Karl R.

Popper

LA LÓGICA
DE LA

INVESTIGACIÓN CIENTÍFICA

EDITORIAL TECNOS
MADRID

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Los derechos para la versión castellana de la obra The Logic of Scientific Discovery publicada por HUTCHINSON & Co. LTD., de Londres, son propiedad de
EDITORIAL TECNOS, S. A.

Traducción por VICTOR SANCHEZ DE ZAVALA

.' edición, 1962. 1." 2.» 3.» 4.» 5." reimpresión, reimpresión, reimpresión, reimpresión, reimpresión, 1967. 1971. 1973. 1977. 1980.

EDrrORIAL TECNOS, S. A., 1980 O'Donnell, 27. Madrid-9 ISBN: 84-309-0711-4 E>epósito legal: M. 1.112.—1980
Printed in Spain. Impreso en España por ARTES GRÁFICAS BENZAL. - Virtudes. 7. - MADRID-3

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A MI ESPOSA,
a quien se debe que haya renacido este libro.

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Nota del

traductor

La lógica de la investigación científica es traducción de la Logik der Forsehung, publicada en Viena en el otoño de 1934 (pero con la fecha «1935») ; la versión ha sido hecha por el autor, ayudado por el doctor Julius Freed y Lan Freed. No se ha alterado el texto original de 1934 con vistas a la traducción. Como suele ocurrir, ésta es un poco más larga que el original : ha sido menester emplear paráfrasis para palabras y frases que no tenían equivalentes, y ha habido que fragmentar y reordenar las oraciones; tanto más cuanto que el texto a traducir estaba enormemente condensado, pues incluso se le había podado drásticamente en varias ocasiones, para cumplir los requisitos del editor. Pero el autor se ha decidido a no aumentar el texto, así como a no restaurar los pasajes cercenados. Con objeto de ponerlo al día se han añadido al libro apéndices y notas nuevos : algunos amplían meramente el texto, o lo corrigen; pero otros indican en qué puntos el autor ha variado de opinión, o cómo reorganizaría sus razonamientos. Todas las adiciones actuales —apéndices nuevos y notas nuevas a pie de página— están marcadas por medio de números precedidos de asterisco ; y este ultimo signo indica también los sitios en que se han ampliado las notas antiguas (a menos que la ampliación consista únicamente en la alusión a la edición inglesa de un libro publicado originalmente en alemán). En las adiciones mencionadas se encontrarán referencias a una continuación de este volumen (continuación que no se había publicado antes y cuyo título es Postscript: After Twenty Years): sus capítulos y apartados están precedidos también por asterisco, pero como no tiene apéndices, todos éstos, tengan o no asterisco, corresponden al presente volumen. Las dos obras tratan de los mismos problemas, si bien —aunque se complementan— son independientes. Debe señalarse también que ha cambiado la numeración de los eapítulos de este libro : en el original estaban numerados de primero a segundo (i)rimera parte) y de primero a octavo (segunda parte), mientras que ahora lo están correlativamente: de primero a décimo.
* La versión española se ha hecho sobre la edición inglesa, siguiendo el consejo del autor. Únicamente se han vertido directamente del alemán alguna palabra aislada y la carta de A. Einstein, que constituye el apéndice *XII (aunque teniendo en cuenta, naturalmente, las aclaraciones intercaladas por K. R. Popper).

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Sumario

Páginas Nota del traductor Prefacio de la primera edición (1934) Prefacio de la edición inglesa (1958) Reconocimiento PRIMERA PARTE
INTRODUCCIÓN A LA LÓGICA DE LA CIENCIA.

8 14 16 23

Capítulo I.—Panorama de algunos problemas fundamentales 1. El problema de la inducción 2. Eliminación del psicologismo , 3. Contrastación deductiva de teorías 4. El problema de la demaraación 5. La experiencia como método 6. La falsabilidad como criterio de demarcación 7. El problema de la «base empírica» 8. Objetividad científica y convicción subjetiva Capítulo II.—Sobre el problema de una 9. Por qué son indispensables las 10. Planteamiento naturalista de la 11. Las reglas metodológicas como teoría del método científico decisiones metodológicas teoría del método convenciones

27 27 30 32 33 38 39 42 43 48 48 49 52

SEGUNDA PARTE
ALGUNOS COMPONENTES ESTRUCTURALES DE UNA TEORÍA DE LA EXPERIENCIA.

Capítulo III.—Teorías 12. Causalidad, explicación y deducción de predicciones 13. Universalidades estricta y numérica 14. Conceptos universales y conceptos individuales 15. Enunciados universales y existenciales 16. Los sistemas teóricos 17. Algunas posibilidades de interpretación de un sistema de axiomas. 18. Niveles de universalidad. El «modus tollens» Capítulo 19. 20. 21. 22. 23. 24. IV.—La falsabilidad Algunas objeciones convencionalistas Reglas metodológicas Investigación lógica de la falsabilidad Falsabilidad y falsación Acontecimientos y eventos Falsabilidad y coherencia

57 57 60 62 66 68 69 72 75 75 78 80 82 84 88 89 89 91 93 96

Capítulo V.—El problema de la base empírica 25. Las experiencias perceptivas como base empírica: el psicologismo. 26. Acerca de las llamadas «cláusulas protocolarias» 27. La objetividad de la base empírica 28. Los enunciados básicos

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PáginBg 29. 30. La relatividad de los enunciados básico?. Solución del Irilema Fries Teoría y experimento de 99 1'" 107 iOT lOu liO 111 114 US 117 120 123 125 128 128 129 132 134 135 136 137 138 138 141 14 2 144 145 147 148 149 153
155

Capítulo VI.—Grmloa de contrastabilidinl 31. 32. 33. 34. 35. 36. 37. 38. 39. 40. U n prograuín y u n a Jjnagon ¿ C ó m o han de compararse las clases de po?iblcs falsadores? Comparación do los graflos de falsaMlidad por medio de la relación de sulíclasincaeión F.struelura de la relación de subclasific icióii. Probabilidad lógiea. Contenido emjiirieo, e n t r a ñ a n i i e n t o y grados de falsabilidad Niveles de imiver.'¡alidad y grados de precisión Ámbitos lógicos, \ o t a s sobre la teoría de la tnrflición Comparación de grados de conlra^labilidad teniendo en cuenta las dimensiones Dimensión de u n conjunto de curvas Dos m a n e r a s de reducir el n ú m e r o de dimensiones de uii conjunto de curvas

Capítulo V I I . — L a senciliv: 41. 42. 43. 4445. 46. Eliminación de los conceptos pragmático y estético de sencillez ... El problema nielodobígico de la sencillez Sencillez y grado de falsabilidad F i g u r a geométrica y forma funcional La sencillez de la geoinetria cuclidea El convencionalismo y el concepto de sencillez

Capitulo V I I I . — L a probabilidad 47. 48. 49. 50. 51. 52. 53. 54. 55. 56.
57.

El problema de la interpretación de los enunciados probabilitarios. Las inlerpretaci(mcs subjetiva y lilijeliva El problema f u n d a m e n t a l de l.i liaría del azar La teoría frecuencial de Voii Mi-''^ P l a n de u n a nueva teoría de la iirobabilidad Frecuencia relativa dentro de una clase finita Selección, indej>en(If'ne)a, insensibilidad, inlrascendencia Sucesiones finita-. Selecciones ordinal ) de vecindad Libertad-;i en sucesiones finitas Sucesiones de segmentiis. P r i m e r a forma de la fíírmula b i n o m i a l .
Sucesiones infinita-. Estimaeí'Mie- ireeueiiríales bipofétieas

58. 59. 60. 61. 62. 63. 64. 65. 66. 67. 68. 69. 70. 71. 72. 73. 74.

E s t u d i o del axioma de alealorieiiad Sucesiones azarosas. P r o b a b i l i d a d objetiva El problema de Rernoulli La ley de los grandes números (teorema de B e r n o u l l i ) El teorema de Bernoulli y la interpretación de los enunciados probabilitarios El teorema de Bernoulli y el proldema de la convergencia E l i m i n a c i ó n del axioma de convergencia. Solución del «problema f u n d a m e n t a l de la teoría del azar» El problema de la deeidibilidad La forma lógica de los enunciados probabilitarios U n sistema probabilístieo de metafísica especulativa La probabilidad en la física Ley y azar La deduelibilidad de macro-leyes a p a r t i r de micro-leyes E n u n c i a d o s probabilitarios f o r m a l m e n t e singulares La teiuía del á m b i t o obsfTiHJciínirs sobre Ja Irnría cuántica El problema de lleísinbevg y las relaiicmes de i n e e r t i d u m b r e . . . Breve bosipu'io de la ititeipretarítin estadística de la teoría eiuintiea.

159 162 162 166 169 170 173 177 179 183 185 191 193 195 198 201 203 207

(.nj>íIulo \\.'--Alf;jíniís

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75. 76. 77. 78.

U n a reinterpretación estadística de las fórmulas de i n c e r t i d u m b r e . U n i n t e n t o de e l i m i n a r los elementos metafísicos p o r inversión del p r o g r a m a de H e i s e n b e r g ; con aplicaciones Los experimentos decisivos La metafísica i n d e t e r m i n i s t a

2U8 213 220 229 2.34 235 237 245 247 250 255 257

Capítulo X . — L a coTToboración, o de qué forma sale indemne de la contrastación una teoría 7 9 . Sobre la l l a m a d a verificación de hipótesis 8 0 . P r o b a b i l i d a d de u n a hipótesis y probabilidad de e v e n t o s : crítica de la lógica probabilitaria 8 1 . Lógica i n d u c t i v a y lógica probabilitaria 8 2 . Teoría positiva de la corroboración: cómo p u e d e «demostrar su temple» u n a hipótesis 8,9. Corroborabilidad, contrastabilidad y probabilidad lógica 8 4 . Observaciones acerca del uso de los conceptos de «verdadero» y «corroborado» 8 5 . La ruta de la ciencia

APÉNDICES L IL in. IV. V. VI. VIL Definición d e dimensión de u n a teoría Cálculo general de la frecuencia en clases finitas Deducción de la p r i m e r a forma de la fórmula binomial U n método p a r a construir modelos de sucesiones aleatorias E x a m e n de u n a objeción. El experimento de la r a n u r a doble Sobre u n p r o c e d i m i e n t o de m e d i r no predictivo Observaciones acerca de u n e x p e r i m e n t o i m a g i n a r i o NUEVOS *I. *II. *III. APÉNDICES 289 295 265 267 270 272 275 278 281

Dos notas sobre inducción y demarcación, 1933-1934 Nota sobre probabilidad, 1938 Sobre el empleo heurístico de la definición clásica de probabilidad, especialmente p a r a la deducción del teorema geneial de m u l tiplicación Teoría formal de la probabilidad Deducciones d e n t r o de la teoría formal de la probabilidad Sobre desorden objetivo o aleatoriedad P r o b a b i l i d a d n u l a y e s t r u c t u r a fina de la probabilidad y del contenido Contenido, sencillez y dimensión Corroboración, peso de los datos y contrastes estadísticos Universales, disposiciones y necesidad n a t u r a l o física Sobre el uso y abuso de experimentos i m a g i n a r i o s , especialmente en la teoría cuántica E l e x p e r i m e n t o de E i n s t e i n , P o d o l s k i y R o s e n . C a r t a de Einstein (1935) (preparados por J. Agassi). Albert

300 303 325 334 338 352 360 392 412 426

*IV. *V. *VI. *VII. *VIII. *IX. *X. *XI. *XII. Indices

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com .Las teorías son redes : sólo quien lance cogerá.blogspot. NOVALIS http://psikolibro.

Y si por ventura se encuentran incapaces de aceptar ninguno de los credos existentes. sino de un auténtico problema acerca de cosas. especialmente en filosofía. oloño lie l^. siguen confiando en discutirlos. KANT (1786).il. con ella. http://psikolibro. jiiiede atacar su problema de modo directo : p u e d e dirigirse i n m e d i a t a m e n t e al corazón del asunto. El filósofo se encuentra en muy distinta posición. No se enfrenta con una estructura organizada. El científico <]iie se ocupa con una investigación d e t e r m i n a d a . al corazón de u n a estructura organizada. u n a situación tie los problemas q u e tiene aceptación general. la cuestión de si la filosofía llegará nunca a p r o p o n e r un auténtico p r o b l e m a reaparece u n a y otra vez en los círculos filosóficos. p o r tanto.. y q u e ..Prefacio de la primera edición (1934) La sospecha de que el hombre. digíiiDOF de física. Por mi parte. ViKiNA. en el fondo no se trataba nunca de un mero problema acerca de palabras. pues quizá el tínico hecho aceptado p o r todos es que no existe tal cosa. I. ha resuello sus problemas más recalcitrantes. Ksta es la razón p o r la que p u e d e dejar a otros la tarea de encajar su colaboración en el marco general del conocimiento científico. No p u e d e apelar a u n a situación de los problemas que r e a l m e n t e sea de aceptación general. esto es. ScHLicK (1930). sino más bien con algo que se asemeja a un montón de ruinas (aunque tal vez con u n tesoro sepultado d e b a j o ) . todavía hay algunos que creen que la filosofía puedo propnncr auténticos problemas acerca de cosas.blogspot. sostengo ¡a opinión exactamente opuesta y afirmo que siempre que una disputa se ha desencadenado durante cierto tiempo.com . por fin. En realidad. M. A pesar de ello. y. y en h a b e r acabado con los deprimentes monólogos que hoy pasan p o r discusiones filosóficas. lo único que pueden hacer es empezar de nuevo desdo rl principio. proporciona menguado solaz al gustador de la filosofía: pues lo que no puede dejar de temer es que ésta nunca llegue lo suficientemente lejos como para proponer un aiitónlico problema. Pues existe ya u n a estructura de las doctrinas científicas.

. La forma de descubrir los errores.blogspot. el uso de hipótesis y de la imaginación.. el modo de someter a contraste.No hay nada más necesario para el hombre de ciencia que la historia de ésta y la lógica de la investigación. LORD ACTON http://psikolibro.com .

en todo caso. exi<te un p r o b l e m a filosófico por el que se interesan todos los h o m b r e s qvie reflexionan: es el de la cosmología. t e m o — mi actitud con respecto a la situación entonces d o m i n a n t e en la filosofía.refació de 1934 traté de exponer --demasiado sucinlamentc. el problema de entender el mUndo —incluidos nosotros y nuestro conocimiento como parte de él. Lo mismo entonces que ahora. al menos. en mi caso. No pienso (pie el estudio del aumento del conocimiento p u e d a rem- http://psikolibro.n mi anli-uo |. No hay un método propio de ¡a filosofía. A mi entender están equivocados. tanto la filosofía como la ciencia perderían todo su atractivo para mí si abandonasen tal empresa. Los analistas del lenguaje creen que no existen auténticos problemas filosóficos.en cuanto que parecen ser casi los iini^os filósofos que conservan vivas algunas de las tradiciones de la filosofía racional. son problemas del uso lingüístico " <lel sentido de las palabras. pues yo creo en las siguientes tesis. y especialmente p a r a con la filosofía lineste nuevo prefacio pretendo exponer mi actitud frente a la situación actual y acerca de las dos escuelas principales de analistas del lenguaje de nuestros días. Creo. si es que hay alguno. y. sin embargo. Los analistas del lenguaje se consideran a sí mismos como los que utilizan cierto método privativo de la filosofía. no menos que el de la ciencia. id del aumento del conocimiento. el único interés de la filosofía.blogspot. o que los problemas de \» filosofía. pero no lo es acabar con nuestros problemas pícsentándolos como meros «rompecabezas» lingüísticos. los analistas que digo tienen gran importancia para m í : no sólo como contrincantes. Y el mejor modo de estudiar el aumento del conocimiento es estudiar el del conocimiento científico.com .Prefacio de la edición inglesa (1958) ]. Quiero p r o p o n e r ahora también la siguiente segunda tesis: el problema central de la epistemología ha sido í i e m p r e . y sigue siéndolo. Los filósofos son tan libres eomo cualesquiera otras personas de emplear cualquier método en la búsqueda de la verdad. reside on las aportaciones q u e h a hecho a a q u é l l a . que. Creo que toda la ciencia es cosmología. sino eomo aliados . Reconozco que e n t e n d e r las funciones de nuestro lenguaje es una p a r t e im{)ortanfe de ésta.

n t r e los i n u c b o s m é t o d o s (pie p u e d e u . con tal d e (pie se las h a y a con u n p r o b l e m a i n t e r e s a n te y de q u e t r a t e s i n c e r a m e n t e d*. (|esg r a c i a d a m e n t c . (jue a c t u a l m e n t e n o está de m o d a ) : c o n s i s t e sjnip l e m c n t e en i n t e n t a r a v e r i g u a r (pié h a n p e n s a d o y d i c h o o t r o s a c e r c a del f i r o b l e m a en c u e s t i ó n . del p r ( d i l e n i a (¡ue se t e n g a e n t r e m a n o s — m e p<)rece q u e h a y u o o d i g n o de ser m e n c i o n a d o (y (jiie es u n a v a r i a n t e d e l m é t o d o l i i s l o r i e o . c ó m o lo h a n f o r m u l a d o y c ó m o h a n t r a t a d o de r c s o K e r l o . t a l vez p o r q u e p i e n s a n q u e n o h a y http://psikolibro. A l u d o a i¡uc >¡riu¡irc (¡ue ¡ i r o p o n e m o s ijna s o l u c i ó n a u n p r o l d c m a d c h c r í a m o s e s f o r z a r n o s t o d o lo q u e p u d i i l ^ e nH)S p o r c e l l a r a l i a j o l u i e s l r a s o l u c i ó n . p o r q u é h a n t e n i d o (jue a f r o n t a r l o . en l u g a r de d c f c / u l e r l a . p o r f o r t u n a . s i n o q u e es. -Mi r e s f d i e s l a es (pie.. j i o r q u e es p a r t e d e l m é t o d o g e n e r a l de la d i s c u s i ó n r a c i o n a l : si i g n o r a m o s lo q u e o t r o s p i e n s a n .i}}i-)i>ih>s r>l. o lo (jue h a n p e n s a d o é s t a t i e n e q u e a c a b a r . a u i u p i c h a y u n n ú m e r o i n d e f i n i d o de ( ( m é t o d o s » d i f e r e n t e ^ . d e s d e luCcrf). a u n c u a n d o c a d a u n o de n o s o t r o s c o n t i n ú e t a n c o n t e n t o h a b l á n d o s e a sí m i s m o .^ im'ifos Y//(? p u e d e ( . E s t o m e p a r e c e m u y i m p o r t a t i t e . no t e n g o niiigiin ¡nieri's en e n u m e r a r l o s : m e d a lo m i s m o el m é t o d o (pie p u e d a e m p l e a r u n filósofo (o c u a l f j u j e r otra p e r s o n a ) . t a n t o d e l a s c i e n c i a s d e la IS'aturaleza c o m o de la f i l o s o f í a : m e r e f i e r o al d e e n u n c i a r c l a r a m e n t e los p r o j j i o s p r o l i l e n i a s y de e x a m i n a r criticamente las diversas soluciones ¡iroi)uestas.s. e s c r i t o en c u r s i v a l a s j i a l a l i r a s vdisciisión racional» y ucriticamenle)) c o n o l i j i l o de s u b r a y a r q u e liago e c i u i v a l e n l e s la a c t i t u d rac i o n a l y la acliiijil c r í l i í a .Mas la c r í t i c a s e r á f e c u n d a ú n i c a m e n t e si e n u n c i a m o s n u e s t r o p r o b l e m a t o d o lo c l a r a m e n t e (pie p o d a m o s v p r e s e n t a m o s n u e s t r a s o l u c i ó n en u n a f o r m a s u f i c i e n t e m e n t e d e f i n i d a : es d e c i r . m á s f)íen.m i d e a r v e n t a j o s a m e n t e u n fil(isofo. P e r o n o es c a c a c t e r í s l i c o s o l a m e n t e d e ésta. y.>n )i-ji>s i]i' í-rr }o.c « a n á l i . N o n i e g o (jiie a l g o a lo q u e p o d r í a l l a m a r . >li Jesjs r. (pie j u i c d a di'^culirsc e r í t i e a mente. e s t o y c o i i > p l e t a m c n t e disjiuc>to a a d m i t i r q u e e x i s t e u n m é t o d o al q u e i ) o d r í a l l a m a r s e «el ú n i c o m é t o d o de la f i l o s o f í a » . p e r o . \\c. i)or e l l o . d e n u i d o (|ue n o a^cNcro (pie los mi'^lodos del ( ( a n á l i s i s lí'igicon y del « a n á l i s i s (|(-| l e n g u a j e » c a r e z c a n n e c e s a r i a m e n t e d e v a l o r . o í r o s a d u c e n las c r í t i c a s en lujrar n u e s t r o si d e j a m o s de l i a i ' c i l o p o r mi-^nlro^ mi-^mo-^.r e s o l v e r l o . . y (|ue en m o d o a l g i m o son c a r a c t e r i s . n i p o r el d e l o s sistemas lingüísticos.com .a r — q u e d c i i e n d c r á n sif>nip r e .i s ]()gico» sea cajtaz d e d c s c i n p c ñ a r un p a p i d en v\ [iroccso c i t a d o d e a c l a r a r y escud r i n a r los liiiililcnuis y las SOIUCÍÍHK-S (pie l i e m o s p l a n t e a d o v Jirop u e s t o . ¡ e ( i s de la filosofía : lui lo son m á s fpie c u a h p i i c r o t r o m é t o d o de in(lagaci(m científica o r a c i o n a l .blogspot. Y con t o d o . e^tc p i c c e p l o se lleva a la p r á c t i c a [lor [locos de ent r e n o s o t r o s . . el ú n i c o m é t o d o de t o d a discusión rnciotud. A l g u n o s filósofos h a n h e c h o Xma v i r t u d d e l h a b l a r s e a sí m i s m o s . l .uuis l>}p/^^ ipjf rsU>.Prefacio de la edición inglesa 17 p l a z a r s e p o r e l e s t u d i o d e l o s u s o s l i n g ü í s t i c o s . P o d r í a prC'iruntarse (piizá i\\\v o t r o s « n u ' l o d o s » j u i e d e u t i l i z a r u n filosofo.

sin embargo. Puede ponerse de manifiesto muy fácilmente que esta creencia es errónea. «creencias» o «juicios». mejor. pero un filósofo debería saber que no es más divino que los demás hombres. e incluso p o r medio del análisis lógico : pues éste revela que cierto tipo característico de reflexividad o autorreíerencia. Yo disiento enérgicamente de esta desafiadora creencia. de que las paradojas lógicas —-como la del mentiroso («en este momento no estoy diciendo la v e r d a d » ) y las encontradas por Russell. el método psicológico (o. pero h a r é n a d a más dos comentarios críticos sobre ella.18 ha lógica de la investigación científica nadie con quien merezca la p e n a de h a b l a r . cuya estructura sería análoga a la de las paradojas lógicas. ni siquiera en las antinomias kantianas.blogspot. Richard y otros—necesitan para su solución el método del análisis lingüístico. sin duda alguna. no digamos p o r el ú n i c o : incluso Locke lo introdujo m e r a m e n t e como u n método p a r a tratar ciertas cuestiones preliminares (preliminares p a r a la ciencia de la é t i c a ) .com . Con esta creencia exacta se combina luego la equivocada de que los problemas tradicionales de la filosofía habrían surgido de un intento de resolver paradojas filosóficas. asimismo. ante todo. Una de ellas es la creencia. la de que deberíamos analizar p a l a b r a s y sus usos y sentidos en lugar de «ideas». nunca debería haberse tomado el «nuevo camino de las ideas» p o r el m é t o d o p r i n c i p a l de la filosofía. «concepciones» o «nociones»: que habríamos de analizar proposiciones o enunciados en vez de «pensamientos». que está presente en todas las paradojas lógicas. En p r i m e r t é r m i n o . pseudopsicológico) de analizar nuestras ideas y su origen en los sentidos— por un método más «objetivo» y menos genético. P e r o temo que la cost u m b r e de filosofar en ei5te plano algo eminente sea u n síntoma de la decadencia de la discusión r a c i o n a l . que la p r i n c i p a l razón que ha habido p a r a exaltar el método del análisis lógico ha sido la siguiente. con su famosa distinción entre expresiones lingüísticas con sentido («bien formadas») y carentes de sentido. Dios se h a b l a principalmente a Sí mismo p o r q u e no tiene a nadie a quien valga la pena de h a b l a r . exacta. y tanto Berkeley como H u m e lo e m p l e a r o n . Berkeley y H u m e —es decir. Admito gustoso que esta sustitución del «nuevo camino de las ideas» de Locke p o r u n «nuevo camino de las p a l a b r a s » constituía u n progreso y que se necesitaba u r g e n t e m e n t e . no se encuentra en las llamadas jDaradojas filosóficas. una importancia central para la filosofía. Parece. que estaban deseosos http://psikolibro. de que el llamado «análisis lingüístico» es el verdadero método de la filosofía. Hay varias interesantes razones históricas de la creencia. Es perfectamente comprensible que los que antes h a b í a n visto en el «nuevo camino de las ideas» el único método de la filosofía se hayan convertido a la creencia de que lo es el «nuevo camino de las palabras». como arma para batir a sus adversarios. tan extendida. Su p r o p i a interpretación del mundo — e l mundo de las cosas y de los h o m b r e s — . de suerte que la distinción entre h a b l a r con sentido y sin sentido h a b r í a de tener. Se tenía la sensación de que era necesario remplazar el llamado íinuevo camino de las ideasv de Locke.

y también -equivocadamente— que este último es el más fácil de analizar. Y. Pues bien. Qiiiero mencionar ahora línicamente u n ejemplo del tipo de problemas a que me refiero : el del aumento de nuestros conocimientos. Los filósofos que se inclinan al p r i m e r enfoque piensan —con toda razón—. no solamente conocer más y más acerca del conocimiento. (i [K'trllio». incluso.Prefacio de la edición inglesa 19 de comunicarnos. sea el método p r i n c i p a l de la epistemología — o quizá. ya el «nuevo camino de las ideas». del conocimiento científico—. la teoría del conocimiento se ha inspirado en la confianza de que nos p e r m i t i r í a . volviéndose conocimiento científico. necesariamente. además. «creo» o <-me parece j)robable». Mili y Russell. o quizá la palabra í'ípiizá». parece evidente que el aumento de esle último es el caso más i m p o r t a n t e y máa interesante del aumento de los conocimientos. P e r o la objeción más grave que opongo a la creencia de que.com . y desde Bacon. de aíjnél en que se formula el conocimiento de sentido común . y en lugar de analizar la visión. De esta forma. D u h e m y Poincaré. ya el «nuevo camino de las palabras». Basta una ligera reflexión para convencerse de que la mayoría de los problemas que se encuentran en conexión con dicho aumento h a n de trascender. el conocimiento o la creencia. la percepeifíri.) La mayoría de los filósofos que creen que el método característico de la filosofía es el análisis del lenguaje ordinario parecen haber perdido aquel optimismo a d m i r a b l e que inspiraba la http://psikolibro. o sea. Aunque estoy de acuerdo en que el conocimiento eionlifieo no es sino u n desarrollo del ordinariii o de senti(b) conuin. Leibniz. analizan las expresiones «veo». (Entre los grandes filósofos la única excepción a esta regla de que puedo acordarme es la de Berkeley. A esle respecto debería recordarse que casi todos los problemas de la epistemología tradicional están relacionados con el aumento de los conocimientos. nunca se basó en dicho m é t o d o : ni Berkeley apoyó en él sus opiniones religiosas ni H u m e su determinismo ni sus teorías políticas.que el conocimiento científico sólo puede ser una ampliación del correspondienle al sentido c o m ú n . frente al conocimiento científico : pues la manera más importante de aumentar aquél es.blogspot. Me siento inclinado a decir incluso m á s : desde Platón a Descartes. yo respondería fomo sigue a los que tienden a este modo de abordar la teoría del i üiiocimiento. Kant. y 2 ) como el del conocimiento científico. precisamente. so'lcngo que los problemas más importantes y más atraclivos t\(^ la «t ¡••¡emología h a n de ser completamente invisibles para los que se limitan al análisis del conocimiento última» mente citado o de su expresión en el lenguaje ordinario. de la filosofía — es la siguiente: Cabe a b o r d a r el problema de la epistemología por dos lados distintos : 1) como el problema del conocimiento Jet sentido común u ordinario. «conozco». sino contribuir al avance del mismo esto es. todo estudio que permanezca confinado en el conocimiento de sentido común. Hobbes y Locke a Hume. tales filósofos se jioncn a reni])lazar el «nuevo camino de las ideas» por u n análisis del Iciipuaje ordinario.

mis razones para creer que. el p r i m e r enfoque que he mencionado — e s decir. ciertamente. no veo mérito alguno en la propuesta arbitraria de definir dicha palabra de modo que i m p i d a a todo estudioso de la filosofía el que intente contribuir. aunque sea provisional. incluso dentro de la provincia de la epistemología. algo que pudiera destilarse y condensarse en una definición: todas las de la p a l a b r a «filosofía» p o d r á n tener tan sólo el carácter de una convención. no solamente abandonan el progreso de los conocimientos a los científicos. o sea. Newton. Desde Tales a Einstein. desde el atomismo antiguo a la especulación cartesiana sobre la materia. aquél que sigue el camino de u n análisis del conocimiento científico. las ideas metafísicas han señalado el camino. al avance de nuestro conocimiento del m u n d o . p o r tanto. La automutilacion que exige esta definición de filosofía. desde las especulaciones de Gilbert. Asimismo. me resulta paradójico que los filósofos que están orgullosos de especializarse en el estudio de los lenguajes ordinarios crean •—no obstante tal cosa— que saben lo suficiente acerca de la cosmología para estar seguros de que ésta es de esencia tan diferente a la filosofía que esta última jamás podrá aportar n a d a a aquélla. Leibniz y Boscovich acerca de las fuerzas a las de F a r a d a y y Einstein en torno a los campos de fuerzas. Con objeto de explicar más fácilmente en qué cosas estoy de acuerdo y en qué n o . y acogen con gusto cualquier método cuando consideran que puede ayudarles a ver más claramente sus problemas. en todo caso. Sus miembros filosofan de muchos modos diferentes.20 La lógica de la investigación científica tradición r a c i o n a l i s t a . sino que definen la filosofía de modo tal que. y. no me atrae. pues se encuentran con muchos problemas distintos que pretenden resolver.com . ni posee un método filosófico ya escogido. su actitud semeja ser de resignación. El p r i m e r grupo está formado p o r los que tienen p o r meta estud i a r «el lenguaje de la ciencia» y que h a n escogido como método filosófico la construcción de modelos artificiales de lenguajes: esto 63. si no de desesperanza. Y. No existe una esencia de la filosofía. el análisis del conocimiento analizando el lenguaje o r d i n a r i o — es demasiado estrecho. tan sorprendentemente persuasiva. expuestas brevemente. se hace incapaz de a p o r t a r nada a nuestro conocimiento del m u n d o . la construcción de los que creen ser modelos del «lenguaje de la ciencia». voy a dividirlos en dos g r u p o s : algo así como las ovejas y los cabritos. filosóficas— han tenido la máxima i m p o r t a n c i a p a r a la cosmología. p o r su misma definición. Estas son. El segundo grupo no se limita a estudiar el lenguaje de la ciencia — n i ningún otro lenguaje—.blogspot. o a dar con una solución. Me ocuparé primero de los que han elegido el método de cons- http://psikolibro. y que forzosamente h a n de escapársele los problemas más interesantes. qua filósofo. de un a c u e r d o . P e r o estoy m u y lejos de encontrarme de acuerdo con todos aquellos filósofos que se declaran a favor del otro modo de a b o r d a r la epistemología. se e q u i v o c a n : pues es un heclio real que las ideas puramente metafísicas — y .

nan. y —desde luego— son esencialmente más pobres que los lenguajes ordinarios. y — l o que es aún más interesante— tampoco p u e d e n expresarse en él propiedades mensurables de ningún tipo. Pero. ]>or desdicha. Debido a estas razones. En realidad.blogspot. este grupo de filósofos toma lo peor de ambos m u n d o s . en consecuencia. como la física— resulta Ser algo dificultosa en la práctica : y. y esta demostración la h a n ofrecido. El segundo funciona únicamente con tal de que no le a ñ a d a m o s los medios de demostrar los teoremas corrientes de la a r i t m é t i c a : p o r ejemplo. Mas. Desde un p u n t o de vista histórico. no puede representar igualdad alguna : de modo que no contiene ni siquiera la aritmética más primitiva. pero en m i n i a t u r a — d e enormes sistemas de diminutos chirimbolos. al parecer no existe semej a n t e «lenguaje de la ciencia». En el tercero — e l más desarrollado y famoso de todos— tampoco pueden formularse las m a t e m á t i c a s . han elegido como objeto de su análisis lingüístico «el lenguaje de la ciencia». los encontramos embarcados en la construcción de complicadísimos modelos que funcio-. y hasta el principio de que todo n ú m e r o tiene un sucesivo. los modelos del «lenguaje de la ciencia» que construyen estos filósofos no tienen nada que ver con el lenguaje de la ciencia moderna.com . dcltido quizá a los consuelos espirituales que proporciona la esperanza en un conocimiento que sea «exacto». pues lo intrincado del artefacto no está en i)roporción con su eficacia. las soluciones que p r o p o n í a n a sus problemas no h u b i e r a n sido eficaces. de otro modo. y en la práctica no hay teoría científica de ningún interés que p u e d a expresarse p o r medio de tan inmensos sistemas de minucias. esto es. p o r tal razón. Y debido a su método de construir modelos lingüísticos en m i n i a t u r a . Los autores de estos modelos los h a n impuesto las limitaciones mencionadas simplemente p o r q u e . los relacionados con su progreso . todos parecen plantear las si- http://psikolibro. en p a r t e . que se refieren a los tres modelos lingüísticos más conocidos (a ellos aluden las notas 13 y 15 del apéndice *VII y la nota *2 del apartado 3 8 ) . la construcción de un modelo a t a m a ñ o natural y que funcione del lenguaje de la ciencia — u n modelo en que pudiera manejarse una verdadera ciencia. No obstante lo cual. por lo cual se les hace necesario const r u i r uno . también ellos parten del «nuevo camino de las i d e a s » : también remplazan el método (pseudo-) psicológico del «nuevo camino» antiguo p o r el análisis lingüístico. inclusive los más primitivos. los medios p a r a expresar la identidad. el teorema de Euclides de que no existe un número p r i m o que sea mayor que cualquier otro. los mismos autores. estos tres modelos lingüísticos son demasiado pobres para ser útiles en ciencia alguna . y. se les escapan asimismo los problemas más apasionantes de la teoría del conocimiento. sin embargo. como puede verse teniendo en cuenta las observaciones que siguen. y a muchas otras. Al primero le fallan. en vez del lenguaje ordinario. Es fácil demostrar este hecho. Estos modelos carecen de importancia para la ciencia y para el sentido común. incluso.Prefacio de la edición inglesa 21 truir modelos artificiales del lenguaje de la ciencia. «preciso» o «formalizado». E n mi opinión.

com . sus p r o b l e m a s son los de éste. puesto que tenemos muchos informes detallados de las discusiones concernientes al p r o b l e m a de si habría que aceptar teorías tales como la de Newton. cuyo adelanto t e m í a ) : sus representantes más ilustres d u r a n t e los últimos doscientos años han sido Kant. de los procedimientos y — l o que es más import a n t e — de las discusiones científicas. pero ampliados — p o r ejemplo. Nos mugiere que no sólo analicemos las discusiones científicas. D u h e m . el método de construir modelos lingüísticos artificiales no es capaz de abordar los problemas del aumento de los conocimientos.íon aplicables a la ciciuia (mientras que.blogspot. Poincaré. Este enfoque de los problemas de la epistemología se desentiende (como también los otros dos mencionados) del método pseudopsicológieo o «subjetivo» del nuevo camino de las ideas (método todavía empleado p o r K a n t ) . en algunas de sus fases—. en una u otra forma. a pesar de lia])er sido — e n cierto sentido muy i m p o r t a n t e — u n enemigo de la misma idea de conocimiento científico racional. He intentado hacer ver que los p r o b l e m a s epistemológicos tradicionales más importantes —los que guardan relación con el aumento de los ronix-iiuientos-trascienden los dos métodos usuales de ana- http://psikolibro. Whewell. menos aún que lo sería el de analizar los lenguajes ordinarios — y ello meramente p o r q u e tales modelos son más pobres que estos ú l t i m o s — . sólo son a[)li(:abK>s con precisión a un discurso de tipo e x t r e m a d a m e n t e p r i m i t i v o ) . algunos de los problemas más importantes de la «creencia razonable». sino también las situaciones problemáticas de la ciencia . y de este modo nos p u e d e ayudar.22 La lógica de la investigación científica guíenles pretensiones: a) que sus nictodos son cayinces. La mayoría de los pertenecientes a este grupo estarían confor»nes con la idea de que el conocimiento científico es el resultado del aumento del de sentido común : pues es algo así como el conocimiento de sentido común. en realidad. de las teorías. y de un modo objetivo. Como resultado de su pobreza nos ofrecen sólo el modelo más tosco y más engañoso del aumento del conocimiento : el de un montón de enunciados de observación que se acumulan progresivamente. Este grupo pretende que entre sus antepasados se encuentran casi todos los grandes filósofos occidentales (incluso p u e d e reclamar para sí a Berkeley. Está claro que no es posible m a n t e n e r ambas pretensiones. de resolver problemas de la teoría del conocitnicnto científico. a c o m p r e n d e r la historia del pensamiento científico. Peirce. dicho de otro modo. Así pues. los que en los trabajos epistemológicos utilizan el análisis de los problemas científicos. al menos. Russell y W h i t e h e a d —este último. a los que no se entregan p o r anticipado a ningún método filosófico. Mili. o sea. qui. asimismo. Meyerson. la de Maxwell o la de Einstein. Y. y h) que son «exactos» o «])recisos». podemos m i r a r estas discusiones como si fuese a través de un microscopio que nos permitiera estudiar en detalle. en grande. sustituye el problema de H u m e de la «creencia razonable» p o r el de las razones p a r a aceptar o rechazar las teorías científicas—. Volvámonos ahora al tercer grupo de epistemólogos.

primavera de 1958. P E N N . en u n a e s p e c i a l i d a d . y el pensamiento racional m i s m o . mas los filósofos no deben ser especialistas. P o r m i p a r t e .blogspot. Defender u n dogma más es. B U C K I N G H A M S H I R E . http://psikolibro. sin embargo. y que h e reproducido en la página 1 5 . orgullosam e n t e dedicada a destruir la tradición de u n a filosofía racional. Y creo q u e sólo u n renacer del interés p o r estos secretos puede salvar las ciencias y la filosofía de u n a especialización estrecha y de u n a fe obscurantista en la destreza singular del especialista y en su conocimiento y autoridad p e r s o n a l e s : fe q u e se amolda tan perfectamente a nuestra época «postrracionalista» y «postcrítica». m e interesan la ciencia y la filosofía exclusivamente p o r q u e quisiera saber algo del enigma del m u n d o en que vivimos y d e l otro enigma del conocimiento h u m a n o de este mundo.com . David G. RECONOCIMIENTO Quiero d a r las gracias aquí a Mr. B U C K I N G H A M S H I R E . lo último que quisiera h a c e r : incluso el análisis de la ciencia—la «filosofía de la ciencia»—amenaza convertirse en u n a moda. Nicholls p o r h a b e r m e comunicado el admirable pasaje p o r él descubierto entre ios Acton Manuscripts de la Library of Camhridfie University (Add. verano de 1959. y exigen u n análisis del conocimiento científico. Mss. 5011 : 2 6 6 ) .Prefacio de la edición inglesa 23 lisis lingüístico. P E N N .

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PRIMERA PARTE Introducción a la lógica de la ciencia

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CAPITULO PRIMERO

Panorama de algunos problemas fundamentales

El h o m b r e de ciencia, ya sea teórico o experimental, p r o p o n e enunciados — o sistemas de enunciados— y los contrasta paso a paso. E n particular, en el campo de las ciencias empíricas construye hipótesis •—o sistemas de teorías— y las contrasta con la experiencia p o r medio de observaciones y experimentos. Según m i opinión, la tarea de la lógica de la investigación científica — o lógica del conocimiento— es ofrecer u n análisis lógico de tal modo de p r o c e d e r : esto es, analizar el método de las ciencias empíricas. P e r o , ¿cuáles son estos «métodos de las ciencias empíricas»? Y, ¿a qué cosa llamamos «ciencia empírica»?

1.

E L PROBLEMA DE LA INDUCCIÓN

De acuerdo con u n a tesis que tiene gran aceptación — y a la q u e nos opondremos en este l i b r o — , las ciencias empíricas pueden caracterizarse p o r el hecho de qxie emplean los llamados «.métodos induetivosv: según esta tesis, la lógica de la investigación científica sería idéntica a la lógica inductiva, es decir, al análisis lógico de tales métodos inductivos. Es corriente llamar «inductiva» a u n a inferencia cuando pasa de enunciados singulares (llamados, a veces, enunciados «particulares»), tales como descripciones de los resultados de observaciones o experimentos, a enunciados universales, tales como hipótesis o teorías. Ahora bien, desde u n punto de vista lógico dista mucho de ser obvio que estemos justificados al inferir enunciados universales partiendo de enunciados singulares, p o r elevado que sea su número ; pues cualquier conclusión que saquemos de este modo corre siempre el riesgo de resultar un día falsa: así, cualquiera que sea el número de ejemplares de cisnes blancos que hayamos observado, no está justificada la conclusión de que todos los cisnes sean blancos. Se conoce con el n o m b r e del problema de la inducción la cuestión acerca de si están justificadas las inferencias inductivas, o de bajo qué condiciones lo están. El problema de la inducción puede formularse, asimismo, como la cuestión sobre cómo establecer la verdad de los enunciados universales basados en la experiencia — c o m o son las hipótesis y los sis-

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La lógica de la investigación

científica

temas teóricos de las ciencias empíricas—. Pues muchos creen que la verdad de estos enunciados se asabe por experiencia»; sin embargo, es claro que todo informe en que se da cuenta de una experiencia — o de una observación, o del resultado de un e x p e r i m e n t o — no puede ser originariamente un enunciado universal, sino sólo un enunciado singular. P o r lo tanto, (juieii dice que sabemos por experiencia la verdad de un enunciado universal suele querer decir que la verdad de dicho enunciado puede reducirse, de cierta forma, a la verdad de otros enunciados —éstos singvilares— que son verdaderos según sabemos por experiencia; lo. cual equivale a decir (jue los enunciados universales están basados en inferencias inductivas. Así pues, la pregunta acerca de si hay leyes naturales cuya verdad nos conste viene a ser otro modo de p r e g u n t a r si las inferencias inductivas están justificadas lógicamente. Mas si queremos encontrar un modo de justificar las inferencias inductivas, hemos de intentar, en primer término, establecer un principio de inducción. Semejante principio sería un enunciado con cuya ayuda pudiéramos presentar dichas inferencias de una forma lógicamente aceptable. A los ojos de los mantenedores de la lógica inductiva, la importancia de un principio de inducción para el inétodu científico es m á x i m a : «...este principio —dice R e i c h e n b a c h — ('•• ¡ T mina la verdad de las teorías científicas; eliminarlo de la c'' • la significaría nada menos que privar a ésta de la posibilidad de decidir sobre la verdad o falsedad de sus teorías ; es evidente que sin él la ciencia perdería el derecho de distinguir sus teorías de las creaciones fantásticas y arbitrarias de la imaginación del poeta» ^. P e r o tal p r i n c i p i o de inducción no p u e d e ser una verdad puramente lógica, como una tautología o un enunciado analítico. En realidad, si existiera un principio de inducción p u r a m e n t e lógico no habría problema de la inducción; pues, en tal caso, sería menester considerar todas las inferencias inductivas como transformaciones puramente lógicas, o tautológicas, exactamente lo mismo que ocurre con las inferencias de la lógica deductiva. P o r tanto, el principio de inducción tiene que ser un enunciado s i n t é t i c o : esto es, uno cuya negación no sea contradictoria, sino lógicamente posible. Surge, pues, la cuestión acerca de por qué h a b r í a que aceptar semejante principio, y de cómo podemos justificar racionalmente su aceptación. Algunas personas que creen en la lóijica inductiva se precipitan a señalar, con Reichenbach, que «hi totíiüdad de la ciencia acepta sin reservas el principio de inihicí'ión, y (pie nadie puede tampoco d u d a r de este principio en la vida i'orriénte» ". No obstante, aun sup o n i e n d o que fuese así —después de todo, «la totalidad de la ciencia» p o d r í a estar en u n e r r o r — yo seguiría afirmando que es superfluo todo principio de indvicción, y que lleva forzosamente a incoherencias (incompatibilidades) lógicas.
' II. REICHENBACH, Erhenntnis 1, 19''0 ¡lá;;- 186. (Cf. también las págs. 64 y sig.) • Cf. los comciiUrins de Russell r-csria i!c Hume, que he citado en el apartado *2 de mi Postscript.
' REICHENBACH, ibid., pág. 67.

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de algunos problemas

fundamentales

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A p a r t i r de la obra de H u m e *^ debería haberse visto claramente que aparecen con facilidad incoherencias cuando se admite el principio de i n d u c c i ó n ; y también que difícilmente pueden evitarse (si es que es posible tal cosa ) : ya que, a su vez, el principio de inducción tiene que ser u n enunciado universal. Así pues, si intentamos afirm a r que sabemos por experiencia que es verdadero, reaparecen de nuevo j u s t a m e n t e los mismos problemas que motivaron su introducción : para justificarlo tenemos que utilizar inferencias i n d u c t i v a s ; p a r a justificar éstas hemos de suponer un principio de inducción de orden superior, y así sucesivamente. P o r tanto, cae por su base el intento de fundamentar el principio de inducción en la experiencia, ya que lleva, inevitablemente, a una regresión infinita. K a n t trató de escapar a esta dificultad admitiendo que el principio de inducción (que él llamaba «principio de causación universal») era «válido' a priori». P e r o , a mi entender, no tuvo éxito en su ingeniosa tentativa de dar una justificación a priori de los enunciados sintéticos. P o r mi p a r t e , considero que las diversas dificultades que acabo de esbozar de la lógica inductiva son insuperables. Y me temo que lo mismo ocurre con la doctrina, tan corriente hoy, de que las inferencias inductivas, aun no siendo «estrictamente válidas», pueden alcanzar cierto grado de «seguridad» o de «probabilidad». Esta doctrina sostiene que las inferencias inductivas son «inferencias probables»^. «Hemos descrito —dice Reichenbach— el principio de inducción como el medio por el que la ciencia decide sobre la verdad. P a r a ser más exactos, deberíamos decir que sirve para decidir sobre la p r o b a b i l i d a d : pues no le es dado a la ciencia llegar a la verdad ni a la falsedad..., mas los enunciados científicos pueden alcanzar únicamente grados continuos de p r n b a b d i d a d , cuyos límites superior e inferior, inalcanzal)lcs, son la verdad y la falsedad» *. P o r el momento, puedo hacer caso omiso del hecho de que los creyentes en la lógica inductiva alimentan una idea de la probabilidad que rechazaré luego por sumamente inoportuna para sus propios filies (véase, más adelante, el apartado 8 0 ) . Puedo hacer tal cosa, porque con recurrir a la probabilidad ni siquiera se rozan las dificultades mencionadas: pues si ha de asignarse cierto grado de probabilidad a los enunciados que se l)asan en inferencias inductivas, tal proceder tendrá que justificarse invocando u n nuevo principio de inducción, modificado convenientemente; el cual habrá de justificarse a su vez, etc. Aún más : no se gana nada si el mismo principio de inducción no se toma como «verdadero», sino como meramente «probable». En r e s u m e n : la lógica de la inferencia probable o «lógica
" Los pasajes decisivos de Hume se citan en el apédice *VII (texto correspondiente a las notas 4, 5 y 6 ) ; véase también, más adelante, la nota 2 del apartado 81. " Cf. J. M. KEYNES, A Trcalise on Probability (1921); O. KÜLPE, Vorlesungen Uber Logik (ed. por Selz, 1923); REICHENBACH (que emplea el término «implicaciones probabilísticas»), Axiomatik der Ifahrscheinlichkeitsrechnung, Mathem. • Zeitschr, 3 4 (1932), y otros lugares.
* REICHENBACH, Erkenntnis 1, 1930, pág. 186.

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La lógica de la investigación

científica

de la p r o b a b i l i d a d » , como todas las demás formas de la lógica inductiva, conduce, bien a una regresión infinita, bien a la doctrina del apriorismo *^. La teoría que desarrollaremos en las páginas que siguen se opone directamente a todos los intentos de apoyarse en las ideas de una lógica inductiva. Podría describírsela como la teoría del método deductivo de cunlraslar**, o como la opinión de que una bipótesis sólo p u e d e contrastarse empíricamente —y únicamente después de que lia sido formulada. P a r a poder desarrollar esta tesis (que podría llamarse «deductivismo», por contraposición al «inductivismo»'') es necesario que ponga en claro primero la distinción entre la psicologia del conocimiento, que trata de heclios em[)íricos, y la lógica del conocimiento, que se ocupa exclusivamente de relaciones lógicas. Pues la creencia en una lógica inductiva se debe, en gran p a r t e , a una confusión de los problemas psicológicos con los epistemológicos ; y quizá sea conveniente advertir, de paso, que esta confusión origina dificultades no sólo en la lógica del conocimiento, sino en su psicología t a m b i é n .

2.

E L I M I N A C I Ó N DEL

PSICOLOGISMO

He dicho más arriba que el trabajo del científico consiste en prop o n e r teorías y en contrastarlas. La etapa inicial, el acto de concebir o inventar una teoría, no me parece que exija u n análisis lógico ni sea susceptible de él. La cuestión acerca de cómo se le ocurre u n a idea nueva a una persona — y a sea u n tema musical, un conflicto dramático o u n a teoría científica— p u e d e ser de gran interés para la psicología empírica, pero cai-ece de importancia p a r a el análisis lógico del conocimiento científico.

" Véanse también el capítulo X —especialmente, la nota 2 del apartado 81— y el capítulo *II del Postscript, en los que se hallará una exposición más completa . de esta crítica. ** Se liabrá observado ya que empleamos las expresiones contraste, contrastación, contrastar, someter a contraste, etc., para traducir los términos ingleses test, testing, to test, etc. Los autores de habla inglesa —incluyendo al de esta obra— utilizan también to contrast, pero puede verterse sin dificultad —e incluso más conforme a su sentido— por contraponer o contraponerse. (N. del T.) ° LiEBlc (en Indukíion und Deduktion, 1865) fue probablemente el primero que rechazó el método inductivo desde el punto de vista de la ciencia natural: su ataque se dirigía contra Bacon. Dim EM (en La Théorie physique, son objet et sa structure, 1906; vers. ingl. por P. P. WIENEK, The Aim and Structure of Physical Theory, 1954) ha mantenido tesis marcadamente deductivistas (* Pero en el libro de Diihem se encuentran también tesis inductivistas, por ejemplo, en el cap. III de la primera parte, en el que se nos dice que con sólo experimentación, inducción y generalización se ha llegado a la ley de la refracción de Desearles; cf. la trad, ingl., pág. 155.) Véanse, asimismo, V. KBAFT, Die (Wundjormen der wissenschajllichcn Methoden, 1925, y
CAUNAP, Erkennínis 2, 1932, pág. 440.

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de algunos problema»

fundamentales

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Edte no se interesa por cuestiones de hecho (el quid facti? de Kant ),. sino línicamente p o r cuestiones (¡c jiislificacióri o validez (el i¡}iul juris? k a n t i a n o ) ; sus preguntas son del tipo íij^uienle: ; puede justificarse un e n u n c i a d o ? ; en caso aFirniativo, ¿de qué m o d o ? ; ; os c o n t r a s t a b l e ? ; ; depende lógieamenle de oíros e n u n c i a d o s ? ; ; o los contradice quizá? Para «lue un enunciado pueda ser examinado lógicamente de esta forma tiene que habérsenos propuesto :inies : alomen debe haberío formulado y liabérnoslo entregado para su examen bjgico. En consecuencia, distinguiré netamente entre el proceso de concebir una idea nueva y los uuModo* y resultados de su examen lógico. En cuanto a la tarea de la lógica del ennocimienio —que be contrapuesto a la psicología del misn;o—, me basaré en el supuesto de que consiste j)ura y exclusivamente en la investigaei<in de lf>s métodos empleados en las eontrastaciones sistemáticas a (pie debe someterse toda idea nueva antes de que se la pueda sostener seriamente. Algunos objetarán, tal vez, que sería más jiertineole considerar como ocupación propia de la epistemología la fabricación de lo que se ha llamado una ^reconstrucción racional» de los pasos que han llevado al científico al descubrimiento, a encontrar ima nueva verdad. Pero la cuestión se convierte entonces e n : ¿ q u é es, exactamente, lo que queremos reconstruir? Si lo que se trata de reconstruir son b>s procesos que tienen lugar durante el estímulo y formación de inspiracion(;s, me niego a aceptar semejante cosa como tarea de la bigica del conocimiento : tales procesos son asunto de la psicología empírica, pero difícilmente de la lógica. Otra cosa es que queramos reconstruir racionalmente las ciinlnialaciones subsiguientes, mediante las que se puede descubrir que cierta ins|)iración fue un descubrimiento, o se puede reconocer como un e<Miocimiento. Kn la medida en que el científico juzga críticamente, nmdifica o desecha su i)ropia ins)iiración, podemos considerar —si así nos place— que el análisis metodológico erap r e n d i d o en esta obra es una especie de «reconstrucción racional» de los procesos intelectuales correspondientes. Pero esta reconstrucción no habrá de describir tales procesos según acontecen r e a l m e n t e : siWo puede dar un esqueleto lógico del procedimiento de contrastar. Y tal vez esto es todo lo que quieren decir los que hablan de una «reciuistrucción racional» de los medios por los que adquirimos conocimientos. Ocurre que los razonamientos expuestos en este libro son enteramente independientes de este problema. Sin embargo, mi opinión del asunto —valga lo que valiere— es que no existe, en absoluto, un método lógico de tener nuevas ideas, ni una reconstrucción lógica de este proceso. Puede expresarse mi parecer diciendo que todo descubrimiento contiene «un elemento irracional» o «una intuición creadora» en el sentido de Bergson. Einstein habla de un modo parecido de la «búsqueda de aquellas leyes sumamente universales... a p a r t i r de (as cuales puede obtenerse una imagen del m u n d o por pura deducción. No existe una senda lógica ^—dice— que encamine a estas...

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La lógica de la investigación

científica

leyes. Sólo p u e d e n alcanzarse p o r la intuición, apoyada en algo así como una introyección ('^Einfühlung') de los objetos de la experiencia» ^.

3.

CONTRASTACIÓN DEDUCTIVA DE TEORÍAS

De acuerdo con la tesis que hemos de p r o p o n e r aquí, el método de contrastar críticamente las teorías y de escogerlas, teniendo en cuenta los resultados obtenidos en su contraste, procede siempre del modo Que indicamos a continuación. Una vez presentada a título provisional u n a nueva idea, aún no justificada en absoluto —sea una anticipación, u n a hipótesis, un sistema teórico o lo que se q u i e r a — , se extraen conclusiones de ella por medio de una deducción lógica; estas conclusiones se comparan entre sí y con otros enunciados pertinentes, con objeto de hallar las relaciones lógicas (tales como equivalencia, deductibilidad, compatibilidad o incompatibilidad, etc.) que existan entre ellas. Si queremos, p o d e m o s distinguir cuatro procedimientos de llevar a cabo la contrastación de una teoría. En p r i m e r lugar, se encuentra la comparación lógica de las conclusiones unas con otras: con lo cual se somete a contraste la coherencia interna del sistema. Después, está el estudio de la forma lógica de la teoría, con objeto de d e t e r m i n a r su c a r á c t e r : si es u n a teoría empírica —científica— o si, p o r ejemplo, es tautológica. En tercer t é r m i n o , tenemos la comparación con otras teorías, que tiene por p r i n c i p a l mira la de averiguar si la teoría e x a m i n a d a constituiría un adelanto científico en caso de que sobreviviera a las diferentes contrastaciones a que la sometemos. Y finalm e n t e , viene el contrastarla p o r medio de la aplicación empírica de las conclusiones que pueden deducirse de ella. Lo que se pretende con el último tipo de contraste mencionado es descubrir hasta qué p u n t o satisfarán las nuevas consecuencias de la teoría —sea cual fuere la novedad de sus asertos— a los requerimientos de la práctica, ya provengan éstos de experimentos p u r a m e n t e científicos o de aplicaciones tecnológicas prácticas. T a m b i é n en este caso el procedimiento de contrastar resulta ser d e d u c t i v o ; veámoslo. Con ayuda de otros enunciados anteriormente aceptados se deducen de la teoría a contrastar ciertos enunciados singulares —-que podremos d e n o m i n a r « p r e d i c c i o n e s » — ; en especial, predicciones que sean fácilmente contrastables o aplicables. Se eligen entre estos enunciados los que no sean deductibles de la teoría vigente, y, más en particular, los que se en* Comunicación en el sesenta cumpleaños de Max Planck. El pasaje citado comienza con las palabras: «La tarea suprema del físico es la búsqueda de aquellas leyes sumamente universales», etc. (citado según A. EINSTEIN, Mein Weltbüd, 1934, pág. 168; traducción ingl. por A. HARRIS, The World as I see It, 1935, pág. 125). En LlEBIG, op. cit., se liailan con anterioridad ideas parecidas; cf. también MACH, Principien der Wármelehre (1896), págs. 443 y sigs. * La palabra alemana mEinfiíhlungí) es difícil de traducir; Harris vierte: «sympathetic understanding of experience» (compreiisión sim-pática de la experiencia).

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E L PROBLEMA DE LA DEMARCACIÓN E n t r e las muchas objeciones que pueden hacerse contra las tesis que he propuesto ahora mismo. la siguiente : al rechazar el método de la inducción — p o d r í a decirse—• privo a la ciencia empírica de lo que parece ser su característica más importante . falsification. 114 c. e t c . si las conclusiones singulares resultan ser aceptables. q u e provocaría incesantes malentendidos si se empleasen a q u í p a r a t r a d u c i r to falsify ( q u e el autor emplea exclusivamente en el sentido de «poner de manifiesto que algo es o era falso»). e t c . esto quiere decir que hago desaparecer las barreras que ** E m p l e a m o s cl verlio falsar y sus derivados (falsable. Milagros de Nuestra Señora. P e r o si la decisión es negativa. pues otras decisiones negativas subsiguientes pueden siempre derrocarla. faUador. No he supuesto un solo instante que. al parecer. no es inexistente en la historia del idioma con significado p r ó x i m o al q u e aquí le d a m o s : cf. por otra p a r t e . ni siquiera m e r a m e n t e «probables». falsación. o sea. podemos decir que ha «demostrado su temple» o que está loorroborada» *^ p o r la experiencia. en virtud de unas conclusiones «verificadas». esta falsación revela que la teoría de la que se han deducido lógicamente es también falsa. En el procedimiento que acabamos de esbozar no aparece n a d a que pueda asemejarse a la lógica inductiva. Falsar es u n t é r m i n o técnico del juego del tresillo.). En particular. 4.com . poema X . véanse la nota *1 antes del apartado 79 y el apartado *29 de m i Postscript. B E R C E O . Conviene observar que u n a decisión positiva p u e d e apoyar a la teoría e x a m i n a d a sólo temporalmente. la teoría a que nos referimos ha pasado con éxito las contrastaciones (por esta v e z ) : no hemos encontrado razones p a r a desecharla. esto es. Durante el tiempo en que una teoría resiste contrastaciones exigentes y minuciosas. " Acerca de este término. comp a r á n d o l o s con los resultados de las aplicaciones prácticas y de experimentos. Si la decisión es positiva. ) como versión de to falsify y los suyos (falsifiable. En ningún momento h e asumido que podamos pasar p o r u n razonamiento de la verdad de enunciados singulares a la verdad de teorías. 91 c. pueda establecerse que unas teorías sean «verdaderas». Historia troyaua polimétrica. e intentaré mostrar que todos los problemas que se suelen l l a m a r ^epistemológicos» p u e d e n tratarse dentro del marco de dicho análisis. http://psikolibro.Panorama de algunos problemas fundamentales 33 uaentren en contradicción con ella. si las conclusiones h a n sido falsadas**. la más i m p o r t a n t e es. quizá.blogspot. falsifier. ) : pues tanto falsificar como falsear tienen en castellano u n sentido p e r f e c t a m e n t e vivo. los problemas a que da lugar la lógica inductiva pueden eliminarse sin dar origen a otros nuevos en su lugar. En este libro pretendo dar u n análisis más detallado de los métodos de contrastación deductiva. Vida de Santo Domingo de Silos. al cual podemos dotar de este otro contenido semántico sin grave riesgo. 151 {N. o verificadas. A continuación tratamos de decidir en lo que se refiere a estos enunciados deducidos (y a o t r o s ) . del T. y en que no la deja anticuada otra teoría en la evolución del progreso científico.

«cláusulas protocolarias» ' Acerca de esto (y. por ejemplo. Llamo problema de la demarcación ^ al de encontrar un criterio que nos permita distinguir entre las ciencias empíricas. Véase también mi Open Society and its Enemies. especialmente. como ellos decían. asi como el capitulo •! de mi Postscript. Mi respuesta a esta objeción es que mi principal razón para rechazar la lógica inductiva es precisamente que no proporciona un rasgo discriminador apropiado del carácter empírico. tales como sensaciones (o datos sensib l e s ) . en el que ataca a la persona que «no había dado significado a ciertos signos de sus proposiciones». Si. no de las cosas»— queda anulado por su final. de E. aquellos conceptos que ellos creían lógicamente reducibles a elementos de la experiencia sensorial. Los antiguos positivistas estaban dispuestos a admitir únicamente como científicos o legítimos aquellos conceptos (o bien nociones. asimismo. impresiones. cap. la última frase de su Enquiry Concerning Human Understanding. LODEL. Debería haber recordado que. *' Veo ahora que cuando escribí este texto sobreestimé a los «positivistas mo» dernos».)].blogspot.com . * Compárese con el próximo párrafo y la alusión a los epistemólogos. compárese mi nota. según entiendo. están dispuestos a admitir únicamente como científicos o legítimos los enunciados que son reducibles a enunciados elementales (o «atómicos») de experiencia — a «juicios de percepción». con Kant se convirtió en el p r o b l e m a central de la teoría del conocimiento. de lo tratado en los apartados 1 a 6 y 13 a 24). etc. la razón principal por la que los epistemólogos con inclinaciones empiristas tienden a prender su fe en el «método de la inducción». por u n lado. especialmente loa apartados • l l (nota 5). recuerdos visuales o auditivos. H u m e conoció este problema e intentó resolverlo °. llamamos «problema de H u m e » al de la inducción. 1933. 230 y sig. a los empiristas que siguen las banderas del «positivismo». ' Cf.34 La lógica de la investigación científica separan la ciencia de la especulación metafísica. la cita de Reichenbach del texto correspondiente a la nota 1 del apartado 1. 11. no metatísico. o. a este respecto. que no proporciona un acrilerio de demarcaciónit apropiado. Erkenntnis 3. págs. o i d e a s ) que. *24 (los cinco últimoa párrafo») y *25. el prometedor comienzo del Tractatus de Wittgenstein —«El mundo es la totalidad de los hechos. por otro. «proposiciones atómicas». http://psikolibro. sino más bien un sistema de enunciados * \ En consecuencia. deberíamos designar al problema de la demarcación como «problema de K a n t » . Paidós. 1957. *la incluyo aqui. formando el apéndice *I. En realidad. siguiendo a Kant. apartado II [vers. 426. pág. Buenos Aires. el más fundamental. (T. derivaban de la e x p e r i e n c i a . de un sistema teórico . Los positivistas modernos son capaces de ver con mayor claridad que la ciencia no es u n sistema de conceptos. y los sistemas «metafísicos». cast. percepciones. traducida.1 enemigos. parece ser que la constituye su creencia de que éste es el único método que puede p r o p o r c i o n a r un criterio de demarcación a p r o p i a d o : esto se aplica. en otras palabras. o sea. De estos dos problemas — q u e son fuente de casi todos los demás de la teoría del conocimiento— el de la demarcación es. La sociedad abierta y SU.

Mili había usado la expresión «carente de sentido» de forma análoga. lo hice sólo porque necesitaba un término no cargado con la connotación de enunciado perceptivo. Erkenntnis 2. nada depende de los nomhres. pero.Panorama de algunos problemas fundamentales 35 o como los quieran l l a m a r * ' — . p o r decirlo así. también mi Postscript. ed. apartado *29. los apartados 7 y 28). *sin duda alguna bajo la influencia de Comte. '" Hume. además de que sus enunciados son no empíricos. más tarde. D. págs. más abajo. Los positivistas suelen interpretar el problema de la demarcación de u n modo naturalista: como si fuese u n problema de la ciencia nat u r a l . en la naturaleza de las cosas— entre la ciencia empírica p o r una parte y la metafísica p o r otra. que deberíamos « a r r o j a r al fuego» *^. no es sino u n parloteo absurdo —«sofistería e ilusión». Como quiera que sea. en tal caso la caracterización de la metafísica como u n absurdo carente de sentido será t r i v i a l : pues a la metafísica se la define n o r m a l m e n t e como no empírica. 1911. nos encontramos con que cada vez que los positivistas h a n intentado decir con m a y o r claridad lo que significaba «con sentido» la tentativa conducía al mismo r e s u l t a d o : a u n a definición de «cláusula con sentido» (en contraposición a «pseudocláusula sin sentido») que simplemente reitera el criterio de demarcación de su lógica inductiva. P e r o — n a t u r a l m e n t e — los positivistas creen que pueden decir de la metafísica m u c h a s otras cosas. lo que los positivistas t r a t a n r e a l m e n t e de conseguir no es tanto una demarcación acertada como d e r r i b a r definitivamente ^ y a n i q u i l a r la metafísica. http://psikolibro. como dice H u m e . condenó su propia Enquiry en la ultima página. lo adoptaron pronto otras personas. Desde el momento en que rechazo la lógica inductiva h e de rechazar también todos estos intentos de resolver el problema de la demarcación : con lo cual este problema aumenta de importancia en el presente estudio. No cabe duda de que el criterio de demarcación implicado de este modo se identifica con la lógica inductiva que piden. Cuando inventé el nuevo nombre «enunciado básico» (o «proposición básica»: véanse. Anteriormente. ha condenado su propio Tractatus en la última página. cf. citados en mi Open Society. creen que tienen que descubrir u n a diferencia — q u e existiría. Las expresiones «absurdo» y «carente de sentido» c o m p o r t a n una evaluación peyorativa (y se pretende que la c o m p o r t e n ) . p o r su misma naturaleza. Cf. Hutton. p o r definición. El hallazgo de u n criterio de demarcación aceptable tiene que ser u n a tarea crucial de cualquier epistemología que no acepte la lógica inductiva. Esto «se hace patente» con gran claridad en el caso de Wittgens" Desde luego. Tratan constantemente de demostrar que la metafísica. por tanto. de igual modo que Wittgenstein. En lugar de considerar que se encuentran ante la tarea de prop o n e r una convención a p r o p i a d a .com .) ' CARNAP. 219 y sigs. y. po» H. que «no perteneciente a la ciencia e m p í r i c a » . Pero si con las expresiones «absurdo» o «carente de sentido» no queremos expresar otra cosa.blogspot. 1932. y lo utilizaron para transmitir justamente la clase de significado que yo había querido evitar. nota 51 del capítulo I I . sin duda alguna. también los Early Essays on Social Philosophy de COMTE. (Véase la nota 2 al apartado 10. desgraciadamente.

Si puedo añadir. Schlick escribe (pág.) Pero. mi Open Society.) Schlick atribuía esta teoría a una comunicación personal de Wittgenstein. Madrid. se encontrarán otras referencias en la nota *1 que precede al apartado 12 (pág. Podemos darnos cuenta de que el criterio de sentido de Wittgenstein coincide con el criterio de demarcación de los induetivistas. Pues tampoco las leyes científicas p u e d e n reducirse lógicamente a enunciados elementales de experiencia. pues hacemos siempre —por decirlo así— la salvedad de que puede ser modificada a la vista de nuevas experiencias. Véase también el apartado *12 de mi Postcript. según el cual toda proposición con sentido tiene que ser lógica' mente reducible* a proposiciones elementales (o «atómicas»).03 y 2. reimpreso en mi Conjectures and Refutations. notas 46 y 51 y sig. En mi Postscript trato asimismo este problema: apartados *11 a *14 y *19 a *26. " Schlick atribuyó a Wittgenstein la idea de tratar las leyes científicas como pseudoproposiciones. como es natural. en principio. págs. 4.)]. 1959. en Contemporary British Philosophy. Proposiciones 4.. por cierto. y «A Note on Berkeley as a Precursor of Mach». la nota 1 del apartado 2.36 La lógica de la investigación científica tein.com . con lo cual se resolvía el problema de la inducción. 1956. En lo que se refiere a las leyes naturales. es «la tarea suprema del físico»: nunca podrían aceptarse como enunciados auténticos o legítimos. La tentativa wittgensteiniana de desenmascarar el p r o b l e m a de la inducción como un psevuloproblcma vacío. op. el criterio de sentido de Wittgenstein rechazaría por carentes de sentido aquellas leyes naturales cuya búsqueda. y..] ' SCHLICK. el hecho mencionado arriba significa que una ley natural no tiene. IV. mi trabajo «Three Views Concerning Human Knowledge».. (Cf. Y es precisamente al llegar al problema de la inducción donde se d e r r u m b a este intento de resolver el problema de la demarcación : los positivistas.. ha sido expresada p o r Schlick *' con las siguientes p a l a b r a s : «El p r o b l e m a de la inducción consiste en p r e g u n t a r por la justificación lógica de los enunciados universales acerca de la realidad. sin más que r e m p l a z a r las palabras «científica» o «legítima» p o r «con sentido». 26 y sigs. Si se aplicase con absoluta coherencia. sino que es Inás bien una prescripción para la formación de enunciados». TIERNO GALVÁN.01. es mucho más antigua : forma parte de la tradición instrumentalista que puede hacerse remontar a Berkeley e incluso más atrás. 1931. 156 (la cursiva es mía). que caracteriza como descripciones o «imágenes de la realidad» ^ (caracterización. estrictamente. con Hume. Revista de Occidente. por tanto. [vers. Reconocemos.221. por ejemplo. por el simple hecho de que no son auténticos enunciados» '. me refiero exclusivamente. y p o r qué ha de asignar a unos y otros el mismo estatuto : * WITTGENSTEIN. de E. * (No cabe duda de que se pretendía incluir en «formación» la transformación y la deducción. Tractatus Logico-Philosophicus (1918 y 1922). algunas palabras acerca de esta situación lógica.blogspot. *Esto se escribió en 1934. Naturwissenschaften 19. entre paréntesis —continúa Schlick—. como dice Einstein ^. aniquilan j u n t a m e n t e con ella la ciencia natural. 1957 (T. " WITTGENSTEIN. http://psikolibro. Proposición 5. pág. no podemos hablar nunca de una verificación absoluta de una ley. 1 5 1 ) : «Se ha hecho notar a menudo que. 4. cast. en realidad. ° Cf. Esto hace ver que el criterio inductivista de demarcación no consigue trazar una línea divisoria entre los sistemas científicos y los metafísicos. que no existe semejante justificación lógica: no puede h a b e r ninguna. cit. 1953. el carácter de un enunciado. [Véanse. al Tractatus («se hace patente» es una de sus expresiones favoritas). del capítulo 11. que ha de cubrir todas las proposiciones con s e n t i d o ) . 57). en sus ansias de aniquilar la metafísica. en The British Journal for the Philosophy of Science.

capítulo 24). notas 46. ' Esta es la tesis de Dingier. en lugar de descastar radicalmente la metafísica de las ciencias empíricas.blogspot. Mas espero que sean aceptables para todos los que no' só_Io aprecian el rigor lógico. seamos capaces de decir si es asunto o no de la ciencia empírica el estudiarlo más de cerca. en formular u n a caracterización a p r o p i a d a de la ciencia empírica. 51 y 52 del capítulo 11. lia de considerarse como una propuesta para un acuerdo o convención. '" Tesis de O. A. nota 1 del apartado 19. entregado en enero de 1955 para el lomo dedicado a Cfernap (aún no publicado) de la Library of Living Philosophers. el positivismo lleva a una invasión del campo científico p o r aquélla *. admito abiertamente que p a r a llegar a mis propuestas me he guiado.. pero se sienten atraídos aún en Cf. en su dignidad». SpANiv (Kate^orienlehre. sino. por juicios de valor y por predilecciones. presentándolas como el blanco verdadero o esencial de la ciencia. 1924). " Creo que siempre es posible una discusión razonable entre partes interesadas por la verdad y dispuestas a prestarse atención mutuamente (cf. la nota 1). su p o d e r de elucidar los problemas de la teoría del conocimiento. P o r supuesto que la elección de tal finalidad tiene que ser. en vez de semejante cosa. o sea. lo cual serviría únicamente para perturb a r la cuestión y significaría una recaída en el dogmatismo positivista. en última instancia. sino la libertad de dogmatismos . p o r tanto. Mi criterio de demarcación. como finalidad d e la ciencia. quienquiera que plantee un sistema de enunciados absolutamente ciertos. En cuanto a si tal convención es a p r o p i a d a o no lo es. cf. objeto de una decisión que vaya más allá de toda argumentación racional *^. o en definir los conceptos de «ciencia empírica» y de «metafísica» de tal manera que. claro está— no considero que haya de ocuparme en derrib a r la metafísica.com . en la que tanto otras personas como yo vemos la realización más completa hasta la fecha de lo que yo llamo «ciencia empírica». las opiniones pueden d i f e r i r . irrevocablemente verdaderos °. ante un sistema dado de enunciados. Las metas de la ciencia a las que me refiero son otras. SciiiLPP.. No trato de justificarlas. en última instancia. No alcanzo a ver más que una sola vía para argumentar racionalmente en apoyo de mis p r o p u e s t a s : la de analizar sus consecuencias lógicas —señalar su fertilidad. es seguro que rechazará las propuestas que voy a h a c e r aifuí. mas sólo es posible u n a discusión razonable de estas cuestiones entre partes que tienen cierta finalidad común a la vista. sin embargo. Frente a estas estratagemas'antimetafísicas —antimetafísicas en la intención. y mi trabajo «The Demarcation between Science and Metaphysics». el apartado 78 (por ejemplo.Panorama de algunos problemas fundamentales 37 pues el veredicto del dogma positivista del sentido es que ambos son sistemas de pseudoaserciones sin sentido. ed. Difícilmente estarán dispuestos a otorgar esta dignidad a la física teórica moderna. Y lo mismo h a r á n quienes ven «la esencia de la ciencia. mi Open Society. que consideran reside en su «carácter de totalidad» y en su «verdad y esencialidad reales» '^". http://psikolibro. * Véanse también mi Open Society. Así pues. por P. Así pues. para quienes buscan la aplicabilidad práctica. P o r tanto.

debe satisfacer el criterio de demarcación (cf. Una vez que he hecho estas advertencias. en Mein Weltbild (1934). también: PLANK. me siento inclinado a pensar que la investigación científica es imposible sin fe en algunas ideas de una índole p u r a m e n t e especulativa (y. ^. El hecho de que ciertos juicios de valor hayan influido en mis propuestas no quiere decir que esté cometiendo el error de que he acusado a los positivistas —el de intentar el asesinato de la metafísica p o r medio de nombres infamantes—.com . asimismo.blogspot. y a fin de trazar u n a línea de demarcación clara entre la ciencia y las ideas metafísi-'" cas — a u n cuando dichas ideas p u e d a n haber favorecido el avance de la ciencia a lo largo de toda su historia. a veces. el apartado 85 y mí Postscript. Con objeto de precisar u n poco más esta afirmación. pág. Pues no p u e d e negarse que. sino representará u n m u n d o de experiencia " Cf. sigo considerando que la p r i m e r a tart^a de la lógica del conocimiento es p r o p o n e r un concepto de ciencia empírica con objeto de llegar a un uso lingüístico — a c t u a l m e n t e algo incierto— lo más definido posible. y EINSTEIN. Y. con todo. en segundo lugar. «Die Religiositat der Forschung». posible. 43. * Véanse. Ni siquiera llego a afirmai que la metafísica carezca de valor para la ciencia empírica. de suerte que p u e d a representar u n m u n d o no contradictorio. que nos desafían a ensayar respuestas nuevas e insospechadas. Tlie fVorld as I see It (1935). los apartados 6 y 2 1 ) . \ si miramos el asunto desde un ángulo psicológico. s u m a m e n t e b r u m o s a s ) : fe desprovista enteramente de garantías desde el p u n t o de vista de la ciencia. es decir. podemos distinguir tres requisitos que nuestro sistema teórico empírico t e n d r á que satisfacer. trad. se pretende que el sistema llamado «ciencia empírica» represente únicamente un m u n d o : el «mundo real» o « m u n d o de nuestra experiencia» * ' .38 La lógica de la investigación científica m a y o r medida por la aventura de la ciencia y p o r los descubrimientos que una y otra vez nos enfrentan con cuestiones nuevas e inesperadas. HARRIS. han existido otras — t a l el atomismo especulativo— que la han ayudado. por A. Algxmas de ellas surgen del hecho de que tienen que existir muchos sistemas teóricos cuya estructura lógica sea muy parecida a la del sistema aceptado en un m o m e n t o d e t e r m i n a d o como sistema de la ciencia empírica. ingl. el apéndice *X http://psikolibro. no será metafísico. P r i m e r o . h a de ser sintético. y que —en esta misma m e d i d a — es «metafísica» ". 23 y sigs. L A E X P E R I E N C I A COMO MÉTODO La tarea de formular una definición aceptable de la idea de ciencia empírica no está exenta de dificultades. En ocasiones se describe esta situación diciendo que existen muchísimos «mundos lógicamente posibles» —posiblemente u n n ú m e r o infinito de ellos—. *' Cf. así como ha habido ideas metafísicas que h a n puesto una barrera al avance de la ciencia. Positivismus und r/Bale Aussenwelt (1931). págs.

las teorías no son nunca verifical)les empíricamente. desde luego. lo que niego es que exista nada que pueda llamarse inducción en lo que se denominan «ciencias inductivas»: que existan «procedimientos inductivos» o «inferencias inductivas».decidihles de modo concluyentei). cuya tarea es el análisis del método o del proceder peculiar de la ciencia empírica.. Naturwissenschajten 19. págs. is^rá lógicamente inadmisible la inferencia de teorías a p a r t i r de enimciados singulares que estén «verificados p o r la experiencia» (cualquiera que sea lo que esto quiera d e c i r ) . *' No me refiero aquí. ' WAISMANN.Panorama de algunos problemas fundamentales 39 p o s i b l e . como una teoría del método empírico — u n a teoría de lo que normalmente se llama experiencia. 1931. en mi opinión. es menester que sea un sistema que se distinga — d e alguna m a n e r a — de otros sistemas semejantes por ser el que represente nuestro m u n d o de experiencia.).com . Mas.. a la llamada «inducción matemática». 321 y sig. en tercer teiniino. el dogma positivista del significado o sentido [en ingl. 229. dice S c h l i c k : i(. la «experiencia» resulta ser un método distintivo mediante el cual un sistema teórico puede distinguirse de o t r o s .blogspot. sino por su método de distinción. pág. podemos decir que tienen que ser (¡. y todavía avanzó más en este sentido en http://psikolibro. aún con mayor c l a r i d a d : «Si no es posible determinar si un enunciado es verdadero. (Desdfi luego. *'' En su Logical Syntax (1937. debemos elegir ' SCHLICK. Según esta opinión. L A FALSABILIDAD COMO CRITERIO DE DEMARCACIÓN El criterio de demarcación inherente a la lógica inductiva —esto es. Así pues. que intentan caracterizar la ciencia empírica por su empleo del método inductivo. pág. 150. no existe nada que pueda llamarse inducción *'. puede describirse la teoría del conocimiento. P o r tanto..) P o r tanto. 19. Ahora b i e n . u n auténtico enunciado tiene (pie ser susceptible de verificación concluyente-a ^. Esto quiere decir que han de tener una forma tal que sea lógicamente posible tanto verificarlos como falsarios. Si queremos evitar el error positivista de que nuestro criterio de demarcación elimine los sistemas teóricos de la ciencia n a t u r a l *^. Así. 6. Esto quiere decir que se le ha de distinguir aplicándole el método deductivo que pretendo analizar y describir. con lo cual la ciencia empírica se caracteriza —al parecer— no sólo por su forma lógica. todos los enunciados «con sentido») sean susceptibles de una decisión definitiva con respecto a su verdad y a su falsedad .30. Erkenntnis 1. meaning^—• equivale a exigir que todos los enunciados de la ciencia empírica (o. entonces carece enteramente de sentido : pues el sentido de un enunciado es el método de su verificación» ^. ésta es también la opinión de los inductivistas. Carnap admitía que se trataba do un error (y mencionaba mis críticas). ^'cómo ha de distinguirse el sistema que represente nuestro m u n d o de experiencia? He a([ui la respuesta: por el hecho de que se le ha sometido a contraste y ha resistido las contrastaciones. y Waismann escril)e.

en F R A N K . Por tanto.) Puede también hacerle ih. es u n puro m i t o (aunf|ue gran n ú m e r o de refutaciones de mi teoría están ba. 100 y sip. además. " ó ) q u e . capitulo I. sino el de la falsahilidad de los s i s t e m a s * ' . ]'(?r(> n i su i)!ira iniliirtivista ÍAi^ivnl Foundations of Probability {19. puede muy hien jiarecer que toda sugerencia de que la ciencia (pie. la nota 1 J e l aparlodu 4. [uies el volumen de informaeiém |iosili\íi «pie un enunciado científico comporta es tanto mayor cuanto más'fácil es <\ue cli(i([»e . por el simple hecho de (pie no puede ser refutado .) Pueden hacerse varias ohjcciorics ai criterio de demarcación que acallamos de p r o p o n i r . no alrededor de él. (Así. más arrilia. en un sentido positivo . segéui se admite. pero sí (pie sea susv i-plilde de selección en un sentido negativo por medio de contrastes i pruehas cin])íricas: ¡la de ser posible refutar por la experiencia un s'slcina cienlijico entpirico '.a falsahilidad separa dos tipos de enunciados perfectamente dolados de sentido. mientras que a este otro. paps. 13 y s i g ." ed. pág. ésta puede manejárselas perfectamente sin cuas. TestabíUty and Mcaniíifi.n jirimcr lugar. ) .nuevo un intento de volver contra mí mi propia crítica del criterio induelivista de demarcaci(ui : pues podría parecer que cabe su--citar objeciones contra la falsahilidad como criterio de demarcación aiuilogas a las (pie yo he' suscitado contra la verificahilidad. Estas consideraciones nos sufíieren i ue el criterio de demarcaci<ui (pie hemos de adoptar no es el de la i p) ijiraltilidad.smo.) http://psikolibro. asimi. 1037. ciertamente. l'. especialmente los apartados *17 y *19. pero no de sentido.sadas en é l ) decir que haya propuesto j a m á s la falsaljilidad como criterio ile sentido. auníjue no es necesario expulsarlas tie la ciencia. Dicho de o l í ) m o d o : no exigiré que un sistema científico pueda ser seleccionado. 27 ) .AV. F n otros autores se e n c u e n t r a n ideas a n á l o g a s : por ejemplo. ^itio incluso «cscncialosi» (Philosophy of Sciriicfí 4 . Pero. ((lloverá a(pií m a ñ a n a » . 7(71 ) se ve oblifíaílo a (leeir (pág. Véanse también el apéndice *I y el capítulo *1 de mi Postscript. aún más enerí^icíhuente. Advie'rtase. el enunciado «lloverá o no l.'5. í'Jül ). (No en vano llamamos ((leyes» a las leyes de la Nalurale/a : cuanto más prohihcn más dicen. ((•{.blogspot. los falsahles y los no falsables : traza u n a línea dentro del leníruaje eon sentidí). Die Katisaliliil and ilirp Cri'nzfn ( I 9 .com .. y q u e ataco el dogrna del sentido. I. ' i l ) .lo\(rá acpii mañana» no se considerará em[)írico.o la falsaliilitlad Cíjmo criterio de demareacií'm.40 ha lógica de la investigación cientijica un criterio que nos permita ailinitir en el dominio de la ciencia em])írica incluso enunciados que no puedan verificarse. se encamina en una direccitin falsa. nos proporciona informaciones positivas haya de caraclerizarsc [)or satisfacer ima exigencia negativa. (liindc rcconoci*) el liecho Í]C que las Icyrs iinivcrsnlos no son solamcnl(i ((('(niv(^nicnt('^'> para la ciLMicia. y en D l B l s i. como es la de rcfutahilidad. Sin emhargo. . § 10 {paps. si'ilo admitiré un sistenuí entre los cienlífieos o empíricos si es siiseeptil)le de ser fontrnslndo |)or la experiencia. *^ üiis(^rvese (}ue prü})<)níj. cpie a n t e r i o r m e n t e (en el apartado 4 ) he criticado e n é r g i c a m e n t e el empleo de la idea de sentido como criterio de demarcación. h a r é ver (en los apartados ^l a 16) ipie e-^la ohjecii'm carece de jicso. Die Definition {.deludo a su caráclcr lógico— con enunciados singulares posibles. de una vez para siempre. en el at>artado 9. d(d)e considerársele empírico.10) \U('1V(Í a una pftsiciíin muy scnicjantc a la tpie aquí c r i t i c a m n s : al e n c o n t r a r (jue las leyes u n i \ ei-ilcs liriicn prcbahiUdad cero (pií^.

incluso admitiendo la asimetría. pero el procedimiento aludido siempre es lógicamente posible . Se reconoce que los científicos no suelen proceder de este modo. sin caer en incoherencia lógica. Mi propuesta está basada en u n a asimetría entre la -verificabilidad y la falsabilidad: asimetría que se deriva de la forma lógica de los enunciados universales **. como si dijéramos. con toda razón. Esta contradicción surge únicamente si se supone que todos los enunciados científicos empíricos han de ser «decidibles de modo concluyente». es el único tipo de inferencia estrictamente deductiva que se mueve. se p u e d e . Más grave puede parecer u n a tercera objeción. sino. Su raíz se encuentra en la aparente contradicción existente entre lo que podría llamarse «la tesis fundamental del empirismo» —la de que sólo la experiencia puede decidir acerca de la verdad o la~ falsedad de los enunciados científicos— y la inadmisibilidad de los razonamientos inductivos. El criterio de demarcación propuesto nos conduce a una solución del problema de H u m e de la inducción. como lógicamente posibles. Su meta no es salvarles la vida a los sistemas insostenibles. de la que se dio cuenta H u m e . p o r ello.Panorama de algunos problemas fundamentales 41 Este ataque no m e alteraría. De acuerdo con mi propuesta.com . esto es. m e d i a n t e la introducción ad hoc de una hipótesis auxiliar o por cambio ad hoc de u n a definición. p o r ejemplo. por el contrario. Me veo obligado a a d m i t i r que esta crítica es justa . incluso. p o r medio de inferencias p u r a m e n t e deductivas (valiéndose del modus tollens de la lógica clásica) es posible argüir de la verdad de enunciados singulares la falsedad de enunciados universales. sigue siendo imposible — p o r varias razones—• falsar de u n modo concluyente u n sistema teórico : pues siempre es posible encontrar una vía de escape de la falsación. y p u e d e pretenderse que este hecho convierte en dudoso — p o r lo menos— el valor lógico del criterio de demarcación que h e p r o p u e s t o . sometiendo a todos a la más áspera lucha por la supervivencia. Pues voy a p r o p o n e r (en los apartados 20 y siguientes) que se caracterice el m^étodo empírico de tal forma que excluya precisamente aquellas vías de eludir la falsación que mi imaginario crítico señala insistentemente. Una argurnentación de esta índole. en principio. http://psikolibro. r e t i r a r mi propuesta de a d o p t a r la falsabilidad como criterio de demarcación. pero no necesito. En consecuencia. que lleva a la falsedad de enunciados universales. Pues éstos no son j a m á s deductibles de enunciados singulares. o sea. elegir el que comparativamente sea más apto. que. en «dirección i n d u c t i v a » : esto es. pero sí p u e d e n estar en contradicción con estos últimos. a d o p t a r la posición de negarse a a d m i t i r cualquier experiencia falsadora. tanto su verificación como ** Me ocupo ahora más a fondo de esta asimetría en el apartado *22 de mi Postscrif%. lo que caracteriza al método empírico es su m a n e r a de exponer a falsación el sistema que h a de contrastarse: justamente de todos los modos imaginables.blogspot. P o d r í a decirse que. el p r o b l e m a de la validez de las leyes naturales. de enunciados singulares a universales.

a la enunciación de u n hecho singular. o. nuestro criterio aparece como algo que solamente desplaza el problema — q u e nos retrotrae de la cuestión del carácter empírico de las teorías a la del carácter empírico de los enuneiadós singulares. P o r tanto.) Se h a considerado con frecuencia que las experiencias perceptivas proporcionan algo así como una justificación de los enunciados básic o s : se ha m a n t e n i d o que estos enunciados están «basados sobre» tales experiencias. E L PROBLEMA DE LA «BASE EMPÍRICA» P a r a que la falsabilidad pueda aplicarse de algún modo como criterio de demarcación deben tenerse a mano enunciados singulares que p u e d a n servir como premisas en las inferencias falsadoras. los concernientes al carácter empírico de enunciados singulares y a su contrastación— desempeñan un p a p e l en la lógica de la ciencia algo diferente del representado por la mayoría de los demás problemas de que h a b r e m o s de ocuparnos. Si renunciamos a esta exigencia y admitimos como enunciados empíricos también los que sean decidibles en un solo sentido —decidibles unilateralmcnte. Todas estas expresiones muestran u n a ten* Acerca de esta question. mientras que el p r o b l e m a de la base empírica pertenece casi exclusivamente a la teoría del conocimiento. pspecialmentc el apartado "'2. falsables— y p u e d a n ser contrastados mediante ensayos sistemáticos de falsación.blogspot. 7. cuya validez no se pone en tela de juicio ''. * que ahora cstii incluido aquí en el apéndice *I. y que dan origen a enunciados singulares falsos. los problemas de la base empírica —esto es. Es cierto que se tienen errores de observación. etc. con las relaciones entre experiencias perceptivas y enunciados básicos.42 La lógica de la investigación científica su falsación han de ser posibles. P u e s gran parte de éstos se encuentran en relación estrecha con la práctica de la investigación. m i e n t r a s que r a r a vez se suscitan dudas acerca de la condición empírica de los enunciados singulares. a veces. sino únicamente las transformaciones tautológicas de la lógica deductiva. y. que mediante éstas se «manifiesta p o r inspección» la verdad de aquéllos. más en particular. (Llamo «enunciado básico» o «proposición básica» a un enunciado que p u e d e servir de premisa en u n a falsación e m p í r i c a : brevemente dicho. http://psikolibro. Me ocuparé de ellos. o que dicha verdad se hace «patente» en las experiencias mencionadas. pero un científico casi nunca se encuentra en el trance de describir u n enunciado singular como no empírico o metafísico. mi Postscript. Pues en la práctica de la investigación científica la demarcación presenta. especialmente. asimismo. ya que dan lugar a muchos puntos obscuros: lo cual ocurre. desaparece la contradicción: el método de falsación no presupone la inferencia inductiva. P o r tanto. Peífe incluso en este caso se h a conseguido algo. sin embargo.com . u n a urgencia inmediata en lo que se refiere a los sistemas teóricos. véase también mi trabajo mencionado en la nota 1 del apartado 4.

". *' Desde que escribí estas palabras he generalizado esta formulación: pues la contrastación intersubjetiva es meramente un aspecto muy importante de la idea más general de la crítica intersubjetiva. nuestras experiencias subjetivas o nuestros sentimientos de convicción.Panorama de algunos problemas fundamentales 43 dencia perfectamente razonable a subrayar la estrecha conexión existente entre los enunciados básicos y nuestras experiencias perceptivas. ) : Critica de la razón pura (Sopeña Argentina. ingl. En los ajiartados 25 a 30 trataremos con algi'in detalle los problemas referentes a la base empírica. página 192 del t. se tenía la impresión (exacta) de que los enunciados sólo pueden justificarse lógicamente mediante otros enunciados: por ello. 2. y. por N. que la objetividad de los enunciados científicos descansa en el hecho de que pueden contrastarse intersubjetivamente *'. Buenos Aires). Diré. no obstante. KEMP SMITH. Kant utiliza la palabra «objetivo» p a r a indicar que el conocimiento científico ha de ser justificable. Methodenlehre. Ahora bien . pero que son. y era descrita por expresiones de análoga obscuridad que no aclaraban n a d a . pues los términos «objetivo» y «subjetivo» que acabo de utilizar necesitan aclaración." e d . ^ Kritik der reinen Vernunft. T a m b i é n en este caso puede encontrarse una solución.blogspot. Teoría trascendental del método. yo mantengo que las teorías científicas no son nunca enteramente justificables o verificablcs. P o r el momento. o. Abschnitt (2. 1933: Critique of Pare Reason. II (T. sino que resbalaban sobre las dificultades' o. capítulo II. 3. según creo. independientemente de los caprichos de n a d i e : una justificación es «objetiva» si en principio puede ser contrastada y comprendida por cualquier persona. de la idea de la regulación racional mutua por medio del debate critico. L. cast." ed. capítulo II. por tanto. dicho de otro modo. O B J E T I V I D A D •CIENTÍFICA Y CONVICCIÓN SUBJETIVA Las palabras «objetivo» y «subjetivo» son términos filosóficos cargados de una pesada herencia de usos contradictorios y de discusiones interminables y nunca concluyentes. que no pueden j a m á s justificar cnxmciado alguno (aun cuando pueden ser objeto de investigación psicológica).". 8. la conexión entre las percepciones y los enunciados permanecía obscura. pág.com . las relaciones lógicas objetivas existentes entre los diversos sistemas de enunciados científicos y en el interior de cada uno de ellos. sección 3. Esta idea más general. de J. he de volverme hacia el problema de la objetividad científica. 1952 (4. por otra. entonces su fundamento es objetivo y suficiente» ^. El empleo que bago de los términos «objetivo» y «subjetivo» no es muy distinto del k a n t i a n o . contrastables. DEL PEROJO y F. Hemos de distinguir. Con todo. página 848. las señalaban fantasinalmente con metáforas. 645) [vers. p o r una parte. ALVAREZ.)}. si separamos claramente los aspectos psicológicos del problema de los lógicos y metodológicos. en el mejor de los casos. «Si algo es válido — e s c r i b e — para quienquiera que esté en uso de razón.. Haupslück. que he tratada http://psikolibro. sección 3. trad. The Trascendental Doctrine of Method.

ingl. pero que finalmente desaparecen sin dejar rastro. Critique of Pure Reason. En realidad. 3. II (T. también In nota • ! del apartado 12. ningún físico diría en tales casos que había hecho un descubrimiento científico (aun cuando puede intentar una nueva puesta a i)íinto de sus experimento^ con objeto de hacer reproducible el efecto). cast.".44 La lógica de la investigación científica K a n t aplica la palabra «subjetivo» a nuestros sentimientos de convicción (de mayor o menor g r a d o ) ^. 1933. cit. * \'¿u>. pág. 136 del t.. ' Cf. han de tener siempre el «urúcler de lilpólcsis universales. y en mi Poverty of Historicism [traducción castellana por P. se somete a estudio también en mi Postscript. esp. SCHWAKTZ. I?xpresó tal descubrimiento. Ningún físico serio osaría publicar. también pueden servir razones objetivas como acausas subjetivas del juzgar» •*. Todo físico experimental conoce esos sorpiendentes e inexplicables «efectos» aparentes. ningún «efecto oculto» (como con cierta extensión en mi Open Sociaty and its Enemies. ni las aceptamos como científicas. y que han de tener.* ed. debido a su regularidad y reproductibilidad. ser reproducidos en su laboratorio durante cierto tiempo. 646 [trad. JAI miseria del historicismo.. trad. http://psikolibro. capítulos 23 y 24. cit. en principio. son. Sólo cuando se da la recurrencia de ciertos acontecimientos de acuerdo con reglas o regularidades —y así sucede con los experimentos repetibles— pueden ser contrastadas nuestras observaciones p o r cualquiera (en p r i n c i p i o ) . por tanto. Abschnitt (2. en concepto de descubrimiento científico. })ucde definirse el efecto físico científicamente significativo como aquél que cualquiera puede r e p r o d u c i r con regtilaridad sin más (¡uo llevar a cabo el experimento a p r o p i a d o del modo prescrito. incluso. 849. página 193 del t. .. *II. puesto (|ue dcí)en ser conslraslabI(« intcrsubjolivamente. de modo poco claro. página 142. Kritik der reinen Vernunft.)}. [vers. ingl. P o r supuissto. Taurus. Sólo merced a tales repeticiones podemos convencernos tie quie no nos encontramos con una mera «coincidencia» aislada. 159). sección 3. Kritik der reinen Vernunft. Quizá fue K a n t el primero en darse cuenta de que la objetividad de los enunciados se encuentra en estrecha conexión con la construcción de teorías —es decir. por ejemplo. que tal vez pueden. Yo no postulo semejante principio (cf.. contrastables intersubjetivamente ^. capítulo II. Madrid. el apartado 12). desde el momento en que reflexionamos sobre ellas y nos convencemos de su congruencia.)l * Cf. KEMP SMITH. El examen de cómo aparecen éstos es asunto de la psicología: pueden surgir. con el empleo de hipótesis y de enunciados universales—.)]. sino con acontecimientos que. hasta que las hemos repetido y contrastado. y *V[. ' Kant se dio cuenta de que de la objetividad que se ha requerido para los enunciados científicos se sigue que deben. vers. en los capítulos *I. la forma de leyes universales o teorías. en particular.blogspot. Trascendental Doctrine of Elements. Trascendentale Elementarlehre. Methodcnlchre. "" Ibíd. por medio de su «principio de suceBÍón temporal de acuerdoi con la ley de causalidad» (principio que creyó podía demostrar a priori por medio del razonamiento que hemos indicado). Ni siquiera tomamos muy en serio nuestras observaciones.(. 2. § 19. «según leyes de la a s o c i a c i ó n » ' . 196t (T. ser contrastables intersubjetivamente en cualquier momento. I (T. pero estoy de acuerdo en que los enunciados cientílicos. pág.. pág." ed. apartado 32.. pág. Haupstiick. § 19 (2. por N.com .

es el resultado positivo •—que no ha recibido explicación— del experimento de Michelson. a b r u m a d o por la intensidad de mi e x p e r i e n c i a : puede parecerme absurda toda duda. Las consideraciones del tipo que acabo de hacer no nos proporcio- ' E n la bibliografía de la física se e n c u e n t r a n varios ejemplos de informes presentados por investigadores serios sobre la aparición de efectos que no podían ser reproducidos a voluntad. o simplemente de una insegura sospecha: nada de todo esto desempeña el menor papel en la cuestión de cómo pueden justificarse los enunciados científicos. después de haber reproducido él mismo (así como Morley) el resultado negativo de Michelson. P o r tanto. nunca p u e d e n justificar un enunciado científico . R.ra otra sería incompatible con la idea de la objetividad científica. * Véase también el apartado 22. no p u e d e aparecer en el campo de la ciencia objetiva más que en forma de hipótesis psicológica.) P o d e m o s volver ahora a u n aserto planteado en el apartado anter i o r : a mi tesis de que una experiencia subjetiva. el psicólogo puede deducir. P e r o . desde el punto de vista epistemológico. segu)"o de la evidencia de mis percepciones. la cual.com . resultado observado por Miller (1921-1926) en M o u n t Wilson. o un sentimiento de convicción. Incluso el hecho — p a r a m í tan firmemente establec i d o — de que estoy experimentando u n sentimiento de convicción. es decir. ¿aporta. Pero. y reciente. puedo estar absolutamente convencido de la verdad de vui enunciado. todo ello la más leve razón a la ciencia para aceptar mis enunciados? ¿ P u e d e justificarse ningún enunciado p o r el hecho de que K. para cuya reproducción no pudiese d a r instrucciones. Semejante «descubrimiento» se rechazaría más que de prisa por quimérico. (De ello se sigue que cualquier controversia sobre la cuestión de si ocurren en absoluto acontecimientos que en principio sean irrepetibles y únicos no p u e d e decidirse p o r la ciencia: se trataría de una controversia metafísica. ya que otras contrastaciones posteriores habían llevado a resultados negativos. simplemente p o r q u e las tentativas de contrastarlo llevarían a resultados negativos". P . carece enteramente de importancia que mi sentimiento de convicción haya sido fuerte o débil. ciertas predicciones acerca de mi conducta — q u e pueden confirmarse o refutarse mediante contrastaciones experimentales—. y cualqui(. http://psikolibro. y explicar las observaciones divergentes de Miller como «debidas a causas de error desconocidas».blogspot. y de que semejantes experiencias y convicciones no p u e d e n desempeñar en la ciencia otro p a p e l que el de objeto de una indagación empírica (psicológica). que haya procedido de una impresión poderosa o incluso irresistible de certeza indudable (o «evidencia»). pide un contraste o comprobación intersubjetivo : a partir de la conjetura de que yo tengo este sentimiento de convicción. puesto que otras contrastaciones posteriores volvieron a dar resultados negativos. acaso. P e r o . esté absol u t a m e n t e convencido de su verdad? La única respuesta posible es que no. P o r intenso que sea un sentimiento de convicción nunca p o d r á justificar un enunciado. valiéndose de teorías psicológicas y de oíra índole. es costumbre considerar que los decisivos son estos últimos. en especial la nota * 1 .Panorama de algunos problemas fundamentales 45 propongo llamarlo) de esta índole. n a t u r a l m e n t e . Un ejemplo m u y conocido.

puesto que h a n de ser contrastables intersubjetivamente. opuse la objeción de que llevaría a u n regreso infinito. de modo que no h a y peligro de u n a regresión infinita. es insostenible. p o r t a n t o . Pues es evidente que. quiero ú n i c a m e n t e señalar que la circunstancia de que las contrastaciones no p u e d a n c o n t i n u a r indefinidamente no choca con mi petición de que todo enunciado científico sea con- http://psikolibro. lo cual quiere decir como hipótesis de un tipo cuyo nivel de contrastación intersubjetiva no es. Aún más : nos vedamos todo conceder un rango privilegiado a los enunciados que formulan experiencias. Al exigir que haya objetividad.blogspot.com . al criticar la inducción. una respuesta p a r a el p r o b l e m a de la base e m p í r i c a . El método deductivo de contrastar no puede estatuir ni justificar los enunciados que se contrastan. Por tanto. nos ayudan a caer en la cuenta de su dificultad principal. muy elevado (teniendo en cuenta el estado actual de la psicología). éstos. Pero la contrastabilidad intersubjetiva implica siempre que. y. no ocurre así. una cosa tiene que q u e d a r clara : si persistimos en pedir que los enunciados científicos sean objetivos. entonces aquéllos que pertenecen a la base empírica de la ciencia tienen que ser también objetivos. a partir de los enunciados que se h a n de someter a contraste. Cualquiera que sea la respuesta que demos finalmente a la cuestión de la base empírica. De este modo Hegamos a la siguiente tesis. nos privamos de todos los medios lógicos por cuyo medio pudiéramos h a b e r esperado reducir la verdad de los enunciados científicos a nuestras experiencias. ciertamente. Sin discutir ahora el problema en detalle. tienen que poderse contrastar de m a n e r a análoga — y así ad infinitum. desde luego. Los sistemas teóricos se contrastan deduciendo de ellos enunciados de un nivel de universalidad más b a j o . Sin embargo. ninguno que no pueda — e n p r i n c i p i o — ser refutado al falsar algunas de las conclusiones que sea posible deducir de él. las contrastaciones no pueden prolongarse ad infinitum: más tarde o más temprano hemos de detenernos. y puede m u y bien pareeerle a h o r a al lector que la misma objeción exactamente puede invocarse contra el procedimiento de contrastación deductiva que defiendo a mi vez. si los enunciados básicos han de ser contrastables intersubjetivamente a su vez. P e r o ha de admitirse que la situación sobre la que acabo de l l a m a r la atención —la contrastabilidad ad infinitum. como son los que describen nuestras percepciones (y a los que. no puede haber enunciados últimos en la ciencia: no p u e d e n existir en la ciencia enunciados últimos que no p u e d a n ser contrastados. se llama «cláusulas protocolarias») : pueden aparecer en la ciencia únicamente como enunciados psicológicos. ni se pretende que lo haga . p e r o . y la ausencia de enunciados líltimos que no necesitasen ser contrastados— crea. contrastables intersubjetivamente. de h e c h o . tanto en los enunciados básicos como en cualesquiera otros enunciados científicos. al menos. u n p r o b l e m a . ciertamente. Podría pensarse que esta tesis lleva a una regresión infinita.46 La lóg.ica de la investigación científica n a n . en consecuencia. En el a p a r t a d o 1. es decir. y que. a veces. p u e d a n deducirse otros también contrastables.

http://psikolibro.Panorama de algunos problemas fundamentales 47 trastable. Pues no pido que sea preciso haber contrastado realmente todo enunciado científico antes de aceptarlo : sólo requiero que cada uno de estos enunciados sea susceptible de eontrastación. dicho de otro modo : nic niego a admitir la tesis de que en la ciencia existan enunciados cuya verdad hayamos de aceptar resignadamente.com .blogspot. por la simple razón de no parecer posible — p o r razones lógicas— someterlos a contraste.

Muy distinta será la que presenten los que tienden a pensar (como yo h a g o ) q u e la característica distintiva de los enunciados científicos reside en que son susceptibles de revisión (es decir.blogspot. Los positivistas. Y tales decisiones dependerán. la epistemología — o . 9. de la actitud que se tenga con respecto a la ciencia. P O R QUÉ SON I N D I S P E N S A B L E S LAS DECISIONES METODOLÓGICAS ¿Qué son las reglas del método científico. es decir. de la meta que elijamos (entre cierto n ú m e r o de metas posibles). en la medida en que trasciende el análisis p u r a m e n t e lógico de las relaciones existentes entre enunciados científicos. Estoy enteramente dispuesto a admitir que h a y necesidad de un análisis puramente lógico de las teorías. como es n a t u r a l . darán una respuesta. en el hecho de que pueden ser sometidos a crítica y remplazados p o r otros m e j o r e s ) : los que consideran que su tarea consiste en analizar la peculiar capacidad del progreso de la ciencia. La decisión que h e de p r o p o n e r p a r a establecer reglas adecuadas relativas a lo que llamo el «método empírico» está unida estrechamente a m i criterio de d e m a r c a c i ó n : pues p r o p o n g o que se adopten aquellas reglas que nos den la seguridad de que los enunciados científicos serán contrastables. y el modo característico en que — e n las situaciones cruciales— se lleva a cabo u n a elección entre sistemas teóricos contrapuestos.CAPITULO SEGUNDO Sobre el problema de una teoría del método científico De acuerdo con la propuesta que he hecho más arriba. q u e no tenga en cuenta el http://psikolibro. la lógica de la investigación científica— debería identificarse con la teoría del método científico. a su vez.com . la teoría del método se ocupa de la elección de los métodos. y con ellos todos los que consideran la ciencia empírica como u n sistema de enunciados que satisface determinados criterios lógicos — c o m o los de tener sentido o ser verificables—. o sea. y p o r qué las necesitamos? ¿ P u e d e existir u n a teoría de tales reglas. u n a metodología? El modo de contestar a estas preguntas dependerá. de que serán falsables. Ahora bien . de las decisiones acerca del modo de habérselas con los enunciados científicos. en gran medida.

no es posible j a m á s presentar una refutación concluyente de una teoría. como si yo sostuviese un criterio (aún más: un criterio de sentido y no de demarcación) basado en una doctrina de falsabilidad «completa» o (iconcluyenteío. a mi modo de ver. Así pues.Sobre el problema de una teoría del método científico 49 modo en que cambian y se desarrollan. si se q u i e r e . trataré de determinar las reglas (o. o sea. Por tanto. las n o r m a s ) por las que se guía el científico cuando investifia o cuando descubre algo —en el sentido a que nos estamos refiriendo. por lo que hacemos con ('Ibis y lo que a ellos lesliaceinos. 10. El sistema de la mecánica clásica. pongamos p o r caso. PLANTEAMIENTO NATURALISTA DE LA TEORÍA DEL MÉTODO Es necesario desarrollar en alguna medida las indicaciones hechas en el apartado anterior sobre la diferencia entre mi postura y la de los positivistas. sin duda. Estas son las razones en que me baso para p r o p o n e r que se caracterice a la ciencia empírica por sus métodos. http://psikolibro. nunca se sacará provecho de la experiencia ni se caerá en la cuenta gracias a ella de lo equivocado que se estaba. y otros análogos a b u n d a n en el campo de las ciencias sociales. si caracterizamos la ciencia empírica únicamente p o r la estructura lógica o formal de sus enunciados. o que las pretendidas discrepancias entre aquéllos y la teoría son m e r a m e n t e aparentes y desaparecerán con el progreso de nuestra comprensión de los hechos. es la a p r o p i a d a p a r a im científico.com . no seremos capaces de excluir de su ámbito aquella forma tan difundida de metafísica que consiste en elevar una teoría científica anticuada al rango de verdad incontrovertible. implicadas en lo que se acaba de decir («no es posible jamás presentar una refutación concluyente de una teoría»). puede ser «científico» en grado máximo. al menos. le desplace pensar que deliería existir una verdadera teoría He añadido ahora al texto las palabras entre paréntesis «o refutaciones estrictas»: a) porque están. En realidad.blogspot. ya que siempre puede decirse que los resultados experimentales no son dignos de confianza. pero quienes lo sostienen dogmáticamente —quizá en la creencia de que es su deber defender un sistema que ha tenido tantos éxitos mientras no se llegue a refutar de un modo concluyente— se encuentran en el polo opuesto de aquella actitud crítica que.) Si se insiste en pedir demostraciones estrictas (o refutaciones estrictas * ' ) en las ciencias empíricas. tanto estimo. por nuestra manera ele enfrentarnos con los sistemas científicos. ÍEn la polémica contra Einstein se h a n utilizado frecuentemente ambos argumentos p a r a apoyar la mecánica newtoniana. Pero este tipo de análisis no arroja ninguna luz sobre aquellos aspectos de las ciencias empíricas que yo. si se prefiere. y b) porque mis palabras se han malentendido sin cesar. * Al positivista le desagrada la idea de que fuera del campo de la ciencia empírica «positiva» puedan existir problemas con sentido (problemas que sería preciso a b o r d a r con una auténtica teoría filosófica).

Tractatus Logico-Philosophicus. y en seguida se ve uno obligado a decir de cualquier cuestión incómoda que se es incapaz de encontrarle el m e n o r sentido. no un p r o b l e m a (excepto como objeto de estudio de la psicología e m p í r i c a ) .. digamos de pasada. Una y otra vez surgen movimientos filosóficos completamente nuevos que acaban por desenmascarar los antiguos problemas filosóficos — m o s t r a n d o que son pseudoproblemas— y por contraponer a los perversos absurdos de la filosofía el buen sentido de la ciencia coherente. Más tarde acostumbraron a criticarlas asiéndise a la leyenda de que yo había propuesto remplazar el criterio de verificabilidad por un criterio —de sentido— de falsabilidad. La cuestión disputada acerca de si existe la filosofía. positiva. u n a epistemología o metodología * ^ No quiere ver en los problemas filosóficos planteados más que «pseudoproblemas» o «rompecabezas».. los miembros del Círculo de Viena acostumbraban a criticar mis ideas diciendo que una teoría del método que no sea ni una ciencia empírica ni pura lógica es imposible (en 1948 Wittgenstein mantenía aún esta opinión. cit. 35) escribe: oSi consideramos lo infinitamente problemático que es el concepto de experiencia . en The British Journal /or the Philosophy of Sci-ince 3 . especialmente los apartados *19 a *22. op. por supuesta—. este deseo suyo — q u e . todo debate acerca del concepto de «sentido» se convierte también en algo carente de sentido ^. pág. cf.». e m p í r i c a . más adelante. nota de la pág. es casi tan antigua como ella misma. Ahora b i e n .. pues no pertenecen a la ciencia empírica. ' WITTGENSTEIN.. Aún m á s : si se admite que únicamente los problemas de la ciencia natural tienen sentido ' . GoMPERZ (IFeltanschauungslehre I. véase. Wittgenstein escribe: «Mis proposiciones elucidan en cuanto que quien me comprende acaba por reconocer que son absurdas. o de si tiene derecho a existir... * H.50 La lógica de la investigación científica del conocimiento. al final del prefacio. 1 2 8 ) : todo lo que se encuentre fuera de estos dos campos ha de ser un completo absurdo. http://psikolibro. que la critica más cuidadosa y reservada.53. sino como el enunciado de un hecho *'^— puede satisfacerse s i e m p r e . burdamente. Una vez que h a subido al trono el dogma del sentido queda elevado para siempre p o r encima de los c o m b a t e s . se ha hechu (empleando las propias palabras de Wittgenstein) «inatacable y definitivo»^. no lo expresa como un deseo ni como una propuesta. ' Al final del Tractatus (en el que explica el concepto de sentido). Proposición 6. " Durante los dos años anteriores a la primera publicación de este libro. Véase mi Postscript.. mi trabajo «The Nature of Philosophical Problems». 1952.blogspot. a su respecto. que es lo único que hay dotado de sent i d o . ya no es posible atacarlo . 1905... pues no hay nada más fácil que «desenmascarar» un problema tratándole de «carente de sentido» o de « p s e u d o p r o b l e m a » : basta con limitarse a un sentido convenientemente estrecho de «sentido». la afirmación entusiasta es mucho mcnoH npropiad» . 3 WITTGENSTEIN.. la nota 6. Pero a tales objeciones el positivista contesta sólo encogiéndose de h o m b r o s : no significan nada para él.. P a r a él la «experiencia» es un programa.». *^ Algunos positivistas han cambiado más tarde de actitud a este respecto.com . Y u n a y otra vez los despreciados defensores de la «filosofía tradicional» t r a t a n de explicar a los jefes del último asalto positivista que eJ p r o b l e m a principal de la filosofía es el análisis crítico de la apelación a la autoridad de la «experiencia» '' —justamente de esa «experiencia» que el último descubridor del positivismo siempre da. podemos muy bien vernos obligados a creer que .

no nos sirve de nada e incluso da origen a incoherencias. y — p o r fin—. por ejemplo.Sobre el problema de una teoría del método científico 5l No espero que los positivistas estén dispuestos a responder de modo distinto que el mencionado. lamento no KSber tenido ocasión de estudiarla en el texto. http://psikolibro. KRAFT. y otro. de hecho. que i n t e r p r e t o como el método de la ciencia empírica.si realmente lo necesitamos. Versuch einer induktiven Wissenschaftslehre (1921). a su vez. Me parece que deberíamos tratar las cuestiones de este género de un modo diferente. Wittgenstein ha propugnado durante afios una opinión semejante en sus obras inéditas. Ha sido una indagación de este tipo la que me ha conducido a prescindir del principio de inducción : no me he basado en que no se emplee. Podemos examinar entonces si este principio. los que la sostienen no se percatan de que. Die Grundformen der Wisseiischajtlichen Methoden (1925). rechazo la tesis naturalista : carece de visión crítica . sino en que no lo considero-necesario. por más que crean h a b e r descubierto un hecho. empleando los métodos de una ciencia empírica. Si la metodología no es lógica. cuestiones tan disputadas como la de si la ciencia emplea realmente o no un principio de inducción. o de los procedimientos efectivamente empleados en la «cienciai)—. p u e d e designarse con la palabra ((naturalistan. Sin embargo. ya que. asimismo. la crítica que aquí hago del positivismo (y de la tesis naturalista) ya no se aplica —según me parece— al libro de CARMAP Logiscke Syntax der Sprache (1934). Según el piefacio de la obra de Carnap. ia nota *1. análogamente. según la cual la metodología es. Esta concepción.) He mantenido durante muchos años la tesis. podemos considerar dos sistemas distintos de reglas metodológicas: uno. tiene que ser una rama de una ciencia empírica : por ejemplo. y ° DiNGLER.blogspot. en la corrección de pruebas. dotado de un principio de inducción. (* Pero véase. más arriba. presentada aquí sólo brevemente. No creo que sea posible decidir. sin él. V. Y mis dudas crecen c u a n d o recuerdo que siempre será u n asunto a resolver p o r una convención o una decisión el de a qué cosa hemos de l l a m a r una «ciencia» o el de a quién hemos de calificar de «científico». concluirán. si nos es de utilidad. Physik und Hypothesis. Pero lo que yo llamo metodología no debe tomarse por u n a ciencia empírica. la tesis de que también es materia de decisión la exclusión de la metafísica). P o r tanto.) La Logische Syntax. en su concepto. existen únicamente dos clases de enunciados : las tautologías lógicas y los enunciados empíricos. Así. de que es asunto a resolver por una decisión a qué se ha de llamar «un aulénlieo enunciado» y a qué «un pseudoenunciado sin sentido» (y. puede aplicarse sin dar lugar a incoherencias o incompatibilidades. semejante j)rincipio en la ciencia. sin duda : u n a persona que estudie la lógica de la ciencia puede m u y bien interesarse por ella y sacar grandes enseñanzas. no h a n pasado de p r o p o n e r una convención ". de CAHNAP. u n a ciencia empírica — e l estudio del comportamiento real de los científicos.com .\. se publicó mientras se corregían las pruebas del presente libro. La metodología naturalista (llamada en ocasiones «teoría inductiva de la ciencia» ^) tiene su valor. a mis propios intentos de analizar la «experiencia». '' (Añadida en \9?. en el que también adopta el punto de vista de que todas estas cuestiones descansan en decisiones (es el «principio de tolerancia»). de la ciencia del comportamiento de los científicos cuando están t r a b a j a n d o . una vez introducido.

to prove one's mettle].blogspot. se retira del juego.com . a su concepto de la ciencia y —en consecuencia— a su concepto del método empírico. Difieren de las reglas de la lógica p u r a al estilo de como lo hacen las reglas del ajedrez. sino. asimismo. el resultado de un estudio de las reglas de juego de la ciencia —esto es. de la investigación científica— podría denominarse «la lógica de la investigación científica»). sin más (análogamente. la ciencia empírica puede definirse p o r medio de sus reglas metodológicas (que estableceremos sistemáticamente). el resultado de un estudio de las reglas del ajedrez podría llamarse quizá «la lógica del a j e d r e z » . pero como me vi obligado a a d m i t i r que ciertas objeciones estaban en lo justo. u n a regla su" En lo que se refiere a la traducción de «inch 6eu)ofcrere» por «demostrar su temple* [en ingl. Ejemplos de «buenas r a z o n e s » : sustitución de la hipótesis por otra más contrastable. véase la primera nota a pie de página del capítulo X (La corroboración). No se eliminará una hipótesis propuesta y contrastada. 2. El juego de la ciencia.. Daremos dos ejemplos sencillos de reglas metodológicas. En el a p a r t a d o 6 traté de definir la ciencia empírica m e d i a n t e el criterio de falsabilidad. en p r i m e r luga^-. Daremos. en principio.52 La lógica de la investigación científica — p o r ello— se convierte con facilidad en un dogma. (Analizaremos más adelante a fondo la noción de «más contrastable». Exactamente lo mismo' que es posible definir el ajedrez p o r medio de sus reglas peculiares. p r o m e t í a ñ a d i r un suplemento metodológico a m i definición.) Estos dos ejemplos nos permiten darnos cuenta del aspecto que presentan las reglas metodológicas. que bastarán para hacer ver que sería bastante inoportuno colocar un estudio metodológico al mismo nivel que otro p u r a m e n t e lógico : 1. L A S REGLAS METODOLÓGICAS COMO CONVENCIONES En la presente obra consideramos las reglas metodológicas como convenciones: las podríamos describir diciendo que son las reglas de juego de la ciencia empírica. pero difícilmente «lógica». y que haya demostrado su temple *% si no se presentan «buenas razones» para ello. http://psikolibro. que pocos considerarían ser una parte de la lógica pura: teniendo en cuenta que ésta regula las transformaciones de las fórmulas lingüísticas. Esta crítica de la posición naturalista no se aplica tan sólo a su criterio de sentido. 11. No cabe duda de que son m u y diferentes de las reglas que o r d i n a r i a m e n t e se llaman «lógicas»: aun cuando es posible que la lógica establezca criterios p a r a decidir si un enunciado es contrastable. no se acaba nunca. en ningún caso se ocupa sobre si nadie se esfuerza o no p o r contrastarlo. Cualquiera que decide u n día que los enunciados científicos no requieren ninguna contrastación ulterior y que pueden considerarse definitivamente verificados. falsación de una de las consecuencias de la hipótesis.

