o s » j u i e d e u t i l i z a r u n filosofo. \\c. ¡ e ( i s de la filosofía : lui lo son m á s fpie c u a h p i i c r o t r o m é t o d o de in(lagaci(m científica o r a c i o n a l . e s t o y c o i i > p l e t a m c n t e disjiuc>to a a d m i t i r q u e e x i s t e u n m é t o d o al q u e i ) o d r í a l l a m a r s e «el ú n i c o m é t o d o de la f i l o s o f í a » . c ó m o lo h a n f o r m u l a d o y c ó m o h a n t r a t a d o de r c s o K e r l o .r e s o l v e r l o . (pie j u i c d a di'^culirsc e r í t i e a mente. n t r e los i n u c b o s m é t o d o s (pie p u e d e u . en l u g a r de d c f c / u l e r l a . p o r q u é h a n t e n i d o (jue a f r o n t a r l o . n i p o r el d e l o s sistemas lingüísticos. Y con t o d o .Mas la c r í t i c a s e r á f e c u n d a ú n i c a m e n t e si e n u n c i a m o s n u e s t r o p r o b l e m a t o d o lo c l a r a m e n t e (pie p o d a m o s v p r e s e n t a m o s n u e s t r a s o l u c i ó n en u n a f o r m a s u f i c i e n t e m e n t e d e f i n i d a : es d e c i r . >li Jesjs r.i}}i-)i>ih>s r>l. o lo (jue h a n p e n s a d o é s t a t i e n e q u e a c a b a r .com . A l u d o a i¡uc >¡riu¡irc (¡ue ¡ i r o p o n e m o s ijna s o l u c i ó n a u n p r o l d c m a d c h c r í a m o s e s f o r z a r n o s t o d o lo q u e p u d i i l ^ e nH)S p o r c e l l a r a l i a j o l u i e s l r a s o l u c i ó n .uuis l>}p/^^ ipjf rsU>.Prefacio de la edición inglesa 17 p l a z a r s e p o r e l e s t u d i o d e l o s u s o s l i n g ü í s t i c o s . e s c r i t o en c u r s i v a l a s j i a l a l i r a s vdisciisión racional» y ucriticamenle)) c o n o l i j i l o de s u b r a y a r q u e liago e c i u i v a l e n l e s la a c t i t u d rac i o n a l y la acliiijil c r í l i í a . (jue a c t u a l m e n t e n o está de m o d a ) : c o n s i s t e sjnip l e m c n t e en i n t e n t a r a v e r i g u a r (pié h a n p e n s a d o y d i c h o o t r o s a c e r c a del f i r o b l e m a en c u e s t i ó n .i s ]()gico» sea cajtaz d e d c s c i n p c ñ a r un p a p i d en v\ [iroccso c i t a d o d e a c l a r a r y escud r i n a r los liiiililcnuis y las SOIUCÍÍHK-S (pie l i e m o s p l a n t e a d o v Jirop u e s t o . no t e n g o niiigiin ¡nieri's en e n u m e r a r l o s : m e d a lo m i s m o el m é t o d o (pie p u e d a e m p l e a r u n filósofo (o c u a l f j u j e r otra p e r s o n a ) . a u i u p i c h a y u n n ú m e r o i n d e f i n i d o de ( ( m é t o d o s » d i f e r e n t e ^ . (|esg r a c i a d a m e n t c . i)or e l l o . . -Mi r e s f d i e s l a es (pie. y (|ue en m o d o a l g i m o son c a r a c t e r i s .

Yo disiento enérgicamente de esta desafiadora creencia. y tanto Berkeley como H u m e lo e m p l e a r o n . pero un filósofo debería saber que no es más divino que los demás hombres. tan extendida. como arma para batir a sus adversarios. sin embargo.blogspot. «creencias» o «juicios». Es perfectamente comprensible que los que antes h a b í a n visto en el «nuevo camino de las ideas» el único método de la filosofía se hayan convertido a la creencia de que lo es el «nuevo camino de las palabras». que estaban deseosos http://psikolibro. pero h a r é n a d a más dos comentarios críticos sobre ella. no se encuentra en las llamadas jDaradojas filosóficas. Richard y otros—necesitan para su solución el método del análisis lingüístico. Puede ponerse de manifiesto muy fácilmente que esta creencia es errónea. ante todo. Su p r o p i a interpretación del mundo — e l mundo de las cosas y de los h o m b r e s — . ni siquiera en las antinomias kantianas. no digamos p o r el ú n i c o : incluso Locke lo introdujo m e r a m e n t e como u n método p a r a tratar ciertas cuestiones preliminares (preliminares p a r a la ciencia de la é t i c a ) . de que el llamado «análisis lingüístico» es el verdadero método de la filosofía. mejor. una importancia central para la filosofía. sin duda alguna. Berkeley y H u m e —es decir. e incluso p o r medio del análisis lógico : pues éste revela que cierto tipo característico de reflexividad o autorreíerencia. nunca debería haberse tomado el «nuevo camino de las ideas» p o r el m é t o d o p r i n c i p a l de la filosofía. Dios se h a b l a principalmente a Sí mismo p o r q u e no tiene a nadie a quien valga la pena de h a b l a r . Parece.com . exacta. de suerte que la distinción entre h a b l a r con sentido y sin sentido h a b r í a de tener. pseudopsicológico) de analizar nuestras ideas y su origen en los sentidos— por un método más «objetivo» y menos genético. la de que deberíamos analizar p a l a b r a s y sus usos y sentidos en lugar de «ideas». P e r o temo que la cost u m b r e de filosofar en ei5te plano algo eminente sea u n síntoma de la decadencia de la discusión r a c i o n a l . «concepciones» o «nociones»: que habríamos de analizar proposiciones o enunciados en vez de «pensamientos».18 ha lógica de la investigación científica nadie con quien merezca la p e n a de h a b l a r . En p r i m e r t é r m i n o . Admito gustoso que esta sustitución del «nuevo camino de las ideas» de Locke p o r u n «nuevo camino de las p a l a b r a s » constituía u n progreso y que se necesitaba u r g e n t e m e n t e . que la p r i n c i p a l razón que ha habido p a r a exaltar el método del análisis lógico ha sido la siguiente. Con esta creencia exacta se combina luego la equivocada de que los problemas tradicionales de la filosofía habrían surgido de un intento de resolver paradojas filosóficas. Se tenía la sensación de que era necesario remplazar el llamado íinuevo camino de las ideasv de Locke. cuya estructura sería análoga a la de las paradojas lógicas. Hay varias interesantes razones históricas de la creencia. con su famosa distinción entre expresiones lingüísticas con sentido («bien formadas») y carentes de sentido. que está presente en todas las paradojas lógicas. el método psicológico (o. de que las paradojas lógicas —-como la del mentiroso («en este momento no estoy diciendo la v e r d a d » ) y las encontradas por Russell. Una de ellas es la creencia. asimismo.

A esle respecto debería recordarse que casi todos los problemas de la epistemología tradicional están relacionados con el aumento de los conocimientos.que el conocimiento científico sólo puede ser una ampliación del correspondienle al sentido c o m ú n . además. de la filosofía — es la siguiente: Cabe a b o r d a r el problema de la epistemología por dos lados distintos : 1) como el problema del conocimiento Jet sentido común u ordinario. so'lcngo que los problemas más importantes y más atraclivos t\(^ la «t ¡••¡emología h a n de ser completamente invisibles para los que se limitan al análisis del conocimiento última» mente citado o de su expresión en el lenguaje ordinario. Aunque estoy de acuerdo en que el conocimiento eionlifieo no es sino u n desarrollo del ordinariii o de senti(b) conuin. sea el método p r i n c i p a l de la epistemología — o quizá. P e r o la objeción más grave que opongo a la creencia de que. precisamente.blogspot. y 2 ) como el del conocimiento científico. de aíjnél en que se formula el conocimiento de sentido común . frente al conocimiento científico : pues la manera más importante de aumentar aquél es. la teoría del conocimiento se ha inspirado en la confianza de que nos p e r m i t i r í a . y desde Bacon. Basta una ligera reflexión para convencerse de que la mayoría de los problemas que se encuentran en conexión con dicho aumento h a n de trascender. Y. Kant. yo respondería fomo sigue a los que tienden a este modo de abordar la teoría del i üiiocimiento. Los filósofos que se inclinan al p r i m e r enfoque piensan —con toda razón—. Mili y Russell. (Entre los grandes filósofos la única excepción a esta regla de que puedo acordarme es la de Berkeley. necesariamente. Qiiiero mencionar ahora línicamente u n ejemplo del tipo de problemas a que me refiero : el del aumento de nuestros conocimientos. De esta forma. incluso. ya el «nuevo camino de las ideas».) La mayoría de los filósofos que creen que el método característico de la filosofía es el análisis del lenguaje ordinario parecen haber perdido aquel optimismo a d m i r a b l e que inspiraba la http://psikolibro. analizan las expresiones «veo». «conozco». D u h e m y Poincaré. y también -equivocadamente— que este último es el más fácil de analizar. o sea. Hobbes y Locke a Hume. la percepeifíri. «creo» o <-me parece j)robable».Prefacio de la edición inglesa 19 de comunicarnos. del conocimiento científico—.com . tales filósofos se jioncn a reni])lazar el «nuevo camino de las ideas» por u n análisis del Iciipuaje ordinario. no solamente conocer más y más acerca del conocimiento. parece evidente que el aumento de esle último es el caso más i m p o r t a n t e y máa interesante del aumento de los conocimientos. nunca se basó en dicho m é t o d o : ni Berkeley apoyó en él sus opiniones religiosas ni H u m e su determinismo ni sus teorías políticas. todo estudio que permanezca confinado en el conocimiento de sentido común. volviéndose conocimiento científico. o quizá la palabra í'ípiizá». Leibniz. (i [K'trllio». el conocimiento o la creencia. sino contribuir al avance del mismo esto es. ya el «nuevo camino de las palabras». Me siento inclinado a decir incluso m á s : desde Platón a Descartes. Pues bien. y en lugar de analizar la visión.

Asimismo. Sus miembros filosofan de muchos modos diferentes. p o r su misma definición. pues se encuentran con muchos problemas distintos que pretenden resolver. y. mis razones para creer que. Y. al avance de nuestro conocimiento del m u n d o . y que forzosamente h a n de escapársele los problemas más interesantes. Leibniz y Boscovich acerca de las fuerzas a las de F a r a d a y y Einstein en torno a los campos de fuerzas.blogspot. desde las especulaciones de Gilbert. qua filósofo. no me atrae. Desde Tales a Einstein. Con objeto de explicar más fácilmente en qué cosas estoy de acuerdo y en qué n o . Me ocuparé primero de los que han elegido el método de cons- http://psikolibro. ni posee un método filosófico ya escogido. se hace incapaz de a p o r t a r nada a nuestro conocimiento del m u n d o . se e q u i v o c a n : pues es un heclio real que las ideas puramente metafísicas — y . en todo caso. expuestas brevemente. El p r i m e r grupo está formado p o r los que tienen p o r meta estud i a r «el lenguaje de la ciencia» y que h a n escogido como método filosófico la construcción de modelos artificiales de lenguajes: esto 63. y acogen con gusto cualquier método cuando consideran que puede ayudarles a ver más claramente sus problemas. La automutilacion que exige esta definición de filosofía. p o r tanto. o sea. las ideas metafísicas han señalado el camino. no veo mérito alguno en la propuesta arbitraria de definir dicha palabra de modo que i m p i d a a todo estudioso de la filosofía el que intente contribuir. me resulta paradójico que los filósofos que están orgullosos de especializarse en el estudio de los lenguajes ordinarios crean •—no obstante tal cosa— que saben lo suficiente acerca de la cosmología para estar seguros de que ésta es de esencia tan diferente a la filosofía que esta última jamás podrá aportar n a d a a aquélla. P e r o estoy m u y lejos de encontrarme de acuerdo con todos aquellos filósofos que se declaran a favor del otro modo de a b o r d a r la epistemología. El segundo grupo no se limita a estudiar el lenguaje de la ciencia — n i ningún otro lenguaje—. si no de desesperanza. la construcción de los que creen ser modelos del «lenguaje de la ciencia». el p r i m e r enfoque que he mencionado — e s decir.20 La lógica de la investigación científica tradición r a c i o n a l i s t a . voy a dividirlos en dos g r u p o s : algo así como las ovejas y los cabritos. sino que definen la filosofía de modo tal que. incluso dentro de la provincia de la epistemología. de un a c u e r d o . aquél que sigue el camino de u n análisis del conocimiento científico.com . aunque sea provisional. algo que pudiera destilarse y condensarse en una definición: todas las de la p a l a b r a «filosofía» p o d r á n tener tan sólo el carácter de una convención. su actitud semeja ser de resignación. desde el atomismo antiguo a la especulación cartesiana sobre la materia. el análisis del conocimiento analizando el lenguaje o r d i n a r i o — es demasiado estrecho. No existe una esencia de la filosofía. tan sorprendentemente persuasiva. no solamente abandonan el progreso de los conocimientos a los científicos. Newton. ciertamente. o a dar con una solución. filosóficas— han tenido la máxima i m p o r t a n c i a p a r a la cosmología. Estas son.

como puede verse teniendo en cuenta las observaciones que siguen. inclusive los más primitivos. ]>or desdicha. sin embargo. En el tercero — e l más desarrollado y famoso de todos— tampoco pueden formularse las m a t e m á t i c a s . por lo cual se les hace necesario const r u i r uno . Estos modelos carecen de importancia para la ciencia y para el sentido común. esto es. Y debido a su método de construir modelos lingüísticos en m i n i a t u r a . En realidad.Prefacio de la edición inglesa 21 truir modelos artificiales del lenguaje de la ciencia. en vez del lenguaje ordinario. El segundo funciona únicamente con tal de que no le a ñ a d a m o s los medios de demostrar los teoremas corrientes de la a r i t m é t i c a : p o r ejemplo. Es fácil demostrar este hecho. E n mi opinión. p o r tal razón. No obstante lo cual. en consecuencia. también ellos parten del «nuevo camino de las i d e a s » : también remplazan el método (pseudo-) psicológico del «nuevo camino» antiguo p o r el análisis lingüístico. «preciso» o «formalizado». el teorema de Euclides de que no existe un número p r i m o que sea mayor que cualquier otro.com . los mismos autores. se les escapan asimismo los problemas más apasionantes de la teoría del conocimiento. y esta demostración la h a n ofrecido. los medios p a r a expresar la identidad. los relacionados con su progreso . y a muchas otras. estos tres modelos lingüísticos son demasiado pobres para ser útiles en ciencia alguna . y — l o que es aún más interesante— tampoco p u e d e n expresarse en él propiedades mensurables de ningún tipo. los modelos del «lenguaje de la ciencia» que construyen estos filósofos no tienen nada que ver con el lenguaje de la ciencia moderna. Debido a estas razones. la construcción de un modelo a t a m a ñ o natural y que funcione del lenguaje de la ciencia — u n modelo en que pudiera manejarse una verdadera ciencia. Desde un p u n t o de vista histórico. pero en m i n i a t u r a — d e enormes sistemas de diminutos chirimbolos. y hasta el principio de que todo n ú m e r o tiene un sucesivo. Mas. y en la práctica no hay teoría científica de ningún interés que p u e d a expresarse p o r medio de tan inmensos sistemas de minucias. en p a r t e . este grupo de filósofos toma lo peor de ambos m u n d o s . han elegido como objeto de su análisis lingüístico «el lenguaje de la ciencia». de otro modo. pues lo intrincado del artefacto no está en i)roporción con su eficacia. y —desde luego— son esencialmente más pobres que los lenguajes ordinarios.blogspot. dcltido quizá a los consuelos espirituales que proporciona la esperanza en un conocimiento que sea «exacto». las soluciones que p r o p o n í a n a sus problemas no h u b i e r a n sido eficaces. al parecer no existe semej a n t e «lenguaje de la ciencia». todos parecen plantear las si- http://psikolibro. Pero. los encontramos embarcados en la construcción de complicadísimos modelos que funcio-. que se refieren a los tres modelos lingüísticos más conocidos (a ellos aluden las notas 13 y 15 del apéndice *VII y la nota *2 del apartado 3 8 ) . Al primero le fallan. incluso. y. Los autores de estos modelos los h a n impuesto las limitaciones mencionadas simplemente p o r q u e . no puede representar igualdad alguna : de modo que no contiene ni siquiera la aritmética más primitiva. como la física— resulta Ser algo dificultosa en la práctica : y. nan.

D u h e m . menos aún que lo sería el de analizar los lenguajes ordinarios — y ello meramente p o r q u e tales modelos son más pobres que estos ú l t i m o s — . Este grupo pretende que entre sus antepasados se encuentran casi todos los grandes filósofos occidentales (incluso p u e d e reclamar para sí a Berkeley. sus p r o b l e m a s son los de éste. a los que no se entregan p o r anticipado a ningún método filosófico. la de Maxwell o la de Einstein. de resolver problemas de la teoría del conocitnicnto científico. Meyerson. Volvámonos ahora al tercer grupo de epistemólogos. Como resultado de su pobreza nos ofrecen sólo el modelo más tosco y más engañoso del aumento del conocimiento : el de un montón de enunciados de observación que se acumulan progresivamente. Este enfoque de los problemas de la epistemología se desentiende (como también los otros dos mencionados) del método pseudopsicológieo o «subjetivo» del nuevo camino de las ideas (método todavía empleado p o r K a n t ) . en algunas de sus fases—. cuyo adelanto t e m í a ) : sus representantes más ilustres d u r a n t e los últimos doscientos años han sido Kant. Está claro que no es posible m a n t e n e r ambas pretensiones. al menos. sino también las situaciones problemáticas de la ciencia . pero ampliados — p o r ejemplo. y de un modo objetivo. Mili. He intentado hacer ver que los p r o b l e m a s epistemológicos tradicionales más importantes —los que guardan relación con el aumento de los ronix-iiuientos-trascienden los dos métodos usuales de ana- http://psikolibro. en una u otra forma. Russell y W h i t e h e a d —este último.com . sustituye el problema de H u m e de la «creencia razonable» p o r el de las razones p a r a aceptar o rechazar las teorías científicas—. los que en los trabajos epistemológicos utilizan el análisis de los problemas científicos. algunos de los problemas más importantes de la «creencia razonable». Y. La mayoría de los pertenecientes a este grupo estarían confor»nes con la idea de que el conocimiento científico es el resultado del aumento del de sentido común : pues es algo así como el conocimiento de sentido común. Así pues.blogspot. qui. Whewell.íon aplicables a la ciciuia (mientras que.22 La lógica de la investigación científica guíenles pretensiones: a) que sus nictodos son cayinces. podemos m i r a r estas discusiones como si fuese a través de un microscopio que nos permitiera estudiar en detalle. y h) que son «exactos» o «])recisos». dicho de otro modo. el método de construir modelos lingüísticos artificiales no es capaz de abordar los problemas del aumento de los conocimientos. puesto que tenemos muchos informes detallados de las discusiones concernientes al p r o b l e m a de si habría que aceptar teorías tales como la de Newton. asimismo. a c o m p r e n d e r la historia del pensamiento científico. en realidad. a pesar de lia])er sido — e n cierto sentido muy i m p o r t a n t e — u n enemigo de la misma idea de conocimiento científico racional. y de este modo nos p u e d e ayudar. de las teorías. sólo son a[)li(:abK>s con precisión a un discurso de tipo e x t r e m a d a m e n t e p r i m i t i v o ) . Nos mugiere que no sólo analicemos las discusiones científicas. Poincaré. o sea. Peirce. de los procedimientos y — l o que es más import a n t e — de las discusiones científicas. en grande.

m e interesan la ciencia y la filosofía exclusivamente p o r q u e quisiera saber algo del enigma del m u n d o en que vivimos y d e l otro enigma del conocimiento h u m a n o de este mundo. primavera de 1958. RECONOCIMIENTO Quiero d a r las gracias aquí a Mr. mas los filósofos no deben ser especialistas.com . Nicholls p o r h a b e r m e comunicado el admirable pasaje p o r él descubierto entre ios Acton Manuscripts de la Library of Camhridfie University (Add. verano de 1959. B U C K I N G H A M S H I R E . 5011 : 2 6 6 ) . B U C K I N G H A M S H I R E . P E N N .blogspot. y que h e reproducido en la página 1 5 . Defender u n dogma más es. P E N N . http://psikolibro. en u n a e s p e c i a l i d a d . Mss.Prefacio de la edición inglesa 23 lisis lingüístico. David G. sin embargo. y exigen u n análisis del conocimiento científico. y el pensamiento racional m i s m o . lo último que quisiera h a c e r : incluso el análisis de la ciencia—la «filosofía de la ciencia»—amenaza convertirse en u n a moda. Y creo q u e sólo u n renacer del interés p o r estos secretos puede salvar las ciencias y la filosofía de u n a especialización estrecha y de u n a fe obscurantista en la destreza singular del especialista y en su conocimiento y autoridad p e r s o n a l e s : fe q u e se amolda tan perfectamente a nuestra época «postrracionalista» y «postcrítica». P o r m i p a r t e . orgullosam e n t e dedicada a destruir la tradición de u n a filosofía racional.

com .blogspot.http://psikolibro.

PRIMERA PARTE Introducción a la lógica de la ciencia

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CAPITULO PRIMERO

Panorama de algunos problemas fundamentales

El h o m b r e de ciencia, ya sea teórico o experimental, p r o p o n e enunciados — o sistemas de enunciados— y los contrasta paso a paso. E n particular, en el campo de las ciencias empíricas construye hipótesis •—o sistemas de teorías— y las contrasta con la experiencia p o r medio de observaciones y experimentos. Según m i opinión, la tarea de la lógica de la investigación científica — o lógica del conocimiento— es ofrecer u n análisis lógico de tal modo de p r o c e d e r : esto es, analizar el método de las ciencias empíricas. P e r o , ¿cuáles son estos «métodos de las ciencias empíricas»? Y, ¿a qué cosa llamamos «ciencia empírica»?

1.

E L PROBLEMA DE LA INDUCCIÓN

De acuerdo con u n a tesis que tiene gran aceptación — y a la q u e nos opondremos en este l i b r o — , las ciencias empíricas pueden caracterizarse p o r el hecho de qxie emplean los llamados «.métodos induetivosv: según esta tesis, la lógica de la investigación científica sería idéntica a la lógica inductiva, es decir, al análisis lógico de tales métodos inductivos. Es corriente llamar «inductiva» a u n a inferencia cuando pasa de enunciados singulares (llamados, a veces, enunciados «particulares»), tales como descripciones de los resultados de observaciones o experimentos, a enunciados universales, tales como hipótesis o teorías. Ahora bien, desde u n punto de vista lógico dista mucho de ser obvio que estemos justificados al inferir enunciados universales partiendo de enunciados singulares, p o r elevado que sea su número ; pues cualquier conclusión que saquemos de este modo corre siempre el riesgo de resultar un día falsa: así, cualquiera que sea el número de ejemplares de cisnes blancos que hayamos observado, no está justificada la conclusión de que todos los cisnes sean blancos. Se conoce con el n o m b r e del problema de la inducción la cuestión acerca de si están justificadas las inferencias inductivas, o de bajo qué condiciones lo están. El problema de la inducción puede formularse, asimismo, como la cuestión sobre cómo establecer la verdad de los enunciados universales basados en la experiencia — c o m o son las hipótesis y los sis-

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La lógica de la investigación

científica

temas teóricos de las ciencias empíricas—. Pues muchos creen que la verdad de estos enunciados se asabe por experiencia»; sin embargo, es claro que todo informe en que se da cuenta de una experiencia — o de una observación, o del resultado de un e x p e r i m e n t o — no puede ser originariamente un enunciado universal, sino sólo un enunciado singular. P o r lo tanto, (juieii dice que sabemos por experiencia la verdad de un enunciado universal suele querer decir que la verdad de dicho enunciado puede reducirse, de cierta forma, a la verdad de otros enunciados —éstos singvilares— que son verdaderos según sabemos por experiencia; lo. cual equivale a decir (jue los enunciados universales están basados en inferencias inductivas. Así pues, la pregunta acerca de si hay leyes naturales cuya verdad nos conste viene a ser otro modo de p r e g u n t a r si las inferencias inductivas están justificadas lógicamente. Mas si queremos encontrar un modo de justificar las inferencias inductivas, hemos de intentar, en primer término, establecer un principio de inducción. Semejante principio sería un enunciado con cuya ayuda pudiéramos presentar dichas inferencias de una forma lógicamente aceptable. A los ojos de los mantenedores de la lógica inductiva, la importancia de un principio de inducción para el inétodu científico es m á x i m a : «...este principio —dice R e i c h e n b a c h — ('•• ¡ T mina la verdad de las teorías científicas; eliminarlo de la c'' • la significaría nada menos que privar a ésta de la posibilidad de decidir sobre la verdad o falsedad de sus teorías ; es evidente que sin él la ciencia perdería el derecho de distinguir sus teorías de las creaciones fantásticas y arbitrarias de la imaginación del poeta» ^. P e r o tal p r i n c i p i o de inducción no p u e d e ser una verdad puramente lógica, como una tautología o un enunciado analítico. En realidad, si existiera un principio de inducción p u r a m e n t e lógico no habría problema de la inducción; pues, en tal caso, sería menester considerar todas las inferencias inductivas como transformaciones puramente lógicas, o tautológicas, exactamente lo mismo que ocurre con las inferencias de la lógica deductiva. P o r tanto, el principio de inducción tiene que ser un enunciado s i n t é t i c o : esto es, uno cuya negación no sea contradictoria, sino lógicamente posible. Surge, pues, la cuestión acerca de por qué h a b r í a que aceptar semejante principio, y de cómo podemos justificar racionalmente su aceptación. Algunas personas que creen en la lóijica inductiva se precipitan a señalar, con Reichenbach, que «hi totíiüdad de la ciencia acepta sin reservas el principio de inihicí'ión, y (pie nadie puede tampoco d u d a r de este principio en la vida i'orriénte» ". No obstante, aun sup o n i e n d o que fuese así —después de todo, «la totalidad de la ciencia» p o d r í a estar en u n e r r o r — yo seguiría afirmando que es superfluo todo principio de indvicción, y que lleva forzosamente a incoherencias (incompatibilidades) lógicas.
' II. REICHENBACH, Erhenntnis 1, 19''0 ¡lá;;- 186. (Cf. también las págs. 64 y sig.) • Cf. los comciiUrins de Russell r-csria i!c Hume, que he citado en el apartado *2 de mi Postscript.
' REICHENBACH, ibid., pág. 67.

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de algunos problemas

fundamentales

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A p a r t i r de la obra de H u m e *^ debería haberse visto claramente que aparecen con facilidad incoherencias cuando se admite el principio de i n d u c c i ó n ; y también que difícilmente pueden evitarse (si es que es posible tal cosa ) : ya que, a su vez, el principio de inducción tiene que ser u n enunciado universal. Así pues, si intentamos afirm a r que sabemos por experiencia que es verdadero, reaparecen de nuevo j u s t a m e n t e los mismos problemas que motivaron su introducción : para justificarlo tenemos que utilizar inferencias i n d u c t i v a s ; p a r a justificar éstas hemos de suponer un principio de inducción de orden superior, y así sucesivamente. P o r tanto, cae por su base el intento de fundamentar el principio de inducción en la experiencia, ya que lleva, inevitablemente, a una regresión infinita. K a n t trató de escapar a esta dificultad admitiendo que el principio de inducción (que él llamaba «principio de causación universal») era «válido' a priori». P e r o , a mi entender, no tuvo éxito en su ingeniosa tentativa de dar una justificación a priori de los enunciados sintéticos. P o r mi p a r t e , considero que las diversas dificultades que acabo de esbozar de la lógica inductiva son insuperables. Y me temo que lo mismo ocurre con la doctrina, tan corriente hoy, de que las inferencias inductivas, aun no siendo «estrictamente válidas», pueden alcanzar cierto grado de «seguridad» o de «probabilidad». Esta doctrina sostiene que las inferencias inductivas son «inferencias probables»^. «Hemos descrito —dice Reichenbach— el principio de inducción como el medio por el que la ciencia decide sobre la verdad. P a r a ser más exactos, deberíamos decir que sirve para decidir sobre la p r o b a b i l i d a d : pues no le es dado a la ciencia llegar a la verdad ni a la falsedad..., mas los enunciados científicos pueden alcanzar únicamente grados continuos de p r n b a b d i d a d , cuyos límites superior e inferior, inalcanzal)lcs, son la verdad y la falsedad» *. P o r el momento, puedo hacer caso omiso del hecho de que los creyentes en la lógica inductiva alimentan una idea de la probabilidad que rechazaré luego por sumamente inoportuna para sus propios filies (véase, más adelante, el apartado 8 0 ) . Puedo hacer tal cosa, porque con recurrir a la probabilidad ni siquiera se rozan las dificultades mencionadas: pues si ha de asignarse cierto grado de probabilidad a los enunciados que se l)asan en inferencias inductivas, tal proceder tendrá que justificarse invocando u n nuevo principio de inducción, modificado convenientemente; el cual habrá de justificarse a su vez, etc. Aún más : no se gana nada si el mismo principio de inducción no se toma como «verdadero», sino como meramente «probable». En r e s u m e n : la lógica de la inferencia probable o «lógica
" Los pasajes decisivos de Hume se citan en el apédice *VII (texto correspondiente a las notas 4, 5 y 6 ) ; véase también, más adelante, la nota 2 del apartado 81. " Cf. J. M. KEYNES, A Trcalise on Probability (1921); O. KÜLPE, Vorlesungen Uber Logik (ed. por Selz, 1923); REICHENBACH (que emplea el término «implicaciones probabilísticas»), Axiomatik der Ifahrscheinlichkeitsrechnung, Mathem. • Zeitschr, 3 4 (1932), y otros lugares.
* REICHENBACH, Erkenntnis 1, 1930, pág. 186.

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La lógica de la investigación

científica

de la p r o b a b i l i d a d » , como todas las demás formas de la lógica inductiva, conduce, bien a una regresión infinita, bien a la doctrina del apriorismo *^. La teoría que desarrollaremos en las páginas que siguen se opone directamente a todos los intentos de apoyarse en las ideas de una lógica inductiva. Podría describírsela como la teoría del método deductivo de cunlraslar**, o como la opinión de que una bipótesis sólo p u e d e contrastarse empíricamente —y únicamente después de que lia sido formulada. P a r a poder desarrollar esta tesis (que podría llamarse «deductivismo», por contraposición al «inductivismo»'') es necesario que ponga en claro primero la distinción entre la psicologia del conocimiento, que trata de heclios em[)íricos, y la lógica del conocimiento, que se ocupa exclusivamente de relaciones lógicas. Pues la creencia en una lógica inductiva se debe, en gran p a r t e , a una confusión de los problemas psicológicos con los epistemológicos ; y quizá sea conveniente advertir, de paso, que esta confusión origina dificultades no sólo en la lógica del conocimiento, sino en su psicología t a m b i é n .

2.

E L I M I N A C I Ó N DEL

PSICOLOGISMO

He dicho más arriba que el trabajo del científico consiste en prop o n e r teorías y en contrastarlas. La etapa inicial, el acto de concebir o inventar una teoría, no me parece que exija u n análisis lógico ni sea susceptible de él. La cuestión acerca de cómo se le ocurre u n a idea nueva a una persona — y a sea u n tema musical, un conflicto dramático o u n a teoría científica— p u e d e ser de gran interés para la psicología empírica, pero cai-ece de importancia p a r a el análisis lógico del conocimiento científico.

" Véanse también el capítulo X —especialmente, la nota 2 del apartado 81— y el capítulo *II del Postscript, en los que se hallará una exposición más completa . de esta crítica. ** Se liabrá observado ya que empleamos las expresiones contraste, contrastación, contrastar, someter a contraste, etc., para traducir los términos ingleses test, testing, to test, etc. Los autores de habla inglesa —incluyendo al de esta obra— utilizan también to contrast, pero puede verterse sin dificultad —e incluso más conforme a su sentido— por contraponer o contraponerse. (N. del T.) ° LiEBlc (en Indukíion und Deduktion, 1865) fue probablemente el primero que rechazó el método inductivo desde el punto de vista de la ciencia natural: su ataque se dirigía contra Bacon. Dim EM (en La Théorie physique, son objet et sa structure, 1906; vers. ingl. por P. P. WIENEK, The Aim and Structure of Physical Theory, 1954) ha mantenido tesis marcadamente deductivistas (* Pero en el libro de Diihem se encuentran también tesis inductivistas, por ejemplo, en el cap. III de la primera parte, en el que se nos dice que con sólo experimentación, inducción y generalización se ha llegado a la ley de la refracción de Desearles; cf. la trad, ingl., pág. 155.) Véanse, asimismo, V. KBAFT, Die (Wundjormen der wissenschajllichcn Methoden, 1925, y
CAUNAP, Erkennínis 2, 1932, pág. 440.

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de algunos problema»

fundamentales

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Edte no se interesa por cuestiones de hecho (el quid facti? de Kant ),. sino línicamente p o r cuestiones (¡c jiislificacióri o validez (el i¡}iul juris? k a n t i a n o ) ; sus preguntas son del tipo íij^uienle: ; puede justificarse un e n u n c i a d o ? ; en caso aFirniativo, ¿de qué m o d o ? ; ; os c o n t r a s t a b l e ? ; ; depende lógieamenle de oíros e n u n c i a d o s ? ; ; o los contradice quizá? Para «lue un enunciado pueda ser examinado lógicamente de esta forma tiene que habérsenos propuesto :inies : alomen debe haberío formulado y liabérnoslo entregado para su examen bjgico. En consecuencia, distinguiré netamente entre el proceso de concebir una idea nueva y los uuModo* y resultados de su examen lógico. En cuanto a la tarea de la lógica del ennocimienio —que be contrapuesto a la psicología del misn;o—, me basaré en el supuesto de que consiste j)ura y exclusivamente en la investigaei<in de lf>s métodos empleados en las eontrastaciones sistemáticas a (pie debe someterse toda idea nueva antes de que se la pueda sostener seriamente. Algunos objetarán, tal vez, que sería más jiertineole considerar como ocupación propia de la epistemología la fabricación de lo que se ha llamado una ^reconstrucción racional» de los pasos que han llevado al científico al descubrimiento, a encontrar ima nueva verdad. Pero la cuestión se convierte entonces e n : ¿ q u é es, exactamente, lo que queremos reconstruir? Si lo que se trata de reconstruir son b>s procesos que tienen lugar durante el estímulo y formación de inspiracion(;s, me niego a aceptar semejante cosa como tarea de la bigica del conocimiento : tales procesos son asunto de la psicología empírica, pero difícilmente de la lógica. Otra cosa es que queramos reconstruir racionalmente las ciinlnialaciones subsiguientes, mediante las que se puede descubrir que cierta ins|)iración fue un descubrimiento, o se puede reconocer como un e<Miocimiento. Kn la medida en que el científico juzga críticamente, nmdifica o desecha su i)ropia ins)iiración, podemos considerar —si así nos place— que el análisis metodológico erap r e n d i d o en esta obra es una especie de «reconstrucción racional» de los procesos intelectuales correspondientes. Pero esta reconstrucción no habrá de describir tales procesos según acontecen r e a l m e n t e : siWo puede dar un esqueleto lógico del procedimiento de contrastar. Y tal vez esto es todo lo que quieren decir los que hablan de una «reciuistrucción racional» de los medios por los que adquirimos conocimientos. Ocurre que los razonamientos expuestos en este libro son enteramente independientes de este problema. Sin embargo, mi opinión del asunto —valga lo que valiere— es que no existe, en absoluto, un método lógico de tener nuevas ideas, ni una reconstrucción lógica de este proceso. Puede expresarse mi parecer diciendo que todo descubrimiento contiene «un elemento irracional» o «una intuición creadora» en el sentido de Bergson. Einstein habla de un modo parecido de la «búsqueda de aquellas leyes sumamente universales... a p a r t i r de (as cuales puede obtenerse una imagen del m u n d o por pura deducción. No existe una senda lógica ^—dice— que encamine a estas...

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La lógica de la investigación

científica

leyes. Sólo p u e d e n alcanzarse p o r la intuición, apoyada en algo así como una introyección ('^Einfühlung') de los objetos de la experiencia» ^.

3.

CONTRASTACIÓN DEDUCTIVA DE TEORÍAS

De acuerdo con la tesis que hemos de p r o p o n e r aquí, el método de contrastar críticamente las teorías y de escogerlas, teniendo en cuenta los resultados obtenidos en su contraste, procede siempre del modo Que indicamos a continuación. Una vez presentada a título provisional u n a nueva idea, aún no justificada en absoluto —sea una anticipación, u n a hipótesis, un sistema teórico o lo que se q u i e r a — , se extraen conclusiones de ella por medio de una deducción lógica; estas conclusiones se comparan entre sí y con otros enunciados pertinentes, con objeto de hallar las relaciones lógicas (tales como equivalencia, deductibilidad, compatibilidad o incompatibilidad, etc.) que existan entre ellas. Si queremos, p o d e m o s distinguir cuatro procedimientos de llevar a cabo la contrastación de una teoría. En p r i m e r lugar, se encuentra la comparación lógica de las conclusiones unas con otras: con lo cual se somete a contraste la coherencia interna del sistema. Después, está el estudio de la forma lógica de la teoría, con objeto de d e t e r m i n a r su c a r á c t e r : si es u n a teoría empírica —científica— o si, p o r ejemplo, es tautológica. En tercer t é r m i n o , tenemos la comparación con otras teorías, que tiene por p r i n c i p a l mira la de averiguar si la teoría e x a m i n a d a constituiría un adelanto científico en caso de que sobreviviera a las diferentes contrastaciones a que la sometemos. Y finalm e n t e , viene el contrastarla p o r medio de la aplicación empírica de las conclusiones que pueden deducirse de ella. Lo que se pretende con el último tipo de contraste mencionado es descubrir hasta qué p u n t o satisfarán las nuevas consecuencias de la teoría —sea cual fuere la novedad de sus asertos— a los requerimientos de la práctica, ya provengan éstos de experimentos p u r a m e n t e científicos o de aplicaciones tecnológicas prácticas. T a m b i é n en este caso el procedimiento de contrastar resulta ser d e d u c t i v o ; veámoslo. Con ayuda de otros enunciados anteriormente aceptados se deducen de la teoría a contrastar ciertos enunciados singulares —-que podremos d e n o m i n a r « p r e d i c c i o n e s » — ; en especial, predicciones que sean fácilmente contrastables o aplicables. Se eligen entre estos enunciados los que no sean deductibles de la teoría vigente, y, más en particular, los que se en* Comunicación en el sesenta cumpleaños de Max Planck. El pasaje citado comienza con las palabras: «La tarea suprema del físico es la búsqueda de aquellas leyes sumamente universales», etc. (citado según A. EINSTEIN, Mein Weltbüd, 1934, pág. 168; traducción ingl. por A. HARRIS, The World as I see It, 1935, pág. 125). En LlEBIG, op. cit., se liailan con anterioridad ideas parecidas; cf. también MACH, Principien der Wármelehre (1896), págs. 443 y sigs. * La palabra alemana mEinfiíhlungí) es difícil de traducir; Harris vierte: «sympathetic understanding of experience» (compreiisión sim-pática de la experiencia).

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esto es. al cual podemos dotar de este otro contenido semántico sin grave riesgo. Falsar es u n t é r m i n o técnico del juego del tresillo. En particular. véanse la nota *1 antes del apartado 79 y el apartado *29 de m i Postscript. 4. quizá. la teoría a que nos referimos ha pasado con éxito las contrastaciones (por esta v e z ) : no hemos encontrado razones p a r a desecharla. y en que no la deja anticuada otra teoría en la evolución del progreso científico. Conviene observar que u n a decisión positiva p u e d e apoyar a la teoría e x a m i n a d a sólo temporalmente. En ningún momento h e asumido que podamos pasar p o r u n razonamiento de la verdad de enunciados singulares a la verdad de teorías. Milagros de Nuestra Señora. En este libro pretendo dar u n análisis más detallado de los métodos de contrastación deductiva.Panorama de algunos problemas fundamentales 33 uaentren en contradicción con ella. http://psikolibro. 151 {N. ) : pues tanto falsificar como falsear tienen en castellano u n sentido p e r f e c t a m e n t e vivo. podemos decir que ha «demostrado su temple» o que está loorroborada» *^ p o r la experiencia. B E R C E O . E L PROBLEMA DE LA DEMARCACIÓN E n t r e las muchas objeciones que pueden hacerse contra las tesis que he propuesto ahora mismo. Vida de Santo Domingo de Silos.com . falsifier. faUador. del T. o sea.blogspot. 91 c. la más i m p o r t a n t e es. comp a r á n d o l o s con los resultados de las aplicaciones prácticas y de experimentos. q u e provocaría incesantes malentendidos si se empleasen a q u í p a r a t r a d u c i r to falsify ( q u e el autor emplea exclusivamente en el sentido de «poner de manifiesto que algo es o era falso»). al parecer. si las conclusiones singulares resultan ser aceptables. Si la decisión es positiva. por otra p a r t e . pueda establecerse que unas teorías sean «verdaderas». los problemas a que da lugar la lógica inductiva pueden eliminarse sin dar origen a otros nuevos en su lugar.). pues otras decisiones negativas subsiguientes pueden siempre derrocarla. falsification. en virtud de unas conclusiones «verificadas». En el procedimiento que acabamos de esbozar no aparece n a d a que pueda asemejarse a la lógica inductiva. P e r o si la decisión es negativa. 114 c. poema X . esto quiere decir que hago desaparecer las barreras que ** E m p l e a m o s cl verlio falsar y sus derivados (falsable. e intentaré mostrar que todos los problemas que se suelen l l a m a r ^epistemológicos» p u e d e n tratarse dentro del marco de dicho análisis. " Acerca de este término. Historia troyaua polimétrica. falsación. si las conclusiones h a n sido falsadas**. o verificadas. e t c . no es inexistente en la historia del idioma con significado p r ó x i m o al q u e aquí le d a m o s : cf. la siguiente : al rechazar el método de la inducción — p o d r í a decirse—• privo a la ciencia empírica de lo que parece ser su característica más importante . esta falsación revela que la teoría de la que se han deducido lógicamente es también falsa. ni siquiera m e r a m e n t e «probables». Durante el tiempo en que una teoría resiste contrastaciones exigentes y minuciosas. No he supuesto un solo instante que. e t c . ) como versión de to falsify y los suyos (falsifiable. A continuación tratamos de decidir en lo que se refiere a estos enunciados deducidos (y a o t r o s ) .

)]. Véase también mi Open Society and its Enemies. H u m e conoció este problema e intentó resolverlo °. La sociedad abierta y SU. en otras palabras. formando el apéndice *I. apartado II [vers. de E. 1957. a este respecto. cast. Los antiguos positivistas estaban dispuestos a admitir únicamente como científicos o legítimos aquellos conceptos (o bien nociones. aquellos conceptos que ellos creían lógicamente reducibles a elementos de la experiencia sensorial. etc. sino más bien un sistema de enunciados * \ En consecuencia. «proposiciones atómicas». (T. * Compárese con el próximo párrafo y la alusión a los epistemólogos. a los empiristas que siguen las banderas del «positivismo». por otro. el prometedor comienzo del Tractatus de Wittgenstein —«El mundo es la totalidad de los hechos. De estos dos problemas — q u e son fuente de casi todos los demás de la teoría del conocimiento— el de la demarcación es. Paidós.com . no metatísico. en el que ataca a la persona que «no había dado significado a ciertos signos de sus proposiciones». o. especialmente loa apartados • l l (nota 5). que no proporciona un acrilerio de demarcaciónit apropiado. especialmente. págs. y los sistemas «metafísicos». traducida. percepciones. cap.1 enemigos. «cláusulas protocolarias» ' Acerca de esto (y.blogspot. como ellos decían. compárese mi nota. 11. En realidad. de un sistema teórico . pág. deberíamos designar al problema de la demarcación como «problema de K a n t » . o sea. no de las cosas»— queda anulado por su final. asimismo. 230 y sig. http://psikolibro. impresiones. Si. por ejemplo. Debería haber recordado que. recuerdos visuales o auditivos. LODEL. *24 (los cinco últimoa párrafo») y *25. llamamos «problema de H u m e » al de la inducción. Buenos Aires. el más fundamental. según entiendo. 1933. siguiendo a Kant. están dispuestos a admitir únicamente como científicos o legítimos los enunciados que son reducibles a enunciados elementales (o «atómicos») de experiencia — a «juicios de percepción». parece ser que la constituye su creencia de que éste es el único método que puede p r o p o r c i o n a r un criterio de demarcación a p r o p i a d o : esto se aplica. *la incluyo aqui. derivaban de la e x p e r i e n c i a . la última frase de su Enquiry Concerning Human Understanding. *' Veo ahora que cuando escribí este texto sobreestimé a los «positivistas mo» dernos». la razón principal por la que los epistemólogos con inclinaciones empiristas tienden a prender su fe en el «método de la inducción». 426. asi como el capitulo •! de mi Postscript. o i d e a s ) que. ' Cf.34 La lógica de la investigación científica separan la ciencia de la especulación metafísica. por u n lado. tales como sensaciones (o datos sensib l e s ) . Mi respuesta a esta objeción es que mi principal razón para rechazar la lógica inductiva es precisamente que no proporciona un rasgo discriminador apropiado del carácter empírico. la cita de Reichenbach del texto correspondiente a la nota 1 del apartado 1. Los positivistas modernos son capaces de ver con mayor claridad que la ciencia no es u n sistema de conceptos. Erkenntnis 3. de lo tratado en los apartados 1 a 6 y 13 a 24). Llamo problema de la demarcación ^ al de encontrar un criterio que nos permita distinguir entre las ciencias empíricas. con Kant se convirtió en el p r o b l e m a central de la teoría del conocimiento.

no es sino u n parloteo absurdo —«sofistería e ilusión». Cf. creen que tienen que descubrir u n a diferencia — q u e existiría. p o r su misma naturaleza.Panorama de algunos problemas fundamentales 35 o como los quieran l l a m a r * ' — . y lo utilizaron para transmitir justamente la clase de significado que yo había querido evitar. '" Hume.) ' CARNAP. que deberíamos « a r r o j a r al fuego» *^. lo que los positivistas t r a t a n r e a l m e n t e de conseguir no es tanto una demarcación acertada como d e r r i b a r definitivamente ^ y a n i q u i l a r la metafísica. Anteriormente. también mi Postscript. Erkenntnis 2. que «no perteneciente a la ciencia e m p í r i c a » . (Véase la nota 2 al apartado 10. los apartados 7 y 28). Como quiera que sea. como dice H u m e . en la naturaleza de las cosas— entre la ciencia empírica p o r una parte y la metafísica p o r otra. 1911.blogspot. Tratan constantemente de demostrar que la metafísica. Las expresiones «absurdo» y «carente de sentido» c o m p o r t a n una evaluación peyorativa (y se pretende que la c o m p o r t e n ) . Desde el momento en que rechazo la lógica inductiva h e de rechazar también todos estos intentos de resolver el problema de la demarcación : con lo cual este problema aumenta de importancia en el presente estudio. ed. lo hice sólo porque necesitaba un término no cargado con la connotación de enunciado perceptivo. pero. ha condenado su propio Tractatus en la última página. nos encontramos con que cada vez que los positivistas h a n intentado decir con m a y o r claridad lo que significaba «con sentido» la tentativa conducía al mismo r e s u l t a d o : a u n a definición de «cláusula con sentido» (en contraposición a «pseudocláusula sin sentido») que simplemente reitera el criterio de demarcación de su lógica inductiva. Esto «se hace patente» con gran claridad en el caso de Wittgens" Desde luego. de igual modo que Wittgenstein. p o r definición. apartado *29. también los Early Essays on Social Philosophy de COMTE. además de que sus enunciados son no empíricos. http://psikolibro. po» H.com . págs. citados en mi Open Society. más abajo. *sin duda alguna bajo la influencia de Comte. En lugar de considerar que se encuentran ante la tarea de prop o n e r una convención a p r o p i a d a . más tarde. No cabe duda de que el criterio de demarcación implicado de este modo se identifica con la lógica inductiva que piden. Cuando inventé el nuevo nombre «enunciado básico» (o «proposición básica»: véanse. Pero si con las expresiones «absurdo» o «carente de sentido» no queremos expresar otra cosa. P e r o — n a t u r a l m e n t e — los positivistas creen que pueden decir de la metafísica m u c h a s otras cosas. El hallazgo de u n criterio de demarcación aceptable tiene que ser u n a tarea crucial de cualquier epistemología que no acepte la lógica inductiva. Hutton. cf. 219 y sigs. Los positivistas suelen interpretar el problema de la demarcación de u n modo naturalista: como si fuese u n problema de la ciencia nat u r a l . por tanto. nada depende de los nomhres. D. en tal caso la caracterización de la metafísica como u n absurdo carente de sentido será t r i v i a l : pues a la metafísica se la define n o r m a l m e n t e como no empírica. desgraciadamente. lo adoptaron pronto otras personas. sin duda alguna. condenó su propia Enquiry en la ultima página. nota 51 del capítulo I I . Mili había usado la expresión «carente de sentido» de forma análoga. p o r decirlo así. 1932. y.

en sus ansias de aniquilar la metafísica. sin más que r e m p l a z a r las palabras «científica» o «legítima» p o r «con sentido». La tentativa wittgensteiniana de desenmascarar el p r o b l e m a de la inducción como un psevuloproblcma vacío. págs.. mi Open Society.)]. http://psikolibro. en Contemporary British Philosophy. con Hume. 4. Madrid. que no existe semejante justificación lógica: no puede h a b e r ninguna. por tanto.36 La lógica de la investigación científica tein.) Pero. mi trabajo «Three Views Concerning Human Knowledge». del capítulo 11. por cierto. sino que es Inás bien una prescripción para la formación de enunciados». op. notas 46 y 51 y sig.. pues hacemos siempre —por decirlo así— la salvedad de que puede ser modificada a la vista de nuevas experiencias. y «A Note on Berkeley as a Precursor of Mach». el hecho mencionado arriba significa que una ley natural no tiene. " Schlick atribuyó a Wittgenstein la idea de tratar las leyes científicas como pseudoproposiciones. me refiero exclusivamente. (Cf. por el simple hecho de que no son auténticos enunciados» '. Revista de Occidente. que ha de cubrir todas las proposiciones con s e n t i d o ) . con lo cual se resolvía el problema de la inducción. Y es precisamente al llegar al problema de la inducción donde se d e r r u m b a este intento de resolver el problema de la demarcación : los positivistas. cast. 1957 (T. entre paréntesis —continúa Schlick—. Reconocemos. 156 (la cursiva es mía). en realidad. se encontrarán otras referencias en la nota *1 que precede al apartado 12 (pág. 1 5 1 ) : «Se ha hecho notar a menudo que. como es natural. Pues tampoco las leyes científicas p u e d e n reducirse lógicamente a enunciados elementales de experiencia. en principio. Podemos darnos cuenta de que el criterio de sentido de Wittgenstein coincide con el criterio de demarcación de los induetivistas.com . según el cual toda proposición con sentido tiene que ser lógica' mente reducible* a proposiciones elementales (o «atómicas»). 26 y sigs. Naturwissenschaften 19. *Esto se escribió en 1934. * (No cabe duda de que se pretendía incluir en «formación» la transformación y la deducción. [Véanse. En lo que se refiere a las leyes naturales. es «la tarea suprema del físico»: nunca podrían aceptarse como enunciados auténticos o legítimos. " WITTGENSTEIN. 57). Si puedo añadir. Esto hace ver que el criterio inductivista de demarcación no consigue trazar una línea divisoria entre los sistemas científicos y los metafísicos. Si se aplicase con absoluta coherencia. no podemos hablar nunca de una verificación absoluta de una ley. al Tractatus («se hace patente» es una de sus expresiones favoritas). el criterio de sentido de Wittgenstein rechazaría por carentes de sentido aquellas leyes naturales cuya búsqueda. algunas palabras acerca de esta situación lógica. es mucho más antigua : forma parte de la tradición instrumentalista que puede hacerse remontar a Berkeley e incluso más atrás. por ejemplo. 1956. [vers. como dice Einstein ^.) Schlick atribuía esta teoría a una comunicación personal de Wittgenstein. y..221. de E. el carácter de un enunciado. reimpreso en mi Conjectures and Refutations.03 y 2. que caracteriza como descripciones o «imágenes de la realidad» ^ (caracterización. en The British Journal for the Philosophy of Science. 1959. pág.. aniquilan j u n t a m e n t e con ella la ciencia natural.] ' SCHLICK. TIERNO GALVÁN. Véase también el apartado *12 de mi Postcript. ° Cf. 1953. Tractatus Logico-Philosophicus (1918 y 1922). Proposición 5. IV.blogspot. cit. 4. la nota 1 del apartado 2. y p o r qué ha de asignar a unos y otros el mismo estatuto : * WITTGENSTEIN. Proposiciones 4.01. En mi Postscript trato asimismo este problema: apartados *11 a *14 y *19 a *26. 1931. estrictamente. Schlick escribe (pág. ha sido expresada p o r Schlick *' con las siguientes p a l a b r a s : «El p r o b l e m a de la inducción consiste en p r e g u n t a r por la justificación lógica de los enunciados universales acerca de la realidad.

quienquiera que plantee un sistema de enunciados absolutamente ciertos. Mas espero que sean aceptables para todos los que no' só_Io aprecian el rigor lógico. en última instancia. http://psikolibro. presentándolas como el blanco verdadero o esencial de la ciencia. notas 46. mi Open Society. Y lo mismo h a r á n quienes ven «la esencia de la ciencia. ed. sino. para quienes buscan la aplicabilidad práctica. seamos capaces de decir si es asunto o no de la ciencia empírica el estudiarlo más de cerca. capítulo 24). En cuanto a si tal convención es a p r o p i a d a o no lo es. claro está— no considero que haya de ocuparme en derrib a r la metafísica. P o r supuesto que la elección de tal finalidad tiene que ser.. por juicios de valor y por predilecciones. o sea.com . Difícilmente estarán dispuestos a otorgar esta dignidad a la física teórica moderna. Las metas de la ciencia a las que me refiero son otras. el apartado 78 (por ejemplo. mas sólo es posible u n a discusión razonable de estas cuestiones entre partes que tienen cierta finalidad común a la vista. SpANiv (Kate^orienlehre. su p o d e r de elucidar los problemas de la teoría del conocimiento. Así pues. en su dignidad». pero se sienten atraídos aún en Cf. como finalidad d e la ciencia. admito abiertamente que p a r a llegar a mis propuestas me he guiado. 51 y 52 del capítulo 11. lo cual serviría únicamente para perturb a r la cuestión y significaría una recaída en el dogmatismo positivista. ' Esta es la tesis de Dingier. sin embargo.. Así pues. y mi trabajo «The Demarcation between Science and Metaphysics». irrevocablemente verdaderos °. * Véanse también mi Open Society. Mi criterio de demarcación. las opiniones pueden d i f e r i r . A. en lugar de descastar radicalmente la metafísica de las ciencias empíricas.Panorama de algunos problemas fundamentales 37 pues el veredicto del dogma positivista del sentido es que ambos son sistemas de pseudoaserciones sin sentido. el positivismo lleva a una invasión del campo científico p o r aquélla *. cf. por P. sino la libertad de dogmatismos . " Creo que siempre es posible una discusión razonable entre partes interesadas por la verdad y dispuestas a prestarse atención mutuamente (cf. lia de considerarse como una propuesta para un acuerdo o convención. p o r tanto. No trato de justificarlas. es seguro que rechazará las propuestas que voy a h a c e r aifuí. 1924). P o r tanto. SciiiLPP. o en definir los conceptos de «ciencia empírica» y de «metafísica» de tal manera que. que consideran reside en su «carácter de totalidad» y en su «verdad y esencialidad reales» '^". No alcanzo a ver más que una sola vía para argumentar racionalmente en apoyo de mis p r o p u e s t a s : la de analizar sus consecuencias lógicas —señalar su fertilidad. en formular u n a caracterización a p r o p i a d a de la ciencia empírica. ante un sistema dado de enunciados.blogspot. en última instancia. en la que tanto otras personas como yo vemos la realización más completa hasta la fecha de lo que yo llamo «ciencia empírica». entregado en enero de 1955 para el lomo dedicado a Cfernap (aún no publicado) de la Library of Living Philosophers. objeto de una decisión que vaya más allá de toda argumentación racional *^. '" Tesis de O. la nota 1). nota 1 del apartado 19. en vez de semejante cosa. Frente a estas estratagemas'antimetafísicas —antimetafísicas en la intención.

a veces. ^. trad. posible. debe satisfacer el criterio de demarcación (cf. con todo. y a fin de trazar u n a línea de demarcación clara entre la ciencia y las ideas metafísi-'" cas — a u n cuando dichas ideas p u e d a n haber favorecido el avance de la ciencia a lo largo de toda su historia. *' Cf. han existido otras — t a l el atomismo especulativo— que la han ayudado. Con objeto de precisar u n poco más esta afirmación. Una vez que he hecho estas advertencias. así como ha habido ideas metafísicas que h a n puesto una barrera al avance de la ciencia. de suerte que p u e d a representar u n m u n d o no contradictorio. Pues no p u e d e negarse que. y EINSTEIN. En ocasiones se describe esta situación diciendo que existen muchísimos «mundos lógicamente posibles» —posiblemente u n n ú m e r o infinito de ellos—. también: PLANK. el apartado 85 y mí Postscript. Tlie fVorld as I see It (1935). págs. Ni siquiera llego a afirmai que la metafísica carezca de valor para la ciencia empírica. sigo considerando que la p r i m e r a tart^a de la lógica del conocimiento es p r o p o n e r un concepto de ciencia empírica con objeto de llegar a un uso lingüístico — a c t u a l m e n t e algo incierto— lo más definido posible. L A E X P E R I E N C I A COMO MÉTODO La tarea de formular una definición aceptable de la idea de ciencia empírica no está exenta de dificultades. HARRIS. y que —en esta misma m e d i d a — es «metafísica» ".38 La lógica de la investigación científica m a y o r medida por la aventura de la ciencia y p o r los descubrimientos que una y otra vez nos enfrentan con cuestiones nuevas e inesperadas. 23 y sigs. asimismo.com . 43. podemos distinguir tres requisitos que nuestro sistema teórico empírico t e n d r á que satisfacer. los apartados 6 y 2 1 ) . P r i m e r o . * Véanse. se pretende que el sistema llamado «ciencia empírica» represente únicamente un m u n d o : el «mundo real» o « m u n d o de nuestra experiencia» * ' . no será metafísico. pág. en segundo lugar. por A. es decir. Y. El hecho de que ciertos juicios de valor hayan influido en mis propuestas no quiere decir que esté cometiendo el error de que he acusado a los positivistas —el de intentar el asesinato de la metafísica p o r medio de nombres infamantes—.blogspot. «Die Religiositat der Forschung». en Mein Weltbild (1934). sino representará u n m u n d o de experiencia " Cf. Positivismus und r/Bale Aussenwelt (1931). Algxmas de ellas surgen del hecho de que tienen que existir muchos sistemas teóricos cuya estructura lógica sea muy parecida a la del sistema aceptado en un m o m e n t o d e t e r m i n a d o como sistema de la ciencia empírica. el apéndice *X http://psikolibro. \ si miramos el asunto desde un ángulo psicológico. s u m a m e n t e b r u m o s a s ) : fe desprovista enteramente de garantías desde el p u n t o de vista de la ciencia. h a de ser sintético. que nos desafían a ensayar respuestas nuevas e insospechadas. ingl. me siento inclinado a pensar que la investigación científica es imposible sin fe en algunas ideas de una índole p u r a m e n t e especulativa (y.

decidihles de modo concluyentei). 229. ' WAISMANN. entonces carece enteramente de sentido : pues el sentido de un enunciado es el método de su verificación» ^.Panorama de algunos problemas fundamentales 39 p o s i b l e . como una teoría del método empírico — u n a teoría de lo que normalmente se llama experiencia. en tercer teiniino. dice S c h l i c k : i(.. L A FALSABILIDAD COMO CRITERIO DE DEMARCACIÓN El criterio de demarcación inherente a la lógica inductiva —esto es. ésta es también la opinión de los inductivistas. es menester que sea un sistema que se distinga — d e alguna m a n e r a — de otros sistemas semejantes por ser el que represente nuestro m u n d o de experiencia. pág. pág. 19. podemos decir que tienen que ser (¡. P o r tanto. la «experiencia» resulta ser un método distintivo mediante el cual un sistema teórico puede distinguirse de o t r o s . 1931. a la llamada «inducción matemática». Así.com . 321 y sig. con lo cual la ciencia empírica se caracteriza —al parecer— no sólo por su forma lógica. Naturwissenschajten 19. cuya tarea es el análisis del método o del proceder peculiar de la ciencia empírica. todos los enunciados «con sentido») sean susceptibles de una decisión definitiva con respecto a su verdad y a su falsedad . y todavía avanzó más en este sentido en http://psikolibro. (Desdfi luego. Mas. desde luego. debemos elegir ' SCHLICK. en mi opinión. puede describirse la teoría del conocimiento. aún con mayor c l a r i d a d : «Si no es posible determinar si un enunciado es verdadero. ^'cómo ha de distinguirse el sistema que represente nuestro m u n d o de experiencia? He a([ui la respuesta: por el hecho de que se le ha sometido a contraste y ha resistido las contrastaciones. lo que niego es que exista nada que pueda llamarse inducción en lo que se denominan «ciencias inductivas»: que existan «procedimientos inductivos» o «inferencias inductivas». que intentan caracterizar la ciencia empírica por su empleo del método inductivo. el dogma positivista del significado o sentido [en ingl. las teorías no son nunca verifical)les empíricamente. is^rá lógicamente inadmisible la inferencia de teorías a p a r t i r de enimciados singulares que estén «verificados p o r la experiencia» (cualquiera que sea lo que esto quiera d e c i r ) .) P o r tanto. *' No me refiero aquí. Esto quiere decir que se le ha de distinguir aplicándole el método deductivo que pretendo analizar y describir. meaning^—• equivale a exigir que todos los enunciados de la ciencia empírica (o. sino por su método de distinción. Erkenntnis 1. Según esta opinión. 6. Si queremos evitar el error positivista de que nuestro criterio de demarcación elimine los sistemas teóricos de la ciencia n a t u r a l *^. págs. 150. Ahora b i e n . u n auténtico enunciado tiene (pie ser susceptible de verificación concluyente-a ^. no existe nada que pueda llamarse inducción *'. y Waismann escril)e..30.). Así pues. Carnap admitía que se trataba do un error (y mencionaba mis críticas). *'' En su Logical Syntax (1937.blogspot. Esto quiere decir que han de tener una forma tal que sea lógicamente posible tanto verificarlos como falsarios..

nos proporciona informaciones positivas haya de caraclerizarsc [)or satisfacer ima exigencia negativa. h a r é ver (en los apartados ^l a 16) ipie e-^la ohjecii'm carece de jicso. cpie a n t e r i o r m e n t e (en el apartado 4 ) he criticado e n é r g i c a m e n t e el empleo de la idea de sentido como criterio de demarcación. 7(71 ) se ve oblifíaílo a (leeir (pág. Por tanto.'5.lo\(rá acpii mañana» no se considerará em[)írico. la nota 1 J e l aparlodu 4.. (liindc rcconoci*) el liecho Í]C que las Icyrs iinivcrsnlos no son solamcnl(i ((('(niv(^nicnt('^'> para la ciLMicia.blogspot. más arrilia. ]'(?r(> n i su i)!ira iniliirtivista ÍAi^ivnl Foundations of Probability {19. d(d)e considerársele empírico. segéui se admite. es u n puro m i t o (aunf|ue gran n ú m e r o de refutaciones de mi teoría están ba. asimi. (Así. además.) http://psikolibro. en F R A N K . el enunciado «lloverá o no l. Pero. no alrededor de él. por el simple hecho de (pie no puede ser refutado . Dicho de o l í ) m o d o : no exigiré que un sistema científico pueda ser seleccionado. auníjue no es necesario expulsarlas tie la ciencia.) Puede también hacerle ih. ((•{. como es la de rcfutahilidad. aún más enerí^icíhuente. " ó ) q u e . y q u e ataco el dogrna del sentido. ciertamente. mientras que a este otro. . sino el de la falsahilidad de los s i s t e m a s * ' . ésta puede manejárselas perfectamente sin cuas.deludo a su caráclcr lógico— con enunciados singulares posibles.com . en el at>artado 9.n jirimcr lugar.AV. paps.sadas en é l ) decir que haya propuesto j a m á s la falsaljilidad como criterio ile sentido.40 ha lógica de la investigación cientijica un criterio que nos permita ailinitir en el dominio de la ciencia em])írica incluso enunciados que no puedan verificarse. puede muy hien jiarecer que toda sugerencia de que la ciencia (pie. I. 1037. Sin emhargo. Die Definition {.nuevo un intento de volver contra mí mi propia crítica del criterio induelivista de demarcaci(ui : pues podría parecer que cabe su--citar objeciones contra la falsahilidad como criterio de demarcación aiuilogas a las (pie yo he' suscitado contra la verificahilidad. § 10 {paps. de una vez para siempre. ) . pág. í'Jül ). (No en vano llamamos ((leyes» a las leyes de la Nalurale/a : cuanto más prohihcn más dicen. ^itio incluso «cscncialosi» (Philosophy of Sciriicfí 4 . l'." ed. especialmente los apartados *17 y *19. F n otros autores se e n c u e n t r a n ideas a n á l o g a s : por ejemplo.o la falsaliilitlad Cíjmo criterio de demareacií'm. en un sentido positivo . Advie'rtase. capitulo I. y en D l B l s i. [uies el volumen de informaeiém |iosili\íi «pie un enunciado científico comporta es tanto mayor cuanto más'fácil es <\ue cli(i([»e . 13 y s i g . Véanse también el apéndice *I y el capítulo *1 de mi Postscript. Die Katisaliliil and ilirp Cri'nzfn ( I 9 . se encamina en una direccitin falsa.10) \U('1V(Í a una pftsiciíin muy scnicjantc a la tpie aquí c r i t i c a m n s : al e n c o n t r a r (jue las leyes u n i \ ei-ilcs liriicn prcbahiUdad cero (pií^.a falsahilidad separa dos tipos de enunciados perfectamente dolados de sentido. los falsahles y los no falsables : traza u n a línea dentro del leníruaje eon sentidí). pero sí (pie sea susv i-plilde de selección en un sentido negativo por medio de contrastes i pruehas cin])íricas: ¡la de ser posible refutar por la experiencia un s'slcina cienlijico entpirico '.) Pueden hacerse varias ohjcciorics ai criterio de demarcación que acallamos de p r o p o n i r . TestabíUty and Mcaniíifi. si'ilo admitiré un sistenuí entre los cienlífieos o empíricos si es siiseeptil)le de ser fontrnslndo |)or la experiencia. 27 ) . Estas consideraciones nos sufíieren i ue el criterio de demarcaci<ui (pie hemos de adoptar no es el de la i p) ijiraltilidad. pero no de sentido. *^ üiis(^rvese (}ue prü})<)níj. 100 y sip. ' i l ) .smo. ((lloverá a(pií m a ñ a n a » .

sigue siendo imposible — p o r varias razones—• falsar de u n modo concluyente u n sistema teórico : pues siempre es posible encontrar una vía de escape de la falsación. sin caer en incoherencia lógica. Se reconoce que los científicos no suelen proceder de este modo. de la que se dio cuenta H u m e . de enunciados singulares a universales. Su meta no es salvarles la vida a los sistemas insostenibles.blogspot.com . por el contrario. a d o p t a r la posición de negarse a a d m i t i r cualquier experiencia falsadora. Su raíz se encuentra en la aparente contradicción existente entre lo que podría llamarse «la tesis fundamental del empirismo» —la de que sólo la experiencia puede decidir acerca de la verdad o la~ falsedad de los enunciados científicos— y la inadmisibilidad de los razonamientos inductivos. es el único tipo de inferencia estrictamente deductiva que se mueve. y p u e d e pretenderse que este hecho convierte en dudoso — p o r lo menos— el valor lógico del criterio de demarcación que h e p r o p u e s t o . con toda razón. Pues voy a p r o p o n e r (en los apartados 20 y siguientes) que se caracterice el m^étodo empírico de tal forma que excluya precisamente aquellas vías de eludir la falsación que mi imaginario crítico señala insistentemente. como si dijéramos. que. en principio. o sea. p o r medio de inferencias p u r a m e n t e deductivas (valiéndose del modus tollens de la lógica clásica) es posible argüir de la verdad de enunciados singulares la falsedad de enunciados universales. esto es. se p u e d e . pero no necesito. en «dirección i n d u c t i v a » : esto es. que lleva a la falsedad de enunciados universales. De acuerdo con mi propuesta. incluso admitiendo la asimetría. sino. Me veo obligado a a d m i t i r que esta crítica es justa . Más grave puede parecer u n a tercera objeción. p o r ello. http://psikolibro. lo que caracteriza al método empírico es su m a n e r a de exponer a falsación el sistema que h a de contrastarse: justamente de todos los modos imaginables. tanto su verificación como ** Me ocupo ahora más a fondo de esta asimetría en el apartado *22 de mi Postscrif%. Pues éstos no son j a m á s deductibles de enunciados singulares. El criterio de demarcación propuesto nos conduce a una solución del problema de H u m e de la inducción. pero el procedimiento aludido siempre es lógicamente posible . incluso. Esta contradicción surge únicamente si se supone que todos los enunciados científicos empíricos han de ser «decidibles de modo concluyente». r e t i r a r mi propuesta de a d o p t a r la falsabilidad como criterio de demarcación. como lógicamente posibles. elegir el que comparativamente sea más apto. m e d i a n t e la introducción ad hoc de una hipótesis auxiliar o por cambio ad hoc de u n a definición. el p r o b l e m a de la validez de las leyes naturales.Panorama de algunos problemas fundamentales 41 Este ataque no m e alteraría. p o r ejemplo. P o d r í a decirse que. En consecuencia. sometiendo a todos a la más áspera lucha por la supervivencia. Mi propuesta está basada en u n a asimetría entre la -verificabilidad y la falsabilidad: asimetría que se deriva de la forma lógica de los enunciados universales **. Una argurnentación de esta índole. pero sí p u e d e n estar en contradicción con estos últimos.

y. los concernientes al carácter empírico de enunciados singulares y a su contrastación— desempeñan un p a p e l en la lógica de la ciencia algo diferente del representado por la mayoría de los demás problemas de que h a b r e m o s de ocuparnos. o que dicha verdad se hace «patente» en las experiencias mencionadas. asimismo. P u e s gran parte de éstos se encuentran en relación estrecha con la práctica de la investigación. mi Postscript. a la enunciación de u n hecho singular. sino únicamente las transformaciones tautológicas de la lógica deductiva. especialmente. los problemas de la base empírica —esto es. ya que dan lugar a muchos puntos obscuros: lo cual ocurre. nuestro criterio aparece como algo que solamente desplaza el problema — q u e nos retrotrae de la cuestión del carácter empírico de las teorías a la del carácter empírico de los enuneiadós singulares. véase también mi trabajo mencionado en la nota 1 del apartado 4. con las relaciones entre experiencias perceptivas y enunciados básicos. pero un científico casi nunca se encuentra en el trance de describir u n enunciado singular como no empírico o metafísico.blogspot. Si renunciamos a esta exigencia y admitimos como enunciados empíricos también los que sean decidibles en un solo sentido —decidibles unilateralmcnte. etc. P o r tanto. E L PROBLEMA DE LA «BASE EMPÍRICA» P a r a que la falsabilidad pueda aplicarse de algún modo como criterio de demarcación deben tenerse a mano enunciados singulares que p u e d a n servir como premisas en las inferencias falsadoras. * que ahora cstii incluido aquí en el apéndice *I. mientras que el p r o b l e m a de la base empírica pertenece casi exclusivamente a la teoría del conocimiento. cuya validez no se pone en tela de juicio ''. P o r tanto. falsables— y p u e d a n ser contrastados mediante ensayos sistemáticos de falsación. Me ocuparé de ellos. (Llamo «enunciado básico» o «proposición básica» a un enunciado que p u e d e servir de premisa en u n a falsación e m p í r i c a : brevemente dicho.com . sin embargo. Peífe incluso en este caso se h a conseguido algo. que mediante éstas se «manifiesta p o r inspección» la verdad de aquéllos. pspecialmentc el apartado "'2. 7. Es cierto que se tienen errores de observación.42 La lógica de la investigación científica su falsación han de ser posibles.) Se h a considerado con frecuencia que las experiencias perceptivas proporcionan algo así como una justificación de los enunciados básic o s : se ha m a n t e n i d o que estos enunciados están «basados sobre» tales experiencias. y que dan origen a enunciados singulares falsos. Todas estas expresiones muestran u n a ten* Acerca de esta question. m i e n t r a s que r a r a vez se suscitan dudas acerca de la condición empírica de los enunciados singulares. Pues en la práctica de la investigación científica la demarcación presenta. desaparece la contradicción: el método de falsación no presupone la inferencia inductiva. o. http://psikolibro. más en particular. a veces. u n a urgencia inmediata en lo que se refiere a los sistemas teóricos.

y. 645) [vers. ) : Critica de la razón pura (Sopeña Argentina. por tanto.)}. 1952 (4. *' Desde que escribí estas palabras he generalizado esta formulación: pues la contrastación intersubjetiva es meramente un aspecto muy importante de la idea más general de la crítica intersubjetiva. dicho de otro modo. las señalaban fantasinalmente con metáforas. O B J E T I V I D A D •CIENTÍFICA Y CONVICCIÓN SUBJETIVA Las palabras «objetivo» y «subjetivo» son términos filosóficos cargados de una pesada herencia de usos contradictorios y de discusiones interminables y nunca concluyentes. The Trascendental Doctrine of Method.com .blogspot. de la idea de la regulación racional mutua por medio del debate critico. KEMP SMITH. sino que resbalaban sobre las dificultades' o. pero que son. no obstante. he de volverme hacia el problema de la objetividad científica.". yo mantengo que las teorías científicas no son nunca enteramente justificables o verificablcs. pues los términos «objetivo» y «subjetivo» que acabo de utilizar necesitan aclaración. Con todo. Buenos Aires). trad. que he tratada http://psikolibro. si separamos claramente los aspectos psicológicos del problema de los lógicos y metodológicos. página 848. El empleo que bago de los términos «objetivo» y «subjetivo» no es muy distinto del k a n t i a n o . independientemente de los caprichos de n a d i e : una justificación es «objetiva» si en principio puede ser contrastada y comprendida por cualquier persona. ingl. Methodenlehre. 3.Panorama de algunos problemas fundamentales 43 dencia perfectamente razonable a subrayar la estrecha conexión existente entre los enunciados básicos y nuestras experiencias perceptivas. capítulo II. Ahora bien . o. entonces su fundamento es objetivo y suficiente» ^. contrastables. y era descrita por expresiones de análoga obscuridad que no aclaraban n a d a ." e d . por otra. «Si algo es válido — e s c r i b e — para quienquiera que esté en uso de razón. T a m b i é n en este caso puede encontrarse una solución. cast. L. página 192 del t. que la objetividad de los enunciados científicos descansa en el hecho de que pueden contrastarse intersubjetivamente *'. Haupslück. las relaciones lógicas objetivas existentes entre los diversos sistemas de enunciados científicos y en el interior de cada uno de ellos. por N. la conexión entre las percepciones y los enunciados permanecía obscura. Hemos de distinguir. Kant utiliza la palabra «objetivo» p a r a indicar que el conocimiento científico ha de ser justificable. en el mejor de los casos. de J." ed.. nuestras experiencias subjetivas o nuestros sentimientos de convicción. pág. Teoría trascendental del método. se tenía la impresión (exacta) de que los enunciados sólo pueden justificarse lógicamente mediante otros enunciados: por ello. según creo. Esta idea más general. capítulo II. 8.". DEL PEROJO y F. P o r el momento. ALVAREZ. 2. 1933: Critique of Pare Reason. sección 3. Diré. p o r una parte. II (T. Abschnitt (2. que no pueden j a m á s justificar cnxmciado alguno (aun cuando pueden ser objeto de investigación psicológica). En los ajiartados 25 a 30 trataremos con algi'in detalle los problemas referentes a la base empírica. sección 3. ^ Kritik der reinen Vernunft.

también pueden servir razones objetivas como acausas subjetivas del juzgar» •*. y que han de tener. Madrid. el apartado 12). })ucde definirse el efecto físico científicamente significativo como aquél que cualquiera puede r e p r o d u c i r con regtilaridad sin más (¡uo llevar a cabo el experimento a p r o p i a d o del modo prescrito. 849. por N. esp. la forma de leyes universales o teorías. ningún «efecto oculto» (como con cierta extensión en mi Open Sociaty and its Enemies.. I?xpresó tal descubrimiento. II (T. 196t (T. ser reproducidos en su laboratorio durante cierto tiempo. capítulo II.)}. en particular. . vers. y *V[. Quizá fue K a n t el primero en darse cuenta de que la objetividad de los enunciados se encuentra en estrecha conexión con la construcción de teorías —es decir. *II. capítulos 23 y 24. cit. «según leyes de la a s o c i a c i ó n » ' .blogspot.com . también In nota • ! del apartado 12.* ed. Kritik der reinen Vernunft. Critique of Pure Reason. ni las aceptamos como científicas. pág. JAI miseria del historicismo.. pág.. trad. "" Ibíd. por ejemplo. por tanto. Ni siquiera tomamos muy en serio nuestras observaciones. cast. que tal vez pueden. Taurus. página 142." ed. sección 3. en concepto de descubrimiento científico. en los capítulos *I. se somete a estudio también en mi Postscript. 136 del t. 646 [trad. de modo poco claro. cit. contrastables intersubjetivamente ^. con el empleo de hipótesis y de enunciados universales—. § 19.44 La lógica de la investigación científica K a n t aplica la palabra «subjetivo» a nuestros sentimientos de convicción (de mayor o menor g r a d o ) ^. ingl. Trascendentale Elementarlehre. ' Cf. sino con acontecimientos que. ' Kant se dio cuenta de que de la objetividad que se ha requerido para los enunciados científicos se sigue que deben. Kritik der reinen Vernunft.. [vers. por medio de su «principio de suceBÍón temporal de acuerdoi con la ley de causalidad» (principio que creyó podía demostrar a priori por medio del razonamiento que hemos indicado). puesto (|ue dcí)en ser conslraslabI(« intcrsubjolivamente. en principio. P o r supuissto. Sólo cuando se da la recurrencia de ciertos acontecimientos de acuerdo con reglas o regularidades —y así sucede con los experimentos repetibles— pueden ser contrastadas nuestras observaciones p o r cualquiera (en p r i n c i p i o ) . KEMP SMITH. ser contrastables intersubjetivamente en cualquier momento. pero estoy de acuerdo en que los enunciados cientílicos.. son. pág. página 193 del t. y en mi Poverty of Historicism [traducción castellana por P.. pág. ningún físico diría en tales casos que había hecho un descubrimiento científico (aun cuando puede intentar una nueva puesta a i)íinto de sus experimento^ con objeto de hacer reproducible el efecto). Yo no postulo semejante principio (cf. ingl. 2. Abschnitt (2. 159). Sólo merced a tales repeticiones podemos convencernos tie quie no nos encontramos con una mera «coincidencia» aislada. Ningún físico serio osaría publicar.)l * Cf. § 19 (2.". http://psikolibro. Trascendental Doctrine of Elements. SCHWAKTZ. 3. han de tener siempre el «urúcler de lilpólcsis universales. Haupstiick. apartado 32. pero que finalmente desaparecen sin dejar rastro. hasta que las hemos repetido y contrastado. 1933. debido a su regularidad y reproductibilidad. incluso. desde el momento en que reflexionamos sobre ellas y nos convencemos de su congruencia. Todo físico experimental conoce esos sorpiendentes e inexplicables «efectos» aparentes. I (T. Methodcnlchre. * \'¿u>.)]. En realidad.(. El examen de cómo aparecen éstos es asunto de la psicología: pueden surgir.

* Véase también el apartado 22. nunca p u e d e n justificar un enunciado científico . a b r u m a d o por la intensidad de mi e x p e r i e n c i a : puede parecerme absurda toda duda. el psicólogo puede deducir.com .ra otra sería incompatible con la idea de la objetividad científica. resultado observado por Miller (1921-1926) en M o u n t Wilson. que haya procedido de una impresión poderosa o incluso irresistible de certeza indudable (o «evidencia»).blogspot. es decir. ciertas predicciones acerca de mi conducta — q u e pueden confirmarse o refutarse mediante contrastaciones experimentales—. R. pide un contraste o comprobación intersubjetivo : a partir de la conjetura de que yo tengo este sentimiento de convicción. P o r intenso que sea un sentimiento de convicción nunca p o d r á justificar un enunciado. y explicar las observaciones divergentes de Miller como «debidas a causas de error desconocidas». y de que semejantes experiencias y convicciones no p u e d e n desempeñar en la ciencia otro p a p e l que el de objeto de una indagación empírica (psicológica). Semejante «descubrimiento» se rechazaría más que de prisa por quimérico. no p u e d e aparecer en el campo de la ciencia objetiva más que en forma de hipótesis psicológica. Las consideraciones del tipo que acabo de hacer no nos proporcio- ' E n la bibliografía de la física se e n c u e n t r a n varios ejemplos de informes presentados por investigadores serios sobre la aparición de efectos que no podían ser reproducidos a voluntad. P e r o . P e r o . es el resultado positivo •—que no ha recibido explicación— del experimento de Michelson. (De ello se sigue que cualquier controversia sobre la cuestión de si ocurren en absoluto acontecimientos que en principio sean irrepetibles y únicos no p u e d e decidirse p o r la ciencia: se trataría de una controversia metafísica. o simplemente de una insegura sospecha: nada de todo esto desempeña el menor papel en la cuestión de cómo pueden justificarse los enunciados científicos. Un ejemplo m u y conocido. carece enteramente de importancia que mi sentimiento de convicción haya sido fuerte o débil. segu)"o de la evidencia de mis percepciones. en especial la nota * 1 . puedo estar absolutamente convencido de la verdad de vui enunciado. n a t u r a l m e n t e . ¿aporta. simplemente p o r q u e las tentativas de contrastarlo llevarían a resultados negativos". todo ello la más leve razón a la ciencia para aceptar mis enunciados? ¿ P u e d e justificarse ningún enunciado p o r el hecho de que K. puesto que otras contrastaciones posteriores volvieron a dar resultados negativos. ya que otras contrastaciones posteriores habían llevado a resultados negativos. para cuya reproducción no pudiese d a r instrucciones. P o r tanto. o un sentimiento de convicción. desde el punto de vista epistemológico. y cualqui(. P . Pero. valiéndose de teorías psicológicas y de oíra índole.) P o d e m o s volver ahora a u n aserto planteado en el apartado anter i o r : a mi tesis de que una experiencia subjetiva. Incluso el hecho — p a r a m í tan firmemente establec i d o — de que estoy experimentando u n sentimiento de convicción. esté absol u t a m e n t e convencido de su verdad? La única respuesta posible es que no. después de haber reproducido él mismo (así como Morley) el resultado negativo de Michelson. acaso. http://psikolibro. es costumbre considerar que los decisivos son estos últimos.Panorama de algunos problemas fundamentales 45 propongo llamarlo) de esta índole. y reciente. la cual.

Pues es evidente que. En el a p a r t a d o 1. Aún más : nos vedamos todo conceder un rango privilegiado a los enunciados que formulan experiencias. en consecuencia. nos privamos de todos los medios lógicos por cuyo medio pudiéramos h a b e r esperado reducir la verdad de los enunciados científicos a nuestras experiencias. y puede m u y bien pareeerle a h o r a al lector que la misma objeción exactamente puede invocarse contra el procedimiento de contrastación deductiva que defiendo a mi vez. p o r t a n t o .46 La lóg. lo cual quiere decir como hipótesis de un tipo cuyo nivel de contrastación intersubjetiva no es. nos ayudan a caer en la cuenta de su dificultad principal. opuse la objeción de que llevaría a u n regreso infinito. El método deductivo de contrastar no puede estatuir ni justificar los enunciados que se contrastan. a partir de los enunciados que se h a n de someter a contraste. no ocurre así. De este modo Hegamos a la siguiente tesis. muy elevado (teniendo en cuenta el estado actual de la psicología). al criticar la inducción. es insostenible. y. de modo que no h a y peligro de u n a regresión infinita. u n p r o b l e m a . es decir. Los sistemas teóricos se contrastan deduciendo de ellos enunciados de un nivel de universalidad más b a j o . p u e d a n deducirse otros también contrastables. las contrastaciones no pueden prolongarse ad infinitum: más tarde o más temprano hemos de detenernos. tienen que poderse contrastar de m a n e r a análoga — y así ad infinitum. tanto en los enunciados básicos como en cualesquiera otros enunciados científicos. quiero ú n i c a m e n t e señalar que la circunstancia de que las contrastaciones no p u e d a n c o n t i n u a r indefinidamente no choca con mi petición de que todo enunciado científico sea con- http://psikolibro. p e r o . ni se pretende que lo haga . y que.blogspot. una respuesta p a r a el p r o b l e m a de la base e m p í r i c a . ciertamente. una cosa tiene que q u e d a r clara : si persistimos en pedir que los enunciados científicos sean objetivos. puesto que h a n de ser contrastables intersubjetivamente. si los enunciados básicos han de ser contrastables intersubjetivamente a su vez. P e r o ha de admitirse que la situación sobre la que acabo de l l a m a r la atención —la contrastabilidad ad infinitum. entonces aquéllos que pertenecen a la base empírica de la ciencia tienen que ser también objetivos. Por tanto. ninguno que no pueda — e n p r i n c i p i o — ser refutado al falsar algunas de las conclusiones que sea posible deducir de él. de h e c h o . éstos. contrastables intersubjetivamente. se llama «cláusulas protocolarias») : pueden aparecer en la ciencia únicamente como enunciados psicológicos. ciertamente. no puede haber enunciados últimos en la ciencia: no p u e d e n existir en la ciencia enunciados últimos que no p u e d a n ser contrastados. Pero la contrastabilidad intersubjetiva implica siempre que. Podría pensarse que esta tesis lleva a una regresión infinita. Cualquiera que sea la respuesta que demos finalmente a la cuestión de la base empírica. Sin embargo. como son los que describen nuestras percepciones (y a los que.com . y la ausencia de enunciados líltimos que no necesitasen ser contrastados— crea. al menos. Sin discutir ahora el problema en detalle. desde luego. Al exigir que haya objetividad.ica de la investigación científica n a n . a veces.

http://psikolibro. Pues no pido que sea preciso haber contrastado realmente todo enunciado científico antes de aceptarlo : sólo requiero que cada uno de estos enunciados sea susceptible de eontrastación.blogspot.com .Panorama de algunos problemas fundamentales 47 trastable. dicho de otro modo : nic niego a admitir la tesis de que en la ciencia existan enunciados cuya verdad hayamos de aceptar resignadamente. por la simple razón de no parecer posible — p o r razones lógicas— someterlos a contraste.

en gran medida.CAPITULO SEGUNDO Sobre el problema de una teoría del método científico De acuerdo con la propuesta que he hecho más arriba. en la medida en que trasciende el análisis p u r a m e n t e lógico de las relaciones existentes entre enunciados científicos. en el hecho de que pueden ser sometidos a crítica y remplazados p o r otros m e j o r e s ) : los que consideran que su tarea consiste en analizar la peculiar capacidad del progreso de la ciencia. darán una respuesta. es decir. Y tales decisiones dependerán. de la actitud que se tenga con respecto a la ciencia. la teoría del método se ocupa de la elección de los métodos. de la meta que elijamos (entre cierto n ú m e r o de metas posibles). como es n a t u r a l . P O R QUÉ SON I N D I S P E N S A B L E S LAS DECISIONES METODOLÓGICAS ¿Qué son las reglas del método científico. q u e no tenga en cuenta el http://psikolibro. o sea. Ahora bien . de que serán falsables. y el modo característico en que — e n las situaciones cruciales— se lleva a cabo u n a elección entre sistemas teóricos contrapuestos. y p o r qué las necesitamos? ¿ P u e d e existir u n a teoría de tales reglas. la epistemología — o . La decisión que h e de p r o p o n e r p a r a establecer reglas adecuadas relativas a lo que llamo el «método empírico» está unida estrechamente a m i criterio de d e m a r c a c i ó n : pues p r o p o n g o que se adopten aquellas reglas que nos den la seguridad de que los enunciados científicos serán contrastables. y con ellos todos los que consideran la ciencia empírica como u n sistema de enunciados que satisface determinados criterios lógicos — c o m o los de tener sentido o ser verificables—.com .blogspot. de las decisiones acerca del modo de habérselas con los enunciados científicos. u n a metodología? El modo de contestar a estas preguntas dependerá. la lógica de la investigación científica— debería identificarse con la teoría del método científico. Los positivistas. a su vez. Estoy enteramente dispuesto a admitir que h a y necesidad de un análisis puramente lógico de las teorías. Muy distinta será la que presenten los que tienden a pensar (como yo h a g o ) q u e la característica distintiva de los enunciados científicos reside en que son susceptibles de revisión (es decir. 9.

o que las pretendidas discrepancias entre aquéllos y la teoría son m e r a m e n t e aparentes y desaparecerán con el progreso de nuestra comprensión de los hechos. PLANTEAMIENTO NATURALISTA DE LA TEORÍA DEL MÉTODO Es necesario desarrollar en alguna medida las indicaciones hechas en el apartado anterior sobre la diferencia entre mi postura y la de los positivistas. pongamos p o r caso. En realidad. 10. El sistema de la mecánica clásica. a mi modo de ver. nunca se sacará provecho de la experiencia ni se caerá en la cuenta gracias a ella de lo equivocado que se estaba. Por tanto. si caracterizamos la ciencia empírica únicamente p o r la estructura lógica o formal de sus enunciados. no es posible j a m á s presentar una refutación concluyente de una teoría. le desplace pensar que deliería existir una verdadera teoría He añadido ahora al texto las palabras entre paréntesis «o refutaciones estrictas»: a) porque están. ÍEn la polémica contra Einstein se h a n utilizado frecuentemente ambos argumentos p a r a apoyar la mecánica newtoniana. al menos. implicadas en lo que se acaba de decir («no es posible jamás presentar una refutación concluyente de una teoría»). y otros análogos a b u n d a n en el campo de las ciencias sociales. por lo que hacemos con ('Ibis y lo que a ellos lesliaceinos. por nuestra manera ele enfrentarnos con los sistemas científicos. tanto estimo. las n o r m a s ) por las que se guía el científico cuando investifia o cuando descubre algo —en el sentido a que nos estamos refiriendo. ya que siempre puede decirse que los resultados experimentales no son dignos de confianza. http://psikolibro. Pero este tipo de análisis no arroja ninguna luz sobre aquellos aspectos de las ciencias empíricas que yo.Sobre el problema de una teoría del método científico 49 modo en que cambian y se desarrollan. y b) porque mis palabras se han malentendido sin cesar.) Si se insiste en pedir demostraciones estrictas (o refutaciones estrictas * ' ) en las ciencias empíricas.com . no seremos capaces de excluir de su ámbito aquella forma tan difundida de metafísica que consiste en elevar una teoría científica anticuada al rango de verdad incontrovertible. trataré de determinar las reglas (o. sin duda.blogspot. es la a p r o p i a d a p a r a im científico. Así pues. pero quienes lo sostienen dogmáticamente —quizá en la creencia de que es su deber defender un sistema que ha tenido tantos éxitos mientras no se llegue a refutar de un modo concluyente— se encuentran en el polo opuesto de aquella actitud crítica que. o sea. puede ser «científico» en grado máximo. si se prefiere. como si yo sostuviese un criterio (aún más: un criterio de sentido y no de demarcación) basado en una doctrina de falsabilidad «completa» o (iconcluyenteío. Estas son las razones en que me baso para p r o p o n e r que se caracterice a la ciencia empírica por sus métodos. * Al positivista le desagrada la idea de que fuera del campo de la ciencia empírica «positiva» puedan existir problemas con sentido (problemas que sería preciso a b o r d a r con una auténtica teoría filosófica). si se q u i e r e .

a su respecto. GoMPERZ (IFeltanschauungslehre I. pues no hay nada más fácil que «desenmascarar» un problema tratándole de «carente de sentido» o de « p s e u d o p r o b l e m a » : basta con limitarse a un sentido convenientemente estrecho de «sentido». Y u n a y otra vez los despreciados defensores de la «filosofía tradicional» t r a t a n de explicar a los jefes del último asalto positivista que eJ p r o b l e m a principal de la filosofía es el análisis crítico de la apelación a la autoridad de la «experiencia» '' —justamente de esa «experiencia» que el último descubridor del positivismo siempre da.. 1952. 3 WITTGENSTEIN.. y en seguida se ve uno obligado a decir de cualquier cuestión incómoda que se es incapaz de encontrarle el m e n o r sentido. cf. Más tarde acostumbraron a criticarlas asiéndise a la leyenda de que yo había propuesto remplazar el criterio de verificabilidad por un criterio —de sentido— de falsabilidad. que la critica más cuidadosa y reservada.com .». ' WITTGENSTEIN. P a r a él la «experiencia» es un programa. Proposición 6. *^ Algunos positivistas han cambiado más tarde de actitud a este respecto. este deseo suyo — q u e .53. positiva.. Ahora b i e n . ya no es posible atacarlo . Wittgenstein escribe: «Mis proposiciones elucidan en cuanto que quien me comprende acaba por reconocer que son absurdas. sino como el enunciado de un hecho *'^— puede satisfacerse s i e m p r e .. Véase mi Postscript. es casi tan antigua como ella misma. especialmente los apartados *19 a *22. pág. burdamente.. digamos de pasada.. no un p r o b l e m a (excepto como objeto de estudio de la psicología e m p í r i c a ) . " Durante los dos años anteriores a la primera publicación de este libro. Tractatus Logico-Philosophicus. 1 2 8 ) : todo lo que se encuentre fuera de estos dos campos ha de ser un completo absurdo. cit.. al final del prefacio. 35) escribe: oSi consideramos lo infinitamente problemático que es el concepto de experiencia .50 La lógica de la investigación científica del conocimiento. e m p í r i c a .blogspot. op. véase. la nota 6. más adelante. http://psikolibro. por supuesta—. o de si tiene derecho a existir. Pero a tales objeciones el positivista contesta sólo encogiéndose de h o m b r o s : no significan nada para él. que es lo único que hay dotado de sent i d o . u n a epistemología o metodología * ^ No quiere ver en los problemas filosóficos planteados más que «pseudoproblemas» o «rompecabezas». podemos muy bien vernos obligados a creer que . pues no pertenecen a la ciencia empírica. Aún m á s : si se admite que únicamente los problemas de la ciencia natural tienen sentido ' . Una y otra vez surgen movimientos filosóficos completamente nuevos que acaban por desenmascarar los antiguos problemas filosóficos — m o s t r a n d o que son pseudoproblemas— y por contraponer a los perversos absurdos de la filosofía el buen sentido de la ciencia coherente. en The British Journal /or the Philosophy of Sci-ince 3 . la afirmación entusiasta es mucho mcnoH npropiad» . mi trabajo «The Nature of Philosophical Problems». Una vez que h a subido al trono el dogma del sentido queda elevado para siempre p o r encima de los c o m b a t e s . los miembros del Círculo de Viena acostumbraban a criticar mis ideas diciendo que una teoría del método que no sea ni una ciencia empírica ni pura lógica es imposible (en 1948 Wittgenstein mantenía aún esta opinión. ' Al final del Tractatus (en el que explica el concepto de sentido). 1905. La cuestión disputada acerca de si existe la filosofía. todo debate acerca del concepto de «sentido» se convierte también en algo carente de sentido ^. nota de la pág.. se ha hechu (empleando las propias palabras de Wittgenstein) «inatacable y definitivo»^.». * H... no lo expresa como un deseo ni como una propuesta..

rechazo la tesis naturalista : carece de visión crítica . análogamente. Wittgenstein ha propugnado durante afios una opinión semejante en sus obras inéditas. según la cual la metodología es. empleando los métodos de una ciencia empírica. Esta concepción. la tesis de que también es materia de decisión la exclusión de la metafísica). u n a ciencia empírica — e l estudio del comportamiento real de los científicos.si realmente lo necesitamos. Según el piefacio de la obra de Carnap. Die Grundformen der Wisseiischajtlichen Methoden (1925). ia nota *1. lamento no KSber tenido ocasión de estudiarla en el texto. a su vez. p u e d e designarse con la palabra ((naturalistan. http://psikolibro. de CAHNAP. ya que.Sobre el problema de una teoría del método científico 5l No espero que los positivistas estén dispuestos a responder de modo distinto que el mencionado. existen únicamente dos clases de enunciados : las tautologías lógicas y los enunciados empíricos. semejante j)rincipio en la ciencia. concluirán.blogspot. P o r tanto. o de los procedimientos efectivamente empleados en la «cienciai)—. Ha sido una indagación de este tipo la que me ha conducido a prescindir del principio de inducción : no me he basado en que no se emplee. se publicó mientras se corregían las pruebas del presente libro. asimismo. en la corrección de pruebas. Podemos examinar entonces si este principio. de que es asunto a resolver por una decisión a qué se ha de llamar «un aulénlieo enunciado» y a qué «un pseudoenunciado sin sentido» (y. cuestiones tan disputadas como la de si la ciencia emplea realmente o no un principio de inducción. de hecho. (* Pero véase. Me parece que deberíamos tratar las cuestiones de este género de un modo diferente. y ° DiNGLER.) He mantenido durante muchos años la tesis. de la ciencia del comportamiento de los científicos cuando están t r a b a j a n d o . y — p o r fin—. Physik und Hypothesis. KRAFT. en su concepto. a mis propios intentos de analizar la «experiencia». y otro. por más que crean h a b e r descubierto un hecho. Pero lo que yo llamo metodología no debe tomarse por u n a ciencia empírica. la crítica que aquí hago del positivismo (y de la tesis naturalista) ya no se aplica —según me parece— al libro de CARMAP Logiscke Syntax der Sprache (1934). en el que también adopta el punto de vista de que todas estas cuestiones descansan en decisiones (es el «principio de tolerancia»). Sin embargo. que i n t e r p r e t o como el método de la ciencia empírica. podemos considerar dos sistemas distintos de reglas metodológicas: uno. una vez introducido. no h a n pasado de p r o p o n e r una convención ". No creo que sea posible decidir. no nos sirve de nada e incluso da origen a incoherencias. Y mis dudas crecen c u a n d o recuerdo que siempre será u n asunto a resolver p o r una convención o una decisión el de a qué cosa hemos de l l a m a r una «ciencia» o el de a quién hemos de calificar de «científico». tiene que ser una rama de una ciencia empírica : por ejemplo. más arriba. La metodología naturalista (llamada en ocasiones «teoría inductiva de la ciencia» ^) tiene su valor. Versuch einer induktiven Wissenschaftslehre (1921). puede aplicarse sin dar lugar a incoherencias o incompatibilidades. presentada aquí sólo brevemente. sino en que no lo considero-necesario. por ejemplo.com . si nos es de utilidad. sin duda : u n a persona que estudie la lógica de la ciencia puede m u y bien interesarse por ella y sacar grandes enseñanzas. sin él. dotado de un principio de inducción. V. los que la sostienen no se percatan de que.\. Así.) La Logische Syntax. Si la metodología no es lógica. '' (Añadida en \9?.

Esta crítica de la posición naturalista no se aplica tan sólo a su criterio de sentido. No se eliminará una hipótesis propuesta y contrastada. Ejemplos de «buenas r a z o n e s » : sustitución de la hipótesis por otra más contrastable. en p r i m e r luga^-. 2. a su concepto de la ciencia y —en consecuencia— a su concepto del método empírico.. L A S REGLAS METODOLÓGICAS COMO CONVENCIONES En la presente obra consideramos las reglas metodológicas como convenciones: las podríamos describir diciendo que son las reglas de juego de la ciencia empírica. p r o m e t í a ñ a d i r un suplemento metodológico a m i definición. u n a regla su" En lo que se refiere a la traducción de «inch 6eu)ofcrere» por «demostrar su temple* [en ingl. (Analizaremos más adelante a fondo la noción de «más contrastable». El juego de la ciencia. sin más (análogamente. Daremos. pero como me vi obligado a a d m i t i r que ciertas objeciones estaban en lo justo. Exactamente lo mismo' que es posible definir el ajedrez p o r medio de sus reglas peculiares. la ciencia empírica puede definirse p o r medio de sus reglas metodológicas (que estableceremos sistemáticamente). No cabe duda de que son m u y diferentes de las reglas que o r d i n a r i a m e n t e se llaman «lógicas»: aun cuando es posible que la lógica establezca criterios p a r a decidir si un enunciado es contrastable. y que haya demostrado su temple *% si no se presentan «buenas razones» para ello. pero difícilmente «lógica». se retira del juego. el resultado de un estudio de las reglas de juego de la ciencia —esto es. 11. falsación de una de las consecuencias de la hipótesis.blogspot.52 La lógica de la investigación científica — p o r ello— se convierte con facilidad en un dogma. no se acaba nunca. que pocos considerarían ser una parte de la lógica pura: teniendo en cuenta que ésta regula las transformaciones de las fórmulas lingüísticas. en principio. Daremos dos ejemplos sencillos de reglas metodológicas. véase la primera nota a pie de página del capítulo X (La corroboración).com . http://psikolibro. Cualquiera que decide u n día que los enunciados científicos no requieren ninguna contrastación ulterior y que pueden considerarse definitivamente verificados.) Estos dos ejemplos nos permiten darnos cuenta del aspecto que presentan las reglas metodológicas. el resultado de un estudio de las reglas del ajedrez podría llamarse quizá «la lógica del a j e d r e z » . que bastarán para hacer ver que sería bastante inoportuno colocar un estudio metodológico al mismo nivel que otro p u r a m e n t e lógico : 1. de la investigación científica— podría denominarse «la lógica de la investigación científica»). En el a p a r t a d o 6 traté de definir la ciencia empírica m e d i a n t e el criterio de falsabilidad. Difieren de las reglas de la lógica p u r a al estilo de como lo hacen las reglas del ajedrez. to prove one's mettle]. asimismo. en ningún caso se ocupa sobre si nadie se esfuerza o no p o r contrastarlo. sino.

MENGER. o sea. si debería aceptarse o rechazarse (cf. a pesar de ello. Wille und Weltgestaltung (1934). es verdad en lo que respecta a la definición del concepto de «ciencia»: sólo a p a r t i r de las consecuencias de mi definición de ciencia empírica. definiciones son d o g m a s . como ensenan nuestros ejemplos. pero también hemos de confirmarle que nuestras propias propuestas no están amenazadas por dificultades análogas. que es posible aclarar y explicar m u c h a s cuestiones valiéndose de él. dice Menger '. y. Hemos de confirmarle que éstas nos permiten encontrar incoherencias e i m p r o p i e d a d e s en otras teorías del conocimiento anteriores. de mi Postscript. Así pues. idea intuitiva de la meta de sus trabajos *^. Moral. pueden ayudarnos. en muchos casos. a aclarar la situación lógica. del hecho de que las reglas están construidas con la finalidad de asegurar que pueda aplicarse nuestro criterio de demarcación . el de decidir.Sobre el problema de una teoría del método científico 53 prema. pág. y que — p o r t a n t o — es una regla de tipo más elevado : es la que dice que las demás reglas del procedimiento científico han de ser tales que no protejan a ningún enunciado de la falsación. se formulan y aceptan de conform i d a d con una regla práctica de orden superior. más bien. las reglas metodológicas se hallan en estrecha conexión tanto con otras reglas de la misma índole como con nuestro criterio de demarcación. por ello.blogspot. espero p o d e r demostrar en este libro que tales dudas no están justificadas. y de las decisiones metodológicas que dependen de esta definición. 76. el apartado 6 8 ) . la regla 1— un ejemplo de tal p r o c e d e r : las teorías que decidimos no someter a ninguna contrastación más ya no serán falsables. 58 y siga. ciertamente. p r o p o n e r mi criterio de demarcación es que es fecundo. e incluso a resolver algunos problemas de gran alcance que hasta el m o m e n t o se habían mostrado refractarios a toda solución — p o r ejemplo. ser tratados sistemáticamente. La cuestión tiene cierta i m p o r t a n c i a : la única razón que tengo para. Este método de encontrar y resolCf. MENGER. acerca de u n enunciado p r o b a b i l i t a r i o . T a m b i é n el filósofo admitirá que mi definición es útil únicamente en caso de que pueda aceptar sus consecuencias. Lo cual. pero. Se ha puesto en duda con frecuencia que los diversos problemas de la teoría del conocimiento se encuentren en relación sistemática m u t u a alguna. «La finalidad de la ciencia». convenciones de índole h a r t o obvia : en la metodología no son de esperar verdades p r o f u n d a s . así como que puedan. « L a s . He dado más arriba —cf. págs. Admitamos que las aserciones de esta teoría son. Véase también el apartado *15. Esta conexión sistemática entre las reglas es lo que permite que hablemos con propiedad de u n a teoría del método. Dimensionstheorie (1928). en su mayoría. K. y remontarnos a los supuestos fundamentales y convenciones de que proceden . podrá ver el científico en qué medida está de acuerdo con sr. P e r o dicha conexión no es estrictamente deductiva o lógica ' : resulta. que sirve a modo de n o r m a para las decisiones que h a y a n de tomarse sobre las demás reglas.com . sólo las conclusiones p u e d e n otorgarnos alguna perspectiva nueva». http://psikolibro. K.

sin disputa. y de mostrar que tanto los problemas de la teoría del conocimiento clásica como los de la moderna (de Hume a Russell y Whitehead a través de Kant) pueden retrotraerse al problema de la demarcación: esto es. tal vez mere/ca la pena de mencionar a este respecto que no pocas doctrinas metafísicas — y p o r tanto. p u e d e n reinterpretarse de este modo como problemas referentes al método.com . Tenemos un ejemplo de tal situación en lo que se llama «el principio de causalidad». realmente. al de enc(mtrar un criterio del carácter empírico de la ciencia. En cuanto a si los filósofos considerarán que estas investigaciones metodológicas pertenecen a la filosofía. p e r o . 20. «dialéctico»— de resolver contradicciones. Verdad e r a m e n t e .54 La lógica de la investigación científica ver contradicciones se aplica igualmente dentro de la ciencia misma. y los más interesantes. pues me ocufio en el intento de desarrollar los aspectos metodológicos prácticos de mi tesis. http://psikolibro.blogspot. la cosa no tiene gran importancia. bien podría decirse que la mayoría de los problemas de la filosofía teórica. pero tiene particular importancia en la teoría del conocimiento. Si es que existe algún método p o r el que las convenciones metodológicas p u e d a n justificarse y demostrar su valor. 27 y o t r o s ) . ' En la presente obra he relegado a un segundo término el método crítico —o. Pues podemos i n t e r p r e t a r también el requisito de objetividad científica como una regla metodológica: la de que solamente p u e d a n ingresar en la ciencia los enunciados que sean contrastables intersubjetivamente (véanse los apartados 8. En una obra aún inédita be tratado de seguir la ruta crítica. filosóficas— p o d r í a n interpretarse como típicas hipóstasis de reglas metodológicas. es éste precisamente ^. del cual nos ocuparemos en el próximo apartado . me temo que es muy dudoso . Con todo. si se quiere. y nos hemos encontrado ya con otro ejemplo de lo m i s m o : el p r o b l e m a de la objetividad..

blogspot.com .SEGUNDA PARTE Algunos componentes estructurales de una teoría de la experiencia http://psikolibro.

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. (Véase también el nuevo apéndice *X. Lewis. 1956. es decir. págs.com . una teoría no es otra cosa que una herramienta o instrumento para predecir. libre de teorías y distinguible de un «lenguaje teórico». apartados *11 a *15 y *I9 a *26. P o r ello. D. 26 y sigs. por las teorías explicativas contrastables: las aplicaciones y las predicciones le interesan solamente por razones teóricas —^porque pueden emplearse como medios para contrastar las teorías—. que llevamos a cabo toda observación a la luz de teorías. sislcnias de signos o símbolos. que el teórico se interesa por la explicación como tal. no creo que sirva de gran cosa exjiresar la diferencia entre teorías universales y enunciados singulares diciendo (jue estos liltimos son «concretos» mientras que las teorías son morann'nte fórmulas simbólicas o esquemas s i m b ó l i c o s : pues exactamente lo mismo p u e d e decirse hasta de los enunciados más «concretos» * ' . en Brit. igSS. Las teorías científicas son enunciados u n i v e r s a l e s . ed. mi punto de vista es que nuestro lenguaje habitual está lleno dé teorías. Sciejice 6. y más a fondo en mi Postscript. son.blogspot. Brevemente expuesto. en Contemporary British Philosophy. que el prejuicio inductivista es lo único que lleva a muchos a creer que podría existir un lenguaje fenoménico. y la lógica del co> nociniiento cicnlífico.) http://psikolibro. p u e d e describirse como u n a teoría de teorías.. Journ. las notas *1 y 7 del apartado 4 y la nota 5 del apartado 2 7 ) : según ella. p o r tanto. 3r)5 y sigs. como todas las representaciones. i n A D . C A U S A I . y que estaba representada en Viena por Mach. La he analizado y criticado en mis trabajos «A Note on Berkeley as a Precursor of Mach». Las teorías son redes que lanzamos p a r a apresar aquello que liamartips «el m u n d o » : para racionalizarlo. 12. ¡'hilos. EXTLICACIÓN Y DEDUCCIÓN DE P R E D I C C I O N E S D a r u n a explicación causal d e u n a c o n t e c i m i e n t o q u i e r e d e c i r d e d u c i r u n e n u n c i a d o q u e lo describe a p a r t i r de las siguientes p r e m i s a s d e d u c t i v a s : u n a o v a r i a s leyes universales y ciertos e n u n c i a d o s singul a r e s — l a s condiciones iniciales—. «Three Views Concerning Human Knowledge».CAPITULO TERCERO Teorías Las ciencias e m p í r i c a s son sistemas de t e o r í a s . podemos decir que " Aludo aquí cnticcmcnte a una tesis que he descrito posteriormente como «instrumentalismon. finalmente. y. Wittgenstein y Schlick (cf. III. pegs. por H. explicarlo y d o m i n a r l o . P o r ejemplo. Y tratamos de fjue la malla sea cada vez más fina.

pues. págs. dos) que son aplicables al acontecimiento determinado que nos o c u p a : «La característica de peso de este hilo es 1 libran y «El peso aplicado a este hilo ha sido de 2 libras» *^. con dos clases diferentes de e n u n c i a d o s . y aún m á s : no h a r é ninguna afirmación general sobre la aplicabilidad universal de este método deductivo de explicación t e ó r i c a : así.com . hipótesis que tienen el carácter de leyes naturales. Por regla general. El «principio de causalidad» consiste en la afirmación de que todo acontecimiento. el peso característico pi vale 1 ¡ibra^^.. Estas son las dos leyes universales. tal como lo utilizo aquí. Mas no asumiremos a q u í tal restricción. P o r u n lado. se r o m p e r á » : enunciado cuyo tipo es el de una ley universal de la Naturaleza. de un modo más preciso. etc. que se aplican al acontecimiento concreto de que se trate. no afirmaré ningún «principio de causalidad» (o «principio de causación universal»). página 133 de la ed. *'' El término «predicción». nos encontramos con enunciados singulares (en este caso. Deducimos el enunciado singular «este hilo se r o m p e r á » de enunciados universales conjuntam e n t e con condiciones iniciales. Henos aquí. y la predicción describe lo que denominamos corrientemente el «e/ecfo». pero tanto una como otra son ingredientes necesarios de una explicación causal completa. Las condiciones iniciales describen lo que se suele l l a m a r la acausav del acontecimiento en cuestión (así.) existe un peso característico p tal que el hilo se romperá si se cuelga de él un peso superior a p».(. P o r otra p a r t e . puede explicarse causalmente. en física se restringe el uso de la expresión (. y el Postscript. Cuando analizamos esta explicación causal encontramos en ella diversas partes constitutivas. http://psikolibro. tenemos la h i p ó t e s i s : «Siempre que se cargue u n hilo con un peso superior al que caracteriza la resistencia a la tracción del mismo. que puede deducirse causalmente. es decir. cit. cf. o sea. Pero evitaré ambos términos. la «causa» de que se rompiera el hilo fue que se había aplicado una carga de 2 libras a un hilo que tenía una resistencia a la tracción de 1 libra) .explicación causal» al caso especial en que las leyes universales tienen la forma de leyes de «acción por contacto» — o . de 1957 [versión cast.(T. grosor. abarca también enunciados acerca de hechos pasados («dicciones retrospectivas») e incluso enunciados «dados» que queremos explicar («explicanda»). y 2 ) enunciados singulares. Según el modo en que se in*' Tendríamos un análisis más claro de este ejemplo —un análisis en el que se distinguirían dos leyes y dos condiciones iniciales— del siguiente modo: «Para todo hilo de una estructura dada E (determinada por su material. mi Poverty of Historicism (1945). y diremos de aquel enunciado que es una predicción determinada o singular *^. y «El peso que se aplica a este hilo vale 2 librasv.58 La lógica de la investigación científica hemos dado una explicación causal de la rotura de un trozo determinado de hilo si hemos averiguado que éste tenía una resistencia a la tracción de 1 libra y que se le había aplicado un peso de 2 libras.)]. Y las dos condiciones iniciales son: «Este es un hilo de estructura Ei». «Para todo hilo de estructura Ei.blogspot. que se formula por medio de ecuaciones diferenciales. pues. Las dos clases son : 1) enunciados universales. 162 y sig. cualquiera que sea. apartado *15. y que llamaré «condiciones iniciales». a la acción a una distancia que tiende a cero.

lo que queremos decir al hablar de una explicación causal. que éste podría considerarse como la versión metafísica de la primera. el interés que tiene la explicación —esto es. como se verá más adelante. se encontrarán exposiciones algo más completas. apartado *15. el descubrimiento de teorías explicativas— para el científico teórico es irreducible al interés tecnológico-práctico de la deducción de predicciones. Se trata de la simple regla de que no abandonaremos la búsqueda de leyes universales y de. naturalmente. nota 4 y texto correspondiente. GOMPEBZ. No aceptaremos aquí la opinión de que los últimos descubrimientos de la física exigen que se renuncie a tal regla. le interesa contrastar sus teorías. en el apéndice *X y en mi Postscript. Naturwissenschaften 19. por otra parte. ya que para una predicción cualquiera podemos siempre encontrar enunciados universales y condiciones iniciales a partir de los cuales sea deductible. a mi parecer. o de que la física ha llegado ahora a determinar que no va a ninguna parte el ^ La idea de considerar el principio de causalidad como expresión de una regla o de una decisión se debe a H. El teórico se interesa por las predicciones. ScHLicK. Das Problem der Willensfreiheit (1907). en este caso. o.Teorías 59 terprete la palabra «puede» de esta aserción. que está construido de tal modo que todo acontecimiento determinado es un ejemplo de una regularidad universal o ley. pág. no cabe' duda de que entonces la aserción a que nos referimos es sintética. • Me parece que es conveniente indicar de modo más explícito que la decisión de bascar una explicación causal es la misma por la que el hombre de ciencia teórico adopta su finalidad propia —o la finalidad de la ciencia teórica—.blogspot. una regla metodológica que se corresponde tan exactamente con el «principio de causalidad». no es falsahle. Die Kausalitat in der gegenwartigen Physik. He de proponer. dicho de otro modo. ni cesaremos en nuestros intentos de explicar causalmente todo tipo de acontecimientos que podamos describir * : esta regla guía al investigador científico en su tarea. esto es.com . sin embargo. entonces la afirmación hecba arriba es tautológica. Véase también el apéndice *X. 1931. Cf. un sistema teórico coherente.) Pero si lo que se quiere expresar con «puede» es que el mundo está regido por leyes estrictas. Ciertos positivistas o «instrumentalistas» han adoptado mi explicación de la explicación. los efectos que se trata de explicar. pues está interesado en el problema de si sus teorías son verdaderas o no. teorías que describan ciertas propiedades estructurales del mundo que nos permitan deducir. quiero dejar bien claro que. en concepto de «metafísico». Por tanto. Pues si «puede» quiere decir que siempre es posible lógicamente construir una explicación causal. si bien sólo muy someramente. (Cuestión muy distinta es la de si semejantes enunciados universales han sido contrastados y corroborados en otros casos. en el apartado 78. 154. Por consiguiente. tratar de averiguar si no se puede mostrar que sean falsas. ni adoptaré ni rechazaré el «principio de causalidad»: me contentaré simplemente con excluirlo de la esfera de la ciencia. Tal finalidad es la de encontrar teorías explicativas (si es posible. pues han visto en aquélla un intento de explicar ésta eliminándola —han creído que consistía en afirmar que las teorías explicativas no son más que premisas para la deducción de predicciones—-. el principio será tautológico (analítico) o se tratará de una aserción acerca de la realidad (sintético). En el presente apartado se pretendía explicar. lo cual es comprensible. verdaderas). valiéndonos de condiciones iniciales. es decir. http://psikolibro. y.

al menos en cierto campo ' . p o r ejemplo. * " Unos 2.. la nota 6 del apartado 14).60 La lógica de la investigación científica continuar buscando leyes. (Cf. como se indicE (para el caso de dos) en el apartado 18 (N. en casos como este último. en especial el apartado *15. 8 p i e s * * * ) La lógica formal (incluida la lógica s i m b ó l i c a ) . Hasta ahora estaba refiriéndome a los enunciados estTÍctamente universales siempre que hablaba de enunciados universales: de teorías o de leyes naturales. del T. y singular el que hace mención de un elemento dado. p o r tanto. * Consúltense ahora también el apéndice 'X y mi Postscript. los dos enunciados siguientes: a) De todo oscilador armónico es verdad que su energía nunca es inferior a cierta cantidad (o saber.. «. pues — d a d o u n tiempo suficiente— pueden enumerarse todos los elementos de la clase (finita) a que se refieren. del T. o a una conyunción** de éstos : los clasificaremos. en cambio el enunciado &) se refiere exclusi vamente a una clase finita de elementos concretos dentro de una región espacio-temporal finita e individual (o p a r t i c u l a r ) .) *" Pero véanse ahora los capítulos *IV a *VI de mi Postscript. sustenta la opinión a que aquí me opongo. y b) De todo ser h u m a n o que viva ahora sobre la tierra. 13. esta imposibilidad [se está refiriendo a la imposibilidad de predicción exacta mantenida por Heisenberg] . nos ocuparemos de esta cuestión en el a p a r t a d o 78 *'. particulares y singulares. sin embargo..). Los numéricamente universales son equivalentes..blogspot. sino que fue elaborada con vistas a la técnica de la inferencia. los enunciados de este segundo tipo son tales. Esta clasificación no está basada en razones concernientes a la lógica del conocimiento. P o r ello hablamos.com . h v / 2 ) .5 metros (N. que se los p u e d e r e m p l a z a r p o r una conyunción de enunciados singulares. P o r el contrario. UNIVERSALIDADES E S T R I C T A T NUMÉRICA Podemos distinguir dos tipos de enunciados sintéticos universales: los ffestrictamente universales» y los «numéricamente universales». quiere decir que es imposible tratar de encontrar semejante fórmula». no podemos identificar nuestros «enunciados universales» ni con los que llevan el mismo nombre en la lógica clásica ni con las implicaciones «formales» o «generales» de la logística (cf. un individuo. es necesario subrayar la diferencia exis tente entre e l l o s : el enunciado a) pretende ser verdadero p a r a cualesquiera lugar y t i e m p o . en realidad. ' La lógica clásica (y de modo análogo la lógica simbólica o «logística») distingue entre enunciados universales. el enunciado a) referente a los osciladores no puede remplazarse p o r la conyunción de u n número finito de ScHLicK. Enunciado universal es el que se refiere a todos los elementos de una clase determinada. cit. a ciertos enunciados singulares. de «universalidad n u m é r i c a » . Compárense.). por ejemplo. también la nota 1 del apartado 78. trata ieualmente a estos dos enunciados como universales (implicaciones «formales» o «generales») ^ A mi entender. http://psikolibro.. que se ocupa única mente de la teoría de la deducción. Por ello. es verdad que su estatura nunca excede de cierta cantidad (digamos. ** Una conyunción es la aserción simultánea de varias proposiciones. página 155. como enunciados singulares. op. particular es el que lo hace a algunos de los elementos de ella.

