Karl R.

Popper

LA LÓGICA
DE LA

INVESTIGACIÓN CIENTÍFICA

EDITORIAL TECNOS
MADRID

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Los derechos para la versión castellana de la obra The Logic of Scientific Discovery publicada por HUTCHINSON & Co. LTD., de Londres, son propiedad de
EDITORIAL TECNOS, S. A.

Traducción por VICTOR SANCHEZ DE ZAVALA

.' edición, 1962. 1." 2.» 3.» 4.» 5." reimpresión, reimpresión, reimpresión, reimpresión, reimpresión, 1967. 1971. 1973. 1977. 1980.

EDrrORIAL TECNOS, S. A., 1980 O'Donnell, 27. Madrid-9 ISBN: 84-309-0711-4 E>epósito legal: M. 1.112.—1980
Printed in Spain. Impreso en España por ARTES GRÁFICAS BENZAL. - Virtudes. 7. - MADRID-3

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A MI ESPOSA,
a quien se debe que haya renacido este libro.

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Nota del

traductor

La lógica de la investigación científica es traducción de la Logik der Forsehung, publicada en Viena en el otoño de 1934 (pero con la fecha «1935») ; la versión ha sido hecha por el autor, ayudado por el doctor Julius Freed y Lan Freed. No se ha alterado el texto original de 1934 con vistas a la traducción. Como suele ocurrir, ésta es un poco más larga que el original : ha sido menester emplear paráfrasis para palabras y frases que no tenían equivalentes, y ha habido que fragmentar y reordenar las oraciones; tanto más cuanto que el texto a traducir estaba enormemente condensado, pues incluso se le había podado drásticamente en varias ocasiones, para cumplir los requisitos del editor. Pero el autor se ha decidido a no aumentar el texto, así como a no restaurar los pasajes cercenados. Con objeto de ponerlo al día se han añadido al libro apéndices y notas nuevos : algunos amplían meramente el texto, o lo corrigen; pero otros indican en qué puntos el autor ha variado de opinión, o cómo reorganizaría sus razonamientos. Todas las adiciones actuales —apéndices nuevos y notas nuevas a pie de página— están marcadas por medio de números precedidos de asterisco ; y este ultimo signo indica también los sitios en que se han ampliado las notas antiguas (a menos que la ampliación consista únicamente en la alusión a la edición inglesa de un libro publicado originalmente en alemán). En las adiciones mencionadas se encontrarán referencias a una continuación de este volumen (continuación que no se había publicado antes y cuyo título es Postscript: After Twenty Years): sus capítulos y apartados están precedidos también por asterisco, pero como no tiene apéndices, todos éstos, tengan o no asterisco, corresponden al presente volumen. Las dos obras tratan de los mismos problemas, si bien —aunque se complementan— son independientes. Debe señalarse también que ha cambiado la numeración de los eapítulos de este libro : en el original estaban numerados de primero a segundo (i)rimera parte) y de primero a octavo (segunda parte), mientras que ahora lo están correlativamente: de primero a décimo.
* La versión española se ha hecho sobre la edición inglesa, siguiendo el consejo del autor. Únicamente se han vertido directamente del alemán alguna palabra aislada y la carta de A. Einstein, que constituye el apéndice *XII (aunque teniendo en cuenta, naturalmente, las aclaraciones intercaladas por K. R. Popper).

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Sumario

Páginas Nota del traductor Prefacio de la primera edición (1934) Prefacio de la edición inglesa (1958) Reconocimiento PRIMERA PARTE
INTRODUCCIÓN A LA LÓGICA DE LA CIENCIA.

8 14 16 23

Capítulo I.—Panorama de algunos problemas fundamentales 1. El problema de la inducción 2. Eliminación del psicologismo , 3. Contrastación deductiva de teorías 4. El problema de la demaraación 5. La experiencia como método 6. La falsabilidad como criterio de demarcación 7. El problema de la «base empírica» 8. Objetividad científica y convicción subjetiva Capítulo II.—Sobre el problema de una 9. Por qué son indispensables las 10. Planteamiento naturalista de la 11. Las reglas metodológicas como teoría del método científico decisiones metodológicas teoría del método convenciones

27 27 30 32 33 38 39 42 43 48 48 49 52

SEGUNDA PARTE
ALGUNOS COMPONENTES ESTRUCTURALES DE UNA TEORÍA DE LA EXPERIENCIA.

Capítulo III.—Teorías 12. Causalidad, explicación y deducción de predicciones 13. Universalidades estricta y numérica 14. Conceptos universales y conceptos individuales 15. Enunciados universales y existenciales 16. Los sistemas teóricos 17. Algunas posibilidades de interpretación de un sistema de axiomas. 18. Niveles de universalidad. El «modus tollens» Capítulo 19. 20. 21. 22. 23. 24. IV.—La falsabilidad Algunas objeciones convencionalistas Reglas metodológicas Investigación lógica de la falsabilidad Falsabilidad y falsación Acontecimientos y eventos Falsabilidad y coherencia

57 57 60 62 66 68 69 72 75 75 78 80 82 84 88 89 89 91 93 96

Capítulo V.—El problema de la base empírica 25. Las experiencias perceptivas como base empírica: el psicologismo. 26. Acerca de las llamadas «cláusulas protocolarias» 27. La objetividad de la base empírica 28. Los enunciados básicos

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PáginBg 29. 30. La relatividad de los enunciados básico?. Solución del Irilema Fries Teoría y experimento de 99 1'" 107 iOT lOu liO 111 114 US 117 120 123 125 128 128 129 132 134 135 136 137 138 138 141 14 2 144 145 147 148 149 153
155

Capítulo VI.—Grmloa de contrastabilidinl 31. 32. 33. 34. 35. 36. 37. 38. 39. 40. U n prograuín y u n a Jjnagon ¿ C ó m o han de compararse las clases de po?iblcs falsadores? Comparación do los graflos de falsaMlidad por medio de la relación de sulíclasincaeión F.struelura de la relación de subclasific icióii. Probabilidad lógiea. Contenido emjiirieo, e n t r a ñ a n i i e n t o y grados de falsabilidad Niveles de imiver.'¡alidad y grados de precisión Ámbitos lógicos, \ o t a s sobre la teoría de la tnrflición Comparación de grados de conlra^labilidad teniendo en cuenta las dimensiones Dimensión de u n conjunto de curvas Dos m a n e r a s de reducir el n ú m e r o de dimensiones de uii conjunto de curvas

Capítulo V I I . — L a senciliv: 41. 42. 43. 4445. 46. Eliminación de los conceptos pragmático y estético de sencillez ... El problema nielodobígico de la sencillez Sencillez y grado de falsabilidad F i g u r a geométrica y forma funcional La sencillez de la geoinetria cuclidea El convencionalismo y el concepto de sencillez

Capitulo V I I I . — L a probabilidad 47. 48. 49. 50. 51. 52. 53. 54. 55. 56.
57.

El problema de la interpretación de los enunciados probabilitarios. Las inlerpretaci(mcs subjetiva y lilijeliva El problema f u n d a m e n t a l de l.i liaría del azar La teoría frecuencial de Voii Mi-''^ P l a n de u n a nueva teoría de la iirobabilidad Frecuencia relativa dentro de una clase finita Selección, indej>en(If'ne)a, insensibilidad, inlrascendencia Sucesiones finita-. Selecciones ordinal ) de vecindad Libertad-;i en sucesiones finitas Sucesiones de segmentiis. P r i m e r a forma de la fíírmula b i n o m i a l .
Sucesiones infinita-. Estimaeí'Mie- ireeueiiríales bipofétieas

58. 59. 60. 61. 62. 63. 64. 65. 66. 67. 68. 69. 70. 71. 72. 73. 74.

E s t u d i o del axioma de alealorieiiad Sucesiones azarosas. P r o b a b i l i d a d objetiva El problema de Rernoulli La ley de los grandes números (teorema de B e r n o u l l i ) El teorema de Bernoulli y la interpretación de los enunciados probabilitarios El teorema de Bernoulli y el proldema de la convergencia E l i m i n a c i ó n del axioma de convergencia. Solución del «problema f u n d a m e n t a l de la teoría del azar» El problema de la deeidibilidad La forma lógica de los enunciados probabilitarios U n sistema probabilístieo de metafísica especulativa La probabilidad en la física Ley y azar La deduelibilidad de macro-leyes a p a r t i r de micro-leyes E n u n c i a d o s probabilitarios f o r m a l m e n t e singulares La teiuía del á m b i t o obsfTiHJciínirs sobre Ja Irnría cuántica El problema de lleísinbevg y las relaiicmes de i n e e r t i d u m b r e . . . Breve bosipu'io de la ititeipretarítin estadística de la teoría eiuintiea.

159 162 162 166 169 170 173 177 179 183 185 191 193 195 198 201 203 207

(.nj>íIulo \\.'--Alf;jíniís

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75. 76. 77. 78.

U n a reinterpretación estadística de las fórmulas de i n c e r t i d u m b r e . U n i n t e n t o de e l i m i n a r los elementos metafísicos p o r inversión del p r o g r a m a de H e i s e n b e r g ; con aplicaciones Los experimentos decisivos La metafísica i n d e t e r m i n i s t a

2U8 213 220 229 2.34 235 237 245 247 250 255 257

Capítulo X . — L a coTToboración, o de qué forma sale indemne de la contrastación una teoría 7 9 . Sobre la l l a m a d a verificación de hipótesis 8 0 . P r o b a b i l i d a d de u n a hipótesis y probabilidad de e v e n t o s : crítica de la lógica probabilitaria 8 1 . Lógica i n d u c t i v a y lógica probabilitaria 8 2 . Teoría positiva de la corroboración: cómo p u e d e «demostrar su temple» u n a hipótesis 8,9. Corroborabilidad, contrastabilidad y probabilidad lógica 8 4 . Observaciones acerca del uso de los conceptos de «verdadero» y «corroborado» 8 5 . La ruta de la ciencia

APÉNDICES L IL in. IV. V. VI. VIL Definición d e dimensión de u n a teoría Cálculo general de la frecuencia en clases finitas Deducción de la p r i m e r a forma de la fórmula binomial U n método p a r a construir modelos de sucesiones aleatorias E x a m e n de u n a objeción. El experimento de la r a n u r a doble Sobre u n p r o c e d i m i e n t o de m e d i r no predictivo Observaciones acerca de u n e x p e r i m e n t o i m a g i n a r i o NUEVOS *I. *II. *III. APÉNDICES 289 295 265 267 270 272 275 278 281

Dos notas sobre inducción y demarcación, 1933-1934 Nota sobre probabilidad, 1938 Sobre el empleo heurístico de la definición clásica de probabilidad, especialmente p a r a la deducción del teorema geneial de m u l tiplicación Teoría formal de la probabilidad Deducciones d e n t r o de la teoría formal de la probabilidad Sobre desorden objetivo o aleatoriedad P r o b a b i l i d a d n u l a y e s t r u c t u r a fina de la probabilidad y del contenido Contenido, sencillez y dimensión Corroboración, peso de los datos y contrastes estadísticos Universales, disposiciones y necesidad n a t u r a l o física Sobre el uso y abuso de experimentos i m a g i n a r i o s , especialmente en la teoría cuántica E l e x p e r i m e n t o de E i n s t e i n , P o d o l s k i y R o s e n . C a r t a de Einstein (1935) (preparados por J. Agassi). Albert

300 303 325 334 338 352 360 392 412 426

*IV. *V. *VI. *VII. *VIII. *IX. *X. *XI. *XII. Indices

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NOVALIS http://psikolibro.com .blogspot.Las teorías son redes : sólo quien lance cogerá.

pues quizá el tínico hecho aceptado p o r todos es que no existe tal cosa. ViKiNA. p o r tanto. Ksta es la razón p o r la que p u e d e dejar a otros la tarea de encajar su colaboración en el marco general del conocimiento científico. lo único que pueden hacer es empezar de nuevo desdo rl principio. I. y en h a b e r acabado con los deprimentes monólogos que hoy pasan p o r discusiones filosóficas. todavía hay algunos que creen que la filosofía puedo propnncr auténticos problemas acerca de cosas. digíiiDOF de física.Prefacio de la primera edición (1934) La sospecha de que el hombre. sino más bien con algo que se asemeja a un montón de ruinas (aunque tal vez con u n tesoro sepultado d e b a j o ) . No p u e d e apelar a u n a situación de los problemas que r e a l m e n t e sea de aceptación general.com . al corazón de u n a estructura organizada. El filósofo se encuentra en muy distinta posición. ScHLicK (1930). esto es.il. con ella. ha resuello sus problemas más recalcitrantes. En realidad. http://psikolibro.blogspot.. sostengo ¡a opinión exactamente opuesta y afirmo que siempre que una disputa se ha desencadenado durante cierto tiempo. sino de un auténtico problema acerca de cosas. oloño lie l^. por fin. Por mi parte. y.. siguen confiando en discutirlos. Y si por ventura se encuentran incapaces de aceptar ninguno de los credos existentes. y q u e . M. proporciona menguado solaz al gustador de la filosofía: pues lo que no puede dejar de temer es que ésta nunca llegue lo suficientemente lejos como para proponer un aiitónlico problema. jiiiede atacar su problema de modo directo : p u e d e dirigirse i n m e d i a t a m e n t e al corazón del asunto. Pues existe ya u n a estructura de las doctrinas científicas. especialmente en filosofía. u n a situación tie los problemas q u e tiene aceptación general. No se enfrenta con una estructura organizada. KANT (1786). A pesar de ello. la cuestión de si la filosofía llegará nunca a p r o p o n e r un auténtico p r o b l e m a reaparece u n a y otra vez en los círculos filosóficos. El científico <]iie se ocupa con una investigación d e t e r m i n a d a . en el fondo no se trataba nunca de un mero problema acerca de palabras.

LORD ACTON http://psikolibro. el modo de someter a contraste.com .. La forma de descubrir los errores..No hay nada más necesario para el hombre de ciencia que la historia de ésta y la lógica de la investigación.blogspot. el uso de hipótesis y de la imaginación.

pues yo creo en las siguientes tesis. No hay un método propio de ¡a filosofía. tanto la filosofía como la ciencia perderían todo su atractivo para mí si abandonasen tal empresa. que. Los filósofos son tan libres eomo cualesquiera otras personas de emplear cualquier método en la búsqueda de la verdad. Lo mismo entonces que ahora. los analistas que digo tienen gran importancia para m í : no sólo como contrincantes. en todo caso.n mi anli-uo |. No pienso (pie el estudio del aumento del conocimiento p u e d a rem- http://psikolibro. el problema de entender el mUndo —incluidos nosotros y nuestro conocimiento como parte de él. Y el mejor modo de estudiar el aumento del conocimiento es estudiar el del conocimiento científico. y especialmente p a r a con la filosofía lineste nuevo prefacio pretendo exponer mi actitud frente a la situación actual y acerca de las dos escuelas principales de analistas del lenguaje de nuestros días. A mi entender están equivocados. o que los problemas de \» filosofía. el único interés de la filosofía. Quiero p r o p o n e r ahora también la siguiente segunda tesis: el problema central de la epistemología ha sido í i e m p r e .com .refació de 1934 traté de exponer --demasiado sucinlamentc. Creo que toda la ciencia es cosmología. y. exi<te un p r o b l e m a filosófico por el que se interesan todos los h o m b r e s qvie reflexionan: es el de la cosmología.en cuanto que parecen ser casi los iini^os filósofos que conservan vivas algunas de las tradiciones de la filosofía racional.blogspot. sin embargo. reside on las aportaciones q u e h a hecho a a q u é l l a . si es que hay alguno. Reconozco que e n t e n d e r las funciones de nuestro lenguaje es una p a r t e im{)ortanfe de ésta. Creo. en mi caso. Los analistas del lenguaje creen que no existen auténticos problemas filosóficos. sino eomo aliados . t e m o — mi actitud con respecto a la situación entonces d o m i n a n t e en la filosofía. Los analistas del lenguaje se consideran a sí mismos como los que utilizan cierto método privativo de la filosofía. pero no lo es acabar con nuestros problemas pícsentándolos como meros «rompecabezas» lingüísticos. al menos. y sigue siéndolo. id del aumento del conocimiento. son problemas del uso lingüístico " <lel sentido de las palabras.Prefacio de la edición inglesa (1958) ]. no menos que el de la ciencia.

t a l vez p o r q u e p i e n s a n q u e n o h a y http://psikolibro. A l g u n o s filósofos h a n h e c h o Xma v i r t u d d e l h a b l a r s e a sí m i s m o s .c « a n á l i . A l u d o a i¡uc >¡riu¡irc (¡ue ¡ i r o p o n e m o s ijna s o l u c i ó n a u n p r o l d c m a d c h c r í a m o s e s f o r z a r n o s t o d o lo q u e p u d i i l ^ e nH)S p o r c e l l a r a l i a j o l u i e s l r a s o l u c i ó n .r e s o l v e r l o .i}}i-)i>ih>s r>l.com . N o n i e g o (jiie a l g o a lo q u e p o d r í a l l a m a r . (pie j u i c d a di'^culirsc e r í t i e a mente. >li Jesjs r. \\c. p o r f o r t u n a . (|esg r a c i a d a m e n t c . y. d e n u i d o (|ue n o a^cNcro (pie los mi'^lodos del ( ( a n á l i s i s lí'igicon y del « a n á l i s i s (|(-| l e n g u a j e » c a r e z c a n n e c e s a r i a m e n t e d e v a l o r . j i o r q u e es p a r t e d e l m é t o d o g e n e r a l de la d i s c u s i ó n r a c i o n a l : si i g n o r a m o s lo q u e o t r o s p i e n s a n . E s t o m e p a r e c e m u y i m p o r t a t i t e .>n )i-ji>s i]i' í-rr }o.blogspot. s i n o q u e es. n t r e los i n u c b o s m é t o d o s (pie p u e d e u . del p r ( d i l e n i a (¡ue se t e n g a e n t r e m a n o s — m e p<)rece q u e h a y u o o d i g n o de ser m e n c i o n a d o (y (jiie es u n a v a r i a n t e d e l m é t o d o l i i s l o r i e o . . no t e n g o niiigiin ¡nieri's en e n u m e r a r l o s : m e d a lo m i s m o el m é t o d o (pie p u e d a e m p l e a r u n filósofo (o c u a l f j u j e r otra p e r s o n a ) . y (|ue en m o d o a l g i m o son c a r a c t e r i s .i s ]()gico» sea cajtaz d e d c s c i n p c ñ a r un p a p i d en v\ [iroccso c i t a d o d e a c l a r a r y escud r i n a r los liiiililcnuis y las SOIUCÍÍHK-S (pie l i e m o s p l a n t e a d o v Jirop u e s t o . p e r o . e s c r i t o en c u r s i v a l a s j i a l a l i r a s vdisciisión racional» y ucriticamenle)) c o n o l i j i l o de s u b r a y a r q u e liago e c i u i v a l e n l e s la a c t i t u d rac i o n a l y la acliiijil c r í l i í a . P o d r í a prC'iruntarse (piizá i\\\v o t r o s « n u ' l o d o s » j u i e d e u t i l i z a r u n filosofo. n i p o r el d e l o s sistemas lingüísticos. a u i u p i c h a y u n n ú m e r o i n d e f i n i d o de ( ( m é t o d o s » d i f e r e n t e ^ .m i d e a r v e n t a j o s a m e n t e u n fil(isofo. t a n t o d e l a s c i e n c i a s d e la IS'aturaleza c o m o de la f i l o s o f í a : m e r e f i e r o al d e e n u n c i a r c l a r a m e n t e los p r o j j i o s p r o l i l e n i a s y de e x a m i n a r criticamente las diversas soluciones ¡iroi)uestas. e s t o y c o i i > p l e t a m c n t e disjiuc>to a a d m i t i r q u e e x i s t e u n m é t o d o al q u e i ) o d r í a l l a m a r s e «el ú n i c o m é t o d o de la f i l o s o f í a » . m á s f)íen. P e r o n o es c a c a c t e r í s l i c o s o l a m e n t e d e ésta. e^tc p i c c e p l o se lleva a la p r á c t i c a [lor [locos de ent r e n o s o t r o s . ¡ e ( i s de la filosofía : lui lo son m á s fpie c u a h p i i c r o t r o m é t o d o de in(lagaci(m científica o r a c i o n a l .Prefacio de la edición inglesa 17 p l a z a r s e p o r e l e s t u d i o d e l o s u s o s l i n g ü í s t i c o s .. o lo (jue h a n p e n s a d o é s t a t i e n e q u e a c a b a r .uuis l>}p/^^ ipjf rsU>. o í r o s a d u c e n las c r í t i c a s en lujrar n u e s t r o si d e j a m o s de l i a i ' c i l o p o r mi-^nlro^ mi-^mo-^. -Mi r e s f d i e s l a es (pie.a r — q u e d c i i e n d c r á n sif>nip r e . el ú n i c o m é t o d o de t o d a discusión rnciotud. (jue a c t u a l m e n t e n o está de m o d a ) : c o n s i s t e sjnip l e m c n t e en i n t e n t a r a v e r i g u a r (pié h a n p e n s a d o y d i c h o o t r o s a c e r c a del f i r o b l e m a en c u e s t i ó n . en l u g a r de d c f c / u l e r l a .Mas la c r í t i c a s e r á f e c u n d a ú n i c a m e n t e si e n u n c i a m o s n u e s t r o p r o b l e m a t o d o lo c l a r a m e n t e (pie p o d a m o s v p r e s e n t a m o s n u e s t r a s o l u c i ó n en u n a f o r m a s u f i c i e n t e m e n t e d e f i n i d a : es d e c i r . . i)or e l l o . Y con t o d o . l . d e s d e luCcrf). p o r q u é h a n t e n i d o (jue a f r o n t a r l o .s. c ó m o lo h a n f o r m u l a d o y c ó m o h a n t r a t a d o de r c s o K e r l o . a u n c u a n d o c a d a u n o de n o s o t r o s c o n t i n ú e t a n c o n t e n t o h a b l á n d o s e a sí m i s m o . con tal d e (pie se las h a y a con u n p r o b l e m a i n t e r e s a n te y de q u e t r a t e s i n c e r a m e n t e d*.^ im'ifos Y//(? p u e d e ( .

18 ha lógica de la investigación científica nadie con quien merezca la p e n a de h a b l a r . «concepciones» o «nociones»: que habríamos de analizar proposiciones o enunciados en vez de «pensamientos». Dios se h a b l a principalmente a Sí mismo p o r q u e no tiene a nadie a quien valga la pena de h a b l a r . Richard y otros—necesitan para su solución el método del análisis lingüístico. Se tenía la sensación de que era necesario remplazar el llamado íinuevo camino de las ideasv de Locke. pero un filósofo debería saber que no es más divino que los demás hombres. pero h a r é n a d a más dos comentarios críticos sobre ella. nunca debería haberse tomado el «nuevo camino de las ideas» p o r el m é t o d o p r i n c i p a l de la filosofía. Con esta creencia exacta se combina luego la equivocada de que los problemas tradicionales de la filosofía habrían surgido de un intento de resolver paradojas filosóficas. P e r o temo que la cost u m b r e de filosofar en ei5te plano algo eminente sea u n síntoma de la decadencia de la discusión r a c i o n a l . e incluso p o r medio del análisis lógico : pues éste revela que cierto tipo característico de reflexividad o autorreíerencia. que está presente en todas las paradojas lógicas. que la p r i n c i p a l razón que ha habido p a r a exaltar el método del análisis lógico ha sido la siguiente. asimismo.blogspot. Una de ellas es la creencia. ni siquiera en las antinomias kantianas. Es perfectamente comprensible que los que antes h a b í a n visto en el «nuevo camino de las ideas» el único método de la filosofía se hayan convertido a la creencia de que lo es el «nuevo camino de las palabras». el método psicológico (o. Hay varias interesantes razones históricas de la creencia. «creencias» o «juicios». la de que deberíamos analizar p a l a b r a s y sus usos y sentidos en lugar de «ideas». y tanto Berkeley como H u m e lo e m p l e a r o n . Yo disiento enérgicamente de esta desafiadora creencia. exacta. no digamos p o r el ú n i c o : incluso Locke lo introdujo m e r a m e n t e como u n método p a r a tratar ciertas cuestiones preliminares (preliminares p a r a la ciencia de la é t i c a ) . sin embargo. con su famosa distinción entre expresiones lingüísticas con sentido («bien formadas») y carentes de sentido. de suerte que la distinción entre h a b l a r con sentido y sin sentido h a b r í a de tener. En p r i m e r t é r m i n o .com . Admito gustoso que esta sustitución del «nuevo camino de las ideas» de Locke p o r u n «nuevo camino de las p a l a b r a s » constituía u n progreso y que se necesitaba u r g e n t e m e n t e . mejor. Parece. Berkeley y H u m e —es decir. sin duda alguna. ante todo. de que las paradojas lógicas —-como la del mentiroso («en este momento no estoy diciendo la v e r d a d » ) y las encontradas por Russell. pseudopsicológico) de analizar nuestras ideas y su origen en los sentidos— por un método más «objetivo» y menos genético. como arma para batir a sus adversarios. que estaban deseosos http://psikolibro. Su p r o p i a interpretación del mundo — e l mundo de las cosas y de los h o m b r e s — . una importancia central para la filosofía. Puede ponerse de manifiesto muy fácilmente que esta creencia es errónea. de que el llamado «análisis lingüístico» es el verdadero método de la filosofía. tan extendida. no se encuentra en las llamadas jDaradojas filosóficas. cuya estructura sería análoga a la de las paradojas lógicas.

Prefacio de la edición inglesa 19 de comunicarnos. Qiiiero mencionar ahora línicamente u n ejemplo del tipo de problemas a que me refiero : el del aumento de nuestros conocimientos. (i [K'trllio». ya el «nuevo camino de las ideas». nunca se basó en dicho m é t o d o : ni Berkeley apoyó en él sus opiniones religiosas ni H u m e su determinismo ni sus teorías políticas.com . o quizá la palabra í'ípiizá».blogspot. todo estudio que permanezca confinado en el conocimiento de sentido común. no solamente conocer más y más acerca del conocimiento. «conozco». o sea. además. De esta forma. «creo» o <-me parece j)robable». ya el «nuevo camino de las palabras». Pues bien. so'lcngo que los problemas más importantes y más atraclivos t\(^ la «t ¡••¡emología h a n de ser completamente invisibles para los que se limitan al análisis del conocimiento última» mente citado o de su expresión en el lenguaje ordinario. precisamente. frente al conocimiento científico : pues la manera más importante de aumentar aquél es. de aíjnél en que se formula el conocimiento de sentido común . de la filosofía — es la siguiente: Cabe a b o r d a r el problema de la epistemología por dos lados distintos : 1) como el problema del conocimiento Jet sentido común u ordinario. Kant. y en lugar de analizar la visión. analizan las expresiones «veo».) La mayoría de los filósofos que creen que el método característico de la filosofía es el análisis del lenguaje ordinario parecen haber perdido aquel optimismo a d m i r a b l e que inspiraba la http://psikolibro. volviéndose conocimiento científico. sea el método p r i n c i p a l de la epistemología — o quizá. Aunque estoy de acuerdo en que el conocimiento eionlifieo no es sino u n desarrollo del ordinariii o de senti(b) conuin. (Entre los grandes filósofos la única excepción a esta regla de que puedo acordarme es la de Berkeley. incluso. sino contribuir al avance del mismo esto es. Leibniz. P e r o la objeción más grave que opongo a la creencia de que. la teoría del conocimiento se ha inspirado en la confianza de que nos p e r m i t i r í a . necesariamente. D u h e m y Poincaré. del conocimiento científico—. y 2 ) como el del conocimiento científico. Basta una ligera reflexión para convencerse de que la mayoría de los problemas que se encuentran en conexión con dicho aumento h a n de trascender. yo respondería fomo sigue a los que tienden a este modo de abordar la teoría del i üiiocimiento. Y. el conocimiento o la creencia. la percepeifíri. y también -equivocadamente— que este último es el más fácil de analizar. Los filósofos que se inclinan al p r i m e r enfoque piensan —con toda razón—. tales filósofos se jioncn a reni])lazar el «nuevo camino de las ideas» por u n análisis del Iciipuaje ordinario. Hobbes y Locke a Hume. y desde Bacon.que el conocimiento científico sólo puede ser una ampliación del correspondienle al sentido c o m ú n . A esle respecto debería recordarse que casi todos los problemas de la epistemología tradicional están relacionados con el aumento de los conocimientos. Me siento inclinado a decir incluso m á s : desde Platón a Descartes. parece evidente que el aumento de esle último es el caso más i m p o r t a n t e y máa interesante del aumento de los conocimientos. Mili y Russell.

desde el atomismo antiguo a la especulación cartesiana sobre la materia. y que forzosamente h a n de escapársele los problemas más interesantes. no me atrae. sino que definen la filosofía de modo tal que. Estas son. Con objeto de explicar más fácilmente en qué cosas estoy de acuerdo y en qué n o . al avance de nuestro conocimiento del m u n d o . incluso dentro de la provincia de la epistemología. Sus miembros filosofan de muchos modos diferentes. desde las especulaciones de Gilbert. el análisis del conocimiento analizando el lenguaje o r d i n a r i o — es demasiado estrecho. la construcción de los que creen ser modelos del «lenguaje de la ciencia». en todo caso. Me ocuparé primero de los que han elegido el método de cons- http://psikolibro. Asimismo. Desde Tales a Einstein. no solamente abandonan el progreso de los conocimientos a los científicos. No existe una esencia de la filosofía. tan sorprendentemente persuasiva. o a dar con una solución. mis razones para creer que. ciertamente. su actitud semeja ser de resignación. Leibniz y Boscovich acerca de las fuerzas a las de F a r a d a y y Einstein en torno a los campos de fuerzas. no veo mérito alguno en la propuesta arbitraria de definir dicha palabra de modo que i m p i d a a todo estudioso de la filosofía el que intente contribuir. El p r i m e r grupo está formado p o r los que tienen p o r meta estud i a r «el lenguaje de la ciencia» y que h a n escogido como método filosófico la construcción de modelos artificiales de lenguajes: esto 63. y. P e r o estoy m u y lejos de encontrarme de acuerdo con todos aquellos filósofos que se declaran a favor del otro modo de a b o r d a r la epistemología. ni posee un método filosófico ya escogido. p o r tanto. o sea. voy a dividirlos en dos g r u p o s : algo así como las ovejas y los cabritos.20 La lógica de la investigación científica tradición r a c i o n a l i s t a . aunque sea provisional. El segundo grupo no se limita a estudiar el lenguaje de la ciencia — n i ningún otro lenguaje—. pues se encuentran con muchos problemas distintos que pretenden resolver. p o r su misma definición. Newton. me resulta paradójico que los filósofos que están orgullosos de especializarse en el estudio de los lenguajes ordinarios crean •—no obstante tal cosa— que saben lo suficiente acerca de la cosmología para estar seguros de que ésta es de esencia tan diferente a la filosofía que esta última jamás podrá aportar n a d a a aquélla. Y. si no de desesperanza. se hace incapaz de a p o r t a r nada a nuestro conocimiento del m u n d o . filosóficas— han tenido la máxima i m p o r t a n c i a p a r a la cosmología. qua filósofo.com .blogspot. La automutilacion que exige esta definición de filosofía. expuestas brevemente. se e q u i v o c a n : pues es un heclio real que las ideas puramente metafísicas — y . el p r i m e r enfoque que he mencionado — e s decir. y acogen con gusto cualquier método cuando consideran que puede ayudarles a ver más claramente sus problemas. aquél que sigue el camino de u n análisis del conocimiento científico. de un a c u e r d o . las ideas metafísicas han señalado el camino. algo que pudiera destilarse y condensarse en una definición: todas las de la p a l a b r a «filosofía» p o d r á n tener tan sólo el carácter de una convención.

como puede verse teniendo en cuenta las observaciones que siguen. y. Desde un p u n t o de vista histórico. de otro modo. las soluciones que p r o p o n í a n a sus problemas no h u b i e r a n sido eficaces. dcltido quizá a los consuelos espirituales que proporciona la esperanza en un conocimiento que sea «exacto». todos parecen plantear las si- http://psikolibro. los medios p a r a expresar la identidad. En el tercero — e l más desarrollado y famoso de todos— tampoco pueden formularse las m a t e m á t i c a s . los mismos autores. esto es.com . En realidad. el teorema de Euclides de que no existe un número p r i m o que sea mayor que cualquier otro. también ellos parten del «nuevo camino de las i d e a s » : también remplazan el método (pseudo-) psicológico del «nuevo camino» antiguo p o r el análisis lingüístico. en p a r t e . los modelos del «lenguaje de la ciencia» que construyen estos filósofos no tienen nada que ver con el lenguaje de la ciencia moderna.Prefacio de la edición inglesa 21 truir modelos artificiales del lenguaje de la ciencia. en consecuencia. y en la práctica no hay teoría científica de ningún interés que p u e d a expresarse p o r medio de tan inmensos sistemas de minucias. No obstante lo cual. y — l o que es aún más interesante— tampoco p u e d e n expresarse en él propiedades mensurables de ningún tipo. y —desde luego— son esencialmente más pobres que los lenguajes ordinarios. y hasta el principio de que todo n ú m e r o tiene un sucesivo. y esta demostración la h a n ofrecido. ]>or desdicha. Al primero le fallan. Debido a estas razones. Mas. pues lo intrincado del artefacto no está en i)roporción con su eficacia. p o r tal razón. Pero. inclusive los más primitivos. los encontramos embarcados en la construcción de complicadísimos modelos que funcio-. que se refieren a los tres modelos lingüísticos más conocidos (a ellos aluden las notas 13 y 15 del apéndice *VII y la nota *2 del apartado 3 8 ) . los relacionados con su progreso . estos tres modelos lingüísticos son demasiado pobres para ser útiles en ciencia alguna . se les escapan asimismo los problemas más apasionantes de la teoría del conocimiento. incluso. nan. no puede representar igualdad alguna : de modo que no contiene ni siquiera la aritmética más primitiva. Y debido a su método de construir modelos lingüísticos en m i n i a t u r a . Es fácil demostrar este hecho. en vez del lenguaje ordinario. «preciso» o «formalizado». han elegido como objeto de su análisis lingüístico «el lenguaje de la ciencia». E n mi opinión. Estos modelos carecen de importancia para la ciencia y para el sentido común. por lo cual se les hace necesario const r u i r uno . este grupo de filósofos toma lo peor de ambos m u n d o s . El segundo funciona únicamente con tal de que no le a ñ a d a m o s los medios de demostrar los teoremas corrientes de la a r i t m é t i c a : p o r ejemplo. la construcción de un modelo a t a m a ñ o natural y que funcione del lenguaje de la ciencia — u n modelo en que pudiera manejarse una verdadera ciencia. sin embargo. y a muchas otras. como la física— resulta Ser algo dificultosa en la práctica : y.blogspot. Los autores de estos modelos los h a n impuesto las limitaciones mencionadas simplemente p o r q u e . pero en m i n i a t u r a — d e enormes sistemas de diminutos chirimbolos. al parecer no existe semej a n t e «lenguaje de la ciencia».

a los que no se entregan p o r anticipado a ningún método filosófico. algunos de los problemas más importantes de la «creencia razonable». la de Maxwell o la de Einstein. puesto que tenemos muchos informes detallados de las discusiones concernientes al p r o b l e m a de si habría que aceptar teorías tales como la de Newton. La mayoría de los pertenecientes a este grupo estarían confor»nes con la idea de que el conocimiento científico es el resultado del aumento del de sentido común : pues es algo así como el conocimiento de sentido común. de resolver problemas de la teoría del conocitnicnto científico. en realidad. sino también las situaciones problemáticas de la ciencia . Este enfoque de los problemas de la epistemología se desentiende (como también los otros dos mencionados) del método pseudopsicológieo o «subjetivo» del nuevo camino de las ideas (método todavía empleado p o r K a n t ) . dicho de otro modo. y de un modo objetivo.com . qui. He intentado hacer ver que los p r o b l e m a s epistemológicos tradicionales más importantes —los que guardan relación con el aumento de los ronix-iiuientos-trascienden los dos métodos usuales de ana- http://psikolibro. podemos m i r a r estas discusiones como si fuese a través de un microscopio que nos permitiera estudiar en detalle. al menos. sólo son a[)li(:abK>s con precisión a un discurso de tipo e x t r e m a d a m e n t e p r i m i t i v o ) . a pesar de lia])er sido — e n cierto sentido muy i m p o r t a n t e — u n enemigo de la misma idea de conocimiento científico racional. a c o m p r e n d e r la historia del pensamiento científico. sus p r o b l e m a s son los de éste.íon aplicables a la ciciuia (mientras que. Está claro que no es posible m a n t e n e r ambas pretensiones. pero ampliados — p o r ejemplo. Este grupo pretende que entre sus antepasados se encuentran casi todos los grandes filósofos occidentales (incluso p u e d e reclamar para sí a Berkeley. cuyo adelanto t e m í a ) : sus representantes más ilustres d u r a n t e los últimos doscientos años han sido Kant. menos aún que lo sería el de analizar los lenguajes ordinarios — y ello meramente p o r q u e tales modelos son más pobres que estos ú l t i m o s — .blogspot. Mili. Nos mugiere que no sólo analicemos las discusiones científicas.22 La lógica de la investigación científica guíenles pretensiones: a) que sus nictodos son cayinces. Así pues. de los procedimientos y — l o que es más import a n t e — de las discusiones científicas. en algunas de sus fases—. y h) que son «exactos» o «])recisos». Poincaré. D u h e m . en grande. en una u otra forma. Peirce. los que en los trabajos epistemológicos utilizan el análisis de los problemas científicos. Whewell. Y. Russell y W h i t e h e a d —este último. el método de construir modelos lingüísticos artificiales no es capaz de abordar los problemas del aumento de los conocimientos. o sea. Como resultado de su pobreza nos ofrecen sólo el modelo más tosco y más engañoso del aumento del conocimiento : el de un montón de enunciados de observación que se acumulan progresivamente. sustituye el problema de H u m e de la «creencia razonable» p o r el de las razones p a r a aceptar o rechazar las teorías científicas—. y de este modo nos p u e d e ayudar. Volvámonos ahora al tercer grupo de epistemólogos. asimismo. de las teorías. Meyerson.

Prefacio de la edición inglesa 23 lisis lingüístico. mas los filósofos no deben ser especialistas. m e interesan la ciencia y la filosofía exclusivamente p o r q u e quisiera saber algo del enigma del m u n d o en que vivimos y d e l otro enigma del conocimiento h u m a n o de este mundo. P E N N . B U C K I N G H A M S H I R E . P o r m i p a r t e .blogspot. sin embargo. y que h e reproducido en la página 1 5 . Mss. primavera de 1958. y exigen u n análisis del conocimiento científico. lo último que quisiera h a c e r : incluso el análisis de la ciencia—la «filosofía de la ciencia»—amenaza convertirse en u n a moda. verano de 1959. David G. Defender u n dogma más es. en u n a e s p e c i a l i d a d . Y creo q u e sólo u n renacer del interés p o r estos secretos puede salvar las ciencias y la filosofía de u n a especialización estrecha y de u n a fe obscurantista en la destreza singular del especialista y en su conocimiento y autoridad p e r s o n a l e s : fe q u e se amolda tan perfectamente a nuestra época «postrracionalista» y «postcrítica». y el pensamiento racional m i s m o . http://psikolibro. orgullosam e n t e dedicada a destruir la tradición de u n a filosofía racional. 5011 : 2 6 6 ) . RECONOCIMIENTO Quiero d a r las gracias aquí a Mr.com . Nicholls p o r h a b e r m e comunicado el admirable pasaje p o r él descubierto entre ios Acton Manuscripts de la Library of Camhridfie University (Add. B U C K I N G H A M S H I R E . P E N N .

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PRIMERA PARTE Introducción a la lógica de la ciencia

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CAPITULO PRIMERO

Panorama de algunos problemas fundamentales

El h o m b r e de ciencia, ya sea teórico o experimental, p r o p o n e enunciados — o sistemas de enunciados— y los contrasta paso a paso. E n particular, en el campo de las ciencias empíricas construye hipótesis •—o sistemas de teorías— y las contrasta con la experiencia p o r medio de observaciones y experimentos. Según m i opinión, la tarea de la lógica de la investigación científica — o lógica del conocimiento— es ofrecer u n análisis lógico de tal modo de p r o c e d e r : esto es, analizar el método de las ciencias empíricas. P e r o , ¿cuáles son estos «métodos de las ciencias empíricas»? Y, ¿a qué cosa llamamos «ciencia empírica»?

1.

E L PROBLEMA DE LA INDUCCIÓN

De acuerdo con u n a tesis que tiene gran aceptación — y a la q u e nos opondremos en este l i b r o — , las ciencias empíricas pueden caracterizarse p o r el hecho de qxie emplean los llamados «.métodos induetivosv: según esta tesis, la lógica de la investigación científica sería idéntica a la lógica inductiva, es decir, al análisis lógico de tales métodos inductivos. Es corriente llamar «inductiva» a u n a inferencia cuando pasa de enunciados singulares (llamados, a veces, enunciados «particulares»), tales como descripciones de los resultados de observaciones o experimentos, a enunciados universales, tales como hipótesis o teorías. Ahora bien, desde u n punto de vista lógico dista mucho de ser obvio que estemos justificados al inferir enunciados universales partiendo de enunciados singulares, p o r elevado que sea su número ; pues cualquier conclusión que saquemos de este modo corre siempre el riesgo de resultar un día falsa: así, cualquiera que sea el número de ejemplares de cisnes blancos que hayamos observado, no está justificada la conclusión de que todos los cisnes sean blancos. Se conoce con el n o m b r e del problema de la inducción la cuestión acerca de si están justificadas las inferencias inductivas, o de bajo qué condiciones lo están. El problema de la inducción puede formularse, asimismo, como la cuestión sobre cómo establecer la verdad de los enunciados universales basados en la experiencia — c o m o son las hipótesis y los sis-

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La lógica de la investigación

científica

temas teóricos de las ciencias empíricas—. Pues muchos creen que la verdad de estos enunciados se asabe por experiencia»; sin embargo, es claro que todo informe en que se da cuenta de una experiencia — o de una observación, o del resultado de un e x p e r i m e n t o — no puede ser originariamente un enunciado universal, sino sólo un enunciado singular. P o r lo tanto, (juieii dice que sabemos por experiencia la verdad de un enunciado universal suele querer decir que la verdad de dicho enunciado puede reducirse, de cierta forma, a la verdad de otros enunciados —éstos singvilares— que son verdaderos según sabemos por experiencia; lo. cual equivale a decir (jue los enunciados universales están basados en inferencias inductivas. Así pues, la pregunta acerca de si hay leyes naturales cuya verdad nos conste viene a ser otro modo de p r e g u n t a r si las inferencias inductivas están justificadas lógicamente. Mas si queremos encontrar un modo de justificar las inferencias inductivas, hemos de intentar, en primer término, establecer un principio de inducción. Semejante principio sería un enunciado con cuya ayuda pudiéramos presentar dichas inferencias de una forma lógicamente aceptable. A los ojos de los mantenedores de la lógica inductiva, la importancia de un principio de inducción para el inétodu científico es m á x i m a : «...este principio —dice R e i c h e n b a c h — ('•• ¡ T mina la verdad de las teorías científicas; eliminarlo de la c'' • la significaría nada menos que privar a ésta de la posibilidad de decidir sobre la verdad o falsedad de sus teorías ; es evidente que sin él la ciencia perdería el derecho de distinguir sus teorías de las creaciones fantásticas y arbitrarias de la imaginación del poeta» ^. P e r o tal p r i n c i p i o de inducción no p u e d e ser una verdad puramente lógica, como una tautología o un enunciado analítico. En realidad, si existiera un principio de inducción p u r a m e n t e lógico no habría problema de la inducción; pues, en tal caso, sería menester considerar todas las inferencias inductivas como transformaciones puramente lógicas, o tautológicas, exactamente lo mismo que ocurre con las inferencias de la lógica deductiva. P o r tanto, el principio de inducción tiene que ser un enunciado s i n t é t i c o : esto es, uno cuya negación no sea contradictoria, sino lógicamente posible. Surge, pues, la cuestión acerca de por qué h a b r í a que aceptar semejante principio, y de cómo podemos justificar racionalmente su aceptación. Algunas personas que creen en la lóijica inductiva se precipitan a señalar, con Reichenbach, que «hi totíiüdad de la ciencia acepta sin reservas el principio de inihicí'ión, y (pie nadie puede tampoco d u d a r de este principio en la vida i'orriénte» ". No obstante, aun sup o n i e n d o que fuese así —después de todo, «la totalidad de la ciencia» p o d r í a estar en u n e r r o r — yo seguiría afirmando que es superfluo todo principio de indvicción, y que lleva forzosamente a incoherencias (incompatibilidades) lógicas.
' II. REICHENBACH, Erhenntnis 1, 19''0 ¡lá;;- 186. (Cf. también las págs. 64 y sig.) • Cf. los comciiUrins de Russell r-csria i!c Hume, que he citado en el apartado *2 de mi Postscript.
' REICHENBACH, ibid., pág. 67.

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de algunos problemas

fundamentales

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A p a r t i r de la obra de H u m e *^ debería haberse visto claramente que aparecen con facilidad incoherencias cuando se admite el principio de i n d u c c i ó n ; y también que difícilmente pueden evitarse (si es que es posible tal cosa ) : ya que, a su vez, el principio de inducción tiene que ser u n enunciado universal. Así pues, si intentamos afirm a r que sabemos por experiencia que es verdadero, reaparecen de nuevo j u s t a m e n t e los mismos problemas que motivaron su introducción : para justificarlo tenemos que utilizar inferencias i n d u c t i v a s ; p a r a justificar éstas hemos de suponer un principio de inducción de orden superior, y así sucesivamente. P o r tanto, cae por su base el intento de fundamentar el principio de inducción en la experiencia, ya que lleva, inevitablemente, a una regresión infinita. K a n t trató de escapar a esta dificultad admitiendo que el principio de inducción (que él llamaba «principio de causación universal») era «válido' a priori». P e r o , a mi entender, no tuvo éxito en su ingeniosa tentativa de dar una justificación a priori de los enunciados sintéticos. P o r mi p a r t e , considero que las diversas dificultades que acabo de esbozar de la lógica inductiva son insuperables. Y me temo que lo mismo ocurre con la doctrina, tan corriente hoy, de que las inferencias inductivas, aun no siendo «estrictamente válidas», pueden alcanzar cierto grado de «seguridad» o de «probabilidad». Esta doctrina sostiene que las inferencias inductivas son «inferencias probables»^. «Hemos descrito —dice Reichenbach— el principio de inducción como el medio por el que la ciencia decide sobre la verdad. P a r a ser más exactos, deberíamos decir que sirve para decidir sobre la p r o b a b i l i d a d : pues no le es dado a la ciencia llegar a la verdad ni a la falsedad..., mas los enunciados científicos pueden alcanzar únicamente grados continuos de p r n b a b d i d a d , cuyos límites superior e inferior, inalcanzal)lcs, son la verdad y la falsedad» *. P o r el momento, puedo hacer caso omiso del hecho de que los creyentes en la lógica inductiva alimentan una idea de la probabilidad que rechazaré luego por sumamente inoportuna para sus propios filies (véase, más adelante, el apartado 8 0 ) . Puedo hacer tal cosa, porque con recurrir a la probabilidad ni siquiera se rozan las dificultades mencionadas: pues si ha de asignarse cierto grado de probabilidad a los enunciados que se l)asan en inferencias inductivas, tal proceder tendrá que justificarse invocando u n nuevo principio de inducción, modificado convenientemente; el cual habrá de justificarse a su vez, etc. Aún más : no se gana nada si el mismo principio de inducción no se toma como «verdadero», sino como meramente «probable». En r e s u m e n : la lógica de la inferencia probable o «lógica
" Los pasajes decisivos de Hume se citan en el apédice *VII (texto correspondiente a las notas 4, 5 y 6 ) ; véase también, más adelante, la nota 2 del apartado 81. " Cf. J. M. KEYNES, A Trcalise on Probability (1921); O. KÜLPE, Vorlesungen Uber Logik (ed. por Selz, 1923); REICHENBACH (que emplea el término «implicaciones probabilísticas»), Axiomatik der Ifahrscheinlichkeitsrechnung, Mathem. • Zeitschr, 3 4 (1932), y otros lugares.
* REICHENBACH, Erkenntnis 1, 1930, pág. 186.

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La lógica de la investigación

científica

de la p r o b a b i l i d a d » , como todas las demás formas de la lógica inductiva, conduce, bien a una regresión infinita, bien a la doctrina del apriorismo *^. La teoría que desarrollaremos en las páginas que siguen se opone directamente a todos los intentos de apoyarse en las ideas de una lógica inductiva. Podría describírsela como la teoría del método deductivo de cunlraslar**, o como la opinión de que una bipótesis sólo p u e d e contrastarse empíricamente —y únicamente después de que lia sido formulada. P a r a poder desarrollar esta tesis (que podría llamarse «deductivismo», por contraposición al «inductivismo»'') es necesario que ponga en claro primero la distinción entre la psicologia del conocimiento, que trata de heclios em[)íricos, y la lógica del conocimiento, que se ocupa exclusivamente de relaciones lógicas. Pues la creencia en una lógica inductiva se debe, en gran p a r t e , a una confusión de los problemas psicológicos con los epistemológicos ; y quizá sea conveniente advertir, de paso, que esta confusión origina dificultades no sólo en la lógica del conocimiento, sino en su psicología t a m b i é n .

2.

E L I M I N A C I Ó N DEL

PSICOLOGISMO

He dicho más arriba que el trabajo del científico consiste en prop o n e r teorías y en contrastarlas. La etapa inicial, el acto de concebir o inventar una teoría, no me parece que exija u n análisis lógico ni sea susceptible de él. La cuestión acerca de cómo se le ocurre u n a idea nueva a una persona — y a sea u n tema musical, un conflicto dramático o u n a teoría científica— p u e d e ser de gran interés para la psicología empírica, pero cai-ece de importancia p a r a el análisis lógico del conocimiento científico.

" Véanse también el capítulo X —especialmente, la nota 2 del apartado 81— y el capítulo *II del Postscript, en los que se hallará una exposición más completa . de esta crítica. ** Se liabrá observado ya que empleamos las expresiones contraste, contrastación, contrastar, someter a contraste, etc., para traducir los términos ingleses test, testing, to test, etc. Los autores de habla inglesa —incluyendo al de esta obra— utilizan también to contrast, pero puede verterse sin dificultad —e incluso más conforme a su sentido— por contraponer o contraponerse. (N. del T.) ° LiEBlc (en Indukíion und Deduktion, 1865) fue probablemente el primero que rechazó el método inductivo desde el punto de vista de la ciencia natural: su ataque se dirigía contra Bacon. Dim EM (en La Théorie physique, son objet et sa structure, 1906; vers. ingl. por P. P. WIENEK, The Aim and Structure of Physical Theory, 1954) ha mantenido tesis marcadamente deductivistas (* Pero en el libro de Diihem se encuentran también tesis inductivistas, por ejemplo, en el cap. III de la primera parte, en el que se nos dice que con sólo experimentación, inducción y generalización se ha llegado a la ley de la refracción de Desearles; cf. la trad, ingl., pág. 155.) Véanse, asimismo, V. KBAFT, Die (Wundjormen der wissenschajllichcn Methoden, 1925, y
CAUNAP, Erkennínis 2, 1932, pág. 440.

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Panorama

de algunos problema»

fundamentales

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Edte no se interesa por cuestiones de hecho (el quid facti? de Kant ),. sino línicamente p o r cuestiones (¡c jiislificacióri o validez (el i¡}iul juris? k a n t i a n o ) ; sus preguntas son del tipo íij^uienle: ; puede justificarse un e n u n c i a d o ? ; en caso aFirniativo, ¿de qué m o d o ? ; ; os c o n t r a s t a b l e ? ; ; depende lógieamenle de oíros e n u n c i a d o s ? ; ; o los contradice quizá? Para «lue un enunciado pueda ser examinado lógicamente de esta forma tiene que habérsenos propuesto :inies : alomen debe haberío formulado y liabérnoslo entregado para su examen bjgico. En consecuencia, distinguiré netamente entre el proceso de concebir una idea nueva y los uuModo* y resultados de su examen lógico. En cuanto a la tarea de la lógica del ennocimienio —que be contrapuesto a la psicología del misn;o—, me basaré en el supuesto de que consiste j)ura y exclusivamente en la investigaei<in de lf>s métodos empleados en las eontrastaciones sistemáticas a (pie debe someterse toda idea nueva antes de que se la pueda sostener seriamente. Algunos objetarán, tal vez, que sería más jiertineole considerar como ocupación propia de la epistemología la fabricación de lo que se ha llamado una ^reconstrucción racional» de los pasos que han llevado al científico al descubrimiento, a encontrar ima nueva verdad. Pero la cuestión se convierte entonces e n : ¿ q u é es, exactamente, lo que queremos reconstruir? Si lo que se trata de reconstruir son b>s procesos que tienen lugar durante el estímulo y formación de inspiracion(;s, me niego a aceptar semejante cosa como tarea de la bigica del conocimiento : tales procesos son asunto de la psicología empírica, pero difícilmente de la lógica. Otra cosa es que queramos reconstruir racionalmente las ciinlnialaciones subsiguientes, mediante las que se puede descubrir que cierta ins|)iración fue un descubrimiento, o se puede reconocer como un e<Miocimiento. Kn la medida en que el científico juzga críticamente, nmdifica o desecha su i)ropia ins)iiración, podemos considerar —si así nos place— que el análisis metodológico erap r e n d i d o en esta obra es una especie de «reconstrucción racional» de los procesos intelectuales correspondientes. Pero esta reconstrucción no habrá de describir tales procesos según acontecen r e a l m e n t e : siWo puede dar un esqueleto lógico del procedimiento de contrastar. Y tal vez esto es todo lo que quieren decir los que hablan de una «reciuistrucción racional» de los medios por los que adquirimos conocimientos. Ocurre que los razonamientos expuestos en este libro son enteramente independientes de este problema. Sin embargo, mi opinión del asunto —valga lo que valiere— es que no existe, en absoluto, un método lógico de tener nuevas ideas, ni una reconstrucción lógica de este proceso. Puede expresarse mi parecer diciendo que todo descubrimiento contiene «un elemento irracional» o «una intuición creadora» en el sentido de Bergson. Einstein habla de un modo parecido de la «búsqueda de aquellas leyes sumamente universales... a p a r t i r de (as cuales puede obtenerse una imagen del m u n d o por pura deducción. No existe una senda lógica ^—dice— que encamine a estas...

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La lógica de la investigación

científica

leyes. Sólo p u e d e n alcanzarse p o r la intuición, apoyada en algo así como una introyección ('^Einfühlung') de los objetos de la experiencia» ^.

3.

CONTRASTACIÓN DEDUCTIVA DE TEORÍAS

De acuerdo con la tesis que hemos de p r o p o n e r aquí, el método de contrastar críticamente las teorías y de escogerlas, teniendo en cuenta los resultados obtenidos en su contraste, procede siempre del modo Que indicamos a continuación. Una vez presentada a título provisional u n a nueva idea, aún no justificada en absoluto —sea una anticipación, u n a hipótesis, un sistema teórico o lo que se q u i e r a — , se extraen conclusiones de ella por medio de una deducción lógica; estas conclusiones se comparan entre sí y con otros enunciados pertinentes, con objeto de hallar las relaciones lógicas (tales como equivalencia, deductibilidad, compatibilidad o incompatibilidad, etc.) que existan entre ellas. Si queremos, p o d e m o s distinguir cuatro procedimientos de llevar a cabo la contrastación de una teoría. En p r i m e r lugar, se encuentra la comparación lógica de las conclusiones unas con otras: con lo cual se somete a contraste la coherencia interna del sistema. Después, está el estudio de la forma lógica de la teoría, con objeto de d e t e r m i n a r su c a r á c t e r : si es u n a teoría empírica —científica— o si, p o r ejemplo, es tautológica. En tercer t é r m i n o , tenemos la comparación con otras teorías, que tiene por p r i n c i p a l mira la de averiguar si la teoría e x a m i n a d a constituiría un adelanto científico en caso de que sobreviviera a las diferentes contrastaciones a que la sometemos. Y finalm e n t e , viene el contrastarla p o r medio de la aplicación empírica de las conclusiones que pueden deducirse de ella. Lo que se pretende con el último tipo de contraste mencionado es descubrir hasta qué p u n t o satisfarán las nuevas consecuencias de la teoría —sea cual fuere la novedad de sus asertos— a los requerimientos de la práctica, ya provengan éstos de experimentos p u r a m e n t e científicos o de aplicaciones tecnológicas prácticas. T a m b i é n en este caso el procedimiento de contrastar resulta ser d e d u c t i v o ; veámoslo. Con ayuda de otros enunciados anteriormente aceptados se deducen de la teoría a contrastar ciertos enunciados singulares —-que podremos d e n o m i n a r « p r e d i c c i o n e s » — ; en especial, predicciones que sean fácilmente contrastables o aplicables. Se eligen entre estos enunciados los que no sean deductibles de la teoría vigente, y, más en particular, los que se en* Comunicación en el sesenta cumpleaños de Max Planck. El pasaje citado comienza con las palabras: «La tarea suprema del físico es la búsqueda de aquellas leyes sumamente universales», etc. (citado según A. EINSTEIN, Mein Weltbüd, 1934, pág. 168; traducción ingl. por A. HARRIS, The World as I see It, 1935, pág. 125). En LlEBIG, op. cit., se liailan con anterioridad ideas parecidas; cf. también MACH, Principien der Wármelehre (1896), págs. 443 y sigs. * La palabra alemana mEinfiíhlungí) es difícil de traducir; Harris vierte: «sympathetic understanding of experience» (compreiisión sim-pática de la experiencia).

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falsación. Conviene observar que u n a decisión positiva p u e d e apoyar a la teoría e x a m i n a d a sólo temporalmente. P e r o si la decisión es negativa. al cual podemos dotar de este otro contenido semántico sin grave riesgo. la siguiente : al rechazar el método de la inducción — p o d r í a decirse—• privo a la ciencia empírica de lo que parece ser su característica más importante . si las conclusiones h a n sido falsadas**. En el procedimiento que acabamos de esbozar no aparece n a d a que pueda asemejarse a la lógica inductiva. falsifier. 4. e t c . esta falsación revela que la teoría de la que se han deducido lógicamente es también falsa. e intentaré mostrar que todos los problemas que se suelen l l a m a r ^epistemológicos» p u e d e n tratarse dentro del marco de dicho análisis. podemos decir que ha «demostrado su temple» o que está loorroborada» *^ p o r la experiencia.blogspot. si las conclusiones singulares resultan ser aceptables. al parecer. la teoría a que nos referimos ha pasado con éxito las contrastaciones (por esta v e z ) : no hemos encontrado razones p a r a desecharla. E L PROBLEMA DE LA DEMARCACIÓN E n t r e las muchas objeciones que pueden hacerse contra las tesis que he propuesto ahora mismo. por otra p a r t e . poema X .Panorama de algunos problemas fundamentales 33 uaentren en contradicción con ella. comp a r á n d o l o s con los resultados de las aplicaciones prácticas y de experimentos. Si la decisión es positiva. esto quiere decir que hago desaparecer las barreras que ** E m p l e a m o s cl verlio falsar y sus derivados (falsable. En particular. Falsar es u n t é r m i n o técnico del juego del tresillo. pues otras decisiones negativas subsiguientes pueden siempre derrocarla. faUador. http://psikolibro. o sea. 114 c. B E R C E O . los problemas a que da lugar la lógica inductiva pueden eliminarse sin dar origen a otros nuevos en su lugar. o verificadas. Durante el tiempo en que una teoría resiste contrastaciones exigentes y minuciosas.). En este libro pretendo dar u n análisis más detallado de los métodos de contrastación deductiva. ) : pues tanto falsificar como falsear tienen en castellano u n sentido p e r f e c t a m e n t e vivo. ni siquiera m e r a m e n t e «probables». " Acerca de este término. Vida de Santo Domingo de Silos. Historia troyaua polimétrica. q u e provocaría incesantes malentendidos si se empleasen a q u í p a r a t r a d u c i r to falsify ( q u e el autor emplea exclusivamente en el sentido de «poner de manifiesto que algo es o era falso»). e t c . y en que no la deja anticuada otra teoría en la evolución del progreso científico.com . no es inexistente en la historia del idioma con significado p r ó x i m o al q u e aquí le d a m o s : cf. quizá. la más i m p o r t a n t e es. falsification. 151 {N. Milagros de Nuestra Señora. esto es. 91 c. No he supuesto un solo instante que. en virtud de unas conclusiones «verificadas». ) como versión de to falsify y los suyos (falsifiable. del T. En ningún momento h e asumido que podamos pasar p o r u n razonamiento de la verdad de enunciados singulares a la verdad de teorías. pueda establecerse que unas teorías sean «verdaderas». véanse la nota *1 antes del apartado 79 y el apartado *29 de m i Postscript. A continuación tratamos de decidir en lo que se refiere a estos enunciados deducidos (y a o t r o s ) .

de lo tratado en los apartados 1 a 6 y 13 a 24). Los positivistas modernos son capaces de ver con mayor claridad que la ciencia no es u n sistema de conceptos. a los empiristas que siguen las banderas del «positivismo». 11. cast. por ejemplo. 426. el prometedor comienzo del Tractatus de Wittgenstein —«El mundo es la totalidad de los hechos. por u n lado. * Compárese con el próximo párrafo y la alusión a los epistemólogos. de un sistema teórico . *24 (los cinco últimoa párrafo») y *25. con Kant se convirtió en el p r o b l e m a central de la teoría del conocimiento. *la incluyo aqui. el más fundamental. pág. en otras palabras. «proposiciones atómicas». Erkenntnis 3. derivaban de la e x p e r i e n c i a . están dispuestos a admitir únicamente como científicos o legítimos los enunciados que son reducibles a enunciados elementales (o «atómicos») de experiencia — a «juicios de percepción». Buenos Aires. Véase también mi Open Society and its Enemies. 1957. o i d e a s ) que. deberíamos designar al problema de la demarcación como «problema de K a n t » . la cita de Reichenbach del texto correspondiente a la nota 1 del apartado 1. Paidós. según entiendo. traducida. como ellos decían. especialmente loa apartados • l l (nota 5). Debería haber recordado que. la razón principal por la que los epistemólogos con inclinaciones empiristas tienden a prender su fe en el «método de la inducción». págs. *' Veo ahora que cuando escribí este texto sobreestimé a los «positivistas mo» dernos». en el que ataca a la persona que «no había dado significado a ciertos signos de sus proposiciones». no de las cosas»— queda anulado por su final. etc. llamamos «problema de H u m e » al de la inducción. tales como sensaciones (o datos sensib l e s ) . Mi respuesta a esta objeción es que mi principal razón para rechazar la lógica inductiva es precisamente que no proporciona un rasgo discriminador apropiado del carácter empírico. 230 y sig. Llamo problema de la demarcación ^ al de encontrar un criterio que nos permita distinguir entre las ciencias empíricas. percepciones. la última frase de su Enquiry Concerning Human Understanding. H u m e conoció este problema e intentó resolverlo °. no metatísico. parece ser que la constituye su creencia de que éste es el único método que puede p r o p o r c i o n a r un criterio de demarcación a p r o p i a d o : esto se aplica. por otro. Los antiguos positivistas estaban dispuestos a admitir únicamente como científicos o legítimos aquellos conceptos (o bien nociones. (T. En realidad. o. Si.blogspot. ' Cf. 1933. aquellos conceptos que ellos creían lógicamente reducibles a elementos de la experiencia sensorial. LODEL. sino más bien un sistema de enunciados * \ En consecuencia. impresiones.1 enemigos. «cláusulas protocolarias» ' Acerca de esto (y. formando el apéndice *I. http://psikolibro. o sea.com . de E. cap. y los sistemas «metafísicos». compárese mi nota. apartado II [vers. recuerdos visuales o auditivos. La sociedad abierta y SU.)].34 La lógica de la investigación científica separan la ciencia de la especulación metafísica. especialmente. siguiendo a Kant. que no proporciona un acrilerio de demarcaciónit apropiado. De estos dos problemas — q u e son fuente de casi todos los demás de la teoría del conocimiento— el de la demarcación es. asi como el capitulo •! de mi Postscript. a este respecto. asimismo.

Panorama de algunos problemas fundamentales 35 o como los quieran l l a m a r * ' — . Como quiera que sea. Pero si con las expresiones «absurdo» o «carente de sentido» no queremos expresar otra cosa. no es sino u n parloteo absurdo —«sofistería e ilusión». Los positivistas suelen interpretar el problema de la demarcación de u n modo naturalista: como si fuese u n problema de la ciencia nat u r a l . Mili había usado la expresión «carente de sentido» de forma análoga. p o r definición. 1932.com . además de que sus enunciados son no empíricos. *sin duda alguna bajo la influencia de Comte. D. citados en mi Open Society. los apartados 7 y 28). pero. nota 51 del capítulo I I . po» H. ed. p o r decirlo así. Erkenntnis 2.) ' CARNAP. lo adoptaron pronto otras personas. ha condenado su propio Tractatus en la última página. desgraciadamente.blogspot. 219 y sigs. Anteriormente. p o r su misma naturaleza. también mi Postscript. en la naturaleza de las cosas— entre la ciencia empírica p o r una parte y la metafísica p o r otra. http://psikolibro. de igual modo que Wittgenstein. que «no perteneciente a la ciencia e m p í r i c a » . págs. Las expresiones «absurdo» y «carente de sentido» c o m p o r t a n una evaluación peyorativa (y se pretende que la c o m p o r t e n ) . No cabe duda de que el criterio de demarcación implicado de este modo se identifica con la lógica inductiva que piden. más tarde. '" Hume. y. Tratan constantemente de demostrar que la metafísica. y lo utilizaron para transmitir justamente la clase de significado que yo había querido evitar. por tanto. 1911. cf. sin duda alguna. nada depende de los nomhres. Cuando inventé el nuevo nombre «enunciado básico» (o «proposición básica»: véanse. en tal caso la caracterización de la metafísica como u n absurdo carente de sentido será t r i v i a l : pues a la metafísica se la define n o r m a l m e n t e como no empírica. apartado *29. Desde el momento en que rechazo la lógica inductiva h e de rechazar también todos estos intentos de resolver el problema de la demarcación : con lo cual este problema aumenta de importancia en el presente estudio. nos encontramos con que cada vez que los positivistas h a n intentado decir con m a y o r claridad lo que significaba «con sentido» la tentativa conducía al mismo r e s u l t a d o : a u n a definición de «cláusula con sentido» (en contraposición a «pseudocláusula sin sentido») que simplemente reitera el criterio de demarcación de su lógica inductiva. Hutton. condenó su propia Enquiry en la ultima página. lo que los positivistas t r a t a n r e a l m e n t e de conseguir no es tanto una demarcación acertada como d e r r i b a r definitivamente ^ y a n i q u i l a r la metafísica. P e r o — n a t u r a l m e n t e — los positivistas creen que pueden decir de la metafísica m u c h a s otras cosas. también los Early Essays on Social Philosophy de COMTE. Esto «se hace patente» con gran claridad en el caso de Wittgens" Desde luego. como dice H u m e . (Véase la nota 2 al apartado 10. más abajo. lo hice sólo porque necesitaba un término no cargado con la connotación de enunciado perceptivo. En lugar de considerar que se encuentran ante la tarea de prop o n e r una convención a p r o p i a d a . El hallazgo de u n criterio de demarcación aceptable tiene que ser u n a tarea crucial de cualquier epistemología que no acepte la lógica inductiva. creen que tienen que descubrir u n a diferencia — q u e existiría. Cf. que deberíamos « a r r o j a r al fuego» *^.

notas 46 y 51 y sig. por el simple hecho de que no son auténticos enunciados» '. op. con lo cual se resolvía el problema de la inducción.221. estrictamente. algunas palabras acerca de esta situación lógica. se encontrarán otras referencias en la nota *1 que precede al apartado 12 (pág. 156 (la cursiva es mía). mi Open Society. Podemos darnos cuenta de que el criterio de sentido de Wittgenstein coincide con el criterio de demarcación de los induetivistas. y. sino que es Inás bien una prescripción para la formación de enunciados». Tractatus Logico-Philosophicus (1918 y 1922). por ejemplo. pues hacemos siempre —por decirlo así— la salvedad de que puede ser modificada a la vista de nuevas experiencias. Reconocemos. 26 y sigs. Si puedo añadir. y «A Note on Berkeley as a Precursor of Mach». págs. Y es precisamente al llegar al problema de la inducción donde se d e r r u m b a este intento de resolver el problema de la demarcación : los positivistas. Proposición 5. La tentativa wittgensteiniana de desenmascarar el p r o b l e m a de la inducción como un psevuloproblcma vacío. 57). con Hume. [vers.) Schlick atribuía esta teoría a una comunicación personal de Wittgenstein. y p o r qué ha de asignar a unos y otros el mismo estatuto : * WITTGENSTEIN. TIERNO GALVÁN. 1959.03 y 2. no podemos hablar nunca de una verificación absoluta de una ley. Si se aplicase con absoluta coherencia. que caracteriza como descripciones o «imágenes de la realidad» ^ (caracterización. como es natural. en The British Journal for the Philosophy of Science. en principio. el criterio de sentido de Wittgenstein rechazaría por carentes de sentido aquellas leyes naturales cuya búsqueda. del capítulo 11. Madrid.. mi trabajo «Three Views Concerning Human Knowledge». entre paréntesis —continúa Schlick—. Véase también el apartado *12 de mi Postcript. por cierto. * (No cabe duda de que se pretendía incluir en «formación» la transformación y la deducción. por tanto. la nota 1 del apartado 2. En mi Postscript trato asimismo este problema: apartados *11 a *14 y *19 a *26. [Véanse. pág. que ha de cubrir todas las proposiciones con s e n t i d o ) . 1931. IV. sin más que r e m p l a z a r las palabras «científica» o «legítima» p o r «con sentido». es mucho más antigua : forma parte de la tradición instrumentalista que puede hacerse remontar a Berkeley e incluso más atrás.)]. el hecho mencionado arriba significa que una ley natural no tiene.blogspot. en realidad. 1953. Proposiciones 4. ° Cf. Schlick escribe (pág.. " WITTGENSTEIN. es «la tarea suprema del físico»: nunca podrían aceptarse como enunciados auténticos o legítimos. Pues tampoco las leyes científicas p u e d e n reducirse lógicamente a enunciados elementales de experiencia. me refiero exclusivamente. que no existe semejante justificación lógica: no puede h a b e r ninguna. al Tractatus («se hace patente» es una de sus expresiones favoritas). en Contemporary British Philosophy. Naturwissenschaften 19. 1 5 1 ) : «Se ha hecho notar a menudo que. cit.01. en sus ansias de aniquilar la metafísica. 4..36 La lógica de la investigación científica tein. reimpreso en mi Conjectures and Refutations. *Esto se escribió en 1934. de E. (Cf. 1957 (T. 1956. cast. 4.] ' SCHLICK. el carácter de un enunciado. En lo que se refiere a las leyes naturales. ha sido expresada p o r Schlick *' con las siguientes p a l a b r a s : «El p r o b l e m a de la inducción consiste en p r e g u n t a r por la justificación lógica de los enunciados universales acerca de la realidad. Esto hace ver que el criterio inductivista de demarcación no consigue trazar una línea divisoria entre los sistemas científicos y los metafísicos. aniquilan j u n t a m e n t e con ella la ciencia natural. según el cual toda proposición con sentido tiene que ser lógica' mente reducible* a proposiciones elementales (o «atómicas»).. Revista de Occidente.) Pero. como dice Einstein ^.com . http://psikolibro. " Schlick atribuyó a Wittgenstein la idea de tratar las leyes científicas como pseudoproposiciones.

http://psikolibro. Así pues. pero se sienten atraídos aún en Cf. por P. " Creo que siempre es posible una discusión razonable entre partes interesadas por la verdad y dispuestas a prestarse atención mutuamente (cf. claro está— no considero que haya de ocuparme en derrib a r la metafísica. Y lo mismo h a r á n quienes ven «la esencia de la ciencia. como finalidad d e la ciencia. sino la libertad de dogmatismos . En cuanto a si tal convención es a p r o p i a d a o no lo es. P o r supuesto que la elección de tal finalidad tiene que ser. por juicios de valor y por predilecciones. * Véanse también mi Open Society. y mi trabajo «The Demarcation between Science and Metaphysics». en última instancia. en vez de semejante cosa. la nota 1). nota 1 del apartado 19. o en definir los conceptos de «ciencia empírica» y de «metafísica» de tal manera que. Las metas de la ciencia a las que me refiero son otras. en formular u n a caracterización a p r o p i a d a de la ciencia empírica. irrevocablemente verdaderos °. ante un sistema dado de enunciados. lia de considerarse como una propuesta para un acuerdo o convención.blogspot. que consideran reside en su «carácter de totalidad» y en su «verdad y esencialidad reales» '^". ed. cf. mi Open Society. lo cual serviría únicamente para perturb a r la cuestión y significaría una recaída en el dogmatismo positivista. mas sólo es posible u n a discusión razonable de estas cuestiones entre partes que tienen cierta finalidad común a la vista. notas 46. entregado en enero de 1955 para el lomo dedicado a Cfernap (aún no publicado) de la Library of Living Philosophers.. Difícilmente estarán dispuestos a otorgar esta dignidad a la física teórica moderna. en la que tanto otras personas como yo vemos la realización más completa hasta la fecha de lo que yo llamo «ciencia empírica». capítulo 24). su p o d e r de elucidar los problemas de la teoría del conocimiento. SpANiv (Kate^orienlehre. Así pues. o sea. seamos capaces de decir si es asunto o no de la ciencia empírica el estudiarlo más de cerca.. Mi criterio de demarcación. ' Esta es la tesis de Dingier. en su dignidad». p o r tanto. P o r tanto. 1924). objeto de una decisión que vaya más allá de toda argumentación racional *^. quienquiera que plantee un sistema de enunciados absolutamente ciertos. en lugar de descastar radicalmente la metafísica de las ciencias empíricas. SciiiLPP. No alcanzo a ver más que una sola vía para argumentar racionalmente en apoyo de mis p r o p u e s t a s : la de analizar sus consecuencias lógicas —señalar su fertilidad. A. '" Tesis de O.com .Panorama de algunos problemas fundamentales 37 pues el veredicto del dogma positivista del sentido es que ambos son sistemas de pseudoaserciones sin sentido. Mas espero que sean aceptables para todos los que no' só_Io aprecian el rigor lógico. admito abiertamente que p a r a llegar a mis propuestas me he guiado. 51 y 52 del capítulo 11. Frente a estas estratagemas'antimetafísicas —antimetafísicas en la intención. el positivismo lleva a una invasión del campo científico p o r aquélla *. para quienes buscan la aplicabilidad práctica. sino. las opiniones pueden d i f e r i r . en última instancia. presentándolas como el blanco verdadero o esencial de la ciencia. No trato de justificarlas. el apartado 78 (por ejemplo. es seguro que rechazará las propuestas que voy a h a c e r aifuí. sin embargo.

P r i m e r o . trad. se pretende que el sistema llamado «ciencia empírica» represente únicamente un m u n d o : el «mundo real» o « m u n d o de nuestra experiencia» * ' . sigo considerando que la p r i m e r a tart^a de la lógica del conocimiento es p r o p o n e r un concepto de ciencia empírica con objeto de llegar a un uso lingüístico — a c t u a l m e n t e algo incierto— lo más definido posible. debe satisfacer el criterio de demarcación (cf. y a fin de trazar u n a línea de demarcación clara entre la ciencia y las ideas metafísi-'" cas — a u n cuando dichas ideas p u e d a n haber favorecido el avance de la ciencia a lo largo de toda su historia. podemos distinguir tres requisitos que nuestro sistema teórico empírico t e n d r á que satisfacer.com .blogspot. «Die Religiositat der Forschung». Una vez que he hecho estas advertencias. que nos desafían a ensayar respuestas nuevas e insospechadas. 23 y sigs. en segundo lugar. con todo. así como ha habido ideas metafísicas que h a n puesto una barrera al avance de la ciencia. Algxmas de ellas surgen del hecho de que tienen que existir muchos sistemas teóricos cuya estructura lógica sea muy parecida a la del sistema aceptado en un m o m e n t o d e t e r m i n a d o como sistema de la ciencia empírica. y que —en esta misma m e d i d a — es «metafísica» ". también: PLANK. Positivismus und r/Bale Aussenwelt (1931). me siento inclinado a pensar que la investigación científica es imposible sin fe en algunas ideas de una índole p u r a m e n t e especulativa (y. asimismo. el apartado 85 y mí Postscript. los apartados 6 y 2 1 ) . ^. a veces. 43. no será metafísico. Y. ingl. \ si miramos el asunto desde un ángulo psicológico. en Mein Weltbild (1934). págs. el apéndice *X http://psikolibro. HARRIS. es decir. * Véanse. Pues no p u e d e negarse que. y EINSTEIN. *' Cf.38 La lógica de la investigación científica m a y o r medida por la aventura de la ciencia y p o r los descubrimientos que una y otra vez nos enfrentan con cuestiones nuevas e inesperadas. h a de ser sintético. sino representará u n m u n d o de experiencia " Cf. pág. Ni siquiera llego a afirmai que la metafísica carezca de valor para la ciencia empírica. por A. En ocasiones se describe esta situación diciendo que existen muchísimos «mundos lógicamente posibles» —posiblemente u n n ú m e r o infinito de ellos—. Con objeto de precisar u n poco más esta afirmación. han existido otras — t a l el atomismo especulativo— que la han ayudado. El hecho de que ciertos juicios de valor hayan influido en mis propuestas no quiere decir que esté cometiendo el error de que he acusado a los positivistas —el de intentar el asesinato de la metafísica p o r medio de nombres infamantes—. s u m a m e n t e b r u m o s a s ) : fe desprovista enteramente de garantías desde el p u n t o de vista de la ciencia. L A E X P E R I E N C I A COMO MÉTODO La tarea de formular una definición aceptable de la idea de ciencia empírica no está exenta de dificultades. Tlie fVorld as I see It (1935). posible. de suerte que p u e d a representar u n m u n d o no contradictorio.

debemos elegir ' SCHLICK. es menester que sea un sistema que se distinga — d e alguna m a n e r a — de otros sistemas semejantes por ser el que represente nuestro m u n d o de experiencia. como una teoría del método empírico — u n a teoría de lo que normalmente se llama experiencia. en mi opinión.. u n auténtico enunciado tiene (pie ser susceptible de verificación concluyente-a ^. Erkenntnis 1. meaning^—• equivale a exigir que todos los enunciados de la ciencia empírica (o. en tercer teiniino. *' No me refiero aquí. 150. sino por su método de distinción. P o r tanto. pág. y todavía avanzó más en este sentido en http://psikolibro. aún con mayor c l a r i d a d : «Si no es posible determinar si un enunciado es verdadero. is^rá lógicamente inadmisible la inferencia de teorías a p a r t i r de enimciados singulares que estén «verificados p o r la experiencia» (cualquiera que sea lo que esto quiera d e c i r ) . a la llamada «inducción matemática». la «experiencia» resulta ser un método distintivo mediante el cual un sistema teórico puede distinguirse de o t r o s .com . 229. ^'cómo ha de distinguirse el sistema que represente nuestro m u n d o de experiencia? He a([ui la respuesta: por el hecho de que se le ha sometido a contraste y ha resistido las contrastaciones. Si queremos evitar el error positivista de que nuestro criterio de demarcación elimine los sistemas teóricos de la ciencia n a t u r a l *^. 1931. Así. las teorías no son nunca verifical)les empíricamente. desde luego. Así pues. podemos decir que tienen que ser (¡. 6. 19. *'' En su Logical Syntax (1937. puede describirse la teoría del conocimiento. Según esta opinión.decidihles de modo concluyentei). cuya tarea es el análisis del método o del proceder peculiar de la ciencia empírica. 321 y sig. Esto quiere decir que se le ha de distinguir aplicándole el método deductivo que pretendo analizar y describir.blogspot. lo que niego es que exista nada que pueda llamarse inducción en lo que se denominan «ciencias inductivas»: que existan «procedimientos inductivos» o «inferencias inductivas». con lo cual la ciencia empírica se caracteriza —al parecer— no sólo por su forma lógica. págs. L A FALSABILIDAD COMO CRITERIO DE DEMARCACIÓN El criterio de demarcación inherente a la lógica inductiva —esto es..) P o r tanto. (Desdfi luego. Esto quiere decir que han de tener una forma tal que sea lógicamente posible tanto verificarlos como falsarios. ' WAISMANN. ésta es también la opinión de los inductivistas. el dogma positivista del significado o sentido [en ingl. Ahora b i e n . Naturwissenschajten 19. entonces carece enteramente de sentido : pues el sentido de un enunciado es el método de su verificación» ^.30. Mas. que intentan caracterizar la ciencia empírica por su empleo del método inductivo.).. dice S c h l i c k : i(. pág.Panorama de algunos problemas fundamentales 39 p o s i b l e . no existe nada que pueda llamarse inducción *'. Carnap admitía que se trataba do un error (y mencionaba mis críticas). todos los enunciados «con sentido») sean susceptibles de una decisión definitiva con respecto a su verdad y a su falsedad . y Waismann escril)e.

7(71 ) se ve oblifíaílo a (leeir (pág. además.deludo a su caráclcr lógico— con enunciados singulares posibles. " ó ) q u e . si'ilo admitiré un sistenuí entre los cienlífieos o empíricos si es siiseeptil)le de ser fontrnslndo |)or la experiencia. 1037. en un sentido positivo . l'. es u n puro m i t o (aunf|ue gran n ú m e r o de refutaciones de mi teoría están ba. pero no de sentido. de una vez para siempre.40 ha lógica de la investigación cientijica un criterio que nos permita ailinitir en el dominio de la ciencia em])írica incluso enunciados que no puedan verificarse. segéui se admite. § 10 {paps. *^ üiis(^rvese (}ue prü})<)níj. en F R A N K . pág. ' i l ) . (liindc rcconoci*) el liecho Í]C que las Icyrs iinivcrsnlos no son solamcnl(i ((('(niv(^nicnt('^'> para la ciLMicia. h a r é ver (en los apartados ^l a 16) ipie e-^la ohjecii'm carece de jicso.nuevo un intento de volver contra mí mi propia crítica del criterio induelivista de demarcaci(ui : pues podría parecer que cabe su--citar objeciones contra la falsahilidad como criterio de demarcación aiuilogas a las (pie yo he' suscitado contra la verificahilidad. cpie a n t e r i o r m e n t e (en el apartado 4 ) he criticado e n é r g i c a m e n t e el empleo de la idea de sentido como criterio de demarcación.a falsahilidad separa dos tipos de enunciados perfectamente dolados de sentido. Advie'rtase. la nota 1 J e l aparlodu 4.sadas en é l ) decir que haya propuesto j a m á s la falsaljilidad como criterio ile sentido. sino el de la falsahilidad de los s i s t e m a s * ' . más arrilia. ) . ^itio incluso «cscncialosi» (Philosophy of Sciriicfí 4 . Die Katisaliliil and ilirp Cri'nzfn ( I 9 . ]'(?r(> n i su i)!ira iniliirtivista ÍAi^ivnl Foundations of Probability {19." ed. í'Jül ). I. el enunciado «lloverá o no l.lo\(rá acpii mañana» no se considerará em[)írico. aún más enerí^icíhuente.) Pueden hacerse varias ohjcciorics ai criterio de demarcación que acallamos de p r o p o n i r .com . Pero. se encamina en una direccitin falsa. y q u e ataco el dogrna del sentido. Dicho de o l í ) m o d o : no exigiré que un sistema científico pueda ser seleccionado.n jirimcr lugar. auníjue no es necesario expulsarlas tie la ciencia. y en D l B l s i. en el at>artado 9. ésta puede manejárselas perfectamente sin cuas. mientras que a este otro. como es la de rcfutahilidad. paps. . 100 y sip. puede muy hien jiarecer que toda sugerencia de que la ciencia (pie.. pero sí (pie sea susv i-plilde de selección en un sentido negativo por medio de contrastes i pruehas cin])íricas: ¡la de ser posible refutar por la experiencia un s'slcina cienlijico entpirico '. Sin emhargo. ((•{. por el simple hecho de (pie no puede ser refutado . [uies el volumen de informaeiém |iosili\íi «pie un enunciado científico comporta es tanto mayor cuanto más'fácil es <\ue cli(i([»e . ciertamente. Estas consideraciones nos sufíieren i ue el criterio de demarcaci<ui (pie hemos de adoptar no es el de la i p) ijiraltilidad.'5. Die Definition {. (No en vano llamamos ((leyes» a las leyes de la Nalurale/a : cuanto más prohihcn más dicen. nos proporciona informaciones positivas haya de caraclerizarsc [)or satisfacer ima exigencia negativa. asimi.) Puede también hacerle ih.10) \U('1V(Í a una pftsiciíin muy scnicjantc a la tpie aquí c r i t i c a m n s : al e n c o n t r a r (jue las leyes u n i \ ei-ilcs liriicn prcbahiUdad cero (pií^. d(d)e considerársele empírico.smo. 13 y s i g . ((lloverá a(pií m a ñ a n a » .blogspot. Por tanto. especialmente los apartados *17 y *19. los falsahles y los no falsables : traza u n a línea dentro del leníruaje eon sentidí).) http://psikolibro. TestabíUty and Mcaniíifi. 27 ) .AV. no alrededor de él. capitulo I. (Así. F n otros autores se e n c u e n t r a n ideas a n á l o g a s : por ejemplo. Véanse también el apéndice *I y el capítulo *1 de mi Postscript.o la falsaliilitlad Cíjmo criterio de demareacií'm.

a d o p t a r la posición de negarse a a d m i t i r cualquier experiencia falsadora. y p u e d e pretenderse que este hecho convierte en dudoso — p o r lo menos— el valor lógico del criterio de demarcación que h e p r o p u e s t o . de la que se dio cuenta H u m e . Se reconoce que los científicos no suelen proceder de este modo. incluso.com . por el contrario. en «dirección i n d u c t i v a » : esto es. El criterio de demarcación propuesto nos conduce a una solución del problema de H u m e de la inducción. En consecuencia. de enunciados singulares a universales. sigue siendo imposible — p o r varias razones—• falsar de u n modo concluyente u n sistema teórico : pues siempre es posible encontrar una vía de escape de la falsación. esto es. Más grave puede parecer u n a tercera objeción. Su raíz se encuentra en la aparente contradicción existente entre lo que podría llamarse «la tesis fundamental del empirismo» —la de que sólo la experiencia puede decidir acerca de la verdad o la~ falsedad de los enunciados científicos— y la inadmisibilidad de los razonamientos inductivos. p o r medio de inferencias p u r a m e n t e deductivas (valiéndose del modus tollens de la lógica clásica) es posible argüir de la verdad de enunciados singulares la falsedad de enunciados universales. como lógicamente posibles. p o r ello. Pues voy a p r o p o n e r (en los apartados 20 y siguientes) que se caracterice el m^étodo empírico de tal forma que excluya precisamente aquellas vías de eludir la falsación que mi imaginario crítico señala insistentemente. el p r o b l e m a de la validez de las leyes naturales. Su meta no es salvarles la vida a los sistemas insostenibles.Panorama de algunos problemas fundamentales 41 Este ataque no m e alteraría. como si dijéramos. que. r e t i r a r mi propuesta de a d o p t a r la falsabilidad como criterio de demarcación. con toda razón. es el único tipo de inferencia estrictamente deductiva que se mueve. P o d r í a decirse que. http://psikolibro. se p u e d e .blogspot. Me veo obligado a a d m i t i r que esta crítica es justa . Esta contradicción surge únicamente si se supone que todos los enunciados científicos empíricos han de ser «decidibles de modo concluyente». o sea. pero no necesito. Una argurnentación de esta índole. pero sí p u e d e n estar en contradicción con estos últimos. p o r ejemplo. m e d i a n t e la introducción ad hoc de una hipótesis auxiliar o por cambio ad hoc de u n a definición. en principio. lo que caracteriza al método empírico es su m a n e r a de exponer a falsación el sistema que h a de contrastarse: justamente de todos los modos imaginables. que lleva a la falsedad de enunciados universales. elegir el que comparativamente sea más apto. Pues éstos no son j a m á s deductibles de enunciados singulares. sometiendo a todos a la más áspera lucha por la supervivencia. pero el procedimiento aludido siempre es lógicamente posible . incluso admitiendo la asimetría. sin caer en incoherencia lógica. tanto su verificación como ** Me ocupo ahora más a fondo de esta asimetría en el apartado *22 de mi Postscrif%. Mi propuesta está basada en u n a asimetría entre la -verificabilidad y la falsabilidad: asimetría que se deriva de la forma lógica de los enunciados universales **. sino. De acuerdo con mi propuesta.

mientras que el p r o b l e m a de la base empírica pertenece casi exclusivamente a la teoría del conocimiento. http://psikolibro. pero un científico casi nunca se encuentra en el trance de describir u n enunciado singular como no empírico o metafísico.) Se h a considerado con frecuencia que las experiencias perceptivas proporcionan algo así como una justificación de los enunciados básic o s : se ha m a n t e n i d o que estos enunciados están «basados sobre» tales experiencias.com . los concernientes al carácter empírico de enunciados singulares y a su contrastación— desempeñan un p a p e l en la lógica de la ciencia algo diferente del representado por la mayoría de los demás problemas de que h a b r e m o s de ocuparnos. mi Postscript. Me ocuparé de ellos. etc. pspecialmentc el apartado "'2. E L PROBLEMA DE LA «BASE EMPÍRICA» P a r a que la falsabilidad pueda aplicarse de algún modo como criterio de demarcación deben tenerse a mano enunciados singulares que p u e d a n servir como premisas en las inferencias falsadoras. Todas estas expresiones muestran u n a ten* Acerca de esta question. más en particular. Pues en la práctica de la investigación científica la demarcación presenta. y. nuestro criterio aparece como algo que solamente desplaza el problema — q u e nos retrotrae de la cuestión del carácter empírico de las teorías a la del carácter empírico de los enuneiadós singulares. (Llamo «enunciado básico» o «proposición básica» a un enunciado que p u e d e servir de premisa en u n a falsación e m p í r i c a : brevemente dicho. o que dicha verdad se hace «patente» en las experiencias mencionadas. P o r tanto.42 La lógica de la investigación científica su falsación han de ser posibles. Peífe incluso en este caso se h a conseguido algo. especialmente. que mediante éstas se «manifiesta p o r inspección» la verdad de aquéllos. P o r tanto. a la enunciación de u n hecho singular. falsables— y p u e d a n ser contrastados mediante ensayos sistemáticos de falsación. los problemas de la base empírica —esto es. y que dan origen a enunciados singulares falsos. con las relaciones entre experiencias perceptivas y enunciados básicos. cuya validez no se pone en tela de juicio ''. Es cierto que se tienen errores de observación. sin embargo. 7. véase también mi trabajo mencionado en la nota 1 del apartado 4. o. Si renunciamos a esta exigencia y admitimos como enunciados empíricos también los que sean decidibles en un solo sentido —decidibles unilateralmcnte. u n a urgencia inmediata en lo que se refiere a los sistemas teóricos. * que ahora cstii incluido aquí en el apéndice *I. a veces.blogspot. P u e s gran parte de éstos se encuentran en relación estrecha con la práctica de la investigación. asimismo. sino únicamente las transformaciones tautológicas de la lógica deductiva. m i e n t r a s que r a r a vez se suscitan dudas acerca de la condición empírica de los enunciados singulares. desaparece la contradicción: el método de falsación no presupone la inferencia inductiva. ya que dan lugar a muchos puntos obscuros: lo cual ocurre.

pág. que no pueden j a m á s justificar cnxmciado alguno (aun cuando pueden ser objeto de investigación psicológica). página 848.". ingl. «Si algo es válido — e s c r i b e — para quienquiera que esté en uso de razón. que la objetividad de los enunciados científicos descansa en el hecho de que pueden contrastarse intersubjetivamente *'. *' Desde que escribí estas palabras he generalizado esta formulación: pues la contrastación intersubjetiva es meramente un aspecto muy importante de la idea más general de la crítica intersubjetiva. ALVAREZ. en el mejor de los casos.com . pero que son. Ahora bien . entonces su fundamento es objetivo y suficiente» ^. 3." e d . he de volverme hacia el problema de la objetividad científica. por tanto. O B J E T I V I D A D •CIENTÍFICA Y CONVICCIÓN SUBJETIVA Las palabras «objetivo» y «subjetivo» son términos filosóficos cargados de una pesada herencia de usos contradictorios y de discusiones interminables y nunca concluyentes. 1933: Critique of Pare Reason. II (T. 8. cast. Con todo. las señalaban fantasinalmente con metáforas. p o r una parte. ^ Kritik der reinen Vernunft.)}.blogspot.Panorama de algunos problemas fundamentales 43 dencia perfectamente razonable a subrayar la estrecha conexión existente entre los enunciados básicos y nuestras experiencias perceptivas. las relaciones lógicas objetivas existentes entre los diversos sistemas de enunciados científicos y en el interior de cada uno de ellos. P o r el momento. según creo. nuestras experiencias subjetivas o nuestros sentimientos de convicción. ) : Critica de la razón pura (Sopeña Argentina. pues los términos «objetivo» y «subjetivo» que acabo de utilizar necesitan aclaración. Abschnitt (2.. o. capítulo II. Esta idea más general. Diré. Hemos de distinguir. capítulo II. y. de J. independientemente de los caprichos de n a d i e : una justificación es «objetiva» si en principio puede ser contrastada y comprendida por cualquier persona. y era descrita por expresiones de análoga obscuridad que no aclaraban n a d a . L. no obstante. sección 3. si separamos claramente los aspectos psicológicos del problema de los lógicos y metodológicos. 1952 (4. sino que resbalaban sobre las dificultades' o. Methodenlehre. de la idea de la regulación racional mutua por medio del debate critico. la conexión entre las percepciones y los enunciados permanecía obscura. Kant utiliza la palabra «objetivo» p a r a indicar que el conocimiento científico ha de ser justificable. The Trascendental Doctrine of Method. Buenos Aires). T a m b i é n en este caso puede encontrarse una solución. contrastables. página 192 del t. KEMP SMITH. trad." ed. 2. DEL PEROJO y F. sección 3. En los ajiartados 25 a 30 trataremos con algi'in detalle los problemas referentes a la base empírica. se tenía la impresión (exacta) de que los enunciados sólo pueden justificarse lógicamente mediante otros enunciados: por ello. por N. yo mantengo que las teorías científicas no son nunca enteramente justificables o verificablcs. dicho de otro modo. 645) [vers. El empleo que bago de los términos «objetivo» y «subjetivo» no es muy distinto del k a n t i a n o . Haupslück. Teoría trascendental del método.". que he tratada http://psikolibro. por otra.

en principio. pág. por medio de su «principio de suceBÍón temporal de acuerdoi con la ley de causalidad» (principio que creyó podía demostrar a priori por medio del razonamiento que hemos indicado).44 La lógica de la investigación científica K a n t aplica la palabra «subjetivo» a nuestros sentimientos de convicción (de mayor o menor g r a d o ) ^. Madrid. *II. Ni siquiera tomamos muy en serio nuestras observaciones. SCHWAKTZ. ' Cf. pág. página 193 del t. P o r supuissto. y *V[. y en mi Poverty of Historicism [traducción castellana por P. pero estoy de acuerdo en que los enunciados cientílicos. Taurus.)l * Cf. . son. puesto (|ue dcí)en ser conslraslabI(« intcrsubjolivamente. también In nota • ! del apartado 12. § 19 (2. ingl. pág. página 142. })ucde definirse el efecto físico científicamente significativo como aquél que cualquiera puede r e p r o d u c i r con regtilaridad sin más (¡uo llevar a cabo el experimento a p r o p i a d o del modo prescrito. ser contrastables intersubjetivamente en cualquier momento. 646 [trad. 159). 196t (T. por tanto. [vers. Abschnitt (2. Haupstiick. Kritik der reinen Vernunft. en concepto de descubrimiento científico. Yo no postulo semejante principio (cf. II (T.)}. trad. pero que finalmente desaparecen sin dejar rastro. 849. ingl. KEMP SMITH. hasta que las hemos repetido y contrastado. 2.com . que tal vez pueden. por ejemplo. Kritik der reinen Vernunft. Trascendental Doctrine of Elements. Sólo merced a tales repeticiones podemos convencernos tie quie no nos encontramos con una mera «coincidencia» aislada. en los capítulos *I. "" Ibíd." ed. ser reproducidos en su laboratorio durante cierto tiempo.. 3. 1933. por N.. apartado 32. Methodcnlchre. en particular. la forma de leyes universales o teorías. desde el momento en que reflexionamos sobre ellas y nos convencemos de su congruencia.blogspot. vers. sino con acontecimientos que. y que han de tener. ni las aceptamos como científicas. * \'¿u>.. sección 3. capítulo II. ningún físico diría en tales casos que había hecho un descubrimiento científico (aun cuando puede intentar una nueva puesta a i)íinto de sus experimento^ con objeto de hacer reproducible el efecto). Trascendentale Elementarlehre. se somete a estudio también en mi Postscript. 136 del t. contrastables intersubjetivamente ^.)]. I?xpresó tal descubrimiento. En realidad.* ed.(. debido a su regularidad y reproductibilidad.. Critique of Pure Reason. con el empleo de hipótesis y de enunciados universales—. de modo poco claro. el apartado 12). I (T. cit. El examen de cómo aparecen éstos es asunto de la psicología: pueden surgir.. cast. cit. han de tener siempre el «urúcler de lilpólcsis universales. capítulos 23 y 24. http://psikolibro. Quizá fue K a n t el primero en darse cuenta de que la objetividad de los enunciados se encuentra en estrecha conexión con la construcción de teorías —es decir. Ningún físico serio osaría publicar. incluso. esp. Sólo cuando se da la recurrencia de ciertos acontecimientos de acuerdo con reglas o regularidades —y así sucede con los experimentos repetibles— pueden ser contrastadas nuestras observaciones p o r cualquiera (en p r i n c i p i o ) . JAI miseria del historicismo. ningún «efecto oculto» (como con cierta extensión en mi Open Sociaty and its Enemies. pág.. ' Kant se dio cuenta de que de la objetividad que se ha requerido para los enunciados científicos se sigue que deben. § 19. también pueden servir razones objetivas como acausas subjetivas del juzgar» •*. «según leyes de la a s o c i a c i ó n » ' .". Todo físico experimental conoce esos sorpiendentes e inexplicables «efectos» aparentes.

ra otra sería incompatible con la idea de la objetividad científica. (De ello se sigue que cualquier controversia sobre la cuestión de si ocurren en absoluto acontecimientos que en principio sean irrepetibles y únicos no p u e d e decidirse p o r la ciencia: se trataría de una controversia metafísica. en especial la nota * 1 . y explicar las observaciones divergentes de Miller como «debidas a causas de error desconocidas».) P o d e m o s volver ahora a u n aserto planteado en el apartado anter i o r : a mi tesis de que una experiencia subjetiva. y cualqui(. o simplemente de una insegura sospecha: nada de todo esto desempeña el menor papel en la cuestión de cómo pueden justificarse los enunciados científicos. Las consideraciones del tipo que acabo de hacer no nos proporcio- ' E n la bibliografía de la física se e n c u e n t r a n varios ejemplos de informes presentados por investigadores serios sobre la aparición de efectos que no podían ser reproducidos a voluntad. R. para cuya reproducción no pudiese d a r instrucciones.Panorama de algunos problemas fundamentales 45 propongo llamarlo) de esta índole. la cual. Semejante «descubrimiento» se rechazaría más que de prisa por quimérico. y reciente. carece enteramente de importancia que mi sentimiento de convicción haya sido fuerte o débil. http://psikolibro. simplemente p o r q u e las tentativas de contrastarlo llevarían a resultados negativos". ¿aporta. puedo estar absolutamente convencido de la verdad de vui enunciado. resultado observado por Miller (1921-1926) en M o u n t Wilson. pide un contraste o comprobación intersubjetivo : a partir de la conjetura de que yo tengo este sentimiento de convicción. todo ello la más leve razón a la ciencia para aceptar mis enunciados? ¿ P u e d e justificarse ningún enunciado p o r el hecho de que K. ciertas predicciones acerca de mi conducta — q u e pueden confirmarse o refutarse mediante contrastaciones experimentales—. * Véase también el apartado 22. P o r tanto. P .blogspot. el psicólogo puede deducir. valiéndose de teorías psicológicas y de oíra índole. a b r u m a d o por la intensidad de mi e x p e r i e n c i a : puede parecerme absurda toda duda. acaso. P e r o . esté absol u t a m e n t e convencido de su verdad? La única respuesta posible es que no.com . P e r o . nunca p u e d e n justificar un enunciado científico . segu)"o de la evidencia de mis percepciones. Un ejemplo m u y conocido. después de haber reproducido él mismo (así como Morley) el resultado negativo de Michelson. y de que semejantes experiencias y convicciones no p u e d e n desempeñar en la ciencia otro p a p e l que el de objeto de una indagación empírica (psicológica). puesto que otras contrastaciones posteriores volvieron a dar resultados negativos. es costumbre considerar que los decisivos son estos últimos. n a t u r a l m e n t e . es decir. es el resultado positivo •—que no ha recibido explicación— del experimento de Michelson. desde el punto de vista epistemológico. que haya procedido de una impresión poderosa o incluso irresistible de certeza indudable (o «evidencia»). o un sentimiento de convicción. ya que otras contrastaciones posteriores habían llevado a resultados negativos. Pero. Incluso el hecho — p a r a m í tan firmemente establec i d o — de que estoy experimentando u n sentimiento de convicción. P o r intenso que sea un sentimiento de convicción nunca p o d r á justificar un enunciado. no p u e d e aparecer en el campo de la ciencia objetiva más que en forma de hipótesis psicológica.

al menos. tanto en los enunciados básicos como en cualesquiera otros enunciados científicos. Podría pensarse que esta tesis lleva a una regresión infinita. tienen que poderse contrastar de m a n e r a análoga — y así ad infinitum.com . y la ausencia de enunciados líltimos que no necesitasen ser contrastados— crea. se llama «cláusulas protocolarias») : pueden aparecer en la ciencia únicamente como enunciados psicológicos. de h e c h o . Por tanto. y que. De este modo Hegamos a la siguiente tesis. El método deductivo de contrastar no puede estatuir ni justificar los enunciados que se contrastan. y. a partir de los enunciados que se h a n de someter a contraste. es decir. no ocurre así. Al exigir que haya objetividad. Pero la contrastabilidad intersubjetiva implica siempre que. Los sistemas teóricos se contrastan deduciendo de ellos enunciados de un nivel de universalidad más b a j o . muy elevado (teniendo en cuenta el estado actual de la psicología). Cualquiera que sea la respuesta que demos finalmente a la cuestión de la base empírica. nos privamos de todos los medios lógicos por cuyo medio pudiéramos h a b e r esperado reducir la verdad de los enunciados científicos a nuestras experiencias. ninguno que no pueda — e n p r i n c i p i o — ser refutado al falsar algunas de las conclusiones que sea posible deducir de él.ica de la investigación científica n a n . desde luego. nos ayudan a caer en la cuenta de su dificultad principal. Aún más : nos vedamos todo conceder un rango privilegiado a los enunciados que formulan experiencias. p u e d a n deducirse otros también contrastables. p o r t a n t o . éstos. al criticar la inducción. P e r o ha de admitirse que la situación sobre la que acabo de l l a m a r la atención —la contrastabilidad ad infinitum. si los enunciados básicos han de ser contrastables intersubjetivamente a su vez. a veces. p e r o . entonces aquéllos que pertenecen a la base empírica de la ciencia tienen que ser también objetivos. contrastables intersubjetivamente. ciertamente. y puede m u y bien pareeerle a h o r a al lector que la misma objeción exactamente puede invocarse contra el procedimiento de contrastación deductiva que defiendo a mi vez. de modo que no h a y peligro de u n a regresión infinita. En el a p a r t a d o 1. las contrastaciones no pueden prolongarse ad infinitum: más tarde o más temprano hemos de detenernos. una cosa tiene que q u e d a r clara : si persistimos en pedir que los enunciados científicos sean objetivos. no puede haber enunciados últimos en la ciencia: no p u e d e n existir en la ciencia enunciados últimos que no p u e d a n ser contrastados. una respuesta p a r a el p r o b l e m a de la base e m p í r i c a . ciertamente.46 La lóg.blogspot. puesto que h a n de ser contrastables intersubjetivamente. en consecuencia. como son los que describen nuestras percepciones (y a los que. Sin embargo. u n p r o b l e m a . es insostenible. ni se pretende que lo haga . Sin discutir ahora el problema en detalle. quiero ú n i c a m e n t e señalar que la circunstancia de que las contrastaciones no p u e d a n c o n t i n u a r indefinidamente no choca con mi petición de que todo enunciado científico sea con- http://psikolibro. Pues es evidente que. lo cual quiere decir como hipótesis de un tipo cuyo nivel de contrastación intersubjetiva no es. opuse la objeción de que llevaría a u n regreso infinito.

Panorama de algunos problemas fundamentales 47 trastable.blogspot. dicho de otro modo : nic niego a admitir la tesis de que en la ciencia existan enunciados cuya verdad hayamos de aceptar resignadamente. por la simple razón de no parecer posible — p o r razones lógicas— someterlos a contraste.com . Pues no pido que sea preciso haber contrastado realmente todo enunciado científico antes de aceptarlo : sólo requiero que cada uno de estos enunciados sea susceptible de eontrastación. http://psikolibro.

u n a metodología? El modo de contestar a estas preguntas dependerá. 9. de que serán falsables. la epistemología — o . Los positivistas. y con ellos todos los que consideran la ciencia empírica como u n sistema de enunciados que satisface determinados criterios lógicos — c o m o los de tener sentido o ser verificables—. Y tales decisiones dependerán. de la meta que elijamos (entre cierto n ú m e r o de metas posibles).blogspot. en gran medida. a su vez. o sea. como es n a t u r a l . y p o r qué las necesitamos? ¿ P u e d e existir u n a teoría de tales reglas. y el modo característico en que — e n las situaciones cruciales— se lleva a cabo u n a elección entre sistemas teóricos contrapuestos. darán una respuesta. la lógica de la investigación científica— debería identificarse con la teoría del método científico. es decir. en el hecho de que pueden ser sometidos a crítica y remplazados p o r otros m e j o r e s ) : los que consideran que su tarea consiste en analizar la peculiar capacidad del progreso de la ciencia. P O R QUÉ SON I N D I S P E N S A B L E S LAS DECISIONES METODOLÓGICAS ¿Qué son las reglas del método científico. La decisión que h e de p r o p o n e r p a r a establecer reglas adecuadas relativas a lo que llamo el «método empírico» está unida estrechamente a m i criterio de d e m a r c a c i ó n : pues p r o p o n g o que se adopten aquellas reglas que nos den la seguridad de que los enunciados científicos serán contrastables. q u e no tenga en cuenta el http://psikolibro. Estoy enteramente dispuesto a admitir que h a y necesidad de un análisis puramente lógico de las teorías. Muy distinta será la que presenten los que tienden a pensar (como yo h a g o ) q u e la característica distintiva de los enunciados científicos reside en que son susceptibles de revisión (es decir.com . la teoría del método se ocupa de la elección de los métodos. en la medida en que trasciende el análisis p u r a m e n t e lógico de las relaciones existentes entre enunciados científicos. Ahora bien .CAPITULO SEGUNDO Sobre el problema de una teoría del método científico De acuerdo con la propuesta que he hecho más arriba. de la actitud que se tenga con respecto a la ciencia. de las decisiones acerca del modo de habérselas con los enunciados científicos.

El sistema de la mecánica clásica. puede ser «científico» en grado máximo. PLANTEAMIENTO NATURALISTA DE LA TEORÍA DEL MÉTODO Es necesario desarrollar en alguna medida las indicaciones hechas en el apartado anterior sobre la diferencia entre mi postura y la de los positivistas. si se prefiere. pero quienes lo sostienen dogmáticamente —quizá en la creencia de que es su deber defender un sistema que ha tenido tantos éxitos mientras no se llegue a refutar de un modo concluyente— se encuentran en el polo opuesto de aquella actitud crítica que.blogspot. ÍEn la polémica contra Einstein se h a n utilizado frecuentemente ambos argumentos p a r a apoyar la mecánica newtoniana. * Al positivista le desagrada la idea de que fuera del campo de la ciencia empírica «positiva» puedan existir problemas con sentido (problemas que sería preciso a b o r d a r con una auténtica teoría filosófica). sin duda.Sobre el problema de una teoría del método científico 49 modo en que cambian y se desarrollan. Estas son las razones en que me baso para p r o p o n e r que se caracterice a la ciencia empírica por sus métodos. 10. nunca se sacará provecho de la experiencia ni se caerá en la cuenta gracias a ella de lo equivocado que se estaba. http://psikolibro. ya que siempre puede decirse que los resultados experimentales no son dignos de confianza. trataré de determinar las reglas (o. le desplace pensar que deliería existir una verdadera teoría He añadido ahora al texto las palabras entre paréntesis «o refutaciones estrictas»: a) porque están. pongamos p o r caso. Pero este tipo de análisis no arroja ninguna luz sobre aquellos aspectos de las ciencias empíricas que yo. y otros análogos a b u n d a n en el campo de las ciencias sociales. por lo que hacemos con ('Ibis y lo que a ellos lesliaceinos. como si yo sostuviese un criterio (aún más: un criterio de sentido y no de demarcación) basado en una doctrina de falsabilidad «completa» o (iconcluyenteío. si caracterizamos la ciencia empírica únicamente p o r la estructura lógica o formal de sus enunciados.com . o que las pretendidas discrepancias entre aquéllos y la teoría son m e r a m e n t e aparentes y desaparecerán con el progreso de nuestra comprensión de los hechos. por nuestra manera ele enfrentarnos con los sistemas científicos. es la a p r o p i a d a p a r a im científico. Por tanto. o sea. las n o r m a s ) por las que se guía el científico cuando investifia o cuando descubre algo —en el sentido a que nos estamos refiriendo. si se q u i e r e . tanto estimo.) Si se insiste en pedir demostraciones estrictas (o refutaciones estrictas * ' ) en las ciencias empíricas. Así pues. y b) porque mis palabras se han malentendido sin cesar. a mi modo de ver. no seremos capaces de excluir de su ámbito aquella forma tan difundida de metafísica que consiste en elevar una teoría científica anticuada al rango de verdad incontrovertible. no es posible j a m á s presentar una refutación concluyente de una teoría. En realidad. al menos. implicadas en lo que se acaba de decir («no es posible jamás presentar una refutación concluyente de una teoría»).

' Al final del Tractatus (en el que explica el concepto de sentido). ' WITTGENSTEIN. cit. que es lo único que hay dotado de sent i d o . Aún m á s : si se admite que únicamente los problemas de la ciencia natural tienen sentido ' .50 La lógica de la investigación científica del conocimiento. u n a epistemología o metodología * ^ No quiere ver en los problemas filosóficos planteados más que «pseudoproblemas» o «rompecabezas». podemos muy bien vernos obligados a creer que . burdamente. a su respecto. La cuestión disputada acerca de si existe la filosofía. más adelante. digamos de pasada. mi trabajo «The Nature of Philosophical Problems». sino como el enunciado de un hecho *'^— puede satisfacerse s i e m p r e .. no un p r o b l e m a (excepto como objeto de estudio de la psicología e m p í r i c a ) .. al final del prefacio... este deseo suyo — q u e . GoMPERZ (IFeltanschauungslehre I. nota de la pág.53. Proposición 6... Una y otra vez surgen movimientos filosóficos completamente nuevos que acaban por desenmascarar los antiguos problemas filosóficos — m o s t r a n d o que son pseudoproblemas— y por contraponer a los perversos absurdos de la filosofía el buen sentido de la ciencia coherente. no lo expresa como un deseo ni como una propuesta.. 35) escribe: oSi consideramos lo infinitamente problemático que es el concepto de experiencia .com . o de si tiene derecho a existir. por supuesta—. e m p í r i c a .». positiva. Ahora b i e n . ya no es posible atacarlo . * H.. Tractatus Logico-Philosophicus. y en seguida se ve uno obligado a decir de cualquier cuestión incómoda que se es incapaz de encontrarle el m e n o r sentido. la afirmación entusiasta es mucho mcnoH npropiad» . Y u n a y otra vez los despreciados defensores de la «filosofía tradicional» t r a t a n de explicar a los jefes del último asalto positivista que eJ p r o b l e m a principal de la filosofía es el análisis crítico de la apelación a la autoridad de la «experiencia» '' —justamente de esa «experiencia» que el último descubridor del positivismo siempre da.. todo debate acerca del concepto de «sentido» se convierte también en algo carente de sentido ^. Wittgenstein escribe: «Mis proposiciones elucidan en cuanto que quien me comprende acaba por reconocer que son absurdas. Véase mi Postscript. Más tarde acostumbraron a criticarlas asiéndise a la leyenda de que yo había propuesto remplazar el criterio de verificabilidad por un criterio —de sentido— de falsabilidad. P a r a él la «experiencia» es un programa.blogspot. 1952.». especialmente los apartados *19 a *22. " Durante los dos años anteriores a la primera publicación de este libro. es casi tan antigua como ella misma. 3 WITTGENSTEIN. Pero a tales objeciones el positivista contesta sólo encogiéndose de h o m b r o s : no significan nada para él. *^ Algunos positivistas han cambiado más tarde de actitud a este respecto. pues no pertenecen a la ciencia empírica. 1905. véase. en The British Journal /or the Philosophy of Sci-ince 3 .. cf. los miembros del Círculo de Viena acostumbraban a criticar mis ideas diciendo que una teoría del método que no sea ni una ciencia empírica ni pura lógica es imposible (en 1948 Wittgenstein mantenía aún esta opinión. 1 2 8 ) : todo lo que se encuentre fuera de estos dos campos ha de ser un completo absurdo. se ha hechu (empleando las propias palabras de Wittgenstein) «inatacable y definitivo»^. que la critica más cuidadosa y reservada. la nota 6.. op. pág. http://psikolibro. Una vez que h a subido al trono el dogma del sentido queda elevado para siempre p o r encima de los c o m b a t e s . pues no hay nada más fácil que «desenmascarar» un problema tratándole de «carente de sentido» o de « p s e u d o p r o b l e m a » : basta con limitarse a un sentido convenientemente estrecho de «sentido».

sin duda : u n a persona que estudie la lógica de la ciencia puede m u y bien interesarse por ella y sacar grandes enseñanzas. existen únicamente dos clases de enunciados : las tautologías lógicas y los enunciados empíricos. de la ciencia del comportamiento de los científicos cuando están t r a b a j a n d o . la crítica que aquí hago del positivismo (y de la tesis naturalista) ya no se aplica —según me parece— al libro de CARMAP Logiscke Syntax der Sprache (1934). Pero lo que yo llamo metodología no debe tomarse por u n a ciencia empírica. V. a mis propios intentos de analizar la «experiencia». sin él. http://psikolibro. Die Grundformen der Wisseiischajtlichen Methoden (1925). y — p o r fin—. por más que crean h a b e r descubierto un hecho. en la corrección de pruebas. una vez introducido. por ejemplo. y ° DiNGLER.Sobre el problema de una teoría del método científico 5l No espero que los positivistas estén dispuestos a responder de modo distinto que el mencionado. los que la sostienen no se percatan de que. Así.com . No creo que sea posible decidir. tiene que ser una rama de una ciencia empírica : por ejemplo. Según el piefacio de la obra de Carnap. no h a n pasado de p r o p o n e r una convención ". análogamente. Si la metodología no es lógica. si nos es de utilidad. de CAHNAP. se publicó mientras se corregían las pruebas del presente libro.) La Logische Syntax. Wittgenstein ha propugnado durante afios una opinión semejante en sus obras inéditas. la tesis de que también es materia de decisión la exclusión de la metafísica). dotado de un principio de inducción.si realmente lo necesitamos. P o r tanto. semejante j)rincipio en la ciencia. que i n t e r p r e t o como el método de la ciencia empírica. en el que también adopta el punto de vista de que todas estas cuestiones descansan en decisiones (es el «principio de tolerancia»). presentada aquí sólo brevemente. asimismo. concluirán. u n a ciencia empírica — e l estudio del comportamiento real de los científicos. rechazo la tesis naturalista : carece de visión crítica . Versuch einer induktiven Wissenschaftslehre (1921). Me parece que deberíamos tratar las cuestiones de este género de un modo diferente. y otro.\. (* Pero véase. empleando los métodos de una ciencia empírica. ia nota *1. Ha sido una indagación de este tipo la que me ha conducido a prescindir del principio de inducción : no me he basado en que no se emplee. de que es asunto a resolver por una decisión a qué se ha de llamar «un aulénlieo enunciado» y a qué «un pseudoenunciado sin sentido» (y. Sin embargo. Physik und Hypothesis. '' (Añadida en \9?. KRAFT. o de los procedimientos efectivamente empleados en la «cienciai)—. de hecho. sino en que no lo considero-necesario. Esta concepción. no nos sirve de nada e incluso da origen a incoherencias. podemos considerar dos sistemas distintos de reglas metodológicas: uno.) He mantenido durante muchos años la tesis. a su vez. Y mis dudas crecen c u a n d o recuerdo que siempre será u n asunto a resolver p o r una convención o una decisión el de a qué cosa hemos de l l a m a r una «ciencia» o el de a quién hemos de calificar de «científico». en su concepto. más arriba. según la cual la metodología es. ya que. Podemos examinar entonces si este principio. cuestiones tan disputadas como la de si la ciencia emplea realmente o no un principio de inducción. puede aplicarse sin dar lugar a incoherencias o incompatibilidades. p u e d e designarse con la palabra ((naturalistan.blogspot. La metodología naturalista (llamada en ocasiones «teoría inductiva de la ciencia» ^) tiene su valor. lamento no KSber tenido ocasión de estudiarla en el texto.

en ningún caso se ocupa sobre si nadie se esfuerza o no p o r contrastarlo.. L A S REGLAS METODOLÓGICAS COMO CONVENCIONES En la presente obra consideramos las reglas metodológicas como convenciones: las podríamos describir diciendo que son las reglas de juego de la ciencia empírica. (Analizaremos más adelante a fondo la noción de «más contrastable». sino. falsación de una de las consecuencias de la hipótesis. sin más (análogamente. p r o m e t í a ñ a d i r un suplemento metodológico a m i definición. Cualquiera que decide u n día que los enunciados científicos no requieren ninguna contrastación ulterior y que pueden considerarse definitivamente verificados. se retira del juego. Ejemplos de «buenas r a z o n e s » : sustitución de la hipótesis por otra más contrastable. no se acaba nunca. en principio.com . http://psikolibro. véase la primera nota a pie de página del capítulo X (La corroboración). En el a p a r t a d o 6 traté de definir la ciencia empírica m e d i a n t e el criterio de falsabilidad. Exactamente lo mismo' que es posible definir el ajedrez p o r medio de sus reglas peculiares. El juego de la ciencia.) Estos dos ejemplos nos permiten darnos cuenta del aspecto que presentan las reglas metodológicas. u n a regla su" En lo que se refiere a la traducción de «inch 6eu)ofcrere» por «demostrar su temple* [en ingl. el resultado de un estudio de las reglas del ajedrez podría llamarse quizá «la lógica del a j e d r e z » . y que haya demostrado su temple *% si no se presentan «buenas razones» para ello. de la investigación científica— podría denominarse «la lógica de la investigación científica»). 11. Daremos. a su concepto de la ciencia y —en consecuencia— a su concepto del método empírico. Difieren de las reglas de la lógica p u r a al estilo de como lo hacen las reglas del ajedrez. que pocos considerarían ser una parte de la lógica pura: teniendo en cuenta que ésta regula las transformaciones de las fórmulas lingüísticas. asimismo. que bastarán para hacer ver que sería bastante inoportuno colocar un estudio metodológico al mismo nivel que otro p u r a m e n t e lógico : 1. No se eliminará una hipótesis propuesta y contrastada. Daremos dos ejemplos sencillos de reglas metodológicas. pero difícilmente «lógica». el resultado de un estudio de las reglas de juego de la ciencia —esto es. la ciencia empírica puede definirse p o r medio de sus reglas metodológicas (que estableceremos sistemáticamente).blogspot. to prove one's mettle]. Esta crítica de la posición naturalista no se aplica tan sólo a su criterio de sentido. 2. en p r i m e r luga^-.52 La lógica de la investigación científica — p o r ello— se convierte con facilidad en un dogma. No cabe duda de que son m u y diferentes de las reglas que o r d i n a r i a m e n t e se llaman «lógicas»: aun cuando es posible que la lógica establezca criterios p a r a decidir si un enunciado es contrastable. pero como me vi obligado a a d m i t i r que ciertas objeciones estaban en lo justo.

y. sólo las conclusiones p u e d e n otorgarnos alguna perspectiva nueva». http://psikolibro. T a m b i é n el filósofo admitirá que mi definición es útil únicamente en caso de que pueda aceptar sus consecuencias. Esta conexión sistemática entre las reglas es lo que permite que hablemos con propiedad de u n a teoría del método. idea intuitiva de la meta de sus trabajos *^. e incluso a resolver algunos problemas de gran alcance que hasta el m o m e n t o se habían mostrado refractarios a toda solución — p o r ejemplo. Moral. La cuestión tiene cierta i m p o r t a n c i a : la única razón que tengo para. ciertamente. Así pues. por ello. que es posible aclarar y explicar m u c h a s cuestiones valiéndose de él. más bien. del hecho de que las reglas están construidas con la finalidad de asegurar que pueda aplicarse nuestro criterio de demarcación . y que — p o r t a n t o — es una regla de tipo más elevado : es la que dice que las demás reglas del procedimiento científico han de ser tales que no protejan a ningún enunciado de la falsación.com . págs. K. se formulan y aceptan de conform i d a d con una regla práctica de orden superior.Sobre el problema de una teoría del método científico 53 prema. es verdad en lo que respecta a la definición del concepto de «ciencia»: sólo a p a r t i r de las consecuencias de mi definición de ciencia empírica. y remontarnos a los supuestos fundamentales y convenciones de que proceden . podrá ver el científico en qué medida está de acuerdo con sr. como ensenan nuestros ejemplos. definiciones son d o g m a s . MENGER. pero. P e r o dicha conexión no es estrictamente deductiva o lógica ' : resulta. si debería aceptarse o rechazarse (cf. o sea. en muchos casos. Este método de encontrar y resolCf.blogspot. ser tratados sistemáticamente. el de decidir. « L a s . Hemos de confirmarle que éstas nos permiten encontrar incoherencias e i m p r o p i e d a d e s en otras teorías del conocimiento anteriores. las reglas metodológicas se hallan en estrecha conexión tanto con otras reglas de la misma índole como con nuestro criterio de demarcación. de mi Postscript. pág. He dado más arriba —cf. y de las decisiones metodológicas que dependen de esta definición. p r o p o n e r mi criterio de demarcación es que es fecundo. Wille und Weltgestaltung (1934). Lo cual. Se ha puesto en duda con frecuencia que los diversos problemas de la teoría del conocimiento se encuentren en relación sistemática m u t u a alguna. así como que puedan. 76. MENGER. que sirve a modo de n o r m a para las decisiones que h a y a n de tomarse sobre las demás reglas. la regla 1— un ejemplo de tal p r o c e d e r : las teorías que decidimos no someter a ninguna contrastación más ya no serán falsables. en su mayoría. pueden ayudarnos. 58 y siga. dice Menger '. espero p o d e r demostrar en este libro que tales dudas no están justificadas. Admitamos que las aserciones de esta teoría son. K. a aclarar la situación lógica. acerca de u n enunciado p r o b a b i l i t a r i o . «La finalidad de la ciencia». a pesar de ello. el apartado 6 8 ) . convenciones de índole h a r t o obvia : en la metodología no son de esperar verdades p r o f u n d a s . pero también hemos de confirmarle que nuestras propias propuestas no están amenazadas por dificultades análogas. Véase también el apartado *15. Dimensionstheorie (1928).

es éste precisamente ^.. http://psikolibro. Con todo. p u e d e n reinterpretarse de este modo como problemas referentes al método. bien podría decirse que la mayoría de los problemas de la filosofía teórica. Si es que existe algún método p o r el que las convenciones metodológicas p u e d a n justificarse y demostrar su valor. tal vez mere/ca la pena de mencionar a este respecto que no pocas doctrinas metafísicas — y p o r tanto.com . Verdad e r a m e n t e . sin disputa.54 La lógica de la investigación científica ver contradicciones se aplica igualmente dentro de la ciencia misma. p e r o . Tenemos un ejemplo de tal situación en lo que se llama «el principio de causalidad». del cual nos ocuparemos en el próximo apartado . «dialéctico»— de resolver contradicciones. En una obra aún inédita be tratado de seguir la ruta crítica. pues me ocufio en el intento de desarrollar los aspectos metodológicos prácticos de mi tesis. Pues podemos i n t e r p r e t a r también el requisito de objetividad científica como una regla metodológica: la de que solamente p u e d a n ingresar en la ciencia los enunciados que sean contrastables intersubjetivamente (véanse los apartados 8. 20. al de enc(mtrar un criterio del carácter empírico de la ciencia. filosóficas— p o d r í a n interpretarse como típicas hipóstasis de reglas metodológicas. me temo que es muy dudoso . y de mostrar que tanto los problemas de la teoría del conocimiento clásica como los de la moderna (de Hume a Russell y Whitehead a través de Kant) pueden retrotraerse al problema de la demarcación: esto es. y nos hemos encontrado ya con otro ejemplo de lo m i s m o : el p r o b l e m a de la objetividad. si se quiere. 27 y o t r o s ) . En cuanto a si los filósofos considerarán que estas investigaciones metodológicas pertenecen a la filosofía.blogspot. y los más interesantes. pero tiene particular importancia en la teoría del conocimiento. realmente. la cosa no tiene gran importancia. ' En la presente obra he relegado a un segundo término el método crítico —o.

