Karl R.

Popper

LA LÓGICA
DE LA

INVESTIGACIÓN CIENTÍFICA

EDITORIAL TECNOS
MADRID

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Los derechos para la versión castellana de la obra The Logic of Scientific Discovery publicada por HUTCHINSON & Co. LTD., de Londres, son propiedad de
EDITORIAL TECNOS, S. A.

Traducción por VICTOR SANCHEZ DE ZAVALA

.' edición, 1962. 1." 2.» 3.» 4.» 5." reimpresión, reimpresión, reimpresión, reimpresión, reimpresión, 1967. 1971. 1973. 1977. 1980.

EDrrORIAL TECNOS, S. A., 1980 O'Donnell, 27. Madrid-9 ISBN: 84-309-0711-4 E>epósito legal: M. 1.112.—1980
Printed in Spain. Impreso en España por ARTES GRÁFICAS BENZAL. - Virtudes. 7. - MADRID-3

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A MI ESPOSA,
a quien se debe que haya renacido este libro.

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Nota del

traductor

La lógica de la investigación científica es traducción de la Logik der Forsehung, publicada en Viena en el otoño de 1934 (pero con la fecha «1935») ; la versión ha sido hecha por el autor, ayudado por el doctor Julius Freed y Lan Freed. No se ha alterado el texto original de 1934 con vistas a la traducción. Como suele ocurrir, ésta es un poco más larga que el original : ha sido menester emplear paráfrasis para palabras y frases que no tenían equivalentes, y ha habido que fragmentar y reordenar las oraciones; tanto más cuanto que el texto a traducir estaba enormemente condensado, pues incluso se le había podado drásticamente en varias ocasiones, para cumplir los requisitos del editor. Pero el autor se ha decidido a no aumentar el texto, así como a no restaurar los pasajes cercenados. Con objeto de ponerlo al día se han añadido al libro apéndices y notas nuevos : algunos amplían meramente el texto, o lo corrigen; pero otros indican en qué puntos el autor ha variado de opinión, o cómo reorganizaría sus razonamientos. Todas las adiciones actuales —apéndices nuevos y notas nuevas a pie de página— están marcadas por medio de números precedidos de asterisco ; y este ultimo signo indica también los sitios en que se han ampliado las notas antiguas (a menos que la ampliación consista únicamente en la alusión a la edición inglesa de un libro publicado originalmente en alemán). En las adiciones mencionadas se encontrarán referencias a una continuación de este volumen (continuación que no se había publicado antes y cuyo título es Postscript: After Twenty Years): sus capítulos y apartados están precedidos también por asterisco, pero como no tiene apéndices, todos éstos, tengan o no asterisco, corresponden al presente volumen. Las dos obras tratan de los mismos problemas, si bien —aunque se complementan— son independientes. Debe señalarse también que ha cambiado la numeración de los eapítulos de este libro : en el original estaban numerados de primero a segundo (i)rimera parte) y de primero a octavo (segunda parte), mientras que ahora lo están correlativamente: de primero a décimo.
* La versión española se ha hecho sobre la edición inglesa, siguiendo el consejo del autor. Únicamente se han vertido directamente del alemán alguna palabra aislada y la carta de A. Einstein, que constituye el apéndice *XII (aunque teniendo en cuenta, naturalmente, las aclaraciones intercaladas por K. R. Popper).

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Sumario

Páginas Nota del traductor Prefacio de la primera edición (1934) Prefacio de la edición inglesa (1958) Reconocimiento PRIMERA PARTE
INTRODUCCIÓN A LA LÓGICA DE LA CIENCIA.

8 14 16 23

Capítulo I.—Panorama de algunos problemas fundamentales 1. El problema de la inducción 2. Eliminación del psicologismo , 3. Contrastación deductiva de teorías 4. El problema de la demaraación 5. La experiencia como método 6. La falsabilidad como criterio de demarcación 7. El problema de la «base empírica» 8. Objetividad científica y convicción subjetiva Capítulo II.—Sobre el problema de una 9. Por qué son indispensables las 10. Planteamiento naturalista de la 11. Las reglas metodológicas como teoría del método científico decisiones metodológicas teoría del método convenciones

27 27 30 32 33 38 39 42 43 48 48 49 52

SEGUNDA PARTE
ALGUNOS COMPONENTES ESTRUCTURALES DE UNA TEORÍA DE LA EXPERIENCIA.

Capítulo III.—Teorías 12. Causalidad, explicación y deducción de predicciones 13. Universalidades estricta y numérica 14. Conceptos universales y conceptos individuales 15. Enunciados universales y existenciales 16. Los sistemas teóricos 17. Algunas posibilidades de interpretación de un sistema de axiomas. 18. Niveles de universalidad. El «modus tollens» Capítulo 19. 20. 21. 22. 23. 24. IV.—La falsabilidad Algunas objeciones convencionalistas Reglas metodológicas Investigación lógica de la falsabilidad Falsabilidad y falsación Acontecimientos y eventos Falsabilidad y coherencia

57 57 60 62 66 68 69 72 75 75 78 80 82 84 88 89 89 91 93 96

Capítulo V.—El problema de la base empírica 25. Las experiencias perceptivas como base empírica: el psicologismo. 26. Acerca de las llamadas «cláusulas protocolarias» 27. La objetividad de la base empírica 28. Los enunciados básicos

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PáginBg 29. 30. La relatividad de los enunciados básico?. Solución del Irilema Fries Teoría y experimento de 99 1'" 107 iOT lOu liO 111 114 US 117 120 123 125 128 128 129 132 134 135 136 137 138 138 141 14 2 144 145 147 148 149 153
155

Capítulo VI.—Grmloa de contrastabilidinl 31. 32. 33. 34. 35. 36. 37. 38. 39. 40. U n prograuín y u n a Jjnagon ¿ C ó m o han de compararse las clases de po?iblcs falsadores? Comparación do los graflos de falsaMlidad por medio de la relación de sulíclasincaeión F.struelura de la relación de subclasific icióii. Probabilidad lógiea. Contenido emjiirieo, e n t r a ñ a n i i e n t o y grados de falsabilidad Niveles de imiver.'¡alidad y grados de precisión Ámbitos lógicos, \ o t a s sobre la teoría de la tnrflición Comparación de grados de conlra^labilidad teniendo en cuenta las dimensiones Dimensión de u n conjunto de curvas Dos m a n e r a s de reducir el n ú m e r o de dimensiones de uii conjunto de curvas

Capítulo V I I . — L a senciliv: 41. 42. 43. 4445. 46. Eliminación de los conceptos pragmático y estético de sencillez ... El problema nielodobígico de la sencillez Sencillez y grado de falsabilidad F i g u r a geométrica y forma funcional La sencillez de la geoinetria cuclidea El convencionalismo y el concepto de sencillez

Capitulo V I I I . — L a probabilidad 47. 48. 49. 50. 51. 52. 53. 54. 55. 56.
57.

El problema de la interpretación de los enunciados probabilitarios. Las inlerpretaci(mcs subjetiva y lilijeliva El problema f u n d a m e n t a l de l.i liaría del azar La teoría frecuencial de Voii Mi-''^ P l a n de u n a nueva teoría de la iirobabilidad Frecuencia relativa dentro de una clase finita Selección, indej>en(If'ne)a, insensibilidad, inlrascendencia Sucesiones finita-. Selecciones ordinal ) de vecindad Libertad-;i en sucesiones finitas Sucesiones de segmentiis. P r i m e r a forma de la fíírmula b i n o m i a l .
Sucesiones infinita-. Estimaeí'Mie- ireeueiiríales bipofétieas

58. 59. 60. 61. 62. 63. 64. 65. 66. 67. 68. 69. 70. 71. 72. 73. 74.

E s t u d i o del axioma de alealorieiiad Sucesiones azarosas. P r o b a b i l i d a d objetiva El problema de Rernoulli La ley de los grandes números (teorema de B e r n o u l l i ) El teorema de Bernoulli y la interpretación de los enunciados probabilitarios El teorema de Bernoulli y el proldema de la convergencia E l i m i n a c i ó n del axioma de convergencia. Solución del «problema f u n d a m e n t a l de la teoría del azar» El problema de la deeidibilidad La forma lógica de los enunciados probabilitarios U n sistema probabilístieo de metafísica especulativa La probabilidad en la física Ley y azar La deduelibilidad de macro-leyes a p a r t i r de micro-leyes E n u n c i a d o s probabilitarios f o r m a l m e n t e singulares La teiuía del á m b i t o obsfTiHJciínirs sobre Ja Irnría cuántica El problema de lleísinbevg y las relaiicmes de i n e e r t i d u m b r e . . . Breve bosipu'io de la ititeipretarítin estadística de la teoría eiuintiea.

159 162 162 166 169 170 173 177 179 183 185 191 193 195 198 201 203 207

(.nj>íIulo \\.'--Alf;jíniís

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75. 76. 77. 78.

U n a reinterpretación estadística de las fórmulas de i n c e r t i d u m b r e . U n i n t e n t o de e l i m i n a r los elementos metafísicos p o r inversión del p r o g r a m a de H e i s e n b e r g ; con aplicaciones Los experimentos decisivos La metafísica i n d e t e r m i n i s t a

2U8 213 220 229 2.34 235 237 245 247 250 255 257

Capítulo X . — L a coTToboración, o de qué forma sale indemne de la contrastación una teoría 7 9 . Sobre la l l a m a d a verificación de hipótesis 8 0 . P r o b a b i l i d a d de u n a hipótesis y probabilidad de e v e n t o s : crítica de la lógica probabilitaria 8 1 . Lógica i n d u c t i v a y lógica probabilitaria 8 2 . Teoría positiva de la corroboración: cómo p u e d e «demostrar su temple» u n a hipótesis 8,9. Corroborabilidad, contrastabilidad y probabilidad lógica 8 4 . Observaciones acerca del uso de los conceptos de «verdadero» y «corroborado» 8 5 . La ruta de la ciencia

APÉNDICES L IL in. IV. V. VI. VIL Definición d e dimensión de u n a teoría Cálculo general de la frecuencia en clases finitas Deducción de la p r i m e r a forma de la fórmula binomial U n método p a r a construir modelos de sucesiones aleatorias E x a m e n de u n a objeción. El experimento de la r a n u r a doble Sobre u n p r o c e d i m i e n t o de m e d i r no predictivo Observaciones acerca de u n e x p e r i m e n t o i m a g i n a r i o NUEVOS *I. *II. *III. APÉNDICES 289 295 265 267 270 272 275 278 281

Dos notas sobre inducción y demarcación, 1933-1934 Nota sobre probabilidad, 1938 Sobre el empleo heurístico de la definición clásica de probabilidad, especialmente p a r a la deducción del teorema geneial de m u l tiplicación Teoría formal de la probabilidad Deducciones d e n t r o de la teoría formal de la probabilidad Sobre desorden objetivo o aleatoriedad P r o b a b i l i d a d n u l a y e s t r u c t u r a fina de la probabilidad y del contenido Contenido, sencillez y dimensión Corroboración, peso de los datos y contrastes estadísticos Universales, disposiciones y necesidad n a t u r a l o física Sobre el uso y abuso de experimentos i m a g i n a r i o s , especialmente en la teoría cuántica E l e x p e r i m e n t o de E i n s t e i n , P o d o l s k i y R o s e n . C a r t a de Einstein (1935) (preparados por J. Agassi). Albert

300 303 325 334 338 352 360 392 412 426

*IV. *V. *VI. *VII. *VIII. *IX. *X. *XI. *XII. Indices

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Las teorías son redes : sólo quien lance cogerá.blogspot. NOVALIS http://psikolibro.com .

siguen confiando en discutirlos.blogspot. al corazón de u n a estructura organizada. ha resuello sus problemas más recalcitrantes. El filósofo se encuentra en muy distinta posición.Prefacio de la primera edición (1934) La sospecha de que el hombre. por fin. especialmente en filosofía. oloño lie l^. sino de un auténtico problema acerca de cosas. KANT (1786). la cuestión de si la filosofía llegará nunca a p r o p o n e r un auténtico p r o b l e m a reaparece u n a y otra vez en los círculos filosóficos. http://psikolibro. p o r tanto. sino más bien con algo que se asemeja a un montón de ruinas (aunque tal vez con u n tesoro sepultado d e b a j o ) .com . u n a situación tie los problemas q u e tiene aceptación general. y q u e . ViKiNA. sostengo ¡a opinión exactamente opuesta y afirmo que siempre que una disputa se ha desencadenado durante cierto tiempo. Y si por ventura se encuentran incapaces de aceptar ninguno de los credos existentes. Ksta es la razón p o r la que p u e d e dejar a otros la tarea de encajar su colaboración en el marco general del conocimiento científico. I. pues quizá el tínico hecho aceptado p o r todos es que no existe tal cosa. y en h a b e r acabado con los deprimentes monólogos que hoy pasan p o r discusiones filosóficas. proporciona menguado solaz al gustador de la filosofía: pues lo que no puede dejar de temer es que ésta nunca llegue lo suficientemente lejos como para proponer un aiitónlico problema. No se enfrenta con una estructura organizada.. jiiiede atacar su problema de modo directo : p u e d e dirigirse i n m e d i a t a m e n t e al corazón del asunto. esto es. en el fondo no se trataba nunca de un mero problema acerca de palabras.il. Pues existe ya u n a estructura de las doctrinas científicas. El científico <]iie se ocupa con una investigación d e t e r m i n a d a . En realidad. A pesar de ello. M. Por mi parte. con ella. y. todavía hay algunos que creen que la filosofía puedo propnncr auténticos problemas acerca de cosas. digíiiDOF de física. lo único que pueden hacer es empezar de nuevo desdo rl principio.. ScHLicK (1930). No p u e d e apelar a u n a situación de los problemas que r e a l m e n t e sea de aceptación general.

. LORD ACTON http://psikolibro.. La forma de descubrir los errores.blogspot.No hay nada más necesario para el hombre de ciencia que la historia de ésta y la lógica de la investigación. el modo de someter a contraste. el uso de hipótesis y de la imaginación.com .

que.Prefacio de la edición inglesa (1958) ]. si es que hay alguno. No pienso (pie el estudio del aumento del conocimiento p u e d a rem- http://psikolibro. Los analistas del lenguaje creen que no existen auténticos problemas filosóficos. Los filósofos son tan libres eomo cualesquiera otras personas de emplear cualquier método en la búsqueda de la verdad. no menos que el de la ciencia.com . exi<te un p r o b l e m a filosófico por el que se interesan todos los h o m b r e s qvie reflexionan: es el de la cosmología. y. tanto la filosofía como la ciencia perderían todo su atractivo para mí si abandonasen tal empresa. No hay un método propio de ¡a filosofía. el problema de entender el mUndo —incluidos nosotros y nuestro conocimiento como parte de él. Reconozco que e n t e n d e r las funciones de nuestro lenguaje es una p a r t e im{)ortanfe de ésta. al menos. los analistas que digo tienen gran importancia para m í : no sólo como contrincantes. Y el mejor modo de estudiar el aumento del conocimiento es estudiar el del conocimiento científico. Lo mismo entonces que ahora. son problemas del uso lingüístico " <lel sentido de las palabras. y sigue siéndolo. A mi entender están equivocados.refació de 1934 traté de exponer --demasiado sucinlamentc. en mi caso. Creo. pues yo creo en las siguientes tesis. sin embargo. el único interés de la filosofía. pero no lo es acabar con nuestros problemas pícsentándolos como meros «rompecabezas» lingüísticos. Creo que toda la ciencia es cosmología. id del aumento del conocimiento. sino eomo aliados .n mi anli-uo |. o que los problemas de \» filosofía. Los analistas del lenguaje se consideran a sí mismos como los que utilizan cierto método privativo de la filosofía.blogspot. y especialmente p a r a con la filosofía lineste nuevo prefacio pretendo exponer mi actitud frente a la situación actual y acerca de las dos escuelas principales de analistas del lenguaje de nuestros días. Quiero p r o p o n e r ahora también la siguiente segunda tesis: el problema central de la epistemología ha sido í i e m p r e .en cuanto que parecen ser casi los iini^os filósofos que conservan vivas algunas de las tradiciones de la filosofía racional. reside on las aportaciones q u e h a hecho a a q u é l l a . t e m o — mi actitud con respecto a la situación entonces d o m i n a n t e en la filosofía. en todo caso.

p e r o . con tal d e (pie se las h a y a con u n p r o b l e m a i n t e r e s a n te y de q u e t r a t e s i n c e r a m e n t e d*. e s c r i t o en c u r s i v a l a s j i a l a l i r a s vdisciisión racional» y ucriticamenle)) c o n o l i j i l o de s u b r a y a r q u e liago e c i u i v a l e n l e s la a c t i t u d rac i o n a l y la acliiijil c r í l i í a . t a n t o d e l a s c i e n c i a s d e la IS'aturaleza c o m o de la f i l o s o f í a : m e r e f i e r o al d e e n u n c i a r c l a r a m e n t e los p r o j j i o s p r o l i l e n i a s y de e x a m i n a r criticamente las diversas soluciones ¡iroi)uestas. c ó m o lo h a n f o r m u l a d o y c ó m o h a n t r a t a d o de r c s o K e r l o . d e n u i d o (|ue n o a^cNcro (pie los mi'^lodos del ( ( a n á l i s i s lí'igicon y del « a n á l i s i s (|(-| l e n g u a j e » c a r e z c a n n e c e s a r i a m e n t e d e v a l o r . (pie j u i c d a di'^culirsc e r í t i e a mente. j i o r q u e es p a r t e d e l m é t o d o g e n e r a l de la d i s c u s i ó n r a c i o n a l : si i g n o r a m o s lo q u e o t r o s p i e n s a n . i)or e l l o .i}}i-)i>ih>s r>l.c « a n á l i . a u i u p i c h a y u n n ú m e r o i n d e f i n i d o de ( ( m é t o d o s » d i f e r e n t e ^ . y (|ue en m o d o a l g i m o son c a r a c t e r i s . d e s d e luCcrf). p o r q u é h a n t e n i d o (jue a f r o n t a r l o .com . a u n c u a n d o c a d a u n o de n o s o t r o s c o n t i n ú e t a n c o n t e n t o h a b l á n d o s e a sí m i s m o .blogspot. o í r o s a d u c e n las c r í t i c a s en lujrar n u e s t r o si d e j a m o s de l i a i ' c i l o p o r mi-^nlro^ mi-^mo-^.. m á s f)íen. e s t o y c o i i > p l e t a m c n t e disjiuc>to a a d m i t i r q u e e x i s t e u n m é t o d o al q u e i ) o d r í a l l a m a r s e «el ú n i c o m é t o d o de la f i l o s o f í a » .i s ]()gico» sea cajtaz d e d c s c i n p c ñ a r un p a p i d en v\ [iroccso c i t a d o d e a c l a r a r y escud r i n a r los liiiililcnuis y las SOIUCÍÍHK-S (pie l i e m o s p l a n t e a d o v Jirop u e s t o .Prefacio de la edición inglesa 17 p l a z a r s e p o r e l e s t u d i o d e l o s u s o s l i n g ü í s t i c o s . Y con t o d o . . -Mi r e s f d i e s l a es (pie.a r — q u e d c i i e n d c r á n sif>nip r e . n i p o r el d e l o s sistemas lingüísticos. (jue a c t u a l m e n t e n o está de m o d a ) : c o n s i s t e sjnip l e m c n t e en i n t e n t a r a v e r i g u a r (pié h a n p e n s a d o y d i c h o o t r o s a c e r c a del f i r o b l e m a en c u e s t i ó n . >li Jesjs r. s i n o q u e es. o lo (jue h a n p e n s a d o é s t a t i e n e q u e a c a b a r . n t r e los i n u c b o s m é t o d o s (pie p u e d e u . A l u d o a i¡uc >¡riu¡irc (¡ue ¡ i r o p o n e m o s ijna s o l u c i ó n a u n p r o l d c m a d c h c r í a m o s e s f o r z a r n o s t o d o lo q u e p u d i i l ^ e nH)S p o r c e l l a r a l i a j o l u i e s l r a s o l u c i ó n .s. p o r f o r t u n a . en l u g a r de d c f c / u l e r l a . y.uuis l>}p/^^ ipjf rsU>.r e s o l v e r l o . A l g u n o s filósofos h a n h e c h o Xma v i r t u d d e l h a b l a r s e a sí m i s m o s . N o n i e g o (jiie a l g o a lo q u e p o d r í a l l a m a r . E s t o m e p a r e c e m u y i m p o r t a t i t e . t a l vez p o r q u e p i e n s a n q u e n o h a y http://psikolibro.m i d e a r v e n t a j o s a m e n t e u n fil(isofo. l .Mas la c r í t i c a s e r á f e c u n d a ú n i c a m e n t e si e n u n c i a m o s n u e s t r o p r o b l e m a t o d o lo c l a r a m e n t e (pie p o d a m o s v p r e s e n t a m o s n u e s t r a s o l u c i ó n en u n a f o r m a s u f i c i e n t e m e n t e d e f i n i d a : es d e c i r . ¡ e ( i s de la filosofía : lui lo son m á s fpie c u a h p i i c r o t r o m é t o d o de in(lagaci(m científica o r a c i o n a l .^ im'ifos Y//(? p u e d e ( . el ú n i c o m é t o d o de t o d a discusión rnciotud. \\c. P e r o n o es c a c a c t e r í s l i c o s o l a m e n t e d e ésta. (|esg r a c i a d a m e n t c . .>n )i-ji>s i]i' í-rr }o. no t e n g o niiigiin ¡nieri's en e n u m e r a r l o s : m e d a lo m i s m o el m é t o d o (pie p u e d a e m p l e a r u n filósofo (o c u a l f j u j e r otra p e r s o n a ) . e^tc p i c c e p l o se lleva a la p r á c t i c a [lor [locos de ent r e n o s o t r o s . P o d r í a prC'iruntarse (piizá i\\\v o t r o s « n u ' l o d o s » j u i e d e u t i l i z a r u n filosofo. del p r ( d i l e n i a (¡ue se t e n g a e n t r e m a n o s — m e p<)rece q u e h a y u o o d i g n o de ser m e n c i o n a d o (y (jiie es u n a v a r i a n t e d e l m é t o d o l i i s l o r i e o .

sin duda alguna. con su famosa distinción entre expresiones lingüísticas con sentido («bien formadas») y carentes de sentido. Richard y otros—necesitan para su solución el método del análisis lingüístico.18 ha lógica de la investigación científica nadie con quien merezca la p e n a de h a b l a r . exacta. Con esta creencia exacta se combina luego la equivocada de que los problemas tradicionales de la filosofía habrían surgido de un intento de resolver paradojas filosóficas. pero un filósofo debería saber que no es más divino que los demás hombres. mejor.blogspot. pero h a r é n a d a más dos comentarios críticos sobre ella. ante todo. sin embargo. En p r i m e r t é r m i n o . de suerte que la distinción entre h a b l a r con sentido y sin sentido h a b r í a de tener. Parece. Admito gustoso que esta sustitución del «nuevo camino de las ideas» de Locke p o r u n «nuevo camino de las p a l a b r a s » constituía u n progreso y que se necesitaba u r g e n t e m e n t e . Berkeley y H u m e —es decir. una importancia central para la filosofía. Una de ellas es la creencia. nunca debería haberse tomado el «nuevo camino de las ideas» p o r el m é t o d o p r i n c i p a l de la filosofía. tan extendida. ni siquiera en las antinomias kantianas. «creencias» o «juicios». Hay varias interesantes razones históricas de la creencia. «concepciones» o «nociones»: que habríamos de analizar proposiciones o enunciados en vez de «pensamientos». como arma para batir a sus adversarios. e incluso p o r medio del análisis lógico : pues éste revela que cierto tipo característico de reflexividad o autorreíerencia. Su p r o p i a interpretación del mundo — e l mundo de las cosas y de los h o m b r e s — . y tanto Berkeley como H u m e lo e m p l e a r o n . que estaban deseosos http://psikolibro. asimismo.com . cuya estructura sería análoga a la de las paradojas lógicas. Es perfectamente comprensible que los que antes h a b í a n visto en el «nuevo camino de las ideas» el único método de la filosofía se hayan convertido a la creencia de que lo es el «nuevo camino de las palabras». no digamos p o r el ú n i c o : incluso Locke lo introdujo m e r a m e n t e como u n método p a r a tratar ciertas cuestiones preliminares (preliminares p a r a la ciencia de la é t i c a ) . pseudopsicológico) de analizar nuestras ideas y su origen en los sentidos— por un método más «objetivo» y menos genético. no se encuentra en las llamadas jDaradojas filosóficas. que está presente en todas las paradojas lógicas. el método psicológico (o. de que las paradojas lógicas —-como la del mentiroso («en este momento no estoy diciendo la v e r d a d » ) y las encontradas por Russell. P e r o temo que la cost u m b r e de filosofar en ei5te plano algo eminente sea u n síntoma de la decadencia de la discusión r a c i o n a l . Dios se h a b l a principalmente a Sí mismo p o r q u e no tiene a nadie a quien valga la pena de h a b l a r . que la p r i n c i p a l razón que ha habido p a r a exaltar el método del análisis lógico ha sido la siguiente. Se tenía la sensación de que era necesario remplazar el llamado íinuevo camino de las ideasv de Locke. Puede ponerse de manifiesto muy fácilmente que esta creencia es errónea. la de que deberíamos analizar p a l a b r a s y sus usos y sentidos en lugar de «ideas». de que el llamado «análisis lingüístico» es el verdadero método de la filosofía. Yo disiento enérgicamente de esta desafiadora creencia.

que el conocimiento científico sólo puede ser una ampliación del correspondienle al sentido c o m ú n . del conocimiento científico—. Basta una ligera reflexión para convencerse de que la mayoría de los problemas que se encuentran en conexión con dicho aumento h a n de trascender. ya el «nuevo camino de las palabras». Los filósofos que se inclinan al p r i m e r enfoque piensan —con toda razón—. el conocimiento o la creencia. so'lcngo que los problemas más importantes y más atraclivos t\(^ la «t ¡••¡emología h a n de ser completamente invisibles para los que se limitan al análisis del conocimiento última» mente citado o de su expresión en el lenguaje ordinario. y desde Bacon. y 2 ) como el del conocimiento científico. de la filosofía — es la siguiente: Cabe a b o r d a r el problema de la epistemología por dos lados distintos : 1) como el problema del conocimiento Jet sentido común u ordinario. y también -equivocadamente— que este último es el más fácil de analizar. la teoría del conocimiento se ha inspirado en la confianza de que nos p e r m i t i r í a . precisamente. Aunque estoy de acuerdo en que el conocimiento eionlifieo no es sino u n desarrollo del ordinariii o de senti(b) conuin. A esle respecto debería recordarse que casi todos los problemas de la epistemología tradicional están relacionados con el aumento de los conocimientos. De esta forma. o quizá la palabra í'ípiizá». analizan las expresiones «veo».blogspot. D u h e m y Poincaré. Leibniz. Hobbes y Locke a Hume. Pues bien. Qiiiero mencionar ahora línicamente u n ejemplo del tipo de problemas a que me refiero : el del aumento de nuestros conocimientos. P e r o la objeción más grave que opongo a la creencia de que. de aíjnél en que se formula el conocimiento de sentido común . sea el método p r i n c i p a l de la epistemología — o quizá. parece evidente que el aumento de esle último es el caso más i m p o r t a n t e y máa interesante del aumento de los conocimientos.com . nunca se basó en dicho m é t o d o : ni Berkeley apoyó en él sus opiniones religiosas ni H u m e su determinismo ni sus teorías políticas. necesariamente. sino contribuir al avance del mismo esto es. incluso. y en lugar de analizar la visión.) La mayoría de los filósofos que creen que el método característico de la filosofía es el análisis del lenguaje ordinario parecen haber perdido aquel optimismo a d m i r a b l e que inspiraba la http://psikolibro. «creo» o <-me parece j)robable». la percepeifíri. o sea. «conozco». ya el «nuevo camino de las ideas». volviéndose conocimiento científico. frente al conocimiento científico : pues la manera más importante de aumentar aquél es. Mili y Russell. además.Prefacio de la edición inglesa 19 de comunicarnos. Me siento inclinado a decir incluso m á s : desde Platón a Descartes. Kant. (Entre los grandes filósofos la única excepción a esta regla de que puedo acordarme es la de Berkeley. (i [K'trllio». todo estudio que permanezca confinado en el conocimiento de sentido común. tales filósofos se jioncn a reni])lazar el «nuevo camino de las ideas» por u n análisis del Iciipuaje ordinario. no solamente conocer más y más acerca del conocimiento. yo respondería fomo sigue a los que tienden a este modo de abordar la teoría del i üiiocimiento. Y.

las ideas metafísicas han señalado el camino. no solamente abandonan el progreso de los conocimientos a los científicos. sino que definen la filosofía de modo tal que. p o r su misma definición. desde las especulaciones de Gilbert. su actitud semeja ser de resignación. Con objeto de explicar más fácilmente en qué cosas estoy de acuerdo y en qué n o . p o r tanto. pues se encuentran con muchos problemas distintos que pretenden resolver. y. P e r o estoy m u y lejos de encontrarme de acuerdo con todos aquellos filósofos que se declaran a favor del otro modo de a b o r d a r la epistemología. no veo mérito alguno en la propuesta arbitraria de definir dicha palabra de modo que i m p i d a a todo estudioso de la filosofía el que intente contribuir. Desde Tales a Einstein. incluso dentro de la provincia de la epistemología. aunque sea provisional. de un a c u e r d o . Me ocuparé primero de los que han elegido el método de cons- http://psikolibro. tan sorprendentemente persuasiva. Sus miembros filosofan de muchos modos diferentes. Leibniz y Boscovich acerca de las fuerzas a las de F a r a d a y y Einstein en torno a los campos de fuerzas. o sea. si no de desesperanza. aquél que sigue el camino de u n análisis del conocimiento científico. Y.com . en todo caso. me resulta paradójico que los filósofos que están orgullosos de especializarse en el estudio de los lenguajes ordinarios crean •—no obstante tal cosa— que saben lo suficiente acerca de la cosmología para estar seguros de que ésta es de esencia tan diferente a la filosofía que esta última jamás podrá aportar n a d a a aquélla. mis razones para creer que. expuestas brevemente. ciertamente. o a dar con una solución. La automutilacion que exige esta definición de filosofía. desde el atomismo antiguo a la especulación cartesiana sobre la materia. no me atrae. ni posee un método filosófico ya escogido. El p r i m e r grupo está formado p o r los que tienen p o r meta estud i a r «el lenguaje de la ciencia» y que h a n escogido como método filosófico la construcción de modelos artificiales de lenguajes: esto 63. Asimismo. filosóficas— han tenido la máxima i m p o r t a n c i a p a r a la cosmología. se hace incapaz de a p o r t a r nada a nuestro conocimiento del m u n d o . El segundo grupo no se limita a estudiar el lenguaje de la ciencia — n i ningún otro lenguaje—. Estas son. qua filósofo. No existe una esencia de la filosofía. se e q u i v o c a n : pues es un heclio real que las ideas puramente metafísicas — y . algo que pudiera destilarse y condensarse en una definición: todas las de la p a l a b r a «filosofía» p o d r á n tener tan sólo el carácter de una convención.20 La lógica de la investigación científica tradición r a c i o n a l i s t a .blogspot. al avance de nuestro conocimiento del m u n d o . voy a dividirlos en dos g r u p o s : algo así como las ovejas y los cabritos. el análisis del conocimiento analizando el lenguaje o r d i n a r i o — es demasiado estrecho. la construcción de los que creen ser modelos del «lenguaje de la ciencia». el p r i m e r enfoque que he mencionado — e s decir. Newton. y acogen con gusto cualquier método cuando consideran que puede ayudarles a ver más claramente sus problemas. y que forzosamente h a n de escapársele los problemas más interesantes.