Y en vista de la situación metodológica acabada de mencionar. no es posible solventar por medio de un razonamiento la cuestión de si las leyes de la ciencia son universales en sentido estricto o en sentido numérico: es una de aquellas cuestiones que pueden sólo resolverse mediante un acuerdo o una convención.com . F. o. y. más bien. Se advierte claramente que. no lo hacemos al definir el concepto de física. Quienes se adhieren a esta tesis ^ insisten en que no es posible verificar jamás los que yo llamo «enunciados estrictamente universales». http://psikolibro. no cabe duda.«singulares» a los que se refieren solamente a ciertas regiones finitas del espacio y el tiempo. como un enunciado universal acerca de un número iíimitado de individuos: es claro que al interpretarlo de este modo no puede ser remplazado por una conyunción de un número finito de enunciados singulares. podrían ser perfectamente admisibles las inferencias desde enunciados singulares a enunciados sólo numéricamente universales. "Bemerkungen zum Grundlagenstreit in Logik uiid Mathematlk".. una tarea imposible de realizar. 274. 1931. Erkeimtnis 2. sin duda alguna. por una conyunción de un número finito de enunciados singulares. y.blogspot. llamaré enunciados «específicos» o. partiendo de semejante concepto de las leyes naturales —que borra la diferencia entre enunciados singulares y universales—. KAUFMANN. podría reinplazarse de tal modo solamente en el supuesto de que el mundo estuviese limitado en el tiempo y de que en él existiera un número finito de osciladores. Ahora bien . en principio. por ello. los rechazan. por ejemplo. bien en otra consideración análoga. tengo por útil y fecundo el considerar las leyes naturales como enunciados sintéticos y estrictamente universales («enunciados totales») . bien apoyándose en su criterio de sentido —que exige la verificabilidad—. lo cual equivale a considerarlos enunciados no verificables que se pueden poner en la forma: «De todo punto del espacio y el tiempo (o de toda región del espacio y el tiempo). En todo caso. pues la verificación de una ley natural podría únicamente llevarse a cabo de un modo empírico^ si se examinara cada acontecimiento singular al que podría aplicarse la ley y se encontrara que cada uno de ellos ocurre realmente conforme a ella: lo cual constituye. Por el contrario. Utilizo el concepto de enunciado estrictamente universal (o «enunciado total») de modo que se opone enteramente a la tesis de que todo enunciado sintético universal ha de ser traducible. pág. parece resolverse el problema de la inducción: puesto que..Teorías 61 enunciados singulares acerca de una región determinada espacio-temporal . Pero vemos con no menor claridad que esta solución no lo es del problema metodológico de la inducción . Aplicaremos únicamente a los enunciados sintéticos la distinción entre estrictamente universales y sólo numéricamente universales (que constituyen no más que un tipo de enunciados singulares). sino que consideramos todo enunciado del tipo a) como un enunciado total.». No quiero = Cf. es verdad que. es decir. en particular. no asumimos ningún supuesto de esta índole..

de aplicar también esta distinción a enunciados analíticos (por ejemplo.. pueden ser definidas —en principio— valiéndose de nombres universales: por ejemplo. CONCEPTOS U N I V E R S A L E S T CONCEPTOS INDIVIDUALES La distinción entre enunciados universales y singulares se encuentra en estrecha conexión con la existente entre conceptos o nombres universales e individuales. Todas las aplicaciones de la ciencia se apoyan en inferencias que p a r t i e n d o de hipótesis científicas (que son universales) llegan a casos singulares. sin embargo. 14. ya p o r h a b e r sido definidos p o r medio de nombres p r o p i o s . b) Con excepción de los números 11. ^ Pero las unidades de medida del sistema de coordenadas. «H2O». ' Ejemplos: a) Todo número natural tiene un sucesivo. A veces pueden emplearse como nombres individuales expresiones tan vagas y generales como «esto». Se suele elucidar esta distinción valiéndose de ejemplos del estilo siguiente: «dictador».)^. los conceptos — o n o m b r e s — individuales están caracterizados.62 ha lógica de la investigación científica dejar de mencionar la posibilidad. lo cual cabe hacer solamente empleando nombres propios (o sus equivalent e s ) . mientras que los conceptos — o n o m b r e s — universales pueden definirse sin ayuda de nombres propios. en la deducción de predicciones singulares.com . en cierta m e d i d a . o sea. «Napoleón». podemos utilizar signos que no son nombres propios. Los n o m b r e s individuales que aparecen en los enunciados singulares de la ciencia se encuentran a m e n u d o bajo la forma de coordenadas espacio-temporales. son intercambiables con nombres propios o con coordenadas individuales. Según estos ejemplos. [Así se ha hecho en el año 1960 con el metro y el segundo (T. que se fijaron inicialmente por medio de nombres individuales (la rotación de la Tierra. «aquello».blogspot. son conceptos o nombres universales.emitida por cierta clase de átomos tratada de cierto modo. 17 y 19. « p l a n e t a » . acompañadas tal vez por ademanes ostensivos de cierto t i p o . por medio de la longitud de onda o de la frecuencia de la luz monocromática . P o r este método es posible reducir u n número tan grande como se quiera de nombres individuales a unos pocos s o l a m e n t e ^ . todos los números entre 10 y 20 son compuestos. etc. 13. Esta circunstancia se comprende fácilmente si se tiene en cuenta que la aplicación de u n sistema espacio-temporal de coordenadas comporta siempre una referencia a nombres i n d i v i d u a l e s : pues hemos de d e t e r m i n a r su punto de origen. http://psikolibro. el metro patrón de París). Mas en todo enunciado singular es menester que aparezcan conceptos — o n o m b r e s — individuales. o sea. a ciertos enunciados matemáticos) ^. «la Tierra» y (tel Atlántico» son conceptos o nombres singulares o individuales. Me parece que la distinción entre conceptos — o n o m b r e s — universales e individuales tiene una importancia fundamental. El uso de los nombres «Greenwich» y «el año del nacimiento de Cristo» aclara lo que quiero decir. pero que. ya p o r ser nombres propios.

Si se me pidieran definiciones. pues lo único que Iiace es reducir la idea de concepto o n o m b r e individual a la de nombre propio (en el sentido de nombre de una cosa física i n d i v i d u a l ) . ya como «trr. P o r ejemplo : mi perro Lux no es solamente un elemento de la clase de los perros vieneses. que es un concepto individual. «sistema de l. no son únicamente u n a subclase de la clase ( i n d i v i d u a l ) de los perros austríacos. tal vez. gracias a gestos ostensivos o a otros medios semejantes. y la segunda lo convierto en un concepto universal. una subclase de la clase (universal) de los mamíferos. definirlos por medio de dichos nombres p r o p i o s ) * \ . si ])ue(le eliminarse toda referencia a nombres propios. El fundamento lógico de las aplicaciones de esta índole consiste en que los conceptos individuales no sólo pueden ser c()nec|)tos de elementos. sino que también lo es de la clase (universal) de los m a m í f e r o s . a la vez.lado de nciicrdo con las prescripciones del señor Louis Pasteur» (o al^'o por el estilo). si bien será solamente de un modo vago : así. *' «Pasteurizado» puede defiíiif^e. En efecto. de suerte que. un n o m b r e universal— por m e d i o de una frase análoga a «y otras cosas por el estilo» (o «y cosas a s í » ) . además de |)oderse encontrar con respecto a los conceptos universales en una relación correspondiente a la que existe c j t r e un elemento y una clase. ya como «calentado a 80 grados centígrados y conservado a esta iciupcrnturn durante diez minutos»: la primera definición hace de «pasteurizado» un concepto individual. esto es. http://psikolibro.inneo» o «latinismo» surgen anil)igüedades parecidas. pueden también hallarse con los mismos en una relación que se corresponde con la que hay entre una subclase y su clase. etc. «Un concepto individual es aquél en cuya definición son indispensables nombres propios (o signos equivalentes a e l l o s ) . «perro».Teorías 63 Pero también es posible alvulir a conceptos universales mediante gestos ostensivos. a su \ e í . como antes. entonces el concepto es universal». sino. Pero tal definición no tendría mucho valor. depende de si pretendemos h a b l a r de una raza de animales (]ue viven en nuestro planeta (que es un concepto i n d i v i d u a l ) o de cierto tipo de cuerpos físicos dotados de propiedades que ])ue<len descriliirse en términos universales. depende de nuestra intención el que eslas palabras hayan de considerarse como nombres de clases indiviíkiales o de clases universales. Con el empleo de la palabra «mamíferos» como ejemplo de un nombre universal pueden. el modo de su aplicación a individuos. p o r el contrario.com . Los ejemplos y explicaciones ])rceedentes deben de haber aclarado lo que se quiere decir atpií con «conceptos universales» y «conceptos individuales».. sino también de clases. probablemente me vería reducido a decir. en justicia. originarse confusiones: pues las p a l a b r a s tales como «mamífero». cabe la m e n o r duda de que aprendemos el empleo de las palabras universales. y los perros vieneses. No. En el empleo de conccjitos tales como «pasteurizado». no suelen estar exentas de ambigüedad en su utilización haltitual. dado que es jjusible eliminar los noml)res propios a los que aluden (o.blogspot. podemos señalar una cosa individual (o un acontecimiento) y expresar nuestra intención de considerarla sólo como representante de una clase — a la que h a b r í a que dar.

como nombres de los elementos de otras clases. temporales o de otro tipo) basadas en nombres propios.. sino determinaciones individuales (espaciales. Esta o[)inión está emp a r e n t a d a estrechamente con la lógica inductiva. está condenada de antemano al fracaso: pues semejante modo de proceder no describiría una cosa individual única. de modo que está m u y extendida la creencia de que — p o r un proceso denominado «abstracción»— es posible ascender de conceptos individuales a universales. (He aquí unos ejemplos de semejantes conceptos de clase i n d i v i d u a l e s : «los generales de Napoleón».. ' Análogamente. Con frecuencia se h a olvidado este hecho. que (casi) todos Los llamados concep' Los «principios de individuación» no son «el espacio y el tiempo» en general.) Toda tentativa de identificar una cosa individual únicamente por sus propiedades y relaciones universales. asimismo. y con su paso de enunciados singulares a enunciados universales. pues. p o r q u e «.64 La lógica de la investigación científica Creo que el modo en que utilizo las expresiones «universal» e «individual» se corresponde muy de cerca con el uso h a b i t u a l . dice. el «método de abstracción» que se emplea en la lógica simbólica es incapaz de lograr el ascenso desde nombres individuales a nombres universales: si la clase que se define por medio de la abstracción está determinada extensionalmente por medio de nombres individuales. P o r consiguiente. Del mismo modo ha de fracasar todo intento de definir los nombres universales a p a r t i r de nomi)res individuales. entonces es. (Hay una analogía completa entre el problema de los universales y el de la inducción.todo concepto puede considerarse como individual o como universal. a su vez. Carnap trata de a p o y a r lo dicho afirmando « . Es cierto que se pueden obtener clases de individuos de este modo.. Ni siquiera sacaríamos nada con emplear u n sistema espacio-temporal universal de coordenadas ": pues siempre queda sin resolver la cuestión de si existen en absoluto cosas individuales que correspondan a una descripción dada por medio de nombres universales. lógicamente. según el punto de vista que se a d o p t e » . «los habitantes de P a r í s » . que parecen pertenecería ej^clusivamente a ella y a ninguna otra cosa. http://psikolibro.no está justificado hacer tal distinción». no es posible eliminar la diferencia entre los conceptos individuales y los universales mediante argumentos como el siguiente de C a r n a p : «. . y.blogspot. considero. y. pero sea así o no. que la diferencia que he señalado entre nombres o conceptos universales e individuales no tiene nada que ver con la existente entre clases y e l e m e n t o s : tanto los nombres universales como los individuales pueden aparecer como nombres de ciertas clases. pero tales clases seguirán siendo conceptos individuales.com . desde luego. conceptos definidos por medio de nombres propios. ) Vemos. es decir. . en caso afirmativo. que la distinción que he hecho es ineludible si no queremos hacer borrosa la distinción correspondiente entre enunciados universales y singulares. sino la clase universal de todos los individuos a los que pertenecen las propiedades y relaciones mentadas. la cuestión de cuántas.. un concepto individual. ambos procesos son igualmente impracticables '. pero.

pero esta interpretación no nos vale. que si X es idéntico a Napoleón. y. «Napoleón» es "—como en mi esquema— un individuo.* ed.). es m u y fácil q u e incluso i m p i d a que lleguen a verse. en la oración «El nitrógeno es un no metal». introduc- ción a la 2. págs. 213. la nota 3 b) del apartado 13). 1. Nos e n c o n t r a m o s en una situación m u y p a r e c i d a a la que h e m o s encont r a d o a n t e r i o r m e n t e . deben interpretarse como nond]rcs individuales (y que Carnap utiliza un sistema de coordenadas definido medíanlo in(Ii\iduos). «(x) (93.* ed. Sin duda alguna. edición ingl. Esta ú l t i m a afirmación es e n t e r a m e n t e exacta. pues cabe poner cualquier enunciado singular e'n forma de implicación general. porque Carnap dice (página 87. puesto que las «coordenadas» son signos dt^ ínfimo nivel (cf.—>/A. (Completada en 1934 durante la corrección de pruebas.. 12 de la cd. ingl. en la oración «Napoleón es un general francéí?D. para mí la clase de los «puntos geométricos situados dentro de mi cuerpo» es un concepto individual. II. sino como universales (son individuos únicamente en un sentido pickvvickiano [es decir. XIX y sig. p u e d e p e r m i t i r s e el empleo del t é r m i n o « n o m b r e universal» como sinónimo de « n o m b r e d e u n a clase». p o r otra p a r t e . las págs. ni parece posible expresar tal diferencia por medio del «lenguaje de coordenadas» que él construye. en donde: «(x)» ^-ej http://psikolibro. Cf. pero no puede representarse por medio de una «descripción». es posible expresar el enunciado «Napoleón nació en Córcega» de la forma (x) (» ^= '-= ¡\—* fx). 12 y sig..)]. Esto aclara que los signos numéricos que aparecen como coordenadas no han de considerarse como nombres propios o coordenadas individuales. entonces x nació en Córcega. peculiar (T.. por ejemplo. 1937). párrafo 4) que en el lenguaje que él usa «. por el contrario. diciendo lo siguiente: es verdad para todos los valores de x. No es exacío decir que las llamadas implicaciones «formales» o «generales» tengan que ser enunciados universales..)». en la Logical Syntax of Language (1934. «número» (cf.) Al parecer.. como h e hecho ver. o -sea. ya que. mientras que. t. W H I T F H E A O y RU. todas las expresiones del tipo ínfimo son expresiones numéricas» en el. «no metal» es —-como en mi esquema—• un universal. véanse también la pág. Otros estudiosos del c a m p o de la lógica simbólica ( l l a m a d a en otro t i e m p o «logística») h a n confundido de raodo p a r e c i d o la diferencia e n t r e n o m b r e s universales y n o m b r e s individuales con la existente entre clases y sus elem-entos ''.Teorías 65 tos individuales son ( n o m b r e s d e ) clases. " CARNAP. Aún más: lo que Russell llama «descripciones» no corresponde a mis «nombres individuales».-SSEIL. por ejemplo. Der logische Aufbau der Welt. y el de « n o m b r e i n d i v i d u a l » como sinónimo de « n o m b r e de u n e l e m e n t o » . lo mismo q u e los conceptos universales» *. pero «el nitrógeno» es un individuo. ° La distinción trazada por Russell y Witehead entre individuos (o particulares) y universales no tiene nada que ver con la que he introducido aquí entre nombres individuales y universales. p e r o es e n t e r a m e n t e ajena a la distinción a q u e nos referimos. c u a n d o nos o c u p á b a m o s de la diferencia que h a y entre enunciados universales y s i n g u l a r e s : los i n s t r u m e n t o s intelectuales de la lógica simbólica son tan poco adecuados p a r a m a n e j a r el p r o b l e m a de los universales como el de la inducción ". Carnap no ha tenido en cuenta la diferencia entre nombres individuales y universales. 97.blogspot. ° Tampoco puede expresarse en el sistema de Whitehead y Russell la diferencia emtre enunciados universales y singulares. I ) . sentido de que denotan lo que quedaría incluido bajo el signo no definido primitivo de Peano. 31 y 33). p e r o poco p u e d e decirse en favor de semejante utilización : p o r este c a m i n o no se resuelven los p r o b l e m a s . y la pág. Podría pensarse tal vez que. Según la terminología de Russell. 1925. cf. págs. Principia Mathemalica (2.com . Una ¡m¡4ica(iún general se escribe así. pero «general francés» es im universal. pág.

. «es verdad para todos los valores de xn. ENUNCIADOS UNIVERSALES T EXISTENCIALES N a t u r a l m e n t e . sino que lo niegan. Pero no p o d r í a m o s describir.blogspot. La negación de u n enunciado estrictamente universal equivale siempre a u n enunciado estrictamente existenoial. p o r afir«operador» universal— puede leerse. no basta la caracterización de los enunciados universales como aquéllos en que no aparecen nombres individuales. y la hipótesis de la carga eléctrica elemental del siguiente: «No hay más carga eléctrica que la que es m ú l t i p l o de la carga eléctrica elemental». «algunos cuervos son negros». «x aació en Córcega». de que h e tratado ya. como si las vedaran o p r o h i b i e r a n : las excluyen. etc. /. Insisten en que no existen ciertas cosas o situaciones. entonces es verdad que . al menos..». Si se utiliza la p a l a b r a «cuervo» como nombre universal. y fx la función proposicional consecuente. así pues. finalmente. la función propo> sicional <fx que precede a «-•» puede llamarse el antecedente o función proposU clonal condicionante. Las teorías de la ciencia n a t u r a l . «hay cuervos negros». u n cuervo n e g r o » : llamaremos a estos enunciados estricta 10 puramente existenciales (o enunciados de «hay»). http://psikolibro. especialmente lo que llamamos las leyes naturales. la implicación general. y viceversa. P o r ejemplo. «no todos los cuervos son negros» significa lo mismo que «existe u n cuervo que no es negro» o que «hay cuervos que no son negros». (x) ((fx-*fx).— en los que sólo aparecen nombres universales. Los más importantes son los enunciados estrictamente universales. y «Vx» y «/*» son junciones proposicionalesn (por ejemplo. P o r ejemplo.com . sin decir quién es *: las funciones preposicionales no son verdaderas ni falsas). afirma que todos los valores de x que satisfacen f satisfacen. A los enunciados en que aparecen exclusivamente nombres universales (y ningún n o m b r e i n d i v i d u a l ) los llamaremos enunciados «estrictos» o «puros». Con esta m a n e r a de formularlas vemos que las leyes naturales p u e d e n compararse a «vetos» o «prohibiciones».66 La lógica de la investigación científica 15. o que se dé u n caso d e t e r m i n a d o . o —como podemos también decir— en forma de enunciados de inexistencia (o enunciados de «no h a y » ) ... asimismo. tienen la forma lógica de enunciados estrictamente u n i v e r s a l e s . la ley de la conservación de la energía p u e d e expresarse del modo siguiente: «No hay una m á q u i n a de movimiento p e r p e t u o » . como enunciados universales muchos otros enunciados —tales como «muchos cuervos son negros». Y precisamente p o r esto es p o r lo que son falsables: si aceptamos que es verdadero u n enunciado singular que — c o m o si d i j é r a m o s — infringe la prohibición. es posible expresarlos en forma de negaciones de enunciados estrictamente existenciales. es claro que el enunciado «todos los cuervos son negros» es u n enunciado estrictam e n t e universal. No afirman que exista algo. Pero también tengo u n interés especial p o r los enunciados de la forma «hay cuervos negros». ciertamente. « —• » representa «si es verdad que . cuyo significado puede admitirse que es equivalente al de «existe.

Apoyándome en el criterio de demarcación que he adoptado. nunca ha existido y jamás existirá. incluso en la física. (Cf. P o d r í a objetarse a lo dicho afirmando (con entera j u s t i c i a ) que hay teorías.. he de considerar a los enunciados estrictamente existenciales como no empíricos o «metafísicos». Posiblemente parezca dudoso semejante modo de caracterizarlos. todas las tentativas de encontrarle fueron vanas hasta que B o h r logró predecir varias propiedades suyas deduciéndolas de la teoría. ) P o r el contrario. ya sean universales o existenciales. y no e n t e r a m e n t e de acuerdo con lo que es corriente en la ciencia empírica. Ningún enunciado singular (es decir.) Los enunciados estrictos o puros. http://psikolibro. asimismo. ha de decirse del sistema teórico que incluye el enunciado existencial en cuestión que es científico en lugar de metafisico. Es justamente la misma razón que hace no verificables los enunciados estrictamente Se ha incluido la palabra «aislados» [en ingl. aunque me parece que su tendencia está suficientemente clara. que está conforme con el uso corriente. no están limitados en cuanto a espacio y t i e m p o .com . ningún enunciado de un acontecimiento observado) puede contradecir al enunciado exislencial «hay cuervos b l a n c o s » : sólo podría hacerlo u n enunciado universal. entonces la ley queda refutada. que tienen la forma de enunciados estrictamente existenciales. juntamente con otros enunciados. pero si se lo toma ere un contexto. ningún «enunciado básico». se requiere mucho más que un simple enunciado p u r a m e n t e existencial: p o r ejemplo. Mas p a r a formular la liipótesis (de que existe u n elemento de cierto n ú m e r o a t ó m i c o ) en forma q u e p u e d a ser contrastada. en algunos casos puede aumentar el contenido empírico de dicho contexto: puede enriquecer la teoría a que pertenece j aumentar su grado de falsabilidad o de contrastabilidad. p o d r á verse que m i decisión de considerar los enunciados estrictamente existenciales como no empíricos — p o r no ser falsables— es útil.blogspot. single^ para evitar malas in. y. Un enunciado existencial aislado no es falsable jamás. En su aplicación a los enunciados probabilitarios y al p r o b l e m a de contrastarlos e m p í r i c a m e n t e . terpretaciones de este pasaje. ( T e n d r í a m o s u n ejemplo c o n : «En tal y cual sitio hay u n aparato que es una m á q u i n a de movimiento p e r p e t u o » . Y p o r esta razón es por lo que los enunciados estrictamente existenciales no son falsables: no podemos registrar la totalidad del m u n d o con objeto de d e t e r m i n a r que algo no existe. el elemento n ú m e r o 72 (el hafnio) no fue descubierto apoyándose simplemente en un enunciado p u r a m e n t e existencial aislado . la teoría de B o h r y las conclusiones de ella que eran pertinentes en lo que respecta a este elemento (y que contribuyeron a su descubrimiento) están m u y lejos de ser enunciados piiramente existenciales aislados * ' : son enunciados estrictamente universales.Teorías 67 mar la existencia de una cosa (o la aparición de un acontecimiento) excluida p o r la ley. no se refieren a una región espacio-temporal restringida. los apartados 66 a 68. los enunciados estrictamente existenciales no pueden ser falsados. p o r el contrario. como ejemplo podría presentarse el enunciado —deductible del sistema periódico de los elementos químicos— que afirma la existencia de elementos de ciertos números atómicos. en este caso. Ahora bien.

las relaciones lógicas presentan simetría: los enunciados universales y existenciales están construidos de una manera simétrica . p o r regla general. y de todas sus consecuencias i m p o r t a n t e s . Se pretenden reunir todos los supuestos que se necesitan — p e r o sólo éstos— y formar con ellos el *° La palabra «únicamente» no debe tomarse con excesivo rigor. sin duda.la forma de u n sistema teórico desarrollado y bien trabado desde el punto de vista lógico. La situación es sumamente simple: si la ciencia empírica está caracterizada por considerar los enunciados singulwes como enunciados de contraste. o falsarse uno estrictamente universal. y los enunciados existenciales únicamente verificables. según creo. Quizá sea ésta la razón p o r la que. se suele tener u n panorama bastante claro de los sistemas planteados provisionalmente. Esto no se debe a u n a mera casualidad. Es posible que ahora la simetría que hemos descrito (juntamente con su consecuencia. la falsabilidad unilateral de los enunciados universales de la ciencia e m p í r i c a ) parezca menos dudosa de lo que había semejado ser antes (en el apartado 6 ) . http://psikolibro. por ejemplo.blogspot. entonces la asimetría procede del hecho de que. ambas clases de enunciados —los estrictamente existenciales y los estrictamente universales— son. teniendo en cuenta cómo hemos caracterizado la ciencia empírica. los enunciados universales son únicamente falsables. en principio. Pues vemos que no se trata de asimetría alguna de las relaciones p u r a m e n t e lógicas. lo cual es. pues p a r a contrastar u n sistema a fondo se h a de presuponer que en ese momento tiene una forma suficientemente definida y definitiva como para que sea imposible introducir subrepticiamente en él nuevos supuestos. No obstante. deeidibles e m p í r i c a m e n t e . y. h a sido capaz de dar a ciertas ramas de la física teórica—. a la forma de lo que se h a llamado u n asistema axiomatizadoy) — l a que Hilbert. sino que podría haberse esperado. 16. pero cada uno exclusivamente en un sentido: son deeidibles unilateralmente.com . una revisión del mismo. por el contrario. únicamente las ramas de la ciencia llegan a adquirir — a u n q u e sólo temporalmente-—.68 La lógica de la investigación científica universales: tampoco podemos escudriñar todo el universo con objeto de tener la certeza de que no existe nada prohibido por la ley. p o r ello. Siempre que se encuentra que algo existe aquí o allí puede verificarse un enunciado estrictamente existencial. L o s SISTEMAS TEÓRICOS Las teorías científicas están en perpetuo cambio. Véase también el apartado *22 de mi Postscript. Esta es la razón. necesario. A pesar de ello. con respecto a los enunciados singulares. Dicho de otro modo : el sistema de que se trate tiene que estar formulado de u n modo tan claro y definido que se reconozca con facilidad que cualquier supuesto nuevo es u n a modificación. por la que se tiende a la forma de u n sistema riguroso. es únicamente *^ la línea trazada por nuestro criterio de demarcación lo que da origen a una asimetría.

que será la única que habremos de considerar como falsada. A L G U N A S TOSIBILIDADES AXIOMAS DE INTERPRETACIÓN DE UN S I S T E M A DE No discutiremos aliora la opinión del racionalismo clásico según la cual los «axiomas» de ciertos sistemas — p o r ejemplo. véase.MAP en su Abriss der Logistik (1927). en lo que se refiere a las relaciones del mismo con el conjunto de la teoría. c) suficien'es para deducir todos los enunciados pertenecientes a la teoría que se trata de axiomatizar. o evidentes. o «proposiciones p r i m i t i v a s » . En lo que se refiere a eslas cuatro condiciones. ' http://psikolibro. en general. P o r ejemplo. 17. 64 y 75 a 77) ipie desempeñan un papel importante en el problema de la falsabilidad. más (jue a una parle del sistema teórico completo. el estudio algo diferente de CAK. el apartado 24.blogspot. mencionaré únicamente que no participo de tal Cf. especialmente— me ocupo con más detalle de esta cuestión. los axiomas han de ser. tales supuestos se suelen llamar los «axiomas» (o «postulados». Cal>e decir qvie u n sistema teórico está axiomatizado si se lia form u l a d o un conjunto de enunciados —los axiomas— que satisface los cuatro siguientes requisitos fundamentales. Los axiomas se eligen de modo tal que todos los demás enunciados pertenecientes al sistema teórico puedan deducirse de ellos p o r medio de transformaciones p u r a m e n t e lógicas o matemáticas. que solainenle se llamará axioma a un enunciado si no es posible deducirle del resto del sistema). Estas dos condiciones se refieren al sistema axiomático como t a l . por eje. las teorías físicas no están cnleranu'nte axiomalizadas— las relaciones entre sus diversas partes pueden ser lo sufieientemenie claras como para permitirnos decidir cuáles de sus subsistemas resultan afectados p o r una observación falsadora delerminada *'. así como al apartado siguiente. En mi Postscript —en el apartado *22. Es posible llegar a semejante conclusión porque — a u n q u e . téngase en cuenta que el t é r m i n o «axioma» no implica aquí que se los considere v e r d a d e r o s ) . págs. lo cual equivale a que no es deductible del sis-"" tema un enunciado ar])itrario cualquiera \ b) El sistema es independiente. pues hacen ver por qué la falsación de u n enunciado deducido lógicamenle puede no afectar. a ) El sistema de axiomas está exento de conlradiecián (ya sea contradicción interna de ellos o de unos con o t r o s ) .com . en ocasiones. y d) necesarios para el mismo fin : lo cual quiere decir que no deben contener supuestos superfinos ^. no contiene ninjiiin axioma deduclihle de los restantes (o sea. es decir. podemos estudiar si una parle de la teoría es deductible de una p a r t e de los a x i o m a s : esludios (de los que hablaremos también en los apartados 63. los de la geometría euclidiana— han de considerarse inmediata o intuitivamente ciertos. En una teoría axiomatizada de esta manera es posible investigar la dependencia nuitiia de sus distintas partes.nplo.Teorías 69 ápice del s i s t e m a . 70 y sigs.

se convierte en u n a ecuación en el sentido ordinario (matemático).blogspot. sino como u n a ecuación de enunciados. la nota 6 del a p a r t a d o 1 4 ) . sino que tal sistema caracteriza como admisible^ ciertas combinaciones de valores (o sistemas de valores). todo sistema axiomático p u e d e ser t r a t a d o . Toda función de enunciados se transforma en un enunciado cuando en los lugares vacíos. según el valor (o combinación de valores) que haya servido p a r a la sustitución : así. como u n sistema de funciones de enunciados. p o r lo p r o n t o . p o r éste. la clase de los sistemas que la satisfacen. en el que aparecen uno o más ((lugares vacíos». no como una función de enunciados. enunciado que puede ser verdadero o falso. si en lugar de axr) se sustituye cualquiera de las p a l a b r a s «cobre» o «cinc» se t e n d r á u n enunciado verdadero. que — a su vez— es un enunciado incompleto. y semejante ecuación de enunciados define u n a clase determinada de sistemas (de valores) a d m i s i b l e s : a saber. no permite que se sustituya cualquier combinación concebible de valores en el lugar de las ((incógnitas» (variables) . Y si interpretamos el segundo ejemplo. Puesto que es posible considerar sus ideas fundamentales no defin i d a s — o términos p r i m i t i v o s — como lugares vacíos. la clase de los sistemas de valores admisibles de la clase de los inadmisibles. de uno u otro m o d o . De análoga m a n e r a puede hacerse una distinción entre sistemas de conceptos admisibles e inadmisibles por medio de lo que podría llamarse una ((ecuación de e n u n c i a d o s » . ésta se obtiene a p a r t i r de una función proposicional o función de enunciados (cf. Incluso si el sistema de ecuaciones no es suficiente p a r a llegar a una solución única.70 La lógica de la investigación científica opinión. + y = 12». I I ) ya como hipótesis científicas. Los valores admisibles de las «incógnitas» (o variables) que aparecen en u n sistema de ecuaciones están determinados. La analogía con una ecuación matemática es m u y clara. y como inadmisibles o t r a s : distingue. Me parece que son admisibles dos interpretaciones diferentes de un sistema cualquiera de a x i o m a s : éstos pueden considerarse. I ) ya como convenciones. x e y. con respecto a u n a función de enunciados determinada. mientras que otras sustituciones dan lugar a enunciados falsos. pues. se sustituyen ciertos v a l o r e s . I ) Si se piensa que los axiomas son convenciones. decidimos a d m i t i r solamente p a r a la sustitución aquellos valores que conviertan la función en u n enunciado verdadero. Se obtiene lo que yo llamo u n a «ecuación de enunciados» si. Tal vez p u e d a aclararse esta tesis por medio de u n a analogía entre un sistema axiomático y u n sistema de ecuaciones (compatible y resoluble). A veces se describen los axiomas diciendo que son adefiniciones implicitasy) de las ideas que introducen.com . o conceptos) introducidas por los a x i o m a s : establecen lo que puede y lo que no puede decirse acerca de dichas ideas fundamentales. en el p r i m e r ejemplo. Pero si decidimos que solamente se p u e d a n sustituir los sistemas — o combinaciones de valores— que satisfagan http://psikolibro. ((A. entonces éstas determinan el empleo o sentido de las ideas fundamentales (o términos primitivos. Demos dos ejemplos de tales funciones preposicionales o funciones de e n u n c i a d o s : ((Un isótopo del elemento x tiene el peso atómico 6 5 » .

: si p u e d e n definirse de algún modo explícito será por medio de otros nombres universales. P o r ejemplo. . Pero debería haber sido obvio que lo único que es posible fijar. Por tanto. son nombres o conceptos individuales. ahora escribiría: «los únicos sustituyentes que st admitirán serán nombres de objetos que constituyan un modelo». que no pueden definirse por medio de indicaciones empíricas. etc. el resultado será u n sistema de enunciados analíticos (ya que será verdadero p o r convención). respectivamente. u n sistema axiomático interpretado de este modo no p u e d e considerarse como un sistema de bipótesis empíricas o científicas (en nuestro sentido de estas p a l a b r a s ) . Mas los conceptos que h a n de utilizarse en el sistema axiomático deberían ser nombres universales. Se piensa que. " http://psikolibro. lo que es lo mismo. lleva a dificultades ípie se encuentran en conexión con el problema de la base empírica. semejante manera de considerar la cuestión p u e d e parecer enteramente satisfactoria. P u e d e expresarse. Pero si se lleva a cabo la sustitución con u n modelo. c ó m o puede interpretarse u n sistema axiomático como un sistema de hipótesis empíricas o científicas? La tesis corriente es que los términos primitivos que aparecen en dicho sistema no deben considerarse definidos implícitamente. e t c . señalamientos. la interpretación de u n sistema axiomático como u n sistema de (convenciones o d e ) definiciones implícitas. y. que aparecen en todo sistema axiomático de la geometría. sino que han de tomarse por «constantes extralógicás». conceptos tales como «línea recta» y «punto». define una clase de sistemas (admisibles) de conceptos. como tal. refiriéndolo ostensivamente a «objetos reales» —digamos. en enunciados sintéticos.Teorías 71 aquél. Se suele h a b l a r de «definiciones ostensivas»: esto quiere decir que se asigna un sentido empírico determinado a u n concepto haciéndole corresponder a ciertos objetos pertenecientes al m u n d o r e a l : se le considera entonces como símbolo de tales objetos. los enunciados del sistema de axiomas se convierten en enunciados acerca de objetos empíricos. P o r consiguiente. de este modo.blogspot. diciendo que equivale a la siguiente decisión: los únicos sustituyentes que se admitirán serán modelos *^. p o d r á preguntarse. A primera vista. A todo sistema de conceptos que satisfaga a u n sistema de axiomas puede denominársele un modelo de dicho sistema de axiomas *^. p o d r í a n interpretarse como «rayo de luz» e «intersección de rayos de luz». I I ) Entonces. ya que no puede ser refutado p o r falsación de sus consecuencias. y sólo diría del primer sistema que es un «modelo». Yo distinguiría hoy claramente entre los sistemas de objetos que satisfacen un sistema axiomático y el sistema de nombres de dichos objetos. que puede sustituirse en los axiomas (convirtiéndolos en verdaderos). señalando cierta cosa y emitiendo a la vez un n o m b r e . sin embargo.com . o. entonces se convierte en u n sistema de ecuaciones de enunciad o s : y. pues también éstas han de ser analíticas. asimismo. o adhiriendo a la cosa un marbete con un n o m b r e escrito.—. qué sería una m. y si no es así h a b r á n de q u e d a r sin Véase la nota *2. en modo alguno. Pues no está claro.anera empírica de definir un concepto.

pues tales conceptos indefinidos pueden emplearse sieinj)re en el sentido no empírico mencionado en 1). « M O D D S TOIJ. y en ello reside la dif icidtad . como si fuesen conceptos definidos implícit a m e n t e . en el curso de la CNolucion de una ciencia. asimismo. por la curiosa razéin de (juc «esta teoría no está fundada en una liipótcsis. de otro m o d o . por ello. adoptaré la rcfíla de que no se emplearán eonee[»los sin definir como si csluvieseii definidos implícitamente. en el apartado 20. de esta cuestión. tal corno el de la geometría. se explica lui sistema de enunciados [)or nu'dio de un sistema de bipótesis nuevo —y más general que permite no sólo la deducción de enunciados |icrlenecientcs al ])ri)iicr sistema. Creo que esta dificultad puede superarse únicanu-nte gracias a una decisión metodolójiica : en conscciu'ucia..) Quizá sea conveniente añadir aliora (]ue. I'. o sea. es decir. pág.os enunciados empíricos de eIe\ado nivel tienen siemiire el carácter de bipótesis c(ui respecto a los eiuuiciados — de nivel inferior— deductibles de (dios: ])ue(lcn quedar falsados cuando se faisán estos cnuncia<los nu'nos universales. E l . Por tanto. im enunciado total cuyo carácter bipotético parece bastante conspicuo.n. será posible definir los conceptos fiuidarnentales del nevo sistema valiéndose de conceptos que se babían cnipleado originariamente en algunos de los antiguos sistemas.72 La lógica de la investigación científica definir. . (Nos ocuparemos nuís adelante.KNS» Dentro de un sistema teórico podemos i!i-ilnguir entre enunciados jicrteiiccicnips a niveles diversos de universalidad. el «liecJio observable» a que se refiere Alacli resulta ser el (jue él describe por el enunciado siguiente :«. y.com . y de ellos ¡nuMÍen deducirse otros situados a niveles inferiores. j)or ejemplo. Mvi. es posil)Ie interjjrctar atjuellos conceptos {)or medio de éstos). IJOS eiuuieiados del nivel más alto son los axiomas.. Vriniipicn der Warmelchre (1896).sla ])os¡biliila<l reviste una importancia singular cuaiulo. Kn tab's ea-os. http://psikolibro. 18. sino en un hecho obserrahle». Macb. aijuí nos referimos). y los conceptos de otro sistema. Pero en cual(]uier sistema deductivo bipotélico estos úllinH)s siguen -ieiulo enunciados estrietanuMite universales (en el sentido a (pii.blogspot. sino la de enunciados que pertenecen a otros sistemas. [lor ejemplo '. llama a la teoría de Fourier sobre la conducción del calor una «teoría nujdelo de la física». es inevitable que ciertos nombres universales queden sin definir. 115. la velocidad a i\\\c se igualan las diferencias de temperatura — cuando éstas son pe(iueñas— es proporcional a las m i s m a s » . la física (o.R^SAIIDAI). el carácter de hipótesis: becbo en (jue no se lia jiarado mientes en el caso de los enunciados de nivel inferior. es posible establecer una correspondencia entre los conceptos |)riniitivos de un sistema axiomático. por lo regidar. I.p e r o ello arruinaría inevital)l<^menle el carácter empírico del sistema. NlVKLES DE UMVF. Sin ciubargo. ban de tener.

Gracias a este modo de inferencia falsanios el sistema completo (la teoría con las condiciones iniciales) que había sido necesario para la deducción del enunciado p .) ' Así pues. no puede afirmarse de un enunciado cual(¡uiera dado del sistema que él en p a r t i c u l a r ha resultado vulnerado —o no vulnerado— por la falsación: solamente en el caso de que p sea independiente de una parte del sistema podemos decir que esta parte no ha quedado arrastrada por la falsación ^.. podemos inferir ¿ ( l é a s e uno t»): esto es. Podemos describirlo como sigue * \ Sea p u n a conclusión de u n sistema í de enunciados. 1947. dado que (con ayuda de un sistema teórico) p u e d a n deducirse de ellos conclusiones tales que la falsación de éstas sea capaz de falsar los enunciados singulares en cuestión. es decir. en todo caso. que puede estar compuesto p o r teorías y condiciones iniciales (no h a r é distinción entre ellas. y el supuesto p . por los resultados de llevar a cabo contrastacionés una y otra vez). que puede leerse: «p se sigue de í». P o r tanto. del eniuiciado falsado.) Con frecuencia. tenemos un ejemplo notable de lo que digo en la modificación einsteiniana del concepto de simultaneidad. (Se discuten estas cuestiones con mayor amplitud. o. lo que puede originar un avance decisivo es la modificación de lo que nos sentimos inclinados a considerar como innocuo (debido a su completo acuerdo con nuestros hábitos intelectuales). Supongamos que p sea falsa. 193 y slgs.* ». (No me refiero ahora a enunciados intercambiables. la m a n e r a en que la falsación de u n a conclusión entraña la falsación del sistema de que se ha d e d u c i d o — es el modus tollens de la lógica clásica. merece la pena recordar que.blogspot. debe señalarse la contusión mencionada. no podemos saber. que ciertos enunciados singulares son hipotéticos. Podemos simbolizar ahora la relación de deductibilidad (implicación analítica) de p a p a r t i r de t p o r medio de « í — ^ p » . http://psikolibro. he de decir que cuando escribí este libro tenía una idea confusa acerca de la diferencia entre un enunciado condicional (enunciado de si . que se llama a veces —de un modo algo propenso a errores— «implicación material») y un enunciado sobre deductibilidad (o sea. entonces. o analítico. en mi artículo de Mind 56. incluso. entre los diversos enunciados del subsistema restante t' (del cual no es independiente /)). desde luego. págs. uno que afirma que un enunciado condicional es verdadero lógicamente. Si denotamos la conyunción (aserción simultánea) de dos enunciados colocando u n punto entre los símbolos que los representan. a primera vista. las notas *1 del apartado 35 y *1 del apartado 36) en que empleo el símbolo « . Dada la relación de deductibilidad. El modo de inferencia falsador a que nos referimos — o sea. Este problema no tiene gran importancia en nuestro contexto. o que su antecedente entraña su consecuenlie): diferencia que Alfred Tarski me hizo comprender pocos meses después de la publicación del libro. Con todo. a cuál hemos de reprochar la falsedad de p: cuáles de ellos tenemos que alterar y cuáles habríamos de retener. por ejemplo. lo único que hace adivinar al investigador qué enunciados de t' debe considerar innocuos y cuáles necesitados de modificación es su instinto científico (influido.com .p) —>• t .. a menudo. pero.Teorías 73 Diré. ronsiiíeramos que t ha q u e d a d o falsado. lo cual puede escribirse «p» y leerse «no p » . en beneficio de la sencillez). expresándolo con p a l a b r a s : «Si p es deductible de t. ( —• p . En relación con esta circunstancia nos En relación con este pasaie y con otros dos posteriores (cf. podemos escribir también la inferencia falsadora del modo siguiente: ((t —* p). entonces í es también falso». y p es falsa.

a una recién introducida. pero no nos sentimos obligados a considerar que el sistema antiguo. que tenía m e n o r generalidad. (Cf.blogspot. podemos m u y bien a t r i b u i r la falsación exclusivamente a la hipótesis que se acaba de i n t r o d u c i r . entonces babrá que contrastar la nueva hipótesis por medio de alguna de sus consecuencias aún no sometidas a contraste: si queda falsada cualquiera de estas últimas. asimismo.com . haya resultado falsado. Esta situación p u e d e presentarse cviando se explica una teoría perfectamente corroborada (y que continúa estándoJo con la nueva explicación que mencionamos) deduciéndola de una nueva hipótesis de un nivel s u p e r i o r . por ejemplo.) http://psikolibro. en su lugar. otra hipótesis de alto nivel. las observaciones sobre la (fcasi-induceión» en el apartado 85.74 La lógica de la investigación científica encontramos con la siguiente posibilidad : en ciertos casos —quizá teniendo en cuenta los niveles de universalidad— podemos atribuir la falsación a una liipótesis determinada. buscaremos..

19. 11 y 17. P. ciertos problemas de método. La théoTÍe physique. 300) la posibilidad de experimentos cruciales. Puede mencionarse aquí que Duhem niega (trad. mientras que yo afirmo la posibilidad de experimentos falsadores cruciales (este autor destaca. en p r i m e r lugar. que lo serán si se aceptan nuestras decisiones metodológicas). de caracterizar las propiedades lógicas de los sistemas de teorías que son falsables (es decir. 1926). El principal representante del convencionalismo en el mundo de habla inglesa eg Eddington. pero no parece ver la asimetría existente entre verificación y falsación. pág. The Aim and Structure of Physical Theory. ingl. Las plantearán. WIENER. * No debe confundirse al alemán Hugo Dingier con el inglés Herbert Dingle. que sólo podemos refutar sistemas teóricos completos. ya que los considera verificaciones. Durante el estudio crítico de una posición a la que se suele llamar «convencionalismo». con los que será menester enfrentarse tomando determinadas decisio' nes metodológicas. después. A L G U N A S ORJECIONES CONVENCIONALISTAS Forzosamente se han de suscitar objeciones contra mi propuesta de adopción de la falsabilidad como criterio para decidir si un sistema teórico pertenece o no a la ciencia empírica. quienes están bajo la influencia de la escuela conocida con el nombre de «convencionalismo» ^. son objet et so structure. por ejemplo. pero ahora las consideraremos más circunstanciadamente.com .CAPITULO CUARTO La falsabilidad Me ocuparé más adelante de la cuestión acerca de si existe algo a que pueda llamarse un enunciado singular falsable (o «enunciado b á s i c o » ) . Los convencionalistas parecen tener ' Los principales representantes de esta escuela son Poincaré y Duhem (cf. Princeton. por P. surgirán.. ingl. T r a t a r é . 1906. supondré ahora una respuesta positiva a tal cuestión y exam i n a r é hasta qué punto es aplicable mi criterio de demarcación a los sistemas teóricos —si es que es aplicable de algún m o d o — . con razón. 1954).blogspot. recientemente se ha adherido a ella H. tal como nos la revelan las leyes de la física. lo cual afecta a su estudio de los experimentos cruciales). trad. Según parece. nos hemos referido antes a algunas de ellas en los apartados 6. Dingier (entre cuyas numerosas obras pueden mencionarse: Das Experiment y Der Zusammenbruch der Wissenschajt und das Primat der Philosophie. http://psikolibro. el manantial de la filosofía convencionalista es la admiración ante la bella y austera sencillez del mundo.

pero que tuviese otro punto de fusión. núm.ta construcción. sea cualquiera el nombre que le demos. pero aún más atrevido. aproximadamente». el enunciado «el punto de fusión del plomo es 3. Erkenntnis 4. El idealismo kantiano trató de explicar aíiuélla diciendo que quien impone sus leyes a la Naturaleza es n u c t r o i)ro|)io intelecto . 1934.ún la opinión de Cornelius (cf. Scjiún él. Son estas leyes que nosotros hemos establecido las que forman la t>ase indispensable p a r a la regulación de nuestros relojes y la corrección de nuestras reglas graduadas (que llamamos « r í g i d a s ) : decimos (fue un reloj es «exacto» y que una regla g r a d u a d a es «rígida» cuando los movimientos medidos valiéndose de estos instrumentos satisfacen los axiomas de la mecánica que hemos decidido a d o p t a r ^. que un elemento de una estructura atómica determinada (número atómico 82) tiene siempre ese punto de fusión. el enunciado del punto de fusión del plomo es. con los realistas..76 La lógica de la investigación científica la sensación de que semejante sencillez sería incomprensible — y . de modo parecido.com . qué es una medición científica—. con lo que ésta se convertiría en algo muy sencillrr: pues el eonveneionalista no cree que la Naturaleza lo sea. qua enunciado científico. entre otras cosas. un mundo de conceptos definidos implícitamente por las leyes naturales fiue hemos elegido. las leyes de la Naturaleza no son f?lsal)les por la observación. y. Erkenntnis 2. el eonveneionalista califica a aquélla de creación n u e s t r a : para él. sino que — p o r el c o n t r a r i o — precisamente es ésta 'a que determina las propiedades de un m u n d o artificial. por tanto. Asi pues. llama a su punto de vista un «convencionalismo radical». simplemente.'i5°C. es parte de la definición del concepto oplomo» (sugerido por la experiencia inductiva). milagrosa— si nos viésemos oliligados a creer. Ha reconocido la importancia del par>el desempeñado p o r nuestras acciones y operaciones —planeadas de acuerdo con convenciones y con ra- ° Podría considerarse también a esta tesis como una tentativa de resolver el problema de la inducción: pues éste desaparecería si las leyes naturales fuesen definiciones.blogspot. De acuerdo con el punto de vista eonveneionalista a ([ue vengo aludiendo. decisiones arbitrarias y convenciones nuestras. Das Wcldbild und die Begriffsapparatur). Debemos m u c h o a la filosofía del convencionalismo en lo que se refiere a aclarar las relaciones entre la teoría y la experiencia. sintético : afirma. Zar Kritik der wissenschaftlichen Grundbegriffp. se¡. tautologías. según mi opinión. pág. no puede ser refutado: una substancia que por lo demás se asemejase al plomo. 100 y sig. por ello. aiín más. así como la obra allí anunciada. y no son las propiedades del m u n d o las que determinarían e». 4). y. sino xxnn mera construcción lógica . sin endiarpo. pues se necesitan p a r a determinar qué es una observación — y . http://psikolibro. no sería plomo. más en particular.) Ajdukiewicz parece estar de acuerdo con Cornelius (cf. Sólo de semejante m u n d o es del que habla la ciencia. 1931. y el eonveneionalista sostiene que éstas son libres creaciones nuestras. invenciones. la ciencia n a t u r a l teórica no es una imagen de la Naturaleza. que las leyes de la ¡Níaturaleza nos revelan una íntima sencillez estructural de nuestro m u n d o Ijajo su apariencia de una desbordante variedad. Sólo son sencillas las «leyes de la Naturaleza^}. no es un efecto de las leyes de nuestro intelecto en su auto-imposición sobre la Naturaleza. Pero. (Adición al corregir las pruebas.

creo que es posible extraer de su actitud intelectual ciertos argumentos interesantes contra mi criterio de demarcación. mi conflicto con el convcncionalista no puede dirimirse definitivamente por una mera discusión teórica desapasionada. Pero muy de otro modo serán las cosas en época de crisis.ilizacióii y en la interpretación de nuestros experimentos cicnlíricr.. Un convencionalista podría d e c i r : yo admito que los sistemas teóricos de las ciencias de la Naturaleza no son verificables. y los períodos en que la ciencia se desarrolla lentamente apenas d a r á n ocasión p a r a que surja un conflicto —excepto los p u r a m e n t e académicos— entre los científicos inclinados hacia el convencionalismo y los que puedan sentirse más cerca de una tesis como la que yo defiendo. y además. el convencionalista busca en ella «irn sistema de conocimientos apoyado en razones últimas». empleando una frase de Dingier. un experimento falsador despertará nuestro máximo interés. Pero. en consecuencia. sólo u n principio puede ayudarnos a elegir un sistema entre todos los posibles: el de escoger el más sencillo (o sea. no la e n c u e n t r o ) . Mientras <jue yo no pido a la ciencia ninguna cert i d u m b r e definitiva (y. lo cual (juiere decir.) Así pues. para u n sistema axioma- http://psikolibro. En mi opinión. Y. jior habernos abierto nuevas perspectivas sobre un m u n d o de nuevas experiencias. el mismo sistema presentará un aspecto impasible para el convcncionalista : dará una explicación que eliminará las incompatibilidades que p u e d a n haber surgido.com . Nosotros — y los que comparten nuestra actitud— espcraicir. p o r ejemplo. En tales épocas de crisis se agudizará este conflicto acerca de la finalidad de la ciencia. el sistema «clásico» del momento. lo acogeremos como un éxito. el 46. o quizá la ejecución de ciertas correcciones en nuestros aparatos de m e d i d a .blogspot. Pero el conveneionalista verá la estructura que está empezando a elevarse — y cuya audacia nosotros a d m i r a m o s — como un m o n u m e n t o al «colapso total de la ciencia».La falsabilidad 77 zonamientos deductivos— ¿n la lo. de su finalidad y sus propósitos. en la práctica. tal vez inculpando a nuestro imperfecto dominio de) sistema . con todo.conseguir. el sistema más sencillo de definiciones i m p l í c i t a s ) . según se exjiresa D i n g i e r .. Se puede alcanzar esta meta. a pesaí de todo ello.os llevar a cabo nuevos descubrimientos. lo cual había sido pasado por alto. subyace a él u n a teoría de la ciencia. el convencionalismo es u n sistema com|>!eto y defendible. Siempre que el sistema «clásico» del momento se vea amenazado por los resultados de nuevos experimentos que p o d r í a n interpretarse como falsacionea desde mi punto de vista. ya que sicm|)re es |)osible interpretar un sistema científico dado como un sistema de definiciones i m p l í c i t a s . véanse los apartados 41 a 45. radicalmente distinta de la mía. pero afirmo que tampoco son falsables. y no es fácil que tengan éxito los intentos de descubrir en él incoherencias. a sus ojos. en gran medida. (Acerca del problema de la sencillez.s . y confiaremos en que un sistoina científico recién erigido nos ayudará en esta l a b o r : por ello. el que ahora voy a exponer. pues siempre existe la posibilidad de «. lo encuentro totalmente i n a c e p t a b l e . por el iníluclivismo. o acabará con ellas sugiriendo la adopción ad hoc de ciertas hipótesis auxiliares. en especial.

como tal. con toda razón. en el caso de que se presente una araenaza p a r a nuestra teoría. no la salvaremos por ningún género de estratagema convencionalista. 100. modificar las llamadas «definiciones ostensivas» (o las «definiciones explícitas» que podrían remplazarías. podemos siempre expresar dudas acerca de la agudeza mental del científico teórico (por ejemplo. nuestro criterio de falsabilidad se habría de convertir en inaplicable como criterio de demarcación. o incluso en que el experimentador es un embustero (ésta es la actitud que los físicos pueden adoptar a veces. P o r tanto.blogspot. mejor dicho. nos guardaremos de explotar la posibilidad que acabamos de mencionar — y que está siem- CARNAP. no es posible dividir las teorías en falsables y no falsables. El único modo de eludir el convencionalismo es t o m a r una decisión. según la tesis convencionalista. si no cree —con Dingier— que llegará un día en que la teoría de la electricidad se deduzca de la teoría gravitatoria de N e w t o n ) . 20. Sin embargo. Kantsttidien 28 (1923). basándonos en que carecen de base suficiente. la de no aplicar sus métodos. convencionalista o empírico : para que sea posible en absoluto preguntar si nos encontramos ante una teoría convencionalista o empírica es indispensable referirse a los métodos aplicados al sistema teórico. lo que se llama sú 'correspondencia con la realidad'» ' . si es refutable). Decidimos que. pág. http://psikolibro. Por consiguiente. con respecto a supuestos fenómenos o c u l t o s ) . esto equivale a indicar que mi criterio de demarcación no puede ser aplicado inmediatamente a un sistema de enunciados — h e c h o que ya había señalado en los apartados 9 y 1 1 — . REGLAS METODOLÓGICAS Estas objeciones de un convencionalista imaginario me parecen incontestables. Admito que mi criterio de falsabilidad no nos conduce a una clasificación desprovista de a m b i g ü e d a d e s . semejante distinción sería ambigua. así pues.com . según se vio en el apartado 1 7 ) . o.78 La lógica de la investigación científica tico cualquiera dado. mediante el análisis de su forma lógica es imposibla decidir si un sistema de enunciados es un sistema convencional de definiciones implícitas irrefutables o si es u n sistema empírico (en el sentido que yo doy a esta p a l a b r a : es decir. en último caso. Über dU Aufgabe der Physik. exactamente igual que su filosofía misma. en realidad. podemos introducir hipotesis ad hoc. existe un error de principio en la cuestión acerca de si u n sistema dado debe considerarse. lo cual podría conseguirse de diversas maneras (a algunas de las cuales he aludido más a r r i b a ) : así. P o r tanto. en que no son científicas o no son objetivas. o adoptar una actitud escéptica con respecto a la confianza que deberíamos depositar en el experimentador y excluir sus observaciones — q u e amenazan nuestro sistema— de la ciencia.

de modo que podamos salir al paso de cada una de ellas moviendo nuestras piezas del modo anticonvencionalista apropiado. En lo que respecta a las hipótesis auxiliares. pues el físico escasamente necesita que se le ponga sobre aviso— la tarea de guardarse constantemente de la tentación de emplear nuevas estratagemas convencionalistas: tentación a la que el psicoanálisis. Al final del apartado anterior hemos citado ya las cuatro estratagemas convencionalistas principales. http://psikolibro. todo lo que puede lograrse (y malograrse) mediante los métodos convencionalistas. cuando se expresaba del modo siguiente: «Mediante una suave adaptación de las condiciones. para un sistema. deberíamos decidir que siempre que encontremos un sistema que se ha rescatado gracias a una estratagema convencionalista. lo aumente. Con objeto de formular reglas metodolóíijicas que eviten la adopción de estratagemas convencionalislas sería conveniente familiarizarnos con las diversas formas que pueden adoptar tales estratagemas.conseguir. Pero tal lista no tiene ninguna pretensión de ser c o m p l e t a : ha de dejarse al investigador —especialmente en los campos de la sociología y de la psicología. por el contrario... página 193. con ello la imaginación quedará muy complacida.La falsabilidad 79 pre abierta— de «. sino que. cien años antes que Poincaré. lo someteremos de nuevo a contraste —y lo rechazaremos si las circunstancias lo exigen. el apartado 3 8 ) . I. que no tenía consecuencias falsables. (Explicaremos en los apartados 31 a 40 cómo pueden eslimarse los grados de falsabilidad. sucumbe frecuentemente. en esta situación fue únicamente la teoría de la relatividad la que logró un progreso al ' J. Podemos expresar lo mismo «del modo siguiente: siempre que se introduzca una nueva hipótesis ha de considerarse que se ha hecho un intento de construir un nuevo sistema. los resultados obtenidos por Micbelson y M o r l e y ) . Y un caso de una hipótesis auxiliar insatisfactoria podría ser la hipótesis de Fitzgerald y Lorentz de la contracción. Edimhurgo.. pero nuestros conocimientos no progresarán» '.ACK.) Si tal grado aumenta. sino que servía meramente para restaurar el acuerdo entre la teoría y la experimentación (principalmente. con la iníroduooión de la hipótesis se ha reforzado realmente la teoría : el sistema excluye más posibilidades que antes. por ejemplo. Lectures on the Elements of Chemistry. Black apreció claramente. Tenemos un ejemplo de hipótesis auxiliar que es sumamente aceptable en este sentido en el principio de exclusión de Pauli (cf. 1803. prohibe más. Además.blogspot. decidimos establecer la regla de que se considerarán aceptables únicamente aquéllas cuya introducción no disminuya el grado de falsabilidad o contrastabilidad del sistema. casi puede conseguirse que cualquier hipótesis esté de acuerdo con los fenómenos. cualquiera dado.. Bl.com . que debería ser juzgado siempre sol)re la base de si su adopción significaría un nuevo progreso en nuestro conocimiento del mundo. lo que se llama su 'correspondemcia con la realidad'». t.

80 La lógica de la investigación científica predecir nuevas consecuencias y nuevos efectos físicos.com . Y puede no tomarse en consideración toda apelación a conclusiones lógicas (pie podrían deducirse en el futuro. í'u<'den permitirse cambios en tales definiciones. cf. INVESTIGACIÓN LÓGICA DE LA FALSABILIDAD Solamente es necesario ponerse en guardia contra las estratagemas convencionalistas en el caso de sistemas que serían falsables si se los tratase de acuerdo con nuestras reglas del método empírico. 1933. la nota 6 del ai)arlado 8 y los aparla(b)s 27 y 68. procederemos conforme a nuestras decisiones metodológicas. como antes. existen enunciados singulares. |iero deben considerarse como modificaciones (b'l sistema. un sistema de axiomas a l)ase de otro sistema <\c menor universalidad. Podemos matizar nuestra regla metodológica baciendo la advertencia de que no es preciso recbazar como convcncionalista toda bipótesi'i auxiliar que no llegue a satisfacer nuestra norma . en ¡¡articular. por lo demás. http://psikolibro. Mathematik. ciin lo cual podían eliminarse en el curso de la deducción (un ejiniplo. bay (pie distinguir (bis posibiliíjades : 1) que existan eierlos conceiitos no (bfini(b)s (pie a|)arezcan únicamente en enuncia(bis did máximo nivel de universalidad. en su lugar yo empleo los nombres universales indefinibles establecidos exclusivamente por el uso lingüístico. mediante las cuales se da senli(b) a los conceptos (b. en mi opinión.blogspot. cpie ba de ser examinado a continuación (b' nuevo. págs. que propiamente no pcrtcpccen en ai)soluto a la t e o r í a : a veces se los denomina (diipólcsis auxiliares». (Como ejemplo cabe citar la asunción de (pie una oliscrvación o medición determinada que no es posible repetir pueda deberse a un e r r o r . «punto-niasa». «posic i ó n » ) : probibiremos (jue se altere subrepticiamente su uso. o se rcebazarán a la luz de otros experimentos de resultado opuesto. cotiio si fuese otro. y. si es (pie resultan úli](>s. HAHN.x¡>licilas. en Einheitsii'issenschaft 2. Los experimentos contrastaldes intersubjetivamente. y cuyo empleo esté fijado por el becbo de (pie sepamos la rídación lógica en (jue se encuentran con otros coneeplos. y aunque se introducen en beneficio de la teoría son enteramente inofensivos. 22 y sigs. la ((energía)))'^. und Nattirerkennen. Kn lo (pie resj)ecta a los nonil)res iiniveisales sin dcíinir. y e u \ o sentido eslé fijado por el uso (por ejemplo. Suponga' Compárese.) En el apartado 17 lie mencionado las delinicioncs e. 2 ) que baya otros conceptos sin definir (¡iie aparezcan lanibii-n en enunciados de un nivel de universalidad más bajo. y abrió con ello nuevas posibilidades de contraslación y de falsación de la teoría. Véase también el final del aparlado 25. 21. ((mo\ iinieiilo». A este respecto yo diría únicamente que. empíricamente definililes). Logik. no existen en alísoluto términos (íconstituibles» (es decir. por ejemplo. Acerca de los dos puntos restantes de nuestra lista — q u e atañen a la competencia del expcrimeniador o del científico teórico— adoptaremos reglas análogas. o bien se aceptarán.

) De este modo. falsables. así como la cuestión de si son. Debe tenerse siempre en cuenta que cuando hablo de «enunciados básicos» no me estoy refiriendo a u n sistema de enunciados aceptados. Intentaremos caracterizar la falsabilidad de una teoría p o r las relaciones lógicas que existan entre ella y la clase de los enunciados básicos. si se emplea como criterio de demarcación es equivalente al de falsabilidad: pues si el enunciado básico 62 no se sigue de 6i. nos vemos conducidos a pedir que la teoría nos permita deducir. p o r q u e para deducir enunciados singulares de una teoría necesitamos siempre otros enunciado) sÍEignlures. las teorías tautológicas. aquí supondré simplemente que existen. pero este intento resulta fallido. Una segunda tentativa consistiría en denominar «empírica» a una teoría si es posible deducir de ella enunciados singulares valiéndose de otros enunciados del mismo tipo que sirvan de condiciones iniciales.) Ni siquiera bastaría exigir que fuera posible deducir de la teoría j u n t a m e n t e con las condiciones iniciales más de lo que se puede deducir de dichas condiciones iniciales solas : este requisito eliminaría. que nos indican cómo se ha de realizar la sustitución de las variables de la teoría. hay que entender que el sistema de los enunciados básicos — t a l como empleo yo este términ o — incluye todos los enunciados singulares coherentes dotados de cierta forma lógica : como si dijéramos. más enunciados singulares empíricos de los que podemos deducir de las condiciones iniciales sol a s * ' . pero no excluiría los enunciados metafísicos sintéticos.blogspot. tal cosa equivale a que la conyunción de 61 con la negación de 6a http://psikolibro. Esto quiere decir que hemos de apoyar nuestra definición en " Después de la publicación de mi libro se han propuesto una y otra vez —incluso por críticos que se burlaron de mi criterio de falsabilidad— métodos equivalentes al que aquí se presenta. Como primera aproximación. Pero tampoco nos valdrá esto. ciertamente. entre otras cosas. hablando toscamente. podemos decir: de la conyunción de «dos por dos es cuatro» y «aquí hay un cuervo negro» se sigue. Pero es fácil ver que la formulación que damos aquí. el sistema de todos los enunciados básicos contendrá muchos incompatibles entre 'sí. podemos pedir ahora una caracterización lógica de tales sistemas falsables. de «todo acontecimiento tiene una causa» y «aquí acontece una catástrofe» podemos deducir «esta catástrofe tiene una causa». «aquí hay un cuervo». las condiciones iniciales. pues también una teoría no empírica (por ejemplo. Así pues.com . en lugar de ello. todos los enunciados singulares de hechos. En el próximo capítulo discutiremos con mayor amplitud lo peculiar de los enunciados singulares que yo llamo «enunciados básicos». (Según las reglas de la lógica. sino que se sigue de 61 en unión con la teoría f (y esto es lo que afirmamos en la formulación del texto). a su vez.La faliabilidad 81 mos que hemos excluido con éxito dichas estratagemas mediante nuestras reglas. (Por ejemplo. una que sea tautológica) nos permitiría deducir ciertos enunciados singulares a pari ir de otros de la misma especie. podría tal vez intentarse l l a m a r «empírica» a una teoría siempre que puedan deducirse de ella enunciados singulares. por cjera|)lo. pero como criterios del sentido de cláusulas (en vez de ser criterios de demarcación aplicables a sistemas teóricos).

) Sin embargo. no dice que sean verdaderos *^. aunque si logramos presentar la teoría de modo que se convierta en la conyunción de una parte contrastable y otra no contrastable. el final de la nota *6 del apartado 8 0 ) : la de que. y éste es. en segundo lugar.blogspot. una vez llevada a cabo una crítica de una teoría rival. H e m o s i n t r o d u c i d o la p r i m e r a exclusivamente como criterio del carácter e m p í r i c o de u n sistema de e n u n c i a d o s . por ejemplo. el apax-tado 2 8 ) . j u s t a m e n t e . porque. porque la conyunción de un enunciado con sentido y una «pseudocláusula sin sentido» tendría sentido. pero —en la mayoría de los casos— dos «ejemplos» semejantes tomados juntamente están en contradicción con la ley. especialmente la nota *1 (y el apartado *22 de mi Postscript). podemos eliminar uno de sus componentes metafísicos. (Véase. pero la conyunción mencionada constituye un enunciado básico (cf. q u e llamar e m o s la clase de los posibles falsadores de la teoría . véase más arriba el apartado 15. *'' En realidad. que « p e r m i t e » ) . a la vez. que u n a teoría hace afirmaciones únicam e n t e acerca de sus posibles falsadores (afirma su f a l s e d a d ) . FALSABILIDAD r FALSACIÓN T e n e m o s q u e distinguir c l a r a m e n t e entre falsabilidad y falsación.82 La lógica de la investigación científica u n a clase p a r t i c u l a r de e n u n c i a d o s s i n g u l a r e s . luego nuestro criterio pide la existencia de un enunciado básico falsador. lo cual es igualmente absurdo. Si tratamos ahora de aplicar estas dos criticas a nuestro criterio de demarcación. la nota *1 del apartado 82. la clase de los enunciados básicos con los que no está en cont r a d i c c i ó n (o. En primer término. como criterio de sentido (o de «poca verificabilidad») fracasa por varias razones. P o d e m o s e x p r e s a r esta definición de u n a forma m á s breve diciendo que u n a teoría es falsable si la clase de sus posibles falsadores no es u n a clase vacía. en segundo. T e n i e n d o en cuenta que no sería m u y fácil i n d i c a r en detalle cómo sirve u n sistema teórico complicado p a r a la deducción de enunciados singulares o básicos. resultan ser inofensivas. la ley universal «todos los planetas se mueven en circunferencias» (o sea. y. de acuerdo con él. sabemos que. pide la falsabilidad precisamente en el sentido que yo le doy. a los que excluye o p r o h i b e ) . y. muchos de los enunciados básicos «permitidos» estarían en contradicción mutua si se tuviera en cuenta. asimismo. debemos hacer siempre u n intento serio de aplicarla — u otra análoga— a nuestra propia teoría. 22. es decir. http://psikolibro. Por lo que se refiere a la segunda. En cuanto a la primera. la clase de todos los enunciados básicos con los que es i n c o m p a t i b l e (o.com . el propósito p a r a el q u e necesitamos los enunciados básicos. las negaciones de ciertos enunciados con sentido resultarían carentes de sentido. en este caso. El párrafo inmediatamente anterior de esta nota puede tomarse como ejemplo de otra regla metódica (cf. la teoría (cf. p r o p o n g o la definición s i g u i e n t e : Se llama «empírica» o «falsable» a u n a teoría c u a n d o divide de m o d o inequívoco la clase de todos los posibles enunciados básicos en las dos subclases no vacías s i g u i e n t e s : p r i m e r o . las teorías empíricas pueden contener elementos «metafísicos» (así ocurre con la de Newton) que no sea posible eliminar pur medio de una regla tajante. en cuanto a la falsacontradiga a la teoría f. tal vez. el apartado 3 8 ) . P u e d e añadirse. «cualquier conjunto de posiciones de un planeta se encuentra leobre la misma circunferencia») está «ejemplificada» de un modo trivial por todo conjunto de no más de tres posiciones de un planeta. acerca de los enunciados básicos «permitidos» no dice n a d a : en p a r t i c u l a r .

pues el experim e n t o falsador suele ser u n expcTimento crucial planeado de modo que nos permita decidir entre las d o s : lo cual equivale a decir que dicho experimento nos ha sido sugerido por el hecho de que las dos hipótesis difieren en ciertos respectos. tiene éxito completo. el apartado 11. en realidad. al llegar allí. y podemos denominar a este tipo de hipótesis una hipótesis falsadora '. y que utiliza tales diferencias para refutar {al m e n o s ) una de ellas. y. queda a su arbitrio aceptar o rechazar m i http://psikolibro. ésta se encuentra m u y lejos de ser e x h a u s t i v a : sólo menciona u n aspecto importante de la aceptación de enunciados básicos que falsen u n a hipótesis que. y que los enunciados básicos aceptados a que recurre la regla no tienen por qué poseer este carácter. si alguien quiere contrastarla y. Y su acomj)añante. dicho de olrd inodo : aceptamos la íalsación solamente si se [)roj)one y corrobora una hiputi^is empírica de bajo nivel que descril)a semejante efecto. por generalización de las coordenadas individuales de un dato de observación: podría citarse como ejemplo el supuesto «hecho». diriamos. se entera de q u e la familia citada ha m u e r t o . a u n cuando ha de ser coutrastable inlersubjetivamente no necesita ser. Así. H . antes de falsar u n a hipótesi! tenemos ya otra dispuesta para sacárnosla de la m a n g a . falsal)le. scgiin Mach. además. quiere decir exclusivamente que debe encontrarse en cierta relación lógica con respecto a los posibles enunciados básicos: así pues. lo que exigimos atañe sólo a la forma lógica de la hipótesis. lo de que la hipótesis ha de estar corroborada. Únicamente decimos que una teoría está falsada si hemos aceptado enunciados básicos que la contradigan (cf. Esta condición es necesaria. a que me he referido en el aperlado 1 8 ) . pero no suficienlo. es preciso incorporar reglas especiales que determinen en qué condiciones debemos considerar falsado un sistema. necesitamos reglas mctndológicas para aceptar enunciados básicos. Pues nuestro problema es el s i g u i e n t e : puesto que se falsa u n a hipótesis al aceptar u n enunciado básico. inios pocos enunciados básicos esi p o r á d i c o s . por lo demás. pero la daremos j)or tal si descubrimos un efecto reproducible que la refule. ahora bien. E n ia mayoría de los casos. Si afirmo que existe u n a familia de cuervos blancos en el parque zoológico de Nueva York. para falsar el enunciado «todos los cuervos son negros» bastaría el enunciado —contrastable i n t e r s u b j e t i v a m e n t e — de que existiera una familia de cuervos bhmcos en el p a r q u e zoológico de Nueva York. por lo cual la ampliaremos en el capitulo V (especialmente en el apartado 2 9 ) .blogspot. mi aserción puede ser contrastada en principio. regla 2 ) . si estas regías se refieren a su vez a otros enunciados básicos aceptados podemos quedar envueltos en u n a regresión del tipo indicado. El requisito de que la hipótesis falsadora ha de ser empírica. * Todo esto indica la u r g e n t e necesidad de remplazar u n a hipótesis falsada por otra mejor.La fahabilidtul 83 eión.com . *' Esta referencia a enunciados básicos aceptados parece contener en germen u n a regresión infinita. se refiere a las contrastacíones que debe h a b e r pasado (contrastacioncs (£ue la habrán enfrentado con los enunciados básicos aceptados * ' ) • La hipótesis talsadora puede tener u n nivel de universalidad m u y bajo (obtenido. E n u n a comunicación personal. Yo replicaría a este a r g u m e n t o que las reglas que necesitamos son m e r a m e n t e para aceptar enunciados básicos que falseu una hipótesis bien contrastada y que 'había tenido éxito hasta el m o m e n t o . u n enunciado estriclamente universal. pues hemos visto que los acontecimientos aiílados ui» reprüducil)lcs carecen de significación para la ciencia: así. el profesor J. por tanto. ni una sola tiez. o de que nadie ha oído hablar de ella. difícilmente nos inducirán a desechar una teoría — p o r falsada—. ¿Con qué frecuencia es preciso reproducir realmente u n efecto para que sea u n «efecto reproduciblev? La respuesta que hay que dar e s : en algunos casos. Woodger ha planteado la siguiente c u e s t i ó n .

P o r otra. (Cf. etc. Se ha dicho a veces ^ que sería menester que expresiones tales como «acontecimiento» o «evento» quedasen totalmente eliminadas de los debates epistemológicos. 23. y. la caracterización lógica que íbamos buscando —la de la forma de los enunciados empíricos—. admitimos que nos proporcionan motivo suficiente para la falsación de ésta únicamente en el caso de que corroboren a la vez una hipótesis falsadora. los de la teoría y lo? enunciados básicos. KEYNES. en general. Por una parte.) ' Especialmente. de «no acontecimientos» o de «acontecer» unos «eventos». ya no creo que lo sean intuitivamente: es decir. Quizá aclare estas cuestiones y las haga más intui'ivas si expreso ahora mi criterio en un lenguaje más «realista»: que. en vez de «sintáctica». ACONTECIMIENTOS T EVENTOS El requisito de falsabilidad. En esta manera «realista» de expresarnos podemos decir que un enunciado singular (un enunciado básico) describe un acontecimiento. por ciertos autores de trabajos sobre probabilidad. y que no deberíamos hablar de «acontecimientos». Alfred Tarski fue quien me indicó (en París. http://psikolibro. En lugar de h a b l a r de enunciados básicos excluidos o prohibidos por una teoría. los enxmciados básicos aceptados constituyen la base para la corroboración de las hi[)ótesis. la segunda —el criterio lógico— resulta completamente. los apartados 27 a 30. líe presentado este criterio lógico. gracias a ellos.84 La lógica de la invesligación cientíjica Por tanto. definida en cuanto se aclara a qué enunciados hemos de llamar «básicos» (cf. puede encontrarse un poco más cercano del uso corriente. recurriendo a otros hechos contrastables intersubjetivamente y reproducibles.: esto es. * Aunque sigo pensando que las definiciones («sintácticas») de «acontecimientoíí y de «evento» que doy a continuación son adecuadas para lo que persigo. hemos empleado el sistema de todos los enunciados básicos lógicamente posibles con objeto de obtener. y cita también a Boole. cf. sino —en lugar de todo ello— de la verdad o falsedad de enunciado básico falsador. es decir. T a l vez pueda criticarse el empleo de la vaga expresión «acontecimiento». doíuméntos.blogspot. en 1935) que se necesitaría una definición «semántica». si contradicen a la teoría.com . aunque equivalente al modo de h a b l a r formal. Keynes dice que AnciUon fue el primero que propuso el (tmodo formalizado de expresióni>. podemos decir que ésta excluye ciertos acontecimientos posibles. dispondrá de medios para formarse una opinión mediante consulta de testigos. el apartado 2 8 ) . ha quedado dividido en dos p a r t e s : la primera —el postulado metodológico (cf. el apartado 2 8 ) — difícilmente puede hacerse enteramente precisa . A Treatise on Probability (1921). hasta ahora. pág. y que quedará falsada si tales acontecimientos posibles acontecen realmente. no creo que representen adecuadamente nuestro uso de estas palabras. los enunciados básicos desempeñan dos papeles diferentes. 5. de una manera algo f o r m a l : como una relación lógica existente entre enunciados. o nuestra intención al emplearlas. Czuber y Sturapf. que al principio era im poco vago.

° distrito de Viena el 10 de junio de 1933 a las 3. El propósito de estas reglas de traducción no es el de afirmar que todo el que emplea la p a l a b r a «acontecimiento» en el modo de h a b l a r realista está pensando en una clase de enunciados. a pesar de ello.La falsabilidad 85 enunciados. «truena en el 13. P i . del enunciado «acaba de volcarse aquí un vaso de agua». por ejemplo. Introducimos ahora otro t é r m i n o . p o r ejemplo. Cuando definimos «acontecimiento» hemos de recordar el hecho de que sería enteramente n a t u r a l decir que dos enunciados singulares que son lógicamente equivalentes (es decir. llamaremos aeontecimientr Pk a la clase de todos los enunciados que son equivalentes a pi¡. lo que de un acontecimiento pueda describirse mediante nombres universales. no ofrece dificultad definir su empleo de modo que no se le puede objetar n a d a : pues podemos usarla de m o d e que siempre que hablemos de un acontecimiento pudiésemos — e n lugar suyo— h a b l a r de algunos de los enunciados singulares que corresponden a él. Así. .15 de la tarde»... consideramos que el enunciado «el acontecimiento Pi¡ ha acontecido» (o «está aconteciendo») tiene el mismo significado que «p^ y todos los enunciados equivalentes a él son verdaderos». pues. cuando se menciona que el acontecimiento Pk contradice a una teoría í. o quizá prolongado. diremos. diremos que es un acontecimiento. o sea. En el modo realista de h a b l a r p u e d e decirse del enunciado singular Pk — q u e representa u n acontecimiento Pk— que tal enunciado afirma que el evento ( P ) acontece en la posición espacio-temporal k.. pese a lo que pueda sugerir el uso ordinario de esta p a l a b r a ) . que la clase de los enunciados que son equivalentes a él forma un elemento del evento «volcar u n vaso de agua».blogspot. Semejante enunciado implicará ahora. que ahora truena aquí. el de «evento». y podemos considerar a este acontecimiento como la clase de los enunciados «ahora truena aquí». para denotar lo que haya de típico o universal en un acontecimiento. http://psikolibro. m u t u a m e n t e deductibles) describen el mismo acontecimiento. y es — p o r t a n t o — u n posible falsador de ella. por ejemplo. Lo cual sugiere la siguiente definición: Sea pu u n enunciado singular (el subíndice «7f» se refiere a los nombres o coordenadas individuales que aparecen en pi¡).com . P u e d e considerarse que la formulación realista «el enunciado pu representa el acontecimiento P^» quiere decir lo mismo que el enunciado algo trivial «el enunciado pk es u n elemento de la clase Pi. sino simplemente el de dar una interpretación de tal modo de h a b l a r que haga inteligible lo que se quiere decir. prefiero conservar la expresión « a c o n t e c i m i e n t o » . y todos los demás enunciados equivalentes a éstos. event~\ sea u n acontecimiento complejo. de todos los enunciados equivalentes a p l « : análogamente. definición. no entenderemos que evento [en ingl. (Así. que todo entinciado equivalente a p¡¡ contradice a la teoría í. P e r o . elementos de una clase de acontecimientos que difieran únicamente con respecto a los individuos (las posiciones o regiones espacio-temporales) afectados: llamamos a esta clase «el evento ( P ) » . Definimos: Sean Pk. sencillamente. De acuerdo con esta.

* Pero discutimos tales cuestiones en el apartado 79.) o no.blogspot. y. puede considerarse que este círculo representa algo así como la totalidad de todos los mundos de experiencia posi^ bles. con m a y o r precisión. de todos los m u n d o s empíricos posibles. y. una clase no vacía de enunciados básicos homotípicos. m e n t e en el a p a r t a d o 1 5 ) . y en el apartado *15 de mi Postscript. " Emplearemos la misma imagen más adelante. Podemos designar los enunciados básicos singulares que pertenecen a un evento con la palabra ahomotípicos». y que dos acontecimientos cualesquiera que se presenten dentro de las mismas coordenadas (o en los mismos individuos) estén situados a la misma distancia del centro. los enunciados universales no representan eventos. no nos ocupan las cuestiones acerca de si existen uniformidades («situaciones o estados» universales. especialmente en los apartarlos 31 y sigs. sino que los excluyen. Aplicamos ahora esta terminología ^ a nuestro p r o b l e m a . pero aquí no necesitamos ningún concepto semejante. de modo que a p a r t i r de u n enunciado existencial no se sigue nada acerca de los m u n d o s de experiencia posibles (pues no ' Adviértase que aunque los enunciados singulares Tepresentan acontecimientos. Esta imagen puede ser útil p a r a el estudio de varios problemas que hemos de a b o r d a r *^. en el apéndice *X. al menos. sobre la misma circunferencia (concéntrica con la que delimita el área t o t a l ) . Imaginemos además que cada evento esté representado p o r u n radio (o. p o r tanto.86 La lógica de la investigación científica Y admitimos que esto quiere decir lo mismo q u e : «la clase Pk de los enunciados singulares equivalentes a pk es u n elemento del evento ( P ) » . No cabe duda de que a cada u n o de estos enunciados corresponderá u n evento (un r a d i o ) tal. de los posibles falsadores de la t e o r í a ) contendrá siempre —si no es u n a clase vacía— u n n ú m e r o ilimitado de enunciados básicos: pues u n a teoría no se refiere a individuos como tales. y ahora. un radio (o u n sector m u y estrecho) p r o h i b i d o p o r dicha teoría. que los distintos enunciados básicos pertenecientes a él verificarán el enunciado pur a m e n t e existencial. Entonces es posible decir que toda clase no vacía de posibles falsadores de u n a teoría contiene. Análogamente a ^omo ocurre con el concepto de «acontecimiento». etc.a lo largo de u n r a d i o ) . p o r u n área m u y estrecha — u n sector m u y estrecho—. ya que nos interesa solamente lo que excluyen los enunciados universales. De este m o d o . pero la clase de sus posibles falsadores es u n a clase vacía. por esta razón. http://psikolibro. con objeto de señalar la analogía entre enunciados equivalentes que describen un acontecimiento y enunciados homotípieos que describen u n evento ( t í p i c o ) . sino. a] menos. un evento. la clase de los enunciados básicos p r o h i b i d o s (es decir. entre ellos el del carácter metafísico de los enunciados p u r a m e n t e existenciales (a que nos hemos referido sucinta. puede definirse una «uniformidad» o «regularidad» diciendo que los enunciados universales representan uniformidades. por lo menos. Imaginemos ahora que representamos la clase de todos los enunciados básicos posibles p o r medio de u n a superficie limitada por una circunferencia.com . asimismo. Podemos decir de u n a teoría falsable que excluye o p r o h i b e no solamente u n acontecimiento. Podemos entonces dar una imagen de la falsabilidad m e d i a n t e el requisito de que p a r a toda teoría empírica exista en el diagrama.

A. o incoherente. sería de esperar q u e al aceptar u n enunciado básico cualquiera resultase confirmado.) P. en su contestación a Wiener (op. En este m o m e n t o conviene quizá que diga unas palabras sobre los enunciados contradictorios.. por P. http://psikolibro. El hecho de que. 1944. en consecuencia. de que tengamos en cuenta los posibles falsadores en lugar de los posibles verificadores : pues si pudiese verificarse u n enunciado verificando sus consecuencias lógicas — o si meramente se le hiciera p r o b a b l e de esta s u e r t e — . pág. p» o «p . cualquier enunciado q de un enunciado de la forma «p . es esencial distinguir claramente entre un enunciado que únicamente es falso de hecho (sintético) y otro que es falso lógicamente. empleando el modus ponens. (Podría decirse tal vez que esta circunscia hace visible una ventaja de nuestro método. 47 y sigs. P. demasiado poco acerca de la clase de los enunciados básicos posibles.com . Hcsumamos lo que ocurre del modo siguiente: un enunciado que es falso de hecho «implica materialmente» cualquier enunciado (pero no entraña lógicamente cualquier enunciado). objetase a este hecho.blogspot. da (3) p-^(p-*«). Cabe hacer ver que un enunciado incoherente entraña todo enunciado como se indica a continuación. la clase de sus posibles falsadores es idéntica a la de todos los enunciados básicos posibles: cualquier enunciado sirve p a r a falsario. probable. o.La falsabüidad 87 excluye o p r o h i b e ningún r a d i o ) . p». p o r el contrario. mientras que un enunciado lógicamente falso implica '—o entraña— lógicamente cualquier enunciado. A p a r t i r de u n enunciado contradictorio puede deducirse válidamente cualquier enunciado *^. por «importación».. Por tanto. (Véase también mi nota en Mind 52. de todo enunciado básico se siga u n enunciado p u r a m e n t e existencial no puede emplearse como argumento p a r a defender el carácter empírico de este ú l t i m o : pues de todo enunciado básico se sigue también cualquier tautología (ya que se sigue d e u n enunciado a r b i t r a r i o ) . además. 246) como un hecho perfectamente conocido. o contradictorio •—es decir. al menos. Mientras que las tautologías. P • P •-'q Pero (3) nos permite deducir. es decir. que de un conjunto de premisas incompatible puede deducirse todo. sustituyendo primero «py> por op» y luego «p v q* por «p —*qi> llegamos a (2) que. o verificado. todo enunciado contradictorio. Schilpp. A partir de las «proposiciones primitivas» de Russell obtenemos inmediatamente (1) P'-^ÍP V q) y. como si dijéramos. ed.) *° Diez años después de la publicación de este libro seguía sin entenderse por muchos este hecho. págs. págs. los enunciados contradictorios afirman demasiado. del cual pueda deducirse un enunciado de la forma p. Wiener consideraba con razón (The Philosophy of Bertrand Russell. 1943. y resulta bastante sorprendente que Russell.). cit. los enunciados p u r a m e n t e existenciales y otros enunciados no falsables afirman. hablando de «proposiciones /oísas» donde Wiener había hablado de «premisas incompatibles». 695 y sig.

u n sistema coherente divide el conjunto de todos los enunciados posibles en dos : los que le contradicen y los que son compatibles con él (entre estos últimos se encuentran las conclusiones que se pueden deducir del sistema). para que puedan tener alguna utilidad. P a r a hacer ver la importancia fundamental de este requisito no basta mencionar el hecho evidente de que hay que rechazar cualquier sistema que sea contradictorio porque será «falso» : pues a menudo trabajamos con enunciados que. de modo que no se hace discriminación alguna en los enunciados —calificándolos. bien de deductibles—. ' Cf. Es ésta la razón por la que la coherencia constituye el requisito más general que han de cumplir los sistemas. Estas dos restricciones impuestas a los sistemas producen efectos en gran medida análogos ' : los enunciados que no satisfacen la condición de coherencia son incapaces de efectuar discriminación alguna entre dos enunciados cualesquiera (de la totalidad de todos los enunciados posiljles). bien de incompatibles. todo sistema empírico debe satisfacer otra condición : tiene que ser falsable. ya que todos son deductibles. FALSABILIDAD T COHERENCIA El requisito de la compatibilidad o coherencia desempeña un papel especial entre todos los que han de satisfacer los sistemas teóricos. pues podemos deducir de ellos la conclusión que nos plazca. *' Cf. 1933. o los sistemas axiomáticos. (Tenemos un ejemplo en la aproximación de Nernst de la ecuación de equilibrio de los gases. * Reimpresa ahora en el apéndice *I. 4Í26. Además de ser compatible. mi nota en Erkenntnis 3. apartado *3 (réplica a la «segunda propuesta») y apartado *12. y los que no satisfacen la condición de falsabilidad no son capaces de efectuar discriminación entre dos enunciados cualesquiera que pertenezcan a la totalidad de todos los enunciados empíricos básicos posibles. ya sea empírico o no. nos llevan a resultados apropiados para ciertos propósitos *'. pág. no obstante ser falsos en realidad. punto 2 ) . Puede considerársele la primera condición que ha de cumplir todo sistema teórico.com .blogspot.) Caeremos en la cuenta de la importancia que tiene el requisito de coherencia si nos percatamos de que los sistemas contradictorios no nos proporcionan ninguna información. mi Postscript. http://psikolibro.88 La lógica de la investigación científica 24. ya sean empíricos o no lo sean. En cambio.

y en la presente obra la rechazamos j u n t a m e n t e con ésta. si exigimos que la justificación se realice por una argunientatión razonada. vamos a p a r a r a la tesis de que los enunciados sólo pueden justificarse por medio de enunciados. a la doctrina de que los enunciados no solamente pueden justificarse por medio de enunciados. esto es. Pero éstos. ¿cómo p u e d e n ser falsados? Estos interrogantes p u e d e n afectar poco al investigador práctico. a nuestras experiencias. tenemos que ser capaces de justificarlos. parece que sólo podemos recurrir al psicologismo. si es que no hemos de aceptar dogmáticamente los enunciados de la ciencia. Neue oder unthropologische Kritik der Vernunft (1028 a 1831). Ahora bien . http://psikolibro. qué tipo de enunciados singulares constituyen? Y. sino también por la experiencia perceptiva. . pero este grano de verdad apenas pesa (1:1 ol p¡'o!)lcma epistemológico... Este decía que. F. por otra p a r t e . difícilmente se encontrará mi problema de la epistemología que haya sufrido más a consecuencia de la confusión de la psicología con la lógica que el que nos ocu[)a ahora : el de la base de los enunciados de experiencia. la suerte de esta doctrina está ligada a la de la lógica inductiva. Pocos pensadores se han preocupado tan profundamente por el problema de la base experimental como Fries ^. 25.com . Mas. si queremos evitar tanto el peligro de dogmatismo como el de una regresión infinita. pero la obscuridad y las opiniones erróneas que circundan este problema hacen aconsejable que se lo discuta aquí con algún pormenor. No pretendo negar que hay algo de verdad en la opinión de que las matemáticas y la lógica se basan en el pensamiento. y. por tanto. la petición de que todos los enunciados estén justificados lógicamente (a la que Fries llamaba la «predilección por las demostraciones») nos lleva forzosamente a una regresión infinita. mientras que las ciencias de hechos lo hacen en las percepciones de los sentidos. en el sentido lógico de esta expresión. LAS EXPERIENCIAS LOGISMO PERCEPTIVAS COMO BASE E M P Í R I C A : EL PSICO- Muchos aceptan como fuera de toda duda la doctrina de que las ciencias empíricas pueden reducirse a percepciones sensorialet. por tanto. F«IES.CAPITULO QUINTO El problema de la base empírica H e m o s reducido la cuestión de la falsabilidad de las teorías a la de la falsabilidad de los enunciados singulares que he llamado enunciados básicos.blogspot. Al Jf. A pesar de ello.

por ejemplo. los enunciados de la ciencia. o psicologismo—. la mera lucubración no puede hacer que n a d i e aumente una jota su conocimiento del mundo de los hechos. Ordinariamente no se lleva tan lejos el análisis de este problema. En las epistemologías del sensualismo y del positivismo se supone. denotamos los cuerpos físicos que presentan cierto comportamiento legal. no p u e d e n ser constituidos *. a cualesquiera enunciados descriptiv o s — ) : todo enunciado descriptivo emplea nombres (o símbolos. la experiencia sensorial ha de ser la única «fuente de conocimiento» de todas las ciencias empíricas. Así pues. esta doctrina se va a pique con los problemas de la inducción y de los universales: pues no es posible p r o p o n e r un enunciado científico que no trascienda lo que podemos saber con certeza «basándonos en nuestra experiencia inmediata» (hecho al que nos referiremos con la expresión (da trascendencia inherente a cualquier descripción» —es decir. * Cf. Frank (cf. es ú n i c a ) .com . Hahn (cf. y. http://psikolibro.'' ed. ' Cf. ¿cómo podríamos haber llegado a ningún conocimiento de hechos si no fuera a través de la percepción s e n s o r i a l ? . Fries (y con él casi todos los epistemólogos que querían dar razón de nuestro conocimiento empírico) optaba por el psicologismo: según su doctrina.blogspot. con la p a l a b r a «vaso». J. todo lo que sabemos acerca del mundo de los hechos tiene que poderse expresar en forma de enunciados acerca de nuestras experiencias. ' Sigo aquí casi palabra por palabra las exposiciones de P. Los universales no pueden ser reducidos a clases de experiencias. págs. en la experiencia sensorial tenemos un «conocimiento inmediato» ^ con el cual podemos justificar nuestro ecconocimiento mediato» (es decir. la nota 2 del apartado 20. nota 4) y H. (*2.). sin más. págs. P o r el sentimiento inmediato de convicción que lleva consigo podemos distinguir el enunciado verdadero — a q u é l que está de acuerdo con la experiencia— del falso — q u e no lo está—. el apartado 27. La ciencia no es más que u n intento de clasificar y describir este conocimiento perceptivo. y este último incluye. KRAFT. sólo consultando nuestra experiencia sensorial puede saberse si esta mesa es roja o azul. ** «cConstituidoe» e«i lili termino de Camap. por tanto.. y lo mismo ocurre con la pal a b r a «agua». el apartado 27. nota 1). 1957. 102 y sig. y el texto correspondiente. por ejemplo. Von Husserl zu Heidegger (1932). por la mera razón de que los universales que aparecen en aquél no pueden ser coordinados a ninguna experiencia sensorial concreta (toda «experiencia inmediata» está «dada inmediatamente» una sola vez. 108 y sig. o ideas) universales.90 La lógica de la investigación científica encontrarse frente a este trilema —o dogmatismo o regresión infinita. que los enunciados científicos empíricos «hablan de nuestras experiencias»'': pues.. No es posible verificar el enunciado «aquí hay u n vaso de agua» por ninguna experiencia con carácter de observación. de una hipótesis. En mi opinión. estas experiencias inmediatas de cuya verdad no podemos d u d a r : es la presenlación sistemática de nuestras convicciones inmediatas. y tiene el carácter de una teoría. el conocimiento expresado en el simbolismo de u n l e n g u a j e ) . desde luego.

Erkenntnis 2.. es ^ «. por ejemplo. asimismo. este modo de ver las cosas — a l cual puedo avenirme— lleva a Carnap (y. Su punto de p a r t i d a lo constituía la p r e g u n t a : . en realidad. de que me h e ocupado en el apartado anterior. A C E R C A DE LAS LLAMADAS «CLÁUSULAS PROTOCOLARIAS» La tesis que yo llamo «psicologismo». 228. a Reininger) a afirmar que en la lógica de la ciencia no debemos decir que las cláusulas se someten a contraste comparándolas con las situaciones o con las experiencias: sólo nos cabe decir que pueden contrastarse comparándolas con otras cláusulas. Ahora b i e n . ¿6Í<Í. 432 y sigs. 437. finalmente. Soziologie. La lógica de la ciencia h a de investigar «las formas del lenguaje científico» °: no habla de «objetos» (físicos). a veces. e n qué reside la correspondencia o acuerdo entre el enunciado de un hecho y la situación descrita por é l ? . sino que sirven de ' El término se debe a Neurath. pág. * REININGER. 1932. pero como caracteriza a éstas diciendo que son enunciados o cláusulas «que no necesitan confirmación. sino de p a l a b r a s . 3 (1932). y llegó a la conclusión de que los enunciados solamente pueden compararse con enunciados. Carnap conserva las ideas fundamentales de la manera psicologista de abordar este p r o b l e m a : lo único (1110 hace es traducirlas al «modo formalizado de h a b l a r » . al que llama «modo material de h a b l a r » . y a las que N e u r a t h ^ y Carnap ^ llaman cláusulas protocolarias. ' R. la correspondencia existente entre u n enunciado y u n hecho no es más que una correspon» dencia lógica entre enunciados correspondientes a niveles de universalidad diferentes. Con todo. «enunciados e l e m e n t a l e s » ^ ) . Carnap parte de una cuestión algo diferente: su tesis es que todas las investigaciones filosóficas h a b l a n «de las formas de h a b l a r » °. op.. pág. sentences^ —cláusulas que representan experiencias. Erkenntnis 2.. aun cuando los defensores de esta teoría no h a b l a n de experiencias ni de percepciones.com . Rcininger había mantenido ya una teoría parecida. sino de «cláusulas» [en ingl. «These der Metalogikit. 107 y siguientes. con enunciados que registran experiencias» (Reininger llama. si se quiere evitar toda confusión debe emplearse este último solamente en los casos en que sea posible traducirlo al modo formalizado. 1932. pág. 3. 1932.. ibíd. págs.. REININGER. no de hechos. Erkenntnis 2. CARNAP. pág. 435. pág. http://psikolibro. página 393. subyace —según me p a r e c e — a cierta m o d e r n a teoría de la base empírica. cit. 1932. cf. Metaphysik der VTirkllchkeit (1931). Según esta tesis.. Dice que las cláusulas de la ciencia se contrastan «valiéndose de cláusulas protocolarias» ' . ' CARNAP. ' ' ' CARNAP. 2.la correspondencia entre enunciados de elevado nivel y otros de análogo contenido. y. 1933.blogspot. ibíd.El problema de la base empírica 91 26. 134. a estos últimos. CARNAP. Con lo cual Carnap contrapone el «modo formalizado (correcto) de hablar» al modo ordinario. 132. sino de cláusulas. págs.

por tanto.. cf. su único progreso respecto de la teoría — d e b i d a a F r i e s — de la inmediatez del conocimiento perceptivo consiste en la doctrina de que las cláusulas protocolarias pueden ser revisadas. 205 y sigs. pág. págs. «. sino que. Lo cual hace ver con suficiente claridad que la teoría de las cláusulas protocolarias no es sino psicologisnio traducido al modo formalizado de h a b l a r . * NEURATH.. en gran medida. la nota 1 del apartado 29 http://psikolibro. N e u r a t h no obra de este m o d o : hace notar solamente que podemos. «material».92 La lógica de la investigación científica base para todos los demás enunciados de la ciencia». Del mismo modo que Reininger ^°. esto equivale a decir — e n el modo ordinario. 1933. págs. págs. el n o m b r e del autor de aquélla : pues. " NEURATH. N e u r a t h sostiene que los enunciados de contenido perceptivo que registran experiencias —esto es. P e r o mientras Reininger expone un método para contrastar sus enunciados «elementales». cit. los hechos cognoscibles más simples» *. y modificar el sistema de tal m a n e r a que.. pueden ser desechadas: se opone ^^ a la opinión de Carnap (que luego este mismo ha modificado ^^) de que las cláusulas protocolarias tengan carácter de últimas y no necesiten confirmación. bien «borrar» una cláusula protocolaria que contradiga a u n sistema. cit. Pero si dejamos a u n lado la sustitución de las percepciones p o r los enunciados de percepciones (que es meramente u n a traducción de lo anterior en el modo formalizado de h a b l a r ) . o fenómenos. u n notable adelanto. 133. j u n t a m e n t e con las p a l a b r a s «percibe». pág. Erkenntnis 3. en mi opinión. en ocasiones. éste pide que en toda cláusula protocolaria aparezca..blogspot. a la tesis de Neurath " . y con ello. N e u r a t h omite toda regla en este sentido. en la habitación había una mesa que era observada por Otto)]!».bien aceptarla. op.com . las cláusulas protocolarias deberían ser registros o protocolos de observaciones inmediatas o percepciones. La tesis de N e u r a t h según la cu«l las cláusulas protocolarias no son inviolables representa. 209 y sigs. a los «datos sensoriales»: describen (según Carnap mismo lo expresa) «los contenidos de la experiencia inmediata. " REININGER. Erkenntnis 3. por medio de otros enunciados (método que consiste en deducir y en contrastar conclusiones). pero no lleva a ninguna parte si no le sigue otro paso : pues necesitamos un conjunto de reglas que limite la arbitrariedad en el «borrar» (o bien el « a d m i t i r » ) cláusulas protocolarias. 215 y sigs. de h a b l a r — que las cláusulas protocolarias se refieren a lo «dado». 438. como indica su nombre.. y. las «cláusulas protocolarias»— no son irrevocables. Este autor da el siguiente ejemplo: «Un enunciado protocolario completo podría ser del tenor siguiente: Protocolo de Otto a las 3 b y 17 min [a las 3 h y 16 min.. 1933. Lo mismo es aplicable. echa p o r la b o r d a el empirismo : pues sin tales reglas ya no es posible discriminar entre los ' CARNAP. con la cláusula añadida. '" CARNAP. en caso de duda. sin pensarlo. «ve» y otras análogas. ibid. se trata de u n paso en la dirección debida. op. continúe siendo coherente». el pensamiento lingüístico de Otto ha sido: (a las 3 h y 15 min.

com . ¿ p a r a qué sirven? Puesto que Neurath no trata de resolver el problema de la demarcación. si ellas mismas son susceptibles de derogación p o r medio de teorías.. tenían que ser «irrefutables». Estoy dispuesto a admitir que solamente la observación puede proporcionarnos u n «conocimiento acerca de hechos». disponiendo de una buena reserva de cláusulas protocolarias.¿en qué se apoya nuestro conocimiento?. Neurath evita u n a forma de dogmatismo. págs.blogspot. el sistema de cláusulas protocolarias era la piedra de toque con la cual había que juzgar toda aserción de la ciencia empírica : y. podría incluso confirmársele con el testimonio de testigos qiie certificaran. parece que su idea de las cláusulas protocolarias no es más que una reliquia. pero p r e p a r a el camino por el que cualquier sistema arbitrario puede erigirse en «ciencia empírica». Todo sistema se convierte en defendible si está permitido (y. según la opinión de N e u r a t h . p o r ello. L A OBJETIVIDAD DE LA BASE EMPÍRICA Propongo una perspectiva de la ciencia que es ligeramente diferente de la propugnada por las diversas escuelas psicologistas: querría distinguir netamente entre ciencia objetiva. CARNAP. ' Cf. P o r tanto. no justifica o fundamenta la verdad de ningún enunciado. y «nuestro conocimiento y). en Einheitswissenschaft 2. Logik. página 15 (sin cursivas en el original). ¿cómo puedo justificar mi descripción de ella y defenderla frente a las dudas?» ^.. en Scheinprobleme in der Philosophie (1928). HAHN. si he tenido la experiencia S. " Actualmente yo formularía esta pregunta del siguiente modo: ¿Cómo criticamoí del mejor modo posible nuestras teorías (o nuestras hipótesis. ya que solamente ellas podían derogar cláusulas (que no fuesen.. y que (como dice H a h n ) «solamente nos percatamos de los hechos por la observación» ^ . ¿qué tipo de conse' H. este conocimiento nuestro. pero este percatarnos.El problema de la base empírica 93 enunciados empíricos y cualesquiera otros. a su vez. incluso si remplazamos el término «experiencia» por el de «cláusula p r o t o c o l a r i a » : en mi opinión. P o r tanto. lo que h a b í a n visto y oído. 27. http://psikolibro. no es fácil ver el papel que desempeñarían las cláusulas protocolarias en la construcción de N e u r a t h . Pero si se las quita esta función. lo que la epistemología ha de preguntar más bien e s : ¿cómo contrastamos los enunciados científicos p o r medio de sus consecuencias d e d u c t i v a s ? * ^ . 1933. por ejemplo. Estas preguntas no serán pertinentes. Mathematik und Naturerkennen. n a t u r a l m e n t e ) . no creo que la cuestión que la epistemología haya de plantear sea «. Según la tesis antigua de Carnap. por otra. o —con más exactitud—. cláusulas proto'colarias. o conjeturas). o protocolaran. como ocurre en el convencionalismo. 19 y 24. a todo el m u n d o le está p e r m i t i d o ) «borrar» simplemente una cláusula protocolaria que cause i n c o m o d i d a d e s : de esta forma no sólo p o d r í a rescatarse cualquier sistema. un recuerdo que sobrevive de la opinión tradicional de que la ciencia empírica comienza a partir de la percepción. sino que.. y. por una parte.