« L a s . y. Esta conexión sistemática entre las reglas es lo que permite que hablemos con propiedad de u n a teoría del método. es verdad en lo que respecta a la definición del concepto de «ciencia»: sólo a p a r t i r de las consecuencias de mi definición de ciencia empírica. pero también hemos de confirmarle que nuestras propias propuestas no están amenazadas por dificultades análogas. y de las decisiones metodológicas que dependen de esta definición. y remontarnos a los supuestos fundamentales y convenciones de que proceden . si debería aceptarse o rechazarse (cf. a pesar de ello. pueden ayudarnos. «La finalidad de la ciencia». He dado más arriba —cf. ciertamente. las reglas metodológicas se hallan en estrecha conexión tanto con otras reglas de la misma índole como con nuestro criterio de demarcación. MENGER.blogspot. Wille und Weltgestaltung (1934). el apartado 6 8 ) . Admitamos que las aserciones de esta teoría son. K. pero. P e r o dicha conexión no es estrictamente deductiva o lógica ' : resulta. Así pues.com . Véase también el apartado *15. que es posible aclarar y explicar m u c h a s cuestiones valiéndose de él. podrá ver el científico en qué medida está de acuerdo con sr. acerca de u n enunciado p r o b a b i l i t a r i o . sólo las conclusiones p u e d e n otorgarnos alguna perspectiva nueva». Lo cual. así como que puedan. a aclarar la situación lógica. el de decidir. convenciones de índole h a r t o obvia : en la metodología no son de esperar verdades p r o f u n d a s . como ensenan nuestros ejemplos. Se ha puesto en duda con frecuencia que los diversos problemas de la teoría del conocimiento se encuentren en relación sistemática m u t u a alguna. en muchos casos. definiciones son d o g m a s . 58 y siga. idea intuitiva de la meta de sus trabajos *^. ser tratados sistemáticamente. Este método de encontrar y resolCf. págs. o sea. 76. la regla 1— un ejemplo de tal p r o c e d e r : las teorías que decidimos no someter a ninguna contrastación más ya no serán falsables. e incluso a resolver algunos problemas de gran alcance que hasta el m o m e n t o se habían mostrado refractarios a toda solución — p o r ejemplo. Hemos de confirmarle que éstas nos permiten encontrar incoherencias e i m p r o p i e d a d e s en otras teorías del conocimiento anteriores. p r o p o n e r mi criterio de demarcación es que es fecundo. de mi Postscript. dice Menger '. pág. espero p o d e r demostrar en este libro que tales dudas no están justificadas. por ello. más bien. y que — p o r t a n t o — es una regla de tipo más elevado : es la que dice que las demás reglas del procedimiento científico han de ser tales que no protejan a ningún enunciado de la falsación. del hecho de que las reglas están construidas con la finalidad de asegurar que pueda aplicarse nuestro criterio de demarcación . T a m b i é n el filósofo admitirá que mi definición es útil únicamente en caso de que pueda aceptar sus consecuencias.Sobre el problema de una teoría del método científico 53 prema. en su mayoría. http://psikolibro. Dimensionstheorie (1928). que sirve a modo de n o r m a para las decisiones que h a y a n de tomarse sobre las demás reglas. K. La cuestión tiene cierta i m p o r t a n c i a : la única razón que tengo para. MENGER. Moral. se formulan y aceptan de conform i d a d con una regla práctica de orden superior.

54 La lógica de la investigación científica ver contradicciones se aplica igualmente dentro de la ciencia misma.. si se quiere. y de mostrar que tanto los problemas de la teoría del conocimiento clásica como los de la moderna (de Hume a Russell y Whitehead a través de Kant) pueden retrotraerse al problema de la demarcación: esto es. y los más interesantes. En una obra aún inédita be tratado de seguir la ruta crítica. realmente. del cual nos ocuparemos en el próximo apartado .com . Tenemos un ejemplo de tal situación en lo que se llama «el principio de causalidad». Si es que existe algún método p o r el que las convenciones metodológicas p u e d a n justificarse y demostrar su valor. ' En la presente obra he relegado a un segundo término el método crítico —o. bien podría decirse que la mayoría de los problemas de la filosofía teórica. pero tiene particular importancia en la teoría del conocimiento. pues me ocufio en el intento de desarrollar los aspectos metodológicos prácticos de mi tesis. 20. sin disputa. p e r o . la cosa no tiene gran importancia. En cuanto a si los filósofos considerarán que estas investigaciones metodológicas pertenecen a la filosofía. 27 y o t r o s ) . Con todo.blogspot. http://psikolibro. Pues podemos i n t e r p r e t a r también el requisito de objetividad científica como una regla metodológica: la de que solamente p u e d a n ingresar en la ciencia los enunciados que sean contrastables intersubjetivamente (véanse los apartados 8. al de enc(mtrar un criterio del carácter empírico de la ciencia. es éste precisamente ^. Verdad e r a m e n t e . «dialéctico»— de resolver contradicciones. p u e d e n reinterpretarse de este modo como problemas referentes al método. me temo que es muy dudoso . filosóficas— p o d r í a n interpretarse como típicas hipóstasis de reglas metodológicas. tal vez mere/ca la pena de mencionar a este respecto que no pocas doctrinas metafísicas — y p o r tanto. y nos hemos encontrado ya con otro ejemplo de lo m i s m o : el p r o b l e m a de la objetividad.

blogspot.SEGUNDA PARTE Algunos componentes estructurales de una teoría de la experiencia http://psikolibro.com .

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en Brit. Lewis. Brevemente expuesto. una teoría no es otra cosa que una herramienta o instrumento para predecir. p o r tanto. mi punto de vista es que nuestro lenguaje habitual está lleno dé teorías. P o r ejemplo. págs. apartados *11 a *15 y *I9 a *26.. III. pegs. ¡'hilos. las notas *1 y 7 del apartado 4 y la nota 5 del apartado 2 7 ) : según ella. La he analizado y criticado en mis trabajos «A Note on Berkeley as a Precursor of Mach». son. como todas las representaciones. 26 y sigs. explicarlo y d o m i n a r l o .com . por las teorías explicativas contrastables: las aplicaciones y las predicciones le interesan solamente por razones teóricas —^porque pueden emplearse como medios para contrastar las teorías—. D. Y tratamos de fjue la malla sea cada vez más fina. y más a fondo en mi Postscript. C A U S A I . y. que el teórico se interesa por la explicación como tal. Las teorías son redes que lanzamos p a r a apresar aquello que liamartips «el m u n d o » : para racionalizarlo. P o r ello.) http://psikolibro. y que estaba representada en Viena por Mach. que llevamos a cabo toda observación a la luz de teorías. Wittgenstein y Schlick (cf. 1956. por H. Las teorías científicas son enunciados u n i v e r s a l e s . ed. que el prejuicio inductivista es lo único que lleva a muchos a creer que podría existir un lenguaje fenoménico. «Three Views Concerning Human Knowledge».CAPITULO TERCERO Teorías Las ciencias e m p í r i c a s son sistemas de t e o r í a s . podemos decir que " Aludo aquí cnticcmcnte a una tesis que he descrito posteriormente como «instrumentalismon. Journ. sislcnias de signos o símbolos. 3r)5 y sigs. finalmente. no creo que sirva de gran cosa exjiresar la diferencia entre teorías universales y enunciados singulares diciendo (jue estos liltimos son «concretos» mientras que las teorías son morann'nte fórmulas simbólicas o esquemas s i m b ó l i c o s : pues exactamente lo mismo p u e d e decirse hasta de los enunciados más «concretos» * ' . Sciejice 6. y la lógica del co> nociniiento cicnlífico. es decir. 12. libre de teorías y distinguible de un «lenguaje teórico».. en Contemporary British Philosophy. (Véase también el nuevo apéndice *X.blogspot. p u e d e describirse como u n a teoría de teorías. i n A D . EXTLICACIÓN Y DEDUCCIÓN DE P R E D I C C I O N E S D a r u n a explicación causal d e u n a c o n t e c i m i e n t o q u i e r e d e c i r d e d u c i r u n e n u n c i a d o q u e lo describe a p a r t i r de las siguientes p r e m i s a s d e d u c t i v a s : u n a o v a r i a s leyes universales y ciertos e n u n c i a d o s singul a r e s — l a s condiciones iniciales—. igSS.

se r o m p e r á » : enunciado cuyo tipo es el de una ley universal de la Naturaleza. cf. Deducimos el enunciado singular «este hilo se r o m p e r á » de enunciados universales conjuntam e n t e con condiciones iniciales. Cuando analizamos esta explicación causal encontramos en ella diversas partes constitutivas. Según el modo en que se in*' Tendríamos un análisis más claro de este ejemplo —un análisis en el que se distinguirían dos leyes y dos condiciones iniciales— del siguiente modo: «Para todo hilo de una estructura dada E (determinada por su material. http://psikolibro. o sea.explicación causal» al caso especial en que las leyes universales tienen la forma de leyes de «acción por contacto» — o . «Para todo hilo de estructura Ei.(. la «causa» de que se rompiera el hilo fue que se había aplicado una carga de 2 libras a un hilo que tenía una resistencia a la tracción de 1 libra) . es decir. cualquiera que sea. Por regla general. y que llamaré «condiciones iniciales». y «El peso que se aplica a este hilo vale 2 librasv. mi Poverty of Historicism (1945).(T. hipótesis que tienen el carácter de leyes naturales. Las condiciones iniciales describen lo que se suele l l a m a r la acausav del acontecimiento en cuestión (así. y el Postscript. Estas son las dos leyes universales. el peso característico pi vale 1 ¡ibra^^. Henos aquí. El «principio de causalidad» consiste en la afirmación de que todo acontecimiento. cit. y diremos de aquel enunciado que es una predicción determinada o singular *^. tal como lo utilizo aquí. grosor. con dos clases diferentes de e n u n c i a d o s . pero tanto una como otra son ingredientes necesarios de una explicación causal completa. de un modo más preciso. que se formula por medio de ecuaciones diferenciales. Pero evitaré ambos términos..)]. nos encontramos con enunciados singulares (en este caso. puede explicarse causalmente. no afirmaré ningún «principio de causalidad» (o «principio de causación universal»). que puede deducirse causalmente. tenemos la h i p ó t e s i s : «Siempre que se cargue u n hilo con un peso superior al que caracteriza la resistencia a la tracción del mismo. apartado *15. página 133 de la ed. *'' El término «predicción». págs. Y las dos condiciones iniciales son: «Este es un hilo de estructura Ei». pues. 162 y sig. de 1957 [versión cast. Mas no asumiremos a q u í tal restricción. P o r otra p a r t e . dos) que son aplicables al acontecimiento determinado que nos o c u p a : «La característica de peso de este hilo es 1 libran y «El peso aplicado a este hilo ha sido de 2 libras» *^. a la acción a una distancia que tiende a cero. y 2 ) enunciados singulares. y aún m á s : no h a r é ninguna afirmación general sobre la aplicabilidad universal de este método deductivo de explicación t e ó r i c a : así. pues.blogspot.58 La lógica de la investigación científica hemos dado una explicación causal de la rotura de un trozo determinado de hilo si hemos averiguado que éste tenía una resistencia a la tracción de 1 libra y que se le había aplicado un peso de 2 libras. etc.com . P o r u n lado. que se aplican al acontecimiento concreto de que se trate. abarca también enunciados acerca de hechos pasados («dicciones retrospectivas») e incluso enunciados «dados» que queremos explicar («explicanda»). Las dos clases son : 1) enunciados universales. en física se restringe el uso de la expresión (. y la predicción describe lo que denominamos corrientemente el «e/ecfo».) existe un peso característico p tal que el hilo se romperá si se cuelga de él un peso superior a p».

dicho de otro modo. teorías que describan ciertas propiedades estructurales del mundo que nos permitan deducir. le interesa contrastar sus teorías. en el apartado 78. En el presente apartado se pretendía explicar. He de proponer. Das Problem der Willensfreiheit (1907). naturalmente. Naturwissenschaften 19. Por consiguiente. por otra parte. se encontrarán exposiciones algo más completas. es decir. los efectos que se trata de explicar. ya que para una predicción cualquiera podemos siempre encontrar enunciados universales y condiciones iniciales a partir de los cuales sea deductible. No aceptaremos aquí la opinión de que los últimos descubrimientos de la física exigen que se renuncie a tal regla. lo que queremos decir al hablar de una explicación causal. Ciertos positivistas o «instrumentalistas» han adoptado mi explicación de la explicación. Véase también el apéndice *X. en este caso. un sistema teórico coherente.Teorías 59 terprete la palabra «puede» de esta aserción. esto es. lo cual es comprensible. el descubrimiento de teorías explicativas— para el científico teórico es irreducible al interés tecnológico-práctico de la deducción de predicciones. quiero dejar bien claro que. ni cesaremos en nuestros intentos de explicar causalmente todo tipo de acontecimientos que podamos describir * : esta regla guía al investigador científico en su tarea. que está construido de tal modo que todo acontecimiento determinado es un ejemplo de una regularidad universal o ley. una regla metodológica que se corresponde tan exactamente con el «principio de causalidad». Se trata de la simple regla de que no abandonaremos la búsqueda de leyes universales y de. si bien sólo muy someramente. ScHLicK.com . o. o de que la física ha llegado ahora a determinar que no va a ninguna parte el ^ La idea de considerar el principio de causalidad como expresión de una regla o de una decisión se debe a H. Pues si «puede» quiere decir que siempre es posible lógicamente construir una explicación causal.) Pero si lo que se quiere expresar con «puede» es que el mundo está regido por leyes estrictas. pág. el interés que tiene la explicación —esto es. El teórico se interesa por las predicciones. entonces la afirmación hecba arriba es tautológica. el principio será tautológico (analítico) o se tratará de una aserción acerca de la realidad (sintético). a mi parecer. pues está interesado en el problema de si sus teorías son verdaderas o no. que éste podría considerarse como la versión metafísica de la primera. tratar de averiguar si no se puede mostrar que sean falsas. ni adoptaré ni rechazaré el «principio de causalidad»: me contentaré simplemente con excluirlo de la esfera de la ciencia. verdaderas). pues han visto en aquélla un intento de explicar ésta eliminándola —han creído que consistía en afirmar que las teorías explicativas no son más que premisas para la deducción de predicciones—-. sin embargo. Tal finalidad es la de encontrar teorías explicativas (si es posible. como se verá más adelante. • Me parece que es conveniente indicar de modo más explícito que la decisión de bascar una explicación causal es la misma por la que el hombre de ciencia teórico adopta su finalidad propia —o la finalidad de la ciencia teórica—. en concepto de «metafísico». http://psikolibro. y. en el apéndice *X y en mi Postscript. (Cuestión muy distinta es la de si semejantes enunciados universales han sido contrastados y corroborados en otros casos. 1931. Die Kausalitat in der gegenwartigen Physik.blogspot. nota 4 y texto correspondiente. Cf. GOMPEBZ. 154. no cabe' duda de que entonces la aserción a que nos referimos es sintética. apartado *15. valiéndonos de condiciones iniciales. no es falsahle. Por tanto.

(Cf. como enunciados singulares. p o r tanto. sustenta la opinión a que aquí me opongo. Los numéricamente universales son equivalentes.).. página 155. particular es el que lo hace a algunos de los elementos de ella. esta imposibilidad [se está refiriendo a la imposibilidad de predicción exacta mantenida por Heisenberg] . op.60 La lógica de la investigación científica continuar buscando leyes. los enunciados de este segundo tipo son tales. sin embargo. en especial el apartado *15. quiere decir que es imposible tratar de encontrar semejante fórmula». y singular el que hace mención de un elemento dado. ' La lógica clásica (y de modo análogo la lógica simbólica o «logística») distingue entre enunciados universales. el enunciado a) referente a los osciladores no puede remplazarse p o r la conyunción de u n número finito de ScHLicK. también la nota 1 del apartado 78.. «. es necesario subrayar la diferencia exis tente entre e l l o s : el enunciado a) pretende ser verdadero p a r a cualesquiera lugar y t i e m p o . como se indicE (para el caso de dos) en el apartado 18 (N.. h v / 2 ) . por ejemplo. a ciertos enunciados singulares. trata ieualmente a estos dos enunciados como universales (implicaciones «formales» o «generales») ^ A mi entender. http://psikolibro. no podemos identificar nuestros «enunciados universales» ni con los que llevan el mismo nombre en la lógica clásica ni con las implicaciones «formales» o «generales» de la logística (cf. del T.).. Por ello. particulares y singulares. en realidad.) *" Pero véanse ahora los capítulos *IV a *VI de mi Postscript. UNIVERSALIDADES E S T R I C T A T NUMÉRICA Podemos distinguir dos tipos de enunciados sintéticos universales: los ffestrictamente universales» y los «numéricamente universales». 8 p i e s * * * ) La lógica formal (incluida la lógica s i m b ó l i c a ) . que se los p u e d e r e m p l a z a r p o r una conyunción de enunciados singulares. nos ocuparemos de esta cuestión en el a p a r t a d o 78 *'. cit.com . P o r ello hablamos.5 metros (N. Enunciado universal es el que se refiere a todos los elementos de una clase determinada. al menos en cierto campo ' . Esta clasificación no está basada en razones concernientes a la lógica del conocimiento. 13. en cambio el enunciado &) se refiere exclusi vamente a una clase finita de elementos concretos dentro de una región espacio-temporal finita e individual (o p a r t i c u l a r ) .blogspot. es verdad que su estatura nunca excede de cierta cantidad (digamos. ** Una conyunción es la aserción simultánea de varias proposiciones. de «universalidad n u m é r i c a » . * " Unos 2. y b) De todo ser h u m a n o que viva ahora sobre la tierra. p o r ejemplo. * Consúltense ahora también el apéndice 'X y mi Postscript. sino que fue elaborada con vistas a la técnica de la inferencia. en casos como este último. un individuo. del T. la nota 6 del apartado 14). los dos enunciados siguientes: a) De todo oscilador armónico es verdad que su energía nunca es inferior a cierta cantidad (o saber. que se ocupa única mente de la teoría de la deducción. o a una conyunción** de éstos : los clasificaremos. P o r el contrario. pues — d a d o u n tiempo suficiente— pueden enumerarse todos los elementos de la clase (finita) a que se refieren. Compárense. Hasta ahora estaba refiriéndome a los enunciados estTÍctamente universales siempre que hablaba de enunciados universales: de teorías o de leyes naturales..

No quiero = Cf. lo cual equivale a considerarlos enunciados no verificables que se pueden poner en la forma: «De todo punto del espacio y el tiempo (o de toda región del espacio y el tiempo). podrían ser perfectamente admisibles las inferencias desde enunciados singulares a enunciados sólo numéricamente universales.Teorías 61 enunciados singulares acerca de una región determinada espacio-temporal . pág. los rechazan. por una conyunción de un número finito de enunciados singulares. bien en otra consideración análoga. 274. sin duda alguna. podría reinplazarse de tal modo solamente en el supuesto de que el mundo estuviese limitado en el tiempo y de que en él existiera un número finito de osciladores. llamaré enunciados «específicos» o. Pero vemos con no menor claridad que esta solución no lo es del problema metodológico de la inducción . 1931. por ejemplo.. bien apoyándose en su criterio de sentido —que exige la verificabilidad—. F. es decir. "Bemerkungen zum Grundlagenstreit in Logik uiid Mathematlk". Por el contrario. partiendo de semejante concepto de las leyes naturales —que borra la diferencia entre enunciados singulares y universales—. Erkeimtnis 2. Utilizo el concepto de enunciado estrictamente universal (o «enunciado total») de modo que se opone enteramente a la tesis de que todo enunciado sintético universal ha de ser traducible.com . parece resolverse el problema de la inducción: puesto que. Se advierte claramente que.». en principio. pues la verificación de una ley natural podría únicamente llevarse a cabo de un modo empírico^ si se examinara cada acontecimiento singular al que podría aplicarse la ley y se encontrara que cada uno de ellos ocurre realmente conforme a ella: lo cual constituye. es verdad que. tengo por útil y fecundo el considerar las leyes naturales como enunciados sintéticos y estrictamente universales («enunciados totales») . en particular.. una tarea imposible de realizar. más bien. como un enunciado universal acerca de un número iíimitado de individuos: es claro que al interpretarlo de este modo no puede ser remplazado por una conyunción de un número finito de enunciados singulares. por ello. no lo hacemos al definir el concepto de física. Quienes se adhieren a esta tesis ^ insisten en que no es posible verificar jamás los que yo llamo «enunciados estrictamente universales». KAUFMANN. http://psikolibro. Y en vista de la situación metodológica acabada de mencionar. sino que consideramos todo enunciado del tipo a) como un enunciado total. no es posible solventar por medio de un razonamiento la cuestión de si las leyes de la ciencia son universales en sentido estricto o en sentido numérico: es una de aquellas cuestiones que pueden sólo resolverse mediante un acuerdo o una convención. Ahora bien . o. no asumimos ningún supuesto de esta índole..blogspot. Aplicaremos únicamente a los enunciados sintéticos la distinción entre estrictamente universales y sólo numéricamente universales (que constituyen no más que un tipo de enunciados singulares). y. y.«singulares» a los que se refieren solamente a ciertas regiones finitas del espacio y el tiempo. En todo caso. no cabe duda.

blogspot. etc. Mas en todo enunciado singular es menester que aparezcan conceptos — o n o m b r e s — individuales. El uso de los nombres «Greenwich» y «el año del nacimiento de Cristo» aclara lo que quiero decir. son conceptos o nombres universales. b) Con excepción de los números 11. en cierta m e d i d a . pueden ser definidas —en principio— valiéndose de nombres universales: por ejemplo. 13.emitida por cierta clase de átomos tratada de cierto modo. CONCEPTOS U N I V E R S A L E S T CONCEPTOS INDIVIDUALES La distinción entre enunciados universales y singulares se encuentra en estrecha conexión con la existente entre conceptos o nombres universales e individuales. que se fijaron inicialmente por medio de nombres individuales (la rotación de la Tierra. podemos utilizar signos que no son nombres propios. P o r este método es posible reducir u n número tan grande como se quiera de nombres individuales a unos pocos s o l a m e n t e ^ .62 ha lógica de la investigación científica dejar de mencionar la posibilidad. por medio de la longitud de onda o de la frecuencia de la luz monocromática . todos los números entre 10 y 20 son compuestos. ya p o r h a b e r sido definidos p o r medio de nombres p r o p i o s . 14. sin embargo. Me parece que la distinción entre conceptos — o n o m b r e s — universales e individuales tiene una importancia fundamental.. los conceptos — o n o m b r e s — individuales están caracterizados. Esta circunstancia se comprende fácilmente si se tiene en cuenta que la aplicación de u n sistema espacio-temporal de coordenadas comporta siempre una referencia a nombres i n d i v i d u a l e s : pues hemos de d e t e r m i n a r su punto de origen. pero que. «aquello». ' Ejemplos: a) Todo número natural tiene un sucesivo. o sea. «Napoleón». Todas las aplicaciones de la ciencia se apoyan en inferencias que p a r t i e n d o de hipótesis científicas (que son universales) llegan a casos singulares. A veces pueden emplearse como nombres individuales expresiones tan vagas y generales como «esto».com . o sea. ^ Pero las unidades de medida del sistema de coordenadas. lo cual cabe hacer solamente empleando nombres propios (o sus equivalent e s ) . [Así se ha hecho en el año 1960 con el metro y el segundo (T. acompañadas tal vez por ademanes ostensivos de cierto t i p o . « p l a n e t a » . a ciertos enunciados matemáticos) ^. son intercambiables con nombres propios o con coordenadas individuales. Se suele elucidar esta distinción valiéndose de ejemplos del estilo siguiente: «dictador». «la Tierra» y (tel Atlántico» son conceptos o nombres singulares o individuales. de aplicar también esta distinción a enunciados analíticos (por ejemplo.)^. Los n o m b r e s individuales que aparecen en los enunciados singulares de la ciencia se encuentran a m e n u d o bajo la forma de coordenadas espacio-temporales. mientras que los conceptos — o n o m b r e s — universales pueden definirse sin ayuda de nombres propios. el metro patrón de París). Según estos ejemplos. 17 y 19. ya p o r ser nombres propios. http://psikolibro. «H2O». en la deducción de predicciones singulares.

ya como «trr. pues lo único que Iiace es reducir la idea de concepto o n o m b r e individual a la de nombre propio (en el sentido de nombre de una cosa física i n d i v i d u a l ) . El fundamento lógico de las aplicaciones de esta índole consiste en que los conceptos individuales no sólo pueden ser c()nec|)tos de elementos. etc. y la segunda lo convierto en un concepto universal. una subclase de la clase (universal) de los mamíferos. gracias a gestos ostensivos o a otros medios semejantes. si ])ue(le eliminarse toda referencia a nombres propios. ya como «calentado a 80 grados centígrados y conservado a esta iciupcrnturn durante diez minutos»: la primera definición hace de «pasteurizado» un concepto individual. En el empleo de conccjitos tales como «pasteurizado». esto es. probablemente me vería reducido a decir. Los ejemplos y explicaciones ])rceedentes deben de haber aclarado lo que se quiere decir atpií con «conceptos universales» y «conceptos individuales». sino. «perro». originarse confusiones: pues las p a l a b r a s tales como «mamífero». y los perros vieneses.blogspot. p o r el contrario. Con el empleo de la palabra «mamíferos» como ejemplo de un nombre universal pueden. además de |)oderse encontrar con respecto a los conceptos universales en una relación correspondiente a la que existe c j t r e un elemento y una clase. Si se me pidieran definiciones. «Un concepto individual es aquél en cuya definición son indispensables nombres propios (o signos equivalentes a e l l o s ) . http://psikolibro. En efecto. No. sino que también lo es de la clase (universal) de los m a m í f e r o s . un n o m b r e universal— por m e d i o de una frase análoga a «y otras cosas por el estilo» (o «y cosas a s í » ) . Pero tal definición no tendría mucho valor.. no son únicamente u n a subclase de la clase ( i n d i v i d u a l ) de los perros austríacos.inneo» o «latinismo» surgen anil)igüedades parecidas. de suerte que. sino también de clases. depende de si pretendemos h a b l a r de una raza de animales (]ue viven en nuestro planeta (que es un concepto i n d i v i d u a l ) o de cierto tipo de cuerpos físicos dotados de propiedades que ])ue<len descriliirse en términos universales. pueden también hallarse con los mismos en una relación que se corresponde con la que hay entre una subclase y su clase.lado de nciicrdo con las prescripciones del señor Louis Pasteur» (o al^'o por el estilo). dado que es jjusible eliminar los noml)res propios a los que aluden (o. P o r ejemplo : mi perro Lux no es solamente un elemento de la clase de los perros vieneses. si bien será solamente de un modo vago : así. podemos señalar una cosa individual (o un acontecimiento) y expresar nuestra intención de considerarla sólo como representante de una clase — a la que h a b r í a que dar. definirlos por medio de dichos nombres p r o p i o s ) * \ . «sistema de l. entonces el concepto es universal». en justicia. cabe la m e n o r duda de que aprendemos el empleo de las palabras universales. depende de nuestra intención el que eslas palabras hayan de considerarse como nombres de clases indiviíkiales o de clases universales. a la vez. *' «Pasteurizado» puede defiíiif^e. como antes.com .Teorías 63 Pero también es posible alvulir a conceptos universales mediante gestos ostensivos. tal vez. que es un concepto individual. el modo de su aplicación a individuos. a su \ e í . no suelen estar exentas de ambigüedad en su utilización haltitual.

) Vemos. considero. http://psikolibro. entonces es. el «método de abstracción» que se emplea en la lógica simbólica es incapaz de lograr el ascenso desde nombres individuales a nombres universales: si la clase que se define por medio de la abstracción está determinada extensionalmente por medio de nombres individuales. y con su paso de enunciados singulares a enunciados universales.blogspot. Carnap trata de a p o y a r lo dicho afirmando « . como nombres de los elementos de otras clases. Con frecuencia se h a olvidado este hecho. está condenada de antemano al fracaso: pues semejante modo de proceder no describiría una cosa individual única. que (casi) todos Los llamados concep' Los «principios de individuación» no son «el espacio y el tiempo» en general. según el punto de vista que se a d o p t e » .) Toda tentativa de identificar una cosa individual únicamente por sus propiedades y relaciones universales. pero sea así o no. . pero. (He aquí unos ejemplos de semejantes conceptos de clase i n d i v i d u a l e s : «los generales de Napoleón».. ambos procesos son igualmente impracticables '. Esta o[)inión está emp a r e n t a d a estrechamente con la lógica inductiva. lógicamente. (Hay una analogía completa entre el problema de los universales y el de la inducción. «los habitantes de P a r í s » .com .. temporales o de otro tipo) basadas en nombres propios. es decir. un concepto individual. y. p o r q u e «.todo concepto puede considerarse como individual o como universal. . que la diferencia que he señalado entre nombres o conceptos universales e individuales no tiene nada que ver con la existente entre clases y e l e m e n t o s : tanto los nombres universales como los individuales pueden aparecer como nombres de ciertas clases. sino la clase universal de todos los individuos a los que pertenecen las propiedades y relaciones mentadas. no es posible eliminar la diferencia entre los conceptos individuales y los universales mediante argumentos como el siguiente de C a r n a p : «. Del mismo modo ha de fracasar todo intento de definir los nombres universales a p a r t i r de nomi)res individuales.64 La lógica de la investigación científica Creo que el modo en que utilizo las expresiones «universal» e «individual» se corresponde muy de cerca con el uso h a b i t u a l . que parecen pertenecería ej^clusivamente a ella y a ninguna otra cosa... ' Análogamente. y. Ni siquiera sacaríamos nada con emplear u n sistema espacio-temporal universal de coordenadas ": pues siempre queda sin resolver la cuestión de si existen en absoluto cosas individuales que correspondan a una descripción dada por medio de nombres universales. a su vez.no está justificado hacer tal distinción». P o r consiguiente. que la distinción que he hecho es ineludible si no queremos hacer borrosa la distinción correspondiente entre enunciados universales y singulares. de modo que está m u y extendida la creencia de que — p o r un proceso denominado «abstracción»— es posible ascender de conceptos individuales a universales. conceptos definidos por medio de nombres propios. desde luego. Es cierto que se pueden obtener clases de individuos de este modo. dice. asimismo. pues. la cuestión de cuántas. sino determinaciones individuales (espaciales. en caso afirmativo. pero tales clases seguirán siendo conceptos individuales.

..* ed. Esta ú l t i m a afirmación es e n t e r a m e n t e exacta. c u a n d o nos o c u p á b a m o s de la diferencia que h a y entre enunciados universales y s i n g u l a r e s : los i n s t r u m e n t o s intelectuales de la lógica simbólica son tan poco adecuados p a r a m a n e j a r el p r o b l e m a de los universales como el de la inducción ". en donde: «(x)» ^-ej http://psikolibro. Aún más: lo que Russell llama «descripciones» no corresponde a mis «nombres individuales». Esto aclara que los signos numéricos que aparecen como coordenadas no han de considerarse como nombres propios o coordenadas individuales. deben interpretarse como nond]rcs individuales (y que Carnap utiliza un sistema de coordenadas definido medíanlo in(Ii\iduos). en la oración «El nitrógeno es un no metal». I ) . mientras que. Según la terminología de Russell. véanse también la pág. «Napoleón» es "—como en mi esquema— un individuo. p e r o es e n t e r a m e n t e ajena a la distinción a q u e nos referimos. lo mismo q u e los conceptos universales» *. peculiar (T. Cf. 12 de la cd. Otros estudiosos del c a m p o de la lógica simbólica ( l l a m a d a en otro t i e m p o «logística») h a n confundido de raodo p a r e c i d o la diferencia e n t r e n o m b r e s universales y n o m b r e s individuales con la existente entre clases y sus elem-entos ''.). sino como universales (son individuos únicamente en un sentido pickvvickiano [es decir.)». Sin duda alguna.-SSEIL.)]. y la pág. ingl. pero «general francés» es im universal. p u e d e p e r m i t i r s e el empleo del t é r m i n o « n o m b r e universal» como sinónimo de « n o m b r e d e u n a clase». p e r o poco p u e d e decirse en favor de semejante utilización : p o r este c a m i n o no se resuelven los p r o b l e m a s . ° Tampoco puede expresarse en el sistema de Whitehead y Russell la diferencia emtre enunciados universales y singulares. entonces x nació en Córcega.—>/A. Principia Mathemalica (2. por ejemplo.Teorías 65 tos individuales son ( n o m b r e s d e ) clases. y el de « n o m b r e i n d i v i d u a l » como sinónimo de « n o m b r e de u n e l e m e n t o » . puesto que las «coordenadas» son signos dt^ ínfimo nivel (cf. por el contrario. Nos e n c o n t r a m o s en una situación m u y p a r e c i d a a la que h e m o s encont r a d o a n t e r i o r m e n t e . «no metal» es —-como en mi esquema—• un universal. ni parece posible expresar tal diferencia por medio del «lenguaje de coordenadas» que él construye. diciendo lo siguiente: es verdad para todos los valores de x. pág. y. 31 y 33). pero «el nitrógeno» es un individuo. por ejemplo. todas las expresiones del tipo ínfimo son expresiones numéricas» en el. edición ingl. ° La distinción trazada por Russell y Witehead entre individuos (o particulares) y universales no tiene nada que ver con la que he introducido aquí entre nombres individuales y universales. Der logische Aufbau der Welt. para mí la clase de los «puntos geométricos situados dentro de mi cuerpo» es un concepto individual. en la Logical Syntax of Language (1934.com . Una ¡m¡4ica(iún general se escribe así. sentido de que denotan lo que quedaría incluido bajo el signo no definido primitivo de Peano.) Al parecer. 1925.. es posible expresar el enunciado «Napoleón nació en Córcega» de la forma (x) (» ^= '-= ¡\—* fx). porque Carnap dice (página 87. Podría pensarse tal vez que. «número» (cf.* ed. No es exacío decir que las llamadas implicaciones «formales» o «generales» tengan que ser enunciados universales. ya que. o -sea. párrafo 4) que en el lenguaje que él usa «. 1937). 1. pero no puede representarse por medio de una «descripción». las págs. XIX y sig. Carnap no ha tenido en cuenta la diferencia entre nombres individuales y universales. pues cabe poner cualquier enunciado singular e'n forma de implicación general. 97. en la oración «Napoleón es un general francéí?D. (Completada en 1934 durante la corrección de pruebas. la nota 3 b) del apartado 13). como h e hecho ver. 213. " CARNAP. «(x) (93.. pero esta interpretación no nos vale. W H I T F H E A O y RU. es m u y fácil q u e incluso i m p i d a que lleguen a verse. que si X es idéntico a Napoleón. introduc- ción a la 2. págs.blogspot. 12 y sig. págs.. p o r otra p a r t e . t. cf. II.

tienen la forma lógica de enunciados estrictamente u n i v e r s a l e s ..66 La lógica de la investigación científica 15. u n cuervo n e g r o » : llamaremos a estos enunciados estricta 10 puramente existenciales (o enunciados de «hay»). (x) ((fx-*fx).blogspot. Y precisamente p o r esto es p o r lo que son falsables: si aceptamos que es verdadero u n enunciado singular que — c o m o si d i j é r a m o s — infringe la prohibición. la implicación general. ciertamente. http://psikolibro. y «Vx» y «/*» son junciones proposicionalesn (por ejemplo. Las teorías de la ciencia n a t u r a l . A los enunciados en que aparecen exclusivamente nombres universales (y ningún n o m b r e i n d i v i d u a l ) los llamaremos enunciados «estrictos» o «puros». finalmente. al menos. «algunos cuervos son negros». es posible expresarlos en forma de negaciones de enunciados estrictamente existenciales. Pero no p o d r í a m o s describir. Con esta m a n e r a de formularlas vemos que las leyes naturales p u e d e n compararse a «vetos» o «prohibiciones». Pero también tengo u n interés especial p o r los enunciados de la forma «hay cuervos negros». etc. especialmente lo que llamamos las leyes naturales. es claro que el enunciado «todos los cuervos son negros» es u n enunciado estrictam e n t e universal. p o r afir«operador» universal— puede leerse. sino que lo niegan.. /. No afirman que exista algo. no basta la caracterización de los enunciados universales como aquéllos en que no aparecen nombres individuales. P o r ejemplo. así pues.— en los que sólo aparecen nombres universales. «x aació en Córcega». «no todos los cuervos son negros» significa lo mismo que «existe u n cuervo que no es negro» o que «hay cuervos que no son negros». o que se dé u n caso d e t e r m i n a d o . « —• » representa «si es verdad que . Si se utiliza la p a l a b r a «cuervo» como nombre universal. ENUNCIADOS UNIVERSALES T EXISTENCIALES N a t u r a l m e n t e . entonces es verdad que . «es verdad para todos los valores de xn. asimismo. cuyo significado puede admitirse que es equivalente al de «existe. de que h e tratado ya. y fx la función proposicional consecuente. afirma que todos los valores de x que satisfacen f satisfacen. Insisten en que no existen ciertas cosas o situaciones. sin decir quién es *: las funciones preposicionales no son verdaderas ni falsas). como si las vedaran o p r o h i b i e r a n : las excluyen.. la función propo> sicional <fx que precede a «-•» puede llamarse el antecedente o función proposU clonal condicionante. como enunciados universales muchos otros enunciados —tales como «muchos cuervos son negros».». P o r ejemplo.. la ley de la conservación de la energía p u e d e expresarse del modo siguiente: «No hay una m á q u i n a de movimiento p e r p e t u o » . «hay cuervos negros».com . y la hipótesis de la carga eléctrica elemental del siguiente: «No hay más carga eléctrica que la que es m ú l t i p l o de la carga eléctrica elemental». La negación de u n enunciado estrictamente universal equivale siempre a u n enunciado estrictamente existenoial. o —como podemos también decir— en forma de enunciados de inexistencia (o enunciados de «no h a y » ) . y viceversa. Los más importantes son los enunciados estrictamente universales.

no se refieren a una región espacio-temporal restringida. (Cf. Es justamente la misma razón que hace no verificables los enunciados estrictamente Se ha incluido la palabra «aislados» [en ingl. Ahora bien. aunque me parece que su tendencia está suficientemente clara. single^ para evitar malas in. asimismo. Y p o r esta razón es por lo que los enunciados estrictamente existenciales no son falsables: no podemos registrar la totalidad del m u n d o con objeto de d e t e r m i n a r que algo no existe. se requiere mucho más que un simple enunciado p u r a m e n t e existencial: p o r ejemplo. ( T e n d r í a m o s u n ejemplo c o n : «En tal y cual sitio hay u n aparato que es una m á q u i n a de movimiento p e r p e t u o » . ) P o r el contrario. en algunos casos puede aumentar el contenido empírico de dicho contexto: puede enriquecer la teoría a que pertenece j aumentar su grado de falsabilidad o de contrastabilidad. http://psikolibro. Mas p a r a formular la liipótesis (de que existe u n elemento de cierto n ú m e r o a t ó m i c o ) en forma q u e p u e d a ser contrastada. p o d r á verse que m i decisión de considerar los enunciados estrictamente existenciales como no empíricos — p o r no ser falsables— es útil. como ejemplo podría presentarse el enunciado —deductible del sistema periódico de los elementos químicos— que afirma la existencia de elementos de ciertos números atómicos. entonces la ley queda refutada. el elemento n ú m e r o 72 (el hafnio) no fue descubierto apoyándose simplemente en un enunciado p u r a m e n t e existencial aislado .) Los enunciados estrictos o puros. ha de decirse del sistema teórico que incluye el enunciado existencial en cuestión que es científico en lugar de metafisico. p o r el contrario. la teoría de B o h r y las conclusiones de ella que eran pertinentes en lo que respecta a este elemento (y que contribuyeron a su descubrimiento) están m u y lejos de ser enunciados piiramente existenciales aislados * ' : son enunciados estrictamente universales. terpretaciones de este pasaje. En su aplicación a los enunciados probabilitarios y al p r o b l e m a de contrastarlos e m p í r i c a m e n t e . los enunciados estrictamente existenciales no pueden ser falsados. juntamente con otros enunciados. los apartados 66 a 68. ya sean universales o existenciales. he de considerar a los enunciados estrictamente existenciales como no empíricos o «metafísicos». no están limitados en cuanto a espacio y t i e m p o .. Ningún enunciado singular (es decir. Posiblemente parezca dudoso semejante modo de caracterizarlos. nunca ha existido y jamás existirá. pero si se lo toma ere un contexto. que tienen la forma de enunciados estrictamente existenciales.Teorías 67 mar la existencia de una cosa (o la aparición de un acontecimiento) excluida p o r la ley.blogspot. y.com . en este caso. incluso en la física. Un enunciado existencial aislado no es falsable jamás. y no e n t e r a m e n t e de acuerdo con lo que es corriente en la ciencia empírica. todas las tentativas de encontrarle fueron vanas hasta que B o h r logró predecir varias propiedades suyas deduciéndolas de la teoría. Apoyándome en el criterio de demarcación que he adoptado. ningún enunciado de un acontecimiento observado) puede contradecir al enunciado exislencial «hay cuervos b l a n c o s » : sólo podría hacerlo u n enunciado universal. que está conforme con el uso corriente. ningún «enunciado básico». P o d r í a objetarse a lo dicho afirmando (con entera j u s t i c i a ) que hay teorías.

blogspot. Se pretenden reunir todos los supuestos que se necesitan — p e r o sólo éstos— y formar con ellos el *° La palabra «únicamente» no debe tomarse con excesivo rigor. Esta es la razón. La situación es sumamente simple: si la ciencia empírica está caracterizada por considerar los enunciados singulwes como enunciados de contraste. una revisión del mismo. Es posible que ahora la simetría que hemos descrito (juntamente con su consecuencia. con respecto a los enunciados singulares. Quizá sea ésta la razón p o r la que. ambas clases de enunciados —los estrictamente existenciales y los estrictamente universales— son. por la que se tiende a la forma de u n sistema riguroso. sino que podría haberse esperado. Dicho de otro modo : el sistema de que se trate tiene que estar formulado de u n modo tan claro y definido que se reconozca con facilidad que cualquier supuesto nuevo es u n a modificación. necesario. entonces la asimetría procede del hecho de que. pero cada uno exclusivamente en un sentido: son deeidibles unilateralmente. y. se suele tener u n panorama bastante claro de los sistemas planteados provisionalmente. por el contrario.com .la forma de u n sistema teórico desarrollado y bien trabado desde el punto de vista lógico. y los enunciados existenciales únicamente verificables. las relaciones lógicas presentan simetría: los enunciados universales y existenciales están construidos de una manera simétrica . 16. sin duda. http://psikolibro. y de todas sus consecuencias i m p o r t a n t e s . a la forma de lo que se h a llamado u n asistema axiomatizadoy) — l a que Hilbert. teniendo en cuenta cómo hemos caracterizado la ciencia empírica. por ejemplo.68 La lógica de la investigación científica universales: tampoco podemos escudriñar todo el universo con objeto de tener la certeza de que no existe nada prohibido por la ley. en principio. Siempre que se encuentra que algo existe aquí o allí puede verificarse un enunciado estrictamente existencial. deeidibles e m p í r i c a m e n t e . p o r regla general. L o s SISTEMAS TEÓRICOS Las teorías científicas están en perpetuo cambio. Esto no se debe a u n a mera casualidad. lo cual es. según creo. los enunciados universales son únicamente falsables. Véase también el apartado *22 de mi Postscript. h a sido capaz de dar a ciertas ramas de la física teórica—. p o r ello. A pesar de ello. la falsabilidad unilateral de los enunciados universales de la ciencia e m p í r i c a ) parezca menos dudosa de lo que había semejado ser antes (en el apartado 6 ) . o falsarse uno estrictamente universal. es únicamente *^ la línea trazada por nuestro criterio de demarcación lo que da origen a una asimetría. únicamente las ramas de la ciencia llegan a adquirir — a u n q u e sólo temporalmente-—. Pues vemos que no se trata de asimetría alguna de las relaciones p u r a m e n t e lógicas. No obstante. pues p a r a contrastar u n sistema a fondo se h a de presuponer que en ese momento tiene una forma suficientemente definida y definitiva como para que sea imposible introducir subrepticiamente en él nuevos supuestos.

que solainenle se llamará axioma a un enunciado si no es posible deducirle del resto del sistema). Estas dos condiciones se refieren al sistema axiomático como t a l . podemos estudiar si una parle de la teoría es deductible de una p a r t e de los a x i o m a s : esludios (de los que hablaremos también en los apartados 63. en ocasiones. En una teoría axiomatizada de esta manera es posible investigar la dependencia nuitiia de sus distintas partes. c) suficien'es para deducir todos los enunciados pertenecientes a la teoría que se trata de axiomatizar. así como al apartado siguiente. no contiene ninjiiin axioma deduclihle de los restantes (o sea. el estudio algo diferente de CAK. y d) necesarios para el mismo fin : lo cual quiere decir que no deben contener supuestos superfinos ^.Teorías 69 ápice del s i s t e m a . los de la geometría euclidiana— han de considerarse inmediata o intuitivamente ciertos. por eje. que será la única que habremos de considerar como falsada. pues hacen ver por qué la falsación de u n enunciado deducido lógicamenle puede no afectar. especialmente— me ocupo con más detalle de esta cuestión. 17. en lo que se refiere a las relaciones del mismo con el conjunto de la teoría. lo cual equivale a que no es deductible del sis-"" tema un enunciado ar])itrario cualquiera \ b) El sistema es independiente. 70 y sigs. o evidentes. mencionaré únicamente que no participo de tal Cf. págs. es decir. véase.MAP en su Abriss der Logistik (1927). a ) El sistema de axiomas está exento de conlradiecián (ya sea contradicción interna de ellos o de unos con o t r o s ) . en general. tales supuestos se suelen llamar los «axiomas» (o «postulados». o «proposiciones p r i m i t i v a s » . Los axiomas se eligen de modo tal que todos los demás enunciados pertenecientes al sistema teórico puedan deducirse de ellos p o r medio de transformaciones p u r a m e n t e lógicas o matemáticas.blogspot. En mi Postscript —en el apartado *22. el apartado 24.nplo. Cal>e decir qvie u n sistema teórico está axiomatizado si se lia form u l a d o un conjunto de enunciados —los axiomas— que satisface los cuatro siguientes requisitos fundamentales.com . En lo que se refiere a eslas cuatro condiciones. 64 y 75 a 77) ipie desempeñan un papel importante en el problema de la falsabilidad. las teorías físicas no están cnleranu'nte axiomalizadas— las relaciones entre sus diversas partes pueden ser lo sufieientemenie claras como para permitirnos decidir cuáles de sus subsistemas resultan afectados p o r una observación falsadora delerminada *'. más (jue a una parle del sistema teórico completo. Es posible llegar a semejante conclusión porque — a u n q u e . A L G U N A S TOSIBILIDADES AXIOMAS DE INTERPRETACIÓN DE UN S I S T E M A DE No discutiremos aliora la opinión del racionalismo clásico según la cual los «axiomas» de ciertos sistemas — p o r ejemplo. ' http://psikolibro. los axiomas han de ser. téngase en cuenta que el t é r m i n o «axioma» no implica aquí que se los considere v e r d a d e r o s ) . P o r ejemplo.

como u n sistema de funciones de enunciados. la nota 6 del a p a r t a d o 1 4 ) . decidimos a d m i t i r solamente p a r a la sustitución aquellos valores que conviertan la función en u n enunciado verdadero. ((A. + y = 12». I I ) ya como hipótesis científicas. en el p r i m e r ejemplo. se convierte en u n a ecuación en el sentido ordinario (matemático). A veces se describen los axiomas diciendo que son adefiniciones implicitasy) de las ideas que introducen.com . Y si interpretamos el segundo ejemplo. Toda función de enunciados se transforma en un enunciado cuando en los lugares vacíos. la clase de los sistemas que la satisfacen. I ) Si se piensa que los axiomas son convenciones. mientras que otras sustituciones dan lugar a enunciados falsos. se sustituyen ciertos v a l o r e s . o conceptos) introducidas por los a x i o m a s : establecen lo que puede y lo que no puede decirse acerca de dichas ideas fundamentales. pues. y como inadmisibles o t r a s : distingue. De análoga m a n e r a puede hacerse una distinción entre sistemas de conceptos admisibles e inadmisibles por medio de lo que podría llamarse una ((ecuación de e n u n c i a d o s » . Puesto que es posible considerar sus ideas fundamentales no defin i d a s — o términos p r i m i t i v o s — como lugares vacíos. todo sistema axiomático p u e d e ser t r a t a d o . p o r éste. Me parece que son admisibles dos interpretaciones diferentes de un sistema cualquiera de a x i o m a s : éstos pueden considerarse. enunciado que puede ser verdadero o falso. Se obtiene lo que yo llamo u n a «ecuación de enunciados» si. sino que tal sistema caracteriza como admisible^ ciertas combinaciones de valores (o sistemas de valores). Pero si decidimos que solamente se p u e d a n sustituir los sistemas — o combinaciones de valores— que satisfagan http://psikolibro. que — a su vez— es un enunciado incompleto. Demos dos ejemplos de tales funciones preposicionales o funciones de e n u n c i a d o s : ((Un isótopo del elemento x tiene el peso atómico 6 5 » . I ) ya como convenciones. sino como u n a ecuación de enunciados. ésta se obtiene a p a r t i r de una función proposicional o función de enunciados (cf. Tal vez p u e d a aclararse esta tesis por medio de u n a analogía entre un sistema axiomático y u n sistema de ecuaciones (compatible y resoluble).blogspot. de uno u otro m o d o . la clase de los sistemas de valores admisibles de la clase de los inadmisibles. La analogía con una ecuación matemática es m u y clara. entonces éstas determinan el empleo o sentido de las ideas fundamentales (o términos primitivos. x e y. y semejante ecuación de enunciados define u n a clase determinada de sistemas (de valores) a d m i s i b l e s : a saber. si en lugar de axr) se sustituye cualquiera de las p a l a b r a s «cobre» o «cinc» se t e n d r á u n enunciado verdadero. no como una función de enunciados. con respecto a u n a función de enunciados determinada. p o r lo p r o n t o .70 La lógica de la investigación científica opinión. según el valor (o combinación de valores) que haya servido p a r a la sustitución : así. en el que aparecen uno o más ((lugares vacíos». Los valores admisibles de las «incógnitas» (o variables) que aparecen en u n sistema de ecuaciones están determinados. Incluso si el sistema de ecuaciones no es suficiente p a r a llegar a una solución única. no permite que se sustituya cualquier combinación concebible de valores en el lugar de las ((incógnitas» (variables) .

Mas los conceptos que h a n de utilizarse en el sistema axiomático deberían ser nombres universales. : si p u e d e n definirse de algún modo explícito será por medio de otros nombres universales. y si no es así h a b r á n de q u e d a r sin Véase la nota *2. respectivamente. el resultado será u n sistema de enunciados analíticos (ya que será verdadero p o r convención). diciendo que equivale a la siguiente decisión: los únicos sustituyentes que se admitirán serán modelos *^. y sólo diría del primer sistema que es un «modelo». sino que han de tomarse por «constantes extralógicás». que puede sustituirse en los axiomas (convirtiéndolos en verdaderos). que aparecen en todo sistema axiomático de la geometría. lleva a dificultades ípie se encuentran en conexión con el problema de la base empírica. semejante manera de considerar la cuestión p u e d e parecer enteramente satisfactoria. conceptos tales como «línea recta» y «punto». P o r ejemplo. y. sin embargo. etc. son nombres o conceptos individuales. Pero si se lleva a cabo la sustitución con u n modelo.blogspot. ya que no puede ser refutado p o r falsación de sus consecuencias. I I ) Entonces. P o r consiguiente. Yo distinguiría hoy claramente entre los sistemas de objetos que satisfacen un sistema axiomático y el sistema de nombres de dichos objetos. señalamientos. Se suele h a b l a r de «definiciones ostensivas»: esto quiere decir que se asigna un sentido empírico determinado a u n concepto haciéndole corresponder a ciertos objetos pertenecientes al m u n d o r e a l : se le considera entonces como símbolo de tales objetos. los enunciados del sistema de axiomas se convierten en enunciados acerca de objetos empíricos. u n sistema axiomático interpretado de este modo no p u e d e considerarse como un sistema de bipótesis empíricas o científicas (en nuestro sentido de estas p a l a b r a s ) . p o d r í a n interpretarse como «rayo de luz» e «intersección de rayos de luz». o adhiriendo a la cosa un marbete con un n o m b r e escrito.Teorías 71 aquél. la interpretación de u n sistema axiomático como u n sistema de (convenciones o d e ) definiciones implícitas. ahora escribiría: «los únicos sustituyentes que st admitirán serán nombres de objetos que constituyan un modelo». refiriéndolo ostensivamente a «objetos reales» —digamos. en modo alguno. entonces se convierte en u n sistema de ecuaciones de enunciad o s : y. que no pueden definirse por medio de indicaciones empíricas. Se piensa que.com . asimismo. o. A primera vista. señalando cierta cosa y emitiendo a la vez un n o m b r e .anera empírica de definir un concepto. pues también éstas han de ser analíticas. Pero debería haber sido obvio que lo único que es posible fijar. A todo sistema de conceptos que satisfaga a u n sistema de axiomas puede denominársele un modelo de dicho sistema de axiomas *^. P u e d e expresarse. como tal. lo que es lo mismo. . p o d r á preguntarse.—. c ó m o puede interpretarse u n sistema axiomático como un sistema de hipótesis empíricas o científicas? La tesis corriente es que los términos primitivos que aparecen en dicho sistema no deben considerarse definidos implícitamente. " http://psikolibro. de este modo. en enunciados sintéticos. qué sería una m. Pues no está claro. e t c . Por tanto. define una clase de sistemas (admisibles) de conceptos.

aijuí nos referimos). como si fuesen conceptos definidos implícit a m e n t e .) Quizá sea conveniente añadir aliora (]ue..R^SAIIDAI). de otro m o d o . Sin ciubargo. es inevitable que ciertos nombres universales queden sin definir. se explica lui sistema de enunciados [)or nu'dio de un sistema de bipótesis nuevo —y más general que permite no sólo la deducción de enunciados |icrlenecientcs al ])ri)iicr sistema. sino la de enunciados que pertenecen a otros sistemas.KNS» Dentro de un sistema teórico podemos i!i-ilnguir entre enunciados jicrteiiccicnips a niveles diversos de universalidad. Vriniipicn der Warmelchre (1896). y los conceptos de otro sistema. en el curso de la CNolucion de una ciencia.. Macb. j)or ejemplo. IJOS eiuuieiados del nivel más alto son los axiomas. y en ello reside la dif icidtad . por la curiosa razéin de (juc «esta teoría no está fundada en una liipótcsis. la física (o. NlVKLES DE UMVF.blogspot. o sea. y. 115. pág.n. (Nos ocuparemos nuís adelante. im enunciado total cuyo carácter bipotético parece bastante conspicuo. en el apartado 20. http://psikolibro.72 La lógica de la investigación científica definir. el carácter de hipótesis: becbo en (jue no se lia jiarado mientes en el caso de los enunciados de nivel inferior. tal corno el de la geometría. Kn tab's ea-os. adoptaré la rcfíla de que no se emplearán eonee[»los sin definir como si csluvieseii definidos implícitamente.os enunciados empíricos de eIe\ado nivel tienen siemiire el carácter de bipótesis c(ui respecto a los eiuuiciados — de nivel inferior— deductibles de (dios: ])ue(lcn quedar falsados cuando se faisán estos cnuncia<los nu'nos universales.sla ])os¡biliila<l reviste una importancia singular cuaiulo. . por lo regidar. I. es decir. asimismo. por ello. « M O D D S TOIJ. ban de tener. pues tales conceptos indefinidos pueden emplearse sieinj)re en el sentido no empírico mencionado en 1). Por tanto. será posible definir los conceptos fiuidarnentales del nevo sistema valiéndose de conceptos que se babían cnipleado originariamente en algunos de los antiguos sistemas.com .p e r o ello arruinaría inevital)l<^menle el carácter empírico del sistema. Mvi. el «liecJio observable» a que se refiere Alacli resulta ser el (jue él describe por el enunciado siguiente :«. 18. de esta cuestión. E l . Pero en cual(]uier sistema deductivo bipotélico estos úllinH)s siguen -ieiulo enunciados estrietanuMite universales (en el sentido a (pii. la velocidad a i\\\c se igualan las diferencias de temperatura — cuando éstas son pe(iueñas— es proporcional a las m i s m a s » . sino en un hecho obserrahle». I'. es posible establecer una correspondencia entre los conceptos |)riniitivos de un sistema axiomático. y de ellos ¡nuMÍen deducirse otros situados a niveles inferiores. es posil)Ie interjjrctar atjuellos conceptos {)or medio de éstos). Creo que esta dificultad puede superarse únicanu-nte gracias a una decisión metodolójiica : en conscciu'ucia. llama a la teoría de Fourier sobre la conducción del calor una «teoría nujdelo de la física». [lor ejemplo '.

podemos inferir ¿ ( l é a s e uno t»): esto es. es decir. podemos escribir también la inferencia falsadora del modo siguiente: ((t —* p). (No me refiero ahora a enunciados intercambiables.. uno que afirma que un enunciado condicional es verdadero lógicamente. lo único que hace adivinar al investigador qué enunciados de t' debe considerar innocuos y cuáles necesitados de modificación es su instinto científico (influido. Podemos simbolizar ahora la relación de deductibilidad (implicación analítica) de p a p a r t i r de t p o r medio de « í — ^ p » . por ejemplo. Supongamos que p sea falsa. P o r tanto. entonces í es también falso». incluso. Dada la relación de deductibilidad. merece la pena recordar que. no podemos saber. En relación con esta circunstancia nos En relación con este pasaie y con otros dos posteriores (cf. en beneficio de la sencillez). Con todo. en mi artículo de Mind 56. (Se discuten estas cuestiones con mayor amplitud. o analítico. entonces.Teorías 73 Diré. y p es falsa. por los resultados de llevar a cabo contrastacionés una y otra vez). no puede afirmarse de un enunciado cual(¡uiera dado del sistema que él en p a r t i c u l a r ha resultado vulnerado —o no vulnerado— por la falsación: solamente en el caso de que p sea independiente de una parte del sistema podemos decir que esta parte no ha quedado arrastrada por la falsación ^. las notas *1 del apartado 35 y *1 del apartado 36) en que empleo el símbolo « . a primera vista.blogspot. Podemos describirlo como sigue * \ Sea p u n a conclusión de u n sistema í de enunciados.. tenemos un ejemplo notable de lo que digo en la modificación einsteiniana del concepto de simultaneidad. ( —• p . http://psikolibro. lo que puede originar un avance decisivo es la modificación de lo que nos sentimos inclinados a considerar como innocuo (debido a su completo acuerdo con nuestros hábitos intelectuales).p) —>• t .) Con frecuencia. 193 y slgs. que ciertos enunciados singulares son hipotéticos. entre los diversos enunciados del subsistema restante t' (del cual no es independiente /)). 1947. he de decir que cuando escribí este libro tenía una idea confusa acerca de la diferencia entre un enunciado condicional (enunciado de si .com . o.) ' Así pues. que puede leerse: «p se sigue de í». Este problema no tiene gran importancia en nuestro contexto. o que su antecedente entraña su consecuenlie): diferencia que Alfred Tarski me hizo comprender pocos meses después de la publicación del libro. Gracias a este modo de inferencia falsanios el sistema completo (la teoría con las condiciones iniciales) que había sido necesario para la deducción del enunciado p . en todo caso. El modo de inferencia falsador a que nos referimos — o sea. a menudo. que puede estar compuesto p o r teorías y condiciones iniciales (no h a r é distinción entre ellas. lo cual puede escribirse «p» y leerse «no p » . la m a n e r a en que la falsación de u n a conclusión entraña la falsación del sistema de que se ha d e d u c i d o — es el modus tollens de la lógica clásica. del eniuiciado falsado.* ». ronsiiíeramos que t ha q u e d a d o falsado. que se llama a veces —de un modo algo propenso a errores— «implicación material») y un enunciado sobre deductibilidad (o sea. desde luego. a cuál hemos de reprochar la falsedad de p: cuáles de ellos tenemos que alterar y cuáles habríamos de retener. págs. expresándolo con p a l a b r a s : «Si p es deductible de t. pero. dado que (con ayuda de un sistema teórico) p u e d a n deducirse de ellos conclusiones tales que la falsación de éstas sea capaz de falsar los enunciados singulares en cuestión. debe señalarse la contusión mencionada. y el supuesto p . Si denotamos la conyunción (aserción simultánea) de dos enunciados colocando u n punto entre los símbolos que los representan.

com . podemos m u y bien a t r i b u i r la falsación exclusivamente a la hipótesis que se acaba de i n t r o d u c i r . (Cf. por ejemplo. entonces babrá que contrastar la nueva hipótesis por medio de alguna de sus consecuencias aún no sometidas a contraste: si queda falsada cualquiera de estas últimas. a una recién introducida.74 La lógica de la investigación científica encontramos con la siguiente posibilidad : en ciertos casos —quizá teniendo en cuenta los niveles de universalidad— podemos atribuir la falsación a una liipótesis determinada. Esta situación p u e d e presentarse cviando se explica una teoría perfectamente corroborada (y que continúa estándoJo con la nueva explicación que mencionamos) deduciéndola de una nueva hipótesis de un nivel s u p e r i o r . las observaciones sobre la (fcasi-induceión» en el apartado 85. pero no nos sentimos obligados a considerar que el sistema antiguo. asimismo.) http://psikolibro. otra hipótesis de alto nivel. haya resultado falsado.blogspot. que tenía m e n o r generalidad.. en su lugar. buscaremos.

que lo serán si se aceptan nuestras decisiones metodológicas). pero ahora las consideraremos más circunstanciadamente. que sólo podemos refutar sistemas teóricos completos. El principal representante del convencionalismo en el mundo de habla inglesa eg Eddington. después. supondré ahora una respuesta positiva a tal cuestión y exam i n a r é hasta qué punto es aplicable mi criterio de demarcación a los sistemas teóricos —si es que es aplicable de algún m o d o — . pero no parece ver la asimetría existente entre verificación y falsación. Los convencionalistas parecen tener ' Los principales representantes de esta escuela son Poincaré y Duhem (cf. nos hemos referido antes a algunas de ellas en los apartados 6. ciertos problemas de método. http://psikolibro. The Aim and Structure of Physical Theory. A L G U N A S ORJECIONES CONVENCIONALISTAS Forzosamente se han de suscitar objeciones contra mi propuesta de adopción de la falsabilidad como criterio para decidir si un sistema teórico pertenece o no a la ciencia empírica. P. ingl. 300) la posibilidad de experimentos cruciales. en p r i m e r lugar. La théoTÍe physique. ingl. lo cual afecta a su estudio de los experimentos cruciales). 11 y 17. con los que será menester enfrentarse tomando determinadas decisio' nes metodológicas. 1954). T r a t a r é . Las plantearán. el manantial de la filosofía convencionalista es la admiración ante la bella y austera sencillez del mundo. con razón. recientemente se ha adherido a ella H. WIENER.. son objet et so structure. Durante el estudio crítico de una posición a la que se suele llamar «convencionalismo». Según parece. Dingier (entre cuyas numerosas obras pueden mencionarse: Das Experiment y Der Zusammenbruch der Wissenschajt und das Primat der Philosophie. ya que los considera verificaciones. 1926). pág. Princeton.CAPITULO CUARTO La falsabilidad Me ocuparé más adelante de la cuestión acerca de si existe algo a que pueda llamarse un enunciado singular falsable (o «enunciado b á s i c o » ) . de caracterizar las propiedades lógicas de los sistemas de teorías que son falsables (es decir. mientras que yo afirmo la posibilidad de experimentos falsadores cruciales (este autor destaca. por P.com . trad. quienes están bajo la influencia de la escuela conocida con el nombre de «convencionalismo» ^. por ejemplo. 1906. 19.blogspot. Puede mencionarse aquí que Duhem niega (trad. * No debe confundirse al alemán Hugo Dingier con el inglés Herbert Dingle. tal como nos la revelan las leyes de la física. surgirán.

Sólo son sencillas las «leyes de la Naturaleza^}. se¡. milagrosa— si nos viésemos oliligados a creer.76 La lógica de la investigación científica la sensación de que semejante sencillez sería incomprensible — y . llama a su punto de vista un «convencionalismo radical». El idealismo kantiano trató de explicar aíiuélla diciendo que quien impone sus leyes a la Naturaleza es n u c t r o i)ro|)io intelecto .) Ajdukiewicz parece estar de acuerdo con Cornelius (cf.com . Sólo de semejante m u n d o es del que habla la ciencia. Zar Kritik der wissenschaftlichen Grundbegriffp. Erkenntnis 2. el enunciado «el punto de fusión del plomo es 3. con los realistas. de modo parecido. 100 y sig. 4). aiín más. decisiones arbitrarias y convenciones nuestras. y no son las propiedades del m u n d o las que determinarían e».ún la opinión de Cornelius (cf.. el enunciado del punto de fusión del plomo es. http://psikolibro. aproximadamente». 1931. sino xxnn mera construcción lógica . tautologías. que un elemento de una estructura atómica determinada (número atómico 82) tiene siempre ese punto de fusión. núm. invenciones. Erkenntnis 4. según mi opinión. es parte de la definición del concepto oplomo» (sugerido por la experiencia inductiva). Asi pues. pero que tuviese otro punto de fusión.ta construcción. que las leyes de la ¡Níaturaleza nos revelan una íntima sencillez estructural de nuestro m u n d o Ijajo su apariencia de una desbordante variedad. y. y el eonveneionalista sostiene que éstas son libres creaciones nuestras. entre otras cosas. Pero. Debemos m u c h o a la filosofía del convencionalismo en lo que se refiere a aclarar las relaciones entre la teoría y la experiencia. más en particular. pero aún más atrevido. pues se necesitan p a r a determinar qué es una observación — y . qué es una medición científica—. el eonveneionalista califica a aquélla de creación n u e s t r a : para él. Ha reconocido la importancia del par>el desempeñado p o r nuestras acciones y operaciones —planeadas de acuerdo con convenciones y con ra- ° Podría considerarse también a esta tesis como una tentativa de resolver el problema de la inducción: pues éste desaparecería si las leyes naturales fuesen definiciones. no sería plomo. 1934. la ciencia n a t u r a l teórica no es una imagen de la Naturaleza. no es un efecto de las leyes de nuestro intelecto en su auto-imposición sobre la Naturaleza. pág. sino que — p o r el c o n t r a r i o — precisamente es ésta 'a que determina las propiedades de un m u n d o artificial. y. sea cualquiera el nombre que le demos. por tanto. Scjiún él. sin endiarpo. por ello.'i5°C. qua enunciado científico. con lo que ésta se convertiría en algo muy sencillrr: pues el eonveneionalista no cree que la Naturaleza lo sea. De acuerdo con el punto de vista eonveneionalista a ([ue vengo aludiendo. las leyes de la Naturaleza no son f?lsal)les por la observación. (Adición al corregir las pruebas. sintético : afirma. un mundo de conceptos definidos implícitamente por las leyes naturales fiue hemos elegido. así como la obra allí anunciada.blogspot. Das Wcldbild und die Begriffsapparatur). simplemente. Son estas leyes que nosotros hemos establecido las que forman la t>ase indispensable p a r a la regulación de nuestros relojes y la corrección de nuestras reglas graduadas (que llamamos « r í g i d a s ) : decimos (fue un reloj es «exacto» y que una regla g r a d u a d a es «rígida» cuando los movimientos medidos valiéndose de estos instrumentos satisfacen los axiomas de la mecánica que hemos decidido a d o p t a r ^. no puede ser refutado: una substancia que por lo demás se asemejase al plomo.

Pero muy de otro modo serán las cosas en época de crisis. en especial.os llevar a cabo nuevos descubrimientos.ilizacióii y en la interpretación de nuestros experimentos cicnlíricr.) Así pues. Y. radicalmente distinta de la mía. Pero. Nosotros — y los que comparten nuestra actitud— espcraicir. y además. ya que sicm|)re es |)osible interpretar un sistema científico dado como un sistema de definiciones i m p l í c i t a s .La falsabilidad 77 zonamientos deductivos— ¿n la lo.s . lo encuentro totalmente i n a c e p t a b l e . de su finalidad y sus propósitos. sólo u n principio puede ayudarnos a elegir un sistema entre todos los posibles: el de escoger el más sencillo (o sea. el mismo sistema presentará un aspecto impasible para el convcncionalista : dará una explicación que eliminará las incompatibilidades que p u e d a n haber surgido. el sistema «clásico» del momento. tal vez inculpando a nuestro imperfecto dominio de) sistema . y confiaremos en que un sistoina científico recién erigido nos ayudará en esta l a b o r : por ello. para u n sistema axioma- http://psikolibro. en consecuencia. según se exjiresa D i n g i e r . En tales épocas de crisis se agudizará este conflicto acerca de la finalidad de la ciencia. mi conflicto con el convcncionalista no puede dirimirse definitivamente por una mera discusión teórica desapasionada. lo cual había sido pasado por alto. empleando una frase de Dingier. el que ahora voy a exponer.blogspot. Un convencionalista podría d e c i r : yo admito que los sistemas teóricos de las ciencias de la Naturaleza no son verificables. pues siempre existe la posibilidad de «. véanse los apartados 41 a 45. Mientras <jue yo no pido a la ciencia ninguna cert i d u m b r e definitiva (y. pero afirmo que tampoco son falsables. un experimento falsador despertará nuestro máximo interés. no la e n c u e n t r o ) . lo cual (juiere decir. o acabará con ellas sugiriendo la adopción ad hoc de ciertas hipótesis auxiliares. el convencionalista busca en ella «irn sistema de conocimientos apoyado en razones últimas». el convencionalismo es u n sistema com|>!eto y defendible. Siempre que el sistema «clásico» del momento se vea amenazado por los resultados de nuevos experimentos que p o d r í a n interpretarse como falsacionea desde mi punto de vista. por el iníluclivismo. el sistema más sencillo de definiciones i m p l í c i t a s ) .. (Acerca del problema de la sencillez.conseguir. subyace a él u n a teoría de la ciencia. a pesaí de todo ello. con todo. y no es fácil que tengan éxito los intentos de descubrir en él incoherencias. p o r ejemplo. a sus ojos. En mi opinión. o quizá la ejecución de ciertas correcciones en nuestros aparatos de m e d i d a . en la práctica. el 46. y los períodos en que la ciencia se desarrolla lentamente apenas d a r á n ocasión p a r a que surja un conflicto —excepto los p u r a m e n t e académicos— entre los científicos inclinados hacia el convencionalismo y los que puedan sentirse más cerca de una tesis como la que yo defiendo. Pero el conveneionalista verá la estructura que está empezando a elevarse — y cuya audacia nosotros a d m i r a m o s — como un m o n u m e n t o al «colapso total de la ciencia». en gran medida. Se puede alcanzar esta meta.. lo acogeremos como un éxito. creo que es posible extraer de su actitud intelectual ciertos argumentos interesantes contra mi criterio de demarcación. jior habernos abierto nuevas perspectivas sobre un m u n d o de nuevas experiencias.com .

blogspot. pág. modificar las llamadas «definiciones ostensivas» (o las «definiciones explícitas» que podrían remplazarías. Kantsttidien 28 (1923). o. 20. en realidad. o incluso en que el experimentador es un embustero (ésta es la actitud que los físicos pueden adoptar a veces. Über dU Aufgabe der Physik. lo que se llama sú 'correspondencia con la realidad'» ' . no es posible dividir las teorías en falsables y no falsables. con respecto a supuestos fenómenos o c u l t o s ) . Decidimos que. en último caso. esto equivale a indicar que mi criterio de demarcación no puede ser aplicado inmediatamente a un sistema de enunciados — h e c h o que ya había señalado en los apartados 9 y 1 1 — . con toda razón. lo cual podría conseguirse de diversas maneras (a algunas de las cuales he aludido más a r r i b a ) : así. basándonos en que carecen de base suficiente. si es refutable). según la tesis convencionalista. nos guardaremos de explotar la posibilidad que acabamos de mencionar — y que está siem- CARNAP. podemos introducir hipotesis ad hoc. no la salvaremos por ningún género de estratagema convencionalista. la de no aplicar sus métodos. convencionalista o empírico : para que sea posible en absoluto preguntar si nos encontramos ante una teoría convencionalista o empírica es indispensable referirse a los métodos aplicados al sistema teórico.78 La lógica de la investigación científica tico cualquiera dado. 100. así pues. mejor dicho. P o r tanto. en el caso de que se presente una araenaza p a r a nuestra teoría. REGLAS METODOLÓGICAS Estas objeciones de un convencionalista imaginario me parecen incontestables. existe un error de principio en la cuestión acerca de si u n sistema dado debe considerarse. El único modo de eludir el convencionalismo es t o m a r una decisión. Por consiguiente. http://psikolibro. mediante el análisis de su forma lógica es imposibla decidir si un sistema de enunciados es un sistema convencional de definiciones implícitas irrefutables o si es u n sistema empírico (en el sentido que yo doy a esta p a l a b r a : es decir. semejante distinción sería ambigua. P o r tanto. o adoptar una actitud escéptica con respecto a la confianza que deberíamos depositar en el experimentador y excluir sus observaciones — q u e amenazan nuestro sistema— de la ciencia. Admito que mi criterio de falsabilidad no nos conduce a una clasificación desprovista de a m b i g ü e d a d e s . si no cree —con Dingier— que llegará un día en que la teoría de la electricidad se deduzca de la teoría gravitatoria de N e w t o n ) .com . nuestro criterio de falsabilidad se habría de convertir en inaplicable como criterio de demarcación. exactamente igual que su filosofía misma. como tal. según se vio en el apartado 1 7 ) . podemos siempre expresar dudas acerca de la agudeza mental del científico teórico (por ejemplo. Sin embargo. en que no son científicas o no son objetivas.

Podemos expresar lo mismo «del modo siguiente: siempre que se introduzca una nueva hipótesis ha de considerarse que se ha hecho un intento de construir un nuevo sistema. sucumbe frecuentemente. (Explicaremos en los apartados 31 a 40 cómo pueden eslimarse los grados de falsabilidad. los resultados obtenidos por Micbelson y M o r l e y ) . por el contrario. En lo que respecta a las hipótesis auxiliares. Black apreció claramente. el apartado 3 8 ) . pues el físico escasamente necesita que se le ponga sobre aviso— la tarea de guardarse constantemente de la tentación de emplear nuevas estratagemas convencionalistas: tentación a la que el psicoanálisis.. en esta situación fue únicamente la teoría de la relatividad la que logró un progreso al ' J. con ello la imaginación quedará muy complacida. prohibe más. casi puede conseguirse que cualquier hipótesis esté de acuerdo con los fenómenos. 1803. por ejemplo. todo lo que puede lograrse (y malograrse) mediante los métodos convencionalistas. cualquiera dado. cuando se expresaba del modo siguiente: «Mediante una suave adaptación de las condiciones. Pero tal lista no tiene ninguna pretensión de ser c o m p l e t a : ha de dejarse al investigador —especialmente en los campos de la sociología y de la psicología. lo que se llama su 'correspondemcia con la realidad'». cien años antes que Poincaré. I. con la iníroduooión de la hipótesis se ha reforzado realmente la teoría : el sistema excluye más posibilidades que antes.. sino que. Lectures on the Elements of Chemistry.blogspot. pero nuestros conocimientos no progresarán» '. que no tenía consecuencias falsables. t. lo aumente. lo someteremos de nuevo a contraste —y lo rechazaremos si las circunstancias lo exigen. Edimhurgo. http://psikolibro.) Si tal grado aumenta.ACK. Bl.. Además. decidimos establecer la regla de que se considerarán aceptables únicamente aquéllas cuya introducción no disminuya el grado de falsabilidad o contrastabilidad del sistema. que debería ser juzgado siempre sol)re la base de si su adopción significaría un nuevo progreso en nuestro conocimiento del mundo. Al final del apartado anterior hemos citado ya las cuatro estratagemas convencionalistas principales. deberíamos decidir que siempre que encontremos un sistema que se ha rescatado gracias a una estratagema convencionalista. sino que servía meramente para restaurar el acuerdo entre la teoría y la experimentación (principalmente. para un sistema. de modo que podamos salir al paso de cada una de ellas moviendo nuestras piezas del modo anticonvencionalista apropiado.. página 193.La falsabilidad 79 pre abierta— de «. Y un caso de una hipótesis auxiliar insatisfactoria podría ser la hipótesis de Fitzgerald y Lorentz de la contracción. Tenemos un ejemplo de hipótesis auxiliar que es sumamente aceptable en este sentido en el principio de exclusión de Pauli (cf. Con objeto de formular reglas metodolóíijicas que eviten la adopción de estratagemas convencionalislas sería conveniente familiarizarnos con las diversas formas que pueden adoptar tales estratagemas.com .conseguir.

por lo demás. cpie ba de ser examinado a continuación (b' nuevo. HAHN. und Nattirerkennen. í'u<'den permitirse cambios en tales definiciones. |iero deben considerarse como modificaciones (b'l sistema. Mathematik. la nota 6 del ai)arlado 8 y los aparla(b)s 27 y 68. págs. en su lugar yo empleo los nombres universales indefinibles establecidos exclusivamente por el uso lingüístico. Podemos matizar nuestra regla metodológica baciendo la advertencia de que no es preciso recbazar como convcncionalista toda bipótesi'i auxiliar que no llegue a satisfacer nuestra norma .x¡>licilas. bay (pie distinguir (bis posibiliíjades : 1) que existan eierlos conceiitos no (bfini(b)s (pie a|)arezcan únicamente en enuncia(bis did máximo nivel de universalidad. y cuyo empleo esté fijado por el becbo de (pie sepamos la rídación lógica en (jue se encuentran con otros coneeplos. empíricamente definililes). ((mo\ iinieiilo». como antes. Suponga' Compárese.) En el apartado 17 lie mencionado las delinicioncs e. Logik. «punto-niasa». y e u \ o sentido eslé fijado por el uso (por ejemplo. A este respecto yo diría únicamente que. en Einheitsii'issenschaft 2. y. mediante las cuales se da senli(b) a los conceptos (b. Acerca de los dos puntos restantes de nuestra lista — q u e atañen a la competencia del expcrimeniador o del científico teórico— adoptaremos reglas análogas. un sistema de axiomas a l)ase de otro sistema <\c menor universalidad. cotiio si fuese otro. INVESTIGACIÓN LÓGICA DE LA FALSABILIDAD Solamente es necesario ponerse en guardia contra las estratagemas convencionalistas en el caso de sistemas que serían falsables si se los tratase de acuerdo con nuestras reglas del método empírico. o bien se aceptarán. si es (pie resultan úli](>s.com . Los experimentos contrastaldes intersubjetivamente. Kn lo (pie resj)ecta a los nonil)res iiniveisales sin dcíinir. Y puede no tomarse en consideración toda apelación a conclusiones lógicas (pie podrían deducirse en el futuro. la ((energía)))'^. 22 y sigs. 21. Véase también el final del aparlado 25. ciin lo cual podían eliminarse en el curso de la deducción (un ejiniplo. y abrió con ello nuevas posibilidades de contraslación y de falsación de la teoría. en mi opinión.80 La lógica de la investigación científica predecir nuevas consecuencias y nuevos efectos físicos. no existen en alísoluto términos (íconstituibles» (es decir.blogspot. http://psikolibro. «posic i ó n » ) : probibiremos (jue se altere subrepticiamente su uso. 2 ) que baya otros conceptos sin definir (¡iie aparezcan lanibii-n en enunciados de un nivel de universalidad más bajo. 1933. (Como ejemplo cabe citar la asunción de (pie una oliscrvación o medición determinada que no es posible repetir pueda deberse a un e r r o r . y aunque se introducen en beneficio de la teoría son enteramente inofensivos. que propiamente no pcrtcpccen en ai)soluto a la t e o r í a : a veces se los denomina (diipólcsis auxiliares». en ¡¡articular. por ejemplo. cf. existen enunciados singulares. procederemos conforme a nuestras decisiones metodológicas. o se rcebazarán a la luz de otros experimentos de resultado opuesto.

blogspot.) Ni siquiera bastaría exigir que fuera posible deducir de la teoría j u n t a m e n t e con las condiciones iniciales más de lo que se puede deducir de dichas condiciones iniciales solas : este requisito eliminaría. podemos decir: de la conyunción de «dos por dos es cuatro» y «aquí hay un cuervo negro» se sigue. así como la cuestión de si son. Pero tampoco nos valdrá esto. pero como criterios del sentido de cláusulas (en vez de ser criterios de demarcación aplicables a sistemas teóricos). las condiciones iniciales. en lugar de ello. Una segunda tentativa consistiría en denominar «empírica» a una teoría si es posible deducir de ella enunciados singulares valiéndose de otros enunciados del mismo tipo que sirvan de condiciones iniciales. podemos pedir ahora una caracterización lógica de tales sistemas falsables.La faliabilidad 81 mos que hemos excluido con éxito dichas estratagemas mediante nuestras reglas.com . de «todo acontecimiento tiene una causa» y «aquí acontece una catástrofe» podemos deducir «esta catástrofe tiene una causa». sino que se sigue de 61 en unión con la teoría f (y esto es lo que afirmamos en la formulación del texto). Como primera aproximación. Esto quiere decir que hemos de apoyar nuestra definición en " Después de la publicación de mi libro se han propuesto una y otra vez —incluso por críticos que se burlaron de mi criterio de falsabilidad— métodos equivalentes al que aquí se presenta. hay que entender que el sistema de los enunciados básicos — t a l como empleo yo este términ o — incluye todos los enunciados singulares coherentes dotados de cierta forma lógica : como si dijéramos. (Según las reglas de la lógica. todos los enunciados singulares de hechos. a su vez. Así pues. Pero es fácil ver que la formulación que damos aquí. tal cosa equivale a que la conyunción de 61 con la negación de 6a http://psikolibro. Debe tenerse siempre en cuenta que cuando hablo de «enunciados básicos» no me estoy refiriendo a u n sistema de enunciados aceptados. el sistema de todos los enunciados básicos contendrá muchos incompatibles entre 'sí. falsables. si se emplea como criterio de demarcación es equivalente al de falsabilidad: pues si el enunciado básico 62 no se sigue de 6i. p o r q u e para deducir enunciados singulares de una teoría necesitamos siempre otros enunciado) sÍEignlures. pero no excluiría los enunciados metafísicos sintéticos. aquí supondré simplemente que existen. Intentaremos caracterizar la falsabilidad de una teoría p o r las relaciones lógicas que existan entre ella y la clase de los enunciados básicos. pues también una teoría no empírica (por ejemplo. podría tal vez intentarse l l a m a r «empírica» a una teoría siempre que puedan deducirse de ella enunciados singulares. «aquí hay un cuervo». por cjera|)lo. (Por ejemplo. ciertamente. una que sea tautológica) nos permitiría deducir ciertos enunciados singulares a pari ir de otros de la misma especie. En el próximo capítulo discutiremos con mayor amplitud lo peculiar de los enunciados singulares que yo llamo «enunciados básicos». las teorías tautológicas. nos vemos conducidos a pedir que la teoría nos permita deducir. que nos indican cómo se ha de realizar la sustitución de las variables de la teoría. más enunciados singulares empíricos de los que podemos deducir de las condiciones iniciales sol a s * ' . entre otras cosas.) De este modo. hablando toscamente. pero este intento resulta fallido.

En cuanto a la primera. la nota *1 del apartado 82. q u e llamar e m o s la clase de los posibles falsadores de la teoría . pide la falsabilidad precisamente en el sentido que yo le doy. y éste es. la teoría (cf. las teorías empíricas pueden contener elementos «metafísicos» (así ocurre con la de Newton) que no sea posible eliminar pur medio de una regla tajante.com . véase más arriba el apartado 15. como criterio de sentido (o de «poca verificabilidad») fracasa por varias razones. en segundo lugar. porque la conyunción de un enunciado con sentido y una «pseudocláusula sin sentido» tendría sentido. es decir. sabemos que.82 La lógica de la investigación científica u n a clase p a r t i c u l a r de e n u n c i a d o s s i n g u l a r e s . Por lo que se refiere a la segunda. «cualquier conjunto de posiciones de un planeta se encuentra leobre la misma circunferencia») está «ejemplificada» de un modo trivial por todo conjunto de no más de tres posiciones de un planeta. P u e d e añadirse. debemos hacer siempre u n intento serio de aplicarla — u otra análoga— a nuestra propia teoría. *'' En realidad. resultan ser inofensivas. el apax-tado 2 8 ) . una vez llevada a cabo una crítica de una teoría rival. p r o p o n g o la definición s i g u i e n t e : Se llama «empírica» o «falsable» a u n a teoría c u a n d o divide de m o d o inequívoco la clase de todos los posibles enunciados básicos en las dos subclases no vacías s i g u i e n t e s : p r i m e r o . H e m o s i n t r o d u c i d o la p r i m e r a exclusivamente como criterio del carácter e m p í r i c o de u n sistema de e n u n c i a d o s . que « p e r m i t e » ) . tal vez. acerca de los enunciados básicos «permitidos» no dice n a d a : en p a r t i c u l a r . en segundo. el propósito p a r a el q u e necesitamos los enunciados básicos. y. por ejemplo.) Sin embargo. y. de acuerdo con él. http://psikolibro. en este caso. lo cual es igualmente absurdo. a la vez. porque. 22. FALSABILIDAD r FALSACIÓN T e n e m o s q u e distinguir c l a r a m e n t e entre falsabilidad y falsación. muchos de los enunciados básicos «permitidos» estarían en contradicción mutua si se tuviera en cuenta. especialmente la nota *1 (y el apartado *22 de mi Postscript). pero —en la mayoría de los casos— dos «ejemplos» semejantes tomados juntamente están en contradicción con la ley. la ley universal «todos los planetas se mueven en circunferencias» (o sea. el final de la nota *6 del apartado 8 0 ) : la de que. luego nuestro criterio pide la existencia de un enunciado básico falsador. no dice que sean verdaderos *^. que u n a teoría hace afirmaciones únicam e n t e acerca de sus posibles falsadores (afirma su f a l s e d a d ) . la clase de todos los enunciados básicos con los que es i n c o m p a t i b l e (o. Si tratamos ahora de aplicar estas dos criticas a nuestro criterio de demarcación. aunque si logramos presentar la teoría de modo que se convierta en la conyunción de una parte contrastable y otra no contrastable. asimismo. j u s t a m e n t e . (Véase. en cuanto a la falsacontradiga a la teoría f. T e n i e n d o en cuenta que no sería m u y fácil i n d i c a r en detalle cómo sirve u n sistema teórico complicado p a r a la deducción de enunciados singulares o básicos. P o d e m o s e x p r e s a r esta definición de u n a forma m á s breve diciendo que u n a teoría es falsable si la clase de sus posibles falsadores no es u n a clase vacía. podemos eliminar uno de sus componentes metafísicos. la clase de los enunciados básicos con los que no está en cont r a d i c c i ó n (o. En primer término.blogspot. a los que excluye o p r o h i b e ) . el apartado 3 8 ) . pero la conyunción mencionada constituye un enunciado básico (cf. las negaciones de ciertos enunciados con sentido resultarían carentes de sentido. El párrafo inmediatamente anterior de esta nota puede tomarse como ejemplo de otra regla metódica (cf.

en realidad. u n enunciado estriclamente universal. por generalización de las coordenadas individuales de un dato de observación: podría citarse como ejemplo el supuesto «hecho». pero no suficienlo. y que los enunciados básicos aceptados a que recurre la regla no tienen por qué poseer este carácter. Únicamente decimos que una teoría está falsada si hemos aceptado enunciados básicos que la contradigan (cf. Si afirmo que existe u n a familia de cuervos blancos en el parque zoológico de Nueva York. quiere decir exclusivamente que debe encontrarse en cierta relación lógica con respecto a los posibles enunciados básicos: así pues. Esta condición es necesaria. para falsar el enunciado «todos los cuervos son negros» bastaría el enunciado —contrastable i n t e r s u b j e t i v a m e n t e — de que existiera una familia de cuervos bhmcos en el p a r q u e zoológico de Nueva York. Woodger ha planteado la siguiente c u e s t i ó n .blogspot. por lo demás. H . es preciso incorporar reglas especiales que determinen en qué condiciones debemos considerar falsado un sistema. el apartado 11. inios pocos enunciados básicos esi p o r á d i c o s . y que utiliza tales diferencias para refutar {al m e n o s ) una de ellas. y podemos denominar a este tipo de hipótesis una hipótesis falsadora '. falsal)le. a u n cuando ha de ser coutrastable inlersubjetivamente no necesita ser. *' Esta referencia a enunciados básicos aceptados parece contener en germen u n a regresión infinita. a que me he referido en el aperlado 1 8 ) . El requisito de que la hipótesis falsadora ha de ser empírica. pero la daremos j)or tal si descubrimos un efecto reproducible que la refule. E n u n a comunicación personal. además. lo de que la hipótesis ha de estar corroborada. tiene éxito completo. antes de falsar u n a hipótesi! tenemos ya otra dispuesta para sacárnosla de la m a n g a . y. ésta se encuentra m u y lejos de ser e x h a u s t i v a : sólo menciona u n aspecto importante de la aceptación de enunciados básicos que falsen u n a hipótesis que.com . mi aserción puede ser contrastada en principio. necesitamos reglas mctndológicas para aceptar enunciados básicos. pues el experim e n t o falsador suele ser u n expcTimento crucial planeado de modo que nos permita decidir entre las d o s : lo cual equivale a decir que dicho experimento nos ha sido sugerido por el hecho de que las dos hipótesis difieren en ciertos respectos. ni una sola tiez. ¿Con qué frecuencia es preciso reproducir realmente u n efecto para que sea u n «efecto reproduciblev? La respuesta que hay que dar e s : en algunos casos. se entera de q u e la familia citada ha m u e r t o . pues hemos visto que los acontecimientos aiílados ui» reprüducil)lcs carecen de significación para la ciencia: así. diriamos.La fahabilidtul 83 eión. o de que nadie ha oído hablar de ella. por lo cual la ampliaremos en el capitulo V (especialmente en el apartado 2 9 ) . lo que exigimos atañe sólo a la forma lógica de la hipótesis. regla 2 ) . * Todo esto indica la u r g e n t e necesidad de remplazar u n a hipótesis falsada por otra mejor. al llegar allí. difícilmente nos inducirán a desechar una teoría — p o r falsada—. ahora bien. Pues nuestro problema es el s i g u i e n t e : puesto que se falsa u n a hipótesis al aceptar u n enunciado básico. dicho de olrd inodo : aceptamos la íalsación solamente si se [)roj)one y corrobora una hiputi^is empírica de bajo nivel que descril)a semejante efecto. si estas regías se refieren a su vez a otros enunciados básicos aceptados podemos quedar envueltos en u n a regresión del tipo indicado. queda a su arbitrio aceptar o rechazar m i http://psikolibro. scgiin Mach. el profesor J. si alguien quiere contrastarla y. E n ia mayoría de los casos. por tanto. Así. se refiere a las contrastacíones que debe h a b e r pasado (contrastacioncs (£ue la habrán enfrentado con los enunciados básicos aceptados * ' ) • La hipótesis talsadora puede tener u n nivel de universalidad m u y bajo (obtenido. Y su acomj)añante. Yo replicaría a este a r g u m e n t o que las reglas que necesitamos son m e r a m e n t e para aceptar enunciados básicos que falseu una hipótesis bien contrastada y que 'había tenido éxito hasta el m o m e n t o .

en 1935) que se necesitaría una definición «semántica».84 La lógica de la invesligación cientíjica Por tanto. KEYNES.com . ya no creo que lo sean intuitivamente: es decir. el apartado 2 8 ) . Por una parte. podemos decir que ésta excluye ciertos acontecimientos posibles. líe presentado este criterio lógico. * Aunque sigo pensando que las definiciones («sintácticas») de «acontecimientoíí y de «evento» que doy a continuación son adecuadas para lo que persigo. que al principio era im poco vago. sino —en lugar de todo ello— de la verdad o falsedad de enunciado básico falsador. de una manera algo f o r m a l : como una relación lógica existente entre enunciados. la segunda —el criterio lógico— resulta completamente. Czuber y Sturapf. http://psikolibro.blogspot. o nuestra intención al emplearlas. 23. 5. Keynes dice que AnciUon fue el primero que propuso el (tmodo formalizado de expresióni>.: esto es. Alfred Tarski fue quien me indicó (en París. Se ha dicho a veces ^ que sería menester que expresiones tales como «acontecimiento» o «evento» quedasen totalmente eliminadas de los debates epistemológicos. T a l vez pueda criticarse el empleo de la vaga expresión «acontecimiento». los de la teoría y lo? enunciados básicos. cf. los enunciados básicos desempeñan dos papeles diferentes. y que no deberíamos hablar de «acontecimientos». hemos empleado el sistema de todos los enunciados básicos lógicamente posibles con objeto de obtener. la caracterización lógica que íbamos buscando —la de la forma de los enunciados empíricos—. dispondrá de medios para formarse una opinión mediante consulta de testigos. los enxmciados básicos aceptados constituyen la base para la corroboración de las hi[)ótesis. no creo que representen adecuadamente nuestro uso de estas palabras. y cita también a Boole. y que quedará falsada si tales acontecimientos posibles acontecen realmente. puede encontrarse un poco más cercano del uso corriente. (Cf.) ' Especialmente. por ciertos autores de trabajos sobre probabilidad. P o r otra. Quizá aclare estas cuestiones y las haga más intui'ivas si expreso ahora mi criterio en un lenguaje más «realista»: que. ha quedado dividido en dos p a r t e s : la primera —el postulado metodológico (cf. los apartados 27 a 30. hasta ahora. en vez de «sintáctica». En esta manera «realista» de expresarnos podemos decir que un enunciado singular (un enunciado básico) describe un acontecimiento. aunque equivalente al modo de h a b l a r formal. A Treatise on Probability (1921). gracias a ellos. recurriendo a otros hechos contrastables intersubjetivamente y reproducibles. si contradicen a la teoría. de «no acontecimientos» o de «acontecer» unos «eventos». doíuméntos. pág. en general. es decir. el apartado 2 8 ) — difícilmente puede hacerse enteramente precisa . y. ACONTECIMIENTOS T EVENTOS El requisito de falsabilidad. definida en cuanto se aclara a qué enunciados hemos de llamar «básicos» (cf. En lugar de h a b l a r de enunciados básicos excluidos o prohibidos por una teoría. admitimos que nos proporcionan motivo suficiente para la falsación de ésta únicamente en el caso de que corroboren a la vez una hipótesis falsadora. etc.

no ofrece dificultad definir su empleo de modo que no se le puede objetar n a d a : pues podemos usarla de m o d e que siempre que hablemos de un acontecimiento pudiésemos — e n lugar suyo— h a b l a r de algunos de los enunciados singulares que corresponden a él. elementos de una clase de acontecimientos que difieran únicamente con respecto a los individuos (las posiciones o regiones espacio-temporales) afectados: llamamos a esta clase «el evento ( P ) » . event~\ sea u n acontecimiento complejo. En el modo realista de h a b l a r p u e d e decirse del enunciado singular Pk — q u e representa u n acontecimiento Pk— que tal enunciado afirma que el evento ( P ) acontece en la posición espacio-temporal k. para denotar lo que haya de típico o universal en un acontecimiento. consideramos que el enunciado «el acontecimiento Pi¡ ha acontecido» (o «está aconteciendo») tiene el mismo significado que «p^ y todos los enunciados equivalentes a él son verdaderos». P u e d e considerarse que la formulación realista «el enunciado pu representa el acontecimiento P^» quiere decir lo mismo que el enunciado algo trivial «el enunciado pk es u n elemento de la clase Pi. prefiero conservar la expresión « a c o n t e c i m i e n t o » . El propósito de estas reglas de traducción no es el de afirmar que todo el que emplea la p a l a b r a «acontecimiento» en el modo de h a b l a r realista está pensando en una clase de enunciados. De acuerdo con esta. Definimos: Sean Pk. P i . y podemos considerar a este acontecimiento como la clase de los enunciados «ahora truena aquí».blogspot. m u t u a m e n t e deductibles) describen el mismo acontecimiento. sencillamente. y es — p o r t a n t o — u n posible falsador de ella. por ejemplo. a pesar de ello. llamaremos aeontecimientr Pk a la clase de todos los enunciados que son equivalentes a pi¡. y todos los demás enunciados equivalentes a éstos. por ejemplo. Semejante enunciado implicará ahora. . http://psikolibro.. p o r ejemplo. pues. que todo entinciado equivalente a p¡¡ contradice a la teoría í. definición. que ahora truena aquí. Lo cual sugiere la siguiente definición: Sea pu u n enunciado singular (el subíndice «7f» se refiere a los nombres o coordenadas individuales que aparecen en pi¡). Así.La falsabilidad 85 enunciados. o sea. que la clase de los enunciados que son equivalentes a él forma un elemento del evento «volcar u n vaso de agua». el de «evento». Cuando definimos «acontecimiento» hemos de recordar el hecho de que sería enteramente n a t u r a l decir que dos enunciados singulares que son lógicamente equivalentes (es decir. «truena en el 13.° distrito de Viena el 10 de junio de 1933 a las 3. P e r o . sino simplemente el de dar una interpretación de tal modo de h a b l a r que haga inteligible lo que se quiere decir.com . del enunciado «acaba de volcarse aquí un vaso de agua». diremos que es un acontecimiento. de todos los enunciados equivalentes a p l « : análogamente. pese a lo que pueda sugerir el uso ordinario de esta p a l a b r a ) . cuando se menciona que el acontecimiento Pk contradice a una teoría í. no entenderemos que evento [en ingl. lo que de un acontecimiento pueda describirse mediante nombres universales.15 de la tarde». o quizá prolongado. Introducimos ahora otro t é r m i n o .. (Así.. diremos.

De este m o d o . p o r u n área m u y estrecha — u n sector m u y estrecho—. Podemos decir de u n a teoría falsable que excluye o p r o h i b e no solamente u n acontecimiento. sino que los excluyen. al menos. por lo menos. Análogamente a ^omo ocurre con el concepto de «acontecimiento». una clase no vacía de enunciados básicos homotípicos. Imaginemos además que cada evento esté representado p o r u n radio (o. y ahora. Podemos entonces dar una imagen de la falsabilidad m e d i a n t e el requisito de que p a r a toda teoría empírica exista en el diagrama. especialmente en los apartarlos 31 y sigs. la clase de los enunciados básicos p r o h i b i d o s (es decir. a] menos.blogspot. en el apéndice *X. que los distintos enunciados básicos pertenecientes a él verificarán el enunciado pur a m e n t e existencial. p o r tanto. de modo que a p a r t i r de u n enunciado existencial no se sigue nada acerca de los m u n d o s de experiencia posibles (pues no ' Adviértase que aunque los enunciados singulares Tepresentan acontecimientos. ya que nos interesa solamente lo que excluyen los enunciados universales.a lo largo de u n r a d i o ) . puede considerarse que este círculo representa algo así como la totalidad de todos los mundos de experiencia posi^ bles. Imaginemos ahora que representamos la clase de todos los enunciados básicos posibles p o r medio de u n a superficie limitada por una circunferencia. puede definirse una «uniformidad» o «regularidad» diciendo que los enunciados universales representan uniformidades. y. pero la clase de sus posibles falsadores es u n a clase vacía. pero aquí no necesitamos ningún concepto semejante. m e n t e en el a p a r t a d o 1 5 ) . con m a y o r precisión. etc. los enunciados universales no representan eventos. sino. entre ellos el del carácter metafísico de los enunciados p u r a m e n t e existenciales (a que nos hemos referido sucinta. http://psikolibro. no nos ocupan las cuestiones acerca de si existen uniformidades («situaciones o estados» universales. de todos los m u n d o s empíricos posibles. sobre la misma circunferencia (concéntrica con la que delimita el área t o t a l ) . un radio (o u n sector m u y estrecho) p r o h i b i d o p o r dicha teoría.86 La lógica de la investigación científica Y admitimos que esto quiere decir lo mismo q u e : «la clase Pk de los enunciados singulares equivalentes a pk es u n elemento del evento ( P ) » . " Emplearemos la misma imagen más adelante.) o no. con objeto de señalar la analogía entre enunciados equivalentes que describen un acontecimiento y enunciados homotípieos que describen u n evento ( t í p i c o ) . Podemos designar los enunciados básicos singulares que pertenecen a un evento con la palabra ahomotípicos». Esta imagen puede ser útil p a r a el estudio de varios problemas que hemos de a b o r d a r *^. por esta razón. asimismo. y que dos acontecimientos cualesquiera que se presenten dentro de las mismas coordenadas (o en los mismos individuos) estén situados a la misma distancia del centro. Aplicamos ahora esta terminología ^ a nuestro p r o b l e m a . y. de los posibles falsadores de la t e o r í a ) contendrá siempre —si no es u n a clase vacía— u n n ú m e r o ilimitado de enunciados básicos: pues u n a teoría no se refiere a individuos como tales. y en el apartado *15 de mi Postscript. No cabe duda de que a cada u n o de estos enunciados corresponderá u n evento (un r a d i o ) tal. Entonces es posible decir que toda clase no vacía de posibles falsadores de u n a teoría contiene.com . * Pero discutimos tales cuestiones en el apartado 79. un evento.

es esencial distinguir claramente entre un enunciado que únicamente es falso de hecho (sintético) y otro que es falso lógicamente. demasiado poco acerca de la clase de los enunciados básicos posibles. 47 y sigs.La falsabüidad 87 excluye o p r o h i b e ningún r a d i o ) . En este m o m e n t o conviene quizá que diga unas palabras sobre los enunciados contradictorios.. A p a r t i r de u n enunciado contradictorio puede deducirse válidamente cualquier enunciado *^. P. 695 y sig. los enunciados contradictorios afirman demasiado. Cabe hacer ver que un enunciado incoherente entraña todo enunciado como se indica a continuación. mientras que un enunciado lógicamente falso implica '—o entraña— lógicamente cualquier enunciado. al menos. probable. p».) *° Diez años después de la publicación de este libro seguía sin entenderse por muchos este hecho. la clase de sus posibles falsadores es idéntica a la de todos los enunciados básicos posibles: cualquier enunciado sirve p a r a falsario. p o r el contrario. o verificado. pág. cit. (Podría decirse tal vez que esta circunscia hace visible una ventaja de nuestro método. El hecho de que. todo enunciado contradictorio. en su contestación a Wiener (op. A partir de las «proposiciones primitivas» de Russell obtenemos inmediatamente (1) P'-^ÍP V q) y. A. objetase a este hecho. ed. sería de esperar q u e al aceptar u n enunciado básico cualquiera resultase confirmado. (Véase también mi nota en Mind 52. P • P •-'q Pero (3) nos permite deducir.. es decir. de que tengamos en cuenta los posibles falsadores en lugar de los posibles verificadores : pues si pudiese verificarse u n enunciado verificando sus consecuencias lógicas — o si meramente se le hiciera p r o b a b l e de esta s u e r t e — . y resulta bastante sorprendente que Russell. págs. o contradictorio •—es decir.com . en consecuencia. o incoherente. Wiener consideraba con razón (The Philosophy of Bertrand Russell. 1944. empleando el modus ponens. que de un conjunto de premisas incompatible puede deducirse todo. sustituyendo primero «py> por op» y luego «p v q* por «p —*qi> llegamos a (2) que. de todo enunciado básico se siga u n enunciado p u r a m e n t e existencial no puede emplearse como argumento p a r a defender el carácter empírico de este ú l t i m o : pues de todo enunciado básico se sigue también cualquier tautología (ya que se sigue d e u n enunciado a r b i t r a r i o ) .) P. Mientras que las tautologías. p» o «p . Schilpp. 246) como un hecho perfectamente conocido. Hcsumamos lo que ocurre del modo siguiente: un enunciado que es falso de hecho «implica materialmente» cualquier enunciado (pero no entraña lógicamente cualquier enunciado). págs. cualquier enunciado q de un enunciado de la forma «p . Por tanto. o. los enunciados p u r a m e n t e existenciales y otros enunciados no falsables afirman. da (3) p-^(p-*«). http://psikolibro. 1943. por «importación». por P.blogspot. además.). hablando de «proposiciones /oísas» donde Wiener había hablado de «premisas incompatibles». como si dijéramos. del cual pueda deducirse un enunciado de la forma p.

' Cf. todo sistema empírico debe satisfacer otra condición : tiene que ser falsable. 4Í26. * Reimpresa ahora en el apéndice *I. 1933. mi Postscript. para que puedan tener alguna utilidad. apartado *3 (réplica a la «segunda propuesta») y apartado *12. y los que no satisfacen la condición de falsabilidad no son capaces de efectuar discriminación entre dos enunciados cualesquiera que pertenezcan a la totalidad de todos los enunciados empíricos básicos posibles. bien de incompatibles. o los sistemas axiomáticos. nos llevan a resultados apropiados para ciertos propósitos *'. no obstante ser falsos en realidad. http://psikolibro. u n sistema coherente divide el conjunto de todos los enunciados posibles en dos : los que le contradicen y los que son compatibles con él (entre estos últimos se encuentran las conclusiones que se pueden deducir del sistema). (Tenemos un ejemplo en la aproximación de Nernst de la ecuación de equilibrio de los gases. pág. Estas dos restricciones impuestas a los sistemas producen efectos en gran medida análogos ' : los enunciados que no satisfacen la condición de coherencia son incapaces de efectuar discriminación alguna entre dos enunciados cualesquiera (de la totalidad de todos los enunciados posiljles). Puede considerársele la primera condición que ha de cumplir todo sistema teórico. ya sea empírico o no.) Caeremos en la cuenta de la importancia que tiene el requisito de coherencia si nos percatamos de que los sistemas contradictorios no nos proporcionan ninguna información. ya sean empíricos o no lo sean. mi nota en Erkenntnis 3. En cambio.88 La lógica de la investigación científica 24. punto 2 ) . P a r a hacer ver la importancia fundamental de este requisito no basta mencionar el hecho evidente de que hay que rechazar cualquier sistema que sea contradictorio porque será «falso» : pues a menudo trabajamos con enunciados que. *' Cf. bien de deductibles—. pues podemos deducir de ellos la conclusión que nos plazca. de modo que no se hace discriminación alguna en los enunciados —calificándolos. Además de ser compatible.com . ya que todos son deductibles. Es ésta la razón por la que la coherencia constituye el requisito más general que han de cumplir los sistemas.blogspot. FALSABILIDAD T COHERENCIA El requisito de la compatibilidad o coherencia desempeña un papel especial entre todos los que han de satisfacer los sistemas teóricos.

25. esto es. en el sentido lógico de esta expresión. Ahora bien . qué tipo de enunciados singulares constituyen? Y. Pocos pensadores se han preocupado tan profundamente por el problema de la base experimental como Fries ^. si exigimos que la justificación se realice por una argunientatión razonada. Pero éstos.blogspot. vamos a p a r a r a la tesis de que los enunciados sólo pueden justificarse por medio de enunciados. por otra p a r t e . a la doctrina de que los enunciados no solamente pueden justificarse por medio de enunciados.CAPITULO QUINTO El problema de la base empírica H e m o s reducido la cuestión de la falsabilidad de las teorías a la de la falsabilidad de los enunciados singulares que he llamado enunciados básicos. Al Jf. si es que no hemos de aceptar dogmáticamente los enunciados de la ciencia. Mas. http://psikolibro. pero la obscuridad y las opiniones erróneas que circundan este problema hacen aconsejable que se lo discuta aquí con algún pormenor. tenemos que ser capaces de justificarlos.. difícilmente se encontrará mi problema de la epistemología que haya sufrido más a consecuencia de la confusión de la psicología con la lógica que el que nos ocu[)a ahora : el de la base de los enunciados de experiencia. F.. y. F«IES. No pretendo negar que hay algo de verdad en la opinión de que las matemáticas y la lógica se basan en el pensamiento. A pesar de ello. y en la presente obra la rechazamos j u n t a m e n t e con ésta. si queremos evitar tanto el peligro de dogmatismo como el de una regresión infinita. por tanto. la suerte de esta doctrina está ligada a la de la lógica inductiva. la petición de que todos los enunciados estén justificados lógicamente (a la que Fries llamaba la «predilección por las demostraciones») nos lleva forzosamente a una regresión infinita. pero este grano de verdad apenas pesa (1:1 ol p¡'o!)lcma epistemológico. a nuestras experiencias. Neue oder unthropologische Kritik der Vernunft (1028 a 1831). parece que sólo podemos recurrir al psicologismo. por tanto. .com . LAS EXPERIENCIAS LOGISMO PERCEPTIVAS COMO BASE E M P Í R I C A : EL PSICO- Muchos aceptan como fuera de toda duda la doctrina de que las ciencias empíricas pueden reducirse a percepciones sensorialet. sino también por la experiencia perceptiva. ¿cómo p u e d e n ser falsados? Estos interrogantes p u e d e n afectar poco al investigador práctico. mientras que las ciencias de hechos lo hacen en las percepciones de los sentidos. Este decía que.

Frank (cf.). la mera lucubración no puede hacer que n a d i e aumente una jota su conocimiento del mundo de los hechos. ** «cConstituidoe» e«i lili termino de Camap. y. por ejemplo. ' Sigo aquí casi palabra por palabra las exposiciones de P. Ordinariamente no se lleva tan lejos el análisis de este problema. (*2. y tiene el carácter de una teoría. a cualesquiera enunciados descriptiv o s — ) : todo enunciado descriptivo emplea nombres (o símbolos. KRAFT. la experiencia sensorial ha de ser la única «fuente de conocimiento» de todas las ciencias empíricas. En las epistemologías del sensualismo y del positivismo se supone. por ejemplo. Los universales no pueden ser reducidos a clases de experiencias. por la mera razón de que los universales que aparecen en aquél no pueden ser coordinados a ninguna experiencia sensorial concreta (toda «experiencia inmediata» está «dada inmediatamente» una sola vez. 108 y sig. que los enunciados científicos empíricos «hablan de nuestras experiencias»'': pues. 102 y sig. el conocimiento expresado en el simbolismo de u n l e n g u a j e ) . Hahn (cf. y lo mismo ocurre con la pal a b r a «agua». estas experiencias inmediatas de cuya verdad no podemos d u d a r : es la presenlación sistemática de nuestras convicciones inmediatas. de una hipótesis. Fries (y con él casi todos los epistemólogos que querían dar razón de nuestro conocimiento empírico) optaba por el psicologismo: según su doctrina. el apartado 27. esta doctrina se va a pique con los problemas de la inducción y de los universales: pues no es posible p r o p o n e r un enunciado científico que no trascienda lo que podemos saber con certeza «basándonos en nuestra experiencia inmediata» (hecho al que nos referiremos con la expresión (da trascendencia inherente a cualquier descripción» —es decir. o ideas) universales. En mi opinión.. o psicologismo—. nota 4) y H. ¿cómo podríamos haber llegado a ningún conocimiento de hechos si no fuera a través de la percepción s e n s o r i a l ? . el apartado 27. No es posible verificar el enunciado «aquí hay u n vaso de agua» por ninguna experiencia con carácter de observación. págs.blogspot. sólo consultando nuestra experiencia sensorial puede saberse si esta mesa es roja o azul. * Cf. P o r el sentimiento inmediato de convicción que lleva consigo podemos distinguir el enunciado verdadero — a q u é l que está de acuerdo con la experiencia— del falso — q u e no lo está—.90 La lógica de la investigación científica encontrarse frente a este trilema —o dogmatismo o regresión infinita. desde luego.. todo lo que sabemos acerca del mundo de los hechos tiene que poderse expresar en forma de enunciados acerca de nuestras experiencias. ' Cf. Así pues. con la p a l a b r a «vaso». no p u e d e n ser constituidos *. Von Husserl zu Heidegger (1932).com . y este último incluye. y el texto correspondiente. los enunciados de la ciencia. sin más. La ciencia no es más que u n intento de clasificar y describir este conocimiento perceptivo. J. la nota 2 del apartado 20. en la experiencia sensorial tenemos un «conocimiento inmediato» ^ con el cual podemos justificar nuestro ecconocimiento mediato» (es decir.'' ed. por tanto. págs. denotamos los cuerpos físicos que presentan cierto comportamiento legal. nota 1). http://psikolibro. 1957. es ú n i c a ) .

sino de «cláusulas» [en ingl. y llegó a la conclusión de que los enunciados solamente pueden compararse con enunciados. si se quiere evitar toda confusión debe emplearse este último solamente en los casos en que sea posible traducirlo al modo formalizado. no de hechos. de que me h e ocupado en el apartado anterior. sino que sirven de ' El término se debe a Neurath. 132. pág. 1932. Erkenntnis 2. ibíd. aun cuando los defensores de esta teoría no h a b l a n de experiencias ni de percepciones. a veces. Carnap conserva las ideas fundamentales de la manera psicologista de abordar este p r o b l e m a : lo único (1110 hace es traducirlas al «modo formalizado de h a b l a r » .la correspondencia entre enunciados de elevado nivel y otros de análogo contenido. ' ' ' CARNAP. Con lo cual Carnap contrapone el «modo formalizado (correcto) de hablar» al modo ordinario. a estos últimos. ' CARNAP. 134. y a las que N e u r a t h ^ y Carnap ^ llaman cláusulas protocolarias. 435. pág. sino de cláusulas. pág. y. con enunciados que registran experiencias» (Reininger llama. este modo de ver las cosas — a l cual puedo avenirme— lleva a Carnap (y. Ahora b i e n . cit. págs.. sino de p a l a b r a s . Erkenntnis 2. en realidad. Rcininger había mantenido ya una teoría parecida. «enunciados e l e m e n t a l e s » ^ ) . Dice que las cláusulas de la ciencia se contrastan «valiéndose de cláusulas protocolarias» ' .El problema de la base empírica 91 26. Carnap parte de una cuestión algo diferente: su tesis es que todas las investigaciones filosóficas h a b l a n «de las formas de h a b l a r » °. Con todo. 432 y sigs. Según esta tesis. 1932. págs. A C E R C A DE LAS LLAMADAS «CLÁUSULAS PROTOCOLARIAS» La tesis que yo llamo «psicologismo». 1932.blogspot. 228. http://psikolibro. 3. Erkenntnis 2. op. pero como caracteriza a éstas diciendo que son enunciados o cláusulas «que no necesitan confirmación.. cf. Su punto de p a r t i d a lo constituía la p r e g u n t a : . e n qué reside la correspondencia o acuerdo entre el enunciado de un hecho y la situación descrita por é l ? . ' R. pág. ¿6Í<Í. 107 y siguientes. 3 (1932).com . por ejemplo. La lógica de la ciencia h a de investigar «las formas del lenguaje científico» °: no habla de «objetos» (físicos). finalmente. CARNAP. REININGER. * REININGER. pág. es ^ «. página 393. 437. 1933. Soziologie. la correspondencia existente entre u n enunciado y u n hecho no es más que una correspon» dencia lógica entre enunciados correspondientes a niveles de universalidad diferentes. 2. a Reininger) a afirmar que en la lógica de la ciencia no debemos decir que las cláusulas se someten a contraste comparándolas con las situaciones o con las experiencias: sólo nos cabe decir que pueden contrastarse comparándolas con otras cláusulas... ibíd. sentences^ —cláusulas que representan experiencias. al que llama «modo material de h a b l a r » . «These der Metalogikit.. CARNAP. asimismo. subyace —según me p a r e c e — a cierta m o d e r n a teoría de la base empírica.. 1932. Metaphysik der VTirkllchkeit (1931).

215 y sigs. Erkenntnis 3. pág. en ocasiones. se trata de u n paso en la dirección debida. las cláusulas protocolarias deberían ser registros o protocolos de observaciones inmediatas o percepciones. 133. N e u r a t h no obra de este m o d o : hace notar solamente que podemos. 209 y sigs. el n o m b r e del autor de aquélla : pues. Este autor da el siguiente ejemplo: «Un enunciado protocolario completo podría ser del tenor siguiente: Protocolo de Otto a las 3 b y 17 min [a las 3 h y 16 min. éste pide que en toda cláusula protocolaria aparezca.. 1933. a la tesis de Neurath " . P e r o mientras Reininger expone un método para contrastar sus enunciados «elementales». N e u r a t h sostiene que los enunciados de contenido perceptivo que registran experiencias —esto es. cit. o fenómenos. esto equivale a decir — e n el modo ordinario.. op. «. Del mismo modo que Reininger ^°.. bien «borrar» una cláusula protocolaria que contradiga a u n sistema. de h a b l a r — que las cláusulas protocolarias se refieren a lo «dado». 205 y sigs. u n notable adelanto. 1933. Lo cual hace ver con suficiente claridad que la teoría de las cláusulas protocolarias no es sino psicologisnio traducido al modo formalizado de h a b l a r . sino que. y. págs. los hechos cognoscibles más simples» *.92 La lógica de la investigación científica base para todos los demás enunciados de la ciencia». a los «datos sensoriales»: describen (según Carnap mismo lo expresa) «los contenidos de la experiencia inmediata.. cf. echa p o r la b o r d a el empirismo : pues sin tales reglas ya no es posible discriminar entre los ' CARNAP. " REININGER.blogspot. en gran medida. pero no lleva a ninguna parte si no le sigue otro paso : pues necesitamos un conjunto de reglas que limite la arbitrariedad en el «borrar» (o bien el « a d m i t i r » ) cláusulas protocolarias. «material». pueden ser desechadas: se opone ^^ a la opinión de Carnap (que luego este mismo ha modificado ^^) de que las cláusulas protocolarias tengan carácter de últimas y no necesiten confirmación. ibid. cit. por tanto. las «cláusulas protocolarias»— no son irrevocables. sin pensarlo. y con ello. '" CARNAP. págs. el pensamiento lingüístico de Otto ha sido: (a las 3 h y 15 min. j u n t a m e n t e con las p a l a b r a s «percibe». Pero si dejamos a u n lado la sustitución de las percepciones p o r los enunciados de percepciones (que es meramente u n a traducción de lo anterior en el modo formalizado de h a b l a r ) . por medio de otros enunciados (método que consiste en deducir y en contrastar conclusiones). la nota 1 del apartado 29 http://psikolibro.. op. su único progreso respecto de la teoría — d e b i d a a F r i e s — de la inmediatez del conocimiento perceptivo consiste en la doctrina de que las cláusulas protocolarias pueden ser revisadas. " NEURATH.. La tesis de N e u r a t h según la cu«l las cláusulas protocolarias no son inviolables representa.com . N e u r a t h omite toda regla en este sentido. y modificar el sistema de tal m a n e r a que. * NEURATH. en la habitación había una mesa que era observada por Otto)]!». como indica su nombre. Erkenntnis 3. pág. en mi opinión.bien aceptarla. Lo mismo es aplicable. continúe siendo coherente». 438. con la cláusula añadida. en caso de duda. «ve» y otras análogas. págs.

no es fácil ver el papel que desempeñarían las cláusulas protocolarias en la construcción de N e u r a t h . Neurath evita u n a forma de dogmatismo. y que (como dice H a h n ) «solamente nos percatamos de los hechos por la observación» ^ . ' Cf. y «nuestro conocimiento y). Estoy dispuesto a admitir que solamente la observación puede proporcionarnos u n «conocimiento acerca de hechos». p o r ello. y. según la opinión de N e u r a t h . Logik. o conjeturas). ¿ p a r a qué sirven? Puesto que Neurath no trata de resolver el problema de la demarcación. por una parte. como ocurre en el convencionalismo.. Pero si se las quita esta función. sino que. L A OBJETIVIDAD DE LA BASE EMPÍRICA Propongo una perspectiva de la ciencia que es ligeramente diferente de la propugnada por las diversas escuelas psicologistas: querría distinguir netamente entre ciencia objetiva.com . este conocimiento nuestro.. pero este percatarnos. 27. a todo el m u n d o le está p e r m i t i d o ) «borrar» simplemente una cláusula protocolaria que cause i n c o m o d i d a d e s : de esta forma no sólo p o d r í a rescatarse cualquier sistema. a su vez. lo que h a b í a n visto y oído. incluso si remplazamos el término «experiencia» por el de «cláusula p r o t o c o l a r i a » : en mi opinión. ya que solamente ellas podían derogar cláusulas (que no fuesen. Mathematik und Naturerkennen. podría incluso confirmársele con el testimonio de testigos qiie certificaran. Estas preguntas no serán pertinentes. págs. cláusulas proto'colarias. P o r tanto. 19 y 24. si he tenido la experiencia S. por otra.blogspot. en Einheitswissenschaft 2. HAHN. página 15 (sin cursivas en el original). ¿qué tipo de conse' H. el sistema de cláusulas protocolarias era la piedra de toque con la cual había que juzgar toda aserción de la ciencia empírica : y. si ellas mismas son susceptibles de derogación p o r medio de teorías. " Actualmente yo formularía esta pregunta del siguiente modo: ¿Cómo criticamoí del mejor modo posible nuestras teorías (o nuestras hipótesis.El problema de la base empírica 93 enunciados empíricos y cualesquiera otros. parece que su idea de las cláusulas protocolarias no es más que una reliquia. 1933. lo que la epistemología ha de preguntar más bien e s : ¿cómo contrastamos los enunciados científicos p o r medio de sus consecuencias d e d u c t i v a s ? * ^ . CARNAP. no creo que la cuestión que la epistemología haya de plantear sea «. por ejemplo. en Scheinprobleme in der Philosophie (1928). http://psikolibro. tenían que ser «irrefutables». ¿cómo puedo justificar mi descripción de ella y defenderla frente a las dudas?» ^.. o protocolaran. Todo sistema se convierte en defendible si está permitido (y. un recuerdo que sobrevive de la opinión tradicional de que la ciencia empírica comienza a partir de la percepción. disponiendo de una buena reserva de cláusulas protocolarias. P o r tanto. Según la tesis antigua de Carnap. pero p r e p a r a el camino por el que cualquier sistema arbitrario puede erigirse en «ciencia empírica».. o —con más exactitud—. no justifica o fundamenta la verdad de ningún enunciado. n a t u r a l m e n t e ) .¿en qué se apoya nuestro conocimiento?.

en cláusulas protocolarias). y que tal vez sea materia de estudio de la psicología. que habla de mí.94 ha lógica de la investigación científica cuencias podemos escoger p a r a este propósito si es que. puede estar unido a sentimientos de creencia o de convicción : quizá en un caso al sentimiento de estar compelido a pensar de una manera determinada. Casi todos considerarían como u n caso de psicologismo el intento de basar los enunciados lógicos en cláusulas protocolarias. (Cf. ya se trate de enunciados de la lógica o de la ciencia empírica. apartado *7 —texto comprendido entre las llamadas de las notas 5 y 6— y final del apartado •52.blogspot. no psicológica. el p r i m e r enunciado. esta clase de psicologismo pertenece ya. La situación es muy diferente cuando nos volvemos a los enunciados empíricos de la ciencia: aquí. y es el de ponerla en la forma más fácil de c o n t r a s t a r : la descomponemos en muchos pasos pequeños y suceen lugar de defenderlas contra las dudas? Naturalmente.) Existe sólo un camino p a r a asegurarse de la validez de una cadena de razonamientos lógicos.) http://psikolibro. a nadie se le ocurriría justificar la validez de una inferencia lógica — o defenderla frente a las d u d a s — escribiendo al margen la siguiente cláusula protocolaria: « P r o t o c o l o : al revisar hoy esta cadena de inferencias he experimentado un agudísimo sentimiento de convicción». al p a s a d o . como son los de las conexiones lógicas existentes entre los enunciados científicos. mi Postscript. pero en lo que se refiere a enunciados lógicos o tautológicos. a su ver. y en el otro al de «certidumbre perceptiva». todo el m u n d o cree que están fundamentados en experiencias del tipo de las percepciones (en el modo formalizado de hablar. (Está muy extendida la creencia de que el enunciado «veo que esta mesa es blanca» posee u n a ventaja radical —desde el punto de vista epistemológico— sobre este otro : «esta mesa es blanca». siempre he pensado quo contrastar era un modo de criticar. Mas no hace mucho tiempo que se mantenía que la lógica era una ciencia que se ocupaba de los procesos mentales y de sus leyes (las leyes de nuestro p e n s a m i e n t o ) . Pero con la mira puesta en la evaluación de sus posibles contrastaciones objetivas. desde este punto de vista no cabía encontrar otra justificación a la lógica que el supuesto hecho de que simplemente no podíamos pensar de otro m o d o : parecía que una inferencia lógica quedaba justificada porque se la experimentaba como u n a necesidad del pensamiento. como un sentimiento de compulsión a pensar de un modo determinado. En el campo de la lógica. nos encontramos hoy con idéntico tipo de pretensión con el n o m b r e de «fisicismo». que cabe describir vagamente como u n sistema de disposiciones. que habla de la mesa que está aquí. tienen que ser contrastables intersubjetivamente? Actualmente está muy generalizada la aceptación de esta forma de consideración objetiva. Pero todo esto interesa solamente al psicólogo: no roza siquiera los únicos problemas que interesan al epistemólogo. Ahora b i e n . mas es curioso que. en lo que se refiere a los enunciados empíricos. no parece más seguro que el segundo. pienso que la situación es la m i s m a : nuestro conocimiento.com . tal vez.

incluso desde este punto de vista. la ciencia no se encuentra más ligada a «nuestra experiencia» que otro aparato o medio de producción cualquiera. si como resultado de la contrastación rechaza el enunciado. véase la nota *1 del apartado 12 y mi Poiftscript. Sin duda. no quedaremos satisfechos en caso de que nos hable de sus sentimientos de duda. sólo puede actuar en la ciencia. se la puede describir como una herramienta. un aparato tal vez comparable a los de nuestra m a q u i n a r i a industrial. en tales casos. espelo» apartados ^12 a *15. e incluso gobernar aquéllas hasta donde sea posible» *. en el mejor de los casos. y darnos instrucciones p a r a contrastarla.. que Fermat estuviera en u n error o que todas las informaciones en que se pretenda h a b e r observado serpientes marinas sean mentira : simplemente suspende el juicio ''.. cada uno de los cuales sea fácilmente comprobable por quienquiera esté im. http://psikolibro. etc. * La ' P. y.. en este caso. la ciencia no dice que los datos estén desprovistos de f u n d a m e n t o . o de los de convicción que alberga con respecto a sus percepciones : lo que tiene que hacer es formular una aserción que contradiga la nuestra. pág. Cualquier enunciado científico empírico puede ser presentado (especificando los dispositivos experimentales. En el campo de la lógica y las matemáticas tenemos un ejemplo de esta influencia con el problema de Fermat.predecir experiencias futuras a p a r t i r de otras inmediatas o dadas. Hasta podemos apreciarla como algo que sirve para satisfacer nuestras necesidades intelectuales: tampoco de esta forma difiere nada —en p r i n c i p i o — su conexión con nuestra experiencia de la que tiene otra estructura objetiva cualquiera. debido a su forma lógica..blogspot. FHANK. la podemos m i r a r como un fenómeno biológico o sociológico . por ejemplo. como estímulo : sugiriendo un problema. Cabe fijarse en ella como medio de producción : como la última palabra en la «producción en r o d e o » * . y que piense de nuevo. dado que no sea capaz de hacer tal cosa. 1.El problema de la base empírica 95 sivos.un instrumento» cuya finalidad es «.) de modo que quienquiera esté impuesto en la técnica pertinente pueda contrastarlo . Pero no creo que todo este hablar de experiencias contribuya a acia' Cf. lo único que podemos hacer es pedirle que señale u n error en algún paso de la demostración o que vuelva a estudiarla de nuevo. no es inexacto decir que la ciencia es «. refiere ni cialmente la observación sobre los «efectos ocultos» en el apartado 8. si después de hecho esto alguien sigue planteando dudas. expresión es de Bóhm-Bawerk (uProduktignsumiveg»). • E n lo que se instnrmcutalismo.com . y en el de la historia n a t u r a l — d i g a m o s — con las referencias sobre serpientes m a r i n a s . A la ciencia puede considerársela desde diversos puntos de vista.puesto en la técnica lógica o matemática de transform a r cláusulas. En el caso de las ciencias empíricas la situación es poco más o menos la misma. Das Kausalgesetz und seine Grenzen (1932). lo único que podemos hacer es pedirle que vuelva a considerar —quizá con más atención— nuestro experimento. no solamente desde el de la epistemología: así. Una afirmación que no sea contrastahle.