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¡'hilos. ed.) http://psikolibro. 26 y sigs. (Véase también el nuevo apéndice *X... Sciejice 6.com . igSS. libre de teorías y distinguible de un «lenguaje teórico». por las teorías explicativas contrastables: las aplicaciones y las predicciones le interesan solamente por razones teóricas —^porque pueden emplearse como medios para contrastar las teorías—.blogspot. y la lógica del co> nociniiento cicnlífico. finalmente. mi punto de vista es que nuestro lenguaje habitual está lleno dé teorías. 3r)5 y sigs. Y tratamos de fjue la malla sea cada vez más fina. apartados *11 a *15 y *I9 a *26. D. EXTLICACIÓN Y DEDUCCIÓN DE P R E D I C C I O N E S D a r u n a explicación causal d e u n a c o n t e c i m i e n t o q u i e r e d e c i r d e d u c i r u n e n u n c i a d o q u e lo describe a p a r t i r de las siguientes p r e m i s a s d e d u c t i v a s : u n a o v a r i a s leyes universales y ciertos e n u n c i a d o s singul a r e s — l a s condiciones iniciales—. no creo que sirva de gran cosa exjiresar la diferencia entre teorías universales y enunciados singulares diciendo (jue estos liltimos son «concretos» mientras que las teorías son morann'nte fórmulas simbólicas o esquemas s i m b ó l i c o s : pues exactamente lo mismo p u e d e decirse hasta de los enunciados más «concretos» * ' . La he analizado y criticado en mis trabajos «A Note on Berkeley as a Precursor of Mach». C A U S A I . en Contemporary British Philosophy. y más a fondo en mi Postscript. p u e d e describirse como u n a teoría de teorías. III. Lewis. es decir. que llevamos a cabo toda observación a la luz de teorías. son. Wittgenstein y Schlick (cf. Journ. 1956. págs. y que estaba representada en Viena por Mach. p o r tanto. que el prejuicio inductivista es lo único que lleva a muchos a creer que podría existir un lenguaje fenoménico. Las teorías son redes que lanzamos p a r a apresar aquello que liamartips «el m u n d o » : para racionalizarlo. una teoría no es otra cosa que una herramienta o instrumento para predecir. sislcnias de signos o símbolos. podemos decir que " Aludo aquí cnticcmcnte a una tesis que he descrito posteriormente como «instrumentalismon. «Three Views Concerning Human Knowledge». Las teorías científicas son enunciados u n i v e r s a l e s . las notas *1 y 7 del apartado 4 y la nota 5 del apartado 2 7 ) : según ella. explicarlo y d o m i n a r l o .CAPITULO TERCERO Teorías Las ciencias e m p í r i c a s son sistemas de t e o r í a s . en Brit. y. 12. que el teórico se interesa por la explicación como tal. pegs. P o r ejemplo. Brevemente expuesto. como todas las representaciones. por H. i n A D . P o r ello.

tenemos la h i p ó t e s i s : «Siempre que se cargue u n hilo con un peso superior al que caracteriza la resistencia a la tracción del mismo. en física se restringe el uso de la expresión (.58 La lógica de la investigación científica hemos dado una explicación causal de la rotura de un trozo determinado de hilo si hemos averiguado que éste tenía una resistencia a la tracción de 1 libra y que se le había aplicado un peso de 2 libras. Por regla general. «Para todo hilo de estructura Ei. con dos clases diferentes de e n u n c i a d o s . P o r u n lado.) existe un peso característico p tal que el hilo se romperá si se cuelga de él un peso superior a p». y que llamaré «condiciones iniciales». http://psikolibro. mi Poverty of Historicism (1945). y la predicción describe lo que denominamos corrientemente el «e/ecfo». Las condiciones iniciales describen lo que se suele l l a m a r la acausav del acontecimiento en cuestión (así. nos encontramos con enunciados singulares (en este caso.explicación causal» al caso especial en que las leyes universales tienen la forma de leyes de «acción por contacto» — o . o sea. el peso característico pi vale 1 ¡ibra^^. Henos aquí. tal como lo utilizo aquí. El «principio de causalidad» consiste en la afirmación de que todo acontecimiento. etc. Pero evitaré ambos términos. Las dos clases son : 1) enunciados universales. puede explicarse causalmente. a la acción a una distancia que tiende a cero. Cuando analizamos esta explicación causal encontramos en ella diversas partes constitutivas. y el Postscript. Según el modo en que se in*' Tendríamos un análisis más claro de este ejemplo —un análisis en el que se distinguirían dos leyes y dos condiciones iniciales— del siguiente modo: «Para todo hilo de una estructura dada E (determinada por su material. Y las dos condiciones iniciales son: «Este es un hilo de estructura Ei». cf. no afirmaré ningún «principio de causalidad» (o «principio de causación universal»). de un modo más preciso. que se formula por medio de ecuaciones diferenciales.(. Deducimos el enunciado singular «este hilo se r o m p e r á » de enunciados universales conjuntam e n t e con condiciones iniciales. cualquiera que sea. y diremos de aquel enunciado que es una predicción determinada o singular *^. y «El peso que se aplica a este hilo vale 2 librasv. P o r otra p a r t e . *'' El término «predicción». la «causa» de que se rompiera el hilo fue que se había aplicado una carga de 2 libras a un hilo que tenía una resistencia a la tracción de 1 libra) . dos) que son aplicables al acontecimiento determinado que nos o c u p a : «La característica de peso de este hilo es 1 libran y «El peso aplicado a este hilo ha sido de 2 libras» *^. apartado *15. 162 y sig.com . Mas no asumiremos a q u í tal restricción. y aún m á s : no h a r é ninguna afirmación general sobre la aplicabilidad universal de este método deductivo de explicación t e ó r i c a : así. que puede deducirse causalmente. es decir. se r o m p e r á » : enunciado cuyo tipo es el de una ley universal de la Naturaleza. hipótesis que tienen el carácter de leyes naturales.. págs. de 1957 [versión cast.(T. grosor. página 133 de la ed.blogspot. pero tanto una como otra son ingredientes necesarios de una explicación causal completa. cit.)]. pues. y 2 ) enunciados singulares. pues. Estas son las dos leyes universales. abarca también enunciados acerca de hechos pasados («dicciones retrospectivas») e incluso enunciados «dados» que queremos explicar («explicanda»). que se aplican al acontecimiento concreto de que se trate.

El teórico se interesa por las predicciones. entonces la afirmación hecba arriba es tautológica. (Cuestión muy distinta es la de si semejantes enunciados universales han sido contrastados y corroborados en otros casos. en concepto de «metafísico». dicho de otro modo. el principio será tautológico (analítico) o se tratará de una aserción acerca de la realidad (sintético). en el apéndice *X y en mi Postscript. nota 4 y texto correspondiente. sin embargo. ni adoptaré ni rechazaré el «principio de causalidad»: me contentaré simplemente con excluirlo de la esfera de la ciencia. Se trata de la simple regla de que no abandonaremos la búsqueda de leyes universales y de. Véase también el apéndice *X. Por tanto. http://psikolibro. No aceptaremos aquí la opinión de que los últimos descubrimientos de la física exigen que se renuncie a tal regla. un sistema teórico coherente.) Pero si lo que se quiere expresar con «puede» es que el mundo está regido por leyes estrictas. como se verá más adelante. esto es. teorías que describan ciertas propiedades estructurales del mundo que nos permitan deducir. a mi parecer. que está construido de tal modo que todo acontecimiento determinado es un ejemplo de una regularidad universal o ley. Die Kausalitat in der gegenwartigen Physik. 1931. 154. Pues si «puede» quiere decir que siempre es posible lógicamente construir una explicación causal. GOMPEBZ. Ciertos positivistas o «instrumentalistas» han adoptado mi explicación de la explicación. los efectos que se trata de explicar. • Me parece que es conveniente indicar de modo más explícito que la decisión de bascar una explicación causal es la misma por la que el hombre de ciencia teórico adopta su finalidad propia —o la finalidad de la ciencia teórica—. Por consiguiente. no es falsahle. y. tratar de averiguar si no se puede mostrar que sean falsas. por otra parte. el descubrimiento de teorías explicativas— para el científico teórico es irreducible al interés tecnológico-práctico de la deducción de predicciones. Tal finalidad es la de encontrar teorías explicativas (si es posible. Naturwissenschaften 19. se encontrarán exposiciones algo más completas. en este caso. ya que para una predicción cualquiera podemos siempre encontrar enunciados universales y condiciones iniciales a partir de los cuales sea deductible. verdaderas). si bien sólo muy someramente.Teorías 59 terprete la palabra «puede» de esta aserción. pág. o de que la física ha llegado ahora a determinar que no va a ninguna parte el ^ La idea de considerar el principio de causalidad como expresión de una regla o de una decisión se debe a H. Das Problem der Willensfreiheit (1907). apartado *15.blogspot. naturalmente.com . ScHLicK. ni cesaremos en nuestros intentos de explicar causalmente todo tipo de acontecimientos que podamos describir * : esta regla guía al investigador científico en su tarea. no cabe' duda de que entonces la aserción a que nos referimos es sintética. He de proponer. el interés que tiene la explicación —esto es. le interesa contrastar sus teorías. que éste podría considerarse como la versión metafísica de la primera. valiéndonos de condiciones iniciales. pues han visto en aquélla un intento de explicar ésta eliminándola —han creído que consistía en afirmar que las teorías explicativas no son más que premisas para la deducción de predicciones—-. una regla metodológica que se corresponde tan exactamente con el «principio de causalidad». En el presente apartado se pretendía explicar. quiero dejar bien claro que. o. pues está interesado en el problema de si sus teorías son verdaderas o no. lo que queremos decir al hablar de una explicación causal. Cf. es decir. lo cual es comprensible. en el apartado 78.

13. UNIVERSALIDADES E S T R I C T A T NUMÉRICA Podemos distinguir dos tipos de enunciados sintéticos universales: los ffestrictamente universales» y los «numéricamente universales». P o r ello hablamos. sino que fue elaborada con vistas a la técnica de la inferencia.). h v / 2 ) . en casos como este último. un individuo. a ciertos enunciados singulares. ** Una conyunción es la aserción simultánea de varias proposiciones. * " Unos 2. op. Por ello.5 metros (N. como se indicE (para el caso de dos) en el apartado 18 (N.. es verdad que su estatura nunca excede de cierta cantidad (digamos. Enunciado universal es el que se refiere a todos los elementos de una clase determinada. no podemos identificar nuestros «enunciados universales» ni con los que llevan el mismo nombre en la lógica clásica ni con las implicaciones «formales» o «generales» de la logística (cf. y b) De todo ser h u m a n o que viva ahora sobre la tierra. * Consúltense ahora también el apéndice 'X y mi Postscript. Esta clasificación no está basada en razones concernientes a la lógica del conocimiento.com . y singular el que hace mención de un elemento dado. que se los p u e d e r e m p l a z a r p o r una conyunción de enunciados singulares. de «universalidad n u m é r i c a » . p o r ejemplo. trata ieualmente a estos dos enunciados como universales (implicaciones «formales» o «generales») ^ A mi entender. (Cf. en realidad. Hasta ahora estaba refiriéndome a los enunciados estTÍctamente universales siempre que hablaba de enunciados universales: de teorías o de leyes naturales. sustenta la opinión a que aquí me opongo. P o r el contrario. como enunciados singulares. al menos en cierto campo ' .. Compárense. esta imposibilidad [se está refiriendo a la imposibilidad de predicción exacta mantenida por Heisenberg] . Los numéricamente universales son equivalentes. particular es el que lo hace a algunos de los elementos de ella. nos ocuparemos de esta cuestión en el a p a r t a d o 78 *'. los dos enunciados siguientes: a) De todo oscilador armónico es verdad que su energía nunca es inferior a cierta cantidad (o saber. sin embargo. ' La lógica clásica (y de modo análogo la lógica simbólica o «logística») distingue entre enunciados universales. en especial el apartado *15. «.blogspot. en cambio el enunciado &) se refiere exclusi vamente a una clase finita de elementos concretos dentro de una región espacio-temporal finita e individual (o p a r t i c u l a r ) . también la nota 1 del apartado 78. pues — d a d o u n tiempo suficiente— pueden enumerarse todos los elementos de la clase (finita) a que se refieren. por ejemplo. que se ocupa única mente de la teoría de la deducción. cit. la nota 6 del apartado 14).60 La lógica de la investigación científica continuar buscando leyes. es necesario subrayar la diferencia exis tente entre e l l o s : el enunciado a) pretende ser verdadero p a r a cualesquiera lugar y t i e m p o . el enunciado a) referente a los osciladores no puede remplazarse p o r la conyunción de u n número finito de ScHLicK. del T. o a una conyunción** de éstos : los clasificaremos. página 155.) *" Pero véanse ahora los capítulos *IV a *VI de mi Postscript. p o r tanto. 8 p i e s * * * ) La lógica formal (incluida la lógica s i m b ó l i c a ) .). http://psikolibro.. quiere decir que es imposible tratar de encontrar semejante fórmula»... del T. particulares y singulares. los enunciados de este segundo tipo son tales.

una tarea imposible de realizar. y. o. por ejemplo. Y en vista de la situación metodológica acabada de mencionar. F. sino que consideramos todo enunciado del tipo a) como un enunciado total. Se advierte claramente que. es verdad que..«singulares» a los que se refieren solamente a ciertas regiones finitas del espacio y el tiempo.. 1931. lo cual equivale a considerarlos enunciados no verificables que se pueden poner en la forma: «De todo punto del espacio y el tiempo (o de toda región del espacio y el tiempo). podría reinplazarse de tal modo solamente en el supuesto de que el mundo estuviese limitado en el tiempo y de que en él existiera un número finito de osciladores. por una conyunción de un número finito de enunciados singulares. Por el contrario.com . no cabe duda. los rechazan. y. Pero vemos con no menor claridad que esta solución no lo es del problema metodológico de la inducción . "Bemerkungen zum Grundlagenstreit in Logik uiid Mathematlk". bien apoyándose en su criterio de sentido —que exige la verificabilidad—. Ahora bien . 274. Aplicaremos únicamente a los enunciados sintéticos la distinción entre estrictamente universales y sólo numéricamente universales (que constituyen no más que un tipo de enunciados singulares). Quienes se adhieren a esta tesis ^ insisten en que no es posible verificar jamás los que yo llamo «enunciados estrictamente universales». no es posible solventar por medio de un razonamiento la cuestión de si las leyes de la ciencia son universales en sentido estricto o en sentido numérico: es una de aquellas cuestiones que pueden sólo resolverse mediante un acuerdo o una convención. no lo hacemos al definir el concepto de física.. en particular. KAUFMANN. sin duda alguna. En todo caso. pág. No quiero = Cf. Erkeimtnis 2.».blogspot. Utilizo el concepto de enunciado estrictamente universal (o «enunciado total») de modo que se opone enteramente a la tesis de que todo enunciado sintético universal ha de ser traducible. por ello. podrían ser perfectamente admisibles las inferencias desde enunciados singulares a enunciados sólo numéricamente universales. pues la verificación de una ley natural podría únicamente llevarse a cabo de un modo empírico^ si se examinara cada acontecimiento singular al que podría aplicarse la ley y se encontrara que cada uno de ellos ocurre realmente conforme a ella: lo cual constituye. no asumimos ningún supuesto de esta índole. bien en otra consideración análoga. es decir. en principio. más bien. partiendo de semejante concepto de las leyes naturales —que borra la diferencia entre enunciados singulares y universales—. llamaré enunciados «específicos» o. parece resolverse el problema de la inducción: puesto que. como un enunciado universal acerca de un número iíimitado de individuos: es claro que al interpretarlo de este modo no puede ser remplazado por una conyunción de un número finito de enunciados singulares. tengo por útil y fecundo el considerar las leyes naturales como enunciados sintéticos y estrictamente universales («enunciados totales») . http://psikolibro.Teorías 61 enunciados singulares acerca de una región determinada espacio-temporal .

en la deducción de predicciones singulares. b) Con excepción de los números 11. «H2O». pero que. «Napoleón». que se fijaron inicialmente por medio de nombres individuales (la rotación de la Tierra. a ciertos enunciados matemáticos) ^. el metro patrón de París).62 ha lógica de la investigación científica dejar de mencionar la posibilidad. por medio de la longitud de onda o de la frecuencia de la luz monocromática . ya p o r h a b e r sido definidos p o r medio de nombres p r o p i o s . Se suele elucidar esta distinción valiéndose de ejemplos del estilo siguiente: «dictador». CONCEPTOS U N I V E R S A L E S T CONCEPTOS INDIVIDUALES La distinción entre enunciados universales y singulares se encuentra en estrecha conexión con la existente entre conceptos o nombres universales e individuales. o sea. son conceptos o nombres universales. « p l a n e t a » . son intercambiables con nombres propios o con coordenadas individuales. Los n o m b r e s individuales que aparecen en los enunciados singulares de la ciencia se encuentran a m e n u d o bajo la forma de coordenadas espacio-temporales. [Así se ha hecho en el año 1960 con el metro y el segundo (T. Según estos ejemplos.blogspot. mientras que los conceptos — o n o m b r e s — universales pueden definirse sin ayuda de nombres propios.)^. Todas las aplicaciones de la ciencia se apoyan en inferencias que p a r t i e n d o de hipótesis científicas (que son universales) llegan a casos singulares. Esta circunstancia se comprende fácilmente si se tiene en cuenta que la aplicación de u n sistema espacio-temporal de coordenadas comporta siempre una referencia a nombres i n d i v i d u a l e s : pues hemos de d e t e r m i n a r su punto de origen. en cierta m e d i d a . 13. acompañadas tal vez por ademanes ostensivos de cierto t i p o . Me parece que la distinción entre conceptos — o n o m b r e s — universales e individuales tiene una importancia fundamental. Mas en todo enunciado singular es menester que aparezcan conceptos — o n o m b r e s — individuales. http://psikolibro. ^ Pero las unidades de medida del sistema de coordenadas. A veces pueden emplearse como nombres individuales expresiones tan vagas y generales como «esto». todos los números entre 10 y 20 son compuestos. sin embargo. ya p o r ser nombres propios. podemos utilizar signos que no son nombres propios. «aquello». El uso de los nombres «Greenwich» y «el año del nacimiento de Cristo» aclara lo que quiero decir. 17 y 19. de aplicar también esta distinción a enunciados analíticos (por ejemplo.emitida por cierta clase de átomos tratada de cierto modo. «la Tierra» y (tel Atlántico» son conceptos o nombres singulares o individuales. pueden ser definidas —en principio— valiéndose de nombres universales: por ejemplo.. los conceptos — o n o m b r e s — individuales están caracterizados. ' Ejemplos: a) Todo número natural tiene un sucesivo. P o r este método es posible reducir u n número tan grande como se quiera de nombres individuales a unos pocos s o l a m e n t e ^ . o sea. etc. 14.com . lo cual cabe hacer solamente empleando nombres propios (o sus equivalent e s ) .

en justicia. que es un concepto individual. como antes. Pero tal definición no tendría mucho valor. no son únicamente u n a subclase de la clase ( i n d i v i d u a l ) de los perros austríacos. y los perros vieneses.blogspot. sino. originarse confusiones: pues las p a l a b r a s tales como «mamífero». una subclase de la clase (universal) de los mamíferos.lado de nciicrdo con las prescripciones del señor Louis Pasteur» (o al^'o por el estilo). El fundamento lógico de las aplicaciones de esta índole consiste en que los conceptos individuales no sólo pueden ser c()nec|)tos de elementos. definirlos por medio de dichos nombres p r o p i o s ) * \ . pueden también hallarse con los mismos en una relación que se corresponde con la que hay entre una subclase y su clase. P o r ejemplo : mi perro Lux no es solamente un elemento de la clase de los perros vieneses. Con el empleo de la palabra «mamíferos» como ejemplo de un nombre universal pueden. un n o m b r e universal— por m e d i o de una frase análoga a «y otras cosas por el estilo» (o «y cosas a s í » ) .Teorías 63 Pero también es posible alvulir a conceptos universales mediante gestos ostensivos. *' «Pasteurizado» puede defiíiif^e. probablemente me vería reducido a decir. En el empleo de conccjitos tales como «pasteurizado».. «sistema de l. En efecto. si bien será solamente de un modo vago : así. pues lo único que Iiace es reducir la idea de concepto o n o m b r e individual a la de nombre propio (en el sentido de nombre de una cosa física i n d i v i d u a l ) . ya como «trr. y la segunda lo convierto en un concepto universal. el modo de su aplicación a individuos. gracias a gestos ostensivos o a otros medios semejantes. No.inneo» o «latinismo» surgen anil)igüedades parecidas. además de |)oderse encontrar con respecto a los conceptos universales en una relación correspondiente a la que existe c j t r e un elemento y una clase. p o r el contrario. dado que es jjusible eliminar los noml)res propios a los que aluden (o. tal vez. «Un concepto individual es aquél en cuya definición son indispensables nombres propios (o signos equivalentes a e l l o s ) . depende de nuestra intención el que eslas palabras hayan de considerarse como nombres de clases indiviíkiales o de clases universales. «perro». no suelen estar exentas de ambigüedad en su utilización haltitual. depende de si pretendemos h a b l a r de una raza de animales (]ue viven en nuestro planeta (que es un concepto i n d i v i d u a l ) o de cierto tipo de cuerpos físicos dotados de propiedades que ])ue<len descriliirse en términos universales. de suerte que. podemos señalar una cosa individual (o un acontecimiento) y expresar nuestra intención de considerarla sólo como representante de una clase — a la que h a b r í a que dar. sino que también lo es de la clase (universal) de los m a m í f e r o s .com . a la vez. http://psikolibro. Si se me pidieran definiciones. cabe la m e n o r duda de que aprendemos el empleo de las palabras universales. esto es. etc. ya como «calentado a 80 grados centígrados y conservado a esta iciupcrnturn durante diez minutos»: la primera definición hace de «pasteurizado» un concepto individual. entonces el concepto es universal». sino también de clases. Los ejemplos y explicaciones ])rceedentes deben de haber aclarado lo que se quiere decir atpií con «conceptos universales» y «conceptos individuales». si ])ue(le eliminarse toda referencia a nombres propios. a su \ e í .

un concepto individual. y con su paso de enunciados singulares a enunciados universales. entonces es. según el punto de vista que se a d o p t e » . P o r consiguiente.com . conceptos definidos por medio de nombres propios. lógicamente. a su vez.) Toda tentativa de identificar una cosa individual únicamente por sus propiedades y relaciones universales. Ni siquiera sacaríamos nada con emplear u n sistema espacio-temporal universal de coordenadas ": pues siempre queda sin resolver la cuestión de si existen en absoluto cosas individuales que correspondan a una descripción dada por medio de nombres universales. Carnap trata de a p o y a r lo dicho afirmando « . Del mismo modo ha de fracasar todo intento de definir los nombres universales a p a r t i r de nomi)res individuales. desde luego.64 La lógica de la investigación científica Creo que el modo en que utilizo las expresiones «universal» e «individual» se corresponde muy de cerca con el uso h a b i t u a l . que parecen pertenecería ej^clusivamente a ella y a ninguna otra cosa.. considero. p o r q u e «. (Hay una analogía completa entre el problema de los universales y el de la inducción. . en caso afirmativo. está condenada de antemano al fracaso: pues semejante modo de proceder no describiría una cosa individual única. que la diferencia que he señalado entre nombres o conceptos universales e individuales no tiene nada que ver con la existente entre clases y e l e m e n t o s : tanto los nombres universales como los individuales pueden aparecer como nombres de ciertas clases. dice. temporales o de otro tipo) basadas en nombres propios. pero sea así o no. de modo que está m u y extendida la creencia de que — p o r un proceso denominado «abstracción»— es posible ascender de conceptos individuales a universales. y. Esta o[)inión está emp a r e n t a d a estrechamente con la lógica inductiva. es decir. pero tales clases seguirán siendo conceptos individuales. no es posible eliminar la diferencia entre los conceptos individuales y los universales mediante argumentos como el siguiente de C a r n a p : «...blogspot. .. http://psikolibro. pero. sino la clase universal de todos los individuos a los que pertenecen las propiedades y relaciones mentadas. sino determinaciones individuales (espaciales. que (casi) todos Los llamados concep' Los «principios de individuación» no son «el espacio y el tiempo» en general. ' Análogamente. el «método de abstracción» que se emplea en la lógica simbólica es incapaz de lograr el ascenso desde nombres individuales a nombres universales: si la clase que se define por medio de la abstracción está determinada extensionalmente por medio de nombres individuales. ambos procesos son igualmente impracticables '. Con frecuencia se h a olvidado este hecho. pues.no está justificado hacer tal distinción». Es cierto que se pueden obtener clases de individuos de este modo. que la distinción que he hecho es ineludible si no queremos hacer borrosa la distinción correspondiente entre enunciados universales y singulares. «los habitantes de P a r í s » . como nombres de los elementos de otras clases.todo concepto puede considerarse como individual o como universal. asimismo. la cuestión de cuántas. (He aquí unos ejemplos de semejantes conceptos de clase i n d i v i d u a l e s : «los generales de Napoleón». ) Vemos. y.

II.com . 12 y sig.) Al parecer. págs. Una ¡m¡4ica(iún general se escribe así.). párrafo 4) que en el lenguaje que él usa «. sino como universales (son individuos únicamente en un sentido pickvvickiano [es decir. Aún más: lo que Russell llama «descripciones» no corresponde a mis «nombres individuales». p e r o es e n t e r a m e n t e ajena a la distinción a q u e nos referimos. por ejemplo. 1. " CARNAP. y el de « n o m b r e i n d i v i d u a l » como sinónimo de « n o m b r e de u n e l e m e n t o » . porque Carnap dice (página 87. por el contrario.blogspot.. 31 y 33). diciendo lo siguiente: es verdad para todos los valores de x. puesto que las «coordenadas» son signos dt^ ínfimo nivel (cf. pues cabe poner cualquier enunciado singular e'n forma de implicación general. «número» (cf. como h e hecho ver. Podría pensarse tal vez que. o -sea. mientras que. entonces x nació en Córcega. peculiar (T. véanse también la pág. y la pág. t. en la oración «El nitrógeno es un no metal». Principia Mathemalica (2. pero no puede representarse por medio de una «descripción». ° Tampoco puede expresarse en el sistema de Whitehead y Russell la diferencia emtre enunciados universales y singulares. (Completada en 1934 durante la corrección de pruebas.. la nota 3 b) del apartado 13). No es exacío decir que las llamadas implicaciones «formales» o «generales» tengan que ser enunciados universales. ya que. ° La distinción trazada por Russell y Witehead entre individuos (o particulares) y universales no tiene nada que ver con la que he introducido aquí entre nombres individuales y universales. Cf.-SSEIL. 1937). p e r o poco p u e d e decirse en favor de semejante utilización : p o r este c a m i n o no se resuelven los p r o b l e m a s . 213. sentido de que denotan lo que quedaría incluido bajo el signo no definido primitivo de Peano.* ed. Según la terminología de Russell. pág. «(x) (93.Teorías 65 tos individuales son ( n o m b r e s d e ) clases. por ejemplo.)]. Carnap no ha tenido en cuenta la diferencia entre nombres individuales y universales. ingl. es m u y fácil q u e incluso i m p i d a que lleguen a verse. págs. en la Logical Syntax of Language (1934. Otros estudiosos del c a m p o de la lógica simbólica ( l l a m a d a en otro t i e m p o «logística») h a n confundido de raodo p a r e c i d o la diferencia e n t r e n o m b r e s universales y n o m b r e s individuales con la existente entre clases y sus elem-entos ''. para mí la clase de los «puntos geométricos situados dentro de mi cuerpo» es un concepto individual. en la oración «Napoleón es un general francéí?D. que si X es idéntico a Napoleón. lo mismo q u e los conceptos universales» *. p u e d e p e r m i t i r s e el empleo del t é r m i n o « n o m b r e universal» como sinónimo de « n o m b r e d e u n a clase». c u a n d o nos o c u p á b a m o s de la diferencia que h a y entre enunciados universales y s i n g u l a r e s : los i n s t r u m e n t o s intelectuales de la lógica simbólica son tan poco adecuados p a r a m a n e j a r el p r o b l e m a de los universales como el de la inducción ". 1925. Esto aclara que los signos numéricos que aparecen como coordenadas no han de considerarse como nombres propios o coordenadas individuales. deben interpretarse como nond]rcs individuales (y que Carnap utiliza un sistema de coordenadas definido medíanlo in(Ii\iduos). pero esta interpretación no nos vale. 97. I ) .. cf. Nos e n c o n t r a m o s en una situación m u y p a r e c i d a a la que h e m o s encont r a d o a n t e r i o r m e n t e . pero «el nitrógeno» es un individuo. pero «general francés» es im universal. Esta ú l t i m a afirmación es e n t e r a m e n t e exacta. todas las expresiones del tipo ínfimo son expresiones numéricas» en el. introduc- ción a la 2. edición ingl. y. «Napoleón» es "—como en mi esquema— un individuo. ni parece posible expresar tal diferencia por medio del «lenguaje de coordenadas» que él construye. W H I T F H E A O y RU.. p o r otra p a r t e . Der logische Aufbau der Welt.)». «no metal» es —-como en mi esquema—• un universal.—>/A. XIX y sig. 12 de la cd. es posible expresar el enunciado «Napoleón nació en Córcega» de la forma (x) (» ^= '-= ¡\—* fx). en donde: «(x)» ^-ej http://psikolibro.. Sin duda alguna. las págs.* ed.

la ley de la conservación de la energía p u e d e expresarse del modo siguiente: «No hay una m á q u i n a de movimiento p e r p e t u o » . y la hipótesis de la carga eléctrica elemental del siguiente: «No hay más carga eléctrica que la que es m ú l t i p l o de la carga eléctrica elemental».66 La lógica de la investigación científica 15. etc. ENUNCIADOS UNIVERSALES T EXISTENCIALES N a t u r a l m e n t e . especialmente lo que llamamos las leyes naturales. P o r ejemplo. Insisten en que no existen ciertas cosas o situaciones.— en los que sólo aparecen nombres universales.. Pero también tengo u n interés especial p o r los enunciados de la forma «hay cuervos negros». o que se dé u n caso d e t e r m i n a d o . «hay cuervos negros». Si se utiliza la p a l a b r a «cuervo» como nombre universal. finalmente.. es posible expresarlos en forma de negaciones de enunciados estrictamente existenciales. así pues. P o r ejemplo. cuyo significado puede admitirse que es equivalente al de «existe. Con esta m a n e r a de formularlas vemos que las leyes naturales p u e d e n compararse a «vetos» o «prohibiciones». y «Vx» y «/*» son junciones proposicionalesn (por ejemplo. A los enunciados en que aparecen exclusivamente nombres universales (y ningún n o m b r e i n d i v i d u a l ) los llamaremos enunciados «estrictos» o «puros».». la función propo> sicional <fx que precede a «-•» puede llamarse el antecedente o función proposU clonal condicionante.com . ciertamente. « —• » representa «si es verdad que . sino que lo niegan. al menos. entonces es verdad que .blogspot. de que h e tratado ya. la implicación general. p o r afir«operador» universal— puede leerse. La negación de u n enunciado estrictamente universal equivale siempre a u n enunciado estrictamente existenoial. asimismo. No afirman que exista algo. http://psikolibro. Pero no p o d r í a m o s describir. tienen la forma lógica de enunciados estrictamente u n i v e r s a l e s . Las teorías de la ciencia n a t u r a l . es claro que el enunciado «todos los cuervos son negros» es u n enunciado estrictam e n t e universal. «x aació en Córcega». «no todos los cuervos son negros» significa lo mismo que «existe u n cuervo que no es negro» o que «hay cuervos que no son negros».. (x) ((fx-*fx). no basta la caracterización de los enunciados universales como aquéllos en que no aparecen nombres individuales. y fx la función proposicional consecuente.. Y precisamente p o r esto es p o r lo que son falsables: si aceptamos que es verdadero u n enunciado singular que — c o m o si d i j é r a m o s — infringe la prohibición. como enunciados universales muchos otros enunciados —tales como «muchos cuervos son negros». /. y viceversa. «es verdad para todos los valores de xn. sin decir quién es *: las funciones preposicionales no son verdaderas ni falsas). afirma que todos los valores de x que satisfacen f satisfacen. o —como podemos también decir— en forma de enunciados de inexistencia (o enunciados de «no h a y » ) . u n cuervo n e g r o » : llamaremos a estos enunciados estricta 10 puramente existenciales (o enunciados de «hay»). como si las vedaran o p r o h i b i e r a n : las excluyen. Los más importantes son los enunciados estrictamente universales. «algunos cuervos son negros».

he de considerar a los enunciados estrictamente existenciales como no empíricos o «metafísicos».) Los enunciados estrictos o puros. aunque me parece que su tendencia está suficientemente clara. asimismo. ningún enunciado de un acontecimiento observado) puede contradecir al enunciado exislencial «hay cuervos b l a n c o s » : sólo podría hacerlo u n enunciado universal.. y. En su aplicación a los enunciados probabilitarios y al p r o b l e m a de contrastarlos e m p í r i c a m e n t e . y no e n t e r a m e n t e de acuerdo con lo que es corriente en la ciencia empírica. Apoyándome en el criterio de demarcación que he adoptado. los enunciados estrictamente existenciales no pueden ser falsados. terpretaciones de este pasaje. (Cf. single^ para evitar malas in. ningún «enunciado básico». ha de decirse del sistema teórico que incluye el enunciado existencial en cuestión que es científico en lugar de metafisico. Es justamente la misma razón que hace no verificables los enunciados estrictamente Se ha incluido la palabra «aislados» [en ingl. http://psikolibro. ya sean universales o existenciales. ( T e n d r í a m o s u n ejemplo c o n : «En tal y cual sitio hay u n aparato que es una m á q u i n a de movimiento p e r p e t u o » . entonces la ley queda refutada. como ejemplo podría presentarse el enunciado —deductible del sistema periódico de los elementos químicos— que afirma la existencia de elementos de ciertos números atómicos. Ningún enunciado singular (es decir. nunca ha existido y jamás existirá. incluso en la física. pero si se lo toma ere un contexto. en algunos casos puede aumentar el contenido empírico de dicho contexto: puede enriquecer la teoría a que pertenece j aumentar su grado de falsabilidad o de contrastabilidad. p o d r á verse que m i decisión de considerar los enunciados estrictamente existenciales como no empíricos — p o r no ser falsables— es útil.com . p o r el contrario. que tienen la forma de enunciados estrictamente existenciales. Y p o r esta razón es por lo que los enunciados estrictamente existenciales no son falsables: no podemos registrar la totalidad del m u n d o con objeto de d e t e r m i n a r que algo no existe. no están limitados en cuanto a espacio y t i e m p o . el elemento n ú m e r o 72 (el hafnio) no fue descubierto apoyándose simplemente en un enunciado p u r a m e n t e existencial aislado . se requiere mucho más que un simple enunciado p u r a m e n t e existencial: p o r ejemplo. ) P o r el contrario. que está conforme con el uso corriente. todas las tentativas de encontrarle fueron vanas hasta que B o h r logró predecir varias propiedades suyas deduciéndolas de la teoría. los apartados 66 a 68. P o d r í a objetarse a lo dicho afirmando (con entera j u s t i c i a ) que hay teorías.Teorías 67 mar la existencia de una cosa (o la aparición de un acontecimiento) excluida p o r la ley. Un enunciado existencial aislado no es falsable jamás. la teoría de B o h r y las conclusiones de ella que eran pertinentes en lo que respecta a este elemento (y que contribuyeron a su descubrimiento) están m u y lejos de ser enunciados piiramente existenciales aislados * ' : son enunciados estrictamente universales. juntamente con otros enunciados. en este caso. Ahora bien.blogspot. no se refieren a una región espacio-temporal restringida. Mas p a r a formular la liipótesis (de que existe u n elemento de cierto n ú m e r o a t ó m i c o ) en forma q u e p u e d a ser contrastada. Posiblemente parezca dudoso semejante modo de caracterizarlos.

68 La lógica de la investigación científica universales: tampoco podemos escudriñar todo el universo con objeto de tener la certeza de que no existe nada prohibido por la ley. http://psikolibro. únicamente las ramas de la ciencia llegan a adquirir — a u n q u e sólo temporalmente-—. L o s SISTEMAS TEÓRICOS Las teorías científicas están en perpetuo cambio. con respecto a los enunciados singulares. Es posible que ahora la simetría que hemos descrito (juntamente con su consecuencia. en principio. pero cada uno exclusivamente en un sentido: son deeidibles unilateralmente. es únicamente *^ la línea trazada por nuestro criterio de demarcación lo que da origen a una asimetría. por el contrario. la falsabilidad unilateral de los enunciados universales de la ciencia e m p í r i c a ) parezca menos dudosa de lo que había semejado ser antes (en el apartado 6 ) . y. La situación es sumamente simple: si la ciencia empírica está caracterizada por considerar los enunciados singulwes como enunciados de contraste.blogspot. Dicho de otro modo : el sistema de que se trate tiene que estar formulado de u n modo tan claro y definido que se reconozca con facilidad que cualquier supuesto nuevo es u n a modificación. 16. Esto no se debe a u n a mera casualidad. a la forma de lo que se h a llamado u n asistema axiomatizadoy) — l a que Hilbert. Quizá sea ésta la razón p o r la que. p o r regla general. h a sido capaz de dar a ciertas ramas de la física teórica—. entonces la asimetría procede del hecho de que. por la que se tiende a la forma de u n sistema riguroso. según creo. por ejemplo. necesario. lo cual es. Esta es la razón. Pues vemos que no se trata de asimetría alguna de las relaciones p u r a m e n t e lógicas. se suele tener u n panorama bastante claro de los sistemas planteados provisionalmente. los enunciados universales son únicamente falsables. p o r ello. Se pretenden reunir todos los supuestos que se necesitan — p e r o sólo éstos— y formar con ellos el *° La palabra «únicamente» no debe tomarse con excesivo rigor.com . o falsarse uno estrictamente universal. Véase también el apartado *22 de mi Postscript. teniendo en cuenta cómo hemos caracterizado la ciencia empírica. A pesar de ello. las relaciones lógicas presentan simetría: los enunciados universales y existenciales están construidos de una manera simétrica .la forma de u n sistema teórico desarrollado y bien trabado desde el punto de vista lógico. ambas clases de enunciados —los estrictamente existenciales y los estrictamente universales— son. No obstante. Siempre que se encuentra que algo existe aquí o allí puede verificarse un enunciado estrictamente existencial. una revisión del mismo. sino que podría haberse esperado. y los enunciados existenciales únicamente verificables. sin duda. deeidibles e m p í r i c a m e n t e . pues p a r a contrastar u n sistema a fondo se h a de presuponer que en ese momento tiene una forma suficientemente definida y definitiva como para que sea imposible introducir subrepticiamente en él nuevos supuestos. y de todas sus consecuencias i m p o r t a n t e s .

que solainenle se llamará axioma a un enunciado si no es posible deducirle del resto del sistema). más (jue a una parle del sistema teórico completo. 17. o evidentes. en general. por eje. no contiene ninjiiin axioma deduclihle de los restantes (o sea. los de la geometría euclidiana— han de considerarse inmediata o intuitivamente ciertos. En mi Postscript —en el apartado *22. los axiomas han de ser. Los axiomas se eligen de modo tal que todos los demás enunciados pertenecientes al sistema teórico puedan deducirse de ellos p o r medio de transformaciones p u r a m e n t e lógicas o matemáticas. a ) El sistema de axiomas está exento de conlradiecián (ya sea contradicción interna de ellos o de unos con o t r o s ) . 64 y 75 a 77) ipie desempeñan un papel importante en el problema de la falsabilidad. págs. En una teoría axiomatizada de esta manera es posible investigar la dependencia nuitiia de sus distintas partes. P o r ejemplo. el apartado 24. podemos estudiar si una parle de la teoría es deductible de una p a r t e de los a x i o m a s : esludios (de los que hablaremos también en los apartados 63. y d) necesarios para el mismo fin : lo cual quiere decir que no deben contener supuestos superfinos ^. que será la única que habremos de considerar como falsada. mencionaré únicamente que no participo de tal Cf. Cal>e decir qvie u n sistema teórico está axiomatizado si se lia form u l a d o un conjunto de enunciados —los axiomas— que satisface los cuatro siguientes requisitos fundamentales. el estudio algo diferente de CAK.Teorías 69 ápice del s i s t e m a .com . ' http://psikolibro. lo cual equivale a que no es deductible del sis-"" tema un enunciado ar])itrario cualquiera \ b) El sistema es independiente.blogspot. así como al apartado siguiente. En lo que se refiere a eslas cuatro condiciones. en lo que se refiere a las relaciones del mismo con el conjunto de la teoría.nplo.MAP en su Abriss der Logistik (1927). c) suficien'es para deducir todos los enunciados pertenecientes a la teoría que se trata de axiomatizar. pues hacen ver por qué la falsación de u n enunciado deducido lógicamenle puede no afectar. o «proposiciones p r i m i t i v a s » . es decir. en ocasiones. véase. las teorías físicas no están cnleranu'nte axiomalizadas— las relaciones entre sus diversas partes pueden ser lo sufieientemenie claras como para permitirnos decidir cuáles de sus subsistemas resultan afectados p o r una observación falsadora delerminada *'. téngase en cuenta que el t é r m i n o «axioma» no implica aquí que se los considere v e r d a d e r o s ) . tales supuestos se suelen llamar los «axiomas» (o «postulados». A L G U N A S TOSIBILIDADES AXIOMAS DE INTERPRETACIÓN DE UN S I S T E M A DE No discutiremos aliora la opinión del racionalismo clásico según la cual los «axiomas» de ciertos sistemas — p o r ejemplo. Estas dos condiciones se refieren al sistema axiomático como t a l . especialmente— me ocupo con más detalle de esta cuestión. 70 y sigs. Es posible llegar a semejante conclusión porque — a u n q u e .

enunciado que puede ser verdadero o falso. I I ) ya como hipótesis científicas. no como una función de enunciados. todo sistema axiomático p u e d e ser t r a t a d o . Pero si decidimos que solamente se p u e d a n sustituir los sistemas — o combinaciones de valores— que satisfagan http://psikolibro. Demos dos ejemplos de tales funciones preposicionales o funciones de e n u n c i a d o s : ((Un isótopo del elemento x tiene el peso atómico 6 5 » . + y = 12». Toda función de enunciados se transforma en un enunciado cuando en los lugares vacíos. entonces éstas determinan el empleo o sentido de las ideas fundamentales (o términos primitivos. como u n sistema de funciones de enunciados. no permite que se sustituya cualquier combinación concebible de valores en el lugar de las ((incógnitas» (variables) . y como inadmisibles o t r a s : distingue. Tal vez p u e d a aclararse esta tesis por medio de u n a analogía entre un sistema axiomático y u n sistema de ecuaciones (compatible y resoluble). en el p r i m e r ejemplo. La analogía con una ecuación matemática es m u y clara. en el que aparecen uno o más ((lugares vacíos». que — a su vez— es un enunciado incompleto. ésta se obtiene a p a r t i r de una función proposicional o función de enunciados (cf. p o r éste. Se obtiene lo que yo llamo u n a «ecuación de enunciados» si. Me parece que son admisibles dos interpretaciones diferentes de un sistema cualquiera de a x i o m a s : éstos pueden considerarse. x e y. ((A. se convierte en u n a ecuación en el sentido ordinario (matemático). la clase de los sistemas que la satisfacen. decidimos a d m i t i r solamente p a r a la sustitución aquellos valores que conviertan la función en u n enunciado verdadero.com . la clase de los sistemas de valores admisibles de la clase de los inadmisibles. I ) ya como convenciones. pues.blogspot. Los valores admisibles de las «incógnitas» (o variables) que aparecen en u n sistema de ecuaciones están determinados. Y si interpretamos el segundo ejemplo. se sustituyen ciertos v a l o r e s .70 La lógica de la investigación científica opinión. sino que tal sistema caracteriza como admisible^ ciertas combinaciones de valores (o sistemas de valores). mientras que otras sustituciones dan lugar a enunciados falsos. sino como u n a ecuación de enunciados. Incluso si el sistema de ecuaciones no es suficiente p a r a llegar a una solución única. de uno u otro m o d o . o conceptos) introducidas por los a x i o m a s : establecen lo que puede y lo que no puede decirse acerca de dichas ideas fundamentales. Puesto que es posible considerar sus ideas fundamentales no defin i d a s — o términos p r i m i t i v o s — como lugares vacíos. I ) Si se piensa que los axiomas son convenciones. según el valor (o combinación de valores) que haya servido p a r a la sustitución : así. De análoga m a n e r a puede hacerse una distinción entre sistemas de conceptos admisibles e inadmisibles por medio de lo que podría llamarse una ((ecuación de e n u n c i a d o s » . p o r lo p r o n t o . la nota 6 del a p a r t a d o 1 4 ) . con respecto a u n a función de enunciados determinada. y semejante ecuación de enunciados define u n a clase determinada de sistemas (de valores) a d m i s i b l e s : a saber. A veces se describen los axiomas diciendo que son adefiniciones implicitasy) de las ideas que introducen. si en lugar de axr) se sustituye cualquiera de las p a l a b r a s «cobre» o «cinc» se t e n d r á u n enunciado verdadero.

señalando cierta cosa y emitiendo a la vez un n o m b r e .anera empírica de definir un concepto.—. qué sería una m. que puede sustituirse en los axiomas (convirtiéndolos en verdaderos). en modo alguno. A primera vista. " http://psikolibro. I I ) Entonces. Mas los conceptos que h a n de utilizarse en el sistema axiomático deberían ser nombres universales. como tal. y sólo diría del primer sistema que es un «modelo». o. P u e d e expresarse. los enunciados del sistema de axiomas se convierten en enunciados acerca de objetos empíricos. la interpretación de u n sistema axiomático como u n sistema de (convenciones o d e ) definiciones implícitas. P o r ejemplo. que no pueden definirse por medio de indicaciones empíricas. P o r consiguiente. pues también éstas han de ser analíticas. diciendo que equivale a la siguiente decisión: los únicos sustituyentes que se admitirán serán modelos *^. Pues no está claro. de este modo. respectivamente. define una clase de sistemas (admisibles) de conceptos. Se suele h a b l a r de «definiciones ostensivas»: esto quiere decir que se asigna un sentido empírico determinado a u n concepto haciéndole corresponder a ciertos objetos pertenecientes al m u n d o r e a l : se le considera entonces como símbolo de tales objetos. Por tanto. Se piensa que. Pero debería haber sido obvio que lo único que es posible fijar. en enunciados sintéticos. entonces se convierte en u n sistema de ecuaciones de enunciad o s : y. Pero si se lleva a cabo la sustitución con u n modelo. conceptos tales como «línea recta» y «punto». c ó m o puede interpretarse u n sistema axiomático como un sistema de hipótesis empíricas o científicas? La tesis corriente es que los términos primitivos que aparecen en dicho sistema no deben considerarse definidos implícitamente. etc. son nombres o conceptos individuales. p o d r í a n interpretarse como «rayo de luz» e «intersección de rayos de luz». semejante manera de considerar la cuestión p u e d e parecer enteramente satisfactoria. sino que han de tomarse por «constantes extralógicás». que aparecen en todo sistema axiomático de la geometría. el resultado será u n sistema de enunciados analíticos (ya que será verdadero p o r convención). asimismo.Teorías 71 aquél. ya que no puede ser refutado p o r falsación de sus consecuencias.blogspot. señalamientos. . lleva a dificultades ípie se encuentran en conexión con el problema de la base empírica. y. p o d r á preguntarse. u n sistema axiomático interpretado de este modo no p u e d e considerarse como un sistema de bipótesis empíricas o científicas (en nuestro sentido de estas p a l a b r a s ) . : si p u e d e n definirse de algún modo explícito será por medio de otros nombres universales. Yo distinguiría hoy claramente entre los sistemas de objetos que satisfacen un sistema axiomático y el sistema de nombres de dichos objetos. refiriéndolo ostensivamente a «objetos reales» —digamos. lo que es lo mismo. A todo sistema de conceptos que satisfaga a u n sistema de axiomas puede denominársele un modelo de dicho sistema de axiomas *^.com . o adhiriendo a la cosa un marbete con un n o m b r e escrito. ahora escribiría: «los únicos sustituyentes que st admitirán serán nombres de objetos que constituyan un modelo». y si no es así h a b r á n de q u e d a r sin Véase la nota *2. sin embargo. e t c .

Kn tab's ea-os.) Quizá sea conveniente añadir aliora (]ue. [lor ejemplo '. se explica lui sistema de enunciados [)or nu'dio de un sistema de bipótesis nuevo —y más general que permite no sólo la deducción de enunciados |icrlenecientcs al ])ri)iicr sistema. Macb.KNS» Dentro de un sistema teórico podemos i!i-ilnguir entre enunciados jicrteiiccicnips a niveles diversos de universalidad. por ello. I'. por lo regidar. el «liecJio observable» a que se refiere Alacli resulta ser el (jue él describe por el enunciado siguiente :«. I.R^SAIIDAI). (Nos ocuparemos nuís adelante. como si fuesen conceptos definidos implícit a m e n t e . será posible definir los conceptos fiuidarnentales del nevo sistema valiéndose de conceptos que se babían cnipleado originariamente en algunos de los antiguos sistemas. es inevitable que ciertos nombres universales queden sin definir.72 La lógica de la investigación científica definir. Por tanto. NlVKLES DE UMVF. y de ellos ¡nuMÍen deducirse otros situados a niveles inferiores. j)or ejemplo.. Pero en cual(]uier sistema deductivo bipotélico estos úllinH)s siguen -ieiulo enunciados estrietanuMite universales (en el sentido a (pii. . de otro m o d o . la física (o. y los conceptos de otro sistema.sla ])os¡biliila<l reviste una importancia singular cuaiulo. E l . 18. im enunciado total cuyo carácter bipotético parece bastante conspicuo. Vriniipicn der Warmelchre (1896). asimismo. pues tales conceptos indefinidos pueden emplearse sieinj)re en el sentido no empírico mencionado en 1). 115. IJOS eiuuieiados del nivel más alto son los axiomas.os enunciados empíricos de eIe\ado nivel tienen siemiire el carácter de bipótesis c(ui respecto a los eiuuiciados — de nivel inferior— deductibles de (dios: ])ue(lcn quedar falsados cuando se faisán estos cnuncia<los nu'nos universales. es decir. « M O D D S TOIJ. sino la de enunciados que pertenecen a otros sistemas.com . por la curiosa razéin de (juc «esta teoría no está fundada en una liipótcsis.. o sea. Sin ciubargo.blogspot. la velocidad a i\\\c se igualan las diferencias de temperatura — cuando éstas son pe(iueñas— es proporcional a las m i s m a s » . http://psikolibro.p e r o ello arruinaría inevital)l<^menle el carácter empírico del sistema. Creo que esta dificultad puede superarse únicanu-nte gracias a una decisión metodolójiica : en conscciu'ucia. y. en el curso de la CNolucion de una ciencia. es posil)Ie interjjrctar atjuellos conceptos {)or medio de éstos). es posible establecer una correspondencia entre los conceptos |)riniitivos de un sistema axiomático. pág. tal corno el de la geometría.n. el carácter de hipótesis: becbo en (jue no se lia jiarado mientes en el caso de los enunciados de nivel inferior. aijuí nos referimos). ban de tener. Mvi. sino en un hecho obserrahle». en el apartado 20. y en ello reside la dif icidtad . llama a la teoría de Fourier sobre la conducción del calor una «teoría nujdelo de la física». de esta cuestión. adoptaré la rcfíla de que no se emplearán eonee[»los sin definir como si csluvieseii definidos implícitamente.

del eniuiciado falsado. no puede afirmarse de un enunciado cual(¡uiera dado del sistema que él en p a r t i c u l a r ha resultado vulnerado —o no vulnerado— por la falsación: solamente en el caso de que p sea independiente de una parte del sistema podemos decir que esta parte no ha quedado arrastrada por la falsación ^.p) —>• t . a cuál hemos de reprochar la falsedad de p: cuáles de ellos tenemos que alterar y cuáles habríamos de retener. Este problema no tiene gran importancia en nuestro contexto. ( —• p . podemos inferir ¿ ( l é a s e uno t»): esto es. uno que afirma que un enunciado condicional es verdadero lógicamente. o que su antecedente entraña su consecuenlie): diferencia que Alfred Tarski me hizo comprender pocos meses después de la publicación del libro. tenemos un ejemplo notable de lo que digo en la modificación einsteiniana del concepto de simultaneidad. Dada la relación de deductibilidad.blogspot. Con todo. 193 y slgs. pero. págs. http://psikolibro. desde luego. he de decir que cuando escribí este libro tenía una idea confusa acerca de la diferencia entre un enunciado condicional (enunciado de si ..com . en mi artículo de Mind 56. incluso. en beneficio de la sencillez). que ciertos enunciados singulares son hipotéticos. o. que puede estar compuesto p o r teorías y condiciones iniciales (no h a r é distinción entre ellas. a primera vista. a menudo.) ' Así pues. por los resultados de llevar a cabo contrastacionés una y otra vez). lo que puede originar un avance decisivo es la modificación de lo que nos sentimos inclinados a considerar como innocuo (debido a su completo acuerdo con nuestros hábitos intelectuales). debe señalarse la contusión mencionada. (No me refiero ahora a enunciados intercambiables. dado que (con ayuda de un sistema teórico) p u e d a n deducirse de ellos conclusiones tales que la falsación de éstas sea capaz de falsar los enunciados singulares en cuestión. por ejemplo. entonces. Podemos simbolizar ahora la relación de deductibilidad (implicación analítica) de p a p a r t i r de t p o r medio de « í — ^ p » . Podemos describirlo como sigue * \ Sea p u n a conclusión de u n sistema í de enunciados. El modo de inferencia falsador a que nos referimos — o sea. la m a n e r a en que la falsación de u n a conclusión entraña la falsación del sistema de que se ha d e d u c i d o — es el modus tollens de la lógica clásica. lo cual puede escribirse «p» y leerse «no p » . en todo caso. podemos escribir también la inferencia falsadora del modo siguiente: ((t —* p).. o analítico. que puede leerse: «p se sigue de í». merece la pena recordar que. no podemos saber. que se llama a veces —de un modo algo propenso a errores— «implicación material») y un enunciado sobre deductibilidad (o sea. es decir. expresándolo con p a l a b r a s : «Si p es deductible de t. y p es falsa.) Con frecuencia. las notas *1 del apartado 35 y *1 del apartado 36) en que empleo el símbolo « . (Se discuten estas cuestiones con mayor amplitud. entre los diversos enunciados del subsistema restante t' (del cual no es independiente /)).Teorías 73 Diré. Supongamos que p sea falsa. En relación con esta circunstancia nos En relación con este pasaie y con otros dos posteriores (cf. Si denotamos la conyunción (aserción simultánea) de dos enunciados colocando u n punto entre los símbolos que los representan. Gracias a este modo de inferencia falsanios el sistema completo (la teoría con las condiciones iniciales) que había sido necesario para la deducción del enunciado p . 1947. P o r tanto. entonces í es también falso». lo único que hace adivinar al investigador qué enunciados de t' debe considerar innocuos y cuáles necesitados de modificación es su instinto científico (influido. ronsiiíeramos que t ha q u e d a d o falsado.* ». y el supuesto p .

pero no nos sentimos obligados a considerar que el sistema antiguo. asimismo. (Cf. en su lugar. haya resultado falsado. Esta situación p u e d e presentarse cviando se explica una teoría perfectamente corroborada (y que continúa estándoJo con la nueva explicación que mencionamos) deduciéndola de una nueva hipótesis de un nivel s u p e r i o r .com . que tenía m e n o r generalidad.. a una recién introducida. las observaciones sobre la (fcasi-induceión» en el apartado 85. buscaremos. podemos m u y bien a t r i b u i r la falsación exclusivamente a la hipótesis que se acaba de i n t r o d u c i r . entonces babrá que contrastar la nueva hipótesis por medio de alguna de sus consecuencias aún no sometidas a contraste: si queda falsada cualquiera de estas últimas. por ejemplo.74 La lógica de la investigación científica encontramos con la siguiente posibilidad : en ciertos casos —quizá teniendo en cuenta los niveles de universalidad— podemos atribuir la falsación a una liipótesis determinada. otra hipótesis de alto nivel.) http://psikolibro.blogspot.

mientras que yo afirmo la posibilidad de experimentos falsadores cruciales (este autor destaca. en p r i m e r lugar. * No debe confundirse al alemán Hugo Dingier con el inglés Herbert Dingle.com . Dingier (entre cuyas numerosas obras pueden mencionarse: Das Experiment y Der Zusammenbruch der Wissenschajt und das Primat der Philosophie. pero no parece ver la asimetría existente entre verificación y falsación. lo cual afecta a su estudio de los experimentos cruciales). WIENER. después. ingl.blogspot. ciertos problemas de método. que lo serán si se aceptan nuestras decisiones metodológicas). tal como nos la revelan las leyes de la física. T r a t a r é . A L G U N A S ORJECIONES CONVENCIONALISTAS Forzosamente se han de suscitar objeciones contra mi propuesta de adopción de la falsabilidad como criterio para decidir si un sistema teórico pertenece o no a la ciencia empírica. quienes están bajo la influencia de la escuela conocida con el nombre de «convencionalismo» ^. 300) la posibilidad de experimentos cruciales. por P. con razón. http://psikolibro. 1954). El principal representante del convencionalismo en el mundo de habla inglesa eg Eddington. Según parece. ingl.CAPITULO CUARTO La falsabilidad Me ocuparé más adelante de la cuestión acerca de si existe algo a que pueda llamarse un enunciado singular falsable (o «enunciado b á s i c o » ) . nos hemos referido antes a algunas de ellas en los apartados 6. trad. Los convencionalistas parecen tener ' Los principales representantes de esta escuela son Poincaré y Duhem (cf. recientemente se ha adherido a ella H. La théoTÍe physique. de caracterizar las propiedades lógicas de los sistemas de teorías que son falsables (es decir. Las plantearán. Durante el estudio crítico de una posición a la que se suele llamar «convencionalismo». pág. son objet et so structure. el manantial de la filosofía convencionalista es la admiración ante la bella y austera sencillez del mundo. 11 y 17. Princeton.. pero ahora las consideraremos más circunstanciadamente. Puede mencionarse aquí que Duhem niega (trad. por ejemplo. 1906. ya que los considera verificaciones. con los que será menester enfrentarse tomando determinadas decisio' nes metodológicas. 19. The Aim and Structure of Physical Theory. P. que sólo podemos refutar sistemas teóricos completos. 1926). surgirán. supondré ahora una respuesta positiva a tal cuestión y exam i n a r é hasta qué punto es aplicable mi criterio de demarcación a los sistemas teóricos —si es que es aplicable de algún m o d o — .

Zar Kritik der wissenschaftlichen Grundbegriffp. Asi pues. según mi opinión. con lo que ésta se convertiría en algo muy sencillrr: pues el eonveneionalista no cree que la Naturaleza lo sea. Ha reconocido la importancia del par>el desempeñado p o r nuestras acciones y operaciones —planeadas de acuerdo con convenciones y con ra- ° Podría considerarse también a esta tesis como una tentativa de resolver el problema de la inducción: pues éste desaparecería si las leyes naturales fuesen definiciones. y el eonveneionalista sostiene que éstas son libres creaciones nuestras. 4). De acuerdo con el punto de vista eonveneionalista a ([ue vengo aludiendo. sino que — p o r el c o n t r a r i o — precisamente es ésta 'a que determina las propiedades de un m u n d o artificial. de modo parecido. Erkenntnis 2. sintético : afirma. aiín más. sin endiarpo. Sólo son sencillas las «leyes de la Naturaleza^}. el enunciado del punto de fusión del plomo es. Debemos m u c h o a la filosofía del convencionalismo en lo que se refiere a aclarar las relaciones entre la teoría y la experiencia. pero aún más atrevido. 1931. pág. un mundo de conceptos definidos implícitamente por las leyes naturales fiue hemos elegido. Erkenntnis 4. milagrosa— si nos viésemos oliligados a creer. tautologías. pues se necesitan p a r a determinar qué es una observación — y . llama a su punto de vista un «convencionalismo radical». núm. con los realistas. Das Wcldbild und die Begriffsapparatur). pero que tuviese otro punto de fusión. que las leyes de la ¡Níaturaleza nos revelan una íntima sencillez estructural de nuestro m u n d o Ijajo su apariencia de una desbordante variedad. Son estas leyes que nosotros hemos establecido las que forman la t>ase indispensable p a r a la regulación de nuestros relojes y la corrección de nuestras reglas graduadas (que llamamos « r í g i d a s ) : decimos (fue un reloj es «exacto» y que una regla g r a d u a d a es «rígida» cuando los movimientos medidos valiéndose de estos instrumentos satisfacen los axiomas de la mecánica que hemos decidido a d o p t a r ^. simplemente.com .. aproximadamente». 100 y sig. no es un efecto de las leyes de nuestro intelecto en su auto-imposición sobre la Naturaleza. por tanto. decisiones arbitrarias y convenciones nuestras. que un elemento de una estructura atómica determinada (número atómico 82) tiene siempre ese punto de fusión.'i5°C. Sólo de semejante m u n d o es del que habla la ciencia.) Ajdukiewicz parece estar de acuerdo con Cornelius (cf.76 La lógica de la investigación científica la sensación de que semejante sencillez sería incomprensible — y .ta construcción. el eonveneionalista califica a aquélla de creación n u e s t r a : para él. qua enunciado científico.ún la opinión de Cornelius (cf. 1934. y no son las propiedades del m u n d o las que determinarían e». y. entre otras cosas. la ciencia n a t u r a l teórica no es una imagen de la Naturaleza. las leyes de la Naturaleza no son f?lsal)les por la observación. no puede ser refutado: una substancia que por lo demás se asemejase al plomo. (Adición al corregir las pruebas. El idealismo kantiano trató de explicar aíiuélla diciendo que quien impone sus leyes a la Naturaleza es n u c t r o i)ro|)io intelecto . no sería plomo. sino xxnn mera construcción lógica . el enunciado «el punto de fusión del plomo es 3. más en particular. invenciones. se¡. así como la obra allí anunciada. http://psikolibro.blogspot. es parte de la definición del concepto oplomo» (sugerido por la experiencia inductiva). Scjiún él. por ello. y. qué es una medición científica—. Pero. sea cualquiera el nombre que le demos.

Pero muy de otro modo serán las cosas en época de crisis. (Acerca del problema de la sencillez. Mientras <jue yo no pido a la ciencia ninguna cert i d u m b r e definitiva (y. Pero. según se exjiresa D i n g i e r . el mismo sistema presentará un aspecto impasible para el convcncionalista : dará una explicación que eliminará las incompatibilidades que p u e d a n haber surgido. radicalmente distinta de la mía. o quizá la ejecución de ciertas correcciones en nuestros aparatos de m e d i d a . en consecuencia. En tales épocas de crisis se agudizará este conflicto acerca de la finalidad de la ciencia. pues siempre existe la posibilidad de «.blogspot. tal vez inculpando a nuestro imperfecto dominio de) sistema . Nosotros — y los que comparten nuestra actitud— espcraicir. el que ahora voy a exponer. Siempre que el sistema «clásico» del momento se vea amenazado por los resultados de nuevos experimentos que p o d r í a n interpretarse como falsacionea desde mi punto de vista. lo encuentro totalmente i n a c e p t a b l e . en gran medida. En mi opinión. con todo. Un convencionalista podría d e c i r : yo admito que los sistemas teóricos de las ciencias de la Naturaleza no son verificables. lo cual había sido pasado por alto. y los períodos en que la ciencia se desarrolla lentamente apenas d a r á n ocasión p a r a que surja un conflicto —excepto los p u r a m e n t e académicos— entre los científicos inclinados hacia el convencionalismo y los que puedan sentirse más cerca de una tesis como la que yo defiendo. lo cual (juiere decir. y no es fácil que tengan éxito los intentos de descubrir en él incoherencias. véanse los apartados 41 a 45. o acabará con ellas sugiriendo la adopción ad hoc de ciertas hipótesis auxiliares. subyace a él u n a teoría de la ciencia. el sistema «clásico» del momento. creo que es posible extraer de su actitud intelectual ciertos argumentos interesantes contra mi criterio de demarcación.conseguir. p o r ejemplo. Se puede alcanzar esta meta. empleando una frase de Dingier. a sus ojos. sólo u n principio puede ayudarnos a elegir un sistema entre todos los posibles: el de escoger el más sencillo (o sea. el convencionalismo es u n sistema com|>!eto y defendible.. el 46. a pesaí de todo ello.s . y además.La falsabilidad 77 zonamientos deductivos— ¿n la lo..com . y confiaremos en que un sistoina científico recién erigido nos ayudará en esta l a b o r : por ello. jior habernos abierto nuevas perspectivas sobre un m u n d o de nuevas experiencias. un experimento falsador despertará nuestro máximo interés.) Así pues. el sistema más sencillo de definiciones i m p l í c i t a s ) . Pero el conveneionalista verá la estructura que está empezando a elevarse — y cuya audacia nosotros a d m i r a m o s — como un m o n u m e n t o al «colapso total de la ciencia». lo acogeremos como un éxito. pero afirmo que tampoco son falsables.os llevar a cabo nuevos descubrimientos. no la e n c u e n t r o ) . Y. en la práctica. ya que sicm|)re es |)osible interpretar un sistema científico dado como un sistema de definiciones i m p l í c i t a s . el convencionalista busca en ella «irn sistema de conocimientos apoyado en razones últimas». para u n sistema axioma- http://psikolibro. mi conflicto con el convcncionalista no puede dirimirse definitivamente por una mera discusión teórica desapasionada.ilizacióii y en la interpretación de nuestros experimentos cicnlíricr. por el iníluclivismo. de su finalidad y sus propósitos. en especial.

El único modo de eludir el convencionalismo es t o m a r una decisión. esto equivale a indicar que mi criterio de demarcación no puede ser aplicado inmediatamente a un sistema de enunciados — h e c h o que ya había señalado en los apartados 9 y 1 1 — . http://psikolibro. o adoptar una actitud escéptica con respecto a la confianza que deberíamos depositar en el experimentador y excluir sus observaciones — q u e amenazan nuestro sistema— de la ciencia. en último caso. P o r tanto. pág.com . en el caso de que se presente una araenaza p a r a nuestra teoría. con toda razón. semejante distinción sería ambigua. nuestro criterio de falsabilidad se habría de convertir en inaplicable como criterio de demarcación. Decidimos que. no es posible dividir las teorías en falsables y no falsables. Por consiguiente. la de no aplicar sus métodos.78 La lógica de la investigación científica tico cualquiera dado. Kantsttidien 28 (1923). lo que se llama sú 'correspondencia con la realidad'» ' . podemos introducir hipotesis ad hoc. así pues. o incluso en que el experimentador es un embustero (ésta es la actitud que los físicos pueden adoptar a veces. en realidad. mediante el análisis de su forma lógica es imposibla decidir si un sistema de enunciados es un sistema convencional de definiciones implícitas irrefutables o si es u n sistema empírico (en el sentido que yo doy a esta p a l a b r a : es decir. con respecto a supuestos fenómenos o c u l t o s ) . modificar las llamadas «definiciones ostensivas» (o las «definiciones explícitas» que podrían remplazarías. exactamente igual que su filosofía misma. basándonos en que carecen de base suficiente.blogspot. Über dU Aufgabe der Physik. nos guardaremos de explotar la posibilidad que acabamos de mencionar — y que está siem- CARNAP. según la tesis convencionalista. REGLAS METODOLÓGICAS Estas objeciones de un convencionalista imaginario me parecen incontestables. existe un error de principio en la cuestión acerca de si u n sistema dado debe considerarse. 20. en que no son científicas o no son objetivas. Admito que mi criterio de falsabilidad no nos conduce a una clasificación desprovista de a m b i g ü e d a d e s . mejor dicho. según se vio en el apartado 1 7 ) . P o r tanto. Sin embargo. convencionalista o empírico : para que sea posible en absoluto preguntar si nos encontramos ante una teoría convencionalista o empírica es indispensable referirse a los métodos aplicados al sistema teórico. 100. si no cree —con Dingier— que llegará un día en que la teoría de la electricidad se deduzca de la teoría gravitatoria de N e w t o n ) . podemos siempre expresar dudas acerca de la agudeza mental del científico teórico (por ejemplo. lo cual podría conseguirse de diversas maneras (a algunas de las cuales he aludido más a r r i b a ) : así. como tal. si es refutable). o. no la salvaremos por ningún género de estratagema convencionalista.

Podemos expresar lo mismo «del modo siguiente: siempre que se introduzca una nueva hipótesis ha de considerarse que se ha hecho un intento de construir un nuevo sistema. sino que. t.. sucumbe frecuentemente. Black apreció claramente. lo aumente.. Bl. prohibe más. casi puede conseguirse que cualquier hipótesis esté de acuerdo con los fenómenos. Y un caso de una hipótesis auxiliar insatisfactoria podría ser la hipótesis de Fitzgerald y Lorentz de la contracción. I. Con objeto de formular reglas metodolóíijicas que eviten la adopción de estratagemas convencionalislas sería conveniente familiarizarnos con las diversas formas que pueden adoptar tales estratagemas. los resultados obtenidos por Micbelson y M o r l e y ) . en esta situación fue únicamente la teoría de la relatividad la que logró un progreso al ' J. el apartado 3 8 ) . En lo que respecta a las hipótesis auxiliares.ACK. que no tenía consecuencias falsables. cuando se expresaba del modo siguiente: «Mediante una suave adaptación de las condiciones. 1803.La falsabilidad 79 pre abierta— de «. pues el físico escasamente necesita que se le ponga sobre aviso— la tarea de guardarse constantemente de la tentación de emplear nuevas estratagemas convencionalistas: tentación a la que el psicoanálisis. con ello la imaginación quedará muy complacida. cien años antes que Poincaré. Pero tal lista no tiene ninguna pretensión de ser c o m p l e t a : ha de dejarse al investigador —especialmente en los campos de la sociología y de la psicología. decidimos establecer la regla de que se considerarán aceptables únicamente aquéllas cuya introducción no disminuya el grado de falsabilidad o contrastabilidad del sistema. sino que servía meramente para restaurar el acuerdo entre la teoría y la experimentación (principalmente. lo someteremos de nuevo a contraste —y lo rechazaremos si las circunstancias lo exigen. que debería ser juzgado siempre sol)re la base de si su adopción significaría un nuevo progreso en nuestro conocimiento del mundo. Lectures on the Elements of Chemistry. página 193. todo lo que puede lograrse (y malograrse) mediante los métodos convencionalistas. Además. Edimhurgo.blogspot.conseguir. pero nuestros conocimientos no progresarán» '..) Si tal grado aumenta. http://psikolibro. deberíamos decidir que siempre que encontremos un sistema que se ha rescatado gracias a una estratagema convencionalista. lo que se llama su 'correspondemcia con la realidad'». con la iníroduooión de la hipótesis se ha reforzado realmente la teoría : el sistema excluye más posibilidades que antes. cualquiera dado.. Tenemos un ejemplo de hipótesis auxiliar que es sumamente aceptable en este sentido en el principio de exclusión de Pauli (cf. Al final del apartado anterior hemos citado ya las cuatro estratagemas convencionalistas principales. (Explicaremos en los apartados 31 a 40 cómo pueden eslimarse los grados de falsabilidad. por el contrario. para un sistema. por ejemplo. de modo que podamos salir al paso de cada una de ellas moviendo nuestras piezas del modo anticonvencionalista apropiado.com .

http://psikolibro. A este respecto yo diría únicamente que. y. bay (pie distinguir (bis posibiliíjades : 1) que existan eierlos conceiitos no (bfini(b)s (pie a|)arezcan únicamente en enuncia(bis did máximo nivel de universalidad. y aunque se introducen en beneficio de la teoría son enteramente inofensivos. y e u \ o sentido eslé fijado por el uso (por ejemplo. y cuyo empleo esté fijado por el becbo de (pie sepamos la rídación lógica en (jue se encuentran con otros coneeplos. Los experimentos contrastaldes intersubjetivamente.80 La lógica de la investigación científica predecir nuevas consecuencias y nuevos efectos físicos.blogspot. existen enunciados singulares. Kn lo (pie resj)ecta a los nonil)res iiniveisales sin dcíinir. 22 y sigs. por ejemplo. Logik. Acerca de los dos puntos restantes de nuestra lista — q u e atañen a la competencia del expcrimeniador o del científico teórico— adoptaremos reglas análogas. la ((energía)))'^. y abrió con ello nuevas posibilidades de contraslación y de falsación de la teoría. procederemos conforme a nuestras decisiones metodológicas. cf.x¡>licilas. como antes. que propiamente no pcrtcpccen en ai)soluto a la t e o r í a : a veces se los denomina (diipólcsis auxiliares». HAHN. «punto-niasa». Y puede no tomarse en consideración toda apelación a conclusiones lógicas (pie podrían deducirse en el futuro. Véase también el final del aparlado 25. un sistema de axiomas a l)ase de otro sistema <\c menor universalidad. empíricamente definililes). por lo demás. en mi opinión. la nota 6 del ai)arlado 8 y los aparla(b)s 27 y 68. í'u<'den permitirse cambios en tales definiciones. cotiio si fuese otro.com . en Einheitsii'issenschaft 2. 2 ) que baya otros conceptos sin definir (¡iie aparezcan lanibii-n en enunciados de un nivel de universalidad más bajo. en ¡¡articular. o se rcebazarán a la luz de otros experimentos de resultado opuesto. ((mo\ iinieiilo». «posic i ó n » ) : probibiremos (jue se altere subrepticiamente su uso. 1933. und Nattirerkennen. ciin lo cual podían eliminarse en el curso de la deducción (un ejiniplo. |iero deben considerarse como modificaciones (b'l sistema. págs. Mathematik. cpie ba de ser examinado a continuación (b' nuevo. Suponga' Compárese. Podemos matizar nuestra regla metodológica baciendo la advertencia de que no es preciso recbazar como convcncionalista toda bipótesi'i auxiliar que no llegue a satisfacer nuestra norma . INVESTIGACIÓN LÓGICA DE LA FALSABILIDAD Solamente es necesario ponerse en guardia contra las estratagemas convencionalistas en el caso de sistemas que serían falsables si se los tratase de acuerdo con nuestras reglas del método empírico. no existen en alísoluto términos (íconstituibles» (es decir. si es (pie resultan úli](>s. mediante las cuales se da senli(b) a los conceptos (b.) En el apartado 17 lie mencionado las delinicioncs e. o bien se aceptarán. en su lugar yo empleo los nombres universales indefinibles establecidos exclusivamente por el uso lingüístico. (Como ejemplo cabe citar la asunción de (pie una oliscrvación o medición determinada que no es posible repetir pueda deberse a un e r r o r . 21.

así como la cuestión de si son.com . todos los enunciados singulares de hechos. p o r q u e para deducir enunciados singulares de una teoría necesitamos siempre otros enunciado) sÍEignlures. podemos decir: de la conyunción de «dos por dos es cuatro» y «aquí hay un cuervo negro» se sigue. Pero es fácil ver que la formulación que damos aquí. las condiciones iniciales. tal cosa equivale a que la conyunción de 61 con la negación de 6a http://psikolibro. nos vemos conducidos a pedir que la teoría nos permita deducir. pero como criterios del sentido de cláusulas (en vez de ser criterios de demarcación aplicables a sistemas teóricos). Esto quiere decir que hemos de apoyar nuestra definición en " Después de la publicación de mi libro se han propuesto una y otra vez —incluso por críticos que se burlaron de mi criterio de falsabilidad— métodos equivalentes al que aquí se presenta. Una segunda tentativa consistiría en denominar «empírica» a una teoría si es posible deducir de ella enunciados singulares valiéndose de otros enunciados del mismo tipo que sirvan de condiciones iniciales. pero no excluiría los enunciados metafísicos sintéticos. podría tal vez intentarse l l a m a r «empírica» a una teoría siempre que puedan deducirse de ella enunciados singulares. Pero tampoco nos valdrá esto. sino que se sigue de 61 en unión con la teoría f (y esto es lo que afirmamos en la formulación del texto). hay que entender que el sistema de los enunciados básicos — t a l como empleo yo este términ o — incluye todos los enunciados singulares coherentes dotados de cierta forma lógica : como si dijéramos. que nos indican cómo se ha de realizar la sustitución de las variables de la teoría. Debe tenerse siempre en cuenta que cuando hablo de «enunciados básicos» no me estoy refiriendo a u n sistema de enunciados aceptados. Intentaremos caracterizar la falsabilidad de una teoría p o r las relaciones lógicas que existan entre ella y la clase de los enunciados básicos. pues también una teoría no empírica (por ejemplo.) De este modo. más enunciados singulares empíricos de los que podemos deducir de las condiciones iniciales sol a s * ' . una que sea tautológica) nos permitiría deducir ciertos enunciados singulares a pari ir de otros de la misma especie. aquí supondré simplemente que existen. en lugar de ello. el sistema de todos los enunciados básicos contendrá muchos incompatibles entre 'sí. pero este intento resulta fallido. hablando toscamente. las teorías tautológicas. falsables.La faliabilidad 81 mos que hemos excluido con éxito dichas estratagemas mediante nuestras reglas. a su vez. En el próximo capítulo discutiremos con mayor amplitud lo peculiar de los enunciados singulares que yo llamo «enunciados básicos». si se emplea como criterio de demarcación es equivalente al de falsabilidad: pues si el enunciado básico 62 no se sigue de 6i. «aquí hay un cuervo». Como primera aproximación. entre otras cosas.) Ni siquiera bastaría exigir que fuera posible deducir de la teoría j u n t a m e n t e con las condiciones iniciales más de lo que se puede deducir de dichas condiciones iniciales solas : este requisito eliminaría. (Según las reglas de la lógica.blogspot. (Por ejemplo. podemos pedir ahora una caracterización lógica de tales sistemas falsables. de «todo acontecimiento tiene una causa» y «aquí acontece una catástrofe» podemos deducir «esta catástrofe tiene una causa». por cjera|)lo. ciertamente. Así pues.

El párrafo inmediatamente anterior de esta nota puede tomarse como ejemplo de otra regla metódica (cf. acerca de los enunciados básicos «permitidos» no dice n a d a : en p a r t i c u l a r .com . tal vez. las teorías empíricas pueden contener elementos «metafísicos» (así ocurre con la de Newton) que no sea posible eliminar pur medio de una regla tajante. q u e llamar e m o s la clase de los posibles falsadores de la teoría . P o d e m o s e x p r e s a r esta definición de u n a forma m á s breve diciendo que u n a teoría es falsable si la clase de sus posibles falsadores no es u n a clase vacía. resultan ser inofensivas. j u s t a m e n t e . que u n a teoría hace afirmaciones únicam e n t e acerca de sus posibles falsadores (afirma su f a l s e d a d ) . a los que excluye o p r o h i b e ) . la clase de todos los enunciados básicos con los que es i n c o m p a t i b l e (o. especialmente la nota *1 (y el apartado *22 de mi Postscript). debemos hacer siempre u n intento serio de aplicarla — u otra análoga— a nuestra propia teoría. En cuanto a la primera. el propósito p a r a el q u e necesitamos los enunciados básicos. H e m o s i n t r o d u c i d o la p r i m e r a exclusivamente como criterio del carácter e m p í r i c o de u n sistema de e n u n c i a d o s . aunque si logramos presentar la teoría de modo que se convierta en la conyunción de una parte contrastable y otra no contrastable. en este caso. pero la conyunción mencionada constituye un enunciado básico (cf.) Sin embargo. es decir.blogspot. pero —en la mayoría de los casos— dos «ejemplos» semejantes tomados juntamente están en contradicción con la ley. p r o p o n g o la definición s i g u i e n t e : Se llama «empírica» o «falsable» a u n a teoría c u a n d o divide de m o d o inequívoco la clase de todos los posibles enunciados básicos en las dos subclases no vacías s i g u i e n t e s : p r i m e r o . muchos de los enunciados básicos «permitidos» estarían en contradicción mutua si se tuviera en cuenta. el final de la nota *6 del apartado 8 0 ) : la de que. el apax-tado 2 8 ) . y éste es. Si tratamos ahora de aplicar estas dos criticas a nuestro criterio de demarcación. FALSABILIDAD r FALSACIÓN T e n e m o s q u e distinguir c l a r a m e n t e entre falsabilidad y falsación. en cuanto a la falsacontradiga a la teoría f. (Véase. lo cual es igualmente absurdo. T e n i e n d o en cuenta que no sería m u y fácil i n d i c a r en detalle cómo sirve u n sistema teórico complicado p a r a la deducción de enunciados singulares o básicos. la teoría (cf. http://psikolibro. 22. y. una vez llevada a cabo una crítica de una teoría rival. las negaciones de ciertos enunciados con sentido resultarían carentes de sentido. porque. por ejemplo. no dice que sean verdaderos *^. sabemos que. «cualquier conjunto de posiciones de un planeta se encuentra leobre la misma circunferencia») está «ejemplificada» de un modo trivial por todo conjunto de no más de tres posiciones de un planeta. podemos eliminar uno de sus componentes metafísicos. pide la falsabilidad precisamente en el sentido que yo le doy. la nota *1 del apartado 82. y. la clase de los enunciados básicos con los que no está en cont r a d i c c i ó n (o. asimismo. la ley universal «todos los planetas se mueven en circunferencias» (o sea. luego nuestro criterio pide la existencia de un enunciado básico falsador. el apartado 3 8 ) . En primer término. P u e d e añadirse. véase más arriba el apartado 15.82 La lógica de la investigación científica u n a clase p a r t i c u l a r de e n u n c i a d o s s i n g u l a r e s . en segundo lugar. como criterio de sentido (o de «poca verificabilidad») fracasa por varias razones. de acuerdo con él. en segundo. *'' En realidad. porque la conyunción de un enunciado con sentido y una «pseudocláusula sin sentido» tendría sentido. que « p e r m i t e » ) . Por lo que se refiere a la segunda. a la vez.

y que los enunciados básicos aceptados a que recurre la regla no tienen por qué poseer este carácter. Yo replicaría a este a r g u m e n t o que las reglas que necesitamos son m e r a m e n t e para aceptar enunciados básicos que falseu una hipótesis bien contrastada y que 'había tenido éxito hasta el m o m e n t o . *' Esta referencia a enunciados básicos aceptados parece contener en germen u n a regresión infinita. Pues nuestro problema es el s i g u i e n t e : puesto que se falsa u n a hipótesis al aceptar u n enunciado básico. Woodger ha planteado la siguiente c u e s t i ó n . por tanto. se refiere a las contrastacíones que debe h a b e r pasado (contrastacioncs (£ue la habrán enfrentado con los enunciados básicos aceptados * ' ) • La hipótesis talsadora puede tener u n nivel de universalidad m u y bajo (obtenido. pues el experim e n t o falsador suele ser u n expcTimento crucial planeado de modo que nos permita decidir entre las d o s : lo cual equivale a decir que dicho experimento nos ha sido sugerido por el hecho de que las dos hipótesis difieren en ciertos respectos. difícilmente nos inducirán a desechar una teoría — p o r falsada—. es preciso incorporar reglas especiales que determinen en qué condiciones debemos considerar falsado un sistema.blogspot. lo de que la hipótesis ha de estar corroborada. tiene éxito completo. E n ia mayoría de los casos. diriamos. pues hemos visto que los acontecimientos aiílados ui» reprüducil)lcs carecen de significación para la ciencia: así. Si afirmo que existe u n a familia de cuervos blancos en el parque zoológico de Nueva York. El requisito de que la hipótesis falsadora ha de ser empírica. el profesor J. al llegar allí. a u n cuando ha de ser coutrastable inlersubjetivamente no necesita ser.com . pero no suficienlo. y. Y su acomj)añante. ni una sola tiez. * Todo esto indica la u r g e n t e necesidad de remplazar u n a hipótesis falsada por otra mejor. a que me he referido en el aperlado 1 8 ) . ¿Con qué frecuencia es preciso reproducir realmente u n efecto para que sea u n «efecto reproduciblev? La respuesta que hay que dar e s : en algunos casos. y podemos denominar a este tipo de hipótesis una hipótesis falsadora '. el apartado 11. pero la daremos j)or tal si descubrimos un efecto reproducible que la refule. inios pocos enunciados básicos esi p o r á d i c o s . mi aserción puede ser contrastada en principio. regla 2 ) . lo que exigimos atañe sólo a la forma lógica de la hipótesis. por lo cual la ampliaremos en el capitulo V (especialmente en el apartado 2 9 ) . Únicamente decimos que una teoría está falsada si hemos aceptado enunciados básicos que la contradigan (cf. si estas regías se refieren a su vez a otros enunciados básicos aceptados podemos quedar envueltos en u n a regresión del tipo indicado. H . se entera de q u e la familia citada ha m u e r t o . quiere decir exclusivamente que debe encontrarse en cierta relación lógica con respecto a los posibles enunciados básicos: así pues. Así. necesitamos reglas mctndológicas para aceptar enunciados básicos. ahora bien.La fahabilidtul 83 eión. Esta condición es necesaria. en realidad. además. por generalización de las coordenadas individuales de un dato de observación: podría citarse como ejemplo el supuesto «hecho». o de que nadie ha oído hablar de ella. antes de falsar u n a hipótesi! tenemos ya otra dispuesta para sacárnosla de la m a n g a . falsal)le. para falsar el enunciado «todos los cuervos son negros» bastaría el enunciado —contrastable i n t e r s u b j e t i v a m e n t e — de que existiera una familia de cuervos bhmcos en el p a r q u e zoológico de Nueva York. ésta se encuentra m u y lejos de ser e x h a u s t i v a : sólo menciona u n aspecto importante de la aceptación de enunciados básicos que falsen u n a hipótesis que. u n enunciado estriclamente universal. scgiin Mach. y que utiliza tales diferencias para refutar {al m e n o s ) una de ellas. E n u n a comunicación personal. por lo demás. dicho de olrd inodo : aceptamos la íalsación solamente si se [)roj)one y corrobora una hiputi^is empírica de bajo nivel que descril)a semejante efecto. si alguien quiere contrastarla y. queda a su arbitrio aceptar o rechazar m i http://psikolibro.

los enxmciados básicos aceptados constituyen la base para la corroboración de las hi[)ótesis. ACONTECIMIENTOS T EVENTOS El requisito de falsabilidad. A Treatise on Probability (1921). hemos empleado el sistema de todos los enunciados básicos lógicamente posibles con objeto de obtener.: esto es. no creo que representen adecuadamente nuestro uso de estas palabras. sino —en lugar de todo ello— de la verdad o falsedad de enunciado básico falsador. En esta manera «realista» de expresarnos podemos decir que un enunciado singular (un enunciado básico) describe un acontecimiento. 23. ha quedado dividido en dos p a r t e s : la primera —el postulado metodológico (cf. Se ha dicho a veces ^ que sería menester que expresiones tales como «acontecimiento» o «evento» quedasen totalmente eliminadas de los debates epistemológicos. KEYNES. http://psikolibro. Alfred Tarski fue quien me indicó (en París. cf. P o r otra. si contradicen a la teoría. los enunciados básicos desempeñan dos papeles diferentes. doíuméntos.) ' Especialmente. T a l vez pueda criticarse el empleo de la vaga expresión «acontecimiento». de «no acontecimientos» o de «acontecer» unos «eventos». y. dispondrá de medios para formarse una opinión mediante consulta de testigos. en 1935) que se necesitaría una definición «semántica». puede encontrarse un poco más cercano del uso corriente. la caracterización lógica que íbamos buscando —la de la forma de los enunciados empíricos—.84 La lógica de la invesligación cientíjica Por tanto. * Aunque sigo pensando que las definiciones («sintácticas») de «acontecimientoíí y de «evento» que doy a continuación son adecuadas para lo que persigo. definida en cuanto se aclara a qué enunciados hemos de llamar «básicos» (cf. Czuber y Sturapf. los de la teoría y lo? enunciados básicos. que al principio era im poco vago. por ciertos autores de trabajos sobre probabilidad. Por una parte. los apartados 27 a 30. en general.com . recurriendo a otros hechos contrastables intersubjetivamente y reproducibles. (Cf. y que no deberíamos hablar de «acontecimientos». ya no creo que lo sean intuitivamente: es decir. aunque equivalente al modo de h a b l a r formal. en vez de «sintáctica». Keynes dice que AnciUon fue el primero que propuso el (tmodo formalizado de expresióni>. o nuestra intención al emplearlas. podemos decir que ésta excluye ciertos acontecimientos posibles. el apartado 2 8 ) — difícilmente puede hacerse enteramente precisa . En lugar de h a b l a r de enunciados básicos excluidos o prohibidos por una teoría.blogspot. admitimos que nos proporcionan motivo suficiente para la falsación de ésta únicamente en el caso de que corroboren a la vez una hipótesis falsadora. gracias a ellos. la segunda —el criterio lógico— resulta completamente. hasta ahora. y cita también a Boole. y que quedará falsada si tales acontecimientos posibles acontecen realmente. el apartado 2 8 ) . de una manera algo f o r m a l : como una relación lógica existente entre enunciados. es decir. 5. etc. Quizá aclare estas cuestiones y las haga más intui'ivas si expreso ahora mi criterio en un lenguaje más «realista»: que. líe presentado este criterio lógico. pág.

En el modo realista de h a b l a r p u e d e decirse del enunciado singular Pk — q u e representa u n acontecimiento Pk— que tal enunciado afirma que el evento ( P ) acontece en la posición espacio-temporal k.La falsabilidad 85 enunciados. P i . el de «evento». para denotar lo que haya de típico o universal en un acontecimiento. o quizá prolongado. http://psikolibro. (Así.. El propósito de estas reglas de traducción no es el de afirmar que todo el que emplea la p a l a b r a «acontecimiento» en el modo de h a b l a r realista está pensando en una clase de enunciados. y podemos considerar a este acontecimiento como la clase de los enunciados «ahora truena aquí». Semejante enunciado implicará ahora. a pesar de ello. . por ejemplo. definición. prefiero conservar la expresión « a c o n t e c i m i e n t o » . por ejemplo. event~\ sea u n acontecimiento complejo. Así. del enunciado «acaba de volcarse aquí un vaso de agua». no ofrece dificultad definir su empleo de modo que no se le puede objetar n a d a : pues podemos usarla de m o d e que siempre que hablemos de un acontecimiento pudiésemos — e n lugar suyo— h a b l a r de algunos de los enunciados singulares que corresponden a él. llamaremos aeontecimientr Pk a la clase de todos los enunciados que son equivalentes a pi¡. «truena en el 13. Cuando definimos «acontecimiento» hemos de recordar el hecho de que sería enteramente n a t u r a l decir que dos enunciados singulares que son lógicamente equivalentes (es decir. que ahora truena aquí. no entenderemos que evento [en ingl. elementos de una clase de acontecimientos que difieran únicamente con respecto a los individuos (las posiciones o regiones espacio-temporales) afectados: llamamos a esta clase «el evento ( P ) » . De acuerdo con esta.com . y todos los demás enunciados equivalentes a éstos. sencillamente. cuando se menciona que el acontecimiento Pk contradice a una teoría í. lo que de un acontecimiento pueda describirse mediante nombres universales. consideramos que el enunciado «el acontecimiento Pi¡ ha acontecido» (o «está aconteciendo») tiene el mismo significado que «p^ y todos los enunciados equivalentes a él son verdaderos».blogspot. diremos. Definimos: Sean Pk. de todos los enunciados equivalentes a p l « : análogamente.. que todo entinciado equivalente a p¡¡ contradice a la teoría í.. P e r o . P u e d e considerarse que la formulación realista «el enunciado pu representa el acontecimiento P^» quiere decir lo mismo que el enunciado algo trivial «el enunciado pk es u n elemento de la clase Pi. o sea. y es — p o r t a n t o — u n posible falsador de ella.° distrito de Viena el 10 de junio de 1933 a las 3. pues. Introducimos ahora otro t é r m i n o . pese a lo que pueda sugerir el uso ordinario de esta p a l a b r a ) . diremos que es un acontecimiento. p o r ejemplo.15 de la tarde». que la clase de los enunciados que son equivalentes a él forma un elemento del evento «volcar u n vaso de agua». Lo cual sugiere la siguiente definición: Sea pu u n enunciado singular (el subíndice «7f» se refiere a los nombres o coordenadas individuales que aparecen en pi¡). m u t u a m e n t e deductibles) describen el mismo acontecimiento. sino simplemente el de dar una interpretación de tal modo de h a b l a r que haga inteligible lo que se quiere decir.

com . p o r tanto. Podemos designar los enunciados básicos singulares que pertenecen a un evento con la palabra ahomotípicos». de todos los m u n d o s empíricos posibles. y ahora. etc. pero la clase de sus posibles falsadores es u n a clase vacía. p o r u n área m u y estrecha — u n sector m u y estrecho—. una clase no vacía de enunciados básicos homotípicos. a] menos.a lo largo de u n r a d i o ) . Imaginemos además que cada evento esté representado p o r u n radio (o. http://psikolibro. y que dos acontecimientos cualesquiera que se presenten dentro de las mismas coordenadas (o en los mismos individuos) estén situados a la misma distancia del centro. Entonces es posible decir que toda clase no vacía de posibles falsadores de u n a teoría contiene. No cabe duda de que a cada u n o de estos enunciados corresponderá u n evento (un r a d i o ) tal. con m a y o r precisión. * Pero discutimos tales cuestiones en el apartado 79. con objeto de señalar la analogía entre enunciados equivalentes que describen un acontecimiento y enunciados homotípieos que describen u n evento ( t í p i c o ) . entre ellos el del carácter metafísico de los enunciados p u r a m e n t e existenciales (a que nos hemos referido sucinta. sino. de modo que a p a r t i r de u n enunciado existencial no se sigue nada acerca de los m u n d o s de experiencia posibles (pues no ' Adviértase que aunque los enunciados singulares Tepresentan acontecimientos.86 La lógica de la investigación científica Y admitimos que esto quiere decir lo mismo q u e : «la clase Pk de los enunciados singulares equivalentes a pk es u n elemento del evento ( P ) » . pero aquí no necesitamos ningún concepto semejante. un evento. Podemos decir de u n a teoría falsable que excluye o p r o h i b e no solamente u n acontecimiento. " Emplearemos la misma imagen más adelante. la clase de los enunciados básicos p r o h i b i d o s (es decir. Esta imagen puede ser útil p a r a el estudio de varios problemas que hemos de a b o r d a r *^. al menos. que los distintos enunciados básicos pertenecientes a él verificarán el enunciado pur a m e n t e existencial. no nos ocupan las cuestiones acerca de si existen uniformidades («situaciones o estados» universales. por lo menos. puede considerarse que este círculo representa algo así como la totalidad de todos los mundos de experiencia posi^ bles. sobre la misma circunferencia (concéntrica con la que delimita el área t o t a l ) . Imaginemos ahora que representamos la clase de todos los enunciados básicos posibles p o r medio de u n a superficie limitada por una circunferencia. los enunciados universales no representan eventos. Aplicamos ahora esta terminología ^ a nuestro p r o b l e m a . m e n t e en el a p a r t a d o 1 5 ) . y. por esta razón.blogspot. especialmente en los apartarlos 31 y sigs. De este m o d o . en el apéndice *X. de los posibles falsadores de la t e o r í a ) contendrá siempre —si no es u n a clase vacía— u n n ú m e r o ilimitado de enunciados básicos: pues u n a teoría no se refiere a individuos como tales. Podemos entonces dar una imagen de la falsabilidad m e d i a n t e el requisito de que p a r a toda teoría empírica exista en el diagrama. y en el apartado *15 de mi Postscript.) o no. Análogamente a ^omo ocurre con el concepto de «acontecimiento». un radio (o u n sector m u y estrecho) p r o h i b i d o p o r dicha teoría. puede definirse una «uniformidad» o «regularidad» diciendo que los enunciados universales representan uniformidades. ya que nos interesa solamente lo que excluyen los enunciados universales. y. asimismo. sino que los excluyen.

y resulta bastante sorprendente que Russell. A partir de las «proposiciones primitivas» de Russell obtenemos inmediatamente (1) P'-^ÍP V q) y. o verificado. o incoherente. empleando el modus ponens. (Véase también mi nota en Mind 52. como si dijéramos. además. los enunciados p u r a m e n t e existenciales y otros enunciados no falsables afirman.). p» o «p . cit. págs. A. p».com .) *° Diez años después de la publicación de este libro seguía sin entenderse por muchos este hecho. Hcsumamos lo que ocurre del modo siguiente: un enunciado que es falso de hecho «implica materialmente» cualquier enunciado (pero no entraña lógicamente cualquier enunciado). 47 y sigs. sustituyendo primero «py> por op» y luego «p v q* por «p —*qi> llegamos a (2) que. los enunciados contradictorios afirman demasiado. p o r el contrario. En este m o m e n t o conviene quizá que diga unas palabras sobre los enunciados contradictorios. es decir. P • P •-'q Pero (3) nos permite deducir. Schilpp. en su contestación a Wiener (op. Mientras que las tautologías. pág. que de un conjunto de premisas incompatible puede deducirse todo. la clase de sus posibles falsadores es idéntica a la de todos los enunciados básicos posibles: cualquier enunciado sirve p a r a falsario. en consecuencia. (Podría decirse tal vez que esta circunscia hace visible una ventaja de nuestro método. de que tengamos en cuenta los posibles falsadores en lugar de los posibles verificadores : pues si pudiese verificarse u n enunciado verificando sus consecuencias lógicas — o si meramente se le hiciera p r o b a b l e de esta s u e r t e — . Wiener consideraba con razón (The Philosophy of Bertrand Russell. 1943. cualquier enunciado q de un enunciado de la forma «p .blogspot. hablando de «proposiciones /oísas» donde Wiener había hablado de «premisas incompatibles». 246) como un hecho perfectamente conocido. o. da (3) p-^(p-*«). págs. o contradictorio •—es decir. por «importación». por P. objetase a este hecho. P. A p a r t i r de u n enunciado contradictorio puede deducirse válidamente cualquier enunciado *^. sería de esperar q u e al aceptar u n enunciado básico cualquiera resultase confirmado.. ed. mientras que un enunciado lógicamente falso implica '—o entraña— lógicamente cualquier enunciado.. todo enunciado contradictorio. El hecho de que. probable. demasiado poco acerca de la clase de los enunciados básicos posibles.La falsabüidad 87 excluye o p r o h i b e ningún r a d i o ) . de todo enunciado básico se siga u n enunciado p u r a m e n t e existencial no puede emplearse como argumento p a r a defender el carácter empírico de este ú l t i m o : pues de todo enunciado básico se sigue también cualquier tautología (ya que se sigue d e u n enunciado a r b i t r a r i o ) . Cabe hacer ver que un enunciado incoherente entraña todo enunciado como se indica a continuación. es esencial distinguir claramente entre un enunciado que únicamente es falso de hecho (sintético) y otro que es falso lógicamente. del cual pueda deducirse un enunciado de la forma p. al menos.) P. Por tanto. 1944. 695 y sig. http://psikolibro.

P a r a hacer ver la importancia fundamental de este requisito no basta mencionar el hecho evidente de que hay que rechazar cualquier sistema que sea contradictorio porque será «falso» : pues a menudo trabajamos con enunciados que. u n sistema coherente divide el conjunto de todos los enunciados posibles en dos : los que le contradicen y los que son compatibles con él (entre estos últimos se encuentran las conclusiones que se pueden deducir del sistema). * Reimpresa ahora en el apéndice *I. de modo que no se hace discriminación alguna en los enunciados —calificándolos. punto 2 ) . ya que todos son deductibles. no obstante ser falsos en realidad. Puede considerársele la primera condición que ha de cumplir todo sistema teórico. FALSABILIDAD T COHERENCIA El requisito de la compatibilidad o coherencia desempeña un papel especial entre todos los que han de satisfacer los sistemas teóricos. mi Postscript. Además de ser compatible. Estas dos restricciones impuestas a los sistemas producen efectos en gran medida análogos ' : los enunciados que no satisfacen la condición de coherencia son incapaces de efectuar discriminación alguna entre dos enunciados cualesquiera (de la totalidad de todos los enunciados posiljles). (Tenemos un ejemplo en la aproximación de Nernst de la ecuación de equilibrio de los gases. todo sistema empírico debe satisfacer otra condición : tiene que ser falsable.88 La lógica de la investigación científica 24.) Caeremos en la cuenta de la importancia que tiene el requisito de coherencia si nos percatamos de que los sistemas contradictorios no nos proporcionan ninguna información. pues podemos deducir de ellos la conclusión que nos plazca. ya sea empírico o no. En cambio. y los que no satisfacen la condición de falsabilidad no son capaces de efectuar discriminación entre dos enunciados cualesquiera que pertenezcan a la totalidad de todos los enunciados empíricos básicos posibles. *' Cf. bien de deductibles—. bien de incompatibles. Es ésta la razón por la que la coherencia constituye el requisito más general que han de cumplir los sistemas. o los sistemas axiomáticos.blogspot. 4Í26. ' Cf. mi nota en Erkenntnis 3. para que puedan tener alguna utilidad. 1933. nos llevan a resultados apropiados para ciertos propósitos *'.com . apartado *3 (réplica a la «segunda propuesta») y apartado *12. http://psikolibro. ya sean empíricos o no lo sean. pág.

F. tenemos que ser capaces de justificarlos. vamos a p a r a r a la tesis de que los enunciados sólo pueden justificarse por medio de enunciados. y. Pocos pensadores se han preocupado tan profundamente por el problema de la base experimental como Fries ^.. qué tipo de enunciados singulares constituyen? Y. Neue oder unthropologische Kritik der Vernunft (1028 a 1831). difícilmente se encontrará mi problema de la epistemología que haya sufrido más a consecuencia de la confusión de la psicología con la lógica que el que nos ocu[)a ahora : el de la base de los enunciados de experiencia. Mas. Pero éstos. si queremos evitar tanto el peligro de dogmatismo como el de una regresión infinita. por otra p a r t e . Ahora bien . mientras que las ciencias de hechos lo hacen en las percepciones de los sentidos. a la doctrina de que los enunciados no solamente pueden justificarse por medio de enunciados. LAS EXPERIENCIAS LOGISMO PERCEPTIVAS COMO BASE E M P Í R I C A : EL PSICO- Muchos aceptan como fuera de toda duda la doctrina de que las ciencias empíricas pueden reducirse a percepciones sensorialet.. por tanto.CAPITULO QUINTO El problema de la base empírica H e m o s reducido la cuestión de la falsabilidad de las teorías a la de la falsabilidad de los enunciados singulares que he llamado enunciados básicos. A pesar de ello. esto es. http://psikolibro. si es que no hemos de aceptar dogmáticamente los enunciados de la ciencia. Este decía que. parece que sólo podemos recurrir al psicologismo. ¿cómo p u e d e n ser falsados? Estos interrogantes p u e d e n afectar poco al investigador práctico. pero la obscuridad y las opiniones erróneas que circundan este problema hacen aconsejable que se lo discuta aquí con algún pormenor. Al Jf. pero este grano de verdad apenas pesa (1:1 ol p¡'o!)lcma epistemológico. por tanto. .blogspot. en el sentido lógico de esta expresión. y en la presente obra la rechazamos j u n t a m e n t e con ésta. la petición de que todos los enunciados estén justificados lógicamente (a la que Fries llamaba la «predilección por las demostraciones») nos lleva forzosamente a una regresión infinita. sino también por la experiencia perceptiva.com . No pretendo negar que hay algo de verdad en la opinión de que las matemáticas y la lógica se basan en el pensamiento. a nuestras experiencias. F«IES. si exigimos que la justificación se realice por una argunientatión razonada. la suerte de esta doctrina está ligada a la de la lógica inductiva. 25.

com . Von Husserl zu Heidegger (1932). ** «cConstituidoe» e«i lili termino de Camap.). En las epistemologías del sensualismo y del positivismo se supone. por ejemplo. No es posible verificar el enunciado «aquí hay u n vaso de agua» por ninguna experiencia con carácter de observación. P o r el sentimiento inmediato de convicción que lleva consigo podemos distinguir el enunciado verdadero — a q u é l que está de acuerdo con la experiencia— del falso — q u e no lo está—. no p u e d e n ser constituidos *.. denotamos los cuerpos físicos que presentan cierto comportamiento legal. la mera lucubración no puede hacer que n a d i e aumente una jota su conocimiento del mundo de los hechos. el apartado 27. ¿cómo podríamos haber llegado a ningún conocimiento de hechos si no fuera a través de la percepción s e n s o r i a l ? . 108 y sig. por la mera razón de que los universales que aparecen en aquél no pueden ser coordinados a ninguna experiencia sensorial concreta (toda «experiencia inmediata» está «dada inmediatamente» una sola vez. o psicologismo—. Hahn (cf. la experiencia sensorial ha de ser la única «fuente de conocimiento» de todas las ciencias empíricas. con la p a l a b r a «vaso». sin más. La ciencia no es más que u n intento de clasificar y describir este conocimiento perceptivo. los enunciados de la ciencia. ' Sigo aquí casi palabra por palabra las exposiciones de P. 102 y sig. y. y lo mismo ocurre con la pal a b r a «agua». 1957.'' ed. y este último incluye. o ideas) universales. a cualesquiera enunciados descriptiv o s — ) : todo enunciado descriptivo emplea nombres (o símbolos. el conocimiento expresado en el simbolismo de u n l e n g u a j e ) . En mi opinión.blogspot. sólo consultando nuestra experiencia sensorial puede saberse si esta mesa es roja o azul. págs. y tiene el carácter de una teoría. nota 1). ' Cf. estas experiencias inmediatas de cuya verdad no podemos d u d a r : es la presenlación sistemática de nuestras convicciones inmediatas. de una hipótesis. KRAFT. esta doctrina se va a pique con los problemas de la inducción y de los universales: pues no es posible p r o p o n e r un enunciado científico que no trascienda lo que podemos saber con certeza «basándonos en nuestra experiencia inmediata» (hecho al que nos referiremos con la expresión (da trascendencia inherente a cualquier descripción» —es decir.90 La lógica de la investigación científica encontrarse frente a este trilema —o dogmatismo o regresión infinita. págs. (*2. todo lo que sabemos acerca del mundo de los hechos tiene que poderse expresar en forma de enunciados acerca de nuestras experiencias. Fries (y con él casi todos los epistemólogos que querían dar razón de nuestro conocimiento empírico) optaba por el psicologismo: según su doctrina. Así pues. que los enunciados científicos empíricos «hablan de nuestras experiencias»'': pues. por tanto. Frank (cf. la nota 2 del apartado 20. desde luego.. Ordinariamente no se lleva tan lejos el análisis de este problema. J. el apartado 27. en la experiencia sensorial tenemos un «conocimiento inmediato» ^ con el cual podemos justificar nuestro ecconocimiento mediato» (es decir. por ejemplo. * Cf. http://psikolibro. nota 4) y H. es ú n i c a ) . Los universales no pueden ser reducidos a clases de experiencias. y el texto correspondiente.