La situación es muy diferente cuando nos volvemos a los enunciados empíricos de la ciencia: aquí. Pero todo esto interesa solamente al psicólogo: no roza siquiera los únicos problemas que interesan al epistemólogo.) http://psikolibro. esta clase de psicologismo pertenece ya. a nadie se le ocurriría justificar la validez de una inferencia lógica — o defenderla frente a las d u d a s — escribiendo al margen la siguiente cláusula protocolaria: « P r o t o c o l o : al revisar hoy esta cadena de inferencias he experimentado un agudísimo sentimiento de convicción». Pero con la mira puesta en la evaluación de sus posibles contrastaciones objetivas. mi Postscript. (Cf. desde este punto de vista no cabía encontrar otra justificación a la lógica que el supuesto hecho de que simplemente no podíamos pensar de otro m o d o : parecía que una inferencia lógica quedaba justificada porque se la experimentaba como u n a necesidad del pensamiento. en cláusulas protocolarias). pero en lo que se refiere a enunciados lógicos o tautológicos. nos encontramos hoy con idéntico tipo de pretensión con el n o m b r e de «fisicismo». Casi todos considerarían como u n caso de psicologismo el intento de basar los enunciados lógicos en cláusulas protocolarias. Mas no hace mucho tiempo que se mantenía que la lógica era una ciencia que se ocupaba de los procesos mentales y de sus leyes (las leyes de nuestro p e n s a m i e n t o ) . En el campo de la lógica. al p a s a d o . que habla de la mesa que está aquí. como son los de las conexiones lógicas existentes entre los enunciados científicos. a su ver. en lo que se refiere a los enunciados empíricos. Ahora b i e n .94 ha lógica de la investigación científica cuencias podemos escoger p a r a este propósito si es que. que habla de mí. tienen que ser contrastables intersubjetivamente? Actualmente está muy generalizada la aceptación de esta forma de consideración objetiva.blogspot. siempre he pensado quo contrastar era un modo de criticar. puede estar unido a sentimientos de creencia o de convicción : quizá en un caso al sentimiento de estar compelido a pensar de una manera determinada. pienso que la situación es la m i s m a : nuestro conocimiento. apartado *7 —texto comprendido entre las llamadas de las notas 5 y 6— y final del apartado •52. mas es curioso que. y que tal vez sea materia de estudio de la psicología.com . no parece más seguro que el segundo. tal vez. y es el de ponerla en la forma más fácil de c o n t r a s t a r : la descomponemos en muchos pasos pequeños y suceen lugar de defenderlas contra las dudas? Naturalmente. no psicológica. que cabe describir vagamente como u n sistema de disposiciones. y en el otro al de «certidumbre perceptiva». todo el m u n d o cree que están fundamentados en experiencias del tipo de las percepciones (en el modo formalizado de hablar. el p r i m e r enunciado. (Está muy extendida la creencia de que el enunciado «veo que esta mesa es blanca» posee u n a ventaja radical —desde el punto de vista epistemológico— sobre este otro : «esta mesa es blanca».) Existe sólo un camino p a r a asegurarse de la validez de una cadena de razonamientos lógicos. ya se trate de enunciados de la lógica o de la ciencia empírica. como un sentimiento de compulsión a pensar de un modo determinado.

dado que no sea capaz de hacer tal cosa. etc. o de los de convicción que alberga con respecto a sus percepciones : lo que tiene que hacer es formular una aserción que contradiga la nuestra. FHANK. espelo» apartados ^12 a *15. Hasta podemos apreciarla como algo que sirve para satisfacer nuestras necesidades intelectuales: tampoco de esta forma difiere nada —en p r i n c i p i o — su conexión con nuestra experiencia de la que tiene otra estructura objetiva cualquiera. En el campo de la lógica y las matemáticas tenemos un ejemplo de esta influencia con el problema de Fermat. cada uno de los cuales sea fácilmente comprobable por quienquiera esté im. que Fermat estuviera en u n error o que todas las informaciones en que se pretenda h a b e r observado serpientes marinas sean mentira : simplemente suspende el juicio ''. pág. si después de hecho esto alguien sigue planteando dudas.predecir experiencias futuras a p a r t i r de otras inmediatas o dadas. debido a su forma lógica. expresión es de Bóhm-Bawerk (uProduktignsumiveg»). no solamente desde el de la epistemología: así. un aparato tal vez comparable a los de nuestra m a q u i n a r i a industrial. y que piense de nuevo.com . y. la ciencia no dice que los datos estén desprovistos de f u n d a m e n t o . http://psikolibro. si como resultado de la contrastación rechaza el enunciado. e incluso gobernar aquéllas hasta donde sea posible» *. Cabe fijarse en ella como medio de producción : como la última palabra en la «producción en r o d e o » * . en el mejor de los casos. y darnos instrucciones p a r a contrastarla. no quedaremos satisfechos en caso de que nos hable de sus sentimientos de duda. Pero no creo que todo este hablar de experiencias contribuya a acia' Cf. la podemos m i r a r como un fenómeno biológico o sociológico . lo único que podemos hacer es pedirle que vuelva a considerar —quizá con más atención— nuestro experimento.) de modo que quienquiera esté impuesto en la técnica pertinente pueda contrastarlo . Das Kausalgesetz und seine Grenzen (1932). véase la nota *1 del apartado 12 y mi Poiftscript.puesto en la técnica lógica o matemática de transform a r cláusulas.El problema de la base empírica 95 sivos.. refiere ni cialmente la observación sobre los «efectos ocultos» en el apartado 8. sólo puede actuar en la ciencia. como estímulo : sugiriendo un problema. se la puede describir como una herramienta. Sin duda. por ejemplo. lo único que podemos hacer es pedirle que señale u n error en algún paso de la demostración o que vuelva a estudiarla de nuevo. A la ciencia puede considerársela desde diversos puntos de vista..blogspot. * La ' P... Una afirmación que no sea contrastahle. en tales casos. Cualquier enunciado científico empírico puede ser presentado (especificando los dispositivos experimentales. incluso desde este punto de vista. • E n lo que se instnrmcutalismo. y en el de la historia n a t u r a l — d i g a m o s — con las referencias sobre serpientes m a r i n a s . en este caso. En el caso de las ciencias empíricas la situación es poco más o menos la misma. 1. no es inexacto decir que la ciencia es «. la ciencia no se encuentra más ligada a «nuestra experiencia» que otro aparato o medio de producción cualquiera.un instrumento» cuya finalidad es «.

p o r t a n t o . sino que meramente implican que no hay cisnes: lo cual. unos comentarios. que es justamente el que han de desempeñar los enunciados básicos. sin duda. que caracte» rizar la torre de un pozo petrolífero diciendo que su finalidad consiste en^proporcionarnos ciertas experiencias: no petróleo. obtendríamos para toda teoría (y. si esto se admite se verá inmediatamente (juo los enunciados singulares que puedan deducirse de enunciados puramente universales no pueden ser enunciados básicos. así c o m o p a r a c o r r o b o r a r l a s h i p ó tesis f a l s a d o r a s y. es posible que sean enunciados básicos (si se satisfacen las condiciones que se exponen más adelante en el texto). «en fe. sus negaciones tienen que ser posibles falsadores. sino más bien la sensación de tener dinero. P o r c o n s i g u i e n t e . e m p í r i c a (cf. no es un enunciado de observación. Me estoy refiriendo a los que tienen la forma «si hay un cisne en el lugar k. el a p a r t a d o 2 1 ) . sino la vista y el olor del petróleo. esto es. ni siquiera uno que pueda ser «verificado». diríamos. «todos los cisnes son blancos»— se sigue nada observable. Puesto que los «enunciados ejemplificadores» son deductibles de enunciados universales. de ningún enunciado total puro —digamos. desde luego. de posibles falsadores). los enunciados ejemplificadores tendrán. el a p a r t a d o 2 2 ) . ya que es equivalente a «no hay cisnes no blancos». entonces hay un cisne blanco en el lugar fe» (o bien.blogspot. y. 28. ningún enunciado básico). Esto es obvio si consideramos el hecho de que «todos los cisnes son blancos» y «todos los cisnes son negros» no se contradicen. (Incidentalmente añadiremos que un enunciado unilateralmente falsable como «todos los cisnes son blancos» tiene la misma forma lógica que «no hay cisnes». p a r a f a l s a r t e o r í a s (cf.) Ahora bien. Desgraciadamente. y viceversa. Los neces i t a m o s p a r a d e c i d i r si a u n a t e o r í a h a d e l l a m á r s e l e f a l s a b l e . por ello. por tanto. por tanto. se ha dado el caso de que algunos críticos de mi libro no han valorado este hecho. pues. para «todos los cisnes son blancos» y para «todos los cisnes son negros») un número aplastante de verificaciones —en realidad. como tampoco sus consecuencias para el problema de los enunciados de observación o «enunciados básicos». pues. no dinero. la forma de enunciados básicos negados (véase también la nota *5 del apartado 80).com . L o s ENUNCIADOS BÁSICOS Se h a i n d i c a d o y a s u c i n t a m e n t e q u é p a p e l d e s e m p e ñ a n l o s e n u n ciados básicos en la teoría epistemológica q u e yo defiendo. Es intere•ante advertir que lo» enunciados básicos (que tienen excesiva fueraa para ser deductibles de leyes universales solas) han de tener mayor contenido informativo que su* http://psikolibro. Si aceptásemos los enunciados ejemplificadores como enunciados de contraste. y b) u n e n u n c i a d o u n i v e r s a l y u n e n u n c i a d o b á s i c o *' Cuando escribí estas palabras me parecía suficientemente claro que a partir de la teoría de Newton sola —sin condiciones iniciales— no se puede deducir nada que tenga la índole de un enunciado de observación (y. Añadiré.96 La lógica de la investigación científica rar la situación: apenas está más justificado. un número infinito si aceptamos el hecho de que la inmensa mayoría del mundo está desprovista de cisnes. En primer lugar. ya que no pueden desempeñar el papel de enunciados de contraste (o sea. o bien no hay ningún cisne o hay un cisne blanco»): nos damos cuenta inmediatamente de que estos «enunciados ejemplificadores» (como podría llamárselos) no son enunciados básicos. l o s e n u n c i a d o s b á s i c o s t i e n e n q u e s a t i s f a c e r las s i g u i e n t e s c o n d i c i o n e s : a) n o se p o d r á d e d u c i r e n u n c i a d o b á s i c o alg u n o a p a r t i r d e u n e n u n c i a d o u n i v e r s a l n o a c o m p a ñ a d o de c o n d i c i o n e s i n i c i a l e s * ^ .

es decir. Nos hemos tropezado ya con enunciados cuya forma lógica es diferente de la que tienen sus negaciones. «hay tal y cual cosa en la región fc». Así. d y r. A veces. a cualquiera de la forma «no h a y tal y cual cosa en la región fc» o de la forma «ningún evento de tal y cual tipo acontece en la región k». y que —como hemos visto— todo enunciado p u r a m e n t e existencial es muy capaz de contradecir a una teoría. (Véase también el apartado •íS de mi Postscritp. también han de satisfacer la condición b). Podemos establecer ahora la siguiente r e g l a : los enunciados básicos tienen la forma de enunciados existenciales singulares. y a p a r t i r de esta condición y de la a) se sigue que todo enunciado básico debe tener u n a forma lógica tal que su negación no pueda ser. Conviene observar que la conyunción de dos enunciados básicos. a su vez. son los enunciados universales y los existenciales: unos son negación de los otros.blogspot. o «enunciado de ' h a y ' singular» a todo enunciado de la forma. a p a r t i r de todo enunciado existencial singular. lo cual quiere decir que el contenido de los enuní:iados básicos excede de su probabilidad lógica (puesto que tiene que exceder de 1/2). «hay u n a aguja indicadora en el lugar k». Podemos l l a m a r «enunciado existencial singular y). como puede advertirse teniendo en cuenta que.El problema de la base empírica 97 h a n de poder contradecirse m u t u a m e n t e . u n enunciado básico. si se negaciones ejemplificadoras. ya que no es posible deducir u n enunciado existencial singular de uno estrictamente universal. que no se contradigan m u t u a m e n t e . p ( « r y no py>) de estos dos enunciados equivale al enunciado existencial singular «hay u n a aguja indicadora en reposo en el lugar fe».com . y p o d r í a m o s llam a r «enunciado inexistencial singular» o «enunciado de 'no h a y ' singular» a todo enunciado que se obtenga al negar uno de aquéllos. Como consecuencia.) http://psikolibro. es. cabe decir que el enunciado «hay u n cuervo en la región espacio-temporal fc» tiene diversa forma lógica — y no sólo distinta forma lingüística— que este o t r o : «no hay ningún cuervo en la región espacio-temporal fc». «no hay ninguna aguja indicadora en movimiento en el lugar fc» : pues es evidente que la conyunción r . se puede deducir otro p u r a m e n t e existencial sin más que omitir la referencia a una región espacio-temporal individual. con el enunciado inexistencial singular p. Estas eran algunas de las consideraciones subyacentes a mi teoría de la forina Itlgica de loa enunciados básicos. u n enunciado básico. podemos incluso obtener un enunciado básico p o r adjunción de u n enunciado de este tipo y otro que no lo s e a : p o r ejemplo. y difieren en su forma lógica. o de la forma «tal y cual evento acontece en la región k» (cf. el apartado 2 3 ) . Esto quiere decir que dichos enunciados satisfarán la condición a). Es posible construir enunciados singulares de modo parecido. de u n enunciado inexistencial estricto . a su vez. La condición b) p u e d e satisfacerse ú n i c a m e n t e si es posible deducir la negación de u n enunciado básico de u n a teoría a la que éste c o n t r a d i g a . podemos formar la conyunción del enunciado básico r. esto es.

se requiere que los enunciados básicos sean contrastables intersubjetivamente p o r «observación». Digo todo esto exclusivamente p a r a salvar al t é r m i n o «observable» — t a l y como yo lo e m p l e o — del estigma de psicologismo. carece del carácter de básico tanto como la negación p. pág. (El hecho de que u n a teoría que sea contrastable intersubjetivamente será también contrastable intersensorialmente ^ es lo que permite estipular esta c o n d i c i ó n : pues tal hecho quiere decir que las contrastaciones en que intervenga la percepción p o r medio de uno de nuestros sentidos p u e d e n ser remplazadas.) No tengo intención de definir el t é r m i n o «observable». (Por otra p a r t e . http://psikolibro. en realidad. o bien podemos —con mayor precisión— establecer que todo enunciado básico.com . o sea. 445. p o r otras en que intervengan otros sentidos. parecerá que al exigir la observabilidad h e terminado p o r p e r m i t i r que el psicologismo se deslice suavemente en el interior de m i teoría. lo cual hace ver que mi teoría es. bien será equivalente a cierto enunciado-básico de este tipo «mecánico» o «materialista».) Así pues.p será u n falsador de la teoría. «si r entonces p». creo que debería introducirse como t é r m i n o no definido que adquiere suficiente precisión en su u s o : es decir. y los satisfacen todos los enunciados existenciales singulares.) Estos son los requisitos formales de los enunciados básicos. como u n concepto primitivo cuyo empleo h a de a p r e n d e r el epistemólogo. a la negación de r. y.p. lo mismo que tiene que a p r e n d e r el del t é r m i n o «sím- CAR^AP. la acusación de que al a p e l a r a la observabilidad he vuelto a a d m i t i r subrepticiamente el psicologismo no tendrá mayor peso que la de que he a d m i t i d o el mecanicismo o el materialismo . p o r tanto. bien ha de ser u n enunciado acerca de posiciones relativas de cuerpos físicos. Sin duda. a u n q u e estoy dispuesto a elucidarlo p o r medio de ejemplos psicológicos y m e c á n i c o s . puesto que estos enunciados son singulares. 1932. es decir. y que no debería colgársele ninguno de estos rótulos. Además de ellos. el enunciado condicional «r . o «evento observable». esta condición sólo puede referirse a observadores convenientemente situados en el espacio y el tiempo (detalle en que no voy a e n t r a r ) . Desde luego. (Las observaciones y las percepciones p u e d e n ser psicológicas. en p r i n c i p i o . P e r o no es así. ErkenntnU 2. cabe i n t e r p r e t a r el concepto de evento observable en sentido psicologista.blogspot. bastante n e u t r a l . pero la observabilidad n o lo es.98 La lógica de la investigación científica nos dan la teoría í y las condiciones iniciales r —tales que de una y otras se deduzca la predicción p—. entonces el enunciado r. pero yo lo estoy empleando en u n sentido tal que se le podría r e m p l a z a r perfectamente p o r «un evento que concierne la posición y el movimiento de cuerpos físicos macroscópicos» . ya que es equivalente a la negación de u n enunciado básico : a saber.• p » . u n enunciado básico. todo enunciado básico tiene que c u m p l i r también u n requisito m a t e r i a l (un requisito referente al evento que —según nos dice el enunciado básico— está ocurriendo en el lugar k) : el evento ha de ser aobservabley).

la observación (pág. Cf. Pero considerando la cosa desde u n p u n t o de vista lógico. p o r tanto. pág. Erkenntnis 3. utilizando como piedra de toque cualquiera de los enunciados básicos que p u e d a n deducirse de él valiéndose de una teoría. http://psikolibro. entonces aún no publicada. en tercer lugar. pero éste puede explicarse t a m b i é n de u n modo bastante preciso. si es que la contrastación h a de llevarnos a algún resultado. 1932. en segundo término. L A RELATIVIDAD DE LOS ENUNCIADOS BÁSICOS. Pues todo enunciado básico puede ser sometido a contraste.El problema de la base empírica 99 bolo». como acabamos de ver. SOLUCIÓN DEL T R I - LEMA DE F R Í E S Siempre que u n a teoría se someta a contraste. podreCARNAP. o que e l físico h a de h a c e r lo mismo con el término «puntomasa»). nunca la situación es tal que nos fuerce a hacer alto en este enunciado básico concreto en lugar de en aquel otro. y no aceptamos. Es fácil advertir que. a su vez. En el a p a r t a d o 23 h e m o s expuesto con mayor precisión el significado de los diversos términos que entran en esta definición. y que a ellos precisamente «apelemos en los casos críticos». pues lo que hemos dicho significa que nos detenemos a la altura de unos enunciados acerca de cuya aceptación o rechazo es p r o b a b l e que los investigadores se pongan de a c u e r d o : si éste no se logra. p o r tanto. 225) de que un enunciado protocolario pueda ser confirmado «con tal y cual grado de certeza». y si tampoco conduce a ningún resultado este nuevo proceso. Así pues. la sugerencia de que los enunciados básicos (que Carnap llama «enunciados protocolarios») sean los puntos de partida sobre los que se edifique la ciencia. no queda otra opción que detenernos en u n punto u otro y decir que estamos satisfechos por el m o m e n t o . 224. un enunciado básico. el proceso tiene que detenerse en algún enunciado básico que decidamos aceptar: si no llegamos a decisión alguna a este respecto. la cita que se hace en el texto que remite a la próxima nota. bien sea la que se está contrastando u otra c u a l q u i e r a : proceso que no tiene u n final provinente de su p r o p i a naturaleza "^. en el modo m a t e r i a l de h a b l a r . o bien a a b a n d o n a r e n t e r a m e n t e la contrastación. enunciados que afirman que u n evento observable acontece en u n a región i n d i v i d u a l del espacio y el tiempo. de este m o d o . ya resulte de él su corroboración o su falsación. llegamos a u n procedimiento que nos hace p a r a r n o s precisamente en u n tipo de enunciados que sea particularmente fácil de c o n t r a s t a r . y. o bien empezarán de nuevo a realizarla desde el p r i n c i p i o . que h a quedado sin d e f i n i r . sea el que sea. Puedo aceptar esta exposición que hace Carnap de mi teoría. Estos son: primero. que los «enunciados acerca de percepciones» constituyan «eslabones tan válidos como los demás de la cadena». Los enunciados básicos son. la contrastación no lleva a ninguna p a r t e . Quiero aprovechar esta ocasión para dar las gracias al profesor Carnap por las amables palabras que dedica en el lugar citado a mi obra.com . 29. continuarán simplemente la contrastación. salvo el del término primitivo «observable». salvo en unos pocos detalles sin gran importancia.blogspot.

el imponente edificio de la ciencia p r o n t o quedaría reducido a unas ruinas.) H a y que reconocer que los enunciados básicos en los que nos detenemos. Así. Mas este tipo de dogmatismo es innocuo. tienen el carácter de dogmas. en principio. pero únicamente en la medida en que desistamos de justificarlos p o r m e d i o de otros argumentos (o de otras contrastaciones). «. contrastar los tiempos de reacción de los peritos que ejecutan las contrastaciones (es decir. la nota anterior. Desde luego. son poco a p r o p i a d a s p a r a servir de enunciados en los cuales p a r a r n o s . ya que en nuestra teoría no se pretende p r o b a r ningún enunciado p o r medio de ella. después de que la ciencia h a llevado a cabo su tarea de deducción o de explicación nos detenemos al llegar a enunciados básicos fácilmente contrastablcs... las cláusulas protocolarias— sin duda no son de este tipo.100 La lógica de la investigación científica mos decir tal vez que los enunciados en cuestión no eran contrastablcs intersubjetivamente. por ejemplo. esto equivaldría a un fracaso del lenguaje como medio de comunicación u n i v e r s a l : equivaldría a una «confusión de las lenguas» en la torre de Babel. especialmente con nuestras experiencias ' Cf. Si un día ya no fuese posible lograr que los investigadores se pusieran de acuerdo acerca de un enunciado básico.. o sea. determinar sus ecuaciones personales). que decidimos aceptar como satisfactorios y suficientemente contrastados.com .nos detenemos precisamente en éstas. Pero los enunciados acerca de experiencias personales —esto es. y en dicho trabajo «e me atribuía erróneamente la opinión que acabamos de citar. a fin de cuentas. y los descubrimientos científicos quedarían reducidos al a b s u r d o . o que. por ello. no «. sin e m b a r g o . estábamos ocupándonos con eventos que no eran observables. P e r o . ¿Qué postura adoptamos ahora en lo que se refiere al trilema de Fríes. en esta renovada Babel. en gen e r a l — y . nos detenemos en enunciados fácilmente contrastablcs. tales como certificados de contrastaciones emitidos p o r d e p a r t a m e n t o s de investigación científica o i n d u s t r i a l . utilizamos registros o protocolos. a la elección entre el dogmatismo. este tipo de (íTegresión infinita» también es innocuo. finalmente. i n f i n i t a . la regresión infinita y el psicologismo? (Cf.. el a p a r t a d o 25.blogspot.en casos diacríticos»—.. * Este trabajo de Camap contenia la primera exposición que se publicó de mi t^ría de las contrastaciones. y... ya que en cuanto tengamos necesidad de ello podemos continuar contrastando fácilmente dichos enunciados. Y. puede ser necesario. en lo que respecta al psicologismo: admito también que la decisión de aceptar u n enunciado básico y darse p o r satisfecho con él tiene u n a conexión causal con nuestras experiencias. Exactamente del mismo modo que u n a demostración lógica ha t o m a d o forma satisfactoria cuando se ha superado la labor dificultosa y todo p u e d e comprobarse con facilidad. http://psikolibro. es relativamente complicada y difícil» ^. Admito que de esta suerte la cadena deductiva es. especialmente.. pero siempre p u e d e n ser sometidos otra vez a examen si surge la necesidad de ello. p o r q u e la contrastación intersubjetiva de enunciados acerca de percepciones. y no —como recomienda Car< n a p — en cláusulas de percepción o protocolarias: o sea.

se llega a las decisiones siguiendo u n proceder gobernado p o r reglas. pero ningún enunciado básico p u e d e q u e d a r justificado por ellas — d e l mismo modo que no lo quedará p o r los puñetazos que demos en la mesa *. El ponerse de acuerdo acerca de ciertos enunciados básicos es.El problema de la base empírica 101 perceptivas. Pero si PC 1110 ordena «registre lo que experimenta a h o r a » . Así pues. y. dándolas la forma de enunciados protocolarlos (meii nismo de enunciados). y desde este punto de vista son convenciones. cuestiones que tienen que ' contestarse gracias a la admisión de enunciados de aquel tipo. y entre éstas tiene especial importancia la que nos dice que no debemos aceptar enunciados básicos esporádicos —es decir. la adopción o el rechazo de u n enunciado. que si queremos edificar una rifncia leñemos que recoger p r i m e r o cláusulas protocolarias. ¿o he de informar. en su totalidad. se llega a un acuerdo sobre la aceptación o rechazo de enunciados básicos con ocasión de aplicar una t e o r í a : en realidad. que tales ruidos me llenan de irritación? Incluso si fuera posible obedecer semejante orden. TEORÍA T EXPERIMENTO Los enunciados básicos se aceptan como resultado de u n a decisión o un acuerdo. que no estén en conexión lógica con otros enunciados— y que. Este croe que empezamos por recopilar y o r d e n a r nuestras experiencias. o bien — p a r a oin|)l("ar el modo formalizado de h a b l a r — . P o r regla general. y que así vamos ascendiendo por la escalera de la ciencia. 30. hemos de admitir enunciados básicos en el curso de nuestra contrastación de teorías: cuando suscitamos cuestiones esclarecedoras acerca de éstas. apenas sé cómo ohodoror a esta orden a m b i g u a : ¿ h e de comunicar que estoy escrihiondd?: . que oigo llamar un timbre. Fries subraya que las relaciones (lógicas) existentes entre enunciados son enteramente diferentes de la relación que hay entre enunciados y experiencias sensoriales.com . en consecuencia. j a m á s vendría a constituirse en una ciencia: toda ciencia necesita un punto de vista y problemas teóricos. por otra parte. lo mismo que otros modos de aplicación.blogspot. de «mi» experiencia sensorial (monismo de los datos sensoriales). ejeMe parece qxie la tesis que sostengo aquí está más cerca de la escuela «crítica» (kantiana) de la filosofía (quizá en la forma representada por Fries) que del positivismo. http://psikolibro. la situación real es bastante diferente de la q u e era visil)Ie para el empirista ingenuo. vocear a un vendedor de periódicos o el h a b l a r monótono de u n a l t a v o z ? . p o r el contrario. pero no tratamos de justificar los enunciados básicos p o r medio de e l l a s : las experiencias pueden motivar una decisión. tal vez. el positivismo trata siempre de borrar esta distinción: o bien se hace a la ciencia. o para el creyente en la lógica inductiva. el acuerdo forma parte de la aplicación que consiste en someter d contraste la teoría. En su teoría de nuestra «predilección por las demostraciones». o bien a las experiencias sensoriales se las hace parte de la trabazón científica objetiva de argumentos. parte de mi conocer. por m u y rica que fuese la colección de enunciados que se reuniese de tal modo. P o r otra p a r t e .

no le está p e r m i t i d o explicar la regularidad por medio de teorías. es él quien indica el camino al experimentador. P o r el contrario. Todas estas consideraciones inijjortan mucho para la teoría epistemológica del experimento. El científico teórico propone ciertas cuestiones determinadas al experimentador. trata de dar una respuesta decisiva a ellas.com .. El lógico inductivo que cree que la ciencia p a r t e de percepciones elementales esporádicas tiene que quedarse estupefacto ante semejantes coincidencias regulares: tienen que parecerle completamente «accidentales». pero no a otras cuestiones: hace cuanto puede p o r eliminar estas últimas (y de aquí la importancia que puede tener la independencia relativa de los subsistemas de u n a t e o r í a ) . Pero incluso éste no está dedicado la mayoría de las veces a hacer observaciones exactas. las conexiones existentes entre nuestras diversas experiencias son explicables a base de las teorías que nos ocupamos en contrastar. WEYL. pues como está en la opinión de que las teorías no son sino enunciados de coincidencias regulares. especialmente los apartados *15 y *16..) Pero. o. por tanto. cd. Princeton) 1949 ft fina U6. Así pues.blogspot. el científico teórico tiene que h a b e r realizado mucho antes su tarea. Una j)arte de su tarea consiste en cribar todas las posibles fuentes de error» ^ Pero sería una equivocación creer que el experimentador procede de este modo «con objeto de facilitar el trabajo del teórico»^. « m e t a f í s i c a » ) : ¿cómo es que arcrtamos tan frecuentemente con las teorías que construimos. . página 113. de acuerdo con la situación a que hemos llegado ahora. (Nuestras teorías no nos inducen a esperar que seamos obsequiados con una luna táctil acompañante de la luna visible. y deductibles de ellas. de tipo teórico: la teoría campea en el " Discutiremos esta cuestión en el apartado 79 y en el apéndice *X. con sus experimentos. en gran m e d i d a . p o r t a n t o . ihíd. y el Times táctil unido al Times visible y auditivamente crujiente. lo más sensibles que puede» con respecto a u n a sola cuestión «pero lo más insensibles que p u e d e con respecto a todas las demás cuestiones enlazadas con ella. véase también roi Postscript. y este último. .: Philosophy of Mathematics and Natural Science.102 La lógica de la investigación científica cutar una acción con una finalidad —guiado por consideraciones teóricas diversas. pues t a m b i é n su tarea es. o sea. http://psikolibro. o quizá p a r a proporcionar a este último u n a base en que apoyar generalizaciones inductivas.. •' H. ' ^'ETI. y es. Pero. ni que nos atormente u n a pesadilla auditiva. aún queda otra cuestión (que es patente no puede responderse por medio de teoría falsable alguna. cómo es que hay «leyes n a t u r a l e s » ? * ^ . Philosophie der Mathematik und Naturwissenschaft (1927). al menos. ingl. Me parece que nos encontramos ahora en situación de resolver problemas tales como el de Whitehead acerca de cómo es que el desayuno táctil se sirve siempre juntamente con el desayuno visual. la p a r t e más importante de e l l a : la de formular su pregunta lo más netamente p o s i b l e . lleva a cabo sus contrastaciones « . sin duda alguna.

es decir. lo que fuerza al teórico a buscar una teoría mejor es casi siempre la falsación experimental de una teoría que hasta el momento estaba aceptada y corroborada : es decir. Quizá podamos responder ahora a la pregunta acerca de cómo y p o r qué aceptamos una teoría con preferencia a otras. desde que se establecen los planes iniciales hasta qne se dan los últimos toques en el laboratorio *".' ' MACH. la que p o r selección natural muestra ser más apta p a r a sobrevivir. pág. y en la falsación — p o r L u m m e r y P r i n g s h e i m — de la fórmula de la radiación de Rayleigh y Jeans y de otra fórmula de la radiación (la de W i e n ) . y ésta será la que no solamente haya resistido las contrastaciones más exigentes. predicción confirmada experimentalmente p o r p r i m e r a vez p o r Davisson y Germer * ' .El problema de la base empírica 103 trabajo experimental.!híSti'ECi'i putea del áparta^i) 12 (pág. es decir. y el de las ondas hertzianas. Hay ejemplos mejores. Por ello es tan engañosamente fácil encontrar verificaciones de una teoría. 57) y de la parte precedida de asieHtico de la nota 1 iú mismo apartado. VéanSs laí reforandas j a In Btt» • I in. http://psikolibro. sino que sea. pero son relativamente r a r o s : Mach^ habla con razón en semejantes casos de una «corrección de las opiniones científicas p o r circunstancias accidentales» (con lo cual reconoce.blogspot. A.com . Philosopher-Scientist. Die Prinzipien der Wdrmelehre (1896). que llevó a la teoría de los cuantos. Aún más conspicuos — t a l vez— son los casos en que los experimentos han desempeñado u n p a p e l eminente en el progreso de la t e o r í a : en estas ocasiones. el resultado de las contrastaciones guiadas p o r la teoría. 174. también se dan descubrimientos accidentales. Esto es perfectamente visible en algunos casos en que el teórico logra predecir u n efecto observable que se llega a p r o d u c i r experimentalmente más t a r d e . 1949. y que juzgamos si es o no a p r o p i a d a teniendo en cuenta el resultado de su aplicación **. tal preferencia no se debe a nada semejante a una justificación experimental de los enunciados que componen u n a teoría. ed. *' MAX BORN relata este caso de un modo breve y excelente en Albert Einstein. quizá el ejemplo más brillante a este respecto es la predicción de De Broglie del carácter ondulatorio de la materia. contrastable del modo más riguroso. a pesar suyo. " Tengo ahora la impíesión de '[iic debería haber hecho resaltar en este punto una tesis que puede encontrarse en otros lugares de este libro (por ejemplo. y tenemos que adoptar una actitud sumamente critica con respecto a nuestras teorías si no queremos argumentar circularmente: precisamente la actitud de tratar de falsarias. los enunciados de observaciones y los de resultados experimentales— son siempre interpretaciones de los hechos observados. como el descubrimiento de Neptuno por Adams y Leverrier. no se debe a una reducción lógica de la teoría a la experiencia. Elegimos la teoría que se mantiene mejor en la competición con las demás teorías. *• Sin embarc^^ para la crítica da la teqis sinstnanentaliste». Ciertamente.na. asimismo. que condujo a la teoría de la relatividad. que son interpretaciones a la luz de teorías. por P. Schilpp. pág. la importancia de las teorías). N a t u r a l m e n t e . 438. Tenemos ejemplos famosos de este proceso en el experimento de Michelson-Morley. más todavía. en los párrafos cuarto y último del apartado 1 9 ) : la de que las observaciones —y. Una teoría es una h e r r a m i e n t a que sometemos a contraste aplicándola.

No obstante tal cosa. digo que la elección viene determinada. p o r una decisión libre (que. que. su principio de sencillez gobierna la aceptación de enunciados universales : escoge el sistema más sencillo. en última instancia. el j u r a d o http://psikolibro. de la situación legal. sino que — p o r el contrario— actúa en nuestra aceptación de los enunciados singulares (esto es. pero mi idea de ésta se aparta mucho de la del convencionalista: véase el a p a r t a d o 4 6 ) . J u n t a m e n t e con el convencionalista.blogspot. en parte. y. del sistema vigente de leyes penales (que corresponde al sistema de teorías). es decir. a su vez. mientras que p a r a el convencionalista lo que decide son. sino singulares. El veredicto del j u r a d o (veré dictum = dicho v e r d a d e r a m e n t e ) . Teniendo en cuenta esto. por consideraciones de utilidad. discrepo del convencionalista al mantener que los enunciados que se deciden p o r medio de u n acuerdo no son universales. esto es. Pero tanto la cuestión que se pregunta como la forma en que se presenta dependerán. Así pues. se aceptan o rechazan en virtud de nuestras decisiones. Quizá sea posible aclarar la importante distinción hecha entre una justificación y una decisión —es decir. sino que —desde un p u n t o de vista lógico— se aceptan por un acto. P a r a el convencionalista. yo propongo que se tenga en cuenta antes que nada lo exigente de las contrastaciones (esto último se encuentra en relación m u y estrecha con lo que yo llamo «sencillez». pues yo mantengo que lo que caracteriza al método científico es precisamente lo siguiente: que la convención o decisión no determina inmediatamente que aceptemos ciertos enunciados universales. mi respuesta a la pregunta sobre cómo escogemos una teoría se parece a la dada por el convencionalista. de los enunciados básicos). bien puede considerarse como una reacción con una finalidad y bien adaptada a las circunstancias). como el del experimentador. Frente a ello. se encuentra bajo la influencia decisiva de la aplicación de dicha teoría y de la aceptación de los enunciados básicos relacionados con tal aplicación. el contraste de una teoría depende de ciertos enunciados básicos. h a y u n a enorme diferencia entre sus opiniones y las mías.com . ante todo. Al tomar «na decisión. es una respuesta a una cuestión de hechos (quid facti?). motivos estéticos. y del positivista en tanto que sostengo que los enunciados básicos no son justificables por nuestras experiencias inmediatas. pero esta elección. un asunto práctico . un acuerdo acerca de enunciados básicos. son las decisiones las que determinan el destino de las teorías. que ha de proponerse al jurado en la forma más tajante y definida posible. en gran ihedida. decide la suerte que ha de correr una teoría es el resultado de una contrastación. Así pues. p a r a mí. entiendo que la elección de una teoría determinada es un acto que ha de llevarse a cabo.104 La lógica de la investigación científica Desde u n punto de vista lógico. como él. m i r a d a psicológicamente. una decisión a que se llega de acuerdo con u n proceder gobernado p o r reglas— ayudándose de la analogía existente con u n procedimiento de gran a n t i g ü e d a d : el conocer de una causa p o r u n j u r a d o . y sostengo que lo que.

pero no en cuanto a su contenido. (Es significativo que a las justificaciones de contenidos de decisiones se les llame «informes motivados» en lugar de «informes lógicamente justificados». e imaginemos que el procedimiento a que nos referimos se basa únicamente en el intento de hacer que se descubra la verdad objetiva. combinados con el veredicto (que desempeña el papel de las condiciones iniciales) . pero aunque no tengamos en cuenta tales aspectos especiales de este procedimiento tan antiguo.El problema de la base empírica 105 acepta. el fallo del juez está « r a z o n a d o » : necesita una justificación. p o r acuerdo. por lo cual las convicciones mencionadas pueden llamarse los «motivos» de la decisión. Se llega al veredicto siguiendo u n procedimiento gobernado p o r r e g l a s . desde un punto de vista formal. y de ahí que sea posible apelar frente a un fallo. naturalmente. Pero es patente que no h a y necesidad de que sea verdadero meramente por haberlo aceptado el j u r a d o . El hecho de que las convicciones no sean justificaciones tiene una gran relación con el hecho de que el procedimiento que emplea el j u r a d o puede regularse por medio de reglas diversas (por ejemplo. existe una estrecha conexión causal entre aquéllas y é s t a : conexión que puede representarse por medio de leyes psicológicas. que entren en juego no sólo las convicciones subjetivas. sólo cabe apelar frente a la decisión de un j u r a d o poniendo en tela de juicio si se ha llegado a ella de acuerdo con las reglas de procedimiento aceptadas: o sea. su relatividad y el modo en que dependen de las cuestiones planteadas por la teoría. los enunciados del sistema legal. a p a r t i r de ella — j u n t a m e n t e con los enunciados universales del sistema (de leyes p e n a l e s ) — .blogspot. lo cual queda reconocido p o r la regla que permite revocar o revisar u n veredicto. la decisión forma la base p a r a la aplicación del sistema: el veredicto desempeña el p a p e l de un «enunciado de hechos verdadero». la importancia de tal decisión radica en el hecho de que. dicho de otro m o d o . las de mayoría simple o p o n d e r a d a ) : lo cual hace ver que la relación existente entre las convicciones de los miembros del jurado y el veredicto puede ser sumamente variada. Cuando un jurado conoce acerca de uu« cau- http://psikolibro. Estos principios permiten. es posible deducir ciertas consecuencias. por ejemplo. sino incluso cierta parcialidad subjetiva . éstas se basan en ciertos principios fundamentales destinados primordialmente —si no exclusivamente— a descubrir la verdad objetiva.) La analogía entre este procedimiento y aquél por el que decidimos acerca de enunciados básicos es muy clara. aunque. u n enunciado acerca de un acontecimiento fáctico (como si fuese u n enunciado b á s i c o ) . y sin d a r pruebas de ella. El juez trata de justificarlo por medio de otros enunciados — o de deducirlo lógicamente de e l l o s — : a saber. y sirve para iluminar. P o r el contrario. y la incluye. Frente a lo que ocurre con el veredicto del j u r a d o . a veces. Tampoco puede atenderse a las convicciones subjetivas de los miembros del j u r a d o para justificar la decisión t o m a d a . apoyándose en razones lógicas. el veredicto del j u r a d o continuará sin justificar j a m á s la verdad que afirma.com .

Born se expresa en parecidos términos (Die Relativitütstheorie Einsteins und ihre physikalischen Gruiidlagen. por otra parte. j)ág.a mi parecer.. pues... cit. También Reininger se refiere a esta situación.blogspot. el apartado 8 y la nota 5 del mismo). podríamos decir que la atrevida estructura de sus teorías se eleva sobre un terreno pantanoso. * WETL (op.com . y todo el que anhela objetividad no puede evitar el problema del relativismo». 116) escribe: «.. ya no es el (lima quien habla)». sin duda alguna sería imposible aplicar la «teoría» si no existiese p i i m e r o u n veredicto al que se h a llegado p o r una decisión . por esta razón. Y antes leemos: «lo que se experimenta inmediatamente es subjetivo y absoluto. pág. si bien lo absoluto se experimenta verdaderamente y. cuando escribe en Das Psycho-Physische Problem (1916). Pues. 'Spricht die -Seele. http://psikolibro. ach! schon die Seele iiicht mehr' (si hublu el alma. que la ciencia natural trata de precipitar en una pura forma cristalina. Esta tesis es fundamentalmente la teoría kantiana de la objetividad desarrollada en forma coherente (cf. lo a p l i c a ) . La base empírica de la ciencia objetiva. pero en modo alguno hasta alcanzar ningún basamento n a t u r a l o « d a d o » . por otra parte. la pareja de opuestos subjetivo-absoluto y objetivo-relativo contiene una de las más profundas verdades epistemológicas que es posible extraer del estudio de la Naturaleza Quienquiera que desee lo absoluto habrá de conformarse también con la subjetividad •—lo egocéntrico—..* ed. al menos p o r el momento. por tanto. 2 9 : «La metafísica como ciencia es imposible.. pág.. introducción). éste se obtiene por u n procedimiento que está de acuerdo con una p a r t e del código legal general (y. El caso es enteramente análogo al de los enunciados básicos: aceptarlos es u n modo de aplicar u n sistema teórico.106 La lógica de la investigación científica sa. ed. ello no se debe a que hayamos topado con terreno f i r m e : paramos simplemente porqvie nos basta que tengan firmeza suficiente para soportar la estructura. con todo. 1922. el mundo objetivo. no tiene nada de « a b s o l u t a » ^ .. se niega a ser expresado mediante palabras. puede sentirse de modo intuitivo. mas. Estos se introducen desde arriba en la ciénaga. la ciencia no está cimentada sobre r o c a : p o r el cont r a r i o .. 83. cuando i n t e r r u m p i m o s nuestros intentos de introducirlos hasta un estrato más profundo. ya que. so spricht.. y precisamente esta aplicación es la que hace posibles todas las demás aplicaciones del mismo. ay. ingl. es relativo».. 3. es como un edificio levantado sobre pilotes..

si la clase de sus posibles falsadojes no es una clase vacía. 31. Esta investigación es enteramente independiente de la cuestión acerca de si es posible o no distinguir en un sentido absoluto entre teorías falsables y no falsables: en realidad. la primera teoría tendrá más ocasiones de ser refutada por la experiencia. podrá decirse que aquélla es «falsable en mayor g r a d o » .CAPITULO SEXTO Grados de contrastabilidad Las teorías pueden sor conlraslahles de un modo más o menos exigente : es decir. asimismo. una clase no vacía de enunciados básicos homotípicos proliibidos por ella . Los posibles falsadores de varias teorías podrían representarse por sectores de anchos diversos. y los eventos posibles por los radios <lel círculo. pueden ser falsaMes con mayor o menor faeilidad. podemos decir: al menos lui radio —o quizá mejor. al menos.RAMA Y LNA IMA(. En este capítulo voy a comparar los diversos grados de contrastabilidad o de falsabilidad de las teorías comparando las clases de sus posibles falsadores. una teoría es talsable si existe. UiN PRO(. Su grado de contrastabilidad tiene gran importancia cuando se trata de escoger entre ellas.EN Como liemos visto en el a p a r t a d o 23. im estrecho sector cuya anchura rej)rcsenle el hecho de que el evento ha de ser «observable»— tiene que ser incompatible con la teoría y ha de estar excluido por ella. por tantOi más pequeña. lo cual quiere decir. y se diría que las teorías tienen más o menos posibles falsadores de acuerdo con el ancho mayor o menor de los sectores que respectivamente excluyen. esto es. ya que excluye una clase mayor de enunciados básicos (la clase de los enunciados permitidos se h a r á .blogspot. (Dejamos sin resolver por el momento la cuestión soVire si es posible precisar de algi'in modo este «más» y «menos». comparada con la segunda. por tanto. podría deoirse que el presente capítulo «relativiza» el requisito de falsabilidad al liacer ver que esta es sólo una cuestión de grado.com . Cuando representamos —como hicimos en el apartado 2 3 — la clase de todos los enunciados básicos posibles por un área circular. pero ello no afecta a miestro razo- http://psikolibro. que la primera teoría rlice más acerca del m u n d o de la experiencia que la segunda.) T a m b i é n podríamos decir que si la clase de los posibles falsadores de una teoría es «mayor» que la correspondiente de otra.

clases de eventos prohibidos. Imaginemos ahora que nos dan una teoría. Si lográsemos obtener ima teoría de este tipo. pues t a m b i é n el nvímero de estos últimos que corresponde a u n a teoría empírica cualquiera es infi. puede decirse que la cantidad de información empírica que nos aporta una teoría.nito.108 La lógica de la investigación científica namiento. Es clare que semejante teoría será muy fácil de falsar. e incluso —si es que puede conseguirse semejante cosa— en una medida tal que toda restricción subsiguiente conduzca a una falsación empírica de la teoría. Y el «más» y el «menos» que cabe aplicar sin precauciones especiales a las clases finitas no pueden aplicarse del mismo modo a clases infinitas. y con la máxima precisión que es posilile lograr mediante u n a ciencia teórica. lógicamente posibles). ésta descri])iría «nuestro m u n d o concretos con todo el pormenor alcanzable con una t e o r í a : pues escogería el m u n d o de «nuestra exjieriencia» de la clase de todos los mundos de experiencia lógicamente posibles. pues excluye casi todos los eventos concebibles (es decir. con objeto de averiguar cuál de ellas contiene «más» eventos prohibidos . Todos los eventos —o clases de acontecimientos— que realmente encontramos y observamos. p o r fin. Así pues. y sólo ellos. la ciencia teórica procura precisamente llegar a teorías que sean fácilmente falsables on este sentido : procura restringir el ámbito de los eventos permitidos hasta un mínimo. http://psikolibro. su contenido empírico es tan g r a n d e — que es como si tuviera pocas probabilidades de escapar a la falsación. Ahora bien . es decir. 32. quedarían caracterizados como «permitidos» *^.com . como puede verse teniendo en cuenta el hecho de que la conyunción de un evento p r o h i b i d o con otro evento cualquiera (ya esté p r o h i b i d o o n o ) es t a m b i é n u n evento p r o h i b i d o . y que el sector que representa los enunciados básicos prohibidos por ella se hace cada vez más g r a n d e .blogspot. ¿CÓMO HAN DORES? DE COMPARARSE LAS C L A S E S . en lugar de los enunciados básicos o acontecimientos prohibidos. No podemos soslayar fácilmente esta dificultad: ni siquiera si realizamos las comparaciones considerando. los enunciados básicos no prohibidos estarán representados en u n estrecho sector residual (que debe existir siempre si la teoría es c o h e r e n t e ) . aumenta con el grado de falsahilidad. ya que concede al m u n d o empírico sólo un estrecho margen de posibilidades. su contenido empírico. Voy a estudiar tres maneras de dar un sentido preciso —incluso " Véanse el apéndice *X y el apartado *15 de mi Postsaript acerca d« otra» observaciones sobre los fines de la ciencia. pues hemos visto que las teorías no afirman nada acerca de semejante clase). Afirma tanto acerca del m u n d o de la experiencia —dicho de otro modo. DE P O S I B L E S FALSA- Las clases de posibles falsadores son clases infinitas.

lo que ha de empicarse no es el grado de composición de los eventos prohibidos. Sin embargo. más bien. q u e parece adecuarse m u y bien al contento. m e he decidido a emplear el t é r m i n o itgrado de composición» [ e n ingl. 1 ) El concepto de número cardinal (o potencia) de una clase. Pliysik 4 0 . 100. En este último caso.. Sean todos los elementos de una clase a elementos. una línea recta.(irados de contrastabilidad 109 en el caso de clases infinitas— al tcmásT] y «menos» intuitivos. hubiera i n d u c i d o a error hablar «qui (y en el apartado 3 8 ) de grado de complejidad o complicación: por ello. lo opuesto a «sencillon: lo opuesto a «sencillo» (neinfaclm) se denota. este concepto distingue diversas clases o conjuntos de puntos de acuerdo con su riqueza en «relaciones de vecindad» entre sus e l e m e n t o s : los conjuntos de m a y o r dimensión poseen relaciones de vecindad más abundantes. ha vaga idea intuitiva de que un cubo contiene de alguna manera itiás punios que. debido a que aquel no denota. elementos también de a —en cuyo caso se dice que ambas clases tienen la misma extensión. composite] en lugar de hacerlo por «complicado» [en inglés. pues —según p u e d e hacerse ver fácilmente— las clases de posibles falsadores tienen el mismo número cardinal en todas las teorías \ 2 ) El concepto de dimensión. 3 ) La relación de suhclasijicncion. para a b o r d a r el problema de c o m p a r a r los gra(h)s de contrastabilidad . algunos ciuinciados están permitidos meramente a causa de su forma. a su vez. T a r s k i ha demostrado que —bajo ciertos supuestos—• toda clase de enunciados es n u m e r a b l e (cf. Malhem. es posible hacer tal cosa porque los enunciados básicos. con objeto de descubrir si puede utilizarse alguno de ellos para compar a r clases de eventos prohibidos. a (Zj3). http://psikolibro. a.com . mientras que. que nos permite c o m p a r a r entre sí clases de «mayor» y «menor» dimensión. com-plexl. Moiuxtschefte f. pág. En vista de que el grado de sen. puechí formularse lógicamente con todo rigor por medio del concepto de dimensión de la teoría de conjuntos. el p r i m e r párrafo del apartado 4 1 . de modo que a sea una subclase de ¡i (en símbolos. sino el de los fiermitidos. por la palabra alemana «kompliziertv (cf. degree of composition^. o sea —dicho con mayor precisión—. o son idénticas— o existen elementos de /í que no pertenecen a a. condjinados conyuntivamcnte con otros del mismo tipo. porque c! conjunto de todos los enunciados de u n lenguaje es n u m e r a b l e ) . nota 1 0 ) . Entonces. de una chise ¡i. pero de «mayor grado de com|)osición)) que sus c o m p o n e n t e s : y este grado de comj)Osición de los enunciados básicos puede ponerse en relación con el concejito de dimensión. como lo liace el castellano «complicado». o bien todos los crementos de /? son. vuelven a dar enunciados básicos. por la siguiente r a z ó n : los eventos prohibidos por una teoría pueden tener un grado de composición cualquiera. del)ido a que su grado de coni{)osic¡ón es demasiado pequeño para que puedan contradecir a la teoría en cuestión . *' Hemos traducido aquí y en pasajes análogos el t é r m i n o alemán «kojnplexn por acompueston [ e n ingl. por el contrario. digamos. Emplearemos ahora el concepto de dimensión. * El concepto de medida es inaplicable por razónos parecidas (es decir. Este concepto no puede ayudarnos a resolver el problema. en el que se t r a d u c e «kompliziert-n por «complicado»).blogspot.. cillez es u n a de las cuestiones principales de este libro. y este hecho puede utilizarse para c o m p a r a r dimensiones *'. 1933. asimismo.

Fsb(x) = Fsb{y). no es posible que las dos teorías (estrictamente universales) difieran en que u n a p r o h i b a un número finito de acontecimientos singulares p e r m i t i d o s p o r la otra. La relación subclasificadora corresponde muy bien a íos intui» tivos «más» y «menos». 1 ) Se dice que u n enunciado x es «falsable en m a y o r grado» o «más eontrastable» que el enunciado y — o . y. p l o . Si con «e» denotamos un enunciado empírico. esto es. Las clases de posibles falsadores de todos los enunciados tautológicos o metafísicos son clases vacías. y a es una subclase propia de /3. 3 ) Si ninguna de las clases de posibles falsadores de los dos enunciados incluye a la otra como u n a subclase p r o p i a suya. entonces tienen el mismo grado de falsabilidad. también de las clases vacías. p o r ello — d e acuerdo con 2 ) — .lio La lógica de ta investigación científica los elementos de /? que no pertenecen a a forman la «clase diferencia» o el complemento de a con respecto a ¿3. cuando estudiemos las dimensiones de las teorías *^. de modo que todas éstas son i d é n t i c a s : lo cual cabe expresar diciendo que existe solam e n t e una clase v a c í a ) . son idénticas (pues las clases vacías son subclases de todas las clases. en símbolos. que Fsb(x) >Fsb(y)— cuando y solamente cuando la clase de los posibles falsadores de x incluye a la clase de los posibles falsadores de y como una subclase propia suya. un enunciado p u r a m e n t e existencial) respectivamente. entonces los dos enunciados tienen grados de falsabilidad no comparables {Fsbix)\\ Fsb{y)). y. pues son incomparables entre sí en lo que respecta a esta relación. en el caso de enunciados universales. y escribir : Fsb{t) = Fsb{m) = 0. P u e d e decirse que un enunciado contradictorio (que podemos deVéanse el apartado 38 y los apéndices I. que. y Fsb{e) > 0. http://psikolibro. tiene que ser infinita. COMPARACIÓN DE LOS GRADOS DE FALSABILIDAD POR MEDIO DE LA RELACIÓN DE SUBCLASIFICACIÓN Introducimos provisionalmente las siguientes definiciones.com . P o r tanto. y con «'» y «zn» una tautología _ un enunciado metafísico ( p o r ejem. podemos adscribir a los enunciados tautológicos y metafísicos u n grado cero de falsabilidad. p o r consiguiente. pero tiene la desventaja de que sólo puede emplearse p a r a comparar dos clases tales que una incluya a la o t r a . *¥!! y •VIII. por tanto. 33. 2 ) Si las clases de los posibles falsadores de los dos enunciados X e y son idénticas. el grado de falsabilidad de las teorías correspondientes no puede ser comparado mediante la relación de subclasificaeión.blogspot. que se perfeccionarán más adelante. Si es aplicable 1 ) . si las dos clases de posibles falsadores se intersecan (y no está ninguna de eUas incluida en la o l r a ) o no tienen elementos comunes. existirá siempre u n a clase complemento no vacía.

de tal modo que u n n ú m e r o dado con guarismos romanos denota la clase de los posibles falsadores del enunciado denotado p o r el guarismo árabe correspondiente. Las cifras árabes de la derecha corresponden a las romanas de la izquierda. en el que a la izquierda se representan ciertas Figura 1 relaciones de subclasificación y a la derecha las relaciones de contrastahilidad correspondientes. Según esta fórmula. Si ponemos arbitrariamente Fsh{c) = I. aquélla participa de todas las propiedades estructurales de esta ú l t i m a . al excluir la contradicción y la taiUología (así como los enunciados metafísicos). o sea. e. La cuestión de la comparabilidad p u e d e aclararse m e d i a n t e un diagrama (fig. si asignamos arbitrariamente el n ú m e r o 1 al grado de falsabilidad de un enunciado contradictorio. E S T R U C T U R A DE LA RELACIÓN DE SUBCLASIFICACIÓN. Fsb{e) se encuentra siempre en el intervalo entre O y 1 con exclusión de estos límites. esto significa que n i n g ú n enunciado. Las Véaae ahora. en el «intervalo abierto» limitado por estos n ú m e r o s . es c o m p a r a b l e con un enunciado contradictorio en cuanto a su grado de falsabilidad . 34. cualquiera que sea. sin embargo. P R O B A B I L I - DAD LÓGICA Hemos definido la comparación entre los grados de falsabilidad de dos enunciados valiéndonos de la relación de subclasificación .Grados de contrastahilidad 111 n o t a r con « c » ) tiene p o r clase de 8us posibles falsadores a la clase de todos los enunciados lógicamente p o s i b l e s . p o r tanto. 1 ) .blogspot. la fórmula expresa simultáneamente el requisito de coherencia y el de falsabilidad. tenemos. rl apéndice *VTI. es decir.com . Fsb{c)> > F s b ( e ) > 0 * ' . http://psikolibro. podemos definir todo enunciado empírico. p o r la condición l>Fsh{e)>0.

Podemos decir. que corresponden. coordinar a éstos unos números con los cuales queden ordenados de acuerdo con su falsabilidad? No cabe d u d a de que no es dable ordenar de este modo todos los enunciados * \ p u e s si hiciésemos tal cosa h a b r í a m o s c o m p a r a d o a r b i t r a r i a m e n t e enunciados no comparables. Esto es obvio en el caso de enunciados como «todos los hombres adultos miden más de dos pies de altura» (o «todos los hombres adultos miden menos de nueve pies de altura»).blogspot. los enunciados 4 y 5 ) la retícula está parcialmente c o n e c t a d a . justamente p o r ser una subclase de toda clase y p o r q u e —en consecuencia— debería aparecer. p o r tanto. y esta última ha de contener siempre un elemento arbitrario —o. Naturalmente. (No es posible representar la clase vacía en nuestro diagrama de la izquierda. al menos. respectivamente. ya que esta ú l t i m a está incluida en toda clase. se le atribuya siempre u n n ú m e r o más elevado que a otro situado más próximo a la tautología. n a d a nos impide elegir una de las sucesiones de la retícula e indicar con números el orden de sus e n u n c i a d o s .com . la conexión de la relación es completa únicam e n t e en la clase universal y en la clase vacía. podemos construir lenguajes artificiales para los que podamos establecer una métrica. c. ¿Es posible disponer los grados de falsabilidad de varios enunciados en una escala. entonces 1 se convierte en la contradicción ( c ) . Se p u e d e pasar de I a la clase vacía — o de (c) a ( t ) — por varios caminos : y cabe que se crucen algunos de ellos. t. por ejemplo. o p o r la relación de subclasificación) .112 La lógica de la investigación científica flechas del diagrama que hace visibles los grados de contrastabilidad van del enunciado (o los e n u n c i a d o s ) más contrastable(s) o falsable(s) a los menos contrastables — y corresponden con bastante precisión a las flechas de d e d u c t i b i l i d a d : véase el a p a r t a d o 35. Puesto que hemos asignado ya los n ú m e r o s O y 1 a la tautología y a la contradicción respectivamente. Véanse también la segunda y tercera notaa al apéndice •IX. Gracias al diagrama se advierte que p u e d e n distinguirse y trazarse varias sucesiones de subclases. que esta relación tiene una estructura reticular (se trata de una «retícula de sucesiones» establecidas por la flecha. cualitativos. extralógico. mensurables). las series I-II-IV y IIII-V. esto es. y a la tautología. t. pero la medida resultante no será puramente lógica —por muy «obvia» que pueda parecer— en cuanto que sólo se admiten predicados discretos. en los puntos nodales (por ejemplo. c. al hacer esto hemos de proceder de modo tal que a u n enunciado que se encuentre más cerca de la contradicción. como se ve en el diagrama de la derecha. de aquellos cuyos predicados enuncian una propiedad mensurable: pues es posible demostrar que la métrica del contenido o de la falsabilidad tiene que ser una función de la métrica del predicado. http://psikolibro. deberíamos atri- Sigo creyendo que todo intento de hacer comparables todos los enunciados por introducción de una métrica ha de incluir un elemento arbitrario. En el caso p a r t i c u l a r dibujado. extralógico—. todas las sucesiones empiezan en el número I y acaban en la clase vacía.) Si nos resolvemos a identificar la clase I con la de todos los enunciados básicos posibles. esto es. de sí o no (frente a los cualitativos. y que tales sucesiones p o d r í a n hacerse más «densas» introduciendo nuevas clases intermedias. y O (que correspondería a la clase vacía) podría denotar la tautología ( í ) . en todas partes. Sin e m b a r g o . como si dijéramos. a la contradicción.

los apéndices * I V y * V I I a * I X .blogspot. llamo a esta p r o b a b i l i d a d *". en realidad. p u e d e n ampliarse de modo que se apliquen a enunciados singulares. que no debe confundirse con la p r o b a b i l i d a d numérica que se emplea en la teoría de los juegos de azar y en la estadística: la probabilidad lógica de un enunciado es complementaria de su grado de falsabilidad. que analizaremos en el apartado 72. por tanto. A esta idea de probabilidad lógica (la inversa de la contrastabilidad) correspon» de la idea de validez de Bolzano. con objeto de distinguirla de la Mj^^robabilidad lógica relativa» (o. este autor caracteriza las proposiciones principales de u n a relación de deductibilidad diciendo que son los enunciados de m e n o r validez. t. el enunciado más contrastable —esto es. y el menos contrastable es el más probable lógicamente. no pretendo escoger. Como veremos en el a p a r t a d o 72. en este caso no debe tomarse la clase de los posil)lcs falsadores p o r una clase de eventos —es decir. 11. Véanse t a m b i é n la nota 1 del aparfado 36 y la 1 del 8 3 . p o r ejemplo . Siempre que podamos c o m p a r a r los grados de falsabilidad de dos enunciados podremos decir que el que es menos falsable es. § 1 5 7 . pues a u m e n t a cuando éste disminuye. La p r o b a b i l i d a d lógica 1 corresponde al grado O de la falsabilidad. Es posible interpretar la p r o b a b i l i d a d numérica como la que se aplica a una subsucesión (escogida de la relación de probabilidad lógica) para la que pueda definirse u n sistema de jnedición basado en estimaciones de frecuencia. página 2 2 4 . Con todo. Bolzano explica la relación existente entre este concepto de validez y el de probabilidad en op. asimismo.. No obstante lo cualí el hecho de que sea posible llevar a cabo semejante atribución de fracciones tiene gran interés. el que tiene m a y o r grado de falsabilidad— es el lógicamente menos probable. con el grado de falsabilidad. «probabilidad lógica c o n d i c i o n a l » ) . § 147. asimismo.) " Ahora (desdo 1 9 3 8 : cf. p o r otra p a r t e . y. Cf. y. A Treatise on Probability (1921). especialmente por la luz que arroja sobre la conexión existente entre el grado de falsabilidad y la idea de probabilidad. y viceversa . ninguna de las sucesiones . el más probable en virtud de su forma lógica.com . los números atribuidos a los miembros de la sucesión serían enteramente arbitrarios. Véanse. y las consecuencias como los de mayor validez (JVissenschaftslehre. p o r una clase de enunciados básicos homotípicos—. (Esta advertencia tiene cierta i m p o r t a n c i a p a r a las relaciones entre la probabilidad lógica y la numérica. «probabilidad lógica)^ ^. el apéndice * I I ) empleo el t é r m i n o «probabilidad lógica absoluta» en lugar de «probabilidad lógica». Así pues. también K E Y N E S . según Keynes. Estas observaciones sobre la comparación de grados de falsabilidad no son válidas únicamente p a r a enunciados universales o p a r a sistemas teóricos. ya que es u n a clase de acontecimientos.Grados de contrastabilidad 113 b u i r fracciones propias a los enunciados empíricos de la serie elegida. la p r o b a b i l i d a d numérica puede enlazarse con la p r o b a b i l i d a d lógica. son válidas para teorías en conyuncíón con condiciones iniciales. especialmente c u a n d o la aplica a la comparación da enunciados: por ejemplo. 1837. cit. los ejemplos allí dados hacen ver q u e la comparación q u e yo hago de la probabilidad lógica es idéntica a la «comparación de la probabilidad q u e atribuimos a priori a u n a generalización». 6 http://psikolibro. núm e r o 1 ) .

cit. y. cj si el contenido empírico de u n enunciado p es mayor que el de otro enunciado q. exigiremos lo siguiente: a) dos enunciados de igual contenido lógico h a n de tener también el mismo contenido e m p í r i c o . emplearé para este ú l t i m o concepto el término «contenido lógico». «p—>qy> puede leerse aquí: «p entraña a q». Las obras de CARNAP. Así. el contenido lógico de p es p o r Zo menos igual (es decir. la clase consecuencia de q tiene que ser u n subconjunto p r o p i o de la clase consecuencia de p .114 La lógica de la investigación científica 35. al menos.com . o sea. aquello que yo denomino «contenido empírico» está en estrecha conexión con el concepto de «contenido» tal como C a r n a p ^. Logische Syntax der Sprache (1934) y Die Aufgabe der Wissenschaftdogik (1934).blogspot. tanto m á s dice acerca del m u n d o de experiencia (cf. su contenido lógico tiene qpie ser m a y o r que el de éste o h a n de ser no c o m p a r a b l e s . entonces p tiene u n a clase consecuencia m a y o r que la de 5 y m a y o r contenido lógico (o fuerza lógica *^) que este enunciado. P o r t a n t o . más arriba. igual o may o r ) que el del enunciado q. al menos. Mediante el concepto de deductibilidad se define el i^ontenido lógico como la clase de todos los enunciados no tautológicos deductibles del enunciado en cuestión (que. ' Carnap. con objeto de distinguirlo del contenido empírico. Véase también. ni me daba cuenta de la importancia del hecho de que una afirmación sobre deductibilidad es metalingüística. se dice que p y q tienen igual contenido ". lo define — p e r o no es idéntico a é l — . si «p <r> qy> * ^ ) . i g u a l ) contenido e m p í r i c o . pág. H a sido necesario matizar bj añadiendo «o. finalmente. el apartado 3 1 ) . Erkenntnis 2. 458. p o r t a n t o . o que su fuerza lógica excede a la de q. dice: «el término metalógico 'de igual contenido' se define como 'mutuamente deductible'».• g» quiere decir que el enunciado condicional cuyo antecedente es p y cuyo consecuente es q es tautológico. p o r ejemplo. pero p no lo es de q. ^ CARNAP. lógicamente verdadero. *' Según esta explicación. Una consecuencia de mi definición de contenido empi. si la deductibilidad es m u t u a (simbólicamente. si q es deductible de p .) Así. Defino el contenido empírico de u n enunciado p como la clase de sus posibles falsadores (cf. la nota *1 del apartado 18. en op. http://psikolibro. el apartado 6 ) . (Cuando redacté el texto no veía con claridad este punto. " Si el contenido lógico de p excede al de q decimos también que p es más fuerte lógicamente que q. 'no es que la comparación de los contenidos lógico y empírico de dos enunciados p J q lleva al mismo resultado si los enunciados que se comparan no contienen elementos metafísicos. si «p . 1932. b) un enunciado p cuyo contenido lógico sea m a y o r que el de otro enunciado q debe tener m a y o r (o. pues. CONTENIDO BILIDAD EMPÍRICO.• g » * ^ ) . puede denominarse su «clase consecuencia»).. ENTRAÑAMIENTO Y GRADOS DE FALSA- En el a p a r t a d o 31 se ha dicho que lo que yo llamo contenido empírico de u n enunciado aumenta con su grado de falsabilidad: que cuanto m á s p r o h i b e un enunciado. se han publicado demasiado tarde para que haya sido posible tenerlas aquí en cuenta. «p . en caso de que q sea deductible de p (en símbolos.

http://psikolibro. o con cualquier otro tipo de CHunciado metafísico (al cual podemos atrihuir determinado contenido lógico) : y. la tesis de que la distinción que hago entre enunciados empíricos y sintéticos — o entre contenidos empírico y lógico— es superfina : pues todos los enunciados sintéticos h a b r í a n de ser empíricos (esto es. o relaciones de deductibilidad. la conyunción de q con cierto enunciado p u r a m e n t e existencial. p o r ejemplo. Así pues. los enunciados empíricos pueden caracterizarse —según hemos visto— como aquéllos cuyo grado de falsabilidad se halla en el intervalo abierto que está limitado p o r los grados de falsabilidad. Análogamente. de las contradicciones. Otras consideraciones pareciilas hacen necesario a ñ a d i r a cj la cláusula «o h a n de ser no comparables» *^. por regla general —es decir. por un lado. 36. está más cerca de sembrar la confusión en este punto que de aclararlo. considero que la comparación del contenido empírico de dos enunciados equivale a la de sus grados de falsabilidad. de las tautologías. el apéndice *VII. Al comparar grados de contrastabilidad o de contenido empírico llegaremos. los enunciados sintéticos en general (incluyendo los que son no empíricos) se encuentran colocados p o r la relación de entrañamiento en el intervalo abierto existente entre la contradicción y la tautología. en este caso. Ambas relaciones presentan la forma de retículas totalmente conectadas en la contradicción y en la tautología (cf. di! nucvii.com . P o r tanto. A la tesis positivista de que todos los enunciados no empíricos (metafísicos) «carecen de sentido» corresponderá. Véase. nuestra regla metodológica de que deberían preferirse las teorías que puedan ser sometidas a contrastaciones más exigentes (cf. será posible basar en gran medida la comparación de grados de falsabilidad en estas últimas. y no meros pseudoenunciados). las reglas anticonvencionalistas del apartado 2 0 ) . todos los enunciados auténticos. Con lo cual. Además.Grados de contrastabilidad 115 igual» p o r q u e p podría ser.blogspot. y p o r el otro. el apartado 3 4 ) . pues. pues. es equivalente a u n a regla que favorezca las teorías del mayor contenido empírico posible. Pero me parece que semejante modo de emplear tales palabras. Dos de ellas se destacan especialmente : la del máximo nivel (o grado) alcanzable de universalidad. y que cualquier tautología está entrañada p o r todo enunciado. en el caso de enunciados p u r a m e n t e empíricos— a los mismos resultados que si comparásemos contenidos lógicos. lo cual puede expresarse diciendo que una contradicción entraña a todo enimciado. el contenido empírico de p no sería m a y o r que el de q. N I V E L E S DE UNIVERSALIDAD Y GRADOS DE P R E C I S I Ó N Existen otras exigencias metodológicas que pueden reducirse a la del máximo contenido empírico posible. aunque posible. y la del máximo nivel alcanzable de precisión.

«todos los valores de x que satisfacen la función de enunc i a d o s ? A. concebibles) : p: Todos los cuerpos celestes que se mueven en órbitas cerradas se mueven en circunferencias. más brevemente : Todas las órbitas de los cuerpo« celestes son circunferencias.de p r e c i s i ó n . con lo cual s se sigue de todos los demás. Jf. empleando palabras. satisfacen t a m b i é n la función de enunciados fx». de g a « se hace m e n o r la precisión. que significa: «Cualquiera que sea x. s: Todas las órbitas de los planetas son elipses. pero no a la inversa. p queda falsado también. u n grado de contrastabilidad más elevado. es más fácil íalsar p que q: si este último es falsado. la nota 6 del a p a r t a d o 1 4 ) p u e d e escribirse de la forma siguiente: «(«) ( 9 * . Es posible escribir en forma de «enunciado condicional universal» (o de «implicación general». como se dice a m e n u d o ) lo mismo los enunciados universales que los singulares. y — y. que también se sigue de r.blogspot. de g se sigue s. pero no viceversa. o. Sean p y q dos enunciados escritos en esta forma « n o r m a l » . A u n grado más elevado de universalidad o de precisión corresponde u n contenido (lógico o ) empírico mayor. p o r ello. Cuando se pasa de p a r el grado de precisión (del p r e d i c a d o ) d e c r e c e : las circunferencias son u n a subclase p r o p i a de las e l i p s e s . tanto el grado de universalidad como el. I i^ I tj I r P 1 8 Las flechas de nuestro diagrama hacen ver las relaciones de deductibilidad existentes entre estos cuatro e n u n c i a d o s : de /> se siguen todos los d e m á s . es u n a elipse)». r: Todas las órbitas de los cuerpos celestes son elipses. y q dice menos que p p o r q u e las órbitas de los planetas forman u n a subclase p r o p i a de las órbitas de los cuerpos celestes.^ / * ) » <>. en consecuencia. y. podemos decir que p tiene m a y o r universalidad que q si la función de enunciados antecedente de p (que p o d e m o s denotar con «95*» está tautológicamente implicada p o r (o. y si se falsa r lo mismo le ocurre a p. q: Todas las órbitas de los planetas son circunferencias. si x es órbita de u n planeta. Un enunciado condicional universal (cf. y de r a s la universalidad. es lógicamente deductible d e ) la función de enunciados correspondiente de q (que p u e d e denotarse http://psikolibro.116 La lógica de la investigación científica Teniendo esto en cuenta podemos examinar las siguientes leyes naturales (ciertamente. El enunciado 5 de nuestro d i a g r a m a nos p r o p o r c i o n a el siguiente e j e m p l o : «(«) (x es órbita de u n p l a n e t a ->•«. Al pasar de p a g el grado de universalidad d i s m i n u y e . Si expresamos de este modo nuestras cuatro leyes quizá podamos ver más fácil y exactamente cómo p u e d e n compararse los grados de universalidad y de precisión' de dos enunciados. A las demás transiciones son aplicables las correspondientes observaciones : cuando se discurre de p a s disminuyen.com . entonces x es u n a elipse».

Esta decisión se deriva de la exigencia de los máximos grados alcanzables de universalidad y de precisión. 5 y 7. * El carácter elemental de esta fórmula —al que aludimos en el texto— resalta claramente si escribimos: «[(o •> 6) • • (c ^ d)] > [(6 . el «principio fundamental de la predicación mediata». 1 y 4. si el predicado (o la función consecuente) de p es más restringido que el de q. N O T A S SOBRE LA TEORÍA DE LA MEDICIÓN Si u n enunciado p es más fácil de falsar que otro q. fFissenschaftslehre II (1837). P a r e c i d a m e n t e diremos que p tiene m a y o r precisión que q si « ( * ) (/p* "-*/«*» es tautológica: o sea. y que pueden expresarse p o r la regla siguiente ^: si la universalidad y la precisión de dos enunciados son comparables. > / . 37. La relación de subclasificación existente entre clases de enunciados permitidos es opuesta de la que se halla entre clases de enunciados p r o h i b i d o s (posibles f a l s a d o r e s ) : cabe decir que estas dos relaciones son inversas *' Podrá observarse que en el presente apartado (frente a lo que ocurre en los apartados 18 y 35) la flecha se emplea para expresar un condicional en lugar de una relación de entrañamiento.blogspot. de acuerdo con el texto. «p» en lugar de «6 ^ c».«)] •> [(cppAt >/pa.>^ c) -> (o > d)]». *" Véanse también el apartado ' 1 5 y el capítulo *IV de mi Postscript. 1923). Esta definición puede ampliarse a funciones de enunciados con más de u n a variable.com . por Selz. Vorlesungen über Logik (ed. verdadera l ó g i c a m e n t e ) . y lo que designo por mayor precisión. aproximadamente. etc. ) ] > (p > q). ' Podemos escribir: ((cp. § 263. Lo que yo llamo universalidad de un enunciado corresponde. § 34. a r ) ] . también la nota *1 del apartado 18. Á M B I T O S LÓGICOS. a la menor extensión o a la «restricción del predicado». p e r o no es equivalente a é s t a . entonces la clase de los enunciados básicos permitidos p o r p es u n a subclase p r o p i a de la clase de los enunciados básicos p e r m i t i d o s p o r q. BOLZANO. dicho de otro m o d o . es decir. «g» en lugar de «o •> d». o.Grados de contrastabilidad 117 p o r «9qX». especialmente el apartado *76. en t r a t a r siempre de deducir enunciados de otros de mayor universalidad. Cf. debido a su nivel m á s elevado de universalidad o de precisión. Mediante transformaciones lógicas elementales se pasa a las relaciones de deductibilidad que hemos afirmado. a lo que la lógica clásica llamaría mayor «extensión del sujeto». KÜLPE.* •> tpp*) • {f^x •>/. excepto en el caso — n a t u r a l m e n t e — de que uno sea más universal y el otro más preciso (como ocurre con g y r en el d i a g r a m a ) ^. P o d e m o s decir ahora que nuestra decisión metodológica — q u e se i n t e r p r e t a a m e n u d o metafísicamente como principio de causalidad— consiste en no dejar nada sin e x p l i c a r . núms. o de un modo más breve: [{(f^ » 9p) • (/j. > / . entonces el menos universal o menos preciso es deductible del más universal o más preciso. La regla concerniente a la relación de deductibilidad —de que acabamos de ocuparnos— puede considerarse como una aclaración y una combinación del clásico «dictum de omni et nulloD y del principio «nota-notae». texto correspondiente a la nota 5. si (((x) (tp^x '-*• (pp^c)» es tautológica (es decir. o r e g l a : que se dé preferencia a las teorías que p u e d a n ser sometidas a contrastaciones más duras *^. lo cual quiere d e c i r que el p r e d i c a d o de p e n t r a ñ e al de q *^.) > (9„a. http://psikolibro. ef. y p u e d e reducirse a esta otra exigencia. y sustituimos. es decir.

entonces será imposible decidir entre las dos teorías mediante experimentos si antes no se mejora nuestra técnica de medición *^. P e r o la determinación que así expresamos solamente puede ser correcta dentro de ciertos l í m i t e s . según creo.) trata de combinar la teoría del ámbito con la de la frecuencia. _ He introducido el concepto de ámbito p o r q u e nos sirve p a r a trat a r ciertas cuestiones relacionadas con el grado de precisión de las mediciones. que lleguen a coalescer en un p u n t o .. Véase su Aim and Structure of Physical Theory.blogspot. 137 y sigs. ha sido interpretado erróneamente por Duhem. en mi opinión. esto es. * KEYNES (Treatise. Lo cual hace ver que la técnica de medición utilizada determina cierto ámbito. no de contar (la diferencia entre una operación y otra está ligada estrechamente a la existente entre los números reales y los racionales). podemos. no h a y coincidencias de p u n t o s * ^ . por ello. u n trazo en u n a regla graduada y otro en el cuerpo q u e se h a de m e d i r — pueden llevarse únicamente a u n a estrecha cercanía : no es posible que coincidan. http://psikolibro. la regla de q u e las teorías h a n de poseer el grado más elevado posible de contrastabilidad (y. Waismann (Erkenntnis 1. scope].com . field] como traducción de aSpielraum^. P o d e m o s d e n o m i n a r con námbitoy)'^ de u n enunciado la clase de los enunciados básicos permitidos p o r é l .. pág.. y en Bolzano se encuentran ideas parecidas. range'] (Spiehaum). págs. 88) da «campo» [en ingl. y. el a p a r t a d o 3 5 ) son conceptos contrapuestos (o complem e n t a r i o s ) . viene a decir exactamente lo mismo. en u n sentido estricto. Supongamos que las consecuencias de dos teorías discrep a n tan ligeramente en todos los campos de aplicación que no es posible detectar las pequeñísimas diferencias entre los eventos observables calculados. 224) «alcance» [en ingl. " Obsérvese que estoy hablando aquí de medir. o bien que — p o r e j e m p l o — la aguja de nuestro aparato de medida se sitúa entre dos trazos de la escala. los apartados 34 y 72). debido al hecho de que el grado de precisión que nuestros instrumentos pueden alcanzar no es suficientemente a l t o . Ámbito y contenido empírico (cf. p o r tanto. Se dice con frecuencia que toda medición consiste en la determinación de coincidencias de p u n t o s . Así pues. 228 y sigs. cf. págs. no carece de importancia p a r a la cuestión de la precisión de las mediciones.118 La lógica de la investigación científica (o quizá c o m p l e m e n t a r i a s ) . ya ' Von Kries (1886) introdujo el concepto de ámbito [en ingl. los ámbitos de dos enunciados están en la misma relación que sus probabilidades lógicas (cf. dos «puntos» físicos —digamos. pues nos recuerda que el proceso de medida h a de describirse del modo siguiente. el ámbito que u n enunciado concede a la realidad es algo así como la «holgura» (o el grado de l i b e r t a d ) que la otorga. Nos encontramos con que el p u n t o del cuerpo a m e d i r se halla entre dos trazos o marcas de la regla g r a d u a d a . y utiliza también (pág. han de tolerar sólo el m í n i m o á m b i t o ) e n t r a ñ a que se eleve cuanto sea posible el grado de precisión de las mediciones. *' Este punto. el apartado 72. que aquí vertemos por «ámbito». P o r trivial que pueda parecer esta observación en otro contexto. 1930. u n a región dentro de la cual la teoría permite discrepancias e n t r e las observaciones. es decir. que.

y determinar los extremos del intervalo. al h a b l a r de la teoría de la probabilidad. de mi «tercera nota» (incluida aquí en el apéndice *IX). Volveré a utilizar el concepto de extremos de condensación de intervalos de precisión en el apartado 68. De esta manera llegamos a la idea de lo que podrían llamarse «extremos difusos» o «. dan p a r a la carga elemental del electrón medida en unidades electrostáticas el valor e = 4. queremos decir. siguiendo a Millikan. fijarlos dentro de sus propios intervalos de imprecisión (que. 10"^". 0 0 5 . pues en tales casos no es posible aplicar el concepto de extremos de condensación: concepto aplicable exclusivamente cuando podemos h a b l a r de órdenes de magnitud. Los físicos acostumbran a estimar este intervalo en toda medición (así. A mi entender. por ello. y.plean mediciones sobre los m. sólo podemos aplicar a estos valores la teoría de errores. *" Estas consideraciones tienen gran relación con algunos de los resultados que trato en los puntos 8 y sigs. los dos extremos del intervalo— cuando para cada uno de ellos vuelve a surgir la misma cuestión de cuáles son los límites de aproximación de los extremos del intervalo? Es claro que no sirve p a r a nada dar los extremos del intervalo a menos que sea posible fijarlos con un grado de precisión m u c h o m a y o r que el que esperamos para la medición orifüinal.Grados de contrastabilidad 119 considerar dichos trazos o marcas como los límites óptimos de error. Qué finalidad puede Icner esta especie de sustitución de un trazo de la escala p o r dos — a saber. y se apoyan en ellos. pero si no interviene u n a medición.com . todo esto arroja alguna luz acerca de la superioridad de los métodos que em. semejante intervalo solamente puede ser muy vago. como la estimación del tono de un sonido musical— a veces cabe dar un intervalo de aproximación de la estimación hec h a . p o r tanto. por consiguiente.extremos de condensacióny> del intervalo. lO"'"). un ámbito. ni la de la p r o b a b i l i d a d . los extremos de condensación del intervalo *^. ya seguir adelante y apreciar la posición (digamos) de la aguja en el interior del intervalo de los trazos. sólo cuando están definidos los métodos de medición.blogspot. pnra obtener un resultado más a p r o x i m a d o . siempre queda un intervalo. Véase también el apartado *15 de mi Postscript acerca de la importancia de la medición para la «profundidad» de las teorías. sino más bien al contrario : al analizar la idea de intervalo de medición nos proporcionan el fondo sin el cual apenas tiene sentido la teoría estadística de errores. http://psikolibro. Si medimos una magnitud muchas veces obtenemos valores que están distribuidos con diferente densidad sobre un intervalo (intervalo de precisión que depende de la técnica de medición u t i l i z a d a ) . y añaden que el ámbito o margen de imprecisión es de ± 0 . si sabemos lo que estamos buscando — a saber. Verdad es que —incluso en el caso de apreciaciones cualitativas. este último caso puede describirse diciendo que a la aguja la damos p o r situada entre dos trazos imaginarios: y. Estas consideraciones no presuponen la teoría matemática de errores. han de ser varios órdenes de magnitud más pequeños que el intervalo que d e t e r m i n a n p a r a el valor de la medición origin a l ) .étodos puramente cualitativos. Pero esto plantea un p r o b l e m a : .774 .

los enunciados básicos que bastarán p a r a falsar la teoría t e n d r á n m e n o r grado de composición *^.blogspot. podemos decir ahora que el principio de exclusión de P a u l i — q u e habíamos mencionado p o r vía de ejemplo en el a p a r t a d o 2 0 — resulta ser. por ejemplo. La teoría perm i t i r á todos los enunciados básicos — c u a l q u i e r a que sea su conten i d o — cuyo grado de composición no llegue al m í n i m o r e q u e r i d o . el a p a r t a d o 2 8 ) . h a señalado que los enunciados de u n nivel de universalidad muy elevado —tales como el principio de conservación de la energía según P l a n c k lo h a f o r m u l a d o — se convierten fácilmente en tautológicos (y p i e r d e n . si los c o m p o n e n u n n ú m e r o mayor (o m e n o r ) de enunciados básicos de tipo más simple.120 La lógica de la investigación científica 38. Cuantas menos m a g n i t u d e s se necesiten para d e t e r m i n a r las condiciones iniciales.com . 1 Cf. y ello s i m p l e m e n t e a causa de su bajo nivel de composición. Das Kausalgesetz und seine Grenzen (1931). . a pesar de que. p o r medio de u n n ú m e r o reducido de magnitudes características del estado del sistema» ^. COMPARACIÓN DE GRADOS CUENTA LAS DE CONTRASTABILIDAD TENIENDO EN DIMENSIONES Hasta ahora hemos estudiado la comparación de teorías en lo que respecta a sus grados de contrastabilidad. por ej. en verdad. partículas sin carga y ciertas partículas m ú l t i p l e m e n t e c a r g a d a s ) . . este método nos guía con éxito completo en nuestra elección entre t e o r í a s . Así pues. en gran medida. su contenido empírico) a menos que p u e d a n determinarse las condiciones iniciales « . sólo en la m e d i d a en que es posible c o m p a r a r l a s m e d i a n t e la relación de subclasificación. Sin embargo. siempre en el supuesto de que p o d a m o s encont r a r u n m o d o de c o m p a r a r enunciados básicos y hallar si son más (o m e n o s ) compuestos: es decir. http://psikolibro.. sin duda alguna. p o r t a n t o . . y el de sus grados. el de contrastabilidad de la teoría cuántica antigua (del mismo modo que lo hace el enunciado correspondiente de la teoría cuántica m o d e r n a . 24 Para los términos «compuesto» y «composición». F r a n k . véase la nota *1 del aparlado 32.. esto es. el grado de precisión y. y los simétricos.. una hipótesis auxiliar sumamente satisfactoria: pues aumenta. que afirma que los estados antisimétricos los realizan electrones. tiene. la comparación p o r medio de la relación de subcldsificación no hasta p a r a muchos propósitos. En algunos casos. en la pág. con él. PRANK. una íntima relación con el p r o b l e m a de la contrastabilidad y de la falsabilidad. m e d i a n t e pocas mediciones. de h e c h o . ya que u n enunciado básico falsador consiste en la conyunción de las condiciones iniciales con la negación de la predicción que se h a deducido (cf. cabrá c o m p a r a r teorías en lo que se refiere a su grado de contrastabilidad averiguando el grado de composición m í n i m o que h a de tener u n enunciado básico p a r a ser capaz de contradecir a la t e o r í a . No es posible elucidar la cuestión del número de p a r á m e t r o s cuyo valor es menester averiguar — y sust i t u i r en las f ó r m u l a s — valiéndose de la relación de subclasificación. así.

si es equivalente a la conyunción de enunciados más simples.. elementary proposition] (cf. I. Tractatus Logico-Philosophicus. C. 13. y a p a r t i r de éstos podrían entonces obtenerse todos los demás aplicando la conyunción y otras operaciones lógicas. y lo mismo ha ocurrido con «materia» o «energía» después de Einstein: el significado de estos conceptos es una función de la teoría —y ésta cambia ince«antemente. P e r o esté proc e d i m i e n t o debe considerarse. y el análisis de éstos p u e d e llevar con frecuencia a disociar un e n u n c i a d o en sus c o m p o n e n t e s conyuntivos ( p o r e j e m p l o .u n «cero absoluto» de composición. m u y poco a p r o p i a d o : pues i m p o n d r í a restricciones m u y serias al libre uso del lenguaje científico *^. grados ab* solutos de contenido." ed. Véanse también las observaciones sobre modelos de lenguaje en el Prólogo de la edición inglesa de este libro. P o r otra p a r t e . y ello eon el fin de construir una teoría do la inducción. ya que tienen que cambiar constantemente su lenguaje a cada paso nuevo que dan. introducción a la 2. Tractatus 4.com . la introducción de un orden espacial o temporal). K.21). quizá sería posible analizar el enunciado « h a y u n vaso de agua en el lugar de Itn y s e p a r a r l e en estos otros d o s : «hay un vaso que contiene iin fluido en el lugar fe» y «hay agua en el l u g a r fc»). p u e s g e n e r a l m e n t e no es fácil decir — a base de una mera inspección— si u n e n u n c i a d o es compuesto. pero no p o d e m o s e s p e r a r que se encuentre u n final n a t u r a l de la disección de enunciados por este m é t o d o . en grados absolutos de composición *^. pág. es decir. «Materia» o «átomo» han significado después de Rutherford algo diferente a lo que significaban antes. en WlTTGENSTEriv. especialmente puesto que podemos i n t r o d u c i r s i e m p r e nvievos universales definidos con el p r o p ó s i t o de h a c e r posible una disección u l t e r i o r .. Los grados absolutos de composición determinarííin. lo vertió como «proposición atómica» [en ingl. en su prefacio al Tractatus (1922). Carnap. como si dijéramos. y. ha desarrollado más recientemente el programa que aquí he indicado de introducir la improbabilidad —y con ella la probabilidad— escogiendo una clase determinada de enunciados absolutamente atómicos. 19. p o r la razón a r r i b a indicada. " He empleado aquí las palabras «lenguaje científico» en su sentido más ingenuo. http://psikolibro.S0. y.. por tanto. en su forma actual. Si lo lográsemos h a b r í a m o s definido de este modo. Si pretendemos que se conviertan en c o m p a r a b l e s los grados de composición de todos los enimciados básicos. mi intención principal era que recordáeenios el hecho de que los científicos no pueden emplear un «sistema lingüístico». atomic proposition]. en donde aludo al hecho de que el tercer modelo de lengu. en todos los enunciados aparecen a o m b r e s universales. p o d r í a p r o p o n e r s e que se eligiera cierta clase de enunciados como la de los elementales o aíómicos'^. «Proposiciones elementales». t. mientras que Bertrand Russell. desde luego. Ogden tradujo el término «Elementarsatzv de Wittgenstein por «proposición elemental» [en ingl. 1925. de improi)al)ilidad lógica absoluta.ije (el sistema lingüístico de Carnap) no admite propiedades mensurables (ni permite. Por el contrario.blogspot. págs. XV y sigs. y p o d r í a expresarse la de cualquier e n u n c i a d o . en "su Logical Foundations oj Prohahility. Proposición 5 : «Las proposiciones son funciones verilativas de proposiciones elementales». «proposiciones atómicas» (frente a las «proposiciones moleculares». este último término se ha hecho más popular.Grados de contrastabilidad 121 Pero semejante p r o g r a m a tropieza con varias dificultades. por ello. no deben interpretarse en el técnico de lo que actualmente se llama un «sistema lingiiislico». que son compuestas) en la obra de Whitehead y Russell Principia Mathemaíica.

. pero sí c o m p a r a m o s las http://psikolibro.com . que tomamos como término de c o m p a r a c i ó n : es posible definir semejante clase por medio de un esquema o matriz generadora (por ejemplo. sigue siendo posible comparar los grados de composición de los enunciados básicos. cualquiera que sea su contenido. Al n ú m e r o característico. Ello se consigue eligiendo a r b i t r a r i a m e n t e una clase de enunciados relativamente atómicos. d. además. No hemos restringido el concepto de c a m p o de aplicación a los enunciados básicos. por lanío. por tanto. de una teoría t relativamente a u n campo de aplicación. tanto más restringida se encuentra la clase de los enunciados que independientemente de su contenido son incapaces de contradecir a la teoría. de modo que la clase de todos los enunciados obtenidos a p a r t i r de esta matriz (o función de enunciados) por introducción de valores determina(]os sea la de los enunciados que definimos como relativamente atómicos. y su aguja se encuentra entre los trazos . Ahora ya es posible apoyar la comparación de los grados de contrastabilidad de teorías en su n ú m e r o característico d. de la escala»). satisface ciertas condiciones ulteriores (que explicamos en el apéndice I ) . los enunciados admisibles por razón de tener una composición demasiado pequeña forman u n subcspacio tridimensional de dicha configuración . Todos los enunciados del campo cuyo grado de composición sea m e n o r o igual que d serán compatibles con la teoría y estarán permitidos p o r ella. y. pero pueda serlo por algunos acervos-tZ + 1. Si para una teoría t existe u n campo de enunciados singulares (pero no necesariamente básicos) y bay cierto número d tal que la teoría í no pueda ser falsada p o r ningún acervo-c/ de dicho campo. ya que podemos imaginar que todos los accrvos-n posibles del campo están dispuestos espacialmente (en un espacio de configuración de infinitas dimensiones) .. es necesario e m p l e a r u n concepto algo más restringido que el de campo. Resulta obvio utilizar la expresión «dimensión». Podemos llamar «cam/JO» a la clase de todos estos enunciados j u n t a m e n t e con todas las conyuucioncs que pueden formarse con ellos. d = 3.122 La lógica de la investigación científica Con todo. en virtud de su bajo nivel de composición . decimos que u n campo es campo de aplicación de la teoría t si existe un n ú m e r o característico d de la teoría t con respecto a dicho campo. igualmente compuestos. p o r ejemplo. los de otros enunciados. sino que cualesquiera tipos de enunciados singulares ])ueden pertenecer al campo d i c h o .. y. y decir que su grado de composición es igual al número n. y tanto mayor será el grado de falsabilidad de ésta. si. Mas para evitar las faltas de coherencia que p o d r í a n provenir del uso de diferentes campos. en el lugar ... y la transición d e c í = 3 a ( i = 2 corresponde al paso de un volumen a u n a superficie.. y .. «hay un aparato de medida de . que es el de campo de aplicación: dada una teoría t.blogspot. asimismo. Cuanto más pequeña es la dimensión d.. diremos entonces que d es el número característico de la teoría con respecto a tal campo. podemos. llamar «acervo-71 del campo» a la conyunción de n enunciados diferentes relativamente atómicos de un campo. le llamo dimensión de t con respecto a éste. y si.

grados diferentes de falsabilidad si se las examina p o r el método basado en la relación de subclasificación : en tales casos. debe aceptarse el veredicto de este ú l t i m o m é t o d o . entonces. pág. o sólo uno de ellos. de modo que cada p u n t o de este campo pueda considerarse representativo de u n enunciado relativamente atómico. y entonces — c o m o es natural—• no h a b r á ocasión p a r a que entren en conflicto .) Puede suponerse. es decir. D I M E N S I Ó N DE UN CONJUNTO DE CURVAS E n ocasiones podemos identificar sencillamente lo que h e llamado «campo de aplicación» de una teoría con el campo de su representación gráfica. Voy a estudiar estas relaciones valiéndome de los dos enunciados q j s del apartado 36 (obsérvese que nuestra comparación de dimensiones se aplica a enunciados con diferentes p r e d i c a d o s ) . pero si en u n caso concreto son aplicables ambos métodos. Hemos visto ya en el ' Cf. La hipótesis q — l a de que todas las órbitas planetarias son circunferencias— es tridimensional. que corresponderán a cuatro puntos de su representación gráfica. MENCER. conducirán al mismo resultado. pues p a r a su falsación se necesitan.com . ya que se requiere u n mínimo de seis enunciados singulares del campo (a los que corresponderán seis puntos del gráfico) para falsaria.Grados de contrastabilidad 123 dimensiones de los enunciados básicos valiéndonos del c a m p o . ya que habría demostrado ser el más sensible.blogspot. (Suponemos que a enunciados singulares de elevada composición corresponden enunciados básicos t a m b i é n de elevada composición. 39. con el área de un p a p e l cuadriculado en el que representamos la teoría p o r u n gráfico. que a u n a teoría de m a y o r dimensión corresponde una clase de enunciados básicos de mayor dimensión y tal que todos los enunciados de esta clase están permitidos p o r la teoría. con entera independencia de lo que afirmen. ya que —según puede demostrarse mediante u n teorema m u y sencillo de la teoría de la d i m e n s i ó n — la dimensión de una clase tiene que ser m a y o r o igual que la de sus subclases^. sin embargo. * Puede asumirse que las condiciones que se requieren para que sea válido este teorema están satisfechas siempre por lo» «espacios» de que aquí nos ocupamos. que todas las órbitas planetarias son elipses— es pentadimensional. podremos estimar su grado de composición. el qne utiliza la dimensión de cada teoría y el que se apoya en la relación de subclasificación. Esto responde a la pregunta acerca de cómo están relacionados los dos métodos de c o m p a r a r los grados de contrastabilidad. H a b r á casos en que no se p o d r á e m p l e a r ninguno de los dos. la dimensión de la teoría con respecto a este campo (definida en el apéndice I ) es idéntica a la dimensión del conjunto de curvas que corresponde a aquélla. La hipótesis s — a saber. es decir. http://psikolibro. todos los demás casos en que p u e d a n aplicarse ambos métodos. al menos. cuatro enunciados singulares del campo. se puede concebir que dos teorías de igual dimensión tengan. 81. p o r t a n t o . Dimensionstheorie (1928).

G. creo oportuno hacer algunos comentarios metodológicos acerca de cómo descubrió Kepler sus leyes *'. Sin duda alguna.com . si se tiene en cuenta la dificultad de los cálculos. al hecho de que la hipótesis de las circunferencias de que p a r t i ó era relativamente fácil de falsar: si Kepler h u b i e r a empezado con u n a hipótesis que por su forma lógica h u b i e r a sido menos fácilmente contrastable que la de las circunferencias. que estaban apoyados literalmente «en el aire» — c o m o si dijéramos. pero sí creo que el éxito de Kepler fue debido. en p a r t e . Cada una de las palabras «circunferencia». en lo alto de los cielos y en movimientos deseonocidos-. la hipótesis de las circunferencias con la de las parábolas (que es t e t r a d i m e n s i o n a l ) . http://psikolibro. en la representación algebraica.124 La lógica de la investigación científica apartado 36 que q es más fácilmente falsable que *: como todos los círculos son elipses. Philos.blogspot. 1953: véase su nota en la página 404. por W. y J. 230. C. en realidad. pág. o sea. Probability and Induction (1949). p u d i m o s comparar ambas hipótesis apoyándonos en la relación de subclasificación. KEMENY. podría muy bien no h a b e r llegado a ningiín resultado en absoluto. pero el uso de las dimensiones nos capacita para comparar teorías que antes no p o d í a m o s : por ejemplo. Con relación a los enunciados q y s de mi ejemplo. Reviexo 57. El inequívoco resultado negativo a que llegó K e p l e r al falsar su hipótesis de las circunferencias fue. " Las opiniones que aquí se exponen han sido aceptadas. la dimensión del conjunto de curvas dep e n d e del n ú m e r o de parámetros cuyos valores podemos elegir libremente . las leyes de Kepler podían haberse encontrado p o r otro camino. «parábola» denota una clase o conjunto de curvas. no fue un mero accidente que fuese aquélla la ruta que le condvijo a la solución : pues corresponde al método de eliminación.—. «The Use of Simplicity in Induction». por lo cual podemos decir que el niímero de p a r á m e t r o s determinables libremente de u n conjunto de curvas que representa una teoría caracteriza el grado de falsabilidad (o de contrastabilidad) de la misma. que puede aplicarse únicamente si la teoría es suficientemente fácil de falsar. sin embargo. KNEALE. suficientemente precisa para ser capaz de chocar con la experiencia de observación. No pretendo sugerir que la creencia en la perfección — p r i n c i p i o heurístico que guió a Kepler en sus descubrimientos— estaba inspir a d a de un modo consciente o inconsciente en consideraciones metodológicas acerca de los grados de falsabilidad. indicando su origen. y cada uno de éstos tiene la dimensión d si son necesarios y suficientes d puntos p a r a escoger o caracterizar una curva determinada del c o n j u n t o . su p r i m e r é x i t o : el método empleado había justificado su valía ante sus ojos lo suficiente como p a r a continuar adelante. «elipse». especialmente desde el momento en que la p r i m e r a tentativa le h a b í a proporcionado ya ciertas aproximaciones. A mi entender.

http://psikolibro. etc. corno el de todas las rectas. Si queremos que todas las circunferencias pasen por dos puntos dados tenemos un conjunto monodimensional. por la clase vacía (más que determinada) de dimensión menos uno. el conjunto de las elipses con u n a relación dada entre los semiejes es tetradimensional (como es el de las p a r á b o l a s ) .C l a s e s bimensionales ^ dimensionales dimensionales — — recta — recta que pasa circunferencia parábola que cónica que por un punto (jue pasa p o r pasa por un pasa p o r u n u n punto dado punto dado punto dado dado recta que pasa circunferencia parábola que cónica q u e p o r dos pun. Como vamos tras la averiguación de los grados de falsabilidad ' También podríamos haber empezado. pero el de todas las que pasan p o r u n p u n t o dado es un conjunto bidimcnsional.Clases mono. P o r ejemplo.blogspot.40. N a t u r a l m e n t e . Clases t r i . el paso de la elipse al círculo equivale a especificar cierta excentricidad (la excentricidad 0 ) o una razón especial entre los semiejes (la unidad). como es natural. Cada condición sup l e m e n t a r i a de que las curvas del conjunto pasen p o r otro p u n t o reduce en uno la dimensión de aqu^l.Clases tetradimensiodimensionales nales circunferencia parábola Clases cero di.que pasa por pasa por dos pasa por dos dos puntos puntos dados puntos dados tos dados dados circunferencia parábola cónica que pasa p o r que pasa por que pasa por tres tres tres puntos dados puntos dados puntos dados — — T a m b i é n puede reducirse el n ú m e r o de dimensiones p o r otros métodos distintos que el de aumentar el n ú m e r o de puntos dados. El conjunto de todas las circunferencias. D o s MANERAS DE REDUCIR EL NÚ. lo mismo que el de las elipses con una excentricidad d a d a .MERO DE DIMENSIONES DE UN CONJUNTO DE CURVAS Varios conjuntos de curvas enteramente diferentes pueden tener la misma dimensión. es tridimensional. por e j e m p l o .com .

La reducción formal por la que pasamos de la ecuación general de la elipse a la ecuación de la circunferencia p u e d e describirse diciendo que consiste en igualar u n o de los p a r á m e t r o s a cero. preguntaremos ahora si los diversos métodos existentes de reducir el n ú m e r o de dimensiones son equivalentes p a r a nuestros propósitos. remplazar un p a r á m e t r o p o r u n a c o n s t a n t e . son independientes de la elección del origen y la orientación de las coordenadas. etc. Dado que la definición del conjunto de elipses (o de circunferencias) es la misma p a r a todas las coordenadas cartesianas. sin embargo. y u n segundo p a r á m e t r o a la u n i d a d . ahora bien. a una reducción de la dimensión de la teoría misma. ni mucho menos. a aquél en el que se especifica de modo más restricto la forma o figura de la c u r v a : por ejemplo. es decir. pues queda especificado u n punto de la elipse. Vemos. m a n t e n e r tajante esta distinción. y. y la reducción formal u n n o m b r e universal. y el conjunto de las circunferencias p o r la ecuación gener a l de la circunferencia: definiciones que son independientes de dónde —• siempre dentro del plano—• dibujemos las coordenadas (cartesianas) a las que se refieren. como puede verse del modo que sigue. que es posible mantener clara la discriminación hecha si nos fijamos en su relación con el p r o b l e m a de los n o m b r e s universales: pues la reducción material introduce u n nombre individual en la definición del conjunto de curvas del caso. es independiente de la especificación que se haga de dichos nombres i n d i v i d u a l e s : es u n invariante con respecto http://psikolibro. o si hemos de detenernos en un examen más circunstanciado de sus méritos relativos. o m e d i a n t e otra especificación equivalente a ésta. de ésta a recta. El único modo de d e t e r m i n a r u n sistema de coordenadas concreto es p o r m e d i o de nombres i n d i v i d u a l e s : p o r ejemplo. a las reducciones que se obtienen fijando uno o más puntos. p o r otra p a r t e .blogspot. pero si se iguala a cero otro p a r á m e t r o (el término i n d e p e n d i e n t e ) . es decir. Pero. en términos algebraicos. p o r consiguiente. p o r ejemplo. con todo. sin duda alguna.com . Llamaré ((reducción formalv del número de dimensiones al otro método. lo que se obtiene es una reducción material. a una condición i n i c i a l . cómo podemos distinguir entre métodos diferentes de llevar a cabo tal remp l a z a m i e n t o . Puede definirse el conjunto de todas las elipses de este plano p o r medio de la ecuación general de la elipse. No es fácil. Reducir las dimensiones de una teoría significa. al pasar de elipse a circunferencia. el paso — d i g a m o s — de una hipótesis de elipses a una de circunferencias corresponderá. no está claro. que estipular que u n a curva pase por un punto singular determinado (o ])or mía pequeña región) estará ligado frecuentemente —o corresponderá— a la aceptación de u n enunciado singular determinado. Imaginemos ahora que se nos da cierto plano individual.126 La lógica de la investigación científica de las teorías. p o r especificación ostensiva de su origen y su orientación. tal vez m e d i a n t e u n a «definición ostensiva». Me parece. por un lado. ¿cómo p u e d e n mantenerse separados estos dos métodos de reducir las dimensiones? Podemos d a r el n o m b r e de ((reducción material» al método que no opera con estipxilaciones en cuanto a la «forma» o «figura» de la c u r v a : esto es.

el procedimiento a seguir tendrá que ser diferente según que la teoría (como la de K e p l e r ) se pronuncie acerca del mundo mediante enunciados geométricos. y en caso contrario. pág>. p a r a este liltimo tipo de teoría no sería adecuado exigir que su definición — o la del conjunto de curvas correspondient e — fuese invariante con respecto a las rotaciones del sistema coordenado. Desde luego. individual. Podemos expresar ahora lo siguiente: se dice que la definición Dj de un conjunto de curvas es «igualmente general» (o más general) que la definición Dj de otro conjunto de curvas. su invariancia con respecto a las transformaciones de c o o r d e n a d a s ) . y la otra. material. cf. ' Sobre las relaciones entre grupos de transformaciones e «individualización». sino que se refiera a u n sistema de coordenadas singular.blogspot. WETL.Grados de contrastabilidad 127 a todas las transformaciones de coordenadas del grupo euclídeo (desplazamientos y transformaciones de semejanza). 73 y sigs.. Con esto se concluye mi exposición acerca de los métodos p o r los que p u e d e n compararse los grados de falsabilidad. Una definición que sea invariante con respecto a un grupo general de transformaciones también lo será con respecto a otros más especiales. queremos definir u n conjunto de elipses (o de circunferencias) que tengan en común u n punto específico. Si c o m p a r a m o s el grado de falsabilidad de dos teorías a la vista de sus dimensiones. p o r otra parte. p o r ello. si aquélla es invariante con respecto al mismo grupo de transformaciones que lo es Dj (o con respecto a uno más g e n e r a l ) . h e m o s de operar con una ecuación que no sea invariante con respecto a las transformaciones del grupo euclídeo. el de la llamada «probabilidad de hipótesis» o de la corroboración. pero existen también otros problemas que q u e d a n iluminados de u n modo nuevo gracias a nuestro examen de los grados de falsabilidad. en donde se hace referencia al ErUmger Programm de KLEIN.com .. 59. como veremos más a d e l a n t e : especialmente. edición ingl. de raiodo que p a r a cada definición de un conjunto de curvas existe un grupo de transformaciones — e l más general— que es característico de aquél. es claro que h a b r e m o s de tener en cuenta su generalidad (es decir. presión.plicidad. uno en el que se haga visible cómo depende la presión de la t e m p e r a t u r a ) . o sea «geométrica» únicamente en el sentido de que sea posible representarla p o r u n gráfico (por ejemplo. de que nos ocuparemos a continuación. Naturwissenschaft (1927). estará referida a nombres individuales ^. Toda reducción de la dimensión de un conjunto de curvas que no disminuya la generalidad de la definición será llamada formal. Creo que estos métodos p u e d e n ayudarnos a elucidar ciertas cuestiones epistemológicas. individual u ostensivamente determinado : y. por e j e m p l o : ya que. Las transformaciones pueden ordenarse j e r á r q u i c a m e n t e . págs. Si. en este caso. temperatura). las coordenadas pueden representar cosas enteramente diferentes (una. además de sus dimensiones. tales como el problema de la sim. del p l a n o . http://psikolibro. Philosophie der Mathematik u. es decir.

y como está encaminada a explicar p o r qué preferimos u n a descripción del m u n d o que echa mano de teorías en lugar de limitarse a utilizar enunciados singulares. como si fuese algo obvio qué cosa es la sencillez y p o r qué deberíamos tenerla en gran estima.. sin caer en la cuenta de las dificultades qu» p l a n t e a . WEYL. sin embargo. p o r ejemplo. 155. cit. entonces no cabe duda de que deberíamos utilizar las más sencillas. Poincaré. ahora bien. Véase también. sin el adjetivo «sencilla» — o una pal a b r a análoga— esta doctrina no diría absolutamente n a d a .blogspot. el interés que suscita este p r o b l e m a ha decaído últimamente. al p a r e c e r : y quizá por presentar —especialmente tras el penetrante análisis de W e y l — u n cariz casi refractario a toda solución. Hasta hace poco tiempo se había empleado la idea de sencillez de un modo no crítico.com . ingl. más abajü. pocos h a n intentado siquiera explicar por qué h a b r í a n de ser más sencillas. que las teorías se emplean buscando la sencillez. es de gran sencillez en u n sen' Cf. P o r esto. E L I M I N A C I Ó N DE LOS CONCEPTOS SENCILLEZ ESTÉTICO T PRAGMÁTICO DE La p a l a b r a «sencillez» se emplea en muchos sentidos diferentes. Muchos filósofos de la ciencia h a n concedido a este concepto un lugar de importancia crucial en sus teorías. además.. ¿cuál es la más sencilla? 41. dicha doctrina parece presuponer que las teorías son más sencillas que los enunciados singulares. pág.. o — d e u n modo más preciso— qué se quiere decir al h a b l a r de sencillez. 115 y sig. No hace m u c h o tiempo Weyl dijo que «el p r o b l e m a de la sencillez tiene una importancia central para la epistemología de las ciencias de la N a t u r a l e z a » ^ . La teoría de Schródinger. Si suponemos. Kirchhoff y Avenarius h a n p r e t e n d i d o remplazar la idea de explicación causal por la de «descripción más sencilla».CAPITULO SÉPTIMO La sencillez No parece existir gran acuerdo en lo que respecta a la importancia del llamado «problema de la sencillez». el apartado 42. P o r ejemplo. ed. http://psikolibro. op. los seguidores de Mach. para quien la elección entre teorías es u n a cuestión de convención. pág. llega a formular su principio p a r a realizar semejante elección: escoge la más sencilla de todas las convenciones posibles. P e r o .

dando a e n t e n d e r que p u e d e ejecutarse más fácilmente o que se necesita menos práctica — o menos conocimientos— p a r a realizarla. u n p l a n t e a m i e n t o o u n a exposición. 1931. En todos estos casos p u e d e eliminarse la palabra «sencillo». Acerca de u n p r o b l e m a podemos decir que n o tiene u n a solución sencilla. sino que indica no m á s que u n a preferencia de carácter estético o pragmático. y lo más notable es que contesta de este modo cuando escribe acerca del concepto que aquí nos interesa. http://psikolibro. ya que su empleo es extralógico. cuadrática o exponencial) está convencido inmediatamente de que ha descubierto u n a ley». 42. 148. p o r u n a función lineal. P o r lo p r o n t o . pero en otro sentido m u y bien puede llamársele «complicada». Es u n a situación parecida a la que encontramos cuando alguien dice que u n a tarea puede «llevarse a cabo p o r medios m á s sencillos» que otra. y al que yo l l a m a r é concepto episterrvológico de sencillez. debemos reconocer el hecho de que todo científico que ha logrado representar u n a serie de observaciones p o r medio de u n a fórmula m u y sencilla ( p o r ejemplo. sino difícil. T e n i e n d o en cuenta este ' SCHLICK.blogspot. diciendo : «la sencillez es. y. rechaza éste con la observación de que «el concepto de sencillez es. enteramente relativo y vago . sino de i n t r i n c a d o . Así. excluiré de nuestra discusión la aplicación del término «sencillez» a n a d a semejante a u n planteamiento o u n a exposición. ni p e r m i t e que se distingan de u n modo preciso ley y azar» ^. ilid.La sencillez 129 tido metodológico. la diferencia entre «ley» y «azar». pues no cae dentro de la jurisdicción de la lógica. especialmente. pues continúa : «incluso si somos incapaces de explicar qué es lo que realmente se quiere decir aquí con "sencillez'.. sin duda alguna. un concepto que indica preferencias de carácter en p a r t e práctico y en p a r t e estético» ^. ' ScHi. y calificar no de sencillo. • H e traducido libremente el término «pragmatischerjí de Schlick.. pág. esta distinción tiene poco interés desde el p u n t o de vista de la teoría del conocimiento. no es posible llegar a una definición estricta de causalidad apoyándose en él. Schlick discute las posibilidades de definir el concepto de regul a r i d a d de aspecto legal. Se dice con frecuencia de dos exposiciones de u n a y la misma demostración matemática que u n a de ellas es m á s sencilla o m á s elegante q u e la o t r a .com . Naturwissenschajten 19. Schlick da u n a respuesta negativa. mediante el concepto de sencillez. finalmente. a la vista del poco éxito que h a n tenido la mayoría de los intentos de definir este concepto. E L PROBLEMA METODOLÓGICO DE LA S E N C I L L E Z ¿ Q u é nos queda — s i es que queda algo— después de h a b e r eliminado las ideas estética y pragmática de sencillez? ¿Existe u n concepto de ésta que tenga importancia p a r a el lógico? ¿Cabe distinguir entre teorías lógicamente no equivalentes debido a sus grados de sencillez? P u e d e parecer m u y dudosa u n a respuesta a estas cuestiones.lCK.

según la referencia de Schlick. < WITTGENSTEIN. pág. * En los lugares mencionados. por ejemplo. o — d e acuerdo con la reseña de Feigl—• cuando se desvía menos de la recta (las dos versiones no son e q u i v a l e n t e s ) .363. y. Schlick y Feigl mencionan '' u n trabajo inédito de N a t k i n en que. El «principio de la curva más sencilla» de Reichenbach (Mathematische Zeitschrift 34. Esta definición parece estar bastante de acuerdo con nuestras i n t u i c i o n e s . La respuesta usual es que se elija la curva más sencilla. Y. no lleva a ninguna parte. pero a través de u n número finito de puntos p u e d e dibujarse u n n ú m e r o ilimitado de curvas de las formas más diversas. Weyl discute y rechaza u n intento m u y interesante de apoyar la ' FEIGL. siempre seguiría siendo u n misterio p o r qué h a b r í a m o s de dar preferencia a la sencillez definida de este modo en p a r t i c u l a r . entonces la representación gráfica de la ley será u n a curva que pase p o r todos esos p u n t o s .blogspot. una circunferencia más sencilla que u n a elipse. . Theorie und Erfahrung in der Physik (1931). 25. Al elegir la ley más sencilla se supone tácitamente que una función lineal. o p a r a creer que las leyes «sencillas» tienen ventajas sobre las que lo son menos — a p a r t e de las ventajas estéticas y p r á c t i c a s — ^. 616) se apoya en su axioma de inducción (que creo insostenible) y tampoco nos sirve de ayuda. 1932. etc. no creo que esta cuestión pueda dirimirse m e d i a n t e tales «artificios» (como Schlick los l l a m a ) .. http://psikolibro. aquel autor propone que se diga que u n a curva es m á s sencilla que otra cuando su curvatura m e d i a es más p e q u e ñ a que la de é s t a . además.4541).com . " La observación de Wittgenstein acerca de la sencillez de la lógica (op. p o r tanto. marga el p u n t o decisivo : p o r ejemplo. Los creyentes en la lógica mencionada suponen que llegamos a las leyes naturales p o r generalización a p a r t i r de observaciones concretas. Proposición 6. Wittgenstein. Si imaginamos los diversos resultados de u n a serie de observaciones como puntos marcados en u n sistema de coordenadas. pero no se nos dan razones para la elección de esta j e r a r q u í a concreta de sencilleces con preferencia a otra cualquiera. e t c . digamos. op. cit. la ley no está determ i n a d a unívocamente p o r las observaciones: con lo cual la lógica inductiva se enfrenta con el problema de decidir qué curva h a de elegirse entre todas las posibles. La idea epistemológica de sencillez desempeña u n papel especial en las teorías de la lógica i n d u c t i v a : p o r ejemplo. dice: «El proceso de la inducción consiste en asum i r la ley más sencilla que p u e d a ponerse de acuerdo con nuestra experiencia» *. pág. cit. pero. realmente. es más sencilla que u n a cuadrática. en relación con el problema de la «curva más sencilla». hace que ciertas partes de u n a hipérbola (las partes asintóticas) sean m u c h o más sencillas que una circunferencia. Proposición 5. que «constituye la norma de sencillez». Feigl proclama u n a tesis parecida cuando habla de la «idea de definir el grado de regularidad o de legalidad valiéndose del concepto de sencillez» ^.. de u n o u otro m o d o .130 La lógica de la investigación científica pasaje se hace claro qué es lo que actualmente se espera conseguir del concepto de sencillez : q u e nos dé u n a medida del grado de legalidad o de regularidad de los eventos.

este análisis está perfectamente sujeto a crítica. Aprovecho esta ocasión para reconocer de modo enteramente explícito la prelación de estos autores. en gran medida. para cada una de éstas. la clase de funciones— debido a su sencillez matemática. Por tanto. a menos que ésta represente la verdadera ley.. si empleamos ahora la recta para llevar a cabo interpolaciones y extrapolaciones. Con lo que podríamos pretender. http://psikolibro. 156. cf. y que y depende linealmente de x: conjetura que se deberá a la sencillez de la línea recta.La sencillez 131 sencillez en la probabilidad. es posible recusar cualquier intento de precisarlo (entre ellos el mío). o a que sería sumamente improbable que precisamente estos veinte pares de observaciones elegidas arbitrariamente se encontrasen casi sobre una recta si la ley en cuestión fuese de un tipo distinto . la nota *! del apartado 43). Pero Weyl no* nos dice en qué consiste la «sencillez matemática». y su referencia al número de parámetros. '''y la nueva nota situada a continuación do esta (es decir. es esencial que las matemáticas nos presenten a priori la función —o. y —sobre todo— no dice qué ventajas lógicas o epistemológicas se supone que tiene la ley más sencilla con respecto a otra más complicada *'. cit. sin duda alguna. ed. ingl. mejor. pág. 1921. están de acuerdo. es decir..blogspot. En definitiva. Mag. op.. también lo ignoraba al escribir el suyo) que Harold Jeffreys y Dorothy Wrinch habían sugerido —seis años antes que We^l— que se midiese la sencillez de una función por su parvedad en parámetros libremente determinables (véase su estudio conjunto en Phil.com . La observación de Weyl de que «las matemáticas nos presenten a priori la clase de funciones. que expongo en el apartado 82. están de acuerdo con mi tesis (que desarrollaré en el apartado 43). * Cuando escribí este libro no sabía (y Weyl. y varias de ellas se desviarán considerablemente de la recta. para el análisis del concepto epistemológico de sencillez: pues éáte no ha sido determinado con precisión hasta el momento. Yo podría responder a tales objeciones que no atribuyo la menor importancia a la palabra «sencillez»: ' WEYL. Pues siempre es posible definir toda suerte de funciones matemáticas que. págs.). 116. obtenemos unas predicciones que van más allá de lo que las observaciones nos dicen. la nota 1 del apartado 82. ' Los comentarios ulteriores de Weyl sobre la relación entre sencillez y corroboración son también pertinentes a este respecto. y) de la misma función y = f(x). 369 y sigs. por ejemplo. aunque mi modo de abordar el osuMto es intiy diferente. Sin embargo. que sería sumamente improbable que las veinte observaciones se situasen precisamente sobre tal curva. serán satisfechas por las veinte observaciones del caso. «Supongamos. que veinte pares coordenados de valores (x. Conjeturaremos entonces que nos hallamos frente a una ley natural rigurosa. con mi propia opinión. debe advertirse que esta clase de funciones ha de depender de menos parámetros que el número de observaciones que se tiene que satisfacer» '. diciendo que el concepto de sencillez que interesa a los epistemólogos es realmente otro enteramente distinto. 4 2 .. pág. debido a su sencillez matemática». debido a su trascendencia para nuestro propósito actual. se encuentren sobre una recta (dentro de la exactitud que es de esperar) cuando se los representa en papel cuadriculado. Los diversos pasajes que hemos citado son muy importantes.

en lugar de la máxima improbabilidad previa. Mag. es fácil ver que la hipótesis más sencilla en este sentido es también la que podemos esperar eUminar más rápidamente en caso de que sea falsa. págs. (Así. Los hechos son los siguientes: en su profunda discusión del problema (que aquí he citado en el apartado 42. Jeffreys vio. pudiese explicar nuestra preferencia epistemológica por las teorías más sencillas. 116 del libro de Weyl. con la facilidad de su eliminación—. a mi entender. Pero si Weyl meramente no llegó a advertir lo que ahora es «fácil ver» (según Kneale). así como al mío. las tesis de Jeffreys y de Kneale juntas pueden ilustrar la observación de Schopenhauer de que la solución de un problema con frecuencia parece primero una paradoja y luego una perogrullada). la norma de asumir siempre la hipótesis más sencilla que esté de acuerdo con los hechos conocidos es la que más rápidamente nos permitirá desembarazarnos de hipótesis falsas». págs. sino los posibles falsadores y su grado de composición). Este autor escribe en su Ubro Probability and Induction. le hubiese llevado a advertir que una teoría más sencilla es más contrastable).. sin poner en relación de ninguna forma este rasgo. pero deja de ser válido si consideramos no ya los casos que verifican la ley.: «.blogspot. 369 y sigs. una línea recta— ofrece ventajas sobre otra más complicada. Y en caso de que Weyl (o cualquier otra persona llegada a mi noticia) se hubiera anticipado a mi teoría. —y sigue viendo— justamente lo opuesto: atribuye a la ley más sencilla la máxima probabilidad previa. en primer lugar. Ha sido muy satisfactorio encontrar por lo menos un epistemólogo —William Kneale— que ha aceptado esta teoría de la sencillez (incluidas las ideas del apartado 40). ni con la opinión intuitiva que acababa de rechazar. 42. en realidad. Pero ni en esta página —de la que he citado las frases pertinentes a esta cuestión en el texto— ni en ninguna otra parte del espléndido libro de Weyl (ni en ningún otro) he sido capaz de encontrar el menor rastro de la tesis de que la sencillez de una teoría se halla en conexión con su falsabilidad —es decir. texto correspondiente a la nota 7).com . Weyl menciona. SENCILLEZ T GRADO DE FALSABILIDAD Todas las cuestiones epistemológicas que surgen alrededor del concepto de sencillez pueden contestarse si igualamos este concepto con el de grado de falsabilidad. en lugar de seguir esta opinión intuitiva (que. En resumen. Weyl continúa luego discutiendo la escasez de los parámetros como criterio de sencillez.. La caracterización hecha por Weyl de la sencillez de una curva por su parvedad en parámetros había sido expuesta con anterioridad —desde 1921— por Harold Jeffreys y Dorothy Wrinch (Phil.132 ha lógica de la investigación científica no he sido yo quien ha introducido semejante término.. Como es fácil que este aserto encuentre una actitud de oposición *^. y en una nota a pie de página se refiere a la pág. y soy perfectamente consciente de sus desventajas.). porque podría considerarse un accidente muy improbable que todas las observaciones se ajustaran a una curva tan sencilla. lo único que afirmo es que el concepto de sencillez que voy a aclarar ayuda a contestar precisamente aquellas cuestiones que —como las citas hechas muestran— los filósofos de la ciencia han planteado frecuentemente en relación con su «problema de la sencillez». Me interesa añadir que posteriormente he desarrollado http://psikolibro.. por complicada que sea (el argumento es enteramente correcto. la opinión intuitiva de que una curva sencilla —digamos. Weyl la rechaza por no resistir a una crítica racional: señala que lo mismo podría decirse de cualquier curva dada. ni con ningún concepto que. como el de contrastabiüdad o el de contenido. 1949. trataré primero de hacerlo más aceptable intuitivamente. 229 y sig. pero. pues. no habría escrito yo (como lo hice hacia el final del apartado anterior) que Weyl «no dice qué ventajas lógicas o epistemológicas se supone que tiene la ley más sencilla». 43.

mediante la idea de los grados de falsabilidad. 148 (cf. y sólo falsables tomando precauciones especiales (apartado 68). por tal razón. que ésta puede medirse por la improbabilidad «lógica» (que corresponde exaclomente n la improbabilidad icprcvia» de Jeffreys). Me ocupaba de la averiguación de los grados de contrastabilidad. varios de los ejemplos y de otros detalles que allí se dan podrían trasladarse fácilmente al problema de la sencillez.La sencillez 133 He puesto ya de manifiesto que las teorías de menor dimensión son más fácilmente falsables que las de mayor dimensión: por ejemplo. por tanto. nos sentimos inclinados a considerar una función de primer grado más sencilla que una de segundo. En los apartados 31 a 40 hemos discutido minuciosamente la comparación de los grados de contrastabilidad. una ley que tenga la forma de una función de primer grado es falsable con más facilidad que otra expresable por medio de una función de segundo grado . con el grado de universalidad de una teoría: un enunciado puede remplazar a otros menos universales que él. pero esta última pertenecerá todavía al grupo de las más falsables entre todas las leyes cuya forma matemática sea la de una función algebraica. *' Como ya ne mencionado en las notas 7 del apartado 42 y *1 del presente. y esto ocurre. pero tamliién propusieron atribuir mayor probabilidad previa a la hipótesis más sencilla. cabe representar sus tesis por el esquema sencillez = parvedad de parútnelros : = elevada probabilidad previa. el apéndice *X y el apartado *15 de mi Postscript. pág. 1931. la improbabilidad previa—• con la escMes en pa- http://psikolibro. el apartado 58 y la parte final del 59). aunque no hay duda de que esta última representa también una ley a la que no cabe hacer ningún reproche. el apartado 65). en primer lugar. Naturwissenschaflen 19. y cabe responmi tesis sobre la sencillez y que al hacer tal cosa he puesto cuanto he podido de mi parte —y espero que no del todo infructuosamente— por aprender de Kneale. y encontré. el grado de universalidad y precisión de una teoría aumenta con su grado de falsabilidad. Puede decirse que el concepto de dimensión de una teoría precisa la idea de Weyl de emplear el número de parámetros para determinar el concepto de sencillez *^. Como hemos visto. no sencillos. es factible aclarar también la distinción que Schlick había querido trazar entre ley y azar: los enunciados probabilitarios acerca de sucesiones que tienen características azarosas resultan ser de dimensión infinita (cf. Ocurre que yo aborde el problema desde un ángulo enteramente diferente. Por lo cual. ^ SCHLICK. y después.com .blogspot. Cf.. A lo cual puedo añadir que. la nota 1 del apartado anterior). sino complicados (cf.n parámetros libremente determinados. que es posible igualar lu conlraslabiliilad —y. y.. Harold Jeffreys y Dorothy Wrinch fueron los primeros en proponer que se midiese la sencillez de una función por su escasez v. se le ha llamado a menudo «más sencillo». especialmente.» ^. por consiguiente. Lo cual concuerda bastante bien con la observación de Schlick acerca de la sencillez: «ciertamente. quizá podamos identificar el grado de estrictez de una teoría —algo así como el grado en que ésta impone el rigor de lá ley sobre la Naturaleza— con su grado de falsabilidad: lo cual hace ver que este último realiza justamente lo que Schlick y Feigl esperaban que hiciera el concepto de sencillez.

mi tesis puede presentarte por medio del esquema: contrastabilidadt=^ elevada improbabilidad previa = parvedad de parámetros = sencillez. De modo parecido.com . lo que pedimos es invariancia con respecto a todas las transformaciones pertenecientes al grupo de los desplazamientos. Pocos considerarían que la figura geométrica de u n a curva logarítmica. porque su contenido empírico es mayor y porque son mejor contrastables. si nos imaginamos la forma de una curva logarítmica con un solo p a r á m e t r o (y = log^x) situada en cualquier sitio de u n p l a n o . y podemos p e d i r l a con respecto a las transformaciones de s e m e j a n z a : pues no pensamos que la forma o figura geométrica esté ligada a una posición d e t e r m i n a d a . Por tanto.134 La lógica de la investigación científica der a ciertas posibles objeciones a la teoría de este autor p o r medio de nuestra distinción entre una reducción formal y una reducción mate* rial de la dimensión de u n a teoría (cf.blogspot. P a r a comprenderlo no hay necesidad de que asumamos un «principio de economía del pensamiento» ni nada p o r el e s t i l o : hemos de valorar más los enunciados sencillos que los menos sencillos. p o r otra rámetros. aun cuando no lo sea tanto la figura geométrica de la curva sinusoidal. pero se acostumbra a pensar que una Zey que puede representarse p o r una función logarítmica es una ley sencilla. F I G U R A GEOMÉTRICA Y FORMA FUNCIONAL Nuestra perspectiva del concepto de sencillez nos p e r m i t e resolver cierto n ú m e r o de contradicciones que hasta ahora h a b í a n hecho d u d a r de si tal concepto era de alguna utilidad. Podemos desembarazarnos de dificultades de este tipo si recordamos la relación existente entre el n ú m e r o de parámetros y el grado de falsahilidad. asimismo. y no será — e n modo a l g u n o — una curva de extremada sencillez. 44. sea especialmente sencilla. aunque no cabe duda de que es menos «sencilla». Puede verse que estos dos esquemas coinciden parcialmente. y únicamente al final igualé la elevada contrastabilidad con la elevada sencillez. pero se encuentran en oposición directa en el punto decisivo (probabilidad frente a improbabilidad). se dice ordinariamente que u n a función sinusoidal es sencilla. Si hablamos de la forma 'O figura geométrica de u n a curva. Véase también el apéndice •VIII. digamos. tendrá entonces cinco parámetros (para tener en cuenta las transformaciones de semejanza). En consecuencia. nuestra teoría explica p o r qué es tan deseable la sencillez. el apartado 4 0 ) : entre estas objeciones se encuentra la de que u n conjunto de elipses cuyos semiejes se hallen en una relación determinada —-o cuya excentricidad tenga u n valor numérico fijo— tiene^ exsctamente el mismo número de p a r á m e t r o s que un conjunto de círculos. y si distinguimos entre las reducciones material y form a l del n ú m e r o de dimensiones (hemos de recordar. porque nos dicen Tnás. sobre todo. Si. P e r o . http://psikolibro. el pap e l de la invariancia en lo que respecta a las transformaciones de los sistemas coordenados).

com . Solamente será posible llevar a cabo una contrastación si identificamos ciertas entidades geométricas con determinados objetos físicos: p o r ejemplo. LA SENCILLEZ DE L/V GEOMETRÍA EUCLÍDEA Uno de los argumentos ([ue lian desempeñado un papel destacado en la mayoría de las discusiones sobre la teoría de la relatividad ha sido la sencillez de la geometría euclídea. tampoco tienen importancia a(|iií las Iransformaciones de semejanza. y el de la y. altura sobre el nivel del m a r ) . cualquier desviación apreciable de los 180° falsará la hipótesis euclidiana. entonces las transformaciones de coordenadas del tipo mencionado no entran en juego : en tales casos. dad de medida (además de la de ángulos). encontramos que también en este caso coinciden los conceptos de sencillez y de falsabilidad. o tal vez una definición ostensiva. cf. el tipo de sencillez de que se habla con esto parece tener poco que ver con los grados de falsabiJidad. tal como una u n i d a d de área—. o los puntos con intersecciones de hilos. Nadie ha d u d a d o j a m á s de que ésta es.La sencillez 135 parte. sino también el t a m a ñ o (absoluto) de] triángulo —lo cual quiere decir que tendría que definirse otra u n i . además. xina teoría o ley está representada p o r una curva logarítmica. 45. por esta razón. A p r i m e r a vista. [)or ejemplo. «en nuestro m u n d o tenemos que emplear cierta geometría métrica con tal y cual radio de curvatura». p u e d e hacerse ver que la liii)ótesis de la validez de una geometría euclídea del rayo de luz es falsable en mayor grado que cualquier otra de las hipótesis que —frente a ella— afirman la validez de una geometría no e u c l í d e a : pues si medimos la suma de los ángulos de un triángulo formado con rayos luminosos. Análogas consideraciones son oporlunas acerca de oscilaciones sinusoidales a lo largo de un eje eoncroto. mientras que la de una geometría de Bolyai-Lobatschewski con curvatura constante dada será compatible con toda medida concreta que no exceda de los 180°. no liay que tener en cuenta rotaciones. Paremos ahora mientes en qué argumentos pueden ayudarnos a contrastar la hipótesis. p a r a falsar esta última hipótesis no sólo sería necesario medir la suma de los ángulos. y también acerca do otros mucbos casos. vemos que se necesitan más mediciones p a r a llevar a cabo una íuisación. desplazamientos paralelos o transformaciones de semejanza. las líneas rectas con rayos de luz. como tal. más sencilla que cualquier geometría no euclídea (ic curvatura constante — p o r no liablar siquiera de las geometrías no cuclíibías cuya curvatura varía de un punto a otro.blogspot. el apartado 1 7 ) . que la hipótesis es compatible con mayores va- http://psikolibro. Si adoptamos semejante identificación (una definición coordinadora. el eje de las x puede representar presión atmosférica. Pero si los enunciados en cuestión se formulan como hipótesis emjiiricas. ya que — p o r regla general— una curva logarítmica es u n a representación gráfica en la que no pueden intercambiarse las coordenadas ( p o r ejemplo. Así ]iucs. el eje de los tiempos.

46. debe elegir la teoría «más sencilla». es más difícil de falsar. Desde m i p u n t o de vista.blogspot. E L CONVENCIONALISMO Y EL CONCEPTO DE SENCILLEZ Lo que el convencionalista llama «sencillez» no corresponde a lo que yo entiendo por esta p a l a b r a . debe decirse que u n sistema tiene el máximo grado de com. es falsable en grado m e n o r . por ello. algo muy distinto que el grado de falsabilidad. las figuras pertenecientes a ella p u e d e n ser invariables con respecto a más transformaciones. o sea. pág. es decir. lo que quiere decir con «sencillez» es. http://psikolibro. en consecuencia.136 La lógica de la invtaligación científica naciones del resultado de aquéllas. P o r ello. pero como no trata a sus teorías como sistemas falsables. más sencillas.. que ha de ser siempre arbitraria» ^. pues de otro modo hubieran advertido que su apelación a la sencillez no puede j a m á s salvarlos de la a r b i t r a r i e d a d . en p a r t e estético y en p a r t e práctico. sino como estipulaciones convencionales. sin duda alguna. introduciendo hipótesis a u x i l i a r e s : pues el grado de falsabilidad de u n sistema protegido de tal modo sería igual a cero. p u e d e n ser de m e n o r dimensión — o . por tanto. Su idea central y su punto de partida es que ninguna teoría está d e t e r m i n a d a p o r la experiencia de u n modo libre de a m b i g ü e d a d : punto en el que estoy de acuerdo. u n a vez que h a n escogido el camino de la convención arbitraria. el concepto convencionalista de sencillez resulta ser. Es curioso que los mismos convencionalistas no han caído en la cuenta del carácter convencional de su propio concepto fundamental (el de s e n c i l l e z ) : y es claro que no se han percatado de ello. en todo momento en q u e peligre. ibíd. Así pues. V e r d a d e r a m e n t e . nuestro concepto de sencillez nos lleva otra vez a las reglas metodológicas del apartado 20 : especialmente a la regla o principio que nos sujeta p a r a que no nos demos a las hipótesis ad hoc y auxiliares — e l principio de p a r q u e d a d en el uso de hipótesis.plicación si — de acuerdo con la práctica convencionalista— se aferra u n o a él como a algo establecido de u n a vez para siempre y que se está decidido a rescatar. el comentario que sigue de Schlick (cf. El convencionalista cree también que. y que. el apartado 4 2 ) se aplica al concepto convencionalista de sencillez. ScHliCK. pero no al m í o : «es seguro que sólo puede definirse el concepto de sencillez por u n a convención.com . P a r a decirlo de otro m o d o : la geometría euclídea es la única geometría métrica con una curvatura determinada en la que son posibles las transformaciones de semejanza. 148.