«todos los cisnes son blancos»— se sigue nada observable. como tampoco sus consecuencias para el problema de los enunciados de observación o «enunciados básicos». el a p a r t a d o 2 2 ) . y viceversa. unos comentarios. e m p í r i c a (cf. «en fe. no es un enunciado de observación. que es justamente el que han de desempeñar los enunciados básicos. diríamos. ni siquiera uno que pueda ser «verificado». ya que no pueden desempeñar el papel de enunciados de contraste (o sea. p o r t a n t o . Desgraciadamente. no dinero. un número infinito si aceptamos el hecho de que la inmensa mayoría del mundo está desprovista de cisnes. así c o m o p a r a c o r r o b o r a r l a s h i p ó tesis f a l s a d o r a s y. ningún enunciado básico). entonces hay un cisne blanco en el lugar fe» (o bien. En primer lugar. la forma de enunciados básicos negados (véase también la nota *5 del apartado 80). por ello. Me estoy refiriendo a los que tienen la forma «si hay un cisne en el lugar k. Es intere•ante advertir que lo» enunciados básicos (que tienen excesiva fueraa para ser deductibles de leyes universales solas) han de tener mayor contenido informativo que su* http://psikolibro. sino más bien la sensación de tener dinero. L o s ENUNCIADOS BÁSICOS Se h a i n d i c a d o y a s u c i n t a m e n t e q u é p a p e l d e s e m p e ñ a n l o s e n u n ciados básicos en la teoría epistemológica q u e yo defiendo. el a p a r t a d o 2 1 ) . Puesto que los «enunciados ejemplificadores» son deductibles de enunciados universales. pues. Los neces i t a m o s p a r a d e c i d i r si a u n a t e o r í a h a d e l l a m á r s e l e f a l s a b l e . esto es. que caracte» rizar la torre de un pozo petrolífero diciendo que su finalidad consiste en^proporcionarnos ciertas experiencias: no petróleo.com . se ha dado el caso de que algunos críticos de mi libro no han valorado este hecho. desde luego. sino la vista y el olor del petróleo.) Ahora bien.96 La lógica de la investigación científica rar la situación: apenas está más justificado. si esto se admite se verá inmediatamente (juo los enunciados singulares que puedan deducirse de enunciados puramente universales no pueden ser enunciados básicos. (Incidentalmente añadiremos que un enunciado unilateralmente falsable como «todos los cisnes son blancos» tiene la misma forma lógica que «no hay cisnes». ya que es equivalente a «no hay cisnes no blancos». obtendríamos para toda teoría (y. o bien no hay ningún cisne o hay un cisne blanco»): nos damos cuenta inmediatamente de que estos «enunciados ejemplificadores» (como podría llamárselos) no son enunciados básicos. p a r a f a l s a r t e o r í a s (cf. por tanto. Si aceptásemos los enunciados ejemplificadores como enunciados de contraste. para «todos los cisnes son blancos» y para «todos los cisnes son negros») un número aplastante de verificaciones —en realidad. sus negaciones tienen que ser posibles falsadores. pues. P o r c o n s i g u i e n t e . Esto es obvio si consideramos el hecho de que «todos los cisnes son blancos» y «todos los cisnes son negros» no se contradicen. de ningún enunciado total puro —digamos. de posibles falsadores). sino que meramente implican que no hay cisnes: lo cual. 28. y b) u n e n u n c i a d o u n i v e r s a l y u n e n u n c i a d o b á s i c o *' Cuando escribí estas palabras me parecía suficientemente claro que a partir de la teoría de Newton sola —sin condiciones iniciales— no se puede deducir nada que tenga la índole de un enunciado de observación (y.blogspot. sin duda. Añadiré. es posible que sean enunciados básicos (si se satisfacen las condiciones que se exponen más adelante en el texto). l o s e n u n c i a d o s b á s i c o s t i e n e n q u e s a t i s f a c e r las s i g u i e n t e s c o n d i c i o n e s : a) n o se p o d r á d e d u c i r e n u n c i a d o b á s i c o alg u n o a p a r t i r d e u n e n u n c i a d o u n i v e r s a l n o a c o m p a ñ a d o de c o n d i c i o n e s i n i c i a l e s * ^ . los enunciados ejemplificadores tendrán. por tanto. y.

también han de satisfacer la condición b). d y r. esto es. Es posible construir enunciados singulares de modo parecido.) http://psikolibro. y p o d r í a m o s llam a r «enunciado inexistencial singular» o «enunciado de 'no h a y ' singular» a todo enunciado que se obtenga al negar uno de aquéllos.com . «hay tal y cual cosa en la región fc». (Véase también el apartado •íS de mi Postscritp. Esto quiere decir que dichos enunciados satisfarán la condición a). ya que no es posible deducir u n enunciado existencial singular de uno estrictamente universal. lo cual quiere decir que el contenido de los enuní:iados básicos excede de su probabilidad lógica (puesto que tiene que exceder de 1/2). Podemos establecer ahora la siguiente r e g l a : los enunciados básicos tienen la forma de enunciados existenciales singulares. p ( « r y no py>) de estos dos enunciados equivale al enunciado existencial singular «hay u n a aguja indicadora en reposo en el lugar fe». o «enunciado de ' h a y ' singular» a todo enunciado de la forma. Podemos l l a m a r «enunciado existencial singular y). Conviene observar que la conyunción de dos enunciados básicos. a su vez. podemos formar la conyunción del enunciado básico r. «hay u n a aguja indicadora en el lugar k». A veces. u n enunciado básico.blogspot. La condición b) p u e d e satisfacerse ú n i c a m e n t e si es posible deducir la negación de u n enunciado básico de u n a teoría a la que éste c o n t r a d i g a . de u n enunciado inexistencial estricto . como puede advertirse teniendo en cuenta que. el apartado 2 3 ) . Como consecuencia. son los enunciados universales y los existenciales: unos son negación de los otros. a cualquiera de la forma «no h a y tal y cual cosa en la región fc» o de la forma «ningún evento de tal y cual tipo acontece en la región k». «no hay ninguna aguja indicadora en movimiento en el lugar fc» : pues es evidente que la conyunción r . y a p a r t i r de esta condición y de la a) se sigue que todo enunciado básico debe tener u n a forma lógica tal que su negación no pueda ser. y difieren en su forma lógica. Así. Nos hemos tropezado ya con enunciados cuya forma lógica es diferente de la que tienen sus negaciones. podemos incluso obtener un enunciado básico p o r adjunción de u n enunciado de este tipo y otro que no lo s e a : p o r ejemplo. Estas eran algunas de las consideraciones subyacentes a mi teoría de la forina Itlgica de loa enunciados básicos. a su vez. si se negaciones ejemplificadoras. cabe decir que el enunciado «hay u n cuervo en la región espacio-temporal fc» tiene diversa forma lógica — y no sólo distinta forma lingüística— que este o t r o : «no hay ningún cuervo en la región espacio-temporal fc». y que —como hemos visto— todo enunciado p u r a m e n t e existencial es muy capaz de contradecir a una teoría. o de la forma «tal y cual evento acontece en la región k» (cf. con el enunciado inexistencial singular p. es decir. a p a r t i r de todo enunciado existencial singular. que no se contradigan m u t u a m e n t e . u n enunciado básico.El problema de la base empírica 97 h a n de poder contradecirse m u t u a m e n t e . se puede deducir otro p u r a m e n t e existencial sin más que omitir la referencia a una región espacio-temporal individual. es.

(El hecho de que u n a teoría que sea contrastable intersubjetivamente será también contrastable intersensorialmente ^ es lo que permite estipular esta c o n d i c i ó n : pues tal hecho quiere decir que las contrastaciones en que intervenga la percepción p o r medio de uno de nuestros sentidos p u e d e n ser remplazadas. lo cual hace ver que mi teoría es. p o r otras en que intervengan otros sentidos. puesto que estos enunciados son singulares. la acusación de que al a p e l a r a la observabilidad he vuelto a a d m i t i r subrepticiamente el psicologismo no tendrá mayor peso que la de que he a d m i t i d o el mecanicismo o el materialismo . en realidad.p será u n falsador de la teoría. ErkenntnU 2. lo mismo que tiene que a p r e n d e r el del t é r m i n o «sím- CAR^AP. pero la observabilidad n o lo es. todo enunciado básico tiene que c u m p l i r también u n requisito m a t e r i a l (un requisito referente al evento que —según nos dice el enunciado básico— está ocurriendo en el lugar k) : el evento ha de ser aobservabley). (Las observaciones y las percepciones p u e d e n ser psicológicas. o sea. pág. como u n concepto primitivo cuyo empleo h a de a p r e n d e r el epistemólogo. Digo todo esto exclusivamente p a r a salvar al t é r m i n o «observable» — t a l y como yo lo e m p l e o — del estigma de psicologismo. carece del carácter de básico tanto como la negación p. «si r entonces p». bastante n e u t r a l . cabe i n t e r p r e t a r el concepto de evento observable en sentido psicologista. bien será equivalente a cierto enunciado-básico de este tipo «mecánico» o «materialista».98 La lógica de la investigación científica nos dan la teoría í y las condiciones iniciales r —tales que de una y otras se deduzca la predicción p—. a la negación de r. 445.) Estos son los requisitos formales de los enunciados básicos. p o r tanto. a u n q u e estoy dispuesto a elucidarlo p o r medio de ejemplos psicológicos y m e c á n i c o s . bien ha de ser u n enunciado acerca de posiciones relativas de cuerpos físicos. Además de ellos. P e r o no es así.com .) Así pues. Sin duda.• p » .p. pero yo lo estoy empleando en u n sentido tal que se le podría r e m p l a z a r perfectamente p o r «un evento que concierne la posición y el movimiento de cuerpos físicos macroscópicos» . o bien podemos —con mayor precisión— establecer que todo enunciado básico. en p r i n c i p i o . creo que debería introducirse como t é r m i n o no definido que adquiere suficiente precisión en su u s o : es decir. o «evento observable». y los satisfacen todos los enunciados existenciales singulares. parecerá que al exigir la observabilidad h e terminado p o r p e r m i t i r que el psicologismo se deslice suavemente en el interior de m i teoría. es decir. esta condición sólo puede referirse a observadores convenientemente situados en el espacio y el tiempo (detalle en que no voy a e n t r a r ) . entonces el enunciado r. se requiere que los enunciados básicos sean contrastables intersubjetivamente p o r «observación». ya que es equivalente a la negación de u n enunciado básico : a saber. 1932. y que no debería colgársele ninguno de estos rótulos.blogspot. http://psikolibro. (Por otra p a r t e . u n enunciado básico. y.) No tengo intención de definir el t é r m i n o «observable». Desde luego. el enunciado condicional «r .

un enunciado básico. Pero considerando la cosa desde u n p u n t o de vista lógico. y que a ellos precisamente «apelemos en los casos críticos». Estos son: primero. no queda otra opción que detenernos en u n punto u otro y decir que estamos satisfechos por el m o m e n t o . la contrastación no lleva a ninguna p a r t e . salvo el del término primitivo «observable». y si tampoco conduce a ningún resultado este nuevo proceso. continuarán simplemente la contrastación. la cita que se hace en el texto que remite a la próxima nota. la observación (pág. o bien empezarán de nuevo a realizarla desde el p r i n c i p i o . la sugerencia de que los enunciados básicos (que Carnap llama «enunciados protocolarios») sean los puntos de partida sobre los que se edifique la ciencia. 225) de que un enunciado protocolario pueda ser confirmado «con tal y cual grado de certeza». de este m o d o . bien sea la que se está contrastando u otra c u a l q u i e r a : proceso que no tiene u n final provinente de su p r o p i a naturaleza "^. http://psikolibro.El problema de la base empírica 99 bolo». Así pues. Pues todo enunciado básico puede ser sometido a contraste.blogspot. sea el que sea. L A RELATIVIDAD DE LOS ENUNCIADOS BÁSICOS. o bien a a b a n d o n a r e n t e r a m e n t e la contrastación. entonces aún no publicada. si es que la contrastación h a de llevarnos a algún resultado. a su vez. ya resulte de él su corroboración o su falsación. y. o que e l físico h a de h a c e r lo mismo con el término «puntomasa»). pues lo que hemos dicho significa que nos detenemos a la altura de unos enunciados acerca de cuya aceptación o rechazo es p r o b a b l e que los investigadores se pongan de a c u e r d o : si éste no se logra. 224. Es fácil advertir que. como acabamos de ver. en el modo m a t e r i a l de h a b l a r . pero éste puede explicarse t a m b i é n de u n modo bastante preciso. nunca la situación es tal que nos fuerce a hacer alto en este enunciado básico concreto en lugar de en aquel otro. podreCARNAP. Erkenntnis 3. Quiero aprovechar esta ocasión para dar las gracias al profesor Carnap por las amables palabras que dedica en el lugar citado a mi obra. 1932. y no aceptamos. En el a p a r t a d o 23 h e m o s expuesto con mayor precisión el significado de los diversos términos que entran en esta definición. llegamos a u n procedimiento que nos hace p a r a r n o s precisamente en u n tipo de enunciados que sea particularmente fácil de c o n t r a s t a r . que los «enunciados acerca de percepciones» constituyan «eslabones tan válidos como los demás de la cadena». Los enunciados básicos son. que h a quedado sin d e f i n i r . p o r tanto. SOLUCIÓN DEL T R I - LEMA DE F R Í E S Siempre que u n a teoría se someta a contraste. salvo en unos pocos detalles sin gran importancia. p o r tanto. Cf. utilizando como piedra de toque cualquiera de los enunciados básicos que p u e d a n deducirse de él valiéndose de una teoría. 29. Puedo aceptar esta exposición que hace Carnap de mi teoría. pág. enunciados que afirman que u n evento observable acontece en u n a región i n d i v i d u a l del espacio y el tiempo.com . en segundo término. en tercer lugar. el proceso tiene que detenerse en algún enunciado básico que decidamos aceptar: si no llegamos a decisión alguna a este respecto.

.blogspot. utilizamos registros o protocolos. la nota anterior. «.. esto equivaldría a un fracaso del lenguaje como medio de comunicación u n i v e r s a l : equivaldría a una «confusión de las lenguas» en la torre de Babel. Así. en lo que respecta al psicologismo: admito también que la decisión de aceptar u n enunciado básico y darse p o r satisfecho con él tiene u n a conexión causal con nuestras experiencias. especialmente con nuestras experiencias ' Cf. las cláusulas protocolarias— sin duda no son de este tipo. http://psikolibro. y. este tipo de (íTegresión infinita» también es innocuo. Exactamente del mismo modo que u n a demostración lógica ha t o m a d o forma satisfactoria cuando se ha superado la labor dificultosa y todo p u e d e comprobarse con facilidad. estábamos ocupándonos con eventos que no eran observables. Pero los enunciados acerca de experiencias personales —esto es. el a p a r t a d o 25.. a fin de cuentas. puede ser necesario. tales como certificados de contrastaciones emitidos p o r d e p a r t a m e n t o s de investigación científica o i n d u s t r i a l .. por ello. en gen e r a l — y .) H a y que reconocer que los enunciados básicos en los que nos detenemos. ¿Qué postura adoptamos ahora en lo que se refiere al trilema de Fríes. después de que la ciencia h a llevado a cabo su tarea de deducción o de explicación nos detenemos al llegar a enunciados básicos fácilmente contrastablcs..nos detenemos precisamente en éstas. Desde luego. especialmente. la regresión infinita y el psicologismo? (Cf. o que. p o r q u e la contrastación intersubjetiva de enunciados acerca de percepciones. por ejemplo.100 La lógica de la investigación científica mos decir tal vez que los enunciados en cuestión no eran contrastablcs intersubjetivamente. contrastar los tiempos de reacción de los peritos que ejecutan las contrastaciones (es decir. no «. Mas este tipo de dogmatismo es innocuo. ya que en nuestra teoría no se pretende p r o b a r ningún enunciado p o r medio de ella. nos detenemos en enunciados fácilmente contrastablcs. en esta renovada Babel. determinar sus ecuaciones personales). es relativamente complicada y difícil» ^.com . Si un día ya no fuese posible lograr que los investigadores se pusieran de acuerdo acerca de un enunciado básico. son poco a p r o p i a d a s p a r a servir de enunciados en los cuales p a r a r n o s . en principio. Y.. y no —como recomienda Car< n a p — en cláusulas de percepción o protocolarias: o sea. * Este trabajo de Camap contenia la primera exposición que se publicó de mi t^ría de las contrastaciones. a la elección entre el dogmatismo. finalmente.en casos diacríticos»—. y en dicho trabajo «e me atribuía erróneamente la opinión que acabamos de citar.. P e r o . ya que en cuanto tengamos necesidad de ello podemos continuar contrastando fácilmente dichos enunciados. i n f i n i t a . Admito que de esta suerte la cadena deductiva es. sin e m b a r g o . pero únicamente en la medida en que desistamos de justificarlos p o r m e d i o de otros argumentos (o de otras contrastaciones). tienen el carácter de dogmas. y los descubrimientos científicos quedarían reducidos al a b s u r d o . el imponente edificio de la ciencia p r o n t o quedaría reducido a unas ruinas. que decidimos aceptar como satisfactorios y suficientemente contrastados. pero siempre p u e d e n ser sometidos otra vez a examen si surge la necesidad de ello. o sea..

el acuerdo forma parte de la aplicación que consiste en someter d contraste la teoría. lo mismo que otros modos de aplicación. apenas sé cómo ohodoror a esta orden a m b i g u a : ¿ h e de comunicar que estoy escrihiondd?: . se llega a un acuerdo sobre la aceptación o rechazo de enunciados básicos con ocasión de aplicar una t e o r í a : en realidad. o bien — p a r a oin|)l("ar el modo formalizado de h a b l a r — . el positivismo trata siempre de borrar esta distinción: o bien se hace a la ciencia. y desde este punto de vista son convenciones. en su totalidad. El ponerse de acuerdo acerca de ciertos enunciados básicos es.blogspot. de «mi» experiencia sensorial (monismo de los datos sensoriales). que tales ruidos me llenan de irritación? Incluso si fuera posible obedecer semejante orden. En su teoría de nuestra «predilección por las demostraciones». P o r otra p a r t e .El problema de la base empírica 101 perceptivas. y entre éstas tiene especial importancia la que nos dice que no debemos aceptar enunciados básicos esporádicos —es decir. se llega a las decisiones siguiendo u n proceder gobernado p o r reglas. p o r el contrario. ¿o he de informar. 30. hemos de admitir enunciados básicos en el curso de nuestra contrastación de teorías: cuando suscitamos cuestiones esclarecedoras acerca de éstas. por otra parte.com . parte de mi conocer. en consecuencia. que si queremos edificar una rifncia leñemos que recoger p r i m e r o cláusulas protocolarias. Este croe que empezamos por recopilar y o r d e n a r nuestras experiencias. ejeMe parece qxie la tesis que sostengo aquí está más cerca de la escuela «crítica» (kantiana) de la filosofía (quizá en la forma representada por Fries) que del positivismo. cuestiones que tienen que ' contestarse gracias a la admisión de enunciados de aquel tipo. Fries subraya que las relaciones (lógicas) existentes entre enunciados son enteramente diferentes de la relación que hay entre enunciados y experiencias sensoriales. P o r regla general. o bien a las experiencias sensoriales se las hace parte de la trabazón científica objetiva de argumentos. que no estén en conexión lógica con otros enunciados— y que. dándolas la forma de enunciados protocolarlos (meii nismo de enunciados). j a m á s vendría a constituirse en una ciencia: toda ciencia necesita un punto de vista y problemas teóricos. pero ningún enunciado básico p u e d e q u e d a r justificado por ellas — d e l mismo modo que no lo quedará p o r los puñetazos que demos en la mesa *. y que así vamos ascendiendo por la escalera de la ciencia. que oigo llamar un timbre. Pero si PC 1110 ordena «registre lo que experimenta a h o r a » . TEORÍA T EXPERIMENTO Los enunciados básicos se aceptan como resultado de u n a decisión o un acuerdo. tal vez. la adopción o el rechazo de u n enunciado. la situación real es bastante diferente de la q u e era visil)Ie para el empirista ingenuo. por m u y rica que fuese la colección de enunciados que se reuniese de tal modo. pero no tratamos de justificar los enunciados básicos p o r medio de e l l a s : las experiencias pueden motivar una decisión. y. http://psikolibro. vocear a un vendedor de periódicos o el h a b l a r monótono de u n a l t a v o z ? . o para el creyente en la lógica inductiva. Así pues.

•' H. cómo es que hay «leyes n a t u r a l e s » ? * ^ . no le está p e r m i t i d o explicar la regularidad por medio de teorías. por tanto. . y deductibles de ellas. es él quien indica el camino al experimentador. o quizá p a r a proporcionar a este último u n a base en que apoyar generalizaciones inductivas. o.com .: Philosophy of Mathematics and Natural Science. en gran m e d i d a . trata de dar una respuesta decisiva a ellas. lo más sensibles que puede» con respecto a u n a sola cuestión «pero lo más insensibles que p u e d e con respecto a todas las demás cuestiones enlazadas con ella. el científico teórico tiene que h a b e r realizado mucho antes su tarea. de tipo teórico: la teoría campea en el " Discutiremos esta cuestión en el apartado 79 y en el apéndice *X. . El lógico inductivo que cree que la ciencia p a r t e de percepciones elementales esporádicas tiene que quedarse estupefacto ante semejantes coincidencias regulares: tienen que parecerle completamente «accidentales».. « m e t a f í s i c a » ) : ¿cómo es que arcrtamos tan frecuentemente con las teorías que construimos.blogspot.) Pero.. especialmente los apartados *15 y *16.102 La lógica de la investigación científica cutar una acción con una finalidad —guiado por consideraciones teóricas diversas. o sea. pues como está en la opinión de que las teorías no son sino enunciados de coincidencias regulares. página 113. pues t a m b i é n su tarea es. cd. pero no a otras cuestiones: hace cuanto puede p o r eliminar estas últimas (y de aquí la importancia que puede tener la independencia relativa de los subsistemas de u n a t e o r í a ) . sin duda alguna. WEYL. véase también roi Postscript. Pero incluso éste no está dedicado la mayoría de las veces a hacer observaciones exactas. ingl. ni que nos atormente u n a pesadilla auditiva. las conexiones existentes entre nuestras diversas experiencias son explicables a base de las teorías que nos ocupamos en contrastar. con sus experimentos. aún queda otra cuestión (que es patente no puede responderse por medio de teoría falsable alguna. Philosophie der Mathematik und Naturwissenschaft (1927). lleva a cabo sus contrastaciones « . de acuerdo con la situación a que hemos llegado ahora. ihíd. http://psikolibro. la p a r t e más importante de e l l a : la de formular su pregunta lo más netamente p o s i b l e . Princeton) 1949 ft fina U6. p o r t a n t o . (Nuestras teorías no nos inducen a esperar que seamos obsequiados con una luna táctil acompañante de la luna visible. al menos. Pero. P o r el contrario. ' ^'ETI. y este último. Una j)arte de su tarea consiste en cribar todas las posibles fuentes de error» ^ Pero sería una equivocación creer que el experimentador procede de este modo «con objeto de facilitar el trabajo del teórico»^. y el Times táctil unido al Times visible y auditivamente crujiente. Me parece que nos encontramos ahora en situación de resolver problemas tales como el de Whitehead acerca de cómo es que el desayuno táctil se sirve siempre juntamente con el desayuno visual.. Todas estas consideraciones inijjortan mucho para la teoría epistemológica del experimento. El científico teórico propone ciertas cuestiones determinadas al experimentador. Así pues. y es.

ed. A. *• Sin embarc^^ para la crítica da la teqis sinstnanentaliste». y el de las ondas hertzianas. la importancia de las teorías). pág. Elegimos la teoría que se mantiene mejor en la competición con las demás teorías.na. *' MAX BORN relata este caso de un modo breve y excelente en Albert Einstein. VéanSs laí reforandas j a In Btt» • I in. Una teoría es una h e r r a m i e n t a que sometemos a contraste aplicándola. " Tengo ahora la impíesión de '[iic debería haber hecho resaltar en este punto una tesis que puede encontrarse en otros lugares de este libro (por ejemplo.com . que llevó a la teoría de los cuantos. 174. que condujo a la teoría de la relatividad. N a t u r a l m e n t e . en los párrafos cuarto y último del apartado 1 9 ) : la de que las observaciones —y. http://psikolibro. los enunciados de observaciones y los de resultados experimentales— son siempre interpretaciones de los hechos observados. quizá el ejemplo más brillante a este respecto es la predicción de De Broglie del carácter ondulatorio de la materia. y tenemos que adoptar una actitud sumamente critica con respecto a nuestras teorías si no queremos argumentar circularmente: precisamente la actitud de tratar de falsarias. Aún más conspicuos — t a l vez— son los casos en que los experimentos han desempeñado u n p a p e l eminente en el progreso de la t e o r í a : en estas ocasiones. Quizá podamos responder ahora a la pregunta acerca de cómo y p o r qué aceptamos una teoría con preferencia a otras. pero son relativamente r a r o s : Mach^ habla con razón en semejantes casos de una «corrección de las opiniones científicas p o r circunstancias accidentales» (con lo cual reconoce. la que p o r selección natural muestra ser más apta p a r a sobrevivir. tal preferencia no se debe a nada semejante a una justificación experimental de los enunciados que componen u n a teoría. no se debe a una reducción lógica de la teoría a la experiencia. y ésta será la que no solamente haya resistido las contrastaciones más exigentes. 438. también se dan descubrimientos accidentales. y que juzgamos si es o no a p r o p i a d a teniendo en cuenta el resultado de su aplicación **. lo que fuerza al teórico a buscar una teoría mejor es casi siempre la falsación experimental de una teoría que hasta el momento estaba aceptada y corroborada : es decir. como el descubrimiento de Neptuno por Adams y Leverrier. Esto es perfectamente visible en algunos casos en que el teórico logra predecir u n efecto observable que se llega a p r o d u c i r experimentalmente más t a r d e .!híSti'ECi'i putea del áparta^i) 12 (pág. es decir. por P. Philosopher-Scientist. Por ello es tan engañosamente fácil encontrar verificaciones de una teoría. 1949.El problema de la base empírica 103 trabajo experimental. el resultado de las contrastaciones guiadas p o r la teoría. Die Prinzipien der Wdrmelehre (1896). Schilpp.' ' MACH. contrastable del modo más riguroso. Tenemos ejemplos famosos de este proceso en el experimento de Michelson-Morley. desde que se establecen los planes iniciales hasta qne se dan los últimos toques en el laboratorio *". es decir. 57) y de la parte precedida de asieHtico de la nota 1 iú mismo apartado. que son interpretaciones a la luz de teorías. y en la falsación — p o r L u m m e r y P r i n g s h e i m — de la fórmula de la radiación de Rayleigh y Jeans y de otra fórmula de la radiación (la de W i e n ) . Ciertamente. a pesar suyo. Hay ejemplos mejores. pág. sino que sea. más todavía.blogspot. asimismo. predicción confirmada experimentalmente p o r p r i m e r a vez p o r Davisson y Germer * ' .

y. ante todo. de la situación legal. de los enunciados básicos). un acuerdo acerca de enunciados básicos. y sostengo que lo que. Frente a ello.com . pues yo mantengo que lo que caracteriza al método científico es precisamente lo siguiente: que la convención o decisión no determina inmediatamente que aceptemos ciertos enunciados universales. como él. Así pues. Así pues. m i r a d a psicológicamente. motivos estéticos. en parte. se encuentra bajo la influencia decisiva de la aplicación de dicha teoría y de la aceptación de los enunciados básicos relacionados con tal aplicación. yo propongo que se tenga en cuenta antes que nada lo exigente de las contrastaciones (esto último se encuentra en relación m u y estrecha con lo que yo llamo «sencillez». esto es. el j u r a d o http://psikolibro.104 La lógica de la investigación científica Desde u n punto de vista lógico. Teniendo en cuenta esto. p o r una decisión libre (que. y del positivista en tanto que sostengo que los enunciados básicos no son justificables por nuestras experiencias inmediatas. es decir. bien puede considerarse como una reacción con una finalidad y bien adaptada a las circunstancias). mientras que p a r a el convencionalista lo que decide son. un asunto práctico . del sistema vigente de leyes penales (que corresponde al sistema de teorías). sino que — p o r el contrario— actúa en nuestra aceptación de los enunciados singulares (esto es. se aceptan o rechazan en virtud de nuestras decisiones. mi respuesta a la pregunta sobre cómo escogemos una teoría se parece a la dada por el convencionalista. su principio de sencillez gobierna la aceptación de enunciados universales : escoge el sistema más sencillo. una decisión a que se llega de acuerdo con u n proceder gobernado p o r reglas— ayudándose de la analogía existente con u n procedimiento de gran a n t i g ü e d a d : el conocer de una causa p o r u n j u r a d o . el contraste de una teoría depende de ciertos enunciados básicos. son las decisiones las que determinan el destino de las teorías. como el del experimentador. J u n t a m e n t e con el convencionalista. pero mi idea de ésta se aparta mucho de la del convencionalista: véase el a p a r t a d o 4 6 ) . sino que —desde un p u n t o de vista lógico— se aceptan por un acto. El veredicto del j u r a d o (veré dictum = dicho v e r d a d e r a m e n t e ) . Quizá sea posible aclarar la importante distinción hecha entre una justificación y una decisión —es decir.blogspot. es una respuesta a una cuestión de hechos (quid facti?). p a r a mí. pero esta elección. discrepo del convencionalista al mantener que los enunciados que se deciden p o r medio de u n acuerdo no son universales. que. en gran ihedida. que ha de proponerse al jurado en la forma más tajante y definida posible. sino singulares. a su vez. No obstante tal cosa. decide la suerte que ha de correr una teoría es el resultado de una contrastación. Pero tanto la cuestión que se pregunta como la forma en que se presenta dependerán. entiendo que la elección de una teoría determinada es un acto que ha de llevarse a cabo. por consideraciones de utilidad. h a y u n a enorme diferencia entre sus opiniones y las mías. digo que la elección viene determinada. Al tomar «na decisión. P a r a el convencionalista. en última instancia.

lo cual queda reconocido p o r la regla que permite revocar o revisar u n veredicto. El hecho de que las convicciones no sean justificaciones tiene una gran relación con el hecho de que el procedimiento que emplea el j u r a d o puede regularse por medio de reglas diversas (por ejemplo. el fallo del juez está « r a z o n a d o » : necesita una justificación. éstas se basan en ciertos principios fundamentales destinados primordialmente —si no exclusivamente— a descubrir la verdad objetiva. desde un punto de vista formal. apoyándose en razones lógicas. sino incluso cierta parcialidad subjetiva . sólo cabe apelar frente a la decisión de un j u r a d o poniendo en tela de juicio si se ha llegado a ella de acuerdo con las reglas de procedimiento aceptadas: o sea. Estos principios permiten. su relatividad y el modo en que dependen de las cuestiones planteadas por la teoría. los enunciados del sistema legal.com . combinados con el veredicto (que desempeña el papel de las condiciones iniciales) . e imaginemos que el procedimiento a que nos referimos se basa únicamente en el intento de hacer que se descubra la verdad objetiva. a p a r t i r de ella — j u n t a m e n t e con los enunciados universales del sistema (de leyes p e n a l e s ) — . existe una estrecha conexión causal entre aquéllas y é s t a : conexión que puede representarse por medio de leyes psicológicas. por lo cual las convicciones mencionadas pueden llamarse los «motivos» de la decisión. El juez trata de justificarlo por medio de otros enunciados — o de deducirlo lógicamente de e l l o s — : a saber.El problema de la base empírica 105 acepta. y la incluye. y sin d a r pruebas de ella.) La analogía entre este procedimiento y aquél por el que decidimos acerca de enunciados básicos es muy clara.blogspot. Cuando un jurado conoce acerca de uu« cau- http://psikolibro. (Es significativo que a las justificaciones de contenidos de decisiones se les llame «informes motivados» en lugar de «informes lógicamente justificados». Tampoco puede atenderse a las convicciones subjetivas de los miembros del j u r a d o para justificar la decisión t o m a d a . a veces. la importancia de tal decisión radica en el hecho de que. Frente a lo que ocurre con el veredicto del j u r a d o . el veredicto del j u r a d o continuará sin justificar j a m á s la verdad que afirma. las de mayoría simple o p o n d e r a d a ) : lo cual hace ver que la relación existente entre las convicciones de los miembros del jurado y el veredicto puede ser sumamente variada. pero no en cuanto a su contenido. naturalmente. u n enunciado acerca de un acontecimiento fáctico (como si fuese u n enunciado b á s i c o ) . pero aunque no tengamos en cuenta tales aspectos especiales de este procedimiento tan antiguo. y de ahí que sea posible apelar frente a un fallo. y sirve para iluminar. p o r acuerdo. P o r el contrario. Se llega al veredicto siguiendo u n procedimiento gobernado p o r r e g l a s . dicho de otro m o d o . es posible deducir ciertas consecuencias. la decisión forma la base p a r a la aplicación del sistema: el veredicto desempeña el p a p e l de un «enunciado de hechos verdadero». Pero es patente que no h a y necesidad de que sea verdadero meramente por haberlo aceptado el j u r a d o . que entren en juego no sólo las convicciones subjetivas. por ejemplo. aunque.

También Reininger se refiere a esta situación. El caso es enteramente análogo al de los enunciados básicos: aceptarlos es u n modo de aplicar u n sistema teórico. j)ág. mas. es relativo». pero en modo alguno hasta alcanzar ningún basamento n a t u r a l o « d a d o » . ach! schon die Seele iiicht mehr' (si hublu el alma. cuando i n t e r r u m p i m o s nuestros intentos de introducirlos hasta un estrato más profundo...com . al menos p o r el momento. 'Spricht die -Seele. por otra parte.. éste se obtiene por u n procedimiento que está de acuerdo con una p a r t e del código legal general (y. Esta tesis es fundamentalmente la teoría kantiana de la objetividad desarrollada en forma coherente (cf. puede sentirse de modo intuitivo.. si bien lo absoluto se experimenta verdaderamente y.blogspot.. 1922. 3. es como un edificio levantado sobre pilotes. http://psikolibro.. pág.. 2 9 : «La metafísica como ciencia es imposible. se niega a ser expresado mediante palabras. Estos se introducen desde arriba en la ciénaga. 116) escribe: «. so spricht.106 La lógica de la investigación científica sa. la ciencia no está cimentada sobre r o c a : p o r el cont r a r i o . 83. ingl. por otra parte. cuando escribe en Das Psycho-Physische Problem (1916). por esta razón. pág. ya que. ay. con todo. Pues. introducción).. ya no es el (lima quien habla)». que la ciencia natural trata de precipitar en una pura forma cristalina.. por tanto. ed. lo a p l i c a ) .. Born se expresa en parecidos términos (Die Relativitütstheorie Einsteins und ihre physikalischen Gruiidlagen. * WETL (op. el mundo objetivo. podríamos decir que la atrevida estructura de sus teorías se eleva sobre un terreno pantanoso. la pareja de opuestos subjetivo-absoluto y objetivo-relativo contiene una de las más profundas verdades epistemológicas que es posible extraer del estudio de la Naturaleza Quienquiera que desee lo absoluto habrá de conformarse también con la subjetividad •—lo egocéntrico—.* ed. no tiene nada de « a b s o l u t a » ^ .a mi parecer.. el apartado 8 y la nota 5 del mismo). pues. Y antes leemos: «lo que se experimenta inmediatamente es subjetivo y absoluto. y precisamente esta aplicación es la que hace posibles todas las demás aplicaciones del mismo. sin duda alguna sería imposible aplicar la «teoría» si no existiese p i i m e r o u n veredicto al que se h a llegado p o r una decisión .. ello no se debe a que hayamos topado con terreno f i r m e : paramos simplemente porqvie nos basta que tengan firmeza suficiente para soportar la estructura. La base empírica de la ciencia objetiva. y todo el que anhela objetividad no puede evitar el problema del relativismo». cit.

blogspot.com . la primera teoría tendrá más ocasiones de ser refutada por la experiencia. (Dejamos sin resolver por el momento la cuestión soVire si es posible precisar de algi'in modo este «más» y «menos». podrá decirse que aquélla es «falsable en mayor g r a d o » . asimismo. Esta investigación es enteramente independiente de la cuestión acerca de si es posible o no distinguir en un sentido absoluto entre teorías falsables y no falsables: en realidad.CAPITULO SEXTO Grados de contrastabilidad Las teorías pueden sor conlraslahles de un modo más o menos exigente : es decir. Cuando representamos —como hicimos en el apartado 2 3 — la clase de todos los enunciados básicos posibles por un área circular. Los posibles falsadores de varias teorías podrían representarse por sectores de anchos diversos. al menos. si la clase de sus posibles falsadojes no es una clase vacía. Su grado de contrastabilidad tiene gran importancia cuando se trata de escoger entre ellas. una clase no vacía de enunciados básicos homotípicos proliibidos por ella . podemos decir: al menos lui radio —o quizá mejor. im estrecho sector cuya anchura rej)rcsenle el hecho de que el evento ha de ser «observable»— tiene que ser incompatible con la teoría y ha de estar excluido por ella. pueden ser falsaMes con mayor o menor faeilidad. 31. y los eventos posibles por los radios <lel círculo. por tantOi más pequeña.EN Como liemos visto en el a p a r t a d o 23.RAMA Y LNA IMA(. esto es. pero ello no afecta a miestro razo- http://psikolibro.) T a m b i é n podríamos decir que si la clase de los posibles falsadores de una teoría es «mayor» que la correspondiente de otra. lo cual quiere decir. una teoría es talsable si existe. que la primera teoría rlice más acerca del m u n d o de la experiencia que la segunda. por tanto. UiN PRO(. ya que excluye una clase mayor de enunciados básicos (la clase de los enunciados permitidos se h a r á . podría deoirse que el presente capítulo «relativiza» el requisito de falsabilidad al liacer ver que esta es sólo una cuestión de grado. En este capítulo voy a comparar los diversos grados de contrastabilidad o de falsabilidad de las teorías comparando las clases de sus posibles falsadores. y se diría que las teorías tienen más o menos posibles falsadores de acuerdo con el ancho mayor o menor de los sectores que respectivamente excluyen. comparada con la segunda.

No podemos soslayar fácilmente esta dificultad: ni siquiera si realizamos las comparaciones considerando. en lugar de los enunciados básicos o acontecimientos prohibidos. ¿CÓMO HAN DORES? DE COMPARARSE LAS C L A S E S . aumenta con el grado de falsahilidad.nito. Es clare que semejante teoría será muy fácil de falsar. Imaginemos ahora que nos dan una teoría. y que el sector que representa los enunciados básicos prohibidos por ella se hace cada vez más g r a n d e . puede decirse que la cantidad de información empírica que nos aporta una teoría. Afirma tanto acerca del m u n d o de la experiencia —dicho de otro modo. e incluso —si es que puede conseguirse semejante cosa— en una medida tal que toda restricción subsiguiente conduzca a una falsación empírica de la teoría. p o r fin. http://psikolibro. Voy a estudiar tres maneras de dar un sentido preciso —incluso " Véanse el apéndice *X y el apartado *15 de mi Postsaript acerca d« otra» observaciones sobre los fines de la ciencia. como puede verse teniendo en cuenta el hecho de que la conyunción de un evento p r o h i b i d o con otro evento cualquiera (ya esté p r o h i b i d o o n o ) es t a m b i é n u n evento p r o h i b i d o .108 La lógica de la investigación científica namiento. es decir. DE P O S I B L E S FALSA- Las clases de posibles falsadores son clases infinitas. ya que concede al m u n d o empírico sólo un estrecho margen de posibilidades. su contenido empírico. la ciencia teórica procura precisamente llegar a teorías que sean fácilmente falsables on este sentido : procura restringir el ámbito de los eventos permitidos hasta un mínimo. Si lográsemos obtener ima teoría de este tipo. pues excluye casi todos los eventos concebibles (es decir. pues hemos visto que las teorías no afirman nada acerca de semejante clase). Así pues. y sólo ellos. con objeto de averiguar cuál de ellas contiene «más» eventos prohibidos . Todos los eventos —o clases de acontecimientos— que realmente encontramos y observamos. quedarían caracterizados como «permitidos» *^. los enunciados básicos no prohibidos estarán representados en u n estrecho sector residual (que debe existir siempre si la teoría es c o h e r e n t e ) . lógicamente posibles). ésta descri])iría «nuestro m u n d o concretos con todo el pormenor alcanzable con una t e o r í a : pues escogería el m u n d o de «nuestra exjieriencia» de la clase de todos los mundos de experiencia lógicamente posibles. Y el «más» y el «menos» que cabe aplicar sin precauciones especiales a las clases finitas no pueden aplicarse del mismo modo a clases infinitas. pues t a m b i é n el nvímero de estos últimos que corresponde a u n a teoría empírica cualquiera es infi. clases de eventos prohibidos. su contenido empírico es tan g r a n d e — que es como si tuviera pocas probabilidades de escapar a la falsación.com . 32. y con la máxima precisión que es posilile lograr mediante u n a ciencia teórica. Ahora bien .blogspot.

. a (Zj3). Moiuxtschefte f.(irados de contrastabilidad 109 en el caso de clases infinitas— al tcmásT] y «menos» intuitivos. Entonces. 1933. algunos ciuinciados están permitidos meramente a causa de su forma. composite] en lugar de hacerlo por «complicado» [en inglés. por la siguiente r a z ó n : los eventos prohibidos por una teoría pueden tener un grado de composición cualquiera. cillez es u n a de las cuestiones principales de este libro. Pliysik 4 0 . elementos también de a —en cuyo caso se dice que ambas clases tienen la misma extensión. Malhem. com-plexl. * El concepto de medida es inaplicable por razónos parecidas (es decir.com . Este concepto no puede ayudarnos a resolver el problema. pág. q u e parece adecuarse m u y bien al contento. mientras que. lo que ha de empicarse no es el grado de composición de los eventos prohibidos. o bien todos los crementos de /? son. y este hecho puede utilizarse para c o m p a r a r dimensiones *'. el p r i m e r párrafo del apartado 4 1 . nota 1 0 ) . degree of composition^. pues —según p u e d e hacerse ver fácilmente— las clases de posibles falsadores tienen el mismo número cardinal en todas las teorías \ 2 ) El concepto de dimensión. pero de «mayor grado de com|)osición)) que sus c o m p o n e n t e s : y este grado de comj)Osición de los enunciados básicos puede ponerse en relación con el concejito de dimensión. porque c! conjunto de todos los enunciados de u n lenguaje es n u m e r a b l e ) . Emplearemos ahora el concepto de dimensión. Sean todos los elementos de una clase a elementos. con objeto de descubrir si puede utilizarse alguno de ellos para compar a r clases de eventos prohibidos. por el contrario. puechí formularse lógicamente con todo rigor por medio del concepto de dimensión de la teoría de conjuntos. condjinados conyuntivamcnte con otros del mismo tipo. http://psikolibro. como lo liace el castellano «complicado». o sea —dicho con mayor precisión—. Sin embargo. por la palabra alemana «kompliziertv (cf. o son idénticas— o existen elementos de /í que no pertenecen a a. *' Hemos traducido aquí y en pasajes análogos el t é r m i n o alemán «kojnplexn por acompueston [ e n ingl. ha vaga idea intuitiva de que un cubo contiene de alguna manera itiás punios que. 100. 1 ) El concepto de número cardinal (o potencia) de una clase. una línea recta. del)ido a que su grado de coni{)osic¡ón es demasiado pequeño para que puedan contradecir a la teoría en cuestión . a. vuelven a dar enunciados básicos. que nos permite c o m p a r a r entre sí clases de «mayor» y «menor» dimensión. de modo que a sea una subclase de ¡i (en símbolos. a su vez.. 3 ) La relación de suhclasijicncion. En vista de que el grado de sen. es posible hacer tal cosa porque los enunciados básicos. este concepto distingue diversas clases o conjuntos de puntos de acuerdo con su riqueza en «relaciones de vecindad» entre sus e l e m e n t o s : los conjuntos de m a y o r dimensión poseen relaciones de vecindad más abundantes. lo opuesto a «sencillon: lo opuesto a «sencillo» (neinfaclm) se denota. de una chise ¡i. asimismo. sino el de los fiermitidos. en el que se t r a d u c e «kompliziert-n por «complicado»). hubiera i n d u c i d o a error hablar «qui (y en el apartado 3 8 ) de grado de complejidad o complicación: por ello. digamos. m e he decidido a emplear el t é r m i n o itgrado de composición» [ e n ingl. para a b o r d a r el problema de c o m p a r a r los gra(h)s de contrastabilidad . más bien. En este último caso. T a r s k i ha demostrado que —bajo ciertos supuestos—• toda clase de enunciados es n u m e r a b l e (cf. debido a que aquel no denota.blogspot.

un enunciado p u r a m e n t e existencial) respectivamente. Fsb(x) = Fsb{y). tiene que ser infinita. por tanto. 2 ) Si las clases de los posibles falsadores de los dos enunciados X e y son idénticas. y Fsb{e) > 0. en el caso de enunciados universales. que Fsb(x) >Fsb(y)— cuando y solamente cuando la clase de los posibles falsadores de x incluye a la clase de los posibles falsadores de y como una subclase propia suya. entonces tienen el mismo grado de falsabilidad. y escribir : Fsb{t) = Fsb{m) = 0. de modo que todas éstas son i d é n t i c a s : lo cual cabe expresar diciendo que existe solam e n t e una clase v a c í a ) . podemos adscribir a los enunciados tautológicos y metafísicos u n grado cero de falsabilidad. *¥!! y •VIII. si las dos clases de posibles falsadores se intersecan (y no está ninguna de eUas incluida en la o l r a ) o no tienen elementos comunes. P o r tanto. cuando estudiemos las dimensiones de las teorías *^. esto es. pero tiene la desventaja de que sólo puede emplearse p a r a comparar dos clases tales que una incluya a la o t r a . P u e d e decirse que un enunciado contradictorio (que podemos deVéanse el apartado 38 y los apéndices I. entonces los dos enunciados tienen grados de falsabilidad no comparables {Fsbix)\\ Fsb{y)). 33. Si con «e» denotamos un enunciado empírico.com . 3 ) Si ninguna de las clases de posibles falsadores de los dos enunciados incluye a la otra como u n a subclase p r o p i a suya. La relación subclasificadora corresponde muy bien a íos intui» tivos «más» y «menos».blogspot. Las clases de posibles falsadores de todos los enunciados tautológicos o metafísicos son clases vacías. y con «'» y «zn» una tautología _ un enunciado metafísico ( p o r ejem. y a es una subclase propia de /3. existirá siempre u n a clase complemento no vacía. pues son incomparables entre sí en lo que respecta a esta relación. Si es aplicable 1 ) . p o r ello — d e acuerdo con 2 ) — . http://psikolibro. son idénticas (pues las clases vacías son subclases de todas las clases. y. que se perfeccionarán más adelante. también de las clases vacías.lio La lógica de ta investigación científica los elementos de /? que no pertenecen a a forman la «clase diferencia» o el complemento de a con respecto a ¿3. el grado de falsabilidad de las teorías correspondientes no puede ser comparado mediante la relación de subclasificaeión. p o r consiguiente. y. no es posible que las dos teorías (estrictamente universales) difieran en que u n a p r o h i b a un número finito de acontecimientos singulares p e r m i t i d o s p o r la otra. 1 ) Se dice que u n enunciado x es «falsable en m a y o r grado» o «más eontrastable» que el enunciado y — o . COMPARACIÓN DE LOS GRADOS DE FALSABILIDAD POR MEDIO DE LA RELACIÓN DE SUBCLASIFICACIÓN Introducimos provisionalmente las siguientes definiciones. que. p l o . en símbolos.

aquélla participa de todas las propiedades estructurales de esta ú l t i m a . o sea. P R O B A B I L I - DAD LÓGICA Hemos definido la comparación entre los grados de falsabilidad de dos enunciados valiéndonos de la relación de subclasificación . de tal modo que u n n ú m e r o dado con guarismos romanos denota la clase de los posibles falsadores del enunciado denotado p o r el guarismo árabe correspondiente.blogspot. esto significa que n i n g ú n enunciado.Grados de contrastahilidad 111 n o t a r con « c » ) tiene p o r clase de 8us posibles falsadores a la clase de todos los enunciados lógicamente p o s i b l e s . Según esta fórmula. Las Véaae ahora. es c o m p a r a b l e con un enunciado contradictorio en cuanto a su grado de falsabilidad .com . p o r la condición l>Fsh{e)>0. al excluir la contradicción y la taiUología (así como los enunciados metafísicos). 1 ) . Fsb{c)> > F s b ( e ) > 0 * ' . tenemos. Las cifras árabes de la derecha corresponden a las romanas de la izquierda. en el «intervalo abierto» limitado por estos n ú m e r o s . Fsb{e) se encuentra siempre en el intervalo entre O y 1 con exclusión de estos límites. e. podemos definir todo enunciado empírico. E S T R U C T U R A DE LA RELACIÓN DE SUBCLASIFICACIÓN. La cuestión de la comparabilidad p u e d e aclararse m e d i a n t e un diagrama (fig. cualquiera que sea. en el que a la izquierda se representan ciertas Figura 1 relaciones de subclasificación y a la derecha las relaciones de contrastahilidad correspondientes. la fórmula expresa simultáneamente el requisito de coherencia y el de falsabilidad. http://psikolibro. es decir. rl apéndice *VTI. Si ponemos arbitrariamente Fsh{c) = I. si asignamos arbitrariamente el n ú m e r o 1 al grado de falsabilidad de un enunciado contradictorio. sin embargo. p o r tanto. 34.

como se ve en el diagrama de la derecha. (No es posible representar la clase vacía en nuestro diagrama de la izquierda. los enunciados 4 y 5 ) la retícula está parcialmente c o n e c t a d a . ya que esta ú l t i m a está incluida en toda clase. ¿Es posible disponer los grados de falsabilidad de varios enunciados en una escala. Naturalmente. Gracias al diagrama se advierte que p u e d e n distinguirse y trazarse varias sucesiones de subclases. n a d a nos impide elegir una de las sucesiones de la retícula e indicar con números el orden de sus e n u n c i a d o s . extralógico—. Se p u e d e pasar de I a la clase vacía — o de (c) a ( t ) — por varios caminos : y cabe que se crucen algunos de ellos. deberíamos atri- Sigo creyendo que todo intento de hacer comparables todos los enunciados por introducción de una métrica ha de incluir un elemento arbitrario. Esto es obvio en el caso de enunciados como «todos los hombres adultos miden más de dos pies de altura» (o «todos los hombres adultos miden menos de nueve pies de altura»). que corresponden. o p o r la relación de subclasificación) . todas las sucesiones empiezan en el número I y acaban en la clase vacía.112 La lógica de la investigación científica flechas del diagrama que hace visibles los grados de contrastabilidad van del enunciado (o los e n u n c i a d o s ) más contrastable(s) o falsable(s) a los menos contrastables — y corresponden con bastante precisión a las flechas de d e d u c t i b i l i d a d : véase el a p a r t a d o 35. extralógico. las series I-II-IV y IIII-V.blogspot. que esta relación tiene una estructura reticular (se trata de una «retícula de sucesiones» establecidas por la flecha. al hacer esto hemos de proceder de modo tal que a u n enunciado que se encuentre más cerca de la contradicción. al menos. http://psikolibro.) Si nos resolvemos a identificar la clase I con la de todos los enunciados básicos posibles. a la contradicción. esto es. Puesto que hemos asignado ya los n ú m e r o s O y 1 a la tautología y a la contradicción respectivamente. y a la tautología. de sí o no (frente a los cualitativos. Sin e m b a r g o . y esta última ha de contener siempre un elemento arbitrario —o. p o r tanto. respectivamente. c. esto es. c. en los puntos nodales (por ejemplo. mensurables). justamente p o r ser una subclase de toda clase y p o r q u e —en consecuencia— debería aparecer. cualitativos. entonces 1 se convierte en la contradicción ( c ) .com . la conexión de la relación es completa únicam e n t e en la clase universal y en la clase vacía. t. Véanse también la segunda y tercera notaa al apéndice •IX. coordinar a éstos unos números con los cuales queden ordenados de acuerdo con su falsabilidad? No cabe d u d a de que no es dable ordenar de este modo todos los enunciados * \ p u e s si hiciésemos tal cosa h a b r í a m o s c o m p a r a d o a r b i t r a r i a m e n t e enunciados no comparables. de aquellos cuyos predicados enuncian una propiedad mensurable: pues es posible demostrar que la métrica del contenido o de la falsabilidad tiene que ser una función de la métrica del predicado. Podemos decir. como si dijéramos. pero la medida resultante no será puramente lógica —por muy «obvia» que pueda parecer— en cuanto que sólo se admiten predicados discretos. t. y que tales sucesiones p o d r í a n hacerse más «densas» introduciendo nuevas clases intermedias. en todas partes. y O (que correspondería a la clase vacía) podría denotar la tautología ( í ) . se le atribuya siempre u n n ú m e r o más elevado que a otro situado más próximo a la tautología. por ejemplo. podemos construir lenguajes artificiales para los que podamos establecer una métrica. En el caso p a r t i c u l a r dibujado.

ya que es u n a clase de acontecimientos. p o r otra p a r t e . el apéndice * I I ) empleo el t é r m i n o «probabilidad lógica absoluta» en lugar de «probabilidad lógica». por tanto. con objeto de distinguirla de la Mj^^robabilidad lógica relativa» (o. § 147. p o r ejemplo .. son válidas para teorías en conyuncíón con condiciones iniciales. Es posible interpretar la p r o b a b i l i d a d numérica como la que se aplica a una subsucesión (escogida de la relación de probabilidad lógica) para la que pueda definirse u n sistema de jnedición basado en estimaciones de frecuencia. Como veremos en el a p a r t a d o 72. especialmente por la luz que arroja sobre la conexión existente entre el grado de falsabilidad y la idea de probabilidad. 6 http://psikolibro. t. Estas observaciones sobre la comparación de grados de falsabilidad no son válidas únicamente p a r a enunciados universales o p a r a sistemas teóricos. Bolzano explica la relación existente entre este concepto de validez y el de probabilidad en op. también K E Y N E S . la p r o b a b i l i d a d numérica puede enlazarse con la p r o b a b i l i d a d lógica. Cf. no pretendo escoger. núm e r o 1 ) . La p r o b a b i l i d a d lógica 1 corresponde al grado O de la falsabilidad. pues a u m e n t a cuando éste disminuye. asimismo. este autor caracteriza las proposiciones principales de u n a relación de deductibilidad diciendo que son los enunciados de m e n o r validez.blogspot. A esta idea de probabilidad lógica (la inversa de la contrastabilidad) correspon» de la idea de validez de Bolzano. página 2 2 4 . según Keynes.Grados de contrastabilidad 113 b u i r fracciones propias a los enunciados empíricos de la serie elegida. cit. ninguna de las sucesiones . en este caso no debe tomarse la clase de los posil)lcs falsadores p o r una clase de eventos —es decir. el más probable en virtud de su forma lógica. Véanse t a m b i é n la nota 1 del aparfado 36 y la 1 del 8 3 . § 1 5 7 . en realidad. y. y viceversa . Con todo. Véanse. el que tiene m a y o r grado de falsabilidad— es el lógicamente menos probable. 11. p o r una clase de enunciados básicos homotípicos—.) " Ahora (desdo 1 9 3 8 : cf. Siempre que podamos c o m p a r a r los grados de falsabilidad de dos enunciados podremos decir que el que es menos falsable es. asimismo. los números atribuidos a los miembros de la sucesión serían enteramente arbitrarios. Así pues. (Esta advertencia tiene cierta i m p o r t a n c i a p a r a las relaciones entre la probabilidad lógica y la numérica. y las consecuencias como los de mayor validez (JVissenschaftslehre. y. los apéndices * I V y * V I I a * I X . A Treatise on Probability (1921).com . que no debe confundirse con la p r o b a b i l i d a d numérica que se emplea en la teoría de los juegos de azar y en la estadística: la probabilidad lógica de un enunciado es complementaria de su grado de falsabilidad. especialmente c u a n d o la aplica a la comparación da enunciados: por ejemplo. y el menos contrastable es el más probable lógicamente. «probabilidad lógica c o n d i c i o n a l » ) . 1837. los ejemplos allí dados hacen ver q u e la comparación q u e yo hago de la probabilidad lógica es idéntica a la «comparación de la probabilidad q u e atribuimos a priori a u n a generalización». p u e d e n ampliarse de modo que se apliquen a enunciados singulares. No obstante lo cualí el hecho de que sea posible llevar a cabo semejante atribución de fracciones tiene gran interés. llamo a esta p r o b a b i l i d a d *". el enunciado más contrastable —esto es. con el grado de falsabilidad. que analizaremos en el apartado 72. «probabilidad lógica)^ ^.

Véase también. al menos. «p . tanto m á s dice acerca del m u n d o de experiencia (cf. entonces p tiene u n a clase consecuencia m a y o r que la de 5 y m a y o r contenido lógico (o fuerza lógica *^) que este enunciado. ' Carnap. el apartado 6 ) . *' Según esta explicación. H a sido necesario matizar bj añadiendo «o. la nota *1 del apartado 18. puede denominarse su «clase consecuencia»). P o r t a n t o . " Si el contenido lógico de p excede al de q decimos también que p es más fuerte lógicamente que q. Erkenntnis 2.blogspot.com . CONTENIDO BILIDAD EMPÍRICO. igual o may o r ) que el del enunciado q. «p—>qy> puede leerse aquí: «p entraña a q». 458. Mediante el concepto de deductibilidad se define el i^ontenido lógico como la clase de todos los enunciados no tautológicos deductibles del enunciado en cuestión (que. el apartado 3 1 ) . pág. su contenido lógico tiene qpie ser m a y o r que el de éste o h a n de ser no c o m p a r a b l e s . aquello que yo denomino «contenido empírico» está en estrecha conexión con el concepto de «contenido» tal como C a r n a p ^. 1932. lo define — p e r o no es idéntico a é l — . dice: «el término metalógico 'de igual contenido' se define como 'mutuamente deductible'». i g u a l ) contenido e m p í r i c o . o sea.) Así. exigiremos lo siguiente: a) dos enunciados de igual contenido lógico h a n de tener también el mismo contenido e m p í r i c o . Defino el contenido empírico de u n enunciado p como la clase de sus posibles falsadores (cf. http://psikolibro. en caso de que q sea deductible de p (en símbolos. p o r ejemplo. en op. pero p no lo es de q. la clase consecuencia de q tiene que ser u n subconjunto p r o p i o de la clase consecuencia de p . (Cuando redacté el texto no veía con claridad este punto. si la deductibilidad es m u t u a (simbólicamente. si q es deductible de p . si «p . más arriba. Así. o que su fuerza lógica excede a la de q. 'no es que la comparación de los contenidos lógico y empírico de dos enunciados p J q lleva al mismo resultado si los enunciados que se comparan no contienen elementos metafísicos. se han publicado demasiado tarde para que haya sido posible tenerlas aquí en cuenta. p o r t a n t o . Logische Syntax der Sprache (1934) y Die Aufgabe der Wissenschaftdogik (1934). ni me daba cuenta de la importancia del hecho de que una afirmación sobre deductibilidad es metalingüística.114 La lógica de la investigación científica 35. Una consecuencia de mi definición de contenido empi. cj si el contenido empírico de u n enunciado p es mayor que el de otro enunciado q. se dice que p y q tienen igual contenido ". ENTRAÑAMIENTO Y GRADOS DE FALSA- En el a p a r t a d o 31 se ha dicho que lo que yo llamo contenido empírico de u n enunciado aumenta con su grado de falsabilidad: que cuanto m á s p r o h i b e un enunciado. ^ CARNAP. con objeto de distinguirlo del contenido empírico. el contenido lógico de p es p o r Zo menos igual (es decir. pues. Las obras de CARNAP. lógicamente verdadero. y.• g » * ^ ) . si «p <r> qy> * ^ ) . emplearé para este ú l t i m o concepto el término «contenido lógico». b) un enunciado p cuyo contenido lógico sea m a y o r que el de otro enunciado q debe tener m a y o r (o. al menos. cit..• g» quiere decir que el enunciado condicional cuyo antecedente es p y cuyo consecuente es q es tautológico. finalmente.

es equivalente a u n a regla que favorezca las teorías del mayor contenido empírico posible. o relaciones de deductibilidad. aunque posible. el contenido empírico de p no sería m a y o r que el de q. 36. el apartado 3 4 ) . todos los enunciados auténticos. está más cerca de sembrar la confusión en este punto que de aclararlo. Véase. Dos de ellas se destacan especialmente : la del máximo nivel (o grado) alcanzable de universalidad. p o r ejemplo. Análogamente. los enunciados empíricos pueden caracterizarse —según hemos visto— como aquéllos cuyo grado de falsabilidad se halla en el intervalo abierto que está limitado p o r los grados de falsabilidad. la conyunción de q con cierto enunciado p u r a m e n t e existencial. las reglas anticonvencionalistas del apartado 2 0 ) . de las contradicciones. pues. Así pues. A la tesis positivista de que todos los enunciados no empíricos (metafísicos) «carecen de sentido» corresponderá. en el caso de enunciados p u r a m e n t e empíricos— a los mismos resultados que si comparásemos contenidos lógicos. en este caso. Con lo cual. considero que la comparación del contenido empírico de dos enunciados equivale a la de sus grados de falsabilidad. de las tautologías. por un lado. P o r tanto. por regla general —es decir. o con cualquier otro tipo de CHunciado metafísico (al cual podemos atrihuir determinado contenido lógico) : y. la tesis de que la distinción que hago entre enunciados empíricos y sintéticos — o entre contenidos empírico y lógico— es superfina : pues todos los enunciados sintéticos h a b r í a n de ser empíricos (esto es. y p o r el otro. N I V E L E S DE UNIVERSALIDAD Y GRADOS DE P R E C I S I Ó N Existen otras exigencias metodológicas que pueden reducirse a la del máximo contenido empírico posible. y que cualquier tautología está entrañada p o r todo enunciado. http://psikolibro. nuestra regla metodológica de que deberían preferirse las teorías que puedan ser sometidas a contrastaciones más exigentes (cf. Ambas relaciones presentan la forma de retículas totalmente conectadas en la contradicción y en la tautología (cf. Al comparar grados de contrastabilidad o de contenido empírico llegaremos.com . será posible basar en gran medida la comparación de grados de falsabilidad en estas últimas. Otras consideraciones pareciilas hacen necesario a ñ a d i r a cj la cláusula «o h a n de ser no comparables» *^. y no meros pseudoenunciados). y la del máximo nivel alcanzable de precisión. Pero me parece que semejante modo de emplear tales palabras.blogspot. Además. los enunciados sintéticos en general (incluyendo los que son no empíricos) se encuentran colocados p o r la relación de entrañamiento en el intervalo abierto existente entre la contradicción y la tautología. lo cual puede expresarse diciendo que una contradicción entraña a todo enimciado. di! nucvii.Grados de contrastabilidad 115 igual» p o r q u e p podría ser. el apéndice *VII. pues.

y — y. A u n grado más elevado de universalidad o de precisión corresponde u n contenido (lógico o ) empírico mayor. si x es órbita de u n planeta. con lo cual s se sigue de todos los demás. A las demás transiciones son aplicables las correspondientes observaciones : cuando se discurre de p a s disminuyen. Cuando se pasa de p a r el grado de precisión (del p r e d i c a d o ) d e c r e c e : las circunferencias son u n a subclase p r o p i a de las e l i p s e s . s: Todas las órbitas de los planetas son elipses. como se dice a m e n u d o ) lo mismo los enunciados universales que los singulares. y si se falsa r lo mismo le ocurre a p.116 La lógica de la investigación científica Teniendo esto en cuenta podemos examinar las siguientes leyes naturales (ciertamente. p o r ello. que significa: «Cualquiera que sea x. satisfacen t a m b i é n la función de enunciados fx». y. que también se sigue de r. Al pasar de p a g el grado de universalidad d i s m i n u y e . tanto el grado de universalidad como el.blogspot. r: Todas las órbitas de los cuerpos celestes son elipses. más brevemente : Todas las órbitas de los cuerpo« celestes son circunferencias. I i^ I tj I r P 1 8 Las flechas de nuestro diagrama hacen ver las relaciones de deductibilidad existentes entre estos cuatro e n u n c i a d o s : de /> se siguen todos los d e m á s . p queda falsado también. Es posible escribir en forma de «enunciado condicional universal» (o de «implicación general». entonces x es u n a elipse». es u n a elipse)». en consecuencia. es lógicamente deductible d e ) la función de enunciados correspondiente de q (que p u e d e denotarse http://psikolibro.^ / * ) » <>.de p r e c i s i ó n . Un enunciado condicional universal (cf. de g a « se hace m e n o r la precisión. q: Todas las órbitas de los planetas son circunferencias. concebibles) : p: Todos los cuerpos celestes que se mueven en órbitas cerradas se mueven en circunferencias.com . Si expresamos de este modo nuestras cuatro leyes quizá podamos ver más fácil y exactamente cómo p u e d e n compararse los grados de universalidad y de precisión' de dos enunciados. El enunciado 5 de nuestro d i a g r a m a nos p r o p o r c i o n a el siguiente e j e m p l o : «(«) (x es órbita de u n p l a n e t a ->•«. Sean p y q dos enunciados escritos en esta forma « n o r m a l » . pero no a la inversa. pero no viceversa. y q dice menos que p p o r q u e las órbitas de los planetas forman u n a subclase p r o p i a de las órbitas de los cuerpos celestes. de g se sigue s. o. «todos los valores de x que satisfacen la función de enunc i a d o s ? A. podemos decir que p tiene m a y o r universalidad que q si la función de enunciados antecedente de p (que p o d e m o s denotar con «95*» está tautológicamente implicada p o r (o. es más fácil íalsar p que q: si este último es falsado. y de r a s la universalidad. u n grado de contrastabilidad más elevado. empleando palabras. Jf. la nota 6 del a p a r t a d o 1 4 ) p u e d e escribirse de la forma siguiente: «(«) ( 9 * .

excepto en el caso — n a t u r a l m e n t e — de que uno sea más universal y el otro más preciso (como ocurre con g y r en el d i a g r a m a ) ^. entonces el menos universal o menos preciso es deductible del más universal o más preciso. «p» en lugar de «6 ^ c». Mediante transformaciones lógicas elementales se pasa a las relaciones de deductibilidad que hemos afirmado. a r ) ] . a lo que la lógica clásica llamaría mayor «extensión del sujeto». núms. y p u e d e reducirse a esta otra exigencia. especialmente el apartado *76. http://psikolibro.«)] •> [(cppAt >/pa. también la nota *1 del apartado 18. en t r a t a r siempre de deducir enunciados de otros de mayor universalidad. o r e g l a : que se dé preferencia a las teorías que p u e d a n ser sometidas a contrastaciones más duras *^. o de un modo más breve: [{(f^ » 9p) • (/j. 37. a la menor extensión o a la «restricción del predicado». > / . ) ] > (p > q). entonces la clase de los enunciados básicos permitidos p o r p es u n a subclase p r o p i a de la clase de los enunciados básicos p e r m i t i d o s p o r q. y que pueden expresarse p o r la regla siguiente ^: si la universalidad y la precisión de dos enunciados son comparables. y sustituimos. § 263. «g» en lugar de «o •> d». etc. si (((x) (tp^x '-*• (pp^c)» es tautológica (es decir. si el predicado (o la función consecuente) de p es más restringido que el de q. Á M B I T O S LÓGICOS.blogspot. ' Podemos escribir: ((cp. verdadera l ó g i c a m e n t e ) . KÜLPE. § 34. > / . o. dicho de otro m o d o .Grados de contrastabilidad 117 p o r «9qX».>^ c) -> (o > d)]». por Selz. aproximadamente. La relación de subclasificación existente entre clases de enunciados permitidos es opuesta de la que se halla entre clases de enunciados p r o h i b i d o s (posibles f a l s a d o r e s ) : cabe decir que estas dos relaciones son inversas *' Podrá observarse que en el presente apartado (frente a lo que ocurre en los apartados 18 y 35) la flecha se emplea para expresar un condicional en lugar de una relación de entrañamiento. p e r o no es equivalente a é s t a . Esta decisión se deriva de la exigencia de los máximos grados alcanzables de universalidad y de precisión. Vorlesungen über Logik (ed. N O T A S SOBRE LA TEORÍA DE LA MEDICIÓN Si u n enunciado p es más fácil de falsar que otro q.* •> tpp*) • {f^x •>/. fFissenschaftslehre II (1837). * El carácter elemental de esta fórmula —al que aludimos en el texto— resalta claramente si escribimos: «[(o •> 6) • • (c ^ d)] > [(6 . P o d e m o s decir ahora que nuestra decisión metodológica — q u e se i n t e r p r e t a a m e n u d o metafísicamente como principio de causalidad— consiste en no dejar nada sin e x p l i c a r . Esta definición puede ampliarse a funciones de enunciados con más de u n a variable. texto correspondiente a la nota 5. es decir. y lo que designo por mayor precisión. de acuerdo con el texto. lo cual quiere d e c i r que el p r e d i c a d o de p e n t r a ñ e al de q *^. debido a su nivel m á s elevado de universalidad o de precisión. ef. *" Véanse también el apartado ' 1 5 y el capítulo *IV de mi Postscript. es decir. La regla concerniente a la relación de deductibilidad —de que acabamos de ocuparnos— puede considerarse como una aclaración y una combinación del clásico «dictum de omni et nulloD y del principio «nota-notae». 1923). P a r e c i d a m e n t e diremos que p tiene m a y o r precisión que q si « ( * ) (/p* "-*/«*» es tautológica: o sea. Cf. el «principio fundamental de la predicación mediata». Lo que yo llamo universalidad de un enunciado corresponde.) > (9„a. BOLZANO. 5 y 7. 1 y 4.com .

los ámbitos de dos enunciados están en la misma relación que sus probabilidades lógicas (cf. o bien que — p o r e j e m p l o — la aguja de nuestro aparato de medida se sitúa entre dos trazos de la escala. cf. el ámbito que u n enunciado concede a la realidad es algo así como la «holgura» (o el grado de l i b e r t a d ) que la otorga. ha sido interpretado erróneamente por Duhem. debido al hecho de que el grado de precisión que nuestros instrumentos pueden alcanzar no es suficientemente a l t o .118 La lógica de la investigación científica (o quizá c o m p l e m e n t a r i a s ) . viene a decir exactamente lo mismo. págs. y utiliza también (pág. Así pues. http://psikolibro. que aquí vertemos por «ámbito». la regla de q u e las teorías h a n de poseer el grado más elevado posible de contrastabilidad (y. 224) «alcance» [en ingl.blogspot. *' Este punto.com . 137 y sigs. no carece de importancia p a r a la cuestión de la precisión de las mediciones. en mi opinión. Waismann (Erkenntnis 1. 88) da «campo» [en ingl. ya ' Von Kries (1886) introdujo el concepto de ámbito [en ingl. y. range'] (Spiehaum). en u n sentido estricto. han de tolerar sólo el m í n i m o á m b i t o ) e n t r a ñ a que se eleve cuanto sea posible el grado de precisión de las mediciones. no de contar (la diferencia entre una operación y otra está ligada estrechamente a la existente entre los números reales y los racionales). es decir. u n trazo en u n a regla graduada y otro en el cuerpo q u e se h a de m e d i r — pueden llevarse únicamente a u n a estrecha cercanía : no es posible que coincidan. no h a y coincidencias de p u n t o s * ^ . y en Bolzano se encuentran ideas parecidas. dos «puntos» físicos —digamos. u n a región dentro de la cual la teoría permite discrepancias e n t r e las observaciones.. Lo cual hace ver que la técnica de medición utilizada determina cierto ámbito. scope]. Se dice con frecuencia que toda medición consiste en la determinación de coincidencias de p u n t o s . entonces será imposible decidir entre las dos teorías mediante experimentos si antes no se mejora nuestra técnica de medición *^. que lleguen a coalescer en un p u n t o . Supongamos que las consecuencias de dos teorías discrep a n tan ligeramente en todos los campos de aplicación que no es posible detectar las pequeñísimas diferencias entre los eventos observables calculados. pág. P o d e m o s d e n o m i n a r con námbitoy)'^ de u n enunciado la clase de los enunciados básicos permitidos p o r é l . pues nos recuerda que el proceso de medida h a de describirse del modo siguiente.. p o r tanto.) trata de combinar la teoría del ámbito con la de la frecuencia. P o r trivial que pueda parecer esta observación en otro contexto. por ello. los apartados 34 y 72). págs.. Nos encontramos con que el p u n t o del cuerpo a m e d i r se halla entre dos trazos o marcas de la regla g r a d u a d a . el apartado 72. esto es. según creo. " Obsérvese que estoy hablando aquí de medir. * KEYNES (Treatise. el a p a r t a d o 3 5 ) son conceptos contrapuestos (o complem e n t a r i o s ) . Ámbito y contenido empírico (cf. field] como traducción de aSpielraum^. 1930. Véase su Aim and Structure of Physical Theory. podemos. P e r o la determinación que así expresamos solamente puede ser correcta dentro de ciertos l í m i t e s . que. _ He introducido el concepto de ámbito p o r q u e nos sirve p a r a trat a r ciertas cuestiones relacionadas con el grado de precisión de las mediciones. 228 y sigs.

al h a b l a r de la teoría de la probabilidad. y determinar los extremos del intervalo. *" Estas consideraciones tienen gran relación con algunos de los resultados que trato en los puntos 8 y sigs. dan p a r a la carga elemental del electrón medida en unidades electrostáticas el valor e = 4. De esta manera llegamos a la idea de lo que podrían llamarse «extremos difusos» o «. siguiendo a Millikan. semejante intervalo solamente puede ser muy vago. 0 0 5 . por consiguiente. A mi entender.774 . como la estimación del tono de un sonido musical— a veces cabe dar un intervalo de aproximación de la estimación hec h a .blogspot. pues en tales casos no es posible aplicar el concepto de extremos de condensación: concepto aplicable exclusivamente cuando podemos h a b l a r de órdenes de magnitud. sólo podemos aplicar a estos valores la teoría de errores. ni la de la p r o b a b i l i d a d . ya seguir adelante y apreciar la posición (digamos) de la aguja en el interior del intervalo de los trazos. lO"'").plean mediciones sobre los m.étodos puramente cualitativos. los extremos de condensación del intervalo *^. y. Estas consideraciones no presuponen la teoría matemática de errores. por ello. este último caso puede describirse diciendo que a la aguja la damos p o r situada entre dos trazos imaginarios: y. y añaden que el ámbito o margen de imprecisión es de ± 0 . p o r tanto. de mi «tercera nota» (incluida aquí en el apéndice *IX). siempre queda un intervalo. Volveré a utilizar el concepto de extremos de condensación de intervalos de precisión en el apartado 68. Pero esto plantea un p r o b l e m a : . pnra obtener un resultado más a p r o x i m a d o . si sabemos lo que estamos buscando — a saber. fijarlos dentro de sus propios intervalos de imprecisión (que. Los físicos acostumbran a estimar este intervalo en toda medición (así. http://psikolibro.com . sino más bien al contrario : al analizar la idea de intervalo de medición nos proporcionan el fondo sin el cual apenas tiene sentido la teoría estadística de errores. Si medimos una magnitud muchas veces obtenemos valores que están distribuidos con diferente densidad sobre un intervalo (intervalo de precisión que depende de la técnica de medición u t i l i z a d a ) . Véase también el apartado *15 de mi Postscript acerca de la importancia de la medición para la «profundidad» de las teorías.extremos de condensacióny> del intervalo.Grados de contrastabilidad 119 considerar dichos trazos o marcas como los límites óptimos de error. han de ser varios órdenes de magnitud más pequeños que el intervalo que d e t e r m i n a n p a r a el valor de la medición origin a l ) . Qué finalidad puede Icner esta especie de sustitución de un trazo de la escala p o r dos — a saber. 10"^". Verdad es que —incluso en el caso de apreciaciones cualitativas. pero si no interviene u n a medición. y se apoyan en ellos. queremos decir. sólo cuando están definidos los métodos de medición. los dos extremos del intervalo— cuando para cada uno de ellos vuelve a surgir la misma cuestión de cuáles son los límites de aproximación de los extremos del intervalo? Es claro que no sirve p a r a nada dar los extremos del intervalo a menos que sea posible fijarlos con un grado de precisión m u c h o m a y o r que el que esperamos para la medición orifüinal. todo esto arroja alguna luz acerca de la superioridad de los métodos que em. un ámbito.

una íntima relación con el p r o b l e m a de la contrastabilidad y de la falsabilidad. el grado de precisión y. . 1 Cf. Cuantas menos m a g n i t u d e s se necesiten para d e t e r m i n a r las condiciones iniciales.com . PRANK. que afirma que los estados antisimétricos los realizan electrones. por ejemplo. así. http://psikolibro. . por ej. en gran medida. y ello s i m p l e m e n t e a causa de su bajo nivel de composición. este método nos guía con éxito completo en nuestra elección entre t e o r í a s . si los c o m p o n e n u n n ú m e r o mayor (o m e n o r ) de enunciados básicos de tipo más simple. p o r medio de u n n ú m e r o reducido de magnitudes características del estado del sistema» ^. h a señalado que los enunciados de u n nivel de universalidad muy elevado —tales como el principio de conservación de la energía según P l a n c k lo h a f o r m u l a d o — se convierten fácilmente en tautológicos (y p i e r d e n . a pesar de que.. podemos decir ahora que el principio de exclusión de P a u l i — q u e habíamos mencionado p o r vía de ejemplo en el a p a r t a d o 2 0 — resulta ser. el de contrastabilidad de la teoría cuántica antigua (del mismo modo que lo hace el enunciado correspondiente de la teoría cuántica m o d e r n a . cabrá c o m p a r a r teorías en lo que se refiere a su grado de contrastabilidad averiguando el grado de composición m í n i m o que h a de tener u n enunciado básico p a r a ser capaz de contradecir a la t e o r í a . m e d i a n t e pocas mediciones. la comparación p o r medio de la relación de subcldsificación no hasta p a r a muchos propósitos. con él. en la pág. esto es. tiene. una hipótesis auxiliar sumamente satisfactoria: pues aumenta. sin duda alguna. véase la nota *1 del aparlado 32. y el de sus grados. 24 Para los términos «compuesto» y «composición». Das Kausalgesetz und seine Grenzen (1931). sólo en la m e d i d a en que es posible c o m p a r a r l a s m e d i a n t e la relación de subclasificación. Sin embargo. En algunos casos. los enunciados básicos que bastarán p a r a falsar la teoría t e n d r á n m e n o r grado de composición *^. ya que u n enunciado básico falsador consiste en la conyunción de las condiciones iniciales con la negación de la predicción que se h a deducido (cf. partículas sin carga y ciertas partículas m ú l t i p l e m e n t e c a r g a d a s ) . de h e c h o . y los simétricos. en verdad.120 La lógica de la investigación científica 38. No es posible elucidar la cuestión del número de p a r á m e t r o s cuyo valor es menester averiguar — y sust i t u i r en las f ó r m u l a s — valiéndose de la relación de subclasificación. siempre en el supuesto de que p o d a m o s encont r a r u n m o d o de c o m p a r a r enunciados básicos y hallar si son más (o m e n o s ) compuestos: es decir. Así pues. COMPARACIÓN DE GRADOS CUENTA LAS DE CONTRASTABILIDAD TENIENDO EN DIMENSIONES Hasta ahora hemos estudiado la comparación de teorías en lo que respecta a sus grados de contrastabilidad. el a p a r t a d o 2 8 ) . p o r t a n t o . La teoría perm i t i r á todos los enunciados básicos — c u a l q u i e r a que sea su conten i d o — cuyo grado de composición no llegue al m í n i m o r e q u e r i d o . F r a n k . su contenido empírico) a menos que p u e d a n determinarse las condiciones iniciales « ...blogspot. .

es decir.. ya que tienen que cambiar constantemente su lenguaje a cada paso nuevo que dan. Carnap." ed. y a p a r t i r de éstos podrían entonces obtenerse todos los demás aplicando la conyunción y otras operaciones lógicas. por ello. 13. y el análisis de éstos p u e d e llevar con frecuencia a disociar un e n u n c i a d o en sus c o m p o n e n t e s conyuntivos ( p o r e j e m p l o . " He empleado aquí las palabras «lenguaje científico» en su sentido más ingenuo. P e r o esté proc e d i m i e n t o debe considerarse. introducción a la 2. y lo mismo ha ocurrido con «materia» o «energía» después de Einstein: el significado de estos conceptos es una función de la teoría —y ésta cambia ince«antemente. en su prefacio al Tractatus (1922). en WlTTGENSTEriv..21). Tractatus Logico-Philosophicus. Véanse también las observaciones sobre modelos de lenguaje en el Prólogo de la edición inglesa de este libro. «proposiciones atómicas» (frente a las «proposiciones moleculares». de improi)al)ilidad lógica absoluta. quizá sería posible analizar el enunciado « h a y u n vaso de agua en el lugar de Itn y s e p a r a r l e en estos otros d o s : «hay un vaso que contiene iin fluido en el lugar fe» y «hay agua en el l u g a r fc»). C. Tractatus 4. y p o d r í a expresarse la de cualquier e n u n c i a d o . p o d r í a p r o p o n e r s e que se eligiera cierta clase de enunciados como la de los elementales o aíómicos'^. y ello eon el fin de construir una teoría do la inducción. Los grados absolutos de composición determinarííin.Grados de contrastabilidad 121 Pero semejante p r o g r a m a tropieza con varias dificultades. lo vertió como «proposición atómica» [en ingl. no deben interpretarse en el técnico de lo que actualmente se llama un «sistema lingiiislico». grados ab* solutos de contenido. como si dijéramos. en todos los enunciados aparecen a o m b r e s universales. 19. 1925. especialmente puesto que podemos i n t r o d u c i r s i e m p r e nvievos universales definidos con el p r o p ó s i t o de h a c e r posible una disección u l t e r i o r . y. en "su Logical Foundations oj Prohahility.blogspot. elementary proposition] (cf. mi intención principal era que recordáeenios el hecho de que los científicos no pueden emplear un «sistema lingüístico». «Materia» o «átomo» han significado después de Rutherford algo diferente a lo que significaban antes. que son compuestas) en la obra de Whitehead y Russell Principia Mathemaíica. XV y sigs. I.ije (el sistema lingüístico de Carnap) no admite propiedades mensurables (ni permite. p u e s g e n e r a l m e n t e no es fácil decir — a base de una mera inspección— si u n e n u n c i a d o es compuesto. K. este último término se ha hecho más popular. mientras que Bertrand Russell.com . en su forma actual. págs. ha desarrollado más recientemente el programa que aquí he indicado de introducir la improbabilidad —y con ella la probabilidad— escogiendo una clase determinada de enunciados absolutamente atómicos. Por el contrario. Si pretendemos que se conviertan en c o m p a r a b l e s los grados de composición de todos los enimciados básicos. «Proposiciones elementales». en grados absolutos de composición *^. si es equivalente a la conyunción de enunciados más simples. t. pág. Si lo lográsemos h a b r í a m o s definido de este modo. pero no p o d e m o s e s p e r a r que se encuentre u n final n a t u r a l de la disección de enunciados por este m é t o d o . Proposición 5 : «Las proposiciones son funciones verilativas de proposiciones elementales». http://psikolibro.. en donde aludo al hecho de que el tercer modelo de lengu.S0. P o r otra p a r t e . y.u n «cero absoluto» de composición. la introducción de un orden espacial o temporal). desde luego. p o r la razón a r r i b a indicada. m u y poco a p r o p i a d o : pues i m p o n d r í a restricciones m u y serias al libre uso del lenguaje científico *^. atomic proposition]. por tanto. Ogden tradujo el término «Elementarsatzv de Wittgenstein por «proposición elemental» [en ingl.

podemos. tanto más restringida se encuentra la clase de los enunciados que independientemente de su contenido son incapaces de contradecir a la teoría. diremos entonces que d es el número característico de la teoría con respecto a tal campo. en el lugar . que tomamos como término de c o m p a r a c i ó n : es posible definir semejante clase por medio de un esquema o matriz generadora (por ejemplo.. los de otros enunciados.. y decir que su grado de composición es igual al número n.. y . Ahora ya es posible apoyar la comparación de los grados de contrastabilidad de teorías en su n ú m e r o característico d. «hay un aparato de medida de . es necesario e m p l e a r u n concepto algo más restringido que el de campo. que es el de campo de aplicación: dada una teoría t. pero sí c o m p a r a m o s las http://psikolibro. llamar «acervo-71 del campo» a la conyunción de n enunciados diferentes relativamente atómicos de un campo.. por tanto. si. Cuanto más pequeña es la dimensión d. de la escala»). y. Podemos llamar «cam/JO» a la clase de todos estos enunciados j u n t a m e n t e con todas las conyuucioncs que pueden formarse con ellos.122 La lógica de la investigación científica Con todo. satisface ciertas condiciones ulteriores (que explicamos en el apéndice I ) . de una teoría t relativamente a u n campo de aplicación. d = 3. de modo que la clase de todos los enunciados obtenidos a p a r t i r de esta matriz (o función de enunciados) por introducción de valores determina(]os sea la de los enunciados que definimos como relativamente atómicos.. en virtud de su bajo nivel de composición . d..com . los enunciados admisibles por razón de tener una composición demasiado pequeña forman u n subcspacio tridimensional de dicha configuración . por lanío.blogspot. y tanto mayor será el grado de falsabilidad de ésta. No hemos restringido el concepto de c a m p o de aplicación a los enunciados básicos. Si para una teoría t existe u n campo de enunciados singulares (pero no necesariamente básicos) y bay cierto número d tal que la teoría í no pueda ser falsada p o r ningún acervo-c/ de dicho campo.. Resulta obvio utilizar la expresión «dimensión». y la transición d e c í = 3 a ( i = 2 corresponde al paso de un volumen a u n a superficie. igualmente compuestos. Al n ú m e r o característico. decimos que u n campo es campo de aplicación de la teoría t si existe un n ú m e r o característico d de la teoría t con respecto a dicho campo. además.. Todos los enunciados del campo cuyo grado de composición sea m e n o r o igual que d serán compatibles con la teoría y estarán permitidos p o r ella. sigue siendo posible comparar los grados de composición de los enunciados básicos. Ello se consigue eligiendo a r b i t r a r i a m e n t e una clase de enunciados relativamente atómicos. le llamo dimensión de t con respecto a éste. y su aguja se encuentra entre los trazos . y si. sino que cualesquiera tipos de enunciados singulares ])ueden pertenecer al campo d i c h o . Mas para evitar las faltas de coherencia que p o d r í a n provenir del uso de diferentes campos. ya que podemos imaginar que todos los accrvos-n posibles del campo están dispuestos espacialmente (en un espacio de configuración de infinitas dimensiones) . pero pueda serlo por algunos acervos-tZ + 1. asimismo. y. cualquiera que sea su contenido. p o r ejemplo.

ya que habría demostrado ser el más sensible. http://psikolibro. La hipótesis s — a saber. sin embargo. conducirán al mismo resultado. es decir. pág. podremos estimar su grado de composición. Hemos visto ya en el ' Cf. * Puede asumirse que las condiciones que se requieren para que sea válido este teorema están satisfechas siempre por lo» «espacios» de que aquí nos ocupamos. de modo que cada p u n t o de este campo pueda considerarse representativo de u n enunciado relativamente atómico. con entera independencia de lo que afirmen. grados diferentes de falsabilidad si se las examina p o r el método basado en la relación de subclasificación : en tales casos. H a b r á casos en que no se p o d r á e m p l e a r ninguno de los dos. ya que se requiere u n mínimo de seis enunciados singulares del campo (a los que corresponderán seis puntos del gráfico) para falsaria. pues p a r a su falsación se necesitan. debe aceptarse el veredicto de este ú l t i m o m é t o d o .) Puede suponerse. p o r t a n t o .com . con el área de un p a p e l cuadriculado en el que representamos la teoría p o r u n gráfico.Grados de contrastabilidad 123 dimensiones de los enunciados básicos valiéndonos del c a m p o . Esto responde a la pregunta acerca de cómo están relacionados los dos métodos de c o m p a r a r los grados de contrastabilidad. todos los demás casos en que p u e d a n aplicarse ambos métodos. es decir. pero si en u n caso concreto son aplicables ambos métodos. la dimensión de la teoría con respecto a este campo (definida en el apéndice I ) es idéntica a la dimensión del conjunto de curvas que corresponde a aquélla. que corresponderán a cuatro puntos de su representación gráfica. D I M E N S I Ó N DE UN CONJUNTO DE CURVAS E n ocasiones podemos identificar sencillamente lo que h e llamado «campo de aplicación» de una teoría con el campo de su representación gráfica. ya que —según puede demostrarse mediante u n teorema m u y sencillo de la teoría de la d i m e n s i ó n — la dimensión de una clase tiene que ser m a y o r o igual que la de sus subclases^. que todas las órbitas planetarias son elipses— es pentadimensional. y entonces — c o m o es natural—• no h a b r á ocasión p a r a que entren en conflicto . al menos. 81. 39. Voy a estudiar estas relaciones valiéndome de los dos enunciados q j s del apartado 36 (obsérvese que nuestra comparación de dimensiones se aplica a enunciados con diferentes p r e d i c a d o s ) . el qne utiliza la dimensión de cada teoría y el que se apoya en la relación de subclasificación. se puede concebir que dos teorías de igual dimensión tengan. que a u n a teoría de m a y o r dimensión corresponde una clase de enunciados básicos de mayor dimensión y tal que todos los enunciados de esta clase están permitidos p o r la teoría. cuatro enunciados singulares del campo. MENCER. o sólo uno de ellos. entonces.blogspot. La hipótesis q — l a de que todas las órbitas planetarias son circunferencias— es tridimensional. Dimensionstheorie (1928). (Suponemos que a enunciados singulares de elevada composición corresponden enunciados básicos t a m b i é n de elevada composición.

No pretendo sugerir que la creencia en la perfección — p r i n c i p i o heurístico que guió a Kepler en sus descubrimientos— estaba inspir a d a de un modo consciente o inconsciente en consideraciones metodológicas acerca de los grados de falsabilidad. en realidad. Philos. A mi entender. pero sí creo que el éxito de Kepler fue debido. y cada uno de éstos tiene la dimensión d si son necesarios y suficientes d puntos p a r a escoger o caracterizar una curva determinada del c o n j u n t o . p u d i m o s comparar ambas hipótesis apoyándonos en la relación de subclasificación.124 La lógica de la investigación científica apartado 36 que q es más fácilmente falsable que *: como todos los círculos son elipses. G. podría muy bien no h a b e r llegado a ningiín resultado en absoluto. «The Use of Simplicity in Induction». si se tiene en cuenta la dificultad de los cálculos. en lo alto de los cielos y en movimientos deseonocidos-. sin embargo. suficientemente precisa para ser capaz de chocar con la experiencia de observación. 230.—. especialmente desde el momento en que la p r i m e r a tentativa le h a b í a proporcionado ya ciertas aproximaciones. que puede aplicarse únicamente si la teoría es suficientemente fácil de falsar. por lo cual podemos decir que el niímero de p a r á m e t r o s determinables libremente de u n conjunto de curvas que representa una teoría caracteriza el grado de falsabilidad (o de contrastabilidad) de la misma. al hecho de que la hipótesis de las circunferencias de que p a r t i ó era relativamente fácil de falsar: si Kepler h u b i e r a empezado con u n a hipótesis que por su forma lógica h u b i e r a sido menos fácilmente contrastable que la de las circunferencias. Reviexo 57. la hipótesis de las circunferencias con la de las parábolas (que es t e t r a d i m e n s i o n a l ) . su p r i m e r é x i t o : el método empleado había justificado su valía ante sus ojos lo suficiente como p a r a continuar adelante. que estaban apoyados literalmente «en el aire» — c o m o si dijéramos. pero el uso de las dimensiones nos capacita para comparar teorías que antes no p o d í a m o s : por ejemplo. Probability and Induction (1949). en la representación algebraica. «elipse». Cada una de las palabras «circunferencia». C. creo oportuno hacer algunos comentarios metodológicos acerca de cómo descubrió Kepler sus leyes *'.blogspot. http://psikolibro. y J. en p a r t e . Sin duda alguna. KNEALE. El inequívoco resultado negativo a que llegó K e p l e r al falsar su hipótesis de las circunferencias fue. no fue un mero accidente que fuese aquélla la ruta que le condvijo a la solución : pues corresponde al método de eliminación. o sea. «parábola» denota una clase o conjunto de curvas. KEMENY. " Las opiniones que aquí se exponen han sido aceptadas. por W. indicando su origen. pág. las leyes de Kepler podían haberse encontrado p o r otro camino. 1953: véase su nota en la página 404.com . Con relación a los enunciados q y s de mi ejemplo. la dimensión del conjunto de curvas dep e n d e del n ú m e r o de parámetros cuyos valores podemos elegir libremente .

es tridimensional. N a t u r a l m e n t e . P o r ejemplo.Clases tetradimensiodimensionales nales circunferencia parábola Clases cero di. por e j e m p l o .com . Si queremos que todas las circunferencias pasen por dos puntos dados tenemos un conjunto monodimensional.que pasa por pasa por dos pasa por dos dos puntos puntos dados puntos dados tos dados dados circunferencia parábola cónica que pasa p o r que pasa por que pasa por tres tres tres puntos dados puntos dados puntos dados — — T a m b i é n puede reducirse el n ú m e r o de dimensiones p o r otros métodos distintos que el de aumentar el n ú m e r o de puntos dados. el paso de la elipse al círculo equivale a especificar cierta excentricidad (la excentricidad 0 ) o una razón especial entre los semiejes (la unidad). por la clase vacía (más que determinada) de dimensión menos uno. etc. pero el de todas las que pasan p o r u n p u n t o dado es un conjunto bidimcnsional. Como vamos tras la averiguación de los grados de falsabilidad ' También podríamos haber empezado.blogspot. como es natural. El conjunto de todas las circunferencias.Clases mono. Cada condición sup l e m e n t a r i a de que las curvas del conjunto pasen p o r otro p u n t o reduce en uno la dimensión de aqu^l. lo mismo que el de las elipses con una excentricidad d a d a . corno el de todas las rectas.MERO DE DIMENSIONES DE UN CONJUNTO DE CURVAS Varios conjuntos de curvas enteramente diferentes pueden tener la misma dimensión. D o s MANERAS DE REDUCIR EL NÚ.40. Clases t r i . el conjunto de las elipses con u n a relación dada entre los semiejes es tetradimensional (como es el de las p a r á b o l a s ) .C l a s e s bimensionales ^ dimensionales dimensionales — — recta — recta que pasa circunferencia parábola que cónica que por un punto (jue pasa p o r pasa por un pasa p o r u n u n punto dado punto dado punto dado dado recta que pasa circunferencia parábola que cónica q u e p o r dos pun. http://psikolibro.

como puede verse del modo que sigue. sin embargo. tal vez m e d i a n t e u n a «definición ostensiva». lo que se obtiene es una reducción material. que estipular que u n a curva pase por un punto singular determinado (o ])or mía pequeña región) estará ligado frecuentemente —o corresponderá— a la aceptación de u n enunciado singular determinado. No es fácil. o si hemos de detenernos en un examen más circunstanciado de sus méritos relativos. Vemos. p o r consiguiente. sin duda alguna. Llamaré ((reducción formalv del número de dimensiones al otro método. no está claro. a las reducciones que se obtienen fijando uno o más puntos. es decir. cómo podemos distinguir entre métodos diferentes de llevar a cabo tal remp l a z a m i e n t o . en términos algebraicos. y. preguntaremos ahora si los diversos métodos existentes de reducir el n ú m e r o de dimensiones son equivalentes p a r a nuestros propósitos. ¿cómo p u e d e n mantenerse separados estos dos métodos de reducir las dimensiones? Podemos d a r el n o m b r e de ((reducción material» al método que no opera con estipxilaciones en cuanto a la «forma» o «figura» de la c u r v a : esto es. Me parece. pues queda especificado u n punto de la elipse. Puede definirse el conjunto de todas las elipses de este plano p o r medio de la ecuación general de la elipse. ni mucho menos. a aquél en el que se especifica de modo más restricto la forma o figura de la c u r v a : por ejemplo. Imaginemos ahora que se nos da cierto plano individual. p o r otra p a r t e . al pasar de elipse a circunferencia.com . etc. con todo. pero si se iguala a cero otro p a r á m e t r o (el término i n d e p e n d i e n t e ) . remplazar un p a r á m e t r o p o r u n a c o n s t a n t e . a una reducción de la dimensión de la teoría misma. y u n segundo p a r á m e t r o a la u n i d a d . el paso — d i g a m o s — de una hipótesis de elipses a una de circunferencias corresponderá. y la reducción formal u n n o m b r e universal. Reducir las dimensiones de una teoría significa. es decir. p o r especificación ostensiva de su origen y su orientación. Dado que la definición del conjunto de elipses (o de circunferencias) es la misma p a r a todas las coordenadas cartesianas. Pero.126 La lógica de la investigación científica de las teorías. que es posible mantener clara la discriminación hecha si nos fijamos en su relación con el p r o b l e m a de los n o m b r e s universales: pues la reducción material introduce u n nombre individual en la definición del conjunto de curvas del caso. ahora bien. o m e d i a n t e otra especificación equivalente a ésta. a una condición i n i c i a l . por un lado. El único modo de d e t e r m i n a r u n sistema de coordenadas concreto es p o r m e d i o de nombres i n d i v i d u a l e s : p o r ejemplo. son independientes de la elección del origen y la orientación de las coordenadas.blogspot. de ésta a recta. es independiente de la especificación que se haga de dichos nombres i n d i v i d u a l e s : es u n invariante con respecto http://psikolibro. La reducción formal por la que pasamos de la ecuación general de la elipse a la ecuación de la circunferencia p u e d e describirse diciendo que consiste en igualar u n o de los p a r á m e t r o s a cero. p o r ejemplo. y el conjunto de las circunferencias p o r la ecuación gener a l de la circunferencia: definiciones que son independientes de dónde —• siempre dentro del plano—• dibujemos las coordenadas (cartesianas) a las que se refieren. m a n t e n e r tajante esta distinción.

Desde luego. Toda reducción de la dimensión de un conjunto de curvas que no disminuya la generalidad de la definición será llamada formal. Podemos expresar ahora lo siguiente: se dice que la definición Dj de un conjunto de curvas es «igualmente general» (o más general) que la definición Dj de otro conjunto de curvas. Philosophie der Mathematik u. p a r a este liltimo tipo de teoría no sería adecuado exigir que su definición — o la del conjunto de curvas correspondient e — fuese invariante con respecto a las rotaciones del sistema coordenado. 59. en donde se hace referencia al ErUmger Programm de KLEIN. estará referida a nombres individuales ^. por e j e m p l o : ya que. presión. su invariancia con respecto a las transformaciones de c o o r d e n a d a s ) . Creo que estos métodos p u e d e n ayudarnos a elucidar ciertas cuestiones epistemológicas. el de la llamada «probabilidad de hipótesis» o de la corroboración. Una definición que sea invariante con respecto a un grupo general de transformaciones también lo será con respecto a otros más especiales. en este caso. Si c o m p a r a m o s el grado de falsabilidad de dos teorías a la vista de sus dimensiones. temperatura). h e m o s de operar con una ecuación que no sea invariante con respecto a las transformaciones del grupo euclídeo. ' Sobre las relaciones entre grupos de transformaciones e «individualización». WETL. y en caso contrario. de que nos ocuparemos a continuación... p o r ello. Si. material. de raiodo que p a r a cada definición de un conjunto de curvas existe un grupo de transformaciones — e l más general— que es característico de aquél. pero existen también otros problemas que q u e d a n iluminados de u n modo nuevo gracias a nuestro examen de los grados de falsabilidad. del p l a n o .plicidad. Con esto se concluye mi exposición acerca de los métodos p o r los que p u e d e n compararse los grados de falsabilidad. cf. el procedimiento a seguir tendrá que ser diferente según que la teoría (como la de K e p l e r ) se pronuncie acerca del mundo mediante enunciados geométricos. sino que se refiera a u n sistema de coordenadas singular. Las transformaciones pueden ordenarse j e r á r q u i c a m e n t e . y la otra. queremos definir u n conjunto de elipses (o de circunferencias) que tengan en común u n punto específico. es claro que h a b r e m o s de tener en cuenta su generalidad (es decir. además de sus dimensiones. como veremos más a d e l a n t e : especialmente. las coordenadas pueden representar cosas enteramente diferentes (una. individual. si aquélla es invariante con respecto al mismo grupo de transformaciones que lo es Dj (o con respecto a uno más g e n e r a l ) . Naturwissenschaft (1927).com .blogspot. p o r otra parte. uno en el que se haga visible cómo depende la presión de la t e m p e r a t u r a ) . edición ingl.Grados de contrastabilidad 127 a todas las transformaciones de coordenadas del grupo euclídeo (desplazamientos y transformaciones de semejanza). individual u ostensivamente determinado : y. http://psikolibro. págs. tales como el problema de la sim. es decir. 73 y sigs. o sea «geométrica» únicamente en el sentido de que sea posible representarla p o r u n gráfico (por ejemplo. pág>.

p o r ejemplo. WEYL.blogspot.. los seguidores de Mach. llega a formular su principio p a r a realizar semejante elección: escoge la más sencilla de todas las convenciones posibles. 115 y sig. Hasta hace poco tiempo se había empleado la idea de sencillez de un modo no crítico. más abajü. P o r ejemplo. y como está encaminada a explicar p o r qué preferimos u n a descripción del m u n d o que echa mano de teorías en lugar de limitarse a utilizar enunciados singulares. Si suponemos. op. ingl. P e r o . como si fuese algo obvio qué cosa es la sencillez y p o r qué deberíamos tenerla en gran estima. pág. además. Kirchhoff y Avenarius h a n p r e t e n d i d o remplazar la idea de explicación causal por la de «descripción más sencilla». cit. pocos h a n intentado siquiera explicar por qué h a b r í a n de ser más sencillas. Véase también. P o r esto. sin caer en la cuenta de las dificultades qu» p l a n t e a . ed. ahora bien. para quien la elección entre teorías es u n a cuestión de convención. La teoría de Schródinger. pág. sin embargo. dicha doctrina parece presuponer que las teorías son más sencillas que los enunciados singulares. ¿cuál es la más sencilla? 41. Poincaré.. el interés que suscita este p r o b l e m a ha decaído últimamente. o — d e u n modo más preciso— qué se quiere decir al h a b l a r de sencillez. Muchos filósofos de la ciencia h a n concedido a este concepto un lugar de importancia crucial en sus teorías. http://psikolibro. No hace m u c h o tiempo Weyl dijo que «el p r o b l e m a de la sencillez tiene una importancia central para la epistemología de las ciencias de la N a t u r a l e z a » ^ . E L I M I N A C I Ó N DE LOS CONCEPTOS SENCILLEZ ESTÉTICO T PRAGMÁTICO DE La p a l a b r a «sencillez» se emplea en muchos sentidos diferentes. entonces no cabe duda de que deberíamos utilizar las más sencillas. sin el adjetivo «sencilla» — o una pal a b r a análoga— esta doctrina no diría absolutamente n a d a . que las teorías se emplean buscando la sencillez.CAPITULO SÉPTIMO La sencillez No parece existir gran acuerdo en lo que respecta a la importancia del llamado «problema de la sencillez».com . 155. es de gran sencillez en u n sen' Cf.. al p a r e c e r : y quizá por presentar —especialmente tras el penetrante análisis de W e y l — u n cariz casi refractario a toda solución. el apartado 42.

enteramente relativo y vago . y calificar no de sencillo. T e n i e n d o en cuenta este ' SCHLICK. la diferencia entre «ley» y «azar». debemos reconocer el hecho de que todo científico que ha logrado representar u n a serie de observaciones p o r medio de u n a fórmula m u y sencilla ( p o r ejemplo. u n p l a n t e a m i e n t o o u n a exposición.. pág.lCK. un concepto que indica preferencias de carácter en p a r t e práctico y en p a r t e estético» ^. ni p e r m i t e que se distingan de u n modo preciso ley y azar» ^. diciendo : «la sencillez es. Naturwissenschajten 19. ' ScHi. E L PROBLEMA METODOLÓGICO DE LA S E N C I L L E Z ¿ Q u é nos queda — s i es que queda algo— después de h a b e r eliminado las ideas estética y pragmática de sencillez? ¿Existe u n concepto de ésta que tenga importancia p a r a el lógico? ¿Cabe distinguir entre teorías lógicamente no equivalentes debido a sus grados de sencillez? P u e d e parecer m u y dudosa u n a respuesta a estas cuestiones. Es u n a situación parecida a la que encontramos cuando alguien dice que u n a tarea puede «llevarse a cabo p o r medios m á s sencillos» que otra. 42. 1931. finalmente. sin duda alguna. mediante el concepto de sencillez. ilid. a la vista del poco éxito que h a n tenido la mayoría de los intentos de definir este concepto. sino difícil. Se dice con frecuencia de dos exposiciones de u n a y la misma demostración matemática que u n a de ellas es m á s sencilla o m á s elegante q u e la o t r a . Schlick discute las posibilidades de definir el concepto de regul a r i d a d de aspecto legal. y. esta distinción tiene poco interés desde el p u n t o de vista de la teoría del conocimiento. pues continúa : «incluso si somos incapaces de explicar qué es lo que realmente se quiere decir aquí con "sencillez'. no es posible llegar a una definición estricta de causalidad apoyándose en él. especialmente. dando a e n t e n d e r que p u e d e ejecutarse más fácilmente o que se necesita menos práctica — o menos conocimientos— p a r a realizarla. pero en otro sentido m u y bien puede llamársele «complicada».com . p o r u n a función lineal. pues no cae dentro de la jurisdicción de la lógica. Así. • H e traducido libremente el término «pragmatischerjí de Schlick. 148. http://psikolibro. Schlick da u n a respuesta negativa. excluiré de nuestra discusión la aplicación del término «sencillez» a n a d a semejante a u n planteamiento o u n a exposición. sino que indica no m á s que u n a preferencia de carácter estético o pragmático. y lo más notable es que contesta de este modo cuando escribe acerca del concepto que aquí nos interesa. rechaza éste con la observación de que «el concepto de sencillez es. cuadrática o exponencial) está convencido inmediatamente de que ha descubierto u n a ley».La sencillez 129 tido metodológico.blogspot. Acerca de u n p r o b l e m a podemos decir que n o tiene u n a solución sencilla. P o r lo p r o n t o . y al que yo l l a m a r é concepto episterrvológico de sencillez. En todos estos casos p u e d e eliminarse la palabra «sencillo». ya que su empleo es extralógico.. sino de i n t r i n c a d o .

dice: «El proceso de la inducción consiste en asum i r la ley más sencilla que p u e d a ponerse de acuerdo con nuestra experiencia» *. según la referencia de Schlick. etc. además. una circunferencia más sencilla que u n a elipse. . e t c . " La observación de Wittgenstein acerca de la sencillez de la lógica (op. Proposición 5. entonces la representación gráfica de la ley será u n a curva que pase p o r todos esos p u n t o s . Los creyentes en la lógica mencionada suponen que llegamos a las leyes naturales p o r generalización a p a r t i r de observaciones concretas. que «constituye la norma de sencillez». la ley no está determ i n a d a unívocamente p o r las observaciones: con lo cual la lógica inductiva se enfrenta con el problema de decidir qué curva h a de elegirse entre todas las posibles. o — d e acuerdo con la reseña de Feigl—• cuando se desvía menos de la recta (las dos versiones no son e q u i v a l e n t e s ) . Si imaginamos los diversos resultados de u n a serie de observaciones como puntos marcados en u n sistema de coordenadas. 616) se apoya en su axioma de inducción (que creo insostenible) y tampoco nos sirve de ayuda. no lleva a ninguna parte. y. p o r tanto. Weyl discute y rechaza u n intento m u y interesante de apoyar la ' FEIGL.363. cit. por ejemplo. Proposición 6. Y. es más sencilla que u n a cuadrática. pero a través de u n número finito de puntos p u e d e dibujarse u n n ú m e r o ilimitado de curvas de las formas más diversas. * En los lugares mencionados. en relación con el problema de la «curva más sencilla».com . La respuesta usual es que se elija la curva más sencilla. 1932.. marga el p u n t o decisivo : p o r ejemplo. o p a r a creer que las leyes «sencillas» tienen ventajas sobre las que lo son menos — a p a r t e de las ventajas estéticas y p r á c t i c a s — ^. La idea epistemológica de sencillez desempeña u n papel especial en las teorías de la lógica i n d u c t i v a : p o r ejemplo. realmente. digamos. pág.4541). de u n o u otro m o d o . Al elegir la ley más sencilla se supone tácitamente que una función lineal. http://psikolibro. cit. Wittgenstein. Theorie und Erfahrung in der Physik (1931). Feigl proclama u n a tesis parecida cuando habla de la «idea de definir el grado de regularidad o de legalidad valiéndose del concepto de sencillez» ^. hace que ciertas partes de u n a hipérbola (las partes asintóticas) sean m u c h o más sencillas que una circunferencia. < WITTGENSTEIN. no creo que esta cuestión pueda dirimirse m e d i a n t e tales «artificios» (como Schlick los l l a m a ) .blogspot.. 25. El «principio de la curva más sencilla» de Reichenbach (Mathematische Zeitschrift 34. siempre seguiría siendo u n misterio p o r qué h a b r í a m o s de dar preferencia a la sencillez definida de este modo en p a r t i c u l a r . pág. aquel autor propone que se diga que u n a curva es m á s sencilla que otra cuando su curvatura m e d i a es más p e q u e ñ a que la de é s t a . pero no se nos dan razones para la elección de esta j e r a r q u í a concreta de sencilleces con preferencia a otra cualquiera.130 La lógica de la investigación científica pasaje se hace claro qué es lo que actualmente se espera conseguir del concepto de sencillez : q u e nos dé u n a medida del grado de legalidad o de regularidad de los eventos. Esta definición parece estar bastante de acuerdo con nuestras i n t u i c i o n e s . pero. op. Schlick y Feigl mencionan '' u n trabajo inédito de N a t k i n en que.

Aprovecho esta ocasión para reconocer de modo enteramente explícito la prelación de estos autores. se encuentren sobre una recta (dentro de la exactitud que es de esperar) cuando se los representa en papel cuadriculado. para cada una de éstas. ingl. están de acuerdo. y —sobre todo— no dice qué ventajas lógicas o epistemológicas se supone que tiene la ley más sencilla con respecto a otra más complicada *'. debido a su sencillez matemática». '''y la nueva nota situada a continuación do esta (es decir. 369 y sigs. Mag. 156.. En definitiva. este análisis está perfectamente sujeto a crítica. la clase de funciones— debido a su sencillez matemática.com . Conjeturaremos entonces que nos hallamos frente a una ley natural rigurosa. 4 2 .. ' Los comentarios ulteriores de Weyl sobre la relación entre sencillez y corroboración son también pertinentes a este respecto. Con lo que podríamos pretender. para el análisis del concepto epistemológico de sencillez: pues éáte no ha sido determinado con precisión hasta el momento. 1921. que sería sumamente improbable que las veinte observaciones se situasen precisamente sobre tal curva. Yo podría responder a tales objeciones que no atribuyo la menor importancia a la palabra «sencillez»: ' WEYL. y varias de ellas se desviarán considerablemente de la recta. «Supongamos.blogspot. Los diversos pasajes que hemos citado son muy importantes. Pues siempre es posible definir toda suerte de funciones matemáticas que. que expongo en el apartado 82. es posible recusar cualquier intento de precisarlo (entre ellos el mío). pág. op. aunque mi modo de abordar el osuMto es intiy diferente. y su referencia al número de parámetros. ed. La observación de Weyl de que «las matemáticas nos presenten a priori la clase de funciones. con mi propia opinión. diciendo que el concepto de sencillez que interesa a los epistemólogos es realmente otro enteramente distinto. obtenemos unas predicciones que van más allá de lo que las observaciones nos dicen. si empleamos ahora la recta para llevar a cabo interpolaciones y extrapolaciones. pág. y que y depende linealmente de x: conjetura que se deberá a la sencillez de la línea recta. es esencial que las matemáticas nos presenten a priori la función —o. Sin embargo. debe advertirse que esta clase de funciones ha de depender de menos parámetros que el número de observaciones que se tiene que satisfacer» '. págs. que veinte pares coordenados de valores (x. y) de la misma función y = f(x).. debido a su trascendencia para nuestro propósito actual.. cit. la nota 1 del apartado 82. mejor. serán satisfechas por las veinte observaciones del caso. a menos que ésta represente la verdadera ley. 116. Pero Weyl no* nos dice en qué consiste la «sencillez matemática». es decir. * Cuando escribí este libro no sabía (y Weyl. cf.La sencillez 131 sencillez en la probabilidad. Por tanto. están de acuerdo con mi tesis (que desarrollaré en el apartado 43).). en gran medida. también lo ignoraba al escribir el suyo) que Harold Jeffreys y Dorothy Wrinch habían sugerido —seis años antes que We^l— que se midiese la sencillez de una función por su parvedad en parámetros libremente determinables (véase su estudio conjunto en Phil. la nota *! del apartado 43). por ejemplo. o a que sería sumamente improbable que precisamente estos veinte pares de observaciones elegidas arbitrariamente se encontrasen casi sobre una recta si la ley en cuestión fuese de un tipo distinto . http://psikolibro. sin duda alguna.