2. Erkenntnis 2. La lógica de la ciencia h a de investigar «las formas del lenguaje científico» °: no habla de «objetos» (físicos). asimismo. 1932. y a las que N e u r a t h ^ y Carnap ^ llaman cláusulas protocolarias. pero como caracteriza a éstas diciendo que son enunciados o cláusulas «que no necesitan confirmación. si se quiere evitar toda confusión debe emplearse este último solamente en los casos en que sea posible traducirlo al modo formalizado. 435. págs. Soziologie. y llegó a la conclusión de que los enunciados solamente pueden compararse con enunciados. http://psikolibro. Según esta tesis. 432 y sigs. CARNAP. A C E R C A DE LAS LLAMADAS «CLÁUSULAS PROTOCOLARIAS» La tesis que yo llamo «psicologismo». 1933. 1932.. 3 (1932). sino de p a l a b r a s . e n qué reside la correspondencia o acuerdo entre el enunciado de un hecho y la situación descrita por é l ? . a veces. CARNAP.. 132. 107 y siguientes. pág.. op. 3. pág.la correspondencia entre enunciados de elevado nivel y otros de análogo contenido. subyace —según me p a r e c e — a cierta m o d e r n a teoría de la base empírica. Con lo cual Carnap contrapone el «modo formalizado (correcto) de hablar» al modo ordinario. pág. 228. ' R. Erkenntnis 2. «enunciados e l e m e n t a l e s » ^ ) . Metaphysik der VTirkllchkeit (1931). ibíd. a estos últimos. ' CARNAP. 1932. a Reininger) a afirmar que en la lógica de la ciencia no debemos decir que las cláusulas se someten a contraste comparándolas con las situaciones o con las experiencias: sólo nos cabe decir que pueden contrastarse comparándolas con otras cláusulas.El problema de la base empírica 91 26. con enunciados que registran experiencias» (Reininger llama. Con todo. página 393. 1932. es ^ «..blogspot. por ejemplo. en realidad.. 437. «These der Metalogikit. ' ' ' CARNAP. no de hechos. Carnap conserva las ideas fundamentales de la manera psicologista de abordar este p r o b l e m a : lo único (1110 hace es traducirlas al «modo formalizado de h a b l a r » . sentences^ —cláusulas que representan experiencias.. pág. sino de cláusulas. al que llama «modo material de h a b l a r » . Dice que las cláusulas de la ciencia se contrastan «valiéndose de cláusulas protocolarias» ' . sino que sirven de ' El término se debe a Neurath. y. ibíd. Carnap parte de una cuestión algo diferente: su tesis es que todas las investigaciones filosóficas h a b l a n «de las formas de h a b l a r » °. 134. este modo de ver las cosas — a l cual puedo avenirme— lleva a Carnap (y. REININGER. aun cuando los defensores de esta teoría no h a b l a n de experiencias ni de percepciones. cf. pág. la correspondencia existente entre u n enunciado y u n hecho no es más que una correspon» dencia lógica entre enunciados correspondientes a niveles de universalidad diferentes. de que me h e ocupado en el apartado anterior. Rcininger había mantenido ya una teoría parecida. ¿6Í<Í.com . cit. Ahora b i e n . Su punto de p a r t i d a lo constituía la p r e g u n t a : . * REININGER. sino de «cláusulas» [en ingl. Erkenntnis 2. págs. finalmente.

cit. op. págs.. por medio de otros enunciados (método que consiste en deducir y en contrastar conclusiones). Pero si dejamos a u n lado la sustitución de las percepciones p o r los enunciados de percepciones (que es meramente u n a traducción de lo anterior en el modo formalizado de h a b l a r ) . las cláusulas protocolarias deberían ser registros o protocolos de observaciones inmediatas o percepciones. en caso de duda. la nota 1 del apartado 29 http://psikolibro.. La tesis de N e u r a t h según la cu«l las cláusulas protocolarias no son inviolables representa.. 133. N e u r a t h sostiene que los enunciados de contenido perceptivo que registran experiencias —esto es. N e u r a t h no obra de este m o d o : hace notar solamente que podemos.92 La lógica de la investigación científica base para todos los demás enunciados de la ciencia». sin pensarlo. '" CARNAP. esto equivale a decir — e n el modo ordinario. «material». sino que. a los «datos sensoriales»: describen (según Carnap mismo lo expresa) «los contenidos de la experiencia inmediata.com . bien «borrar» una cláusula protocolaria que contradiga a u n sistema. Del mismo modo que Reininger ^°. en la habitación había una mesa que era observada por Otto)]!». las «cláusulas protocolarias»— no son irrevocables.blogspot. el n o m b r e del autor de aquélla : pues. op. 438. pueden ser desechadas: se opone ^^ a la opinión de Carnap (que luego este mismo ha modificado ^^) de que las cláusulas protocolarias tengan carácter de últimas y no necesiten confirmación. N e u r a t h omite toda regla en este sentido. en mi opinión. 1933. y con ello. pág. ibid. echa p o r la b o r d a el empirismo : pues sin tales reglas ya no es posible discriminar entre los ' CARNAP. u n notable adelanto. cf. éste pide que en toda cláusula protocolaria aparezca. 205 y sigs. * NEURATH. se trata de u n paso en la dirección debida. Erkenntnis 3. «. P e r o mientras Reininger expone un método para contrastar sus enunciados «elementales». el pensamiento lingüístico de Otto ha sido: (a las 3 h y 15 min. con la cláusula añadida. su único progreso respecto de la teoría — d e b i d a a F r i e s — de la inmediatez del conocimiento perceptivo consiste en la doctrina de que las cláusulas protocolarias pueden ser revisadas. y modificar el sistema de tal m a n e r a que. o fenómenos. pero no lleva a ninguna parte si no le sigue otro paso : pues necesitamos un conjunto de reglas que limite la arbitrariedad en el «borrar» (o bien el « a d m i t i r » ) cláusulas protocolarias. por tanto. como indica su nombre. págs. «ve» y otras análogas. 209 y sigs. Erkenntnis 3. j u n t a m e n t e con las p a l a b r a s «percibe». Lo mismo es aplicable. " NEURATH. de h a b l a r — que las cláusulas protocolarias se refieren a lo «dado». y. " REININGER. cit..bien aceptarla. 1933. Lo cual hace ver con suficiente claridad que la teoría de las cláusulas protocolarias no es sino psicologisnio traducido al modo formalizado de h a b l a r .. en ocasiones.. a la tesis de Neurath " . continúe siendo coherente». págs. los hechos cognoscibles más simples» *. 215 y sigs. pág. Este autor da el siguiente ejemplo: «Un enunciado protocolario completo podría ser del tenor siguiente: Protocolo de Otto a las 3 b y 17 min [a las 3 h y 16 min. en gran medida.

este conocimiento nuestro. ¿ p a r a qué sirven? Puesto que Neurath no trata de resolver el problema de la demarcación. a su vez. ¿cómo puedo justificar mi descripción de ella y defenderla frente a las dudas?» ^. n a t u r a l m e n t e ) . por otra. en Scheinprobleme in der Philosophie (1928). pero este percatarnos. P o r tanto. ¿qué tipo de conse' H. si ellas mismas son susceptibles de derogación p o r medio de teorías. un recuerdo que sobrevive de la opinión tradicional de que la ciencia empírica comienza a partir de la percepción. como ocurre en el convencionalismo. por ejemplo. ya que solamente ellas podían derogar cláusulas (que no fuesen.blogspot. disponiendo de una buena reserva de cláusulas protocolarias. en Einheitswissenschaft 2. o protocolaran. 19 y 24.. por una parte. " Actualmente yo formularía esta pregunta del siguiente modo: ¿Cómo criticamoí del mejor modo posible nuestras teorías (o nuestras hipótesis. según la opinión de N e u r a t h .¿en qué se apoya nuestro conocimiento?. tenían que ser «irrefutables». incluso si remplazamos el término «experiencia» por el de «cláusula p r o t o c o l a r i a » : en mi opinión. P o r tanto. Según la tesis antigua de Carnap. no creo que la cuestión que la epistemología haya de plantear sea «. Neurath evita u n a forma de dogmatismo. CARNAP.. no justifica o fundamenta la verdad de ningún enunciado. lo que la epistemología ha de preguntar más bien e s : ¿cómo contrastamos los enunciados científicos p o r medio de sus consecuencias d e d u c t i v a s ? * ^ . podría incluso confirmársele con el testimonio de testigos qiie certificaran. Todo sistema se convierte en defendible si está permitido (y. si he tenido la experiencia S. Estoy dispuesto a admitir que solamente la observación puede proporcionarnos u n «conocimiento acerca de hechos». 27. Mathematik und Naturerkennen. o conjeturas). Pero si se las quita esta función. http://psikolibro. p o r ello. sino que. y. págs. no es fácil ver el papel que desempeñarían las cláusulas protocolarias en la construcción de N e u r a t h . ' Cf. página 15 (sin cursivas en el original). cláusulas proto'colarias. y «nuestro conocimiento y). lo que h a b í a n visto y oído.. el sistema de cláusulas protocolarias era la piedra de toque con la cual había que juzgar toda aserción de la ciencia empírica : y. pero p r e p a r a el camino por el que cualquier sistema arbitrario puede erigirse en «ciencia empírica». 1933.. Estas preguntas no serán pertinentes. y que (como dice H a h n ) «solamente nos percatamos de los hechos por la observación» ^ .El problema de la base empírica 93 enunciados empíricos y cualesquiera otros. o —con más exactitud—. Logik.com . parece que su idea de las cláusulas protocolarias no es más que una reliquia. a todo el m u n d o le está p e r m i t i d o ) «borrar» simplemente una cláusula protocolaria que cause i n c o m o d i d a d e s : de esta forma no sólo p o d r í a rescatarse cualquier sistema. HAHN. L A OBJETIVIDAD DE LA BASE EMPÍRICA Propongo una perspectiva de la ciencia que es ligeramente diferente de la propugnada por las diversas escuelas psicologistas: querría distinguir netamente entre ciencia objetiva.

que habla de la mesa que está aquí. no parece más seguro que el segundo. y es el de ponerla en la forma más fácil de c o n t r a s t a r : la descomponemos en muchos pasos pequeños y suceen lugar de defenderlas contra las dudas? Naturalmente. a nadie se le ocurriría justificar la validez de una inferencia lógica — o defenderla frente a las d u d a s — escribiendo al margen la siguiente cláusula protocolaria: « P r o t o c o l o : al revisar hoy esta cadena de inferencias he experimentado un agudísimo sentimiento de convicción». En el campo de la lógica. esta clase de psicologismo pertenece ya. a su ver. (Cf. puede estar unido a sentimientos de creencia o de convicción : quizá en un caso al sentimiento de estar compelido a pensar de una manera determinada. nos encontramos hoy con idéntico tipo de pretensión con el n o m b r e de «fisicismo». Pero todo esto interesa solamente al psicólogo: no roza siquiera los únicos problemas que interesan al epistemólogo. desde este punto de vista no cabía encontrar otra justificación a la lógica que el supuesto hecho de que simplemente no podíamos pensar de otro m o d o : parecía que una inferencia lógica quedaba justificada porque se la experimentaba como u n a necesidad del pensamiento.) http://psikolibro. como son los de las conexiones lógicas existentes entre los enunciados científicos. La situación es muy diferente cuando nos volvemos a los enunciados empíricos de la ciencia: aquí.com . y que tal vez sea materia de estudio de la psicología. mas es curioso que.94 ha lógica de la investigación científica cuencias podemos escoger p a r a este propósito si es que. en lo que se refiere a los enunciados empíricos. como un sentimiento de compulsión a pensar de un modo determinado. Pero con la mira puesta en la evaluación de sus posibles contrastaciones objetivas. tal vez. no psicológica. todo el m u n d o cree que están fundamentados en experiencias del tipo de las percepciones (en el modo formalizado de hablar. apartado *7 —texto comprendido entre las llamadas de las notas 5 y 6— y final del apartado •52. el p r i m e r enunciado.blogspot. que cabe describir vagamente como u n sistema de disposiciones. que habla de mí. ya se trate de enunciados de la lógica o de la ciencia empírica. Casi todos considerarían como u n caso de psicologismo el intento de basar los enunciados lógicos en cláusulas protocolarias. tienen que ser contrastables intersubjetivamente? Actualmente está muy generalizada la aceptación de esta forma de consideración objetiva. y en el otro al de «certidumbre perceptiva». pero en lo que se refiere a enunciados lógicos o tautológicos. en cláusulas protocolarias). siempre he pensado quo contrastar era un modo de criticar.) Existe sólo un camino p a r a asegurarse de la validez de una cadena de razonamientos lógicos. al p a s a d o . pienso que la situación es la m i s m a : nuestro conocimiento. Ahora b i e n . Mas no hace mucho tiempo que se mantenía que la lógica era una ciencia que se ocupaba de los procesos mentales y de sus leyes (las leyes de nuestro p e n s a m i e n t o ) . (Está muy extendida la creencia de que el enunciado «veo que esta mesa es blanca» posee u n a ventaja radical —desde el punto de vista epistemológico— sobre este otro : «esta mesa es blanca». mi Postscript.

blogspot. véase la nota *1 del apartado 12 y mi Poiftscript. dado que no sea capaz de hacer tal cosa. si después de hecho esto alguien sigue planteando dudas. Hasta podemos apreciarla como algo que sirve para satisfacer nuestras necesidades intelectuales: tampoco de esta forma difiere nada —en p r i n c i p i o — su conexión con nuestra experiencia de la que tiene otra estructura objetiva cualquiera. la ciencia no se encuentra más ligada a «nuestra experiencia» que otro aparato o medio de producción cualquiera. Cualquier enunciado científico empírico puede ser presentado (especificando los dispositivos experimentales. cada uno de los cuales sea fácilmente comprobable por quienquiera esté im.. y darnos instrucciones p a r a contrastarla.predecir experiencias futuras a p a r t i r de otras inmediatas o dadas. Cabe fijarse en ella como medio de producción : como la última palabra en la «producción en r o d e o » * . y que piense de nuevo. en el mejor de los casos. y en el de la historia n a t u r a l — d i g a m o s — con las referencias sobre serpientes m a r i n a s . etc.) de modo que quienquiera esté impuesto en la técnica pertinente pueda contrastarlo . no solamente desde el de la epistemología: así. incluso desde este punto de vista. • E n lo que se instnrmcutalismo. en este caso. la ciencia no dice que los datos estén desprovistos de f u n d a m e n t o . http://psikolibro.. como estímulo : sugiriendo un problema.puesto en la técnica lógica o matemática de transform a r cláusulas. sólo puede actuar en la ciencia. Una afirmación que no sea contrastahle. no quedaremos satisfechos en caso de que nos hable de sus sentimientos de duda. 1. En el caso de las ciencias empíricas la situación es poco más o menos la misma.. un aparato tal vez comparable a los de nuestra m a q u i n a r i a industrial. y. lo único que podemos hacer es pedirle que señale u n error en algún paso de la demostración o que vuelva a estudiarla de nuevo. debido a su forma lógica. o de los de convicción que alberga con respecto a sus percepciones : lo que tiene que hacer es formular una aserción que contradiga la nuestra. no es inexacto decir que la ciencia es «. en tales casos. pág. Das Kausalgesetz und seine Grenzen (1932).. la podemos m i r a r como un fenómeno biológico o sociológico . A la ciencia puede considerársela desde diversos puntos de vista.El problema de la base empírica 95 sivos. En el campo de la lógica y las matemáticas tenemos un ejemplo de esta influencia con el problema de Fermat. e incluso gobernar aquéllas hasta donde sea posible» *. * La ' P. refiere ni cialmente la observación sobre los «efectos ocultos» en el apartado 8. lo único que podemos hacer es pedirle que vuelva a considerar —quizá con más atención— nuestro experimento.un instrumento» cuya finalidad es «. que Fermat estuviera en u n error o que todas las informaciones en que se pretenda h a b e r observado serpientes marinas sean mentira : simplemente suspende el juicio ''. expresión es de Bóhm-Bawerk (uProduktignsumiveg»). se la puede describir como una herramienta. espelo» apartados ^12 a *15.com . Pero no creo que todo este hablar de experiencias contribuya a acia' Cf. por ejemplo. FHANK. si como resultado de la contrastación rechaza el enunciado. Sin duda.

e m p í r i c a (cf. Si aceptásemos los enunciados ejemplificadores como enunciados de contraste. no es un enunciado de observación. «en fe. el a p a r t a d o 2 2 ) . Desgraciadamente. esto es. ya que es equivalente a «no hay cisnes no blancos». pues. el a p a r t a d o 2 1 ) . o bien no hay ningún cisne o hay un cisne blanco»): nos damos cuenta inmediatamente de que estos «enunciados ejemplificadores» (como podría llamárselos) no son enunciados básicos. la forma de enunciados básicos negados (véase también la nota *5 del apartado 80). «todos los cisnes son blancos»— se sigue nada observable. y. L o s ENUNCIADOS BÁSICOS Se h a i n d i c a d o y a s u c i n t a m e n t e q u é p a p e l d e s e m p e ñ a n l o s e n u n ciados básicos en la teoría epistemológica q u e yo defiendo. pues. por ello. ningún enunciado básico). sin duda. P o r c o n s i g u i e n t e . 28. Esto es obvio si consideramos el hecho de que «todos los cisnes son blancos» y «todos los cisnes son negros» no se contradicen. l o s e n u n c i a d o s b á s i c o s t i e n e n q u e s a t i s f a c e r las s i g u i e n t e s c o n d i c i o n e s : a) n o se p o d r á d e d u c i r e n u n c i a d o b á s i c o alg u n o a p a r t i r d e u n e n u n c i a d o u n i v e r s a l n o a c o m p a ñ a d o de c o n d i c i o n e s i n i c i a l e s * ^ . sino la vista y el olor del petróleo. y b) u n e n u n c i a d o u n i v e r s a l y u n e n u n c i a d o b á s i c o *' Cuando escribí estas palabras me parecía suficientemente claro que a partir de la teoría de Newton sola —sin condiciones iniciales— no se puede deducir nada que tenga la índole de un enunciado de observación (y.com . Los neces i t a m o s p a r a d e c i d i r si a u n a t e o r í a h a d e l l a m á r s e l e f a l s a b l e . se ha dado el caso de que algunos críticos de mi libro no han valorado este hecho. sino más bien la sensación de tener dinero. de ningún enunciado total puro —digamos. que es justamente el que han de desempeñar los enunciados básicos. Es intere•ante advertir que lo» enunciados básicos (que tienen excesiva fueraa para ser deductibles de leyes universales solas) han de tener mayor contenido informativo que su* http://psikolibro.96 La lógica de la investigación científica rar la situación: apenas está más justificado. no dinero. Añadiré. unos comentarios. En primer lugar. por tanto. sino que meramente implican que no hay cisnes: lo cual. ya que no pueden desempeñar el papel de enunciados de contraste (o sea.) Ahora bien. desde luego. de posibles falsadores). que caracte» rizar la torre de un pozo petrolífero diciendo que su finalidad consiste en^proporcionarnos ciertas experiencias: no petróleo. (Incidentalmente añadiremos que un enunciado unilateralmente falsable como «todos los cisnes son blancos» tiene la misma forma lógica que «no hay cisnes». para «todos los cisnes son blancos» y para «todos los cisnes son negros») un número aplastante de verificaciones —en realidad. obtendríamos para toda teoría (y. Me estoy refiriendo a los que tienen la forma «si hay un cisne en el lugar k. diríamos. si esto se admite se verá inmediatamente (juo los enunciados singulares que puedan deducirse de enunciados puramente universales no pueden ser enunciados básicos. es posible que sean enunciados básicos (si se satisfacen las condiciones que se exponen más adelante en el texto). los enunciados ejemplificadores tendrán. p a r a f a l s a r t e o r í a s (cf. sus negaciones tienen que ser posibles falsadores. entonces hay un cisne blanco en el lugar fe» (o bien. Puesto que los «enunciados ejemplificadores» son deductibles de enunciados universales. por tanto.blogspot. así c o m o p a r a c o r r o b o r a r l a s h i p ó tesis f a l s a d o r a s y. un número infinito si aceptamos el hecho de que la inmensa mayoría del mundo está desprovista de cisnes. como tampoco sus consecuencias para el problema de los enunciados de observación o «enunciados básicos». ni siquiera uno que pueda ser «verificado». y viceversa. p o r t a n t o .

com . Podemos l l a m a r «enunciado existencial singular y). «hay u n a aguja indicadora en el lugar k». a cualquiera de la forma «no h a y tal y cual cosa en la región fc» o de la forma «ningún evento de tal y cual tipo acontece en la región k». «hay tal y cual cosa en la región fc». a p a r t i r de todo enunciado existencial singular. y que —como hemos visto— todo enunciado p u r a m e n t e existencial es muy capaz de contradecir a una teoría. Así. y difieren en su forma lógica. u n enunciado básico. a su vez. Conviene observar que la conyunción de dos enunciados básicos. Es posible construir enunciados singulares de modo parecido. es. p ( « r y no py>) de estos dos enunciados equivale al enunciado existencial singular «hay u n a aguja indicadora en reposo en el lugar fe». Esto quiere decir que dichos enunciados satisfarán la condición a). es decir. como puede advertirse teniendo en cuenta que. Como consecuencia.) http://psikolibro. podemos incluso obtener un enunciado básico p o r adjunción de u n enunciado de este tipo y otro que no lo s e a : p o r ejemplo. se puede deducir otro p u r a m e n t e existencial sin más que omitir la referencia a una región espacio-temporal individual. «no hay ninguna aguja indicadora en movimiento en el lugar fc» : pues es evidente que la conyunción r . Estas eran algunas de las consideraciones subyacentes a mi teoría de la forina Itlgica de loa enunciados básicos. o de la forma «tal y cual evento acontece en la región k» (cf. y p o d r í a m o s llam a r «enunciado inexistencial singular» o «enunciado de 'no h a y ' singular» a todo enunciado que se obtenga al negar uno de aquéllos. con el enunciado inexistencial singular p. a su vez. d y r. y a p a r t i r de esta condición y de la a) se sigue que todo enunciado básico debe tener u n a forma lógica tal que su negación no pueda ser.El problema de la base empírica 97 h a n de poder contradecirse m u t u a m e n t e . el apartado 2 3 ) . (Véase también el apartado •íS de mi Postscritp. si se negaciones ejemplificadoras. son los enunciados universales y los existenciales: unos son negación de los otros. o «enunciado de ' h a y ' singular» a todo enunciado de la forma. lo cual quiere decir que el contenido de los enuní:iados básicos excede de su probabilidad lógica (puesto que tiene que exceder de 1/2). A veces. Nos hemos tropezado ya con enunciados cuya forma lógica es diferente de la que tienen sus negaciones. La condición b) p u e d e satisfacerse ú n i c a m e n t e si es posible deducir la negación de u n enunciado básico de u n a teoría a la que éste c o n t r a d i g a . cabe decir que el enunciado «hay u n cuervo en la región espacio-temporal fc» tiene diversa forma lógica — y no sólo distinta forma lingüística— que este o t r o : «no hay ningún cuervo en la región espacio-temporal fc». de u n enunciado inexistencial estricto . que no se contradigan m u t u a m e n t e . esto es. Podemos establecer ahora la siguiente r e g l a : los enunciados básicos tienen la forma de enunciados existenciales singulares. también han de satisfacer la condición b).blogspot. ya que no es posible deducir u n enunciado existencial singular de uno estrictamente universal. podemos formar la conyunción del enunciado básico r. u n enunciado básico.

http://psikolibro. en realidad. Además de ellos.• p » .blogspot. ya que es equivalente a la negación de u n enunciado básico : a saber. bastante n e u t r a l .com . bien ha de ser u n enunciado acerca de posiciones relativas de cuerpos físicos. y. creo que debería introducirse como t é r m i n o no definido que adquiere suficiente precisión en su u s o : es decir. P e r o no es así. p o r otras en que intervengan otros sentidos. (Las observaciones y las percepciones p u e d e n ser psicológicas. todo enunciado básico tiene que c u m p l i r también u n requisito m a t e r i a l (un requisito referente al evento que —según nos dice el enunciado básico— está ocurriendo en el lugar k) : el evento ha de ser aobservabley). ErkenntnU 2. la acusación de que al a p e l a r a la observabilidad he vuelto a a d m i t i r subrepticiamente el psicologismo no tendrá mayor peso que la de que he a d m i t i d o el mecanicismo o el materialismo . pero la observabilidad n o lo es. o sea.) No tengo intención de definir el t é r m i n o «observable». Digo todo esto exclusivamente p a r a salvar al t é r m i n o «observable» — t a l y como yo lo e m p l e o — del estigma de psicologismo. el enunciado condicional «r .p será u n falsador de la teoría. o bien podemos —con mayor precisión— establecer que todo enunciado básico. cabe i n t e r p r e t a r el concepto de evento observable en sentido psicologista. 1932.p. y los satisfacen todos los enunciados existenciales singulares. en p r i n c i p i o . Desde luego. 445. lo cual hace ver que mi teoría es. «si r entonces p». u n enunciado básico. es decir. p o r tanto.) Estos son los requisitos formales de los enunciados básicos. entonces el enunciado r. y que no debería colgársele ninguno de estos rótulos. (Por otra p a r t e . carece del carácter de básico tanto como la negación p. Sin duda.98 La lógica de la investigación científica nos dan la teoría í y las condiciones iniciales r —tales que de una y otras se deduzca la predicción p—. pero yo lo estoy empleando en u n sentido tal que se le podría r e m p l a z a r perfectamente p o r «un evento que concierne la posición y el movimiento de cuerpos físicos macroscópicos» . se requiere que los enunciados básicos sean contrastables intersubjetivamente p o r «observación». bien será equivalente a cierto enunciado-básico de este tipo «mecánico» o «materialista». o «evento observable». parecerá que al exigir la observabilidad h e terminado p o r p e r m i t i r que el psicologismo se deslice suavemente en el interior de m i teoría. puesto que estos enunciados son singulares. lo mismo que tiene que a p r e n d e r el del t é r m i n o «sím- CAR^AP. a la negación de r. (El hecho de que u n a teoría que sea contrastable intersubjetivamente será también contrastable intersensorialmente ^ es lo que permite estipular esta c o n d i c i ó n : pues tal hecho quiere decir que las contrastaciones en que intervenga la percepción p o r medio de uno de nuestros sentidos p u e d e n ser remplazadas.) Así pues. a u n q u e estoy dispuesto a elucidarlo p o r medio de ejemplos psicológicos y m e c á n i c o s . esta condición sólo puede referirse a observadores convenientemente situados en el espacio y el tiempo (detalle en que no voy a e n t r a r ) . como u n concepto primitivo cuyo empleo h a de a p r e n d e r el epistemólogo. pág.

o bien empezarán de nuevo a realizarla desde el p r i n c i p i o . y que a ellos precisamente «apelemos en los casos críticos». 224. 29. la cita que se hace en el texto que remite a la próxima nota. o bien a a b a n d o n a r e n t e r a m e n t e la contrastación. 225) de que un enunciado protocolario pueda ser confirmado «con tal y cual grado de certeza». Pero considerando la cosa desde u n p u n t o de vista lógico. en segundo término. la observación (pág. en tercer lugar. ya resulte de él su corroboración o su falsación.blogspot. pero éste puede explicarse t a m b i é n de u n modo bastante preciso. Puedo aceptar esta exposición que hace Carnap de mi teoría. Así pues.El problema de la base empírica 99 bolo». entonces aún no publicada. p o r tanto. Es fácil advertir que. a su vez. nunca la situación es tal que nos fuerce a hacer alto en este enunciado básico concreto en lugar de en aquel otro. sea el que sea. L A RELATIVIDAD DE LOS ENUNCIADOS BÁSICOS. 1932. pág. http://psikolibro. que h a quedado sin d e f i n i r . el proceso tiene que detenerse en algún enunciado básico que decidamos aceptar: si no llegamos a decisión alguna a este respecto. bien sea la que se está contrastando u otra c u a l q u i e r a : proceso que no tiene u n final provinente de su p r o p i a naturaleza "^. enunciados que afirman que u n evento observable acontece en u n a región i n d i v i d u a l del espacio y el tiempo. Pues todo enunciado básico puede ser sometido a contraste. p o r tanto. que los «enunciados acerca de percepciones» constituyan «eslabones tan válidos como los demás de la cadena». Los enunciados básicos son. en el modo m a t e r i a l de h a b l a r . pues lo que hemos dicho significa que nos detenemos a la altura de unos enunciados acerca de cuya aceptación o rechazo es p r o b a b l e que los investigadores se pongan de a c u e r d o : si éste no se logra. podreCARNAP. En el a p a r t a d o 23 h e m o s expuesto con mayor precisión el significado de los diversos términos que entran en esta definición. Quiero aprovechar esta ocasión para dar las gracias al profesor Carnap por las amables palabras que dedica en el lugar citado a mi obra. SOLUCIÓN DEL T R I - LEMA DE F R Í E S Siempre que u n a teoría se someta a contraste. utilizando como piedra de toque cualquiera de los enunciados básicos que p u e d a n deducirse de él valiéndose de una teoría. Erkenntnis 3.com . y no aceptamos. y. un enunciado básico. la sugerencia de que los enunciados básicos (que Carnap llama «enunciados protocolarios») sean los puntos de partida sobre los que se edifique la ciencia. Estos son: primero. salvo en unos pocos detalles sin gran importancia. si es que la contrastación h a de llevarnos a algún resultado. y si tampoco conduce a ningún resultado este nuevo proceso. no queda otra opción que detenernos en u n punto u otro y decir que estamos satisfechos por el m o m e n t o . continuarán simplemente la contrastación. o que e l físico h a de h a c e r lo mismo con el término «puntomasa»). de este m o d o . salvo el del término primitivo «observable». llegamos a u n procedimiento que nos hace p a r a r n o s precisamente en u n tipo de enunciados que sea particularmente fácil de c o n t r a s t a r . la contrastación no lleva a ninguna p a r t e . como acabamos de ver. Cf.

estábamos ocupándonos con eventos que no eran observables.. Admito que de esta suerte la cadena deductiva es.blogspot.en casos diacríticos»—. en esta renovada Babel. contrastar los tiempos de reacción de los peritos que ejecutan las contrastaciones (es decir. especialmente con nuestras experiencias ' Cf.nos detenemos precisamente en éstas. ya que en nuestra teoría no se pretende p r o b a r ningún enunciado p o r medio de ella. en principio. la nota anterior. determinar sus ecuaciones personales). especialmente. ya que en cuanto tengamos necesidad de ello podemos continuar contrastando fácilmente dichos enunciados. tales como certificados de contrastaciones emitidos p o r d e p a r t a m e n t o s de investigación científica o i n d u s t r i a l . * Este trabajo de Camap contenia la primera exposición que se publicó de mi t^ría de las contrastaciones. Y. «. puede ser necesario. o que. y. finalmente..100 La lógica de la investigación científica mos decir tal vez que los enunciados en cuestión no eran contrastablcs intersubjetivamente. pero únicamente en la medida en que desistamos de justificarlos p o r m e d i o de otros argumentos (o de otras contrastaciones). por ello. por ejemplo. http://psikolibro.. Exactamente del mismo modo que u n a demostración lógica ha t o m a d o forma satisfactoria cuando se ha superado la labor dificultosa y todo p u e d e comprobarse con facilidad. este tipo de (íTegresión infinita» también es innocuo. y los descubrimientos científicos quedarían reducidos al a b s u r d o . el a p a r t a d o 25. es relativamente complicada y difícil» ^. son poco a p r o p i a d a s p a r a servir de enunciados en los cuales p a r a r n o s .) H a y que reconocer que los enunciados básicos en los que nos detenemos. y no —como recomienda Car< n a p — en cláusulas de percepción o protocolarias: o sea. sin e m b a r g o . tienen el carácter de dogmas. las cláusulas protocolarias— sin duda no son de este tipo.. Pero los enunciados acerca de experiencias personales —esto es. a la elección entre el dogmatismo. Así. esto equivaldría a un fracaso del lenguaje como medio de comunicación u n i v e r s a l : equivaldría a una «confusión de las lenguas» en la torre de Babel... ¿Qué postura adoptamos ahora en lo que se refiere al trilema de Fríes. Desde luego. y en dicho trabajo «e me atribuía erróneamente la opinión que acabamos de citar.. P e r o . en gen e r a l — y . no «. el imponente edificio de la ciencia p r o n t o quedaría reducido a unas ruinas. que decidimos aceptar como satisfactorios y suficientemente contrastados. p o r q u e la contrastación intersubjetiva de enunciados acerca de percepciones. o sea. Mas este tipo de dogmatismo es innocuo.. pero siempre p u e d e n ser sometidos otra vez a examen si surge la necesidad de ello. Si un día ya no fuese posible lograr que los investigadores se pusieran de acuerdo acerca de un enunciado básico.com . a fin de cuentas. en lo que respecta al psicologismo: admito también que la decisión de aceptar u n enunciado básico y darse p o r satisfecho con él tiene u n a conexión causal con nuestras experiencias. la regresión infinita y el psicologismo? (Cf. nos detenemos en enunciados fácilmente contrastablcs. utilizamos registros o protocolos. i n f i n i t a . después de que la ciencia h a llevado a cabo su tarea de deducción o de explicación nos detenemos al llegar a enunciados básicos fácilmente contrastablcs.

que oigo llamar un timbre. http://psikolibro. 30. apenas sé cómo ohodoror a esta orden a m b i g u a : ¿ h e de comunicar que estoy escrihiondd?: . ejeMe parece qxie la tesis que sostengo aquí está más cerca de la escuela «crítica» (kantiana) de la filosofía (quizá en la forma representada por Fries) que del positivismo. P o r otra p a r t e . se llega a un acuerdo sobre la aceptación o rechazo de enunciados básicos con ocasión de aplicar una t e o r í a : en realidad. la adopción o el rechazo de u n enunciado. y. en consecuencia. Pero si PC 1110 ordena «registre lo que experimenta a h o r a » . por otra parte. que si queremos edificar una rifncia leñemos que recoger p r i m e r o cláusulas protocolarias. vocear a un vendedor de periódicos o el h a b l a r monótono de u n a l t a v o z ? . Así pues. y entre éstas tiene especial importancia la que nos dice que no debemos aceptar enunciados básicos esporádicos —es decir. Fries subraya que las relaciones (lógicas) existentes entre enunciados son enteramente diferentes de la relación que hay entre enunciados y experiencias sensoriales.com . o bien — p a r a oin|)l("ar el modo formalizado de h a b l a r — . que tales ruidos me llenan de irritación? Incluso si fuera posible obedecer semejante orden. en su totalidad.El problema de la base empírica 101 perceptivas.blogspot. En su teoría de nuestra «predilección por las demostraciones». P o r regla general. j a m á s vendría a constituirse en una ciencia: toda ciencia necesita un punto de vista y problemas teóricos. p o r el contrario. El ponerse de acuerdo acerca de ciertos enunciados básicos es. y que así vamos ascendiendo por la escalera de la ciencia. que no estén en conexión lógica con otros enunciados— y que. dándolas la forma de enunciados protocolarlos (meii nismo de enunciados). lo mismo que otros modos de aplicación. hemos de admitir enunciados básicos en el curso de nuestra contrastación de teorías: cuando suscitamos cuestiones esclarecedoras acerca de éstas. y desde este punto de vista son convenciones. pero ningún enunciado básico p u e d e q u e d a r justificado por ellas — d e l mismo modo que no lo quedará p o r los puñetazos que demos en la mesa *. la situación real es bastante diferente de la q u e era visil)Ie para el empirista ingenuo. Este croe que empezamos por recopilar y o r d e n a r nuestras experiencias. el positivismo trata siempre de borrar esta distinción: o bien se hace a la ciencia. o bien a las experiencias sensoriales se las hace parte de la trabazón científica objetiva de argumentos. de «mi» experiencia sensorial (monismo de los datos sensoriales). cuestiones que tienen que ' contestarse gracias a la admisión de enunciados de aquel tipo. el acuerdo forma parte de la aplicación que consiste en someter d contraste la teoría. por m u y rica que fuese la colección de enunciados que se reuniese de tal modo. ¿o he de informar. pero no tratamos de justificar los enunciados básicos p o r medio de e l l a s : las experiencias pueden motivar una decisión. se llega a las decisiones siguiendo u n proceder gobernado p o r reglas. tal vez. parte de mi conocer. o para el creyente en la lógica inductiva. TEORÍA T EXPERIMENTO Los enunciados básicos se aceptan como resultado de u n a decisión o un acuerdo.

Así pues. p o r t a n t o . pero no a otras cuestiones: hace cuanto puede p o r eliminar estas últimas (y de aquí la importancia que puede tener la independencia relativa de los subsistemas de u n a t e o r í a ) . al menos. es él quien indica el camino al experimentador. en gran m e d i d a .. véase también roi Postscript. por tanto. ' ^'ETI. P o r el contrario. ingl. página 113. ihíd. •' H. lo más sensibles que puede» con respecto a u n a sola cuestión «pero lo más insensibles que p u e d e con respecto a todas las demás cuestiones enlazadas con ella. pues t a m b i é n su tarea es. la p a r t e más importante de e l l a : la de formular su pregunta lo más netamente p o s i b l e . y el Times táctil unido al Times visible y auditivamente crujiente. Pero incluso éste no está dedicado la mayoría de las veces a hacer observaciones exactas.blogspot. . y es. trata de dar una respuesta decisiva a ellas. Me parece que nos encontramos ahora en situación de resolver problemas tales como el de Whitehead acerca de cómo es que el desayuno táctil se sirve siempre juntamente con el desayuno visual. Pero. o. y deductibles de ellas. las conexiones existentes entre nuestras diversas experiencias son explicables a base de las teorías que nos ocupamos en contrastar. o quizá p a r a proporcionar a este último u n a base en que apoyar generalizaciones inductivas. de acuerdo con la situación a que hemos llegado ahora. Una j)arte de su tarea consiste en cribar todas las posibles fuentes de error» ^ Pero sería una equivocación creer que el experimentador procede de este modo «con objeto de facilitar el trabajo del teórico»^. sin duda alguna.. lleva a cabo sus contrastaciones « .) Pero.com . El científico teórico propone ciertas cuestiones determinadas al experimentador. no le está p e r m i t i d o explicar la regularidad por medio de teorías. WEYL. El lógico inductivo que cree que la ciencia p a r t e de percepciones elementales esporádicas tiene que quedarse estupefacto ante semejantes coincidencias regulares: tienen que parecerle completamente «accidentales».: Philosophy of Mathematics and Natural Science. . Todas estas consideraciones inijjortan mucho para la teoría epistemológica del experimento. aún queda otra cuestión (que es patente no puede responderse por medio de teoría falsable alguna.. con sus experimentos. de tipo teórico: la teoría campea en el " Discutiremos esta cuestión en el apartado 79 y en el apéndice *X. el científico teórico tiene que h a b e r realizado mucho antes su tarea. ni que nos atormente u n a pesadilla auditiva.102 La lógica de la investigación científica cutar una acción con una finalidad —guiado por consideraciones teóricas diversas. http://psikolibro. especialmente los apartados *15 y *16. y este último. Princeton) 1949 ft fina U6. Philosophie der Mathematik und Naturwissenschaft (1927). pues como está en la opinión de que las teorías no son sino enunciados de coincidencias regulares. o sea. cd. cómo es que hay «leyes n a t u r a l e s » ? * ^ . (Nuestras teorías no nos inducen a esperar que seamos obsequiados con una luna táctil acompañante de la luna visible. « m e t a f í s i c a » ) : ¿cómo es que arcrtamos tan frecuentemente con las teorías que construimos.

Die Prinzipien der Wdrmelehre (1896).El problema de la base empírica 103 trabajo experimental. asimismo. 438. que condujo a la teoría de la relatividad. desde que se establecen los planes iniciales hasta qne se dan los últimos toques en el laboratorio *". y en la falsación — p o r L u m m e r y P r i n g s h e i m — de la fórmula de la radiación de Rayleigh y Jeans y de otra fórmula de la radiación (la de W i e n ) . es decir. más todavía. " Tengo ahora la impíesión de '[iic debería haber hecho resaltar en este punto una tesis que puede encontrarse en otros lugares de este libro (por ejemplo. Tenemos ejemplos famosos de este proceso en el experimento de Michelson-Morley. a pesar suyo. y que juzgamos si es o no a p r o p i a d a teniendo en cuenta el resultado de su aplicación **. Una teoría es una h e r r a m i e n t a que sometemos a contraste aplicándola. contrastable del modo más riguroso. pág. como el descubrimiento de Neptuno por Adams y Leverrier. Por ello es tan engañosamente fácil encontrar verificaciones de una teoría. es decir. quizá el ejemplo más brillante a este respecto es la predicción de De Broglie del carácter ondulatorio de la materia.com . ed.na. y ésta será la que no solamente haya resistido las contrastaciones más exigentes. y tenemos que adoptar una actitud sumamente critica con respecto a nuestras teorías si no queremos argumentar circularmente: precisamente la actitud de tratar de falsarias. VéanSs laí reforandas j a In Btt» • I in. el resultado de las contrastaciones guiadas p o r la teoría. Esto es perfectamente visible en algunos casos en que el teórico logra predecir u n efecto observable que se llega a p r o d u c i r experimentalmente más t a r d e . 174. que llevó a la teoría de los cuantos. Elegimos la teoría que se mantiene mejor en la competición con las demás teorías. la que p o r selección natural muestra ser más apta p a r a sobrevivir.!híSti'ECi'i putea del áparta^i) 12 (pág. http://psikolibro. la importancia de las teorías). *' MAX BORN relata este caso de un modo breve y excelente en Albert Einstein. también se dan descubrimientos accidentales. pero son relativamente r a r o s : Mach^ habla con razón en semejantes casos de una «corrección de las opiniones científicas p o r circunstancias accidentales» (con lo cual reconoce. lo que fuerza al teórico a buscar una teoría mejor es casi siempre la falsación experimental de una teoría que hasta el momento estaba aceptada y corroborada : es decir. Schilpp. A. Ciertamente. en los párrafos cuarto y último del apartado 1 9 ) : la de que las observaciones —y. que son interpretaciones a la luz de teorías. Aún más conspicuos — t a l vez— son los casos en que los experimentos han desempeñado u n p a p e l eminente en el progreso de la t e o r í a : en estas ocasiones. por P. tal preferencia no se debe a nada semejante a una justificación experimental de los enunciados que componen u n a teoría. 1949. no se debe a una reducción lógica de la teoría a la experiencia. y el de las ondas hertzianas. *• Sin embarc^^ para la crítica da la teqis sinstnanentaliste». Hay ejemplos mejores. Quizá podamos responder ahora a la pregunta acerca de cómo y p o r qué aceptamos una teoría con preferencia a otras. N a t u r a l m e n t e . pág. predicción confirmada experimentalmente p o r p r i m e r a vez p o r Davisson y Germer * ' . los enunciados de observaciones y los de resultados experimentales— son siempre interpretaciones de los hechos observados.blogspot. sino que sea. Philosopher-Scientist.' ' MACH. 57) y de la parte precedida de asieHtico de la nota 1 iú mismo apartado.

Teniendo en cuenta esto. P a r a el convencionalista. pero esta elección. se aceptan o rechazan en virtud de nuestras decisiones. su principio de sencillez gobierna la aceptación de enunciados universales : escoge el sistema más sencillo. una decisión a que se llega de acuerdo con u n proceder gobernado p o r reglas— ayudándose de la analogía existente con u n procedimiento de gran a n t i g ü e d a d : el conocer de una causa p o r u n j u r a d o . entiendo que la elección de una teoría determinada es un acto que ha de llevarse a cabo. en última instancia. sino que —desde un p u n t o de vista lógico— se aceptan por un acto. de los enunciados básicos).com . Así pues. digo que la elección viene determinada. a su vez. como él.104 La lógica de la investigación científica Desde u n punto de vista lógico. No obstante tal cosa. decide la suerte que ha de correr una teoría es el resultado de una contrastación. J u n t a m e n t e con el convencionalista. Quizá sea posible aclarar la importante distinción hecha entre una justificación y una decisión —es decir. ante todo.blogspot. pero mi idea de ésta se aparta mucho de la del convencionalista: véase el a p a r t a d o 4 6 ) . sino singulares. y del positivista en tanto que sostengo que los enunciados básicos no son justificables por nuestras experiencias inmediatas. y. el contraste de una teoría depende de ciertos enunciados básicos. que ha de proponerse al jurado en la forma más tajante y definida posible. mientras que p a r a el convencionalista lo que decide son. Pero tanto la cuestión que se pregunta como la forma en que se presenta dependerán. el j u r a d o http://psikolibro. mi respuesta a la pregunta sobre cómo escogemos una teoría se parece a la dada por el convencionalista. en parte. bien puede considerarse como una reacción con una finalidad y bien adaptada a las circunstancias). motivos estéticos. son las decisiones las que determinan el destino de las teorías. en gran ihedida. pues yo mantengo que lo que caracteriza al método científico es precisamente lo siguiente: que la convención o decisión no determina inmediatamente que aceptemos ciertos enunciados universales. Frente a ello. p a r a mí. discrepo del convencionalista al mantener que los enunciados que se deciden p o r medio de u n acuerdo no son universales. h a y u n a enorme diferencia entre sus opiniones y las mías. m i r a d a psicológicamente. esto es. un acuerdo acerca de enunciados básicos. es una respuesta a una cuestión de hechos (quid facti?). que. como el del experimentador. Al tomar «na decisión. de la situación legal. p o r una decisión libre (que. El veredicto del j u r a d o (veré dictum = dicho v e r d a d e r a m e n t e ) . un asunto práctico . se encuentra bajo la influencia decisiva de la aplicación de dicha teoría y de la aceptación de los enunciados básicos relacionados con tal aplicación. es decir. Así pues. del sistema vigente de leyes penales (que corresponde al sistema de teorías). sino que — p o r el contrario— actúa en nuestra aceptación de los enunciados singulares (esto es. por consideraciones de utilidad. yo propongo que se tenga en cuenta antes que nada lo exigente de las contrastaciones (esto último se encuentra en relación m u y estrecha con lo que yo llamo «sencillez». y sostengo que lo que.

su relatividad y el modo en que dependen de las cuestiones planteadas por la teoría.) La analogía entre este procedimiento y aquél por el que decidimos acerca de enunciados básicos es muy clara. la importancia de tal decisión radica en el hecho de que. pero no en cuanto a su contenido. a p a r t i r de ella — j u n t a m e n t e con los enunciados universales del sistema (de leyes p e n a l e s ) — . apoyándose en razones lógicas. por lo cual las convicciones mencionadas pueden llamarse los «motivos» de la decisión. El juez trata de justificarlo por medio de otros enunciados — o de deducirlo lógicamente de e l l o s — : a saber. Cuando un jurado conoce acerca de uu« cau- http://psikolibro. y sin d a r pruebas de ella. que entren en juego no sólo las convicciones subjetivas. El hecho de que las convicciones no sean justificaciones tiene una gran relación con el hecho de que el procedimiento que emplea el j u r a d o puede regularse por medio de reglas diversas (por ejemplo. desde un punto de vista formal. éstas se basan en ciertos principios fundamentales destinados primordialmente —si no exclusivamente— a descubrir la verdad objetiva.com .blogspot. aunque. Se llega al veredicto siguiendo u n procedimiento gobernado p o r r e g l a s . por ejemplo. los enunciados del sistema legal. (Es significativo que a las justificaciones de contenidos de decisiones se les llame «informes motivados» en lugar de «informes lógicamente justificados». Frente a lo que ocurre con el veredicto del j u r a d o .El problema de la base empírica 105 acepta. combinados con el veredicto (que desempeña el papel de las condiciones iniciales) . e imaginemos que el procedimiento a que nos referimos se basa únicamente en el intento de hacer que se descubra la verdad objetiva. lo cual queda reconocido p o r la regla que permite revocar o revisar u n veredicto. el veredicto del j u r a d o continuará sin justificar j a m á s la verdad que afirma. Pero es patente que no h a y necesidad de que sea verdadero meramente por haberlo aceptado el j u r a d o . u n enunciado acerca de un acontecimiento fáctico (como si fuese u n enunciado b á s i c o ) . existe una estrecha conexión causal entre aquéllas y é s t a : conexión que puede representarse por medio de leyes psicológicas. Estos principios permiten. y de ahí que sea posible apelar frente a un fallo. Tampoco puede atenderse a las convicciones subjetivas de los miembros del j u r a d o para justificar la decisión t o m a d a . P o r el contrario. p o r acuerdo. sino incluso cierta parcialidad subjetiva . las de mayoría simple o p o n d e r a d a ) : lo cual hace ver que la relación existente entre las convicciones de los miembros del jurado y el veredicto puede ser sumamente variada. el fallo del juez está « r a z o n a d o » : necesita una justificación. y la incluye. es posible deducir ciertas consecuencias. la decisión forma la base p a r a la aplicación del sistema: el veredicto desempeña el p a p e l de un «enunciado de hechos verdadero». pero aunque no tengamos en cuenta tales aspectos especiales de este procedimiento tan antiguo. sólo cabe apelar frente a la decisión de un j u r a d o poniendo en tela de juicio si se ha llegado a ella de acuerdo con las reglas de procedimiento aceptadas: o sea. naturalmente. y sirve para iluminar. dicho de otro m o d o . a veces.

mas. Y antes leemos: «lo que se experimenta inmediatamente es subjetivo y absoluto. so spricht. pág. es como un edificio levantado sobre pilotes. pág. ya que. la pareja de opuestos subjetivo-absoluto y objetivo-relativo contiene una de las más profundas verdades epistemológicas que es posible extraer del estudio de la Naturaleza Quienquiera que desee lo absoluto habrá de conformarse también con la subjetividad •—lo egocéntrico—. es relativo».. 1922. ed.. Esta tesis es fundamentalmente la teoría kantiana de la objetividad desarrollada en forma coherente (cf. el mundo objetivo.. ya no es el (lima quien habla)».. pues. por otra parte.* ed. pero en modo alguno hasta alcanzar ningún basamento n a t u r a l o « d a d o » . cuando escribe en Das Psycho-Physische Problem (1916). el apartado 8 y la nota 5 del mismo). que la ciencia natural trata de precipitar en una pura forma cristalina.. cit. por esta razón. El caso es enteramente análogo al de los enunciados básicos: aceptarlos es u n modo de aplicar u n sistema teórico. ello no se debe a que hayamos topado con terreno f i r m e : paramos simplemente porqvie nos basta que tengan firmeza suficiente para soportar la estructura. j)ág.. lo a p l i c a ) . * WETL (op. si bien lo absoluto se experimenta verdaderamente y.. 'Spricht die -Seele. la ciencia no está cimentada sobre r o c a : p o r el cont r a r i o .. 116) escribe: «. no tiene nada de « a b s o l u t a » ^ . podríamos decir que la atrevida estructura de sus teorías se eleva sobre un terreno pantanoso. 3. http://psikolibro. con todo. por otra parte. También Reininger se refiere a esta situación. al menos p o r el momento. ingl. puede sentirse de modo intuitivo.. y todo el que anhela objetividad no puede evitar el problema del relativismo». ay. ach! schon die Seele iiicht mehr' (si hublu el alma. 2 9 : «La metafísica como ciencia es imposible. cuando i n t e r r u m p i m o s nuestros intentos de introducirlos hasta un estrato más profundo. La base empírica de la ciencia objetiva. Born se expresa en parecidos términos (Die Relativitütstheorie Einsteins und ihre physikalischen Gruiidlagen. y precisamente esta aplicación es la que hace posibles todas las demás aplicaciones del mismo. 83. se niega a ser expresado mediante palabras. sin duda alguna sería imposible aplicar la «teoría» si no existiese p i i m e r o u n veredicto al que se h a llegado p o r una decisión .blogspot. introducción).. Estos se introducen desde arriba en la ciénaga. por tanto..106 La lógica de la investigación científica sa.com .. éste se obtiene por u n procedimiento que está de acuerdo con una p a r t e del código legal general (y.a mi parecer. Pues.

lo cual quiere decir. im estrecho sector cuya anchura rej)rcsenle el hecho de que el evento ha de ser «observable»— tiene que ser incompatible con la teoría y ha de estar excluido por ella. una clase no vacía de enunciados básicos homotípicos proliibidos por ella . por tanto. al menos. comparada con la segunda.com . UiN PRO(. En este capítulo voy a comparar los diversos grados de contrastabilidad o de falsabilidad de las teorías comparando las clases de sus posibles falsadores. por tantOi más pequeña. Esta investigación es enteramente independiente de la cuestión acerca de si es posible o no distinguir en un sentido absoluto entre teorías falsables y no falsables: en realidad. Cuando representamos —como hicimos en el apartado 2 3 — la clase de todos los enunciados básicos posibles por un área circular. podemos decir: al menos lui radio —o quizá mejor.) T a m b i é n podríamos decir que si la clase de los posibles falsadores de una teoría es «mayor» que la correspondiente de otra. pero ello no afecta a miestro razo- http://psikolibro. la primera teoría tendrá más ocasiones de ser refutada por la experiencia.RAMA Y LNA IMA(. esto es. y se diría que las teorías tienen más o menos posibles falsadores de acuerdo con el ancho mayor o menor de los sectores que respectivamente excluyen.EN Como liemos visto en el a p a r t a d o 23. que la primera teoría rlice más acerca del m u n d o de la experiencia que la segunda. Los posibles falsadores de varias teorías podrían representarse por sectores de anchos diversos. Su grado de contrastabilidad tiene gran importancia cuando se trata de escoger entre ellas.CAPITULO SEXTO Grados de contrastabilidad Las teorías pueden sor conlraslahles de un modo más o menos exigente : es decir. y los eventos posibles por los radios <lel círculo. una teoría es talsable si existe. ya que excluye una clase mayor de enunciados básicos (la clase de los enunciados permitidos se h a r á . 31. (Dejamos sin resolver por el momento la cuestión soVire si es posible precisar de algi'in modo este «más» y «menos».blogspot. podrá decirse que aquélla es «falsable en mayor g r a d o » . asimismo. pueden ser falsaMes con mayor o menor faeilidad. si la clase de sus posibles falsadojes no es una clase vacía. podría deoirse que el presente capítulo «relativiza» el requisito de falsabilidad al liacer ver que esta es sólo una cuestión de grado.

y con la máxima precisión que es posilile lograr mediante u n a ciencia teórica.108 La lógica de la investigación científica namiento. Voy a estudiar tres maneras de dar un sentido preciso —incluso " Véanse el apéndice *X y el apartado *15 de mi Postsaript acerca d« otra» observaciones sobre los fines de la ciencia. puede decirse que la cantidad de información empírica que nos aporta una teoría. pues hemos visto que las teorías no afirman nada acerca de semejante clase). http://psikolibro. ¿CÓMO HAN DORES? DE COMPARARSE LAS C L A S E S .nito. Si lográsemos obtener ima teoría de este tipo. clases de eventos prohibidos. e incluso —si es que puede conseguirse semejante cosa— en una medida tal que toda restricción subsiguiente conduzca a una falsación empírica de la teoría. quedarían caracterizados como «permitidos» *^. lógicamente posibles).com . pues t a m b i é n el nvímero de estos últimos que corresponde a u n a teoría empírica cualquiera es infi. 32. Es clare que semejante teoría será muy fácil de falsar. y sólo ellos. DE P O S I B L E S FALSA- Las clases de posibles falsadores son clases infinitas. como puede verse teniendo en cuenta el hecho de que la conyunción de un evento p r o h i b i d o con otro evento cualquiera (ya esté p r o h i b i d o o n o ) es t a m b i é n u n evento p r o h i b i d o . Así pues. la ciencia teórica procura precisamente llegar a teorías que sean fácilmente falsables on este sentido : procura restringir el ámbito de los eventos permitidos hasta un mínimo. su contenido empírico es tan g r a n d e — que es como si tuviera pocas probabilidades de escapar a la falsación. Y el «más» y el «menos» que cabe aplicar sin precauciones especiales a las clases finitas no pueden aplicarse del mismo modo a clases infinitas. Imaginemos ahora que nos dan una teoría. Afirma tanto acerca del m u n d o de la experiencia —dicho de otro modo. Ahora bien . los enunciados básicos no prohibidos estarán representados en u n estrecho sector residual (que debe existir siempre si la teoría es c o h e r e n t e ) . ésta descri])iría «nuestro m u n d o concretos con todo el pormenor alcanzable con una t e o r í a : pues escogería el m u n d o de «nuestra exjieriencia» de la clase de todos los mundos de experiencia lógicamente posibles.blogspot. p o r fin. No podemos soslayar fácilmente esta dificultad: ni siquiera si realizamos las comparaciones considerando. y que el sector que representa los enunciados básicos prohibidos por ella se hace cada vez más g r a n d e . en lugar de los enunciados básicos o acontecimientos prohibidos. es decir. Todos los eventos —o clases de acontecimientos— que realmente encontramos y observamos. ya que concede al m u n d o empírico sólo un estrecho margen de posibilidades. aumenta con el grado de falsahilidad. su contenido empírico. pues excluye casi todos los eventos concebibles (es decir. con objeto de averiguar cuál de ellas contiene «más» eventos prohibidos .

http://psikolibro. * El concepto de medida es inaplicable por razónos parecidas (es decir. m e he decidido a emplear el t é r m i n o itgrado de composición» [ e n ingl. En este último caso. de una chise ¡i. q u e parece adecuarse m u y bien al contento. *' Hemos traducido aquí y en pasajes análogos el t é r m i n o alemán «kojnplexn por acompueston [ e n ingl. Entonces. 1 ) El concepto de número cardinal (o potencia) de una clase. Emplearemos ahora el concepto de dimensión.blogspot. T a r s k i ha demostrado que —bajo ciertos supuestos—• toda clase de enunciados es n u m e r a b l e (cf. Sin embargo. 100. lo opuesto a «sencillon: lo opuesto a «sencillo» (neinfaclm) se denota.. es posible hacer tal cosa porque los enunciados básicos. cillez es u n a de las cuestiones principales de este libro. porque c! conjunto de todos los enunciados de u n lenguaje es n u m e r a b l e ) . Moiuxtschefte f. hubiera i n d u c i d o a error hablar «qui (y en el apartado 3 8 ) de grado de complejidad o complicación: por ello. nota 1 0 ) .com . con objeto de descubrir si puede utilizarse alguno de ellos para compar a r clases de eventos prohibidos. Este concepto no puede ayudarnos a resolver el problema. o son idénticas— o existen elementos de /í que no pertenecen a a. com-plexl. digamos. a. algunos ciuinciados están permitidos meramente a causa de su forma. ha vaga idea intuitiva de que un cubo contiene de alguna manera itiás punios que. que nos permite c o m p a r a r entre sí clases de «mayor» y «menor» dimensión. por la siguiente r a z ó n : los eventos prohibidos por una teoría pueden tener un grado de composición cualquiera. como lo liace el castellano «complicado».(irados de contrastabilidad 109 en el caso de clases infinitas— al tcmásT] y «menos» intuitivos. vuelven a dar enunciados básicos. condjinados conyuntivamcnte con otros del mismo tipo. pues —según p u e d e hacerse ver fácilmente— las clases de posibles falsadores tienen el mismo número cardinal en todas las teorías \ 2 ) El concepto de dimensión. pero de «mayor grado de com|)osición)) que sus c o m p o n e n t e s : y este grado de comj)Osición de los enunciados básicos puede ponerse en relación con el concejito de dimensión. Sean todos los elementos de una clase a elementos. asimismo. lo que ha de empicarse no es el grado de composición de los eventos prohibidos. Malhem. por la palabra alemana «kompliziertv (cf. Pliysik 4 0 . a (Zj3). una línea recta. a su vez. composite] en lugar de hacerlo por «complicado» [en inglés. 1933. este concepto distingue diversas clases o conjuntos de puntos de acuerdo con su riqueza en «relaciones de vecindad» entre sus e l e m e n t o s : los conjuntos de m a y o r dimensión poseen relaciones de vecindad más abundantes. de modo que a sea una subclase de ¡i (en símbolos. debido a que aquel no denota. mientras que. para a b o r d a r el problema de c o m p a r a r los gra(h)s de contrastabilidad . pág.. elementos también de a —en cuyo caso se dice que ambas clases tienen la misma extensión. más bien. del)ido a que su grado de coni{)osic¡ón es demasiado pequeño para que puedan contradecir a la teoría en cuestión . sino el de los fiermitidos. por el contrario. puechí formularse lógicamente con todo rigor por medio del concepto de dimensión de la teoría de conjuntos. el p r i m e r párrafo del apartado 4 1 . o sea —dicho con mayor precisión—. o bien todos los crementos de /? son. y este hecho puede utilizarse para c o m p a r a r dimensiones *'. degree of composition^. 3 ) La relación de suhclasijicncion. en el que se t r a d u c e «kompliziert-n por «complicado»). En vista de que el grado de sen.

Si es aplicable 1 ) . 3 ) Si ninguna de las clases de posibles falsadores de los dos enunciados incluye a la otra como u n a subclase p r o p i a suya. http://psikolibro. p l o . que Fsb(x) >Fsb(y)— cuando y solamente cuando la clase de los posibles falsadores de x incluye a la clase de los posibles falsadores de y como una subclase propia suya. que. 2 ) Si las clases de los posibles falsadores de los dos enunciados X e y son idénticas. existirá siempre u n a clase complemento no vacía. de modo que todas éstas son i d é n t i c a s : lo cual cabe expresar diciendo que existe solam e n t e una clase v a c í a ) . P o r tanto. y. pero tiene la desventaja de que sólo puede emplearse p a r a comparar dos clases tales que una incluya a la o t r a . y a es una subclase propia de /3.com . un enunciado p u r a m e n t e existencial) respectivamente. no es posible que las dos teorías (estrictamente universales) difieran en que u n a p r o h i b a un número finito de acontecimientos singulares p e r m i t i d o s p o r la otra. podemos adscribir a los enunciados tautológicos y metafísicos u n grado cero de falsabilidad. en el caso de enunciados universales.blogspot. por tanto. si las dos clases de posibles falsadores se intersecan (y no está ninguna de eUas incluida en la o l r a ) o no tienen elementos comunes.lio La lógica de ta investigación científica los elementos de /? que no pertenecen a a forman la «clase diferencia» o el complemento de a con respecto a ¿3. p o r consiguiente. y Fsb{e) > 0. entonces tienen el mismo grado de falsabilidad. Las clases de posibles falsadores de todos los enunciados tautológicos o metafísicos son clases vacías. P u e d e decirse que un enunciado contradictorio (que podemos deVéanse el apartado 38 y los apéndices I. que se perfeccionarán más adelante. Si con «e» denotamos un enunciado empírico. Fsb(x) = Fsb{y). y con «'» y «zn» una tautología _ un enunciado metafísico ( p o r ejem. el grado de falsabilidad de las teorías correspondientes no puede ser comparado mediante la relación de subclasificaeión. COMPARACIÓN DE LOS GRADOS DE FALSABILIDAD POR MEDIO DE LA RELACIÓN DE SUBCLASIFICACIÓN Introducimos provisionalmente las siguientes definiciones. entonces los dos enunciados tienen grados de falsabilidad no comparables {Fsbix)\\ Fsb{y)). 33. La relación subclasificadora corresponde muy bien a íos intui» tivos «más» y «menos». esto es. y escribir : Fsb{t) = Fsb{m) = 0. en símbolos. cuando estudiemos las dimensiones de las teorías *^. p o r ello — d e acuerdo con 2 ) — . tiene que ser infinita. pues son incomparables entre sí en lo que respecta a esta relación. son idénticas (pues las clases vacías son subclases de todas las clases. *¥!! y •VIII. también de las clases vacías. y. 1 ) Se dice que u n enunciado x es «falsable en m a y o r grado» o «más eontrastable» que el enunciado y — o .

E S T R U C T U R A DE LA RELACIÓN DE SUBCLASIFICACIÓN. 1 ) . podemos definir todo enunciado empírico. rl apéndice *VTI. en el que a la izquierda se representan ciertas Figura 1 relaciones de subclasificación y a la derecha las relaciones de contrastahilidad correspondientes. Las Véaae ahora. p o r tanto. La cuestión de la comparabilidad p u e d e aclararse m e d i a n t e un diagrama (fig. tenemos. esto significa que n i n g ú n enunciado. Fsb{c)> > F s b ( e ) > 0 * ' . sin embargo. p o r la condición l>Fsh{e)>0. si asignamos arbitrariamente el n ú m e r o 1 al grado de falsabilidad de un enunciado contradictorio. o sea. al excluir la contradicción y la taiUología (así como los enunciados metafísicos). 34.Grados de contrastahilidad 111 n o t a r con « c » ) tiene p o r clase de 8us posibles falsadores a la clase de todos los enunciados lógicamente p o s i b l e s . es decir. la fórmula expresa simultáneamente el requisito de coherencia y el de falsabilidad. http://psikolibro.com .blogspot. Fsb{e) se encuentra siempre en el intervalo entre O y 1 con exclusión de estos límites. Según esta fórmula. e. Si ponemos arbitrariamente Fsh{c) = I. P R O B A B I L I - DAD LÓGICA Hemos definido la comparación entre los grados de falsabilidad de dos enunciados valiéndonos de la relación de subclasificación . en el «intervalo abierto» limitado por estos n ú m e r o s . cualquiera que sea. de tal modo que u n n ú m e r o dado con guarismos romanos denota la clase de los posibles falsadores del enunciado denotado p o r el guarismo árabe correspondiente. aquélla participa de todas las propiedades estructurales de esta ú l t i m a . Las cifras árabes de la derecha corresponden a las romanas de la izquierda. es c o m p a r a b l e con un enunciado contradictorio en cuanto a su grado de falsabilidad .

En el caso p a r t i c u l a r dibujado. Puesto que hemos asignado ya los n ú m e r o s O y 1 a la tautología y a la contradicción respectivamente. los enunciados 4 y 5 ) la retícula está parcialmente c o n e c t a d a . en los puntos nodales (por ejemplo. extralógico. extralógico—. como si dijéramos. Se p u e d e pasar de I a la clase vacía — o de (c) a ( t ) — por varios caminos : y cabe que se crucen algunos de ellos. respectivamente. http://psikolibro. c. entonces 1 se convierte en la contradicción ( c ) . ya que esta ú l t i m a está incluida en toda clase. y esta última ha de contener siempre un elemento arbitrario —o. podemos construir lenguajes artificiales para los que podamos establecer una métrica. la conexión de la relación es completa únicam e n t e en la clase universal y en la clase vacía. a la contradicción. Podemos decir. t. de sí o no (frente a los cualitativos. o p o r la relación de subclasificación) . deberíamos atri- Sigo creyendo que todo intento de hacer comparables todos los enunciados por introducción de una métrica ha de incluir un elemento arbitrario.) Si nos resolvemos a identificar la clase I con la de todos los enunciados básicos posibles. n a d a nos impide elegir una de las sucesiones de la retícula e indicar con números el orden de sus e n u n c i a d o s . como se ve en el diagrama de la derecha. c. ¿Es posible disponer los grados de falsabilidad de varios enunciados en una escala. Gracias al diagrama se advierte que p u e d e n distinguirse y trazarse varias sucesiones de subclases. esto es. pero la medida resultante no será puramente lógica —por muy «obvia» que pueda parecer— en cuanto que sólo se admiten predicados discretos. por ejemplo. que esta relación tiene una estructura reticular (se trata de una «retícula de sucesiones» establecidas por la flecha. y a la tautología. que corresponden. coordinar a éstos unos números con los cuales queden ordenados de acuerdo con su falsabilidad? No cabe d u d a de que no es dable ordenar de este modo todos los enunciados * \ p u e s si hiciésemos tal cosa h a b r í a m o s c o m p a r a d o a r b i t r a r i a m e n t e enunciados no comparables. p o r tanto.blogspot. todas las sucesiones empiezan en el número I y acaban en la clase vacía. (No es posible representar la clase vacía en nuestro diagrama de la izquierda.112 La lógica de la investigación científica flechas del diagrama que hace visibles los grados de contrastabilidad van del enunciado (o los e n u n c i a d o s ) más contrastable(s) o falsable(s) a los menos contrastables — y corresponden con bastante precisión a las flechas de d e d u c t i b i l i d a d : véase el a p a r t a d o 35. esto es. mensurables). y O (que correspondería a la clase vacía) podría denotar la tautología ( í ) . y que tales sucesiones p o d r í a n hacerse más «densas» introduciendo nuevas clases intermedias.com . las series I-II-IV y IIII-V. cualitativos. Naturalmente. Véanse también la segunda y tercera notaa al apéndice •IX. Esto es obvio en el caso de enunciados como «todos los hombres adultos miden más de dos pies de altura» (o «todos los hombres adultos miden menos de nueve pies de altura»). se le atribuya siempre u n n ú m e r o más elevado que a otro situado más próximo a la tautología. justamente p o r ser una subclase de toda clase y p o r q u e —en consecuencia— debería aparecer. Sin e m b a r g o . t. al menos. al hacer esto hemos de proceder de modo tal que a u n enunciado que se encuentre más cerca de la contradicción. de aquellos cuyos predicados enuncian una propiedad mensurable: pues es posible demostrar que la métrica del contenido o de la falsabilidad tiene que ser una función de la métrica del predicado. en todas partes.

con el grado de falsabilidad.com . en este caso no debe tomarse la clase de los posil)lcs falsadores p o r una clase de eventos —es decir. el más probable en virtud de su forma lógica. en realidad. § 1 5 7 . con objeto de distinguirla de la Mj^^robabilidad lógica relativa» (o. «probabilidad lógica c o n d i c i o n a l » ) . t. pues a u m e n t a cuando éste disminuye. especialmente c u a n d o la aplica a la comparación da enunciados: por ejemplo. p o r otra p a r t e . los apéndices * I V y * V I I a * I X . llamo a esta p r o b a b i l i d a d *". el que tiene m a y o r grado de falsabilidad— es el lógicamente menos probable. 11. p o r ejemplo . Así pues. La p r o b a b i l i d a d lógica 1 corresponde al grado O de la falsabilidad. son válidas para teorías en conyuncíón con condiciones iniciales. y. no pretendo escoger. «probabilidad lógica)^ ^. asimismo. § 147.. Siempre que podamos c o m p a r a r los grados de falsabilidad de dos enunciados podremos decir que el que es menos falsable es.blogspot. ninguna de las sucesiones . p o r una clase de enunciados básicos homotípicos—. 6 http://psikolibro. especialmente por la luz que arroja sobre la conexión existente entre el grado de falsabilidad y la idea de probabilidad. ya que es u n a clase de acontecimientos. la p r o b a b i l i d a d numérica puede enlazarse con la p r o b a b i l i d a d lógica. Como veremos en el a p a r t a d o 72. núm e r o 1 ) . Véanse t a m b i é n la nota 1 del aparfado 36 y la 1 del 8 3 . por tanto. A esta idea de probabilidad lógica (la inversa de la contrastabilidad) correspon» de la idea de validez de Bolzano. asimismo. y el menos contrastable es el más probable lógicamente. cit. Cf. el enunciado más contrastable —esto es. Con todo. Véanse. los ejemplos allí dados hacen ver q u e la comparación q u e yo hago de la probabilidad lógica es idéntica a la «comparación de la probabilidad q u e atribuimos a priori a u n a generalización». este autor caracteriza las proposiciones principales de u n a relación de deductibilidad diciendo que son los enunciados de m e n o r validez. también K E Y N E S . que analizaremos en el apartado 72. p u e d e n ampliarse de modo que se apliquen a enunciados singulares.) " Ahora (desdo 1 9 3 8 : cf. y. el apéndice * I I ) empleo el t é r m i n o «probabilidad lógica absoluta» en lugar de «probabilidad lógica». Estas observaciones sobre la comparación de grados de falsabilidad no son válidas únicamente p a r a enunciados universales o p a r a sistemas teóricos. según Keynes.Grados de contrastabilidad 113 b u i r fracciones propias a los enunciados empíricos de la serie elegida. A Treatise on Probability (1921). 1837. y las consecuencias como los de mayor validez (JVissenschaftslehre. los números atribuidos a los miembros de la sucesión serían enteramente arbitrarios. Bolzano explica la relación existente entre este concepto de validez y el de probabilidad en op. que no debe confundirse con la p r o b a b i l i d a d numérica que se emplea en la teoría de los juegos de azar y en la estadística: la probabilidad lógica de un enunciado es complementaria de su grado de falsabilidad. página 2 2 4 . (Esta advertencia tiene cierta i m p o r t a n c i a p a r a las relaciones entre la probabilidad lógica y la numérica. y viceversa . Es posible interpretar la p r o b a b i l i d a d numérica como la que se aplica a una subsucesión (escogida de la relación de probabilidad lógica) para la que pueda definirse u n sistema de jnedición basado en estimaciones de frecuencia. No obstante lo cualí el hecho de que sea posible llevar a cabo semejante atribución de fracciones tiene gran interés.

H a sido necesario matizar bj añadiendo «o.• g» quiere decir que el enunciado condicional cuyo antecedente es p y cuyo consecuente es q es tautológico. ni me daba cuenta de la importancia del hecho de que una afirmación sobre deductibilidad es metalingüística. el apartado 6 ) . o sea. emplearé para este ú l t i m o concepto el término «contenido lógico». y. cit. finalmente.blogspot. p o r t a n t o . ENTRAÑAMIENTO Y GRADOS DE FALSA- En el a p a r t a d o 31 se ha dicho que lo que yo llamo contenido empírico de u n enunciado aumenta con su grado de falsabilidad: que cuanto m á s p r o h i b e un enunciado. lógicamente verdadero.• g » * ^ ) .114 La lógica de la investigación científica 35. p o r ejemplo. lo define — p e r o no es idéntico a é l — . puede denominarse su «clase consecuencia»). si «p <r> qy> * ^ ) . si la deductibilidad es m u t u a (simbólicamente. «p . CONTENIDO BILIDAD EMPÍRICO. el apartado 3 1 ) . en op. 458. el contenido lógico de p es p o r Zo menos igual (es decir. tanto m á s dice acerca del m u n d o de experiencia (cf. en caso de que q sea deductible de p (en símbolos. Logische Syntax der Sprache (1934) y Die Aufgabe der Wissenschaftdogik (1934). la clase consecuencia de q tiene que ser u n subconjunto p r o p i o de la clase consecuencia de p . P o r t a n t o . dice: «el término metalógico 'de igual contenido' se define como 'mutuamente deductible'». i g u a l ) contenido e m p í r i c o . exigiremos lo siguiente: a) dos enunciados de igual contenido lógico h a n de tener también el mismo contenido e m p í r i c o . pues. Defino el contenido empírico de u n enunciado p como la clase de sus posibles falsadores (cf. se dice que p y q tienen igual contenido ". entonces p tiene u n a clase consecuencia m a y o r que la de 5 y m a y o r contenido lógico (o fuerza lógica *^) que este enunciado. " Si el contenido lógico de p excede al de q decimos también que p es más fuerte lógicamente que q. Así.. Las obras de CARNAP.com . ^ CARNAP. Una consecuencia de mi definición de contenido empi. ' Carnap. se han publicado demasiado tarde para que haya sido posible tenerlas aquí en cuenta. http://psikolibro. *' Según esta explicación. al menos. o que su fuerza lógica excede a la de q. 'no es que la comparación de los contenidos lógico y empírico de dos enunciados p J q lleva al mismo resultado si los enunciados que se comparan no contienen elementos metafísicos. b) un enunciado p cuyo contenido lógico sea m a y o r que el de otro enunciado q debe tener m a y o r (o. Véase también. la nota *1 del apartado 18. si q es deductible de p . al menos.) Así. aquello que yo denomino «contenido empírico» está en estrecha conexión con el concepto de «contenido» tal como C a r n a p ^. su contenido lógico tiene qpie ser m a y o r que el de éste o h a n de ser no c o m p a r a b l e s . 1932. igual o may o r ) que el del enunciado q. Mediante el concepto de deductibilidad se define el i^ontenido lógico como la clase de todos los enunciados no tautológicos deductibles del enunciado en cuestión (que. cj si el contenido empírico de u n enunciado p es mayor que el de otro enunciado q. pero p no lo es de q. pág. «p—>qy> puede leerse aquí: «p entraña a q». con objeto de distinguirlo del contenido empírico. Erkenntnis 2. si «p . más arriba. (Cuando redacté el texto no veía con claridad este punto.

p o r ejemplo. considero que la comparación del contenido empírico de dos enunciados equivale a la de sus grados de falsabilidad. es equivalente a u n a regla que favorezca las teorías del mayor contenido empírico posible.Grados de contrastabilidad 115 igual» p o r q u e p podría ser. el apartado 3 4 ) . por regla general —es decir. Además. las reglas anticonvencionalistas del apartado 2 0 ) . A la tesis positivista de que todos los enunciados no empíricos (metafísicos) «carecen de sentido» corresponderá. por un lado. Análogamente.blogspot. está más cerca de sembrar la confusión en este punto que de aclararlo. o con cualquier otro tipo de CHunciado metafísico (al cual podemos atrihuir determinado contenido lógico) : y. aunque posible. http://psikolibro. de las tautologías. y no meros pseudoenunciados). pues. di! nucvii. y que cualquier tautología está entrañada p o r todo enunciado. el apéndice *VII. P o r tanto. Pero me parece que semejante modo de emplear tales palabras. pues. Así pues. o relaciones de deductibilidad. y p o r el otro. el contenido empírico de p no sería m a y o r que el de q. todos los enunciados auténticos. los enunciados sintéticos en general (incluyendo los que son no empíricos) se encuentran colocados p o r la relación de entrañamiento en el intervalo abierto existente entre la contradicción y la tautología. los enunciados empíricos pueden caracterizarse —según hemos visto— como aquéllos cuyo grado de falsabilidad se halla en el intervalo abierto que está limitado p o r los grados de falsabilidad. N I V E L E S DE UNIVERSALIDAD Y GRADOS DE P R E C I S I Ó N Existen otras exigencias metodológicas que pueden reducirse a la del máximo contenido empírico posible. Con lo cual. lo cual puede expresarse diciendo que una contradicción entraña a todo enimciado. será posible basar en gran medida la comparación de grados de falsabilidad en estas últimas. 36. Al comparar grados de contrastabilidad o de contenido empírico llegaremos. y la del máximo nivel alcanzable de precisión. la conyunción de q con cierto enunciado p u r a m e n t e existencial. de las contradicciones. nuestra regla metodológica de que deberían preferirse las teorías que puedan ser sometidas a contrastaciones más exigentes (cf. Ambas relaciones presentan la forma de retículas totalmente conectadas en la contradicción y en la tautología (cf. Véase.com . Otras consideraciones pareciilas hacen necesario a ñ a d i r a cj la cláusula «o h a n de ser no comparables» *^. en el caso de enunciados p u r a m e n t e empíricos— a los mismos resultados que si comparásemos contenidos lógicos. en este caso. la tesis de que la distinción que hago entre enunciados empíricos y sintéticos — o entre contenidos empírico y lógico— es superfina : pues todos los enunciados sintéticos h a b r í a n de ser empíricos (esto es. Dos de ellas se destacan especialmente : la del máximo nivel (o grado) alcanzable de universalidad.

de g a « se hace m e n o r la precisión. Cuando se pasa de p a r el grado de precisión (del p r e d i c a d o ) d e c r e c e : las circunferencias son u n a subclase p r o p i a de las e l i p s e s . con lo cual s se sigue de todos los demás. r: Todas las órbitas de los cuerpos celestes son elipses. es más fácil íalsar p que q: si este último es falsado. Es posible escribir en forma de «enunciado condicional universal» (o de «implicación general». concebibles) : p: Todos los cuerpos celestes que se mueven en órbitas cerradas se mueven en circunferencias. u n grado de contrastabilidad más elevado.blogspot. I i^ I tj I r P 1 8 Las flechas de nuestro diagrama hacen ver las relaciones de deductibilidad existentes entre estos cuatro e n u n c i a d o s : de /> se siguen todos los d e m á s . si x es órbita de u n planeta. empleando palabras. A las demás transiciones son aplicables las correspondientes observaciones : cuando se discurre de p a s disminuyen. Al pasar de p a g el grado de universalidad d i s m i n u y e . o. que significa: «Cualquiera que sea x. la nota 6 del a p a r t a d o 1 4 ) p u e d e escribirse de la forma siguiente: «(«) ( 9 * . pero no a la inversa. y. que también se sigue de r. como se dice a m e n u d o ) lo mismo los enunciados universales que los singulares. q: Todas las órbitas de los planetas son circunferencias. es lógicamente deductible d e ) la función de enunciados correspondiente de q (que p u e d e denotarse http://psikolibro. y de r a s la universalidad. p o r ello. y q dice menos que p p o r q u e las órbitas de los planetas forman u n a subclase p r o p i a de las órbitas de los cuerpos celestes. p queda falsado también.com .^ / * ) » <>. es u n a elipse)». y si se falsa r lo mismo le ocurre a p. entonces x es u n a elipse». «todos los valores de x que satisfacen la función de enunc i a d o s ? A. tanto el grado de universalidad como el. y — y.116 La lógica de la investigación científica Teniendo esto en cuenta podemos examinar las siguientes leyes naturales (ciertamente. podemos decir que p tiene m a y o r universalidad que q si la función de enunciados antecedente de p (que p o d e m o s denotar con «95*» está tautológicamente implicada p o r (o. satisfacen t a m b i é n la función de enunciados fx». El enunciado 5 de nuestro d i a g r a m a nos p r o p o r c i o n a el siguiente e j e m p l o : «(«) (x es órbita de u n p l a n e t a ->•«. de g se sigue s. en consecuencia. Jf. s: Todas las órbitas de los planetas son elipses. pero no viceversa. Si expresamos de este modo nuestras cuatro leyes quizá podamos ver más fácil y exactamente cómo p u e d e n compararse los grados de universalidad y de precisión' de dos enunciados. Un enunciado condicional universal (cf. más brevemente : Todas las órbitas de los cuerpo« celestes son circunferencias. A u n grado más elevado de universalidad o de precisión corresponde u n contenido (lógico o ) empírico mayor.de p r e c i s i ó n . Sean p y q dos enunciados escritos en esta forma « n o r m a l » .

BOLZANO. es decir. verdadera l ó g i c a m e n t e ) . es decir. y p u e d e reducirse a esta otra exigencia. La regla concerniente a la relación de deductibilidad —de que acabamos de ocuparnos— puede considerarse como una aclaración y una combinación del clásico «dictum de omni et nulloD y del principio «nota-notae». ) ] > (p > q). «p» en lugar de «6 ^ c». ef. Á M B I T O S LÓGICOS. La relación de subclasificación existente entre clases de enunciados permitidos es opuesta de la que se halla entre clases de enunciados p r o h i b i d o s (posibles f a l s a d o r e s ) : cabe decir que estas dos relaciones son inversas *' Podrá observarse que en el presente apartado (frente a lo que ocurre en los apartados 18 y 35) la flecha se emplea para expresar un condicional en lugar de una relación de entrañamiento. Cf. y que pueden expresarse p o r la regla siguiente ^: si la universalidad y la precisión de dos enunciados son comparables. Mediante transformaciones lógicas elementales se pasa a las relaciones de deductibilidad que hemos afirmado.Grados de contrastabilidad 117 p o r «9qX».com . aproximadamente. o de un modo más breve: [{(f^ » 9p) • (/j. * El carácter elemental de esta fórmula —al que aludimos en el texto— resalta claramente si escribimos: «[(o •> 6) • • (c ^ d)] > [(6 . especialmente el apartado *76. P o d e m o s decir ahora que nuestra decisión metodológica — q u e se i n t e r p r e t a a m e n u d o metafísicamente como principio de causalidad— consiste en no dejar nada sin e x p l i c a r . si el predicado (o la función consecuente) de p es más restringido que el de q. > / . p e r o no es equivalente a é s t a . *" Véanse también el apartado ' 1 5 y el capítulo *IV de mi Postscript. P a r e c i d a m e n t e diremos que p tiene m a y o r precisión que q si « ( * ) (/p* "-*/«*» es tautológica: o sea. texto correspondiente a la nota 5.>^ c) -> (o > d)]». entonces la clase de los enunciados básicos permitidos p o r p es u n a subclase p r o p i a de la clase de los enunciados básicos p e r m i t i d o s p o r q. y lo que designo por mayor precisión.blogspot. § 263. a r ) ] . KÜLPE. 37. 1 y 4. núms. Esta decisión se deriva de la exigencia de los máximos grados alcanzables de universalidad y de precisión. N O T A S SOBRE LA TEORÍA DE LA MEDICIÓN Si u n enunciado p es más fácil de falsar que otro q. también la nota *1 del apartado 18.) > (9„a. Vorlesungen über Logik (ed. por Selz. fFissenschaftslehre II (1837). 5 y 7. o r e g l a : que se dé preferencia a las teorías que p u e d a n ser sometidas a contrastaciones más duras *^. a lo que la lógica clásica llamaría mayor «extensión del sujeto». en t r a t a r siempre de deducir enunciados de otros de mayor universalidad. dicho de otro m o d o . Esta definición puede ampliarse a funciones de enunciados con más de u n a variable.«)] •> [(cppAt >/pa. el «principio fundamental de la predicación mediata». § 34. http://psikolibro. etc. de acuerdo con el texto. lo cual quiere d e c i r que el p r e d i c a d o de p e n t r a ñ e al de q *^. si (((x) (tp^x '-*• (pp^c)» es tautológica (es decir. y sustituimos. excepto en el caso — n a t u r a l m e n t e — de que uno sea más universal y el otro más preciso (como ocurre con g y r en el d i a g r a m a ) ^. ' Podemos escribir: ((cp. debido a su nivel m á s elevado de universalidad o de precisión. Lo que yo llamo universalidad de un enunciado corresponde. entonces el menos universal o menos preciso es deductible del más universal o más preciso. «g» en lugar de «o •> d».* •> tpp*) • {f^x •>/. o. > / . 1923). a la menor extensión o a la «restricción del predicado».

esto es. p o r tanto. _ He introducido el concepto de ámbito p o r q u e nos sirve p a r a trat a r ciertas cuestiones relacionadas con el grado de precisión de las mediciones. ha sido interpretado erróneamente por Duhem. *' Este punto. págs. debido al hecho de que el grado de precisión que nuestros instrumentos pueden alcanzar no es suficientemente a l t o . que lleguen a coalescer en un p u n t o .. u n trazo en u n a regla graduada y otro en el cuerpo q u e se h a de m e d i r — pueden llevarse únicamente a u n a estrecha cercanía : no es posible que coincidan. 224) «alcance» [en ingl. es decir. Ámbito y contenido empírico (cf. en u n sentido estricto. P e r o la determinación que así expresamos solamente puede ser correcta dentro de ciertos l í m i t e s . entonces será imposible decidir entre las dos teorías mediante experimentos si antes no se mejora nuestra técnica de medición *^.. págs. Así pues. " Obsérvese que estoy hablando aquí de medir. ya ' Von Kries (1886) introdujo el concepto de ámbito [en ingl. * KEYNES (Treatise.118 La lógica de la investigación científica (o quizá c o m p l e m e n t a r i a s ) . 88) da «campo» [en ingl. por ello. que aquí vertemos por «ámbito». Lo cual hace ver que la técnica de medición utilizada determina cierto ámbito. dos «puntos» físicos —digamos. 137 y sigs. scope]. Véase su Aim and Structure of Physical Theory. no h a y coincidencias de p u n t o s * ^ .com . han de tolerar sólo el m í n i m o á m b i t o ) e n t r a ñ a que se eleve cuanto sea posible el grado de precisión de las mediciones. Se dice con frecuencia que toda medición consiste en la determinación de coincidencias de p u n t o s . Waismann (Erkenntnis 1. en mi opinión. podemos. los ámbitos de dos enunciados están en la misma relación que sus probabilidades lógicas (cf. 228 y sigs. cf. según creo. viene a decir exactamente lo mismo. http://psikolibro.) trata de combinar la teoría del ámbito con la de la frecuencia. que. los apartados 34 y 72). Nos encontramos con que el p u n t o del cuerpo a m e d i r se halla entre dos trazos o marcas de la regla g r a d u a d a . pág. Supongamos que las consecuencias de dos teorías discrep a n tan ligeramente en todos los campos de aplicación que no es posible detectar las pequeñísimas diferencias entre los eventos observables calculados.blogspot. 1930.. no de contar (la diferencia entre una operación y otra está ligada estrechamente a la existente entre los números reales y los racionales). el ámbito que u n enunciado concede a la realidad es algo así como la «holgura» (o el grado de l i b e r t a d ) que la otorga. la regla de q u e las teorías h a n de poseer el grado más elevado posible de contrastabilidad (y. y utiliza también (pág. no carece de importancia p a r a la cuestión de la precisión de las mediciones. y. pues nos recuerda que el proceso de medida h a de describirse del modo siguiente. y en Bolzano se encuentran ideas parecidas. P o r trivial que pueda parecer esta observación en otro contexto. o bien que — p o r e j e m p l o — la aguja de nuestro aparato de medida se sitúa entre dos trazos de la escala. P o d e m o s d e n o m i n a r con námbitoy)'^ de u n enunciado la clase de los enunciados básicos permitidos p o r é l . u n a región dentro de la cual la teoría permite discrepancias e n t r e las observaciones. el apartado 72. el a p a r t a d o 3 5 ) son conceptos contrapuestos (o complem e n t a r i o s ) . range'] (Spiehaum). field] como traducción de aSpielraum^.

lO"'"). *" Estas consideraciones tienen gran relación con algunos de los resultados que trato en los puntos 8 y sigs. dan p a r a la carga elemental del electrón medida en unidades electrostáticas el valor e = 4. pnra obtener un resultado más a p r o x i m a d o .blogspot.plean mediciones sobre los m. A mi entender. un ámbito. Los físicos acostumbran a estimar este intervalo en toda medición (así. los extremos de condensación del intervalo *^. fijarlos dentro de sus propios intervalos de imprecisión (que. Pero esto plantea un p r o b l e m a : . como la estimación del tono de un sonido musical— a veces cabe dar un intervalo de aproximación de la estimación hec h a . Qué finalidad puede Icner esta especie de sustitución de un trazo de la escala p o r dos — a saber. sólo cuando están definidos los métodos de medición. 10"^". y. Volveré a utilizar el concepto de extremos de condensación de intervalos de precisión en el apartado 68. pero si no interviene u n a medición.com . de mi «tercera nota» (incluida aquí en el apéndice *IX). p o r tanto. sino más bien al contrario : al analizar la idea de intervalo de medición nos proporcionan el fondo sin el cual apenas tiene sentido la teoría estadística de errores. todo esto arroja alguna luz acerca de la superioridad de los métodos que em. y se apoyan en ellos. ya seguir adelante y apreciar la posición (digamos) de la aguja en el interior del intervalo de los trazos. Véase también el apartado *15 de mi Postscript acerca de la importancia de la medición para la «profundidad» de las teorías.Grados de contrastabilidad 119 considerar dichos trazos o marcas como los límites óptimos de error. Estas consideraciones no presuponen la teoría matemática de errores. y determinar los extremos del intervalo. semejante intervalo solamente puede ser muy vago. pues en tales casos no es posible aplicar el concepto de extremos de condensación: concepto aplicable exclusivamente cuando podemos h a b l a r de órdenes de magnitud. y añaden que el ámbito o margen de imprecisión es de ± 0 . Verdad es que —incluso en el caso de apreciaciones cualitativas. ni la de la p r o b a b i l i d a d . siguiendo a Millikan. si sabemos lo que estamos buscando — a saber. Si medimos una magnitud muchas veces obtenemos valores que están distribuidos con diferente densidad sobre un intervalo (intervalo de precisión que depende de la técnica de medición u t i l i z a d a ) . por ello. al h a b l a r de la teoría de la probabilidad. por consiguiente. De esta manera llegamos a la idea de lo que podrían llamarse «extremos difusos» o «.774 . queremos decir. siempre queda un intervalo. han de ser varios órdenes de magnitud más pequeños que el intervalo que d e t e r m i n a n p a r a el valor de la medición origin a l ) . los dos extremos del intervalo— cuando para cada uno de ellos vuelve a surgir la misma cuestión de cuáles son los límites de aproximación de los extremos del intervalo? Es claro que no sirve p a r a nada dar los extremos del intervalo a menos que sea posible fijarlos con un grado de precisión m u c h o m a y o r que el que esperamos para la medición orifüinal. http://psikolibro. sólo podemos aplicar a estos valores la teoría de errores.extremos de condensacióny> del intervalo. 0 0 5 .étodos puramente cualitativos. este último caso puede describirse diciendo que a la aguja la damos p o r situada entre dos trazos imaginarios: y.

y el de sus grados. en verdad. ya que u n enunciado básico falsador consiste en la conyunción de las condiciones iniciales con la negación de la predicción que se h a deducido (cf. F r a n k . m e d i a n t e pocas mediciones. PRANK.. p o r medio de u n n ú m e r o reducido de magnitudes características del estado del sistema» ^. No es posible elucidar la cuestión del número de p a r á m e t r o s cuyo valor es menester averiguar — y sust i t u i r en las f ó r m u l a s — valiéndose de la relación de subclasificación. partículas sin carga y ciertas partículas m ú l t i p l e m e n t e c a r g a d a s ) . una íntima relación con el p r o b l e m a de la contrastabilidad y de la falsabilidad. de h e c h o . En algunos casos. cabrá c o m p a r a r teorías en lo que se refiere a su grado de contrastabilidad averiguando el grado de composición m í n i m o que h a de tener u n enunciado básico p a r a ser capaz de contradecir a la t e o r í a . por ejemplo. la comparación p o r medio de la relación de subcldsificación no hasta p a r a muchos propósitos. esto es. La teoría perm i t i r á todos los enunciados básicos — c u a l q u i e r a que sea su conten i d o — cuyo grado de composición no llegue al m í n i m o r e q u e r i d o . . por ej. Sin embargo. podemos decir ahora que el principio de exclusión de P a u l i — q u e habíamos mencionado p o r vía de ejemplo en el a p a r t a d o 2 0 — resulta ser. con él. 1 Cf. el grado de precisión y. .com . así. y los simétricos. véase la nota *1 del aparlado 32. 24 Para los términos «compuesto» y «composición». Así pues. http://psikolibro. si los c o m p o n e n u n n ú m e r o mayor (o m e n o r ) de enunciados básicos de tipo más simple. los enunciados básicos que bastarán p a r a falsar la teoría t e n d r á n m e n o r grado de composición *^. en la pág. tiene.. en gran medida. el de contrastabilidad de la teoría cuántica antigua (del mismo modo que lo hace el enunciado correspondiente de la teoría cuántica m o d e r n a . a pesar de que.. su contenido empírico) a menos que p u e d a n determinarse las condiciones iniciales « .blogspot. Cuantas menos m a g n i t u d e s se necesiten para d e t e r m i n a r las condiciones iniciales. que afirma que los estados antisimétricos los realizan electrones. . h a señalado que los enunciados de u n nivel de universalidad muy elevado —tales como el principio de conservación de la energía según P l a n c k lo h a f o r m u l a d o — se convierten fácilmente en tautológicos (y p i e r d e n . siempre en el supuesto de que p o d a m o s encont r a r u n m o d o de c o m p a r a r enunciados básicos y hallar si son más (o m e n o s ) compuestos: es decir. p o r t a n t o . Das Kausalgesetz und seine Grenzen (1931). sólo en la m e d i d a en que es posible c o m p a r a r l a s m e d i a n t e la relación de subclasificación. el a p a r t a d o 2 8 ) . este método nos guía con éxito completo en nuestra elección entre t e o r í a s . COMPARACIÓN DE GRADOS CUENTA LAS DE CONTRASTABILIDAD TENIENDO EN DIMENSIONES Hasta ahora hemos estudiado la comparación de teorías en lo que respecta a sus grados de contrastabilidad.120 La lógica de la investigación científica 38. una hipótesis auxiliar sumamente satisfactoria: pues aumenta. y ello s i m p l e m e n t e a causa de su bajo nivel de composición. sin duda alguna.

en todos los enunciados aparecen a o m b r e s universales. Carnap. en su forma actual. p u e s g e n e r a l m e n t e no es fácil decir — a base de una mera inspección— si u n e n u n c i a d o es compuesto. Tractatus 4. C. p o d r í a p r o p o n e r s e que se eligiera cierta clase de enunciados como la de los elementales o aíómicos'^. y. t. p o r la razón a r r i b a indicada. Tractatus Logico-Philosophicus. atomic proposition]. m u y poco a p r o p i a d o : pues i m p o n d r í a restricciones m u y serias al libre uso del lenguaje científico *^. la introducción de un orden espacial o temporal). que son compuestas) en la obra de Whitehead y Russell Principia Mathemaíica. y a p a r t i r de éstos podrían entonces obtenerse todos los demás aplicando la conyunción y otras operaciones lógicas.ije (el sistema lingüístico de Carnap) no admite propiedades mensurables (ni permite. por tanto. ya que tienen que cambiar constantemente su lenguaje a cada paso nuevo que dan. quizá sería posible analizar el enunciado « h a y u n vaso de agua en el lugar de Itn y s e p a r a r l e en estos otros d o s : «hay un vaso que contiene iin fluido en el lugar fe» y «hay agua en el l u g a r fc»). Por el contrario. págs. «Materia» o «átomo» han significado después de Rutherford algo diferente a lo que significaban antes. grados ab* solutos de contenido. lo vertió como «proposición atómica» [en ingl. P o r otra p a r t e . ha desarrollado más recientemente el programa que aquí he indicado de introducir la improbabilidad —y con ella la probabilidad— escogiendo una clase determinada de enunciados absolutamente atómicos. XV y sigs. «proposiciones atómicas» (frente a las «proposiciones moleculares». como si dijéramos. Ogden tradujo el término «Elementarsatzv de Wittgenstein por «proposición elemental» [en ingl.. si es equivalente a la conyunción de enunciados más simples. I.com . 1925. P e r o esté proc e d i m i e n t o debe considerarse. Si lo lográsemos h a b r í a m o s definido de este modo. introducción a la 2. pero no p o d e m o s e s p e r a r que se encuentre u n final n a t u r a l de la disección de enunciados por este m é t o d o . no deben interpretarse en el técnico de lo que actualmente se llama un «sistema lingiiislico».21). y.u n «cero absoluto» de composición. de improi)al)ilidad lógica absoluta. pág. Si pretendemos que se conviertan en c o m p a r a b l e s los grados de composición de todos los enimciados básicos. " He empleado aquí las palabras «lenguaje científico» en su sentido más ingenuo. y p o d r í a expresarse la de cualquier e n u n c i a d o . en WlTTGENSTEriv. en su prefacio al Tractatus (1922). en "su Logical Foundations oj Prohahility. Véanse también las observaciones sobre modelos de lenguaje en el Prólogo de la edición inglesa de este libro. y ello eon el fin de construir una teoría do la inducción. http://psikolibro. «Proposiciones elementales». Los grados absolutos de composición determinarííin. por ello. 19. mientras que Bertrand Russell. elementary proposition] (cf. en donde aludo al hecho de que el tercer modelo de lengu.blogspot. desde luego.Grados de contrastabilidad 121 Pero semejante p r o g r a m a tropieza con varias dificultades. especialmente puesto que podemos i n t r o d u c i r s i e m p r e nvievos universales definidos con el p r o p ó s i t o de h a c e r posible una disección u l t e r i o r .. este último término se ha hecho más popular. en grados absolutos de composición *^. y lo mismo ha ocurrido con «materia» o «energía» después de Einstein: el significado de estos conceptos es una función de la teoría —y ésta cambia ince«antemente. mi intención principal era que recordáeenios el hecho de que los científicos no pueden emplear un «sistema lingüístico». K. y el análisis de éstos p u e d e llevar con frecuencia a disociar un e n u n c i a d o en sus c o m p o n e n t e s conyuntivos ( p o r e j e m p l o .S0." ed. es decir. Proposición 5 : «Las proposiciones son funciones verilativas de proposiciones elementales».. 13.

com . d = 3. Mas para evitar las faltas de coherencia que p o d r í a n provenir del uso de diferentes campos. Al n ú m e r o característico. por lanío. Cuanto más pequeña es la dimensión d. y si. pero sí c o m p a r a m o s las http://psikolibro. Si para una teoría t existe u n campo de enunciados singulares (pero no necesariamente básicos) y bay cierto número d tal que la teoría í no pueda ser falsada p o r ningún acervo-c/ de dicho campo.122 La lógica de la investigación científica Con todo. sino que cualesquiera tipos de enunciados singulares ])ueden pertenecer al campo d i c h o . si. los de otros enunciados.. llamar «acervo-71 del campo» a la conyunción de n enunciados diferentes relativamente atómicos de un campo.blogspot. y decir que su grado de composición es igual al número n. y su aguja se encuentra entre los trazos .. podemos. satisface ciertas condiciones ulteriores (que explicamos en el apéndice I ) . y. y . además. cualquiera que sea su contenido... que tomamos como término de c o m p a r a c i ó n : es posible definir semejante clase por medio de un esquema o matriz generadora (por ejemplo. los enunciados admisibles por razón de tener una composición demasiado pequeña forman u n subcspacio tridimensional de dicha configuración . de la escala»). y la transición d e c í = 3 a ( i = 2 corresponde al paso de un volumen a u n a superficie. que es el de campo de aplicación: dada una teoría t.. es necesario e m p l e a r u n concepto algo más restringido que el de campo. Resulta obvio utilizar la expresión «dimensión». d.. de una teoría t relativamente a u n campo de aplicación. pero pueda serlo por algunos acervos-tZ + 1. y. diremos entonces que d es el número característico de la teoría con respecto a tal campo. ya que podemos imaginar que todos los accrvos-n posibles del campo están dispuestos espacialmente (en un espacio de configuración de infinitas dimensiones) . Ello se consigue eligiendo a r b i t r a r i a m e n t e una clase de enunciados relativamente atómicos. Podemos llamar «cam/JO» a la clase de todos estos enunciados j u n t a m e n t e con todas las conyuucioncs que pueden formarse con ellos. decimos que u n campo es campo de aplicación de la teoría t si existe un n ú m e r o característico d de la teoría t con respecto a dicho campo. en virtud de su bajo nivel de composición . asimismo. «hay un aparato de medida de . No hemos restringido el concepto de c a m p o de aplicación a los enunciados básicos. en el lugar . le llamo dimensión de t con respecto a éste. p o r ejemplo. de modo que la clase de todos los enunciados obtenidos a p a r t i r de esta matriz (o función de enunciados) por introducción de valores determina(]os sea la de los enunciados que definimos como relativamente atómicos.. por tanto. Todos los enunciados del campo cuyo grado de composición sea m e n o r o igual que d serán compatibles con la teoría y estarán permitidos p o r ella. sigue siendo posible comparar los grados de composición de los enunciados básicos. y tanto mayor será el grado de falsabilidad de ésta. Ahora ya es posible apoyar la comparación de los grados de contrastabilidad de teorías en su n ú m e r o característico d. tanto más restringida se encuentra la clase de los enunciados que independientemente de su contenido son incapaces de contradecir a la teoría. igualmente compuestos..

se puede concebir que dos teorías de igual dimensión tengan. 39.Grados de contrastabilidad 123 dimensiones de los enunciados básicos valiéndonos del c a m p o . ya que se requiere u n mínimo de seis enunciados singulares del campo (a los que corresponderán seis puntos del gráfico) para falsaria. que todas las órbitas planetarias son elipses— es pentadimensional. H a b r á casos en que no se p o d r á e m p l e a r ninguno de los dos. o sólo uno de ellos. pues p a r a su falsación se necesitan. al menos. podremos estimar su grado de composición. Esto responde a la pregunta acerca de cómo están relacionados los dos métodos de c o m p a r a r los grados de contrastabilidad. p o r t a n t o . conducirán al mismo resultado. con entera independencia de lo que afirmen. el qne utiliza la dimensión de cada teoría y el que se apoya en la relación de subclasificación. entonces. todos los demás casos en que p u e d a n aplicarse ambos métodos. pág. Hemos visto ya en el ' Cf. La hipótesis s — a saber.com . cuatro enunciados singulares del campo. http://psikolibro. que a u n a teoría de m a y o r dimensión corresponde una clase de enunciados básicos de mayor dimensión y tal que todos los enunciados de esta clase están permitidos p o r la teoría. de modo que cada p u n t o de este campo pueda considerarse representativo de u n enunciado relativamente atómico. Dimensionstheorie (1928).) Puede suponerse. ya que habría demostrado ser el más sensible. (Suponemos que a enunciados singulares de elevada composición corresponden enunciados básicos t a m b i é n de elevada composición. pero si en u n caso concreto son aplicables ambos métodos.blogspot. la dimensión de la teoría con respecto a este campo (definida en el apéndice I ) es idéntica a la dimensión del conjunto de curvas que corresponde a aquélla. y entonces — c o m o es natural—• no h a b r á ocasión p a r a que entren en conflicto . grados diferentes de falsabilidad si se las examina p o r el método basado en la relación de subclasificación : en tales casos. D I M E N S I Ó N DE UN CONJUNTO DE CURVAS E n ocasiones podemos identificar sencillamente lo que h e llamado «campo de aplicación» de una teoría con el campo de su representación gráfica. con el área de un p a p e l cuadriculado en el que representamos la teoría p o r u n gráfico. 81. ya que —según puede demostrarse mediante u n teorema m u y sencillo de la teoría de la d i m e n s i ó n — la dimensión de una clase tiene que ser m a y o r o igual que la de sus subclases^. MENCER. que corresponderán a cuatro puntos de su representación gráfica. * Puede asumirse que las condiciones que se requieren para que sea válido este teorema están satisfechas siempre por lo» «espacios» de que aquí nos ocupamos. debe aceptarse el veredicto de este ú l t i m o m é t o d o . sin embargo. La hipótesis q — l a de que todas las órbitas planetarias son circunferencias— es tridimensional. es decir. es decir. Voy a estudiar estas relaciones valiéndome de los dos enunciados q j s del apartado 36 (obsérvese que nuestra comparación de dimensiones se aplica a enunciados con diferentes p r e d i c a d o s ) .

Probability and Induction (1949). p u d i m o s comparar ambas hipótesis apoyándonos en la relación de subclasificación. por W. la hipótesis de las circunferencias con la de las parábolas (que es t e t r a d i m e n s i o n a l ) . suficientemente precisa para ser capaz de chocar con la experiencia de observación. KEMENY. C. que puede aplicarse únicamente si la teoría es suficientemente fácil de falsar. pero el uso de las dimensiones nos capacita para comparar teorías que antes no p o d í a m o s : por ejemplo. en realidad. El inequívoco resultado negativo a que llegó K e p l e r al falsar su hipótesis de las circunferencias fue. indicando su origen. pero sí creo que el éxito de Kepler fue debido. «elipse». " Las opiniones que aquí se exponen han sido aceptadas. al hecho de que la hipótesis de las circunferencias de que p a r t i ó era relativamente fácil de falsar: si Kepler h u b i e r a empezado con u n a hipótesis que por su forma lógica h u b i e r a sido menos fácilmente contrastable que la de las circunferencias. no fue un mero accidente que fuese aquélla la ruta que le condvijo a la solución : pues corresponde al método de eliminación. y cada uno de éstos tiene la dimensión d si son necesarios y suficientes d puntos p a r a escoger o caracterizar una curva determinada del c o n j u n t o . «The Use of Simplicity in Induction». creo oportuno hacer algunos comentarios metodológicos acerca de cómo descubrió Kepler sus leyes *'. por lo cual podemos decir que el niímero de p a r á m e t r o s determinables libremente de u n conjunto de curvas que representa una teoría caracteriza el grado de falsabilidad (o de contrastabilidad) de la misma. en p a r t e . Sin duda alguna. especialmente desde el momento en que la p r i m e r a tentativa le h a b í a proporcionado ya ciertas aproximaciones. su p r i m e r é x i t o : el método empleado había justificado su valía ante sus ojos lo suficiente como p a r a continuar adelante. 230. y J. que estaban apoyados literalmente «en el aire» — c o m o si dijéramos. «parábola» denota una clase o conjunto de curvas. http://psikolibro.com . A mi entender. No pretendo sugerir que la creencia en la perfección — p r i n c i p i o heurístico que guió a Kepler en sus descubrimientos— estaba inspir a d a de un modo consciente o inconsciente en consideraciones metodológicas acerca de los grados de falsabilidad. si se tiene en cuenta la dificultad de los cálculos. G. 1953: véase su nota en la página 404. sin embargo. en lo alto de los cielos y en movimientos deseonocidos-. KNEALE. Reviexo 57. Philos. las leyes de Kepler podían haberse encontrado p o r otro camino. podría muy bien no h a b e r llegado a ningiín resultado en absoluto.—.blogspot. o sea.124 La lógica de la investigación científica apartado 36 que q es más fácilmente falsable que *: como todos los círculos son elipses. la dimensión del conjunto de curvas dep e n d e del n ú m e r o de parámetros cuyos valores podemos elegir libremente . pág. Con relación a los enunciados q y s de mi ejemplo. en la representación algebraica. Cada una de las palabras «circunferencia».

es tridimensional. Clases t r i .que pasa por pasa por dos pasa por dos dos puntos puntos dados puntos dados tos dados dados circunferencia parábola cónica que pasa p o r que pasa por que pasa por tres tres tres puntos dados puntos dados puntos dados — — T a m b i é n puede reducirse el n ú m e r o de dimensiones p o r otros métodos distintos que el de aumentar el n ú m e r o de puntos dados. etc. lo mismo que el de las elipses con una excentricidad d a d a . pero el de todas las que pasan p o r u n p u n t o dado es un conjunto bidimcnsional. el paso de la elipse al círculo equivale a especificar cierta excentricidad (la excentricidad 0 ) o una razón especial entre los semiejes (la unidad). N a t u r a l m e n t e . por e j e m p l o .C l a s e s bimensionales ^ dimensionales dimensionales — — recta — recta que pasa circunferencia parábola que cónica que por un punto (jue pasa p o r pasa por un pasa p o r u n u n punto dado punto dado punto dado dado recta que pasa circunferencia parábola que cónica q u e p o r dos pun. por la clase vacía (más que determinada) de dimensión menos uno.Clases mono. Cada condición sup l e m e n t a r i a de que las curvas del conjunto pasen p o r otro p u n t o reduce en uno la dimensión de aqu^l. el conjunto de las elipses con u n a relación dada entre los semiejes es tetradimensional (como es el de las p a r á b o l a s ) . El conjunto de todas las circunferencias.com . Como vamos tras la averiguación de los grados de falsabilidad ' También podríamos haber empezado.MERO DE DIMENSIONES DE UN CONJUNTO DE CURVAS Varios conjuntos de curvas enteramente diferentes pueden tener la misma dimensión. corno el de todas las rectas. como es natural. Si queremos que todas las circunferencias pasen por dos puntos dados tenemos un conjunto monodimensional.40. D o s MANERAS DE REDUCIR EL NÚ.Clases tetradimensiodimensionales nales circunferencia parábola Clases cero di. P o r ejemplo. http://psikolibro.blogspot.

en términos algebraicos. Pero. ahora bien. pero si se iguala a cero otro p a r á m e t r o (el término i n d e p e n d i e n t e ) . y el conjunto de las circunferencias p o r la ecuación gener a l de la circunferencia: definiciones que son independientes de dónde —• siempre dentro del plano—• dibujemos las coordenadas (cartesianas) a las que se refieren. o si hemos de detenernos en un examen más circunstanciado de sus méritos relativos. y u n segundo p a r á m e t r o a la u n i d a d . No es fácil. p o r especificación ostensiva de su origen y su orientación. lo que se obtiene es una reducción material. Reducir las dimensiones de una teoría significa. a las reducciones que se obtienen fijando uno o más puntos. ¿cómo p u e d e n mantenerse separados estos dos métodos de reducir las dimensiones? Podemos d a r el n o m b r e de ((reducción material» al método que no opera con estipxilaciones en cuanto a la «forma» o «figura» de la c u r v a : esto es. y. por un lado.126 La lógica de la investigación científica de las teorías. de ésta a recta. a una condición i n i c i a l .blogspot. El único modo de d e t e r m i n a r u n sistema de coordenadas concreto es p o r m e d i o de nombres i n d i v i d u a l e s : p o r ejemplo. o m e d i a n t e otra especificación equivalente a ésta. p o r otra p a r t e . que estipular que u n a curva pase por un punto singular determinado (o ])or mía pequeña región) estará ligado frecuentemente —o corresponderá— a la aceptación de u n enunciado singular determinado. preguntaremos ahora si los diversos métodos existentes de reducir el n ú m e r o de dimensiones son equivalentes p a r a nuestros propósitos. Me parece. etc. son independientes de la elección del origen y la orientación de las coordenadas. a aquél en el que se especifica de modo más restricto la forma o figura de la c u r v a : por ejemplo. que es posible mantener clara la discriminación hecha si nos fijamos en su relación con el p r o b l e m a de los n o m b r e s universales: pues la reducción material introduce u n nombre individual en la definición del conjunto de curvas del caso. p o r consiguiente. no está claro. tal vez m e d i a n t e u n a «definición ostensiva». Puede definirse el conjunto de todas las elipses de este plano p o r medio de la ecuación general de la elipse. ni mucho menos. La reducción formal por la que pasamos de la ecuación general de la elipse a la ecuación de la circunferencia p u e d e describirse diciendo que consiste en igualar u n o de los p a r á m e t r o s a cero. a una reducción de la dimensión de la teoría misma. Dado que la definición del conjunto de elipses (o de circunferencias) es la misma p a r a todas las coordenadas cartesianas. Vemos. sin embargo. remplazar un p a r á m e t r o p o r u n a c o n s t a n t e . como puede verse del modo que sigue. p o r ejemplo. m a n t e n e r tajante esta distinción.com . Imaginemos ahora que se nos da cierto plano individual. sin duda alguna. al pasar de elipse a circunferencia. cómo podemos distinguir entre métodos diferentes de llevar a cabo tal remp l a z a m i e n t o . con todo. pues queda especificado u n punto de la elipse. el paso — d i g a m o s — de una hipótesis de elipses a una de circunferencias corresponderá. es independiente de la especificación que se haga de dichos nombres i n d i v i d u a l e s : es u n invariante con respecto http://psikolibro. es decir. Llamaré ((reducción formalv del número de dimensiones al otro método. y la reducción formal u n n o m b r e universal. es decir.

. p o r ello. individual. como veremos más a d e l a n t e : especialmente. queremos definir u n conjunto de elipses (o de circunferencias) que tengan en común u n punto específico. presión. edición ingl. sino que se refiera a u n sistema de coordenadas singular. su invariancia con respecto a las transformaciones de c o o r d e n a d a s ) . cf.com . temperatura). Una definición que sea invariante con respecto a un grupo general de transformaciones también lo será con respecto a otros más especiales. es claro que h a b r e m o s de tener en cuenta su generalidad (es decir. WETL. individual u ostensivamente determinado : y. el de la llamada «probabilidad de hipótesis» o de la corroboración. estará referida a nombres individuales ^. Toda reducción de la dimensión de un conjunto de curvas que no disminuya la generalidad de la definición será llamada formal. Desde luego. Naturwissenschaft (1927). p a r a este liltimo tipo de teoría no sería adecuado exigir que su definición — o la del conjunto de curvas correspondient e — fuese invariante con respecto a las rotaciones del sistema coordenado. además de sus dimensiones. Podemos expresar ahora lo siguiente: se dice que la definición Dj de un conjunto de curvas es «igualmente general» (o más general) que la definición Dj de otro conjunto de curvas. uno en el que se haga visible cómo depende la presión de la t e m p e r a t u r a ) . las coordenadas pueden representar cosas enteramente diferentes (una.Grados de contrastabilidad 127 a todas las transformaciones de coordenadas del grupo euclídeo (desplazamientos y transformaciones de semejanza). ' Sobre las relaciones entre grupos de transformaciones e «individualización». de raiodo que p a r a cada definición de un conjunto de curvas existe un grupo de transformaciones — e l más general— que es característico de aquél. es decir. por e j e m p l o : ya que. Philosophie der Mathematik u. Las transformaciones pueden ordenarse j e r á r q u i c a m e n t e . 59. p o r otra parte. pero existen también otros problemas que q u e d a n iluminados de u n modo nuevo gracias a nuestro examen de los grados de falsabilidad. pág>. si aquélla es invariante con respecto al mismo grupo de transformaciones que lo es Dj (o con respecto a uno más g e n e r a l ) . y la otra. Si.plicidad. h e m o s de operar con una ecuación que no sea invariante con respecto a las transformaciones del grupo euclídeo. http://psikolibro. Con esto se concluye mi exposición acerca de los métodos p o r los que p u e d e n compararse los grados de falsabilidad. en este caso. en donde se hace referencia al ErUmger Programm de KLEIN. o sea «geométrica» únicamente en el sentido de que sea posible representarla p o r u n gráfico (por ejemplo. y en caso contrario. el procedimiento a seguir tendrá que ser diferente según que la teoría (como la de K e p l e r ) se pronuncie acerca del mundo mediante enunciados geométricos. 73 y sigs. tales como el problema de la sim. de que nos ocuparemos a continuación. Creo que estos métodos p u e d e n ayudarnos a elucidar ciertas cuestiones epistemológicas. del p l a n o . Si c o m p a r a m o s el grado de falsabilidad de dos teorías a la vista de sus dimensiones. material. págs.blogspot..

entonces no cabe duda de que deberíamos utilizar las más sencillas.blogspot. Si suponemos. sin el adjetivo «sencilla» — o una pal a b r a análoga— esta doctrina no diría absolutamente n a d a . pág. Hasta hace poco tiempo se había empleado la idea de sencillez de un modo no crítico. P o r esto. pocos h a n intentado siquiera explicar por qué h a b r í a n de ser más sencillas. o — d e u n modo más preciso— qué se quiere decir al h a b l a r de sencillez. 115 y sig. que las teorías se emplean buscando la sencillez. Poincaré. 155. http://psikolibro. P o r ejemplo. ahora bien. sin caer en la cuenta de las dificultades qu» p l a n t e a . La teoría de Schródinger.. Kirchhoff y Avenarius h a n p r e t e n d i d o remplazar la idea de explicación causal por la de «descripción más sencilla». al p a r e c e r : y quizá por presentar —especialmente tras el penetrante análisis de W e y l — u n cariz casi refractario a toda solución.com . ingl. pág.. y como está encaminada a explicar p o r qué preferimos u n a descripción del m u n d o que echa mano de teorías en lugar de limitarse a utilizar enunciados singulares. No hace m u c h o tiempo Weyl dijo que «el p r o b l e m a de la sencillez tiene una importancia central para la epistemología de las ciencias de la N a t u r a l e z a » ^ . más abajü. ed. cit. como si fuese algo obvio qué cosa es la sencillez y p o r qué deberíamos tenerla en gran estima. el interés que suscita este p r o b l e m a ha decaído últimamente. es de gran sencillez en u n sen' Cf. ¿cuál es la más sencilla? 41. p o r ejemplo. WEYL. op. además. sin embargo. para quien la elección entre teorías es u n a cuestión de convención. Véase también. E L I M I N A C I Ó N DE LOS CONCEPTOS SENCILLEZ ESTÉTICO T PRAGMÁTICO DE La p a l a b r a «sencillez» se emplea en muchos sentidos diferentes. el apartado 42. Muchos filósofos de la ciencia h a n concedido a este concepto un lugar de importancia crucial en sus teorías.CAPITULO SÉPTIMO La sencillez No parece existir gran acuerdo en lo que respecta a la importancia del llamado «problema de la sencillez». P e r o .. los seguidores de Mach. llega a formular su principio p a r a realizar semejante elección: escoge la más sencilla de todas las convenciones posibles. dicha doctrina parece presuponer que las teorías son más sencillas que los enunciados singulares.

Es u n a situación parecida a la que encontramos cuando alguien dice que u n a tarea puede «llevarse a cabo p o r medios m á s sencillos» que otra. sino difícil. 42. • H e traducido libremente el término «pragmatischerjí de Schlick. ' ScHi. pues continúa : «incluso si somos incapaces de explicar qué es lo que realmente se quiere decir aquí con "sencillez'. pero en otro sentido m u y bien puede llamársele «complicada». y al que yo l l a m a r é concepto episterrvológico de sencillez. ya que su empleo es extralógico. a la vista del poco éxito que h a n tenido la mayoría de los intentos de definir este concepto. y. pág. rechaza éste con la observación de que «el concepto de sencillez es. 1931. cuadrática o exponencial) está convencido inmediatamente de que ha descubierto u n a ley».com . finalmente. T e n i e n d o en cuenta este ' SCHLICK. En todos estos casos p u e d e eliminarse la palabra «sencillo».lCK. Schlick discute las posibilidades de definir el concepto de regul a r i d a d de aspecto legal.blogspot. dando a e n t e n d e r que p u e d e ejecutarse más fácilmente o que se necesita menos práctica — o menos conocimientos— p a r a realizarla.. u n p l a n t e a m i e n t o o u n a exposición. sino de i n t r i n c a d o . Así. debemos reconocer el hecho de que todo científico que ha logrado representar u n a serie de observaciones p o r medio de u n a fórmula m u y sencilla ( p o r ejemplo. 148. http://psikolibro. ni p e r m i t e que se distingan de u n modo preciso ley y azar» ^. Naturwissenschajten 19. no es posible llegar a una definición estricta de causalidad apoyándose en él. sino que indica no m á s que u n a preferencia de carácter estético o pragmático. Schlick da u n a respuesta negativa. P o r lo p r o n t o . mediante el concepto de sencillez. especialmente. esta distinción tiene poco interés desde el p u n t o de vista de la teoría del conocimiento.La sencillez 129 tido metodológico. ilid. excluiré de nuestra discusión la aplicación del término «sencillez» a n a d a semejante a u n planteamiento o u n a exposición. Se dice con frecuencia de dos exposiciones de u n a y la misma demostración matemática que u n a de ellas es m á s sencilla o m á s elegante q u e la o t r a . y lo más notable es que contesta de este modo cuando escribe acerca del concepto que aquí nos interesa. diciendo : «la sencillez es. un concepto que indica preferencias de carácter en p a r t e práctico y en p a r t e estético» ^. sin duda alguna. Acerca de u n p r o b l e m a podemos decir que n o tiene u n a solución sencilla. pues no cae dentro de la jurisdicción de la lógica.. y calificar no de sencillo. enteramente relativo y vago . E L PROBLEMA METODOLÓGICO DE LA S E N C I L L E Z ¿ Q u é nos queda — s i es que queda algo— después de h a b e r eliminado las ideas estética y pragmática de sencillez? ¿Existe u n concepto de ésta que tenga importancia p a r a el lógico? ¿Cabe distinguir entre teorías lógicamente no equivalentes debido a sus grados de sencillez? P u e d e parecer m u y dudosa u n a respuesta a estas cuestiones. p o r u n a función lineal. la diferencia entre «ley» y «azar».

marga el p u n t o decisivo : p o r ejemplo. cit. la ley no está determ i n a d a unívocamente p o r las observaciones: con lo cual la lógica inductiva se enfrenta con el problema de decidir qué curva h a de elegirse entre todas las posibles. cit. dice: «El proceso de la inducción consiste en asum i r la ley más sencilla que p u e d a ponerse de acuerdo con nuestra experiencia» *. por ejemplo. digamos. o — d e acuerdo con la reseña de Feigl—• cuando se desvía menos de la recta (las dos versiones no son e q u i v a l e n t e s ) . * En los lugares mencionados. no creo que esta cuestión pueda dirimirse m e d i a n t e tales «artificios» (como Schlick los l l a m a ) . La idea epistemológica de sencillez desempeña u n papel especial en las teorías de la lógica i n d u c t i v a : p o r ejemplo. p o r tanto. 1932. . según la referencia de Schlick. Si imaginamos los diversos resultados de u n a serie de observaciones como puntos marcados en u n sistema de coordenadas. Proposición 5. Wittgenstein. siempre seguiría siendo u n misterio p o r qué h a b r í a m o s de dar preferencia a la sencillez definida de este modo en p a r t i c u l a r . realmente. etc. Al elegir la ley más sencilla se supone tácitamente que una función lineal. de u n o u otro m o d o . en relación con el problema de la «curva más sencilla». y. Weyl discute y rechaza u n intento m u y interesante de apoyar la ' FEIGL.. pág. El «principio de la curva más sencilla» de Reichenbach (Mathematische Zeitschrift 34. pág.. Proposición 6. pero. es más sencilla que u n a cuadrática. Schlick y Feigl mencionan '' u n trabajo inédito de N a t k i n en que. Feigl proclama u n a tesis parecida cuando habla de la «idea de definir el grado de regularidad o de legalidad valiéndose del concepto de sencillez» ^. La respuesta usual es que se elija la curva más sencilla. pero a través de u n número finito de puntos p u e d e dibujarse u n n ú m e r o ilimitado de curvas de las formas más diversas. http://psikolibro. e t c . " La observación de Wittgenstein acerca de la sencillez de la lógica (op. Y. que «constituye la norma de sencillez». entonces la representación gráfica de la ley será u n a curva que pase p o r todos esos p u n t o s . aquel autor propone que se diga que u n a curva es m á s sencilla que otra cuando su curvatura m e d i a es más p e q u e ñ a que la de é s t a . o p a r a creer que las leyes «sencillas» tienen ventajas sobre las que lo son menos — a p a r t e de las ventajas estéticas y p r á c t i c a s — ^.com . pero no se nos dan razones para la elección de esta j e r a r q u í a concreta de sencilleces con preferencia a otra cualquiera.130 La lógica de la investigación científica pasaje se hace claro qué es lo que actualmente se espera conseguir del concepto de sencillez : q u e nos dé u n a medida del grado de legalidad o de regularidad de los eventos.363. además. 616) se apoya en su axioma de inducción (que creo insostenible) y tampoco nos sirve de ayuda. Esta definición parece estar bastante de acuerdo con nuestras i n t u i c i o n e s . Los creyentes en la lógica mencionada suponen que llegamos a las leyes naturales p o r generalización a p a r t i r de observaciones concretas. 25. op. no lleva a ninguna parte. una circunferencia más sencilla que u n a elipse. < WITTGENSTEIN.4541). Theorie und Erfahrung in der Physik (1931).blogspot. hace que ciertas partes de u n a hipérbola (las partes asintóticas) sean m u c h o más sencillas que una circunferencia.

mejor. Conjeturaremos entonces que nos hallamos frente a una ley natural rigurosa. 369 y sigs. están de acuerdo con mi tesis (que desarrollaré en el apartado 43). págs. Aprovecho esta ocasión para reconocer de modo enteramente explícito la prelación de estos autores. la nota 1 del apartado 82. a menos que ésta represente la verdadera ley. En definitiva. la clase de funciones— debido a su sencillez matemática. «Supongamos.. * Cuando escribí este libro no sabía (y Weyl. o a que sería sumamente improbable que precisamente estos veinte pares de observaciones elegidas arbitrariamente se encontrasen casi sobre una recta si la ley en cuestión fuese de un tipo distinto . si empleamos ahora la recta para llevar a cabo interpolaciones y extrapolaciones. Yo podría responder a tales objeciones que no atribuyo la menor importancia a la palabra «sencillez»: ' WEYL. http://psikolibro. es posible recusar cualquier intento de precisarlo (entre ellos el mío). Pues siempre es posible definir toda suerte de funciones matemáticas que. por ejemplo. la nota *! del apartado 43). Por tanto. con mi propia opinión. que expongo en el apartado 82..La sencillez 131 sencillez en la probabilidad. están de acuerdo. 1921. es esencial que las matemáticas nos presenten a priori la función —o. Pero Weyl no* nos dice en qué consiste la «sencillez matemática». en gran medida. '''y la nueva nota situada a continuación do esta (es decir. es decir. ed.. Con lo que podríamos pretender. y varias de ellas se desviarán considerablemente de la recta. serán satisfechas por las veinte observaciones del caso. 156. para el análisis del concepto epistemológico de sencillez: pues éáte no ha sido determinado con precisión hasta el momento. aunque mi modo de abordar el osuMto es intiy diferente. pág. y que y depende linealmente de x: conjetura que se deberá a la sencillez de la línea recta.). cf. obtenemos unas predicciones que van más allá de lo que las observaciones nos dicen. se encuentren sobre una recta (dentro de la exactitud que es de esperar) cuando se los representa en papel cuadriculado. sin duda alguna. pág. La observación de Weyl de que «las matemáticas nos presenten a priori la clase de funciones. debe advertirse que esta clase de funciones ha de depender de menos parámetros que el número de observaciones que se tiene que satisfacer» '. para cada una de éstas. 116. y) de la misma función y = f(x). y —sobre todo— no dice qué ventajas lógicas o epistemológicas se supone que tiene la ley más sencilla con respecto a otra más complicada *'. Los diversos pasajes que hemos citado son muy importantes. este análisis está perfectamente sujeto a crítica.blogspot. ' Los comentarios ulteriores de Weyl sobre la relación entre sencillez y corroboración son también pertinentes a este respecto.com . que sería sumamente improbable que las veinte observaciones se situasen precisamente sobre tal curva. op. cit. 4 2 .. y su referencia al número de parámetros. Sin embargo. diciendo que el concepto de sencillez que interesa a los epistemólogos es realmente otro enteramente distinto. debido a su trascendencia para nuestro propósito actual. que veinte pares coordenados de valores (x. también lo ignoraba al escribir el suyo) que Harold Jeffreys y Dorothy Wrinch habían sugerido —seis años antes que We^l— que se midiese la sencillez de una función por su parvedad en parámetros libremente determinables (véase su estudio conjunto en Phil. debido a su sencillez matemática». ingl. Mag.

116 del libro de Weyl.. pero.. Me interesa añadir que posteriormente he desarrollado http://psikolibro. y soy perfectamente consciente de sus desventajas. pudiese explicar nuestra preferencia epistemológica por las teorías más sencillas. Jeffreys vio. con la facilidad de su eliminación—. ni con ningún concepto que. y en una nota a pie de página se refiere a la pág. Este autor escribe en su Ubro Probability and Induction. ni con la opinión intuitiva que acababa de rechazar. porque podría considerarse un accidente muy improbable que todas las observaciones se ajustaran a una curva tan sencilla. En resumen. es fácil ver que la hipótesis más sencilla en este sentido es también la que podemos esperar eUminar más rápidamente en caso de que sea falsa. 229 y sig. —y sigue viendo— justamente lo opuesto: atribuye a la ley más sencilla la máxima probabilidad previa. Weyl continúa luego discutiendo la escasez de los parámetros como criterio de sencillez. así como al mío. Ha sido muy satisfactorio encontrar por lo menos un epistemólogo —William Kneale— que ha aceptado esta teoría de la sencillez (incluidas las ideas del apartado 40). Los hechos son los siguientes: en su profunda discusión del problema (que aquí he citado en el apartado 42. La caracterización hecha por Weyl de la sencillez de una curva por su parvedad en parámetros había sido expuesta con anterioridad —desde 1921— por Harold Jeffreys y Dorothy Wrinch (Phil. Como es fácil que este aserto encuentre una actitud de oposición *^. por complicada que sea (el argumento es enteramente correcto.com . Weyl la rechaza por no resistir a una crítica racional: señala que lo mismo podría decirse de cualquier curva dada.132 ha lógica de la investigación científica no he sido yo quien ha introducido semejante término. (Así. Y en caso de que Weyl (o cualquier otra persona llegada a mi noticia) se hubiera anticipado a mi teoría. Mag. como el de contrastabiüdad o el de contenido. pues. en lugar de seguir esta opinión intuitiva (que. la opinión intuitiva de que una curva sencilla —digamos.. Pero ni en esta página —de la que he citado las frases pertinentes a esta cuestión en el texto— ni en ninguna otra parte del espléndido libro de Weyl (ni en ningún otro) he sido capaz de encontrar el menor rastro de la tesis de que la sencillez de una teoría se halla en conexión con su falsabilidad —es decir. Weyl menciona. lo único que afirmo es que el concepto de sencillez que voy a aclarar ayuda a contestar precisamente aquellas cuestiones que —como las citas hechas muestran— los filósofos de la ciencia han planteado frecuentemente en relación con su «problema de la sencillez». en realidad. Pero si Weyl meramente no llegó a advertir lo que ahora es «fácil ver» (según Kneale). en lugar de la máxima improbabilidad previa. págs. 1949. sin poner en relación de ninguna forma este rasgo. las tesis de Jeffreys y de Kneale juntas pueden ilustrar la observación de Schopenhauer de que la solución de un problema con frecuencia parece primero una paradoja y luego una perogrullada). SENCILLEZ T GRADO DE FALSABILIDAD Todas las cuestiones epistemológicas que surgen alrededor del concepto de sencillez pueden contestarse si igualamos este concepto con el de grado de falsabilidad. 42. una línea recta— ofrece ventajas sobre otra más complicada. no habría escrito yo (como lo hice hacia el final del apartado anterior) que Weyl «no dice qué ventajas lógicas o epistemológicas se supone que tiene la ley más sencilla». 369 y sigs. págs.blogspot..: «. sino los posibles falsadores y su grado de composición). la norma de asumir siempre la hipótesis más sencilla que esté de acuerdo con los hechos conocidos es la que más rápidamente nos permitirá desembarazarnos de hipótesis falsas». en primer lugar. pero deja de ser válido si consideramos no ya los casos que verifican la ley. texto correspondiente a la nota 7). a mi entender. trataré primero de hacerlo más aceptable intuitivamente. 43. le hubiese llevado a advertir que una teoría más sencilla es más contrastable).).