*' A partir de 1934 he realizado tres tipos de cambios en la teoría de la probabilidad : 1) La introducción de un cálculo de probabilidades formal (axiomático). o — l o cual viene a ser lo m i s m o — seguimos careciendo de u n sistema axiomático satisfactorio p a r a el cálculo de p r o b a b i l i d a d e s . Dejaré de lado. refractarios a toda falsación estricta. Confío en que estas investigaciones c o n t r i b u i r á n a aliviar la insatisfactoria situación actual.CAPÍTULO OCTAVO La probabilidad Me ocuparé en este capítulo exclusivamente de la probabilidad de eventos y de los problemas que p l a n t e a — q u e surgen en relación con la teoría de los juegos de azar y con las leyes probabilísticas de la física—.blogspot. y averiguar qué es lo que vale. p o r ahora. Con todo. p e r o todavía nos falta u n a definición satisfactoria y coherente de ésta. lo cual quiere decir tanto como resolver lo que yo llamo el problema de la decidibilidad de los enunciados probabilitarios. resultan ser. En la física m o d e r n a desempeñan u n p a p e l decisivo u n a serie de ideas q u e i m p l i c a n la teoría de la p r o b a b i l i d a d . y con u n «axioma de aleatoriedad» algo más d é b i l — .com . que estudiaré en los apartados 79 a 85 bajo el título de «Corroboración». p e r o sin e m p l e a r lo que él llama el «axioma de convergencia» (o «axioma del l í m i t e » ) . en p r i n c i p i o . con dos tareas. La segunda tarea consiste en elucidar las relaciones existentes entre prohabilidad y experiencia. y al investigar este p r o b l e m a descubriremos algo que a p r i m e r a vista parece ser u n a objeción casi insuperable a mis tesis metodológicas: pues. Nos enfrentamos. esta m i s m a roca en que íbamos a tropezar se convertirá en u n a p i e d r a de toque sobre la cual contrast a r m i teoría. en la que los físicos emplean abundantemente las p r o b a b i l i d a d e s sin ser capaces de decir de u n modo coher e n t e qué significado dan a « p r o b a b i l i d a d » *^. La primera es fundamentar de nuevo el cálculo de probabilidades. Las relaciones entre prob a b i l i d a d y experiencia necesitan aún ser a c l a r a d a s . (jue pue- http://psikolibro. lo cual t r a t a r é de hacer desa r r o l l a n d o la teoría de la p r o b a b i l i d a d como u n a teoría de la frecuencia — s i g u i e n d o las directrices marcadas p o r R i c h a r d von Mises. el p r o b l e m a que p u e d e denominarse de la probabilidad de hipótesis —cuestiones tales como la de si u n a hipótesis contrastada con frecuencia es más p r o b a b l e que otra sometida menos veces a contraste—. a u n q u e los enunciados probabilitarios desempeñan u n p a p e l de una i m p o r t a n c i a tan vital en la ciencia empírica. pues.

. ni equipararse a u n o de este tipo. y — e n p a r t i c u l a r — la afirmación numérica que hace?». Los dos primeros cambios proceden de 1938. 48.138 La lógica de la investigación científica 47. Podemos no tener en cuenta las objeciones lógicas que se de interpretarse de muchos modos: por ejemplo. en donde se le aplica también a los problemas de la teo- m cuántica. el enunciado «la p r o b a b i l i d a d de sacar once con dos dados (perfectos) es 1/18» sería u n ejemplo de enunciado probabilitario n u m é r i c o .. Me ocuparé p r i m e r o de los enunciados probabilitarios numéricos.interpretación de propensiones—• y 'la del cálculo frecuencial por el formalismo neoclásico (o de teoría de la medida). sin alterar su sentido. y luego de los otros. a los que considero menos i m p o r t a n t e s . p o d r í a n transformarse quizá en probabilitarios numéricos (como. 2) Una simplificación de la teoría frecuencial de la probabilidad. conseguida llevando a cabo el programa de reconstrucción de dicha teoría que subyaee a todo este capítulo. en esle volumen): el primero en ciertos apéndices nuevos (del *II al *V) y el segundo —que afecta a la argumentación del presente capitulo— en una serie de notas nuevas de este capítulo y en el nuevo apéndice *VI (en cuanto a aquéllas. «Es m u y probable que obtengamos u n a mezcla homogénea mezclando agua y alcohol» constituye u n ejemplo de u n tipo de enunciados que. está m u y cerca de 1 » ) . y están indicados en el libro mismo (es decir. los que entincian la p r o b a b i l i d a d en forma numérica — a los que llamaré enunciados probabilitarios numéricos— y los que no lo hacen de este m o d o . «la probabilidad de obtener .com . debidamente interpretados. En cuanto a los no numéricos. el cual —segi'm creo— no puede transformarse en u n o numérico. E L PROBLEMA DE LA I N T E R P R E T A C I Ó N D E L O S ENtrNCIADOS PRO- BABILITARIOS Comenzaré distinguiendo dos tipos de enunciados p r o b a b i l i t a r i o s . Cómo hemos de interpretar u n enunciado de este tipo. en el sentido de las interpretaciones lógica y frecuenpial debatidas en este libro y también en el de l i interpretación de propensiones que discuto en mi Postscript. El tercero (que introduje de un modo provisional en 1953) está explicado y desarrollado cii mi Postscript.blogspot. 3) La sustitución de la teoría objetiva de la probabilidad a base de las frecuencias por otra interpretación objetiva —¡a. LAS INTERPUETACIONES S U B J E T I V A Y OBJETIVA La teoría clásica (de Laplace) de la p r o b a b i l i d a d define el valor numérico de u n a p r o b a b i l i d a d como el cociente que se obtiene al dividir el n ú m e r o de casos favorables p o r el de los casos igualmente posibles. de un modo más completo y directo que en 1934. A»ií. y\nte todo enunciado probabilitario numérico surge siempre la cuestión: «. en la nota ''J del apartado 57 se describe el cambio principal). http://psikolibro. pueden ser de diversos tipos. tenemos u n tipo m u y distinto de enunciado probabilitario no numérico con «es m u y improbable que se descubra un efecto físico que contradiga a la teoría cuántica».

probabilitaria como u n tipo especial de relación lógica entre dos enunciados.13 y sigs. como son las de deductibilidad. sobre una objeción temprana a la expresión «igualmente posible».. por J." ed.673. Véase C. pág. estadística y verdad (1946). y en caso de que p y q se contradigan m u t u a m e n t e . Proposición 5. 95 y siga. l a ccrlcza di' I. *' En cl capítulo *1I del Poslscript (en donde se critica en detalle la interpretación subjetiva) discuto más a fondo las razones por las qxie cuento la interpretación lógica como una variante de la subjetiva. 417.. pero incluso en tal caso difícilmente podemos aceptar que semejante definición nos haga disponer de una interpretación aplicable sin ambigüedades : pues bajo ella se encuentran latentes varias interpretaciones diferentes. Todas sabemos que éstos p u e d e n encontrarse entre sí en variadas relaciones lógicas. pero no me parece m u y apropiada una interpretación de los enunciados probabilitarios numéricos que se encamine en esta dirección. Esta no interpreta los enunciados probabilitarios psicológica sino lógicamente: como aserciones acerca de lo que puede llamarse la « p r o x i m i d a d lógica» ^ de los enunciados. Cuando lo que nos ocupa son ciertos enunciados no numéricos. (T. Probabilidad.. páginas '62 y sigs. (1936).. tales como la de que «igualm e n t e posibles» es otra manera de expresar «igualmente probables» . de creencia o de duda. Statistik und ÍFahrheit (1928). Aunque se suele Uamar «de Laplace» a Ja definición clásica (también en este libro). trad. WlTTCENSTEliN. Sin embargo. la palabra aprobable» p u e d e traducirse satisfactoriamente de este modo . pues. págs. que merece que le dediquemos m a y o r atención. por JUAN CARLOS GRIMBEHG. op. Vox MISES. se remonta por lo menos a la Doctrine of Chances (1718) de D E MOIVRE. 237 : «la probabilidad así definida es.blogspot. párrafo 2. op. pues bien.)].. Logísche Analyse des Wahrscheinlichkeitsbegriffs. existe una mieva variante de la interpretación subjetiva *^. Erkenntnis 1. etc. PEIRCE. ^ WAISMANN. " J. 84 y sigs.com . la teoría lógicosubjetiva —cuyo p r i n c i p a l exponente es Keynes ^— considera la relación. que en su forma original es más bien psicologista: trata el grado de p r o b a b i l i d a d como si fuese una medida de los sentimientos de c e r t i d u m b r e o incertidumbre. NEYMAN. que p u e d e n surgir en nosotros ante ciertas aserciones o conjeturas. Collected Papers 2. 1930. Cf. * Wíi'TCKNSTEliv. págs. Los dos casos extremos de esta relación de p r o b a b i l i d a d son la deductibilidad y la contradicción: un enunciado q « d a » * —según dicen— a otro enunciado p la p r o b a b i l i d a d 1 si p se sigue de q . Cf. cit.conclusión lógica es un (jasq limite de lu jirobabilidads. D. RABINOWITSCH. KETNES. http://psikolibro. algo así como una medida de la proximidad lógica o de la conexión deductiva entre los dos enunciados». ingl.— sugiere una interpretación subjetiva de la teoría de la p r o b a b i l i d a d .La probabilidad 139 h a n planteado frente a tal definición ^. Wahrscheinlickkeit.. «ley normal de erroresy». esp. 98 y siguientes [trad. también el apéndice *IX. págs. cit. Probability. Espasa-Calpe Argentina. Proposición 5. por ejemplo.^! «Si p se sigue de q. 115 y sigs. la p r o b a b i l i d a d ^ Cf.1 T. A Treatise on Probability (1921). S. págs. M. SHOLL y E.. incompatibilidad o independencia m u t u a . 1932 (primeramente publicado en 1878). 2. pág. asimismo. la proposición'g' (III a In proposición '/)' la probaUilidail 1. Statistics and Truth (1939). p o r ejemplo. que voy a clasificar en los dos grupos de objetivas y subjetivas. El frecuente uso de expresiones que poseen cierto matiz psicológico — t a l e s como ((esperanza matemática».

de mi Postscript. (Rechazo la variante de la teoría subjetiva que mantiene que los enunciados p r o b a b i l i t a r i o s objetivos deberían derivarse de suposiciones subjetivas. págs. Los principales representantes de la nueva teoría frecuencial son R. h a b l a n d o de u n modo a p r o x i m a d o . Acerca de la tesis de Whitehead. la nota 1 del apartado 50).140 La lógica de la investigación científica que q da a p es 0. Según esta interpretación. con lo cual q u i e r e decir. que introduzco en los iiparlados *53 y sigs. En las páginas que siguen t r a t a r é de construir de nuevo la teoría de la p r o b a b i l i d a d como u n a teoría frecuencial (modificada). y especialmente los no numéricos. quizá utilizando como ° Sobre la antigua teoría frecuencial. la interpretación objetiva. Dorge. Así pues. cf. sino sobre toda la clase de tiradas. y de a h í que sea e n t e r a m e n t e inaceptable c u a n d o recordamos cómo se utiliza la teoría de las p r o b a b i l i d a d e s p o r la física. * Una nueva interpretación objetiva. 95 y sigs. Un tercer modo de i n t e r p r e t a r la definición m e n c i o n a d a . pero su solución es que los enunciados p r o b a b i l i t a r i o s son n o empíricos. Adm i t o a b i e r t a m e n t e que la teoría subjetiva es capaz de dar u n a solución coherente al p r o b l e m a de cómo decidir los enunciados probabilitarios. debida principalm e n t e a que creo que sólo u n a teoría objetiva p u e d e explicar la aplicación del cálculo de probabilidades en la ciencia e m p í r i c a . declaro m i fe en u n a interpretación objetiva.com . De acuerdo con esta tesis. la cantidad de confianza que conviene otorgar al enunciado p a la vista de la información o conocimiento que nos dispensa aquel envmciado q que «da» p r o b a b i l i d a d a p . E l enunciado en cuestión dice ú n i c a m e n t e que. los enunciados probabilitarios n u m é r i cos sólo son admisibles en el caso de que se les p u e d a d a r u n a interpretación frecuencial. el enunciado «la p r o b a b i l i d a d de q u e la p r ó x i m a tirada de este dado dé u n cinco es igual a 1/6» no es realm e n t e u n a aserción acerca de la p r ó x i m a tirada. la frecuencia relativa de los cincos vale 1/6. el apartado 80 (nota 2). que. considera que todo enunciado probabilitario numérico enuncia algo acerca de la frecuencia relativa con que acontece u n evento de cierto tipo dentro de u n a sucesión de acontecimientos ". son tautologías.. E n t r e estos extremos se h a l l a n las demás relaciones probabilitarias.). en donde se hace referencia especial a The Logic of Chance. von Mises (cf. Reichenbach y Tomier. de VENN. ligada muy estrechamente a la teoría frecuencial pero distinta de ella incluso en el formalismo matemático. y q u e — e n general— tropieza con menos dificulta'des lógicas que la teoría o b j e t i v a . cf.blogspot. es la interpretación de propensiones. Los teóricos de la frecuencia acostumbran a soslayar los enunciados probabilitarios de los que no cabe dar u n a interpretación frecuencial. de la cual la p r ó x i m a es m e r a m e n t e u n elemento. la crítica de Keynes (op. http://psikolibro. dentro de esta clase de tiradas. cit. Kamke. cabe i n t e r p r e t a r del modo siguiente: la p r o b a b i l i d a d numérica de u n enunciado p (dado el q) es tanto mayor. P u e d e advertirse el parentesco existente entre esta teoría y la psicologista a p a r t i r del hecho de que Keynes define la p r o b a b i l i d a d como el «grado de creencia racional» . cuanto menos trasciende su contenido lo que ya se encuentra incluido en aquel enunciado q del que d e p e n d e la p r o b a b i l i d a d de p (y que «da» a éste u n a p r o b a b i l i d a d ) .

de la incalculabilidad a la calculabilidad (es decir. p o r un tipo peculiar de incalculabilidad que le predispone a u n o a creer — t r a s gran n ú m e r o de tentativas infructuosas— que todos los métodos racionales conocidos de predicción h a n de fallar cuando aquéllos se presentan : tenemos algo así como la sospecha de que no es u n científico quien p o d r í a predecirlos. pues precisamente realizamos tales transformaciones cuando carecemos de conocimientos^. al que yo llamo el problema fundamental del azar. al parecer. Klasse.blogspot. el apartado 62. 1930. pág. cf.-hist. http://psikolibro. pierde e n t e r a m e n t e el carácter de paradoja — h a y que reconocerlo— si aceptamos la teoría subjetiva. pág. Verdaderam e n t e . y que encontramos luego b r i l l a n t e m e n t e corroborados p o r la p r á c t i c a ? Ni siquiera la teoría frecuencial h a sido capaz hasta ahora de dar u n a solución satisfactoria a este p r o b l e m a .com . algo paradójico.La probabilidad 141 «puente» el teorema tie Bernoulli ": considero enteramente irrealizable este p r o g r a m a p o r razones lógicas. Phil. pero no explica cómo puede contrastarse ni corroborarse un enunciado de ignorancia interpretado como enunciado frecuencial. y éste es exactamente nuestro p r o b l e m a . Véanse también el apéndice *IX y los apartados *55 a *57 de mi Postscript. más abajo. * No he cambiado de opinión en este punto. aun cuando creo ahora que el teorema de Bernoulli puede servir de «puente» dentro de una teoría objetiva: precisamente entre las propensiones y la estadística. esta concepción disuelve la p a r a d o j a . C.) 49. * Creo que esta opinión tan extendida tiene la culpa de las peores confusiones. especialmente la nota 3. P e r o tal forma de sortear la paradoja es e x t r e m a d a m e n t e insatisfactoria. como haré ver circunstanciadamente en mi Postscript. sino únicamente u n profeta. de algo que no conocemos.. 41) sostiene una tesis parecida. de la ignorancia— p o d a m o s sacar concluisiones que cabe interpretar como enunciados acerca de frecuencias empíricas. STUMPF (Sitzungsbericht der Bayerischen Akademie der Wissenschaften. capítulos *1I y *V. justamente esta incalculabilidad es lo que nos hace concluir que es posible aplicar a semejantes eventos el cálculo de probabilidades. o. con todo. en Erkenntnis 1. sino —según esta teoría— meramente un método de llevar a cabo transformaciones lógicas de algo que ya conocíamos. Este modo de concluir. En el a p a r t a d o 67 haremos ver que tiene cierta relación con el «axioma de convergencia». pues e n t r a ñ a la tesis de que el cálculo de probabilidades no es un método de calcular predicciones (frente a lo que ocurre con todos los demás métodos de la ciencia e m p í r i c a ) . mejor. Y. E L PROBLEMA FUNDAMENTAL DE LA TEORÍA DEL AZAR La aplicación más importante de la teoría de la probabilidad se encuentra en lo que podemos l l a m a r eventos — o acontecimientos— «azarosos» o «aleatorios». el cual consEste es el mayor error de Keynes. 238. Estos se caracterizan. WAISMANN. dice: «no existe otra razón para introducir el concepto de probabilidad que lo incompleto de nuestro conocimiento». ¿Cómo es posible explicar el hecho de que a p a r t i r de la incalculabilidad —esto es. 1892. a la aplicabilidad de cierto cálculo).

1936. Si separamos todas las tiradas que h a n tenido la p r o p i e d a d cinco — h a s t a llegar a cierto elemento dentro de la sucesión— y dividimos su número p o r el n ú m e r o total de tiradas hasta llegar a este elemento (esto es. pero cabe encontrarle u n a solución satisfactoria dentro del marco de la teoría de la frecuencia. Esta es distinta de la sucesión original de eventos a que corresponde. una vez que se elimina el axioma q u e hemos mencionado : y se encuentra al analizar los supuestos que nos permiten pasar. denotamos con este t é r m i n o u n a sucesión de eventos en que se supone aparecen únicamente dos propiedades: p o r ejemplo. Von Mises llama «colectivo» a toda sucesión de eventos que satisfaga ambas condiciones. RABINOWITSCH : Pro- bability. esp. por J. u n a sucesión de tiradas de un dado que supongamos indestructible. ingl.blogspot. un colectivo es u n a sucesión de eventos que es capaz.)}. 2. NEYMAN. por JUAN CARLOS GRINBERG: Probabilidad. V N MISES. Mathematische Zeitschrift 5. T o m a r é como ejemplo sencillo de colectivo el que podemos l l a m a r « a l t e r n a t i v a » . y a la que podría designarse p o r «sucesión de eventos» o «sucesión de propiedades». 1939 [vers. 1931. 1919. TFahrscheinlichkeit. und Wahrheit (1928). Grundlagen der Wahrscheinlichsrechnung. Statistics and Truth. estadística y verdad (1946). http://psikolibro. Explicaremos sus ideas fundamentales. Espasa-Calpe Argentina (T. en u n a argumentación. WahrscheinlichkeitsTcchnung und ihre Anwendung in der Statistik und theoretischen Physik (l'orlesungen iiher angetvandte Mathematik 1). pág.' ed. Se definen estas tiradas como «azarosas» o «aleatorias» p o r medio de dos condiciones a x i o m á t i c a s : el axioma de convergencia (o axioma del limite) y el axioma de aleatoriedad. Si determinamos ahora la frecuencia relativa de los cincos hasta llegar a cada elemento de la sucesión. Cada uno de los eventos tiene cierto carácter o propiedad: p o r ejemplo. 52. obtenemos u n a nueva sucesión : la sucesión de las frecuencias relativas de los cincos. 50. la sucesión de tiradas de u n a moneda. p o r el número ordinal de éste en la sucesión). L A TEORÍA F R E C U E N C I A L DE V O N M I S E S La p r i m e r a teoría frecuencial que proporciona unos fundamentos p a r a todos los teoremas principales del cálculo de probabilidades fue propuesta p o r Richard von Mises '^.. H a b l a n d o de un modo tosco. D . 1. Statistik. MathemaO tische Zeitschrift 4. 1919. de ser continuada i n d e f i n i d a m e n t e : p o r ejemplo.142 La lógica de la investigación cievtífica tituye u n a parte integrante de la teoría en su estado actual. pág.com . SHOLL y E. obtenemos la frecuencia relativa de los cincos hasta llegar a dicho elemento. de eventos reiterados tales como u n a serie de tiradas con un dado. en p r i n c i p i o . Fundamentalsatze der Wahrscheinlichkeitsrechnung. u n a tirada puede hacer aparecer un cinco. y entonces tiene la propiedad cinco. de la sucesión irregular de acontecimientos aislados a la regularidad o estabilidad de sus frecuencias. Llamaremos «1» a u n a de ' R. trad. El cálculo de probabilidades es u n a teoría de ciertas sucesiones de eventos o acontecimientos azarosos o aleatorios: es decir.

dos propiedades : y si se nos dan los límites de las frecuencias correspondientes a todas las propiedades del colectivo tenemos lo que se llama su «distribución^. Es evidente que u n j u g a d o r p o d r í a mejorar sus posibilidades de ganancia utilizando u n sistema de j u g a r si las sucesiones de tiradas de una p e r r a chica mostrasen ciertas regularidades (por ejemplo.ente favorables se a p r o x i m a r á n al mismo límite que las que aparecen en la sucesión de todas las tiradas. el axioma de convergencia (o «axioma del l í m i t e » ) postula que la sucesión de frecuencias tiende a u n límite definido al hacerse cada vez m a y o r la sucesión de eventos. en el caso de la alternativa habrá dos sucesiones diferentes. con lo cual querré «íempre decir la sucesión de frecuencias coordinada con la propiedad «1» de dicha «hemalivB (ct). como se le llama a veces. Así pues. mejor. Así pues. que no existe u n sistema de j u g a r que les sea aplicable con éxito : postula que —sea cual fuere el sistema de j u g a r p o r el que escojamos unas tiradas supuestamente favorables— las frecuencias relativas dentro de la sucesión de tiradas supuestam. la única) sucesión de frecuencias relativas coordinada con la alternativa ('')». la p r o b a b i l i d a d es otro término p a r a el «límite de la frecuencia relativa en un colectivo». * http://psikolibro. y por esta razón hablo —de un modo breve— de «la (es decir. Entonces p u e d e representarse una sucesión de eventos del modo siguiente: 0 1 1 0 0 0 1 1 1 0 1 0 1 0 . «el principio de exclusión de los sistemas de j u g a r » — está encaminado a dar expresión matemática al carácter azaroso de la sucesión. . P o r tanto.com . está coordinada a la p r o p i e d a d «1» de esta alternativa— la siguiente sucesión de frecuencias relativas. con respecto a todos los colectivos. y de aquí que la Podemos coordinar con cada sucesión de propiedades tantas sucesiones distintas de frecuencias relativas como propiedades estén definidas en la sucesión. pero éstas pueden deducirse una de otra. con tal de que se continúe jugando el número de veces suficiente.. p a r a este autor. al menos.La probabilidad 143 las p r o p i e d a d e s ( c a r a ) y «O» a la otra ( c r u z ) . El axioma de aleutoriedad — o .. una sucesión p a r a la que exista u n sistema de jugar p o r cuyo medio el j u g a d o r pueda m e j o r a r sus posibilidades de ganar. no será u n colectivo en el sentido de Von Mises. ya que son complementarias (los términos correspondientes suman 1 ) . o «sucesión de frecuencias» ^: 1 O 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 2 2 2 2 3 4 5 5 6 6 7 7 . Pues el axioma de aleatoriedad postula. Von Mises emplea este axioma p o r q u e tenemos que asegurarnos un valor fijo de la frecuenda con el cual podamos trabajar a pesar de que las frecuencias reales tengan valores fluctuantes. En todo colectivo existen. (A) A esta «alternativa» corresponde — o . u n a aparición bastante regular de cruces a continuación de toda serie de tres salidas seguidas de c a r a s ) .. .blogspot. . (A') A h o r a b i e n .

E n cuanto al axioma de aleatoriedad. y postular sólo aquél. se h a n planteado objeciones contra la combinación de u n axioma de convergencia con otro de aleatoriedad ^. estas sugerencias presuponen que este ú l t i m o axioma es el causante de las dificultades. P u e s el límite matemático no es sino u n a propiedad característica de la regla o ley matemática por la que está determinada la sucesión. (1931). Von Mises resume en cuatro puntos los rasgos característicos de su teoría ^: el concepto de colectivo precede al de p r o b a b i l i d a d . y se define la tarea del cálculo de probabilidades. p o r el axioma de aleator i e d a d ) . WahrscheinlichkeitsTechnung WAISMANN. Erkenntnis 1.com . Frente a estas opiniones me siento inclinado a acusar al axioma Cf. p a r a u n a fracción cualquiera elegida a r b i t r a r i a m e n t e y p r ó x i m a a cero. 232. 22. que — a mi e n t e n d e r — no carecen de justificación. dicho b r e v e m e n t e : en calcular p r o b a b i l i d a d e s que no están dadas a p a r t i r de las que lo están. basándose en que es inadmisible aplicar el concepto matemático de límite — o de convergencia— a u n a sucesión que. se formula u n axioma de aleatoriedad. bien reemplazarlo p o r otro requisito más débil ( R e i c h e n b a c h ) . Con objeto de salir al paso de semejantes objeciones. inexacta.blogspot. es decir.144 La lógica de la investigación científica idea de probabilidad sea únicamente aplicable a sucesiones de eventos : restricción que es fácil sea enteramente inaceptable desde el punto de vista de Keynes. 1930. Von Mises contestó a los críticos que presentaban objeciones contra la estrechez de su interpretación. subrayando la diferencia entre el empleo científico de la probabilidad (por ejemplo. Se trata meramente de u n a p r o p i e d a d de esta regla o ley si. Según Von Mises. la existencia de u n lím i t e . pág. P L A N DE UNA NUEVA TEORÍA DE LA PROBABILIDAD Los dos axiomas o postulados que Von Mises formula para defin i r el concepto de colectivo h a n sufrido fuertes críticas. pág. p o r su misma definición (esto es. este ú l t i m o se define como límite de frecuencias r e l a t i v a s . no h a de estar sujeta a ninguna regla ni ley. http://psikolibro. existe u n elemento de la sucesión tal que todos los que le siguen se separen de cierto valor determinado —llamado su l í m i t e — en u n a cantidad m e n o r que aquella fracción. se ha propuesto abstenerse de c o m b i n a r el axioma de convergencia con el de aleatoriedad. VON M I S E S . 51. lo que se p r o p o n e es. En particular. en la física) y sus usos p o p u l a r e s : señaló que sería u n error p e d i r que u n t é r m i n o científico adecuadamente definido correspondiese en todos los respectos a su utilización precientífica. bien a b a n d o n a r l o completamente ( K a m k e ) . la tarea del cálculo de probabilidades consiste p u r a y exclusivamente en esto : en inferir ciertos «colectivos deducidos» con ciertas «distribuciones deducidas» a p a r t i r de determinados «colectivos iniciales» dados con ciertas «distribuciones iniciales» dadas .

La probabilidad 145 de convergencia no menos que al de aleatoriedad. «aleatoria» o «azarosa». cuestión p o r la que h a de preocuparse especialmente el epistemólogo ^ (cf. con las sucesiones de eventos que p u e d e n continuarse indefinidamente) p o r el conocido método de introducir un axioma de convergencia. ni nuevo apéndice *\\. p o r ejemplo. F R E C U E N C I A RELATIVA DENTRO DE UNA CLASE FINITA Consideremos ahora una clase a de u n n ú m e r o finito de acontecimientos. Y después de deducir y examinar el teorema de Bernoulli. libro lo que me había propuesto. me ocuparé de cómo podría eliminarse el axioma de convergencia y de qué clase de sistema axiomático quedaría como resultado. tiene como p r i n c i p a l meta la deducción del teorema de Bernoulli — l a p r i m e r a «ley de los grandes n ú m e r o s » — a p a r t i r de u n axioma de aleatoriedad modificado: a saber. finalmente. A continuación me propongo ocuparme p r i m e r o de la cuestión matemática. ya que necesitamos alguno de este tipo p a r a la discusión del axioma de aleatoriedad. p o r tanto. F ' será símbolo del límite de las frecuencias relativas de una sucesión de frecuencias infinita. F h a b r á de simbolizar la p r o b a b i l i d a d objetiva —esto es. Pienso. sólo las he llevado a cabo de un modo satisfactori'> en el nuevo apéndice *VI. la clase de las tiradas con este dado c o n c r e t o . 52. p a r a ser más preciso. Después continuaré con las sucesiones infinitas (es decir. que es preciso llevar a cabo dos t a r e a s : el perfeccionamiento del axioma de aleatoriedad (lo cual es p r i n c i p a l m e n t e un p r o b l e m a mat e m á t i c o ) y la eliminación total del axioma de convergencia. modificado de suerte que no se pida más de lo que es necesario p a r a alcanzar dicha meta. a p a r t i r de ésta pueden oblencrse del modo usual el teorema de Bernoulli y los demás teoremas de límites de la teoría de la prohabilidad. *Sigo creyendo que ambas tareas tienen importancia. Esta teoría resulta ser una parte bastante elemental de la teoría de clases. el apartado 66). Mi plan consiste en p r e p a r a r p r i m e r o una teoría frecuencial para clases finitas. O. aunque casi logré realizar en o'. la frecuencia relativa en una sucesión «irregular». hasta lograr la deducción de la ( « p r i m e r a » ) fórmula b i n o m i a l — . I'ublicnré por separado t>na exposición detallada de la construcción matemáti*(!f. " ScHucK. La p r i m e r a de estas tareas. 10 http://psikolibro. de la epistemológica. expresa esta preocupación. lo que p r e t e n d o es deducir la fórmula binomial (a la que a veces se llama «la fórmula de N e w t o n » ) en lo que yo llamo su «tercera f o r m a » . y. y la expondremos únicamente con objeto de obtener una base p a r a la discxisión del axioma de aleatoriedad. y en desarrollar dentro de este marco la teoría cuanto sea posible —esto es. E n el curso de las deducciones matemáticas e m p l e a r é tres símbolos de frecuencia diferentes: F " simbolizará frecuencias relativas en clases finitas. 1931. y después.blogspot. en NatuTwissenschaften 19. es decir. la reconstrucción de la teoría m a t e m á t i c a ^ .com .

La clase de los elementos que pertenecen tanto a a como a ¡3 (por ejemplo. obtenemos un sistema axiomático formal para la probabilidad. Escogiendo un conjunto de fórmulas-F de las que puedan deducirse otras fórmuIas-F. sirve algo así como de marco de referencia. p o r ejemp l o . y3)» denotará el número de elementos de OÍ . los números N sólo aparecen en las demostraciones de unos pocos teoremas fundamentales que se deducen directamente de la definición. Sea ahora /3 otra clase. a su número c a r d i n a l — . sino únicamente frecuencias relativas (esto es.com . por definición. escribiremos « a F " ( ^ ) » — q u e puede leerse «la frecuencia-a de yS»—• en lugar de «la frecuencia relativa de la p r o p i e d a d ¡3 dentro de la clase finita de referencia a». la clase de las tiradas hechas ayer con este dado concreto que tenían la p r o p i e d a d cinco) se llaipa la clase producto de a y . Como a.(3) cxF"(P) = (Definición 1) N(a) que en nuestro ejemplo querría d e c i r : «la frecuencia relativa de los cinco en las tiradas de ayer con este dado es. la clase de todas las tiradas que hacen aparecer un cinco — o . la definición 1 se refiere a la clásica definición de probabilidad como razón de los casos favorables a los igualmente posibles. . *iy y *V. y puede ser. y se la denota p o r «a . pero no en los teoremas mismos *^. que se supone ser u n a clase no vacia. y la llamaremos u n a clase de referencia (fin i t a ) . el apéndice I I ) . cf. razones o números F ) . el símbolo correspondiente a frecuencias relativas será F " . Mientras que simbolizamos números (finitos) de elementos p o r N. el teorema de adición y los teoremas de división. http://psikolibro. pero debe distinguirse claramente de ésta. A p a r t i r de esta definición bastante trivial se p u e d e n deducir muy fácilmente los teoremas del cálculo de frecuencias en clases finitas (en particular. ya que aquí no se asume que los elementos de a sean «igualmente posibles».8. j8». *II. las reglas de B a y e s .146 La lógica de la investigación cientíjica esta clase «. que h a de leerse «el n ú m e r o de a». ¡3. que tienen la p r o p i e d a d cinco. Es característico de los teoremas de este cálculo de frecuencias — y de los del cálculo de probabilidades en general—• que nunca aparecen en ellos los números cardinales (números N ) . ¡3 ea una subclase de a.blogspot. el teorema general de multiplicación. compárense loa apéndices II. lo denotaremos por ((N(a)». finita o n o : diremos que fi es nuestra clase de p r o p i e d a d e s . p o r ejemplo. en cuanto al número de elementos que pertenecen a ella — o sea. que h a de leerse «a y /?». como también diremos. igual al cociente que se obtiene dividiendo el n ú m e r o de cincos sacados ayer con este dado p o r el número total de tiradas hechas ayer con este dado» *^. esto es. ((N(a . " Desde luego. tiene que contener como máximo un n ú m e r o finito de elementos (y p u e d e ser u n a clase v a c í a ) . Podemos definir ahora N(a.

/?. Si dos propiedades /? y y son El ténnino de Von Mises es «elección» (nAuawdhlyt). /3) + N(a . «el complemento de y3». 53. p u e d e ocurrir que y aparezca en la nueva clase de referencia.La probabilidad 147 Haremos ver ahora cómo h a de entenderse esto valiéndonos de u n ejemplo m u y sencillo (damos otros en el apéndice I I ) . el apéndice II (1") y (1.pF"(y) = aF"(y) En este caso. o —lo cual és más probable— ' http://psikolibro. con la misma frecuencia relativa que en la clase de referencia original. INTRASCENDENCIA E n t r e todas las operaciones que pueden ejecutarse con frecuencias relativas de clases finitas.a . Klasse 5 3 . y3 (digamos. de la frecuencia de y en la nueva clase de referenc i a " . a . podemos escribir ahora: „F"(P) + „F"(p) = 1 Este teorema contiene solamente números F . cf.). Leipzig. INDEPENDENCIA. la clase de los botones que h a y en u n a caja—. simplemente. El teorema general de división contesta a la cuestión que aquí planteo (cf. ya que podemos considerarla obtenida p o r selección dentro de a de todos los elementos (botones) que tienen la propiedad ff (ser r o j o s ) .com . Berichte über die Verltandlungen der sachsischen Ges. y dos clases de propiedades.-physik. La relación de independencia es u n a relación triádica. o bien la «selección de a según la propiedad ^ » .mutuamente independientes dentro de la clase de referencia a » . ITissenschaften.blogspot. *La condición de finitud que afirmo en esta nota no es luf¡dente para la triple gimetria. a . ¡3 como nueva clase de referencia. 158. « . A esta ú l t i m a . d. los botones rojos) y y (los botones grandes. SELECCIÓN. Para la demostración de nuestra aserción de simetría. Mathem. puede cumplirse „. ei apéndice I I ) . quizá he tratado de expresar la condición de que (t y y eatén acotadas por la cíate finita de referencia a. la de selección'^ tiene una importancia especial para lo que sigue. ^) = N ( a ) . 1901. puede llamársela «el resultado de seleccion a r elementos j3 de a». pág. y planteamos la cuestión del valor de o . y simétrica en las propiedades yS y y *. ' HAUSDORFF. «no y3»). INSENSIBILIDAD. /?. decimos (siguiendo a H a u s d o r f f ' ) que las propiedades P Y y son «. p F " ( y ) . u n a clase de referencia finita. esto es. « — p o r ejemplo. pues se sigue de la definición 1 p o r medio de u n teorema sencillo del cálculo de clases que afirma que N(a . Supongamos que estén dadas. Denotemos con « p » la clase de todos los elementos que no pertenecen a /? (léase. Ahora b i e n . p o r e j e m p l o ) . o. pero su demostración emplea los números N . * Es incluso triplemente simétrica —esto es. Tomamos ahora la clase producto . j3 y y— si asumimos que P j f son también finitas. es decir. para ot.

la que se hace de acuerdo con el n ú m e r o ordinal del elemento — b r e v e m e n t e . desde el p u n t o de vista de la teoría subjetiva. o intrascendente. El ejemplo siguiente hace ver la insuficiencia de la condición formulada en la nota: tómese un universo de cinco botones. uno redondo. ya que aF" ( 7 ) 7 ^ " Así pues. que haya escrito u n n ú m e r o en cada botón de los que están en la caja) y dispuestos en u n a sucesión. la próxima nota y la *1 del apartado 5S). intrascendente para la cuestión de si semejante elemento tiene o no. ' Keynes ha puesto objeciones a la teoría frecuencial porque ha creído que era imposible definir la trascendencia dentro de ella: cf. relevant} para la cuestión de si este elemento posee también o no la p r o p i e d a d y °. De ahí que pueda definirse la trascendencia a base de la independencia. 54. de los que cuatro sean redondos ("). /? puede ser la p r o p i e d a d de ser par. P o r ejemplo. págs. http://psikolibro. a. des redondos y grandes {"-7). cualquier información acerca de la posesión de propiedades es trascendente. negro y grande (S^Sy). o quizá que la clase de referencia a es —con respecto a la propiedad y— insensible a la selección realizada según la p r o p i e d a d ¡3.8 y y dentro de a. asimismo. la teoría subjetiva no puede definir la independencia (objetiva).. op. La selección ordinal consiste en efectuar u n a selección a p a r t i r de la sucesión a teniendo en cuenta u n a p r o p i e d a d ^ que depende del n ú m e r o o r d i n a l del elemento (sobre cuya selección se h a de d e c i d i r ) . cit. y3 (que se ha seleccionado a p a r t i r de a de acuerdo con la p r o p i e d a d /8). p o r el contrario.. S U C E S I O N E S F I N I T A S . de acuerdo con su n ú m e r o ordinal. si y sólo si las propiedades en cuestión son. En caso de que que a debería ser nuestro universo finito del discurso (que son condiciones suficientes). estén numerados (por f j e m p l o . la propiedad y *^. especialmente los apartados *40 a *43. la selección o r d i n a l — y la que atiende a su vecindad. dos redondos y negros (")3). S E L E C C I O N E S ORDINAL T DE VECINDAD Supongamos que los elementos de una clase finita de referencia. *De hecho. 103 y sigs. sabemos que y aparece más a m e n u d o (o menos a menud o ) en la subclase a . dependientes. Si.148 La lógica de la investigación científica ( m u t u a m e n t e ) independientes dentro de u n a clase de referencia a. capítulo *II.com . En u n a sucesión de este tipo podemos distinguir dos tipos de selección que tienen u n a importancia especial: a saber. entonces la información de que u n elem e n t o tiene la p r o p i e d a d ¿S es trascendente [en ingl. aunque no a la inversa (cf.. negro y grande (a/Sy) y uno cuadrado. del modo siguiente: si se nos informa de que u n elemento concreto de la clase a tiene la p r o p i e d a d ^ . como pongo de manifiesto en mi Postscript. esta información es intrascendente [en ingl. Cabe t a m b i é n interpretar la independencia m u t u a — o insensibil i d a d — de .blogspot. irrelevant'} si es que /3 y y son m u t u a m e n t e independientes dentro de a : a saber. lo cual constituye una seria objeción a aquélla. podemos decir que la p r o p i e d a d y es — d e n t r o de a— insensible a la selección de elementos / 3 . ds modo que seleccionaríamos de a todos los elementos cuyo n ú m e r o ordinal fuese p a r : obtendríamos así u n a subsucesión seleccionada. respectivamente. no tenemos triple simetría. o independientes.

si tenemos una sucesión de eventos —digamos. Estudiaremos a continuación más circunstanciadamente la regularidad o i r r e g u l a r i d a d de ciertas alternativas finitas *^. podemos decir también que la selección ordinal es independiente con respecto a 7 . sin p o r ello p e r d e r generalidad. y p o r ((F"(0)» la de O. p o r ejemplo. etc. Ahora b i e n . de la teoría de la p r o b a b i l i d a d como u n a teoría de las alternativas.La probabilidad 149 Una p r o p i e d a d y sea independiente de la selección ordinal que atiende a 13. 55. o bien. podemos escribir : „ F " (1) = „ F " (0) = 1/2 (1) Seleccionamos ahora de a todos los términos que tienen la p r o p i e d a d de vecindad de suceder inmediatamente a un uno (dentro de la suce" Pueden omitirse los apartados 55 a 64 —o quizá solamente los 56 a 64— en una primera lectura.com . la estructura de u n a alternativa p u e d e ser regular o bien más o menos irregular. que los elementos adquieren en virtud de su posición en la sucesión. aquellos cuyos predecesores p r i m e r o y segundo — o cuyo sucesor seg u n d o — tengan la p r o p i e d a d 7 . es decir. . que pertenecen a cada elemento i n d e p e n d i e n t e m e n t e de su situación en la sucesión. de u n a que consista en mil unos y ceros dispuestos regularmente del modo que sigue: 1 1 0 0 1 1 0 0 1 1 0 0 1 1 0 0 . La selección de vecindad es posible p o r el hecho de que se crean ciertas relaciones de vecindad al ordenar los elementos de u n a sucesión n u m e r a d a .blogspot. Si denotamos las dos p r o p i e d a d e s p r i m a r i a s de una alternativa p o r las cifras «1» y «O». de tiradas de una m o n e d a — liemos de distinguir dos clases de p r o p i e d a d e s : las p r i m a r i a s (del tipo de «caras» o «cruces»). p o r ejemplo. http://psikolibro. como «par» o «sucesor de una cruz». Así pues. y las secundarias. LlBERTAD-rt EN SUCESIONES FINITAS Partamos de una alternativa finita. las frecuencias relativas de los unos y de los ceros son iguales. Esto nos p e r m i t e . o que la sucesión a es —con respecto a y — insensible a la selección de elementos ft. . cabe representar toda alternativa p o r una sucesión de unos y ceros. seleccionar todos los elementos cuyo predecesor inmediato tenga la p r o p i e d a d y. Se designa con el n o m b r e de «alternativa» a u n a sucesión con dos p r o p i e d a d e s p r i m a r i a s . si se pone suficiente cuidado es jjosible desarrollar las partes esenciales. Como h a hecho ver Von Mises. Quizá sea incluso recomendable pasar direct^nente desde aquí —o desde el final del apartado 55— al capítulo X. Si denotamos la frecuencia relativa de la p r o p i e d a d 1 p o r « F " ( l ) » . a. (a) En esta alternativa tenemos una equidistribución.

Denotando esta p r o p i e d a d p o r «/3». mejor. podemos seleccionar de a http://psikolibro.150 La lógica de la investigación científica sión a ) . P> contendrá quinientos ceros y solamente cuatrocientos noventa y nueve unos. y podemos decir.com .0» debido a su e q u i d i s t r i b u c i ó n ) : si a contiene dos m i l elementos. Es claro que tal insensibilidad se debe a determinados aspectos de la estructura de la alternativa a. u n a alternativa con equidistribución. podemos llamar «a . más brevemente. que a es insensible a la selección según /3. o bien tiene la p r o p i e d a d /3 (la de ser sucesor de u n u n o ) o bien la de ser sucesor de u n cero. Si seleccionamos ahora los miembros que tienen la p r o p i e d a d P llegamos a la alternativa : 0 1 0 1 0 1 0 1 0 . que tendrá la siguiente e s t r u c t u r a : 1 0 1 0 1 0 1 0 1 0 1 0 . las alternativas a . ^ no son insensibles a la selección ejecutada de acuerdo con la p r o p i e d a d de u n predecesor. especialmente a la selección según la p r o p i e d a d de u n par de predecesores. . p o r t a n t o . a — o . cx.blogspot. P o r ejemplo.^) Esta sucesión ofrece una desviación muy leve respecto de u n a equidistribución. en las que aquéllas desaparecen. ya que comienza y termina con cero (puesto que a misma t e r m i n a con «0. pues. o.pF" (1) =: cF" (1) . ni la frecuencia relativa de los ceros ni la de los unos han cambiado . (. . (2) Según la terminología introducida en el apartado 53. (a. especialmente dado que nuestra investigación h a de ampliarse a las sucesiones infinitas. diremos que la alternativa a .) ap Esta sucesión es. podemos denotar esta segunda p r o p i e d a d p o r «p». que a es insensible a toda selección que atienda a la p r o p i e d a d del predecesor inmediato. En consecuencia. de modo que tenemos „. o bien que la alternativa a es insensible a la selección de elementos con la p r o p i e d a d p . ^ y a . Estas desviaciones con respecto a la equidistribución (o a otras distribuciones) proceden sólo del primero o del ú l t i m o elemento. P o d e m o s estuciar ahora la alternativa a p a r a ver si es insensible a otras seleccionej. P tiene una equidistribución. « . j9» a la subsucesión seleccionada. y pueden hacerse tan pequeñas como se quiera sin más que t o m a r u n a sucesión suficientemente l a r g a . los cuales p u e d e n distinguirla de otras a l t e r n a t i v a s : así. . podemos decir q u e las p r o p i e d a d e s primarias de la alternativa a son insensibles a u n a selección que se haga teniendo en cuenta la p r o p i e d a d /?. la frecuencia relativa de las propiedades prim a r i a s de a— es insensible tanto a la selección que atiende a j8 como a la que atiende a ^ . . además. p o r esta razón no las tendremos en cuenta en lo sucesivo.pF" (0) = „ r " (0) . a su vez. Puesto que todo elemento de a.

La especificación de una propiedad es «intrascendente» sólo por tener u n grado de composición insuficiente p a r a servir de condición inicial. véanse tarnbicji. por lanío. diré a h o r a : «a ( n o ) está libre de secuelas de parejas de predecesores». 0 : en ninguno de estos casos tienen u n a equidistribución las subsucesiones r e s u l t a n t e s . pero el término «libre de secuelas» («nachwirkungsfrei») se debe a Reichenbach. aun cuando este autor lo empleaba entonces sólo en el sentido absoluto de «insensible a la selección realizada según un giu])0 precedente cualquiera de elementos». «« ( n o ) es lil)re-2» *^. 1.1. Y en lugar de decir. y la de operar con selecciones de vecindad perfectamente definidas.so y efecto— con la deducción de predicciones. Yo he introducido la idea general de distinguir entre vecindades de acuerdo con su tamaño. más abajo. P o r otra parte.com . o.1 y 0 . las condiciones iniciales que necesitamos para deducir la predicción. que figuran con tal profusión en la teoría subjetiva.0. sucintamente.1. no deja de ser sorprendente saber que p. Cf. dada la ley con arreglo a la cual está construida a. libertad-n. especialmente los puntos 5 y 6 de la primera nota. que a es (o no es) insensible a la selección «que atiende a parejas de predecesores». «a es insensible a la selección según predecesores aislados». la nota 4 del aparta. y de emplear.blogspot.. . liberlad. nos permite predecir la {¡ropiedad del elemento en cuestión: la información acerca de las p r o p i e d a d e s de su p a r de predecesores nos proporciona. el hecho de que a sea insensible a la selección según predecesores aislados. (La ley con arreglo a la cual está construida a requiere como condiciones iniciales u n p a r de p r o p i e d a d e s . en unos exclusivamente o ceros exclusivamente. el método recurrente para analizar selecciones de vecindad y. Tenemos con eslo otra indicación de que los términos «trascendentei^ e «intrascendente» [en ingl. como antes. TamIjién es mía la idea de introducir uu concepto definible por recurrencia de liberlad-1. especialmente. son enormemente engañosos. relevant e irrelevant^. o. ) Teniendo en cuenta lo estrechamente que está relacionada la idea de causalidad — o de cau. pues si p es intrascendente. «a es libre-1». Desde el p u n t o de vista de la teoría subjetiva. 0. y. y )o mismo le ocurre a q.2. d > ¡iñ y —en espccinl-— la 2 del aportado dfl.q puede tener la máxima trascendencia. < http://psikolibro. para construir sucesiones aleatorias (tamijién he utilizado tal método para definir la independencia mutua de n eventos). Este nrétodo es enteramente distinto del de Reiclienbach. es decir. Vemos inmediatamente que a no es insensible a la selección del sucesor de cualquiera de los posibles pares 1. por el contrario.La probabilidad 151 todos los elementos que sean sucesores de u n a pareja 1. por decirlo así. la información sobre las propiedades de Hu p a r de predecesores tiene la máxima trascendencia. es «bidimensional» con respecto a éstas. con mayor brevedad. p o d r í a expresarse del modo siguiente: la información acerca de la propiedad de un predecesor de un elemento de a es intrascendente para la cuestión de la p r o p i e d a d de este elemento. consisten todas en bloques ininterrumpidos (o «iteraciones»). Véase también el apéndice *IX. ya que. La aserción hecha más arriba acerca de la alternativa a. por tanto. e m p l e a r é de ahora en adelante los términos que indico a continuación. aunque él emplea uno de sus términos en xm sentido modificado. la expresaré ahora d i c i e n d o : «a está libre de secuelas de predecesores aislados».. el a p a r t a d o 3 8 * ' .. a saber. pero no a la que atiende a parejas de predecesores.

n a t u r a l m e n t e . o sea. insensibles a la selección según predecesores aislados. y entonces es posible demostrar fácilmente la insensibilidad a la selección de acer»Oi-fK-1 (etc. o —como d i r e m o s — la de libertad-n. Y de este modo llegamos a u n a idea general que es fundamental para lo que sigue: la de libertad frente a secuelas de todos los grupos de antecesores hasta el n ú m e r o n. en sitios diferentes: ( C ) . Con m a y o r precisión : diremos que u n a secuencia es «libre-n» si y sólo si las frecuencias relativas de sus propiedades primarias son «insensibles-n». P u e d e observarse que la impresión — i n t u i t i v a — de encontrarse frente a u n a sucesión irregular a u m e n t a al crecer el n ú m e r o n que define su libertad-n. El p e r í o d o generador de una alternativa libre-re con equidistribución h a de contener al menos 2" + ^ elementos. además. es decir. de predecesores ^. cabe simplificar esta definición: basta pedir insensibilidad a la selección de cualquier acervo-n predecesor (para un n dado).). http://psikolibro. asimismo con equidistribución. y según ternas de predecesores .152 La lógica de la investigación científica Empleando como prototipo la alternativa libre-l a. los períodos que hemos dado p u e d e n empezar. y a p a r t i r del período generador 01100011101010010000010111110011 (D) se forma u n a alternativa libre-4.blogspot. p u e d e comenzar con su cuarto elemento. estén libres de secuelas de u n p a r de predecesores. que sean libres-2. que sean libres-1 (como a ) . y según acervos-n... P o r otra p a r t e . Schiff me ha señalado. podemos const r u i r fácilmente otras sucesiones. Con el período generador 10 1 1 0 0 0 0 1 1 1 1 0 1 0 0 (C) se llega A u n a alternativa libre-3. sino que. y a la selección según pares de predecesores. luego podemos pasar a sucesiones que sean libres-3. p o r ejemplo. esto es. etc. obtenemos u n a alternativa libre-2 con equidistribución si tomamos 1 0 1 1 1 0 0 0 (B) como período generador. P u e d e construirse u n a alternativa a libre-l reiterando el período generador 1 1 0 0 (A) u n n ú m e r o cualquiera de veces. que no solamente estén libres de secuelas debidas a un predecesor. y en su lugar obtendríamos 1 0 0 0 0 1 1 1 1 0 1 0 O 1 O 1 (C) Existen otras transformaciones que tampoco alteran la libertad-/i ' Como el doctor K.com . Análogamente.

Cabe basar una definición más completa en el método (de hacer máxima mi función E ) dnscrito en los puntos 8 y siga. y re el mayor entero tal que 2 " • ' < N . sucesiones de segmentos-n adyacentes. sin imbricación. reimpresa aquí en el apéndice *IX. se dice que A es perfectamente aleatoria si y sólo si el número relativo de apariciones de cualquier pareja. otras sucesiones-re a partir de la sucesión de segmentos imbricatlos : especialmente. a éste seguir los correspondientes a los elementos « + 1 a 2re. Resulta una sucesión de longitud 2° 4" " — 1 tal. en a.. p o r selección. terna. . o. e incluso podemos definir el grado de su aproximación. que es aplicaMe a una alternativa A de longitud dada cualquiera pero finita. Si se nos da un n ú m e r o det e r m i n a d o re además de la sucesión a.. En otro lugar *^ describiremos u n método de const r u i r períodos generadores de sucesiones libres-n. aleatoria.La probabilidad 153 de u n a sucesión.com .blogspot. en que ro = re — 1. p o r lo menos una vez... que tiene —entre otras— la siguiente p r o p i e d a d : en ella aparece. * http://psikolibro. de mi «Tercera nota». del modo siguiente: empezamos con el segmento forjiíado por los n primeros elementos de a . Si al período generador de u n a alternativa libre-n añadimos los n p r i m e r o s elementos del período siguiente. PKIMEHA FORMA DE LA FÓRMULA Dada una sucesión finita a. y con equidistribución. Si se nos da una sucesión a. a una subsucesión de a que conste de n elementos consecutivos le llamamos un «segmento de a de longitud re». podemos construir una nueva sucesión formada con segmentos-re de a. podemos distribuir los segmentos-re de a en una sucesión. luego viene el segmento constituido por los elementos 2 a re + 1 de a . todo acervo-n posible **. u n a sucesión de segmentos adyacentes comenzará p o r el ele*' Cf. que al suprimir los re — 1 últimos elementos obtenemos un período generador de una alternativa libre-m. 56. acervo-m en una cantidad no mayor —^respectivamente— que ret/NVz. podemos llamar «sucesión de los segmentos-re imbricados de a» a la nueva sucesión así obtenida : este n o m b r e indica que dos elementos (esto es. P o d e m o s obtener ahora. Por ejemplo : puede empezar con el segmento-re formado por "los elementos numerados de 1 a re en la sucesión original a. discrepa del correspondiente a cualesquiera otros pareja. segmentos) consecutivos cualesquiera de la nueva sucesión están imbiicados de modo que tienen comunes re — 1 elementos de la sucesión original a. 2n + l a 3re. gamos. etc. '* Parece apropiada la siguiente definición. . más brevemente. aproximadamente. En general. Sea N la longitud de A. Una sucesión de segmentos-re adyacentes contiene sólo aquellos segmentos-re que se siguen inmediatamente. llegamos a una sucesión de longitud 2"^^ + n.. en general. acervo-m (hasta m = re) dados. di. toda distribución de re + 1 ceros y unos. un «segmento-« de a». S U C E S I O N E S DE BINOMIAL SEGMENTOS. tomamos p a r a elemento x de la nueva sucesión el segmento formado p o r los elementos x a x + n — 1 de a . Mediante esta caracterización es posible decir de una alternativa dada A cualquiera que es. para todo número n. terna.. es decir. que será la sucesión de los segmentos-n de X. la nota *1 del apéndice IV.

etc. Ahora b i e n . sin apoyarnos en otro supuesto que el de que « sea al menos libre-n—1. a partir de toda sucesión a („) obtenemos otra alternativa al seleccionar un m concreto (m^n) y adscribir la propiedad «m» a todo elemento de la sucesión a(„) que tenga exactamente m unos (y. 128) al problema correspondiente para sucesiones infinitas de segmentos adyacentes. Cada elemento de esta sucesión es u n segmento-n de a.k a 2n -{-k — 1. ' Llamo «problema beruoulliano» (siguiendo a VoN MISES. la nota 1 del apartado ÍO). de n -{. Por lo que el problema que aquí estudio sería el problema can bernouUiano para sucesiones finitas.k a in -{. el orden de los unos y los ceros) : es claro que si denotamos el n ú m e r o de unos con m. Y la respuesta se halla contenida en la fórmula siguiente. p o r ejemplo. o. p o r tanto. c(F"(l). P a r t i e n d o de que la alternativa a sea al menos libre-n—1 (siendo n u n n ú m e r o n a t u r a l a r b i t r a r i o ) . a(n).k — 1.154 La lógica de la investigación científica mentó A:-ésimo de a.com . y supongamos que la frecuencia de los unos. ¿cuál será el valor de a:i„)P"{m)? Con los recursos de la aritmética elemental podemos resolver esta cuestión ^. " En el texto original empleaba el término «fórmula de Newton».)]. de 2n -{. me he decidido a traducirlo por «fórmula binomial» [ambas expresiones son corrientes en castellano (T. pues. 1931. t o m a r como propiedad p r i m a r i a del mismo el número de sus unos (dejando de lado. En lo sucesivo. y con ««„» las sucesiones de segmentos-n. y sus segmentos contendrán los elementos de a num e r a d o s de k a n -\. es igual a p . le denomino «el problema casi bernouUiano» (cf. pero como parece ser poco usado en inglés.blogspot. es igual a q (no asumimos que ge trate de una equidistribución. podemos p r e g u n t a r lo siguiente: ¿con qué frecuencia aparece la p r o p i e d a d m en la sucesión a(n)?. fórmula de N e w t o n ) . adyacentes. pág. y que la de los ceros. Prestemos ahora algo más de atención a las sucesiones de segmentos imbricados. denotaremos con «a(„)» la sucesiones de segmentos-re imbricados. http://psikolibro. todo elemento de «(„) h a de poseer u n a de estas dos p r o p i e d a d e s .k — 1. el acervo-re ordenado de ceros y unos en que consiste dicho e l e m e n t o . a veces. n — m ceros) y la p r o p i e d a d m (no m) a todos los demás elementos de «(«i. a F ' ' ( 0 ) . designaré aquélla como « p r i m e r a forma de la fórmula binomial» *^. o. Imaginemos a h o r a de nuevo que se nos da u n a alternativa finita a con las propiedades p r i m a r i a s «1» y «O». p o r tanto. en la que sería p = q). tenemos m ^ n. Wahrscheinlichkeitsrechnung. más sencillamente. cuya demostración se encontrará en el apéndice I I I : "(«) F" (m) = «C^p^g"-"- (1) El segundo miembro de la fórmula «binomial» (1) fue obtenido — e n u n contexto diferente—• p o r Newton (y p o r ello se le llama. dicho de otro modo. y con referencia a las sucesiones infinitas de segmentos imbri cados. Podemos considerar como p r o p i e d a d p r i m a r i a de un elemento de ia(n).

De este modo se hubieran simplificado los próximos apartados. a b a n d o n a r é la teoría frecuencial en lo q u e respecta a clases de referencia finitas. por lo cual. Pero incluso en este caso sigue siendo necesario hablar de hipótesis frecuenciales. de estimaciones hipotéticas y de SU9 contrastaciones estadísticas. como hice en el antiguo apéndice I V : puede mostrarse sin dificultad que si en tales sucesiones mínimas se hace crecer n sin fin y sin límite. puesto que al hacerse demostrable la existencia de límites ya no es preciso mencionar los puntos de acumulación. y —excepto en la medida en que definen un tipo ideal de desorden objetivo— resultan innecesarios si adoptamos una interpretación de propensiones del formalismo neoclásico (de la teoría de la medida). SUCESIONES INFINITAS. Podría haber realizado dicho programa muy fácilmente si mi paso siguiente hubiese consistido en construir sucesiones (finitas) libres-n mínimas para re creciente. sin necesidad de nuevos supuestos (vóunse la nota *2 del apéndice IV y el nuevo apéndice *VI). que —ello no obstante— conservan su significación. ya que aquello que su definición exige que sea insensible —insensible a toda selección que tenga en cuenta determinados predecesores— es precisamente la frecuencia relativa con que aparece u n a p r o p i e d a d d e t e r m i n a d a . hasta el 64. Sin embargo. y dicha fórmula nos p r o p o r c i o n a r á los fundamentos p a r a la discusión del axioma de aleatoriedad.La probabilidad 155 Una vez llegados a esta fórmula. mas hubiera resuelto completamente y sin necesidad de asumir nada más los problemas de los apartados 63 y 64. q u e corresponde.com .imo ocurre a gran parte de los siguientes. de mi Postscript. con objeto de llegar a una teoría en que la existencia de límites frecuenciales se siguiese del carácter aleatorio de la sucesión. Podemos d e n o m i n a r «sucesión de referencia» a u n a sucesión infinita de elementos que desempeñe el papel de clase de referencia a la que se refieran las frecuencias relat i v a s . http://psikolibro.blogspot. el a p a r t a d o 5 5 ) . la utilización de a q u e l concepto no nos plantea p r o b l e m a s . y lo mi. y sólo cuando esto estuviese hecho continuar en lo que respecta a las infinitas (en las que necesitamos limites de frecuencias relativas). Con tal de que nos limitemos a sucesiones de referencia construidas de acuerdo eon una regla matemática determinada. esto es. El concepto de libertad-/! presupone el de frecuencia relativa. E n nuestros teoremas que se ocupan de sucesiones infinitas e m p l e a r é — p e r o sólo provisionalmente (hasta el a p a r t a d o 6 4 ) — la idea de límite de frecuencias relativas (denotado p o r F ' ) p a r a remplazar a la de frecuencia relativa en clases finitas ( F " ) . ya que siempre podemos d e t e r m i n a r — e n el caso de las sucesiones d i c h a s — si la sucesión correspondiente *' Llego aquí al punto en que no logre llevar a cabo del todo mi programa intuitivo : es decir. 57. el presente apartado sigue teniendo trascendencia. más o menos. tal como se explica en los apartados *53 y sigs. ESTIMACIONES TICAS FRECUENCIALES HIPOTÉ- Es s u m a m e n t e fácil extender los resultados obtenidos con sucesiones finitas libres-n a sucesiones infinitas libres-ri definidas p o r u n período generador (cf. éstas se convierten en infinitas y las frecuencias pasan a límites frecuenciales. a «colectivo» en el sentido de Von Mises * ' . el de analizar la aleatoriedad cuanto fuese posible dentro de la región de las sucesiones finitas. todos estos perfeccionamientos permanecen dentro del marco de la pura teoría frecuencial.

u n segmento finito. u n a sucesión matemática que se a p r o x i m e a nuestra frecuencia empírica. P o r el contrario. se definen p o r medio de una regla matemática. (a) cuyos límites de frecuencias relativas son a F ' ( l ) ~ 3 / 4 y a F'(0) — 1/4. yo llamaría empírica a la regla s i g u i e n t e : «el n-ésinio elemento de la sucesión será 1 si y sólo si en el n-ésimo segundo (a p a r t i r de un instante cero fijado) el péndulo p se encuentra a la izquierda de su posición de reposo». u n a regla «intensional». y solamente origina dificultades si se trata de sucesiones para las que no se da regla matemática alguna. según la finalidad que tengamos a la vista.. p o r enumeración de sus elementos uno tras otro —con lo cual p o d r e m o s conocer sólo u n a p a r t e de ella. es decir. será posible remplazar u n a regla empírica p o r una m a t e m á t i c a : así. si la sucesión de que forma p a r t e es matemática o e m p í r i c a : ú n i c a m e n t e podemos decidir si una sucesión es de uno u otro tipo si se nos da u n a regla de construcción. y precisamente a aquéllas cuya sucesión correspondiente de frecuencias relativas sea c o n v e r g e n t e . a p a r t i r de las p r o p i e d a d e s de tal segm e n t o . en ocasiones. tendríamos u n ejemplo de una regla para const r u i r u n a sucesión empírica en la siguiente: «el n-ésimo elemento de la sucesión a será O si y sólo si en la n-ésima tirada de la moneda sale cruz».com . y ello con u n grado de precisión que p u e d e satisfacernos o no. de este modo. Al dividir las sucesiones en matemáticas y empíricas establezco u n a distinción que más p o d r í a llamarse «intensional» que «extensional». Pero no es necesario que las reglas empíricas definan siempre sucesiones de carácter aleatorio .blogspot. P o r razones de brevedad llamaré «sucesiones matemática:)» u las que. Veamos u n ejemplo de regla matemática p a r a construir una sucesión : «el n-ésimo elemento de la sucesión a será O si y sólo si n es divisible p o r cuatro». el apartado 5 1 ) . Mas p a r a lo que estamos tratando ahora tiene u n interés especial la posibilidad (de la que es muestra nuestro e j e m p l o ) de obtener u n a sucesión m a t e m á t i c a cuyas diversas frecuencias se a p r o x i m e n a las de cierta sucesión empírica. Podemos encontrar. (No nos ocuparemos de los problemas que suscita este axioma hasta http://psikolibro. Este ejemplo hace ver que. sino solamente empírica (por ejemplo. hemos de restringir nuestra investigación a sucesiones matemáticas. cuando se determina la sucesión p o r las tiradas de una m o n e d a ) : pues en estos casos no está definido el concepto de límite (cf. Pues si se nos da u n a sucesión «extensionalmente». esto es. basándonos en ciertas hipótesis y mediciones relativas a u n péndulo d e t e r m i n a d o . restricción que equivale a u n axioma de convergencia.156 La lógica de la investigación científica de frecuencias relativas es convergente o n o . Puesto que queremos m a n e j a r las sucesiones infinitas valiéndonos del concepto de límite (de las frecuencias r e l a t i v a s ) . Así queda definida la alternativa infinita 1 1 1 O 1 1 1 O . por ejemplo. como la anterior. p o r largo que sea— es imposible d e t e r m i n a r ..

En cuanto a las hipótesis frccuenciales basadas en una extrapolación estadística.com .. sin embargo. Tenemos u n ejemplo muy típico en la conjetura de que al tirar u n dado se obtendrán frecuencias iguales. a una empírica. y la otra se apoya en una extrapolación de resultados estadísticos. no (¡uiere decir que esté excluida de nuestra discusión de los problemas de la teoría de la p r o b a b i l i d a d . y sobre la hipótesis de que las tendencias observadas " Discutiré más adelante. nos interesamos por éstas. en los apartados 65 a 68. es decir. la cual se basa en la simetría y la equivalencia geométrica de las seis caras del cubo. En este caso. haberlas inventado. y —en caso afirmativo— de cómo. asimismo. el apéndice *IX.La probabilidad 157 llegar a los a p a r t a d o s 63 a 66. y precisamente u n a hipótesis acerca de las frecuencias de la sucesión empírica ^. y de si es falsable. el problema de la decidMUdad de las hipótesis frecuenciales: esto es. y de ellas deducimos otras frecuencias. dos maneras en que pueden aparecérsenos como verosímiles: una es la estimación que se basa en u n a «hipótesis equiazarosaii (o hipótesis de igual p r o b a b i l i d a d ) . Indudablem e n t e . * Cf. lo cual. ya que es conveniente tratarlos al mismo t i e m p o que la «ley de los grandes números». pero sólo de aquéllas de que podamos esperar. princip a l m e n t e . en lo que se refiere a las frecuencias. Mas esperar — o conjeturar— que una sucesión matemática se a p r o x i m a r á . mediante u n a regla matemática o a p a r t i r de hipótesis v a r i a d a s . que se a p r o x i m a n —en lo que respecta a las frecuencias— a las sucesiones empíricas de carácter azaroso o aleatorio. Así pues. En el caso de sucesiones empíricas infinitas podemos distinguir dos «fuentes» principales de nuestras estimaciones hipotéticas de frecuencias. no importa lo más m í n i m o la m a n e r a en que se obtienen las frecuencias con las cuales empezamos nuestros cálculos: podemos haberlas hallado por un recuento real. Lo mismo ocurre con nuestras estimaciones de frecuencias en sucesiones infinitas. simplemente. cap. pági. podemos. incluso.blogspot. nos cuidaremos exclusivamente de sucesiones matemáticas. Al calcular frecuencias aceptamos unas como dadas. la cuestión de las «fuentes» de nuestras estimaciones de frecuencias no es u n problema del cálculo de probabilidades . o conjeturar. http://psikolibro. op. no es otra cosa que formar una hipótesis. en lo que respecta a clases finitas. las tasas de m o r t a l i d a d estimadas constituyen u n buen ejemplo. 41-64. se averiguan datos estadísticos acerca de la m o r t a l i d a d . Cf. estas hipótesis se suelen apoyar en consideraciones de simetría'^. ya que. cit. el de si puede someterse a contraste una conjetura o hipótesis de esta índole.) Así pues. El liccho de que nuestras estimaciones de las frecuencias en sucesiones empíricas aleatorias sean hipótesis. Con «hipótesis equiazarosayt me refiero a una hipótesis que afirme que las probabilidades de las diversas p r o p i e d a d e s p r i m a r i a s son iguales: hace u n a aserción de equidistribución. ' Keyncs se ocupa de estas cuestiones en su análisis del principio de indiferencia. de si cabe corroborarla de algún modo.. IV. no tiene ninguna influencia sobre el modo en que podemos calcular tales frecuencias.

p o r tanto. en todo caso. exclusivamente por nuestras reflexiones acerca de la importancia de la simetría y p o r otras consideraciones p a r e c i d a s . en su Elementare Quantenmechanik (1930). no atribuyo demasiada i m p o r t a n c i a a estas cuestiones acerca del origen o «fuentes» de nuestras estimaciones (cf. A. que al hacer este tipo de estimación frecuencial hipotética nos guiamos. en frecuencias observadas empíricamente—. incluyendo cualquiera que podamos obtener p o r extrapolación estadística — y . a la distinción clásica entre probabilidades «a priori^) y «a posterioriit. o de que no cambiarán mucho — a l menos d u r a n t e el período inmediatamente subsiguiente—.blogspot. esto es. emplean el primero de estos términos para denotar una hipótesis de equidistribución. http://psikolibro. u n a predicción frecuencial apoyada en extrapolaciones estadísticas— con u n a de sus «fuentes» empíricas. se lleva a cabo u n a extrapolación desde los casos conocidos a los desconocidos: esto es. la extrapolación.158 La lógica de la investigación científica continuarán siendo estables muy aproximadamente. Quienes estén inclinados al inductivismo tenderán quizá a dejar de lado el carácter hipotético de estas estimaciones: pueden confundir. será m e j o r que los evitemos. por recuento empírico. además. ya que. todas las que se refieran a sucesiones empíricas infinitas—. y no veo ninguna razón p o r la que tales conjeturas h a b r í a n de estar inspiradas exclusivamente p o r la acumulación de u n a gran masa de observaciones inductivas. será siempre una p u r a conjetura. P e r o como estos términos se emplean en tantos sentidos diferentes ^. tal vez. P e r o desde u n punto de vista lógico semejante pretensión no está justificada en absoluto: no hemos realizado deducción lógica a l g u n a . a m e n u d o . A. y p e r m i t i r á n . con objeto de distinguirlas de sus contrastes estadísticos. de los resultados obtenidos a posteriori. pues las suponen basadas en u n a experiencia estadística —esto es. P o r m i parte creo. ' Born y Jordan. La distinción que hago entre hipótesis equiazarosas y extrapolaciones estadísticas corresponde. lo único que hemos hecho es p r o p o n e r una hipótesis no verificable. sin embargo. una estimación hipotética —es decir. por ejemplo. con la clasificación y recuento reales de acontecimientos y sucesiones de acontecimientos pasados. predicciones de frecuencias— a p a r t i r de acontecimientos pasados que se han clasificado y contado (así las estadísticas de m o r t a l i d a d ) . página 308. i m p o r t a mucho más que se vea con entera claridad el hecho de que toda estimación frecuencial predictiva. Se pretende. ha de ir mucho más lejos de lo que estamos autorizados a afirmar basándonos en las observaciones. a m e n u d o . el apartado 2 ) : en mi opinión.com . sin duda alguna. Por otro lado. a p a r t i r de los acontecimientos que se h a n clasificado empíricamente y sometido a recuento. Ciertos creyentes en la lógica inductiva mantienen que las hipótesis equiazarosas son «deductibles empíricamente» o «explicables empíricamente». que j a m á s p o d r á justificarse lógicamente: la conjetura de que las frecuencias p e r m a n e c e r á n constantes. están indisolublemente impregnados de asociaciones de orden filosófico. Chuprov utiliza la expresión «probabilidad a priori» para todas las hipótesis frecuenciales. y como. o sea. Con todo. más -o menos. que «deducimos» estimaciones de p r o b a b i l i d a d —esto es.

de selección según la posición) y de selección de v e c i n d a d . ingl. es muy parecida. pues es posible redactarlo así. pág. 46 (T. 33 [vers. pág. pues espero encontrar u n requisito más débil que. FEICL. pero sin desarrollarla. en Mathematische Zeitschrift 34. la obra de VoN MISES. por ejemplo. cast. 25. sin embargo. Pero otras se conservan: así.. ' Dorge ha hecho una observación análoga. 1932. La critica de REICHENRACH. En la teoría de Von Mises. de las que se definan sin hacer uso p a r a nada de la p r o p i e d a d del elemento que se ha de seleccionar ^. pág.La probabilidad 159 E n el estudio que realizo a continuación del axioma de aleator i e d a d t r a t a r é de e n c o n t r a r sucesiones matemáticas que se aproximen a las sucesiones empíricas a l e a t o r i a s : lo cual quiere decir que h a b r é de estudiar hipótesis frecuenciales *^.)']. Von Mises — a l formular el axioma de aleatoriedad— habla de lo que él llama «selecciones» o «elecciones» que sean «independientes del resultado» de la tirada en cuestión. 1930.com .. 1916. págs. la frecuencia de los cincos en esta selección será inuy diferente de la misma en la sucesión original. precisamente. y a que. 58. sea capaz de ocupar su puesto. 256. Wahrscheinlichkeit. ' C£. por ejemplo. trad.blogspot. Pero cabe contestar a los innumerables ataques levantados contra esta formulación '^ sin m á s que señalar que podemos formular el axioma de aleatoriedad de Von Mises sin e m p l e a r en absoluto las expresiones discutibles ^. Debido a esto. La m a y o r p a r t e de las críticas que se han alzado frente a este axioma están dirigidas contra un aspecto de su formulación de escasa importancia relativa y bastante superficial: se refieren al hecho de que entre todas las selecciones posibles h a b r á una que será —digamos—• la de las tiradas que sacan cinco.. en donde se dice que esta formulación «no es expresable matemáticamente». quizá sea imposible demostrar que el concepto de colectivo definido por medio de u n axioma de aleatorie- *^ Este es.. Statlstik und Wahrheit (1928). en Erkenntnis 1. De esta forma desaparecen las dificultades que hemos mencionado. 594 y sig. http://psikolibro. 1939. todo sistema de j u g a r puede considerarse siempre como una selección sistemática). p o r tanto. este «axioma» forma p a r t e de su definición del concepto de colectivo. m e d i a n t e ellos voy a e x a m i n a r ahora el axioma de aleatoriedad de Von Mises — o principio de exclusión de los sistemas de j u g a r — . evidentemente. y. E S T U D I O DEL AXIOMA DE ALEATORIEDAD En el apartado 54 hemos introducido y explicado los conceptos de selección ordinal (esto es. pues p i d e que los límites de las frecuencias de u n colectivo sean insensibles a todo tipo de selecciones sistemáticas (como indica el autor mencionado. ' et. pág. y llevado a cabo en los apéndices IV y *VI.. el programa a que aludía en la nota *1 anterior. p o r e j e m p l o : los límites de las frecuencias de un colectivo h a n de ser insensibles a las selecciones ordinales y de vecindad y a todas las combinaciones posibles de ambos métodos de selección.

dicho de otro m o d o : que la clase de los «colectivos» no es u n a clase vacía. es posible construir ejemplos (cf. se pide demasiado. reemplazar el principio de Von Mises de exclusión de los sistemas de j u g a r p o r el requisito menos exigente de «libertad absoluta». 1932. pues. La p r i n c i p a l ventaja que tenemos haciendo esto es que no se excluyen todos los sistemas de jugar. p o r tanto. REICHENBACH. en particular. parece imposible construir u n ejemplo de u n colectivo —con lo cual se demostraría que existen colectivos—. ( K a m k e h a acentuado enérgicamente la necesidad de demostrar tal cosa*. Si vamos a axiomatizar un sistema de enunciados — e n este caso. ya que podemos demostrar ahora que el concepto de sucesión matemática azarosa no es un concepto vacío. P e r o p u e d e mostrarse que la exclusión de todos los sistemas de selección es innecesaria para la deducción del teorema de Bernoulli y de sus corolarios . es enteramente suficiente postular la exclusión de una clase especial de selección de vecindad. sino también necesarios. pues entonces podría construirse un ejemplo de una sucesión (por medio de una especie de método de la diagonal). en realidad. cf. Mathematische Zeitschrijt 34. Véase el apartado *54 de mi Postscript (texto siguiente a la nota 5) acerca de A. definir las sucesiones malemá'icas azarosas como las que cumplen este requisito.. esta crítica parece incontrovertible si se eliminan todos los sistemas posibles de jugar *^ Sin embargo. p o r definición.blogspot. Obsérvese tcm- http://psikolibro. los teoremas del cálculo de p r o b a b i l i d a d e s . en el sentido de lihertad-ít p a r a todo n. el teorema especial de la multiplicación o teorema de B e r n o u l l i — .ido más arriba. y. el apartado a) del apéndice I V ) . Axiomatik der W^ahrscheinlichkeitsrechnung. ya que basta pedir que la sucesión sea insensible a las selecciones efectuadas de acuerdo con acervos-re arbitrarios de predecesores: es decir.) P o r lo menos. que sea lihre-n de secuelas para todo re. o. *' Es controvertible. que sea ((absolutamente libréis. KAMKE. Einführung in die Wahrscheinlickkeitstheorie (1932). entonces los axiomas elegidos no sólo deben ser suficientes p a r a la deducción de los teoremas del sistema. frente a la idea de excluir todos los sistemas de jugar es posible p l a n t e a r otra objeción : la de que. si ha de eliminarse un conjunto numerable cualquiera dado de sistemas de jugar. Vereinigung 42. mas no puede existir semejante regla p a r a u n colectivo en el sentido de Von Mises. Esto se debe a que p a r a dar u n ejemplo de una sucesión infinita qu^ haya de satisfacer derterminadas condiciones es imprescindible una regla m a t e m á t i c a . y. por ejemplo. por tanto. *' La referencia al apéndice IV tiene considerable importancia. ya que esle autor no ha logrado demostrar que tal concepto sea un concepto no vacío. Realmente.160 La lógica de la investigación científica dad tan exigente no es c o n t r a d i c t o r i o .com . página 147. sin embargo. y Jahresbericht der üeutschen mathem. de modo que es posible dar reglas matemáticas p a r a construir sucesiones que sean ffabsolutamente libres» en nuestro sentido. 1932. con lo cual quedamos a salvo de la objeción de K a m k e que hemos indic. más brevemente. Wald. ya que cualquier regla podría emplearse como sistema de j u g a r o como sistema de selección. * Cf. y de ahí que es coherente *-. P r o p o n g o . Debe oponerse también la objeción de Kamke a la tentativa de Reichenbach de perfeccionar el axioma de aleatoriedad introduciendo sucesiones normales. página 606.

más adelante. finalmente. 2/i + k. Solamente *•' no quedan excluidos los sistemas de jugar que se refieren a las distancias absolutas de los elementos a un elemento (inicial) absoluto ^. el a p a r t a d o 4 3 ) . El requisito de libertad-» para todo n —o sea. más adelante. los sistemas de j u g a r que están excluidos por el requisito que h e impuesto son los que podrían emplearse sin conocer el p r i m e r elemento de la suces i ó n : son invariantes respecto de ciertas transformaciones ( l i n e a l e s ) . y. que el resultabién que la mayoría de las objeciones que se han opuesto a mi teoría se contestaban eu el párrafo siguiente del texto. e t c . . si bien uno muy importante. excluimos también la selección ordinal «normal».. el apartado s i g u i e n t e ) : en p r i m e r término.ia sucesión debida al azar tiene que ser completamente irregular.La probabilidad 161 Quizá h a de parecer extraño que tratemos de dibujar los rasgos.. pensamos que ocurre en las sucesiones debidas al a z a r . Una p r o p i e d a d típica de todas estas selecciones es que no se refieren a un elemento absolutan-.blogspot. de suerte que toda presunción de regularidad falle en algún punto lejano de la sucesión —con tal de que continuemos t r a t a n d o de falsar la conjetura de regularidad prolongando suficientemente la sucesión—. de las sucesiones debidas al azar.. como los que están numerados con k. y qiie. es decir. ' Ejemplo: la selección de todos los términos cuyo número sea* primo. a p r i m e r a vista. el axioma de aleatoriedad de Von Mises puede presentar u n aspecto que se ajuste más a nuestras intuiciones: pues cuando nos dicen que u'.. 11 http://psikolibro. el i'illimo párrafo del apartado 60. y la nota 6 del apai> tado 'SI de mi Postscript. por medio de sucesiones matemáticas que han de conformarse a las reglas más estrictas. n + k. aquellas por las que seleccionamos de acuerdo con una característica constante de la vecindad. ** Solamente es exacta la palabra «solamente» si hablamos de sistemas de jugar predictivos: cf. Cf. Pero este ari^umento intuitivo favorece también mi p r o p u e s t a : pues si las sucesiones debidas al azar son irregulares. se trata de un tipo importante teniendo en cuenta el hecho de que el requisito que hemos exigido excluye implícitamente los tres tipos siguientes de sistemas de jugar (cf. de «libertad absoluta»— parece también estar de muy buen acuerdo con lo que la mayoría de nosotros. P u e d e verse que. entonces a fortiori no serán sucesiones regulares de un tipo p a r t i c u l a r . tan irregulares. eliminamos muchas combinaciones de estos dos tipos de selección (por ejemplo. por ejemplo. tal cosa nos parece enteramente satisfactoria.. ahora bien. pueden dar la misma siibsucesión seiccoirnada si la niuneración de la sucesión original empieza en otro elemento (a])ropiado). . que escoge elementos que distan entre sí una magnitud constante. por ello. son sistemas de jugar sencillos (cf. las selecciones de vecindad «normales» o «puras» *^. la nota *3 del apartado 60.com . nuestro requisito de «libertad absoluta» no hace sino excluir u n tipo particular de sucesión r e g u l a r . es decir.ente primero de la sucesión. y. consciente o inconscientemente. efectivamente. la selección de todo n-ésinio elemento siempre que su vecindad posea ciertas características especificadas constantes). En consecuencia.

a saber. y se la puede deducir sobre la hipótesis de que la sucesión finita a sea al menos libre-re—1. 60.TIVA A la vista de lo que se ha diclio hasta ahora proiiniifi. mas para *' Actualmente me inclinaría a emplear el concepto de «probabilidad objetiva» de un modo diferente: esto es. y se la sindiolizará por F . Se dirá que una sucesión de eventos o una sucesión de pro|íiedades —especialmente. E L PROBLEMA DE B E R N O U L L I La p r i m e r a fórmula b i n o m i a l que mencionamos en el apartado 56.„)F"(u) = « C „ p ' " 9 ' ' . insensibles a toda selección basada en las propiedades de un acervo-n cualquiera de predecesores.o la sif. http://psikolibro.com . Y luego —en el apartado 6 4 — modificaremos la definición dada aquí de tal manera que se la haga independiente del concepto de limite de frecuencias *^.blogspot. en especial el de Bernoidli. SUCESIONES AZAROSAS. dotada de la propiedad p r i m a r i a /9.162 La lógica de la investigación científica do de una tirada de u n dado no depende de los resultados de las tiradas anteriores (y la costumbre de menear el dado antes de tirar está encaminada a asegurar esta «independencia»). Aquí —en el apartado 59—. se c u m p l i r á lo s i g u i e n t e : „F(|3) = a F ' (P) Hemos de mostrar ahora que nuestra definición basta para deducir los principales teoremas de la teoría matemática de la probabilidad. de suerte que abarcase todas las interpretaciones «objetivas» del cálculo de probabilidades formal. „. Esto puede expresarse también del modo siguiente: sea azarosa — o aleatoria— la sucesión a." ' (1) es válida p a r a sucesiones finitas de segmentos imbricados. A una frecuencia límite correspondiente a una sucesión aleatoria se la llamará prohahilidad objetiva de la propiedad en cuestión dentro de la sucesión considerada. en un sentido más amplio.niente definición. en este caso. Apoyándonos en el mismo supuesto obtenemos inmediatam e n t e u n a fórmula que corresponde exactamente a aquélla. PROBABILIDAD OBJF. u n a alternativa— es «azarosa» o «aleatoria» cuando y sólo cuando los límites de las frecuencias de sus propiedades primarias sean «absolutamente l i b r e s » : esto es. como la interpretación frecuencia! y —muy en especial— la interpretación de propensiones que estudio en el Postscript. 59. utilizo este concepto meramente como auxiliar para la construcción de cierta forma de la teoría frecuencial.

a„. que es la siguiente: „„F(m) = " C ^ p ^ í " . a la cuestión del valor de a „ F ( í n ) ) ^.de la p r o b a b i l i d a d objetiva de la propiedad m en una sucesión de segmentos adyacentes (o sea.. que las sucesiones de segmentos adyacentes son. llamo problema de Bernoulli a la cuestión —a que responde (3)—. la fórmula (2) o segunda fórmula b i n o m i a l debe p o d e r aplicarse también a ellas. a („). La demostración *^ de la fórmula ( 3 ) puede llevarse a cabo en dos pasos. en lugar de las sucesiones de segmentos imbricados. a su vez. A continuación nos ocuparemos exclusivamente de sucesiones azarosas o aleatorias (tal como se las ba definido en el a p a r t a d o anter i o r ) . mientras que no te cumple necesariamente lo contrarío». Y después hacemos ver ' Puede llamarse «problema casi bernoulliano» a la cuestión correspondiente en el caso de sucesiones de segmentos imbricados.blogspot.' » (2) Puesto que las sucesiones azarosas son absolutamente libres (esto es. la p r o b a b i l i d a d objetiva— está definida únicamente p a r a sucesiones azarosas. por implicación. sino por medio de la «libertad-n de secuelas»: con lo cual he hecho aquél accesible al método de inducción matemática. ya que F — e s decir. cf. (Mi demostración es posible gracias al hecho de haberme apartado de los procedimientos anteriormente empleados. pág. libres-re p a r a todo n). por tanto. esto es. * http://psikolibro. entonces „(^jF'(m) = « C ^ p » g ' . Los lectore» no intCTesado* an ella pueden pasar al último párrafo del presente apartado.com . Siguiendo a Von Mises. se la afirma de sucesiones de segmentos adyacentes.) *' Doy aquí solamente un bosquejo de la demostración. p a r a deducir la tercera fórmula binomial ( 3 ) — basta asumir que < es azarosa o x aleatoria ' (pues p a r a nuestra tarea equivale a mostrar que el teorema especial de multiplicación es válido p a r a la sucesión de segmentos adyacentes de una sucesión aleatoria a ) . Mathematische Zeitschrif 34. las sucesiones normales están libres también de secuelas. sino t a m b i é n p a r a sucesiones de segmentos adyacentes.La probabilidad 163 sucesiones infinitas: es decir. pero las sucesiones normales de Reichenbach son aquéllas para las que es válida (3). ' REICHENBACH (Axiomatik der ITahrscheinUckkeitsrechnnug. sino el F . y esto cualquiera que sea el valor escogido de n.- (3) Esta fórmula difiere de la ( 2 ) de dos modos distintos: en p r i m e r lugar. Mostramos p r i m e r a m e n t e que la fórmula ( 2 ) no sólo es válida p a r a sucesiones de segmentos imbricados. 603) se opone implícitamente a esta aserción cuando escribe: «. si a es infinita y al menos libre-n-1. al definir el concepto de «libertad de secuelas» no directamente. la nota 1 del apartado 56 y también el apartado 61. 1932. a („). azarosas o aleatorias. P a r a resolverla — y . además. no contiene el símbolo F ' . a„. Vamos a mostrar que para las sucesiones azarosas es válida — a d e m á s de la fórmula ( 2 ) — u n a tercera fórmula binomial ( 3 ) .. Todo lo cual quiere decir que afirma. y. al problema de a ( n ) F ( m ) .

.e largos de < (2) — más frecuentemente a ciertas distancias x características e n t r e sí que a otras distancias m u t u a s : las distancias correspondientes a la frecuencia m a y o r serían las que prevalecerían si las parejas 0. hemos dado el p r i m e r paso (e incluso hemos ido un poco más lejos).F'{m) (4) esto es..2.. son insensibles a la selección ordinal normal. etc. y luego será fácil generalizar esta fórmula para todo n. el segmento 0. de «(2).0 aparece en ( A ) con m a y o r frecuencia que en ( B ) . las parejas de elementos de a constituidas p o r los números 2. ya que en tal caso hemos demostrado la fórmula °nF'(m) = a. decididamente. sexto.. si somos capaces de mostrar que los límites de las frecuencias de las sucesiones imbricadas. que denotaremos con ( A ) . una sucesión de segmentos imbricados. 4 ..0 perteneciesen a una sola de las dos sucesiones 0^2. . de segmentos imbricados podemos seleccionar dos — y sólo dos— sucesiones distintas. aj. (No es posible invertir el orden de estos pasos. de segmentos adyacentes: una de ellas. entonces dicha pareja debe aparecer —en segmentos suficientemen'. quinto. no es «absolutamente l i b r e » : de hecho. la p a r e j a ) 0. de modo que el segmento (o sea.„.com .. 6 . 7 . p o r e j e m p l o .0 ha de aparecer demasiado poco frecuentemente («demasiado frecuentemente» y «demasiado poco frecuentemente» en comparación con la fórmula b i n o m i a l ) . es decir.. . cuarto.^^F'(m). 3. de acuerdo con la segunda fórmula bino' Von Smoluchowski apoyaba su teoría del movimiento browniano en sucesiones con secuelas. ya que. estas sucesiones constituyen u n ejemplo típico de lo que p o d r í a n llamarse «sucesiones con s e c u e l a s » ' .0 aparezca demasiado frecuentemente en la sucesión ( A ) . .F'(m) = . esto es. Las sucesiones de segmentos adyacentes... de 0^2)1 o sea. 5 .. en sucesiones de segmentos imbricados. . tercero. Lo cual contradice la «lib e r t a d absoluta» de a: pues.. A p a r t i r de una sucesión c (. «(„)..blogspot. la otra — p a r a denotar la cual utilizaremos el símbolo ( í 5 ) — contiene los segmentos segundo. pues si la pareja 0. y pueden obtenerse a p a r t i r de éstas por medio de una selección ordinal n o r m a l . haré (da) {m < 2) es v e r d a d e r a ..164 La lógica de la investigación científica que estas últimas son «absolutamente libres»... a . Supongamos ahora que la fórmula ( 4 a ) no sea válida para una de las dos sucesiones ( A ) o ( B ) . Pero esto se encuentra en contradicción con la «libertad absoluta» que hemos asumido para a . http://psikolibro.. 5. a„.. son subsucesiones de a („>. Así pues.6. en la sucesión ( B ) tiene que aparecer una desviación complementaria. contiene los segmentos p r i m e r o .^.. y las correspondientes a la frecuencia m e n o r de dicha pareja serían las que dominarían si ésta perteneciese a ambas sucesiones «j.F'(m) Esbozaré primero esta demostración para n = 2: ver que „.4. las parejas de a formpdas por los números 1.. ) Primer paso. entonces. es decir.

a otras distancias características aparecería dicha cuaterna con u n a frecuencia demasiado baja —es decir. De este modo se demuestra ( 4 a ) . y es posible mostrar.' aleatorias. nos tropezamos exactamente con la misma situación que a n t e s . la ( A ) — reo sea libre-1 . en -consecuencia. aquélla e n t r a ñ a que la frecuencia con que aparece u n a sucesión d e t e r m i n a d a de longitud n en cualquier sucesión de a (n) depende exclusivamente del núníero de unos y de ceros que aparecen en ella.1 sigue al 0. y pondremos de manifiesto que éstas son libres-l. lo cual quiere decir que el segmento 1. a las distancias que resultarían si las dobles parejas en cifeí-iíión perteneciesen a una y la misma sucesión Cj.0 demasiado frecuentemente. Mediante u n a argumentación análoga p u e d e mostrarse que las sucesiones a „ son «absolutamente libres». Lq^ mismas consideraciones subyacen al «segundo paso» de la demostración.blogspot. Volvemos a considerar únicamente en un principio las sucesiones «2.com . entonces podría emplearse fácilmente este hecho como base de un sistema sencillo que mejoraría las posibilidades de un jugadorf ahora bien. como compensación debe ocurrir lo contrario en ( B ) . una pareja concreta de a ) . además.0. P e r o este supuesto contradice a la «libertad absoluta» de la sucesión la. p a r a empezar. de otro modo.1— con mayor frecuencia de lo que aparecería si ( A ) fuese «absolutamente l i b r e » . a las distancias que prevalecerían si perteneciesen a ambas sucesiones «2—Así pues. sino también libres-re p a r a todo re. y. los sistemas de jugar de este tipo üoa ineompatibles con la «libertad absoluta» de la sucesión.distancias características entre s í : a saber. Una vez más podemos generalizar esta d e m o s t r a c i ó n . y. ha de aparecer otro segmento — d i g a m o s . Así se termina nuestro es<iuema de los dos pasos. y como esta demostración puede generalizarse fácilmente a cualquier n. en ( A ) . P o r tanto. como vamos a ver. digamos tras del segmento 0. con lo que se completa el p r i m e r paso de la demostración.0 de lo que nos h a r í a esperar la fórmula b i n o m i a l . ya que.1 aparecería demasiado frecuentemente — e n un segmento tiuficicntemente largo de a— a ciertas .La probabilidad 165 m i a l .0 son más frecuentes a ciertas distancias características que a otras. Pues si en ( A ) el segmento 1. En efecto : supongamos que una de las dos sucesiones aj — p o r ejemplo. entonces.1. se sigue de ello la validez de ( 4 ) .0. la cuaterna 0. http://psikolibro. 1. Segundo paso. *"" La iüi-mulación que sigiie puede ayudar desde el punto de vista intuitivo: si las parejas 0. de suerte que es posible decir de las sucesiones a que no sólo son libres-l. que el supuesto de una aparición preferente a ciertas distancias características es incompatible con la «libertad absoluta» que hemos supuesto para a. que son azarosas —o.1 tendría que aparecer con m a y o r frecuencia en la subsucesión seleccionaila a p a r t i r de ( A ) de acuerdo con el segmento predecesor 0. estamos ya autorizados para r e m p l a z a r F ' p o r F en ( 4 ) : lo cual quiere decir que podemos aceptar la pretensión de que la tercera fórmula binomial resuelve el problema de Bernoulli. m e d i a r l e consideraciones análogas a las anteriores. y no de su coíococíón en la sucesión *^. a continuación de al menos uno de los segmentos constituidos p o r dos elementos (o sea.

que las sucesiones a („) de segmentos imbricados son insensibles a la selección normal 'ordinal siempre que a sea «absolutamente libre».com .. más arriba. P o d e m o s tam- *^ Según creo ahora. ' Von Mises distingue el teorema de Bernoulli —o de Poisíon— de ¿u inverío. Podemos establecer ahora la siguiente definición: u n segmento-w de a tiene la p r o p i e d a d « A p » si y sólo si la frecuencia relativa de los unos discrepa del valor o. P u e d e verse fácilmente que otra consecuencia ulterior es la insensibir lidad a cualquier selección «pura» de vecindad (esto es. L A LET DE LOS GRANDES NIJMEROS (TEOREMA DE B E R N O U L L I ) El teorema de Bernoulli —o (primera^) «ley de los grandes números»—.166 La lógica de la investigación científica Hemos hecho patente también. de pasada. y la frecuencia relativa de los unos dentro de este segmento (finito) es.blogspot.. las sucesiones a que sean. Y. pues toda selección ordinal n o r m a l de a„ p u e d e considerarse como una selección del mismo tipo de a(„) . Cf. entre otras cosas. O El teorema de Bernoulli nos da la solución de un p r o b l e m a sum a m e n t e afín al que (siguiendo a Von Mises) h e denominado «problema de B e r n o u l l i » : concretamente. por tanto. de sucesiones a infinitas.p u e d e deducirse de la tercera fórmula binomial mediante razonamientos p u r a m e n t e aritméticos. p o r fin.F(l) = p en u n a cantidad m e n o r que 8 —siendo 8 u n a cantidad tan pequeña como queramos (pero distinta de c e r o ) — : es decir. puesto que n a d a más podemos llevar n al límite (n —*• C ) si asumimos la libertad-re p a r a todo re. «absolutamente libres». http://psikolibro. la nota *4 del apartado 58. que pudieran utilizarse como sistemas de jugar». m/n. pues.. será también aplicable a la sucesión a misma. puede decirse que un segmento-n tiene la p r o p i e d a d «zre» cuando contiene precisamente m u n o s . mas sólo de. ya que ésta es idéntica a a(i) y a « j . además. 61. insensibilidad a un tipo especial de selección de vecindad— se sigue la insensibilidad a la selección ordinal normal. u n a vez hecha la asunción de que podemos llevar n al l í m i t e : n—>• oo. a u n a selección que tenga en cuenta una caracterización constante de la vecindad. que ¿1 llama «teorema de Bayesx o «la segunda le^ de los grandei niímerot)).. y para ser un poco más preciso seria menester remplazaría por «todas . la palabra «todas» es errónea.. Hemos mostrado. Lo mismo ocurre con las sucesiones a„ de segmentos adyacentes. Cabe afirmarla únicamente. una caracterización que no varíe con el número ordinal del e l e m e n t o ) . Según i n d i q u é en el a p a r t a d o 56. que de la «libertad absoluta» — q u e quiere decir. si discrepa de la p r o b a b i l i d a d de los unos en la sucesión a en una cantidad menor. y. y la nota 6 (que se refiere a A. naturalmente. al del valor de a „ F ( m ) . se sigue que la «libertad absoluta» ha de ent r a ñ a r insensibilidad a todas *^ las combinaciones de estos dos tipos de selección. Wald) del apartado *54 de mi Postscript. ya que solamente en éstas p u e d e n a u m e n t a r indefinidamente de longitud los segmentos-re de las sucesiones «n. por tanto. o sea.

y. La fórmula (2) misma da lugar a la ( 1 ) en caso de que se seleccionen segmentos que no estén imbricados. Es posible expresar lingüísticamente el teorema de Bernoulli —esto es. empleando el mismo método. lo que voy a decir acerca del teorema de Bernoulli. del valor de la probabilidad de los unos en la sucesión aleatoria a— en una cantidad menor que una pequeña fracción fijada a r b i t r a r i a m e n t e . la fórmula ( 1 ) — del modo siguiente: Diremos que u n segmento finito de ( g r a n ) longitud determinada. Ahora b i e n . p o r pequeño que sea el de 8. el valor de a . mutatis tnutandis. introduciendo el concepto de una «buena muestra»: el original se vaha únicamente del definieru de dicho concepto. la frecuencia de dichos segmentos (que poseen la propiedad A p ) crecerá también. la segunda fórmula binomial. y que sean. pero corresponde a sucesiones de segmentos imbricados. a la cuestión acerca del valor de a „ F ( A p ) . tendrá la propien d a d « A p » . ' http://psikolibro. por tanto. y. por tanto. lím „ F'(Ap) = 1 (para cualquier valor de Ap) (2) que es válida para sucesiones de segmentos imbricados y p a r a selecciones ordinales normales de ellos. P u e d e decirse que ( 2 ) es una variante del teorema de Bernoulli — a la cual se aplica. libres-n. es una «buena muestra» si y sólo si la frecuencia de los unos en tal segmento difiere de p —esto es.' En la traducción se ha refundido esta frase (sin alterar su contenido).La probabilidad 167 bien expresar esta condición d i c i e n d o : u n segraento-n tiene la prop i e d a d « A p » si Y sólo si I p | < S .com . a la fórmula correspondiente a la anterior. p a r a sucesiones con secuelas (estudiadas por Smoluchowski''). lo cual puede expresarse con los símbolos conocidos a s í : lím a F(Ap) = 1 (para cualquier valor de Ap) (1) n —*• w Se llega a esta fórmula transformando la tercera fórmula binomial (para sucesiones de segmentos adyacentes). 1. Intuitivamente se adivina que si el valor de 8 ( 8 > 0 ) está fijado y n crece. de los que tienen la p r o p i e d a d A p ) dentro de sucesiones a „ : contesta. el teorema de Bernoulli responde a la pregunta acerca del valor de la frecuencia — o p r o b a b i l i d a d — de segmentos de este tipo (o sea. el valor de a n F ( A p ) (y que este crecimiento será m o n ó t o n o ) . Podemos decir que la probabilidad de dar con una buena muestra se acerca a 1 cuanto queramos con-tal de que hagamos los segmentos en cuestión suficientemente largos * \ Cf. se encuentra que si n aumenta más allá de todo límite. seleccionado de u n a sucesión aleatoria a. la nota 3 del apartado 60 y la nota 5 del 64. llevaría. en otro caso. y. F ( A p ) se aproxima a su valor máximo. que es análoga a ella. con ella. La demostración de Bernoulli (que puede encontrarse en cualquier tratado de cálculo de p r o b a b i l i d a d e s ) procede a evaluar semejante aumento apoyándose en la fórmula binomial .blogspot. por tanto.

discrepancias de p cada vez más pequeñas al a u m e n t a r su longitud. Cabe d e n o m i n a r este hecho. 336)..168 La lógica de la investigación científica Al formular de este modo el teorema aparece dos veces la palabra «probabilidad)^ (o «valor de la probabilidad»). a „ F ( A p ) . dicho s u c i n t a m e n t e : que en *' KEYNES dice de la «ley de los grandes números» que «un nombre mucho mejor para ella sería el de la 'estabilidad de las frecuencias estadísticas'» (cf. el teorema de Bernoulli afirma que los segmentos pequeños de las sucesiones azarosas muestran a m e n u d o grandes fluctuaciones. http://psikolibro. tal que las frecuencias relativas del segmento total y de casi todos los subsegmentos largos se desvían muy poco de ella.blogspot. mientras que las correspondientes a subsegmentos más pequeños discreparán cada vez más —-y más a m e n u d o — de dicha frecuencia media según vayamos escogiéndolos m á s y más pequeños.) Teniendo en cuenta que la frecuencia de Bernoulli. el siguiente r e s u l t a d o : existe una frecuencia media característica. este c o m p o r t a m i e n t o estadísticamente comprobable de los segmentos finitos. ¿Cómo debe interpretarse o traducirse a q u í ? En el sentido de mi definición de frecuencia sería menester traducirla del modo siguisiite (y doy en cursiva las dos versiones de la p a l a b r a «probabilidad» en el lenguaje frecuenc i a l ) : una mayoría aplastante de todos los sígüíentos suficientemente largos serían «buenas muestras». por ejemplo. y que. En consecuencia. por tEnto. mientras que en los más largos se observarán. llamándole su «comportamiento casi-convergente».com . la mayorifi de las desviaciones (del valor de p) se' ha7>ún tan pequeñas como queramos en segmentos suficientemente l a r g o s . (No hace al caso para la discusión presente cómo Ueganios al valor . por tanto. el valor de la frecuencia relativa se realiza r a r a m e n t e en segmmitos cortos (si se los compara con los largos). crece monótonamente al crecer la longitud n del segmento y decrece también monótonamente al decrecer n. con objeto de hallar p o r recuento — o quizá erapleando otros métodos empíricos y estadísticos— cuáles son las frecuencias en sus subsucesiones. en la mayoría de los casos.: podría ser. es decir. en la inmensa mayoría de los casos. su fioí-uencia relativa discreparía del valor p de In frecuencia de la sucesión aleatoria en cuestión. en una cantidad tan pequeña como q u i í i ó r a m o s . pág. mientras que los grandes se c o m p o r t a n siempre de una m a n e r a que sugiere constancia y convergencia. si tomamos u n segmento m u y largo de u n a sucesión aleatoria. su Treati' se. P o r t a n t o . podemos decir también lo que sigue. el resultado de u n a estimación hipotética. o el hecho de que las sucesiones aleatorias son estadísticamente estables *^. las desviaciones grandes se h a r á n tan raras como q u e r a m o s . o. fluctuaciones relativamente g r a n d e s ) . encontraremos. de un modo m á s b r e v e : la frecuencia p se realiza a p r o x i m a d a m e n t e en casi todos los segmentos suficientemente largos. Así pues. El teorema de Bernoulli enuncia que los segmentos cortos de sucesiones «absolutamente libres» o azarosas mostrarán a menudo discrepancias de p relativamente grandes (y. dicho de otro modo.

»—. » .» . debería poderse traducir a s í : «Si el grado de creencia racional en el acontecimiento de u n evento es p . 62. entonces el texto completo es del siguiente t e n o r : «es casi seguro que las frecuencias relativas discreparán del valor p del grado de creencia racional en u n a cantidad menor que u n a dada. carece enteramente de sentido * \ pues las frecuencias relativas Von Mises emplea también la expresión ucasi sei^uroi^.. el apartado 4 9 y el apéndice * I X ) . p á g . y está en su pleno derecho. lo único que hace es dejar en la obscuridad las dificultades que encuentra. .» . pero cuando contiiúJa diciendo «. lo cual. se acerca a 1 cuanto queramos» en el sentido de : «es casi seguro^ que ... El teórico de la frecuencia no tiene ninguna dificultad p a r a traducir esta palabra. que la frecuencia relativa discrepará de su valor más probable p en u n a cantidad menor q u e u n a dada. * La cita precedente ha tenido q u e insertarse porque vuelve a t r a d u c i r el pasaje q u e yo había citado de la edición a l e m a n a d e Keynes. al menos cuando se oyen p o r p r i m e r a v e z . A este comportamiento es a lo que se refiere «Za ley de los grandes númerosy>. cuando interpreta las palabras «la p r o b a b i l i d a d de . Keynes escribe (en u n pasaje q u e precede al citado m á s a r r i b a ) : «Si la probabilidad de q u e acontezca u n evento bajo ciertas condiciones es p. en la q u e se apoyaba m i texto.. y puede d a r u n a inlerprelación clara de la fórmula de Bernoulli y de la ley de los grandes números. .La probabilidad 169 lo pequeño encontramos desorden y aleatoriedad. Pues tales expresiones parecen ser correctas. para mí. de acuerdo con su definición. Lo cual..com .. n i cómo sea posible. . esto es. demostrar tal cosa m e d i a n t e teorema alguno.. «que la p r o p o r c i ó n de la aparición de los eventos divergirá de la proporción más probable. " K E Y N E S . n o comprendo cómo pueda ser igual u n a frecuencia empírica a u n grado d e creencia racional.. . p. y en lo grande orden y constancia. *^ Quizá merezca la pena de ser m á s explícito en este p u n t o . aquélla a cuya aparición corresponde el m á x i m o grado de n u e s t r a creencia racional». según su propia teoría.» — o . con las p a l a b r a s de K e y n e s . .blogspot. . pero. a lo q u e si objeto es a q u e p sea u n a vez u n grado d e creencia racional y otra u n a f r e c u e n c i a : dicho d e otro modo. h a Í1.. http://psikolibro. a s / mismo.. en ambos casos. 3 3 8 . pero si traducimos de nuevo la p a l a b r a «probabley> (que a veces se s u p r i m e ) conforme a la teoría subjetiva. u n a frecuencia r e l a t i v a : a saber.. según él. entonces p es también u n a proporción de acontecimientos. definida por «tiene u n a frecuencia próxima a l » *<(o igual a 1». entonces . E L T E O R E M A DE B E R N O U L L I Y LA I N T E R P R E T A C I Ó N DE L O S E N U N CIADOS PROBABILITARIOS Acabamos de ver que al formular lingüísticamente el teorema de Bernoulli aparece dos veces la palabra «probabilidad». por profundo* q u e sea (cf. A Treatise on Probability ( 1 9 2 1 ) .Í considerarse. en u n a cantidad menor que u n a dada.. la proporción m á s probable de sus acontecimientos con respecto al n ú m e r o total de ocasiones es p . » ) .. desde luego. ¿ P u e d e hacer lo mismo quien se a d h i e r e a la teoría subjetiva en su forma lógica? El teórico de la probabilidad subjetiva que quiere definir «probabilidad» como agrado de creencia racional» es perfectamente coh e r e n t e .. N o planteo n i n g u n a objeción a l seg u n d o uso d e la expresión «creencia racional» ( q u e es el q u e podría también verterse por «es casi seguro q u e .

Cf. Cf. después de la deducción del teorema de Bernoulli." ed. 63. 165. como Von Mises h a hecho ver con toda claridad. el apartado 63). 136. se podrá tolerar que la ley de los grandes números se deduzca dentro del marco de la teoría subjetiva (cf. ^ ] ) . Von Mises cita la sucesión de las cifras que ocupan el último lugar en una tabla de raíces cuadradas con seis cifras. Vemos. que la teoría subjetiva es incapaz de i n t e r p r e t a r la fórmula de Bernoulli basándose en la ley estadística de los grandes números. Pero esta opinión sería errónea. (2. La deducción de las leyes estadísticas es sólo posible dentro del marco de la teoría frecuencial: si partimos de una teoría estrictamente subjetiva no llegaremos jamás a enunciados estadísticos — n i siquiera si tratamos de salvar la separación por medio del teorema de Bernoulli *^.* ed. ^ Como ejemplo. las palabras pertinentes faltan en la traducción inglesa) [vers. ya que —siendo la frecuencia cercana a 1— pueden aparecer segmentos de una longitud cualquiera que discrepen de p en una cantidad cualquiera (la existencia del límite p se debe. Statistik und Wakrheit (1928).. 85 (2. cast. aunque no sea más que porque la ordenación de tales grados es conveticional y no es necesario que se lleve a cabo por coordinación de los mismos con fracciones comprendidas entre O y 1. inglcsa.JI..e s decir. que se ha asumido axiomáticamente. " Pero es posible emplear el teorema de Bernoulli como puente entre la interpretación objetiva a base de «propensiones» y la estadística. pues. esp. en estos casos. 181 y sig. por ejemplo. además. pág. la deducción que he esbozado de la ley de los grandes números es insalisfactoria : pues el p a p e l desempeñado en nuestro análisis p o r el teorema de la convergencia dista m u c h o de ser claro. [ed. Statistik un Wahrheit (1928). 137. http://psikolibro. págs. ^ Von Mises fue quien primero señaló esto —al tratar de una cuestión análoga— en Wahrscheinlichkeit. En consecuencia. págs.. 184 y sigs. ed. f T . pág. 1936. (T. Puede hacerse notar. Solamente si se define la métrica de los grados subjetivos de certidumbre coordinándolos con frecuencias relativas (pero sólo entonces).. págs. E L TEOREMA DE B E R N O U L L I Y EL PROBLEMA DE LA CONVERGENCIA Desde u n p u n t o de vista epistemológico. pág. la deducción de la ley de los grandes n ú m e r o s — es t r i v i a l : pues podría considerarse que el hecho de que las sucesiones «absolutamente libres» sean estadísticamente estables está e n t r a ñ a d o p o r su convergencia.170 La lógica de la investigación científica sólo pueden compararse con otras frecuencias relativas. podría uno sentirse tentado a p e n s a r que nuestro resultado .. Pues existen sucesiones ^ que satisfacen el axioma de convergencia aunque el teorema de Bernoulli no es válido para ellas.blogspot. y pueden discrepar o no únicamente de ellas. u n sentido diferente del que tenía antes de la misma ^. págs. si no implícitamente. pág. que las frecuencias relativas no pueden ser comparadas con «grados de certidumbre de nuestro conocimiento». 1936. y Wahrscheinlichkeitsrechnung (1931).com . los apartados *49 a *57 de mi Postscript. En efecto. 181 y sig.. Y es claro que sería inadmisible dar a p. el apartado 5 7 ) . 86 y sig. Wahrscheinlichkeit. he introducido tácitamente un axioma de este tipo al confinar mi investigación a las sucesiones matemáticas con límites de frecuencia (cf.

estas sucesiones tienen el aspecto de divergentes en segmentos arbitrariamente grandes. no es posible prescindir de mi axioma de aleatoriedad modificado o requisito de «libertad absoluta». que la definición de la probabilidad como limite de frecuencias es solamente una interpretación — y no la única posible— del formalismo clásico. y además. con ella. la validez de la primera fórmula b i n o m i a l ) . T r a t a r é de justificar mi conjetura — l a independencia del teorema de Bernoulli con respecto al axioma de convergencia— deduciendo este teorema sin suponer nada más qvie la libertad-re (que ha de definirse de u n modo a p r o p i a d o ) *^. asimismo. Teniendo presente esto nos damos cuenta de que el teorema de Bernoulli es. que la deducción del teorema de Bernoulli no depende de ningún axioma que postule la existencia de u n límite de la frecuencia. a p r o x i m a d a m e n t e . Y me esforzaré p o r hacer ver Sigo considerando perfectamente justificada mi antigua duda acerca de la asunción de un axioma de convergencia. y del apéndice *VI. que no incluye ningún axioma de convergencia. hemos puesto de manifiesto que la primera fórmula binomial puede deducirse para aucesiones finitas.La probabilidad 171 a que las discrepancias. sino únicamente de la «libertad absoluta» o aleatoriedad. válido incluso para sucesiones finitas. y éste es enteramente insuficiente para deducir a q u é l l a . pues. una consecuencia trivial del axioma de convergencia. Aún m á s : no debería olvidarse que el mismo Bernoulli dedujo su teorema dentro del marco de la teoría clásica. en realidad. la ley de los grandes niimeros no es. y sin la cual no podría formularse el concepto de libertad-re) a las sucesiones que pueden continuarse indefinidamente. se anulan m u t u a m e n t e ) . El concepto de límite desempeña sólo u n p a p e l secundario : se lo emplea p a r a aplicar cierta concepción de la frecuencia relativa (que originariamente está sólo definida p a r a clases finitas. con tal de que sean libres-íi p a r a u n n suficientemente grande. y todo lo que era menester p a r a llevar a cabo el paso al límite —y obtener el teorema de B e r n o u l l i — era suponer que podíamos hacer n tan grande como quisiéramos. y. Además. nota *2. y. era. a. Pues hemos visto que el teorema de Bernoulli se sigue inmediatamente de la fórmula binomial. a u n q u e pueden crecer sin límite. mi referencia al formalismo clásico está Justificada por la teoría do la probabilidad neoclásico (o do la teoría do la medida). de modo que ésta no neccaita ler postulada separadamente. por esta razón. la posibilidad de que la ley de los grandes números sea independiente del axioma de convergencia. La reconstrucción que liemos realizado de la teoría sugiere. libre-re — 1 (supuesto del que se seguía la validez del teorema especial de multiplicación. que http://psikolibro. en modo alguno. sin embargo. y la posibilidad de pasarse sin él: justificación que se encuentra en las exposiciones del apéndice IV. Parece.com . al menos. y — p o r t a n t o — sin necesidad de ningún teorema de convergencia : sólo se requería el supuesto de qüc la sucesión de referencia. aun cuando las sucesiones correspondientes de frecuencias convergen. Así pues.blogspot. en donde se hace ver que la aleatoriedad (si se la define por medio de «sucesiones aleatorizadas mínimas») entraña la convergencia. y.

blogspot. con lo que ésta asumiría el carácter de una ciencia n a t u r a l . que cabe deducirle del hecho de que éstas sean libres-n. lo esté por los «números normales» de Borel. p o r razones lógicas. o sea. son estadísticamente estables. si puede hacerse patente lo que acabo de indicar. en el fundamento de la teoría de la p r o b a b i l i d a d . y. aunque sí con los demás párrafos de este apartado. se sigue lógicamente cierto tipo de estabilidad en lo grande. Pues es un «hecho de experiencia» — o . http://psikolibro. al menos.o «hecho empírico».com . y que. h a b r e m o s reducido el" problema epistemológico de la ley de los grandes números a un problema de independencia axiomática. precisamente. Sólo consideraré satisfactoria. Mi p r o p i a actitud con respecto a este llamado ahecho empírico» es bastante diferente.172 La lógica de la investigación científica que es válido incluso p a r a sucesiones matemáticas cuyas propiedades p r i m a r i a s no tengan limites de frecuencia. en su descubrimiento de una vía p o r la que hacer ver que este p r e t e n d i d o «hecho de experiencia» es una tautología. tan discutido y analizado. Los pensadores con inclinaciones inductivistas suelen tomarlo como ima ley fundamental de la Naturaleza. Considero que la gran hazaña de Bernoulli y Poisson en el campo de la teoría de la probabilidad ha consistido. mi deducción de la ley de los grandes números. incluso si resulta que la restricción a sucesiones convergentes es innecesaria. desde el punto de vista del epistemólogo. por tanto. de hecho. Es posible contemp l a r bajo m u y diversos ángulos este Jlamai'. expresada en forma adecuada — p o r ejemplo. y al que. así se nos dice a veces— que las sucesiones empíricas azarosas presentan el peculiar comportamiento que he designado como «casi-convergente» o «estadísticamente estable» (cf. y. que no cabría reducir a un enunciado más sencillo: o sea. Si logramos deducir el teorema de Bernoulli sin asumir axioma alguno de convergencia. T a l deducción explicaría también p o r qué el axioma de convergencia da mvy buen resultado en todas las aplicaciones prácticas (en los intentos de calcular el comportamiento a p r o x i m a d o de las sucesiones e m p í r i c a s ) . sin duda. Creen que h a b r í a que convertir a esta ley n a t u r a l . el apartado 6 1 ) : si se registra estadísticamente el comportamiento de largos segmentos. Me inclino a creer que es reductible al carácter azaroso de las sucesiones. pues. Pero ya no estoy de acuerdo con la opinión implícita en la cláusula siguiente del texto. y que los intervalos dentro de los que fluctúan se hacen cada vez más pequeños. se considera a m e n u d o como la corroboración empírica de la ley de los grandes números. cabe d e t e r m i n a r que las f¡eeuencias relativas se acercan cada vez más a u n valor fijo. es patente que no será inadecuado emplear sucesiones matemáticas convergentes para el cálculo de la conducta aproximada de sucesiones empíricas que. m e d i a n t e el axioma de convergencia—. a p a r t i r del desorden en lo pequeño (siemiire que satisfaga una condición de libertad-rt convenientemente f o r m u l a d a ) . como una peculiaridad de nuestro mundo que — s i m p l e m e n t e — es menester aceptar. a una cuestión p u r a m e n t e lógica. estudio en el capítulo * i n del Postscript.

teniendo en cuenta el hecho * de que para toda alternativa inÜnita tiene que existir. Uu concepto frecuencial que cumple estas condiciones es el de punto de acumulación de la sucesión de frecuencias relativas. y a la i n v e r s a : si no tiene límite frecuencial. un punto de acumulación ^. llamaremos «una frecuencia media de a» a todo p u n t o de acumulación de la sucesión de frecuencias relativas correspondiente a una alternativa a . de suerte que apoyándonos en él fuese posible definir el concepto de «libertad absoluta» (de secuel a s ) : pues es una frecuencia relativa lo que h a de ser insensible a la selección que tiene en cuenta los predecesores.una iucesión de referencia. E L I M I N A C I Ó N DEL AXIOMA DE CONVERGENCIA.La prohabilidad 173 64. un punto de acumulación de la sucesión (ie ficcueiicias relativas correspondiente a a q u é l l a : como las frecuencias relativas no pueden ser nunca mayores que 1 ni inferiores a ü. por pequeña que ésta sea. (Se dice que un valor a es un punto de acumulación de una sucesión. cualquier sucesión de ellas ha de estar acotada por 1 y O . su límite frecuencial. P o r razones de brevedad. al menos. ' Hecho que.) Puede verse que este concepto es aplicüjtle sin restricciones a todas las sucesiones infinitas de referencia. Hemos restringido antes nuestro estudio a las alternativas con límites frecuenciales. los valores de todas ellas forman un continuo. esto quiere decir que tendremos que construir un concepto frecuencial que pueda asumir la función del límite de irecuencias — q u e hemos rechazado— y que sea capaz de ser aplicaiíu a foíZa.blogspot. para lilierarnos de este axioma voy a e l i m i n a r tal restricción sin remplazaría por ninguna o t r a . a la existencia de puntos de acumulación. apelé en el párrafo siguiente a lo que puede demostrarse: a saber. y (se^ún un famoso teorema de Bolzano y Weierstrass) p o r ser u n a sucesión infinita acotada. http://psikolibro.s las sucesiones de referencia infinitas * ' . h a de tener. Ahora b i e n . Pero todo esto resulta innecesario si adoptamos el método descrito en la nota *1 del apartado 57 y en el apéndice *VI. y podemos ahora d e c i r : si una sucesión a tiene una y sólo una frecuencia media. con lo cual introdujimos tácitamente u n axioma de convergencia. Puede hacerse ver fácilmente que si existe más de una frecueneia media en. no ha sido empleado hasta ahora en la teoría de la probabilidad. SOLUCIÓN DEL « P R O BLEMA F U N D A M E N T A L DE LA TEORÍA DEL AZAR» Hasta ahora. entonces tiene más de una ^ frecuencia media. por extraño que parezca. si a partir de cierto elemenlo existen elementos que discrepen de a en u n a cantidad menor que una dada. ésta es.com . al menos. Veremos que la idea de frecuencia media es muy a p r o p i a d a para nuestros p r o p ó s i t o s : exactamente lo mismo que habíamos estimado *' Con objeto de no postular la convergencia. los límites de las frecuencias no h a b í a n tenido en nuestra reconstrucción de la teoría de la probabilidad otra función ([ue la de proporcionarnos u n concepto inequívoco de frecuencia relativa aplical)le a sucesiones infinitas. al mismo tiempo.

tras h a b e r postulado que la sucesión sea «absolutamente libre» (que es. No obstante tal cosa. p . que esta frecuencia media de a es también una frecuencia media de cualquier selección de « de acuerdo con predecesores. cabe superar fácilmente la dificultad que se encuentra para definir u n concepto de p r o b a b i l i d a d única sin el axioma del límite. para resolver nuestro problema.174 La lógica de la investigación científica antes —quizá en una estimación hipotética— que p era el límite frecuencial de una sucesión a. podemos introducir el requisito de unicidad en el último paso. ya que de otro modo no puede demostrarse la validez del teorema especial de multiplicación. Además.com . consúltese ahora el apéndice *VI). por implicación. la definición de p r o b a b i l i d a d objetiva (apartado 5 9 ) . la siguiente modificación de nuestras definiciones de sucesiones azarosas y de p r o b a b i l i d a d objetiva. introducimos de este modo. es decir. podemos llevar a cabo cálculos mediante las frecuencias medias estimadas. ' El concepto de «selección independiente» ha de interpretarse más estrictamente de lo que hasta el momento se ha hecho. pues. trabajamos ahora con la estimación de que p es una frecuencia media de a. Para los detalles. Y. y el cálculo se Ueva a cabo para dichos segmentos. Sin embargo. definimos la probabilidad objetiva prescindiendo de semejante postulado de unicidad •*. y sea el caso que los unos de a tengan una y sólo una frecuencia media. Si pretendemos ahora interpretar nuestro símbolo oF'(/3) como una frecuencia media — e n lugar de como límite frecuencial— y cambiamos. el a p a r t a d o c) del apéndice I V — .blogspot. ya que estamos acostumbrados a trabajar con probabilidades únicas o desprovistas de ambigüedad. Lo cual es difícilmente aceptable. http://psikolibro. p o r otra p a r t e . después de todo. si estimamos o conjeturamos que aF'(/8) — p es una frecuencia media. entonces debe contener —independientemente del término a partir del cual empecemos a contar— segmentos de cualquier magniíud finita cuya frecuencia discrepe de p tan poco como queramos. Sea a u n a alternativa (con una o varias frecuencias m e d i a s ) . el procedimiento más n a t u r a l ) : lo cual nos lleva a proponer. llegamos (al menos en p r i m e r a instancia) a u n concepto ambiguo de probabilidad: pues bajo ciertas circimstancias una sucesión puede tener simultáneamente varias frecuencias medias que sean «absolutamente libres» —cf. véase mi obra mencionada en la nota 3 del apartado 51 C^ en su lugar. ello no excluye la posibilidad de que aP'W) tenga otros valores distintos de p . de modo análogo a como lo hacíamos con los límites de las frecuencias. el axioma de convergencia. siempre que tomemos ciertas precauciones necesarias °. y si postulamos que no ha de ocurrir así. a suponer que p a r a u n a y la misma p r o p i e d a d únicamente p u e d e existir u n a y sólo u n a probabilidad p dentro de una sola sucesión de referencia. sin ninguna restricción. el concepto de frecuencia límite es aplicable a todas las sucesiones de referencia infinitas posibles. Si una sucesión a tiene una frecuencia media p. la mayoría de nuestras fórmulas seguirán siendo deductibles. El que p esté Ubre de secuelas querrá decir. En efecto. Si. de acuerdo con ello. surge una dificultad: las frecuencias medias no son únicas. * Cabe hacer tal cosa porque ha de ser posible aplicar inmediatamente a las frecuencias medias la teoría para clases finitas (exceptuando el teorema de unicidad).

dicho de otro modo. una y la misma propiedad ninguna otra frecuencia me- A partir del sistema de rcíjuisitos que hemos propuesto podemos deducir el teorema de Bernoulli. más a m p l i a s — o sea. Este hecho se hace aún más obvio si (ya que es posible tal cosa) enunciamos nuestros antiguos axiomas de la forma siguiente: 1 ) Requisito de a l e a t o r i e d a d : como 2 ) Requisito de u n i c i d a d : como se 2') Axioma de convergencia: para de una sola alternativa azarjasa no existe dia que su prohabilidad p . una frecuencia media «absolutamente libre». Será conveniente dividir esta definición en dos requisitos axiomáticos **: 1 ) Requisito de a l e a t o r i e d a d : p a r a que una alternativa sea azarosa debe existir. la sucesión ha de hacerse libre-n lo antes posible. aun teniendo u n a y sólo una probabilidad. menos exigentes— que las antiguas. es azarosa o aleatoria. sino que la interpretación que hemos dado de él queda. segmentos que discrepen de p en una cantidad c u a l q u i e r a ) : pero se" Se puede combinar el mclodo indicado en la ñola *1 del apartado 57 y en los apéndices IV y *VI con estos dos requisitos: mantendríamos entonces el (1) y sustituiríamos el (2) por el siguiente. 2 ) Requisito de u n i c i d a d : para una y la misma p r o p i e d a d de una sola alternativa azarosa tiene que existir una y sólo una probabilidad p. al menos. si bien en ellas (como también en las sucesiones azarosas con límite frecuencial) aparecerán de cuando en cuando —como es n a t u r a l — segmentos de una longitud cualquiera que se comporten casi-divergentemente (esto es. Es posible construir sucesiones que. se h a indicado. asimismo.La probabilidad 175 que sea «absolutamente l i b r e » : decimos entonce» que a.com . ha indicado. Además. lo cual resuelve nuestro problema. sin variación : en el caso de una sucesión azarosa sin límite frecuencial continuará siendo verdad que casi todas las sucesiones suficientemente largas ostentarán discrepancias de p muy peijueñas. Tenemos asegurada la compatibilidad del nuevo sistema axiomático por el ejemplo que hemos presentado ya. y con él todos los teoremas del cálculo de probabilidades clásico . esto es. aunque ahora «F'» simboliza únicamente una frecuencia media. lo cual hace ver que las nuevas condiciones impuestas axiomáticamente son. ( + 2) Requisito de finitud: a partir de su comienzo. carecen de frecuencia límite —cf. ' Las fórmulas casi bernouUianas (cuyo símbolo es F') siguen siendo univocaa para «uceaiones azaroaas (conforme a la nueva definición). puesto que ya es posible deducir la ley de los grandes ni'nneros dentro del marco de la teoría frecuencial sin emplear el axioma de convergencia. el apartado b) del apéndice I V — . h a de existir su probabilidad objetiva p. ha de ser (aproximadamente) una sucesión aleatorizada mínima.blogspot. y para el n más elevado posible. y que p es la p r o b a b i l i d a d objetiva de los unos en o. en realidad. http://psikolibro. no sólo permanecen inalteradas la fórmula (1) del apartado 61 y la formulación lingüística del teorema de Bernoulli '^.

liemos admitido ya que la teoría siibjetiva puede deducir el teorema de Bernoulli . Por una parte . se supone que puede aparecer una vez cualquier ordenación y distribución. P o r otra parte. nota * 1 . por ejemplo.. pero es incapaz de interpretarlo a base de frecuencias. Por la otra.com . y en el apéndice IV. y tampoco se trata de algo trivial. el apéndice IV. que . p a r a d ó j i c a — que lleva de la iiiiprc^ isiltilidad e irregularidad de los acontecimientos singulares a la aplicahilidad de las reglas del cálculo de proljahilidadcs es verdaderamente v á l i d a : si bien sólo en el supuesto de que podamos expresar la irregularidad. el concepto de libertad-n y el teorema de B e r n o u l l i ) . al modo de la ley de los grandes números (cf. 1930. en Erkenntnis 1. basándonos en asumir..) http://psikolibro. aun cuando sobra toda referencia a las «frecuencias medias» si adoptamos el método descrito en el apartado 57. FEIGL. de las «frecuencias medias»— aparece de tal modo en cualquier selección realizada segiin predecesores.blogspot. ha de aparecer cierta regularidad o estabilidad en subsucesiones enormemente l a r g a s : pues es una conclusión admisible y no contradictoria (contra lo que se ha afirmado en o c a s i o n e s " ) . en la cual (como si dijéramos) todo puede suceder en uno u otro momento — a u n q u e algunas cosas solamente muy raras veces—. ya que necesitamos para ella determinados recursos matemáticos (el teorema de Bolzano-Weierstrass. Los cálculos indican que estas últimas partes tienen que ser algo así como varios órdenes de magnitud mayores que los segmentos de comportaniienlo casi-divergente que ellas compensan *^.. que no se encuentran secuelas (pues con tales supuestos es posible demoslrar que la ley de los grandes números es tautológica). y de que es menester ponerlo en esta forma si queremos hacer patente la validez de dicho argumento.176 La lógica de la investigación científica rán relativamente raros. realmente. La aparente paradoja de u n razonamiento que pasa de la imprevisibilidad a la previsibilidad. con un buen grado de aproximación. La inferencia —al parecer. ya que los han de compensar parles de la sucesión enormemente largas en las que todos (o casi todos) los segmentos se comporten casi-convergentemente. o de la ignorancia al conocimiento. desa])arece cuando nos damos cuenta de que es posible poner el supuesto de la irregularidad en la forma de una hipótesis frecuencial (la de libertad de secuelas). han de darse con una frecuencia correspondiente». la antigua teoría frecuencial postula ex- *' Estoy de pleno acuerdo con lo que sigue. (La construcción de modelos de sucesiones ha demostrado que.. no nos encontramos con incompatibilidad alguna. Se puede soslener la conclusión de (]ue en una sucesión irregular. de un modo hipotético. y de ahí que le sea imposible explicar el éxito estadístico de las predicciones probabilitarias.sólo una de las frecuencias recurrentes —es decir. ' Cf.. 254: «En la ley de los grandes números se pretenden conciliar dos aseveraciones que un análisis más ceñido muestra ser contradictorias. el apartado 6 2 ) . Ahora se aclara por qué las antiguas teorías habían sido incapaces de hacer justicia a lo que yo llamo el «problema fundamental». pág. Este es también el momento de resolver el u problema fiíndniíipiüal de la teoría del azar)^ (como se le llamó en el a[)arla(!o 4 0 ) . estas apariciones . cf.