). la opinión intuitiva de que una curva sencilla —digamos. pero. Este autor escribe en su Ubro Probability and Induction. 116 del libro de Weyl. en lugar de la máxima improbabilidad previa.. así como al mío. En resumen. págs. sin poner en relación de ninguna forma este rasgo.: «. y en una nota a pie de página se refiere a la pág. le hubiese llevado a advertir que una teoría más sencilla es más contrastable). Me interesa añadir que posteriormente he desarrollado http://psikolibro. 1949. en primer lugar. Como es fácil que este aserto encuentre una actitud de oposición *^. trataré primero de hacerlo más aceptable intuitivamente. no habría escrito yo (como lo hice hacia el final del apartado anterior) que Weyl «no dice qué ventajas lógicas o epistemológicas se supone que tiene la ley más sencilla». una línea recta— ofrece ventajas sobre otra más complicada. Weyl la rechaza por no resistir a una crítica racional: señala que lo mismo podría decirse de cualquier curva dada. sino los posibles falsadores y su grado de composición).com . ni con ningún concepto que. como el de contrastabiüdad o el de contenido. —y sigue viendo— justamente lo opuesto: atribuye a la ley más sencilla la máxima probabilidad previa. La caracterización hecha por Weyl de la sencillez de una curva por su parvedad en parámetros había sido expuesta con anterioridad —desde 1921— por Harold Jeffreys y Dorothy Wrinch (Phil.. Jeffreys vio. 42. Mag.. por complicada que sea (el argumento es enteramente correcto. Weyl continúa luego discutiendo la escasez de los parámetros como criterio de sencillez. con la facilidad de su eliminación—. lo único que afirmo es que el concepto de sencillez que voy a aclarar ayuda a contestar precisamente aquellas cuestiones que —como las citas hechas muestran— los filósofos de la ciencia han planteado frecuentemente en relación con su «problema de la sencillez».blogspot. en lugar de seguir esta opinión intuitiva (que. pues. y soy perfectamente consciente de sus desventajas. texto correspondiente a la nota 7).132 ha lógica de la investigación científica no he sido yo quien ha introducido semejante término. Pero ni en esta página —de la que he citado las frases pertinentes a esta cuestión en el texto— ni en ninguna otra parte del espléndido libro de Weyl (ni en ningún otro) he sido capaz de encontrar el menor rastro de la tesis de que la sencillez de una teoría se halla en conexión con su falsabilidad —es decir. ni con la opinión intuitiva que acababa de rechazar. pero deja de ser válido si consideramos no ya los casos que verifican la ley. Y en caso de que Weyl (o cualquier otra persona llegada a mi noticia) se hubiera anticipado a mi teoría. Ha sido muy satisfactorio encontrar por lo menos un epistemólogo —William Kneale— que ha aceptado esta teoría de la sencillez (incluidas las ideas del apartado 40). Weyl menciona. SENCILLEZ T GRADO DE FALSABILIDAD Todas las cuestiones epistemológicas que surgen alrededor del concepto de sencillez pueden contestarse si igualamos este concepto con el de grado de falsabilidad.. en realidad. (Así. págs. a mi entender. pudiese explicar nuestra preferencia epistemológica por las teorías más sencillas. 43. Pero si Weyl meramente no llegó a advertir lo que ahora es «fácil ver» (según Kneale). porque podría considerarse un accidente muy improbable que todas las observaciones se ajustaran a una curva tan sencilla. 369 y sigs. es fácil ver que la hipótesis más sencilla en este sentido es también la que podemos esperar eUminar más rápidamente en caso de que sea falsa. las tesis de Jeffreys y de Kneale juntas pueden ilustrar la observación de Schopenhauer de que la solución de un problema con frecuencia parece primero una paradoja y luego una perogrullada). la norma de asumir siempre la hipótesis más sencilla que esté de acuerdo con los hechos conocidos es la que más rápidamente nos permitirá desembarazarnos de hipótesis falsas». Los hechos son los siguientes: en su profunda discusión del problema (que aquí he citado en el apartado 42. 229 y sig.

mediante la idea de los grados de falsabilidad. no sencillos.. 148 (cf. Por lo cual.» ^. pero tamliién propusieron atribuir mayor probabilidad previa a la hipótesis más sencilla. varios de los ejemplos y de otros detalles que allí se dan podrían trasladarse fácilmente al problema de la sencillez. el apartado 58 y la parte final del 59). Cf. y cabe responmi tesis sobre la sencillez y que al hacer tal cosa he puesto cuanto he podido de mi parte —y espero que no del todo infructuosamente— por aprender de Kneale.blogspot. cabe representar sus tesis por el esquema sencillez = parvedad de parútnelros : = elevada probabilidad previa. por tanto. una ley que tenga la forma de una función de primer grado es falsable con más facilidad que otra expresable por medio de una función de segundo grado . A lo cual puedo añadir que. la improbabilidad previa—• con la escMes en pa- http://psikolibro. el apéndice *X y el apartado *15 de mi Postscript. la nota 1 del apartado anterior). *' Como ya ne mencionado en las notas 7 del apartado 42 y *1 del presente. en primer lugar. especialmente. por consiguiente. Naturwissenschaflen 19.La sencillez 133 He puesto ya de manifiesto que las teorías de menor dimensión son más fácilmente falsables que las de mayor dimensión: por ejemplo. es factible aclarar también la distinción que Schlick había querido trazar entre ley y azar: los enunciados probabilitarios acerca de sucesiones que tienen características azarosas resultan ser de dimensión infinita (cf. Harold Jeffreys y Dorothy Wrinch fueron los primeros en proponer que se midiese la sencillez de una función por su escasez v. Como hemos visto. y después. que ésta puede medirse por la improbabilidad «lógica» (que corresponde exaclomente n la improbabilidad icprcvia» de Jeffreys). por tal razón. Lo cual concuerda bastante bien con la observación de Schlick acerca de la sencillez: «ciertamente.n parámetros libremente determinados. En los apartados 31 a 40 hemos discutido minuciosamente la comparación de los grados de contrastabilidad. que es posible igualar lu conlraslabiliilad —y. el grado de universalidad y precisión de una teoría aumenta con su grado de falsabilidad. Ocurre que yo aborde el problema desde un ángulo enteramente diferente. 1931.. pág. pero esta última pertenecerá todavía al grupo de las más falsables entre todas las leyes cuya forma matemática sea la de una función algebraica. Me ocupaba de la averiguación de los grados de contrastabilidad. y encontré. aunque no hay duda de que esta última representa también una ley a la que no cabe hacer ningún reproche. y esto ocurre. quizá podamos identificar el grado de estrictez de una teoría —algo así como el grado en que ésta impone el rigor de lá ley sobre la Naturaleza— con su grado de falsabilidad: lo cual hace ver que este último realiza justamente lo que Schlick y Feigl esperaban que hiciera el concepto de sencillez. y sólo falsables tomando precauciones especiales (apartado 68). el apartado 65). se le ha llamado a menudo «más sencillo». y. Puede decirse que el concepto de dimensión de una teoría precisa la idea de Weyl de emplear el número de parámetros para determinar el concepto de sencillez *^. sino complicados (cf. con el grado de universalidad de una teoría: un enunciado puede remplazar a otros menos universales que él. nos sentimos inclinados a considerar una función de primer grado más sencilla que una de segundo. ^ SCHLICK.com .

el pap e l de la invariancia en lo que respecta a las transformaciones de los sistemas coordenados). porque nos dicen Tnás. asimismo. sobre todo. nuestra teoría explica p o r qué es tan deseable la sencillez. http://psikolibro.com . pero se encuentran en oposición directa en el punto decisivo (probabilidad frente a improbabilidad). 44. De modo parecido. Puede verse que estos dos esquemas coinciden parcialmente. y podemos p e d i r l a con respecto a las transformaciones de s e m e j a n z a : pues no pensamos que la forma o figura geométrica esté ligada a una posición d e t e r m i n a d a .134 La lógica de la investigación científica der a ciertas posibles objeciones a la teoría de este autor p o r medio de nuestra distinción entre una reducción formal y una reducción mate* rial de la dimensión de u n a teoría (cf. Pocos considerarían que la figura geométrica de u n a curva logarítmica. y si distinguimos entre las reducciones material y form a l del n ú m e r o de dimensiones (hemos de recordar. F I G U R A GEOMÉTRICA Y FORMA FUNCIONAL Nuestra perspectiva del concepto de sencillez nos p e r m i t e resolver cierto n ú m e r o de contradicciones que hasta ahora h a b í a n hecho d u d a r de si tal concepto era de alguna utilidad.blogspot. digamos. Véase también el apéndice •VIII. Si hablamos de la forma 'O figura geométrica de u n a curva. p o r otra rámetros. pero se acostumbra a pensar que una Zey que puede representarse p o r una función logarítmica es una ley sencilla. Si. y únicamente al final igualé la elevada contrastabilidad con la elevada sencillez. P e r o . lo que pedimos es invariancia con respecto a todas las transformaciones pertenecientes al grupo de los desplazamientos. En consecuencia. porque su contenido empírico es mayor y porque son mejor contrastables. aun cuando no lo sea tanto la figura geométrica de la curva sinusoidal. aunque no cabe duda de que es menos «sencilla». P a r a comprenderlo no hay necesidad de que asumamos un «principio de economía del pensamiento» ni nada p o r el e s t i l o : hemos de valorar más los enunciados sencillos que los menos sencillos. Por tanto. Podemos desembarazarnos de dificultades de este tipo si recordamos la relación existente entre el n ú m e r o de parámetros y el grado de falsahilidad. mi tesis puede presentarte por medio del esquema: contrastabilidadt=^ elevada improbabilidad previa = parvedad de parámetros = sencillez. sea especialmente sencilla. el apartado 4 0 ) : entre estas objeciones se encuentra la de que u n conjunto de elipses cuyos semiejes se hallen en una relación determinada —-o cuya excentricidad tenga u n valor numérico fijo— tiene^ exsctamente el mismo número de p a r á m e t r o s que un conjunto de círculos. se dice ordinariamente que u n a función sinusoidal es sencilla. y no será — e n modo a l g u n o — una curva de extremada sencillez. si nos imaginamos la forma de una curva logarítmica con un solo p a r á m e t r o (y = log^x) situada en cualquier sitio de u n p l a n o . tendrá entonces cinco parámetros (para tener en cuenta las transformaciones de semejanza).

blogspot. y también acerca do otros mucbos casos. el eje de los tiempos. 45. LA SENCILLEZ DE L/V GEOMETRÍA EUCLÍDEA Uno de los argumentos ([ue lian desempeñado un papel destacado en la mayoría de las discusiones sobre la teoría de la relatividad ha sido la sencillez de la geometría euclídea. [)or ejemplo. mientras que la de una geometría de Bolyai-Lobatschewski con curvatura constante dada será compatible con toda medida concreta que no exceda de los 180°. p a r a falsar esta última hipótesis no sólo sería necesario medir la suma de los ángulos. además. entonces las transformaciones de coordenadas del tipo mencionado no entran en juego : en tales casos. encontramos que también en este caso coinciden los conceptos de sencillez y de falsabilidad. desplazamientos paralelos o transformaciones de semejanza. tal como una u n i d a d de área—. A p r i m e r a vista. el apartado 1 7 ) . vemos que se necesitan más mediciones p a r a llevar a cabo una íuisación. y el de la y. p u e d e hacerse ver que la liii)ótesis de la validez de una geometría euclídea del rayo de luz es falsable en mayor grado que cualquier otra de las hipótesis que —frente a ella— afirman la validez de una geometría no e u c l í d e a : pues si medimos la suma de los ángulos de un triángulo formado con rayos luminosos. más sencilla que cualquier geometría no euclídea (ic curvatura constante — p o r no liablar siquiera de las geometrías no cuclíibías cuya curvatura varía de un punto a otro. cf. o tal vez una definición ostensiva. las líneas rectas con rayos de luz. Análogas consideraciones son oporlunas acerca de oscilaciones sinusoidales a lo largo de un eje eoncroto. dad de medida (además de la de ángulos). o los puntos con intersecciones de hilos. Pero si los enunciados en cuestión se formulan como hipótesis emjiiricas. no liay que tener en cuenta rotaciones. Paremos ahora mientes en qué argumentos pueden ayudarnos a contrastar la hipótesis. ya que — p o r regla general— una curva logarítmica es u n a representación gráfica en la que no pueden intercambiarse las coordenadas ( p o r ejemplo. que la hipótesis es compatible con mayores va- http://psikolibro. sino también el t a m a ñ o (absoluto) de] triángulo —lo cual quiere decir que tendría que definirse otra u n i . Así ]iucs. Si adoptamos semejante identificación (una definición coordinadora. como tal. altura sobre el nivel del m a r ) . el eje de las x puede representar presión atmosférica. Solamente será posible llevar a cabo una contrastación si identificamos ciertas entidades geométricas con determinados objetos físicos: p o r ejemplo. por esta razón. xina teoría o ley está representada p o r una curva logarítmica. cualquier desviación apreciable de los 180° falsará la hipótesis euclidiana. Nadie ha d u d a d o j a m á s de que ésta es. tampoco tienen importancia a(|iií las Iransformaciones de semejanza.com . «en nuestro m u n d o tenemos que emplear cierta geometría métrica con tal y cual radio de curvatura».La sencillez 135 parte. el tipo de sencillez de que se habla con esto parece tener poco que ver con los grados de falsabiJidad.

Así pues. sin duda alguna. en p a r t e estético y en p a r t e práctico. V e r d a d e r a m e n t e .com . pero como no trata a sus teorías como sistemas falsables. pág. introduciendo hipótesis a u x i l i a r e s : pues el grado de falsabilidad de u n sistema protegido de tal modo sería igual a cero. el comentario que sigue de Schlick (cf. u n a vez que h a n escogido el camino de la convención arbitraria. Desde m i p u n t o de vista. ScHliCK. ibíd. por ello. P a r a decirlo de otro m o d o : la geometría euclídea es la única geometría métrica con una curvatura determinada en la que son posibles las transformaciones de semejanza. que ha de ser siempre arbitraria» ^. o sea. algo muy distinto que el grado de falsabilidad. E L CONVENCIONALISMO Y EL CONCEPTO DE SENCILLEZ Lo que el convencionalista llama «sencillez» no corresponde a lo que yo entiendo por esta p a l a b r a . debe elegir la teoría «más sencilla». 46. por tanto. es más difícil de falsar.136 La lógica de la invtaligación científica naciones del resultado de aquéllas. debe decirse que u n sistema tiene el máximo grado de com. http://psikolibro. Su idea central y su punto de partida es que ninguna teoría está d e t e r m i n a d a p o r la experiencia de u n modo libre de a m b i g ü e d a d : punto en el que estoy de acuerdo. pues de otro modo hubieran advertido que su apelación a la sencillez no puede j a m á s salvarlos de la a r b i t r a r i e d a d . y que. P o r ello.. nuestro concepto de sencillez nos lleva otra vez a las reglas metodológicas del apartado 20 : especialmente a la regla o principio que nos sujeta p a r a que no nos demos a las hipótesis ad hoc y auxiliares — e l principio de p a r q u e d a d en el uso de hipótesis. las figuras pertenecientes a ella p u e d e n ser invariables con respecto a más transformaciones. El convencionalista cree también que. sino como estipulaciones convencionales. más sencillas. el concepto convencionalista de sencillez resulta ser. en consecuencia.blogspot. en todo momento en q u e peligre. es falsable en grado m e n o r . lo que quiere decir con «sencillez» es. el apartado 4 2 ) se aplica al concepto convencionalista de sencillez. pero no al m í o : «es seguro que sólo puede definirse el concepto de sencillez por u n a convención. Es curioso que los mismos convencionalistas no han caído en la cuenta del carácter convencional de su propio concepto fundamental (el de s e n c i l l e z ) : y es claro que no se han percatado de ello. 148. es decir. p u e d e n ser de m e n o r dimensión — o .plicación si — de acuerdo con la práctica convencionalista— se aferra u n o a él como a algo establecido de u n a vez para siempre y que se está decidido a rescatar.

a u n q u e los enunciados probabilitarios desempeñan u n p a p e l de una i m p o r t a n c i a tan vital en la ciencia empírica. *' A partir de 1934 he realizado tres tipos de cambios en la teoría de la probabilidad : 1) La introducción de un cálculo de probabilidades formal (axiomático). y averiguar qué es lo que vale. y al investigar este p r o b l e m a descubriremos algo que a p r i m e r a vista parece ser u n a objeción casi insuperable a mis tesis metodológicas: pues. lo cual quiere decir tanto como resolver lo que yo llamo el problema de la decidibilidad de los enunciados probabilitarios. En la física m o d e r n a desempeñan u n p a p e l decisivo u n a serie de ideas q u e i m p l i c a n la teoría de la p r o b a b i l i d a d . p e r o sin e m p l e a r lo que él llama el «axioma de convergencia» (o «axioma del l í m i t e » ) . lo cual t r a t a r é de hacer desa r r o l l a n d o la teoría de la p r o b a b i l i d a d como u n a teoría de la frecuencia — s i g u i e n d o las directrices marcadas p o r R i c h a r d von Mises. en la que los físicos emplean abundantemente las p r o b a b i l i d a d e s sin ser capaces de decir de u n modo coher e n t e qué significado dan a « p r o b a b i l i d a d » *^. Dejaré de lado.blogspot. esta m i s m a roca en que íbamos a tropezar se convertirá en u n a p i e d r a de toque sobre la cual contrast a r m i teoría. Nos enfrentamos. Con todo. o — l o cual viene a ser lo m i s m o — seguimos careciendo de u n sistema axiomático satisfactorio p a r a el cálculo de p r o b a b i l i d a d e s . refractarios a toda falsación estricta.com . resultan ser. Las relaciones entre prob a b i l i d a d y experiencia necesitan aún ser a c l a r a d a s . y con u n «axioma de aleatoriedad» algo más d é b i l — . La segunda tarea consiste en elucidar las relaciones existentes entre prohabilidad y experiencia. el p r o b l e m a que p u e d e denominarse de la probabilidad de hipótesis —cuestiones tales como la de si u n a hipótesis contrastada con frecuencia es más p r o b a b l e que otra sometida menos veces a contraste—. que estudiaré en los apartados 79 a 85 bajo el título de «Corroboración». La primera es fundamentar de nuevo el cálculo de probabilidades. pues. p e r o todavía nos falta u n a definición satisfactoria y coherente de ésta. en p r i n c i p i o .CAPÍTULO OCTAVO La probabilidad Me ocuparé en este capítulo exclusivamente de la probabilidad de eventos y de los problemas que p l a n t e a — q u e surgen en relación con la teoría de los juegos de azar y con las leyes probabilísticas de la física—. con dos tareas. p o r ahora. (jue pue- http://psikolibro. Confío en que estas investigaciones c o n t r i b u i r á n a aliviar la insatisfactoria situación actual.

A»ií. p o d r í a n transformarse quizá en probabilitarios numéricos (como. Me ocuparé p r i m e r o de los enunciados probabilitarios numéricos. tenemos u n tipo m u y distinto de enunciado probabilitario no numérico con «es m u y improbable que se descubra un efecto físico que contradiga a la teoría cuántica». pueden ser de diversos tipos. En cuanto a los no numéricos.. 2) Una simplificación de la teoría frecuencial de la probabilidad. «Es m u y probable que obtengamos u n a mezcla homogénea mezclando agua y alcohol» constituye u n ejemplo de u n tipo de enunciados que.138 La lógica de la investigación científica 47.com . y luego de los otros. Los dos primeros cambios proceden de 1938. Cómo hemos de interpretar u n enunciado de este tipo. a los que considero menos i m p o r t a n t e s .interpretación de propensiones—• y 'la del cálculo frecuencial por el formalismo neoclásico (o de teoría de la medida). el enunciado «la p r o b a b i l i d a d de sacar once con dos dados (perfectos) es 1/18» sería u n ejemplo de enunciado probabilitario n u m é r i c o . en la nota ''J del apartado 57 se describe el cambio principal). 3) La sustitución de la teoría objetiva de la probabilidad a base de las frecuencias por otra interpretación objetiva —¡a. debidamente interpretados. y están indicados en el libro mismo (es decir. 48. sin alterar su sentido. E L PROBLEMA DE LA I N T E R P R E T A C I Ó N D E L O S ENtrNCIADOS PRO- BABILITARIOS Comenzaré distinguiendo dos tipos de enunciados p r o b a b i l i t a r i o s . http://psikolibro. «la probabilidad de obtener . está m u y cerca de 1 » ) . conseguida llevando a cabo el programa de reconstrucción de dicha teoría que subyaee a todo este capítulo. ni equipararse a u n o de este tipo. y — e n p a r t i c u l a r — la afirmación numérica que hace?». de un modo más completo y directo que en 1934.. los que entincian la p r o b a b i l i d a d en forma numérica — a los que llamaré enunciados probabilitarios numéricos— y los que no lo hacen de este m o d o . LAS INTERPUETACIONES S U B J E T I V A Y OBJETIVA La teoría clásica (de Laplace) de la p r o b a b i l i d a d define el valor numérico de u n a p r o b a b i l i d a d como el cociente que se obtiene al dividir el n ú m e r o de casos favorables p o r el de los casos igualmente posibles. en esle volumen): el primero en ciertos apéndices nuevos (del *II al *V) y el segundo —que afecta a la argumentación del presente capitulo— en una serie de notas nuevas de este capítulo y en el nuevo apéndice *VI (en cuanto a aquéllas.blogspot. en donde se le aplica también a los problemas de la teo- m cuántica. y\nte todo enunciado probabilitario numérico surge siempre la cuestión: «. El tercero (que introduje de un modo provisional en 1953) está explicado y desarrollado cii mi Postscript. el cual —segi'm creo— no puede transformarse en u n o numérico. Podemos no tener en cuenta las objeciones lógicas que se de interpretarse de muchos modos: por ejemplo. en el sentido de las interpretaciones lógica y frecuenpial debatidas en este libro y también en el de l i interpretación de propensiones que discuto en mi Postscript.

existe una mieva variante de la interpretación subjetiva *^. 237 : «la probabilidad así definida es. ingl. Collected Papers 2. «ley normal de erroresy». 95 y siga. por ejemplo. PEIRCE.com . Espasa-Calpe Argentina. sobre una objeción temprana a la expresión «igualmente posible». por JUAN CARLOS GRIMBEHG. Logísche Analyse des Wahrscheinlichkeitsbegriffs. WlTTCENSTEliN. la p r o b a b i l i d a d ^ Cf. D.. Los dos casos extremos de esta relación de p r o b a b i l i d a d son la deductibilidad y la contradicción: un enunciado q « d a » * —según dicen— a otro enunciado p la p r o b a b i l i d a d 1 si p se sigue de q . 1932 (primeramente publicado en 1878). que voy a clasificar en los dos grupos de objetivas y subjetivas. p o r ejemplo. *' En cl capítulo *1I del Poslscript (en donde se critica en detalle la interpretación subjetiva) discuto más a fondo las razones por las qxie cuento la interpretación lógica como una variante de la subjetiva. RABINOWITSCH." ed. l a ccrlcza di' I. párrafo 2. pero incluso en tal caso difícilmente podemos aceptar que semejante definición nos haga disponer de una interpretación aplicable sin ambigüedades : pues bajo ella se encuentran latentes varias interpretaciones diferentes. por J..— sugiere una interpretación subjetiva de la teoría de la p r o b a b i l i d a d . estadística y verdad (1946). tales como la de que «igualm e n t e posibles» es otra manera de expresar «igualmente probables» . la proposición'g' (III a In proposición '/)' la probaUilidail 1.. cit. 115 y sigs. KETNES.673. Cf. El frecuente uso de expresiones que poseen cierto matiz psicológico — t a l e s como ((esperanza matemática». 1930.13 y sigs.La probabilidad 139 h a n planteado frente a tal definición ^. Véase C. que p u e d e n surgir en nosotros ante ciertas aserciones o conjeturas. como son las de deductibilidad. págs. Cuando lo que nos ocupa son ciertos enunciados no numéricos. A Treatise on Probability (1921). cit. Sin embargo. pero no me parece m u y apropiada una interpretación de los enunciados probabilitarios numéricos que se encamine en esta dirección. de creencia o de duda. 417. Probabilidad. pues.^! «Si p se sigue de q. también el apéndice *IX.. asimismo. M.1 T. y en caso de que p y q se contradigan m u t u a m e n t e . Probability. (T. Vox MISES. algo así como una medida de la proximidad lógica o de la conexión deductiva entre los dos enunciados». págs. " J. Wahrscheinlickkeit. págs. trad. Cf. op. Todas sabemos que éstos p u e d e n encontrarse entre sí en variadas relaciones lógicas. Proposición 5. * Wíi'TCKNSTEliv. probabilitaria como u n tipo especial de relación lógica entre dos enunciados.)]. Statistics and Truth (1939). Esta no interpreta los enunciados probabilitarios psicológica sino lógicamente: como aserciones acerca de lo que puede llamarse la « p r o x i m i d a d lógica» ^ de los enunciados. pág. 2. Statistik und ÍFahrheit (1928).. op. la teoría lógicosubjetiva —cuyo p r i n c i p a l exponente es Keynes ^— considera la relación.. págs. S. SHOLL y E.blogspot. incompatibilidad o independencia m u t u a . páginas '62 y sigs. que merece que le dediquemos m a y o r atención. NEYMAN. Proposición 5. pues bien.. que en su forma original es más bien psicologista: trata el grado de p r o b a b i l i d a d como si fuese una medida de los sentimientos de c e r t i d u m b r e o incertidumbre. Aunque se suele Uamar «de Laplace» a Ja definición clásica (también en este libro). (1936). se remonta por lo menos a la Doctrine of Chances (1718) de D E MOIVRE. pág. esp. la palabra aprobable» p u e d e traducirse satisfactoriamente de este modo . 84 y sigs. 98 y siguientes [trad. ^ WAISMANN. etc. Erkenntnis 1.conclusión lógica es un (jasq limite de lu jirobabilidads. http://psikolibro.

y q u e — e n general— tropieza con menos dificulta'des lógicas que la teoría o b j e t i v a . De acuerdo con esta tesis. dentro de esta clase de tiradas. de mi Postscript. la frecuencia relativa de los cincos vale 1/6. E n t r e estos extremos se h a l l a n las demás relaciones probabilitarias. la interpretación objetiva. declaro m i fe en u n a interpretación objetiva. ligada muy estrechamente a la teoría frecuencial pero distinta de ella incluso en el formalismo matemático. cit. Los teóricos de la frecuencia acostumbran a soslayar los enunciados probabilitarios de los que no cabe dar u n a interpretación frecuencial. Según esta interpretación. En las páginas que siguen t r a t a r é de construir de nuevo la teoría de la p r o b a b i l i d a d como u n a teoría frecuencial (modificada). que. http://psikolibro. Así pues. cf. E l enunciado en cuestión dice ú n i c a m e n t e que. cuanto menos trasciende su contenido lo que ya se encuentra incluido en aquel enunciado q del que d e p e n d e la p r o b a b i l i d a d de p (y que «da» a éste u n a p r o b a b i l i d a d ) . es la interpretación de propensiones. que introduzco en los iiparlados *53 y sigs. (Rechazo la variante de la teoría subjetiva que mantiene que los enunciados p r o b a b i l i t a r i o s objetivos deberían derivarse de suposiciones subjetivas.com . la crítica de Keynes (op. pero su solución es que los enunciados p r o b a b i l i t a r i o s son n o empíricos. Adm i t o a b i e r t a m e n t e que la teoría subjetiva es capaz de dar u n a solución coherente al p r o b l e m a de cómo decidir los enunciados probabilitarios. de la cual la p r ó x i m a es m e r a m e n t e u n elemento. los enunciados probabilitarios n u m é r i cos sólo son admisibles en el caso de que se les p u e d a d a r u n a interpretación frecuencial. * Una nueva interpretación objetiva. y especialmente los no numéricos. Kamke. págs. Reichenbach y Tomier. sino sobre toda la clase de tiradas. Los principales representantes de la nueva teoría frecuencial son R. considera que todo enunciado probabilitario numérico enuncia algo acerca de la frecuencia relativa con que acontece u n evento de cierto tipo dentro de u n a sucesión de acontecimientos ". h a b l a n d o de u n modo a p r o x i m a d o . von Mises (cf. y de a h í que sea e n t e r a m e n t e inaceptable c u a n d o recordamos cómo se utiliza la teoría de las p r o b a b i l i d a d e s p o r la física. cf.. P u e d e advertirse el parentesco existente entre esta teoría y la psicologista a p a r t i r del hecho de que Keynes define la p r o b a b i l i d a d como el «grado de creencia racional» . Un tercer modo de i n t e r p r e t a r la definición m e n c i o n a d a . cabe i n t e r p r e t a r del modo siguiente: la p r o b a b i l i d a d numérica de u n enunciado p (dado el q) es tanto mayor. Acerca de la tesis de Whitehead. en donde se hace referencia especial a The Logic of Chance. Dorge. la cantidad de confianza que conviene otorgar al enunciado p a la vista de la información o conocimiento que nos dispensa aquel envmciado q que «da» p r o b a b i l i d a d a p . debida principalm e n t e a que creo que sólo u n a teoría objetiva p u e d e explicar la aplicación del cálculo de probabilidades en la ciencia e m p í r i c a . el enunciado «la p r o b a b i l i d a d de q u e la p r ó x i m a tirada de este dado dé u n cinco es igual a 1/6» no es realm e n t e u n a aserción acerca de la p r ó x i m a tirada. el apartado 80 (nota 2). 95 y sigs. con lo cual q u i e r e decir. de VENN.140 La lógica de la investigación científica que q da a p es 0. la nota 1 del apartado 50).). quizá utilizando como ° Sobre la antigua teoría frecuencial. son tautologías.blogspot.

pues precisamente realizamos tales transformaciones cuando carecemos de conocimientos^. pierde e n t e r a m e n t e el carácter de paradoja — h a y que reconocerlo— si aceptamos la teoría subjetiva. el cual consEste es el mayor error de Keynes. capítulos *1I y *V. sino —según esta teoría— meramente un método de llevar a cabo transformaciones lógicas de algo que ya conocíamos. en Erkenntnis 1. pues e n t r a ñ a la tesis de que el cálculo de probabilidades no es un método de calcular predicciones (frente a lo que ocurre con todos los demás métodos de la ciencia e m p í r i c a ) . 238. En el a p a r t a d o 67 haremos ver que tiene cierta relación con el «axioma de convergencia». p o r un tipo peculiar de incalculabilidad que le predispone a u n o a creer — t r a s gran n ú m e r o de tentativas infructuosas— que todos los métodos racionales conocidos de predicción h a n de fallar cuando aquéllos se presentan : tenemos algo así como la sospecha de que no es u n científico quien p o d r í a predecirlos. 1930.blogspot.. Véanse también el apéndice *IX y los apartados *55 a *57 de mi Postscript. STUMPF (Sitzungsbericht der Bayerischen Akademie der Wissenschaften. especialmente la nota 3. pág. P e r o tal forma de sortear la paradoja es e x t r e m a d a m e n t e insatisfactoria.) 49. de la ignorancia— p o d a m o s sacar concluisiones que cabe interpretar como enunciados acerca de frecuencias empíricas. de la incalculabilidad a la calculabilidad (es decir. Estos se caracterizan. pág. mejor. sino únicamente u n profeta. E L PROBLEMA FUNDAMENTAL DE LA TEORÍA DEL AZAR La aplicación más importante de la teoría de la probabilidad se encuentra en lo que podemos l l a m a r eventos — o acontecimientos— «azarosos» o «aleatorios». de algo que no conocemos. con todo. dice: «no existe otra razón para introducir el concepto de probabilidad que lo incompleto de nuestro conocimiento». Klasse. 41) sostiene una tesis parecida.La probabilidad 141 «puente» el teorema tie Bernoulli ": considero enteramente irrealizable este p r o g r a m a p o r razones lógicas. ¿Cómo es posible explicar el hecho de que a p a r t i r de la incalculabilidad —esto es. cf. Phil. * Creo que esta opinión tan extendida tiene la culpa de las peores confusiones. 1892. a la aplicabilidad de cierto cálculo).-hist. Verdaderam e n t e . algo paradójico. justamente esta incalculabilidad es lo que nos hace concluir que es posible aplicar a semejantes eventos el cálculo de probabilidades. pero no explica cómo puede contrastarse ni corroborarse un enunciado de ignorancia interpretado como enunciado frecuencial.com . C. y éste es exactamente nuestro p r o b l e m a . al que yo llamo el problema fundamental del azar. WAISMANN. el apartado 62. como haré ver circunstanciadamente en mi Postscript. o. aun cuando creo ahora que el teorema de Bernoulli puede servir de «puente» dentro de una teoría objetiva: precisamente entre las propensiones y la estadística. * No he cambiado de opinión en este punto. http://psikolibro. y que encontramos luego b r i l l a n t e m e n t e corroborados p o r la p r á c t i c a ? Ni siquiera la teoría frecuencial h a sido capaz hasta ahora de dar u n a solución satisfactoria a este p r o b l e m a . Y. esta concepción disuelve la p a r a d o j a . al parecer. más abajo. Este modo de concluir.

y a la que podría designarse p o r «sucesión de eventos» o «sucesión de propiedades». 52. Statistik. 1939 [vers. Statistics and Truth. de ser continuada i n d e f i n i d a m e n t e : p o r ejemplo. por JUAN CARLOS GRINBERG: Probabilidad. en u n a argumentación. Fundamentalsatze der Wahrscheinlichkeitsrechnung. http://psikolibro. pág. la sucesión de tiradas de u n a moneda. und Wahrheit (1928). pág. trad. 50. obtenemos u n a nueva sucesión : la sucesión de las frecuencias relativas de los cincos. MathemaO tische Zeitschrift 4. estadística y verdad (1946). Explicaremos sus ideas fundamentales. u n a tirada puede hacer aparecer un cinco. de la sucesión irregular de acontecimientos aislados a la regularidad o estabilidad de sus frecuencias. L A TEORÍA F R E C U E N C I A L DE V O N M I S E S La p r i m e r a teoría frecuencial que proporciona unos fundamentos p a r a todos los teoremas principales del cálculo de probabilidades fue propuesta p o r Richard von Mises '^. Cada uno de los eventos tiene cierto carácter o propiedad: p o r ejemplo. Grundlagen der Wahrscheinlichsrechnung. por J. y entonces tiene la propiedad cinco.142 La lógica de la investigación cievtífica tituye u n a parte integrante de la teoría en su estado actual. WahrscheinlichkeitsTcchnung und ihre Anwendung in der Statistik und theoretischen Physik (l'orlesungen iiher angetvandte Mathematik 1). El cálculo de probabilidades es u n a teoría de ciertas sucesiones de eventos o acontecimientos azarosos o aleatorios: es decir. D . H a b l a n d o de un modo tosco. 1919. TFahrscheinlichkeit.. 1. SHOLL y E. Espasa-Calpe Argentina (T. Se definen estas tiradas como «azarosas» o «aleatorias» p o r medio de dos condiciones a x i o m á t i c a s : el axioma de convergencia (o axioma del limite) y el axioma de aleatoriedad. ingl. 1919.)}. Si separamos todas las tiradas que h a n tenido la p r o p i e d a d cinco — h a s t a llegar a cierto elemento dentro de la sucesión— y dividimos su número p o r el n ú m e r o total de tiradas hasta llegar a este elemento (esto es. 1936. RABINOWITSCH : Pro- bability. una vez que se elimina el axioma q u e hemos mencionado : y se encuentra al analizar los supuestos que nos permiten pasar. de eventos reiterados tales como u n a serie de tiradas con un dado. T o m a r é como ejemplo sencillo de colectivo el que podemos l l a m a r « a l t e r n a t i v a » . esp.blogspot. denotamos con este t é r m i n o u n a sucesión de eventos en que se supone aparecen únicamente dos propiedades: p o r ejemplo. Esta es distinta de la sucesión original de eventos a que corresponde. Si determinamos ahora la frecuencia relativa de los cincos hasta llegar a cada elemento de la sucesión. NEYMAN. p o r el número ordinal de éste en la sucesión). un colectivo es u n a sucesión de eventos que es capaz. 2. 1931. pero cabe encontrarle u n a solución satisfactoria dentro del marco de la teoría de la frecuencia. obtenemos la frecuencia relativa de los cincos hasta llegar a dicho elemento. Mathematische Zeitschrift 5. en p r i n c i p i o . V N MISES. Von Mises llama «colectivo» a toda sucesión de eventos que satisfaga ambas condiciones. u n a sucesión de tiradas de un dado que supongamos indestructible.com . Llamaremos «1» a u n a de ' R.' ed.

. el axioma de convergencia (o «axioma del l í m i t e » ) postula que la sucesión de frecuencias tiende a u n límite definido al hacerse cada vez m a y o r la sucesión de eventos. ya que son complementarias (los términos correspondientes suman 1 ) . . Entonces p u e d e representarse una sucesión de eventos del modo siguiente: 0 1 1 0 0 0 1 1 1 0 1 0 1 0 . . al menos. p a r a este autor. y por esta razón hablo —de un modo breve— de «la (es decir. y de aquí que la Podemos coordinar con cada sucesión de propiedades tantas sucesiones distintas de frecuencias relativas como propiedades estén definidas en la sucesión. una sucesión p a r a la que exista u n sistema de jugar p o r cuyo medio el j u g a d o r pueda m e j o r a r sus posibilidades de ganar. como se le llama a veces. la única) sucesión de frecuencias relativas coordinada con la alternativa ('')». (A) A esta «alternativa» corresponde — o . está coordinada a la p r o p i e d a d «1» de esta alternativa— la siguiente sucesión de frecuencias relativas. En todo colectivo existen. .com . no será u n colectivo en el sentido de Von Mises. Von Mises emplea este axioma p o r q u e tenemos que asegurarnos un valor fijo de la frecuenda con el cual podamos trabajar a pesar de que las frecuencias reales tengan valores fluctuantes. o «sucesión de frecuencias» ^: 1 O 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 2 2 2 2 3 4 5 5 6 6 7 7 . pero éstas pueden deducirse una de otra. «el principio de exclusión de los sistemas de j u g a r » — está encaminado a dar expresión matemática al carácter azaroso de la sucesión. u n a aparición bastante regular de cruces a continuación de toda serie de tres salidas seguidas de c a r a s ) . Así pues. con tal de que se continúe jugando el número de veces suficiente. mejor.La probabilidad 143 las p r o p i e d a d e s ( c a r a ) y «O» a la otra ( c r u z ) ..ente favorables se a p r o x i m a r á n al mismo límite que las que aparecen en la sucesión de todas las tiradas. Es evidente que u n j u g a d o r p o d r í a mejorar sus posibilidades de ganancia utilizando u n sistema de j u g a r si las sucesiones de tiradas de una p e r r a chica mostrasen ciertas regularidades (por ejemplo. * http://psikolibro. la p r o b a b i l i d a d es otro término p a r a el «límite de la frecuencia relativa en un colectivo».blogspot. con lo cual querré «íempre decir la sucesión de frecuencias coordinada con la propiedad «1» de dicha «hemalivB (ct). Así pues. con respecto a todos los colectivos. El axioma de aleutoriedad — o .. (A') A h o r a b i e n . en el caso de la alternativa habrá dos sucesiones diferentes. que no existe u n sistema de j u g a r que les sea aplicable con éxito : postula que —sea cual fuere el sistema de j u g a r p o r el que escojamos unas tiradas supuestamente favorables— las frecuencias relativas dentro de la sucesión de tiradas supuestam. dos propiedades : y si se nos dan los límites de las frecuencias correspondientes a todas las propiedades del colectivo tenemos lo que se llama su «distribución^. Pues el axioma de aleatoriedad postula. P o r tanto.

E n cuanto al axioma de aleatoriedad. pág. existe u n elemento de la sucesión tal que todos los que le siguen se separen de cierto valor determinado —llamado su l í m i t e — en u n a cantidad m e n o r que aquella fracción. inexacta. estas sugerencias presuponen que este ú l t i m o axioma es el causante de las dificultades. la existencia de u n lím i t e . la tarea del cálculo de probabilidades consiste p u r a y exclusivamente en esto : en inferir ciertos «colectivos deducidos» con ciertas «distribuciones deducidas» a p a r t i r de determinados «colectivos iniciales» dados con ciertas «distribuciones iniciales» dadas . P u e s el límite matemático no es sino u n a propiedad característica de la regla o ley matemática por la que está determinada la sucesión. y postular sólo aquél. Frente a estas opiniones me siento inclinado a acusar al axioma Cf. no h a de estar sujeta a ninguna regla ni ley. este ú l t i m o se define como límite de frecuencias r e l a t i v a s . 22. que — a mi e n t e n d e r — no carecen de justificación. bien reemplazarlo p o r otro requisito más débil ( R e i c h e n b a c h ) . http://psikolibro. p o r su misma definición (esto es. se ha propuesto abstenerse de c o m b i n a r el axioma de convergencia con el de aleatoriedad. p a r a u n a fracción cualquiera elegida a r b i t r a r i a m e n t e y p r ó x i m a a cero. Con objeto de salir al paso de semejantes objeciones. (1931). Se trata meramente de u n a p r o p i e d a d de esta regla o ley si. VON M I S E S . WahrscheinlichkeitsTechnung WAISMANN. lo que se p r o p o n e es. basándose en que es inadmisible aplicar el concepto matemático de límite — o de convergencia— a u n a sucesión que. en la física) y sus usos p o p u l a r e s : señaló que sería u n error p e d i r que u n t é r m i n o científico adecuadamente definido correspondiese en todos los respectos a su utilización precientífica. y se define la tarea del cálculo de probabilidades. se formula u n axioma de aleatoriedad.blogspot. 1930. Según Von Mises. se h a n planteado objeciones contra la combinación de u n axioma de convergencia con otro de aleatoriedad ^. Erkenntnis 1. p o r el axioma de aleator i e d a d ) . dicho b r e v e m e n t e : en calcular p r o b a b i l i d a d e s que no están dadas a p a r t i r de las que lo están. subrayando la diferencia entre el empleo científico de la probabilidad (por ejemplo. pág. bien a b a n d o n a r l o completamente ( K a m k e ) . 51. En particular.com . P L A N DE UNA NUEVA TEORÍA DE LA PROBABILIDAD Los dos axiomas o postulados que Von Mises formula para defin i r el concepto de colectivo h a n sufrido fuertes críticas. Von Mises contestó a los críticos que presentaban objeciones contra la estrechez de su interpretación. Von Mises resume en cuatro puntos los rasgos característicos de su teoría ^: el concepto de colectivo precede al de p r o b a b i l i d a d .144 La lógica de la investigación científica idea de probabilidad sea únicamente aplicable a sucesiones de eventos : restricción que es fácil sea enteramente inaceptable desde el punto de vista de Keynes. 232. es decir.

Mi plan consiste en p r e p a r a r p r i m e r o una teoría frecuencial para clases finitas. 1931. la clase de las tiradas con este dado c o n c r e t o . y. F h a b r á de simbolizar la p r o b a b i l i d a d objetiva —esto es. y después. A continuación me propongo ocuparme p r i m e r o de la cuestión matemática. La p r i m e r a de estas tareas. el apartado 66). finalmente. O.La probabilidad 145 de convergencia no menos que al de aleatoriedad. «aleatoria» o «azarosa». a p a r t i r de ésta pueden oblencrse del modo usual el teorema de Bernoulli y los demás teoremas de límites de la teoría de la prohabilidad. en NatuTwissenschaften 19. que es preciso llevar a cabo dos t a r e a s : el perfeccionamiento del axioma de aleatoriedad (lo cual es p r i n c i p a l m e n t e un p r o b l e m a mat e m á t i c o ) y la eliminación total del axioma de convergencia. cuestión p o r la que h a de preocuparse especialmente el epistemólogo ^ (cf. p o r ejemplo. E n el curso de las deducciones matemáticas e m p l e a r é tres símbolos de frecuencia diferentes: F " simbolizará frecuencias relativas en clases finitas. p o r tanto. hasta lograr la deducción de la ( « p r i m e r a » ) fórmula b i n o m i a l — . Y después de deducir y examinar el teorema de Bernoulli. con las sucesiones de eventos que p u e d e n continuarse indefinidamente) p o r el conocido método de introducir un axioma de convergencia. ya que necesitamos alguno de este tipo p a r a la discusión del axioma de aleatoriedad. tiene como p r i n c i p a l meta la deducción del teorema de Bernoulli — l a p r i m e r a «ley de los grandes n ú m e r o s » — a p a r t i r de u n axioma de aleatoriedad modificado: a saber. 52. aunque casi logré realizar en o'. p a r a ser más preciso. Después continuaré con las sucesiones infinitas (es decir. modificado de suerte que no se pida más de lo que es necesario p a r a alcanzar dicha meta.com . de la epistemológica. F ' será símbolo del límite de las frecuencias relativas de una sucesión de frecuencias infinita. la frecuencia relativa en una sucesión «irregular». y en desarrollar dentro de este marco la teoría cuanto sea posible —esto es. expresa esta preocupación. Esta teoría resulta ser una parte bastante elemental de la teoría de clases. sólo las he llevado a cabo de un modo satisfactori'> en el nuevo apéndice *VI. libro lo que me había propuesto. I'ublicnré por separado t>na exposición detallada de la construcción matemáti*(!f. lo que p r e t e n d o es deducir la fórmula binomial (a la que a veces se llama «la fórmula de N e w t o n » ) en lo que yo llamo su «tercera f o r m a » . ni nuevo apéndice *\\. F R E C U E N C I A RELATIVA DENTRO DE UNA CLASE FINITA Consideremos ahora una clase a de u n n ú m e r o finito de acontecimientos. es decir.blogspot. " ScHucK. *Sigo creyendo que ambas tareas tienen importancia. y la expondremos únicamente con objeto de obtener una base p a r a la discxisión del axioma de aleatoriedad. me ocuparé de cómo podría eliminarse el axioma de convergencia y de qué clase de sistema axiomático quedaría como resultado. 10 http://psikolibro. la reconstrucción de la teoría m a t e m á t i c a ^ . Pienso.

que se supone ser u n a clase no vacia. Sea ahora /3 otra clase. finita o n o : diremos que fi es nuestra clase de p r o p i e d a d e s . el teorema de adición y los teoremas de división. p o r ejemp l o .blogspot. La clase de los elementos que pertenecen tanto a a como a ¡3 (por ejemplo. j8». compárense loa apéndices II. lo denotaremos por ((N(a)». y3)» denotará el número de elementos de OÍ . p o r ejemplo. obtenemos un sistema axiomático formal para la probabilidad. el teorema general de multiplicación. la clase de todas las tiradas que hacen aparecer un cinco — o . la clase de las tiradas hechas ayer con este dado concreto que tenían la p r o p i e d a d cinco) se llaipa la clase producto de a y . tiene que contener como máximo un n ú m e r o finito de elementos (y p u e d e ser u n a clase v a c í a ) .146 La lógica de la investigación cientíjica esta clase «. que h a de leerse «a y /?». razones o números F ) . " Desde luego. las reglas de B a y e s . en cuanto al número de elementos que pertenecen a ella — o sea. Es característico de los teoremas de este cálculo de frecuencias — y de los del cálculo de probabilidades en general—• que nunca aparecen en ellos los números cardinales (números N ) .com . que tienen la p r o p i e d a d cinco. igual al cociente que se obtiene dividiendo el n ú m e r o de cincos sacados ayer con este dado p o r el número total de tiradas hechas ayer con este dado» *^. ¡3. el símbolo correspondiente a frecuencias relativas será F " .(3) cxF"(P) = (Definición 1) N(a) que en nuestro ejemplo querría d e c i r : «la frecuencia relativa de los cinco en las tiradas de ayer con este dado es. Como a. escribiremos « a F " ( ^ ) » — q u e puede leerse «la frecuencia-a de yS»—• en lugar de «la frecuencia relativa de la p r o p i e d a d ¡3 dentro de la clase finita de referencia a». Podemos definir ahora N(a. y la llamaremos u n a clase de referencia (fin i t a ) . .8. ((N(a . el apéndice I I ) . ya que aquí no se asume que los elementos de a sean «igualmente posibles». Mientras que simbolizamos números (finitos) de elementos p o r N. y se la denota p o r «a . por definición. la definición 1 se refiere a la clásica definición de probabilidad como razón de los casos favorables a los igualmente posibles. y puede ser. los números N sólo aparecen en las demostraciones de unos pocos teoremas fundamentales que se deducen directamente de la definición. sino únicamente frecuencias relativas (esto es. a su número c a r d i n a l — . *II. ¡3 ea una subclase de a. sirve algo así como de marco de referencia. pero debe distinguirse claramente de ésta. que h a de leerse «el n ú m e r o de a». cf. *iy y *V. pero no en los teoremas mismos *^. http://psikolibro. Escogiendo un conjunto de fórmulas-F de las que puedan deducirse otras fórmuIas-F. A p a r t i r de esta definición bastante trivial se p u e d e n deducir muy fácilmente los teoremas del cálculo de frecuencias en clases finitas (en particular. esto es. como también diremos.

«el complemento de y3». ¡3 como nueva clase de referencia. la clase de los botones que h a y en u n a caja—. A esta ú l t i m a . p o r e j e m p l o ) . /?. INSENSIBILIDAD. j3 y y— si asumimos que P j f son también finitas. Tomamos ahora la clase producto . pág. SELECCIÓN. Ahora b i e n . p F " ( y ) . Supongamos que estén dadas.pF"(y) = aF"(y) En este caso. cf. « . y3 (digamos. y simétrica en las propiedades yS y y *. p u e d e ocurrir que y aparezca en la nueva clase de referencia. ei apéndice I I ) . El teorema general de división contesta a la cuestión que aquí planteo (cf. o bien la «selección de a según la propiedad ^ » . ya que podemos considerarla obtenida p o r selección dentro de a de todos los elementos (botones) que tienen la propiedad ff (ser r o j o s ) . /3) + N(a . pues se sigue de la definición 1 p o r medio de u n teorema sencillo del cálculo de clases que afirma que N(a . los botones rojos) y y (los botones grandes. puede cumplirse „.blogspot.). d. decimos (siguiendo a H a u s d o r f f ' ) que las propiedades P Y y son «. INTRASCENDENCIA E n t r e todas las operaciones que pueden ejecutarse con frecuencias relativas de clases finitas. el apéndice II (1") y (1. 158. Leipzig. u n a clase de referencia finita. quizá he tratado de expresar la condición de que (t y y eatén acotadas por la cíate finita de referencia a. /?. 1901. podemos escribir ahora: „F"(P) + „F"(p) = 1 Este teorema contiene solamente números F . y planteamos la cuestión del valor de o . la de selección'^ tiene una importancia especial para lo que sigue. Berichte über die Verltandlungen der sachsischen Ges. *La condición de finitud que afirmo en esta nota no es luf¡dente para la triple gimetria. 53. Si dos propiedades /? y y son El ténnino de Von Mises es «elección» (nAuawdhlyt).La probabilidad 147 Haremos ver ahora cómo h a de entenderse esto valiéndonos de u n ejemplo m u y sencillo (damos otros en el apéndice I I ) .com . de la frecuencia de y en la nueva clase de referenc i a " . o. con la misma frecuencia relativa que en la clase de referencia original. puede llamársela «el resultado de seleccion a r elementos j3 de a». ^) = N ( a ) . a . es decir. * Es incluso triplemente simétrica —esto es. INDEPENDENCIA. para ot. ' HAUSDORFF. pero su demostración emplea los números N .a . o —lo cual és más probable— ' http://psikolibro. ITissenschaften. a . Klasse 5 3 . Denotemos con « p » la clase de todos los elementos que no pertenecen a /? (léase. y dos clases de propiedades. Mathem. La relación de independencia es u n a relación triádica. simplemente. «no y3»). Para la demostración de nuestra aserción de simetría.mutuamente independientes dentro de la clase de referencia a » .-physik. esto es. « — p o r ejemplo.

p o r el contrario. o quizá que la clase de referencia a es —con respecto a la propiedad y— insensible a la selección realizada según la p r o p i e d a d ¡3. S U C E S I O N E S F I N I T A S . cit. negro y grande (a/Sy) y uno cuadrado. op. ya que aF" ( 7 ) 7 ^ " Así pues. Cabe t a m b i é n interpretar la independencia m u t u a — o insensibil i d a d — de . entonces la información de que u n elem e n t o tiene la p r o p i e d a d ¿S es trascendente [en ingl. esta información es intrascendente [en ingl.8 y y dentro de a. De ahí que pueda definirse la trascendencia a base de la independencia. Si. de los que cuatro sean redondos ("). respectivamente. dos redondos y negros (")3). estén numerados (por f j e m p l o . del modo siguiente: si se nos informa de que u n elemento concreto de la clase a tiene la p r o p i e d a d ^ . asimismo. la propiedad y *^. o independientes. S E L E C C I O N E S ORDINAL T DE VECINDAD Supongamos que los elementos de una clase finita de referencia. relevant} para la cuestión de si este elemento posee también o no la p r o p i e d a d y °. 103 y sigs. En u n a sucesión de este tipo podemos distinguir dos tipos de selección que tienen u n a importancia especial: a saber.. podemos decir que la p r o p i e d a d y es — d e n t r o de a— insensible a la selección de elementos / 3 . capítulo *II. En caso de que que a debería ser nuestro universo finito del discurso (que son condiciones suficientes). La selección ordinal consiste en efectuar u n a selección a p a r t i r de la sucesión a teniendo en cuenta u n a p r o p i e d a d ^ que depende del n ú m e r o o r d i n a l del elemento (sobre cuya selección se h a de d e c i d i r ) . /? puede ser la p r o p i e d a d de ser par. intrascendente para la cuestión de si semejante elemento tiene o no. aunque no a la inversa (cf. des redondos y grandes {"-7).. cualquier información acerca de la posesión de propiedades es trascendente. 54. no tenemos triple simetría. El ejemplo siguiente hace ver la insuficiencia de la condición formulada en la nota: tómese un universo de cinco botones. especialmente los apartados *40 a *43. sabemos que y aparece más a m e n u d o (o menos a menud o ) en la subclase a . de acuerdo con su n ú m e r o ordinal. la selección o r d i n a l — y la que atiende a su vecindad. http://psikolibro..com . que haya escrito u n n ú m e r o en cada botón de los que están en la caja) y dispuestos en u n a sucesión. págs.148 La lógica de la investigación científica ( m u t u a m e n t e ) independientes dentro de u n a clase de referencia a. ds modo que seleccionaríamos de a todos los elementos cuyo n ú m e r o ordinal fuese p a r : obtendríamos así u n a subsucesión seleccionada. desde el p u n t o de vista de la teoría subjetiva.blogspot. *De hecho. la que se hace de acuerdo con el n ú m e r o ordinal del elemento — b r e v e m e n t e . dependientes. la teoría subjetiva no puede definir la independencia (objetiva). lo cual constituye una seria objeción a aquélla. P o r ejemplo. y3 (que se ha seleccionado a p a r t i r de a de acuerdo con la p r o p i e d a d /8). si y sólo si las propiedades en cuestión son. a. negro y grande (S^Sy). uno redondo. irrelevant'} si es que /3 y y son m u t u a m e n t e independientes dentro de a : a saber. o intrascendente. como pongo de manifiesto en mi Postscript. la próxima nota y la *1 del apartado 5S). ' Keynes ha puesto objeciones a la teoría frecuencial porque ha creído que era imposible definir la trascendencia dentro de ella: cf.

aquellos cuyos predecesores p r i m e r o y segundo — o cuyo sucesor seg u n d o — tengan la p r o p i e d a d 7 . de la teoría de la p r o b a b i l i d a d como u n a teoría de las alternativas. 55. de tiradas de una m o n e d a — liemos de distinguir dos clases de p r o p i e d a d e s : las p r i m a r i a s (del tipo de «caras» o «cruces»). Como h a hecho ver Von Mises. o que la sucesión a es —con respecto a y — insensible a la selección de elementos ft. Así pues. . LlBERTAD-rt EN SUCESIONES FINITAS Partamos de una alternativa finita. p o r ejemplo. (a) En esta alternativa tenemos una equidistribución. que los elementos adquieren en virtud de su posición en la sucesión. y las secundarias. La selección de vecindad es posible p o r el hecho de que se crean ciertas relaciones de vecindad al ordenar los elementos de u n a sucesión n u m e r a d a . sin p o r ello p e r d e r generalidad. Si denotamos las dos p r o p i e d a d e s p r i m a r i a s de una alternativa p o r las cifras «1» y «O». Quizá sea incluso recomendable pasar direct^nente desde aquí —o desde el final del apartado 55— al capítulo X.blogspot. a.La probabilidad 149 Una p r o p i e d a d y sea independiente de la selección ordinal que atiende a 13. o bien. como «par» o «sucesor de una cruz». la estructura de u n a alternativa p u e d e ser regular o bien más o menos irregular. Si denotamos la frecuencia relativa de la p r o p i e d a d 1 p o r « F " ( l ) » . Estudiaremos a continuación más circunstanciadamente la regularidad o i r r e g u l a r i d a d de ciertas alternativas finitas *^. podemos escribir : „ F " (1) = „ F " (0) = 1/2 (1) Seleccionamos ahora de a todos los términos que tienen la p r o p i e d a d de vecindad de suceder inmediatamente a un uno (dentro de la suce" Pueden omitirse los apartados 55 a 64 —o quizá solamente los 56 a 64— en una primera lectura. si tenemos una sucesión de eventos —digamos. Esto nos p e r m i t e . y p o r ((F"(0)» la de O. es decir. cabe representar toda alternativa p o r una sucesión de unos y ceros. podemos decir también que la selección ordinal es independiente con respecto a 7 . que pertenecen a cada elemento i n d e p e n d i e n t e m e n t e de su situación en la sucesión. p o r ejemplo. de u n a que consista en mil unos y ceros dispuestos regularmente del modo que sigue: 1 1 0 0 1 1 0 0 1 1 0 0 1 1 0 0 . etc.com . las frecuencias relativas de los unos y de los ceros son iguales. http://psikolibro. si se pone suficiente cuidado es jjosible desarrollar las partes esenciales. Se designa con el n o m b r e de «alternativa» a u n a sucesión con dos p r o p i e d a d e s p r i m a r i a s . . seleccionar todos los elementos cuyo predecesor inmediato tenga la p r o p i e d a d y. Ahora b i e n .

además. que a es insensible a toda selección que atienda a la p r o p i e d a d del predecesor inmediato.0» debido a su e q u i d i s t r i b u c i ó n ) : si a contiene dos m i l elementos. cx. . especialmente dado que nuestra investigación h a de ampliarse a las sucesiones infinitas. de modo que tenemos „. a su vez. más brevemente. Es claro que tal insensibilidad se debe a determinados aspectos de la estructura de la alternativa a. . podemos seleccionar de a http://psikolibro. « . podemos denotar esta segunda p r o p i e d a d p o r «p».pF" (1) =: cF" (1) . P o r ejemplo. diremos que la alternativa a . . la frecuencia relativa de las propiedades prim a r i a s de a— es insensible tanto a la selección que atiende a j8 como a la que atiende a ^ . p o r t a n t o . (2) Según la terminología introducida en el apartado 53. P> contendrá quinientos ceros y solamente cuatrocientos noventa y nueve unos. y pueden hacerse tan pequeñas como se quiera sin más que t o m a r u n a sucesión suficientemente l a r g a . podemos llamar «a .blogspot. que a es insensible a la selección según /3.com . en las que aquéllas desaparecen. a — o . u n a alternativa con equidistribución. En consecuencia. o. j9» a la subsucesión seleccionada.^) Esta sucesión ofrece una desviación muy leve respecto de u n a equidistribución.) ap Esta sucesión es. que tendrá la siguiente e s t r u c t u r a : 1 0 1 0 1 0 1 0 1 0 1 0 . . ^ no son insensibles a la selección ejecutada de acuerdo con la p r o p i e d a d de u n predecesor. Puesto que todo elemento de a. ya que comienza y termina con cero (puesto que a misma t e r m i n a con «0. P tiene una equidistribución. (. o bien que la alternativa a es insensible a la selección de elementos con la p r o p i e d a d p . o bien tiene la p r o p i e d a d /3 (la de ser sucesor de u n u n o ) o bien la de ser sucesor de u n cero. (a. mejor. pues. p o r esta razón no las tendremos en cuenta en lo sucesivo. podemos decir q u e las p r o p i e d a d e s primarias de la alternativa a son insensibles a u n a selección que se haga teniendo en cuenta la p r o p i e d a d /?. y podemos decir. Estas desviaciones con respecto a la equidistribución (o a otras distribuciones) proceden sólo del primero o del ú l t i m o elemento. ni la frecuencia relativa de los ceros ni la de los unos han cambiado . Denotando esta p r o p i e d a d p o r «/3». las alternativas a . ^ y a . especialmente a la selección según la p r o p i e d a d de u n par de predecesores. P o d e m o s estuciar ahora la alternativa a p a r a ver si es insensible a otras seleccionej.150 La lógica de la investigación científica sión a ) . Si seleccionamos ahora los miembros que tienen la p r o p i e d a d P llegamos a la alternativa : 0 1 0 1 0 1 0 1 0 . los cuales p u e d e n distinguirla de otras a l t e r n a t i v a s : así.pF" (0) = „ r " (0) .

en unos exclusivamente o ceros exclusivamente. es decir. y )o mismo le ocurre a q. a saber. por tanto.so y efecto— con la deducción de predicciones. La especificación de una propiedad es «intrascendente» sólo por tener u n grado de composición insuficiente p a r a servir de condición inicial... (La ley con arreglo a la cual está construida a requiere como condiciones iniciales u n p a r de p r o p i e d a d e s . e m p l e a r é de ahora en adelante los términos que indico a continuación. véanse tarnbicji. Este nrétodo es enteramente distinto del de Reiclienbach. Véase también el apéndice *IX. son enormemente engañosos. 1. como antes. es «bidimensional» con respecto a éstas. Y en lugar de decir. dada la ley con arreglo a la cual está construida a. con mayor brevedad. aun cuando este autor lo empleaba entonces sólo en el sentido absoluto de «insensible a la selección realizada según un giu])0 precedente cualquiera de elementos». pues si p es intrascendente. la expresaré ahora d i c i e n d o : «a está libre de secuelas de predecesores aislados». o. liberlad.0. 0. especialmente los puntos 5 y 6 de la primera nota. el a p a r t a d o 3 8 * ' . por decirlo así. < http://psikolibro. ya que.. la información sobre las propiedades de Hu p a r de predecesores tiene la máxima trascendencia. la nota 4 del aparta.2. y la de operar con selecciones de vecindad perfectamente definidas. y de emplear. Vemos inmediatamente que a no es insensible a la selección del sucesor de cualquiera de los posibles pares 1. aunque él emplea uno de sus términos en xm sentido modificado. Yo he introducido la idea general de distinguir entre vecindades de acuerdo con su tamaño. Tenemos con eslo otra indicación de que los términos «trascendentei^ e «intrascendente» [en ingl. TamIjién es mía la idea de introducir uu concepto definible por recurrencia de liberlad-1. consisten todas en bloques ininterrumpidos (o «iteraciones»). Desde el p u n t o de vista de la teoría subjetiva. d > ¡iñ y —en espccinl-— la 2 del aportado dfl. nos permite predecir la {¡ropiedad del elemento en cuestión: la información acerca de las p r o p i e d a d e s de su p a r de predecesores nos proporciona. «a es libre-1». P o r otra parte.blogspot.1. sucintamente. relevant e irrelevant^. el hecho de que a sea insensible a la selección según predecesores aislados. pero el término «libre de secuelas» («nachwirkungsfrei») se debe a Reichenbach. más abajo. y. que a es (o no es) insensible a la selección «que atiende a parejas de predecesores». . pero no a la que atiende a parejas de predecesores. que figuran con tal profusión en la teoría subjetiva.q puede tener la máxima trascendencia. diré a h o r a : «a ( n o ) está libre de secuelas de parejas de predecesores».La probabilidad 151 todos los elementos que sean sucesores de u n a pareja 1. no deja de ser sorprendente saber que p. por el contrario. por lanío. libertad-n.1 y 0 . especialmente. o. para construir sucesiones aleatorias (tamijién he utilizado tal método para definir la independencia mutua de n eventos). el método recurrente para analizar selecciones de vecindad y. «« ( n o ) es lil)re-2» *^. 0 : en ninguno de estos casos tienen u n a equidistribución las subsucesiones r e s u l t a n t e s . ) Teniendo en cuenta lo estrechamente que está relacionada la idea de causalidad — o de cau. «a es insensible a la selección según predecesores aislados». p o d r í a expresarse del modo siguiente: la información acerca de la propiedad de un predecesor de un elemento de a es intrascendente para la cuestión de la p r o p i e d a d de este elemento. Cf.com . las condiciones iniciales que necesitamos para deducir la predicción. La aserción hecha más arriba acerca de la alternativa a.1.

y según ternas de predecesores . p u e d e comenzar con su cuarto elemento.152 La lógica de la investigación científica Empleando como prototipo la alternativa libre-l a.. obtenemos u n a alternativa libre-2 con equidistribución si tomamos 1 0 1 1 1 0 0 0 (B) como período generador. luego podemos pasar a sucesiones que sean libres-3. que sean libres-2. insensibles a la selección según predecesores aislados. que sean libres-1 (como a ) .blogspot. además. Con el período generador 10 1 1 0 0 0 0 1 1 1 1 0 1 0 0 (C) se llega A u n a alternativa libre-3. en sitios diferentes: ( C ) . y según acervos-n. P o r otra p a r t e .com . Y de este modo llegamos a u n a idea general que es fundamental para lo que sigue: la de libertad frente a secuelas de todos los grupos de antecesores hasta el n ú m e r o n. cabe simplificar esta definición: basta pedir insensibilidad a la selección de cualquier acervo-n predecesor (para un n dado). Schiff me ha señalado. y a la selección según pares de predecesores. n a t u r a l m e n t e . http://psikolibro. estén libres de secuelas de u n p a r de predecesores. Análogamente. y a p a r t i r del período generador 01100011101010010000010111110011 (D) se forma u n a alternativa libre-4.. o sea. los períodos que hemos dado p u e d e n empezar. sino que. o —como d i r e m o s — la de libertad-n. de predecesores ^. esto es. etc. P u e d e construirse u n a alternativa a libre-l reiterando el período generador 1 1 0 0 (A) u n n ú m e r o cualquiera de veces. es decir. asimismo con equidistribución. p o r ejemplo. El p e r í o d o generador de una alternativa libre-re con equidistribución h a de contener al menos 2" + ^ elementos. y en su lugar obtendríamos 1 0 0 0 0 1 1 1 1 0 1 0 O 1 O 1 (C) Existen otras transformaciones que tampoco alteran la libertad-/i ' Como el doctor K. que no solamente estén libres de secuelas debidas a un predecesor. y entonces es posible demostrar fácilmente la insensibilidad a la selección de acer»Oi-fK-1 (etc. podemos const r u i r fácilmente otras sucesiones. P u e d e observarse que la impresión — i n t u i t i v a — de encontrarse frente a u n a sucesión irregular a u m e n t a al crecer el n ú m e r o n que define su libertad-n.). Con m a y o r precisión : diremos que u n a secuencia es «libre-n» si y sólo si las frecuencias relativas de sus propiedades primarias son «insensibles-n».

. toda distribución de re + 1 ceros y unos. Mediante esta caracterización es posible decir de una alternativa dada A cualquiera que es.. otras sucesiones-re a partir de la sucesión de segmentos imbricatlos : especialmente. en que ro = re — 1. En general. Si se nos da un n ú m e r o det e r m i n a d o re además de la sucesión a. u n a sucesión de segmentos adyacentes comenzará p o r el ele*' Cf.La probabilidad 153 de u n a sucesión.. terna. podemos distribuir los segmentos-re de a en una sucesión. que será la sucesión de los segmentos-n de X. 56. Sea N la longitud de A. P o d e m o s obtener ahora. de mi «Tercera nota». aproximadamente. En otro lugar *^ describiremos u n método de const r u i r períodos generadores de sucesiones libres-n.. * http://psikolibro. Cabe basar una definición más completa en el método (de hacer máxima mi función E ) dnscrito en los puntos 8 y siga. llegamos a una sucesión de longitud 2"^^ + n. e incluso podemos definir el grado de su aproximación.. p o r lo menos una vez.. p o r selección. que es aplicaMe a una alternativa A de longitud dada cualquiera pero finita. y con equidistribución. Resulta una sucesión de longitud 2° 4" " — 1 tal. gamos. acervo-m en una cantidad no mayor —^respectivamente— que ret/NVz. . S U C E S I O N E S DE BINOMIAL SEGMENTOS. se dice que A es perfectamente aleatoria si y sólo si el número relativo de apariciones de cualquier pareja. sucesiones de segmentos-n adyacentes. di. tomamos p a r a elemento x de la nueva sucesión el segmento formado p o r los elementos x a x + n — 1 de a . Por ejemplo : puede empezar con el segmento-re formado por "los elementos numerados de 1 a re en la sucesión original a. o.com .. y re el mayor entero tal que 2 " • ' < N . a una subsucesión de a que conste de n elementos consecutivos le llamamos un «segmento de a de longitud re». sin imbricación. acervo-m (hasta m = re) dados. '* Parece apropiada la siguiente definición. del modo siguiente: empezamos con el segmento forjiíado por los n primeros elementos de a . en a. es decir. podemos construir una nueva sucesión formada con segmentos-re de a. 2n + l a 3re. segmentos) consecutivos cualesquiera de la nueva sucesión están imbiicados de modo que tienen comunes re — 1 elementos de la sucesión original a.blogspot. un «segmento-« de a». podemos llamar «sucesión de los segmentos-re imbricados de a» a la nueva sucesión así obtenida : este n o m b r e indica que dos elementos (esto es. luego viene el segmento constituido por los elementos 2 a re + 1 de a . que tiene —entre otras— la siguiente p r o p i e d a d : en ella aparece. Si se nos da una sucesión a. la nota *1 del apéndice IV. más brevemente. Una sucesión de segmentos-re adyacentes contiene sólo aquellos segmentos-re que se siguen inmediatamente. discrepa del correspondiente a cualesquiera otros pareja. PKIMEHA FORMA DE LA FÓRMULA Dada una sucesión finita a. que al suprimir los re — 1 últimos elementos obtenemos un período generador de una alternativa libre-m. aleatoria. terna. todo acervo-n posible **. reimpresa aquí en el apéndice *IX. Si al período generador de u n a alternativa libre-n añadimos los n p r i m e r o s elementos del período siguiente. en general. para todo número n. a éste seguir los correspondientes a los elementos « + 1 a 2re. etc.

t o m a r como propiedad p r i m a r i a del mismo el número de sus unos (dejando de lado. y que la de los ceros. sin apoyarnos en otro supuesto que el de que « sea al menos libre-n—1. 1931. y con referencia a las sucesiones infinitas de segmentos imbri cados. etc. ' Llamo «problema beruoulliano» (siguiendo a VoN MISES. a F ' ' ( 0 ) . Ahora b i e n . Podemos considerar como p r o p i e d a d p r i m a r i a de un elemento de ia(n). pero como parece ser poco usado en inglés. y supongamos que la frecuencia de los unos. más sencillamente.k a in -{.k a 2n -{-k — 1.)]. Por lo que el problema que aquí estudio sería el problema can bernouUiano para sucesiones finitas.com . p o r ejemplo. es igual a q (no asumimos que ge trate de una equidistribución. a partir de toda sucesión a („) obtenemos otra alternativa al seleccionar un m concreto (m^n) y adscribir la propiedad «m» a todo elemento de la sucesión a(„) que tenga exactamente m unos (y. de 2n -{. 128) al problema correspondiente para sucesiones infinitas de segmentos adyacentes. ¿cuál será el valor de a:i„)P"{m)? Con los recursos de la aritmética elemental podemos resolver esta cuestión ^. Imaginemos a h o r a de nuevo que se nos da u n a alternativa finita a con las propiedades p r i m a r i a s «1» y «O».blogspot. Y la respuesta se halla contenida en la fórmula siguiente. Wahrscheinlichkeitsrechnung. el orden de los unos y los ceros) : es claro que si denotamos el n ú m e r o de unos con m. pág. y con ««„» las sucesiones de segmentos-n. podemos p r e g u n t a r lo siguiente: ¿con qué frecuencia aparece la p r o p i e d a d m en la sucesión a(n)?. Prestemos ahora algo más de atención a las sucesiones de segmentos imbricados.k — 1. P a r t i e n d o de que la alternativa a sea al menos libre-n—1 (siendo n u n n ú m e r o n a t u r a l a r b i t r a r i o ) . y sus segmentos contendrán los elementos de a num e r a d o s de k a n -\. o. pues. a(n). a veces. el acervo-re ordenado de ceros y unos en que consiste dicho e l e m e n t o . tenemos m ^ n. la nota 1 del apartado ÍO). n — m ceros) y la p r o p i e d a d m (no m) a todos los demás elementos de «(«i. cuya demostración se encontrará en el apéndice I I I : "(«) F" (m) = «C^p^g"-"- (1) El segundo miembro de la fórmula «binomial» (1) fue obtenido — e n u n contexto diferente—• p o r Newton (y p o r ello se le llama. adyacentes.154 La lógica de la investigación científica mentó A:-ésimo de a. denotaremos con «a(„)» la sucesiones de segmentos-re imbricados. designaré aquélla como « p r i m e r a forma de la fórmula binomial» *^. http://psikolibro. o. le denomino «el problema casi bernouUiano» (cf. En lo sucesivo. en la que sería p = q). p o r tanto. dicho de otro modo.k — 1. Cada elemento de esta sucesión es u n segmento-n de a. todo elemento de «(„) h a de poseer u n a de estas dos p r o p i e d a d e s . fórmula de N e w t o n ) . c(F"(l). es igual a p . me he decidido a traducirlo por «fórmula binomial» [ambas expresiones son corrientes en castellano (T. " En el texto original empleaba el término «fórmula de Newton». de n -{. p o r tanto.

mas hubiera resuelto completamente y sin necesidad de asumir nada más los problemas de los apartados 63 y 64. que —ello no obstante— conservan su significación. http://psikolibro.com .blogspot. 57. con objeto de llegar a una teoría en que la existencia de límites frecuenciales se siguiese del carácter aleatorio de la sucesión. ya que aquello que su definición exige que sea insensible —insensible a toda selección que tenga en cuenta determinados predecesores— es precisamente la frecuencia relativa con que aparece u n a p r o p i e d a d d e t e r m i n a d a . Podría haber realizado dicho programa muy fácilmente si mi paso siguiente hubiese consistido en construir sucesiones (finitas) libres-n mínimas para re creciente. SUCESIONES INFINITAS. como hice en el antiguo apéndice I V : puede mostrarse sin dificultad que si en tales sucesiones mínimas se hace crecer n sin fin y sin límite. ESTIMACIONES TICAS FRECUENCIALES HIPOTÉ- Es s u m a m e n t e fácil extender los resultados obtenidos con sucesiones finitas libres-n a sucesiones infinitas libres-ri definidas p o r u n período generador (cf. E n nuestros teoremas que se ocupan de sucesiones infinitas e m p l e a r é — p e r o sólo provisionalmente (hasta el a p a r t a d o 6 4 ) — la idea de límite de frecuencias relativas (denotado p o r F ' ) p a r a remplazar a la de frecuencia relativa en clases finitas ( F " ) . por lo cual. el de analizar la aleatoriedad cuanto fuese posible dentro de la región de las sucesiones finitas. esto es. más o menos. Sin embargo. Podemos d e n o m i n a r «sucesión de referencia» a u n a sucesión infinita de elementos que desempeñe el papel de clase de referencia a la que se refieran las frecuencias relat i v a s . y lo mi. y —excepto en la medida en que definen un tipo ideal de desorden objetivo— resultan innecesarios si adoptamos una interpretación de propensiones del formalismo neoclásico (de la teoría de la medida). Pero incluso en este caso sigue siendo necesario hablar de hipótesis frecuenciales. el presente apartado sigue teniendo trascendencia. puesto que al hacerse demostrable la existencia de límites ya no es preciso mencionar los puntos de acumulación. hasta el 64. ya que siempre podemos d e t e r m i n a r — e n el caso de las sucesiones d i c h a s — si la sucesión correspondiente *' Llego aquí al punto en que no logre llevar a cabo del todo mi programa intuitivo : es decir. la utilización de a q u e l concepto no nos plantea p r o b l e m a s . todos estos perfeccionamientos permanecen dentro del marco de la pura teoría frecuencial. éstas se convierten en infinitas y las frecuencias pasan a límites frecuenciales.La probabilidad 155 Una vez llegados a esta fórmula. De este modo se hubieran simplificado los próximos apartados. de estimaciones hipotéticas y de SU9 contrastaciones estadísticas. y sólo cuando esto estuviese hecho continuar en lo que respecta a las infinitas (en las que necesitamos limites de frecuencias relativas). tal como se explica en los apartados *53 y sigs. El concepto de libertad-/! presupone el de frecuencia relativa.imo ocurre a gran parte de los siguientes. de mi Postscript. sin necesidad de nuevos supuestos (vóunse la nota *2 del apéndice IV y el nuevo apéndice *VI). y dicha fórmula nos p r o p o r c i o n a r á los fundamentos p a r a la discusión del axioma de aleatoriedad. q u e corresponde. a b a n d o n a r é la teoría frecuencial en lo q u e respecta a clases de referencia finitas. el a p a r t a d o 5 5 ) . Con tal de que nos limitemos a sucesiones de referencia construidas de acuerdo eon una regla matemática determinada. a «colectivo» en el sentido de Von Mises * ' .

si la sucesión de que forma p a r t e es matemática o e m p í r i c a : ú n i c a m e n t e podemos decidir si una sucesión es de uno u otro tipo si se nos da u n a regla de construcción. a p a r t i r de las p r o p i e d a d e s de tal segm e n t o . y precisamente a aquéllas cuya sucesión correspondiente de frecuencias relativas sea c o n v e r g e n t e . en ocasiones. Podemos encontrar.blogspot. tendríamos u n ejemplo de una regla para const r u i r u n a sucesión empírica en la siguiente: «el n-ésimo elemento de la sucesión a será O si y sólo si en la n-ésima tirada de la moneda sale cruz». es decir.. Así queda definida la alternativa infinita 1 1 1 O 1 1 1 O . p o r largo que sea— es imposible d e t e r m i n a r . y solamente origina dificultades si se trata de sucesiones para las que no se da regla matemática alguna. esto es..156 La lógica de la investigación científica de frecuencias relativas es convergente o n o . restricción que equivale a u n axioma de convergencia. cuando se determina la sucesión p o r las tiradas de una m o n e d a ) : pues en estos casos no está definido el concepto de límite (cf. se definen p o r medio de una regla matemática. por ejemplo. como la anterior. sino solamente empírica (por ejemplo. Puesto que queremos m a n e j a r las sucesiones infinitas valiéndonos del concepto de límite (de las frecuencias r e l a t i v a s ) . u n segmento finito. P o r el contrario. Pues si se nos da u n a sucesión «extensionalmente». Veamos u n ejemplo de regla matemática p a r a construir una sucesión : «el n-ésimo elemento de la sucesión a será O si y sólo si n es divisible p o r cuatro». u n a regla «intensional». Este ejemplo hace ver que. Al dividir las sucesiones en matemáticas y empíricas establezco u n a distinción que más p o d r í a llamarse «intensional» que «extensional». de este modo. basándonos en ciertas hipótesis y mediciones relativas a u n péndulo d e t e r m i n a d o . y ello con u n grado de precisión que p u e d e satisfacernos o no.com . P o r razones de brevedad llamaré «sucesiones matemática:)» u las que. hemos de restringir nuestra investigación a sucesiones matemáticas. será posible remplazar u n a regla empírica p o r una m a t e m á t i c a : así. (a) cuyos límites de frecuencias relativas son a F ' ( l ) ~ 3 / 4 y a F'(0) — 1/4. el apartado 5 1 ) . p o r enumeración de sus elementos uno tras otro —con lo cual p o d r e m o s conocer sólo u n a p a r t e de ella. u n a sucesión matemática que se a p r o x i m e a nuestra frecuencia empírica. yo llamaría empírica a la regla s i g u i e n t e : «el n-ésinio elemento de la sucesión será 1 si y sólo si en el n-ésimo segundo (a p a r t i r de un instante cero fijado) el péndulo p se encuentra a la izquierda de su posición de reposo». Mas p a r a lo que estamos tratando ahora tiene u n interés especial la posibilidad (de la que es muestra nuestro e j e m p l o ) de obtener u n a sucesión m a t e m á t i c a cuyas diversas frecuencias se a p r o x i m e n a las de cierta sucesión empírica. según la finalidad que tengamos a la vista. Pero no es necesario que las reglas empíricas definan siempre sucesiones de carácter aleatorio . (No nos ocuparemos de los problemas que suscita este axioma hasta http://psikolibro.

Cf. nos cuidaremos exclusivamente de sucesiones matemáticas. o conjeturar. En el caso de sucesiones empíricas infinitas podemos distinguir dos «fuentes» principales de nuestras estimaciones hipotéticas de frecuencias. simplemente. ' Keyncs se ocupa de estas cuestiones en su análisis del principio de indiferencia. ya que es conveniente tratarlos al mismo t i e m p o que la «ley de los grandes números». mediante u n a regla matemática o a p a r t i r de hipótesis v a r i a d a s . Mas esperar — o conjeturar— que una sucesión matemática se a p r o x i m a r á . IV. y la otra se apoya en una extrapolación de resultados estadísticos. a una empírica. en los apartados 65 a 68. ya que. 41-64. cit. la cuestión de las «fuentes» de nuestras estimaciones de frecuencias no es u n problema del cálculo de probabilidades . Tenemos u n ejemplo muy típico en la conjetura de que al tirar u n dado se obtendrán frecuencias iguales.La probabilidad 157 llegar a los a p a r t a d o s 63 a 66.. se averiguan datos estadísticos acerca de la m o r t a l i d a d .) Así pues. lo cual. y precisamente u n a hipótesis acerca de las frecuencias de la sucesión empírica ^. * Cf. no importa lo más m í n i m o la m a n e r a en que se obtienen las frecuencias con las cuales empezamos nuestros cálculos: podemos haberlas hallado por un recuento real. princip a l m e n t e . haberlas inventado. op. nos interesamos por éstas. pági. que se a p r o x i m a n —en lo que respecta a las frecuencias— a las sucesiones empíricas de carácter azaroso o aleatorio. podemos. el problema de la decidMUdad de las hipótesis frecuenciales: esto es.. Así pues. Al calcular frecuencias aceptamos unas como dadas. Con «hipótesis equiazarosayt me refiero a una hipótesis que afirme que las probabilidades de las diversas p r o p i e d a d e s p r i m a r i a s son iguales: hace u n a aserción de equidistribución. En cuanto a las hipótesis frccuenciales basadas en una extrapolación estadística. pero sólo de aquéllas de que podamos esperar. el apéndice *IX.com . incluso. cap. no es otra cosa que formar una hipótesis. y de si es falsable. En este caso. el de si puede someterse a contraste una conjetura o hipótesis de esta índole. y sobre la hipótesis de que las tendencias observadas " Discutiré más adelante. no tiene ninguna influencia sobre el modo en que podemos calcular tales frecuencias. estas hipótesis se suelen apoyar en consideraciones de simetría'^. en lo que respecta a clases finitas.blogspot. no (¡uiere decir que esté excluida de nuestra discusión de los problemas de la teoría de la p r o b a b i l i d a d . sin embargo. Lo mismo ocurre con nuestras estimaciones de frecuencias en sucesiones infinitas. y —en caso afirmativo— de cómo. y de ellas deducimos otras frecuencias. la cual se basa en la simetría y la equivalencia geométrica de las seis caras del cubo. las tasas de m o r t a l i d a d estimadas constituyen u n buen ejemplo. El liccho de que nuestras estimaciones de las frecuencias en sucesiones empíricas aleatorias sean hipótesis. Indudablem e n t e . dos maneras en que pueden aparecérsenos como verosímiles: una es la estimación que se basa en u n a «hipótesis equiazarosaii (o hipótesis de igual p r o b a b i l i d a d ) . es decir. http://psikolibro. de si cabe corroborarla de algún modo. asimismo. en lo que se refiere a las frecuencias.

una estimación hipotética —es decir. en frecuencias observadas empíricamente—. se lleva a cabo u n a extrapolación desde los casos conocidos a los desconocidos: esto es. más -o menos. A. sin embargo. o de que no cambiarán mucho — a l menos d u r a n t e el período inmediatamente subsiguiente—. que «deducimos» estimaciones de p r o b a b i l i d a d —esto es. incluyendo cualquiera que podamos obtener p o r extrapolación estadística — y . será m e j o r que los evitemos. P e r o como estos términos se emplean en tantos sentidos diferentes ^. esto es. p o r tanto. A. y no veo ninguna razón p o r la que tales conjeturas h a b r í a n de estar inspiradas exclusivamente p o r la acumulación de u n a gran masa de observaciones inductivas. Ciertos creyentes en la lógica inductiva mantienen que las hipótesis equiazarosas son «deductibles empíricamente» o «explicables empíricamente». Con todo. ha de ir mucho más lejos de lo que estamos autorizados a afirmar basándonos en las observaciones. Por otro lado. i m p o r t a mucho más que se vea con entera claridad el hecho de que toda estimación frecuencial predictiva. y como. en todo caso. pues las suponen basadas en u n a experiencia estadística —esto es. que al hacer este tipo de estimación frecuencial hipotética nos guiamos. con objeto de distinguirlas de sus contrastes estadísticos.blogspot. la extrapolación. Se pretende. por ejemplo. no atribuyo demasiada i m p o r t a n c i a a estas cuestiones acerca del origen o «fuentes» de nuestras estimaciones (cf. por recuento empírico. que j a m á s p o d r á justificarse lógicamente: la conjetura de que las frecuencias p e r m a n e c e r á n constantes. predicciones de frecuencias— a p a r t i r de acontecimientos pasados que se han clasificado y contado (así las estadísticas de m o r t a l i d a d ) . u n a predicción frecuencial apoyada en extrapolaciones estadísticas— con u n a de sus «fuentes» empíricas. están indisolublemente impregnados de asociaciones de orden filosófico. el apartado 2 ) : en mi opinión. sin duda alguna. con la clasificación y recuento reales de acontecimientos y sucesiones de acontecimientos pasados. página 308. ya que. tal vez. a p a r t i r de los acontecimientos que se h a n clasificado empíricamente y sometido a recuento. a la distinción clásica entre probabilidades «a priori^) y «a posterioriit. P o r m i parte creo. P e r o desde u n punto de vista lógico semejante pretensión no está justificada en absoluto: no hemos realizado deducción lógica a l g u n a . exclusivamente por nuestras reflexiones acerca de la importancia de la simetría y p o r otras consideraciones p a r e c i d a s . ' Born y Jordan. de los resultados obtenidos a posteriori. Chuprov utiliza la expresión «probabilidad a priori» para todas las hipótesis frecuenciales. emplean el primero de estos términos para denotar una hipótesis de equidistribución.com . en su Elementare Quantenmechanik (1930). además. y p e r m i t i r á n . La distinción que hago entre hipótesis equiazarosas y extrapolaciones estadísticas corresponde. http://psikolibro. Quienes estén inclinados al inductivismo tenderán quizá a dejar de lado el carácter hipotético de estas estimaciones: pueden confundir. lo único que hemos hecho es p r o p o n e r una hipótesis no verificable. a m e n u d o . o sea. todas las que se refieran a sucesiones empíricas infinitas—. será siempre una p u r a conjetura.158 La lógica de la investigación científica continuarán siendo estables muy aproximadamente. a m e n u d o .

págs. precisamente. de las que se definan sin hacer uso p a r a nada de la p r o p i e d a d del elemento que se ha de seleccionar ^. en Erkenntnis 1.. Statlstik und Wahrheit (1928).blogspot. 58. pues espero encontrar u n requisito más débil que. ingl. sin embargo. Pero otras se conservan: así. http://psikolibro.com . por ejemplo. Wahrscheinlichkeit.)']. ' C£. en Mathematische Zeitschrift 34.La probabilidad 159 E n el estudio que realizo a continuación del axioma de aleator i e d a d t r a t a r é de e n c o n t r a r sucesiones matemáticas que se aproximen a las sucesiones empíricas a l e a t o r i a s : lo cual quiere decir que h a b r é de estudiar hipótesis frecuenciales *^. pues es posible redactarlo así. E S T U D I O DEL AXIOMA DE ALEATORIEDAD En el apartado 54 hemos introducido y explicado los conceptos de selección ordinal (esto es. 46 (T. 1916.. 594 y sig. la frecuencia de los cincos en esta selección será inuy diferente de la misma en la sucesión original. La critica de REICHENRACH. 33 [vers. pág. y llevado a cabo en los apéndices IV y *VI. y a que. en donde se dice que esta formulación «no es expresable matemáticamente». Debido a esto. cast. 256. pero sin desarrollarla. pues p i d e que los límites de las frecuencias de u n colectivo sean insensibles a todo tipo de selecciones sistemáticas (como indica el autor mencionado. 1932.. p o r tanto. trad. Von Mises — a l formular el axioma de aleatoriedad— habla de lo que él llama «selecciones» o «elecciones» que sean «independientes del resultado» de la tirada en cuestión.. En la teoría de Von Mises. quizá sea imposible demostrar que el concepto de colectivo definido por medio de u n axioma de aleatorie- *^ Este es. FEICL. todo sistema de j u g a r puede considerarse siempre como una selección sistemática). sea capaz de ocupar su puesto. pág. 1939. 25. es muy parecida.. pág. La m a y o r p a r t e de las críticas que se han alzado frente a este axioma están dirigidas contra un aspecto de su formulación de escasa importancia relativa y bastante superficial: se refieren al hecho de que entre todas las selecciones posibles h a b r á una que será —digamos—• la de las tiradas que sacan cinco. pág. evidentemente. 1930. por ejemplo. p o r e j e m p l o : los límites de las frecuencias de un colectivo h a n de ser insensibles a las selecciones ordinales y de vecindad y a todas las combinaciones posibles de ambos métodos de selección. el programa a que aludía en la nota *1 anterior. Pero cabe contestar a los innumerables ataques levantados contra esta formulación '^ sin m á s que señalar que podemos formular el axioma de aleatoriedad de Von Mises sin e m p l e a r en absoluto las expresiones discutibles ^. De esta forma desaparecen las dificultades que hemos mencionado. ' Dorge ha hecho una observación análoga. de selección según la posición) y de selección de v e c i n d a d . la obra de VoN MISES. este «axioma» forma p a r t e de su definición del concepto de colectivo. ' et. m e d i a n t e ellos voy a e x a m i n a r ahora el axioma de aleatoriedad de Von Mises — o principio de exclusión de los sistemas de j u g a r — . y.

en el sentido de lihertad-ít p a r a todo n. ya que cualquier regla podría emplearse como sistema de j u g a r o como sistema de selección. cf. de modo que es posible dar reglas matemáticas p a r a construir sucesiones que sean ffabsolutamente libres» en nuestro sentido. Si vamos a axiomatizar un sistema de enunciados — e n este caso. La p r i n c i p a l ventaja que tenemos haciendo esto es que no se excluyen todos los sistemas de jugar. KAMKE. o.com . Axiomatik der W^ahrscheinlichkeitsrechnung. p o r tanto. frente a la idea de excluir todos los sistemas de jugar es posible p l a n t e a r otra objeción : la de que. que sea ((absolutamente libréis. entonces los axiomas elegidos no sólo deben ser suficientes p a r a la deducción de los teoremas del sistema. *' La referencia al apéndice IV tiene considerable importancia. y Jahresbericht der üeutschen mathem. * Cf. en particular. pues entonces podría construirse un ejemplo de una sucesión (por medio de una especie de método de la diagonal). en realidad. Einführung in die Wahrscheinlickkeitstheorie (1932). sino también necesarios. ( K a m k e h a acentuado enérgicamente la necesidad de demostrar tal cosa*. ya que esle autor no ha logrado demostrar que tal concepto sea un concepto no vacío. es posible construir ejemplos (cf. sin embargo. si ha de eliminarse un conjunto numerable cualquiera dado de sistemas de jugar. es enteramente suficiente postular la exclusión de una clase especial de selección de vecindad. pues. dicho de otro m o d o : que la clase de los «colectivos» no es u n a clase vacía. página 606. Vereinigung 42. p o r definición. ya que basta pedir que la sucesión sea insensible a las selecciones efectuadas de acuerdo con acervos-re arbitrarios de predecesores: es decir. Wald. reemplazar el principio de Von Mises de exclusión de los sistemas de j u g a r p o r el requisito menos exigente de «libertad absoluta». REICHENBACH. Esto se debe a que p a r a dar u n ejemplo de una sucesión infinita qu^ haya de satisfacer derterminadas condiciones es imprescindible una regla m a t e m á t i c a . *' Es controvertible. esta crítica parece incontrovertible si se eliminan todos los sistemas posibles de jugar *^ Sin embargo.) P o r lo menos. y. P r o p o n g o . definir las sucesiones malemá'icas azarosas como las que cumplen este requisito. Obsérvese tcm- http://psikolibro. los teoremas del cálculo de p r o b a b i l i d a d e s . por tanto. página 147. por ejemplo. más brevemente. con lo cual quedamos a salvo de la objeción de K a m k e que hemos indic. el apartado a) del apéndice I V ) . y.blogspot. Mathematische Zeitschrijt 34. Véase el apartado *54 de mi Postscript (texto siguiente a la nota 5) acerca de A. que sea lihre-n de secuelas para todo re. mas no puede existir semejante regla p a r a u n colectivo en el sentido de Von Mises.. 1932. parece imposible construir u n ejemplo de u n colectivo —con lo cual se demostraría que existen colectivos—. Debe oponerse también la objeción de Kamke a la tentativa de Reichenbach de perfeccionar el axioma de aleatoriedad introduciendo sucesiones normales. y de ahí que es coherente *-. se pide demasiado. ya que podemos demostrar ahora que el concepto de sucesión matemática azarosa no es un concepto vacío. Realmente.ido más arriba. el teorema especial de la multiplicación o teorema de B e r n o u l l i — .160 La lógica de la investigación científica dad tan exigente no es c o n t r a d i c t o r i o . P e r o p u e d e mostrarse que la exclusión de todos los sistemas de selección es innecesaria para la deducción del teorema de Bernoulli y de sus corolarios . 1932.

el a p a r t a d o 4 3 ) . Pero este ari^umento intuitivo favorece también mi p r o p u e s t a : pues si las sucesiones debidas al azar son irregulares. aquellas por las que seleccionamos de acuerdo con una característica constante de la vecindad.ia sucesión debida al azar tiene que ser completamente irregular. n + k. se trata de un tipo importante teniendo en cuenta el hecho de que el requisito que hemos exigido excluye implícitamente los tres tipos siguientes de sistemas de jugar (cf. más adelante. tan irregulares. que escoge elementos que distan entre sí una magnitud constante.La probabilidad 161 Quizá h a de parecer extraño que tratemos de dibujar los rasgos. nuestro requisito de «libertad absoluta» no hace sino excluir u n tipo particular de sucesión r e g u l a r . pensamos que ocurre en las sucesiones debidas al a z a r . 11 http://psikolibro. . por ejemplo.ente primero de la sucesión. si bien uno muy importante. los sistemas de j u g a r que están excluidos por el requisito que h e impuesto son los que podrían emplearse sin conocer el p r i m e r elemento de la suces i ó n : son invariantes respecto de ciertas transformaciones ( l i n e a l e s ) .com .. consciente o inconscientemente. e t c . como los que están numerados con k. Cf.. El requisito de libertad-» para todo n —o sea. las selecciones de vecindad «normales» o «puras» *^. de las sucesiones debidas al azar. es decir. Solamente *•' no quedan excluidos los sistemas de jugar que se refieren a las distancias absolutas de los elementos a un elemento (inicial) absoluto ^. la nota *3 del apartado 60. que el resultabién que la mayoría de las objeciones que se han opuesto a mi teoría se contestaban eu el párrafo siguiente del texto. el axioma de aleatoriedad de Von Mises puede presentar u n aspecto que se ajuste más a nuestras intuiciones: pues cuando nos dicen que u'. son sistemas de jugar sencillos (cf. por ello. En consecuencia. . y. entonces a fortiori no serán sucesiones regulares de un tipo p a r t i c u l a r . de suerte que toda presunción de regularidad falle en algún punto lejano de la sucesión —con tal de que continuemos t r a t a n d o de falsar la conjetura de regularidad prolongando suficientemente la sucesión—. Una p r o p i e d a d típica de todas estas selecciones es que no se refieren a un elemento absolutan-. y qiie. es decir. por medio de sucesiones matemáticas que han de conformarse a las reglas más estrictas. P u e d e verse que. de «libertad absoluta»— parece también estar de muy buen acuerdo con lo que la mayoría de nosotros. y. tal cosa nos parece enteramente satisfactoria. ahora bien. y la nota 6 del apai> tado 'SI de mi Postscript. el i'illimo párrafo del apartado 60. 2/i + k. ** Solamente es exacta la palabra «solamente» si hablamos de sistemas de jugar predictivos: cf. efectivamente.blogspot. finalmente. a p r i m e r a vista.. ' Ejemplo: la selección de todos los términos cuyo número sea* primo. pueden dar la misma siibsucesión seiccoirnada si la niuneración de la sucesión original empieza en otro elemento (a])ropiado).. la selección de todo n-ésinio elemento siempre que su vecindad posea ciertas características especificadas constantes). el apartado s i g u i e n t e ) : en p r i m e r término. excluimos también la selección ordinal «normal». eliminamos muchas combinaciones de estos dos tipos de selección (por ejemplo.. más adelante.

A una frecuencia límite correspondiente a una sucesión aleatoria se la llamará prohahilidad objetiva de la propiedad en cuestión dentro de la sucesión considerada. utilizo este concepto meramente como auxiliar para la construcción de cierta forma de la teoría frecuencial. en especial el de Bernoidli. dotada de la propiedad p r i m a r i a /9. mas para *' Actualmente me inclinaría a emplear el concepto de «probabilidad objetiva» de un modo diferente: esto es." ' (1) es válida p a r a sucesiones finitas de segmentos imbricados. Se dirá que una sucesión de eventos o una sucesión de pro|íiedades —especialmente. insensibles a toda selección basada en las propiedades de un acervo-n cualquiera de predecesores.niente definición. Esto puede expresarse también del modo siguiente: sea azarosa — o aleatoria— la sucesión a. SUCESIONES AZAROSAS. E L PROBLEMA DE B E R N O U L L I La p r i m e r a fórmula b i n o m i a l que mencionamos en el apartado 56. se c u m p l i r á lo s i g u i e n t e : „F(|3) = a F ' (P) Hemos de mostrar ahora que nuestra definición basta para deducir los principales teoremas de la teoría matemática de la probabilidad.com . http://psikolibro. PROBABILIDAD OBJF. de suerte que abarcase todas las interpretaciones «objetivas» del cálculo de probabilidades formal. como la interpretación frecuencia! y —muy en especial— la interpretación de propensiones que estudio en el Postscript. Y luego —en el apartado 6 4 — modificaremos la definición dada aquí de tal manera que se la haga independiente del concepto de limite de frecuencias *^.162 La lógica de la investigación científica do de una tirada de u n dado no depende de los resultados de las tiradas anteriores (y la costumbre de menear el dado antes de tirar está encaminada a asegurar esta «independencia»).o la sif.blogspot. u n a alternativa— es «azarosa» o «aleatoria» cuando y sólo cuando los límites de las frecuencias de sus propiedades primarias sean «absolutamente l i b r e s » : esto es. a saber.TIVA A la vista de lo que se ha diclio hasta ahora proiiniifi. y se la sindiolizará por F .„)F"(u) = « C „ p ' " 9 ' ' . Apoyándonos en el mismo supuesto obtenemos inmediatam e n t e u n a fórmula que corresponde exactamente a aquélla. „. 59. Aquí —en el apartado 59—. 60. en este caso. en un sentido más amplio. y se la puede deducir sobre la hipótesis de que la sucesión finita a sea al menos libre-re—1.

libres-re p a r a todo n). llamo problema de Bernoulli a la cuestión —a que responde (3)—. a („). en lugar de las sucesiones de segmentos imbricados. Vamos a mostrar que para las sucesiones azarosas es válida — a d e m á s de la fórmula ( 2 ) — u n a tercera fórmula binomial ( 3 ) . 1932. y esto cualquiera que sea el valor escogido de n. 603) se opone implícitamente a esta aserción cuando escribe: «.' » (2) Puesto que las sucesiones azarosas son absolutamente libres (esto es. p a r a deducir la tercera fórmula binomial ( 3 ) — basta asumir que < es azarosa o x aleatoria ' (pues p a r a nuestra tarea equivale a mostrar que el teorema especial de multiplicación es válido p a r a la sucesión de segmentos adyacentes de una sucesión aleatoria a ) . (Mi demostración es posible gracias al hecho de haberme apartado de los procedimientos anteriormente empleados. las sucesiones normales están libres también de secuelas. que las sucesiones de segmentos adyacentes son.. la p r o b a b i l i d a d objetiva— está definida únicamente p a r a sucesiones azarosas. La demostración *^ de la fórmula ( 3 ) puede llevarse a cabo en dos pasos. Mostramos p r i m e r a m e n t e que la fórmula ( 2 ) no sólo es válida p a r a sucesiones de segmentos imbricados. que es la siguiente: „„F(m) = " C ^ p ^ í " . a su vez. P a r a resolverla — y .) *' Doy aquí solamente un bosquejo de la demostración. sino t a m b i é n p a r a sucesiones de segmentos adyacentes. Todo lo cual quiere decir que afirma. y.- (3) Esta fórmula difiere de la ( 2 ) de dos modos distintos: en p r i m e r lugar. cf. pero las sucesiones normales de Reichenbach son aquéllas para las que es válida (3). al problema de a ( n ) F ( m ) . sino por medio de la «libertad-n de secuelas»: con lo cual he hecho aquél accesible al método de inducción matemática. Mathematische Zeitschrif 34.blogspot. a„.La probabilidad 163 sucesiones infinitas: es decir. entonces „(^jF'(m) = « C ^ p » g ' . no contiene el símbolo F ' . mientras que no te cumple necesariamente lo contrarío». sino el F . A continuación nos ocuparemos exclusivamente de sucesiones azarosas o aleatorias (tal como se las ba definido en el a p a r t a d o anter i o r ) . Y después hacemos ver ' Puede llamarse «problema casi bernoulliano» a la cuestión correspondiente en el caso de sucesiones de segmentos imbricados. a la cuestión del valor de a „ F ( í n ) ) ^.com . ' REICHENBACH (Axiomatik der ITahrscheinUckkeitsrechnnug. además. a („). esto es. Siguiendo a Von Mises. la fórmula (2) o segunda fórmula b i n o m i a l debe p o d e r aplicarse también a ellas. se la afirma de sucesiones de segmentos adyacentes. * http://psikolibro. a„.de la p r o b a b i l i d a d objetiva de la propiedad m en una sucesión de segmentos adyacentes (o sea. la nota 1 del apartado 56 y también el apartado 61. azarosas o aleatorias. Los lectore» no intCTesado* an ella pueden pasar al último párrafo del presente apartado. por implicación. al definir el concepto de «libertad de secuelas» no directamente. ya que F — e s decir. si a es infinita y al menos libre-n-1. por tanto.. pág.

7 .e largos de < (2) — más frecuentemente a ciertas distancias x características e n t r e sí que a otras distancias m u t u a s : las distancias correspondientes a la frecuencia m a y o r serían las que prevalecerían si las parejas 0. haré (da) {m < 2) es v e r d a d e r a .. una sucesión de segmentos imbricados. de 0^2)1 o sea..4..^. de «(2). ya que.F'{m) (4) esto es.6.0 perteneciesen a una sola de las dos sucesiones 0^2. hemos dado el p r i m e r paso (e incluso hemos ido un poco más lejos). y luego será fácil generalizar esta fórmula para todo n. Así pues.^^F'(m). contiene los segmentos p r i m e r o .. sexto... 4 . . entonces dicha pareja debe aparecer —en segmentos suficientemen'. a .0 aparezca demasiado frecuentemente en la sucesión ( A ) . de segmentos adyacentes: una de ellas. Supongamos ahora que la fórmula ( 4 a ) no sea válida para una de las dos sucesiones ( A ) o ( B ) . en sucesiones de segmentos imbricados. 5. ... a„. y pueden obtenerse a p a r t i r de éstas por medio de una selección ordinal n o r m a l .164 La lógica de la investigación científica que estas últimas son «absolutamente libres». estas sucesiones constituyen u n ejemplo típico de lo que p o d r í a n llamarse «sucesiones con s e c u e l a s » ' .blogspot. la p a r e j a ) 0. de modo que el segmento (o sea.„. las parejas de a formpdas por los números 1.. entonces.. 6 . y las correspondientes a la frecuencia m e n o r de dicha pareja serían las que dominarían si ésta perteneciese a ambas sucesiones «j.0 ha de aparecer demasiado poco frecuentemente («demasiado frecuentemente» y «demasiado poco frecuentemente» en comparación con la fórmula b i n o m i a l ) ... es decir. las parejas de elementos de a constituidas p o r los números 2. .. Las sucesiones de segmentos adyacentes. Lo cual contradice la «lib e r t a d absoluta» de a: pues. aj. «(„). (No es posible invertir el orden de estos pasos. A p a r t i r de una sucesión c (.. en la sucesión ( B ) tiene que aparecer una desviación complementaria..com . esto es. tercero. cuarto. el segmento 0. si somos capaces de mostrar que los límites de las frecuencias de las sucesiones imbricadas. ya que en tal caso hemos demostrado la fórmula °nF'(m) = a. de segmentos imbricados podemos seleccionar dos — y sólo dos— sucesiones distintas. decididamente. etc. http://psikolibro.. pues si la pareja 0. . de acuerdo con la segunda fórmula bino' Von Smoluchowski apoyaba su teoría del movimiento browniano en sucesiones con secuelas. es decir. la otra — p a r a denotar la cual utilizaremos el símbolo ( í 5 ) — contiene los segmentos segundo. 5 .F'(m) Esbozaré primero esta demostración para n = 2: ver que „...0 aparece en ( A ) con m a y o r frecuencia que en ( B ) . que denotaremos con ( A ) . quinto. son subsucesiones de a („>. 3. ) Primer paso. Pero esto se encuentra en contradicción con la «libertad absoluta» que hemos asumido para a . no es «absolutamente l i b r e » : de hecho.. p o r e j e m p l o . son insensibles a la selección ordinal normal.F'(m) = .2.

entonces. m e d i a r l e consideraciones análogas a las anteriores.La probabilidad 165 m i a l . en ( A ) . De este modo se demuestra ( 4 a ) . en -consecuencia. a las distancias que resultarían si las dobles parejas en cifeí-iíión perteneciesen a una y la misma sucesión Cj. la cuaterna 0. sino también libres-re p a r a todo re. 1. y como esta demostración puede generalizarse fácilmente a cualquier n.0 demasiado frecuentemente. y no de su coíococíón en la sucesión *^.1 aparecería demasiado frecuentemente — e n un segmento tiuficicntemente largo de a— a ciertas . de suerte que es posible decir de las sucesiones a que no sólo son libres-l. Volvemos a considerar únicamente en un principio las sucesiones «2. Pues si en ( A ) el segmento 1.distancias características entre s í : a saber. a otras distancias características aparecería dicha cuaterna con u n a frecuencia demasiado baja —es decir. entonces podría emplearse fácilmente este hecho como base de un sistema sencillo que mejoraría las posibilidades de un jugadorf ahora bien. Segundo paso.1 sigue al 0. y es posible mostrar. a las distancias que prevalecerían si perteneciesen a ambas sucesiones «2—Así pues. los sistemas de jugar de este tipo üoa ineompatibles con la «libertad absoluta» de la sucesión. estamos ya autorizados para r e m p l a z a r F ' p o r F en ( 4 ) : lo cual quiere decir que podemos aceptar la pretensión de que la tercera fórmula binomial resuelve el problema de Bernoulli. P o r tanto.com . la ( A ) — reo sea libre-1 . nos tropezamos exactamente con la misma situación que a n t e s . que el supuesto de una aparición preferente a ciertas distancias características es incompatible con la «libertad absoluta» que hemos supuesto para a.1— con mayor frecuencia de lo que aparecería si ( A ) fuese «absolutamente l i b r e » . Mediante u n a argumentación análoga p u e d e mostrarse que las sucesiones a „ son «absolutamente libres». y. http://psikolibro. ha de aparecer otro segmento — d i g a m o s . una pareja concreta de a ) . y. a continuación de al menos uno de los segmentos constituidos p o r dos elementos (o sea. digamos tras del segmento 0.0. con lo que se completa el p r i m e r paso de la demostración. además. p a r a empezar. como compensación debe ocurrir lo contrario en ( B ) . Una vez más podemos generalizar esta d e m o s t r a c i ó n .0 son más frecuentes a ciertas distancias características que a otras.0.0 de lo que nos h a r í a esperar la fórmula b i n o m i a l . Lq^ mismas consideraciones subyacen al «segundo paso» de la demostración. se sigue de ello la validez de ( 4 ) . de otro modo.1 tendría que aparecer con m a y o r frecuencia en la subsucesión seleccionaila a p a r t i r de ( A ) de acuerdo con el segmento predecesor 0.' aleatorias. P e r o este supuesto contradice a la «libertad absoluta» de la sucesión la. lo cual quiere decir que el segmento 1. como vamos a ver. En efecto : supongamos que una de las dos sucesiones aj — p o r ejemplo. *"" La iüi-mulación que sigiie puede ayudar desde el punto de vista intuitivo: si las parejas 0. y pondremos de manifiesto que éstas son libres-l. aquélla e n t r a ñ a que la frecuencia con que aparece u n a sucesión d e t e r m i n a d a de longitud n en cualquier sucesión de a (n) depende exclusivamente del núníero de unos y de ceros que aparecen en ella.1. ya que. que son azarosas —o.blogspot. Así se termina nuestro es<iuema de los dos pasos.

más arriba... Hemos mostrado. puesto que n a d a más podemos llevar n al límite (n —*• C ) si asumimos la libertad-re p a r a todo re. o sea. http://psikolibro. de sucesiones a infinitas. u n a vez hecha la asunción de que podemos llevar n al l í m i t e : n—>• oo. y. la nota *4 del apartado 58. por tanto. Cabe afirmarla únicamente. las sucesiones a que sean.. que de la «libertad absoluta» — q u e quiere decir. O El teorema de Bernoulli nos da la solución de un p r o b l e m a sum a m e n t e afín al que (siguiendo a Von Mises) h e denominado «problema de B e r n o u l l i » : concretamente. por tanto..com . p o r fin. P o d e m o s tam- *^ Según creo ahora. de pasada. ' Von Mises distingue el teorema de Bernoulli —o de Poisíon— de ¿u inverío. Según i n d i q u é en el a p a r t a d o 56. naturalmente. Y. entre otras cosas. Podemos establecer ahora la siguiente definición: u n segmento-w de a tiene la p r o p i e d a d « A p » si y sólo si la frecuencia relativa de los unos discrepa del valor o. que las sucesiones a („) de segmentos imbricados son insensibles a la selección normal 'ordinal siempre que a sea «absolutamente libre». al del valor de a „ F ( m ) . P u e d e verse fácilmente que otra consecuencia ulterior es la insensibir lidad a cualquier selección «pura» de vecindad (esto es. 61. será también aplicable a la sucesión a misma. y la frecuencia relativa de los unos dentro de este segmento (finito) es.. que ¿1 llama «teorema de Bayesx o «la segunda le^ de los grandei niímerot)). puede decirse que un segmento-n tiene la p r o p i e d a d «zre» cuando contiene precisamente m u n o s .166 La lógica de la investigación científica Hemos hecho patente también. si discrepa de la p r o b a b i l i d a d de los unos en la sucesión a en una cantidad menor. Wald) del apartado *54 de mi Postscript. m/n. pues toda selección ordinal n o r m a l de a„ p u e d e considerarse como una selección del mismo tipo de a(„) . pues. la palabra «todas» es errónea. a u n a selección que tenga en cuenta una caracterización constante de la vecindad. L A LET DE LOS GRANDES NIJMEROS (TEOREMA DE B E R N O U L L I ) El teorema de Bernoulli —o (primera^) «ley de los grandes números»—. «absolutamente libres».p u e d e deducirse de la tercera fórmula binomial mediante razonamientos p u r a m e n t e aritméticos. se sigue que la «libertad absoluta» ha de ent r a ñ a r insensibilidad a todas *^ las combinaciones de estos dos tipos de selección. Lo mismo ocurre con las sucesiones a„ de segmentos adyacentes. además. una caracterización que no varíe con el número ordinal del e l e m e n t o ) . Cf. mas sólo de.F(l) = p en u n a cantidad m e n o r que 8 —siendo 8 u n a cantidad tan pequeña como queramos (pero distinta de c e r o ) — : es decir. y la nota 6 (que se refiere a A. insensibilidad a un tipo especial de selección de vecindad— se sigue la insensibilidad a la selección ordinal normal. que pudieran utilizarse como sistemas de jugar». ya que ésta es idéntica a a(i) y a « j .blogspot. y para ser un poco más preciso seria menester remplazaría por «todas . ya que solamente en éstas p u e d e n a u m e n t a r indefinidamente de longitud los segmentos-re de las sucesiones «n.

por tanto. y que sean. P u e d e decirse que ( 2 ) es una variante del teorema de Bernoulli — a la cual se aplica. que es análoga a ella. por tanto. p o r pequeño que sea el de 8. mutatis tnutandis. F ( A p ) se aproxima a su valor máximo. se encuentra que si n aumenta más allá de todo límite. de los que tienen la p r o p i e d a d A p ) dentro de sucesiones a „ : contesta.' En la traducción se ha refundido esta frase (sin alterar su contenido). seleccionado de u n a sucesión aleatoria a. La demostración de Bernoulli (que puede encontrarse en cualquier tratado de cálculo de p r o b a b i l i d a d e s ) procede a evaluar semejante aumento apoyándose en la fórmula binomial . Ahora b i e n . introduciendo el concepto de una «buena muestra»: el original se vaha únicamente del definieru de dicho concepto. la segunda fórmula binomial. lo que voy a decir acerca del teorema de Bernoulli. a la fórmula correspondiente a la anterior. y. llevaría.blogspot. la nota 3 del apartado 60 y la nota 5 del 64. ' http://psikolibro. Intuitivamente se adivina que si el valor de 8 ( 8 > 0 ) está fijado y n crece. Podemos decir que la probabilidad de dar con una buena muestra se acerca a 1 cuanto queramos con-tal de que hagamos los segmentos en cuestión suficientemente largos * \ Cf. en otro caso. tendrá la propien d a d « A p » . Es posible expresar lingüísticamente el teorema de Bernoulli —esto es. es una «buena muestra» si y sólo si la frecuencia de los unos en tal segmento difiere de p —esto es.com . y. pero corresponde a sucesiones de segmentos imbricados. la fórmula ( 1 ) — del modo siguiente: Diremos que u n segmento finito de ( g r a n ) longitud determinada. y. p a r a sucesiones con secuelas (estudiadas por Smoluchowski''). del valor de la probabilidad de los unos en la sucesión aleatoria a— en una cantidad menor que una pequeña fracción fijada a r b i t r a r i a m e n t e . por tanto. libres-n. con ella. lo cual puede expresarse con los símbolos conocidos a s í : lím a F(Ap) = 1 (para cualquier valor de Ap) (1) n —*• w Se llega a esta fórmula transformando la tercera fórmula binomial (para sucesiones de segmentos adyacentes). la frecuencia de dichos segmentos (que poseen la propiedad A p ) crecerá también. el valor de a . el valor de a n F ( A p ) (y que este crecimiento será m o n ó t o n o ) . lím „ F'(Ap) = 1 (para cualquier valor de Ap) (2) que es válida para sucesiones de segmentos imbricados y p a r a selecciones ordinales normales de ellos.La probabilidad 167 bien expresar esta condición d i c i e n d o : u n segraento-n tiene la prop i e d a d « A p » si Y sólo si I p | < S . el teorema de Bernoulli responde a la pregunta acerca del valor de la frecuencia — o p r o b a b i l i d a d — de segmentos de este tipo (o sea. a la cuestión acerca del valor de a „ F ( A p ) . empleando el mismo método. La fórmula (2) misma da lugar a la ( 1 ) en caso de que se seleccionen segmentos que no estén imbricados. 1.