Me ocupaba de la averiguación de los grados de contrastabilidad. 148 (cf. *' Como ya ne mencionado en las notas 7 del apartado 42 y *1 del presente. se le ha llamado a menudo «más sencillo». especialmente. el apéndice *X y el apartado *15 de mi Postscript.com . la nota 1 del apartado anterior). quizá podamos identificar el grado de estrictez de una teoría —algo así como el grado en que ésta impone el rigor de lá ley sobre la Naturaleza— con su grado de falsabilidad: lo cual hace ver que este último realiza justamente lo que Schlick y Feigl esperaban que hiciera el concepto de sencillez. por consiguiente. 1931. pero tamliién propusieron atribuir mayor probabilidad previa a la hipótesis más sencilla. pág. pero esta última pertenecerá todavía al grupo de las más falsables entre todas las leyes cuya forma matemática sea la de una función algebraica. ^ SCHLICK. por tal razón.La sencillez 133 He puesto ya de manifiesto que las teorías de menor dimensión son más fácilmente falsables que las de mayor dimensión: por ejemplo. Por lo cual. que es posible igualar lu conlraslabiliilad —y. cabe representar sus tesis por el esquema sencillez = parvedad de parútnelros : = elevada probabilidad previa. no sencillos.blogspot. es factible aclarar también la distinción que Schlick había querido trazar entre ley y azar: los enunciados probabilitarios acerca de sucesiones que tienen características azarosas resultan ser de dimensión infinita (cf.n parámetros libremente determinados. Harold Jeffreys y Dorothy Wrinch fueron los primeros en proponer que se midiese la sencillez de una función por su escasez v. el apartado 58 y la parte final del 59). y encontré. aunque no hay duda de que esta última representa también una ley a la que no cabe hacer ningún reproche. nos sentimos inclinados a considerar una función de primer grado más sencilla que una de segundo. Como hemos visto. una ley que tenga la forma de una función de primer grado es falsable con más facilidad que otra expresable por medio de una función de segundo grado .. por tanto. y. Lo cual concuerda bastante bien con la observación de Schlick acerca de la sencillez: «ciertamente. la improbabilidad previa—• con la escMes en pa- http://psikolibro. y después. Naturwissenschaflen 19. varios de los ejemplos y de otros detalles que allí se dan podrían trasladarse fácilmente al problema de la sencillez. A lo cual puedo añadir que.. mediante la idea de los grados de falsabilidad. el apartado 65). y sólo falsables tomando precauciones especiales (apartado 68). con el grado de universalidad de una teoría: un enunciado puede remplazar a otros menos universales que él. Ocurre que yo aborde el problema desde un ángulo enteramente diferente. que ésta puede medirse por la improbabilidad «lógica» (que corresponde exaclomente n la improbabilidad icprcvia» de Jeffreys). el grado de universalidad y precisión de una teoría aumenta con su grado de falsabilidad. sino complicados (cf. Puede decirse que el concepto de dimensión de una teoría precisa la idea de Weyl de emplear el número de parámetros para determinar el concepto de sencillez *^. y esto ocurre. en primer lugar. En los apartados 31 a 40 hemos discutido minuciosamente la comparación de los grados de contrastabilidad. Cf. y cabe responmi tesis sobre la sencillez y que al hacer tal cosa he puesto cuanto he podido de mi parte —y espero que no del todo infructuosamente— por aprender de Kneale.» ^.

sobre todo. porque su contenido empírico es mayor y porque son mejor contrastables. P a r a comprenderlo no hay necesidad de que asumamos un «principio de economía del pensamiento» ni nada p o r el e s t i l o : hemos de valorar más los enunciados sencillos que los menos sencillos. mi tesis puede presentarte por medio del esquema: contrastabilidadt=^ elevada improbabilidad previa = parvedad de parámetros = sencillez. si nos imaginamos la forma de una curva logarítmica con un solo p a r á m e t r o (y = log^x) situada en cualquier sitio de u n p l a n o . sea especialmente sencilla. se dice ordinariamente que u n a función sinusoidal es sencilla. asimismo. Si. Pocos considerarían que la figura geométrica de u n a curva logarítmica. aun cuando no lo sea tanto la figura geométrica de la curva sinusoidal. De modo parecido. y si distinguimos entre las reducciones material y form a l del n ú m e r o de dimensiones (hemos de recordar. tendrá entonces cinco parámetros (para tener en cuenta las transformaciones de semejanza). Si hablamos de la forma 'O figura geométrica de u n a curva. digamos. y no será — e n modo a l g u n o — una curva de extremada sencillez. el apartado 4 0 ) : entre estas objeciones se encuentra la de que u n conjunto de elipses cuyos semiejes se hallen en una relación determinada —-o cuya excentricidad tenga u n valor numérico fijo— tiene^ exsctamente el mismo número de p a r á m e t r o s que un conjunto de círculos. Podemos desembarazarnos de dificultades de este tipo si recordamos la relación existente entre el n ú m e r o de parámetros y el grado de falsahilidad. y únicamente al final igualé la elevada contrastabilidad con la elevada sencillez. nuestra teoría explica p o r qué es tan deseable la sencillez. pero se acostumbra a pensar que una Zey que puede representarse p o r una función logarítmica es una ley sencilla.134 La lógica de la investigación científica der a ciertas posibles objeciones a la teoría de este autor p o r medio de nuestra distinción entre una reducción formal y una reducción mate* rial de la dimensión de u n a teoría (cf. 44. p o r otra rámetros. Por tanto. el pap e l de la invariancia en lo que respecta a las transformaciones de los sistemas coordenados). http://psikolibro. Puede verse que estos dos esquemas coinciden parcialmente.com . F I G U R A GEOMÉTRICA Y FORMA FUNCIONAL Nuestra perspectiva del concepto de sencillez nos p e r m i t e resolver cierto n ú m e r o de contradicciones que hasta ahora h a b í a n hecho d u d a r de si tal concepto era de alguna utilidad. aunque no cabe duda de que es menos «sencilla». porque nos dicen Tnás. lo que pedimos es invariancia con respecto a todas las transformaciones pertenecientes al grupo de los desplazamientos. Véase también el apéndice •VIII. En consecuencia. pero se encuentran en oposición directa en el punto decisivo (probabilidad frente a improbabilidad). P e r o . y podemos p e d i r l a con respecto a las transformaciones de s e m e j a n z a : pues no pensamos que la forma o figura geométrica esté ligada a una posición d e t e r m i n a d a .blogspot.

blogspot. p u e d e hacerse ver que la liii)ótesis de la validez de una geometría euclídea del rayo de luz es falsable en mayor grado que cualquier otra de las hipótesis que —frente a ella— afirman la validez de una geometría no e u c l í d e a : pues si medimos la suma de los ángulos de un triángulo formado con rayos luminosos. vemos que se necesitan más mediciones p a r a llevar a cabo una íuisación. Si adoptamos semejante identificación (una definición coordinadora. Análogas consideraciones son oporlunas acerca de oscilaciones sinusoidales a lo largo de un eje eoncroto. y el de la y. xina teoría o ley está representada p o r una curva logarítmica. p a r a falsar esta última hipótesis no sólo sería necesario medir la suma de los ángulos. entonces las transformaciones de coordenadas del tipo mencionado no entran en juego : en tales casos. tal como una u n i d a d de área—. sino también el t a m a ñ o (absoluto) de] triángulo —lo cual quiere decir que tendría que definirse otra u n i . el eje de los tiempos. o tal vez una definición ostensiva. como tal. «en nuestro m u n d o tenemos que emplear cierta geometría métrica con tal y cual radio de curvatura». [)or ejemplo. cualquier desviación apreciable de los 180° falsará la hipótesis euclidiana. las líneas rectas con rayos de luz. Pero si los enunciados en cuestión se formulan como hipótesis emjiiricas. 45. ya que — p o r regla general— una curva logarítmica es u n a representación gráfica en la que no pueden intercambiarse las coordenadas ( p o r ejemplo. más sencilla que cualquier geometría no euclídea (ic curvatura constante — p o r no liablar siquiera de las geometrías no cuclíibías cuya curvatura varía de un punto a otro. no liay que tener en cuenta rotaciones. Paremos ahora mientes en qué argumentos pueden ayudarnos a contrastar la hipótesis. además. A p r i m e r a vista. altura sobre el nivel del m a r ) . desplazamientos paralelos o transformaciones de semejanza. por esta razón. LA SENCILLEZ DE L/V GEOMETRÍA EUCLÍDEA Uno de los argumentos ([ue lian desempeñado un papel destacado en la mayoría de las discusiones sobre la teoría de la relatividad ha sido la sencillez de la geometría euclídea.La sencillez 135 parte. dad de medida (además de la de ángulos). Solamente será posible llevar a cabo una contrastación si identificamos ciertas entidades geométricas con determinados objetos físicos: p o r ejemplo. cf. Nadie ha d u d a d o j a m á s de que ésta es.com . el apartado 1 7 ) . mientras que la de una geometría de Bolyai-Lobatschewski con curvatura constante dada será compatible con toda medida concreta que no exceda de los 180°. el eje de las x puede representar presión atmosférica. encontramos que también en este caso coinciden los conceptos de sencillez y de falsabilidad. que la hipótesis es compatible con mayores va- http://psikolibro. Así ]iucs. o los puntos con intersecciones de hilos. tampoco tienen importancia a(|iií las Iransformaciones de semejanza. el tipo de sencillez de que se habla con esto parece tener poco que ver con los grados de falsabiJidad. y también acerca do otros mucbos casos.

en todo momento en q u e peligre. Su idea central y su punto de partida es que ninguna teoría está d e t e r m i n a d a p o r la experiencia de u n modo libre de a m b i g ü e d a d : punto en el que estoy de acuerdo. las figuras pertenecientes a ella p u e d e n ser invariables con respecto a más transformaciones. Es curioso que los mismos convencionalistas no han caído en la cuenta del carácter convencional de su propio concepto fundamental (el de s e n c i l l e z ) : y es claro que no se han percatado de ello. debe decirse que u n sistema tiene el máximo grado de com. pág.136 La lógica de la invtaligación científica naciones del resultado de aquéllas. nuestro concepto de sencillez nos lleva otra vez a las reglas metodológicas del apartado 20 : especialmente a la regla o principio que nos sujeta p a r a que no nos demos a las hipótesis ad hoc y auxiliares — e l principio de p a r q u e d a d en el uso de hipótesis. sino como estipulaciones convencionales. pero como no trata a sus teorías como sistemas falsables. ScHliCK. en consecuencia.plicación si — de acuerdo con la práctica convencionalista— se aferra u n o a él como a algo establecido de u n a vez para siempre y que se está decidido a rescatar. el comentario que sigue de Schlick (cf. debe elegir la teoría «más sencilla». http://psikolibro.. por tanto. p u e d e n ser de m e n o r dimensión — o . sin duda alguna. el apartado 4 2 ) se aplica al concepto convencionalista de sencillez. por ello. ibíd. lo que quiere decir con «sencillez» es. más sencillas. es decir. introduciendo hipótesis a u x i l i a r e s : pues el grado de falsabilidad de u n sistema protegido de tal modo sería igual a cero. algo muy distinto que el grado de falsabilidad. o sea. V e r d a d e r a m e n t e . pues de otro modo hubieran advertido que su apelación a la sencillez no puede j a m á s salvarlos de la a r b i t r a r i e d a d . pero no al m í o : «es seguro que sólo puede definirse el concepto de sencillez por u n a convención. El convencionalista cree también que. 46. Así pues. u n a vez que h a n escogido el camino de la convención arbitraria. que ha de ser siempre arbitraria» ^.com . Desde m i p u n t o de vista. es más difícil de falsar. E L CONVENCIONALISMO Y EL CONCEPTO DE SENCILLEZ Lo que el convencionalista llama «sencillez» no corresponde a lo que yo entiendo por esta p a l a b r a . P a r a decirlo de otro m o d o : la geometría euclídea es la única geometría métrica con una curvatura determinada en la que son posibles las transformaciones de semejanza. 148. y que. el concepto convencionalista de sencillez resulta ser. en p a r t e estético y en p a r t e práctico. P o r ello.blogspot. es falsable en grado m e n o r .

resultan ser. Con todo. esta m i s m a roca en que íbamos a tropezar se convertirá en u n a p i e d r a de toque sobre la cual contrast a r m i teoría. p e r o sin e m p l e a r lo que él llama el «axioma de convergencia» (o «axioma del l í m i t e » ) . La segunda tarea consiste en elucidar las relaciones existentes entre prohabilidad y experiencia. p o r ahora. con dos tareas. en la que los físicos emplean abundantemente las p r o b a b i l i d a d e s sin ser capaces de decir de u n modo coher e n t e qué significado dan a « p r o b a b i l i d a d » *^. p e r o todavía nos falta u n a definición satisfactoria y coherente de ésta. En la física m o d e r n a desempeñan u n p a p e l decisivo u n a serie de ideas q u e i m p l i c a n la teoría de la p r o b a b i l i d a d . o — l o cual viene a ser lo m i s m o — seguimos careciendo de u n sistema axiomático satisfactorio p a r a el cálculo de p r o b a b i l i d a d e s . Nos enfrentamos. a u n q u e los enunciados probabilitarios desempeñan u n p a p e l de una i m p o r t a n c i a tan vital en la ciencia empírica. Confío en que estas investigaciones c o n t r i b u i r á n a aliviar la insatisfactoria situación actual. lo cual t r a t a r é de hacer desa r r o l l a n d o la teoría de la p r o b a b i l i d a d como u n a teoría de la frecuencia — s i g u i e n d o las directrices marcadas p o r R i c h a r d von Mises. pues. y averiguar qué es lo que vale. y al investigar este p r o b l e m a descubriremos algo que a p r i m e r a vista parece ser u n a objeción casi insuperable a mis tesis metodológicas: pues. *' A partir de 1934 he realizado tres tipos de cambios en la teoría de la probabilidad : 1) La introducción de un cálculo de probabilidades formal (axiomático). Dejaré de lado. refractarios a toda falsación estricta.blogspot. Las relaciones entre prob a b i l i d a d y experiencia necesitan aún ser a c l a r a d a s . (jue pue- http://psikolibro. lo cual quiere decir tanto como resolver lo que yo llamo el problema de la decidibilidad de los enunciados probabilitarios. en p r i n c i p i o .com . y con u n «axioma de aleatoriedad» algo más d é b i l — . el p r o b l e m a que p u e d e denominarse de la probabilidad de hipótesis —cuestiones tales como la de si u n a hipótesis contrastada con frecuencia es más p r o b a b l e que otra sometida menos veces a contraste—.CAPÍTULO OCTAVO La probabilidad Me ocuparé en este capítulo exclusivamente de la probabilidad de eventos y de los problemas que p l a n t e a — q u e surgen en relación con la teoría de los juegos de azar y con las leyes probabilísticas de la física—. que estudiaré en los apartados 79 a 85 bajo el título de «Corroboración». La primera es fundamentar de nuevo el cálculo de probabilidades.

y\nte todo enunciado probabilitario numérico surge siempre la cuestión: «. Podemos no tener en cuenta las objeciones lógicas que se de interpretarse de muchos modos: por ejemplo. 3) La sustitución de la teoría objetiva de la probabilidad a base de las frecuencias por otra interpretación objetiva —¡a.blogspot. «Es m u y probable que obtengamos u n a mezcla homogénea mezclando agua y alcohol» constituye u n ejemplo de u n tipo de enunciados que. los que entincian la p r o b a b i l i d a d en forma numérica — a los que llamaré enunciados probabilitarios numéricos— y los que no lo hacen de este m o d o . http://psikolibro.interpretación de propensiones—• y 'la del cálculo frecuencial por el formalismo neoclásico (o de teoría de la medida). de un modo más completo y directo que en 1934. En cuanto a los no numéricos. ni equipararse a u n o de este tipo. Cómo hemos de interpretar u n enunciado de este tipo. el cual —segi'm creo— no puede transformarse en u n o numérico. el enunciado «la p r o b a b i l i d a d de sacar once con dos dados (perfectos) es 1/18» sería u n ejemplo de enunciado probabilitario n u m é r i c o . LAS INTERPUETACIONES S U B J E T I V A Y OBJETIVA La teoría clásica (de Laplace) de la p r o b a b i l i d a d define el valor numérico de u n a p r o b a b i l i d a d como el cociente que se obtiene al dividir el n ú m e r o de casos favorables p o r el de los casos igualmente posibles. tenemos u n tipo m u y distinto de enunciado probabilitario no numérico con «es m u y improbable que se descubra un efecto físico que contradiga a la teoría cuántica». p o d r í a n transformarse quizá en probabilitarios numéricos (como. en donde se le aplica también a los problemas de la teo- m cuántica. en la nota ''J del apartado 57 se describe el cambio principal). en esle volumen): el primero en ciertos apéndices nuevos (del *II al *V) y el segundo —que afecta a la argumentación del presente capitulo— en una serie de notas nuevas de este capítulo y en el nuevo apéndice *VI (en cuanto a aquéllas. y están indicados en el libro mismo (es decir. en el sentido de las interpretaciones lógica y frecuenpial debatidas en este libro y también en el de l i interpretación de propensiones que discuto en mi Postscript. «la probabilidad de obtener . 2) Una simplificación de la teoría frecuencial de la probabilidad. El tercero (que introduje de un modo provisional en 1953) está explicado y desarrollado cii mi Postscript. conseguida llevando a cabo el programa de reconstrucción de dicha teoría que subyaee a todo este capítulo. está m u y cerca de 1 » ) . debidamente interpretados. Me ocuparé p r i m e r o de los enunciados probabilitarios numéricos. Los dos primeros cambios proceden de 1938. y — e n p a r t i c u l a r — la afirmación numérica que hace?». pueden ser de diversos tipos.138 La lógica de la investigación científica 47. y luego de los otros. sin alterar su sentido. E L PROBLEMA DE LA I N T E R P R E T A C I Ó N D E L O S ENtrNCIADOS PRO- BABILITARIOS Comenzaré distinguiendo dos tipos de enunciados p r o b a b i l i t a r i o s ..com . a los que considero menos i m p o r t a n t e s . A»ií.. 48.

A Treatise on Probability (1921). 1932 (primeramente publicado en 1878). KETNES. pero incluso en tal caso difícilmente podemos aceptar que semejante definición nos haga disponer de una interpretación aplicable sin ambigüedades : pues bajo ella se encuentran latentes varias interpretaciones diferentes. (1936). Espasa-Calpe Argentina. NEYMAN. Statistics and Truth (1939). Cf. que voy a clasificar en los dos grupos de objetivas y subjetivas. http://psikolibro." ed.. Probabilidad. págs.. se remonta por lo menos a la Doctrine of Chances (1718) de D E MOIVRE. *' En cl capítulo *1I del Poslscript (en donde se critica en detalle la interpretación subjetiva) discuto más a fondo las razones por las qxie cuento la interpretación lógica como una variante de la subjetiva. Probability. " J. WlTTCENSTEliN. págs. Erkenntnis 1. SHOLL y E. 1930. ingl. cit. 237 : «la probabilidad así definida es. por JUAN CARLOS GRIMBEHG. PEIRCE. Collected Papers 2. Vox MISES. etc. y en caso de que p y q se contradigan m u t u a m e n t e . esp. pág. 2. * Wíi'TCKNSTEliv. probabilitaria como u n tipo especial de relación lógica entre dos enunciados. estadística y verdad (1946).conclusión lógica es un (jasq limite de lu jirobabilidads.— sugiere una interpretación subjetiva de la teoría de la p r o b a b i l i d a d . páginas '62 y sigs.673. tales como la de que «igualm e n t e posibles» es otra manera de expresar «igualmente probables» . 95 y siga. que p u e d e n surgir en nosotros ante ciertas aserciones o conjeturas. El frecuente uso de expresiones que poseen cierto matiz psicológico — t a l e s como ((esperanza matemática». cit.^! «Si p se sigue de q. Todas sabemos que éstos p u e d e n encontrarse entre sí en variadas relaciones lógicas. trad. pues bien. por ejemplo. 115 y sigs. RABINOWITSCH. l a ccrlcza di' I. Sin embargo. p o r ejemplo. Proposición 5. que merece que le dediquemos m a y o r atención...La probabilidad 139 h a n planteado frente a tal definición ^. pues. Cuando lo que nos ocupa son ciertos enunciados no numéricos. Wahrscheinlickkeit. Cf.com . págs. pág. 84 y sigs.. sobre una objeción temprana a la expresión «igualmente posible». Proposición 5. págs. «ley normal de erroresy».1 T.. op. la palabra aprobable» p u e d e traducirse satisfactoriamente de este modo . la proposición'g' (III a In proposición '/)' la probaUilidail 1. M. la p r o b a b i l i d a d ^ Cf.blogspot. 98 y siguientes [trad. 417. op. Statistik und ÍFahrheit (1928). D. la teoría lógicosubjetiva —cuyo p r i n c i p a l exponente es Keynes ^— considera la relación. Aunque se suele Uamar «de Laplace» a Ja definición clásica (también en este libro). como son las de deductibilidad. Logísche Analyse des Wahrscheinlichkeitsbegriffs. algo así como una medida de la proximidad lógica o de la conexión deductiva entre los dos enunciados». también el apéndice *IX. Esta no interpreta los enunciados probabilitarios psicológica sino lógicamente: como aserciones acerca de lo que puede llamarse la « p r o x i m i d a d lógica» ^ de los enunciados. existe una mieva variante de la interpretación subjetiva *^. pero no me parece m u y apropiada una interpretación de los enunciados probabilitarios numéricos que se encamine en esta dirección. Los dos casos extremos de esta relación de p r o b a b i l i d a d son la deductibilidad y la contradicción: un enunciado q « d a » * —según dicen— a otro enunciado p la p r o b a b i l i d a d 1 si p se sigue de q . (T. Véase C. asimismo. S.. de creencia o de duda. por J.)].13 y sigs. que en su forma original es más bien psicologista: trata el grado de p r o b a b i l i d a d como si fuese una medida de los sentimientos de c e r t i d u m b r e o incertidumbre. párrafo 2. incompatibilidad o independencia m u t u a . ^ WAISMANN.

declaro m i fe en u n a interpretación objetiva. Adm i t o a b i e r t a m e n t e que la teoría subjetiva es capaz de dar u n a solución coherente al p r o b l e m a de cómo decidir los enunciados probabilitarios. la cantidad de confianza que conviene otorgar al enunciado p a la vista de la información o conocimiento que nos dispensa aquel envmciado q que «da» p r o b a b i l i d a d a p . cf. son tautologías. ligada muy estrechamente a la teoría frecuencial pero distinta de ella incluso en el formalismo matemático. de la cual la p r ó x i m a es m e r a m e n t e u n elemento. de mi Postscript. con lo cual q u i e r e decir.blogspot. P u e d e advertirse el parentesco existente entre esta teoría y la psicologista a p a r t i r del hecho de que Keynes define la p r o b a b i l i d a d como el «grado de creencia racional» . cit. la interpretación objetiva. y q u e — e n general— tropieza con menos dificulta'des lógicas que la teoría o b j e t i v a . Según esta interpretación. (Rechazo la variante de la teoría subjetiva que mantiene que los enunciados p r o b a b i l i t a r i o s objetivos deberían derivarse de suposiciones subjetivas. http://psikolibro. Un tercer modo de i n t e r p r e t a r la definición m e n c i o n a d a . de VENN.140 La lógica de la investigación científica que q da a p es 0. y especialmente los no numéricos. E n t r e estos extremos se h a l l a n las demás relaciones probabilitarias. que introduzco en los iiparlados *53 y sigs. Reichenbach y Tomier. h a b l a n d o de u n modo a p r o x i m a d o . debida principalm e n t e a que creo que sólo u n a teoría objetiva p u e d e explicar la aplicación del cálculo de probabilidades en la ciencia e m p í r i c a . Kamke. cabe i n t e r p r e t a r del modo siguiente: la p r o b a b i l i d a d numérica de u n enunciado p (dado el q) es tanto mayor. * Una nueva interpretación objetiva. pero su solución es que los enunciados p r o b a b i l i t a r i o s son n o empíricos. Así pues. 95 y sigs.).. cuanto menos trasciende su contenido lo que ya se encuentra incluido en aquel enunciado q del que d e p e n d e la p r o b a b i l i d a d de p (y que «da» a éste u n a p r o b a b i l i d a d ) . la crítica de Keynes (op. es la interpretación de propensiones. en donde se hace referencia especial a The Logic of Chance. Acerca de la tesis de Whitehead. Los teóricos de la frecuencia acostumbran a soslayar los enunciados probabilitarios de los que no cabe dar u n a interpretación frecuencial. que. E l enunciado en cuestión dice ú n i c a m e n t e que. Los principales representantes de la nueva teoría frecuencial son R. considera que todo enunciado probabilitario numérico enuncia algo acerca de la frecuencia relativa con que acontece u n evento de cierto tipo dentro de u n a sucesión de acontecimientos ". págs. von Mises (cf. los enunciados probabilitarios n u m é r i cos sólo son admisibles en el caso de que se les p u e d a d a r u n a interpretación frecuencial. y de a h í que sea e n t e r a m e n t e inaceptable c u a n d o recordamos cómo se utiliza la teoría de las p r o b a b i l i d a d e s p o r la física. Dorge. el apartado 80 (nota 2). dentro de esta clase de tiradas. En las páginas que siguen t r a t a r é de construir de nuevo la teoría de la p r o b a b i l i d a d como u n a teoría frecuencial (modificada). De acuerdo con esta tesis.com . el enunciado «la p r o b a b i l i d a d de q u e la p r ó x i m a tirada de este dado dé u n cinco es igual a 1/6» no es realm e n t e u n a aserción acerca de la p r ó x i m a tirada. la nota 1 del apartado 50). cf. sino sobre toda la clase de tiradas. quizá utilizando como ° Sobre la antigua teoría frecuencial. la frecuencia relativa de los cincos vale 1/6.

. STUMPF (Sitzungsbericht der Bayerischen Akademie der Wissenschaften. a la aplicabilidad de cierto cálculo). aun cuando creo ahora que el teorema de Bernoulli puede servir de «puente» dentro de una teoría objetiva: precisamente entre las propensiones y la estadística. Véanse también el apéndice *IX y los apartados *55 a *57 de mi Postscript. el cual consEste es el mayor error de Keynes. Phil.La probabilidad 141 «puente» el teorema tie Bernoulli ": considero enteramente irrealizable este p r o g r a m a p o r razones lógicas. algo paradójico. al parecer. especialmente la nota 3. y éste es exactamente nuestro p r o b l e m a . sino —según esta teoría— meramente un método de llevar a cabo transformaciones lógicas de algo que ya conocíamos. esta concepción disuelve la p a r a d o j a .blogspot. * No he cambiado de opinión en este punto. 41) sostiene una tesis parecida. de la incalculabilidad a la calculabilidad (es decir. de la ignorancia— p o d a m o s sacar concluisiones que cabe interpretar como enunciados acerca de frecuencias empíricas. más abajo. 1892. al que yo llamo el problema fundamental del azar. Y. Klasse. con todo. En el a p a r t a d o 67 haremos ver que tiene cierta relación con el «axioma de convergencia». y que encontramos luego b r i l l a n t e m e n t e corroborados p o r la p r á c t i c a ? Ni siquiera la teoría frecuencial h a sido capaz hasta ahora de dar u n a solución satisfactoria a este p r o b l e m a . mejor.) 49. Estos se caracterizan. p o r un tipo peculiar de incalculabilidad que le predispone a u n o a creer — t r a s gran n ú m e r o de tentativas infructuosas— que todos los métodos racionales conocidos de predicción h a n de fallar cuando aquéllos se presentan : tenemos algo así como la sospecha de que no es u n científico quien p o d r í a predecirlos. pág. pero no explica cómo puede contrastarse ni corroborarse un enunciado de ignorancia interpretado como enunciado frecuencial. Este modo de concluir. C. como haré ver circunstanciadamente en mi Postscript. el apartado 62. de algo que no conocemos. Verdaderam e n t e . * Creo que esta opinión tan extendida tiene la culpa de las peores confusiones. pág. P e r o tal forma de sortear la paradoja es e x t r e m a d a m e n t e insatisfactoria. cf. 1930. en Erkenntnis 1. capítulos *1I y *V. E L PROBLEMA FUNDAMENTAL DE LA TEORÍA DEL AZAR La aplicación más importante de la teoría de la probabilidad se encuentra en lo que podemos l l a m a r eventos — o acontecimientos— «azarosos» o «aleatorios». 238. sino únicamente u n profeta. http://psikolibro. pues e n t r a ñ a la tesis de que el cálculo de probabilidades no es un método de calcular predicciones (frente a lo que ocurre con todos los demás métodos de la ciencia e m p í r i c a ) . pierde e n t e r a m e n t e el carácter de paradoja — h a y que reconocerlo— si aceptamos la teoría subjetiva. o. WAISMANN.com .-hist. justamente esta incalculabilidad es lo que nos hace concluir que es posible aplicar a semejantes eventos el cálculo de probabilidades. ¿Cómo es posible explicar el hecho de que a p a r t i r de la incalculabilidad —esto es. dice: «no existe otra razón para introducir el concepto de probabilidad que lo incompleto de nuestro conocimiento». pues precisamente realizamos tales transformaciones cuando carecemos de conocimientos^.

pág. p o r el número ordinal de éste en la sucesión). trad. RABINOWITSCH : Pro- bability.blogspot.com . Statistik. SHOLL y E.142 La lógica de la investigación cievtífica tituye u n a parte integrante de la teoría en su estado actual. 1. pero cabe encontrarle u n a solución satisfactoria dentro del marco de la teoría de la frecuencia.. Mathematische Zeitschrift 5. la sucesión de tiradas de u n a moneda. pág. 52. y entonces tiene la propiedad cinco.)}. por JUAN CARLOS GRINBERG: Probabilidad.' ed. Cada uno de los eventos tiene cierto carácter o propiedad: p o r ejemplo. Fundamentalsatze der Wahrscheinlichkeitsrechnung. 1936. Statistics and Truth. 1939 [vers. 50. obtenemos la frecuencia relativa de los cincos hasta llegar a dicho elemento. estadística y verdad (1946). una vez que se elimina el axioma q u e hemos mencionado : y se encuentra al analizar los supuestos que nos permiten pasar. u n a tirada puede hacer aparecer un cinco. WahrscheinlichkeitsTcchnung und ihre Anwendung in der Statistik und theoretischen Physik (l'orlesungen iiher angetvandte Mathematik 1). Explicaremos sus ideas fundamentales. denotamos con este t é r m i n o u n a sucesión de eventos en que se supone aparecen únicamente dos propiedades: p o r ejemplo. Espasa-Calpe Argentina (T. Se definen estas tiradas como «azarosas» o «aleatorias» p o r medio de dos condiciones a x i o m á t i c a s : el axioma de convergencia (o axioma del limite) y el axioma de aleatoriedad. D . NEYMAN. El cálculo de probabilidades es u n a teoría de ciertas sucesiones de eventos o acontecimientos azarosos o aleatorios: es decir. http://psikolibro. y a la que podría designarse p o r «sucesión de eventos» o «sucesión de propiedades». de la sucesión irregular de acontecimientos aislados a la regularidad o estabilidad de sus frecuencias. en p r i n c i p i o . obtenemos u n a nueva sucesión : la sucesión de las frecuencias relativas de los cincos. 1919. Esta es distinta de la sucesión original de eventos a que corresponde. MathemaO tische Zeitschrift 4. un colectivo es u n a sucesión de eventos que es capaz. V N MISES. L A TEORÍA F R E C U E N C I A L DE V O N M I S E S La p r i m e r a teoría frecuencial que proporciona unos fundamentos p a r a todos los teoremas principales del cálculo de probabilidades fue propuesta p o r Richard von Mises '^. esp. und Wahrheit (1928). de eventos reiterados tales como u n a serie de tiradas con un dado. Grundlagen der Wahrscheinlichsrechnung. Si separamos todas las tiradas que h a n tenido la p r o p i e d a d cinco — h a s t a llegar a cierto elemento dentro de la sucesión— y dividimos su número p o r el n ú m e r o total de tiradas hasta llegar a este elemento (esto es. en u n a argumentación. TFahrscheinlichkeit. 2. Si determinamos ahora la frecuencia relativa de los cincos hasta llegar a cada elemento de la sucesión. ingl. de ser continuada i n d e f i n i d a m e n t e : p o r ejemplo. Von Mises llama «colectivo» a toda sucesión de eventos que satisfaga ambas condiciones. u n a sucesión de tiradas de un dado que supongamos indestructible. H a b l a n d o de un modo tosco. T o m a r é como ejemplo sencillo de colectivo el que podemos l l a m a r « a l t e r n a t i v a » . Llamaremos «1» a u n a de ' R. 1919. 1931. por J.

blogspot. El axioma de aleutoriedad — o . que no existe u n sistema de j u g a r que les sea aplicable con éxito : postula que —sea cual fuere el sistema de j u g a r p o r el que escojamos unas tiradas supuestamente favorables— las frecuencias relativas dentro de la sucesión de tiradas supuestam. * http://psikolibro. . pero éstas pueden deducirse una de otra. y de aquí que la Podemos coordinar con cada sucesión de propiedades tantas sucesiones distintas de frecuencias relativas como propiedades estén definidas en la sucesión. Es evidente que u n j u g a d o r p o d r í a mejorar sus posibilidades de ganancia utilizando u n sistema de j u g a r si las sucesiones de tiradas de una p e r r a chica mostrasen ciertas regularidades (por ejemplo. (A) A esta «alternativa» corresponde — o . Von Mises emplea este axioma p o r q u e tenemos que asegurarnos un valor fijo de la frecuenda con el cual podamos trabajar a pesar de que las frecuencias reales tengan valores fluctuantes. no será u n colectivo en el sentido de Von Mises.. como se le llama a veces. mejor. con tal de que se continúe jugando el número de veces suficiente. (A') A h o r a b i e n ..com . u n a aparición bastante regular de cruces a continuación de toda serie de tres salidas seguidas de c a r a s ) . p a r a este autor. la p r o b a b i l i d a d es otro término p a r a el «límite de la frecuencia relativa en un colectivo». la única) sucesión de frecuencias relativas coordinada con la alternativa ('')». Así pues.La probabilidad 143 las p r o p i e d a d e s ( c a r a ) y «O» a la otra ( c r u z ) . con respecto a todos los colectivos. Así pues. el axioma de convergencia (o «axioma del l í m i t e » ) postula que la sucesión de frecuencias tiende a u n límite definido al hacerse cada vez m a y o r la sucesión de eventos.. está coordinada a la p r o p i e d a d «1» de esta alternativa— la siguiente sucesión de frecuencias relativas. y por esta razón hablo —de un modo breve— de «la (es decir. «el principio de exclusión de los sistemas de j u g a r » — está encaminado a dar expresión matemática al carácter azaroso de la sucesión. P o r tanto.ente favorables se a p r o x i m a r á n al mismo límite que las que aparecen en la sucesión de todas las tiradas. al menos. . Pues el axioma de aleatoriedad postula. En todo colectivo existen. . Entonces p u e d e representarse una sucesión de eventos del modo siguiente: 0 1 1 0 0 0 1 1 1 0 1 0 1 0 . en el caso de la alternativa habrá dos sucesiones diferentes. con lo cual querré «íempre decir la sucesión de frecuencias coordinada con la propiedad «1» de dicha «hemalivB (ct). ya que son complementarias (los términos correspondientes suman 1 ) . o «sucesión de frecuencias» ^: 1 O 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 2 2 2 2 3 4 5 5 6 6 7 7 . una sucesión p a r a la que exista u n sistema de jugar p o r cuyo medio el j u g a d o r pueda m e j o r a r sus posibilidades de ganar. dos propiedades : y si se nos dan los límites de las frecuencias correspondientes a todas las propiedades del colectivo tenemos lo que se llama su «distribución^.

Von Mises contestó a los críticos que presentaban objeciones contra la estrechez de su interpretación. y se define la tarea del cálculo de probabilidades. Erkenntnis 1. se formula u n axioma de aleatoriedad.blogspot. dicho b r e v e m e n t e : en calcular p r o b a b i l i d a d e s que no están dadas a p a r t i r de las que lo están. p o r su misma definición (esto es. http://psikolibro. E n cuanto al axioma de aleatoriedad. lo que se p r o p o n e es. (1931). es decir. 51. que — a mi e n t e n d e r — no carecen de justificación. basándose en que es inadmisible aplicar el concepto matemático de límite — o de convergencia— a u n a sucesión que. WahrscheinlichkeitsTechnung WAISMANN. 22. Von Mises resume en cuatro puntos los rasgos característicos de su teoría ^: el concepto de colectivo precede al de p r o b a b i l i d a d . 232. Con objeto de salir al paso de semejantes objeciones. la tarea del cálculo de probabilidades consiste p u r a y exclusivamente en esto : en inferir ciertos «colectivos deducidos» con ciertas «distribuciones deducidas» a p a r t i r de determinados «colectivos iniciales» dados con ciertas «distribuciones iniciales» dadas . 1930. pág. VON M I S E S . p a r a u n a fracción cualquiera elegida a r b i t r a r i a m e n t e y p r ó x i m a a cero. la existencia de u n lím i t e . P L A N DE UNA NUEVA TEORÍA DE LA PROBABILIDAD Los dos axiomas o postulados que Von Mises formula para defin i r el concepto de colectivo h a n sufrido fuertes críticas. estas sugerencias presuponen que este ú l t i m o axioma es el causante de las dificultades. bien a b a n d o n a r l o completamente ( K a m k e ) . pág. En particular. y postular sólo aquél. subrayando la diferencia entre el empleo científico de la probabilidad (por ejemplo. Según Von Mises.com . P u e s el límite matemático no es sino u n a propiedad característica de la regla o ley matemática por la que está determinada la sucesión. bien reemplazarlo p o r otro requisito más débil ( R e i c h e n b a c h ) . Se trata meramente de u n a p r o p i e d a d de esta regla o ley si. inexacta. este ú l t i m o se define como límite de frecuencias r e l a t i v a s . Frente a estas opiniones me siento inclinado a acusar al axioma Cf. se h a n planteado objeciones contra la combinación de u n axioma de convergencia con otro de aleatoriedad ^.144 La lógica de la investigación científica idea de probabilidad sea únicamente aplicable a sucesiones de eventos : restricción que es fácil sea enteramente inaceptable desde el punto de vista de Keynes. no h a de estar sujeta a ninguna regla ni ley. existe u n elemento de la sucesión tal que todos los que le siguen se separen de cierto valor determinado —llamado su l í m i t e — en u n a cantidad m e n o r que aquella fracción. en la física) y sus usos p o p u l a r e s : señaló que sería u n error p e d i r que u n t é r m i n o científico adecuadamente definido correspondiese en todos los respectos a su utilización precientífica. se ha propuesto abstenerse de c o m b i n a r el axioma de convergencia con el de aleatoriedad. p o r el axioma de aleator i e d a d ) .

ni nuevo apéndice *\\. y. E n el curso de las deducciones matemáticas e m p l e a r é tres símbolos de frecuencia diferentes: F " simbolizará frecuencias relativas en clases finitas. finalmente. la reconstrucción de la teoría m a t e m á t i c a ^ . *Sigo creyendo que ambas tareas tienen importancia. tiene como p r i n c i p a l meta la deducción del teorema de Bernoulli — l a p r i m e r a «ley de los grandes n ú m e r o s » — a p a r t i r de u n axioma de aleatoriedad modificado: a saber. Después continuaré con las sucesiones infinitas (es decir. lo que p r e t e n d o es deducir la fórmula binomial (a la que a veces se llama «la fórmula de N e w t o n » ) en lo que yo llamo su «tercera f o r m a » . Mi plan consiste en p r e p a r a r p r i m e r o una teoría frecuencial para clases finitas. " ScHucK. Esta teoría resulta ser una parte bastante elemental de la teoría de clases. F ' será símbolo del límite de las frecuencias relativas de una sucesión de frecuencias infinita. I'ublicnré por separado t>na exposición detallada de la construcción matemáti*(!f. cuestión p o r la que h a de preocuparse especialmente el epistemólogo ^ (cf. La p r i m e r a de estas tareas. 52.La probabilidad 145 de convergencia no menos que al de aleatoriedad.com . expresa esta preocupación. O. con las sucesiones de eventos que p u e d e n continuarse indefinidamente) p o r el conocido método de introducir un axioma de convergencia. de la epistemológica. sólo las he llevado a cabo de un modo satisfactori'> en el nuevo apéndice *VI. en NatuTwissenschaften 19. el apartado 66). A continuación me propongo ocuparme p r i m e r o de la cuestión matemática. que es preciso llevar a cabo dos t a r e a s : el perfeccionamiento del axioma de aleatoriedad (lo cual es p r i n c i p a l m e n t e un p r o b l e m a mat e m á t i c o ) y la eliminación total del axioma de convergencia. modificado de suerte que no se pida más de lo que es necesario p a r a alcanzar dicha meta. la clase de las tiradas con este dado c o n c r e t o . a p a r t i r de ésta pueden oblencrse del modo usual el teorema de Bernoulli y los demás teoremas de límites de la teoría de la prohabilidad. «aleatoria» o «azarosa». ya que necesitamos alguno de este tipo p a r a la discusión del axioma de aleatoriedad. F h a b r á de simbolizar la p r o b a b i l i d a d objetiva —esto es. Pienso. me ocuparé de cómo podría eliminarse el axioma de convergencia y de qué clase de sistema axiomático quedaría como resultado. la frecuencia relativa en una sucesión «irregular». F R E C U E N C I A RELATIVA DENTRO DE UNA CLASE FINITA Consideremos ahora una clase a de u n n ú m e r o finito de acontecimientos. Y después de deducir y examinar el teorema de Bernoulli. 1931. 10 http://psikolibro. libro lo que me había propuesto. y en desarrollar dentro de este marco la teoría cuanto sea posible —esto es. p o r tanto. y después. y la expondremos únicamente con objeto de obtener una base p a r a la discxisión del axioma de aleatoriedad.blogspot. p a r a ser más preciso. es decir. hasta lograr la deducción de la ( « p r i m e r a » ) fórmula b i n o m i a l — . aunque casi logré realizar en o'. p o r ejemplo.

Escogiendo un conjunto de fórmulas-F de las que puedan deducirse otras fórmuIas-F.146 La lógica de la investigación cientíjica esta clase «. el teorema general de multiplicación. *II. los números N sólo aparecen en las demostraciones de unos pocos teoremas fundamentales que se deducen directamente de la definición. p o r ejemp l o . el teorema de adición y los teoremas de división. finita o n o : diremos que fi es nuestra clase de p r o p i e d a d e s . las reglas de B a y e s . " Desde luego. la clase de todas las tiradas que hacen aparecer un cinco — o . http://psikolibro. la clase de las tiradas hechas ayer con este dado concreto que tenían la p r o p i e d a d cinco) se llaipa la clase producto de a y . que se supone ser u n a clase no vacia. esto es. el símbolo correspondiente a frecuencias relativas será F " . ((N(a . en cuanto al número de elementos que pertenecen a ella — o sea. Como a. que h a de leerse «a y /?». Podemos definir ahora N(a. . el apéndice I I ) . ¡3. La clase de los elementos que pertenecen tanto a a como a ¡3 (por ejemplo. p o r ejemplo. sino únicamente frecuencias relativas (esto es. que tienen la p r o p i e d a d cinco. Sea ahora /3 otra clase. que h a de leerse «el n ú m e r o de a». igual al cociente que se obtiene dividiendo el n ú m e r o de cincos sacados ayer con este dado p o r el número total de tiradas hechas ayer con este dado» *^. sirve algo así como de marco de referencia. pero no en los teoremas mismos *^. compárense loa apéndices II. obtenemos un sistema axiomático formal para la probabilidad. lo denotaremos por ((N(a)». como también diremos. por definición. ya que aquí no se asume que los elementos de a sean «igualmente posibles».com .blogspot. escribiremos « a F " ( ^ ) » — q u e puede leerse «la frecuencia-a de yS»—• en lugar de «la frecuencia relativa de la p r o p i e d a d ¡3 dentro de la clase finita de referencia a».(3) cxF"(P) = (Definición 1) N(a) que en nuestro ejemplo querría d e c i r : «la frecuencia relativa de los cinco en las tiradas de ayer con este dado es. pero debe distinguirse claramente de ésta. j8». y la llamaremos u n a clase de referencia (fin i t a ) . a su número c a r d i n a l — . A p a r t i r de esta definición bastante trivial se p u e d e n deducir muy fácilmente los teoremas del cálculo de frecuencias en clases finitas (en particular. y puede ser. ¡3 ea una subclase de a. y3)» denotará el número de elementos de OÍ . la definición 1 se refiere a la clásica definición de probabilidad como razón de los casos favorables a los igualmente posibles. cf. razones o números F ) . tiene que contener como máximo un n ú m e r o finito de elementos (y p u e d e ser u n a clase v a c í a ) . *iy y *V.8. y se la denota p o r «a . Mientras que simbolizamos números (finitos) de elementos p o r N. Es característico de los teoremas de este cálculo de frecuencias — y de los del cálculo de probabilidades en general—• que nunca aparecen en ellos los números cardinales (números N ) .

« . para ot. Leipzig. * Es incluso triplemente simétrica —esto es.La probabilidad 147 Haremos ver ahora cómo h a de entenderse esto valiéndonos de u n ejemplo m u y sencillo (damos otros en el apéndice I I ) . 1901. Klasse 5 3 . Supongamos que estén dadas. d.mutuamente independientes dentro de la clase de referencia a » . o —lo cual és más probable— ' http://psikolibro. pero su demostración emplea los números N . «el complemento de y3». « — p o r ejemplo. 158. o bien la «selección de a según la propiedad ^ » . 53. /3) + N(a . Para la demostración de nuestra aserción de simetría.-physik. INSENSIBILIDAD. p F " ( y ) . pues se sigue de la definición 1 p o r medio de u n teorema sencillo del cálculo de clases que afirma que N(a . Berichte über die Verltandlungen der sachsischen Ges. podemos escribir ahora: „F"(P) + „F"(p) = 1 Este teorema contiene solamente números F . INTRASCENDENCIA E n t r e todas las operaciones que pueden ejecutarse con frecuencias relativas de clases finitas. ITissenschaften. ^) = N ( a ) . a . puede llamársela «el resultado de seleccion a r elementos j3 de a». puede cumplirse „. Mathem. Tomamos ahora la clase producto . es decir. la de selección'^ tiene una importancia especial para lo que sigue. u n a clase de referencia finita. *La condición de finitud que afirmo en esta nota no es luf¡dente para la triple gimetria. o. j3 y y— si asumimos que P j f son también finitas.blogspot. p o r e j e m p l o ) . los botones rojos) y y (los botones grandes. ' HAUSDORFF. A esta ú l t i m a . simplemente. Ahora b i e n . con la misma frecuencia relativa que en la clase de referencia original.pF"(y) = aF"(y) En este caso. y planteamos la cuestión del valor de o . ya que podemos considerarla obtenida p o r selección dentro de a de todos los elementos (botones) que tienen la propiedad ff (ser r o j o s ) . Denotemos con « p » la clase de todos los elementos que no pertenecen a /? (léase. Si dos propiedades /? y y son El ténnino de Von Mises es «elección» (nAuawdhlyt).com . /?. pág. quizá he tratado de expresar la condición de que (t y y eatén acotadas por la cíate finita de referencia a. /?. a .a . el apéndice II (1") y (1. ei apéndice I I ) . y dos clases de propiedades. SELECCIÓN. «no y3»). esto es. decimos (siguiendo a H a u s d o r f f ' ) que las propiedades P Y y son «. y3 (digamos. El teorema general de división contesta a la cuestión que aquí planteo (cf. y simétrica en las propiedades yS y y *. cf. INDEPENDENCIA. La relación de independencia es u n a relación triádica. ¡3 como nueva clase de referencia.). la clase de los botones que h a y en u n a caja—. p u e d e ocurrir que y aparezca en la nueva clase de referencia. de la frecuencia de y en la nueva clase de referenc i a " .

asimismo. ds modo que seleccionaríamos de a todos los elementos cuyo n ú m e r o ordinal fuese p a r : obtendríamos así u n a subsucesión seleccionada. págs. capítulo *II.. negro y grande (S^Sy). y3 (que se ha seleccionado a p a r t i r de a de acuerdo con la p r o p i e d a d /8). dos redondos y negros (")3). del modo siguiente: si se nos informa de que u n elemento concreto de la clase a tiene la p r o p i e d a d ^ . El ejemplo siguiente hace ver la insuficiencia de la condición formulada en la nota: tómese un universo de cinco botones. dependientes. S U C E S I O N E S F I N I T A S . lo cual constituye una seria objeción a aquélla. desde el p u n t o de vista de la teoría subjetiva. la teoría subjetiva no puede definir la independencia (objetiva). *De hecho.. ya que aF" ( 7 ) 7 ^ " Así pues. En u n a sucesión de este tipo podemos distinguir dos tipos de selección que tienen u n a importancia especial: a saber. no tenemos triple simetría. Cabe t a m b i é n interpretar la independencia m u t u a — o insensibil i d a d — de . a. intrascendente para la cuestión de si semejante elemento tiene o no. o quizá que la clase de referencia a es —con respecto a la propiedad y— insensible a la selección realizada según la p r o p i e d a d ¡3. respectivamente. S E L E C C I O N E S ORDINAL T DE VECINDAD Supongamos que los elementos de una clase finita de referencia.blogspot. http://psikolibro. des redondos y grandes {"-7). podemos decir que la p r o p i e d a d y es — d e n t r o de a— insensible a la selección de elementos / 3 . 54. op. la que se hace de acuerdo con el n ú m e r o ordinal del elemento — b r e v e m e n t e . Si. de los que cuatro sean redondos (")..148 La lógica de la investigación científica ( m u t u a m e n t e ) independientes dentro de u n a clase de referencia a. de acuerdo con su n ú m e r o ordinal.com . la propiedad y *^. cit. 103 y sigs. estén numerados (por f j e m p l o . o independientes. En caso de que que a debería ser nuestro universo finito del discurso (que son condiciones suficientes). aunque no a la inversa (cf. como pongo de manifiesto en mi Postscript. o intrascendente. la selección o r d i n a l — y la que atiende a su vecindad. cualquier información acerca de la posesión de propiedades es trascendente. si y sólo si las propiedades en cuestión son. sabemos que y aparece más a m e n u d o (o menos a menud o ) en la subclase a . ' Keynes ha puesto objeciones a la teoría frecuencial porque ha creído que era imposible definir la trascendencia dentro de ella: cf. p o r el contrario. irrelevant'} si es que /3 y y son m u t u a m e n t e independientes dentro de a : a saber. entonces la información de que u n elem e n t o tiene la p r o p i e d a d ¿S es trascendente [en ingl. la próxima nota y la *1 del apartado 5S). que haya escrito u n n ú m e r o en cada botón de los que están en la caja) y dispuestos en u n a sucesión. esta información es intrascendente [en ingl. uno redondo. P o r ejemplo. De ahí que pueda definirse la trascendencia a base de la independencia. relevant} para la cuestión de si este elemento posee también o no la p r o p i e d a d y °.8 y y dentro de a. La selección ordinal consiste en efectuar u n a selección a p a r t i r de la sucesión a teniendo en cuenta u n a p r o p i e d a d ^ que depende del n ú m e r o o r d i n a l del elemento (sobre cuya selección se h a de d e c i d i r ) . negro y grande (a/Sy) y uno cuadrado. /? puede ser la p r o p i e d a d de ser par. especialmente los apartados *40 a *43.

Esto nos p e r m i t e . podemos decir también que la selección ordinal es independiente con respecto a 7 . p o r ejemplo. la estructura de u n a alternativa p u e d e ser regular o bien más o menos irregular. Si denotamos la frecuencia relativa de la p r o p i e d a d 1 p o r « F " ( l ) » .com . sin p o r ello p e r d e r generalidad. . Si denotamos las dos p r o p i e d a d e s p r i m a r i a s de una alternativa p o r las cifras «1» y «O». aquellos cuyos predecesores p r i m e r o y segundo — o cuyo sucesor seg u n d o — tengan la p r o p i e d a d 7 .blogspot. Quizá sea incluso recomendable pasar direct^nente desde aquí —o desde el final del apartado 55— al capítulo X. 55.La probabilidad 149 Una p r o p i e d a d y sea independiente de la selección ordinal que atiende a 13. que los elementos adquieren en virtud de su posición en la sucesión. Estudiaremos a continuación más circunstanciadamente la regularidad o i r r e g u l a r i d a d de ciertas alternativas finitas *^. Ahora b i e n . de la teoría de la p r o b a b i l i d a d como u n a teoría de las alternativas. LlBERTAD-rt EN SUCESIONES FINITAS Partamos de una alternativa finita. a. Se designa con el n o m b r e de «alternativa» a u n a sucesión con dos p r o p i e d a d e s p r i m a r i a s . y las secundarias. de u n a que consista en mil unos y ceros dispuestos regularmente del modo que sigue: 1 1 0 0 1 1 0 0 1 1 0 0 1 1 0 0 . cabe representar toda alternativa p o r una sucesión de unos y ceros. etc. como «par» o «sucesor de una cruz». que pertenecen a cada elemento i n d e p e n d i e n t e m e n t e de su situación en la sucesión. y p o r ((F"(0)» la de O. o que la sucesión a es —con respecto a y — insensible a la selección de elementos ft. . podemos escribir : „ F " (1) = „ F " (0) = 1/2 (1) Seleccionamos ahora de a todos los términos que tienen la p r o p i e d a d de vecindad de suceder inmediatamente a un uno (dentro de la suce" Pueden omitirse los apartados 55 a 64 —o quizá solamente los 56 a 64— en una primera lectura. http://psikolibro. las frecuencias relativas de los unos y de los ceros son iguales. es decir. Así pues. si se pone suficiente cuidado es jjosible desarrollar las partes esenciales. La selección de vecindad es posible p o r el hecho de que se crean ciertas relaciones de vecindad al ordenar los elementos de u n a sucesión n u m e r a d a . (a) En esta alternativa tenemos una equidistribución. Como h a hecho ver Von Mises. o bien. p o r ejemplo. seleccionar todos los elementos cuyo predecesor inmediato tenga la p r o p i e d a d y. de tiradas de una m o n e d a — liemos de distinguir dos clases de p r o p i e d a d e s : las p r i m a r i a s (del tipo de «caras» o «cruces»). si tenemos una sucesión de eventos —digamos.

podemos llamar «a . especialmente dado que nuestra investigación h a de ampliarse a las sucesiones infinitas. cx. . o bien tiene la p r o p i e d a d /3 (la de ser sucesor de u n u n o ) o bien la de ser sucesor de u n cero. . de modo que tenemos „.^) Esta sucesión ofrece una desviación muy leve respecto de u n a equidistribución. pues. Estas desviaciones con respecto a la equidistribución (o a otras distribuciones) proceden sólo del primero o del ú l t i m o elemento. los cuales p u e d e n distinguirla de otras a l t e r n a t i v a s : así. Si seleccionamos ahora los miembros que tienen la p r o p i e d a d P llegamos a la alternativa : 0 1 0 1 0 1 0 1 0 . podemos denotar esta segunda p r o p i e d a d p o r «p». a — o . P o r ejemplo. En consecuencia. . mejor. o bien que la alternativa a es insensible a la selección de elementos con la p r o p i e d a d p . o. « . Denotando esta p r o p i e d a d p o r «/3». P> contendrá quinientos ceros y solamente cuatrocientos noventa y nueve unos. podemos seleccionar de a http://psikolibro. (a. que a es insensible a la selección según /3. diremos que la alternativa a . más brevemente.pF" (1) =: cF" (1) .) ap Esta sucesión es.150 La lógica de la investigación científica sión a ) . ^ y a . (. ya que comienza y termina con cero (puesto que a misma t e r m i n a con «0. especialmente a la selección según la p r o p i e d a d de u n par de predecesores. Es claro que tal insensibilidad se debe a determinados aspectos de la estructura de la alternativa a. y pueden hacerse tan pequeñas como se quiera sin más que t o m a r u n a sucesión suficientemente l a r g a . P tiene una equidistribución. . la frecuencia relativa de las propiedades prim a r i a s de a— es insensible tanto a la selección que atiende a j8 como a la que atiende a ^ .pF" (0) = „ r " (0) .com . las alternativas a . en las que aquéllas desaparecen. j9» a la subsucesión seleccionada. podemos decir q u e las p r o p i e d a d e s primarias de la alternativa a son insensibles a u n a selección que se haga teniendo en cuenta la p r o p i e d a d /?. que a es insensible a toda selección que atienda a la p r o p i e d a d del predecesor inmediato. p o r t a n t o . ^ no son insensibles a la selección ejecutada de acuerdo con la p r o p i e d a d de u n predecesor. y podemos decir. P o d e m o s estuciar ahora la alternativa a p a r a ver si es insensible a otras seleccionej. Puesto que todo elemento de a. que tendrá la siguiente e s t r u c t u r a : 1 0 1 0 1 0 1 0 1 0 1 0 . además.0» debido a su e q u i d i s t r i b u c i ó n ) : si a contiene dos m i l elementos. (2) Según la terminología introducida en el apartado 53. p o r esta razón no las tendremos en cuenta en lo sucesivo. u n a alternativa con equidistribución.blogspot. a su vez. ni la frecuencia relativa de los ceros ni la de los unos han cambiado .

q puede tener la máxima trascendencia.blogspot.0. especialmente. < http://psikolibro. el hecho de que a sea insensible a la selección según predecesores aislados. Cf. a saber. TamIjién es mía la idea de introducir uu concepto definible por recurrencia de liberlad-1. ya que. «a es libre-1». la información sobre las propiedades de Hu p a r de predecesores tiene la máxima trascendencia. por lanío. la expresaré ahora d i c i e n d o : «a está libre de secuelas de predecesores aislados». por el contrario. relevant e irrelevant^. Desde el p u n t o de vista de la teoría subjetiva. que a es (o no es) insensible a la selección «que atiende a parejas de predecesores». más abajo.. por tanto. P o r otra parte. especialmente los puntos 5 y 6 de la primera nota.1 y 0 . Y en lugar de decir. o. La especificación de una propiedad es «intrascendente» sólo por tener u n grado de composición insuficiente p a r a servir de condición inicial. 0 : en ninguno de estos casos tienen u n a equidistribución las subsucesiones r e s u l t a n t e s . no deja de ser sorprendente saber que p. (La ley con arreglo a la cual está construida a requiere como condiciones iniciales u n p a r de p r o p i e d a d e s . aun cuando este autor lo empleaba entonces sólo en el sentido absoluto de «insensible a la selección realizada según un giu])0 precedente cualquiera de elementos». 1. liberlad. para construir sucesiones aleatorias (tamijién he utilizado tal método para definir la independencia mutua de n eventos). e m p l e a r é de ahora en adelante los términos que indico a continuación. Este nrétodo es enteramente distinto del de Reiclienbach. y la de operar con selecciones de vecindad perfectamente definidas.. aunque él emplea uno de sus términos en xm sentido modificado. como antes. libertad-n. . dada la ley con arreglo a la cual está construida a. por decirlo así. o. Vemos inmediatamente que a no es insensible a la selección del sucesor de cualquiera de los posibles pares 1. y de emplear. la nota 4 del aparta.La probabilidad 151 todos los elementos que sean sucesores de u n a pareja 1. ) Teniendo en cuenta lo estrechamente que está relacionada la idea de causalidad — o de cau. 0. p o d r í a expresarse del modo siguiente: la información acerca de la propiedad de un predecesor de un elemento de a es intrascendente para la cuestión de la p r o p i e d a d de este elemento. en unos exclusivamente o ceros exclusivamente. consisten todas en bloques ininterrumpidos (o «iteraciones»). La aserción hecha más arriba acerca de la alternativa a. véanse tarnbicji. pero no a la que atiende a parejas de predecesores. sucintamente. Véase también el apéndice *IX.1. es «bidimensional» con respecto a éstas. las condiciones iniciales que necesitamos para deducir la predicción. pero el término «libre de secuelas» («nachwirkungsfrei») se debe a Reichenbach. Tenemos con eslo otra indicación de que los términos «trascendentei^ e «intrascendente» [en ingl.2. que figuran con tal profusión en la teoría subjetiva. Yo he introducido la idea general de distinguir entre vecindades de acuerdo con su tamaño. diré a h o r a : «a ( n o ) está libre de secuelas de parejas de predecesores». y )o mismo le ocurre a q.1. el a p a r t a d o 3 8 * ' . son enormemente engañosos. «« ( n o ) es lil)re-2» *^. nos permite predecir la {¡ropiedad del elemento en cuestión: la información acerca de las p r o p i e d a d e s de su p a r de predecesores nos proporciona. d > ¡iñ y —en espccinl-— la 2 del aportado dfl.. el método recurrente para analizar selecciones de vecindad y. pues si p es intrascendente.so y efecto— con la deducción de predicciones. con mayor brevedad.com . y. «a es insensible a la selección según predecesores aislados». es decir.

y en su lugar obtendríamos 1 0 0 0 0 1 1 1 1 0 1 0 O 1 O 1 (C) Existen otras transformaciones que tampoco alteran la libertad-/i ' Como el doctor K.. Análogamente. y a la selección según pares de predecesores. asimismo con equidistribución. y según ternas de predecesores . de predecesores ^. Con el período generador 10 1 1 0 0 0 0 1 1 1 1 0 1 0 0 (C) se llega A u n a alternativa libre-3. o —como d i r e m o s — la de libertad-n. y según acervos-n. además. en sitios diferentes: ( C ) . p o r ejemplo. Con m a y o r precisión : diremos que u n a secuencia es «libre-n» si y sólo si las frecuencias relativas de sus propiedades primarias son «insensibles-n». http://psikolibro. P u e d e construirse u n a alternativa a libre-l reiterando el período generador 1 1 0 0 (A) u n n ú m e r o cualquiera de veces.. y a p a r t i r del período generador 01100011101010010000010111110011 (D) se forma u n a alternativa libre-4. que sean libres-1 (como a ) . cabe simplificar esta definición: basta pedir insensibilidad a la selección de cualquier acervo-n predecesor (para un n dado). estén libres de secuelas de u n p a r de predecesores. etc. Schiff me ha señalado.blogspot. es decir.). insensibles a la selección según predecesores aislados. Y de este modo llegamos a u n a idea general que es fundamental para lo que sigue: la de libertad frente a secuelas de todos los grupos de antecesores hasta el n ú m e r o n. obtenemos u n a alternativa libre-2 con equidistribución si tomamos 1 0 1 1 1 0 0 0 (B) como período generador. P u e d e observarse que la impresión — i n t u i t i v a — de encontrarse frente a u n a sucesión irregular a u m e n t a al crecer el n ú m e r o n que define su libertad-n. podemos const r u i r fácilmente otras sucesiones. P o r otra p a r t e .152 La lógica de la investigación científica Empleando como prototipo la alternativa libre-l a. El p e r í o d o generador de una alternativa libre-re con equidistribución h a de contener al menos 2" + ^ elementos. esto es. los períodos que hemos dado p u e d e n empezar. que sean libres-2. p u e d e comenzar con su cuarto elemento. n a t u r a l m e n t e . luego podemos pasar a sucesiones que sean libres-3. y entonces es posible demostrar fácilmente la insensibilidad a la selección de acer»Oi-fK-1 (etc.com . o sea. que no solamente estén libres de secuelas debidas a un predecesor. sino que.

a una subsucesión de a que conste de n elementos consecutivos le llamamos un «segmento de a de longitud re». aleatoria.. y con equidistribución. p o r selección. a éste seguir los correspondientes a los elementos « + 1 a 2re. que al suprimir los re — 1 últimos elementos obtenemos un período generador de una alternativa libre-m. luego viene el segmento constituido por los elementos 2 a re + 1 de a . di. Si se nos da una sucesión a. se dice que A es perfectamente aleatoria si y sólo si el número relativo de apariciones de cualquier pareja. Mediante esta caracterización es posible decir de una alternativa dada A cualquiera que es. un «segmento-« de a». llegamos a una sucesión de longitud 2"^^ + n. Si al período generador de u n a alternativa libre-n añadimos los n p r i m e r o s elementos del período siguiente. acervo-m en una cantidad no mayor —^respectivamente— que ret/NVz. reimpresa aquí en el apéndice *IX. gamos.blogspot. En otro lugar *^ describiremos u n método de const r u i r períodos generadores de sucesiones libres-n. del modo siguiente: empezamos con el segmento forjiíado por los n primeros elementos de a . que será la sucesión de los segmentos-n de X. de mi «Tercera nota». '* Parece apropiada la siguiente definición. para todo número n. todo acervo-n posible **. en general. . tomamos p a r a elemento x de la nueva sucesión el segmento formado p o r los elementos x a x + n — 1 de a . acervo-m (hasta m = re) dados. Por ejemplo : puede empezar con el segmento-re formado por "los elementos numerados de 1 a re en la sucesión original a. Una sucesión de segmentos-re adyacentes contiene sólo aquellos segmentos-re que se siguen inmediatamente. En general. e incluso podemos definir el grado de su aproximación. PKIMEHA FORMA DE LA FÓRMULA Dada una sucesión finita a. en a. podemos llamar «sucesión de los segmentos-re imbricados de a» a la nueva sucesión así obtenida : este n o m b r e indica que dos elementos (esto es. Sea N la longitud de A..com . . toda distribución de re + 1 ceros y unos. * http://psikolibro. en que ro = re — 1. 56. discrepa del correspondiente a cualesquiera otros pareja. que tiene —entre otras— la siguiente p r o p i e d a d : en ella aparece. que es aplicaMe a una alternativa A de longitud dada cualquiera pero finita. la nota *1 del apéndice IV. Resulta una sucesión de longitud 2° 4" " — 1 tal. etc... Si se nos da un n ú m e r o det e r m i n a d o re además de la sucesión a. aproximadamente. podemos construir una nueva sucesión formada con segmentos-re de a. podemos distribuir los segmentos-re de a en una sucesión. sucesiones de segmentos-n adyacentes. terna. otras sucesiones-re a partir de la sucesión de segmentos imbricatlos : especialmente. y re el mayor entero tal que 2 " • ' < N . más brevemente. sin imbricación. u n a sucesión de segmentos adyacentes comenzará p o r el ele*' Cf. S U C E S I O N E S DE BINOMIAL SEGMENTOS.. es decir. 2n + l a 3re.. P o d e m o s obtener ahora. o. segmentos) consecutivos cualesquiera de la nueva sucesión están imbiicados de modo que tienen comunes re — 1 elementos de la sucesión original a. Cabe basar una definición más completa en el método (de hacer máxima mi función E ) dnscrito en los puntos 8 y siga. p o r lo menos una vez. terna.La probabilidad 153 de u n a sucesión.

y que la de los ceros. a F ' ' ( 0 ) . etc. en la que sería p = q). Podemos considerar como p r o p i e d a d p r i m a r i a de un elemento de ia(n). y con referencia a las sucesiones infinitas de segmentos imbri cados. p o r tanto. En lo sucesivo. o. dicho de otro modo. de n -{. el acervo-re ordenado de ceros y unos en que consiste dicho e l e m e n t o . Imaginemos a h o r a de nuevo que se nos da u n a alternativa finita a con las propiedades p r i m a r i a s «1» y «O». designaré aquélla como « p r i m e r a forma de la fórmula binomial» *^. sin apoyarnos en otro supuesto que el de que « sea al menos libre-n—1. a veces. n — m ceros) y la p r o p i e d a d m (no m) a todos los demás elementos de «(«i.com . t o m a r como propiedad p r i m a r i a del mismo el número de sus unos (dejando de lado. le denomino «el problema casi bernouUiano» (cf. Ahora b i e n .blogspot. es igual a p . y supongamos que la frecuencia de los unos. la nota 1 del apartado ÍO). p o r tanto. 1931. es igual a q (no asumimos que ge trate de una equidistribución. adyacentes. P a r t i e n d o de que la alternativa a sea al menos libre-n—1 (siendo n u n n ú m e r o n a t u r a l a r b i t r a r i o ) . p o r ejemplo.154 La lógica de la investigación científica mentó A:-ésimo de a. de 2n -{. Y la respuesta se halla contenida en la fórmula siguiente.)]. tenemos m ^ n. Wahrscheinlichkeitsrechnung.k — 1. más sencillamente. Cada elemento de esta sucesión es u n segmento-n de a. pero como parece ser poco usado en inglés. ¿cuál será el valor de a:i„)P"{m)? Con los recursos de la aritmética elemental podemos resolver esta cuestión ^. cuya demostración se encontrará en el apéndice I I I : "(«) F" (m) = «C^p^g"-"- (1) El segundo miembro de la fórmula «binomial» (1) fue obtenido — e n u n contexto diferente—• p o r Newton (y p o r ello se le llama. me he decidido a traducirlo por «fórmula binomial» [ambas expresiones son corrientes en castellano (T. o. ' Llamo «problema beruoulliano» (siguiendo a VoN MISES. denotaremos con «a(„)» la sucesiones de segmentos-re imbricados.k — 1. el orden de los unos y los ceros) : es claro que si denotamos el n ú m e r o de unos con m. a partir de toda sucesión a („) obtenemos otra alternativa al seleccionar un m concreto (m^n) y adscribir la propiedad «m» a todo elemento de la sucesión a(„) que tenga exactamente m unos (y.k a 2n -{-k — 1. y sus segmentos contendrán los elementos de a num e r a d o s de k a n -\. todo elemento de «(„) h a de poseer u n a de estas dos p r o p i e d a d e s .k a in -{. pág. 128) al problema correspondiente para sucesiones infinitas de segmentos adyacentes. Por lo que el problema que aquí estudio sería el problema can bernouUiano para sucesiones finitas. podemos p r e g u n t a r lo siguiente: ¿con qué frecuencia aparece la p r o p i e d a d m en la sucesión a(n)?. a(n). http://psikolibro. y con ««„» las sucesiones de segmentos-n. c(F"(l). fórmula de N e w t o n ) . Prestemos ahora algo más de atención a las sucesiones de segmentos imbricados. pues. " En el texto original empleaba el término «fórmula de Newton».

tal como se explica en los apartados *53 y sigs. por lo cual. SUCESIONES INFINITAS. éstas se convierten en infinitas y las frecuencias pasan a límites frecuenciales. más o menos. esto es. Podría haber realizado dicho programa muy fácilmente si mi paso siguiente hubiese consistido en construir sucesiones (finitas) libres-n mínimas para re creciente. sin necesidad de nuevos supuestos (vóunse la nota *2 del apéndice IV y el nuevo apéndice *VI). de mi Postscript. a «colectivo» en el sentido de Von Mises * ' . ya que aquello que su definición exige que sea insensible —insensible a toda selección que tenga en cuenta determinados predecesores— es precisamente la frecuencia relativa con que aparece u n a p r o p i e d a d d e t e r m i n a d a . puesto que al hacerse demostrable la existencia de límites ya no es preciso mencionar los puntos de acumulación. el a p a r t a d o 5 5 ) . que —ello no obstante— conservan su significación. la utilización de a q u e l concepto no nos plantea p r o b l e m a s . http://psikolibro. todos estos perfeccionamientos permanecen dentro del marco de la pura teoría frecuencial. y lo mi. de estimaciones hipotéticas y de SU9 contrastaciones estadísticas. el presente apartado sigue teniendo trascendencia. y dicha fórmula nos p r o p o r c i o n a r á los fundamentos p a r a la discusión del axioma de aleatoriedad. Pero incluso en este caso sigue siendo necesario hablar de hipótesis frecuenciales. Con tal de que nos limitemos a sucesiones de referencia construidas de acuerdo eon una regla matemática determinada.com . Sin embargo. con objeto de llegar a una teoría en que la existencia de límites frecuenciales se siguiese del carácter aleatorio de la sucesión. como hice en el antiguo apéndice I V : puede mostrarse sin dificultad que si en tales sucesiones mínimas se hace crecer n sin fin y sin límite. y sólo cuando esto estuviese hecho continuar en lo que respecta a las infinitas (en las que necesitamos limites de frecuencias relativas). E n nuestros teoremas que se ocupan de sucesiones infinitas e m p l e a r é — p e r o sólo provisionalmente (hasta el a p a r t a d o 6 4 ) — la idea de límite de frecuencias relativas (denotado p o r F ' ) p a r a remplazar a la de frecuencia relativa en clases finitas ( F " ) . el de analizar la aleatoriedad cuanto fuese posible dentro de la región de las sucesiones finitas.La probabilidad 155 Una vez llegados a esta fórmula. El concepto de libertad-/! presupone el de frecuencia relativa.imo ocurre a gran parte de los siguientes. ESTIMACIONES TICAS FRECUENCIALES HIPOTÉ- Es s u m a m e n t e fácil extender los resultados obtenidos con sucesiones finitas libres-n a sucesiones infinitas libres-ri definidas p o r u n período generador (cf. ya que siempre podemos d e t e r m i n a r — e n el caso de las sucesiones d i c h a s — si la sucesión correspondiente *' Llego aquí al punto en que no logre llevar a cabo del todo mi programa intuitivo : es decir. mas hubiera resuelto completamente y sin necesidad de asumir nada más los problemas de los apartados 63 y 64. hasta el 64. a b a n d o n a r é la teoría frecuencial en lo q u e respecta a clases de referencia finitas. y —excepto en la medida en que definen un tipo ideal de desorden objetivo— resultan innecesarios si adoptamos una interpretación de propensiones del formalismo neoclásico (de la teoría de la medida).blogspot. De este modo se hubieran simplificado los próximos apartados. q u e corresponde. 57. Podemos d e n o m i n a r «sucesión de referencia» a u n a sucesión infinita de elementos que desempeñe el papel de clase de referencia a la que se refieran las frecuencias relat i v a s .

(No nos ocuparemos de los problemas que suscita este axioma hasta http://psikolibro. p o r largo que sea— es imposible d e t e r m i n a r . será posible remplazar u n a regla empírica p o r una m a t e m á t i c a : así. según la finalidad que tengamos a la vista. si la sucesión de que forma p a r t e es matemática o e m p í r i c a : ú n i c a m e n t e podemos decidir si una sucesión es de uno u otro tipo si se nos da u n a regla de construcción. a p a r t i r de las p r o p i e d a d e s de tal segm e n t o ... el apartado 5 1 ) . P o r el contrario. por ejemplo. y precisamente a aquéllas cuya sucesión correspondiente de frecuencias relativas sea c o n v e r g e n t e . basándonos en ciertas hipótesis y mediciones relativas a u n péndulo d e t e r m i n a d o . u n a regla «intensional».blogspot. Pues si se nos da u n a sucesión «extensionalmente». P o r razones de brevedad llamaré «sucesiones matemática:)» u las que. u n a sucesión matemática que se a p r o x i m e a nuestra frecuencia empírica. Este ejemplo hace ver que. Al dividir las sucesiones en matemáticas y empíricas establezco u n a distinción que más p o d r í a llamarse «intensional» que «extensional». cuando se determina la sucesión p o r las tiradas de una m o n e d a ) : pues en estos casos no está definido el concepto de límite (cf. yo llamaría empírica a la regla s i g u i e n t e : «el n-ésinio elemento de la sucesión será 1 si y sólo si en el n-ésimo segundo (a p a r t i r de un instante cero fijado) el péndulo p se encuentra a la izquierda de su posición de reposo». se definen p o r medio de una regla matemática. es decir. en ocasiones. u n segmento finito. y solamente origina dificultades si se trata de sucesiones para las que no se da regla matemática alguna. (a) cuyos límites de frecuencias relativas son a F ' ( l ) ~ 3 / 4 y a F'(0) — 1/4. hemos de restringir nuestra investigación a sucesiones matemáticas. Así queda definida la alternativa infinita 1 1 1 O 1 1 1 O . Mas p a r a lo que estamos tratando ahora tiene u n interés especial la posibilidad (de la que es muestra nuestro e j e m p l o ) de obtener u n a sucesión m a t e m á t i c a cuyas diversas frecuencias se a p r o x i m e n a las de cierta sucesión empírica. Puesto que queremos m a n e j a r las sucesiones infinitas valiéndonos del concepto de límite (de las frecuencias r e l a t i v a s ) .156 La lógica de la investigación científica de frecuencias relativas es convergente o n o . y ello con u n grado de precisión que p u e d e satisfacernos o no. como la anterior. restricción que equivale a u n axioma de convergencia. Veamos u n ejemplo de regla matemática p a r a construir una sucesión : «el n-ésimo elemento de la sucesión a será O si y sólo si n es divisible p o r cuatro». Podemos encontrar. sino solamente empírica (por ejemplo. Pero no es necesario que las reglas empíricas definan siempre sucesiones de carácter aleatorio . tendríamos u n ejemplo de una regla para const r u i r u n a sucesión empírica en la siguiente: «el n-ésimo elemento de la sucesión a será O si y sólo si en la n-ésima tirada de la moneda sale cruz». p o r enumeración de sus elementos uno tras otro —con lo cual p o d r e m o s conocer sólo u n a p a r t e de ella. de este modo. esto es.com .

incluso. de si cabe corroborarla de algún modo.. Mas esperar — o conjeturar— que una sucesión matemática se a p r o x i m a r á . la cual se basa en la simetría y la equivalencia geométrica de las seis caras del cubo. y precisamente u n a hipótesis acerca de las frecuencias de la sucesión empírica ^. nos cuidaremos exclusivamente de sucesiones matemáticas. es decir. en los apartados 65 a 68. http://psikolibro. no (¡uiere decir que esté excluida de nuestra discusión de los problemas de la teoría de la p r o b a b i l i d a d .La probabilidad 157 llegar a los a p a r t a d o s 63 a 66. las tasas de m o r t a l i d a d estimadas constituyen u n buen ejemplo. sin embargo. cit. no es otra cosa que formar una hipótesis. lo cual. y de si es falsable. ya que. el problema de la decidMUdad de las hipótesis frecuenciales: esto es. En cuanto a las hipótesis frccuenciales basadas en una extrapolación estadística. la cuestión de las «fuentes» de nuestras estimaciones de frecuencias no es u n problema del cálculo de probabilidades . princip a l m e n t e . se averiguan datos estadísticos acerca de la m o r t a l i d a d . y de ellas deducimos otras frecuencias. Al calcular frecuencias aceptamos unas como dadas. no importa lo más m í n i m o la m a n e r a en que se obtienen las frecuencias con las cuales empezamos nuestros cálculos: podemos haberlas hallado por un recuento real. Con «hipótesis equiazarosayt me refiero a una hipótesis que afirme que las probabilidades de las diversas p r o p i e d a d e s p r i m a r i a s son iguales: hace u n a aserción de equidistribución. asimismo. simplemente. * Cf.blogspot. Indudablem e n t e . estas hipótesis se suelen apoyar en consideraciones de simetría'^. o conjeturar. ya que es conveniente tratarlos al mismo t i e m p o que la «ley de los grandes números». op. y la otra se apoya en una extrapolación de resultados estadísticos. no tiene ninguna influencia sobre el modo en que podemos calcular tales frecuencias. 41-64. Tenemos u n ejemplo muy típico en la conjetura de que al tirar u n dado se obtendrán frecuencias iguales. el apéndice *IX. que se a p r o x i m a n —en lo que respecta a las frecuencias— a las sucesiones empíricas de carácter azaroso o aleatorio. podemos.. el de si puede someterse a contraste una conjetura o hipótesis de esta índole.) Así pues. a una empírica. mediante u n a regla matemática o a p a r t i r de hipótesis v a r i a d a s . IV. En este caso. y —en caso afirmativo— de cómo.com . dos maneras en que pueden aparecérsenos como verosímiles: una es la estimación que se basa en u n a «hipótesis equiazarosaii (o hipótesis de igual p r o b a b i l i d a d ) . en lo que respecta a clases finitas. pero sólo de aquéllas de que podamos esperar. Cf. pági. En el caso de sucesiones empíricas infinitas podemos distinguir dos «fuentes» principales de nuestras estimaciones hipotéticas de frecuencias. y sobre la hipótesis de que las tendencias observadas " Discutiré más adelante. ' Keyncs se ocupa de estas cuestiones en su análisis del principio de indiferencia. haberlas inventado. Así pues. en lo que se refiere a las frecuencias. Lo mismo ocurre con nuestras estimaciones de frecuencias en sucesiones infinitas. El liccho de que nuestras estimaciones de las frecuencias en sucesiones empíricas aleatorias sean hipótesis. nos interesamos por éstas. cap.

La distinción que hago entre hipótesis equiazarosas y extrapolaciones estadísticas corresponde. ya que. más -o menos. con la clasificación y recuento reales de acontecimientos y sucesiones de acontecimientos pasados. será siempre una p u r a conjetura. sin duda alguna. por ejemplo. y p e r m i t i r á n . una estimación hipotética —es decir. Por otro lado. o sea. Quienes estén inclinados al inductivismo tenderán quizá a dejar de lado el carácter hipotético de estas estimaciones: pueden confundir. i m p o r t a mucho más que se vea con entera claridad el hecho de que toda estimación frecuencial predictiva. Chuprov utiliza la expresión «probabilidad a priori» para todas las hipótesis frecuenciales.com . será m e j o r que los evitemos. con objeto de distinguirlas de sus contrastes estadísticos. ' Born y Jordan. que «deducimos» estimaciones de p r o b a b i l i d a d —esto es. esto es. y no veo ninguna razón p o r la que tales conjeturas h a b r í a n de estar inspiradas exclusivamente p o r la acumulación de u n a gran masa de observaciones inductivas.158 La lógica de la investigación científica continuarán siendo estables muy aproximadamente. P o r m i parte creo. a m e n u d o . P e r o desde u n punto de vista lógico semejante pretensión no está justificada en absoluto: no hemos realizado deducción lógica a l g u n a . pues las suponen basadas en u n a experiencia estadística —esto es. incluyendo cualquiera que podamos obtener p o r extrapolación estadística — y . exclusivamente por nuestras reflexiones acerca de la importancia de la simetría y p o r otras consideraciones p a r e c i d a s . a la distinción clásica entre probabilidades «a priori^) y «a posterioriit. página 308. Se pretende. de los resultados obtenidos a posteriori. Ciertos creyentes en la lógica inductiva mantienen que las hipótesis equiazarosas son «deductibles empíricamente» o «explicables empíricamente». por recuento empírico. predicciones de frecuencias— a p a r t i r de acontecimientos pasados que se han clasificado y contado (así las estadísticas de m o r t a l i d a d ) . A. y como. en todo caso. o de que no cambiarán mucho — a l menos d u r a n t e el período inmediatamente subsiguiente—. tal vez. todas las que se refieran a sucesiones empíricas infinitas—. lo único que hemos hecho es p r o p o n e r una hipótesis no verificable. http://psikolibro. emplean el primero de estos términos para denotar una hipótesis de equidistribución. u n a predicción frecuencial apoyada en extrapolaciones estadísticas— con u n a de sus «fuentes» empíricas. en su Elementare Quantenmechanik (1930). A. a p a r t i r de los acontecimientos que se h a n clasificado empíricamente y sometido a recuento. p o r tanto. sin embargo. no atribuyo demasiada i m p o r t a n c i a a estas cuestiones acerca del origen o «fuentes» de nuestras estimaciones (cf. se lleva a cabo u n a extrapolación desde los casos conocidos a los desconocidos: esto es. que al hacer este tipo de estimación frecuencial hipotética nos guiamos. en frecuencias observadas empíricamente—. la extrapolación. P e r o como estos términos se emplean en tantos sentidos diferentes ^. están indisolublemente impregnados de asociaciones de orden filosófico.blogspot. a m e n u d o . el apartado 2 ) : en mi opinión. ha de ir mucho más lejos de lo que estamos autorizados a afirmar basándonos en las observaciones. además. Con todo. que j a m á s p o d r á justificarse lógicamente: la conjetura de que las frecuencias p e r m a n e c e r á n constantes.

de las que se definan sin hacer uso p a r a nada de la p r o p i e d a d del elemento que se ha de seleccionar ^. La m a y o r p a r t e de las críticas que se han alzado frente a este axioma están dirigidas contra un aspecto de su formulación de escasa importancia relativa y bastante superficial: se refieren al hecho de que entre todas las selecciones posibles h a b r á una que será —digamos—• la de las tiradas que sacan cinco. quizá sea imposible demostrar que el concepto de colectivo definido por medio de u n axioma de aleatorie- *^ Este es. pero sin desarrollarla. cast.. por ejemplo. todo sistema de j u g a r puede considerarse siempre como una selección sistemática). 1932. Pero otras se conservan: así. Debido a esto. p o r tanto. págs. y. en donde se dice que esta formulación «no es expresable matemáticamente». 594 y sig.blogspot. este «axioma» forma p a r t e de su definición del concepto de colectivo. m e d i a n t e ellos voy a e x a m i n a r ahora el axioma de aleatoriedad de Von Mises — o principio de exclusión de los sistemas de j u g a r — . y a que. sin embargo. La critica de REICHENRACH. la frecuencia de los cincos en esta selección será inuy diferente de la misma en la sucesión original. sea capaz de ocupar su puesto. precisamente. es muy parecida.. En la teoría de Von Mises. 25. 46 (T.. en Mathematische Zeitschrift 34. 1916. Pero cabe contestar a los innumerables ataques levantados contra esta formulación '^ sin m á s que señalar que podemos formular el axioma de aleatoriedad de Von Mises sin e m p l e a r en absoluto las expresiones discutibles ^. E S T U D I O DEL AXIOMA DE ALEATORIEDAD En el apartado 54 hemos introducido y explicado los conceptos de selección ordinal (esto es. FEICL. y llevado a cabo en los apéndices IV y *VI. 1930. ' C£. trad. Wahrscheinlichkeit.)']. pág. 256. ingl. por ejemplo. pág. De esta forma desaparecen las dificultades que hemos mencionado.. pues espero encontrar u n requisito más débil que. ' Dorge ha hecho una observación análoga. 1939. Statlstik und Wahrheit (1928).La probabilidad 159 E n el estudio que realizo a continuación del axioma de aleator i e d a d t r a t a r é de e n c o n t r a r sucesiones matemáticas que se aproximen a las sucesiones empíricas a l e a t o r i a s : lo cual quiere decir que h a b r é de estudiar hipótesis frecuenciales *^. evidentemente. p o r e j e m p l o : los límites de las frecuencias de un colectivo h a n de ser insensibles a las selecciones ordinales y de vecindad y a todas las combinaciones posibles de ambos métodos de selección. 33 [vers.. ' et. en Erkenntnis 1. la obra de VoN MISES. 58. pues es posible redactarlo así.com . el programa a que aludía en la nota *1 anterior. pues p i d e que los límites de las frecuencias de u n colectivo sean insensibles a todo tipo de selecciones sistemáticas (como indica el autor mencionado. pág. http://psikolibro. de selección según la posición) y de selección de v e c i n d a d . Von Mises — a l formular el axioma de aleatoriedad— habla de lo que él llama «selecciones» o «elecciones» que sean «independientes del resultado» de la tirada en cuestión. pág.

P r o p o n g o . es enteramente suficiente postular la exclusión de una clase especial de selección de vecindad. *' La referencia al apéndice IV tiene considerable importancia. y. es posible construir ejemplos (cf. sino también necesarios. REICHENBACH. en el sentido de lihertad-ít p a r a todo n. Vereinigung 42. por ejemplo.160 La lógica de la investigación científica dad tan exigente no es c o n t r a d i c t o r i o . parece imposible construir u n ejemplo de u n colectivo —con lo cual se demostraría que existen colectivos—.) P o r lo menos. ya que podemos demostrar ahora que el concepto de sucesión matemática azarosa no es un concepto vacío. en realidad. mas no puede existir semejante regla p a r a u n colectivo en el sentido de Von Mises. más brevemente. *' Es controvertible. La p r i n c i p a l ventaja que tenemos haciendo esto es que no se excluyen todos los sistemas de jugar. o. * Cf. con lo cual quedamos a salvo de la objeción de K a m k e que hemos indic. entonces los axiomas elegidos no sólo deben ser suficientes p a r a la deducción de los teoremas del sistema. Wald. Axiomatik der W^ahrscheinlichkeitsrechnung.blogspot. reemplazar el principio de Von Mises de exclusión de los sistemas de j u g a r p o r el requisito menos exigente de «libertad absoluta». p o r tanto. los teoremas del cálculo de p r o b a b i l i d a d e s . el teorema especial de la multiplicación o teorema de B e r n o u l l i — . 1932. KAMKE. que sea ((absolutamente libréis. sin embargo. Realmente.. ya que cualquier regla podría emplearse como sistema de j u g a r o como sistema de selección. dicho de otro m o d o : que la clase de los «colectivos» no es u n a clase vacía. Einführung in die Wahrscheinlickkeitstheorie (1932).ido más arriba. por tanto. pues. de modo que es posible dar reglas matemáticas p a r a construir sucesiones que sean ffabsolutamente libres» en nuestro sentido. y Jahresbericht der üeutschen mathem. pues entonces podría construirse un ejemplo de una sucesión (por medio de una especie de método de la diagonal). si ha de eliminarse un conjunto numerable cualquiera dado de sistemas de jugar. p o r definición. Mathematische Zeitschrijt 34.com . cf. Debe oponerse también la objeción de Kamke a la tentativa de Reichenbach de perfeccionar el axioma de aleatoriedad introduciendo sucesiones normales. ya que esle autor no ha logrado demostrar que tal concepto sea un concepto no vacío. se pide demasiado. 1932. página 147. definir las sucesiones malemá'icas azarosas como las que cumplen este requisito. ( K a m k e h a acentuado enérgicamente la necesidad de demostrar tal cosa*. que sea lihre-n de secuelas para todo re. esta crítica parece incontrovertible si se eliminan todos los sistemas posibles de jugar *^ Sin embargo. el apartado a) del apéndice I V ) . P e r o p u e d e mostrarse que la exclusión de todos los sistemas de selección es innecesaria para la deducción del teorema de Bernoulli y de sus corolarios . página 606. Obsérvese tcm- http://psikolibro. Si vamos a axiomatizar un sistema de enunciados — e n este caso. frente a la idea de excluir todos los sistemas de jugar es posible p l a n t e a r otra objeción : la de que. Esto se debe a que p a r a dar u n ejemplo de una sucesión infinita qu^ haya de satisfacer derterminadas condiciones es imprescindible una regla m a t e m á t i c a . y de ahí que es coherente *-. Véase el apartado *54 de mi Postscript (texto siguiente a la nota 5) acerca de A. y. ya que basta pedir que la sucesión sea insensible a las selecciones efectuadas de acuerdo con acervos-re arbitrarios de predecesores: es decir. en particular.

La probabilidad 161 Quizá h a de parecer extraño que tratemos de dibujar los rasgos. Cf. a p r i m e r a vista. . el axioma de aleatoriedad de Von Mises puede presentar u n aspecto que se ajuste más a nuestras intuiciones: pues cuando nos dicen que u'. Una p r o p i e d a d típica de todas estas selecciones es que no se refieren a un elemento absolutan-. por ejemplo. por medio de sucesiones matemáticas que han de conformarse a las reglas más estrictas. las selecciones de vecindad «normales» o «puras» *^. n + k. tan irregulares. . de suerte que toda presunción de regularidad falle en algún punto lejano de la sucesión —con tal de que continuemos t r a t a n d o de falsar la conjetura de regularidad prolongando suficientemente la sucesión—. pensamos que ocurre en las sucesiones debidas al a z a r . eliminamos muchas combinaciones de estos dos tipos de selección (por ejemplo. finalmente. e t c . y qiie. 2/i + k. el i'illimo párrafo del apartado 60. el apartado s i g u i e n t e ) : en p r i m e r término. y..ia sucesión debida al azar tiene que ser completamente irregular. efectivamente. El requisito de libertad-» para todo n —o sea.. más adelante. si bien uno muy importante. ' Ejemplo: la selección de todos los términos cuyo número sea* primo. Solamente *•' no quedan excluidos los sistemas de jugar que se refieren a las distancias absolutas de los elementos a un elemento (inicial) absoluto ^. de las sucesiones debidas al azar. el a p a r t a d o 4 3 ) . entonces a fortiori no serán sucesiones regulares de un tipo p a r t i c u l a r . 11 http://psikolibro. es decir. la nota *3 del apartado 60. pueden dar la misma siibsucesión seiccoirnada si la niuneración de la sucesión original empieza en otro elemento (a])ropiado). y. nuestro requisito de «libertad absoluta» no hace sino excluir u n tipo particular de sucesión r e g u l a r . y la nota 6 del apai> tado 'SI de mi Postscript. la selección de todo n-ésinio elemento siempre que su vecindad posea ciertas características especificadas constantes). excluimos también la selección ordinal «normal». se trata de un tipo importante teniendo en cuenta el hecho de que el requisito que hemos exigido excluye implícitamente los tres tipos siguientes de sistemas de jugar (cf. Pero este ari^umento intuitivo favorece también mi p r o p u e s t a : pues si las sucesiones debidas al azar son irregulares. es decir. En consecuencia. que escoge elementos que distan entre sí una magnitud constante. más adelante. son sistemas de jugar sencillos (cf. aquellas por las que seleccionamos de acuerdo con una característica constante de la vecindad.com ..blogspot.. consciente o inconscientemente. los sistemas de j u g a r que están excluidos por el requisito que h e impuesto son los que podrían emplearse sin conocer el p r i m e r elemento de la suces i ó n : son invariantes respecto de ciertas transformaciones ( l i n e a l e s ) . ahora bien. que el resultabién que la mayoría de las objeciones que se han opuesto a mi teoría se contestaban eu el párrafo siguiente del texto. P u e d e verse que. ** Solamente es exacta la palabra «solamente» si hablamos de sistemas de jugar predictivos: cf. como los que están numerados con k.ente primero de la sucesión. tal cosa nos parece enteramente satisfactoria. de «libertad absoluta»— parece también estar de muy buen acuerdo con lo que la mayoría de nosotros. por ello..

" ' (1) es válida p a r a sucesiones finitas de segmentos imbricados.o la sif. 59. PROBABILIDAD OBJF. A una frecuencia límite correspondiente a una sucesión aleatoria se la llamará prohahilidad objetiva de la propiedad en cuestión dentro de la sucesión considerada. a saber. Se dirá que una sucesión de eventos o una sucesión de pro|íiedades —especialmente. Esto puede expresarse también del modo siguiente: sea azarosa — o aleatoria— la sucesión a. insensibles a toda selección basada en las propiedades de un acervo-n cualquiera de predecesores.„)F"(u) = « C „ p ' " 9 ' ' . mas para *' Actualmente me inclinaría a emplear el concepto de «probabilidad objetiva» de un modo diferente: esto es. utilizo este concepto meramente como auxiliar para la construcción de cierta forma de la teoría frecuencial.TIVA A la vista de lo que se ha diclio hasta ahora proiiniifi. de suerte que abarcase todas las interpretaciones «objetivas» del cálculo de probabilidades formal. y se la sindiolizará por F . en este caso. Aquí —en el apartado 59—.162 La lógica de la investigación científica do de una tirada de u n dado no depende de los resultados de las tiradas anteriores (y la costumbre de menear el dado antes de tirar está encaminada a asegurar esta «independencia»). como la interpretación frecuencia! y —muy en especial— la interpretación de propensiones que estudio en el Postscript.com . E L PROBLEMA DE B E R N O U L L I La p r i m e r a fórmula b i n o m i a l que mencionamos en el apartado 56. u n a alternativa— es «azarosa» o «aleatoria» cuando y sólo cuando los límites de las frecuencias de sus propiedades primarias sean «absolutamente l i b r e s » : esto es. dotada de la propiedad p r i m a r i a /9. se c u m p l i r á lo s i g u i e n t e : „F(|3) = a F ' (P) Hemos de mostrar ahora que nuestra definición basta para deducir los principales teoremas de la teoría matemática de la probabilidad. SUCESIONES AZAROSAS. 60. Y luego —en el apartado 6 4 — modificaremos la definición dada aquí de tal manera que se la haga independiente del concepto de limite de frecuencias *^. en un sentido más amplio. Apoyándonos en el mismo supuesto obtenemos inmediatam e n t e u n a fórmula que corresponde exactamente a aquélla. y se la puede deducir sobre la hipótesis de que la sucesión finita a sea al menos libre-re—1. „.niente definición.blogspot. http://psikolibro. en especial el de Bernoidli.

Y después hacemos ver ' Puede llamarse «problema casi bernoulliano» a la cuestión correspondiente en el caso de sucesiones de segmentos imbricados. Mathematische Zeitschrif 34.de la p r o b a b i l i d a d objetiva de la propiedad m en una sucesión de segmentos adyacentes (o sea. si a es infinita y al menos libre-n-1. sino por medio de la «libertad-n de secuelas»: con lo cual he hecho aquél accesible al método de inducción matemática.) *' Doy aquí solamente un bosquejo de la demostración. por implicación. en lugar de las sucesiones de segmentos imbricados.- (3) Esta fórmula difiere de la ( 2 ) de dos modos distintos: en p r i m e r lugar. ya que F — e s decir. que es la siguiente: „„F(m) = " C ^ p ^ í " . ' REICHENBACH (Axiomatik der ITahrscheinUckkeitsrechnnug. llamo problema de Bernoulli a la cuestión —a que responde (3)—. azarosas o aleatorias. al problema de a ( n ) F ( m ) .blogspot. mientras que no te cumple necesariamente lo contrarío». no contiene el símbolo F ' . Los lectore» no intCTesado* an ella pueden pasar al último párrafo del presente apartado. se la afirma de sucesiones de segmentos adyacentes. la nota 1 del apartado 56 y también el apartado 61. cf.. a su vez. La demostración *^ de la fórmula ( 3 ) puede llevarse a cabo en dos pasos. a la cuestión del valor de a „ F ( í n ) ) ^. libres-re p a r a todo n). esto es. * http://psikolibro. por tanto. y. a„. pág.. a („). sino el F . la fórmula (2) o segunda fórmula b i n o m i a l debe p o d e r aplicarse también a ellas. al definir el concepto de «libertad de secuelas» no directamente. Siguiendo a Von Mises. a („). P a r a resolverla — y .' » (2) Puesto que las sucesiones azarosas son absolutamente libres (esto es. entonces „(^jF'(m) = « C ^ p » g ' . 1932. además. a„. (Mi demostración es posible gracias al hecho de haberme apartado de los procedimientos anteriormente empleados.com . Mostramos p r i m e r a m e n t e que la fórmula ( 2 ) no sólo es válida p a r a sucesiones de segmentos imbricados. la p r o b a b i l i d a d objetiva— está definida únicamente p a r a sucesiones azarosas. 603) se opone implícitamente a esta aserción cuando escribe: «. pero las sucesiones normales de Reichenbach son aquéllas para las que es válida (3). las sucesiones normales están libres también de secuelas. sino t a m b i é n p a r a sucesiones de segmentos adyacentes.La probabilidad 163 sucesiones infinitas: es decir. A continuación nos ocuparemos exclusivamente de sucesiones azarosas o aleatorias (tal como se las ba definido en el a p a r t a d o anter i o r ) . y esto cualquiera que sea el valor escogido de n. Todo lo cual quiere decir que afirma. Vamos a mostrar que para las sucesiones azarosas es válida — a d e m á s de la fórmula ( 2 ) — u n a tercera fórmula binomial ( 3 ) . p a r a deducir la tercera fórmula binomial ( 3 ) — basta asumir que < es azarosa o x aleatoria ' (pues p a r a nuestra tarea equivale a mostrar que el teorema especial de multiplicación es válido p a r a la sucesión de segmentos adyacentes de una sucesión aleatoria a ) . que las sucesiones de segmentos adyacentes son.

las parejas de a formpdas por los números 1. hemos dado el p r i m e r paso (e incluso hemos ido un poco más lejos). a„.0 ha de aparecer demasiado poco frecuentemente («demasiado frecuentemente» y «demasiado poco frecuentemente» en comparación con la fórmula b i n o m i a l ) . 5 . estas sucesiones constituyen u n ejemplo típico de lo que p o d r í a n llamarse «sucesiones con s e c u e l a s » ' . aj. Las sucesiones de segmentos adyacentes.„.. y pueden obtenerse a p a r t i r de éstas por medio de una selección ordinal n o r m a l . el segmento 0. decididamente. de segmentos imbricados podemos seleccionar dos — y sólo dos— sucesiones distintas... . y luego será fácil generalizar esta fórmula para todo n.F'(m) Esbozaré primero esta demostración para n = 2: ver que „. A p a r t i r de una sucesión c (.. quinto.^. pues si la pareja 0. Lo cual contradice la «lib e r t a d absoluta» de a: pues. esto es.. si somos capaces de mostrar que los límites de las frecuencias de las sucesiones imbricadas.0 perteneciesen a una sola de las dos sucesiones 0^2. de 0^2)1 o sea. tercero. Así pues.164 La lógica de la investigación científica que estas últimas son «absolutamente libres».2... de «(2). de segmentos adyacentes: una de ellas. de acuerdo con la segunda fórmula bino' Von Smoluchowski apoyaba su teoría del movimiento browniano en sucesiones con secuelas. sexto.4. http://psikolibro... en sucesiones de segmentos imbricados.F'{m) (4) esto es.6. 4 . . ya que. «(„).blogspot..... 6 . p o r e j e m p l o . 3.0 aparezca demasiado frecuentemente en la sucesión ( A ) . contiene los segmentos p r i m e r o . ) Primer paso. entonces dicha pareja debe aparecer —en segmentos suficientemen'. son subsucesiones de a („>. son insensibles a la selección ordinal normal.0 aparece en ( A ) con m a y o r frecuencia que en ( B ) . 7 . las parejas de elementos de a constituidas p o r los números 2. etc. cuarto. es decir. la otra — p a r a denotar la cual utilizaremos el símbolo ( í 5 ) — contiene los segmentos segundo... Supongamos ahora que la fórmula ( 4 a ) no sea válida para una de las dos sucesiones ( A ) o ( B ) . no es «absolutamente l i b r e » : de hecho. entonces.. en la sucesión ( B ) tiene que aparecer una desviación complementaria... . haré (da) {m < 2) es v e r d a d e r a . . a .. y las correspondientes a la frecuencia m e n o r de dicha pareja serían las que dominarían si ésta perteneciese a ambas sucesiones «j.F'(m) = . (No es posible invertir el orden de estos pasos.^^F'(m).e largos de < (2) — más frecuentemente a ciertas distancias x características e n t r e sí que a otras distancias m u t u a s : las distancias correspondientes a la frecuencia m a y o r serían las que prevalecerían si las parejas 0. de modo que el segmento (o sea. que denotaremos con ( A ) . Pero esto se encuentra en contradicción con la «libertad absoluta» que hemos asumido para a . es decir. la p a r e j a ) 0. ya que en tal caso hemos demostrado la fórmula °nF'(m) = a.com . 5. una sucesión de segmentos imbricados.

que son azarosas —o.1— con mayor frecuencia de lo que aparecería si ( A ) fuese «absolutamente l i b r e » . Mediante u n a argumentación análoga p u e d e mostrarse que las sucesiones a „ son «absolutamente libres». Lq^ mismas consideraciones subyacen al «segundo paso» de la demostración. aquélla e n t r a ñ a que la frecuencia con que aparece u n a sucesión d e t e r m i n a d a de longitud n en cualquier sucesión de a (n) depende exclusivamente del núníero de unos y de ceros que aparecen en ella. una pareja concreta de a ) . como compensación debe ocurrir lo contrario en ( B ) .1 tendría que aparecer con m a y o r frecuencia en la subsucesión seleccionaila a p a r t i r de ( A ) de acuerdo con el segmento predecesor 0. *"" La iüi-mulación que sigiie puede ayudar desde el punto de vista intuitivo: si las parejas 0. y es posible mostrar.0. 1. lo cual quiere decir que el segmento 1. P e r o este supuesto contradice a la «libertad absoluta» de la sucesión la.0.1 sigue al 0. estamos ya autorizados para r e m p l a z a r F ' p o r F en ( 4 ) : lo cual quiere decir que podemos aceptar la pretensión de que la tercera fórmula binomial resuelve el problema de Bernoulli. ha de aparecer otro segmento — d i g a m o s . Así se termina nuestro es<iuema de los dos pasos. m e d i a r l e consideraciones análogas a las anteriores. se sigue de ello la validez de ( 4 ) . En efecto : supongamos que una de las dos sucesiones aj — p o r ejemplo. la ( A ) — reo sea libre-1 . con lo que se completa el p r i m e r paso de la demostración. en ( A ) . y pondremos de manifiesto que éstas son libres-l. y no de su coíococíón en la sucesión *^.0 son más frecuentes a ciertas distancias características que a otras. de otro modo. además. P o r tanto. sino también libres-re p a r a todo re.blogspot.La probabilidad 165 m i a l . que el supuesto de una aparición preferente a ciertas distancias características es incompatible con la «libertad absoluta» que hemos supuesto para a.1 aparecería demasiado frecuentemente — e n un segmento tiuficicntemente largo de a— a ciertas . de suerte que es posible decir de las sucesiones a que no sólo son libres-l. la cuaterna 0. a las distancias que resultarían si las dobles parejas en cifeí-iíión perteneciesen a una y la misma sucesión Cj. y. p a r a empezar. a continuación de al menos uno de los segmentos constituidos p o r dos elementos (o sea.distancias características entre s í : a saber. ya que. digamos tras del segmento 0. a otras distancias características aparecería dicha cuaterna con u n a frecuencia demasiado baja —es decir. entonces podría emplearse fácilmente este hecho como base de un sistema sencillo que mejoraría las posibilidades de un jugadorf ahora bien. Pues si en ( A ) el segmento 1. en -consecuencia. entonces. como vamos a ver.1. De este modo se demuestra ( 4 a ) . http://psikolibro. y.' aleatorias. nos tropezamos exactamente con la misma situación que a n t e s . Segundo paso.com .0 demasiado frecuentemente. y como esta demostración puede generalizarse fácilmente a cualquier n. a las distancias que prevalecerían si perteneciesen a ambas sucesiones «2—Así pues. Volvemos a considerar únicamente en un principio las sucesiones «2. Una vez más podemos generalizar esta d e m o s t r a c i ó n .0 de lo que nos h a r í a esperar la fórmula b i n o m i a l . los sistemas de jugar de este tipo üoa ineompatibles con la «libertad absoluta» de la sucesión.

si discrepa de la p r o b a b i l i d a d de los unos en la sucesión a en una cantidad menor. puede decirse que un segmento-n tiene la p r o p i e d a d «zre» cuando contiene precisamente m u n o s . pues toda selección ordinal n o r m a l de a„ p u e d e considerarse como una selección del mismo tipo de a(„) .. Cabe afirmarla únicamente. u n a vez hecha la asunción de que podemos llevar n al l í m i t e : n—>• oo. y.F(l) = p en u n a cantidad m e n o r que 8 —siendo 8 u n a cantidad tan pequeña como queramos (pero distinta de c e r o ) — : es decir. P o d e m o s tam- *^ Según creo ahora. de pasada.. insensibilidad a un tipo especial de selección de vecindad— se sigue la insensibilidad a la selección ordinal normal. 61. y para ser un poco más preciso seria menester remplazaría por «todas . o sea. mas sólo de. y la frecuencia relativa de los unos dentro de este segmento (finito) es. una caracterización que no varíe con el número ordinal del e l e m e n t o ) . a u n a selección que tenga en cuenta una caracterización constante de la vecindad. Wald) del apartado *54 de mi Postscript. que pudieran utilizarse como sistemas de jugar». Según i n d i q u é en el a p a r t a d o 56. más arriba. que ¿1 llama «teorema de Bayesx o «la segunda le^ de los grandei niímerot)). ya que ésta es idéntica a a(i) y a « j . las sucesiones a que sean. p o r fin. L A LET DE LOS GRANDES NIJMEROS (TEOREMA DE B E R N O U L L I ) El teorema de Bernoulli —o (primera^) «ley de los grandes números»—. por tanto.166 La lógica de la investigación científica Hemos hecho patente también. al del valor de a „ F ( m ) . http://psikolibro. pues. además. de sucesiones a infinitas. «absolutamente libres».. Hemos mostrado. y la nota 6 (que se refiere a A.p u e d e deducirse de la tercera fórmula binomial mediante razonamientos p u r a m e n t e aritméticos. naturalmente. la nota *4 del apartado 58. ya que solamente en éstas p u e d e n a u m e n t a r indefinidamente de longitud los segmentos-re de las sucesiones «n. Cf. ' Von Mises distingue el teorema de Bernoulli —o de Poisíon— de ¿u inverío. que de la «libertad absoluta» — q u e quiere decir. Podemos establecer ahora la siguiente definición: u n segmento-w de a tiene la p r o p i e d a d « A p » si y sólo si la frecuencia relativa de los unos discrepa del valor o. entre otras cosas.. Y.blogspot. m/n. Lo mismo ocurre con las sucesiones a„ de segmentos adyacentes.com . P u e d e verse fácilmente que otra consecuencia ulterior es la insensibir lidad a cualquier selección «pura» de vecindad (esto es. puesto que n a d a más podemos llevar n al límite (n —*• C ) si asumimos la libertad-re p a r a todo re. O El teorema de Bernoulli nos da la solución de un p r o b l e m a sum a m e n t e afín al que (siguiendo a Von Mises) h e denominado «problema de B e r n o u l l i » : concretamente. que las sucesiones a („) de segmentos imbricados son insensibles a la selección normal 'ordinal siempre que a sea «absolutamente libre».. será también aplicable a la sucesión a misma. la palabra «todas» es errónea. por tanto. se sigue que la «libertad absoluta» ha de ent r a ñ a r insensibilidad a todas *^ las combinaciones de estos dos tipos de selección.

a la cuestión acerca del valor de a „ F ( A p ) . a la fórmula correspondiente a la anterior. de los que tienen la p r o p i e d a d A p ) dentro de sucesiones a „ : contesta. introduciendo el concepto de una «buena muestra»: el original se vaha únicamente del definieru de dicho concepto. y. empleando el mismo método. F ( A p ) se aproxima a su valor máximo. llevaría. mutatis tnutandis. seleccionado de u n a sucesión aleatoria a. que es análoga a ella. la frecuencia de dichos segmentos (que poseen la propiedad A p ) crecerá también. lo que voy a decir acerca del teorema de Bernoulli. por tanto. la fórmula ( 1 ) — del modo siguiente: Diremos que u n segmento finito de ( g r a n ) longitud determinada. y que sean. en otro caso. ' http://psikolibro. es una «buena muestra» si y sólo si la frecuencia de los unos en tal segmento difiere de p —esto es. con ella. el valor de a n F ( A p ) (y que este crecimiento será m o n ó t o n o ) . el teorema de Bernoulli responde a la pregunta acerca del valor de la frecuencia — o p r o b a b i l i d a d — de segmentos de este tipo (o sea. por tanto. Es posible expresar lingüísticamente el teorema de Bernoulli —esto es. 1.blogspot. y. p o r pequeño que sea el de 8. por tanto. Podemos decir que la probabilidad de dar con una buena muestra se acerca a 1 cuanto queramos con-tal de que hagamos los segmentos en cuestión suficientemente largos * \ Cf. lím „ F'(Ap) = 1 (para cualquier valor de Ap) (2) que es válida para sucesiones de segmentos imbricados y p a r a selecciones ordinales normales de ellos. del valor de la probabilidad de los unos en la sucesión aleatoria a— en una cantidad menor que una pequeña fracción fijada a r b i t r a r i a m e n t e .La probabilidad 167 bien expresar esta condición d i c i e n d o : u n segraento-n tiene la prop i e d a d « A p » si Y sólo si I p | < S . Ahora b i e n . tendrá la propien d a d « A p » . P u e d e decirse que ( 2 ) es una variante del teorema de Bernoulli — a la cual se aplica. p a r a sucesiones con secuelas (estudiadas por Smoluchowski'').' En la traducción se ha refundido esta frase (sin alterar su contenido). La demostración de Bernoulli (que puede encontrarse en cualquier tratado de cálculo de p r o b a b i l i d a d e s ) procede a evaluar semejante aumento apoyándose en la fórmula binomial . la segunda fórmula binomial. y. el valor de a . lo cual puede expresarse con los símbolos conocidos a s í : lím a F(Ap) = 1 (para cualquier valor de Ap) (1) n —*• w Se llega a esta fórmula transformando la tercera fórmula binomial (para sucesiones de segmentos adyacentes). Intuitivamente se adivina que si el valor de 8 ( 8 > 0 ) está fijado y n crece. libres-n. se encuentra que si n aumenta más allá de todo límite. pero corresponde a sucesiones de segmentos imbricados.com . La fórmula (2) misma da lugar a la ( 1 ) en caso de que se seleccionen segmentos que no estén imbricados. la nota 3 del apartado 60 y la nota 5 del 64.

y que. P o r t a n t o . fluctuaciones relativamente g r a n d e s ) . es decir. el valor de la frecuencia relativa se realiza r a r a m e n t e en segmmitos cortos (si se los compara con los largos). o el hecho de que las sucesiones aleatorias son estadísticamente estables *^.com . crece monótonamente al crecer la longitud n del segmento y decrece también monótonamente al decrecer n. por tanto. Así pues.168 La lógica de la investigación científica Al formular de este modo el teorema aparece dos veces la palabra «probabilidad)^ (o «valor de la probabilidad»). En consecuencia. la mayorifi de las desviaciones (del valor de p) se' ha7>ún tan pequeñas como queramos en segmentos suficientemente l a r g o s . en la mayoría de los casos. este c o m p o r t a m i e n t o estadísticamente comprobable de los segmentos finitos. encontraremos. el teorema de Bernoulli afirma que los segmentos pequeños de las sucesiones azarosas muestran a m e n u d o grandes fluctuaciones. podemos decir también lo que sigue. tal que las frecuencias relativas del segmento total y de casi todos los subsegmentos largos se desvían muy poco de ella.blogspot. el siguiente r e s u l t a d o : existe una frecuencia media característica. su Treati' se. mientras que las correspondientes a subsegmentos más pequeños discreparán cada vez más —-y más a m e n u d o — de dicha frecuencia media según vayamos escogiéndolos m á s y más pequeños. (No hace al caso para la discusión presente cómo Ueganios al valor . Cabe d e n o m i n a r este hecho. por tEnto.. El teorema de Bernoulli enuncia que los segmentos cortos de sucesiones «absolutamente libres» o azarosas mostrarán a menudo discrepancias de p relativamente grandes (y. dicho s u c i n t a m e n t e : que en *' KEYNES dice de la «ley de los grandes números» que «un nombre mucho mejor para ella sería el de la 'estabilidad de las frecuencias estadísticas'» (cf. llamándole su «comportamiento casi-convergente». 336). a „ F ( A p ) .) Teniendo en cuenta que la frecuencia de Bernoulli.: podría ser. de un modo m á s b r e v e : la frecuencia p se realiza a p r o x i m a d a m e n t e en casi todos los segmentos suficientemente largos. o. por ejemplo. discrepancias de p cada vez más pequeñas al a u m e n t a r su longitud. dicho de otro modo. las desviaciones grandes se h a r á n tan raras como q u e r a m o s . con objeto de hallar p o r recuento — o quizá erapleando otros métodos empíricos y estadísticos— cuáles son las frecuencias en sus subsucesiones. ¿Cómo debe interpretarse o traducirse a q u í ? En el sentido de mi definición de frecuencia sería menester traducirla del modo siguisiite (y doy en cursiva las dos versiones de la p a l a b r a «probabilidad» en el lenguaje frecuenc i a l ) : una mayoría aplastante de todos los sígüíentos suficientemente largos serían «buenas muestras». si tomamos u n segmento m u y largo de u n a sucesión aleatoria. el resultado de u n a estimación hipotética. http://psikolibro. pág. mientras que en los más largos se observarán. su fioí-uencia relativa discreparía del valor p de In frecuencia de la sucesión aleatoria en cuestión. en una cantidad tan pequeña como q u i í i ó r a m o s . mientras que los grandes se c o m p o r t a n siempre de una m a n e r a que sugiere constancia y convergencia. en la inmensa mayoría de los casos.

por profundo* q u e sea (cf. y está en su pleno derecho. * La cita precedente ha tenido q u e insertarse porque vuelve a t r a d u c i r el pasaje q u e yo había citado de la edición a l e m a n a d e Keynes. A este comportamiento es a lo que se refiere «Za ley de los grandes númerosy>. Lo cual. y puede d a r u n a inlerprelación clara de la fórmula de Bernoulli y de la ley de los grandes números. según él. N o planteo n i n g u n a objeción a l seg u n d o uso d e la expresión «creencia racional» ( q u e es el q u e podría también verterse por «es casi seguro q u e . El teórico de la frecuencia no tiene ninguna dificultad p a r a traducir esta palabra. . . cuando interpreta las palabras «la p r o b a b i l i d a d de .. demostrar tal cosa m e d i a n t e teorema alguno. con las p a l a b r a s de K e y n e s . ..» — o . que la frecuencia relativa discrepará de su valor más probable p en u n a cantidad menor q u e u n a dada.. 62.. » ) . a s / mismo. pero cuando contiiúJa diciendo «.. » .. y en lo grande orden y constancia. al menos cuando se oyen p o r p r i m e r a v e z . u n a frecuencia r e l a t i v a : a saber. .. p á g .La probabilidad 169 lo pequeño encontramos desorden y aleatoriedad. " K E Y N E S . p. esto es. de acuerdo con su definición. debería poderse traducir a s í : «Si el grado de creencia racional en el acontecimiento de u n evento es p . entonces . carece enteramente de sentido * \ pues las frecuencias relativas Von Mises emplea también la expresión ucasi sei^uroi^. n i cómo sea posible. el apartado 4 9 y el apéndice * I X ) . en ambos casos. a lo q u e si objeto es a q u e p sea u n a vez u n grado d e creencia racional y otra u n a f r e c u e n c i a : dicho d e otro modo.com . http://psikolibro. «que la p r o p o r c i ó n de la aparición de los eventos divergirá de la proporción más probable. pero si traducimos de nuevo la p a l a b r a «probabley> (que a veces se s u p r i m e ) conforme a la teoría subjetiva. definida por «tiene u n a frecuencia próxima a l » *<(o igual a 1».. se acerca a 1 cuanto queramos» en el sentido de : «es casi seguro^ que . *^ Quizá merezca la pena de ser m á s explícito en este p u n t o . n o comprendo cómo pueda ser igual u n a frecuencia empírica a u n grado d e creencia racional... .. Pues tales expresiones parecen ser correctas. aquélla a cuya aparición corresponde el m á x i m o grado de n u e s t r a creencia racional». Keynes escribe (en u n pasaje q u e precede al citado m á s a r r i b a ) : «Si la probabilidad de q u e acontezca u n evento bajo ciertas condiciones es p. E L T E O R E M A DE B E R N O U L L I Y LA I N T E R P R E T A C I Ó N DE L O S E N U N CIADOS PROBABILITARIOS Acabamos de ver que al formular lingüísticamente el teorema de Bernoulli aparece dos veces la palabra «probabilidad». en la q u e se apoyaba m i texto.blogspot. pero. . entonces el texto completo es del siguiente t e n o r : «es casi seguro que las frecuencias relativas discreparán del valor p del grado de creencia racional en u n a cantidad menor que u n a dada. h a Í1. 3 3 8 . según su propia teoría. desde luego.» .. para mí.. la proporción m á s probable de sus acontecimientos con respecto al n ú m e r o total de ocasiones es p . ¿ P u e d e hacer lo mismo quien se a d h i e r e a la teoría subjetiva en su forma lógica? El teórico de la probabilidad subjetiva que quiere definir «probabilidad» como agrado de creencia racional» es perfectamente coh e r e n t e . en u n a cantidad menor que u n a dada. A Treatise on Probability ( 1 9 2 1 ) . lo único que hace es dejar en la obscuridad las dificultades que encuentra..»—.» . entonces p es también u n a proporción de acontecimientos.Í considerarse. lo cual.