El axioma de convergencia no es u n a parte necesaria de los fundamentos del cálculo de probabilidades. mientras la fórmula b i n o m i a l sea deductible dentro del sistema los enunciados probaUilitarios no serán falsables. cuya superfluidad he puesto de manifiesto y que he remplazado por el requisito de unicidad. tampoco cabe que las contradiga la conyunoión de un n ú m e r o finito de enunciados básicos. el final del apartado 5 0 ) : yo también defino la probabilidad exclusivamente con referencia a sucesiones aleatorias (a las que Von Mises llama «colectivos»). Volvemos aliora a considerar los problemas más específicamente metodológicos. sin duda alguna. ni ser contradichas p o r é l . http://psikolibro. E L PROBLEMA DE LA DECIDIBILIDAD Cualcpiiera que sea el modo como definamos el concepto de probabilidad. y a u n q u e —según la fórmula Lo que se acaba de decir en este párrafo subraya implícitamente la importancia que tiene una teoría neoclásica interpretada objetivamente para la resolución del «problema fundamental». o independientemente de las formulaciones axiomáticas que elijamos. Me gustaría aclarar.blogspot. al cual he modificado de suerte que puedan construirse sucesiones modelo (apéndice IV). «jue he adoptado una actitud conservadora con respecto a los cuatro puntos de Von Mises (cf. y en la» determinación de la tarea del cálculo de probabilidades sigo sin reservas a aquel autor. nuestras diferencias alcanzan solamente al teorema del límite. Supongamos que hemos pro¡)ucsto una hipótesis equiazarosa para cierta ahernativa a : p o r ejemplo. sin excepción. Cf. y la daremos por falsada. abandonaremos en la práctica la estimación que h a b í a m o s hecho. la nota 4 del apartado 58) deja de ler válida. P e r o en u n sentido lógico no será cuestión de falsación a l g u n a : pues es seguro que solamente podemos observar una sucesión finita de tiradas.La probabilidad 177 p l í c i t a m e n t e — c o n su axioma de convergencia— la r e g u l a r i d a d en lo grande : y. 65. de modo que sean a F ( l ) = aF(0) = 1 / 2 . ni — p o r tanto—lampoco ningún número finito de observaciones. que hemos estinjado que en las tiradas de cierta moneda saldrán con igual frecuencia «1» y «O». y al axioma de aleatoriedad. Y con este resultado t e r m i n o mi análisis del cálculo matemático ''. en el capítulo *I1I de mi Postscript se describe una teoría de este tipo. también planteo un axioma de aleatoriedad (modificado). Las hipótesis probabilitarias no excluyen nada observable: las estimaciones de p r o b a b i l i d a d no pueden contradecir a ningún enunciado básico. la nota 3 del apartado 51. la objeción de Kamke (cf. dentro de ella no aparece el problema de la inferencia que p a r t e de la irregularidad en lo pequeño y llega a estabilidad en lo grande . en p a r t i c u l a r el de cómo decidir los enunciados probabilitarios. En consecuencia. retrospectivamente. entonces. p o r t a n t o .com . pues se infiere m e r a m e n t e desde la estabilidad en lo grande (axioma de convergencia j unida a irregularidad en lo p e q u e ñ o (axioma de aleatoriedad) a una forma especial de estabilidad en lo grande (teorema de Bernoulli. ley de los grandes n ú m e r o s ) *•*. y admitamos que empíricamente nos sale una y otra vez «1». Así pues.

Muchas de estas estimaciones no son inferiores en lo que respecta a significación científica a ninguna otra hipótesis física (por ejemplo. p o r tanto.blogspot.178 La lógica de la investigación científica b i n o m i a l — la p r o b a b i l i d a d de dar con un segmento m u y largo que presente u n a gran discrepancia de 1/2 es sumamente pequeña. ya que. t r a t a r é de contestar a las cuestiones que he planteado — y que constituyen el problema d la decidibilidad— m e d i a n t e ^ Pero no vacías de «contenido lógico» (ef. Con todo. http://psikolibro. La esperanza de que la rareza —calculab l e — de semejante segmento sea un medio de falsar la estimación p r o b a b i l i t a r i a resulta ser ilusoria. o si es menester rechazarla en conce^ato de «prácticamente falsada» (esto es. hecha p o r la teoría s u b j e t i v a ) . el apartado 3 5 ) : pues es claro que para cualquier sucesión no tiene validez tautoligica cualquier hipótesis frecuencial. el hecho igualmente indudable de que los empleemos empíricamente h a de aparecer como u n golpe fatal p a r a mis ideas metodológicas básicas. pues es u n a consecuencia de ésta. esta tesis es claramente inaceptable cuando nos enfrentamos con los éxitos que la física ha alcanzado con las predicciones obtenidas a p a r t i r de estimaciones hipotéticas de p r o b a b i l i d a d e s (y éste es el mismo argumento que hemos utilizado m u c h o antes contra la interpretación de los enunciados probabilitarios como tautologías. P o r tanto. P e r o . siempre será mayor que cero. en realidad. ¿con qué derecho los condenamos de tal m o d o ? ¿Dónde hemos de trazar la línea de separación? ¿Dónde empieza semejante «suma i m p r o b a b i l i d a d » ? Dado que desde u n p u n t o de vista lógico no cabe la m e n o r duda sobre el hecho de que los enunciados probabilitarios no pvieden ser falsados. Sin embargo. como vacías que están de contenido empírico ^. y el físico suele ser capaz de decidir perfectamente si p u e d e aceptar por el m o m e n t o u n a hipótesis probabilitaria concreta en calidad do «confirmada e m p í r i c a m e n t e » .com . a la vista de las consideraciones expuestas en el apartado 38 (cf. así pues. podríamos decir de ellas que son empíricamente no informativas. de inútil p a r a fines de p r e d i c c i ó n ) . no existe ninguna sucesión de eventos que nos haya sido dada extensionalmente — y . P e r o . a una de carácter d e t e r m i n i s t a ) . una aparición de un segmento finito que presente incluso la máxima desviación con respecto a lo estimado. y. ningún acervo-re finito de enunciados básicos— que pueda falsar vm enunciado p r o b a b i l i t a r i o . liemos de esperar que ocurra. P o r tanto. Solamente una sucesión infinita de eventos —definidos intension a l m e n t e p o r una regla— p o d r í a contradecir a una estimación de probabilidad. incluso u n a aparición frecuente de un largo segmento que se desvíe en gran medida. si se da con la suficiente rareza. nunca contradirá a la estimación lieclia . el 4 3 ) . esto quiere decir que las hipótesis probabilitarias son infalsablcs. que p e n d e n decisivamente de mi criterio de demarcación. puede considerarse siempre no más que una aparición de u n segmento todavía mayor y más desviado . está bastante claro que solamente puede llegarse a esta «falsación práctica» mediante una decisión metodológica de considerar excluidos — o p r o h i b i d o s — los eventos sumamente improbables. debido a tener dimensión infinita.

Ni. Así pues. más adelante. Pero la reforma que propongo en la nota *1 del apartado 57 (véase también la nota *2 del 6i) cambia totalmente la situación: ym que —aparte de conseguir otras cosas— equivale a la adopción de una regla metodológica que. que r o m p e r í a los grilletes de la lógica clásica. Frente a semejantes opiniones. como aquéllas en que están con respecto a los enunciados básicos *^. si bien se encuentran relaciones lógicas entre ellos (puesto que es evidente que las sucesiones de observaciones p u e d e n estar de acuerdo más o menos perfecto con un enunciado p r o b a b i l i t a r i o ) . A p a r t i r de la infalsabilidad y de la inveriticabilidad de los enunciados probabilitarios puede inferirse que no tienen consecuencias falsables. asimismo. en general. *' Aun cuando no estoy en desacuerdo con esto. verificables o «confirmables». y en que la determinación de tal grado es uno de los principales problemas de la estadística matemática y de la teoría de la corroboración. L A FORMA LÓGICA DE LOS ENUNCIADOS PROBABILITARIOS Las estimaciones de p r o b a b i l i d a d no son falsables. como se explica en el apartado siguiente). en especial las notas 3 y 6. como la propuesta en el apartado 68. no pueden ser consecuencia de enunciados ve- *' Creo que la acentuación dada a la irrefutabilidad de las hipótesis probabiHsticas —y que culmina en el apartado 67— era saludable. véanse el apéndice *1X y el capítulo *III del Postscript. especialmente mi «tercera nota». ¿qué aproximación es aceptable y cuál inaceptable? No cabe duda de que la respuesta reside en que lo ceñido de una aproximación es una cuestión de grado. a su vez. y estaríamos igualmente descaminados si creyésemos que. 66.com . hace falsables las hipótesis probabilitarias. creo que las relaciones en cuestión pueden ser analizadas completamente a base de las «clásicas» relaciones lógicas de deduct ib ilidad y contra' dicción *'•. el apartado 80. por la misma razón ([ue se puede esgrimir contra las demás h i p ó t e s i s : que no hay rcsidtados experimentales — p o r numerosos y favorables que sean— (jue puedan establecer de u n modo definitivo que la frecuencia relativa de las «caras» es 1/2 y será siempre 1/2. tanto las relaciones lógicas existentes entre ellos. Véase. el apéndice *IX. http://psikolibro.blogspot. Mas p a r a h a c e r l o . verificablcs. y que. Con lo cual el problema de la decidibilidad se transforma en el siguiente: dado que sólo cabe esperar que las sucesiones empíricas se aproximen a sucesiones aleatorizadas mínimas.La probabilidad 179 Una resuelta aplicación de aquellas mismas ideas. pues sacaba al desnudo un problema que no se había estudiado anteriormente (debido a que. tengo que analizar p r i m e r o la forma lógica de los enunciados probabilitários teniendo en cuenta. creo ahora que los conceptos probabilisticos de «casi deductible» y «casi contradictorio» son sumamente titiles con respecto a este problema. se ponía el acento sobre la verificabilidad —en lugar de la falsabilidad— y al hecho de que los enunciados probabilitarios son. los enunciados probabilitarios y los básicos son incapaces de contradecirse ni de entrañarse m u t u a m e n t e . en cierto sentido. No obstante tal cosa. sería u n error concluir de este hecho que no existen relaciones lógicas de ningún tipo entre unos y otros e n u n c i a d o s . ' Cf. por supuesto. el análisis de dichas relaciones nos obliga a introducir una lógica probabilística especial ^.

es decir.itada o acotada. http://psikolibro... esto es. P e r o nos encontramos con que de todo enunciado probabilitario cabe deducir ima clase infinita de enunciados existenciales. En mi Postscript. especialmente en los apartados *24 y sig. por' ejemplo. Lo que da origen a la infalsabilidad no es precisamente la forma «para todo x existe un y tal que . cualquiera que sea lo que esto quiera decir— de la forma «para todo x existe un y tal que .» son infalsables. dice más que aquél.. Un envinciado de esta forma («para todo X existe u n y con la p r o p i e d a d observable — o contrastable ext e n s i o n a l m e n t e — j3») es infalsable — d e b i d o a no tener consecuencias falsables—• e inverificable •—ya que «todo» o «para cada» lo convierten en hipotético *^. que aparecerán segmentos cuya discrepancia con respecto a /> será m u y p e q u e ñ a ) . La posibilidad b) difícilmente p o d r á ayudar al esclarecimiento de la relación lógica existente entre enunciados probabilitarios y básicos : pues es enteramente obvio que un enunciado no falsable •—o sea. y éste es el hecho causante de la infalsabilidad. all-and-some statements^ (término debido a J. por tanto. págs. también pueden seguirse consecuencias m u c h o menos s i m p l e s : así. entonces el enunciado «para todo x existe un y tal que . lo cual se ha empleado repetidamente para criticar el criterio de falsabilidad: véase. N.180 La lógica de la investigación científica rificables. aquél afirma más que ninguno de éstos). Mind 54. o tras un número cualquiera de ellas. Mi enunciación algo desprevenida en el texto (que presuponía tácitamente el apartado 15) ha llevado a "algunos. sino el hecho de que el «existe» esté ilimitado. Watkins). Por el contrario. 1945. Pero no quedan excluidas con esto las posibilidades contrarias : pues puede o c u r r i r : a) que tengan consecuencias verificablea unilateralmente (consecuencias p u r a m e n t e existenciales o consecuencias de « h a y » ) . P e r o podemos deducir m u c h o más a p a r t i r de semejante estimac i ó n : p o r ejemplo. como si dijéramos: un elemento «O» puede aparecer inmediatamente.blogspot. no contrastable: es evidente que el enunciado «para toda tirada con una perra chica que da 1 existe un sucesor inmediato que da O» es falsable y resulta falsado. a la creencia de que todos los enunciados —o «la mayoría» de ellos. en el caso probabilístico. no pretendí nunca sugerir que toio enunciado de la forma «para todo x existe un y con la propiedad observable /?» gea infalsable. realmente. n a t u r a l m e n t e . pero no viceversa (así pues. Tiene más interés p a r a nosotros la posibilidad a). con gran sorpresa mía. y que.». que en m o d o alguno es trivial. por ejemplo. uno que dice demasiado p o c o — p u e d e pertenecer a la clase consecuencia de uno falsable..». y. A pesar de ello. 119 y sig. puede ser falsable. W. si la distancia entre el lugar en que aparece y y el de aparición de x está lim. p o r tanto.. que después de u n elemento cualquiera x de la sucesión se encontrarán también en ésta u n elemento y que posea la p r o p i e d a d «1» y u n elem e n t o z con la p r o p i e d a d «O».com . resulta ser fundamental para nuestro análisis de la relación existente entre los enunciados probabilitarios y los básicos. y puede aparecer todo lo tarde que le plazca. la consecuencia existencial de que aparecerán ceros y unos en la sucesión (y. que la aparición de y pueda aplazarse más allá de todo límite. de aquí podemos deducir. que «una y otra vez» aparecerá u n elemento con la p r o p i e d a d «1» y lo mismo otro con la p r o p i e d a d «O». discuto más extensamente todo el problema de estos «entmciados de todo y algún» [en ingl... P o r e j e m p l o : sea p u n a p r o b a b i l i d a d estimada — h i potéticamente—• para cierta alternativa (siendo O ^^p ^7^ 1 ) . p u e d e estar mejor o peor *' Como es natural.. o h) que sean consecuencia de enunciados universales unilateralmente falsables (enunciados totales). o al cabo de mil tiradas. sino que.

que es universal. ya que u n enunciado de la forma «hay sólo un..hipótesis existencialesy) (universalizadas). son i d é n t i c o s » ) .. existe un elemento —seleccionado de acuerdo con una selección según predecesores— con el número ordinal y > « y tal que la frecuencia hasta el término y discrepa de un valor fijado p en una cantidad menor que '. con respecto a los enunciados básicos. Los enunciados de la forma indicada pueden ser Uamados «enunciados existenciales universalizados» o «.. no t e n d r á consecuencias extensionales de ninguna clase. Toda estimación p r o b a b i l i t a r i a (hipotética) entraña la conjetura de que la sucesión empírica en cuestión es. al parecer. m i tesis acerca de la ciiestión es qvie lo único que establece u n a relación lógica entre las estimaciones probabilitarias y los enunciados básicos es lo que podría llamarse el «constituyente existencial» de aquéllas (y. http://psikolibro. equivalente a la de si tales axiomas representan lo que h e llamado «hipótesis existenciales». a p r o x i m a d a m e n t e .blogspot. como enunciado universal que es. el cual tiene significación empírica y hace fabables las hipótMia probabilitarias (tal como se afirma en lii nota *1 del apartado 65). es característica de los enunciados probabilitarios. Lo cual hace pensar en la cuestión de si cabe que las estimaciones p r o babilitarias mismas tengan la forma de hipótesis existenciales. pues.La probabilidad 181 «confirmado». sólo de u n modo provisional— que existe u n valor p con las propiedades que se exigen para él. p o r el contrario. Lo que yo m a n t e n g o es que se p u e d e entender la relación e n t r e las estimaciones probabilitarias y los enunciados básicos — a s í como la posibilidad de que aquéllas estén más o menos bien «confirmadas» — p a r a n d o mientes en el hecho de que de todas las estimaciones de probabilidad son deductibles lógicamente hipótesis existenciales. el requisito de unicidad h a de carecer de semejante significación *^. entraña la aplicabilidad ( a p r o x i m a d a ) de los axiomas del cálculo de p r o b a b i l i d a d e s . todo acervo-n predecesor y todo elemento con el número ordinal x. *" La situación es enteramente distinta si se adopta el requisito ( + 2 ) de la nota *2 del apartado 64.» o p o r «todos los.com . en una relación q u e . Es cierto que puede «confirmarse» extensionalmente — a u n q u e . Este último enunciado. el requisito de a l e a t o r i e d a d ) . Si observamos atentamente los dos requisitos propuestos en el a p a r t a d o 64. el requisito de unicidad.y> h a de poseer a de un enunciado universal (pues cabe traducirle p o r «no hay más quo un. no tiene tal f o r m a : ni p u e d e tenerla. azarosa (o a l e a t o r i a ) : es decir. Nuestra cuestión es. veremos que el de aleatoriedad tiene realmente la forma de una hipótesis existencial^. pocas o ninguna de sus consecuencias existenciales: de ahí que se encuentre.. pero no que exista sólo un valor semejante. en el sentido de que podemos lograr verificar muchas. A h o r a b i e n . ' Puede ponérsele en la forma siguiente: Para todo « positivo.. El requisito de u n i c i d a d . de acuerdo con esto. p o r tanto. desde luego.. solamente podría tener significación extensional si los enunciados básicos fueran capaces de establecer la existencia de más de uno de tales valores. pero como no lo son (pues recordamos (jue a la fórmula binomial está ligada la infalsabilidad).

sino solamente con estimaciones hipotéticas acerca de sucesiones empíricas. y de ahí llegaríamos (en lo que se refiere a 3a u n i c i d a d ) a algc distinto del cálculo de p r o b a b i l i d a d e s usual. El teorema de Bernoulli. pero nunca p o d r í a n contradecirse m u t u a m e n t e . el de unicidad regula las relaciones existentes entre los diversos enunciados de p r o b a b i l i d a d m i s m o s . la eliminación de las sucesiones carentes de límite frecuencial podría servir únicamente para ponernos en guardia y no considerar azarosas o aleatorias aquellas sucesiones e m p í r i c a s con respecto a. sino solamente que entre los distintos valores probabilitarios dect)eF(Ap) para un n concreto. evidentemente. pero que pide niás de lo que exige este requisito. Sólo la condición de unicidad asegura que los enunciados probabilitarios p u e d a n contradecirse unos a o t r o s : pues gracias a ella adíjuieren éstos la forma de una conyunción cuyos componentes son un enunciado universal y una hipótesis existencial. semejante exclusión resulta que no tiene significación n i siquiera intensional.com . Ir. no tratamos con las sucesiones matemáticas mismas. . de una teoría falsable. Sin embargo. pues. tampoco la tiene lógica o formal. ya que en la teoría de la prob a b i l i d a d aplicada. Si nos volvemos ahora al axioma de convergencia. compatibilidad o incompatib i l i d a d ) de que son capaces los enunciados universales «normales» de una teoría cualquiera — p o r ejemplo. el requisito de unicidad no es superfino. deductibilidad. además.s cuales asumiéramos que no tenían ^ Las fórmulas del cálculo de probabilidades son también deductibles de esta axiomatización. desde luego. no afirmaría ya que el valor probabilitario único de anF(Ap) para un re concreto se encuentra cercano a 1. P o r tanto. sólo que han de interpretarse como fórmulas existenciales.blogspot. encontramoa que se parece al requisito de unicidad en tener la forma de u n enunciado universal infalsable. su función lógiea? Mientras que el requisito de alcatoriedad contribuye a establecer una relación entre los enunciados probal)ilitarios y los enunciados básicos. se puede eliminar cualquier requinto especial de unicidad sin sacrificar ésta. m a t e m á t i c a s ) que carezcan de límite frecuencial. desde el punto de vista de las aplicaciones. y.182 Lo lógica de la investigación científica Esta es la razón p o r la que las relaciones lógicas existentes entre una estimación probabilitaria y los enunciados básicos permanecen inalterables si eliminamos del sistema el requisito de unicidad (y lo mismo le ocurre a la «confirmabilidad» — e n mayor o menor grado— de la p r i m e r a ) . hay al menos uno que se encuentra cercano a 1. algunos de ellos p o d r í a n —como hipótesis existenciales— ser deductibles de otros. Cuál es. y los enunciados de esta forma p u e d e n encontrarse entre sí exactamente en las mismas relaciones lógicas fundamentales (equivalencia. Mediante esta operación podríamos dar al sistema la form^a de u n a p u r a hipótesis existencial •'. sin este requisito. sino exclusivamente intencional: se pide la exclusión de todas las sucesiones definidas intensionalmente (esto es. por ejemplo. P e r o . aquello que pide de modo suplementario no p u e d e tener ninguna significación extensional. http://psikolibro. P o r tanto. ** Como he hecho ver en la nueva nota *2 del apartado 64. pero entonces tendríamos que a b a n d o n a r la unicidad de las estimaciones probal)ilitarias **.

se los interpreta o explica como efectos masivos. el p r o b l e m a de-la decidibilidad parece haceise cada vez más a m e n a z a d o r . ¿ q u é pasos h a b r í a m o s de dar en respuesta a esta a d v e r t e n c i a ? * . y decimos entonces que m e d i a n t e nuestra estima- Es posible considerar con justeza como advertencias (intensionales) de esta índole. el primero nos previene de que no tratemos a las sucesiones como aleatorias si suponemos (por las razones que sean) que ciertos sistemas de jugar tendrán éxito con ellas. 158). ni más ni menos que los de divergencia? Todas estas embarazosas cuestiones'' desaparecen en cuanto nos libramos del axioma de convergencia.com . las leyes naturales inverificables son «carentes de sentido» (cf. En cuanto al de unicidad. con una probabilidad que discrepe de 1 en una cantidad que se puede hacer tan pequeña como se q u i e r a ) . que. http://psikolibro. Así pues. UlV S I S T E M A PROBABILÍSTICO DE M E T A F Í S I C A ESPECULATIVA La utilización más i m p o r t a n t e de los enunciados de probabilidad en la física es la s i g u i e n t e : se i n t e r p r e t a n ciertas regularidades físicas o ciertos efectos físicos observables como «macro-leyes)). 1931. Para él. esto es. parece que nos encontramos obligados a describirlos como no empíricos. y hace ver qué razones militan contra el axioma de aleatoriedad y en favor del de unicidad.p) a una sucesión que suponemos poderse describir aproximadamente por medio de la hipótesis de que su probabilidad es igual a p. pág. Por ejemplo. y a u n q u e no nos vemos forzados a decir que nuestros requisitos (o axiomas) «carecen de sentido» ". si tenemos en cuenta que los criterios de convergencia ya no son aplicables a ellas. el de unicidad —que no tiene significación extensional— tendría menos sentido que el axioma (carente de sentido) de irregularidad. o como los resultados observables de «mici"o-eventos» hipotéticos y no directamente observables. Pero semejante descripción de los enunciados probabilitarios —cualesquiera que sean las palabras que empleemos p a r a expresarla— ¿no contradice la idea fundamental de nuestra posición? 67. en vista de lo que se nos h a b í a advertido. Las macro-leyes se deducen de estimaciones probabilitarias p o r el método siguiente : hacemos ver que las observaciones que estén de acuerdo con la regularidad observada en cuestión deben esperarse con una probabilidad muy próxima a 1 (es decir. tanto al axioma de aleatoriedad como al de unicidad. poseo consecuencias extcnslonnlea. " Schlick ha objetado al axioma del limite basándose en escrúpidos parecidos (Die Natiirwissenschaften 19. que no son ni verificables ni falsables. y. Pero. ¿A qué clase de consideraciones o de conjeturas deberíamos e n t r e g a m o s acerca de la posible convergencia o divergencia de sucesiones empíricas. " El positivista tendría que reconocer en esta ocasión una jerarquía completa de «carencias de sentido». y todavía menos sentido cabría al axioma del límite. por tanto. se cuida de precavernos para que no atribuyamos la probabilidad q (siendo q ^. nuestro análisis lógico convierte en transparentes tanto la forma como la función de los diversos requisitos parciales del sistema.La probabilidad 183 límite frecuencia!. Mas. aún más lo son las hipótesis probabilitarias. que ni siquiera tiuno significucíón inlonsioonl. el apartado 6 y las citas indicadas en las notas 1 y 2 del mismo). ni menos. o de cuáles deberíamos abstenernos. mientras tanto.blogspot. En cuanto a los axiomas.

será m u y p e q u e ñ a : en realidad. e igualmente claro parece estar que este hecho va u n i d o a su infalsabilidad. Pues. al h e c h o de que siempre y en todas las circunstancias podemos entregarnos a ellas. Podemos entonces plantear la cuestión acerca de la longitud que h a de tener u n segmento-n de la sucesión — o . como u n a fase de u n caos aleatorio — o sea. podemos vernos inmediatamente complicados en especulaciones que — d e acuerdo con el uso general— cabe perfectamente indicar que son típicas de la metafísica especulativa. cualquier regularidad que nos venga en gana. «en realidad». será despreciable. dicho de otro m o d o . la ley de la gravedad. por ejemplo. y.: Asumimos luego que tales eventos presentan u n a distribución azarosa. como una acumulación de coincidencias puramente accidentales. Podemos arreglárnoslas p a r a que ciertas estimaciones probabilitarias hipotéticas «expliquen» esta ley del modo siguiente. de otro m o d o . siempre será posible «explicar» de este m o d o . calculamos la p r o b a b i l i d a d de que todas las partículas dentro de cierta región espacial finita —y d u r a n t e cierto período de tiempo finito. la dirección y velocidad del movimiento de la misma. P o r t a n t o . Elegimos también qué h a de ser una propiedad p r i m a r i a de tales eventos: así. Este tipo de «explicación» por medio de la asunción de aleatoriedad es aplicable a cualquier regularidad que escojamos. r e a l m e n t e .blogspot. Podemos decir. que el «mundo» d u r a el tiempo suficiente—. es decir. mi criterio de demarcación tiene aire http://psikolibro. no haya sino dispersión aleatoria. o «período cósmico»— se muevan accidentalmente (con una exactitud especificada) del modo que exige la ley de la gravedad. pero no igual a cero. en el que •—como resultado de u n a acumulación de accidentes— nuestras observaciones estén de acuerdo con la ley de la gravedad : para cualquier valor p r ó x i m o a 1 que elijamos obtenemos un n ú m e r o finito. con todas las regularidades que en él se observan. a u n q u e e n o r m e m e n t e grande. a u n q u e .184 La lógica de la investigación científica ción probabilitaria hemos «explicado» el efecto observable a que nos referíamos como u n macro-efecto. y que carecen de i m p o r t a n c i a p a r a la ciencia. Elegimos unos eventos de cierto tipo p a r a que hagan de eventos elementales o a t ó m i c o s : por ejemplo.com . como los enunciados probabilitarios no son falsablcs. finalmente. Sea. de la duración que es preciso asumir para la totalidad del proceso— de modo que p o d a m o s esperar con p r o b a b i l i d a d p r ó x i m a a 1 (o que discrepe de 1 en una cantidad no m a y o r que u n valor e arbitrariamente p e q u e ñ o ) la aparición de semejante período cósmico. podemos «explicar» de este m o d o el conjunto de nuestro m u n d o . P e r o si emtpleamos de esta manera las estimaciones probabilitarias p a r a «explicar» regularidades observables sin tomar precauciones especiales. La p r o b a b i l i d a d calculada. entonces al asumir la aleatoriedad estamos autorizados a esperar que aparezca u n período cósmico en el que la ley de la gravedad parezca tener validez. los del movimiento de una pequeña partícula. mediante estimaciones de probabilidad. naturalm e n t e . p o r tanto : si suponemos que el segmento de la sucesión tiene esa grandísima longitud — o . P a r a m í está claro q u e las especulaciones de esta índole son «metafísicas».

pág. P o r consiguiente. en la pág. B. H e m o s de e l i m i n a r su e m p l e o metafísico p a r a q u e p u e d a n t e n e r alguna u t i l i d a d en la p r á c t i c a de la ciencia e m p í r i c a *^." ed. 808. .. a mi entender. S. quizá p r o p o n g a algo así como u n a definición física de la probabilidad.entre Boltzmann y PJanck a que se refieren en las notas 247 y sig. Todo lo cual hace ver los peligros inherentes a la forma existencial. y que. Haldane (en Nature 1 2 2 .La probabilidad 185 de estar f r a n c a m e n t e de a c u e r d o con el uso general de la p a l a b r a «metafísico». 14 de la 3. de Dirac. 68. especialmente. Ehrenfest no manejan nada que corresponda a la idea de efecto reproducible. L A PROBABILIDAD EN LA Í Í S I C A El p r o b l e m a de la d e c i d i b i l i d a d solamente desasosiega a l m e t o d ó l o go. Este razonamiento se ha repetido después frecuentemente por otros. también el comienzo de la Quantum. que el mundo se repetirá de nuevo accidentalmente —con tal de que esperemos el tiempo suficiente—. *' El problema que estudio en este pasaje había sido tratado claramente y a fondo hace largo tiempo por los físicos P .. cf. i n c i d e n t a l m e n t e . EHKENFEST. pág. Wiss. incluso si se llevan a cabo en condiciones perfectamente r e g u l a d a s . en la Encycl. segundo. íc-ésimo»: por ejemplo. 163 y sig-)— que si aceptamos la teoría probabilitaria de la entropía debemos considerar seguro. Al escribir esto pensaba que se reconocería fácilmente que las especulaciones de la índole descrita son inútiles. Existen ciertos e x p e r i m e n t o s q u e conducen a resultados v a r i a b l e s . 4. Sin embargo. Hett 6 (12 de diciembre de 1911). como quedó patente de modo tan impresionante con la teoría de Einstein del movimiento browniano. como las tiradas de u n a m o n e d a — la r e p e t i c i ó n frecuente lleva a r e s u l t a d o s con fiecuencias relativas q u e . se encuentra un pasaje paralelo (lige- http://psikolibro. 306. o casi seguro. y T. lo cual explica.. también su Inequality of Man. cuyo perfil será m á s o m e n o s el siguiente. . .' ed.blogspot. el apartado 1 5 ) . véase. págs. y que podría llevarnos a esperar casi con seguridad cualquier cosa que queramos. de 1947. según creo. constituye un ejemplo perfecto del tipo de razonamiento que aqui critico. la oposición. que los enunciados probabilitarios comparten con la mayoría de los de la metafísica (cf. desde luego. cf. ^ La cita es de BOHN-JOHDAN. pero. apartado 30. son más tentadoras de lo que yo imaginaba: pues se ha dicho —por ejemplo. según se van r e i t e r a n d o u n a y otra vez. al parecer.. puede resolverse acudiendo a la idea mencionada: pues —en condiciones experimentales apropiadas— las fluctuaciones pueden llevar a efectos reproducibles. en algunos de ellos — l o s que son «azarosos». las teorías q u e incluyen la p r o b a b i l i d a d n o deben considerarse científicas si se a p l i c a n sin a d o p t a r precauciones especiales. Estos autores introducían la idea de «hipótesis probabilitarias de órdenes primero.com . que empleamos aquí de modo crucial para solventar el problema que ellos habían expuesto tan perfectamente. Véanse. Math. pág. debido justamente a su aplicabilidad ilimitada. por J. no al físico *^. (1930). la nota • ! del apartado 65 y los apéndices *VI y *IX. asimismo. P. Mechanics. se a p r o x i m a n cada vez más a u n valor fijo q u e podemos Uamar la probabilidad del evento en c u e s t i ó n : este valor es « . una hipótesis probabilitaria de segundo orden es una estimación de la frecuencia con que aparecen ciertas frecuencias en un agregado de agregados. y T. 10 de la 1. donde le consideraban un problema conceptual y epistemológico. Teilband. Pero. d. Elementare Quantenmechanik (1930).. d e t e r m i n a ble e m p í r i c a m e n t e con u n grado c u a l q u i e r a de a p r o x i m a c i ó n mediante largas series de e x p e r i m e n t o s » ^ . Si se p i d e a éste que dé u n concepto d e p r o b a b i l i d a d a p l i c a b l e p r á c t i c a m e n t e .. 1928.

2 ) ¿ C u á n d o h a de llamarse (dargay> a una serie de experimentos? Si no se nos da u n criterio de l o ' q u e hemos de considerar «largo». ya que la expresión <ícasi todos» — q u e debería aparecer en el definiens— es. ROBERTSON. cf. del. The Theory of Groups and Quantum Mechanics (1931).. pues. la p r o b a b i l i d a d no puede ser definida p o r dicha estabilidad (o sea. es inaceptable). 1') ¿ C u á n d o podemos h a b l a r de «acumulaciones accidentales»? Cabe p r e s u m i r que en el caso de u n a p r o b a b i l i d a d p e q u e ñ a . y voy a apoyar tal creencia p o r medio de los argumentos esbozados en el a p a r t a d o anterior. Gruppentheorie und Quantenmechanik (2. ya que yo no afirmo. modifica el concepto de probabilidad : precisamente lo restringe*^. ingl.mismo modo que lo restringe la decisión de adoptar sucesiones alea* torizadas mínimas como modelos matemáticos de las sucesiones empíricas. las siguientes: 1 ) Tal definición no está de acuerdo con el cálculo de probabilidades. 1931. Así pues. 3 ) ¿Cómo podemos saber si hemos alcanzado realmente el grado de aproximación deseado? A u n q u e opino que estas objeciones están justificadas. por H. que es lo que h a hecho el físico en su definición (que. pero surge una nueva objeción en el lugar de aquélla. en particular. siguiendo su ejemplo. ¿ c u á n d o es «pequeñas u n a p r o b a b i l i d a d ? Podemos aceptar que la p r o p u e s t a que acabo de h a c e r elimina el empleo del método (de que h e m o s tratado en el apartado p r e c e d e n t e ) de fabricarnos u n a probaramente abreviado). Véase también WEYL. págs. con todo ello sigo creyendo que podemos conservar la definición del físico. la objeción 1) no afecta a mi posición. P o r esta razón. 66). Tanto los matemáticos como los lógicos plantearán ciertas objeciones contra toda definición de análogo p e r f i l . a su vez. 74 y sig. P. o si hemos llegado. como es n a t u r a l . sino que — p o r el cont r a r i o — la n i e g o . se c o m p o r t a n como convergentes— casi todos los segmentos muy largos.com . no p e r m i t i r é u n a aplicación sin límites de tales h i p ó t e s i s : propongo que adoptemos la decisión metodológica de no explicar nunca efectos físicos —esto es. Esta decisión. según el teorema de Bernoulli.186 ha lógica de la investigación científica p o r qué es posible falsar u n a estimación hipotética de p r o b a b i l i d a d . y.' ed. no podemos saber cuándo hemos llegado a una aproximación de la p r o b a b i l i d a d . pág. la i d e n t i d a d de los conceptos físico y matemático de probabilidad.blogspot. http://psikolibro. regularidades reproducibles— como acumulaciones accidentales. pero el físico nunca las utilizaría de semejante forma. ya que. *" La decisión o regla metodológica que aquí formulo restringe el concepto de probabilidad. p o r el comportamiento casi-convergente). Y. las hipótesis probabilitarias pierden todo contenido informativo cuando se les concede u n a posibilid a d de aplicación sin restricciones. en absoluto. sólo son estadísticamente estables —esto es. solamente u n sinónimo de «muy probable» : la definición es. por tanto. la nota *1 del apartado 65. Según éstos. circular — h e c h o que p u e d e ocultarse (pero no eliminarse) omitiendo la p a l a b r a «casi». vers. pero.

que las tres cantidades £. £ tiende a cero cuando n crece sin fin y sin límite. Como lo que nos p r o p o n e m o s es deducir el niacro-efecto exacto p ( ± 9 ) . no supondremos que 8 pueda ser m a y o r que 9 .com . y que. Entonces (cf. a las tres cuestiones 1'). 2 ) y 3 ) . Suponemos ahora que e es tan «pequeña» que p u e d e despreciarse (nos ocuparemos m u y p r o n t o de la cuestión 1'). p o r de pronto. el a p a r t a d o 37) dentro del cual h a n de fluctuar. podemos contestar a las objeciones p l a n t e a d a s p o r las cuestiones 1'). y es claro que A p h a de interpretarse como el intervalo dentro del cual las medidas se acercan al valor p. de éstos los que contribuyen a p r o d u c i r el efecto del caso. excepto en el caso de los macro-efectos extremos que discuto en este apartado. Podemos elegir A p — o 8— a r b i t r a r i a m e n t e . 2 ) y 3 ) . Mostraremos en las páginas que siguen que la regla metodológica que h e p r o p u e s t o está de acuerdo con la definición del físico. la p r o b a b i l i d a d de que el valor medio caiga dentro del intervalo A p . Véase tam> bien el apéndice *IX. en todo caso. además. la *^ Actualmente siento ciertas dudas acerca de las palabras «sin gran dificultad»: en realidad. Supongamos que la ley afirma que bajo ciertas condiciones u n a m a g n i t u d física tiene el valor p. nuestras medidas debido a las imprecisiones inherentes a la técnica de medición e m p l e a d a . podemos calcular — p a r a cada valor de 8 que elijamos— la p r o b a b i l i d a d ot„F(Ap). apoyándonos en ella. solamente a un caso típico de aplicación del cálculo de p r o b a b i l i d a d e s : el de ciertos inacro-efectos reproducibles que jmeden describirse m e d i a n t e (macro-) leyes precisas —como la de presión de u n gas— y que i n t e r p r e t a m o s o explicamos diciendo que se deben a u n a enorme acumulación de micro-procesos. Vemos. las fluctuaciones estadísticas o la estadística de procesos individuales azarosos) p u e d e n reducirse sin gran dificultad al anterior *^. P r o p o n e m o s ahora la hipótesis de que p es u n a prob a b i l i d a d dentro de u n a sucesión de micro-eventos.La probabilidad 187 b i l i d a d tan grande como queramos a p a r t i r de u n a pequeña sin más q u e c a m b i a r la formulación del p r o b l e m a m a t e m á t i c o . Fijémonos en u n macro-efecto del tipo indicado. que se refiere a qué quiere decir «pequeño» dentro de esta suposición) . discrepancias con respecto a p fuera del intervalo ±cp (el intervalo de i m p r e c i s i ó n . respectivamente. que son n. cf. re y A p corresponden. pues. Me referiré. especialmente la «Tercera nota».blogspot. y. y admitamos. Otros casos típicos (así. http://psikolibro. y. de suerte que no aparezcan fluctuaciones observables. asimismo. el apartado 6 1 ) . Denotemos con «e» la probabilidad c o m p l e m e n t a r i a : tenemos que a „ F ( A p ) = c. que el efecto tiene «precisión». y en lo que respecta al efecto reproducible p. que se describe p o r medio de u n a ley bien corroborada y que hemos de reducir a sucesiones aleatorias de micro-eventos. tales como colisiones moleculares. es menester emplear métodos estadísticos sumamente refinados. Mas p a r a ejecutar la decisión propuesta tenemos que saber lo que h e m o s de considerar pequeño. según el teorema de Bernoulli. con lo cual se restringe la arbitrariedad de la elección de t y de n. esto es. esto es.

001. es decir. o sea. esperaremos ser capaces de refutar una hipótesis probabilística. que le darán un grado positivo elevado de corroboración. a la 1') y la 2 ) . que en su vecindad A p es sumam e n t e insensible a los cambios de valor de t . la regla metodológica de considerar falsación (siendo n grande) a un grado negativo de corroboración es un caso específico de la regla o decisión metodológica de desechar ciertas improbabilidades extremos —que estudiamos en el presente apartado. o sea. los puntos 8 y sigs.—.. debido a las peculiaridades matemáticas de la distriljución de Bernoulli. sino n. ha quedado reducida a la 1'). Así pues. o . nuestra regla metodológica equivale a la decisión de despreciar pequeños valores de e. la cuestión 2 ) . a la de cuándo es pequeña Í (y viceversa). esto es. si le preguntamos qué valor de e está dispuesto a despreciar —si será 0.. Si adoptamos p a r a n el ortlcn de m a g n i t u d que es de esperar en el caso de fenómenos e x t r e m a d a m e n t e masivos.com . p o r tanto. especialmente. e incluso podemos esperar tal cosa con mayor confianza que en el caso en que la hipótesis no sea probabilística. pero no estamos dispuestos fácilmente a ligarnos para siempre a un valor d e t e r m i n a d o de e. de la «tercera nota». y ahora el Según creo aliora. Al elegir 8 (esto es. de las muestras restantes.blogspot. Así pues. le darán un elevado grado negativo de corroboración. La resjjuesta del físico está justificada. ya que a cada n corresponde ahora unívocamente u n valor de t. la de si n es suficientemente grande. ya que está determinada por la técnica de m e d i c i ó n ) : elijamos ahora 8 de modo que sea ( a p r o x i m a d a m e n t e ) igual a 9. lo cual podemos decidirnos a interpretarlo como una refutación o una falsación. esto es. Pero esto quiere decir que podríamos responder a las tres cuestiones con sólo que fuésemos capaces de decidir qué valor determinado de e podemos no tener en cuenta p o r ser ya «despreciable». A p ) hemos establecido u n a relación entre 71 y e. entonces A p es tan insensible — e n las proximidades de su valor característico— a las modificaciones que pueda e x p e r i m e n t a r e. y un número relativamente reducido de muestras de gran tamaño n darán a la hipótesis probabilística un grado no decisivo de corroboración (ya sea positiva o negativa).188 La lógica de la investigación científica deducción será satisfactoria si la Uevamos a cabo para cierto valor 5 < 9 (aquí está dada <p.00001. o 0. pues es posible det e r m i n a r para cada n la dependencia funcional entre e y A p **: u n examen de esta función hace ver que p a r a cada n ( « g r a n d e » ) existe u n valor característico de A p tal. Hemos reducido. http://psikolibro. las observaciones que siguen en el presente párrafo (así como algunos razonamientos posteriores de este apartado) han quedado aclaradas y superadas por las consideraciones que se hacen en el apéndice *IX: véanse. contestará probablemente que £ no le interesa lo más m í n i m o : que lo que ha elegido no es e. que apenas cambia en absoluto si varía el orden de m a g n i t u d de t . Si le planteamos la cuestión a un físico. y que lo ha elegido de tal modo que la correlación entre n y A / J se haga en gran medida independiente de los cambios en el valor de t que podamos elegir. Con los métodos que allí se emplean puede hacerse ver que casi todas las muestras estadísticas posibles de gran tamaño n debilitarán notablemente una hipótesis probabilística dada. la cuestión 3 ) a las otras dos o sea. y esta insensibilidad aumenta al crecer n. la mayoría apoyarán la hipótesis. Ahora bien. Desde luego. en el sentido aquí indicado.

A p se hace completamente insensible).^ 0 0 . Incluso en caso de que un físico llegara a observar un proceso dé este tipo sería completamente incapaz de reproducirlo. pág. por tanto. o si no había cometido un error al hacer la observación. por lo menos. sino únicamente lo que en el apartado 37 he llamado «extremos de condensación». que incluso la mayor improbabilidad es siempre una probabilidad —por pequeña que sea— y que.. 75). algún día ocurrirán incluso los procesos más improbables —esto es. P. Pero si esto es así. que depende de nuestra técnica de medición y no posee límites o extremos netos. Las leyes que prohiben las primeras son leyes primarias. por ejemplo. Pero es posible acabar con esta objeción recordando la idea de efecto físico reproducible. y. que son insensibles a los cambios que sufra e. tan grande que incluso cambios en el orden de magnitud de £ hagan fluctuar a A p exclusivamente dentro de los extremos de condensación de ± 9 (si n . entonces hemos de suponer que la estimación probabilitaria ha quedado falsada. el apartado 8 ) . entonces no necesitamos preocuparnos más de una determinación exacta de e: basta la decisión de despreciar un í pequeño. Pero en el caso de fenómenos masivos típicos —al cual se limita esta investigación—. en consecuencia. 1928. que está ligada estrechamente a la de objetividad (cf. Pues la objeción obvia a nuestra regla es.La probabilidad 189 físico atribuirá poco valor a unos límites de A p más definidos que éstos. sin duda. Lo que sí afirmo es que semejantes acontecimientos no serán efectos físicos. The Nature of the Physical World (C. incluso si no hemos enunciado exactamente a qué se debe considerar «pequeño»: pues equivale a la decisión de trabajar con los valores característicos de A p mencionados. no podría nunca decidir qué era lo que realmente había sucedido. No niego la posibilidad de que ocurran efectos improbables: no aseguro. los que proponemos que se desprecien—. recordamos que puede adoptarse para A p el intervalo de precisión ± 9 . ya que —debido a su inmensa improbabilidad— no »on reproducibles a voluntad.com . llamaremos grande a n cuando la insensibilidad de A p en las proximidades de su valor característico —que podemos determinar— sea. ni que jamás ocurran fluctuaciones de la presión de un volumen mayor de gas. Estas consideraciones pueden ayudarnos a comprender afirmaciones como la siguiente de Eddington. que las moléculas de un pequeño volumen de gas no puedan quizá retirarse espontáneamente durante un corto intervalo de tiempo a una parte de dicho volumen. La regla de que han de despreciarse las improbabilidades extremas (regla que únicamente se hace suficientemente explícita a la luz de lo que acabamos de decir) concuerda con la exigencia de objetividad científica.blogspot. Pero si encon» tramos desviaciones reproducibles con respecto al maero-efecto estimado del modo que hemos indicado. Por tanto. http://psikolibro. Aunque este modo de expresar las EDDINGTON. U. otras por ser demasiado improbables. las que prohiben las segundas. leyes secundarias» ^. en la que distingue dos tipos de leyes: «algunas cosas no ocurren nunca en el mundo físico porque son imposibles.

pág. aquí. mas pueden utilizarse como enunciados falsables en la m e d i d a en que se e m p l e a n como enunciados empíricos. se encuentra en buen acuerdo con la aplicación que hace el físico de la teoría de la p r o b a b i l i d a d . el intervalo de precisión de la medida ( ± 9 ) es más pequeño que el intervalo A p que caracteriza al ni'imero n de micro-eventos que contribuyen a dar origen al efecto. al de los macroefectos medibles con precisión. Buenos Aires. o la estadística de eventos individuales azarosos— son reducibles al que hemos tratado. Ed. ni largas sucesiones de fluctuaciones en u n a y la misma dirección. Lo cual nos da ocasión p a r a aplicar cierto tipo de regla metodológica: p o r ejemplo. P o r fluctuaciones estadísticas entiendo fenómenos tales como el del movimiento b r o w n i a n o . Según el a p a r t a d o 66. Nuestra pregunta e r a : ¿Cómo pueden desempeñar el p a p e l de leyes naturales de la ciencia empírica las hipótesis probabilitarias. Pero esta respuesta p l a n t e a otra pregunta : . Sudamericana. u n a que p i d a que la conformidad entre los enunciados básicos y la estimación probabilitaria alcance u n nivel m í n i m o . y se p u e d e n aplicar a este mismo mis argumentaciones a n t e r i o r e s : las fliictuaciones más allá de cierta m a g n i t u d (o sea. El que ocurran tales discrepancias será u n hecho conlrastable. p o r ello. es decir. En el caso de la estadística de eventos individuales azarosos serían válidas consideraciones análogas. etc.blogspot. ) Vemos que la cuestión tiene dos aspectos: p o r u n lado. Resumiré ahora mi argumentación acerca del problema de la decidibilidad. REYLES. M. fuera del intervalo A p ) no serán reproducibles —según mis exigencias metodológicas—. basándonos en su forma lógica. http://psikolibro. cast. p o r otro.190 La lógica de la invesligacián científica cosas no esté. y. La naturaleza del mundo físico (194S). por C. que —como hemos visto— son infalsables? Respondemos del modo siguiente : los enunciados probabilitarios son metafísicos y carecen de significación empírica.com . tenemos que hacer comprensible la posibilidad de e m p l e a r los enunciados probabilitarios. ya que la fluctuación misma se convierte en u n efecto r e p r o d u c i b l e . los enunciados básicos aceptados p u e d e n estar de mejor o peor acuerdo con determinada estimación probabilitaria p r o p u e s t a : p u e d e n representar m e j o r o peor u n segmento típico de u n a sucesión p r o b a b i l i t a r i a . tal vez. 102 (T. hemos de analizar las reglas que gobiernan su empleo como enunciados falsables. Otros casos en que puede aplicarse esta teoría —tales como las fluctuaciones estadísticas.)'].:Cómo es posible que los enunciados probabilitarios — q u e no son falsables— p u e d a n emplearse como enunciados falsables? (El hecho de que se empleen de esta manera está fuera de d u d a : el físico sabe m u y bien cuándo h a de considerar falsada una suposición p r o b a b i l i t a r i a . a salvo de toda crítica (yo preferiría abstenerme de hacer aserciones no contrastables acerca de si ocurren o no cosas sumamente i m p r o b a b l e s ) . con lo cual la regla trazaría u n a línea a r b i t r a r i a y decretaría que solamente están «permitidos» seg[vers. son de esperar con gran p r o b a b i l i d a d discrepancias de p medibles. en cuanto que no son falsables.

n a t u r a l m e n t e . etc. Al t i r a r el dado. ya que cabe estructurar la regla de tal modo que aquella línea quede d e t e r m i n a d a p o r la precisión alcanzable p o r nuestras mediciones. En tales casos. Llamaré «. tal vez desesperemos de encontrar nunca una ley satisfactoria http://psikolibro. es u n conocimiento suficiente de las condiciones iniciales. o p o r q u e hayan fracasado todas las tentativas de encontrar una ley y hayan quedado falsadas todas las predicciones.La probabilidad l9l mentos razonablemente representativos (o razonablemente «buenas m u e s t r a s » ) . pero no los resultados individuales de las tiradas de un dado.marco de condiciones» las reglas de juego y todas aquellas otras que determinen las condiciones en que han de ocurrir los diversos eventos de una sucesión azarosa : consisten en requisitos tales como que el dado tiene que ser «correcto» (hecho de un material h o m o g é n e o ) . dicho brevemente. ni la aparición repetida de desviaciones (que. que no es menester trazarla «con tolerancia». pero las reglas p a r a t i r a r el dado correctamente (agitar el cubilete) están elegidas de tal modo que nos i m p i d a n m e d i r las condiciones iniciales. mientras que están «prohibidos» segmentos atípicos o no representativos. sino la mejor posible en todo cuanto es reproducible y contrastable. en todos los efectos reproducibles. y. si dispusiéramos de mediciones suficientemente precisas de éstas también sería posible hacer predicciones en este caso . I. que se le h a de menear bien. H a y otros casos en que las predicciones p u e d e n no dar resultado : quizá p o r q u e hasta el momento no haya sido posible formular leyes adecuadas. en p a r t i c u l a r . no se contenta con exigir una conformidad m e r a m e n t e grosera. 69. P a r a deducir predicciones se necesitan leyes y condiciones iniciales : si no se dispone de leyes apropiadas o si no cabe averiguar cuáles son las condiciones iniciales. mientras que la tirada de u n dado es fortuita — o sujeta al azar—. lo que nos falta. Así pues. o la aparición de segmentos atípicos de u n modo defin i d o — en forma previsible y reproducible. LEY Y AZAR A veces oye uno decir que los movimientos de los planetas obedcf cen a leyes rigurosas.blogspot. Al analizar más de cerca esta sugerencia hemos visto que no es preciso trazar tan a r b i t r a r i a m e n t e como p o d r í a parecer en u n principio la línea de separación entre lo permitido y lo p r o h i b i d o . la diferencia reside en el hecho de que hasta ahora hemos sido capaces de predecir con éxito aquellos movimientos. En mi opinión.com . sin duda alguna.o que p r o h i b e es que tengamos desviaciones sistemáticas —tales como las que van en u n a dirección concreta. son típicas de las sucesiones p r o b a b i l i t a r i a s ) . no p r o h i b e que aparezcan segmentos atípicos. lo mismo que ocurre en el caso de otras leyes. el modo científico de predecir se desmorona. La regla metodológica que proponemos de acuerdo con el criterio de demarcación.

p o r ejemplo. Véase. los apartados 71 y 7 8 ) . a resultados diversos. y criticarlas —pese a no poderse refutar—. pero debería hacerse resaltar enérgicamente que el concepto que así se h a definido no se opone al de l e y . pues me pa« rece que abre nuevas perspectivas. pero no la estudiaré aquí (ef. a menos que el problema no nos interese deniasiado : como puede ocur r i r . será azarosa una sucesión de resultados experimentales cuando el mareo de condiciones que la define difiera de las condiciones iniciales. Si nuestra predicción tiene éxito podemos h a b l a r de «leyes». y ésta es la razón p o r que h e llamado azarosos [en inglés: «chance-Zi&e».com . " En este párrafo ha desestimado (debido a su carácter metafísico) una teoría metafísica que ahora —en mi Postscript-^ recomiendo encarecidamente. y ta] vez sea verdadera. o sea.192 La lógica de la investigación científica (aunque no es probable que dejemos enteramente de hacer intentos. del mismo modo que encontramos regularidades causales cuando las predicciones que deducimos de leyes vienen a corroborarse. razonando del modo siguiente: No http://psikolibro. y aunque señalé incluso el valor sugerente de las ideas meta» físicas para la ciencia. En cuanto a si existen sucesiones azarosas cuyos elementos no sean previsibles de ninguna forma. no había despertado al hecho de que cabe argumentar racionalmente contra ciertas doctrinas metafísicas. " Hubiera ganado en claridad. cuando los experimentos individuales llevados a cabo en idéntico marco de condiciones p a r t a n de condiciones iniciales diversas. y p o r lo demás no podemos saber nada acerca de la existencia o inexistencia de leyes o de irregularidades *^. situación en que hablamos de «azar» debido a que no sabemos cuáles son las condiciones iniciales (y cabe concebir que un físico e q u i p a d o con buenos instrumentos pueda predecir una tirada que otras personas no p u e d a n ) . opuesta a la s u b j e t i v a . ni que sean «debidos al azar» en el sentido subjetivo de conocimiento insuficiente. *' Esto no quiere decir que haga aquí ninguna concesión a una interpretación subjetiva de la probabilidad. en cuanto que se apoya en la idea metafísica de que los eventos están — o no están— determinados en sí mismos. el último apartado de mi Postscript. Del hecho de que una sucesión sea azarosa no podemos siquiera inferir que sus elementos no p u e d a n predecirse. sugiere soluciones a ciertas serias dificultades. cuando nos damos p o r satisfechos con las predicciones frecuenciales). p u e d e decirse. Aun cuando mientras escribía este libro me daba cuenta de tener creencias metafísicas. Hablo de «azar» cuando lo que sabemos no es suficiente para predec i r : como ocurre al tirar el dado. T a l vez no sea enteramente inutilizable la definición de azar implícita en esta tesis. Sin emliargo. y den lugar. cuando nuestras estimaciones probabilitarias resultan confirmadas. lit. A veces se ha defendido una tesis objetiva. «parecidas al azar» o «como el a z a r » ] a las sucesiones probabilitarias. Quizá la tesis siguiente es más digna de atención que aquella idea metafísica. pues. en ningún caso podemos decir definitivamente que no hay leyes en un campo determinado (y esto es una consecuencia de la imposibilidad de verificación) : lo cual quiere decir que mi tesis convierte en subjetivo el concepto de azar * ' . En general. especialmente. Encontramos el «azar» en sentido objetivo.blogspot. y menos que nada cabe inferir de tal hecho el hecho «objetivo» de que no existan leyes * ' . según pienso. del desorden ni de la aleatoriedad. es algo que ignoro.

157. si bien liltimamente ba sufrido severas c r í t i c a s : la de que todos los eventos observables deben ejcplicarse como macro-eventos. El hecbo de que una sucesión tenga u n a distribución bernoulliana no es síntoma de la ausencia de leyes. Dichas estimaciones son siempre bipótesis independientes. n a d a acerca de la conformidad o disconformidad a leyes de los eventos individuales.com . No liemos de ver en el éxito de las jtrcdicciones de probabilidad otra cosa que un síntoma de la ausencia de leyes sencillas en la estructura de Ja sucesión (cf. debido a Alfred Landé (la «cuchilla de Landé») tiene gran trascendencia a este respecto (trato de él eitensamente en mi Postscdpt. pág. L A DEDUCTIBILIDAD DE MACRO-LEYES A PARTIR DE MICRO-LETES Hay una doctrina que casi b a llegado a convertirse en un prejuicio. parece ser el resultado de una bipóstasis metafísica de una regla metodológica a la (jue por sí misma no cabe bacer objeciones: me refiero a la regla de que deberíamos tratar de simplificar. ya que sabemos que existen sucesiones azarosas construidas de acuerdo con una regla matemática (cf. Como ocurre con otras de la misma índole. sigo estando de acuerdo con lo que entonces decía. y m u c b o menos idéntico con la ausencia de leyes «por definición» ^. ciertamente. que equivale a ¡a bijiótesis de que no es posible descubrir tales leyes sencillas. especialmente. Naturwissenschallen 19. el quo determinados aspectos de nuestros resultados se repitan mientras que otros yaríen irregularmente no constituye un argumento a favor de que lo otijetivo sea fortuito. acumulaciones de ciertos micro-eventos (doctrina algo pareí'ida a ciertas formas de m a t e r i a l i s m o ) . ya que sólo cabe deducir conclusiones estadísticas de premisas estadísticas. o genera!i/ar. que. además. o unificar nuestras teorías empleando bipótesis explicativas del tipo mencionado (esto es. ba quedado corrol)orada la suposición de libertad de secuelas. p e r o esto es todo. si el experimento está ideado (como en el caso de tirar una perra chica dando vueltas) para que las condiciones varíen. pueden ocurrírsenos a veces cuando estamos ocupados con el estudio de las leyes referentes a micro-eventos. los apartados 43 y 5 8 ) —frente a los eventos que la c o n s t i t u y e n — .blogspot. es decir. hipótesis que expliquen los efectos observables como sumas o integraciones de m'cro-eventos). pero que podemos repetir jamás con precisión un experimento: lo más que podemos hacer es mantener constantes ciertas condiciones y dentro do ciertos límites. estimaciones jrecuenciales hipotéticas. 13 http://psikolibro. el apéndice I V ) . ni siquiera podemos inferir —partiendo de la corroboración de estimaciones p r o b a b i l i t a r i a s — que la sucesión misma sea completamente irregular.La probabilidad 193 No solamente no es posible inferir. como valores medios. pues necesitaremos.). En cuanto a esto. 70. o sea. a partir del carácter azaroso de u n a sucesión. ' Como Schlick dice en Die Kausalitat in der gegenwiirtigen Physik. Por tanto. pero puedp haber otros argumentos en favor de lo objetivamente fortuito: y uno de ellos. Al valorar el éxito de semejantes intentos sería un error pensar que bastarán alguna vez bipótesis no estadísticas acerca de los micro-eventos y de sus interacciones p a r a explicar los macro-event o s . apartados *90 y sig. 1931. del azar o de la ausencia de leyes.

como les parece. página 250) que las partículas de un gas no pueden comportarse «. 1936. Otro critico de esta tesis ha sido Albert Einstein. Con el ejemplo siguiente p o d r e m o s tal vez dar u n a imagen del hecho de que las suposiciones frecuenciales son indispensables incluso a u n q u e nos sintamos inclinados a pasarnos sin ellas. Jordan (véase AnschauUche Quantentheorie. *' La teoría propuesta por Von Mises y que recojo aquí ha sido controvertida por varios físicos. pero esto no implica en absoluto que sean «evidentes» ni válidas a priori. asunciones estadísticas específicas *^. http://psikolibro. En lugar de éstas. Erkenntnis 1. ° VON MISES. En ella podremos discernir u n a extraña clase de r e g u l a r i d a d . pág. entran suposiciones acerca de la distribución estadística de las condiciones iniciales: esto es. Von Mises lo h a enunciado muy claramente : «ni el teorema más minúsculo de la teoría cinética de los gases se sigue de la física clásica sola. mucho más tarde adoptó —al menos provisionalmente— una interpretación frecuencial (de la teoría cuántica). en las que entran ciertas asunciones equiprobabilisticas—. 1930). pues el t a m a ñ o de las corrientes que componen la chorrera varía. Naturwissenschajten 18. pero a través de todas estas variaciones ^ A. y de c u a n d o en cuando algo de agua salpica y se separa de la vena p r i n c i p a l . 1930. por la sencilla razón de que p a r a deducir predicción alguna de tales leyes se necesitan condiciones iniciales.blogspot. en donde Jordan emplea el hecho de que se han demostrado recientemente algunas hipótesis ergódicas como argumento contra mi tesis). Es sorprendente el hecho de que las suposiciones frecuenciales de la física teórica son en gran medida hipótesis equiazarosas. entre ellos por P. I m a g i n e m o s u n a cascada. Las estimaciones frecuenciales forman u n a clase especial de h i p ó t e s i s : son prohibiciones que hacen algo así como referirse a regularidades de lo grande *.com . página 282. con lo cual se llega en cada caso a definiciones distintas de las sucesiones de referencia y de las propiedades p r i m a r i a s p a r a las que se asume una equidistribución.. y las amplias diferencias existentes entre la estadística clásica. Puede considerarse que uno de los principios más fundamentales de la teoría cuántica es el de que el todo es más que la suma de las partes». me parece que mi tesis queda más apoyada que invalidada por los ejemplos que aduce Jordan. premisas de la teoría de la medida.. 207 (cf. March dice muy bien (Die Grundlagen der Quantenmechanik. Über kausale und statistische Gesetzmiissigkeiten in der Physík. sin supuestos adicionales de índole estadística» ^. 1931. la de Bose-Einstein y la de Fermi-Dirac hacen ver hasta qué p u n t o están lejos de ser a s í : estas estadísticas p o n e n de manifiesto cómo p u e d e n combinarse asunciones especiales con hipótesis equiazarosas. Pero expresada en la forma de que las conclusiones probabilisticas necesitan premisas probabilisticas —por ejemplo. en toda deducción en que se obtienen leyes estadísticas a p a r t i r de micro-suposiciones de carácter determinístico o «preciso». quien la ha atacado en el último párrafo de una interesante carta que reproduzco en el apéndice *XII. Las estimaciones estadísticas — o los enunciados frecuenciales— no p u e d e n nunca deducirse simplemente de leyes de tipo «determinístíco». cada una tiene que comportarse de acuerdo con el comportamiento de las demás.194 La lógica de la investigación científica nunca p u e d e n ser deducidas de éstas. crso que Einstein pensaba entonces en una interpretación subjetiva de la probabilidad y en un principio de indiferencia (que 'en la teoría subjetiva parece como si no fuese un supuesto de equiprobabilidad).

dónde llegará al socaz. o cda probal)ilidad de sacar cinco en u n a tirada aislada cualquiera (con este d a d o ) es 1/6». etc. significa «. que conciernan la distribución frecuencial de las condiciones iniciales recurrentes. de deducir cada u n a de las fluctuaciones estadísticas individuales de la cascada.). empleo «aPtW)» p a r a denotar la probabilidad formalmente singular de que cierto acontecimiento k tenga la p r o p i e d a d /?.. estos enunciados no se consideran enteramente correctos en su formulación. llamado cópula.. si se nos dan unas condiciones inciales suficientemente precisas. 71. y menos la distribución estadística general como tal.com . De este m o d o sería posible. P o d e m o s suponer. podemos. es fácil interpretarlos como correctos.La probabilidad 195 aparece cierta regularidad que sugiere irresistiblemente u n efecto estadístico. y — d a d a s que estén las condiciones iniciales suficientes— seríamos capaces. desde el p u n t o de vista de la teoría frecuencial. Para explicar estas ú l t i m a s necesitamos estimaciones estadísticas. por tanto. es un elemento de la clase (o de la sucesión) . Descontando ciertos problemas de h i d r o d i n á m i c a aún no resueltos (referentes a la formación de torbellinos. predecir la ruta de u n volumen cualquiera de agua —digamos. Sin embargo. por enunciados estadísticos. P o r lo general. http://psikolibro. por lo menos la suposición de que ciertas condiciones iniciales r e c u r r i r á n una y otra vez p a r a muchos grupos diferentes de partículas (lo cual viene a equivaler a un enunciado universal) : llegamos a u n resultado estadístico si y sólo si hacemos tales asunciones estadísticas específicas — p o r ejemplo. o a u n elemento aislado de cierta clase de acontecimientos * ' : por ejemplo. e . sin más que definir las probaÍ>ilidades form a l m e n t e singulares valiéndonos del concepto de probabilidad objetiva o frecuencia r e l a t i v a .... por la capacidad que le proviene de ser u n elemento de la sucesión a — e n símbolos ^ : k e a— y defino ahora la probabilidad formalmente singular del modo siguiente : „P. que sería posible predecir de u n a molécula cualquiera situada muy por encima de la caída de agua. sino solamente a sucesiones infinitas de acontecimientos o de eventos.. en principio. de u n grupo de moléculas— con el grado de precisión que queramos. no las regularidades estadísticas recurrentes que hemos descrito. calcular la trayectoria de un niímero cualquiera de p a r t í c u l a s . ENUNCIADOS PROBABILITARIOS FORMALMENTE SINGULARES Llamo «formalmente singular» a un enunciado probabilitario cuando adscribe una probabilidad a u n acontecimiento aislado..(p) = ^F(P) (k 6 a) (Definición) * En el texto alemán se pretendía con el término í^formalistisch)} comunicar la ^ idea de un enunciado singular en su forma (o «formalmente singular») aunque su sentido pueda estar definido. «la probabilidad de sacar cinco en la próxima tirada con este d a d o es 1/6». P e r o sólo cabría obtenerse de este modo ésta o aquélla fluctuación individual. en principio.blogspot. ' El signo «. ya que no es posible adscribir probabilidades a acontecimientos aislados. en principio. de hecho. en qué p u n t o pasará sobre el borde.»..». etc.

casi obvia. esta opinión es enteramente e r r ó n e a : a P t ( / í ) vale siemp r e lo mismo. Esta sencilla definición. resulta ser sorprendentemente ú t i l . lo mismo que pP¡. y entonces resollará tal vez p a l m a r i o que p u e d e n expresarse diversos enunciados prohabililarios formalmente singulares acerca del mismo evento. Los enunciados que nos informan sobre el resultado real de acontecimientos aislados —los cuales no se refieren a frecuencias. P o r ejemplo. incluso. JVo pocas de las llamadas paradojas de la p r o b a b i l i d a d desaparecen en cuanto caemos en la cuenta de que p u e d e n adscribirse probabilidades diferentes a uno y el mismo acontecimiento o evento. se dice a veces que la p r o b a b i l i d a d t.8 (o ¿8). ayudarnos a aclarar algunos intrincados problemas de la teoría cuántica m o d e r n a (cf. el p r i m e r ejemplo citado no especifica ninguna sucesión de referencia a. q u e elijamos otra clase de referencia. pueden sugerirnos.(^) = 0. Como hace ver la definición.blogspot. n a t u r a l m e n te. solemos saber en tales casos de qué a se t r a t a : así. y piiede. sin embargo. etc. por definición. a saber . En muchos casos p u e d e n existir diversas sucesiones de referencia p a r a un evento k. y preguntar cuál es el valor de pPií/J) : y esta p r o b a b i l i d a d vale. basándonos en la información k e p {o \a k e p) — q u e se nos puede proporcionar tras de observar el suceso—. Desde luego. y.Pj(/3) de u n evento antes de que suceda es distinta a la del mismo después de h a b e r o c u r r i d o : antes puede ser igual a 1/6. mientras que después sólo p o d r á valer 1 ó 0. en cuanto elemento de diversas clases de referencia. Así. un enunciado probabilitario formalmente singular sería incompleto si no enunciase explícitamente u n a clase de referencia. Y no es posible dar u n a regla general con arreglo a la cual fuera posible escoger una clase de referencia e n t r e varias posibles (la clase de referencia más restringida es a m e n u d o la más a p r o p i a d a . El concepto de enunciado p r o b a b i l i t a r i o formalmente singular nos p r o p o r c i o n a u n a especie de puente con la teoría subjetiva. igual a la p r o b a b i l i d a d de la propiedad p en la sucesión de referencia a. pero está perfectamente claro que se refiere a todas las sucesiones de tiradas con dados correctos. la probabilidad de que m u e r a u n a persona concreta en un plazo dado puede t o m a r valores m u y diferentes según la consideremos como m i e m b r o de su grupo de edad. los apartados 75 y 7 6 ) .196 La lógica de la investigación científica Lo cual p u e d e expresarse lingüísticamente como sigue : la probabilid a d formalmente singular de que el evento k tenga la p r o p i e d a d p — d a d o que h sea un elemento de la sucesión a— es. 1. Pero a u n q u e a menudo no se menciona explícitamente ct. Lo único que h a cambiado es que. tanto antes como después del suceso. dado que sea suficientemente numerosa p a r a perm i t i r que la estimación probabilitaria se base en una extrapolación estadística razonable y esté apoyada p o r u n a cantidad suficiente de datos c o r r o b o r a d o r e s ) . podeuros elegir u n a nueva clase de referencia. de BU grupo profesional. sino que tienen la forma «fc c tp»— no p u e d e n cambiar la p r o b a b i l i d a d de éstos.com . p o r http://psikolibro.

Considero equivocadas todas las tentativas de hacer una interpretación objetiva de este tipo (que Jeans ha debatido largamente. Dicho de otro modo : p u e d e ocurrir que no sepamos n a d a acerca de u n evento. Rechazo. det e r m i n a d o e i n d e t e r m i n a d o . esta información no nos capacita p a r a predecir cuál será la propiedad del evento en cuestión. a la vez. como confesiones de nuestro deficiente conocimiento acerca del evento concreto en cuestión (sobre el cual. como p o d r á verse en el apartado siguiente. toda interpretación de los enunciados probabilitarios formalmente singulares — o predicciones indefin i d a s — que los convierta en enunciados acerca de una situación objetiva distinta de la situación estadística o b j e t i v a : me refiero a la opinión segiín la cual u n enunciado sobre la p r o b a b i l i d a d 1/6 al echar u n dado no es una mera confesión de que no sabemos n a d a definido (teoría subjetiva). de suerte que puedan considerarse las «frecuencias» como resultado de propensiones. con tal de que las «clases de referencias estén determinadas por las condiciones que definen un experimento. que la mayoría de las consideraciones que se hacen en el resto del capítulo (apartados 71 y 72) han quedado superadas: véanse el apéndice *IV. no planteo ninguna objeción a la interpretación subjetiva de los enunciados probabilitarios acerca de eventos aislados. http://psikolibro. Pero sigo estando conforme con la mayor parte de lo escrito. t a m b i é n con la teoría del ámbito. es decir. con tal de que permitamos que nuestras «creencias racionales» se guíen p o r u n enunciado frecuencial objetivo. Pero continúo objetando a la tesis de que la teoría do la probabilidad deba interpretarse de este modo: es decir. sino más bien una aserción acerca de la p r ó x i m a t i r a d a : una aserción de que su resultado está. pero sí p a r a expresar todo lo que sabemos acerca de él p o r medio de u n enunciado probabilitario formalmente singular que tiene el aspecto de una predicción indefinida acerca del evento concreto del caso *^. es cierto. entre o t r o s ) : cualesquiera que sean los aires indeterminísticos que p u e d a n Opino actualmente que es posible abordar de un ftiodo mucho más sencillo la cuestión de las relaciones entre las distintas interpretaciones de la teoría de la probabilidad: dando un sistema formal de axiomas o postulados y demostrando que se satisface por las diversas interpretaciones. de que es algo todavía en suspenso *^. excepto que pertenece a cierta clase de referencia en la que se h a contrastado con éxito cierta estimación de p r o b a b i l i d a d . y este ú l t i m o constituirá la información de que dependen nuestras creencias.La probabilidad 197 t a n t o . y —de mi Postscript— los capítulos *II *II] y *V. considero la interpretación dn propensiones como una conjetura acerca do la estructura del mundo. por tanto. a su interpretación como predicciones indefinidas : como si dijéramos. P u e s podemos acordar que interpretaremos la probab i l i d a d formalmente singular como el «grado de creencia racional» (siguiendo a K e y n e s ) . sin embargo. Ahora no planteo objeciones a la opinión de que un evento pueda estar en suspenso.com . ya que son los únicos empíricamente contrastables.blogspot. n a d a se sigue de u n enunciado frecuencial). Considero. Así pues. e incluso creo que el mejor modo de interpretar la teoría de la probabilidad es como una teoría de ios propensiones de los eventos a resultar de un modo u otro (véase mi Postscript). Esto quiere decir que no objeto n a d a mientras reconozcamos claramente que los enunciados frecuenciales objetivos son fundamentales.

Debe decirse. en realidad. y. 1930. al mismo tiempo. 128 Y sig)- http://psikolibro. y que el enunciado menos falsable sería el más probable lógicamente (por otra parte. 72. que este plan viene a ser como coordinar las frecuencias relativas con ciertas «predicciones indefinidas» -—tal como hemos hecho en el a p a r t a d o anterior al definir los enunciados probabilitarios formalmente singulares. Creo factible erigir u n a teoría de la p r o b a b i l i d a d sobre estos c i m i e n t o s . sin embargo. denominándolas «la interpretación de propensiones de la probabilidad». sino —sobre ello y por encima de ello— por el hecho de que la Naturaleza estaría realmente constituida (o no constituida) conforme a tales leyes **. han intentado sacar a luz las afinidades entre la p r o b a b i l i d a d lógica y la numérica. y. W a i s m a n n ) h a n intentado basar el cálculo de probabilidades sobre el concepto de ámbito lógico. aquél e n t r a ñ a ^ a este ú l t i m o ) . considerar que las frecuencias determinan un sistema de medida de ámbitos. Entre el concepto de probabilidad lógica y el de probabilidad numérica objetiva o formalmente singular existen ciertas afinidades. sino que — a d e m á s — la Naturaleza está más o menos « d e t e r m i n a d a » (o « i n d e t e r m i n a d a ) ) ) : de modo que el éxito (o el fracaso) de las predicciones no habría de explicarse por las leyes de que aquéllas se deducen.blogspot. por tanto. el apartado 35). la introducción de la teoría del ámbito resulta verdaderamente superflua. y. y podemos decir. págs. p o r ello.com . todas implican la idea metafísica de qiie no solamente podemos deducir y contrastar predicciones. ^ Ordinariamente (cf. L A TEORÍA DEL ÁMBITO He dicho en el a p a r t a d o 34 que un enunciado falsable en m a y o r grado que otro puede describirse como lógicamente más improbable que éste. Logische Analyse des ff^ahrscheiniichkeitsbegriffes (Erkenninís 1. que propongo para su discusión en el «Epílogo metafísico» de mi Postscript. No obstante esta objeción. W a i s m a n n '^ h a propuesto m e d i r el grado de relación m u t u a entre los ámbitos lógicos de diversos enunciados (algo así como sus razones) p o r medio de las frecuencias relativas correspondientes. Algunos filósofos de la probabilidad (Bolzano.198 La lógica de la investigación científica a d o p t a r estas interpretaciones. ' WAISMANN. el apartado 3 7 ) con el de p r o b a b i l i d a d lógica. Von Kries. que este método de definir la probabilidad es practicable sólo si se h a construido previamente una teoría frecuencial: pues de otro modo h a b r í a que p r e g u n t a r cómo se definen a su vez las frecuencias empleadas p a r a definir el sistema de medida. considero significativa la practicabil i d a d de la propuesta de W a i s m a n n : es satisfactorio encontrar que una teoría más comprehensiva puede salvar el vacío — q u e al principio parecía insalvable— entre los diferentes intentos de a b o r d a r el *' Esta caracterización algo despectiva cuadra perfectainenle a mis propias opiniones. Mas si tenemos ya a nuestra disposición una teoría frecuencial. sobre u n concepto que coincide (cf.

blogspot. y cp entonces t e n e m o s : {k)[Fsb{k e y) > Fsb{k e p] (cf. la nota 2 del apartado 4 8 ) no sólo p r e s u p o n e haber unos ámbitos que pueden compararse p o r medio de sus relaciones de subclasificación (o de sus relaciones de e n t r a ñ a m i e n t o ) .(y) < aP. Esto significa que una comparación entre ámbitos ha de llevar — e n el caso de aleatoriedad— a la misma desigualdad que una comparación entre frecuencias relativas. en este caso.com . si a es n u m e r a b l e y p u e d e aceptarse como sucesión de referencia. Con todo. la comparación de las subclases y de las frecuencias h a n de llevar a resultados análogos. que p u e d e n llegar a compararse incluso ámbitos que se solapan sólo parcialmente (es decir. puede decirse.La probabilidad 199 p r o b l e m a . p e r o . que entraña considerables dificultades. t e n e m o s : aF(y) < „F(P). el a p a r t a d o 33) de suerte que la p r o b a b i l i d a d lógica o ámbito del enunciado (fe e y ) h a de ser menor o igual a la de (fe c /3). especialmente entre las interpretaciones subjetiva y objetiva. es superfluo. si existe aleatoriedad podemos coordinar las frecuencias relativas con los ámbitos con objeto de hacer medibles estos últimos. en realidad. este último supuesto. y y /3. Si entre dos clases de p r o p i e d a d e s . de los supuestos que admitimos podríamos haber inferido inmediatamente que ^P. I n d i c a r é ahora sumariamente cómo podría justificarse este procedimiento. Será igual únicamente si existe una clase de referencia a (que p u e d e ser la clase universal) con respecto a la cual se cumpla la siguiente ley (que. http://psikolibro. ámbitos de enunciados no c o m p a r a b l e s ) . tiene la forma de una «ley n a t u r a l » ) : Si no se cumple esta «ley natural» —con lo cual podemos asumir que h a y aleatoriedad desde este punto de vista— se toma la desigualdad. Su concepto de razón de ámbitos (cf. sino. lo cual justifica el procedimiento de coordinar frecuencias y ámbitos con objeto de medir estos ú l t i m o s : al hacer esto convertimos en comparables los enunciados en cuestión (que no lo eran por el método de las subclases). Puede mostrarse que. la teoria de W a i s m a n n p i d e ciertas ligeras modificaciones. y. P o r tanto.(p). en los casos que interesan (tales como los de a l e a t o r i e d a d ) . además — y de u n modo más general—. sin embargo. es válida la relación de subclasificación. Pero esto es precisamente lo que hemos hecho en el a p a r t a d o 71 —si bien indirectamente— al definir los enunciados probabilitarios formalmente singulares.

trivial— de probabilidad formalm e n t e singular.200 La lógica de la investigación científica Así. al p r o b l e m a de la interpretación de la p r o b a b i l i d a d .blogspot. pues. mediante la definición — e n cierta m a n e r a . que a p r i m e r a vista parecía tan e m p e d e r n i d o .com . Y ahora nos encontramos con que cabe e l i m i n a r completamente el conflicto entre las teorías objetiva y subjetiva. http://psikolibro. hemos vuelto al punto de p a r t i d a .

com .CAPITULO NOVENO Algunas observaciones sobre la teoría cuántica El análisis del problema de la probabilidad que hemos realizado ha puesto a nuestra disposición unos instrumentos que podemos ahora someter a contraste. aplicándolos a uno de los problemas más frecuentados de la ciencia m o d e r n a : valiéndome de ellos intentaré analizar y aclarar algunos de los puntos más obscuros de la m o d e r n a teoría cuántica. es decir. Así pues. como enunciados sobre los márgenes de incertidumbre debidos a los límites de precisión que podemos alcanzar en nuestras mediciones. el apartado 7 1 ) . mientras t a n t o .blogspot. 1 ) En la teoría cuántica existen ciertas fórmulas matemáticas qvte Heisenberg h a interpretado a base de su principio de i n c e r t i d u m b r e : esto es. tengo cierta esperanza de llegar a vencer u n o y otra. Admito que su escepticismo es saludable y que su desconfianza tiene fundamento . que debe dárseles u n a interpretación estadística: e interpretadas de esta suerte. lo cual hace sospechar que ellos mismos tienen la sensación de que es menester buscar en la tierra de nadie que se encuentra entre la lógica y la física la solución de muchos de los problemas de la teoría cuántica aún por resolver. de abordar uno de los p r o b l e m a s centrales de la física p o r medios filosóficos o lógicos h a de despertar la desconfianza del físico. 2 ) T r a t a r é de hacer patente que ni el sistema de fórmulas de la teoría cuántica ni su interpretación estadística son incompatibles con medidas de mayor grado de precisión que el permitido p o r el principio de incertidumbre. tales fórmulas afirman que existen ciertas relaciones entre ciertos márgenes de ^dispersión» o «.varianciay> o «diseminación» (a las que llamaremos ((relaciones estadísticas de dispersión»). P e r o . http://psikolibro. y con todo. algo audaz. Es un hecho innegable que en las discusiones epistemológicas vienen p a r t i c i p a n d o ardientemente físicos cuánticos. Empezaré sentando anticipadamente las principales conclusionéB que surgirán en el análisis que voy a realizar. merece la pena de recordar que en cualquier r a m a de la ciencia pueden m u y bien b r o t a r m u l t i t u d de cuestiones principalmente de carácter lógico. Es seguro que m i tentativa. dicha teoría no quedaría refutada necesariamente si algún día fuesen posibles mediciones con el grado de precisión indicado. Intentaré mostrar que dichas fórmulas han de interpretarse corno enunciados probabilitarios formalmente singulares (cf.

*' No he camhiado de opinión en este asunto. hasta tal punto que T h i r r i n g ha podido decir que la teoría cuántica «continúa siendo un misterio impenetrable para sus propios creadores. sino «pie me ocuparé exclusivamente de las consecuencias lógicas de su interpretación física debida a Born.202 ha lógica de la investigación científica 3 ) P o r tanto. En su desarrollo evitaré todos los razonamientos matemáticos y con una sola excepción— todas las fórmulas m a t e m á t i c a s . ni acerca de los puntos principales do mi crítica. En beneficio de la claridad. T H I R R I M . pero omitiré los problemas concernientes a los campos ondulatorios (teoría de Dirac de la emisión y la absorción. y allí argumento en favor del indeterminismo —si bien de un modo independiente de la teoría cuántica—. por MARK. DIP Wandlwif^ des Begrifhsvxtems der I'hysik íonsayo de Krixe und Neuaufbau in den pxakten Wisseiuchajten. por tanto. 4 ) Aún m á s : este supuesto adicional de Heisenberg. http://psikolibro. Viena y Ix. NOBKLING y MI•:^•CER. será posible hacer tal cosa p o r q u e no voy a poner en cuestión si es correcto el sistema de las fórmulas matemáticas de dicha teoría. decir también que considero que la hazaña de los creadores de la teoría cuántica m o d e r n a es una de las mayores de toda la historia de la ciencia *'. que Hcisenberg ha afirmado. mis críticas son a menudo severas. Menciono esta restricción porque se encuentran allí problemas —tales como la interpretación de la equivalencia entre un cam])o ondulatorio cuantizodo y un gas corpuscular— a los que sólo podrían aplicarse mis argumentos (en el caso de que pudiera hacerse en absoluto) si se los adaptara a ellos con sumo cuidado. página 30). 1933. Puede ser justo. especialmente. Verlag Deulickc.ipzig. THIRRING. sigo considerando de importancia el presente capitulo. Pero mi interpretación de la teoría cuántica ha variado juntamente con la de la teoría de la probabilidad. y con la sola excepción del apartado 77 (que está basado en uu error). esta contradicción es la que origina todas aquellas dificultades jxir ipic se encuentra cercada la admirable estructura de la física cuántica m o d e r n a . pro])ongo que disintamos de la metafísica indeterminista (}ue es tan p o p u l a r actualm e n t e . «segunda cuantización» de las ecuaciones de campo de Maxwell-Dirac). Quizá podrían caracterizarse las páginas que siguen como una investigación acerca de los fundamentos de la teoría cuántii'a ^. el apartado 76. la existencia de un límite para la precisión que se puede alcanzar. en realidad contradice —como trataré de poner de manifiesto— a las fórmulas de la teoría cuántica si se las interpreta estadísticamente: pues no sólo son compatibles con ella mediciones más jirccisas. HAHN. En todo lo que sigue me limitaré a discutir la interpretación de la física cuíntica. Lo que la distingue de la metafísica determinista que estaba en boga hasta hace poco entre los físicos no es tanto su mayor lucidez cuanto su mayor esterilidad. no será una consecuencia lógica que quepa dodiicir de las fórmulas de la t e o r í a : se trataría más bien de un supuesto separado o su[)lementario. En cuanto a la controversia sobre la «causalidaíl)). sino (pie cabe describir experimentos imaginarios que muestren la posibilidad de las mismas.com . según ellos mismos admiten» ' .blogspot. Con todo. . En mi Postscript se encontrarán mis concepciones actuales. Eln mi opinión. H. Fünl Wiener Vortrdfio.

por C. refiero principalmente Quantentheorie (1930). 1925. E L PROGRAMA DE H E I S E N B E R G T LAS RELACIONES DE INCERTIDUMBRE Heisenberg empezó. The Physical PrinTheory. con un programa epistemológico ^: el de librar a la teoría de «inobservables». Esta situación está ligada al llamado princAjtio de incertidumbre. y ambas echaban mano del insatisfactorio suptiesto de ([ue existan eventos tísicos y magnitudes definidas físicamente que la Naturaleza consigue esconder de nosotros haciéndolos inaccesibles para siemjire al contraste de las observaciones.blogspot. aiiarecían tales magnitudes inobservables: no hay n a d a observable por medio de experimentos que corresponda a las órbitas de los electrones. EcKART y F. pág. y absorberse parte de la luz dispersada por aquél en el instru' W. En la teoría de Bohr. de magnitudes inaccesibles a la observación e x p e r i m e n t a l . Hay cierto parecido entre esta situación y aquella con la que se encontró Einstein cuando trató de r e i n t e r p r e t a r la hipótesis de la contracción. que quizá pueda explicarse del modo siguiente. Incluso desde el punto de vista de la propia interpretación que hace Heisenberg de su teoría.en lo sucesivo me a la obra de Heisenberg Die physihalischen Prinzipien der trad. HEISENBERG. como eran los movimientos relativos al éter inmóvil de Lorentz : o sea. C. Tal vez podría uno sentirse inclinado a decir lo mismo de la teoría de Heisenberg. Heisenberg cs[)eraba que al eliminar tales magnitudes inobservables lograría curar a la teoría de Bohr de sus limitaciones. Tanto en este caso como en el de las conce[)ciones de Bohr. de Lorentz-Eilzgerahi. de magnitudes inaccesibles a la contrastación exi)er¡mental. no jiarece que su programa se haya llevado a cabo del loilo : ia Naturaleza logra todavía escondernos hábilmente diversas magniliidrs incluidas en aquélla. esto es. Esta hipótesis trataba de explicar el resultado negativo de los experimentos do Miehelson y Morley haciendo uso de magnitudes inobservables. 1930. i)arece que aún caben muchos U perfeccionamientos. HoYT.com . sin embargo. Einstein hizo ver cómo podían eliminarse los eventos inobservables inherentes a la teoría de Lorentz. Chicago.Algunas observaciones sobre la teoría cuánúca 203 73. el de librarla de elementos metafísicos. ciples of the Quantum Zeitschrift für Physik 3 3 . ni siquiera a la frecviencia de sus revoluciones (ya que las frecuencias emitidas que iniedcn observarse en forma de líneas espectrales no podían identificarse con las frecuencias de las revoluciones electrónicas). podríamos decir. por ejemplo. 879. ingl. Toda medición física requiere un cambio de energía entre el objeto medido y el aparato de medida (que puede ser el mismo observador) : puede dirigirse sobre el objeto un rayo de luz. o a l ' m e n o s de B contenido matemático . en su intento por asentar la teoría atómica sobre una nueva base. http://psikolibro. que había precedido a la p r o p i a de Heisenberg. las teorías que necesitaban ser reformadas explicaban ciertos ])rocesos naturales observalilcs. enunciado por Heisenberg.

De ahí que si aumentamos la precisión de una de la medidas —digamos.204 La lógica de la investigación científica mentó de medición. del momento p^. según Heisenberg. y. a dilatar el intervalo /\x. después de h a b e r sido m e d i d o . la nota 2 del apartado 75. Pie Grundla^en der Quantenmechanik (19S1). el concepto de 'trayectoria' no tiene ningún significado definido. al reducir el margen o intervalo de error A p ^ — nos vemos obligados a disminuir la precisión en la m e d i d a de la coordenada de posición x. P o r tanto. esto es. se cumple p a r a ellas el teorema de que no p u e d e n ser medidas con precisión simultáneamente. así pues. la medición hace algo así como darnos a conocer u n estado que acaba de ser destruido p o r el proceso mismo de medición. T a m b i é n se admite que es siempre posible p r e p a r a r nuestras mediciones de m o d o que no se p e r t u r b e n algunas de las características del estado q u e se va a m e d i r (por ejemplo. De forma que la m á x i m a precisión que se p u e d e conseguir está limitada. al menos.» ^. en principio es imposible p r e d e c i r la trayectoria de una partícula: «en la nueva mecánica. pero sólo cabe lograr esto a costa de interferir de modo aún más violento con otras magnitudes características de tal estíido (en este caso. Pero tal cambio de energía alterará el estado del objeto. ya que éstos p u e d e n q u e d a r profundamente afectados — p o r e j e m p l o — al sufrir una irradiación luminosa. el orden de m a g n i t u d de h — s i e n d o h el cuanto de acción de Planck—^.. el estado del objeto tras la medición anterior.com . La fórmula que hemos escrito nos dice que el producto de los dos márgenes de error tiene. toda medición de la posición interfiere con la de la componente correspondiente del m o m e n t o . pág. a p a r t i r del resultado de una medición es imposible inferir el estado preciso de u n objeto atómico inmediatamente después de h a b e r sido medido . cf. MARCH. pero no en el de objetos atómicos. Las relaciones de incertiPara la deducción de esta fórmula. Así pues. p o r la relación de incertidumbré^ E n lo que se refiere a otras coordenadas se tienen relaciones análogas. Según las relaciones de i n c e r t i d u m b r e de Heisenberg. la medida no puede servir de base para hacer predicciones. en consecuencia. que se encontrará. en u n estado diferente al que tenía a n t e s . En el caso de objetos macroscópicos puede despreciarse esta interferencia entre el proceso de medir y el objeto m e d i d o . pero al hacer tal cosa se interfiere de nuevo con el sistema de un modo no calculable. Pero a q u í surge la p r i m e r a dificultad. el m o m e n t o de la p a r t í c u l a ) . con la posición de la p a r t í c u l a ) : y si dos magnitudes tienen esta correlación m u t u a . Se sigue de ella que u n a medición completamente precisa de u n a de las dos magnitudes tendría como precio u n a indeterminación total de la otra.. Se admite que siemp r e es posible averiguarií p o r medio de u n a nueva medición. aun cuando cada u n a de ellas sí puede serlo separadamente.blogspot. 55 http://psikolibro.

pág. 1931.com . 68 (cf. Schlick comenta este pasaje de Heisenberg del modo siguiente: «Yo me h u b i e r a expresado aún más enérgicamente. más abajo: «. las coordenadas exactas de posición y de m o m e n t o durante todo el período de tiempo comprendido entre las dos mediciones (empezaremos limitando nuestras consideraciones exclusivamente a este i n t e r v a l o ' ' ) . 20— lo expresa perfectamente: «Es una cuestión de creencia personal». el párrafo a que nos referimos aquí se ha omitido en la traducción inglesa.Algunas observaciones sobre la teoría cuántica 205 d u m b r e se aplican sólo a las magnitudes (características de estados físicos) que pertenecen a la partícula después de q u e . p o r tanto.) * Mas. Die Naturwissenschaften 19. pág.. b) u n a medición de posición precedida de u n a de m o m e n t o o c) u n a medición de posición seguida p o r una de momento.) ° SCHLICK. *A1 parecer. carecen de significación desde el p u n t o de vista del l'ísico. y. sin duda. Si u n enunciado referente a la posición de un electrón en el campo de las dimensiones atómicas no es verificable.. es posible averiguar con u n a precisión ilimitada la posición y el momento de u n electrón hasta el instante de la medición: lo cual se sigue del hecho mismo de que es posible llevar a cabo varias operaciones de medida sucesivas. y 57).. ' MARCH. * WEYL..»).el que atribuyamos realidad física a la historia anterior del electrón. 1931). cit. passim (por ejemplo. Weyl * y otros pueden encontrarse análogos comentarios. Heisenberg dice acerca de dichos cálculos exactos: «. en las págs.. es imposible c o n t r a s t a r l o s : lo cual ocurriría p o r q u e dichos cálculos son válidos p a r a la trayectoria entre los dos experimentos solamente si el segundo es sucesor inmediato del primero — e n el sentido de que no ha ocurrido ninguna otra interferencia en el lapso de tiempo entre u n o y o t r o — . (En M a r c h ' ' . en ciertas circunstancias. 15.. la última cita del apartado 75.blogspot. el caso b) nos permite calcular también el pasado del electrón antes de realizarse la primera medición (y la cita siguiente de Heisenberg parece aludir a este hecho).. Toda contrastación que p u d i e r a disponerse con el propósito de c o m p r o b a r la trayectoria entre ambos experimentos h a b r á de p e r t u r b a r l a de suerte que nuestros cálculos acerca de la trayectoria exacta p i e r d a n su validez. que creo incontestables. c o m b i n a n d o los resultados d e : a) dos mediciones de posición. con los dalos obtenidos. es u n a p u r a cuestión de g u s t o » ' ' : con lo cual quiere decir. * Ahora considero que esta nota es errónea. 1 y sig. es posible calcular semejante trayec* Haré ver detalladamente en el apartado 77 y en el apéndice VI que. En p r i n c i p i o . de completo acuerdo con las tesis fundamentales de B o b r y de Heisenberg mismos. qvie hemos calculado. pág. Die Kausalitdt in der gegenwartigen Physik. entonces no podemos atribuirle ningún s e n t i d o : resulta imposible h a b l a r de la 'trayectoria' de una partícula entre dos puntos en que ha sido o b s e r v a d o » " . 159.* ed.el sentido de estos conceptos.. P o r t a n t o . Gruppentheorie und Quantenmechanik (2. camo acabamos de oir. op. Pero —segvín Heisenberg— estos cálculos precisos no p u e d e n utilizarse p a r a hacer predicciones. ' HEISENBERG. The Theory of Groups and Quantum Mechanics. 1931. s e h a n realizado las mediciones. lo mismo que el apartado 77. (La versión inglesa —pág. sería posible calcular. que semejantes cálculos de trayectorias que no son contrastables. http://psikolibro. Die physikalischen Prinzipien der Quanlentheorie (1930).

entonces el formalismo de la teoría vuelve a contener elementos metafísicos. Esta interpretación considera que el principio de incertidumbre es una limitación de nuestro conocimiento. la Naturaleza seguiría estando dispuesta a esconder a nuestra m i r a d a ciertas magnitudes físicas: no la posición. sino sólo una posición exacta combinada con un momento inexacto.com . si no sabemos cuáles enunciados. por tanto. Pero si aceptamos esta interpretación. . La otra interpretación posible. smeared'] se debe a Schrodinger. Es revelador ver cómo los campeones de la relación de incertid u m b r e vacilan entre el tratamiento subjetivo y el objetivo. Schlick. la «positio cum momentoy) o la «trayectoria». P e r o .. en principio. Por t a n t o . esto es.blogspot. y. Todas las cosas de esta índole p u e d e n aplicarse solamente a nuestros propios pensamientos (especialmente. no se gana nada en absoluto cuando se intenta. . afirma que es inadmisible — o incorrecto. Y otros autores muestran vacilaciones parecidas. http://psikolibro. por consiguiente. ya se decida uno en favor de la t^sis objetiva o de la subjetiva. con Heisenberg. no tiene «trayectoria». el problema de la existencia o de la inexistencia objetiva de una «trayectoria» —si es «borrosa» o si simplemente no la conocemos del todo— es fundamental. Lo cual hace patente que Heisenberg no h a conseguido llevar a cabo p o r completo su programa. contrastarlas p o r medio de la observación.206 La lógica de la investigación científica toria «sin sentido» o metafísica por medio del nuevo formalismo. o metafísico— a t r i b u i r a la partícula nada que sea una «positio cum momento» o u n a «trayectoria» netamente definidas: simplemente. subsiste el hecho de que el p r o g r a m a de Heisenberg no se ha llevado a cabo y de que no ha tenido éxito en la tarea que se h a b í a impuesto de expulsar todos los elementos metafísicos de la teoría atómica. en tal caso. p e r o que es imposible p a r a nosotros m e d i r ambos simultáneamente . sino el momento de la partícula lo que se vuelve algo así como «difuso» o «borroso» a consecuencia de haberse medido de forma precisa su posición *^. ya que esta situación tolera solamente dos interpretaciones. una trayectoria e x a c t a ) . sino la combinación de estas dos magnitudes.. ya que —según hemos visto— cabe calcular exactamente una «trayectoria» o una «positio cum momento» d e la partícula para aquellos períodos de tiempo en los que es imposible. La primera sería que la partícula tiene una posición y u n momento exactos (y. Según creo. en el de u n a *' La expresión «borroso» [en ingl. Podolski y Rosen —que se estudia en los apéndices *XI y *XII— ha hecho resaltar su importancia. r e a l m e n t e h a dejado de ser posible u n a física 'objetiva' en este sentido. es subjetiva. que es objetiva. o un momento exacto combinado con u n a posición inexacta.. por ejemplo. son v e r d a d e r o s ) » : observación que es obvio está dirigida precisamente contra la interpretación que supone que no es nuestro conocimiento. ni el momento de la partícula. i n m e d i a t a m e n t e después de h a b e r sustentado la tesis objetiva — c o m o hemos l e í d o — d i c e : «Es imposible afirmar con sentido de los evento» naturales cosas tales como 'esfumamiento' o 'inexactitud'. fundir las dos interpretaciones opuestas con observaciones tales como la de que « . y el experimento de Einstein.

Schródinger h a hecho ver más tarde que su mecánica ondulatoria conduce a resultados matemáticamente equivalentes a los de la mecánica corpuscular de Heisenberg. al estado actual de la física e x p e r i m e n t a l : pues se limita. llegan a ocuparse exclusivamente de cuestiones estadísticas. Heisenberg sigue a B o h r en cuanto que hace uso de la idea de que los procesos atómicos pueden ser representados igualmente por la «imagen teórico-cuántica de partícula» que p o r la «imagen teórico-cuántica de onda».Algunas observaciones sobre la teoría cuántica 207 división neta del m u n d o en sujeto y objeto» °. en que éstas se refuerzan m u t u a m e n t e . pág. BüRN-JoRDAN. Hasta ahora. a preguntas estadísticas y a respuestas estadísticas» ' . Heisenberg no h a realizado la tarea que se había p r o p u e s t o : no h a purgado a ú n la teoría cuántica de sus elementos metafísicos. Su tarea más importante — l a deducción de los espectros atómicos— tenía que considerarse estadística desde que apareció la hipótesis einsteiniana de los fotoucs (o cuantos de l u z ) . «Los métodos experimentales de la física atómica. que nos proporciona la teoría sistemática de las regularidades observadas. 322 y iig. esto es. Heisenberg partió de la clásica teoría del electrón como corpúsculo. desde el comienzo.. BREVE BOSQUEJO DE LA I N T E E P R E T A C I Ó N ESTADÍSTICA DE LA TEORÍA CUÁNTICA Al deducir las relaciones de incertidumbre. corresponde. ya que ésta interpretaba los efectos luminosos observados como fenómenos masivos. y tiende a cero fuera de é l ) . La interpretación estadística dada por Born de ambas teorías resolvió la p a r a d o j a de que fuesen equivalentes dos imágenes tan radicalmente diferentes como las de partícula y onda : puso de manifiesto que también la teoría ondulatoria puede tomarse como teoría corpuscular. págs. Varias facetas de la situación del problema sugerían que la teoría cuántica debía interpretarse estadísticamente. 49.. ElementaTe Quantenmechanik (1930). La mecánica cuántica. debidos a la incidencia de muchos fotones. Physikaliíche Prinzipien. ya que cabe i n t e r p r e t a r la ecuación de onda de Schródinger de modo que nos dé la probabilidad de encontrar el corpúsculo en una región cualquiera dada del espacio (la p r o b a b i l i d a d está determ i n a d a por el cuadrado de la a m p l i t u d de o n d a : es grande en el interior del paquete de ondas.com . http://psikolibro..blogspot. IIEISENBERC. 74. Esta idea está en conexión con el hecho de que la teoría cuántica m o d e r n a h a avanzado p o r dos rutas diferentes. guiados por la experiencia. un grupo de oscilaciones que se refuerzan p o r interferencia en el interior de una pequeña región y se anulan m u t u a m e n t e fuera de ella. que r e i n t e r p r e t ó de acuerdo con la teoría cuántica . en todos los respectos. mientras que Schródinger tomó como origen la teoría ondulatoria de De Broglie (igualmente « c l á s i c a » ) : coordinó a cada electrón un «paquete de ondas».

no estará determinado: esto es. el resultado no estará d e t e r m i n a d o : esto es. «Según la teoría cuántica.. p e r o no esta ú l t i m a de aquéllas.). En algunas exposiciones se p'retende explicar la interpretación estadística de la teoría cuántica p o r el hecho de que la precisión que se puede alcanzar en la m e d i d a de las magnitudes físicas está limitada p o r las relaciones de i n c e r t i d u m h r e de Heisenberg. si el experimento se repite varias veces bajo idénticas condiciones se obtendrán varios resultados diferentes." ed.208 La lógica de la investigación científica La teoría cuántica llega a resultados que divergen de los de la mecánica clásica solamente al aplicarse a los problemas de la física a t ó m i c a : en lo que se refiere a las aplicaciones a los procesos macroscópicos. M a r c h escribe también refiriéndose a la relación de i n c e r t i d u m h r e : « E n t r e el presente y el futuro existen . U N A R E I N T E R P R E T A C I Ó N ESTADÍSTICA DE LAS FÓRMULAS CERTIDUMHRE DE IN- A p a r t i r de Heisenberg se acepta como un hecho firmemente establecido que cualesquiera mediciones que se hicieran simultánea' MARCH. se obtiene una fracción determinada del número total de veces. a las de aquella disciplina. por lo cual. No creo que este análisis de las relaciones entre las fórmulas de incertidumhre y la interpretación estadística de la teoría cuántica sea aceptable. resulta claro que el carácter de la nueva mecánica ha de ser el de una teoría estadística» *.. dice M a r c h " : dicho de otro modo. Se argumenta diciendo que. sus fórmulas conducen. si el experimento se repite varias veces bajo idénticas condiciones.blogspot. será menester que sometamos a una revisión la interpretación de las fórmulas de i n c e r t i d u m h r e . las leyes de la mecáiíica clásica son válidas si se las considera como enunciados acerca de las relaciones entre medias estadísticas». pág. de suerte que hay una probabilidad determinada de que aparezca tal resultado»..el resultado. ' MARCH. en general. ^ DiRAC. en general. Es una ley de la Naturaleza. que si se repite un gran número de veces.com . se obtendrán varios resultados diferentes. 3. eabe deducir las fórmulas clásicas como macroleyes. 14 de la 3.. P a r a tener en cuenta como es debido estas relaciones de deductibilidad. Die Grundlagen der Quantenmechanik. cada resultado concreto. En la pág.. 10 * (de la I. Me parece que la relación lógica existente es justamente la c o n t r a r i a : pues podemos deducir las fórmulas de i n c e r t i d u m h r e de la ecuación de ondas de Schródinger (que ha de interpretarse estadísticamente). de suerte que p u e d e decirse que hay una p r o b a b i l i d a d determ i n a d a de que aparezca tal resultado cada vez que se realiza el exp e r i m e n t o » ( D i r a c ) ^ . pág. dentro de una estrecha aproximación. pág. aparece un pasaje paralelo algo más acentuado: «. Die Grundlagen der Quantenmechanik (1931). 75. Quantum Mechanics (1930).. 170. sin embargo. «. solam e n t e relaciones p r o b a b i l i t a r i a s . http://psikolibro. Si se repite u n gran n ú m e r o de veces se encontrará que cada resultado concreto se obtiene u n a fracción d e t e r m i n a d a del n ú m e r o total de veces.' ed. debido a esta incertidumhre de las medidas correspondientes a los experimentos atómicos.