Así pues. el resultado de u n a estimación hipotética. crece monótonamente al crecer la longitud n del segmento y decrece también monótonamente al decrecer n. En consecuencia. de un modo m á s b r e v e : la frecuencia p se realiza a p r o x i m a d a m e n t e en casi todos los segmentos suficientemente largos. ¿Cómo debe interpretarse o traducirse a q u í ? En el sentido de mi definición de frecuencia sería menester traducirla del modo siguisiite (y doy en cursiva las dos versiones de la p a l a b r a «probabilidad» en el lenguaje frecuenc i a l ) : una mayoría aplastante de todos los sígüíentos suficientemente largos serían «buenas muestras». su Treati' se. si tomamos u n segmento m u y largo de u n a sucesión aleatoria. 336). a „ F ( A p ) . por tEnto. mientras que los grandes se c o m p o r t a n siempre de una m a n e r a que sugiere constancia y convergencia. podemos decir también lo que sigue. http://psikolibro. en la inmensa mayoría de los casos.blogspot. pág. encontraremos. por tanto. este c o m p o r t a m i e n t o estadísticamente comprobable de los segmentos finitos. fluctuaciones relativamente g r a n d e s ) . Cabe d e n o m i n a r este hecho.168 La lógica de la investigación científica Al formular de este modo el teorema aparece dos veces la palabra «probabilidad)^ (o «valor de la probabilidad»). en una cantidad tan pequeña como q u i í i ó r a m o s . su fioí-uencia relativa discreparía del valor p de In frecuencia de la sucesión aleatoria en cuestión. la mayorifi de las desviaciones (del valor de p) se' ha7>ún tan pequeñas como queramos en segmentos suficientemente l a r g o s . dicho de otro modo.: podría ser.com . P o r t a n t o . dicho s u c i n t a m e n t e : que en *' KEYNES dice de la «ley de los grandes números» que «un nombre mucho mejor para ella sería el de la 'estabilidad de las frecuencias estadísticas'» (cf. y que. por ejemplo. El teorema de Bernoulli enuncia que los segmentos cortos de sucesiones «absolutamente libres» o azarosas mostrarán a menudo discrepancias de p relativamente grandes (y. tal que las frecuencias relativas del segmento total y de casi todos los subsegmentos largos se desvían muy poco de ella. el siguiente r e s u l t a d o : existe una frecuencia media característica. o el hecho de que las sucesiones aleatorias son estadísticamente estables *^. con objeto de hallar p o r recuento — o quizá erapleando otros métodos empíricos y estadísticos— cuáles son las frecuencias en sus subsucesiones. (No hace al caso para la discusión presente cómo Ueganios al valor . o. en la mayoría de los casos. las desviaciones grandes se h a r á n tan raras como q u e r a m o s . mientras que en los más largos se observarán. llamándole su «comportamiento casi-convergente».) Teniendo en cuenta que la frecuencia de Bernoulli. discrepancias de p cada vez más pequeñas al a u m e n t a r su longitud.. el valor de la frecuencia relativa se realiza r a r a m e n t e en segmmitos cortos (si se los compara con los largos). es decir. mientras que las correspondientes a subsegmentos más pequeños discreparán cada vez más —-y más a m e n u d o — de dicha frecuencia media según vayamos escogiéndolos m á s y más pequeños. el teorema de Bernoulli afirma que los segmentos pequeños de las sucesiones azarosas muestran a m e n u d o grandes fluctuaciones.

a s / mismo.. de acuerdo con su definición. por profundo* q u e sea (cf.. u n a frecuencia r e l a t i v a : a saber.» — o .»—.. entonces .. esto es. la proporción m á s probable de sus acontecimientos con respecto al n ú m e r o total de ocasiones es p . entonces p es también u n a proporción de acontecimientos. El teórico de la frecuencia no tiene ninguna dificultad p a r a traducir esta palabra. . en ambos casos.. E L T E O R E M A DE B E R N O U L L I Y LA I N T E R P R E T A C I Ó N DE L O S E N U N CIADOS PROBABILITARIOS Acabamos de ver que al formular lingüísticamente el teorema de Bernoulli aparece dos veces la palabra «probabilidad». y está en su pleno derecho.. al menos cuando se oyen p o r p r i m e r a v e z .com . 62. * La cita precedente ha tenido q u e insertarse porque vuelve a t r a d u c i r el pasaje q u e yo había citado de la edición a l e m a n a d e Keynes. cuando interpreta las palabras «la p r o b a b i l i d a d de . lo cual. . con las p a l a b r a s de K e y n e s .Í considerarse. » ) . pero.blogspot. h a Í1. según él. " K E Y N E S .. Lo cual.» . en u n a cantidad menor que u n a dada. desde luego. N o planteo n i n g u n a objeción a l seg u n d o uso d e la expresión «creencia racional» ( q u e es el q u e podría también verterse por «es casi seguro q u e . A Treatise on Probability ( 1 9 2 1 ) . demostrar tal cosa m e d i a n t e teorema alguno. n i cómo sea posible. p. en la q u e se apoyaba m i texto. A este comportamiento es a lo que se refiere «Za ley de los grandes númerosy>. p á g . pero cuando contiiúJa diciendo «. se acerca a 1 cuanto queramos» en el sentido de : «es casi seguro^ que .. pero si traducimos de nuevo la p a l a b r a «probabley> (que a veces se s u p r i m e ) conforme a la teoría subjetiva. Pues tales expresiones parecen ser correctas.. debería poderse traducir a s í : «Si el grado de creencia racional en el acontecimiento de u n evento es p . y en lo grande orden y constancia. a lo q u e si objeto es a q u e p sea u n a vez u n grado d e creencia racional y otra u n a f r e c u e n c i a : dicho d e otro modo. *^ Quizá merezca la pena de ser m á s explícito en este p u n t o ... ¿ P u e d e hacer lo mismo quien se a d h i e r e a la teoría subjetiva en su forma lógica? El teórico de la probabilidad subjetiva que quiere definir «probabilidad» como agrado de creencia racional» es perfectamente coh e r e n t e . .. . entonces el texto completo es del siguiente t e n o r : «es casi seguro que las frecuencias relativas discreparán del valor p del grado de creencia racional en u n a cantidad menor que u n a dada. » ..La probabilidad 169 lo pequeño encontramos desorden y aleatoriedad. que la frecuencia relativa discrepará de su valor más probable p en u n a cantidad menor q u e u n a dada. carece enteramente de sentido * \ pues las frecuencias relativas Von Mises emplea también la expresión ucasi sei^uroi^.. y puede d a r u n a inlerprelación clara de la fórmula de Bernoulli y de la ley de los grandes números. n o comprendo cómo pueda ser igual u n a frecuencia empírica a u n grado d e creencia racional. 3 3 8 . . definida por «tiene u n a frecuencia próxima a l » *<(o igual a 1». para mí. http://psikolibro. «que la p r o p o r c i ó n de la aparición de los eventos divergirá de la proporción más probable. aquélla a cuya aparición corresponde el m á x i m o grado de n u e s t r a creencia racional». Keynes escribe (en u n pasaje q u e precede al citado m á s a r r i b a ) : «Si la probabilidad de q u e acontezca u n evento bajo ciertas condiciones es p. el apartado 4 9 y el apéndice * I X ) . . lo único que hace es dejar en la obscuridad las dificultades que encuentra.» . según su propia teoría.

y pueden discrepar o no únicamente de ellas." ed. págs. que las frecuencias relativas no pueden ser comparadas con «grados de certidumbre de nuestro conocimiento». las palabras pertinentes faltan en la traducción inglesa) [vers. por ejemplo. Cf. págs. 184 y sigs. pág.com . los apartados *49 a *57 de mi Postscript.e s decir.JI. pág. pág. ya que —siendo la frecuencia cercana a 1— pueden aparecer segmentos de una longitud cualquiera que discrepen de p en una cantidad cualquiera (la existencia del límite p se debe.. ^ Como ejemplo. Wahrscheinlichkeit. [ed. 63. 137. E L TEOREMA DE B E R N O U L L I Y EL PROBLEMA DE LA CONVERGENCIA Desde u n p u n t o de vista epistemológico.blogspot. Von Mises cita la sucesión de las cifras que ocupan el último lugar en una tabla de raíces cuadradas con seis cifras. En consecuencia. 86 y sig.. inglcsa. ^ Von Mises fue quien primero señaló esto —al tratar de una cuestión análoga— en Wahrscheinlichkeit. el apartado 5 7 ) . Puede hacerse notar. podría uno sentirse tentado a p e n s a r que nuestro resultado . además. http://psikolibro. 181 y sig. 136. Solamente si se define la métrica de los grados subjetivos de certidumbre coordinándolos con frecuencias relativas (pero sólo entonces). la deducción de la ley de los grandes n ú m e r o s — es t r i v i a l : pues podría considerarse que el hecho de que las sucesiones «absolutamente libres» sean estadísticamente estables está e n t r a ñ a d o p o r su convergencia. el apartado 63). que la teoría subjetiva es incapaz de i n t e r p r e t a r la fórmula de Bernoulli basándose en la ley estadística de los grandes números. 181 y sig. cast. Statistik und Wakrheit (1928)... (2. en estos casos. La deducción de las leyes estadísticas es sólo posible dentro del marco de la teoría frecuencial: si partimos de una teoría estrictamente subjetiva no llegaremos jamás a enunciados estadísticos — n i siquiera si tratamos de salvar la separación por medio del teorema de Bernoulli *^. ^ ] ) . 85 (2.. aunque no sea más que porque la ordenación de tales grados es conveticional y no es necesario que se lleve a cabo por coordinación de los mismos con fracciones comprendidas entre O y 1. que se ha asumido axiomáticamente.* ed. pág. Pero esta opinión sería errónea. pues. si no implícitamente. como Von Mises h a hecho ver con toda claridad. se podrá tolerar que la ley de los grandes números se deduzca dentro del marco de la teoría subjetiva (cf. (T.. f T . Vemos. ed. 165. he introducido tácitamente un axioma de este tipo al confinar mi investigación a las sucesiones matemáticas con límites de frecuencia (cf. y Wahrscheinlichkeitsrechnung (1931). 1936. después de la deducción del teorema de Bernoulli. la deducción que he esbozado de la ley de los grandes números es insalisfactoria : pues el p a p e l desempeñado en nuestro análisis p o r el teorema de la convergencia dista m u c h o de ser claro. págs. Statistik un Wahrheit (1928). esp. u n sentido diferente del que tenía antes de la misma ^. Cf. 1936.170 La lógica de la investigación científica sólo pueden compararse con otras frecuencias relativas. págs. Y es claro que sería inadmisible dar a p. En efecto. " Pero es posible emplear el teorema de Bernoulli como puente entre la interpretación objetiva a base de «propensiones» y la estadística. Pues existen sucesiones ^ que satisfacen el axioma de convergencia aunque el teorema de Bernoulli no es válido para ellas.

que la definición de la probabilidad como limite de frecuencias es solamente una interpretación — y no la única posible— del formalismo clásico. asimismo. aun cuando las sucesiones correspondientes de frecuencias convergen. y.La probabilidad 171 a que las discrepancias. y la posibilidad de pasarse sin él: justificación que se encuentra en las exposiciones del apéndice IV. válido incluso para sucesiones finitas. en modo alguno. se anulan m u t u a m e n t e ) . de modo que ésta no neccaita ler postulada separadamente. con ella. la validez de la primera fórmula b i n o m i a l ) . sino únicamente de la «libertad absoluta» o aleatoriedad. la posibilidad de que la ley de los grandes números sea independiente del axioma de convergencia. estas sucesiones tienen el aspecto de divergentes en segmentos arbitrariamente grandes. nota *2. que la deducción del teorema de Bernoulli no depende de ningún axioma que postule la existencia de u n límite de la frecuencia. y del apéndice *VI. hemos puesto de manifiesto que la primera fórmula binomial puede deducirse para aucesiones finitas. Pues hemos visto que el teorema de Bernoulli se sigue inmediatamente de la fórmula binomial. La reconstrucción que liemos realizado de la teoría sugiere. libre-re — 1 (supuesto del que se seguía la validez del teorema especial de multiplicación. y además. que no incluye ningún axioma de convergencia. en realidad.com . Parece. no es posible prescindir de mi axioma de aleatoriedad modificado o requisito de «libertad absoluta». a p r o x i m a d a m e n t e . y éste es enteramente insuficiente para deducir a q u é l l a . Aún m á s : no debería olvidarse que el mismo Bernoulli dedujo su teorema dentro del marco de la teoría clásica. El concepto de límite desempeña sólo u n p a p e l secundario : se lo emplea p a r a aplicar cierta concepción de la frecuencia relativa (que originariamente está sólo definida p a r a clases finitas. a. y todo lo que era menester p a r a llevar a cabo el paso al límite —y obtener el teorema de B e r n o u l l i — era suponer que podíamos hacer n tan grande como quisiéramos. Así pues. en donde se hace ver que la aleatoriedad (si se la define por medio de «sucesiones aleatorizadas mínimas») entraña la convergencia. y sin la cual no podría formularse el concepto de libertad-re) a las sucesiones que pueden continuarse indefinidamente. mi referencia al formalismo clásico está Justificada por la teoría do la probabilidad neoclásico (o do la teoría do la medida). que http://psikolibro. sin embargo. con tal de que sean libres-íi p a r a u n n suficientemente grande. y. y — p o r t a n t o — sin necesidad de ningún teorema de convergencia : sólo se requería el supuesto de qüc la sucesión de referencia. era. la ley de los grandes niimeros no es. pues. Teniendo presente esto nos damos cuenta de que el teorema de Bernoulli es. a u n q u e pueden crecer sin límite. y. T r a t a r é de justificar mi conjetura — l a independencia del teorema de Bernoulli con respecto al axioma de convergencia— deduciendo este teorema sin suponer nada más qvie la libertad-re (que ha de definirse de u n modo a p r o p i a d o ) *^. al menos. Además. una consecuencia trivial del axioma de convergencia. por esta razón. Y me esforzaré p o r hacer ver Sigo considerando perfectamente justificada mi antigua duda acerca de la asunción de un axioma de convergencia.blogspot.

http://psikolibro. Pues es un «hecho de experiencia» — o . el apartado 6 1 ) : si se registra estadísticamente el comportamiento de largos segmentos. T a l deducción explicaría también p o r qué el axioma de convergencia da mvy buen resultado en todas las aplicaciones prácticas (en los intentos de calcular el comportamiento a p r o x i m a d o de las sucesiones e m p í r i c a s ) . de hecho. a p a r t i r del desorden en lo pequeño (siemiire que satisfaga una condición de libertad-rt convenientemente f o r m u l a d a ) . y que los intervalos dentro de los que fluctúan se hacen cada vez más pequeños. p o r razones lógicas. Sólo consideraré satisfactoria. se considera a m e n u d o como la corroboración empírica de la ley de los grandes números. expresada en forma adecuada — p o r ejemplo. o sea. lo esté por los «números normales» de Borel. h a b r e m o s reducido el" problema epistemológico de la ley de los grandes números a un problema de independencia axiomática.o «hecho empírico». aunque sí con los demás párrafos de este apartado. en el fundamento de la teoría de la p r o b a b i l i d a d . Es posible contemp l a r bajo m u y diversos ángulos este Jlamai'. desde el punto de vista del epistemólogo. y que. cabe d e t e r m i n a r que las f¡eeuencias relativas se acercan cada vez más a u n valor fijo.blogspot. Los pensadores con inclinaciones inductivistas suelen tomarlo como ima ley fundamental de la Naturaleza. incluso si resulta que la restricción a sucesiones convergentes es innecesaria. como una peculiaridad de nuestro mundo que — s i m p l e m e n t e — es menester aceptar. por tanto. se sigue lógicamente cierto tipo de estabilidad en lo grande. Si logramos deducir el teorema de Bernoulli sin asumir axioma alguno de convergencia. con lo que ésta asumiría el carácter de una ciencia n a t u r a l . mi deducción de la ley de los grandes números. así se nos dice a veces— que las sucesiones empíricas azarosas presentan el peculiar comportamiento que he designado como «casi-convergente» o «estadísticamente estable» (cf. a una cuestión p u r a m e n t e lógica.172 La lógica de la investigación científica que es válido incluso p a r a sucesiones matemáticas cuyas propiedades p r i m a r i a s no tengan limites de frecuencia. es patente que no será inadecuado emplear sucesiones matemáticas convergentes para el cálculo de la conducta aproximada de sucesiones empíricas que. al menos. precisamente. m e d i a n t e el axioma de convergencia—. Pero ya no estoy de acuerdo con la opinión implícita en la cláusula siguiente del texto. Considero que la gran hazaña de Bernoulli y Poisson en el campo de la teoría de la probabilidad ha consistido. pues. si puede hacerse patente lo que acabo de indicar. y. son estadísticamente estables. y. Me inclino a creer que es reductible al carácter azaroso de las sucesiones. tan discutido y analizado. sin duda. y al que.com . que cabe deducirle del hecho de que éstas sean libres-n. que no cabría reducir a un enunciado más sencillo: o sea. Creen que h a b r í a que convertir a esta ley n a t u r a l . en su descubrimiento de una vía p o r la que hacer ver que este p r e t e n d i d o «hecho de experiencia» es una tautología. estudio en el capítulo * i n del Postscript. Mi p r o p i a actitud con respecto a este llamado ahecho empírico» es bastante diferente.

por pequeña que ésta sea. (Se dice que un valor a es un punto de acumulación de una sucesión. para lilierarnos de este axioma voy a e l i m i n a r tal restricción sin remplazaría por ninguna o t r a . teniendo en cuenta el hecho * de que para toda alternativa inÜnita tiene que existir. SOLUCIÓN DEL « P R O BLEMA F U N D A M E N T A L DE LA TEORÍA DEL AZAR» Hasta ahora. Ahora b i e n . ésta es. su límite frecuencial. cualquier sucesión de ellas ha de estar acotada por 1 y O . apelé en el párrafo siguiente a lo que puede demostrarse: a saber. al menos. Uu concepto frecuencial que cumple estas condiciones es el de punto de acumulación de la sucesión de frecuencias relativas. un punto de acumulación ^. Hemos restringido antes nuestro estudio a las alternativas con límites frecuenciales. al menos. http://psikolibro. ' Hecho que. esto quiere decir que tendremos que construir un concepto frecuencial que pueda asumir la función del límite de irecuencias — q u e hemos rechazado— y que sea capaz de ser aplicaiíu a foíZa.La prohabilidad 173 64. Veremos que la idea de frecuencia media es muy a p r o p i a d a para nuestros p r o p ó s i t o s : exactamente lo mismo que habíamos estimado *' Con objeto de no postular la convergencia. P o r razones de brevedad. a la existencia de puntos de acumulación.com . de suerte que apoyándonos en él fuese posible definir el concepto de «libertad absoluta» (de secuel a s ) : pues es una frecuencia relativa lo que h a de ser insensible a la selección que tiene en cuenta los predecesores.una iucesión de referencia. h a de tener. Pero todo esto resulta innecesario si adoptamos el método descrito en la nota *1 del apartado 57 y en el apéndice *VI. llamaremos «una frecuencia media de a» a todo p u n t o de acumulación de la sucesión de frecuencias relativas correspondiente a una alternativa a .) Puede verse que este concepto es aplicüjtle sin restricciones a todas las sucesiones infinitas de referencia. con lo cual introdujimos tácitamente u n axioma de convergencia. al mismo tiempo. entonces tiene más de una ^ frecuencia media.blogspot. los límites de las frecuencias no h a b í a n tenido en nuestra reconstrucción de la teoría de la probabilidad otra función ([ue la de proporcionarnos u n concepto inequívoco de frecuencia relativa aplical)le a sucesiones infinitas. Puede hacerse ver fácilmente que si existe más de una frecueneia media en. y a la i n v e r s a : si no tiene límite frecuencial. E L I M I N A C I Ó N DEL AXIOMA DE CONVERGENCIA. por extraño que parezca.s las sucesiones de referencia infinitas * ' . no ha sido empleado hasta ahora en la teoría de la probabilidad. y podemos ahora d e c i r : si una sucesión a tiene una y sólo una frecuencia media. los valores de todas ellas forman un continuo. y (se^ún un famoso teorema de Bolzano y Weierstrass) p o r ser u n a sucesión infinita acotada. si a partir de cierto elemenlo existen elementos que discrepen de a en u n a cantidad menor que una dada. un punto de acumulación de la sucesión (ie ficcueiicias relativas correspondiente a a q u é l l a : como las frecuencias relativas no pueden ser nunca mayores que 1 ni inferiores a ü.

la definición de p r o b a b i l i d a d objetiva (apartado 5 9 ) . No obstante tal cosa. el procedimiento más n a t u r a l ) : lo cual nos lleva a proponer. p . por implicación. Y. cabe superar fácilmente la dificultad que se encuentra para definir u n concepto de p r o b a b i l i d a d única sin el axioma del límite. Lo cual es difícilmente aceptable. introducimos de este modo. después de todo. de acuerdo con ello. Sin embargo. la mayoría de nuestras fórmulas seguirán siendo deductibles. http://psikolibro. si estimamos o conjeturamos que aF'(/8) — p es una frecuencia media. ya que de otro modo no puede demostrarse la validez del teorema especial de multiplicación. Si pretendemos ahora interpretar nuestro símbolo oF'(/3) como una frecuencia media — e n lugar de como límite frecuencial— y cambiamos. la siguiente modificación de nuestras definiciones de sucesiones azarosas y de p r o b a b i l i d a d objetiva. Si una sucesión a tiene una frecuencia media p. Si. y sea el caso que los unos de a tengan una y sólo una frecuencia media. para resolver nuestro problema. surge una dificultad: las frecuencias medias no son únicas. Además. y si postulamos que no ha de ocurrir así. entonces debe contener —independientemente del término a partir del cual empecemos a contar— segmentos de cualquier magniíud finita cuya frecuencia discrepe de p tan poco como queramos. El que p esté Ubre de secuelas querrá decir. * Cabe hacer tal cosa porque ha de ser posible aplicar inmediatamente a las frecuencias medias la teoría para clases finitas (exceptuando el teorema de unicidad). ' El concepto de «selección independiente» ha de interpretarse más estrictamente de lo que hasta el momento se ha hecho. podemos introducir el requisito de unicidad en el último paso. y el cálculo se Ueva a cabo para dichos segmentos.blogspot. a suponer que p a r a u n a y la misma p r o p i e d a d únicamente p u e d e existir u n a y sólo u n a probabilidad p dentro de una sola sucesión de referencia. Sea a u n a alternativa (con una o varias frecuencias m e d i a s ) . definimos la probabilidad objetiva prescindiendo de semejante postulado de unicidad •*. véase mi obra mencionada en la nota 3 del apartado 51 C^ en su lugar. En efecto. de modo análogo a como lo hacíamos con los límites de las frecuencias. el a p a r t a d o c) del apéndice I V — . podemos llevar a cabo cálculos mediante las frecuencias medias estimadas. sin ninguna restricción. ello no excluye la posibilidad de que aP'W) tenga otros valores distintos de p . que esta frecuencia media de a es también una frecuencia media de cualquier selección de « de acuerdo con predecesores. el axioma de convergencia. es decir. Para los detalles. tras h a b e r postulado que la sucesión sea «absolutamente libre» (que es. trabajamos ahora con la estimación de que p es una frecuencia media de a. el concepto de frecuencia límite es aplicable a todas las sucesiones de referencia infinitas posibles.174 La lógica de la investigación científica antes —quizá en una estimación hipotética— que p era el límite frecuencial de una sucesión a. consúltese ahora el apéndice *VI). pues. p o r otra p a r t e . siempre que tomemos ciertas precauciones necesarias °. llegamos (al menos en p r i m e r a instancia) a u n concepto ambiguo de probabilidad: pues bajo ciertas circimstancias una sucesión puede tener simultáneamente varias frecuencias medias que sean «absolutamente libres» —cf. ya que estamos acostumbrados a trabajar con probabilidades únicas o desprovistas de ambigüedad.com .

Será conveniente dividir esta definición en dos requisitos axiomáticos **: 1 ) Requisito de a l e a t o r i e d a d : p a r a que una alternativa sea azarosa debe existir. dicho de otro modo. en realidad. una frecuencia media «absolutamente libre». http://psikolibro. y con él todos los teoremas del cálculo de probabilidades clásico . más a m p l i a s — o sea. esto es. ' Las fórmulas casi bernouUianas (cuyo símbolo es F') siguen siendo univocaa para «uceaiones azaroaas (conforme a la nueva definición). lo cual hace ver que las nuevas condiciones impuestas axiomáticamente son. carecen de frecuencia límite —cf. no sólo permanecen inalteradas la fórmula (1) del apartado 61 y la formulación lingüística del teorema de Bernoulli '^. se h a indicado. Además. al menos. h a de existir su probabilidad objetiva p. aun teniendo u n a y sólo una probabilidad. es azarosa o aleatoria. Este hecho se hace aún más obvio si (ya que es posible tal cosa) enunciamos nuestros antiguos axiomas de la forma siguiente: 1 ) Requisito de a l e a t o r i e d a d : como 2 ) Requisito de u n i c i d a d : como se 2') Axioma de convergencia: para de una sola alternativa azarjasa no existe dia que su prohabilidad p . el apartado b) del apéndice I V — . 2 ) Requisito de u n i c i d a d : para una y la misma p r o p i e d a d de una sola alternativa azarosa tiene que existir una y sólo una probabilidad p. segmentos que discrepen de p en una cantidad c u a l q u i e r a ) : pero se" Se puede combinar el mclodo indicado en la ñola *1 del apartado 57 y en los apéndices IV y *VI con estos dos requisitos: mantendríamos entonces el (1) y sustituiríamos el (2) por el siguiente. y que p es la p r o b a b i l i d a d objetiva de los unos en o. ha indicado. la sucesión ha de hacerse libre-n lo antes posible. menos exigentes— que las antiguas. sino que la interpretación que hemos dado de él queda. aunque ahora «F'» simboliza únicamente una frecuencia media. lo cual resuelve nuestro problema. una y la misma propiedad ninguna otra frecuencia me- A partir del sistema de rcíjuisitos que hemos propuesto podemos deducir el teorema de Bernoulli.com . Tenemos asegurada la compatibilidad del nuevo sistema axiomático por el ejemplo que hemos presentado ya. puesto que ya es posible deducir la ley de los grandes ni'nneros dentro del marco de la teoría frecuencial sin emplear el axioma de convergencia.blogspot. asimismo. Es posible construir sucesiones que. si bien en ellas (como también en las sucesiones azarosas con límite frecuencial) aparecerán de cuando en cuando —como es n a t u r a l — segmentos de una longitud cualquiera que se comporten casi-divergentemente (esto es. ha de ser (aproximadamente) una sucesión aleatorizada mínima.La probabilidad 175 que sea «absolutamente l i b r e » : decimos entonce» que a. sin variación : en el caso de una sucesión azarosa sin límite frecuencial continuará siendo verdad que casi todas las sucesiones suficientemente largas ostentarán discrepancias de p muy peijueñas. y para el n más elevado posible. ( + 2) Requisito de finitud: a partir de su comienzo.

o de la ignorancia al conocimiento. que . desa])arece cuando nos damos cuenta de que es posible poner el supuesto de la irregularidad en la forma de una hipótesis frecuencial (la de libertad de secuelas). cf. y tampoco se trata de algo trivial.. estas apariciones . en la cual (como si dijéramos) todo puede suceder en uno u otro momento — a u n q u e algunas cosas solamente muy raras veces—. La inferencia —al parecer. Los cálculos indican que estas últimas partes tienen que ser algo así como varios órdenes de magnitud mayores que los segmentos de comportaniienlo casi-divergente que ellas compensan *^.com . que no se encuentran secuelas (pues con tales supuestos es posible demoslrar que la ley de los grandes números es tautológica). con un buen grado de aproximación.blogspot. Por la otra. Se puede soslener la conclusión de (]ue en una sucesión irregular. el concepto de libertad-n y el teorema de B e r n o u l l i ) . han de darse con una frecuencia correspondiente». no nos encontramos con incompatibilidad alguna. en Erkenntnis 1. pero es incapaz de interpretarlo a base de frecuencias. al modo de la ley de los grandes números (cf. y en el apéndice IV. y de que es menester ponerlo en esta forma si queremos hacer patente la validez de dicho argumento. nota * 1 . p a r a d ó j i c a — que lleva de la iiiiprc^ isiltilidad e irregularidad de los acontecimientos singulares a la aplicahilidad de las reglas del cálculo de proljahilidadcs es verdaderamente v á l i d a : si bien sólo en el supuesto de que podamos expresar la irregularidad.. realmente. de un modo hipotético. (La construcción de modelos de sucesiones ha demostrado que. el apartado 6 2 ) . FEIGL. el apéndice IV. Ahora se aclara por qué las antiguas teorías habían sido incapaces de hacer justicia a lo que yo llamo el «problema fundamental». liemos admitido ya que la teoría siibjetiva puede deducir el teorema de Bernoulli . 254: «En la ley de los grandes números se pretenden conciliar dos aseveraciones que un análisis más ceñido muestra ser contradictorias... ha de aparecer cierta regularidad o estabilidad en subsucesiones enormemente l a r g a s : pues es una conclusión admisible y no contradictoria (contra lo que se ha afirmado en o c a s i o n e s " ) . Este es también el momento de resolver el u problema fiíndniíipiüal de la teoría del azar)^ (como se le llamó en el a[)arla(!o 4 0 ) . ya que los han de compensar parles de la sucesión enormemente largas en las que todos (o casi todos) los segmentos se comporten casi-convergentemente.sólo una de las frecuencias recurrentes —es decir. se supone que puede aparecer una vez cualquier ordenación y distribución. la antigua teoría frecuencial postula ex- *' Estoy de pleno acuerdo con lo que sigue. Por una parte . por ejemplo.176 La lógica de la investigación científica rán relativamente raros. y de ahí que le sea imposible explicar el éxito estadístico de las predicciones probabilitarias. basándonos en asumir. 1930. de las «frecuencias medias»— aparece de tal modo en cualquier selección realizada segiin predecesores. ' Cf.) http://psikolibro. pág.. aun cuando sobra toda referencia a las «frecuencias medias» si adoptamos el método descrito en el apartado 57. ya que necesitamos para ella determinados recursos matemáticos (el teorema de Bolzano-Weierstrass. La aparente paradoja de u n razonamiento que pasa de la imprevisibilidad a la previsibilidad. P o r otra parte.

sin duda alguna. pues se infiere m e r a m e n t e desde la estabilidad en lo grande (axioma de convergencia j unida a irregularidad en lo p e q u e ñ o (axioma de aleatoriedad) a una forma especial de estabilidad en lo grande (teorema de Bernoulli. y en la» determinación de la tarea del cálculo de probabilidades sigo sin reservas a aquel autor. entonces. en p a r t i c u l a r el de cómo decidir los enunciados probabilitarios. que hemos estinjado que en las tiradas de cierta moneda saldrán con igual frecuencia «1» y «O». Las hipótesis probabilitarias no excluyen nada observable: las estimaciones de p r o b a b i l i d a d no pueden contradecir a ningún enunciado básico. ni — p o r tanto—lampoco ningún número finito de observaciones. p o r t a n t o . la objeción de Kamke (cf. dentro de ella no aparece el problema de la inferencia que p a r t e de la irregularidad en lo pequeño y llega a estabilidad en lo grande . y a u n q u e —según la fórmula Lo que se acaba de decir en este párrafo subraya implícitamente la importancia que tiene una teoría neoclásica interpretada objetivamente para la resolución del «problema fundamental». sin excepción. Supongamos que hemos pro¡)ucsto una hipótesis equiazarosa para cierta ahernativa a : p o r ejemplo. también planteo un axioma de aleatoriedad (modificado). Volvemos aliora a considerar los problemas más específicamente metodológicos. el final del apartado 5 0 ) : yo también defino la probabilidad exclusivamente con referencia a sucesiones aleatorias (a las que Von Mises llama «colectivos»). 65. en el capítulo *I1I de mi Postscript se describe una teoría de este tipo. abandonaremos en la práctica la estimación que h a b í a m o s hecho.blogspot. o independientemente de las formulaciones axiomáticas que elijamos. P e r o en u n sentido lógico no será cuestión de falsación a l g u n a : pues es seguro que solamente podemos observar una sucesión finita de tiradas. Me gustaría aclarar. Así pues. El axioma de convergencia no es u n a parte necesaria de los fundamentos del cálculo de probabilidades. En consecuencia. http://psikolibro. y la daremos por falsada. «jue he adoptado una actitud conservadora con respecto a los cuatro puntos de Von Mises (cf. nuestras diferencias alcanzan solamente al teorema del límite. la nota 4 del apartado 58) deja de ler válida. la nota 3 del apartado 51. Y con este resultado t e r m i n o mi análisis del cálculo matemático ''. mientras la fórmula b i n o m i a l sea deductible dentro del sistema los enunciados probaUilitarios no serán falsables. Cf. E L PROBLEMA DE LA DECIDIBILIDAD Cualcpiiera que sea el modo como definamos el concepto de probabilidad. cuya superfluidad he puesto de manifiesto y que he remplazado por el requisito de unicidad. de modo que sean a F ( l ) = aF(0) = 1 / 2 . al cual he modificado de suerte que puedan construirse sucesiones modelo (apéndice IV). ni ser contradichas p o r é l . ley de los grandes n ú m e r o s ) *•*. tampoco cabe que las contradiga la conyunoión de un n ú m e r o finito de enunciados básicos.com . y al axioma de aleatoriedad. retrospectivamente. y admitamos que empíricamente nos sale una y otra vez «1».La probabilidad 177 p l í c i t a m e n t e — c o n su axioma de convergencia— la r e g u l a r i d a d en lo grande : y.

el 4 3 ) . el apartado 3 5 ) : pues es claro que para cualquier sucesión no tiene validez tautoligica cualquier hipótesis frecuencial. P o r tanto. La esperanza de que la rareza —calculab l e — de semejante segmento sea un medio de falsar la estimación p r o b a b i l i t a r i a resulta ser ilusoria. ¿con qué derecho los condenamos de tal m o d o ? ¿Dónde hemos de trazar la línea de separación? ¿Dónde empieza semejante «suma i m p r o b a b i l i d a d » ? Dado que desde u n p u n t o de vista lógico no cabe la m e n o r duda sobre el hecho de que los enunciados probabilitarios no pvieden ser falsados. o si es menester rechazarla en conce^ato de «prácticamente falsada» (esto es. en realidad. una aparición de un segmento finito que presente incluso la máxima desviación con respecto a lo estimado. que p e n d e n decisivamente de mi criterio de demarcación. y. t r a t a r é de contestar a las cuestiones que he planteado — y que constituyen el problema d la decidibilidad— m e d i a n t e ^ Pero no vacías de «contenido lógico» (ef.com . esto quiere decir que las hipótesis probabilitarias son infalsablcs. no existe ninguna sucesión de eventos que nos haya sido dada extensionalmente — y . P e r o . Muchas de estas estimaciones no son inferiores en lo que respecta a significación científica a ninguna otra hipótesis física (por ejemplo. ya que. esta tesis es claramente inaceptable cuando nos enfrentamos con los éxitos que la física ha alcanzado con las predicciones obtenidas a p a r t i r de estimaciones hipotéticas de p r o b a b i l i d a d e s (y éste es el mismo argumento que hemos utilizado m u c h o antes contra la interpretación de los enunciados probabilitarios como tautologías. a la vista de las consideraciones expuestas en el apartado 38 (cf. como vacías que están de contenido empírico ^. nunca contradirá a la estimación lieclia . http://psikolibro. debido a tener dimensión infinita. podríamos decir de ellas que son empíricamente no informativas. p o r tanto. Con todo. siempre será mayor que cero. y el físico suele ser capaz de decidir perfectamente si p u e d e aceptar por el m o m e n t o u n a hipótesis probabilitaria concreta en calidad do «confirmada e m p í r i c a m e n t e » . hecha p o r la teoría s u b j e t i v a ) . incluso u n a aparición frecuente de un largo segmento que se desvíe en gran medida. a una de carácter d e t e r m i n i s t a ) . si se da con la suficiente rareza. Sin embargo.178 La lógica de la investigación científica b i n o m i a l — la p r o b a b i l i d a d de dar con un segmento m u y largo que presente u n a gran discrepancia de 1/2 es sumamente pequeña. está bastante claro que solamente puede llegarse a esta «falsación práctica» mediante una decisión metodológica de considerar excluidos — o p r o h i b i d o s — los eventos sumamente improbables. P e r o . ningún acervo-re finito de enunciados básicos— que pueda falsar vm enunciado p r o b a b i l i t a r i o . pues es u n a consecuencia de ésta. el hecho igualmente indudable de que los empleemos empíricamente h a de aparecer como u n golpe fatal p a r a mis ideas metodológicas básicas. de inútil p a r a fines de p r e d i c c i ó n ) . P o r tanto. Solamente una sucesión infinita de eventos —definidos intension a l m e n t e p o r una regla— p o d r í a contradecir a una estimación de probabilidad. puede considerarse siempre no más que una aparición de u n segmento todavía mayor y más desviado . liemos de esperar que ocurra. así pues.blogspot.

verificablcs.blogspot. Pero la reforma que propongo en la nota *1 del apartado 57 (véase también la nota *2 del 6i) cambia totalmente la situación: ym que —aparte de conseguir otras cosas— equivale a la adopción de una regla metodológica que. en especial las notas 3 y 6. se ponía el acento sobre la verificabilidad —en lugar de la falsabilidad— y al hecho de que los enunciados probabilitarios son. Véase. como se explica en el apartado siguiente). si bien se encuentran relaciones lógicas entre ellos (puesto que es evidente que las sucesiones de observaciones p u e d e n estar de acuerdo más o menos perfecto con un enunciado p r o b a b i l i t a r i o ) . *' Aun cuando no estoy en desacuerdo con esto. como la propuesta en el apartado 68. y en que la determinación de tal grado es uno de los principales problemas de la estadística matemática y de la teoría de la corroboración. verificables o «confirmables». A p a r t i r de la infalsabilidad y de la inveriticabilidad de los enunciados probabilitarios puede inferirse que no tienen consecuencias falsables. véanse el apéndice *1X y el capítulo *III del Postscript. no pueden ser consecuencia de enunciados ve- *' Creo que la acentuación dada a la irrefutabilidad de las hipótesis probabiHsticas —y que culmina en el apartado 67— era saludable. tanto las relaciones lógicas existentes entre ellos.com . sería u n error concluir de este hecho que no existen relaciones lógicas de ningún tipo entre unos y otros e n u n c i a d o s . Con lo cual el problema de la decidibilidad se transforma en el siguiente: dado que sólo cabe esperar que las sucesiones empíricas se aproximen a sucesiones aleatorizadas mínimas. Mas p a r a h a c e r l o . el apartado 80. y que.La probabilidad 179 Una resuelta aplicación de aquellas mismas ideas. Ni. ' Cf. más adelante. el análisis de dichas relaciones nos obliga a introducir una lógica probabilística especial ^. No obstante tal cosa. a su vez. en general. asimismo. tengo que analizar p r i m e r o la forma lógica de los enunciados probabilitários teniendo en cuenta. http://psikolibro. que r o m p e r í a los grilletes de la lógica clásica. en cierto sentido. el apéndice *IX. 66. como aquéllas en que están con respecto a los enunciados básicos *^. pues sacaba al desnudo un problema que no se había estudiado anteriormente (debido a que. creo que las relaciones en cuestión pueden ser analizadas completamente a base de las «clásicas» relaciones lógicas de deduct ib ilidad y contra' dicción *'•. hace falsables las hipótesis probabilitarias. por la misma razón ([ue se puede esgrimir contra las demás h i p ó t e s i s : que no hay rcsidtados experimentales — p o r numerosos y favorables que sean— (jue puedan establecer de u n modo definitivo que la frecuencia relativa de las «caras» es 1/2 y será siempre 1/2. Frente a semejantes opiniones. ¿qué aproximación es aceptable y cuál inaceptable? No cabe duda de que la respuesta reside en que lo ceñido de una aproximación es una cuestión de grado. los enunciados probabilitarios y los básicos son incapaces de contradecirse ni de entrañarse m u t u a m e n t e . por supuesto. y estaríamos igualmente descaminados si creyésemos que. especialmente mi «tercera nota». L A FORMA LÓGICA DE LOS ENUNCIADOS PROBABILITARIOS Las estimaciones de p r o b a b i l i d a d no son falsables. Así pues. creo ahora que los conceptos probabilisticos de «casi deductible» y «casi contradictorio» son sumamente titiles con respecto a este problema.

. lo cual se ha empleado repetidamente para criticar el criterio de falsabilidad: véase. uno que dice demasiado p o c o — p u e d e pertenecer a la clase consecuencia de uno falsable.. y que. que en m o d o alguno es trivial. Un envinciado de esta forma («para todo X existe u n y con la p r o p i e d a d observable — o contrastable ext e n s i o n a l m e n t e — j3») es infalsable — d e b i d o a no tener consecuencias falsables—• e inverificable •—ya que «todo» o «para cada» lo convierten en hipotético *^. que «una y otra vez» aparecerá u n elemento con la p r o p i e d a d «1» y lo mismo otro con la p r o p i e d a d «O». págs. que la aparición de y pueda aplazarse más allá de todo límite. en el caso probabilístico. resulta ser fundamental para nuestro análisis de la relación existente entre los enunciados probabilitarios y los básicos. n a t u r a l m e n t e . Pero no quedan excluidas con esto las posibilidades contrarias : pues puede o c u r r i r : a) que tengan consecuencias verificablea unilateralmente (consecuencias p u r a m e n t e existenciales o consecuencias de « h a y » ) . En mi Postscript. cualquiera que sea lo que esto quiera decir— de la forma «para todo x existe un y tal que .. sino que.. es decir. La posibilidad b) difícilmente p o d r á ayudar al esclarecimiento de la relación lógica existente entre enunciados probabilitarios y básicos : pues es enteramente obvio que un enunciado no falsable •—o sea. y puede aparecer todo lo tarde que le plazca. A pesar de ello. esto es. que aparecerán segmentos cuya discrepancia con respecto a /> será m u y p e q u e ñ a ) .. sino el hecho de que el «existe» esté ilimitado..». Watkins). p o r tanto. P e r o podemos deducir m u c h o más a p a r t i r de semejante estimac i ó n : p o r ejemplo. o h) que sean consecuencia de enunciados universales unilateralmente falsables (enunciados totales). por tanto. por ejemplo. W. dice más que aquél. y éste es el hecho causante de la infalsabilidad. pero no viceversa (así pues.. o tras un número cualquiera de ellas. entonces el enunciado «para todo x existe un y tal que .itada o acotada.».180 La lógica de la investigación científica rificables. con gran sorpresa mía. Tiene más interés p a r a nosotros la posibilidad a).blogspot. puede ser falsable. de aquí podemos deducir. o al cabo de mil tiradas. P o r e j e m p l o : sea p u n a p r o b a b i l i d a d estimada — h i potéticamente—• para cierta alternativa (siendo O ^^p ^7^ 1 ) . 119 y sig. que después de u n elemento cualquiera x de la sucesión se encontrarán también en ésta u n elemento y que posea la p r o p i e d a d «1» y u n elem e n t o z con la p r o p i e d a d «O». Lo que da origen a la infalsabilidad no es precisamente la forma «para todo x existe un y tal que . N. P e r o nos encontramos con que de todo enunciado probabilitario cabe deducir ima clase infinita de enunciados existenciales. http://psikolibro. all-and-some statements^ (término debido a J. y. por' ejemplo. la consecuencia existencial de que aparecerán ceros y unos en la sucesión (y. no contrastable: es evidente que el enunciado «para toda tirada con una perra chica que da 1 existe un sucesor inmediato que da O» es falsable y resulta falsado. aquél afirma más que ninguno de éstos). si la distancia entre el lugar en que aparece y y el de aparición de x está lim. Mi enunciación algo desprevenida en el texto (que presuponía tácitamente el apartado 15) ha llevado a "algunos. especialmente en los apartados *24 y sig.com . Por el contrario. como si dijéramos: un elemento «O» puede aparecer inmediatamente.. también pueden seguirse consecuencias m u c h o menos s i m p l e s : así. discuto más extensamente todo el problema de estos «entmciados de todo y algún» [en ingl.» son infalsables. a la creencia de que todos los enunciados —o «la mayoría» de ellos. no pretendí nunca sugerir que toio enunciado de la forma «para todo x existe un y con la propiedad observable /?» gea infalsable. Mind 54. realmente. 1945. p u e d e estar mejor o peor *' Como es natural.

es característica de los enunciados probabilitarios. no tiene tal f o r m a : ni p u e d e tenerla. de acuerdo con esto. Si observamos atentamente los dos requisitos propuestos en el a p a r t a d o 64. no t e n d r á consecuencias extensionales de ninguna clase. http://psikolibro. en una relación q u e . A h o r a b i e n .. Toda estimación p r o b a b i l i t a r i a (hipotética) entraña la conjetura de que la sucesión empírica en cuestión es. al parecer.hipótesis existencialesy) (universalizadas). m i tesis acerca de la ciiestión es qvie lo único que establece u n a relación lógica entre las estimaciones probabilitarias y los enunciados básicos es lo que podría llamarse el «constituyente existencial» de aquéllas (y. El requisito de u n i c i d a d . entraña la aplicabilidad ( a p r o x i m a d a ) de los axiomas del cálculo de p r o b a b i l i d a d e s . el requisito de a l e a t o r i e d a d ) . Lo que yo m a n t e n g o es que se p u e d e entender la relación e n t r e las estimaciones probabilitarias y los enunciados básicos — a s í como la posibilidad de que aquéllas estén más o menos bien «confirmadas» — p a r a n d o mientes en el hecho de que de todas las estimaciones de probabilidad son deductibles lógicamente hipótesis existenciales. azarosa (o a l e a t o r i a ) : es decir. el cual tiene significación empírica y hace fabables las hipótMia probabilitarias (tal como se afirma en lii nota *1 del apartado 65). p o r tanto..com . pero como no lo son (pues recordamos (jue a la fórmula binomial está ligada la infalsabilidad). como enunciado universal que es. pues. p o r el contrario. *" La situación es enteramente distinta si se adopta el requisito ( + 2 ) de la nota *2 del apartado 64. todo acervo-n predecesor y todo elemento con el número ordinal x. el requisito de unicidad. Nuestra cuestión es.blogspot. veremos que el de aleatoriedad tiene realmente la forma de una hipótesis existencial^.» o p o r «todos los.. desde luego. que es universal.La probabilidad 181 «confirmado».y> h a de poseer a de un enunciado universal (pues cabe traducirle p o r «no hay más quo un. en el sentido de que podemos lograr verificar muchas. sólo de u n modo provisional— que existe u n valor p con las propiedades que se exigen para él. pero no que exista sólo un valor semejante. Este último enunciado. Los enunciados de la forma indicada pueden ser Uamados «enunciados existenciales universalizados» o «. a p r o x i m a d a m e n t e . ya que u n enunciado de la forma «hay sólo un. son i d é n t i c o s » ) . ' Puede ponérsele en la forma siguiente: Para todo « positivo... Lo cual hace pensar en la cuestión de si cabe que las estimaciones p r o babilitarias mismas tengan la forma de hipótesis existenciales. el requisito de unicidad h a de carecer de semejante significación *^. Es cierto que puede «confirmarse» extensionalmente — a u n q u e . solamente podría tener significación extensional si los enunciados básicos fueran capaces de establecer la existencia de más de uno de tales valores. con respecto a los enunciados básicos. equivalente a la de si tales axiomas representan lo que h e llamado «hipótesis existenciales». pocas o ninguna de sus consecuencias existenciales: de ahí que se encuentre.. existe un elemento —seleccionado de acuerdo con una selección según predecesores— con el número ordinal y > « y tal que la frecuencia hasta el término y discrepa de un valor fijado p en una cantidad menor que '.

de una teoría falsable. sino solamente que entre los distintos valores probabilitarios dect)eF(Ap) para un n concreto. no afirmaría ya que el valor probabilitario único de anF(Ap) para un re concreto se encuentra cercano a 1. sin este requisito. m a t e m á t i c a s ) que carezcan de límite frecuencial. P o r tanto. P o r tanto. Ir. hay al menos uno que se encuentra cercano a 1. el requisito de unicidad no es superfino. P e r o . no tratamos con las sucesiones matemáticas mismas. pues. http://psikolibro. semejante exclusión resulta que no tiene significación n i siquiera intensional. pero nunca p o d r í a n contradecirse m u t u a m e n t e .s cuales asumiéramos que no tenían ^ Las fórmulas del cálculo de probabilidades son también deductibles de esta axiomatización. algunos de ellos p o d r í a n —como hipótesis existenciales— ser deductibles de otros. pero entonces tendríamos que a b a n d o n a r la unicidad de las estimaciones probal)ilitarias **. El teorema de Bernoulli.blogspot. tampoco la tiene lógica o formal.com . desde luego. su función lógiea? Mientras que el requisito de alcatoriedad contribuye a establecer una relación entre los enunciados probal)ilitarios y los enunciados básicos. desde el punto de vista de las aplicaciones. deductibilidad. y. encontramoa que se parece al requisito de unicidad en tener la forma de u n enunciado universal infalsable.182 Lo lógica de la investigación científica Esta es la razón p o r la que las relaciones lógicas existentes entre una estimación probabilitaria y los enunciados básicos permanecen inalterables si eliminamos del sistema el requisito de unicidad (y lo mismo le ocurre a la «confirmabilidad» — e n mayor o menor grado— de la p r i m e r a ) . evidentemente. pero que pide niás de lo que exige este requisito. y de ahí llegaríamos (en lo que se refiere a 3a u n i c i d a d ) a algc distinto del cálculo de p r o b a b i l i d a d e s usual. compatibilidad o incompatib i l i d a d ) de que son capaces los enunciados universales «normales» de una teoría cualquiera — p o r ejemplo. ** Como he hecho ver en la nueva nota *2 del apartado 64. Mediante esta operación podríamos dar al sistema la form^a de u n a p u r a hipótesis existencial •'. y los enunciados de esta forma p u e d e n encontrarse entre sí exactamente en las mismas relaciones lógicas fundamentales (equivalencia. sólo que han de interpretarse como fórmulas existenciales. Cuál es. Sin embargo. por ejemplo. sino exclusivamente intencional: se pide la exclusión de todas las sucesiones definidas intensionalmente (esto es. se puede eliminar cualquier requinto especial de unicidad sin sacrificar ésta. . además. Si nos volvemos ahora al axioma de convergencia. el de unicidad regula las relaciones existentes entre los diversos enunciados de p r o b a b i l i d a d m i s m o s . aquello que pide de modo suplementario no p u e d e tener ninguna significación extensional. la eliminación de las sucesiones carentes de límite frecuencial podría servir únicamente para ponernos en guardia y no considerar azarosas o aleatorias aquellas sucesiones e m p í r i c a s con respecto a. Sólo la condición de unicidad asegura que los enunciados probabilitarios p u e d a n contradecirse unos a o t r o s : pues gracias a ella adíjuieren éstos la forma de una conyunción cuyos componentes son un enunciado universal y una hipótesis existencial. sino solamente con estimaciones hipotéticas acerca de sucesiones empíricas. ya que en la teoría de la prob a b i l i d a d aplicada.

se los interpreta o explica como efectos masivos. el primero nos previene de que no tratemos a las sucesiones como aleatorias si suponemos (por las razones que sean) que ciertos sistemas de jugar tendrán éxito con ellas. y hace ver qué razones militan contra el axioma de aleatoriedad y en favor del de unicidad. o como los resultados observables de «mici"o-eventos» hipotéticos y no directamente observables. ni más ni menos que los de divergencia? Todas estas embarazosas cuestiones'' desaparecen en cuanto nos libramos del axioma de convergencia. Las macro-leyes se deducen de estimaciones probabilitarias p o r el método siguiente : hacemos ver que las observaciones que estén de acuerdo con la regularidad observada en cuestión deben esperarse con una probabilidad muy próxima a 1 (es decir. el de unicidad —que no tiene significación extensional— tendría menos sentido que el axioma (carente de sentido) de irregularidad. por tanto.La probabilidad 183 límite frecuencia!.blogspot. el p r o b l e m a de-la decidibilidad parece haceise cada vez más a m e n a z a d o r . parece que nos encontramos obligados a describirlos como no empíricos. o de cuáles deberíamos abstenernos.com . poseo consecuencias extcnslonnlea. pág. Por ejemplo. Para él. y todavía menos sentido cabría al axioma del límite. 1931. Pero semejante descripción de los enunciados probabilitarios —cualesquiera que sean las palabras que empleemos p a r a expresarla— ¿no contradice la idea fundamental de nuestra posición? 67. y. UlV S I S T E M A PROBABILÍSTICO DE M E T A F Í S I C A ESPECULATIVA La utilización más i m p o r t a n t e de los enunciados de probabilidad en la física es la s i g u i e n t e : se i n t e r p r e t a n ciertas regularidades físicas o ciertos efectos físicos observables como «macro-leyes)). Mas. que no son ni verificables ni falsables. " El positivista tendría que reconocer en esta ocasión una jerarquía completa de «carencias de sentido». En cuanto a los axiomas. las leyes naturales inverificables son «carentes de sentido» (cf.p) a una sucesión que suponemos poderse describir aproximadamente por medio de la hipótesis de que su probabilidad es igual a p. " Schlick ha objetado al axioma del limite basándose en escrúpidos parecidos (Die Natiirwissenschaften 19. ¿ q u é pasos h a b r í a m o s de dar en respuesta a esta a d v e r t e n c i a ? * . Pero. con una probabilidad que discrepe de 1 en una cantidad que se puede hacer tan pequeña como se q u i e r a ) . en vista de lo que se nos h a b í a advertido. tanto al axioma de aleatoriedad como al de unicidad. y a u n q u e no nos vemos forzados a decir que nuestros requisitos (o axiomas) «carecen de sentido» ". aún más lo son las hipótesis probabilitarias. ni menos. En cuanto al de unicidad. y decimos entonces que m e d i a n t e nuestra estima- Es posible considerar con justeza como advertencias (intensionales) de esta índole. Así pues. si tenemos en cuenta que los criterios de convergencia ya no son aplicables a ellas. ¿A qué clase de consideraciones o de conjeturas deberíamos e n t r e g a m o s acerca de la posible convergencia o divergencia de sucesiones empíricas. http://psikolibro. se cuida de precavernos para que no atribuyamos la probabilidad q (siendo q ^. nuestro análisis lógico convierte en transparentes tanto la forma como la función de los diversos requisitos parciales del sistema. que ni siquiera tiuno significucíón inlonsioonl. el apartado 6 y las citas indicadas en las notas 1 y 2 del mismo). mientras tanto. esto es. que. 158).

y. como u n a fase de u n caos aleatorio — o sea. podemos vernos inmediatamente complicados en especulaciones que — d e acuerdo con el uso general— cabe perfectamente indicar que son típicas de la metafísica especulativa.184 La lógica de la investigación científica ción probabilitaria hemos «explicado» el efecto observable a que nos referíamos como u n macro-efecto. de la duración que es preciso asumir para la totalidad del proceso— de modo que p o d a m o s esperar con p r o b a b i l i d a d p r ó x i m a a 1 (o que discrepe de 1 en una cantidad no m a y o r que u n valor e arbitrariamente p e q u e ñ o ) la aparición de semejante período cósmico. en el que •—como resultado de u n a acumulación de accidentes— nuestras observaciones estén de acuerdo con la ley de la gravedad : para cualquier valor p r ó x i m o a 1 que elijamos obtenemos un n ú m e r o finito. Elegimos unos eventos de cierto tipo p a r a que hagan de eventos elementales o a t ó m i c o s : por ejemplo. P e r o si emtpleamos de esta manera las estimaciones probabilitarias p a r a «explicar» regularidades observables sin tomar precauciones especiales. como los enunciados probabilitarios no son falsablcs. mi criterio de demarcación tiene aire http://psikolibro.com . pero no igual a cero. con todas las regularidades que en él se observan. p o r tanto : si suponemos que el segmento de la sucesión tiene esa grandísima longitud — o . la ley de la gravedad. es decir. a u n q u e e n o r m e m e n t e grande. siempre será posible «explicar» de este m o d o . r e a l m e n t e . «en realidad». P a r a m í está claro q u e las especulaciones de esta índole son «metafísicas». al h e c h o de que siempre y en todas las circunstancias podemos entregarnos a ellas. dicho de otro m o d o . que el «mundo» d u r a el tiempo suficiente—. Podemos arreglárnoslas p a r a que ciertas estimaciones probabilitarias hipotéticas «expliquen» esta ley del modo siguiente. será despreciable. Podemos entonces plantear la cuestión acerca de la longitud que h a de tener u n segmento-n de la sucesión — o . de otro m o d o . finalmente. mediante estimaciones de probabilidad. e igualmente claro parece estar que este hecho va u n i d o a su infalsabilidad. a u n q u e .blogspot. por ejemplo. calculamos la p r o b a b i l i d a d de que todas las partículas dentro de cierta región espacial finita —y d u r a n t e cierto período de tiempo finito. como una acumulación de coincidencias puramente accidentales. Podemos decir. y que carecen de i m p o r t a n c i a p a r a la ciencia. los del movimiento de una pequeña partícula. P o r t a n t o . entonces al asumir la aleatoriedad estamos autorizados a esperar que aparezca u n período cósmico en el que la ley de la gravedad parezca tener validez. Elegimos también qué h a de ser una propiedad p r i m a r i a de tales eventos: así. podemos «explicar» de este m o d o el conjunto de nuestro m u n d o . será m u y p e q u e ñ a : en realidad. o «período cósmico»— se muevan accidentalmente (con una exactitud especificada) del modo que exige la ley de la gravedad. no haya sino dispersión aleatoria. Sea. Este tipo de «explicación» por medio de la asunción de aleatoriedad es aplicable a cualquier regularidad que escojamos. cualquier regularidad que nos venga en gana.: Asumimos luego que tales eventos presentan u n a distribución azarosa. La p r o b a b i l i d a d calculada. naturalm e n t e . la dirección y velocidad del movimiento de la misma. Pues.

se a p r o x i m a n cada vez más a u n valor fijo q u e podemos Uamar la probabilidad del evento en c u e s t i ó n : este valor es « . Wiss. según creo. la oposición. . y T. P. 4. donde le consideraban un problema conceptual y epistemológico. Math.' ed. Todo lo cual hace ver los peligros inherentes a la forma existencial. EHKENFEST. y que podría llevarnos a esperar casi con seguridad cualquier cosa que queramos. o casi seguro. se encuentra un pasaje paralelo (lige- http://psikolibro. d." ed. y T.. una hipótesis probabilitaria de segundo orden es una estimación de la frecuencia con que aparecen ciertas frecuencias en un agregado de agregados. i n c i d e n t a l m e n t e . L A PROBABILIDAD EN LA Í Í S I C A El p r o b l e m a de la d e c i d i b i l i d a d solamente desasosiega a l m e t o d ó l o go. Sin embargo. como las tiradas de u n a m o n e d a — la r e p e t i c i ó n frecuente lleva a r e s u l t a d o s con fiecuencias relativas q u e . cf. Este razonamiento se ha repetido después frecuentemente por otros. y que. en la Encycl. pág. constituye un ejemplo perfecto del tipo de razonamiento que aqui critico. . Pero. 306. cuyo perfil será m á s o m e n o s el siguiente. Elementare Quantenmechanik (1930).. son más tentadoras de lo que yo imaginaba: pues se ha dicho —por ejemplo. . pero. Si se p i d e a éste que dé u n concepto d e p r o b a b i l i d a d a p l i c a b l e p r á c t i c a m e n t e .entre Boltzmann y PJanck a que se refieren en las notas 247 y sig. especialmente. pág. el apartado 1 5 ) . P o r consiguiente. no al físico *^. segundo.blogspot. 163 y sig-)— que si aceptamos la teoría probabilitaria de la entropía debemos considerar seguro. según se van r e i t e r a n d o u n a y otra vez. Haldane (en Nature 1 2 2 .. en algunos de ellos — l o s que son «azarosos». Mechanics. Existen ciertos e x p e r i m e n t o s q u e conducen a resultados v a r i a b l e s . al parecer. quizá p r o p o n g a algo así como u n a definición física de la probabilidad. desde luego.com . que empleamos aquí de modo crucial para solventar el problema que ellos habían expuesto tan perfectamente. las teorías q u e incluyen la p r o b a b i l i d a d n o deben considerarse científicas si se a p l i c a n sin a d o p t a r precauciones especiales. B. que los enunciados probabilitarios comparten con la mayoría de los de la metafísica (cf. que el mundo se repetirá de nuevo accidentalmente —con tal de que esperemos el tiempo suficiente—. íc-ésimo»: por ejemplo. 10 de la 1. cf.. véase.. la nota • ! del apartado 65 y los apéndices *VI y *IX. Teilband. págs. como quedó patente de modo tan impresionante con la teoría de Einstein del movimiento browniano. también el comienzo de la Quantum. 1928. S. por J.. *' El problema que estudio en este pasaje había sido tratado claramente y a fondo hace largo tiempo por los físicos P . Estos autores introducían la idea de «hipótesis probabilitarias de órdenes primero. apartado 30. debido justamente a su aplicabilidad ilimitada. Véanse. d e t e r m i n a ble e m p í r i c a m e n t e con u n grado c u a l q u i e r a de a p r o x i m a c i ó n mediante largas series de e x p e r i m e n t o s » ^ . de 1947.La probabilidad 185 de estar f r a n c a m e n t e de a c u e r d o con el uso general de la p a l a b r a «metafísico». pág. incluso si se llevan a cabo en condiciones perfectamente r e g u l a d a s . de Dirac. asimismo. 14 de la 3. 808. lo cual explica. Hett 6 (12 de diciembre de 1911). ^ La cita es de BOHN-JOHDAN. Al escribir esto pensaba que se reconocería fácilmente que las especulaciones de la índole descrita son inútiles. puede resolverse acudiendo a la idea mencionada: pues —en condiciones experimentales apropiadas— las fluctuaciones pueden llevar a efectos reproducibles. 68. a mi entender. (1930). H e m o s de e l i m i n a r su e m p l e o metafísico p a r a q u e p u e d a n t e n e r alguna u t i l i d a d en la p r á c t i c a de la ciencia e m p í r i c a *^. también su Inequality of Man. en la pág. Ehrenfest no manejan nada que corresponda a la idea de efecto reproducible.

la nota *1 del apartado 65. 1931. siguiendo su ejemplo. circular — h e c h o que p u e d e ocultarse (pero no eliminarse) omitiendo la p a l a b r a «casi». no podemos saber cuándo hemos llegado a una aproximación de la p r o b a b i l i d a d . la i d e n t i d a d de los conceptos físico y matemático de probabilidad. solamente u n sinónimo de «muy probable» : la definición es. pero. o si hemos llegado. cf. la objeción 1) no afecta a mi posición. ya que yo no afirmo. ya que la expresión <ícasi todos» — q u e debería aparecer en el definiens— es.blogspot. modifica el concepto de probabilidad : precisamente lo restringe*^. ROBERTSON. no p e r m i t i r é u n a aplicación sin límites de tales h i p ó t e s i s : propongo que adoptemos la decisión metodológica de no explicar nunca efectos físicos —esto es. la p r o b a b i l i d a d no puede ser definida p o r dicha estabilidad (o sea. 1') ¿ C u á n d o podemos h a b l a r de «acumulaciones accidentales»? Cabe p r e s u m i r que en el caso de u n a p r o b a b i l i d a d p e q u e ñ a . del. se c o m p o r t a n como convergentes— casi todos los segmentos muy largos. en particular. Y. ¿ c u á n d o es «pequeñas u n a p r o b a b i l i d a d ? Podemos aceptar que la p r o p u e s t a que acabo de h a c e r elimina el empleo del método (de que h e m o s tratado en el apartado p r e c e d e n t e ) de fabricarnos u n a probaramente abreviado). en absoluto. Gruppentheorie und Quantenmechanik (2. P o r esta razón. Tanto los matemáticos como los lógicos plantearán ciertas objeciones contra toda definición de análogo p e r f i l . 2 ) ¿ C u á n d o h a de llamarse (dargay> a una serie de experimentos? Si no se nos da u n criterio de l o ' q u e hemos de considerar «largo». ingl. con todo ello sigo creyendo que podemos conservar la definición del físico. pues. Esta decisión. 74 y sig.' ed. ya que. *" La decisión o regla metodológica que aquí formulo restringe el concepto de probabilidad. pág. como es n a t u r a l .com .186 ha lógica de la investigación científica p o r qué es posible falsar u n a estimación hipotética de p r o b a b i l i d a d . Según éstos. Véase también WEYL.. 3 ) ¿Cómo podemos saber si hemos alcanzado realmente el grado de aproximación deseado? A u n q u e opino que estas objeciones están justificadas. y voy a apoyar tal creencia p o r medio de los argumentos esbozados en el a p a r t a d o anterior. según el teorema de Bernoulli.mismo modo que lo restringe la decisión de adoptar sucesiones alea* torizadas mínimas como modelos matemáticos de las sucesiones empíricas. a su vez. 66). págs. pero surge una nueva objeción en el lugar de aquélla. p o r el comportamiento casi-convergente). las hipótesis probabilitarias pierden todo contenido informativo cuando se les concede u n a posibilid a d de aplicación sin restricciones. por tanto. por H. es inaceptable). que es lo que h a hecho el físico en su definición (que. pero el físico nunca las utilizaría de semejante forma. sólo son estadísticamente estables —esto es. regularidades reproducibles— como acumulaciones accidentales. http://psikolibro. P. vers. las siguientes: 1 ) Tal definición no está de acuerdo con el cálculo de probabilidades. y. The Theory of Groups and Quantum Mechanics (1931). sino que — p o r el cont r a r i o — la n i e g o . Así pues.

Mas p a r a ejecutar la decisión propuesta tenemos que saber lo que h e m o s de considerar pequeño. el a p a r t a d o 37) dentro del cual h a n de fluctuar. la p r o b a b i l i d a d de que el valor medio caiga dentro del intervalo A p . Véase tam> bien el apéndice *IX. 2 ) y 3 ) . que las tres cantidades £. y. además. Me referiré. podemos calcular — p a r a cada valor de 8 que elijamos— la p r o b a b i l i d a d ot„F(Ap). que el efecto tiene «precisión». las fluctuaciones estadísticas o la estadística de procesos individuales azarosos) p u e d e n reducirse sin gran dificultad al anterior *^. esto es. y admitamos. Mostraremos en las páginas que siguen que la regla metodológica que h e p r o p u e s t o está de acuerdo con la definición del físico. Entonces (cf. asimismo. pues. Como lo que nos p r o p o n e m o s es deducir el niacro-efecto exacto p ( ± 9 ) . de suerte que no aparezcan fluctuaciones observables. P r o p o n e m o s ahora la hipótesis de que p es u n a prob a b i l i d a d dentro de u n a sucesión de micro-eventos. £ tiende a cero cuando n crece sin fin y sin límite. respectivamente. a las tres cuestiones 1'). y. en todo caso. p o r de pronto. cf. y en lo que respecta al efecto reproducible p. y es claro que A p h a de interpretarse como el intervalo dentro del cual las medidas se acercan al valor p. http://psikolibro. discrepancias con respecto a p fuera del intervalo ±cp (el intervalo de i m p r e c i s i ó n . nuestras medidas debido a las imprecisiones inherentes a la técnica de medición e m p l e a d a . según el teorema de Bernoulli. con lo cual se restringe la arbitrariedad de la elección de t y de n. 2 ) y 3 ) . es menester emplear métodos estadísticos sumamente refinados. el apartado 6 1 ) . Denotemos con «e» la probabilidad c o m p l e m e n t a r i a : tenemos que a „ F ( A p ) = c. solamente a un caso típico de aplicación del cálculo de p r o b a b i l i d a d e s : el de ciertos inacro-efectos reproducibles que jmeden describirse m e d i a n t e (macro-) leyes precisas —como la de presión de u n gas— y que i n t e r p r e t a m o s o explicamos diciendo que se deben a u n a enorme acumulación de micro-procesos. podemos contestar a las objeciones p l a n t e a d a s p o r las cuestiones 1'). la *^ Actualmente siento ciertas dudas acerca de las palabras «sin gran dificultad»: en realidad. apoyándonos en ella. Vemos. de éstos los que contribuyen a p r o d u c i r el efecto del caso. que se refiere a qué quiere decir «pequeño» dentro de esta suposición) . Fijémonos en u n macro-efecto del tipo indicado.com . esto es. no supondremos que 8 pueda ser m a y o r que 9 . re y A p corresponden.blogspot. excepto en el caso de los macro-efectos extremos que discuto en este apartado. que se describe p o r medio de u n a ley bien corroborada y que hemos de reducir a sucesiones aleatorias de micro-eventos. especialmente la «Tercera nota». Podemos elegir A p — o 8— a r b i t r a r i a m e n t e . que son n. y que. Suponemos ahora que e es tan «pequeña» que p u e d e despreciarse (nos ocuparemos m u y p r o n t o de la cuestión 1').La probabilidad 187 b i l i d a d tan grande como queramos a p a r t i r de u n a pequeña sin más q u e c a m b i a r la formulación del p r o b l e m a m a t e m á t i c o . Supongamos que la ley afirma que bajo ciertas condiciones u n a m a g n i t u d física tiene el valor p. Otros casos típicos (así. tales como colisiones moleculares.

o . o sea.001. sino n. Si adoptamos p a r a n el ortlcn de m a g n i t u d que es de esperar en el caso de fenómenos e x t r e m a d a m e n t e masivos. La resjjuesta del físico está justificada. Así pues. las observaciones que siguen en el presente párrafo (así como algunos razonamientos posteriores de este apartado) han quedado aclaradas y superadas por las consideraciones que se hacen en el apéndice *IX: véanse. contestará probablemente que £ no le interesa lo más m í n i m o : que lo que ha elegido no es e.—. nuestra regla metodológica equivale a la decisión de despreciar pequeños valores de e. esperaremos ser capaces de refutar una hipótesis probabilística. la regla metodológica de considerar falsación (siendo n grande) a un grado negativo de corroboración es un caso específico de la regla o decisión metodológica de desechar ciertas improbabilidades extremos —que estudiamos en el presente apartado. e incluso podemos esperar tal cosa con mayor confianza que en el caso en que la hipótesis no sea probabilística. lo cual podemos decidirnos a interpretarlo como una refutación o una falsación. le darán un elevado grado negativo de corroboración. Si le planteamos la cuestión a un físico. pues es posible det e r m i n a r para cada n la dependencia funcional entre e y A p **: u n examen de esta función hace ver que p a r a cada n ( « g r a n d e » ) existe u n valor característico de A p tal. Ahora bien. la de si n es suficientemente grande. es decir. A p ) hemos establecido u n a relación entre 71 y e. y que lo ha elegido de tal modo que la correlación entre n y A / J se haga en gran medida independiente de los cambios en el valor de t que podamos elegir. http://psikolibro. Desde luego. Así pues. o sea. esto es. y un número relativamente reducido de muestras de gran tamaño n darán a la hipótesis probabilística un grado no decisivo de corroboración (ya sea positiva o negativa). y ahora el Según creo aliora. que en su vecindad A p es sumam e n t e insensible a los cambios de valor de t . que le darán un grado positivo elevado de corroboración. entonces A p es tan insensible — e n las proximidades de su valor característico— a las modificaciones que pueda e x p e r i m e n t a r e.blogspot. esto es. ya que a cada n corresponde ahora unívocamente u n valor de t. p o r tanto. de la «tercera nota». Al elegir 8 (esto es. en el sentido aquí indicado.com . de las muestras restantes. ya que está determinada por la técnica de m e d i c i ó n ) : elijamos ahora 8 de modo que sea ( a p r o x i m a d a m e n t e ) igual a 9. pero no estamos dispuestos fácilmente a ligarnos para siempre a un valor d e t e r m i n a d o de e. que apenas cambia en absoluto si varía el orden de m a g n i t u d de t .188 La lógica de la investigación científica deducción será satisfactoria si la Uevamos a cabo para cierto valor 5 < 9 (aquí está dada <p. o 0. especialmente. ha quedado reducida a la 1').. a la 1') y la 2 ) . debido a las peculiaridades matemáticas de la distriljución de Bernoulli. Hemos reducido. Pero esto quiere decir que podríamos responder a las tres cuestiones con sólo que fuésemos capaces de decidir qué valor determinado de e podemos no tener en cuenta p o r ser ya «despreciable»..00001. la cuestión 3 ) a las otras dos o sea. y esta insensibilidad aumenta al crecer n. Con los métodos que allí se emplean puede hacerse ver que casi todas las muestras estadísticas posibles de gran tamaño n debilitarán notablemente una hipótesis probabilística dada. la mayoría apoyarán la hipótesis. si le preguntamos qué valor de e está dispuesto a despreciar —si será 0. los puntos 8 y sigs. a la de cuándo es pequeña Í (y viceversa). la cuestión 2 ) .

el apartado 8 ) . que depende de nuestra técnica de medición y no posee límites o extremos netos. Lo que sí afirmo es que semejantes acontecimientos no serán efectos físicos. Incluso en caso de que un físico llegara a observar un proceso dé este tipo sería completamente incapaz de reproducirlo. entonces no necesitamos preocuparnos más de una determinación exacta de e: basta la decisión de despreciar un í pequeño. las que prohiben las segundas. no podría nunca decidir qué era lo que realmente había sucedido. recordamos que puede adoptarse para A p el intervalo de precisión ± 9 . que incluso la mayor improbabilidad es siempre una probabilidad —por pequeña que sea— y que. que está ligada estrechamente a la de objetividad (cf.^ 0 0 .blogspot. algún día ocurrirán incluso los procesos más improbables —esto es. en consecuencia. Estas consideraciones pueden ayudarnos a comprender afirmaciones como la siguiente de Eddington. incluso si no hemos enunciado exactamente a qué se debe considerar «pequeño»: pues equivale a la decisión de trabajar con los valores característicos de A p mencionados. A p se hace completamente insensible). o si no había cometido un error al hacer la observación. 75). ya que —debido a su inmensa improbabilidad— no »on reproducibles a voluntad. Pero si esto es así. leyes secundarias» ^. por lo menos. Pues la objeción obvia a nuestra regla es. tan grande que incluso cambios en el orden de magnitud de £ hagan fluctuar a A p exclusivamente dentro de los extremos de condensación de ± 9 (si n .. Las leyes que prohiben las primeras son leyes primarias. No niego la posibilidad de que ocurran efectos improbables: no aseguro. sin duda. por tanto. entonces hemos de suponer que la estimación probabilitaria ha quedado falsada. pág. Pero si encon» tramos desviaciones reproducibles con respecto al maero-efecto estimado del modo que hemos indicado. Pero en el caso de fenómenos masivos típicos —al cual se limita esta investigación—. los que proponemos que se desprecien—. Aunque este modo de expresar las EDDINGTON. http://psikolibro. The Nature of the Physical World (C. 1928. sino únicamente lo que en el apartado 37 he llamado «extremos de condensación». que las moléculas de un pequeño volumen de gas no puedan quizá retirarse espontáneamente durante un corto intervalo de tiempo a una parte de dicho volumen. Pero es posible acabar con esta objeción recordando la idea de efecto físico reproducible.La probabilidad 189 físico atribuirá poco valor a unos límites de A p más definidos que éstos. ni que jamás ocurran fluctuaciones de la presión de un volumen mayor de gas. que son insensibles a los cambios que sufra e. La regla de que han de despreciarse las improbabilidades extremas (regla que únicamente se hace suficientemente explícita a la luz de lo que acabamos de decir) concuerda con la exigencia de objetividad científica. por ejemplo. en la que distingue dos tipos de leyes: «algunas cosas no ocurren nunca en el mundo físico porque son imposibles. otras por ser demasiado improbables. Por tanto. P. llamaremos grande a n cuando la insensibilidad de A p en las proximidades de su valor característico —que podemos determinar— sea. y.com . U.

por C. que —como hemos visto— son infalsables? Respondemos del modo siguiente : los enunciados probabilitarios son metafísicos y carecen de significación empírica. ) Vemos que la cuestión tiene dos aspectos: p o r u n lado. es decir. p o r ello. los enunciados básicos aceptados p u e d e n estar de mejor o peor acuerdo con determinada estimación probabilitaria p r o p u e s t a : p u e d e n representar m e j o r o peor u n segmento típico de u n a sucesión p r o b a b i l i t a r i a . u n a que p i d a que la conformidad entre los enunciados básicos y la estimación probabilitaria alcance u n nivel m í n i m o . El que ocurran tales discrepancias será u n hecho conlrastable. fuera del intervalo A p ) no serán reproducibles —según mis exigencias metodológicas—. tenemos que hacer comprensible la posibilidad de e m p l e a r los enunciados probabilitarios. basándonos en su forma lógica. al de los macroefectos medibles con precisión.blogspot. el intervalo de precisión de la medida ( ± 9 ) es más pequeño que el intervalo A p que caracteriza al ni'imero n de micro-eventos que contribuyen a dar origen al efecto. se encuentra en buen acuerdo con la aplicación que hace el físico de la teoría de la p r o b a b i l i d a d .:Cómo es posible que los enunciados probabilitarios — q u e no son falsables— p u e d a n emplearse como enunciados falsables? (El hecho de que se empleen de esta manera está fuera de d u d a : el físico sabe m u y bien cuándo h a de considerar falsada una suposición p r o b a b i l i t a r i a . mas pueden utilizarse como enunciados falsables en la m e d i d a en que se e m p l e a n como enunciados empíricos. Resumiré ahora mi argumentación acerca del problema de la decidibilidad. son de esperar con gran p r o b a b i l i d a d discrepancias de p medibles. Ed. ni largas sucesiones de fluctuaciones en u n a y la misma dirección. Nuestra pregunta e r a : ¿Cómo pueden desempeñar el p a p e l de leyes naturales de la ciencia empírica las hipótesis probabilitarias. en cuanto que no son falsables. y. Según el a p a r t a d o 66. ya que la fluctuación misma se convierte en u n efecto r e p r o d u c i b l e . M. aquí. a salvo de toda crítica (yo preferiría abstenerme de hacer aserciones no contrastables acerca de si ocurren o no cosas sumamente i m p r o b a b l e s ) . P o r fluctuaciones estadísticas entiendo fenómenos tales como el del movimiento b r o w n i a n o . Sudamericana. REYLES. La naturaleza del mundo físico (194S). Otros casos en que puede aplicarse esta teoría —tales como las fluctuaciones estadísticas.)']. Pero esta respuesta p l a n t e a otra pregunta : . tal vez. hemos de analizar las reglas que gobiernan su empleo como enunciados falsables. etc. Buenos Aires. con lo cual la regla trazaría u n a línea a r b i t r a r i a y decretaría que solamente están «permitidos» seg[vers. http://psikolibro. 102 (T. Lo cual nos da ocasión p a r a aplicar cierto tipo de regla metodológica: p o r ejemplo. En el caso de la estadística de eventos individuales azarosos serían válidas consideraciones análogas. o la estadística de eventos individuales azarosos— son reducibles al que hemos tratado.com . p o r otro. cast. pág.190 La lógica de la invesligacián científica cosas no esté. y se p u e d e n aplicar a este mismo mis argumentaciones a n t e r i o r e s : las fliictuaciones más allá de cierta m a g n i t u d (o sea.

el modo científico de predecir se desmorona. o la aparición de segmentos atípicos de u n modo defin i d o — en forma previsible y reproducible.com . sin duda alguna. lo que nos falta. ni la aparición repetida de desviaciones (que. Llamaré «. pero las reglas p a r a t i r a r el dado correctamente (agitar el cubilete) están elegidas de tal modo que nos i m p i d a n m e d i r las condiciones iniciales. pero no los resultados individuales de las tiradas de un dado. Así pues. n a t u r a l m e n t e . LEY Y AZAR A veces oye uno decir que los movimientos de los planetas obedcf cen a leyes rigurosas.La probabilidad l9l mentos razonablemente representativos (o razonablemente «buenas m u e s t r a s » ) . tal vez desesperemos de encontrar nunca una ley satisfactoria http://psikolibro.marco de condiciones» las reglas de juego y todas aquellas otras que determinen las condiciones en que han de ocurrir los diversos eventos de una sucesión azarosa : consisten en requisitos tales como que el dado tiene que ser «correcto» (hecho de un material h o m o g é n e o ) . sino la mejor posible en todo cuanto es reproducible y contrastable. lo mismo que ocurre en el caso de otras leyes. en p a r t i c u l a r . En mi opinión. si dispusiéramos de mediciones suficientemente precisas de éstas también sería posible hacer predicciones en este caso . es u n conocimiento suficiente de las condiciones iniciales. Al analizar más de cerca esta sugerencia hemos visto que no es preciso trazar tan a r b i t r a r i a m e n t e como p o d r í a parecer en u n principio la línea de separación entre lo permitido y lo p r o h i b i d o . no se contenta con exigir una conformidad m e r a m e n t e grosera. mientras que están «prohibidos» segmentos atípicos o no representativos. que no es menester trazarla «con tolerancia». no p r o h i b e que aparezcan segmentos atípicos. H a y otros casos en que las predicciones p u e d e n no dar resultado : quizá p o r q u e hasta el momento no haya sido posible formular leyes adecuadas. que se le h a de menear bien. En tales casos. Al t i r a r el dado. la diferencia reside en el hecho de que hasta ahora hemos sido capaces de predecir con éxito aquellos movimientos. P a r a deducir predicciones se necesitan leyes y condiciones iniciales : si no se dispone de leyes apropiadas o si no cabe averiguar cuáles son las condiciones iniciales. son típicas de las sucesiones p r o b a b i l i t a r i a s ) . y. I. La regla metodológica que proponemos de acuerdo con el criterio de demarcación. ya que cabe estructurar la regla de tal modo que aquella línea quede d e t e r m i n a d a p o r la precisión alcanzable p o r nuestras mediciones.o que p r o h i b e es que tengamos desviaciones sistemáticas —tales como las que van en u n a dirección concreta. 69. en todos los efectos reproducibles. etc.blogspot. dicho brevemente. mientras que la tirada de u n dado es fortuita — o sujeta al azar—. o p o r q u e hayan fracasado todas las tentativas de encontrar una ley y hayan quedado falsadas todas las predicciones.

cuando nos damos p o r satisfechos con las predicciones frecuenciales). A veces se ha defendido una tesis objetiva. situación en que hablamos de «azar» debido a que no sabemos cuáles son las condiciones iniciales (y cabe concebir que un físico e q u i p a d o con buenos instrumentos pueda predecir una tirada que otras personas no p u e d a n ) . Véase. pero no la estudiaré aquí (ef.blogspot.192 La lógica de la investigación científica (aunque no es probable que dejemos enteramente de hacer intentos. " En este párrafo ha desestimado (debido a su carácter metafísico) una teoría metafísica que ahora —en mi Postscript-^ recomiendo encarecidamente. cuando los experimentos individuales llevados a cabo en idéntico marco de condiciones p a r t a n de condiciones iniciales diversas. Si nuestra predicción tiene éxito podemos h a b l a r de «leyes». pues. cuando nuestras estimaciones probabilitarias resultan confirmadas. y menos que nada cabe inferir de tal hecho el hecho «objetivo» de que no existan leyes * ' . del desorden ni de la aleatoriedad.com . p o r ejemplo. y p o r lo demás no podemos saber nada acerca de la existencia o inexistencia de leyes o de irregularidades *^. Aun cuando mientras escribía este libro me daba cuenta de tener creencias metafísicas. será azarosa una sucesión de resultados experimentales cuando el mareo de condiciones que la define difiera de las condiciones iniciales. «parecidas al azar» o «como el a z a r » ] a las sucesiones probabilitarias. a resultados diversos. en ningún caso podemos decir definitivamente que no hay leyes en un campo determinado (y esto es una consecuencia de la imposibilidad de verificación) : lo cual quiere decir que mi tesis convierte en subjetivo el concepto de azar * ' . el último apartado de mi Postscript. opuesta a la s u b j e t i v a . a menos que el problema no nos interese deniasiado : como puede ocur r i r . y aunque señalé incluso el valor sugerente de las ideas meta» físicas para la ciencia. En cuanto a si existen sucesiones azarosas cuyos elementos no sean previsibles de ninguna forma. ni que sean «debidos al azar» en el sentido subjetivo de conocimiento insuficiente. razonando del modo siguiente: No http://psikolibro. pues me pa« rece que abre nuevas perspectivas. y den lugar. o sea. Hablo de «azar» cuando lo que sabemos no es suficiente para predec i r : como ocurre al tirar el dado. Encontramos el «azar» en sentido objetivo. especialmente. y criticarlas —pese a no poderse refutar—. no había despertado al hecho de que cabe argumentar racionalmente contra ciertas doctrinas metafísicas. *' Esto no quiere decir que haga aquí ninguna concesión a una interpretación subjetiva de la probabilidad. lit. Del hecho de que una sucesión sea azarosa no podemos siquiera inferir que sus elementos no p u e d a n predecirse. T a l vez no sea enteramente inutilizable la definición de azar implícita en esta tesis. según pienso. en cuanto que se apoya en la idea metafísica de que los eventos están — o no están— determinados en sí mismos. del mismo modo que encontramos regularidades causales cuando las predicciones que deducimos de leyes vienen a corroborarse. En general. sugiere soluciones a ciertas serias dificultades. p u e d e decirse. pero debería hacerse resaltar enérgicamente que el concepto que así se h a definido no se opone al de l e y . Quizá la tesis siguiente es más digna de atención que aquella idea metafísica. y ésta es la razón p o r que h e llamado azarosos [en inglés: «chance-Zi&e». y ta] vez sea verdadera. Sin emliargo. " Hubiera ganado en claridad. los apartados 71 y 7 8 ) . es algo que ignoro.

el apéndice I V ) .La probabilidad 193 No solamente no es posible inferir. Como ocurre con otras de la misma índole. los apartados 43 y 5 8 ) —frente a los eventos que la c o n s t i t u y e n — . n a d a acerca de la conformidad o disconformidad a leyes de los eventos individuales. que. debido a Alfred Landé (la «cuchilla de Landé») tiene gran trascendencia a este respecto (trato de él eitensamente en mi Postscdpt. pág. además. ' Como Schlick dice en Die Kausalitat in der gegenwiirtigen Physik. Al valorar el éxito de semejantes intentos sería un error pensar que bastarán alguna vez bipótesis no estadísticas acerca de los micro-eventos y de sus interacciones p a r a explicar los macro-event o s . ya que sabemos que existen sucesiones azarosas construidas de acuerdo con una regla matemática (cf.com . hipótesis que expliquen los efectos observables como sumas o integraciones de m'cro-eventos). del azar o de la ausencia de leyes. el quo determinados aspectos de nuestros resultados se repitan mientras que otros yaríen irregularmente no constituye un argumento a favor de que lo otijetivo sea fortuito. Naturwissenschallen 19. ni siquiera podemos inferir —partiendo de la corroboración de estimaciones p r o b a b i l i t a r i a s — que la sucesión misma sea completamente irregular. especialmente. pero que podemos repetir jamás con precisión un experimento: lo más que podemos hacer es mantener constantes ciertas condiciones y dentro do ciertos límites. 13 http://psikolibro. 70. como valores medios. estimaciones jrecuenciales hipotéticas. 157. apartados *90 y sig. o unificar nuestras teorías empleando bipótesis explicativas del tipo mencionado (esto es.). 1931. L A DEDUCTIBILIDAD DE MACRO-LEYES A PARTIR DE MICRO-LETES Hay una doctrina que casi b a llegado a convertirse en un prejuicio. Dichas estimaciones son siempre bipótesis independientes. ciertamente. No liemos de ver en el éxito de las jtrcdicciones de probabilidad otra cosa que un síntoma de la ausencia de leyes sencillas en la estructura de Ja sucesión (cf. si el experimento está ideado (como en el caso de tirar una perra chica dando vueltas) para que las condiciones varíen. y m u c b o menos idéntico con la ausencia de leyes «por definición» ^. ba quedado corrol)orada la suposición de libertad de secuelas. En cuanto a esto.blogspot. ya que sólo cabe deducir conclusiones estadísticas de premisas estadísticas. p e r o esto es todo. si bien liltimamente ba sufrido severas c r í t i c a s : la de que todos los eventos observables deben ejcplicarse como macro-eventos. que equivale a ¡a bijiótesis de que no es posible descubrir tales leyes sencillas. Por tanto. El hecbo de que una sucesión tenga u n a distribución bernoulliana no es síntoma de la ausencia de leyes. es decir. pues necesitaremos. o genera!i/ar. o sea. parece ser el resultado de una bipóstasis metafísica de una regla metodológica a la (jue por sí misma no cabe bacer objeciones: me refiero a la regla de que deberíamos tratar de simplificar. pueden ocurrírsenos a veces cuando estamos ocupados con el estudio de las leyes referentes a micro-eventos. pero puedp haber otros argumentos en favor de lo objetivamente fortuito: y uno de ellos. a partir del carácter azaroso de u n a sucesión. acumulaciones de ciertos micro-eventos (doctrina algo pareí'ida a ciertas formas de m a t e r i a l i s m o ) . sigo estando de acuerdo con lo que entonces decía.

1931. Puede considerarse que uno de los principios más fundamentales de la teoría cuántica es el de que el todo es más que la suma de las partes». En ella podremos discernir u n a extraña clase de r e g u l a r i d a d .com . En lugar de éstas. 1930). Las estimaciones estadísticas — o los enunciados frecuenciales— no p u e d e n nunca deducirse simplemente de leyes de tipo «determinístíco». premisas de la teoría de la medida. por la sencilla razón de que p a r a deducir predicción alguna de tales leyes se necesitan condiciones iniciales. Naturwissenschajten 18. pues el t a m a ñ o de las corrientes que componen la chorrera varía. página 282. ° VON MISES. Pero expresada en la forma de que las conclusiones probabilisticas necesitan premisas probabilisticas —por ejemplo. la de Bose-Einstein y la de Fermi-Dirac hacen ver hasta qué p u n t o están lejos de ser a s í : estas estadísticas p o n e n de manifiesto cómo p u e d e n combinarse asunciones especiales con hipótesis equiazarosas. March dice muy bien (Die Grundlagen der Quantenmechanik. 1930.194 La lógica de la investigación científica nunca p u e d e n ser deducidas de éstas. pero esto no implica en absoluto que sean «evidentes» ni válidas a priori. asunciones estadísticas específicas *^. página 250) que las partículas de un gas no pueden comportarse «. 207 (cf.blogspot. 1936. cada una tiene que comportarse de acuerdo con el comportamiento de las demás. Über kausale und statistische Gesetzmiissigkeiten in der Physík. me parece que mi tesis queda más apoyada que invalidada por los ejemplos que aduce Jordan. entran suposiciones acerca de la distribución estadística de las condiciones iniciales: esto es. Von Mises lo h a enunciado muy claramente : «ni el teorema más minúsculo de la teoría cinética de los gases se sigue de la física clásica sola. y las amplias diferencias existentes entre la estadística clásica. y de c u a n d o en cuando algo de agua salpica y se separa de la vena p r i n c i p a l . Las estimaciones frecuenciales forman u n a clase especial de h i p ó t e s i s : son prohibiciones que hacen algo así como referirse a regularidades de lo grande *. con lo cual se llega en cada caso a definiciones distintas de las sucesiones de referencia y de las propiedades p r i m a r i a s p a r a las que se asume una equidistribución. sin supuestos adicionales de índole estadística» ^. en las que entran ciertas asunciones equiprobabilisticas—. en toda deducción en que se obtienen leyes estadísticas a p a r t i r de micro-suposiciones de carácter determinístico o «preciso». en donde Jordan emplea el hecho de que se han demostrado recientemente algunas hipótesis ergódicas como argumento contra mi tesis). Jordan (véase AnschauUche Quantentheorie.. crso que Einstein pensaba entonces en una interpretación subjetiva de la probabilidad y en un principio de indiferencia (que 'en la teoría subjetiva parece como si no fuese un supuesto de equiprobabilidad). Otro critico de esta tesis ha sido Albert Einstein. pág.. Con el ejemplo siguiente p o d r e m o s tal vez dar u n a imagen del hecho de que las suposiciones frecuenciales son indispensables incluso a u n q u e nos sintamos inclinados a pasarnos sin ellas. I m a g i n e m o s u n a cascada. Erkenntnis 1. Es sorprendente el hecho de que las suposiciones frecuenciales de la física teórica son en gran medida hipótesis equiazarosas. entre ellos por P. pero a través de todas estas variaciones ^ A. *' La teoría propuesta por Von Mises y que recojo aquí ha sido controvertida por varios físicos. mucho más tarde adoptó —al menos provisionalmente— una interpretación frecuencial (de la teoría cuántica). quien la ha atacado en el último párrafo de una interesante carta que reproduzco en el apéndice *XII. http://psikolibro. como les parece.

. que sería posible predecir de u n a molécula cualquiera situada muy por encima de la caída de agua. no las regularidades estadísticas recurrentes que hemos descrito. significa «. en qué p u n t o pasará sobre el borde. etc. estos enunciados no se consideran enteramente correctos en su formulación. predecir la ruta de u n volumen cualquiera de agua —digamos. de hecho. P e r o sólo cabría obtenerse de este modo ésta o aquélla fluctuación individual. y menos la distribución estadística general como tal. o cda probal)ilidad de sacar cinco en u n a tirada aislada cualquiera (con este d a d o ) es 1/6». http://psikolibro. e .). ENUNCIADOS PROBABILITARIOS FORMALMENTE SINGULARES Llamo «formalmente singular» a un enunciado probabilitario cuando adscribe una probabilidad a u n acontecimiento aislado. por enunciados estadísticos. Para explicar estas ú l t i m a s necesitamos estimaciones estadísticas. podemos. dónde llegará al socaz. en principio. es fácil interpretarlos como correctos. P o d e m o s suponer. de u n grupo de moléculas— con el grado de precisión que queramos. de deducir cada u n a de las fluctuaciones estadísticas individuales de la cascada. empleo «aPtW)» p a r a denotar la probabilidad formalmente singular de que cierto acontecimiento k tenga la p r o p i e d a d /?.».com . o a u n elemento aislado de cierta clase de acontecimientos * ' : por ejemplo.. por tanto. sino solamente a sucesiones infinitas de acontecimientos o de eventos. etc. calcular la trayectoria de un niímero cualquiera de p a r t í c u l a s . desde el p u n t o de vista de la teoría frecuencial. ya que no es posible adscribir probabilidades a acontecimientos aislados.(p) = ^F(P) (k 6 a) (Definición) * En el texto alemán se pretendía con el término í^formalistisch)} comunicar la ^ idea de un enunciado singular en su forma (o «formalmente singular») aunque su sentido pueda estar definido. P o r lo general. es un elemento de la clase (o de la sucesión) . por lo menos la suposición de que ciertas condiciones iniciales r e c u r r i r á n una y otra vez p a r a muchos grupos diferentes de partículas (lo cual viene a equivaler a un enunciado universal) : llegamos a u n resultado estadístico si y sólo si hacemos tales asunciones estadísticas específicas — p o r ejemplo. por la capacidad que le proviene de ser u n elemento de la sucesión a — e n símbolos ^ : k e a— y defino ahora la probabilidad formalmente singular del modo siguiente : „P.. Descontando ciertos problemas de h i d r o d i n á m i c a aún no resueltos (referentes a la formación de torbellinos.. De este m o d o sería posible. «la probabilidad de sacar cinco en la próxima tirada con este d a d o es 1/6». ' El signo «. si se nos dan unas condiciones inciales suficientemente precisas. que conciernan la distribución frecuencial de las condiciones iniciales recurrentes. en principio. Sin embargo. llamado cópula. 71..blogspot. sin más que definir las probaÍ>ilidades form a l m e n t e singulares valiéndonos del concepto de probabilidad objetiva o frecuencia r e l a t i v a .La probabilidad 195 aparece cierta regularidad que sugiere irresistiblemente u n efecto estadístico.»... en principio.. y — d a d a s que estén las condiciones iniciales suficientes— seríamos capaces.

basándonos en la información k e p {o \a k e p) — q u e se nos puede proporcionar tras de observar el suceso—.com . el p r i m e r ejemplo citado no especifica ninguna sucesión de referencia a. n a t u r a l m e n te. en cuanto elemento de diversas clases de referencia. 1. y. la probabilidad de que m u e r a u n a persona concreta en un plazo dado puede t o m a r valores m u y diferentes según la consideremos como m i e m b r o de su grupo de edad. casi obvia. y preguntar cuál es el valor de pPií/J) : y esta p r o b a b i l i d a d vale. a saber . igual a la p r o b a b i l i d a d de la propiedad p en la sucesión de referencia a. lo mismo que pP¡. solemos saber en tales casos de qué a se t r a t a : así. Así. mientras que después sólo p o d r á valer 1 ó 0. q u e elijamos otra clase de referencia.(^) = 0. Lo único que h a cambiado es que. Pero a u n q u e a menudo no se menciona explícitamente ct. Como hace ver la definición. Y no es posible dar u n a regla general con arreglo a la cual fuera posible escoger una clase de referencia e n t r e varias posibles (la clase de referencia más restringida es a m e n u d o la más a p r o p i a d a .Pj(/3) de u n evento antes de que suceda es distinta a la del mismo después de h a b e r o c u r r i d o : antes puede ser igual a 1/6. tanto antes como después del suceso. En muchos casos p u e d e n existir diversas sucesiones de referencia p a r a un evento k.blogspot. Los enunciados que nos informan sobre el resultado real de acontecimientos aislados —los cuales no se refieren a frecuencias. p o r http://psikolibro. dado que sea suficientemente numerosa p a r a perm i t i r que la estimación probabilitaria se base en una extrapolación estadística razonable y esté apoyada p o r u n a cantidad suficiente de datos c o r r o b o r a d o r e s ) . ayudarnos a aclarar algunos intrincados problemas de la teoría cuántica m o d e r n a (cf. etc.8 (o ¿8). El concepto de enunciado p r o b a b i l i t a r i o formalmente singular nos p r o p o r c i o n a u n a especie de puente con la teoría subjetiva. se dice a veces que la p r o b a b i l i d a d t. de BU grupo profesional. pero está perfectamente claro que se refiere a todas las sucesiones de tiradas con dados correctos. los apartados 75 y 7 6 ) . por definición. incluso. pueden sugerirnos. sino que tienen la forma «fc c tp»— no p u e d e n cambiar la p r o b a b i l i d a d de éstos. JVo pocas de las llamadas paradojas de la p r o b a b i l i d a d desaparecen en cuanto caemos en la cuenta de que p u e d e n adscribirse probabilidades diferentes a uno y el mismo acontecimiento o evento.196 La lógica de la investigación científica Lo cual p u e d e expresarse lingüísticamente como sigue : la probabilid a d formalmente singular de que el evento k tenga la p r o p i e d a d p — d a d o que h sea un elemento de la sucesión a— es. esta opinión es enteramente e r r ó n e a : a P t ( / í ) vale siemp r e lo mismo. podeuros elegir u n a nueva clase de referencia. un enunciado probabilitario formalmente singular sería incompleto si no enunciase explícitamente u n a clase de referencia. y entonces resollará tal vez p a l m a r i o que p u e d e n expresarse diversos enunciados prohabililarios formalmente singulares acerca del mismo evento. resulta ser sorprendentemente ú t i l . P o r ejemplo. y piiede. sin embargo. Esta sencilla definición. Desde luego.

com . y este ú l t i m o constituirá la información de que dependen nuestras creencias.La probabilidad 197 t a n t o . P u e s podemos acordar que interpretaremos la probab i l i d a d formalmente singular como el «grado de creencia racional» (siguiendo a K e y n e s ) . a la vez. Ahora no planteo objeciones a la opinión de que un evento pueda estar en suspenso. como confesiones de nuestro deficiente conocimiento acerca del evento concreto en cuestión (sobre el cual. es decir. toda interpretación de los enunciados probabilitarios formalmente singulares — o predicciones indefin i d a s — que los convierta en enunciados acerca de una situación objetiva distinta de la situación estadística o b j e t i v a : me refiero a la opinión segiín la cual u n enunciado sobre la p r o b a b i l i d a d 1/6 al echar u n dado no es una mera confesión de que no sabemos n a d a definido (teoría subjetiva). que la mayoría de las consideraciones que se hacen en el resto del capítulo (apartados 71 y 72) han quedado superadas: véanse el apéndice *IV. por tanto. Considero. pero sí p a r a expresar todo lo que sabemos acerca de él p o r medio de u n enunciado probabilitario formalmente singular que tiene el aspecto de una predicción indefinida acerca del evento concreto del caso *^. con tal de que las «clases de referencias estén determinadas por las condiciones que definen un experimento. Rechazo. de que es algo todavía en suspenso *^. es cierto. sino más bien una aserción acerca de la p r ó x i m a t i r a d a : una aserción de que su resultado está. con tal de que permitamos que nuestras «creencias racionales» se guíen p o r u n enunciado frecuencial objetivo. y —de mi Postscript— los capítulos *II *II] y *V. excepto que pertenece a cierta clase de referencia en la que se h a contrastado con éxito cierta estimación de p r o b a b i l i d a d . entre o t r o s ) : cualesquiera que sean los aires indeterminísticos que p u e d a n Opino actualmente que es posible abordar de un ftiodo mucho más sencillo la cuestión de las relaciones entre las distintas interpretaciones de la teoría de la probabilidad: dando un sistema formal de axiomas o postulados y demostrando que se satisface por las diversas interpretaciones. Pero continúo objetando a la tesis de que la teoría do la probabilidad deba interpretarse de este modo: es decir. esta información no nos capacita p a r a predecir cuál será la propiedad del evento en cuestión. a su interpretación como predicciones indefinidas : como si dijéramos. como p o d r á verse en el apartado siguiente. ya que son los únicos empíricamente contrastables. n a d a se sigue de u n enunciado frecuencial). de suerte que puedan considerarse las «frecuencias» como resultado de propensiones. no planteo ninguna objeción a la interpretación subjetiva de los enunciados probabilitarios acerca de eventos aislados.blogspot. e incluso creo que el mejor modo de interpretar la teoría de la probabilidad es como una teoría de ios propensiones de los eventos a resultar de un modo u otro (véase mi Postscript). t a m b i é n con la teoría del ámbito. Considero equivocadas todas las tentativas de hacer una interpretación objetiva de este tipo (que Jeans ha debatido largamente. sin embargo. Dicho de otro modo : p u e d e ocurrir que no sepamos n a d a acerca de u n evento. Así pues. considero la interpretación dn propensiones como una conjetura acerca do la estructura del mundo. Pero sigo estando conforme con la mayor parte de lo escrito. http://psikolibro. Esto quiere decir que no objeto n a d a mientras reconozcamos claramente que los enunciados frecuenciales objetivos son fundamentales. det e r m i n a d o e i n d e t e r m i n a d o .

sino que — a d e m á s — la Naturaleza está más o menos « d e t e r m i n a d a » (o « i n d e t e r m i n a d a ) ) ) : de modo que el éxito (o el fracaso) de las predicciones no habría de explicarse por las leyes de que aquéllas se deducen.blogspot. 72. W a i s m a n n ) h a n intentado basar el cálculo de probabilidades sobre el concepto de ámbito lógico. L A TEORÍA DEL ÁMBITO He dicho en el a p a r t a d o 34 que un enunciado falsable en m a y o r grado que otro puede describirse como lógicamente más improbable que éste. ^ Ordinariamente (cf. Algunos filósofos de la probabilidad (Bolzano. que propongo para su discusión en el «Epílogo metafísico» de mi Postscript. y podemos decir. el apartado 35). y que el enunciado menos falsable sería el más probable lógicamente (por otra parte. págs. y. considerar que las frecuencias determinan un sistema de medida de ámbitos. sino —sobre ello y por encima de ello— por el hecho de que la Naturaleza estaría realmente constituida (o no constituida) conforme a tales leyes **. Von Kries.com . sobre u n concepto que coincide (cf. todas implican la idea metafísica de qiie no solamente podemos deducir y contrastar predicciones. W a i s m a n n '^ h a propuesto m e d i r el grado de relación m u t u a entre los ámbitos lógicos de diversos enunciados (algo así como sus razones) p o r medio de las frecuencias relativas correspondientes.198 La lógica de la investigación científica a d o p t a r estas interpretaciones. y. considero significativa la practicabil i d a d de la propuesta de W a i s m a n n : es satisfactorio encontrar que una teoría más comprehensiva puede salvar el vacío — q u e al principio parecía insalvable— entre los diferentes intentos de a b o r d a r el *' Esta caracterización algo despectiva cuadra perfectainenle a mis propias opiniones. la introducción de la teoría del ámbito resulta verdaderamente superflua. que este plan viene a ser como coordinar las frecuencias relativas con ciertas «predicciones indefinidas» -—tal como hemos hecho en el a p a r t a d o anterior al definir los enunciados probabilitarios formalmente singulares. y. el apartado 3 7 ) con el de p r o b a b i l i d a d lógica. Mas si tenemos ya a nuestra disposición una teoría frecuencial. 128 Y sig)- http://psikolibro. Debe decirse. Logische Analyse des ff^ahrscheiniichkeitsbegriffes (Erkenninís 1. han intentado sacar a luz las afinidades entre la p r o b a b i l i d a d lógica y la numérica. aquél e n t r a ñ a ^ a este ú l t i m o ) . Creo factible erigir u n a teoría de la p r o b a b i l i d a d sobre estos c i m i e n t o s . 1930. ' WAISMANN. en realidad. al mismo tiempo. por tanto. No obstante esta objeción. Entre el concepto de probabilidad lógica y el de probabilidad numérica objetiva o formalmente singular existen ciertas afinidades. sin embargo. p o r ello. que este método de definir la probabilidad es practicable sólo si se h a construido previamente una teoría frecuencial: pues de otro modo h a b r í a que p r e g u n t a r cómo se definen a su vez las frecuencias empleadas p a r a definir el sistema de medida. denominándolas «la interpretación de propensiones de la probabilidad».

(y) < aP. si a es n u m e r a b l e y p u e d e aceptarse como sucesión de referencia. t e n e m o s : aF(y) < „F(P). en los casos que interesan (tales como los de a l e a t o r i e d a d ) . que entraña considerables dificultades. la teoria de W a i s m a n n p i d e ciertas ligeras modificaciones. la nota 2 del apartado 4 8 ) no sólo p r e s u p o n e haber unos ámbitos que pueden compararse p o r medio de sus relaciones de subclasificación (o de sus relaciones de e n t r a ñ a m i e n t o ) . Pero esto es precisamente lo que hemos hecho en el a p a r t a d o 71 —si bien indirectamente— al definir los enunciados probabilitarios formalmente singulares. Puede mostrarse que. ámbitos de enunciados no c o m p a r a b l e s ) . Con todo. tiene la forma de una «ley n a t u r a l » ) : Si no se cumple esta «ley natural» —con lo cual podemos asumir que h a y aleatoriedad desde este punto de vista— se toma la desigualdad.blogspot. si existe aleatoriedad podemos coordinar las frecuencias relativas con los ámbitos con objeto de hacer medibles estos últimos. en este caso. I n d i c a r é ahora sumariamente cómo podría justificarse este procedimiento. http://psikolibro. es superfluo. y y /3.La probabilidad 199 p r o b l e m a . sin embargo. puede decirse. en realidad. Será igual únicamente si existe una clase de referencia a (que p u e d e ser la clase universal) con respecto a la cual se cumpla la siguiente ley (que. que p u e d e n llegar a compararse incluso ámbitos que se solapan sólo parcialmente (es decir. es válida la relación de subclasificación. además — y de u n modo más general—. lo cual justifica el procedimiento de coordinar frecuencias y ámbitos con objeto de medir estos ú l t i m o s : al hacer esto convertimos en comparables los enunciados en cuestión (que no lo eran por el método de las subclases). y cp entonces t e n e m o s : {k)[Fsb{k e y) > Fsb{k e p] (cf. especialmente entre las interpretaciones subjetiva y objetiva. y. el a p a r t a d o 33) de suerte que la p r o b a b i l i d a d lógica o ámbito del enunciado (fe e y ) h a de ser menor o igual a la de (fe c /3). sino. Si entre dos clases de p r o p i e d a d e s . la comparación de las subclases y de las frecuencias h a n de llevar a resultados análogos. de los supuestos que admitimos podríamos haber inferido inmediatamente que ^P.(p). Esto significa que una comparación entre ámbitos ha de llevar — e n el caso de aleatoriedad— a la misma desigualdad que una comparación entre frecuencias relativas. este último supuesto. P o r tanto. p e r o . Su concepto de razón de ámbitos (cf.com .

hemos vuelto al punto de p a r t i d a . pues. trivial— de probabilidad formalm e n t e singular. que a p r i m e r a vista parecía tan e m p e d e r n i d o .com . mediante la definición — e n cierta m a n e r a . http://psikolibro. al p r o b l e m a de la interpretación de la p r o b a b i l i d a d .200 La lógica de la investigación científica Así. Y ahora nos encontramos con que cabe e l i m i n a r completamente el conflicto entre las teorías objetiva y subjetiva.blogspot.

http://psikolibro. como enunciados sobre los márgenes de incertidumbre debidos a los límites de precisión que podemos alcanzar en nuestras mediciones.blogspot. Es un hecho innegable que en las discusiones epistemológicas vienen p a r t i c i p a n d o ardientemente físicos cuánticos. y con todo. que debe dárseles u n a interpretación estadística: e interpretadas de esta suerte. merece la pena de recordar que en cualquier r a m a de la ciencia pueden m u y bien b r o t a r m u l t i t u d de cuestiones principalmente de carácter lógico. Es seguro que m i tentativa. Intentaré mostrar que dichas fórmulas han de interpretarse corno enunciados probabilitarios formalmente singulares (cf. el apartado 7 1 ) . 1 ) En la teoría cuántica existen ciertas fórmulas matemáticas qvte Heisenberg h a interpretado a base de su principio de i n c e r t i d u m b r e : esto es.com . dicha teoría no quedaría refutada necesariamente si algún día fuesen posibles mediciones con el grado de precisión indicado. P e r o . es decir.varianciay> o «diseminación» (a las que llamaremos ((relaciones estadísticas de dispersión»). tales fórmulas afirman que existen ciertas relaciones entre ciertos márgenes de ^dispersión» o «. Admito que su escepticismo es saludable y que su desconfianza tiene fundamento . Así pues. de abordar uno de los p r o b l e m a s centrales de la física p o r medios filosóficos o lógicos h a de despertar la desconfianza del físico. algo audaz. mientras t a n t o . Empezaré sentando anticipadamente las principales conclusionéB que surgirán en el análisis que voy a realizar. lo cual hace sospechar que ellos mismos tienen la sensación de que es menester buscar en la tierra de nadie que se encuentra entre la lógica y la física la solución de muchos de los problemas de la teoría cuántica aún por resolver. aplicándolos a uno de los problemas más frecuentados de la ciencia m o d e r n a : valiéndome de ellos intentaré analizar y aclarar algunos de los puntos más obscuros de la m o d e r n a teoría cuántica. 2 ) T r a t a r é de hacer patente que ni el sistema de fórmulas de la teoría cuántica ni su interpretación estadística son incompatibles con medidas de mayor grado de precisión que el permitido p o r el principio de incertidumbre.CAPITULO NOVENO Algunas observaciones sobre la teoría cuántica El análisis del problema de la probabilidad que hemos realizado ha puesto a nuestra disposición unos instrumentos que podemos ahora someter a contraste. tengo cierta esperanza de llegar a vencer u n o y otra.

THIRRING. En su desarrollo evitaré todos los razonamientos matemáticos y con una sola excepción— todas las fórmulas m a t e m á t i c a s . pero omitiré los problemas concernientes a los campos ondulatorios (teoría de Dirac de la emisión y la absorción. Quizá podrían caracterizarse las páginas que siguen como una investigación acerca de los fundamentos de la teoría cuántii'a ^. http://psikolibro. Lo que la distingue de la metafísica determinista que estaba en boga hasta hace poco entre los físicos no es tanto su mayor lucidez cuanto su mayor esterilidad. NOBKLING y MI•:^•CER. En mi Postscript se encontrarán mis concepciones actuales. *' No he camhiado de opinión en este asunto. Verlag Deulickc. el apartado 76.com . según ellos mismos admiten» ' . Con todo. será posible hacer tal cosa p o r q u e no voy a poner en cuestión si es correcto el sistema de las fórmulas matemáticas de dicha teoría. y con la sola excepción del apartado 77 (que está basado en uu error). 4 ) Aún m á s : este supuesto adicional de Heisenberg. DIP Wandlwif^ des Begrifhsvxtems der I'hysik íonsayo de Krixe und Neuaufbau in den pxakten Wisseiuchajten. «segunda cuantización» de las ecuaciones de campo de Maxwell-Dirac). 1933. Fünl Wiener Vortrdfio. Pero mi interpretación de la teoría cuántica ha variado juntamente con la de la teoría de la probabilidad. En todo lo que sigue me limitaré a discutir la interpretación de la física cuíntica. en realidad contradice —como trataré de poner de manifiesto— a las fórmulas de la teoría cuántica si se las interpreta estadísticamente: pues no sólo son compatibles con ella mediciones más jirccisas. T H I R R I M . especialmente. la existencia de un límite para la precisión que se puede alcanzar. página 30). que Hcisenberg ha afirmado. no será una consecuencia lógica que quepa dodiicir de las fórmulas de la t e o r í a : se trataría más bien de un supuesto separado o su[)lementario. por tanto. Puede ser justo. Eln mi opinión. mis críticas son a menudo severas. sigo considerando de importancia el presente capitulo. decir también que considero que la hazaña de los creadores de la teoría cuántica m o d e r n a es una de las mayores de toda la historia de la ciencia *'. . H. Menciono esta restricción porque se encuentran allí problemas —tales como la interpretación de la equivalencia entre un cam])o ondulatorio cuantizodo y un gas corpuscular— a los que sólo podrían aplicarse mis argumentos (en el caso de que pudiera hacerse en absoluto) si se los adaptara a ellos con sumo cuidado. esta contradicción es la que origina todas aquellas dificultades jxir ipic se encuentra cercada la admirable estructura de la física cuántica m o d e r n a . En cuanto a la controversia sobre la «causalidaíl)). Viena y Ix.202 ha lógica de la investigación científica 3 ) P o r tanto.blogspot. sino (pie cabe describir experimentos imaginarios que muestren la posibilidad de las mismas. por MARK. hasta tal punto que T h i r r i n g ha podido decir que la teoría cuántica «continúa siendo un misterio impenetrable para sus propios creadores. ni acerca de los puntos principales do mi crítica. HAHN. pro])ongo que disintamos de la metafísica indeterminista (}ue es tan p o p u l a r actualm e n t e . y allí argumento en favor del indeterminismo —si bien de un modo independiente de la teoría cuántica—. En beneficio de la claridad. sino «pie me ocuparé exclusivamente de las consecuencias lógicas de su interpretación física debida a Born.ipzig.

esto es. Toda medición física requiere un cambio de energía entre el objeto medido y el aparato de medida (que puede ser el mismo observador) : puede dirigirse sobre el objeto un rayo de luz. por ejemplo. 879. Tal vez podría uno sentirse inclinado a decir lo mismo de la teoría de Heisenberg. el de librarla de elementos metafísicos. y absorberse parte de la luz dispersada por aquél en el instru' W. de Lorentz-Eilzgerahi. podríamos decir. E L PROGRAMA DE H E I S E N B E R G T LAS RELACIONES DE INCERTIDUMBRE Heisenberg empezó. las teorías que necesitaban ser reformadas explicaban ciertos ])rocesos naturales observalilcs.en lo sucesivo me a la obra de Heisenberg Die physihalischen Prinzipien der trad. Heisenberg cs[)eraba que al eliminar tales magnitudes inobservables lograría curar a la teoría de Bohr de sus limitaciones. con un programa epistemológico ^: el de librar a la teoría de «inobservables». C. de magnitudes inaccesibles a la contrastación exi)er¡mental. sin embargo. de magnitudes inaccesibles a la observación e x p e r i m e n t a l . ni siquiera a la frecviencia de sus revoluciones (ya que las frecuencias emitidas que iniedcn observarse en forma de líneas espectrales no podían identificarse con las frecuencias de las revoluciones electrónicas). i)arece que aún caben muchos U perfeccionamientos. HoYT. 1925. ingl. http://psikolibro. Chicago. Einstein hizo ver cómo podían eliminarse los eventos inobservables inherentes a la teoría de Lorentz. pág. HEISENBERG. que quizá pueda explicarse del modo siguiente. ciples of the Quantum Zeitschrift für Physik 3 3 . por C. EcKART y F.Algunas observaciones sobre la teoría cuánúca 203 73. refiero principalmente Quantentheorie (1930). Esta situación está ligada al llamado princAjtio de incertidumbre. 1930.com . que había precedido a la p r o p i a de Heisenberg. Hay cierto parecido entre esta situación y aquella con la que se encontró Einstein cuando trató de r e i n t e r p r e t a r la hipótesis de la contracción. como eran los movimientos relativos al éter inmóvil de Lorentz : o sea. y ambas echaban mano del insatisfactorio suptiesto de ([ue existan eventos tísicos y magnitudes definidas físicamente que la Naturaleza consigue esconder de nosotros haciéndolos inaccesibles para siemjire al contraste de las observaciones. aiiarecían tales magnitudes inobservables: no hay n a d a observable por medio de experimentos que corresponda a las órbitas de los electrones. En la teoría de Bohr. Esta hipótesis trataba de explicar el resultado negativo de los experimentos do Miehelson y Morley haciendo uso de magnitudes inobservables. en su intento por asentar la teoría atómica sobre una nueva base. Tanto en este caso como en el de las conce[)ciones de Bohr. o a l ' m e n o s de B contenido matemático . no jiarece que su programa se haya llevado a cabo del loilo : ia Naturaleza logra todavía escondernos hábilmente diversas magniliidrs incluidas en aquélla. The Physical PrinTheory. enunciado por Heisenberg. Incluso desde el punto de vista de la propia interpretación que hace Heisenberg de su teoría.blogspot.

la medición hace algo así como darnos a conocer u n estado que acaba de ser destruido p o r el proceso mismo de medición.204 La lógica de la investigación científica mentó de medición. a dilatar el intervalo /\x. el concepto de 'trayectoria' no tiene ningún significado definido. Así pues. que se encontrará. pero no en el de objetos atómicos. al reducir el margen o intervalo de error A p ^ — nos vemos obligados a disminuir la precisión en la m e d i d a de la coordenada de posición x. la medida no puede servir de base para hacer predicciones. ya que éstos p u e d e n q u e d a r profundamente afectados — p o r e j e m p l o — al sufrir una irradiación luminosa. cf. la nota 2 del apartado 75.» ^. P o r tanto. 55 http://psikolibro. La fórmula que hemos escrito nos dice que el producto de los dos márgenes de error tiene. pág. Se sigue de ella que u n a medición completamente precisa de u n a de las dos magnitudes tendría como precio u n a indeterminación total de la otra. el m o m e n t o de la p a r t í c u l a ) . a p a r t i r del resultado de una medición es imposible inferir el estado preciso de u n objeto atómico inmediatamente después de h a b e r sido medido . el estado del objeto tras la medición anterior. pero al hacer tal cosa se interfiere de nuevo con el sistema de un modo no calculable. MARCH. según Heisenberg.com . con la posición de la p a r t í c u l a ) : y si dos magnitudes tienen esta correlación m u t u a . así pues. en principio es imposible p r e d e c i r la trayectoria de una partícula: «en la nueva mecánica. toda medición de la posición interfiere con la de la componente correspondiente del m o m e n t o .blogspot. el orden de m a g n i t u d de h — s i e n d o h el cuanto de acción de Planck—^. De ahí que si aumentamos la precisión de una de la medidas —digamos. se cumple p a r a ellas el teorema de que no p u e d e n ser medidas con precisión simultáneamente. Pero a q u í surge la p r i m e r a dificultad. Las relaciones de incertiPara la deducción de esta fórmula. aun cuando cada u n a de ellas sí puede serlo separadamente.. En el caso de objetos macroscópicos puede despreciarse esta interferencia entre el proceso de medir y el objeto m e d i d o . De forma que la m á x i m a precisión que se p u e d e conseguir está limitada. después de h a b e r sido m e d i d o . al menos. en u n estado diferente al que tenía a n t e s . y. Según las relaciones de i n c e r t i d u m b r e de Heisenberg. pero sólo cabe lograr esto a costa de interferir de modo aún más violento con otras magnitudes características de tal estíido (en este caso. Se admite que siemp r e es posible averiguarií p o r medio de u n a nueva medición. en consecuencia. p o r la relación de incertidumbré^ E n lo que se refiere a otras coordenadas se tienen relaciones análogas.. T a m b i é n se admite que es siempre posible p r e p a r a r nuestras mediciones de m o d o que no se p e r t u r b e n algunas de las características del estado q u e se va a m e d i r (por ejemplo. del momento p^. Pie Grundla^en der Quantenmechanik (19S1). Pero tal cambio de energía alterará el estado del objeto. esto es.

sería posible calcular.... 159. 15. Gruppentheorie und Quantenmechanik (2. que creo incontestables. en ciertas circunstancias. passim (por ejemplo. Schlick comenta este pasaje de Heisenberg del modo siguiente: «Yo me h u b i e r a expresado aún más enérgicamente. ' HEISENBERG. que semejantes cálculos de trayectorias que no son contrastables. 68 (cf.. y 57). Die physikalischen Prinzipien der Quanlentheorie (1930). 1 y sig. el párrafo a que nos referimos aquí se ha omitido en la traducción inglesa. carecen de significación desde el p u n t o de vista del l'ísico. es posible calcular semejante trayec* Haré ver detalladamente en el apartado 77 y en el apéndice VI que.el que atribuyamos realidad física a la historia anterior del electrón. Pero —segvín Heisenberg— estos cálculos precisos no p u e d e n utilizarse p a r a hacer predicciones. es imposible c o n t r a s t a r l o s : lo cual ocurriría p o r q u e dichos cálculos son válidos p a r a la trayectoria entre los dos experimentos solamente si el segundo es sucesor inmediato del primero — e n el sentido de que no ha ocurrido ninguna otra interferencia en el lapso de tiempo entre u n o y o t r o — . camo acabamos de oir. http://psikolibro. en las págs. * WEYL.) * Mas. Heisenberg dice acerca de dichos cálculos exactos: «.. ' MARCH. Weyl * y otros pueden encontrarse análogos comentarios. con los dalos obtenidos. Die Naturwissenschaften 19. 1931.) ° SCHLICK. cit. Si u n enunciado referente a la posición de un electrón en el campo de las dimensiones atómicas no es verificable. pág. lo mismo que el apartado 77. p o r tanto. * Ahora considero que esta nota es errónea.. P o r t a n t o . las coordenadas exactas de posición y de m o m e n t o durante todo el período de tiempo comprendido entre las dos mediciones (empezaremos limitando nuestras consideraciones exclusivamente a este i n t e r v a l o ' ' ) . Toda contrastación que p u d i e r a disponerse con el propósito de c o m p r o b a r la trayectoria entre ambos experimentos h a b r á de p e r t u r b a r l a de suerte que nuestros cálculos acerca de la trayectoria exacta p i e r d a n su validez.Algunas observaciones sobre la teoría cuántica 205 d u m b r e se aplican sólo a las magnitudes (características de estados físicos) que pertenecen a la partícula después de q u e . s e h a n realizado las mediciones. *A1 parecer. b) u n a medición de posición precedida de u n a de m o m e n t o o c) u n a medición de posición seguida p o r una de momento. The Theory of Groups and Quantum Mechanics.* ed. c o m b i n a n d o los resultados d e : a) dos mediciones de posición. Die Kausalitdt in der gegenwartigen Physik. pág. más abajo: «. 1931. (La versión inglesa —pág. 1931). pág. (En M a r c h ' ' .el sentido de estos conceptos. de completo acuerdo con las tesis fundamentales de B o b r y de Heisenberg mismos.blogspot... es posible averiguar con u n a precisión ilimitada la posición y el momento de u n electrón hasta el instante de la medición: lo cual se sigue del hecho mismo de que es posible llevar a cabo varias operaciones de medida sucesivas. 20— lo expresa perfectamente: «Es una cuestión de creencia personal». entonces no podemos atribuirle ningún s e n t i d o : resulta imposible h a b l a r de la 'trayectoria' de una partícula entre dos puntos en que ha sido o b s e r v a d o » " . la última cita del apartado 75. sin duda. op. qvie hemos calculado.com . es u n a p u r a cuestión de g u s t o » ' ' : con lo cual quiere decir. el caso b) nos permite calcular también el pasado del electrón antes de realizarse la primera medición (y la cita siguiente de Heisenberg parece aludir a este hecho). y.»). En p r i n c i p i o .

. sino la combinación de estas dos magnitudes. son v e r d a d e r o s ) » : observación que es obvio está dirigida precisamente contra la interpretación que supone que no es nuestro conocimiento. no se gana nada en absoluto cuando se intenta. una trayectoria e x a c t a ) . . p e r o que es imposible p a r a nosotros m e d i r ambos simultáneamente . no tiene «trayectoria». Esta interpretación considera que el principio de incertidumbre es una limitación de nuestro conocimiento. Y otros autores muestran vacilaciones parecidas.. http://psikolibro. ya se decida uno en favor de la t^sis objetiva o de la subjetiva. por ejemplo.206 La lógica de la investigación científica toria «sin sentido» o metafísica por medio del nuevo formalismo. esto es. ni el momento de la partícula. si no sabemos cuáles enunciados. la Naturaleza seguiría estando dispuesta a esconder a nuestra m i r a d a ciertas magnitudes físicas: no la posición. Podolski y Rosen —que se estudia en los apéndices *XI y *XII— ha hecho resaltar su importancia. Por t a n t o . en tal caso. es subjetiva.blogspot. Según creo. sino sólo una posición exacta combinada con un momento inexacto. r e a l m e n t e h a dejado de ser posible u n a física 'objetiva' en este sentido. subsiste el hecho de que el p r o g r a m a de Heisenberg no se ha llevado a cabo y de que no ha tenido éxito en la tarea que se h a b í a impuesto de expulsar todos los elementos metafísicos de la teoría atómica. por consiguiente. sino el momento de la partícula lo que se vuelve algo así como «difuso» o «borroso» a consecuencia de haberse medido de forma precisa su posición *^. y. La otra interpretación posible. contrastarlas p o r medio de la observación. P e r o . Pero si aceptamos esta interpretación. Schlick. afirma que es inadmisible — o incorrecto. . ya que —según hemos visto— cabe calcular exactamente una «trayectoria» o una «positio cum momento» d e la partícula para aquellos períodos de tiempo en los que es imposible. entonces el formalismo de la teoría vuelve a contener elementos metafísicos. fundir las dos interpretaciones opuestas con observaciones tales como la de que « . Todas las cosas de esta índole p u e d e n aplicarse solamente a nuestros propios pensamientos (especialmente. con Heisenberg. que es objetiva. Es revelador ver cómo los campeones de la relación de incertid u m b r e vacilan entre el tratamiento subjetivo y el objetivo. ya que esta situación tolera solamente dos interpretaciones. en el de u n a *' La expresión «borroso» [en ingl. en principio. el problema de la existencia o de la inexistencia objetiva de una «trayectoria» —si es «borrosa» o si simplemente no la conocemos del todo— es fundamental. por tanto. o un momento exacto combinado con u n a posición inexacta.com . y el experimento de Einstein. Lo cual hace patente que Heisenberg no h a conseguido llevar a cabo p o r completo su programa. i n m e d i a t a m e n t e después de h a b e r sustentado la tesis objetiva — c o m o hemos l e í d o — d i c e : «Es imposible afirmar con sentido de los evento» naturales cosas tales como 'esfumamiento' o 'inexactitud'. o metafísico— a t r i b u i r a la partícula nada que sea una «positio cum momento» o u n a «trayectoria» netamente definidas: simplemente.. La primera sería que la partícula tiene una posición y u n momento exactos (y. smeared'] se debe a Schrodinger. la «positio cum momentoy) o la «trayectoria».

guiados por la experiencia.Algunas observaciones sobre la teoría cuántica 207 división neta del m u n d o en sujeto y objeto» °. que r e i n t e r p r e t ó de acuerdo con la teoría cuántica . esto es. «Los métodos experimentales de la física atómica.. IIEISENBERC.blogspot. Heisenberg no h a realizado la tarea que se había p r o p u e s t o : no h a purgado a ú n la teoría cuántica de sus elementos metafísicos. un grupo de oscilaciones que se refuerzan p o r interferencia en el interior de una pequeña región y se anulan m u t u a m e n t e fuera de ella. ya que ésta interpretaba los efectos luminosos observados como fenómenos masivos. ElementaTe Quantenmechanik (1930). Esta idea está en conexión con el hecho de que la teoría cuántica m o d e r n a h a avanzado p o r dos rutas diferentes. Varias facetas de la situación del problema sugerían que la teoría cuántica debía interpretarse estadísticamente. 49. 74. Physikaliíche Prinzipien. corresponde. desde el comienzo. Hasta ahora. a preguntas estadísticas y a respuestas estadísticas» ' . debidos a la incidencia de muchos fotones. al estado actual de la física e x p e r i m e n t a l : pues se limita. mientras que Schródinger tomó como origen la teoría ondulatoria de De Broglie (igualmente « c l á s i c a » ) : coordinó a cada electrón un «paquete de ondas». que nos proporciona la teoría sistemática de las regularidades observadas. Schródinger h a hecho ver más tarde que su mecánica ondulatoria conduce a resultados matemáticamente equivalentes a los de la mecánica corpuscular de Heisenberg. 322 y iig.. Heisenberg sigue a B o h r en cuanto que hace uso de la idea de que los procesos atómicos pueden ser representados igualmente por la «imagen teórico-cuántica de partícula» que p o r la «imagen teórico-cuántica de onda». Heisenberg partió de la clásica teoría del electrón como corpúsculo. en que éstas se refuerzan m u t u a m e n t e . La mecánica cuántica.. BREVE BOSQUEJO DE LA I N T E E P R E T A C I Ó N ESTADÍSTICA DE LA TEORÍA CUÁNTICA Al deducir las relaciones de incertidumbre. págs. La interpretación estadística dada por Born de ambas teorías resolvió la p a r a d o j a de que fuesen equivalentes dos imágenes tan radicalmente diferentes como las de partícula y onda : puso de manifiesto que también la teoría ondulatoria puede tomarse como teoría corpuscular. ya que cabe i n t e r p r e t a r la ecuación de onda de Schródinger de modo que nos dé la probabilidad de encontrar el corpúsculo en una región cualquiera dada del espacio (la p r o b a b i l i d a d está determ i n a d a por el cuadrado de la a m p l i t u d de o n d a : es grande en el interior del paquete de ondas. llegan a ocuparse exclusivamente de cuestiones estadísticas. http://psikolibro.com . BüRN-JoRDAN. en todos los respectos. pág. y tiende a cero fuera de é l ) . Su tarea más importante — l a deducción de los espectros atómicos— tenía que considerarse estadística desde que apareció la hipótesis einsteiniana de los fotoucs (o cuantos de l u z ) .