. Y es claro que sería inadmisible dar a p. 181 y sig. págs.. que las frecuencias relativas no pueden ser comparadas con «grados de certidumbre de nuestro conocimiento».JI. que la teoría subjetiva es incapaz de i n t e r p r e t a r la fórmula de Bernoulli basándose en la ley estadística de los grandes números. esp. 181 y sig. y Wahrscheinlichkeitsrechnung (1931). (T. Wahrscheinlichkeit. pág. el apartado 5 7 ) . 85 (2. y pueden discrepar o no únicamente de ellas. http://psikolibro.blogspot. Cf. pág.e s decir. pues. pág. f T ." ed. ^ ] ) . aunque no sea más que porque la ordenación de tales grados es conveticional y no es necesario que se lleve a cabo por coordinación de los mismos con fracciones comprendidas entre O y 1. la deducción de la ley de los grandes n ú m e r o s — es t r i v i a l : pues podría considerarse que el hecho de que las sucesiones «absolutamente libres» sean estadísticamente estables está e n t r a ñ a d o p o r su convergencia. Pero esta opinión sería errónea.com . cast. 184 y sigs. inglcsa. [ed. 1936... Vemos.170 La lógica de la investigación científica sólo pueden compararse con otras frecuencias relativas. E L TEOREMA DE B E R N O U L L I Y EL PROBLEMA DE LA CONVERGENCIA Desde u n p u n t o de vista epistemológico. los apartados *49 a *57 de mi Postscript. págs. se podrá tolerar que la ley de los grandes números se deduzca dentro del marco de la teoría subjetiva (cf. ya que —siendo la frecuencia cercana a 1— pueden aparecer segmentos de una longitud cualquiera que discrepen de p en una cantidad cualquiera (la existencia del límite p se debe. " Pero es posible emplear el teorema de Bernoulli como puente entre la interpretación objetiva a base de «propensiones» y la estadística. 86 y sig. Pues existen sucesiones ^ que satisfacen el axioma de convergencia aunque el teorema de Bernoulli no es válido para ellas. 63. ^ Como ejemplo. he introducido tácitamente un axioma de este tipo al confinar mi investigación a las sucesiones matemáticas con límites de frecuencia (cf. En efecto. La deducción de las leyes estadísticas es sólo posible dentro del marco de la teoría frecuencial: si partimos de una teoría estrictamente subjetiva no llegaremos jamás a enunciados estadísticos — n i siquiera si tratamos de salvar la separación por medio del teorema de Bernoulli *^. 165. si no implícitamente. como Von Mises h a hecho ver con toda claridad.. ed. Statistik un Wahrheit (1928). podría uno sentirse tentado a p e n s a r que nuestro resultado . Solamente si se define la métrica de los grados subjetivos de certidumbre coordinándolos con frecuencias relativas (pero sólo entonces). por ejemplo. 136. las palabras pertinentes faltan en la traducción inglesa) [vers. pág. (2. Puede hacerse notar. En consecuencia. en estos casos. u n sentido diferente del que tenía antes de la misma ^. págs. ^ Von Mises fue quien primero señaló esto —al tratar de una cuestión análoga— en Wahrscheinlichkeit. Statistik und Wakrheit (1928). además. 137. el apartado 63).* ed. después de la deducción del teorema de Bernoulli. págs. Cf. 1936.. Von Mises cita la sucesión de las cifras que ocupan el último lugar en una tabla de raíces cuadradas con seis cifras. que se ha asumido axiomáticamente. la deducción que he esbozado de la ley de los grandes números es insalisfactoria : pues el p a p e l desempeñado en nuestro análisis p o r el teorema de la convergencia dista m u c h o de ser claro.

sin embargo. y la posibilidad de pasarse sin él: justificación que se encuentra en las exposiciones del apéndice IV. y — p o r t a n t o — sin necesidad de ningún teorema de convergencia : sólo se requería el supuesto de qüc la sucesión de referencia. El concepto de límite desempeña sólo u n p a p e l secundario : se lo emplea p a r a aplicar cierta concepción de la frecuencia relativa (que originariamente está sólo definida p a r a clases finitas. Teniendo presente esto nos damos cuenta de que el teorema de Bernoulli es. y. mi referencia al formalismo clásico está Justificada por la teoría do la probabilidad neoclásico (o do la teoría do la medida). nota *2. T r a t a r é de justificar mi conjetura — l a independencia del teorema de Bernoulli con respecto al axioma de convergencia— deduciendo este teorema sin suponer nada más qvie la libertad-re (que ha de definirse de u n modo a p r o p i a d o ) *^. que la definición de la probabilidad como limite de frecuencias es solamente una interpretación — y no la única posible— del formalismo clásico. Aún m á s : no debería olvidarse que el mismo Bernoulli dedujo su teorema dentro del marco de la teoría clásica. que http://psikolibro. y éste es enteramente insuficiente para deducir a q u é l l a . que no incluye ningún axioma de convergencia. Pues hemos visto que el teorema de Bernoulli se sigue inmediatamente de la fórmula binomial. pues. en modo alguno.La probabilidad 171 a que las discrepancias. a u n q u e pueden crecer sin límite. asimismo. Parece. sino únicamente de la «libertad absoluta» o aleatoriedad. se anulan m u t u a m e n t e ) . con tal de que sean libres-íi p a r a u n n suficientemente grande.blogspot. en realidad. Y me esforzaré p o r hacer ver Sigo considerando perfectamente justificada mi antigua duda acerca de la asunción de un axioma de convergencia. que la deducción del teorema de Bernoulli no depende de ningún axioma que postule la existencia de u n límite de la frecuencia. no es posible prescindir de mi axioma de aleatoriedad modificado o requisito de «libertad absoluta». y del apéndice *VI. hemos puesto de manifiesto que la primera fórmula binomial puede deducirse para aucesiones finitas. y además. la posibilidad de que la ley de los grandes números sea independiente del axioma de convergencia. al menos. Así pues. era. y. La reconstrucción que liemos realizado de la teoría sugiere.com . de modo que ésta no neccaita ler postulada separadamente. la ley de los grandes niimeros no es. y. con ella. a. libre-re — 1 (supuesto del que se seguía la validez del teorema especial de multiplicación. a p r o x i m a d a m e n t e . válido incluso para sucesiones finitas. y sin la cual no podría formularse el concepto de libertad-re) a las sucesiones que pueden continuarse indefinidamente. la validez de la primera fórmula b i n o m i a l ) . estas sucesiones tienen el aspecto de divergentes en segmentos arbitrariamente grandes. una consecuencia trivial del axioma de convergencia. y todo lo que era menester p a r a llevar a cabo el paso al límite —y obtener el teorema de B e r n o u l l i — era suponer que podíamos hacer n tan grande como quisiéramos. Además. aun cuando las sucesiones correspondientes de frecuencias convergen. en donde se hace ver que la aleatoriedad (si se la define por medio de «sucesiones aleatorizadas mínimas») entraña la convergencia. por esta razón.

Pues es un «hecho de experiencia» — o .blogspot. T a l deducción explicaría también p o r qué el axioma de convergencia da mvy buen resultado en todas las aplicaciones prácticas (en los intentos de calcular el comportamiento a p r o x i m a d o de las sucesiones e m p í r i c a s ) . y que los intervalos dentro de los que fluctúan se hacen cada vez más pequeños. al menos. p o r razones lógicas. si puede hacerse patente lo que acabo de indicar. el apartado 6 1 ) : si se registra estadísticamente el comportamiento de largos segmentos. por tanto. y al que. así se nos dice a veces— que las sucesiones empíricas azarosas presentan el peculiar comportamiento que he designado como «casi-convergente» o «estadísticamente estable» (cf. incluso si resulta que la restricción a sucesiones convergentes es innecesaria. Pero ya no estoy de acuerdo con la opinión implícita en la cláusula siguiente del texto. y que.172 La lógica de la investigación científica que es válido incluso p a r a sucesiones matemáticas cuyas propiedades p r i m a r i a s no tengan limites de frecuencia. expresada en forma adecuada — p o r ejemplo. como una peculiaridad de nuestro mundo que — s i m p l e m e n t e — es menester aceptar. m e d i a n t e el axioma de convergencia—. lo esté por los «números normales» de Borel. se considera a m e n u d o como la corroboración empírica de la ley de los grandes números. o sea. Los pensadores con inclinaciones inductivistas suelen tomarlo como ima ley fundamental de la Naturaleza. que cabe deducirle del hecho de que éstas sean libres-n. pues. de hecho. y. Me inclino a creer que es reductible al carácter azaroso de las sucesiones. h a b r e m o s reducido el" problema epistemológico de la ley de los grandes números a un problema de independencia axiomática. a p a r t i r del desorden en lo pequeño (siemiire que satisfaga una condición de libertad-rt convenientemente f o r m u l a d a ) . a una cuestión p u r a m e n t e lógica. precisamente. con lo que ésta asumiría el carácter de una ciencia n a t u r a l . sin duda. en su descubrimiento de una vía p o r la que hacer ver que este p r e t e n d i d o «hecho de experiencia» es una tautología. Mi p r o p i a actitud con respecto a este llamado ahecho empírico» es bastante diferente.com . mi deducción de la ley de los grandes números. aunque sí con los demás párrafos de este apartado. es patente que no será inadecuado emplear sucesiones matemáticas convergentes para el cálculo de la conducta aproximada de sucesiones empíricas que. y. desde el punto de vista del epistemólogo. se sigue lógicamente cierto tipo de estabilidad en lo grande. Creen que h a b r í a que convertir a esta ley n a t u r a l . Sólo consideraré satisfactoria. son estadísticamente estables. cabe d e t e r m i n a r que las f¡eeuencias relativas se acercan cada vez más a u n valor fijo.o «hecho empírico». en el fundamento de la teoría de la p r o b a b i l i d a d . Es posible contemp l a r bajo m u y diversos ángulos este Jlamai'. http://psikolibro. Si logramos deducir el teorema de Bernoulli sin asumir axioma alguno de convergencia. Considero que la gran hazaña de Bernoulli y Poisson en el campo de la teoría de la probabilidad ha consistido. tan discutido y analizado. estudio en el capítulo * i n del Postscript. que no cabría reducir a un enunciado más sencillo: o sea.

ésta es.s las sucesiones de referencia infinitas * ' . Pero todo esto resulta innecesario si adoptamos el método descrito en la nota *1 del apartado 57 y en el apéndice *VI. al menos. un punto de acumulación ^. los límites de las frecuencias no h a b í a n tenido en nuestra reconstrucción de la teoría de la probabilidad otra función ([ue la de proporcionarnos u n concepto inequívoco de frecuencia relativa aplical)le a sucesiones infinitas. su límite frecuencial. al mismo tiempo. SOLUCIÓN DEL « P R O BLEMA F U N D A M E N T A L DE LA TEORÍA DEL AZAR» Hasta ahora. a la existencia de puntos de acumulación.com . (Se dice que un valor a es un punto de acumulación de una sucesión. ' Hecho que.una iucesión de referencia. para lilierarnos de este axioma voy a e l i m i n a r tal restricción sin remplazaría por ninguna o t r a . si a partir de cierto elemenlo existen elementos que discrepen de a en u n a cantidad menor que una dada.La prohabilidad 173 64. esto quiere decir que tendremos que construir un concepto frecuencial que pueda asumir la función del límite de irecuencias — q u e hemos rechazado— y que sea capaz de ser aplicaiíu a foíZa. h a de tener. por pequeña que ésta sea. E L I M I N A C I Ó N DEL AXIOMA DE CONVERGENCIA.) Puede verse que este concepto es aplicüjtle sin restricciones a todas las sucesiones infinitas de referencia.blogspot. Veremos que la idea de frecuencia media es muy a p r o p i a d a para nuestros p r o p ó s i t o s : exactamente lo mismo que habíamos estimado *' Con objeto de no postular la convergencia. Puede hacerse ver fácilmente que si existe más de una frecueneia media en. teniendo en cuenta el hecho * de que para toda alternativa inÜnita tiene que existir. http://psikolibro. al menos. entonces tiene más de una ^ frecuencia media. y podemos ahora d e c i r : si una sucesión a tiene una y sólo una frecuencia media. llamaremos «una frecuencia media de a» a todo p u n t o de acumulación de la sucesión de frecuencias relativas correspondiente a una alternativa a . P o r razones de brevedad. por extraño que parezca. Hemos restringido antes nuestro estudio a las alternativas con límites frecuenciales. cualquier sucesión de ellas ha de estar acotada por 1 y O . un punto de acumulación de la sucesión (ie ficcueiicias relativas correspondiente a a q u é l l a : como las frecuencias relativas no pueden ser nunca mayores que 1 ni inferiores a ü. de suerte que apoyándonos en él fuese posible definir el concepto de «libertad absoluta» (de secuel a s ) : pues es una frecuencia relativa lo que h a de ser insensible a la selección que tiene en cuenta los predecesores. y (se^ún un famoso teorema de Bolzano y Weierstrass) p o r ser u n a sucesión infinita acotada. con lo cual introdujimos tácitamente u n axioma de convergencia. apelé en el párrafo siguiente a lo que puede demostrarse: a saber. y a la i n v e r s a : si no tiene límite frecuencial. Ahora b i e n . los valores de todas ellas forman un continuo. no ha sido empleado hasta ahora en la teoría de la probabilidad. Uu concepto frecuencial que cumple estas condiciones es el de punto de acumulación de la sucesión de frecuencias relativas.

podemos llevar a cabo cálculos mediante las frecuencias medias estimadas. y sea el caso que los unos de a tengan una y sólo una frecuencia media. podemos introducir el requisito de unicidad en el último paso. Lo cual es difícilmente aceptable. ello no excluye la posibilidad de que aP'W) tenga otros valores distintos de p . consúltese ahora el apéndice *VI). Sea a u n a alternativa (con una o varias frecuencias m e d i a s ) . si estimamos o conjeturamos que aF'(/8) — p es una frecuencia media. ' El concepto de «selección independiente» ha de interpretarse más estrictamente de lo que hasta el momento se ha hecho.174 La lógica de la investigación científica antes —quizá en una estimación hipotética— que p era el límite frecuencial de una sucesión a. definimos la probabilidad objetiva prescindiendo de semejante postulado de unicidad •*. En efecto. por implicación. ya que estamos acostumbrados a trabajar con probabilidades únicas o desprovistas de ambigüedad. y el cálculo se Ueva a cabo para dichos segmentos. pues. ya que de otro modo no puede demostrarse la validez del teorema especial de multiplicación. siempre que tomemos ciertas precauciones necesarias °. el concepto de frecuencia límite es aplicable a todas las sucesiones de referencia infinitas posibles. * Cabe hacer tal cosa porque ha de ser posible aplicar inmediatamente a las frecuencias medias la teoría para clases finitas (exceptuando el teorema de unicidad). No obstante tal cosa.blogspot. Si pretendemos ahora interpretar nuestro símbolo oF'(/3) como una frecuencia media — e n lugar de como límite frecuencial— y cambiamos. trabajamos ahora con la estimación de que p es una frecuencia media de a. Si. entonces debe contener —independientemente del término a partir del cual empecemos a contar— segmentos de cualquier magniíud finita cuya frecuencia discrepe de p tan poco como queramos. Además. véase mi obra mencionada en la nota 3 del apartado 51 C^ en su lugar. tras h a b e r postulado que la sucesión sea «absolutamente libre» (que es. p o r otra p a r t e . surge una dificultad: las frecuencias medias no son únicas. de modo análogo a como lo hacíamos con los límites de las frecuencias.com . la definición de p r o b a b i l i d a d objetiva (apartado 5 9 ) . el a p a r t a d o c) del apéndice I V — . de acuerdo con ello. que esta frecuencia media de a es también una frecuencia media de cualquier selección de « de acuerdo con predecesores. introducimos de este modo. después de todo. p . Si una sucesión a tiene una frecuencia media p. para resolver nuestro problema. a suponer que p a r a u n a y la misma p r o p i e d a d únicamente p u e d e existir u n a y sólo u n a probabilidad p dentro de una sola sucesión de referencia. la siguiente modificación de nuestras definiciones de sucesiones azarosas y de p r o b a b i l i d a d objetiva. Para los detalles. el procedimiento más n a t u r a l ) : lo cual nos lleva a proponer. cabe superar fácilmente la dificultad que se encuentra para definir u n concepto de p r o b a b i l i d a d única sin el axioma del límite. http://psikolibro. es decir. sin ninguna restricción. la mayoría de nuestras fórmulas seguirán siendo deductibles. y si postulamos que no ha de ocurrir así. El que p esté Ubre de secuelas querrá decir. el axioma de convergencia. llegamos (al menos en p r i m e r a instancia) a u n concepto ambiguo de probabilidad: pues bajo ciertas circimstancias una sucesión puede tener simultáneamente varias frecuencias medias que sean «absolutamente libres» —cf. Sin embargo. Y.

y que p es la p r o b a b i l i d a d objetiva de los unos en o. lo cual hace ver que las nuevas condiciones impuestas axiomáticamente son. Es posible construir sucesiones que.blogspot. h a de existir su probabilidad objetiva p. ha de ser (aproximadamente) una sucesión aleatorizada mínima. en realidad. lo cual resuelve nuestro problema. menos exigentes— que las antiguas. una frecuencia media «absolutamente libre». Será conveniente dividir esta definición en dos requisitos axiomáticos **: 1 ) Requisito de a l e a t o r i e d a d : p a r a que una alternativa sea azarosa debe existir. sin variación : en el caso de una sucesión azarosa sin límite frecuencial continuará siendo verdad que casi todas las sucesiones suficientemente largas ostentarán discrepancias de p muy peijueñas. y con él todos los teoremas del cálculo de probabilidades clásico . más a m p l i a s — o sea. la sucesión ha de hacerse libre-n lo antes posible. ha indicado. asimismo. es azarosa o aleatoria. una y la misma propiedad ninguna otra frecuencia me- A partir del sistema de rcíjuisitos que hemos propuesto podemos deducir el teorema de Bernoulli. sino que la interpretación que hemos dado de él queda. dicho de otro modo. el apartado b) del apéndice I V — . al menos. aun teniendo u n a y sólo una probabilidad. Tenemos asegurada la compatibilidad del nuevo sistema axiomático por el ejemplo que hemos presentado ya. si bien en ellas (como también en las sucesiones azarosas con límite frecuencial) aparecerán de cuando en cuando —como es n a t u r a l — segmentos de una longitud cualquiera que se comporten casi-divergentemente (esto es. Este hecho se hace aún más obvio si (ya que es posible tal cosa) enunciamos nuestros antiguos axiomas de la forma siguiente: 1 ) Requisito de a l e a t o r i e d a d : como 2 ) Requisito de u n i c i d a d : como se 2') Axioma de convergencia: para de una sola alternativa azarjasa no existe dia que su prohabilidad p . no sólo permanecen inalteradas la fórmula (1) del apartado 61 y la formulación lingüística del teorema de Bernoulli '^. esto es.La probabilidad 175 que sea «absolutamente l i b r e » : decimos entonce» que a. aunque ahora «F'» simboliza únicamente una frecuencia media. 2 ) Requisito de u n i c i d a d : para una y la misma p r o p i e d a d de una sola alternativa azarosa tiene que existir una y sólo una probabilidad p. ' Las fórmulas casi bernouUianas (cuyo símbolo es F') siguen siendo univocaa para «uceaiones azaroaas (conforme a la nueva definición). y para el n más elevado posible. puesto que ya es posible deducir la ley de los grandes ni'nneros dentro del marco de la teoría frecuencial sin emplear el axioma de convergencia. carecen de frecuencia límite —cf. segmentos que discrepen de p en una cantidad c u a l q u i e r a ) : pero se" Se puede combinar el mclodo indicado en la ñola *1 del apartado 57 y en los apéndices IV y *VI con estos dos requisitos: mantendríamos entonces el (1) y sustituiríamos el (2) por el siguiente. se h a indicado.com . http://psikolibro. ( + 2) Requisito de finitud: a partir de su comienzo. Además.

y de ahí que le sea imposible explicar el éxito estadístico de las predicciones probabilitarias. desa])arece cuando nos damos cuenta de que es posible poner el supuesto de la irregularidad en la forma de una hipótesis frecuencial (la de libertad de secuelas). se supone que puede aparecer una vez cualquier ordenación y distribución.. liemos admitido ya que la teoría siibjetiva puede deducir el teorema de Bernoulli .com . cf. o de la ignorancia al conocimiento.176 La lógica de la investigación científica rán relativamente raros. han de darse con una frecuencia correspondiente». nota * 1 . con un buen grado de aproximación. ha de aparecer cierta regularidad o estabilidad en subsucesiones enormemente l a r g a s : pues es una conclusión admisible y no contradictoria (contra lo que se ha afirmado en o c a s i o n e s " ) . de un modo hipotético. de las «frecuencias medias»— aparece de tal modo en cualquier selección realizada segiin predecesores. y tampoco se trata de algo trivial. Los cálculos indican que estas últimas partes tienen que ser algo así como varios órdenes de magnitud mayores que los segmentos de comportaniienlo casi-divergente que ellas compensan *^.. ya que necesitamos para ella determinados recursos matemáticos (el teorema de Bolzano-Weierstrass. estas apariciones . y de que es menester ponerlo en esta forma si queremos hacer patente la validez de dicho argumento.) http://psikolibro. realmente. 254: «En la ley de los grandes números se pretenden conciliar dos aseveraciones que un análisis más ceñido muestra ser contradictorias. La aparente paradoja de u n razonamiento que pasa de la imprevisibilidad a la previsibilidad. pero es incapaz de interpretarlo a base de frecuencias. en la cual (como si dijéramos) todo puede suceder en uno u otro momento — a u n q u e algunas cosas solamente muy raras veces—. la antigua teoría frecuencial postula ex- *' Estoy de pleno acuerdo con lo que sigue. ' Cf. no nos encontramos con incompatibilidad alguna.. Se puede soslener la conclusión de (]ue en una sucesión irregular. basándonos en asumir. 1930. al modo de la ley de los grandes números (cf. P o r otra parte. Este es también el momento de resolver el u problema fiíndniíipiüal de la teoría del azar)^ (como se le llamó en el a[)arla(!o 4 0 ) .sólo una de las frecuencias recurrentes —es decir. FEIGL. pág. el apéndice IV. La inferencia —al parecer. (La construcción de modelos de sucesiones ha demostrado que. Por una parte . por ejemplo. el concepto de libertad-n y el teorema de B e r n o u l l i ) . y en el apéndice IV. el apartado 6 2 ) . aun cuando sobra toda referencia a las «frecuencias medias» si adoptamos el método descrito en el apartado 57. Por la otra. que no se encuentran secuelas (pues con tales supuestos es posible demoslrar que la ley de los grandes números es tautológica). ya que los han de compensar parles de la sucesión enormemente largas en las que todos (o casi todos) los segmentos se comporten casi-convergentemente. p a r a d ó j i c a — que lleva de la iiiiprc^ isiltilidad e irregularidad de los acontecimientos singulares a la aplicahilidad de las reglas del cálculo de proljahilidadcs es verdaderamente v á l i d a : si bien sólo en el supuesto de que podamos expresar la irregularidad. en Erkenntnis 1.. que .blogspot.. Ahora se aclara por qué las antiguas teorías habían sido incapaces de hacer justicia a lo que yo llamo el «problema fundamental».

sin duda alguna. y al axioma de aleatoriedad. «jue he adoptado una actitud conservadora con respecto a los cuatro puntos de Von Mises (cf. Las hipótesis probabilitarias no excluyen nada observable: las estimaciones de p r o b a b i l i d a d no pueden contradecir a ningún enunciado básico. Y con este resultado t e r m i n o mi análisis del cálculo matemático ''. o independientemente de las formulaciones axiomáticas que elijamos.blogspot. Volvemos aliora a considerar los problemas más específicamente metodológicos. P e r o en u n sentido lógico no será cuestión de falsación a l g u n a : pues es seguro que solamente podemos observar una sucesión finita de tiradas. 65. Me gustaría aclarar. tampoco cabe que las contradiga la conyunoión de un n ú m e r o finito de enunciados básicos. y la daremos por falsada. la objeción de Kamke (cf. dentro de ella no aparece el problema de la inferencia que p a r t e de la irregularidad en lo pequeño y llega a estabilidad en lo grande . nuestras diferencias alcanzan solamente al teorema del límite. al cual he modificado de suerte que puedan construirse sucesiones modelo (apéndice IV). pues se infiere m e r a m e n t e desde la estabilidad en lo grande (axioma de convergencia j unida a irregularidad en lo p e q u e ñ o (axioma de aleatoriedad) a una forma especial de estabilidad en lo grande (teorema de Bernoulli. el final del apartado 5 0 ) : yo también defino la probabilidad exclusivamente con referencia a sucesiones aleatorias (a las que Von Mises llama «colectivos»). en el capítulo *I1I de mi Postscript se describe una teoría de este tipo. y en la» determinación de la tarea del cálculo de probabilidades sigo sin reservas a aquel autor. p o r t a n t o . En consecuencia. ley de los grandes n ú m e r o s ) *•*. ni — p o r tanto—lampoco ningún número finito de observaciones. y a u n q u e —según la fórmula Lo que se acaba de decir en este párrafo subraya implícitamente la importancia que tiene una teoría neoclásica interpretada objetivamente para la resolución del «problema fundamental». Así pues. Cf. cuya superfluidad he puesto de manifiesto y que he remplazado por el requisito de unicidad. también planteo un axioma de aleatoriedad (modificado). la nota 4 del apartado 58) deja de ler válida. Supongamos que hemos pro¡)ucsto una hipótesis equiazarosa para cierta ahernativa a : p o r ejemplo. en p a r t i c u l a r el de cómo decidir los enunciados probabilitarios. sin excepción. abandonaremos en la práctica la estimación que h a b í a m o s hecho. retrospectivamente. mientras la fórmula b i n o m i a l sea deductible dentro del sistema los enunciados probaUilitarios no serán falsables. E L PROBLEMA DE LA DECIDIBILIDAD Cualcpiiera que sea el modo como definamos el concepto de probabilidad. entonces.La probabilidad 177 p l í c i t a m e n t e — c o n su axioma de convergencia— la r e g u l a r i d a d en lo grande : y. ni ser contradichas p o r é l . que hemos estinjado que en las tiradas de cierta moneda saldrán con igual frecuencia «1» y «O».com . http://psikolibro. de modo que sean a F ( l ) = aF(0) = 1 / 2 . y admitamos que empíricamente nos sale una y otra vez «1». la nota 3 del apartado 51. El axioma de convergencia no es u n a parte necesaria de los fundamentos del cálculo de probabilidades.

P o r tanto. o si es menester rechazarla en conce^ato de «prácticamente falsada» (esto es. el apartado 3 5 ) : pues es claro que para cualquier sucesión no tiene validez tautoligica cualquier hipótesis frecuencial.178 La lógica de la investigación científica b i n o m i a l — la p r o b a b i l i d a d de dar con un segmento m u y largo que presente u n a gran discrepancia de 1/2 es sumamente pequeña. incluso u n a aparición frecuente de un largo segmento que se desvíe en gran medida. a la vista de las consideraciones expuestas en el apartado 38 (cf. ningún acervo-re finito de enunciados básicos— que pueda falsar vm enunciado p r o b a b i l i t a r i o . La esperanza de que la rareza —calculab l e — de semejante segmento sea un medio de falsar la estimación p r o b a b i l i t a r i a resulta ser ilusoria. liemos de esperar que ocurra. y. P o r tanto. si se da con la suficiente rareza. una aparición de un segmento finito que presente incluso la máxima desviación con respecto a lo estimado. que p e n d e n decisivamente de mi criterio de demarcación. esta tesis es claramente inaceptable cuando nos enfrentamos con los éxitos que la física ha alcanzado con las predicciones obtenidas a p a r t i r de estimaciones hipotéticas de p r o b a b i l i d a d e s (y éste es el mismo argumento que hemos utilizado m u c h o antes contra la interpretación de los enunciados probabilitarios como tautologías. ¿con qué derecho los condenamos de tal m o d o ? ¿Dónde hemos de trazar la línea de separación? ¿Dónde empieza semejante «suma i m p r o b a b i l i d a d » ? Dado que desde u n p u n t o de vista lógico no cabe la m e n o r duda sobre el hecho de que los enunciados probabilitarios no pvieden ser falsados. está bastante claro que solamente puede llegarse a esta «falsación práctica» mediante una decisión metodológica de considerar excluidos — o p r o h i b i d o s — los eventos sumamente improbables. así pues. P e r o . P e r o . a una de carácter d e t e r m i n i s t a ) . pues es u n a consecuencia de ésta. Muchas de estas estimaciones no son inferiores en lo que respecta a significación científica a ninguna otra hipótesis física (por ejemplo. t r a t a r é de contestar a las cuestiones que he planteado — y que constituyen el problema d la decidibilidad— m e d i a n t e ^ Pero no vacías de «contenido lógico» (ef. Con todo. p o r tanto. debido a tener dimensión infinita. no existe ninguna sucesión de eventos que nos haya sido dada extensionalmente — y . puede considerarse siempre no más que una aparición de u n segmento todavía mayor y más desviado . podríamos decir de ellas que son empíricamente no informativas. esto quiere decir que las hipótesis probabilitarias son infalsablcs. Solamente una sucesión infinita de eventos —definidos intension a l m e n t e p o r una regla— p o d r í a contradecir a una estimación de probabilidad. ya que. el hecho igualmente indudable de que los empleemos empíricamente h a de aparecer como u n golpe fatal p a r a mis ideas metodológicas básicas. siempre será mayor que cero.blogspot. en realidad. de inútil p a r a fines de p r e d i c c i ó n ) . como vacías que están de contenido empírico ^. y el físico suele ser capaz de decidir perfectamente si p u e d e aceptar por el m o m e n t o u n a hipótesis probabilitaria concreta en calidad do «confirmada e m p í r i c a m e n t e » . http://psikolibro. nunca contradirá a la estimación lieclia .com . hecha p o r la teoría s u b j e t i v a ) . Sin embargo. el 4 3 ) .

como se explica en el apartado siguiente). tanto las relaciones lógicas existentes entre ellos. en especial las notas 3 y 6. ' Cf. por supuesto. en general. Así pues. Mas p a r a h a c e r l o . *' Aun cuando no estoy en desacuerdo con esto. sería u n error concluir de este hecho que no existen relaciones lógicas de ningún tipo entre unos y otros e n u n c i a d o s . y que.La probabilidad 179 Una resuelta aplicación de aquellas mismas ideas. y estaríamos igualmente descaminados si creyésemos que. No obstante tal cosa. 66. http://psikolibro. ¿qué aproximación es aceptable y cuál inaceptable? No cabe duda de que la respuesta reside en que lo ceñido de una aproximación es una cuestión de grado. Véase. más adelante. si bien se encuentran relaciones lógicas entre ellos (puesto que es evidente que las sucesiones de observaciones p u e d e n estar de acuerdo más o menos perfecto con un enunciado p r o b a b i l i t a r i o ) . hace falsables las hipótesis probabilitarias. se ponía el acento sobre la verificabilidad —en lugar de la falsabilidad— y al hecho de que los enunciados probabilitarios son. especialmente mi «tercera nota». creo que las relaciones en cuestión pueden ser analizadas completamente a base de las «clásicas» relaciones lógicas de deduct ib ilidad y contra' dicción *'•. Frente a semejantes opiniones. Con lo cual el problema de la decidibilidad se transforma en el siguiente: dado que sólo cabe esperar que las sucesiones empíricas se aproximen a sucesiones aleatorizadas mínimas. no pueden ser consecuencia de enunciados ve- *' Creo que la acentuación dada a la irrefutabilidad de las hipótesis probabiHsticas —y que culmina en el apartado 67— era saludable. Pero la reforma que propongo en la nota *1 del apartado 57 (véase también la nota *2 del 6i) cambia totalmente la situación: ym que —aparte de conseguir otras cosas— equivale a la adopción de una regla metodológica que. verificables o «confirmables». A p a r t i r de la infalsabilidad y de la inveriticabilidad de los enunciados probabilitarios puede inferirse que no tienen consecuencias falsables. a su vez. y en que la determinación de tal grado es uno de los principales problemas de la estadística matemática y de la teoría de la corroboración. que r o m p e r í a los grilletes de la lógica clásica. en cierto sentido. el análisis de dichas relaciones nos obliga a introducir una lógica probabilística especial ^. creo ahora que los conceptos probabilisticos de «casi deductible» y «casi contradictorio» son sumamente titiles con respecto a este problema. pues sacaba al desnudo un problema que no se había estudiado anteriormente (debido a que. el apartado 80. los enunciados probabilitarios y los básicos son incapaces de contradecirse ni de entrañarse m u t u a m e n t e . como la propuesta en el apartado 68.com . Ni. véanse el apéndice *1X y el capítulo *III del Postscript.blogspot. verificablcs. tengo que analizar p r i m e r o la forma lógica de los enunciados probabilitários teniendo en cuenta. el apéndice *IX. asimismo. L A FORMA LÓGICA DE LOS ENUNCIADOS PROBABILITARIOS Las estimaciones de p r o b a b i l i d a d no son falsables. por la misma razón ([ue se puede esgrimir contra las demás h i p ó t e s i s : que no hay rcsidtados experimentales — p o r numerosos y favorables que sean— (jue puedan establecer de u n modo definitivo que la frecuencia relativa de las «caras» es 1/2 y será siempre 1/2. como aquéllas en que están con respecto a los enunciados básicos *^.

p o r tanto. por tanto. o al cabo de mil tiradas. P e r o nos encontramos con que de todo enunciado probabilitario cabe deducir ima clase infinita de enunciados existenciales. resulta ser fundamental para nuestro análisis de la relación existente entre los enunciados probabilitarios y los básicos. P e r o podemos deducir m u c h o más a p a r t i r de semejante estimac i ó n : p o r ejemplo. sino el hecho de que el «existe» esté ilimitado.180 La lógica de la investigación científica rificables.. y que. con gran sorpresa mía. como si dijéramos: un elemento «O» puede aparecer inmediatamente. y. p u e d e estar mejor o peor *' Como es natural. de aquí podemos deducir. que en m o d o alguno es trivial. Pero no quedan excluidas con esto las posibilidades contrarias : pues puede o c u r r i r : a) que tengan consecuencias verificablea unilateralmente (consecuencias p u r a m e n t e existenciales o consecuencias de « h a y » ) . la consecuencia existencial de que aparecerán ceros y unos en la sucesión (y. si la distancia entre el lugar en que aparece y y el de aparición de x está lim. en el caso probabilístico. all-and-some statements^ (término debido a J. que «una y otra vez» aparecerá u n elemento con la p r o p i e d a d «1» y lo mismo otro con la p r o p i e d a d «O». uno que dice demasiado p o c o — p u e d e pertenecer a la clase consecuencia de uno falsable... cualquiera que sea lo que esto quiera decir— de la forma «para todo x existe un y tal que . esto es. y éste es el hecho causante de la infalsabilidad.. A pesar de ello. por' ejemplo. Mi enunciación algo desprevenida en el texto (que presuponía tácitamente el apartado 15) ha llevado a "algunos.. es decir. Tiene más interés p a r a nosotros la posibilidad a).».». W. discuto más extensamente todo el problema de estos «entmciados de todo y algún» [en ingl. realmente. que aparecerán segmentos cuya discrepancia con respecto a /> será m u y p e q u e ñ a ) . La posibilidad b) difícilmente p o d r á ayudar al esclarecimiento de la relación lógica existente entre enunciados probabilitarios y básicos : pues es enteramente obvio que un enunciado no falsable •—o sea. que después de u n elemento cualquiera x de la sucesión se encontrarán también en ésta u n elemento y que posea la p r o p i e d a d «1» y u n elem e n t o z con la p r o p i e d a d «O». o h) que sean consecuencia de enunciados universales unilateralmente falsables (enunciados totales). n a t u r a l m e n t e .blogspot. págs.. no contrastable: es evidente que el enunciado «para toda tirada con una perra chica que da 1 existe un sucesor inmediato que da O» es falsable y resulta falsado. Watkins). Por el contrario. no pretendí nunca sugerir que toio enunciado de la forma «para todo x existe un y con la propiedad observable /?» gea infalsable. 1945. sino que. entonces el enunciado «para todo x existe un y tal que .com . Un envinciado de esta forma («para todo X existe u n y con la p r o p i e d a d observable — o contrastable ext e n s i o n a l m e n t e — j3») es infalsable — d e b i d o a no tener consecuencias falsables—• e inverificable •—ya que «todo» o «para cada» lo convierten en hipotético *^. N. especialmente en los apartados *24 y sig.. o tras un número cualquiera de ellas. 119 y sig. lo cual se ha empleado repetidamente para criticar el criterio de falsabilidad: véase. también pueden seguirse consecuencias m u c h o menos s i m p l e s : así. En mi Postscript. Lo que da origen a la infalsabilidad no es precisamente la forma «para todo x existe un y tal que .itada o acotada. aquél afirma más que ninguno de éstos).» son infalsables. http://psikolibro. que la aparición de y pueda aplazarse más allá de todo límite. y puede aparecer todo lo tarde que le plazca. pero no viceversa (así pues.. dice más que aquél. P o r e j e m p l o : sea p u n a p r o b a b i l i d a d estimada — h i potéticamente—• para cierta alternativa (siendo O ^^p ^7^ 1 ) . puede ser falsable. Mind 54. por ejemplo. a la creencia de que todos los enunciados —o «la mayoría» de ellos.

blogspot. ya que u n enunciado de la forma «hay sólo un. El requisito de u n i c i d a d . en el sentido de que podemos lograr verificar muchas. ' Puede ponérsele en la forma siguiente: Para todo « positivo. veremos que el de aleatoriedad tiene realmente la forma de una hipótesis existencial^. que es universal. con respecto a los enunciados básicos. de acuerdo con esto. el requisito de a l e a t o r i e d a d ) . existe un elemento —seleccionado de acuerdo con una selección según predecesores— con el número ordinal y > « y tal que la frecuencia hasta el término y discrepa de un valor fijado p en una cantidad menor que '. solamente podría tener significación extensional si los enunciados básicos fueran capaces de establecer la existencia de más de uno de tales valores.» o p o r «todos los. el requisito de unicidad h a de carecer de semejante significación *^. pero no que exista sólo un valor semejante. azarosa (o a l e a t o r i a ) : es decir. equivalente a la de si tales axiomas representan lo que h e llamado «hipótesis existenciales». no t e n d r á consecuencias extensionales de ninguna clase. como enunciado universal que es. Toda estimación p r o b a b i l i t a r i a (hipotética) entraña la conjetura de que la sucesión empírica en cuestión es. al parecer.La probabilidad 181 «confirmado». Los enunciados de la forma indicada pueden ser Uamados «enunciados existenciales universalizados» o «. Si observamos atentamente los dos requisitos propuestos en el a p a r t a d o 64. *" La situación es enteramente distinta si se adopta el requisito ( + 2 ) de la nota *2 del apartado 64. p o r tanto.. son i d é n t i c o s » ) . pocas o ninguna de sus consecuencias existenciales: de ahí que se encuentre. desde luego... Este último enunciado. a p r o x i m a d a m e n t e . p o r el contrario. A h o r a b i e n . el requisito de unicidad. pero como no lo son (pues recordamos (jue a la fórmula binomial está ligada la infalsabilidad). en una relación q u e . todo acervo-n predecesor y todo elemento con el número ordinal x. pues. no tiene tal f o r m a : ni p u e d e tenerla. sólo de u n modo provisional— que existe u n valor p con las propiedades que se exigen para él..hipótesis existencialesy) (universalizadas). m i tesis acerca de la ciiestión es qvie lo único que establece u n a relación lógica entre las estimaciones probabilitarias y los enunciados básicos es lo que podría llamarse el «constituyente existencial» de aquéllas (y. Es cierto que puede «confirmarse» extensionalmente — a u n q u e . Lo cual hace pensar en la cuestión de si cabe que las estimaciones p r o babilitarias mismas tengan la forma de hipótesis existenciales.y> h a de poseer a de un enunciado universal (pues cabe traducirle p o r «no hay más quo un. Lo que yo m a n t e n g o es que se p u e d e entender la relación e n t r e las estimaciones probabilitarias y los enunciados básicos — a s í como la posibilidad de que aquéllas estén más o menos bien «confirmadas» — p a r a n d o mientes en el hecho de que de todas las estimaciones de probabilidad son deductibles lógicamente hipótesis existenciales. es característica de los enunciados probabilitarios. el cual tiene significación empírica y hace fabables las hipótMia probabilitarias (tal como se afirma en lii nota *1 del apartado 65)... http://psikolibro.com . Nuestra cuestión es. entraña la aplicabilidad ( a p r o x i m a d a ) de los axiomas del cálculo de p r o b a b i l i d a d e s .

** Como he hecho ver en la nueva nota *2 del apartado 64. semejante exclusión resulta que no tiene significación n i siquiera intensional. evidentemente. Cuál es. por ejemplo. el requisito de unicidad no es superfino. P e r o .s cuales asumiéramos que no tenían ^ Las fórmulas del cálculo de probabilidades son también deductibles de esta axiomatización.blogspot. sin este requisito. pues. sino solamente con estimaciones hipotéticas acerca de sucesiones empíricas. y de ahí llegaríamos (en lo que se refiere a 3a u n i c i d a d ) a algc distinto del cálculo de p r o b a b i l i d a d e s usual. sino exclusivamente intencional: se pide la exclusión de todas las sucesiones definidas intensionalmente (esto es. el de unicidad regula las relaciones existentes entre los diversos enunciados de p r o b a b i l i d a d m i s m o s . sino solamente que entre los distintos valores probabilitarios dect)eF(Ap) para un n concreto. El teorema de Bernoulli. la eliminación de las sucesiones carentes de límite frecuencial podría servir únicamente para ponernos en guardia y no considerar azarosas o aleatorias aquellas sucesiones e m p í r i c a s con respecto a. Ir.com . . no afirmaría ya que el valor probabilitario único de anF(Ap) para un re concreto se encuentra cercano a 1. P o r tanto. m a t e m á t i c a s ) que carezcan de límite frecuencial. http://psikolibro. encontramoa que se parece al requisito de unicidad en tener la forma de u n enunciado universal infalsable. tampoco la tiene lógica o formal. además. se puede eliminar cualquier requinto especial de unicidad sin sacrificar ésta. Si nos volvemos ahora al axioma de convergencia. Sólo la condición de unicidad asegura que los enunciados probabilitarios p u e d a n contradecirse unos a o t r o s : pues gracias a ella adíjuieren éstos la forma de una conyunción cuyos componentes son un enunciado universal y una hipótesis existencial. y. desde el punto de vista de las aplicaciones. algunos de ellos p o d r í a n —como hipótesis existenciales— ser deductibles de otros. no tratamos con las sucesiones matemáticas mismas. hay al menos uno que se encuentra cercano a 1. sólo que han de interpretarse como fórmulas existenciales. pero que pide niás de lo que exige este requisito. P o r tanto. ya que en la teoría de la prob a b i l i d a d aplicada. su función lógiea? Mientras que el requisito de alcatoriedad contribuye a establecer una relación entre los enunciados probal)ilitarios y los enunciados básicos. desde luego. compatibilidad o incompatib i l i d a d ) de que son capaces los enunciados universales «normales» de una teoría cualquiera — p o r ejemplo. aquello que pide de modo suplementario no p u e d e tener ninguna significación extensional. pero nunca p o d r í a n contradecirse m u t u a m e n t e .182 Lo lógica de la investigación científica Esta es la razón p o r la que las relaciones lógicas existentes entre una estimación probabilitaria y los enunciados básicos permanecen inalterables si eliminamos del sistema el requisito de unicidad (y lo mismo le ocurre a la «confirmabilidad» — e n mayor o menor grado— de la p r i m e r a ) . de una teoría falsable. Sin embargo. pero entonces tendríamos que a b a n d o n a r la unicidad de las estimaciones probal)ilitarias **. deductibilidad. y los enunciados de esta forma p u e d e n encontrarse entre sí exactamente en las mismas relaciones lógicas fundamentales (equivalencia. Mediante esta operación podríamos dar al sistema la form^a de u n a p u r a hipótesis existencial •'.

1931. que ni siquiera tiuno significucíón inlonsioonl. y todavía menos sentido cabría al axioma del límite. y a u n q u e no nos vemos forzados a decir que nuestros requisitos (o axiomas) «carecen de sentido» ". 158). ni menos. Así pues. Pero. parece que nos encontramos obligados a describirlos como no empíricos. y decimos entonces que m e d i a n t e nuestra estima- Es posible considerar con justeza como advertencias (intensionales) de esta índole. Por ejemplo. y.p) a una sucesión que suponemos poderse describir aproximadamente por medio de la hipótesis de que su probabilidad es igual a p. " Schlick ha objetado al axioma del limite basándose en escrúpidos parecidos (Die Natiirwissenschaften 19. que no son ni verificables ni falsables. se cuida de precavernos para que no atribuyamos la probabilidad q (siendo q ^. ni más ni menos que los de divergencia? Todas estas embarazosas cuestiones'' desaparecen en cuanto nos libramos del axioma de convergencia. o de cuáles deberíamos abstenernos. se los interpreta o explica como efectos masivos. UlV S I S T E M A PROBABILÍSTICO DE M E T A F Í S I C A ESPECULATIVA La utilización más i m p o r t a n t e de los enunciados de probabilidad en la física es la s i g u i e n t e : se i n t e r p r e t a n ciertas regularidades físicas o ciertos efectos físicos observables como «macro-leyes)). con una probabilidad que discrepe de 1 en una cantidad que se puede hacer tan pequeña como se q u i e r a ) . mientras tanto. el primero nos previene de que no tratemos a las sucesiones como aleatorias si suponemos (por las razones que sean) que ciertos sistemas de jugar tendrán éxito con ellas. nuestro análisis lógico convierte en transparentes tanto la forma como la función de los diversos requisitos parciales del sistema.com . pág.La probabilidad 183 límite frecuencia!. el p r o b l e m a de-la decidibilidad parece haceise cada vez más a m e n a z a d o r . Las macro-leyes se deducen de estimaciones probabilitarias p o r el método siguiente : hacemos ver que las observaciones que estén de acuerdo con la regularidad observada en cuestión deben esperarse con una probabilidad muy próxima a 1 (es decir. tanto al axioma de aleatoriedad como al de unicidad. En cuanto al de unicidad. en vista de lo que se nos h a b í a advertido. ¿ q u é pasos h a b r í a m o s de dar en respuesta a esta a d v e r t e n c i a ? * . por tanto. el de unicidad —que no tiene significación extensional— tendría menos sentido que el axioma (carente de sentido) de irregularidad. y hace ver qué razones militan contra el axioma de aleatoriedad y en favor del de unicidad. esto es. " El positivista tendría que reconocer en esta ocasión una jerarquía completa de «carencias de sentido». Pero semejante descripción de los enunciados probabilitarios —cualesquiera que sean las palabras que empleemos p a r a expresarla— ¿no contradice la idea fundamental de nuestra posición? 67. Para él. En cuanto a los axiomas. que. http://psikolibro. ¿A qué clase de consideraciones o de conjeturas deberíamos e n t r e g a m o s acerca de la posible convergencia o divergencia de sucesiones empíricas.blogspot. aún más lo son las hipótesis probabilitarias. poseo consecuencias extcnslonnlea. si tenemos en cuenta que los criterios de convergencia ya no son aplicables a ellas. las leyes naturales inverificables son «carentes de sentido» (cf. el apartado 6 y las citas indicadas en las notas 1 y 2 del mismo). Mas. o como los resultados observables de «mici"o-eventos» hipotéticos y no directamente observables.

com . Pues. o «período cósmico»— se muevan accidentalmente (con una exactitud especificada) del modo que exige la ley de la gravedad. P o r t a n t o . Podemos decir. como u n a fase de u n caos aleatorio — o sea. los del movimiento de una pequeña partícula.blogspot. y que carecen de i m p o r t a n c i a p a r a la ciencia. e igualmente claro parece estar que este hecho va u n i d o a su infalsabilidad. La p r o b a b i l i d a d calculada. Podemos arreglárnoslas p a r a que ciertas estimaciones probabilitarias hipotéticas «expliquen» esta ley del modo siguiente. a u n q u e .184 La lógica de la investigación científica ción probabilitaria hemos «explicado» el efecto observable a que nos referíamos como u n macro-efecto. Elegimos unos eventos de cierto tipo p a r a que hagan de eventos elementales o a t ó m i c o s : por ejemplo. a u n q u e e n o r m e m e n t e grande. que el «mundo» d u r a el tiempo suficiente—. no haya sino dispersión aleatoria. P e r o si emtpleamos de esta manera las estimaciones probabilitarias p a r a «explicar» regularidades observables sin tomar precauciones especiales.: Asumimos luego que tales eventos presentan u n a distribución azarosa. finalmente. entonces al asumir la aleatoriedad estamos autorizados a esperar que aparezca u n período cósmico en el que la ley de la gravedad parezca tener validez. mediante estimaciones de probabilidad. será despreciable. calculamos la p r o b a b i l i d a d de que todas las partículas dentro de cierta región espacial finita —y d u r a n t e cierto período de tiempo finito. como una acumulación de coincidencias puramente accidentales. «en realidad». como los enunciados probabilitarios no son falsablcs. mi criterio de demarcación tiene aire http://psikolibro. y. al h e c h o de que siempre y en todas las circunstancias podemos entregarnos a ellas. naturalm e n t e . siempre será posible «explicar» de este m o d o . P a r a m í está claro q u e las especulaciones de esta índole son «metafísicas». de otro m o d o . de la duración que es preciso asumir para la totalidad del proceso— de modo que p o d a m o s esperar con p r o b a b i l i d a d p r ó x i m a a 1 (o que discrepe de 1 en una cantidad no m a y o r que u n valor e arbitrariamente p e q u e ñ o ) la aparición de semejante período cósmico. por ejemplo. es decir. en el que •—como resultado de u n a acumulación de accidentes— nuestras observaciones estén de acuerdo con la ley de la gravedad : para cualquier valor p r ó x i m o a 1 que elijamos obtenemos un n ú m e r o finito. con todas las regularidades que en él se observan. Elegimos también qué h a de ser una propiedad p r i m a r i a de tales eventos: así. Podemos entonces plantear la cuestión acerca de la longitud que h a de tener u n segmento-n de la sucesión — o . dicho de otro m o d o . Este tipo de «explicación» por medio de la asunción de aleatoriedad es aplicable a cualquier regularidad que escojamos. podemos «explicar» de este m o d o el conjunto de nuestro m u n d o . p o r tanto : si suponemos que el segmento de la sucesión tiene esa grandísima longitud — o . cualquier regularidad que nos venga en gana. Sea. la ley de la gravedad. será m u y p e q u e ñ a : en realidad. pero no igual a cero. r e a l m e n t e . podemos vernos inmediatamente complicados en especulaciones que — d e acuerdo con el uso general— cabe perfectamente indicar que son típicas de la metafísica especulativa. la dirección y velocidad del movimiento de la misma.

constituye un ejemplo perfecto del tipo de razonamiento que aqui critico. Este razonamiento se ha repetido después frecuentemente por otros. debido justamente a su aplicabilidad ilimitada. P o r consiguiente. Estos autores introducían la idea de «hipótesis probabilitarias de órdenes primero. pág. por J. en la Encycl. S. Ehrenfest no manejan nada que corresponda a la idea de efecto reproducible. . no al físico *^. cuyo perfil será m á s o m e n o s el siguiente. L A PROBABILIDAD EN LA Í Í S I C A El p r o b l e m a de la d e c i d i b i l i d a d solamente desasosiega a l m e t o d ó l o go. Elementare Quantenmechanik (1930). véase. de 1947. al parecer. que los enunciados probabilitarios comparten con la mayoría de los de la metafísica (cf.. d. son más tentadoras de lo que yo imaginaba: pues se ha dicho —por ejemplo. Pero. Sin embargo. cf. de Dirac. Mechanics. Math. i n c i d e n t a l m e n t e . Teilband. Haldane (en Nature 1 2 2 . 4. pero.com . 10 de la 1. (1930).. lo cual explica. incluso si se llevan a cabo en condiciones perfectamente r e g u l a d a s . pág. a mi entender. ^ La cita es de BOHN-JOHDAN. se a p r o x i m a n cada vez más a u n valor fijo q u e podemos Uamar la probabilidad del evento en c u e s t i ó n : este valor es « . como las tiradas de u n a m o n e d a — la r e p e t i c i ó n frecuente lleva a r e s u l t a d o s con fiecuencias relativas q u e . cf. la oposición. segundo. 808..La probabilidad 185 de estar f r a n c a m e n t e de a c u e r d o con el uso general de la p a l a b r a «metafísico». según creo. puede resolverse acudiendo a la idea mencionada: pues —en condiciones experimentales apropiadas— las fluctuaciones pueden llevar a efectos reproducibles. o casi seguro. Todo lo cual hace ver los peligros inherentes a la forma existencial. 306." ed. y T. apartado 30.. Al escribir esto pensaba que se reconocería fácilmente que las especulaciones de la índole descrita son inútiles. también su Inequality of Man. que el mundo se repetirá de nuevo accidentalmente —con tal de que esperemos el tiempo suficiente—. y T. y que. Véanse. . también el comienzo de la Quantum. 14 de la 3. el apartado 1 5 ) . se encuentra un pasaje paralelo (lige- http://psikolibro. en la pág. 1928. H e m o s de e l i m i n a r su e m p l e o metafísico p a r a q u e p u e d a n t e n e r alguna u t i l i d a d en la p r á c t i c a de la ciencia e m p í r i c a *^. las teorías q u e incluyen la p r o b a b i l i d a d n o deben considerarse científicas si se a p l i c a n sin a d o p t a r precauciones especiales. B. la nota • ! del apartado 65 y los apéndices *VI y *IX..blogspot. d e t e r m i n a ble e m p í r i c a m e n t e con u n grado c u a l q u i e r a de a p r o x i m a c i ó n mediante largas series de e x p e r i m e n t o s » ^ . EHKENFEST. 68.entre Boltzmann y PJanck a que se refieren en las notas 247 y sig. en algunos de ellos — l o s que son «azarosos».' ed. íc-ésimo»: por ejemplo. pág. y que podría llevarnos a esperar casi con seguridad cualquier cosa que queramos. como quedó patente de modo tan impresionante con la teoría de Einstein del movimiento browniano. P. Hett 6 (12 de diciembre de 1911). que empleamos aquí de modo crucial para solventar el problema que ellos habían expuesto tan perfectamente. asimismo. desde luego. 163 y sig-)— que si aceptamos la teoría probabilitaria de la entropía debemos considerar seguro. especialmente. donde le consideraban un problema conceptual y epistemológico. según se van r e i t e r a n d o u n a y otra vez. *' El problema que estudio en este pasaje había sido tratado claramente y a fondo hace largo tiempo por los físicos P . págs. Wiss. . quizá p r o p o n g a algo así como u n a definición física de la probabilidad. Existen ciertos e x p e r i m e n t o s q u e conducen a resultados v a r i a b l e s .. una hipótesis probabilitaria de segundo orden es una estimación de la frecuencia con que aparecen ciertas frecuencias en un agregado de agregados. Si se p i d e a éste que dé u n concepto d e p r o b a b i l i d a d a p l i c a b l e p r á c t i c a m e n t e .

Según éstos. pero. sólo son estadísticamente estables —esto es. Véase también WEYL. es inaceptable). con todo ello sigo creyendo que podemos conservar la definición del físico.com . págs.186 ha lógica de la investigación científica p o r qué es posible falsar u n a estimación hipotética de p r o b a b i l i d a d . p o r el comportamiento casi-convergente). del. The Theory of Groups and Quantum Mechanics (1931). P. 1931. ¿ c u á n d o es «pequeñas u n a p r o b a b i l i d a d ? Podemos aceptar que la p r o p u e s t a que acabo de h a c e r elimina el empleo del método (de que h e m o s tratado en el apartado p r e c e d e n t e ) de fabricarnos u n a probaramente abreviado). la objeción 1) no afecta a mi posición. por H. pues. 66). siguiendo su ejemplo. ya que. P o r esta razón. vers. 1') ¿ C u á n d o podemos h a b l a r de «acumulaciones accidentales»? Cabe p r e s u m i r que en el caso de u n a p r o b a b i l i d a d p e q u e ñ a . como es n a t u r a l . 74 y sig. a su vez. Tanto los matemáticos como los lógicos plantearán ciertas objeciones contra toda definición de análogo p e r f i l . ROBERTSON.' ed. la i d e n t i d a d de los conceptos físico y matemático de probabilidad. *" La decisión o regla metodológica que aquí formulo restringe el concepto de probabilidad. cf. no p e r m i t i r é u n a aplicación sin límites de tales h i p ó t e s i s : propongo que adoptemos la decisión metodológica de no explicar nunca efectos físicos —esto es. la nota *1 del apartado 65. se c o m p o r t a n como convergentes— casi todos los segmentos muy largos. la p r o b a b i l i d a d no puede ser definida p o r dicha estabilidad (o sea. http://psikolibro. en absoluto. o si hemos llegado. 3 ) ¿Cómo podemos saber si hemos alcanzado realmente el grado de aproximación deseado? A u n q u e opino que estas objeciones están justificadas. 2 ) ¿ C u á n d o h a de llamarse (dargay> a una serie de experimentos? Si no se nos da u n criterio de l o ' q u e hemos de considerar «largo». regularidades reproducibles— como acumulaciones accidentales. pero surge una nueva objeción en el lugar de aquélla. las hipótesis probabilitarias pierden todo contenido informativo cuando se les concede u n a posibilid a d de aplicación sin restricciones. y voy a apoyar tal creencia p o r medio de los argumentos esbozados en el a p a r t a d o anterior.. pág. Así pues. no podemos saber cuándo hemos llegado a una aproximación de la p r o b a b i l i d a d . que es lo que h a hecho el físico en su definición (que. y. circular — h e c h o que p u e d e ocultarse (pero no eliminarse) omitiendo la p a l a b r a «casi». en particular. las siguientes: 1 ) Tal definición no está de acuerdo con el cálculo de probabilidades.blogspot. ingl. sino que — p o r el cont r a r i o — la n i e g o . solamente u n sinónimo de «muy probable» : la definición es.mismo modo que lo restringe la decisión de adoptar sucesiones alea* torizadas mínimas como modelos matemáticos de las sucesiones empíricas. Y. ya que yo no afirmo. ya que la expresión <ícasi todos» — q u e debería aparecer en el definiens— es. modifica el concepto de probabilidad : precisamente lo restringe*^. Esta decisión. por tanto. pero el físico nunca las utilizaría de semejante forma. según el teorema de Bernoulli. Gruppentheorie und Quantenmechanik (2.

que se refiere a qué quiere decir «pequeño» dentro de esta suposición) . 2 ) y 3 ) . apoyándonos en ella. a las tres cuestiones 1'). Véase tam> bien el apéndice *IX. Suponemos ahora que e es tan «pequeña» que p u e d e despreciarse (nos ocuparemos m u y p r o n t o de la cuestión 1'). Como lo que nos p r o p o n e m o s es deducir el niacro-efecto exacto p ( ± 9 ) . de suerte que no aparezcan fluctuaciones observables. el apartado 6 1 ) . que el efecto tiene «precisión». además. y es claro que A p h a de interpretarse como el intervalo dentro del cual las medidas se acercan al valor p. http://psikolibro. que se describe p o r medio de u n a ley bien corroborada y que hemos de reducir a sucesiones aleatorias de micro-eventos. y que. la p r o b a b i l i d a d de que el valor medio caiga dentro del intervalo A p . especialmente la «Tercera nota». podemos calcular — p a r a cada valor de 8 que elijamos— la p r o b a b i l i d a d ot„F(Ap). no supondremos que 8 pueda ser m a y o r que 9 . en todo caso. que son n. Vemos. según el teorema de Bernoulli. p o r de pronto. con lo cual se restringe la arbitrariedad de la elección de t y de n. esto es.com . asimismo. re y A p corresponden. y en lo que respecta al efecto reproducible p. nuestras medidas debido a las imprecisiones inherentes a la técnica de medición e m p l e a d a . de éstos los que contribuyen a p r o d u c i r el efecto del caso. y. Mas p a r a ejecutar la decisión propuesta tenemos que saber lo que h e m o s de considerar pequeño. la *^ Actualmente siento ciertas dudas acerca de las palabras «sin gran dificultad»: en realidad.La probabilidad 187 b i l i d a d tan grande como queramos a p a r t i r de u n a pequeña sin más q u e c a m b i a r la formulación del p r o b l e m a m a t e m á t i c o . es menester emplear métodos estadísticos sumamente refinados. discrepancias con respecto a p fuera del intervalo ±cp (el intervalo de i m p r e c i s i ó n . cf. el a p a r t a d o 37) dentro del cual h a n de fluctuar. 2 ) y 3 ) . Fijémonos en u n macro-efecto del tipo indicado. las fluctuaciones estadísticas o la estadística de procesos individuales azarosos) p u e d e n reducirse sin gran dificultad al anterior *^. Supongamos que la ley afirma que bajo ciertas condiciones u n a m a g n i t u d física tiene el valor p. tales como colisiones moleculares. Podemos elegir A p — o 8— a r b i t r a r i a m e n t e . Denotemos con «e» la probabilidad c o m p l e m e n t a r i a : tenemos que a „ F ( A p ) = c. Otros casos típicos (así. solamente a un caso típico de aplicación del cálculo de p r o b a b i l i d a d e s : el de ciertos inacro-efectos reproducibles que jmeden describirse m e d i a n t e (macro-) leyes precisas —como la de presión de u n gas— y que i n t e r p r e t a m o s o explicamos diciendo que se deben a u n a enorme acumulación de micro-procesos. esto es. podemos contestar a las objeciones p l a n t e a d a s p o r las cuestiones 1'). que las tres cantidades £. P r o p o n e m o s ahora la hipótesis de que p es u n a prob a b i l i d a d dentro de u n a sucesión de micro-eventos. excepto en el caso de los macro-efectos extremos que discuto en este apartado. respectivamente.blogspot. y. y admitamos. Entonces (cf. Mostraremos en las páginas que siguen que la regla metodológica que h e p r o p u e s t o está de acuerdo con la definición del físico. Me referiré. £ tiende a cero cuando n crece sin fin y sin límite. pues.

a la 1') y la 2 ) . la de si n es suficientemente grande. ha quedado reducida a la 1'). la cuestión 2 ) . Así pues.—. contestará probablemente que £ no le interesa lo más m í n i m o : que lo que ha elegido no es e. que en su vecindad A p es sumam e n t e insensible a los cambios de valor de t . esto es. debido a las peculiaridades matemáticas de la distriljución de Bernoulli. o . las observaciones que siguen en el presente párrafo (así como algunos razonamientos posteriores de este apartado) han quedado aclaradas y superadas por las consideraciones que se hacen en el apéndice *IX: véanse. los puntos 8 y sigs. y un número relativamente reducido de muestras de gran tamaño n darán a la hipótesis probabilística un grado no decisivo de corroboración (ya sea positiva o negativa). Si adoptamos p a r a n el ortlcn de m a g n i t u d que es de esperar en el caso de fenómenos e x t r e m a d a m e n t e masivos. ya que a cada n corresponde ahora unívocamente u n valor de t. esperaremos ser capaces de refutar una hipótesis probabilística. especialmente. que le darán un grado positivo elevado de corroboración. de las muestras restantes. Desde luego. pero no estamos dispuestos fácilmente a ligarnos para siempre a un valor d e t e r m i n a d o de e.00001. que apenas cambia en absoluto si varía el orden de m a g n i t u d de t . sino n. Hemos reducido. y que lo ha elegido de tal modo que la correlación entre n y A / J se haga en gran medida independiente de los cambios en el valor de t que podamos elegir. http://psikolibro. lo cual podemos decidirnos a interpretarlo como una refutación o una falsación. la regla metodológica de considerar falsación (siendo n grande) a un grado negativo de corroboración es un caso específico de la regla o decisión metodológica de desechar ciertas improbabilidades extremos —que estudiamos en el presente apartado. Así pues. la mayoría apoyarán la hipótesis. de la «tercera nota».blogspot. Al elegir 8 (esto es. Ahora bien. Con los métodos que allí se emplean puede hacerse ver que casi todas las muestras estadísticas posibles de gran tamaño n debilitarán notablemente una hipótesis probabilística dada. o sea..188 La lógica de la investigación científica deducción será satisfactoria si la Uevamos a cabo para cierto valor 5 < 9 (aquí está dada <p. esto es. en el sentido aquí indicado. o sea. a la de cuándo es pequeña Í (y viceversa). entonces A p es tan insensible — e n las proximidades de su valor característico— a las modificaciones que pueda e x p e r i m e n t a r e. e incluso podemos esperar tal cosa con mayor confianza que en el caso en que la hipótesis no sea probabilística. A p ) hemos establecido u n a relación entre 71 y e. ya que está determinada por la técnica de m e d i c i ó n ) : elijamos ahora 8 de modo que sea ( a p r o x i m a d a m e n t e ) igual a 9. o 0. la cuestión 3 ) a las otras dos o sea. pues es posible det e r m i n a r para cada n la dependencia funcional entre e y A p **: u n examen de esta función hace ver que p a r a cada n ( « g r a n d e » ) existe u n valor característico de A p tal. Pero esto quiere decir que podríamos responder a las tres cuestiones con sólo que fuésemos capaces de decidir qué valor determinado de e podemos no tener en cuenta p o r ser ya «despreciable».com . Si le planteamos la cuestión a un físico. p o r tanto. La resjjuesta del físico está justificada. es decir. y ahora el Según creo aliora.001. y esta insensibilidad aumenta al crecer n. le darán un elevado grado negativo de corroboración. nuestra regla metodológica equivale a la decisión de despreciar pequeños valores de e.. si le preguntamos qué valor de e está dispuesto a despreciar —si será 0.

algún día ocurrirán incluso los procesos más improbables —esto es. llamaremos grande a n cuando la insensibilidad de A p en las proximidades de su valor característico —que podemos determinar— sea. que está ligada estrechamente a la de objetividad (cf. o si no había cometido un error al hacer la observación. entonces hemos de suponer que la estimación probabilitaria ha quedado falsada. Lo que sí afirmo es que semejantes acontecimientos no serán efectos físicos. y. por lo menos. entonces no necesitamos preocuparnos más de una determinación exacta de e: basta la decisión de despreciar un í pequeño. sino únicamente lo que en el apartado 37 he llamado «extremos de condensación». ya que —debido a su inmensa improbabilidad— no »on reproducibles a voluntad. Aunque este modo de expresar las EDDINGTON. A p se hace completamente insensible). Pero es posible acabar con esta objeción recordando la idea de efecto físico reproducible.La probabilidad 189 físico atribuirá poco valor a unos límites de A p más definidos que éstos.blogspot. en consecuencia. sin duda. en la que distingue dos tipos de leyes: «algunas cosas no ocurren nunca en el mundo físico porque son imposibles. tan grande que incluso cambios en el orden de magnitud de £ hagan fluctuar a A p exclusivamente dentro de los extremos de condensación de ± 9 (si n . que son insensibles a los cambios que sufra e. que depende de nuestra técnica de medición y no posee límites o extremos netos. No niego la posibilidad de que ocurran efectos improbables: no aseguro. Las leyes que prohiben las primeras son leyes primarias. incluso si no hemos enunciado exactamente a qué se debe considerar «pequeño»: pues equivale a la decisión de trabajar con los valores característicos de A p mencionados. U. leyes secundarias» ^.^ 0 0 . Pues la objeción obvia a nuestra regla es. 75). P. las que prohiben las segundas. Incluso en caso de que un físico llegara a observar un proceso dé este tipo sería completamente incapaz de reproducirlo. el apartado 8 ) .. por ejemplo. Pero en el caso de fenómenos masivos típicos —al cual se limita esta investigación—. Estas consideraciones pueden ayudarnos a comprender afirmaciones como la siguiente de Eddington. The Nature of the Physical World (C. Pero si encon» tramos desviaciones reproducibles con respecto al maero-efecto estimado del modo que hemos indicado. que incluso la mayor improbabilidad es siempre una probabilidad —por pequeña que sea— y que. ni que jamás ocurran fluctuaciones de la presión de un volumen mayor de gas. pág. otras por ser demasiado improbables. La regla de que han de despreciarse las improbabilidades extremas (regla que únicamente se hace suficientemente explícita a la luz de lo que acabamos de decir) concuerda con la exigencia de objetividad científica. Pero si esto es así. Por tanto. http://psikolibro. 1928. que las moléculas de un pequeño volumen de gas no puedan quizá retirarse espontáneamente durante un corto intervalo de tiempo a una parte de dicho volumen. recordamos que puede adoptarse para A p el intervalo de precisión ± 9 . no podría nunca decidir qué era lo que realmente había sucedido.com . por tanto. los que proponemos que se desprecien—.

En el caso de la estadística de eventos individuales azarosos serían válidas consideraciones análogas. fuera del intervalo A p ) no serán reproducibles —según mis exigencias metodológicas—. tenemos que hacer comprensible la posibilidad de e m p l e a r los enunciados probabilitarios. con lo cual la regla trazaría u n a línea a r b i t r a r i a y decretaría que solamente están «permitidos» seg[vers. M. 102 (T. Sudamericana. hemos de analizar las reglas que gobiernan su empleo como enunciados falsables. Otros casos en que puede aplicarse esta teoría —tales como las fluctuaciones estadísticas. p o r ello. aquí. el intervalo de precisión de la medida ( ± 9 ) es más pequeño que el intervalo A p que caracteriza al ni'imero n de micro-eventos que contribuyen a dar origen al efecto.blogspot.com . Ed.:Cómo es posible que los enunciados probabilitarios — q u e no son falsables— p u e d a n emplearse como enunciados falsables? (El hecho de que se empleen de esta manera está fuera de d u d a : el físico sabe m u y bien cuándo h a de considerar falsada una suposición p r o b a b i l i t a r i a . La naturaleza del mundo físico (194S). http://psikolibro. Lo cual nos da ocasión p a r a aplicar cierto tipo de regla metodológica: p o r ejemplo. basándonos en su forma lógica. los enunciados básicos aceptados p u e d e n estar de mejor o peor acuerdo con determinada estimación probabilitaria p r o p u e s t a : p u e d e n representar m e j o r o peor u n segmento típico de u n a sucesión p r o b a b i l i t a r i a . p o r otro. ) Vemos que la cuestión tiene dos aspectos: p o r u n lado. ya que la fluctuación misma se convierte en u n efecto r e p r o d u c i b l e . mas pueden utilizarse como enunciados falsables en la m e d i d a en que se e m p l e a n como enunciados empíricos.190 La lógica de la invesligacián científica cosas no esté. ni largas sucesiones de fluctuaciones en u n a y la misma dirección. Resumiré ahora mi argumentación acerca del problema de la decidibilidad. en cuanto que no son falsables. que —como hemos visto— son infalsables? Respondemos del modo siguiente : los enunciados probabilitarios son metafísicos y carecen de significación empírica. etc. o la estadística de eventos individuales azarosos— son reducibles al que hemos tratado.)']. y. P o r fluctuaciones estadísticas entiendo fenómenos tales como el del movimiento b r o w n i a n o . tal vez. pág. El que ocurran tales discrepancias será u n hecho conlrastable. es decir. REYLES. por C. u n a que p i d a que la conformidad entre los enunciados básicos y la estimación probabilitaria alcance u n nivel m í n i m o . a salvo de toda crítica (yo preferiría abstenerme de hacer aserciones no contrastables acerca de si ocurren o no cosas sumamente i m p r o b a b l e s ) . cast. Pero esta respuesta p l a n t e a otra pregunta : . Buenos Aires. y se p u e d e n aplicar a este mismo mis argumentaciones a n t e r i o r e s : las fliictuaciones más allá de cierta m a g n i t u d (o sea. son de esperar con gran p r o b a b i l i d a d discrepancias de p medibles. al de los macroefectos medibles con precisión. Nuestra pregunta e r a : ¿Cómo pueden desempeñar el p a p e l de leyes naturales de la ciencia empírica las hipótesis probabilitarias. Según el a p a r t a d o 66. se encuentra en buen acuerdo con la aplicación que hace el físico de la teoría de la p r o b a b i l i d a d .

Al t i r a r el dado. n a t u r a l m e n t e . I. tal vez desesperemos de encontrar nunca una ley satisfactoria http://psikolibro. es u n conocimiento suficiente de las condiciones iniciales. pero las reglas p a r a t i r a r el dado correctamente (agitar el cubilete) están elegidas de tal modo que nos i m p i d a n m e d i r las condiciones iniciales. ni la aparición repetida de desviaciones (que. etc. H a y otros casos en que las predicciones p u e d e n no dar resultado : quizá p o r q u e hasta el momento no haya sido posible formular leyes adecuadas. La regla metodológica que proponemos de acuerdo con el criterio de demarcación. lo mismo que ocurre en el caso de otras leyes. 69. o la aparición de segmentos atípicos de u n modo defin i d o — en forma previsible y reproducible.marco de condiciones» las reglas de juego y todas aquellas otras que determinen las condiciones en que han de ocurrir los diversos eventos de una sucesión azarosa : consisten en requisitos tales como que el dado tiene que ser «correcto» (hecho de un material h o m o g é n e o ) . que no es menester trazarla «con tolerancia». si dispusiéramos de mediciones suficientemente precisas de éstas también sería posible hacer predicciones en este caso . lo que nos falta. P a r a deducir predicciones se necesitan leyes y condiciones iniciales : si no se dispone de leyes apropiadas o si no cabe averiguar cuáles son las condiciones iniciales. y. sino la mejor posible en todo cuanto es reproducible y contrastable.o que p r o h i b e es que tengamos desviaciones sistemáticas —tales como las que van en u n a dirección concreta. sin duda alguna. en p a r t i c u l a r . no se contenta con exigir una conformidad m e r a m e n t e grosera. Así pues. o p o r q u e hayan fracasado todas las tentativas de encontrar una ley y hayan quedado falsadas todas las predicciones. Llamaré «. dicho brevemente. mientras que están «prohibidos» segmentos atípicos o no representativos. el modo científico de predecir se desmorona. ya que cabe estructurar la regla de tal modo que aquella línea quede d e t e r m i n a d a p o r la precisión alcanzable p o r nuestras mediciones.com . pero no los resultados individuales de las tiradas de un dado.La probabilidad l9l mentos razonablemente representativos (o razonablemente «buenas m u e s t r a s » ) . en todos los efectos reproducibles.blogspot. Al analizar más de cerca esta sugerencia hemos visto que no es preciso trazar tan a r b i t r a r i a m e n t e como p o d r í a parecer en u n principio la línea de separación entre lo permitido y lo p r o h i b i d o . En tales casos. que se le h a de menear bien. En mi opinión. son típicas de las sucesiones p r o b a b i l i t a r i a s ) . mientras que la tirada de u n dado es fortuita — o sujeta al azar—. la diferencia reside en el hecho de que hasta ahora hemos sido capaces de predecir con éxito aquellos movimientos. LEY Y AZAR A veces oye uno decir que los movimientos de los planetas obedcf cen a leyes rigurosas. no p r o h i b e que aparezcan segmentos atípicos.

192 La lógica de la investigación científica (aunque no es probable que dejemos enteramente de hacer intentos. ni que sean «debidos al azar» en el sentido subjetivo de conocimiento insuficiente. Véase. cuando nos damos p o r satisfechos con las predicciones frecuenciales). Hablo de «azar» cuando lo que sabemos no es suficiente para predec i r : como ocurre al tirar el dado. será azarosa una sucesión de resultados experimentales cuando el mareo de condiciones que la define difiera de las condiciones iniciales. en cuanto que se apoya en la idea metafísica de que los eventos están — o no están— determinados en sí mismos. a menos que el problema no nos interese deniasiado : como puede ocur r i r . especialmente. «parecidas al azar» o «como el a z a r » ] a las sucesiones probabilitarias. Si nuestra predicción tiene éxito podemos h a b l a r de «leyes». Encontramos el «azar» en sentido objetivo. es algo que ignoro. lit. p o r ejemplo. y ta] vez sea verdadera.blogspot. Aun cuando mientras escribía este libro me daba cuenta de tener creencias metafísicas. T a l vez no sea enteramente inutilizable la definición de azar implícita en esta tesis. en ningún caso podemos decir definitivamente que no hay leyes en un campo determinado (y esto es una consecuencia de la imposibilidad de verificación) : lo cual quiere decir que mi tesis convierte en subjetivo el concepto de azar * ' . los apartados 71 y 7 8 ) . y p o r lo demás no podemos saber nada acerca de la existencia o inexistencia de leyes o de irregularidades *^. y criticarlas —pese a no poderse refutar—. el último apartado de mi Postscript. pero no la estudiaré aquí (ef. En general. En cuanto a si existen sucesiones azarosas cuyos elementos no sean previsibles de ninguna forma. a resultados diversos. *' Esto no quiere decir que haga aquí ninguna concesión a una interpretación subjetiva de la probabilidad. según pienso. A veces se ha defendido una tesis objetiva. o sea. Sin emliargo. y aunque señalé incluso el valor sugerente de las ideas meta» físicas para la ciencia. sugiere soluciones a ciertas serias dificultades. " En este párrafo ha desestimado (debido a su carácter metafísico) una teoría metafísica que ahora —en mi Postscript-^ recomiendo encarecidamente. y ésta es la razón p o r que h e llamado azarosos [en inglés: «chance-Zi&e». del mismo modo que encontramos regularidades causales cuando las predicciones que deducimos de leyes vienen a corroborarse. pues me pa« rece que abre nuevas perspectivas.com . Del hecho de que una sucesión sea azarosa no podemos siquiera inferir que sus elementos no p u e d a n predecirse. situación en que hablamos de «azar» debido a que no sabemos cuáles son las condiciones iniciales (y cabe concebir que un físico e q u i p a d o con buenos instrumentos pueda predecir una tirada que otras personas no p u e d a n ) . y menos que nada cabe inferir de tal hecho el hecho «objetivo» de que no existan leyes * ' . y den lugar. pues. pero debería hacerse resaltar enérgicamente que el concepto que así se h a definido no se opone al de l e y . razonando del modo siguiente: No http://psikolibro. opuesta a la s u b j e t i v a . cuando nuestras estimaciones probabilitarias resultan confirmadas. del desorden ni de la aleatoriedad. no había despertado al hecho de que cabe argumentar racionalmente contra ciertas doctrinas metafísicas. cuando los experimentos individuales llevados a cabo en idéntico marco de condiciones p a r t a n de condiciones iniciales diversas. " Hubiera ganado en claridad. Quizá la tesis siguiente es más digna de atención que aquella idea metafísica. p u e d e decirse.

apartados *90 y sig. n a d a acerca de la conformidad o disconformidad a leyes de los eventos individuales. o genera!i/ar. ' Como Schlick dice en Die Kausalitat in der gegenwiirtigen Physik. parece ser el resultado de una bipóstasis metafísica de una regla metodológica a la (jue por sí misma no cabe bacer objeciones: me refiero a la regla de que deberíamos tratar de simplificar. los apartados 43 y 5 8 ) —frente a los eventos que la c o n s t i t u y e n — . El hecbo de que una sucesión tenga u n a distribución bernoulliana no es síntoma de la ausencia de leyes. especialmente. sigo estando de acuerdo con lo que entonces decía. En cuanto a esto. pág. que equivale a ¡a bijiótesis de que no es posible descubrir tales leyes sencillas. Como ocurre con otras de la misma índole. ba quedado corrol)orada la suposición de libertad de secuelas. p e r o esto es todo. pueden ocurrírsenos a veces cuando estamos ocupados con el estudio de las leyes referentes a micro-eventos. si el experimento está ideado (como en el caso de tirar una perra chica dando vueltas) para que las condiciones varíen. pues necesitaremos. ya que sólo cabe deducir conclusiones estadísticas de premisas estadísticas. el quo determinados aspectos de nuestros resultados se repitan mientras que otros yaríen irregularmente no constituye un argumento a favor de que lo otijetivo sea fortuito. o unificar nuestras teorías empleando bipótesis explicativas del tipo mencionado (esto es. el apéndice I V ) . si bien liltimamente ba sufrido severas c r í t i c a s : la de que todos los eventos observables deben ejcplicarse como macro-eventos. o sea.La probabilidad 193 No solamente no es posible inferir. debido a Alfred Landé (la «cuchilla de Landé») tiene gran trascendencia a este respecto (trato de él eitensamente en mi Postscdpt. del azar o de la ausencia de leyes. 1931. 13 http://psikolibro. Por tanto. hipótesis que expliquen los efectos observables como sumas o integraciones de m'cro-eventos). estimaciones jrecuenciales hipotéticas.blogspot. es decir. 157. 70. ciertamente. y m u c b o menos idéntico con la ausencia de leyes «por definición» ^.com .). como valores medios. que. No liemos de ver en el éxito de las jtrcdicciones de probabilidad otra cosa que un síntoma de la ausencia de leyes sencillas en la estructura de Ja sucesión (cf. Al valorar el éxito de semejantes intentos sería un error pensar que bastarán alguna vez bipótesis no estadísticas acerca de los micro-eventos y de sus interacciones p a r a explicar los macro-event o s . L A DEDUCTIBILIDAD DE MACRO-LEYES A PARTIR DE MICRO-LETES Hay una doctrina que casi b a llegado a convertirse en un prejuicio. Naturwissenschallen 19. pero que podemos repetir jamás con precisión un experimento: lo más que podemos hacer es mantener constantes ciertas condiciones y dentro do ciertos límites. ni siquiera podemos inferir —partiendo de la corroboración de estimaciones p r o b a b i l i t a r i a s — que la sucesión misma sea completamente irregular. acumulaciones de ciertos micro-eventos (doctrina algo pareí'ida a ciertas formas de m a t e r i a l i s m o ) . a partir del carácter azaroso de u n a sucesión. ya que sabemos que existen sucesiones azarosas construidas de acuerdo con una regla matemática (cf. Dichas estimaciones son siempre bipótesis independientes. además. pero puedp haber otros argumentos en favor de lo objetivamente fortuito: y uno de ellos.

en las que entran ciertas asunciones equiprobabilisticas—. Las estimaciones estadísticas — o los enunciados frecuenciales— no p u e d e n nunca deducirse simplemente de leyes de tipo «determinístíco». entre ellos por P. ° VON MISES.com . la de Bose-Einstein y la de Fermi-Dirac hacen ver hasta qué p u n t o están lejos de ser a s í : estas estadísticas p o n e n de manifiesto cómo p u e d e n combinarse asunciones especiales con hipótesis equiazarosas. quien la ha atacado en el último párrafo de una interesante carta que reproduzco en el apéndice *XII. mucho más tarde adoptó —al menos provisionalmente— una interpretación frecuencial (de la teoría cuántica). en donde Jordan emplea el hecho de que se han demostrado recientemente algunas hipótesis ergódicas como argumento contra mi tesis).194 La lógica de la investigación científica nunca p u e d e n ser deducidas de éstas. pues el t a m a ñ o de las corrientes que componen la chorrera varía. Es sorprendente el hecho de que las suposiciones frecuenciales de la física teórica son en gran medida hipótesis equiazarosas.. Jordan (véase AnschauUche Quantentheorie. y de c u a n d o en cuando algo de agua salpica y se separa de la vena p r i n c i p a l . Con el ejemplo siguiente p o d r e m o s tal vez dar u n a imagen del hecho de que las suposiciones frecuenciales son indispensables incluso a u n q u e nos sintamos inclinados a pasarnos sin ellas. Puede considerarse que uno de los principios más fundamentales de la teoría cuántica es el de que el todo es más que la suma de las partes». asunciones estadísticas específicas *^.blogspot. 1936. sin supuestos adicionales de índole estadística» ^. cada una tiene que comportarse de acuerdo con el comportamiento de las demás. pero esto no implica en absoluto que sean «evidentes» ni válidas a priori. 1930). página 282. I m a g i n e m o s u n a cascada. Über kausale und statistische Gesetzmiissigkeiten in der Physík. entran suposiciones acerca de la distribución estadística de las condiciones iniciales: esto es. En ella podremos discernir u n a extraña clase de r e g u l a r i d a d . en toda deducción en que se obtienen leyes estadísticas a p a r t i r de micro-suposiciones de carácter determinístico o «preciso». por la sencilla razón de que p a r a deducir predicción alguna de tales leyes se necesitan condiciones iniciales. página 250) que las partículas de un gas no pueden comportarse «. March dice muy bien (Die Grundlagen der Quantenmechanik. Otro critico de esta tesis ha sido Albert Einstein.. Naturwissenschajten 18. como les parece. http://psikolibro. con lo cual se llega en cada caso a definiciones distintas de las sucesiones de referencia y de las propiedades p r i m a r i a s p a r a las que se asume una equidistribución. 1930. En lugar de éstas. premisas de la teoría de la medida. me parece que mi tesis queda más apoyada que invalidada por los ejemplos que aduce Jordan. Las estimaciones frecuenciales forman u n a clase especial de h i p ó t e s i s : son prohibiciones que hacen algo así como referirse a regularidades de lo grande *. Pero expresada en la forma de que las conclusiones probabilisticas necesitan premisas probabilisticas —por ejemplo. y las amplias diferencias existentes entre la estadística clásica. 1931. Von Mises lo h a enunciado muy claramente : «ni el teorema más minúsculo de la teoría cinética de los gases se sigue de la física clásica sola. pág. 207 (cf. *' La teoría propuesta por Von Mises y que recojo aquí ha sido controvertida por varios físicos. pero a través de todas estas variaciones ^ A. crso que Einstein pensaba entonces en una interpretación subjetiva de la probabilidad y en un principio de indiferencia (que 'en la teoría subjetiva parece como si no fuese un supuesto de equiprobabilidad). Erkenntnis 1.

«la probabilidad de sacar cinco en la próxima tirada con este d a d o es 1/6». dónde llegará al socaz. 71. sin más que definir las probaÍ>ilidades form a l m e n t e singulares valiéndonos del concepto de probabilidad objetiva o frecuencia r e l a t i v a .. Sin embargo. ENUNCIADOS PROBABILITARIOS FORMALMENTE SINGULARES Llamo «formalmente singular» a un enunciado probabilitario cuando adscribe una probabilidad a u n acontecimiento aislado. P o r lo general. predecir la ruta de u n volumen cualquiera de agua —digamos. es fácil interpretarlos como correctos. en qué p u n t o pasará sobre el borde. que conciernan la distribución frecuencial de las condiciones iniciales recurrentes. ' El signo «. desde el p u n t o de vista de la teoría frecuencial.). y menos la distribución estadística general como tal. calcular la trayectoria de un niímero cualquiera de p a r t í c u l a s .. por enunciados estadísticos. Descontando ciertos problemas de h i d r o d i n á m i c a aún no resueltos (referentes a la formación de torbellinos.La probabilidad 195 aparece cierta regularidad que sugiere irresistiblemente u n efecto estadístico. que sería posible predecir de u n a molécula cualquiera situada muy por encima de la caída de agua. en principio. P o d e m o s suponer.. por lo menos la suposición de que ciertas condiciones iniciales r e c u r r i r á n una y otra vez p a r a muchos grupos diferentes de partículas (lo cual viene a equivaler a un enunciado universal) : llegamos a u n resultado estadístico si y sólo si hacemos tales asunciones estadísticas específicas — p o r ejemplo. Para explicar estas ú l t i m a s necesitamos estimaciones estadísticas. podemos.». http://psikolibro. en principio. de u n grupo de moléculas— con el grado de precisión que queramos. por la capacidad que le proviene de ser u n elemento de la sucesión a — e n símbolos ^ : k e a— y defino ahora la probabilidad formalmente singular del modo siguiente : „P. e .».. estos enunciados no se consideran enteramente correctos en su formulación.. llamado cópula. o a u n elemento aislado de cierta clase de acontecimientos * ' : por ejemplo.com . si se nos dan unas condiciones inciales suficientemente precisas. no las regularidades estadísticas recurrentes que hemos descrito.. es un elemento de la clase (o de la sucesión) . por tanto.(p) = ^F(P) (k 6 a) (Definición) * En el texto alemán se pretendía con el término í^formalistisch)} comunicar la ^ idea de un enunciado singular en su forma (o «formalmente singular») aunque su sentido pueda estar definido... P e r o sólo cabría obtenerse de este modo ésta o aquélla fluctuación individual.blogspot. etc. sino solamente a sucesiones infinitas de acontecimientos o de eventos. en principio. etc. y — d a d a s que estén las condiciones iniciales suficientes— seríamos capaces. significa «. empleo «aPtW)» p a r a denotar la probabilidad formalmente singular de que cierto acontecimiento k tenga la p r o p i e d a d /?. de hecho. ya que no es posible adscribir probabilidades a acontecimientos aislados. o cda probal)ilidad de sacar cinco en u n a tirada aislada cualquiera (con este d a d o ) es 1/6». de deducir cada u n a de las fluctuaciones estadísticas individuales de la cascada. De este m o d o sería posible.

JVo pocas de las llamadas paradojas de la p r o b a b i l i d a d desaparecen en cuanto caemos en la cuenta de que p u e d e n adscribirse probabilidades diferentes a uno y el mismo acontecimiento o evento. Así. etc. basándonos en la información k e p {o \a k e p) — q u e se nos puede proporcionar tras de observar el suceso—.Pj(/3) de u n evento antes de que suceda es distinta a la del mismo después de h a b e r o c u r r i d o : antes puede ser igual a 1/6. Lo único que h a cambiado es que. por definición.(^) = 0. y piiede. tanto antes como después del suceso. incluso. y preguntar cuál es el valor de pPií/J) : y esta p r o b a b i l i d a d vale. ayudarnos a aclarar algunos intrincados problemas de la teoría cuántica m o d e r n a (cf. esta opinión es enteramente e r r ó n e a : a P t ( / í ) vale siemp r e lo mismo. el p r i m e r ejemplo citado no especifica ninguna sucesión de referencia a. pueden sugerirnos. igual a la p r o b a b i l i d a d de la propiedad p en la sucesión de referencia a. Esta sencilla definición. Pero a u n q u e a menudo no se menciona explícitamente ct. sin embargo. n a t u r a l m e n te. Y no es posible dar u n a regla general con arreglo a la cual fuera posible escoger una clase de referencia e n t r e varias posibles (la clase de referencia más restringida es a m e n u d o la más a p r o p i a d a . Los enunciados que nos informan sobre el resultado real de acontecimientos aislados —los cuales no se refieren a frecuencias. solemos saber en tales casos de qué a se t r a t a : así. En muchos casos p u e d e n existir diversas sucesiones de referencia p a r a un evento k. resulta ser sorprendentemente ú t i l . casi obvia. 1.blogspot. sino que tienen la forma «fc c tp»— no p u e d e n cambiar la p r o b a b i l i d a d de éstos. y entonces resollará tal vez p a l m a r i o que p u e d e n expresarse diversos enunciados prohabililarios formalmente singulares acerca del mismo evento. en cuanto elemento de diversas clases de referencia.8 (o ¿8). un enunciado probabilitario formalmente singular sería incompleto si no enunciase explícitamente u n a clase de referencia. a saber .196 La lógica de la investigación científica Lo cual p u e d e expresarse lingüísticamente como sigue : la probabilid a d formalmente singular de que el evento k tenga la p r o p i e d a d p — d a d o que h sea un elemento de la sucesión a— es. P o r ejemplo. pero está perfectamente claro que se refiere a todas las sucesiones de tiradas con dados correctos. mientras que después sólo p o d r á valer 1 ó 0. lo mismo que pP¡. se dice a veces que la p r o b a b i l i d a d t. Desde luego. de BU grupo profesional. Como hace ver la definición. y. dado que sea suficientemente numerosa p a r a perm i t i r que la estimación probabilitaria se base en una extrapolación estadística razonable y esté apoyada p o r u n a cantidad suficiente de datos c o r r o b o r a d o r e s ) . El concepto de enunciado p r o b a b i l i t a r i o formalmente singular nos p r o p o r c i o n a u n a especie de puente con la teoría subjetiva. la probabilidad de que m u e r a u n a persona concreta en un plazo dado puede t o m a r valores m u y diferentes según la consideremos como m i e m b r o de su grupo de edad. los apartados 75 y 7 6 ) . p o r http://psikolibro.com . podeuros elegir u n a nueva clase de referencia. q u e elijamos otra clase de referencia.

sin embargo. Así pues. como p o d r á verse en el apartado siguiente. toda interpretación de los enunciados probabilitarios formalmente singulares — o predicciones indefin i d a s — que los convierta en enunciados acerca de una situación objetiva distinta de la situación estadística o b j e t i v a : me refiero a la opinión segiín la cual u n enunciado sobre la p r o b a b i l i d a d 1/6 al echar u n dado no es una mera confesión de que no sabemos n a d a definido (teoría subjetiva). t a m b i é n con la teoría del ámbito. Rechazo. no planteo ninguna objeción a la interpretación subjetiva de los enunciados probabilitarios acerca de eventos aislados. Considero equivocadas todas las tentativas de hacer una interpretación objetiva de este tipo (que Jeans ha debatido largamente. de suerte que puedan considerarse las «frecuencias» como resultado de propensiones. con tal de que permitamos que nuestras «creencias racionales» se guíen p o r u n enunciado frecuencial objetivo. a la vez. y este ú l t i m o constituirá la información de que dependen nuestras creencias. e incluso creo que el mejor modo de interpretar la teoría de la probabilidad es como una teoría de ios propensiones de los eventos a resultar de un modo u otro (véase mi Postscript). como confesiones de nuestro deficiente conocimiento acerca del evento concreto en cuestión (sobre el cual. es decir. que la mayoría de las consideraciones que se hacen en el resto del capítulo (apartados 71 y 72) han quedado superadas: véanse el apéndice *IV. considero la interpretación dn propensiones como una conjetura acerca do la estructura del mundo. con tal de que las «clases de referencias estén determinadas por las condiciones que definen un experimento. Considero. por tanto. n a d a se sigue de u n enunciado frecuencial). excepto que pertenece a cierta clase de referencia en la que se h a contrastado con éxito cierta estimación de p r o b a b i l i d a d . P u e s podemos acordar que interpretaremos la probab i l i d a d formalmente singular como el «grado de creencia racional» (siguiendo a K e y n e s ) . ya que son los únicos empíricamente contrastables. pero sí p a r a expresar todo lo que sabemos acerca de él p o r medio de u n enunciado probabilitario formalmente singular que tiene el aspecto de una predicción indefinida acerca del evento concreto del caso *^. det e r m i n a d o e i n d e t e r m i n a d o . de que es algo todavía en suspenso *^. es cierto.La probabilidad 197 t a n t o .blogspot. Pero continúo objetando a la tesis de que la teoría do la probabilidad deba interpretarse de este modo: es decir. entre o t r o s ) : cualesquiera que sean los aires indeterminísticos que p u e d a n Opino actualmente que es posible abordar de un ftiodo mucho más sencillo la cuestión de las relaciones entre las distintas interpretaciones de la teoría de la probabilidad: dando un sistema formal de axiomas o postulados y demostrando que se satisface por las diversas interpretaciones.com . http://psikolibro. Ahora no planteo objeciones a la opinión de que un evento pueda estar en suspenso. a su interpretación como predicciones indefinidas : como si dijéramos. Pero sigo estando conforme con la mayor parte de lo escrito. y —de mi Postscript— los capítulos *II *II] y *V. Esto quiere decir que no objeto n a d a mientras reconozcamos claramente que los enunciados frecuenciales objetivos son fundamentales. sino más bien una aserción acerca de la p r ó x i m a t i r a d a : una aserción de que su resultado está. esta información no nos capacita p a r a predecir cuál será la propiedad del evento en cuestión. Dicho de otro modo : p u e d e ocurrir que no sepamos n a d a acerca de u n evento.

sobre u n concepto que coincide (cf. Von Kries. ^ Ordinariamente (cf. L A TEORÍA DEL ÁMBITO He dicho en el a p a r t a d o 34 que un enunciado falsable en m a y o r grado que otro puede describirse como lógicamente más improbable que éste. que propongo para su discusión en el «Epílogo metafísico» de mi Postscript. 72. 128 Y sig)- http://psikolibro. y que el enunciado menos falsable sería el más probable lógicamente (por otra parte. al mismo tiempo. sin embargo. sino —sobre ello y por encima de ello— por el hecho de que la Naturaleza estaría realmente constituida (o no constituida) conforme a tales leyes **. que este método de definir la probabilidad es practicable sólo si se h a construido previamente una teoría frecuencial: pues de otro modo h a b r í a que p r e g u n t a r cómo se definen a su vez las frecuencias empleadas p a r a definir el sistema de medida. Logische Analyse des ff^ahrscheiniichkeitsbegriffes (Erkenninís 1.198 La lógica de la investigación científica a d o p t a r estas interpretaciones. que este plan viene a ser como coordinar las frecuencias relativas con ciertas «predicciones indefinidas» -—tal como hemos hecho en el a p a r t a d o anterior al definir los enunciados probabilitarios formalmente singulares. el apartado 3 7 ) con el de p r o b a b i l i d a d lógica.com . todas implican la idea metafísica de qiie no solamente podemos deducir y contrastar predicciones. p o r ello. Creo factible erigir u n a teoría de la p r o b a b i l i d a d sobre estos c i m i e n t o s . págs. aquél e n t r a ñ a ^ a este ú l t i m o ) . Entre el concepto de probabilidad lógica y el de probabilidad numérica objetiva o formalmente singular existen ciertas afinidades. considerar que las frecuencias determinan un sistema de medida de ámbitos. y. ' WAISMANN. y. han intentado sacar a luz las afinidades entre la p r o b a b i l i d a d lógica y la numérica. y. denominándolas «la interpretación de propensiones de la probabilidad». el apartado 35). W a i s m a n n ) h a n intentado basar el cálculo de probabilidades sobre el concepto de ámbito lógico. 1930. sino que — a d e m á s — la Naturaleza está más o menos « d e t e r m i n a d a » (o « i n d e t e r m i n a d a ) ) ) : de modo que el éxito (o el fracaso) de las predicciones no habría de explicarse por las leyes de que aquéllas se deducen. la introducción de la teoría del ámbito resulta verdaderamente superflua. y podemos decir. por tanto.blogspot. en realidad. W a i s m a n n '^ h a propuesto m e d i r el grado de relación m u t u a entre los ámbitos lógicos de diversos enunciados (algo así como sus razones) p o r medio de las frecuencias relativas correspondientes. Algunos filósofos de la probabilidad (Bolzano. No obstante esta objeción. Debe decirse. Mas si tenemos ya a nuestra disposición una teoría frecuencial. considero significativa la practicabil i d a d de la propuesta de W a i s m a n n : es satisfactorio encontrar que una teoría más comprehensiva puede salvar el vacío — q u e al principio parecía insalvable— entre los diferentes intentos de a b o r d a r el *' Esta caracterización algo despectiva cuadra perfectainenle a mis propias opiniones.

especialmente entre las interpretaciones subjetiva y objetiva.com . Pero esto es precisamente lo que hemos hecho en el a p a r t a d o 71 —si bien indirectamente— al definir los enunciados probabilitarios formalmente singulares.La probabilidad 199 p r o b l e m a . y cp entonces t e n e m o s : {k)[Fsb{k e y) > Fsb{k e p] (cf. el a p a r t a d o 33) de suerte que la p r o b a b i l i d a d lógica o ámbito del enunciado (fe e y ) h a de ser menor o igual a la de (fe c /3). que p u e d e n llegar a compararse incluso ámbitos que se solapan sólo parcialmente (es decir. Si entre dos clases de p r o p i e d a d e s . sin embargo. la comparación de las subclases y de las frecuencias h a n de llevar a resultados análogos. puede decirse. P o r tanto. si a es n u m e r a b l e y p u e d e aceptarse como sucesión de referencia. p e r o . y. ámbitos de enunciados no c o m p a r a b l e s ) . la nota 2 del apartado 4 8 ) no sólo p r e s u p o n e haber unos ámbitos que pueden compararse p o r medio de sus relaciones de subclasificación (o de sus relaciones de e n t r a ñ a m i e n t o ) .blogspot.(y) < aP. Su concepto de razón de ámbitos (cf. lo cual justifica el procedimiento de coordinar frecuencias y ámbitos con objeto de medir estos ú l t i m o s : al hacer esto convertimos en comparables los enunciados en cuestión (que no lo eran por el método de las subclases). t e n e m o s : aF(y) < „F(P). Con todo. que entraña considerables dificultades. además — y de u n modo más general—. es superfluo. la teoria de W a i s m a n n p i d e ciertas ligeras modificaciones. en los casos que interesan (tales como los de a l e a t o r i e d a d ) . si existe aleatoriedad podemos coordinar las frecuencias relativas con los ámbitos con objeto de hacer medibles estos últimos. http://psikolibro. Puede mostrarse que. tiene la forma de una «ley n a t u r a l » ) : Si no se cumple esta «ley natural» —con lo cual podemos asumir que h a y aleatoriedad desde este punto de vista— se toma la desigualdad. de los supuestos que admitimos podríamos haber inferido inmediatamente que ^P.(p). Esto significa que una comparación entre ámbitos ha de llevar — e n el caso de aleatoriedad— a la misma desigualdad que una comparación entre frecuencias relativas. en realidad. en este caso. es válida la relación de subclasificación. Será igual únicamente si existe una clase de referencia a (que p u e d e ser la clase universal) con respecto a la cual se cumpla la siguiente ley (que. I n d i c a r é ahora sumariamente cómo podría justificarse este procedimiento. sino. y y /3. este último supuesto.

com . pues. mediante la definición — e n cierta m a n e r a . Y ahora nos encontramos con que cabe e l i m i n a r completamente el conflicto entre las teorías objetiva y subjetiva.blogspot. trivial— de probabilidad formalm e n t e singular. al p r o b l e m a de la interpretación de la p r o b a b i l i d a d . http://psikolibro. que a p r i m e r a vista parecía tan e m p e d e r n i d o .200 La lógica de la investigación científica Así. hemos vuelto al punto de p a r t i d a .

tengo cierta esperanza de llegar a vencer u n o y otra. y con todo. como enunciados sobre los márgenes de incertidumbre debidos a los límites de precisión que podemos alcanzar en nuestras mediciones. P e r o . de abordar uno de los p r o b l e m a s centrales de la física p o r medios filosóficos o lógicos h a de despertar la desconfianza del físico.com . que debe dárseles u n a interpretación estadística: e interpretadas de esta suerte. Es seguro que m i tentativa. Es un hecho innegable que en las discusiones epistemológicas vienen p a r t i c i p a n d o ardientemente físicos cuánticos. Intentaré mostrar que dichas fórmulas han de interpretarse corno enunciados probabilitarios formalmente singulares (cf. es decir.blogspot. dicha teoría no quedaría refutada necesariamente si algún día fuesen posibles mediciones con el grado de precisión indicado. 1 ) En la teoría cuántica existen ciertas fórmulas matemáticas qvte Heisenberg h a interpretado a base de su principio de i n c e r t i d u m b r e : esto es.varianciay> o «diseminación» (a las que llamaremos ((relaciones estadísticas de dispersión»). lo cual hace sospechar que ellos mismos tienen la sensación de que es menester buscar en la tierra de nadie que se encuentra entre la lógica y la física la solución de muchos de los problemas de la teoría cuántica aún por resolver. mientras t a n t o . el apartado 7 1 ) . http://psikolibro. 2 ) T r a t a r é de hacer patente que ni el sistema de fórmulas de la teoría cuántica ni su interpretación estadística son incompatibles con medidas de mayor grado de precisión que el permitido p o r el principio de incertidumbre. tales fórmulas afirman que existen ciertas relaciones entre ciertos márgenes de ^dispersión» o «. Así pues. Admito que su escepticismo es saludable y que su desconfianza tiene fundamento . aplicándolos a uno de los problemas más frecuentados de la ciencia m o d e r n a : valiéndome de ellos intentaré analizar y aclarar algunos de los puntos más obscuros de la m o d e r n a teoría cuántica. merece la pena de recordar que en cualquier r a m a de la ciencia pueden m u y bien b r o t a r m u l t i t u d de cuestiones principalmente de carácter lógico. algo audaz.CAPITULO NOVENO Algunas observaciones sobre la teoría cuántica El análisis del problema de la probabilidad que hemos realizado ha puesto a nuestra disposición unos instrumentos que podemos ahora someter a contraste. Empezaré sentando anticipadamente las principales conclusionéB que surgirán en el análisis que voy a realizar.

THIRRING. Lo que la distingue de la metafísica determinista que estaba en boga hasta hace poco entre los físicos no es tanto su mayor lucidez cuanto su mayor esterilidad. En beneficio de la claridad. Fünl Wiener Vortrdfio. especialmente. Puede ser justo. esta contradicción es la que origina todas aquellas dificultades jxir ipic se encuentra cercada la admirable estructura de la física cuántica m o d e r n a . no será una consecuencia lógica que quepa dodiicir de las fórmulas de la t e o r í a : se trataría más bien de un supuesto separado o su[)lementario. Pero mi interpretación de la teoría cuántica ha variado juntamente con la de la teoría de la probabilidad. H. en realidad contradice —como trataré de poner de manifiesto— a las fórmulas de la teoría cuántica si se las interpreta estadísticamente: pues no sólo son compatibles con ella mediciones más jirccisas. según ellos mismos admiten» ' .202 ha lógica de la investigación científica 3 ) P o r tanto. Con todo. sigo considerando de importancia el presente capitulo. el apartado 76. http://psikolibro. Eln mi opinión. . ni acerca de los puntos principales do mi crítica. En cuanto a la controversia sobre la «causalidaíl)). decir también que considero que la hazaña de los creadores de la teoría cuántica m o d e r n a es una de las mayores de toda la historia de la ciencia *'. 4 ) Aún m á s : este supuesto adicional de Heisenberg. será posible hacer tal cosa p o r q u e no voy a poner en cuestión si es correcto el sistema de las fórmulas matemáticas de dicha teoría. T H I R R I M . y con la sola excepción del apartado 77 (que está basado en uu error). y allí argumento en favor del indeterminismo —si bien de un modo independiente de la teoría cuántica—. página 30). por MARK. pro])ongo que disintamos de la metafísica indeterminista (}ue es tan p o p u l a r actualm e n t e . 1933. HAHN. que Hcisenberg ha afirmado. Quizá podrían caracterizarse las páginas que siguen como una investigación acerca de los fundamentos de la teoría cuántii'a ^. NOBKLING y MI•:^•CER. por tanto.com .blogspot. DIP Wandlwif^ des Begrifhsvxtems der I'hysik íonsayo de Krixe und Neuaufbau in den pxakten Wisseiuchajten. *' No he camhiado de opinión en este asunto. sino «pie me ocuparé exclusivamente de las consecuencias lógicas de su interpretación física debida a Born. Menciono esta restricción porque se encuentran allí problemas —tales como la interpretación de la equivalencia entre un cam])o ondulatorio cuantizodo y un gas corpuscular— a los que sólo podrían aplicarse mis argumentos (en el caso de que pudiera hacerse en absoluto) si se los adaptara a ellos con sumo cuidado.ipzig. sino (pie cabe describir experimentos imaginarios que muestren la posibilidad de las mismas. En mi Postscript se encontrarán mis concepciones actuales. mis críticas son a menudo severas. hasta tal punto que T h i r r i n g ha podido decir que la teoría cuántica «continúa siendo un misterio impenetrable para sus propios creadores. En su desarrollo evitaré todos los razonamientos matemáticos y con una sola excepción— todas las fórmulas m a t e m á t i c a s . Verlag Deulickc. la existencia de un límite para la precisión que se puede alcanzar. Viena y Ix. pero omitiré los problemas concernientes a los campos ondulatorios (teoría de Dirac de la emisión y la absorción. En todo lo que sigue me limitaré a discutir la interpretación de la física cuíntica. «segunda cuantización» de las ecuaciones de campo de Maxwell-Dirac).

1930. ciples of the Quantum Zeitschrift für Physik 3 3 . no jiarece que su programa se haya llevado a cabo del loilo : ia Naturaleza logra todavía escondernos hábilmente diversas magniliidrs incluidas en aquélla. Chicago. o a l ' m e n o s de B contenido matemático . http://psikolibro. 1925. ingl. esto es.en lo sucesivo me a la obra de Heisenberg Die physihalischen Prinzipien der trad. EcKART y F. en su intento por asentar la teoría atómica sobre una nueva base. The Physical PrinTheory. Esta situación está ligada al llamado princAjtio de incertidumbre. ni siquiera a la frecviencia de sus revoluciones (ya que las frecuencias emitidas que iniedcn observarse en forma de líneas espectrales no podían identificarse con las frecuencias de las revoluciones electrónicas). Einstein hizo ver cómo podían eliminarse los eventos inobservables inherentes a la teoría de Lorentz. de magnitudes inaccesibles a la observación e x p e r i m e n t a l . podríamos decir. HEISENBERG. aiiarecían tales magnitudes inobservables: no hay n a d a observable por medio de experimentos que corresponda a las órbitas de los electrones. de magnitudes inaccesibles a la contrastación exi)er¡mental. por C. y absorberse parte de la luz dispersada por aquél en el instru' W. y ambas echaban mano del insatisfactorio suptiesto de ([ue existan eventos tísicos y magnitudes definidas físicamente que la Naturaleza consigue esconder de nosotros haciéndolos inaccesibles para siemjire al contraste de las observaciones. Heisenberg cs[)eraba que al eliminar tales magnitudes inobservables lograría curar a la teoría de Bohr de sus limitaciones. Incluso desde el punto de vista de la propia interpretación que hace Heisenberg de su teoría. con un programa epistemológico ^: el de librar a la teoría de «inobservables». como eran los movimientos relativos al éter inmóvil de Lorentz : o sea. el de librarla de elementos metafísicos. HoYT.blogspot. Esta hipótesis trataba de explicar el resultado negativo de los experimentos do Miehelson y Morley haciendo uso de magnitudes inobservables.com . Tanto en este caso como en el de las conce[)ciones de Bohr. de Lorentz-Eilzgerahi. 879. En la teoría de Bohr. refiero principalmente Quantentheorie (1930).Algunas observaciones sobre la teoría cuánúca 203 73. pág. C. Tal vez podría uno sentirse inclinado a decir lo mismo de la teoría de Heisenberg. sin embargo. enunciado por Heisenberg. Hay cierto parecido entre esta situación y aquella con la que se encontró Einstein cuando trató de r e i n t e r p r e t a r la hipótesis de la contracción. por ejemplo. que quizá pueda explicarse del modo siguiente. Toda medición física requiere un cambio de energía entre el objeto medido y el aparato de medida (que puede ser el mismo observador) : puede dirigirse sobre el objeto un rayo de luz. las teorías que necesitaban ser reformadas explicaban ciertos ])rocesos naturales observalilcs. i)arece que aún caben muchos U perfeccionamientos. E L PROGRAMA DE H E I S E N B E R G T LAS RELACIONES DE INCERTIDUMBRE Heisenberg empezó. que había precedido a la p r o p i a de Heisenberg.

p o r la relación de incertidumbré^ E n lo que se refiere a otras coordenadas se tienen relaciones análogas. el m o m e n t o de la p a r t í c u l a ) . el concepto de 'trayectoria' no tiene ningún significado definido. pero no en el de objetos atómicos. La fórmula que hemos escrito nos dice que el producto de los dos márgenes de error tiene.com . 55 http://psikolibro. aun cuando cada u n a de ellas sí puede serlo separadamente. pero sólo cabe lograr esto a costa de interferir de modo aún más violento con otras magnitudes características de tal estíido (en este caso. Pero tal cambio de energía alterará el estado del objeto.blogspot. el estado del objeto tras la medición anterior. T a m b i é n se admite que es siempre posible p r e p a r a r nuestras mediciones de m o d o que no se p e r t u r b e n algunas de las características del estado q u e se va a m e d i r (por ejemplo. MARCH. En el caso de objetos macroscópicos puede despreciarse esta interferencia entre el proceso de medir y el objeto m e d i d o . en u n estado diferente al que tenía a n t e s . en principio es imposible p r e d e c i r la trayectoria de una partícula: «en la nueva mecánica.204 La lógica de la investigación científica mentó de medición. la nota 2 del apartado 75. al reducir el margen o intervalo de error A p ^ — nos vemos obligados a disminuir la precisión en la m e d i d a de la coordenada de posición x. según Heisenberg. Según las relaciones de i n c e r t i d u m b r e de Heisenberg. en consecuencia. toda medición de la posición interfiere con la de la componente correspondiente del m o m e n t o . del momento p^. De ahí que si aumentamos la precisión de una de la medidas —digamos.. con la posición de la p a r t í c u l a ) : y si dos magnitudes tienen esta correlación m u t u a . la medida no puede servir de base para hacer predicciones. esto es. a dilatar el intervalo /\x. cf. Pie Grundla^en der Quantenmechanik (19S1). así pues. Se sigue de ella que u n a medición completamente precisa de u n a de las dos magnitudes tendría como precio u n a indeterminación total de la otra. que se encontrará. a p a r t i r del resultado de una medición es imposible inferir el estado preciso de u n objeto atómico inmediatamente después de h a b e r sido medido . Pero a q u í surge la p r i m e r a dificultad. pero al hacer tal cosa se interfiere de nuevo con el sistema de un modo no calculable.» ^.. al menos. después de h a b e r sido m e d i d o . ya que éstos p u e d e n q u e d a r profundamente afectados — p o r e j e m p l o — al sufrir una irradiación luminosa. y. el orden de m a g n i t u d de h — s i e n d o h el cuanto de acción de Planck—^. Se admite que siemp r e es posible averiguarií p o r medio de u n a nueva medición. la medición hace algo así como darnos a conocer u n estado que acaba de ser destruido p o r el proceso mismo de medición. se cumple p a r a ellas el teorema de que no p u e d e n ser medidas con precisión simultáneamente. De forma que la m á x i m a precisión que se p u e d e conseguir está limitada. Así pues. P o r tanto. Las relaciones de incertiPara la deducción de esta fórmula. pág.

b) u n a medición de posición precedida de u n a de m o m e n t o o c) u n a medición de posición seguida p o r una de momento. p o r tanto. Weyl * y otros pueden encontrarse análogos comentarios.. de completo acuerdo con las tesis fundamentales de B o b r y de Heisenberg mismos.el sentido de estos conceptos. en las págs. * Ahora considero que esta nota es errónea. que semejantes cálculos de trayectorias que no son contrastables.) * Mas. 15. es posible averiguar con u n a precisión ilimitada la posición y el momento de u n electrón hasta el instante de la medición: lo cual se sigue del hecho mismo de que es posible llevar a cabo varias operaciones de medida sucesivas.blogspot. The Theory of Groups and Quantum Mechanics. pág. carecen de significación desde el p u n t o de vista del l'ísico. camo acabamos de oir. el párrafo a que nos referimos aquí se ha omitido en la traducción inglesa. ' HEISENBERG.Algunas observaciones sobre la teoría cuántica 205 d u m b r e se aplican sólo a las magnitudes (características de estados físicos) que pertenecen a la partícula después de q u e .»). pág. 1 y sig. que creo incontestables.) ° SCHLICK. passim (por ejemplo. pág. 1931. y 57). (La versión inglesa —pág..com . s e h a n realizado las mediciones. cit. qvie hemos calculado. más abajo: «. Die Naturwissenschaften 19. Si u n enunciado referente a la posición de un electrón en el campo de las dimensiones atómicas no es verificable. (En M a r c h ' ' . la última cita del apartado 75.. es imposible c o n t r a s t a r l o s : lo cual ocurriría p o r q u e dichos cálculos son válidos p a r a la trayectoria entre los dos experimentos solamente si el segundo es sucesor inmediato del primero — e n el sentido de que no ha ocurrido ninguna otra interferencia en el lapso de tiempo entre u n o y o t r o — . Heisenberg dice acerca de dichos cálculos exactos: «. lo mismo que el apartado 77. entonces no podemos atribuirle ningún s e n t i d o : resulta imposible h a b l a r de la 'trayectoria' de una partícula entre dos puntos en que ha sido o b s e r v a d o » " .. y. en ciertas circunstancias.el que atribuyamos realidad física a la historia anterior del electrón. P o r t a n t o . *A1 parecer. 1931. 159. Gruppentheorie und Quantenmechanik (2. http://psikolibro. las coordenadas exactas de posición y de m o m e n t o durante todo el período de tiempo comprendido entre las dos mediciones (empezaremos limitando nuestras consideraciones exclusivamente a este i n t e r v a l o ' ' ) . Die Kausalitdt in der gegenwartigen Physik. op.. sería posible calcular. Pero —segvín Heisenberg— estos cálculos precisos no p u e d e n utilizarse p a r a hacer predicciones. Die physikalischen Prinzipien der Quanlentheorie (1930). ' MARCH.* ed. es u n a p u r a cuestión de g u s t o » ' ' : con lo cual quiere decir. Toda contrastación que p u d i e r a disponerse con el propósito de c o m p r o b a r la trayectoria entre ambos experimentos h a b r á de p e r t u r b a r l a de suerte que nuestros cálculos acerca de la trayectoria exacta p i e r d a n su validez. el caso b) nos permite calcular también el pasado del electrón antes de realizarse la primera medición (y la cita siguiente de Heisenberg parece aludir a este hecho). con los dalos obtenidos. 68 (cf. c o m b i n a n d o los resultados d e : a) dos mediciones de posición. sin duda. * WEYL.. 1931). Schlick comenta este pasaje de Heisenberg del modo siguiente: «Yo me h u b i e r a expresado aún más enérgicamente.. 20— lo expresa perfectamente: «Es una cuestión de creencia personal». En p r i n c i p i o . es posible calcular semejante trayec* Haré ver detalladamente en el apartado 77 y en el apéndice VI que..

sino el momento de la partícula lo que se vuelve algo así como «difuso» o «borroso» a consecuencia de haberse medido de forma precisa su posición *^.blogspot. i n m e d i a t a m e n t e después de h a b e r sustentado la tesis objetiva — c o m o hemos l e í d o — d i c e : «Es imposible afirmar con sentido de los evento» naturales cosas tales como 'esfumamiento' o 'inexactitud'. ya que —según hemos visto— cabe calcular exactamente una «trayectoria» o una «positio cum momento» d e la partícula para aquellos períodos de tiempo en los que es imposible. Todas las cosas de esta índole p u e d e n aplicarse solamente a nuestros propios pensamientos (especialmente. p e r o que es imposible p a r a nosotros m e d i r ambos simultáneamente . entonces el formalismo de la teoría vuelve a contener elementos metafísicos. smeared'] se debe a Schrodinger. contrastarlas p o r medio de la observación. Según creo. y el experimento de Einstein. la Naturaleza seguiría estando dispuesta a esconder a nuestra m i r a d a ciertas magnitudes físicas: no la posición. Y otros autores muestran vacilaciones parecidas. en el de u n a *' La expresión «borroso» [en ingl. afirma que es inadmisible — o incorrecto. La otra interpretación posible. La primera sería que la partícula tiene una posición y u n momento exactos (y. en tal caso. ya se decida uno en favor de la t^sis objetiva o de la subjetiva. Por t a n t o . si no sabemos cuáles enunciados. . por ejemplo. Es revelador ver cómo los campeones de la relación de incertid u m b r e vacilan entre el tratamiento subjetivo y el objetivo. o metafísico— a t r i b u i r a la partícula nada que sea una «positio cum momento» o u n a «trayectoria» netamente definidas: simplemente. sino sólo una posición exacta combinada con un momento inexacto. fundir las dos interpretaciones opuestas con observaciones tales como la de que « . la «positio cum momentoy) o la «trayectoria».. Lo cual hace patente que Heisenberg no h a conseguido llevar a cabo p o r completo su programa. ni el momento de la partícula.com .. r e a l m e n t e h a dejado de ser posible u n a física 'objetiva' en este sentido. ya que esta situación tolera solamente dos interpretaciones. esto es. y. no se gana nada en absoluto cuando se intenta.. subsiste el hecho de que el p r o g r a m a de Heisenberg no se ha llevado a cabo y de que no ha tenido éxito en la tarea que se h a b í a impuesto de expulsar todos los elementos metafísicos de la teoría atómica.206 La lógica de la investigación científica toria «sin sentido» o metafísica por medio del nuevo formalismo. por tanto. Schlick. son v e r d a d e r o s ) » : observación que es obvio está dirigida precisamente contra la interpretación que supone que no es nuestro conocimiento. sino la combinación de estas dos magnitudes. en principio. el problema de la existencia o de la inexistencia objetiva de una «trayectoria» —si es «borrosa» o si simplemente no la conocemos del todo— es fundamental. P e r o . una trayectoria e x a c t a ) . con Heisenberg. no tiene «trayectoria». por consiguiente. . Esta interpretación considera que el principio de incertidumbre es una limitación de nuestro conocimiento. http://psikolibro. Podolski y Rosen —que se estudia en los apéndices *XI y *XII— ha hecho resaltar su importancia. o un momento exacto combinado con u n a posición inexacta. que es objetiva. Pero si aceptamos esta interpretación. es subjetiva.

un grupo de oscilaciones que se refuerzan p o r interferencia en el interior de una pequeña región y se anulan m u t u a m e n t e fuera de ella. desde el comienzo.Algunas observaciones sobre la teoría cuántica 207 división neta del m u n d o en sujeto y objeto» °. esto es. «Los métodos experimentales de la física atómica. ya que ésta interpretaba los efectos luminosos observados como fenómenos masivos.blogspot. IIEISENBERC. en todos los respectos. http://psikolibro. ya que cabe i n t e r p r e t a r la ecuación de onda de Schródinger de modo que nos dé la probabilidad de encontrar el corpúsculo en una región cualquiera dada del espacio (la p r o b a b i l i d a d está determ i n a d a por el cuadrado de la a m p l i t u d de o n d a : es grande en el interior del paquete de ondas. que r e i n t e r p r e t ó de acuerdo con la teoría cuántica . guiados por la experiencia. 322 y iig. Hasta ahora. ElementaTe Quantenmechanik (1930). págs. 74. corresponde. al estado actual de la física e x p e r i m e n t a l : pues se limita. y tiende a cero fuera de é l ) . en que éstas se refuerzan m u t u a m e n t e .. debidos a la incidencia de muchos fotones. Schródinger h a hecho ver más tarde que su mecánica ondulatoria conduce a resultados matemáticamente equivalentes a los de la mecánica corpuscular de Heisenberg. Esta idea está en conexión con el hecho de que la teoría cuántica m o d e r n a h a avanzado p o r dos rutas diferentes.. BREVE BOSQUEJO DE LA I N T E E P R E T A C I Ó N ESTADÍSTICA DE LA TEORÍA CUÁNTICA Al deducir las relaciones de incertidumbre. Varias facetas de la situación del problema sugerían que la teoría cuántica debía interpretarse estadísticamente.com . Su tarea más importante — l a deducción de los espectros atómicos— tenía que considerarse estadística desde que apareció la hipótesis einsteiniana de los fotoucs (o cuantos de l u z ) . La interpretación estadística dada por Born de ambas teorías resolvió la p a r a d o j a de que fuesen equivalentes dos imágenes tan radicalmente diferentes como las de partícula y onda : puso de manifiesto que también la teoría ondulatoria puede tomarse como teoría corpuscular. llegan a ocuparse exclusivamente de cuestiones estadísticas. 49. pág. Physikaliíche Prinzipien.. Heisenberg partió de la clásica teoría del electrón como corpúsculo. La mecánica cuántica. que nos proporciona la teoría sistemática de las regularidades observadas. Heisenberg sigue a B o h r en cuanto que hace uso de la idea de que los procesos atómicos pueden ser representados igualmente por la «imagen teórico-cuántica de partícula» que p o r la «imagen teórico-cuántica de onda». Heisenberg no h a realizado la tarea que se había p r o p u e s t o : no h a purgado a ú n la teoría cuántica de sus elementos metafísicos. BüRN-JoRDAN. a preguntas estadísticas y a respuestas estadísticas» ' . mientras que Schródinger tomó como origen la teoría ondulatoria de De Broglie (igualmente « c l á s i c a » ) : coordinó a cada electrón un «paquete de ondas».