Al primero le fallan. al parecer no existe semej a n t e «lenguaje de la ciencia». inclusive los más primitivos. que se refieren a los tres modelos lingüísticos más conocidos (a ellos aluden las notas 13 y 15 del apéndice *VII y la nota *2 del apartado 3 8 ) . Y debido a su método de construir modelos lingüísticos en m i n i a t u r a . «preciso» o «formalizado». sin embargo.Prefacio de la edición inglesa 21 truir modelos artificiales del lenguaje de la ciencia.com . no puede representar igualdad alguna : de modo que no contiene ni siquiera la aritmética más primitiva. ]>or desdicha. pero en m i n i a t u r a — d e enormes sistemas de diminutos chirimbolos. No obstante lo cual. se les escapan asimismo los problemas más apasionantes de la teoría del conocimiento. Debido a estas razones. como puede verse teniendo en cuenta las observaciones que siguen. incluso. en vez del lenguaje ordinario. y a muchas otras. por lo cual se les hace necesario const r u i r uno . las soluciones que p r o p o n í a n a sus problemas no h u b i e r a n sido eficaces. En el tercero — e l más desarrollado y famoso de todos— tampoco pueden formularse las m a t e m á t i c a s . y esta demostración la h a n ofrecido. los encontramos embarcados en la construcción de complicadísimos modelos que funcio-. y hasta el principio de que todo n ú m e r o tiene un sucesivo. Los autores de estos modelos los h a n impuesto las limitaciones mencionadas simplemente p o r q u e . también ellos parten del «nuevo camino de las i d e a s » : también remplazan el método (pseudo-) psicológico del «nuevo camino» antiguo p o r el análisis lingüístico. pues lo intrincado del artefacto no está en i)roporción con su eficacia. la construcción de un modelo a t a m a ñ o natural y que funcione del lenguaje de la ciencia — u n modelo en que pudiera manejarse una verdadera ciencia. El segundo funciona únicamente con tal de que no le a ñ a d a m o s los medios de demostrar los teoremas corrientes de la a r i t m é t i c a : p o r ejemplo. Es fácil demostrar este hecho. los relacionados con su progreso . todos parecen plantear las si- http://psikolibro. en p a r t e . Desde un p u n t o de vista histórico. E n mi opinión.blogspot. este grupo de filósofos toma lo peor de ambos m u n d o s . y — l o que es aún más interesante— tampoco p u e d e n expresarse en él propiedades mensurables de ningún tipo. Pero. dcltido quizá a los consuelos espirituales que proporciona la esperanza en un conocimiento que sea «exacto». en consecuencia. y en la práctica no hay teoría científica de ningún interés que p u e d a expresarse p o r medio de tan inmensos sistemas de minucias. han elegido como objeto de su análisis lingüístico «el lenguaje de la ciencia». Estos modelos carecen de importancia para la ciencia y para el sentido común. y. En realidad. de otro modo. los medios p a r a expresar la identidad. el teorema de Euclides de que no existe un número p r i m o que sea mayor que cualquier otro. nan. estos tres modelos lingüísticos son demasiado pobres para ser útiles en ciencia alguna . Mas. los mismos autores. p o r tal razón. y —desde luego— son esencialmente más pobres que los lenguajes ordinarios. esto es. los modelos del «lenguaje de la ciencia» que construyen estos filósofos no tienen nada que ver con el lenguaje de la ciencia moderna. como la física— resulta Ser algo dificultosa en la práctica : y.

sus p r o b l e m a s son los de éste. de las teorías. de resolver problemas de la teoría del conocitnicnto científico. de los procedimientos y — l o que es más import a n t e — de las discusiones científicas. al menos. Como resultado de su pobreza nos ofrecen sólo el modelo más tosco y más engañoso del aumento del conocimiento : el de un montón de enunciados de observación que se acumulan progresivamente.com . puesto que tenemos muchos informes detallados de las discusiones concernientes al p r o b l e m a de si habría que aceptar teorías tales como la de Newton.íon aplicables a la ciciuia (mientras que. a los que no se entregan p o r anticipado a ningún método filosófico. la de Maxwell o la de Einstein. en grande. Así pues. podemos m i r a r estas discusiones como si fuese a través de un microscopio que nos permitiera estudiar en detalle. D u h e m .blogspot. y h) que son «exactos» o «])recisos». y de un modo objetivo. sólo son a[)li(:abK>s con precisión a un discurso de tipo e x t r e m a d a m e n t e p r i m i t i v o ) . los que en los trabajos epistemológicos utilizan el análisis de los problemas científicos. o sea. algunos de los problemas más importantes de la «creencia razonable». en algunas de sus fases—. dicho de otro modo. Whewell. y de este modo nos p u e d e ayudar. el método de construir modelos lingüísticos artificiales no es capaz de abordar los problemas del aumento de los conocimientos. en una u otra forma. cuyo adelanto t e m í a ) : sus representantes más ilustres d u r a n t e los últimos doscientos años han sido Kant. La mayoría de los pertenecientes a este grupo estarían confor»nes con la idea de que el conocimiento científico es el resultado del aumento del de sentido común : pues es algo así como el conocimiento de sentido común. He intentado hacer ver que los p r o b l e m a s epistemológicos tradicionales más importantes —los que guardan relación con el aumento de los ronix-iiuientos-trascienden los dos métodos usuales de ana- http://psikolibro. sino también las situaciones problemáticas de la ciencia . en realidad. qui. Está claro que no es posible m a n t e n e r ambas pretensiones. a pesar de lia])er sido — e n cierto sentido muy i m p o r t a n t e — u n enemigo de la misma idea de conocimiento científico racional. Volvámonos ahora al tercer grupo de epistemólogos. pero ampliados — p o r ejemplo. sustituye el problema de H u m e de la «creencia razonable» p o r el de las razones p a r a aceptar o rechazar las teorías científicas—. Nos mugiere que no sólo analicemos las discusiones científicas. Este grupo pretende que entre sus antepasados se encuentran casi todos los grandes filósofos occidentales (incluso p u e d e reclamar para sí a Berkeley. Russell y W h i t e h e a d —este último. Peirce. Poincaré. Y.22 La lógica de la investigación científica guíenles pretensiones: a) que sus nictodos son cayinces. Meyerson. Este enfoque de los problemas de la epistemología se desentiende (como también los otros dos mencionados) del método pseudopsicológieo o «subjetivo» del nuevo camino de las ideas (método todavía empleado p o r K a n t ) . menos aún que lo sería el de analizar los lenguajes ordinarios — y ello meramente p o r q u e tales modelos son más pobres que estos ú l t i m o s — . a c o m p r e n d e r la historia del pensamiento científico. Mili. asimismo.

Nicholls p o r h a b e r m e comunicado el admirable pasaje p o r él descubierto entre ios Acton Manuscripts de la Library of Camhridfie University (Add. RECONOCIMIENTO Quiero d a r las gracias aquí a Mr.Prefacio de la edición inglesa 23 lisis lingüístico. m e interesan la ciencia y la filosofía exclusivamente p o r q u e quisiera saber algo del enigma del m u n d o en que vivimos y d e l otro enigma del conocimiento h u m a n o de este mundo. y el pensamiento racional m i s m o . David G. mas los filósofos no deben ser especialistas. B U C K I N G H A M S H I R E . en u n a e s p e c i a l i d a d . Y creo q u e sólo u n renacer del interés p o r estos secretos puede salvar las ciencias y la filosofía de u n a especialización estrecha y de u n a fe obscurantista en la destreza singular del especialista y en su conocimiento y autoridad p e r s o n a l e s : fe q u e se amolda tan perfectamente a nuestra época «postrracionalista» y «postcrítica». P E N N . orgullosam e n t e dedicada a destruir la tradición de u n a filosofía racional.blogspot. verano de 1959. P E N N . y exigen u n análisis del conocimiento científico. primavera de 1958.com . Mss. Defender u n dogma más es. http://psikolibro. B U C K I N G H A M S H I R E . 5011 : 2 6 6 ) . y que h e reproducido en la página 1 5 . lo último que quisiera h a c e r : incluso el análisis de la ciencia—la «filosofía de la ciencia»—amenaza convertirse en u n a moda. P o r m i p a r t e . sin embargo.

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PRIMERA PARTE Introducción a la lógica de la ciencia

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CAPITULO PRIMERO

Panorama de algunos problemas fundamentales

El h o m b r e de ciencia, ya sea teórico o experimental, p r o p o n e enunciados — o sistemas de enunciados— y los contrasta paso a paso. E n particular, en el campo de las ciencias empíricas construye hipótesis •—o sistemas de teorías— y las contrasta con la experiencia p o r medio de observaciones y experimentos. Según m i opinión, la tarea de la lógica de la investigación científica — o lógica del conocimiento— es ofrecer u n análisis lógico de tal modo de p r o c e d e r : esto es, analizar el método de las ciencias empíricas. P e r o , ¿cuáles son estos «métodos de las ciencias empíricas»? Y, ¿a qué cosa llamamos «ciencia empírica»?

1.

E L PROBLEMA DE LA INDUCCIÓN

De acuerdo con u n a tesis que tiene gran aceptación — y a la q u e nos opondremos en este l i b r o — , las ciencias empíricas pueden caracterizarse p o r el hecho de qxie emplean los llamados «.métodos induetivosv: según esta tesis, la lógica de la investigación científica sería idéntica a la lógica inductiva, es decir, al análisis lógico de tales métodos inductivos. Es corriente llamar «inductiva» a u n a inferencia cuando pasa de enunciados singulares (llamados, a veces, enunciados «particulares»), tales como descripciones de los resultados de observaciones o experimentos, a enunciados universales, tales como hipótesis o teorías. Ahora bien, desde u n punto de vista lógico dista mucho de ser obvio que estemos justificados al inferir enunciados universales partiendo de enunciados singulares, p o r elevado que sea su número ; pues cualquier conclusión que saquemos de este modo corre siempre el riesgo de resultar un día falsa: así, cualquiera que sea el número de ejemplares de cisnes blancos que hayamos observado, no está justificada la conclusión de que todos los cisnes sean blancos. Se conoce con el n o m b r e del problema de la inducción la cuestión acerca de si están justificadas las inferencias inductivas, o de bajo qué condiciones lo están. El problema de la inducción puede formularse, asimismo, como la cuestión sobre cómo establecer la verdad de los enunciados universales basados en la experiencia — c o m o son las hipótesis y los sis-

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La lógica de la investigación

científica

temas teóricos de las ciencias empíricas—. Pues muchos creen que la verdad de estos enunciados se asabe por experiencia»; sin embargo, es claro que todo informe en que se da cuenta de una experiencia — o de una observación, o del resultado de un e x p e r i m e n t o — no puede ser originariamente un enunciado universal, sino sólo un enunciado singular. P o r lo tanto, (juieii dice que sabemos por experiencia la verdad de un enunciado universal suele querer decir que la verdad de dicho enunciado puede reducirse, de cierta forma, a la verdad de otros enunciados —éstos singvilares— que son verdaderos según sabemos por experiencia; lo. cual equivale a decir (jue los enunciados universales están basados en inferencias inductivas. Así pues, la pregunta acerca de si hay leyes naturales cuya verdad nos conste viene a ser otro modo de p r e g u n t a r si las inferencias inductivas están justificadas lógicamente. Mas si queremos encontrar un modo de justificar las inferencias inductivas, hemos de intentar, en primer término, establecer un principio de inducción. Semejante principio sería un enunciado con cuya ayuda pudiéramos presentar dichas inferencias de una forma lógicamente aceptable. A los ojos de los mantenedores de la lógica inductiva, la importancia de un principio de inducción para el inétodu científico es m á x i m a : «...este principio —dice R e i c h e n b a c h — ('•• ¡ T mina la verdad de las teorías científicas; eliminarlo de la c'' • la significaría nada menos que privar a ésta de la posibilidad de decidir sobre la verdad o falsedad de sus teorías ; es evidente que sin él la ciencia perdería el derecho de distinguir sus teorías de las creaciones fantásticas y arbitrarias de la imaginación del poeta» ^. P e r o tal p r i n c i p i o de inducción no p u e d e ser una verdad puramente lógica, como una tautología o un enunciado analítico. En realidad, si existiera un principio de inducción p u r a m e n t e lógico no habría problema de la inducción; pues, en tal caso, sería menester considerar todas las inferencias inductivas como transformaciones puramente lógicas, o tautológicas, exactamente lo mismo que ocurre con las inferencias de la lógica deductiva. P o r tanto, el principio de inducción tiene que ser un enunciado s i n t é t i c o : esto es, uno cuya negación no sea contradictoria, sino lógicamente posible. Surge, pues, la cuestión acerca de por qué h a b r í a que aceptar semejante principio, y de cómo podemos justificar racionalmente su aceptación. Algunas personas que creen en la lóijica inductiva se precipitan a señalar, con Reichenbach, que «hi totíiüdad de la ciencia acepta sin reservas el principio de inihicí'ión, y (pie nadie puede tampoco d u d a r de este principio en la vida i'orriénte» ". No obstante, aun sup o n i e n d o que fuese así —después de todo, «la totalidad de la ciencia» p o d r í a estar en u n e r r o r — yo seguiría afirmando que es superfluo todo principio de indvicción, y que lleva forzosamente a incoherencias (incompatibilidades) lógicas.
' II. REICHENBACH, Erhenntnis 1, 19''0 ¡lá;;- 186. (Cf. también las págs. 64 y sig.) • Cf. los comciiUrins de Russell r-csria i!c Hume, que he citado en el apartado *2 de mi Postscript.
' REICHENBACH, ibid., pág. 67.

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de algunos problemas

fundamentales

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A p a r t i r de la obra de H u m e *^ debería haberse visto claramente que aparecen con facilidad incoherencias cuando se admite el principio de i n d u c c i ó n ; y también que difícilmente pueden evitarse (si es que es posible tal cosa ) : ya que, a su vez, el principio de inducción tiene que ser u n enunciado universal. Así pues, si intentamos afirm a r que sabemos por experiencia que es verdadero, reaparecen de nuevo j u s t a m e n t e los mismos problemas que motivaron su introducción : para justificarlo tenemos que utilizar inferencias i n d u c t i v a s ; p a r a justificar éstas hemos de suponer un principio de inducción de orden superior, y así sucesivamente. P o r tanto, cae por su base el intento de fundamentar el principio de inducción en la experiencia, ya que lleva, inevitablemente, a una regresión infinita. K a n t trató de escapar a esta dificultad admitiendo que el principio de inducción (que él llamaba «principio de causación universal») era «válido' a priori». P e r o , a mi entender, no tuvo éxito en su ingeniosa tentativa de dar una justificación a priori de los enunciados sintéticos. P o r mi p a r t e , considero que las diversas dificultades que acabo de esbozar de la lógica inductiva son insuperables. Y me temo que lo mismo ocurre con la doctrina, tan corriente hoy, de que las inferencias inductivas, aun no siendo «estrictamente válidas», pueden alcanzar cierto grado de «seguridad» o de «probabilidad». Esta doctrina sostiene que las inferencias inductivas son «inferencias probables»^. «Hemos descrito —dice Reichenbach— el principio de inducción como el medio por el que la ciencia decide sobre la verdad. P a r a ser más exactos, deberíamos decir que sirve para decidir sobre la p r o b a b i l i d a d : pues no le es dado a la ciencia llegar a la verdad ni a la falsedad..., mas los enunciados científicos pueden alcanzar únicamente grados continuos de p r n b a b d i d a d , cuyos límites superior e inferior, inalcanzal)lcs, son la verdad y la falsedad» *. P o r el momento, puedo hacer caso omiso del hecho de que los creyentes en la lógica inductiva alimentan una idea de la probabilidad que rechazaré luego por sumamente inoportuna para sus propios filies (véase, más adelante, el apartado 8 0 ) . Puedo hacer tal cosa, porque con recurrir a la probabilidad ni siquiera se rozan las dificultades mencionadas: pues si ha de asignarse cierto grado de probabilidad a los enunciados que se l)asan en inferencias inductivas, tal proceder tendrá que justificarse invocando u n nuevo principio de inducción, modificado convenientemente; el cual habrá de justificarse a su vez, etc. Aún más : no se gana nada si el mismo principio de inducción no se toma como «verdadero», sino como meramente «probable». En r e s u m e n : la lógica de la inferencia probable o «lógica
" Los pasajes decisivos de Hume se citan en el apédice *VII (texto correspondiente a las notas 4, 5 y 6 ) ; véase también, más adelante, la nota 2 del apartado 81. " Cf. J. M. KEYNES, A Trcalise on Probability (1921); O. KÜLPE, Vorlesungen Uber Logik (ed. por Selz, 1923); REICHENBACH (que emplea el término «implicaciones probabilísticas»), Axiomatik der Ifahrscheinlichkeitsrechnung, Mathem. • Zeitschr, 3 4 (1932), y otros lugares.
* REICHENBACH, Erkenntnis 1, 1930, pág. 186.

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La lógica de la investigación

científica

de la p r o b a b i l i d a d » , como todas las demás formas de la lógica inductiva, conduce, bien a una regresión infinita, bien a la doctrina del apriorismo *^. La teoría que desarrollaremos en las páginas que siguen se opone directamente a todos los intentos de apoyarse en las ideas de una lógica inductiva. Podría describírsela como la teoría del método deductivo de cunlraslar**, o como la opinión de que una bipótesis sólo p u e d e contrastarse empíricamente —y únicamente después de que lia sido formulada. P a r a poder desarrollar esta tesis (que podría llamarse «deductivismo», por contraposición al «inductivismo»'') es necesario que ponga en claro primero la distinción entre la psicologia del conocimiento, que trata de heclios em[)íricos, y la lógica del conocimiento, que se ocupa exclusivamente de relaciones lógicas. Pues la creencia en una lógica inductiva se debe, en gran p a r t e , a una confusión de los problemas psicológicos con los epistemológicos ; y quizá sea conveniente advertir, de paso, que esta confusión origina dificultades no sólo en la lógica del conocimiento, sino en su psicología t a m b i é n .

2.

E L I M I N A C I Ó N DEL

PSICOLOGISMO

He dicho más arriba que el trabajo del científico consiste en prop o n e r teorías y en contrastarlas. La etapa inicial, el acto de concebir o inventar una teoría, no me parece que exija u n análisis lógico ni sea susceptible de él. La cuestión acerca de cómo se le ocurre u n a idea nueva a una persona — y a sea u n tema musical, un conflicto dramático o u n a teoría científica— p u e d e ser de gran interés para la psicología empírica, pero cai-ece de importancia p a r a el análisis lógico del conocimiento científico.

" Véanse también el capítulo X —especialmente, la nota 2 del apartado 81— y el capítulo *II del Postscript, en los que se hallará una exposición más completa . de esta crítica. ** Se liabrá observado ya que empleamos las expresiones contraste, contrastación, contrastar, someter a contraste, etc., para traducir los términos ingleses test, testing, to test, etc. Los autores de habla inglesa —incluyendo al de esta obra— utilizan también to contrast, pero puede verterse sin dificultad —e incluso más conforme a su sentido— por contraponer o contraponerse. (N. del T.) ° LiEBlc (en Indukíion und Deduktion, 1865) fue probablemente el primero que rechazó el método inductivo desde el punto de vista de la ciencia natural: su ataque se dirigía contra Bacon. Dim EM (en La Théorie physique, son objet et sa structure, 1906; vers. ingl. por P. P. WIENEK, The Aim and Structure of Physical Theory, 1954) ha mantenido tesis marcadamente deductivistas (* Pero en el libro de Diihem se encuentran también tesis inductivistas, por ejemplo, en el cap. III de la primera parte, en el que se nos dice que con sólo experimentación, inducción y generalización se ha llegado a la ley de la refracción de Desearles; cf. la trad, ingl., pág. 155.) Véanse, asimismo, V. KBAFT, Die (Wundjormen der wissenschajllichcn Methoden, 1925, y
CAUNAP, Erkennínis 2, 1932, pág. 440.

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de algunos problema»

fundamentales

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Edte no se interesa por cuestiones de hecho (el quid facti? de Kant ),. sino línicamente p o r cuestiones (¡c jiislificacióri o validez (el i¡}iul juris? k a n t i a n o ) ; sus preguntas son del tipo íij^uienle: ; puede justificarse un e n u n c i a d o ? ; en caso aFirniativo, ¿de qué m o d o ? ; ; os c o n t r a s t a b l e ? ; ; depende lógieamenle de oíros e n u n c i a d o s ? ; ; o los contradice quizá? Para «lue un enunciado pueda ser examinado lógicamente de esta forma tiene que habérsenos propuesto :inies : alomen debe haberío formulado y liabérnoslo entregado para su examen bjgico. En consecuencia, distinguiré netamente entre el proceso de concebir una idea nueva y los uuModo* y resultados de su examen lógico. En cuanto a la tarea de la lógica del ennocimienio —que be contrapuesto a la psicología del misn;o—, me basaré en el supuesto de que consiste j)ura y exclusivamente en la investigaei<in de lf>s métodos empleados en las eontrastaciones sistemáticas a (pie debe someterse toda idea nueva antes de que se la pueda sostener seriamente. Algunos objetarán, tal vez, que sería más jiertineole considerar como ocupación propia de la epistemología la fabricación de lo que se ha llamado una ^reconstrucción racional» de los pasos que han llevado al científico al descubrimiento, a encontrar ima nueva verdad. Pero la cuestión se convierte entonces e n : ¿ q u é es, exactamente, lo que queremos reconstruir? Si lo que se trata de reconstruir son b>s procesos que tienen lugar durante el estímulo y formación de inspiracion(;s, me niego a aceptar semejante cosa como tarea de la bigica del conocimiento : tales procesos son asunto de la psicología empírica, pero difícilmente de la lógica. Otra cosa es que queramos reconstruir racionalmente las ciinlnialaciones subsiguientes, mediante las que se puede descubrir que cierta ins|)iración fue un descubrimiento, o se puede reconocer como un e<Miocimiento. Kn la medida en que el científico juzga críticamente, nmdifica o desecha su i)ropia ins)iiración, podemos considerar —si así nos place— que el análisis metodológico erap r e n d i d o en esta obra es una especie de «reconstrucción racional» de los procesos intelectuales correspondientes. Pero esta reconstrucción no habrá de describir tales procesos según acontecen r e a l m e n t e : siWo puede dar un esqueleto lógico del procedimiento de contrastar. Y tal vez esto es todo lo que quieren decir los que hablan de una «reciuistrucción racional» de los medios por los que adquirimos conocimientos. Ocurre que los razonamientos expuestos en este libro son enteramente independientes de este problema. Sin embargo, mi opinión del asunto —valga lo que valiere— es que no existe, en absoluto, un método lógico de tener nuevas ideas, ni una reconstrucción lógica de este proceso. Puede expresarse mi parecer diciendo que todo descubrimiento contiene «un elemento irracional» o «una intuición creadora» en el sentido de Bergson. Einstein habla de un modo parecido de la «búsqueda de aquellas leyes sumamente universales... a p a r t i r de (as cuales puede obtenerse una imagen del m u n d o por pura deducción. No existe una senda lógica ^—dice— que encamine a estas...

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La lógica de la investigación

científica

leyes. Sólo p u e d e n alcanzarse p o r la intuición, apoyada en algo así como una introyección ('^Einfühlung') de los objetos de la experiencia» ^.

3.

CONTRASTACIÓN DEDUCTIVA DE TEORÍAS

De acuerdo con la tesis que hemos de p r o p o n e r aquí, el método de contrastar críticamente las teorías y de escogerlas, teniendo en cuenta los resultados obtenidos en su contraste, procede siempre del modo Que indicamos a continuación. Una vez presentada a título provisional u n a nueva idea, aún no justificada en absoluto —sea una anticipación, u n a hipótesis, un sistema teórico o lo que se q u i e r a — , se extraen conclusiones de ella por medio de una deducción lógica; estas conclusiones se comparan entre sí y con otros enunciados pertinentes, con objeto de hallar las relaciones lógicas (tales como equivalencia, deductibilidad, compatibilidad o incompatibilidad, etc.) que existan entre ellas. Si queremos, p o d e m o s distinguir cuatro procedimientos de llevar a cabo la contrastación de una teoría. En p r i m e r lugar, se encuentra la comparación lógica de las conclusiones unas con otras: con lo cual se somete a contraste la coherencia interna del sistema. Después, está el estudio de la forma lógica de la teoría, con objeto de d e t e r m i n a r su c a r á c t e r : si es u n a teoría empírica —científica— o si, p o r ejemplo, es tautológica. En tercer t é r m i n o , tenemos la comparación con otras teorías, que tiene por p r i n c i p a l mira la de averiguar si la teoría e x a m i n a d a constituiría un adelanto científico en caso de que sobreviviera a las diferentes contrastaciones a que la sometemos. Y finalm e n t e , viene el contrastarla p o r medio de la aplicación empírica de las conclusiones que pueden deducirse de ella. Lo que se pretende con el último tipo de contraste mencionado es descubrir hasta qué p u n t o satisfarán las nuevas consecuencias de la teoría —sea cual fuere la novedad de sus asertos— a los requerimientos de la práctica, ya provengan éstos de experimentos p u r a m e n t e científicos o de aplicaciones tecnológicas prácticas. T a m b i é n en este caso el procedimiento de contrastar resulta ser d e d u c t i v o ; veámoslo. Con ayuda de otros enunciados anteriormente aceptados se deducen de la teoría a contrastar ciertos enunciados singulares —-que podremos d e n o m i n a r « p r e d i c c i o n e s » — ; en especial, predicciones que sean fácilmente contrastables o aplicables. Se eligen entre estos enunciados los que no sean deductibles de la teoría vigente, y, más en particular, los que se en* Comunicación en el sesenta cumpleaños de Max Planck. El pasaje citado comienza con las palabras: «La tarea suprema del físico es la búsqueda de aquellas leyes sumamente universales», etc. (citado según A. EINSTEIN, Mein Weltbüd, 1934, pág. 168; traducción ingl. por A. HARRIS, The World as I see It, 1935, pág. 125). En LlEBIG, op. cit., se liailan con anterioridad ideas parecidas; cf. también MACH, Principien der Wármelehre (1896), págs. 443 y sigs. * La palabra alemana mEinfiíhlungí) es difícil de traducir; Harris vierte: «sympathetic understanding of experience» (compreiisión sim-pática de la experiencia).

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podemos decir que ha «demostrado su temple» o que está loorroborada» *^ p o r la experiencia. " Acerca de este término. e t c . 114 c. véanse la nota *1 antes del apartado 79 y el apartado *29 de m i Postscript. En ningún momento h e asumido que podamos pasar p o r u n razonamiento de la verdad de enunciados singulares a la verdad de teorías. Si la decisión es positiva. B E R C E O . falsación. A continuación tratamos de decidir en lo que se refiere a estos enunciados deducidos (y a o t r o s ) . 91 c. En particular. q u e provocaría incesantes malentendidos si se empleasen a q u í p a r a t r a d u c i r to falsify ( q u e el autor emplea exclusivamente en el sentido de «poner de manifiesto que algo es o era falso»). http://psikolibro. 151 {N. falsifier. faUador. e intentaré mostrar que todos los problemas que se suelen l l a m a r ^epistemológicos» p u e d e n tratarse dentro del marco de dicho análisis. e t c . E L PROBLEMA DE LA DEMARCACIÓN E n t r e las muchas objeciones que pueden hacerse contra las tesis que he propuesto ahora mismo. al parecer. si las conclusiones h a n sido falsadas**. y en que no la deja anticuada otra teoría en la evolución del progreso científico. esto quiere decir que hago desaparecer las barreras que ** E m p l e a m o s cl verlio falsar y sus derivados (falsable. pues otras decisiones negativas subsiguientes pueden siempre derrocarla. Vida de Santo Domingo de Silos. Durante el tiempo en que una teoría resiste contrastaciones exigentes y minuciosas. Falsar es u n t é r m i n o técnico del juego del tresillo. ) como versión de to falsify y los suyos (falsifiable. por otra p a r t e . los problemas a que da lugar la lógica inductiva pueden eliminarse sin dar origen a otros nuevos en su lugar. En el procedimiento que acabamos de esbozar no aparece n a d a que pueda asemejarse a la lógica inductiva. Historia troyaua polimétrica. la más i m p o r t a n t e es. del T. en virtud de unas conclusiones «verificadas». ) : pues tanto falsificar como falsear tienen en castellano u n sentido p e r f e c t a m e n t e vivo. poema X . pueda establecerse que unas teorías sean «verdaderas». la teoría a que nos referimos ha pasado con éxito las contrastaciones (por esta v e z ) : no hemos encontrado razones p a r a desecharla. 4. ni siquiera m e r a m e n t e «probables».). No he supuesto un solo instante que. Conviene observar que u n a decisión positiva p u e d e apoyar a la teoría e x a m i n a d a sólo temporalmente. P e r o si la decisión es negativa. si las conclusiones singulares resultan ser aceptables. o verificadas. En este libro pretendo dar u n análisis más detallado de los métodos de contrastación deductiva. la siguiente : al rechazar el método de la inducción — p o d r í a decirse—• privo a la ciencia empírica de lo que parece ser su característica más importante .com . esto es. no es inexistente en la historia del idioma con significado p r ó x i m o al q u e aquí le d a m o s : cf. quizá.blogspot. comp a r á n d o l o s con los resultados de las aplicaciones prácticas y de experimentos.Panorama de algunos problemas fundamentales 33 uaentren en contradicción con ella. o sea. al cual podemos dotar de este otro contenido semántico sin grave riesgo. falsification. esta falsación revela que la teoría de la que se han deducido lógicamente es también falsa. Milagros de Nuestra Señora.

a este respecto. o. asi como el capitulo •! de mi Postscript. págs. por u n lado. o sea. *la incluyo aqui. tales como sensaciones (o datos sensib l e s ) . con Kant se convirtió en el p r o b l e m a central de la teoría del conocimiento. Buenos Aires. Si. en otras palabras. (T. Los antiguos positivistas estaban dispuestos a admitir únicamente como científicos o legítimos aquellos conceptos (o bien nociones. cast. siguiendo a Kant.34 La lógica de la investigación científica separan la ciencia de la especulación metafísica. La sociedad abierta y SU. Erkenntnis 3. aquellos conceptos que ellos creían lógicamente reducibles a elementos de la experiencia sensorial. en el que ataca a la persona que «no había dado significado a ciertos signos de sus proposiciones». «proposiciones atómicas». Paidós. traducida. la cita de Reichenbach del texto correspondiente a la nota 1 del apartado 1. Véase también mi Open Society and its Enemies. recuerdos visuales o auditivos.com . percepciones. parece ser que la constituye su creencia de que éste es el único método que puede p r o p o r c i o n a r un criterio de demarcación a p r o p i a d o : esto se aplica. según entiendo. 426. 230 y sig. como ellos decían. de un sistema teórico . De estos dos problemas — q u e son fuente de casi todos los demás de la teoría del conocimiento— el de la demarcación es. llamamos «problema de H u m e » al de la inducción. por otro. pág. http://psikolibro. por ejemplo. la última frase de su Enquiry Concerning Human Understanding. impresiones. «cláusulas protocolarias» ' Acerca de esto (y. de E. Los positivistas modernos son capaces de ver con mayor claridad que la ciencia no es u n sistema de conceptos. formando el apéndice *I. deberíamos designar al problema de la demarcación como «problema de K a n t » . * Compárese con el próximo párrafo y la alusión a los epistemólogos. sino más bien un sistema de enunciados * \ En consecuencia.1 enemigos. Debería haber recordado que. especialmente loa apartados • l l (nota 5). 11. 1933. no de las cosas»— queda anulado por su final. LODEL. ' Cf.)]. no metatísico. apartado II [vers. En realidad. asimismo. o i d e a s ) que. especialmente. el prometedor comienzo del Tractatus de Wittgenstein —«El mundo es la totalidad de los hechos. están dispuestos a admitir únicamente como científicos o legítimos los enunciados que son reducibles a enunciados elementales (o «atómicos») de experiencia — a «juicios de percepción». Mi respuesta a esta objeción es que mi principal razón para rechazar la lógica inductiva es precisamente que no proporciona un rasgo discriminador apropiado del carácter empírico. etc. la razón principal por la que los epistemólogos con inclinaciones empiristas tienden a prender su fe en el «método de la inducción».blogspot. *' Veo ahora que cuando escribí este texto sobreestimé a los «positivistas mo» dernos». y los sistemas «metafísicos». compárese mi nota. *24 (los cinco últimoa párrafo») y *25. a los empiristas que siguen las banderas del «positivismo». cap. 1957. el más fundamental. que no proporciona un acrilerio de demarcaciónit apropiado. de lo tratado en los apartados 1 a 6 y 13 a 24). derivaban de la e x p e r i e n c i a . H u m e conoció este problema e intentó resolverlo °. Llamo problema de la demarcación ^ al de encontrar un criterio que nos permita distinguir entre las ciencias empíricas.

Pero si con las expresiones «absurdo» o «carente de sentido» no queremos expresar otra cosa. nos encontramos con que cada vez que los positivistas h a n intentado decir con m a y o r claridad lo que significaba «con sentido» la tentativa conducía al mismo r e s u l t a d o : a u n a definición de «cláusula con sentido» (en contraposición a «pseudocláusula sin sentido») que simplemente reitera el criterio de demarcación de su lógica inductiva. El hallazgo de u n criterio de demarcación aceptable tiene que ser u n a tarea crucial de cualquier epistemología que no acepte la lógica inductiva. ed. Tratan constantemente de demostrar que la metafísica. '" Hume. apartado *29.com . Mili había usado la expresión «carente de sentido» de forma análoga. más abajo. (Véase la nota 2 al apartado 10. lo que los positivistas t r a t a n r e a l m e n t e de conseguir no es tanto una demarcación acertada como d e r r i b a r definitivamente ^ y a n i q u i l a r la metafísica. Las expresiones «absurdo» y «carente de sentido» c o m p o r t a n una evaluación peyorativa (y se pretende que la c o m p o r t e n ) . de igual modo que Wittgenstein. po» H. pero. p o r definición. lo hice sólo porque necesitaba un término no cargado con la connotación de enunciado perceptivo. lo adoptaron pronto otras personas. también los Early Essays on Social Philosophy de COMTE. 1911. no es sino u n parloteo absurdo —«sofistería e ilusión». sin duda alguna. por tanto. 219 y sigs. Desde el momento en que rechazo la lógica inductiva h e de rechazar también todos estos intentos de resolver el problema de la demarcación : con lo cual este problema aumenta de importancia en el presente estudio. págs. nada depende de los nomhres. P e r o — n a t u r a l m e n t e — los positivistas creen que pueden decir de la metafísica m u c h a s otras cosas. p o r su misma naturaleza. como dice H u m e . que deberíamos « a r r o j a r al fuego» *^. 1932. además de que sus enunciados son no empíricos. No cabe duda de que el criterio de demarcación implicado de este modo se identifica con la lógica inductiva que piden. Erkenntnis 2. Como quiera que sea. p o r decirlo así. Anteriormente. ha condenado su propio Tractatus en la última página. Hutton. http://psikolibro. condenó su propia Enquiry en la ultima página. nota 51 del capítulo I I . citados en mi Open Society. en tal caso la caracterización de la metafísica como u n absurdo carente de sentido será t r i v i a l : pues a la metafísica se la define n o r m a l m e n t e como no empírica. más tarde. y. *sin duda alguna bajo la influencia de Comte. en la naturaleza de las cosas— entre la ciencia empírica p o r una parte y la metafísica p o r otra. desgraciadamente. Cuando inventé el nuevo nombre «enunciado básico» (o «proposición básica»: véanse. también mi Postscript. Cf. y lo utilizaron para transmitir justamente la clase de significado que yo había querido evitar.Panorama de algunos problemas fundamentales 35 o como los quieran l l a m a r * ' — . D.) ' CARNAP. Los positivistas suelen interpretar el problema de la demarcación de u n modo naturalista: como si fuese u n problema de la ciencia nat u r a l . creen que tienen que descubrir u n a diferencia — q u e existiría. En lugar de considerar que se encuentran ante la tarea de prop o n e r una convención a p r o p i a d a .blogspot. Esto «se hace patente» con gran claridad en el caso de Wittgens" Desde luego. cf. los apartados 7 y 28). que «no perteneciente a la ciencia e m p í r i c a » .