. pág. 14 de la 3. las leyes de la mecáiíica clásica son válidas si se las considera como enunciados acerca de las relaciones entre medias estadísticas». Die Grundlagen der Quantenmechanik. no estará determinado: esto es. En algunas exposiciones se p'retende explicar la interpretación estadística de la teoría cuántica p o r el hecho de que la precisión que se puede alcanzar en la m e d i d a de las magnitudes físicas está limitada p o r las relaciones de i n c e r t i d u m h r e de Heisenberg.. Me parece que la relación lógica existente es justamente la c o n t r a r i a : pues podemos deducir las fórmulas de i n c e r t i d u m h r e de la ecuación de ondas de Schródinger (que ha de interpretarse estadísticamente).. 170. se obtendrán varios resultados diferentes. por lo cual. Die Grundlagen der Quantenmechanik (1931).blogspot.. «. en general.' ed. Se argumenta diciendo que. eabe deducir las fórmulas clásicas como macroleyes..com . U N A R E I N T E R P R E T A C I Ó N ESTADÍSTICA DE LAS FÓRMULAS CERTIDUMHRE DE IN- A p a r t i r de Heisenberg se acepta como un hecho firmemente establecido que cualesquiera mediciones que se hicieran simultánea' MARCH. sus fórmulas conducen. 75. de suerte que p u e d e decirse que hay una p r o b a b i l i d a d determ i n a d a de que aparezca tal resultado cada vez que se realiza el exp e r i m e n t o » ( D i r a c ) ^ .208 La lógica de la investigación científica La teoría cuántica llega a resultados que divergen de los de la mecánica clásica solamente al aplicarse a los problemas de la física a t ó m i c a : en lo que se refiere a las aplicaciones a los procesos macroscópicos. 10 * (de la I. p e r o no esta ú l t i m a de aquéllas. «Según la teoría cuántica. Si se repite u n gran n ú m e r o de veces se encontrará que cada resultado concreto se obtiene u n a fracción d e t e r m i n a d a del n ú m e r o total de veces. se obtiene una fracción determinada del número total de veces. pág. en general. ' MARCH. resulta claro que el carácter de la nueva mecánica ha de ser el de una teoría estadística» *. será menester que sometamos a una revisión la interpretación de las fórmulas de i n c e r t i d u m h r e . dentro de una estrecha aproximación. a las de aquella disciplina. aparece un pasaje paralelo algo más acentuado: «. cada resultado concreto. el resultado no estará d e t e r m i n a d o : esto es. si el experimento se repite varias veces bajo idénticas condiciones. debido a esta incertidumhre de las medidas correspondientes a los experimentos atómicos.el resultado. Es una ley de la Naturaleza. ^ DiRAC. pág. de suerte que hay una probabilidad determinada de que aparezca tal resultado». En la pág. 3. dice M a r c h " : dicho de otro modo. P a r a tener en cuenta como es debido estas relaciones de deductibilidad.). M a r c h escribe también refiriéndose a la relación de i n c e r t i d u m h r e : « E n t r e el presente y el futuro existen . solam e n t e relaciones p r o b a b i l i t a r i a s . sin embargo. Quantum Mechanics (1930)." ed. si el experimento se repite varias veces bajo idénticas condiciones se obtendrán varios resultados diferentes. http://psikolibro. No creo que este análisis de las relaciones entre las fórmulas de incertidumhre y la interpretación estadística de la teoría cuántica sea aceptable.. que si se repite un gran número de veces.

trazare una distinción neta entre las fórmulas — q u e l l a m a r é . 14 http://psikolibro. 2. Según esta opinión. Desde luego. por el contrario. JEAIVS. ha demostrado que no hay m a n e r a de Salir de él». ingl. por razones de brevedad.. y podría ser refutado e m p í r i c a m e n t e j u n t o con ellas. Si se acc|ita la interpretación estadística de la teoría cuántica. en el mejor de los casos. 6 8 y 3 4 5 . en el sentido de Heisenberg. 1933. The New Buckgrvund of Science." ed.Algunas observaciones sobre la teoría cuántica 209 mente de la posición y el m o m e n t o . 1936.blogspot. Ahora b i e n . el apartado 7 1 ) : como vimos más arriba. 77 y 393 y sig. el p r i n c i p i o de i n c e r t i d u m b r e sería deductible de las hipótesis de las mecánicas cuántica y ondulatoria. ni a la mecánica ondulatoria. cualesquiera mediciones m á s exactas que las p e r m i t i d a s según Heisenberg no pueden contradecir lógicamente a la teoría cuántica. pág. ciertas aserciones plausibles — c o m o las q u e hace J e a n s — p u e d e n fácilmente extraviamos." ed. realmente. sino un enunciado probabilitario formalmente singular {et. E n u n a cuestión como ésta. y justamente a este tipo de enunciado probabilitario —al tipo que se refiere a u n corpúsculo (o evento) aislado— es al que he llamado «formalmente singular». Piuevos fundamentos de la ciencia. págs. págs. Cuando se procede a deducir m a t e m á t i c a m e n t e las fórmulas de Heisenberg. pero la interpretación de estas fórmulas como reglas que limitan la precisión alcanzable en las m e d i d a s . no se sigue de la t e o r í a . por tanto.na partícula aislada) aquellos enunciados que —como las fórmulas Me abstengo do criticar aquí la opinión m u y difundida y bastante i n g e n u a de« que los a r g u m e n t o s de Heisenberg nos proporcionan pruebas concluyentes de la imposibilidad de toda medición de esta índole. las «fórmulas de Heisenberg»— y su interpretación (también debida a Heisenberg) como relaciones de i n c e r t i d u m b r e : esto es. por ejcunplo. ed. al a d o p t a r semejante interpretación. cast. ' W E T L da u n a deducción lógica r i g u r o s a : Gruppenllieorie und Quantenmechanik.. Espasa-Calpc. como enunciados que imponen limitaciones a la precisión de medida alcanzable. sin duda alguna. etc. 185 (T. 2 3 3 . contradirían a la teoría cuántica : pues se cree que es posible deducir lógicam e n t e de ésta — o de la mecánica o n d u l a t o r i a — la «proliibición» de mediciones exactas. por G. experimentos que condujesen a medidas de una «exactitud p r o h i b i d a » ^. se tiene que emplear la ecuación de onda u otra asunción equivalente : esto es. En vista de lo cual. debería considerarse falsada la teoría si se llevaran a cabo. 237 [vers. es claro que n u n c a podrá presentarse tal demostración. cf.. pág.) se obtienen como conclusio" ^ 4Tr nes lógicas de aquella teoría '. la descripción de una partícula aislada como un paquete de ondas no es. M a d r i d . S A N S HüELiN. 1 9 3 1 . la a m p l i t u d de onda determina la p r o b a b i l i d a d de detectar la partícula en u n lugar d e t e r m i n a d o . con precisión superior a la permitida p o r las relaciones de i n c e r t i d u m b r e de aquel autor. N a t u r a l m e n t e .com . es cierto que las fórmulas de Heisenberg ( A * A p x > T .. entonces se ve uno obligado a i n t e r p r e t a r a su vez como enunciados probabilitarios (y de nuevo como formalmente singulares si se aplican a i. 2. Creo que esta opinión es falsa. una asunción que p u e d a interpretarse estadisticamente (como hemos visto en el apartado a n t e r i o r ) . 1934.)^: «La ciencia no ha encontrado modo de escapar a e«te dilema. y que. pág.

También Weyl. Hablo de selección o de separación físicas cuando. si bien con una modificación importante. encontraremos que sus posiciones se dispersan en forma aleatoria dentro de un margen Ax. interpretadas de este modo. Y viceversa : si seleccionamos — o s e p a r a m o s — las partículas cuyos momentos p.210 ha lógica de la investigación científica de Heisenberg— pueden deducirse de enunciados probabilitarios form a l m e n t e singulares de la t e o r í a . Es necesario que aclaremos ahora las relaciones existentes entre ambos conceptos. con el n o m b r e de urelaciones estadísticas de dispersión-» *'^. diría ahora «un agregado —o una sucesión— de repeticiones de un experimento llevado a cabo con una partícula (o con un sistema de partículas)». y análogamente en los párrafos siguientes: por ejemplo. p o r ejemplo. Donde hablo en este párrafo de «un agregado de partículas». p r o p o n g o que se acepte una inlcrpretación objetiva y estadística de las relaciones de incertidumbre. como yo hago.blogspot. Hasta a h o r a . p o r tanto. pero no contraponei medición a selección. Frente a la interpretación subjetiva de. entre otros. «cuanto mayor sea la precisión con que medimos la posición de u n corpúsculo menos sabremos acerca de su momento». finalmente: si tratamos de seleccionar las partículas que poseen las dos propiedades A * y A p i ? sólo podremos realizar físicamente tal selección — o sea. 67 y sigs. 76 y sigs. y diré que las partículas pertenecientes al rayo que hemos aislado de este modo h a n sido se*' Sigo manteniendo la interpretación objetiva que aquí explico. A p i > r-. la dispersión o imprecisión tolerada para la posición. en m i interpretación estadística no h e mencionado medición a l g u n a : ú n i c a m e n t e he aludido a selección física^. en última instancia. habría que reinterpretar el «rayo» corpuscular en el sentido de que consistiera en experimentos reiterados con (uno o unos pocos) corpúsculos (seleccionados eliminando con una pantalla —o cerrando el paso—• a los demás). págs. y me referiré a aquéllas. éstas afirmarían que se cumplen ciertas relaciones entre ciertos márgenes de dispersión. Dado u n agregado de partículas y una selección —en el sentido de una separación física— de aquéllas que en un cierto instante y con cierto grado de precisión dado tengan una posición x. págs. muestran una dispersión aleatoria. a través de u n margen A * tolerado p a r a su posición. que será tanto mayor cuanto menor hayamos hecho A p „ esto es. Y. como aserciones estadísticas. habla de «seleccione^»: véase Gruppentheorie und Quantenmechanik. http://psikolibro. de u n chorro de corpúsculos eliminamos con una pantalla todos excepto los que pasan a través de u n a estrecha abertura Ax.. también aquéllos h a n de interpretarse..com .^ se encuentren dentro de u n margen prescrito Ap^. es decir. ingl. vers. y que podría expresarse del modo siguiente.. que h a b r í a de ser la fundamental. separar físicamente las partículas—• si los dos márgenes se hacen suficientemente grandes como p a r a sa4Tr tisfacer la inecuación A * . Según esta interpretación objetiva de las fórmulas de Heisenberg. es decir. encontraremos que sus momentos p^. y que la dispersión Apa: será tanto mayor cuanto menor hayamos hecho Ax. el margen de dispersión o de imprecisión tolerada p a r a los momentos.

de conformidad con el uso lingüístico aceptado por los físicos. en general. Imaginemos. estas últimas son prácticamente las únicas que se encuentran). y p o r medio de los intervalos temporales entre los impactos sobre el contador podemos m e d i r . es decir. ya que gracias a ella sabemos que la partícula h a pasado p o r cierta posición (aunque a veces no sabemos cuándo sucedió tal cosa. Así pues. u n rayo monocromático de electrones moviéndose en la dirección x. como la que hacemos al h a b l a r de la clase de todos los corpúsculos que h a n pasado o h a n de pasar a través del m a r g e n Ax. u n rayo de electrones de igual m o m e n t o ) . A este solo proceso — o a su resultado. P o r ejemplo. empleando u n contador de Geiger podemos registrar los electrones que llegan a u n a posición det e r m i n a d a . y cabe emplearla realmente como tal *.com . A h o r a b i e n . no hemos de considerar toda medición como u n a selección física. en realidad. digamos. que dará como resultado u n aumento de la dispersión de las componentes p^ de los m o m e n t o s . de suerte que Con «medición» quiero decir. P o r otro lado. es posible obtener p o r u n a selección física u n rayo monocromático plano (digamos. Si u n rayo de partículas. esto es. de una clase dentro de u n a clase más a m p l i a de corpúsculos de la cual no ha sido extraída físicamente. es decir. pero si pretendemos hacer aún más homogéneo este agregado de electrones — q u i z á eliminando con u n a pantalla p a r t e de é l — . tales mediciones nos darán. desde luego. m e d i m o s sus posiciones en la dirección x hasta el m o m e n t o del i m p a c t o . nuestras relaciones estadísticas de dispersión se reducen en su aplicación física a lo siguiente: si p o r los medios físicos que sean se intenta conseguir MÍI agregado de partículas lo más homogéneo posible. entonces hemos de fracasar: p o r q u e toda selección de acuerdo con la posición de las partículas equivale a u n a interferencia con el sistema.Algunas observaciones sobre la teoría cuántica 211 leccionadas físicamente — o técnicamente— de acuerdo con su p r o p i e d a d Ax. podemos considerar la selección de l u g a r como una medida. o podemos saberlo ú n i c a m e n t e m e d i a n t e otra m e d i c i ó n ) . sino que hayan pasado a través de una estrecha h e n d i d u r a que determine u n margen de posiciones Ax. intervalos espaciales. nos encontraremos con las relaciones^|de dispersión. se selecciona interceptando con u n a pantalla o cerrando el paso a todas las que no se deslizan a través de cierto margen de posiciones («selección de l u g a r » ) . toda selección física puede considerarse. el rayo corpuscular aislado física o técnicamente— es a lo que designaré con «selección física»: contraponiéndolo a una selección p u r a m e n t e «mental» o «imaginada». como u n a medición. por ejemplo. asimismo. pero al realizar estas mediciones no llevamos a cabo u n a selección física de las partículas de acuerdo con sus posiciones en la dirección x (y. con objeto de tener electrones que no sólo tengan el mismo m o m e n t o . una distribución completamente aleatoria de las posiciones en la dirección x). sino las medidas obtenidas indirectamente por medio del cálculo (en física. http://psikolibro. y si después se m i d e el momento de u n a de eUas. no sólo las operaciones directas de medición.blogspot. que forman u n a barrera específica frente a tal intento.

de forma que sea aplicable el signo de igualdad en las mismas). 245). que es imposible de producir por combinación de dos colecciones estadísticas de índole diferente a él mismo». y si tratamos de hacerlo «paralelo» (o aplano») y monocromático. de las partículas se han hecho igual a O— la anchura tendría que hacerse infinita. ingl.. si todas las componentes p .blogspot. •* Desde luego. VON NEUMANN (Gottinger Nachrichten.212 La lógica de la investigación científica ésta crecerá (de conformidad con la ley expresada por la íórmula de Heisenberg) al estrecharse la hendidura. http://psikolibro. por ejemplo. sino que el mismo sentido de estos conceptos depende de las mediciones " Este término se debe a WETL (Zeitschrift für Physik 4 6 . 1927. Por otra parte. 315).' Si. pero su interpretación de tales fórmulas —que acaba de deducir de una premisa interpretada estadísticamente— las convierte en limitaciones impuestas a la precisión alcanzable.) Si la homogeneidad de una selección se ha hecho lo más grande posible (esto es. Elementare Quantenmechanik. No se ha tenido hasta ahora suficientemente en cuenta que a la deducción matemática de las fórmulas de Heisenberg a partir de las ecuaciones fundamentales de la teoría cuántica ha de corresponder justamente una deducción de la interpretación de aquellas fórmulas partiendo de la interpretación de dichas ecuaciones. 1927. estando. Y a la inversa: si se nos da un rayo seleccionado de acuerdo con la posición gracias a haber pasado por una ranura. 79. sería preciso formular esto de nu*vo en el sentido indicado en la nota * 1 : «no existe dispositivo experimental capaz de producir un agregado o una sucesión de experimentos que dé resultados más homogéneos que los de un caso puros. pág. March. ha descrito la situación exactamente del modo inverso (como hemos indicado en el apartado anterior): la interpretación estadística de la teoría cuántica aparece —según él la presenta— como una consecuencia de las limitaciones de Heisenberg acerca de la precisión alcanzable. Weyl da una deducción estricta de las fórmulas de Heisenberg a partir de la ecuación de ondas (que interpreta en sentido estadístico).. según Weyl.com . Y obra de tal modo pese al hecho de darse cuenta de que su interpretación de las fórmulas es contraria en ciertos aspectos a la interpretación estadística de Born. caracterizamos el caso puro como aquél «.. diremos que se trata de un caso puro ^. hemos de destruir la selección ejecutada según la posición. Al emplear esta termiliología. podemos formular las relaciones estadísticas de dispersión así: no existe agregado de partículas más homogéneo que el de un caso puro *^. pág. entonces los casos puros que satisfacen esta descripción no necesitan ser selecciones puramente de momento o de lugar: podrían producirse. por ejemplo. por lo demás. 1) y J. 70. pág. determinadas con precisión en cada caso aislado. cf. siguiendo a WETL (Gruppeiu theorie und Quantenmechanik. trad. pág. pág. también BORN. (En el caso ideal —por ejemplo. si se efectuase una selección de lugar con un grado do precisión elegido y de momento con la máxima precisión alcanzable entonces. pues. ya que no podemos evitar que aumente el ancho del rayo. JoKDAN. todo lo que permiten las fórmulas de Heisenberg. esta última ha de someterse a «una corrección» a la luz de las relaciones de incertidumbre: «No se trata meramente de que la posición y la velocidad de una partícula estén sujetas justamente a leyes estadísticas.

pero es más agudo de lo que Weyl pensaba.blogspot. Si hacemos tal cosa noa encontramos con que no hay contradicción entre las medidas que hemos supuesto muy precisas y la teoría cuántica en su interpretación estadística. ¡3 («de hecho no sale un cinco»). en la versión inglesa. Cruppentheorie und Quantennicchanik. El conflicto —de que se percató Weyl— entre la interpretación estadística de Born de la teoría cuántica y las limitaciones de Heisenberg que se imponen a la precisión alcanzable existe verdaderamente. No sólo es imposible deducir las limitaciones citadas de la ecuación de onda estadísticamente interpretada. http://psikolibro. es igual a 1/6»). Estas sencillas consideraciones ponen a nuestra disposición la manera de refutar cualquiera de las supuestas demostraciones destinadas a hacer ver que una medición exacta de la posición y del momento estaría en contradicción con la teoría cuántica —o.Algunas observaciones sobre la teoría cuántica 213 que necesitamos para averia. además. y uno de los dos enunciados siguientes: h t p («de hecho sale un cinco») y h e. U N INTENTO DE ELIMINAR LOS ELEMENTOS METAFÍSICÓS POR IN- VERSIÓN DEL PROGRAMA DE H E I S E N B E R G . tal vez. quizá. «la probabilidad de que en la tirada h salga un cinco. enunciados estadísticos— es difícil ver cómo podrán deducirse prohibiciones de eventos aislados de una teoría estadística del carácter indicado (excepto. * El párrafo que aquí se cita se ha omitido. existe solamente una contradicción aparente entre estas medidas precisas y ciertos enunciados probabilitarios ' WETL. sino que el hecho (que todavía no he demostrado) de que ni los experimentos posibles ni los resultados experimentales reales concuerden con la interpretación de Heisenberg puede considerarse como un argumento decisivo —una especie de experimentum crucis—• a favor de la interpretación estadística de la teoría cuántica. Pues toda demostración de tal índole ha de emplear consideraciones teórico-cuánticas aplicadas a partículas aisladas: lo cual quiere decir que ha de utilizar enunciados probabilitarios formalmente singulares.uar su valor: y la medida exacta de la posición nos hurta la posibilidad de averiguar la velocidad» *. en los casos en que la probabilidad sea igual a l o a 0 ) . que tiene que ser posible traducir la demostración —poco menos que palabra por palabra— al lenguaje estadístico. pág. al parecer. por tanto.com . 76. y. aPi(j8) = p (digamos. La creencia de que unas medidas aisladas puedan contradecir a las fórmulas de la física cuántica parece insostenible lógicamente: tan insostenible como la creencia de que puede descubrirse algún día una contradicción entre un enunciado probabilitario formalmente singular. 6'8. CON APLICACIONES Si partimos del supuesto de que las fórmulas peculiares de la teoría cuántica sean hipótesis probabilitarias —y. a hacer ver que la mera suposición de que semejantes medidas sean posibles tiene que conducir a contradicciones en el sen|p de esta teoría—.

67. por lo que h e llamado selección física). (Examinaremos en el apéndice V u n ejemplo de este tipo de demostración. 76.) P e r o . P e r o todos los experimentos en cuestión.blogspot. como p o n d r é de manifiesto extensamente en el próximo a p a r t a d o . o. púg. hemos de fracasar m u y especialmente en nuestro intento de conseguir condiciones iniciales precisas por manipulación física del sistema (esto es.com . el p r o g r a m a de H e i s e n b e r g : es la aparición en el formalismo de enunciados precisos de posición más momento .. en lugar de debatir ninguna cuestión esencial. Muy bien p u e d e parecer que no h e m o s ganado m u c h o al reinterp r e t a r el p r i n c i p i o de i n c e r t i d u m b r e : pues incluso Heisenberg no afirma fundamentalmente (como h e tratado de hacer v e r ) . b) y c ) —véase el a p a r t a d o 7 3 — . e intentaré p o n e r en claro cómo y por qué surgen. En todos los casos. y como en esta m a t e r i a estoy de acuerdo con él. Ahora b i e n . a ) . que la tesis de Heisenberg y la mía son d i a m e t r a l m e n t e opuestas. es completamente cierto que la técnica n o r m a l del experimentador reside en producir o construir condiciones iniciales: lo cual nos perm i t e deducir de nuestras relaciones estadísticas de dispersión el teor e m a — q u e . irad. lo esencial es lo mismo : la dispersión estadística hace imposible predecir cuál será la trayectoria de la partícula después de la operación de m e d i d a . sin embargo. de la investigación científica formalmente singulares de la teoría. dicho de otro m o d o . P o r El termino «técnica experimental constructiva» lo usa WEYL en uud Quantenmechanik. sólo es válido para la técnica experimental <(constructivay>—de que a p a r t i r de la teoría cuántica no podemos llegar a predicción singidar alguna. sino que nuestras predicciones están sujetas a dicho principio . terjiendo en cuenta las relaciones de dispersión. p o d r í a pensarse que estoy alborotando sólo p o r u n a s palabras. Debemos examinar p r i m e r a m e n t e la dificultad con la que se malogra. mientras t a n t o . sino solamente a predicciones frecuenciales ^ Este teorema resume mi actitud con respecto a todos aquellos exp e r i m e n t o s imaginarios que Heisenberg discute (siguiendo en gran medida a B o h r ) con objeto de demostrar que es imposible realizar mediciones de u n a precisión p r o h i b i d a p o r su principio de i n c e r t i d u m b r e . de cálculos exactos de u n a trayectoria (cf. P e r o esta opinión apenas h a r í a justicia a m i razonamiento : pienso. será correcto afirmar que no se pueden deducir predicciones singulares precisas de fórmulas peculiares a la teoría cuantiva —si es que se las interpreta estadísticamente— (y no cuento la ley de conservación de la energía ni la de conservación del m o m e n t o entre las fórmulas que acabo de m e n c i o n a r ) . t r a t a r é de resolver las dificultades típicas de la interpretación de Heisenberg. hasta cierto p u n t o . si bien es erróneo decir que la teoría cuántica excluye medidas exactas. Esto es así p o r q u e . ingl. como h e m o s visto. púg. m i e n t r a s que otros — c o m o Schlick—• la niegan rot u n d a m e n t e . Gruppentheorie http://psikolibro. pueden i n t e r p r e t a r s e estadísticamente. en realidad. el a p a r t a d o 7 3 ) cuya realidad física Heisenberg se ve obligado a p o n e r en duda.214 La logice.

Hemos de contrastar esta predicción o previsión midiendo los momentos aislados de modo que lleguemos a determinar su dis. estas mediciones de momentos aislados (que llevan a nuevas dispersiones. son indispensables : se necesitan para contrastar nuestras predicciones. los diferentes momentos dispersos que aparecen i n m e d i a t a m e n t e des[)ués de haberse realizado una selección de acuerdo con la posición *^. por tanto. Como continúa habiendo malas inteligencias. en todo caso. lo único que queda «difuso» o «borroso» a consecuencia de las relaciones de dispersión es la precisión de la predicción. Seleccionamos un rayo según la posición. mediante una ranura en una pantalla). los momentos aislados se convierten en «imprevisibles» —en un sentido que nos permite prever que habrá dispersión—). p o r medio de u n diafragma con u n a estrecha r a n u r a (medida de pos i c i ó n ) .tos cálculos. Con Considero que este párrafo (y con el la primera frase del siguiente) es uno de los más importantes de este debate. estas medidas últimas nos permiten calcular relrospcclivamente los valores de loe momentos en el lugar en que la posición quedó seleccionada —y medida— por la ranura: «cálculo de lo ocurrido en el pasado» de la partícula (cf. y. Ahora bien. ya que sin él no podríamos afirmar que estábamos midietado los momentos inmediatamente después de haber seleccionado la posición. esto es. p o r tanto. http://psikolibro. Lo cual es u n a predicción que no sería contrastable — o falsable— si no estuviésemos en situación de m e d i r y calcular. que son predicciones estadísticas. y el único con el que todavía estoy enteramente de acuerdo. los momentos se dispersarán. por tanto. «metafísica»— si fueran imposibles. A h o r a b i e n . en cualquier experimento que muestre un aumento de dispersión como consecuencia de una disminución del ancho de ranura). la nota 4 del apartado 73) que es esencial. no sólo no excluye la posibilidad de mediciones aisladas exactas. la combinación c) —esto es. que corresponden precisamente a los elementos considerados superfinos en la interpretación de Heisenbcrg de la teoría.com . pero de lo cual no nos ocuparemos ahora) darán cada una un resultado tan preciso como queramos. en consecuencia (más bien que hacerse «indeterminados». n a t u r a l m e n t e . Reconozco que no sirven como condiciones iniciales o como base p a r a deducir predicciones. y viceversa. estas mediciones y et. m e d i m o s luego el m o m e n t o de las partículas que. de mucha mayor precisión que A p . Pues lo que afirman nuestras relaciones estadísticas de dispersión es que los momentos deben dispersarse cuando las posiciones están determinadas más exactamente. que la anchura media de la región de dispersión. sino que sería no contrastable — y . me explicaré más a fondo. tribución estadística. pero nunca la precisión de la medida. mediante los experimentos del tipo descrito. sin embargo. tampoco podríamos decir que contrastábamos las relaciones de dispersión (que es lo que hacemos. producirá u n a nueva dispersión de las posiciones) . realmente. Asi pues.blogspot. u n a medición de posición seguida de u n a de m o m e n t o — p u e d e realizarse p o r medio de u n experim e n t o tal como el siguiente. Las relaciones de dispersión afirman que si disponemos las cosas para lograr una selección tajante de la posición (digamos. en la que yo hago son todo menos superfluos. los dos experimentos juntos d e t e r m i n a r á n con precisión la trayectoria de todas las partículas que pertenecen a la segunda selección (en lo que se refiere a la trayectoria entre las dos m e d i c i o n e s ) : pues cabe calcular con precisión tanto la posición como el momento entre las dos operaciones de m e d i r . y. La teoría estadísticamente interpretada.Algunas observaciones sobre la teoría cuántica 215 ejemplo. procedentes de la r a n u r a . se movían en una dirección determinada (medición que. pero.

Nos daremos cuenta de hasta qué p u n t o aclara esto la atmósfera si recordamos las drásticas conclusiones que se h a b í a n ext r a í d o del supuesto fallo del concepto de trayectoria.f. *' El comienzo de esta cláusula (desde «pero. al que me he referido en la frase anterior. en realidad» hasta «suficiente») no estaba en el texto original.. y su h a b l a r de «magnitudes no observables». Como es nntura!. especialmente positivistas. en realidad. éstas han de ser medibles —justamente del mismo modo en que h a n de poderse averiguar empíricamente. sin miedo de ser m a l entendido . En el p r ó x i m o apartado veremos que la teoría cuántica no excluye este modo de p r o c e d e r . pero por un método exactamente opuesto al suyo : ya que. Bajo la misma influencia escribe M a r c h : «Tal vez pueda decirse. http://psikolibro. Lo he insertado aquí porque ya no creo en el razonamiento del «próximo apartado» (el 77). y porque lo que sigue es. p e r o . son predicciones frecuencialcs acerca de trayectorias: y. nndic está tan enajena. desde luego. do como p a r a afirmar que u n cuerpo cesa de eristir en el momento en que nos volvemos de espaldas a é l . Las relaciones de dispers¡ón. sin embargo. las tiradas en que sale cinco— para que seamos capaces de contrastar nuestras predicciones frecucnciales acerca de ellas— o acerca de dichas tiradas. pues no existe posibilidad de decir n a d a acerca de él que esté basado en experimentos» ^ Dicho de otro modo : la hipótesis de que un cuerpo se mueve siguiendo esta o aquella trayectoria m i e n t r a s no se le observa es inverificahle: lo cual es obvio.216 La lógica de la investigación científica lo cual hemos logrado c u m p l i r el p r o g r a m a de Heisenberg (la eliminación de los elementos metafísicos). lo cual constituye una predicción que p u e d e refutarse. ¡^cro en ese m o m e n t o cesa de ser objeto de investigación p a r a el físico. pero carece de interés. La repulsa de Heisenberg al concepto de trayectoria. por así decirlo. enteramente independiente del apartado que viene a continuación: pues se basa en el argumento que acabo de dar según el cual se necesitan cálculos sobre la trayectoria pasada del electrfin para contrastar las predicciones estadísticas de la teoría. es que esta hipótesis y otras parecidas a ella son falsahles: basándonos en la hipótesis de que se mueve a lo largo de cierta trayectoria somos capaces de predecir que será observable en tal o cual posición. Una vez que hemos abandonado el dogma incluido en la limitación impuesta por Heisenberg sobre la precisión alcanzable. hacen ver claramente la influencia de ideas filosóficas. apartado *13— es parecida. yo he invertido su tentativa. Lo que sí tiene importancia. 1. haciendo ver que el formalismo que contiene dichas magnitudes es correcto precisamente p o r q u e éstas no son metafísicas. en realidad. ya no hay razón por la que hayamos de d u d a r de la significación física de tales magnitudes. y que Schlick ' MARCH. pág. por tanto.. lo que hemos dicho ahora es m u y suficiente *'\ ya que acaba con todas las dificultades en relación con la «carencia de sentido» del concepto de trayectoria. mientras él trataba de excluir ciertas magnitudes que consideraba inadmisibles (sin llegar a conseguirlo ent e r a m e n t e ) . *La posición de Reichenbach —que someto a crítica en mi Postscript. Die Grundlagen der Quantenmechanik.com .blogspot. de modo que tales cálculos distan mucho de «carecer de sentido». que p a r a el físico u n cuerpo sólo tiene r e a l i d a d en el instante en que lo observa. digamos.

y que p o d r í a describirse con les conceptos físicos ordinarios. que hasta ahora 86 h a b í a n utilizado p a r a la descripción de los fenómenos naturales» *. si se i n t e r p r e t a n (dir e c t a m e n t e ) las fórmulas de Heisenberg en un sentido subjetivo. la teoría de Schródinger puede y debe ser interpretada no sólo como objetiva y singular. pues aquél ha. es decir. mi Postscript. pero el argumento principal en favor de la interpretación objetiva permanece inalterado.. The New Background of Science (1933. podemos dese n m a r a ñ a r también la intrincada madeja de sus interpretaciones objetiva y subjetiva. y que éstos no son aplicables a las dimensiones a t ó m i c a s » ' . p u e d e asumirse qxie. la segunda http://psikolibro. puesto de manifiesto que las relaciones estadísticas de dispersión son enunciados acerca de la dispersión de la posición más m o m e n t o . en lo que se refiere al p r o b l e m a general de la teoría cuántica. no es una mera cuestión de un cambio en las teorías mecánicas y electrodinámicas. sino el fracaso profundo de nuestras imágenes espacio-temporales.Algujms observaciones sobre la teoría cuántica 217 formula de este m o d o : «Quizá el modo más conciso de describir la situación que estamos examinando sea decir (como hacen los investigadores más eminentes de los p r o b l e m a s cuánticos) que la validez de los conceptos ordinarios espacio-temporales está confinada a la esfera de lo observable macroscópicamente. Die Kausalitat in der gegeniuartigen Physik. 159. su éxito pareció hacer patente que se trataba de u n a renuncia fructuosa. Scblick alude aquí probablemente a B o h r . atribuyendo la incertidumbre directamente al evento aislado *^.. p o r ello. 1. 236. página 240) [ed. Una vez que hemos mostrado que las relaciones de incertidumbre son enunciados probabilitarios formalmente singulares. que e s c r i b e : « P o r tanto. Hemos visto también bajo qué Supuestos tiene que fracasar el intento justificado y necesario de i n t e r p r e t a r objetivamente u n enimciado de esta í n d o l e : cuando se pretende sustituir una interpretación objetiva estadística p o r una interpretación objetiva singular. ésta es la conclusión que saca J e a n s " . 1934. ya que p a r a ser coherente h a b r í a que i n t e r p r e t a r asimismo subjetivamente las ondas de p r o b a b i l i d a d de Schródinger . pero. En el a p a r t a d o 71 nos dimos cvienta de que todo enunciado de este tipo puede interpretarse asimismo subjetivamente. capítulo *V). pág. se pone en peligro la posición de la física como ciencia objetiva. En el texto de Jeans. pág. Die Naturwissenschaften 19 (1931). pág.com . 1936. el programa no llegó nunca a realizarse hasta el final. 188 (T. la renuncia a las descripciones espacio-temporales— como base de su p r o g r a m a de investigación . Heisenberg adojiló esta idea de B o h r — a saber. como u n a predicción indefinida. cast. A la luz de nuestro análisis parece ahora justificable el empico frecuente e inevitable —si bien se haga subreptic i a m e n t e — de conceptos espacio-temporales. que e s c r i b e : «En resumen. la imagen corpuscular nos SCHLICK. r e a l m e n t e ." ed.)}. * BOHR. enunciados sobre trayectorias. pág. 2. sino íimultáneamente como probubilística. ' JEANS. y. como un enunciado referente a la incertidumbre de nuestro conocimiento. Con todo. Según lo que pienso actualmente. Die Naturwissenschaften 14 (1926).blogspot. Este es uno de los puntos en que he cambiado de opinión desde entonces (cf.

cast. y mi sencillo análisis no sólo pone a salvo la posibilidad de descripciones espacio-temporales. y. Sin duda alguna. P e r o esta tentativa lleva directamente a las dificultades características de este género de interpretaciones. a adscriliir la incert i d u m b r e a los objetos físicos mismos (incertidumbres objetivizadas) : Schródinger se ha visto forzado a admitir que la carga del electrón estaba «difusa» o «borrosa» en el espacio (con u n a densidad de carga d e t e r m i n a d a por la a m p l i t u d de o n d a ) —asunción que h a resultado ser incompatible con la estructura atómica de la electricidad "—. como hemos visto. Jeans formula del modo siguiente la actitud subjetivista de la física m o d e r n a : «Heisenberg ha abordado el enigma del universo físico abandonando el enigma principal —el de la naturaleza del universo objetivo— por insoluble. págs. que el electrón mismo es i n d e t e r m i n a d o . Los enunciados estadísticos de la teoría cuántica tienen que ser contrastables intersubjetivamente. Es interesante saber que existe u n a contrapropuesta simétrica de la interpretación subjetiva mencionada de las ondas de Schródinger. versióo ingl... frase inicia un nuevo párrafo (que comienza.. véase op. la imagen ondulatoria.blogspot. quiero decir.. Grnppentheorie und Quanlenmechanik. sino de nuestro conocimiento de la Naturaleza.»..}]. y otros parecidos (cf.com . pues. con las palabras «con todo. p o r tanto. http://psikolibro. estas observaciones parecerán sumamente aceptables a los positivistas. página 237 (2. y sólo hay una manera de lograr tal cosa: hemos de suponer que la imagen ondulatoria no nos da una representación de la Naturaleza objetiva. h a propuesto cierta interpretación de este tipo p a r a su ecuación de onda (que. Pero mis propias opiniones acerca de la objetividad no h a n quedado afectadas. por ejemplo. en sus famosos Collected Papers on Wave-Mechanics. a saber. u n a interpretación no estadística. Pero el contenido del principio de incertidumbre tiene que ser el mismo en ambos casos. P o r tanto. del mismo modo que cualesquiera otros enunciados de la física . P o r ello. pág." ed. pág. WETL. Para la cita que insertamos al final de este párrafo. y dedicándose al rompecabezas más reducido de coordinar nuestras observaciones del universo. el apartado 6 2 ) — resultan inevitables. 216 y sig. cit. es u n enunciado probabilitario formalmente s i n g u l a r ) : ha tratado de identificar i n m e d i a t a m e n t e la partícula con el paquete de onda mismo. El mismo Schródinger.. pág. 193. no sorprende que la imagen ondulatoria que ha surgido finalmente demuestre referirse con exclusividad a nuestro conocimiento del universo tal y como se consigue a través de nuestras observaciones». toda la teoría subjetiva de la p r o b a b i l i d a d invade el dominio de la física.218 La lógica de la investigación científica dice que nuestro conocimiento de u n electrón es i n d e t e r m i n a d o . 188 (T. ya realicemos experimentos con él o n o . p a r a Jeans las ondas de Schródinger son ondas de probabilidad subjetiva. si se irterpretan»). ondas de nuestro conocimiento : con lo cual. objetiva directa (esto es.. sino también el carácter objetivo de la física. y los razonamientos que he rechazado — e l empleo del teorema de Bernoidli como «puente» de la ignorancia al conocimiento estadístico. 241) [vers. s i n g u l a r ) . * Cf.

The Physical Principles of the Quantum Theory. a. 242. pág. eu los apartados *100 y *115 de mi Postscript lo discuto de nuevo largo y tendido. por el con- http://psikolibro. en realidad. de modo d i s c o n t i n u o : todo ocurre como si antes del experimento h u b i e r a n sido ambas iguales a 1/2. pero la conexión lógica existente entre las interpretaciones estadística y no estadística ha permanecido o b s c u r a . el mismo que hemos propuesto en el apartado 71 * \ Y difícilmente aclara la situación el describir este experimento — t a l como lo hace Heisenberg ' — en loa siguientes t é r m i n o s : «fMediante el experimento [esto ' Cf. respectivamente. pág. ECKART y F. C. Quizá pueda concluir con u n a aplicación de lo dicho en este apartado a u n experimento imaginario propuesto por Einstein ''. pasará a través del espejo. y sea el caso que se averigüe experimentalmente que este fotón ha sido reflejado. como sabemos. y así h a ocurrido que se h a continuado sin caer en la cuenta del carácter peculiar de otros enunciados probabilitarios formalmente singulares —tales como las relaciones de i n c e r t i d u m b r e — . " HEISENBERC. 2. pág. 29 (trad. 39). Physikalische Prinzipien.: The Physical Principles of the Quantum Theory. que h a n podido seguir socavando las bases físicas de la teoría. 192 (T. Physikalische Prinzipien. 1930. las probabilidades «cambian» solamente en cuanto que se reemplaza a por p . pig. pág. El proljleina que se expone a continuación se ha hecho luego famoso con el nombre de «problema de la reducción (discontinua) del paquete de ondasyi. pág. es equivalente a la hipótesis de que la m i t a d de u n a clase dada de cuantos de luz. ingl. Imagínese un espejo semitransparente. está definida dentro de las probabilidades estadísticas objetivas: es decir. es O.com . ' JEANS. entonces.* ed. esto es. pero que u n a vez sabido el hecho de la reflexión se hubiesen vuelto de r e p e n t e O y 1. y que Jeans llama * (tuna de las partes más difíciles de la teoría cuántica * n u e v a » . 1930. „Pk(p) = „Pu(^) = 1/2- Esta estimación probabilitari. aPtiP)i puede admitirse que sea igual a la de ser reflejado. Chicago. ingl. The New Background of Science (1933. Algunos destacados físicos me dijeron en 1934 que estaban de acuerdo con mi solución trivial.blogspot. HoYT. naturalmente. HEISENBERC. parece que las probabilidades cambian como si fuese repentinam e n t e . 29 (trad. 246) [versión cast. si bien me parece que nuestra interpretación lo hace completamente claro..Algunas observaciones sobre la teoría cuántica 219 La interpretación estadística de Born ha resuelto el problema. por C. si no trivial **. del mismo modo que pP(P ) es 1. Sea ahora k u n fotón que incide sobre el espejo. Chicago. pero ha pasado más de veinte años y este problema sigue causando la máxima estupefacción en los estudios acerca de la teoría cuántica. página 39). Es evidente que este ejemplo es. VON LAUE.)'\. que refleja p a r t e de la luz y deja pasar a su través otra p a r t e . con lo cual. tenemos. La probabilidad formalmente singular de que u n fotón (o cuanto l u m i n o s o ) dado atraviese el espejo.-i.. mientras que la otra m i t a d será reflejada. Es decir. p o r tanto. q:P(P) continúa valiendo 1/2. pero pP(/3).

Si suponemos que por principio la onda se refiere a un agregado de cuerpos iguales.220 La lógica de la investigación científica es. la medición p o r la cual encontramos el fotón reflejado] se ejerce cierto tipo de acción física (una reducción de los paquetes de ondas) desde el lugar en que se ha encontrado la mitad reflejada del paquete de ondas a otro lugar — t o d o lo distante que q u e r a m o s — en que acontece estar la otra mitad del paquete» . a u n q u e es verdadera.com . El destino de este experimento imaginario es el de recordarnos la urgente necesidad de distinguir y definir los conceptos probabilitarios estadísticos y formalmente singulares. o P'. Ya no creo en dicho e x p e r i m e n t o . acerca de cuyo origen véanse la nota *1 del apéndice VI. página 278 y el p u n t o 10 del apéndice * X I . y p o r E i n s t e i n — e n su carta reproducida en el apéndice * X I I — . que las consecuencias lógicas de esta información) se p r o p a g a n con velocidad superior a la de la luz». página 807. y trario. 77. pero que algunos lectores preferirían quizá ver exactamente qué errores había cometido. a P t O ) y aPi(P)'. la nota *4 del presente a p a r t a d o y los apéndices * X I y * X I I ) . ni creo tampoco. * Einstein ha adoptado luia interpretación parecida : cf. ya que nuestras probabilidades originarias.und TFellenthéorie. ya que se basa en u n error.blogspot. También hace ver que el p r o b l e m a de interpretación a que h a dado origen la teoría cuántica sólo p u e d e abordarse p o r medio de u n análisis lógico de la interpretación de los enunciados p r o b a b i l i t a r i o s . pág. dice con toda justeza en Korpuskular. 22. Todavía m á s : los argumentos de los apartados precedente y siguiente no q u e d a n alterados p o r ello. en lugar de a— bajo la enérgica inflviencia del resultado del experimento (o sea. Decir que las consecuencias lógicas de esta elección (o. que sea «decisivo» en el sentido mencionado en el texto ni siquiera necesario. desaparece la conclusión paradójica». L o s EXPERIMENTOS DECISIVOS (*He r e t i r a d o el experimento imaginario que describo en el presente a p a r t a d o . Todo esto no sirve para nada." ed. Ro diologie 6 (2. respectivamente). 1934. p u e s dentro de mi argumentación p u e d e reemplazarle el famoso experimento imaginario de Einstein. 79 de la separata): «Pero quizá es algo completamente equivocado coordinar una onda con un corpúsculo aislado. de la información h t (i o k e ^. he de decir que tal reimpresión no me h a p r o d u c i d o gozo a l g u n o .. Como se me h a criticado p o r r e i m p r i m i r el presente a p a r t a d o . Podolski y Rosen (cf. descripción a la cual a ñ a d e : «esta acción física se p r o p a g a con velocidad superior a la de la luz». este error fue sometido a crítica p o r p r i m e r a vez p o r Von Weizsacker en Naturwiss. y una observación ulterior de Heisenberg acerca de que este tipo de propagación de u n a acción física no p u e d e emplearse p a r a t r a n s m i t i r señales. continúan siendo iguales a 1 / 2 : lo único que h a ocurrido es que hemos elegido una nueva clase de referencia —fi. p o r otra p a r t e . tal vez. Handbuch d. la nota *1 del apartado siguiente y el apéndice •XII. ayuda a c o m p r e n d e r las cosas poco más o menos lo mismo que decir que dos p o r dos se convierten en cuatro con velocidad superior a la de la l u z . apenas mejora la situación. http://psikolibro. pero mutuamente independientes.

2 ) que su interpretación como limitaciones impuestas a la precisión alcanzable no se sigue lógicamente de la teoría cuántica : la cual. que tenía usted razón de sobra en hacer resaltar que tales mediciones son. « P o r ahora vamos bien». Como usted ha afirmado con razón. y asum a m o s que la dirección que sigue es la dirección x. Admito. podría decir a l g u i e n . P o d e m o s efectuar diversas selecciones físicas de tal h a z : por ejemplo. 1 ) que las fórmulas de Heisenberg p u e d e n interprestarse estadísticamente. es decir. haciendo que los electrones chocasen sobre una placa. En " En reuliclnd. cabe separar o seleccionar un grupo de electrones teniendo en cuenta su posición en la dirección x (esto es. p o d r í a continuar del modo siguiente: «Imagínese un haz de electrones. los momentos en la dirección * de los distintos electrones del grupo discreparían entre sí a m p l i a m e n t e (y. P o d r í a ejecutarse una medición de esta índole. podemos contrastar estos enunciados acerca de la d i s p e r s i ó n : y ello midiendo las energías o los momentos de electrones aislados. pero no hay modo de conocer tal cosa acerca de los electrones aislados sin perturbarlos. no puede q u e d a r contradicha simplemente p o r q u e consigamos en nuestras mediciones u n grado de precisión más elevado * ' .blogspot. obtendríamos un grupo de electrones cuya extensión en la dirección x sería muy p e q u e ñ a . de acuerdo con su coordenada x en un instante d e t e r m i n a d o ) — q u i z á por medio de un diafragma que abriríamos d u r a n t e u n tiempo cortísimo—.Algunas observaciones sobre la teoría cuántica 221 que p o d r í a habérseme criticado fácilmente si hubiese suprim. pero — y aquí llega mi objeción— al ejecutar semejante medición hemos de p e r t u r b a r el sistema que estamos e x a m i n a n d o . De este modo. cuyos átomos quedarían excitados: encontraríamos — e n t r e otras cosas— algunos átomos para cuya excitación se h a b r í a requerido u n a energía superior a la energía media de los electrones. he completado tainhién el punto 3) de mi programa. http://psikolibro. o bien los electrones aislados. la imposibilidad de hacer predicciones singulares exactas». pero no me parece que sus argumentos hayan rozado siquiera el verdadero núcleo físico de la teoría de Heisenberg. Reconozco que la teoría no sufriría contradicción lógica si p u d i é r a m o s conocer los momentos de los distintos electrones del grupo antes de que éste se vea p e r t u r b a d o (con tal de que. o bien —si medimos varios (como en nuestro ejemplo)'— la totalidad del haz de electrones. p o r tanto. He puesto de manifiesto. no sólo posibles. «no niego que sea posible considerar la teoría cuántica de ese modo . pues. sino significativas. de acuerdo con las relaciones de dispersión.) H e llevado a cabo hasta ahora las dos p r i m e r a s partes del programa que había bosquejado en la introducción que precedía al apartado 7 3 . tal como uno en un tubo catódico. y de ahí. esto no nos permitiese e m p l e a r dicho conocimiento p a r a llevar a cabo una selección p r o h i b i d a ) .ido o tapado mi error. por tanto. Si se pidiera a mi contradictor que diese forma a su tesis p o r medio de u n ejemplo físico.com . p o r ejemplo. también sus energías). pues como conocemos la posición llegaremos a saber la posición y el momento. es decir. naturalmente.

222 La lógica de la investigación científica conclusión : sigue siendo cierto que las predicciones aisladas precisas son imposibles». todos aquellos cuyo m o m e n t o supera (o no llega) a una cantidad d a d a » . pero no efectuar selecciones. la «hipótesis de ligaduras) ^. ya que todos introducen una hipótesis suplementaria: p u e s el enunciado (que corresponde a la tesis de Heisenberg) de que las predicciones aisladas exactas son imposibles resulta ser equivalente a la hipótesis de que las mediciones predictivas j las selecciones físicas estén ligadas inseparablemente. de un modo diferente. desde luego.iilie medición y selección física ha sido realmente planteada (en conversaciones y en Carlas) contra la tesis aquí propuesta. «Pero eso es precisamente lo que yo afirmo — d i r í a mi impugnad o r — . Ninguno de los argumentos aducidos p r u e b a que las predicciones precisas contradirían a la teoría cuántica. es evidente que a p a r t i r de u n a teoría estadística no pueden deducirse nunca predicciones singulares exactas. por ejemplo.com . A esta objeción yo contestaría diciendo. sino exclusivamente predicciones aisladas «indefinidas» (esto es. ' La hipótesis auxiliar que debato aquí puede presentarse. no las excluye t a m p o c o : podría hablarse de la imposibilidad de predicciones singulares únicamente si p u d i e r a afirmarse que al p e r t u r b a r el sistema o interferir con él tiene que impedirse todo tipo de medición predictiva.blogspot. Mi p r i m e r a respuesta sería que todo ello parece sumamente convincente. Admito que la idea es tolerable lógicamente . pues admitiendo que dispusiera de u n a p a r a t o con el que pudiese llevar a cabo tales mediciones. si es posible una medición predictiva también ha de serlo la separación física correspondiente. Y mi concepción tiene v e r d a d e r a m e n t e que chocar con este nuevo sistema teórico — l a conyunción de la teoría cuántica con esta hipótesis auxiliar. y b) tendrían el mismo m o m e n t o . afirmo justamente la imposibilidad de semejante medición. P e r o que todavía no se h a dado (ni se p u e d e dar. Y. entonces con él o con otro aparato semejante sería capaz de producir agregados de electrones en los que todos éstos. según veremos p r o n t o ) u n a demostración rigurosa de la aserción según la cual. formalmente singulares). a) estarían limitados en cuanto a posición. Usted supone que es posible m e d i r la energía de uno de esos electrones en movimiento sin sacarle de su trayectoria y del grupo de electrones: y ésa es la asunción que yo considero insostenible. Después de todo. también usted opina que la existencia de semejantes agregados estaría en contradicción con la teoría cuántica. que no sería extraño que fuese correcta. http://psikolibro. Así pues. Pero lo que yo afirmo en este m o m e n t o es que. como usted las l l a m a . ya que está excluida p o r sus p r o p i a s 'relaciones de dispersión'. si bien la teoría no nos proporciona semejantes predicciones. desde luego. lo único que p o d r í a usted contestar es que es posible concebir un a p a r a t o que nos permitiese hacer mediciones. La razón que tengo para elegir en concreto esta forma para su análisis y discusión críticos es que la objeción que afirma la existencia de una ligadura i. pero como físico lo único que puedo decir es que mis intuiciones se rebelan contra la idea de que podamos m e d i r los momentos de unos electrones sin ser capaces de eliminar. en p r i m e r lugar.

con ello. dónde se va a encontrar tal grupo en cada instante futuro (es claro que la mera existencia de semejante grupo de corpúsculos no contradice a la teoría cuántica: sólo lo h a r í a su existencia separada. Conpeemos con precisión el momento de cada u n a de tales partículas. el análisis que h e m o s efectuado hasta ahora es enteramente independiente de lo que se va a decir. con precisión. En realidad. sino a todas las partículas que se mueven a lo largo de trayectorias paralelas a la dirección x con u n m o m e n t o conocido igual para t o d a s . Como introducción a este experimento imaginario estudiaré prim e r o algunos otros más sencillos. y conocemos. no están esparcidas por fuera de u n margen a r b i t r a r i a m e n t e pequeño A x . A este nivel de la cuestión. las leyes de conservación del m o m e n t o y de la energía) con la «hipótesis de ligadura» es i n t e r n a m e n t e contradictorio. Podemos llevar a cabo el mismo tipo de selección imaginaria en lo que se refiere a las demás coordenadas espaciales: el haz monocromático seleccionado fí*"' Aquellos críticos que han rechazado —con toda razón— la idea de mi experimento imaginario parecen haber creído que habían refutado a la vez. podemos prestar atención a todas las partículas que tienen (con una precisión d a d a ) la coordejiada de lugar x en u n instante dado.blogspot. se sabrá que son iguales a c e r o — . y especialmente del experimento físico imaginario que describiré más abajo *". pese a la advertencia que hago. me ocupo linicaiiiente de predicciones que no se refieran a corpúsculos aislados determinados. h e m o s de hacer ver todavía que el sistema que combina la teoría cuántica estadísticamente i n t e r p r e t a d a (incluyendo. Querría destacar que las principales consideraciones físicas que voy a presentar ahora no forman parte de las asunciones o premisas de mi análisis lógico de las relaciones de incertidumbre. Ahora b i e n . con los que intento hacer p a t e n t e que podemos hacer sin dificultad predicciones de trayectoria de precisión arbitraria. por ello.com . Existe. en lugar de determinar la posición en la dirección X de un grupo de corpúsculos p o r medio de una selección física — o sea. en vez de aislar dicho grupo del resto del haz por medios técnicos (como hicimos a n t e s ) — . o sea. y la extensión general de semejante convicción presuntiva p o d r á tal vez explicar p o r qué no se h a n elaborado los sencillos argumentos que asentarían la presunción opuesta. P e r o todavía tiene que asentarse el 4 ) : esto es. también se conocerán las componentes del m o m e n t o en las otras direcciones —esto es. u n a convicción p r o f u n d a m e n t e arraigada de que las mediciones predictivas y las selecciones físicas están siempre ligadas entre s í . con el cual se pretende establecer la posibilidad de predicciones a r b i t r a r i a m e n t e precisas de la trayectoria de partículas aisladas. el onálisis precedente. y que. supongo. la posibilidad de seleccionarlo físicamente). por tanto. así como contrastarlas. http://psikolibro.Algunas observaciones sobre la teoría cuántica 223 Al llegar a esta situación he llevado a cabo el punto 3 ) de mi prog r a m a . a u n q u e p o d r í a decirse que son fruto de ellas. según asumimos. nos contentaremos con diferenciar este grupo de los demás dirigiendo meramente nuestra atención a é l : p o r ejemjjlo.

y ahora podemos establecer el momento de u n grupo parcial de tales corpúsculos (seleccionado imagin a t i v a m e n t e ) que se encuentre en u n instante dado en u n a posición dada a lo largo de la dirección x: el momento será m a y o r cuanto más adelante se encuentre el grupo parcial seleccionado (y viceversa). desde luego. si colocamos una placa fotográfica en su camino. partiendo de otros tipos de agregados. P o r ejemplo. Pueden efectuarse selecciones imaginarias análogas a la que acabamos de hacer a p a r t i r de un «caso puro» de u n tipo concreto. en qué dirección saldrá después de atravesar la r a n u r a . y. podemos t o m a r un haz monocromático en el cual se haya ejecutado una selección física p o r medio de una estrecha r a n u r a A y (con lo cual tendremos como p u n t o de p a r t i d a físico una selección física que corresponderá a la selección m e r a m e n t e imaginada del ejemplo p r e c e d e n t e ) . Así pues.com . p o r decirlo así. a saber. p o r e j e m p l o . predicciones que p o d r í a m o s someter a contraste. Si realizamos u n a selección física correspondiente a este caso. entonces corpúsculos diferentes se moverán con velocidades diferentes. una vez más. insertando u n http://psikolibro. con respecto a cualquier partícula de este estrecho rayo (que. u n a selección de partículas de acuerdo con su posición en la dirección de movimiento. ya que suponemos que en estas direcciones el momento se ha seleccionado con precisión (es decir. no sólo conoceremos la posición. podemos someter a contraste nuestras predicciones.blogspot. podemos predecir su posición y su m o m e n t o . sus trayectorias . Una vez más. los corpúsculos que después de h a b e r pasado p o r la r a n u r a se mueven en u n a dirección d e t e r m i n a d a forman de nuevo una selección i m a g i n a d a . sino también el momento de todo corpúsculo de este rayo : y seremos capaces — p o r tanto— de predecir. podremos contrastar empíricamente esta predicción (como ocurría con el experimento a n t e r i o r ) . pero si tenemos en cuenta una dirección d e t e r m i n a d a podemos calcular con precisión la componente del m o m e n t o de todas las que se dirigen en esta dirección concreta. dicho brevemente. Sustituyendo la placa fotográfica p o r u n a tira móvil de película fotográfica p o d r í a m o s llevar a cabo la contrastación empírica de la predicción que h u b i é r a m o s hecho de este m o d o .224 La lógica de la investigación cienújlca sicamente tendría que tener u n gran ancho en las direcciones y y z (sería infinitamente ancho en el caso de u n haz monocromático i d e a l ) . en qué p u n t o y con qué momento incidirá sobre una placa fotográfica colocada en su t r a y e c t o r i a . No sabemos. debido a la dispersión de los momentos : el grupo corpuscular se esparcirá sobre u n margen o zona que será cada vez más grande en la dirección x según avanza (el paquete se h a r á más a n c h o ) . o. es igual a cero) : de suerte que las posiciones en estas direcciones estarán muy s e p a r a d a s . la situación es la misma (aun cuando las contrastaciones empíricas son algo más difíciles) que en el casó del p r i m e r ejemplo considerado . de ninguna de las partículas. p o d r í a m o s predecir t a m k i é n con respecto a cada u n o de tales puntos con qué m o m e n t o se p r o d u c i r í a n los i m p a c t o s . mas podemos fijar nuestra atención de nuevo en un r a j o parcial muy estrecho. y. leemos seleccionado imaginativamente). Como sabríamos p a r a cada punto de la cinta el instante en que estaría expuesto al impacto de los electrones. En p r i n c i p i o .

apoyaré m i e x p e r i m e n t o imaginario -—que pretende asentar firmemente la posibilidad de predecir con precisión la posición y el momento de una partícula d e t e r m i n a d a — en este dispositivo especial de medición. La medición arriba expuesta. el apéndice * X I I ) . b) la medición de una posición precedida — o c) sucedida— p o r u n m o m e n t o . Heisenberg cuestiona la «realidad física» de la m e d i d a .Algunas observaciones sobre la teoría cuántica 225 filtro delante de la b a n d a móvil o quizás ante el contador de Geiger (un filtro en el caso de rayos luminosos. p e r m i t e «un cálculo del pasado del elect r ó n » . por ejemplo. 16 http://psikolibro.com . esto es. se entiende que se aplican a «mediciones predictivas» y no a «mediciones no predictivasy>. no es posible prolongar aún más la trayectoria hacia atrás. a saber. Como me dispongo a deducir unas consecuencias de tanto alcance del supuesto de que son posibles mediciones precisas «no predictivas» de este tipo. porque nos permite calcular el momento de la partícula sólo a su llegada a u n a posición y en u n instante medidos ambos e x a c t a m e n t e : la medición parece carecer de contenido predictive. a la zona temporal Anterior a la primera de tales mediciones. Como ya sabemos.blogspot. a) la medición de dos posiciones. y u n campo eléctrico en ángulo recto con la dirección del rayo cuando se tratase de electrones). Con el experimento imaginario que viene a continuación desafío *" Este enunciado (que traté de apoyar en mi estudio del apéndice VI) ha sufrido una eficaz crítica de Einstein (of. En los a p a r t a d o s 73 y 76 he estudiado tres casos de tales mediciones «no predictivas». esto es. al cual seguiría u n a selección según la dirección que permitiese pasar solamente a las partículas que poseyeran u n momento m í n i m o d a d o . es decir. y no podemos saber. La cuestión principal es que las mediciones no predictivas determinan la trayectoria de la partícula solamente entre dos mediciones. a p r i m e r a vista no predictivo. el a p a r t a d o 7 3 ) . cuando llega una partícula a X (véase más ahajo). pero no a las encaminadas a c o n t r a s t a r l a s . según Heisenherg (cf. La precisión de las medidas que se obtienen con estas contrastaciones no está limitada p o r las relaciones de incertidumbre : pues éstas h a n de aplicarse —según liemos visto— principalmente a las mediciones que se emplean para la deducción de predicciones. y con él se desploma mi experimento imaginario. ya que no es posible deducir de ella conclusión alguna contrastable. p o r medio de u n filtro delante de una tira de película o de u n contador de Geiger. Con todo. en el b) cabe calcular la trayectoria previa a la primera medición. De ahí que el último párrafo del apéndice VI sea erróneo. con tal de que ésta sea u n a selección de acuerdo con u n m o m e n t o dado : ya que tal selección no p e r t u r b a la posición del corpúsculo *^. ai procedía do P o de otro sitio cualquiera. una de momento seguida por una de posición (o viceversa) : según la teoría cuántica. pues mientras en los casos a) y c) sólo eran posibles cálculos referentes al t i e m p o comprendido entre las dos mediciones. considero apropiado discutir la admisibilidad de semejante supuesto : lo cual se hace en el apéndice VI. Podríamos averiguar de este modo si estas partículas llegaban realmente en el instante predicho o n o . constituye u n ejemplo de b). de una selección de acuerdo con el m o m e n t o seguida por u n a de posición . y es de suponer que éste es el caso que.

267 y sigs. una «selección i m a g i n a r i a » . mi experimento consiste en una especie de idealización de los de Compton-Simon y Bothe-Geiger '-'. me parecen monstruosidades lingüísticas: despUL's do todo. sin embargo. no decimos ni «posilrivoB ni «prolrón». cit. HAAS. pág. (El método de cálculo es una ¡larte perfectamente conocida de la teoría del efecto C o m p t o n * . Pues estos autores han tralado de justificar tal inlcr])r(>lación mostrando que no puede idearse un experimento imaginario (jue dé origen a medidas predielivas más e x a c t a s .com . Ergehnisse der exaklen Naíurwissenschaft 5. En cierto modo. también COMPTON.blogspot. ) Imaginemos ahora el dispositivo experimental siguiente (véase la figura 2 ) . y podemos sacar partido del hecho de que tales leyes nos permiten calcular lo qui' ocurre cuando las partículas chocan —supuesto que se nos den dos de las cuatro magnitudes con que se describe la colisión (esto es. * Cf. Zeitschrijt für Physik 3. 439. Physical Review 2 5 . 1927). los momentos ai y b i i previos. pero mi análisis — e n el que he llevado a caho los puntos 1) y 2 ) de mi programa— ha despejado el camino p a r a idear un experimento imaginario que hace ver. y los i2 y ^21 posteriores a ella) y una componente^ de u n a tercera—.226 La lógica de la investigación cientíjica directamente el método argumentativo de B o h r y Heisenberg.. pero escogeré un dispositivo tal. P a r a realizarlo emplearé. ambos «casos puros». (Dinincidentalmente que las palabras «negatrón» o «positrcíp». Athomtlieorie (1929). en el sentido concreto de (jue el haz A será monocromático (o sea. 229 y sigs. 1925. pero es claro que este método de argumentar no excluye la posiliilidad de (pie un (ha jiuetla idearse lui experimento imaginario que (empleando efectos y le}es físicos conocidos) haga ver cómo después de todo serían posihles tales mediciones. en principio. cf. págs. positones o neutrones). que h a n utilizado para justificar la interprelación de las fórmulas de este último como limitaciones impuestas a la precisión a]canzal)le. que si existe realmente una partícula caracterizada por la selección seamos ea|iaces de averiguar tal hecho.2. 1924. op. Se ha dado por seguro que c u a h p ñ e r experimento de esta índole estaría en contradicciíSn con el formalismo de la teoría cuántica. de pleno acuerdo con la teoría cuántica. ' Ha de entenderse aquí «componente» en el sentido más amplio (ya en cuanto a dirección como en cuanto a magnitud absoluta).) http://psikolibro. X-Rays and Electrons (Nueva York. que son posibles las mediciones precisas en cuestión. como máximo uno podrá ser un rayo de luz y como máximo uno tendrá carga e l é c t r i c a ^ ) . págs. se tratará de una selección de acuerdo con el momento a i ) y el B pasará a través de ' CoMPTON y SmoN. Hacemos que se corlen dos haces corfjuscuJares (de los cuales. ° Estoy pensando ahora en un rayo de luz y un tipo cualtjuiera de rayo corpuscular (de megatones. Como (jueremos llegar a predicciones singulares. como antes. y parece que esta idea lia d e t e r m i n a d o la dirección de la búsqueda de semejantes experimientos. no podemos trabajar únicamente con supuestos estadísticos: hemos de e m p l e a r t a n d u é n las leyes no estadísticas de la conservación de la energía y del m o m e n t o . que se están convirtiendo actualmente en las de uso normal. HAAS. BÜTHE y GEICEIÍ. podrían utilizarse dos rayos corpusculares de los cuales al menos uno fuese neutrónico. 639. 1926. pág.

Se p r o d u c i r á n algunas colisiones entre corpúsculos de uno y otro haz. conocemos el momento de [ A ] .blogspot. [ A ] y [ B ] . Y colocando otro contador de Geiger (o la tira móvil de pelícu- http://psikolibro. podemos calcular el instante en que se produjo la colisión en P. un contador de Geiger o una tira móvil de película— que registra los impactos de los corpúsculos que llegan desde P a la región X (cuya extensión cabe reducir a nuestro arbit r i o ) . p o r tanto. si nos fijamos en las partículas del rayo parcial [ A ] que después del choque se mueven en dicha dirección.Colocamos u n a p a r a t o en X — p o r ejemplo. y lo mismo ocurre con el del rayo parcial [ B ] en cuando nos h e m o s decidido p o r u n a dirección concreta para é l : sea.com .: rayos parciales. a u n a selección física que tiene en cuenta la p o s i c i ó n ) . pues teniendo en cuenta cuándo se produjo el impacto de la p r i m e r a en X y su velocidad — q u e conocem o s — .Algunas observaciones sobre la teoría cuántica 227 u n a estrecha r a n u r a Rn (y estará sujeto. asimismo. podemos calcular su m o m e n t o . u n a segunda partícula h a de estar moviéndose desde P hacia Y con el momento bz? Y sabemos. 325 J^ asimismo. dónde se encontraba esta segunda partícula en todo instante. sabemos que. que es a i . supongamos también que las partículas de B tienen el momento (absoluto) bi. Podemos decir a h o r a : en cuanto advertimos que se h a registrado una de tales llegadas. pues.Elegimos ahora u n a dirección PX. que se intersecan en el p u n t o «lugar) P. hz (esto es. al mismo tiempo. el m o m e n t o que tienen después de la colisión los corpúsculos con los que aquéllas habían c h o c a d o ) : a cada partícula de [ A ] que quedó lanzada en el p u n t o P en dirección de X y con el momento 335 h a de corresponder -x una segunda partícula — d e [ B ] — que h a sufrido una deflexión en P en la dirección calculable PY y tiene el momento ba. Ahora imaginamos dos fino. bi.

sino bajo qué condiciones p u e d e n realizarse — o . mediciones no predictivas de tiempo. y si m. como consecuencia de todo esto (según se verá más a fondo en el apéndice V i l ) . p o d e m o s utilizar tal conocimiento p a r a deducir de él predicciones contrastables (si la partícula de B es u n fotón. puesto que podemos elegir en cualquier instante —^si medir la posición o el momento—. Y éstas parecen ser. podemos contrastar nuestras predicciones con respecto al segundo corpúsculo **. llegamos a u n conocimiento que es posterior al evento. pueden medirse con el grado de precisión que queramos (cf. Podolski y Rosen emplean un razonamiento más modesto. pero. posición y momento de la p r i m e r a partícula correspondiente de [ A ] : cuyo momento en la dirección PX. en principio.edimos el momento podemos calcular el de esta última. interponiendo u n campo eléctrico o u n filtro delante del contador de Geiger— antes de m e d i r la posición. de suerte que podamos medir únicamente o la posición o el momento de la primera partícula en X. ni que haya sufrido ningún tipo de interferencia debida a dicho cambio. sujeta a ninguna de las limitaciones debidas al principio de incertidumbre en lo que se refiere a la coordenada de posición y a la componente del momento en la dirección PY: pues mi experimento imaginario reduce la cuestión de la precisión con que se pueden liacer predicciones acerca de u n a partícula de B que sufre una deflexión en P . ya que cuando lo alcanzamos el corpúsculo h a b r á asumido ya su estado de movimiento . así como el instante de su impacto en X (esto es. a la de la precisión alcanzable en las mediciones que se efectúan en X. Así pues. en consecuencia.228 La lógica de la investigación científica l a ) en Y. y. nos es dable calcular —con la precisión que queramos— bien la posición. bien el momento de la segunda partícula. sin interferir con ella: hecho que cabe expresar diciendo que esta última «tienes posición y momento precisos (Einstein lo expresó así: la posición y el momento son «reales)!. lo cual significa que los corpúsculos del rayo parcial [ B ] sobre el que estamos haciendo predicciones se '•* Einstein. como si dijéramos. no es razonable suponer que el segundo corpúsculo haya quedado afectado en modo alguno por el cambio de dispositivo experimental procedente de tal elección. P e r o . p o d r í a m o s ser capaces de calcular el instante de su llegada a S i r i o ) . sin embargo. incluso después de que la colisión entre las dos partículas ha tenido lugar. pero válido: supongamos que la interpretación de Heisenberg sea correeta. p o r ejemplo. mejor. de su posición en la dirección PRn). si medimos la posición podemos calcular la de la segunda partícula. Los impactos de las partículas que alcanzan X se sucederán unos a otros en intervalos de t i e m p o irregulares. a p r i m e r a vista. Este experimento imaginario nos permite advertir. y.com . http://psikolibro. no sólo que pueden ejecutarse predicciones aisladas precisas.blogspot. el apéndice V I ) si realizamos u n a selección de momentos — p o r ejemplo. entonces. La precisión de estas predicciones — l o mismo que la de las mediciones realizadas p a r a contrastarlas— no está. podemos hacer predicciones con u n grado de precisión cualquiera acerca del corpúsculo de B que se mueve en la dirección PY. Véanse también loa apéndices 'XI a •XII. y fue atacado inmediatamente como «reaccionario»). bajo qué condiciones son compatibles con la teoría c u á n t i c a — : solamente si podemos llegar a conocer el estado de la partícula sin ser capaces de d a r origen a dicho estado a voluntad.

pero no podemos elegir l i b r e m e n t e el m o m e n t o en que se dispara. ni tampoco ocurre que siempre que haya enunciados frecuenciales perfectamente confirmados en un campo particular. calcular el instante exacto en que se hizo el disparo en P. no será fácil superar el dxialismo de las macro-leyes y las micro-leyes — q u i e r o http://psikolibro. Estaría en contradicción con la teoría cuántica que pudiésemos alter a r el estado de cosas haciendo. como si pudiéramos. ívlas. sino que hemos de esperar hasta que el a r m a de fuego entre en acción. y es posible dividir esta tarea en dos p a r t e s : p o r un lado. 78. y. tendrá que intentar descubrir leyes que le permitan deducir predicciones aisladas (leyes «causales» o «deterministas». esteraos autorizados a concluir que en dicho campo no se puedan proponer enunciados precisos. asimismo (y ello antes de que la bala dé en el blanco Y). L A METAFÍSICA INDETERMISNISTA La tarea del científico de la Naturaleza es buscar leyes que le p e r m i t a n deducir predicciones. la segunda de las conclusiones que acabamos de rechazar se ha p r o p u g n a d o repetidamente : una y otra vez nos encontramos con la creencia de que donde rige lo fortuito la regularidad está excluida (en el a p a r t a d o 69 he estudiado esta creencia desde un punto de vista crítico).blogspot. No existe nada en estas dos tareas que las haga m u t u a m e n t e incompatibles en ningún respecto : sin duda alguna. ni tampoco podemos evitar que se h a g a n disparos al blanco que escapan a nuestra previsión (desde las cercanías de P). iguales los intervalos mencionados. por ejemplo. q u e p u e d e considerarse como u n a especie de experimentum crucis que sirve p a r a decidir entre la concepción heisenberguiana y u n a interpretación estadística coherente de la teoría cuántica.com .Algunas observaciones sobre la teoría cuántica 229 sucederán t a m b i é n u n o a otro a intervalos irregulares de t i e m p o . A juzgar p o r el estado actual del desarrollo científico. o «enunciados p r e c i s o s » ) . que le contradice. resulta que la interpretación de Heisenberg. Es evidente que nuestro experimento y la interpretación de Heisenberg son incompatibles. ha de estar también en contradicción con la interpretación estadística de aquella teoría. Esta situación parece perfectamente clara. sin embargo. puesto que es posible deducir la posibilidad de llevarlo a cabo a p a r t i r de la interpretación estadística de la teoría cuántica (más las leyes de la energía y del m o m e n t o ) . Así pues. leyes que afirmen probabil i d a d e s — con objeto de deducir predicciones freciienciales. no ocurre que siempre que presentemos enunciados precisos no debamos hacer hipótesis frecuenciales. h a de t r a t a r de p r o p o n e r hipótesis acerca de frecuencias —esto es. pues —como hemos visto— a algunos de aquéllos corresponden macro-leyes deductibles de asunciones frecuenciales. es como si fuésemos capaces de a p u n t a r y p r e d e t e r m i n a r la fuerza de la bala. por el otro. A la vista de los experimentos de Compton-Simon y Bothe-Geiger parece posible realizar el experimento arriba expuesto.

230 La lógica de la investigación científica decir. Esta es la situación lógica . en modo alguno. Las leyes que encontramos son siempre hipótesis. Continúo creyendo que este análisis es esencialmente correcto: pues no podemos concluir. a u n q u e es susceptible de formulación. http://psikolibro. todo lo c o n t r a r i o : supongamos que las relaciones de incertidumbre no queden refutadas p o r dicho experimento (por las razones que s e a n : p o r q u e el experimentum crucis detallado en el apéndice VI se decidiera contra la teoría cuántica. entonces seguiríamos sin estar autorizados a sacar conclusiones indeterministas : es decir. no debemos concluir que sea vana la búsqueda de leyes precisas. pues incluso en tal caso se las p o d r í a contrastar y solamente cabría corroborarlas como enunciados frecuenciales. Estas reflexiones no constituyen. posee u n carácter enteramente diferente de u n a ley n a t u r a l . en ningún caso tendríamos derecho a extraer conclusiones indeterministas del hecho de que dichas relaciones estuviesen perfectamente corroboradas *^. del éxito de las predicciones frecuenciales acerca de tiradas con una perra chica. de una tesis metafísica indeterminista. ¿Está gobernado el m u n d o p o r leyes estrictas. digamos. Einstein se opone a esta tesis. y no p u e d o estar de acuerdo con Schlick cuando dice que «. que no lo estaríamos p a r a afirmar que «no existen leyes precisas en la Naturaleza. El llamado «principio de causalidad» o «ley de causalidad». sólo es posible calcular probabilidades a p a r t i r de estimaciones probabilitarias *^.blogspot. pero negar la causalidad sería lo mismo que intentar p e r s u a d i r al teórico de que abandone su búsqueda.com . d i g a m o s ) . pero sigo considerándola verdadera. lo cual quiere decir que p u e d e n q u e d a r siempre superadas. que tales tiradas estén indeterminadas. necesitan p a r t i r de asunciones propias que tienen que ser específicamente estadísticas.. el hecho de que operemos con a m b a s — . señalando las dificultades y contradicciones que podrían desvanecerse con ella.la ley de causalidad " Al final de la carta que incluimos en esta obra como apéndice *XII. y que posiblemente p u e d a n deducirse de estimaciones probabilitarias . aquello a que va a p a r a r el experimento imaginario descrito en el a p a r t a d o 7 7 . no favorece ni una tesis determinista n i u n a indeterminista. Lo que. sí o no? Considero esta p r e g u n t a como metafísica. Pero la reducción contraria no es posible: los enunciados frecuenciales no p u e d e n deducirse jamás de los otros. y por mucho éxito que tengamos al o p e r a r con estimaciones probabilitarias. Así pues.. ninguna ley de la que puedan deducirse predicciones sobre el curso de procesos aislados o elementales». sin embargo. y acabamos de hacer ver que semejante intento no puede estar respaldado p o r demostración de ninguna clase. Y si llegara el m o m e n t o en que fuese posible trabajar en la física con enunciados frecuenciales exclusivamente. El científico no dejará nunca que nada le i m p i d a continuar buscando leyes. como hemos visto en el apartado 7 0 . > Pero podemos argumentar en favor. ni siquiera las leyes de esta índole . p o d r í a ser lógicamente posible es una reducción de todos los enunciados precisos conocidos a enunciados frecuenciales (interpretándolos como macro-leyes).

la decisión del científico de no a b a n d o n a r j a m á s su búsqueda de leyes. y deducir de éstas predicciones que se c o r r o b o r e n . p o r falsarias). de acuerdo con ello. no podemos obedecer una exScHLiCK. tenía también al «principio de causalidad . sólo es posible mostrar que son falsas si logramos form u l a r leyes... Die Naturwissenschaften 19. la de que la regla metodológica m e n c i o n a d a — l a decisión de no aband o n a r nunca la búsqueda de leyes— no puede cumplir su propósito. a saber. deberíamos hacer lo posible p o r contrastarlas (esto es. Cf. y — e n real i d a d — podemos percatarnos de que los comentarios de este autor h a n tenido u n efecto paralizador en la investigación: es fácil no caer en la cuenta de relaciones que no h a b r í a que buscar m u y lejos si se repite incesantemente que la indagación de las mismas «carece de sentido». tiende a inducir a error: pues un enunciado falsable puede tener todo tipo de consecuencias lógicamente débile incluyendo algunas no falsables (cf. no nos sorprende en realidad. p o r ser fútil. No es sino u n a típica hipóstasis metafísica de u n a regla metodológica perfectamente justificada. a su vez. Este resuUado. parece ser más fértil que ninguna metafísica indeterminista de la índole defendida p o r H e i s e n b e r g . el cuarto párrafo del apartado 66). la nota 2 del a p a r t a d o 12) buscar leyes o predicciones singulares." ed.com . si suponemos que estas conclusiones indeterministas son hipótesis empíricas. La' creencia metafísica en la causalidad. o «imposible» (cf. y. lo cual quiere decir que tendríamos que buscar leyes y predicciones. pero esto no prueba p o r sí mismo que no p u e d a existir otro enunciado empírico que justifique esta conclusión u otras p a r e c i d a s : por ejemplo. *' Esto. escribe lo siguiente (cito el pasaje completo. por una hipótesis contrastabla empíricamente».. no parecen tener. también mis notas 7 y 8 del apartado 4 ) : «Nuestras tentativas de encontrar un enunciado equivalente al principio de causalidad han fracasado: al querer formularlo hemos ido a parar a pseudoenunciados. sino que resultan ser nada más que reglas para la (trans-)formación de tales enunciados». sin embargo. Allgemeine Erkennínislehre (2. p e r o . aunque válido como réplica a un positivista. 1931. el carácter de enunciados que sean verdaderos o falsos. en Die Kausalitiit in der gegenwürtigen Physik. 1925). 155. pág. Pero no p u e d e h a b e r enunciado empírico con consecuencias metodológicas que nos obligue a a b a n d o n a r la búsqueda de leyes: pues la única forma en que u n enunciado que suponemos libre de elementos metafísicos pueda tener conclusiones indeterministas es que éstas sean falsables **. pero ya hemos indicado que cuando se analizan estrictamente estas leyes naturales. en sus varias manifestaciones. pues hemos observado antes que es posible contrastar la verdad de la ley de causalidad en el mismo sentido que puede serlo la de cualquier otra ley natural. http://psikolibro. Las fórmulas de Heisenberg — c o m o otros enunciados análogos que sólo pueden q u e d a r corroborados p o r sus consecuencias estadísticas—• no conducen necesariamente a conclusiones indeterministas.blogspot. 374. o carente de sentido. pág. Schlick había mantenido ya anteriormente que el principio de causalidad debería colocarse a la par de las leyes naturales. cf. *' Compárense las opiniones expresadas aquí y en el resto de este apartado con el capítulo *IV del Postscript. La creencia en la causalidad es metafísica *^. Así pues. a su vez.Algunas observaciones sobre la teoría cuántica 231 p u e d e ser contrastada en cuanto a su verdad exactamente en el mismo sentido en que p u e d e serlo cualquier otra ley natural» ^. pero como por entonces consideraba que éstas son auténticos enunciados.

análogamente. El principio de la constancia de la velocidad de la luz (y de la imposibilidad de exceder esta velocidad) no nos p r o h i b e buscar velocidades que sean más elevadas que la de la luz. Las leyes que p r o h i b e n velocidades mayores que la de la luz y casos «super puros» desafían al investigador — d e l mismo modo que otros enunciados e m p í r i c o s — a iniciar la búsqueda de lo p r o h i b i d o : pues sólo puede contrastar los enunciados empíricos t r a t a n d o de falsarios. existe realmente u n a analogía entre las constantes c y h: analogía que —inciden talmente— asegura que ¡a constante h no constituye b a r r e r a más firme que la constante c. y. es que la causalidad falla debido a nuestra interferencia eon el objeto observado: esto es. a cierta interacción causal. pero en aquel entonces (alrededor de 1924. expresada brevemente. u n límite a las posibilidades de investigación . que seremos incapaces de p r o d u c i r señales que se muevan más de prisa que la luz. Hoy vemos claramente que el fracaso era inevitable. en particular. Y. las fórmulas de Heisenberg no deberían interpretarse como si prohibiesen la búsqueda de casos «super puros». los físicos h a b í a n tenido fe en una metafísica determinista. ya que afirman solamente que no encontraremos ninguno de ellos. pretende dar una explicación causal de por qué son imposibles las explicaciones c a u s a l e s * ' ' ) . En m i opinión. en principio. en la época de la teoría de Bohr. la aparición de la metafísica indeterminista es perfectam. puesto que es imposible deducir leyes estadísticas de u n modelo atómico no estadístico ( m e c á n i c o ) . ya que sólo afirma que no encontraremos ninguna con esta característica. es decir. únicamente recordaré al lector los intentos que se han hceVio para demostrar que las relaciones de incertidumbre cierran ciertas vías de posible investigación. No pretendo mostrar ahora en detalle cómo tan repetidos intentos de estatuir el indeterminismo revelan un modo de pensar que sólo cabe describir como determinista — e n sentido metafísico— (Heisenberg.232 La lógica de la investigación científica hortación de abandonar la búsqueda sin r e p u d i a r el carácter empírico de estas h i p ó t e s i s . y el fracaso de los repetidos intentos de deducir los espectros luminosos — q u e son efectos estadísticos— de u n modelo mecánico del átomo tenía forzosamente que p r o d u c i r u n a crisis del determinismo (dado que no se coniprendía con integridad cuál era la situación desde el punto de vista lógico). análogamente a como lo hace el principio de constancia de la velocidad de la l u z : se ha interpretado la analogía entre las constantes c Y h —la velocidad de la luz y lá constante de P l a n c k — diciendo que ambas ponen. K r a m e r s y S l a t e r ) no podía sino parecer que las probabilidades reemplazaban a las leyes '° Su argumentación. p o r ejemplo. Desde u n p u n t o de vista histórico. que no podremos p r o d u c i r n i n g u n o .com . http://psikolibro. lo cual hace patente que sería contradictorio pensar que pueda existir ninguna hipótesis empírica que nos obligue a a b a n d o n a r la búsqueda de leyes.blogspot.ente c o m p r e n s i b l e : d u r a n t e largo tiemp o . y se han rechazado las cuestiones planteadas al tratar de saltar al otro lado de tales barreras por el conocido método de dejar de lado los problemas indigeribles titulándolos «pseiido»-problemas.

Algunas observaciones sobre la teoría cuántica 233 estrictas en el mecanismo de cada uno de los átomos. especialmente porque los enunciados probabilitarios se expresal)an como emmciados formalmente singulares.blogspot. de las ruinas del determinisnio brotó el indeterminismo. pero que hemos de abstenernos de promulgar prohibiciones que pongan límites a las posibilidades de investigación. estribado en el principio de incertidumbre de Ileiscnberg —pero. El edificio determinista se venía abajo. a partir de la misma falta de comprensión de los enunciados probabilitarios formalmente singulares. La lección a sacar de todo esto es que deberíamos esforzarnos por encontrar leyes estrictas —prohibiciones—• que puedan fundarse en la experiencia. como hemos visto.com . http://psikolibro.

Parton. la lógica inductiva h a sido elaborada en el sentido de que puede adscribir a los enunciados. Al calificarlo de «neutral» me refiero a un término que no prejuzgue si al salir indemne la hipótesis se ha hecho «más probable». ser nada más que « p r o b a b l e m e n t e v á l i d o » ) . propuse. o de qué forma sale indemne de la contrastación una teoría Las teorías no son verificables. todo el enfoque del p r o b l e m a de la p r o b a b i l i d a d de hipótesis es e r r ó n e o : en lugar de discutir la « p r o b a b i l i d a d » de una hipótesis deberíamos t r a t a r de averiguar qué contrastaciones. grados de probab i l i d a d : tipo de lógica que cabe llamar «lógica probabHitarian.CAPITULO DÉCIMO La corroboración. con lo cual este término se aceptó prontamente por muchos. «establecer firmemente». hacia 1939) que se empleara «1 término «corroboración» [en inglés. pensando que las palabras no http://psikolibro. ha «demostrado su temple». pero pueden ser «corroboradas». P e r o . A mí no me gustaba. 1936. E n resumen. debido a algunas de sus asociaciones («hacer firme». especialmente la pág. Camap tradujo mi término «grado de corroboración» (líGrad der Bewdhrungyi) —que había sido aducido primeramente por mí en las discusiones del Círculo de Viena— por «grado de confirmación» [en ingl. Pero como Camap declinó mi propuesta. Dicho de otro modo: he introducido el término «grado de corroboración».blogspot. en Philosophy of Science 3. confirmation'\ (véase su «Testability and Meaning». que me había sido sugerido por el profesor H. bien nos daría la seguridad de que el enunciado inducido es «probablemente válido». bien nos daría la probabilidad que fuese acerca de ello (ya que el principio de inducción p o d r í a . «Bewahrungsgrad») porque quería tener un término neutral con el cual designar el grado en que una hipótesis ha salido indemne de contrastaciones rigurosas. por ejemplo). asimismo. principalmente con objeto de poder discutir el problema de si dicho «grado» podría identificarse o no con la «probabilidad» (ya sea en el sentido frecuencial o en el de Keynes. en el sentido del cálculo de probabilidades. y. esto es. corrohorotíon]. creo. la inducción debería determin a r la probabilidad de u n enunciado . Me introducido en este libro los términos KCorrohoración)^ {aBewahrungy)) y •—especialmente— «grado de corrohoTaciónv (uGrad der Bewdhrungy>. sino solamente más o menos probable. a su vez. no sólo los dos valores de «verdadero» y «falso». qué pruebas h a s o p o r t a d o . me acomodé al uso. 427). «verificar». en mi opinión. N. y «confirmar» corresponde más de cerca a «erfeorten» o «feestaíigcra» que a «bewdhrens). Se h a hecho a m e n u d o el intento de describir las teorías como algo que no puede ser verdadero ni falso. a Camap (en una carta escrita. tendríamos que intentar la averiguación de hasta qué p u n t o h a sido capaz de demostrar que es apta p a r a sobrevivir — y ello p o r h a b e r salido indemne de las contrastaciones — .. En especial. «demostrar». por tanto. sino. «asentar sin lugar a dudas». Según aquéllos que creen en esta lógica. y h a b r í a u n principio de inducción que. deberíamos disponernos a averiguar en qué m e d i d a está «corroborada» *^.com . por tanto.

pero la cuestión que se nos presenta —la que hace significativa en el contexto actual la inverificabilidad de las teorías— se encuentra en un plano totalmente distinto. sino también falsarse por nuevos experimentos. (Véanse también el apéndice *IX y el apartado *29 de mi Postscript. pero esta incertidumbre puede no tomarse en cuenta: el hecho de que las teorías puedan no solamente mejorarse. las asociaciones de la palabra «confirmación» tenían importancia y se habían hecho sentir. que es concebible —o lógicamente posible—• que cambien. el método científico presupone la inmutabilidad de los procesos naturales. el apéndice *X y. Por ello lo he abandonado en favor de «grado de corroboración».blogspot. pero esta posibilidad no se tiene en cuenta en la ciencia empírica y no afecta a sus métodos: por el contrario.La corroboración 235 79. pero trataré de hacer patente que la inverificabilidad tenían importancia: y de este modo llegué a emplear el término «confirmación» durante cierto tiempo en diversas publicaciones. e incluso trivial. suele conservar su validez como una especie de caso límite de la nueva: aún es aplicable. asimismo. de suerte que pronto se utilizó el término «grado de confirmación» —por Carnap mismo—i como sinónimo (o «explicans») de «probabilidad». sin duda.com . Se dice a menudo que una teoría está verificada cuando se han verificado algunas de las predicciones deducidas de ella. Brevemente dicho: las regularidades contrastables directamente por medio de experimentos no cambian. quizá se admita que la verificación no es impecable desde un punto de vista lógico. al menos con bastante aproximación. http://psikolibro. el apartado *1S de mí Postscript. se dice. lo único que pasa es que unos experimentos nuevos se colocan enfrente de la antigua teoría. pero se está dispuesto a ver en tales objeciones el resultado de escrúpulos algo exagerados. presenta al científico una seria posibilidad que puede actualizarse en cualquier momento. SOBRE LA LLAMADA VERIFICACIÓN DE HIPÓTESIS Con frecuencia no se ha parado mientes en el hecho de que las teorías no son verificables. Pueden decirse varias cosas en favor de los argumentos anteriores. en los casos en que antes tenía éxito. o el «principio de la uniformidad de la Naturaleza». lis completamente cierto. Admitimos. pero hay que hacer constar que éstos no afectan a mi tesis: expresan la fe metafísica en la existencia de regularidades en nuestro mundo (fe que comparto. incluso cuando queda superada. jamás ocurre que los antiguos experimentos den un día resultados nuevos. Esta. y sin la cual es difícil de concebir la actuación práctica) *^. Pero resultó que me había equivocado: desgraciadamente. o que no es posible asentar de un modo definitivo un enunciado asentando unas consecuencias suyas.) " Cf. que no podemos saber con certeza si el sol saldrá mañana . Conforme a mi actitud con respecto a otras cuestiones metafísicas. me abstendré de argumentar a favor o en contra de la fe en la existencia de regularidades en nuestro mundo . mas hasta ahora nunca ha tenido que considerarse falsada una teoría debido a un fallo súbito de una ley perfectamente confirmada.

diríamos más bien que es parte de nuestra definición de las leyes naturales. Véase también el apartado *3 (párrafo tercero) de'mi Postscript. ya que el p r i n c i p i o de inducción es en sí mismo de carácter metafísico: como h e señalado en el a p a r t a d o 1. Desde el punto de vista metodológico se ve que el principio de la uniformidad de la Naturaleza está r e m p l a z a d o p o r el postulado de la invariancia de las leyes naturales. posiblemente habría que revisar de un modo drástico las teorías a c t u a l e s . y éste es el plano en que me opongo al razonamiento propuesto. y. sería u n e r r o r afirmar que las regularidades naturales no cambian (y éste sería un tipo de enunciado tal. además. P o r consiguiente.com . A mi entender. la ciencia tendría que explicarla. Así pues. si postulamos que éstas h a n de ser invariantes en el espacio y el tiempo. pero las teorías revisadas no tendrían que dar razón m e r a m e n t e de la nueva s i t u a c i ó n : también habrían de ser dcduclMes da ellas nuestras experiencias anteriores. el supuesto de que este principio sea empírico conduce a u n a regresión infinita. Me refiero a la regla de que todo sistema nuevp de hipótesis ha de dar lugar a las regularidades ya conocidas y corroboradas (o sea. tanto con respecto al espacio como al tiempo. que no h a n de tener excepciones.blogspot. P e r o esta tentativa fracasa. P o r consiguiente. que no cabe a r g u m e n t a r ni a su favor n i en contra s u y a ) .^'s cuestiones científicas que nos i n t e r e s a n ) . Si se intenta r e e m p l a z a r los enunciados metafísicos de esta índole p o r principios del m é t o d o . la «ley de c a u s a l i d a d » ) . esto es. que deducirla de leyes. en modo alguno. pese a ello. y si postulamos. Si tal cosa ocurriera. la posibilidad de falsar u n a ley corroborada no carece. continuemos viviendo. Supongamos que el sol no salga mañana (y que. considerare pertinente sólo uno de los puntos e x p r e s a d o s : la referencia al llamado «principio de la uniformidad de la Naturaleza». ya que ésta sería u n a conclusión deducida valiéndose del p r i n c i p i o de i n d u c c i ó n : y éste. a su vez. http://psikolibro. p o d r í a introducírsele solamente como proposición primitiva (o postulado. el de verificación de las t e o r í a s — . lo cual tal vez no tendría demasiada importancia si no fuese p o r q u e en todo caso h a b r í a de considerársele u n enunciado infalsable. P u e s si este principio •—que se supone da validez a la inferencia de t e o r í a s — fuera falsable a su vez. quedaría falsado al mismo tiempo que la p r i m e r a teoría falsada. según se supone. o a x i o m a ) . Y. p o r ello. pues. que. como premisa.236 La lógica de la investigación científica de las teorías tiene importancia metodológica. asimismo. ha de explicarlas). el «principio de la uniformidad de la Naturaleza» puedo considerarse como u n a interpretación metafísica de una regla metodológica (como su p a r i e n t e cercana. se llega al «principio de inducción». este principio expresa de u n modo m u y superficial una importante regla metodológica — y justamente urfa que podría deducirse muy ventajosamente de un estudio sobre la inverificabilidad de las teorías *^. Segiín me parece. gobierna el método inductivo — y . tratan(!o de dar alcance a l. de importancia desde u n punto de vista metodológico : nos ayuda a encontrar lo que exigimos a las leyes naturales y esperamos de ellas.

http://psikolibro. las premisas para la deducción de la teoría consistirían en el principio de inducción y los enunciados de observación. del modo en que dicha hipótesis haya salido i n d e m n e de las contrastaciones hasta el momento : o sea. Pero se supone tácitamente que estos últimos son inamovibles y reproducibles. y. de u n enunciado irrefutable acerca de la r e a l i d a d .La corroboración 237 q u e d a r í a . El presente apartado contiene principalmente una crítica de la tentativa (de Reichenbach) de interpretar la probabilidad de hipótesis a base de una teoría frecuenciat de la probabilidad de eventos.blogspot. de su corroboración anterior. es decir. de modo que no puede hacérseles responsables del fracaso de la teoría. Pero esto q u i e r e decir que u n p r i n c i p i o de inducción falsable quedaría falsado de nuevo con cada progreso de la ciencia. sin e m b a r g o . *' Aludo aquí niá. introducir u n p r i n c i p i o de inducción que no fuese falsable: lo cual equivaldría a la equivocada noción de u n enunciado sintético válido a priori. quizá sería posible reducir la cuestión de la probabilidad de una hipótesis a la de la probabilidad de eventos. abocamos en el dilema de elegir entre u n a regresión infinita y el apriorismo. Sería necesario. que nuestros sentimientos subjetivos de convicción tienen diferentes intensidades. P e r o hasta los creyentes en la lógica p r o b a b i l i l a r i a reconocen que estas cuestiones psicológicas no pertenecen a la epistemología ni a la metodología *^. se tiene p o r el p r o b l e m a de la probabilidad de un evenSegún la tesis inductivista que aquí cslutlio. digamos. a su vez. ¿no podemos conseguir que sean seguras en m a y o r o m e n o r grado. y que el grado de confianza con que esperamos que se c u m p l a u n a predicción y que luego se corrobore u n a hipótesis dep e n d e r á . además. que cabe reducir este concepto al de la p r o b a b i l i d a d de eventos. falsado. si tratamos de convertir nuestra fe metafísica en la u n i f o r m i d a d de la Naturaleza y en la verificabilidad de las teorías en u n a teoría del conocimiento basada en la lógica inductiva. 80. Así pues. p r o b a b l e m e n t e — e n t r e otras cosas—. al que. La p r o b a b i l i d a d de hipótesis suele considerarse u n m e r o caso especial del p r o b l e m a general de la probabilidad de un enunciado. razonan que es posible —basándose en decisiones inductivistas^— adscribir grados de probabilidad a las hipótesis mismas. y de esta forma p o d r í a hacérsela susceptible de t r a t a m i e n t o matemático y lógico *^.s a la escuela de Reicbcnbacli que a la de Keynes. desde luego. más o menos p r o b a b l e s ? Después de todo. la teoría de la p r o b a b i l i d a d de hipótesis parece h a b e r surgido gracias a u n a confusión de cuestiones psicológicas y lógicas. pues.com . en virtud del modus tollens. Reconozco. En el apartado 83 está incluida una crítica de la posición de Keynes. Del mismo modo que la lógica inductiva en general. PROBABILIDAD DE UNA H I P Ó T E S I S Y PROBABILIDAD DE EVENTOS : CRÍTICA DE LA LÓGICA PROBABILITARIA Incluso si se a d m i t e que las teorías nunca q u e d a n verificadas de u n modo definitivo. esto es. siempre que u n a teoría derivada de él resultase íalsada *^. desde luego.

mejor. págs. Si nos place. y otras (en las que se coloca u n a raya sobre é l ) como «falso». Doy aquí un esbozo de la construcción de la lógica probabilitaria elaborada por Reichenbach (Wahrscheinlichkeitdogik.. obtenemos u n a sucesión de enunciados de la forma p¡. leemos en Reichenbach. dado que incluye a este ú l t i m o como caso límite. Sitzungsberichte der Preussischen Akade- http://psikolibro. F i n a l m e n t e . sólo que expresado en u n a terminología especial. pero podríamos decir exactamente igual que aquello a lo que se asigna la p r o b a b i l i d a d 1/6 es al enunciado 'saldrá la cara marcada con 1'» ^. P o r lo cual se puede considerar la verdad o falsedad de u n enunciado como u n caso límite de la p r o b a b i l i d a d .. cabe definir las operaciones con frecuencias veritativas de tal suerte que las operaciones veritativas de la lógica clásica se conviertan en casos límites de aquellas o p e r a c i o n e s .j está caracterizado como «verdadero». y.— la expresión «frecuencia veritativa» |^en ingl. 171 y sig.relativa de los enunciados dentro de una sucesión de enunciados (en lugar de la frecuencia relativa de u n a propiedad).238 La lógica de la investigación científica to. ^ Según Keynes —en A Treatise on Probability (1921). estará p e r m i t i d o h a b l a r de la probabilidad de enunciados en vez de la probabilidad de eventos. y nada más. of. p¡. la próxima nota. P o r t a n t o .. p o r tanto. P o r tanto. Puede quizá llegar a entenderse mejor esta identificación de la p r o b a b i l i d a d de eventos con la de enunciados. págs.. y cabe hacer patente u n a conexión m u y estrecha entre este concepto y el de «verdad» : pues si hacemos cada vez más corta la sucesión de enunciados. podemos describir el que salga cara por el enunciado «fe es cara». si recordamos lo dicho en el a p a r t a d o 2 3 . Hasta ahora h a b í a m o s considerado la asignación de la probabilidad 1/6 a que salga u n a cara determinada de u n dado como u n caso de la p r o b a b i l i d a d de e v e n t o s . p^. y lo contrario p o r la negación de este enunciado . Si consideramos representada por enunciados una «alternativa» — o . ' REICHENBACH. de este m o d o . en la que a veces u n enunciado p. Allí definíamos el concepto de «evento» como u n a clase de enunciados s i n g u l a r e s . podemos m i r a r tal sustitución como u n simple cambio de terminología: las sucesiones de referencia se i n t e r p r e t a n como sucesiones de enunciados. Erkenntnis 1. según que el enunciado aislado sea v e r d a d e r o o falso. Así. la probabilidad dentro de una alternativa p u e d e interpretarse como la «frecuencia veritativuy> . 1930. p„> .com . p o r e j e m p l o : «El que atribuyamos probabilidad a enunciados o a eventos es solamente una cuestión de terminología. p„. un enunciado aislado—. a la inversa. de modo que finalmente no contenga más que u n solo elemento —esto es. podemos l l a m a r «probabilidad de enunciados» o «prob a b i l i d a d de proposiciones» al concepto de p r o b a b i l i d a d transformado de este m o d o .lógica probabilitarian al cálculo con las m i s m a s ^ . truth-frequency'} se debe a Whitehead. 101 y sigs. y. sus elementos—.blogspot. entonces la p r o b a b i l i d a d (o frecuencia v e r i t a t i v a ) de la sucesión p u e d e únicamente asumir u n o de los dos valores 1 y O. ésta p u e d e considerarse como u n a generalización del concepto de v e r d a d . y puede llamarse «.

bajo ningunas circunstancias puede traducirse p o r otro acerca de la p r o b a b i l i d a d de eventos. 1921. La forma de Whitehead de la teoría frecuencial. *' Sigo pensando: a) que la llamada «probabilidad de hipótesis» no puede ser interpretada por una frecuencia veritativa. WahrscheinlicKkeitslogik (op. y c) que la llamada «probabilidad de una hipótesis» —en el sentido de su aceptabilidad^ no es un caso especial de la «probabilidad de enunciados». afirmo que las consideraciones basadas en la lógica p r o b a b i l i t a r i a no rozan siquiera los temas que surgen a part i r del concepto de una probabilidad de hipótesis. ¿ p o d e m o s realmente identificar la probabilidad de hipótesis con la p r o b a b i l i d a d de enunciados que acabamos de definir. págs. en op.. p o r tanto. y mi Postscript. que sigue a E. b) que es mejor llamar «probabilidad de un evento» a una probabilidad que esté definida por una frecuencia relativa (ya sea una frecuencia veritativa o la frecuencia de un evento). Y ahora consideraría esta última como una interpretación (la interpretación lógica) entre las diversas posibles del cálculo de probabilidades formal. Post (American Journal of Mathematics 4 3 . Tratemos ahora de seguir la sugerencia de que las hipótesis mismas son sucesiones de enunciados. la teoría frecuencial de Ven Mises. cit. a las cuales. mejor que una frecuencia veritativa. con la de eventos? Creo que estas identificaciones son el resultado de u n a confusión. T a l vez. «. sino «probable». (Cf. en realidad. 1932. pág. Sea esto como fuere. y. lo mejor sería no e m p l e a r nunca la expresión « p r o b a b i l i d a d de enunciados» si nos queremos referir a la prob a b i l i d a d de eventos *^. hablando rigurosamente.. L'. 184) y. p o r tratarse. Una forma de i n t e r p r e t a r esto sería tom a r como elementos de tal sucesión a los diversos enunciados singulares que pueden estar en contradicción con la hipótesis. no hemos de asignar el grado de p r o b a b i l i d a d 1. cit. sin duda alguna. *IV y *IX. 476 y sigs... los apéndices *II.. entonces este enunciado.. es parecida. La idea de que se p a r t e es la de que la p r o b a b i l i d a d de hipótesis debe encuadrarse bajo el rótulo de « p r o b a b i l i d a d de enunciados» — e n el sentido que se acaba de definir—. indirectamente. en resumidas cuentas. Physik. y que si alguien dice de u n a hipótesis que no es verdadera. pero esta conclusión resulta ser injustificada. Klasse 2 9 . solamente la lógica probabilitaria nos proporciona la forma lógica capaz de representar el concepto de conocimiento propio de la ciencia natural» *.) * REICHENBACH. o conformes mié der Wissenschajien. 101 y sigs.com . sucesiones de enunciados. págs.blogspot.). 488). p o r tanto.La coTrohoTación 239 P e r o . al mismo tiempo. se encuentra u n o frente a frente con la siguiente cuestión : ¿con referencia a qué sucesión de enunciados p u e d e asignarse u n valor probabilitario a u n a hipótesis? Reichenbach identifica la misma «aserción de la ciencia natural» —con lo cual quiere decir u n a hipótesis científica— con ima sucesión de refercKcia de e n u n c i a d o s : dice. sino otro más p e q u e ñ o . 15 de la reimpresión. Pues si se intenta reducir la idea de p r o b a b i l i d a d de hipótesis a la de frecuencia veritativa — q u e emplea el concepto de sucesión de enunciados—.las aserciones de la ciencia n a t u r a l — q u e no son nunca enunciados singulares— son. http://psikolibro.->mathem. de que trata Keynes. y de a h í que esta terminología sea completamente inadecuada. de u n tipo de probabilid a d de u n e n u n c i a d o . pág. pág.

Mas si. *° Según he explicado más arriba. ¡ Pero entonces la hipótesis adquiriría la p r o b a b i l i d a d 1/2 si. las que no dan lugar a u n a decisión clara (con lo cual podríamos v e r d a d e r a m e n t e obtener algo que se parecería a la sensación subjetiva de confianza con que el e x p e r i m e n t a d o r m i r a sus r e s u l t a d o s ) . ya http://psikolibro. P e r o este camino no lleva a ninguna p a r t e .blogspot. P e r o . Sería posible tal cosa si los enunciados universales tuviesen la forma. según hemos visto (cf. estos últi** Asumo aquí que para entonces ya nos hemos decidido a atribuir la probabili• dad cero a la hipótesis siempre que haya una falsación neta.240 La lógica de la investigación científica con e l l a . esto es. pues lo que ocurre es que es posible calcular semejante estimación de modo absolutamente p r e c i s o : y el resultado es siempre que la p r o b a b i l i d a d es cero. la refutase un enunciado singular de esta sucesión sí y otro no ! Con objeto de eludir esta conclusión devastadora podemos ensayar otros expedientes **. los apartados 15 y 2 8 ) . F i n a l m e n t e . y —como es n a t u r a l — no hemos de igualar un enunciado indiferente con uno objetivamente fals o ) . los enunciados universales no poseen tal forma : los enunciados básicos no son j a m á s deductibles de enunciados universales solos *''.com . en el apartado 28. Atribuiríamos a la hipótesis cierta prohabilidad — q u i z á u n a no rñuy precisa— basándonos en una estimación que hiciésemos de la razón de todas las contrastaciones superadas por ella a las que aún no ie han llevado a cabo. los «enunciados ejemplificadores»— no tienen el carácter de enunciados básicos ni el de enunciados de observación. a pesar de ello. los enunciados singulares que pueden deducirse de una teoría —o sea. entonces la probabilidad será siempre igual a 1. de modo que nuestra discusión se limita a los casos en que no se ha llegado a una falsación tajante. por término medio. podríamos tratar de apoyar nuestra estimación en la razón entre las contrastaciones que llevan a u n resultado favorable y las que conducen a uno indiferente. P e r o entiendo que es enteramente imposible aceptar la sugerencia de que haya que tomar una hipótesis p o r u n a sucesión de enunciados. decidimos adoptar la sucesión de aquellos enunciados y basar nuestra probabilidad sobre la frecuencia verítativa dentro de ella. y. p o r ello. la razón del fracaso de esta ú l t i m a tentativa es que la definición que hemos sugerido convertiría la probabilidad de una hipótesis en algo tan subjetivo que echaría todo a p e r d e r : dependería más de los conocimientos y la h a b i l i d a d del e x p e r i m e n t a d o r que de resultados objetivamente reproducibles y contrastables. Pero tampoco valdría este último expediente. incluso si no tenemos en cuenta el hecho de que con semejante tipo de estimación nos desviaríamos sobremanera del concepto de frecuencia verítativa y del de p r o b a b i l i d a d de eventos (pues estos conceptos se basan en la razón de los enunciados verdaderos a los falsos. « p a r a todo valor de k es verdadero que en el lugar k ocurre esto y lo o t r o » : entonces podríamos considerar los enunciados básicos (aquéllos que estuvieran en contradicción o en conformidad con el enunciado universal) como elementos de una sucesión de enunciados •—que sería la que h a b r í a que t o m a r como enunciado universal—. entonces la p r o b a b i l i d a d de dicha hipótesis estaría determinada p o r la frecuencia verítativa de los enunciados contenidos en la misma que estuvieran de acuerdo con ella. por frecuentemente que la teoría pueda quedar falsada.

la clase de las negaciones — d e d u c t i b l e s — de enunciados-básicos. como se ha hecho ver en el apartado 28. P e r o si. Ahora podemos intentar. p o d a m o s atrique. y de que hasta tratemos de interpretarlos como una cosa de esta índole y de coordinarlos con sucesiones de enunciados singulares completamente decidibles. P u e d e recordarse que hemos llamado «probable» a u n acontecimiento singular dado (en el sentido de u n «enunciado probabilitario formalmente singular») si es u n elemento de una sucesión de acontecimientos que tienen cierta p r o b a b i l i d a d . 1 . Tenemos que e x a m i n a r todavía otra posibilidad — e n t e r a m e n t e diferente — d e explicar la p r o b a b i l i d a d de u n a hipótesis a base de sucesiones de enunciados. entonces la estimación de toda hipótesis coherente conduciría a la mism a p r o b a b i l i d a d . pues no podemos h a b l a r de una frecuencia veritativa dentro de una sucesión de hipótesis. E incluso si elegimos una sucesión de referencia finita no nos encontramos en mejor s i t u a c i ó n : pues supongamos que. lo cual quiere decir que. h a b r í a m o s de tener en cuenta la razón entre los enunciados básicos negados no falsados que p u e d e n deducirse (o bien otros enunciados deductibles) y los falsados. casi toda teoría resulta «verificada» en casi todos los casos (esto es. el apartado 7 1 ) — . como hemos hecho más arriba. aun en caso de que no tengamos en cuenta el hecho de que los enunciados universales no son nunca sucesiones de enunciados. no llegamos a conseguir u n resultado aceptable. y. por otra p a r t e . en casi todos los lugares k). a saber. pues. Mas si pretendemos t o m a r en consideración la sucesión de aquellas negaciones de enunciados básicos que sean deductibles de enunciados universales. p o d r í a intentarse análogamente l l a m a r «probable» a u n a hipótesis si es u n elemento de una sucesión de hipótesis con u n a frecuencia veritativa d e t e r m i n a d a . siempre será igual a la unidad. p o r el simple hecho de que no podemos saber nunca si una hipótesis es verdadera : si pudiéramos saberlo. 10 http://psikolibro. apenas necesitar í a m o s p a r a n a d a el concepto de p r o b a b i l i d a d de una hipótesis. son infinitas . no p u e d e h a b e r más que u n n ú m e r o finito de enunciados básicos falsadores aceptados.com . El estudio que se encuentra a continuación en el texto contiene una argumentación muy parecida —también apoyada en los «enunciados ejempüíicadores)) (o sea. incluso.blogspot. digamos. Así pues. nota *1. en lugar de considerar u n a frecuencia de verdad. en enunciados básicos negados)— que trata do hacer patente que si se basa la probabilidad de una hipótesis en dichos enunciados básicos negados. tendríamos que atender al valor complementario de u n a frecuencia de falsedad: pero este valor sería igual a la u n i d a d . ya que tanto la clase de los enunciados deductibles como. P e r o esta tentativa vuelve a fracasar —independientemente de la dificultad de establecer la sucesión de referencia (que puede elegirse de muchas m a n e r a s : cf. en tal caso. definimos la probabilidad de una hipótesis valiéndonos de la razón de las hipótesis de la sucesión no falsadas a las falsadas.La corroboración 241 mos no pueden considerarse como sucesiones de aquéllos. de acuerdo con este procedimiento. entonces — l o mismo que antes— la p r o b a b i l i d a d de toda hipótesis dentro de toda sucesión de referencia infinita ha de ser igual a 1. t o m a r como punto de partida el complemento de la frecuencia falsitativa dentro de una sucesión de hipótesis.

sino 3 / 4 .242 La lógica de la investigación científica b u i r a los elementos de cierta sucesión de hipótesis (finita) u n grado de p r o b a b i l i d a d c o m p r e n d i d o e n t r e O y 1. además. el valor 3 / 4 . páginas 267-284) ha dicho que «los resultados del libro son completamente insostenibles».com . y de determinar la frecuencia relativa de los que resultan ser verdaderos: podemos tomar esta frecuencia como medida de la probabilidad pedida. en la m e d i d a en que estas hipótesis falsadas son elementos de la sucesión. y. y. y que quizá puedan disipar cierta obscuridad que todavía rodea esta cuestión». hasta ahora en exceso sucintas. En segundo lugar. lo reconozco— de ciertas páginas del mismo libro que estaba atacando. en general. de e x p r e s a r p o r medio de una «. en el penúltimo párrafo del apéndice *I. cabe considerar la teoría en cuestión como elemento de una clase de entidades ideales —digamos. 1935. pero rio tanto defendiendo sus tesis cuanto atacando las mías: en su trabajo sobre mi libro (Erkenntnis 5. podrían resumirse como sigue. pueden añadirse algunas observaciones acerca de la probabilidad de teorías —observaciones que deberían servir para completar mis comunicaciones sobre este asunto. El apartado ÍV del trabajo que acabo de citar (págs. que no había logrado «sacar todas las consecuencias» de mi sistema conceptual. Reichenbach ha replicado a mis críticas. la p r o b a b i l i d a d de u n a hipótesis hab r í a de decrecer en 1/n a consecuencia de la información de que es falsa (en d o n d e n es el n ú m e r o d e ' h i p ó t e s i s de la sucesión de refer e n c i a ) . En el texto he tratado de hacer ver. esto es.probabilidad de hipótesis)) el grado de seguridad o confianza que t e n d r í a m o s que a t r i b u i r a u n a hipótesis a la vista de los datos q u e la a p o y a n o la quebrantan. pero entonces. A lo cual sigue un pasaje que forma el segundo párrafo de la presente nota. (Véase un resumen análogo.blogspot. Uno es el de contar el número de enunciados contrastables experimentalmente que pertenecen a dicha teoría. Mas.) está dedicado a nuestro problema. y la llamaremos probabilidad del primer tipo. párrafo encabezado con las palabras «como primera aproximación)» (las únicas que he añadido al texto de Reichenbach). Las tentativas que acabo de hacer para dar un sentido a la aserción algo enigmática de Reichenbach de que la probabilidad de una hipótesis ha de medirse por una frecuencia veritativa. podemos explorar dos modos posibles de definir la probabilidad de una teoría. Y comienza así: «A este respecto. Con lo cual m e parece que q u e d a n agotadas las p o s i b i l i d a d e s de basar el concepto de p r o b a b i l i d a d de u n a hipótesis en el de frecuencia de enunciados v e r d a d e r o s (o en el de frecuencia de enunciados falsos). p o d r e m o s hacer esto si llegamos a i n f o r m a r n o s de que t a l o cual hipótesis de la sucesión h a q u e d a d o f a l s a d a . que ambos modos posibles de dar sentido a la idea de Reichenbach de la frecuencia veritativa llevan a resultados que han de ser enteramente inaceptables para los que se adhieran a la teoría probabilitaria de la inducción.) Como primera aproximación. q u e nos h a b í a m o s p r o p u e s t o . Reichenbach ha callado sobre el hecho de que su tentativa de disipar «la obscuridad que todavía rodea esta cuestión» no es sino un resumen —sólo una primera aproximación. p o r t a n t o . p o r e j e m p l o . en la t e o r í a frecuencial de la p r o b a b i l i d a d de eventos ***. T o d o esto contradice de u n m o d o p a l m a r i o el p r o g r a m a . de teorías propuestas por otros científicos— y determinar entonces las frecuencias relativas dentro de esta clase: a lo cual podríamos llamar probabilidad del segundo tipo. 274 y sig. pese a su silencio. lo cual ha explicado diciendo que se había malogrado mi «método». con crítica. me parece que puedo considerar 'como un gran cumplido de un escritor tan experimentado acerca de la probabilidad (que en la época en que escribía http://psikolibro. h e m o s de adscribirles — d e b i d o a la información obtenida— no el valor O.

o de si nos sentimos inclinados a establecer una distinción entre dos tipos diferentes de leyes naturales: las leyes «deterministas» o «precisas». ¿Cómo explicaremos el hecho de que los creyentes en la lógica probabilitaria han llegado a la tesis opuesta? ¿Dónde se oculta el error cometido por Jeans cuando escribe —al principio en un sentido con el que puedo estar completamente de acuerdo— que «.. en el sentido de que pueden «demostrar su temple» bajo el fuego (el fuego de nuestras contrastaciones). hemos de considerar la tentativa de identificar la probabilidad de una hipótesis con la probabilidad de eventos como un completo fracaso.. y las «leyes probabilitarias» o «hipótesis frecuenciales». Con muchíaiina http://psikolibro..»? ". y tampoco estrictamente falsables debido a que nunca pueden contradecirlas enunciados básicos algunos.no sabemos nada. The New Background of Science (1934).La corroboración 243 A mi entender. Sin duda alguna. si queremos que nuestra crítica tenga valor. en lo que a su forma lógica se refiere. Según creo. asimismo. Pues ambos tipos son asunciones hipotéticas que nunca pueden hacerse «probables» a su vez: lo único que pueden hacer es quedar corroboradas. que la verosimilitud de que este esquema tenga cierta correspondencia con la realidad es enorme: en realidad. e independientemente de nuestro requisito metodológico de falsabilidad (cf. pág. 54 (TJ)^. Podemos llegar a construir un argumento muy persuasivo en favor de esta errónea conclusión si recordamos que las hipótesis acerca de las probabilidades no son veriíicables ni falsables. en las que siempre se observan desviaciones con respecto a un valor medio).. Esta conclusión es enteramente independiente de si aceptamos la pretensión (de Reichenbach) de que todas las hipótesis de la física no son. Son. pág. cast.com . la contestación de Reichenbach a mi nota en Erkenntnia 3 . el error más corriente consiste en creer que las estimaciones hipotéticas de frecuencias —esto es. Erkenntnis 1. con seguridad» y continúa: «En el mejor de los casos podemos tratar tan sólo de probabilidades. su réplica a mi libro tenía en su haber dos libros y alrededor de una docena do trabajos sobre tal materia). en exceso sucintas».. por un lado. (Sólo las palabras «con seguridad» figuran en cursiva en el texto de Jeans.. sino enunciados probabilitarios (acerca de ciertas frecuencias medias dentro de sucesiones de observaciones. que aceptara los resultados de mis intentos de «sacar las consecuencias» de sus «comunicaciones sobre el asunto. podemos decir que es casi seguro que sea cuantitativamente verdadero. pues (según lo expresa Reichenbach). o «cuando se las estudia detalladamente». solamente probables.. [ y ] las predicciones de la nueva teoría cuántica se encuentran en tanta conformidad [con las observaciones]. las hipótesis acerca de las probabilidades— pueden ser. 58 [vers. pág. 1930. este éxito de mis intentos se ha debido a una regla de «método»: la de que deberíamos tratar siempre de aclarar y robustecer todo lo posible la posición de nuestro contrincante antes de criticarla. completamente indecidibles^. págs. o —dicho de otro modo— en atribuir a las hipótesis probabilitarias cierto grado de una supuesta probabilidad de hipótesis. ° JEANS. 1933. 426 j sig-). 169 (cf.. a su vez. los apartados 65 a 6 8 ) : no son verificables por ser enunciados universales.blogspot. por otro.) HEICHENBACH. «en realidad».

los físicos. por ejemplo. es decir. algo así co|no «grados continuos de probabilidad. «en r e a l i d a d » . el apartado 10. la coherencia lógica interna de m i teoría. 1927. cuyos límites superior e inferior. la nota 4 del apartado 1 ) . Revista de Occidente. el sencillo resultado de su infalsabilidad no es que puedan estar mejor o p e o r corroborados. p o r ello. cf. páginas 141 y 398 [vers.com .. en p r i m e r término. y que. por E. con tal de que describiera u n acontecimiento pertinente. según m i tesis. 186 (df. son compatibles con todo enunciado básico—. p o r tanto. probablemente. págs. precisamente p o r ser completamente indecidibles. sería fútil u n a controversia con quienes mantienen otra lógica de la c i e n c i a : todo lo que cabe p o n e r de manifiesto es que el modo en que abordo este problema p a r t i c u l a r es consecuencia de la concepción de la ciencia que h e estado defendiendo * ' . son metafísicas — a menos que nos decidamos a hacerlos falsables aceptando u n a regla m e t o d o l ó g i c a — . u n a cuestión de interpretación. y The Analysis of Matter. *' Los dos últimos párrafos los provocó la actitud «naturalista» adoptada a veoei por Reiche&bach. Ncurath y otros. Our Knowledge of the External World. pág. 143 y 401 (T. inalcanzables. como hemos tratado de mostrar. MELLADO. exactamente lo mismo que hace con las demás hipótesis. en gran m e d i d a .blogspot. n a t u r a l m e n t e . y. http://psikolibro. pueden estar de m a y o r o m e n o r acuerdo con los enunciados básicos aceptados: y éste es el punto en que. entra la lógica probaLilitaria. Sin embargo. podría decirse que estaban «corroborados» p o r todo enunciado básico arbitrariamente elegido (de u n grado de composición c u a l q u i e r a ) . frecuencia se encuentran ideas parecidas acerca de los grados de probabilidad o de certidumbre del conocimiento inductivo (cf. que está libre de las dificultades que cercan a otras. Reconozco. 225 y sig. sino que no pueden estar corroborados empíricamente en medida alguna: pues. RUSSELL. los enunciados probabilitarios. Creo que la física sólo emplea los enunciados probabilitarios del m o d o que h e estudiado extensamente al t r a t a r de la teoría de la prob a b i l i d a d .. Pero rehusaría p a r t i c i p a r en ninguna discusión acerca de cómo proceden. ' REICHENBACH. son la verdad y la falsedad» ' (por citar de nuevo a R e i c h e n b a c h ) . que utiliza las asunciones probabilitarias como enunciados falsables. Erknntnis 1.. de otro modo — y teniendo en cuenta que no excluyen nada y que. Madrid. La simetría entre la verificabilidad y la falsabilidad aceptada por la lógica inductivista clásica sugiere la creencia en que h a de ser posible coordinar tales enunciados probabilitarios «indecidibles» con cierta escala de grados de validez. págs. y. cast. 1930. más arriba. según puede parecer. Análisis de la materia. 1926. Tenemos aquí u n ejemplo bastante claro del contraste entre m i tesis y lo que h e llamado en el a p a r t a d o 10 la tesis « n a t u r a l i s t a » : p u e d e hacerse ver. que es imposible demostrar que m i tesis sea exacta. más en particular. en segundo.)}. pueden estar mejor o peor «confirmadas}).244 La lógica de la investigación científica Ahora bien. ya que ello t e n d r á que ser siempre.

La corroboración

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81.