Cuando se procede a deducir m a t e m á t i c a m e n t e las fórmulas de Heisenberg. por tanto. pero la interpretación de estas fórmulas como reglas que limitan la precisión alcanzable en las m e d i d a s . por G. realmente. 6 8 y 3 4 5 .)^: «La ciencia no ha encontrado modo de escapar a e«te dilema. The New Buckgrvund of Science. 1934. por el contrario. etc. 2.. es cierto que las fórmulas de Heisenberg ( A * A p x > T . cualesquiera mediciones m á s exactas que las p e r m i t i d a s según Heisenberg no pueden contradecir lógicamente a la teoría cuántica. 2 3 3 ." ed. M a d r i d . entonces se ve uno obligado a i n t e r p r e t a r a su vez como enunciados probabilitarios (y de nuevo como formalmente singulares si se aplican a i. por razones de brevedad. En vista de lo cual. E n u n a cuestión como ésta. 1 9 3 1 . y justamente a este tipo de enunciado probabilitario —al tipo que se refiere a u n corpúsculo (o evento) aislado— es al que he llamado «formalmente singular». Según esta opinión. ed. sin duda alguna. págs. se tiene que emplear la ecuación de onda u otra asunción equivalente : esto es. y podría ser refutado e m p í r i c a m e n t e j u n t o con ellas.Algunas observaciones sobre la teoría cuántica 209 mente de la posición y el m o m e n t o . cast. debería considerarse falsada la teoría si se llevaran a cabo. ciertas aserciones plausibles — c o m o las q u e hace J e a n s — p u e d e n fácilmente extraviamos. Espasa-Calpc. contradirían a la teoría cuántica : pues se cree que es posible deducir lógicam e n t e de ésta — o de la mecánica o n d u l a t o r i a — la «proliibición» de mediciones exactas. el apartado 7 1 ) : como vimos más arriba. ha demostrado que no hay m a n e r a de Salir de él».na partícula aislada) aquellos enunciados que —como las fórmulas Me abstengo do criticar aquí la opinión m u y difundida y bastante i n g e n u a de« que los a r g u m e n t o s de Heisenberg nos proporcionan pruebas concluyentes de la imposibilidad de toda medición de esta índole.. Desde luego. pág. el p r i n c i p i o de i n c e r t i d u m b r e sería deductible de las hipótesis de las mecánicas cuántica y ondulatoria. ' W E T L da u n a deducción lógica r i g u r o s a : Gruppenllieorie und Quantenmechanik. 14 http://psikolibro. una asunción que p u e d a interpretarse estadisticamente (como hemos visto en el apartado a n t e r i o r ) . en el sentido de Heisenberg. S A N S HüELiN. y que.blogspot. con precisión superior a la permitida p o r las relaciones de i n c e r t i d u m b r e de aquel autor. las «fórmulas de Heisenberg»— y su interpretación (también debida a Heisenberg) como relaciones de i n c e r t i d u m b r e : esto es. 77 y 393 y sig. por ejcunplo. ingl. Creo que esta opinión es falsa. al a d o p t a r semejante interpretación. 1936. cf. Si se acc|ita la interpretación estadística de la teoría cuántica. Ahora b i e n . 237 [vers. JEAIVS. págs. experimentos que condujesen a medidas de una «exactitud p r o h i b i d a » ^.. pág.) se obtienen como conclusio" ^ 4Tr nes lógicas de aquella teoría '. como enunciados que imponen limitaciones a la precisión de medida alcanzable. trazare una distinción neta entre las fórmulas — q u e l l a m a r é ." ed. Piuevos fundamentos de la ciencia.com . no se sigue de la t e o r í a . 1933. 2. en el mejor de los casos. la descripción de una partícula aislada como un paquete de ondas no es. es claro que n u n c a podrá presentarse tal demostración. 185 (T. sino un enunciado probabilitario formalmente singular {et. la a m p l i t u d de onda determina la p r o b a b i l i d a d de detectar la partícula en u n lugar d e t e r m i n a d o . ni a la mecánica ondulatoria. N a t u r a l m e n t e . pág..

encontraremos que sus posiciones se dispersan en forma aleatoria dentro de un margen Ax. también aquéllos h a n de interpretarse.. y diré que las partículas pertenecientes al rayo que hemos aislado de este modo h a n sido se*' Sigo manteniendo la interpretación objetiva que aquí explico. y que podría expresarse del modo siguiente. de u n chorro de corpúsculos eliminamos con una pantalla todos excepto los que pasan a través de u n a estrecha abertura Ax. que será tanto mayor cuanto menor hayamos hecho A p „ esto es.^ se encuentren dentro de u n margen prescrito Ap^. vers. Donde hablo en este párrafo de «un agregado de partículas». 67 y sigs. y que la dispersión Apa: será tanto mayor cuanto menor hayamos hecho Ax. éstas afirmarían que se cumplen ciertas relaciones entre ciertos márgenes de dispersión. finalmente: si tratamos de seleccionar las partículas que poseen las dos propiedades A * y A p i ? sólo podremos realizar físicamente tal selección — o sea. También Weyl. como yo hago. en m i interpretación estadística no h e mencionado medición a l g u n a : ú n i c a m e n t e he aludido a selección física^.blogspot. entre otros. como aserciones estadísticas. ingl. diría ahora «un agregado —o una sucesión— de repeticiones de un experimento llevado a cabo con una partícula (o con un sistema de partículas)». Hasta a h o r a .com . http://psikolibro. Y viceversa : si seleccionamos — o s e p a r a m o s — las partículas cuyos momentos p. si bien con una modificación importante. muestran una dispersión aleatoria. que h a b r í a de ser la fundamental. Dado u n agregado de partículas y una selección —en el sentido de una separación física— de aquéllas que en un cierto instante y con cierto grado de precisión dado tengan una posición x. «cuanto mayor sea la precisión con que medimos la posición de u n corpúsculo menos sabremos acerca de su momento». Es necesario que aclaremos ahora las relaciones existentes entre ambos conceptos. interpretadas de este modo. Frente a la interpretación subjetiva de. 76 y sigs. Según esta interpretación objetiva de las fórmulas de Heisenberg. y análogamente en los párrafos siguientes: por ejemplo. separar físicamente las partículas—• si los dos márgenes se hacen suficientemente grandes como p a r a sa4Tr tisfacer la inecuación A * . Y. y me referiré a aquéllas. A p i > r-. habría que reinterpretar el «rayo» corpuscular en el sentido de que consistiera en experimentos reiterados con (uno o unos pocos) corpúsculos (seleccionados eliminando con una pantalla —o cerrando el paso—• a los demás). p r o p o n g o que se acepte una inlcrpretación objetiva y estadística de las relaciones de incertidumbre. p o r tanto. pero no contraponei medición a selección. la dispersión o imprecisión tolerada para la posición. págs. habla de «seleccione^»: véase Gruppentheorie und Quantenmechanik. págs. es decir.. con el n o m b r e de urelaciones estadísticas de dispersión-» *'^.210 ha lógica de la investigación científica de Heisenberg— pueden deducirse de enunciados probabilitarios form a l m e n t e singulares de la t e o r í a . en última instancia. el margen de dispersión o de imprecisión tolerada p a r a los momentos. Hablo de selección o de separación físicas cuando. encontraremos que sus momentos p^. es decir. p o r ejemplo. a través de u n margen A * tolerado p a r a su posición..

sino que hayan pasado a través de una estrecha h e n d i d u r a que determine u n margen de posiciones Ax. nos encontraremos con las relaciones^|de dispersión. pero al realizar estas mediciones no llevamos a cabo u n a selección física de las partículas de acuerdo con sus posiciones en la dirección x (y. tales mediciones nos darán. sino las medidas obtenidas indirectamente por medio del cálculo (en física. como u n a medición. nuestras relaciones estadísticas de dispersión se reducen en su aplicación física a lo siguiente: si p o r los medios físicos que sean se intenta conseguir MÍI agregado de partículas lo más homogéneo posible. estas últimas son prácticamente las únicas que se encuentran).Algunas observaciones sobre la teoría cuántica 211 leccionadas físicamente — o técnicamente— de acuerdo con su p r o p i e d a d Ax. no sólo las operaciones directas de medición. pero si pretendemos hacer aún más homogéneo este agregado de electrones — q u i z á eliminando con u n a pantalla p a r t e de é l — . u n rayo monocromático de electrones moviéndose en la dirección x. de una clase dentro de u n a clase más a m p l i a de corpúsculos de la cual no ha sido extraída físicamente. como la que hacemos al h a b l a r de la clase de todos los corpúsculos que h a n pasado o h a n de pasar a través del m a r g e n Ax. es decir. http://psikolibro. esto es. Imaginemos. Así pues.blogspot. P o r ejemplo. por ejemplo. A este solo proceso — o a su resultado. se selecciona interceptando con u n a pantalla o cerrando el paso a todas las que no se deslizan a través de cierto margen de posiciones («selección de l u g a r » ) . podemos considerar la selección de l u g a r como una medida. P o r otro lado. y si después se m i d e el momento de u n a de eUas. es posible obtener p o r u n a selección física u n rayo monocromático plano (digamos. no hemos de considerar toda medición como u n a selección física. en general. ya que gracias a ella sabemos que la partícula h a pasado p o r cierta posición (aunque a veces no sabemos cuándo sucedió tal cosa. de suerte que Con «medición» quiero decir. una distribución completamente aleatoria de las posiciones en la dirección x). digamos. que forman u n a barrera específica frente a tal intento. asimismo. y p o r medio de los intervalos temporales entre los impactos sobre el contador podemos m e d i r . Si u n rayo de partículas. toda selección física puede considerarse. que dará como resultado u n aumento de la dispersión de las componentes p^ de los m o m e n t o s . m e d i m o s sus posiciones en la dirección x hasta el m o m e n t o del i m p a c t o . el rayo corpuscular aislado física o técnicamente— es a lo que designaré con «selección física»: contraponiéndolo a una selección p u r a m e n t e «mental» o «imaginada». empleando u n contador de Geiger podemos registrar los electrones que llegan a u n a posición det e r m i n a d a . de conformidad con el uso lingüístico aceptado por los físicos. A h o r a b i e n .com . en realidad. y cabe emplearla realmente como tal *. es decir. u n rayo de electrones de igual m o m e n t o ) . o podemos saberlo ú n i c a m e n t e m e d i a n t e otra m e d i c i ó n ) . con objeto de tener electrones que no sólo tengan el mismo m o m e n t o . entonces hemos de fracasar: p o r q u e toda selección de acuerdo con la posición de las partículas equivale a u n a interferencia con el sistema. desde luego. intervalos espaciales.

de forma que sea aplicable el signo de igualdad en las mismas). Al emplear esta termiliología. pág. pág.com . 1927. podemos formular las relaciones estadísticas de dispersión así: no existe agregado de partículas más homogéneo que el de un caso puro *^. por ejemplo. siguiendo a WETL (Gruppeiu theorie und Quantenmechanik. 1) y J. que es imposible de producir por combinación de dos colecciones estadísticas de índole diferente a él mismo». Por otra parte. entonces los casos puros que satisfacen esta descripción no necesitan ser selecciones puramente de momento o de lugar: podrían producirse. hemos de destruir la selección ejecutada según la posición. Elementare Quantenmechanik. March.blogspot. caracterizamos el caso puro como aquél «. JoKDAN. diremos que se trata de un caso puro ^.' Si. 315). pág. cf. pero su interpretación de tales fórmulas —que acaba de deducir de una premisa interpretada estadísticamente— las convierte en limitaciones impuestas a la precisión alcanzable. •* Desde luego. sino que el mismo sentido de estos conceptos depende de las mediciones " Este término se debe a WETL (Zeitschrift für Physik 4 6 . por lo demás. 1927. pág. 245). y si tratamos de hacerlo «paralelo» (o aplano») y monocromático. 79.. (En el caso ideal —por ejemplo. de las partículas se han hecho igual a O— la anchura tendría que hacerse infinita. trad.212 La lógica de la investigación científica ésta crecerá (de conformidad con la ley expresada por la íórmula de Heisenberg) al estrecharse la hendidura. pág. Weyl da una deducción estricta de las fórmulas de Heisenberg a partir de la ecuación de ondas (que interpreta en sentido estadístico). Y obra de tal modo pese al hecho de darse cuenta de que su interpretación de las fórmulas es contraria en ciertos aspectos a la interpretación estadística de Born. pues. http://psikolibro. determinadas con precisión en cada caso aislado.. ha descrito la situación exactamente del modo inverso (como hemos indicado en el apartado anterior): la interpretación estadística de la teoría cuántica aparece —según él la presenta— como una consecuencia de las limitaciones de Heisenberg acerca de la precisión alcanzable. ingl. No se ha tenido hasta ahora suficientemente en cuenta que a la deducción matemática de las fórmulas de Heisenberg a partir de las ecuaciones fundamentales de la teoría cuántica ha de corresponder justamente una deducción de la interpretación de aquellas fórmulas partiendo de la interpretación de dichas ecuaciones. esta última ha de someterse a «una corrección» a la luz de las relaciones de incertidumbre: «No se trata meramente de que la posición y la velocidad de una partícula estén sujetas justamente a leyes estadísticas. 70. también BORN. por ejemplo. todo lo que permiten las fórmulas de Heisenberg. ya que no podemos evitar que aumente el ancho del rayo.. según Weyl. VON NEUMANN (Gottinger Nachrichten. estando. sería preciso formular esto de nu*vo en el sentido indicado en la nota * 1 : «no existe dispositivo experimental capaz de producir un agregado o una sucesión de experimentos que dé resultados más homogéneos que los de un caso puros.) Si la homogeneidad de una selección se ha hecho lo más grande posible (esto es. Y a la inversa: si se nos da un rayo seleccionado de acuerdo con la posición gracias a haber pasado por una ranura. si todas las componentes p . si se efectuase una selección de lugar con un grado do precisión elegido y de momento con la máxima precisión alcanzable entonces.

Si hacemos tal cosa noa encontramos con que no hay contradicción entre las medidas que hemos supuesto muy precisas y la teoría cuántica en su interpretación estadística.blogspot. pág. en la versión inglesa. además. ¡3 («de hecho no sale un cinco»). CON APLICACIONES Si partimos del supuesto de que las fórmulas peculiares de la teoría cuántica sean hipótesis probabilitarias —y. U N INTENTO DE ELIMINAR LOS ELEMENTOS METAFÍSICÓS POR IN- VERSIÓN DEL PROGRAMA DE H E I S E N B E R G .Algunas observaciones sobre la teoría cuántica 213 que necesitamos para averia. a hacer ver que la mera suposición de que semejantes medidas sean posibles tiene que conducir a contradicciones en el sen|p de esta teoría—. pero es más agudo de lo que Weyl pensaba. enunciados estadísticos— es difícil ver cómo podrán deducirse prohibiciones de eventos aislados de una teoría estadística del carácter indicado (excepto. No sólo es imposible deducir las limitaciones citadas de la ecuación de onda estadísticamente interpretada. y uno de los dos enunciados siguientes: h t p («de hecho sale un cinco») y h e. en los casos en que la probabilidad sea igual a l o a 0 ) . La creencia de que unas medidas aisladas puedan contradecir a las fórmulas de la física cuántica parece insostenible lógicamente: tan insostenible como la creencia de que puede descubrirse algún día una contradicción entre un enunciado probabilitario formalmente singular. El conflicto —de que se percató Weyl— entre la interpretación estadística de Born de la teoría cuántica y las limitaciones de Heisenberg que se imponen a la precisión alcanzable existe verdaderamente. Estas sencillas consideraciones ponen a nuestra disposición la manera de refutar cualquiera de las supuestas demostraciones destinadas a hacer ver que una medición exacta de la posición y del momento estaría en contradicción con la teoría cuántica —o. sino que el hecho (que todavía no he demostrado) de que ni los experimentos posibles ni los resultados experimentales reales concuerden con la interpretación de Heisenberg puede considerarse como un argumento decisivo —una especie de experimentum crucis—• a favor de la interpretación estadística de la teoría cuántica. por tanto. Cruppentheorie und Quantennicchanik. http://psikolibro.uar su valor: y la medida exacta de la posición nos hurta la posibilidad de averiguar la velocidad» *. existe solamente una contradicción aparente entre estas medidas precisas y ciertos enunciados probabilitarios ' WETL. aPi(j8) = p (digamos. tal vez. 6'8. al parecer. 76. que tiene que ser posible traducir la demostración —poco menos que palabra por palabra— al lenguaje estadístico. Pues toda demostración de tal índole ha de emplear consideraciones teórico-cuánticas aplicadas a partículas aisladas: lo cual quiere decir que ha de utilizar enunciados probabilitarios formalmente singulares. es igual a 1/6»). quizá. «la probabilidad de que en la tirada h salga un cinco.com . * El párrafo que aquí se cita se ha omitido. y.

e intentaré p o n e r en claro cómo y por qué surgen. a ) .214 La logice. (Examinaremos en el apéndice V u n ejemplo de este tipo de demostración. lo esencial es lo mismo : la dispersión estadística hace imposible predecir cuál será la trayectoria de la partícula después de la operación de m e d i d a . de cálculos exactos de u n a trayectoria (cf. P e r o esta opinión apenas h a r í a justicia a m i razonamiento : pienso. pueden i n t e r p r e t a r s e estadísticamente. si bien es erróneo decir que la teoría cuántica excluye medidas exactas. 76. como p o n d r é de manifiesto extensamente en el próximo a p a r t a d o . Debemos examinar p r i m e r a m e n t e la dificultad con la que se malogra. mientras t a n t o . t r a t a r é de resolver las dificultades típicas de la interpretación de Heisenberg. p o d r í a pensarse que estoy alborotando sólo p o r u n a s palabras. sino solamente a predicciones frecuenciales ^ Este teorema resume mi actitud con respecto a todos aquellos exp e r i m e n t o s imaginarios que Heisenberg discute (siguiendo en gran medida a B o h r ) con objeto de demostrar que es imposible realizar mediciones de u n a precisión p r o h i b i d a p o r su principio de i n c e r t i d u m b r e . en realidad. sin embargo. hasta cierto p u n t o . sino que nuestras predicciones están sujetas a dicho principio . o.com . de la investigación científica formalmente singulares de la teoría. m i e n t r a s que otros — c o m o Schlick—• la niegan rot u n d a m e n t e .blogspot. b) y c ) —véase el a p a r t a d o 7 3 — . dicho de otro m o d o . sólo es válido para la técnica experimental <(constructivay>—de que a p a r t i r de la teoría cuántica no podemos llegar a predicción singidar alguna. irad. Esto es así p o r q u e . terjiendo en cuenta las relaciones de dispersión. será correcto afirmar que no se pueden deducir predicciones singulares precisas de fórmulas peculiares a la teoría cuantiva —si es que se las interpreta estadísticamente— (y no cuento la ley de conservación de la energía ni la de conservación del m o m e n t o entre las fórmulas que acabo de m e n c i o n a r ) . 67. Muy bien p u e d e parecer que no h e m o s ganado m u c h o al reinterp r e t a r el p r i n c i p i o de i n c e r t i d u m b r e : pues incluso Heisenberg no afirma fundamentalmente (como h e tratado de hacer v e r ) . ingl. Ahora b i e n . es completamente cierto que la técnica n o r m a l del experimentador reside en producir o construir condiciones iniciales: lo cual nos perm i t e deducir de nuestras relaciones estadísticas de dispersión el teor e m a — q u e . Gruppentheorie http://psikolibro.) P e r o . como h e m o s visto. púg. púg. En todos los casos. y como en esta m a t e r i a estoy de acuerdo con él. P e r o todos los experimentos en cuestión. que la tesis de Heisenberg y la mía son d i a m e t r a l m e n t e opuestas. el a p a r t a d o 7 3 ) cuya realidad física Heisenberg se ve obligado a p o n e r en duda. en lugar de debatir ninguna cuestión esencial.. el p r o g r a m a de H e i s e n b e r g : es la aparición en el formalismo de enunciados precisos de posición más momento . P o r El termino «técnica experimental constructiva» lo usa WEYL en uud Quantenmechanik. por lo que h e llamado selección física). hemos de fracasar m u y especialmente en nuestro intento de conseguir condiciones iniciales precisas por manipulación física del sistema (esto es.

http://psikolibro. por tanto.com . los dos experimentos juntos d e t e r m i n a r á n con precisión la trayectoria de todas las partículas que pertenecen a la segunda selección (en lo que se refiere a la trayectoria entre las dos m e d i c i o n e s ) : pues cabe calcular con precisión tanto la posición como el momento entre las dos operaciones de m e d i r . los momentos se dispersarán. producirá u n a nueva dispersión de las posiciones) . Pues lo que afirman nuestras relaciones estadísticas de dispersión es que los momentos deben dispersarse cuando las posiciones están determinadas más exactamente. en cualquier experimento que muestre un aumento de dispersión como consecuencia de una disminución del ancho de ranura). Ahora bien. esto es. A h o r a b i e n . los momentos aislados se convierten en «imprevisibles» —en un sentido que nos permite prever que habrá dispersión—). que la anchura media de la región de dispersión. tribución estadística. Hemos de contrastar esta predicción o previsión midiendo los momentos aislados de modo que lleguemos a determinar su dis. los diferentes momentos dispersos que aparecen i n m e d i a t a m e n t e des[)ués de haberse realizado una selección de acuerdo con la posición *^. y el único con el que todavía estoy enteramente de acuerdo. u n a medición de posición seguida de u n a de m o m e n t o — p u e d e realizarse p o r medio de u n experim e n t o tal como el siguiente. Con Considero que este párrafo (y con el la primera frase del siguiente) es uno de los más importantes de este debate. que son predicciones estadísticas. realmente. que corresponden precisamente a los elementos considerados superfinos en la interpretación de Heisenbcrg de la teoría. en consecuencia (más bien que hacerse «indeterminados». la nota 4 del apartado 73) que es esencial. estas mediciones de momentos aislados (que llevan a nuevas dispersiones. m e d i m o s luego el m o m e n t o de las partículas que. me explicaré más a fondo. mediante una ranura en una pantalla). lo único que queda «difuso» o «borroso» a consecuencia de las relaciones de dispersión es la precisión de la predicción. tampoco podríamos decir que contrastábamos las relaciones de dispersión (que es lo que hacemos. en todo caso. no sólo no excluye la posibilidad de mediciones aisladas exactas. Asi pues. Seleccionamos un rayo según la posición. son indispensables : se necesitan para contrastar nuestras predicciones. de mucha mayor precisión que A p . por tanto. y viceversa.tos cálculos. mediante los experimentos del tipo descrito. pero de lo cual no nos ocuparemos ahora) darán cada una un resultado tan preciso como queramos.Algunas observaciones sobre la teoría cuántica 215 ejemplo. se movían en una dirección determinada (medición que. en la que yo hago son todo menos superfluos. Las relaciones de dispersión afirman que si disponemos las cosas para lograr una selección tajante de la posición (digamos. sin embargo. p o r medio de u n diafragma con u n a estrecha r a n u r a (medida de pos i c i ó n ) . «metafísica»— si fueran imposibles. sino que sería no contrastable — y . estas mediciones y et.blogspot. Reconozco que no sirven como condiciones iniciales o como base p a r a deducir predicciones. estas medidas últimas nos permiten calcular relrospcclivamente los valores de loe momentos en el lugar en que la posición quedó seleccionada —y medida— por la ranura: «cálculo de lo ocurrido en el pasado» de la partícula (cf. y. y. Lo cual es u n a predicción que no sería contrastable — o falsable— si no estuviésemos en situación de m e d i r y calcular. Como continúa habiendo malas inteligencias. pero nunca la precisión de la medida. ya que sin él no podríamos afirmar que estábamos midietado los momentos inmediatamente después de haber seleccionado la posición. procedentes de la r a n u r a . La teoría estadísticamente interpretada. n a t u r a l m e n t e . p o r tanto. la combinación c) —esto es. pero.

Las relaciones de dispers¡ón. pero por un método exactamente opuesto al suyo : ya que. yo he invertido su tentativa. digamos. enteramente independiente del apartado que viene a continuación: pues se basa en el argumento que acabo de dar según el cual se necesitan cálculos sobre la trayectoria pasada del electrfin para contrastar las predicciones estadísticas de la teoría. http://psikolibro.216 La lógica de la investigación científica lo cual hemos logrado c u m p l i r el p r o g r a m a de Heisenberg (la eliminación de los elementos metafísicos). Lo que sí tiene importancia. es que esta hipótesis y otras parecidas a ella son falsahles: basándonos en la hipótesis de que se mueve a lo largo de cierta trayectoria somos capaces de predecir que será observable en tal o cual posición. pág. Lo he insertado aquí porque ya no creo en el razonamiento del «próximo apartado» (el 77). nndic está tan enajena.blogspot.f. sin miedo de ser m a l entendido . ya no hay razón por la que hayamos de d u d a r de la significación física de tales magnitudes. desde luego. de modo que tales cálculos distan mucho de «carecer de sentido». *' El comienzo de esta cláusula (desde «pero. ¡^cro en ese m o m e n t o cesa de ser objeto de investigación p a r a el físico. en realidad» hasta «suficiente») no estaba en el texto original. Como es nntura!. y su h a b l a r de «magnitudes no observables». mientras él trataba de excluir ciertas magnitudes que consideraba inadmisibles (sin llegar a conseguirlo ent e r a m e n t e ) . Una vez que hemos abandonado el dogma incluido en la limitación impuesta por Heisenberg sobre la precisión alcanzable. en realidad.. lo que hemos dicho ahora es m u y suficiente *'\ ya que acaba con todas las dificultades en relación con la «carencia de sentido» del concepto de trayectoria. apartado *13— es parecida. hacen ver claramente la influencia de ideas filosóficas. que p a r a el físico u n cuerpo sólo tiene r e a l i d a d en el instante en que lo observa. p e r o . La repulsa de Heisenberg al concepto de trayectoria. por así decirlo. por tanto. sin embargo. Die Grundlagen der Quantenmechanik. Bajo la misma influencia escribe M a r c h : «Tal vez pueda decirse. al que me he referido en la frase anterior. lo cual constituye una predicción que p u e d e refutarse. do como p a r a afirmar que u n cuerpo cesa de eristir en el momento en que nos volvemos de espaldas a é l . y porque lo que sigue es. las tiradas en que sale cinco— para que seamos capaces de contrastar nuestras predicciones frecucnciales acerca de ellas— o acerca de dichas tiradas.com . éstas han de ser medibles —justamente del mismo modo en que h a n de poderse averiguar empíricamente. *La posición de Reichenbach —que someto a crítica en mi Postscript. En el p r ó x i m o apartado veremos que la teoría cuántica no excluye este modo de p r o c e d e r . pero carece de interés. 1. son predicciones frecuencialcs acerca de trayectorias: y.. y que Schlick ' MARCH. haciendo ver que el formalismo que contiene dichas magnitudes es correcto precisamente p o r q u e éstas no son metafísicas. Nos daremos cuenta de hasta qué p u n t o aclara esto la atmósfera si recordamos las drásticas conclusiones que se h a b í a n ext r a í d o del supuesto fallo del concepto de trayectoria. especialmente positivistas. en realidad. pues no existe posibilidad de decir n a d a acerca de él que esté basado en experimentos» ^ Dicho de otro modo : la hipótesis de que un cuerpo se mueve siguiendo esta o aquella trayectoria m i e n t r a s no se le observa es inverificahle: lo cual es obvio.

no es una mera cuestión de un cambio en las teorías mecánicas y electrodinámicas. p o r ello. cast. que e s c r i b e : «En resumen. r e a l m e n t e . Die Naturwissenschaften 19 (1931). 1934. pág. capítulo *V). ' JEANS. 2. y. Die Naturwissenschaften 14 (1926). pues aquél ha. se pone en peligro la posición de la física como ciencia objetiva. Con todo. Heisenberg adojiló esta idea de B o h r — a saber. y que p o d r í a describirse con les conceptos físicos ordinarios.Algujms observaciones sobre la teoría cuántica 217 formula de este m o d o : «Quizá el modo más conciso de describir la situación que estamos examinando sea decir (como hacen los investigadores más eminentes de los p r o b l e m a s cuánticos) que la validez de los conceptos ordinarios espacio-temporales está confinada a la esfera de lo observable macroscópicamente. pero. como un enunciado referente a la incertidumbre de nuestro conocimiento. la renuncia a las descripciones espacio-temporales— como base de su p r o g r a m a de investigación . su éxito pareció hacer patente que se trataba de u n a renuncia fructuosa. Hemos visto también bajo qué Supuestos tiene que fracasar el intento justificado y necesario de i n t e r p r e t a r objetivamente u n enimciado de esta í n d o l e : cuando se pretende sustituir una interpretación objetiva estadística p o r una interpretación objetiva singular." ed. la imagen corpuscular nos SCHLICK. puesto de manifiesto que las relaciones estadísticas de dispersión son enunciados acerca de la dispersión de la posición más m o m e n t o . The New Background of Science (1933. si se i n t e r p r e t a n (dir e c t a m e n t e ) las fórmulas de Heisenberg en un sentido subjetivo. 188 (T. atribuyendo la incertidumbre directamente al evento aislado *^.com . En el a p a r t a d o 71 nos dimos cvienta de que todo enunciado de este tipo puede interpretarse asimismo subjetivamente. es decir. * BOHR. página 240) [ed. En el texto de Jeans. 1936. sino el fracaso profundo de nuestras imágenes espacio-temporales. p u e d e asumirse qxie. Die Kausalitat in der gegeniuartigen Physik. Una vez que hemos mostrado que las relaciones de incertidumbre son enunciados probabilitarios formalmente singulares. como u n a predicción indefinida. A la luz de nuestro análisis parece ahora justificable el empico frecuente e inevitable —si bien se haga subreptic i a m e n t e — de conceptos espacio-temporales. pág. enunciados sobre trayectorias. en lo que se refiere al p r o b l e m a general de la teoría cuántica. la teoría de Schródinger puede y debe ser interpretada no sólo como objetiva y singular. 236. 1. que e s c r i b e : « P o r tanto. Este es uno de los puntos en que he cambiado de opinión desde entonces (cf. pág.blogspot. mi Postscript. ya que p a r a ser coherente h a b r í a que i n t e r p r e t a r asimismo subjetivamente las ondas de p r o b a b i l i d a d de Schródinger . el programa no llegó nunca a realizarse hasta el final. pág. podemos dese n m a r a ñ a r también la intrincada madeja de sus interpretaciones objetiva y subjetiva.. Según lo que pienso actualmente.. ésta es la conclusión que saca J e a n s " . Scblick alude aquí probablemente a B o h r . y que éstos no son aplicables a las dimensiones a t ó m i c a s » ' .)}. la segunda http://psikolibro. sino íimultáneamente como probubilística. que hasta ahora 86 h a b í a n utilizado p a r a la descripción de los fenómenos naturales» *. 159. pero el argumento principal en favor de la interpretación objetiva permanece inalterado.

p o r tanto. toda la teoría subjetiva de la p r o b a b i l i d a d invade el dominio de la física. Jeans formula del modo siguiente la actitud subjetivista de la física m o d e r n a : «Heisenberg ha abordado el enigma del universo físico abandonando el enigma principal —el de la naturaleza del universo objetivo— por insoluble. WETL. por ejemplo. frase inicia un nuevo párrafo (que comienza. y los razonamientos que he rechazado — e l empleo del teorema de Bernoidli como «puente» de la ignorancia al conocimiento estadístico. pág.». h a propuesto cierta interpretación de este tipo p a r a su ecuación de onda (que. objetiva directa (esto es. versióo ingl. en sus famosos Collected Papers on Wave-Mechanics.." ed. pág. Para la cita que insertamos al final de este párrafo. del mismo modo que cualesquiera otros enunciados de la física .}]. no sorprende que la imagen ondulatoria que ha surgido finalmente demuestre referirse con exclusividad a nuestro conocimiento del universo tal y como se consigue a través de nuestras observaciones». Sin duda alguna. Pero mis propias opiniones acerca de la objetividad no h a n quedado afectadas. sino de nuestro conocimiento de la Naturaleza. y dedicándose al rompecabezas más reducido de coordinar nuestras observaciones del universo. cast. como hemos visto. si se irterpretan»). y otros parecidos (cf. a adscriliir la incert i d u m b r e a los objetos físicos mismos (incertidumbres objetivizadas) : Schródinger se ha visto forzado a admitir que la carga del electrón estaba «difusa» o «borrosa» en el espacio (con u n a densidad de carga d e t e r m i n a d a por la a m p l i t u d de o n d a ) —asunción que h a resultado ser incompatible con la estructura atómica de la electricidad "—. pág. el apartado 6 2 ) — resultan inevitables. y mi sencillo análisis no sólo pone a salvo la posibilidad de descripciones espacio-temporales. véase op.. ya realicemos experimentos con él o n o . la imagen ondulatoria. es u n enunciado probabilitario formalmente s i n g u l a r ) : ha tratado de identificar i n m e d i a t a m e n t e la partícula con el paquete de onda mismo. * Cf. p a r a Jeans las ondas de Schródinger son ondas de probabilidad subjetiva.. pues. ondas de nuestro conocimiento : con lo cual. s i n g u l a r ) . y sólo hay una manera de lograr tal cosa: hemos de suponer que la imagen ondulatoria no nos da una representación de la Naturaleza objetiva. quiero decir. a saber.. P o r tanto. P o r ello. con las palabras «con todo. Los enunciados estadísticos de la teoría cuántica tienen que ser contrastables intersubjetivamente. sino también el carácter objetivo de la física.blogspot.218 La lógica de la investigación científica dice que nuestro conocimiento de u n electrón es i n d e t e r m i n a d o . 216 y sig. que el electrón mismo es i n d e t e r m i n a d o . págs. El mismo Schródinger. estas observaciones parecerán sumamente aceptables a los positivistas. 241) [vers. 188 (T.. cit. Es interesante saber que existe u n a contrapropuesta simétrica de la interpretación subjetiva mencionada de las ondas de Schródinger.com . 193. u n a interpretación no estadística. y. P e r o esta tentativa lleva directamente a las dificultades características de este género de interpretaciones.. http://psikolibro. Grnppentheorie und Quanlenmechanik.. Pero el contenido del principio de incertidumbre tiene que ser el mismo en ambos casos. página 237 (2.

q:P(P) continúa valiendo 1/2.: The Physical Principles of the Quantum Theory. en realidad. es O. pero ha pasado más de veinte años y este problema sigue causando la máxima estupefacción en los estudios acerca de la teoría cuántica. Imagínese un espejo semitransparente. entonces. y que Jeans llama * (tuna de las partes más difíciles de la teoría cuántica * n u e v a » . respectivamente. que refleja p a r t e de la luz y deja pasar a su través otra p a r t e . página 39). 29 (trad. 29 (trad. " HEISENBERC. pig. por C. esto es. pasará a través del espejo.* ed. está definida dentro de las probabilidades estadísticas objetivas: es decir. de modo d i s c o n t i n u o : todo ocurre como si antes del experimento h u b i e r a n sido ambas iguales a 1/2. Algunos destacados físicos me dijeron en 1934 que estaban de acuerdo con mi solución trivial. como sabemos. VON LAUE. si bien me parece que nuestra interpretación lo hace completamente claro. es equivalente a la hipótesis de que la m i t a d de u n a clase dada de cuantos de luz. y sea el caso que se averigüe experimentalmente que este fotón ha sido reflejado.. aPtiP)i puede admitirse que sea igual a la de ser reflejado. el mismo que hemos propuesto en el apartado 71 * \ Y difícilmente aclara la situación el describir este experimento — t a l como lo hace Heisenberg ' — en loa siguientes t é r m i n o s : «fMediante el experimento [esto ' Cf. Sea ahora k u n fotón que incide sobre el espejo. por el con- http://psikolibro. parece que las probabilidades cambian como si fuese repentinam e n t e . las probabilidades «cambian» solamente en cuanto que se reemplaza a por p . ingl. Physikalische Prinzipien. 242. naturalmente. pág. „Pk(p) = „Pu(^) = 1/2- Esta estimación probabilitari. ingl. 1930. El proljleina que se expone a continuación se ha hecho luego famoso con el nombre de «problema de la reducción (discontinua) del paquete de ondasyi. Quizá pueda concluir con u n a aplicación de lo dicho en este apartado a u n experimento imaginario propuesto por Einstein ''. 1930. Es evidente que este ejemplo es. 2. La probabilidad formalmente singular de que u n fotón (o cuanto l u m i n o s o ) dado atraviese el espejo. p o r tanto. pero que u n a vez sabido el hecho de la reflexión se hubiesen vuelto de r e p e n t e O y 1. eu los apartados *100 y *115 de mi Postscript lo discuto de nuevo largo y tendido. pág. mientras que la otra m i t a d será reflejada. y así h a ocurrido que se h a continuado sin caer en la cuenta del carácter peculiar de otros enunciados probabilitarios formalmente singulares —tales como las relaciones de i n c e r t i d u m b r e — .blogspot. HEISENBERC.com . HoYT. con lo cual. The New Background of Science (1933. ' JEANS. 192 (T. 246) [versión cast. que h a n podido seguir socavando las bases físicas de la teoría.Algunas observaciones sobre la teoría cuántica 219 La interpretación estadística de Born ha resuelto el problema. Chicago. Chicago. C. Es decir. pero pP(/3).)'\. tenemos. a. 39).-i. si no trivial **. pág. pero la conexión lógica existente entre las interpretaciones estadística y no estadística ha permanecido o b s c u r a . pág. del mismo modo que pP(P ) es 1. ECKART y F. Physikalische Prinzipien.. pág. The Physical Principles of the Quantum Theory.

pero que algunos lectores preferirían quizá ver exactamente qué errores había cometido.. página 278 y el p u n t o 10 del apéndice * X I . ayuda a c o m p r e n d e r las cosas poco más o menos lo mismo que decir que dos p o r dos se convierten en cuatro con velocidad superior a la de la l u z . y una observación ulterior de Heisenberg acerca de que este tipo de propagación de u n a acción física no p u e d e emplearse p a r a t r a n s m i t i r señales. descripción a la cual a ñ a d e : «esta acción física se p r o p a g a con velocidad superior a la de la luz».blogspot. Si suponemos que por principio la onda se refiere a un agregado de cuerpos iguales. pág. apenas mejora la situación. en lugar de a— bajo la enérgica inflviencia del resultado del experimento (o sea. 79 de la separata): «Pero quizá es algo completamente equivocado coordinar una onda con un corpúsculo aislado. la medición p o r la cual encontramos el fotón reflejado] se ejerce cierto tipo de acción física (una reducción de los paquetes de ondas) desde el lugar en que se ha encontrado la mitad reflejada del paquete de ondas a otro lugar — t o d o lo distante que q u e r a m o s — en que acontece estar la otra mitad del paquete» . he de decir que tal reimpresión no me h a p r o d u c i d o gozo a l g u n o . ni creo tampoco. continúan siendo iguales a 1 / 2 : lo único que h a ocurrido es que hemos elegido una nueva clase de referencia —fi. ya que se basa en u n error. También hace ver que el p r o b l e m a de interpretación a que h a dado origen la teoría cuántica sólo p u e d e abordarse p o r medio de u n análisis lógico de la interpretación de los enunciados p r o b a b i l i t a r i o s . la nota *4 del presente a p a r t a d o y los apéndices * X I y * X I I ) . a u n q u e es verdadera. p o r otra p a r t e . desaparece la conclusión paradójica». que sea «decisivo» en el sentido mencionado en el texto ni siquiera necesario. tal vez.und TFellenthéorie. http://psikolibro. que las consecuencias lógicas de esta información) se p r o p a g a n con velocidad superior a la de la luz». L o s EXPERIMENTOS DECISIVOS (*He r e t i r a d o el experimento imaginario que describo en el presente a p a r t a d o . de la información h t (i o k e ^. Todavía m á s : los argumentos de los apartados precedente y siguiente no q u e d a n alterados p o r ello. y trario. * Einstein ha adoptado luia interpretación parecida : cf. y p o r E i n s t e i n — e n su carta reproducida en el apéndice * X I I — . Handbuch d. Todo esto no sirve para nada.com . ya que nuestras probabilidades originarias. este error fue sometido a crítica p o r p r i m e r a vez p o r Von Weizsacker en Naturwiss. 1934. Decir que las consecuencias lógicas de esta elección (o. Ya no creo en dicho e x p e r i m e n t o . Ro diologie 6 (2. acerca de cuyo origen véanse la nota *1 del apéndice VI. dice con toda justeza en Korpuskular. 77. El destino de este experimento imaginario es el de recordarnos la urgente necesidad de distinguir y definir los conceptos probabilitarios estadísticos y formalmente singulares." ed. p u e s dentro de mi argumentación p u e d e reemplazarle el famoso experimento imaginario de Einstein.220 La lógica de la investigación científica es. la nota *1 del apartado siguiente y el apéndice •XII. respectivamente). a P t O ) y aPi(P)'. 22. Podolski y Rosen (cf. o P'. página 807. pero mutuamente independientes. Como se me h a criticado p o r r e i m p r i m i r el presente a p a r t a d o .

y de ahí.com . la imposibilidad de hacer predicciones singulares exactas». cabe separar o seleccionar un grupo de electrones teniendo en cuenta su posición en la dirección x (esto es. 2 ) que su interpretación como limitaciones impuestas a la precisión alcanzable no se sigue lógicamente de la teoría cuántica : la cual. pero no hay modo de conocer tal cosa acerca de los electrones aislados sin perturbarlos. cuyos átomos quedarían excitados: encontraríamos — e n t r e otras cosas— algunos átomos para cuya excitación se h a b r í a requerido u n a energía superior a la energía media de los electrones.Algunas observaciones sobre la teoría cuántica 221 que p o d r í a habérseme criticado fácilmente si hubiese suprim. no sólo posibles. Admito. P o d e m o s efectuar diversas selecciones físicas de tal h a z : por ejemplo. y asum a m o s que la dirección que sigue es la dirección x.blogspot. « P o r ahora vamos bien». sino significativas. también sus energías). de acuerdo con las relaciones de dispersión. o bien los electrones aislados. 1 ) que las fórmulas de Heisenberg p u e d e n interprestarse estadísticamente. http://psikolibro. En " En reuliclnd. Reconozco que la teoría no sufriría contradicción lógica si p u d i é r a m o s conocer los momentos de los distintos electrones del grupo antes de que éste se vea p e r t u r b a d o (con tal de que. p o r ejemplo. esto no nos permitiese e m p l e a r dicho conocimiento p a r a llevar a cabo una selección p r o h i b i d a ) . haciendo que los electrones chocasen sobre una placa. naturalmente. obtendríamos un grupo de electrones cuya extensión en la dirección x sería muy p e q u e ñ a . p o r tanto. no puede q u e d a r contradicha simplemente p o r q u e consigamos en nuestras mediciones u n grado de precisión más elevado * ' . los momentos en la dirección * de los distintos electrones del grupo discreparían entre sí a m p l i a m e n t e (y. Como usted ha afirmado con razón. es decir. pues como conocemos la posición llegaremos a saber la posición y el momento. tal como uno en un tubo catódico. podría decir a l g u i e n . de acuerdo con su coordenada x en un instante d e t e r m i n a d o ) — q u i z á por medio de un diafragma que abriríamos d u r a n t e u n tiempo cortísimo—. que tenía usted razón de sobra en hacer resaltar que tales mediciones son. De este modo. pero no me parece que sus argumentos hayan rozado siquiera el verdadero núcleo físico de la teoría de Heisenberg. p o d r í a continuar del modo siguiente: «Imagínese un haz de electrones. por tanto.) H e llevado a cabo hasta ahora las dos p r i m e r a s partes del programa que había bosquejado en la introducción que precedía al apartado 7 3 . He puesto de manifiesto. es decir. podemos contrastar estos enunciados acerca de la d i s p e r s i ó n : y ello midiendo las energías o los momentos de electrones aislados. pero — y aquí llega mi objeción— al ejecutar semejante medición hemos de p e r t u r b a r el sistema que estamos e x a m i n a n d o . o bien —si medimos varios (como en nuestro ejemplo)'— la totalidad del haz de electrones.ido o tapado mi error. he completado tainhién el punto 3) de mi programa. Si se pidiera a mi contradictor que diese forma a su tesis p o r medio de u n ejemplo físico. «no niego que sea posible considerar la teoría cuántica de ese modo . P o d r í a ejecutarse una medición de esta índole. pues.

entonces con él o con otro aparato semejante sería capaz de producir agregados de electrones en los que todos éstos. también usted opina que la existencia de semejantes agregados estaría en contradicción con la teoría cuántica. A esta objeción yo contestaría diciendo. pero no efectuar selecciones. no las excluye t a m p o c o : podría hablarse de la imposibilidad de predicciones singulares únicamente si p u d i e r a afirmarse que al p e r t u r b a r el sistema o interferir con él tiene que impedirse todo tipo de medición predictiva. ya que está excluida p o r sus p r o p i a s 'relaciones de dispersión'. pues admitiendo que dispusiera de u n a p a r a t o con el que pudiese llevar a cabo tales mediciones. a) estarían limitados en cuanto a posición. la «hipótesis de ligaduras) ^. Después de todo. según veremos p r o n t o ) u n a demostración rigurosa de la aserción según la cual. Ninguno de los argumentos aducidos p r u e b a que las predicciones precisas contradirían a la teoría cuántica. afirmo justamente la imposibilidad de semejante medición. ' La hipótesis auxiliar que debato aquí puede presentarse. Y. P e r o que todavía no se h a dado (ni se p u e d e dar. pero como físico lo único que puedo decir es que mis intuiciones se rebelan contra la idea de que podamos m e d i r los momentos de unos electrones sin ser capaces de eliminar. http://psikolibro. como usted las l l a m a . «Pero eso es precisamente lo que yo afirmo — d i r í a mi impugnad o r — . ya que todos introducen una hipótesis suplementaria: p u e s el enunciado (que corresponde a la tesis de Heisenberg) de que las predicciones aisladas exactas son imposibles resulta ser equivalente a la hipótesis de que las mediciones predictivas j las selecciones físicas estén ligadas inseparablemente. de un modo diferente.iilie medición y selección física ha sido realmente planteada (en conversaciones y en Carlas) contra la tesis aquí propuesta.blogspot. en p r i m e r lugar. Así pues. Mi p r i m e r a respuesta sería que todo ello parece sumamente convincente. si es posible una medición predictiva también ha de serlo la separación física correspondiente. sino exclusivamente predicciones aisladas «indefinidas» (esto es. Usted supone que es posible m e d i r la energía de uno de esos electrones en movimiento sin sacarle de su trayectoria y del grupo de electrones: y ésa es la asunción que yo considero insostenible. por ejemplo. que no sería extraño que fuese correcta. todos aquellos cuyo m o m e n t o supera (o no llega) a una cantidad d a d a » . Admito que la idea es tolerable lógicamente . desde luego. formalmente singulares).222 La lógica de la investigación científica conclusión : sigue siendo cierto que las predicciones aisladas precisas son imposibles». y b) tendrían el mismo m o m e n t o . si bien la teoría no nos proporciona semejantes predicciones. La razón que tengo para elegir en concreto esta forma para su análisis y discusión críticos es que la objeción que afirma la existencia de una ligadura i. Pero lo que yo afirmo en este m o m e n t o es que. desde luego. lo único que p o d r í a usted contestar es que es posible concebir un a p a r a t o que nos permitiese hacer mediciones.com . es evidente que a p a r t i r de u n a teoría estadística no pueden deducirse nunca predicciones singulares exactas. Y mi concepción tiene v e r d a d e r a m e n t e que chocar con este nuevo sistema teórico — l a conyunción de la teoría cuántica con esta hipótesis auxiliar.

Ahora b i e n . nos contentaremos con diferenciar este grupo de los demás dirigiendo meramente nuestra atención a é l : p o r ejemjjlo. a u n q u e p o d r í a decirse que son fruto de ellas. Existe. no están esparcidas por fuera de u n margen a r b i t r a r i a m e n t e pequeño A x . por ello. con precisión. P e r o todavía tiene que asentarse el 4 ) : esto es. las leyes de conservación del m o m e n t o y de la energía) con la «hipótesis de ligadura» es i n t e r n a m e n t e contradictorio. y la extensión general de semejante convicción presuntiva p o d r á tal vez explicar p o r qué no se h a n elaborado los sencillos argumentos que asentarían la presunción opuesta. según asumimos. http://psikolibro. con ello. con el cual se pretende establecer la posibilidad de predicciones a r b i t r a r i a m e n t e precisas de la trayectoria de partículas aisladas. así como contrastarlas. u n a convicción p r o f u n d a m e n t e arraigada de que las mediciones predictivas y las selecciones físicas están siempre ligadas entre s í .Algunas observaciones sobre la teoría cuántica 223 Al llegar a esta situación he llevado a cabo el punto 3 ) de mi prog r a m a . supongo. me ocupo linicaiiiente de predicciones que no se refieran a corpúsculos aislados determinados. el onálisis precedente. Podemos llevar a cabo el mismo tipo de selección imaginaria en lo que se refiere a las demás coordenadas espaciales: el haz monocromático seleccionado fí*"' Aquellos críticos que han rechazado —con toda razón— la idea de mi experimento imaginario parecen haber creído que habían refutado a la vez. en vez de aislar dicho grupo del resto del haz por medios técnicos (como hicimos a n t e s ) — . A este nivel de la cuestión. la posibilidad de seleccionarlo físicamente). podemos prestar atención a todas las partículas que tienen (con una precisión d a d a ) la coordejiada de lugar x en u n instante dado. también se conocerán las componentes del m o m e n t o en las otras direcciones —esto es. y especialmente del experimento físico imaginario que describiré más abajo *". dónde se va a encontrar tal grupo en cada instante futuro (es claro que la mera existencia de semejante grupo de corpúsculos no contradice a la teoría cuántica: sólo lo h a r í a su existencia separada. el análisis que h e m o s efectuado hasta ahora es enteramente independiente de lo que se va a decir.com . con los que intento hacer p a t e n t e que podemos hacer sin dificultad predicciones de trayectoria de precisión arbitraria. Como introducción a este experimento imaginario estudiaré prim e r o algunos otros más sencillos. Querría destacar que las principales consideraciones físicas que voy a presentar ahora no forman parte de las asunciones o premisas de mi análisis lógico de las relaciones de incertidumbre. Conpeemos con precisión el momento de cada u n a de tales partículas. en lugar de determinar la posición en la dirección X de un grupo de corpúsculos p o r medio de una selección física — o sea. sino a todas las partículas que se mueven a lo largo de trayectorias paralelas a la dirección x con u n m o m e n t o conocido igual para t o d a s .blogspot. se sabrá que son iguales a c e r o — . pese a la advertencia que hago. En realidad. h e m o s de hacer ver todavía que el sistema que combina la teoría cuántica estadísticamente i n t e r p r e t a d a (incluyendo. por tanto. y que. y conocemos. o sea.

dicho brevemente. Pueden efectuarse selecciones imaginarias análogas a la que acabamos de hacer a p a r t i r de un «caso puro» de u n tipo concreto. a saber. u n a selección de partículas de acuerdo con su posición en la dirección de movimiento. p o r e j e m p l o . predicciones que p o d r í a m o s someter a contraste. una vez más. podremos contrastar empíricamente esta predicción (como ocurría con el experimento a n t e r i o r ) . Como sabríamos p a r a cada punto de la cinta el instante en que estaría expuesto al impacto de los electrones. sus trayectorias . Así pues. Una vez más.224 La lógica de la investigación cienújlca sicamente tendría que tener u n gran ancho en las direcciones y y z (sería infinitamente ancho en el caso de u n haz monocromático i d e a l ) .com . sino también el momento de todo corpúsculo de este rayo : y seremos capaces — p o r tanto— de predecir. partiendo de otros tipos de agregados. leemos seleccionado imaginativamente). En p r i n c i p i o . o. de ninguna de las partículas. es igual a cero) : de suerte que las posiciones en estas direcciones estarán muy s e p a r a d a s . y. en qué p u n t o y con qué momento incidirá sobre una placa fotográfica colocada en su t r a y e c t o r i a . podemos t o m a r un haz monocromático en el cual se haya ejecutado una selección física p o r medio de una estrecha r a n u r a A y (con lo cual tendremos como p u n t o de p a r t i d a físico una selección física que corresponderá a la selección m e r a m e n t e imaginada del ejemplo p r e c e d e n t e ) . No sabemos. y ahora podemos establecer el momento de u n grupo parcial de tales corpúsculos (seleccionado imagin a t i v a m e n t e ) que se encuentre en u n instante dado en u n a posición dada a lo largo de la dirección x: el momento será m a y o r cuanto más adelante se encuentre el grupo parcial seleccionado (y viceversa). pero si tenemos en cuenta una dirección d e t e r m i n a d a podemos calcular con precisión la componente del m o m e n t o de todas las que se dirigen en esta dirección concreta. con respecto a cualquier partícula de este estrecho rayo (que. los corpúsculos que después de h a b e r pasado p o r la r a n u r a se mueven en u n a dirección d e t e r m i n a d a forman de nuevo una selección i m a g i n a d a . podemos predecir su posición y su m o m e n t o . Si realizamos u n a selección física correspondiente a este caso. debido a la dispersión de los momentos : el grupo corpuscular se esparcirá sobre u n margen o zona que será cada vez más grande en la dirección x según avanza (el paquete se h a r á más a n c h o ) . ya que suponemos que en estas direcciones el momento se ha seleccionado con precisión (es decir. insertando u n http://psikolibro. no sólo conoceremos la posición.blogspot. mas podemos fijar nuestra atención de nuevo en un r a j o parcial muy estrecho. la situación es la misma (aun cuando las contrastaciones empíricas son algo más difíciles) que en el casó del p r i m e r ejemplo considerado . P o r ejemplo. y. p o r decirlo así. si colocamos una placa fotográfica en su camino. desde luego. p o d r í a m o s predecir t a m k i é n con respecto a cada u n o de tales puntos con qué m o m e n t o se p r o d u c i r í a n los i m p a c t o s . entonces corpúsculos diferentes se moverán con velocidades diferentes. podemos someter a contraste nuestras predicciones. en qué dirección saldrá después de atravesar la r a n u r a . Sustituyendo la placa fotográfica p o r u n a tira móvil de película fotográfica p o d r í a m o s llevar a cabo la contrastación empírica de la predicción que h u b i é r a m o s hecho de este m o d o .

una de momento seguida por una de posición (o viceversa) : según la teoría cuántica. ai procedía do P o de otro sitio cualquiera. La medición arriba expuesta. el apéndice * X I I ) . al cual seguiría u n a selección según la dirección que permitiese pasar solamente a las partículas que poseyeran u n momento m í n i m o d a d o . ya que no es posible deducir de ella conclusión alguna contrastable. se entiende que se aplican a «mediciones predictivas» y no a «mediciones no predictivasy>. con tal de que ésta sea u n a selección de acuerdo con u n m o m e n t o dado : ya que tal selección no p e r t u r b a la posición del corpúsculo *^. De ahí que el último párrafo del apéndice VI sea erróneo. Con el experimento imaginario que viene a continuación desafío *" Este enunciado (que traté de apoyar en mi estudio del apéndice VI) ha sufrido una eficaz crítica de Einstein (of. y es de suponer que éste es el caso que.com . a saber. Como me dispongo a deducir unas consecuencias de tanto alcance del supuesto de que son posibles mediciones precisas «no predictivas» de este tipo. y u n campo eléctrico en ángulo recto con la dirección del rayo cuando se tratase de electrones). esto es. no es posible prolongar aún más la trayectoria hacia atrás. apoyaré m i e x p e r i m e n t o imaginario -—que pretende asentar firmemente la posibilidad de predecir con precisión la posición y el momento de una partícula d e t e r m i n a d a — en este dispositivo especial de medición. en el b) cabe calcular la trayectoria previa a la primera medición. y con él se desploma mi experimento imaginario. p e r m i t e «un cálculo del pasado del elect r ó n » . es decir. a) la medición de dos posiciones. porque nos permite calcular el momento de la partícula sólo a su llegada a u n a posición y en u n instante medidos ambos e x a c t a m e n t e : la medición parece carecer de contenido predictive. pues mientras en los casos a) y c) sólo eran posibles cálculos referentes al t i e m p o comprendido entre las dos mediciones. Con todo. Como ya sabemos. En los a p a r t a d o s 73 y 76 he estudiado tres casos de tales mediciones «no predictivas». por ejemplo.Algunas observaciones sobre la teoría cuántica 225 filtro delante de la b a n d a móvil o quizás ante el contador de Geiger (un filtro en el caso de rayos luminosos. La precisión de las medidas que se obtienen con estas contrastaciones no está limitada p o r las relaciones de incertidumbre : pues éstas h a n de aplicarse —según liemos visto— principalmente a las mediciones que se emplean para la deducción de predicciones. a p r i m e r a vista no predictivo. el a p a r t a d o 7 3 ) . pero no a las encaminadas a c o n t r a s t a r l a s . y no podemos saber. b) la medición de una posición precedida — o c) sucedida— p o r u n m o m e n t o . La cuestión principal es que las mediciones no predictivas determinan la trayectoria de la partícula solamente entre dos mediciones. constituye u n ejemplo de b). a la zona temporal Anterior a la primera de tales mediciones. cuando llega una partícula a X (véase más ahajo). 16 http://psikolibro. Heisenberg cuestiona la «realidad física» de la m e d i d a . de una selección de acuerdo con el m o m e n t o seguida por u n a de posición . esto es. según Heisenherg (cf. p o r medio de u n filtro delante de una tira de película o de u n contador de Geiger. considero apropiado discutir la admisibilidad de semejante supuesto : lo cual se hace en el apéndice VI.blogspot. Podríamos averiguar de este modo si estas partículas llegaban realmente en el instante predicho o n o .

2. cf. y podemos sacar partido del hecho de que tales leyes nos permiten calcular lo qui' ocurre cuando las partículas chocan —supuesto que se nos den dos de las cuatro magnitudes con que se describe la colisión (esto es. Se ha dado por seguro que c u a h p ñ e r experimento de esta índole estaría en contradicciíSn con el formalismo de la teoría cuántica. págs.blogspot. ° Estoy pensando ahora en un rayo de luz y un tipo cualtjuiera de rayo corpuscular (de megatones. que h a n utilizado para justificar la interprelación de las fórmulas de este último como limitaciones impuestas a la precisión a]canzal)le. Hacemos que se corlen dos haces corfjuscuJares (de los cuales. op. 267 y sigs. los momentos ai y b i i previos. que se están convirtiendo actualmente en las de uso normal. X-Rays and Electrons (Nueva York. no decimos ni «posilrivoB ni «prolrón». sin embargo. no podemos trabajar únicamente con supuestos estadísticos: hemos de e m p l e a r t a n d u é n las leyes no estadísticas de la conservación de la energía y del m o m e n t o . me parecen monstruosidades lingüísticas: despUL's do todo. Physical Review 2 5 . 1927). se tratará de una selección de acuerdo con el momento a i ) y el B pasará a través de ' CoMPTON y SmoN. también COMPTON. 1926.. (Dinincidentalmente que las palabras «negatrón» o «positrcíp». pág. (El método de cálculo es una ¡larte perfectamente conocida de la teoría del efecto C o m p t o n * . pág. BÜTHE y GEICEIÍ.com . en principio. una «selección i m a g i n a r i a » . P a r a realizarlo emplearé. de pleno acuerdo con la teoría cuántica. En cierto modo.) http://psikolibro. ) Imaginemos ahora el dispositivo experimental siguiente (véase la figura 2 ) . Ergehnisse der exaklen Naíurwissenschaft 5. 639. 229 y sigs. 1925. ambos «casos puros». como antes. pero escogeré un dispositivo tal. cit. págs. Athomtlieorie (1929). * Cf. HAAS. y los i2 y ^21 posteriores a ella) y una componente^ de u n a tercera—. HAAS. 439. pero mi análisis — e n el que he llevado a caho los puntos 1) y 2 ) de mi programa— ha despejado el camino p a r a idear un experimento imaginario que hace ver. ' Ha de entenderse aquí «componente» en el sentido más amplio (ya en cuanto a dirección como en cuanto a magnitud absoluta). como máximo uno podrá ser un rayo de luz y como máximo uno tendrá carga e l é c t r i c a ^ ) . Como (jueremos llegar a predicciones singulares. Zeitschrijt für Physik 3. y parece que esta idea lia d e t e r m i n a d o la dirección de la búsqueda de semejantes experimientos. pero es claro que este método de argumentar no excluye la posiliilidad de (pie un (ha jiuetla idearse lui experimento imaginario que (empleando efectos y le}es físicos conocidos) haga ver cómo después de todo serían posihles tales mediciones.226 La lógica de la investigación cientíjica directamente el método argumentativo de B o h r y Heisenberg. positones o neutrones). que si existe realmente una partícula caracterizada por la selección seamos ea|iaces de averiguar tal hecho. Pues estos autores han tralado de justificar tal inlcr])r(>lación mostrando que no puede idearse un experimento imaginario (jue dé origen a medidas predielivas más e x a c t a s . 1924. podrían utilizarse dos rayos corpusculares de los cuales al menos uno fuese neutrónico. mi experimento consiste en una especie de idealización de los de Compton-Simon y Bothe-Geiger '-'. que son posibles las mediciones precisas en cuestión. en el sentido concreto de (jue el haz A será monocromático (o sea.

sabemos que. 325 J^ asimismo. supongamos también que las partículas de B tienen el momento (absoluto) bi. el m o m e n t o que tienen después de la colisión los corpúsculos con los que aquéllas habían c h o c a d o ) : a cada partícula de [ A ] que quedó lanzada en el p u n t o P en dirección de X y con el momento 335 h a de corresponder -x una segunda partícula — d e [ B ] — que h a sufrido una deflexión en P en la dirección calculable PY y tiene el momento ba.Elegimos ahora u n a dirección PX. al mismo tiempo. bi. dónde se encontraba esta segunda partícula en todo instante. pues teniendo en cuenta cuándo se produjo el impacto de la p r i m e r a en X y su velocidad — q u e conocem o s — . y lo mismo ocurre con el del rayo parcial [ B ] en cuando nos h e m o s decidido p o r u n a dirección concreta para é l : sea.Algunas observaciones sobre la teoría cuántica 227 u n a estrecha r a n u r a Rn (y estará sujeto. que es a i . pues. Podemos decir a h o r a : en cuanto advertimos que se h a registrado una de tales llegadas. [ A ] y [ B ] . si nos fijamos en las partículas del rayo parcial [ A ] que después del choque se mueven en dicha dirección. asimismo. Y colocando otro contador de Geiger (o la tira móvil de pelícu- http://psikolibro.: rayos parciales. hz (esto es. que se intersecan en el p u n t o «lugar) P. p o r tanto. un contador de Geiger o una tira móvil de película— que registra los impactos de los corpúsculos que llegan desde P a la región X (cuya extensión cabe reducir a nuestro arbit r i o ) . podemos calcular el instante en que se produjo la colisión en P.com . u n a segunda partícula h a de estar moviéndose desde P hacia Y con el momento bz? Y sabemos.Colocamos u n a p a r a t o en X — p o r ejemplo. podemos calcular su m o m e n t o . a u n a selección física que tiene en cuenta la p o s i c i ó n ) . Ahora imaginamos dos fino.blogspot.Se p r o d u c i r á n algunas colisiones entre corpúsculos de uno y otro haz. conocemos el momento de [ A ] .

interponiendo u n campo eléctrico o u n filtro delante del contador de Geiger— antes de m e d i r la posición. a p r i m e r a vista. pero. Podolski y Rosen emplean un razonamiento más modesto. http://psikolibro. ni que haya sufrido ningún tipo de interferencia debida a dicho cambio. mejor. no sólo que pueden ejecutarse predicciones aisladas precisas. p o d r í a m o s ser capaces de calcular el instante de su llegada a S i r i o ) . llegamos a u n conocimiento que es posterior al evento. sin embargo. puesto que podemos elegir en cualquier instante —^si medir la posición o el momento—. Así pues. La precisión de estas predicciones — l o mismo que la de las mediciones realizadas p a r a contrastarlas— no está. no es razonable suponer que el segundo corpúsculo haya quedado afectado en modo alguno por el cambio de dispositivo experimental procedente de tal elección.blogspot. si medimos la posición podemos calcular la de la segunda partícula. de suerte que podamos medir únicamente o la posición o el momento de la primera partícula en X. y. y. como consecuencia de todo esto (según se verá más a fondo en el apéndice V i l ) . sino bajo qué condiciones p u e d e n realizarse — o . Véanse también loa apéndices 'XI a •XII. podemos contrastar nuestras predicciones con respecto al segundo corpúsculo **. como si dijéramos. Este experimento imaginario nos permite advertir. incluso después de que la colisión entre las dos partículas ha tenido lugar. P e r o . lo cual significa que los corpúsculos del rayo parcial [ B ] sobre el que estamos haciendo predicciones se '•* Einstein. sujeta a ninguna de las limitaciones debidas al principio de incertidumbre en lo que se refiere a la coordenada de posición y a la componente del momento en la dirección PY: pues mi experimento imaginario reduce la cuestión de la precisión con que se pueden liacer predicciones acerca de u n a partícula de B que sufre una deflexión en P . sin interferir con ella: hecho que cabe expresar diciendo que esta última «tienes posición y momento precisos (Einstein lo expresó así: la posición y el momento son «reales)!. nos es dable calcular —con la precisión que queramos— bien la posición. y si m. en consecuencia. pero válido: supongamos que la interpretación de Heisenberg sea correeta. de su posición en la dirección PRn). mediciones no predictivas de tiempo. Los impactos de las partículas que alcanzan X se sucederán unos a otros en intervalos de t i e m p o irregulares. bien el momento de la segunda partícula. y fue atacado inmediatamente como «reaccionario»). así como el instante de su impacto en X (esto es.228 La lógica de la investigación científica l a ) en Y. p o d e m o s utilizar tal conocimiento p a r a deducir de él predicciones contrastables (si la partícula de B es u n fotón. posición y momento de la p r i m e r a partícula correspondiente de [ A ] : cuyo momento en la dirección PX. el apéndice V I ) si realizamos u n a selección de momentos — p o r ejemplo. pueden medirse con el grado de precisión que queramos (cf. entonces. Y éstas parecen ser. podemos hacer predicciones con u n grado de precisión cualquiera acerca del corpúsculo de B que se mueve en la dirección PY. a la de la precisión alcanzable en las mediciones que se efectúan en X.com . bajo qué condiciones son compatibles con la teoría c u á n t i c a — : solamente si podemos llegar a conocer el estado de la partícula sin ser capaces de d a r origen a dicho estado a voluntad. ya que cuando lo alcanzamos el corpúsculo h a b r á asumido ya su estado de movimiento .edimos el momento podemos calcular el de esta última. en principio. p o r ejemplo.

iguales los intervalos mencionados. la segunda de las conclusiones que acabamos de rechazar se ha p r o p u g n a d o repetidamente : una y otra vez nos encontramos con la creencia de que donde rige lo fortuito la regularidad está excluida (en el a p a r t a d o 69 he estudiado esta creencia desde un punto de vista crítico). sin embargo. resulta que la interpretación de Heisenberg. pues —como hemos visto— a algunos de aquéllos corresponden macro-leyes deductibles de asunciones frecuenciales. q u e p u e d e considerarse como u n a especie de experimentum crucis que sirve p a r a decidir entre la concepción heisenberguiana y u n a interpretación estadística coherente de la teoría cuántica. calcular el instante exacto en que se hizo el disparo en P. no ocurre que siempre que presentemos enunciados precisos no debamos hacer hipótesis frecuenciales. ívlas. Esta situación parece perfectamente clara. puesto que es posible deducir la posibilidad de llevarlo a cabo a p a r t i r de la interpretación estadística de la teoría cuántica (más las leyes de la energía y del m o m e n t o ) . esteraos autorizados a concluir que en dicho campo no se puedan proponer enunciados precisos. ni tampoco ocurre que siempre que haya enunciados frecuenciales perfectamente confirmados en un campo particular. pero no podemos elegir l i b r e m e n t e el m o m e n t o en que se dispara.blogspot. ha de estar también en contradicción con la interpretación estadística de aquella teoría. ni tampoco podemos evitar que se h a g a n disparos al blanco que escapan a nuestra previsión (desde las cercanías de P). por ejemplo. leyes que afirmen probabil i d a d e s — con objeto de deducir predicciones freciienciales. y es posible dividir esta tarea en dos p a r t e s : p o r un lado. Es evidente que nuestro experimento y la interpretación de Heisenberg son incompatibles. que le contradice. tendrá que intentar descubrir leyes que le permitan deducir predicciones aisladas (leyes «causales» o «deterministas». o «enunciados p r e c i s o s » ) . es como si fuésemos capaces de a p u n t a r y p r e d e t e r m i n a r la fuerza de la bala. asimismo (y ello antes de que la bala dé en el blanco Y). h a de t r a t a r de p r o p o n e r hipótesis acerca de frecuencias —esto es. L A METAFÍSICA INDETERMISNISTA La tarea del científico de la Naturaleza es buscar leyes que le p e r m i t a n deducir predicciones. como si pudiéramos. Estaría en contradicción con la teoría cuántica que pudiésemos alter a r el estado de cosas haciendo. A la vista de los experimentos de Compton-Simon y Bothe-Geiger parece posible realizar el experimento arriba expuesto. y. no será fácil superar el dxialismo de las macro-leyes y las micro-leyes — q u i e r o http://psikolibro.com . No existe nada en estas dos tareas que las haga m u t u a m e n t e incompatibles en ningún respecto : sin duda alguna. 78. A juzgar p o r el estado actual del desarrollo científico. sino que hemos de esperar hasta que el a r m a de fuego entre en acción. Así pues. por el otro.Algunas observaciones sobre la teoría cuántica 229 sucederán t a m b i é n u n o a otro a intervalos irregulares de t i e m p o .

y no p u e d o estar de acuerdo con Schlick cuando dice que «. http://psikolibro. señalando las dificultades y contradicciones que podrían desvanecerse con ella. aquello a que va a p a r a r el experimento imaginario descrito en el a p a r t a d o 7 7 . no debemos concluir que sea vana la búsqueda de leyes precisas. p o d r í a ser lógicamente posible es una reducción de todos los enunciados precisos conocidos a enunciados frecuenciales (interpretándolos como macro-leyes). El llamado «principio de causalidad» o «ley de causalidad». sólo es posible calcular probabilidades a p a r t i r de estimaciones probabilitarias *^.blogspot.la ley de causalidad " Al final de la carta que incluimos en esta obra como apéndice *XII. Así pues.com . del éxito de las predicciones frecuenciales acerca de tiradas con una perra chica. y acabamos de hacer ver que semejante intento no puede estar respaldado p o r demostración de ninguna clase. y por mucho éxito que tengamos al o p e r a r con estimaciones probabilitarias. no favorece ni una tesis determinista n i u n a indeterminista. Pero la reducción contraria no es posible: los enunciados frecuenciales no p u e d e n deducirse jamás de los otros. Lo que.. a u n q u e es susceptible de formulación.. lo cual quiere decir que p u e d e n q u e d a r siempre superadas. posee u n carácter enteramente diferente de u n a ley n a t u r a l . sí o no? Considero esta p r e g u n t a como metafísica. necesitan p a r t i r de asunciones propias que tienen que ser específicamente estadísticas. sin embargo. Estas reflexiones no constituyen. ninguna ley de la que puedan deducirse predicciones sobre el curso de procesos aislados o elementales». > Pero podemos argumentar en favor. ni siquiera las leyes de esta índole . y que posiblemente p u e d a n deducirse de estimaciones probabilitarias . que tales tiradas estén indeterminadas. Esta es la situación lógica . El científico no dejará nunca que nada le i m p i d a continuar buscando leyes. el hecho de que operemos con a m b a s — . pero sigo considerándola verdadera. d i g a m o s ) . todo lo c o n t r a r i o : supongamos que las relaciones de incertidumbre no queden refutadas p o r dicho experimento (por las razones que s e a n : p o r q u e el experimentum crucis detallado en el apéndice VI se decidiera contra la teoría cuántica. Continúo creyendo que este análisis es esencialmente correcto: pues no podemos concluir. que no lo estaríamos p a r a afirmar que «no existen leyes precisas en la Naturaleza. pues incluso en tal caso se las p o d r í a contrastar y solamente cabría corroborarlas como enunciados frecuenciales. Einstein se opone a esta tesis. Y si llegara el m o m e n t o en que fuese posible trabajar en la física con enunciados frecuenciales exclusivamente. en ningún caso tendríamos derecho a extraer conclusiones indeterministas del hecho de que dichas relaciones estuviesen perfectamente corroboradas *^. Las leyes que encontramos son siempre hipótesis. en modo alguno. digamos. entonces seguiríamos sin estar autorizados a sacar conclusiones indeterministas : es decir. de una tesis metafísica indeterminista. como hemos visto en el apartado 7 0 .230 La lógica de la investigación científica decir. ¿Está gobernado el m u n d o p o r leyes estrictas. pero negar la causalidad sería lo mismo que intentar p e r s u a d i r al teórico de que abandone su búsqueda.

pero ya hemos indicado que cuando se analizan estrictamente estas leyes naturales. Schlick había mantenido ya anteriormente que el principio de causalidad debería colocarse a la par de las leyes naturales. escribe lo siguiente (cito el pasaje completo. y deducir de éstas predicciones que se c o r r o b o r e n . pág. http://psikolibro. *' Compárense las opiniones expresadas aquí y en el resto de este apartado con el capítulo *IV del Postscript. la decisión del científico de no a b a n d o n a r j a m á s su búsqueda de leyes. Este resuUado. La' creencia metafísica en la causalidad. p o r falsarias). pág. no nos sorprende en realidad. La creencia en la causalidad es metafísica *^. lo cual quiere decir que tendríamos que buscar leyes y predicciones. sólo es posible mostrar que son falsas si logramos form u l a r leyes. la nota 2 del a p a r t a d o 12) buscar leyes o predicciones singulares. también mis notas 7 y 8 del apartado 4 ) : «Nuestras tentativas de encontrar un enunciado equivalente al principio de causalidad han fracasado: al querer formularlo hemos ido a parar a pseudoenunciados. Las fórmulas de Heisenberg — c o m o otros enunciados análogos que sólo pueden q u e d a r corroborados p o r sus consecuencias estadísticas—• no conducen necesariamente a conclusiones indeterministas.. 155. Así pues. si suponemos que estas conclusiones indeterministas son hipótesis empíricas. 374. p o r ser fútil. parece ser más fértil que ninguna metafísica indeterminista de la índole defendida p o r H e i s e n b e r g .com . a saber. no podemos obedecer una exScHLiCK. a su vez." ed. Allgemeine Erkennínislehre (2. pues hemos observado antes que es posible contrastar la verdad de la ley de causalidad en el mismo sentido que puede serlo la de cualquier otra ley natural. en Die Kausalitiit in der gegenwürtigen Physik. a su vez. 1931. la de que la regla metodológica m e n c i o n a d a — l a decisión de no aband o n a r nunca la búsqueda de leyes— no puede cumplir su propósito. No es sino u n a típica hipóstasis metafísica de u n a regla metodológica perfectamente justificada. y. aunque válido como réplica a un positivista. cf.blogspot. Pero no p u e d e h a b e r enunciado empírico con consecuencias metodológicas que nos obligue a a b a n d o n a r la búsqueda de leyes: pues la única forma en que u n enunciado que suponemos libre de elementos metafísicos pueda tener conclusiones indeterministas es que éstas sean falsables **.Algunas observaciones sobre la teoría cuántica 231 p u e d e ser contrastada en cuanto a su verdad exactamente en el mismo sentido en que p u e d e serlo cualquier otra ley natural» ^. no parecen tener. por una hipótesis contrastabla empíricamente». Die Naturwissenschaften 19. en sus varias manifestaciones. sin embargo.. pero esto no prueba p o r sí mismo que no p u e d a existir otro enunciado empírico que justifique esta conclusión u otras p a r e c i d a s : por ejemplo. deberíamos hacer lo posible p o r contrastarlas (esto es. *' Esto. o carente de sentido. y — e n real i d a d — podemos percatarnos de que los comentarios de este autor h a n tenido u n efecto paralizador en la investigación: es fácil no caer en la cuenta de relaciones que no h a b r í a que buscar m u y lejos si se repite incesantemente que la indagación de las mismas «carece de sentido».. p e r o . el cuarto párrafo del apartado 66). o «imposible» (cf. de acuerdo con ello. pero como por entonces consideraba que éstas son auténticos enunciados. 1925). tiende a inducir a error: pues un enunciado falsable puede tener todo tipo de consecuencias lógicamente débile incluyendo algunas no falsables (cf. tenía también al «principio de causalidad . el carácter de enunciados que sean verdaderos o falsos. sino que resultan ser nada más que reglas para la (trans-)formación de tales enunciados». Cf.

ya que afirman solamente que no encontraremos ninguno de ellos. K r a m e r s y S l a t e r ) no podía sino parecer que las probabilidades reemplazaban a las leyes '° Su argumentación. existe realmente u n a analogía entre las constantes c y h: analogía que —inciden talmente— asegura que ¡a constante h no constituye b a r r e r a más firme que la constante c. que no podremos p r o d u c i r n i n g u n o . http://psikolibro. Hoy vemos claramente que el fracaso era inevitable.com . las fórmulas de Heisenberg no deberían interpretarse como si prohibiesen la búsqueda de casos «super puros».blogspot. Las leyes que p r o h i b e n velocidades mayores que la de la luz y casos «super puros» desafían al investigador — d e l mismo modo que otros enunciados e m p í r i c o s — a iniciar la búsqueda de lo p r o h i b i d o : pues sólo puede contrastar los enunciados empíricos t r a t a n d o de falsarios. la aparición de la metafísica indeterminista es perfectam. Desde u n p u n t o de vista histórico. p o r ejemplo. a cierta interacción causal. y. pretende dar una explicación causal de por qué son imposibles las explicaciones c a u s a l e s * ' ' ) . ya que sólo afirma que no encontraremos ninguna con esta característica. únicamente recordaré al lector los intentos que se han hceVio para demostrar que las relaciones de incertidumbre cierran ciertas vías de posible investigación. lo cual hace patente que sería contradictorio pensar que pueda existir ninguna hipótesis empírica que nos obligue a a b a n d o n a r la búsqueda de leyes. en particular.ente c o m p r e n s i b l e : d u r a n t e largo tiemp o .232 La lógica de la investigación científica hortación de abandonar la búsqueda sin r e p u d i a r el carácter empírico de estas h i p ó t e s i s . es decir. Y. es que la causalidad falla debido a nuestra interferencia eon el objeto observado: esto es. análogamente. y se han rechazado las cuestiones planteadas al tratar de saltar al otro lado de tales barreras por el conocido método de dejar de lado los problemas indigeribles titulándolos «pseiido»-problemas. en la época de la teoría de Bohr. El principio de la constancia de la velocidad de la luz (y de la imposibilidad de exceder esta velocidad) no nos p r o h i b e buscar velocidades que sean más elevadas que la de la luz. u n límite a las posibilidades de investigación . que seremos incapaces de p r o d u c i r señales que se muevan más de prisa que la luz. En m i opinión. expresada brevemente. y el fracaso de los repetidos intentos de deducir los espectros luminosos — q u e son efectos estadísticos— de u n modelo mecánico del átomo tenía forzosamente que p r o d u c i r u n a crisis del determinismo (dado que no se coniprendía con integridad cuál era la situación desde el punto de vista lógico). análogamente a como lo hace el principio de constancia de la velocidad de la l u z : se ha interpretado la analogía entre las constantes c Y h —la velocidad de la luz y lá constante de P l a n c k — diciendo que ambas ponen. pero en aquel entonces (alrededor de 1924. puesto que es imposible deducir leyes estadísticas de u n modelo atómico no estadístico ( m e c á n i c o ) . en principio. No pretendo mostrar ahora en detalle cómo tan repetidos intentos de estatuir el indeterminismo revelan un modo de pensar que sólo cabe describir como determinista — e n sentido metafísico— (Heisenberg. los físicos h a b í a n tenido fe en una metafísica determinista.

El edificio determinista se venía abajo.Algunas observaciones sobre la teoría cuántica 233 estrictas en el mecanismo de cada uno de los átomos.com . pero que hemos de abstenernos de promulgar prohibiciones que pongan límites a las posibilidades de investigación. http://psikolibro. estribado en el principio de incertidumbre de Ileiscnberg —pero. La lección a sacar de todo esto es que deberíamos esforzarnos por encontrar leyes estrictas —prohibiciones—• que puedan fundarse en la experiencia. como hemos visto.blogspot. de las ruinas del determinisnio brotó el indeterminismo. especialmente porque los enunciados probabilitarios se expresal)an como emmciados formalmente singulares. a partir de la misma falta de comprensión de los enunciados probabilitarios formalmente singulares.

ser nada más que « p r o b a b l e m e n t e v á l i d o » ) . grados de probab i l i d a d : tipo de lógica que cabe llamar «lógica probabHitarian. Pero como Camap declinó mi propuesta. sino. me acomodé al uso. «asentar sin lugar a dudas». creo. por tanto. A mí no me gustaba. en mi opinión.com . hacia 1939) que se empleara «1 término «corroboración» [en inglés. propuse. Parton. qué pruebas h a s o p o r t a d o .blogspot. pensando que las palabras no http://psikolibro. o de qué forma sale indemne de la contrastación una teoría Las teorías no son verificables. bien nos daría la seguridad de que el enunciado inducido es «probablemente válido». especialmente la pág. Se h a hecho a m e n u d o el intento de describir las teorías como algo que no puede ser verdadero ni falso. confirmation'\ (véase su «Testability and Meaning». deberíamos disponernos a averiguar en qué m e d i d a está «corroborada» *^. Según aquéllos que creen en esta lógica. sino solamente más o menos probable. por tanto.CAPITULO DÉCIMO La corroboración. Al calificarlo de «neutral» me refiero a un término que no prejuzgue si al salir indemne la hipótesis se ha hecho «más probable». E n resumen. todo el enfoque del p r o b l e m a de la p r o b a b i l i d a d de hipótesis es e r r ó n e o : en lugar de discutir la « p r o b a b i l i d a d » de una hipótesis deberíamos t r a t a r de averiguar qué contrastaciones. 1936. que me había sido sugerido por el profesor H. Me introducido en este libro los términos KCorrohoración)^ {aBewahrungy)) y •—especialmente— «grado de corrohoTaciónv (uGrad der Bewdhrungy>. En especial. pero pueden ser «corroboradas». con lo cual este término se aceptó prontamente por muchos. ha «demostrado su temple». 427).. corrohorotíon]. P e r o . en el sentido del cálculo de probabilidades. «verificar». y «confirmar» corresponde más de cerca a «erfeorten» o «feestaíigcra» que a «bewdhrens). Dicho de otro modo: he introducido el término «grado de corroboración». «Bewahrungsgrad») porque quería tener un término neutral con el cual designar el grado en que una hipótesis ha salido indemne de contrastaciones rigurosas. por ejemplo). asimismo. «demostrar». la lógica inductiva h a sido elaborada en el sentido de que puede adscribir a los enunciados. esto es. N. a su vez. debido a algunas de sus asociaciones («hacer firme». no sólo los dos valores de «verdadero» y «falso». y. bien nos daría la probabilidad que fuese acerca de ello (ya que el principio de inducción p o d r í a . la inducción debería determin a r la probabilidad de u n enunciado . tendríamos que intentar la averiguación de hasta qué p u n t o h a sido capaz de demostrar que es apta p a r a sobrevivir — y ello p o r h a b e r salido indemne de las contrastaciones — . «establecer firmemente». en Philosophy of Science 3. y h a b r í a u n principio de inducción que. principalmente con objeto de poder discutir el problema de si dicho «grado» podría identificarse o no con la «probabilidad» (ya sea en el sentido frecuencial o en el de Keynes. a Camap (en una carta escrita. Camap tradujo mi término «grado de corroboración» (líGrad der Bewdhrungyi) —que había sido aducido primeramente por mí en las discusiones del Círculo de Viena— por «grado de confirmación» [en ingl.

SOBRE LA LLAMADA VERIFICACIÓN DE HIPÓTESIS Con frecuencia no se ha parado mientes en el hecho de que las teorías no son verificables. que es concebible —o lógicamente posible—• que cambien. y sin la cual es difícil de concebir la actuación práctica) *^. me abstendré de argumentar a favor o en contra de la fe en la existencia de regularidades en nuestro mundo . Se dice a menudo que una teoría está verificada cuando se han verificado algunas de las predicciones deducidas de ella.La corroboración 235 79. sino también falsarse por nuevos experimentos. e incluso trivial.blogspot. suele conservar su validez como una especie de caso límite de la nueva: aún es aplicable. Conforme a mi actitud con respecto a otras cuestiones metafísicas. asimismo. las asociaciones de la palabra «confirmación» tenían importancia y se habían hecho sentir. presenta al científico una seria posibilidad que puede actualizarse en cualquier momento. http://psikolibro. que no podemos saber con certeza si el sol saldrá mañana . jamás ocurre que los antiguos experimentos den un día resultados nuevos. mas hasta ahora nunca ha tenido que considerarse falsada una teoría debido a un fallo súbito de una ley perfectamente confirmada. o que no es posible asentar de un modo definitivo un enunciado asentando unas consecuencias suyas. incluso cuando queda superada. pero la cuestión que se nos presenta —la que hace significativa en el contexto actual la inverificabilidad de las teorías— se encuentra en un plano totalmente distinto. o el «principio de la uniformidad de la Naturaleza». el método científico presupone la inmutabilidad de los procesos naturales. sin duda. de suerte que pronto se utilizó el término «grado de confirmación» —por Carnap mismo—i como sinónimo (o «explicans») de «probabilidad». se dice. el apartado *1S de mí Postscript. pero trataré de hacer patente que la inverificabilidad tenían importancia: y de este modo llegué a emplear el término «confirmación» durante cierto tiempo en diversas publicaciones. el apéndice *X y. Pueden decirse varias cosas en favor de los argumentos anteriores. lis completamente cierto. lo único que pasa es que unos experimentos nuevos se colocan enfrente de la antigua teoría.com . pero se está dispuesto a ver en tales objeciones el resultado de escrúpulos algo exagerados. Pero resultó que me había equivocado: desgraciadamente. Admitimos.) " Cf. (Véanse también el apéndice *IX y el apartado *29 de mi Postscript. Brevemente dicho: las regularidades contrastables directamente por medio de experimentos no cambian. Por ello lo he abandonado en favor de «grado de corroboración». pero hay que hacer constar que éstos no afectan a mi tesis: expresan la fe metafísica en la existencia de regularidades en nuestro mundo (fe que comparto. pero esta posibilidad no se tiene en cuenta en la ciencia empírica y no afecta a sus métodos: por el contrario. quizá se admita que la verificación no es impecable desde un punto de vista lógico. en los casos en que antes tenía éxito. al menos con bastante aproximación. pero esta incertidumbre puede no tomarse en cuenta: el hecho de que las teorías puedan no solamente mejorarse. Esta.

tanto con respecto al espacio como al tiempo. pero las teorías revisadas no tendrían que dar razón m e r a m e n t e de la nueva s i t u a c i ó n : también habrían de ser dcduclMes da ellas nuestras experiencias anteriores. pese a ello. diríamos más bien que es parte de nuestra definición de las leyes naturales. ya que el p r i n c i p i o de inducción es en sí mismo de carácter metafísico: como h e señalado en el a p a r t a d o 1. el «principio de la uniformidad de la Naturaleza» puedo considerarse como u n a interpretación metafísica de una regla metodológica (como su p a r i e n t e cercana. posiblemente habría que revisar de un modo drástico las teorías a c t u a l e s . ha de explicarlas). Si se intenta r e e m p l a z a r los enunciados metafísicos de esta índole p o r principios del m é t o d o . la «ley de c a u s a l i d a d » ) . este principio expresa de u n modo m u y superficial una importante regla metodológica — y justamente urfa que podría deducirse muy ventajosamente de un estudio sobre la inverificabilidad de las teorías *^. que deducirla de leyes. además. Supongamos que el sol no salga mañana (y que.blogspot. quedaría falsado al mismo tiempo que la p r i m e r a teoría falsada. P u e s si este principio •—que se supone da validez a la inferencia de t e o r í a s — fuera falsable a su vez. tratan(!o de dar alcance a l.236 La lógica de la investigación científica de las teorías tiene importancia metodológica.com . Desde el punto de vista metodológico se ve que el principio de la uniformidad de la Naturaleza está r e m p l a z a d o p o r el postulado de la invariancia de las leyes naturales. gobierna el método inductivo — y . A mi entender. que no cabe a r g u m e n t a r ni a su favor n i en contra s u y a ) . P e r o esta tentativa fracasa. Me refiero a la regla de que todo sistema nuevp de hipótesis ha de dar lugar a las regularidades ya conocidas y corroboradas (o sea. asimismo.^'s cuestiones científicas que nos i n t e r e s a n ) . el supuesto de que este principio sea empírico conduce a u n a regresión infinita. la posibilidad de falsar u n a ley corroborada no carece. p o r ello. lo cual tal vez no tendría demasiada importancia si no fuese p o r q u e en todo caso h a b r í a de considerársele u n enunciado infalsable. P o r consiguiente. ya que ésta sería u n a conclusión deducida valiéndose del p r i n c i p i o de i n d u c c i ó n : y éste. como premisa. p o d r í a introducírsele solamente como proposición primitiva (o postulado. Y. Así pues. que no h a n de tener excepciones. el de verificación de las t e o r í a s — . sería u n e r r o r afirmar que las regularidades naturales no cambian (y éste sería un tipo de enunciado tal. considerare pertinente sólo uno de los puntos e x p r e s a d o s : la referencia al llamado «principio de la uniformidad de la Naturaleza». o a x i o m a ) . continuemos viviendo. según se supone. Segiín me parece. esto es. P o r consiguiente. a su vez. pues. http://psikolibro. Si tal cosa ocurriera. de importancia desde u n punto de vista metodológico : nos ayuda a encontrar lo que exigimos a las leyes naturales y esperamos de ellas. y. se llega al «principio de inducción». en modo alguno. la ciencia tendría que explicarla. si postulamos que éstas h a n de ser invariantes en el espacio y el tiempo. y si postulamos. que. Véase también el apartado *3 (párrafo tercero) de'mi Postscript. y éste es el plano en que me opongo al razonamiento propuesto.

del modo en que dicha hipótesis haya salido i n d e m n e de las contrastaciones hasta el momento : o sea. desde luego. la teoría de la p r o b a b i l i d a d de hipótesis parece h a b e r surgido gracias a u n a confusión de cuestiones psicológicas y lógicas. y que el grado de confianza con que esperamos que se c u m p l a u n a predicción y que luego se corrobore u n a hipótesis dep e n d e r á . La p r o b a b i l i d a d de hipótesis suele considerarse u n m e r o caso especial del p r o b l e m a general de la probabilidad de un enunciado. quizá sería posible reducir la cuestión de la probabilidad de una hipótesis a la de la probabilidad de eventos. PROBABILIDAD DE UNA H I P Ó T E S I S Y PROBABILIDAD DE EVENTOS : CRÍTICA DE LA LÓGICA PROBABILITARIA Incluso si se a d m i t e que las teorías nunca q u e d a n verificadas de u n modo definitivo. ¿no podemos conseguir que sean seguras en m a y o r o m e n o r grado. abocamos en el dilema de elegir entre u n a regresión infinita y el apriorismo. P e r o hasta los creyentes en la lógica p r o b a b i l i l a r i a reconocen que estas cuestiones psicológicas no pertenecen a la epistemología ni a la metodología *^. digamos.s a la escuela de Reicbcnbacli que a la de Keynes. Pero esto q u i e r e decir que u n p r i n c i p i o de inducción falsable quedaría falsado de nuevo con cada progreso de la ciencia.blogspot. introducir u n p r i n c i p i o de inducción que no fuese falsable: lo cual equivaldría a la equivocada noción de u n enunciado sintético válido a priori. Reconozco. a su vez. de modo que no puede hacérseles responsables del fracaso de la teoría. al que. http://psikolibro. 80.com . *' Aludo aquí niá. razonan que es posible —basándose en decisiones inductivistas^— adscribir grados de probabilidad a las hipótesis mismas. falsado. además. En el apartado 83 está incluida una crítica de la posición de Keynes. Así pues. El presente apartado contiene principalmente una crítica de la tentativa (de Reichenbach) de interpretar la probabilidad de hipótesis a base de una teoría frecuenciat de la probabilidad de eventos. de u n enunciado irrefutable acerca de la r e a l i d a d . Sería necesario. se tiene p o r el p r o b l e m a de la probabilidad de un evenSegún la tesis inductivista que aquí cslutlio. en virtud del modus tollens.La corroboración 237 q u e d a r í a . de su corroboración anterior. las premisas para la deducción de la teoría consistirían en el principio de inducción y los enunciados de observación. si tratamos de convertir nuestra fe metafísica en la u n i f o r m i d a d de la Naturaleza y en la verificabilidad de las teorías en u n a teoría del conocimiento basada en la lógica inductiva. más o menos p r o b a b l e s ? Después de todo. Pero se supone tácitamente que estos últimos son inamovibles y reproducibles. que cabe reducir este concepto al de la p r o b a b i l i d a d de eventos. que nuestros sentimientos subjetivos de convicción tienen diferentes intensidades. siempre que u n a teoría derivada de él resultase íalsada *^. sin e m b a r g o . Del mismo modo que la lógica inductiva en general. es decir. esto es. y. y de esta forma p o d r í a hacérsela susceptible de t r a t a m i e n t o matemático y lógico *^. desde luego. p r o b a b l e m e n t e — e n t r e otras cosas—. pues.

sólo que expresado en u n a terminología especial. leemos en Reichenbach. y..relativa de los enunciados dentro de una sucesión de enunciados (en lugar de la frecuencia relativa de u n a propiedad). Sitzungsberichte der Preussischen Akade- http://psikolibro. Doy aquí un esbozo de la construcción de la lógica probabilitaria elaborada por Reichenbach (Wahrscheinlichkeitdogik. de modo que finalmente no contenga más que u n solo elemento —esto es. p^. p o r e j e m p l o : «El que atribuyamos probabilidad a enunciados o a eventos es solamente una cuestión de terminología. 101 y sigs. de este m o d o . según que el enunciado aislado sea v e r d a d e r o o falso. pero podríamos decir exactamente igual que aquello a lo que se asigna la p r o b a b i l i d a d 1/6 es al enunciado 'saldrá la cara marcada con 1'» ^. y cabe hacer patente u n a conexión m u y estrecha entre este concepto y el de «verdad» : pues si hacemos cada vez más corta la sucesión de enunciados. 1930. of. la próxima nota. y otras (en las que se coloca u n a raya sobre é l ) como «falso».— la expresión «frecuencia veritativa» |^en ingl.lógica probabilitarian al cálculo con las m i s m a s ^ .. sus elementos—. y lo contrario p o r la negación de este enunciado . p„> . la probabilidad dentro de una alternativa p u e d e interpretarse como la «frecuencia veritativuy> .. F i n a l m e n t e . un enunciado aislado—. p o r tanto. podemos l l a m a r «probabilidad de enunciados» o «prob a b i l i d a d de proposiciones» al concepto de p r o b a b i l i d a d transformado de este m o d o . dado que incluye a este ú l t i m o como caso límite. cabe definir las operaciones con frecuencias veritativas de tal suerte que las operaciones veritativas de la lógica clásica se conviertan en casos límites de aquellas o p e r a c i o n e s . Puede quizá llegar a entenderse mejor esta identificación de la p r o b a b i l i d a d de eventos con la de enunciados. obtenemos u n a sucesión de enunciados de la forma p¡. si recordamos lo dicho en el a p a r t a d o 2 3 . Así. y puede llamarse «. 171 y sig. truth-frequency'} se debe a Whitehead. ' REICHENBACH.238 La lógica de la investigación científica to. p¡. Allí definíamos el concepto de «evento» como u n a clase de enunciados s i n g u l a r e s . ésta p u e d e considerarse como u n a generalización del concepto de v e r d a d . entonces la p r o b a b i l i d a d (o frecuencia v e r i t a t i v a ) de la sucesión p u e d e únicamente asumir u n o de los dos valores 1 y O.j está caracterizado como «verdadero». podemos m i r a r tal sustitución como u n simple cambio de terminología: las sucesiones de referencia se i n t e r p r e t a n como sucesiones de enunciados. Hasta ahora h a b í a m o s considerado la asignación de la probabilidad 1/6 a que salga u n a cara determinada de u n dado como u n caso de la p r o b a b i l i d a d de e v e n t o s .. Si consideramos representada por enunciados una «alternativa» — o . Erkenntnis 1.blogspot. mejor. p„.com . podemos describir el que salga cara por el enunciado «fe es cara». P o r lo cual se puede considerar la verdad o falsedad de u n enunciado como u n caso límite de la p r o b a b i l i d a d . P o r t a n t o . estará p e r m i t i d o h a b l a r de la probabilidad de enunciados en vez de la probabilidad de eventos. ^ Según Keynes —en A Treatise on Probability (1921). págs. P o r tanto. págs. y. y nada más. Si nos place. en la que a veces u n enunciado p. a la inversa.

La idea de que se p a r t e es la de que la p r o b a b i l i d a d de hipótesis debe encuadrarse bajo el rótulo de « p r o b a b i l i d a d de enunciados» — e n el sentido que se acaba de definir—. solamente la lógica probabilitaria nos proporciona la forma lógica capaz de representar el concepto de conocimiento propio de la ciencia natural» *.blogspot. Y ahora consideraría esta última como una interpretación (la interpretación lógica) entre las diversas posibles del cálculo de probabilidades formal. 488). b) que es mejor llamar «probabilidad de un evento» a una probabilidad que esté definida por una frecuencia relativa (ya sea una frecuencia veritativa o la frecuencia de un evento)..). y de a h í que esta terminología sea completamente inadecuada. ¿ p o d e m o s realmente identificar la probabilidad de hipótesis con la p r o b a b i l i d a d de enunciados que acabamos de definir. bajo ningunas circunstancias puede traducirse p o r otro acerca de la p r o b a b i l i d a d de eventos. al mismo tiempo.La coTrohoTación 239 P e r o . WahrscheinlicKkeitslogik (op. de que trata Keynes.com . p o r tanto.. T a l vez. (Cf. 101 y sigs. cit. pero esta conclusión resulta ser injustificada. L'.->mathem. «. y. mejor que una frecuencia veritativa.. indirectamente. sino otro más p e q u e ñ o . pág.. Post (American Journal of Mathematics 4 3 . La forma de Whitehead de la teoría frecuencial. 1921. cit. *' Sigo pensando: a) que la llamada «probabilidad de hipótesis» no puede ser interpretada por una frecuencia veritativa. con la de eventos? Creo que estas identificaciones son el resultado de u n a confusión. http://psikolibro. sucesiones de enunciados. en op. que sigue a E.. no hemos de asignar el grado de p r o b a b i l i d a d 1. los apéndices *II. y que si alguien dice de u n a hipótesis que no es verdadera. se encuentra u n o frente a frente con la siguiente cuestión : ¿con referencia a qué sucesión de enunciados p u e d e asignarse u n valor probabilitario a u n a hipótesis? Reichenbach identifica la misma «aserción de la ciencia natural» —con lo cual quiere decir u n a hipótesis científica— con ima sucesión de refercKcia de e n u n c i a d o s : dice. págs. Una forma de i n t e r p r e t a r esto sería tom a r como elementos de tal sucesión a los diversos enunciados singulares que pueden estar en contradicción con la hipótesis.) * REICHENBACH. 1932. Physik. págs. afirmo que las consideraciones basadas en la lógica p r o b a b i l i t a r i a no rozan siquiera los temas que surgen a part i r del concepto de una probabilidad de hipótesis. Klasse 2 9 . y c) que la llamada «probabilidad de una hipótesis» —en el sentido de su aceptabilidad^ no es un caso especial de la «probabilidad de enunciados». en resumidas cuentas. lo mejor sería no e m p l e a r nunca la expresión « p r o b a b i l i d a d de enunciados» si nos queremos referir a la prob a b i l i d a d de eventos *^. pág. o conformes mié der Wissenschajien. y mi Postscript. es parecida. hablando rigurosamente. Pues si se intenta reducir la idea de p r o b a b i l i d a d de hipótesis a la de frecuencia veritativa — q u e emplea el concepto de sucesión de enunciados—. p o r tratarse. p o r tanto. sino «probable». la teoría frecuencial de Ven Mises. 184) y. a las cuales. entonces este enunciado. pág..las aserciones de la ciencia n a t u r a l — q u e no son nunca enunciados singulares— son. sin duda alguna. 15 de la reimpresión. *IV y *IX. en realidad. Sea esto como fuere. Tratemos ahora de seguir la sugerencia de que las hipótesis mismas son sucesiones de enunciados. de u n tipo de probabilid a d de u n e n u n c i a d o . 476 y sigs.

estos últi** Asumo aquí que para entonces ya nos hemos decidido a atribuir la probabili• dad cero a la hipótesis siempre que haya una falsación neta. p o r ello. P e r o este camino no lleva a ninguna p a r t e . por término medio. Sería posible tal cosa si los enunciados universales tuviesen la forma. « p a r a todo valor de k es verdadero que en el lugar k ocurre esto y lo o t r o » : entonces podríamos considerar los enunciados básicos (aquéllos que estuvieran en contradicción o en conformidad con el enunciado universal) como elementos de una sucesión de enunciados •—que sería la que h a b r í a que t o m a r como enunciado universal—. la refutase un enunciado singular de esta sucesión sí y otro no ! Con objeto de eludir esta conclusión devastadora podemos ensayar otros expedientes **. los enunciados singulares que pueden deducirse de una teoría —o sea. entonces la p r o b a b i l i d a d de dicha hipótesis estaría determinada p o r la frecuencia verítativa de los enunciados contenidos en la misma que estuvieran de acuerdo con ella. por frecuentemente que la teoría pueda quedar falsada. P e r o .240 La lógica de la investigación científica con e l l a . esto es. F i n a l m e n t e . las que no dan lugar a u n a decisión clara (con lo cual podríamos v e r d a d e r a m e n t e obtener algo que se parecería a la sensación subjetiva de confianza con que el e x p e r i m e n t a d o r m i r a sus r e s u l t a d o s ) . en el apartado 28.com . y. los «enunciados ejemplificadores»— no tienen el carácter de enunciados básicos ni el de enunciados de observación. ya http://psikolibro. decidimos adoptar la sucesión de aquellos enunciados y basar nuestra probabilidad sobre la frecuencia verítativa dentro de ella. a pesar de ello.blogspot. *° Según he explicado más arriba. podríamos tratar de apoyar nuestra estimación en la razón entre las contrastaciones que llevan a u n resultado favorable y las que conducen a uno indiferente. Mas si. ¡ Pero entonces la hipótesis adquiriría la p r o b a b i l i d a d 1/2 si. de modo que nuestra discusión se limita a los casos en que no se ha llegado a una falsación tajante. los enunciados universales no poseen tal forma : los enunciados básicos no son j a m á s deductibles de enunciados universales solos *''. la razón del fracaso de esta ú l t i m a tentativa es que la definición que hemos sugerido convertiría la probabilidad de una hipótesis en algo tan subjetivo que echaría todo a p e r d e r : dependería más de los conocimientos y la h a b i l i d a d del e x p e r i m e n t a d o r que de resultados objetivamente reproducibles y contrastables. Atribuiríamos a la hipótesis cierta prohabilidad — q u i z á u n a no rñuy precisa— basándonos en una estimación que hiciésemos de la razón de todas las contrastaciones superadas por ella a las que aún no ie han llevado a cabo. según hemos visto (cf. Pero tampoco valdría este último expediente. P e r o entiendo que es enteramente imposible aceptar la sugerencia de que haya que tomar una hipótesis p o r u n a sucesión de enunciados. entonces la probabilidad será siempre igual a 1. pues lo que ocurre es que es posible calcular semejante estimación de modo absolutamente p r e c i s o : y el resultado es siempre que la p r o b a b i l i d a d es cero. y —como es n a t u r a l — no hemos de igualar un enunciado indiferente con uno objetivamente fals o ) . incluso si no tenemos en cuenta el hecho de que con semejante tipo de estimación nos desviaríamos sobremanera del concepto de frecuencia verítativa y del de p r o b a b i l i d a d de eventos (pues estos conceptos se basan en la razón de los enunciados verdaderos a los falsos. los apartados 15 y 2 8 ) .

como se ha hecho ver en el apartado 28. y de que hasta tratemos de interpretarlos como una cosa de esta índole y de coordinarlos con sucesiones de enunciados singulares completamente decidibles. incluso. a saber. Mas si pretendemos t o m a r en consideración la sucesión de aquellas negaciones de enunciados básicos que sean deductibles de enunciados universales. E incluso si elegimos una sucesión de referencia finita no nos encontramos en mejor s i t u a c i ó n : pues supongamos que. en casi todos los lugares k). p o d r í a intentarse análogamente l l a m a r «probable» a u n a hipótesis si es u n elemento de una sucesión de hipótesis con u n a frecuencia veritativa d e t e r m i n a d a . son infinitas . entonces la estimación de toda hipótesis coherente conduciría a la mism a p r o b a b i l i d a d .La corroboración 241 mos no pueden considerarse como sucesiones de aquéllos. Así pues.blogspot. no llegamos a conseguir u n resultado aceptable. en lugar de considerar u n a frecuencia de verdad. P u e d e recordarse que hemos llamado «probable» a u n acontecimiento singular dado (en el sentido de u n «enunciado probabilitario formalmente singular») si es u n elemento de una sucesión de acontecimientos que tienen cierta p r o b a b i l i d a d . pues no podemos h a b l a r de una frecuencia veritativa dentro de una sucesión de hipótesis. entonces — l o mismo que antes— la p r o b a b i l i d a d de toda hipótesis dentro de toda sucesión de referencia infinita ha de ser igual a 1. apenas necesitar í a m o s p a r a n a d a el concepto de p r o b a b i l i d a d de una hipótesis.com . 1 . digamos. el apartado 7 1 ) — . El estudio que se encuentra a continuación en el texto contiene una argumentación muy parecida —también apoyada en los «enunciados ejempüíicadores)) (o sea. nota *1. en tal caso. tendríamos que atender al valor complementario de u n a frecuencia de falsedad: pero este valor sería igual a la u n i d a d . p o d a m o s atrique. lo cual quiere decir que. en enunciados básicos negados)— que trata do hacer patente que si se basa la probabilidad de una hipótesis en dichos enunciados básicos negados. P e r o esta tentativa vuelve a fracasar —independientemente de la dificultad de establecer la sucesión de referencia (que puede elegirse de muchas m a n e r a s : cf. la clase de las negaciones — d e d u c t i b l e s — de enunciados-básicos. como hemos hecho más arriba. por otra p a r t e . ya que tanto la clase de los enunciados deductibles como. de acuerdo con este procedimiento. t o m a r como punto de partida el complemento de la frecuencia falsitativa dentro de una sucesión de hipótesis. Tenemos que e x a m i n a r todavía otra posibilidad — e n t e r a m e n t e diferente — d e explicar la p r o b a b i l i d a d de u n a hipótesis a base de sucesiones de enunciados. Ahora podemos intentar. 10 http://psikolibro. definimos la probabilidad de una hipótesis valiéndonos de la razón de las hipótesis de la sucesión no falsadas a las falsadas. aun en caso de que no tengamos en cuenta el hecho de que los enunciados universales no son nunca sucesiones de enunciados. pues. siempre será igual a la unidad. p o r el simple hecho de que no podemos saber nunca si una hipótesis es verdadera : si pudiéramos saberlo. h a b r í a m o s de tener en cuenta la razón entre los enunciados básicos negados no falsados que p u e d e n deducirse (o bien otros enunciados deductibles) y los falsados. y. P e r o si. no p u e d e h a b e r más que u n n ú m e r o finito de enunciados básicos falsadores aceptados. casi toda teoría resulta «verificada» en casi todos los casos (esto es.

pese a su silencio. podrían resumirse como sigue. 1935. 274 y sig. me parece que puedo considerar 'como un gran cumplido de un escritor tan experimentado acerca de la probabilidad (que en la época en que escribía http://psikolibro. T o d o esto contradice de u n m o d o p a l m a r i o el p r o g r a m a . Las tentativas que acabo de hacer para dar un sentido a la aserción algo enigmática de Reichenbach de que la probabilidad de una hipótesis ha de medirse por una frecuencia veritativa. que no había logrado «sacar todas las consecuencias» de mi sistema conceptual. Y comienza así: «A este respecto. en el penúltimo párrafo del apéndice *I. q u e nos h a b í a m o s p r o p u e s t o . en la m e d i d a en que estas hipótesis falsadas son elementos de la sucesión. p o r e j e m p l o . que ambos modos posibles de dar sentido a la idea de Reichenbach de la frecuencia veritativa llevan a resultados que han de ser enteramente inaceptables para los que se adhieran a la teoría probabilitaria de la inducción.242 La lógica de la investigación científica b u i r a los elementos de cierta sucesión de hipótesis (finita) u n grado de p r o b a b i l i d a d c o m p r e n d i d o e n t r e O y 1. de teorías propuestas por otros científicos— y determinar entonces las frecuencias relativas dentro de esta clase: a lo cual podríamos llamar probabilidad del segundo tipo. y de determinar la frecuencia relativa de los que resultan ser verdaderos: podemos tomar esta frecuencia como medida de la probabilidad pedida. párrafo encabezado con las palabras «como primera aproximación)» (las únicas que he añadido al texto de Reichenbach). h e m o s de adscribirles — d e b i d o a la información obtenida— no el valor O.probabilidad de hipótesis)) el grado de seguridad o confianza que t e n d r í a m o s que a t r i b u i r a u n a hipótesis a la vista de los datos q u e la a p o y a n o la quebrantan.com . y. En el texto he tratado de hacer ver. Reichenbach ha callado sobre el hecho de que su tentativa de disipar «la obscuridad que todavía rodea esta cuestión» no es sino un resumen —sólo una primera aproximación. el valor 3 / 4 . A lo cual sigue un pasaje que forma el segundo párrafo de la presente nota. pero entonces. sino 3 / 4 . En segundo lugar. en la t e o r í a frecuencial de la p r o b a b i l i d a d de eventos ***. Mas.blogspot. esto es. hasta ahora en exceso sucintas. y que quizá puedan disipar cierta obscuridad que todavía rodea esta cuestión». pueden añadirse algunas observaciones acerca de la probabilidad de teorías —observaciones que deberían servir para completar mis comunicaciones sobre este asunto. y la llamaremos probabilidad del primer tipo. la p r o b a b i l i d a d de u n a hipótesis hab r í a de decrecer en 1/n a consecuencia de la información de que es falsa (en d o n d e n es el n ú m e r o d e ' h i p ó t e s i s de la sucesión de refer e n c i a ) .) Como primera aproximación. de e x p r e s a r p o r medio de una «. Con lo cual m e parece que q u e d a n agotadas las p o s i b i l i d a d e s de basar el concepto de p r o b a b i l i d a d de u n a hipótesis en el de frecuencia de enunciados v e r d a d e r o s (o en el de frecuencia de enunciados falsos). con crítica. cabe considerar la teoría en cuestión como elemento de una clase de entidades ideales —digamos. p o d r e m o s hacer esto si llegamos a i n f o r m a r n o s de que t a l o cual hipótesis de la sucesión h a q u e d a d o f a l s a d a . lo reconozco— de ciertas páginas del mismo libro que estaba atacando. Reichenbach ha replicado a mis críticas. lo cual ha explicado diciendo que se había malogrado mi «método». y. Uno es el de contar el número de enunciados contrastables experimentalmente que pertenecen a dicha teoría. El apartado ÍV del trabajo que acabo de citar (págs. pero rio tanto defendiendo sus tesis cuanto atacando las mías: en su trabajo sobre mi libro (Erkenntnis 5. además. p o r t a n t o . en general. páginas 267-284) ha dicho que «los resultados del libro son completamente insostenibles».) está dedicado a nuestro problema. podemos explorar dos modos posibles de definir la probabilidad de una teoría. (Véase un resumen análogo.

o —dicho de otro modo— en atribuir a las hipótesis probabilitarias cierto grado de una supuesta probabilidad de hipótesis. solamente probables.. en el sentido de que pueden «demostrar su temple» bajo el fuego (el fuego de nuestras contrastaciones). Erkenntnis 1. y las «leyes probabilitarias» o «hipótesis frecuenciales».no sabemos nada. e independientemente de nuestro requisito metodológico de falsabilidad (cf.blogspot. «en realidad». por un lado.com . este éxito de mis intentos se ha debido a una regla de «método»: la de que deberíamos tratar siempre de aclarar y robustecer todo lo posible la posición de nuestro contrincante antes de criticarla. hemos de considerar la tentativa de identificar la probabilidad de una hipótesis con la probabilidad de eventos como un completo fracaso. asimismo. [ y ] las predicciones de la nueva teoría cuántica se encuentran en tanta conformidad [con las observaciones]. podemos decir que es casi seguro que sea cuantitativamente verdadero.. Pues ambos tipos son asunciones hipotéticas que nunca pueden hacerse «probables» a su vez: lo único que pueden hacer es quedar corroboradas. 1930.. el error más corriente consiste en creer que las estimaciones hipotéticas de frecuencias —esto es. o de si nos sentimos inclinados a establecer una distinción entre dos tipos diferentes de leyes naturales: las leyes «deterministas» o «precisas». sino enunciados probabilitarios (acerca de ciertas frecuencias medias dentro de sucesiones de observaciones. las hipótesis acerca de las probabilidades— pueden ser. que aceptara los resultados de mis intentos de «sacar las consecuencias» de sus «comunicaciones sobre el asunto. ° JEANS. Podemos llegar a construir un argumento muy persuasivo en favor de esta errónea conclusión si recordamos que las hipótesis acerca de las probabilidades no son veriíicables ni falsables..»? ". y tampoco estrictamente falsables debido a que nunca pueden contradecirlas enunciados básicos algunos. pág. ¿Cómo explicaremos el hecho de que los creyentes en la lógica probabilitaria han llegado a la tesis opuesta? ¿Dónde se oculta el error cometido por Jeans cuando escribe —al principio en un sentido con el que puedo estar completamente de acuerdo— que «. si queremos que nuestra crítica tenga valor. por otro. págs. o «cuando se las estudia detalladamente». que la verosimilitud de que este esquema tenga cierta correspondencia con la realidad es enorme: en realidad. Sin duda alguna. completamente indecidibles^. 1933. The New Background of Science (1934). pág. en las que siempre se observan desviaciones con respecto a un valor medio). cast. 169 (cf. 54 (TJ)^. los apartados 65 a 6 8 ) : no son verificables por ser enunciados universales. con seguridad» y continúa: «En el mejor de los casos podemos tratar tan sólo de probabilidades. Son. en exceso sucintas». la contestación de Reichenbach a mi nota en Erkenntnia 3 .) HEICHENBACH. Esta conclusión es enteramente independiente de si aceptamos la pretensión (de Reichenbach) de que todas las hipótesis de la física no son. su réplica a mi libro tenía en su haber dos libros y alrededor de una docena do trabajos sobre tal materia). a su vez.. Según creo.. pág..La corroboración 243 A mi entender. en lo que a su forma lógica se refiere. Con muchíaiina http://psikolibro. 426 j sig-). 58 [vers. (Sólo las palabras «con seguridad» figuran en cursiva en el texto de Jeans.. pues (según lo expresa Reichenbach).

los físicos. p o r tanto. en gran m e d i d a . es decir. que es imposible demostrar que m i tesis sea exacta. Reconozco. ya que ello t e n d r á que ser siempre. más en particular. son compatibles con todo enunciado básico—. *' Los dos últimos párrafos los provocó la actitud «naturalista» adoptada a veoei por Reiche&bach. 225 y sig. pueden estar de m a y o r o m e n o r acuerdo con los enunciados básicos aceptados: y éste es el punto en que. Ncurath y otros. pueden estar mejor o peor «confirmadas}). inalcanzables. págs. de otro modo — y teniendo en cuenta que no excluyen nada y que. p o r ello. entra la lógica probaLilitaria. probablemente. con tal de que describiera u n acontecimiento pertinente. y. La simetría entre la verificabilidad y la falsabilidad aceptada por la lógica inductivista clásica sugiere la creencia en que h a de ser posible coordinar tales enunciados probabilitarios «indecidibles» con cierta escala de grados de validez. Our Knowledge of the External World. por ejemplo. el sencillo resultado de su infalsabilidad no es que puedan estar mejor o p e o r corroborados. y The Analysis of Matter. páginas 141 y 398 [vers. la nota 4 del apartado 1 ) . el apartado 10. Revista de Occidente.blogspot. MELLADO. cast. Madrid.. Sin embargo.244 La lógica de la investigación científica Ahora bien. 186 (df. que está libre de las dificultades que cercan a otras.)}. podría decirse que estaban «corroborados» p o r todo enunciado básico arbitrariamente elegido (de u n grado de composición c u a l q u i e r a ) . Pero rehusaría p a r t i c i p a r en ninguna discusión acerca de cómo proceden. http://psikolibro. son metafísicas — a menos que nos decidamos a hacerlos falsables aceptando u n a regla m e t o d o l ó g i c a — . los enunciados probabilitarios. precisamente p o r ser completamente indecidibles. sería fútil u n a controversia con quienes mantienen otra lógica de la c i e n c i a : todo lo que cabe p o n e r de manifiesto es que el modo en que abordo este problema p a r t i c u l a r es consecuencia de la concepción de la ciencia que h e estado defendiendo * ' . cf. n a t u r a l m e n t e . RUSSELL. «en r e a l i d a d » . según m i tesis. son la verdad y la falsedad» ' (por citar de nuevo a R e i c h e n b a c h ) .. por E. según puede parecer. 143 y 401 (T. ' REICHENBACH.com . que utiliza las asunciones probabilitarias como enunciados falsables. 1926. en segundo. exactamente lo mismo que hace con las demás hipótesis. Tenemos aquí u n ejemplo bastante claro del contraste entre m i tesis y lo que h e llamado en el a p a r t a d o 10 la tesis « n a t u r a l i s t a » : p u e d e hacerse ver. 1927. cuyos límites superior e inferior. Creo que la física sólo emplea los enunciados probabilitarios del m o d o que h e estudiado extensamente al t r a t a r de la teoría de la prob a b i l i d a d . Erknntnis 1.. sino que no pueden estar corroborados empíricamente en medida alguna: pues. Análisis de la materia. u n a cuestión de interpretación. pág. como hemos tratado de mostrar. y que. en p r i m e r término. 1930. frecuencia se encuentran ideas parecidas acerca de los grados de probabilidad o de certidumbre del conocimiento inductivo (cf. págs. y. la coherencia lógica interna de m i teoría. algo así co|no «grados continuos de probabilidad. más arriba.

La corroboración

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81.

LÓGICA INDUCTIVA T LÓGICA

PROBABILITARIA

No es posible reducir la p r o b a b i l i d a d de hipótesis a la de eventos : ésta es la conclusión que surge del examen llevado a cabo en el a p a r t a d o anterior. P e r o , ¿no podría llevar u n modo distinto de enfrentarse con la cuestión a u n a definición satisfactoria de la idea de u n a probabilidad de hipótesis? No creo que sea factible u n concepto de esta última que p u e d a interpretarse en el sentido de que exprese el «grado de validez» de la hipótesis, de un modo análogo a como ocurre ccn los de «verdadero» y «falso» (y que, además, se encuentre en una relación suficientemente estrecha con el concepto de « p r o b a b i l i d a d objetiva» —esto es, de frecuencia relativa— como p a r a justificar el empleo de la palabra « p r o b a b i l i d a d » ) ^ . Sin embargo, adoptaré con fines dialécticos la suposición de que se haya construido realmente semejante concepto, de suerte que se p u e d a p l a n t e a r la cuestión sobre de qué modo afectaría tal cosa al problema de la inducción. Supongamos que se h a reconocido que cierta hipótesis —digamos, la teoría de Schríjdinger— es «probable» en u n sentido determinad o : ya sea «probable en este o aquel grado numérico» o m e r a m e n t e «probable», sin especiEicar grado. Podemos l l a m a r evaluación de la teoría de Schríidinger al enunciado que la describe como « p r o b a b l e » . Desde luego, una evaluación tiene que ser un eauneiado sintético — u n a aserción acerca de la r e a l i d a d — del mismo modo que lo serían los enunciados «la teoría de Schrodiiigor es verdadera» y «la teoría de Schrodinger es falsa». Es evidente que todos ellos dicen algo acerca de la adecuación de la teoría, y que, por tanto, sin duda alguna, no son tautológicos * ' : dicen que u n a teoría es ai'ecuada o inadecuada,
' (Añadida en la corrección de pruebas.) Cabe concebir que se encontrara un sistema formal para estimar grados de corroboración que exhibiese analogías formales —^limitadas— con el cálculo de probabilidades (por ejemplo, con el teorema de Bayes), pero que, sin embargo, no tuviera nada en común con la teoría frecuencial (debo al doctor J. Hosiasson la sugerencia de esta posibilidad); no obstante lo cual, estoy plenamente convencido de que es imposible abordar el problema de la inducción por tales métodos con esperanza alguna de éxito. * Véase también la ñola 3 del apartado *57 de mi Postscript. * A partir de 1938 he abandonado la opinión de que tendríamos que mostrar que se satisfacen los axiomas del cálculo formal de probabilidades —incluyendo, naturalmente, el teorema de Bayes— «para justificar el empleo de la palabra probabilidad», como digo en el texto (cf. los apéndices *II a *V, y, en especial, el apartado *28 de mi Postscript); en cuanto a las analogías entre el teorema de Bayes, que se refiere a la probabilidad, y ciertos teoremas sobre el grado de corroboración, véanse el apéndice *1X —punto 9 (VII) de la (fprimera nota»— y los puntos 12) y 13) del apartado *32 del Postscript. *' El enunciado probahiütario «p(S, d) = r», o, expresado lingüísticamente, «con los datos d, la teoría de Schrodinger tiene la probabilidad r» —que es un enunciado de lógica probabilitaria relativa o condicional—, puede ser, sin duda alguna, tautológico (con tal de que los valores de d y r se escojan de modo que se correspondan mutuamente : así, si d consta exclusivamente de informes de observaciones, r tendrá que »er igual a cero en un universo suficientemente grande); pero la «evaluación», en el sentido que damos nosotros a esta palabra, tendría que tei^er una forma diferente

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ha lógica de la investigación

científica

o que tiene cierto grado de adecuación. En segundo lugar, toda evaluación de la teoría de Schrodinger ha de ser un enunciado sintético inverificable, exactamente lo mismo que la teoría m i s m a : pues la «probabilidad» de una teoría —esto es, la p r o b a b i l i d a d de que ésta continúe siendo aceptable— no p u e d e deducirse de un modo definitivo de enunciados básicos, como es p a t e n t e . Nos vemos obligados a preguntar, p u e s : ¿cómo puede justificarse u n a e v a l u a c i ó n ? ; ;_cómo puede contrastársela? (con lo cual surge de nuevo el problema de la i n d u c c i ó n : véase el a p a r t a d o 1 ) . En cuanto a la evaluación misma, podríamos afirmar que es «verdadera» o que es, a su vez, «probable». Si se la considera «verdadera» tiene que ser un enunciado sintético verdadero que no ha sido verificado empíricamente, esto es, u n enunciado sintético verdadero o priori; y si se la toma como «probable», necesitamos una nueva evaluación, como si dijéramos una evaluación de la evaluación, y, p o r tanto, una evaluación de orden s u p e r i o r : pero esto quiere decir que estamos cogidos en una regresión infinita. La apelación a la probabilidad de la hipótesis es incapaz de mejorar la precaria situación de la lógica inductiva. La mayoría de los que creen en la lógica p r o b a b i l i t a r i a sostienen la tesis de que se llega a la evaluación por medio de u n «principio de inducción», que adscribe probabilidades a las hipótesis inducidas. P e r o si vuelven a a t r i b u i r u n a p r o b a b i l i d a d a este principio, entonces continúa el regreso infinito ; y si, p o r el contrario, le atribuyen la «verdad», entonces se enfrentan con el dilema de elegir entre la regresión infinita y el apriorisnio. «De u n a vez p a r a siempre •—dice Heymans—la teoría de la p r o b a b i l i d a d es incapaz de explicar los razonamientos i n d u c t i v o s : pues exactamente el mismo problema que se encuentra latente bajo éstos lo está bajo aquélla (en la aplicación empírica de la teoría de la p r o b a b i l i d a d ) . En ambos casos, la conclu-

(véase, más abajo, el apartado 84, y, en especial, el texto correspondiente a la nota *2); por ejemplo, la siguiente: pí(S) = r, en que k sería la fecha de hoy; o bien, con palabras: «la teoría de Schrodinger tiene hoy (a la vista de la totalidad de los datos qtie hoy poseemos) la probabilidad r». Con objeto de llegar a esta aseveración, pi^S) = r, a partir de: I) el enunciado tautológico de probabilidad relativa p(S, d) = r, y II) el enunciado «d es la totalidad de los datos de que disponemos hoy», tenemos que aplicar un principio de inferencia (que en mi Poslcript •—apartados *43 y *51— llamo «regla de absolución»). Este principio se parece mucho al modus ponens, y puede parecer, por ello, que hemos de considerarlo analítico; pero si lo miramos así, equivale a la decisión de entender que pie está definido por I) y II) •—o, al menos, que no quiere decir más que I) y II) juntos—, y, en este caso, no es posible aceptar que pt tenga significación práctica alguna: es seguro que no puede ser interpretado como medida práctica de la aceptabilidad. Como mejor se ve esto es considerando que en un universo suficientemente grande, pit(t, d) =s; O para cualquier teoría universal t, con tal de que d esté formada exclusivamente por enunciados singulares (cf. los apéndices *VII y *VIII); pero no cabe duda de que en la práctica aceptamos unas teorías jr rechazamos otras. Si, por otro lado, interpretamos pt como grado de adecuación o de aceptabilidad, el principio de inferencia mencionado —la «regla de» absolución» (que con esta interpretación se convierte en un ejemplo típico de un «principio de inducción»)— es simplemente falsa, y por ello —evidentemente— no analítica.