) Pero.36 La lógica de la investigación científica tein.blogspot. al Tractatus («se hace patente» es una de sus expresiones favoritas). http://psikolibro. como dice Einstein ^. Madrid. en sus ansias de aniquilar la metafísica. en The British Journal for the Philosophy of Science. Y es precisamente al llegar al problema de la inducción donde se d e r r u m b a este intento de resolver el problema de la demarcación : los positivistas. me refiero exclusivamente. que caracteriza como descripciones o «imágenes de la realidad» ^ (caracterización. no podemos hablar nunca de una verificación absoluta de una ley. Schlick escribe (pág. en Contemporary British Philosophy. 156 (la cursiva es mía). (Cf. ha sido expresada p o r Schlick *' con las siguientes p a l a b r a s : «El p r o b l e m a de la inducción consiste en p r e g u n t a r por la justificación lógica de los enunciados universales acerca de la realidad. es mucho más antigua : forma parte de la tradición instrumentalista que puede hacerse remontar a Berkeley e incluso más atrás. reimpreso en mi Conjectures and Refutations. estrictamente.221. Reconocemos.. aniquilan j u n t a m e n t e con ella la ciencia natural. el criterio de sentido de Wittgenstein rechazaría por carentes de sentido aquellas leyes naturales cuya búsqueda.] ' SCHLICK. 57). mi trabajo «Three Views Concerning Human Knowledge». La tentativa wittgensteiniana de desenmascarar el p r o b l e m a de la inducción como un psevuloproblcma vacío. en realidad. 4.)]. 26 y sigs. 1959.. de E. por ejemplo. [Véanse. 1956. algunas palabras acerca de esta situación lógica. según el cual toda proposición con sentido tiene que ser lógica' mente reducible* a proposiciones elementales (o «atómicas»). el carácter de un enunciado. cit. * (No cabe duda de que se pretendía incluir en «formación» la transformación y la deducción. es «la tarea suprema del físico»: nunca podrían aceptarse como enunciados auténticos o legítimos. sino que es Inás bien una prescripción para la formación de enunciados». entre paréntesis —continúa Schlick—.) Schlick atribuía esta teoría a una comunicación personal de Wittgenstein. Podemos darnos cuenta de que el criterio de sentido de Wittgenstein coincide con el criterio de demarcación de los induetivistas. sin más que r e m p l a z a r las palabras «científica» o «legítima» p o r «con sentido». pág. op. mi Open Society. Pues tampoco las leyes científicas p u e d e n reducirse lógicamente a enunciados elementales de experiencia. en principio. Proposición 5. Proposiciones 4.. con Hume. Naturwissenschaften 19. notas 46 y 51 y sig. por cierto. *Esto se escribió en 1934.com . En lo que se refiere a las leyes naturales. que no existe semejante justificación lógica: no puede h a b e r ninguna. y p o r qué ha de asignar a unos y otros el mismo estatuto : * WITTGENSTEIN. " WITTGENSTEIN. que ha de cubrir todas las proposiciones con s e n t i d o ) . y «A Note on Berkeley as a Precursor of Mach». págs. se encontrarán otras referencias en la nota *1 que precede al apartado 12 (pág. pues hacemos siempre —por decirlo así— la salvedad de que puede ser modificada a la vista de nuevas experiencias. por tanto. IV. como es natural. Revista de Occidente. Véase también el apartado *12 de mi Postcript. y. por el simple hecho de que no son auténticos enunciados» '. del capítulo 11. Si se aplicase con absoluta coherencia. Esto hace ver que el criterio inductivista de demarcación no consigue trazar una línea divisoria entre los sistemas científicos y los metafísicos. [vers.01.. 1957 (T.03 y 2. ° Cf. TIERNO GALVÁN. Tractatus Logico-Philosophicus (1918 y 1922). " Schlick atribuyó a Wittgenstein la idea de tratar las leyes científicas como pseudoproposiciones. la nota 1 del apartado 2. 1953. cast. 4. 1 5 1 ) : «Se ha hecho notar a menudo que. 1931. el hecho mencionado arriba significa que una ley natural no tiene. con lo cual se resolvía el problema de la inducción. Si puedo añadir. En mi Postscript trato asimismo este problema: apartados *11 a *14 y *19 a *26.

com . Frente a estas estratagemas'antimetafísicas —antimetafísicas en la intención. * Véanse también mi Open Society. seamos capaces de decir si es asunto o no de la ciencia empírica el estudiarlo más de cerca. por P. SciiiLPP.Panorama de algunos problemas fundamentales 37 pues el veredicto del dogma positivista del sentido es que ambos son sistemas de pseudoaserciones sin sentido. ante un sistema dado de enunciados. nota 1 del apartado 19. en lugar de descastar radicalmente la metafísica de las ciencias empíricas. sin embargo. P o r tanto. para quienes buscan la aplicabilidad práctica. entregado en enero de 1955 para el lomo dedicado a Cfernap (aún no publicado) de la Library of Living Philosophers. Mas espero que sean aceptables para todos los que no' só_Io aprecian el rigor lógico. 1924). claro está— no considero que haya de ocuparme en derrib a r la metafísica. Las metas de la ciencia a las que me refiero son otras. lia de considerarse como una propuesta para un acuerdo o convención. 51 y 52 del capítulo 11. por juicios de valor y por predilecciones. o sea. como finalidad d e la ciencia. objeto de una decisión que vaya más allá de toda argumentación racional *^. Así pues. No alcanzo a ver más que una sola vía para argumentar racionalmente en apoyo de mis p r o p u e s t a s : la de analizar sus consecuencias lógicas —señalar su fertilidad. sino. notas 46. capítulo 24). la nota 1).. sino la libertad de dogmatismos . en la que tanto otras personas como yo vemos la realización más completa hasta la fecha de lo que yo llamo «ciencia empírica». '" Tesis de O. Así pues. Difícilmente estarán dispuestos a otorgar esta dignidad a la física teórica moderna. o en definir los conceptos de «ciencia empírica» y de «metafísica» de tal manera que. en formular u n a caracterización a p r o p i a d a de la ciencia empírica. A.. en última instancia. En cuanto a si tal convención es a p r o p i a d a o no lo es.blogspot. ed. lo cual serviría únicamente para perturb a r la cuestión y significaría una recaída en el dogmatismo positivista. irrevocablemente verdaderos °. Y lo mismo h a r á n quienes ven «la esencia de la ciencia. es seguro que rechazará las propuestas que voy a h a c e r aifuí. Mi criterio de demarcación. su p o d e r de elucidar los problemas de la teoría del conocimiento. y mi trabajo «The Demarcation between Science and Metaphysics». el positivismo lleva a una invasión del campo científico p o r aquélla *. p o r tanto. ' Esta es la tesis de Dingier. pero se sienten atraídos aún en Cf. en última instancia. P o r supuesto que la elección de tal finalidad tiene que ser. cf. presentándolas como el blanco verdadero o esencial de la ciencia. mas sólo es posible u n a discusión razonable de estas cuestiones entre partes que tienen cierta finalidad común a la vista. en vez de semejante cosa. el apartado 78 (por ejemplo. mi Open Society. que consideran reside en su «carácter de totalidad» y en su «verdad y esencialidad reales» '^". http://psikolibro. quienquiera que plantee un sistema de enunciados absolutamente ciertos. admito abiertamente que p a r a llegar a mis propuestas me he guiado. " Creo que siempre es posible una discusión razonable entre partes interesadas por la verdad y dispuestas a prestarse atención mutuamente (cf. No trato de justificarlas. las opiniones pueden d i f e r i r . SpANiv (Kate^orienlehre. en su dignidad».

Ni siquiera llego a afirmai que la metafísica carezca de valor para la ciencia empírica.com . sigo considerando que la p r i m e r a tart^a de la lógica del conocimiento es p r o p o n e r un concepto de ciencia empírica con objeto de llegar a un uso lingüístico — a c t u a l m e n t e algo incierto— lo más definido posible. en segundo lugar. ingl. que nos desafían a ensayar respuestas nuevas e insospechadas. El hecho de que ciertos juicios de valor hayan influido en mis propuestas no quiere decir que esté cometiendo el error de que he acusado a los positivistas —el de intentar el asesinato de la metafísica p o r medio de nombres infamantes—. podemos distinguir tres requisitos que nuestro sistema teórico empírico t e n d r á que satisfacer. HARRIS. h a de ser sintético. * Véanse. con todo. Una vez que he hecho estas advertencias. págs. P r i m e r o . y a fin de trazar u n a línea de demarcación clara entre la ciencia y las ideas metafísi-'" cas — a u n cuando dichas ideas p u e d a n haber favorecido el avance de la ciencia a lo largo de toda su historia. En ocasiones se describe esta situación diciendo que existen muchísimos «mundos lógicamente posibles» —posiblemente u n n ú m e r o infinito de ellos—. *' Cf. así como ha habido ideas metafísicas que h a n puesto una barrera al avance de la ciencia. han existido otras — t a l el atomismo especulativo— que la han ayudado. es decir. s u m a m e n t e b r u m o s a s ) : fe desprovista enteramente de garantías desde el p u n t o de vista de la ciencia. el apartado 85 y mí Postscript. se pretende que el sistema llamado «ciencia empírica» represente únicamente un m u n d o : el «mundo real» o « m u n d o de nuestra experiencia» * ' . por A. me siento inclinado a pensar que la investigación científica es imposible sin fe en algunas ideas de una índole p u r a m e n t e especulativa (y. y que —en esta misma m e d i d a — es «metafísica» ". Positivismus und r/Bale Aussenwelt (1931). Tlie fVorld as I see It (1935). 43. el apéndice *X http://psikolibro. Y. los apartados 6 y 2 1 ) . no será metafísico. «Die Religiositat der Forschung». también: PLANK. ^. Algxmas de ellas surgen del hecho de que tienen que existir muchos sistemas teóricos cuya estructura lógica sea muy parecida a la del sistema aceptado en un m o m e n t o d e t e r m i n a d o como sistema de la ciencia empírica. Pues no p u e d e negarse que. sino representará u n m u n d o de experiencia " Cf. de suerte que p u e d a representar u n m u n d o no contradictorio. \ si miramos el asunto desde un ángulo psicológico. debe satisfacer el criterio de demarcación (cf.38 La lógica de la investigación científica m a y o r medida por la aventura de la ciencia y p o r los descubrimientos que una y otra vez nos enfrentan con cuestiones nuevas e inesperadas. a veces. L A E X P E R I E N C I A COMO MÉTODO La tarea de formular una definición aceptable de la idea de ciencia empírica no está exenta de dificultades. pág. posible. en Mein Weltbild (1934).blogspot. trad. 23 y sigs. y EINSTEIN. asimismo. Con objeto de precisar u n poco más esta afirmación.

*' No me refiero aquí. Ahora b i e n . lo que niego es que exista nada que pueda llamarse inducción en lo que se denominan «ciencias inductivas»: que existan «procedimientos inductivos» o «inferencias inductivas». aún con mayor c l a r i d a d : «Si no es posible determinar si un enunciado es verdadero. pág. ^'cómo ha de distinguirse el sistema que represente nuestro m u n d o de experiencia? He a([ui la respuesta: por el hecho de que se le ha sometido a contraste y ha resistido las contrastaciones. 150. desde luego. y todavía avanzó más en este sentido en http://psikolibro. y Waismann escril)e. en tercer teiniino. debemos elegir ' SCHLICK. Esto quiere decir que han de tener una forma tal que sea lógicamente posible tanto verificarlos como falsarios. 1931. en mi opinión. L A FALSABILIDAD COMO CRITERIO DE DEMARCACIÓN El criterio de demarcación inherente a la lógica inductiva —esto es. ésta es también la opinión de los inductivistas. el dogma positivista del significado o sentido [en ingl. ' WAISMANN. Así pues. entonces carece enteramente de sentido : pues el sentido de un enunciado es el método de su verificación» ^. Carnap admitía que se trataba do un error (y mencionaba mis críticas).30.. págs. 321 y sig. que intentan caracterizar la ciencia empírica por su empleo del método inductivo. 229. sino por su método de distinción. Si queremos evitar el error positivista de que nuestro criterio de demarcación elimine los sistemas teóricos de la ciencia n a t u r a l *^. Así. 6. Mas. Naturwissenschajten 19. meaning^—• equivale a exigir que todos los enunciados de la ciencia empírica (o.) P o r tanto. Según esta opinión. con lo cual la ciencia empírica se caracteriza —al parecer— no sólo por su forma lógica.decidihles de modo concluyentei). dice S c h l i c k : i(. Erkenntnis 1. cuya tarea es el análisis del método o del proceder peculiar de la ciencia empírica. u n auténtico enunciado tiene (pie ser susceptible de verificación concluyente-a ^.com . todos los enunciados «con sentido») sean susceptibles de una decisión definitiva con respecto a su verdad y a su falsedad . podemos decir que tienen que ser (¡. la «experiencia» resulta ser un método distintivo mediante el cual un sistema teórico puede distinguirse de o t r o s ..blogspot. puede describirse la teoría del conocimiento. las teorías no son nunca verifical)les empíricamente. *'' En su Logical Syntax (1937..Panorama de algunos problemas fundamentales 39 p o s i b l e . 19. P o r tanto. a la llamada «inducción matemática». Esto quiere decir que se le ha de distinguir aplicándole el método deductivo que pretendo analizar y describir. es menester que sea un sistema que se distinga — d e alguna m a n e r a — de otros sistemas semejantes por ser el que represente nuestro m u n d o de experiencia.). pág. (Desdfi luego. como una teoría del método empírico — u n a teoría de lo que normalmente se llama experiencia. no existe nada que pueda llamarse inducción *'. is^rá lógicamente inadmisible la inferencia de teorías a p a r t i r de enimciados singulares que estén «verificados p o r la experiencia» (cualquiera que sea lo que esto quiera d e c i r ) .

smo. (liindc rcconoci*) el liecho Í]C que las Icyrs iinivcrsnlos no son solamcnl(i ((('(niv(^nicnt('^'> para la ciLMicia. I. puede muy hien jiarecer que toda sugerencia de que la ciencia (pie.com . nos proporciona informaciones positivas haya de caraclerizarsc [)or satisfacer ima exigencia negativa. . no alrededor de él. (No en vano llamamos ((leyes» a las leyes de la Nalurale/a : cuanto más prohihcn más dicen. y en D l B l s i. y q u e ataco el dogrna del sentido. 13 y s i g . mientras que a este otro. si'ilo admitiré un sistenuí entre los cienlífieos o empíricos si es siiseeptil)le de ser fontrnslndo |)or la experiencia. 100 y sip. Dicho de o l í ) m o d o : no exigiré que un sistema científico pueda ser seleccionado. especialmente los apartados *17 y *19. auníjue no es necesario expulsarlas tie la ciencia. en el at>artado 9. ) .a falsahilidad separa dos tipos de enunciados perfectamente dolados de sentido. ' i l ) . " ó ) q u e . en F R A N K . paps. 7(71 ) se ve oblifíaílo a (leeir (pág. es u n puro m i t o (aunf|ue gran n ú m e r o de refutaciones de mi teoría están ba. Sin emhargo.) Pueden hacerse varias ohjcciorics ai criterio de demarcación que acallamos de p r o p o n i r .. ]'(?r(> n i su i)!ira iniliirtivista ÍAi^ivnl Foundations of Probability {19.o la falsaliilitlad Cíjmo criterio de demareacií'm. Die Definition {.n jirimcr lugar.40 ha lógica de la investigación cientijica un criterio que nos permita ailinitir en el dominio de la ciencia em])írica incluso enunciados que no puedan verificarse. se encamina en una direccitin falsa. Advie'rtase. ^itio incluso «cscncialosi» (Philosophy of Sciriicfí 4 . como es la de rcfutahilidad." ed. § 10 {paps. *^ üiis(^rvese (}ue prü})<)níj.'5. de una vez para siempre. ((•{. por el simple hecho de (pie no puede ser refutado . h a r é ver (en los apartados ^l a 16) ipie e-^la ohjecii'm carece de jicso. en un sentido positivo . más arrilia. 27 ) .lo\(rá acpii mañana» no se considerará em[)írico. asimi. ((lloverá a(pií m a ñ a n a » . la nota 1 J e l aparlodu 4. aún más enerí^icíhuente. 1037.deludo a su caráclcr lógico— con enunciados singulares posibles. F n otros autores se e n c u e n t r a n ideas a n á l o g a s : por ejemplo. pág.) http://psikolibro. l'.AV. pero sí (pie sea susv i-plilde de selección en un sentido negativo por medio de contrastes i pruehas cin])íricas: ¡la de ser posible refutar por la experiencia un s'slcina cienlijico entpirico '. d(d)e considerársele empírico. sino el de la falsahilidad de los s i s t e m a s * ' . Por tanto. segéui se admite. el enunciado «lloverá o no l. (Así. pero no de sentido. TestabíUty and Mcaniíifi. ésta puede manejárselas perfectamente sin cuas.sadas en é l ) decir que haya propuesto j a m á s la falsaljilidad como criterio ile sentido.) Puede también hacerle ih. capitulo I. Pero.blogspot. ciertamente. además.10) \U('1V(Í a una pftsiciíin muy scnicjantc a la tpie aquí c r i t i c a m n s : al e n c o n t r a r (jue las leyes u n i \ ei-ilcs liriicn prcbahiUdad cero (pií^. cpie a n t e r i o r m e n t e (en el apartado 4 ) he criticado e n é r g i c a m e n t e el empleo de la idea de sentido como criterio de demarcación. í'Jül ). Estas consideraciones nos sufíieren i ue el criterio de demarcaci<ui (pie hemos de adoptar no es el de la i p) ijiraltilidad. Die Katisaliliil and ilirp Cri'nzfn ( I 9 . Véanse también el apéndice *I y el capítulo *1 de mi Postscript. [uies el volumen de informaeiém |iosili\íi «pie un enunciado científico comporta es tanto mayor cuanto más'fácil es <\ue cli(i([»e .nuevo un intento de volver contra mí mi propia crítica del criterio induelivista de demarcaci(ui : pues podría parecer que cabe su--citar objeciones contra la falsahilidad como criterio de demarcación aiuilogas a las (pie yo he' suscitado contra la verificahilidad. los falsahles y los no falsables : traza u n a línea dentro del leníruaje eon sentidí).

En consecuencia. http://psikolibro. que.blogspot. p o r ejemplo. tanto su verificación como ** Me ocupo ahora más a fondo de esta asimetría en el apartado *22 de mi Postscrif%. y p u e d e pretenderse que este hecho convierte en dudoso — p o r lo menos— el valor lógico del criterio de demarcación que h e p r o p u e s t o . Me veo obligado a a d m i t i r que esta crítica es justa . incluso admitiendo la asimetría. pero sí p u e d e n estar en contradicción con estos últimos. como si dijéramos. incluso. sin caer en incoherencia lógica.Panorama de algunos problemas fundamentales 41 Este ataque no m e alteraría. con toda razón. sometiendo a todos a la más áspera lucha por la supervivencia. esto es. elegir el que comparativamente sea más apto. de la que se dio cuenta H u m e . en «dirección i n d u c t i v a » : esto es. Una argurnentación de esta índole. lo que caracteriza al método empírico es su m a n e r a de exponer a falsación el sistema que h a de contrastarse: justamente de todos los modos imaginables. que lleva a la falsedad de enunciados universales. p o r medio de inferencias p u r a m e n t e deductivas (valiéndose del modus tollens de la lógica clásica) es posible argüir de la verdad de enunciados singulares la falsedad de enunciados universales. Se reconoce que los científicos no suelen proceder de este modo. por el contrario. de enunciados singulares a universales. El criterio de demarcación propuesto nos conduce a una solución del problema de H u m e de la inducción. es el único tipo de inferencia estrictamente deductiva que se mueve. Esta contradicción surge únicamente si se supone que todos los enunciados científicos empíricos han de ser «decidibles de modo concluyente». r e t i r a r mi propuesta de a d o p t a r la falsabilidad como criterio de demarcación. pero el procedimiento aludido siempre es lógicamente posible . De acuerdo con mi propuesta. se p u e d e . Su meta no es salvarles la vida a los sistemas insostenibles. en principio. P o d r í a decirse que. Más grave puede parecer u n a tercera objeción. Pues voy a p r o p o n e r (en los apartados 20 y siguientes) que se caracterice el m^étodo empírico de tal forma que excluya precisamente aquellas vías de eludir la falsación que mi imaginario crítico señala insistentemente. sino. p o r ello.com . como lógicamente posibles. sigue siendo imposible — p o r varias razones—• falsar de u n modo concluyente u n sistema teórico : pues siempre es posible encontrar una vía de escape de la falsación. a d o p t a r la posición de negarse a a d m i t i r cualquier experiencia falsadora. o sea. Su raíz se encuentra en la aparente contradicción existente entre lo que podría llamarse «la tesis fundamental del empirismo» —la de que sólo la experiencia puede decidir acerca de la verdad o la~ falsedad de los enunciados científicos— y la inadmisibilidad de los razonamientos inductivos. Pues éstos no son j a m á s deductibles de enunciados singulares. el p r o b l e m a de la validez de las leyes naturales. Mi propuesta está basada en u n a asimetría entre la -verificabilidad y la falsabilidad: asimetría que se deriva de la forma lógica de los enunciados universales **. m e d i a n t e la introducción ad hoc de una hipótesis auxiliar o por cambio ad hoc de u n a definición. pero no necesito.

7. a veces. falsables— y p u e d a n ser contrastados mediante ensayos sistemáticos de falsación. o. desaparece la contradicción: el método de falsación no presupone la inferencia inductiva. y que dan origen a enunciados singulares falsos. especialmente. P o r tanto. mi Postscript.blogspot. Es cierto que se tienen errores de observación. ya que dan lugar a muchos puntos obscuros: lo cual ocurre. Si renunciamos a esta exigencia y admitimos como enunciados empíricos también los que sean decidibles en un solo sentido —decidibles unilateralmcnte. http://psikolibro.) Se h a considerado con frecuencia que las experiencias perceptivas proporcionan algo así como una justificación de los enunciados básic o s : se ha m a n t e n i d o que estos enunciados están «basados sobre» tales experiencias. véase también mi trabajo mencionado en la nota 1 del apartado 4. u n a urgencia inmediata en lo que se refiere a los sistemas teóricos. pspecialmentc el apartado "'2. cuya validez no se pone en tela de juicio ''. m i e n t r a s que r a r a vez se suscitan dudas acerca de la condición empírica de los enunciados singulares. E L PROBLEMA DE LA «BASE EMPÍRICA» P a r a que la falsabilidad pueda aplicarse de algún modo como criterio de demarcación deben tenerse a mano enunciados singulares que p u e d a n servir como premisas en las inferencias falsadoras. sin embargo. y. pero un científico casi nunca se encuentra en el trance de describir u n enunciado singular como no empírico o metafísico. los concernientes al carácter empírico de enunciados singulares y a su contrastación— desempeñan un p a p e l en la lógica de la ciencia algo diferente del representado por la mayoría de los demás problemas de que h a b r e m o s de ocuparnos. más en particular. o que dicha verdad se hace «patente» en las experiencias mencionadas. (Llamo «enunciado básico» o «proposición básica» a un enunciado que p u e d e servir de premisa en u n a falsación e m p í r i c a : brevemente dicho. asimismo. los problemas de la base empírica —esto es. sino únicamente las transformaciones tautológicas de la lógica deductiva. Me ocuparé de ellos. mientras que el p r o b l e m a de la base empírica pertenece casi exclusivamente a la teoría del conocimiento. nuestro criterio aparece como algo que solamente desplaza el problema — q u e nos retrotrae de la cuestión del carácter empírico de las teorías a la del carácter empírico de los enuneiadós singulares. Peífe incluso en este caso se h a conseguido algo.com . etc. P o r tanto. * que ahora cstii incluido aquí en el apéndice *I.42 La lógica de la investigación científica su falsación han de ser posibles. a la enunciación de u n hecho singular. con las relaciones entre experiencias perceptivas y enunciados básicos. que mediante éstas se «manifiesta p o r inspección» la verdad de aquéllos. Pues en la práctica de la investigación científica la demarcación presenta. P u e s gran parte de éstos se encuentran en relación estrecha con la práctica de la investigación. Todas estas expresiones muestran u n a ten* Acerca de esta question.

Panorama de algunos problemas fundamentales 43 dencia perfectamente razonable a subrayar la estrecha conexión existente entre los enunciados básicos y nuestras experiencias perceptivas. la conexión entre las percepciones y los enunciados permanecía obscura. independientemente de los caprichos de n a d i e : una justificación es «objetiva» si en principio puede ser contrastada y comprendida por cualquier persona. KEMP SMITH. *' Desde que escribí estas palabras he generalizado esta formulación: pues la contrastación intersubjetiva es meramente un aspecto muy importante de la idea más general de la crítica intersubjetiva. «Si algo es válido — e s c r i b e — para quienquiera que esté en uso de razón. 8. Con todo. P o r el momento. 645) [vers. Methodenlehre. por N. 1952 (4. no obstante.blogspot. ) : Critica de la razón pura (Sopeña Argentina. 2. ALVAREZ. y. Diré. L. he de volverme hacia el problema de la objetividad científica. contrastables. pero que son.". o. Abschnitt (2. sección 3. O B J E T I V I D A D •CIENTÍFICA Y CONVICCIÓN SUBJETIVA Las palabras «objetivo» y «subjetivo» son términos filosóficos cargados de una pesada herencia de usos contradictorios y de discusiones interminables y nunca concluyentes. dicho de otro modo. Hemos de distinguir. capítulo II. pág..". si separamos claramente los aspectos psicológicos del problema de los lógicos y metodológicos. DEL PEROJO y F. las señalaban fantasinalmente con metáforas." ed. En los ajiartados 25 a 30 trataremos con algi'in detalle los problemas referentes a la base empírica. II (T. ^ Kritik der reinen Vernunft. Haupslück. 3. según creo. que la objetividad de los enunciados científicos descansa en el hecho de que pueden contrastarse intersubjetivamente *'. 1933: Critique of Pare Reason. p o r una parte. de la idea de la regulación racional mutua por medio del debate critico." e d . T a m b i é n en este caso puede encontrarse una solución. las relaciones lógicas objetivas existentes entre los diversos sistemas de enunciados científicos y en el interior de cada uno de ellos. de J. que no pueden j a m á s justificar cnxmciado alguno (aun cuando pueden ser objeto de investigación psicológica). entonces su fundamento es objetivo y suficiente» ^. The Trascendental Doctrine of Method. capítulo II. Kant utiliza la palabra «objetivo» p a r a indicar que el conocimiento científico ha de ser justificable. sección 3. Teoría trascendental del método. nuestras experiencias subjetivas o nuestros sentimientos de convicción. trad. por otra. Ahora bien . Buenos Aires). ingl. por tanto. cast.)}.com . El empleo que bago de los términos «objetivo» y «subjetivo» no es muy distinto del k a n t i a n o . que he tratada http://psikolibro. y era descrita por expresiones de análoga obscuridad que no aclaraban n a d a . yo mantengo que las teorías científicas no son nunca enteramente justificables o verificablcs. en el mejor de los casos. sino que resbalaban sobre las dificultades' o. página 848. página 192 del t. pues los términos «objetivo» y «subjetivo» que acabo de utilizar necesitan aclaración. se tenía la impresión (exacta) de que los enunciados sólo pueden justificarse lógicamente mediante otros enunciados: por ello. Esta idea más general.

hasta que las hemos repetido y contrastado. ser reproducidos en su laboratorio durante cierto tiempo. «según leyes de la a s o c i a c i ó n » ' . SCHWAKTZ. pág. y que han de tener. por medio de su «principio de suceBÍón temporal de acuerdoi con la ley de causalidad» (principio que creyó podía demostrar a priori por medio del razonamiento que hemos indicado). ningún físico diría en tales casos que había hecho un descubrimiento científico (aun cuando puede intentar una nueva puesta a i)íinto de sus experimento^ con objeto de hacer reproducible el efecto). desde el momento en que reflexionamos sobre ellas y nos convencemos de su congruencia.. Trascendentale Elementarlehre. que tal vez pueden.* ed. página 193 del t. puesto (|ue dcí)en ser conslraslabI(« intcrsubjolivamente.. Haupstiick. Kritik der reinen Vernunft. en los capítulos *I. página 142. pág. Sólo cuando se da la recurrencia de ciertos acontecimientos de acuerdo con reglas o regularidades —y así sucede con los experimentos repetibles— pueden ser contrastadas nuestras observaciones p o r cualquiera (en p r i n c i p i o ) . contrastables intersubjetivamente ^. . debido a su regularidad y reproductibilidad. pág. ni las aceptamos como científicas. 849. y *V[. ' Cf. 2. en principio. esp. vers. El examen de cómo aparecen éstos es asunto de la psicología: pueden surgir. cit. En realidad. la forma de leyes universales o teorías.com . también pueden servir razones objetivas como acausas subjetivas del juzgar» •*. pero que finalmente desaparecen sin dejar rastro. Taurus. [vers. de modo poco claro. 1933. y en mi Poverty of Historicism [traducción castellana por P." ed. Madrid. Quizá fue K a n t el primero en darse cuenta de que la objetividad de los enunciados se encuentra en estrecha conexión con la construcción de teorías —es decir. Methodcnlchre. ser contrastables intersubjetivamente en cualquier momento. Critique of Pure Reason. 646 [trad.)}. Yo no postulo semejante principio (cf. cit. por ejemplo. Kritik der reinen Vernunft. con el empleo de hipótesis y de enunciados universales—. pág.". I?xpresó tal descubrimiento. incluso. P o r supuissto. "" Ibíd. capítulos 23 y 24. 159). Sólo merced a tales repeticiones podemos convencernos tie quie no nos encontramos con una mera «coincidencia» aislada. en concepto de descubrimiento científico. 196t (T. Ningún físico serio osaría publicar. })ucde definirse el efecto físico científicamente significativo como aquél que cualquiera puede r e p r o d u c i r con regtilaridad sin más (¡uo llevar a cabo el experimento a p r o p i a d o del modo prescrito. JAI miseria del historicismo. ingl. ningún «efecto oculto» (como con cierta extensión en mi Open Sociaty and its Enemies.blogspot.. sino con acontecimientos que. Abschnitt (2. § 19 (2. sección 3. II (T. se somete a estudio también en mi Postscript.. capítulo II. en particular. Trascendental Doctrine of Elements. también In nota • ! del apartado 12.(. por N. 3.)]. apartado 32. Ni siquiera tomamos muy en serio nuestras observaciones.)l * Cf. http://psikolibro. I (T. pero estoy de acuerdo en que los enunciados cientílicos. *II.. han de tener siempre el «urúcler de lilpólcsis universales. trad.. ' Kant se dio cuenta de que de la objetividad que se ha requerido para los enunciados científicos se sigue que deben. cast.44 La lógica de la investigación científica K a n t aplica la palabra «subjetivo» a nuestros sentimientos de convicción (de mayor o menor g r a d o ) ^. ingl. § 19. por tanto. KEMP SMITH. Todo físico experimental conoce esos sorpiendentes e inexplicables «efectos» aparentes. son. * \'¿u>. el apartado 12). 136 del t.