LÓGICA INDUCTIVA T LÓGICA

PROBABILITARIA

No es posible reducir la p r o b a b i l i d a d de hipótesis a la de eventos : ésta es la conclusión que surge del examen llevado a cabo en el a p a r t a d o anterior. P e r o , ¿no podría llevar u n modo distinto de enfrentarse con la cuestión a u n a definición satisfactoria de la idea de u n a probabilidad de hipótesis? No creo que sea factible u n concepto de esta última que p u e d a interpretarse en el sentido de que exprese el «grado de validez» de la hipótesis, de un modo análogo a como ocurre ccn los de «verdadero» y «falso» (y que, además, se encuentre en una relación suficientemente estrecha con el concepto de « p r o b a b i l i d a d objetiva» —esto es, de frecuencia relativa— como p a r a justificar el empleo de la palabra « p r o b a b i l i d a d » ) ^ . Sin embargo, adoptaré con fines dialécticos la suposición de que se haya construido realmente semejante concepto, de suerte que se p u e d a p l a n t e a r la cuestión sobre de qué modo afectaría tal cosa al problema de la inducción. Supongamos que se h a reconocido que cierta hipótesis —digamos, la teoría de Schríjdinger— es «probable» en u n sentido determinad o : ya sea «probable en este o aquel grado numérico» o m e r a m e n t e «probable», sin especiEicar grado. Podemos l l a m a r evaluación de la teoría de Schríidinger al enunciado que la describe como « p r o b a b l e » . Desde luego, una evaluación tiene que ser un eauneiado sintético — u n a aserción acerca de la r e a l i d a d — del mismo modo que lo serían los enunciados «la teoría de Schrodiiigor es verdadera» y «la teoría de Schrodinger es falsa». Es evidente que todos ellos dicen algo acerca de la adecuación de la teoría, y que, por tanto, sin duda alguna, no son tautológicos * ' : dicen que u n a teoría es ai'ecuada o inadecuada,
' (Añadida en la corrección de pruebas.) Cabe concebir que se encontrara un sistema formal para estimar grados de corroboración que exhibiese analogías formales —^limitadas— con el cálculo de probabilidades (por ejemplo, con el teorema de Bayes), pero que, sin embargo, no tuviera nada en común con la teoría frecuencial (debo al doctor J. Hosiasson la sugerencia de esta posibilidad); no obstante lo cual, estoy plenamente convencido de que es imposible abordar el problema de la inducción por tales métodos con esperanza alguna de éxito. * Véase también la ñola 3 del apartado *57 de mi Postscript. * A partir de 1938 he abandonado la opinión de que tendríamos que mostrar que se satisfacen los axiomas del cálculo formal de probabilidades —incluyendo, naturalmente, el teorema de Bayes— «para justificar el empleo de la palabra probabilidad», como digo en el texto (cf. los apéndices *II a *V, y, en especial, el apartado *28 de mi Postscript); en cuanto a las analogías entre el teorema de Bayes, que se refiere a la probabilidad, y ciertos teoremas sobre el grado de corroboración, véanse el apéndice *1X —punto 9 (VII) de la (fprimera nota»— y los puntos 12) y 13) del apartado *32 del Postscript. *' El enunciado probahiütario «p(S, d) = r», o, expresado lingüísticamente, «con los datos d, la teoría de Schrodinger tiene la probabilidad r» —que es un enunciado de lógica probabilitaria relativa o condicional—, puede ser, sin duda alguna, tautológico (con tal de que los valores de d y r se escojan de modo que se correspondan mutuamente : así, si d consta exclusivamente de informes de observaciones, r tendrá que »er igual a cero en un universo suficientemente grande); pero la «evaluación», en el sentido que damos nosotros a esta palabra, tendría que tei^er una forma diferente

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ha lógica de la investigación

científica

o que tiene cierto grado de adecuación. En segundo lugar, toda evaluación de la teoría de Schrodinger ha de ser un enunciado sintético inverificable, exactamente lo mismo que la teoría m i s m a : pues la «probabilidad» de una teoría —esto es, la p r o b a b i l i d a d de que ésta continúe siendo aceptable— no p u e d e deducirse de un modo definitivo de enunciados básicos, como es p a t e n t e . Nos vemos obligados a preguntar, p u e s : ¿cómo puede justificarse u n a e v a l u a c i ó n ? ; ;_cómo puede contrastársela? (con lo cual surge de nuevo el problema de la i n d u c c i ó n : véase el a p a r t a d o 1 ) . En cuanto a la evaluación misma, podríamos afirmar que es «verdadera» o que es, a su vez, «probable». Si se la considera «verdadera» tiene que ser un enunciado sintético verdadero que no ha sido verificado empíricamente, esto es, u n enunciado sintético verdadero o priori; y si se la toma como «probable», necesitamos una nueva evaluación, como si dijéramos una evaluación de la evaluación, y, p o r tanto, una evaluación de orden s u p e r i o r : pero esto quiere decir que estamos cogidos en una regresión infinita. La apelación a la probabilidad de la hipótesis es incapaz de mejorar la precaria situación de la lógica inductiva. La mayoría de los que creen en la lógica p r o b a b i l i t a r i a sostienen la tesis de que se llega a la evaluación por medio de u n «principio de inducción», que adscribe probabilidades a las hipótesis inducidas. P e r o si vuelven a a t r i b u i r u n a p r o b a b i l i d a d a este principio, entonces continúa el regreso infinito ; y si, p o r el contrario, le atribuyen la «verdad», entonces se enfrentan con el dilema de elegir entre la regresión infinita y el apriorisnio. «De u n a vez p a r a siempre •—dice Heymans—la teoría de la p r o b a b i l i d a d es incapaz de explicar los razonamientos i n d u c t i v o s : pues exactamente el mismo problema que se encuentra latente bajo éstos lo está bajo aquélla (en la aplicación empírica de la teoría de la p r o b a b i l i d a d ) . En ambos casos, la conclu-

(véase, más abajo, el apartado 84, y, en especial, el texto correspondiente a la nota *2); por ejemplo, la siguiente: pí(S) = r, en que k sería la fecha de hoy; o bien, con palabras: «la teoría de Schrodinger tiene hoy (a la vista de la totalidad de los datos qtie hoy poseemos) la probabilidad r». Con objeto de llegar a esta aseveración, pi^S) = r, a partir de: I) el enunciado tautológico de probabilidad relativa p(S, d) = r, y II) el enunciado «d es la totalidad de los datos de que disponemos hoy», tenemos que aplicar un principio de inferencia (que en mi Poslcript •—apartados *43 y *51— llamo «regla de absolución»). Este principio se parece mucho al modus ponens, y puede parecer, por ello, que hemos de considerarlo analítico; pero si lo miramos así, equivale a la decisión de entender que pie está definido por I) y II) •—o, al menos, que no quiere decir más que I) y II) juntos—, y, en este caso, no es posible aceptar que pt tenga significación práctica alguna: es seguro que no puede ser interpretado como medida práctica de la aceptabilidad. Como mejor se ve esto es considerando que en un universo suficientemente grande, pit(t, d) =s; O para cualquier teoría universal t, con tal de que d esté formada exclusivamente por enunciados singulares (cf. los apéndices *VII y *VIII); pero no cabe duda de que en la práctica aceptamos unas teorías jr rechazamos otras. Si, por otro lado, interpretamos pt como grado de adecuación o de aceptabilidad, el principio de inferencia mencionado —la «regla de» absolución» (que con esta interpretación se convierte en un ejemplo típico de un «principio de inducción»)— es simplemente falsa, y por ello —evidentemente— no analítica.

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La corroboración.

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sión va más allá de lo que está dado en las premisas» ^. Así pues, no se gana n a d a con sustituir la p a l a b r a «verdadero» por « p r o b a b l e » , n i la p a l a b r a «falso» p o r «improbable». Sólo si se tiene en cuenta la asimetría entre verificación y falsación — l a asimetría que procede de la relación lógica existente entre las teorías y los enunciados básicos— es posible evitar las celadas del problema de la inducción. • Los creyentes en la lógica de la p r o b a b i l i d a d p u e d e n t r a t a r de frustrar mis críticas afirmando que provienen de una m e n t a l i d a d «atada al marco de la lógica clásica», e incapaz — p o r t a n t o — de seguir los métodos de razonar que se emplean en la lógica p r o b a b i l i t a r i a ; a d m i t o , desde luego, que soy incapaz de seguir tales métodos.

82.

T E O R Í A POSITIVA DE LA CORROBOHACIÓN: TRAR s u T E M P L E » UNA H I P Ó T E S I S

CÓMO PUEDE

«DEMOS-

¿No p o d r á n volverse, quizá, contra mi p r o p i a tesis las objeciones que acabo de plantear a la teoría probabilitaria de la inducción? Podría m u y bien ocurrir que así fuera, ya que están basadas en la idea de u n a evaluación: y —sin d u d a — tengo que e m p l e a r yo también esta idea. Yo hablo de la <ícorrohoradóny> de una teoría, y ésta sólo puede expresarse como una evaluación (a este respecto no existe diferencia alguna entre corroboración y p r o b a b i l i d a d ) . Además, también yo mantengo que no puede afirmarse que las hipótesis sean enunciados «verdaderos», sino solamente «conjeturas provisionales» (o algo semejante) : tesis que también puede sólo expresarse en forma de evaluación de las hipótesis. Es fácil responder a la segunda p a r t e de esta objeción. La evaluación de hipótesis que, ciertamente, me veo obligado a emplear, y que las describe como «conjeturas provisionales» (o algo a n á l o g o ) , tiene el estatuto de una tautología: p o r tanto, no da lugar a dificultades del tipo originado p o r la lógica inductiva. Y ello p o r q u e tal descripción solamente parafrasea o interpreta la aserción (a la que p o r definición es equivalente) de que los enunciados estrictamente imiversalcs —esto es, las teorías— no pueden deducirse de enunciados singulares. La situación es parecida en lo que respecta a la p r i m e r a p a r t e de
' HEYMANS, Gesetze und Elemente des wissenschaftlicherHiDenkens (1890, 1894), páginas 290 y sig.; * 3.' ed., 1915, pág. 272. El argumento de Heymans había sido expuesto con anterioridad por HUME en un folleto anónimo. An Abstract of a Book lately published entitled a Treatise of Human Nature, 1740. Apenas me caben dudas de que Heymans no conocía este opúsculo, que fue descubierto y atribuido a Hume por J. M. Keynes y P. Sraffa, y publicado por estos autores en 1938. Tampoco yo sabía nada acerca de las anticipaciones de Hume y de Heymans de mis argumentos centra la teoría probabilística de la inducción, cuando presenté éstos en 1931, en un libro anterior •—no publicado aún— que fue leído por varios miembros del Círculo de Viena. El hecho de que Hume se había adelantado al pasaje de Heymans que cito me ha sido señalado por J. O. WISDOM; cf. sus Foundations of Inference in Natural Science, 1952, pág. 218. Citamos el pasaje de Hume más abajo, en el apéndice *VII, texto correspondiente a la nota 6,

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científica

la objeción, que se refiere a las evaluaciones que enuncian que una teoría está corroborada. La evaluación corroborante no es una hipótesis, sino que puede deducirse en cuanto se nos den la teoría y los enunciados básicos a c e p t a d o s : aquella evaluación afirma el hecho de que estos enunciados no contradicen a la teoría, y su afirmación tiene debidamente en cuenta el grado de contrastabilidad de ésta y la dureza de las contrastaciones a que se la ha sometido — h a s t a un momento d e t e r m i n a d o . Decimos que una teoría está «corroborada» mientras sale i n d e m n e de dichas contrastaciones. La evaluación que afirma la corroboración (esto es, la evaluación c o r r o b o r a d o r a ) establece ciertas relaciones fundainentales, a saber, la compatibilidad y la incompatibilidad. Consideramos a esta última como equivalente a falsación de la t e o r í a ; p e r o la compatibilidad por sí sola no p u e d e hacer que atribuyamos u n grado positivo de corroboración a a q u é l l a : el mero hecho de que una teoría no haya sido falsada aún no p u e d e considerarse suficiente, como es c l a r o ; pues no hay n a d a más fácil que construir u n a cantidad cualqpiiera de sistemas teóricos que sean compatibles con u n conj u n t o dado de enunciados básicos aceptados (y esta observación es aplicable, asimismo, a todos los sistemas «metafísicos»). P o d r í a sugerirse tal vez que debería concederse u n grado positivo de corroboración a u n a teoría si es compatible con el sistema de los enunciados básicos aceptados y si, además de esto, cabe deducir de ella p a r t e de dicho sistema. O bien —si se considera que los enunciados básicos no son deductibles de u n sistema p u r a m e n t e teórico (aun cuando sus negaciones sí p u e d e n s e r l o ) — p o d r í a sugerirse q u e se a d o p t a r a la regla siguiente: h a de concederse a una teoría u n grado positivo de corroboración si es compatible con los enunciados básicos aceptados y si, además, u n a subclase no vacía de estos últimos es deductible de la teoría en conyunción con los demás enunciados básicos aceptados *^.

* La definición provisional de «corroborado positivamente» que doy aquí (y que rechazo por insuficiente en el siguiente párrafo del texto, ya que no se refiere explícitamente a los resultados de contrastaciones exigentes, esto es, de tentativas de refutación) tiene interés al menos en dos sentidos. En primer lugar, guarda una relación muy estrecha con mi criterio de demarcación, especialmente con la formulación de éste a que se refiere la nota *1 del apartado 21: en realidad, están de absoluto acuerdo, excepto por la restricción a enunciados básicos aceitados que forma parte de la presente definición; ésta se convierte, pues, en mi criterio de demarcación si omitimos la restricción citada. En segundo término, si en lugar de omitir lo que hemos dicho restringimos aún más la clase de los enunciados básicos aceptados deducidos —pidiendo que se acepten como resultado de tentativas sinceras de refutar la teoría—, entonces llegamos a una definición adecuada de «corroborado positivamente» (aunque no, desde luego, de «grado de corroberación»): en el texto que sigue inmediatamente está implícito el argumento en que se apoya esta aseveración. Y, además, los enunciados básicos aceptados de esta forma pueden designarse por «enunciados corroboradores» de la teoría. Debe advertirse que no es posible describir de un toiodo suficiente los «enunciados ejemplificadores» (esto es, los enunciados básicos negados: véase el apartado 28) diciendo que son enunciados corroboradores o confirmadores de la teoría de la que

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La corroboración

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No tengo objeciones serias que hacer a esta última formulación, salvo que me parece insuficiente p a r a caracterizar adecuadamente el grado positivo de corroboración de una teoría. Pues queremos decir que u n a s teorías están mejor o peor c o r r o b o r a d a s ; ahora bien, su grado de corroboración, sin duda alguna, no p u e d e establecerse sin más que contar el n ú m e r o de casos corroboradores (o sea, el de enunciados básicos aceptados que sean deductibles del modo i n d i c a d o ) : p u e s p u e d e ocurrir que una teoría resulte estar m u c h o peor corrobor a d a que otra, aun cuando hayamos deducido muchísimos enunciados básicos con la p r i m e r a y sólo unos pocos con la segunda. Como ejemplo podemos c o m p a r a r las hipótesis «todos los cuervos son negros» y «la carga del electrón tiene el valor determinado por Millikan» (que h a b í a m o s mencionado en el a p a r t a d o 3 7 ) : a u n q u e es de presum i r que hayamos encontrado muchos más enunciados básicos corroboradores de la p r i m e r a hipótesis, juzgamos que la hipótesis de Millikan es la mejor corroborada de las dos. Esto hace ver que lo que determina el grado de corroboración no es tanto el número de casos corroboradores cuanto la dureza de las diversas contrastaciones a las que puede someterse — o se h a sometid o — la hipótesis en cuestión. P e r o dicha dureza depende, a su vez, del grado de oontrastabilidad, y, p o r tanto, de la sencillez de la hipótesis : la que es falsable en u n grado más alto — o sea, la hipótesis más sencilla— es también la corroborable en grado más elevado ^. Como es natural, el grado de corroboración alcanzado de hecho no depende solamente del de falsabilidad: u n enunciado que sea falsable en gran m e d i d a puede estar corroborado sólo muy ligeramente, e incluso p u e d e estar falsado en r e a l i d a d ; y quizá —sin que se le haya falsado— pueda estar superado p o r u n a teoría mejor contrastable, de la cual podría deducírsele — u otro enunciado suficientemente a p r o x i m a d o a é l — (y, en este caso, su grado de corroboración disminuiría). Del mismo modo que el grado de falsabilidad, el de corroboración de dos enunciados puede no ser comparable en todos los casos: no podemos definir un grado de corroboración calculable numéricam e n t e , sino sólo h a b l a r a p r o x i m a d a m e n t e de grados positivos o negativos de corroboración, etc. *^. P e r o podemos asentar varias r e g l a s :
ofrecen ejemplos, debido al hecho de que sabemos que toda ley universal está ejemplijicada casi en todas partes, tal como se ha indicado en la nota *1 del apartado 28 (véanse, psimismo, la nota *5 del apartado 80 y el texto correspondiente). "" ^ Este es otro punto en que mi noción de la sencillez y la de Weyl están de acuerdo : cf. la nota 7 del apartado 42. * Acuerdo que es consecuencia de la tesis —debida a Jeffreys, Wrinch y Weyl (cf. la nota 7 del apartado 42)— de que cabe emplear la parvedad en parámetros de una función como medida de su sencillez, en conyunción con la tesis mía (cf. los apartados 38 y sigs.) de que dicha parvedad puede utilizarse como medida de la contrastabilidad o improbabilidad —tesis rechazada por los autores mencionados—. (Véanse también las notas *1 y *2 del apartado 43). *° Lo que aquí digo me parece exacto en lo que se refiere a la aplicación práctica a teorías existentes; pero ahora pienso que cabe definir el «grado de corroboración» de tal modo que podamos comparar varios entre sí (por ejemplo, los de las teorías gravitatorias de Newton y de Einstein). Además, esta definición hace posible

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p o r ejemplo, la de que no seguiremos atribuyendo u n grado positivo de corroboración a una teoría que haya quedado falsada en virtud de u n experimento contrastable intersubjetivamente y basado en una hipótesis falsadora (cf. los apartados 8 y 2 2 ) (pero podemos, con todo, conceder bajo ciertas circunstancias u n grado positivo de corroboración a otra teoría que siga u n modo de pensar cercano al de aquélla : tenemos u n ejemplo eli la teoría einsteiniana del fotón, con su cercanía a la teoría corpuscular de la luz de N e w t o n ) . En general, consideramos que una falsación contrastable intersubjetivamente es deíinitiva (suponiendo que esté bien c o n t r a s t a d a ) : éste es el modo en que se hace sentir la asimetría entre la verificación y la falsación. Cada una de estas cuestiones metodológicas contribuye de un modo peculiar al desarrollo histórico de la ciencia, que sigue u n proceso de aproximaciones sucesivas: una evaluación corroborativa realizada posteriormente —esto es, una evaluación hecha tras h a b e r añadido nuevos enunciados básicos a los ya aceptados— puede r e m p l a z a r un grado positivo de corroboración p o r uno negativo, pero no viceversa—. Y a u n q u e creo que en la historia de la ciencia es siempre la teoría y no el experimento, la idea y no la observación, lo que abre paso a nuevos conocimientos, creo también que es siempre el experimento lo que nos saca de las sendas que no llevan a ninguna p a r t e —lo que nos ayuda a salir del atolladero y nos desafía a que encontremos u n a nueva ruta. Así pues, el grado de falsabilidad o de sencillez de una teoría cuenta p a r a la evaluación del grado en que está corroborada ; evaluación que podemos considerar como u n a de las relaciones lógicas existentes entre la teoría y los enunciados básicos aceptados, y que tiene en cuenta la dureza de las contrastaciones a que ha sido sometida aquélla.
83. CORROBOKABILIDAD, CONTRASTABILIDAD T PROBABILIDAD LÓGICA * '

Al evaluar el grado de corroboración de una teoría tomamos en consideración su grado de falsabilidad: cuanto más contrastable es una teoría, mejor puede ser corroborada. P e r o la contrastabilidad es lo contrario del concepto de probabilidad lógica, de modo que podemos, asimismo, decir que al evaluar la corroboración se tiene en cuenta la p r o b a b i l i d a d lógica del enunciado en cuestión ; la cual, a su vez, está en relación con el concepto de p r o b a b i l i d a d objetiva — l a prob a b i l i d a d de eventos—, segiín vimos en el apartado 72. Así pues, p o r
incluso atribuir grados numéricos de corroboración a hipótesis estadísticas, y quizá hasla a otros enunciados, con tal de que podamos atribuir grados de probabilidad lógica (absoluta y relativa) a ellos y a los enunciados corroboradores. Véase también el apéndice *IX. *' Si se acepta la terminología que he expuesto por primera vez en Mind, 1938, sería menester insertar aquí (así como en los apartados 34, etc.) la palabra «absoluta» dondequiera que se halla «probabilidad lógica» —a continuación de esta expresión—, para distinguirla de la probabilidad lógica «relativa» o «condicional»: ef. los apéndices *II, *IV y *IX.

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el hecho de contar con la p r o b a b i l i d a d lógica, el concepto de corroboración está ligado — a u n q u e sea sólo de u n a forma indirecta e imprecisa— con el de p r o b a b i l i d a d de eventos. Y puede ocurrírsenos que tal vez haya aquí u n a conexión con la doctrina de la probabilid a d de hipótesis que hemos criticado más arriba. Cuando tratamos de evaluar el grado de corroboración de u n a teoría podemos razonar poco más o menos del modo siguiente. Dicho grado a u m e n t a r á con el n ú m e r o de casos c o r r o b o r a d o r e s ; y a este respecto solemos conceder a los primeros ejemplos de corroboración m u c h a m a y o r importancia que a los últimos, de suerte que, u n a vez que una teoría está bien corroborada, sus illtimos ejemplos a u m e n t a n m u y poco su grado de corroboración ; sin embargo, esta regla no es válida si tales nuevos ejemplos son muy distintos de los anteriores —esto es, si corroboran la teoría en un nuevo campo de aplicación—: si ocurre tal cosa, pueden hacer crecer considerablemente el grado de corroboración. P o r tanto, el correspondiente a una teoría que tenga un grado mayor de universalidad puede ser más grande que el de otra que lo tenga m e n o r (y, por ello, m e n o r también de falsabilidad) ; y, de u n modo análogo, las teorías de grado de precisión más elevado p u e d e n corroborarse mejor que las menos precisas. Una de las razones p o r las que no concedemos u n grado positivo de corroboración a las típicas profecías de los quirománticos y adivinos es que sus predicciones son tan cautas e imprecisas que la p r o b a b i l i d a d lógica de que resulten exactas es sumamente elevada ; y si se nos dice que se h a n confirmado vaticinios de esta índole, si bien más precisos y, p o r tanto, lógicamente menos probables, lo que ponemos en tela de juicio — p o r regla general— no es tanto su éxito cuanto su pretendida improbabilidad lógica : como nos inclinamos a creer que tales profecías no son corroborables, tendemos a inferir en tales casos su p e q u e ñ o grado de contrastabilidad de su pequeño grado de corroborabilidad. Si comparamos estas tesis mías con las que están implícitas en la lógica probabilitaria (inductiva) llegamos a un resultado verdaderamente notable. Según lo que yo defiendo, la corroborabilidad de u n a teoría, y el grado de corroboración de una que haya sobrepasado realmente contrastaciones m u y duras, se encuentran algo así como *^ en razón jn\crsa de su p r o b a b i l i d a d lógica, ya que ambas a u m e n t a n con su grado de contrastabilidad y de sencillez. Pero la tesis implicada

Digo en el texto «o/go así '•coinov, poique no creía realmente en probabilidades lógicas (absolutas) numéricas, y, por ello, oscilaba al escribirlo entre la opinión de que el grado de corroborabilidad es complementario de la probabilidad lógica (absoluta) y la de que es inversamente proporcional a ella; o, dicho de otro modo, entre definir C(g) —esto es, el grado de corroborabilidad— por medio de C(g) = 1 — Pfg), con lo cual se haría la corToborabilidad igual al contenido, o mediante C(g) = 1/P(g) (siendo Pfg), en ambos casos, la probabilidad lógica absoluta de g). En realidad, es posible adoptar definiciones que lleven a una u otra de estas consecuencias, y ambos caminos parecen ser bastante satisfactorios desde el punto de vista intuitivo: lo cual explicará, tal vez, mis vacilaciones. Pero existen razones poderosas en favor del primer método, o bien de aplicar al segundo una escala logarítmica; véase el apéndice *1X.

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por la lógica probabilitaria es justamente la opuesta: sus mantenedores hacen rpic la p r o b a b i l i d a d de u n a hipótesis crezca en razón directa de su p r o b a b i l i d a d lógica — s i bien no cabe d u d a de que entienden por « p r o b a b i l i d a d de u n a hipótesis» poco más o menos lo mismo que yo trato de designar con agrado de c o r r o b o r a c i ó n » * ^ . E n t r e los que razonan de tal m o d o se encuentra Keynes, que emplea la expresión ('probabilidad o priori-n p a r a lo que yo Uaiuo «prob a b i l i d a d lógica» (véase la nota 1 del a p a r t a d o 3 1 ) . Eslc autor liare la siguiente observación ' — q u e es e n t e r a m e n t e e x a c t a — acerca de u n a «generalización» (esto es, una hipótesis) g que tenga u n a «condición» (o antecedente, o p r o t a s i s ) qj y ima «conclusión» (o consecuente, o apódosis) / : «Cuanto más comprensiva sea la condición 9 y menos la conclusión / , m a y o r p r o b a b i l i d a d a priori *•* a t r i b u i m o s a la generalización p¡; con cada aumento de < a u m e n t a tal p r o b a b i l i d a d , p y con cada incremento de / h a b r á de d i s m i n u i r » . Como he d i c h o , esto es absolutamente exacto, aun cuando Keynes no traza u n a distinción tajante *' e n t r e lo que él llama la « p r o b a b i l i d a d de u n a generaliza-

Las últimas líneas de este párrafo, especialmente a partir de la frase en cursiva (que no estaba marcada de este modo en el original), contienen el punto crucial de mi crítica de la teoría probabilitaria de la inducción: punto que puede resumirse como sigue. Queremos tener hipótesis sencillas —o sea, de mucho contenido, de un grado de contrastahilidad muy elevado—, las cuales son también muy corrohorahles, ya que el grado de corroborabilidad de una hipótesis depende principalmente de la dureza de sus contrastaciones, y, por tanto, de su contrastahilidad. Ahora bien, sabemos que contrastahilidad es lo mismo que gran improhabilidad lógica (absoluta), o que pequeña probabilidad lógica (absoluta). Pero si dos hipótesis, hi y fe, son comparables con respecto a su contenido —y, por tanto, con respecto a su probabilidad lógica (absoluta)—, se cumple lo siguiente: sea más pequeña la prohabilidad lógica (absoluta) de hi que la de h~; entonces, cualesquiera que sean los datos d. la probabilidad lógica (relativa) de ht dado d no puede nunca exceder de la de hi dado d. Por tanto, la hipótesis más contrastahle y corroborable no puede nunca tener más prohabilidad —a la vista de unos datos d— que la menos contrastahle: pero esto entraña que el grado de corroboración no puede ser lo mismo que la probabilidad. Este es e! resultado crucial. Las últimas observaciones que hago en el texto no hacen más que sacar las conclusiones del mismo: si se aprecia mucho una gran probabilidad, ha de decirse muy poco —o, mejor aún, nada en absoluto—, de modo que las tautologías siguen conservando la máxima probabilidad. ' KETNES, A Treatise on Probability (1921), págs. 224 y sig. La condición 9 y conclusión / de Keynes corresponden, respectivamente (cf. la nota 6 del apartado 14), a nuestra función de enunciados condicionante, 9, y función de enunciados consecuente, / ; véase también el apartado 36. Conviene observar que Keynes decía que la condición —o la conclusión—- era más comprensiva si su contenido o intensión —y no su extensión— era mayor. (Yo me refiero a la relación inversa existente entre la intensión y la extensión de un término.) ** Keynes sigue a otros eminentes lógicos de Cambridge al escribir una y otra vez «a priori» y «á posteriori»: uno diría, á propos de rien —si no es a propósito de «a propos». *° En realidad, Keynes tiene en cuenta la distinción entre la probabilidad a priori (o «probabilidad lógica absoluta», como yo la llamo «hora) de una «generalización!) fí, y su probabilidad con respecto a unos datos determinados h, y lo que enuncio en el texto pide una corrección en tal sentido (establece la distinción al asumir en

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mientras que el punto capital para mí era —y sigue siendo— que los grados de corroborabilidad (y de corroboración) de aquellas hipótesis Be encuentran entre sí en la relación opuesta. (Pero este autor no se da cuenta de que las teorías cuyos ejemplos corroboradores pertenecen a campos de aplicación sumamente diferentes suelen tener un grado de universalidad elevado. *' Que podría expresarse también por medio de la siguiente regla inaceptable: «Elige siempre la hipótesis más ad hocn./i) > g(tp.. capítulo *II. 305.. la cuestión acerca de si se ha propuesto una hipótesis concreta antes o después de semejante examen no hace al caso». sus dos requisitos para tener gran probabilidad —la menor universalidad posible y la mayor diversidad de casos corroboradores— serán. " Véase mi Postscript. / ) ) . indican. demuestra que las probabilidades de hipótesis están en relación unas con otras como las probabilidades lógicas (absolutas). y si / = /1/2. cit. la nota 2 del apartado 48 y el texto correspondiente) entre ella y los enunciados empíricos. incompatibles. y. sin embargo. ' KEYNES. http://psikolibro. Pero esto no significa otra cosa sino que el contenido de una teoría debe trascender lo que se encuentra asentado empíricamente lo menos posible *'.si lo único la página 225 del Treatise —de un modo correcto. En lo que respecta a las hipótesis «propuestas a priorin —esto es./) > g(9i. y el (más importante) de que también lo haga al aumentar les diferencias entre ellos. la tendencia de ésta es hacer las hipótesis científicas lo más seguras posible: se atribuye importancia científica a las distintas hipótesis sólo en la medida en que pueden quedar justificadas por la experiencia. tesis unida estrechamente a cierta tendencia a negar el valor de la predicción: «Las virtudes peculiares de la predicción —escribe Keynes ^— . op. y demuestra correctamente que las probabilidades (a posteriori) de las hipótesis g (con respecto a unos datos h cualesquiera) se encuentran en la misma relación que sus probabilidades a priori. de Jeffreys y de Carnap..blogspot. Así pues. Los puntos esenciales son el número de casos examinados y la analogía existente entre ellos. tesis a que le lleva su creencia en la lógica inductiva *".) Expresada con mi terminología. y se consiüera científicamente valiosa una teoría sólo debido a la estrecha proximidad lógica (cf. y frente a lo que ocurre con mi concepto de la corroboración.La corroboración 253 ción» —que corresponde a lo que aquí hemos llamado la «probabilidad de una hipótesis»— y su «probabilidad o priori». Frente a lo que ocurre con las teorías de la probabilidad de Keynes. mas el hecho de que su «probabilidad» aumente con el número de casos corro horado res. en mi teoría de la corroboración ésta no decrece al aumentar la contrastabilidad.com . por regla general. son enteramente imaginarias. pág. la probabilidad keynesiana de una hipótesis aumenta juntamente con su probabilidad lógica (o falta de contenido). propuestas antes de que tuviésemos bastante fundamento para ellas desde un punto de vista inductivo— Keynes dice: «. pero quizá sólo implícito— que si < = cpi 92.. la teoría de Keynes implica que la corroboración (o la probabilidad de las hipótesis) decrece al aumentar la contrastabilidad. Así pues. que Keynes entiende con aquélla lo mismo que yo hago con mi «corroboración». por ello. sino que tiende a crecer con ella. entonces las probabilidades a priori de las diverp sas g son: g(<p. En efecto..

pero sus razonamientos son opuestos a los míos. ni siquiera para hacer predicciones. 575)—. es decir. esto es.». desde luego. esta teoría de la predicción es coherente . siempre a r r i e s g a d a s : si r e h u i m o s todo conflicto con la realidad. de mi Postscript. ¿ Q u é razones puede h a b e r p a r a que construyamos teorías e hipótesis? El p u n t o de vista de la lógica inductiva hace incomprensibles todas estas actividades: si lo que más valoramos es el conocimiento más seguro posible. Mi regla según la cual deben emplearse lo menos posible las hipótesis auxilipres (el «principio de p a r q u e d a d en el uso de hipótesis») no tiene n a d a en común con consideraciones tales como las de Kaila. en nuestra terminología. saca parte de la conclusión aquí mencionada (a saber. a priori. biología. sino de curiosidad científica: algunos científicos quieren explicar al mundo. Pero la cuestión no es de comodidad. pero le hace a uno asombrarse de por qué generalizaríamos nunca. considera del modo dicho a las teorías sencillas y con pocas hipótesis auxiliares p o r q u e cree que u n sistema que conste de pocas hipótesis tendrá. la de que deberíamos contentarnos con nuestros enunciados básicos): pues dice que las teorías —él habla de «leyes»— no son «indispensables» para la ciencia. su blanco es encontrar teorías explicativas satisfactorias (bien contrastables. Mientras que yo creo que las teorías sencillas — y justamente aquéllas que emplean pocas hipótesis auxiliares (cf. Die Prinzipien der Wahrscheinlichkeiislogik (Anncdes Universitatis Aboenñs. también él ve que solemos a t r i b u i r una elevada p r o b a b i l i d a d (o. o lógicamente improbables (esto es. especialmente. pág. menos ocasiones de chocar con la realidad que otro en que entren muchas. el modo de proceder más seguro sería adoptar u n sistema sin hipótesis. No me p r e o c u p o simplemente por conservar reducido el núm e r o de nuestros enunciados : me i m p o r t a m u c h o su sencillez •—era el ** En su Logical Foundations of Probability (19o0) Camap cree en el valor práctico de las predicciones. Sin duda. y. el hecho afortunado de haberse anticipado a algunos o a todos los casos que verifican lo dicho no añade nada en absoluto a su valor». y si las predicciones no contribuyen como tales en n a d a a conseguir u n a corroboración. p o r q u e tengan a priori — p o r decirlo así— muchas ocasiones de chocar con enunciados básicos): poi el contrario. Y ahora volvemos a asombrarnos de que nos molestemos en construir tales teorías. una elevada « p r o b a b i l i d a d de hipótesis») a las teorías sencillas.blogspot. y. el apartado *15. http://psikolibro. «Sin embargo —escribe (pág. p o r razones análogas a las de K e y n e s . sin embargo. ¿ p o r qué ponernos en trance de que surja haciendo afirmaciones? Como nuestra meta es la seguridad. precisamente por su i m p r o b a b i l i d a d lógica. a las que necesitan pocas hipótesis auxiliares. 140. 1926). el apartado 4 6 ) — son las que p u e d e n corroborrarse bien. p o r q u e éstas sean contrastables con m u c h a dureza. Kaila interpreta la situación exactamente del modo opuesto. etc. No adscribe la gran probabilidad mencionada a tales teorías como hago yo. es cómodo. (Véanse también el apéndice *X y.) ' KAILA. psicología. Otra tesis que da lugar a preguntas m u y parecidas es la de Kaila ' .254 La lógica de la investigación científica que se h a b í a hecho es tratar de adivinar. ¿ p o r qué no hemos de quedarnos satisfechos con nuestros enunciados básicos? **. enunciar leyes universales en libros de física.com . pues podemos arreglárnoslas siempre con enunciados singulares. sencillas) y contrastarlas.

como dice la traducción—. las correspondientes a la ciencia y su filosofía no han sufrido alteración esencial. y en que piensa casi lodo el mundo (excepto los pragmatistas): la de que la verdad es la correspondencia con los hechos (o con la realidad).com . Se dice también que sólo las proposiciones o enunciados [en ingl.. nota 1 ) .una fórmula sin interpretar (o de una sarta de símbolos) no cabe decir que sea verdadera o falsa. pero Tarski mismo dejó sentado de modo perfectamente claro que de. y. p u e d e n e n t r a r consideraciones lógicas acerca d e las relaciones de deduc*' Poco después de haber escrito esto tuve la buena fortuna de conocer a Alfred Tarski. cabe que el concepto de verdad nos resulte sospechoso y prefiramos no emplearlo. ¿cuál es el significado posible de decir que un enunciado corresponde a los hechos (o a la realidad)? Una vez que nos damos cuenta de que dicha correspondencia no puede ser de semejanza estructural. y ello lleva. el de n u e s t r a s hipótesis m á s f u n d a m e n t a l e s — lo m á s p e q u e ño q u e p o d a m o s . O B S E R V A C I O N E S ACERCA DEL U S O DE LOS CONCEPTOS DE DADERO Y CORROBORADO VER- E n la lógica de la ciencia q u e h e b o s q u e j a d o es posible evitar el e m p l e o de los conceptos de verdadero y falso * ^ : en su l u g a r .blogspot. pero. respectivamente] pueden ser verdaderos o falsos. si bien han quedado más claras. Vengan én buena hora perfeccionamientos de la terminología. ha de basarse en la de una fórmula bien formada de uno de estos lenguajes. 388. ya no vacilo en hablar de «verdad» o «falsedad». pág. y. y que estos términos son aplicables únicamente a fórmulas interpretadas —o «fórmulas con sentido"». Y. Pero. Tarski ha resuelto (con respecto a lenguajes formalizados) este problema aparentemente desesperado. Es una verdadera lástima que siga malentendiéndose y teniéndose una idea equivocada de su teoría —que es uno de los dos grandes descubrimientos hechos en el campo de la lógica desde los Principia Mathematica—. así pues. Gracias a la doctrina de Tarski. Pues este ú l t i m o p u n t o p r o c e d e del requisito de q u e se elijan los e n u n c i a d o s de u n elevado nivel de u n i v e r s a l i d a d . propositions. como era natural. pero no las cláusulas [en ingl. posiblemente. por u n l a d o . La crítica hoy habitual de la teoría de Tarski me parece fuera de lugar. Mind 6 4 . y de q u e s i e m p r e que sea posible se deduzca u n sistema que conste de muchos «axiomas» de otro con m e n o s «axiomas». Nunca subrayaremos demasiado que la idea tarskiana de la verdad (para cuya definición en el campo de los lenguajes formalizados ha dado Tarski un método) es la misma en que pensaba Aristóteles. el mismo grado de «artificialidad» o de «complicación» que esta última definición. sentences'\. statements. «cláusula» no ha sido una buena traducción de la terminología tarskiana original (personalmente. que me explicó las ideas fundamentales de su teoría de la verdad. Se dice que su definición es artificial y complicada. p o r o t r o . mi «Note on Tarski's Definition of Truth». 84. p o r t a n t o . y éstos de m a y o r nivel de u n i v e r s a l i d a d (y q u e . a p e d i r q u e m a n t e n g a m o s el n ú m e r o de axiomas — o sea. resultó que mis opiniones eran coherentes con la teoría de Tarski de la verdad absoluta. por ejemplo.. puesto que define la verdad con respecto a lenguajes formalizados. precisamente. yo prefiero hablar de «enunciado» más que de «cláusula»: véase. http://psikolibro. 1955. pero criticar una teoría por razones terminológicas no es más que un obscurantismo desatado.La corroboración 255 sentido de gran contrastahilidad—. en consecuencia. la tarea de elucidarla parece vana. y tiene. en virtud de haber reducido la inmanejable idea de correspondencia a otra más sencilla (la de «satisfacción» o «cumplimiento»). si bien esta teoría ha revolucionado mis tesis sobre la lógica formal y su filosofía. como ha ocurrido con las opiniones de todo el mundo (a menos de ser un pragmatista). a la regla de q u e las hipótesis a u x i l i a r e s h a n de e m p l e a r s e lo menos posible. se e x p l i q u e a q u é l a p a r t i r de éste).

«ijnplicación» y otros p o r el estilo : no son conceptos empíricos. así pues. http://psikolibro. No nos vemos obligados a decir que ciertos enunciados básicos son «verdaderos» o son «falsos». o en sí mismo (a la manera en que podemos decir que es «verd a d e r o » ) . esto no quiere decir que nos esté p r o h i b i d o el uso de los conceptos de «verdadero» y «falso».blogspot. ya que podemos interpretar su aceptación como el resultado de una decisión convencional. Mientras que suponemos que las propiedades de los objetos físicos (los objetos «genidénticos» en el sentido de L e w i n ) cambian con el paso del tiempo. podríamos a ñ a d i r algo así como u n subíndice a toda evaluación de la corroboración. sino lógicos ' . sino ú n i c a m e n t e que está corroborado con respecto a algún sistema de enunciados básicos —sistema que está aceptado hasta u n a fecha concreta—.256 La lógica de la investigación científica tibilidad. Su utilización es enteramente análoga a la de conceptos tales como «tautologíav. aconyuncións). por t a n t o . describen o evalúan u n enunciado independientemente de cualesquiera cambios en el m u n d o empírico. P e r o no podemos decir nunca que u n enunciado está «corroborado» como tal. «La corroboración que u n a teoría h a recibido hasta ayer» no es lógicamente idéntica con «la corroboración que h a recibido hasta h o y » . ni que su empleo origine dificultades especiales: el mismo hecho de que podamos eludirlos indica que no pueden d a r lugar a ningún nuevo p r o b l e m a fundamental. afirmamos implícitamente que ayer estábamos equivocados : que el enunciado era falso incluso ayer —falso intemporalm e n t e — . Así pues. «la predicción p es verdadera si la teoría í y el enunciado básico b son v e r d a d e r o s » . intemp o r a l . «contradicción». y.) Caínap diría proba¡)lemente «conceptos sintácticos» (cf. nos decidimos a emplear estos predicados lógicos de tal modo que las propiedades lógicas de los enunciados se h a g a n i n t e m p o r a l e s : si un enunciado es una tautología. si ayer evaluamos como verdadero un enunciado cuya evaluación de hoy es la de falso. y considerar los enunciados aceptados como resultado de tal decisión. Ciertamente. no necesitamos decir. su Logical Syntax of Language). subíndice que caracterizaría el ^ (Añadida en 1934. Y adscribimos esta misma int e m p o r a l i d a d a los conceptos de «verdadero» y «falso». que era completamente verdadero ayer pero se h a convertido hoy en falso. de acuerdo con el uso corriente : no se suele decir de u n enunciado. sino solamente que la contradice cierto conjunto de enunciados básicos aceptados. pero que «lo tomamos p o r verdadero» p o r e r r o r . en vez de ello. Y cabe describir la falsación de una teoría de un modo semejante : no es menester que digamos que una teoría es falsa. Podemos ver aquí m u y claramente la diferencia entre verdad y corroboración.com . podemos decir que el enunciado p se sigue de la conyunción (no contradictoria) de t y h. al corregir las pruebas. pues afirma que se cumple cierta relación lógica entre u n sistema teórico y cierto sistema de enunciados básicos aceptados. La evaluación de u n enunciado como corroborado o no corroborado es t a m b i é n u n a evaluación lógica. lo es de una vez p a r a siempre.

Por lo cual. a saber. L A RUTA DE LA CIENCIA En la evolución de la física puede discernirse algo así como u n a dirección general de su evolución. *' Por tanto.blogspot. contenga la teoría antigua y bien corroborada (o. P o r consiguiente. Si m e r a m e n t e p r e t e n d e n afirmar q u e u n a evaluación lógica del éxito de u n a teoría no p u e d e ser sino u n a evaluación de su corroboración. todos los cuales serán. indicando la fecha de su aceptación) *^. la nota • ! del apartado 81. Las observaciones anteriores pueden servir t a m b i é n — t a l vez—p a r a elucidar el contraste entre mis opiniones y las de los pragmatistas. esto es. que estarían aceptados en fechas distintas. especialmente por William James). 85. que p a r t i e n d o de teorías de u n nivel reducido de universalidad iría hacia teorías de nivel más elevado. «confirmado» o «corroborado». la corroboración no es u n «valor v e r i t a t i v o » . mientras que n o r m a l mente no diríamos nunca que u n a teoría apenas es verdadera p o r ahora. ** Cf. tendríamos que introducir un nuevo concepto «absoluto» o «intemporal». pues serán valores deductibles de la teoría y de diversos conjuntos de enunciados básicos. estoy dispuesto a a d m i t i r l o . p o r u n a que sea más contrastable y que. u n a buena aproximación de e l l a ) . o que todavía es falsa. A esto suele llamarse la dirección «inductiva» .La corroboración 257 sistema de enunciados básicos a que se refiere la corroboración (por e j e m p l o . de su utilidad— o de su confirmación o su corroboración. o bien por «con éxito». y podría pensarse que el hecho de que la física avance en esta dirección p e r m i t e ser utilizado como argumento en favor del método inductivo. teniendo en cuenta los grados de contrastabilidad y de corroborabilidad. o que todavía no está corroborada. u n avance en dirección inductiva no consiste necesariamente en una sucesión de inferencias i n d u c t i v a s : en realidad. y en el uso corriente se evita hacer tal c o s a : pues cabe m u y bien decir de u n a teoría que apenas está corroborada p o r ahora. Ahora b i e n . sin duda. para definir «verdadero» como «útil» (de acuerdo con lo propuesto por algunos pragmatistas. hemos hecho ver que puede explicarse de u n modo e n t e r a m e n t e difer e n t e . además. que desempeñaría el papel de «verdad». no p u e d e equiparársela a los conceptos de «verdadero» y «falso» (que están libres de subíndices t e m p o r a l e s ) : pues p a r a u n o y el m i s m o enunciado p u e d e existir u n n ú m e r o cualquiera de valores distintos de corroboración. por tanto. sería mejor designar semejante tendencia — e l paso a teorías de nivel de universalidad más elevado— diciendo que es «casi inductiva». al menos. o sea. «correctos» o «verdaderos» s i m u l t á n e a m e n t e . Pues sólo cabe s u p e r a r u n a teoría que esté bien corroborada p o r medio de otra de nivel d e universalidad más a l t o . P e r o me parece que identificar el concepto de corroboración con el de verdad distaría m u c h o de ser «útilv *^ . que p r o p o n e n definir la «verdad» a base de los éxitos de una teoría •—y.com . 17 http://psikolibro.

*" Convendría advertir que lo que quiero decir cuando hablo de experimento crucial es un experimento ideado para refutar una teoría (si es posible). y así sucesivamente. n a t u r a l m e n t e . después se p r o p o n e n otras de u n nivel de universal i d a d más elevado. Se p r o p o n e n teorías de cierto nivel de universalidad. más en particular. P a r a tener u n a imagen o modelo de esta evolución casi inductiva de la ciencia p o d e m o s r e p r e s e n t a r n o s las diversas ideas e hipótesis como partículas suspendidas en u n fluido. las dificultades. P e r o si. explicaciones (en el sentido del apartado 12).blogspot. incluso si son deductibles enunciados que pertenecen al sistema científico vigente (o sólo semideductibles. p o r ejemplo. alguna otra cosa que quepa c o n t r a s t a r : no será «metafísico». d o n d e se depositan en capas (de u n i v e r s a l i d a d ) . el sistema c o n t e n d r á — a l menos como p r i m e r a a p r o x i m a c i ó n — alguna teoría bien corroborada y. p o r el contrario. como. La ciencia susceptible de contrastación es el p r e c i p i t a d o de dichas partículas en el fondo del recipiente. aquél que se pretende aporte una decisión entre dos teorías en competencia al refular (al menos) una de ellas —sin demostrar por eso la otra. demasiado lejos del nivel alcanzado por la ciencia que en aquel m o m e n t o es susceptible de contrastación). asimismo. al fin y a la postre.com . « ¿ P o r q u é no inventar directamente teorías del m á x i m o nivel de universalidad? ¿ P o r qué esperamos a esta evolución casi inductiva? ¿No será. Los métodos de contrastación están apoyados invariablemente en inferencias deductivas que van de u n nivel a otro más bajo *^. Yo no lo creo así. quizá. tales teorías p u e d e n i n d i c a r el camino hacia u n experimento crucial. en el sistema de S p i n o z a ) . porque. naturalmente. además. o teorías— de todos los niveles posibles de u n i v e r s a l i d a d . p o r otra p a r t e . a u n «sistema metafísico». Una y otra vez se p r o p o n e n ciertas sugerencias —conjeturas. sólo las teorías que se p r o p o n e n con u n a pretensión de resolver los p r o b l e m a s a la vista en el m o m e n t o —esto es. como si dijéramos (esto es. Puede p l a n t e a r s e ahora la cuestión siguiente. cabe idear un experimento crucial con el fin indicado. las teorías que se encuentran en u n nivel de universalidad demasiado elevado. http://psikolibro.258 La lógica de la investigación científica Los procesos casi inductivos deberían mirarse del modo siguiente. contradicciones y falsaciones con q u e se está enfrentado en el m o m e n t o — establecen u n contacto con la ciencia de la época : al p r o p o n e r u n a solución p a r a tales dificultades. tal vez. y de ahí que las hipótesis de nivel superior sean explicativas con respecto a las de nivel inferior. d a r á n lugar. p o r regla general. y cabrá considerarle como u n nuevo paso en la evolución casi inductiva de la ciencia. y se contrastan d e d u c t i v a m e n t e . entre ellos no se encontrará ningún enunciado contrastable nuevo. la nota 1 del apartado 22 y el apéndice *IX). Esto explica por qué. en la sucesión t e m p o r a l se llega a cada nivel de universalidad pasando de u n nivel inferior a otro más elevado. En este caso. mientras que. y. haya algún elemento inductivo contenido en ella?». el es*^ Las «inferencias deductivas que van de un nivel a otro más bajo» son. lo cual quiere decir que no p o d r á idearse n i n g ú n e x p e r i m e n t o crucial con el que someter a contraste el sistema en cuestión *^. desde luego— (véanse. que se someten a contraste valiéndose de las correspondientes a los niveles a n t e r i o r e s .

Todos estos conceptos e ideas metafísicos pueden haber ayudado. Como Bacon. Pero la ciencia tiene un valor que excede al de la mera supervivencia biológica. Mirando hacia atrás. incluso en sus formas más primerizas. ni siquiera el sustituto de ésta que es la probabilidad. No sabemios: sólo podemos adivinar. (Me refiero no a una imagen de la ciencia como fenómeno biológico.La corroboración 259 pesor del depósito crece con el número de capas. sino a sus aspectos epistemológicos. Mi investigación ha seguido y rastreado las diversas consecuencias de las decisiones y convenciones que habíamos adoptado al comenzar este libro. Pero domeñamos cuidadosa y austeramente estas conjeturas o «anticipaciones» nuestras. una panorámica de la imagen de la ciencia y de la investigación científica que ha surgido. ni uno que avanzase firmemente hacia un estado final. podemos describir la propia ciencia contemporánea nuestra —«el método de razonar que hoy aplican ordinariamente los hombres a la Naturaleza»— diciendo que consiste en «anticipaciones. metafísica (aunque biológicamente explicable). Como resultado de este proceso. en la teoría del movimiento terrestre (al cual se opuso Bacon como ficticio). han llevado a predicciones con éxito. Nuestra ciencia no es conocimiento (epistenié) : nunca puede pretender que ha alcanzado la verdad. el esforzarse por el conocimiento y la búsqueda de la verdad siguen constituyendo los motivos más' fuertes de la investigación científica. en la antiquísima teoría corpuscular de la luz. en algunos casos. 26.blogspot. Novum Organum. por fin. en regularidades que podemos des-cubrir —descubrir—: fe acientífica. http://psikolibro.) La ciencia no es un sistema de enunciados seguros y bien asentados. precipitadas y prematuras». en particular del criterio de demarcación. y. sólo cuando se ha hecho posible decidir empíricamente entre ella y otra teoría rival. con las que establece contacto y las hace asentarse. por medio de contrastaciones sistemáticas: una vez que se ha proBACON.com . y cada capa nueva corresponde a una teoría más universal que las situadas debajo de ella. como instrumento de adaptación o como método de producción en rodeo. tan maravillosamente imaginativas y audaces. I. y en «prejuicios» ^. y en la teoría de la electricidad como fluido (que ha revivido en forma de la hipótesis del gas de electrones de la conducción metálica). no es solamente un instrumento útil: aunque no puede alcanzar ni la verdad ni la probabilidad. en la idea de un «principio» físico —o elemento último— único (del cual se deriven todos los demás). podemos tratar ahora de tener. es posible que el crecimiento de la ciencia llegue a alcanzar ideas que antes se encontraban flotando en regiones metafísicas más altas. a ordenar la imagen del mundo que tiene el hombre. Y nuestras previsiones están guiadas por la fe en leyes. Pero una idea de este tipo adquiere ciudadanía científica solamente cuando se la presenta en forma falsable : esto es. Tenemos ejemplos de estas ideas en el atomismio.

imprevisible. ni al de que h a r í a m o s cada vez mejor uso de nuestros sentidos. http://psikolibro. ) El avance de la ciencia no se debe al beclio de que se acumulen más y más experiencias perceptivas con el correr del tiempo. Frente a esto. Es posible interpretar los progresos de la ciencia más prosaicamente.. que intentan practicarlo debido a la general creencia de que constituye el método de la física e x p e r i m e n t a l . asimismo. tratamos de demostrar que nuestras anticipaciones eran falsas —con objeto de p r o p o n e r en su lugar nuevas anticipaciones injustificadas e i n j u s t i n c a b l c . cast. Pero esta descripción del progreso científico. y que —en consecuencia— el curso futuro. también razono allí (en el prefacio) que el crecimiento de nuestro conocimiento es imprevisible por medios científicos. quiere decir casi lo mismo que «hipótesis» (tal como yo lo empleo). Novum Organum. su mito de u n método científico que partiera de la observación y el experimento jiara avanzar luego hasta las teorías.com .blogspot. ya que la Naturaleza no miente. FRANK. especialmente en el de la tecnología): en mi Poverty of Historicism [vers. ni una sola de nuestras «anticipaciones» se mantiene dogmáticamente . La sociedad abierta (T. como Bacon los llamó con gran mofa *''. y. (Diremos de pasada que este método legendario aún inspira algunas nuevas ciencias. La tesis de que el progreso de la ciencia se deba a la acumulación de experiencias perceptivas sigue teniendo gran aceptación (cf.)} —capítulo 24. Cabría decir que el progreso j)ucde «. tratamos de derribarlas. recuerda demasiado a la inducción baconiana : sugiere en exceso su industrioso acumular los «incontables racimos. 123. el apartado *4 de mi Postscript). a u n q u e no es realmente errónea. con objeto de preparar la inteligencia para la intuición de la verdadera esencia o naturaleza de una cosa. 26). p o r muy *'^ El término tie Bacon «aíiticipacióü» (tíanticípatioyi^ ISovurn Organum. por el contrario. matemático y técnico. parece no dar en el blanco . de la libertad.260 La lógica de la investigación científica puesto. de nuestra historia es. y el no que opongo a ella está relacionado estrechamente con mi recusación de que la ciencia —o el conocimiento— tenga que avanzar debido a que nuestras experiencias tienen que acumularse. que se prescribe para el científico con objeto de preparar su inteligencia para la interprefación del Libro de la Naturaleza —análogamente a como la purificación mística de su alma la dispone para la visión de Dios (cf. ' P. Das Kausalgesetz und seine Grenzen (1932). creo que el avance de la ciencia depende de la libre competición del pensamiento. Con todas las armas de nuestro arsenal lógico. ' BACON. y que se verá obligado a detenerse si se acaba con ésta (aunque puede muy bien ser que continúe en ciertos campos. mi segundo prefacio.. era menester limpiarla ^Sntes meticulosamente da toda anticipación. La miseria del historicismo (T. originarse de dos maneras s o l a m e n t e : acumulando nuevas ex¡>ericncias perceptivas y organizando mejor las que ya teníamos a nuestra disposición»^. nota 59 del capítulo 10 y nota 33 del capítulo 1 1 — en donde se describe brevemente la teoría de la inducción de Aristóteles): esta purificación de prejuicios es concebida como una especie de rito. m a d u r o s y en sazón» ^ de los que esperaba que fluyese el vino de la ciencia. nuevos «prejuicios precipitados y prematuros». La tesis de Bacon era que.JI (apartado 32) desarrollo ampliamente esta idea.. nuestro método de investigación no consiste en defenderlas para demostrar qué razón t e n í a m o s . cast. por ello. I.. sino que. No es posible destilar ciencia de experiencias sensoriales sin interpretar. de 1958). I. La función principal de la inducción eliminativa sería (como en Aristóteles) la de ayudar a tal purificación (véase también mi Open Society [vers. prejuicio e ídolo: pues la fuente de todos los errores es la impureza de nuestra propia inteligencia.

desde es más psicológioa que epistemológtca. a su vez.La corroboración 261 industriosamente que las acumulemos y escojamos. podemos estar «absolutamente seguros» ' . cf. 2. la nota 4 del apartado 30. hemos de ser activos. El antiguo ideal científico de la epistemé — d e un conocimiento absolutamente seguro y demostrable— ha mostrado ser un ídolo. P. que cierra el paso del avance científico: pues la adoración de este ídolo reprime la audacia de nuestras preguntas y pone en peligro el rigor y la integridad de nuestras contrastaciones. por ejemplo. La petición de objetividad científica hace inevitable que todo enunciado científico sea provisional para siempre: sin duda. «De una vez para siempre —dice Weyl * (con quien estoy de pleno a c u e r d o ) ^ quiero manifestar mi admiración ilimitada por el trabajo del experimentador en su lucha por sacar hechos interpretables de una Naturaleza huraña. somos nosotros los que damos la respuesta. ¿Ha de ser nuestra actitud. de resignación? ¿Nos veremos * H. cabe corroborarlo. en la que todos y cada uno de los pasos están guiados por la teoría. sino que. XX. el único medio que tenemos de interpretar la Naturaleza son las ideas audaces. No tropezamos con nuestras experiencias. que tan bien sabe responder a nuestras teorías con un no decisivo o con un sí inaudible». no las dejamos inundarnos como un r í o . a su vez. provisionales. http://psikolibro. pág. Y hemos de aventurar todo ello para alcanzar el premio: los que no están dispuestos a exponer sus ideas a la aventura de la refutación no toman parte en el juego de la ciencia. sino su indagación de la verdad persistente y temerariamente crítica. Somos nosotros quienes siempre formulamos las preguntas que se han de proponer a la Naturaleza. WETL.blogspot. Esta última observación. inspirada por las ideas: el experimento es una acción planeada. Trad. las anticipaciones injustificadas y el pensamiento especulativo: son nuestro solo organon. Incluso la cuidadosa y austera contrastación de nuestras ideas por medio de la experiencia está. pues. de la verdad irrefutable. los apartados 7 7 8. quienes —tras exigente escrutinio— decidimos acerca de la contestación a la pregunta que habíamos propuesto a la Naturaleza (después de continuados y serios intentos de sonsacarla un «no» inequívoco). hemos de «/lacer» experiencias. Y. por ROBERTSON. nuestro único instrumento para captarla. pág. Sólo en nuestras experiencias subjetivas de convicción. • lue^. quienes intentamos una y otra vez plantearlas de tal modo que sonsaquen un «sí» o «no» tajantes (pues la Naturaleza no responde a menos que se la urja a ello). Juntamente con el ídolo de la certidumbre (que incluye los grados de certidumbre imperfecta o probabilidad) cae uno de los baluartes del obscurantismo. Cf. Gruppentheorie und Quantenmechanik (1931). en nuestra fe subjetiva.com .. ingl. The Theory of Groups and Quantum Mechanics (1931). más bien. La opinión equivocada de la ciencia se delata en su pretensión de tener razón : pues lo que hace al hombre de ciencia no es su posesión del conocimiento. finalmente. pero toda corroboración es relativa a otros enunciados que son.

y de sujetar nuestras respuestas (siempre provisionales) a ccntrastaciones constantemente renovadas y cada vez más rigurosas.com . La ciencia nunca persigue la ilusoria meta de que sus respuestas sean definitivas. más profundos y más generales.blogspot.262 La lógica de la investigación científica obligados a decir que la ciencia sólo puede cumplir su misión biológica : que únicamente puede —en el mejor de los casos— demostrar su temple en las aplicaciones prácticas que puedan corroborrarla? ¿Son insolubles nuestros problemas intelectuales? No lo pienso así. http://psikolibro. su avance se encamina hacia una finalidad infinita —y. sin embargo. alcanzable—: la de descubrir incesantemente problemas nuevos. antes bien. ni siquiera probables.

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en particular. si y sólo si para cada enunciado a de A existe un número natural cí(o) = re que satisface las dos condiciones siguientes: I ) toda conyunción.c». aparecerán coordenadas espacio-temporales en el esquema que da origen al campo de aplicación. Definición de dimensión de una teoría (Cf. En el apéndice *VIII le desarrolla ulteríormento esta cuestión. a) la teoría no choca con ningún acervo-d del campo. Se dice que una teoría t es «d-dimensional con respecto al campo de aplicación C» si y sólo li se cumple la siguiente relación entre í y C: existe un número d tal que. y que y.APÉNDICE I. La definición que propongo dice así. no hemos de suponer que estén definidas relaciones algunas de vecindad.Cn es incompatible con o. de n enunciados distintos de X es compatible con a. y. en consecuencia. y I I ) para cada una de estas conyunciones Cn existen en X dos enunciados x e y tales. Surge una dificultad por el hecho de que inicialmente no hemos de asumir que en dicho campo estén definidas ni una métrica ni siquiera una topología. los apartados 23 y 31). un posible falsador de la teoría. Cn. el campo de los enunciados relativamente atómicos manifestará tener —en general— un orden topológico. en general. la clase B es la suma de una o más " Una definición simplificada y algo más general es la siguiente: sean A y X dos conjuntos de enunciados (dicho de modo intuitivo.blogspot. decimos que X es un campo de aplicación (homogéneo) con respecto a A (en •ímbolos: X = C A ) . es decir. Y admito que con la definición que propongo. de modo que. y j8) por otra parte. más que vencer esta dificultad 1Q que se hace es sortearla: lo cual es posible porque una teoría prohibe siempre ciertos eventos ahomotípicos'o.com . e incluso métrico. pero no de a ni de CnLlamamos a d(a) la dimensión de a —o el grado de composición de a— con respecto a X = C A. los apartados 38 y 39. como los hemos llamado (esto es.Cn es deductible de a. que x. http://psikolibro. A es un conjunto de leyes universales y X uno —ordinariamente infinito— de enunciados de contraste singulalares).) La definición que sigue debe considerarse sólo provisional *^: se trata de un intento de definir la dimensión de una teoría de modo que esté de acuerdo con la dimensión del conjunto de curvas que se obtiene cuando se representa el campo de aplicación de aquélla en un papel cuadriculado. una clase de acontecimientos que difieren solamente en sus coordenadas espacio-temporales. cf. y cabe tomar l/d{a) como medida de la sencillez de a. tales que se satisfacen las siguientes condiciones: et) todo enunciado de la clase A unido conyuntivamente al acervo-cí dado forma un «acervo d + 1 falsador». A y B. y b) cualquier acervo-d dado en conyunción con la teoría divide unívocamente todos los enunciados relativamente atómicos restantes en dos subclases infinitas.

por el contrario. ya que la misma teoría determina qué enunciados singulares son relativamente atómicos (con respecto a ella) : pues el campo de aplicación se define a través de la teoría misma.]. con ellos. los enunciados relativamente atómicos —y. y con él quedan definidos los enunciados que —debido a su forma lógica— gozan de igual estatuto con respecto a aquélla. Con esta definición se pretende excluir la posibilidad de que una teoría tenga dos campos de aplicación tales que los enunciados relativamente atómicos de uno de ellos sean resultado de la conyunción de los enunciados relativamente atómicos del otro (lo cual ha de evitarse para que el campo de aplicación pueda ser identificado con el de su representación gráfica: cf.blogspot. o algo así como un depósito (relativamente) sólido. no resolvemos el problema de los enunciados atómicos descubriendo unos que tengan cierta forma elemental y a partir de los cuales se construyan inductivamente los otros enunciados compuestos —o se los componga por el método de las funciones veritativas—. tales que la conyunción de un número cualquiera de enunciados pertenecientes a una cualquiera de estas [B<]. la nota 2 del apartado 38) de una forma que podría llamarse «deductivista». que se asienta a partir de los enunciados universales de la teoría. Así pues. el apartado 39). http://psikolibro. Quizá convenga añadir que mediante esta definición se resuelve el problema de los enunciados atómicos (cf.266 La lógica de la investigación científica —pero siempre en número finito— subclases infinitas [B.com . los enunciados singulares— resultan ser una especie de precipitado.. sea compatible con la conyunción del acervo-d dado j la teoría.

Reichenbach.p. y las dos clases de propiedades con «/?» y «y». Cálculo general de la frecuencia en clases finitas (Cf. los apartados 52 y 53) *\ Teorema general de multiplicación.„F"(y) (!') (I) Se obtiene la demostración de modo inmediato a partir de la definición dada en el apartado 5 2 : sustituyendo en (1) de acuerdo con dicha definición.p) — — = N(a) N(a) N(a. con la de (2s).„F"(y) multiplicación: (1.) Si asumimos que existe independencia (cf. pág.1) N(a.y) N(a.F"(P). La solución está dada por la fórmula „F"(|3.blogspot.p) que manifiesta ser una identidad sin más que simplificar eliminando «N (a .y) = aF"(P).com . también la nota 4 del apartado 53).) Valiéndose de la equivalencia de (1) y (1') puede demostrarse ahora la simetría de la relación de independencia (cf. „F"(p.APÉNDICE II. esto es.y) (1. http://psikolibro. puesto que /? y y pvieden conmutarse. Mathematische Zeitschrift 34.pF"(y) = „F"(y) (1') llegamos.y) = „. (Compárese con esta demostración.pF"(y) o bien.„. a partir de (1).. asimismo. al teorema especial de „F"(p. obtenemos N(a. el apartado 53). «Axiomatik del Wahrscheinlichkeitsrechnung». Denotamos la clase finita de referencia con «a».y) = „F"(P). 593. que „. /?)».p. Los teoremas de adición se ocupan de los elementos que pertenecen a y o a y. El primer problema que se nos plantea es el de determinar la frecuencia de los elementos que pertenecen tanto a ^ como a y. y. Si denotamos con el símbolo «j8 + y» (en donde el sigS •* He desarrollado posteriormente este apéndice en forma de un tratamiento axiomático de la probabilidad: véanse lo» apéndice* •III • *V.

y vemos. no significa la adición aritmética.p. y la suma de las frecuencias relativas de las mismas es.F"{y).y c p (S*-) http://psikolibro. por tanto.(P + y) = (cc. a partir de (2). sino el «o» no excluyente) la combinación disyuntiva de aquellas clases. cuando está situado entre designaciones de clases. a.blogspot. igual a 1. mediante el teorema especial de multiplicación. Los teoremas de división enuncian cuál es la frecuencia de la propiedad y dentro de una clase seleccionada a partir de a teniendo en cuenta la propiedad j3. supuesto que puede simbolizarse por la fórmula N(a..y) (2.y).2) Bajo el supuesto de que a. ya que éstas son mutuamente excluyentes. y ) sea una subclase de ft. al teorema especial de adición „ F " (p + y) = aF"(|3) + . que ca6e describir la independencia como un caso especial de selección. Uegamos a a. (2.268 La lógica de la investigación científica no « + » .1) (2.y) (2) Su demostración se basa en la definición del apartado 52 y se apoya en la fórmula universalmente válida del cálculo de clases. j8 y y no tengan ningún miembro común a las tres. Los diversos teoremas asociados al nombre de Bayes son todos casos especiales del teorema de división. La fórmula general se obtiene inmediatamente por inversión de (1) : «F"(P-y) F"(y) = aF "(P) Si transformamos el teorema general de división (3).) (2*) Este teorema es válido para todas las propiedades que son propiedades primarias en una clase a. Bajo la asunción de que (a .com . que a.y) = O llegamos.p) + (a.pF"(y) . el teorema general de adición es: „F"(P + y) = cF"(P) + „F"(y) „F"(p. naturalmente. y en esta otra (también universalmente válida): N(P + y) = N(P) + N(y) N(p. o en símbolos.„F"(y) (3-) (3) En esta fórmula reconocemos la condición (1').

que es aplicable siempre en el caso de que las y8( sean propiedades primarias : aF"(|3. asunción que puede escribirse a s í : N(a.) = IaF"(|3. .) .. ySj.p.) http://psikolibro. Emplearemos el signo «2» delante de designaciones de clases análogamente a como hicimos cuando empleábamos el signo « + » entre e l l a s : p o d e m o s escribir.F"(P.sp.F"(p.) a. {\) aF"(2W Se puede aplicar al numerador de esta fórmula el teorema especial de adición.ípiF"(P..) a...) = .Cálculo general de la frecuencia en elases finitas 269 obtenemos a p a r t i r de ( 3 ) la primera de B a y e s : forma (especial) de la regla ar"(y) „.W = 0 (i^j) (3/2-) E n este supuesto obtenemos la tercera forma (especial) del teorema de Bayes.com . entonces. (2**). si asumimos que las /3( no tienen miembros comunes con a.) . u n a segunda forma (universalmente v á l i d a ) del teorema de Bayes del modo s i g u i e n t e : (3. (3/2..blogspot.pF"(y) = aF"(|3) Podemos evitar el supuesto (3''^) si introducimos la suma de las clases /Ji. jS».

si podemos haque en donde «er^» designa u n acervo-zi concreto (si bien elegido arbitrar i a m e n t e ) q u e contenga m unos (lo que se p r e t e n d e indicar con dicho símbolo es que lo dado es la ordenación completa de este acervo-n. para las distintas ordenaciones de los u n o s ) .com . n— está d e m o s t r a d a .0) (3. F " ( a „ + i) = p . sino sus posiciones en é l ) . Supongamos ahora que ( 2 ) está demostrado p a r a u n n cualquiera —esto es. cf. esto es.( » • +1) (3. Pues.blogspot. o sea. el a p a r t a d o 5 6 ) . el a p a r t a d o 56.1 que se obtienen a partir de cr. q ~ aP"{Q) y m <. respectivamente. a sea (al m e n o s ) l i b r e . Asumamos que.) P u e d e decirse que la p r i m e r a fórmula b i n o m i a l * \ „(„)F"(m) = «C™p'»í'-'» — e n que p supuesto de provinentes cer p a t e n t e (1) = a F " ( l ) .APÉNDICE III. en el que a sea (al m e n o s ) libre-re—1 (despreciando los errores del último t é r m i n o : cf. Deducción de la primera forma de la fórmula binomial ( P a r a sucesiones finitas de segmentos imbricados. no solamente el n ú m e r o de unos.+ 'gí" + » . respectivamente.. supongamos que se c u m p l e ( 2 ) p a r a todos los n. entonces habrá —según u n teorema combinatorio perfectamente conocido— "C„ modos distintos de distribuir los m unos en n lugares. entonces. + o)-p'»r + '-'" y „(„ ^ . y teniendo en cuenta el teorema especial de adición p o d e m o s afirmar ( 1 ) . las sucesiones de longitud n -{. http://psikolibro. Vamos a demostrar que en este s i ^ u e s t o se cump l e t a m b i é n p a r a n + 1. •' Recuérdese que í " i es otro modo usual de escribí^ el coeficiente binomial "C<».1) en donde «cr„ + o» y «"•».„ al añadir al final u n cero y u n u n o . d e m o s t r a r e m o s «(„ + i)r>". +1» representan.n — 1 (de s e c u e l a s ) . p a r a un n concreto y p a r a todo m y todo <j que sean compatibles con a q u é l — . p a r a toda longitud n de los acervos-ji (o segment o s ) considerados. el número de modo& diferentes en que es posible distribuir m objetos en n litios (supuesto que sea m < n). m y a (es decir. o sea.

1) Observemos a h o r a q u e es evidente q u e tiene que h a b e r j u s t a m e n t e tantos d^ —esto es.p (7.1) Vemos.0) (6.g . Denotemos con «<j„)) la propiedad de ser sucesor de u n acervo-n.ial 271 p a r a u n segmento de longitud re + 1 h a de considerarse que a es. pues.„)F"(a„).com . 0 ) = « F " ( á „ ) . sucesores de la sucesión «cr„» en « — como sucesiones cr„ hay en «(„).ula hinom.„+0(6. „ F " ( l ) = ccF"(<^»). 0 ) = „ ^ „ ^ / > . „ F " ( 0 ) = „F"(ór^). íibre-ra. que si suponemos que se cumple ( 2 ) para cierto n (y para todas las ordenaciones tr„ que le c o r r e s p o n d e n ) . que aF"(^». p o r tanto. luego podemos afir> m a r ( 3 ) .0) (7.0) (4.Deducción de la primera forma de la fórm.l) = „(„^^jF"(a. t r a n s f o r m a r el p r i m e r m i e m b r o de ( 4 ) : es decir. p o r la m i s m a razón.p (4. F " ( á „ .)= »F"K) (5) T e n i e n d o en cuenta esta fórmula podemos transformar el segundo m i e m b r o de ( 4 ) . tenemos „ F " ( á „ . podemos deducir ( 3 ) por medio de una inducción matemática. -= 2 y para todo < „ (en donde n^ < 2 ) . Y. al sustituir ( 5 ) y ( 6 ) en ( 4 ) llegamos a > + i ) F " K + o) = a(„)F"(a„). y. „ + „) „F"(á„. pero asumiendo primero que ni = 1 y luego q u e m = O se advierte que ( 2 ) es realmente válida para n.g a(„ + i)F"(a™+:) = „. http://psikolibro. a su vez. entonces podemos afirmar „ F " ( á „ . y — e n consecuencia— ( 2 ) y ( 1 ) .1) = „ F " ( á „ ) . p o r lo menos. a„.blogspot.1) Con éstas podemos.

El doctor L. digamos re^. etc.APÉNDICE IV. y si •—^por tanto— no está ya tachado de la tabla»). Un método para construir modelos de sucesiones aleatorias (Cf. Escribimos ahora otro nuevo período que al menos sea libre-rej—1.) Como en el apartado 55. http://psikolibro. para un re arbitrariamente elegido. Podemos decir que la sucesión construida de este modo es una sucesión libre-re «mínima». y así sucesivamente). los apartados 58. combinatoriamente posible (para « < re + 1) de unos y de ceros *^. = ra . B.j . lo reordenamos de modo que empiece precisamente con dicha sucesión (lo cual es siempre posible. a) Construimos un modelo de sucesión «absolutamente libre» (de secuelas) del modo siguiente. por orden de magnitud. 64 y 66. digamos). lo reordenamos de suerte que el tercer período comience por el segundo. R. continuamos luego de acuerdo con la regla siguiente: añádase un cero al segmento inicial siempre que esté permitido. y el resultado es una sucesión de longitud 2'' + « — 1. y b) de los primeros n elementos del período siguiente (que están añadidos al período acabado de mencionar). que consta de x unos (y que tacharemos de la tabla). y buscamos en él la sucesión idéntica al segundo período (una vez reordenado). según el análisis llevado a cabo en el apartado 55).ruebas de la validez de la regla de construcción dada. y pretendemos publicar conjuntamente un trabajo sobre esta materia.1 preparamos primero la tabla de los 2" accrvos-x posibles de unos y ceros (ordenados con arreglo a una regla lexicográfica cualquiera. «si no ha aparecido ya el acervo-n final que formamos en el período inicial al hacer esto. ya que cabe ver fácilmente que no puede existir un período generador (de una sucesión periódica libre-n) cuya longitud sea menor que 2" + *. Elton y yo hemos encontrado p. y si no es así. Escribimos primero un período libre-re. de este modo.com . se sigue procediendo de este modo hasta que queden tachados todos los acervos-re de la lista. Obtenemos. iniciamos ahora el período escribiendo el último de estos acervos-n. luego otro período que sea por lo menos libre-Wi—1. libre-n (de secuelas) 7 con equidistribución. suponemos que para todo número finito n dado se puede construir un período generador. y cuyo período inicial es el que habíamos escrito al empezar (que es la sucesión inicial del segundo período.blogspot. En cada uno de estos períodos aparecerá al menos una vez cada acervo-a. Si se determina una su*' Existen varios métodos constructivos que cabe aplicar a la tarea de construir un periodo generador de una sucesión libre-n con equidistribución. Damos un método sencillo: haciendo a. y al resultado le llamamos segundo período. período que tendrá un número de términos finito. un uno (asiem-pre que esté permitidoí) significa aquí. a) un periodo generador —de longitud 2" = 2" + '— de una alternativa libre-n. y cuya longitud será rij. que consta de.En este último ha de aparecer al menos una sucesión que sea idéntica al período dado inicialmente (de longitud rej): pues bien. una sucesión cuya longitud aumenta muy rápidamente.

el resultado de tal reordenación es Olio (1) con ni = 4. que los períodos que se formen no deben ser nunca más largos de lo necesario (de modo que serán exactamente libres-rtj-—1. y I I ) la sucesión está construida de tal modo que. este método garantiza que todo trozo inicial de longitud m = 2^ es un período librc-n mínimo para el n mayor posible (esto es. es decir.Un método para construir modelos de sucesiones aleatorias 273 cesión inicial concreta y se especifican otras condiciones —por ejemplo. por su partCj no tenga carácter aleatorio —sino que conste. por ejemplo.j—1). o que esté formado por cualquier otra ordenación intuitivamente «regular»—. y no al menos libres-n. establecen el tipo ideal de aleatoriedad.com . para n = ( l o g 2 m ) — 1 ) . que determinamos por el método de la nota *1 citada. 18 http://psikolibro. libre-3). como propongo ahora llamarla—. Véase también el apéndice *VI. y pasamos a construir (4). reordenamos entonces (3) de suerte que comience con (2). I ) cada paso de su construcción consiste en construir un período libre-n mínimo para cierto n (cf. y resulta ser 1111000010011010 Lo reordenamos para que comience con nuestra sucesión inicial (1). ya que. podemos comenzar con el período 0 1 (0) de longitud no =: 2 (podemos decir que este período da origen a una alternativa libre-0). En consecuencia. lo cual hace ver que para las aplicaciones no basta el requisito de libertad-n. libre-1: el método de la nota *1 anterior nos da «1100» como período generador de una alternativa libre-1. Construimos en este momento el período libre-ni-1 (es decir. hemos de averiguar dónde aparece en él nuestra sucesión ( 2 ) . precisamente. A continuación hemos de construir un período que sea libre-n<j — 1. un período libre-15. sino que es menester remplazarlo por algo así como la condición de que la libertad-n esté patente desde el comienzo: que es. por el método de la nota * 1 .blogspot.536. lo que logran las sucesiones aleatorízadas «mínimas». cabe perfeccionar este método de construcción hasta hacerlo unívoco. Esta propiedad de «minimalldad» es muy importante: pues podemos obtener siempre sucesiones libres-ra —o absolutamente libres— con equidistribución que comiencen por un segmento finito de una longitud m cualquiera que. con lo que obtenemos 0110101111000010 (2) Como n» = 16. a la que hemos llamado (0). comienza siempre por un período libre-n mínimo. frente a lo que ocurre en los ejemplos b) y c) que damos más abajo. Puede llamar «sucesión aleatorizada mínimo» a la que se construye de este modo. Tenemos así una sucesión (determinada). y para ellas es posible demostrar inmediatamente la convergencia. construida de *' Para tomar un ejemplo concreto de esta construcción —^la de una sucesión aleatorizada mínima. o sólo de unos. y del modo más radical posible. de suerte que defina una sucesión determinada. ni siquiera el de libertad absoluta. pues. en la que podamos calcular para cada uno de sus términos si es un uno o un cero*". cualquiera que sea la etapa de su construcción. Una vez que tengamos este período libre-15. que es necesario reordenar ahora para que empiece con la sucesión «01». que llamaremos (3). Sólo éstas. sólo de ceros. la nota *I anterior). que tendrá la longitud 2 " " ' . tenemos que construir después. y cuya longitud será 2 ' ' = 65.

la sucesión a que tiene las tiradas' con X por términos impares y las con Y por términos pares— es aleatoria. de modo que lo único que tenemos que hacer es combinar dos sucesiones de este tipo. la totalidad de la sucesión que se ha escrito (cuya longitud será m . http://psikolibro. Empleando el procedimiento utilizado en la demostración de la tercera forma de la fórmula binomial (apartado 60) o en la del teorema de Bernoulli (apartado 61). y así sucesivamente. pero en la que también aparecen una y otra vez unos términos hasta llegar a los cuales dicha sucesión es libre-re^ para la frecuencia q—de ( B ) — . Está asegurada la aplicabilidad del teorema especial de multiplicación al problema clásico de echar dos dados. una sucesión absolutamente libre (condición cuyo cumplimiento acabamos de demostrar). b) Puede emplearse ahora un método de construcción análogo para hacer ver que existen sucesiones que tienen una frecuencia media «absolutamente libre» (cf. Para ello basta modificar el proceso a) de tal modo que. añadamos siempre a la sucesión un «bloque» (o «iteración») finito —por ejemplo.274. X e Y. formado por unos— y cuya longitud sea tal que se llegue a cierta frecuencia dada. Una vez alcanzada la frecuencia que acabamos de mencionar. es posible construir de un modo semejante un modelo de sucesión que tenga más de una frecuencia media «absolutamente libre» : según a). puede ponerse de manifiesto (con un grado cualquiera de aproximación) que para cualquier valor frecuencial que podamos escoger existen sucesiones que son «absolutamente libres». hemos conseguido un método de construcción de una sucesión que tiene dos «frecuencias medias» diferentes. Obtenemos de esta suerte una sucesión en la que aparecen una y otra vez unos términos hasta llegar a los cuales la sucesión es libre-fij para la frecuencia relativa p—de la sucesión (A)—. Escribimos una sucesión inicial de ( A ) . y reordenamos el período de (B) que la precede de tal modo que comience con aquella sucesión.blogspot. sin más condición que la de que exista. ) se considera como sucesión inicial de un período libre-mj—I (con equidistribución). p. si —por ejemplo— hacemos la estimación hipotética de que la «sucesión combinada» (como podemos llamarla) —esto es. al menos. la buscamos en (B). simultáneamente (y a problemas relacionados con éste). Empleamos ahora este período reordenado de (B) como sucesión inicial: la buscamos en (A) y reordenamos ésta. como en este caso los números n^ crecen sin fin y sin límite. etc. aun cuando no posean límite frecuencial. (A) y (B) (cuyas frecuencias sean p j q). y con frecuencias cuyos límites son. „F'(1) = aF'(O) = 1/2. existen sucesiones que no tienen equidistribución y son «absolutamente libres». distinta de 1/2. el apartado 64). Niota. tras un número dado de aumentos de longitud. La lógica de la investigación científica acuerdo con una regla matemática. como se indica a continuación. c) Finalmente.com . ambas «absolutamente libres» (pues hemos determinado (A) y (B) de modo que sus límites frecuenciales sean distintos).

obtenemos u n a s franjas de interferencia en la p a n t a l l a : se trata de una fuente luminosa p u n t u a l — s i e m p r e que su posición puede medirse exactamente es p u n t u a l — q u e emite luz c o h e r e n t e . asimismo. El experimento de la ranura doble (Cf. pero si m e d i m o s el m o m e n t o con exactitud — p o r ejemplo. pero que la interpretación que se propone en este apéndice conserva todavía cierto interés. p o r u n a parte — y de acuerdo con la teoría ondulatoria—• ondas esféricas continuas que p r o d u c i r í a n franjas de interferencia. Opino actualmente que sería necesario tratar de otra forma el experimento de la doble ranura. Las observaciones que hago en e) contienen. a) Sea A u n átomo r a d i a n t e . u n haz *' Véanse. y. según me parece. apartado *110. a las dos operaciones distintas corresponden dos tipos distintos de radiación. Así pues. entonces el átomo tendría que emitir. Pues si medimos la posición con exactitud. m i d i e n d o los retrocesos debidos a la emisión de fotones (con lo cual h a r e m o s «difusa» o «borrosa» la p o s i c i ó n ) — seremos capaces de calcular exactamente la dirección y el momento de los fotones emitidos.blogspot. Si supusiéramos que podíamos m e d i r con exactitud tanto la posición como el m o m e n t o . si. hemos de suponer que A emite la luz en ondas esféricas. de suerte que obtenemos dos resultados experimentales diferentes. p o r otra p a r t e . Examen de una objeción. Rn^ y ürej. el apéndice *XI. el a p a r t a d o 7 6 ) * \ E l e x p e r i m e n t o imaginario que describimos abajo — e n el p á r r a fo a)— está encaminado a refutar m i aserción de que la teoría cuántica es c o m p a t i b l e con mediciones (no predictivas) simultáneas arbit r a r i a m e n t e exactas de la posición y el m o m e n t o de u n a p a r t í c u l a . una crítica que sigue siendo válida del intento de explicar el dualismo de corpúsculo y onda a base de la «complementaridad» —intento que. http://psikolibro. y h a g a m o s que la luz procedente de él caiga sobre u n a pantalla Pn después de h a b e r pasado a través de dos r a n u r a s . capítulo *V.com . no aparecen franjas de interferencia (en la pantalla aparecen ú n i c a m e n t e relámpagos luminosos o centelleos u n a vez que los fotones h a n atravesado las ranuras. ya el m o m e n t o de la radiación (pero no a m b a s cosas) : si m e d i m o s exactamente la posición (con esta operación se hace «difuso» o «borroso» el m o m e n t o ) . y de una fuente luminosa no p u n t u a l no emite u n a luz c o h e r e n t e ) .Según Heisenberg. al parecer. ha sido abandonado después por algunos físicos. con lo cual hemos de consider a r a la radiación corpuscular («agtijas de r a d i a c i ó n » ) . y mi Postscript. en este caso p o d e m o s m e d i r exactamente.APÉNDICE V. p o r otra. ya sea la posición de A. m e d i m o s con exactitud el m o m e n t o . lo cual está en consonancia con el hecho de que la posición es «difusa» o «borrosa».

pues. c) Substituiremos de modo análogo el átomo con momento medido exactamente por una selección pura según un momento dado. no nos está permitido remplazarle por un grupo de átomos puntual. Si suponemos que el átomo considerado irradia de este modo durante cierto período de tiempo (no nos ocuparemos acerca de si absorbe o no energía durante el mismo). que —según se admite—. cada retroceso lo desplaza a otra posición. Sustituyo el átomo radiante único por un grupo de átomos. nos conduce a predecir que aparecerán franjas de interferencia. debido al hecho de que los fotones ni se anulan mutuamente ni entran en interacción de ningún otro modo). b) Voy a reinterpretar estadísticamente este experimento imaginario. Por tanto. esto es. no obtenemos un caso puro. y cada vez el desplazamiento es en una dirección distinta. o.com . y.276 La lógica de la investigación científica corpuscular incoherente de fotones (si fuéramos capaces de calcular la trayectoria de cada fotón no tendríamos jamás nada semejante a una «interferencia». que abarcarán un volumen considerable. En cada uno de estos casos obtenemos el resultado experimental correcto: franjas de interferencia en el caso b) y ausencia de ellas en el c). y colocada entre el grupo de átomos y la primera pantalla de forma que la abertura A se encuentre exactamente en el sitio ocupado antes por el átomo radiante único A. y. Me ocuparé primero del intento de medir exactamente la posición. Además. puesto que el átomo del caso irradia en todas direcciones. pero de tal modo que emitan luz coherente que se propague en forma de ondas esféricas: esto se consigue empleando una segunda pantalla que esté perforada por una pequeña abertura A. d) ¿Cómo hemos de interpretar el tercer caso. por esta razón. ni franjas de interferencia. a que no aparecerán. sino solamente por un grupo distribuido sobre un volumen espacial considerable. Otras objeciones parecidas a la que hemos examinado pueden re- http://psikolibro. dicho de otro modo. pasará por una serie de posiciones distintas durante él.blogspot. El grupo mencionado emite luz que sufre una selección según una posición dada al pasar a través de la abertura A. la suposición de que se realicen simultáneamente mediciones exactas de posición y de momento lleva a dos predicciones contradictorias entre sí: pues. hemos de sustituirlo por un grupo de átomos que irradia de esta misma forma. Así. no llegamos a tener una radiación coherente.lleva a dos predicciones mutuamente contradictorias? Para averiguarlo imaginemos que hemos observado exactamente la trayectoria del átomo A. por un lado. y que después se difunde en forma de ondas esféricas continuas : remplazamos así el átomo único de posición determinada con exactitud por un caso estadístico de selección puramente de acuerdo con la posición. por un haz monocromático de fotones que se muevan según trayectorias paralelas a partir de una fuente luminosa (no puntual). tanto su posición como su momento: observaremos que emite fotones aislados y que retrocede en cada emisión . por otro.

en este caso. e) Por lo que respecta a nuestro análisis de este experimento imaginario. por tanto. pero pienso que quizá lo sea en una física cuántica de campos de onda o en la «segunda cuantización» (la teoría de Dirac de la emisión y absorción y la teoría de campos de onda de la materia de Dirac. no se plantea ninguna contradicción. yo diría que —contrariamente a lo que podría suponerse a primera vista—• el argumento a) es. simplemente no es verdad: pues podemos. aun cuando nunca he pretendido resolver con ella el problema de la dualidad entre ondas y corpúsculos. Me parece que difícilmente será posible llegar a una solución realmente satisfactoria de este problema dentro del marco de la física cuántica estadística (la teoría corpuscular de Heisenberg y de Schrodinger en la interpretación de Born de 1925-1926). enteramente insuficiente para elucidar el llamado problema de la complementaridad (o del dualismo de ondas y corpúsculos). http://psikolibro. en todo caso. Jordan. cf. Es evidente que mi propia interpretación estadística no encuentra la menor dificultad para tratar semejantes casos intermedios. ya que los dos experimentos son mutuamente excluyentes.com .blogspot. Míe y Wiegner. y. Pero esto último. Pauli. combinar una medición de la posición no demasiado exacta con una de momento tampoco muy exacta. Klein. y que. desde luego. la nota 2 de la introducción al apartado 73). de 1927-1928. Pretende hacerlo poniendo de manifiesto que el átomo es capaz de emitir solamente u ondas coherentes o fotones incoherentes.Examen de una objeción. el átomo ni emite ondas enteramente coherentes ni fotones completamente incoherentes. El experimento de la ranura doble 277 interpretarse estadísticamente siguiendo la misma marcha que en este ejemplo.

Con lo cual quedan invalidados los razonamientos de este apéndice. en lugar del filtro se utilizaría un campo eléctrico perpendicular a la dirección del rayo. que entrará en interacción fuertemente con él. Pero en la actualidad creo que estaba equivocado al suponer que lo que era válido para las «observaciones» o «experimentos» imaginarios de Heisenberg lo era también para mis «selecciones»: como Einstein hace ver (en el apéndice *XII). No veo cómo podría Heisenberg eludir esta conclusión. no solamente entre las dos mediciones. ya que su interacción con el sistema es muy débil. ni tampoco para un campo eléctrico perpendicular a la dirección del haz de electrones —que mencionaba (juntamente con el filtro) en el primer párrafo de este apéndice—. de evitar toda perturbación considerable del sistema (véase apéndice *XI. el apartado 77) * \ Supongamos que se somete a selección de acuerdo con el momento (gracias a interponer un filtro) un haz no monocromático de partículas. y dado que la primera (apenas) había alterado el estado del electrón.APÉNDICE VI. del simiente j del apartado 77. a menos que modifique esencialmente sus razonamientos (dicho de otro modo: continúo creyendo que mis argumentos y el experimento del apartado 77 pueden servir para destacar cierta inconsecuencia existente eu la discusión heisenberguiana de la observación de electrones). A este respecto tiene mucha importaacia que la incertidumbre del momento se debe a una perturbación. que (apenas) altera el momento.com . por tanto.blogspot. y. las partículas así seleccionadas. no se cumple en lo que respecta a un filtro que actúe sobre un fotón. podemos calcular el pasado de éste. y si queremos observar este momento tenemos que utilizar luz de baja frecuencia. las componentes de éstos en la dirección x—. ni. un haz luminoso (si se tratase de un haz de electrones. Mi antiguo argiunento —que se basaba en esta observación— se desenvuelve ahora del modo siguiente: puesto que una determinación del momento no afecta a éste. por consiguiente. pues el ancho del haz tiene que ser considerable para que haya electrones que se muevan paralelamente al eje x. más bien. por tanto. Sobre un procedimiento de medir no predictivo (Cf. y perturbará. mientras que la de la posición no proviene de nada semejante: es resultado. sino antes de la primera. Supondremos con Heisenberg que este proceso no modifica los momentos —o. punto 9 ) . las velocidades (o sus componentes según x) áe. con objeto de analizar su espectro). por ejemplo. pero que no sirve para determinar la posición. no es posible calcular con precisión la posición que tenían antes de entrar en el campo. mediante la cual presenta la situación del modo siguiente: si queremos observar la posición del electrón hemos de emplear luz de frecuencia muy elevada. su momento. dicho con más precisión. pero esta posición latente puede hacerse patente por medio de una segunda medición. una vez que han sufrido una deflexión debido • ¿Rte. Detrás del filtro colocamos un contador de Geiger (o una cinta móvil de película fotográfica) con objeto de medir el instante en '" Heisenberg —que habla de medir o de observar en lugar de hacerlo de seleceionar— se vale de la descripción de un experimento imaginario. tampoco ha de afectar a la posición (aunque no consiga revelárnosla). http://psikolibro.

Vamos a considerar ahora dos supuestos posibles. que está prohibido por las relaciones de dispersión. solamente cabría corroborarla estadísticamente. aunque su contenido trascendería lo que he llamado las «relaciones estadísticas de dispersión»: pues. ya que conocemos sus velocidades. pero no para partículas libres dentro de una gama de autovalores continuos). Pero este supxiesto es incompatible con la teoría cuántica tal como se la acepta actualmente. aquel supuesto sería equivalente al de que —por efecto de dicha selección— el corpúsculo ha tenido que saltar discontinuamente (con velocidad superior a la de la luz) a otro punto de su trayectoria. como pondré de manifiesto con un ejemplo. Si. estas relaciones son compatibles con el supuesto de que al seleccionar el momento no se perturbe la posición. por una parte. se supone que las coordenadas x de las posiciones de las partículas no han sufrido interferencia alguna por efecto de la medición de sus momentos. podemos calcular la trayectoria de éstas con exactitud solamente para el intervalo temporal entre las dos mediciones. mi enunciado puede considerarse como la traducción del do Heisenberg al lenguaje estadístico.Sobre un procedimiento de medir no predictivo 279 que llegan los corpúsculos: lo cual nos permitirá calcular las coordenadas X de sus posiciones respectivas en cualquier instante anterior al de su llegada. y. el principio mencionado sería en ella únicamente un enunciado probabilitario formalmente singular. por ello. Si.blogspot. o para conservar el principio de indeterminaciónsea posible idear una teoría que modifique la teoría cuántica de tal modo que ésta sea compatible con el supuesto de que se altere la posición al selecccionar el momento . pero incluso semejante teoría —a la que podría llamar «teoría de la indeterminación»— sólo podría deducir consecuencias estadísticas del principio de indeterminación. puesto que su velocidad no se ha alterado. Ahora bien. significa lo mismo que afirmar que dicha selección alteraría de forma no calculable la coordenada de posición de la partícula. si bien esta teoría permite saltos discontinuos. por otro lado. entonces es válido extender la medida de posiciones y momentos al período de tiempo que precede al instante de selección del momento (por medio del filtro). puede decirse que ocupa en mi interpretación estadística algo así como el mismo «lugar lógico» que ocupa —en la interpretación de Heisenberg— el enunciado de este físico que niega «realidad física» a las mediciones exactas.com . Pero. Pues. http://psikolibro. Así pues. se supone que dicha selección interfiere con las coordenadas x de las posiciones de las partículas. Es de sospechar que —para escapar a las conclusiones a que acabamos de llegar. sólo lo hace en el caso de partículas en el interior de un átomo (dentro de una gama de autovalores discontinuos. Este enunciado hace ver que el método de medición que he examinado no afecta a las fórmulas de Heisenberg interpretadas estadísticamente. la asunción de que la posición de los corpúsculos en la dirección de su marcha resulta afectada de un modo imprevisible por una selección que se efectúe de acuerdo con un momento dado. en realidad. y. este último supuesto no nos permite inferir la existencia de un «caso super-purov. por tanto.

Según la primera. tal «resplandor postumo» originado por el filtro tiene que durar tanto más cuanto más selectivo sea éste *^. Podría pensarse que esto es perfectamente factible. y el filtro seleccionaría de entre ellos —sin alterar la posición— precisamente los que cayesen dentro de una estrecha gama. deben llegar fotones durante cierto tiempo a una pantalla situada detrás de un filtro sumamente selectivo (o un espectrógrafo). Pues si un «obturador instantáneo» selecciona un grupo de partículas del modo indicado. *' Así precisamente sucederá. en modo alguno podremos evitar que las partículas aparezcan a intervalos dispersos aleatoriamente. tanto más improbable será que encontremos partículas tras el filtro. y que. una posición dentro de la dirección x (la dirección de movimiento) mediante un obturador muy rápido.com . digamos. Pero esto quiere decir que para que encontremos corpúsculos detrás del filtro será menester un número muy elevado de experimentos. Pero estas consideraciones son erróneas. según las observaciones <jue hace Einstein. en cuanto midamos la posición con una precisión arbitraria (abriendo el obturador instantáneo durante un tiempo arbitrariamente breve)—.blogspot. no seremos capaces de predecir en cuáles de ellos los encontraremos en el lugar mencionado. para cualquier valor del margen Ax de posición— con tal de que Ap« tienda a 0. la probabilidad tiende a O durante un período finito cualquiera en que permanezca abierto el obturador instantáneo —o sea. http://psikolibro. Resulta que hay un experimento crucial relativamente sencillo para decidir entre la «teoría de la indeterminación» (que hemos descrito un poco más arriba) y la teoría cuántica.280 La lógica de la investigación científica Mediante las consideraciones que siguen puede verse que el enunciado en cuestión es correcto. dicha probabilidad tiende a O en cuanto hagamos infijiitamente pequeña la longitud del tren de ondas —esto es. ya que a consecuencia de medir la posición aparecerían toda clase de momentos. y después seleccionaríamos el momento por medio de un filtro. además. entonces los paquetes de onda de Schrodinger (obtenidos por superposición de frecuencias diversas) nos dan solamente probabilidades de la aparición de partículas con el momento prefijado en el grupo de éstas (probabilidades que han de interpretarse estadísticamente). además. Ap». incluso después de la extinción de la fuente luminosa. para todo margen finito de momentos. de parecido modo. y de ahí que no seamos capaces de producir de este modo un agregado de ellas que sea más homogéneo que un caso puro. y. Podríamos tratar de obtener un «caso super-puro» invirtiendo el orden de los pasos que se dan en el experimento : seleccionaríamos primeramente. así pues. Cuanto más exactamente seleccionemos la posición y el momento. reproducidas a(juí en el apéndice *XII. y. y entonces.

(1) en donde r es el ancho de la ranura. Así pues. víate la nota *1 del apéndice VI. según lo cual podemos determinar (empleando el principio de conservación de la energía) |b2| con la precisión que queramos. (3) *' Para una crítica de algunas de las asunciones subyacentes al apartado 77 7 a (•t« apéndice. Igualmente es posible medir con una precisión arbitraria la posición de Rn y de X en los instantes en que llegan a X las partículas de [ A ] .. | a^l. de la partícula que llega a X en la dirección PX. Observaciones acerca de un experimento imaginario (Cf. Si el haz PX atraviesa una ranura situada en X. conduce a h (2) lAa^l ^ r lo cual hace ver que lAas] es independiente de lai]. podemos asumir que puede medirse el momento absoluto. pero por este método es imposible disminuir | A a 2 h ®ólo podría hacerlo cuando aumentase r. con un grado de precisión también arbitrario. esto es. Teniendo en cuenta el resultado a que se ha llegado en el apéndice VI. referente a la indeterminación de la posición de P "—y que es también consecuencia de la indeterminación de la dirección.com . recordando (1). ya que tenemos lAa^l = < |a¡. Podemos hacer el ángulo ip todo lo pequeño que queramos sin más que hacer la2| suficientemente grande. lo cual llevaría a un aumento de | A P | .blogspot. http://psikolibro. el apartado 77) * \ Podemos partir del supuesto de que a i y | b i | están medidos seleccionados— con un grado de precisión arbitrario. de la dirección PX.| p que. ya que tenemos h cp . 9 en la dirección (debida a la difracción que acaece en la ranura). lo único que necesitamos investigar es la situación en lo que respecta a las indeterminaciones A a 2 Y A b2 —que se deben a las indeterminaciones en las direcciones correspondientes—• y el vector A P .APÉNDICE VII. se produce una indeterminación.

|£-(5) r y —por tanto— que también sea válida lAbil h lAaal ^ r (6) Además.com . Mas para refutar la aserción de Heisenberg referente a los límites de precisión alcanzables.|Aa.282 La lógica de la investigación científica Debido al hecho de que. Lo cual hace ver que es posible hacer tan pequeño como queramos cada uno de los dos factores del producto ( A P ) .blogspot.l bal. Como (en virtud de nuestro supuesto) podemos hacer A a i — O. O) en donde «</'» denota la indeterminación en la dirección de ba* Por tanto. para la componente PY de Ab2—• es válido el razonamiento correspondiente. ya que ésta se hace también más precisa cuando |a2| aumenta y r disminuye.— ^an pequeña como queramos sin más que emplear valores suficientemente grandes para el momento |b2l' y esto. advertirse que si se elige convenientemente la di- http://psikolibro. Puede. con ella. por analogía con (2) tenemos lAb^l í^ H^. (8) Pero esto quiere decir: por pequeña que hagamos r. hubiera bastado poner de manifiesto que cabe hacer tan pequeño como se desee uno de estos factores sin que por ello se haga aumentar al otro más allá de todo límite.\ h . = r. nos es dado hacer también tan pequeña como queramos la componente A 82 en la dirección PX —que denotaremos con «(A 82)»» — '• lo cual podemos conseguir sin interferir con la precisión de la medida de la posición de P. . lo cual quiere decir que podemos tener un dispositivo tal que se cumpla h |Abi|c5. de nuevo. y a la vista de (4) y (5). a partir de la conservación del momento llegamos a Aba = Abi — Aaa (4) Para toda terna dada de ai. para todo r previamente elegido. ( A b 2 ) „ de modo independiente entre sí. sin interferir con la precisión con que se mida la posición P. lAbí—Aaal T = h. además. (Ab2)i. podemos hacer 9 tan pequeño como queramos sin más que aumentar | a^l. | b i | y'Ia2|5 A b i depende directamente de cp. podemos hacer siempre i¡r —y. Queremos ahora poner de manifiesto que para (Ab^)» —esto es.\h.

En consecuencia. se hacen independientes de la precisión con que se mida la posición de P (si empleamos valores elevados de I 82]5 esta última posición depende principalmente de la pequenez de r ) : ambas dependen exclusivamente de la precisión con que se midan la posición y el mom.com . (A a2)xi de la partícula que llega a X depende de la pequenez de 9 ) . son completamente simétricas. Se observa que —en lo que respecta a la precisión de las medidas— la medición (aparentemente no predictiva) del corpúsculo de [A] que llega a X y la predicción de la trayectoria del corpúsculo de [ B ] que procede de P. normales a PY^. http://psikolibro. y. por tanto —si 9 es suficientemente pequeño—. y de la pequenez de ip (lo cual corresponde al hecho de que la precisión.ento de la partícula que llega a X en dirección PX. Quiero manifestar aquí mi agradecimiento más cordial al doctor K. ' En el curso de una discusión de mi experimento imaginario. tanto la precisión del momento en esta dirección como —incluso— la precisión de la posición (en la misma dirección). Schiff por su fructuosa colaboración conmigo durante cerca de un año. Schiff me señaló el hecho de que puede tener trascendencia un examen del grado de exactitud de una medida tomada en una dirección perpendicular a A s .Observaciones acerca de un experimento imaginario 283 rección PX se puede determinar la distancia PX de tal modo que A P y A b2 sean paralelos.blogspot.

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a esto replicaron algunos filósofos.blogspot. para resolver el siguiente problema filosófico: el grado de corroboración. ' Publicados respectivamente en Contemporary British Philosophy 3. que aun podía asentir a casi todas las opiniones filosóficas expresadas en este libro. págs. e incluso a la mayoría de las relativas a la probabilidad —campo en que mis ideas han cambiado más que en ningún otro—. de una teoría. con gran sorpresa mía. o de confirmación) a una cosa distinta de lo que usted quiere decir». ed. aparte de la teoría de la probabilidad. publicadas entre 1933 y 1938. A. del T. y en British Philosophy in the Mid-Century. bien contra mis intenciones. se trata de una continuación del presente libro. Temo que son difíciles de leer: su concisión es excesiva. 1956. y he sido incapaz de hacerlos más legibles sin introducir cambios que hubieran disminuido su valor como documentos. no era posible introducir en los nuevos apéndices todos los resultados de trascendencia. 153-191. y. o de aceptabilidad.—iV. como han creído tantos filósofos? O. D. A este respecto aludiré también a dos trabajos míos que podría haber incluido entre los apéndices si no fuese opuesto a ampliarlos aún más: son «Three Views Concerning Human Knowledge»**^ y «Philosophy of Science: A Personal Report»**^ ^. El título de éste es Postscript: After Twenty Years **^. del T. porque no he dejado de trabajar en los problemas planteados en esta obra. que contiene muchos asuntos que guardan una relación estrecha con éste. **^ «Tres tesis acerca del conocimiento humano».com .—N. uno que falta aquí: es la interpretación de propensiones de la probabilidad (como yo la llamo). hasta convertirse en el núcleo principal de un nuevo libro. Su cantidad es bastante considerable. Pero semejantes tecnicismos son necesarios. por H. me ha parecido que era menester incluir en él parte del material nuevo que se ha acumulado durante estos años.. Y ha sido necesario entrar en tecnicismos para justificar mi rechazo de esta evasiva respuesta (que **^ Post scríptum: veinte años después. y que están relacionadas muy de cerca con este libro. Mace. diciendo «inoy>. ¿'obedece a las reglas del cálculo de probabilidades? En el libro mismo había contestado a esta pregunta. 355-388. págs. me parece.Aun cuando me he encontrado. Mencionaré. 1957. del T. pues su exposición y discusión ha crecido.—N. en especial. por ('. lo son demasiado para mi gusto—. «pero yo me refiero al hablar de probabilidad (o de corroboración. Los apéndices *II a *V son algo técnicos —al menos. Los dos primeros apéndices nuevos contienen tres cortas notas. ed. **' «La filosofía de la ciencia: un informe personal». dicho de otro modo. http://psikolibro. ¿es una probar bilidad. por ello. Ambos se incluyen en mi Conjectures and Refutations. Lewis.

con objeto de no prejuzgar si el grado de corroboración es o no una de sus interpretaciones posibles. Véanse también los dos trabajos mencionados en la nota precedente. Por fin. Korner. 1957. por S. para el grado de corroboración. sino también que formular reglas para la evaluación de contrastaciones. lógica y frecuencial de la probabilidad ^—de la que me había ocupado en el libro— hay muchas interpretaciones posibles de la idea de probabilidad y del cálculo de probabilidades: de este modo preparan el camino para lo que después he llamado la interpretación de propensiones de la probabilidad''.288 La lógica de la investigación científica amenaza reducir la teoría del conocimiento a un mero verbalismo): era preciso formular las reglas («axiomas») del cálculo de probabilidades. el apéndice *XII consiste en una carta de Albert Einstein. especialmente los que se ocupan del desorden objetivo y de los experimentos imaginarios. especialmente laa páginas 388 y 188.com . que se publica aquí por primera vez. con la amable autorización de sus albaceas literarios. En todos estos apéndices se afirma que. En cuanto a los apéndices *VII y *VIII. y averiguar el papel que desempeña cada una de ellas. en Observation and Interpretation. en los apéndices *IV y *V doy un esquema de mis resultados más recientes. págs. mi artículo «The Propensity Interpretation and the Quantum Theory». En 1935 comencé estas investigaciones. http://psikolibro. aparte de las interpretaciones clásica. ed. Cf. que he reimpreso aquí en el apéndice *IX. 65-70 y 88 y sigs. lo cual llevé a cabo en una serie de tres estudios.blogspot. y he incluido en el apéndice *II un breve informe sobre algunos de mis primeros estudios. pues había que tomar el cálculo mencionado en su sentido más amplio. Mas no solamente tenía que examinar las reglas del cálculo de probabilidades. forman una especie de eslabón entre mi elaboración de la probabilidad y la de corroboración. y admitir en él sólo las reglas esenciales. esto es. respectivamente. Espero que los restantes tengan interés tanto para los filósofos ' como para los científicos.

lo mismo intenté en mi Logik der Forschung. que algunos miembros del Círculo habían leído.com . el de la falsabilidad: mientras que. yo había formulado el problema de la demarcación y del criterio de falsabilidad o contrastabilidad en el otoño de 1919. varios miembros del Círculo de Viena debatían ampliamente mis tesis. por otro. en 1934. He fragmentado algunos de sus párrafos con objeto de facilitar la lectura. en realidad. ya en 1933 traté de corregir esta interpretación errónea de mis opiniones. 11). La mala inteligencia a que me refiero me impulsó en la carta a señalar la diversidad entre mis opiniones y las del Círculo de Viena (y a insistir sobre ella) .blogspot. incluso por escrito (cf. núms. por entonces. la nota 3).APÉNDICE * I . Esta carta surgió por el hecho de que. y he seguido intentándolo desde entonces: mas parece que mis amigos positivistas siguen sin poder advertir la diferencia. Como puede verse en mi carta. se publicó por primera vez en Erkenntnis en 1935. algunos supusieron —equivocadamente— que las mías habían sido elaboradas originariamente como crítica a las de Witt< genstein. formando parte del informe sobre dicba conferencia. págs. yo no me ocupaba del problema del sentido. años antes de que las tesis de este autor se convirtieran en un asunto de debate en Viena (cf. 426 y siguientes. La segunda es una colaboración a un debate celebrado en una conferencia filosófica en Praga. en Erkenntnis 3 (es decir. aun cuando no se había publicado —en parte debido a su tamaño— ninguno de mis manuscritos (así. y. 4-6. en Annalen der Philosophie. en consecuencia. La carta al editor se publicó originalmente en 1933. sino del de la demarcación. el de la verificabilidad. En realidad. Dos notas sobre inducción y demarcación (1933-1934) La primera de las notas que vuelvo aquí a sacar a luz es una carta al editor de Erkenntnis. movido por el hecho de que ya entonces se debatían mis tesis —en el Círculo— bajo la interpretación equivocada de que yo abogaba por el remplazamiento de un criterio de sentido. mi libro Logik der Forschung tuvo que ser cercenado hasta reducirlo a una fracción de su tamaño original para poder publicarse). mi trabajo «Philosophy of Scicn- http://psikolibro. En la carta acentué la diferencia entre el problema de un criterio de demarcación y el pseudoproblema de un criterio de sentido (así como el contraste entre mis opiniones y las de Schlick y Wittgenstein).

que sean u n tipo p a r t i c u l a r de « pseudoenunciados ». convencionalismo. (En cuanto al p a l a b r e o absurdo y carente de sentido. sino «reglas p a r a la transformación de e n u n c i a d o s » * ^ : esto es. cree que sería posible resolver esta contradicción a d o p t a n d o el supuesto de que las leyes naturales «no son auténticos enunciados».com . que es u n criterio de demarcación encaminado a d e l i m i t a r los sistemas de enunciados científicos frente a los sistemas — p e r f e c t a m e n t e llenos de s e n t i d o — de enunciados metafísicos. o — d i c h o con más precisión— que p a r a todo auténtico enunciado h a n de ser lógicamente posibles u n a verificación empírica (definitiva) y u n a falsación empírica ( t a m b i é n d e f i n i t i v a ) . *' Para captar lo que quería decir Schlick liubiera sido mejor decir: «reglas para la formación o transformación de enunciados». sino que sólo son falsables. no pretendo que mi sistema le sea aplicable. pues serían enunciados que se contrastan sometiéndolos a intentos sistemáticos de falsarios. etc.ente decidibles: esto es. 7. verificables o falsables. Schlick ^.290 La lógica de la investigación científica c e : A personal R e p o r t » . en p r i n c i p i o . núm. Die Naturwissenschaften 19 (1931).blogspot. de un modo asimétrico. que ahora está incluido en Conjectures and Refutations) : lo cual explica p o r qué en cuanto supe algo acerca del nuevo criterio de sentido del Círculo — e l de verificabilidad— lo contrapuse a mi criterio de falsabilidad. influido p o r Wittgenstein. e n t e r a m e n t e decidibles. 156. Si eliminamos tal asunción cabe resolver de u n modo sencillo la contradicción que constituye el p r o b l e m a de la i n d u c c i ó n : podemos i n t e r p r e t a r de u n modo perfectamente coherente las leyes n a t u r a l e s — o las t e o r í a s — como auténticos enunciados que son parcialm. es obvio que pueda traducirse «Anweisungcn» por «reglas». pág. http://psikolibro.— una suposición carente de fundamento : la de que todos los enunciados auténticos h a n de ser. es decir. pero «Bildung» tenía escasamente en aquella época ninguna de las connotaciones técnicas que luego han llevado a distinguir claramente entre la «formación» y la otranaformiición» do enunciados. El texto alemán dice: «Anweisungen zur Bildung von Aussageyííi. El problema de Hume de la inducción —la cuestión de la validez de las leyes n a t u r a l e s — procede de una contradicción aparente entre el principio del empirismo (el de que sólo la «experiencia» p u e d e decidir sobre la verdad o falsedad de enunciados fácticos) y el haberse dado cuenta H u m e de que los razonamientos inductivos (o generalizadores) no tienen validez. La solución que a q u í propongo tiene la ventaja de p r e p a r a r t a m b i é n " SCHLICK.) H e aquí la carta de 1933 : Un criterio del carácter empírico de los sistemas teóricos 1 ) Cuestión preliminar. con el apriorismo. Este intento de resolver el p r o b l e m a (si bien me parece ser en todo caso una solución v e r b a l ) c o m p a r t e con todos los intentos anteriores — o sea. que p o r razones lógicas no son verificables.

Podría parecer que los positivistas. fino a otros trabajos míos que este autor menciona y acepta en el artículo referido. esto es.Dos notas sobre inducción y demarcación (1933-1934) 291 el camino para resolver el segundo —y más fundamental— de los dos problemas de la teoría del conocimiento (o de la teoría del método empírico). 223 y sigs. Die Definition. págs. Según éste. ' Carnap menciona este procedimiento de contrastar en Erkenntnis 3. la metafísica sería un palabreo absurdo y carente de sentido. el reconocimiento de los enunciados unilateralmente decidibles no sólo nos permite resolver el problema de la in' WITTGENSTEIN. • Añadido en 1957: No se trata de una referencia a Carnap. con significado— tiene que ser una función veritativa de proposiciones «atómicas». con mayor precisión. no solamente ocurre que han aniquilado la metafísica. Según una solución propuesta por Wittgenstein ^.com . los enunciados y los sistemas de enunciados nos transmiten una información acerca del mundo empírico solamente si son capaces de chocar con la experiencia. ha de podérsela reducir lógicamente de un modo completo a enunciados singulares de observación (o ha de ser deductible de ellos).blogspot. el de una decidibilidad—al menos—unilateral o asimétrica) como criterio de demarcación. han conseguido acabar con la metafísica de una manera más completa que los antimetafísicos anteriores. entonces es «carente de sentido». Con lo cual se hunde la tentativa de trazar una línea de demarcación. Este es el problema de la demarcación (el problema kantiano de los límites del conocimiento científico). De esta forma. llamándolo «procedimiento B». cobrarían el aspecto de «pseoudoproposiciones carentes de sentido». 100 y sigs. Así pues. «metafísico» o una «pseudoproposición». por tanto. Me refiero al siguiente: 2) Problema principal. http://psikolibro. se logra la demarcación buscada mediante la idea de «significado» o «sentido»: toda proposición con sentido —o. Si un supuesto enunciado resulta no poderse reducir del modo dicho. sino que lo mismo han hecho con la ciencia natural: pues las leyes de la Naturaleza son tan poco reducibles a enunciados de observación como los discursos metafísicos (recuérdese el problema de la inducción). Puede eliminarse el dogma del significado o del sentido —y al par los pseudoproblemas a que ha dado lugar— si adoptamos el criterio de falsabilidad (o sea. el de algo «metafísico». Carnap reconocía explícitamente quo yo era el autor de lo que él designaba oonio «prooedimjento Bs (aVerfahren Bv). sólo si pueden ser contrastados sistemáticamente: es decir.. al trazar esta línea de demarcación. págs. o. que puede definirse como el de encontrar un criterio mediante el cual podamos distinguir entre aserciones que pertenecen a las ciencias empíricas y las que podríamos llamar «metafísicas». Véase también DuBiSLAV. si son susceptibles de ser sometidos a contraste (de acuerdo con una «decisión metodológica») de tal modo que pudieran quedar refutados^. «absurdo». 3. si se aplicase consecuentemente el criterio de sentido de Wittgenstein. y. sin embargo.' edición. Tractatus Lógico Philosophicus (1922).

* Añadido en 1957: Einstein decía: «En la medida en que los enunciados de la geometría hablan acerca de la realidad. por Frank y Schlick y publicados por Springer en Viena). no son seguros. desde un punto de vista histórico. a que yo mismo he aludido con frecuencia. La segunda nota consiste en ciertas observaciones que hice durante la discusión de un trabajo leído por Reichenbach en una confc'. por ejemplo— «inducción». Geometrie und Erfahrung.com . Por el contrario. En Erkenntnis se publicó posteriormente un informe de la conferencia.) http://psikolibro. por tanto. sino. la carencia de sentido de la metafísica (la cual. rencia filosófica habida en Praga en el verano de 1934 (cuando el libro estaba en pruebas). y —análogamente— un sistema infalsable no puede escoger un subconjunto propio de entre el conjunto de todos los posibles enunciados «empíricos» (o sea. (Se publicó en 1934.-podríamos caracterizar las ciencias empíricas. Adaptando una observación muy conocida de Einstein ^. pero —de acuerdo con la costumbre de Europa continental—. que es deductivo). creo que semejante teoría tiene que llevar. de todos los enunciados sintéticos singulares) ". que entonces estaba en prensa. págs. por ello. 3 y sig. y en la medida' en que son seguros no hablan acerca de la realidad».blogspot. Pues nuestro criterio de falsabilidad ha discriminado con suficiente precisión los sistemas teóricos de las ciencias empíricas de los de la metafísica (y de los sistemas convencionalistas y los tautológicos).292 La lógica de la investigación científica ducción (obsérvese que únicamente existe un tipo de razonamiento que se mueva en dirección inductiva: el modus tollens. de hi- No creo posible elaborar una teoría satisfactoria de lo que se llama tradicionalmente -—y también por Reichenbach. (Geometrie und Erfahrung se publicó en 1921. * EINSTEIN. Mediante un análisis lógico podría mostrarse que el papel de la falsabilidad (unilateral) como criterio de la ciencia empírica es formalmente análogo al de la compatibilidad para la ciencia en general: un sistema incompatible (o contradictorio) no es capaz de escoger un subconjunto propio del conjunto de todos los enunciados posibles. el problema más fundamental de la demarcación. tiene que ser falsable. sin aseverar. llevaba la fecha «1935». * Añadido en 1957: Me refería a mi libro Logife der Forschung.) ° Se publicará pronto una exposición más completa en forma de libro (en Schriften zur wissenschaftlichen Weltauffassung. asimismo. págs. y en la medida en que no es falsable. Sobre las llamadas alógica de la inducciónii y ^probabilidad pótesisy>. puede observarse que ha sido la fuente de que han brotado las teorías de las ciencias empíricas). no habla acerca de la realidad. 170 y sigs. mi colaboración a ella apareció en Erkenntnis 5. como sigue: En la medida en que un enunciado científioo habla acerca de la realidad. ed. que ha dado origen a casi todos los demás de la epistemología. 1935.

Mas. jamás cabe justificarla. la «probabilidad». * d e la ed. las págs. cit. Pero el hablar de la «probabilidad» en lugar de hacerlo de la «verdad» no nos sirve para escapar de la regresión infinita o del apriorismo ^. Pero. 188 y 195 y sig. por tanto. Desde este punto de vista cabe darse cuenta de que es inútil y engañoso emplear el concepto de probabilidad en relación con las hipótesis científicas. y se trató de poner en su lugar por lo menos una especie de certidumbre o de verdad atenuadas —es decir. El coiicepto de probabilidad se emplea en la física y en la teoría de los juegos de azar de un modo concreto. 94 y «Igs. si bien no tengo objeción alguna que hacer contra la idea —que aquel autor trata de invocar— de una «frecuencia veri- ' C£. o a una regresión infinita.blogspot. entonces hemos de decir que no es posible reconstruir racionalmente el primero. una hipótesis determinada. entre un «procedimiento de encontrar» y un «procedimiento de justificar» (una hipótesis). o a apoyarse en un principio apriorístico de inducción (es decir.Dos notas sobre inducción y demarcación (1933-1934) 293 por razones puramente lógicas —y ello lo mismo si emplea la lógica clásica como si emplea la probabilitaria—. *(es decir. por ejemplo. y que ha tenido más éxito que otras: aun cuando. A. B : bien sea porque B esté en contradicción con ciertos resultados de observación —y. PopPEH.com . en mi opinión. de conocimientos todo lo seguros que se pudiera). o porque sea posible deducir más predicciones valiéndose de A que de B. Logik der Forschung. los apartado* 47 a 51). más tarde se vio claramente que no es posible llegar a una verdad absolutamente segura. pági. quede «falsada» por ellos—. el análisis del procedimiento de justificar las hipótesis no nos conduce a nada que podamos decir que pertenece a una lógica inductiva. Nunca es posible «justificar» o verificar las teorías científicas. puede aventajar bajo ciertas circunstancias a otra. y carece de función en una lógica de la ciencia.. como hace Reichenbach. los apartados 80 y 81. Es fácil explicar históricamente el error que suele cometerse en esta materia: se consideraba que la ciencia era un sistema de conocimientos (esto es. según mi opinión. en principio. que puede definirse satisfactoriamente valiéndose del concepto de frecuencia relativa (según hace Von Mises) ^. Si distinguimos. Esta evaluación de la hipótesis se apoya exclusivamente en las consecuencias deductivas (predicciones) que pueden extraerse de ella: no se necesita ni mencionar la palabra dinducciónt). y se suponía que la «inducción» garantizaba su verdad. original: esto os. pues la teoría de la inducción es superflua. Lo más que podemos decir de una hipótesis es que hasta el momento ha sido capaz de mostrar su valía. Pero las tentativas de Reichenbach de ampliar tal concepto de suerte que incluya la llamada «probabilidad inductiva» o la «probabilidad de hipótesis» están condenadas a fracasar. ' Op. a pesar de ello. a un principio sintético que no pueda ser contrastado empíricamente). verificarla ni siquiera hacer ver que sea probable. http://psikolibro.