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La corroboración.

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sión va más allá de lo que está dado en las premisas» ^. Así pues, no se gana n a d a con sustituir la p a l a b r a «verdadero» por « p r o b a b l e » , n i la p a l a b r a «falso» p o r «improbable». Sólo si se tiene en cuenta la asimetría entre verificación y falsación — l a asimetría que procede de la relación lógica existente entre las teorías y los enunciados básicos— es posible evitar las celadas del problema de la inducción. • Los creyentes en la lógica de la p r o b a b i l i d a d p u e d e n t r a t a r de frustrar mis críticas afirmando que provienen de una m e n t a l i d a d «atada al marco de la lógica clásica», e incapaz — p o r t a n t o — de seguir los métodos de razonar que se emplean en la lógica p r o b a b i l i t a r i a ; a d m i t o , desde luego, que soy incapaz de seguir tales métodos.

82.

T E O R Í A POSITIVA DE LA CORROBOHACIÓN: TRAR s u T E M P L E » UNA H I P Ó T E S I S

CÓMO PUEDE

«DEMOS-

¿No p o d r á n volverse, quizá, contra mi p r o p i a tesis las objeciones que acabo de plantear a la teoría probabilitaria de la inducción? Podría m u y bien ocurrir que así fuera, ya que están basadas en la idea de u n a evaluación: y —sin d u d a — tengo que e m p l e a r yo también esta idea. Yo hablo de la <ícorrohoradóny> de una teoría, y ésta sólo puede expresarse como una evaluación (a este respecto no existe diferencia alguna entre corroboración y p r o b a b i l i d a d ) . Además, también yo mantengo que no puede afirmarse que las hipótesis sean enunciados «verdaderos», sino solamente «conjeturas provisionales» (o algo semejante) : tesis que también puede sólo expresarse en forma de evaluación de las hipótesis. Es fácil responder a la segunda p a r t e de esta objeción. La evaluación de hipótesis que, ciertamente, me veo obligado a emplear, y que las describe como «conjeturas provisionales» (o algo a n á l o g o ) , tiene el estatuto de una tautología: p o r tanto, no da lugar a dificultades del tipo originado p o r la lógica inductiva. Y ello p o r q u e tal descripción solamente parafrasea o interpreta la aserción (a la que p o r definición es equivalente) de que los enunciados estrictamente imiversalcs —esto es, las teorías— no pueden deducirse de enunciados singulares. La situación es parecida en lo que respecta a la p r i m e r a p a r t e de
' HEYMANS, Gesetze und Elemente des wissenschaftlicherHiDenkens (1890, 1894), páginas 290 y sig.; * 3.' ed., 1915, pág. 272. El argumento de Heymans había sido expuesto con anterioridad por HUME en un folleto anónimo. An Abstract of a Book lately published entitled a Treatise of Human Nature, 1740. Apenas me caben dudas de que Heymans no conocía este opúsculo, que fue descubierto y atribuido a Hume por J. M. Keynes y P. Sraffa, y publicado por estos autores en 1938. Tampoco yo sabía nada acerca de las anticipaciones de Hume y de Heymans de mis argumentos centra la teoría probabilística de la inducción, cuando presenté éstos en 1931, en un libro anterior •—no publicado aún— que fue leído por varios miembros del Círculo de Viena. El hecho de que Hume se había adelantado al pasaje de Heymans que cito me ha sido señalado por J. O. WISDOM; cf. sus Foundations of Inference in Natural Science, 1952, pág. 218. Citamos el pasaje de Hume más abajo, en el apéndice *VII, texto correspondiente a la nota 6,

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La lógica de la investigación

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la objeción, que se refiere a las evaluaciones que enuncian que una teoría está corroborada. La evaluación corroborante no es una hipótesis, sino que puede deducirse en cuanto se nos den la teoría y los enunciados básicos a c e p t a d o s : aquella evaluación afirma el hecho de que estos enunciados no contradicen a la teoría, y su afirmación tiene debidamente en cuenta el grado de contrastabilidad de ésta y la dureza de las contrastaciones a que se la ha sometido — h a s t a un momento d e t e r m i n a d o . Decimos que una teoría está «corroborada» mientras sale i n d e m n e de dichas contrastaciones. La evaluación que afirma la corroboración (esto es, la evaluación c o r r o b o r a d o r a ) establece ciertas relaciones fundainentales, a saber, la compatibilidad y la incompatibilidad. Consideramos a esta última como equivalente a falsación de la t e o r í a ; p e r o la compatibilidad por sí sola no p u e d e hacer que atribuyamos u n grado positivo de corroboración a a q u é l l a : el mero hecho de que una teoría no haya sido falsada aún no p u e d e considerarse suficiente, como es c l a r o ; pues no hay n a d a más fácil que construir u n a cantidad cualqpiiera de sistemas teóricos que sean compatibles con u n conj u n t o dado de enunciados básicos aceptados (y esta observación es aplicable, asimismo, a todos los sistemas «metafísicos»). P o d r í a sugerirse tal vez que debería concederse u n grado positivo de corroboración a u n a teoría si es compatible con el sistema de los enunciados básicos aceptados y si, además de esto, cabe deducir de ella p a r t e de dicho sistema. O bien —si se considera que los enunciados básicos no son deductibles de u n sistema p u r a m e n t e teórico (aun cuando sus negaciones sí p u e d e n s e r l o ) — p o d r í a sugerirse q u e se a d o p t a r a la regla siguiente: h a de concederse a una teoría u n grado positivo de corroboración si es compatible con los enunciados básicos aceptados y si, además, u n a subclase no vacía de estos últimos es deductible de la teoría en conyunción con los demás enunciados básicos aceptados *^.

* La definición provisional de «corroborado positivamente» que doy aquí (y que rechazo por insuficiente en el siguiente párrafo del texto, ya que no se refiere explícitamente a los resultados de contrastaciones exigentes, esto es, de tentativas de refutación) tiene interés al menos en dos sentidos. En primer lugar, guarda una relación muy estrecha con mi criterio de demarcación, especialmente con la formulación de éste a que se refiere la nota *1 del apartado 21: en realidad, están de absoluto acuerdo, excepto por la restricción a enunciados básicos aceitados que forma parte de la presente definición; ésta se convierte, pues, en mi criterio de demarcación si omitimos la restricción citada. En segundo término, si en lugar de omitir lo que hemos dicho restringimos aún más la clase de los enunciados básicos aceptados deducidos —pidiendo que se acepten como resultado de tentativas sinceras de refutar la teoría—, entonces llegamos a una definición adecuada de «corroborado positivamente» (aunque no, desde luego, de «grado de corroberación»): en el texto que sigue inmediatamente está implícito el argumento en que se apoya esta aseveración. Y, además, los enunciados básicos aceptados de esta forma pueden designarse por «enunciados corroboradores» de la teoría. Debe advertirse que no es posible describir de un toiodo suficiente los «enunciados ejemplificadores» (esto es, los enunciados básicos negados: véase el apartado 28) diciendo que son enunciados corroboradores o confirmadores de la teoría de la que

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No tengo objeciones serias que hacer a esta última formulación, salvo que me parece insuficiente p a r a caracterizar adecuadamente el grado positivo de corroboración de una teoría. Pues queremos decir que u n a s teorías están mejor o peor c o r r o b o r a d a s ; ahora bien, su grado de corroboración, sin duda alguna, no p u e d e establecerse sin más que contar el n ú m e r o de casos corroboradores (o sea, el de enunciados básicos aceptados que sean deductibles del modo i n d i c a d o ) : p u e s p u e d e ocurrir que una teoría resulte estar m u c h o peor corrobor a d a que otra, aun cuando hayamos deducido muchísimos enunciados básicos con la p r i m e r a y sólo unos pocos con la segunda. Como ejemplo podemos c o m p a r a r las hipótesis «todos los cuervos son negros» y «la carga del electrón tiene el valor determinado por Millikan» (que h a b í a m o s mencionado en el a p a r t a d o 3 7 ) : a u n q u e es de presum i r que hayamos encontrado muchos más enunciados básicos corroboradores de la p r i m e r a hipótesis, juzgamos que la hipótesis de Millikan es la mejor corroborada de las dos. Esto hace ver que lo que determina el grado de corroboración no es tanto el número de casos corroboradores cuanto la dureza de las diversas contrastaciones a las que puede someterse — o se h a sometid o — la hipótesis en cuestión. P e r o dicha dureza depende, a su vez, del grado de oontrastabilidad, y, p o r tanto, de la sencillez de la hipótesis : la que es falsable en u n grado más alto — o sea, la hipótesis más sencilla— es también la corroborable en grado más elevado ^. Como es natural, el grado de corroboración alcanzado de hecho no depende solamente del de falsabilidad: u n enunciado que sea falsable en gran m e d i d a puede estar corroborado sólo muy ligeramente, e incluso p u e d e estar falsado en r e a l i d a d ; y quizá —sin que se le haya falsado— pueda estar superado p o r u n a teoría mejor contrastable, de la cual podría deducírsele — u otro enunciado suficientemente a p r o x i m a d o a é l — (y, en este caso, su grado de corroboración disminuiría). Del mismo modo que el grado de falsabilidad, el de corroboración de dos enunciados puede no ser comparable en todos los casos: no podemos definir un grado de corroboración calculable numéricam e n t e , sino sólo h a b l a r a p r o x i m a d a m e n t e de grados positivos o negativos de corroboración, etc. *^. P e r o podemos asentar varias r e g l a s :
ofrecen ejemplos, debido al hecho de que sabemos que toda ley universal está ejemplijicada casi en todas partes, tal como se ha indicado en la nota *1 del apartado 28 (véanse, psimismo, la nota *5 del apartado 80 y el texto correspondiente). "" ^ Este es otro punto en que mi noción de la sencillez y la de Weyl están de acuerdo : cf. la nota 7 del apartado 42. * Acuerdo que es consecuencia de la tesis —debida a Jeffreys, Wrinch y Weyl (cf. la nota 7 del apartado 42)— de que cabe emplear la parvedad en parámetros de una función como medida de su sencillez, en conyunción con la tesis mía (cf. los apartados 38 y sigs.) de que dicha parvedad puede utilizarse como medida de la contrastabilidad o improbabilidad —tesis rechazada por los autores mencionados—. (Véanse también las notas *1 y *2 del apartado 43). *° Lo que aquí digo me parece exacto en lo que se refiere a la aplicación práctica a teorías existentes; pero ahora pienso que cabe definir el «grado de corroboración» de tal modo que podamos comparar varios entre sí (por ejemplo, los de las teorías gravitatorias de Newton y de Einstein). Además, esta definición hace posible

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p o r ejemplo, la de que no seguiremos atribuyendo u n grado positivo de corroboración a una teoría que haya quedado falsada en virtud de u n experimento contrastable intersubjetivamente y basado en una hipótesis falsadora (cf. los apartados 8 y 2 2 ) (pero podemos, con todo, conceder bajo ciertas circunstancias u n grado positivo de corroboración a otra teoría que siga u n modo de pensar cercano al de aquélla : tenemos u n ejemplo eli la teoría einsteiniana del fotón, con su cercanía a la teoría corpuscular de la luz de N e w t o n ) . En general, consideramos que una falsación contrastable intersubjetivamente es deíinitiva (suponiendo que esté bien c o n t r a s t a d a ) : éste es el modo en que se hace sentir la asimetría entre la verificación y la falsación. Cada una de estas cuestiones metodológicas contribuye de un modo peculiar al desarrollo histórico de la ciencia, que sigue u n proceso de aproximaciones sucesivas: una evaluación corroborativa realizada posteriormente —esto es, una evaluación hecha tras h a b e r añadido nuevos enunciados básicos a los ya aceptados— puede r e m p l a z a r un grado positivo de corroboración p o r uno negativo, pero no viceversa—. Y a u n q u e creo que en la historia de la ciencia es siempre la teoría y no el experimento, la idea y no la observación, lo que abre paso a nuevos conocimientos, creo también que es siempre el experimento lo que nos saca de las sendas que no llevan a ninguna p a r t e —lo que nos ayuda a salir del atolladero y nos desafía a que encontremos u n a nueva ruta. Así pues, el grado de falsabilidad o de sencillez de una teoría cuenta p a r a la evaluación del grado en que está corroborada ; evaluación que podemos considerar como u n a de las relaciones lógicas existentes entre la teoría y los enunciados básicos aceptados, y que tiene en cuenta la dureza de las contrastaciones a que ha sido sometida aquélla.
83. CORROBOKABILIDAD, CONTRASTABILIDAD T PROBABILIDAD LÓGICA * '

Al evaluar el grado de corroboración de una teoría tomamos en consideración su grado de falsabilidad: cuanto más contrastable es una teoría, mejor puede ser corroborada. P e r o la contrastabilidad es lo contrario del concepto de probabilidad lógica, de modo que podemos, asimismo, decir que al evaluar la corroboración se tiene en cuenta la p r o b a b i l i d a d lógica del enunciado en cuestión ; la cual, a su vez, está en relación con el concepto de p r o b a b i l i d a d objetiva — l a prob a b i l i d a d de eventos—, segiín vimos en el apartado 72. Así pues, p o r
incluso atribuir grados numéricos de corroboración a hipótesis estadísticas, y quizá hasla a otros enunciados, con tal de que podamos atribuir grados de probabilidad lógica (absoluta y relativa) a ellos y a los enunciados corroboradores. Véase también el apéndice *IX. *' Si se acepta la terminología que he expuesto por primera vez en Mind, 1938, sería menester insertar aquí (así como en los apartados 34, etc.) la palabra «absoluta» dondequiera que se halla «probabilidad lógica» —a continuación de esta expresión—, para distinguirla de la probabilidad lógica «relativa» o «condicional»: ef. los apéndices *II, *IV y *IX.

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el hecho de contar con la p r o b a b i l i d a d lógica, el concepto de corroboración está ligado — a u n q u e sea sólo de u n a forma indirecta e imprecisa— con el de p r o b a b i l i d a d de eventos. Y puede ocurrírsenos que tal vez haya aquí u n a conexión con la doctrina de la probabilid a d de hipótesis que hemos criticado más arriba. Cuando tratamos de evaluar el grado de corroboración de u n a teoría podemos razonar poco más o menos del modo siguiente. Dicho grado a u m e n t a r á con el n ú m e r o de casos c o r r o b o r a d o r e s ; y a este respecto solemos conceder a los primeros ejemplos de corroboración m u c h a m a y o r importancia que a los últimos, de suerte que, u n a vez que una teoría está bien corroborada, sus illtimos ejemplos a u m e n t a n m u y poco su grado de corroboración ; sin embargo, esta regla no es válida si tales nuevos ejemplos son muy distintos de los anteriores —esto es, si corroboran la teoría en un nuevo campo de aplicación—: si ocurre tal cosa, pueden hacer crecer considerablemente el grado de corroboración. P o r tanto, el correspondiente a una teoría que tenga un grado mayor de universalidad puede ser más grande que el de otra que lo tenga m e n o r (y, por ello, m e n o r también de falsabilidad) ; y, de u n modo análogo, las teorías de grado de precisión más elevado p u e d e n corroborarse mejor que las menos precisas. Una de las razones p o r las que no concedemos u n grado positivo de corroboración a las típicas profecías de los quirománticos y adivinos es que sus predicciones son tan cautas e imprecisas que la p r o b a b i l i d a d lógica de que resulten exactas es sumamente elevada ; y si se nos dice que se h a n confirmado vaticinios de esta índole, si bien más precisos y, p o r tanto, lógicamente menos probables, lo que ponemos en tela de juicio — p o r regla general— no es tanto su éxito cuanto su pretendida improbabilidad lógica : como nos inclinamos a creer que tales profecías no son corroborables, tendemos a inferir en tales casos su p e q u e ñ o grado de contrastabilidad de su pequeño grado de corroborabilidad. Si comparamos estas tesis mías con las que están implícitas en la lógica probabilitaria (inductiva) llegamos a un resultado verdaderamente notable. Según lo que yo defiendo, la corroborabilidad de u n a teoría, y el grado de corroboración de una que haya sobrepasado realmente contrastaciones m u y duras, se encuentran algo así como *^ en razón jn\crsa de su p r o b a b i l i d a d lógica, ya que ambas a u m e n t a n con su grado de contrastabilidad y de sencillez. Pero la tesis implicada

Digo en el texto «o/go así '•coinov, poique no creía realmente en probabilidades lógicas (absolutas) numéricas, y, por ello, oscilaba al escribirlo entre la opinión de que el grado de corroborabilidad es complementario de la probabilidad lógica (absoluta) y la de que es inversamente proporcional a ella; o, dicho de otro modo, entre definir C(g) —esto es, el grado de corroborabilidad— por medio de C(g) = 1 — Pfg), con lo cual se haría la corToborabilidad igual al contenido, o mediante C(g) = 1/P(g) (siendo Pfg), en ambos casos, la probabilidad lógica absoluta de g). En realidad, es posible adoptar definiciones que lleven a una u otra de estas consecuencias, y ambos caminos parecen ser bastante satisfactorios desde el punto de vista intuitivo: lo cual explicará, tal vez, mis vacilaciones. Pero existen razones poderosas en favor del primer método, o bien de aplicar al segundo una escala logarítmica; véase el apéndice *1X.

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por la lógica probabilitaria es justamente la opuesta: sus mantenedores hacen rpic la p r o b a b i l i d a d de u n a hipótesis crezca en razón directa de su p r o b a b i l i d a d lógica — s i bien no cabe d u d a de que entienden por « p r o b a b i l i d a d de u n a hipótesis» poco más o menos lo mismo que yo trato de designar con agrado de c o r r o b o r a c i ó n » * ^ . E n t r e los que razonan de tal m o d o se encuentra Keynes, que emplea la expresión ('probabilidad o priori-n p a r a lo que yo Uaiuo «prob a b i l i d a d lógica» (véase la nota 1 del a p a r t a d o 3 1 ) . Eslc autor liare la siguiente observación ' — q u e es e n t e r a m e n t e e x a c t a — acerca de u n a «generalización» (esto es, una hipótesis) g que tenga u n a «condición» (o antecedente, o p r o t a s i s ) qj y ima «conclusión» (o consecuente, o apódosis) / : «Cuanto más comprensiva sea la condición 9 y menos la conclusión / , m a y o r p r o b a b i l i d a d a priori *•* a t r i b u i m o s a la generalización p¡; con cada aumento de < a u m e n t a tal p r o b a b i l i d a d , p y con cada incremento de / h a b r á de d i s m i n u i r » . Como he d i c h o , esto es absolutamente exacto, aun cuando Keynes no traza u n a distinción tajante *' e n t r e lo que él llama la « p r o b a b i l i d a d de u n a generaliza-

Las últimas líneas de este párrafo, especialmente a partir de la frase en cursiva (que no estaba marcada de este modo en el original), contienen el punto crucial de mi crítica de la teoría probabilitaria de la inducción: punto que puede resumirse como sigue. Queremos tener hipótesis sencillas —o sea, de mucho contenido, de un grado de contrastahilidad muy elevado—, las cuales son también muy corrohorahles, ya que el grado de corroborabilidad de una hipótesis depende principalmente de la dureza de sus contrastaciones, y, por tanto, de su contrastahilidad. Ahora bien, sabemos que contrastahilidad es lo mismo que gran improhabilidad lógica (absoluta), o que pequeña probabilidad lógica (absoluta). Pero si dos hipótesis, hi y fe, son comparables con respecto a su contenido —y, por tanto, con respecto a su probabilidad lógica (absoluta)—, se cumple lo siguiente: sea más pequeña la prohabilidad lógica (absoluta) de hi que la de h~; entonces, cualesquiera que sean los datos d. la probabilidad lógica (relativa) de ht dado d no puede nunca exceder de la de hi dado d. Por tanto, la hipótesis más contrastahle y corroborable no puede nunca tener más prohabilidad —a la vista de unos datos d— que la menos contrastahle: pero esto entraña que el grado de corroboración no puede ser lo mismo que la probabilidad. Este es e! resultado crucial. Las últimas observaciones que hago en el texto no hacen más que sacar las conclusiones del mismo: si se aprecia mucho una gran probabilidad, ha de decirse muy poco —o, mejor aún, nada en absoluto—, de modo que las tautologías siguen conservando la máxima probabilidad. ' KETNES, A Treatise on Probability (1921), págs. 224 y sig. La condición 9 y conclusión / de Keynes corresponden, respectivamente (cf. la nota 6 del apartado 14), a nuestra función de enunciados condicionante, 9, y función de enunciados consecuente, / ; véase también el apartado 36. Conviene observar que Keynes decía que la condición —o la conclusión—- era más comprensiva si su contenido o intensión —y no su extensión— era mayor. (Yo me refiero a la relación inversa existente entre la intensión y la extensión de un término.) ** Keynes sigue a otros eminentes lógicos de Cambridge al escribir una y otra vez «a priori» y «á posteriori»: uno diría, á propos de rien —si no es a propósito de «a propos». *° En realidad, Keynes tiene en cuenta la distinción entre la probabilidad a priori (o «probabilidad lógica absoluta», como yo la llamo «hora) de una «generalización!) fí, y su probabilidad con respecto a unos datos determinados h, y lo que enuncio en el texto pide una corrección en tal sentido (establece la distinción al asumir en

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incompatibles. por regla general.. de Jeffreys y de Carnap. capítulo *II.com . pág. la nota 2 del apartado 48 y el texto correspondiente) entre ella y los enunciados empíricos. Así pues. / ) ) . la teoría de Keynes implica que la corroboración (o la probabilidad de las hipótesis) decrece al aumentar la contrastabilidad. En lo que respecta a las hipótesis «propuestas a priorin —esto es. *' Que podría expresarse también por medio de la siguiente regla inaceptable: «Elige siempre la hipótesis más ad hocn. tesis unida estrechamente a cierta tendencia a negar el valor de la predicción: «Las virtudes peculiares de la predicción —escribe Keynes ^— .blogspot. son enteramente imaginarias./) > g(9i.si lo único la página 225 del Treatise —de un modo correcto. ' KEYNES. indican. y frente a lo que ocurre con mi concepto de la corroboración. por ello. y. propuestas antes de que tuviésemos bastante fundamento para ellas desde un punto de vista inductivo— Keynes dice: «.. la probabilidad keynesiana de una hipótesis aumenta juntamente con su probabilidad lógica (o falta de contenido). y el (más importante) de que también lo haga al aumentar les diferencias entre ellos. http://psikolibro... entonces las probabilidades a priori de las diverp sas g son: g(<p.. (Pero este autor no se da cuenta de que las teorías cuyos ejemplos corroboradores pertenecen a campos de aplicación sumamente diferentes suelen tener un grado de universalidad elevado. y demuestra correctamente que las probabilidades (a posteriori) de las hipótesis g (con respecto a unos datos h cualesquiera) se encuentran en la misma relación que sus probabilidades a priori. En efecto.) Expresada con mi terminología. tesis a que le lleva su creencia en la lógica inductiva *". mas el hecho de que su «probabilidad» aumente con el número de casos corro horado res. en mi teoría de la corroboración ésta no decrece al aumentar la contrastabilidad. Frente a lo que ocurre con las teorías de la probabilidad de Keynes. " Véase mi Postscript. que Keynes entiende con aquélla lo mismo que yo hago con mi «corroboración».La corroboración 253 ción» —que corresponde a lo que aquí hemos llamado la «probabilidad de una hipótesis»— y su «probabilidad o priori»./i) > g(tp. sino que tiende a crecer con ella. Pero esto no significa otra cosa sino que el contenido de una teoría debe trascender lo que se encuentra asentado empíricamente lo menos posible *'. demuestra que las probabilidades de hipótesis están en relación unas con otras como las probabilidades lógicas (absolutas). sin embargo. 305. Los puntos esenciales son el número de casos examinados y la analogía existente entre ellos. y si / = /1/2. cit. la tendencia de ésta es hacer las hipótesis científicas lo más seguras posible: se atribuye importancia científica a las distintas hipótesis sólo en la medida en que pueden quedar justificadas por la experiencia. pero quizá sólo implícito— que si < = cpi 92. la cuestión acerca de si se ha propuesto una hipótesis concreta antes o después de semejante examen no hace al caso». op. sus dos requisitos para tener gran probabilidad —la menor universalidad posible y la mayor diversidad de casos corroboradores— serán. Así pues. mientras que el punto capital para mí era —y sigue siendo— que los grados de corroborabilidad (y de corroboración) de aquellas hipótesis Be encuentran entre sí en la relación opuesta. y se consiüera científicamente valiosa una teoría sólo debido a la estrecha proximidad lógica (cf.

No adscribe la gran probabilidad mencionada a tales teorías como hago yo. en nuestra terminología. Kaila interpreta la situación exactamente del modo opuesto. pero le hace a uno asombrarse de por qué generalizaríamos nunca. ni siquiera para hacer predicciones. de mi Postscript. el apartado 4 6 ) — son las que p u e d e n corroborrarse bien. la de que deberíamos contentarnos con nuestros enunciados básicos): pues dice que las teorías —él habla de «leyes»— no son «indispensables» para la ciencia. http://psikolibro. y. Mi regla según la cual deben emplearse lo menos posible las hipótesis auxilipres (el «principio de p a r q u e d a d en el uso de hipótesis») no tiene n a d a en común con consideraciones tales como las de Kaila. p o r q u e éstas sean contrastables con m u c h a dureza. Sin duda. y. 140. a priori. enunciar leyes universales en libros de física. el apartado *15. menos ocasiones de chocar con la realidad que otro en que entren muchas. es decir. esto es. desde luego. Y ahora volvemos a asombrarnos de que nos molestemos en construir tales teorías. «Sin embargo —escribe (pág. el hecho afortunado de haberse anticipado a algunos o a todos los casos que verifican lo dicho no añade nada en absoluto a su valor». sin embargo. 575)—. o lógicamente improbables (esto es.254 La lógica de la investigación científica que se h a b í a hecho es tratar de adivinar. Pero la cuestión no es de comodidad. también él ve que solemos a t r i b u i r una elevada p r o b a b i l i d a d (o. es cómodo. su blanco es encontrar teorías explicativas satisfactorias (bien contrastables. pág. pero sus razonamientos son opuestos a los míos. ¿ Q u é razones puede h a b e r p a r a que construyamos teorías e hipótesis? El p u n t o de vista de la lógica inductiva hace incomprensibles todas estas actividades: si lo que más valoramos es el conocimiento más seguro posible. sencillas) y contrastarlas. una elevada « p r o b a b i l i d a d de hipótesis») a las teorías sencillas. p o r razones análogas a las de K e y n e s . ¿ p o r qué no hemos de quedarnos satisfechos con nuestros enunciados básicos? **. Mientras que yo creo que las teorías sencillas — y justamente aquéllas que emplean pocas hipótesis auxiliares (cf. 1926). pues podemos arreglárnoslas siempre con enunciados singulares. Die Prinzipien der Wahrscheinlichkeiislogik (Anncdes Universitatis Aboenñs. saca parte de la conclusión aquí mencionada (a saber. esta teoría de la predicción es coherente .) ' KAILA.». (Véanse también el apéndice *X y. siempre a r r i e s g a d a s : si r e h u i m o s todo conflicto con la realidad. p o r q u e tengan a priori — p o r decirlo así— muchas ocasiones de chocar con enunciados básicos): poi el contrario. etc. ¿ p o r qué ponernos en trance de que surja haciendo afirmaciones? Como nuestra meta es la seguridad. sino de curiosidad científica: algunos científicos quieren explicar al mundo. y si las predicciones no contribuyen como tales en n a d a a conseguir u n a corroboración. biología. psicología.com . a las que necesitan pocas hipótesis auxiliares.blogspot. Otra tesis que da lugar a preguntas m u y parecidas es la de Kaila ' . No me p r e o c u p o simplemente por conservar reducido el núm e r o de nuestros enunciados : me i m p o r t a m u c h o su sencillez •—era el ** En su Logical Foundations of Probability (19o0) Camap cree en el valor práctico de las predicciones. el modo de proceder más seguro sería adoptar u n sistema sin hipótesis. considera del modo dicho a las teorías sencillas y con pocas hipótesis auxiliares p o r q u e cree que u n sistema que conste de pocas hipótesis tendrá. precisamente por su i m p r o b a b i l i d a d lógica. especialmente.

y de q u e s i e m p r e que sea posible se deduzca u n sistema que conste de muchos «axiomas» de otro con m e n o s «axiomas». pág. sentences'\.una fórmula sin interpretar (o de una sarta de símbolos) no cabe decir que sea verdadera o falsa. posiblemente. Mind 6 4 . y. p o r o t r o . y tiene. Se dice también que sólo las proposiciones o enunciados [en ingl. en virtud de haber reducido la inmanejable idea de correspondencia a otra más sencilla (la de «satisfacción» o «cumplimiento»). mi «Note on Tarski's Definition of Truth». La crítica hoy habitual de la teoría de Tarski me parece fuera de lugar. y ello lleva. Es una verdadera lástima que siga malentendiéndose y teniéndose una idea equivocada de su teoría —que es uno de los dos grandes descubrimientos hechos en el campo de la lógica desde los Principia Mathematica—. 388. respectivamente] pueden ser verdaderos o falsos. si bien esta teoría ha revolucionado mis tesis sobre la lógica formal y su filosofía. así pues. Pues este ú l t i m o p u n t o p r o c e d e del requisito de q u e se elijan los e n u n c i a d o s de u n elevado nivel de u n i v e r s a l i d a d . las correspondientes a la ciencia y su filosofía no han sufrido alteración esencial. p o r t a n t o . Tarski ha resuelto (con respecto a lenguajes formalizados) este problema aparentemente desesperado. nota 1 ) . puesto que define la verdad con respecto a lenguajes formalizados. como dice la traducción—. el de n u e s t r a s hipótesis m á s f u n d a m e n t a l e s — lo m á s p e q u e ño q u e p o d a m o s . Se dice que su definición es artificial y complicada. Vengan én buena hora perfeccionamientos de la terminología.. y que estos términos son aplicables únicamente a fórmulas interpretadas —o «fórmulas con sentido"». cabe que el concepto de verdad nos resulte sospechoso y prefiramos no emplearlo. yo prefiero hablar de «enunciado» más que de «cláusula»: véase. precisamente. p u e d e n e n t r a r consideraciones lógicas acerca d e las relaciones de deduc*' Poco después de haber escrito esto tuve la buena fortuna de conocer a Alfred Tarski. pero. ¿cuál es el significado posible de decir que un enunciado corresponde a los hechos (o a la realidad)? Una vez que nos damos cuenta de que dicha correspondencia no puede ser de semejanza estructural. Gracias a la doctrina de Tarski. a p e d i r q u e m a n t e n g a m o s el n ú m e r o de axiomas — o sea. por ejemplo.blogspot. ha de basarse en la de una fórmula bien formada de uno de estos lenguajes. Pero. pero Tarski mismo dejó sentado de modo perfectamente claro que de. http://psikolibro. el mismo grado de «artificialidad» o de «complicación» que esta última definición. 84. en consecuencia.. la tarea de elucidarla parece vana. ya no vacilo en hablar de «verdad» o «falsedad». Nunca subrayaremos demasiado que la idea tarskiana de la verdad (para cuya definición en el campo de los lenguajes formalizados ha dado Tarski un método) es la misma en que pensaba Aristóteles. y. como ha ocurrido con las opiniones de todo el mundo (a menos de ser un pragmatista). propositions. pero no las cláusulas [en ingl. que me explicó las ideas fundamentales de su teoría de la verdad.com . y en que piensa casi lodo el mundo (excepto los pragmatistas): la de que la verdad es la correspondencia con los hechos (o con la realidad). resultó que mis opiniones eran coherentes con la teoría de Tarski de la verdad absoluta. se e x p l i q u e a q u é l a p a r t i r de éste). statements. 1955. Y. como era natural. pero criticar una teoría por razones terminológicas no es más que un obscurantismo desatado. O B S E R V A C I O N E S ACERCA DEL U S O DE LOS CONCEPTOS DE DADERO Y CORROBORADO VER- E n la lógica de la ciencia q u e h e b o s q u e j a d o es posible evitar el e m p l e o de los conceptos de verdadero y falso * ^ : en su l u g a r . a la regla de q u e las hipótesis a u x i l i a r e s h a n de e m p l e a r s e lo menos posible. y éstos de m a y o r nivel de u n i v e r s a l i d a d (y q u e . por u n l a d o .La corroboración 255 sentido de gran contrastahilidad—. si bien han quedado más claras. «cláusula» no ha sido una buena traducción de la terminología tarskiana original (personalmente.

La evaluación de u n enunciado como corroborado o no corroborado es t a m b i é n u n a evaluación lógica.256 La lógica de la investigación científica tibilidad. «contradicción». no necesitamos decir. No nos vemos obligados a decir que ciertos enunciados básicos son «verdaderos» o son «falsos». Ciertamente. afirmamos implícitamente que ayer estábamos equivocados : que el enunciado era falso incluso ayer —falso intemporalm e n t e — . podríamos a ñ a d i r algo así como u n subíndice a toda evaluación de la corroboración. sino lógicos ' .blogspot. podemos decir que el enunciado p se sigue de la conyunción (no contradictoria) de t y h. subíndice que caracterizaría el ^ (Añadida en 1934. sino solamente que la contradice cierto conjunto de enunciados básicos aceptados. pues afirma que se cumple cierta relación lógica entre u n sistema teórico y cierto sistema de enunciados básicos aceptados. Mientras que suponemos que las propiedades de los objetos físicos (los objetos «genidénticos» en el sentido de L e w i n ) cambian con el paso del tiempo. de acuerdo con el uso corriente : no se suele decir de u n enunciado. «La corroboración que u n a teoría h a recibido hasta ayer» no es lógicamente idéntica con «la corroboración que h a recibido hasta h o y » . o en sí mismo (a la manera en que podemos decir que es «verd a d e r o » ) . si ayer evaluamos como verdadero un enunciado cuya evaluación de hoy es la de falso. describen o evalúan u n enunciado independientemente de cualesquiera cambios en el m u n d o empírico. sino ú n i c a m e n t e que está corroborado con respecto a algún sistema de enunciados básicos —sistema que está aceptado hasta u n a fecha concreta—. pero que «lo tomamos p o r verdadero» p o r e r r o r . Su utilización es enteramente análoga a la de conceptos tales como «tautologíav.com . ya que podemos interpretar su aceptación como el resultado de una decisión convencional. Y adscribimos esta misma int e m p o r a l i d a d a los conceptos de «verdadero» y «falso». aconyuncións). Y cabe describir la falsación de una teoría de un modo semejante : no es menester que digamos que una teoría es falsa. al corregir las pruebas. nos decidimos a emplear estos predicados lógicos de tal modo que las propiedades lógicas de los enunciados se h a g a n i n t e m p o r a l e s : si un enunciado es una tautología.) Caínap diría proba¡)lemente «conceptos sintácticos» (cf. esto no quiere decir que nos esté p r o h i b i d o el uso de los conceptos de «verdadero» y «falso». y considerar los enunciados aceptados como resultado de tal decisión. que era completamente verdadero ayer pero se h a convertido hoy en falso. «ijnplicación» y otros p o r el estilo : no son conceptos empíricos. y. en vez de ello. Así pues. P e r o no podemos decir nunca que u n enunciado está «corroborado» como tal. intemp o r a l . su Logical Syntax of Language). por t a n t o . http://psikolibro. lo es de una vez p a r a siempre. Podemos ver aquí m u y claramente la diferencia entre verdad y corroboración. así pues. ni que su empleo origine dificultades especiales: el mismo hecho de que podamos eludirlos indica que no pueden d a r lugar a ningún nuevo p r o b l e m a fundamental. «la predicción p es verdadera si la teoría í y el enunciado básico b son v e r d a d e r o s » .

teniendo en cuenta los grados de contrastabilidad y de corroborabilidad. mientras que n o r m a l mente no diríamos nunca que u n a teoría apenas es verdadera p o r ahora. Por lo cual. hemos hecho ver que puede explicarse de u n modo e n t e r a m e n t e difer e n t e . y en el uso corriente se evita hacer tal c o s a : pues cabe m u y bien decir de u n a teoría que apenas está corroborada p o r ahora. que p a r t i e n d o de teorías de u n nivel reducido de universalidad iría hacia teorías de nivel más elevado. pues serán valores deductibles de la teoría y de diversos conjuntos de enunciados básicos. o sea. para definir «verdadero» como «útil» (de acuerdo con lo propuesto por algunos pragmatistas. ** Cf. y podría pensarse que el hecho de que la física avance en esta dirección p e r m i t e ser utilizado como argumento en favor del método inductivo. p o r u n a que sea más contrastable y que. tendríamos que introducir un nuevo concepto «absoluto» o «intemporal». u n a buena aproximación de e l l a ) . «confirmado» o «corroborado». 85. Si m e r a m e n t e p r e t e n d e n afirmar q u e u n a evaluación lógica del éxito de u n a teoría no p u e d e ser sino u n a evaluación de su corroboración.blogspot. o que todavía no está corroborada. que desempeñaría el papel de «verdad». la corroboración no es u n «valor v e r i t a t i v o » . 17 http://psikolibro. A esto suele llamarse la dirección «inductiva» . Pues sólo cabe s u p e r a r u n a teoría que esté bien corroborada p o r medio de otra de nivel d e universalidad más a l t o .La corroboración 257 sistema de enunciados básicos a que se refiere la corroboración (por e j e m p l o . a saber.com . sin duda. esto es. o bien por «con éxito». P e r o me parece que identificar el concepto de corroboración con el de verdad distaría m u c h o de ser «útilv *^ . todos los cuales serán. «correctos» o «verdaderos» s i m u l t á n e a m e n t e . que p r o p o n e n definir la «verdad» a base de los éxitos de una teoría •—y. o que todavía es falsa. no p u e d e equiparársela a los conceptos de «verdadero» y «falso» (que están libres de subíndices t e m p o r a l e s ) : pues p a r a u n o y el m i s m o enunciado p u e d e existir u n n ú m e r o cualquiera de valores distintos de corroboración. P o r consiguiente. Las observaciones anteriores pueden servir t a m b i é n — t a l vez—p a r a elucidar el contraste entre mis opiniones y las de los pragmatistas. de su utilidad— o de su confirmación o su corroboración. indicando la fecha de su aceptación) *^. por tanto. además. u n avance en dirección inductiva no consiste necesariamente en una sucesión de inferencias i n d u c t i v a s : en realidad. especialmente por William James). al menos. Ahora b i e n . la nota • ! del apartado 81. que estarían aceptados en fechas distintas. L A RUTA DE LA CIENCIA En la evolución de la física puede discernirse algo así como u n a dirección general de su evolución. *' Por tanto. estoy dispuesto a a d m i t i r l o . contenga la teoría antigua y bien corroborada (o. sería mejor designar semejante tendencia — e l paso a teorías de nivel de universalidad más elevado— diciendo que es «casi inductiva».

« ¿ P o r q u é no inventar directamente teorías del m á x i m o nivel de universalidad? ¿ P o r qué esperamos a esta evolución casi inductiva? ¿No será. como si dijéramos (esto es. d o n d e se depositan en capas (de u n i v e r s a l i d a d ) . p o r el contrario. P a r a tener u n a imagen o modelo de esta evolución casi inductiva de la ciencia p o d e m o s r e p r e s e n t a r n o s las diversas ideas e hipótesis como partículas suspendidas en u n fluido. después se p r o p o n e n otras de u n nivel de universal i d a d más elevado. desde luego— (véanse. porque. sólo las teorías que se p r o p o n e n con u n a pretensión de resolver los p r o b l e m a s a la vista en el m o m e n t o —esto es. o teorías— de todos los niveles posibles de u n i v e r s a l i d a d . tal vez. *" Convendría advertir que lo que quiero decir cuando hablo de experimento crucial es un experimento ideado para refutar una teoría (si es posible). La ciencia susceptible de contrastación es el p r e c i p i t a d o de dichas partículas en el fondo del recipiente. como. además. Yo no lo creo así. Se p r o p o n e n teorías de cierto nivel de universalidad. el es*^ Las «inferencias deductivas que van de un nivel a otro más bajo» son. En este caso. p o r regla general. la nota 1 del apartado 22 y el apéndice *IX). Puede p l a n t e a r s e ahora la cuestión siguiente. naturalmente. Los métodos de contrastación están apoyados invariablemente en inferencias deductivas que van de u n nivel a otro más bajo *^. lo cual quiere decir que no p o d r á idearse n i n g ú n e x p e r i m e n t o crucial con el que someter a contraste el sistema en cuestión *^. y. quizá. y así sucesivamente. mientras que. cabe idear un experimento crucial con el fin indicado. alguna otra cosa que quepa c o n t r a s t a r : no será «metafísico». en la sucesión t e m p o r a l se llega a cada nivel de universalidad pasando de u n nivel inferior a otro más elevado.com . al fin y a la postre. aquél que se pretende aporte una decisión entre dos teorías en competencia al refular (al menos) una de ellas —sin demostrar por eso la otra. y se contrastan d e d u c t i v a m e n t e . más en particular. p o r otra p a r t e . haya algún elemento inductivo contenido en ella?». incluso si son deductibles enunciados que pertenecen al sistema científico vigente (o sólo semideductibles. P e r o si. p o r ejemplo. http://psikolibro. Esto explica por qué. d a r á n lugar. el sistema c o n t e n d r á — a l menos como p r i m e r a a p r o x i m a c i ó n — alguna teoría bien corroborada y. tales teorías p u e d e n i n d i c a r el camino hacia u n experimento crucial. explicaciones (en el sentido del apartado 12). las teorías que se encuentran en u n nivel de universalidad demasiado elevado. y de ahí que las hipótesis de nivel superior sean explicativas con respecto a las de nivel inferior. demasiado lejos del nivel alcanzado por la ciencia que en aquel m o m e n t o es susceptible de contrastación). asimismo.258 La lógica de la investigación científica Los procesos casi inductivos deberían mirarse del modo siguiente. y cabrá considerarle como u n nuevo paso en la evolución casi inductiva de la ciencia. a u n «sistema metafísico».blogspot. n a t u r a l m e n t e . las dificultades. contradicciones y falsaciones con q u e se está enfrentado en el m o m e n t o — establecen u n contacto con la ciencia de la época : al p r o p o n e r u n a solución p a r a tales dificultades. que se someten a contraste valiéndose de las correspondientes a los niveles a n t e r i o r e s . entre ellos no se encontrará ningún enunciado contrastable nuevo. en el sistema de S p i n o z a ) . Una y otra vez se p r o p o n e n ciertas sugerencias —conjeturas.

no es solamente un instrumento útil: aunque no puede alcanzar ni la verdad ni la probabilidad. es posible que el crecimiento de la ciencia llegue a alcanzar ideas que antes se encontraban flotando en regiones metafísicas más altas. Como Bacon. en regularidades que podemos des-cubrir —descubrir—: fe acientífica. y cada capa nueva corresponde a una teoría más universal que las situadas debajo de ella. en algunos casos. http://psikolibro. el esforzarse por el conocimiento y la búsqueda de la verdad siguen constituyendo los motivos más' fuertes de la investigación científica. una panorámica de la imagen de la ciencia y de la investigación científica que ha surgido. en la idea de un «principio» físico —o elemento último— único (del cual se deriven todos los demás). ni uno que avanzase firmemente hacia un estado final. I. Mirando hacia atrás. en la teoría del movimiento terrestre (al cual se opuso Bacon como ficticio).La corroboración 259 pesor del depósito crece con el número de capas. por medio de contrastaciones sistemáticas: una vez que se ha proBACON. podemos describir la propia ciencia contemporánea nuestra —«el método de razonar que hoy aplican ordinariamente los hombres a la Naturaleza»— diciendo que consiste en «anticipaciones. precipitadas y prematuras». Pero domeñamos cuidadosa y austeramente estas conjeturas o «anticipaciones» nuestras.com . Todos estos conceptos e ideas metafísicos pueden haber ayudado. por fin. ni siquiera el sustituto de ésta que es la probabilidad. en la antiquísima teoría corpuscular de la luz. Como resultado de este proceso. Nuestra ciencia no es conocimiento (epistenié) : nunca puede pretender que ha alcanzado la verdad. y en la teoría de la electricidad como fluido (que ha revivido en forma de la hipótesis del gas de electrones de la conducción metálica). Pero la ciencia tiene un valor que excede al de la mera supervivencia biológica. con las que establece contacto y las hace asentarse. Pero una idea de este tipo adquiere ciudadanía científica solamente cuando se la presenta en forma falsable : esto es. como instrumento de adaptación o como método de producción en rodeo. y en «prejuicios» ^.blogspot. podemos tratar ahora de tener. Mi investigación ha seguido y rastreado las diversas consecuencias de las decisiones y convenciones que habíamos adoptado al comenzar este libro. a ordenar la imagen del mundo que tiene el hombre. incluso en sus formas más primerizas. Y nuestras previsiones están guiadas por la fe en leyes. y.) La ciencia no es un sistema de enunciados seguros y bien asentados. 26. Tenemos ejemplos de estas ideas en el atomismio. en particular del criterio de demarcación. Novum Organum. tan maravillosamente imaginativas y audaces. metafísica (aunque biológicamente explicable). (Me refiero no a una imagen de la ciencia como fenómeno biológico. sino a sus aspectos epistemológicos. han llevado a predicciones con éxito. No sabemios: sólo podemos adivinar. sólo cuando se ha hecho posible decidir empíricamente entre ella y otra teoría rival.

Es posible interpretar los progresos de la ciencia más prosaicamente.JI (apartado 32) desarrollo ampliamente esta idea. tratamos de demostrar que nuestras anticipaciones eran falsas —con objeto de p r o p o n e r en su lugar nuevas anticipaciones injustificadas e i n j u s t i n c a b l c . de nuestra historia es. p o r muy *'^ El término tie Bacon «aíiticipacióü» (tíanticípatioyi^ ISovurn Organum. de 1958). cast. ni una sola de nuestras «anticipaciones» se mantiene dogmáticamente . mi segundo prefacio. La miseria del historicismo (T.260 La lógica de la investigación científica puesto. su mito de u n método científico que partiera de la observación y el experimento jiara avanzar luego hasta las teorías. y el no que opongo a ella está relacionado estrechamente con mi recusación de que la ciencia —o el conocimiento— tenga que avanzar debido a que nuestras experiencias tienen que acumularse. ' P. nuevos «prejuicios precipitados y prematuros». prejuicio e ídolo: pues la fuente de todos los errores es la impureza de nuestra propia inteligencia. por el contrario.blogspot. que intentan practicarlo debido a la general creencia de que constituye el método de la física e x p e r i m e n t a l . Cabría decir que el progreso j)ucde «. matemático y técnico. Novum Organum. el apartado *4 de mi Postscript). Frente a esto. Pero esta descripción del progreso científico. quiere decir casi lo mismo que «hipótesis» (tal como yo lo empleo). La tesis de que el progreso de la ciencia se deba a la acumulación de experiencias perceptivas sigue teniendo gran aceptación (cf. nuestro método de investigación no consiste en defenderlas para demostrar qué razón t e n í a m o s . 123. No es posible destilar ciencia de experiencias sensoriales sin interpretar. también razono allí (en el prefacio) que el crecimiento de nuestro conocimiento es imprevisible por medios científicos. recuerda demasiado a la inducción baconiana : sugiere en exceso su industrioso acumular los «incontables racimos. sino que. ' BACON. La función principal de la inducción eliminativa sería (como en Aristóteles) la de ayudar a tal purificación (véase también mi Open Society [vers. a u n q u e no es realmente errónea. ya que la Naturaleza no miente. ) El avance de la ciencia no se debe al beclio de que se acumulen más y más experiencias perceptivas con el correr del tiempo. La sociedad abierta (T.. (Diremos de pasada que este método legendario aún inspira algunas nuevas ciencias... ni al de que h a r í a m o s cada vez mejor uso de nuestros sentidos. 26). por ello. era menester limpiarla ^Sntes meticulosamente da toda anticipación. tratamos de derribarlas.. nota 59 del capítulo 10 y nota 33 del capítulo 1 1 — en donde se describe brevemente la teoría de la inducción de Aristóteles): esta purificación de prejuicios es concebida como una especie de rito. creo que el avance de la ciencia depende de la libre competición del pensamiento. m a d u r o s y en sazón» ^ de los que esperaba que fluyese el vino de la ciencia.com . cast. y que —en consecuencia— el curso futuro.)} —capítulo 24. Con todas las armas de nuestro arsenal lógico. con objeto de preparar la inteligencia para la intuición de la verdadera esencia o naturaleza de una cosa. FRANK. La tesis de Bacon era que. http://psikolibro. y. que se prescribe para el científico con objeto de preparar su inteligencia para la interprefación del Libro de la Naturaleza —análogamente a como la purificación mística de su alma la dispone para la visión de Dios (cf. originarse de dos maneras s o l a m e n t e : acumulando nuevas ex¡>ericncias perceptivas y organizando mejor las que ya teníamos a nuestra disposición»^. I. como Bacon los llamó con gran mofa *''. Das Kausalgesetz und seine Grenzen (1932). y que se verá obligado a detenerse si se acaba con ésta (aunque puede muy bien ser que continúe en ciertos campos. parece no dar en el blanco . de la libertad. especialmente en el de la tecnología): en mi Poverty of Historicism [vers. I. imprevisible. asimismo.

no las dejamos inundarnos como un r í o . sino que. Incluso la cuidadosa y austera contrastación de nuestras ideas por medio de la experiencia está. a su vez. Trad. pero toda corroboración es relativa a otros enunciados que son. hemos de «/lacer» experiencias. más bien. finalmente. Somos nosotros quienes siempre formulamos las preguntas que se han de proponer a la Naturaleza. sino su indagación de la verdad persistente y temerariamente crítica. Cf. de resignación? ¿Nos veremos * H. cf. a su vez. No tropezamos con nuestras experiencias. quienes —tras exigente escrutinio— decidimos acerca de la contestación a la pregunta que habíamos propuesto a la Naturaleza (después de continuados y serios intentos de sonsacarla un «no» inequívoco). 2. en nuestra fe subjetiva. desde es más psicológioa que epistemológtca. en la que todos y cada uno de los pasos están guiados por la teoría. Gruppentheorie und Quantenmechanik (1931). ingl. ¿Ha de ser nuestra actitud. La petición de objetividad científica hace inevitable que todo enunciado científico sea provisional para siempre: sin duda. La opinión equivocada de la ciencia se delata en su pretensión de tener razón : pues lo que hace al hombre de ciencia no es su posesión del conocimiento. «De una vez para siempre —dice Weyl * (con quien estoy de pleno a c u e r d o ) ^ quiero manifestar mi admiración ilimitada por el trabajo del experimentador en su lucha por sacar hechos interpretables de una Naturaleza huraña. Esta última observación. inspirada por las ideas: el experimento es una acción planeada. Y. la nota 4 del apartado 30. hemos de ser activos. el único medio que tenemos de interpretar la Naturaleza son las ideas audaces. por ROBERTSON. de la verdad irrefutable. por ejemplo. P.blogspot. Sólo en nuestras experiencias subjetivas de convicción. provisionales. Juntamente con el ídolo de la certidumbre (que incluye los grados de certidumbre imperfecta o probabilidad) cae uno de los baluartes del obscurantismo. pues. nuestro único instrumento para captarla.La corroboración 261 industriosamente que las acumulemos y escojamos. pág. podemos estar «absolutamente seguros» ' .com . El antiguo ideal científico de la epistemé — d e un conocimiento absolutamente seguro y demostrable— ha mostrado ser un ídolo. pág. • lue^. Y hemos de aventurar todo ello para alcanzar el premio: los que no están dispuestos a exponer sus ideas a la aventura de la refutación no toman parte en el juego de la ciencia. quienes intentamos una y otra vez plantearlas de tal modo que sonsaquen un «sí» o «no» tajantes (pues la Naturaleza no responde a menos que se la urja a ello). The Theory of Groups and Quantum Mechanics (1931). WETL. XX. que cierra el paso del avance científico: pues la adoración de este ídolo reprime la audacia de nuestras preguntas y pone en peligro el rigor y la integridad de nuestras contrastaciones. que tan bien sabe responder a nuestras teorías con un no decisivo o con un sí inaudible». http://psikolibro. las anticipaciones injustificadas y el pensamiento especulativo: son nuestro solo organon. los apartados 7 7 8. cabe corroborarlo. somos nosotros los que damos la respuesta..

La ciencia nunca persigue la ilusoria meta de que sus respuestas sean definitivas. sin embargo. más profundos y más generales. y de sujetar nuestras respuestas (siempre provisionales) a ccntrastaciones constantemente renovadas y cada vez más rigurosas. su avance se encamina hacia una finalidad infinita —y. http://psikolibro.262 La lógica de la investigación científica obligados a decir que la ciencia sólo puede cumplir su misión biológica : que únicamente puede —en el mejor de los casos— demostrar su temple en las aplicaciones prácticas que puedan corroborrarla? ¿Son insolubles nuestros problemas intelectuales? No lo pienso así.com . alcanzable—: la de descubrir incesantemente problemas nuevos. ni siquiera probables.blogspot. antes bien.

com .blogspot.APÉNDICES http://psikolibro.

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y cabe tomar l/d{a) como medida de la sencillez de a. más que vencer esta dificultad 1Q que se hace es sortearla: lo cual es posible porque una teoría prohibe siempre ciertos eventos ahomotípicos'o. La definición que propongo dice así. A y B. en general. cf.blogspot.APÉNDICE I. un posible falsador de la teoría. Definición de dimensión de una teoría (Cf. Cn. Surge una dificultad por el hecho de que inicialmente no hemos de asumir que en dicho campo estén definidas ni una métrica ni siquiera una topología. A es un conjunto de leyes universales y X uno —ordinariamente infinito— de enunciados de contraste singulalares). Y admito que con la definición que propongo. y. de n enunciados distintos de X es compatible con a. si y sólo si para cada enunciado a de A existe un número natural cí(o) = re que satisface las dos condiciones siguientes: I ) toda conyunción. aparecerán coordenadas espacio-temporales en el esquema que da origen al campo de aplicación.c». y b) cualquier acervo-d dado en conyunción con la teoría divide unívocamente todos los enunciados relativamente atómicos restantes en dos subclases infinitas. es decir. en consecuencia. e incluso métrico.) La definición que sigue debe considerarse sólo provisional *^: se trata de un intento de definir la dimensión de una teoría de modo que esté de acuerdo con la dimensión del conjunto de curvas que se obtiene cuando se representa el campo de aplicación de aquélla en un papel cuadriculado. decimos que X es un campo de aplicación (homogéneo) con respecto a A (en •ímbolos: X = C A ) . los apartados 23 y 31). la clase B es la suma de una o más " Una definición simplificada y algo más general es la siguiente: sean A y X dos conjuntos de enunciados (dicho de modo intuitivo. tales que se satisfacen las siguientes condiciones: et) todo enunciado de la clase A unido conyuntivamente al acervo-cí dado forma un «acervo d + 1 falsador». a) la teoría no choca con ningún acervo-d del campo. que x. http://psikolibro.Cn es deductible de a.com . y que y. En el apéndice *VIII le desarrolla ulteríormento esta cuestión. el campo de los enunciados relativamente atómicos manifestará tener —en general— un orden topológico. pero no de a ni de CnLlamamos a d(a) la dimensión de a —o el grado de composición de a— con respecto a X = C A. Se dice que una teoría t es «d-dimensional con respecto al campo de aplicación C» si y sólo li se cumple la siguiente relación entre í y C: existe un número d tal que. de modo que. los apartados 38 y 39. como los hemos llamado (esto es. en particular. no hemos de suponer que estén definidas relaciones algunas de vecindad. y I I ) para cada una de estas conyunciones Cn existen en X dos enunciados x e y tales. y j8) por otra parte. una clase de acontecimientos que difieren solamente en sus coordenadas espacio-temporales.Cn es incompatible con o.

blogspot.com .. o algo así como un depósito (relativamente) sólido. que se asienta a partir de los enunciados universales de la teoría. Así pues. el apartado 39). la nota 2 del apartado 38) de una forma que podría llamarse «deductivista». http://psikolibro. con ellos. no resolvemos el problema de los enunciados atómicos descubriendo unos que tengan cierta forma elemental y a partir de los cuales se construyan inductivamente los otros enunciados compuestos —o se los componga por el método de las funciones veritativas—. Quizá convenga añadir que mediante esta definición se resuelve el problema de los enunciados atómicos (cf. y con él quedan definidos los enunciados que —debido a su forma lógica— gozan de igual estatuto con respecto a aquélla. ya que la misma teoría determina qué enunciados singulares son relativamente atómicos (con respecto a ella) : pues el campo de aplicación se define a través de la teoría misma. por el contrario.266 La lógica de la investigación científica —pero siempre en número finito— subclases infinitas [B. los enunciados singulares— resultan ser una especie de precipitado. Con esta definición se pretende excluir la posibilidad de que una teoría tenga dos campos de aplicación tales que los enunciados relativamente atómicos de uno de ellos sean resultado de la conyunción de los enunciados relativamente atómicos del otro (lo cual ha de evitarse para que el campo de aplicación pueda ser identificado con el de su representación gráfica: cf. tales que la conyunción de un número cualquiera de enunciados pertenecientes a una cualquiera de estas [B<]. los enunciados relativamente atómicos —y. sea compatible con la conyunción del acervo-d dado j la teoría.].

„F"(y) (!') (I) Se obtiene la demostración de modo inmediato a partir de la definición dada en el apartado 5 2 : sustituyendo en (1) de acuerdo con dicha definición.„. «Axiomatik del Wahrscheinlichkeitsrechnung». Los teoremas de adición se ocupan de los elementos que pertenecen a y o a y. esto es. Denotamos la clase finita de referencia con «a». también la nota 4 del apartado 53).y) = „F"(P). puesto que /? y y pvieden conmutarse.com .„F"(y) multiplicación: (1.y) = „. al teorema especial de „F"(p.p) — — = N(a) N(a) N(a.y) N(a. asimismo.pF"(y) = „F"(y) (1') llegamos. los apartados 52 y 53) *\ Teorema general de multiplicación.y) (1. el apartado 53). 593.) Valiéndose de la equivalencia de (1) y (1') puede demostrarse ahora la simetría de la relación de independencia (cf. con la de (2s). Si denotamos con el símbolo «j8 + y» (en donde el sigS •* He desarrollado posteriormente este apéndice en forma de un tratamiento axiomático de la probabilidad: véanse lo» apéndice* •III • *V. pág. La solución está dada por la fórmula „F"(|3. que „. Cálculo general de la frecuencia en clases finitas (Cf.p.y) = aF"(P).p) que manifiesta ser una identidad sin más que simplificar eliminando «N (a .. y.F"(P). http://psikolibro.) Si asumimos que existe independencia (cf. Mathematische Zeitschrift 34. a partir de (1).1) N(a.APÉNDICE II.p. „F"(p. y las dos clases de propiedades con «/?» y «y». Reichenbach. obtenemos N(a.pF"(y) o bien. /?)».blogspot. (Compárese con esta demostración. El primer problema que se nos plantea es el de determinar la frecuencia de los elementos que pertenecen tanto a ^ como a y.

y) (2.) (2*) Este teorema es válido para todas las propiedades que son propiedades primarias en una clase a. (2.p.2) Bajo el supuesto de que a. el teorema general de adición es: „F"(P + y) = cF"(P) + „F"(y) „F"(p. Los diversos teoremas asociados al nombre de Bayes son todos casos especiales del teorema de división. que ca6e describir la independencia como un caso especial de selección.y c p (S*-) http://psikolibro. supuesto que puede simbolizarse por la fórmula N(a. y en esta otra (también universalmente válida): N(P + y) = N(P) + N(y) N(p. a.y). ya que éstas son mutuamente excluyentes.p) + (a. Uegamos a a. por tanto.pF"(y) . j8 y y no tengan ningún miembro común a las tres. naturalmente.y) = O llegamos. no significa la adición aritmética.blogspot.1) (2. igual a 1. mediante el teorema especial de multiplicación.(P + y) = (cc.. que a.y) (2) Su demostración se basa en la definición del apartado 52 y se apoya en la fórmula universalmente válida del cálculo de clases. La fórmula general se obtiene inmediatamente por inversión de (1) : «F"(P-y) F"(y) = aF "(P) Si transformamos el teorema general de división (3).com . y vemos.F"{y). Los teoremas de división enuncian cuál es la frecuencia de la propiedad y dentro de una clase seleccionada a partir de a teniendo en cuenta la propiedad j3.268 La lógica de la investigación científica no « + » . y la suma de las frecuencias relativas de las mismas es. o en símbolos. y ) sea una subclase de ft.„F"(y) (3-) (3) En esta fórmula reconocemos la condición (1'). cuando está situado entre designaciones de clases. al teorema especial de adición „ F " (p + y) = aF"(|3) + . sino el «o» no excluyente) la combinación disyuntiva de aquellas clases. Bajo la asunción de que (a . a partir de (2).

com . (3/2. (2**). jS». entonces..) = IaF"(|3.F"(P.) a. asunción que puede escribirse a s í : N(a.pF"(y) = aF"(|3) Podemos evitar el supuesto (3''^) si introducimos la suma de las clases /Ji. Emplearemos el signo «2» delante de designaciones de clases análogamente a como hicimos cuando empleábamos el signo « + » entre e l l a s : p o d e m o s escribir. {\) aF"(2W Se puede aplicar al numerador de esta fórmula el teorema especial de adición.) a.blogspot.. .F"(p. si asumimos que las /3( no tienen miembros comunes con a.p.) = ...sp. u n a segunda forma (universalmente v á l i d a ) del teorema de Bayes del modo s i g u i e n t e : (3.) . ySj.Cálculo general de la frecuencia en elases finitas 269 obtenemos a p a r t i r de ( 3 ) la primera de B a y e s : forma (especial) de la regla ar"(y) „.ípiF"(P.W = 0 (i^j) (3/2-) E n este supuesto obtenemos la tercera forma (especial) del teorema de Bayes.) .) http://psikolibro. que es aplicable siempre en el caso de que las y8( sean propiedades primarias : aF"(|3..

si podemos haque en donde «er^» designa u n acervo-zi concreto (si bien elegido arbitrar i a m e n t e ) q u e contenga m unos (lo que se p r e t e n d e indicar con dicho símbolo es que lo dado es la ordenación completa de este acervo-n. Vamos a demostrar que en este s i ^ u e s t o se cump l e t a m b i é n p a r a n + 1. y teniendo en cuenta el teorema especial de adición p o d e m o s afirmar ( 1 ) .„ al añadir al final u n cero y u n u n o . d e m o s t r a r e m o s «(„ + i)r>". el número de modo& diferentes en que es posible distribuir m objetos en n litios (supuesto que sea m < n). http://psikolibro.n — 1 (de s e c u e l a s ) . o sea. respectivamente. Asumamos que. Pues. a sea (al m e n o s ) l i b r e . n— está d e m o s t r a d a .com . cf. el a p a r t a d o 56.+ 'gí" + » . o sea. +1» representan.APÉNDICE III.0) (3. Supongamos ahora que ( 2 ) está demostrado p a r a u n n cualquiera —esto es. p a r a un n concreto y p a r a todo m y todo <j que sean compatibles con a q u é l — .1) en donde «cr„ + o» y «"•».1 que se obtienen a partir de cr.) P u e d e decirse que la p r i m e r a fórmula b i n o m i a l * \ „(„)F"(m) = «C™p'»í'-'» — e n que p supuesto de provinentes cer p a t e n t e (1) = a F " ( l ) .blogspot..( » • +1) (3. q ~ aP"{Q) y m <. respectivamente. p a r a toda longitud n de los acervos-ji (o segment o s ) considerados. no solamente el n ú m e r o de unos. Deducción de la primera forma de la fórmula binomial ( P a r a sucesiones finitas de segmentos imbricados. m y a (es decir. las sucesiones de longitud n -{. el a p a r t a d o 5 6 ) . en el que a sea (al m e n o s ) libre-re—1 (despreciando los errores del último t é r m i n o : cf. entonces habrá —según u n teorema combinatorio perfectamente conocido— "C„ modos distintos de distribuir los m unos en n lugares. para las distintas ordenaciones de los u n o s ) . sino sus posiciones en é l ) . entonces. F " ( a „ + i) = p . supongamos que se c u m p l e ( 2 ) p a r a todos los n. •' Recuérdese que í " i es otro modo usual de escribí^ el coeficiente binomial "C<». esto es. + o)-p'»r + '-'" y „(„ ^ .

pues. sucesores de la sucesión «cr„» en « — como sucesiones cr„ hay en «(„).0) (6.0) (7. t r a n s f o r m a r el p r i m e r m i e m b r o de ( 4 ) : es decir. que si suponemos que se cumple ( 2 ) para cierto n (y para todas las ordenaciones tr„ que le c o r r e s p o n d e n ) .blogspot. y.1) = „ F " ( á „ ) . Y.l) = „(„^^jF"(a. y — e n consecuencia— ( 2 ) y ( 1 ) . p o r la m i s m a razón. a„. íibre-ra.1) Vemos. „ F " ( l ) = ccF"(<^»). p o r tanto. F " ( á „ .g . entonces podemos afirmar „ F " ( á „ .com .0) (4.p (4. 0 ) = „ ^ „ ^ / > .Deducción de la primera forma de la fórm.)= »F"K) (5) T e n i e n d o en cuenta esta fórmula podemos transformar el segundo m i e m b r o de ( 4 ) . luego podemos afir> m a r ( 3 ) . -= 2 y para todo < „ (en donde n^ < 2 ) .p (7. que aF"(^».1) Con éstas podemos. pero asumiendo primero que ni = 1 y luego q u e m = O se advierte que ( 2 ) es realmente válida para n. tenemos „ F " ( á „ .g a(„ + i)F"(a™+:) = „. „ + „) „F"(á„.„)F"(a„). podemos deducir ( 3 ) por medio de una inducción matemática.ula hinom.„+0(6. 0 ) = « F " ( á „ ) . p o r lo menos. a su vez. Denotemos con «<j„)) la propiedad de ser sucesor de u n acervo-n. „ F " ( 0 ) = „F"(ór^). http://psikolibro.1) Observemos a h o r a q u e es evidente q u e tiene que h a b e r j u s t a m e n t e tantos d^ —esto es.ial 271 p a r a u n segmento de longitud re + 1 h a de considerarse que a es. al sustituir ( 5 ) y ( 6 ) en ( 4 ) llegamos a > + i ) F " K + o) = a(„)F"(a„).

continuamos luego de acuerdo con la regla siguiente: añádase un cero al segmento inicial siempre que esté permitido. de este modo. lo reordenamos de suerte que el tercer período comience por el segundo. una sucesión cuya longitud aumenta muy rápidamente. un uno (asiem-pre que esté permitidoí) significa aquí. luego otro período que sea por lo menos libre-Wi—1. para un re arbitrariamente elegido. 64 y 66. digamos). y b) de los primeros n elementos del período siguiente (que están añadidos al período acabado de mencionar). B.1 preparamos primero la tabla de los 2" accrvos-x posibles de unos y ceros (ordenados con arreglo a una regla lexicográfica cualquiera. período que tendrá un número de términos finito.j . Escribimos primero un período libre-re. y si no es así. y cuyo período inicial es el que habíamos escrito al empezar (que es la sucesión inicial del segundo período. libre-n (de secuelas) 7 con equidistribución. R. El doctor L. se sigue procediendo de este modo hasta que queden tachados todos los acervos-re de la lista.blogspot. ya que cabe ver fácilmente que no puede existir un período generador (de una sucesión periódica libre-n) cuya longitud sea menor que 2" + *. a) un periodo generador —de longitud 2" = 2" + '— de una alternativa libre-n. iniciamos ahora el período escribiendo el último de estos acervos-n. y cuya longitud será rij. Damos un método sencillo: haciendo a. = ra . por orden de magnitud. Podemos decir que la sucesión construida de este modo es una sucesión libre-re «mínima». suponemos que para todo número finito n dado se puede construir un período generador. los apartados 58. Si se determina una su*' Existen varios métodos constructivos que cabe aplicar a la tarea de construir un periodo generador de una sucesión libre-n con equidistribución. y el resultado es una sucesión de longitud 2'' + « — 1. a) Construimos un modelo de sucesión «absolutamente libre» (de secuelas) del modo siguiente.En este último ha de aparecer al menos una sucesión que sea idéntica al período dado inicialmente (de longitud rej): pues bien. que consta de x unos (y que tacharemos de la tabla). lo reordenamos de modo que empiece precisamente con dicha sucesión (lo cual es siempre posible. y así sucesivamente). y buscamos en él la sucesión idéntica al segundo período (una vez reordenado). En cada uno de estos períodos aparecerá al menos una vez cada acervo-a. etc. http://psikolibro.APÉNDICE IV. y si •—^por tanto— no está ya tachado de la tabla»). según el análisis llevado a cabo en el apartado 55).) Como en el apartado 55. Elton y yo hemos encontrado p. digamos re^. Escribimos ahora otro nuevo período que al menos sea libre-rej—1. y pretendemos publicar conjuntamente un trabajo sobre esta materia.com . Obtenemos.ruebas de la validez de la regla de construcción dada. y al resultado le llamamos segundo período. que consta de. Un método para construir modelos de sucesiones aleatorias (Cf. «si no ha aparecido ya el acervo-n final que formamos en el período inicial al hacer esto. combinatoriamente posible (para « < re + 1) de unos y de ceros *^.

Un método para construir modelos de sucesiones aleatorias 273 cesión inicial concreta y se especifican otras condiciones —por ejemplo. como propongo ahora llamarla—. que llamaremos (3). que tendrá la longitud 2 " " ' . este método garantiza que todo trozo inicial de longitud m = 2^ es un período librc-n mínimo para el n mayor posible (esto es. por el método de la nota * 1 . ya que. por ejemplo. a la que hemos llamado (0). y para ellas es posible demostrar inmediatamente la convergencia. hemos de averiguar dónde aparece en él nuestra sucesión ( 2 ) . A continuación hemos de construir un período que sea libre-n<j — 1. o sólo de unos. ni siquiera el de libertad absoluta.com . que los períodos que se formen no deben ser nunca más largos de lo necesario (de modo que serán exactamente libres-rtj-—1. establecen el tipo ideal de aleatoriedad. Véase también el apéndice *VI. pues. el resultado de tal reordenación es Olio (1) con ni = 4. Una vez que tengamos este período libre-15. I ) cada paso de su construcción consiste en construir un período libre-n mínimo para cierto n (cf. reordenamos entonces (3) de suerte que comience con (2). cabe perfeccionar este método de construcción hasta hacerlo unívoco. Tenemos así una sucesión (determinada). cualquiera que sea la etapa de su construcción. y I I ) la sucesión está construida de tal modo que. y resulta ser 1111000010011010 Lo reordenamos para que comience con nuestra sucesión inicial (1). sino que es menester remplazarlo por algo así como la condición de que la libertad-n esté patente desde el comienzo: que es. un período libre-15. Esta propiedad de «minimalldad» es muy importante: pues podemos obtener siempre sucesiones libres-ra —o absolutamente libres— con equidistribución que comiencen por un segmento finito de una longitud m cualquiera que. Sólo éstas. y cuya longitud será 2 ' ' = 65. tenemos que construir después. construida de *' Para tomar un ejemplo concreto de esta construcción —^la de una sucesión aleatorizada mínima. En consecuencia. Puede llamar «sucesión aleatorizada mínimo» a la que se construye de este modo. lo cual hace ver que para las aplicaciones no basta el requisito de libertad-n. es decir.j—1). para n = ( l o g 2 m ) — 1 ) . libre-3). que determinamos por el método de la nota *1 citada. libre-1: el método de la nota *1 anterior nos da «1100» como período generador de una alternativa libre-1. frente a lo que ocurre en los ejemplos b) y c) que damos más abajo. con lo que obtenemos 0110101111000010 (2) Como n» = 16. la nota *I anterior). podemos comenzar con el período 0 1 (0) de longitud no =: 2 (podemos decir que este período da origen a una alternativa libre-0). o que esté formado por cualquier otra ordenación intuitivamente «regular»—. precisamente. Construimos en este momento el período libre-ni-1 (es decir. por su partCj no tenga carácter aleatorio —sino que conste. lo que logran las sucesiones aleatorízadas «mínimas». y no al menos libres-n. sólo de ceros.blogspot. comienza siempre por un período libre-n mínimo. y del modo más radical posible. en la que podamos calcular para cada uno de sus términos si es un uno o un cero*". 18 http://psikolibro. y pasamos a construir (4).536. de suerte que defina una sucesión determinada. que es necesario reordenar ahora para que empiece con la sucesión «01».

La lógica de la investigación científica acuerdo con una regla matemática. ) se considera como sucesión inicial de un período libre-mj—I (con equidistribución). „F'(1) = aF'(O) = 1/2. p. etc. Escribimos una sucesión inicial de ( A ) . es posible construir de un modo semejante un modelo de sucesión que tenga más de una frecuencia media «absolutamente libre» : según a). distinta de 1/2. la sucesión a que tiene las tiradas' con X por términos impares y las con Y por términos pares— es aleatoria. aun cuando no posean límite frecuencial. pero en la que también aparecen una y otra vez unos términos hasta llegar a los cuales dicha sucesión es libre-re^ para la frecuencia q—de ( B ) — .com . el apartado 64). (A) y (B) (cuyas frecuencias sean p j q). hemos conseguido un método de construcción de una sucesión que tiene dos «frecuencias medias» diferentes. Empleando el procedimiento utilizado en la demostración de la tercera forma de la fórmula binomial (apartado 60) o en la del teorema de Bernoulli (apartado 61). si —por ejemplo— hacemos la estimación hipotética de que la «sucesión combinada» (como podemos llamarla) —esto es. Empleamos ahora este período reordenado de (B) como sucesión inicial: la buscamos en (A) y reordenamos ésta. la buscamos en (B). b) Puede emplearse ahora un método de construcción análogo para hacer ver que existen sucesiones que tienen una frecuencia media «absolutamente libre» (cf. y con frecuencias cuyos límites son. y reordenamos el período de (B) que la precede de tal modo que comience con aquella sucesión. formado por unos— y cuya longitud sea tal que se llegue a cierta frecuencia dada. Para ello basta modificar el proceso a) de tal modo que. y así sucesivamente. como en este caso los números n^ crecen sin fin y sin límite. al menos.blogspot.274. una sucesión absolutamente libre (condición cuyo cumplimiento acabamos de demostrar). c) Finalmente. Está asegurada la aplicabilidad del teorema especial de multiplicación al problema clásico de echar dos dados. ambas «absolutamente libres» (pues hemos determinado (A) y (B) de modo que sus límites frecuenciales sean distintos). la totalidad de la sucesión que se ha escrito (cuya longitud será m . como se indica a continuación. Niota. simultáneamente (y a problemas relacionados con éste). existen sucesiones que no tienen equidistribución y son «absolutamente libres». puede ponerse de manifiesto (con un grado cualquiera de aproximación) que para cualquier valor frecuencial que podamos escoger existen sucesiones que son «absolutamente libres». X e Y. http://psikolibro. Obtenemos de esta suerte una sucesión en la que aparecen una y otra vez unos términos hasta llegar a los cuales la sucesión es libre-fij para la frecuencia relativa p—de la sucesión (A)—. de modo que lo único que tenemos que hacer es combinar dos sucesiones de este tipo. sin más condición que la de que exista. tras un número dado de aumentos de longitud. Una vez alcanzada la frecuencia que acabamos de mencionar. añadamos siempre a la sucesión un «bloque» (o «iteración») finito —por ejemplo.

Las observaciones que hago en e) contienen.com . apartado *110. pero que la interpretación que se propone en este apéndice conserva todavía cierto interés. p o r otra. el a p a r t a d o 7 6 ) * \ E l e x p e r i m e n t o imaginario que describimos abajo — e n el p á r r a fo a)— está encaminado a refutar m i aserción de que la teoría cuántica es c o m p a t i b l e con mediciones (no predictivas) simultáneas arbit r a r i a m e n t e exactas de la posición y el m o m e n t o de u n a p a r t í c u l a . hemos de suponer que A emite la luz en ondas esféricas. Si supusiéramos que podíamos m e d i r con exactitud tanto la posición como el m o m e n t o . y h a g a m o s que la luz procedente de él caiga sobre u n a pantalla Pn después de h a b e r pasado a través de dos r a n u r a s . p o r otra p a r t e . Pues si medimos la posición con exactitud. pero si m e d i m o s el m o m e n t o con exactitud — p o r ejemplo. entonces el átomo tendría que emitir. asimismo. ya sea la posición de A. el apéndice *XI. al parecer. a las dos operaciones distintas corresponden dos tipos distintos de radiación. de suerte que obtenemos dos resultados experimentales diferentes. m e d i m o s con exactitud el m o m e n t o . Así pues. obtenemos u n a s franjas de interferencia en la p a n t a l l a : se trata de una fuente luminosa p u n t u a l — s i e m p r e que su posición puede medirse exactamente es p u n t u a l — q u e emite luz c o h e r e n t e . u n haz *' Véanse. y de una fuente luminosa no p u n t u a l no emite u n a luz c o h e r e n t e ) . una crítica que sigue siendo válida del intento de explicar el dualismo de corpúsculo y onda a base de la «complementaridad» —intento que. capítulo *V.APÉNDICE V. Opino actualmente que sería necesario tratar de otra forma el experimento de la doble ranura. ha sido abandonado después por algunos físicos. ya el m o m e n t o de la radiación (pero no a m b a s cosas) : si m e d i m o s exactamente la posición (con esta operación se hace «difuso» o «borroso» el m o m e n t o ) . Rn^ y ürej. si. no aparecen franjas de interferencia (en la pantalla aparecen ú n i c a m e n t e relámpagos luminosos o centelleos u n a vez que los fotones h a n atravesado las ranuras. p o r u n a parte — y de acuerdo con la teoría ondulatoria—• ondas esféricas continuas que p r o d u c i r í a n franjas de interferencia. m i d i e n d o los retrocesos debidos a la emisión de fotones (con lo cual h a r e m o s «difusa» o «borrosa» la p o s i c i ó n ) — seremos capaces de calcular exactamente la dirección y el momento de los fotones emitidos. con lo cual hemos de consider a r a la radiación corpuscular («agtijas de r a d i a c i ó n » ) . a) Sea A u n átomo r a d i a n t e . El experimento de la ranura doble (Cf.Según Heisenberg. Examen de una objeción. y mi Postscript. http://psikolibro. lo cual está en consonancia con el hecho de que la posición es «difusa» o «borrosa».blogspot. y. en este caso p o d e m o s m e d i r exactamente. según me parece.

y colocada entre el grupo de átomos y la primera pantalla de forma que la abertura A se encuentre exactamente en el sitio ocupado antes por el átomo radiante único A. En cada uno de estos casos obtenemos el resultado experimental correcto: franjas de interferencia en el caso b) y ausencia de ellas en el c). hemos de sustituirlo por un grupo de átomos que irradia de esta misma forma. y. y cada vez el desplazamiento es en una dirección distinta. que —según se admite—. Otras objeciones parecidas a la que hemos examinado pueden re- http://psikolibro.276 La lógica de la investigación científica corpuscular incoherente de fotones (si fuéramos capaces de calcular la trayectoria de cada fotón no tendríamos jamás nada semejante a una «interferencia». debido al hecho de que los fotones ni se anulan mutuamente ni entran en interacción de ningún otro modo). pasará por una serie de posiciones distintas durante él. o. pero de tal modo que emitan luz coherente que se propague en forma de ondas esféricas: esto se consigue empleando una segunda pantalla que esté perforada por una pequeña abertura A. dicho de otro modo. puesto que el átomo del caso irradia en todas direcciones.com . d) ¿Cómo hemos de interpretar el tercer caso. y que después se difunde en forma de ondas esféricas continuas : remplazamos así el átomo único de posición determinada con exactitud por un caso estadístico de selección puramente de acuerdo con la posición. ni franjas de interferencia. que abarcarán un volumen considerable. El grupo mencionado emite luz que sufre una selección según una posición dada al pasar a través de la abertura A. por un lado. Así.lleva a dos predicciones mutuamente contradictorias? Para averiguarlo imaginemos que hemos observado exactamente la trayectoria del átomo A. pues. cada retroceso lo desplaza a otra posición. no nos está permitido remplazarle por un grupo de átomos puntual. no obtenemos un caso puro. no llegamos a tener una radiación coherente. a que no aparecerán. Me ocuparé primero del intento de medir exactamente la posición. por esta razón. por un haz monocromático de fotones que se muevan según trayectorias paralelas a partir de una fuente luminosa (no puntual). esto es. tanto su posición como su momento: observaremos que emite fotones aislados y que retrocede en cada emisión . la suposición de que se realicen simultáneamente mediciones exactas de posición y de momento lleva a dos predicciones contradictorias entre sí: pues. Por tanto. por otro. Además. sino solamente por un grupo distribuido sobre un volumen espacial considerable. nos conduce a predecir que aparecerán franjas de interferencia.blogspot. Sustituyo el átomo radiante único por un grupo de átomos. Si suponemos que el átomo considerado irradia de este modo durante cierto período de tiempo (no nos ocuparemos acerca de si absorbe o no energía durante el mismo). b) Voy a reinterpretar estadísticamente este experimento imaginario. c) Substituiremos de modo análogo el átomo con momento medido exactamente por una selección pura según un momento dado. y.

Pero esto último. pero pienso que quizá lo sea en una física cuántica de campos de onda o en la «segunda cuantización» (la teoría de Dirac de la emisión y absorción y la teoría de campos de onda de la materia de Dirac. http://psikolibro. y. el átomo ni emite ondas enteramente coherentes ni fotones completamente incoherentes.com . la nota 2 de la introducción al apartado 73). ya que los dos experimentos son mutuamente excluyentes.blogspot. Me parece que difícilmente será posible llegar a una solución realmente satisfactoria de este problema dentro del marco de la física cuántica estadística (la teoría corpuscular de Heisenberg y de Schrodinger en la interpretación de Born de 1925-1926). Klein. en todo caso. Pauli. Jordan. Es evidente que mi propia interpretación estadística no encuentra la menor dificultad para tratar semejantes casos intermedios. no se plantea ninguna contradicción. en este caso. cf. enteramente insuficiente para elucidar el llamado problema de la complementaridad (o del dualismo de ondas y corpúsculos). simplemente no es verdad: pues podemos.Examen de una objeción. Pretende hacerlo poniendo de manifiesto que el átomo es capaz de emitir solamente u ondas coherentes o fotones incoherentes. Míe y Wiegner. por tanto. yo diría que —contrariamente a lo que podría suponerse a primera vista—• el argumento a) es. desde luego. El experimento de la ranura doble 277 interpretarse estadísticamente siguiendo la misma marcha que en este ejemplo. combinar una medición de la posición no demasiado exacta con una de momento tampoco muy exacta. de 1927-1928. y que. e) Por lo que respecta a nuestro análisis de este experimento imaginario. aun cuando nunca he pretendido resolver con ella el problema de la dualidad entre ondas y corpúsculos.

mientras que la de la posición no proviene de nada semejante: es resultado. las velocidades (o sus componentes según x) áe. por consiguiente. pues el ancho del haz tiene que ser considerable para que haya electrones que se muevan paralelamente al eje x. sino antes de la primera. y. Mi antiguo argiunento —que se basaba en esta observación— se desenvuelve ahora del modo siguiente: puesto que una determinación del momento no afecta a éste. punto 9 ) . http://psikolibro. y dado que la primera (apenas) había alterado el estado del electrón. Supondremos con Heisenberg que este proceso no modifica los momentos —o. el apartado 77) * \ Supongamos que se somete a selección de acuerdo con el momento (gracias a interponer un filtro) un haz no monocromático de partículas. Detrás del filtro colocamos un contador de Geiger (o una cinta móvil de película fotográfica) con objeto de medir el instante en '" Heisenberg —que habla de medir o de observar en lugar de hacerlo de seleceionar— se vale de la descripción de un experimento imaginario. Sobre un procedimiento de medir no predictivo (Cf. pero esta posición latente puede hacerse patente por medio de una segunda medición. No veo cómo podría Heisenberg eludir esta conclusión. de evitar toda perturbación considerable del sistema (véase apéndice *XI. tampoco ha de afectar a la posición (aunque no consiga revelárnosla). no es posible calcular con precisión la posición que tenían antes de entrar en el campo. no se cumple en lo que respecta a un filtro que actúe sobre un fotón. en lugar del filtro se utilizaría un campo eléctrico perpendicular a la dirección del rayo. ni. y perturbará. y si queremos observar este momento tenemos que utilizar luz de baja frecuencia. ya que su interacción con el sistema es muy débil. por ejemplo. a menos que modifique esencialmente sus razonamientos (dicho de otro modo: continúo creyendo que mis argumentos y el experimento del apartado 77 pueden servir para destacar cierta inconsecuencia existente eu la discusión heisenberguiana de la observación de electrones). las componentes de éstos en la dirección x—. por tanto. no solamente entre las dos mediciones.APÉNDICE VI. podemos calcular el pasado de éste. un haz luminoso (si se tratase de un haz de electrones. más bien. mediante la cual presenta la situación del modo siguiente: si queremos observar la posición del electrón hemos de emplear luz de frecuencia muy elevada. Pero en la actualidad creo que estaba equivocado al suponer que lo que era válido para las «observaciones» o «experimentos» imaginarios de Heisenberg lo era también para mis «selecciones»: como Einstein hace ver (en el apéndice *XII). dicho con más precisión. A este respecto tiene mucha importaacia que la incertidumbre del momento se debe a una perturbación. una vez que han sufrido una deflexión debido • ¿Rte. por tanto. que entrará en interacción fuertemente con él. su momento. con objeto de analizar su espectro). ni tampoco para un campo eléctrico perpendicular a la dirección del haz de electrones —que mencionaba (juntamente con el filtro) en el primer párrafo de este apéndice—.com . del simiente j del apartado 77. Con lo cual quedan invalidados los razonamientos de este apéndice.blogspot. pero que no sirve para determinar la posición. las partículas así seleccionadas. que (apenas) altera el momento.

significa lo mismo que afirmar que dicha selección alteraría de forma no calculable la coordenada de posición de la partícula. aquel supuesto sería equivalente al de que —por efecto de dicha selección— el corpúsculo ha tenido que saltar discontinuamente (con velocidad superior a la de la luz) a otro punto de su trayectoria. Es de sospechar que —para escapar a las conclusiones a que acabamos de llegar. podemos calcular la trayectoria de éstas con exactitud solamente para el intervalo temporal entre las dos mediciones. por una parte. entonces es válido extender la medida de posiciones y momentos al período de tiempo que precede al instante de selección del momento (por medio del filtro). Si. por tanto. y. si bien esta teoría permite saltos discontinuos. por ello.com . Vamos a considerar ahora dos supuestos posibles. se supone que las coordenadas x de las posiciones de las partículas no han sufrido interferencia alguna por efecto de la medición de sus momentos. en realidad. mi enunciado puede considerarse como la traducción del do Heisenberg al lenguaje estadístico. como pondré de manifiesto con un ejemplo.blogspot. el principio mencionado sería en ella únicamente un enunciado probabilitario formalmente singular. solamente cabría corroborarla estadísticamente. por otro lado. Pues. Pero este supxiesto es incompatible con la teoría cuántica tal como se la acepta actualmente. estas relaciones son compatibles con el supuesto de que al seleccionar el momento no se perturbe la posición. la asunción de que la posición de los corpúsculos en la dirección de su marcha resulta afectada de un modo imprevisible por una selección que se efectúe de acuerdo con un momento dado. pero incluso semejante teoría —a la que podría llamar «teoría de la indeterminación»— sólo podría deducir consecuencias estadísticas del principio de indeterminación. Pero. y. Así pues. pero no para partículas libres dentro de una gama de autovalores continuos). Ahora bien. ya que conocemos sus velocidades. este último supuesto no nos permite inferir la existencia de un «caso super-purov. Este enunciado hace ver que el método de medición que he examinado no afecta a las fórmulas de Heisenberg interpretadas estadísticamente. puesto que su velocidad no se ha alterado. http://psikolibro. sólo lo hace en el caso de partículas en el interior de un átomo (dentro de una gama de autovalores discontinuos. puede decirse que ocupa en mi interpretación estadística algo así como el mismo «lugar lógico» que ocupa —en la interpretación de Heisenberg— el enunciado de este físico que niega «realidad física» a las mediciones exactas.Sobre un procedimiento de medir no predictivo 279 que llegan los corpúsculos: lo cual nos permitirá calcular las coordenadas X de sus posiciones respectivas en cualquier instante anterior al de su llegada. se supone que dicha selección interfiere con las coordenadas x de las posiciones de las partículas. Si. que está prohibido por las relaciones de dispersión. aunque su contenido trascendería lo que he llamado las «relaciones estadísticas de dispersión»: pues. o para conservar el principio de indeterminaciónsea posible idear una teoría que modifique la teoría cuántica de tal modo que ésta sea compatible con el supuesto de que se altere la posición al selecccionar el momento .

Pero estas consideraciones son erróneas. y de ahí que no seamos capaces de producir de este modo un agregado de ellas que sea más homogéneo que un caso puro. además. y entonces. Resulta que hay un experimento crucial relativamente sencillo para decidir entre la «teoría de la indeterminación» (que hemos descrito un poco más arriba) y la teoría cuántica. tanto más improbable será que encontremos partículas tras el filtro. Ap». para cualquier valor del margen Ax de posición— con tal de que Ap« tienda a 0.280 La lógica de la investigación científica Mediante las consideraciones que siguen puede verse que el enunciado en cuestión es correcto. y el filtro seleccionaría de entre ellos —sin alterar la posición— precisamente los que cayesen dentro de una estrecha gama. entonces los paquetes de onda de Schrodinger (obtenidos por superposición de frecuencias diversas) nos dan solamente probabilidades de la aparición de partículas con el momento prefijado en el grupo de éstas (probabilidades que han de interpretarse estadísticamente). digamos. Cuanto más exactamente seleccionemos la posición y el momento. la probabilidad tiende a O durante un período finito cualquiera en que permanezca abierto el obturador instantáneo —o sea. y después seleccionaríamos el momento por medio de un filtro. y. Pero esto quiere decir que para que encontremos corpúsculos detrás del filtro será menester un número muy elevado de experimentos. deben llegar fotones durante cierto tiempo a una pantalla situada detrás de un filtro sumamente selectivo (o un espectrógrafo). dicha probabilidad tiende a O en cuanto hagamos infijiitamente pequeña la longitud del tren de ondas —esto es. Podríamos tratar de obtener un «caso super-puro» invirtiendo el orden de los pasos que se dan en el experimento : seleccionaríamos primeramente. incluso después de la extinción de la fuente luminosa. además. http://psikolibro. no seremos capaces de predecir en cuáles de ellos los encontraremos en el lugar mencionado. reproducidas a(juí en el apéndice *XII. tal «resplandor postumo» originado por el filtro tiene que durar tanto más cuanto más selectivo sea éste *^. así pues. y. Pues si un «obturador instantáneo» selecciona un grupo de partículas del modo indicado. en modo alguno podremos evitar que las partículas aparezcan a intervalos dispersos aleatoriamente. Según la primera. *' Así precisamente sucederá. según las observaciones <jue hace Einstein. de parecido modo. ya que a consecuencia de medir la posición aparecerían toda clase de momentos. y que. en cuanto midamos la posición con una precisión arbitraria (abriendo el obturador instantáneo durante un tiempo arbitrariamente breve)—.com . Podría pensarse que esto es perfectamente factible. para todo margen finito de momentos.blogspot. una posición dentro de la dirección x (la dirección de movimiento) mediante un obturador muy rápido.

pero por este método es imposible disminuir | A a 2 h ®ólo podría hacerlo cuando aumentase r. referente a la indeterminación de la posición de P "—y que es también consecuencia de la indeterminación de la dirección. | a^l. de la dirección PX. de la partícula que llega a X en la dirección PX. podemos asumir que puede medirse el momento absoluto. se produce una indeterminación. http://psikolibro.blogspot.APÉNDICE VII. lo cual llevaría a un aumento de | A P | . Así pues. con un grado de precisión también arbitrario. recordando (1). ya que tenemos h cp .. esto es. víate la nota *1 del apéndice VI. Igualmente es posible medir con una precisión arbitraria la posición de Rn y de X en los instantes en que llegan a X las partículas de [ A ] . Teniendo en cuenta el resultado a que se ha llegado en el apéndice VI. lo único que necesitamos investigar es la situación en lo que respecta a las indeterminaciones A a 2 Y A b2 —que se deben a las indeterminaciones en las direcciones correspondientes—• y el vector A P . Podemos hacer el ángulo ip todo lo pequeño que queramos sin más que hacer la2| suficientemente grande.| p que. 9 en la dirección (debida a la difracción que acaece en la ranura). (1) en donde r es el ancho de la ranura. Observaciones acerca de un experimento imaginario (Cf. el apartado 77) * \ Podemos partir del supuesto de que a i y | b i | están medidos seleccionados— con un grado de precisión arbitrario. (3) *' Para una crítica de algunas de las asunciones subyacentes al apartado 77 7 a (•t« apéndice. según lo cual podemos determinar (empleando el principio de conservación de la energía) |b2| con la precisión que queramos. Si el haz PX atraviesa una ranura situada en X. conduce a h (2) lAa^l ^ r lo cual hace ver que lAas] es independiente de lai]. ya que tenemos lAa^l = < |a¡.com .

282 La lógica de la investigación científica Debido al hecho de que.l bal. (8) Pero esto quiere decir: por pequeña que hagamos r. Lo cual hace ver que es posible hacer tan pequeño como queramos cada uno de los dos factores del producto ( A P ) .|£-(5) r y —por tanto— que también sea válida lAbil h lAaal ^ r (6) Además. Como (en virtud de nuestro supuesto) podemos hacer A a i — O.\h. Queremos ahora poner de manifiesto que para (Ab^)» —esto es. | b i | y'Ia2|5 A b i depende directamente de cp. además. y a la vista de (4) y (5).— ^an pequeña como queramos sin más que emplear valores suficientemente grandes para el momento |b2l' y esto. a partir de la conservación del momento llegamos a Aba = Abi — Aaa (4) Para toda terna dada de ai. nos es dado hacer también tan pequeña como queramos la componente A 82 en la dirección PX —que denotaremos con «(A 82)»» — '• lo cual podemos conseguir sin interferir con la precisión de la medida de la posición de P. de nuevo. Mas para refutar la aserción de Heisenberg referente a los límites de precisión alcanzables. ( A b 2 ) „ de modo independiente entre sí. Puede.com . = r. ya que ésta se hace también más precisa cuando |a2| aumenta y r disminuye. sin interferir con la precisión con que se mida la posición P. O) en donde «</'» denota la indeterminación en la dirección de ba* Por tanto. podemos hacer siempre i¡r —y. con ella. por analogía con (2) tenemos lAb^l í^ H^. hubiera bastado poner de manifiesto que cabe hacer tan pequeño como se desee uno de estos factores sin que por ello se haga aumentar al otro más allá de todo límite. . podemos hacer 9 tan pequeño como queramos sin más que aumentar | a^l.blogspot. para la componente PY de Ab2—• es válido el razonamiento correspondiente.\ h . (Ab2)i. para todo r previamente elegido.|Aa. lAbí—Aaal T = h. advertirse que si se elige convenientemente la di- http://psikolibro. lo cual quiere decir que podemos tener un dispositivo tal que se cumpla h |Abi|c5.

http://psikolibro. Se observa que —en lo que respecta a la precisión de las medidas— la medición (aparentemente no predictiva) del corpúsculo de [A] que llega a X y la predicción de la trayectoria del corpúsculo de [ B ] que procede de P. tanto la precisión del momento en esta dirección como —incluso— la precisión de la posición (en la misma dirección).com . normales a PY^. y. Quiero manifestar aquí mi agradecimiento más cordial al doctor K. Schiff por su fructuosa colaboración conmigo durante cerca de un año. En consecuencia. por tanto —si 9 es suficientemente pequeño—.Observaciones acerca de un experimento imaginario 283 rección PX se puede determinar la distancia PX de tal modo que A P y A b2 sean paralelos. ' En el curso de una discusión de mi experimento imaginario.ento de la partícula que llega a X en dirección PX. Schiff me señaló el hecho de que puede tener trascendencia un examen del grado de exactitud de una medida tomada en una dirección perpendicular a A s . son completamente simétricas. (A a2)xi de la partícula que llega a X depende de la pequenez de 9 ) . se hacen independientes de la precisión con que se mida la posición de P (si empleamos valores elevados de I 82]5 esta última posición depende principalmente de la pequenez de r ) : ambas dependen exclusivamente de la precisión con que se midan la posición y el mom. y de la pequenez de ip (lo cual corresponde al hecho de que la precisión.blogspot.

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y en British Philosophy in the Mid-Century. Temo que son difíciles de leer: su concisión es excesiva. Pero semejantes tecnicismos son necesarios. D. se trata de una continuación del presente libro.—iV. «pero yo me refiero al hablar de probabilidad (o de corroboración. por H. o de confirmación) a una cosa distinta de lo que usted quiere decir». hasta convertirse en el núcleo principal de un nuevo libro. para resolver el siguiente problema filosófico: el grado de corroboración. Mencionaré. dicho de otro modo.blogspot. ed. ¿es una probar bilidad. págs. e incluso a la mayoría de las relativas a la probabilidad —campo en que mis ideas han cambiado más que en ningún otro—. del T. Su cantidad es bastante considerable. **^ «Tres tesis acerca del conocimiento humano». **' «La filosofía de la ciencia: un informe personal». del T. uno que falta aquí: es la interpretación de propensiones de la probabilidad (como yo la llamo). ¿'obedece a las reglas del cálculo de probabilidades? En el libro mismo había contestado a esta pregunta. Y ha sido necesario entrar en tecnicismos para justificar mi rechazo de esta evasiva respuesta (que **^ Post scríptum: veinte años después. págs.Aun cuando me he encontrado. a esto replicaron algunos filósofos. publicadas entre 1933 y 1938. ' Publicados respectivamente en Contemporary British Philosophy 3. lo son demasiado para mi gusto—. diciendo «inoy>. Lewis. y he sido incapaz de hacerlos más legibles sin introducir cambios que hubieran disminuido su valor como documentos. 1956. 153-191. como han creído tantos filósofos? O. Ambos se incluyen en mi Conjectures and Refutations.—N.. 355-388. Los dos primeros apéndices nuevos contienen tres cortas notas.—N. con gran sorpresa mía. A. que contiene muchos asuntos que guardan una relación estrecha con éste. El título de éste es Postscript: After Twenty Years **^. y que están relacionadas muy de cerca con este libro. Mace.com . o de aceptabilidad. me ha parecido que era menester incluir en él parte del material nuevo que se ha acumulado durante estos años. del T. aparte de la teoría de la probabilidad. en especial. bien contra mis intenciones. http://psikolibro. por ello. porque no he dejado de trabajar en los problemas planteados en esta obra. por ('. y. pues su exposición y discusión ha crecido. que aun podía asentir a casi todas las opiniones filosóficas expresadas en este libro. ed. de una teoría. 1957. A este respecto aludiré también a dos trabajos míos que podría haber incluido entre los apéndices si no fuese opuesto a ampliarlos aún más: son «Three Views Concerning Human Knowledge»**^ y «Philosophy of Science: A Personal Report»**^ ^. me parece. no era posible introducir en los nuevos apéndices todos los resultados de trascendencia. Los apéndices *II a *V son algo técnicos —al menos.

respectivamente. lo cual llevé a cabo en una serie de tres estudios. especialmente laa páginas 388 y 188. Por fin. que he reimpreso aquí en el apéndice *IX. 1957. En cuanto a los apéndices *VII y *VIII.288 La lógica de la investigación científica amenaza reducir la teoría del conocimiento a un mero verbalismo): era preciso formular las reglas («axiomas») del cálculo de probabilidades. forman una especie de eslabón entre mi elaboración de la probabilidad y la de corroboración. en Observation and Interpretation.blogspot. que se publica aquí por primera vez. http://psikolibro. lógica y frecuencial de la probabilidad ^—de la que me había ocupado en el libro— hay muchas interpretaciones posibles de la idea de probabilidad y del cálculo de probabilidades: de este modo preparan el camino para lo que después he llamado la interpretación de propensiones de la probabilidad''. y admitir en él sólo las reglas esenciales. y he incluido en el apéndice *II un breve informe sobre algunos de mis primeros estudios. el apéndice *XII consiste en una carta de Albert Einstein. págs. por S. con objeto de no prejuzgar si el grado de corroboración es o no una de sus interpretaciones posibles. esto es. mi artículo «The Propensity Interpretation and the Quantum Theory». especialmente los que se ocupan del desorden objetivo y de los experimentos imaginarios. aparte de las interpretaciones clásica. Korner. en los apéndices *IV y *V doy un esquema de mis resultados más recientes. con la amable autorización de sus albaceas literarios. sino también que formular reglas para la evaluación de contrastaciones. ed. 65-70 y 88 y sigs. Cf.com . Espero que los restantes tengan interés tanto para los filósofos ' como para los científicos. En todos estos apéndices se afirma que. Véanse también los dos trabajos mencionados en la nota precedente. En 1935 comencé estas investigaciones. para el grado de corroboración. y averiguar el papel que desempeña cada una de ellas. pues había que tomar el cálculo mencionado en su sentido más amplio. Mas no solamente tenía que examinar las reglas del cálculo de probabilidades.

el de la verificabilidad. la nota 3). He fragmentado algunos de sus párrafos con objeto de facilitar la lectura. yo no me ocupaba del problema del sentido. 426 y siguientes. el de la falsabilidad: mientras que. y. en realidad. Como puede verse en mi carta. págs. ya en 1933 traté de corregir esta interpretación errónea de mis opiniones. por otro. Esta carta surgió por el hecho de que. mi trabajo «Philosophy of Scicn- http://psikolibro. La carta al editor se publicó originalmente en 1933. en Erkenntnis 3 (es decir. en Annalen der Philosophie. movido por el hecho de que ya entonces se debatían mis tesis —en el Círculo— bajo la interpretación equivocada de que yo abogaba por el remplazamiento de un criterio de sentido. mi libro Logik der Forschung tuvo que ser cercenado hasta reducirlo a una fracción de su tamaño original para poder publicarse). En la carta acentué la diferencia entre el problema de un criterio de demarcación y el pseudoproblema de un criterio de sentido (así como el contraste entre mis opiniones y las de Schlick y Wittgenstein). aun cuando no se había publicado —en parte debido a su tamaño— ninguno de mis manuscritos (así.APÉNDICE * I .blogspot. yo había formulado el problema de la demarcación y del criterio de falsabilidad o contrastabilidad en el otoño de 1919. núms. en consecuencia. La mala inteligencia a que me refiero me impulsó en la carta a señalar la diversidad entre mis opiniones y las del Círculo de Viena (y a insistir sobre ella) . por entonces. En realidad. que algunos miembros del Círculo habían leído. y he seguido intentándolo desde entonces: mas parece que mis amigos positivistas siguen sin poder advertir la diferencia. años antes de que las tesis de este autor se convirtieran en un asunto de debate en Viena (cf.com . se publicó por primera vez en Erkenntnis en 1935. en 1934. 4-6. sino del de la demarcación. 11). Dos notas sobre inducción y demarcación (1933-1934) La primera de las notas que vuelvo aquí a sacar a luz es una carta al editor de Erkenntnis. lo mismo intenté en mi Logik der Forschung. incluso por escrito (cf. varios miembros del Círculo de Viena debatían ampliamente mis tesis. La segunda es una colaboración a un debate celebrado en una conferencia filosófica en Praga. formando parte del informe sobre dicba conferencia. algunos supusieron —equivocadamente— que las mías habían sido elaboradas originariamente como crítica a las de Witt< genstein.

verificables o falsables. Schlick ^. de un modo asimétrico. es decir. con el apriorismo. que es u n criterio de demarcación encaminado a d e l i m i t a r los sistemas de enunciados científicos frente a los sistemas — p e r f e c t a m e n t e llenos de s e n t i d o — de enunciados metafísicos. e n t e r a m e n t e decidibles. El texto alemán dice: «Anweisungen zur Bildung von Aussageyííi. pero «Bildung» tenía escasamente en aquella época ninguna de las connotaciones técnicas que luego han llevado a distinguir claramente entre la «formación» y la otranaformiición» do enunciados. que ahora está incluido en Conjectures and Refutations) : lo cual explica p o r qué en cuanto supe algo acerca del nuevo criterio de sentido del Círculo — e l de verificabilidad— lo contrapuse a mi criterio de falsabilidad. sino «reglas p a r a la transformación de e n u n c i a d o s » * ^ : esto es.ente decidibles: esto es. *' Para captar lo que quería decir Schlick liubiera sido mejor decir: «reglas para la formación o transformación de enunciados». http://psikolibro.) H e aquí la carta de 1933 : Un criterio del carácter empírico de los sistemas teóricos 1 ) Cuestión preliminar.com . pues serían enunciados que se contrastan sometiéndolos a intentos sistemáticos de falsarios. núm. influido p o r Wittgenstein. (En cuanto al p a l a b r e o absurdo y carente de sentido. que p o r razones lógicas no son verificables. que sean u n tipo p a r t i c u l a r de « pseudoenunciados ». Si eliminamos tal asunción cabe resolver de u n modo sencillo la contradicción que constituye el p r o b l e m a de la i n d u c c i ó n : podemos i n t e r p r e t a r de u n modo perfectamente coherente las leyes n a t u r a l e s — o las t e o r í a s — como auténticos enunciados que son parcialm. Die Naturwissenschaften 19 (1931). 156.blogspot. o — d i c h o con más precisión— que p a r a todo auténtico enunciado h a n de ser lógicamente posibles u n a verificación empírica (definitiva) y u n a falsación empírica ( t a m b i é n d e f i n i t i v a ) .290 La lógica de la investigación científica c e : A personal R e p o r t » . sino que sólo son falsables. cree que sería posible resolver esta contradicción a d o p t a n d o el supuesto de que las leyes naturales «no son auténticos enunciados». pág. convencionalismo. etc. El problema de Hume de la inducción —la cuestión de la validez de las leyes n a t u r a l e s — procede de una contradicción aparente entre el principio del empirismo (el de que sólo la «experiencia» p u e d e decidir sobre la verdad o falsedad de enunciados fácticos) y el haberse dado cuenta H u m e de que los razonamientos inductivos (o generalizadores) no tienen validez.— una suposición carente de fundamento : la de que todos los enunciados auténticos h a n de ser. no pretendo que mi sistema le sea aplicable. es obvio que pueda traducirse «Anweisungcn» por «reglas». La solución que a q u í propongo tiene la ventaja de p r e p a r a r t a m b i é n " SCHLICK. Este intento de resolver el p r o b l e m a (si bien me parece ser en todo caso una solución v e r b a l ) c o m p a r t e con todos los intentos anteriores — o sea. en p r i n c i p i o . 7.

llamándolo «procedimiento B». con significado— tiene que ser una función veritativa de proposiciones «atómicas». «absurdo». al trazar esta línea de demarcación. Este es el problema de la demarcación (el problema kantiano de los límites del conocimiento científico). cobrarían el aspecto de «pseoudoproposiciones carentes de sentido». se logra la demarcación buscada mediante la idea de «significado» o «sentido»: toda proposición con sentido —o. han conseguido acabar con la metafísica de una manera más completa que los antimetafísicos anteriores.com . ha de podérsela reducir lógicamente de un modo completo a enunciados singulares de observación (o ha de ser deductible de ellos).. Puede eliminarse el dogma del significado o del sentido —y al par los pseudoproblemas a que ha dado lugar— si adoptamos el criterio de falsabilidad (o sea. el reconocimiento de los enunciados unilateralmente decidibles no sólo nos permite resolver el problema de la in' WITTGENSTEIN. esto es. ' Carnap menciona este procedimiento de contrastar en Erkenntnis 3. el de una decidibilidad—al menos—unilateral o asimétrica) como criterio de demarcación. Carnap reconocía explícitamente quo yo era el autor de lo que él designaba oonio «prooedimjento Bs (aVerfahren Bv). • Añadido en 1957: No se trata de una referencia a Carnap. entonces es «carente de sentido». no solamente ocurre que han aniquilado la metafísica. págs. Die Definition. sino que lo mismo han hecho con la ciencia natural: pues las leyes de la Naturaleza son tan poco reducibles a enunciados de observación como los discursos metafísicos (recuérdese el problema de la inducción). Según éste. Tractatus Lógico Philosophicus (1922). De esta forma. la metafísica sería un palabreo absurdo y carente de sentido. con mayor precisión.' edición. por tanto. que puede definirse como el de encontrar un criterio mediante el cual podamos distinguir entre aserciones que pertenecen a las ciencias empíricas y las que podríamos llamar «metafísicas». el de algo «metafísico». Si un supuesto enunciado resulta no poderse reducir del modo dicho. o. fino a otros trabajos míos que este autor menciona y acepta en el artículo referido. Podría parecer que los positivistas. 100 y sigs. si son susceptibles de ser sometidos a contraste (de acuerdo con una «decisión metodológica») de tal modo que pudieran quedar refutados^. Me refiero al siguiente: 2) Problema principal.blogspot. sólo si pueden ser contrastados sistemáticamente: es decir. 223 y sigs. Según una solución propuesta por Wittgenstein ^.Dos notas sobre inducción y demarcación (1933-1934) 291 el camino para resolver el segundo —y más fundamental— de los dos problemas de la teoría del conocimiento (o de la teoría del método empírico). http://psikolibro. si se aplicase consecuentemente el criterio de sentido de Wittgenstein. Así pues. Véase también DuBiSLAV. y. págs. sin embargo. 3. Con lo cual se hunde la tentativa de trazar una línea de demarcación. «metafísico» o una «pseudoproposición». los enunciados y los sistemas de enunciados nos transmiten una información acerca del mundo empírico solamente si son capaces de chocar con la experiencia.

creo que semejante teoría tiene que llevar. * Añadido en 1957: Einstein decía: «En la medida en que los enunciados de la geometría hablan acerca de la realidad. y en la medida' en que son seguros no hablan acerca de la realidad». (Se publicó en 1934. que ha dado origen a casi todos los demás de la epistemología. y en la medida en que no es falsable.com . llevaba la fecha «1935». no son seguros. Geometrie und Erfahrung.292 La lógica de la investigación científica ducción (obsérvese que únicamente existe un tipo de razonamiento que se mueva en dirección inductiva: el modus tollens. En Erkenntnis se publicó posteriormente un informe de la conferencia. ed. La segunda nota consiste en ciertas observaciones que hice durante la discusión de un trabajo leído por Reichenbach en una confc'. (Geometrie und Erfahrung se publicó en 1921. no habla acerca de la realidad. por Frank y Schlick y publicados por Springer en Viena). * EINSTEIN. la carencia de sentido de la metafísica (la cual. Por el contrario. 170 y sigs. sin aseverar. por tanto.) http://psikolibro. de todos los enunciados sintéticos singulares) ". de hi- No creo posible elaborar una teoría satisfactoria de lo que se llama tradicionalmente -—y también por Reichenbach. pero —de acuerdo con la costumbre de Europa continental—. Sobre las llamadas alógica de la inducciónii y ^probabilidad pótesisy>. tiene que ser falsable. asimismo. rencia filosófica habida en Praga en el verano de 1934 (cuando el libro estaba en pruebas). págs. por ello. que es deductivo). a que yo mismo he aludido con frecuencia.-podríamos caracterizar las ciencias empíricas. por ejemplo— «inducción». Mediante un análisis lógico podría mostrarse que el papel de la falsabilidad (unilateral) como criterio de la ciencia empírica es formalmente análogo al de la compatibilidad para la ciencia en general: un sistema incompatible (o contradictorio) no es capaz de escoger un subconjunto propio del conjunto de todos los enunciados posibles.blogspot. sino. mi colaboración a ella apareció en Erkenntnis 5.) ° Se publicará pronto una exposición más completa en forma de libro (en Schriften zur wissenschaftlichen Weltauffassung. el problema más fundamental de la demarcación. y —análogamente— un sistema infalsable no puede escoger un subconjunto propio de entre el conjunto de todos los posibles enunciados «empíricos» (o sea. como sigue: En la medida en que un enunciado científioo habla acerca de la realidad. puede observarse que ha sido la fuente de que han brotado las teorías de las ciencias empíricas). 3 y sig. Pues nuestro criterio de falsabilidad ha discriminado con suficiente precisión los sistemas teóricos de las ciencias empíricas de los de la metafísica (y de los sistemas convencionalistas y los tautológicos). págs. desde un punto de vista histórico. que entonces estaba en prensa. Adaptando una observación muy conocida de Einstein ^. * Añadido en 1957: Me refería a mi libro Logife der Forschung. 1935.

pues la teoría de la inducción es superflua. en mi opinión. Es fácil explicar históricamente el error que suele cometerse en esta materia: se consideraba que la ciencia era un sistema de conocimientos (esto es. y que ha tenido más éxito que otras: aun cuando. más tarde se vio claramente que no es posible llegar a una verdad absolutamente segura.. Pero el hablar de la «probabilidad» en lugar de hacerlo de la «verdad» no nos sirve para escapar de la regresión infinita o del apriorismo ^. en principio. y carece de función en una lógica de la ciencia. como hace Reichenbach. los apartado* 47 a 51). Pero. entonces hemos de decir que no es posible reconstruir racionalmente el primero. o a una regresión infinita. Pero las tentativas de Reichenbach de ampliar tal concepto de suerte que incluya la llamada «probabilidad inductiva» o la «probabilidad de hipótesis» están condenadas a fracasar. Desde este punto de vista cabe darse cuenta de que es inútil y engañoso emplear el concepto de probabilidad en relación con las hipótesis científicas. a pesar de ello. a un principio sintético que no pueda ser contrastado empíricamente). jamás cabe justificarla. según mi opinión. cit. que puede definirse satisfactoriamente valiéndose del concepto de frecuencia relativa (según hace Von Mises) ^. por tanto. por ejemplo. Mas.Dos notas sobre inducción y demarcación (1933-1934) 293 por razones puramente lógicas —y ello lo mismo si emplea la lógica clásica como si emplea la probabilitaria—. las págs. original: esto os. B : bien sea porque B esté en contradicción con ciertos resultados de observación —y. el análisis del procedimiento de justificar las hipótesis no nos conduce a nada que podamos decir que pertenece a una lógica inductiva. A. Si distinguimos. pági. http://psikolibro. El coiicepto de probabilidad se emplea en la física y en la teoría de los juegos de azar de un modo concreto. 94 y «Igs. Nunca es posible «justificar» o verificar las teorías científicas. o a apoyarse en un principio apriorístico de inducción (es decir. Lo más que podemos decir de una hipótesis es que hasta el momento ha sido capaz de mostrar su valía.com . entre un «procedimiento de encontrar» y un «procedimiento de justificar» (una hipótesis). una hipótesis determinada. y se trató de poner en su lugar por lo menos una especie de certidumbre o de verdad atenuadas —es decir. de conocimientos todo lo seguros que se pudiera). * d e la ed. verificarla ni siquiera hacer ver que sea probable. Logik der Forschung. Esta evaluación de la hipótesis se apoya exclusivamente en las consecuencias deductivas (predicciones) que pueden extraerse de ella: no se necesita ni mencionar la palabra dinducciónt).blogspot. si bien no tengo objeción alguna que hacer contra la idea —que aquel autor trata de invocar— de una «frecuencia veri- ' C£. *(es decir. 188 y 195 y sig. PopPEH. y se suponía que la «inducción» garantizaba su verdad. los apartados 80 y 81. o porque sea posible deducir más predicciones valiéndose de A que de B. ' Op. quede «falsada» por ellos—. puede aventajar bajo ciertas circunstancias a otra. la «probabilidad».