Semejante «descubrimiento» se rechazaría más que de prisa por quimérico. ciertas predicciones acerca de mi conducta — q u e pueden confirmarse o refutarse mediante contrastaciones experimentales—. resultado observado por Miller (1921-1926) en M o u n t Wilson. Incluso el hecho — p a r a m í tan firmemente establec i d o — de que estoy experimentando u n sentimiento de convicción. y explicar las observaciones divergentes de Miller como «debidas a causas de error desconocidas». la cual.) P o d e m o s volver ahora a u n aserto planteado en el apartado anter i o r : a mi tesis de que una experiencia subjetiva. P e r o . n a t u r a l m e n t e . en especial la nota * 1 . es el resultado positivo •—que no ha recibido explicación— del experimento de Michelson.Panorama de algunos problemas fundamentales 45 propongo llamarlo) de esta índole. puedo estar absolutamente convencido de la verdad de vui enunciado. carece enteramente de importancia que mi sentimiento de convicción haya sido fuerte o débil. el psicólogo puede deducir. después de haber reproducido él mismo (así como Morley) el resultado negativo de Michelson. es costumbre considerar que los decisivos son estos últimos. P o r tanto. * Véase también el apartado 22. desde el punto de vista epistemológico.blogspot. segu)"o de la evidencia de mis percepciones. pide un contraste o comprobación intersubjetivo : a partir de la conjetura de que yo tengo este sentimiento de convicción. y de que semejantes experiencias y convicciones no p u e d e n desempeñar en la ciencia otro p a p e l que el de objeto de una indagación empírica (psicológica). que haya procedido de una impresión poderosa o incluso irresistible de certeza indudable (o «evidencia»). P e r o .com . o simplemente de una insegura sospecha: nada de todo esto desempeña el menor papel en la cuestión de cómo pueden justificarse los enunciados científicos. a b r u m a d o por la intensidad de mi e x p e r i e n c i a : puede parecerme absurda toda duda. R. esté absol u t a m e n t e convencido de su verdad? La única respuesta posible es que no. es decir. simplemente p o r q u e las tentativas de contrastarlo llevarían a resultados negativos". no p u e d e aparecer en el campo de la ciencia objetiva más que en forma de hipótesis psicológica. P . ya que otras contrastaciones posteriores habían llevado a resultados negativos. (De ello se sigue que cualquier controversia sobre la cuestión de si ocurren en absoluto acontecimientos que en principio sean irrepetibles y únicos no p u e d e decidirse p o r la ciencia: se trataría de una controversia metafísica. P o r intenso que sea un sentimiento de convicción nunca p o d r á justificar un enunciado. Pero. para cuya reproducción no pudiese d a r instrucciones. nunca p u e d e n justificar un enunciado científico . puesto que otras contrastaciones posteriores volvieron a dar resultados negativos. Un ejemplo m u y conocido. ¿aporta.ra otra sería incompatible con la idea de la objetividad científica. Las consideraciones del tipo que acabo de hacer no nos proporcio- ' E n la bibliografía de la física se e n c u e n t r a n varios ejemplos de informes presentados por investigadores serios sobre la aparición de efectos que no podían ser reproducidos a voluntad. todo ello la más leve razón a la ciencia para aceptar mis enunciados? ¿ P u e d e justificarse ningún enunciado p o r el hecho de que K. http://psikolibro. o un sentimiento de convicción. acaso. y reciente. valiéndose de teorías psicológicas y de oíra índole. y cualqui(.

com . ciertamente. muy elevado (teniendo en cuenta el estado actual de la psicología). u n p r o b l e m a . puesto que h a n de ser contrastables intersubjetivamente. p e r o . tienen que poderse contrastar de m a n e r a análoga — y así ad infinitum. nos privamos de todos los medios lógicos por cuyo medio pudiéramos h a b e r esperado reducir la verdad de los enunciados científicos a nuestras experiencias. y. Pues es evidente que. tanto en los enunciados básicos como en cualesquiera otros enunciados científicos. opuse la objeción de que llevaría a u n regreso infinito. las contrastaciones no pueden prolongarse ad infinitum: más tarde o más temprano hemos de detenernos.blogspot. p o r t a n t o . Pero la contrastabilidad intersubjetiva implica siempre que. se llama «cláusulas protocolarias») : pueden aparecer en la ciencia únicamente como enunciados psicológicos. al menos. ni se pretende que lo haga . Al exigir que haya objetividad. y que. ciertamente. una cosa tiene que q u e d a r clara : si persistimos en pedir que los enunciados científicos sean objetivos. p u e d a n deducirse otros también contrastables. nos ayudan a caer en la cuenta de su dificultad principal. de modo que no h a y peligro de u n a regresión infinita. entonces aquéllos que pertenecen a la base empírica de la ciencia tienen que ser también objetivos. y la ausencia de enunciados líltimos que no necesitasen ser contrastados— crea.ica de la investigación científica n a n . Aún más : nos vedamos todo conceder un rango privilegiado a los enunciados que formulan experiencias. El método deductivo de contrastar no puede estatuir ni justificar los enunciados que se contrastan. quiero ú n i c a m e n t e señalar que la circunstancia de que las contrastaciones no p u e d a n c o n t i n u a r indefinidamente no choca con mi petición de que todo enunciado científico sea con- http://psikolibro. Podría pensarse que esta tesis lleva a una regresión infinita. En el a p a r t a d o 1. Cualquiera que sea la respuesta que demos finalmente a la cuestión de la base empírica. al criticar la inducción. no ocurre así. y puede m u y bien pareeerle a h o r a al lector que la misma objeción exactamente puede invocarse contra el procedimiento de contrastación deductiva que defiendo a mi vez. es insostenible. lo cual quiere decir como hipótesis de un tipo cuyo nivel de contrastación intersubjetiva no es. Sin embargo. si los enunciados básicos han de ser contrastables intersubjetivamente a su vez. como son los que describen nuestras percepciones (y a los que. contrastables intersubjetivamente. a partir de los enunciados que se h a n de someter a contraste. Los sistemas teóricos se contrastan deduciendo de ellos enunciados de un nivel de universalidad más b a j o . no puede haber enunciados últimos en la ciencia: no p u e d e n existir en la ciencia enunciados últimos que no p u e d a n ser contrastados. P e r o ha de admitirse que la situación sobre la que acabo de l l a m a r la atención —la contrastabilidad ad infinitum. en consecuencia. éstos. De este modo Hegamos a la siguiente tesis. desde luego. ninguno que no pueda — e n p r i n c i p i o — ser refutado al falsar algunas de las conclusiones que sea posible deducir de él. Por tanto. de h e c h o . Sin discutir ahora el problema en detalle. es decir. a veces. una respuesta p a r a el p r o b l e m a de la base e m p í r i c a .46 La lóg.

com .blogspot. http://psikolibro. por la simple razón de no parecer posible — p o r razones lógicas— someterlos a contraste.Panorama de algunos problemas fundamentales 47 trastable. Pues no pido que sea preciso haber contrastado realmente todo enunciado científico antes de aceptarlo : sólo requiero que cada uno de estos enunciados sea susceptible de eontrastación. dicho de otro modo : nic niego a admitir la tesis de que en la ciencia existan enunciados cuya verdad hayamos de aceptar resignadamente.

u n a metodología? El modo de contestar a estas preguntas dependerá. de la actitud que se tenga con respecto a la ciencia. 9. Ahora bien . en la medida en que trasciende el análisis p u r a m e n t e lógico de las relaciones existentes entre enunciados científicos. como es n a t u r a l . de que serán falsables.CAPITULO SEGUNDO Sobre el problema de una teoría del método científico De acuerdo con la propuesta que he hecho más arriba. Y tales decisiones dependerán.com . darán una respuesta. y con ellos todos los que consideran la ciencia empírica como u n sistema de enunciados que satisface determinados criterios lógicos — c o m o los de tener sentido o ser verificables—. la lógica de la investigación científica— debería identificarse con la teoría del método científico. o sea. de la meta que elijamos (entre cierto n ú m e r o de metas posibles). La decisión que h e de p r o p o n e r p a r a establecer reglas adecuadas relativas a lo que llamo el «método empírico» está unida estrechamente a m i criterio de d e m a r c a c i ó n : pues p r o p o n g o que se adopten aquellas reglas que nos den la seguridad de que los enunciados científicos serán contrastables. a su vez. Muy distinta será la que presenten los que tienden a pensar (como yo h a g o ) q u e la característica distintiva de los enunciados científicos reside en que son susceptibles de revisión (es decir.blogspot. y p o r qué las necesitamos? ¿ P u e d e existir u n a teoría de tales reglas. de las decisiones acerca del modo de habérselas con los enunciados científicos. q u e no tenga en cuenta el http://psikolibro. Los positivistas. Estoy enteramente dispuesto a admitir que h a y necesidad de un análisis puramente lógico de las teorías. es decir. en el hecho de que pueden ser sometidos a crítica y remplazados p o r otros m e j o r e s ) : los que consideran que su tarea consiste en analizar la peculiar capacidad del progreso de la ciencia. P O R QUÉ SON I N D I S P E N S A B L E S LAS DECISIONES METODOLÓGICAS ¿Qué son las reglas del método científico. la teoría del método se ocupa de la elección de los métodos. la epistemología — o . y el modo característico en que — e n las situaciones cruciales— se lleva a cabo u n a elección entre sistemas teóricos contrapuestos. en gran medida.

si se q u i e r e . a mi modo de ver. En realidad. pongamos p o r caso. pero quienes lo sostienen dogmáticamente —quizá en la creencia de que es su deber defender un sistema que ha tenido tantos éxitos mientras no se llegue a refutar de un modo concluyente— se encuentran en el polo opuesto de aquella actitud crítica que.Sobre el problema de una teoría del método científico 49 modo en que cambian y se desarrollan. El sistema de la mecánica clásica. nunca se sacará provecho de la experiencia ni se caerá en la cuenta gracias a ella de lo equivocado que se estaba. si se prefiere. Pero este tipo de análisis no arroja ninguna luz sobre aquellos aspectos de las ciencias empíricas que yo. como si yo sostuviese un criterio (aún más: un criterio de sentido y no de demarcación) basado en una doctrina de falsabilidad «completa» o (iconcluyenteío. PLANTEAMIENTO NATURALISTA DE LA TEORÍA DEL MÉTODO Es necesario desarrollar en alguna medida las indicaciones hechas en el apartado anterior sobre la diferencia entre mi postura y la de los positivistas. le desplace pensar que deliería existir una verdadera teoría He añadido ahora al texto las palabras entre paréntesis «o refutaciones estrictas»: a) porque están. no es posible j a m á s presentar una refutación concluyente de una teoría. http://psikolibro.com . si caracterizamos la ciencia empírica únicamente p o r la estructura lógica o formal de sus enunciados.blogspot. por nuestra manera ele enfrentarnos con los sistemas científicos. trataré de determinar las reglas (o. 10. o que las pretendidas discrepancias entre aquéllos y la teoría son m e r a m e n t e aparentes y desaparecerán con el progreso de nuestra comprensión de los hechos. Así pues. ya que siempre puede decirse que los resultados experimentales no son dignos de confianza. tanto estimo. Por tanto. y b) porque mis palabras se han malentendido sin cesar. ÍEn la polémica contra Einstein se h a n utilizado frecuentemente ambos argumentos p a r a apoyar la mecánica newtoniana. o sea. es la a p r o p i a d a p a r a im científico. sin duda. las n o r m a s ) por las que se guía el científico cuando investifia o cuando descubre algo —en el sentido a que nos estamos refiriendo. por lo que hacemos con ('Ibis y lo que a ellos lesliaceinos. al menos. no seremos capaces de excluir de su ámbito aquella forma tan difundida de metafísica que consiste en elevar una teoría científica anticuada al rango de verdad incontrovertible. implicadas en lo que se acaba de decir («no es posible jamás presentar una refutación concluyente de una teoría»). y otros análogos a b u n d a n en el campo de las ciencias sociales. * Al positivista le desagrada la idea de que fuera del campo de la ciencia empírica «positiva» puedan existir problemas con sentido (problemas que sería preciso a b o r d a r con una auténtica teoría filosófica). Estas son las razones en que me baso para p r o p o n e r que se caracterice a la ciencia empírica por sus métodos. puede ser «científico» en grado máximo.) Si se insiste en pedir demostraciones estrictas (o refutaciones estrictas * ' ) en las ciencias empíricas.

en The British Journal /or the Philosophy of Sci-ince 3 . Pero a tales objeciones el positivista contesta sólo encogiéndose de h o m b r o s : no significan nada para él. Más tarde acostumbraron a criticarlas asiéndise a la leyenda de que yo había propuesto remplazar el criterio de verificabilidad por un criterio —de sentido— de falsabilidad.. ya no es posible atacarlo ..com . podemos muy bien vernos obligados a creer que .. al final del prefacio.. Véase mi Postscript.blogspot. 1 2 8 ) : todo lo que se encuentre fuera de estos dos campos ha de ser un completo absurdo. 1905. más adelante. op. Una y otra vez surgen movimientos filosóficos completamente nuevos que acaban por desenmascarar los antiguos problemas filosóficos — m o s t r a n d o que son pseudoproblemas— y por contraponer a los perversos absurdos de la filosofía el buen sentido de la ciencia coherente. no un p r o b l e m a (excepto como objeto de estudio de la psicología e m p í r i c a ) . que es lo único que hay dotado de sent i d o .». o de si tiene derecho a existir. " Durante los dos años anteriores a la primera publicación de este libro.. especialmente los apartados *19 a *22. los miembros del Círculo de Viena acostumbraban a criticar mis ideas diciendo que una teoría del método que no sea ni una ciencia empírica ni pura lógica es imposible (en 1948 Wittgenstein mantenía aún esta opinión. Aún m á s : si se admite que únicamente los problemas de la ciencia natural tienen sentido ' . Wittgenstein escribe: «Mis proposiciones elucidan en cuanto que quien me comprende acaba por reconocer que son absurdas. no lo expresa como un deseo ni como una propuesta.. Y u n a y otra vez los despreciados defensores de la «filosofía tradicional» t r a t a n de explicar a los jefes del último asalto positivista que eJ p r o b l e m a principal de la filosofía es el análisis crítico de la apelación a la autoridad de la «experiencia» '' —justamente de esa «experiencia» que el último descubridor del positivismo siempre da. cit. e m p í r i c a . se ha hechu (empleando las propias palabras de Wittgenstein) «inatacable y definitivo»^.. pág. GoMPERZ (IFeltanschauungslehre I. este deseo suyo — q u e . que la critica más cuidadosa y reservada.. la afirmación entusiasta es mucho mcnoH npropiad» .50 La lógica de la investigación científica del conocimiento. u n a epistemología o metodología * ^ No quiere ver en los problemas filosóficos planteados más que «pseudoproblemas» o «rompecabezas». burdamente. Proposición 6. positiva. 35) escribe: oSi consideramos lo infinitamente problemático que es el concepto de experiencia . a su respecto. P a r a él la «experiencia» es un programa. mi trabajo «The Nature of Philosophical Problems». ' Al final del Tractatus (en el que explica el concepto de sentido). La cuestión disputada acerca de si existe la filosofía. digamos de pasada. es casi tan antigua como ella misma. por supuesta—. la nota 6. sino como el enunciado de un hecho *'^— puede satisfacerse s i e m p r e . véase.53. Ahora b i e n .. y en seguida se ve uno obligado a decir de cualquier cuestión incómoda que se es incapaz de encontrarle el m e n o r sentido. pues no hay nada más fácil que «desenmascarar» un problema tratándole de «carente de sentido» o de « p s e u d o p r o b l e m a » : basta con limitarse a un sentido convenientemente estrecho de «sentido». nota de la pág.. Tractatus Logico-Philosophicus. ' WITTGENSTEIN. 3 WITTGENSTEIN. cf..». 1952. Una vez que h a subido al trono el dogma del sentido queda elevado para siempre p o r encima de los c o m b a t e s . *^ Algunos positivistas han cambiado más tarde de actitud a este respecto. http://psikolibro. todo debate acerca del concepto de «sentido» se convierte también en algo carente de sentido ^. pues no pertenecen a la ciencia empírica. * H.

presentada aquí sólo brevemente. Ha sido una indagación de este tipo la que me ha conducido a prescindir del principio de inducción : no me he basado en que no se emplee.blogspot. tiene que ser una rama de una ciencia empírica : por ejemplo. y otro. no nos sirve de nada e incluso da origen a incoherencias.com . ia nota *1. empleando los métodos de una ciencia empírica. la tesis de que también es materia de decisión la exclusión de la metafísica). asimismo. a su vez. o de los procedimientos efectivamente empleados en la «cienciai)—.) La Logische Syntax. Physik und Hypothesis. la crítica que aquí hago del positivismo (y de la tesis naturalista) ya no se aplica —según me parece— al libro de CARMAP Logiscke Syntax der Sprache (1934). Versuch einer induktiven Wissenschaftslehre (1921). por más que crean h a b e r descubierto un hecho. no h a n pasado de p r o p o n e r una convención ". p u e d e designarse con la palabra ((naturalistan. de CAHNAP. Podemos examinar entonces si este principio.Sobre el problema de una teoría del método científico 5l No espero que los positivistas estén dispuestos a responder de modo distinto que el mencionado.\. rechazo la tesis naturalista : carece de visión crítica . una vez introducido. análogamente. Esta concepción. concluirán. P o r tanto. si nos es de utilidad. sino en que no lo considero-necesario. Me parece que deberíamos tratar las cuestiones de este género de un modo diferente. Wittgenstein ha propugnado durante afios una opinión semejante en sus obras inéditas. podemos considerar dos sistemas distintos de reglas metodológicas: uno. y — p o r fin—. sin duda : u n a persona que estudie la lógica de la ciencia puede m u y bien interesarse por ella y sacar grandes enseñanzas. existen únicamente dos clases de enunciados : las tautologías lógicas y los enunciados empíricos. Die Grundformen der Wisseiischajtlichen Methoden (1925). puede aplicarse sin dar lugar a incoherencias o incompatibilidades. según la cual la metodología es. en el que también adopta el punto de vista de que todas estas cuestiones descansan en decisiones (es el «principio de tolerancia»). No creo que sea posible decidir. los que la sostienen no se percatan de que. de que es asunto a resolver por una decisión a qué se ha de llamar «un aulénlieo enunciado» y a qué «un pseudoenunciado sin sentido» (y. en su concepto. más arriba. Sin embargo.si realmente lo necesitamos. dotado de un principio de inducción. en la corrección de pruebas. (* Pero véase. '' (Añadida en \9?. ya que. de hecho. Según el piefacio de la obra de Carnap. de la ciencia del comportamiento de los científicos cuando están t r a b a j a n d o . lamento no KSber tenido ocasión de estudiarla en el texto. a mis propios intentos de analizar la «experiencia». http://psikolibro. sin él. u n a ciencia empírica — e l estudio del comportamiento real de los científicos. Si la metodología no es lógica. KRAFT. que i n t e r p r e t o como el método de la ciencia empírica.) He mantenido durante muchos años la tesis. V. La metodología naturalista (llamada en ocasiones «teoría inductiva de la ciencia» ^) tiene su valor. semejante j)rincipio en la ciencia. y ° DiNGLER. por ejemplo. Pero lo que yo llamo metodología no debe tomarse por u n a ciencia empírica. cuestiones tan disputadas como la de si la ciencia emplea realmente o no un principio de inducción. Y mis dudas crecen c u a n d o recuerdo que siempre será u n asunto a resolver p o r una convención o una decisión el de a qué cosa hemos de l l a m a r una «ciencia» o el de a quién hemos de calificar de «científico». se publicó mientras se corregían las pruebas del presente libro. Así.

u n a regla su" En lo que se refiere a la traducción de «inch 6eu)ofcrere» por «demostrar su temple* [en ingl. en principio. que bastarán para hacer ver que sería bastante inoportuno colocar un estudio metodológico al mismo nivel que otro p u r a m e n t e lógico : 1. el resultado de un estudio de las reglas de juego de la ciencia —esto es. el resultado de un estudio de las reglas del ajedrez podría llamarse quizá «la lógica del a j e d r e z » . que pocos considerarían ser una parte de la lógica pura: teniendo en cuenta que ésta regula las transformaciones de las fórmulas lingüísticas. No se eliminará una hipótesis propuesta y contrastada. no se acaba nunca. El juego de la ciencia. Exactamente lo mismo' que es posible definir el ajedrez p o r medio de sus reglas peculiares. en p r i m e r luga^-.. falsación de una de las consecuencias de la hipótesis. pero difícilmente «lógica». Esta crítica de la posición naturalista no se aplica tan sólo a su criterio de sentido.) Estos dos ejemplos nos permiten darnos cuenta del aspecto que presentan las reglas metodológicas. y que haya demostrado su temple *% si no se presentan «buenas razones» para ello. p r o m e t í a ñ a d i r un suplemento metodológico a m i definición. Daremos dos ejemplos sencillos de reglas metodológicas. asimismo. sino. Daremos. En el a p a r t a d o 6 traté de definir la ciencia empírica m e d i a n t e el criterio de falsabilidad. Cualquiera que decide u n día que los enunciados científicos no requieren ninguna contrastación ulterior y que pueden considerarse definitivamente verificados. (Analizaremos más adelante a fondo la noción de «más contrastable». la ciencia empírica puede definirse p o r medio de sus reglas metodológicas (que estableceremos sistemáticamente). Difieren de las reglas de la lógica p u r a al estilo de como lo hacen las reglas del ajedrez. No cabe duda de que son m u y diferentes de las reglas que o r d i n a r i a m e n t e se llaman «lógicas»: aun cuando es posible que la lógica establezca criterios p a r a decidir si un enunciado es contrastable. 2.blogspot. L A S REGLAS METODOLÓGICAS COMO CONVENCIONES En la presente obra consideramos las reglas metodológicas como convenciones: las podríamos describir diciendo que son las reglas de juego de la ciencia empírica. pero como me vi obligado a a d m i t i r que ciertas objeciones estaban en lo justo. en ningún caso se ocupa sobre si nadie se esfuerza o no p o r contrastarlo.52 La lógica de la investigación científica — p o r ello— se convierte con facilidad en un dogma. se retira del juego. Ejemplos de «buenas r a z o n e s » : sustitución de la hipótesis por otra más contrastable.com . de la investigación científica— podría denominarse «la lógica de la investigación científica»). véase la primera nota a pie de página del capítulo X (La corroboración). a su concepto de la ciencia y —en consecuencia— a su concepto del método empírico. sin más (análogamente. to prove one's mettle]. http://psikolibro. 11.

como ensenan nuestros ejemplos. es verdad en lo que respecta a la definición del concepto de «ciencia»: sólo a p a r t i r de las consecuencias de mi definición de ciencia empírica. e incluso a resolver algunos problemas de gran alcance que hasta el m o m e n t o se habían mostrado refractarios a toda solución — p o r ejemplo. Así pues. He dado más arriba —cf. « L a s . 58 y siga. K. pág. La cuestión tiene cierta i m p o r t a n c i a : la única razón que tengo para. en muchos casos. Lo cual. por ello. Esta conexión sistemática entre las reglas es lo que permite que hablemos con propiedad de u n a teoría del método. «La finalidad de la ciencia». pero también hemos de confirmarle que nuestras propias propuestas no están amenazadas por dificultades análogas. ciertamente. de mi Postscript. podrá ver el científico en qué medida está de acuerdo con sr. K. así como que puedan. 76. Este método de encontrar y resolCf. Wille und Weltgestaltung (1934). que sirve a modo de n o r m a para las decisiones que h a y a n de tomarse sobre las demás reglas. Véase también el apartado *15.blogspot. o sea. P e r o dicha conexión no es estrictamente deductiva o lógica ' : resulta. y. a aclarar la situación lógica. que es posible aclarar y explicar m u c h a s cuestiones valiéndose de él. espero p o d e r demostrar en este libro que tales dudas no están justificadas. definiciones son d o g m a s . Dimensionstheorie (1928). sólo las conclusiones p u e d e n otorgarnos alguna perspectiva nueva». las reglas metodológicas se hallan en estrecha conexión tanto con otras reglas de la misma índole como con nuestro criterio de demarcación. idea intuitiva de la meta de sus trabajos *^. Se ha puesto en duda con frecuencia que los diversos problemas de la teoría del conocimiento se encuentren en relación sistemática m u t u a alguna. Admitamos que las aserciones de esta teoría son. Moral.Sobre el problema de una teoría del método científico 53 prema. si debería aceptarse o rechazarse (cf. del hecho de que las reglas están construidas con la finalidad de asegurar que pueda aplicarse nuestro criterio de demarcación . y remontarnos a los supuestos fundamentales y convenciones de que proceden . T a m b i é n el filósofo admitirá que mi definición es útil únicamente en caso de que pueda aceptar sus consecuencias. más bien. en su mayoría. el de decidir. pero. MENGER. la regla 1— un ejemplo de tal p r o c e d e r : las teorías que decidimos no someter a ninguna contrastación más ya no serán falsables. pueden ayudarnos. convenciones de índole h a r t o obvia : en la metodología no son de esperar verdades p r o f u n d a s . dice Menger '. y de las decisiones metodológicas que dependen de esta definición. ser tratados sistemáticamente. http://psikolibro. MENGER. Hemos de confirmarle que éstas nos permiten encontrar incoherencias e i m p r o p i e d a d e s en otras teorías del conocimiento anteriores.com . el apartado 6 8 ) . acerca de u n enunciado p r o b a b i l i t a r i o . a pesar de ello. p r o p o n e r mi criterio de demarcación es que es fecundo. y que — p o r t a n t o — es una regla de tipo más elevado : es la que dice que las demás reglas del procedimiento científico han de ser tales que no protejan a ningún enunciado de la falsación. págs. se formulan y aceptan de conform i d a d con una regla práctica de orden superior.

me temo que es muy dudoso . filosóficas— p o d r í a n interpretarse como típicas hipóstasis de reglas metodológicas. «dialéctico»— de resolver contradicciones. Con todo. la cosa no tiene gran importancia.com . pues me ocufio en el intento de desarrollar los aspectos metodológicos prácticos de mi tesis. Pues podemos i n t e r p r e t a r también el requisito de objetividad científica como una regla metodológica: la de que solamente p u e d a n ingresar en la ciencia los enunciados que sean contrastables intersubjetivamente (véanse los apartados 8.blogspot. del cual nos ocuparemos en el próximo apartado . p e r o . y los más interesantes. En una obra aún inédita be tratado de seguir la ruta crítica. p u e d e n reinterpretarse de este modo como problemas referentes al método. Tenemos un ejemplo de tal situación en lo que se llama «el principio de causalidad». 27 y o t r o s ) .54 La lógica de la investigación científica ver contradicciones se aplica igualmente dentro de la ciencia misma. tal vez mere/ca la pena de mencionar a este respecto que no pocas doctrinas metafísicas — y p o r tanto. Si es que existe algún método p o r el que las convenciones metodológicas p u e d a n justificarse y demostrar su valor. realmente. http://psikolibro. bien podría decirse que la mayoría de los problemas de la filosofía teórica. es éste precisamente ^. y de mostrar que tanto los problemas de la teoría del conocimiento clásica como los de la moderna (de Hume a Russell y Whitehead a través de Kant) pueden retrotraerse al problema de la demarcación: esto es. sin disputa. En cuanto a si los filósofos considerarán que estas investigaciones metodológicas pertenecen a la filosofía. Verdad e r a m e n t e . al de enc(mtrar un criterio del carácter empírico de la ciencia. ' En la presente obra he relegado a un segundo término el método crítico —o. pero tiene particular importancia en la teoría del conocimiento. si se quiere.. 20. y nos hemos encontrado ya con otro ejemplo de lo m i s m o : el p r o b l e m a de la objetividad.

blogspot.com .SEGUNDA PARTE Algunos componentes estructurales de una teoría de la experiencia http://psikolibro.

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CAPITULO TERCERO Teorías Las ciencias e m p í r i c a s son sistemas de t e o r í a s . 3r)5 y sigs. y la lógica del co> nociniiento cicnlífico. y. que el teórico se interesa por la explicación como tal. D. en Brit. que el prejuicio inductivista es lo único que lleva a muchos a creer que podría existir un lenguaje fenoménico. finalmente.blogspot. Wittgenstein y Schlick (cf. p u e d e describirse como u n a teoría de teorías. una teoría no es otra cosa que una herramienta o instrumento para predecir. ed. Las teorías son redes que lanzamos p a r a apresar aquello que liamartips «el m u n d o » : para racionalizarlo. Brevemente expuesto. libre de teorías y distinguible de un «lenguaje teórico». y más a fondo en mi Postscript. mi punto de vista es que nuestro lenguaje habitual está lleno dé teorías. Y tratamos de fjue la malla sea cada vez más fina. explicarlo y d o m i n a r l o . ¡'hilos. Journ. y que estaba representada en Viena por Mach. La he analizado y criticado en mis trabajos «A Note on Berkeley as a Precursor of Mach». pegs. (Véase también el nuevo apéndice *X. «Three Views Concerning Human Knowledge». III.. 26 y sigs. P o r ejemplo. i n A D . Las teorías científicas son enunciados u n i v e r s a l e s . C A U S A I . 1956. podemos decir que " Aludo aquí cnticcmcnte a una tesis que he descrito posteriormente como «instrumentalismon. igSS.) http://psikolibro. Lewis. las notas *1 y 7 del apartado 4 y la nota 5 del apartado 2 7 ) : según ella. en Contemporary British Philosophy.com . es decir. por H. EXTLICACIÓN Y DEDUCCIÓN DE P R E D I C C I O N E S D a r u n a explicación causal d e u n a c o n t e c i m i e n t o q u i e r e d e c i r d e d u c i r u n e n u n c i a d o q u e lo describe a p a r t i r de las siguientes p r e m i s a s d e d u c t i v a s : u n a o v a r i a s leyes universales y ciertos e n u n c i a d o s singul a r e s — l a s condiciones iniciales—. por las teorías explicativas contrastables: las aplicaciones y las predicciones le interesan solamente por razones teóricas —^porque pueden emplearse como medios para contrastar las teorías—. como todas las representaciones. p o r tanto. 12. págs. sislcnias de signos o símbolos. son. que llevamos a cabo toda observación a la luz de teorías. P o r ello. apartados *11 a *15 y *I9 a *26. Sciejice 6.. no creo que sirva de gran cosa exjiresar la diferencia entre teorías universales y enunciados singulares diciendo (jue estos liltimos son «concretos» mientras que las teorías son morann'nte fórmulas simbólicas o esquemas s i m b ó l i c o s : pues exactamente lo mismo p u e d e decirse hasta de los enunciados más «concretos» * ' .

cit.(T.58 La lógica de la investigación científica hemos dado una explicación causal de la rotura de un trozo determinado de hilo si hemos averiguado que éste tenía una resistencia a la tracción de 1 libra y que se le había aplicado un peso de 2 libras. Pero evitaré ambos términos. cf.com . de un modo más preciso. etc. Según el modo en que se in*' Tendríamos un análisis más claro de este ejemplo —un análisis en el que se distinguirían dos leyes y dos condiciones iniciales— del siguiente modo: «Para todo hilo de una estructura dada E (determinada por su material. tal como lo utilizo aquí. dos) que son aplicables al acontecimiento determinado que nos o c u p a : «La característica de peso de este hilo es 1 libran y «El peso aplicado a este hilo ha sido de 2 libras» *^. a la acción a una distancia que tiende a cero. o sea. pues. nos encontramos con enunciados singulares (en este caso. hipótesis que tienen el carácter de leyes naturales. cualquiera que sea. no afirmaré ningún «principio de causalidad» (o «principio de causación universal»). y el Postscript. Y las dos condiciones iniciales son: «Este es un hilo de estructura Ei». P o r otra p a r t e . que se formula por medio de ecuaciones diferenciales. pero tanto una como otra son ingredientes necesarios de una explicación causal completa. Deducimos el enunciado singular «este hilo se r o m p e r á » de enunciados universales conjuntam e n t e con condiciones iniciales. págs.) existe un peso característico p tal que el hilo se romperá si se cuelga de él un peso superior a p». en física se restringe el uso de la expresión (. Cuando analizamos esta explicación causal encontramos en ella diversas partes constitutivas. Por regla general. con dos clases diferentes de e n u n c i a d o s . El «principio de causalidad» consiste en la afirmación de que todo acontecimiento. y 2 ) enunciados singulares. grosor. se r o m p e r á » : enunciado cuyo tipo es el de una ley universal de la Naturaleza. página 133 de la ed.blogspot. «Para todo hilo de estructura Ei. 162 y sig. P o r u n lado. el peso característico pi vale 1 ¡ibra^^.)]. y diremos de aquel enunciado que es una predicción determinada o singular *^. y «El peso que se aplica a este hilo vale 2 librasv. tenemos la h i p ó t e s i s : «Siempre que se cargue u n hilo con un peso superior al que caracteriza la resistencia a la tracción del mismo. y la predicción describe lo que denominamos corrientemente el «e/ecfo». que puede deducirse causalmente. y aún m á s : no h a r é ninguna afirmación general sobre la aplicabilidad universal de este método deductivo de explicación t e ó r i c a : así. *'' El término «predicción». abarca también enunciados acerca de hechos pasados («dicciones retrospectivas») e incluso enunciados «dados» que queremos explicar («explicanda»).. que se aplican al acontecimiento concreto de que se trate. es decir. pues. de 1957 [versión cast. la «causa» de que se rompiera el hilo fue que se había aplicado una carga de 2 libras a un hilo que tenía una resistencia a la tracción de 1 libra) . Estas son las dos leyes universales.explicación causal» al caso especial en que las leyes universales tienen la forma de leyes de «acción por contacto» — o . http://psikolibro. apartado *15. mi Poverty of Historicism (1945). Henos aquí.(. y que llamaré «condiciones iniciales». Las dos clases son : 1) enunciados universales. Mas no asumiremos a q u í tal restricción. puede explicarse causalmente. Las condiciones iniciales describen lo que se suele l l a m a r la acausav del acontecimiento en cuestión (así.

He de proponer. valiéndonos de condiciones iniciales. ni cesaremos en nuestros intentos de explicar causalmente todo tipo de acontecimientos que podamos describir * : esta regla guía al investigador científico en su tarea. No aceptaremos aquí la opinión de que los últimos descubrimientos de la física exigen que se renuncie a tal regla. nota 4 y texto correspondiente. ya que para una predicción cualquiera podemos siempre encontrar enunciados universales y condiciones iniciales a partir de los cuales sea deductible. o de que la física ha llegado ahora a determinar que no va a ninguna parte el ^ La idea de considerar el principio de causalidad como expresión de una regla o de una decisión se debe a H. Tal finalidad es la de encontrar teorías explicativas (si es posible. si bien sólo muy someramente. Por consiguiente. los efectos que se trata de explicar. un sistema teórico coherente. quiero dejar bien claro que. el principio será tautológico (analítico) o se tratará de una aserción acerca de la realidad (sintético). pág. naturalmente. que está construido de tal modo que todo acontecimiento determinado es un ejemplo de una regularidad universal o ley. Das Problem der Willensfreiheit (1907). Ciertos positivistas o «instrumentalistas» han adoptado mi explicación de la explicación. Por tanto. que éste podría considerarse como la versión metafísica de la primera.com . pues está interesado en el problema de si sus teorías son verdaderas o no. pues han visto en aquélla un intento de explicar ésta eliminándola —han creído que consistía en afirmar que las teorías explicativas no son más que premisas para la deducción de predicciones—-. lo cual es comprensible. • Me parece que es conveniente indicar de modo más explícito que la decisión de bascar una explicación causal es la misma por la que el hombre de ciencia teórico adopta su finalidad propia —o la finalidad de la ciencia teórica—. lo que queremos decir al hablar de una explicación causal. y. dicho de otro modo. 1931. en concepto de «metafísico». Véase también el apéndice *X. no es falsahle. Pues si «puede» quiere decir que siempre es posible lógicamente construir una explicación causal. ScHLicK.Teorías 59 terprete la palabra «puede» de esta aserción. En el presente apartado se pretendía explicar. Cf. GOMPEBZ. le interesa contrastar sus teorías. Die Kausalitat in der gegenwartigen Physik. teorías que describan ciertas propiedades estructurales del mundo que nos permitan deducir. por otra parte.) Pero si lo que se quiere expresar con «puede» es que el mundo está regido por leyes estrictas. en este caso. entonces la afirmación hecba arriba es tautológica. o. http://psikolibro. Naturwissenschaften 19. el interés que tiene la explicación —esto es. en el apéndice *X y en mi Postscript. el descubrimiento de teorías explicativas— para el científico teórico es irreducible al interés tecnológico-práctico de la deducción de predicciones. en el apartado 78. esto es. no cabe' duda de que entonces la aserción a que nos referimos es sintética. ni adoptaré ni rechazaré el «principio de causalidad»: me contentaré simplemente con excluirlo de la esfera de la ciencia. como se verá más adelante. sin embargo. es decir. a mi parecer. El teórico se interesa por las predicciones. (Cuestión muy distinta es la de si semejantes enunciados universales han sido contrastados y corroborados en otros casos. una regla metodológica que se corresponde tan exactamente con el «principio de causalidad». tratar de averiguar si no se puede mostrar que sean falsas. verdaderas).blogspot. apartado *15. se encontrarán exposiciones algo más completas. 154. Se trata de la simple regla de que no abandonaremos la búsqueda de leyes universales y de.