' Reichenbach interpreta «las aserciones de las ciencias de la Naturaleza» como sucesiones de enunciados en su Wahrscheinlichkeitslogik.-Math.blogspot. ni siquiera «probables». pág. d. asimismo. completamente insatisfactoria: mediante consideraciones sumamente sencillas se llega al resultado de que no podemos obtener de este modo un concepto de probabilidad que satisfaga ni siquiera la modesta condición de que una observación falsadora origine una disminución apreciable de la probabilidad de la hipótesis. Akad. se desemboca en una definición que atribuye la probabilidad 1/2 —en lugar de O— a una hipótesis que ha quedado falsada mil veces: así ocurriría con una hipótesis que resultase falsada en una contrastación sí y una no. tenemos que hacernos a la idea de que no hemos de considerar la ciencia como un «cuerpo de conocimientos». como un sistema de conjeturas o anticipaciones que •—por principio— no son susceptibles de justificación. 1932. 15 (Ber. sino como un eZementó de una sucesión de hipótesis ^. A mi entender. Podría quizá considerarse la posibilidad de interpretar la hipótesis. Erkenntnis 5.com . pág. Pero esta tentativa es. 168 y sig. cf. págs. http://psikolibro. e incluso si se aceptase esta interpretación no se ganaría nada. sino más bien como un sistema de hipótesis: es decir. pero con las que operamos mientras salgan indemnes de las contrastaciones. Preuss. no como una sucesión de enunciados. Por ejemplo. ° Esto correspondería a la tesis mantenida por Grelling en el presente debate. ' Este concepto se debe a Whitehead. 488). Klasse 2 9 . y de atribuirla cierto valor probabilitario en cuanto elemento de semejante sucesión (aunque no a base de la «frecuencia de la verdad». «más o menos ciertas». y tales que nunca estaremos justificados para decir que son «verdaderas». Phys. sino de la «frecuencia de la falsedad» dentro de semejante sucesión). ya que se encuentra uno abocado en diversas definiciones de la probabilidad de una hipótesis todas enteramente inadecuadas.294 La lógica de la investigación científica tativa» en una sucesión de enunciados^: pues no es posible interpretar satisfactoriamente las hipótesis como sucesiones de enunciados *..

. aun cuando se h a b í a publicado p r i m e r a m e n t e en alem á n en 1933. El texto introductorio de la nota — q u e es lo único que se reproduce a q u í — enuncia claramente (y creo que era la p r i m e r a vez que se h a c í a ) que h a b r í a de construirse la teoría matemática de la p r o b a b i lidad como un sistema «formaIr<: <-H decir. y. 1 ) la interpretación clásica.blogspot. y 3 ) la lógica (que a h o r a se llama.APÉNDICE * I I . no p u d e corregir las p r u e b a s (me encontraba p o r entonces en Nueva Zelanda). p o r e j e m p l o . que sus proj)iedades eran incompatibles con el cálctilo de probabilidades forma] (cf. «Un conjunto de axiomas independientes p a r a la proI)al)ilidad)). era que esperaba hacer j)atente posteriormente que lo que h a b í a llamado en m i libro «grado de corroboración>> (o de «confirmación». pero su sistema es menos «formal» que el mío. Ea diferencia p r i n c i p a l es la s i g u i e n t e : él interpreta los argumentos del fimtor p r o b a b i l i t a r i o como conjuntos. está bastante m a l escrita : era mi p r i m e r a publicación en idioma inglés. 1938.yy) En la nota se da una definición parecida. podemos defin i r la p r o b a b i l i d a d absoluta de x (que se puede escribir «p{x) o <tpa{x)>i) a base de la relativa del modo s i g u i e n t e : p{x) = p{x. o pa{x) = p{x. Nota sobre probabilidad (1938) La nota que sigue. S. Puesto que —con los símbolos que empleo en la n o t a — cabe escribir una tautología así.iiero http://psikolibro. Otro de los motivos que tenía para escribir esta nota consistía en mi intención de mostrar que lo (¡ue en el libro había llamado «probabilidad lógica» era la interpretación lógica de cierta «probabilidad a b s o l u t a » : o sea.*). los a p a r t a d o s *27 a * 3 2 ) . Cuando la escribí no conocía el libro de Kolmogorov Foundations of Probability. pero. por desgracia. y. 2 ) la frecuencial. interpretación « s e m á n t i c a » ) . Una de las razones p o r las que quería desarrollar u n a teoría formal que fuese independiente de la interpretación concreta que se eligiese. N . u n sistema susceptible de recibir m ú l t i p l e s interpretaciones. páginas 275 y sigs. de mi Postcript. xx) = p{x. esto es. no-(x y no-. el apéndice *IX. además. a veces. se publicó por vez p r i m e r a en Mind.com . Es breve. y fuponc — por t a n t o — que tienen m i e m b r o s (o «elementos») . y entre ellas. y) en la que y fuese tautológica. y de ahí que p u e d a recibir menos interpretaciones.xx). de una p r o b a b i l i d a d p{x. o de «aceptabilidad») no era una « p r o b a b i l i d a d » . o bien x x. Kolmogorov se encaminaba a metas semejantes.

y p{xy) = p{x)p{y) (Conmutación (Asociación (Tautología (Existencia (Monotonía (Complemento (Multiplicación Doy a continuación mi antigua nota de 1938. véanse CARNAP.296 ha lógica de la investigación científica en mi sistema no se asume nada análogo: en mi teoría no se hace suposición alguna acerca de tales argumentos (a los que llamo «eZementosv). 51-57. En el apéndice *IV se encontrará mi sistema final (que. * Para la terminología. Erkenntnis 5 (1935). tenía que enunciarla como axioma . y un perfeccionamiento ulterior de los mismos en el apéndice a «Philosophy of Science: A Personal Report». http://psikolibro. en British Philosophy in Mid-Century. en su lugar enunciaré ahora de nuevo mi otro sistema. que se basa en la probabilidad relativa): lo hago en un orden correspondiente al que tenía el de la antigua nota: Al A2 A3 A4 Bl B2 B3 pi^y) > p{y^) p{{xy)z) > p{x{y)) p{xx) > p{x) Existen al menos un « y un y tales que P(. Mace. y puede verse una demostración de su independencia en la nota *2 a pie de página que se encuentra al final del presente apéndice.blogspot. más sencillo (cf. y con él mi antiguo sistema de axiomas. 176 y 351. excepto la de que sus probabilidades se comportan del modo exigido por los axiomas.). Sin embargo. la ley distributiva resulta sumamente torpe cuando se la escribe a base del producto y el complemento. publiqué dos de ellos. va*' En el British Journal jor the Philosophy oj Science 6. con ligeras correC' clones de estilo.com . como ha ocurrido con los demás sistemas que lie desarrollado' posteriormente *^. Un conjunto de axiomas independientes para la probabilidad Desde el punto de vista formal de la «axiomática» cabe describir la probabilidad como un funtor diádico '• (esto es. págs. Logical Syntax of Language (1937). que —como el sistema antiguo— está basado sobre la probabilidad absoluta (desde luego. cit. C. 175. en aquella época no habia logrado deducir la ley distributiva de otras más sencillas (tales como la asociativa). 1956. difícilmente se podrá simplificar aún más). loe. una función numérica de dos argumentos que no es necesario que tengan. Se. según pienso. ahora bien.T) ^ p{y) p{x) > p{xy) p{x) = p{xy) -f p{xy) Para todo x existe un y tal que p{y) > p{x). editado por A. El sistema de axiomas que presenté al final de la nota era algo torpe. Journal Phil. y poco después de su publicación lo reemplacé por otro más sencillo y más elegante. pág. Tanto uno como otro estaban formulados a partir del producto (o conyunción) y el complemento (o negación). Brit. por ello. puede deducírsele del que doy en el apéndice *IV. a su vez. 1955. el sistema de Kolmogorov puede considerarse como una de las interpretaciones posibles del mío (véanse mis observaciones sobre el particular en el apéndice *IV). y TARSKI. Por esta razón he omitido el final de la nota. y.

pag. por ejemplo.r2. ' Véase REINES. y su negación p o r ««i^i» — s i Be adopta 3 ) . q u e define la p r o b a b i l i d a d como frecuencia relativa de cierta clase de acontecimientos dentro de otra clase d e t e r m i n a d a . y q u e esté constituido de tal suerte q u e admita indiferentemente cualquiera de las interprelaciones que se h a n p r o p u e s t o . véase TARSKI. q u e p u e d o l l a m a r «probabilidad ahsolutay>: pa(. x^x^) • Ihid. Así pues. Se. (sin «justificarlan) del modo siguiente: pa(xi)'='p{x. e s la conyunción del enunciado cuyo n o m b r e es «ATI» y de su negación. d. el valor de p{x^. págs. s^.))) y la negación (ano-x^}>. Las tres q u e se h a n debatido m á s a m p l i a m e n t e son : 1 ) la definición clásica ^ de probabil i d a d como razón de los casos favorables a los igualmente p o s i b l e s . III (1932)— un sistema más satisfactorio. 24. De este modo se {)uede expresar simbólicamente u n a idea tal como ax^ y no «j» mediante «x¡x^y>. la tercera interpretación. A Treatise on Probability (1921). ' Véase CARNAP. http://psikolibro. como nombres de p r e d i c a d o s o de e n u n c i a d o s ^ .blogspot. y 3 ) la teoría lógica''. ha de considerarse Kx^x ^n como el n o m b r e de u n enunciado q u e . loe. et de L. cit.) =. LEVV-ROTH. /)(xj. R.a. ' Véase PoppEK. loe. 2 ) la teoría f r c c u e n c i a l ' . 25.ípa{x^)y>. según sea la interpretación que se e l i j a ) . Elements of Probnbility. esto es. capaz de ser interpretado de u n a cualquiera de las formas mencionadas (y de algunas otras t a m b i é n ) . p u e d e demostrarse que p a r a cualesquiera x^. x^ . S u p o n i e n d o q u e se hayan formulado del modo a p r o p i a d o las reglas de sustitución. x^» lo cual puede leerse. flíj)" aj)arczca como variable primitiva (no d e f i n i d a ) . Varsovia. • Hubiera sido más sencillo escribir Df. la conyunción {«. monádico. eit.T. Mazurkiewicz ha dado recientemente —en C. en el q u e ttp{x^. x^ y «a. entonces se p u e d e denotar el funtor mencionado con «p{xj. q u e simbolizamos aquí con ((. 94-153 (1935). p o r ejemplo. Cuando se construye semejante sistema s^.. Soc..v. Xii¡). que la define como el grado de relación lógica entre enunciados (que se ¡lace igual a 1 si a..Nota sobre probabilidad (1938) 297 lores n u m é r i c o s ) cuyos argumentos son nombres variables o constantes ( q u e p u e d e n i n t e r p r e t a r s e . arjíj) depende exclusivamente de la única variable verdadera.i es consecuencia lógica lie . esto justifica '' la siguiente definición explícita de u n nuevo funtor. que simbolizo p o r « í j » ) . Dfi ' Véase.x^ y «2». Es conveniente construir u n sistema de axiomas. pág. <. 17 (1936).. es aconsejable i n t r o d u c i r —valiéndose de u n grupo especial de axiomas (véase m á s abajo el grupo A ) — ciertas funciones no definidas de los a r g u m e n t o s : p o r ejemplo. Logik der Forschung. C!. e igual a O si la negación de x^ es consecuencia lógica de X2).com . Si querem o s a d m i t i r p a r a ambos argumentos las mismas reglas de sustitución y la misma interpretación. «la p r o b a b i l i d a d x^ con respecto a x^y).

el valor de p(. y en el que pasemos después a definir explícitamente <-<p{x¡. Amer.«.)» como variable primitiva (no d e f i n i d a ) .Vj se adoptan como axiomas (y también Df j ) se convierten ahora en teoremas de s. Ao)» a p a r t i r de «pa(íCi)«. el cual. Principia Malhematica.. págs. Soc. lo cual se debe a que si pa{x2) = O.¿) se hace i n d e t e r m i n a d o * ^ Incluyo un sistema de axiomas independientes. 24*26 y 2 t . Posteriormente he desarrollado un sistema (véase el apéndice *IV) en el que las probabilidades relativas están determinadas incluso en el caso de que /("(y) = 0.) .. x. 22'68. podemos construir otro sistema de axiomas s-^ en el que aparezca «píi(. y definir explícitamente «pa{x^)y>. p u e d e n deducirse mediante el nuevo sistema de axiomas *. considero ahora que el sistema relativo es superior al absoluto. y. http://psikolibro. y el B presenta los axiomas propios de la medida de la p r o b a b i l i d a d . y es p r á c t i c a m e n t e u n a adaptación del sistema de postulados p a r a la llamada «álgelira de la l ó g i c a » ' . es posible realizar paso a paso toda la construcción empezando p o r el otro e x t r e m o : en lugar de introducir «p(x.^: es decir. . (Podría añadir también que tengo por xma mala elección el término «axioma de unicidad»: suponf^o que quería aludir a algo semejante al postulado 2 —o al axioma A2— del sistema del apéndice *IV. Unos y otros son : ° Véase POPPER.] corresponden a los cinco axiomas del grupo A. cit.. un axioma de unicidad más exigente que el correspondiente de s^ (si no se restringe la generalidad de este liltimo s i s t e m a ) .) ' Véanse HUNTINGTON..) solamente mientras la probabilidad relativa p{x.. Los axiomas p u e d e n dividirse en dos grupos : el A está formado p o r las p r o p i e d a d e s yuncionales — c o n y u n c i ó n y negación— del a r g u m e n t o . por el o t r o — no son igualm e n t e convenientes desde el pimto de vista de la axiomática f o r m a l : el segundo es superior al p r i m e r o en ciertos aspectos. x„) = Dfj Los fórmulas que en .blogspot.com . en donde las cinco proposiciones 22-51. I.r... y W H I TEHEAD-RusSELL. p o r un lado. 22 •52.298 La lógica de la investigación científica (Se tiene u n ejemplo de interpretación de «pa{x^)iy en el sentido de 3 ) — o sea. 71 y 151. y la de 5n y Df. por esta razón. y) se considere indeterminada si pa(y) = 0. del tipo descrito más arriba (es fácil construir valiéndose de él un sistema s. 5. loe. *^ El sistema absoluto (s^) avenlnja íil relativo (s. Xj)» como concepto primitivo (funtor p r i m i t i v o ) de u n sistema axiomático «1.to. basta p a r a deducir la teoría matemática de la proliabilidad. Cabe mostrar que los dos métodos descritos — l a elección de íj y Dfj. de los cuales el más i m p o r t a n t e es el de que es posible formular en s. pág. 292 (1904).^) Pi^i. Trans. del modo s i g u i e n t e : pa{x^x^) — pa{x. Mathem. de la interpretación lógica— con el concepto de «probabilid a d lógica» que b e empleado en anterioies publicaciones*.) Ahora bien. tal como se dan aquí. c o m b i n a d o con la definición D/g..

Háganse p(0) = 0 y p ( l ) = p ( 2 ) = l : Al deja de cumplirse para x=0 e y = 1. *° La independencia de ambos sistemas -—el sistema original y el que he dado aquí en la pág. y tamhién satisface Al por su simetría con respecto a la diagonal mencionada.com .. tómese la matriz siguiente. y de O a 1 el de 1. Para hacer patente la independencia de Al. Pero A2 no «e cumple en ciertos casos: por ejemplo. A4. B l y )B3 se comprueban de un vistazo. y = ^ 3 y z = 6. A l y A2 (cf. de 1 a O el valor de 0. 317.Nota sobre probabilidad (1938) 299 (Aquí se encontraba —con diversas erratas— el complicado sistema de axiomas que he reemplazado luego por el más sencillo que doy arriba *").blogspot. N. que —como puede verse teniendo en cuenta sus valores diagonales (del ángulo superior izquierda al inferior derecha)— satisface A3. 296— es una cuestión casi trivial. 20 de noviembre de 1937. y B2 sin más que añadir productos complementarios. salvo para dos dos primeros axiomas. en la que se hayan pasado. http://psikolibro. más adelante. Christchurch. 313 a 319). Z. Para demostrar lo mismo con respecto a A2.0. para « = 2.1. las págs. tómese la matriz de la pág..

por ejemplo.. . y que se nos den las probabilidades (desiguales) de los diversos lados. o tendrá valor heurístico. que será igual a p{2)+p{4) p(l) + p{2) + pi3) + P(4) + P(5) P(2)+P(4) 1 .com . 4) Será aplicable.blogspot. y en ellas precisamente tiene su valor heurístico la antigua definición: toda definición satisfactoria ha de estar de acuerdo con la antigua siempre que pueda dominarse la dificultad de la asignación de pesos —y. a fortiori. y. si bien es aplicable a dados homogéneos o simétricos. no lo es a dados cargados: dicho de otro modo. con leves modificaciones. en la mayoría de los casos en que una simplificación excesiva que opere con posibilidades iguales lleve a una solución próxima a las probabilidades cero o uno. posibilidades o probabilidades. 3) También lo será. p ( 6 ) . en que no admite que los casos posibles tengan distintos pesos. p ( l ) . por tanto. Supongamos ahora que el dado esté cargadcf. por ello. por ejemplo..APÉNDICE * I I I . frente a iguales probabilidades. Su inconveniente principal reside en que.. Tomemos. aún es posible calcular la probabilidad pedida. el sencillo problema siguiente: hemos de calcular la probabilidad de sacar un número par con un dado cuando no se cuentan las tiradas en que sale el número seis. sino que se considera que ano ha habido tiraday>. a 2 / 5 . desde luego. p(2). Pero en algunas situaciones especiales hay modos y maneras de superar tal dificultad. La definición clásica conduce./>(6) http://psikolibro. cuando la definición antigua sea aplicable. especialmente para la deducción del teorema general de multiplicación La definición clásica de la probabilidad como número de casos favorables dividido por el de casos igualmente posibles tiene considerable valor heurístico. 2) Será aplicable en todos los casos en que podamos transformar el problema de modo que se obtengan iguales pesos. siempre que podamos asignar una función de ponderación a las diversas posibilidades. 1) La definición clásica será aplicable en todos los casos en que conjeturemos estar frente a pesos iguales —o posibilidades iguales—. Sobre el empleo heurístico de la definición clásica de probabilidad. 5) Tendrá gran valor heurístico en casos en que puedan introducirse pesos en forma de probabilidades.

blogspot. y en vez de escribir « p ( l ) + p ( 2 ) + . No cabe duda de q u e estos cálculos son e n t e r a m e n t e g e n e r a l e s .0 ) . Sustituyendo «6» p o r «be». simbolicemos « p a r » p o r «a» y «distinto de seis» p o r « 6 » . el mismo que el de d e t e r m i n a r p{a. p o r tanto — a l aplicar ( 2 ) a p{bc)—: p{abc) = p{a. sino heurístico. llegamos a la f ó r m u l a (1) p{a.. Es evidente q u e p o d e m o s expresar también esta regla como sigue. 6 ) Cabe e m p l e a r las reglas dadas p a r a u n a deducción heurística de la definición de p r o b a b i l i d a d relativa y del teorema general de multiplicación. además.b) : es decir. http://psikolibro. con m a y o r generalidad. El cálculo p u e d e llevarse a cabo del m o d o s i g u i e n t e : E n lugar de escribir « p ( 2 ) + p ( 4 ) » podemos escribir. be) p{b. y suponiendo p{b) 7^ O. la p r o b a b i l i d a d p e d i d a es igual a la suma de las p r o b a b i l i d a d e s de todos los casos favorables ( m u t u a m e n t e excluyent e s ) dividida p o r la de aquellas p r o b a b i l i d a d e s . el p r o b l e m a que h a b í a m o s p l a n t e a d o de d e t e r m i n a r la prob a b i l i d a d de que salga p a r si no tenemos en cuenta las tiradas en que sale seis. be) p{bc) y. la probab i l i d a d de que salga u n n ú m e r o distinto de seis. sin d u d a . o sea. lo que es lo mismo. P u e s . obtenemos a p a r t i r de ( 2 ) ^ : p{abc) — p{a. la p r o b a b i l i d a d de a supuesto b. «1 — p ( 6 ) » — p o d e m o s p o n e r «p(fc)»: esto es. dividida p o r la p r o b a b i l i d a d de la disyunción de todos los casos posibles ( m u t u a m e n t e excluyentes o n o ) . es.Empleo heurístico de la definición clásica de probabilidad 301 Es decir. c) p{e) Omito los paréntesis que deberían encuadrar «bes porque no me preocupa nljnra un planteamiento formal.com . la p r o b a b i l i d a d de que salga u n n ú m e r o p a r distinto de s e i s . «p(ab)n: o sea. porque trataremos extencnniente el problema de la ley de asociación en los dos apéndices siguientes. p o d e m o s modificar la definición clásica de suerte que nos dé la sencilla regla s i g u i e n t e : Dadas las p r o b a b i l i d a d e s de todos los casos posibles (y m u t u a m e n t e excluyentes). y.b) = p{ab) I p{b) o a esta otra (más general. + p ( 5 ) » — o .. p a r a casos m u t u a m e n t e excluyentes o no : La p r o b a b i l i d a d p e d i d a es siempre igual a la p r o b a b i l i d a d de la disyunción de todos los casos favorables ( m u t u a m e n t e excluyentes o n o ) . b) p{b) Este es el teorema general de multiplicación p a r a la p r o b a b i l i d a d absoluta de u n producto ab. ya que sigue teniendo sentido a u n q u e sea p{b) . la p r o b a b i l i d a d de e n c o n t r a r u n a entre los b. entonces. (2) p{ab) = p{a.

como es obvio teniendo en cuenta la deducción heurística. solamente podremos llegar a este teorema imponiendo la condición «supuesto que sea p(í»c) ^ O». mas el resultado de tal modificación ya no puede considerarse como una definición auténtica. p(abc) I p{c) = p{a. Pero (3) puede tener sentido aun sin este requisito si es que podemos construir un sistema axiomático en el que p{a. be) p{b. puesto que tiene que fijar unas relaciones entre probabilidades distintas.blogspot. pero podríamos adoptar (3) como axioma y considerar la deducción mencionada —véase también la fórmula (1) del antiguo apéndice II— como una justificación heurística de su adopción: así hemos hecho en el sistema que se describe en el apéndice siguiente (*IV). Es evidente que no podríamos deducir (3) del modo bosquejado en una teoría de este tipo. auponiendo p(c) :^ O. c). y equivale. 7) Es posible formalizar con facilidad la deducción que hemos esbozado. Pero. http://psikolibro. pero la demostración formalizada tendrá que partir de un sistema de axiomas en lugar de hacerlo de una definición. Si queremos formalizar nuestra deducción —que utiliza implícitamente las leyes de la asociación y de la adición de probabilidades— hemos de introducir reglas para estas operaciones en nuestro sistema de axiomas: tenemos un ejemplo en el sistema para probabilidades absolutas que he presentado en el apéndice *II. c). por eso. Si formalizamos del modo dicho nuestra deducción de (3). incluso si p{b) = 0.com . esta última igualdad equivale a (3) p{ab. teniendo en cuenta (1). c) = p{a. Pues el empleo heurístico que hemos hecho de la definición clásica ha consistido en introducir posibilidades ponderadas —que es prácticamente lo mismo que probabilidades— en el definiens clásico. Que es el teorema general de multiplicación para la probabilidad relativa de un producto ab.302 La lógica de la investigación científica o bien. be) p{b. a la construcción de un sistema axiomático. h) tenga sentido en general.

http://psikolibro. 53 y 57 y sig. tendremos así en aquél un teorema: Existe un elemento a en S tal que p(a. por C. «fe». 6) — r» puede ser interpretado de muchas maneras distintas.ArÍNDicE •IV.. y ello incluso en el caso de que la probabilidad abso' En JBrtí. en el sentido de que sus «elementos» (representados por «a». ed. es decir. al principio de que el cálculo de probabilidades es un método de transformar unas probabilidades en otras. B y C +. a) ^s= p(a. de modo que no estemos atados a ninguna de estas interpretaciones. aunque permite —por lo m e n o s ^ tod^s las interpretaciones conocidas. se adhiere al principio de que sólo es posible deducir conclusiones probabilitarias de premisas probabilitarias: dicho de otro modo.. o sea. pero al hacer tal cosa puede demostrarse que en S hay exactamente dos elementos. La primera vez que propuse un sistema formal de este tipo lo hice en una nota publicada en Mind en 1938 (incluida aquí en el apéndice *I1) . existen en S. b) —es decir. págs.. p(a. o). no supone una interpretación en particular. Phil. «abstracto» o «autónomo». I I ) es autónoma.. of Science 6.álgebra elemental tarskiana y nuestro sistema de fórmulas A l . una probabilidad de a supuesto fe— existe también una probabilidad p(b. por lo cual.) puedan interpretarse de muchos modos diferentes. Y. Pues pueden añadirse a nuestro sistema unas fórmulas que expresen cuántos elementos a. Al cual podemos añadir ahora la fórmula (o) Para todo elemento a de S. del mismo modo que tampoco la negación de ninguna fórmula de este tipo. digamos. y III) es simétrica: esto es. Hay que responder que no. a). desde aquella fecha he construido varios sistemas simplificados ^. a). . b. Debe advertirse que los sistemas que estudio aquí son «formales». sin embargo. nuestro sistema es incompleto. no es posible deducir (o) ni ninguna otra fórmula parecida que fije el número de elementos. . 1956. en Britih Philosophy in Mid-Century. 1955. «abstraetos» o «autónomos» en el sentido explicado. y fin la primera Bota a pie de página del apéndice a mi trabajo «Philosophy of Science: A Personal Beport». Mace. a) ^^ p(a. Teoría formal de la probabilidad Teniendo en cuenta que un enunciado probabilitario tal como (íp(a. Hay tres características que distinguen una teoría de este tipo de las demás: I ) es una teoría formal.blogspot. Así pues. los ejemplos mediante los que demostraremos más adelante la compatibilidad de nuestros axiomas hacen ver que en S puede existir un número cualquiera de elementos. Journ.com .. me ha parecido conveniente construir un sistema puramente «formal». en el . Puede preguntarse si podría existir un procedimiento de resolver la decidibilidad de un sistema que consistiese. A. pero que para llegar a una «formalización» completa habríamos de encerrarlos dentro de cierto formalismo matemático (bastaría el «álgebra elemental» de Tarski).. se halla construida de tal modo que siempre que exista una probabilidad p(a.

ya que en ciertas interpretaciones a y b no tienen miembros.blogspot. a p a r t i r de axiomas. exactamente del mismo modo que la geometría y el á l g e b r a » . o tal vez propie> dades. Kolmogorov supone que las operaciones de adición. P o r extraño que parezca. ni nada que p u d i e r a corresponderse con éstos. como es muy n a t u r a l . Kolmogorov e s c r i b e ^ : «La teoría de la probabilidad puede y debe desarrollarse como una disciplina matemática. o sea. no parece h a b e r existido hasta el momento teoría alguna de esta índole. b) = r los «elementos» a y b son enunciados. b ) » —utilizo mi p r o p i a simbología. Y. si dejamos a un lado mis propios intentos anteriores en este c a m p o . multiplicación y complementación de conjuntos son válidas p a r a dichos elementos. Los que i n t e r p r e t a n los elementos o y 6 como enunciados o proposiciones suponen. análogamente. que el cálculo de composición de enunciados (el cálculo p r o p o s i c i o n a l ) se cumple p a r a ellos. Dice. de H u b e r t » y a otros sistemas abstractos parecidos. h a n supuesto que en u n a ecuación como p{a. aa) = 0. pero esta advertencia no basta para determinar el carácter formal de la teoría que busca. Todo lo cual tiene graves consecuencias en lo q u e se refiere a la construcción real del sistema axiomático m i s m o . de 1933).com . entre otras. Y. no la suya— a y b son conjuntos: con lo cual excluye. KOLMOGOROV. y alude a «la introducción de conceptos geométricos básicos en los Fundamentos de la geometría. o sistemas de conjuntos. la interpretación lógica según la cual a y b serían enunciados (o «proposiciones». Foundation of the Theory of Probability. Más c o n c r e t a m e n t e : se presupone siempre (a m e n u d o sólo de u n m o d o t á c i t o ) que ciertas leyes algebraicas. sin embargo. http://psikolibro.304 La lógica de la investigación científica luta de b — p { b ) — sea igual a cero. tales como la de la asociación (a) la ley de conmutación (b) o la de i n d e m p o t e n c i a (c) a = aa ab = ha {ab)c = a{bc) ' Todas estas citas proceden de la pág.• ed. o clases finitas (agregados) de cosas. con mucha razón. Otros autores han pretendido const r u i r teorías «abstractas» o «formales» —así Kolmogorov—. o siítemas de e n u n c i a d o s . primera de A. incluso cuando p{b. p e r o siempre han asumido una interpretación más o menos específica : por ejemplo. si se prefiere). que «carece de importancia qué es lo qye representan los miembros del c o n j u n t o » . supone que en «p(a. 1950 (!. alcm. puesto que los interpreta como conjuntos. o bien que a y f son conjuntos.

P o r ejemplo.com . que es la correspondiente a las probabilidades relativas. entonces p[a. P e r o este procedimiento es muy capaz de hacer que permanezca oculto el hecho — t a n sorprendente y de tanta i m p o r t a n c i a — de que basten algunos de los axiomas o postulados que se a d o p t a n p a r a la p r o b a b i l i d a d relativa p(a. bc)p(b.4 http://psikolibro. p a r a garantizar que los elementos cumplan todas las leyes del álgebra booleana. Como hemos dicho. b).. el apéndice precedente. o bien p a r a la p r o b a b i l i d a d absoluta p{a) esto es. P e r o este hecho ^. p a r a la p r o b a b i l i d a d de o (sin que esté dada información alguna. ( d ) . de ellas. m i e n t r a s que la segunda. las dos fórmulas ( d ) y (e) e n t r a ñ a n —sin necesidad de n i n g ú n otro supuesto (excepto la posibilidad de sustituir probahilidtides i g u a l e s ) — la forma siguiente de la ley de la asociación : (f) p{{ab)c) = p{a{bc)). p a r a la p r o b a b i l i d a d de a dada la información b . c)p(c) (2) p((ab)c) = p(a.((a¿)c) == pCC-'O) 20 d 1. tan interesante. b) o sea. * I I I ) : (d) (e) p{ab) = p{a. b) = p{ab) ¡ p{b). c) e n t r a ñ a n cierta forma de ley de la asociación . ) . . d 2.blogspot. perfectamente conocida. c)p(c) (5) í. . bc)p(b. c) == p{a. da origen t a m b i é n a una especie de definición de la p r o b a b i l i d a d relativa a base de la absoluta : (d') Si p{b) 5^ O. bc)p{bc) (4) p(a(bc)) =^ p(a. las dos fórmulas siguientes (cf. ya explícitamente— se establecen otros axiomas o postulados para la p r o b a b i l i d a d relativa. la p r i m e r a . p{a. la ley de la La deducción es como sigue: (1) p((ab)c) ^ p(ab. es la «ley general de multiplicación». Una vez hecha esta suposición — y a tácita. b)p{b) p{ab. . e á 3... o solamente t a u t o l ó g i c a ) . bc)p{b. c)p(c) (3) p{a{bc)) = p{n.Teoría formal de la probabilidad 305 se c u m p l e n p a r a los elementos del sistema : es decir. p a r a los argum e n t o s de la función p(. pasa inadvertido si se introduce (f) al asumir la identidad algebraica ( a ) — o sea.

a n á l o g a m e n t e a ( d ' ) . es decir. http://psikolibro. Otro p u n t o de considerable i m p o r t a n c i a es el p r o b l e m a de u n sistema «simétrico». d) = p{a{bc). de predicados. la m a y o r í a de las fórmulas de la p r o b a b i l i d a d relativa pueden expresarse — e n los sistemas al u s o — sólo en forma condicional. He puesto este ejemplo p a r a que se viera que Kolmogorov no llega a llevar a cabo su p r o g r a m a . a su vez. etc. de enunciados (o proposiciones). p u e d e i n t e r p r e t a r s e de m u c h a s m a n e r a s : como u n álgebra de conjuntos. En consecuencia. T a l como hemos dicho más a r r i b a . el antecedente «si p(f>) ^ O» es ineludible. d) y es menester también a n t e p o n e r a ( h ) una condición análoga. del m o d o siguiente : (d') Si p{b) ^7^ O entonces p{a. no se advierte que la asunción de ( a ) es c o m p l e t a m e n t e innecesaria si trabajamos con u n sistema axiomático que contenga — o i m p l i q u e — ( d ) y (e) . P a r a deducir estas fórmulas —véase el apéndice *V. ahora bien.306 La lógica de la investigación científica asociación— incluso previamente a todo comienzo de desarrollo del cálculo de p r o b a b i l i d a d e s : pues a p a r t i r de (a) {ab)c = a{bc) podemos obtener (f) sin más que sustituir en la identidad p{x) = p{x). tampoco se cae en la cuenta de que ( d ) y ( e ) . d) = p{a{bc). P o r e j e m p l o . b) — p{ab) ¡ p{b). (41) a ( 6 2 ) — se requieren m u c h a s más cosas a d e m á s de ( d ) y ( e ) : hecho que tiene un interés notable desde u n p u n t o de vista axiomático. y lo mismo ocurre con todos los demás sistemas que h a n llegado a mi conocimiento. u n a de las claves del método axiomático es justam e n t e averiguar tal cosa. b{cd)). Ahora b i e n . En mis propios sistemas de postulados para la p r o b a b i l i d a d p u e d e n deducirse todos los teoremas del álgebra de B o o l e . o. a u n q u e implican (f) —esto es. y h a de ser r e e m p l a z a d a p o r otra fórmula condicional m u c h o m á s d é b i l : (g") Si p{d) ^^ O entonces p{{ab)c. Con lo cual no se p a r a mientes en que (f) es deductible de ( d ) y ( e ) .blogspot. {bc)d) = p{a. en casi todos los sistemas (g) no es válida. u n a ecuación a base de la probabilidad absoluta— no implican p o r sí solas ni (g) ni ( h ) . que son las fórmulas correspondientes a base de la p r o b a b i l i d a d relativa: (g) (h) p{{ab)c. d) p{a. dicho de otra forma. ya que la división p o r cero no es una operación definida. por ello.com . es posible definir la p r o b a b i l i d a d relativa a base de la absoluta. y ésta. ni tampoco que cuando asumimos (a) además de ( d ) y ( e ) nos i m p e d i m o s averiguar qué tipo de relaciones están implicadas por nuestros axiomas o postulados.

a) = r lo sea asimismo. t) = 1 Pero si p(t) = O no p o d e m o s hacerlo en los sistemas probabilitarios acostumbrados. p{b. a) = r esto es. p o r tanto. Esta es la razón p o r la que h e t r a t a d o d u r a n t e varios años de construir u n cálculo de probabilidades relativas en el que. especialm e n t e puesto que su sistema contiene un «axioma de c o n t i n u i d a d » ) . los apéndices *VII y *V11I). esto es. a u n q u e a veces p u e d a n arreglarse. sino que p a r a muchos fines interesantes es inadecuado: p o r ejemplo. sus sistemas no son coherentes en su estado actual. no se p u e d e aplicar del m o d o a p r o p i a d o a los enunciados cuya p r o b a b i l i d a d absoluta es cero. s y í. según F i s h e r . t) (en donde d son los datos que abogan en favor de la teoría í ) no esté definida . véase también el ajiéndice * I X ) . Si tomamos dos teorías universales. pero debido a ello sus sistemas son m u y débiles (al menos c o m p a r a d o s con el m í o ) : p u e d e ocurrir en tales sistemas que p{a. es indispensable p a r a toda discusión seria de la teoría de la corroboración o confirmación. Jeffreys. b) = r sea una fórmula bien formada. incluso si p{a) — 0 : sisten>a al que podemos aplicar http://psikolibro. deberíamos p o d e r afirmar que p ( s . ahora bien.blogspot. tales que s sea deductible de t. no esté definida convenientemente — o incluso no sea definib l e — debido a ser p{a) = 0. a u n q u e esta aplicación es sumamente i m p o r t a n t e : las leyes universales tienen. puede ocurrir que la expresión p{d. siempre que p{a. pero esto no asegura que />(í»)-:^rO.Teoría formal de la prohabilidad 307 Algunos autores no se han dado cuenta de esta cuestión (por ejemplo. pero que — s i m u l t á n e a m e n t e y con idénticos e l e m e n t o s — no lo sea p{b. y también Von W r i g h t : este último utiliza condiciones que equivalen a 6 ^^^ O. verdadera o falsa. p r o b a b i l i d a d cero. Así pues. P o r parecidas razones. Pero un sistema de este tipo no sólo es débil. según podemos asumir aquí (cf. Otros se h a n percatado de lo que ocurre. se necesita u n cálculo de p r o b a b i l i d a d e s en el que p o damos o p e r a r con argumentos segundos que tengan p r o b a b i l i d a d absoluta igual a c e r o : p o r ejemplo. b) = r sea u n a fórmula con sentido. esta expresión es i m p o r t a n t í s i m a (es la «verosimilitud» de t sobre la base de los datos d. p o r ejemplo.com .

y I V ) el c o m p l e m e n t o del elemento a. bB) = 1 Si Si p{B. ab) 7^ O.blogspot. «fo». B3. Los seis axiomas que allí se daban eran los B l . con sus demostraciones de c o m p a t i b i l i d a d y de independencia. págs. p a r a evitar i n c o h e r e n c i a s ) . a nuestra elección..) . p o r tanto. P r i m e r o el sistema axiomático. toda condición del t i p o . En aquella época creía. h) = 1 En los sistemas al uso estas fórmulas o bien no son válidas o se satisfacen (la segunda y la tercera) de un modo vacío. b) 7^ O.308 ha lógica de la investigación científica el calificativo de «simétrico». entre ellas las de u n campo boreliano de p r o b a b i l i d a d e s . : esto es. «si p{h) ^ O. En nuestros postulados aparecen cuatro conceptos sin definir: I ) S. excepto u n a (el axioma C ) . I I ) u n a función n u m é r i c a binaria de estos elementos. 1956.» (en los sistemas habituales o aparecen tales condiciones o deberían aparecer. por C. entonces. B2. S y sig. Cl. P e r o p o r entonces estaba todavía p r e o c u p a d o con las peculiaridades que debería poseer todo sistema de la índole mencionada.com . En este apéndice me propongo exponer p r i m e r o el sistema axiomático. fe)». Quiero decir lo siguiente : en todo sistema simétrico satisfactorio son válidas reglas como las que siguen. pero posteriormente me he dado cuenta de que cabía simplificar mi sistema axiomático. el universo del discurso o sistema de elementos admisibles (los cuales se denotarán con minúsculas en cursiva. al que cabe considerar. B l . «c». En mi trabajo « P h i l o s o p h y of Science : A Personal Report» ^ h e presentado p o r p r i m e r a vez el sistema simplificado r e s u l t a n t e : es el mismo sistema de seis axiomas que expongo más a fondo en el presente apéndice.. la p r o b a b i l i d a d de a supuesto b. B2. denotada con «a6» y llamada producto (o encuentro. que algunas de ellas h a b í a n de proponerse como a x i o m a s . El p r i m e r sistema de este tipo que he p u b l i c a d o * procede de 1955. DI y El. que será denotado p o r «o». http://psikolibro. etc. A2 y Al del presente apéndice (la rotulación con que estaban presentados era. 195S. entonces p{a. y resultó ser m u c h o más sencillo de lo que h a b í a esperado. o c o n y u n c i ó n ) de a y 6. y luego u n a s pocas definiciones basadas en él. Mace. ya que en ellas aparecen segundos argumentos de p r o b a b i l i d a d absoluta nula. entonces p{a. ed. A3. «a». 6) = 1 p{a. I I I ) u n a operación binaria de los elementos. y su alcance — q u e excede con mucho al de cualquiera de los sistemas corrientes— se debe m e r a m e n t e al hecho de que omito en todas las fórmulas. como definido o como no * En el British Journal for the Philosophy of Science 6... Es u n sistema s o r p r e n d e n t e m e n t e sencillo e intuitivo. e t c . res|>ecLivainente). que denotaremos p o r medio de «p(a.. pág. C. 191. A estos cuatro conceptos no definidos p o d e m o s a ñ a d i r u n q u i n t o . . y al hacerlo h a resultado que estas fórmulas desusadas p u e d e n deducirse de otras que tienen u n aspecto completamente « n o r m a l » . p{a. ' En British Philosophy in the Mid-Century. A.

lo mismo que los axiomas Al y A2. c) < p(a. entonces ab pertenece a S . n a t u r a l m e n t e . A 3 . y si p(a.se e m p l e a n explír citamente en las operaciones de deducción de los teoremas. b) p a r a todos los elementos de S. c) (Multiplicación) Postulado 4. 6 ) # p(c. Si a y b pertenecen a S. entonces a t a m b i é n pertenece a S . b) p a r a todo c? de S (Sustituibilidad). b) (Reflexividad). (Comiplementación) Al Hay elementos c y d en S. Postulado PA. Si a y & pertenecen a S. a d e m á s .Teoría formal de la probabilidad 309 d e f i n i d o : es la « p r o b a b i l i d a d absoluta de a». b pertenece a S. c) p a r a todo c de S. c) = p{a. como se hacía en el trabajo en que presenté p o r vez p r i m e r a este sistema'' ' Cf. b) = p(c. p e r o n u m e r a b l e . c) p a r a todo c de S. entonces p{a. b) p a r a t o d o c de S. B2 y C—. entonces p(a) = p{a. se c u m p l e n los axiomas s i g u i e n t e s : Bl B2 p{ab. a) = p(b. asimismo. Y para e n t e n d e r éstos conviene tener presente que p(a. y se c u m p l e n los siguientes a x i o m a s : p(a. d) (Existencia). a) = = p(d.com . fe) (Definición de p r o b a b i l i d a d a b s o l u t a ) . b). El n ú m e r o de elementos de S es. como m á x i m o . b) + p(«? b) = p{b. Demostraremos más adelante que el sistema de postulados y axiomas que h e m o s dado es compatible e independiente'^. A2. como p u e d e demostrarse. Si a y 6 pertenecen a S. y si. c) (Monotonía) p(ab. hc)p{b. Como hemos i n d i c a d o . A3 p(a. infinito. se c u m p l e el siguiente a x i o m a : p{a. entonces p(d. a ) = p(b. que denotamos con «p{a)y>. ' Otro sistema posible es el siguiente: Los postulados son iguales a los del texto. Postulado 1. b) es u n núm e r o real. además. p o d e m o s a ñ a d i r ahora la definición de probabilidad absoluta como q u i n t o postulado — q u e l l a m a r í a m o s «postulado P A » — o bien podem o s considerar esta definición como explícita (en vez de como u n postulado). tales que C Con esto se termina el sistema «elemental» («elementalidad» refer e n t e a su ampliación p a r a campos b o r e l i a n o s ) . Postulado 3. Cada concepto no definido se introduce p o r u n postulado. p o r t a n t o . p o r m e d i o de los postulados. B l . a) — 1 ~ p(b.blogspot. Vamos a h a c e r ahora algunos comentarios sobre el sistema de postulados. Postulado 2. http://psikolibro. be). c t a m b i é n pertenece a S (y. a menos que p{b. pero los A3 y B l quedan remplazados por los tres siguientes. la nota anterior 1. c) = p(b. Si a pertenece a S. y si. Los seis axiomas — A l . A2 Si p(a. El resto (existencial) de los postulados puede darse p o r supuesto.

c) -> p(a. i B" p{ab. La deducción de B l a partir de A4' y de B l ' . c) = p{a. C o C y B2. a) = 4p(5. es como sigue: (1) O < p(a. p e r o a costa de i n t r o d u c i r u n a cuarta v a r i a b l e . También son aplicables al sistema que aquí describo las demostraciones de independencia (véase más adelante). A4' y C . c) B2. 6) = O = p{a. c) s u p u e s t o que p{a. excepto A2 (para estas deducciones. es más exigente de lo necesario: no sólo por introducir los números 1 y O (con lo cual oculta el hecho de Que no sea menester mencionarlos en los axiomas). B+ C+ S i / ) ( a . B2. Bl y C se siguen inmediatamente de A3'. a) = 2p(b. o) = jp(o.blogspot. véase el apéndice *V. c). b) + p(«» b) 7^ p(c. y el C se sustituye por Si p{a. han de asumirse por separado. los teoremas del álgebra de Boole. por la fórmula algo más exigente C" p{a. 4 Cabe remplazar C + . b) E n este sistema. c) = p(d. a) . c) < p{a. a)< \ 1. c) = p{d. b) . c). B l ' Para la deducción de A4' y B l ' a partir de B l . a) > p{(aa)a. y análogamente. b) = p{c. c) = p{d. a) 3 (5) p(a. b) ^ p(b. bc)p{b. a) ^ p{b. pero < inorgánicas. c) 4. c) El axioma B2 no sufre modificación. c) entonces p{c. c) + p{a. aa)p(a. A3' A4' Bl' C p(a. b) = 2p{a.a) = p(c. b) + p{c. véase el apéndice *V). a)y¿p(b. Dentro del sistema de axiomas que doy aquí —y. h. 6) = 1 Este sistema tiene un aspecto muy parecido al de algunos de los sistemas acostumbrados (excepto por la omisión de los antecedentes en todos los axiomas salvo en C . excepto los que llevan la l e t r a B . c) = p(ba.> p(b. A2 y los dos siguientes. 6) ^ p(a. «tZ».. a) ^ p{b. b) j¿ 1. por ejemplo.» p(a. A3 o A 3 ' (3) O < p(a. a) = piaa. y en presencia de los axiomas A3 o A3'. fe) > O p(cib. b)^p{h. Puede mostrarse la proposición inversa deduciendo A3 de C+ del modo siguiente: (1) p(c. b) < p{a. 2 (4) piba. dentro del propuesto en el texto—• puede remplazarse la conyunción de los axiomas A4' y B l ' por B l . b). bc)p{b. Se trata de u n sistema m u y breve que c o m p a r t e m u c h a s ventajas de otros más e x t e n s o s : el p r o d u c t o y el c o m p l e m e n t o aparecen s e p a r a d a m e n t e .com . A3 o A 3 ' (2) p(a. B + no es sino un modo ocorgánico» de escribir la fórmula más sencilla. h) < p(a. c) 7^ p{d. b) = p(i. y es muy notable que —lo mismo que ocurre en el sistema del texto— proporciona para los elementos a. b) 2 (4) p(b. ' C + se sigue inmediatamente de A3 y C. entonces p(c. b) C+ (2) p{a. y viceversa. a) = p(b. d). de m o d o que todos los axiomas. c) Si p(a. b) + p(i. o) == 1 p(a. b) + p(i. en los postulados 3 y 4 : se t i e n e n los axiomas A l . que.. . b)=p(i. c) < p(a. e n t o n ces p{ab. b) = p{c. mientras que para las deducciones inversas son indispensables todos los axiomas del sistema presentado en el texto. http://psikolibro. b) -> p(a. C+ a la de A3 y C *. asimismo. a) A4'.1 (3) p(a. b) = p(d.. c) < p{a. C o C . Sin embargo. b) C+. b) . generalmente.> p(b. y por la forma de dicho antecedente en C ) . B + equivale a la conyunción de B l y B 2 .310 La lógica de la investigación científica Cabe r e m p l a z a r estos seis axiomas por u n sistema que sólo contenga c u a t r o . 3 Aplicamos ahora B l ' : {$) p{ab. están libres del p r o d u c t o . c) ^ p{d. sino porque A3. af 2.

'pie de truco mecánico. podemos construir u n sistema S que no sea numerable —se satisfacen todos los demás postulados si interpretamos S como el conjunto de todas las sumas finitas de subintervalos semiabiertos. p a r a demostrar su independencia. cb). sería lím p{ab)/p{b). o ) = p{x.-A^sí pues. con ser más largo ^. ab) = p{c. (Véanse los puntos 8 a 10 del apéndice *VI.com . incluso en los casos en que a y b tengan probabilidad absoluta nula. más intuitivos. c) = p{c.Teoría formal de la probabilidad 311 y el complemento aparece u n a sola v e z . iguales a O o a 1 ) . II) para leduciE el número de axiomas se introduce una variable suplementaria. e igual a 1 supuesto que í) = O: en otro caso. III) la «organicidad» de B+ se logra por una rsp. 6 ) » p a r a todos los elementos a y b cuyas probabilidades sean iguales supuesta cualquier c o n d i c i ó n : cabe lograr lo mismo sin A2. be) = p{a. c) = p{ba. lo cual os pagar un precio demasiado caro. P e r o como B 3 + p i d e más de lo necesario — e n r e a l i d a d . entonces p{a. b) = p{a. siendo x e y n ú m e r o s r e a l e s . supuesto que existiera este l í m i t e — . [O. S es u n álgebra booleana ( n u m e r a b l e ) . y ) . especialmente en la forma mencionada en la nota anterior 6. La función que desempeña A2 es la de p e r m i t i r n o s demostrar ap{x. La finalidad del postulado 1 es únicamente la de caracterizar los sistemas elementales: en la exposición axiomática del álgebra booleana o de la lógica de enunciados o de proposiciones se asume a m e n u d o u n postulado de esta índole. bastaría con p(a.blogspot. (cb) (be)). b). pero m u c h o más exigente) : B3+ p{a. y queremos poder poner de manifiesto que en la teoría elemental. por tanto. c). podemos i n t e r p r e t a r entonces p(a) como la longitud de dichos intervalos. a) = p{b. o por B3 Si p{ah. como se observa teniendo en cuenta que. y p{a. Es evidente que también p o d r í a remplazársela p o r esta otra (que es más sencilla. b) como igual a p{ab)/p{b) supuesto que p{b) ^ O. c). y de ahí que tenga poco valor. y. que señalan otro e j e m p l o . pero sólo en el supuesto de que p{a) 5^ O 7^ p ( ^ ) . P u e d e r e m p l a z a r s e A2 p o r la fórmula algo más exigente A2+ Sip{a. ) En el postulado 2 se necesita A l p a r a estatuir que no todas las probabilidades son iguales (digamos. del intervalo u n i d a d . 1 ) . pero personalmente yo prefiero el de seis axiomas. 6a). P o d e m o s comentar ahora Ins diversos postulados y axiomas de nuestro sistema. p a r a t o d o c de S. pese a ser más d é b i l — es algo engañosa : al adoptarla quedaría oculto el hecho de que puede demostrarse la ley de conmutación p a r a el p r i m e r a r g u m e n t o con sólo los He aquí tres de las razones por que prefiero el sistema de seis axiomas al de cuatro: I) los axiomas del sistema más largo son algo menos desusados. (be) (cb)) — p{a. Cabe omitir el postulado 1 (que pertenece solamente a la teoría elemental). entonces p{c. [x. A2 nos hace capaces de a m p l i a r la equivalencia probabilística de a y b al segundo argumento. http://psikolibro.

f)=p{y. de los que el primero es evidente intuitivamente y el segundo ha sido discutido en el apéndice *III.312 La lógica de la investigación científica demás axiomas. frente a B l .blogspot. teniendo en cuenta C+. pero tienen la ventaja de que se las puede dar una forma análoga a la de una definición. a) — (E6) (c) (d) (Ee) (E/) (Eg) {p{x. a) = p{z. d)y> (o sólo la segunda aparición). b)p(y. a)=p{x.f}-^p{x. g) < p{y. si en el axioma siguiente BD (que. fe)» por <íp{d.d))&{p{a. Como hace ver la fórmula B anterior. d). A l . c) 7^ p{a. b) = = Pix. puede remplazar a A2. d)p{b. a) < p{z. el Bl es el más evidente desde un punto de vista intuitivo. e) > p{c. a saber. ya que evita emplear el producto de a y b (cosa que también hace A2.com . a) & p{a. A2. y B l ' no caracteriza —como hace B l — un aspecto métrico intuitivo de la probabilidad. cb) "^ p(a. como B. a) = = p{x. e)->p{c. Hay otras combinaciones posibles. a))). C+ Y el axioma B que enunciamos a continuación y que combina B3+ y B + : B Si p{ah. A3 se necesita para demostrar que p{a. pero puede omitírsele si se refuerza C: es claro.d)<p{b. obtenemos una de las formas definicionales mentadas (téngase en cuenta que empleo aquí las abreviaciones explicadas al comienzo del apéndice *V). o) = 1 para todo elemento a de S. o. que A3 es superfluo si remplazamos en C las dos apariciones de «p(fe. puede combinarse el axioma B2 con Bl y con A2+. Bl y B2) introducimos el símbolo «(a)» dos veces —^una vez al comienzo y otra antes de «(Efe)»— y reemplazamos la primera flecha (condicional) por una doble flecha (bieondicional). El postulado 3 pide la existencia de un producto (o encuentro. que reunidos le pueden reemplazar: pues cabe tomar equivocadamente a A4' por una convención. sino el producto o convuneión ab. d)p{b. Sin embargo. BD p{xy. o intersección) de cualesquiera elementos o y fe de S : caracteriza de un modo exhaustivo las propiedades de dicho producto (tales como indempotencia. Es preferible tanto a A4' como a B F (cf. B+ y C + ) . podemos sacar partido de las circunstancias que acabamos de indicar para reducir al niímero de axiomas a tres. g) —*p{c. de todos nuestros axiomas. a) > p{z. la nota anterior 6). esté sistema de tres axiomas tiene todas las ventajas del anteriormente mencionado con cuatro (con A l . entre ellas algunas en las que el producto aparece sólo una vez: son muy complicadas. c) < p{y. En mi opinión. para todo o de S. y)) & (p{x. con ser mucho más débil). y caracteriza dicho complemento por (una forma condicional http://psikolibro. entonces p(a. Como ya se ha señalado. c) & {p{a. g) > pie. c) supuesto que p{a. c) > p{a. El postulado 4 pide la existencia de un complemento. c) y p(a. e) < <p{y. conmutación y asociación) por medio de dos axiomas sencillos. Por ejemplo. be). d) = p{a. c) > p(h. Aparte de exigir tal vez más de lo que podría parecer conveniente. A2+ es preferible a las otras fórmulas que hemos mencionado ahora.

P u e d e demostrarse que nuestro sistema es compatible: podemos construir sistemas S de elementos (con u n n ú m e r o infinito de elementos distintos. aa) la cual. a). http://psikolibro.a)=p{b. b). c ) + p{a. P o r fin. pues si S es finito la demostración es t r i v i a l ) y u n a función p{a. aa (el «elemento vacío»). exactamente lo mismo que ocurría con esta ú l t i m a . presupone los dos postulados 3 y 4 (deduciremos esta fórmula más adelante. b) y p{a. como p u e d e verse fácilm e n t e si lo escribimos del modo s i g u i e n t e : (I) (II) p ( o . b) = p{a. obtenemos p(a.b) -^p{c. Se admite que el producto — o e n c u e n t r o — y el complemento son. por ello. las demostraciones son m u y fáciles. no obstante la complejidad de BD. La fórmula que vamos a dar ahora. a) — p ( a . a saber: «p(a. sin e m b a r g o . 1 ) = O. Este postulado — o el axioma C— tiene el carácter de u n a definición de p{a b) a p a r t i r de p{a.a) —* {b)[c){p{x. definimos p(0.Teoría formal de la probabilidad 313 debilitada d e ) algo que parece ser u n a fórmula evidente si se tiene en cuenta que 1 = p(a. Daremos dos interpretaciones finitas más de S antes de entrar en a n a que sea infinita n u m e r a b l e . T a m b i é n es posible demostrar que nuestro sistema axiomático es independiente. c ) = 1 = = p(a. b) = p(a. utiliza la complementación y el prodvicto.blogspot. supuesto que no exista tal c. llamándola fórmula 7 5 ) .a) i=jp(j. o). las cuales no sólo satisfacen nuestro sistema axiomático. y. a) p{a. es análoga a BD y p u e d e transformarse en u n bicondicional. Llegamos a u n a demostración trivial de la c o m p a t i b i l i d a d de u n S finito asumiendo que S = -jl. Debido a lo poco exigentes que son los axiomas. c) = 1». b ) = 1 . CD. que S consta de dos elementos. B y C+. entonces q u e d a n satisfechos todos los axiomas. en el apéndice *V. y en todos los demás casos hacemos p{a. 1 y 0. Se necesita la condición que precede a esta fórmula p o r q u e en caso de que c sea. digamos. el postulado P A p u e d e sustituirse p o r la sencilla definición (•) p{a) = p{a.com . a ) . BD y CD es u n poco preferible al de A l .a) ?^p{b.h)) A m i juicio.a) + p{y. CD p{x. b) tal que se demuestre que se satisfacen todos los axiomas. Oj-: esto es. c ) : de modo que en este caso límite la fórmula aparentemente «evidente» falla. b) 7^ p ( a . el sistema formado p o r A. supuesto que h a y a u n c t a l q u e p(c. respectivamente. iguales al producto y el complemento (con respecto a l ) a r i t m é t i c o s . sino -—por e j e m p l o — la siguiente aserción existencial.

fo = 3 y c = l .1 = 0.2 = = 2. p(a. p e r o teniendo cuidado de que la suma de todas éstas sea igual a 1 . 0 ) = 1 . Con objeto de satisfacer ( E ) hemos de t o m a r a = 2. 3 ) = O. 1) = 1 ) . Se define ab como el más pequeño de los dos n ú m e r o s a y h. con la que se h a c e p a t e n t e que p u e d e ampliarse la aplicación de la idea q u e subyace a éste. 1. Cabe identificar intuitivamente el elemento 1 con una ley universal (de p r o b a b i l i d a d absoluta n u l a ) . 3 ) = 1. a) =-. En los demás casos.1. en este caso. El primer ejemplo q u e satisface nuestro sistema y ( E ) consta de cuatro e l e m e n t o s : S = -jO. hacemos corresponder también a una cualquiera http://psikolibro.blogspot. p ( a ) = p{a. d) = p{a. p(a. hasta abarcar u n n ú m e r o de elementos superior a u n núm e r o cualquiera dado •—con tal de que dichos elementos formen u n álgebra booleana (lo cual quiere decir que su n ú m e r o h a de ser igual a 2")—. a menos que sea a = 1 o a = 3 (y. O < r < 1. p{a. 6 y c de S. p o d e m o s perfectamente h a c e r corresponder a cada una de estas clases u n a fracción positiva. El segundo ejemplo es u n a generalización del p r i m e r o .com . Se p u e d e n representar los ejemplos que acabamos de describir mediante las dos «matrices» siguientes (método que. en algunos de mis propios sistemas). n puede considerarse que es el n ú m e r o de las zonas o clases m u t u a m e n t e excluyentes m í n i m a s en que está dividido cierto universo del discurso . y p{a) = p{a. Nuestro p r i m e r ejemplo no satisface la aserción ( E ) . p(a.314 (E) ha lógica de la investigación científica Hay elementos a. siempre que sea a = O ó 1. Definimos t a m b i é n : d ~ 3 — a . tales que p(a. como tampoco puede ocurrir tal cosa en ninguno de los sistemas probabilitarios que conozco (excepto. b) 0 1 2 3 0 1 1 1 1 0 1 0 1 2 0 0 1 1 3 0 0 1 1 '. y el 2 con su negación existencial. según creo. a) ~ O j ^ p{a. be) = O Otra aserción análoga sería : ( E ' ) Hay u n elemento a de S. que será su probabilidad absoluta. fue introducido p o r H u n t i n g t o n en 1 9 0 4 ) : ab 0 1 2 3 0 0 0 0 0 1 0 1 0 1 2 0 0 2 2 3 0 1 2 3 o 3 2 1 0 p{a. 1) = O. b) = p{ab)/p(b). tal que p{a) = p{a. ¿) = 1 y p[a. con la excepción siguiente: 1. n a t u r a l m e n t e . siempre que a = 2 ó 3 . 3 [-. 2.

^n) = (AB)„/B„. y p(a. Para definir p{a. mientras que en todos los casos restantes ponemos p{a. en que se da otro ejemplo. en la que o. Para mostrar la independencia de A2 suponemos ^° que S consta de tres elementos: S = -jO. b) — = p(ab)/p(b). como esta otra. Para hacer ver la independencia de Al podemos hacer p{a. b„). sea ó O ó 1.Teoría formal de probabilidad 315 (le las sumas booleanas la suma aritmética de las probabilidades correspondientes. definimos. Sea S la clase de las fracciones racionales en representación diádica. y a uno de los complementos booleanos el complemento aritmético con respecto a 1. siempre que B„ ^ 0. y es sumamente fácil hacer patente que satisface todos nuestros axiomas. (Véanse los puntos 8 a 10 del apéndice *VI.blogspot.. por fin.. 2\. además. La demostración de independencia de A2 que doy aquí.. además. es claro que el problema de demostrar su independencia equivale al de construir un ejemplo (una matriz) que sea no conmutativo y de combinarlo con una regla numérica acerca de los valores de p que asegure que sólo el segundo argumento viola la ley de conmutación. http://psikolibro. pero satisface la definición (. . . 6„) = 1 siempre que B„ = O ?(«». de modo que si a es un elemento de S. y. podemos elegir la siguiente interpretación (que tiene interés por estar relacionada con la interpretación frecuencial). excepto A l .. a = a^. Oj. a = 1—a^. tijfejí •••» de modo que (ab)... Podemos definir ahora. 0) = 1 . b) introducimos una expresión auxiliar. hacemos p{a. fe) = 1 en los demás casos. con lo que a.. una función auxiliar.. 6) = 1 para todo o y todo fe de S: entonces se satisfacen todos los axiomas. = 1—a. b) = límg(a„. Para mostrar que nuestro sistema es compatible incluso en el supuesto de que S sea infinito numerable. 1—Og.com . 1.. fue encontrada simultáneamente por el doctor J. Este límite existe para todos los elementos a y 6 de S. p{a.f. Interpretamos ab como la sucesión ab = a^b^^. No ofrece dificultad poner de ma" Teniendo en cuenta lo que se ha dicho antes acerca de A2. 6) = O en caso de que sea afe = O.. hacemos p{a. q : g(o„. A„. podamos escribir en forma de sucesión. ideada para satisfacer ratas condiciones. Obsérvese que podemos asignar a una o varias de las zonas o clases mutuamente excluyentes y mínimas •—pero no nulas— la probabilidad cero: si 6 es una de estas clases —o zonas—. Agassi y por mí mismo (este ejemplo snliífaec el postulado PA solamente si en dicho postulado le oolooa una raya encima do cada letra b.) Con lo cual hemos terminado con la compatibilidad de nuestros sistemas axiomáticos. definida del modo siguiente : A „ = S ttj n de suerte que tenemos (AB)„ = I a. y a. = Ojé.) do la página 313).

316 La lógica de la investigación científica nifiesto que el producto ah h a de ser no c o n m u t a t i v o .blogspot. Entonces se satisfacen todos los axiomas. que ab es el p r o d u c t o aritmético de a y ?>. b ) p a r a todo b. cabe definirlo. en todos los demás casos. mas en todos los casos restantes p{a. 1 ) = 1 y p(0. asimismo. y. 2 ) = O : de suerte que no se satisface A2. http://psikolibro. + I j . í > 5 ^ .t . se basa en la siguiente matriz no conmutativa. en los demás casos a = 0 . Ahora p u e d e hacerse ver con facilidad que p ( l . la nota 6 anterior). p(a. con el que se hace ver que B l es independiente (y también que B l ' lo e s ) . p o d e m o s a d o p t a r S = = -{ — 1 . en todos los d e m á s casos.(l — | 6 | ) . b) = 1 Vamos a p o n e r en claro que A3 es i n d e p e n d i e n t e : como en la prim e r a demostración de c o m p a t i b i l i d a d . ah es igual a min{a. m i e n t r a s que p ( 0 . 2 ) — O. y. Un segundo e j e m p l o . y los { productos y complementos lógicos iguales a los aritméticos. O.2 = 2. = — a y p(a. b) —1 —1 0 +1 0 0 0 —1 0 +1 0 0 0 +1 0 —1 +1 0 —1 +1 0 •+1 Este mismo e j e m p l o demiiestra la i n d e p e n d e n c i a de A 4 ' (cf. 1 ¡-. 0 ) (mientras que se satisfacen los demás axiomas).. pues. b) •—esto es. en todos los demás casos (incluyendo el de 2 . Podemos hacer intuitiva esta interpretación escribiendo la matriz no conmutativa del modo s i g u i e n t e : ab 0 0 1 2 0 0 0 1 0 1 1 2 0 2 2 a 1 0 0 p ( 0 . Las matrices p u e d e n escribirse a s í : ab —1 0 —1 0 0 0 0 +1 —1 0 +1 a p{a. b) = O : A3 falla p o r q u e p ( l . 1 ) = 1. que no se c u m p l e p a r a a = — 1. además. Definimos t a m b i é n : a = 1 si y sólo si a = O. al m e n o r de los dos componentes a y b. salvo B l . i») = p(2. p(0. a d m i t i m o s . como s i g u e : 1. y. 1 ) 7^ p ( 0 . así como o. pero sí los demás axiomas.l y c = 0. P a r a p a t e n t i z a r la independencia de B l . b) = a.com . b) = 1. 1 ) . 2) = 0. p{a. y. Definimos p ( l . t o m a m o s S = • O.

b) = 2. «XT^y» y «. esto nos sugiere que es posible a d o p t a r el segundo ejemplo de B l . estipulamos que «XB denote. (Podemos tener otro ejemplo que haga visible la independencia de B2 si consideramos que este último axioma se necesita p a r a demostrar í(p{ba. y p u e d e asimismo utilizarse el ejemplo p a r a A2. Si hacemos ahora p(0.com . etc. P a r a demostrar la independencia de B2 tomamos el mismo S que utilizamos con respecto a A 3 . P a r a demostrar la ind(!pcn(l('ncia del postulado 2 hasta a ñ a d i r m e r a m e n t e u n requisito m á s : interpretamos v. 1 ) 5^ 7^ p{l. pero los demás axiomas sí. y si a.. el complemento booleano (negación) de :«. el dual de B l . En cuanto a la parte no operativa de los postulados. 1) — 4. y determinamos que ««y».1 da 1 a O . c ) » . Con este fin. hemos dado ya una demostración de la independencia del postulado 1 (al comentarlo). en p r i m e r lugar. el postulado 2 exige que siempre que a y b pertenezcan a S.0 de O a 1. una interpretación booleana no numérica de S. b = l y c = 2.) F i n a l m e n t e . ejemplo correspondiente a A l . 2) = 0. p(a. 1 ) = O. y en los casos restantes p{a. tomamos de nuevo el último S a d o p t a d o . b) sea u n número r e a l .X < y» tengan su sentido aritmético acostumbrado cuando « e y sean números.Teoría formal de la probabilidad 317 ah 0 1 2 0 0 0 0 1 1 1 1 2 0 1 2 a 2 PÍO. si x es u n n ú m e r o . ya que p{Q. l ) p ( l . en todos los demás casos. entonces falla C. entonces B2 no se cumple para a=l. ya que 2 = p ( l . lo mismo que «—xy>. «x = y». con objeto de poner de manifiesto que C es independiente. 1 ) . l . De este modo se terminan las demostraciones de la independencia de los axiomas operativos. c) < p(a. B2 no se cumple. b)» como nuevo n o m b r e del elemento boolea- http://psikolibro. y definimos: p(0.p(a. sean nombres de enunciados v a r i a b l e s ) . «x + y». 1 ) 5^ p ( l . u n e n u n c i a d o ) . y en los casos restantes p{a. pero suponemos que d = a. b) = 1. es decir. sin más que pasar el valor de 1. es u n elemento booleano (digamos. a la vez que se cumplen los demás axiomas. y el de 0. en el que «a». 1) = O. P a r a hacer ver la independencia de esta condición — a la que podemos referirnos sucintamente llamándola «postulado 2 » — consideramos. (Véase también la nota *2 de la página 299. l . y su sentido booleano perfectamente conocido siempre que x e y sean elementos booleanos (si son enunciados. p{a. h a b r í a que interpretar «x < y» como «x e n t r a ñ a y » ) . interpretamos S como u n álgebra booleana no numérica y —como máx i m o — n u m e r a b l e (tal como u n conjunto de enunciados. 6) = 1 0 0 B l deja de cumplirse p a r a a — O. En su p a r t e no operativa. «fo».blogspot. b~0yc~2.

sin más que reducir S a los elementos O y 1 de S' (podríamos elegir. exceptuada la consistente en 1. 3 [-. salvo el 2. Las demostraciones de la independencia de las partes existenciaÍes de los postulados 3 y 4 son casi triviales. p{a. y hacer p{a) = = constante (por ejemplo. 2 y 3. 2. p r o d u c t o . h) == p{ab)lp{b) Este sistema S' satisface todos nuestros axiomas y postulados. b) en el sentido de nuestra p r i m e r a demostración de compatibilidad.) '" Una leve variante do esta interpretación transforma todos los axiomas en tautologías del cálculo proposicional. hemos demostrado que cada u n a de las aserciones que hemos hecho en nuestro sistema axiomático es independiente. A3 y todos los demás axiomas y postulados se convierten en teoremas m u y conocidos del álgebra booleana " . Así pues.318 La lógica de la investigación científica no o + h. mientras que A l . 1.blogspot. 1 ó 2 ) . A2. Introducimos p r i m e r a mente u n sistema auxiliar. o cualquier combinación formada con tres elementos de los cuatro de S'. asimismo. que satisfacen todos los postulados. P a r a hacer p a t e n t e la independencia de la parte existencial del postulado 3 adoptamos ahora u n S que esté confinado a los elementos 1 y 2 de S'. y eso en el supuesto de que sean satisfactorios p o r lo demás. La demostración de la independencia del postulado P A es todavía más t r i v i a l : sólo necesitamos i n t e r p r e t a r S y p{a. Podemos demostrar de un modo semejante la independencia del postulado 4. Entonces se viene abajo el postulado 2. (No h a llegado a m i conocimiento que se hayan p u b l i c a d o antes demostraciones de independencia p a r a sistemas axiomáticos de la p r o b a b i l i d a d : supongo que la razón es que los sistemas conocidos no son independientes. O.2 y 3 ) . el complemento y la probabilidad absoluta p o r medio de la m a t r i z : ah 0 1 2 3 0 0 0 0 0 1 0 1 0 I 2 0 0 2 2 3 0 1 2 3 a LP(«) 3 2 1 0 0 1/2 1/2 1 Se define la p r o b a b i l i d a d relativa por p{a. 1/2. y no alteramos en n a d a lo d e m á s : es evidente que no se cumple el postulado 3. http://psikolibro. S' — -j O. h) = \ siempre que p{b) = O siempre que p{b) ^ 0.com . y definimos el. ya que el producto de los elementos 1 y 2 no pertenece a S. para llegar a una interpretación en la que falla dicho postulado.

P u e d e preguntarse si resultaría superfino alguno de nuestros axiomas si postulásemos que ab fuera un producto booleano y a u n comp l e m e n t o booleano. c) p a r a todo c perteneciente a S. cuya finalidad es precisamente la misma que la de sem e j a n t e postulado s u p l e m e n t a r i o . si sustituimos nuestro axioma B l por A 4 ' y B l ' —véase la nota 6 a n t e r i o r — deja de poseer esta característica). que ambos obedecieran a todas las leyes del álgeb r a booleana y que (*) fuese válida. pero en el que sea p{a. P u e d e verse que nuestros axiomas continuarían sin ser superfinos advirtiendo que es posible demostrar su independencia (excepto la de A2. postulásemos que en el segundo argumento de la función p p u d i e r a n substituirse m u t u a m e n t e dos elementos cualesquiera p a r a los que cupiese demostrar la equivalencia booleana. implícita o explícitamente.com .Teoría formal de la probabilidad 319 La r e d u n d a n c i a de los sistemas usuales se debe al hecho de que todos ellos postulan. 1 ) = 1P a r a demostrar la independencia de C tomamos el mismo ejemplo. p e r o — c o m o demostraremos al final del apéndice * V — todas estas reglas son deductibles de nuestro sistema si definimos la equivalencia booleana. Me parece que la independencia auto- http://psikolibro. b ) = O siempre que ab = Q v^ b (y sea p(a. A ello hay que responder que ninguno se convertiría en superfluo. solamente en el caso de que. diciendo que es «autónomamente independiente» (como es n a t u r a l . c ) = p{b. se haría superfluo A2. 1 ) > ^ ( l . (0) = 1. excepto B l ' . desde l u e g o ) . además. 6 ) = 1 en los demás casos) . en el que se tenga p ( l ) = jp(2) = O. «a = b». p a r a los que he presentado ejemplos más sencillos.blogspot. Cabe expresar el hecho de que nuestro sistema permanezca independiente incluso si postulamos el álgebra booleana y ( * ) . y doy a continuación u n álgebra booleana que manifiesta la independencia de B l — y de A4''—: este ejemplo es esencialmente el mismo que el último presentado : ah —1 0 1 2 —1 —1 0 —1 0 0 1 2 a 0 —1 0 0 0 0 0 0 1 2 2 2 2 1 0 —1 p{a) = a. la validez de algunas o de todas las reglas del álgebra booleana p a r a los elementos de S . p o r la fórmula (*) a = í> si y sólo si p{a. o podemos también a d o p t a r el ejemplo de la página anterior. pa. o bien p ( l ) = p(2) = l. p ( a . en todos los demás casos. ya que 2 = p(1. p o r medio de ejemplos que satisfagan al álgebra booleana : así he hecho p a r a todos ellos. h) = p{ab)lp{b) == ah¡b B l queda violado.2. con la excepción de B l y C.

. no creciente). O. . a^.... tanto A = O. Ordenemos algunos de los elementos de S — o quizá t o d o s — en una sucesión infinita A = a^. u n a sucesión A = Oj. O. x) p a r a todo elemento X de S. . a„..320 La lógica de la investigación científica noma es una p r o p i e d a d interesante (y deseable) de los sistemas axiomáticos p a r a el cálculo de probabilidades ^°. m e j o r dicho.blogspot. El segundo sentido de S lo h e expresado con u n t é r m i n o de Kolmogorov. La definición es como sigue (véase también el apéndice *V.. « ) > p(fe. pág.. sean elementos de S.. Como conclusión. « ) > p{a. y) > > p(fe.. x) para todos los elementos :«. . o fe es u n subelemento de o — c o n símbolos. Defino p r i m e r a m e n t e en términos probabilísticos qué es lo que quiero m e n t a r cuando digo que a es u n superelemento de h (y más amplio. A = Oj. que el sistema sea «completaruente métricoy). es el de una sucesión infinita A tal que todos sus miembros (o casi t o d o s ) sean elementos diferentes de S . Oj. O. en s í m b o l o s : a ^= TT a„ si y sólo si a satisface las dos condiciones siguientes: I ) p(a„.. . 3 3 1 ) : a es un superelemento de fe. x) p a r a todos los elementos a„ de A y p a r a todo elemento a de S. probabilísticas— de nuestra teoría. en la que se permita a todo elemento de S aparecer más de u n a vez. 1.. a base de las nociones «autónomas» —esto es. « ) > p(fe.. Por ejemplo. 1.. . p o r tanto. a > fe— si y sólo si p{a. al cual doy. " En el apéudicc *V estudiamos lo que ocurre cuando se pide algo mucho más enérgico que la independencia autónoma: a saber.. a. o que b es u n subelemento de a (y lógicamente más fuerte o igual que a ) . tal que todos sus m i e m b r o s . Cj. de S y para todo elemento fe de S que satisfaga la condición p(o„. sin embargo. quiero definir u n «sistema admisible» S y un (¡. n a t u r a l m e n t e . de una sucesión infinita. Un caso que tiene especial interés es el de u n a sucesión infinita decreciente (o.. serán sucesiones infinitas de elementos de S en el sentido a que ahora nos referimos. en vez de correspondiente a la teoría de conjuntos). Ahora voy a definir lo que quiero decir con el elemento p r o d u c t o . pero el caso más i m p o r t a n t e . como B = O. en la que a„ > <i„+i para toda pareja de miembros consecutivos de ella. o bien igual a 6 ) . O..com . si S consta sólo de los dos elementos O y 1. como el más amplio de todos los elementos de S que sean subelementos de todo elemento a„ perteneciente a la sucesión A. u n significado algo más amplio que el suyo : estudiaré con cierto detalle la diferencia existente entre el modo de tratar el asunto de Kolmogorov y el mío. o.. de la sucesión infinita A = Ci. que. D3. Podemos definir ya el elemento producto (booleano. y ) p a r a todos los elementos a„ y para todo elemento y de S. http://psikolibro. o sea. Ca.campo boreliano de probabilidades^ S. . pues me parece que es reveladora. I I ) p{a. contendrá u n n ú m e r o infinito de elementos..

y. tal como lo hemos definido: pues el intervalo vacío satisface de u n m o d o trivial la condición I ) . vamos a limitar ahora nuestra discusión a ejemplos S que satisfagan nuestros postulados 2 a 5 y cuyos elementos x. además. y el producto — o enc u e n t r o — ( i n t e r n o ) de teoría de conjuntos (también de A ) . también satisface I I ) . Nuestro ejemplo principal. que satisfaga la condición I ) p a r a el elemento producto de A. b) los productos de teoría de conjuntos de dos cualesquiera de sus elementos y los complementos de teoría de conjuntos de cualesquiera elementos suyos. al cual me referiré como «el ejemplo del semi-intervalo omitido».. en el sentido (booleano) de nuestra definición. que añadamos a Sj el semi-intervalo omitido. b^. s. ninguno de ellos cumple la I I ) . ..blogspot. debido a la presencia de un elemento vacío en todo S. s = (O. que contenga. sean conjuntos. de A. 1 ] . ( 2 " — l ) / 2 " + ^] (y. Es. de suerte que xy sea su producto de teoría de conjuntos. en cambio. Así pues. digamos. aun cuando ninguno será el producto de teoría de conjuntos de A. Sj no contiene el «semi-intervalo» s = (O. a u n q u e todo 6„ satisface la condición I ) p a r a el elemento producto de A. además de los elementos de S^. obvio que si añadimos a S. P o d r í a pensarse por u n m o m e n t o que. P e r o tanto S^ como todos los sistemas que se obtienen añadiendo a Sj u n n ú m e r o finito de intervalos nuevos (más los productos y c o m p l e m e n t o s ) . y el complemento de teoría de conjuntos de cualquier elem e n t o ) : se observa fácilmente que. a. en donde 6» = (O. Sj no contiene ni el producto de teoría de conjuntos de A ni u n elemento producto en el sentido (booleano) que empleamos nosotros. de suerte que — e n r e a l i d a d — no existe en S2 un elemento más amplio que cualquier otro. }/2]. cada S h a b r í a de contener — d e l mismo modo que Si—• u n elemento producto (en el sentido de nuestra defin i c i ó n ) de cualquier A de S : pues. y contiene precisamente. contendrán un elemento p r o d u c t o de A en nuestro sentido. es evidente que S^ no contiene semejante p r o d u c t o . .. j / 2 ] ^^ ^^ producto de teoría de conjuntos de la sucesión A.com . Sj. el elemento vacío p o d r í a cumplir siempre ese papel. y p o r ser el intervalo más amplio que la satisface. Puesto que el semi-intervalo omitido. aún m á s : los productos de teoría de conjuntos de dos elementos cualesquiera. si bien no en el de teoría de conjuntos — a menos. ^4 + 2 " ] .. es el siguiente : S I es u n sistema de ciertos subintervalos semiabiertos del intervalo universal u = (O. P e r o p u e d e verse que no ocurre así p o r medio de u n ejemplo. y.. 5/2]' ^^ tampoco ningún subinlervalo no vacío de s. a) la sucesión decreciente A tal que a„ = (O. el «elemento producto» (booleano) de A. P e r o contiene. ^/g]. 21 http://psikolibro. asimismo. en caso de que no contenga u n elemento más amplio que satisfaga I ) ..Teoría formal de la probabilidad 321 Con objeto de poner de manifiesto la diferencia existente entre nuestro elemento producto (booleano). los dé la sucesión B = b^. ciertamente. Así pues.. s = (O. uno cualquiera de los intervalos b^ = (O. 62 ~ (O//16 ] ' ^^'^••< ^^ mayor de ellos será el elemento producto de A.

. a^. las condiciones mencionadas no son r e d u n d a n t e s — o sea.-nple — a d e m á s de nuestro conjunto de postulados— la siguiente oondirión definitoria: Sea f)A = a^h. y aunque había señalado en varias ocasiones algunas de la» ventajas matemáticas de un sistema relativizado. RÉNTI «On a New Axiomatic Theory of Probabilily». Quiero señalar aquí que me ha alentado mucho la lectura del interesantísimo trabajo de A. o la otra. nolo mo he percatado de hasta que punto podría ser fértil dicha relativización gracias al trabajo de Rényi. si el elemento producto ah de esta sucesión pertenece a S ^^. «y si p(o5.. ab) y¿ O.. I ) Se dice que u n sistema S que satisface los postulados 2 a 4 es u n sistema admisible. Todo lo que hay que hacer es definir la p r o b a b i l i d a d . P u e d e ponerse ahora de manifiesto que siempre que S sea un campo boreliano de probabilidades en el sentido de Kolmogorov. son i n d e p e n d i e n t e s — para sistemas infinitos. dicho de otro m o d o . también lo será en el sentido que aquí hemos definido. a^b. 1955. págs. en lo que se refiere a l ) •—dada en la forma indicada en la nota 13 a pie de p á g i n a — . Scient. de modo que ab sea vacío»: con ello. que A = a^. http://psikolibro. es decir. haciéndola igual a l{x)..322 La lógica de la investif^ación científica Es posible definir ahora como sigue un «sistema admisilile S» y u n «campo boreliano de probabilidades S». del semi-intervalo omitido — q u e hemos dado más a r r i b a — puede demostrarse esta no r e d u n d a n c i a con la m á x i m a facilidad. en este caso. . 286-335: aun cunndo hace varios años que me había dado cuenta de que era menester relativizar el sistema de Kolmogorov. y la probabilidad será una función de medida computablemente aditiva de los conjuntos que constituyen los elem. De estas dos definiciones. Las definiciones de sistem^a admisible y de campo boreliano de probabilidades están estructuradas de tal modo que todos los sistemas S que satisfacen nuestros postulados y que contienen no más de u n número finito de elementos diferentes son sistemas admisibles y campos b o r e l i a n o s .blogspot. p o r tanto.entos de S. u n a sucesión decreciente cualquiera de elementos de S (decimos. lím p{a„. . p{x).. b). Sj. mientras que la I I ) desempeña en nuestro sistema u n p a p e l análogo a la definición kolmogoroviana de campos borelianos de p r o b a b i l i d a d . mi formulación se hubiese acercado aún más a la de Kolmogorov. en Acta Mathematica Acad. la I ) corresponde exactamente al llamado «axioma de continuidad» de Kolmogorov. «decrece con respecto a b » ) .com . Hungariae 6. Valiéndose del ejemplo. nuestras definiciones tienen interés solamente en lo que se refiere a sistemas S que contengan un número infinito de elementos diferentes: estos sistemas infinitos p u e d e n satisfacer o no una condición definitoria. Podría haber añadido. pero no es necesaria esta condición. o a m b a s . si y sólo si S cu. o. entonces. I I ) Se dice r-ie u n sistema admisible S es u n campo boreliano de probabilidades si y sólo si en S se encuentra u n elemento producto de cualquier sucesión decreciente (absoluta o r e l a t i v a m e n t e ) de elementos de S. y.. b) = p{a.

P e r o cabe reestructurar nuestra p r u e b a de independencia de suerte que se haga aplicable al axioma de Kolmogorov y a su planteamiento dentro de la teoría de c o n j u n t o s : lo cual p u e d e hacerse eligiendo — e n vez de nuestro S j — u n sistema S3 de intervalos exactamente como el Sj.. mientras que el elemento p r o d u c t o de A (en S ) es p(a) ~ 0. y a u n a con a = s tenemos lím p{a„) = ~ p(a). 2 ' " ] . .. E n este orden de cosas conviene mencionar que. en lugar de estarlo en la sucesión A = a^.com . la de nuestra p r o p i a definición valiéndonos del ejemplo Sj. a^. pero que esté basado en u n a sucesión C = Cj. la p r o b a b i l i d a d cero al intervalo (147 1 ] . en su libro no logra p r e s e n t a r ninguna demostración de tal cosa. P o d e m o s m o s t r a r ahora la independencia del axioma de Kolmogorov definiendo las probabilidades de los elementos de la sucesión C del modo que s i g u e : p(c„) = l{c„) + 1/2 = p{a„) en donde l(c„.3/2]' 6*té en S o no. i ^ ] Y (^1 1 ] ' 7 ' P ° ^ tanto. No cabe duda de que cualquier ejemplo que demuestre la independencia del axioma de Kolmogorov ha de ser igualmente anti-intui- http://psikolibro. P u e s las probabilidades p(a„) y p(c„) de los dos ejemplos S^ y S3 coinciden. a u n q u e Kolmogorov pretende que su «axioma de continuidad» es i n d e p e n d i e n t e . aun cuando satisface (de u n modo vacío) la p r i m e r a . y el hecho de que viole el axioma de Kolmogorov (con lo cual establece su i n d e p e n d e n c i a ) está estrechamente relacionado con aquel carácter anti-intuitivo : pues lo viola p o r ser lím p(c. a) 7^ O : cf. la nota 1 3 ) .) = % ^ " ^ cuando p(c) = 0. Esta definición es notablemente anti-intuitiva.. la no superfluencia— de nuestra p r i m e r a definición (al t r a n s g r e d i r l a ) . Mas no ofrece dificultad demostrar tal c o m p a t a b i l i d a d si tenemos en cuenta nuestra demostración anterior de independencia —esto es. Cj. Y el ejemplo Sj viola la definición I I ) . con m a y o r precisión. . la compatibilidad del p r i m e r sistema demuestra la del ú l t i m o .) es la longitud del intervalo c„. Debido al carácter mencionado. la compatibilidad de este ejemplo dista m u c h o de ser evidente.Teoría formal de la probabilidad 323 a la longitud del intervalo x: entonces queda transgredida nuestra prim e r a definición I ) . es el único producto de teoría de conjimtos de A. se satisface el axioma de Kolmogorov (incluso si o m i t i m o s la condición p{a. ya que lím p{a„) — j / ^ . ya que — p o r e j e m p l o — asigna la probabilidad uno a cada u n o de los dos intervalos (O.. definida p o r medio de c„ = (O. Así pues. de modo que para la teoría de conjuntos a = s es verd a d e r a (pertenezca o n o a a S ) . ^4 '^ 2 " ] .blogspot. s = (0. de modo que surge la necesidad de demostrarla si se quiere asentar la validez de la p r u e b a de la independencia del axiom a de Kolmogorov. en la forma que le hemos dado no hace lo mismo con la independencia del «axioma de continuidad» de Kolmogorov. Si bien el p r i m e r o de estos ejemplos asienta la independencia — o .. que tiene a„ = (O.. y como al hacerse corresponder las dos sucesiones A y C podemos establecer una correspondencia biunívoca entre los elementos de S^ y S j . al cual es evidente que satisface : pues el semi-intervalo omitido.

y toda sucesión creciente una suma. Nuestras demostraciones de.independencia de I ) y I I ) arrojan alguna luz. l ] y i t — (g + g ) = MM (en vez del punto Y'^). en su lugar. sobre la función que desempeñan estas definiciones. ya que no contiene el producto de teoría de conjuntos de A: luego nuestra definición permite una interpretación por un sistema de conjuntos que no sea un sistema boreliano. el intervalo abierto g ~ {a. Así pues. con objeto de asegurar que el producto (o límite) de una sucesión decreciente es adecuado desde el punto de vista de la teoría de la medida : el límite de las medidas ha de ser igual a la medida del límite.324 La lógica de la investigación científica tivo. con g como elemento producto de A . en una definición (booleana) de producto como la nuestra. Dicho de otra forma: la demostración de la independencia del axioma de Kolmogorov tendrá que emplear un ejemplo que se encuentre basado. Y el papel de II) es el de excluir sistemas tales como el Sj. no ocurre a la inversa. S^. nuestra definición es más amplia que la de Kolmogorov. en lugar de estarlo en una definición de teoría de conjuntos. Aun cuando todo campo boreliano de probabilidades en el sentido de Kolmogorov lo es también en el nuestro. 3^] y que contenga. que poseen sucesiones crecientes sin límites: asegura que toda sucesión decreciente tiene en S un producto. en el que también esté omitido « = (a. en lo esencial. con p(g) = |/2 ! ^Ig» arbitrariamente.Se ve fácilmente que S^ es un campo boreliano en nuestro sentido. ]^).com . segi'in me parece. de modo que su compatibilidad necesitará siemipre ser demostrada por un método parecido al nuestro.blogspot. Pues podemos construir un sistema.. pero no en el sentido de Kolmogorov. y en el que el producto y el complemento no sean exactamente el producto y el complemento de teoría de conjuntos. definimos ahora g ~ u — g = (}/2. http://psikolibro. que sea exactamente como S^. I ) sirve para excluir sistemas tales conio el S.

/)) = = 0 Abreviación b a s a d a en A3 Bl.. Al A2 A3 Bl B2 C 2. a) = k (3) p{{aa)a. Postulado m e r o real. b).. entonces p{a..b)^p{c. « ( E a ) . «.> pid.» en lugar de «existe en S u n a tal que . 1 2. como abreviación de «si . bc)p{b.. p{a. así como una definición más sencilla de la p r o b a b i l i d a d absoluta .d). Voy a moslrar cómo se obtienen las leyes de los extremos s u p e r i o r e inferior.... .APÉNDICE *V. 1 6 http://psikolibro. a). enuncio de nuevo el postulado 2 y los seis axiomas operativos que citaremos en las demostraciones (los demás postulados se utilizarán sólo i m p l í c i t a m e n t e : incluso el postulado 2 se e m p l e a r á nada más que u n a vez. .com . c). 1 B2.blogspot. p{ab. en la demostración de 5 ) . B . 3 4 (y postulado 2) C.. u n a doble flecha. .<—>.. a) -f p{c...yí.. a) = p{aa^ aa)p{a. a ) = 1. Procedo a h o r a a realizar las deducciones. P r i m e r a m e n t e . las de i d e m p o t e a c i a . c) = p{b. b). E n otro lugar se estudiará todo ello más a fondo. y «(a) .. c) = p{a.. entonces ..» p(a.. .. c)) .. conmutación. (1) p{a.^ . si y sólo si . b) = k (2) p({aa)a. a) = p{c. e indicaré t a m b i é n de qué forma es deductible dentro de este sistema el álgebra booleana. a] = k^ (4) F < fc (5) O < /c < 1 (6) k 7^ p{a. b) (7) fe 7^ p{a. «. Al leer los axiomas A3 y C debe tenerse en cuenta una relación que demostraré p r o n t o (véase la fórmula 2 3 ) : p{a.». b) ~> k = k + p(B.> p(E. c) < / > ( a . b) .. «&» en substitución de «y». E m p l e a r é u n a flecha. a) < p{a. Si a y b pertenecen a S. a) . {{c){p{a.. c). b) es u n nú- {Ec){Ed)pia. p{a. p a r a «. a) < p{aa..» r e m p l a z a n d o a «para todo a de S.»..». Deducciones dentro de la teoría formal de la probabilidad Me p r o p o n g o dar en este apéndice las deducciones más i m p o r t a n tes del sistema de postulados que se h a expuesto en el apéndice * I V . asociación y distribución. a) = p{b. a) = p{d.». p{ab.. a) 7^ p{b. a) = p(b.

B l . 24 Con esto hemos estatuido todas las leyes de los extremos superior e inferior: las fórmulas (12) y (15).> (12) O <p{a. hacen ver que las probabilidades tienen por extremos O y 1 . a{bc)) = 1 p(bc. 27.^ (11) fe = p(a.blogspot. o) = fe = 1 (24) (25) (E6) (Ea) p(b. 28 Esta es una forma de la «ley de redundancia» (Cf. la ley de idempotencia. a{bc)) -= 1 23 33. a) = p{b. b) (8) p{ah. a)-A k (Ea) p(a. ba) < p(a. 15 (29) p{ab. Volvámonos ahora a la deducción de las leyes «algebraicas» (contrapuestas a las «métricas»). 15 B2 30. a(aa)) < fe fe = p{aa. b) (14) fe 7¿ p{a. Bl. 6) . (28) 1 = p(ba. b) O < p{a. b) 23. 6) . (9) k ^ pia. 1 7. 26 (27) p(ab. b) = p(a. c) < p{h.326 La lógica de la investigación científica Bb)p{B. be) < 1 16 B2. 29+. aa) < p{a. o sea. a{aa)) < p(a. análoga a la B l . a{aa))p{a. b) p(aa. 6) 5^ O (23) p{a. llamada algunas veces «ley de tautología».5 (13) O < p{a. a las que ordinariamente se toman del álgebra booleana. b) O < p{a. 22 Al . b) O = p(ab. ab)p{a.com . y las (23) y (25) ponen de manifiesto que ambos extremos son accesibles. 6) < fe < 1 (16) (17) (18) (19) (20) (21) O < p{a. 14. 15 1. a) = O Al 1. aa) = k'' fe = fe^ (Ea) (E6) p{a. Bl. aa) < fe fe = p{a{aaj. b) (15) p{a.21.> (10) fe 5^ p{a.> fe = 1 12. B2. b) = p(a. Deduzcamos ahora la ley de conmutación. b) -^ k > p{a. 8. 15 http://psikolibro. (33) (34) p{a{bc). (26) O <p(a. ab) < p{a.b} B2 Bl 7. 9 5 11 12 13 C. h) = p{a. en la página 328). a) B2. 15 18 1. 6) 5^ O . ba) = -1 23. (30) (31) (32) 1 = p(ab. resumidas en (16). c) Esta es la segunda ley de monotonía. 17. b) < p{a. 19 16. ab) = 1 p{aa. pues. 27. 1. 31 Esta es. 15 1. 20 (22) (Ea) (E6) p(a. aa) = p{a. b) < fe < 1 fe = p{aa. 6) .

c) > p(ab. con esto. d) d) 40. b(ad))p{b. (62) p({ab)c. d) 57. d) H e aquí media ley de asociación. ad)p(a. d) > p{{ab)c. {ab)c) = 1 p{a{bc). p{b{ca).com . 27 42 (subst. (52) (53) (54) (55) (56) (57) p{a{b{cd)). B2 36.d) > p({ab)c. B l 54. B2 37.) 43. B2 B2 42 (subst. p{b{ca). c({ab)c))p{c. B2 40. d) d) d) d) 57. 40 58. cd) > p{ab. d) p{a(bc). p((ab)c. piiab)c. (58) (59) (60) (61) p{{bc)a. de ella se sigue ( 6 2 ) en virtud de A 2 + (y de B 2 ) .) 4 1 . B l Tenemos así una especie de generalización débil de la p r i m e r a ley de m o n o t o n í a . c) 34. B l . d) > p(a{b{cd)). d({ab)c)) = 1 p{a. (ab)c) p(bc. c) p{ab. c) > p(ba. {ab)c) = p{bc. d) d) d) d) > > > > p{{ab)c. ad)p(a. 15 44 a 47 Esta es u n a forma p r e l i m i n a r de la ley que b u s c a m o s .).) 38. c) p((6a)6. 50. d{{ab)c)) = 1 = p{b. p({bc)a. p(a{bc). {bc){{ab)c)) = 1 p{a{bc). d) > p{{ab)c. a{bc)) = 1 p{ba. d{{ab)c)) p(a.) 52. B l . d) = p{c. {ab)c) p{b. d) = p(a{bc).d) p(a{bc). pero siempre que es posible evito e m p l e a r A2 y A 2 + . (41) (42) (43) (44) (45) (46) (47) (48) p{ab. cd) = p{ab. B 2 55. d) = p(cd.blogspot. B l 51. {ab)c) = 1 35 (subst. la forma completa de la ley de asociación p a r a http://psikolibro.Deducciones (35) (36) (37) (38) (39) (40) dentro de la teoría formal de la probabilidad 327 p(b. c) = p{ab. B l 38 (subst. c) = p(ba.56 y ésta es la segunda mitad de dicha ley. que h e m o s deducido a p a r t i r de (23) sin más que e m p l e a r las dos leyes de monotonía ( B l y 2 7 ) y B 2 . B 2 53. 59 60 (subst.) 48 (subst. c{{ab)c)) = 1 p{c. p(a(bc). Dediquémonos ahora a la deducción de la ley de asociación. {ab)(cd)) = 1 p((o(6(cd))(a6). c) p(ab. 40 58 (subst. c) piba. (ab)c) = p{b. be) = p{ab. cd) p{a{b(cd)). cd) p({a{b{cd)))c. 15. 39 Con lo cual tenemos ya la ley de conmutación para el p r i m e r argum e n t o ( p a r a extenderla al segundo tendríamos que emplear A 2 ) . 61 Tenemos. d) p{a{b{cd)). (49) (50) (51) p{a{h(cd)). B2 49. b{ad))p{b. B l . 27. 15 35.) 2 3 .

c). Teniendo en cuenta que (64) está incondicionado. La ley correspondiente al segundo argumento p u e d e obtenerse aplicando A2 (si se aplica B2 dos veces a cada m i e m b r o de (62) se llega ú n i c a m e n t e a vina forma condicional cuyo antecedente es (íp{bc. b) . b)^ O <--> p{c. d) + p{db. c ) = p ( c . c) . cuya forma más general es (29+) p(b. c). 23 . aíi) 28 Esto nos consigue. c) = p{b. al comienzo del apéndice * I V ) . c) ~. b) = 1 p{a. b) + p{c. 40 A éstas podemos añadir la ley de idempotencia para el segundo argumento: (30') p{ab. bb) == 1 3 1 ' 32'. con lo que obtenemos (29') p{ab.p{a. Apliquemos ahora (40). ^ Para deducir (70) necesitamos la fórmula (29) en la forma siguiente: p{cb. c) = l ^ p ( a 5 . d) = p{cb. B2. por tanto. asimismo. d). b) _ 29.c) =p(a. c) + p{c. 29' Además. 2 3 . y por tanto p{ab. c) = p{c. 63 67 podemos escribir (68) más sucintamente. (67) obtenemos B 2 . 70. c) T e n i e n d o en cuenta (69) p{cb. c) + p(cb. que es u n a generalización de ( 6 5 ) . bd) + p{E.c) 64. b) + p{a. b) = p(a. de (28') : (32') p(5. o sea. b) + p{ci. 1 33' http://psikolibro. bb) = p(fl. 25. por substitución. d). bd) Multif)licando p o r p{h. d) 5^ O —^ » ) . B l . de la fórmula (64) ^. b) = 1 + p(b. (33') p(a. 7. d) + p{ib.328 La lógica de la investigación científica el p r i m e r argumeuto (véase. (31') p{a. (63) (64) p{B. C. a partir de (30) obtenemos. b) = p{c. aá) = 1 30 y. b) 7.blogspot. b) =. 6). la fórmula ( g ) . y que «a» no aparece en su segundo m i e m b r o . 40 Se trata de otra forma de la ley de redundancia. Por substitución llegamos a (68) p{ab. 63 Hemos obtenido una forma no condicional del principio de complementación. Voy a ocuparme ahora de generalizar el axioma de complementación.com . c) = p(h. c) + p{üb. bd) + p{c. podemos colocar «c» en lugar de «a» y a f i r m a r : (65) (66) p{a. 29 Que es u n a generalización de la forma incondicionada de C. análogamente. 69. C. c). (34') (E6)(a) p(«. que voy ahora a generalizar. p o r analogía con ( 6 4 ) : (70) p{ab. bd) = p{c. b) p{a. c) -1" p{ab.p{cb. C Tenemos. C (y seré u n poco más conciso en mis deducciones de ahora en a d e l a n t e ) . 66 64 65 p{ab. 2 3 . 68.

2 3 .p{c. que es u n a generalización de ( 3 2 ) y (62): (82) (83) (84) p(a{bc). con u n a forma de la p r i m e r a ley de distribución. 74. d) 4. (81) y un lema m u y sencillo. c) + p{b. 32 64 72. d) p\{{aa)h)c. c) + p{c.p{ac. Vamos a deducir ahora la ley de distribución : puede obtenerse a p a r t i r de ( 7 9 ) . 62 (85) p{ab ac. d) — p{a{hc). c) = p{a.a) = 1 ^ 34' Véase también (25). c) /?(a5. d) Este es el «lema de distribución». aa) = p{a. pues. PA esto es. c) -f. que p u e d e aplicarse al p r i m e r m i e m b r o de la fórmula siguiente. 6) = 1 = p(mi. d) —p{{ab){ac). con lo que t e n e m o s : (86) p ( a 5c. c) 70. 84 Henos.p{aa. b) = p{B. 40 76 77. c) p{ab. d) 79 (subst. c) piab. (80) (81) p{bc. b) = p{a.p(c. d) = p{{ab){ac). (35') ^ (Ea)p(a. c ) » . b) + p{b. b) De este m o d o se establece que podemos satisfacer la condición del p o s t u l a d o P A si hacemos b = aa. u n a definición de p r o b a b i l i d a d absoluta en u n a forma m á s manejable. d) = p{ah.p(B. c) — p{b. y obtenemos. procedamos a generalizarla aún más.) P o d e m o s aplicar el «lema de distribución» a esta ú l t i m a fórmula y a ( 8 1 ) . ad) -f. tan d e s u s a d a . 64 P u e d e verse fácilmente q u e se trata de u n a forma de dicha ley si se recuerda que en nuestro sistema «ab» significa lo mismo que «a + b» en el sentido booleano. efectivamente. c) + p{ab. Merece la p e n a mencionar que ( 7 9 ) tiene la forma u s u a l : es incondicionada y carece de la p a r t e « + p{c. ad) — p ( b c . 83. c) = p{a. b) =¿ jp(oa. 7 1 . d) = p{ah. 73 p{aa. b) p(aa. ad) = p{b. 40 82. 76.c) = 1 — p ( o . da) = p{a bb) = p{a. í>) -f. d) p{a{bc).Deducciones (71) (72) (73) (74) dentro de la teoría formal de la probabilidad 329 p{aa. B 2 . 62. b) pi(aa. b) -).b) = p{ad. c) + p{c.p{aa.blogspot. b) + pida. 32 B 2 . cd)p{c.com . B 2 . d) == p((i6 M. d) = p{a{ab). 40 H e m o s llegado. d) = p({aa){bc). 40 78. ad) p{a be. d) = p{{{ab)a)c. a una generalización de ( 7 9 ) . c) — p{ab. al cual p r o p o n go l l a m a r «lema de distribución». (75) p{a) = p{a. c) = p ( o . d) 8 1 . Deducimos luego la ley general de a d i c i ó n : (76) (77) (78) (79) p{ab. http://psikolibro. b) — 1 -{. b) 70 40. (bc)d)p{bc. d) = p{a. c) — p{db. d) + p(ac. de acuerdo con ello. c) — p{ab. bb) . ( 8 4 ) . 85. 64. d) 79 80. Las fórmulas (31') a (35') no pertenecen o ios teoremas de los siitemcu al u$o.

Y es posible cerciorarse de que ésta es legítima. c) = p{í^. 87. b) = p{a. 89. 86. d) 62. hallamos (93) p^b. 6) = 1 y p(a. P a r a demostrar que S ha de ser u n álgebra booleana en toda interpretación compatible (o c o h e r e n t e ) . b) = p{ab)lp{b) 96 Esta ú l t i m a fórmula hace patente que nuestro concepto generalizado de p r o b a b i l i d a d relativa coincide — p a r a p(b) ^ O— con el usual.com . 90 que es la ley de idempotencia de la suma booleana. c) .91 p ( T 6 c.> p{ay. bz) B2 98.> _ p(ü.blogspot. d) = p{a Tí. 40. z) {{x)p(a. d) Esta es la ley de asociación p a r a la suma booleana. y que nuestro cálculo es una generalización del cálculo acostumbrado. 90 q u e es la ley de conmutación p a r a la suma booleana. c) Llegamos así a (88) pü^b SF. b7c). c) = p{a. Del m i s m o modo obtenemos (94) p ( T a . b) = p{a. b) 30. 40 90. (E) (E«)(Efc)(Ec) p{a.> p(y. b)p{b) = p{ab) 87. x) =-. c) . A2 95. p(a. c) 68 (subst. 75 La ú l t i m a puede escribirse también : (97) p{b) ^ O . be) = O (que no tiene validez en m u c h a s interpretaciones finitas de nuestro S. x) = p(b..) 64 Y. A p a r t i r de ( 8 7 ) obtenemos: (95) (96) p(a. 89. z) == p{by. científica B 2 74 ac)p{a.330 (87) La lógica de la investigación p ( 5 Ta. d) = p{a Te. c) = p{ab. c) = p(a. B 2 . x)) . (91) (92) p ^ c. p{a. az) .> p{a. pero es válida en sus interpretaciones infinitas n o r m a l e s ) . c) = p{b.p(y. en consecuencia. Sustituyendo en (40) los complementos de a y fe. *IV. c). c) = p(fE.p{b. c) = p{b. 40 Puede advertirse que (89) (90) p(ab. x)) . c) 40. que muestran la c o m p a t i b i l i d a d de nuestro sistema con la fórmula siguiente. p a r e m o s mientes en que (98) (99) Hx}p{a. A2 http://psikolibro. m e d i a n t e los ejemplos que hemos dado en el apéndice anterior.

x) = p(d. Si a pertenece a S. p o r e j e m p l o . (100) {{x)(p(a. y que en tal substitución no cambia el valor veritativo de aquélla . D2. " Cf. 1933. A la vista de este resultado. 40 y B 2 . Soc. que se debe a H u n t i n g t o n ^ . 90. x) = p{b. D I Ahora bien. E. a y b. p u e d e ponerse ahora de manifiesto con toda facilidad que siempre que se satisface la condición (*) p(a. B 2 Valiéndose de ( 9 0 ) . HUNTINGTON.com . D 2 ab + aB = a 88. x))) -> p{ac. 100. ya que es posible que p{a. 35.x) Y de esta definición llegamos i n m e d i a t a m e n t e a las fórmulas a = c a ~b-> a p u e d e r e m p l a z a r a 6 en algunos o en todos los lugares de u n a fórmula cualquiera sin que tal cosa afecte a su valor veritativo. si fuese a = z T^ XX). del modo siguiente : (DI) (A) (B) (C) (D) a = b <—> {x)p(a. y) = p{bd. x) = a = a a= b -> b -= a (a = & 6 = c) . Math. ( 1 0 0 ) y A2. D I ' 90. D2 a + a = a 94. págs. o. A2. 74. el sistema formado p o r ( A ) a ( D 2 ) y ( I ) a ( V I ) es u n sistema axiomático del álgebra booleana perfectamente conocido.> p{b. x) & p{c.Deducciones dentro de la teoría formal de la probabilidad 331 Es digno de notarse que ( 9 9 ) necesita A2 : no se sigue de 98. x) p a r a t o d o x p e r t e n e c i e n t e a S. P o d e m o s introducir t a m b i é n u n a segunda definición: (D2) (D3) (I) (II) (III) (IV) (V) (VI) (VII) o = 6 + c <—> a =Tc Obtenemos. podemos definir la equivalencia booleana de dos elementos. z ) = p{b. 274-304 Kl sislema formudo por (I) a (IV) es cl «cuarto conjunto» de Huntington.blogspot. que la condición (*) garantiza la equivalencia en la sustitución de o y 6. x) = p(b. y es sabido que de él son deductibles todas las fórmulas válidas de dicho álgebra. entonces. D 2 (Eo)(E6) aj^b 25. es posible sustituir algunas o todas las apariciones de los n o m b r e s del elemento b en cualquier fórmula bien formada del cálculo p o r u n n o m b r e cualquiera del elemento a. 90. descrito http://psikolibro. Transactions Am. dicho de otro m o d o . entonces a + b pertenece a S (postulado 3. a = be <—> a = 5 + c Si a y 6 pertenecen a S. D2 (a ^ 6) + c = o + ( 6 + c) 92. entonces a pertenece a S (postulado 4 ) a + b= b + a 9 3 . 1 0 0 ) . V. z ) = O (tal sería el caso. y) 99.

en su interpretación lógica. la fórmula ( E ) en las págs. podemos afirmar que el cálculo de probabilidades. la nota *2 del apartado 23 y mi réplica a Jeffreys en Mind 52. o sea. asimismo.^s '>+' a ^. Pero en nuestro sistema existen otras equivalencias válidas.332 La lógica de la investigación científica P o r tanto. como hacen ver nuestros ejemplos segundo y tercero de la demostración de c o m p a t i b i l i d a d —cf.i. f>) = = 1» debe i n t e r p r e t a r s e como «al menos casi s e g u r o » . tales como . aa) = 1 Es decir. üb) =. http://psikolibro. * Véanse las fórmulas 31' y sigs. p r o p u e s t a p o r muchos autores. aun cuando también tenemos p[a -{.blogspot. Jeffreys. no h a n de aseverarse incondicionaliacnte en u n sistema fórmulas tales como p{a + a. 2K0.a. signifique. «p(a. 314 y 3 3 0 — ." ed. Jeffreys ha mejorado a este respecto la formulación del teorema 2. b) = 1 —> a > fc» no debe ser demostrable. pág. pero el 4 (y otros muchos) hacen ver que su sistema sigue siendo incompatible (aunque ha reconocido en dicha cd. 557 y sig. y en esta misn\a se encuentran los (A) a (D) y (/J3). «p(a. págs.. nuestro axioma C ) . aa) =^ 2.. pero en cuanto se acepta. en la mayoría de los siste—supuesto que sean c o m p a t i b l e s — . La íórnaula (V) es superfina. como «a p o r lo menos casi se sigue de 6». «Convention 3». 47 y siguientes). no obstante tal cosa. 35. P a r a que sea válida es preadmitir * p[a. como Huntington hizo ver en las págs.com . ya que se le afirma sin una condición semejante a nuestra « p ( 6 ) 7 ^ 0 » . su teorema 4 es contradictorio. que dos proposiciones contradictorias entrañan cualquier otra. de 1948. por ejemplo. " II. p o d e m o s a d m i t i r que «a > 6». ad) -\. La fórmula inversa de ( + ) . pero no tiene validez. desde luego. b) -\. la propone en su Theory of Pi-obahilily.p[(i.2. definible p o r (D4) a > b <—> ab = b. En la 2.p(a. 1 en la pág. 1943. b) (cf. en la nota anterior 1.. § 1.b a > b <—> p{a. «a se sigue de í*» (o «6 e n t r a ñ a < " ' ) . También asume la (VII). en interpretación lógica. y p u e d e demostrarse fácilmente que (+) Esta que mas ciso a > b -> p{a. p o r tanto. y dado que cabe i n t e r p r e t a r éste como una lógica deductiva. cf. o. del mismo voluine. &) ~ p{a. en interpretación lógica. b) = 1 es u n a fórmula i m p o r t a n t e ^. Más en especial. ab) T^ O <—-> p{a. es una generalización legitima de la lógica deductiva. S es un álgebra b o o l e a n a .

a) = 1». o como un sistema de lógica modal. como una lógica preposicional polivalente (con cuantos valores nos plazca elegir. lo cual cabe considerar que significa : 1 a entraña qvie a es necesariamente necesario. (Ciertas interpretaciones nos impedirán que los tratemos como si perteneciesen al mismo nivel lingüístico. y. podemos hacerlo de muchas maneras: por ejemplo. a) = 1») = 1» hemos conseguido tener enunciados probabilitarios (secundarios) acerca de enunciados probabilitarios (primarios). a) = 1». ya que se encuentra unido estrechamente a la relación entre los enunciados probabilitarios primarios y secundarios. que desempeña un papel muy importante en la teoría de la probabilidad (como se muestra en el apéndice *IX. en los que p{a. ya que ni siquiera entrañan el álgebra booleana.> I.) http://psikolibro. hay otros modos —y mejores— de interpretar la relación existente entre un enunciado de probabilidad primario y uno secundario. o incluso al mismo lenguaje. Pero. «p(a. c5) ?^ O» —como se acaba de indicar—• o bien definir «a es lógicamente necesario» por «p(a. punto *13 de la «tercera nota»).blogspot. como es natural.o . en realidad. a ) = 1». pues. h) = 1» . Parece estar bastante claro. cabe definir «a implica necesariamente fe» por medio de «p(fe. fe) no está definido más que cuando p(fe) 5^ 0. mas puesto que esto último quiere decir algo así como I. por ejemplo. El carácter formal de nuestro sistema hace posible interpretarlo. Incluso el prolílema de si un enunciado necesario es necesariamente necesario tiene su lugar natural en la teoría probabilitaria. ya sean discretos.Deducciones dentro de la teoría formal de la probabilidad 333 Ninguna de ellas puede cumplirse en los sistemas al uso. demostrable)». densos o continuos). esquemáticamente: si escribimos « 1. y «h» en vez de «/)(«. que los sistemas acostumbrados de la teoría de la probabilidad se caracterizan de un modo erróneo cuando se los llama generalizaciones de la lógica: son formalmente inadecuados para este fin.com .«p{«p{a.«p{h. podemos escribir algo parecido a ha -> I.xy> en lugar de «x es necesario (en el sentido de.

pero. 3) Podríamos describir la aleatoriedad diciendo que es la «ausencia de regularidad». es esencial dar una caracterización objetiva de desorden o aleatoriedad como un tipo de orden. Pretendo indicar brevemente en este apéndice algunos de los problemas generales que dicha caracterización puede ayudar a resolver. El problema de construir una sucesión de esta índole surge inme- http://psikolibro. éstas no pueden determinar si existe o no otra fórmula mejor. También es aleatoria la caída de lluvia los domingos: en plazos muy dilatados. «por lo menos una vez cada tres semanas»-— da buen resultado. según creo. o sea. una sucesión idealmente desordenada. además. la distribución de las nebulosas en el universo parece ser aleatoria. o si cierta fórmula dada para predecir la lluvia en domingo —tal como. cada día de la semana recibe iguales cantidades de lluvia. aunque es posible rechazar esta fórmula teniendo en cuenta las contrastaciones a que se la han sometido. asimismo. Sobre desorden objetivo o aleatoriedad Para una teoría objetiva de la probabilidad. y el modo en que cabe abordarla. Pero. resulta tentador decir que la aleatoriedad o desorden no es un tipo de orden que pueda describirse objetivamente.blogspot. la de tipos ideales de orden. naturalmente.APÉNDICE * V Í . 5) El problema más sencillo de este campo —y el que. y de todos los grados intermedios entre estos extremos).com . podemos elaborar una teoría que nos permite realmente la construcción de tipos ideales de desorden (y. y que es menester interpretarlo como nuestra falta de conocimiento del orden vigente —si es que lo hay—. sino solamente las de una regularidad concreto que se haya dado o propuesto. nuestras contrastaciones de aleatoriedad nunca excluyen la presencia de toda regularidad: podemos contrastar si existe o no una correlación significativa entre la lluvia y los domingos. Análogamente. esto nos sirve de poco: pues no cabe someter a contraste la presencia o ausencia de regularidad en general. 4) En estas circunstancias. y. y para su aplicación a conceptos tales como el de entropía (o desorden molecular). y el hecho de que haya llovido un miércoles puede no servirnos para predecir si lloverá o no el domingo. 2) Tenemos ciertas contrastaciones estadísticas de aleatoriedad. de suerte que la densidad media de ellas es constante. como veremos más adelante. Así pues. 1) Se supone que la distribución de velocidades entre las moléculas de un gas en equilibrio es (muy aproximadamente) aleatoria. A mi juicio. hemos de resistir a esta tentación. he resuelto— es el de la construcción de un tipo ideal unidimenional de desorden.

un colectivo de Von Mises puede ser enormemente regular en su segmento inicial: con tal de que al final se hagan irregulares. En el apéndice IV de este libro hemos mostrado cómo se construye una sucesión de este tipo (véase. . 8) La solución de esta dificultad reside en construir una sucesión idealmente aleatoria. si se pretende que necesitamos una sucesión larga para decidir una cuestión de este tipo. 9) El conjunto infinito de todas las sucesiones que se conforman con tal descripción puede ser llamado el tipo ideal de alternativas aleatorias con equidistribución. en el sentido que suelen pedir las teorías de la frecuencia. R. 6) Según Von Mises.com . especialmente. . es decir. la nota *1 del apéndice IV. con más precisión. una sucesión de ceros y de unos con equidistribución es aleatoria cuando no admite ningún sistema de jugar. «accidentalmente»: lo único que postula es que fallará o largo plazo (o. que nos retractamos de la expresión «desde el principio». parece entonces que nos desdecimos de lo que habíamos afirmado antes. ahora bien.Sobre desorden objetivo o aleatoriedad 335 diatamente en una teoría frecuencial cíe la probabilidad que trabaje con sucesiones infinitas. que hace referencia a un trabajo aún no publicado del doctor L. en un número infinito de ensayos). y también lo es que siempre que contrastamos la aleatoriedad de una sucesión estamos pensando en otro tipo de dicha característica: nos referimos a sucesiones que desde el principio se comporten de una forma «razonablemente aleatorizada». 7) Es obvio que no podemos someter a contraste este tipo de aleatoriedad demorada. la regla de este autor es incapaz de excluir colectivos que empiecen con gran regularidad. . B.blogspot. Desde luego. dicho de otra forma: una sucesión cuyo grado n de aleatoriedad (es decir. o sea. ningún sistema que nos permitiera seleccionar por adelantado una subsucesión en que la distribución fuese desigual. Pero la expresión «desde el principio» da origen a un problema propio. una en la que cualquier segmento inicial —ya sea corto o largo— sea todo lo aleatorio que su longitud permita. Elton y de mí mismo). De esta http://psikolibro. o sea. como puede verse por lo que sigue. ¿Está aleatorizada la sucesión 010110? Es evidente que es demasiado •¡arta para que digamos sí o no . digamos del modo siguiente: 00 11 00 11 00 1 1 . 10) Aunque lo único que se postula acerca de estas sucesiones es que sean «fuertemente aleatorias» —en el sentido de que los segmentos iniciales finitos pasen todas las contrastaciones de aleatoriedad— es fácil poner de manifiesto que tienen limites frecuenciales. y así sucesivamente durante los primeros quinientos millones de cifras. Por tanto. su libertad-re de secuelas) aumente con su longitud todo lo rápidamente que sea posible desde el punto de vista matemático. Von Mises admite que cualquier sistema de jugar puede dai buen resultado durante algún tiempo.

mientras tanto. 12) Axmque otros teóricos de la frecuencia —especialmente Von Mises. Copeland.. Desde un principio he querido responder a la objeción de que la aleatoriedad es compatible con cualquier segmento inicial finito: he querido describir sucesiones que surjan a partir de sucesiones aleatorizadas finitas por un paso al infinito.. puede convertirse posteriormente en una sucesión aleatoria admisible en el sentido de estos autores. sin más que coordinar los elementos que dentro de la serie de los puestos impares ocupan el primero. http://psikolibro. . en el sentido más amplio compatible con una demostración de que existan semejantes sucesiones aleatorias). Pero puede seguirse haciendo: podemos estructurar esta teoría desde sus comienzos sirviéndonos del tipo ideal de sucesiones aleatorias que hemos construido en el apéndice IV. segvmdo.. para lo cual excluían «todos» los sistemas de jugar en el sentido más amplio posible de la palabra «todos» (o sea.. pero. y los que en la serie de los puestos pares ocupan el primero. y cabe que llamemos aleatoria a una sucesión empírica en la medida en que las contrastaciones hagan ver su semejanza estadística con una sucesión ideal..com . capítulo *III). . . mi meta ha sido enteramente diversa. de la dirección positiva. segundo. es posible extender nuestra forma de construcción a las celdillas de un espacio n-dimensional. Wald y Church no son necesariamente de este tipo (como ya hemos hecho observar más arriba). lugar con los puestos primero. Las sucesiones admitidas por Von Mises. .. principalmente. He conseguido ambos objetivos valiéndome de la construcción dada en mi antiguo apéndice IV.blogspot. y. que debato a fondo en el Postscript). como acabo de indicar en el parágrafo 8 ) . Wald y Church— estaban interesados. segundo. Por este método he creído que podía lograr dos cosas: aterrarme al tipo de sucesión que pasaría las contrastaciones estadísticas de aleatoriedad y demostrar el teorema del límite. Copeland. lugar con los lugares primero. 11) Es sumamente fácil extender esta construcción en las dos direcciones opuestas del caso unidimensional.. por otro lado.. segundo. en definir sucesiones aleatorias del modo más exigente. Y por otros métodos tan sabidos como éste.336 La lógica de la investigación cientíjica forma se resuelve de un modo sencillo uno de los problemas centrales del capítulo sobre la probabilidad. tanto por razones matemáticas como filosóficas (el punto decisivo está relacionado con la interpretación de propensiones de la probabilidad. es innegable que cualquier sucesión que se haya rechazado —en virtud de contrastaciones estadísticas— como no aleatoria. de la dirección negativa. he encontrado que para abordar la probabilidad es preferible el «punto de vista de la teoría de la medida» a la interpretación frecuencial (véase mi Postscript.... por lo cual ya no pienso que tenga gran importancia eliminar el axioma del límite de la teoría frecuencial. la eliminación del problema del límite: y ello gracias a reducir el comportamiento que es propio de una sucesión limitada al que es propio de sus segmentos finitos aleatorizados..

blogspot. al cabo de varios años de haber resuelto los antiguos problemas de una forma que me hubiera satisfecho en 1934. y de que quepa construir modelos objetivos de ella. Pero continúo creyendo en la importancia de que la aleatoriedad o desorden pueda considerarse como un tipo de orden.Sobre desorden objetivo o aleatoriedad 337 13) Actualmente. http://psikolibro. ya no creo del todo en la importancia de construir una teoría frecuencial que se encuentre libre de todas aquellas dificultades.com .

la que pueda corroborarse mejor— sea siempre la menos probable (teniendo en cuenta los datos de que se d i s p o n g a ) . o más contrastable — y . u n grado más elevado de corroboración estará acompañado p o r uno inferior de p r o b a b i l i d a d . los apartados 82 y 83.) Así pues.blogspot. En el texto se p o n e de manifiesto la imposibilidad citada (apartados 80. la que sea lógicamente de más peso. Hemos afirmado que si decimos de u n a hipótesis que está bien corroborada. Hemos aseverado. ya p o r el de las regiones espacio-temporales). Probabilidad nula j estructura fina de la probabilidad y del contenido Hemos distinguido n e t a m e n t e en el libro entre la idea de probabilidad de una hipótesis y su grado de corroboración. bien a su p r o b a b i l i d a d relativa a unos datos determinados: esto es. p o r ello. Keynes y K a i l a . que el grado de corroboración no puede ser una probabilidad. con ello no afirmamos sino que ha sido sometida a contrastaciones m u y exigentes (tiene que tratarse. en p a r t i c u l a r . en general. lo cual no sólo nos hace ver que h e m o s de distinguir de u n modo tajante entre prob a b i l i d a d (en el sentido del cálculo de p r o b a b i l i d a d e s ) y grado de corroboración o confirmación. p o r tanto. a u n enunciado singular o a una conyunción finita de éstos. hasta ahora han preferido siempre lo último — c o n tal de que la teoría h a y a salido i n d e m n e de las contrastaciones. (Otro resultado a que hemos llegado ha sido el de que no hemos de asumir de modo no crítico que los científicos procuren nunca que sus teorías tengan u n grado de p r o b a b i l i d a d m u y elevado : tienen que elegir e n t r e gran p r o b a b i l i d a d y gran contenido in