" ed. será menester que sometamos a una revisión la interpretación de las fórmulas de i n c e r t i d u m h r e . dice M a r c h " : dicho de otro modo... Si se repite u n gran n ú m e r o de veces se encontrará que cada resultado concreto se obtiene u n a fracción d e t e r m i n a d a del n ú m e r o total de veces. cada resultado concreto. si el experimento se repite varias veces bajo idénticas condiciones..). «. Die Grundlagen der Quantenmechanik (1931). debido a esta incertidumhre de las medidas correspondientes a los experimentos atómicos. Me parece que la relación lógica existente es justamente la c o n t r a r i a : pues podemos deducir las fórmulas de i n c e r t i d u m h r e de la ecuación de ondas de Schródinger (que ha de interpretarse estadísticamente). el resultado no estará d e t e r m i n a d o : esto es.. 10 * (de la I. a las de aquella disciplina.com . ^ DiRAC. Se argumenta diciendo que. ' MARCH. de suerte que hay una probabilidad determinada de que aparezca tal resultado». 3. sus fórmulas conducen. en general. no estará determinado: esto es. Quantum Mechanics (1930). solam e n t e relaciones p r o b a b i l i t a r i a s . aparece un pasaje paralelo algo más acentuado: «. por lo cual.. 14 de la 3. en general. No creo que este análisis de las relaciones entre las fórmulas de incertidumhre y la interpretación estadística de la teoría cuántica sea aceptable. de suerte que p u e d e decirse que hay una p r o b a b i l i d a d determ i n a d a de que aparezca tal resultado cada vez que se realiza el exp e r i m e n t o » ( D i r a c ) ^ . pág. P a r a tener en cuenta como es debido estas relaciones de deductibilidad. si el experimento se repite varias veces bajo idénticas condiciones se obtendrán varios resultados diferentes. sin embargo. pág.' ed. «Según la teoría cuántica. http://psikolibro. 75. En algunas exposiciones se p'retende explicar la interpretación estadística de la teoría cuántica p o r el hecho de que la precisión que se puede alcanzar en la m e d i d a de las magnitudes físicas está limitada p o r las relaciones de i n c e r t i d u m h r e de Heisenberg. En la pág.blogspot. pág. M a r c h escribe también refiriéndose a la relación de i n c e r t i d u m h r e : « E n t r e el presente y el futuro existen .208 La lógica de la investigación científica La teoría cuántica llega a resultados que divergen de los de la mecánica clásica solamente al aplicarse a los problemas de la física a t ó m i c a : en lo que se refiere a las aplicaciones a los procesos macroscópicos. que si se repite un gran número de veces. Es una ley de la Naturaleza. Die Grundlagen der Quantenmechanik. las leyes de la mecáiíica clásica son válidas si se las considera como enunciados acerca de las relaciones entre medias estadísticas». p e r o no esta ú l t i m a de aquéllas.. resulta claro que el carácter de la nueva mecánica ha de ser el de una teoría estadística» *. se obtiene una fracción determinada del número total de veces.el resultado. eabe deducir las fórmulas clásicas como macroleyes. se obtendrán varios resultados diferentes. 170. U N A R E I N T E R P R E T A C I Ó N ESTADÍSTICA DE LAS FÓRMULAS CERTIDUMHRE DE IN- A p a r t i r de Heisenberg se acepta como un hecho firmemente establecido que cualesquiera mediciones que se hicieran simultánea' MARCH. dentro de una estrecha aproximación.

ingl. el apartado 7 1 ) : como vimos más arriba. Cuando se procede a deducir m a t e m á t i c a m e n t e las fórmulas de Heisenberg. Creo que esta opinión es falsa. una asunción que p u e d a interpretarse estadisticamente (como hemos visto en el apartado a n t e r i o r ) .. Piuevos fundamentos de la ciencia. ciertas aserciones plausibles — c o m o las q u e hace J e a n s — p u e d e n fácilmente extraviamos. Según esta opinión. 185 (T. cast. experimentos que condujesen a medidas de una «exactitud p r o h i b i d a » ^. 2 3 3 . y que.com . 2.Algunas observaciones sobre la teoría cuántica 209 mente de la posición y el m o m e n t o . por razones de brevedad. pág. ed. 77 y 393 y sig. y justamente a este tipo de enunciado probabilitario —al tipo que se refiere a u n corpúsculo (o evento) aislado— es al que he llamado «formalmente singular». cualesquiera mediciones m á s exactas que las p e r m i t i d a s según Heisenberg no pueden contradecir lógicamente a la teoría cuántica.) se obtienen como conclusio" ^ 4Tr nes lógicas de aquella teoría '. realmente. el p r i n c i p i o de i n c e r t i d u m b r e sería deductible de las hipótesis de las mecánicas cuántica y ondulatoria. Desde luego. entonces se ve uno obligado a i n t e r p r e t a r a su vez como enunciados probabilitarios (y de nuevo como formalmente singulares si se aplican a i. por tanto. con precisión superior a la permitida p o r las relaciones de i n c e r t i d u m b r e de aquel autor. Ahora b i e n .na partícula aislada) aquellos enunciados que —como las fórmulas Me abstengo do criticar aquí la opinión m u y difundida y bastante i n g e n u a de« que los a r g u m e n t o s de Heisenberg nos proporcionan pruebas concluyentes de la imposibilidad de toda medición de esta índole." ed.. 1934. por el contrario. N a t u r a l m e n t e . es claro que n u n c a podrá presentarse tal demostración. al a d o p t a r semejante interpretación. por G. S A N S HüELiN. JEAIVS. 1 9 3 1 .. por ejcunplo. sin duda alguna.. se tiene que emplear la ecuación de onda u otra asunción equivalente : esto es. 6 8 y 3 4 5 . 1933. 1936.)^: «La ciencia no ha encontrado modo de escapar a e«te dilema. en el mejor de los casos. 237 [vers. la a m p l i t u d de onda determina la p r o b a b i l i d a d de detectar la partícula en u n lugar d e t e r m i n a d o .blogspot. en el sentido de Heisenberg. trazare una distinción neta entre las fórmulas — q u e l l a m a r é . The New Buckgrvund of Science. págs. ni a la mecánica ondulatoria. es cierto que las fórmulas de Heisenberg ( A * A p x > T . págs. las «fórmulas de Heisenberg»— y su interpretación (también debida a Heisenberg) como relaciones de i n c e r t i d u m b r e : esto es. Espasa-Calpc. etc. pág. ' W E T L da u n a deducción lógica r i g u r o s a : Gruppenllieorie und Quantenmechanik. M a d r i d . la descripción de una partícula aislada como un paquete de ondas no es. pero la interpretación de estas fórmulas como reglas que limitan la precisión alcanzable en las m e d i d a s . y podría ser refutado e m p í r i c a m e n t e j u n t o con ellas. 14 http://psikolibro. E n u n a cuestión como ésta. contradirían a la teoría cuántica : pues se cree que es posible deducir lógicam e n t e de ésta — o de la mecánica o n d u l a t o r i a — la «proliibición» de mediciones exactas. pág. En vista de lo cual. sino un enunciado probabilitario formalmente singular {et. como enunciados que imponen limitaciones a la precisión de medida alcanzable. cf. debería considerarse falsada la teoría si se llevaran a cabo. 2. Si se acc|ita la interpretación estadística de la teoría cuántica. ha demostrado que no hay m a n e r a de Salir de él»." ed. no se sigue de la t e o r í a .

es decir. interpretadas de este modo.. p r o p o n g o que se acepte una inlcrpretación objetiva y estadística de las relaciones de incertidumbre. separar físicamente las partículas—• si los dos márgenes se hacen suficientemente grandes como p a r a sa4Tr tisfacer la inecuación A * . entre otros. como yo hago. Según esta interpretación objetiva de las fórmulas de Heisenberg.^ se encuentren dentro de u n margen prescrito Ap^. encontraremos que sus momentos p^.. en m i interpretación estadística no h e mencionado medición a l g u n a : ú n i c a m e n t e he aludido a selección física^. y me referiré a aquéllas. diría ahora «un agregado —o una sucesión— de repeticiones de un experimento llevado a cabo con una partícula (o con un sistema de partículas)». el margen de dispersión o de imprecisión tolerada p a r a los momentos. en última instancia. Hablo de selección o de separación físicas cuando. A p i > r-. encontraremos que sus posiciones se dispersan en forma aleatoria dentro de un margen Ax. http://psikolibro. «cuanto mayor sea la precisión con que medimos la posición de u n corpúsculo menos sabremos acerca de su momento». si bien con una modificación importante. 67 y sigs. éstas afirmarían que se cumplen ciertas relaciones entre ciertos márgenes de dispersión. con el n o m b r e de urelaciones estadísticas de dispersión-» *'^. habla de «seleccione^»: véase Gruppentheorie und Quantenmechanik. y que la dispersión Apa: será tanto mayor cuanto menor hayamos hecho Ax.com . muestran una dispersión aleatoria.. como aserciones estadísticas. También Weyl. Y viceversa : si seleccionamos — o s e p a r a m o s — las partículas cuyos momentos p. Es necesario que aclaremos ahora las relaciones existentes entre ambos conceptos. habría que reinterpretar el «rayo» corpuscular en el sentido de que consistiera en experimentos reiterados con (uno o unos pocos) corpúsculos (seleccionados eliminando con una pantalla —o cerrando el paso—• a los demás). la dispersión o imprecisión tolerada para la posición. págs. finalmente: si tratamos de seleccionar las partículas que poseen las dos propiedades A * y A p i ? sólo podremos realizar físicamente tal selección — o sea. es decir. y que podría expresarse del modo siguiente. pero no contraponei medición a selección. Donde hablo en este párrafo de «un agregado de partículas». Frente a la interpretación subjetiva de. Y. a través de u n margen A * tolerado p a r a su posición. que será tanto mayor cuanto menor hayamos hecho A p „ esto es. y diré que las partículas pertenecientes al rayo que hemos aislado de este modo h a n sido se*' Sigo manteniendo la interpretación objetiva que aquí explico. Dado u n agregado de partículas y una selección —en el sentido de una separación física— de aquéllas que en un cierto instante y con cierto grado de precisión dado tengan una posición x. y análogamente en los párrafos siguientes: por ejemplo. que h a b r í a de ser la fundamental. 76 y sigs. ingl.210 ha lógica de la investigación científica de Heisenberg— pueden deducirse de enunciados probabilitarios form a l m e n t e singulares de la t e o r í a . vers. p o r tanto. págs. Hasta a h o r a .blogspot. de u n chorro de corpúsculos eliminamos con una pantalla todos excepto los que pasan a través de u n a estrecha abertura Ax. también aquéllos h a n de interpretarse. p o r ejemplo.

ya que gracias a ella sabemos que la partícula h a pasado p o r cierta posición (aunque a veces no sabemos cuándo sucedió tal cosa. es decir. Así pues. sino que hayan pasado a través de una estrecha h e n d i d u r a que determine u n margen de posiciones Ax. es decir. sino las medidas obtenidas indirectamente por medio del cálculo (en física. como u n a medición. Si u n rayo de partículas. que forman u n a barrera específica frente a tal intento. esto es. http://psikolibro. pero al realizar estas mediciones no llevamos a cabo u n a selección física de las partículas de acuerdo con sus posiciones en la dirección x (y. tales mediciones nos darán. pero si pretendemos hacer aún más homogéneo este agregado de electrones — q u i z á eliminando con u n a pantalla p a r t e de é l — . asimismo. es posible obtener p o r u n a selección física u n rayo monocromático plano (digamos. podemos considerar la selección de l u g a r como una medida. en general. de suerte que Con «medición» quiero decir. desde luego.blogspot. P o r otro lado. el rayo corpuscular aislado física o técnicamente— es a lo que designaré con «selección física»: contraponiéndolo a una selección p u r a m e n t e «mental» o «imaginada». Imaginemos. que dará como resultado u n aumento de la dispersión de las componentes p^ de los m o m e n t o s . se selecciona interceptando con u n a pantalla o cerrando el paso a todas las que no se deslizan a través de cierto margen de posiciones («selección de l u g a r » ) . y cabe emplearla realmente como tal *. empleando u n contador de Geiger podemos registrar los electrones que llegan a u n a posición det e r m i n a d a .Algunas observaciones sobre la teoría cuántica 211 leccionadas físicamente — o técnicamente— de acuerdo con su p r o p i e d a d Ax. m e d i m o s sus posiciones en la dirección x hasta el m o m e n t o del i m p a c t o . estas últimas son prácticamente las únicas que se encuentran). A este solo proceso — o a su resultado. P o r ejemplo. como la que hacemos al h a b l a r de la clase de todos los corpúsculos que h a n pasado o h a n de pasar a través del m a r g e n Ax. entonces hemos de fracasar: p o r q u e toda selección de acuerdo con la posición de las partículas equivale a u n a interferencia con el sistema. de una clase dentro de u n a clase más a m p l i a de corpúsculos de la cual no ha sido extraída físicamente. y p o r medio de los intervalos temporales entre los impactos sobre el contador podemos m e d i r . o podemos saberlo ú n i c a m e n t e m e d i a n t e otra m e d i c i ó n ) . en realidad. toda selección física puede considerarse. nuestras relaciones estadísticas de dispersión se reducen en su aplicación física a lo siguiente: si p o r los medios físicos que sean se intenta conseguir MÍI agregado de partículas lo más homogéneo posible. y si después se m i d e el momento de u n a de eUas. digamos. no sólo las operaciones directas de medición. u n rayo de electrones de igual m o m e n t o ) . con objeto de tener electrones que no sólo tengan el mismo m o m e n t o . una distribución completamente aleatoria de las posiciones en la dirección x). A h o r a b i e n .com . no hemos de considerar toda medición como u n a selección física. nos encontraremos con las relaciones^|de dispersión. de conformidad con el uso lingüístico aceptado por los físicos. intervalos espaciales. por ejemplo. u n rayo monocromático de electrones moviéndose en la dirección x.

pág. 1) y J. pero su interpretación de tales fórmulas —que acaba de deducir de una premisa interpretada estadísticamente— las convierte en limitaciones impuestas a la precisión alcanzable. pág. pues. estando. cf. http://psikolibro. diremos que se trata de un caso puro ^. Y obra de tal modo pese al hecho de darse cuenta de que su interpretación de las fórmulas es contraria en ciertos aspectos a la interpretación estadística de Born. JoKDAN..) Si la homogeneidad de una selección se ha hecho lo más grande posible (esto es. sino que el mismo sentido de estos conceptos depende de las mediciones " Este término se debe a WETL (Zeitschrift für Physik 4 6 . 70. determinadas con precisión en cada caso aislado. todo lo que permiten las fórmulas de Heisenberg. pág. Elementare Quantenmechanik. que es imposible de producir por combinación de dos colecciones estadísticas de índole diferente a él mismo». por ejemplo. 245).blogspot. (En el caso ideal —por ejemplo. 79. Por otra parte. también BORN.212 La lógica de la investigación científica ésta crecerá (de conformidad con la ley expresada por la íórmula de Heisenberg) al estrecharse la hendidura. de forma que sea aplicable el signo de igualdad en las mismas). y si tratamos de hacerlo «paralelo» (o aplano») y monocromático. siguiendo a WETL (Gruppeiu theorie und Quantenmechanik.. esta última ha de someterse a «una corrección» a la luz de las relaciones de incertidumbre: «No se trata meramente de que la posición y la velocidad de una partícula estén sujetas justamente a leyes estadísticas. pág. por lo demás. trad. ingl.com . 1927. 1927. si todas las componentes p . podemos formular las relaciones estadísticas de dispersión así: no existe agregado de partículas más homogéneo que el de un caso puro *^. Weyl da una deducción estricta de las fórmulas de Heisenberg a partir de la ecuación de ondas (que interpreta en sentido estadístico). No se ha tenido hasta ahora suficientemente en cuenta que a la deducción matemática de las fórmulas de Heisenberg a partir de las ecuaciones fundamentales de la teoría cuántica ha de corresponder justamente una deducción de la interpretación de aquellas fórmulas partiendo de la interpretación de dichas ecuaciones. •* Desde luego.' Si. entonces los casos puros que satisfacen esta descripción no necesitan ser selecciones puramente de momento o de lugar: podrían producirse. según Weyl. pág. 315). VON NEUMANN (Gottinger Nachrichten. sería preciso formular esto de nu*vo en el sentido indicado en la nota * 1 : «no existe dispositivo experimental capaz de producir un agregado o una sucesión de experimentos que dé resultados más homogéneos que los de un caso puros. por ejemplo. ya que no podemos evitar que aumente el ancho del rayo. caracterizamos el caso puro como aquél «. hemos de destruir la selección ejecutada según la posición. Al emplear esta termiliología. si se efectuase una selección de lugar con un grado do precisión elegido y de momento con la máxima precisión alcanzable entonces. de las partículas se han hecho igual a O— la anchura tendría que hacerse infinita. March. ha descrito la situación exactamente del modo inverso (como hemos indicado en el apartado anterior): la interpretación estadística de la teoría cuántica aparece —según él la presenta— como una consecuencia de las limitaciones de Heisenberg acerca de la precisión alcanzable.. Y a la inversa: si se nos da un rayo seleccionado de acuerdo con la posición gracias a haber pasado por una ranura.

No sólo es imposible deducir las limitaciones citadas de la ecuación de onda estadísticamente interpretada. además. al parecer. La creencia de que unas medidas aisladas puedan contradecir a las fórmulas de la física cuántica parece insostenible lógicamente: tan insostenible como la creencia de que puede descubrirse algún día una contradicción entre un enunciado probabilitario formalmente singular. tal vez. 6'8. Cruppentheorie und Quantennicchanik.com . pág. y. es igual a 1/6»). CON APLICACIONES Si partimos del supuesto de que las fórmulas peculiares de la teoría cuántica sean hipótesis probabilitarias —y. y uno de los dos enunciados siguientes: h t p («de hecho sale un cinco») y h e.uar su valor: y la medida exacta de la posición nos hurta la posibilidad de averiguar la velocidad» *. en los casos en que la probabilidad sea igual a l o a 0 ) . sino que el hecho (que todavía no he demostrado) de que ni los experimentos posibles ni los resultados experimentales reales concuerden con la interpretación de Heisenberg puede considerarse como un argumento decisivo —una especie de experimentum crucis—• a favor de la interpretación estadística de la teoría cuántica. El conflicto —de que se percató Weyl— entre la interpretación estadística de Born de la teoría cuántica y las limitaciones de Heisenberg que se imponen a la precisión alcanzable existe verdaderamente. que tiene que ser posible traducir la demostración —poco menos que palabra por palabra— al lenguaje estadístico. Si hacemos tal cosa noa encontramos con que no hay contradicción entre las medidas que hemos supuesto muy precisas y la teoría cuántica en su interpretación estadística. U N INTENTO DE ELIMINAR LOS ELEMENTOS METAFÍSICÓS POR IN- VERSIÓN DEL PROGRAMA DE H E I S E N B E R G . «la probabilidad de que en la tirada h salga un cinco.Algunas observaciones sobre la teoría cuántica 213 que necesitamos para averia. existe solamente una contradicción aparente entre estas medidas precisas y ciertos enunciados probabilitarios ' WETL. Estas sencillas consideraciones ponen a nuestra disposición la manera de refutar cualquiera de las supuestas demostraciones destinadas a hacer ver que una medición exacta de la posición y del momento estaría en contradicción con la teoría cuántica —o. Pues toda demostración de tal índole ha de emplear consideraciones teórico-cuánticas aplicadas a partículas aisladas: lo cual quiere decir que ha de utilizar enunciados probabilitarios formalmente singulares.blogspot. aPi(j8) = p (digamos. http://psikolibro. a hacer ver que la mera suposición de que semejantes medidas sean posibles tiene que conducir a contradicciones en el sen|p de esta teoría—. ¡3 («de hecho no sale un cinco»). 76. enunciados estadísticos— es difícil ver cómo podrán deducirse prohibiciones de eventos aislados de una teoría estadística del carácter indicado (excepto. quizá. * El párrafo que aquí se cita se ha omitido. pero es más agudo de lo que Weyl pensaba. en la versión inglesa. por tanto.

púg. de cálculos exactos de u n a trayectoria (cf.) P e r o . irad. Muy bien p u e d e parecer que no h e m o s ganado m u c h o al reinterp r e t a r el p r i n c i p i o de i n c e r t i d u m b r e : pues incluso Heisenberg no afirma fundamentalmente (como h e tratado de hacer v e r ) . y como en esta m a t e r i a estoy de acuerdo con él. Esto es así p o r q u e . por lo que h e llamado selección física). m i e n t r a s que otros — c o m o Schlick—• la niegan rot u n d a m e n t e .. Ahora b i e n . p o d r í a pensarse que estoy alborotando sólo p o r u n a s palabras. P e r o esta opinión apenas h a r í a justicia a m i razonamiento : pienso.com . pueden i n t e r p r e t a r s e estadísticamente. como h e m o s visto. ingl. sino que nuestras predicciones están sujetas a dicho principio . en lugar de debatir ninguna cuestión esencial. En todos los casos.214 La logice. P e r o todos los experimentos en cuestión. o. es completamente cierto que la técnica n o r m a l del experimentador reside en producir o construir condiciones iniciales: lo cual nos perm i t e deducir de nuestras relaciones estadísticas de dispersión el teor e m a — q u e . como p o n d r é de manifiesto extensamente en el próximo a p a r t a d o . sino solamente a predicciones frecuenciales ^ Este teorema resume mi actitud con respecto a todos aquellos exp e r i m e n t o s imaginarios que Heisenberg discute (siguiendo en gran medida a B o h r ) con objeto de demostrar que es imposible realizar mediciones de u n a precisión p r o h i b i d a p o r su principio de i n c e r t i d u m b r e . si bien es erróneo decir que la teoría cuántica excluye medidas exactas. lo esencial es lo mismo : la dispersión estadística hace imposible predecir cuál será la trayectoria de la partícula después de la operación de m e d i d a . de la investigación científica formalmente singulares de la teoría. b) y c ) —véase el a p a r t a d o 7 3 — . en realidad. dicho de otro m o d o . Debemos examinar p r i m e r a m e n t e la dificultad con la que se malogra. que la tesis de Heisenberg y la mía son d i a m e t r a l m e n t e opuestas. e intentaré p o n e r en claro cómo y por qué surgen. a ) . púg. P o r El termino «técnica experimental constructiva» lo usa WEYL en uud Quantenmechanik.blogspot. Gruppentheorie http://psikolibro. hemos de fracasar m u y especialmente en nuestro intento de conseguir condiciones iniciales precisas por manipulación física del sistema (esto es. 76. el a p a r t a d o 7 3 ) cuya realidad física Heisenberg se ve obligado a p o n e r en duda. (Examinaremos en el apéndice V u n ejemplo de este tipo de demostración. hasta cierto p u n t o . t r a t a r é de resolver las dificultades típicas de la interpretación de Heisenberg. 67. el p r o g r a m a de H e i s e n b e r g : es la aparición en el formalismo de enunciados precisos de posición más momento . mientras t a n t o . sólo es válido para la técnica experimental <(constructivay>—de que a p a r t i r de la teoría cuántica no podemos llegar a predicción singidar alguna. será correcto afirmar que no se pueden deducir predicciones singulares precisas de fórmulas peculiares a la teoría cuantiva —si es que se las interpreta estadísticamente— (y no cuento la ley de conservación de la energía ni la de conservación del m o m e n t o entre las fórmulas que acabo de m e n c i o n a r ) . terjiendo en cuenta las relaciones de dispersión. sin embargo.

en consecuencia (más bien que hacerse «indeterminados». mediante los experimentos del tipo descrito. y el único con el que todavía estoy enteramente de acuerdo. m e d i m o s luego el m o m e n t o de las partículas que. producirá u n a nueva dispersión de las posiciones) . en la que yo hago son todo menos superfluos. Ahora bien. los momentos aislados se convierten en «imprevisibles» —en un sentido que nos permite prever que habrá dispersión—). u n a medición de posición seguida de u n a de m o m e n t o — p u e d e realizarse p o r medio de u n experim e n t o tal como el siguiente. pero de lo cual no nos ocuparemos ahora) darán cada una un resultado tan preciso como queramos. Lo cual es u n a predicción que no sería contrastable — o falsable— si no estuviésemos en situación de m e d i r y calcular. pero.blogspot. Seleccionamos un rayo según la posición. estas medidas últimas nos permiten calcular relrospcclivamente los valores de loe momentos en el lugar en que la posición quedó seleccionada —y medida— por la ranura: «cálculo de lo ocurrido en el pasado» de la partícula (cf. en todo caso. que la anchura media de la región de dispersión. ya que sin él no podríamos afirmar que estábamos midietado los momentos inmediatamente después de haber seleccionado la posición.com . que son predicciones estadísticas. y. procedentes de la r a n u r a . los dos experimentos juntos d e t e r m i n a r á n con precisión la trayectoria de todas las partículas que pertenecen a la segunda selección (en lo que se refiere a la trayectoria entre las dos m e d i c i o n e s ) : pues cabe calcular con precisión tanto la posición como el momento entre las dos operaciones de m e d i r . pero nunca la precisión de la medida. Las relaciones de dispersión afirman que si disponemos las cosas para lograr una selección tajante de la posición (digamos. http://psikolibro. de mucha mayor precisión que A p . lo único que queda «difuso» o «borroso» a consecuencia de las relaciones de dispersión es la precisión de la predicción.Algunas observaciones sobre la teoría cuántica 215 ejemplo. Reconozco que no sirven como condiciones iniciales o como base p a r a deducir predicciones. tampoco podríamos decir que contrastábamos las relaciones de dispersión (que es lo que hacemos. estas mediciones de momentos aislados (que llevan a nuevas dispersiones. Como continúa habiendo malas inteligencias. tribución estadística. esto es. los diferentes momentos dispersos que aparecen i n m e d i a t a m e n t e des[)ués de haberse realizado una selección de acuerdo con la posición *^. Con Considero que este párrafo (y con el la primera frase del siguiente) es uno de los más importantes de este debate. p o r tanto. A h o r a b i e n . la nota 4 del apartado 73) que es esencial. la combinación c) —esto es. en cualquier experimento que muestre un aumento de dispersión como consecuencia de una disminución del ancho de ranura). Hemos de contrastar esta predicción o previsión midiendo los momentos aislados de modo que lleguemos a determinar su dis. Pues lo que afirman nuestras relaciones estadísticas de dispersión es que los momentos deben dispersarse cuando las posiciones están determinadas más exactamente. sino que sería no contrastable — y . y. y viceversa. me explicaré más a fondo. por tanto. por tanto. no sólo no excluye la posibilidad de mediciones aisladas exactas. mediante una ranura en una pantalla). Asi pues. realmente. p o r medio de u n diafragma con u n a estrecha r a n u r a (medida de pos i c i ó n ) . son indispensables : se necesitan para contrastar nuestras predicciones. «metafísica»— si fueran imposibles. n a t u r a l m e n t e .tos cálculos. los momentos se dispersarán. que corresponden precisamente a los elementos considerados superfinos en la interpretación de Heisenbcrg de la teoría. se movían en una dirección determinada (medición que. sin embargo. La teoría estadísticamente interpretada. estas mediciones y et.

Lo he insertado aquí porque ya no creo en el razonamiento del «próximo apartado» (el 77). en realidad. pero carece de interés.com . es que esta hipótesis y otras parecidas a ella son falsahles: basándonos en la hipótesis de que se mueve a lo largo de cierta trayectoria somos capaces de predecir que será observable en tal o cual posición. sin embargo. de modo que tales cálculos distan mucho de «carecer de sentido». *La posición de Reichenbach —que someto a crítica en mi Postscript. yo he invertido su tentativa. desde luego. do como p a r a afirmar que u n cuerpo cesa de eristir en el momento en que nos volvemos de espaldas a é l . lo que hemos dicho ahora es m u y suficiente *'\ ya que acaba con todas las dificultades en relación con la «carencia de sentido» del concepto de trayectoria. *' El comienzo de esta cláusula (desde «pero. hacen ver claramente la influencia de ideas filosóficas. La repulsa de Heisenberg al concepto de trayectoria. especialmente positivistas. por así decirlo. éstas han de ser medibles —justamente del mismo modo en que h a n de poderse averiguar empíricamente. p e r o .f. mientras él trataba de excluir ciertas magnitudes que consideraba inadmisibles (sin llegar a conseguirlo ent e r a m e n t e ) . y porque lo que sigue es. pág.. nndic está tan enajena. apartado *13— es parecida. http://psikolibro. pero por un método exactamente opuesto al suyo : ya que.. ¡^cro en ese m o m e n t o cesa de ser objeto de investigación p a r a el físico. 1. por tanto. haciendo ver que el formalismo que contiene dichas magnitudes es correcto precisamente p o r q u e éstas no son metafísicas.blogspot. En el p r ó x i m o apartado veremos que la teoría cuántica no excluye este modo de p r o c e d e r . Lo que sí tiene importancia. Bajo la misma influencia escribe M a r c h : «Tal vez pueda decirse. enteramente independiente del apartado que viene a continuación: pues se basa en el argumento que acabo de dar según el cual se necesitan cálculos sobre la trayectoria pasada del electrfin para contrastar las predicciones estadísticas de la teoría. sin miedo de ser m a l entendido . que p a r a el físico u n cuerpo sólo tiene r e a l i d a d en el instante en que lo observa. lo cual constituye una predicción que p u e d e refutarse. y que Schlick ' MARCH. Die Grundlagen der Quantenmechanik. ya no hay razón por la que hayamos de d u d a r de la significación física de tales magnitudes. Una vez que hemos abandonado el dogma incluido en la limitación impuesta por Heisenberg sobre la precisión alcanzable. Como es nntura!. las tiradas en que sale cinco— para que seamos capaces de contrastar nuestras predicciones frecucnciales acerca de ellas— o acerca de dichas tiradas. son predicciones frecuencialcs acerca de trayectorias: y. en realidad» hasta «suficiente») no estaba en el texto original. en realidad. pues no existe posibilidad de decir n a d a acerca de él que esté basado en experimentos» ^ Dicho de otro modo : la hipótesis de que un cuerpo se mueve siguiendo esta o aquella trayectoria m i e n t r a s no se le observa es inverificahle: lo cual es obvio. al que me he referido en la frase anterior. digamos.216 La lógica de la investigación científica lo cual hemos logrado c u m p l i r el p r o g r a m a de Heisenberg (la eliminación de los elementos metafísicos). Las relaciones de dispers¡ón. y su h a b l a r de «magnitudes no observables». Nos daremos cuenta de hasta qué p u n t o aclara esto la atmósfera si recordamos las drásticas conclusiones que se h a b í a n ext r a í d o del supuesto fallo del concepto de trayectoria.

el programa no llegó nunca a realizarse hasta el final. Este es uno de los puntos en que he cambiado de opinión desde entonces (cf. Die Kausalitat in der gegeniuartigen Physik. pues aquél ha. sino el fracaso profundo de nuestras imágenes espacio-temporales. se pone en peligro la posición de la física como ciencia objetiva. la renuncia a las descripciones espacio-temporales— como base de su p r o g r a m a de investigación . ' JEANS. no es una mera cuestión de un cambio en las teorías mecánicas y electrodinámicas. la teoría de Schródinger puede y debe ser interpretada no sólo como objetiva y singular. enunciados sobre trayectorias. su éxito pareció hacer patente que se trataba de u n a renuncia fructuosa. 1936. ya que p a r a ser coherente h a b r í a que i n t e r p r e t a r asimismo subjetivamente las ondas de p r o b a b i l i d a d de Schródinger . atribuyendo la incertidumbre directamente al evento aislado *^.)}. 236. y que p o d r í a describirse con les conceptos físicos ordinarios. Hemos visto también bajo qué Supuestos tiene que fracasar el intento justificado y necesario de i n t e r p r e t a r objetivamente u n enimciado de esta í n d o l e : cuando se pretende sustituir una interpretación objetiva estadística p o r una interpretación objetiva singular. 1. página 240) [ed. es decir. como u n a predicción indefinida.Algujms observaciones sobre la teoría cuántica 217 formula de este m o d o : «Quizá el modo más conciso de describir la situación que estamos examinando sea decir (como hacen los investigadores más eminentes de los p r o b l e m a s cuánticos) que la validez de los conceptos ordinarios espacio-temporales está confinada a la esfera de lo observable macroscópicamente. pero. Die Naturwissenschaften 19 (1931). 2. la imagen corpuscular nos SCHLICK. r e a l m e n t e . la segunda http://psikolibro. Una vez que hemos mostrado que las relaciones de incertidumbre son enunciados probabilitarios formalmente singulares.com . En el a p a r t a d o 71 nos dimos cvienta de que todo enunciado de este tipo puede interpretarse asimismo subjetivamente. pág. p u e d e asumirse qxie. puesto de manifiesto que las relaciones estadísticas de dispersión son enunciados acerca de la dispersión de la posición más m o m e n t o . pág. A la luz de nuestro análisis parece ahora justificable el empico frecuente e inevitable —si bien se haga subreptic i a m e n t e — de conceptos espacio-temporales. capítulo *V). Según lo que pienso actualmente. pág.. 188 (T. que hasta ahora 86 h a b í a n utilizado p a r a la descripción de los fenómenos naturales» *.. 159.blogspot. podemos dese n m a r a ñ a r también la intrincada madeja de sus interpretaciones objetiva y subjetiva. ésta es la conclusión que saca J e a n s " . en lo que se refiere al p r o b l e m a general de la teoría cuántica." ed. que e s c r i b e : « P o r tanto. mi Postscript. Con todo. The New Background of Science (1933. 1934. En el texto de Jeans. y. cast. si se i n t e r p r e t a n (dir e c t a m e n t e ) las fórmulas de Heisenberg en un sentido subjetivo. sino íimultáneamente como probubilística. Scblick alude aquí probablemente a B o h r . y que éstos no son aplicables a las dimensiones a t ó m i c a s » ' . pág. que e s c r i b e : «En resumen. pero el argumento principal en favor de la interpretación objetiva permanece inalterado. como un enunciado referente a la incertidumbre de nuestro conocimiento. Die Naturwissenschaften 14 (1926). Heisenberg adojiló esta idea de B o h r — a saber. p o r ello. * BOHR.

. Grnppentheorie und Quanlenmechanik. toda la teoría subjetiva de la p r o b a b i l i d a d invade el dominio de la física.. y otros parecidos (cf. sino de nuestro conocimiento de la Naturaleza. Jeans formula del modo siguiente la actitud subjetivista de la física m o d e r n a : «Heisenberg ha abordado el enigma del universo físico abandonando el enigma principal —el de la naturaleza del universo objetivo— por insoluble. si se irterpretan»).. Pero el contenido del principio de incertidumbre tiene que ser el mismo en ambos casos. u n a interpretación no estadística. del mismo modo que cualesquiera otros enunciados de la física . cit. en sus famosos Collected Papers on Wave-Mechanics. objetiva directa (esto es. * Cf.. 216 y sig. que el electrón mismo es i n d e t e r m i n a d o . y los razonamientos que he rechazado — e l empleo del teorema de Bernoidli como «puente» de la ignorancia al conocimiento estadístico. http://psikolibro. el apartado 6 2 ) — resultan inevitables.. Los enunciados estadísticos de la teoría cuántica tienen que ser contrastables intersubjetivamente. por ejemplo. pág. pues. es u n enunciado probabilitario formalmente s i n g u l a r ) : ha tratado de identificar i n m e d i a t a m e n t e la partícula con el paquete de onda mismo. WETL. Para la cita que insertamos al final de este párrafo. Pero mis propias opiniones acerca de la objetividad no h a n quedado afectadas. 241) [vers. P o r ello. págs. y. cast. ondas de nuestro conocimiento : con lo cual. h a propuesto cierta interpretación de este tipo p a r a su ecuación de onda (que." ed. véase op. y sólo hay una manera de lograr tal cosa: hemos de suponer que la imagen ondulatoria no nos da una representación de la Naturaleza objetiva. como hemos visto. quiero decir. El mismo Schródinger. a saber.». versióo ingl. p o r tanto.. s i n g u l a r ) . a adscriliir la incert i d u m b r e a los objetos físicos mismos (incertidumbres objetivizadas) : Schródinger se ha visto forzado a admitir que la carga del electrón estaba «difusa» o «borrosa» en el espacio (con u n a densidad de carga d e t e r m i n a d a por la a m p l i t u d de o n d a ) —asunción que h a resultado ser incompatible con la estructura atómica de la electricidad "—. sino también el carácter objetivo de la física. P e r o esta tentativa lleva directamente a las dificultades características de este género de interpretaciones. ya realicemos experimentos con él o n o . pág.com .218 La lógica de la investigación científica dice que nuestro conocimiento de u n electrón es i n d e t e r m i n a d o .blogspot.}]. página 237 (2. 193. P o r tanto. frase inicia un nuevo párrafo (que comienza. y mi sencillo análisis no sólo pone a salvo la posibilidad de descripciones espacio-temporales. y dedicándose al rompecabezas más reducido de coordinar nuestras observaciones del universo. Es interesante saber que existe u n a contrapropuesta simétrica de la interpretación subjetiva mencionada de las ondas de Schródinger.. Sin duda alguna. no sorprende que la imagen ondulatoria que ha surgido finalmente demuestre referirse con exclusividad a nuestro conocimiento del universo tal y como se consigue a través de nuestras observaciones». la imagen ondulatoria. estas observaciones parecerán sumamente aceptables a los positivistas. con las palabras «con todo. p a r a Jeans las ondas de Schródinger son ondas de probabilidad subjetiva. 188 (T. pág.

29 (trad. Es evidente que este ejemplo es. 192 (T. aPtiP)i puede admitirse que sea igual a la de ser reflejado. „Pk(p) = „Pu(^) = 1/2- Esta estimación probabilitari. ECKART y F. pág. El proljleina que se expone a continuación se ha hecho luego famoso con el nombre de «problema de la reducción (discontinua) del paquete de ondasyi. eu los apartados *100 y *115 de mi Postscript lo discuto de nuevo largo y tendido. está definida dentro de las probabilidades estadísticas objetivas: es decir. La probabilidad formalmente singular de que u n fotón (o cuanto l u m i n o s o ) dado atraviese el espejo. Chicago. pasará a través del espejo.. The New Background of Science (1933. de modo d i s c o n t i n u o : todo ocurre como si antes del experimento h u b i e r a n sido ambas iguales a 1/2. en realidad. pero que u n a vez sabido el hecho de la reflexión se hubiesen vuelto de r e p e n t e O y 1. y sea el caso que se averigüe experimentalmente que este fotón ha sido reflejado. y que Jeans llama * (tuna de las partes más difíciles de la teoría cuántica * n u e v a » . si bien me parece que nuestra interpretación lo hace completamente claro. pero la conexión lógica existente entre las interpretaciones estadística y no estadística ha permanecido o b s c u r a . pero pP(/3). 242. el mismo que hemos propuesto en el apartado 71 * \ Y difícilmente aclara la situación el describir este experimento — t a l como lo hace Heisenberg ' — en loa siguientes t é r m i n o s : «fMediante el experimento [esto ' Cf. por el con- http://psikolibro. por C. Physikalische Prinzipien. Sea ahora k u n fotón que incide sobre el espejo. y así h a ocurrido que se h a continuado sin caer en la cuenta del carácter peculiar de otros enunciados probabilitarios formalmente singulares —tales como las relaciones de i n c e r t i d u m b r e — . 1930. mientras que la otra m i t a d será reflejada.-i. pig. parece que las probabilidades cambian como si fuese repentinam e n t e .blogspot. pág. entonces. 29 (trad. las probabilidades «cambian» solamente en cuanto que se reemplaza a por p . VON LAUE. ingl. Quizá pueda concluir con u n a aplicación de lo dicho en este apartado a u n experimento imaginario propuesto por Einstein ''. esto es. es O.: The Physical Principles of the Quantum Theory. como sabemos. si no trivial **. pág. 39). Algunos destacados físicos me dijeron en 1934 que estaban de acuerdo con mi solución trivial. HEISENBERC. del mismo modo que pP(P ) es 1. Chicago.com . con lo cual.Algunas observaciones sobre la teoría cuántica 219 La interpretación estadística de Born ha resuelto el problema. pág. C. q:P(P) continúa valiendo 1/2. p o r tanto. ' JEANS.)'\. ingl. 2.. respectivamente. que refleja p a r t e de la luz y deja pasar a su través otra p a r t e . Imagínese un espejo semitransparente. Es decir. página 39). Physikalische Prinzipien. 1930. pero ha pasado más de veinte años y este problema sigue causando la máxima estupefacción en los estudios acerca de la teoría cuántica. a. es equivalente a la hipótesis de que la m i t a d de u n a clase dada de cuantos de luz. " HEISENBERC. tenemos. 246) [versión cast. The Physical Principles of the Quantum Theory. HoYT. que h a n podido seguir socavando las bases físicas de la teoría.* ed. naturalmente. pág.

que sea «decisivo» en el sentido mencionado en el texto ni siquiera necesario. 22. ayuda a c o m p r e n d e r las cosas poco más o menos lo mismo que decir que dos p o r dos se convierten en cuatro con velocidad superior a la de la l u z . y trario.und TFellenthéorie. o P'." ed. ya que nuestras probabilidades originarias. desaparece la conclusión paradójica». ni creo tampoco. Handbuch d. 79 de la separata): «Pero quizá es algo completamente equivocado coordinar una onda con un corpúsculo aislado. Si suponemos que por principio la onda se refiere a un agregado de cuerpos iguales.. 1934. y p o r E i n s t e i n — e n su carta reproducida en el apéndice * X I I — . Todavía m á s : los argumentos de los apartados precedente y siguiente no q u e d a n alterados p o r ello. respectivamente). pero mutuamente independientes. L o s EXPERIMENTOS DECISIVOS (*He r e t i r a d o el experimento imaginario que describo en el presente a p a r t a d o . continúan siendo iguales a 1 / 2 : lo único que h a ocurrido es que hemos elegido una nueva clase de referencia —fi. Decir que las consecuencias lógicas de esta elección (o. ya que se basa en u n error. * Einstein ha adoptado luia interpretación parecida : cf.blogspot. a u n q u e es verdadera. la nota *4 del presente a p a r t a d o y los apéndices * X I y * X I I ) . de la información h t (i o k e ^. 77. página 278 y el p u n t o 10 del apéndice * X I . la medición p o r la cual encontramos el fotón reflejado] se ejerce cierto tipo de acción física (una reducción de los paquetes de ondas) desde el lugar en que se ha encontrado la mitad reflejada del paquete de ondas a otro lugar — t o d o lo distante que q u e r a m o s — en que acontece estar la otra mitad del paquete» . pág. Ro diologie 6 (2. este error fue sometido a crítica p o r p r i m e r a vez p o r Von Weizsacker en Naturwiss. http://psikolibro. p o r otra p a r t e . tal vez.com . página 807. apenas mejora la situación. y una observación ulterior de Heisenberg acerca de que este tipo de propagación de u n a acción física no p u e d e emplearse p a r a t r a n s m i t i r señales. Todo esto no sirve para nada. la nota *1 del apartado siguiente y el apéndice •XII. en lugar de a— bajo la enérgica inflviencia del resultado del experimento (o sea. descripción a la cual a ñ a d e : «esta acción física se p r o p a g a con velocidad superior a la de la luz». a P t O ) y aPi(P)'. Podolski y Rosen (cf. El destino de este experimento imaginario es el de recordarnos la urgente necesidad de distinguir y definir los conceptos probabilitarios estadísticos y formalmente singulares. Como se me h a criticado p o r r e i m p r i m i r el presente a p a r t a d o . acerca de cuyo origen véanse la nota *1 del apéndice VI. p u e s dentro de mi argumentación p u e d e reemplazarle el famoso experimento imaginario de Einstein.220 La lógica de la investigación científica es. Ya no creo en dicho e x p e r i m e n t o . que las consecuencias lógicas de esta información) se p r o p a g a n con velocidad superior a la de la luz». dice con toda justeza en Korpuskular. También hace ver que el p r o b l e m a de interpretación a que h a dado origen la teoría cuántica sólo p u e d e abordarse p o r medio de u n análisis lógico de la interpretación de los enunciados p r o b a b i l i t a r i o s . he de decir que tal reimpresión no me h a p r o d u c i d o gozo a l g u n o . pero que algunos lectores preferirían quizá ver exactamente qué errores había cometido.

o bien —si medimos varios (como en nuestro ejemplo)'— la totalidad del haz de electrones.com . podría decir a l g u i e n . de acuerdo con las relaciones de dispersión. que tenía usted razón de sobra en hacer resaltar que tales mediciones son. y asum a m o s que la dirección que sigue es la dirección x. 1 ) que las fórmulas de Heisenberg p u e d e n interprestarse estadísticamente. podemos contrastar estos enunciados acerca de la d i s p e r s i ó n : y ello midiendo las energías o los momentos de electrones aislados. he completado tainhién el punto 3) de mi programa. « P o r ahora vamos bien». o bien los electrones aislados. pero no me parece que sus argumentos hayan rozado siquiera el verdadero núcleo físico de la teoría de Heisenberg.Algunas observaciones sobre la teoría cuántica 221 que p o d r í a habérseme criticado fácilmente si hubiese suprim. naturalmente. pues como conocemos la posición llegaremos a saber la posición y el momento. tal como uno en un tubo catódico. p o r tanto. es decir. P o d r í a ejecutarse una medición de esta índole. De este modo. es decir. Admito. «no niego que sea posible considerar la teoría cuántica de ese modo . 2 ) que su interpretación como limitaciones impuestas a la precisión alcanzable no se sigue lógicamente de la teoría cuántica : la cual. cabe separar o seleccionar un grupo de electrones teniendo en cuenta su posición en la dirección x (esto es. y de ahí. la imposibilidad de hacer predicciones singulares exactas». no sólo posibles. cuyos átomos quedarían excitados: encontraríamos — e n t r e otras cosas— algunos átomos para cuya excitación se h a b r í a requerido u n a energía superior a la energía media de los electrones. He puesto de manifiesto. también sus energías). Reconozco que la teoría no sufriría contradicción lógica si p u d i é r a m o s conocer los momentos de los distintos electrones del grupo antes de que éste se vea p e r t u r b a d o (con tal de que.) H e llevado a cabo hasta ahora las dos p r i m e r a s partes del programa que había bosquejado en la introducción que precedía al apartado 7 3 . por tanto. http://psikolibro. pero — y aquí llega mi objeción— al ejecutar semejante medición hemos de p e r t u r b a r el sistema que estamos e x a m i n a n d o . sino significativas.blogspot. pero no hay modo de conocer tal cosa acerca de los electrones aislados sin perturbarlos. pues. Como usted ha afirmado con razón. Si se pidiera a mi contradictor que diese forma a su tesis p o r medio de u n ejemplo físico. haciendo que los electrones chocasen sobre una placa. En " En reuliclnd. esto no nos permitiese e m p l e a r dicho conocimiento p a r a llevar a cabo una selección p r o h i b i d a ) . de acuerdo con su coordenada x en un instante d e t e r m i n a d o ) — q u i z á por medio de un diafragma que abriríamos d u r a n t e u n tiempo cortísimo—. obtendríamos un grupo de electrones cuya extensión en la dirección x sería muy p e q u e ñ a . no puede q u e d a r contradicha simplemente p o r q u e consigamos en nuestras mediciones u n grado de precisión más elevado * ' . P o d e m o s efectuar diversas selecciones físicas de tal h a z : por ejemplo. p o r ejemplo. p o d r í a continuar del modo siguiente: «Imagínese un haz de electrones. los momentos en la dirección * de los distintos electrones del grupo discreparían entre sí a m p l i a m e n t e (y.ido o tapado mi error.

es evidente que a p a r t i r de u n a teoría estadística no pueden deducirse nunca predicciones singulares exactas.222 La lógica de la investigación científica conclusión : sigue siendo cierto que las predicciones aisladas precisas son imposibles». http://psikolibro. Y. P e r o que todavía no se h a dado (ni se p u e d e dar. sino exclusivamente predicciones aisladas «indefinidas» (esto es. ya que está excluida p o r sus p r o p i a s 'relaciones de dispersión'. como usted las l l a m a . afirmo justamente la imposibilidad de semejante medición.com . en p r i m e r lugar. Admito que la idea es tolerable lógicamente . entonces con él o con otro aparato semejante sería capaz de producir agregados de electrones en los que todos éstos. ' La hipótesis auxiliar que debato aquí puede presentarse.blogspot. formalmente singulares). de un modo diferente. también usted opina que la existencia de semejantes agregados estaría en contradicción con la teoría cuántica. la «hipótesis de ligaduras) ^. no las excluye t a m p o c o : podría hablarse de la imposibilidad de predicciones singulares únicamente si p u d i e r a afirmarse que al p e r t u r b a r el sistema o interferir con él tiene que impedirse todo tipo de medición predictiva. Mi p r i m e r a respuesta sería que todo ello parece sumamente convincente. Pero lo que yo afirmo en este m o m e n t o es que. a) estarían limitados en cuanto a posición. pero no efectuar selecciones. desde luego. Usted supone que es posible m e d i r la energía de uno de esos electrones en movimiento sin sacarle de su trayectoria y del grupo de electrones: y ésa es la asunción que yo considero insostenible. Y mi concepción tiene v e r d a d e r a m e n t e que chocar con este nuevo sistema teórico — l a conyunción de la teoría cuántica con esta hipótesis auxiliar.iilie medición y selección física ha sido realmente planteada (en conversaciones y en Carlas) contra la tesis aquí propuesta. Así pues. si es posible una medición predictiva también ha de serlo la separación física correspondiente. pero como físico lo único que puedo decir es que mis intuiciones se rebelan contra la idea de que podamos m e d i r los momentos de unos electrones sin ser capaces de eliminar. que no sería extraño que fuese correcta. «Pero eso es precisamente lo que yo afirmo — d i r í a mi impugnad o r — . todos aquellos cuyo m o m e n t o supera (o no llega) a una cantidad d a d a » . Ninguno de los argumentos aducidos p r u e b a que las predicciones precisas contradirían a la teoría cuántica. La razón que tengo para elegir en concreto esta forma para su análisis y discusión críticos es que la objeción que afirma la existencia de una ligadura i. ya que todos introducen una hipótesis suplementaria: p u e s el enunciado (que corresponde a la tesis de Heisenberg) de que las predicciones aisladas exactas son imposibles resulta ser equivalente a la hipótesis de que las mediciones predictivas j las selecciones físicas estén ligadas inseparablemente. si bien la teoría no nos proporciona semejantes predicciones. A esta objeción yo contestaría diciendo. pues admitiendo que dispusiera de u n a p a r a t o con el que pudiese llevar a cabo tales mediciones. lo único que p o d r í a usted contestar es que es posible concebir un a p a r a t o que nos permitiese hacer mediciones. y b) tendrían el mismo m o m e n t o . Después de todo. según veremos p r o n t o ) u n a demostración rigurosa de la aserción según la cual. por ejemplo. desde luego.

P e r o todavía tiene que asentarse el 4 ) : esto es. con ello. u n a convicción p r o f u n d a m e n t e arraigada de que las mediciones predictivas y las selecciones físicas están siempre ligadas entre s í . en lugar de determinar la posición en la dirección X de un grupo de corpúsculos p o r medio de una selección física — o sea. también se conocerán las componentes del m o m e n t o en las otras direcciones —esto es. pese a la advertencia que hago. Conpeemos con precisión el momento de cada u n a de tales partículas. y especialmente del experimento físico imaginario que describiré más abajo *". así como contrastarlas.Algunas observaciones sobre la teoría cuántica 223 Al llegar a esta situación he llevado a cabo el punto 3 ) de mi prog r a m a . el análisis que h e m o s efectuado hasta ahora es enteramente independiente de lo que se va a decir. nos contentaremos con diferenciar este grupo de los demás dirigiendo meramente nuestra atención a é l : p o r ejemjjlo. las leyes de conservación del m o m e n t o y de la energía) con la «hipótesis de ligadura» es i n t e r n a m e n t e contradictorio. con el cual se pretende establecer la posibilidad de predicciones a r b i t r a r i a m e n t e precisas de la trayectoria de partículas aisladas. dónde se va a encontrar tal grupo en cada instante futuro (es claro que la mera existencia de semejante grupo de corpúsculos no contradice a la teoría cuántica: sólo lo h a r í a su existencia separada. o sea. Podemos llevar a cabo el mismo tipo de selección imaginaria en lo que se refiere a las demás coordenadas espaciales: el haz monocromático seleccionado fí*"' Aquellos críticos que han rechazado —con toda razón— la idea de mi experimento imaginario parecen haber creído que habían refutado a la vez. y la extensión general de semejante convicción presuntiva p o d r á tal vez explicar p o r qué no se h a n elaborado los sencillos argumentos que asentarían la presunción opuesta. podemos prestar atención a todas las partículas que tienen (con una precisión d a d a ) la coordejiada de lugar x en u n instante dado. A este nivel de la cuestión. sino a todas las partículas que se mueven a lo largo de trayectorias paralelas a la dirección x con u n m o m e n t o conocido igual para t o d a s . y que. a u n q u e p o d r í a decirse que son fruto de ellas. supongo. Existe.blogspot. http://psikolibro.com . Querría destacar que las principales consideraciones físicas que voy a presentar ahora no forman parte de las asunciones o premisas de mi análisis lógico de las relaciones de incertidumbre. me ocupo linicaiiiente de predicciones que no se refieran a corpúsculos aislados determinados. según asumimos. h e m o s de hacer ver todavía que el sistema que combina la teoría cuántica estadísticamente i n t e r p r e t a d a (incluyendo. con precisión. En realidad. y conocemos. por ello. Como introducción a este experimento imaginario estudiaré prim e r o algunos otros más sencillos. el onálisis precedente. no están esparcidas por fuera de u n margen a r b i t r a r i a m e n t e pequeño A x . Ahora b i e n . por tanto. con los que intento hacer p a t e n t e que podemos hacer sin dificultad predicciones de trayectoria de precisión arbitraria. se sabrá que son iguales a c e r o — . en vez de aislar dicho grupo del resto del haz por medios técnicos (como hicimos a n t e s ) — . la posibilidad de seleccionarlo físicamente).

p o r decirlo así. y ahora podemos establecer el momento de u n grupo parcial de tales corpúsculos (seleccionado imagin a t i v a m e n t e ) que se encuentre en u n instante dado en u n a posición dada a lo largo de la dirección x: el momento será m a y o r cuanto más adelante se encuentre el grupo parcial seleccionado (y viceversa). entonces corpúsculos diferentes se moverán con velocidades diferentes. p o r e j e m p l o . predicciones que p o d r í a m o s someter a contraste. podemos t o m a r un haz monocromático en el cual se haya ejecutado una selección física p o r medio de una estrecha r a n u r a A y (con lo cual tendremos como p u n t o de p a r t i d a físico una selección física que corresponderá a la selección m e r a m e n t e imaginada del ejemplo p r e c e d e n t e ) . podemos someter a contraste nuestras predicciones. Como sabríamos p a r a cada punto de la cinta el instante en que estaría expuesto al impacto de los electrones. P o r ejemplo. pero si tenemos en cuenta una dirección d e t e r m i n a d a podemos calcular con precisión la componente del m o m e n t o de todas las que se dirigen en esta dirección concreta. podemos predecir su posición y su m o m e n t o . partiendo de otros tipos de agregados. una vez más. desde luego. sino también el momento de todo corpúsculo de este rayo : y seremos capaces — p o r tanto— de predecir.224 La lógica de la investigación cienújlca sicamente tendría que tener u n gran ancho en las direcciones y y z (sería infinitamente ancho en el caso de u n haz monocromático i d e a l ) . ya que suponemos que en estas direcciones el momento se ha seleccionado con precisión (es decir. en qué p u n t o y con qué momento incidirá sobre una placa fotográfica colocada en su t r a y e c t o r i a . los corpúsculos que después de h a b e r pasado p o r la r a n u r a se mueven en u n a dirección d e t e r m i n a d a forman de nuevo una selección i m a g i n a d a . Si realizamos u n a selección física correspondiente a este caso. y. no sólo conoceremos la posición. o. si colocamos una placa fotográfica en su camino. u n a selección de partículas de acuerdo con su posición en la dirección de movimiento. Sustituyendo la placa fotográfica p o r u n a tira móvil de película fotográfica p o d r í a m o s llevar a cabo la contrastación empírica de la predicción que h u b i é r a m o s hecho de este m o d o . en qué dirección saldrá después de atravesar la r a n u r a . insertando u n http://psikolibro. mas podemos fijar nuestra atención de nuevo en un r a j o parcial muy estrecho. En p r i n c i p i o . Así pues. debido a la dispersión de los momentos : el grupo corpuscular se esparcirá sobre u n margen o zona que será cada vez más grande en la dirección x según avanza (el paquete se h a r á más a n c h o ) . p o d r í a m o s predecir t a m k i é n con respecto a cada u n o de tales puntos con qué m o m e n t o se p r o d u c i r í a n los i m p a c t o s . No sabemos.com . Pueden efectuarse selecciones imaginarias análogas a la que acabamos de hacer a p a r t i r de un «caso puro» de u n tipo concreto. dicho brevemente. podremos contrastar empíricamente esta predicción (como ocurría con el experimento a n t e r i o r ) . es igual a cero) : de suerte que las posiciones en estas direcciones estarán muy s e p a r a d a s .blogspot. Una vez más. la situación es la misma (aun cuando las contrastaciones empíricas son algo más difíciles) que en el casó del p r i m e r ejemplo considerado . sus trayectorias . de ninguna de las partículas. a saber. leemos seleccionado imaginativamente). y. con respecto a cualquier partícula de este estrecho rayo (que.

y es de suponer que éste es el caso que.com . La precisión de las medidas que se obtienen con estas contrastaciones no está limitada p o r las relaciones de incertidumbre : pues éstas h a n de aplicarse —según liemos visto— principalmente a las mediciones que se emplean para la deducción de predicciones. a) la medición de dos posiciones. al cual seguiría u n a selección según la dirección que permitiese pasar solamente a las partículas que poseyeran u n momento m í n i m o d a d o . en el b) cabe calcular la trayectoria previa a la primera medición. apoyaré m i e x p e r i m e n t o imaginario -—que pretende asentar firmemente la posibilidad de predecir con precisión la posición y el momento de una partícula d e t e r m i n a d a — en este dispositivo especial de medición.blogspot. se entiende que se aplican a «mediciones predictivas» y no a «mediciones no predictivasy>. pues mientras en los casos a) y c) sólo eran posibles cálculos referentes al t i e m p o comprendido entre las dos mediciones. pero no a las encaminadas a c o n t r a s t a r l a s . Con el experimento imaginario que viene a continuación desafío *" Este enunciado (que traté de apoyar en mi estudio del apéndice VI) ha sufrido una eficaz crítica de Einstein (of. no es posible prolongar aún más la trayectoria hacia atrás. a p r i m e r a vista no predictivo. porque nos permite calcular el momento de la partícula sólo a su llegada a u n a posición y en u n instante medidos ambos e x a c t a m e n t e : la medición parece carecer de contenido predictive. el apéndice * X I I ) . es decir. La cuestión principal es que las mediciones no predictivas determinan la trayectoria de la partícula solamente entre dos mediciones. cuando llega una partícula a X (véase más ahajo). y u n campo eléctrico en ángulo recto con la dirección del rayo cuando se tratase de electrones). Heisenberg cuestiona la «realidad física» de la m e d i d a . ai procedía do P o de otro sitio cualquiera. con tal de que ésta sea u n a selección de acuerdo con u n m o m e n t o dado : ya que tal selección no p e r t u r b a la posición del corpúsculo *^. p o r medio de u n filtro delante de una tira de película o de u n contador de Geiger. considero apropiado discutir la admisibilidad de semejante supuesto : lo cual se hace en el apéndice VI. Como ya sabemos. Como me dispongo a deducir unas consecuencias de tanto alcance del supuesto de que son posibles mediciones precisas «no predictivas» de este tipo. esto es. 16 http://psikolibro. el a p a r t a d o 7 3 ) . a saber. La medición arriba expuesta. a la zona temporal Anterior a la primera de tales mediciones. ya que no es posible deducir de ella conclusión alguna contrastable. y con él se desploma mi experimento imaginario. En los a p a r t a d o s 73 y 76 he estudiado tres casos de tales mediciones «no predictivas». De ahí que el último párrafo del apéndice VI sea erróneo. según Heisenherg (cf.Algunas observaciones sobre la teoría cuántica 225 filtro delante de la b a n d a móvil o quizás ante el contador de Geiger (un filtro en el caso de rayos luminosos. constituye u n ejemplo de b). por ejemplo. una de momento seguida por una de posición (o viceversa) : según la teoría cuántica. y no podemos saber. b) la medición de una posición precedida — o c) sucedida— p o r u n m o m e n t o . p e r m i t e «un cálculo del pasado del elect r ó n » . de una selección de acuerdo con el m o m e n t o seguida por u n a de posición . Con todo. Podríamos averiguar de este modo si estas partículas llegaban realmente en el instante predicho o n o . esto es.

cit. En cierto modo. no decimos ni «posilrivoB ni «prolrón». ambos «casos puros». que son posibles las mediciones precisas en cuestión. cf. de pleno acuerdo con la teoría cuántica. y parece que esta idea lia d e t e r m i n a d o la dirección de la búsqueda de semejantes experimientos.226 La lógica de la investigación cientíjica directamente el método argumentativo de B o h r y Heisenberg. una «selección i m a g i n a r i a » . X-Rays and Electrons (Nueva York. (El método de cálculo es una ¡larte perfectamente conocida de la teoría del efecto C o m p t o n * . que se están convirtiendo actualmente en las de uso normal. págs. sin embargo. BÜTHE y GEICEIÍ. también COMPTON. pero mi análisis — e n el que he llevado a caho los puntos 1) y 2 ) de mi programa— ha despejado el camino p a r a idear un experimento imaginario que hace ver. HAAS. y los i2 y ^21 posteriores a ella) y una componente^ de u n a tercera—. Athomtlieorie (1929). como máximo uno podrá ser un rayo de luz y como máximo uno tendrá carga e l é c t r i c a ^ ) . 267 y sigs. Hacemos que se corlen dos haces corfjuscuJares (de los cuales. en el sentido concreto de (jue el haz A será monocromático (o sea. mi experimento consiste en una especie de idealización de los de Compton-Simon y Bothe-Geiger '-'. se tratará de una selección de acuerdo con el momento a i ) y el B pasará a través de ' CoMPTON y SmoN. Physical Review 2 5 . positones o neutrones). como antes. Ergehnisse der exaklen Naíurwissenschaft 5. ' Ha de entenderse aquí «componente» en el sentido más amplio (ya en cuanto a dirección como en cuanto a magnitud absoluta). podrían utilizarse dos rayos corpusculares de los cuales al menos uno fuese neutrónico. no podemos trabajar únicamente con supuestos estadísticos: hemos de e m p l e a r t a n d u é n las leyes no estadísticas de la conservación de la energía y del m o m e n t o . 1925. * Cf. Se ha dado por seguro que c u a h p ñ e r experimento de esta índole estaría en contradicciíSn con el formalismo de la teoría cuántica. págs. 1924. pero es claro que este método de argumentar no excluye la posiliilidad de (pie un (ha jiuetla idearse lui experimento imaginario que (empleando efectos y le}es físicos conocidos) haga ver cómo después de todo serían posihles tales mediciones. pág. 439. ) Imaginemos ahora el dispositivo experimental siguiente (véase la figura 2 ) . Zeitschrijt für Physik 3. 1927). pág.2. (Dinincidentalmente que las palabras «negatrón» o «positrcíp». los momentos ai y b i i previos. me parecen monstruosidades lingüísticas: despUL's do todo. pero escogeré un dispositivo tal. ° Estoy pensando ahora en un rayo de luz y un tipo cualtjuiera de rayo corpuscular (de megatones. HAAS. 229 y sigs.com . y podemos sacar partido del hecho de que tales leyes nos permiten calcular lo qui' ocurre cuando las partículas chocan —supuesto que se nos den dos de las cuatro magnitudes con que se describe la colisión (esto es. 1926. que h a n utilizado para justificar la interprelación de las fórmulas de este último como limitaciones impuestas a la precisión a]canzal)le. 639. Como (jueremos llegar a predicciones singulares.blogspot.) http://psikolibro. Pues estos autores han tralado de justificar tal inlcr])r(>lación mostrando que no puede idearse un experimento imaginario (jue dé origen a medidas predielivas más e x a c t a s . en principio.. op. P a r a realizarlo emplearé. que si existe realmente una partícula caracterizada por la selección seamos ea|iaces de averiguar tal hecho.

un contador de Geiger o una tira móvil de película— que registra los impactos de los corpúsculos que llegan desde P a la región X (cuya extensión cabe reducir a nuestro arbit r i o ) . p o r tanto. Y colocando otro contador de Geiger (o la tira móvil de pelícu- http://psikolibro.Elegimos ahora u n a dirección PX. bi. podemos calcular su m o m e n t o . conocemos el momento de [ A ] . hz (esto es. podemos calcular el instante en que se produjo la colisión en P. y lo mismo ocurre con el del rayo parcial [ B ] en cuando nos h e m o s decidido p o r u n a dirección concreta para é l : sea. Ahora imaginamos dos fino. si nos fijamos en las partículas del rayo parcial [ A ] que después del choque se mueven en dicha dirección.Algunas observaciones sobre la teoría cuántica 227 u n a estrecha r a n u r a Rn (y estará sujeto. sabemos que. a u n a selección física que tiene en cuenta la p o s i c i ó n ) .Colocamos u n a p a r a t o en X — p o r ejemplo.com . que se intersecan en el p u n t o «lugar) P. pues. supongamos también que las partículas de B tienen el momento (absoluto) bi. pues teniendo en cuenta cuándo se produjo el impacto de la p r i m e r a en X y su velocidad — q u e conocem o s — . Podemos decir a h o r a : en cuanto advertimos que se h a registrado una de tales llegadas. [ A ] y [ B ] .Se p r o d u c i r á n algunas colisiones entre corpúsculos de uno y otro haz. u n a segunda partícula h a de estar moviéndose desde P hacia Y con el momento bz? Y sabemos. 325 J^ asimismo. asimismo.blogspot. al mismo tiempo. el m o m e n t o que tienen después de la colisión los corpúsculos con los que aquéllas habían c h o c a d o ) : a cada partícula de [ A ] que quedó lanzada en el p u n t o P en dirección de X y con el momento 335 h a de corresponder -x una segunda partícula — d e [ B ] — que h a sufrido una deflexión en P en la dirección calculable PY y tiene el momento ba. dónde se encontraba esta segunda partícula en todo instante.: rayos parciales. que es a i .

llegamos a u n conocimiento que es posterior al evento. Y éstas parecen ser.com .edimos el momento podemos calcular el de esta última. y fue atacado inmediatamente como «reaccionario»). Los impactos de las partículas que alcanzan X se sucederán unos a otros en intervalos de t i e m p o irregulares. como consecuencia de todo esto (según se verá más a fondo en el apéndice V i l ) . entonces. y si m. si medimos la posición podemos calcular la de la segunda partícula. y. sino bajo qué condiciones p u e d e n realizarse — o . en principio. posición y momento de la p r i m e r a partícula correspondiente de [ A ] : cuyo momento en la dirección PX. nos es dable calcular —con la precisión que queramos— bien la posición. p o r ejemplo.228 La lógica de la investigación científica l a ) en Y. de su posición en la dirección PRn). en consecuencia. P e r o . puesto que podemos elegir en cualquier instante —^si medir la posición o el momento—.blogspot. ya que cuando lo alcanzamos el corpúsculo h a b r á asumido ya su estado de movimiento . el apéndice V I ) si realizamos u n a selección de momentos — p o r ejemplo. de suerte que podamos medir únicamente o la posición o el momento de la primera partícula en X. podemos hacer predicciones con u n grado de precisión cualquiera acerca del corpúsculo de B que se mueve en la dirección PY. pero válido: supongamos que la interpretación de Heisenberg sea correeta. Véanse también loa apéndices 'XI a •XII. http://psikolibro. no sólo que pueden ejecutarse predicciones aisladas precisas. pueden medirse con el grado de precisión que queramos (cf. podemos contrastar nuestras predicciones con respecto al segundo corpúsculo **. y. sujeta a ninguna de las limitaciones debidas al principio de incertidumbre en lo que se refiere a la coordenada de posición y a la componente del momento en la dirección PY: pues mi experimento imaginario reduce la cuestión de la precisión con que se pueden liacer predicciones acerca de u n a partícula de B que sufre una deflexión en P . como si dijéramos. Podolski y Rosen emplean un razonamiento más modesto. bajo qué condiciones son compatibles con la teoría c u á n t i c a — : solamente si podemos llegar a conocer el estado de la partícula sin ser capaces de d a r origen a dicho estado a voluntad. a la de la precisión alcanzable en las mediciones que se efectúan en X. mejor. Este experimento imaginario nos permite advertir. p o d r í a m o s ser capaces de calcular el instante de su llegada a S i r i o ) . Así pues. así como el instante de su impacto en X (esto es. pero. incluso después de que la colisión entre las dos partículas ha tenido lugar. p o d e m o s utilizar tal conocimiento p a r a deducir de él predicciones contrastables (si la partícula de B es u n fotón. lo cual significa que los corpúsculos del rayo parcial [ B ] sobre el que estamos haciendo predicciones se '•* Einstein. mediciones no predictivas de tiempo. sin embargo. no es razonable suponer que el segundo corpúsculo haya quedado afectado en modo alguno por el cambio de dispositivo experimental procedente de tal elección. interponiendo u n campo eléctrico o u n filtro delante del contador de Geiger— antes de m e d i r la posición. La precisión de estas predicciones — l o mismo que la de las mediciones realizadas p a r a contrastarlas— no está. sin interferir con ella: hecho que cabe expresar diciendo que esta última «tienes posición y momento precisos (Einstein lo expresó así: la posición y el momento son «reales)!. ni que haya sufrido ningún tipo de interferencia debida a dicho cambio. a p r i m e r a vista. bien el momento de la segunda partícula.

h a de t r a t a r de p r o p o n e r hipótesis acerca de frecuencias —esto es. Esta situación parece perfectamente clara. Es evidente que nuestro experimento y la interpretación de Heisenberg son incompatibles. ha de estar también en contradicción con la interpretación estadística de aquella teoría. asimismo (y ello antes de que la bala dé en el blanco Y). resulta que la interpretación de Heisenberg. puesto que es posible deducir la posibilidad de llevarlo a cabo a p a r t i r de la interpretación estadística de la teoría cuántica (más las leyes de la energía y del m o m e n t o ) . no será fácil superar el dxialismo de las macro-leyes y las micro-leyes — q u i e r o http://psikolibro. que le contradice. A la vista de los experimentos de Compton-Simon y Bothe-Geiger parece posible realizar el experimento arriba expuesto. pues —como hemos visto— a algunos de aquéllos corresponden macro-leyes deductibles de asunciones frecuenciales. pero no podemos elegir l i b r e m e n t e el m o m e n t o en que se dispara. y. 78.blogspot. sin embargo. Así pues. sino que hemos de esperar hasta que el a r m a de fuego entre en acción. por el otro. por ejemplo. tendrá que intentar descubrir leyes que le permitan deducir predicciones aisladas (leyes «causales» o «deterministas». y es posible dividir esta tarea en dos p a r t e s : p o r un lado. ni tampoco podemos evitar que se h a g a n disparos al blanco que escapan a nuestra previsión (desde las cercanías de P). leyes que afirmen probabil i d a d e s — con objeto de deducir predicciones freciienciales. calcular el instante exacto en que se hizo el disparo en P. esteraos autorizados a concluir que en dicho campo no se puedan proponer enunciados precisos. como si pudiéramos. o «enunciados p r e c i s o s » ) . ívlas. no ocurre que siempre que presentemos enunciados precisos no debamos hacer hipótesis frecuenciales. iguales los intervalos mencionados. ni tampoco ocurre que siempre que haya enunciados frecuenciales perfectamente confirmados en un campo particular. es como si fuésemos capaces de a p u n t a r y p r e d e t e r m i n a r la fuerza de la bala. Estaría en contradicción con la teoría cuántica que pudiésemos alter a r el estado de cosas haciendo. L A METAFÍSICA INDETERMISNISTA La tarea del científico de la Naturaleza es buscar leyes que le p e r m i t a n deducir predicciones. No existe nada en estas dos tareas que las haga m u t u a m e n t e incompatibles en ningún respecto : sin duda alguna. la segunda de las conclusiones que acabamos de rechazar se ha p r o p u g n a d o repetidamente : una y otra vez nos encontramos con la creencia de que donde rige lo fortuito la regularidad está excluida (en el a p a r t a d o 69 he estudiado esta creencia desde un punto de vista crítico).Algunas observaciones sobre la teoría cuántica 229 sucederán t a m b i é n u n o a otro a intervalos irregulares de t i e m p o . A juzgar p o r el estado actual del desarrollo científico.com . q u e p u e d e considerarse como u n a especie de experimentum crucis que sirve p a r a decidir entre la concepción heisenberguiana y u n a interpretación estadística coherente de la teoría cuántica.

y acabamos de hacer ver que semejante intento no puede estar respaldado p o r demostración de ninguna clase. p o d r í a ser lógicamente posible es una reducción de todos los enunciados precisos conocidos a enunciados frecuenciales (interpretándolos como macro-leyes).la ley de causalidad " Al final de la carta que incluimos en esta obra como apéndice *XII.com . sólo es posible calcular probabilidades a p a r t i r de estimaciones probabilitarias *^. > Pero podemos argumentar en favor. pues incluso en tal caso se las p o d r í a contrastar y solamente cabría corroborarlas como enunciados frecuenciales.230 La lógica de la investigación científica decir. d i g a m o s ) . pero negar la causalidad sería lo mismo que intentar p e r s u a d i r al teórico de que abandone su búsqueda.blogspot. pero sigo considerándola verdadera. que no lo estaríamos p a r a afirmar que «no existen leyes precisas en la Naturaleza. lo cual quiere decir que p u e d e n q u e d a r siempre superadas. El llamado «principio de causalidad» o «ley de causalidad». posee u n carácter enteramente diferente de u n a ley n a t u r a l . no debemos concluir que sea vana la búsqueda de leyes precisas. señalando las dificultades y contradicciones que podrían desvanecerse con ella. de una tesis metafísica indeterminista. necesitan p a r t i r de asunciones propias que tienen que ser específicamente estadísticas. a u n q u e es susceptible de formulación. del éxito de las predicciones frecuenciales acerca de tiradas con una perra chica. aquello a que va a p a r a r el experimento imaginario descrito en el a p a r t a d o 7 7 . en modo alguno. en ningún caso tendríamos derecho a extraer conclusiones indeterministas del hecho de que dichas relaciones estuviesen perfectamente corroboradas *^.. Así pues. sin embargo. el hecho de que operemos con a m b a s — . como hemos visto en el apartado 7 0 . y que posiblemente p u e d a n deducirse de estimaciones probabilitarias . entonces seguiríamos sin estar autorizados a sacar conclusiones indeterministas : es decir. Einstein se opone a esta tesis. y no p u e d o estar de acuerdo con Schlick cuando dice que «. ¿Está gobernado el m u n d o p o r leyes estrictas. El científico no dejará nunca que nada le i m p i d a continuar buscando leyes. ninguna ley de la que puedan deducirse predicciones sobre el curso de procesos aislados o elementales». no favorece ni una tesis determinista n i u n a indeterminista. que tales tiradas estén indeterminadas. http://psikolibro. sí o no? Considero esta p r e g u n t a como metafísica. Estas reflexiones no constituyen. Continúo creyendo que este análisis es esencialmente correcto: pues no podemos concluir. y por mucho éxito que tengamos al o p e r a r con estimaciones probabilitarias. todo lo c o n t r a r i o : supongamos que las relaciones de incertidumbre no queden refutadas p o r dicho experimento (por las razones que s e a n : p o r q u e el experimentum crucis detallado en el apéndice VI se decidiera contra la teoría cuántica. Pero la reducción contraria no es posible: los enunciados frecuenciales no p u e d e n deducirse jamás de los otros. Y si llegara el m o m e n t o en que fuese posible trabajar en la física con enunciados frecuenciales exclusivamente. Las leyes que encontramos son siempre hipótesis. Esta es la situación lógica .. Lo que. digamos. ni siquiera las leyes de esta índole .

no nos sorprende en realidad. pero como por entonces consideraba que éstas son auténticos enunciados.Algunas observaciones sobre la teoría cuántica 231 p u e d e ser contrastada en cuanto a su verdad exactamente en el mismo sentido en que p u e d e serlo cualquier otra ley natural» ^. cf. 1925). sin embargo. parece ser más fértil que ninguna metafísica indeterminista de la índole defendida p o r H e i s e n b e r g . no parecen tener. Die Naturwissenschaften 19. Schlick había mantenido ya anteriormente que el principio de causalidad debería colocarse a la par de las leyes naturales. si suponemos que estas conclusiones indeterministas son hipótesis empíricas. pág. pues hemos observado antes que es posible contrastar la verdad de la ley de causalidad en el mismo sentido que puede serlo la de cualquier otra ley natural.com . Allgemeine Erkennínislehre (2. y." ed. No es sino u n a típica hipóstasis metafísica de u n a regla metodológica perfectamente justificada. en Die Kausalitiit in der gegenwürtigen Physik.. no podemos obedecer una exScHLiCK. pero esto no prueba p o r sí mismo que no p u e d a existir otro enunciado empírico que justifique esta conclusión u otras p a r e c i d a s : por ejemplo. a su vez. tenía también al «principio de causalidad . escribe lo siguiente (cito el pasaje completo. *' Compárense las opiniones expresadas aquí y en el resto de este apartado con el capítulo *IV del Postscript.blogspot. o carente de sentido. aunque válido como réplica a un positivista. p o r ser fútil. 1931. tiende a inducir a error: pues un enunciado falsable puede tener todo tipo de consecuencias lógicamente débile incluyendo algunas no falsables (cf. Este resuUado. La creencia en la causalidad es metafísica *^. p e r o .. sólo es posible mostrar que son falsas si logramos form u l a r leyes. en sus varias manifestaciones. la decisión del científico de no a b a n d o n a r j a m á s su búsqueda de leyes. sino que resultan ser nada más que reglas para la (trans-)formación de tales enunciados». Así pues. 155. de acuerdo con ello. Pero no p u e d e h a b e r enunciado empírico con consecuencias metodológicas que nos obligue a a b a n d o n a r la búsqueda de leyes: pues la única forma en que u n enunciado que suponemos libre de elementos metafísicos pueda tener conclusiones indeterministas es que éstas sean falsables **. http://psikolibro. el carácter de enunciados que sean verdaderos o falsos. La' creencia metafísica en la causalidad. *' Esto. pero ya hemos indicado que cuando se analizan estrictamente estas leyes naturales. 374. y deducir de éstas predicciones que se c o r r o b o r e n . la de que la regla metodológica m e n c i o n a d a — l a decisión de no aband o n a r nunca la búsqueda de leyes— no puede cumplir su propósito. a su vez.. o «imposible» (cf. pág. p o r falsarias). lo cual quiere decir que tendríamos que buscar leyes y predicciones. la nota 2 del a p a r t a d o 12) buscar leyes o predicciones singulares. a saber. Cf. también mis notas 7 y 8 del apartado 4 ) : «Nuestras tentativas de encontrar un enunciado equivalente al principio de causalidad han fracasado: al querer formularlo hemos ido a parar a pseudoenunciados. deberíamos hacer lo posible p o r contrastarlas (esto es. el cuarto párrafo del apartado 66). por una hipótesis contrastabla empíricamente». Las fórmulas de Heisenberg — c o m o otros enunciados análogos que sólo pueden q u e d a r corroborados p o r sus consecuencias estadísticas—• no conducen necesariamente a conclusiones indeterministas. y — e n real i d a d — podemos percatarnos de que los comentarios de este autor h a n tenido u n efecto paralizador en la investigación: es fácil no caer en la cuenta de relaciones que no h a b r í a que buscar m u y lejos si se repite incesantemente que la indagación de las mismas «carece de sentido».

Desde u n p u n t o de vista histórico. la aparición de la metafísica indeterminista es perfectam. u n límite a las posibilidades de investigación . lo cual hace patente que sería contradictorio pensar que pueda existir ninguna hipótesis empírica que nos obligue a a b a n d o n a r la búsqueda de leyes. p o r ejemplo.232 La lógica de la investigación científica hortación de abandonar la búsqueda sin r e p u d i a r el carácter empírico de estas h i p ó t e s i s . en la época de la teoría de Bohr. análogamente a como lo hace el principio de constancia de la velocidad de la l u z : se ha interpretado la analogía entre las constantes c Y h —la velocidad de la luz y lá constante de P l a n c k — diciendo que ambas ponen. es decir. a cierta interacción causal. En m i opinión. expresada brevemente. únicamente recordaré al lector los intentos que se han hceVio para demostrar que las relaciones de incertidumbre cierran ciertas vías de posible investigación. y se han rechazado las cuestiones planteadas al tratar de saltar al otro lado de tales barreras por el conocido método de dejar de lado los problemas indigeribles titulándolos «pseiido»-problemas. No pretendo mostrar ahora en detalle cómo tan repetidos intentos de estatuir el indeterminismo revelan un modo de pensar que sólo cabe describir como determinista — e n sentido metafísico— (Heisenberg. puesto que es imposible deducir leyes estadísticas de u n modelo atómico no estadístico ( m e c á n i c o ) . K r a m e r s y S l a t e r ) no podía sino parecer que las probabilidades reemplazaban a las leyes '° Su argumentación. ya que sólo afirma que no encontraremos ninguna con esta característica. en principio. y el fracaso de los repetidos intentos de deducir los espectros luminosos — q u e son efectos estadísticos— de u n modelo mecánico del átomo tenía forzosamente que p r o d u c i r u n a crisis del determinismo (dado que no se coniprendía con integridad cuál era la situación desde el punto de vista lógico). Hoy vemos claramente que el fracaso era inevitable. y. ya que afirman solamente que no encontraremos ninguno de ellos.blogspot. que no podremos p r o d u c i r n i n g u n o . El principio de la constancia de la velocidad de la luz (y de la imposibilidad de exceder esta velocidad) no nos p r o h i b e buscar velocidades que sean más elevadas que la de la luz. análogamente. Las leyes que p r o h i b e n velocidades mayores que la de la luz y casos «super puros» desafían al investigador — d e l mismo modo que otros enunciados e m p í r i c o s — a iniciar la búsqueda de lo p r o h i b i d o : pues sólo puede contrastar los enunciados empíricos t r a t a n d o de falsarios.com . existe realmente u n a analogía entre las constantes c y h: analogía que —inciden talmente— asegura que ¡a constante h no constituye b a r r e r a más firme que la constante c. que seremos incapaces de p r o d u c i r señales que se muevan más de prisa que la luz. pero en aquel entonces (alrededor de 1924. http://psikolibro. las fórmulas de Heisenberg no deberían interpretarse como si prohibiesen la búsqueda de casos «super puros». los físicos h a b í a n tenido fe en una metafísica determinista. en particular.ente c o m p r e n s i b l e : d u r a n t e largo tiemp o . Y. pretende dar una explicación causal de por qué son imposibles las explicaciones c a u s a l e s * ' ' ) . es que la causalidad falla debido a nuestra interferencia eon el objeto observado: esto es.

como hemos visto.blogspot. especialmente porque los enunciados probabilitarios se expresal)an como emmciados formalmente singulares. La lección a sacar de todo esto es que deberíamos esforzarnos por encontrar leyes estrictas —prohibiciones—• que puedan fundarse en la experiencia. de las ruinas del determinisnio brotó el indeterminismo. http://psikolibro.Algunas observaciones sobre la teoría cuántica 233 estrictas en el mecanismo de cada uno de los átomos. pero que hemos de abstenernos de promulgar prohibiciones que pongan límites a las posibilidades de investigación.com . estribado en el principio de incertidumbre de Ileiscnberg —pero. El edificio determinista se venía abajo. a partir de la misma falta de comprensión de los enunciados probabilitarios formalmente singulares.

todo el enfoque del p r o b l e m a de la p r o b a b i l i d a d de hipótesis es e r r ó n e o : en lugar de discutir la « p r o b a b i l i d a d » de una hipótesis deberíamos t r a t a r de averiguar qué contrastaciones. por tanto. Según aquéllos que creen en esta lógica. deberíamos disponernos a averiguar en qué m e d i d a está «corroborada» *^.CAPITULO DÉCIMO La corroboración. en Philosophy of Science 3. asimismo. y h a b r í a u n principio de inducción que. a su vez. y. bien nos daría la seguridad de que el enunciado inducido es «probablemente válido». 1936. sino. no sólo los dos valores de «verdadero» y «falso». Me introducido en este libro los términos KCorrohoración)^ {aBewahrungy)) y •—especialmente— «grado de corrohoTaciónv (uGrad der Bewdhrungy>. pensando que las palabras no http://psikolibro. «verificar». 427). en mi opinión. con lo cual este término se aceptó prontamente por muchos. N. «demostrar». en el sentido del cálculo de probabilidades. grados de probab i l i d a d : tipo de lógica que cabe llamar «lógica probabHitarian.blogspot. y «confirmar» corresponde más de cerca a «erfeorten» o «feestaíigcra» que a «bewdhrens). En especial. Se h a hecho a m e n u d o el intento de describir las teorías como algo que no puede ser verdadero ni falso. debido a algunas de sus asociaciones («hacer firme». Parton. E n resumen.. especialmente la pág. qué pruebas h a s o p o r t a d o . o de qué forma sale indemne de la contrastación una teoría Las teorías no son verificables. ser nada más que « p r o b a b l e m e n t e v á l i d o » ) . esto es. principalmente con objeto de poder discutir el problema de si dicho «grado» podría identificarse o no con la «probabilidad» (ya sea en el sentido frecuencial o en el de Keynes. bien nos daría la probabilidad que fuese acerca de ello (ya que el principio de inducción p o d r í a . por ejemplo). sino solamente más o menos probable. «establecer firmemente». me acomodé al uso.com . confirmation'\ (véase su «Testability and Meaning». que me había sido sugerido por el profesor H. Camap tradujo mi término «grado de corroboración» (líGrad der Bewdhrungyi) —que había sido aducido primeramente por mí en las discusiones del Círculo de Viena— por «grado de confirmación» [en ingl. Al calificarlo de «neutral» me refiero a un término que no prejuzgue si al salir indemne la hipótesis se ha hecho «más probable». tendríamos que intentar la averiguación de hasta qué p u n t o h a sido capaz de demostrar que es apta p a r a sobrevivir — y ello p o r h a b e r salido indemne de las contrastaciones — . por tanto. A mí no me gustaba. Pero como Camap declinó mi propuesta. ha «demostrado su temple». «asentar sin lugar a dudas». la lógica inductiva h a sido elaborada en el sentido de que puede adscribir a los enunciados. «Bewahrungsgrad») porque quería tener un término neutral con el cual designar el grado en que una hipótesis ha salido indemne de contrastaciones rigurosas. pero pueden ser «corroboradas». Dicho de otro modo: he introducido el término «grado de corroboración». a Camap (en una carta escrita. corrohorotíon]. hacia 1939) que se empleara «1 término «corroboración» [en inglés. propuse. creo. la inducción debería determin a r la probabilidad de u n enunciado . P e r o .

pero esta posibilidad no se tiene en cuenta en la ciencia empírica y no afecta a sus métodos: por el contrario. me abstendré de argumentar a favor o en contra de la fe en la existencia de regularidades en nuestro mundo . quizá se admita que la verificación no es impecable desde un punto de vista lógico.La corroboración 235 79. presenta al científico una seria posibilidad que puede actualizarse en cualquier momento. el apartado *1S de mí Postscript. Admitimos. pero trataré de hacer patente que la inverificabilidad tenían importancia: y de este modo llegué a emplear el término «confirmación» durante cierto tiempo en diversas publicaciones. Pueden decirse varias cosas en favor de los argumentos anteriores. y sin la cual es difícil de concebir la actuación práctica) *^. lo único que pasa es que unos experimentos nuevos se colocan enfrente de la antigua teoría. incluso cuando queda superada. las asociaciones de la palabra «confirmación» tenían importancia y se habían hecho sentir. e incluso trivial. pero hay que hacer constar que éstos no afectan a mi tesis: expresan la fe metafísica en la existencia de regularidades en nuestro mundo (fe que comparto.) " Cf. Por ello lo he abandonado en favor de «grado de corroboración». jamás ocurre que los antiguos experimentos den un día resultados nuevos. el método científico presupone la inmutabilidad de los procesos naturales. suele conservar su validez como una especie de caso límite de la nueva: aún es aplicable. se dice. o el «principio de la uniformidad de la Naturaleza». o que no es posible asentar de un modo definitivo un enunciado asentando unas consecuencias suyas. (Véanse también el apéndice *IX y el apartado *29 de mi Postscript. Pero resultó que me había equivocado: desgraciadamente. pero la cuestión que se nos presenta —la que hace significativa en el contexto actual la inverificabilidad de las teorías— se encuentra en un plano totalmente distinto. mas hasta ahora nunca ha tenido que considerarse falsada una teoría debido a un fallo súbito de una ley perfectamente confirmada. asimismo. Se dice a menudo que una teoría está verificada cuando se han verificado algunas de las predicciones deducidas de ella. Conforme a mi actitud con respecto a otras cuestiones metafísicas. sin duda. que es concebible —o lógicamente posible—• que cambien. el apéndice *X y. Brevemente dicho: las regularidades contrastables directamente por medio de experimentos no cambian. pero esta incertidumbre puede no tomarse en cuenta: el hecho de que las teorías puedan no solamente mejorarse. en los casos en que antes tenía éxito. que no podemos saber con certeza si el sol saldrá mañana . sino también falsarse por nuevos experimentos. al menos con bastante aproximación. SOBRE LA LLAMADA VERIFICACIÓN DE HIPÓTESIS Con frecuencia no se ha parado mientes en el hecho de que las teorías no son verificables. lis completamente cierto.blogspot. pero se está dispuesto a ver en tales objeciones el resultado de escrúpulos algo exagerados. http://psikolibro. de suerte que pronto se utilizó el término «grado de confirmación» —por Carnap mismo—i como sinónimo (o «explicans») de «probabilidad». Esta.com .

Así pues. la ciencia tendría que explicarla. en modo alguno. que deducirla de leyes. ya que el p r i n c i p i o de inducción es en sí mismo de carácter metafísico: como h e señalado en el a p a r t a d o 1. P e r o esta tentativa fracasa.blogspot. esto es. considerare pertinente sólo uno de los puntos e x p r e s a d o s : la referencia al llamado «principio de la uniformidad de la Naturaleza». p o r ello. Me refiero a la regla de que todo sistema nuevp de hipótesis ha de dar lugar a las regularidades ya conocidas y corroboradas (o sea. http://psikolibro. posiblemente habría que revisar de un modo drástico las teorías a c t u a l e s . según se supone. que no h a n de tener excepciones. A mi entender. tanto con respecto al espacio como al tiempo. si postulamos que éstas h a n de ser invariantes en el espacio y el tiempo. quedaría falsado al mismo tiempo que la p r i m e r a teoría falsada. ya que ésta sería u n a conclusión deducida valiéndose del p r i n c i p i o de i n d u c c i ó n : y éste. y éste es el plano en que me opongo al razonamiento propuesto. Si tal cosa ocurriera. y. Y. además.com .236 La lógica de la investigación científica de las teorías tiene importancia metodológica. Si se intenta r e e m p l a z a r los enunciados metafísicos de esta índole p o r principios del m é t o d o . sería u n e r r o r afirmar que las regularidades naturales no cambian (y éste sería un tipo de enunciado tal. Supongamos que el sol no salga mañana (y que. la «ley de c a u s a l i d a d » ) . a su vez. lo cual tal vez no tendría demasiada importancia si no fuese p o r q u e en todo caso h a b r í a de considerársele u n enunciado infalsable. que. la posibilidad de falsar u n a ley corroborada no carece. Véase también el apartado *3 (párrafo tercero) de'mi Postscript. el «principio de la uniformidad de la Naturaleza» puedo considerarse como u n a interpretación metafísica de una regla metodológica (como su p a r i e n t e cercana. el de verificación de las t e o r í a s — . se llega al «principio de inducción». P u e s si este principio •—que se supone da validez a la inferencia de t e o r í a s — fuera falsable a su vez. como premisa. pero las teorías revisadas no tendrían que dar razón m e r a m e n t e de la nueva s i t u a c i ó n : también habrían de ser dcduclMes da ellas nuestras experiencias anteriores. ha de explicarlas). continuemos viviendo. P o r consiguiente. de importancia desde u n punto de vista metodológico : nos ayuda a encontrar lo que exigimos a las leyes naturales y esperamos de ellas. P o r consiguiente. Segiín me parece.^'s cuestiones científicas que nos i n t e r e s a n ) . asimismo. pese a ello. que no cabe a r g u m e n t a r ni a su favor n i en contra s u y a ) . p o d r í a introducírsele solamente como proposición primitiva (o postulado. pues. Desde el punto de vista metodológico se ve que el principio de la uniformidad de la Naturaleza está r e m p l a z a d o p o r el postulado de la invariancia de las leyes naturales. gobierna el método inductivo — y . diríamos más bien que es parte de nuestra definición de las leyes naturales. el supuesto de que este principio sea empírico conduce a u n a regresión infinita. este principio expresa de u n modo m u y superficial una importante regla metodológica — y justamente urfa que podría deducirse muy ventajosamente de un estudio sobre la inverificabilidad de las teorías *^. tratan(!o de dar alcance a l. o a x i o m a ) . y si postulamos.

y. falsado. si tratamos de convertir nuestra fe metafísica en la u n i f o r m i d a d de la Naturaleza y en la verificabilidad de las teorías en u n a teoría del conocimiento basada en la lógica inductiva. y que el grado de confianza con que esperamos que se c u m p l a u n a predicción y que luego se corrobore u n a hipótesis dep e n d e r á . abocamos en el dilema de elegir entre u n a regresión infinita y el apriorismo. Así pues. En el apartado 83 está incluida una crítica de la posición de Keynes. razonan que es posible —basándose en decisiones inductivistas^— adscribir grados de probabilidad a las hipótesis mismas. en virtud del modus tollens. esto es. El presente apartado contiene principalmente una crítica de la tentativa (de Reichenbach) de interpretar la probabilidad de hipótesis a base de una teoría frecuenciat de la probabilidad de eventos. 80. a su vez. http://psikolibro. se tiene p o r el p r o b l e m a de la probabilidad de un evenSegún la tesis inductivista que aquí cslutlio. del modo en que dicha hipótesis haya salido i n d e m n e de las contrastaciones hasta el momento : o sea. siempre que u n a teoría derivada de él resultase íalsada *^. la teoría de la p r o b a b i l i d a d de hipótesis parece h a b e r surgido gracias a u n a confusión de cuestiones psicológicas y lógicas. es decir.com . además.blogspot. PROBABILIDAD DE UNA H I P Ó T E S I S Y PROBABILIDAD DE EVENTOS : CRÍTICA DE LA LÓGICA PROBABILITARIA Incluso si se a d m i t e que las teorías nunca q u e d a n verificadas de u n modo definitivo. Pero esto q u i e r e decir que u n p r i n c i p i o de inducción falsable quedaría falsado de nuevo con cada progreso de la ciencia. de u n enunciado irrefutable acerca de la r e a l i d a d . P e r o hasta los creyentes en la lógica p r o b a b i l i l a r i a reconocen que estas cuestiones psicológicas no pertenecen a la epistemología ni a la metodología *^. de su corroboración anterior. de modo que no puede hacérseles responsables del fracaso de la teoría.La corroboración 237 q u e d a r í a . Sería necesario. pues. La p r o b a b i l i d a d de hipótesis suele considerarse u n m e r o caso especial del p r o b l e m a general de la probabilidad de un enunciado. más o menos p r o b a b l e s ? Después de todo. que cabe reducir este concepto al de la p r o b a b i l i d a d de eventos. sin e m b a r g o . las premisas para la deducción de la teoría consistirían en el principio de inducción y los enunciados de observación. introducir u n p r i n c i p i o de inducción que no fuese falsable: lo cual equivaldría a la equivocada noción de u n enunciado sintético válido a priori. digamos. p r o b a b l e m e n t e — e n t r e otras cosas—. desde luego. al que. quizá sería posible reducir la cuestión de la probabilidad de una hipótesis a la de la probabilidad de eventos. ¿no podemos conseguir que sean seguras en m a y o r o m e n o r grado. que nuestros sentimientos subjetivos de convicción tienen diferentes intensidades. Del mismo modo que la lógica inductiva en general.s a la escuela de Reicbcnbacli que a la de Keynes. desde luego. Reconozco. y de esta forma p o d r í a hacérsela susceptible de t r a t a m i e n t o matemático y lógico *^. Pero se supone tácitamente que estos últimos son inamovibles y reproducibles. *' Aludo aquí niá.

podemos describir el que salga cara por el enunciado «fe es cara». p„> . Doy aquí un esbozo de la construcción de la lógica probabilitaria elaborada por Reichenbach (Wahrscheinlichkeitdogik. págs. p^.. dado que incluye a este ú l t i m o como caso límite. Puede quizá llegar a entenderse mejor esta identificación de la p r o b a b i l i d a d de eventos con la de enunciados. ^ Según Keynes —en A Treatise on Probability (1921). p¡. sus elementos—. ésta p u e d e considerarse como u n a generalización del concepto de v e r d a d . págs.com . y. cabe definir las operaciones con frecuencias veritativas de tal suerte que las operaciones veritativas de la lógica clásica se conviertan en casos límites de aquellas o p e r a c i o n e s .238 La lógica de la investigación científica to. pero podríamos decir exactamente igual que aquello a lo que se asigna la p r o b a b i l i d a d 1/6 es al enunciado 'saldrá la cara marcada con 1'» ^. en la que a veces u n enunciado p. Si nos place. un enunciado aislado—. of. Si consideramos representada por enunciados una «alternativa» — o . y puede llamarse «.blogspot. 171 y sig. y lo contrario p o r la negación de este enunciado . Hasta ahora h a b í a m o s considerado la asignación de la probabilidad 1/6 a que salga u n a cara determinada de u n dado como u n caso de la p r o b a b i l i d a d de e v e n t o s . truth-frequency'} se debe a Whitehead. F i n a l m e n t e . p o r e j e m p l o : «El que atribuyamos probabilidad a enunciados o a eventos es solamente una cuestión de terminología. y nada más. p o r tanto. Sitzungsberichte der Preussischen Akade- http://psikolibro. y otras (en las que se coloca u n a raya sobre é l ) como «falso». la próxima nota. mejor. p„.j está caracterizado como «verdadero». de modo que finalmente no contenga más que u n solo elemento —esto es. P o r t a n t o . 101 y sigs. podemos m i r a r tal sustitución como u n simple cambio de terminología: las sucesiones de referencia se i n t e r p r e t a n como sucesiones de enunciados.— la expresión «frecuencia veritativa» |^en ingl. P o r tanto. la probabilidad dentro de una alternativa p u e d e interpretarse como la «frecuencia veritativuy> .. a la inversa. obtenemos u n a sucesión de enunciados de la forma p¡. según que el enunciado aislado sea v e r d a d e r o o falso.relativa de los enunciados dentro de una sucesión de enunciados (en lugar de la frecuencia relativa de u n a propiedad). leemos en Reichenbach. Erkenntnis 1. podemos l l a m a r «probabilidad de enunciados» o «prob a b i l i d a d de proposiciones» al concepto de p r o b a b i l i d a d transformado de este m o d o .. estará p e r m i t i d o h a b l a r de la probabilidad de enunciados en vez de la probabilidad de eventos. y. y cabe hacer patente u n a conexión m u y estrecha entre este concepto y el de «verdad» : pues si hacemos cada vez más corta la sucesión de enunciados. 1930. de este m o d o .lógica probabilitarian al cálculo con las m i s m a s ^ .. si recordamos lo dicho en el a p a r t a d o 2 3 . entonces la p r o b a b i l i d a d (o frecuencia v e r i t a t i v a ) de la sucesión p u e d e únicamente asumir u n o de los dos valores 1 y O. Allí definíamos el concepto de «evento» como u n a clase de enunciados s i n g u l a r e s . ' REICHENBACH. P o r lo cual se puede considerar la verdad o falsedad de u n enunciado como u n caso límite de la p r o b a b i l i d a d . Así. sólo que expresado en u n a terminología especial.

Post (American Journal of Mathematics 4 3 . los apéndices *II. Tratemos ahora de seguir la sugerencia de que las hipótesis mismas son sucesiones de enunciados. sino «probable».) * REICHENBACH.). en realidad. y de a h í que esta terminología sea completamente inadecuada. Sea esto como fuere. entonces este enunciado. mejor que una frecuencia veritativa. hablando rigurosamente. se encuentra u n o frente a frente con la siguiente cuestión : ¿con referencia a qué sucesión de enunciados p u e d e asignarse u n valor probabilitario a u n a hipótesis? Reichenbach identifica la misma «aserción de la ciencia natural» —con lo cual quiere decir u n a hipótesis científica— con ima sucesión de refercKcia de e n u n c i a d o s : dice. afirmo que las consideraciones basadas en la lógica p r o b a b i l i t a r i a no rozan siquiera los temas que surgen a part i r del concepto de una probabilidad de hipótesis. de u n tipo de probabilid a d de u n e n u n c i a d o . pero esta conclusión resulta ser injustificada. *' Sigo pensando: a) que la llamada «probabilidad de hipótesis» no puede ser interpretada por una frecuencia veritativa. pág. p o r tanto. ¿ p o d e m o s realmente identificar la probabilidad de hipótesis con la p r o b a b i l i d a d de enunciados que acabamos de definir. 184) y. WahrscheinlicKkeitslogik (op.blogspot. al mismo tiempo. es parecida. indirectamente. «. cit. y. p o r tratarse. solamente la lógica probabilitaria nos proporciona la forma lógica capaz de representar el concepto de conocimiento propio de la ciencia natural» *. p o r tanto. que sigue a E. 1921. en op. cit. en resumidas cuentas. y que si alguien dice de u n a hipótesis que no es verdadera. Y ahora consideraría esta última como una interpretación (la interpretación lógica) entre las diversas posibles del cálculo de probabilidades formal. con la de eventos? Creo que estas identificaciones son el resultado de u n a confusión..->mathem. pág. T a l vez. o conformes mié der Wissenschajien. http://psikolibro. la teoría frecuencial de Ven Mises. b) que es mejor llamar «probabilidad de un evento» a una probabilidad que esté definida por una frecuencia relativa (ya sea una frecuencia veritativa o la frecuencia de un evento). 101 y sigs.La coTrohoTación 239 P e r o . págs.. y mi Postscript. *IV y *IX. La idea de que se p a r t e es la de que la p r o b a b i l i d a d de hipótesis debe encuadrarse bajo el rótulo de « p r o b a b i l i d a d de enunciados» — e n el sentido que se acaba de definir—. sucesiones de enunciados.las aserciones de la ciencia n a t u r a l — q u e no son nunca enunciados singulares— son. de que trata Keynes. La forma de Whitehead de la teoría frecuencial. 1932. no hemos de asignar el grado de p r o b a b i l i d a d 1. L'.com .. sino otro más p e q u e ñ o . sin duda alguna. Physik. págs. Klasse 2 9 . (Cf. bajo ningunas circunstancias puede traducirse p o r otro acerca de la p r o b a b i l i d a d de eventos.. 488). Una forma de i n t e r p r e t a r esto sería tom a r como elementos de tal sucesión a los diversos enunciados singulares que pueden estar en contradicción con la hipótesis.. 15 de la reimpresión. lo mejor sería no e m p l e a r nunca la expresión « p r o b a b i l i d a d de enunciados» si nos queremos referir a la prob a b i l i d a d de eventos *^. a las cuales. 476 y sigs.. pág. y c) que la llamada «probabilidad de una hipótesis» —en el sentido de su aceptabilidad^ no es un caso especial de la «probabilidad de enunciados». Pues si se intenta reducir la idea de p r o b a b i l i d a d de hipótesis a la de frecuencia veritativa — q u e emplea el concepto de sucesión de enunciados—.

las que no dan lugar a u n a decisión clara (con lo cual podríamos v e r d a d e r a m e n t e obtener algo que se parecería a la sensación subjetiva de confianza con que el e x p e r i m e n t a d o r m i r a sus r e s u l t a d o s ) . y —como es n a t u r a l — no hemos de igualar un enunciado indiferente con uno objetivamente fals o ) . ya http://psikolibro. F i n a l m e n t e . ¡ Pero entonces la hipótesis adquiriría la p r o b a b i l i d a d 1/2 si. Pero tampoco valdría este último expediente. Mas si. los enunciados singulares que pueden deducirse de una teoría —o sea.com . a pesar de ello. entonces la probabilidad será siempre igual a 1. los apartados 15 y 2 8 ) . en el apartado 28. entonces la p r o b a b i l i d a d de dicha hipótesis estaría determinada p o r la frecuencia verítativa de los enunciados contenidos en la misma que estuvieran de acuerdo con ella. de modo que nuestra discusión se limita a los casos en que no se ha llegado a una falsación tajante. por término medio. *° Según he explicado más arriba. incluso si no tenemos en cuenta el hecho de que con semejante tipo de estimación nos desviaríamos sobremanera del concepto de frecuencia verítativa y del de p r o b a b i l i d a d de eventos (pues estos conceptos se basan en la razón de los enunciados verdaderos a los falsos.240 La lógica de la investigación científica con e l l a . P e r o . decidimos adoptar la sucesión de aquellos enunciados y basar nuestra probabilidad sobre la frecuencia verítativa dentro de ella. p o r ello. según hemos visto (cf. la refutase un enunciado singular de esta sucesión sí y otro no ! Con objeto de eludir esta conclusión devastadora podemos ensayar otros expedientes **. P e r o entiendo que es enteramente imposible aceptar la sugerencia de que haya que tomar una hipótesis p o r u n a sucesión de enunciados. por frecuentemente que la teoría pueda quedar falsada.blogspot. los enunciados universales no poseen tal forma : los enunciados básicos no son j a m á s deductibles de enunciados universales solos *''. pues lo que ocurre es que es posible calcular semejante estimación de modo absolutamente p r e c i s o : y el resultado es siempre que la p r o b a b i l i d a d es cero. « p a r a todo valor de k es verdadero que en el lugar k ocurre esto y lo o t r o » : entonces podríamos considerar los enunciados básicos (aquéllos que estuvieran en contradicción o en conformidad con el enunciado universal) como elementos de una sucesión de enunciados •—que sería la que h a b r í a que t o m a r como enunciado universal—. Sería posible tal cosa si los enunciados universales tuviesen la forma. P e r o este camino no lleva a ninguna p a r t e . la razón del fracaso de esta ú l t i m a tentativa es que la definición que hemos sugerido convertiría la probabilidad de una hipótesis en algo tan subjetivo que echaría todo a p e r d e r : dependería más de los conocimientos y la h a b i l i d a d del e x p e r i m e n t a d o r que de resultados objetivamente reproducibles y contrastables. esto es. podríamos tratar de apoyar nuestra estimación en la razón entre las contrastaciones que llevan a u n resultado favorable y las que conducen a uno indiferente. estos últi** Asumo aquí que para entonces ya nos hemos decidido a atribuir la probabili• dad cero a la hipótesis siempre que haya una falsación neta. Atribuiríamos a la hipótesis cierta prohabilidad — q u i z á u n a no rñuy precisa— basándonos en una estimación que hiciésemos de la razón de todas las contrastaciones superadas por ella a las que aún no ie han llevado a cabo. y. los «enunciados ejemplificadores»— no tienen el carácter de enunciados básicos ni el de enunciados de observación.

de acuerdo con este procedimiento. como se ha hecho ver en el apartado 28. el apartado 7 1 ) — . entonces la estimación de toda hipótesis coherente conduciría a la mism a p r o b a b i l i d a d . siempre será igual a la unidad. definimos la probabilidad de una hipótesis valiéndonos de la razón de las hipótesis de la sucesión no falsadas a las falsadas. p o d a m o s atrique. son infinitas . El estudio que se encuentra a continuación en el texto contiene una argumentación muy parecida —también apoyada en los «enunciados ejempüíicadores)) (o sea. entonces — l o mismo que antes— la p r o b a b i l i d a d de toda hipótesis dentro de toda sucesión de referencia infinita ha de ser igual a 1. digamos. p o d r í a intentarse análogamente l l a m a r «probable» a u n a hipótesis si es u n elemento de una sucesión de hipótesis con u n a frecuencia veritativa d e t e r m i n a d a . por otra p a r t e . lo cual quiere decir que. en lugar de considerar u n a frecuencia de verdad. Ahora podemos intentar. incluso. apenas necesitar í a m o s p a r a n a d a el concepto de p r o b a b i l i d a d de una hipótesis. pues. P u e d e recordarse que hemos llamado «probable» a u n acontecimiento singular dado (en el sentido de u n «enunciado probabilitario formalmente singular») si es u n elemento de una sucesión de acontecimientos que tienen cierta p r o b a b i l i d a d .com . Tenemos que e x a m i n a r todavía otra posibilidad — e n t e r a m e n t e diferente — d e explicar la p r o b a b i l i d a d de u n a hipótesis a base de sucesiones de enunciados. a saber.La corroboración 241 mos no pueden considerarse como sucesiones de aquéllos. no llegamos a conseguir u n resultado aceptable. aun en caso de que no tengamos en cuenta el hecho de que los enunciados universales no son nunca sucesiones de enunciados. casi toda teoría resulta «verificada» en casi todos los casos (esto es. y de que hasta tratemos de interpretarlos como una cosa de esta índole y de coordinarlos con sucesiones de enunciados singulares completamente decidibles. la clase de las negaciones — d e d u c t i b l e s — de enunciados-básicos. en enunciados básicos negados)— que trata do hacer patente que si se basa la probabilidad de una hipótesis en dichos enunciados básicos negados. en tal caso. t o m a r como punto de partida el complemento de la frecuencia falsitativa dentro de una sucesión de hipótesis.blogspot. 1 . Así pues. 10 http://psikolibro. no p u e d e h a b e r más que u n n ú m e r o finito de enunciados básicos falsadores aceptados. p o r el simple hecho de que no podemos saber nunca si una hipótesis es verdadera : si pudiéramos saberlo. como hemos hecho más arriba. y. Mas si pretendemos t o m a r en consideración la sucesión de aquellas negaciones de enunciados básicos que sean deductibles de enunciados universales. tendríamos que atender al valor complementario de u n a frecuencia de falsedad: pero este valor sería igual a la u n i d a d . en casi todos los lugares k). E incluso si elegimos una sucesión de referencia finita no nos encontramos en mejor s i t u a c i ó n : pues supongamos que. h a b r í a m o s de tener en cuenta la razón entre los enunciados básicos negados no falsados que p u e d e n deducirse (o bien otros enunciados deductibles) y los falsados. P e r o esta tentativa vuelve a fracasar —independientemente de la dificultad de establecer la sucesión de referencia (que puede elegirse de muchas m a n e r a s : cf. nota *1. P e r o si. ya que tanto la clase de los enunciados deductibles como. pues no podemos h a b l a r de una frecuencia veritativa dentro de una sucesión de hipótesis.

com . Reichenbach ha callado sobre el hecho de que su tentativa de disipar «la obscuridad que todavía rodea esta cuestión» no es sino un resumen —sólo una primera aproximación. lo cual ha explicado diciendo que se había malogrado mi «método». Reichenbach ha replicado a mis críticas. Y comienza así: «A este respecto. pero entonces. podrían resumirse como sigue. hasta ahora en exceso sucintas. A lo cual sigue un pasaje que forma el segundo párrafo de la presente nota. la p r o b a b i l i d a d de u n a hipótesis hab r í a de decrecer en 1/n a consecuencia de la información de que es falsa (en d o n d e n es el n ú m e r o d e ' h i p ó t e s i s de la sucesión de refer e n c i a ) . Uno es el de contar el número de enunciados contrastables experimentalmente que pertenecen a dicha teoría. y. q u e nos h a b í a m o s p r o p u e s t o . y. 1935. Las tentativas que acabo de hacer para dar un sentido a la aserción algo enigmática de Reichenbach de que la probabilidad de una hipótesis ha de medirse por una frecuencia veritativa. cabe considerar la teoría en cuestión como elemento de una clase de entidades ideales —digamos.) está dedicado a nuestro problema. pese a su silencio. además. pero rio tanto defendiendo sus tesis cuanto atacando las mías: en su trabajo sobre mi libro (Erkenntnis 5. con crítica. pueden añadirse algunas observaciones acerca de la probabilidad de teorías —observaciones que deberían servir para completar mis comunicaciones sobre este asunto. (Véase un resumen análogo.) Como primera aproximación. me parece que puedo considerar 'como un gran cumplido de un escritor tan experimentado acerca de la probabilidad (que en la época en que escribía http://psikolibro. Mas. que no había logrado «sacar todas las consecuencias» de mi sistema conceptual. p o r e j e m p l o . y que quizá puedan disipar cierta obscuridad que todavía rodea esta cuestión». el valor 3 / 4 .blogspot. párrafo encabezado con las palabras «como primera aproximación)» (las únicas que he añadido al texto de Reichenbach). de e x p r e s a r p o r medio de una «. p o d r e m o s hacer esto si llegamos a i n f o r m a r n o s de que t a l o cual hipótesis de la sucesión h a q u e d a d o f a l s a d a . en la t e o r í a frecuencial de la p r o b a b i l i d a d de eventos ***. y de determinar la frecuencia relativa de los que resultan ser verdaderos: podemos tomar esta frecuencia como medida de la probabilidad pedida. 274 y sig. en general. esto es. Con lo cual m e parece que q u e d a n agotadas las p o s i b i l i d a d e s de basar el concepto de p r o b a b i l i d a d de u n a hipótesis en el de frecuencia de enunciados v e r d a d e r o s (o en el de frecuencia de enunciados falsos). que ambos modos posibles de dar sentido a la idea de Reichenbach de la frecuencia veritativa llevan a resultados que han de ser enteramente inaceptables para los que se adhieran a la teoría probabilitaria de la inducción. en la m e d i d a en que estas hipótesis falsadas son elementos de la sucesión.242 La lógica de la investigación científica b u i r a los elementos de cierta sucesión de hipótesis (finita) u n grado de p r o b a b i l i d a d c o m p r e n d i d o e n t r e O y 1. sino 3 / 4 . En segundo lugar. lo reconozco— de ciertas páginas del mismo libro que estaba atacando.probabilidad de hipótesis)) el grado de seguridad o confianza que t e n d r í a m o s que a t r i b u i r a u n a hipótesis a la vista de los datos q u e la a p o y a n o la quebrantan. En el texto he tratado de hacer ver. p o r t a n t o . y la llamaremos probabilidad del primer tipo. T o d o esto contradice de u n m o d o p a l m a r i o el p r o g r a m a . en el penúltimo párrafo del apéndice *I. h e m o s de adscribirles — d e b i d o a la información obtenida— no el valor O. El apartado ÍV del trabajo que acabo de citar (págs. páginas 267-284) ha dicho que «los resultados del libro son completamente insostenibles». de teorías propuestas por otros científicos— y determinar entonces las frecuencias relativas dentro de esta clase: a lo cual podríamos llamar probabilidad del segundo tipo. podemos explorar dos modos posibles de definir la probabilidad de una teoría.

en exceso sucintas».. por otro. en lo que a su forma lógica se refiere. completamente indecidibles^. pues (según lo expresa Reichenbach). pág. 169 (cf. y tampoco estrictamente falsables debido a que nunca pueden contradecirlas enunciados básicos algunos. y las «leyes probabilitarias» o «hipótesis frecuenciales». 54 (TJ)^. 1933. Esta conclusión es enteramente independiente de si aceptamos la pretensión (de Reichenbach) de que todas las hipótesis de la física no son. con seguridad» y continúa: «En el mejor de los casos podemos tratar tan sólo de probabilidades. pág. Podemos llegar a construir un argumento muy persuasivo en favor de esta errónea conclusión si recordamos que las hipótesis acerca de las probabilidades no son veriíicables ni falsables. Con muchíaiina http://psikolibro. solamente probables. las hipótesis acerca de las probabilidades— pueden ser. en las que siempre se observan desviaciones con respecto a un valor medio).. 1930. podemos decir que es casi seguro que sea cuantitativamente verdadero. asimismo.»? ". o —dicho de otro modo— en atribuir a las hipótesis probabilitarias cierto grado de una supuesta probabilidad de hipótesis. Erkenntnis 1.) HEICHENBACH. (Sólo las palabras «con seguridad» figuran en cursiva en el texto de Jeans. e independientemente de nuestro requisito metodológico de falsabilidad (cf. por un lado. hemos de considerar la tentativa de identificar la probabilidad de una hipótesis con la probabilidad de eventos como un completo fracaso. cast.. o «cuando se las estudia detalladamente». si queremos que nuestra crítica tenga valor.La corroboración 243 A mi entender. [ y ] las predicciones de la nueva teoría cuántica se encuentran en tanta conformidad [con las observaciones]. 426 j sig-).. Según creo. págs. sino enunciados probabilitarios (acerca de ciertas frecuencias medias dentro de sucesiones de observaciones. el error más corriente consiste en creer que las estimaciones hipotéticas de frecuencias —esto es. a su vez. los apartados 65 a 6 8 ) : no son verificables por ser enunciados universales. Pues ambos tipos son asunciones hipotéticas que nunca pueden hacerse «probables» a su vez: lo único que pueden hacer es quedar corroboradas. su réplica a mi libro tenía en su haber dos libros y alrededor de una docena do trabajos sobre tal materia).. 58 [vers. The New Background of Science (1934). que la verosimilitud de que este esquema tenga cierta correspondencia con la realidad es enorme: en realidad. ° JEANS.no sabemos nada.blogspot.. la contestación de Reichenbach a mi nota en Erkenntnia 3 .com . que aceptara los resultados de mis intentos de «sacar las consecuencias» de sus «comunicaciones sobre el asunto. ¿Cómo explicaremos el hecho de que los creyentes en la lógica probabilitaria han llegado a la tesis opuesta? ¿Dónde se oculta el error cometido por Jeans cuando escribe —al principio en un sentido con el que puedo estar completamente de acuerdo— que «. en el sentido de que pueden «demostrar su temple» bajo el fuego (el fuego de nuestras contrastaciones).. este éxito de mis intentos se ha debido a una regla de «método»: la de que deberíamos tratar siempre de aclarar y robustecer todo lo posible la posición de nuestro contrincante antes de criticarla. pág. o de si nos sentimos inclinados a establecer una distinción entre dos tipos diferentes de leyes naturales: las leyes «deterministas» o «precisas». «en realidad». Son. Sin duda alguna..

p o r ello. págs. que está libre de las dificultades que cercan a otras. ya que ello t e n d r á que ser siempre.blogspot. sino que no pueden estar corroborados empíricamente en medida alguna: pues. y. Análisis de la materia. según m i tesis. el sencillo resultado de su infalsabilidad no es que puedan estar mejor o p e o r corroborados. con tal de que describiera u n acontecimiento pertinente. en gran m e d i d a . 1926. son metafísicas — a menos que nos decidamos a hacerlos falsables aceptando u n a regla m e t o d o l ó g i c a — . Reconozco. Ncurath y otros. de otro modo — y teniendo en cuenta que no excluyen nada y que. Sin embargo. páginas 141 y 398 [vers. que utiliza las asunciones probabilitarias como enunciados falsables. la nota 4 del apartado 1 ) . ' REICHENBACH. *' Los dos últimos párrafos los provocó la actitud «naturalista» adoptada a veoei por Reiche&bach.244 La lógica de la investigación científica Ahora bien.)}. MELLADO. el apartado 10. pág. como hemos tratado de mostrar. son la verdad y la falsedad» ' (por citar de nuevo a R e i c h e n b a c h ) . n a t u r a l m e n t e . cast. probablemente. que es imposible demostrar que m i tesis sea exacta. Revista de Occidente.com . y que. más en particular. 1930. págs. y. La simetría entre la verificabilidad y la falsabilidad aceptada por la lógica inductivista clásica sugiere la creencia en que h a de ser posible coordinar tales enunciados probabilitarios «indecidibles» con cierta escala de grados de validez. en segundo. Madrid. Our Knowledge of the External World. pueden estar mejor o peor «confirmadas}). 186 (df. frecuencia se encuentran ideas parecidas acerca de los grados de probabilidad o de certidumbre del conocimiento inductivo (cf. por E. algo así co|no «grados continuos de probabilidad. p o r tanto.. http://psikolibro. exactamente lo mismo que hace con las demás hipótesis. sería fútil u n a controversia con quienes mantienen otra lógica de la c i e n c i a : todo lo que cabe p o n e r de manifiesto es que el modo en que abordo este problema p a r t i c u l a r es consecuencia de la concepción de la ciencia que h e estado defendiendo * ' . más arriba. según puede parecer. podría decirse que estaban «corroborados» p o r todo enunciado básico arbitrariamente elegido (de u n grado de composición c u a l q u i e r a ) . entra la lógica probaLilitaria. pueden estar de m a y o r o m e n o r acuerdo con los enunciados básicos aceptados: y éste es el punto en que. es decir. por ejemplo. son compatibles con todo enunciado básico—. «en r e a l i d a d » .. RUSSELL. Tenemos aquí u n ejemplo bastante claro del contraste entre m i tesis y lo que h e llamado en el a p a r t a d o 10 la tesis « n a t u r a l i s t a » : p u e d e hacerse ver. en p r i m e r término. 225 y sig. Pero rehusaría p a r t i c i p a r en ninguna discusión acerca de cómo proceden. u n a cuestión de interpretación.. 143 y 401 (T. 1927. inalcanzables. los enunciados probabilitarios. Erknntnis 1. precisamente p o r ser completamente indecidibles. los físicos. y The Analysis of Matter. Creo que la física sólo emplea los enunciados probabilitarios del m o d o que h e estudiado extensamente al t r a t a r de la teoría de la prob a b i l i d a d . cuyos límites superior e inferior. cf. la coherencia lógica interna de m i teoría.

La corroboración

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81.