* " Unos 2.5 metros (N. o a una conyunción** de éstos : los clasificaremos. 13. que se ocupa única mente de la teoría de la deducción. página 155. la nota 6 del apartado 14). Compárense.. como enunciados singulares. 8 p i e s * * * ) La lógica formal (incluida la lógica s i m b ó l i c a ) . como se indicE (para el caso de dos) en el apartado 18 (N. Hasta ahora estaba refiriéndome a los enunciados estTÍctamente universales siempre que hablaba de enunciados universales: de teorías o de leyes naturales. no podemos identificar nuestros «enunciados universales» ni con los que llevan el mismo nombre en la lógica clásica ni con las implicaciones «formales» o «generales» de la logística (cf.. es necesario subrayar la diferencia exis tente entre e l l o s : el enunciado a) pretende ser verdadero p a r a cualesquiera lugar y t i e m p o . de «universalidad n u m é r i c a » . que se los p u e d e r e m p l a z a r p o r una conyunción de enunciados singulares. op. los enunciados de este segundo tipo son tales. en casos como este último. nos ocuparemos de esta cuestión en el a p a r t a d o 78 *'. * Consúltense ahora también el apéndice 'X y mi Postscript.. sin embargo. pues — d a d o u n tiempo suficiente— pueden enumerarse todos los elementos de la clase (finita) a que se refieren. del T. el enunciado a) referente a los osciladores no puede remplazarse p o r la conyunción de u n número finito de ScHLicK.) *" Pero véanse ahora los capítulos *IV a *VI de mi Postscript. http://psikolibro. en cambio el enunciado &) se refiere exclusi vamente a una clase finita de elementos concretos dentro de una región espacio-temporal finita e individual (o p a r t i c u l a r ) . p o r tanto.). (Cf. a ciertos enunciados singulares.60 La lógica de la investigación científica continuar buscando leyes. particulares y singulares. Los numéricamente universales son equivalentes. en especial el apartado *15.blogspot. «.. particular es el que lo hace a algunos de los elementos de ella. también la nota 1 del apartado 78. en realidad. es verdad que su estatura nunca excede de cierta cantidad (digamos. Enunciado universal es el que se refiere a todos los elementos de una clase determinada. al menos en cierto campo ' . esta imposibilidad [se está refiriendo a la imposibilidad de predicción exacta mantenida por Heisenberg] . h v / 2 ) .). Esta clasificación no está basada en razones concernientes a la lógica del conocimiento. y singular el que hace mención de un elemento dado. por ejemplo. Por ello. cit. ' La lógica clásica (y de modo análogo la lógica simbólica o «logística») distingue entre enunciados universales.. p o r ejemplo. ** Una conyunción es la aserción simultánea de varias proposiciones. del T. P o r ello hablamos. P o r el contrario. sino que fue elaborada con vistas a la técnica de la inferencia. los dos enunciados siguientes: a) De todo oscilador armónico es verdad que su energía nunca es inferior a cierta cantidad (o saber.com . un individuo. quiere decir que es imposible tratar de encontrar semejante fórmula». sustenta la opinión a que aquí me opongo. UNIVERSALIDADES E S T R I C T A T NUMÉRICA Podemos distinguir dos tipos de enunciados sintéticos universales: los ffestrictamente universales» y los «numéricamente universales». trata ieualmente a estos dos enunciados como universales (implicaciones «formales» o «generales») ^ A mi entender. y b) De todo ser h u m a n o que viva ahora sobre la tierra.

1931. por ello. parece resolverse el problema de la inducción: puesto que. partiendo de semejante concepto de las leyes naturales —que borra la diferencia entre enunciados singulares y universales—. No quiero = Cf. en particular. en principio.. por una conyunción de un número finito de enunciados singulares. "Bemerkungen zum Grundlagenstreit in Logik uiid Mathematlk". y. pues la verificación de una ley natural podría únicamente llevarse a cabo de un modo empírico^ si se examinara cada acontecimiento singular al que podría aplicarse la ley y se encontrara que cada uno de ellos ocurre realmente conforme a ella: lo cual constituye. Se advierte claramente que. o. http://psikolibro. Por el contrario. Aplicaremos únicamente a los enunciados sintéticos la distinción entre estrictamente universales y sólo numéricamente universales (que constituyen no más que un tipo de enunciados singulares). podrían ser perfectamente admisibles las inferencias desde enunciados singulares a enunciados sólo numéricamente universales. bien apoyándose en su criterio de sentido —que exige la verificabilidad—. como un enunciado universal acerca de un número iíimitado de individuos: es claro que al interpretarlo de este modo no puede ser remplazado por una conyunción de un número finito de enunciados singulares. F. Erkeimtnis 2. no cabe duda. es verdad que.». podría reinplazarse de tal modo solamente en el supuesto de que el mundo estuviese limitado en el tiempo y de que en él existiera un número finito de osciladores. 274. bien en otra consideración análoga. tengo por útil y fecundo el considerar las leyes naturales como enunciados sintéticos y estrictamente universales («enunciados totales») . Quienes se adhieren a esta tesis ^ insisten en que no es posible verificar jamás los que yo llamo «enunciados estrictamente universales». y. no es posible solventar por medio de un razonamiento la cuestión de si las leyes de la ciencia son universales en sentido estricto o en sentido numérico: es una de aquellas cuestiones que pueden sólo resolverse mediante un acuerdo o una convención.«singulares» a los que se refieren solamente a ciertas regiones finitas del espacio y el tiempo. KAUFMANN..com . sin duda alguna. En todo caso. llamaré enunciados «específicos» o.blogspot. lo cual equivale a considerarlos enunciados no verificables que se pueden poner en la forma: «De todo punto del espacio y el tiempo (o de toda región del espacio y el tiempo). es decir.Teorías 61 enunciados singulares acerca de una región determinada espacio-temporal . más bien. no lo hacemos al definir el concepto de física. por ejemplo. Utilizo el concepto de enunciado estrictamente universal (o «enunciado total») de modo que se opone enteramente a la tesis de que todo enunciado sintético universal ha de ser traducible. Y en vista de la situación metodológica acabada de mencionar. Ahora bien .. no asumimos ningún supuesto de esta índole. Pero vemos con no menor claridad que esta solución no lo es del problema metodológico de la inducción . pág. una tarea imposible de realizar. los rechazan. sino que consideramos todo enunciado del tipo a) como un enunciado total.

http://psikolibro. son conceptos o nombres universales. [Así se ha hecho en el año 1960 con el metro y el segundo (T. los conceptos — o n o m b r e s — individuales están caracterizados. ' Ejemplos: a) Todo número natural tiene un sucesivo. mientras que los conceptos — o n o m b r e s — universales pueden definirse sin ayuda de nombres propios. ya p o r h a b e r sido definidos p o r medio de nombres p r o p i o s . podemos utilizar signos que no son nombres propios. «la Tierra» y (tel Atlántico» son conceptos o nombres singulares o individuales. 17 y 19. Me parece que la distinción entre conceptos — o n o m b r e s — universales e individuales tiene una importancia fundamental. que se fijaron inicialmente por medio de nombres individuales (la rotación de la Tierra. en cierta m e d i d a . o sea.. Los n o m b r e s individuales que aparecen en los enunciados singulares de la ciencia se encuentran a m e n u d o bajo la forma de coordenadas espacio-temporales. 13. ya p o r ser nombres propios. acompañadas tal vez por ademanes ostensivos de cierto t i p o . Todas las aplicaciones de la ciencia se apoyan en inferencias que p a r t i e n d o de hipótesis científicas (que son universales) llegan a casos singulares. Esta circunstancia se comprende fácilmente si se tiene en cuenta que la aplicación de u n sistema espacio-temporal de coordenadas comporta siempre una referencia a nombres i n d i v i d u a l e s : pues hemos de d e t e r m i n a r su punto de origen. todos los números entre 10 y 20 son compuestos. A veces pueden emplearse como nombres individuales expresiones tan vagas y generales como «esto». Según estos ejemplos. por medio de la longitud de onda o de la frecuencia de la luz monocromática . en la deducción de predicciones singulares. pueden ser definidas —en principio— valiéndose de nombres universales: por ejemplo.com . ^ Pero las unidades de medida del sistema de coordenadas. o sea. El uso de los nombres «Greenwich» y «el año del nacimiento de Cristo» aclara lo que quiero decir. b) Con excepción de los números 11. «aquello». «H2O». Se suele elucidar esta distinción valiéndose de ejemplos del estilo siguiente: «dictador». «Napoleón».blogspot. etc. CONCEPTOS U N I V E R S A L E S T CONCEPTOS INDIVIDUALES La distinción entre enunciados universales y singulares se encuentra en estrecha conexión con la existente entre conceptos o nombres universales e individuales. el metro patrón de París). de aplicar también esta distinción a enunciados analíticos (por ejemplo.emitida por cierta clase de átomos tratada de cierto modo. sin embargo. Mas en todo enunciado singular es menester que aparezcan conceptos — o n o m b r e s — individuales. son intercambiables con nombres propios o con coordenadas individuales. 14. « p l a n e t a » . lo cual cabe hacer solamente empleando nombres propios (o sus equivalent e s ) .62 ha lógica de la investigación científica dejar de mencionar la posibilidad. P o r este método es posible reducir u n número tan grande como se quiera de nombres individuales a unos pocos s o l a m e n t e ^ . pero que.)^. a ciertos enunciados matemáticos) ^.

si ])ue(le eliminarse toda referencia a nombres propios. y la segunda lo convierto en un concepto universal. pueden también hallarse con los mismos en una relación que se corresponde con la que hay entre una subclase y su clase.com . Con el empleo de la palabra «mamíferos» como ejemplo de un nombre universal pueden. entonces el concepto es universal». y los perros vieneses. Si se me pidieran definiciones. P o r ejemplo : mi perro Lux no es solamente un elemento de la clase de los perros vieneses. Pero tal definición no tendría mucho valor. sino. no suelen estar exentas de ambigüedad en su utilización haltitual. dado que es jjusible eliminar los noml)res propios a los que aluden (o. El fundamento lógico de las aplicaciones de esta índole consiste en que los conceptos individuales no sólo pueden ser c()nec|)tos de elementos.. «perro». a la vez. el modo de su aplicación a individuos. una subclase de la clase (universal) de los mamíferos. además de |)oderse encontrar con respecto a los conceptos universales en una relación correspondiente a la que existe c j t r e un elemento y una clase. probablemente me vería reducido a decir. podemos señalar una cosa individual (o un acontecimiento) y expresar nuestra intención de considerarla sólo como representante de una clase — a la que h a b r í a que dar. sino también de clases. cabe la m e n o r duda de que aprendemos el empleo de las palabras universales. «Un concepto individual es aquél en cuya definición son indispensables nombres propios (o signos equivalentes a e l l o s ) . p o r el contrario. a su \ e í . si bien será solamente de un modo vago : así. *' «Pasteurizado» puede defiíiif^e. Los ejemplos y explicaciones ])rceedentes deben de haber aclarado lo que se quiere decir atpií con «conceptos universales» y «conceptos individuales». como antes. de suerte que. No.inneo» o «latinismo» surgen anil)igüedades parecidas. «sistema de l. ya como «trr. no son únicamente u n a subclase de la clase ( i n d i v i d u a l ) de los perros austríacos. En el empleo de conccjitos tales como «pasteurizado». depende de si pretendemos h a b l a r de una raza de animales (]ue viven en nuestro planeta (que es un concepto i n d i v i d u a l ) o de cierto tipo de cuerpos físicos dotados de propiedades que ])ue<len descriliirse en términos universales. depende de nuestra intención el que eslas palabras hayan de considerarse como nombres de clases indiviíkiales o de clases universales. gracias a gestos ostensivos o a otros medios semejantes.Teorías 63 Pero también es posible alvulir a conceptos universales mediante gestos ostensivos. http://psikolibro. originarse confusiones: pues las p a l a b r a s tales como «mamífero». En efecto. definirlos por medio de dichos nombres p r o p i o s ) * \ . que es un concepto individual. sino que también lo es de la clase (universal) de los m a m í f e r o s . ya como «calentado a 80 grados centígrados y conservado a esta iciupcrnturn durante diez minutos»: la primera definición hace de «pasteurizado» un concepto individual. esto es. tal vez.blogspot. pues lo único que Iiace es reducir la idea de concepto o n o m b r e individual a la de nombre propio (en el sentido de nombre de una cosa física i n d i v i d u a l ) . en justicia.lado de nciicrdo con las prescripciones del señor Louis Pasteur» (o al^'o por el estilo). un n o m b r e universal— por m e d i o de una frase análoga a «y otras cosas por el estilo» (o «y cosas a s í » ) . etc.

la cuestión de cuántas. http://psikolibro.) Toda tentativa de identificar una cosa individual únicamente por sus propiedades y relaciones universales. que la diferencia que he señalado entre nombres o conceptos universales e individuales no tiene nada que ver con la existente entre clases y e l e m e n t o s : tanto los nombres universales como los individuales pueden aparecer como nombres de ciertas clases. (Hay una analogía completa entre el problema de los universales y el de la inducción. temporales o de otro tipo) basadas en nombres propios. Del mismo modo ha de fracasar todo intento de definir los nombres universales a p a r t i r de nomi)res individuales. Ni siquiera sacaríamos nada con emplear u n sistema espacio-temporal universal de coordenadas ": pues siempre queda sin resolver la cuestión de si existen en absoluto cosas individuales que correspondan a una descripción dada por medio de nombres universales. lógicamente. «los habitantes de P a r í s » . dice.. Esta o[)inión está emp a r e n t a d a estrechamente con la lógica inductiva. que la distinción que he hecho es ineludible si no queremos hacer borrosa la distinción correspondiente entre enunciados universales y singulares. es decir. asimismo. un concepto individual. y con su paso de enunciados singulares a enunciados universales. como nombres de los elementos de otras clases. según el punto de vista que se a d o p t e » . conceptos definidos por medio de nombres propios. ambos procesos son igualmente impracticables '. pero. Carnap trata de a p o y a r lo dicho afirmando « .no está justificado hacer tal distinción». considero. ..blogspot..64 La lógica de la investigación científica Creo que el modo en que utilizo las expresiones «universal» e «individual» se corresponde muy de cerca con el uso h a b i t u a l . (He aquí unos ejemplos de semejantes conceptos de clase i n d i v i d u a l e s : «los generales de Napoleón». sino determinaciones individuales (espaciales. pues. entonces es. el «método de abstracción» que se emplea en la lógica simbólica es incapaz de lograr el ascenso desde nombres individuales a nombres universales: si la clase que se define por medio de la abstracción está determinada extensionalmente por medio de nombres individuales. Con frecuencia se h a olvidado este hecho. pero tales clases seguirán siendo conceptos individuales. de modo que está m u y extendida la creencia de que — p o r un proceso denominado «abstracción»— es posible ascender de conceptos individuales a universales. que parecen pertenecería ej^clusivamente a ella y a ninguna otra cosa. . no es posible eliminar la diferencia entre los conceptos individuales y los universales mediante argumentos como el siguiente de C a r n a p : «. P o r consiguiente. y. está condenada de antemano al fracaso: pues semejante modo de proceder no describiría una cosa individual única. pero sea así o no. Es cierto que se pueden obtener clases de individuos de este modo.. que (casi) todos Los llamados concep' Los «principios de individuación» no son «el espacio y el tiempo» en general. ) Vemos. en caso afirmativo. sino la clase universal de todos los individuos a los que pertenecen las propiedades y relaciones mentadas. ' Análogamente.com . p o r q u e «.todo concepto puede considerarse como individual o como universal. a su vez. desde luego. y.

págs.)». porque Carnap dice (página 87. mientras que. Otros estudiosos del c a m p o de la lógica simbólica ( l l a m a d a en otro t i e m p o «logística») h a n confundido de raodo p a r e c i d o la diferencia e n t r e n o m b r e s universales y n o m b r e s individuales con la existente entre clases y sus elem-entos ''. (Completada en 1934 durante la corrección de pruebas.* ed. 12 de la cd. sentido de que denotan lo que quedaría incluido bajo el signo no definido primitivo de Peano. I ) . II. Una ¡m¡4ica(iún general se escribe así. pero no puede representarse por medio de una «descripción». p u e d e p e r m i t i r s e el empleo del t é r m i n o « n o m b r e universal» como sinónimo de « n o m b r e d e u n a clase». y el de « n o m b r e i n d i v i d u a l » como sinónimo de « n o m b r e de u n e l e m e n t o » .). lo mismo q u e los conceptos universales» *. 97. c u a n d o nos o c u p á b a m o s de la diferencia que h a y entre enunciados universales y s i n g u l a r e s : los i n s t r u m e n t o s intelectuales de la lógica simbólica son tan poco adecuados p a r a m a n e j a r el p r o b l e m a de los universales como el de la inducción ".)]. y. 12 y sig.. para mí la clase de los «puntos geométricos situados dentro de mi cuerpo» es un concepto individual. sino como universales (son individuos únicamente en un sentido pickvvickiano [es decir. 1925. ni parece posible expresar tal diferencia por medio del «lenguaje de coordenadas» que él construye. Aún más: lo que Russell llama «descripciones» no corresponde a mis «nombres individuales». pero esta interpretación no nos vale. peculiar (T. pues cabe poner cualquier enunciado singular e'n forma de implicación general. por el contrario. en la oración «El nitrógeno es un no metal».. cf. diciendo lo siguiente: es verdad para todos los valores de x.com . Cf. como h e hecho ver.. párrafo 4) que en el lenguaje que él usa «. «número» (cf. pero «general francés» es im universal.* ed.blogspot. ingl. " CARNAP. Nos e n c o n t r a m o s en una situación m u y p a r e c i d a a la que h e m o s encont r a d o a n t e r i o r m e n t e . puesto que las «coordenadas» son signos dt^ ínfimo nivel (cf. Sin duda alguna. la nota 3 b) del apartado 13). todas las expresiones del tipo ínfimo son expresiones numéricas» en el. 31 y 33).. pág. deben interpretarse como nond]rcs individuales (y que Carnap utiliza un sistema de coordenadas definido medíanlo in(Ii\iduos). o -sea. por ejemplo. Podría pensarse tal vez que. en donde: «(x)» ^-ej http://psikolibro. en la oración «Napoleón es un general francéí?D. 1. ° La distinción trazada por Russell y Witehead entre individuos (o particulares) y universales no tiene nada que ver con la que he introducido aquí entre nombres individuales y universales. «(x) (93. Esto aclara que los signos numéricos que aparecen como coordenadas no han de considerarse como nombres propios o coordenadas individuales. págs. «Napoleón» es "—como en mi esquema— un individuo. Esta ú l t i m a afirmación es e n t e r a m e n t e exacta. las págs.Teorías 65 tos individuales son ( n o m b r e s d e ) clases. en la Logical Syntax of Language (1934. véanse también la pág. «no metal» es —-como en mi esquema—• un universal. p e r o poco p u e d e decirse en favor de semejante utilización : p o r este c a m i n o no se resuelven los p r o b l e m a s . ° Tampoco puede expresarse en el sistema de Whitehead y Russell la diferencia emtre enunciados universales y singulares. edición ingl. y la pág. p o r otra p a r t e . Principia Mathemalica (2. ya que.-SSEIL. que si X es idéntico a Napoleón. pero «el nitrógeno» es un individuo. 213. entonces x nació en Córcega. Según la terminología de Russell. Carnap no ha tenido en cuenta la diferencia entre nombres individuales y universales.. introduc- ción a la 2. por ejemplo. Der logische Aufbau der Welt. 1937). es posible expresar el enunciado «Napoleón nació en Córcega» de la forma (x) (» ^= '-= ¡\—* fx). No es exacío decir que las llamadas implicaciones «formales» o «generales» tengan que ser enunciados universales. es m u y fácil q u e incluso i m p i d a que lleguen a verse. t. XIX y sig.) Al parecer.—>/A. p e r o es e n t e r a m e n t e ajena a la distinción a q u e nos referimos. W H I T F H E A O y RU.

finalmente. y fx la función proposicional consecuente. entonces es verdad que .blogspot. Y precisamente p o r esto es p o r lo que son falsables: si aceptamos que es verdadero u n enunciado singular que — c o m o si d i j é r a m o s — infringe la prohibición. la ley de la conservación de la energía p u e d e expresarse del modo siguiente: «No hay una m á q u i n a de movimiento p e r p e t u o » .66 La lógica de la investigación científica 15. http://psikolibro. como enunciados universales muchos otros enunciados —tales como «muchos cuervos son negros». «es verdad para todos los valores de xn. como si las vedaran o p r o h i b i e r a n : las excluyen. «x aació en Córcega». «hay cuervos negros». y la hipótesis de la carga eléctrica elemental del siguiente: «No hay más carga eléctrica que la que es m ú l t i p l o de la carga eléctrica elemental». Los más importantes son los enunciados estrictamente universales.. no basta la caracterización de los enunciados universales como aquéllos en que no aparecen nombres individuales. etc. « —• » representa «si es verdad que .com . Pero también tengo u n interés especial p o r los enunciados de la forma «hay cuervos negros». sino que lo niegan. especialmente lo que llamamos las leyes naturales. así pues. Si se utiliza la p a l a b r a «cuervo» como nombre universal. P o r ejemplo. (x) ((fx-*fx). Las teorías de la ciencia n a t u r a l . «algunos cuervos son negros».».. P o r ejemplo. es posible expresarlos en forma de negaciones de enunciados estrictamente existenciales. Pero no p o d r í a m o s describir. asimismo. La negación de u n enunciado estrictamente universal equivale siempre a u n enunciado estrictamente existenoial. la implicación general. o que se dé u n caso d e t e r m i n a d o . la función propo> sicional <fx que precede a «-•» puede llamarse el antecedente o función proposU clonal condicionante. afirma que todos los valores de x que satisfacen f satisfacen. Con esta m a n e r a de formularlas vemos que las leyes naturales p u e d e n compararse a «vetos» o «prohibiciones». o —como podemos también decir— en forma de enunciados de inexistencia (o enunciados de «no h a y » ) . es claro que el enunciado «todos los cuervos son negros» es u n enunciado estrictam e n t e universal.. /. sin decir quién es *: las funciones preposicionales no son verdaderas ni falsas). cuyo significado puede admitirse que es equivalente al de «existe. No afirman que exista algo. y viceversa. p o r afir«operador» universal— puede leerse. de que h e tratado ya.— en los que sólo aparecen nombres universales. al menos. ciertamente. ENUNCIADOS UNIVERSALES T EXISTENCIALES N a t u r a l m e n t e . A los enunciados en que aparecen exclusivamente nombres universales (y ningún n o m b r e i n d i v i d u a l ) los llamaremos enunciados «estrictos» o «puros». u n cuervo n e g r o » : llamaremos a estos enunciados estricta 10 puramente existenciales (o enunciados de «hay»). y «Vx» y «/*» son junciones proposicionalesn (por ejemplo. Insisten en que no existen ciertas cosas o situaciones. «no todos los cuervos son negros» significa lo mismo que «existe u n cuervo que no es negro» o que «hay cuervos que no son negros». tienen la forma lógica de enunciados estrictamente u n i v e r s a l e s ..

que está conforme con el uso corriente. Ningún enunciado singular (es decir. juntamente con otros enunciados. se requiere mucho más que un simple enunciado p u r a m e n t e existencial: p o r ejemplo. ) P o r el contrario. nunca ha existido y jamás existirá. Apoyándome en el criterio de demarcación que he adoptado. En su aplicación a los enunciados probabilitarios y al p r o b l e m a de contrastarlos e m p í r i c a m e n t e .com . (Cf. http://psikolibro. en algunos casos puede aumentar el contenido empírico de dicho contexto: puede enriquecer la teoría a que pertenece j aumentar su grado de falsabilidad o de contrastabilidad. p o d r á verse que m i decisión de considerar los enunciados estrictamente existenciales como no empíricos — p o r no ser falsables— es útil. Es justamente la misma razón que hace no verificables los enunciados estrictamente Se ha incluido la palabra «aislados» [en ingl. asimismo.Teorías 67 mar la existencia de una cosa (o la aparición de un acontecimiento) excluida p o r la ley. entonces la ley queda refutada. Y p o r esta razón es por lo que los enunciados estrictamente existenciales no son falsables: no podemos registrar la totalidad del m u n d o con objeto de d e t e r m i n a r que algo no existe. y. aunque me parece que su tendencia está suficientemente clara. como ejemplo podría presentarse el enunciado —deductible del sistema periódico de los elementos químicos— que afirma la existencia de elementos de ciertos números atómicos. Mas p a r a formular la liipótesis (de que existe u n elemento de cierto n ú m e r o a t ó m i c o ) en forma q u e p u e d a ser contrastada. Un enunciado existencial aislado no es falsable jamás. no se refieren a una región espacio-temporal restringida. los apartados 66 a 68. pero si se lo toma ere un contexto. en este caso. P o d r í a objetarse a lo dicho afirmando (con entera j u s t i c i a ) que hay teorías. la teoría de B o h r y las conclusiones de ella que eran pertinentes en lo que respecta a este elemento (y que contribuyeron a su descubrimiento) están m u y lejos de ser enunciados piiramente existenciales aislados * ' : son enunciados estrictamente universales. p o r el contrario. ningún enunciado de un acontecimiento observado) puede contradecir al enunciado exislencial «hay cuervos b l a n c o s » : sólo podría hacerlo u n enunciado universal.) Los enunciados estrictos o puros.blogspot. no están limitados en cuanto a espacio y t i e m p o . ha de decirse del sistema teórico que incluye el enunciado existencial en cuestión que es científico en lugar de metafisico. todas las tentativas de encontrarle fueron vanas hasta que B o h r logró predecir varias propiedades suyas deduciéndolas de la teoría. ningún «enunciado básico». Posiblemente parezca dudoso semejante modo de caracterizarlos. los enunciados estrictamente existenciales no pueden ser falsados. Ahora bien. incluso en la física. el elemento n ú m e r o 72 (el hafnio) no fue descubierto apoyándose simplemente en un enunciado p u r a m e n t e existencial aislado . ya sean universales o existenciales. terpretaciones de este pasaje. ( T e n d r í a m o s u n ejemplo c o n : «En tal y cual sitio hay u n aparato que es una m á q u i n a de movimiento p e r p e t u o » .. y no e n t e r a m e n t e de acuerdo con lo que es corriente en la ciencia empírica. single^ para evitar malas in. que tienen la forma de enunciados estrictamente existenciales. he de considerar a los enunciados estrictamente existenciales como no empíricos o «metafísicos».

teniendo en cuenta cómo hemos caracterizado la ciencia empírica. pero cada uno exclusivamente en un sentido: son deeidibles unilateralmente. deeidibles e m p í r i c a m e n t e . Esto no se debe a u n a mera casualidad. y de todas sus consecuencias i m p o r t a n t e s . y los enunciados existenciales únicamente verificables. entonces la asimetría procede del hecho de que. y. No obstante. h a sido capaz de dar a ciertas ramas de la física teórica—. por la que se tiende a la forma de u n sistema riguroso. únicamente las ramas de la ciencia llegan a adquirir — a u n q u e sólo temporalmente-—. p o r ello. los enunciados universales son únicamente falsables. Esta es la razón. ambas clases de enunciados —los estrictamente existenciales y los estrictamente universales— son. sino que podría haberse esperado.68 La lógica de la investigación científica universales: tampoco podemos escudriñar todo el universo con objeto de tener la certeza de que no existe nada prohibido por la ley.com . Pues vemos que no se trata de asimetría alguna de las relaciones p u r a m e n t e lógicas. es únicamente *^ la línea trazada por nuestro criterio de demarcación lo que da origen a una asimetría. http://psikolibro. a la forma de lo que se h a llamado u n asistema axiomatizadoy) — l a que Hilbert. Véase también el apartado *22 de mi Postscript. sin duda. por ejemplo. una revisión del mismo. lo cual es. con respecto a los enunciados singulares. o falsarse uno estrictamente universal. Siempre que se encuentra que algo existe aquí o allí puede verificarse un enunciado estrictamente existencial. Dicho de otro modo : el sistema de que se trate tiene que estar formulado de u n modo tan claro y definido que se reconozca con facilidad que cualquier supuesto nuevo es u n a modificación. las relaciones lógicas presentan simetría: los enunciados universales y existenciales están construidos de una manera simétrica . La situación es sumamente simple: si la ciencia empírica está caracterizada por considerar los enunciados singulwes como enunciados de contraste. la falsabilidad unilateral de los enunciados universales de la ciencia e m p í r i c a ) parezca menos dudosa de lo que había semejado ser antes (en el apartado 6 ) . por el contrario.la forma de u n sistema teórico desarrollado y bien trabado desde el punto de vista lógico. según creo. Quizá sea ésta la razón p o r la que. Se pretenden reunir todos los supuestos que se necesitan — p e r o sólo éstos— y formar con ellos el *° La palabra «únicamente» no debe tomarse con excesivo rigor. necesario. A pesar de ello. 16. p o r regla general. L o s SISTEMAS TEÓRICOS Las teorías científicas están en perpetuo cambio. se suele tener u n panorama bastante claro de los sistemas planteados provisionalmente. en principio.blogspot. pues p a r a contrastar u n sistema a fondo se h a de presuponer que en ese momento tiene una forma suficientemente definida y definitiva como para que sea imposible introducir subrepticiamente en él nuevos supuestos. Es posible que ahora la simetría que hemos descrito (juntamente con su consecuencia.