Preuss. págs. ' Este concepto se debe a Whitehead. 1932. ° Esto correspondería a la tesis mantenida por Grelling en el presente debate. Erkenntnis 5. 488). como un sistema de conjeturas o anticipaciones que •—por principio— no son susceptibles de justificación. pág. no como una sucesión de enunciados.294 La lógica de la investigación científica tativa» en una sucesión de enunciados^: pues no es posible interpretar satisfactoriamente las hipótesis como sucesiones de enunciados *. se desemboca en una definición que atribuye la probabilidad 1/2 —en lugar de O— a una hipótesis que ha quedado falsada mil veces: así ocurriría con una hipótesis que resultase falsada en una contrastación sí y una no. Pero esta tentativa es. A mi entender. Por ejemplo. e incluso si se aceptase esta interpretación no se ganaría nada. «más o menos ciertas». pág. http://psikolibro.-Math. sino de la «frecuencia de la falsedad» dentro de semejante sucesión). ' Reichenbach interpreta «las aserciones de las ciencias de la Naturaleza» como sucesiones de enunciados en su Wahrscheinlichkeitslogik. pero con las que operamos mientras salgan indemnes de las contrastaciones. 15 (Ber. asimismo.blogspot. Podría quizá considerarse la posibilidad de interpretar la hipótesis.. Phys. d. ya que se encuentra uno abocado en diversas definiciones de la probabilidad de una hipótesis todas enteramente inadecuadas. Akad. sino más bien como un sistema de hipótesis: es decir. sino como un eZementó de una sucesión de hipótesis ^. Klasse 2 9 . completamente insatisfactoria: mediante consideraciones sumamente sencillas se llega al resultado de que no podemos obtener de este modo un concepto de probabilidad que satisfaga ni siquiera la modesta condición de que una observación falsadora origine una disminución apreciable de la probabilidad de la hipótesis. cf. y tales que nunca estaremos justificados para decir que son «verdaderas». tenemos que hacernos a la idea de que no hemos de considerar la ciencia como un «cuerpo de conocimientos». y de atribuirla cierto valor probabilitario en cuanto elemento de semejante sucesión (aunque no a base de la «frecuencia de la verdad». 168 y sig.com . ni siquiera «probables».

que sus proj)iedades eran incompatibles con el cálctilo de probabilidades forma] (cf. y 3 ) la lógica (que a h o r a se llama. El texto introductorio de la nota — q u e es lo único que se reproduce a q u í — enuncia claramente (y creo que era la p r i m e r a vez que se h a c í a ) que h a b r í a de construirse la teoría matemática de la p r o b a b i lidad como un sistema «formaIr<: <-H decir. pero. aun cuando se h a b í a publicado p r i m e r a m e n t e en alem á n en 1933. 2 ) la frecuencial. o pa{x) = p{x. no p u d e corregir las p r u e b a s (me encontraba p o r entonces en Nueva Zelanda). y entre ellas. de una p r o b a b i l i d a d p{x.blogspot. y. pero su sistema es menos «formal» que el mío. interpretación « s e m á n t i c a » ) . N . no-(x y no-. 1 ) la interpretación clásica. y) en la que y fuese tautológica.*). Cuando la escribí no conocía el libro de Kolmogorov Foundations of Probability. S. de mi Postcript. los a p a r t a d o s *27 a * 3 2 ) .iiero http://psikolibro. a veces. era que esperaba hacer j)atente posteriormente que lo que h a b í a llamado en m i libro «grado de corroboración>> (o de «confirmación». y de ahí que p u e d a recibir menos interpretaciones. está bastante m a l escrita : era mi p r i m e r a publicación en idioma inglés. «Un conjunto de axiomas independientes p a r a la proI)al)ilidad)). esto es. se publicó por vez p r i m e r a en Mind. o bien x x. xx) = p{x.xx). por desgracia. páginas 275 y sigs. y fuponc — por t a n t o — que tienen m i e m b r o s (o «elementos») . Otro de los motivos que tenía para escribir esta nota consistía en mi intención de mostrar que lo (¡ue en el libro había llamado «probabilidad lógica» era la interpretación lógica de cierta «probabilidad a b s o l u t a » : o sea. Nota sobre probabilidad (1938) La nota que sigue.com . 1938. y. Puesto que —con los símbolos que empleo en la n o t a — cabe escribir una tautología así. el apéndice *IX. p o r e j e m p l o ..yy) En la nota se da una definición parecida.APÉNDICE * I I . además. Ea diferencia p r i n c i p a l es la s i g u i e n t e : él interpreta los argumentos del fimtor p r o b a b i l i t a r i o como conjuntos. Kolmogorov se encaminaba a metas semejantes. o de «aceptabilidad») no era una « p r o b a b i l i d a d » . podemos defin i r la p r o b a b i l i d a d absoluta de x (que se puede escribir «p{x) o <tpa{x)>i) a base de la relativa del modo s i g u i e n t e : p{x) = p{x. Una de las razones p o r las que quería desarrollar u n a teoría formal que fuese independiente de la interpretación concreta que se eligiese. Es breve. u n sistema susceptible de recibir m ú l t i p l e s interpretaciones.

va*' En el British Journal jor the Philosophy oj Science 6.). y. 1955. en aquella época no habia logrado deducir la ley distributiva de otras más sencillas (tales como la asociativa). Se. Un conjunto de axiomas independientes para la probabilidad Desde el punto de vista formal de la «axiomática» cabe describir la probabilidad como un funtor diádico '• (esto es. Journal Phil. ahora bien. y un perfeccionamiento ulterior de los mismos en el apéndice a «Philosophy of Science: A Personal Report». El sistema de axiomas que presenté al final de la nota era algo torpe. y poco después de su publicación lo reemplacé por otro más sencillo y más elegante. una función numérica de dos argumentos que no es necesario que tengan. tenía que enunciarla como axioma . Mace. la ley distributiva resulta sumamente torpe cuando se la escribe a base del producto y el complemento. que —como el sistema antiguo— está basado sobre la probabilidad absoluta (desde luego. Logical Syntax of Language (1937). puede deducírsele del que doy en el apéndice *IV. en British Philosophy in Mid-Century. a su vez. http://psikolibro. el sistema de Kolmogorov puede considerarse como una de las interpretaciones posibles del mío (véanse mis observaciones sobre el particular en el apéndice *IV). loe. y puede verse una demostración de su independencia en la nota *2 a pie de página que se encuentra al final del presente apéndice. 176 y 351.com .blogspot. pág. como ha ocurrido con los demás sistemas que lie desarrollado' posteriormente *^.T) ^ p{y) p{x) > p{xy) p{x) = p{xy) -f p{xy) Para todo x existe un y tal que p{y) > p{x). que se basa en la probabilidad relativa): lo hago en un orden correspondiente al que tenía el de la antigua nota: Al A2 A3 A4 Bl B2 B3 pi^y) > p{y^) p{{xy)z) > p{x{y)) p{xx) > p{x) Existen al menos un « y un y tales que P(. En el apéndice *IV se encontrará mi sistema final (que. C. difícilmente se podrá simplificar aún más). y p{xy) = p{x)p{y) (Conmutación (Asociación (Tautología (Existencia (Monotonía (Complemento (Multiplicación Doy a continuación mi antigua nota de 1938. * Para la terminología. cit. por ello. publiqué dos de ellos. con ligeras correC' clones de estilo. Sin embargo. Brit. véanse CARNAP. excepto la de que sus probabilidades se comportan del modo exigido por los axiomas. págs. 175. editado por A. 1956.296 ha lógica de la investigación científica en mi sistema no se asume nada análogo: en mi teoría no se hace suposición alguna acerca de tales argumentos (a los que llamo «eZementosv). y con él mi antiguo sistema de axiomas. más sencillo (cf. 51-57. en su lugar enunciaré ahora de nuevo mi otro sistema. Erkenntnis 5 (1935). y TARSKI. Por esta razón he omitido el final de la nota. según pienso. Tanto uno como otro estaban formulados a partir del producto (o conyunción) y el complemento (o negación).

e igual a O si la negación de x^ es consecuencia lógica de X2). entonces se p u e d e denotar el funtor mencionado con «p{xj. que la define como el grado de relación lógica entre enunciados (que se ¡lace igual a 1 si a. Si querem o s a d m i t i r p a r a ambos argumentos las mismas reglas de sustitución y la misma interpretación. R. (sin «justificarlan) del modo siguiente: pa(xi)'='p{x. Elements of Probnbility. y q u e esté constituido de tal suerte q u e admita indiferentemente cualquiera de las interprelaciones que se h a n p r o p u e s t o . S u p o n i e n d o q u e se hayan formulado del modo a p r o p i a d o las reglas de sustitución.r2.a. la conyunción {«. cit. p o r ejemplo.v. Las tres q u e se h a n debatido m á s a m p l i a m e n t e son : 1 ) la definición clásica ^ de probabil i d a d como razón de los casos favorables a los igualmente p o s i b l e s . x^ . véase TARSKI..x^ y «2». Dfi ' Véase. LEVV-ROTH. <.blogspot. Cuando se construye semejante sistema s^.. ' Véase REINES. flíj)" aj)arczca como variable primitiva (no d e f i n i d a ) . Mazurkiewicz ha dado recientemente —en C. De este modo se {)uede expresar simbólicamente u n a idea tal como ax^ y no «j» mediante «x¡x^y>. esto es. x^» lo cual puede leerse. ha de considerarse Kx^x ^n como el n o m b r e de u n enunciado q u e . et de L. como nombres de p r e d i c a d o s o de e n u n c i a d o s ^ . e s la conyunción del enunciado cuyo n o m b r e es «ATI» y de su negación. «la p r o b a b i l i d a d x^ con respecto a x^y). 17 (1936). loe.. por ejemplo. x^ y «a. A Treatise on Probability (1921). q u e simbolizamos aquí con ((. es aconsejable i n t r o d u c i r —valiéndose de u n grupo especial de axiomas (véase m á s abajo el grupo A ) — ciertas funciones no definidas de los a r g u m e n t o s : p o r ejemplo. y su negación p o r ««i^i» — s i Be adopta 3 ) . s^. d. Varsovia. /)(xj. monádico.i es consecuencia lógica lie . p u e d e demostrarse que p a r a cualesquiera x^.ípa{x^)y>. según sea la interpretación que se e l i j a ) . Así pues. Logik der Forschung. Xii¡). Soc. x^x^) • Ihid. esto justifica '' la siguiente definición explícita de u n nuevo funtor. el valor de p{x^. Se. págs. la tercera interpretación. III (1932)— un sistema más satisfactorio. ' Véase CARNAP. 2 ) la teoría f r c c u e n c i a l ' .))) y la negación (ano-x^}>. que simbolizo p o r « í j » ) . pág. y 3 ) la teoría lógica''. q u e define la p r o b a b i l i d a d como frecuencia relativa de cierta clase de acontecimientos dentro de otra clase d e t e r m i n a d a . arjíj) depende exclusivamente de la única variable verdadera.com .Nota sobre probabilidad (1938) 297 lores n u m é r i c o s ) cuyos argumentos son nombres variables o constantes ( q u e p u e d e n i n t e r p r e t a r s e . • Hubiera sido más sencillo escribir Df. loe. en el q u e ttp{x^. 25.) =. Es conveniente construir u n sistema de axiomas. C!. eit.. ' Véase PoppEK. http://psikolibro. pag. capaz de ser interpretado de u n a cualquiera de las formas mencionadas (y de algunas otras t a m b i é n ) . 94-153 (1935).T. 24. q u e p u e d o l l a m a r «probabilidad ahsolutay>: pa(.

24*26 y 2 t . p o r un lado. y el B presenta los axiomas propios de la medida de la p r o b a b i l i d a d . Mathem. . 292 (1904)..) Ahora bien. Ao)» a p a r t i r de «pa(íCi)«. de los cuales el más i m p o r t a n t e es el de que es posible formular en s. Unos y otros son : ° Véase POPPER. Posteriormente he desarrollado un sistema (véase el apéndice *IV) en el que las probabilidades relativas están determinadas incluso en el caso de que /("(y) = 0. 22 •52. cit. págs. Los axiomas p u e d e n dividirse en dos grupos : el A está formado p o r las p r o p i e d a d e s yuncionales — c o n y u n c i ó n y negación— del a r g u m e n t o . 22'68. I.«. Soc. x„) = Dfj Los fórmulas que en . del modo s i g u i e n t e : pa{x^x^) — pa{x. http://psikolibro.. podemos construir otro sistema de axiomas s-^ en el que aparezca «píi(. del tipo descrito más arriba (es fácil construir valiéndose de él un sistema s. por el o t r o — no son igualm e n t e convenientes desde el pimto de vista de la axiomática f o r m a l : el segundo es superior al p r i m e r o en ciertos aspectos. lo cual se debe a que si pa{x2) = O.¿) se hace i n d e t e r m i n a d o * ^ Incluyo un sistema de axiomas independientes.] corresponden a los cinco axiomas del grupo A.. c o m b i n a d o con la definición D/g.)» como variable primitiva (no d e f i n i d a ) . y) se considere indeterminada si pa(y) = 0.blogspot. el cual.. Principia Malhematica. el valor de p(. y es p r á c t i c a m e n t e u n a adaptación del sistema de postulados p a r a la llamada «álgelira de la l ó g i c a » ' . y definir explícitamente «pa{x^)y>.to. loe.^: es decir. y. y la de 5n y Df.. (Podría añadir también que tengo por xma mala elección el término «axioma de unicidad»: suponf^o que quería aludir a algo semejante al postulado 2 —o al axioma A2— del sistema del apéndice *IV.^) Pi^i.Vj se adoptan como axiomas (y también Df j ) se convierten ahora en teoremas de s. es posible realizar paso a paso toda la construcción empezando p o r el otro e x t r e m o : en lugar de introducir «p(x. x.. basta p a r a deducir la teoría matemática de la proliabilidad.com . Cabe mostrar que los dos métodos descritos — l a elección de íj y Dfj.) solamente mientras la probabilidad relativa p{x. Xj)» como concepto primitivo (funtor p r i m i t i v o ) de u n sistema axiomático «1. un axioma de unicidad más exigente que el correspondiente de s^ (si no se restringe la generalidad de este liltimo s i s t e m a ) . y en el que pasemos después a definir explícitamente <-<p{x¡. pág.r. tal como se dan aquí.) ' Véanse HUNTINGTON. y W H I TEHEAD-RusSELL.. 5. *^ El sistema absoluto (s^) avenlnja íil relativo (s.298 La lógica de la investigación científica (Se tiene u n ejemplo de interpretación de «pa{x^)iy en el sentido de 3 ) — o sea. de la interpretación lógica— con el concepto de «probabilid a d lógica» que b e empleado en anterioies publicaciones*. en donde las cinco proposiciones 22-51. considero ahora que el sistema relativo es superior al absoluto.) . 71 y 151. por esta razón. Amer. Trans.. p u e d e n deducirse mediante el nuevo sistema de axiomas *.

de 1 a O el valor de 0. 296— es una cuestión casi trivial.blogspot. A l y A2 (cf. Para hacer patente la independencia de Al. tómese la matriz de la pág. A4. las págs. Christchurch.0. 20 de noviembre de 1937. Háganse p(0) = 0 y p ( l ) = p ( 2 ) = l : Al deja de cumplirse para x=0 e y = 1. para « = 2. Pero A2 no «e cumple en ciertos casos: por ejemplo. en la que se hayan pasado.. Para demostrar lo mismo con respecto a A2. http://psikolibro.1. que —como puede verse teniendo en cuenta sus valores diagonales (del ángulo superior izquierda al inferior derecha)— satisface A3. salvo para dos dos primeros axiomas. 317. y B2 sin más que añadir productos complementarios. B l y )B3 se comprueban de un vistazo. N. 313 a 319). y tamhién satisface Al por su simetría con respecto a la diagonal mencionada. tómese la matriz siguiente. *° La independencia de ambos sistemas -—el sistema original y el que he dado aquí en la pág. y = ^ 3 y z = 6. más adelante.com .Nota sobre probabilidad (1938) 299 (Aquí se encontraba —con diversas erratas— el complicado sistema de axiomas que he reemplazado luego por el más sencillo que doy arriba *"). Z.. y de O a 1 el de 1.

posibilidades o probabilidades. Supongamos ahora que el dado esté cargadcf. Su inconveniente principal reside en que. La definición clásica conduce. desde luego. no lo es a dados cargados: dicho de otro modo. 4) Será aplicable.com . en la mayoría de los casos en que una simplificación excesiva que opere con posibilidades iguales lleve a una solución próxima a las probabilidades cero o uno. y. 2) Será aplicable en todos los casos en que podamos transformar el problema de modo que se obtengan iguales pesos. frente a iguales probabilidades.blogspot. si bien es aplicable a dados homogéneos o simétricos. especialmente para la deducción del teorema general de multiplicación La definición clásica de la probabilidad como número de casos favorables dividido por el de casos igualmente posibles tiene considerable valor heurístico. que será igual a p{2)+p{4) p(l) + p{2) + pi3) + P(4) + P(5) P(2)+P(4) 1 . p(2). a fortiori.. en que no admite que los casos posibles tengan distintos pesos. .. 3) También lo será. por tanto. p ( 6 ) . p ( l ) . por ejemplo. Sobre el empleo heurístico de la definición clásica de probabilidad. 1) La definición clásica será aplicable en todos los casos en que conjeturemos estar frente a pesos iguales —o posibilidades iguales—.APÉNDICE * I I I .. Pero en algunas situaciones especiales hay modos y maneras de superar tal dificultad. Tomemos. por ello. 5) Tendrá gran valor heurístico en casos en que puedan introducirse pesos en forma de probabilidades. aún es posible calcular la probabilidad pedida. siempre que podamos asignar una función de ponderación a las diversas posibilidades. sino que se considera que ano ha habido tiraday>. el sencillo problema siguiente: hemos de calcular la probabilidad de sacar un número par con un dado cuando no se cuentan las tiradas en que sale el número seis. y en ellas precisamente tiene su valor heurístico la antigua definición: toda definición satisfactoria ha de estar de acuerdo con la antigua siempre que pueda dominarse la dificultad de la asignación de pesos —y./>(6) http://psikolibro. a 2 / 5 . cuando la definición antigua sea aplicable. por ejemplo. o tendrá valor heurístico. y que se nos den las probabilidades (desiguales) de los diversos lados. con leves modificaciones.

Empleo heurístico de la definición clásica de probabilidad 301 Es decir. y suponiendo p{b) 7^ O. Sustituyendo «6» p o r «be». ya que sigue teniendo sentido a u n q u e sea p{b) .blogspot. la probab i l i d a d de que salga u n n ú m e r o distinto de seis. porque trataremos extencnniente el problema de la ley de asociación en los dos apéndices siguientes. y. con m a y o r generalidad. llegamos a la f ó r m u l a (1) p{a. sin d u d a . p a r a casos m u t u a m e n t e excluyentes o no : La p r o b a b i l i d a d p e d i d a es siempre igual a la p r o b a b i l i d a d de la disyunción de todos los casos favorables ( m u t u a m e n t e excluyentes o n o ) .. la p r o b a b i l i d a d de e n c o n t r a r u n a entre los b. http://psikolibro. c) p{e) Omito los paréntesis que deberían encuadrar «bes porque no me preocupa nljnra un planteamiento formal. es. o sea. y en vez de escribir « p ( l ) + p ( 2 ) + .b) : es decir. obtenemos a p a r t i r de ( 2 ) ^ : p{abc) — p{a. No cabe duda de q u e estos cálculos son e n t e r a m e n t e g e n e r a l e s .com . + p ( 5 ) » — o . la p r o b a b i l i d a d de que salga u n n ú m e r o p a r distinto de s e i s . simbolicemos « p a r » p o r «a» y «distinto de seis» p o r « 6 » . (2) p{ab) = p{a. entonces. lo que es lo mismo. «p(ab)n: o sea. El cálculo p u e d e llevarse a cabo del m o d o s i g u i e n t e : E n lugar de escribir « p ( 2 ) + p ( 4 ) » podemos escribir.. 6 ) Cabe e m p l e a r las reglas dadas p a r a u n a deducción heurística de la definición de p r o b a b i l i d a d relativa y del teorema general de multiplicación. be) p{bc) y.b) = p{ab) I p{b) o a esta otra (más general. b) p{b) Este es el teorema general de multiplicación p a r a la p r o b a b i l i d a d absoluta de u n producto ab. dividida p o r la p r o b a b i l i d a d de la disyunción de todos los casos posibles ( m u t u a m e n t e excluyentes o n o ) . la p r o b a b i l i d a d de a supuesto b. el mismo que el de d e t e r m i n a r p{a. be) p{b. p o r tanto — a l aplicar ( 2 ) a p{bc)—: p{abc) = p{a. Es evidente q u e p o d e m o s expresar también esta regla como sigue. además. la p r o b a b i l i d a d p e d i d a es igual a la suma de las p r o b a b i l i d a d e s de todos los casos favorables ( m u t u a m e n t e excluyent e s ) dividida p o r la de aquellas p r o b a b i l i d a d e s . p o d e m o s modificar la definición clásica de suerte que nos dé la sencilla regla s i g u i e n t e : Dadas las p r o b a b i l i d a d e s de todos los casos posibles (y m u t u a m e n t e excluyentes). «1 — p ( 6 ) » — p o d e m o s p o n e r «p(fc)»: esto es.0 ) . el p r o b l e m a que h a b í a m o s p l a n t e a d o de d e t e r m i n a r la prob a b i l i d a d de que salga p a r si no tenemos en cuenta las tiradas en que sale seis. sino heurístico. P u e s .

Pues el empleo heurístico que hemos hecho de la definición clásica ha consistido en introducir posibilidades ponderadas —que es prácticamente lo mismo que probabilidades— en el definiens clásico. c).302 La lógica de la investigación científica o bien.blogspot. Si queremos formalizar nuestra deducción —que utiliza implícitamente las leyes de la asociación y de la adición de probabilidades— hemos de introducir reglas para estas operaciones en nuestro sistema de axiomas: tenemos un ejemplo en el sistema para probabilidades absolutas que he presentado en el apéndice *II. h) tenga sentido en general. puesto que tiene que fijar unas relaciones entre probabilidades distintas. http://psikolibro. solamente podremos llegar a este teorema imponiendo la condición «supuesto que sea p(í»c) ^ O». Pero (3) puede tener sentido aun sin este requisito si es que podemos construir un sistema axiomático en el que p{a. incluso si p{b) = 0. be) p{b. pero la demostración formalizada tendrá que partir de un sistema de axiomas en lugar de hacerlo de una definición. c) = p{a. mas el resultado de tal modificación ya no puede considerarse como una definición auténtica. esta última igualdad equivale a (3) p{ab. Si formalizamos del modo dicho nuestra deducción de (3). teniendo en cuenta (1). a la construcción de un sistema axiomático. p(abc) I p{c) = p{a. 7) Es posible formalizar con facilidad la deducción que hemos esbozado. como es obvio teniendo en cuenta la deducción heurística. y equivale. por eso. Es evidente que no podríamos deducir (3) del modo bosquejado en una teoría de este tipo. Que es el teorema general de multiplicación para la probabilidad relativa de un producto ab.com . c). auponiendo p(c) :^ O. be) p{b. Pero. pero podríamos adoptar (3) como axioma y considerar la deducción mencionada —véase también la fórmula (1) del antiguo apéndice II— como una justificación heurística de su adopción: así hemos hecho en el sistema que se describe en el apéndice siguiente (*IV).

«abstraetos» o «autónomos» en el sentido explicado.. se adhiere al principio de que sólo es posible deducir conclusiones probabilitarias de premisas probabilitarias: dicho de otro modo. Pues pueden añadirse a nuestro sistema unas fórmulas que expresen cuántos elementos a. Hay que responder que no. Hay tres características que distinguen una teoría de este tipo de las demás: I ) es una teoría formal. b) —es decir. no supone una interpretación en particular. . de modo que no estemos atados a ninguna de estas interpretaciones. por lo cual. Puede preguntarse si podría existir un procedimiento de resolver la decidibilidad de un sistema que consistiese. desde aquella fecha he construido varios sistemas simplificados ^. I I ) es autónoma. págs. «fe». b. 53 y 57 y sig. no es posible deducir (o) ni ninguna otra fórmula parecida que fije el número de elementos... pero al hacer tal cosa puede demostrarse que en S hay exactamente dos elementos. Y. es decir. nuestro sistema es incompleto.com . en Britih Philosophy in Mid-Century. del mismo modo que tampoco la negación de ninguna fórmula de este tipo. . Al cual podemos añadir ahora la fórmula (o) Para todo elemento a de S. y III) es simétrica: esto es. 1955. existen en S. A.) puedan interpretarse de muchos modos diferentes. Así pues. y fin la primera Bota a pie de página del apéndice a mi trabajo «Philosophy of Science: A Personal Beport». digamos. a). o sea.. Mace. en el . en el sentido de que sus «elementos» (representados por «a». a) ^s= p(a. Debe advertirse que los sistemas que estudio aquí son «formales». los ejemplos mediante los que demostraremos más adelante la compatibilidad de nuestros axiomas hacen ver que en S puede existir un número cualquiera de elementos. Journ. una probabilidad de a supuesto fe— existe también una probabilidad p(b.álgebra elemental tarskiana y nuestro sistema de fórmulas A l . B y C +. se halla construida de tal modo que siempre que exista una probabilidad p(a. o).ArÍNDicE •IV. sin embargo. 1956.. aunque permite —por lo m e n o s ^ tod^s las interpretaciones conocidas. Phil. por C. http://psikolibro.. p(a. «abstracto» o «autónomo». al principio de que el cálculo de probabilidades es un método de transformar unas probabilidades en otras. Teoría formal de la probabilidad Teniendo en cuenta que un enunciado probabilitario tal como (íp(a. a). La primera vez que propuse un sistema formal de este tipo lo hice en una nota publicada en Mind en 1938 (incluida aquí en el apéndice *I1) . a) ^^ p(a. tendremos así en aquél un teorema: Existe un elemento a en S tal que p(a. 6) — r» puede ser interpretado de muchas maneras distintas. of Science 6. y ello incluso en el caso de que la probabilidad abso' En JBrtí. pero que para llegar a una «formalización» completa habríamos de encerrarlos dentro de cierto formalismo matemático (bastaría el «álgebra elemental» de Tarski). me ha parecido conveniente construir un sistema puramente «formal».blogspot. ed.

o clases finitas (agregados) de cosas. Todo lo cual tiene graves consecuencias en lo q u e se refiere a la construcción real del sistema axiomático m i s m o . la interpretación lógica según la cual a y b serían enunciados (o «proposiciones». http://psikolibro. no parece h a b e r existido hasta el momento teoría alguna de esta índole. aa) = 0. h a n supuesto que en u n a ecuación como p{a. o sea. pero esta advertencia no basta para determinar el carácter formal de la teoría que busca. o siítemas de e n u n c i a d o s . si se prefiere). b ) » —utilizo mi p r o p i a simbología. 1950 (!. si dejamos a un lado mis propios intentos anteriores en este c a m p o . no la suya— a y b son conjuntos: con lo cual excluye. alcm. puesto que los interpreta como conjuntos. ni nada que p u d i e r a corresponderse con éstos. o sistemas de conjuntos. Más c o n c r e t a m e n t e : se presupone siempre (a m e n u d o sólo de u n m o d o t á c i t o ) que ciertas leyes algebraicas. Los que i n t e r p r e t a n los elementos o y 6 como enunciados o proposiciones suponen. que el cálculo de composición de enunciados (el cálculo p r o p o s i c i o n a l ) se cumple p a r a ellos. entre otras. primera de A. sin embargo. o bien que a y f son conjuntos. Kolmogorov supone que las operaciones de adición. con mucha razón. tales como la de la asociación (a) la ley de conmutación (b) o la de i n d e m p o t e n c i a (c) a = aa ab = ha {ab)c = a{bc) ' Todas estas citas proceden de la pág. ya que en ciertas interpretaciones a y b no tienen miembros. que «carece de importancia qué es lo qye representan los miembros del c o n j u n t o » . KOLMOGOROV. supone que en «p(a. P o r extraño que parezca. multiplicación y complementación de conjuntos son válidas p a r a dichos elementos. Foundation of the Theory of Probability. Y. análogamente. Y.com . Dice. Otros autores han pretendido const r u i r teorías «abstractas» o «formales» —así Kolmogorov—.blogspot. incluso cuando p{b. como es muy n a t u r a l . de 1933). o tal vez propie> dades. de H u b e r t » y a otros sistemas abstractos parecidos. b) = r los «elementos» a y b son enunciados.304 La lógica de la investigación científica luta de b — p { b ) — sea igual a cero. y alude a «la introducción de conceptos geométricos básicos en los Fundamentos de la geometría.• ed. Kolmogorov e s c r i b e ^ : «La teoría de la probabilidad puede y debe desarrollarse como una disciplina matemática. a p a r t i r de axiomas. exactamente del mismo modo que la geometría y el á l g e b r a » . p e r o siempre han asumido una interpretación más o menos específica : por ejemplo.

( d ) . tan interesante. . el apéndice precedente. que es la correspondiente a las probabilidades relativas. P e r o este hecho ^. es la «ley general de multiplicación». c) e n t r a ñ a n cierta forma de ley de la asociación .. o solamente t a u t o l ó g i c a ) . la p r i m e r a .blogspot. o bien p a r a la p r o b a b i l i d a d absoluta p{a) esto es... p a r a garantizar que los elementos cumplan todas las leyes del álgebra booleana. p a r a la p r o b a b i l i d a d de a dada la información b . b) o sea. b). ) . b) = p{ab) ¡ p{b).4 http://psikolibro. bc)p(b. Como hemos dicho. Una vez hecha esta suposición — y a tácita.Teoría formal de la probabilidad 305 se c u m p l e n p a r a los elementos del sistema : es decir. bc)p{bc) (4) p(a(bc)) =^ p(a. b)p{b) p{ab. m i e n t r a s que la segunda. . c)p(c) (5) í. e á 3. bc)p(b. . c)p(c) (3) p{a{bc)) = p{n. pasa inadvertido si se introduce (f) al asumir la identidad algebraica ( a ) — o sea. c) == p{a.com . las dos fórmulas siguientes (cf. la ley de la La deducción es como sigue: (1) p((ab)c) ^ p(ab. entonces p[a. P e r o este procedimiento es muy capaz de hacer que permanezca oculto el hecho — t a n sorprendente y de tanta i m p o r t a n c i a — de que basten algunos de los axiomas o postulados que se a d o p t a n p a r a la p r o b a b i l i d a d relativa p(a. d 2.((a¿)c) == pCC-'O) 20 d 1. de ellas. perfectamente conocida. p a r a los argum e n t o s de la función p(. c)p(c) (2) p((ab)c) = p(a. P o r ejemplo. p a r a la p r o b a b i l i d a d de o (sin que esté dada información alguna. p{a. * I I I ) : (d) (e) p{ab) = p{a. bc)p{b. da origen t a m b i é n a una especie de definición de la p r o b a b i l i d a d relativa a base de la absoluta : (d') Si p{b) 5^ O. las dos fórmulas ( d ) y (e) e n t r a ñ a n —sin necesidad de n i n g ú n otro supuesto (excepto la posibilidad de sustituir probahilidtides i g u a l e s ) — la forma siguiente de la ley de la asociación : (f) p{{ab)c) = p{a{bc)). ya explícitamente— se establecen otros axiomas o postulados para la p r o b a b i l i d a d relativa.

la m a y o r í a de las fórmulas de la p r o b a b i l i d a d relativa pueden expresarse — e n los sistemas al u s o — sólo en forma condicional. ya que la división p o r cero no es una operación definida. P o r e j e m p l o . es posible definir la p r o b a b i l i d a d relativa a base de la absoluta.306 La lógica de la investigación científica asociación— incluso previamente a todo comienzo de desarrollo del cálculo de p r o b a b i l i d a d e s : pues a p a r t i r de (a) {ab)c = a{bc) podemos obtener (f) sin más que sustituir en la identidad p{x) = p{x).com . y h a de ser r e e m p l a z a d a p o r otra fórmula condicional m u c h o m á s d é b i l : (g") Si p{d) ^^ O entonces p{{ab)c. y ésta.blogspot. que son las fórmulas correspondientes a base de la p r o b a b i l i d a d relativa: (g) (h) p{{ab)c. d) y es menester también a n t e p o n e r a ( h ) una condición análoga. tampoco se cae en la cuenta de que ( d ) y ( e ) . d) = p{a{bc). y lo mismo ocurre con todos los demás sistemas que h a n llegado a mi conocimiento. b{cd)). Ahora b i e n . ni tampoco que cuando asumimos (a) además de ( d ) y ( e ) nos i m p e d i m o s averiguar qué tipo de relaciones están implicadas por nuestros axiomas o postulados. He puesto este ejemplo p a r a que se viera que Kolmogorov no llega a llevar a cabo su p r o g r a m a . b) — p{ab) ¡ p{b). T a l como hemos dicho más a r r i b a . Con lo cual no se p a r a mientes en que (f) es deductible de ( d ) y ( e ) . etc. {bc)d) = p{a. de predicados. a su vez. u n a ecuación a base de la probabilidad absoluta— no implican p o r sí solas ni (g) ni ( h ) . (41) a ( 6 2 ) — se requieren m u c h a s más cosas a d e m á s de ( d ) y ( e ) : hecho que tiene un interés notable desde u n p u n t o de vista axiomático. de enunciados (o proposiciones). En mis propios sistemas de postulados para la p r o b a b i l i d a d p u e d e n deducirse todos los teoremas del álgebra de B o o l e . http://psikolibro. Otro p u n t o de considerable i m p o r t a n c i a es el p r o b l e m a de u n sistema «simétrico». por ello. d) = p{a{bc). del m o d o siguiente : (d') Si p{b) ^7^ O entonces p{a. el antecedente «si p(f>) ^ O» es ineludible. P a r a deducir estas fórmulas —véase el apéndice *V. dicho de otra forma. en casi todos los sistemas (g) no es válida. p u e d e i n t e r p r e t a r s e de m u c h a s m a n e r a s : como u n álgebra de conjuntos. o. En consecuencia. no se advierte que la asunción de ( a ) es c o m p l e t a m e n t e innecesaria si trabajamos con u n sistema axiomático que contenga — o i m p l i q u e — ( d ) y (e) . u n a de las claves del método axiomático es justam e n t e averiguar tal cosa. d) p{a. ahora bien. a u n q u e implican (f) —esto es. es decir. a n á l o g a m e n t e a ( d ' ) .

puede ocurrir que la expresión p{d. Jeffreys.Teoría formal de la prohabilidad 307 Algunos autores no se han dado cuenta de esta cuestión (por ejemplo. p{b. siempre que p{a. verdadera o falsa. b) = r sea una fórmula bien formada. se necesita u n cálculo de p r o b a b i l i d a d e s en el que p o damos o p e r a r con argumentos segundos que tengan p r o b a b i l i d a d absoluta igual a c e r o : p o r ejemplo. Otros se h a n percatado de lo que ocurre. pero debido a ello sus sistemas son m u y débiles (al menos c o m p a r a d o s con el m í o ) : p u e d e ocurrir en tales sistemas que p{a. a u n q u e esta aplicación es sumamente i m p o r t a n t e : las leyes universales tienen. Esta es la razón p o r la que h e t r a t a d o d u r a n t e varios años de construir u n cálculo de probabilidades relativas en el que. esto es. sus sistemas no son coherentes en su estado actual. b) = r sea u n a fórmula con sentido. véase también el ajiéndice * I X ) . no se p u e d e aplicar del m o d o a p r o p i a d o a los enunciados cuya p r o b a b i l i d a d absoluta es cero. pero que — s i m u l t á n e a m e n t e y con idénticos e l e m e n t o s — no lo sea p{b.com . pero esto no asegura que />(í»)-:^rO. t) (en donde d son los datos que abogan en favor de la teoría í ) no esté definida . p o r ejemplo. Pero un sistema de este tipo no sólo es débil. según podemos asumir aquí (cf. t) = 1 Pero si p(t) = O no p o d e m o s hacerlo en los sistemas probabilitarios acostumbrados. p o r tanto. a u n q u e a veces p u e d a n arreglarse. esta expresión es i m p o r t a n t í s i m a (es la «verosimilitud» de t sobre la base de los datos d. tales que s sea deductible de t. Así pues. P o r parecidas razones. no esté definida convenientemente — o incluso no sea definib l e — debido a ser p{a) = 0. incluso si p{a) — 0 : sisten>a al que podemos aplicar http://psikolibro. a) = r lo sea asimismo. deberíamos p o d e r afirmar que p ( s . según F i s h e r . s y í. y también Von W r i g h t : este último utiliza condiciones que equivalen a 6 ^^^ O.blogspot. los apéndices *VII y *V11I). sino que p a r a muchos fines interesantes es inadecuado: p o r ejemplo. a) = r esto es. es indispensable p a r a toda discusión seria de la teoría de la corroboración o confirmación. p r o b a b i l i d a d cero. especialm e n t e puesto que su sistema contiene un «axioma de c o n t i n u i d a d » ) . Si tomamos dos teorías universales. ahora bien.

B l . ed. y luego u n a s pocas definiciones basadas en él. «c». 195S. h) = 1 En los sistemas al uso estas fórmulas o bien no son válidas o se satisfacen (la segunda y la tercera) de un modo vacío.blogspot. entonces. Los seis axiomas que allí se daban eran los B l . A estos cuatro conceptos no definidos p o d e m o s a ñ a d i r u n q u i n t o .. pero posteriormente me he dado cuenta de que cabía simplificar mi sistema axiomático.. B2. la p r o b a b i l i d a d de a supuesto b.com . «si p{h) ^ O.308 ha lógica de la investigación científica el calificativo de «simétrico». En mi trabajo « P h i l o s o p h y of Science : A Personal Report» ^ h e presentado p o r p r i m e r a vez el sistema simplificado r e s u l t a n t e : es el mismo sistema de seis axiomas que expongo más a fondo en el presente apéndice. a nuestra elección. entonces p{a. al que cabe considerar. y I V ) el c o m p l e m e n t o del elemento a.. Quiero decir lo siguiente : en todo sistema simétrico satisfactorio son válidas reglas como las que siguen. y resultó ser m u c h o más sencillo de lo que h a b í a esperado.. excepto u n a (el axioma C ) . I I I ) u n a operación binaria de los elementos. p{a. «fo». Cl. p o r tanto. que algunas de ellas h a b í a n de proponerse como a x i o m a s . entonces p{a. P r i m e r o el sistema axiomático. . I I ) u n a función n u m é r i c a binaria de estos elementos. ab) 7^ O. por C. o c o n y u n c i ó n ) de a y 6. ' En British Philosophy in the Mid-Century. En nuestros postulados aparecen cuatro conceptos sin definir: I ) S. con sus demostraciones de c o m p a t i b i l i d a d y de independencia. S y sig. denotada con «a6» y llamada producto (o encuentro. pág. En este apéndice me propongo exponer p r i m e r o el sistema axiomático. págs. que denotaremos p o r medio de «p(a.» (en los sistemas habituales o aparecen tales condiciones o deberían aparecer. 1956. http://psikolibro. toda condición del t i p o . A2 y Al del presente apéndice (la rotulación con que estaban presentados era. C. B2. fe)».) . ya que en ellas aparecen segundos argumentos de p r o b a b i l i d a d absoluta nula. A. El p r i m e r sistema de este tipo que he p u b l i c a d o * procede de 1955. e t c . res|>ecLivainente). Mace. y su alcance — q u e excede con mucho al de cualquiera de los sistemas corrientes— se debe m e r a m e n t e al hecho de que omito en todas las fórmulas. el universo del discurso o sistema de elementos admisibles (los cuales se denotarán con minúsculas en cursiva. etc. que será denotado p o r «o». En aquella época creía. A3. bB) = 1 Si Si p{B. 6) = 1 p{a. Es u n sistema s o r p r e n d e n t e m e n t e sencillo e intuitivo. entre ellas las de u n campo boreliano de p r o b a b i l i d a d e s . b) 7^ O. : esto es. como definido o como no * En el British Journal for the Philosophy of Science 6. P e r o p o r entonces estaba todavía p r e o c u p a d o con las peculiaridades que debería poseer todo sistema de la índole mencionada. DI y El. y al hacerlo h a resultado que estas fórmulas desusadas p u e d e n deducirse de otras que tienen u n aspecto completamente « n o r m a l » . p a r a evitar i n c o h e r e n c i a s ) .. B3. «a». 191.

Como hemos i n d i c a d o . Si a y b pertenecen a S. El resto (existencial) de los postulados puede darse p o r supuesto. b) p a r a todo c? de S (Sustituibilidad). Postulado 2. infinito. A2. A3 p(a. entonces a t a m b i é n pertenece a S . b pertenece a S. b) p a r a todos los elementos de S. Postulado 3.com . El n ú m e r o de elementos de S es. ' Otro sistema posible es el siguiente: Los postulados son iguales a los del texto. entonces p(d. como m á x i m o . pero los A3 y B l quedan remplazados por los tres siguientes. b) es u n núm e r o real. lo mismo que los axiomas Al y A2. b) + p(«? b) = p{b.Teoría formal de la probabilidad 309 d e f i n i d o : es la « p r o b a b i l i d a d absoluta de a». b) (Reflexividad). A2 Si p(a. p o d e m o s a ñ a d i r ahora la definición de probabilidad absoluta como q u i n t o postulado — q u e l l a m a r í a m o s «postulado P A » — o bien podem o s considerar esta definición como explícita (en vez de como u n postulado). la nota anterior 1. a d e m á s . a ) = p(b.blogspot. c) = p{a. c) p a r a todo c de S. Postulado 1. p o r t a n t o . Cada concepto no definido se introduce p o r u n postulado. c) (Monotonía) p(ab. a) — 1 ~ p(b. 6 ) # p(c. Vamos a h a c e r ahora algunos comentarios sobre el sistema de postulados. p o r m e d i o de los postulados. Y para e n t e n d e r éstos conviene tener presente que p(a. asimismo. como se hacía en el trabajo en que presenté p o r vez p r i m e r a este sistema'' ' Cf. además. b) = p(c. entonces p{a. be). Si a y & pertenecen a S. A 3 . fe) (Definición de p r o b a b i l i d a d a b s o l u t a ) . se c u m p l e n los axiomas s i g u i e n t e s : Bl B2 p{ab. que denotamos con «p{a)y>.se e m p l e a n explír citamente en las operaciones de deducción de los teoremas. se c u m p l e el siguiente a x i o m a : p{a. como p u e d e demostrarse. c) p a r a todo c de S. Si a y 6 pertenecen a S. a) = p(b. (Comiplementación) Al Hay elementos c y d en S. c) (Multiplicación) Postulado 4. tales que C Con esto se termina el sistema «elemental» («elementalidad» refer e n t e a su ampliación p a r a campos b o r e l i a n o s ) . Demostraremos más adelante que el sistema de postulados y axiomas que h e m o s dado es compatible e independiente'^. http://psikolibro. p e r o n u m e r a b l e . a) = = p(d. c t a m b i é n pertenece a S (y. y si. b) p a r a t o d o c de S. y se c u m p l e n los siguientes a x i o m a s : p(a. entonces ab pertenece a S . Si a pertenece a S. entonces p(a) = p{a. c) < p(a. y si p(a. n a t u r a l m e n t e . Postulado PA. b). hc)p{b. c) = p(b. B l . Los seis axiomas — A l . B2 y C—. y si. a menos que p{b. d) (Existencia).

C o C y B2. dentro del propuesto en el texto—• puede remplazarse la conyunción de los axiomas A4' y B l ' por B l . c) + p{a. b) C+. 2 (4) piba. véase el apéndice *V. b) ^ p(b. c) = p{a.. de m o d o que todos los axiomas. i B" p{ab.» p(a. b) + p(i. bc)p{b. y el C se sustituye por Si p{a. p e r o a costa de i n t r o d u c i r u n a cuarta v a r i a b l e . asimismo. C+ a la de A3 y C *. A3 o A 3 ' (2) p(a. fe) > O p(cib.. c) El axioma B2 no sufre modificación.1 (3) p(a. a) A4'. 6) ^ p(a. c) B2. mientras que para las deducciones inversas son indispensables todos los axiomas del sistema presentado en el texto. los teoremas del álgebra de Boole. c) = p{d. aa)p(a. a) 3 (5) p(a.. y por la forma de dicho antecedente en C ) . b) = p(i. que. c) = p(ba. es como sigue: (1) O < p(a. están libres del p r o d u c t o . h. B+ C+ S i / ) ( a . b) + p(«» b) 7^ p(c.blogspot. http://psikolibro. a)y¿p(b. Se trata de u n sistema m u y breve que c o m p a r t e m u c h a s ventajas de otros más e x t e n s o s : el p r o d u c t o y el c o m p l e m e n t o aparecen s e p a r a d a m e n t e . b) -> p(a. Puede mostrarse la proposición inversa deduciendo A3 de C+ del modo siguiente: (1) p(c. b) . excepto A2 (para estas deducciones. por ejemplo. a) = piaa. a) = 2p(b.com . e n t o n ces p{ab.310 La lógica de la investigación científica Cabe r e m p l a z a r estos seis axiomas por u n sistema que sólo contenga c u a t r o . Sin embargo. generalmente. b) + p{c. 6) = 1 Este sistema tiene un aspecto muy parecido al de algunos de los sistemas acostumbrados (excepto por la omisión de los antecedentes en todos los axiomas salvo en C . ' C + se sigue inmediatamente de A3 y C. c) < p{a. y análogamente. c) = p{d. b). Bl y C se siguen inmediatamente de A3'. 6) = O = p{a. 4 Cabe remplazar C + . .> p(b. c) entonces p{c. b) C+ (2) p{a. A3' A4' Bl' C p(a. c) s u p u e s t o que p{a. en los postulados 3 y 4 : se t i e n e n los axiomas A l .> p(b. b) . b) = p{c. sino porque A3. a) ^ p{b. b) = 2p{a. b)^p{h. es más exigente de lo necesario: no sólo por introducir los números 1 y O (con lo cual oculta el hecho de Que no sea menester mencionarlos en los axiomas). B2. y es muy notable que —lo mismo que ocurre en el sistema del texto— proporciona para los elementos a. C o C . b) j¿ 1. c) 4. B + equivale a la conyunción de B l y B 2 . También son aplicables al sistema que aquí describo las demostraciones de independencia (véase más adelante). b) = p{c. c) 7^ p{d. pero < inorgánicas. o) == 1 p(a. excepto los que llevan la l e t r a B . han de asumirse por separado. c) < p(a. b) 2 (4) p(b. bc)p{b. af 2. a) = p(b. A2 y los dos siguientes. a) . a)< \ 1. «tZ». c).a) = p(c. b)=p(i. c) = p(d. A3 o A 3 ' (3) O < p(a. h) < p(a. b) E n este sistema. o) = jp(o. a) > p{(aa)a. A4' y C . véase el apéndice *V). B l ' Para la deducción de A4' y B l ' a partir de B l . entonces p(c. La deducción de B l a partir de A4' y de B l ' . c). a) ^ p{b. b) < p{a. c) -> p(a. d). y viceversa. c) Si p(a. a) = 4p(5. B + no es sino un modo ocorgánico» de escribir la fórmula más sencilla. c) < p{a. 3 Aplicamos ahora B l ' : {$) p{ab. Dentro del sistema de axiomas que doy aquí —y. b) + p(i. por la fórmula algo más exigente C" p{a. c) ^ p{d. b) = p(d. y en presencia de los axiomas A3 o A3'.

pero m u c h o más exigente) : B3+ p{a. entonces p{a. o por B3 Si p{ah. S es u n álgebra booleana ( n u m e r a b l e ) . [x. p a r a demostrar su independencia. y ) . b). pese a ser más d é b i l — es algo engañosa : al adoptarla quedaría oculto el hecho de que puede demostrarse la ley de conmutación p a r a el p r i m e r a r g u m e n t o con sólo los He aquí tres de las razones por que prefiero el sistema de seis axiomas al de cuatro: I) los axiomas del sistema más largo son algo menos desusados. siendo x e y n ú m e r o s r e a l e s . podemos construir u n sistema S que no sea numerable —se satisfacen todos los demás postulados si interpretamos S como el conjunto de todas las sumas finitas de subintervalos semiabiertos. (be) (cb)) — p{a. supuesto que existiera este l í m i t e — . http://psikolibro. ab) = p{c. bastaría con p(a. y queremos poder poner de manifiesto que en la teoría elemental. y p{a. como se observa teniendo en cuenta que. p a r a t o d o c de S.Teoría formal de la probabilidad 311 y el complemento aparece u n a sola v e z . P e r o como B 3 + p i d e más de lo necesario — e n r e a l i d a d . P u e d e r e m p l a z a r s e A2 p o r la fórmula algo más exigente A2+ Sip{a. P o d e m o s comentar ahora Ins diversos postulados y axiomas de nuestro sistema. b) como igual a p{ab)/p{b) supuesto que p{b) ^ O. del intervalo u n i d a d . con ser más largo ^. pero sólo en el supuesto de que p{a) 5^ O 7^ p ( ^ ) . lo cual os pagar un precio demasiado caro. a) = p{b. sería lím p{ab)/p{b). Es evidente que también p o d r í a remplazársela p o r esta otra (que es más sencilla. e igual a 1 supuesto que í) = O: en otro caso. II) para leduciE el número de axiomas se introduce una variable suplementaria. c). ) En el postulado 2 se necesita A l p a r a estatuir que no todas las probabilidades son iguales (digamos. 6 ) » p a r a todos los elementos a y b cuyas probabilidades sean iguales supuesta cualquier c o n d i c i ó n : cabe lograr lo mismo sin A2. c). III) la «organicidad» de B+ se logra por una rsp.-A^sí pues.com . que señalan otro e j e m p l o . cb). iguales a O o a 1 ) . c) = p{ba. incluso en los casos en que a y b tengan probabilidad absoluta nula.blogspot. be) = p{a. o ) = p{x. y.'pie de truco mecánico. especialmente en la forma mencionada en la nota anterior 6. La función que desempeña A2 es la de p e r m i t i r n o s demostrar ap{x. y de ahí que tenga poco valor. A2 nos hace capaces de a m p l i a r la equivalencia probabilística de a y b al segundo argumento. (cb) (be)). 6a). La finalidad del postulado 1 es únicamente la de caracterizar los sistemas elementales: en la exposición axiomática del álgebra booleana o de la lógica de enunciados o de proposiciones se asume a m e n u d o u n postulado de esta índole. b) = p{a. (Véanse los puntos 8 a 10 del apéndice *VI. [O. pero personalmente yo prefiero el de seis axiomas. entonces p{c. c) = p{c. más intuitivos. podemos i n t e r p r e t a r entonces p(a) como la longitud de dichos intervalos. Cabe omitir el postulado 1 (que pertenece solamente a la teoría elemental). 1 ) . por tanto.

fe)» por <íp{d. c) supuesto que p{a. la nota anterior 6). a) > p{z. para todo o de S. c) > p{a. pero tienen la ventaja de que se las puede dar una forma análoga a la de una definición. g) < p{y. si en el axioma siguiente BD (que.d))&{p{a.com . obtenemos una de las formas definicionales mentadas (téngase en cuenta que empleo aquí las abreviaciones explicadas al comienzo del apéndice *V). d)p{b. a)=p{x. a))). el Bl es el más evidente desde un punto de vista intuitivo. d) = p{a. c) > p(h. o intersección) de cualesquiera elementos o y fe de S : caracteriza de un modo exhaustivo las propiedades de dicho producto (tales como indempotencia. c) & {p{a. a) = p{z. frente a B l . e) < <p{y. cb) "^ p(a. de todos nuestros axiomas. puede remplazar a A2. Sin embargo. g) —*p{c. y caracteriza dicho complemento por (una forma condicional http://psikolibro. Por ejemplo. Como hace ver la fórmula B anterior. El postulado 4 pide la existencia de un complemento.312 La lógica de la investigación científica demás axiomas. Hay otras combinaciones posibles. o. BD p{xy. En mi opinión. b)p(y. A2. c) y p(a. A l . a saber. a) & p{a. con ser mucho más débil). B+ y C + ) . A2+ es preferible a las otras fórmulas que hemos mencionado ahora. como B. que reunidos le pueden reemplazar: pues cabe tomar equivocadamente a A4' por una convención. ya que evita emplear el producto de a y b (cosa que también hace A2. que A3 es superfluo si remplazamos en C las dos apariciones de «p(fe. d)y> (o sólo la segunda aparición). teniendo en cuenta C+. y)) & (p{x. entre ellas algunas en las que el producto aparece sólo una vez: son muy complicadas. be). puede combinarse el axioma B2 con Bl y con A2+. sino el producto o convuneión ab. a) = = p{x. e)->p{c.blogspot. y B l ' no caracteriza —como hace B l — un aspecto métrico intuitivo de la probabilidad. o) = 1 para todo elemento a de S.d)<p{b.f)=p{y. c) 7^ p{a. d)p{b. pero puede omitírsele si se refuerza C: es claro. C+ Y el axioma B que enunciamos a continuación y que combina B3+ y B + : B Si p{ah.f}-^p{x. conmutación y asociación) por medio de dos axiomas sencillos. a) — (E6) (c) (d) (Ee) (E/) (Eg) {p{x. g) > pie. Bl y B2) introducimos el símbolo «(a)» dos veces —^una vez al comienzo y otra antes de «(Efe)»— y reemplazamos la primera flecha (condicional) por una doble flecha (bieondicional). El postulado 3 pide la existencia de un producto (o encuentro. de los que el primero es evidente intuitivamente y el segundo ha sido discutido en el apéndice *III. a) < p{z. c) < p{y. A3 se necesita para demostrar que p{a. esté sistema de tres axiomas tiene todas las ventajas del anteriormente mencionado con cuatro (con A l . Aparte de exigir tal vez más de lo que podría parecer conveniente. Es preferible tanto a A4' como a B F (cf. podemos sacar partido de las circunstancias que acabamos de indicar para reducir al niímero de axiomas a tres. e) > p{c. entonces p(a. d). Como ya se ha señalado. b) = = Pix.

sino -—por e j e m p l o — la siguiente aserción existencial. Este postulado — o el axioma C— tiene el carácter de u n a definición de p{a b) a p a r t i r de p{a. c ) = 1 = = p(a. el sistema formado p o r A. P u e d e demostrarse que nuestro sistema es compatible: podemos construir sistemas S de elementos (con u n n ú m e r o infinito de elementos distintos. 1 ) = O. es análoga a BD y p u e d e transformarse en u n bicondicional.a) —* {b)[c){p{x. definimos p(0. o). pues si S es finito la demostración es t r i v i a l ) y u n a función p{a.h)) A m i juicio. las demostraciones son m u y fáciles. b) tal que se demuestre que se satisfacen todos los axiomas. P o r fin. Se necesita la condición que precede a esta fórmula p o r q u e en caso de que c sea. b). entonces q u e d a n satisfechos todos los axiomas.a)=p{b. respectivamente. c ) + p{a.blogspot. BD y CD es u n poco preferible al de A l . sin e m b a r g o .a) + p{y. CD. aa) la cual. b ) = 1 . http://psikolibro. no obstante la complejidad de BD. T a m b i é n es posible demostrar que nuestro sistema axiomático es independiente. exactamente lo mismo que ocurría con esta ú l t i m a . como p u e d e verse fácilm e n t e si lo escribimos del modo s i g u i e n t e : (I) (II) p ( o . presupone los dos postulados 3 y 4 (deduciremos esta fórmula más adelante. a saber: «p(a.Teoría formal de la probabilidad 313 debilitada d e ) algo que parece ser u n a fórmula evidente si se tiene en cuenta que 1 = p(a. obtenemos p(a. CD p{x. La fórmula que vamos a dar ahora. iguales al producto y el complemento (con respecto a l ) a r i t m é t i c o s . a) p{a. 1 y 0. c ) : de modo que en este caso límite la fórmula aparentemente «evidente» falla. Se admite que el producto — o e n c u e n t r o — y el complemento son. Llegamos a u n a demostración trivial de la c o m p a t i b i l i d a d de u n S finito asumiendo que S = -jl. en el apéndice *V.a) ?^p{b. y en todos los demás casos hacemos p{a. supuesto que no exista tal c. b) = p(a. a). por ello. digamos. b) y p{a. a ) . Oj-: esto es. Daremos dos interpretaciones finitas más de S antes de entrar en a n a que sea infinita n u m e r a b l e . c) = 1». b) = p{a. supuesto que h a y a u n c t a l q u e p(c. a) — p ( a . y. b) 7^ p ( a . utiliza la complementación y el prodvicto.com . que S consta de dos elementos. B y C+.a) i=jp(j. las cuales no sólo satisfacen nuestro sistema axiomático. llamándola fórmula 7 5 ) . Debido a lo poco exigentes que son los axiomas.b) -^p{c. aa (el «elemento vacío»). el postulado P A p u e d e sustituirse p o r la sencilla definición (•) p{a) = p{a.

1.1. En los demás casos. 3 ) = O. be) = O Otra aserción análoga sería : ( E ' ) Hay u n elemento a de S. Con objeto de satisfacer ( E ) hemos de t o m a r a = 2. según creo. Se p u e d e n representar los ejemplos que acabamos de describir mediante las dos «matrices» siguientes (método que. tal que p{a) = p{a.314 (E) ha lógica de la investigación científica Hay elementos a. n puede considerarse que es el n ú m e r o de las zonas o clases m u t u a m e n t e excluyentes m í n i m a s en que está dividido cierto universo del discurso . en algunos de mis propios sistemas). y p{a) = p{a. siempre que sea a = O ó 1. 3 ) = 1. p e r o teniendo cuidado de que la suma de todas éstas sea igual a 1 . hacemos corresponder también a una cualquiera http://psikolibro. Definimos t a m b i é n : d ~ 3 — a . Nuestro p r i m e r ejemplo no satisface la aserción ( E ) . d) = p{a. a) =-. p(a. Se define ab como el más pequeño de los dos n ú m e r o s a y h.1 = 0.blogspot. 3 [-. siempre que a = 2 ó 3 . 1) = 1 ) . fue introducido p o r H u n t i n g t o n en 1 9 0 4 ) : ab 0 1 2 3 0 0 0 0 0 1 0 1 0 1 2 0 0 2 2 3 0 1 2 3 o 3 2 1 0 p{a. con la que se h a c e p a t e n t e que p u e d e ampliarse la aplicación de la idea q u e subyace a éste. Cabe identificar intuitivamente el elemento 1 con una ley universal (de p r o b a b i l i d a d absoluta n u l a ) . 0 ) = 1 . que será su probabilidad absoluta. 6 y c de S. ¿) = 1 y p[a. p o d e m o s perfectamente h a c e r corresponder a cada una de estas clases u n a fracción positiva. El primer ejemplo q u e satisface nuestro sistema y ( E ) consta de cuatro e l e m e n t o s : S = -jO. en este caso. O < r < 1. El segundo ejemplo es u n a generalización del p r i m e r o . 2. p{a. a) ~ O j ^ p{a. p(a. fo = 3 y c = l . b) 0 1 2 3 0 1 1 1 1 0 1 0 1 2 0 0 1 1 3 0 0 1 1 '. p(a. 1) = O.2 = = 2. hasta abarcar u n n ú m e r o de elementos superior a u n núm e r o cualquiera dado •—con tal de que dichos elementos formen u n álgebra booleana (lo cual quiere decir que su n ú m e r o h a de ser igual a 2")—. como tampoco puede ocurrir tal cosa en ninguno de los sistemas probabilitarios que conozco (excepto. n a t u r a l m e n t e .com . tales que p(a. a menos que sea a = 1 o a = 3 (y. p ( a ) = p{a. con la excepción siguiente: 1. b) = p{ab)/p(b). y el 2 con su negación existencial.

mientras que en todos los casos restantes ponemos p{a. 6) = 1 para todo o y todo fe de S: entonces se satisfacen todos los axiomas. en la que o. a = a^. p{a. Sea S la clase de las fracciones racionales en representación diádica. y. por fin.. como esta otra. además. hacemos p{a. b) introducimos una expresión auxiliar. en que se da otro ejemplo. 2\. de modo que si a es un elemento de S.blogspot.) Con lo cual hemos terminado con la compatibilidad de nuestros sistemas axiomáticos. Para hacer ver la independencia de Al podemos hacer p{a. definimos.. siempre que B„ ^ 0. = 1—a.. Para mostrar la independencia de A2 suponemos ^° que S consta de tres elementos: S = -jO. pero satisface la definición (. definida del modo siguiente : A „ = S ttj n de suerte que tenemos (AB)„ = I a. podemos elegir la siguiente interpretación (que tiene interés por estar relacionada con la interpretación frecuencial). A„.) do la página 313). (Véanse los puntos 8 a 10 del apéndice *VI. Oj. Para definir p{a.com . Interpretamos ab como la sucesión ab = a^b^^. b) — = p(ab)/p(b). b) = límg(a„. excepto A l .. fe) = 1 en los demás casos... con lo que a.f. y a. y a uno de los complementos booleanos el complemento aritmético con respecto a 1.. y es sumamente fácil hacer patente que satisface todos nuestros axiomas.. 0) = 1 . una función auxiliar. tijfejí •••» de modo que (ab). es claro que el problema de demostrar su independencia equivale al de construir un ejemplo (una matriz) que sea no conmutativo y de combinarlo con una regla numérica acerca de los valores de p que asegure que sólo el segundo argumento viola la ley de conmutación.Teoría formal de probabilidad 315 (le las sumas booleanas la suma aritmética de las probabilidades correspondientes. No ofrece dificultad poner de ma" Teniendo en cuenta lo que se ha dicho antes acerca de A2. Podemos definir ahora.. . ideada para satisfacer ratas condiciones. Para mostrar que nuestro sistema es compatible incluso en el supuesto de que S sea infinito numerable. . 1. b„). hacemos p{a. sea ó O ó 1. Agassi y por mí mismo (este ejemplo snliífaec el postulado PA solamente si en dicho postulado le oolooa una raya encima do cada letra b. ^n) = (AB)„/B„. y p(a. a = 1—a^. Obsérvese que podemos asignar a una o varias de las zonas o clases mutuamente excluyentes y mínimas •—pero no nulas— la probabilidad cero: si 6 es una de estas clases —o zonas—. = Ojé. http://psikolibro. q : g(o„. además. fue encontrada simultáneamente por el doctor J. La demostración de independencia de A2 que doy aquí. 6) = O en caso de que sea afe = O. Este límite existe para todos los elementos a y 6 de S. 1—Og. podamos escribir en forma de sucesión.. 6„) = 1 siempre que B„ = O ?(«».

además.316 La lógica de la investigación científica nifiesto que el producto ah h a de ser no c o n m u t a t i v o . que no se c u m p l e p a r a a = — 1. a d m i t i m o s . al m e n o r de los dos componentes a y b. como s i g u e : 1. Ahora p u e d e hacerse ver con facilidad que p ( l .t . pues. p{a.l y c = 0. b) = a.2 = 2. i») = p(2. = — a y p(a. O. 1 ) = 1.(l — | 6 | ) . Un segundo e j e m p l o . Definimos p ( l . 0 ) (mientras que se satisfacen los demás axiomas). 1 ) 7^ p ( 0 . cabe definirlo. salvo B l . se basa en la siguiente matriz no conmutativa. 1 ¡-. Podemos hacer intuitiva esta interpretación escribiendo la matriz no conmutativa del modo s i g u i e n t e : ab 0 0 1 2 0 0 0 1 0 1 1 2 0 2 2 a 1 0 0 p ( 0 . Las matrices p u e d e n escribirse a s í : ab —1 0 —1 0 0 0 0 +1 —1 0 +1 a p{a. b) = O : A3 falla p o r q u e p ( l . con el que se hace ver que B l es independiente (y también que B l ' lo e s ) . + I j . en todos los demás casos (incluyendo el de 2 . y. b) = 1. Entonces se satisfacen todos los axiomas. asimismo. 2 ) — O. t o m a m o s S = • O. ah es igual a min{a. b ) p a r a todo b. m i e n t r a s que p ( 0 . y. 2) = 0. 1 ) = 1 y p(0. mas en todos los casos restantes p{a.. pero sí los demás axiomas. en los demás casos a = 0 . 1 ) .blogspot. p(a. que ab es el p r o d u c t o aritmético de a y ?>. en todos los demás casos. í > 5 ^ . p o d e m o s a d o p t a r S = = -{ — 1 . b) —1 —1 0 +1 0 0 0 —1 0 +1 0 0 0 +1 0 —1 +1 0 —1 +1 0 •+1 Este mismo e j e m p l o demiiestra la i n d e p e n d e n c i a de A 4 ' (cf. la nota 6 anterior). y. en todos los d e m á s casos. Definimos t a m b i é n : a = 1 si y sólo si a = O. http://psikolibro. b) = 1 Vamos a p o n e r en claro que A3 es i n d e p e n d i e n t e : como en la prim e r a demostración de c o m p a t i b i l i d a d . p(0. b) •—esto es. 2 ) = O : de suerte que no se satisface A2. y. P a r a p a t e n t i z a r la independencia de B l .com . así como o. y los { productos y complementos lógicos iguales a los aritméticos.

ejemplo correspondiente a A l . el complemento booleano (negación) de :«. una interpretación booleana no numérica de S. ya que p{Q. p(a. entonces falla C. P a r a hacer ver la independencia de esta condición — a la que podemos referirnos sucintamente llamándola «postulado 2 » — consideramos. pero suponemos que d = a.blogspot. etc.. tomamos de nuevo el último S a d o p t a d o . sean nombres de enunciados v a r i a b l e s ) . «x + y». en el que «a». entonces B2 no se cumple para a=l. a la vez que se cumplen los demás axiomas. l ) p ( l .) F i n a l m e n t e . b~0yc~2. 1) = O. es decir. si x es u n n ú m e r o . 1) — 4.p(a. b) = 1. y en los casos restantes p{a. hemos dado ya una demostración de la independencia del postulado 1 (al comentarlo). estipulamos que «XB denote. y definimos: p(0. en p r i m e r lugar. y el de 0. y en los casos restantes p{a. 1 ) 5^ p ( l .com . y su sentido booleano perfectamente conocido siempre que x e y sean elementos booleanos (si son enunciados. y determinamos que ««y». el dual de B l . en todos los demás casos. 2) = 0. En cuanto a la parte no operativa de los postulados.X < y» tengan su sentido aritmético acostumbrado cuando « e y sean números. con objeto de poner de manifiesto que C es independiente.0 de O a 1. (Véase también la nota *2 de la página 299. sin más que pasar el valor de 1. b = l y c = 2. 6) = 1 0 0 B l deja de cumplirse p a r a a — O. «XT^y» y «.Teoría formal de la probabilidad 317 ah 0 1 2 0 0 0 0 1 1 1 1 2 0 1 2 a 2 PÍO. Si hacemos ahora p(0. h a b r í a que interpretar «x < y» como «x e n t r a ñ a y » ) . interpretamos S como u n álgebra booleana no numérica y —como máx i m o — n u m e r a b l e (tal como u n conjunto de enunciados. ya que 2 = p ( l . b) sea u n número r e a l . l . y si a. De este modo se terminan las demostraciones de la independencia de los axiomas operativos. y p u e d e asimismo utilizarse el ejemplo p a r a A2. c) < p(a. es u n elemento booleano (digamos. «x = y». En su p a r t e no operativa. esto nos sugiere que es posible a d o p t a r el segundo ejemplo de B l . c ) » . B2 no se cumple. «fo». 1 ) = O. el postulado 2 exige que siempre que a y b pertenezcan a S. Con este fin. lo mismo que «—xy>. u n e n u n c i a d o ) . b) = 2. P a r a demostrar la ind(!pcn(l('ncia del postulado 2 hasta a ñ a d i r m e r a m e n t e u n requisito m á s : interpretamos v. 1 ) 5^ 7^ p{l. (Podemos tener otro ejemplo que haga visible la independencia de B2 si consideramos que este último axioma se necesita p a r a demostrar í(p{ba.1 da 1 a O . pero los demás axiomas sí. l . b)» como nuevo n o m b r e del elemento boolea- http://psikolibro. 1 ) . p{a. P a r a demostrar la independencia de B2 tomamos el mismo S que utilizamos con respecto a A 3 .

que satisfacen todos los postulados. A3 y todos los demás axiomas y postulados se convierten en teoremas m u y conocidos del álgebra booleana " . exceptuada la consistente en 1. o cualquier combinación formada con tres elementos de los cuatro de S'. el complemento y la probabilidad absoluta p o r medio de la m a t r i z : ah 0 1 2 3 0 0 0 0 0 1 0 1 0 I 2 0 0 2 2 3 0 1 2 3 a LP(«) 3 2 1 0 0 1/2 1/2 1 Se define la p r o b a b i l i d a d relativa por p{a.318 La lógica de la investigación científica no o + h. asimismo. La demostración de la independencia del postulado P A es todavía más t r i v i a l : sólo necesitamos i n t e r p r e t a r S y p{a. O. p r o d u c t o . P a r a hacer p a t e n t e la independencia de la parte existencial del postulado 3 adoptamos ahora u n S que esté confinado a los elementos 1 y 2 de S'. Las demostraciones de la independencia de las partes existenciaÍes de los postulados 3 y 4 son casi triviales. 2 y 3.2 y 3 ) . para llegar a una interpretación en la que falla dicho postulado. 1. 1/2. (No h a llegado a m i conocimiento que se hayan p u b l i c a d o antes demostraciones de independencia p a r a sistemas axiomáticos de la p r o b a b i l i d a d : supongo que la razón es que los sistemas conocidos no son independientes. ya que el producto de los elementos 1 y 2 no pertenece a S. A2. y eso en el supuesto de que sean satisfactorios p o r lo demás. h) == p{ab)lp{b) Este sistema S' satisface todos nuestros axiomas y postulados. Introducimos p r i m e r a mente u n sistema auxiliar. 3 [-.com . S' — -j O. p{a. b) en el sentido de nuestra p r i m e r a demostración de compatibilidad. y definimos el. Podemos demostrar de un modo semejante la independencia del postulado 4. 2. y hacer p{a) = = constante (por ejemplo. Entonces se viene abajo el postulado 2. hemos demostrado que cada u n a de las aserciones que hemos hecho en nuestro sistema axiomático es independiente. sin más que reducir S a los elementos O y 1 de S' (podríamos elegir. mientras que A l .blogspot. http://psikolibro. salvo el 2.) '" Una leve variante do esta interpretación transforma todos los axiomas en tautologías del cálculo proposicional. h) = \ siempre que p{b) = O siempre que p{b) ^ 0. 1 ó 2 ) . y no alteramos en n a d a lo d e m á s : es evidente que no se cumple el postulado 3. Así pues.

Me parece que la independencia auto- http://psikolibro. postulásemos que en el segundo argumento de la función p p u d i e r a n substituirse m u t u a m e n t e dos elementos cualesquiera p a r a los que cupiese demostrar la equivalencia booleana. y doy a continuación u n álgebra booleana que manifiesta la independencia de B l — y de A4''—: este ejemplo es esencialmente el mismo que el último presentado : ah —1 0 1 2 —1 —1 0 —1 0 0 1 2 a 0 —1 0 0 0 0 0 0 1 2 2 2 2 1 0 —1 p{a) = a. p e r o — c o m o demostraremos al final del apéndice * V — todas estas reglas son deductibles de nuestro sistema si definimos la equivalencia booleana. b ) = O siempre que ab = Q v^ b (y sea p(a. pero en el que sea p{a. c ) = p{b. desde l u e g o ) . (0) = 1. h) = p{ab)lp{b) == ah¡b B l queda violado. con la excepción de B l y C. 6 ) = 1 en los demás casos) . 1 ) > ^ ( l . p ( a . diciendo que es «autónomamente independiente» (como es n a t u r a l . cuya finalidad es precisamente la misma que la de sem e j a n t e postulado s u p l e m e n t a r i o . P u e d e preguntarse si resultaría superfino alguno de nuestros axiomas si postulásemos que ab fuera un producto booleano y a u n comp l e m e n t o booleano. o podemos también a d o p t a r el ejemplo de la página anterior. p o r medio de ejemplos que satisfagan al álgebra booleana : así he hecho p a r a todos ellos.blogspot. o bien p ( l ) = p(2) = l. la validez de algunas o de todas las reglas del álgebra booleana p a r a los elementos de S .com . Cabe expresar el hecho de que nuestro sistema permanezca independiente incluso si postulamos el álgebra booleana y ( * ) . P u e d e verse que nuestros axiomas continuarían sin ser superfinos advirtiendo que es posible demostrar su independencia (excepto la de A2. se haría superfluo A2. si sustituimos nuestro axioma B l por A 4 ' y B l ' —véase la nota 6 a n t e r i o r — deja de poseer esta característica). «a = b». A ello hay que responder que ninguno se convertiría en superfluo. además. implícita o explícitamente.Teoría formal de la probabilidad 319 La r e d u n d a n c i a de los sistemas usuales se debe al hecho de que todos ellos postulan. c) p a r a todo c perteneciente a S. en todos los demás casos. ya que 2 = p(1. en el que se tenga p ( l ) = jp(2) = O. p o r la fórmula (*) a = í> si y sólo si p{a. pa. solamente en el caso de que. que ambos obedecieran a todas las leyes del álgeb r a booleana y que (*) fuese válida. 1 ) = 1P a r a demostrar la independencia de C tomamos el mismo ejemplo. p a r a los que he presentado ejemplos más sencillos.2. excepto B l ' .

. .. Ahora voy a definir lo que quiero decir con el elemento p r o d u c t o . tal que todos sus m i e m b r o s . en la que a„ > <i„+i para toda pareja de miembros consecutivos de ella. y) > > p(fe. m e j o r dicho.. o. sean elementos de S. Podemos definir ya el elemento producto (booleano. Cj. x) p a r a todo elemento X de S. « ) > p(fe. Como conclusión. de S y para todo elemento fe de S que satisfaga la condición p(o„. .. « ) > p{a. quiero definir u n «sistema admisible» S y un (¡. como B = O.320 La lógica de la investigación científica noma es una p r o p i e d a d interesante (y deseable) de los sistemas axiomáticos p a r a el cálculo de probabilidades ^°. Ca.. . . en la que se permita a todo elemento de S aparecer más de u n a vez.. Ordenemos algunos de los elementos de S — o quizá t o d o s — en una sucesión infinita A = a^. Por ejemplo. 3 3 1 ) : a es un superelemento de fe. o sea. al cual doy. Oj.. en vez de correspondiente a la teoría de conjuntos). u n significado algo más amplio que el suyo : estudiaré con cierto detalle la diferencia existente entre el modo de tratar el asunto de Kolmogorov y el mío. u n a sucesión A = Oj. O. pág. si S consta sólo de los dos elementos O y 1. a base de las nociones «autónomas» —esto es. O. x) p a r a todos los elementos a„ de A y p a r a todo elemento a de S. Un caso que tiene especial interés es el de u n a sucesión infinita decreciente (o.. a^. a > fe— si y sólo si p{a. o que b es u n subelemento de a (y lógicamente más fuerte o igual que a ) .. n a t u r a l m e n t e .campo boreliano de probabilidades^ S. pero el caso más i m p o r t a n t e . I I ) p{a. O. de una sucesión infinita. 1. o fe es u n subelemento de o — c o n símbolos. p o r tanto. serán sucesiones infinitas de elementos de S en el sentido a que ahora nos referimos. 1. La definición es como sigue (véase también el apéndice *V. contendrá u n n ú m e r o infinito de elementos. a„. como el más amplio de todos los elementos de S que sean subelementos de todo elemento a„ perteneciente a la sucesión A.. . a. http://psikolibro. O.. . o bien igual a 6 ) . en s í m b o l o s : a ^= TT a„ si y sólo si a satisface las dos condiciones siguientes: I ) p(a„. que. probabilísticas— de nuestra teoría. de la sucesión infinita A = Ci. Defino p r i m e r a m e n t e en términos probabilísticos qué es lo que quiero m e n t a r cuando digo que a es u n superelemento de h (y más amplio. pues me parece que es reveladora. y ) p a r a todos los elementos a„ y para todo elemento y de S. x) para todos los elementos :«. que el sistema sea «completaruente métricoy). « ) > p(fe.. no creciente).. sin embargo. D3. A = Oj... El segundo sentido de S lo h e expresado con u n t é r m i n o de Kolmogorov. " En el apéudicc *V estudiamos lo que ocurre cuando se pide algo mucho más enérgico que la independencia autónoma: a saber. es el de una sucesión infinita A tal que todos sus miembros (o casi t o d o s ) sean elementos diferentes de S ...com . tanto A = O..blogspot.

al cual me referiré como «el ejemplo del semi-intervalo omitido». s. digamos. 1 ] . 5/2]' ^^ tampoco ningún subinlervalo no vacío de s. el elemento vacío p o d r í a cumplir siempre ese papel. ninguno de ellos cumple la I I ) . Así pues. en el sentido (booleano) de nuestra definición. Sj. Sj no contiene el «semi-intervalo» s = (O. Puesto que el semi-intervalo omitido. Sj no contiene ni el producto de teoría de conjuntos de A ni u n elemento producto en el sentido (booleano) que empleamos nosotros. ^4 + 2 " ] . P e r o p u e d e verse que no ocurre así p o r medio de u n ejemplo. sean conjuntos. y el complemento de teoría de conjuntos de cualquier elem e n t o ) : se observa fácilmente que. . Es... uno cualquiera de los intervalos b^ = (O. s = (O. . además de los elementos de S^.com . también satisface I I ) . y. obvio que si añadimos a S. 62 ~ (O//16 ] ' ^^'^••< ^^ mayor de ellos será el elemento producto de A. P e r o contiene. tal como lo hemos definido: pues el intervalo vacío satisface de u n m o d o trivial la condición I ) . de A. Así pues. ( 2 " — l ) / 2 " + ^] (y. j / 2 ] ^^ ^^ producto de teoría de conjuntos de la sucesión A.. asimismo. es evidente que S^ no contiene semejante p r o d u c t o . ciertamente. debido a la presencia de un elemento vacío en todo S. 21 http://psikolibro. s = (O. y p o r ser el intervalo más amplio que la satisface. además. b^. Nuestro ejemplo principal.. y el producto — o enc u e n t r o — ( i n t e r n o ) de teoría de conjuntos (también de A ) .Teoría formal de la probabilidad 321 Con objeto de poner de manifiesto la diferencia existente entre nuestro elemento producto (booleano).. que satisfaga la condición I ) p a r a el elemento producto de A. y contiene precisamente. }/2]. en cambio. P o d r í a pensarse por u n m o m e n t o que.. es el siguiente : S I es u n sistema de ciertos subintervalos semiabiertos del intervalo universal u = (O. a u n q u e todo 6„ satisface la condición I ) p a r a el elemento producto de A. y. en donde 6» = (O. vamos a limitar ahora nuestra discusión a ejemplos S que satisfagan nuestros postulados 2 a 5 y cuyos elementos x. que contenga. ^/g].. cada S h a b r í a de contener — d e l mismo modo que Si—• u n elemento producto (en el sentido de nuestra defin i c i ó n ) de cualquier A de S : pues.blogspot. los dé la sucesión B = b^. el «elemento producto» (booleano) de A. si bien no en el de teoría de conjuntos — a menos. a) la sucesión decreciente A tal que a„ = (O. aún m á s : los productos de teoría de conjuntos de dos elementos cualesquiera. de suerte que xy sea su producto de teoría de conjuntos. que añadamos a Sj el semi-intervalo omitido. en caso de que no contenga u n elemento más amplio que satisfaga I ) . P e r o tanto S^ como todos los sistemas que se obtienen añadiendo a Sj u n n ú m e r o finito de intervalos nuevos (más los productos y c o m p l e m e n t o s ) . aun cuando ninguno será el producto de teoría de conjuntos de A. contendrán un elemento p r o d u c t o de A en nuestro sentido. b) los productos de teoría de conjuntos de dos cualesquiera de sus elementos y los complementos de teoría de conjuntos de cualesquiera elementos suyos. de suerte que — e n r e a l i d a d — no existe en S2 un elemento más amplio que cualquier otro. a.

del semi-intervalo omitido — q u e hemos dado más a r r i b a — puede demostrarse esta no r e d u n d a n c i a con la m á x i m a facilidad. y aunque había señalado en varias ocasiones algunas de la» ventajas matemáticas de un sistema relativizado. Scient.. http://psikolibro. si el elemento producto ah de esta sucesión pertenece a S ^^. Hungariae 6. Podría haber añadido. .. son i n d e p e n d i e n t e s — para sistemas infinitos. que A = a^.entos de S. a^. o. «y si p(o5.. Sj. haciéndola igual a l{x). RÉNTI «On a New Axiomatic Theory of Probabilily». dicho de otro m o d o .322 La lógica de la investif^ación científica Es posible definir ahora como sigue un «sistema admisilile S» y u n «campo boreliano de probabilidades S»..blogspot. b). 1955. ab) y¿ O. nuestras definiciones tienen interés solamente en lo que se refiere a sistemas S que contengan un número infinito de elementos diferentes: estos sistemas infinitos p u e d e n satisfacer o no una condición definitoria. p{x). en lo que se refiere a l ) •—dada en la forma indicada en la nota 13 a pie de p á g i n a — . de modo que ab sea vacío»: con ello. b) = p{a. De estas dos definiciones. Quiero señalar aquí que me ha alentado mucho la lectura del interesantísimo trabajo de A. la I ) corresponde exactamente al llamado «axioma de continuidad» de Kolmogorov. es decir. lím p{a„.-nple — a d e m á s de nuestro conjunto de postulados— la siguiente oondirión definitoria: Sea f)A = a^h. mi formulación se hubiese acercado aún más a la de Kolmogorov. y la probabilidad será una función de medida computablemente aditiva de los conjuntos que constituyen los elem. en este caso. Las definiciones de sistem^a admisible y de campo boreliano de probabilidades están estructuradas de tal modo que todos los sistemas S que satisfacen nuestros postulados y que contienen no más de u n número finito de elementos diferentes son sistemas admisibles y campos b o r e l i a n o s . 286-335: aun cunndo hace varios años que me había dado cuenta de que era menester relativizar el sistema de Kolmogorov. mientras que la I I ) desempeña en nuestro sistema u n p a p e l análogo a la definición kolmogoroviana de campos borelianos de p r o b a b i l i d a d . I ) Se dice que u n sistema S que satisface los postulados 2 a 4 es u n sistema admisible. I I ) Se dice r-ie u n sistema admisible S es u n campo boreliano de probabilidades si y sólo si en S se encuentra u n elemento producto de cualquier sucesión decreciente (absoluta o r e l a t i v a m e n t e ) de elementos de S. pero no es necesaria esta condición. o a m b a s . Valiéndose del ejemplo. y. p o r tanto. las condiciones mencionadas no son r e d u n d a n t e s — o sea. Todo lo que hay que hacer es definir la p r o b a b i l i d a d . si y sólo si S cu.. a^b. «decrece con respecto a b » ) . págs. entonces. en Acta Mathematica Acad. .. nolo mo he percatado de hasta que punto podría ser fértil dicha relativización gracias al trabajo de Rényi. u n a sucesión decreciente cualquiera de elementos de S (decimos. o la otra. P u e d e ponerse ahora de manifiesto que siempre que S sea un campo boreliano de probabilidades en el sentido de Kolmogorov. también lo será en el sentido que aquí hemos definido.com .

com . definida p o r medio de c„ = (O. la compatibilidad de este ejemplo dista m u c h o de ser evidente.. No cabe duda de que cualquier ejemplo que demuestre la independencia del axioma de Kolmogorov ha de ser igualmente anti-intui- http://psikolibro. ya que lím p{a„) — j / ^ . de modo que surge la necesidad de demostrarla si se quiere asentar la validez de la p r u e b a de la independencia del axiom a de Kolmogorov. a^. aun cuando satisface (de u n modo vacío) la p r i m e r a .3/2]' 6*té en S o no.. la p r o b a b i l i d a d cero al intervalo (147 1 ] . Y el ejemplo Sj viola la definición I I ) . Debido al carácter mencionado. i ^ ] Y (^1 1 ] ' 7 ' P ° ^ tanto. P o d e m o s m o s t r a r ahora la independencia del axioma de Kolmogorov definiendo las probabilidades de los elementos de la sucesión C del modo que s i g u e : p(c„) = l{c„) + 1/2 = p{a„) en donde l(c„. la compatibilidad del p r i m e r sistema demuestra la del ú l t i m o . la de nuestra p r o p i a definición valiéndonos del ejemplo Sj. ya que — p o r e j e m p l o — asigna la probabilidad uno a cada u n o de los dos intervalos (O. pero que esté basado en u n a sucesión C = Cj. . en su libro no logra p r e s e n t a r ninguna demostración de tal cosa. Esta definición es notablemente anti-intuitiva. y como al hacerse corresponder las dos sucesiones A y C podemos establecer una correspondencia biunívoca entre los elementos de S^ y S j . de modo que para la teoría de conjuntos a = s es verd a d e r a (pertenezca o n o a a S ) . la nota 1 3 ) . y a u n a con a = s tenemos lím p{a„) = ~ p(a).Teoría formal de la probabilidad 323 a la longitud del intervalo x: entonces queda transgredida nuestra prim e r a definición I ) . ^4 '^ 2 " ] . se satisface el axioma de Kolmogorov (incluso si o m i t i m o s la condición p{a. que tiene a„ = (O. E n este orden de cosas conviene mencionar que. y el hecho de que viole el axioma de Kolmogorov (con lo cual establece su i n d e p e n d e n c i a ) está estrechamente relacionado con aquel carácter anti-intuitivo : pues lo viola p o r ser lím p(c. Si bien el p r i m e r o de estos ejemplos asienta la independencia — o . al cual es evidente que satisface : pues el semi-intervalo omitido. .. en la forma que le hemos dado no hace lo mismo con la independencia del «axioma de continuidad» de Kolmogorov. la no superfluencia— de nuestra p r i m e r a definición (al t r a n s g r e d i r l a ) .) es la longitud del intervalo c„. Así pues. es el único producto de teoría de conjimtos de A. a u n q u e Kolmogorov pretende que su «axioma de continuidad» es i n d e p e n d i e n t e .blogspot. a) 7^ O : cf. P u e s las probabilidades p(a„) y p(c„) de los dos ejemplos S^ y S3 coinciden. Cj.. s = (0. con m a y o r precisión. mientras que el elemento p r o d u c t o de A (en S ) es p(a) ~ 0.. P e r o cabe reestructurar nuestra p r u e b a de independencia de suerte que se haga aplicable al axioma de Kolmogorov y a su planteamiento dentro de la teoría de c o n j u n t o s : lo cual p u e d e hacerse eligiendo — e n vez de nuestro S j — u n sistema S3 de intervalos exactamente como el Sj. Mas no ofrece dificultad demostrar tal c o m p a t a b i l i d a d si tenemos en cuenta nuestra demostración anterior de independencia —esto es. 2 ' " ] . en lugar de estarlo en la sucesión A = a^.) = % ^ " ^ cuando p(c) = 0..

]^). sobre la función que desempeñan estas definiciones. ya que no contiene el producto de teoría de conjuntos de A: luego nuestra definición permite una interpretación por un sistema de conjuntos que no sea un sistema boreliano.blogspot. en su lugar. y en el que el producto y el complemento no sean exactamente el producto y el complemento de teoría de conjuntos. con objeto de asegurar que el producto (o límite) de una sucesión decreciente es adecuado desde el punto de vista de la teoría de la medida : el límite de las medidas ha de ser igual a la medida del límite. Y el papel de II) es el de excluir sistemas tales como el Sj. en lugar de estarlo en una definición de teoría de conjuntos. que poseen sucesiones crecientes sin límites: asegura que toda sucesión decreciente tiene en S un producto.. Dicho de otra forma: la demostración de la independencia del axioma de Kolmogorov tendrá que emplear un ejemplo que se encuentre basado. S^.Se ve fácilmente que S^ es un campo boreliano en nuestro sentido. y toda sucesión creciente una suma. segi'in me parece.com . en lo esencial. en el que también esté omitido « = (a. Aun cuando todo campo boreliano de probabilidades en el sentido de Kolmogorov lo es también en el nuestro. en una definición (booleana) de producto como la nuestra. Así pues. nuestra definición es más amplia que la de Kolmogorov. l ] y i t — (g + g ) = MM (en vez del punto Y'^).independencia de I ) y I I ) arrojan alguna luz. I ) sirve para excluir sistemas tales conio el S. pero no en el sentido de Kolmogorov.324 La lógica de la investigación científica tivo. no ocurre a la inversa. el intervalo abierto g ~ {a. con g como elemento producto de A . Nuestras demostraciones de. de modo que su compatibilidad necesitará siemipre ser demostrada por un método parecido al nuestro. definimos ahora g ~ u — g = (}/2. 3^] y que contenga. con p(g) = |/2 ! ^Ig» arbitrariamente. http://psikolibro. que sea exactamente como S^. Pues podemos construir un sistema.

las de i d e m p o t e a c i a .. a) < p{aa.b)^p{c. 1 6 http://psikolibro. . si y sólo si . c)) . b). c) < / > ( a . entonces p{a. (1) p{a. a) < p{a. asociación y distribución. u n a doble flecha. «.». a) 7^ p{b. {{c){p{a. Deducciones dentro de la teoría formal de la probabilidad Me p r o p o n g o dar en este apéndice las deducciones más i m p o r t a n tes del sistema de postulados que se h a expuesto en el apéndice * I V .. E n otro lugar se estudiará todo ello más a fondo. a] = k^ (4) F < fc (5) O < /c < 1 (6) k 7^ p{a. b) (7) fe 7^ p{a. entonces .. b) = k (2) p({aa)a. p{a. conmutación. Voy a moslrar cómo se obtienen las leyes de los extremos s u p e r i o r e inferior.. a) = p{aa^ aa)p{a. p a r a «. c) = p{a. Postulado m e r o real.> p(E. como abreviación de «si . así como una definición más sencilla de la p r o b a b i l i d a d absoluta . /)) = = 0 Abreviación b a s a d a en A3 Bl.. a) = p{b.»..» p(a... . Si a y b pertenecen a S.blogspot.com . b) ...». Al A2 A3 Bl B2 C 2. c). E m p l e a r é u n a flecha. b). b) ~> k = k + p(B. a) -f p{c. « ( E a ) . . 1 B2. Procedo a h o r a a realizar las deducciones.. p{a. a) = p(b. «&» en substitución de «y». enuncio de nuevo el postulado 2 y los seis axiomas operativos que citaremos en las demostraciones (los demás postulados se utilizarán sólo i m p l í c i t a m e n t e : incluso el postulado 2 se e m p l e a r á nada más que u n a vez... c).. b) es u n nú- {Ec){Ed)pia..» en lugar de «existe en S u n a tal que . y «(a) . en la demostración de 5 ) .> pid. e indicaré t a m b i é n de qué forma es deductible dentro de este sistema el álgebra booleana. «. a) = p{d.yí. B . a ) = 1. p{ab....». c) = p{b.. p{ab. Al leer los axiomas A3 y C debe tenerse en cuenta una relación que demostraré p r o n t o (véase la fórmula 2 3 ) : p{a. 3 4 (y postulado 2) C. a) .d). . bc)p{b.APÉNDICE *V...» r e m p l a z a n d o a «para todo a de S. P r i m e r a m e n t e . 1 2..^ . a) = p{c..<—>. a). a) = k (3) p{{aa)a.

aa) = p{a. 15 1. a{bc)) = 1 p(bc. (30) (31) (32) 1 = p(ab. a{aa))p{a. 1 7. 15 1. 14. (28) 1 = p(ba. 6) . a{aa)) < p(a. pues. a) = O Al 1. 8. aa) = k'' fe = fe^ (Ea) (E6) p{a. Bl. resumidas en (16).^ (11) fe = p(a. a(aa)) < fe fe = p{aa. b) O = p(ab. b) (8) p{ah. en la página 328). a) B2. 19 16. aa) < p{a. 15 B2 30. a las que ordinariamente se toman del álgebra booleana. (33) (34) p{a{bc). 6) 5^ O (23) p{a. Bl. b) < fe < 1 fe = p{aa. la ley de idempotencia. 28 Esta es una forma de la «ley de redundancia» (Cf. 26 (27) p(ab. 31 Esta es.> (10) fe 5^ p{a. 15 (29) p{ab. b) -^ k > p{a. ba) < p(a. b) O < p{a. Deduzcamos ahora la ley de conmutación. b) (14) fe 7¿ p{a. a)-A k (Ea) p(a. a) = p{b. ab) = 1 p{aa. h) = p{a. a{bc)) -= 1 23 33. 17. b) O < p{a. análoga a la B l . 6) .b} B2 Bl 7. 6) < fe < 1 (16) (17) (18) (19) (20) (21) O < p{a. b) (15) p{a. 24 Con esto hemos estatuido todas las leyes de los extremos superior e inferior: las fórmulas (12) y (15).com . 6) . c) Esta es la segunda ley de monotonía. 15 18 1. (26) O <p(a. b) < p{a. 27. B2. b) 23. hacen ver que las probabilidades tienen por extremos O y 1 . aa) < fe fe = p{a{aaj.21. 15 http://psikolibro. llamada algunas veces «ley de tautología».5 (13) O < p{a.> (12) O <p{a. 6) 5^ O . ab)p{a.> fe = 1 12. o) = fe = 1 (24) (25) (E6) (Ea) p(b. b) p(aa. Volvámonos ahora a la deducción de las leyes «algebraicas» (contrapuestas a las «métricas»). 27.326 La lógica de la investigación científica Bb)p{B.blogspot. b) = p(a. b) = p(a. ba) = -1 23. (9) k ^ pia. c) < p{h. 20 (22) (Ea) (E6) p(a. 22 Al . ab) < p{a. be) < 1 16 B2. y las (23) y (25) ponen de manifiesto que ambos extremos son accesibles. o sea. 9 5 11 12 13 C. 1. B l . 29+.

B 2 55. (49) (50) (51) p{a{h(cd)).) 4 1 . d({ab)c)) = 1 p{a. cd) p({a{b{cd)))c. cd) > p{ab.d) > p({ab)c. B l 38 (subst. 40 58. 50. d) d) d) d) 57. piiab)c. d) = p(cd. d{{ab)c)) = 1 = p{b. 15 44 a 47 Esta es u n a forma p r e l i m i n a r de la ley que b u s c a m o s .blogspot. c) piba. d) d) 40. (52) (53) (54) (55) (56) (57) p{a{b{cd)). d) d) d) d) > > > > p{{ab)c. B l . {ab)c) = 1 p{a{bc). B l 51. p(a(bc). (58) (59) (60) (61) p{{bc)a. B2 36. c) = p{ab. cd) p{a{b(cd)). d) > p{{ab)c. 40 58 (subst. be) = p{ab. 27. B2 40.com . 39 Con lo cual tenemos ya la ley de conmutación para el p r i m e r argum e n t o ( p a r a extenderla al segundo tendríamos que emplear A 2 ) . que h e m o s deducido a p a r t i r de (23) sin más que e m p l e a r las dos leyes de monotonía ( B l y 2 7 ) y B 2 . (41) (42) (43) (44) (45) (46) (47) (48) p{ab. p((ab)c. d) > p{{ab)c. (ab)c) p(bc. cd) = p{ab. 15 35.d) p(a{bc). B l 54. a{bc)) = 1 p{ba. 27 42 (subst. pero siempre que es posible evito e m p l e a r A2 y A 2 + . {ab)c) = 1 35 (subst. d) 57. B2 B2 42 (subst. c) p{ab. B 2 53. de ella se sigue ( 6 2 ) en virtud de A 2 + (y de B 2 ) . {ab)c) p{b. b{ad))p{b. b(ad))p{b.56 y ésta es la segunda mitad de dicha ley. {ab)c) = p{bc. c{{ab)c)) = 1 p{c. c) = p(ba. 61 Tenemos. d) H e aquí media ley de asociación. c) 34. c) > p(ba. (ab)c) = p{b.) 38. ad)p(a. p{b{ca).) 48 (subst. d) p{a(bc). p{b{ca).) 52. c) p((6a)6. B2 37.) 43. 59 60 (subst. B l Tenemos así una especie de generalización débil de la p r i m e r a ley de m o n o t o n í a . d) = p{c. {ab)(cd)) = 1 p((o(6(cd))(a6). la forma completa de la ley de asociación p a r a http://psikolibro. B l . d) = p(a{bc).). 15. B2 49. c({ab)c))p{c.Deducciones (35) (36) (37) (38) (39) (40) dentro de la teoría formal de la probabilidad 327 p(b.) 2 3 . c) p(ab. d{{ab)c)) p(a. {bc){{ab)c)) = 1 p{a{bc). p(a{bc). ad)p(a. B l . con esto. p({bc)a. c) > p(ab. d) p{a{b{cd)). (62) p({ab)c. d) > p(a{b{cd)). Dediquémonos ahora a la deducción de la ley de asociación.

d). Por substitución llegamos a (68) p{ab. c) + p(cb. d) + p{db. 2 3 . B2. Teniendo en cuenta que (64) está incondicionado. c).blogspot. (33') p(a. (63) (64) p{B. (34') (E6)(a) p(«. c). b) 7. la fórmula ( g ) . 69. por tanto.c) =p(a. b) _ 29. c) + p{c. b) = p{c. C. 40 Se trata de otra forma de la ley de redundancia. b) =. c) = l ^ p ( a 5 . c ) = p ( c . bb) = p(fl. d). con lo que obtenemos (29') p{ab. de (28') : (32') p(5. Voy a ocuparme ahora de generalizar el axioma de complementación. b) = p(a.c) 64. o sea. b) . (31') p{a. análogamente. 29 Que es u n a generalización de la forma incondicionada de C. b) p{a. b)^ O <--> p{c. aíi) 28 Esto nos consigue. b) = 1 + p(b. 66 64 65 p{ab. y por tanto p{ab. C. d) = p{cb. aá) = 1 30 y. por substitución.328 La lógica de la investigación científica el p r i m e r argumeuto (véase. de la fórmula (64) ^. 40 A éstas podemos añadir la ley de idempotencia para el segundo argumento: (30') p{ab. 7. b) + p{c. 23 .com . c) -1" p{ab. b) = 1 p{a. 70. bb) == 1 3 1 ' 32'. al comienzo del apéndice * I V ) . a partir de (30) obtenemos. que es u n a generalización de ( 6 5 ) . b) + p{a. d) 5^ O —^ » ) . bd) + p{E. bd) = p{c. 1 33' http://psikolibro. 63 Hemos obtenido una forma no condicional del principio de complementación. p o r analogía con ( 6 4 ) : (70) p{ab. 6). b) + p{ci. podemos colocar «c» en lugar de «a» y a f i r m a r : (65) (66) p{a.p{a. 29' Además. c) + p{üb. Apliquemos ahora (40). cuya forma más general es (29+) p(b. C (y seré u n poco más conciso en mis deducciones de ahora en a d e l a n t e ) . c) = p{c. c) = p(h. c) . d) + p{ib. La ley correspondiente al segundo argumento p u e d e obtenerse aplicando A2 (si se aplica B2 dos veces a cada m i e m b r o de (62) se llega ú n i c a m e n t e a vina forma condicional cuyo antecedente es (íp{bc. ^ Para deducir (70) necesitamos la fórmula (29) en la forma siguiente: p{cb. asimismo. bd) Multif)licando p o r p{h. bd) + p{c. 68.p{cb. 63 67 podemos escribir (68) más sucintamente. c) = p{b. c) ~. c) T e n i e n d o en cuenta (69) p{cb. 2 3 . y que «a» no aparece en su segundo m i e m b r o . B l . c). C Tenemos. 25. que voy ahora a generalizar. (67) obtenemos B 2 .

62. í>) -f. ad) = p{b.) P o d e m o s aplicar el «lema de distribución» a esta ú l t i m a fórmula y a ( 8 1 ) . d) 8 1 . 73 p{aa. cd)p{c.Deducciones (71) (72) (73) (74) dentro de la teoría formal de la probabilidad 329 p{aa. b) = p{B.p(B. d) = p{a{ab). 76. c ) » . (80) (81) p{bc. Las fórmulas (31') a (35') no pertenecen o ios teoremas de los siitemcu al u$o. procedamos a generalizarla aún más. Deducimos luego la ley general de a d i c i ó n : (76) (77) (78) (79) p{ab.c) = 1 — p ( o . b) + p{b. d) == p((i6 M. d) = p{{ab){ac).p(c. 74. 84 Henos. y obtenemos. c) + p{c. c) /?(a5. 64 P u e d e verse fácilmente q u e se trata de u n a forma de dicha ley si se recuerda que en nuestro sistema «ab» significa lo mismo que «a + b» en el sentido booleano. (75) p{a) = p{a. con u n a forma de la p r i m e r a ley de distribución. (81) y un lema m u y sencillo. 64. efectivamente. 85. c) + p{b.blogspot.b) = p{ad. d) = p{a. b) + pida.p{ac. d) 79 (subst. d) 79 80. tan d e s u s a d a . ad) p{a be. u n a definición de p r o b a b i l i d a d absoluta en u n a forma m á s manejable. d) p{a{bc). c) + p{c. d) 4. b) p(aa. d) — p{a{hc). 40 78. ( 8 4 ) . d) = p{{{ab)a)c. Merece la p e n a mencionar que ( 7 9 ) tiene la forma u s u a l : es incondicionada y carece de la p a r t e « + p{c. 32 B 2 . c) — p{ab. B 2 . bb) . pues. c) -f. 40 82. ad) — p ( b c . b) = p{a.p{c. c) — p{b. 40 76 77. 62 (85) p{ab ac. b) =¿ jp(oa. http://psikolibro. c) + p{ab. c) = p{a. b) 70 40. 40 H e m o s llegado. que es u n a generalización de ( 3 2 ) y (62): (82) (83) (84) p(a{bc).p{aa. da) = p{a bb) = p{a. 2 3 . c) = p ( o . Vamos a deducir ahora la ley de distribución : puede obtenerse a p a r t i r de ( 7 9 ) . 83. d) Este es el «lema de distribución». d) —p{{ab){ac). (bc)d)p{bc.p{aa. c) piab.com . a una generalización de ( 7 9 ) . (35') ^ (Ea)p(a. b) — 1 -{. B 2 . d) = p{ah. 6) = 1 = p(mi. 7 1 . c) — p{db. b) De este m o d o se establece que podemos satisfacer la condición del p o s t u l a d o P A si hacemos b = aa. con lo que t e n e m o s : (86) p ( a 5c. PA esto es. al cual p r o p o n go l l a m a r «lema de distribución». c) 70. d) + p(ac. c) p{ab. que p u e d e aplicarse al p r i m e r m i e m b r o de la fórmula siguiente. ad) -f. d) p\{{aa)h)c. aa) = p{a. c) = p{a. d) = p({aa){bc). d) = p{ah. de acuerdo con ello.a) = 1 ^ 34' Véase también (25). b) pi(aa. 32 64 72. b) -). c) — p{ab.

89. p a r e m o s mientes en que (98) (99) Hx}p{a.p{b. A2 95.330 (87) La lógica de la investigación p ( 5 Ta.blogspot. p(a. hallamos (93) p^b. b7c). c) Llegamos así a (88) pü^b SF. 40. d) 62. x)) . z) == p{by.p(y. pero es válida en sus interpretaciones infinitas n o r m a l e s ) . p{a. que muestran la c o m p a t i b i l i d a d de nuestro sistema con la fórmula siguiente. c) 68 (subst. bz) B2 98. B 2 .> p{a. y que nuestro cálculo es una generalización del cálculo acostumbrado. 89. z) {{x)p(a. d) Esta es la ley de asociación p a r a la suma booleana. x)) . m e d i a n t e los ejemplos que hemos dado en el apéndice anterior. c) = p(fE. (E) (E«)(Efc)(Ec) p{a.com .> _ p(ü. 75 La ú l t i m a puede escribirse también : (97) p{b) ^ O . 90 que es la ley de idempotencia de la suma booleana. c) . Sustituyendo en (40) los complementos de a y fe. c) 40. 6) = 1 y p(a. (91) (92) p ^ c. A2 http://psikolibro. c) = p{ab. en consecuencia. b) = p{a.) 64 Y. b)p{b) = p{ab) 87. c).> p{ay. az) . c) = p{í^. b) = p{ab)lp{b) 96 Esta ú l t i m a fórmula hace patente que nuestro concepto generalizado de p r o b a b i l i d a d relativa coincide — p a r a p(b) ^ O— con el usual. be) = O (que no tiene validez en m u c h a s interpretaciones finitas de nuestro S. 90 q u e es la ley de conmutación p a r a la suma booleana.91 p ( T 6 c. 40 90.> p(y. x) = p(b. b) 30. c) = p{a. c) = p(a. 40 Puede advertirse que (89) (90) p(ab. b) = p{a. c) = p{b. 87. *IV. x) =-. A p a r t i r de ( 8 7 ) obtenemos: (95) (96) p(a. d) = p{a Te. Y es posible cerciorarse de que ésta es legítima. d) = p{a Tí. científica B 2 74 ac)p{a.. c) . 86. c) = p{b. P a r a demostrar que S ha de ser u n álgebra booleana en toda interpretación compatible (o c o h e r e n t e ) . Del m i s m o modo obtenemos (94) p ( T a .

D2 a + a = a 94. a y b. z ) = p{b.com . D 2 (Eo)(E6) aj^b 25. del modo siguiente : (DI) (A) (B) (C) (D) a = b <—> {x)p(a. descrito http://psikolibro. Transactions Am. V. E. o. págs. D2. si fuese a = z T^ XX). " Cf. 90. A la vista de este resultado. D 2 ab + aB = a 88. 90. 274-304 Kl sislema formudo por (I) a (IV) es cl «cuarto conjunto» de Huntington. 40 y B 2 . entonces a + b pertenece a S (postulado 3. x))) -> p{ac. p o r e j e m p l o . Soc. x) = p(b. Si a pertenece a S.x) Y de esta definición llegamos i n m e d i a t a m e n t e a las fórmulas a = c a ~b-> a p u e d e r e m p l a z a r a 6 en algunos o en todos los lugares de u n a fórmula cualquiera sin que tal cosa afecte a su valor veritativo. D I ' 90. D I Ahora bien. 74. a = be <—> a = 5 + c Si a y 6 pertenecen a S. ya que es posible que p{a. 1 0 0 ) . (100) {{x)(p(a. x) = p(d. y que en tal substitución no cambia el valor veritativo de aquélla . z ) = O (tal sería el caso. entonces a pertenece a S (postulado 4 ) a + b= b + a 9 3 . 100. entonces. D2 (a ^ 6) + c = o + ( 6 + c) 92. ( 1 0 0 ) y A2. HUNTINGTON. el sistema formado p o r ( A ) a ( D 2 ) y ( I ) a ( V I ) es u n sistema axiomático del álgebra booleana perfectamente conocido. dicho de otro m o d o .Deducciones dentro de la teoría formal de la probabilidad 331 Es digno de notarse que ( 9 9 ) necesita A2 : no se sigue de 98. x) p a r a t o d o x p e r t e n e c i e n t e a S. x) & p{c. x) = p{b. B 2 Valiéndose de ( 9 0 ) . y es sabido que de él son deductibles todas las fórmulas válidas de dicho álgebra. p u e d e ponerse ahora de manifiesto con toda facilidad que siempre que se satisface la condición (*) p(a. y) 99.> p{b. que se debe a H u n t i n g t o n ^ . P o d e m o s introducir t a m b i é n u n a segunda definición: (D2) (D3) (I) (II) (III) (IV) (V) (VI) (VII) o = 6 + c <—> a =Tc Obtenemos. es posible sustituir algunas o todas las apariciones de los n o m b r e s del elemento b en cualquier fórmula bien formada del cálculo p o r u n n o m b r e cualquiera del elemento a. x) = a = a a= b -> b -= a (a = & 6 = c) . podemos definir la equivalencia booleana de dos elementos. 1933. y) = p{bd. A2. Math. 35.blogspot. que la condición (*) garantiza la equivalencia en la sustitución de o y 6.

y dado que cabe i n t e r p r e t a r éste como una lógica deductiva. " II. la fórmula ( E ) en las págs. pero en cuanto se acepta. &) ~ p{a. «p(a. la propone en su Theory of Pi-obahilily. Jeffreys ha mejorado a este respecto la formulación del teorema 2. no obstante tal cosa. pero el 4 (y otros muchos) hacen ver que su sistema sigue siendo incompatible (aunque ha reconocido en dicha cd. 557 y sig. en la nota anterior 1. que dos proposiciones contradictorias entrañan cualquier otra. pág. 35. y en esta misn\a se encuentran los (A) a (D) y (/J3).332 La lógica de la investigación científica P o r tanto. la nota *2 del apartado 23 y mi réplica a Jeffreys en Mind 52. «a se sigue de í*» (o «6 e n t r a ñ a < " ' ) . Jeffreys. 2K0. § 1. La íórnaula (V) es superfina. 314 y 3 3 0 — . 1 en la pág. S es un álgebra b o o l e a n a . desde luego. definible p o r (D4) a > b <—> ab = b. «p(a. También asume la (VII). en interpretación lógica. 1943.com . págs. * Véanse las fórmulas 31' y sigs. en la mayoría de los siste—supuesto que sean c o m p a t i b l e s — . b) -\. de 1948. b) (cf.p[(i. por ejemplo.b a > b <—> p{a. pero no tiene validez.. aun cuando también tenemos p[a -{. su teorema 4 es contradictorio. En la 2. 47 y siguientes).i. ad) -\. b) = 1 es u n a fórmula i m p o r t a n t e ^.^s '>+' a ^. del mismo voluine. cf. en su interpretación lógica. http://psikolibro.blogspot. «Convention 3». aa) = 1 Es decir. o. como Huntington hizo ver en las págs. asimismo. La fórmula inversa de ( + ) .. p r o p u e s t a p o r muchos autores. como «a p o r lo menos casi se sigue de 6». como hacen ver nuestros ejemplos segundo y tercero de la demostración de c o m p a t i b i l i d a d —cf.2. p o d e m o s a d m i t i r que «a > 6». Pero en nuestro sistema existen otras equivalencias válidas. aa) =^ 2. b) = 1 —> a > fc» no debe ser demostrable. üb) =. signifique. Más en especial.p(a. podemos afirmar que el cálculo de probabilidades. p o r tanto. no h a n de aseverarse incondicionaliacnte en u n sistema fórmulas tales como p{a + a. en interpretación lógica. ya que se le afirma sin una condición semejante a nuestra « p ( 6 ) 7 ^ 0 » . es una generalización legitima de la lógica deductiva. tales como . nuestro axioma C ) . ab) T^ O <—-> p{a.a. P a r a que sea válida es preadmitir * p[a. f>) = = 1» debe i n t e r p r e t a r s e como «al menos casi s e g u r o » . y p u e d e demostrarse fácilmente que (+) Esta que mas ciso a > b -> p{a." ed. o sea..

ya que se encuentra unido estrechamente a la relación entre los enunciados probabilitarios primarios y secundarios. como es natural. esquemáticamente: si escribimos « 1. pues. punto *13 de la «tercera nota»). por ejemplo. a) = 1») = 1» hemos conseguido tener enunciados probabilitarios (secundarios) acerca de enunciados probabilitarios (primarios). El carácter formal de nuestro sistema hace posible interpretarlo. h) = 1» . «p(a. mas puesto que esto último quiere decir algo así como I. o incluso al mismo lenguaje. a ) = 1». lo cual cabe considerar que significa : 1 a entraña qvie a es necesariamente necesario. como una lógica preposicional polivalente (con cuantos valores nos plazca elegir. hay otros modos —y mejores— de interpretar la relación existente entre un enunciado de probabilidad primario y uno secundario. Pero. ya sean discretos. que desempeña un papel muy importante en la teoría de la probabilidad (como se muestra en el apéndice *IX. en los que p{a.«p{«p{a. a) = 1».) http://psikolibro. que los sistemas acostumbrados de la teoría de la probabilidad se caracterizan de un modo erróneo cuando se los llama generalizaciones de la lógica: son formalmente inadecuados para este fin. cabe definir «a implica necesariamente fe» por medio de «p(fe. y «h» en vez de «/)(«. a) = 1». podemos hacerlo de muchas maneras: por ejemplo. podemos escribir algo parecido a ha -> I. fe) no está definido más que cuando p(fe) 5^ 0. c5) ?^ O» —como se acaba de indicar—• o bien definir «a es lógicamente necesario» por «p(a. en realidad.blogspot. Parece estar bastante claro. o como un sistema de lógica modal.xy> en lugar de «x es necesario (en el sentido de.> I.com . densos o continuos). y. demostrable)».Deducciones dentro de la teoría formal de la probabilidad 333 Ninguna de ellas puede cumplirse en los sistemas al uso.«p{h. (Ciertas interpretaciones nos impedirán que los tratemos como si perteneciesen al mismo nivel lingüístico. Incluso el prolílema de si un enunciado necesario es necesariamente necesario tiene su lugar natural en la teoría probabilitaria.o . ya que ni siquiera entrañan el álgebra booleana.

nuestras contrastaciones de aleatoriedad nunca excluyen la presencia de toda regularidad: podemos contrastar si existe o no una correlación significativa entre la lluvia y los domingos. pero.com .APÉNDICE * V Í . Sobre desorden objetivo o aleatoriedad Para una teoría objetiva de la probabilidad. es esencial dar una caracterización objetiva de desorden o aleatoriedad como un tipo de orden. o si cierta fórmula dada para predecir la lluvia en domingo —tal como. esto nos sirve de poco: pues no cabe someter a contraste la presencia o ausencia de regularidad en general. Pero. resulta tentador decir que la aleatoriedad o desorden no es un tipo de orden que pueda describirse objetivamente. una sucesión idealmente desordenada. y para su aplicación a conceptos tales como el de entropía (o desorden molecular). naturalmente. 1) Se supone que la distribución de velocidades entre las moléculas de un gas en equilibrio es (muy aproximadamente) aleatoria. cada día de la semana recibe iguales cantidades de lluvia. y que es menester interpretarlo como nuestra falta de conocimiento del orden vigente —si es que lo hay—. según creo. También es aleatoria la caída de lluvia los domingos: en plazos muy dilatados. Así pues. y el hecho de que haya llovido un miércoles puede no servirnos para predecir si lloverá o no el domingo. asimismo. sino solamente las de una regularidad concreto que se haya dado o propuesto. éstas no pueden determinar si existe o no otra fórmula mejor. Análogamente. y el modo en que cabe abordarla. El problema de construir una sucesión de esta índole surge inme- http://psikolibro. podemos elaborar una teoría que nos permite realmente la construcción de tipos ideales de desorden (y. la distribución de las nebulosas en el universo parece ser aleatoria. como veremos más adelante. y de todos los grados intermedios entre estos extremos).blogspot. de suerte que la densidad media de ellas es constante. aunque es posible rechazar esta fórmula teniendo en cuenta las contrastaciones a que se la han sometido. 4) En estas circunstancias. o sea. 5) El problema más sencillo de este campo —y el que. Pretendo indicar brevemente en este apéndice algunos de los problemas generales que dicha caracterización puede ayudar a resolver. 2) Tenemos ciertas contrastaciones estadísticas de aleatoriedad. y. la de tipos ideales de orden. «por lo menos una vez cada tres semanas»-— da buen resultado. 3) Podríamos describir la aleatoriedad diciendo que es la «ausencia de regularidad». hemos de resistir a esta tentación. además. A mi juicio. he resuelto— es el de la construcción de un tipo ideal unidimenional de desorden.

es decir. digamos del modo siguiente: 00 11 00 11 00 1 1 . . ¿Está aleatorizada la sucesión 010110? Es evidente que es demasiado •¡arta para que digamos sí o no . un colectivo de Von Mises puede ser enormemente regular en su segmento inicial: con tal de que al final se hagan irregulares. En el apéndice IV de este libro hemos mostrado cómo se construye una sucesión de este tipo (véase. especialmente. Por tanto. una sucesión de ceros y de unos con equidistribución es aleatoria cuando no admite ningún sistema de jugar. 9) El conjunto infinito de todas las sucesiones que se conforman con tal descripción puede ser llamado el tipo ideal de alternativas aleatorias con equidistribución. su libertad-re de secuelas) aumente con su longitud todo lo rápidamente que sea posible desde el punto de vista matemático. 7) Es obvio que no podemos someter a contraste este tipo de aleatoriedad demorada.blogspot. y también lo es que siempre que contrastamos la aleatoriedad de una sucesión estamos pensando en otro tipo de dicha característica: nos referimos a sucesiones que desde el principio se comporten de una forma «razonablemente aleatorizada». que hace referencia a un trabajo aún no publicado del doctor L.Sobre desorden objetivo o aleatoriedad 335 diatamente en una teoría frecuencial cíe la probabilidad que trabaje con sucesiones infinitas. ningún sistema que nos permitiera seleccionar por adelantado una subsucesión en que la distribución fuese desigual. 8) La solución de esta dificultad reside en construir una sucesión idealmente aleatoria. la regla de este autor es incapaz de excluir colectivos que empiecen con gran regularidad. dicho de otra forma: una sucesión cuyo grado n de aleatoriedad (es decir. o sea. como puede verse por lo que sigue. 10) Aunque lo único que se postula acerca de estas sucesiones es que sean «fuertemente aleatorias» —en el sentido de que los segmentos iniciales finitos pasen todas las contrastaciones de aleatoriedad— es fácil poner de manifiesto que tienen limites frecuenciales. De esta http://psikolibro. parece entonces que nos desdecimos de lo que habíamos afirmado antes. y así sucesivamente durante los primeros quinientos millones de cifras. 6) Según Von Mises. en el sentido que suelen pedir las teorías de la frecuencia. B. que nos retractamos de la expresión «desde el principio». o sea. una en la que cualquier segmento inicial —ya sea corto o largo— sea todo lo aleatorio que su longitud permita. Elton y de mí mismo). la nota *1 del apéndice IV. Pero la expresión «desde el principio» da origen a un problema propio. Von Mises admite que cualquier sistema de jugar puede dai buen resultado durante algún tiempo. Desde luego. «accidentalmente»: lo único que postula es que fallará o largo plazo (o. R. en un número infinito de ensayos). .com . ahora bien. si se pretende que necesitamos una sucesión larga para decidir una cuestión de este tipo. con más precisión. .

. en el sentido más amplio compatible con una demostración de que existan semejantes sucesiones aleatorias). tanto por razones matemáticas como filosóficas (el punto decisivo está relacionado con la interpretación de propensiones de la probabilidad. Y por otros métodos tan sabidos como éste. segvmdo. Wald y Church no son necesariamente de este tipo (como ya hemos hecho observar más arriba). principalmente... pero. mientras tanto..336 La lógica de la investigación cientíjica forma se resuelve de un modo sencillo uno de los problemas centrales del capítulo sobre la probabilidad. Copeland. por lo cual ya no pienso que tenga gran importancia eliminar el axioma del límite de la teoría frecuencial.. he encontrado que para abordar la probabilidad es preferible el «punto de vista de la teoría de la medida» a la interpretación frecuencial (véase mi Postscript. Por este método he creído que podía lograr dos cosas: aterrarme al tipo de sucesión que pasaría las contrastaciones estadísticas de aleatoriedad y demostrar el teorema del límite. es innegable que cualquier sucesión que se haya rechazado —en virtud de contrastaciones estadísticas— como no aleatoria. de la dirección positiva. para lo cual excluían «todos» los sistemas de jugar en el sentido más amplio posible de la palabra «todos» (o sea. Las sucesiones admitidas por Von Mises. la eliminación del problema del límite: y ello gracias a reducir el comportamiento que es propio de una sucesión limitada al que es propio de sus segmentos finitos aleatorizados.. lugar con los lugares primero. sin más que coordinar los elementos que dentro de la serie de los puestos impares ocupan el primero.. como acabo de indicar en el parágrafo 8 ) . y los que en la serie de los puestos pares ocupan el primero.. 12) Axmque otros teóricos de la frecuencia —especialmente Von Mises.blogspot. lugar con los puestos primero. http://psikolibro. He conseguido ambos objetivos valiéndome de la construcción dada en mi antiguo apéndice IV. segundo.com . segundo. . .. y. en definir sucesiones aleatorias del modo más exigente. Copeland. por otro lado. mi meta ha sido enteramente diversa. . puede convertirse posteriormente en una sucesión aleatoria admisible en el sentido de estos autores. 11) Es sumamente fácil extender esta construcción en las dos direcciones opuestas del caso unidimensional. capítulo *III). Desde un principio he querido responder a la objeción de que la aleatoriedad es compatible con cualquier segmento inicial finito: he querido describir sucesiones que surjan a partir de sucesiones aleatorizadas finitas por un paso al infinito. y cabe que llamemos aleatoria a una sucesión empírica en la medida en que las contrastaciones hagan ver su semejanza estadística con una sucesión ideal. de la dirección negativa.. segundo. Wald y Church— estaban interesados. Pero puede seguirse haciendo: podemos estructurar esta teoría desde sus comienzos sirviéndonos del tipo ideal de sucesiones aleatorias que hemos construido en el apéndice IV... es posible extender nuestra forma de construcción a las celdillas de un espacio n-dimensional. que debato a fondo en el Postscript). .

ya no creo del todo en la importancia de construir una teoría frecuencial que se encuentre libre de todas aquellas dificultades. Pero continúo creyendo en la importancia de que la aleatoriedad o desorden pueda considerarse como un tipo de orden.blogspot.com . al cabo de varios años de haber resuelto los antiguos problemas de una forma que me hubiera satisfecho en 1934.Sobre desorden objetivo o aleatoriedad 337 13) Actualmente. y de que quepa construir modelos objetivos de ella. http://psikolibro.

y enfrentados con la elección.blogspot. con ello no afirmamos sino que ha sido sometida a contrastaciones m u y exigentes (tiene que tratarse. en general. ya que no p u e d e satisfacer las leyes del cálculo de p r o b a b i l i d a d e s : pues éstas piden que de dos hipótesis dadas. p o r tanto. p o r ello. sino t a m b i é n que la teoría probabilística de la inducción — o idea de una probabilidad inductiva— es insostenible.) Así pues. Probabilidad nula j estructura fina de la probabilidad y del contenido Hemos distinguido n e t a m e n t e en el libro entre la idea de probabilidad de una hipótesis y su grado de corroboración. bien a su p r o b a b i l i d a d relativa a unos datos determinados: esto es. la que pueda corroborarse mejor— sea siempre la menos probable (teniendo en cuenta los datos de que se d i s p o n g a ) . que el grado de corroboración no puede ser una probabilidad. lo cual no sólo nos hace ver que h e m o s de distinguir de u n modo tajante entre prob a b i l i d a d (en el sentido del cálculo de p r o b a b i l i d a d e s ) y grado de corroboración o confirmación. u n grado más elevado de corroboración estará acompañado p o r uno inferior de p r o b a b i l i d a d . Hemos afirmado que si decimos de u n a hipótesis que está bien corroborada. si a es la ley de que h a b l a m o s y b cualesquiera datos o p r u e b a s empíricos. hasta ahora han preferido siempre lo último — c o n tal de que la teoría h a y a salido i n d e m n e de las contrastaciones. En el texto se p o n e de manifiesto la imposibilidad citada (apartados 80. o más contrastable — y . (Véanse. Uno de los resultados de este estudio es que la probabilidad de una ley universal cualquiera (no tautológica) es cero en un universo infinito (ya lo sea p o r el n ú m e r o de los objetos discernibles. los apartados 82 y 83.APÉNDICE * V I I . Hemos aseverado. (Otro resultado a que hemos llegado ha sido el de que no hemos de asumir de modo no crítico que los científicos procuren nunca que sus teorías tengan u n grado de p r o b a b i l i d a d m u y elevado : tienen que elegir e n t r e gran p r o b a b i l i d a d y gran contenido informativo. pues por razones lógicas no p