LÓGICA INDUCTIVA T LÓGICA

PROBABILITARIA

No es posible reducir la p r o b a b i l i d a d de hipótesis a la de eventos : ésta es la conclusión que surge del examen llevado a cabo en el a p a r t a d o anterior. P e r o , ¿no podría llevar u n modo distinto de enfrentarse con la cuestión a u n a definición satisfactoria de la idea de u n a probabilidad de hipótesis? No creo que sea factible u n concepto de esta última que p u e d a interpretarse en el sentido de que exprese el «grado de validez» de la hipótesis, de un modo análogo a como ocurre ccn los de «verdadero» y «falso» (y que, además, se encuentre en una relación suficientemente estrecha con el concepto de « p r o b a b i l i d a d objetiva» —esto es, de frecuencia relativa— como p a r a justificar el empleo de la palabra « p r o b a b i l i d a d » ) ^ . Sin embargo, adoptaré con fines dialécticos la suposición de que se haya construido realmente semejante concepto, de suerte que se p u e d a p l a n t e a r la cuestión sobre de qué modo afectaría tal cosa al problema de la inducción. Supongamos que se h a reconocido que cierta hipótesis —digamos, la teoría de Schríjdinger— es «probable» en u n sentido determinad o : ya sea «probable en este o aquel grado numérico» o m e r a m e n t e «probable», sin especiEicar grado. Podemos l l a m a r evaluación de la teoría de Schríidinger al enunciado que la describe como « p r o b a b l e » . Desde luego, una evaluación tiene que ser un eauneiado sintético — u n a aserción acerca de la r e a l i d a d — del mismo modo que lo serían los enunciados «la teoría de Schrodiiigor es verdadera» y «la teoría de Schrodinger es falsa». Es evidente que todos ellos dicen algo acerca de la adecuación de la teoría, y que, por tanto, sin duda alguna, no son tautológicos * ' : dicen que u n a teoría es ai'ecuada o inadecuada,
' (Añadida en la corrección de pruebas.) Cabe concebir que se encontrara un sistema formal para estimar grados de corroboración que exhibiese analogías formales —^limitadas— con el cálculo de probabilidades (por ejemplo, con el teorema de Bayes), pero que, sin embargo, no tuviera nada en común con la teoría frecuencial (debo al doctor J. Hosiasson la sugerencia de esta posibilidad); no obstante lo cual, estoy plenamente convencido de que es imposible abordar el problema de la inducción por tales métodos con esperanza alguna de éxito. * Véase también la ñola 3 del apartado *57 de mi Postscript. * A partir de 1938 he abandonado la opinión de que tendríamos que mostrar que se satisfacen los axiomas del cálculo formal de probabilidades —incluyendo, naturalmente, el teorema de Bayes— «para justificar el empleo de la palabra probabilidad», como digo en el texto (cf. los apéndices *II a *V, y, en especial, el apartado *28 de mi Postscript); en cuanto a las analogías entre el teorema de Bayes, que se refiere a la probabilidad, y ciertos teoremas sobre el grado de corroboración, véanse el apéndice *1X —punto 9 (VII) de la (fprimera nota»— y los puntos 12) y 13) del apartado *32 del Postscript. *' El enunciado probahiütario «p(S, d) = r», o, expresado lingüísticamente, «con los datos d, la teoría de Schrodinger tiene la probabilidad r» —que es un enunciado de lógica probabilitaria relativa o condicional—, puede ser, sin duda alguna, tautológico (con tal de que los valores de d y r se escojan de modo que se correspondan mutuamente : así, si d consta exclusivamente de informes de observaciones, r tendrá que »er igual a cero en un universo suficientemente grande); pero la «evaluación», en el sentido que damos nosotros a esta palabra, tendría que tei^er una forma diferente

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ha lógica de la investigación

científica

o que tiene cierto grado de adecuación. En segundo lugar, toda evaluación de la teoría de Schrodinger ha de ser un enunciado sintético inverificable, exactamente lo mismo que la teoría m i s m a : pues la «probabilidad» de una teoría —esto es, la p r o b a b i l i d a d de que ésta continúe siendo aceptable— no p u e d e deducirse de un modo definitivo de enunciados básicos, como es p a t e n t e . Nos vemos obligados a preguntar, p u e s : ¿cómo puede justificarse u n a e v a l u a c i ó n ? ; ;_cómo puede contrastársela? (con lo cual surge de nuevo el problema de la i n d u c c i ó n : véase el a p a r t a d o 1 ) . En cuanto a la evaluación misma, podríamos afirmar que es «verdadera» o que es, a su vez, «probable». Si se la considera «verdadera» tiene que ser un enunciado sintético verdadero que no ha sido verificado empíricamente, esto es, u n enunciado sintético verdadero o priori; y si se la toma como «probable», necesitamos una nueva evaluación, como si dijéramos una evaluación de la evaluación, y, p o r tanto, una evaluación de orden s u p e r i o r : pero esto quiere decir que estamos cogidos en una regresión infinita. La apelación a la probabilidad de la hipótesis es incapaz de mejorar la precaria situación de la lógica inductiva. La mayoría de los que creen en la lógica p r o b a b i l i t a r i a sostienen la tesis de que se llega a la evaluación por medio de u n «principio de inducción», que adscribe probabilidades a las hipótesis inducidas. P e r o si vuelven a a t r i b u i r u n a p r o b a b i l i d a d a este principio, entonces continúa el regreso infinito ; y si, p o r el contrario, le atribuyen la «verdad», entonces se enfrentan con el dilema de elegir entre la regresión infinita y el apriorisnio. «De u n a vez p a r a siempre •—dice Heymans—la teoría de la p r o b a b i l i d a d es incapaz de explicar los razonamientos i n d u c t i v o s : pues exactamente el mismo problema que se encuentra latente bajo éstos lo está bajo aquélla (en la aplicación empírica de la teoría de la p r o b a b i l i d a d ) . En ambos casos, la conclu-

(véase, más abajo, el apartado 84, y, en especial, el texto correspondiente a la nota *2); por ejemplo, la siguiente: pí(S) = r, en que k sería la fecha de hoy; o bien, con palabras: «la teoría de Schrodinger tiene hoy (a la vista de la totalidad de los datos qtie hoy poseemos) la probabilidad r». Con objeto de llegar a esta aseveración, pi^S) = r, a partir de: I) el enunciado tautológico de probabilidad relativa p(S, d) = r, y II) el enunciado «d es la totalidad de los datos de que disponemos hoy», tenemos que aplicar un principio de inferencia (que en mi Poslcript •—apartados *43 y *51— llamo «regla de absolución»). Este principio se parece mucho al modus ponens, y puede parecer, por ello, que hemos de considerarlo analítico; pero si lo miramos así, equivale a la decisión de entender que pie está definido por I) y II) •—o, al menos, que no quiere decir más que I) y II) juntos—, y, en este caso, no es posible aceptar que pt tenga significación práctica alguna: es seguro que no puede ser interpretado como medida práctica de la aceptabilidad. Como mejor se ve esto es considerando que en un universo suficientemente grande, pit(t, d) =s; O para cualquier teoría universal t, con tal de que d esté formada exclusivamente por enunciados singulares (cf. los apéndices *VII y *VIII); pero no cabe duda de que en la práctica aceptamos unas teorías jr rechazamos otras. Si, por otro lado, interpretamos pt como grado de adecuación o de aceptabilidad, el principio de inferencia mencionado —la «regla de» absolución» (que con esta interpretación se convierte en un ejemplo típico de un «principio de inducción»)— es simplemente falsa, y por ello —evidentemente— no analítica.

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La corroboración.

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sión va más allá de lo que está dado en las premisas» ^. Así pues, no se gana n a d a con sustituir la p a l a b r a «verdadero» por « p r o b a b l e » , n i la p a l a b r a «falso» p o r «improbable». Sólo si se tiene en cuenta la asimetría entre verificación y falsación — l a asimetría que procede de la relación lógica existente entre las teorías y los enunciados básicos— es posible evitar las celadas del problema de la inducción. • Los creyentes en la lógica de la p r o b a b i l i d a d p u e d e n t r a t a r de frustrar mis críticas afirmando que provienen de una m e n t a l i d a d «atada al marco de la lógica clásica», e incapaz — p o r t a n t o — de seguir los métodos de razonar que se emplean en la lógica p r o b a b i l i t a r i a ; a d m i t o , desde luego, que soy incapaz de seguir tales métodos.

82.

T E O R Í A POSITIVA DE LA CORROBOHACIÓN: TRAR s u T E M P L E » UNA H I P Ó T E S I S

CÓMO PUEDE

«DEMOS-

¿No p o d r á n volverse, quizá, contra mi p r o p i a tesis las objeciones que acabo de plantear a la teoría probabilitaria de la inducción? Podría m u y bien ocurrir que así fuera, ya que están basadas en la idea de u n a evaluación: y —sin d u d a — tengo que e m p l e a r yo también esta idea. Yo hablo de la <ícorrohoradóny> de una teoría, y ésta sólo puede expresarse como una evaluación (a este respecto no existe diferencia alguna entre corroboración y p r o b a b i l i d a d ) . Además, también yo mantengo que no puede afirmarse que las hipótesis sean enunciados «verdaderos», sino solamente «conjeturas provisionales» (o algo semejante) : tesis que también puede sólo expresarse en forma de evaluación de las hipótesis. Es fácil responder a la segunda p a r t e de esta objeción. La evaluación de hipótesis que, ciertamente, me veo obligado a emplear, y que las describe como «conjeturas provisionales» (o algo a n á l o g o ) , tiene el estatuto de una tautología: p o r tanto, no da lugar a dificultades del tipo originado p o r la lógica inductiva. Y ello p o r q u e tal descripción solamente parafrasea o interpreta la aserción (a la que p o r definición es equivalente) de que los enunciados estrictamente imiversalcs —esto es, las teorías— no pueden deducirse de enunciados singulares. La situación es parecida en lo que respecta a la p r i m e r a p a r t e de
' HEYMANS, Gesetze und Elemente des wissenschaftlicherHiDenkens (1890, 1894), páginas 290 y sig.; * 3.' ed., 1915, pág. 272. El argumento de Heymans había sido expuesto con anterioridad por HUME en un folleto anónimo. An Abstract of a Book lately published entitled a Treatise of Human Nature, 1740. Apenas me caben dudas de que Heymans no conocía este opúsculo, que fue descubierto y atribuido a Hume por J. M. Keynes y P. Sraffa, y publicado por estos autores en 1938. Tampoco yo sabía nada acerca de las anticipaciones de Hume y de Heymans de mis argumentos centra la teoría probabilística de la inducción, cuando presenté éstos en 1931, en un libro anterior •—no publicado aún— que fue leído por varios miembros del Círculo de Viena. El hecho de que Hume se había adelantado al pasaje de Heymans que cito me ha sido señalado por J. O. WISDOM; cf. sus Foundations of Inference in Natural Science, 1952, pág. 218. Citamos el pasaje de Hume más abajo, en el apéndice *VII, texto correspondiente a la nota 6,

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la objeción, que se refiere a las evaluaciones que enuncian que una teoría está corroborada. La evaluación corroborante no es una hipótesis, sino que puede deducirse en cuanto se nos den la teoría y los enunciados básicos a c e p t a d o s : aquella evaluación afirma el hecho de que estos enunciados no contradicen a la teoría, y su afirmación tiene debidamente en cuenta el grado de contrastabilidad de ésta y la dureza de las contrastaciones a que se la ha sometido — h a s t a un momento d e t e r m i n a d o . Decimos que una teoría está «corroborada» mientras sale i n d e m n e de dichas contrastaciones. La evaluación que afirma la corroboración (esto es, la evaluación c o r r o b o r a d o r a ) establece ciertas relaciones fundainentales, a saber, la compatibilidad y la incompatibilidad. Consideramos a esta última como equivalente a falsación de la t e o r í a ; p e r o la compatibilidad por sí sola no p u e d e hacer que atribuyamos u n grado positivo de corroboración a a q u é l l a : el mero hecho de que una teoría no haya sido falsada aún no p u e d e considerarse suficiente, como es c l a r o ; pues no hay n a d a más fácil que construir u n a cantidad cualqpiiera de sistemas teóricos que sean compatibles con u n conj u n t o dado de enunciados básicos aceptados (y esta observación es aplicable, asimismo, a todos los sistemas «metafísicos»). P o d r í a sugerirse tal vez que debería concederse u n grado positivo de corroboración a u n a teoría si es compatible con el sistema de los enunciados básicos aceptados y si, además de esto, cabe deducir de ella p a r t e de dicho sistema. O bien —si se considera que los enunciados básicos no son deductibles de u n sistema p u r a m e n t e teórico (aun cuando sus negaciones sí p u e d e n s e r l o ) — p o d r í a sugerirse q u e se a d o p t a r a la regla siguiente: h a de concederse a una teoría u n grado positivo de corroboración si es compatible con los enunciados básicos aceptados y si, además, u n a subclase no vacía de estos últimos es deductible de la teoría en conyunción con los demás enunciados básicos aceptados *^.

* La definición provisional de «corroborado positivamente» que doy aquí (y que rechazo por insuficiente en el siguiente párrafo del texto, ya que no se refiere explícitamente a los resultados de contrastaciones exigentes, esto es, de tentativas de refutación) tiene interés al menos en dos sentidos. En primer lugar, guarda una relación muy estrecha con mi criterio de demarcación, especialmente con la formulación de éste a que se refiere la nota *1 del apartado 21: en realidad, están de absoluto acuerdo, excepto por la restricción a enunciados básicos aceitados que forma parte de la presente definición; ésta se convierte, pues, en mi criterio de demarcación si omitimos la restricción citada. En segundo término, si en lugar de omitir lo que hemos dicho restringimos aún más la clase de los enunciados básicos aceptados deducidos —pidiendo que se acepten como resultado de tentativas sinceras de refutar la teoría—, entonces llegamos a una definición adecuada de «corroborado positivamente» (aunque no, desde luego, de «grado de corroberación»): en el texto que sigue inmediatamente está implícito el argumento en que se apoya esta aseveración. Y, además, los enunciados básicos aceptados de esta forma pueden designarse por «enunciados corroboradores» de la teoría. Debe advertirse que no es posible describir de un toiodo suficiente los «enunciados ejemplificadores» (esto es, los enunciados básicos negados: véase el apartado 28) diciendo que son enunciados corroboradores o confirmadores de la teoría de la que

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No tengo objeciones serias que hacer a esta última formulación, salvo que me parece insuficiente p a r a caracterizar adecuadamente el grado positivo de corroboración de una teoría. Pues queremos decir que u n a s teorías están mejor o peor c o r r o b o r a d a s ; ahora bien, su grado de corroboración, sin duda alguna, no p u e d e establecerse sin más que contar el n ú m e r o de casos corroboradores (o sea, el de enunciados básicos aceptados que sean deductibles del modo i n d i c a d o ) : p u e s p u e d e ocurrir que una teoría resulte estar m u c h o peor corrobor a d a que otra, aun cuando hayamos deducido muchísimos enunciados básicos con la p r i m e r a y sólo unos pocos con la segunda. Como ejemplo podemos c o m p a r a r las hipótesis «todos los cuervos son negros» y «la carga del electrón tiene el valor determinado por Millikan» (que h a b í a m o s mencionado en el a p a r t a d o 3 7 ) : a u n q u e es de presum i r que hayamos encontrado muchos más enunciados básicos corroboradores de la p r i m e r a hipótesis, juzgamos que la hipótesis de Millikan es la mejor corroborada de las dos. Esto hace ver que lo que determina el grado de corroboración no es tanto el número de casos corroboradores cuanto la dureza de las diversas contrastaciones a las que puede someterse — o se h a sometid o — la hipótesis en cuestión. P e r o dicha dureza depende, a su vez, del grado de oontrastabilidad, y, p o r tanto, de la sencillez de la hipótesis : la que es falsable en u n grado más alto — o sea, la hipótesis más sencilla— es también la corroborable en grado más elevado ^. Como es natural, el grado de corroboración alcanzado de hecho no depende solamente del de falsabilidad: u n enunciado que sea falsable en gran m e d i d a puede estar corroborado sólo muy ligeramente, e incluso p u e d e estar falsado en r e a l i d a d ; y quizá —sin que se le haya falsado— pueda estar superado p o r u n a teoría mejor contrastable, de la cual podría deducírsele — u otro enunciado suficientemente a p r o x i m a d o a é l — (y, en este caso, su grado de corroboración disminuiría). Del mismo modo que el grado de falsabilidad, el de corroboración de dos enunciados puede no ser comparable en todos los casos: no podemos definir un grado de corroboración calculable numéricam e n t e , sino sólo h a b l a r a p r o x i m a d a m e n t e de grados positivos o negativos de corroboración, etc. *^. P e r o podemos asentar varias r e g l a s :
ofrecen ejemplos, debido al hecho de que sabemos que toda ley universal está ejemplijicada casi en todas partes, tal como se ha indicado en la nota *1 del apartado 28 (véanse, psimismo, la nota *5 del apartado 80 y el texto correspondiente). "" ^ Este es otro punto en que mi noción de la sencillez y la de Weyl están de acuerdo : cf. la nota 7 del apartado 42. * Acuerdo que es consecuencia de la tesis —debida a Jeffreys, Wrinch y Weyl (cf. la nota 7 del apartado 42)— de que cabe emplear la parvedad en parámetros de una función como medida de su sencillez, en conyunción con la tesis mía (cf. los apartados 38 y sigs.) de que dicha parvedad puede utilizarse como medida de la contrastabilidad o improbabilidad —tesis rechazada por los autores mencionados—. (Véanse también las notas *1 y *2 del apartado 43). *° Lo que aquí digo me parece exacto en lo que se refiere a la aplicación práctica a teorías existentes; pero ahora pienso que cabe definir el «grado de corroboración» de tal modo que podamos comparar varios entre sí (por ejemplo, los de las teorías gravitatorias de Newton y de Einstein). Además, esta definición hace posible

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p o r ejemplo, la de que no seguiremos atribuyendo u n grado positivo de corroboración a una teoría que haya quedado falsada en virtud de u n experimento contrastable intersubjetivamente y basado en una hipótesis falsadora (cf. los apartados 8 y 2 2 ) (pero podemos, con todo, conceder bajo ciertas circunstancias u n grado positivo de corroboración a otra teoría que siga u n modo de pensar cercano al de aquélla : tenemos u n ejemplo eli la teoría einsteiniana del fotón, con su cercanía a la teoría corpuscular de la luz de N e w t o n ) . En general, consideramos que una falsación contrastable intersubjetivamente es deíinitiva (suponiendo que esté bien c o n t r a s t a d a ) : éste es el modo en que se hace sentir la asimetría entre la verificación y la falsación. Cada una de estas cuestiones metodológicas contribuye de un modo peculiar al desarrollo histórico de la ciencia, que sigue u n proceso de aproximaciones sucesivas: una evaluación corroborativa realizada posteriormente —esto es, una evaluación hecha tras h a b e r añadido nuevos enunciados básicos a los ya aceptados— puede r e m p l a z a r un grado positivo de corroboración p o r uno negativo, pero no viceversa—. Y a u n q u e creo que en la historia de la ciencia es siempre la teoría y no el experimento, la idea y no la observación, lo que abre paso a nuevos conocimientos, creo también que es siempre el experimento lo que nos saca de las sendas que no llevan a ninguna p a r t e —lo que nos ayuda a salir del atolladero y nos desafía a que encontremos u n a nueva ruta. Así pues, el grado de falsabilidad o de sencillez de una teoría cuenta p a r a la evaluación del grado en que está corroborada ; evaluación que podemos considerar como u n a de las relaciones lógicas existentes entre la teoría y los enunciados básicos aceptados, y que tiene en cuenta la dureza de las contrastaciones a que ha sido sometida aquélla.
83. CORROBOKABILIDAD, CONTRASTABILIDAD T PROBABILIDAD LÓGICA * '

Al evaluar el grado de corroboración de una teoría tomamos en consideración su grado de falsabilidad: cuanto más contrastable es una teoría, mejor puede ser corroborada. P e r o la contrastabilidad es lo contrario del concepto de probabilidad lógica, de modo que podemos, asimismo, decir que al evaluar la corroboración se tiene en cuenta la p r o b a b i l i d a d lógica del enunciado en cuestión ; la cual, a su vez, está en relación con el concepto de p r o b a b i l i d a d objetiva — l a prob a b i l i d a d de eventos—, segiín vimos en el apartado 72. Así pues, p o r
incluso atribuir grados numéricos de corroboración a hipótesis estadísticas, y quizá hasla a otros enunciados, con tal de que podamos atribuir grados de probabilidad lógica (absoluta y relativa) a ellos y a los enunciados corroboradores. Véase también el apéndice *IX. *' Si se acepta la terminología que he expuesto por primera vez en Mind, 1938, sería menester insertar aquí (así como en los apartados 34, etc.) la palabra «absoluta» dondequiera que se halla «probabilidad lógica» —a continuación de esta expresión—, para distinguirla de la probabilidad lógica «relativa» o «condicional»: ef. los apéndices *II, *IV y *IX.

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el hecho de contar con la p r o b a b i l i d a d lógica, el concepto de corroboración está ligado — a u n q u e sea sólo de u n a forma indirecta e imprecisa— con el de p r o b a b i l i d a d de eventos. Y puede ocurrírsenos que tal vez haya aquí u n a conexión con la doctrina de la probabilid a d de hipótesis que hemos criticado más arriba. Cuando tratamos de evaluar el grado de corroboración de u n a teoría podemos razonar poco más o menos del modo siguiente. Dicho grado a u m e n t a r á con el n ú m e r o de casos c o r r o b o r a d o r e s ; y a este respecto solemos conceder a los primeros ejemplos de corroboración m u c h a m a y o r importancia que a los últimos, de suerte que, u n a vez que una teoría está bien corroborada, sus illtimos ejemplos a u m e n t a n m u y poco su grado de corroboración ; sin embargo, esta regla no es válida si tales nuevos ejemplos son muy distintos de los anteriores —esto es, si corroboran la teoría en un nuevo campo de aplicación—: si ocurre tal cosa, pueden hacer crecer considerablemente el grado de corroboración. P o r tanto, el correspondiente a una teoría que tenga un grado mayor de universalidad puede ser más grande que el de otra que lo tenga m e n o r (y, por ello, m e n o r también de falsabilidad) ; y, de u n modo análogo, las teorías de grado de precisión más elevado p u e d e n corroborarse mejor que las menos precisas. Una de las razones p o r las que no concedemos u n grado positivo de corroboración a las típicas profecías de los quirománticos y adivinos es que sus predicciones son tan cautas e imprecisas que la p r o b a b i l i d a d lógica de que resulten exactas es sumamente elevada ; y si se nos dice que se h a n confirmado vaticinios de esta índole, si bien más precisos y, p o r tanto, lógicamente menos probables, lo que ponemos en tela de juicio — p o r regla general— no es tanto su éxito cuanto su pretendida improbabilidad lógica : como nos inclinamos a creer que tales profecías no son corroborables, tendemos a inferir en tales casos su p e q u e ñ o grado de contrastabilidad de su pequeño grado de corroborabilidad. Si comparamos estas tesis mías con las que están implícitas en la lógica probabilitaria (inductiva) llegamos a un resultado verdaderamente notable. Según lo que yo defiendo, la corroborabilidad de u n a teoría, y el grado de corroboración de una que haya sobrepasado realmente contrastaciones m u y duras, se encuentran algo así como *^ en razón jn\crsa de su p r o b a b i l i d a d lógica, ya que ambas a u m e n t a n con su grado de contrastabilidad y de sencillez. Pero la tesis implicada

Digo en el texto «o/go así '•coinov, poique no creía realmente en probabilidades lógicas (absolutas) numéricas, y, por ello, oscilaba al escribirlo entre la opinión de que el grado de corroborabilidad es complementario de la probabilidad lógica (absoluta) y la de que es inversamente proporcional a ella; o, dicho de otro modo, entre definir C(g) —esto es, el grado de corroborabilidad— por medio de C(g) = 1 — Pfg), con lo cual se haría la corToborabilidad igual al contenido, o mediante C(g) = 1/P(g) (siendo Pfg), en ambos casos, la probabilidad lógica absoluta de g). En realidad, es posible adoptar definiciones que lleven a una u otra de estas consecuencias, y ambos caminos parecen ser bastante satisfactorios desde el punto de vista intuitivo: lo cual explicará, tal vez, mis vacilaciones. Pero existen razones poderosas en favor del primer método, o bien de aplicar al segundo una escala logarítmica; véase el apéndice *1X.

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por la lógica probabilitaria es justamente la opuesta: sus mantenedores hacen rpic la p r o b a b i l i d a d de u n a hipótesis crezca en razón directa de su p r o b a b i l i d a d lógica — s i bien no cabe d u d a de que entienden por « p r o b a b i l i d a d de u n a hipótesis» poco más o menos lo mismo que yo trato de designar con agrado de c o r r o b o r a c i ó n » * ^ . E n t r e los que razonan de tal m o d o se encuentra Keynes, que emplea la expresión ('probabilidad o priori-n p a r a lo que yo Uaiuo «prob a b i l i d a d lógica» (véase la nota 1 del a p a r t a d o 3 1 ) . Eslc autor liare la siguiente observación ' — q u e es e n t e r a m e n t e e x a c t a — acerca de u n a «generalización» (esto es, una hipótesis) g que tenga u n a «condición» (o antecedente, o p r o t a s i s ) qj y ima «conclusión» (o consecuente, o apódosis) / : «Cuanto más comprensiva sea la condición 9 y menos la conclusión / , m a y o r p r o b a b i l i d a d a priori *•* a t r i b u i m o s a la generalización p¡; con cada aumento de < a u m e n t a tal p r o b a b i l i d a d , p y con cada incremento de / h a b r á de d i s m i n u i r » . Como he d i c h o , esto es absolutamente exacto, aun cuando Keynes no traza u n a distinción tajante *' e n t r e lo que él llama la « p r o b a b i l i d a d de u n a generaliza-

Las últimas líneas de este párrafo, especialmente a partir de la frase en cursiva (que no estaba marcada de este modo en el original), contienen el punto crucial de mi crítica de la teoría probabilitaria de la inducción: punto que puede resumirse como sigue. Queremos tener hipótesis sencillas —o sea, de mucho contenido, de un grado de contrastahilidad muy elevado—, las cuales son también muy corrohorahles, ya que el grado de corroborabilidad de una hipótesis depende principalmente de la dureza de sus contrastaciones, y, por tanto, de su contrastahilidad. Ahora bien, sabemos que contrastahilidad es lo mismo que gran improhabilidad lógica (absoluta), o que pequeña probabilidad lógica (absoluta). Pero si dos hipótesis, hi y fe, son comparables con respecto a su contenido —y, por tanto, con respecto a su probabilidad lógica (absoluta)—, se cumple lo siguiente: sea más pequeña la prohabilidad lógica (absoluta) de hi que la de h~; entonces, cualesquiera que sean los datos d. la probabilidad lógica (relativa) de ht dado d no puede nunca exceder de la de hi dado d. Por tanto, la hipótesis más contrastahle y corroborable no puede nunca tener más prohabilidad —a la vista de unos datos d— que la menos contrastahle: pero esto entraña que el grado de corroboración no puede ser lo mismo que la probabilidad. Este es e! resultado crucial. Las últimas observaciones que hago en el texto no hacen más que sacar las conclusiones del mismo: si se aprecia mucho una gran probabilidad, ha de decirse muy poco —o, mejor aún, nada en absoluto—, de modo que las tautologías siguen conservando la máxima probabilidad. ' KETNES, A Treatise on Probability (1921), págs. 224 y sig. La condición 9 y conclusión / de Keynes corresponden, respectivamente (cf. la nota 6 del apartado 14), a nuestra función de enunciados condicionante, 9, y función de enunciados consecuente, / ; véase también el apartado 36. Conviene observar que Keynes decía que la condición —o la conclusión—- era más comprensiva si su contenido o intensión —y no su extensión— era mayor. (Yo me refiero a la relación inversa existente entre la intensión y la extensión de un término.) ** Keynes sigue a otros eminentes lógicos de Cambridge al escribir una y otra vez «a priori» y «á posteriori»: uno diría, á propos de rien —si no es a propósito de «a propos». *° En realidad, Keynes tiene en cuenta la distinción entre la probabilidad a priori (o «probabilidad lógica absoluta», como yo la llamo «hora) de una «generalización!) fí, y su probabilidad con respecto a unos datos determinados h, y lo que enuncio en el texto pide una corrección en tal sentido (establece la distinción al asumir en

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Así pues.. son enteramente imaginarias. mientras que el punto capital para mí era —y sigue siendo— que los grados de corroborabilidad (y de corroboración) de aquellas hipótesis Be encuentran entre sí en la relación opuesta. pero quizá sólo implícito— que si < = cpi 92. indican. sino que tiende a crecer con ella. la probabilidad keynesiana de una hipótesis aumenta juntamente con su probabilidad lógica (o falta de contenido). por ello. ' KEYNES./) > g(9i. cit.. (Pero este autor no se da cuenta de que las teorías cuyos ejemplos corroboradores pertenecen a campos de aplicación sumamente diferentes suelen tener un grado de universalidad elevado. y el (más importante) de que también lo haga al aumentar les diferencias entre ellos. que Keynes entiende con aquélla lo mismo que yo hago con mi «corroboración». la tendencia de ésta es hacer las hipótesis científicas lo más seguras posible: se atribuye importancia científica a las distintas hipótesis sólo en la medida en que pueden quedar justificadas por la experiencia. 305. la cuestión acerca de si se ha propuesto una hipótesis concreta antes o después de semejante examen no hace al caso». pág. y se consiüera científicamente valiosa una teoría sólo debido a la estrecha proximidad lógica (cf. op. incompatibles. En efecto.. En lo que respecta a las hipótesis «propuestas a priorin —esto es. y si / = /1/2. propuestas antes de que tuviésemos bastante fundamento para ellas desde un punto de vista inductivo— Keynes dice: «. mas el hecho de que su «probabilidad» aumente con el número de casos corro horado res./i) > g(tp.. y frente a lo que ocurre con mi concepto de la corroboración. capítulo *II.. la teoría de Keynes implica que la corroboración (o la probabilidad de las hipótesis) decrece al aumentar la contrastabilidad. en mi teoría de la corroboración ésta no decrece al aumentar la contrastabilidad.com . Frente a lo que ocurre con las teorías de la probabilidad de Keynes. entonces las probabilidades a priori de las diverp sas g son: g(<p. Pero esto no significa otra cosa sino que el contenido de una teoría debe trascender lo que se encuentra asentado empíricamente lo menos posible *'. y demuestra correctamente que las probabilidades (a posteriori) de las hipótesis g (con respecto a unos datos h cualesquiera) se encuentran en la misma relación que sus probabilidades a priori.blogspot. y. tesis a que le lleva su creencia en la lógica inductiva *". sus dos requisitos para tener gran probabilidad —la menor universalidad posible y la mayor diversidad de casos corroboradores— serán. Los puntos esenciales son el número de casos examinados y la analogía existente entre ellos.si lo único la página 225 del Treatise —de un modo correcto.La corroboración 253 ción» —que corresponde a lo que aquí hemos llamado la «probabilidad de una hipótesis»— y su «probabilidad o priori». de Jeffreys y de Carnap. por regla general. http://psikolibro. / ) ) . sin embargo. *' Que podría expresarse también por medio de la siguiente regla inaceptable: «Elige siempre la hipótesis más ad hocn. la nota 2 del apartado 48 y el texto correspondiente) entre ella y los enunciados empíricos. tesis unida estrechamente a cierta tendencia a negar el valor de la predicción: «Las virtudes peculiares de la predicción —escribe Keynes ^— .) Expresada con mi terminología. " Véase mi Postscript. Así pues. demuestra que las probabilidades de hipótesis están en relación unas con otras como las probabilidades lógicas (absolutas).

¿ Q u é razones puede h a b e r p a r a que construyamos teorías e hipótesis? El p u n t o de vista de la lógica inductiva hace incomprensibles todas estas actividades: si lo que más valoramos es el conocimiento más seguro posible. «Sin embargo —escribe (pág. sencillas) y contrastarlas. esta teoría de la predicción es coherente . de mi Postscript. es decir. considera del modo dicho a las teorías sencillas y con pocas hipótesis auxiliares p o r q u e cree que u n sistema que conste de pocas hipótesis tendrá. el apartado 4 6 ) — son las que p u e d e n corroborrarse bien. Y ahora volvemos a asombrarnos de que nos molestemos en construir tales teorías. biología.com . en nuestra terminología. p o r q u e éstas sean contrastables con m u c h a dureza. psicología. a las que necesitan pocas hipótesis auxiliares. también él ve que solemos a t r i b u i r una elevada p r o b a b i l i d a d (o.». una elevada « p r o b a b i l i d a d de hipótesis») a las teorías sencillas. el apartado *15. es cómodo.254 La lógica de la investigación científica que se h a b í a hecho es tratar de adivinar. pero le hace a uno asombrarse de por qué generalizaríamos nunca. p o r q u e tengan a priori — p o r decirlo así— muchas ocasiones de chocar con enunciados básicos): poi el contrario. especialmente. el modo de proceder más seguro sería adoptar u n sistema sin hipótesis. a priori. 140. etc. No adscribe la gran probabilidad mencionada a tales teorías como hago yo. saca parte de la conclusión aquí mencionada (a saber. (Véanse también el apéndice *X y. http://psikolibro. 575)—. precisamente por su i m p r o b a b i l i d a d lógica. enunciar leyes universales en libros de física.) ' KAILA. Otra tesis que da lugar a preguntas m u y parecidas es la de Kaila ' . Die Prinzipien der Wahrscheinlichkeiislogik (Anncdes Universitatis Aboenñs. No me p r e o c u p o simplemente por conservar reducido el núm e r o de nuestros enunciados : me i m p o r t a m u c h o su sencillez •—era el ** En su Logical Foundations of Probability (19o0) Camap cree en el valor práctico de las predicciones. Sin duda. y si las predicciones no contribuyen como tales en n a d a a conseguir u n a corroboración. Pero la cuestión no es de comodidad. y. menos ocasiones de chocar con la realidad que otro en que entren muchas. Kaila interpreta la situación exactamente del modo opuesto. sin embargo. pág. pero sus razonamientos son opuestos a los míos. ¿ p o r qué no hemos de quedarnos satisfechos con nuestros enunciados básicos? **. sino de curiosidad científica: algunos científicos quieren explicar al mundo. pues podemos arreglárnoslas siempre con enunciados singulares. siempre a r r i e s g a d a s : si r e h u i m o s todo conflicto con la realidad. ni siquiera para hacer predicciones. ¿ p o r qué ponernos en trance de que surja haciendo afirmaciones? Como nuestra meta es la seguridad. Mi regla según la cual deben emplearse lo menos posible las hipótesis auxilipres (el «principio de p a r q u e d a d en el uso de hipótesis») no tiene n a d a en común con consideraciones tales como las de Kaila. la de que deberíamos contentarnos con nuestros enunciados básicos): pues dice que las teorías —él habla de «leyes»— no son «indispensables» para la ciencia. desde luego. Mientras que yo creo que las teorías sencillas — y justamente aquéllas que emplean pocas hipótesis auxiliares (cf. el hecho afortunado de haberse anticipado a algunos o a todos los casos que verifican lo dicho no añade nada en absoluto a su valor». esto es.blogspot. p o r razones análogas a las de K e y n e s . o lógicamente improbables (esto es. y. 1926). su blanco es encontrar teorías explicativas satisfactorias (bien contrastables.

La corroboración 255 sentido de gran contrastahilidad—. mi «Note on Tarski's Definition of Truth». como dice la traducción—. pero Tarski mismo dejó sentado de modo perfectamente claro que de. las correspondientes a la ciencia y su filosofía no han sufrido alteración esencial. puesto que define la verdad con respecto a lenguajes formalizados. en virtud de haber reducido la inmanejable idea de correspondencia a otra más sencilla (la de «satisfacción» o «cumplimiento»). p u e d e n e n t r a r consideraciones lógicas acerca d e las relaciones de deduc*' Poco después de haber escrito esto tuve la buena fortuna de conocer a Alfred Tarski. pero criticar una teoría por razones terminológicas no es más que un obscurantismo desatado. pero. en consecuencia.. y en que piensa casi lodo el mundo (excepto los pragmatistas): la de que la verdad es la correspondencia con los hechos (o con la realidad). la tarea de elucidarla parece vana.. precisamente. Es una verdadera lástima que siga malentendiéndose y teniéndose una idea equivocada de su teoría —que es uno de los dos grandes descubrimientos hechos en el campo de la lógica desde los Principia Mathematica—. Pues este ú l t i m o p u n t o p r o c e d e del requisito de q u e se elijan los e n u n c i a d o s de u n elevado nivel de u n i v e r s a l i d a d . p o r t a n t o . si bien han quedado más claras. 84. por u n l a d o . y que estos términos son aplicables únicamente a fórmulas interpretadas —o «fórmulas con sentido"». La crítica hoy habitual de la teoría de Tarski me parece fuera de lugar. Pero. y. y tiene. se e x p l i q u e a q u é l a p a r t i r de éste). el mismo grado de «artificialidad» o de «complicación» que esta última definición. propositions. a p e d i r q u e m a n t e n g a m o s el n ú m e r o de axiomas — o sea. así pues.una fórmula sin interpretar (o de una sarta de símbolos) no cabe decir que sea verdadera o falsa. resultó que mis opiniones eran coherentes con la teoría de Tarski de la verdad absoluta. posiblemente.blogspot. por ejemplo. si bien esta teoría ha revolucionado mis tesis sobre la lógica formal y su filosofía. a la regla de q u e las hipótesis a u x i l i a r e s h a n de e m p l e a r s e lo menos posible. y ello lleva. Se dice que su definición es artificial y complicada. statements. como ha ocurrido con las opiniones de todo el mundo (a menos de ser un pragmatista). ¿cuál es el significado posible de decir que un enunciado corresponde a los hechos (o a la realidad)? Una vez que nos damos cuenta de que dicha correspondencia no puede ser de semejanza estructural. 388. Tarski ha resuelto (con respecto a lenguajes formalizados) este problema aparentemente desesperado. y de q u e s i e m p r e que sea posible se deduzca u n sistema que conste de muchos «axiomas» de otro con m e n o s «axiomas». y éstos de m a y o r nivel de u n i v e r s a l i d a d (y q u e . nota 1 ) . yo prefiero hablar de «enunciado» más que de «cláusula»: véase. que me explicó las ideas fundamentales de su teoría de la verdad. y. ha de basarse en la de una fórmula bien formada de uno de estos lenguajes. como era natural. 1955. Gracias a la doctrina de Tarski. respectivamente] pueden ser verdaderos o falsos. pág. Vengan én buena hora perfeccionamientos de la terminología. cabe que el concepto de verdad nos resulte sospechoso y prefiramos no emplearlo. Mind 6 4 . Nunca subrayaremos demasiado que la idea tarskiana de la verdad (para cuya definición en el campo de los lenguajes formalizados ha dado Tarski un método) es la misma en que pensaba Aristóteles. p o r o t r o . O B S E R V A C I O N E S ACERCA DEL U S O DE LOS CONCEPTOS DE DADERO Y CORROBORADO VER- E n la lógica de la ciencia q u e h e b o s q u e j a d o es posible evitar el e m p l e o de los conceptos de verdadero y falso * ^ : en su l u g a r . sentences'\. pero no las cláusulas [en ingl. el de n u e s t r a s hipótesis m á s f u n d a m e n t a l e s — lo m á s p e q u e ño q u e p o d a m o s . http://psikolibro. «cláusula» no ha sido una buena traducción de la terminología tarskiana original (personalmente.com . Y. ya no vacilo en hablar de «verdad» o «falsedad». Se dice también que sólo las proposiciones o enunciados [en ingl.

Y adscribimos esta misma int e m p o r a l i d a d a los conceptos de «verdadero» y «falso». subíndice que caracterizaría el ^ (Añadida en 1934. pues afirma que se cumple cierta relación lógica entre u n sistema teórico y cierto sistema de enunciados básicos aceptados. La evaluación de u n enunciado como corroborado o no corroborado es t a m b i é n u n a evaluación lógica. sino ú n i c a m e n t e que está corroborado con respecto a algún sistema de enunciados básicos —sistema que está aceptado hasta u n a fecha concreta—. afirmamos implícitamente que ayer estábamos equivocados : que el enunciado era falso incluso ayer —falso intemporalm e n t e — . de acuerdo con el uso corriente : no se suele decir de u n enunciado. aconyuncións). sino lógicos ' . podemos decir que el enunciado p se sigue de la conyunción (no contradictoria) de t y h. No nos vemos obligados a decir que ciertos enunciados básicos son «verdaderos» o son «falsos». o en sí mismo (a la manera en que podemos decir que es «verd a d e r o » ) . describen o evalúan u n enunciado independientemente de cualesquiera cambios en el m u n d o empírico. Podemos ver aquí m u y claramente la diferencia entre verdad y corroboración.com . podríamos a ñ a d i r algo así como u n subíndice a toda evaluación de la corroboración. lo es de una vez p a r a siempre.256 La lógica de la investigación científica tibilidad. no necesitamos decir. «la predicción p es verdadera si la teoría í y el enunciado básico b son v e r d a d e r o s » . y considerar los enunciados aceptados como resultado de tal decisión. si ayer evaluamos como verdadero un enunciado cuya evaluación de hoy es la de falso. al corregir las pruebas. «La corroboración que u n a teoría h a recibido hasta ayer» no es lógicamente idéntica con «la corroboración que h a recibido hasta h o y » . Ciertamente. por t a n t o . Y cabe describir la falsación de una teoría de un modo semejante : no es menester que digamos que una teoría es falsa. así pues. «ijnplicación» y otros p o r el estilo : no son conceptos empíricos. Así pues. Mientras que suponemos que las propiedades de los objetos físicos (los objetos «genidénticos» en el sentido de L e w i n ) cambian con el paso del tiempo. ni que su empleo origine dificultades especiales: el mismo hecho de que podamos eludirlos indica que no pueden d a r lugar a ningún nuevo p r o b l e m a fundamental. ya que podemos interpretar su aceptación como el resultado de una decisión convencional. «contradicción». intemp o r a l . y. http://psikolibro. sino solamente que la contradice cierto conjunto de enunciados básicos aceptados. P e r o no podemos decir nunca que u n enunciado está «corroborado» como tal. esto no quiere decir que nos esté p r o h i b i d o el uso de los conceptos de «verdadero» y «falso». en vez de ello. su Logical Syntax of Language). Su utilización es enteramente análoga a la de conceptos tales como «tautologíav. nos decidimos a emplear estos predicados lógicos de tal modo que las propiedades lógicas de los enunciados se h a g a n i n t e m p o r a l e s : si un enunciado es una tautología. que era completamente verdadero ayer pero se h a convertido hoy en falso. pero que «lo tomamos p o r verdadero» p o r e r r o r .) Caínap diría proba¡)lemente «conceptos sintácticos» (cf.blogspot.

Ahora b i e n . contenga la teoría antigua y bien corroborada (o. estoy dispuesto a a d m i t i r l o . p o r u n a que sea más contrastable y que. «correctos» o «verdaderos» s i m u l t á n e a m e n t e . pues serán valores deductibles de la teoría y de diversos conjuntos de enunciados básicos. que p r o p o n e n definir la «verdad» a base de los éxitos de una teoría •—y. no p u e d e equiparársela a los conceptos de «verdadero» y «falso» (que están libres de subíndices t e m p o r a l e s ) : pues p a r a u n o y el m i s m o enunciado p u e d e existir u n n ú m e r o cualquiera de valores distintos de corroboración. la corroboración no es u n «valor v e r i t a t i v o » . A esto suele llamarse la dirección «inductiva» . L A RUTA DE LA CIENCIA En la evolución de la física puede discernirse algo así como u n a dirección general de su evolución. u n avance en dirección inductiva no consiste necesariamente en una sucesión de inferencias i n d u c t i v a s : en realidad. hemos hecho ver que puede explicarse de u n modo e n t e r a m e n t e difer e n t e . Si m e r a m e n t e p r e t e n d e n afirmar q u e u n a evaluación lógica del éxito de u n a teoría no p u e d e ser sino u n a evaluación de su corroboración. que estarían aceptados en fechas distintas. teniendo en cuenta los grados de contrastabilidad y de corroborabilidad. sin duda. que desempeñaría el papel de «verdad». además. de su utilidad— o de su confirmación o su corroboración.com . mientras que n o r m a l mente no diríamos nunca que u n a teoría apenas es verdadera p o r ahora. u n a buena aproximación de e l l a ) . que p a r t i e n d o de teorías de u n nivel reducido de universalidad iría hacia teorías de nivel más elevado. y podría pensarse que el hecho de que la física avance en esta dirección p e r m i t e ser utilizado como argumento en favor del método inductivo. especialmente por William James). todos los cuales serán. Por lo cual. y en el uso corriente se evita hacer tal c o s a : pues cabe m u y bien decir de u n a teoría que apenas está corroborada p o r ahora. por tanto. P e r o me parece que identificar el concepto de corroboración con el de verdad distaría m u c h o de ser «útilv *^ . ** Cf. para definir «verdadero» como «útil» (de acuerdo con lo propuesto por algunos pragmatistas. 85. o sea. indicando la fecha de su aceptación) *^. tendríamos que introducir un nuevo concepto «absoluto» o «intemporal».blogspot. 17 http://psikolibro. esto es. «confirmado» o «corroborado». al menos. Las observaciones anteriores pueden servir t a m b i é n — t a l vez—p a r a elucidar el contraste entre mis opiniones y las de los pragmatistas. P o r consiguiente. a saber. o que todavía no está corroborada. sería mejor designar semejante tendencia — e l paso a teorías de nivel de universalidad más elevado— diciendo que es «casi inductiva». o bien por «con éxito». *' Por tanto. Pues sólo cabe s u p e r a r u n a teoría que esté bien corroborada p o r medio de otra de nivel d e universalidad más a l t o . o que todavía es falsa. la nota • ! del apartado 81.La corroboración 257 sistema de enunciados básicos a que se refiere la corroboración (por e j e m p l o .

como si dijéramos (esto es. d a r á n lugar. haya algún elemento inductivo contenido en ella?». aquél que se pretende aporte una decisión entre dos teorías en competencia al refular (al menos) una de ellas —sin demostrar por eso la otra. en la sucesión t e m p o r a l se llega a cada nivel de universalidad pasando de u n nivel inferior a otro más elevado. como. http://psikolibro. y. asimismo. desde luego— (véanse. que se someten a contraste valiéndose de las correspondientes a los niveles a n t e r i o r e s . después se p r o p o n e n otras de u n nivel de universal i d a d más elevado.258 La lógica de la investigación científica Los procesos casi inductivos deberían mirarse del modo siguiente. P a r a tener u n a imagen o modelo de esta evolución casi inductiva de la ciencia p o d e m o s r e p r e s e n t a r n o s las diversas ideas e hipótesis como partículas suspendidas en u n fluido. p o r otra p a r t e . incluso si son deductibles enunciados que pertenecen al sistema científico vigente (o sólo semideductibles. la nota 1 del apartado 22 y el apéndice *IX). y cabrá considerarle como u n nuevo paso en la evolución casi inductiva de la ciencia. mientras que. p o r regla general. Yo no lo creo así. Se p r o p o n e n teorías de cierto nivel de universalidad. y se contrastan d e d u c t i v a m e n t e . d o n d e se depositan en capas (de u n i v e r s a l i d a d ) . « ¿ P o r q u é no inventar directamente teorías del m á x i m o nivel de universalidad? ¿ P o r qué esperamos a esta evolución casi inductiva? ¿No será. En este caso. entre ellos no se encontrará ningún enunciado contrastable nuevo.blogspot. y así sucesivamente. Esto explica por qué. naturalmente. quizá. p o r ejemplo. el sistema c o n t e n d r á — a l menos como p r i m e r a a p r o x i m a c i ó n — alguna teoría bien corroborada y. o teorías— de todos los niveles posibles de u n i v e r s a l i d a d . tales teorías p u e d e n i n d i c a r el camino hacia u n experimento crucial. P e r o si. demasiado lejos del nivel alcanzado por la ciencia que en aquel m o m e n t o es susceptible de contrastación). alguna otra cosa que quepa c o n t r a s t a r : no será «metafísico». las dificultades. tal vez. Una y otra vez se p r o p o n e n ciertas sugerencias —conjeturas. *" Convendría advertir que lo que quiero decir cuando hablo de experimento crucial es un experimento ideado para refutar una teoría (si es posible). además. Los métodos de contrastación están apoyados invariablemente en inferencias deductivas que van de u n nivel a otro más bajo *^. sólo las teorías que se p r o p o n e n con u n a pretensión de resolver los p r o b l e m a s a la vista en el m o m e n t o —esto es. más en particular. La ciencia susceptible de contrastación es el p r e c i p i t a d o de dichas partículas en el fondo del recipiente. en el sistema de S p i n o z a ) . contradicciones y falsaciones con q u e se está enfrentado en el m o m e n t o — establecen u n contacto con la ciencia de la época : al p r o p o n e r u n a solución p a r a tales dificultades. n a t u r a l m e n t e . Puede p l a n t e a r s e ahora la cuestión siguiente. cabe idear un experimento crucial con el fin indicado. a u n «sistema metafísico». porque.com . al fin y a la postre. explicaciones (en el sentido del apartado 12). el es*^ Las «inferencias deductivas que van de un nivel a otro más bajo» son. y de ahí que las hipótesis de nivel superior sean explicativas con respecto a las de nivel inferior. lo cual quiere decir que no p o d r á idearse n i n g ú n e x p e r i m e n t o crucial con el que someter a contraste el sistema en cuestión *^. las teorías que se encuentran en u n nivel de universalidad demasiado elevado. p o r el contrario.

en regularidades que podemos des-cubrir —descubrir—: fe acientífica. Pero domeñamos cuidadosa y austeramente estas conjeturas o «anticipaciones» nuestras. precipitadas y prematuras». http://psikolibro. por fin. en algunos casos. en particular del criterio de demarcación. y cada capa nueva corresponde a una teoría más universal que las situadas debajo de ella. en la idea de un «principio» físico —o elemento último— único (del cual se deriven todos los demás). 26. Novum Organum. el esforzarse por el conocimiento y la búsqueda de la verdad siguen constituyendo los motivos más' fuertes de la investigación científica. podemos describir la propia ciencia contemporánea nuestra —«el método de razonar que hoy aplican ordinariamente los hombres a la Naturaleza»— diciendo que consiste en «anticipaciones. incluso en sus formas más primerizas. a ordenar la imagen del mundo que tiene el hombre. No sabemios: sólo podemos adivinar. (Me refiero no a una imagen de la ciencia como fenómeno biológico. en la teoría del movimiento terrestre (al cual se opuso Bacon como ficticio). metafísica (aunque biológicamente explicable). Mirando hacia atrás. por medio de contrastaciones sistemáticas: una vez que se ha proBACON. han llevado a predicciones con éxito. Nuestra ciencia no es conocimiento (epistenié) : nunca puede pretender que ha alcanzado la verdad. no es solamente un instrumento útil: aunque no puede alcanzar ni la verdad ni la probabilidad. Como resultado de este proceso. y en «prejuicios» ^. sólo cuando se ha hecho posible decidir empíricamente entre ella y otra teoría rival. podemos tratar ahora de tener. tan maravillosamente imaginativas y audaces. como instrumento de adaptación o como método de producción en rodeo.com . Como Bacon. Pero la ciencia tiene un valor que excede al de la mera supervivencia biológica. ni siquiera el sustituto de ésta que es la probabilidad.blogspot. en la antiquísima teoría corpuscular de la luz. sino a sus aspectos epistemológicos. es posible que el crecimiento de la ciencia llegue a alcanzar ideas que antes se encontraban flotando en regiones metafísicas más altas.La corroboración 259 pesor del depósito crece con el número de capas. Mi investigación ha seguido y rastreado las diversas consecuencias de las decisiones y convenciones que habíamos adoptado al comenzar este libro.) La ciencia no es un sistema de enunciados seguros y bien asentados. Tenemos ejemplos de estas ideas en el atomismio. Pero una idea de este tipo adquiere ciudadanía científica solamente cuando se la presenta en forma falsable : esto es. ni uno que avanzase firmemente hacia un estado final. I. y en la teoría de la electricidad como fluido (que ha revivido en forma de la hipótesis del gas de electrones de la conducción metálica). y. con las que establece contacto y las hace asentarse. Y nuestras previsiones están guiadas por la fe en leyes. Todos estos conceptos e ideas metafísicos pueden haber ayudado. una panorámica de la imagen de la ciencia y de la investigación científica que ha surgido.

que se prescribe para el científico con objeto de preparar su inteligencia para la interprefación del Libro de la Naturaleza —análogamente a como la purificación mística de su alma la dispone para la visión de Dios (cf. de nuestra historia es. Cabría decir que el progreso j)ucde «. y el no que opongo a ella está relacionado estrechamente con mi recusación de que la ciencia —o el conocimiento— tenga que avanzar debido a que nuestras experiencias tienen que acumularse. I. m a d u r o s y en sazón» ^ de los que esperaba que fluyese el vino de la ciencia. prejuicio e ídolo: pues la fuente de todos los errores es la impureza de nuestra propia inteligencia.260 La lógica de la investigación científica puesto. a u n q u e no es realmente errónea. cast. ) El avance de la ciencia no se debe al beclio de que se acumulen más y más experiencias perceptivas con el correr del tiempo. que intentan practicarlo debido a la general creencia de que constituye el método de la física e x p e r i m e n t a l . también razono allí (en el prefacio) que el crecimiento de nuestro conocimiento es imprevisible por medios científicos. de 1958). ni una sola de nuestras «anticipaciones» se mantiene dogmáticamente . ' BACON. ' P. creo que el avance de la ciencia depende de la libre competición del pensamiento. p o r muy *'^ El término tie Bacon «aíiticipacióü» (tíanticípatioyi^ ISovurn Organum. y. sino que. y que —en consecuencia— el curso futuro. 123.. imprevisible. especialmente en el de la tecnología): en mi Poverty of Historicism [vers.blogspot. tratamos de demostrar que nuestras anticipaciones eran falsas —con objeto de p r o p o n e r en su lugar nuevas anticipaciones injustificadas e i n j u s t i n c a b l c .. nota 59 del capítulo 10 y nota 33 del capítulo 1 1 — en donde se describe brevemente la teoría de la inducción de Aristóteles): esta purificación de prejuicios es concebida como una especie de rito. su mito de u n método científico que partiera de la observación y el experimento jiara avanzar luego hasta las teorías. por el contrario. y que se verá obligado a detenerse si se acaba con ésta (aunque puede muy bien ser que continúe en ciertos campos.. como Bacon los llamó con gran mofa *''.JI (apartado 32) desarrollo ampliamente esta idea. I.. el apartado *4 de mi Postscript). FRANK. matemático y técnico. La función principal de la inducción eliminativa sería (como en Aristóteles) la de ayudar a tal purificación (véase también mi Open Society [vers. (Diremos de pasada que este método legendario aún inspira algunas nuevas ciencias.)} —capítulo 24. quiere decir casi lo mismo que «hipótesis» (tal como yo lo empleo).com . originarse de dos maneras s o l a m e n t e : acumulando nuevas ex¡>ericncias perceptivas y organizando mejor las que ya teníamos a nuestra disposición»^. asimismo. http://psikolibro. nuevos «prejuicios precipitados y prematuros». La tesis de Bacon era que. La miseria del historicismo (T. cast. recuerda demasiado a la inducción baconiana : sugiere en exceso su industrioso acumular los «incontables racimos. Novum Organum. tratamos de derribarlas. era menester limpiarla ^Sntes meticulosamente da toda anticipación. 26). Frente a esto. Con todas las armas de nuestro arsenal lógico. La tesis de que el progreso de la ciencia se deba a la acumulación de experiencias perceptivas sigue teniendo gran aceptación (cf. por ello. Es posible interpretar los progresos de la ciencia más prosaicamente. Das Kausalgesetz und seine Grenzen (1932). mi segundo prefacio. ya que la Naturaleza no miente. nuestro método de investigación no consiste en defenderlas para demostrar qué razón t e n í a m o s . ni al de que h a r í a m o s cada vez mejor uso de nuestros sentidos. Pero esta descripción del progreso científico. con objeto de preparar la inteligencia para la intuición de la verdadera esencia o naturaleza de una cosa. No es posible destilar ciencia de experiencias sensoriales sin interpretar. de la libertad. La sociedad abierta (T. parece no dar en el blanco .

El antiguo ideal científico de la epistemé — d e un conocimiento absolutamente seguro y demostrable— ha mostrado ser un ídolo. «De una vez para siempre —dice Weyl * (con quien estoy de pleno a c u e r d o ) ^ quiero manifestar mi admiración ilimitada por el trabajo del experimentador en su lucha por sacar hechos interpretables de una Naturaleza huraña. No tropezamos con nuestras experiencias. La petición de objetividad científica hace inevitable que todo enunciado científico sea provisional para siempre: sin duda. Y. La opinión equivocada de la ciencia se delata en su pretensión de tener razón : pues lo que hace al hombre de ciencia no es su posesión del conocimiento. pues. sino su indagación de la verdad persistente y temerariamente crítica. Juntamente con el ídolo de la certidumbre (que incluye los grados de certidumbre imperfecta o probabilidad) cae uno de los baluartes del obscurantismo. http://psikolibro. provisionales. por ROBERTSON. en nuestra fe subjetiva. cabe corroborarlo. pero toda corroboración es relativa a otros enunciados que son. WETL. sino que.La corroboración 261 industriosamente que las acumulemos y escojamos. a su vez.. Gruppentheorie und Quantenmechanik (1931). Sólo en nuestras experiencias subjetivas de convicción. por ejemplo.blogspot. pág. la nota 4 del apartado 30. hemos de ser activos. quienes —tras exigente escrutinio— decidimos acerca de la contestación a la pregunta que habíamos propuesto a la Naturaleza (después de continuados y serios intentos de sonsacarla un «no» inequívoco). ingl. de la verdad irrefutable. The Theory of Groups and Quantum Mechanics (1931). inspirada por las ideas: el experimento es una acción planeada. Trad. Esta última observación. XX. que cierra el paso del avance científico: pues la adoración de este ídolo reprime la audacia de nuestras preguntas y pone en peligro el rigor y la integridad de nuestras contrastaciones. que tan bien sabe responder a nuestras teorías con un no decisivo o con un sí inaudible». cf. ¿Ha de ser nuestra actitud. 2. Somos nosotros quienes siempre formulamos las preguntas que se han de proponer a la Naturaleza. nuestro único instrumento para captarla. el único medio que tenemos de interpretar la Naturaleza son las ideas audaces. de resignación? ¿Nos veremos * H.com . en la que todos y cada uno de los pasos están guiados por la teoría. desde es más psicológioa que epistemológtca. quienes intentamos una y otra vez plantearlas de tal modo que sonsaquen un «sí» o «no» tajantes (pues la Naturaleza no responde a menos que se la urja a ello). podemos estar «absolutamente seguros» ' . pág. Y hemos de aventurar todo ello para alcanzar el premio: los que no están dispuestos a exponer sus ideas a la aventura de la refutación no toman parte en el juego de la ciencia. más bien. los apartados 7 7 8. P. Cf. no las dejamos inundarnos como un r í o . las anticipaciones injustificadas y el pensamiento especulativo: son nuestro solo organon. hemos de «/lacer» experiencias. Incluso la cuidadosa y austera contrastación de nuestras ideas por medio de la experiencia está. finalmente. somos nosotros los que damos la respuesta. • lue^. a su vez.

blogspot. y de sujetar nuestras respuestas (siempre provisionales) a ccntrastaciones constantemente renovadas y cada vez más rigurosas. sin embargo. alcanzable—: la de descubrir incesantemente problemas nuevos. ni siquiera probables. La ciencia nunca persigue la ilusoria meta de que sus respuestas sean definitivas.262 La lógica de la investigación científica obligados a decir que la ciencia sólo puede cumplir su misión biológica : que únicamente puede —en el mejor de los casos— demostrar su temple en las aplicaciones prácticas que puedan corroborrarla? ¿Son insolubles nuestros problemas intelectuales? No lo pienso así. su avance se encamina hacia una finalidad infinita —y. más profundos y más generales. antes bien.com . http://psikolibro.

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com .blogspot.http://psikolibro.

los apartados 38 y 39.APÉNDICE I. A y B. a) la teoría no choca con ningún acervo-d del campo.) La definición que sigue debe considerarse sólo provisional *^: se trata de un intento de definir la dimensión de una teoría de modo que esté de acuerdo con la dimensión del conjunto de curvas que se obtiene cuando se representa el campo de aplicación de aquélla en un papel cuadriculado. Surge una dificultad por el hecho de que inicialmente no hemos de asumir que en dicho campo estén definidas ni una métrica ni siquiera una topología. aparecerán coordenadas espacio-temporales en el esquema que da origen al campo de aplicación. más que vencer esta dificultad 1Q que se hace es sortearla: lo cual es posible porque una teoría prohibe siempre ciertos eventos ahomotípicos'o. http://psikolibro. La definición que propongo dice así. y j8) por otra parte. y I I ) para cada una de estas conyunciones Cn existen en X dos enunciados x e y tales.blogspot. cf. en general.com . y que y. la clase B es la suma de una o más " Una definición simplificada y algo más general es la siguiente: sean A y X dos conjuntos de enunciados (dicho de modo intuitivo. y cabe tomar l/d{a) como medida de la sencillez de a. no hemos de suponer que estén definidas relaciones algunas de vecindad.c». pero no de a ni de CnLlamamos a d(a) la dimensión de a —o el grado de composición de a— con respecto a X = C A. como los hemos llamado (esto es. un posible falsador de la teoría. de modo que.Cn es incompatible con o. una clase de acontecimientos que difieren solamente en sus coordenadas espacio-temporales. En el apéndice *VIII le desarrolla ulteríormento esta cuestión. Se dice que una teoría t es «d-dimensional con respecto al campo de aplicación C» si y sólo li se cumple la siguiente relación entre í y C: existe un número d tal que. los apartados 23 y 31). si y sólo si para cada enunciado a de A existe un número natural cí(o) = re que satisface las dos condiciones siguientes: I ) toda conyunción.Cn es deductible de a. el campo de los enunciados relativamente atómicos manifestará tener —en general— un orden topológico. en particular. tales que se satisfacen las siguientes condiciones: et) todo enunciado de la clase A unido conyuntivamente al acervo-cí dado forma un «acervo d + 1 falsador». de n enunciados distintos de X es compatible con a. A es un conjunto de leyes universales y X uno —ordinariamente infinito— de enunciados de contraste singulalares). e incluso métrico. Y admito que con la definición que propongo. y b) cualquier acervo-d dado en conyunción con la teoría divide unívocamente todos los enunciados relativamente atómicos restantes en dos subclases infinitas. es decir. en consecuencia. decimos que X es un campo de aplicación (homogéneo) con respecto a A (en •ímbolos: X = C A ) . y. que x. Cn. Definición de dimensión de una teoría (Cf.

los enunciados singulares— resultan ser una especie de precipitado. con ellos. los enunciados relativamente atómicos —y. Así pues. ya que la misma teoría determina qué enunciados singulares son relativamente atómicos (con respecto a ella) : pues el campo de aplicación se define a través de la teoría misma.]. Quizá convenga añadir que mediante esta definición se resuelve el problema de los enunciados atómicos (cf. y con él quedan definidos los enunciados que —debido a su forma lógica— gozan de igual estatuto con respecto a aquélla. o algo así como un depósito (relativamente) sólido. tales que la conyunción de un número cualquiera de enunciados pertenecientes a una cualquiera de estas [B<]. sea compatible con la conyunción del acervo-d dado j la teoría.blogspot. Con esta definición se pretende excluir la posibilidad de que una teoría tenga dos campos de aplicación tales que los enunciados relativamente atómicos de uno de ellos sean resultado de la conyunción de los enunciados relativamente atómicos del otro (lo cual ha de evitarse para que el campo de aplicación pueda ser identificado con el de su representación gráfica: cf.266 La lógica de la investigación científica —pero siempre en número finito— subclases infinitas [B.com . http://psikolibro. la nota 2 del apartado 38) de una forma que podría llamarse «deductivista». por el contrario. el apartado 39).. no resolvemos el problema de los enunciados atómicos descubriendo unos que tengan cierta forma elemental y a partir de los cuales se construyan inductivamente los otros enunciados compuestos —o se los componga por el método de las funciones veritativas—. que se asienta a partir de los enunciados universales de la teoría.

asimismo. también la nota 4 del apartado 53). y las dos clases de propiedades con «/?» y «y».„F"(y) (!') (I) Se obtiene la demostración de modo inmediato a partir de la definición dada en el apartado 5 2 : sustituyendo en (1) de acuerdo con dicha definición. Reichenbach.blogspot. pág.1) N(a.y) N(a. „F"(p. y. puesto que /? y y pvieden conmutarse.„. Denotamos la clase finita de referencia con «a». http://psikolibro.p.pF"(y) = „F"(y) (1') llegamos.) Si asumimos que existe independencia (cf. los apartados 52 y 53) *\ Teorema general de multiplicación.pF"(y) o bien. con la de (2s)..F"(P).y) = aF"(P). Si denotamos con el símbolo «j8 + y» (en donde el sigS •* He desarrollado posteriormente este apéndice en forma de un tratamiento axiomático de la probabilidad: véanse lo» apéndice* •III • *V.„F"(y) multiplicación: (1. La solución está dada por la fórmula „F"(|3. Los teoremas de adición se ocupan de los elementos que pertenecen a y o a y.) Valiéndose de la equivalencia de (1) y (1') puede demostrarse ahora la simetría de la relación de independencia (cf.APÉNDICE II.y) (1. Cálculo general de la frecuencia en clases finitas (Cf.y) = „. «Axiomatik del Wahrscheinlichkeitsrechnung».p) — — = N(a) N(a) N(a. a partir de (1). (Compárese con esta demostración. Mathematische Zeitschrift 34.p) que manifiesta ser una identidad sin más que simplificar eliminando «N (a . el apartado 53). al teorema especial de „F"(p.y) = „F"(P). obtenemos N(a.p. 593.com . El primer problema que se nos plantea es el de determinar la frecuencia de los elementos que pertenecen tanto a ^ como a y. que „. esto es. /?)».

p. naturalmente. Los teoremas de división enuncian cuál es la frecuencia de la propiedad y dentro de una clase seleccionada a partir de a teniendo en cuenta la propiedad j3.y c p (S*-) http://psikolibro.F"{y). sino el «o» no excluyente) la combinación disyuntiva de aquellas clases.) (2*) Este teorema es válido para todas las propiedades que son propiedades primarias en una clase a. a partir de (2).y) = O llegamos. mediante el teorema especial de multiplicación. y vemos. Bajo la asunción de que (a . (2. Uegamos a a. Los diversos teoremas asociados al nombre de Bayes son todos casos especiales del teorema de división. o en símbolos. y en esta otra (también universalmente válida): N(P + y) = N(P) + N(y) N(p. que ca6e describir la independencia como un caso especial de selección. cuando está situado entre designaciones de clases.pF"(y) . al teorema especial de adición „ F " (p + y) = aF"(|3) + . y ) sea una subclase de ft. supuesto que puede simbolizarse por la fórmula N(a.268 La lógica de la investigación científica no « + » . a.com .(P + y) = (cc.1) (2..blogspot.y) (2) Su demostración se basa en la definición del apartado 52 y se apoya en la fórmula universalmente válida del cálculo de clases.p) + (a. j8 y y no tengan ningún miembro común a las tres. que a. igual a 1. ya que éstas son mutuamente excluyentes.2) Bajo el supuesto de que a. La fórmula general se obtiene inmediatamente por inversión de (1) : «F"(P-y) F"(y) = aF "(P) Si transformamos el teorema general de división (3).„F"(y) (3-) (3) En esta fórmula reconocemos la condición (1').y). no significa la adición aritmética.y) (2. y la suma de las frecuencias relativas de las mismas es. por tanto. el teorema general de adición es: „F"(P + y) = cF"(P) + „F"(y) „F"(p.

) = . si asumimos que las /3( no tienen miembros comunes con a.W = 0 (i^j) (3/2-) E n este supuesto obtenemos la tercera forma (especial) del teorema de Bayes.p.Cálculo general de la frecuencia en elases finitas 269 obtenemos a p a r t i r de ( 3 ) la primera de B a y e s : forma (especial) de la regla ar"(y) „.) = IaF"(|3.ípiF"(P.sp. entonces. ySj.blogspot..) . . Emplearemos el signo «2» delante de designaciones de clases análogamente a como hicimos cuando empleábamos el signo « + » entre e l l a s : p o d e m o s escribir.) .F"(P. u n a segunda forma (universalmente v á l i d a ) del teorema de Bayes del modo s i g u i e n t e : (3..pF"(y) = aF"(|3) Podemos evitar el supuesto (3''^) si introducimos la suma de las clases /Ji..) a.) http://psikolibro.F"(p.. (3/2. asunción que puede escribirse a s í : N(a. que es aplicable siempre en el caso de que las y8( sean propiedades primarias : aF"(|3.. jS». (2**).) a. {\) aF"(2W Se puede aplicar al numerador de esta fórmula el teorema especial de adición.com .

+ 'gí" + » . cf. las sucesiones de longitud n -{. http://psikolibro. respectivamente. q ~ aP"{Q) y m <.„ al añadir al final u n cero y u n u n o . si podemos haque en donde «er^» designa u n acervo-zi concreto (si bien elegido arbitrar i a m e n t e ) q u e contenga m unos (lo que se p r e t e n d e indicar con dicho símbolo es que lo dado es la ordenación completa de este acervo-n. Pues. respectivamente.com . para las distintas ordenaciones de los u n o s ) . o sea.blogspot. F " ( a „ + i) = p .0) (3. Deducción de la primera forma de la fórmula binomial ( P a r a sucesiones finitas de segmentos imbricados. •' Recuérdese que í " i es otro modo usual de escribí^ el coeficiente binomial "C<».) P u e d e decirse que la p r i m e r a fórmula b i n o m i a l * \ „(„)F"(m) = «C™p'»í'-'» — e n que p supuesto de provinentes cer p a t e n t e (1) = a F " ( l ) . p a r a toda longitud n de los acervos-ji (o segment o s ) considerados. en el que a sea (al m e n o s ) libre-re—1 (despreciando los errores del último t é r m i n o : cf.( » • +1) (3. supongamos que se c u m p l e ( 2 ) p a r a todos los n. sino sus posiciones en é l ) .n — 1 (de s e c u e l a s ) .. n— está d e m o s t r a d a . y teniendo en cuenta el teorema especial de adición p o d e m o s afirmar ( 1 ) . Vamos a demostrar que en este s i ^ u e s t o se cump l e t a m b i é n p a r a n + 1. Asumamos que.1) en donde «cr„ + o» y «"•». esto es. p a r a un n concreto y p a r a todo m y todo <j que sean compatibles con a q u é l — . + o)-p'»r + '-'" y „(„ ^ . d e m o s t r a r e m o s «(„ + i)r>". el a p a r t a d o 56. no solamente el n ú m e r o de unos. entonces habrá —según u n teorema combinatorio perfectamente conocido— "C„ modos distintos de distribuir los m unos en n lugares. a sea (al m e n o s ) l i b r e . el a p a r t a d o 5 6 ) . +1» representan. m y a (es decir. el número de modo& diferentes en que es posible distribuir m objetos en n litios (supuesto que sea m < n). o sea. entonces. Supongamos ahora que ( 2 ) está demostrado p a r a u n n cualquiera —esto es.1 que se obtienen a partir de cr.APÉNDICE III.

-= 2 y para todo < „ (en donde n^ < 2 ) .1) Vemos. entonces podemos afirmar „ F " ( á „ . sucesores de la sucesión «cr„» en « — como sucesiones cr„ hay en «(„).)= »F"K) (5) T e n i e n d o en cuenta esta fórmula podemos transformar el segundo m i e m b r o de ( 4 ) . pero asumiendo primero que ni = 1 y luego q u e m = O se advierte que ( 2 ) es realmente válida para n.blogspot. que aF"(^».p (7. p o r la m i s m a razón.0) (7.ula hinom. 0 ) = « F " ( á „ ) .g a(„ + i)F"(a™+:) = „. al sustituir ( 5 ) y ( 6 ) en ( 4 ) llegamos a > + i ) F " K + o) = a(„)F"(a„). pues.com . Denotemos con «<j„)) la propiedad de ser sucesor de u n acervo-n.1) Con éstas podemos. p o r lo menos.g .„+0(6. íibre-ra.Deducción de la primera forma de la fórm.1) Observemos a h o r a q u e es evidente q u e tiene que h a b e r j u s t a m e n t e tantos d^ —esto es. Y. t r a n s f o r m a r el p r i m e r m i e m b r o de ( 4 ) : es decir.„)F"(a„). http://psikolibro.1) = „ F " ( á „ ) . y.l) = „(„^^jF"(a. a su vez. que si suponemos que se cumple ( 2 ) para cierto n (y para todas las ordenaciones tr„ que le c o r r e s p o n d e n ) .0) (6. luego podemos afir> m a r ( 3 ) .ial 271 p a r a u n segmento de longitud re + 1 h a de considerarse que a es. 0 ) = „ ^ „ ^ / > . „ + „) „F"(á„. a„. y — e n consecuencia— ( 2 ) y ( 1 ) . tenemos „ F " ( á „ . F " ( á „ . „ F " ( 0 ) = „F"(ór^).p (4. p o r tanto.0) (4. „ F " ( l ) = ccF"(<^»). podemos deducir ( 3 ) por medio de una inducción matemática.

Escribimos primero un período libre-re. luego otro período que sea por lo menos libre-Wi—1. ya que cabe ver fácilmente que no puede existir un período generador (de una sucesión periódica libre-n) cuya longitud sea menor que 2" + *. B. Escribimos ahora otro nuevo período que al menos sea libre-rej—1. por orden de magnitud. y pretendemos publicar conjuntamente un trabajo sobre esta materia. los apartados 58. etc. y el resultado es una sucesión de longitud 2'' + « — 1. iniciamos ahora el período escribiendo el último de estos acervos-n.blogspot. y así sucesivamente). Si se determina una su*' Existen varios métodos constructivos que cabe aplicar a la tarea de construir un periodo generador de una sucesión libre-n con equidistribución. para un re arbitrariamente elegido. y cuyo período inicial es el que habíamos escrito al empezar (que es la sucesión inicial del segundo período. El doctor L. lo reordenamos de modo que empiece precisamente con dicha sucesión (lo cual es siempre posible. Elton y yo hemos encontrado p. una sucesión cuya longitud aumenta muy rápidamente. y buscamos en él la sucesión idéntica al segundo período (una vez reordenado). y si •—^por tanto— no está ya tachado de la tabla»).APÉNDICE IV. Podemos decir que la sucesión construida de este modo es una sucesión libre-re «mínima». un uno (asiem-pre que esté permitidoí) significa aquí. y cuya longitud será rij. combinatoriamente posible (para « < re + 1) de unos y de ceros *^. y b) de los primeros n elementos del período siguiente (que están añadidos al período acabado de mencionar). Un método para construir modelos de sucesiones aleatorias (Cf. que consta de x unos (y que tacharemos de la tabla). se sigue procediendo de este modo hasta que queden tachados todos los acervos-re de la lista. «si no ha aparecido ya el acervo-n final que formamos en el período inicial al hacer esto.j . Damos un método sencillo: haciendo a. lo reordenamos de suerte que el tercer período comience por el segundo. a) Construimos un modelo de sucesión «absolutamente libre» (de secuelas) del modo siguiente. y si no es así. que consta de. digamos re^. En cada uno de estos períodos aparecerá al menos una vez cada acervo-a. Obtenemos. http://psikolibro. = ra . según el análisis llevado a cabo en el apartado 55).En este último ha de aparecer al menos una sucesión que sea idéntica al período dado inicialmente (de longitud rej): pues bien.com . suponemos que para todo número finito n dado se puede construir un período generador. libre-n (de secuelas) 7 con equidistribución. digamos).) Como en el apartado 55.ruebas de la validez de la regla de construcción dada.1 preparamos primero la tabla de los 2" accrvos-x posibles de unos y ceros (ordenados con arreglo a una regla lexicográfica cualquiera. y al resultado le llamamos segundo período. R. de este modo. período que tendrá un número de términos finito. 64 y 66. a) un periodo generador —de longitud 2" = 2" + '— de una alternativa libre-n. continuamos luego de acuerdo con la regla siguiente: añádase un cero al segmento inicial siempre que esté permitido.

Esta propiedad de «minimalldad» es muy importante: pues podemos obtener siempre sucesiones libres-ra —o absolutamente libres— con equidistribución que comiencen por un segmento finito de una longitud m cualquiera que. cualquiera que sea la etapa de su construcción. que es necesario reordenar ahora para que empiece con la sucesión «01». sólo de ceros. y cuya longitud será 2 ' ' = 65. 18 http://psikolibro. con lo que obtenemos 0110101111000010 (2) Como n» = 16. y I I ) la sucesión está construida de tal modo que. Construimos en este momento el período libre-ni-1 (es decir. podemos comenzar con el período 0 1 (0) de longitud no =: 2 (podemos decir que este período da origen a una alternativa libre-0). libre-3).j—1). precisamente. sino que es menester remplazarlo por algo así como la condición de que la libertad-n esté patente desde el comienzo: que es. ni siquiera el de libertad absoluta. la nota *I anterior). Puede llamar «sucesión aleatorizada mínimo» a la que se construye de este modo. frente a lo que ocurre en los ejemplos b) y c) que damos más abajo.blogspot. un período libre-15. y del modo más radical posible. libre-1: el método de la nota *1 anterior nos da «1100» como período generador de una alternativa libre-1. ya que. que determinamos por el método de la nota *1 citada. que tendrá la longitud 2 " " ' . Una vez que tengamos este período libre-15. o sólo de unos. establecen el tipo ideal de aleatoriedad. y resulta ser 1111000010011010 Lo reordenamos para que comience con nuestra sucesión inicial (1). que llamaremos (3). I ) cada paso de su construcción consiste en construir un período libre-n mínimo para cierto n (cf. en la que podamos calcular para cada uno de sus términos si es un uno o un cero*". lo cual hace ver que para las aplicaciones no basta el requisito de libertad-n. pues. Véase también el apéndice *VI. a la que hemos llamado (0). este método garantiza que todo trozo inicial de longitud m = 2^ es un período librc-n mínimo para el n mayor posible (esto es.Un método para construir modelos de sucesiones aleatorias 273 cesión inicial concreta y se especifican otras condiciones —por ejemplo. cabe perfeccionar este método de construcción hasta hacerlo unívoco. Sólo éstas. por ejemplo. construida de *' Para tomar un ejemplo concreto de esta construcción —^la de una sucesión aleatorizada mínima. es decir. de suerte que defina una sucesión determinada. que los períodos que se formen no deben ser nunca más largos de lo necesario (de modo que serán exactamente libres-rtj-—1. y pasamos a construir (4). como propongo ahora llamarla—. por el método de la nota * 1 . hemos de averiguar dónde aparece en él nuestra sucesión ( 2 ) .536. o que esté formado por cualquier otra ordenación intuitivamente «regular»—.com . y para ellas es posible demostrar inmediatamente la convergencia. el resultado de tal reordenación es Olio (1) con ni = 4. por su partCj no tenga carácter aleatorio —sino que conste. En consecuencia. tenemos que construir después. reordenamos entonces (3) de suerte que comience con (2). Tenemos así una sucesión (determinada). y no al menos libres-n. para n = ( l o g 2 m ) — 1 ) . comienza siempre por un período libre-n mínimo. lo que logran las sucesiones aleatorízadas «mínimas». A continuación hemos de construir un período que sea libre-n<j — 1.

sin más condición que la de que exista. tras un número dado de aumentos de longitud. La lógica de la investigación científica acuerdo con una regla matemática. al menos. la buscamos en (B). y así sucesivamente.blogspot. Niota. ) se considera como sucesión inicial de un período libre-mj—I (con equidistribución). http://psikolibro. como se indica a continuación. c) Finalmente. Escribimos una sucesión inicial de ( A ) . p. hemos conseguido un método de construcción de una sucesión que tiene dos «frecuencias medias» diferentes. es posible construir de un modo semejante un modelo de sucesión que tenga más de una frecuencia media «absolutamente libre» : según a). formado por unos— y cuya longitud sea tal que se llegue a cierta frecuencia dada. Está asegurada la aplicabilidad del teorema especial de multiplicación al problema clásico de echar dos dados. distinta de 1/2. Obtenemos de esta suerte una sucesión en la que aparecen una y otra vez unos términos hasta llegar a los cuales la sucesión es libre-fij para la frecuencia relativa p—de la sucesión (A)—.com . (A) y (B) (cuyas frecuencias sean p j q). la totalidad de la sucesión que se ha escrito (cuya longitud será m . ambas «absolutamente libres» (pues hemos determinado (A) y (B) de modo que sus límites frecuenciales sean distintos). la sucesión a que tiene las tiradas' con X por términos impares y las con Y por términos pares— es aleatoria. b) Puede emplearse ahora un método de construcción análogo para hacer ver que existen sucesiones que tienen una frecuencia media «absolutamente libre» (cf. pero en la que también aparecen una y otra vez unos términos hasta llegar a los cuales dicha sucesión es libre-re^ para la frecuencia q—de ( B ) — . y con frecuencias cuyos límites son. X e Y. etc. simultáneamente (y a problemas relacionados con éste). si —por ejemplo— hacemos la estimación hipotética de que la «sucesión combinada» (como podemos llamarla) —esto es. „F'(1) = aF'(O) = 1/2. añadamos siempre a la sucesión un «bloque» (o «iteración») finito —por ejemplo. una sucesión absolutamente libre (condición cuyo cumplimiento acabamos de demostrar). y reordenamos el período de (B) que la precede de tal modo que comience con aquella sucesión. aun cuando no posean límite frecuencial. Empleamos ahora este período reordenado de (B) como sucesión inicial: la buscamos en (A) y reordenamos ésta.274. el apartado 64). puede ponerse de manifiesto (con un grado cualquiera de aproximación) que para cualquier valor frecuencial que podamos escoger existen sucesiones que son «absolutamente libres». Una vez alcanzada la frecuencia que acabamos de mencionar. Para ello basta modificar el proceso a) de tal modo que. como en este caso los números n^ crecen sin fin y sin límite. Empleando el procedimiento utilizado en la demostración de la tercera forma de la fórmula binomial (apartado 60) o en la del teorema de Bernoulli (apartado 61). existen sucesiones que no tienen equidistribución y son «absolutamente libres». de modo que lo único que tenemos que hacer es combinar dos sucesiones de este tipo.

Rn^ y ürej.blogspot. http://psikolibro.com . pero que la interpretación que se propone en este apéndice conserva todavía cierto interés. en este caso p o d e m o s m e d i r exactamente. asimismo. si. a) Sea A u n átomo r a d i a n t e . con lo cual hemos de consider a r a la radiación corpuscular («agtijas de r a d i a c i ó n » ) . capítulo *V. según me parece. lo cual está en consonancia con el hecho de que la posición es «difusa» o «borrosa». obtenemos u n a s franjas de interferencia en la p a n t a l l a : se trata de una fuente luminosa p u n t u a l — s i e m p r e que su posición puede medirse exactamente es p u n t u a l — q u e emite luz c o h e r e n t e .APÉNDICE V. pero si m e d i m o s el m o m e n t o con exactitud — p o r ejemplo. El experimento de la ranura doble (Cf. ha sido abandonado después por algunos físicos. Pues si medimos la posición con exactitud. m i d i e n d o los retrocesos debidos a la emisión de fotones (con lo cual h a r e m o s «difusa» o «borrosa» la p o s i c i ó n ) — seremos capaces de calcular exactamente la dirección y el momento de los fotones emitidos. Las observaciones que hago en e) contienen. y. p o r otra.Según Heisenberg. u n haz *' Véanse. Así pues. hemos de suponer que A emite la luz en ondas esféricas. al parecer. una crítica que sigue siendo válida del intento de explicar el dualismo de corpúsculo y onda a base de la «complementaridad» —intento que. p o r u n a parte — y de acuerdo con la teoría ondulatoria—• ondas esféricas continuas que p r o d u c i r í a n franjas de interferencia. entonces el átomo tendría que emitir. Examen de una objeción. y de una fuente luminosa no p u n t u a l no emite u n a luz c o h e r e n t e ) . Si supusiéramos que podíamos m e d i r con exactitud tanto la posición como el m o m e n t o . no aparecen franjas de interferencia (en la pantalla aparecen ú n i c a m e n t e relámpagos luminosos o centelleos u n a vez que los fotones h a n atravesado las ranuras. el apéndice *XI. ya el m o m e n t o de la radiación (pero no a m b a s cosas) : si m e d i m o s exactamente la posición (con esta operación se hace «difuso» o «borroso» el m o m e n t o ) . a las dos operaciones distintas corresponden dos tipos distintos de radiación. m e d i m o s con exactitud el m o m e n t o . Opino actualmente que sería necesario tratar de otra forma el experimento de la doble ranura. ya sea la posición de A. de suerte que obtenemos dos resultados experimentales diferentes. p o r otra p a r t e . apartado *110. y mi Postscript. y h a g a m o s que la luz procedente de él caiga sobre u n a pantalla Pn después de h a b e r pasado a través de dos r a n u r a s . el a p a r t a d o 7 6 ) * \ E l e x p e r i m e n t o imaginario que describimos abajo — e n el p á r r a fo a)— está encaminado a refutar m i aserción de que la teoría cuántica es c o m p a t i b l e con mediciones (no predictivas) simultáneas arbit r a r i a m e n t e exactas de la posición y el m o m e n t o de u n a p a r t í c u l a .

d) ¿Cómo hemos de interpretar el tercer caso. que abarcarán un volumen considerable. Además. y colocada entre el grupo de átomos y la primera pantalla de forma que la abertura A se encuentre exactamente en el sitio ocupado antes por el átomo radiante único A. debido al hecho de que los fotones ni se anulan mutuamente ni entran en interacción de ningún otro modo). o. por un haz monocromático de fotones que se muevan según trayectorias paralelas a partir de una fuente luminosa (no puntual). Me ocuparé primero del intento de medir exactamente la posición. y cada vez el desplazamiento es en una dirección distinta. la suposición de que se realicen simultáneamente mediciones exactas de posición y de momento lleva a dos predicciones contradictorias entre sí: pues. hemos de sustituirlo por un grupo de átomos que irradia de esta misma forma. c) Substituiremos de modo análogo el átomo con momento medido exactamente por una selección pura según un momento dado. por un lado. no nos está permitido remplazarle por un grupo de átomos puntual.blogspot. Por tanto. a que no aparecerán. pasará por una serie de posiciones distintas durante él.276 La lógica de la investigación científica corpuscular incoherente de fotones (si fuéramos capaces de calcular la trayectoria de cada fotón no tendríamos jamás nada semejante a una «interferencia». Otras objeciones parecidas a la que hemos examinado pueden re- http://psikolibro. Sustituyo el átomo radiante único por un grupo de átomos. pero de tal modo que emitan luz coherente que se propague en forma de ondas esféricas: esto se consigue empleando una segunda pantalla que esté perforada por una pequeña abertura A. nos conduce a predecir que aparecerán franjas de interferencia. El grupo mencionado emite luz que sufre una selección según una posición dada al pasar a través de la abertura A. cada retroceso lo desplaza a otra posición. Así. por otro. que —según se admite—. por esta razón. dicho de otro modo. pues. En cada uno de estos casos obtenemos el resultado experimental correcto: franjas de interferencia en el caso b) y ausencia de ellas en el c). puesto que el átomo del caso irradia en todas direcciones.com . y.lleva a dos predicciones mutuamente contradictorias? Para averiguarlo imaginemos que hemos observado exactamente la trayectoria del átomo A. sino solamente por un grupo distribuido sobre un volumen espacial considerable. y que después se difunde en forma de ondas esféricas continuas : remplazamos así el átomo único de posición determinada con exactitud por un caso estadístico de selección puramente de acuerdo con la posición. no llegamos a tener una radiación coherente. tanto su posición como su momento: observaremos que emite fotones aislados y que retrocede en cada emisión . no obtenemos un caso puro. Si suponemos que el átomo considerado irradia de este modo durante cierto período de tiempo (no nos ocuparemos acerca de si absorbe o no energía durante el mismo). ni franjas de interferencia. y. esto es. b) Voy a reinterpretar estadísticamente este experimento imaginario.

desde luego. y. yo diría que —contrariamente a lo que podría suponerse a primera vista—• el argumento a) es. por tanto. Míe y Wiegner. en este caso. Jordan. el átomo ni emite ondas enteramente coherentes ni fotones completamente incoherentes. Pauli. simplemente no es verdad: pues podemos. aun cuando nunca he pretendido resolver con ella el problema de la dualidad entre ondas y corpúsculos.com .blogspot. ya que los dos experimentos son mutuamente excluyentes. de 1927-1928. en todo caso. no se plantea ninguna contradicción. Es evidente que mi propia interpretación estadística no encuentra la menor dificultad para tratar semejantes casos intermedios.Examen de una objeción. enteramente insuficiente para elucidar el llamado problema de la complementaridad (o del dualismo de ondas y corpúsculos). la nota 2 de la introducción al apartado 73). y que. combinar una medición de la posición no demasiado exacta con una de momento tampoco muy exacta. El experimento de la ranura doble 277 interpretarse estadísticamente siguiendo la misma marcha que en este ejemplo. e) Por lo que respecta a nuestro análisis de este experimento imaginario. Me parece que difícilmente será posible llegar a una solución realmente satisfactoria de este problema dentro del marco de la física cuántica estadística (la teoría corpuscular de Heisenberg y de Schrodinger en la interpretación de Born de 1925-1926). pero pienso que quizá lo sea en una física cuántica de campos de onda o en la «segunda cuantización» (la teoría de Dirac de la emisión y absorción y la teoría de campos de onda de la materia de Dirac. cf. Pero esto último. Pretende hacerlo poniendo de manifiesto que el átomo es capaz de emitir solamente u ondas coherentes o fotones incoherentes. Klein. http://psikolibro.

Con lo cual quedan invalidados los razonamientos de este apéndice. a menos que modifique esencialmente sus razonamientos (dicho de otro modo: continúo creyendo que mis argumentos y el experimento del apartado 77 pueden servir para destacar cierta inconsecuencia existente eu la discusión heisenberguiana de la observación de electrones). no solamente entre las dos mediciones. el apartado 77) * \ Supongamos que se somete a selección de acuerdo con el momento (gracias a interponer un filtro) un haz no monocromático de partículas. sino antes de la primera. y perturbará. http://psikolibro. las partículas así seleccionadas. ni. dicho con más precisión. un haz luminoso (si se tratase de un haz de electrones. podemos calcular el pasado de éste. que (apenas) altera el momento. no se cumple en lo que respecta a un filtro que actúe sobre un fotón. y dado que la primera (apenas) había alterado el estado del electrón. las componentes de éstos en la dirección x—. tampoco ha de afectar a la posición (aunque no consiga revelárnosla). pero que no sirve para determinar la posición.APÉNDICE VI. por ejemplo. punto 9 ) . y. con objeto de analizar su espectro). No veo cómo podría Heisenberg eludir esta conclusión. Pero en la actualidad creo que estaba equivocado al suponer que lo que era válido para las «observaciones» o «experimentos» imaginarios de Heisenberg lo era también para mis «selecciones»: como Einstein hace ver (en el apéndice *XII). y si queremos observar este momento tenemos que utilizar luz de baja frecuencia. las velocidades (o sus componentes según x) áe. Sobre un procedimiento de medir no predictivo (Cf. una vez que han sufrido una deflexión debido • ¿Rte. su momento. Mi antiguo argiunento —que se basaba en esta observación— se desenvuelve ahora del modo siguiente: puesto que una determinación del momento no afecta a éste. Detrás del filtro colocamos un contador de Geiger (o una cinta móvil de película fotográfica) con objeto de medir el instante en '" Heisenberg —que habla de medir o de observar en lugar de hacerlo de seleceionar— se vale de la descripción de un experimento imaginario. no es posible calcular con precisión la posición que tenían antes de entrar en el campo.blogspot. ni tampoco para un campo eléctrico perpendicular a la dirección del haz de electrones —que mencionaba (juntamente con el filtro) en el primer párrafo de este apéndice—. del simiente j del apartado 77. por consiguiente. A este respecto tiene mucha importaacia que la incertidumbre del momento se debe a una perturbación. pues el ancho del haz tiene que ser considerable para que haya electrones que se muevan paralelamente al eje x.com . mientras que la de la posición no proviene de nada semejante: es resultado. por tanto. más bien. ya que su interacción con el sistema es muy débil. en lugar del filtro se utilizaría un campo eléctrico perpendicular a la dirección del rayo. de evitar toda perturbación considerable del sistema (véase apéndice *XI. Supondremos con Heisenberg que este proceso no modifica los momentos —o. que entrará en interacción fuertemente con él. mediante la cual presenta la situación del modo siguiente: si queremos observar la posición del electrón hemos de emplear luz de frecuencia muy elevada. pero esta posición latente puede hacerse patente por medio de una segunda medición. por tanto.

Pero este supxiesto es incompatible con la teoría cuántica tal como se la acepta actualmente. http://psikolibro. significa lo mismo que afirmar que dicha selección alteraría de forma no calculable la coordenada de posición de la partícula. Si. pero incluso semejante teoría —a la que podría llamar «teoría de la indeterminación»— sólo podría deducir consecuencias estadísticas del principio de indeterminación. se supone que dicha selección interfiere con las coordenadas x de las posiciones de las partículas. en realidad. como pondré de manifiesto con un ejemplo. ya que conocemos sus velocidades. la asunción de que la posición de los corpúsculos en la dirección de su marcha resulta afectada de un modo imprevisible por una selección que se efectúe de acuerdo con un momento dado. sólo lo hace en el caso de partículas en el interior de un átomo (dentro de una gama de autovalores discontinuos. Ahora bien. el principio mencionado sería en ella únicamente un enunciado probabilitario formalmente singular. Vamos a considerar ahora dos supuestos posibles. o para conservar el principio de indeterminaciónsea posible idear una teoría que modifique la teoría cuántica de tal modo que ésta sea compatible con el supuesto de que se altere la posición al selecccionar el momento . aquel supuesto sería equivalente al de que —por efecto de dicha selección— el corpúsculo ha tenido que saltar discontinuamente (con velocidad superior a la de la luz) a otro punto de su trayectoria. Este enunciado hace ver que el método de medición que he examinado no afecta a las fórmulas de Heisenberg interpretadas estadísticamente. si bien esta teoría permite saltos discontinuos.com . podemos calcular la trayectoria de éstas con exactitud solamente para el intervalo temporal entre las dos mediciones.Sobre un procedimiento de medir no predictivo 279 que llegan los corpúsculos: lo cual nos permitirá calcular las coordenadas X de sus posiciones respectivas en cualquier instante anterior al de su llegada. por una parte. y. mi enunciado puede considerarse como la traducción del do Heisenberg al lenguaje estadístico. que está prohibido por las relaciones de dispersión. estas relaciones son compatibles con el supuesto de que al seleccionar el momento no se perturbe la posición. aunque su contenido trascendería lo que he llamado las «relaciones estadísticas de dispersión»: pues. Pero. por otro lado. entonces es válido extender la medida de posiciones y momentos al período de tiempo que precede al instante de selección del momento (por medio del filtro). puesto que su velocidad no se ha alterado. Pues. por tanto. por ello.blogspot. se supone que las coordenadas x de las posiciones de las partículas no han sufrido interferencia alguna por efecto de la medición de sus momentos. Así pues. pero no para partículas libres dentro de una gama de autovalores continuos). solamente cabría corroborarla estadísticamente. puede decirse que ocupa en mi interpretación estadística algo así como el mismo «lugar lógico» que ocupa —en la interpretación de Heisenberg— el enunciado de este físico que niega «realidad física» a las mediciones exactas. Es de sospechar que —para escapar a las conclusiones a que acabamos de llegar. Si. este último supuesto no nos permite inferir la existencia de un «caso super-purov. y.

Pues si un «obturador instantáneo» selecciona un grupo de partículas del modo indicado. así pues. y. la probabilidad tiende a O durante un período finito cualquiera en que permanezca abierto el obturador instantáneo —o sea. no seremos capaces de predecir en cuáles de ellos los encontraremos en el lugar mencionado. y de ahí que no seamos capaces de producir de este modo un agregado de ellas que sea más homogéneo que un caso puro. además. Podría pensarse que esto es perfectamente factible. en modo alguno podremos evitar que las partículas aparezcan a intervalos dispersos aleatoriamente. entonces los paquetes de onda de Schrodinger (obtenidos por superposición de frecuencias diversas) nos dan solamente probabilidades de la aparición de partículas con el momento prefijado en el grupo de éstas (probabilidades que han de interpretarse estadísticamente). Cuanto más exactamente seleccionemos la posición y el momento. tanto más improbable será que encontremos partículas tras el filtro. según las observaciones <jue hace Einstein. ya que a consecuencia de medir la posición aparecerían toda clase de momentos. Pero estas consideraciones son erróneas. Podríamos tratar de obtener un «caso super-puro» invirtiendo el orden de los pasos que se dan en el experimento : seleccionaríamos primeramente. Ap». una posición dentro de la dirección x (la dirección de movimiento) mediante un obturador muy rápido. y. incluso después de la extinción de la fuente luminosa. para cualquier valor del margen Ax de posición— con tal de que Ap« tienda a 0. dicha probabilidad tiende a O en cuanto hagamos infijiitamente pequeña la longitud del tren de ondas —esto es. en cuanto midamos la posición con una precisión arbitraria (abriendo el obturador instantáneo durante un tiempo arbitrariamente breve)—. *' Así precisamente sucederá. y el filtro seleccionaría de entre ellos —sin alterar la posición— precisamente los que cayesen dentro de una estrecha gama. de parecido modo.280 La lógica de la investigación científica Mediante las consideraciones que siguen puede verse que el enunciado en cuestión es correcto.blogspot. deben llegar fotones durante cierto tiempo a una pantalla situada detrás de un filtro sumamente selectivo (o un espectrógrafo). Según la primera. Pero esto quiere decir que para que encontremos corpúsculos detrás del filtro será menester un número muy elevado de experimentos. y que.com . Resulta que hay un experimento crucial relativamente sencillo para decidir entre la «teoría de la indeterminación» (que hemos descrito un poco más arriba) y la teoría cuántica. y entonces. reproducidas a(juí en el apéndice *XII. tal «resplandor postumo» originado por el filtro tiene que durar tanto más cuanto más selectivo sea éste *^. para todo margen finito de momentos. http://psikolibro. además. digamos. y después seleccionaríamos el momento por medio de un filtro.

según lo cual podemos determinar (empleando el principio de conservación de la energía) |b2| con la precisión que queramos. 9 en la dirección (debida a la difracción que acaece en la ranura). ya que tenemos lAa^l = < |a¡. pero por este método es imposible disminuir | A a 2 h ®ólo podría hacerlo cuando aumentase r. de la partícula que llega a X en la dirección PX. víate la nota *1 del apéndice VI. podemos asumir que puede medirse el momento absoluto.. (3) *' Para una crítica de algunas de las asunciones subyacentes al apartado 77 7 a (•t« apéndice. ya que tenemos h cp . Igualmente es posible medir con una precisión arbitraria la posición de Rn y de X en los instantes en que llegan a X las partículas de [ A ] . recordando (1). referente a la indeterminación de la posición de P "—y que es también consecuencia de la indeterminación de la dirección.| p que. conduce a h (2) lAa^l ^ r lo cual hace ver que lAas] es independiente de lai].com . Teniendo en cuenta el resultado a que se ha llegado en el apéndice VI. http://psikolibro. | a^l.blogspot. lo cual llevaría a un aumento de | A P | .APÉNDICE VII. (1) en donde r es el ancho de la ranura. esto es. el apartado 77) * \ Podemos partir del supuesto de que a i y | b i | están medidos seleccionados— con un grado de precisión arbitrario. Observaciones acerca de un experimento imaginario (Cf. Podemos hacer el ángulo ip todo lo pequeño que queramos sin más que hacer la2| suficientemente grande. lo único que necesitamos investigar es la situación en lo que respecta a las indeterminaciones A a 2 Y A b2 —que se deben a las indeterminaciones en las direcciones correspondientes—• y el vector A P . de la dirección PX. Así pues. Si el haz PX atraviesa una ranura situada en X. con un grado de precisión también arbitrario. se produce una indeterminación.

nos es dado hacer también tan pequeña como queramos la componente A 82 en la dirección PX —que denotaremos con «(A 82)»» — '• lo cual podemos conseguir sin interferir con la precisión de la medida de la posición de P. ( A b 2 ) „ de modo independiente entre sí. . podemos hacer 9 tan pequeño como queramos sin más que aumentar | a^l. lo cual quiere decir que podemos tener un dispositivo tal que se cumpla h |Abi|c5. con ella. advertirse que si se elige convenientemente la di- http://psikolibro. lAbí—Aaal T = h. Queremos ahora poner de manifiesto que para (Ab^)» —esto es. hubiera bastado poner de manifiesto que cabe hacer tan pequeño como se desee uno de estos factores sin que por ello se haga aumentar al otro más allá de todo límite. de nuevo.|£-(5) r y —por tanto— que también sea válida lAbil h lAaal ^ r (6) Además.\h. | b i | y'Ia2|5 A b i depende directamente de cp. y a la vista de (4) y (5). (8) Pero esto quiere decir: por pequeña que hagamos r.l bal.\ h . a partir de la conservación del momento llegamos a Aba = Abi — Aaa (4) Para toda terna dada de ai. (Ab2)i. Como (en virtud de nuestro supuesto) podemos hacer A a i — O. Lo cual hace ver que es posible hacer tan pequeño como queramos cada uno de los dos factores del producto ( A P ) . ya que ésta se hace también más precisa cuando |a2| aumenta y r disminuye. Mas para refutar la aserción de Heisenberg referente a los límites de precisión alcanzables.|Aa. además. = r.— ^an pequeña como queramos sin más que emplear valores suficientemente grandes para el momento |b2l' y esto. por analogía con (2) tenemos lAb^l í^ H^. Puede. podemos hacer siempre i¡r —y.282 La lógica de la investigación científica Debido al hecho de que. sin interferir con la precisión con que se mida la posición P. O) en donde «</'» denota la indeterminación en la dirección de ba* Por tanto.com . para todo r previamente elegido. para la componente PY de Ab2—• es válido el razonamiento correspondiente.blogspot.

Se observa que —en lo que respecta a la precisión de las medidas— la medición (aparentemente no predictiva) del corpúsculo de [A] que llega a X y la predicción de la trayectoria del corpúsculo de [ B ] que procede de P. y de la pequenez de ip (lo cual corresponde al hecho de que la precisión.ento de la partícula que llega a X en dirección PX. y. Quiero manifestar aquí mi agradecimiento más cordial al doctor K.com .blogspot. se hacen independientes de la precisión con que se mida la posición de P (si empleamos valores elevados de I 82]5 esta última posición depende principalmente de la pequenez de r ) : ambas dependen exclusivamente de la precisión con que se midan la posición y el mom. normales a PY^. (A a2)xi de la partícula que llega a X depende de la pequenez de 9 ) . http://psikolibro. son completamente simétricas. Schiff por su fructuosa colaboración conmigo durante cerca de un año. Schiff me señaló el hecho de que puede tener trascendencia un examen del grado de exactitud de una medida tomada en una dirección perpendicular a A s .Observaciones acerca de un experimento imaginario 283 rección PX se puede determinar la distancia PX de tal modo que A P y A b2 sean paralelos. tanto la precisión del momento en esta dirección como —incluso— la precisión de la posición (en la misma dirección). En consecuencia. por tanto —si 9 es suficientemente pequeño—. ' En el curso de una discusión de mi experimento imaginario.

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págs. A. **^ «Tres tesis acerca del conocimiento humano». Los dos primeros apéndices nuevos contienen tres cortas notas. porque no he dejado de trabajar en los problemas planteados en esta obra. por H. a esto replicaron algunos filósofos. por ello. hasta convertirse en el núcleo principal de un nuevo libro.—iV. págs. ¿es una probar bilidad. http://psikolibro. por ('.Aun cuando me he encontrado.blogspot. de una teoría. ed. como han creído tantos filósofos? O. se trata de una continuación del presente libro. del T. no era posible introducir en los nuevos apéndices todos los resultados de trascendencia. e incluso a la mayoría de las relativas a la probabilidad —campo en que mis ideas han cambiado más que en ningún otro—. y. que aun podía asentir a casi todas las opiniones filosóficas expresadas en este libro. y que están relacionadas muy de cerca con este libro. El título de éste es Postscript: After Twenty Years **^.—N. Mace. Los apéndices *II a *V son algo técnicos —al menos. Temo que son difíciles de leer: su concisión es excesiva. 1957. con gran sorpresa mía. Su cantidad es bastante considerable. **' «La filosofía de la ciencia: un informe personal». A este respecto aludiré también a dos trabajos míos que podría haber incluido entre los apéndices si no fuese opuesto a ampliarlos aún más: son «Three Views Concerning Human Knowledge»**^ y «Philosophy of Science: A Personal Report»**^ ^.—N.com . me ha parecido que era menester incluir en él parte del material nuevo que se ha acumulado durante estos años. Ambos se incluyen en mi Conjectures and Refutations. para resolver el siguiente problema filosófico: el grado de corroboración. diciendo «inoy>. D. aparte de la teoría de la probabilidad. ' Publicados respectivamente en Contemporary British Philosophy 3. Mencionaré. 153-191. pues su exposición y discusión ha crecido. y he sido incapaz de hacerlos más legibles sin introducir cambios que hubieran disminuido su valor como documentos. o de confirmación) a una cosa distinta de lo que usted quiere decir». lo son demasiado para mi gusto—. Lewis. ¿'obedece a las reglas del cálculo de probabilidades? En el libro mismo había contestado a esta pregunta. del T. uno que falta aquí: es la interpretación de propensiones de la probabilidad (como yo la llamo). o de aceptabilidad. me parece. publicadas entre 1933 y 1938. bien contra mis intenciones.. 355-388. ed. en especial. dicho de otro modo. Y ha sido necesario entrar en tecnicismos para justificar mi rechazo de esta evasiva respuesta (que **^ Post scríptum: veinte años después. Pero semejantes tecnicismos son necesarios. 1956. y en British Philosophy in the Mid-Century. del T. que contiene muchos asuntos que guardan una relación estrecha con éste. «pero yo me refiero al hablar de probabilidad (o de corroboración.

65-70 y 88 y sigs. ed. En 1935 comencé estas investigaciones. lo cual llevé a cabo en una serie de tres estudios. y admitir en él sólo las reglas esenciales. y he incluido en el apéndice *II un breve informe sobre algunos de mis primeros estudios. que he reimpreso aquí en el apéndice *IX. para el grado de corroboración. sino también que formular reglas para la evaluación de contrastaciones. con objeto de no prejuzgar si el grado de corroboración es o no una de sus interpretaciones posibles. Por fin. el apéndice *XII consiste en una carta de Albert Einstein. en los apéndices *IV y *V doy un esquema de mis resultados más recientes.blogspot. aparte de las interpretaciones clásica. y averiguar el papel que desempeña cada una de ellas. forman una especie de eslabón entre mi elaboración de la probabilidad y la de corroboración. esto es. 1957. especialmente laa páginas 388 y 188. http://psikolibro. En cuanto a los apéndices *VII y *VIII. lógica y frecuencial de la probabilidad ^—de la que me había ocupado en el libro— hay muchas interpretaciones posibles de la idea de probabilidad y del cálculo de probabilidades: de este modo preparan el camino para lo que después he llamado la interpretación de propensiones de la probabilidad''. especialmente los que se ocupan del desorden objetivo y de los experimentos imaginarios. Espero que los restantes tengan interés tanto para los filósofos ' como para los científicos. págs. Véanse también los dos trabajos mencionados en la nota precedente.com . que se publica aquí por primera vez. Korner. respectivamente. en Observation and Interpretation.288 La lógica de la investigación científica amenaza reducir la teoría del conocimiento a un mero verbalismo): era preciso formular las reglas («axiomas») del cálculo de probabilidades. con la amable autorización de sus albaceas literarios. mi artículo «The Propensity Interpretation and the Quantum Theory». Mas no solamente tenía que examinar las reglas del cálculo de probabilidades. En todos estos apéndices se afirma que. pues había que tomar el cálculo mencionado en su sentido más amplio. por S. Cf.

formando parte del informe sobre dicba conferencia. La carta al editor se publicó originalmente en 1933. núms. ya en 1933 traté de corregir esta interpretación errónea de mis opiniones. movido por el hecho de que ya entonces se debatían mis tesis —en el Círculo— bajo la interpretación equivocada de que yo abogaba por el remplazamiento de un criterio de sentido. el de la verificabilidad.blogspot. Como puede verse en mi carta. La segunda es una colaboración a un debate celebrado en una conferencia filosófica en Praga. en Annalen der Philosophie. 4-6. Esta carta surgió por el hecho de que. lo mismo intenté en mi Logik der Forschung. algunos supusieron —equivocadamente— que las mías habían sido elaboradas originariamente como crítica a las de Witt< genstein. sino del de la demarcación. que algunos miembros del Círculo habían leído. se publicó por primera vez en Erkenntnis en 1935. años antes de que las tesis de este autor se convirtieran en un asunto de debate en Viena (cf. por otro. por entonces. mi trabajo «Philosophy of Scicn- http://psikolibro. la nota 3).APÉNDICE * I . En la carta acentué la diferencia entre el problema de un criterio de demarcación y el pseudoproblema de un criterio de sentido (así como el contraste entre mis opiniones y las de Schlick y Wittgenstein). En realidad. incluso por escrito (cf. mi libro Logik der Forschung tuvo que ser cercenado hasta reducirlo a una fracción de su tamaño original para poder publicarse). aun cuando no se había publicado —en parte debido a su tamaño— ninguno de mis manuscritos (así. Dos notas sobre inducción y demarcación (1933-1934) La primera de las notas que vuelvo aquí a sacar a luz es una carta al editor de Erkenntnis. La mala inteligencia a que me refiero me impulsó en la carta a señalar la diversidad entre mis opiniones y las del Círculo de Viena (y a insistir sobre ella) . yo no me ocupaba del problema del sentido. y he seguido intentándolo desde entonces: mas parece que mis amigos positivistas siguen sin poder advertir la diferencia. en 1934. yo había formulado el problema de la demarcación y del criterio de falsabilidad o contrastabilidad en el otoño de 1919. 426 y siguientes. He fragmentado algunos de sus párrafos con objeto de facilitar la lectura. en consecuencia.com . en Erkenntnis 3 (es decir. varios miembros del Círculo de Viena debatían ampliamente mis tesis. en realidad. págs. y. 11). el de la falsabilidad: mientras que.

e n t e r a m e n t e decidibles. El problema de Hume de la inducción —la cuestión de la validez de las leyes n a t u r a l e s — procede de una contradicción aparente entre el principio del empirismo (el de que sólo la «experiencia» p u e d e decidir sobre la verdad o falsedad de enunciados fácticos) y el haberse dado cuenta H u m e de que los razonamientos inductivos (o generalizadores) no tienen validez. sino «reglas p a r a la transformación de e n u n c i a d o s » * ^ : esto es. La solución que a q u í propongo tiene la ventaja de p r e p a r a r t a m b i é n " SCHLICK. no pretendo que mi sistema le sea aplicable. http://psikolibro. de un modo asimétrico. que ahora está incluido en Conjectures and Refutations) : lo cual explica p o r qué en cuanto supe algo acerca del nuevo criterio de sentido del Círculo — e l de verificabilidad— lo contrapuse a mi criterio de falsabilidad. sino que sólo son falsables. que p o r razones lógicas no son verificables. es decir. Si eliminamos tal asunción cabe resolver de u n modo sencillo la contradicción que constituye el p r o b l e m a de la i n d u c c i ó n : podemos i n t e r p r e t a r de u n modo perfectamente coherente las leyes n a t u r a l e s — o las t e o r í a s — como auténticos enunciados que son parcialm. cree que sería posible resolver esta contradicción a d o p t a n d o el supuesto de que las leyes naturales «no son auténticos enunciados». pero «Bildung» tenía escasamente en aquella época ninguna de las connotaciones técnicas que luego han llevado a distinguir claramente entre la «formación» y la otranaformiición» do enunciados. El texto alemán dice: «Anweisungen zur Bildung von Aussageyííi.ente decidibles: esto es. núm. Die Naturwissenschaften 19 (1931). convencionalismo. es obvio que pueda traducirse «Anweisungcn» por «reglas».) H e aquí la carta de 1933 : Un criterio del carácter empírico de los sistemas teóricos 1 ) Cuestión preliminar. etc. pues serían enunciados que se contrastan sometiéndolos a intentos sistemáticos de falsarios. 7. Schlick ^. que sean u n tipo p a r t i c u l a r de « pseudoenunciados ». que es u n criterio de demarcación encaminado a d e l i m i t a r los sistemas de enunciados científicos frente a los sistemas — p e r f e c t a m e n t e llenos de s e n t i d o — de enunciados metafísicos. verificables o falsables. *' Para captar lo que quería decir Schlick liubiera sido mejor decir: «reglas para la formación o transformación de enunciados». (En cuanto al p a l a b r e o absurdo y carente de sentido. influido p o r Wittgenstein. o — d i c h o con más precisión— que p a r a todo auténtico enunciado h a n de ser lógicamente posibles u n a verificación empírica (definitiva) y u n a falsación empírica ( t a m b i é n d e f i n i t i v a ) .com .— una suposición carente de fundamento : la de que todos los enunciados auténticos h a n de ser. pág. en p r i n c i p i o .blogspot. con el apriorismo. Este intento de resolver el p r o b l e m a (si bien me parece ser en todo caso una solución v e r b a l ) c o m p a r t e con todos los intentos anteriores — o sea.290 La lógica de la investigación científica c e : A personal R e p o r t » . 156.