En lo que se refiere a eslas cuatro condiciones. lo cual equivale a que no es deductible del sis-"" tema un enunciado ar])itrario cualquiera \ b) El sistema es independiente. por eje. P o r ejemplo. a ) El sistema de axiomas está exento de conlradiecián (ya sea contradicción interna de ellos o de unos con o t r o s ) .com . mencionaré únicamente que no participo de tal Cf. especialmente— me ocupo con más detalle de esta cuestión. en lo que se refiere a las relaciones del mismo con el conjunto de la teoría. el estudio algo diferente de CAK. c) suficien'es para deducir todos los enunciados pertenecientes a la teoría que se trata de axiomatizar.nplo. pues hacen ver por qué la falsación de u n enunciado deducido lógicamenle puede no afectar. los axiomas han de ser. Es posible llegar a semejante conclusión porque — a u n q u e . los de la geometría euclidiana— han de considerarse inmediata o intuitivamente ciertos. En mi Postscript —en el apartado *22. no contiene ninjiiin axioma deduclihle de los restantes (o sea. que solainenle se llamará axioma a un enunciado si no es posible deducirle del resto del sistema). en ocasiones. y d) necesarios para el mismo fin : lo cual quiere decir que no deben contener supuestos superfinos ^. 70 y sigs.blogspot. Los axiomas se eligen de modo tal que todos los demás enunciados pertenecientes al sistema teórico puedan deducirse de ellos p o r medio de transformaciones p u r a m e n t e lógicas o matemáticas. 17. más (jue a una parle del sistema teórico completo. las teorías físicas no están cnleranu'nte axiomalizadas— las relaciones entre sus diversas partes pueden ser lo sufieientemenie claras como para permitirnos decidir cuáles de sus subsistemas resultan afectados p o r una observación falsadora delerminada *'.MAP en su Abriss der Logistik (1927). el apartado 24. en general. ' http://psikolibro. Cal>e decir qvie u n sistema teórico está axiomatizado si se lia form u l a d o un conjunto de enunciados —los axiomas— que satisface los cuatro siguientes requisitos fundamentales. 64 y 75 a 77) ipie desempeñan un papel importante en el problema de la falsabilidad. En una teoría axiomatizada de esta manera es posible investigar la dependencia nuitiia de sus distintas partes.Teorías 69 ápice del s i s t e m a . es decir. así como al apartado siguiente. tales supuestos se suelen llamar los «axiomas» (o «postulados». A L G U N A S TOSIBILIDADES AXIOMAS DE INTERPRETACIÓN DE UN S I S T E M A DE No discutiremos aliora la opinión del racionalismo clásico según la cual los «axiomas» de ciertos sistemas — p o r ejemplo. págs. o evidentes. véase. Estas dos condiciones se refieren al sistema axiomático como t a l . o «proposiciones p r i m i t i v a s » . podemos estudiar si una parle de la teoría es deductible de una p a r t e de los a x i o m a s : esludios (de los que hablaremos también en los apartados 63. téngase en cuenta que el t é r m i n o «axioma» no implica aquí que se los considere v e r d a d e r o s ) . que será la única que habremos de considerar como falsada.

entonces éstas determinan el empleo o sentido de las ideas fundamentales (o términos primitivos. p o r éste. si en lugar de axr) se sustituye cualquiera de las p a l a b r a s «cobre» o «cinc» se t e n d r á u n enunciado verdadero. con respecto a u n a función de enunciados determinada. decidimos a d m i t i r solamente p a r a la sustitución aquellos valores que conviertan la función en u n enunciado verdadero. en el p r i m e r ejemplo. o conceptos) introducidas por los a x i o m a s : establecen lo que puede y lo que no puede decirse acerca de dichas ideas fundamentales. x e y. La analogía con una ecuación matemática es m u y clara. no permite que se sustituya cualquier combinación concebible de valores en el lugar de las ((incógnitas» (variables) . Los valores admisibles de las «incógnitas» (o variables) que aparecen en u n sistema de ecuaciones están determinados. todo sistema axiomático p u e d e ser t r a t a d o . sino que tal sistema caracteriza como admisible^ ciertas combinaciones de valores (o sistemas de valores).blogspot. De análoga m a n e r a puede hacerse una distinción entre sistemas de conceptos admisibles e inadmisibles por medio de lo que podría llamarse una ((ecuación de e n u n c i a d o s » . no como una función de enunciados. I ) Si se piensa que los axiomas son convenciones. que — a su vez— es un enunciado incompleto. p o r lo p r o n t o . la clase de los sistemas de valores admisibles de la clase de los inadmisibles. Toda función de enunciados se transforma en un enunciado cuando en los lugares vacíos. ésta se obtiene a p a r t i r de una función proposicional o función de enunciados (cf. Puesto que es posible considerar sus ideas fundamentales no defin i d a s — o términos p r i m i t i v o s — como lugares vacíos. Se obtiene lo que yo llamo u n a «ecuación de enunciados» si. en el que aparecen uno o más ((lugares vacíos». pues. Incluso si el sistema de ecuaciones no es suficiente p a r a llegar a una solución única. ((A. + y = 12».70 La lógica de la investigación científica opinión. I ) ya como convenciones. se sustituyen ciertos v a l o r e s . la clase de los sistemas que la satisfacen. mientras que otras sustituciones dan lugar a enunciados falsos. Me parece que son admisibles dos interpretaciones diferentes de un sistema cualquiera de a x i o m a s : éstos pueden considerarse. Tal vez p u e d a aclararse esta tesis por medio de u n a analogía entre un sistema axiomático y u n sistema de ecuaciones (compatible y resoluble). de uno u otro m o d o .com . enunciado que puede ser verdadero o falso. y semejante ecuación de enunciados define u n a clase determinada de sistemas (de valores) a d m i s i b l e s : a saber. se convierte en u n a ecuación en el sentido ordinario (matemático). según el valor (o combinación de valores) que haya servido p a r a la sustitución : así. sino como u n a ecuación de enunciados. y como inadmisibles o t r a s : distingue. Demos dos ejemplos de tales funciones preposicionales o funciones de e n u n c i a d o s : ((Un isótopo del elemento x tiene el peso atómico 6 5 » . la nota 6 del a p a r t a d o 1 4 ) . I I ) ya como hipótesis científicas. Y si interpretamos el segundo ejemplo. como u n sistema de funciones de enunciados. A veces se describen los axiomas diciendo que son adefiniciones implicitasy) de las ideas que introducen. Pero si decidimos que solamente se p u e d a n sustituir los sistemas — o combinaciones de valores— que satisfagan http://psikolibro.

entonces se convierte en u n sistema de ecuaciones de enunciad o s : y.anera empírica de definir un concepto. p o d r í a n interpretarse como «rayo de luz» e «intersección de rayos de luz». el resultado será u n sistema de enunciados analíticos (ya que será verdadero p o r convención). qué sería una m. Yo distinguiría hoy claramente entre los sistemas de objetos que satisfacen un sistema axiomático y el sistema de nombres de dichos objetos. " http://psikolibro. Se piensa que. señalamientos. etc. Mas los conceptos que h a n de utilizarse en el sistema axiomático deberían ser nombres universales. . y sólo diría del primer sistema que es un «modelo». P u e d e expresarse. P o r ejemplo. y si no es así h a b r á n de q u e d a r sin Véase la nota *2. define una clase de sistemas (admisibles) de conceptos. que aparecen en todo sistema axiomático de la geometría. y. I I ) Entonces. en modo alguno.com . respectivamente.blogspot. Se suele h a b l a r de «definiciones ostensivas»: esto quiere decir que se asigna un sentido empírico determinado a u n concepto haciéndole corresponder a ciertos objetos pertenecientes al m u n d o r e a l : se le considera entonces como símbolo de tales objetos. : si p u e d e n definirse de algún modo explícito será por medio de otros nombres universales.—. conceptos tales como «línea recta» y «punto». Pues no está claro. p o d r á preguntarse. la interpretación de u n sistema axiomático como u n sistema de (convenciones o d e ) definiciones implícitas. lo que es lo mismo. que puede sustituirse en los axiomas (convirtiéndolos en verdaderos). Por tanto. A primera vista. Pero si se lleva a cabo la sustitución con u n modelo. diciendo que equivale a la siguiente decisión: los únicos sustituyentes que se admitirán serán modelos *^. A todo sistema de conceptos que satisfaga a u n sistema de axiomas puede denominársele un modelo de dicho sistema de axiomas *^. o. en enunciados sintéticos. o adhiriendo a la cosa un marbete con un n o m b r e escrito. e t c . u n sistema axiomático interpretado de este modo no p u e d e considerarse como un sistema de bipótesis empíricas o científicas (en nuestro sentido de estas p a l a b r a s ) . sin embargo. pues también éstas han de ser analíticas. ya que no puede ser refutado p o r falsación de sus consecuencias. refiriéndolo ostensivamente a «objetos reales» —digamos. como tal. que no pueden definirse por medio de indicaciones empíricas. semejante manera de considerar la cuestión p u e d e parecer enteramente satisfactoria. asimismo. son nombres o conceptos individuales. los enunciados del sistema de axiomas se convierten en enunciados acerca de objetos empíricos. señalando cierta cosa y emitiendo a la vez un n o m b r e . ahora escribiría: «los únicos sustituyentes que st admitirán serán nombres de objetos que constituyan un modelo». P o r consiguiente.Teorías 71 aquél. lleva a dificultades ípie se encuentran en conexión con el problema de la base empírica. Pero debería haber sido obvio que lo único que es posible fijar. de este modo. sino que han de tomarse por «constantes extralógicás». c ó m o puede interpretarse u n sistema axiomático como un sistema de hipótesis empíricas o científicas? La tesis corriente es que los términos primitivos que aparecen en dicho sistema no deben considerarse definidos implícitamente.

R^SAIIDAI). adoptaré la rcfíla de que no se emplearán eonee[»los sin definir como si csluvieseii definidos implícitamente. es posible establecer una correspondencia entre los conceptos |)riniitivos de un sistema axiomático. sino la de enunciados que pertenecen a otros sistemas. y los conceptos de otro sistema.sla ])os¡biliila<l reviste una importancia singular cuaiulo. llama a la teoría de Fourier sobre la conducción del calor una «teoría nujdelo de la física».. el carácter de hipótesis: becbo en (jue no se lia jiarado mientes en el caso de los enunciados de nivel inferior. E l . I. por lo regidar. aijuí nos referimos). pág.com . IJOS eiuuieiados del nivel más alto son los axiomas. j)or ejemplo.n. Macb. en el curso de la CNolucion de una ciencia. Creo que esta dificultad puede superarse únicanu-nte gracias a una decisión metodolójiica : en conscciu'ucia. 115. NlVKLES DE UMVF. es posil)Ie interjjrctar atjuellos conceptos {)or medio de éstos).p e r o ello arruinaría inevital)l<^menle el carácter empírico del sistema. Por tanto. Vriniipicn der Warmelchre (1896). Mvi.KNS» Dentro de un sistema teórico podemos i!i-ilnguir entre enunciados jicrteiiccicnips a niveles diversos de universalidad. asimismo. se explica lui sistema de enunciados [)or nu'dio de un sistema de bipótesis nuevo —y más general que permite no sólo la deducción de enunciados |icrlenecientcs al ])ri)iicr sistema. la velocidad a i\\\c se igualan las diferencias de temperatura — cuando éstas son pe(iueñas— es proporcional a las m i s m a s » . Sin ciubargo. como si fuesen conceptos definidos implícit a m e n t e . 18.72 La lógica de la investigación científica definir.os enunciados empíricos de eIe\ado nivel tienen siemiire el carácter de bipótesis c(ui respecto a los eiuuiciados — de nivel inferior— deductibles de (dios: ])ue(lcn quedar falsados cuando se faisán estos cnuncia<los nu'nos universales. por la curiosa razéin de (juc «esta teoría no está fundada en una liipótcsis. y en ello reside la dif icidtad . y de ellos ¡nuMÍen deducirse otros situados a niveles inferiores. es inevitable que ciertos nombres universales queden sin definir. será posible definir los conceptos fiuidarnentales del nevo sistema valiéndose de conceptos que se babían cnipleado originariamente en algunos de los antiguos sistemas. im enunciado total cuyo carácter bipotético parece bastante conspicuo. la física (o. (Nos ocuparemos nuís adelante.) Quizá sea conveniente añadir aliora (]ue. por ello. de esta cuestión. Kn tab's ea-os. y. es decir.. tal corno el de la geometría. el «liecJio observable» a que se refiere Alacli resulta ser el (jue él describe por el enunciado siguiente :«. sino en un hecho obserrahle». . http://psikolibro.blogspot. en el apartado 20. I'. o sea. Pero en cual(]uier sistema deductivo bipotélico estos úllinH)s siguen -ieiulo enunciados estrietanuMite universales (en el sentido a (pii. [lor ejemplo '. ban de tener. de otro m o d o . pues tales conceptos indefinidos pueden emplearse sieinj)re en el sentido no empírico mencionado en 1). « M O D D S TOIJ.

Con todo. http://psikolibro. tenemos un ejemplo notable de lo que digo en la modificación einsteiniana del concepto de simultaneidad. a cuál hemos de reprochar la falsedad de p: cuáles de ellos tenemos que alterar y cuáles habríamos de retener. en beneficio de la sencillez). o analítico. podemos escribir también la inferencia falsadora del modo siguiente: ((t —* p).. que se llama a veces —de un modo algo propenso a errores— «implicación material») y un enunciado sobre deductibilidad (o sea. entonces. del eniuiciado falsado. entonces í es también falso». El modo de inferencia falsador a que nos referimos — o sea.* ». la m a n e r a en que la falsación de u n a conclusión entraña la falsación del sistema de que se ha d e d u c i d o — es el modus tollens de la lógica clásica. entre los diversos enunciados del subsistema restante t' (del cual no es independiente /)).blogspot. debe señalarse la contusión mencionada. en todo caso. 193 y slgs.com . y el supuesto p . a menudo. Este problema no tiene gran importancia en nuestro contexto. 1947. que ciertos enunciados singulares son hipotéticos. lo único que hace adivinar al investigador qué enunciados de t' debe considerar innocuos y cuáles necesitados de modificación es su instinto científico (influido. a primera vista. que puede leerse: «p se sigue de í». (Se discuten estas cuestiones con mayor amplitud. P o r tanto. lo cual puede escribirse «p» y leerse «no p » . uno que afirma que un enunciado condicional es verdadero lógicamente. Podemos simbolizar ahora la relación de deductibilidad (implicación analítica) de p a p a r t i r de t p o r medio de « í — ^ p » . lo que puede originar un avance decisivo es la modificación de lo que nos sentimos inclinados a considerar como innocuo (debido a su completo acuerdo con nuestros hábitos intelectuales). y p es falsa. en mi artículo de Mind 56. En relación con esta circunstancia nos En relación con este pasaie y con otros dos posteriores (cf. (No me refiero ahora a enunciados intercambiables. desde luego. que puede estar compuesto p o r teorías y condiciones iniciales (no h a r é distinción entre ellas. ( —• p .Teorías 73 Diré. Dada la relación de deductibilidad. Gracias a este modo de inferencia falsanios el sistema completo (la teoría con las condiciones iniciales) que había sido necesario para la deducción del enunciado p . págs. no puede afirmarse de un enunciado cual(¡uiera dado del sistema que él en p a r t i c u l a r ha resultado vulnerado —o no vulnerado— por la falsación: solamente en el caso de que p sea independiente de una parte del sistema podemos decir que esta parte no ha quedado arrastrada por la falsación ^. incluso. las notas *1 del apartado 35 y *1 del apartado 36) en que empleo el símbolo « .) ' Así pues.. ronsiiíeramos que t ha q u e d a d o falsado. por los resultados de llevar a cabo contrastacionés una y otra vez).) Con frecuencia. Podemos describirlo como sigue * \ Sea p u n a conclusión de u n sistema í de enunciados. dado que (con ayuda de un sistema teórico) p u e d a n deducirse de ellos conclusiones tales que la falsación de éstas sea capaz de falsar los enunciados singulares en cuestión. es decir. pero. Si denotamos la conyunción (aserción simultánea) de dos enunciados colocando u n punto entre los símbolos que los representan. por ejemplo. o que su antecedente entraña su consecuenlie): diferencia que Alfred Tarski me hizo comprender pocos meses después de la publicación del libro. no podemos saber. Supongamos que p sea falsa. merece la pena recordar que.p) —>• t . o. podemos inferir ¿ ( l é a s e uno t»): esto es. expresándolo con p a l a b r a s : «Si p es deductible de t. he de decir que cuando escribí este libro tenía una idea confusa acerca de la diferencia entre un enunciado condicional (enunciado de si .

haya resultado falsado.) http://psikolibro.. podemos m u y bien a t r i b u i r la falsación exclusivamente a la hipótesis que se acaba de i n t r o d u c i r . (Cf.74 La lógica de la investigación científica encontramos con la siguiente posibilidad : en ciertos casos —quizá teniendo en cuenta los niveles de universalidad— podemos atribuir la falsación a una liipótesis determinada. buscaremos.blogspot. Esta situación p u e d e presentarse cviando se explica una teoría perfectamente corroborada (y que continúa estándoJo con la nueva explicación que mencionamos) deduciéndola de una nueva hipótesis de un nivel s u p e r i o r . en su lugar. las observaciones sobre la (fcasi-induceión» en el apartado 85. entonces babrá que contrastar la nueva hipótesis por medio de alguna de sus consecuencias aún no sometidas a contraste: si queda falsada cualquiera de estas últimas. por ejemplo. a una recién introducida. pero no nos sentimos obligados a considerar que el sistema antiguo. que tenía m e n o r generalidad. otra hipótesis de alto nivel.com . asimismo.

11 y 17. http://psikolibro. ciertos problemas de método. WIENER. Según parece. 19. quienes están bajo la influencia de la escuela conocida con el nombre de «convencionalismo» ^. Durante el estudio crítico de una posición a la que se suele llamar «convencionalismo». que sólo podemos refutar sistemas teóricos completos. trad. supondré ahora una respuesta positiva a tal cuestión y exam i n a r é hasta qué punto es aplicable mi criterio de demarcación a los sistemas teóricos —si es que es aplicable de algún m o d o — . ingl. por P. nos hemos referido antes a algunas de ellas en los apartados 6. pero ahora las consideraremos más circunstanciadamente. pág. 1954). * No debe confundirse al alemán Hugo Dingier con el inglés Herbert Dingle.CAPITULO CUARTO La falsabilidad Me ocuparé más adelante de la cuestión acerca de si existe algo a que pueda llamarse un enunciado singular falsable (o «enunciado b á s i c o » ) . T r a t a r é . recientemente se ha adherido a ella H. lo cual afecta a su estudio de los experimentos cruciales). Los convencionalistas parecen tener ' Los principales representantes de esta escuela son Poincaré y Duhem (cf. en p r i m e r lugar. The Aim and Structure of Physical Theory.. Las plantearán. el manantial de la filosofía convencionalista es la admiración ante la bella y austera sencillez del mundo. que lo serán si se aceptan nuestras decisiones metodológicas). mientras que yo afirmo la posibilidad de experimentos falsadores cruciales (este autor destaca. pero no parece ver la asimetría existente entre verificación y falsación.blogspot. con razón. ingl. Princeton. Puede mencionarse aquí que Duhem niega (trad. ya que los considera verificaciones. por ejemplo. tal como nos la revelan las leyes de la física. 1906. después. Dingier (entre cuyas numerosas obras pueden mencionarse: Das Experiment y Der Zusammenbruch der Wissenschajt und das Primat der Philosophie. son objet et so structure. de caracterizar las propiedades lógicas de los sistemas de teorías que son falsables (es decir. surgirán. El principal representante del convencionalismo en el mundo de habla inglesa eg Eddington.com . P. con los que será menester enfrentarse tomando determinadas decisio' nes metodológicas. 300) la posibilidad de experimentos cruciales. La théoTÍe physique. A L G U N A S ORJECIONES CONVENCIONALISTAS Forzosamente se han de suscitar objeciones contra mi propuesta de adopción de la falsabilidad como criterio para decidir si un sistema teórico pertenece o no a la ciencia empírica. 1926).

que un elemento de una estructura atómica determinada (número atómico 82) tiene siempre ese punto de fusión. Son estas leyes que nosotros hemos establecido las que forman la t>ase indispensable p a r a la regulación de nuestros relojes y la corrección de nuestras reglas graduadas (que llamamos « r í g i d a s ) : decimos (fue un reloj es «exacto» y que una regla g r a d u a d a es «rígida» cuando los movimientos medidos valiéndose de estos instrumentos satisfacen los axiomas de la mecánica que hemos decidido a d o p t a r ^. 1931. y no son las propiedades del m u n d o las que determinarían e». Sólo son sencillas las «leyes de la Naturaleza^}. (Adición al corregir las pruebas. aiín más. núm. por tanto.ún la opinión de Cornelius (cf. Erkenntnis 2.com . y el eonveneionalista sostiene que éstas son libres creaciones nuestras. un mundo de conceptos definidos implícitamente por las leyes naturales fiue hemos elegido. sino que — p o r el c o n t r a r i o — precisamente es ésta 'a que determina las propiedades de un m u n d o artificial.76 La lógica de la investigación científica la sensación de que semejante sencillez sería incomprensible — y . es parte de la definición del concepto oplomo» (sugerido por la experiencia inductiva). invenciones. el eonveneionalista califica a aquélla de creación n u e s t r a : para él. sea cualquiera el nombre que le demos.blogspot. 4).) Ajdukiewicz parece estar de acuerdo con Cornelius (cf. no sería plomo. más en particular. tautologías. Pero. Scjiún él.. sino xxnn mera construcción lógica . El idealismo kantiano trató de explicar aíiuélla diciendo que quien impone sus leyes a la Naturaleza es n u c t r o i)ro|)io intelecto . sintético : afirma. Erkenntnis 4. de modo parecido. Das Wcldbild und die Begriffsapparatur). que las leyes de la ¡Níaturaleza nos revelan una íntima sencillez estructural de nuestro m u n d o Ijajo su apariencia de una desbordante variedad. con lo que ésta se convertiría en algo muy sencillrr: pues el eonveneionalista no cree que la Naturaleza lo sea. Debemos m u c h o a la filosofía del convencionalismo en lo que se refiere a aclarar las relaciones entre la teoría y la experiencia. sin endiarpo. y. qua enunciado científico. llama a su punto de vista un «convencionalismo radical». el enunciado «el punto de fusión del plomo es 3. así como la obra allí anunciada. no es un efecto de las leyes de nuestro intelecto en su auto-imposición sobre la Naturaleza. qué es una medición científica—. entre otras cosas. según mi opinión. y. De acuerdo con el punto de vista eonveneionalista a ([ue vengo aludiendo. se¡. 100 y sig.ta construcción. por ello. Asi pues.'i5°C. no puede ser refutado: una substancia que por lo demás se asemejase al plomo. pues se necesitan p a r a determinar qué es una observación — y . pág. Ha reconocido la importancia del par>el desempeñado p o r nuestras acciones y operaciones —planeadas de acuerdo con convenciones y con ra- ° Podría considerarse también a esta tesis como una tentativa de resolver el problema de la inducción: pues éste desaparecería si las leyes naturales fuesen definiciones. la ciencia n a t u r a l teórica no es una imagen de la Naturaleza. 1934. decisiones arbitrarias y convenciones nuestras. con los realistas. las leyes de la Naturaleza no son f?lsal)les por la observación. http://psikolibro. pero que tuviese otro punto de fusión. pero aún más atrevido. aproximadamente». Zar Kritik der wissenschaftlichen Grundbegriffp. milagrosa— si nos viésemos oliligados a creer. simplemente. Sólo de semejante m u n d o es del que habla la ciencia. el enunciado del punto de fusión del plomo es.

Se puede alcanzar esta meta. en la práctica. en gran medida.) Así pues.La falsabilidad 77 zonamientos deductivos— ¿n la lo. Y. para u n sistema axioma- http://psikolibro. sólo u n principio puede ayudarnos a elegir un sistema entre todos los posibles: el de escoger el más sencillo (o sea. de su finalidad y sus propósitos. lo acogeremos como un éxito. Un convencionalista podría d e c i r : yo admito que los sistemas teóricos de las ciencias de la Naturaleza no son verificables. Mientras <jue yo no pido a la ciencia ninguna cert i d u m b r e definitiva (y. Siempre que el sistema «clásico» del momento se vea amenazado por los resultados de nuevos experimentos que p o d r í a n interpretarse como falsacionea desde mi punto de vista. según se exjiresa D i n g i e r . En tales épocas de crisis se agudizará este conflicto acerca de la finalidad de la ciencia. lo cual (juiere decir. tal vez inculpando a nuestro imperfecto dominio de) sistema . empleando una frase de Dingier.ilizacióii y en la interpretación de nuestros experimentos cicnlíricr. jior habernos abierto nuevas perspectivas sobre un m u n d o de nuevas experiencias. Pero muy de otro modo serán las cosas en época de crisis. a pesaí de todo ello. a sus ojos. Pero el conveneionalista verá la estructura que está empezando a elevarse — y cuya audacia nosotros a d m i r a m o s — como un m o n u m e n t o al «colapso total de la ciencia». el 46. lo encuentro totalmente i n a c e p t a b l e . pues siempre existe la posibilidad de «. el que ahora voy a exponer. Pero..os llevar a cabo nuevos descubrimientos. y confiaremos en que un sistoina científico recién erigido nos ayudará en esta l a b o r : por ello. el sistema más sencillo de definiciones i m p l í c i t a s ) . o acabará con ellas sugiriendo la adopción ad hoc de ciertas hipótesis auxiliares. el mismo sistema presentará un aspecto impasible para el convcncionalista : dará una explicación que eliminará las incompatibilidades que p u e d a n haber surgido.blogspot. y además. p o r ejemplo. por el iníluclivismo. mi conflicto con el convcncionalista no puede dirimirse definitivamente por una mera discusión teórica desapasionada.. y no es fácil que tengan éxito los intentos de descubrir en él incoherencias. el convencionalista busca en ella «irn sistema de conocimientos apoyado en razones últimas».conseguir. y los períodos en que la ciencia se desarrolla lentamente apenas d a r á n ocasión p a r a que surja un conflicto —excepto los p u r a m e n t e académicos— entre los científicos inclinados hacia el convencionalismo y los que puedan sentirse más cerca de una tesis como la que yo defiendo. en especial. radicalmente distinta de la mía. en consecuencia. ya que sicm|)re es |)osible interpretar un sistema científico dado como un sistema de definiciones i m p l í c i t a s . lo cual había sido pasado por alto. el convencionalismo es u n sistema com|>!eto y defendible. o quizá la ejecución de ciertas correcciones en nuestros aparatos de m e d i d a . pero afirmo que tampoco son falsables. Nosotros — y los que comparten nuestra actitud— espcraicir. creo que es posible extraer de su actitud intelectual ciertos argumentos interesantes contra mi criterio de demarcación. el sistema «clásico» del momento. véanse los apartados 41 a 45. subyace a él u n a teoría de la ciencia.s . (Acerca del problema de la sencillez. En mi opinión.com . un experimento falsador despertará nuestro máximo interés. no la e n c u e n t r o ) . con todo.

blogspot. P o r tanto. con respecto a supuestos fenómenos o c u l t o s ) . no es posible dividir las teorías en falsables y no falsables. según la tesis convencionalista. exactamente igual que su filosofía misma. 100. basándonos en que carecen de base suficiente. existe un error de principio en la cuestión acerca de si u n sistema dado debe considerarse. lo cual podría conseguirse de diversas maneras (a algunas de las cuales he aludido más a r r i b a ) : así. podemos introducir hipotesis ad hoc. según se vio en el apartado 1 7 ) . Kantsttidien 28 (1923).78 La lógica de la investigación científica tico cualquiera dado. El único modo de eludir el convencionalismo es t o m a r una decisión. nuestro criterio de falsabilidad se habría de convertir en inaplicable como criterio de demarcación. así pues. podemos siempre expresar dudas acerca de la agudeza mental del científico teórico (por ejemplo. REGLAS METODOLÓGICAS Estas objeciones de un convencionalista imaginario me parecen incontestables. nos guardaremos de explotar la posibilidad que acabamos de mencionar — y que está siem- CARNAP. o adoptar una actitud escéptica con respecto a la confianza que deberíamos depositar en el experimentador y excluir sus observaciones — q u e amenazan nuestro sistema— de la ciencia. mejor dicho. con toda razón. en que no son científicas o no son objetivas. en el caso de que se presente una araenaza p a r a nuestra teoría.com . como tal. si no cree —con Dingier— que llegará un día en que la teoría de la electricidad se deduzca de la teoría gravitatoria de N e w t o n ) . P o r tanto. Decidimos que. Über dU Aufgabe der Physik. o. Admito que mi criterio de falsabilidad no nos conduce a una clasificación desprovista de a m b i g ü e d a d e s . pág. la de no aplicar sus métodos. lo que se llama sú 'correspondencia con la realidad'» ' . Por consiguiente. semejante distinción sería ambigua. mediante el análisis de su forma lógica es imposibla decidir si un sistema de enunciados es un sistema convencional de definiciones implícitas irrefutables o si es u n sistema empírico (en el sentido que yo doy a esta p a l a b r a : es decir. en último caso. Sin embargo. en realidad. no la salvaremos por ningún género de estratagema convencionalista. http://psikolibro. convencionalista o empírico : para que sea posible en absoluto preguntar si nos encontramos ante una teoría convencionalista o empírica es indispensable referirse a los métodos aplicados al sistema teórico. 20. si es refutable). modificar las llamadas «definiciones ostensivas» (o las «definiciones explícitas» que podrían remplazarías. esto equivale a indicar que mi criterio de demarcación no puede ser aplicado inmediatamente a un sistema de enunciados — h e c h o que ya había señalado en los apartados 9 y 1 1 — . o incluso en que el experimentador es un embustero (ésta es la actitud que los físicos pueden adoptar a veces.

por el contrario. que no tenía consecuencias falsables. t. los resultados obtenidos por Micbelson y M o r l e y ) . página 193. Además.. casi puede conseguirse que cualquier hipótesis esté de acuerdo con los fenómenos. Pero tal lista no tiene ninguna pretensión de ser c o m p l e t a : ha de dejarse al investigador —especialmente en los campos de la sociología y de la psicología. Al final del apartado anterior hemos citado ya las cuatro estratagemas convencionalistas principales. cualquiera dado. el apartado 3 8 ) . Y un caso de una hipótesis auxiliar insatisfactoria podría ser la hipótesis de Fitzgerald y Lorentz de la contracción. (Explicaremos en los apartados 31 a 40 cómo pueden eslimarse los grados de falsabilidad. cuando se expresaba del modo siguiente: «Mediante una suave adaptación de las condiciones. http://psikolibro. pero nuestros conocimientos no progresarán» '.. que debería ser juzgado siempre sol)re la base de si su adopción significaría un nuevo progreso en nuestro conocimiento del mundo. cien años antes que Poincaré.ACK. en esta situación fue únicamente la teoría de la relatividad la que logró un progreso al ' J. Tenemos un ejemplo de hipótesis auxiliar que es sumamente aceptable en este sentido en el principio de exclusión de Pauli (cf. con ello la imaginación quedará muy complacida.La falsabilidad 79 pre abierta— de «.. prohibe más. Black apreció claramente.. con la iníroduooión de la hipótesis se ha reforzado realmente la teoría : el sistema excluye más posibilidades que antes. deberíamos decidir que siempre que encontremos un sistema que se ha rescatado gracias a una estratagema convencionalista. sino que servía meramente para restaurar el acuerdo entre la teoría y la experimentación (principalmente. de modo que podamos salir al paso de cada una de ellas moviendo nuestras piezas del modo anticonvencionalista apropiado.) Si tal grado aumenta. todo lo que puede lograrse (y malograrse) mediante los métodos convencionalistas. En lo que respecta a las hipótesis auxiliares. para un sistema. decidimos establecer la regla de que se considerarán aceptables únicamente aquéllas cuya introducción no disminuya el grado de falsabilidad o contrastabilidad del sistema. Lectures on the Elements of Chemistry. I. por ejemplo. Bl. sino que. 1803. Con objeto de formular reglas metodolóíijicas que eviten la adopción de estratagemas convencionalislas sería conveniente familiarizarnos con las diversas formas que pueden adoptar tales estratagemas. sucumbe frecuentemente. Podemos expresar lo mismo «del modo siguiente: siempre que se introduzca una nueva hipótesis ha de considerarse que se ha hecho un intento de construir un nuevo sistema. lo que se llama su 'correspondemcia con la realidad'».conseguir.com . lo someteremos de nuevo a contraste —y lo rechazaremos si las circunstancias lo exigen. Edimhurgo. pues el físico escasamente necesita que se le ponga sobre aviso— la tarea de guardarse constantemente de la tentación de emplear nuevas estratagemas convencionalistas: tentación a la que el psicoanálisis.blogspot. lo aumente.

cotiio si fuese otro. cf.80 La lógica de la investigación científica predecir nuevas consecuencias y nuevos efectos físicos. la nota 6 del ai)arlado 8 y los aparla(b)s 27 y 68. ciin lo cual podían eliminarse en el curso de la deducción (un ejiniplo. y abrió con ello nuevas posibilidades de contraslación y de falsación de la teoría. 22 y sigs. 21. si es (pie resultan úli](>s. 2 ) que baya otros conceptos sin definir (¡iie aparezcan lanibii-n en enunciados de un nivel de universalidad más bajo. A este respecto yo diría únicamente que. y cuyo empleo esté fijado por el becbo de (pie sepamos la rídación lógica en (jue se encuentran con otros coneeplos. |iero deben considerarse como modificaciones (b'l sistema. y aunque se introducen en beneficio de la teoría son enteramente inofensivos. Los experimentos contrastaldes intersubjetivamente. en Einheitsii'issenschaft 2. 1933. en ¡¡articular. cpie ba de ser examinado a continuación (b' nuevo. Logik. por ejemplo. bay (pie distinguir (bis posibiliíjades : 1) que existan eierlos conceiitos no (bfini(b)s (pie a|)arezcan únicamente en enuncia(bis did máximo nivel de universalidad. Acerca de los dos puntos restantes de nuestra lista — q u e atañen a la competencia del expcrimeniador o del científico teórico— adoptaremos reglas análogas. y. (Como ejemplo cabe citar la asunción de (pie una oliscrvación o medición determinada que no es posible repetir pueda deberse a un e r r o r . INVESTIGACIÓN LÓGICA DE LA FALSABILIDAD Solamente es necesario ponerse en guardia contra las estratagemas convencionalistas en el caso de sistemas que serían falsables si se los tratase de acuerdo con nuestras reglas del método empírico.com . Podemos matizar nuestra regla metodológica baciendo la advertencia de que no es preciso recbazar como convcncionalista toda bipótesi'i auxiliar que no llegue a satisfacer nuestra norma .blogspot. «punto-niasa». und Nattirerkennen. y e u \ o sentido eslé fijado por el uso (por ejemplo. í'u<'den permitirse cambios en tales definiciones. págs. HAHN. que propiamente no pcrtcpccen en ai)soluto a la t e o r í a : a veces se los denomina (diipólcsis auxiliares». no existen en alísoluto términos (íconstituibles» (es decir. Y puede no tomarse en consideración toda apelación a conclusiones lógicas (pie podrían deducirse en el futuro. empíricamente definililes). o bien se aceptarán. Mathematik. la ((energía)))'^. procederemos conforme a nuestras decisiones metodológicas. o se rcebazarán a la luz de otros experimentos de resultado opuesto. http://psikolibro. Kn lo (pie resj)ecta a los nonil)res iiniveisales sin dcíinir.) En el apartado 17 lie mencionado las delinicioncs e. existen enunciados singulares. como antes. Véase también el final del aparlado 25. Suponga' Compárese. en su lugar yo empleo los nombres universales indefinibles establecidos exclusivamente por el uso lingüístico. por lo demás. «posic i ó n » ) : probibiremos (jue se altere subrepticiamente su uso.x¡>licilas. un sistema de axiomas a l)ase de otro sistema <\c menor universalidad. en mi opinión. ((mo\ iinieiilo». mediante las cuales se da senli(b) a los conceptos (b.

las teorías tautológicas. de «todo acontecimiento tiene una causa» y «aquí acontece una catástrofe» podemos deducir «esta catástrofe tiene una causa». Así pues. (Según las reglas de la lógica. Una segunda tentativa consistiría en denominar «empírica» a una teoría si es posible deducir de ella enunciados singulares valiéndose de otros enunciados del mismo tipo que sirvan de condiciones iniciales. nos vemos conducidos a pedir que la teoría nos permita deducir.La faliabilidad 81 mos que hemos excluido con éxito dichas estratagemas mediante nuestras reglas. que nos indican cómo se ha de realizar la sustitución de las variables de la teoría. pero este intento resulta fallido. podría tal vez intentarse l l a m a r «empírica» a una teoría siempre que puedan deducirse de ella enunciados singulares. por cjera|)lo. en lugar de ello. tal cosa equivale a que la conyunción de 61 con la negación de 6a http://psikolibro. entre otras cosas. podemos pedir ahora una caracterización lógica de tales sistemas falsables. En el próximo capítulo discutiremos con mayor amplitud lo peculiar de los enunciados singulares que yo llamo «enunciados básicos».blogspot. (Por ejemplo. una que sea tautológica) nos permitiría deducir ciertos enunciados singulares a pari ir de otros de la misma especie. pues también una teoría no empírica (por ejemplo. Debe tenerse siempre en cuenta que cuando hablo de «enunciados básicos» no me estoy refiriendo a u n sistema de enunciados aceptados. falsables. si se emplea como criterio de demarcación es equivalente al de falsabilidad: pues si el enunciado básico 62 no se sigue de 6i. pero no excluiría los enunciados metafísicos sintéticos. sino que se sigue de 61 en unión con la teoría f (y esto es lo que afirmamos en la formulación del texto). podemos decir: de la conyunción de «dos por dos es cuatro» y «aquí hay un cuervo negro» se sigue. Esto quiere decir que hemos de apoyar nuestra definición en " Después de la publicación de mi libro se han propuesto una y otra vez —incluso por críticos que se burlaron de mi criterio de falsabilidad— métodos equivalentes al que aquí se presenta.) De este modo. p o r q u e para deducir enunciados singulares de una teoría necesitamos siempre otros enunciado) sÍEignlures. más enunciados singulares empíricos de los que podemos deducir de las condiciones iniciales sol a s * ' .com . el sistema de todos los enunciados básicos contendrá muchos incompatibles entre 'sí. Pero es fácil ver que la formulación que damos aquí. ciertamente. hablando toscamente. «aquí hay un cuervo».) Ni siquiera bastaría exigir que fuera posible deducir de la teoría j u n t a m e n t e con las condiciones iniciales más de lo que se puede deducir de dichas condiciones iniciales solas : este requisito eliminaría. así como la cuestión de si son. todos los enunciados singulares de hechos. las condiciones iniciales. aquí supondré simplemente que existen. Intentaremos caracterizar la falsabilidad de una teoría p o r las relaciones lógicas que existan entre ella y la clase de los enunciados básicos. Pero tampoco nos valdrá esto. hay que entender que el sistema de los enunciados básicos — t a l como empleo yo este términ o — incluye todos los enunciados singulares coherentes dotados de cierta forma lógica : como si dijéramos. a su vez. Como primera aproximación. pero como criterios del sentido de cláusulas (en vez de ser criterios de demarcación aplicables a sistemas teóricos).

especialmente la nota *1 (y el apartado *22 de mi Postscript). porque la conyunción de un enunciado con sentido y una «pseudocláusula sin sentido» tendría sentido. resultan ser inofensivas. 22. Por lo que se refiere a la segunda. y. que « p e r m i t e » ) . el apartado 3 8 ) . acerca de los enunciados básicos «permitidos» no dice n a d a : en p a r t i c u l a r . las teorías empíricas pueden contener elementos «metafísicos» (así ocurre con la de Newton) que no sea posible eliminar pur medio de una regla tajante. pide la falsabilidad precisamente en el sentido que yo le doy. de acuerdo con él. la clase de todos los enunciados básicos con los que es i n c o m p a t i b l e (o. en segundo. asimismo. la teoría (cf. sabemos que. muchos de los enunciados básicos «permitidos» estarían en contradicción mutua si se tuviera en cuenta. P u e d e añadirse. el propósito p a r a el q u e necesitamos los enunciados básicos. p r o p o n g o la definición s i g u i e n t e : Se llama «empírica» o «falsable» a u n a teoría c u a n d o divide de m o d o inequívoco la clase de todos los posibles enunciados básicos en las dos subclases no vacías s i g u i e n t e s : p r i m e r o . luego nuestro criterio pide la existencia de un enunciado básico falsador. Si tratamos ahora de aplicar estas dos criticas a nuestro criterio de demarcación. por ejemplo. debemos hacer siempre u n intento serio de aplicarla — u otra análoga— a nuestra propia teoría. q u e llamar e m o s la clase de los posibles falsadores de la teoría . la clase de los enunciados básicos con los que no está en cont r a d i c c i ó n (o. pero —en la mayoría de los casos— dos «ejemplos» semejantes tomados juntamente están en contradicción con la ley. la nota *1 del apartado 82. la ley universal «todos los planetas se mueven en circunferencias» (o sea. En primer término. a los que excluye o p r o h i b e ) . en segundo lugar. a la vez.) Sin embargo. véase más arriba el apartado 15. aunque si logramos presentar la teoría de modo que se convierta en la conyunción de una parte contrastable y otra no contrastable. T e n i e n d o en cuenta que no sería m u y fácil i n d i c a r en detalle cómo sirve u n sistema teórico complicado p a r a la deducción de enunciados singulares o básicos. una vez llevada a cabo una crítica de una teoría rival. lo cual es igualmente absurdo. el final de la nota *6 del apartado 8 0 ) : la de que.82 La lógica de la investigación científica u n a clase p a r t i c u l a r de e n u n c i a d o s s i n g u l a r e s .blogspot. j u s t a m e n t e . «cualquier conjunto de posiciones de un planeta se encuentra leobre la misma circunferencia») está «ejemplificada» de un modo trivial por todo conjunto de no más de tres posiciones de un planeta. en cuanto a la falsacontradiga a la teoría f. y éste es. tal vez. que u n a teoría hace afirmaciones únicam e n t e acerca de sus posibles falsadores (afirma su f a l s e d a d ) . podemos eliminar uno de sus componentes metafísicos. en este caso. P o d e m o s e x p r e s a r esta definición de u n a forma m á s breve diciendo que u n a teoría es falsable si la clase de sus posibles falsadores no es u n a clase vacía. pero la conyunción mencionada constituye un enunciado básico (cf. http://psikolibro. En cuanto a la primera. El párrafo inmediatamente anterior de esta nota puede tomarse como ejemplo de otra regla metódica (cf. porque. y. (Véase. es decir. *'' En realidad. FALSABILIDAD r FALSACIÓN T e n e m o s q u e distinguir c l a r a m e n t e entre falsabilidad y falsación. el apax-tado 2 8 ) . no dice que sean verdaderos *^. H e m o s i n t r o d u c i d o la p r i m e r a exclusivamente como criterio del carácter e m p í r i c o de u n sistema de e n u n c i a d o s . las negaciones de ciertos enunciados con sentido resultarían carentes de sentido.com . como criterio de sentido (o de «poca verificabilidad») fracasa por varias razones.

antes de falsar u n a hipótesi! tenemos ya otra dispuesta para sacárnosla de la m a n g a . Pues nuestro problema es el s i g u i e n t e : puesto que se falsa u n a hipótesis al aceptar u n enunciado básico. lo que exigimos atañe sólo a la forma lógica de la hipótesis.La fahabilidtul 83 eión. tiene éxito completo. pero no suficienlo. o de que nadie ha oído hablar de ella. ésta se encuentra m u y lejos de ser e x h a u s t i v a : sólo menciona u n aspecto importante de la aceptación de enunciados básicos que falsen u n a hipótesis que. u n enunciado estriclamente universal. Y su acomj)añante. * Todo esto indica la u r g e n t e necesidad de remplazar u n a hipótesis falsada por otra mejor. regla 2 ) . por lo cual la ampliaremos en el capitulo V (especialmente en el apartado 2 9 ) . y podemos denominar a este tipo de hipótesis una hipótesis falsadora '. Así. el profesor J.blogspot. por lo demás. E n u n a comunicación personal. si estas regías se refieren a su vez a otros enunciados básicos aceptados podemos quedar envueltos en u n a regresión del tipo indicado. Si afirmo que existe u n a familia de cuervos blancos en el parque zoológico de Nueva York. para falsar el enunciado «todos los cuervos son negros» bastaría el enunciado —contrastable i n t e r s u b j e t i v a m e n t e — de que existiera una familia de cuervos bhmcos en el p a r q u e zoológico de Nueva York. se refiere a las contrastacíones que debe h a b e r pasado (contrastacioncs (£ue la habrán enfrentado con los enunciados básicos aceptados * ' ) • La hipótesis talsadora puede tener u n nivel de universalidad m u y bajo (obtenido. El requisito de que la hipótesis falsadora ha de ser empírica. es preciso incorporar reglas especiales que determinen en qué condiciones debemos considerar falsado un sistema. lo de que la hipótesis ha de estar corroborada. al llegar allí. Únicamente decimos que una teoría está falsada si hemos aceptado enunciados básicos que la contradigan (cf. a que me he referido en el aperlado 1 8 ) . diriamos. quiere decir exclusivamente que debe encontrarse en cierta relación lógica con respecto a los posibles enunciados básicos: así pues. difícilmente nos inducirán a desechar una teoría — p o r falsada—. por generalización de las coordenadas individuales de un dato de observación: podría citarse como ejemplo el supuesto «hecho». *' Esta referencia a enunciados básicos aceptados parece contener en germen u n a regresión infinita. y que los enunciados básicos aceptados a que recurre la regla no tienen por qué poseer este carácter. ¿Con qué frecuencia es preciso reproducir realmente u n efecto para que sea u n «efecto reproduciblev? La respuesta que hay que dar e s : en algunos casos.com . falsal)le. Woodger ha planteado la siguiente c u e s t i ó n . ni una sola tiez. H . Yo replicaría a este a r g u m e n t o que las reglas que necesitamos son m e r a m e n t e para aceptar enunciados básicos que falseu una hipótesis bien contrastada y que 'había tenido éxito hasta el m o m e n t o . E n ia mayoría de los casos. queda a su arbitrio aceptar o rechazar m i http://psikolibro. mi aserción puede ser contrastada en principio. por tanto. se entera de q u e la familia citada ha m u e r t o . Esta condición es necesaria. además. necesitamos reglas mctndológicas para aceptar enunciados básicos. en realidad. pero la daremos j)or tal si descubrimos un efecto reproducible que la refule. y. inios pocos enunciados básicos esi p o r á d i c o s . scgiin Mach. pues hemos visto que los acontecimientos aiílados ui» reprüducil)lcs carecen de significación para la ciencia: así. a u n cuando ha de ser coutrastable inlersubjetivamente no necesita ser. pues el experim e n t o falsador suele ser u n expcTimento crucial planeado de modo que nos permita decidir entre las d o s : lo cual equivale a decir que dicho experimento nos ha sido sugerido por el hecho de que las dos hipótesis difieren en ciertos respectos. dicho de olrd inodo : aceptamos la íalsación solamente si se [)roj)one y corrobora una hiputi^is empírica de bajo nivel que descril)a semejante efecto. si alguien quiere contrastarla y. el apartado 11. ahora bien. y que utiliza tales diferencias para refutar {al m e n o s ) una de ellas.

pág. http://psikolibro. de una manera algo f o r m a l : como una relación lógica existente entre enunciados. líe presentado este criterio lógico.84 La lógica de la invesligación cientíjica Por tanto. de «no acontecimientos» o de «acontecer» unos «eventos». Czuber y Sturapf. si contradicen a la teoría. sino —en lugar de todo ello— de la verdad o falsedad de enunciado básico falsador. es decir. doíuméntos. podemos decir que ésta excluye ciertos acontecimientos posibles. KEYNES. T a l vez pueda criticarse el empleo de la vaga expresión «acontecimiento». ha quedado dividido en dos p a r t e s : la primera —el postulado metodológico (cf. aunque equivalente al modo de h a b l a r formal. y. no creo que representen adecuadamente nuestro uso de estas palabras. Alfred Tarski fue quien me indicó (en París. los enxmciados básicos aceptados constituyen la base para la corroboración de las hi[)ótesis. En lugar de h a b l a r de enunciados básicos excluidos o prohibidos por una teoría. y que no deberíamos hablar de «acontecimientos». Quizá aclare estas cuestiones y las haga más intui'ivas si expreso ahora mi criterio en un lenguaje más «realista»: que. Por una parte. cf. la segunda —el criterio lógico— resulta completamente. (Cf. en 1935) que se necesitaría una definición «semántica». y cita también a Boole. o nuestra intención al emplearlas. por ciertos autores de trabajos sobre probabilidad. ya no creo que lo sean intuitivamente: es decir. la caracterización lógica que íbamos buscando —la de la forma de los enunciados empíricos—. los enunciados básicos desempeñan dos papeles diferentes. el apartado 2 8 ) . gracias a ellos. ACONTECIMIENTOS T EVENTOS El requisito de falsabilidad. y que quedará falsada si tales acontecimientos posibles acontecen realmente.com . los apartados 27 a 30. 5.) ' Especialmente. en general. hemos empleado el sistema de todos los enunciados básicos lógicamente posibles con objeto de obtener. 23. que al principio era im poco vago. los de la teoría y lo? enunciados básicos. P o r otra. en vez de «sintáctica». hasta ahora.: esto es. admitimos que nos proporcionan motivo suficiente para la falsación de ésta únicamente en el caso de que corroboren a la vez una hipótesis falsadora. A Treatise on Probability (1921). En esta manera «realista» de expresarnos podemos decir que un enunciado singular (un enunciado básico) describe un acontecimiento. dispondrá de medios para formarse una opinión mediante consulta de testigos. etc. definida en cuanto se aclara a qué enunciados hemos de llamar «básicos» (cf. recurriendo a otros hechos contrastables intersubjetivamente y reproducibles. el apartado 2 8 ) — difícilmente puede hacerse enteramente precisa .blogspot. Se ha dicho a veces ^ que sería menester que expresiones tales como «acontecimiento» o «evento» quedasen totalmente eliminadas de los debates epistemológicos. * Aunque sigo pensando que las definiciones («sintácticas») de «acontecimientoíí y de «evento» que doy a continuación son adecuadas para lo que persigo. puede encontrarse un poco más cercano del uso corriente. Keynes dice que AnciUon fue el primero que propuso el (tmodo formalizado de expresióni>.

De acuerdo con esta. Semejante enunciado implicará ahora. event~\ sea u n acontecimiento complejo. . prefiero conservar la expresión « a c o n t e c i m i e n t o » . llamaremos aeontecimientr Pk a la clase de todos los enunciados que son equivalentes a pi¡. Introducimos ahora otro t é r m i n o . (Así. no entenderemos que evento [en ingl. y podemos considerar a este acontecimiento como la clase de los enunciados «ahora truena aquí». diremos. por ejemplo. pues. definición. y es — p o r t a n t o — u n posible falsador de ella. a pesar de ello.. por ejemplo. Lo cual sugiere la siguiente definición: Sea pu u n enunciado singular (el subíndice «7f» se refiere a los nombres o coordenadas individuales que aparecen en pi¡). diremos que es un acontecimiento. o quizá prolongado. cuando se menciona que el acontecimiento Pk contradice a una teoría í. lo que de un acontecimiento pueda describirse mediante nombres universales. P u e d e considerarse que la formulación realista «el enunciado pu representa el acontecimiento P^» quiere decir lo mismo que el enunciado algo trivial «el enunciado pk es u n elemento de la clase Pi. elementos de una clase de acontecimientos que difieran únicamente con respecto a los individuos (las posiciones o regiones espacio-temporales) afectados: llamamos a esta clase «el evento ( P ) » . m u t u a m e n t e deductibles) describen el mismo acontecimiento. sino simplemente el de dar una interpretación de tal modo de h a b l a r que haga inteligible lo que se quiere decir.. no ofrece dificultad definir su empleo de modo que no se le puede objetar n a d a : pues podemos usarla de m o d e que siempre que hablemos de un acontecimiento pudiésemos — e n lugar suyo— h a b l a r de algunos de los enunciados singulares que corresponden a él. P i . El propósito de estas reglas de traducción no es el de afirmar que todo el que emplea la p a l a b r a «acontecimiento» en el modo de h a b l a r realista está pensando en una clase de enunciados. y todos los demás enunciados equivalentes a éstos. En el modo realista de h a b l a r p u e d e decirse del enunciado singular Pk — q u e representa u n acontecimiento Pk— que tal enunciado afirma que el evento ( P ) acontece en la posición espacio-temporal k. pese a lo que pueda sugerir el uso ordinario de esta p a l a b r a ) . Cuando definimos «acontecimiento» hemos de recordar el hecho de que sería enteramente n a t u r a l decir que dos enunciados singulares que son lógicamente equivalentes (es decir.blogspot. P e r o . o sea. de todos los enunciados equivalentes a p l « : análogamente. para denotar lo que haya de típico o universal en un acontecimiento. «truena en el 13. que todo entinciado equivalente a p¡¡ contradice a la teoría í.. sencillamente.com . que la clase de los enunciados que son equivalentes a él forma un elemento del evento «volcar u n vaso de agua». http://psikolibro. Definimos: Sean Pk. que ahora truena aquí. p o r ejemplo.° distrito de Viena el 10 de junio de 1933 a las 3.15 de la tarde». el de «evento». del enunciado «acaba de volcarse aquí un vaso de agua».La falsabilidad 85 enunciados. Así. consideramos que el enunciado «el acontecimiento Pi¡ ha acontecido» (o «está aconteciendo») tiene el mismo significado que «p^ y todos los enunciados equivalentes a él son verdaderos».

y ahora. asimismo. y en el apartado *15 de mi Postscript. con objeto de señalar la analogía entre enunciados equivalentes que describen un acontecimiento y enunciados homotípieos que describen u n evento ( t í p i c o ) . Podemos decir de u n a teoría falsable que excluye o p r o h i b e no solamente u n acontecimiento. y. de todos los m u n d o s empíricos posibles. Imaginemos además que cada evento esté representado p o r u n radio (o. no nos ocupan las cuestiones acerca de si existen uniformidades («situaciones o estados» universales. una clase no vacía de enunciados básicos homotípicos. " Emplearemos la misma imagen más adelante. sino. la clase de los enunciados básicos p r o h i b i d o s (es decir. p o r tanto. por lo menos. Podemos entonces dar una imagen de la falsabilidad m e d i a n t e el requisito de que p a r a toda teoría empírica exista en el diagrama. Entonces es posible decir que toda clase no vacía de posibles falsadores de u n a teoría contiene. al menos. de los posibles falsadores de la t e o r í a ) contendrá siempre —si no es u n a clase vacía— u n n ú m e r o ilimitado de enunciados básicos: pues u n a teoría no se refiere a individuos como tales.com . puede considerarse que este círculo representa algo así como la totalidad de todos los mundos de experiencia posi^ bles. por esta razón. http://psikolibro. p o r u n área m u y estrecha — u n sector m u y estrecho—. pero aquí no necesitamos ningún concepto semejante. Podemos designar los enunciados básicos singulares que pertenecen a un evento con la palabra ahomotípicos». entre ellos el del carácter metafísico de los enunciados p u r a m e n t e existenciales (a que nos hemos referido sucinta. Esta imagen puede ser útil p a r a el estudio de varios problemas que hemos de a b o r d a r *^. los enunciados universales no representan eventos. ya que nos interesa solamente lo que excluyen los enunciados universales. No cabe duda de que a cada u n o de estos enunciados corresponderá u n evento (un r a d i o ) tal. puede definirse una «uniformidad» o «regularidad» diciendo que los enunciados universales representan uniformidades.a lo largo de u n r a d i o ) . un radio (o u n sector m u y estrecho) p r o h i b i d o p o r dicha teoría. Aplicamos ahora esta terminología ^ a nuestro p r o b l e m a . un evento. con m a y o r precisión. De este m o d o .86 La lógica de la investigación científica Y admitimos que esto quiere decir lo mismo q u e : «la clase Pk de los enunciados singulares equivalentes a pk es u n elemento del evento ( P ) » . Análogamente a ^omo ocurre con el concepto de «acontecimiento». m e n t e en el a p a r t a d o 1 5 ) . pero la clase de sus posibles falsadores es u n a clase vacía. y. en el apéndice *X. * Pero discutimos tales cuestiones en el apartado 79.blogspot. de modo que a p a r t i r de u n enunciado existencial no se sigue nada acerca de los m u n d o s de experiencia posibles (pues no ' Adviértase que aunque los enunciados singulares Tepresentan acontecimientos. sobre la misma circunferencia (concéntrica con la que delimita el área t o t a l ) . a] menos. que los distintos enunciados básicos pertenecientes a él verificarán el enunciado pur a m e n t e existencial.) o no. sino que los excluyen. especialmente en los apartarlos 31 y sigs. Imaginemos ahora que representamos la clase de todos los enunciados básicos posibles p o r medio de u n a superficie limitada por una circunferencia. etc. y que dos acontecimientos cualesquiera que se presenten dentro de las mismas coordenadas (o en los mismos individuos) estén situados a la misma distancia del centro.

objetase a este hecho. 695 y sig. p o r el contrario. cit. da (3) p-^(p-*«). del cual pueda deducirse un enunciado de la forma p. la clase de sus posibles falsadores es idéntica a la de todos los enunciados básicos posibles: cualquier enunciado sirve p a r a falsario. Schilpp. en consecuencia.) *° Diez años después de la publicación de este libro seguía sin entenderse por muchos este hecho. es esencial distinguir claramente entre un enunciado que únicamente es falso de hecho (sintético) y otro que es falso lógicamente. como si dijéramos. probable. ed. de todo enunciado básico se siga u n enunciado p u r a m e n t e existencial no puede emplearse como argumento p a r a defender el carácter empírico de este ú l t i m o : pues de todo enunciado básico se sigue también cualquier tautología (ya que se sigue d e u n enunciado a r b i t r a r i o ) . por P. págs. por «importación». En este m o m e n t o conviene quizá que diga unas palabras sobre los enunciados contradictorios. en su contestación a Wiener (op. cualquier enunciado q de un enunciado de la forma «p . o verificado. p» o «p . 1943. Cabe hacer ver que un enunciado incoherente entraña todo enunciado como se indica a continuación. de que tengamos en cuenta los posibles falsadores en lugar de los posibles verificadores : pues si pudiese verificarse u n enunciado verificando sus consecuencias lógicas — o si meramente se le hiciera p r o b a b l e de esta s u e r t e — . P • P •-'q Pero (3) nos permite deducir. demasiado poco acerca de la clase de los enunciados básicos posibles. págs. A. 246) como un hecho perfectamente conocido. o contradictorio •—es decir. mientras que un enunciado lógicamente falso implica '—o entraña— lógicamente cualquier enunciado. empleando el modus ponens. que de un conjunto de premisas incompatible puede deducirse todo. p». los enunciados p u r a m e n t e existenciales y otros enunciados no falsables afirman. además. Hcsumamos lo que ocurre del modo siguiente: un enunciado que es falso de hecho «implica materialmente» cualquier enunciado (pero no entraña lógicamente cualquier enunciado). los enunciados contradictorios afirman demasiado. (Véase también mi nota en Mind 52. Wiener consideraba con razón (The Philosophy of Bertrand Russell. al menos. A partir de las «proposiciones primitivas» de Russell obtenemos inmediatamente (1) P'-^ÍP V q) y. P. (Podría decirse tal vez que esta circunscia hace visible una ventaja de nuestro método. http://psikolibro. o.com . El hecho de que. o incoherente.La falsabüidad 87 excluye o p r o h i b e ningún r a d i o ) . todo enunciado contradictorio.) P. 47 y sigs. hablando de «proposiciones /oísas» donde Wiener había hablado de «premisas incompatibles». A p a r t i r de u n enunciado contradictorio puede deducirse válidamente cualquier enunciado *^. Por tanto. y resulta bastante sorprendente que Russell. 1944.). es decir. sustituyendo primero «py> por op» y luego «p v q* por «p —*qi> llegamos a (2) que.. pág.. sería de esperar q u e al aceptar u n enunciado básico cualquiera resultase confirmado. Mientras que las tautologías.blogspot.

apartado *3 (réplica a la «segunda propuesta») y apartado *12. * Reimpresa ahora en el apéndice *I. ya sean empíricos o no lo sean. bien de incompatibles. FALSABILIDAD T COHERENCIA El requisito de la compatibilidad o coherencia desempeña un papel especial entre todos los que han de satisfacer los sistemas teóricos. de modo que no se hace discriminación alguna en los enunciados —calificándolos. u n sistema coherente divide el conjunto de todos los enunciados posibles en dos : los que le contradicen y los que son compatibles con él (entre estos últimos se encuentran las conclusiones que se pueden deducir del sistema). todo sistema empírico debe satisfacer otra condición : tiene que ser falsable.) Caeremos en la cuenta de la importancia que tiene el requisito de coherencia si nos percatamos de que los sistemas contradictorios no nos proporcionan ninguna información.com . no obstante ser falsos en realidad. ' Cf. mi Postscript. pues podemos deducir de ellos la conclusión que nos plazca. y los que no satisfacen la condición de falsabilidad no son capaces de efectuar discriminación entre dos enunciados cualesquiera que pertenezcan a la totalidad de todos los enunciados empíricos básicos posibles. mi nota en Erkenntnis 3. punto 2 ) . Es ésta la razón por la que la coherencia constituye el requisito más general que han de cumplir los sistemas. para que puedan tener alguna utilidad. Estas dos restricciones impuestas a los sistemas producen efectos en gran medida análogos ' : los enunciados que no satisfacen la condición de coherencia son incapaces de efectuar discriminación alguna entre dos enunciados cualesquiera (de la totalidad de todos los enunciados posiljles). ya sea empírico o no. (Tenemos un ejemplo en la aproximación de Nernst de la ecuación de equilibrio de los gases. nos llevan a resultados apropiados para ciertos propósitos *'. o los sistemas axiomáticos. pág. P a r a hacer ver la importancia fundamental de este requisito no basta mencionar el hecho evidente de que hay que rechazar cualquier sistema que sea contradictorio porque será «falso» : pues a menudo trabajamos con enunciados que. En cambio.blogspot. 4Í26. 1933.88 La lógica de la investigación científica 24. Puede considerársele la primera condición que ha de cumplir todo sistema teórico. *' Cf. Además de ser compatible. http://psikolibro. bien de deductibles—. ya que todos son deductibles.

com . tenemos que ser capaces de justificarlos. si es que no hemos de aceptar dogmáticamente los enunciados de la ciencia. esto es. qué tipo de enunciados singulares constituyen? Y. a la doctrina de que los enunciados no solamente pueden justificarse por medio de enunciados. ¿cómo p u e d e n ser falsados? Estos interrogantes p u e d e n afectar poco al investigador práctico. en el sentido lógico de esta expresión. F«IES.blogspot. y en la presente obra la rechazamos j u n t a m e n t e con ésta. difícilmente se encontrará mi problema de la epistemología que haya sufrido más a consecuencia de la confusión de la psicología con la lógica que el que nos ocu[)a ahora : el de la base de los enunciados de experiencia. http://psikolibro. No pretendo negar que hay algo de verdad en la opinión de que las matemáticas y la lógica se basan en el pensamiento. Pocos pensadores se han preocupado tan profundamente por el problema de la base experimental como Fries ^. la petición de que todos los enunciados estén justificados lógicamente (a la que Fries llamaba la «predilección por las demostraciones») nos lleva forzosamente a una regresión infinita. A pesar de ello. Pero éstos. 25. pero la obscuridad y las opiniones erróneas que circundan este problema hacen aconsejable que se lo discuta aquí con algún pormenor. mientras que las ciencias de hechos lo hacen en las percepciones de los sentidos. Neue oder unthropologische Kritik der Vernunft (1028 a 1831). parece que sólo podemos recurrir al psicologismo. la suerte de esta doctrina está ligada a la de la lógica inductiva. . F.. Este decía que. LAS EXPERIENCIAS LOGISMO PERCEPTIVAS COMO BASE E M P Í R I C A : EL PSICO- Muchos aceptan como fuera de toda duda la doctrina de que las ciencias empíricas pueden reducirse a percepciones sensorialet. vamos a p a r a r a la tesis de que los enunciados sólo pueden justificarse por medio de enunciados. sino también por la experiencia perceptiva. por tanto. Mas. si queremos evitar tanto el peligro de dogmatismo como el de una regresión infinita. por otra p a r t e .CAPITULO QUINTO El problema de la base empírica H e m o s reducido la cuestión de la falsabilidad de las teorías a la de la falsabilidad de los enunciados singulares que he llamado enunciados básicos. pero este grano de verdad apenas pesa (1:1 ol p¡'o!)lcma epistemológico. a nuestras experiencias. Ahora bien . si exigimos que la justificación se realice por una argunientatión razonada. por tanto.. Al Jf. y.

y. es ú n i c a ) .). En las epistemologías del sensualismo y del positivismo se supone. por tanto. Hahn (cf. nota 4) y H. o psicologismo—. y el texto correspondiente. * Cf. Los universales no pueden ser reducidos a clases de experiencias. ' Cf. por ejemplo. Así pues. 108 y sig. denotamos los cuerpos físicos que presentan cierto comportamiento legal. de una hipótesis. el apartado 27. con la p a l a b r a «vaso». nota 1). todo lo que sabemos acerca del mundo de los hechos tiene que poderse expresar en forma de enunciados acerca de nuestras experiencias. Fries (y con él casi todos los epistemólogos que querían dar razón de nuestro conocimiento empírico) optaba por el psicologismo: según su doctrina. el conocimiento expresado en el simbolismo de u n l e n g u a j e ) . los enunciados de la ciencia. ** «cConstituidoe» e«i lili termino de Camap. y tiene el carácter de una teoría. ¿cómo podríamos haber llegado a ningún conocimiento de hechos si no fuera a través de la percepción s e n s o r i a l ? . desde luego. estas experiencias inmediatas de cuya verdad no podemos d u d a r : es la presenlación sistemática de nuestras convicciones inmediatas.90 La lógica de la investigación científica encontrarse frente a este trilema —o dogmatismo o regresión infinita. ' Sigo aquí casi palabra por palabra las exposiciones de P.com . P o r el sentimiento inmediato de convicción que lleva consigo podemos distinguir el enunciado verdadero — a q u é l que está de acuerdo con la experiencia— del falso — q u e no lo está—. y lo mismo ocurre con la pal a b r a «agua».. esta doctrina se va a pique con los problemas de la inducción y de los universales: pues no es posible p r o p o n e r un enunciado científico que no trascienda lo que podemos saber con certeza «basándonos en nuestra experiencia inmediata» (hecho al que nos referiremos con la expresión (da trascendencia inherente a cualquier descripción» —es decir.blogspot.'' ed. http://psikolibro. y este último incluye. J. o ideas) universales. no p u e d e n ser constituidos *. Von Husserl zu Heidegger (1932). Frank (cf. sólo consultando nuestra experiencia sensorial puede saberse si esta mesa es roja o azul. (*2. No es posible verificar el enunciado «aquí hay u n vaso de agua» por ninguna experiencia con carácter de observación. En mi opinión. 1957. KRAFT. La ciencia no es más que u n intento de clasificar y describir este conocimiento perceptivo. págs. Ordinariamente no se lleva tan lejos el análisis de este problema. que los enunciados científicos empíricos «hablan de nuestras experiencias»'': pues. a cualesquiera enunciados descriptiv o s — ) : todo enunciado descriptivo emplea nombres (o símbolos. 102 y sig. la mera lucubración no puede hacer que n a d i e aumente una jota su conocimiento del mundo de los hechos.. en la experiencia sensorial tenemos un «conocimiento inmediato» ^ con el cual podemos justificar nuestro ecconocimiento mediato» (es decir. la experiencia sensorial ha de ser la única «fuente de conocimiento» de todas las ciencias empíricas. sin más. págs. el apartado 27. por la mera razón de que los universales que aparecen en aquél no pueden ser coordinados a ninguna experiencia sensorial concreta (toda «experiencia inmediata» está «dada inmediatamente» una sola vez. por ejemplo. la nota 2 del apartado 20.

la correspondencia entre enunciados de elevado nivel y otros de análogo contenido.. si se quiere evitar toda confusión debe emplearse este último solamente en los casos en que sea posible traducirlo al modo formalizado. 437. Erkenntnis 2. Según esta tesis.blogspot.. Metaphysik der VTirkllchkeit (1931). y a las que N e u r a t h ^ y Carnap ^ llaman cláusulas protocolarias. 132. a veces. sentences^ —cláusulas que representan experiencias.. asimismo. ' R. págs. op. en realidad. 2. Rcininger había mantenido ya una teoría parecida. con enunciados que registran experiencias» (Reininger llama. y. sino de «cláusulas» [en ingl. págs. ' CARNAP. pero como caracteriza a éstas diciendo que son enunciados o cláusulas «que no necesitan confirmación.. Ahora b i e n . sino de p a l a b r a s .. CARNAP. 3. 1932. 107 y siguientes. ¿6Í<Í. 134. REININGER. es ^ «. * REININGER. pág. cit. Carnap parte de una cuestión algo diferente: su tesis es que todas las investigaciones filosóficas h a b l a n «de las formas de h a b l a r » °. 435. 1933. «These der Metalogikit. e n qué reside la correspondencia o acuerdo entre el enunciado de un hecho y la situación descrita por é l ? . pág. Dice que las cláusulas de la ciencia se contrastan «valiéndose de cláusulas protocolarias» ' . 432 y sigs. A C E R C A DE LAS LLAMADAS «CLÁUSULAS PROTOCOLARIAS» La tesis que yo llamo «psicologismo». pág. no de hechos. Con todo. a estos últimos. a Reininger) a afirmar que en la lógica de la ciencia no debemos decir que las cláusulas se someten a contraste comparándolas con las situaciones o con las experiencias: sólo nos cabe decir que pueden contrastarse comparándolas con otras cláusulas. Soziologie. este modo de ver las cosas — a l cual puedo avenirme— lleva a Carnap (y. Con lo cual Carnap contrapone el «modo formalizado (correcto) de hablar» al modo ordinario. 1932. pág. «enunciados e l e m e n t a l e s » ^ ) . http://psikolibro.com . finalmente. sino de cláusulas. Erkenntnis 2. por ejemplo. Carnap conserva las ideas fundamentales de la manera psicologista de abordar este p r o b l e m a : lo único (1110 hace es traducirlas al «modo formalizado de h a b l a r » . al que llama «modo material de h a b l a r » . la correspondencia existente entre u n enunciado y u n hecho no es más que una correspon» dencia lógica entre enunciados correspondientes a niveles de universalidad diferentes. 3 (1932). 1932. pág. CARNAP.. sino que sirven de ' El término se debe a Neurath. Su punto de p a r t i d a lo constituía la p r e g u n t a : . cf. página 393. y llegó a la conclusión de que los enunciados solamente pueden compararse con enunciados. ibíd. subyace —según me p a r e c e — a cierta m o d e r n a teoría de la base empírica.El problema de la base empírica 91 26. aun cuando los defensores de esta teoría no h a b l a n de experiencias ni de percepciones. 1932. ' ' ' CARNAP. ibíd. 228. Erkenntnis 2. de que me h e ocupado en el apartado anterior. La lógica de la ciencia h a de investigar «las formas del lenguaje científico» °: no habla de «objetos» (físicos).