«metafísico» o una «pseudoproposición». págs. Die Definition.com . que puede definirse como el de encontrar un criterio mediante el cual podamos distinguir entre aserciones que pertenecen a las ciencias empíricas y las que podríamos llamar «metafísicas». el de una decidibilidad—al menos—unilateral o asimétrica) como criterio de demarcación. De esta forma. • Añadido en 1957: No se trata de una referencia a Carnap. el de algo «metafísico». sin embargo. si se aplicase consecuentemente el criterio de sentido de Wittgenstein. Según éste. entonces es «carente de sentido». el reconocimiento de los enunciados unilateralmente decidibles no sólo nos permite resolver el problema de la in' WITTGENSTEIN. Así pues. con significado— tiene que ser una función veritativa de proposiciones «atómicas». si son susceptibles de ser sometidos a contraste (de acuerdo con una «decisión metodológica») de tal modo que pudieran quedar refutados^. sino que lo mismo han hecho con la ciencia natural: pues las leyes de la Naturaleza son tan poco reducibles a enunciados de observación como los discursos metafísicos (recuérdese el problema de la inducción). fino a otros trabajos míos que este autor menciona y acepta en el artículo referido. no solamente ocurre que han aniquilado la metafísica. Con lo cual se hunde la tentativa de trazar una línea de demarcación. con mayor precisión. Me refiero al siguiente: 2) Problema principal. 100 y sigs. Este es el problema de la demarcación (el problema kantiano de los límites del conocimiento científico). por tanto. Puede eliminarse el dogma del significado o del sentido —y al par los pseudoproblemas a que ha dado lugar— si adoptamos el criterio de falsabilidad (o sea. cobrarían el aspecto de «pseoudoproposiciones carentes de sentido». págs. o. Podría parecer que los positivistas. Tractatus Lógico Philosophicus (1922). http://psikolibro. 223 y sigs. ' Carnap menciona este procedimiento de contrastar en Erkenntnis 3. Carnap reconocía explícitamente quo yo era el autor de lo que él designaba oonio «prooedimjento Bs (aVerfahren Bv). la metafísica sería un palabreo absurdo y carente de sentido. al trazar esta línea de demarcación. se logra la demarcación buscada mediante la idea de «significado» o «sentido»: toda proposición con sentido —o.blogspot. sólo si pueden ser contrastados sistemáticamente: es decir. los enunciados y los sistemas de enunciados nos transmiten una información acerca del mundo empírico solamente si son capaces de chocar con la experiencia. 3.' edición. llamándolo «procedimiento B». Véase también DuBiSLAV. y. ha de podérsela reducir lógicamente de un modo completo a enunciados singulares de observación (o ha de ser deductible de ellos). Según una solución propuesta por Wittgenstein ^. han conseguido acabar con la metafísica de una manera más completa que los antimetafísicos anteriores.. esto es.Dos notas sobre inducción y demarcación (1933-1934) 291 el camino para resolver el segundo —y más fundamental— de los dos problemas de la teoría del conocimiento (o de la teoría del método empírico). «absurdo». Si un supuesto enunciado resulta no poderse reducir del modo dicho.

la carencia de sentido de la metafísica (la cual. de hi- No creo posible elaborar una teoría satisfactoria de lo que se llama tradicionalmente -—y también por Reichenbach. y en la medida en que no es falsable. y en la medida' en que son seguros no hablan acerca de la realidad». mi colaboración a ella apareció en Erkenntnis 5. por ejemplo— «inducción». no habla acerca de la realidad.) http://psikolibro. el problema más fundamental de la demarcación. Geometrie und Erfahrung. que entonces estaba en prensa.) ° Se publicará pronto una exposición más completa en forma de libro (en Schriften zur wissenschaftlichen Weltauffassung. 3 y sig. por ello.-podríamos caracterizar las ciencias empíricas. sin aseverar. Mediante un análisis lógico podría mostrarse que el papel de la falsabilidad (unilateral) como criterio de la ciencia empírica es formalmente análogo al de la compatibilidad para la ciencia en general: un sistema incompatible (o contradictorio) no es capaz de escoger un subconjunto propio del conjunto de todos los enunciados posibles. desde un punto de vista histórico. puede observarse que ha sido la fuente de que han brotado las teorías de las ciencias empíricas). como sigue: En la medida en que un enunciado científioo habla acerca de la realidad. * Añadido en 1957: Me refería a mi libro Logife der Forschung. rencia filosófica habida en Praga en el verano de 1934 (cuando el libro estaba en pruebas). La segunda nota consiste en ciertas observaciones que hice durante la discusión de un trabajo leído por Reichenbach en una confc'. Sobre las llamadas alógica de la inducciónii y ^probabilidad pótesisy>. llevaba la fecha «1935». En Erkenntnis se publicó posteriormente un informe de la conferencia.292 La lógica de la investigación científica ducción (obsérvese que únicamente existe un tipo de razonamiento que se mueva en dirección inductiva: el modus tollens. Por el contrario. Pues nuestro criterio de falsabilidad ha discriminado con suficiente precisión los sistemas teóricos de las ciencias empíricas de los de la metafísica (y de los sistemas convencionalistas y los tautológicos). que es deductivo). y —análogamente— un sistema infalsable no puede escoger un subconjunto propio de entre el conjunto de todos los posibles enunciados «empíricos» (o sea. ed. (Geometrie und Erfahrung se publicó en 1921. págs. 170 y sigs. págs.blogspot. sino. 1935. por tanto. * EINSTEIN. de todos los enunciados sintéticos singulares) ". asimismo. tiene que ser falsable. no son seguros. Adaptando una observación muy conocida de Einstein ^. a que yo mismo he aludido con frecuencia. creo que semejante teoría tiene que llevar. por Frank y Schlick y publicados por Springer en Viena). * Añadido en 1957: Einstein decía: «En la medida en que los enunciados de la geometría hablan acerca de la realidad. pero —de acuerdo con la costumbre de Europa continental—.com . que ha dado origen a casi todos los demás de la epistemología. (Se publicó en 1934.

http://psikolibro.Dos notas sobre inducción y demarcación (1933-1934) 293 por razones puramente lógicas —y ello lo mismo si emplea la lógica clásica como si emplea la probabilitaria—. o a una regresión infinita. entonces hemos de decir que no es posible reconstruir racionalmente el primero. o a apoyarse en un principio apriorístico de inducción (es decir. Pero. según mi opinión. pues la teoría de la inducción es superflua. como hace Reichenbach. El coiicepto de probabilidad se emplea en la física y en la teoría de los juegos de azar de un modo concreto. en principio. una hipótesis determinada. por tanto. Lo más que podemos decir de una hipótesis es que hasta el momento ha sido capaz de mostrar su valía. si bien no tengo objeción alguna que hacer contra la idea —que aquel autor trata de invocar— de una «frecuencia veri- ' C£. 94 y «Igs.. o porque sea posible deducir más predicciones valiéndose de A que de B. Mas. y que ha tenido más éxito que otras: aun cuando. quede «falsada» por ellos—. jamás cabe justificarla. la «probabilidad». Es fácil explicar históricamente el error que suele cometerse en esta materia: se consideraba que la ciencia era un sistema de conocimientos (esto es. *(es decir.blogspot. Si distinguimos. verificarla ni siquiera hacer ver que sea probable. el análisis del procedimiento de justificar las hipótesis no nos conduce a nada que podamos decir que pertenece a una lógica inductiva. A. a pesar de ello. Pero el hablar de la «probabilidad» en lugar de hacerlo de la «verdad» no nos sirve para escapar de la regresión infinita o del apriorismo ^. B : bien sea porque B esté en contradicción con ciertos resultados de observación —y. PopPEH. Logik der Forschung. de conocimientos todo lo seguros que se pudiera). pági. ' Op. cit. por ejemplo. los apartado* 47 a 51). en mi opinión. a un principio sintético que no pueda ser contrastado empíricamente). puede aventajar bajo ciertas circunstancias a otra. Desde este punto de vista cabe darse cuenta de que es inútil y engañoso emplear el concepto de probabilidad en relación con las hipótesis científicas. * d e la ed. Esta evaluación de la hipótesis se apoya exclusivamente en las consecuencias deductivas (predicciones) que pueden extraerse de ella: no se necesita ni mencionar la palabra dinducciónt). los apartados 80 y 81.com . original: esto os. y se suponía que la «inducción» garantizaba su verdad. y se trató de poner en su lugar por lo menos una especie de certidumbre o de verdad atenuadas —es decir. 188 y 195 y sig. y carece de función en una lógica de la ciencia. Nunca es posible «justificar» o verificar las teorías científicas. las págs. Pero las tentativas de Reichenbach de ampliar tal concepto de suerte que incluya la llamada «probabilidad inductiva» o la «probabilidad de hipótesis» están condenadas a fracasar. más tarde se vio claramente que no es posible llegar a una verdad absolutamente segura. entre un «procedimiento de encontrar» y un «procedimiento de justificar» (una hipótesis). que puede definirse satisfactoriamente valiéndose del concepto de frecuencia relativa (según hace Von Mises) ^.

se desemboca en una definición que atribuye la probabilidad 1/2 —en lugar de O— a una hipótesis que ha quedado falsada mil veces: así ocurriría con una hipótesis que resultase falsada en una contrastación sí y una no. Preuss. Akad. pág. como un sistema de conjeturas o anticipaciones que •—por principio— no son susceptibles de justificación.-Math. Podría quizá considerarse la posibilidad de interpretar la hipótesis. no como una sucesión de enunciados. d. y tales que nunca estaremos justificados para decir que son «verdaderas». pág. tenemos que hacernos a la idea de que no hemos de considerar la ciencia como un «cuerpo de conocimientos». ni siquiera «probables».. Phys. completamente insatisfactoria: mediante consideraciones sumamente sencillas se llega al resultado de que no podemos obtener de este modo un concepto de probabilidad que satisfaga ni siquiera la modesta condición de que una observación falsadora origine una disminución apreciable de la probabilidad de la hipótesis. págs. asimismo.com . ya que se encuentra uno abocado en diversas definiciones de la probabilidad de una hipótesis todas enteramente inadecuadas. cf. A mi entender. y de atribuirla cierto valor probabilitario en cuanto elemento de semejante sucesión (aunque no a base de la «frecuencia de la verdad». ' Reichenbach interpreta «las aserciones de las ciencias de la Naturaleza» como sucesiones de enunciados en su Wahrscheinlichkeitslogik. sino de la «frecuencia de la falsedad» dentro de semejante sucesión). ' Este concepto se debe a Whitehead. sino como un eZementó de una sucesión de hipótesis ^. http://psikolibro. «más o menos ciertas». 15 (Ber. 168 y sig. Pero esta tentativa es. e incluso si se aceptase esta interpretación no se ganaría nada. 488). ° Esto correspondería a la tesis mantenida por Grelling en el presente debate.294 La lógica de la investigación científica tativa» en una sucesión de enunciados^: pues no es posible interpretar satisfactoriamente las hipótesis como sucesiones de enunciados *. Por ejemplo.blogspot. 1932. sino más bien como un sistema de hipótesis: es decir. Klasse 2 9 . Erkenntnis 5. pero con las que operamos mientras salgan indemnes de las contrastaciones.

o de «aceptabilidad») no era una « p r o b a b i l i d a d » . no p u d e corregir las p r u e b a s (me encontraba p o r entonces en Nueva Zelanda). Kolmogorov se encaminaba a metas semejantes.xx). los a p a r t a d o s *27 a * 3 2 ) . se publicó por vez p r i m e r a en Mind. Nota sobre probabilidad (1938) La nota que sigue. a veces.blogspot. por desgracia. de mi Postcript. que sus proj)iedades eran incompatibles con el cálctilo de probabilidades forma] (cf. pero su sistema es menos «formal» que el mío. y) en la que y fuese tautológica. páginas 275 y sigs. El texto introductorio de la nota — q u e es lo único que se reproduce a q u í — enuncia claramente (y creo que era la p r i m e r a vez que se h a c í a ) que h a b r í a de construirse la teoría matemática de la p r o b a b i lidad como un sistema «formaIr<: <-H decir. era que esperaba hacer j)atente posteriormente que lo que h a b í a llamado en m i libro «grado de corroboración>> (o de «confirmación». y entre ellas. Cuando la escribí no conocía el libro de Kolmogorov Foundations of Probability. el apéndice *IX. Una de las razones p o r las que quería desarrollar u n a teoría formal que fuese independiente de la interpretación concreta que se eligiese. Puesto que —con los símbolos que empleo en la n o t a — cabe escribir una tautología así.iiero http://psikolibro. y fuponc — por t a n t o — que tienen m i e m b r o s (o «elementos») . Ea diferencia p r i n c i p a l es la s i g u i e n t e : él interpreta los argumentos del fimtor p r o b a b i l i t a r i o como conjuntos.*). pero. Es breve. y. 1 ) la interpretación clásica. interpretación « s e m á n t i c a » ) .com . u n sistema susceptible de recibir m ú l t i p l e s interpretaciones. de una p r o b a b i l i d a d p{x.. y. N . está bastante m a l escrita : era mi p r i m e r a publicación en idioma inglés. S. además. o pa{x) = p{x. aun cuando se h a b í a publicado p r i m e r a m e n t e en alem á n en 1933. no-(x y no-. podemos defin i r la p r o b a b i l i d a d absoluta de x (que se puede escribir «p{x) o <tpa{x)>i) a base de la relativa del modo s i g u i e n t e : p{x) = p{x. o bien x x. 2 ) la frecuencial. 1938. p o r e j e m p l o . esto es.yy) En la nota se da una definición parecida. Otro de los motivos que tenía para escribir esta nota consistía en mi intención de mostrar que lo (¡ue en el libro había llamado «probabilidad lógica» era la interpretación lógica de cierta «probabilidad a b s o l u t a » : o sea. y de ahí que p u e d a recibir menos interpretaciones. xx) = p{x. «Un conjunto de axiomas independientes p a r a la proI)al)ilidad)).APÉNDICE * I I . y 3 ) la lógica (que a h o r a se llama.

que —como el sistema antiguo— está basado sobre la probabilidad absoluta (desde luego.).blogspot. C. Se. loe. como ha ocurrido con los demás sistemas que lie desarrollado' posteriormente *^. y con él mi antiguo sistema de axiomas. véanse CARNAP.com . y. Tanto uno como otro estaban formulados a partir del producto (o conyunción) y el complemento (o negación). En el apéndice *IV se encontrará mi sistema final (que. con ligeras correC' clones de estilo. en British Philosophy in Mid-Century. El sistema de axiomas que presenté al final de la nota era algo torpe. Brit. publiqué dos de ellos. Erkenntnis 5 (1935). págs. Por esta razón he omitido el final de la nota. a su vez. en su lugar enunciaré ahora de nuevo mi otro sistema. 175. Mace. y p{xy) = p{x)p{y) (Conmutación (Asociación (Tautología (Existencia (Monotonía (Complemento (Multiplicación Doy a continuación mi antigua nota de 1938. en aquella época no habia logrado deducir la ley distributiva de otras más sencillas (tales como la asociativa). pág. tenía que enunciarla como axioma . ahora bien. y un perfeccionamiento ulterior de los mismos en el apéndice a «Philosophy of Science: A Personal Report». editado por A.296 ha lógica de la investigación científica en mi sistema no se asume nada análogo: en mi teoría no se hace suposición alguna acerca de tales argumentos (a los que llamo «eZementosv). más sencillo (cf. puede deducírsele del que doy en el apéndice *IV. según pienso. difícilmente se podrá simplificar aún más). 1955. y poco después de su publicación lo reemplacé por otro más sencillo y más elegante. y puede verse una demostración de su independencia en la nota *2 a pie de página que se encuentra al final del presente apéndice. cit. que se basa en la probabilidad relativa): lo hago en un orden correspondiente al que tenía el de la antigua nota: Al A2 A3 A4 Bl B2 B3 pi^y) > p{y^) p{{xy)z) > p{x{y)) p{xx) > p{x) Existen al menos un « y un y tales que P(. va*' En el British Journal jor the Philosophy oj Science 6. excepto la de que sus probabilidades se comportan del modo exigido por los axiomas. http://psikolibro. Journal Phil. Logical Syntax of Language (1937). * Para la terminología. Sin embargo. y TARSKI.T) ^ p{y) p{x) > p{xy) p{x) = p{xy) -f p{xy) Para todo x existe un y tal que p{y) > p{x). Un conjunto de axiomas independientes para la probabilidad Desde el punto de vista formal de la «axiomática» cabe describir la probabilidad como un funtor diádico '• (esto es. una función numérica de dos argumentos que no es necesario que tengan. 51-57. la ley distributiva resulta sumamente torpe cuando se la escribe a base del producto y el complemento. 1956. el sistema de Kolmogorov puede considerarse como una de las interpretaciones posibles del mío (véanse mis observaciones sobre el particular en el apéndice *IV). 176 y 351. por ello.

v. ha de considerarse Kx^x ^n como el n o m b r e de u n enunciado q u e . loe.. http://psikolibro.. pág. Mazurkiewicz ha dado recientemente —en C. Soc.ípa{x^)y>. S u p o n i e n d o q u e se hayan formulado del modo a p r o p i a d o las reglas de sustitución. págs.x^ y «2». LEVV-ROTH.. R. cit.))) y la negación (ano-x^}>. flíj)" aj)arczca como variable primitiva (no d e f i n i d a ) . Elements of Probnbility. p u e d e demostrarse que p a r a cualesquiera x^. 25. el valor de p{x^. por ejemplo. esto justifica '' la siguiente definición explícita de u n nuevo funtor. ' Véase REINES. la tercera interpretación. 24. Xii¡). «la p r o b a b i l i d a d x^ con respecto a x^y). esto es. q u e simbolizamos aquí con ((. en el q u e ttp{x^. según sea la interpretación que se e l i j a ) . <. • Hubiera sido más sencillo escribir Df. e igual a O si la negación de x^ es consecuencia lógica de X2). A Treatise on Probability (1921). III (1932)— un sistema más satisfactorio. monádico. loe. entonces se p u e d e denotar el funtor mencionado con «p{xj.blogspot. que la define como el grado de relación lógica entre enunciados (que se ¡lace igual a 1 si a. pag. y su negación p o r ««i^i» — s i Be adopta 3 ) . arjíj) depende exclusivamente de la única variable verdadera. ' Véase CARNAP. Es conveniente construir u n sistema de axiomas. Cuando se construye semejante sistema s^. x^ . C!. q u e p u e d o l l a m a r «probabilidad ahsolutay>: pa(. Si querem o s a d m i t i r p a r a ambos argumentos las mismas reglas de sustitución y la misma interpretación.i es consecuencia lógica lie . véase TARSKI. x^ y «a. Así pues. que simbolizo p o r « í j » ) . como nombres de p r e d i c a d o s o de e n u n c i a d o s ^ . eit.r2. De este modo se {)uede expresar simbólicamente u n a idea tal como ax^ y no «j» mediante «x¡x^y>. q u e define la p r o b a b i l i d a d como frecuencia relativa de cierta clase de acontecimientos dentro de otra clase d e t e r m i n a d a . 94-153 (1935). 17 (1936). 2 ) la teoría f r c c u e n c i a l ' . p o r ejemplo.) =. es aconsejable i n t r o d u c i r —valiéndose de u n grupo especial de axiomas (véase m á s abajo el grupo A ) — ciertas funciones no definidas de los a r g u m e n t o s : p o r ejemplo. x^» lo cual puede leerse. Las tres q u e se h a n debatido m á s a m p l i a m e n t e son : 1 ) la definición clásica ^ de probabil i d a d como razón de los casos favorables a los igualmente p o s i b l e s .. y q u e esté constituido de tal suerte q u e admita indiferentemente cualquiera de las interprelaciones que se h a n p r o p u e s t o . s^. Logik der Forschung. /)(xj. d.a.T. Varsovia. e s la conyunción del enunciado cuyo n o m b r e es «ATI» y de su negación. (sin «justificarlan) del modo siguiente: pa(xi)'='p{x. ' Véase PoppEK. x^x^) • Ihid. y 3 ) la teoría lógica''. la conyunción {«. Se.com . capaz de ser interpretado de u n a cualquiera de las formas mencionadas (y de algunas otras t a m b i é n ) . Dfi ' Véase.Nota sobre probabilidad (1938) 297 lores n u m é r i c o s ) cuyos argumentos son nombres variables o constantes ( q u e p u e d e n i n t e r p r e t a r s e . et de L.

22'68. (Podría añadir también que tengo por xma mala elección el término «axioma de unicidad»: suponf^o que quería aludir a algo semejante al postulado 2 —o al axioma A2— del sistema del apéndice *IV.)» como variable primitiva (no d e f i n i d a ) ... y la de 5n y Df. lo cual se debe a que si pa{x2) = O. p o r un lado.to. tal como se dan aquí.) Ahora bien. http://psikolibro.) .com . *^ El sistema absoluto (s^) avenlnja íil relativo (s. Cabe mostrar que los dos métodos descritos — l a elección de íj y Dfj. Xj)» como concepto primitivo (funtor p r i m i t i v o ) de u n sistema axiomático «1. Posteriormente he desarrollado un sistema (véase el apéndice *IV) en el que las probabilidades relativas están determinadas incluso en el caso de que /("(y) = 0. el cual. y es p r á c t i c a m e n t e u n a adaptación del sistema de postulados p a r a la llamada «álgelira de la l ó g i c a » ' .. el valor de p(. podemos construir otro sistema de axiomas s-^ en el que aparezca «píi(.Vj se adoptan como axiomas (y también Df j ) se convierten ahora en teoremas de s. del tipo descrito más arriba (es fácil construir valiéndose de él un sistema s. de los cuales el más i m p o r t a n t e es el de que es posible formular en s. Amer.^) Pi^i. y el B presenta los axiomas propios de la medida de la p r o b a b i l i d a d . por el o t r o — no son igualm e n t e convenientes desde el pimto de vista de la axiomática f o r m a l : el segundo es superior al p r i m e r o en ciertos aspectos. 292 (1904).^: es decir. y) se considere indeterminada si pa(y) = 0.¿) se hace i n d e t e r m i n a d o * ^ Incluyo un sistema de axiomas independientes.. Principia Malhematica. pág.«. p u e d e n deducirse mediante el nuevo sistema de axiomas *.. Los axiomas p u e d e n dividirse en dos grupos : el A está formado p o r las p r o p i e d a d e s yuncionales — c o n y u n c i ó n y negación— del a r g u m e n t o . y. y W H I TEHEAD-RusSELL. Trans. considero ahora que el sistema relativo es superior al absoluto. es posible realizar paso a paso toda la construcción empezando p o r el otro e x t r e m o : en lugar de introducir «p(x. en donde las cinco proposiciones 22-51.) solamente mientras la probabilidad relativa p{x. Soc.] corresponden a los cinco axiomas del grupo A. y en el que pasemos después a definir explícitamente <-<p{x¡.. loe. Unos y otros son : ° Véase POPPER. I. 22 •52. 24*26 y 2 t . basta p a r a deducir la teoría matemática de la proliabilidad. .blogspot. x„) = Dfj Los fórmulas que en . 5. 71 y 151.298 La lógica de la investigación científica (Se tiene u n ejemplo de interpretación de «pa{x^)iy en el sentido de 3 ) — o sea. un axioma de unicidad más exigente que el correspondiente de s^ (si no se restringe la generalidad de este liltimo s i s t e m a ) . cit.) ' Véanse HUNTINGTON. Mathem.r. y definir explícitamente «pa{x^)y>. x.. Ao)» a p a r t i r de «pa(íCi)«. c o m b i n a d o con la definición D/g. de la interpretación lógica— con el concepto de «probabilid a d lógica» que b e empleado en anterioies publicaciones*. por esta razón. págs.. del modo s i g u i e n t e : pa{x^x^) — pa{x.

A l y A2 (cf. Pero A2 no «e cumple en ciertos casos: por ejemplo.1. las págs. de 1 a O el valor de 0.. 313 a 319). tómese la matriz siguiente. tómese la matriz de la pág. y tamhién satisface Al por su simetría con respecto a la diagonal mencionada..0. A4. que —como puede verse teniendo en cuenta sus valores diagonales (del ángulo superior izquierda al inferior derecha)— satisface A3. Z. 296— es una cuestión casi trivial. Háganse p(0) = 0 y p ( l ) = p ( 2 ) = l : Al deja de cumplirse para x=0 e y = 1. 20 de noviembre de 1937. http://psikolibro.com . y B2 sin más que añadir productos complementarios. Para demostrar lo mismo con respecto a A2. N.blogspot.Nota sobre probabilidad (1938) 299 (Aquí se encontraba —con diversas erratas— el complicado sistema de axiomas que he reemplazado luego por el más sencillo que doy arriba *"). B l y )B3 se comprueban de un vistazo. salvo para dos dos primeros axiomas. en la que se hayan pasado. más adelante. Para hacer patente la independencia de Al. para « = 2. y de O a 1 el de 1. y = ^ 3 y z = 6. *° La independencia de ambos sistemas -—el sistema original y el que he dado aquí en la pág. Christchurch. 317.

no lo es a dados cargados: dicho de otro modo.. y. Su inconveniente principal reside en que. por tanto. y en ellas precisamente tiene su valor heurístico la antigua definición: toda definición satisfactoria ha de estar de acuerdo con la antigua siempre que pueda dominarse la dificultad de la asignación de pesos —y. por ejemplo. aún es posible calcular la probabilidad pedida. sino que se considera que ano ha habido tiraday>. a fortiori. con leves modificaciones.blogspot. si bien es aplicable a dados homogéneos o simétricos. 2) Será aplicable en todos los casos en que podamos transformar el problema de modo que se obtengan iguales pesos. Sobre el empleo heurístico de la definición clásica de probabilidad. Tomemos. y que se nos den las probabilidades (desiguales) de los diversos lados. 1) La definición clásica será aplicable en todos los casos en que conjeturemos estar frente a pesos iguales —o posibilidades iguales—.. 4) Será aplicable. frente a iguales probabilidades./>(6) http://psikolibro. por ejemplo. o tendrá valor heurístico. p ( 6 ) . siempre que podamos asignar una función de ponderación a las diversas posibilidades. .. en que no admite que los casos posibles tengan distintos pesos. que será igual a p{2)+p{4) p(l) + p{2) + pi3) + P(4) + P(5) P(2)+P(4) 1 .com . a 2 / 5 . cuando la definición antigua sea aplicable. p(2). por ello. Pero en algunas situaciones especiales hay modos y maneras de superar tal dificultad. desde luego. especialmente para la deducción del teorema general de multiplicación La definición clásica de la probabilidad como número de casos favorables dividido por el de casos igualmente posibles tiene considerable valor heurístico. 5) Tendrá gran valor heurístico en casos en que puedan introducirse pesos en forma de probabilidades. en la mayoría de los casos en que una simplificación excesiva que opere con posibilidades iguales lleve a una solución próxima a las probabilidades cero o uno. Supongamos ahora que el dado esté cargadcf. el sencillo problema siguiente: hemos de calcular la probabilidad de sacar un número par con un dado cuando no se cuentan las tiradas en que sale el número seis. 3) También lo será.APÉNDICE * I I I . La definición clásica conduce. posibilidades o probabilidades. p ( l ) .

blogspot. el mismo que el de d e t e r m i n a r p{a. «1 — p ( 6 ) » — p o d e m o s p o n e r «p(fc)»: esto es. 6 ) Cabe e m p l e a r las reglas dadas p a r a u n a deducción heurística de la definición de p r o b a b i l i d a d relativa y del teorema general de multiplicación. entonces. es.0 ) . la p r o b a b i l i d a d p e d i d a es igual a la suma de las p r o b a b i l i d a d e s de todos los casos favorables ( m u t u a m e n t e excluyent e s ) dividida p o r la de aquellas p r o b a b i l i d a d e s .. y en vez de escribir « p ( l ) + p ( 2 ) + . p o r tanto — a l aplicar ( 2 ) a p{bc)—: p{abc) = p{a. dividida p o r la p r o b a b i l i d a d de la disyunción de todos los casos posibles ( m u t u a m e n t e excluyentes o n o ) . Es evidente q u e p o d e m o s expresar también esta regla como sigue. p a r a casos m u t u a m e n t e excluyentes o no : La p r o b a b i l i d a d p e d i d a es siempre igual a la p r o b a b i l i d a d de la disyunción de todos los casos favorables ( m u t u a m e n t e excluyentes o n o ) . (2) p{ab) = p{a. el p r o b l e m a que h a b í a m o s p l a n t e a d o de d e t e r m i n a r la prob a b i l i d a d de que salga p a r si no tenemos en cuenta las tiradas en que sale seis. la p r o b a b i l i d a d de e n c o n t r a r u n a entre los b. y suponiendo p{b) 7^ O. Sustituyendo «6» p o r «be». y. sino heurístico. be) p{bc) y.. lo que es lo mismo. No cabe duda de q u e estos cálculos son e n t e r a m e n t e g e n e r a l e s . porque trataremos extencnniente el problema de la ley de asociación en los dos apéndices siguientes. + p ( 5 ) » — o . http://psikolibro. además.b) = p{ab) I p{b) o a esta otra (más general. llegamos a la f ó r m u l a (1) p{a. sin d u d a .com . El cálculo p u e d e llevarse a cabo del m o d o s i g u i e n t e : E n lugar de escribir « p ( 2 ) + p ( 4 ) » podemos escribir. o sea. P u e s . b) p{b) Este es el teorema general de multiplicación p a r a la p r o b a b i l i d a d absoluta de u n producto ab. con m a y o r generalidad.b) : es decir. be) p{b.Empleo heurístico de la definición clásica de probabilidad 301 Es decir. obtenemos a p a r t i r de ( 2 ) ^ : p{abc) — p{a. «p(ab)n: o sea. ya que sigue teniendo sentido a u n q u e sea p{b) . la probab i l i d a d de que salga u n n ú m e r o distinto de seis. la p r o b a b i l i d a d de a supuesto b. c) p{e) Omito los paréntesis que deberían encuadrar «bes porque no me preocupa nljnra un planteamiento formal. la p r o b a b i l i d a d de que salga u n n ú m e r o p a r distinto de s e i s . p o d e m o s modificar la definición clásica de suerte que nos dé la sencilla regla s i g u i e n t e : Dadas las p r o b a b i l i d a d e s de todos los casos posibles (y m u t u a m e n t e excluyentes). simbolicemos « p a r » p o r «a» y «distinto de seis» p o r « 6 » .

pero podríamos adoptar (3) como axioma y considerar la deducción mencionada —véase también la fórmula (1) del antiguo apéndice II— como una justificación heurística de su adopción: así hemos hecho en el sistema que se describe en el apéndice siguiente (*IV). pero la demostración formalizada tendrá que partir de un sistema de axiomas en lugar de hacerlo de una definición. c). a la construcción de un sistema axiomático. c). como es obvio teniendo en cuenta la deducción heurística. Pues el empleo heurístico que hemos hecho de la definición clásica ha consistido en introducir posibilidades ponderadas —que es prácticamente lo mismo que probabilidades— en el definiens clásico.302 La lógica de la investigación científica o bien. teniendo en cuenta (1). incluso si p{b) = 0. y equivale. esta última igualdad equivale a (3) p{ab. auponiendo p(c) :^ O. c) = p{a. Que es el teorema general de multiplicación para la probabilidad relativa de un producto ab. be) p{b.com . solamente podremos llegar a este teorema imponiendo la condición «supuesto que sea p(í»c) ^ O».blogspot. be) p{b. p(abc) I p{c) = p{a. http://psikolibro. Pero. Pero (3) puede tener sentido aun sin este requisito si es que podemos construir un sistema axiomático en el que p{a. puesto que tiene que fijar unas relaciones entre probabilidades distintas. por eso. Es evidente que no podríamos deducir (3) del modo bosquejado en una teoría de este tipo. h) tenga sentido en general. mas el resultado de tal modificación ya no puede considerarse como una definición auténtica. 7) Es posible formalizar con facilidad la deducción que hemos esbozado. Si formalizamos del modo dicho nuestra deducción de (3). Si queremos formalizar nuestra deducción —que utiliza implícitamente las leyes de la asociación y de la adición de probabilidades— hemos de introducir reglas para estas operaciones en nuestro sistema de axiomas: tenemos un ejemplo en el sistema para probabilidades absolutas que he presentado en el apéndice *II.

Al cual podemos añadir ahora la fórmula (o) Para todo elemento a de S. B y C +. of Science 6. http://psikolibro. tendremos así en aquél un teorema: Existe un elemento a en S tal que p(a.álgebra elemental tarskiana y nuestro sistema de fórmulas A l . Hay tres características que distinguen una teoría de este tipo de las demás: I ) es una teoría formal.. Y. b) —es decir. págs. y fin la primera Bota a pie de página del apéndice a mi trabajo «Philosophy of Science: A Personal Beport». ed. b. aunque permite —por lo m e n o s ^ tod^s las interpretaciones conocidas.. se adhiere al principio de que sólo es posible deducir conclusiones probabilitarias de premisas probabilitarias: dicho de otro modo. a). A. a) ^^ p(a. los ejemplos mediante los que demostraremos más adelante la compatibilidad de nuestros axiomas hacen ver que en S puede existir un número cualquiera de elementos. en el sentido de que sus «elementos» (representados por «a». Teoría formal de la probabilidad Teniendo en cuenta que un enunciado probabilitario tal como (íp(a. p(a. y III) es simétrica: esto es. I I ) es autónoma. o). Pues pueden añadirse a nuestro sistema unas fórmulas que expresen cuántos elementos a. del mismo modo que tampoco la negación de ninguna fórmula de este tipo. Debe advertirse que los sistemas que estudio aquí son «formales». Hay que responder que no. al principio de que el cálculo de probabilidades es un método de transformar unas probabilidades en otras. «fe». Puede preguntarse si podría existir un procedimiento de resolver la decidibilidad de un sistema que consistiese. se halla construida de tal modo que siempre que exista una probabilidad p(a. una probabilidad de a supuesto fe— existe también una probabilidad p(b. «abstracto» o «autónomo». sin embargo. 1955.. .) puedan interpretarse de muchos modos diferentes. en Britih Philosophy in Mid-Century. pero al hacer tal cosa puede demostrarse que en S hay exactamente dos elementos. 1956. a) ^s= p(a. a). Mace. 6) — r» puede ser interpretado de muchas maneras distintas. . existen en S. no es posible deducir (o) ni ninguna otra fórmula parecida que fije el número de elementos. no supone una interpretación en particular. me ha parecido conveniente construir un sistema puramente «formal».blogspot. desde aquella fecha he construido varios sistemas simplificados ^. nuestro sistema es incompleto. o sea. Así pues. Journ.com .. de modo que no estemos atados a ninguna de estas interpretaciones. 53 y 57 y sig. y ello incluso en el caso de que la probabilidad abso' En JBrtí. Phil. «abstraetos» o «autónomos» en el sentido explicado.. por lo cual. pero que para llegar a una «formalización» completa habríamos de encerrarlos dentro de cierto formalismo matemático (bastaría el «álgebra elemental» de Tarski). La primera vez que propuse un sistema formal de este tipo lo hice en una nota publicada en Mind en 1938 (incluida aquí en el apéndice *I1) .. digamos. es decir.ArÍNDicE •IV. en el . por C.

• ed. o tal vez propie> dades. pero esta advertencia no basta para determinar el carácter formal de la teoría que busca. aa) = 0. exactamente del mismo modo que la geometría y el á l g e b r a » . Kolmogorov e s c r i b e ^ : «La teoría de la probabilidad puede y debe desarrollarse como una disciplina matemática. o bien que a y f son conjuntos. Más c o n c r e t a m e n t e : se presupone siempre (a m e n u d o sólo de u n m o d o t á c i t o ) que ciertas leyes algebraicas. o sea. http://psikolibro. que el cálculo de composición de enunciados (el cálculo p r o p o s i c i o n a l ) se cumple p a r a ellos. Y. con mucha razón. ni nada que p u d i e r a corresponderse con éstos. ya que en ciertas interpretaciones a y b no tienen miembros. no parece h a b e r existido hasta el momento teoría alguna de esta índole.blogspot. de H u b e r t » y a otros sistemas abstractos parecidos. p e r o siempre han asumido una interpretación más o menos específica : por ejemplo. b ) » —utilizo mi p r o p i a simbología. o clases finitas (agregados) de cosas. la interpretación lógica según la cual a y b serían enunciados (o «proposiciones». supone que en «p(a. a p a r t i r de axiomas. alcm. Otros autores han pretendido const r u i r teorías «abstractas» o «formales» —así Kolmogorov—. incluso cuando p{b. KOLMOGOROV. o sistemas de conjuntos. Kolmogorov supone que las operaciones de adición. Y. 1950 (!. y alude a «la introducción de conceptos geométricos básicos en los Fundamentos de la geometría.com . que «carece de importancia qué es lo qye representan los miembros del c o n j u n t o » . si dejamos a un lado mis propios intentos anteriores en este c a m p o . Dice. primera de A. multiplicación y complementación de conjuntos son válidas p a r a dichos elementos. b) = r los «elementos» a y b son enunciados.304 La lógica de la investigación científica luta de b — p { b ) — sea igual a cero. si se prefiere). análogamente. o siítemas de e n u n c i a d o s . Los que i n t e r p r e t a n los elementos o y 6 como enunciados o proposiciones suponen. de 1933). tales como la de la asociación (a) la ley de conmutación (b) o la de i n d e m p o t e n c i a (c) a = aa ab = ha {ab)c = a{bc) ' Todas estas citas proceden de la pág. h a n supuesto que en u n a ecuación como p{a. sin embargo. P o r extraño que parezca. no la suya— a y b son conjuntos: con lo cual excluye. Foundation of the Theory of Probability. entre otras. puesto que los interpreta como conjuntos. Todo lo cual tiene graves consecuencias en lo q u e se refiere a la construcción real del sistema axiomático m i s m o . como es muy n a t u r a l .

p a r a los argum e n t o s de la función p(. bc)p(b. c)p(c) (2) p((ab)c) = p(a. c)p(c) (5) í. c) e n t r a ñ a n cierta forma de ley de la asociación . b) = p{ab) ¡ p{b). . b)p{b) p{ab. pasa inadvertido si se introduce (f) al asumir la identidad algebraica ( a ) — o sea. b).((a¿)c) == pCC-'O) 20 d 1. Una vez hecha esta suposición — y a tácita. p{a.Teoría formal de la probabilidad 305 se c u m p l e n p a r a los elementos del sistema : es decir. bc)p(b. de ellas. c) == p{a. c)p(c) (3) p{a{bc)) = p{n. .. que es la correspondiente a las probabilidades relativas. ya explícitamente— se establecen otros axiomas o postulados para la p r o b a b i l i d a d relativa. la ley de la La deducción es como sigue: (1) p((ab)c) ^ p(ab. p a r a la p r o b a b i l i d a d de a dada la información b .blogspot. p a r a garantizar que los elementos cumplan todas las leyes del álgebra booleana. el apéndice precedente. b) o sea.. P e r o este hecho ^. bc)p{b. Como hemos dicho.. P o r ejemplo. o bien p a r a la p r o b a b i l i d a d absoluta p{a) esto es. tan interesante. las dos fórmulas ( d ) y (e) e n t r a ñ a n —sin necesidad de n i n g ú n otro supuesto (excepto la posibilidad de sustituir probahilidtides i g u a l e s ) — la forma siguiente de la ley de la asociación : (f) p{{ab)c) = p{a{bc)). m i e n t r a s que la segunda. perfectamente conocida.com . las dos fórmulas siguientes (cf. entonces p[a. P e r o este procedimiento es muy capaz de hacer que permanezca oculto el hecho — t a n sorprendente y de tanta i m p o r t a n c i a — de que basten algunos de los axiomas o postulados que se a d o p t a n p a r a la p r o b a b i l i d a d relativa p(a. e á 3. bc)p{bc) (4) p(a(bc)) =^ p(a. . la p r i m e r a . ( d ) . da origen t a m b i é n a una especie de definición de la p r o b a b i l i d a d relativa a base de la absoluta : (d') Si p{b) 5^ O. * I I I ) : (d) (e) p{ab) = p{a.4 http://psikolibro. d 2. es la «ley general de multiplicación». o solamente t a u t o l ó g i c a ) . p a r a la p r o b a b i l i d a d de o (sin que esté dada información alguna. ) .

He puesto este ejemplo p a r a que se viera que Kolmogorov no llega a llevar a cabo su p r o g r a m a . d) = p{a{bc). dicho de otra forma. el antecedente «si p(f>) ^ O» es ineludible. En consecuencia. a u n q u e implican (f) —esto es. ya que la división p o r cero no es una operación definida. es decir. no se advierte que la asunción de ( a ) es c o m p l e t a m e n t e innecesaria si trabajamos con u n sistema axiomático que contenga — o i m p l i q u e — ( d ) y (e) . b{cd)).306 La lógica de la investigación científica asociación— incluso previamente a todo comienzo de desarrollo del cálculo de p r o b a b i l i d a d e s : pues a p a r t i r de (a) {ab)c = a{bc) podemos obtener (f) sin más que sustituir en la identidad p{x) = p{x). a n á l o g a m e n t e a ( d ' ) . Con lo cual no se p a r a mientes en que (f) es deductible de ( d ) y ( e ) . de enunciados (o proposiciones). que son las fórmulas correspondientes a base de la p r o b a b i l i d a d relativa: (g) (h) p{{ab)c. y ésta. y h a de ser r e e m p l a z a d a p o r otra fórmula condicional m u c h o m á s d é b i l : (g") Si p{d) ^^ O entonces p{{ab)c. (41) a ( 6 2 ) — se requieren m u c h a s más cosas a d e m á s de ( d ) y ( e ) : hecho que tiene un interés notable desde u n p u n t o de vista axiomático. d) = p{a{bc). ni tampoco que cuando asumimos (a) además de ( d ) y ( e ) nos i m p e d i m o s averiguar qué tipo de relaciones están implicadas por nuestros axiomas o postulados. o. P o r e j e m p l o . Ahora b i e n . por ello. etc. de predicados. d) p{a. En mis propios sistemas de postulados para la p r o b a b i l i d a d p u e d e n deducirse todos los teoremas del álgebra de B o o l e . P a r a deducir estas fórmulas —véase el apéndice *V. u n a de las claves del método axiomático es justam e n t e averiguar tal cosa. T a l como hemos dicho más a r r i b a .com . d) y es menester también a n t e p o n e r a ( h ) una condición análoga. es posible definir la p r o b a b i l i d a d relativa a base de la absoluta. y lo mismo ocurre con todos los demás sistemas que h a n llegado a mi conocimiento. {bc)d) = p{a.blogspot. p u e d e i n t e r p r e t a r s e de m u c h a s m a n e r a s : como u n álgebra de conjuntos. del m o d o siguiente : (d') Si p{b) ^7^ O entonces p{a. en casi todos los sistemas (g) no es válida. Otro p u n t o de considerable i m p o r t a n c i a es el p r o b l e m a de u n sistema «simétrico». ahora bien. http://psikolibro. b) — p{ab) ¡ p{b). u n a ecuación a base de la probabilidad absoluta— no implican p o r sí solas ni (g) ni ( h ) . tampoco se cae en la cuenta de que ( d ) y ( e ) . la m a y o r í a de las fórmulas de la p r o b a b i l i d a d relativa pueden expresarse — e n los sistemas al u s o — sólo en forma condicional. a su vez.

a) = r lo sea asimismo. siempre que p{a. deberíamos p o d e r afirmar que p ( s . P o r parecidas razones. Jeffreys. Si tomamos dos teorías universales. según podemos asumir aquí (cf. los apéndices *VII y *V11I). puede ocurrir que la expresión p{d. b) = r sea u n a fórmula con sentido. p{b. t) (en donde d son los datos que abogan en favor de la teoría í ) no esté definida . sus sistemas no son coherentes en su estado actual. véase también el ajiéndice * I X ) . Esta es la razón p o r la que h e t r a t a d o d u r a n t e varios años de construir u n cálculo de probabilidades relativas en el que. esto es. b) = r sea una fórmula bien formada. Así pues. s y í. a u n q u e a veces p u e d a n arreglarse. esta expresión es i m p o r t a n t í s i m a (es la «verosimilitud» de t sobre la base de los datos d. Pero un sistema de este tipo no sólo es débil. a u n q u e esta aplicación es sumamente i m p o r t a n t e : las leyes universales tienen. pero debido a ello sus sistemas son m u y débiles (al menos c o m p a r a d o s con el m í o ) : p u e d e ocurrir en tales sistemas que p{a. pero que — s i m u l t á n e a m e n t e y con idénticos e l e m e n t o s — no lo sea p{b.blogspot. t) = 1 Pero si p(t) = O no p o d e m o s hacerlo en los sistemas probabilitarios acostumbrados. p o r tanto. no se p u e d e aplicar del m o d o a p r o p i a d o a los enunciados cuya p r o b a b i l i d a d absoluta es cero. Otros se h a n percatado de lo que ocurre. sino que p a r a muchos fines interesantes es inadecuado: p o r ejemplo. verdadera o falsa. tales que s sea deductible de t. pero esto no asegura que />(í»)-:^rO. p r o b a b i l i d a d cero. se necesita u n cálculo de p r o b a b i l i d a d e s en el que p o damos o p e r a r con argumentos segundos que tengan p r o b a b i l i d a d absoluta igual a c e r o : p o r ejemplo. p o r ejemplo. incluso si p{a) — 0 : sisten>a al que podemos aplicar http://psikolibro. y también Von W r i g h t : este último utiliza condiciones que equivalen a 6 ^^^ O. a) = r esto es. no esté definida convenientemente — o incluso no sea definib l e — debido a ser p{a) = 0. es indispensable p a r a toda discusión seria de la teoría de la corroboración o confirmación.com .Teoría formal de la prohabilidad 307 Algunos autores no se han dado cuenta de esta cuestión (por ejemplo. ahora bien. según F i s h e r . especialm e n t e puesto que su sistema contiene un «axioma de c o n t i n u i d a d » ) .

B2. P e r o p o r entonces estaba todavía p r e o c u p a d o con las peculiaridades que debería poseer todo sistema de la índole mencionada. Los seis axiomas que allí se daban eran los B l . A3. ed. etc. p a r a evitar i n c o h e r e n c i a s ) . B2. a nuestra elección. DI y El. págs. h) = 1 En los sistemas al uso estas fórmulas o bien no son válidas o se satisfacen (la segunda y la tercera) de un modo vacío... 1956. y su alcance — q u e excede con mucho al de cualquiera de los sistemas corrientes— se debe m e r a m e n t e al hecho de que omito en todas las fórmulas. B3. toda condición del t i p o . o c o n y u n c i ó n ) de a y 6. entonces. 195S. b) 7^ O. como definido o como no * En el British Journal for the Philosophy of Science 6. p o r tanto. fe)». ' En British Philosophy in the Mid-Century. P r i m e r o el sistema axiomático. y I V ) el c o m p l e m e n t o del elemento a. 6) = 1 p{a. S y sig. entre ellas las de u n campo boreliano de p r o b a b i l i d a d e s . Cl. Quiero decir lo siguiente : en todo sistema simétrico satisfactorio son válidas reglas como las que siguen. entonces p{a. y resultó ser m u c h o más sencillo de lo que h a b í a esperado. Mace. «si p{h) ^ O. «c».com . entonces p{a. 191. pero posteriormente me he dado cuenta de que cabía simplificar mi sistema axiomático.. que será denotado p o r «o». ya que en ellas aparecen segundos argumentos de p r o b a b i l i d a d absoluta nula. al que cabe considerar. B l .308 ha lógica de la investigación científica el calificativo de «simétrico». y luego u n a s pocas definiciones basadas en él. ab) 7^ O. En aquella época creía. el universo del discurso o sistema de elementos admisibles (los cuales se denotarán con minúsculas en cursiva. C. . por C. denotada con «a6» y llamada producto (o encuentro. e t c . pág. que algunas de ellas h a b í a n de proponerse como a x i o m a s . A. res|>ecLivainente). y al hacerlo h a resultado que estas fórmulas desusadas p u e d e n deducirse de otras que tienen u n aspecto completamente « n o r m a l » .) .» (en los sistemas habituales o aparecen tales condiciones o deberían aparecer. p{a. la p r o b a b i l i d a d de a supuesto b. «fo». A2 y Al del presente apéndice (la rotulación con que estaban presentados era. «a». I I ) u n a función n u m é r i c a binaria de estos elementos. A estos cuatro conceptos no definidos p o d e m o s a ñ a d i r u n q u i n t o . http://psikolibro. I I I ) u n a operación binaria de los elementos. El p r i m e r sistema de este tipo que he p u b l i c a d o * procede de 1955.blogspot.. que denotaremos p o r medio de «p(a. En este apéndice me propongo exponer p r i m e r o el sistema axiomático. Es u n sistema s o r p r e n d e n t e m e n t e sencillo e intuitivo. excepto u n a (el axioma C ) .. : esto es. con sus demostraciones de c o m p a t i b i l i d a d y de independencia. En mi trabajo « P h i l o s o p h y of Science : A Personal Report» ^ h e presentado p o r p r i m e r a vez el sistema simplificado r e s u l t a n t e : es el mismo sistema de seis axiomas que expongo más a fondo en el presente apéndice. bB) = 1 Si Si p{B. En nuestros postulados aparecen cuatro conceptos sin definir: I ) S.

n a t u r a l m e n t e . c) p a r a todo c de S. entonces p(a) = p{a. Postulado 3. a) = = p(d.com . A 3 . El resto (existencial) de los postulados puede darse p o r supuesto. y si p(a. y se c u m p l e n los siguientes a x i o m a s : p(a. Cada concepto no definido se introduce p o r u n postulado. El n ú m e r o de elementos de S es. b pertenece a S. b) (Reflexividad). entonces a t a m b i é n pertenece a S . Postulado PA. b) + p(«? b) = p{b. y si.Teoría formal de la probabilidad 309 d e f i n i d o : es la « p r o b a b i l i d a d absoluta de a». b) p a r a t o d o c de S. Los seis axiomas — A l . A2 Si p(a. Si a y & pertenecen a S. b).se e m p l e a n explír citamente en las operaciones de deducción de los teoremas. b) = p(c. d) (Existencia). entonces p(d. 6 ) # p(c. b) p a r a todo c? de S (Sustituibilidad). be). infinito. y si. b) es u n núm e r o real. hc)p{b. Y para e n t e n d e r éstos conviene tener presente que p(a. p e r o n u m e r a b l e . (Comiplementación) Al Hay elementos c y d en S. lo mismo que los axiomas Al y A2. entonces p{a. p o d e m o s a ñ a d i r ahora la definición de probabilidad absoluta como q u i n t o postulado — q u e l l a m a r í a m o s «postulado P A » — o bien podem o s considerar esta definición como explícita (en vez de como u n postulado). A3 p(a. Postulado 2. Vamos a h a c e r ahora algunos comentarios sobre el sistema de postulados. que denotamos con «p{a)y>. como m á x i m o . a) = p(b. c) (Monotonía) p(ab. Demostraremos más adelante que el sistema de postulados y axiomas que h e m o s dado es compatible e independiente'^. asimismo. c) < p(a. ' Otro sistema posible es el siguiente: Los postulados son iguales a los del texto. a menos que p{b. B2 y C—. B l . además. c) = p(b. b) p a r a todos los elementos de S. a) — 1 ~ p(b. Si a y 6 pertenecen a S. Si a pertenece a S. la nota anterior 1. p o r t a n t o . c) p a r a todo c de S. se c u m p l e n los axiomas s i g u i e n t e s : Bl B2 p{ab. se c u m p l e el siguiente a x i o m a : p{a. c) = p{a. c t a m b i é n pertenece a S (y. pero los A3 y B l quedan remplazados por los tres siguientes. entonces ab pertenece a S . como p u e d e demostrarse. http://psikolibro. c) (Multiplicación) Postulado 4. fe) (Definición de p r o b a b i l i d a d a b s o l u t a ) . A2. tales que C Con esto se termina el sistema «elemental» («elementalidad» refer e n t e a su ampliación p a r a campos b o r e l i a n o s ) . Si a y b pertenecen a S.blogspot. como se hacía en el trabajo en que presenté p o r vez p r i m e r a este sistema'' ' Cf. p o r m e d i o de los postulados. a ) = p(b. a d e m á s . Como hemos i n d i c a d o . Postulado 1.

c) < p{a. a) . c) = p{a. c) + p{a. B2. 6) = O = p{a. b) = 2p{a. b) + p(i. es más exigente de lo necesario: no sólo por introducir los números 1 y O (con lo cual oculta el hecho de Que no sea menester mencionarlos en los axiomas). b) 2 (4) p(b. a)< \ 1. a) ^ p{b. c) El axioma B2 no sufre modificación. . c) = p(d. dentro del propuesto en el texto—• puede remplazarse la conyunción de los axiomas A4' y B l ' por B l . c) ^ p{d. http://psikolibro. b) = p(i. mientras que para las deducciones inversas son indispensables todos los axiomas del sistema presentado en el texto.com . Puede mostrarse la proposición inversa deduciendo A3 de C+ del modo siguiente: (1) p(c. han de asumirse por separado. y el C se sustituye por Si p{a. c). excepto A2 (para estas deducciones. y análogamente. h) < p(a. fe) > O p(cib. i B" p{ab. «tZ». b).310 La lógica de la investigación científica Cabe r e m p l a z a r estos seis axiomas por u n sistema que sólo contenga c u a t r o . c) < p{a. y en presencia de los axiomas A3 o A3'. c) B2. B l ' Para la deducción de A4' y B l ' a partir de B l . 4 Cabe remplazar C + .a) = p(c. af 2. bc)p{b. c) s u p u e s t o que p{a. 2 (4) piba. véase el apéndice *V).» p(a. excepto los que llevan la l e t r a B . b) < p{a. b) = p(d. b) + p(«» b) 7^ p(c. b)=p(i. a) ^ p{b. o) = jp(o. por la fórmula algo más exigente C" p{a. La deducción de B l a partir de A4' y de B l ' . b) = p{c. B + equivale a la conyunción de B l y B 2 . A3 o A 3 ' (2) p(a. A3 o A 3 ' (3) O < p(a. c) = p{d. y es muy notable que —lo mismo que ocurre en el sistema del texto— proporciona para los elementos a. a) A4'. generalmente. C o C y B2. b) -> p(a. h.> p(b. véase el apéndice *V. entonces p(c.blogspot.. a) 3 (5) p(a. es como sigue: (1) O < p(a. o) == 1 p(a. c) 4. c) Si p(a. a) = 2p(b. y por la forma de dicho antecedente en C ) . C+ a la de A3 y C *. C o C . los teoremas del álgebra de Boole. que. b) E n este sistema. También son aplicables al sistema que aquí describo las demostraciones de independencia (véase más adelante). y viceversa. d). por ejemplo. A3' A4' Bl' C p(a. 6) = 1 Este sistema tiene un aspecto muy parecido al de algunos de los sistemas acostumbrados (excepto por la omisión de los antecedentes en todos los axiomas salvo en C . aa)p(a. b) + p(i. b) j¿ 1. a)y¿p(b. sino porque A3. Dentro del sistema de axiomas que doy aquí —y. c) = p{d. c) -> p(a. b) + p{c. b) C+. 3 Aplicamos ahora B l ' : {$) p{ab.> p(b. b) ^ p(b. c) < p(a. b) = p{c. B+ C+ S i / ) ( a . Se trata de u n sistema m u y breve que c o m p a r t e m u c h a s ventajas de otros más e x t e n s o s : el p r o d u c t o y el c o m p l e m e n t o aparecen s e p a r a d a m e n t e . de m o d o que todos los axiomas. Sin embargo. e n t o n ces p{ab. pero < inorgánicas. a) > p{(aa)a. Bl y C se siguen inmediatamente de A3'.. a) = p(b. están libres del p r o d u c t o . b) . en los postulados 3 y 4 : se t i e n e n los axiomas A l . ' C + se sigue inmediatamente de A3 y C. a) = 4p(5. A4' y C .. b)^p{h. A2 y los dos siguientes. b) .1 (3) p(a. asimismo. p e r o a costa de i n t r o d u c i r u n a cuarta v a r i a b l e . B + no es sino un modo ocorgánico» de escribir la fórmula más sencilla. 6) ^ p(a. b) C+ (2) p{a. a) = piaa. c). c) entonces p{c. bc)p{b. c) = p(ba. c) 7^ p{d.

A2 nos hace capaces de a m p l i a r la equivalencia probabilística de a y b al segundo argumento. y ) . pese a ser más d é b i l — es algo engañosa : al adoptarla quedaría oculto el hecho de que puede demostrarse la ley de conmutación p a r a el p r i m e r a r g u m e n t o con sólo los He aquí tres de las razones por que prefiero el sistema de seis axiomas al de cuatro: I) los axiomas del sistema más largo son algo menos desusados. be) = p{a. [O. del intervalo u n i d a d . [x. P o d e m o s comentar ahora Ins diversos postulados y axiomas de nuestro sistema. c) = p{ba. por tanto. o por B3 Si p{ah. y queremos poder poner de manifiesto que en la teoría elemental. (be) (cb)) — p{a. (cb) (be)). ) En el postulado 2 se necesita A l p a r a estatuir que no todas las probabilidades son iguales (digamos. P e r o como B 3 + p i d e más de lo necesario — e n r e a l i d a d . podemos i n t e r p r e t a r entonces p(a) como la longitud de dichos intervalos. Es evidente que también p o d r í a remplazársela p o r esta otra (que es más sencilla. P u e d e r e m p l a z a r s e A2 p o r la fórmula algo más exigente A2+ Sip{a.com . especialmente en la forma mencionada en la nota anterior 6. lo cual os pagar un precio demasiado caro. pero personalmente yo prefiero el de seis axiomas. iguales a O o a 1 ) . pero sólo en el supuesto de que p{a) 5^ O 7^ p ( ^ ) .Teoría formal de la probabilidad 311 y el complemento aparece u n a sola v e z . sería lím p{ab)/p{b). más intuitivos. III) la «organicidad» de B+ se logra por una rsp. incluso en los casos en que a y b tengan probabilidad absoluta nula. p a r a demostrar su independencia.-A^sí pues. (Véanse los puntos 8 a 10 del apéndice *VI. pero m u c h o más exigente) : B3+ p{a. 6 ) » p a r a todos los elementos a y b cuyas probabilidades sean iguales supuesta cualquier c o n d i c i ó n : cabe lograr lo mismo sin A2. o ) = p{x.'pie de truco mecánico. como se observa teniendo en cuenta que. La finalidad del postulado 1 es únicamente la de caracterizar los sistemas elementales: en la exposición axiomática del álgebra booleana o de la lógica de enunciados o de proposiciones se asume a m e n u d o u n postulado de esta índole. y de ahí que tenga poco valor. 6a). bastaría con p(a. http://psikolibro. c) = p{c. entonces p{c. Cabe omitir el postulado 1 (que pertenece solamente a la teoría elemental). b) = p{a. entonces p{a. c). siendo x e y n ú m e r o s r e a l e s . con ser más largo ^. y. supuesto que existiera este l í m i t e — . La función que desempeña A2 es la de p e r m i t i r n o s demostrar ap{x. ab) = p{c.blogspot. y p{a. que señalan otro e j e m p l o . a) = p{b. b) como igual a p{ab)/p{b) supuesto que p{b) ^ O. II) para leduciE el número de axiomas se introduce una variable suplementaria. S es u n álgebra booleana ( n u m e r a b l e ) . p a r a t o d o c de S. 1 ) . c). podemos construir u n sistema S que no sea numerable —se satisfacen todos los demás postulados si interpretamos S como el conjunto de todas las sumas finitas de subintervalos semiabiertos. e igual a 1 supuesto que í) = O: en otro caso. cb). b).

puede remplazar a A2. o intersección) de cualesquiera elementos o y fe de S : caracteriza de un modo exhaustivo las propiedades de dicho producto (tales como indempotencia.blogspot. Aparte de exigir tal vez más de lo que podría parecer conveniente. Bl y B2) introducimos el símbolo «(a)» dos veces —^una vez al comienzo y otra antes de «(Efe)»— y reemplazamos la primera flecha (condicional) por una doble flecha (bieondicional). a saber. e) < <p{y.312 La lógica de la investigación científica demás axiomas. En mi opinión. Por ejemplo. frente a B l . Es preferible tanto a A4' como a B F (cf. o) = 1 para todo elemento a de S. c) y p(a. esté sistema de tres axiomas tiene todas las ventajas del anteriormente mencionado con cuatro (con A l . cb) "^ p(a. sino el producto o convuneión ab. de los que el primero es evidente intuitivamente y el segundo ha sido discutido en el apéndice *III. de todos nuestros axiomas.d)<p{b. conmutación y asociación) por medio de dos axiomas sencillos. el Bl es el más evidente desde un punto de vista intuitivo. d)y> (o sólo la segunda aparición). a) — (E6) (c) (d) (Ee) (E/) (Eg) {p{x. BD p{xy. si en el axioma siguiente BD (que. A3 se necesita para demostrar que p{a. entre ellas algunas en las que el producto aparece sólo una vez: son muy complicadas. entonces p(a. be). para todo o de S.d))&{p{a. d)p{b. que reunidos le pueden reemplazar: pues cabe tomar equivocadamente a A4' por una convención. y B l ' no caracteriza —como hace B l — un aspecto métrico intuitivo de la probabilidad. ya que evita emplear el producto de a y b (cosa que también hace A2. a) & p{a. puede combinarse el axioma B2 con Bl y con A2+. pero puede omitírsele si se refuerza C: es claro. g) > pie. El postulado 3 pide la existencia de un producto (o encuentro. e)->p{c. como B. A2. c) > p(h. teniendo en cuenta C+. a))). o. a) = p{z. que A3 es superfluo si remplazamos en C las dos apariciones de «p(fe.com . pero tienen la ventaja de que se las puede dar una forma análoga a la de una definición. g) < p{y. A l . C+ Y el axioma B que enunciamos a continuación y que combina B3+ y B + : B Si p{ah. la nota anterior 6). b)p(y. d) = p{a. A2+ es preferible a las otras fórmulas que hemos mencionado ahora. Como ya se ha señalado. a)=p{x. a) > p{z. a) = = p{x. y)) & (p{x. y caracteriza dicho complemento por (una forma condicional http://psikolibro. c) & {p{a. obtenemos una de las formas definicionales mentadas (téngase en cuenta que empleo aquí las abreviaciones explicadas al comienzo del apéndice *V). fe)» por <íp{d.f}-^p{x. B+ y C + ) . a) < p{z. d).f)=p{y. c) > p{a. Sin embargo. Hay otras combinaciones posibles. e) > p{c. c) < p{y. c) supuesto que p{a. podemos sacar partido de las circunstancias que acabamos de indicar para reducir al niímero de axiomas a tres. Como hace ver la fórmula B anterior. con ser mucho más débil). d)p{b. g) —*p{c. c) 7^ p{a. El postulado 4 pide la existencia de un complemento. b) = = Pix.

respectivamente. Oj-: esto es. Se admite que el producto — o e n c u e n t r o — y el complemento son. el sistema formado p o r A. b) tal que se demuestre que se satisfacen todos los axiomas. c ) = 1 = = p(a. BD y CD es u n poco preferible al de A l .a) i=jp(j.b) -^p{c. Este postulado — o el axioma C— tiene el carácter de u n a definición de p{a b) a p a r t i r de p{a. presupone los dos postulados 3 y 4 (deduciremos esta fórmula más adelante. Debido a lo poco exigentes que son los axiomas. Se necesita la condición que precede a esta fórmula p o r q u e en caso de que c sea. c) = 1». supuesto que h a y a u n c t a l q u e p(c. a ) . llamándola fórmula 7 5 ) . las demostraciones son m u y fáciles. 1 y 0. B y C+. las cuales no sólo satisfacen nuestro sistema axiomático. CD. supuesto que no exista tal c. aa (el «elemento vacío»). P o r fin. sin e m b a r g o . b ) = 1 . o). a saber: «p(a.com . exactamente lo mismo que ocurría con esta ú l t i m a .a) —* {b)[c){p{x. aa) la cual. por ello. utiliza la complementación y el prodvicto. como p u e d e verse fácilm e n t e si lo escribimos del modo s i g u i e n t e : (I) (II) p ( o . el postulado P A p u e d e sustituirse p o r la sencilla definición (•) p{a) = p{a. no obstante la complejidad de BD. digamos.h)) A m i juicio. http://psikolibro. a). c ) + p{a. CD p{x. b) y p{a.a) ?^p{b. en el apéndice *V. La fórmula que vamos a dar ahora. T a m b i é n es posible demostrar que nuestro sistema axiomático es independiente. P u e d e demostrarse que nuestro sistema es compatible: podemos construir sistemas S de elementos (con u n n ú m e r o infinito de elementos distintos. c ) : de modo que en este caso límite la fórmula aparentemente «evidente» falla. obtenemos p(a. b) 7^ p ( a . y.a)=p{b.a) + p{y. a) p{a. y en todos los demás casos hacemos p{a. b) = p(a. definimos p(0. a) — p ( a . es análoga a BD y p u e d e transformarse en u n bicondicional.blogspot. entonces q u e d a n satisfechos todos los axiomas. pues si S es finito la demostración es t r i v i a l ) y u n a función p{a. Llegamos a u n a demostración trivial de la c o m p a t i b i l i d a d de u n S finito asumiendo que S = -jl. Daremos dos interpretaciones finitas más de S antes de entrar en a n a que sea infinita n u m e r a b l e . b) = p{a.Teoría formal de la probabilidad 313 debilitada d e ) algo que parece ser u n a fórmula evidente si se tiene en cuenta que 1 = p(a. 1 ) = O. iguales al producto y el complemento (con respecto a l ) a r i t m é t i c o s . b). que S consta de dos elementos. sino -—por e j e m p l o — la siguiente aserción existencial.

Definimos t a m b i é n : d ~ 3 — a . Cabe identificar intuitivamente el elemento 1 con una ley universal (de p r o b a b i l i d a d absoluta n u l a ) . Se define ab como el más pequeño de los dos n ú m e r o s a y h. a) ~ O j ^ p{a. 3 ) = 1. tal que p{a) = p{a. p ( a ) = p{a. b) 0 1 2 3 0 1 1 1 1 0 1 0 1 2 0 0 1 1 3 0 0 1 1 '. b) = p{ab)/p(b). 1) = O. Se p u e d e n representar los ejemplos que acabamos de describir mediante las dos «matrices» siguientes (método que. 3 ) = O. tales que p(a. siempre que a = 2 ó 3 . n puede considerarse que es el n ú m e r o de las zonas o clases m u t u a m e n t e excluyentes m í n i m a s en que está dividido cierto universo del discurso . según creo.2 = = 2. en algunos de mis propios sistemas). p(a. como tampoco puede ocurrir tal cosa en ninguno de los sistemas probabilitarios que conozco (excepto. be) = O Otra aserción análoga sería : ( E ' ) Hay u n elemento a de S. p e r o teniendo cuidado de que la suma de todas éstas sea igual a 1 .314 (E) ha lógica de la investigación científica Hay elementos a. Con objeto de satisfacer ( E ) hemos de t o m a r a = 2.1 = 0. 2.1. fo = 3 y c = l . d) = p{a. 6 y c de S. p{a. a) =-. p(a. El segundo ejemplo es u n a generalización del p r i m e r o . O < r < 1. con la que se h a c e p a t e n t e que p u e d e ampliarse la aplicación de la idea q u e subyace a éste. 1) = 1 ) . y el 2 con su negación existencial. a menos que sea a = 1 o a = 3 (y.blogspot. con la excepción siguiente: 1. 3 [-. El primer ejemplo q u e satisface nuestro sistema y ( E ) consta de cuatro e l e m e n t o s : S = -jO. hacemos corresponder también a una cualquiera http://psikolibro. p o d e m o s perfectamente h a c e r corresponder a cada una de estas clases u n a fracción positiva. fue introducido p o r H u n t i n g t o n en 1 9 0 4 ) : ab 0 1 2 3 0 0 0 0 0 1 0 1 0 1 2 0 0 2 2 3 0 1 2 3 o 3 2 1 0 p{a. que será su probabilidad absoluta. p(a. en este caso. Nuestro p r i m e r ejemplo no satisface la aserción ( E ) . En los demás casos. 0 ) = 1 . y p{a) = p{a. hasta abarcar u n n ú m e r o de elementos superior a u n núm e r o cualquiera dado •—con tal de que dichos elementos formen u n álgebra booleana (lo cual quiere decir que su n ú m e r o h a de ser igual a 2")—. ¿) = 1 y p[a. 1. n a t u r a l m e n t e . siempre que sea a = O ó 1.com .

. excepto A l . y a uno de los complementos booleanos el complemento aritmético con respecto a 1. mientras que en todos los casos restantes ponemos p{a. Sea S la clase de las fracciones racionales en representación diádica. pero satisface la definición (. ^n) = (AB)„/B„. por fin. http://psikolibro. a = a^. y.. una función auxiliar. Obsérvese que podemos asignar a una o varias de las zonas o clases mutuamente excluyentes y mínimas •—pero no nulas— la probabilidad cero: si 6 es una de estas clases —o zonas—. definimos. (Véanse los puntos 8 a 10 del apéndice *VI. . Este límite existe para todos los elementos a y 6 de S. de modo que si a es un elemento de S..com .f. Oj. y es sumamente fácil hacer patente que satisface todos nuestros axiomas. La demostración de independencia de A2 que doy aquí.) Con lo cual hemos terminado con la compatibilidad de nuestros sistemas axiomáticos. ideada para satisfacer ratas condiciones. con lo que a. Podemos definir ahora.blogspot. b) introducimos una expresión auxiliar. además. Interpretamos ab como la sucesión ab = a^b^^. Para definir p{a. 6) = O en caso de que sea afe = O. 1—Og. podemos elegir la siguiente interpretación (que tiene interés por estar relacionada con la interpretación frecuencial). Para mostrar la independencia de A2 suponemos ^° que S consta de tres elementos: S = -jO.. es claro que el problema de demostrar su independencia equivale al de construir un ejemplo (una matriz) que sea no conmutativo y de combinarlo con una regla numérica acerca de los valores de p que asegure que sólo el segundo argumento viola la ley de conmutación. y p(a. Para mostrar que nuestro sistema es compatible incluso en el supuesto de que S sea infinito numerable. p{a. hacemos p{a. siempre que B„ ^ 0. fue encontrada simultáneamente por el doctor J. No ofrece dificultad poner de ma" Teniendo en cuenta lo que se ha dicho antes acerca de A2. 0) = 1 . a = 1—a^. en que se da otro ejemplo. = 1—a. hacemos p{a.. fe) = 1 en los demás casos. 6„) = 1 siempre que B„ = O ?(«».. como esta otra. b) = límg(a„. = Ojé.) do la página 313). A„. 2\. Para hacer ver la independencia de Al podemos hacer p{a..Teoría formal de probabilidad 315 (le las sumas booleanas la suma aritmética de las probabilidades correspondientes. Agassi y por mí mismo (este ejemplo snliífaec el postulado PA solamente si en dicho postulado le oolooa una raya encima do cada letra b. definida del modo siguiente : A „ = S ttj n de suerte que tenemos (AB)„ = I a. tijfejí •••» de modo que (ab). 1. b) — = p(ab)/p(b). además.... q : g(o„. sea ó O ó 1. en la que o. b„). . podamos escribir en forma de sucesión. 6) = 1 para todo o y todo fe de S: entonces se satisfacen todos los axiomas. y a.

l y c = 0.blogspot. al m e n o r de los dos componentes a y b. b) —1 —1 0 +1 0 0 0 —1 0 +1 0 0 0 +1 0 —1 +1 0 —1 +1 0 •+1 Este mismo e j e m p l o demiiestra la i n d e p e n d e n c i a de A 4 ' (cf. + I j . = — a y p(a. t o m a m o s S = • O. b) = 1 Vamos a p o n e r en claro que A3 es i n d e p e n d i e n t e : como en la prim e r a demostración de c o m p a t i b i l i d a d . Entonces se satisfacen todos los axiomas. Un segundo e j e m p l o . como s i g u e : 1. Ahora p u e d e hacerse ver con facilidad que p ( l . b) •—esto es. cabe definirlo. Definimos p ( l . y. p{a. en los demás casos a = 0 . í > 5 ^ . pues. b) = 1. O. además. con el que se hace ver que B l es independiente (y también que B l ' lo e s ) . así como o. se basa en la siguiente matriz no conmutativa.com . que ab es el p r o d u c t o aritmético de a y ?>.t .(l — | 6 | ) . 1 ) = 1. b) = O : A3 falla p o r q u e p ( l . b) = a. la nota 6 anterior). ah es igual a min{a. y los { productos y complementos lógicos iguales a los aritméticos. en todos los demás casos (incluyendo el de 2 . y. Podemos hacer intuitiva esta interpretación escribiendo la matriz no conmutativa del modo s i g u i e n t e : ab 0 0 1 2 0 0 0 1 0 1 1 2 0 2 2 a 1 0 0 p ( 0 .2 = 2. 1 ) . a d m i t i m o s .. Las matrices p u e d e n escribirse a s í : ab —1 0 —1 0 0 0 0 +1 —1 0 +1 a p{a.316 La lógica de la investigación científica nifiesto que el producto ah h a de ser no c o n m u t a t i v o . P a r a p a t e n t i z a r la independencia de B l . 2 ) = O : de suerte que no se satisface A2. 1 ¡-. 0 ) (mientras que se satisfacen los demás axiomas). asimismo. p(0. en todos los d e m á s casos. Definimos t a m b i é n : a = 1 si y sólo si a = O. i») = p(2. salvo B l . http://psikolibro. 1 ) = 1 y p(0. 2 ) — O. en todos los demás casos. m i e n t r a s que p ( 0 . 1 ) 7^ p ( 0 . 2) = 0. y. p o d e m o s a d o p t a r S = = -{ — 1 . y. que no se c u m p l e p a r a a = — 1. p(a. b ) p a r a todo b. pero sí los demás axiomas. mas en todos los casos restantes p{a.

1 ) 5^ 7^ p{l. ya que 2 = p ( l . el complemento booleano (negación) de :«. y definimos: p(0. es decir. h a b r í a que interpretar «x < y» como «x e n t r a ñ a y » ) . En su p a r t e no operativa. Si hacemos ahora p(0. 1) = O. etc. y en los casos restantes p{a. y en los casos restantes p{a. P a r a hacer ver la independencia de esta condición — a la que podemos referirnos sucintamente llamándola «postulado 2 » — consideramos. P a r a demostrar la independencia de B2 tomamos el mismo S que utilizamos con respecto a A 3 . pero suponemos que d = a. p{a. «x + y». estipulamos que «XB denote. 2) = 0. y determinamos que ««y». si x es u n n ú m e r o . lo mismo que «—xy>. (Podemos tener otro ejemplo que haga visible la independencia de B2 si consideramos que este último axioma se necesita p a r a demostrar í(p{ba. 1) — 4. sean nombres de enunciados v a r i a b l e s ) . a la vez que se cumplen los demás axiomas. c ) » . pero los demás axiomas sí. «x = y». y p u e d e asimismo utilizarse el ejemplo p a r a A2. b) = 1. b) sea u n número r e a l . 6) = 1 0 0 B l deja de cumplirse p a r a a — O.X < y» tengan su sentido aritmético acostumbrado cuando « e y sean números. en el que «a». b) = 2. l . Con este fin.p(a. 1 ) 5^ p ( l . en p r i m e r lugar. b = l y c = 2.1 da 1 a O . «XT^y» y «. De este modo se terminan las demostraciones de la independencia de los axiomas operativos.com . l ) p ( l . l . una interpretación booleana no numérica de S. en todos los demás casos. tomamos de nuevo el último S a d o p t a d o . el dual de B l . u n e n u n c i a d o ) . En cuanto a la parte no operativa de los postulados. sin más que pasar el valor de 1. el postulado 2 exige que siempre que a y b pertenezcan a S. hemos dado ya una demostración de la independencia del postulado 1 (al comentarlo). entonces falla C. es u n elemento booleano (digamos.0 de O a 1. b~0yc~2. esto nos sugiere que es posible a d o p t a r el segundo ejemplo de B l . y si a.) F i n a l m e n t e . «fo».Teoría formal de la probabilidad 317 ah 0 1 2 0 0 0 0 1 1 1 1 2 0 1 2 a 2 PÍO. interpretamos S como u n álgebra booleana no numérica y —como máx i m o — n u m e r a b l e (tal como u n conjunto de enunciados. con objeto de poner de manifiesto que C es independiente. y el de 0. c) < p(a. ejemplo correspondiente a A l . (Véase también la nota *2 de la página 299. P a r a demostrar la ind(!pcn(l('ncia del postulado 2 hasta a ñ a d i r m e r a m e n t e u n requisito m á s : interpretamos v.blogspot. 1 ) . y su sentido booleano perfectamente conocido siempre que x e y sean elementos booleanos (si son enunciados. 1 ) = O. entonces B2 no se cumple para a=l.. p(a. ya que p{Q. b)» como nuevo n o m b r e del elemento boolea- http://psikolibro. B2 no se cumple.

b) en el sentido de nuestra p r i m e r a demostración de compatibilidad. 2. h) = \ siempre que p{b) = O siempre que p{b) ^ 0. 2 y 3. P a r a hacer p a t e n t e la independencia de la parte existencial del postulado 3 adoptamos ahora u n S que esté confinado a los elementos 1 y 2 de S'. para llegar a una interpretación en la que falla dicho postulado. mientras que A l . Entonces se viene abajo el postulado 2. sin más que reducir S a los elementos O y 1 de S' (podríamos elegir.com . Introducimos p r i m e r a mente u n sistema auxiliar. Podemos demostrar de un modo semejante la independencia del postulado 4. y no alteramos en n a d a lo d e m á s : es evidente que no se cumple el postulado 3. y eso en el supuesto de que sean satisfactorios p o r lo demás. p{a. A3 y todos los demás axiomas y postulados se convierten en teoremas m u y conocidos del álgebra booleana " . S' — -j O.318 La lógica de la investigación científica no o + h. o cualquier combinación formada con tres elementos de los cuatro de S'. A2. 1/2. y hacer p{a) = = constante (por ejemplo. http://psikolibro. p r o d u c t o . hemos demostrado que cada u n a de las aserciones que hemos hecho en nuestro sistema axiomático es independiente. asimismo. Las demostraciones de la independencia de las partes existenciaÍes de los postulados 3 y 4 son casi triviales.blogspot. y definimos el. O. salvo el 2.2 y 3 ) . Así pues. 1. 1 ó 2 ) . (No h a llegado a m i conocimiento que se hayan p u b l i c a d o antes demostraciones de independencia p a r a sistemas axiomáticos de la p r o b a b i l i d a d : supongo que la razón es que los sistemas conocidos no son independientes. que satisfacen todos los postulados. exceptuada la consistente en 1. h) == p{ab)lp{b) Este sistema S' satisface todos nuestros axiomas y postulados.) '" Una leve variante do esta interpretación transforma todos los axiomas en tautologías del cálculo proposicional. el complemento y la probabilidad absoluta p o r medio de la m a t r i z : ah 0 1 2 3 0 0 0 0 0 1 0 1 0 I 2 0 0 2 2 3 0 1 2 3 a LP(«) 3 2 1 0 0 1/2 1/2 1 Se define la p r o b a b i l i d a d relativa por p{a. 3 [-. La demostración de la independencia del postulado P A es todavía más t r i v i a l : sólo necesitamos i n t e r p r e t a r S y p{a. ya que el producto de los elementos 1 y 2 no pertenece a S.

(0) = 1. solamente en el caso de que. Cabe expresar el hecho de que nuestro sistema permanezca independiente incluso si postulamos el álgebra booleana y ( * ) .Teoría formal de la probabilidad 319 La r e d u n d a n c i a de los sistemas usuales se debe al hecho de que todos ellos postulan. pero en el que sea p{a. o bien p ( l ) = p(2) = l. excepto B l ' . desde l u e g o ) . en todos los demás casos. o podemos también a d o p t a r el ejemplo de la página anterior. p ( a . se haría superfluo A2.2. c) p a r a todo c perteneciente a S. A ello hay que responder que ninguno se convertiría en superfluo. si sustituimos nuestro axioma B l por A 4 ' y B l ' —véase la nota 6 a n t e r i o r — deja de poseer esta característica). «a = b». 1 ) > ^ ( l . con la excepción de B l y C. P u e d e verse que nuestros axiomas continuarían sin ser superfinos advirtiendo que es posible demostrar su independencia (excepto la de A2. diciendo que es «autónomamente independiente» (como es n a t u r a l . 1 ) = 1P a r a demostrar la independencia de C tomamos el mismo ejemplo. implícita o explícitamente. postulásemos que en el segundo argumento de la función p p u d i e r a n substituirse m u t u a m e n t e dos elementos cualesquiera p a r a los que cupiese demostrar la equivalencia booleana. que ambos obedecieran a todas las leyes del álgeb r a booleana y que (*) fuese válida. p a r a los que he presentado ejemplos más sencillos. y doy a continuación u n álgebra booleana que manifiesta la independencia de B l — y de A4''—: este ejemplo es esencialmente el mismo que el último presentado : ah —1 0 1 2 —1 —1 0 —1 0 0 1 2 a 0 —1 0 0 0 0 0 0 1 2 2 2 2 1 0 —1 p{a) = a. además. h) = p{ab)lp{b) == ah¡b B l queda violado. p o r la fórmula (*) a = í> si y sólo si p{a. b ) = O siempre que ab = Q v^ b (y sea p(a. pa. p e r o — c o m o demostraremos al final del apéndice * V — todas estas reglas son deductibles de nuestro sistema si definimos la equivalencia booleana. en el que se tenga p ( l ) = jp(2) = O. 6 ) = 1 en los demás casos) . P u e d e preguntarse si resultaría superfino alguno de nuestros axiomas si postulásemos que ab fuera un producto booleano y a u n comp l e m e n t o booleano. cuya finalidad es precisamente la misma que la de sem e j a n t e postulado s u p l e m e n t a r i o . ya que 2 = p(1. Me parece que la independencia auto- http://psikolibro. c ) = p{b. la validez de algunas o de todas las reglas del álgebra booleana p a r a los elementos de S .com .blogspot. p o r medio de ejemplos que satisfagan al álgebra booleana : así he hecho p a r a todos ellos.

. probabilísticas— de nuestra teoría. de una sucesión infinita. x) para todos los elementos :«. Cj. o fe es u n subelemento de o — c o n símbolos. Ahora voy a definir lo que quiero decir con el elemento p r o d u c t o . quiero definir u n «sistema admisible» S y un (¡. . 3 3 1 ) : a es un superelemento de fe. Ca. o sea.blogspot.320 La lógica de la investigación científica noma es una p r o p i e d a d interesante (y deseable) de los sistemas axiomáticos p a r a el cálculo de probabilidades ^°. . « ) > p(fe. I I ) p{a. O.. O. O. serán sucesiones infinitas de elementos de S en el sentido a que ahora nos referimos. a > fe— si y sólo si p{a. Ordenemos algunos de los elementos de S — o quizá t o d o s — en una sucesión infinita A = a^. x) p a r a todo elemento X de S. o.. a„. . es el de una sucesión infinita A tal que todos sus miembros (o casi t o d o s ) sean elementos diferentes de S . . en vez de correspondiente a la teoría de conjuntos). a base de las nociones «autónomas» —esto es... sin embargo.. Como conclusión. D3. como el más amplio de todos los elementos de S que sean subelementos de todo elemento a„ perteneciente a la sucesión A. pues me parece que es reveladora. y ) p a r a todos los elementos a„ y para todo elemento y de S. . que el sistema sea «completaruente métricoy). x) p a r a todos los elementos a„ de A y p a r a todo elemento a de S. 1. en la que a„ > <i„+i para toda pareja de miembros consecutivos de ella. como B = O. de S y para todo elemento fe de S que satisfaga la condición p(o„. O.. El segundo sentido de S lo h e expresado con u n t é r m i n o de Kolmogorov. sean elementos de S. o que b es u n subelemento de a (y lógicamente más fuerte o igual que a ) ..campo boreliano de probabilidades^ S. « ) > p(fe. La definición es como sigue (véase también el apéndice *V. en s í m b o l o s : a ^= TT a„ si y sólo si a satisface las dos condiciones siguientes: I ) p(a„. m e j o r dicho. al cual doy. no creciente). A = Oj.. 1. " En el apéudicc *V estudiamos lo que ocurre cuando se pide algo mucho más enérgico que la independencia autónoma: a saber. p o r tanto.. Defino p r i m e r a m e n t e en términos probabilísticos qué es lo que quiero m e n t a r cuando digo que a es u n superelemento de h (y más amplio. Por ejemplo. tanto A = O. de la sucesión infinita A = Ci. a^.com . « ) > p{a. si S consta sólo de los dos elementos O y 1. que. n a t u r a l m e n t e .. tal que todos sus m i e m b r o s . o bien igual a 6 ) . Podemos definir ya el elemento producto (booleano. Oj. Un caso que tiene especial interés es el de u n a sucesión infinita decreciente (o. pág. http://psikolibro. u n significado algo más amplio que el suyo : estudiaré con cierto detalle la diferencia existente entre el modo de tratar el asunto de Kolmogorov y el mío. u n a sucesión A = Oj.... en la que se permita a todo elemento de S aparecer más de u n a vez. a. pero el caso más i m p o r t a n t e . y) > > p(fe. .... contendrá u n n ú m e r o infinito de elementos..

además.blogspot. a u n q u e todo 6„ satisface la condición I ) p a r a el elemento producto de A. a. aun cuando ninguno será el producto de teoría de conjuntos de A. en donde 6» = (O. 62 ~ (O//16 ] ' ^^'^••< ^^ mayor de ellos será el elemento producto de A. . P e r o contiene.. que contenga.. Sj no contiene ni el producto de teoría de conjuntos de A ni u n elemento producto en el sentido (booleano) que empleamos nosotros. Nuestro ejemplo principal. cada S h a b r í a de contener — d e l mismo modo que Si—• u n elemento producto (en el sentido de nuestra defin i c i ó n ) de cualquier A de S : pues. tal como lo hemos definido: pues el intervalo vacío satisface de u n m o d o trivial la condición I ) . contendrán un elemento p r o d u c t o de A en nuestro sentido. Es.. debido a la presencia de un elemento vacío en todo S. j / 2 ] ^^ ^^ producto de teoría de conjuntos de la sucesión A.com . y el producto — o enc u e n t r o — ( i n t e r n o ) de teoría de conjuntos (también de A ) . al cual me referiré como «el ejemplo del semi-intervalo omitido». digamos. P e r o p u e d e verse que no ocurre así p o r medio de u n ejemplo. de A. en el sentido (booleano) de nuestra definición. es el siguiente : S I es u n sistema de ciertos subintervalos semiabiertos del intervalo universal u = (O. 5/2]' ^^ tampoco ningún subinlervalo no vacío de s.Teoría formal de la probabilidad 321 Con objeto de poner de manifiesto la diferencia existente entre nuestro elemento producto (booleano). Así pues. que satisfaga la condición I ) p a r a el elemento producto de A. P o d r í a pensarse por u n m o m e n t o que. si bien no en el de teoría de conjuntos — a menos. y. a) la sucesión decreciente A tal que a„ = (O. que añadamos a Sj el semi-intervalo omitido.. 1 ] ... sean conjuntos. Puesto que el semi-intervalo omitido. también satisface I I ) . ciertamente. asimismo. en cambio. los dé la sucesión B = b^. es evidente que S^ no contiene semejante p r o d u c t o . y. s = (O. aún m á s : los productos de teoría de conjuntos de dos elementos cualesquiera. y el complemento de teoría de conjuntos de cualquier elem e n t o ) : se observa fácilmente que. s. 21 http://psikolibro. obvio que si añadimos a S. ^4 + 2 " ] . }/2]. b) los productos de teoría de conjuntos de dos cualesquiera de sus elementos y los complementos de teoría de conjuntos de cualesquiera elementos suyos. Sj. Así pues. b^. . ninguno de ellos cumple la I I ) . en caso de que no contenga u n elemento más amplio que satisfaga I ) . de suerte que xy sea su producto de teoría de conjuntos. ( 2 " — l ) / 2 " + ^] (y. ^/g]. el elemento vacío p o d r í a cumplir siempre ese papel. y p o r ser el intervalo más amplio que la satisface. de suerte que — e n r e a l i d a d — no existe en S2 un elemento más amplio que cualquier otro. P e r o tanto S^ como todos los sistemas que se obtienen añadiendo a Sj u n n ú m e r o finito de intervalos nuevos (más los productos y c o m p l e m e n t o s ) . además de los elementos de S^. Sj no contiene el «semi-intervalo» s = (O. y contiene precisamente. s = (O. el «elemento producto» (booleano) de A. uno cualquiera de los intervalos b^ = (O.. vamos a limitar ahora nuestra discusión a ejemplos S que satisfagan nuestros postulados 2 a 5 y cuyos elementos x.

«decrece con respecto a b » ) . y aunque había señalado en varias ocasiones algunas de la» ventajas matemáticas de un sistema relativizado. en lo que se refiere a l ) •—dada en la forma indicada en la nota 13 a pie de p á g i n a — . P u e d e ponerse ahora de manifiesto que siempre que S sea un campo boreliano de probabilidades en el sentido de Kolmogorov. son i n d e p e n d i e n t e s — para sistemas infinitos. que A = a^. Valiéndose del ejemplo. RÉNTI «On a New Axiomatic Theory of Probabilily». p{x). Podría haber añadido. Hungariae 6. ab) y¿ O. nuestras definiciones tienen interés solamente en lo que se refiere a sistemas S que contengan un número infinito de elementos diferentes: estos sistemas infinitos p u e d e n satisfacer o no una condición definitoria. Scient. o a m b a s . Todo lo que hay que hacer es definir la p r o b a b i l i d a d . en este caso.-nple — a d e m á s de nuestro conjunto de postulados— la siguiente oondirión definitoria: Sea f)A = a^h.. Sj. b) = p{a. también lo será en el sentido que aquí hemos definido. p o r tanto.blogspot... nolo mo he percatado de hasta que punto podría ser fértil dicha relativización gracias al trabajo de Rényi. o la otra. De estas dos definiciones. las condiciones mencionadas no son r e d u n d a n t e s — o sea. .. I ) Se dice que u n sistema S que satisface los postulados 2 a 4 es u n sistema admisible. dicho de otro m o d o . http://psikolibro. a^. «y si p(o5. Quiero señalar aquí que me ha alentado mucho la lectura del interesantísimo trabajo de A. . o. págs... si y sólo si S cu. a^b.com . 1955. u n a sucesión decreciente cualquiera de elementos de S (decimos. 286-335: aun cunndo hace varios años que me había dado cuenta de que era menester relativizar el sistema de Kolmogorov.entos de S. I I ) Se dice r-ie u n sistema admisible S es u n campo boreliano de probabilidades si y sólo si en S se encuentra u n elemento producto de cualquier sucesión decreciente (absoluta o r e l a t i v a m e n t e ) de elementos de S. del semi-intervalo omitido — q u e hemos dado más a r r i b a — puede demostrarse esta no r e d u n d a n c i a con la m á x i m a facilidad.322 La lógica de la investif^ación científica Es posible definir ahora como sigue un «sistema admisilile S» y u n «campo boreliano de probabilidades S». Las definiciones de sistem^a admisible y de campo boreliano de probabilidades están estructuradas de tal modo que todos los sistemas S que satisfacen nuestros postulados y que contienen no más de u n número finito de elementos diferentes son sistemas admisibles y campos b o r e l i a n o s . mi formulación se hubiese acercado aún más a la de Kolmogorov. y. entonces. si el elemento producto ah de esta sucesión pertenece a S ^^. b). haciéndola igual a l{x). en Acta Mathematica Acad. lím p{a„. de modo que ab sea vacío»: con ello. mientras que la I I ) desempeña en nuestro sistema u n p a p e l análogo a la definición kolmogoroviana de campos borelianos de p r o b a b i l i d a d . pero no es necesaria esta condición. es decir. la I ) corresponde exactamente al llamado «axioma de continuidad» de Kolmogorov. y la probabilidad será una función de medida computablemente aditiva de los conjuntos que constituyen los elem.

Teoría formal de la probabilidad 323 a la longitud del intervalo x: entonces queda transgredida nuestra prim e r a definición I ) ..3/2]' 6*té en S o no. Si bien el p r i m e r o de estos ejemplos asienta la independencia — o ..) es la longitud del intervalo c„. la no superfluencia— de nuestra p r i m e r a definición (al t r a n s g r e d i r l a ) .. ya que — p o r e j e m p l o — asigna la probabilidad uno a cada u n o de los dos intervalos (O. .) = % ^ " ^ cuando p(c) = 0. y el hecho de que viole el axioma de Kolmogorov (con lo cual establece su i n d e p e n d e n c i a ) está estrechamente relacionado con aquel carácter anti-intuitivo : pues lo viola p o r ser lím p(c. definida p o r medio de c„ = (O. la p r o b a b i l i d a d cero al intervalo (147 1 ] . la de nuestra p r o p i a definición valiéndonos del ejemplo Sj. de modo que para la teoría de conjuntos a = s es verd a d e r a (pertenezca o n o a a S ) .com . la compatibilidad de este ejemplo dista m u c h o de ser evidente. aun cuando satisface (de u n modo vacío) la p r i m e r a . la nota 1 3 ) . la compatibilidad del p r i m e r sistema demuestra la del ú l t i m o .. ya que lím p{a„) — j / ^ . 2 ' " ] . a) 7^ O : cf. a^. mientras que el elemento p r o d u c t o de A (en S ) es p(a) ~ 0. a u n q u e Kolmogorov pretende que su «axioma de continuidad» es i n d e p e n d i e n t e . pero que esté basado en u n a sucesión C = Cj. No cabe duda de que cualquier ejemplo que demuestre la independencia del axioma de Kolmogorov ha de ser igualmente anti-intui- http://psikolibro. que tiene a„ = (O. ^4 '^ 2 " ] . al cual es evidente que satisface : pues el semi-intervalo omitido. es el único producto de teoría de conjimtos de A. Debido al carácter mencionado. E n este orden de cosas conviene mencionar que. de modo que surge la necesidad de demostrarla si se quiere asentar la validez de la p r u e b a de la independencia del axiom a de Kolmogorov. P o d e m o s m o s t r a r ahora la independencia del axioma de Kolmogorov definiendo las probabilidades de los elementos de la sucesión C del modo que s i g u e : p(c„) = l{c„) + 1/2 = p{a„) en donde l(c„. Y el ejemplo Sj viola la definición I I ) . en su libro no logra p r e s e n t a r ninguna demostración de tal cosa. con m a y o r precisión.. y a u n a con a = s tenemos lím p{a„) = ~ p(a). en lugar de estarlo en la sucesión A = a^. s = (0.. Cj. Mas no ofrece dificultad demostrar tal c o m p a t a b i l i d a d si tenemos en cuenta nuestra demostración anterior de independencia —esto es. en la forma que le hemos dado no hace lo mismo con la independencia del «axioma de continuidad» de Kolmogorov.blogspot. se satisface el axioma de Kolmogorov (incluso si o m i t i m o s la condición p{a. P e r o cabe reestructurar nuestra p r u e b a de independencia de suerte que se haga aplicable al axioma de Kolmogorov y a su planteamiento dentro de la teoría de c o n j u n t o s : lo cual p u e d e hacerse eligiendo — e n vez de nuestro S j — u n sistema S3 de intervalos exactamente como el Sj. Así pues. y como al hacerse corresponder las dos sucesiones A y C podemos establecer una correspondencia biunívoca entre los elementos de S^ y S j . . i ^ ] Y (^1 1 ] ' 7 ' P ° ^ tanto. P u e s las probabilidades p(a„) y p(c„) de los dos ejemplos S^ y S3 coinciden. Esta definición es notablemente anti-intuitiva.

Y el papel de II) es el de excluir sistemas tales como el Sj. I ) sirve para excluir sistemas tales conio el S. pero no en el sentido de Kolmogorov. 3^] y que contenga. ya que no contiene el producto de teoría de conjuntos de A: luego nuestra definición permite una interpretación por un sistema de conjuntos que no sea un sistema boreliano. l ] y i t — (g + g ) = MM (en vez del punto Y'^). definimos ahora g ~ u — g = (}/2.independencia de I ) y I I ) arrojan alguna luz. y en el que el producto y el complemento no sean exactamente el producto y el complemento de teoría de conjuntos. con p(g) = |/2 ! ^Ig» arbitrariamente. no ocurre a la inversa.Se ve fácilmente que S^ es un campo boreliano en nuestro sentido. S^. con g como elemento producto de A . Pues podemos construir un sistema. el intervalo abierto g ~ {a. nuestra definición es más amplia que la de Kolmogorov. Así pues. http://psikolibro.324 La lógica de la investigación científica tivo. en el que también esté omitido « = (a. en lo esencial. con objeto de asegurar que el producto (o límite) de una sucesión decreciente es adecuado desde el punto de vista de la teoría de la medida : el límite de las medidas ha de ser igual a la medida del límite. Aun cuando todo campo boreliano de probabilidades en el sentido de Kolmogorov lo es también en el nuestro. en una definición (booleana) de producto como la nuestra. que sea exactamente como S^. sobre la función que desempeñan estas definiciones. y toda sucesión creciente una suma.blogspot. segi'in me parece. ]^). en su lugar. Nuestras demostraciones de. Dicho de otra forma: la demostración de la independencia del axioma de Kolmogorov tendrá que emplear un ejemplo que se encuentre basado. que poseen sucesiones crecientes sin límites: asegura que toda sucesión decreciente tiene en S un producto. en lugar de estarlo en una definición de teoría de conjuntos.. de modo que su compatibilidad necesitará siemipre ser demostrada por un método parecido al nuestro.com .

P r i m e r a m e n t e .».. a ) = 1. Al A2 A3 Bl B2 C 2. u n a doble flecha.. en la demostración de 5 ) .b)^p{c. Voy a moslrar cómo se obtienen las leyes de los extremos s u p e r i o r e inferior. p{a. b) es u n nú- {Ec){Ed)pia. b). b).. si y sólo si .. y «(a) .. a) < p{a.> p(E. b) . . «. a) = p{aa^ aa)p{a. Al leer los axiomas A3 y C debe tenerse en cuenta una relación que demostraré p r o n t o (véase la fórmula 2 3 ) : p{a. c) < / > ( a . 1 6 http://psikolibro. a) -f p{c.» p(a. a) = p{b.yí. conmutación. E m p l e a r é u n a flecha. enuncio de nuevo el postulado 2 y los seis axiomas operativos que citaremos en las demostraciones (los demás postulados se utilizarán sólo i m p l í c i t a m e n t e : incluso el postulado 2 se e m p l e a r á nada más que u n a vez.» en lugar de «existe en S u n a tal que . .. a) = p(b.. c)) . a). a) = p{d.. p{a. . 3 4 (y postulado 2) C. así como una definición más sencilla de la p r o b a b i l i d a d absoluta ..APÉNDICE *V. a) = p{c. ... asociación y distribución.». Postulado m e r o real.».» r e m p l a z a n d o a «para todo a de S.. a) = k (3) p{{aa)a. 1 B2.blogspot.<—>. /)) = = 0 Abreviación b a s a d a en A3 Bl. «&» en substitución de «y».^ . a) .. como abreviación de «si . entonces p{a. p a r a «.. b) ~> k = k + p(B. c). bc)p{b.»..> pid. E n otro lugar se estudiará todo ello más a fondo. Procedo a h o r a a realizar las deducciones. las de i d e m p o t e a c i a . {{c){p{a. p{ab. entonces . b) = k (2) p({aa)a. a) 7^ p{b. e indicaré t a m b i é n de qué forma es deductible dentro de este sistema el álgebra booleana. p{ab.. a) < p{aa. « ( E a ) ... (1) p{a.. «. a] = k^ (4) F < fc (5) O < /c < 1 (6) k 7^ p{a.d). c) = p{a.. c). Deducciones dentro de la teoría formal de la probabilidad Me p r o p o n g o dar en este apéndice las deducciones más i m p o r t a n tes del sistema de postulados que se h a expuesto en el apéndice * I V . Si a y b pertenecen a S. c) = p{b. b) (7) fe 7^ p{a.. 1 2.com . B ...

c) Esta es la segunda ley de monotonía. b) < fe < 1 fe = p{aa. y las (23) y (25) ponen de manifiesto que ambos extremos son accesibles. b) O = p(ab. 28 Esta es una forma de la «ley de redundancia» (Cf. 1. a{bc)) = 1 p(bc. aa) < fe fe = p{a{aaj. Bl. ab) < p{a. 9 5 11 12 13 C. 8.blogspot. b) p(aa. 29+. b) = p(a.326 La lógica de la investigación científica Bb)p{B. 15 1. 27. (9) k ^ pia. 6) . (33) (34) p{a{bc). ba) = -1 23. 14.^ (11) fe = p(a. 26 (27) p(ab. 15 B2 30. llamada algunas veces «ley de tautología». o) = fe = 1 (24) (25) (E6) (Ea) p(b. hacen ver que las probabilidades tienen por extremos O y 1 . 6) < fe < 1 (16) (17) (18) (19) (20) (21) O < p{a. o sea. Deduzcamos ahora la ley de conmutación. B l .b} B2 Bl 7. 27. ab)p{a. aa) = k'' fe = fe^ (Ea) (E6) p{a. aa) < p{a. 6) 5^ O (23) p{a. a)-A k (Ea) p(a. b) 23. (26) O <p(a. 6) . 6) . be) < 1 16 B2.> (12) O <p{a. a) = O Al 1. b) < p{a. a las que ordinariamente se toman del álgebra booleana. B2. 22 Al . 20 (22) (Ea) (E6) p(a. aa) = p{a. a{bc)) -= 1 23 33. la ley de idempotencia. b) -^ k > p{a. c) < p{h. a{aa))p{a. 15 (29) p{ab. análoga a la B l . (30) (31) (32) 1 = p(ab. 19 16. pues. 15 http://psikolibro.com . a) B2. ba) < p(a. 24 Con esto hemos estatuido todas las leyes de los extremos superior e inferior: las fórmulas (12) y (15). Bl. b) (8) p{ah. a{aa)) < p(a. Volvámonos ahora a la deducción de las leyes «algebraicas» (contrapuestas a las «métricas»). 6) 5^ O .5 (13) O < p{a. h) = p{a. (28) 1 = p(ba.21. 17. b) O < p{a. a) = p{b. 15 18 1. a(aa)) < fe fe = p{aa. b) = p(a. en la página 328). 15 1. b) (14) fe 7¿ p{a.> fe = 1 12. b) (15) p{a. ab) = 1 p{aa. 1 7. 31 Esta es. b) O < p{a.> (10) fe 5^ p{a. resumidas en (16).

) 4 1 . B2 37. c) p((6a)6. c) > p(ab. ad)p(a. (41) (42) (43) (44) (45) (46) (47) (48) p{ab. 27 42 (subst. que h e m o s deducido a p a r t i r de (23) sin más que e m p l e a r las dos leyes de monotonía ( B l y 2 7 ) y B 2 . c({ab)c))p{c. con esto. c) = p{ab. B l 51. {ab)(cd)) = 1 p((o(6(cd))(a6). p((ab)c. piiab)c. d) = p(a{bc). de ella se sigue ( 6 2 ) en virtud de A 2 + (y de B 2 ) . d{{ab)c)) = 1 = p{b. ad)p(a. {ab)c) = p{bc. 15 44 a 47 Esta es u n a forma p r e l i m i n a r de la ley que b u s c a m o s . p(a{bc). d) p{a{b{cd)). 15 35. d) > p(a{b{cd)).56 y ésta es la segunda mitad de dicha ley. (ab)c) p(bc. 27. Dediquémonos ahora a la deducción de la ley de asociación. be) = p{ab. cd) = p{ab. B l . d) > p{{ab)c.). B l 38 (subst. 61 Tenemos. (62) p({ab)c. {ab)c) p{b. {ab)c) = 1 35 (subst. pero siempre que es posible evito e m p l e a r A2 y A 2 + . d) d) d) d) > > > > p{{ab)c. d) d) d) d) 57. B l Tenemos así una especie de generalización débil de la p r i m e r a ley de m o n o t o n í a .) 52. 59 60 (subst. c) piba. B 2 53. 15. d) p{a(bc).) 2 3 .d) > p({ab)c. c) p(ab. B l 54. p{b{ca). B l . (49) (50) (51) p{a{h(cd)). d({ab)c)) = 1 p{a.d) p(a{bc). cd) p{a{b(cd)). d) 57. a{bc)) = 1 p{ba. B2 36. B 2 55. p({bc)a. 39 Con lo cual tenemos ya la ley de conmutación para el p r i m e r argum e n t o ( p a r a extenderla al segundo tendríamos que emplear A 2 ) . p{b{ca). (52) (53) (54) (55) (56) (57) p{a{b{cd)).Deducciones (35) (36) (37) (38) (39) (40) dentro de la teoría formal de la probabilidad 327 p(b. la forma completa de la ley de asociación p a r a http://psikolibro.com . d) d) 40. 40 58 (subst. d) = p{c. {ab)c) = 1 p{a{bc).) 38. c) 34. cd) p({a{b{cd)))c. c{{ab)c)) = 1 p{c. (58) (59) (60) (61) p{{bc)a. d) H e aquí media ley de asociación. b(ad))p{b. {bc){{ab)c)) = 1 p{a{bc). B2 40.) 43. c) p{ab. B2 49. 50. 40 58. d) = p(cd.) 48 (subst. c) = p(ba. d{{ab)c)) p(a. d) > p{{ab)c. (ab)c) = p{b. B2 B2 42 (subst. B l . c) > p(ba. cd) > p{ab. p(a(bc).blogspot. b{ad))p{b.

c) + p(cb. y por tanto p{ab. d) + p{db. c) ~. 70. c) = p{b. 66 64 65 p{ab. b)^ O <--> p{c. cuya forma más general es (29+) p(b. 63 67 podemos escribir (68) más sucintamente. 40 Se trata de otra forma de la ley de redundancia. Apliquemos ahora (40). La ley correspondiente al segundo argumento p u e d e obtenerse aplicando A2 (si se aplica B2 dos veces a cada m i e m b r o de (62) se llega ú n i c a m e n t e a vina forma condicional cuyo antecedente es (íp{bc. C Tenemos. (33') p(a. 25. asimismo. 2 3 . Por substitución llegamos a (68) p{ab. 2 3 . bb) == 1 3 1 ' 32'. C (y seré u n poco más conciso en mis deducciones de ahora en a d e l a n t e ) . de la fórmula (64) ^. 69. 7. b) = 1 + p(b.328 La lógica de la investigación científica el p r i m e r argumeuto (véase. (34') (E6)(a) p(«. bb) = p(fl. C. d) + p{ib. b) =. c) T e n i e n d o en cuenta (69) p{cb.p{cb. 63 Hemos obtenido una forma no condicional del principio de complementación. de (28') : (32') p(5. C. (67) obtenemos B 2 . aá) = 1 30 y. d) 5^ O —^ » ) . análogamente. que es u n a generalización de ( 6 5 ) . a partir de (30) obtenemos. por tanto. B l . d). (63) (64) p{B. p o r analogía con ( 6 4 ) : (70) p{ab. 1 33' http://psikolibro. (31') p{a. 23 . c) . 6). b) 7. b) + p{a. por substitución. la fórmula ( g ) . bd) = p{c. c) + p{c. Teniendo en cuenta que (64) está incondicionado. al comienzo del apéndice * I V ) . c) = p(h. c) = l ^ p ( a 5 .c) =p(a. b) = 1 p{a. b) . b) + p{c.c) 64. que voy ahora a generalizar. bd) Multif)licando p o r p{h. c). bd) + p{E. 29' Además. y que «a» no aparece en su segundo m i e m b r o . o sea. bd) + p{c. b) p{a. d) = p{cb. d). 40 A éstas podemos añadir la ley de idempotencia para el segundo argumento: (30') p{ab. 68. c). aíi) 28 Esto nos consigue. Voy a ocuparme ahora de generalizar el axioma de complementación. 29 Que es u n a generalización de la forma incondicionada de C. c ) = p ( c .com .p{a. b) = p{c. con lo que obtenemos (29') p{ab. c). ^ Para deducir (70) necesitamos la fórmula (29) en la forma siguiente: p{cb. B2. b) = p(a. c) = p{c. b) _ 29. c) + p{üb.blogspot. podemos colocar «c» en lugar de «a» y a f i r m a r : (65) (66) p{a. c) -1" p{ab. b) + p{ci.

b) + p{b. b) — 1 -{. c) — p{ab. b) -).p{ac. c) = p ( o . Vamos a deducir ahora la ley de distribución : puede obtenerse a p a r t i r de ( 7 9 ) . Merece la p e n a mencionar que ( 7 9 ) tiene la forma u s u a l : es incondicionada y carece de la p a r t e « + p{c. b) =¿ jp(oa. ad) p{a be. 32 B 2 . 40 H e m o s llegado. c) = p{a. efectivamente. cd)p{c. (81) y un lema m u y sencillo. b) p(aa. d) = p{ah. PA esto es. 62 (85) p{ab ac. d) = p{a. aa) = p{a. 6) = 1 = p(mi. í>) -f. 64. c) — p{db. c) piab. d) 8 1 . c ) » . con lo que t e n e m o s : (86) p ( a 5c. d) 79 (subst.) P o d e m o s aplicar el «lema de distribución» a esta ú l t i m a fórmula y a ( 8 1 ) . c) /?(a5. pues.p(c. tan d e s u s a d a . (80) (81) p{bc. 2 3 .a) = 1 ^ 34' Véase también (25). procedamos a generalizarla aún más. d) = p{{{ab)a)c. y obtenemos. bb) . c) + p{c. 62. c) = p{a. de acuerdo con ello. c) 70. 83. 84 Henos. d) —p{{ab){ac). d) p\{{aa)h)c. d) — p{a{hc). 40 76 77. que es u n a generalización de ( 3 2 ) y (62): (82) (83) (84) p(a{bc).blogspot. que p u e d e aplicarse al p r i m e r m i e m b r o de la fórmula siguiente.b) = p{ad. B 2 . 7 1 . b) 70 40.c) = 1 — p ( o . ( 8 4 ) . 76. (35') ^ (Ea)p(a. ad) -f. (75) p{a) = p{a. 73 p{aa. b) = p{a. b) + pida. b) = p{B. 40 78. d) p{a{bc). Deducimos luego la ley general de a d i c i ó n : (76) (77) (78) (79) p{ab. d) 4.p{c. 64 P u e d e verse fácilmente q u e se trata de u n a forma de dicha ley si se recuerda que en nuestro sistema «ab» significa lo mismo que «a + b» en el sentido booleano. con u n a forma de la p r i m e r a ley de distribución. a una generalización de ( 7 9 ) . c) + p{ab. 32 64 72. d) + p(ac. u n a definición de p r o b a b i l i d a d absoluta en u n a forma m á s manejable.p{aa. da) = p{a bb) = p{a. c) + p{b. B 2 .p(B. ad) — p ( b c . d) = p{ah. d) 79 80. ad) = p{b. c) — p{b. d) == p((i6 M. b) De este m o d o se establece que podemos satisfacer la condición del p o s t u l a d o P A si hacemos b = aa. al cual p r o p o n go l l a m a r «lema de distribución».Deducciones (71) (72) (73) (74) dentro de la teoría formal de la probabilidad 329 p{aa. c) — p{ab. 74. d) Este es el «lema de distribución».p{aa. Las fórmulas (31') a (35') no pertenecen o ios teoremas de los siitemcu al u$o.com . d) = p{{ab){ac). 85. c) -f. d) = p{a{ab). (bc)d)p{bc. c) + p{c. d) = p({aa){bc). http://psikolibro. b) pi(aa. 40 82. c) p{ab.

Y es posible cerciorarse de que ésta es legítima. A2 http://psikolibro. z) == p{by. Sustituyendo en (40) los complementos de a y fe. c) Llegamos así a (88) pü^b SF. 40 Puede advertirse que (89) (90) p(ab.> p(y. p(a.> p{ay. d) = p{a Te. c) 68 (subst.91 p ( T 6 c. x) =-. c) = p(fE. (91) (92) p ^ c. 75 La ú l t i m a puede escribirse también : (97) p{b) ^ O . az) . y que nuestro cálculo es una generalización del cálculo acostumbrado. 86. x)) . c) = p{ab. A2 95. científica B 2 74 ac)p{a. (E) (E«)(Efc)(Ec) p{a. *IV. c) = p{b. x) = p(b. x)) . 89. c). m e d i a n t e los ejemplos que hemos dado en el apéndice anterior. que muestran la c o m p a t i b i l i d a d de nuestro sistema con la fórmula siguiente. b) = p{a. 40 90.com . p a r e m o s mientes en que (98) (99) Hx}p{a. Del m i s m o modo obtenemos (94) p ( T a . be) = O (que no tiene validez en m u c h a s interpretaciones finitas de nuestro S. 90 que es la ley de idempotencia de la suma booleana. hallamos (93) p^b. en consecuencia. B 2 . c) = p{b. pero es válida en sus interpretaciones infinitas n o r m a l e s ) .p(y. b7c). d) Esta es la ley de asociación p a r a la suma booleana. c) . z) {{x)p(a. b) 30. 87. A p a r t i r de ( 8 7 ) obtenemos: (95) (96) p(a. c) = p{í^. 40.330 (87) La lógica de la investigación p ( 5 Ta. p{a.> p{a. P a r a demostrar que S ha de ser u n álgebra booleana en toda interpretación compatible (o c o h e r e n t e ) .) 64 Y. c) = p{a. 89.> _ p(ü. 90 q u e es la ley de conmutación p a r a la suma booleana. d) 62.blogspot. b)p{b) = p{ab) 87.. bz) B2 98.p{b. b) = p{a. c) . 6) = 1 y p(a. c) = p(a. c) 40. b) = p{ab)lp{b) 96 Esta ú l t i m a fórmula hace patente que nuestro concepto generalizado de p r o b a b i l i d a d relativa coincide — p a r a p(b) ^ O— con el usual. d) = p{a Tí.

z ) = p{b. p o r e j e m p l o . Math. descrito http://psikolibro. x) = p(b. D I ' 90. x) = p(d. " Cf. x) p a r a t o d o x p e r t e n e c i e n t e a S. que se debe a H u n t i n g t o n ^ . D2 (a ^ 6) + c = o + ( 6 + c) 92. a y b. y) = p{bd. que la condición (*) garantiza la equivalencia en la sustitución de o y 6. D 2 ab + aB = a 88. z ) = O (tal sería el caso.blogspot. si fuese a = z T^ XX). podemos definir la equivalencia booleana de dos elementos. el sistema formado p o r ( A ) a ( D 2 ) y ( I ) a ( V I ) es u n sistema axiomático del álgebra booleana perfectamente conocido.x) Y de esta definición llegamos i n m e d i a t a m e n t e a las fórmulas a = c a ~b-> a p u e d e r e m p l a z a r a 6 en algunos o en todos los lugares de u n a fórmula cualquiera sin que tal cosa afecte a su valor veritativo.> p{b. A la vista de este resultado. A2. x) = a = a a= b -> b -= a (a = & 6 = c) . D2. Soc. es posible sustituir algunas o todas las apariciones de los n o m b r e s del elemento b en cualquier fórmula bien formada del cálculo p o r u n n o m b r e cualquiera del elemento a. x))) -> p{ac.com . D I Ahora bien. y) 99. V. Transactions Am. x) = p{b. págs. 1933. Si a pertenece a S. D2 a + a = a 94. 74. 90.Deducciones dentro de la teoría formal de la probabilidad 331 Es digno de notarse que ( 9 9 ) necesita A2 : no se sigue de 98. 35. B 2 Valiéndose de ( 9 0 ) . del modo siguiente : (DI) (A) (B) (C) (D) a = b <—> {x)p(a. y que en tal substitución no cambia el valor veritativo de aquélla . entonces. x) & p{c. (100) {{x)(p(a. entonces a pertenece a S (postulado 4 ) a + b= b + a 9 3 . dicho de otro m o d o . 1 0 0 ) . o. D 2 (Eo)(E6) aj^b 25. p u e d e ponerse ahora de manifiesto con toda facilidad que siempre que se satisface la condición (*) p(a. ( 1 0 0 ) y A2. 40 y B 2 . 100. 274-304 Kl sislema formudo por (I) a (IV) es cl «cuarto conjunto» de Huntington. 90. y es sabido que de él son deductibles todas las fórmulas válidas de dicho álgebra. E. P o d e m o s introducir t a m b i é n u n a segunda definición: (D2) (D3) (I) (II) (III) (IV) (V) (VI) (VII) o = 6 + c <—> a =Tc Obtenemos. HUNTINGTON. entonces a + b pertenece a S (postulado 3. ya que es posible que p{a. a = be <—> a = 5 + c Si a y 6 pertenecen a S.

http://psikolibro. 557 y sig.b a > b <—> p{a.. en interpretación lógica. 314 y 3 3 0 — . b) = 1 —> a > fc» no debe ser demostrable. y dado que cabe i n t e r p r e t a r éste como una lógica deductiva.a. ab) T^ O <—-> p{a. «p(a. p r o p u e s t a p o r muchos autores. es una generalización legitima de la lógica deductiva.com . pero no tiene validez.blogspot. Más en especial. podemos afirmar que el cálculo de probabilidades. págs. como Huntington hizo ver en las págs. 35. y p u e d e demostrarse fácilmente que (+) Esta que mas ciso a > b -> p{a.^s '>+' a ^. que dos proposiciones contradictorias entrañan cualquier otra. como hacen ver nuestros ejemplos segundo y tercero de la demostración de c o m p a t i b i l i d a d —cf. P a r a que sea válida es preadmitir * p[a. «p(a. b) -\. aa) = 1 Es decir.p(a. &) ~ p{a. Pero en nuestro sistema existen otras equivalencias válidas. la nota *2 del apartado 23 y mi réplica a Jeffreys en Mind 52. «Convention 3». b) (cf. ad) -\. tales como . Jeffreys ha mejorado a este respecto la formulación del teorema 2. 2K0. Jeffreys. desde luego. en la nota anterior 1. * Véanse las fórmulas 31' y sigs. aa) =^ 2. La fórmula inversa de ( + ) . b) = 1 es u n a fórmula i m p o r t a n t e ^. como «a p o r lo menos casi se sigue de 6». no h a n de aseverarse incondicionaliacnte en u n sistema fórmulas tales como p{a + a. definible p o r (D4) a > b <—> ab = b. p o d e m o s a d m i t i r que «a > 6». y en esta misn\a se encuentran los (A) a (D) y (/J3). no obstante tal cosa.2.p[(i. f>) = = 1» debe i n t e r p r e t a r s e como «al menos casi s e g u r o » .332 La lógica de la investigación científica P o r tanto. En la 2. asimismo. pero en cuanto se acepta. en su interpretación lógica. § 1. aun cuando también tenemos p[a -{. nuestro axioma C ) . o sea. 1 en la pág. ya que se le afirma sin una condición semejante a nuestra « p ( 6 ) 7 ^ 0 » . del mismo voluine. pero el 4 (y otros muchos) hacen ver que su sistema sigue siendo incompatible (aunque ha reconocido en dicha cd. de 1948.. su teorema 4 es contradictorio. la fórmula ( E ) en las págs. pág. 1943. 47 y siguientes).i. «a se sigue de í*» (o «6 e n t r a ñ a < " ' ) . La íórnaula (V) es superfina. en interpretación lógica. o.. S es un álgebra b o o l e a n a . " II. üb) =. También asume la (VII). por ejemplo. en la mayoría de los siste—supuesto que sean c o m p a t i b l e s — . signifique. la propone en su Theory of Pi-obahilily. p o r tanto. cf." ed.

que desempeña un papel muy importante en la teoría de la probabilidad (como se muestra en el apéndice *IX. El carácter formal de nuestro sistema hace posible interpretarlo.Deducciones dentro de la teoría formal de la probabilidad 333 Ninguna de ellas puede cumplirse en los sistemas al uso.com .xy> en lugar de «x es necesario (en el sentido de.> I. hay otros modos —y mejores— de interpretar la relación existente entre un enunciado de probabilidad primario y uno secundario. ya sean discretos. o como un sistema de lógica modal. h) = 1» . pues. a ) = 1». como una lógica preposicional polivalente (con cuantos valores nos plazca elegir. ya que ni siquiera entrañan el álgebra booleana. lo cual cabe considerar que significa : 1 a entraña qvie a es necesariamente necesario. densos o continuos). a) = 1». punto *13 de la «tercera nota»). ya que se encuentra unido estrechamente a la relación entre los enunciados probabilitarios primarios y secundarios. esquemáticamente: si escribimos « 1.) http://psikolibro. y «h» en vez de «/)(«. Incluso el prolílema de si un enunciado necesario es necesariamente necesario tiene su lugar natural en la teoría probabilitaria. a) = 1».blogspot. a) = 1») = 1» hemos conseguido tener enunciados probabilitarios (secundarios) acerca de enunciados probabilitarios (primarios). Pero. Parece estar bastante claro. (Ciertas interpretaciones nos impedirán que los tratemos como si perteneciesen al mismo nivel lingüístico.«p{«p{a. «p(a. cabe definir «a implica necesariamente fe» por medio de «p(fe. podemos hacerlo de muchas maneras: por ejemplo.o . o incluso al mismo lenguaje. mas puesto que esto último quiere decir algo así como I. que los sistemas acostumbrados de la teoría de la probabilidad se caracterizan de un modo erróneo cuando se los llama generalizaciones de la lógica: son formalmente inadecuados para este fin. c5) ?^ O» —como se acaba de indicar—• o bien definir «a es lógicamente necesario» por «p(a. en realidad. como es natural. y. demostrable)». en los que p{a. fe) no está definido más que cuando p(fe) 5^ 0. podemos escribir algo parecido a ha -> I. por ejemplo.«p{h.

la de tipos ideales de orden.APÉNDICE * V Í . y para su aplicación a conceptos tales como el de entropía (o desorden molecular). podemos elaborar una teoría que nos permite realmente la construcción de tipos ideales de desorden (y. y de todos los grados intermedios entre estos extremos). asimismo. También es aleatoria la caída de lluvia los domingos: en plazos muy dilatados. además. 5) El problema más sencillo de este campo —y el que. resulta tentador decir que la aleatoriedad o desorden no es un tipo de orden que pueda describirse objetivamente. esto nos sirve de poco: pues no cabe someter a contraste la presencia o ausencia de regularidad en general. y. 3) Podríamos describir la aleatoriedad diciendo que es la «ausencia de regularidad». nuestras contrastaciones de aleatoriedad nunca excluyen la presencia de toda regularidad: podemos contrastar si existe o no una correlación significativa entre la lluvia y los domingos. naturalmente. hemos de resistir a esta tentación. éstas no pueden determinar si existe o no otra fórmula mejor. A mi juicio. Así pues. 4) En estas circunstancias. aunque es posible rechazar esta fórmula teniendo en cuenta las contrastaciones a que se la han sometido. El problema de construir una sucesión de esta índole surge inme- http://psikolibro. 2) Tenemos ciertas contrastaciones estadísticas de aleatoriedad. como veremos más adelante. 1) Se supone que la distribución de velocidades entre las moléculas de un gas en equilibrio es (muy aproximadamente) aleatoria. pero. la distribución de las nebulosas en el universo parece ser aleatoria. de suerte que la densidad media de ellas es constante. Pero. o si cierta fórmula dada para predecir la lluvia en domingo —tal como. y el modo en que cabe abordarla. he resuelto— es el de la construcción de un tipo ideal unidimenional de desorden. Pretendo indicar brevemente en este apéndice algunos de los problemas generales que dicha caracterización puede ayudar a resolver. Análogamente. y el hecho de que haya llovido un miércoles puede no servirnos para predecir si lloverá o no el domingo.blogspot. es esencial dar una caracterización objetiva de desorden o aleatoriedad como un tipo de orden. sino solamente las de una regularidad concreto que se haya dado o propuesto.com . y que es menester interpretarlo como nuestra falta de conocimiento del orden vigente —si es que lo hay—. o sea. una sucesión idealmente desordenada. Sobre desorden objetivo o aleatoriedad Para una teoría objetiva de la probabilidad. según creo. «por lo menos una vez cada tres semanas»-— da buen resultado. cada día de la semana recibe iguales cantidades de lluvia.

un colectivo de Von Mises puede ser enormemente regular en su segmento inicial: con tal de que al final se hagan irregulares. y también lo es que siempre que contrastamos la aleatoriedad de una sucesión estamos pensando en otro tipo de dicha característica: nos referimos a sucesiones que desde el principio se comporten de una forma «razonablemente aleatorizada».Sobre desorden objetivo o aleatoriedad 335 diatamente en una teoría frecuencial cíe la probabilidad que trabaje con sucesiones infinitas. . que nos retractamos de la expresión «desde el principio». Elton y de mí mismo). es decir.blogspot.com . como puede verse por lo que sigue. que hace referencia a un trabajo aún no publicado del doctor L. si se pretende que necesitamos una sucesión larga para decidir una cuestión de este tipo. ¿Está aleatorizada la sucesión 010110? Es evidente que es demasiado •¡arta para que digamos sí o no . Desde luego. parece entonces que nos desdecimos de lo que habíamos afirmado antes. la regla de este autor es incapaz de excluir colectivos que empiecen con gran regularidad. con más precisión. o sea. dicho de otra forma: una sucesión cuyo grado n de aleatoriedad (es decir. su libertad-re de secuelas) aumente con su longitud todo lo rápidamente que sea posible desde el punto de vista matemático. 9) El conjunto infinito de todas las sucesiones que se conforman con tal descripción puede ser llamado el tipo ideal de alternativas aleatorias con equidistribución. . 10) Aunque lo único que se postula acerca de estas sucesiones es que sean «fuertemente aleatorias» —en el sentido de que los segmentos iniciales finitos pasen todas las contrastaciones de aleatoriedad— es fácil poner de manifiesto que tienen limites frecuenciales. B. una sucesión de ceros y de unos con equidistribución es aleatoria cuando no admite ningún sistema de jugar. ahora bien. digamos del modo siguiente: 00 11 00 11 00 1 1 . R. en un número infinito de ensayos). 7) Es obvio que no podemos someter a contraste este tipo de aleatoriedad demorada. 6) Según Von Mises. una en la que cualquier segmento inicial —ya sea corto o largo— sea todo lo aleatorio que su longitud permita. En el apéndice IV de este libro hemos mostrado cómo se construye una sucesión de este tipo (véase. 8) La solución de esta dificultad reside en construir una sucesión idealmente aleatoria. en el sentido que suelen pedir las teorías de la frecuencia. ningún sistema que nos permitiera seleccionar por adelantado una subsucesión en que la distribución fuese desigual. . o sea. Pero la expresión «desde el principio» da origen a un problema propio. De esta http://psikolibro. Von Mises admite que cualquier sistema de jugar puede dai buen resultado durante algún tiempo. especialmente. Por tanto. «accidentalmente»: lo único que postula es que fallará o largo plazo (o. y así sucesivamente durante los primeros quinientos millones de cifras. la nota *1 del apéndice IV.

es posible extender nuestra forma de construcción a las celdillas de un espacio n-dimensional. Wald y Church no son necesariamente de este tipo (como ya hemos hecho observar más arriba). tanto por razones matemáticas como filosóficas (el punto decisivo está relacionado con la interpretación de propensiones de la probabilidad. en definir sucesiones aleatorias del modo más exigente.. mientras tanto. principalmente.. Copeland. segundo. Las sucesiones admitidas por Von Mises. pero.com . es innegable que cualquier sucesión que se haya rechazado —en virtud de contrastaciones estadísticas— como no aleatoria. y cabe que llamemos aleatoria a una sucesión empírica en la medida en que las contrastaciones hagan ver su semejanza estadística con una sucesión ideal.. por lo cual ya no pienso que tenga gran importancia eliminar el axioma del límite de la teoría frecuencial. la eliminación del problema del límite: y ello gracias a reducir el comportamiento que es propio de una sucesión limitada al que es propio de sus segmentos finitos aleatorizados.. http://psikolibro. que debato a fondo en el Postscript). he encontrado que para abordar la probabilidad es preferible el «punto de vista de la teoría de la medida» a la interpretación frecuencial (véase mi Postscript. Pero puede seguirse haciendo: podemos estructurar esta teoría desde sus comienzos sirviéndonos del tipo ideal de sucesiones aleatorias que hemos construido en el apéndice IV. Y por otros métodos tan sabidos como éste. segundo. . segundo. y. lugar con los lugares primero.blogspot.. Desde un principio he querido responder a la objeción de que la aleatoriedad es compatible con cualquier segmento inicial finito: he querido describir sucesiones que surjan a partir de sucesiones aleatorizadas finitas por un paso al infinito. capítulo *III). Por este método he creído que podía lograr dos cosas: aterrarme al tipo de sucesión que pasaría las contrastaciones estadísticas de aleatoriedad y demostrar el teorema del límite. segvmdo. por otro lado. He conseguido ambos objetivos valiéndome de la construcción dada en mi antiguo apéndice IV.. .. de la dirección positiva. de la dirección negativa. como acabo de indicar en el parágrafo 8 ) . mi meta ha sido enteramente diversa. puede convertirse posteriormente en una sucesión aleatoria admisible en el sentido de estos autores. lugar con los puestos primero. 12) Axmque otros teóricos de la frecuencia —especialmente Von Mises. .. y los que en la serie de los puestos pares ocupan el primero.336 La lógica de la investigación cientíjica forma se resuelve de un modo sencillo uno de los problemas centrales del capítulo sobre la probabilidad.. en el sentido más amplio compatible con una demostración de que existan semejantes sucesiones aleatorias). Wald y Church— estaban interesados. para lo cual excluían «todos» los sistemas de jugar en el sentido más amplio posible de la palabra «todos» (o sea. sin más que coordinar los elementos que dentro de la serie de los puestos impares ocupan el primero... Copeland. .. 11) Es sumamente fácil extender esta construcción en las dos direcciones opuestas del caso unidimensional.

Pero continúo creyendo en la importancia de que la aleatoriedad o desorden pueda considerarse como un tipo de orden.com . al cabo de varios años de haber resuelto los antiguos problemas de una forma que me hubiera satisfecho en 1934. ya no creo del todo en la importancia de construir una teoría frecuencial que se encuentre libre de todas aquellas dificultades.blogspot.Sobre desorden objetivo o aleatoriedad 337 13) Actualmente. http://psikolibro. y de que quepa construir modelos objetivos de ella.

hasta ahora han preferido siempre lo último — c o n tal de que la teoría h a y a salido i n d e m n e de las contrastaciones. sino t a m b i é n que la teoría probabilística de la inducción — o idea de una probabilidad inductiva— es insostenible. bien a la prob a b i l i d a d lógica absoluta de la ley universal. lo cual no sólo nos hace ver que h e m o s de distinguir de u n modo tajante entre prob a b i l i d a d (en el sentido del cálculo de p r o b a b i l i d a d e s ) y grado de corroboración o confirmación. en p a r t i c u l a r . asimismo. Keynes y K a i l a . la que sea lógicamente de más peso. p o r ello. u n grado más elevado de corroboración estará acompañado p o r uno inferior de p r o b a b i l i d a d . afirmo que (1) p(fl) = O http://psikolibro. a u n enunciado singular o a una conyunción finita de éstos. 81 y 8 3 ) en la discusión que se lleva a cabo de ciertas ideas de R e i c h e n b a c h . ya p o r el de las regiones espacio-temporales).APÉNDICE * V I I . los apartados 82 y 83. Hemos afirmado que si decimos de u n a hipótesis que está bien corroborada. Uno de los resultados de este estudio es que la probabilidad de una ley universal cualquiera (no tautológica) es cero en un universo infinito (ya lo sea p o r el n ú m e r o de los objetos discernibles. Hemos aseverado. (Véanse. o más contrastable — y . que el grado de corroboración no puede ser una probabilidad. de una hipótesis con un grado de contrastabilidad elevado) y que hasta el m o m e n t o ha salido sin daño de ellas. la que pueda corroborarse mejor— sea siempre la menos probable (teniendo en cuenta los datos de que se d i s p o n g a ) . En el texto se p o n e de manifiesto la imposibilidad citada (apartados 80. (Otro resultado a que hemos llegado ha sido el