su único progreso respecto de la teoría — d e b i d a a F r i e s — de la inmediatez del conocimiento perceptivo consiste en la doctrina de que las cláusulas protocolarias pueden ser revisadas. págs. P e r o mientras Reininger expone un método para contrastar sus enunciados «elementales». por tanto. «material». «ve» y otras análogas. Erkenntnis 3. y con ello. el pensamiento lingüístico de Otto ha sido: (a las 3 h y 15 min.. " NEURATH. sino que. 215 y sigs. N e u r a t h no obra de este m o d o : hace notar solamente que podemos. la nota 1 del apartado 29 http://psikolibro. pág. como indica su nombre. págs.. " REININGER. en la habitación había una mesa que era observada por Otto)]!».. y. '" CARNAP. o fenómenos. con la cláusula añadida. a la tesis de Neurath " . esto equivale a decir — e n el modo ordinario. La tesis de N e u r a t h según la cu«l las cláusulas protocolarias no son inviolables representa. cit. j u n t a m e n t e con las p a l a b r a s «percibe».blogspot. en mi opinión. echa p o r la b o r d a el empirismo : pues sin tales reglas ya no es posible discriminar entre los ' CARNAP. los hechos cognoscibles más simples» *.. Del mismo modo que Reininger ^°. por medio de otros enunciados (método que consiste en deducir y en contrastar conclusiones). las «cláusulas protocolarias»— no son irrevocables. continúe siendo coherente». 209 y sigs. las cláusulas protocolarias deberían ser registros o protocolos de observaciones inmediatas o percepciones. cit. 1933. Erkenntnis 3. y modificar el sistema de tal m a n e r a que. el n o m b r e del autor de aquélla : pues. Lo cual hace ver con suficiente claridad que la teoría de las cláusulas protocolarias no es sino psicologisnio traducido al modo formalizado de h a b l a r . pueden ser desechadas: se opone ^^ a la opinión de Carnap (que luego este mismo ha modificado ^^) de que las cláusulas protocolarias tengan carácter de últimas y no necesiten confirmación. N e u r a t h omite toda regla en este sentido. Pero si dejamos a u n lado la sustitución de las percepciones p o r los enunciados de percepciones (que es meramente u n a traducción de lo anterior en el modo formalizado de h a b l a r ) . op. pero no lleva a ninguna parte si no le sigue otro paso : pues necesitamos un conjunto de reglas que limite la arbitrariedad en el «borrar» (o bien el « a d m i t i r » ) cláusulas protocolarias. * NEURATH. pág. u n notable adelanto.. a los «datos sensoriales»: describen (según Carnap mismo lo expresa) «los contenidos de la experiencia inmediata. Lo mismo es aplicable. Este autor da el siguiente ejemplo: «Un enunciado protocolario completo podría ser del tenor siguiente: Protocolo de Otto a las 3 b y 17 min [a las 3 h y 16 min. en caso de duda. de h a b l a r — que las cláusulas protocolarias se refieren a lo «dado».. bien «borrar» una cláusula protocolaria que contradiga a u n sistema. se trata de u n paso en la dirección debida. 1933. cf. 133. N e u r a t h sostiene que los enunciados de contenido perceptivo que registran experiencias —esto es. «. en gran medida. op. en ocasiones. sin pensarlo. 205 y sigs. 438.92 La lógica de la investigación científica base para todos los demás enunciados de la ciencia». éste pide que en toda cláusula protocolaria aparezca.bien aceptarla.com . págs. ibid.

no creo que la cuestión que la epistemología haya de plantear sea «.. por ejemplo. sino que. CARNAP. P o r tanto. cláusulas proto'colarias. a su vez. este conocimiento nuestro. págs. 1933. disponiendo de una buena reserva de cláusulas protocolarias. y que (como dice H a h n ) «solamente nos percatamos de los hechos por la observación» ^ . por otra. Neurath evita u n a forma de dogmatismo.com . en Einheitswissenschaft 2. parece que su idea de las cláusulas protocolarias no es más que una reliquia. 27. no justifica o fundamenta la verdad de ningún enunciado. o —con más exactitud—. P o r tanto.. " Actualmente yo formularía esta pregunta del siguiente modo: ¿Cómo criticamoí del mejor modo posible nuestras teorías (o nuestras hipótesis. http://psikolibro. Estas preguntas no serán pertinentes. incluso si remplazamos el término «experiencia» por el de «cláusula p r o t o c o l a r i a » : en mi opinión.. en Scheinprobleme in der Philosophie (1928). ya que solamente ellas podían derogar cláusulas (que no fuesen. y «nuestro conocimiento y). a todo el m u n d o le está p e r m i t i d o ) «borrar» simplemente una cláusula protocolaria que cause i n c o m o d i d a d e s : de esta forma no sólo p o d r í a rescatarse cualquier sistema. si he tenido la experiencia S. por una parte.¿en qué se apoya nuestro conocimiento?. lo que la epistemología ha de preguntar más bien e s : ¿cómo contrastamos los enunciados científicos p o r medio de sus consecuencias d e d u c t i v a s ? * ^ . como ocurre en el convencionalismo. según la opinión de N e u r a t h . Logik. n a t u r a l m e n t e ) . no es fácil ver el papel que desempeñarían las cláusulas protocolarias en la construcción de N e u r a t h . ¿cómo puedo justificar mi descripción de ella y defenderla frente a las dudas?» ^.blogspot. L A OBJETIVIDAD DE LA BASE EMPÍRICA Propongo una perspectiva de la ciencia que es ligeramente diferente de la propugnada por las diversas escuelas psicologistas: querría distinguir netamente entre ciencia objetiva. un recuerdo que sobrevive de la opinión tradicional de que la ciencia empírica comienza a partir de la percepción. HAHN.. lo que h a b í a n visto y oído. ' Cf. o conjeturas). ¿ p a r a qué sirven? Puesto que Neurath no trata de resolver el problema de la demarcación. Según la tesis antigua de Carnap. Todo sistema se convierte en defendible si está permitido (y. el sistema de cláusulas protocolarias era la piedra de toque con la cual había que juzgar toda aserción de la ciencia empírica : y. p o r ello. ¿qué tipo de conse' H. tenían que ser «irrefutables». página 15 (sin cursivas en el original). Pero si se las quita esta función. si ellas mismas son susceptibles de derogación p o r medio de teorías. pero p r e p a r a el camino por el que cualquier sistema arbitrario puede erigirse en «ciencia empírica». podría incluso confirmársele con el testimonio de testigos qiie certificaran. Estoy dispuesto a admitir que solamente la observación puede proporcionarnos u n «conocimiento acerca de hechos». 19 y 24. pero este percatarnos. o protocolaran. Mathematik und Naturerkennen. y.El problema de la base empírica 93 enunciados empíricos y cualesquiera otros.

tal vez. esta clase de psicologismo pertenece ya. el p r i m e r enunciado. pienso que la situación es la m i s m a : nuestro conocimiento. que cabe describir vagamente como u n sistema de disposiciones. y en el otro al de «certidumbre perceptiva». a su ver. que habla de la mesa que está aquí. todo el m u n d o cree que están fundamentados en experiencias del tipo de las percepciones (en el modo formalizado de hablar. desde este punto de vista no cabía encontrar otra justificación a la lógica que el supuesto hecho de que simplemente no podíamos pensar de otro m o d o : parecía que una inferencia lógica quedaba justificada porque se la experimentaba como u n a necesidad del pensamiento. como un sentimiento de compulsión a pensar de un modo determinado. ya se trate de enunciados de la lógica o de la ciencia empírica.) http://psikolibro. no psicológica. apartado *7 —texto comprendido entre las llamadas de las notas 5 y 6— y final del apartado •52. y es el de ponerla en la forma más fácil de c o n t r a s t a r : la descomponemos en muchos pasos pequeños y suceen lugar de defenderlas contra las dudas? Naturalmente. mi Postscript.com .94 ha lógica de la investigación científica cuencias podemos escoger p a r a este propósito si es que. en lo que se refiere a los enunciados empíricos. a nadie se le ocurriría justificar la validez de una inferencia lógica — o defenderla frente a las d u d a s — escribiendo al margen la siguiente cláusula protocolaria: « P r o t o c o l o : al revisar hoy esta cadena de inferencias he experimentado un agudísimo sentimiento de convicción». tienen que ser contrastables intersubjetivamente? Actualmente está muy generalizada la aceptación de esta forma de consideración objetiva. Pero todo esto interesa solamente al psicólogo: no roza siquiera los únicos problemas que interesan al epistemólogo. mas es curioso que. siempre he pensado quo contrastar era un modo de criticar. como son los de las conexiones lógicas existentes entre los enunciados científicos. La situación es muy diferente cuando nos volvemos a los enunciados empíricos de la ciencia: aquí.) Existe sólo un camino p a r a asegurarse de la validez de una cadena de razonamientos lógicos. puede estar unido a sentimientos de creencia o de convicción : quizá en un caso al sentimiento de estar compelido a pensar de una manera determinada. (Cf. Mas no hace mucho tiempo que se mantenía que la lógica era una ciencia que se ocupaba de los procesos mentales y de sus leyes (las leyes de nuestro p e n s a m i e n t o ) . nos encontramos hoy con idéntico tipo de pretensión con el n o m b r e de «fisicismo». En el campo de la lógica. (Está muy extendida la creencia de que el enunciado «veo que esta mesa es blanca» posee u n a ventaja radical —desde el punto de vista epistemológico— sobre este otro : «esta mesa es blanca». Casi todos considerarían como u n caso de psicologismo el intento de basar los enunciados lógicos en cláusulas protocolarias. al p a s a d o . y que tal vez sea materia de estudio de la psicología. que habla de mí. Pero con la mira puesta en la evaluación de sus posibles contrastaciones objetivas. no parece más seguro que el segundo. pero en lo que se refiere a enunciados lógicos o tautológicos. Ahora b i e n .blogspot. en cláusulas protocolarias).

la ciencia no dice que los datos estén desprovistos de f u n d a m e n t o . En el caso de las ciencias empíricas la situación es poco más o menos la misma. sólo puede actuar en la ciencia. e incluso gobernar aquéllas hasta donde sea posible» *. Hasta podemos apreciarla como algo que sirve para satisfacer nuestras necesidades intelectuales: tampoco de esta forma difiere nada —en p r i n c i p i o — su conexión con nuestra experiencia de la que tiene otra estructura objetiva cualquiera. la podemos m i r a r como un fenómeno biológico o sociológico . Sin duda. y que piense de nuevo. y darnos instrucciones p a r a contrastarla. lo único que podemos hacer es pedirle que señale u n error en algún paso de la demostración o que vuelva a estudiarla de nuevo. A la ciencia puede considerársela desde diversos puntos de vista. * La ' P. pág. la ciencia no se encuentra más ligada a «nuestra experiencia» que otro aparato o medio de producción cualquiera. etc. refiere ni cialmente la observación sobre los «efectos ocultos» en el apartado 8. por ejemplo.blogspot. http://psikolibro. 1. o de los de convicción que alberga con respecto a sus percepciones : lo que tiene que hacer es formular una aserción que contradiga la nuestra. incluso desde este punto de vista. véase la nota *1 del apartado 12 y mi Poiftscript. en este caso. Cualquier enunciado científico empírico puede ser presentado (especificando los dispositivos experimentales.puesto en la técnica lógica o matemática de transform a r cláusulas. un aparato tal vez comparable a los de nuestra m a q u i n a r i a industrial...com . expresión es de Bóhm-Bawerk (uProduktignsumiveg»).un instrumento» cuya finalidad es «. lo único que podemos hacer es pedirle que vuelva a considerar —quizá con más atención— nuestro experimento. no quedaremos satisfechos en caso de que nos hable de sus sentimientos de duda. Cabe fijarse en ella como medio de producción : como la última palabra en la «producción en r o d e o » * . no es inexacto decir que la ciencia es «. Pero no creo que todo este hablar de experiencias contribuya a acia' Cf..) de modo que quienquiera esté impuesto en la técnica pertinente pueda contrastarlo .predecir experiencias futuras a p a r t i r de otras inmediatas o dadas. se la puede describir como una herramienta. y.El problema de la base empírica 95 sivos. que Fermat estuviera en u n error o que todas las informaciones en que se pretenda h a b e r observado serpientes marinas sean mentira : simplemente suspende el juicio ''. no solamente desde el de la epistemología: así.. como estímulo : sugiriendo un problema. • E n lo que se instnrmcutalismo. si después de hecho esto alguien sigue planteando dudas. Das Kausalgesetz und seine Grenzen (1932). cada uno de los cuales sea fácilmente comprobable por quienquiera esté im. si como resultado de la contrastación rechaza el enunciado. en tales casos. dado que no sea capaz de hacer tal cosa. y en el de la historia n a t u r a l — d i g a m o s — con las referencias sobre serpientes m a r i n a s . debido a su forma lógica. espelo» apartados ^12 a *15. FHANK. Una afirmación que no sea contrastahle. en el mejor de los casos. En el campo de la lógica y las matemáticas tenemos un ejemplo de esta influencia con el problema de Fermat.

por tanto. los enunciados ejemplificadores tendrán. de ningún enunciado total puro —digamos. sin duda. así c o m o p a r a c o r r o b o r a r l a s h i p ó tesis f a l s a d o r a s y. es posible que sean enunciados básicos (si se satisfacen las condiciones que se exponen más adelante en el texto). ya que no pueden desempeñar el papel de enunciados de contraste (o sea. Me estoy refiriendo a los que tienen la forma «si hay un cisne en el lugar k. 28. no dinero. por tanto. se ha dado el caso de que algunos críticos de mi libro no han valorado este hecho. esto es. para «todos los cisnes son blancos» y para «todos los cisnes son negros») un número aplastante de verificaciones —en realidad. (Incidentalmente añadiremos que un enunciado unilateralmente falsable como «todos los cisnes son blancos» tiene la misma forma lógica que «no hay cisnes». el a p a r t a d o 2 1 ) . En primer lugar. e m p í r i c a (cf. como tampoco sus consecuencias para el problema de los enunciados de observación o «enunciados básicos». o bien no hay ningún cisne o hay un cisne blanco»): nos damos cuenta inmediatamente de que estos «enunciados ejemplificadores» (como podría llamárselos) no son enunciados básicos. pues. «todos los cisnes son blancos»— se sigue nada observable. Puesto que los «enunciados ejemplificadores» son deductibles de enunciados universales. sino la vista y el olor del petróleo. diríamos. Añadiré. y b) u n e n u n c i a d o u n i v e r s a l y u n e n u n c i a d o b á s i c o *' Cuando escribí estas palabras me parecía suficientemente claro que a partir de la teoría de Newton sola —sin condiciones iniciales— no se puede deducir nada que tenga la índole de un enunciado de observación (y. entonces hay un cisne blanco en el lugar fe» (o bien. un número infinito si aceptamos el hecho de que la inmensa mayoría del mundo está desprovista de cisnes. p o r t a n t o . unos comentarios. l o s e n u n c i a d o s b á s i c o s t i e n e n q u e s a t i s f a c e r las s i g u i e n t e s c o n d i c i o n e s : a) n o se p o d r á d e d u c i r e n u n c i a d o b á s i c o alg u n o a p a r t i r d e u n e n u n c i a d o u n i v e r s a l n o a c o m p a ñ a d o de c o n d i c i o n e s i n i c i a l e s * ^ . no es un enunciado de observación. «en fe. L o s ENUNCIADOS BÁSICOS Se h a i n d i c a d o y a s u c i n t a m e n t e q u é p a p e l d e s e m p e ñ a n l o s e n u n ciados básicos en la teoría epistemológica q u e yo defiendo. por ello. ni siquiera uno que pueda ser «verificado». de posibles falsadores). Si aceptásemos los enunciados ejemplificadores como enunciados de contraste. p a r a f a l s a r t e o r í a s (cf. desde luego. y viceversa. sino que meramente implican que no hay cisnes: lo cual. la forma de enunciados básicos negados (véase también la nota *5 del apartado 80). que es justamente el que han de desempeñar los enunciados básicos. obtendríamos para toda teoría (y. el a p a r t a d o 2 2 ) . Esto es obvio si consideramos el hecho de que «todos los cisnes son blancos» y «todos los cisnes son negros» no se contradicen. si esto se admite se verá inmediatamente (juo los enunciados singulares que puedan deducirse de enunciados puramente universales no pueden ser enunciados básicos.96 La lógica de la investigación científica rar la situación: apenas está más justificado.) Ahora bien. ningún enunciado básico). pues.com . Los neces i t a m o s p a r a d e c i d i r si a u n a t e o r í a h a d e l l a m á r s e l e f a l s a b l e .blogspot. ya que es equivalente a «no hay cisnes no blancos». Desgraciadamente. y. Es intere•ante advertir que lo» enunciados básicos (que tienen excesiva fueraa para ser deductibles de leyes universales solas) han de tener mayor contenido informativo que su* http://psikolibro. que caracte» rizar la torre de un pozo petrolífero diciendo que su finalidad consiste en^proporcionarnos ciertas experiencias: no petróleo. P o r c o n s i g u i e n t e . sino más bien la sensación de tener dinero. sus negaciones tienen que ser posibles falsadores.

(Véase también el apartado •íS de mi Postscritp. «no hay ninguna aguja indicadora en movimiento en el lugar fc» : pues es evidente que la conyunción r . Esto quiere decir que dichos enunciados satisfarán la condición a).com . Como consecuencia. Así. a su vez. y que —como hemos visto— todo enunciado p u r a m e n t e existencial es muy capaz de contradecir a una teoría. el apartado 2 3 ) . también han de satisfacer la condición b). con el enunciado inexistencial singular p. o «enunciado de ' h a y ' singular» a todo enunciado de la forma. es decir. a p a r t i r de todo enunciado existencial singular. p ( « r y no py>) de estos dos enunciados equivale al enunciado existencial singular «hay u n a aguja indicadora en reposo en el lugar fe». podemos formar la conyunción del enunciado básico r. si se negaciones ejemplificadoras. d y r. «hay tal y cual cosa en la región fc». cabe decir que el enunciado «hay u n cuervo en la región espacio-temporal fc» tiene diversa forma lógica — y no sólo distinta forma lingüística— que este o t r o : «no hay ningún cuervo en la región espacio-temporal fc». podemos incluso obtener un enunciado básico p o r adjunción de u n enunciado de este tipo y otro que no lo s e a : p o r ejemplo. de u n enunciado inexistencial estricto . que no se contradigan m u t u a m e n t e . A veces. se puede deducir otro p u r a m e n t e existencial sin más que omitir la referencia a una región espacio-temporal individual. Nos hemos tropezado ya con enunciados cuya forma lógica es diferente de la que tienen sus negaciones. lo cual quiere decir que el contenido de los enuní:iados básicos excede de su probabilidad lógica (puesto que tiene que exceder de 1/2).) http://psikolibro. son los enunciados universales y los existenciales: unos son negación de los otros. esto es. Es posible construir enunciados singulares de modo parecido. y a p a r t i r de esta condición y de la a) se sigue que todo enunciado básico debe tener u n a forma lógica tal que su negación no pueda ser. y p o d r í a m o s llam a r «enunciado inexistencial singular» o «enunciado de 'no h a y ' singular» a todo enunciado que se obtenga al negar uno de aquéllos. a su vez. u n enunciado básico. a cualquiera de la forma «no h a y tal y cual cosa en la región fc» o de la forma «ningún evento de tal y cual tipo acontece en la región k». u n enunciado básico. La condición b) p u e d e satisfacerse ú n i c a m e n t e si es posible deducir la negación de u n enunciado básico de u n a teoría a la que éste c o n t r a d i g a . Conviene observar que la conyunción de dos enunciados básicos. ya que no es posible deducir u n enunciado existencial singular de uno estrictamente universal. Podemos l l a m a r «enunciado existencial singular y). o de la forma «tal y cual evento acontece en la región k» (cf. Estas eran algunas de las consideraciones subyacentes a mi teoría de la forina Itlgica de loa enunciados básicos.El problema de la base empírica 97 h a n de poder contradecirse m u t u a m e n t e . es. «hay u n a aguja indicadora en el lugar k». y difieren en su forma lógica.blogspot. Podemos establecer ahora la siguiente r e g l a : los enunciados básicos tienen la forma de enunciados existenciales singulares. como puede advertirse teniendo en cuenta que.

carece del carácter de básico tanto como la negación p.) Así pues. o «evento observable». el enunciado condicional «r . se requiere que los enunciados básicos sean contrastables intersubjetivamente p o r «observación». (Las observaciones y las percepciones p u e d e n ser psicológicas. «si r entonces p».blogspot. y que no debería colgársele ninguno de estos rótulos. 1932. o sea. p o r otras en que intervengan otros sentidos. P e r o no es así. ya que es equivalente a la negación de u n enunciado básico : a saber.) Estos son los requisitos formales de los enunciados básicos. a la negación de r. es decir. bastante n e u t r a l . la acusación de que al a p e l a r a la observabilidad he vuelto a a d m i t i r subrepticiamente el psicologismo no tendrá mayor peso que la de que he a d m i t i d o el mecanicismo o el materialismo . todo enunciado básico tiene que c u m p l i r también u n requisito m a t e r i a l (un requisito referente al evento que —según nos dice el enunciado básico— está ocurriendo en el lugar k) : el evento ha de ser aobservabley). en realidad. creo que debería introducirse como t é r m i n o no definido que adquiere suficiente precisión en su u s o : es decir.p.com . Además de ellos. puesto que estos enunciados son singulares. lo mismo que tiene que a p r e n d e r el del t é r m i n o «sím- CAR^AP. pág. a u n q u e estoy dispuesto a elucidarlo p o r medio de ejemplos psicológicos y m e c á n i c o s . Desde luego. u n enunciado básico. p o r tanto.• p » . cabe i n t e r p r e t a r el concepto de evento observable en sentido psicologista. en p r i n c i p i o . entonces el enunciado r. Digo todo esto exclusivamente p a r a salvar al t é r m i n o «observable» — t a l y como yo lo e m p l e o — del estigma de psicologismo. (Por otra p a r t e . y. y los satisfacen todos los enunciados existenciales singulares.p será u n falsador de la teoría. bien será equivalente a cierto enunciado-básico de este tipo «mecánico» o «materialista». o bien podemos —con mayor precisión— establecer que todo enunciado básico. http://psikolibro. pero la observabilidad n o lo es. como u n concepto primitivo cuyo empleo h a de a p r e n d e r el epistemólogo. Sin duda. esta condición sólo puede referirse a observadores convenientemente situados en el espacio y el tiempo (detalle en que no voy a e n t r a r ) .) No tengo intención de definir el t é r m i n o «observable».98 La lógica de la investigación científica nos dan la teoría í y las condiciones iniciales r —tales que de una y otras se deduzca la predicción p—. pero yo lo estoy empleando en u n sentido tal que se le podría r e m p l a z a r perfectamente p o r «un evento que concierne la posición y el movimiento de cuerpos físicos macroscópicos» . bien ha de ser u n enunciado acerca de posiciones relativas de cuerpos físicos. parecerá que al exigir la observabilidad h e terminado p o r p e r m i t i r que el psicologismo se deslice suavemente en el interior de m i teoría. lo cual hace ver que mi teoría es. 445. ErkenntnU 2. (El hecho de que u n a teoría que sea contrastable intersubjetivamente será también contrastable intersensorialmente ^ es lo que permite estipular esta c o n d i c i ó n : pues tal hecho quiere decir que las contrastaciones en que intervenga la percepción p o r medio de uno de nuestros sentidos p u e d e n ser remplazadas.

Estos son: primero. Pero considerando la cosa desde u n p u n t o de vista lógico. y no aceptamos. el proceso tiene que detenerse en algún enunciado básico que decidamos aceptar: si no llegamos a decisión alguna a este respecto. Puedo aceptar esta exposición que hace Carnap de mi teoría. salvo en unos pocos detalles sin gran importancia. L A RELATIVIDAD DE LOS ENUNCIADOS BÁSICOS. Es fácil advertir que. a su vez. En el a p a r t a d o 23 h e m o s expuesto con mayor precisión el significado de los diversos términos que entran en esta definición.El problema de la base empírica 99 bolo». bien sea la que se está contrastando u otra c u a l q u i e r a : proceso que no tiene u n final provinente de su p r o p i a naturaleza "^. nunca la situación es tal que nos fuerce a hacer alto en este enunciado básico concreto en lugar de en aquel otro. Erkenntnis 3. en el modo m a t e r i a l de h a b l a r . y. salvo el del término primitivo «observable». la contrastación no lleva a ninguna p a r t e . entonces aún no publicada. la cita que se hace en el texto que remite a la próxima nota. llegamos a u n procedimiento que nos hace p a r a r n o s precisamente en u n tipo de enunciados que sea particularmente fácil de c o n t r a s t a r . como acabamos de ver. pág. o que e l físico h a de h a c e r lo mismo con el término «puntomasa»). utilizando como piedra de toque cualquiera de los enunciados básicos que p u e d a n deducirse de él valiéndose de una teoría. enunciados que afirman que u n evento observable acontece en u n a región i n d i v i d u a l del espacio y el tiempo. SOLUCIÓN DEL T R I - LEMA DE F R Í E S Siempre que u n a teoría se someta a contraste. podreCARNAP.blogspot. 225) de que un enunciado protocolario pueda ser confirmado «con tal y cual grado de certeza». y si tampoco conduce a ningún resultado este nuevo proceso. de este m o d o . Pues todo enunciado básico puede ser sometido a contraste. o bien empezarán de nuevo a realizarla desde el p r i n c i p i o . pues lo que hemos dicho significa que nos detenemos a la altura de unos enunciados acerca de cuya aceptación o rechazo es p r o b a b l e que los investigadores se pongan de a c u e r d o : si éste no se logra. ya resulte de él su corroboración o su falsación. la observación (pág. que los «enunciados acerca de percepciones» constituyan «eslabones tan válidos como los demás de la cadena». un enunciado básico. p o r tanto. p o r tanto. si es que la contrastación h a de llevarnos a algún resultado. Cf. o bien a a b a n d o n a r e n t e r a m e n t e la contrastación. Quiero aprovechar esta ocasión para dar las gracias al profesor Carnap por las amables palabras que dedica en el lugar citado a mi obra. sea el que sea. continuarán simplemente la contrastación. Así pues. Los enunciados básicos son. la sugerencia de que los enunciados básicos (que Carnap llama «enunciados protocolarios») sean los puntos de partida sobre los que se edifique la ciencia. en segundo término.com . 224. pero éste puede explicarse t a m b i é n de u n modo bastante preciso. 1932. que h a quedado sin d e f i n i r . http://psikolibro. en tercer lugar. no queda otra opción que detenernos en u n punto u otro y decir que estamos satisfechos por el m o m e n t o . y que a ellos precisamente «apelemos en los casos críticos». 29.

y no —como recomienda Car< n a p — en cláusulas de percepción o protocolarias: o sea. que decidimos aceptar como satisfactorios y suficientemente contrastados. son poco a p r o p i a d a s p a r a servir de enunciados en los cuales p a r a r n o s . utilizamos registros o protocolos.. la regresión infinita y el psicologismo? (Cf. * Este trabajo de Camap contenia la primera exposición que se publicó de mi t^ría de las contrastaciones.nos detenemos precisamente en éstas. especialmente con nuestras experiencias ' Cf. pero siempre p u e d e n ser sometidos otra vez a examen si surge la necesidad de ello.. en esta renovada Babel. P e r o . http://psikolibro. por ejemplo. Desde luego. Y. a fin de cuentas. en principio. no «. Exactamente del mismo modo que u n a demostración lógica ha t o m a d o forma satisfactoria cuando se ha superado la labor dificultosa y todo p u e d e comprobarse con facilidad. en lo que respecta al psicologismo: admito también que la decisión de aceptar u n enunciado básico y darse p o r satisfecho con él tiene u n a conexión causal con nuestras experiencias. el a p a r t a d o 25. finalmente. estábamos ocupándonos con eventos que no eran observables.blogspot. esto equivaldría a un fracaso del lenguaje como medio de comunicación u n i v e r s a l : equivaldría a una «confusión de las lenguas» en la torre de Babel. es relativamente complicada y difícil» ^. a la elección entre el dogmatismo. después de que la ciencia h a llevado a cabo su tarea de deducción o de explicación nos detenemos al llegar a enunciados básicos fácilmente contrastablcs. pero únicamente en la medida en que desistamos de justificarlos p o r m e d i o de otros argumentos (o de otras contrastaciones). la nota anterior.) H a y que reconocer que los enunciados básicos en los que nos detenemos. el imponente edificio de la ciencia p r o n t o quedaría reducido a unas ruinas. sin e m b a r g o . especialmente. p o r q u e la contrastación intersubjetiva de enunciados acerca de percepciones. en gen e r a l — y . «. contrastar los tiempos de reacción de los peritos que ejecutan las contrastaciones (es decir. ya que en nuestra teoría no se pretende p r o b a r ningún enunciado p o r medio de ella. tienen el carácter de dogmas..100 La lógica de la investigación científica mos decir tal vez que los enunciados en cuestión no eran contrastablcs intersubjetivamente. i n f i n i t a . Admito que de esta suerte la cadena deductiva es. puede ser necesario. Pero los enunciados acerca de experiencias personales —esto es. Si un día ya no fuese posible lograr que los investigadores se pusieran de acuerdo acerca de un enunciado básico. este tipo de (íTegresión infinita» también es innocuo. tales como certificados de contrastaciones emitidos p o r d e p a r t a m e n t o s de investigación científica o i n d u s t r i a l ..com . por ello. y los descubrimientos científicos quedarían reducidos al a b s u r d o . o sea... nos detenemos en enunciados fácilmente contrastablcs. las cláusulas protocolarias— sin duda no son de este tipo. y. ¿Qué postura adoptamos ahora en lo que se refiere al trilema de Fríes. o que. Mas este tipo de dogmatismo es innocuo. Así.en casos diacríticos»—. determinar sus ecuaciones personales). y en dicho trabajo «e me atribuía erróneamente la opinión que acabamos de citar... ya que en cuanto tengamos necesidad de ello podemos continuar contrastando fácilmente dichos enunciados.

p o r el contrario. pero no tratamos de justificar los enunciados básicos p o r medio de e l l a s : las experiencias pueden motivar una decisión. pero ningún enunciado básico p u e d e q u e d a r justificado por ellas — d e l mismo modo que no lo quedará p o r los puñetazos que demos en la mesa *. tal vez. hemos de admitir enunciados básicos en el curso de nuestra contrastación de teorías: cuando suscitamos cuestiones esclarecedoras acerca de éstas. Pero si PC 1110 ordena «registre lo que experimenta a h o r a » . de «mi» experiencia sensorial (monismo de los datos sensoriales). se llega a las decisiones siguiendo u n proceder gobernado p o r reglas. y desde este punto de vista son convenciones. en su totalidad. TEORÍA T EXPERIMENTO Los enunciados básicos se aceptan como resultado de u n a decisión o un acuerdo. lo mismo que otros modos de aplicación.El problema de la base empírica 101 perceptivas. P o r otra p a r t e . parte de mi conocer. que oigo llamar un timbre. la adopción o el rechazo de u n enunciado. y. en consecuencia. vocear a un vendedor de periódicos o el h a b l a r monótono de u n a l t a v o z ? . cuestiones que tienen que ' contestarse gracias a la admisión de enunciados de aquel tipo. 30. j a m á s vendría a constituirse en una ciencia: toda ciencia necesita un punto de vista y problemas teóricos.com . que si queremos edificar una rifncia leñemos que recoger p r i m e r o cláusulas protocolarias. Este croe que empezamos por recopilar y o r d e n a r nuestras experiencias.blogspot. Así pues. o bien a las experiencias sensoriales se las hace parte de la trabazón científica objetiva de argumentos. que tales ruidos me llenan de irritación? Incluso si fuera posible obedecer semejante orden. o bien — p a r a oin|)l("ar el modo formalizado de h a b l a r — . Fries subraya que las relaciones (lógicas) existentes entre enunciados son enteramente diferentes de la relación que hay entre enunciados y experiencias sensoriales. ejeMe parece qxie la tesis que sostengo aquí está más cerca de la escuela «crítica» (kantiana) de la filosofía (quizá en la forma representada por Fries) que del positivismo. el positivismo trata siempre de borrar esta distinción: o bien se hace a la ciencia. y entre éstas tiene especial importancia la que nos dice que no debemos aceptar enunciados básicos esporádicos —es decir. el acuerdo forma parte de la aplicación que consiste en someter d contraste la teoría. P o r regla general. y que así vamos ascendiendo por la escalera de la ciencia. http://psikolibro. o para el creyente en la lógica inductiva. En su teoría de nuestra «predilección por las demostraciones». que no estén en conexión lógica con otros enunciados— y que. apenas sé cómo ohodoror a esta orden a m b i g u a : ¿ h e de comunicar que estoy escrihiondd?: . El ponerse de acuerdo acerca de ciertos enunciados básicos es. la situación real es bastante diferente de la q u e era visil)Ie para el empirista ingenuo. por m u y rica que fuese la colección de enunciados que se reuniese de tal modo. dándolas la forma de enunciados protocolarlos (meii nismo de enunciados). por otra parte. ¿o he de informar. se llega a un acuerdo sobre la aceptación o rechazo de enunciados básicos con ocasión de aplicar una t e o r í a : en realidad.

com . trata de dar una respuesta decisiva a ellas.) Pero.102 La lógica de la investigación científica cutar una acción con una finalidad —guiado por consideraciones teóricas diversas. el científico teórico tiene que h a b e r realizado mucho antes su tarea. . ingl. sin duda alguna. (Nuestras teorías no nos inducen a esperar que seamos obsequiados con una luna táctil acompañante de la luna visible.. Todas estas consideraciones inijjortan mucho para la teoría epistemológica del experimento. ' ^'ETI. aún queda otra cuestión (que es patente no puede responderse por medio de teoría falsable alguna. las conexiones existentes entre nuestras diversas experiencias son explicables a base de las teorías que nos ocupamos en contrastar. al menos. lleva a cabo sus contrastaciones « . no le está p e r m i t i d o explicar la regularidad por medio de teorías. Philosophie der Mathematik und Naturwissenschaft (1927). Princeton) 1949 ft fina U6. con sus experimentos. p o r t a n t o . pues como está en la opinión de que las teorías no son sino enunciados de coincidencias regulares. . Así pues. y es.. o. de acuerdo con la situación a que hemos llegado ahora. y el Times táctil unido al Times visible y auditivamente crujiente. Pero incluso éste no está dedicado la mayoría de las veces a hacer observaciones exactas. P o r el contrario.: Philosophy of Mathematics and Natural Science. « m e t a f í s i c a » ) : ¿cómo es que arcrtamos tan frecuentemente con las teorías que construimos. El lógico inductivo que cree que la ciencia p a r t e de percepciones elementales esporádicas tiene que quedarse estupefacto ante semejantes coincidencias regulares: tienen que parecerle completamente «accidentales». pero no a otras cuestiones: hace cuanto puede p o r eliminar estas últimas (y de aquí la importancia que puede tener la independencia relativa de los subsistemas de u n a t e o r í a ) . ni que nos atormente u n a pesadilla auditiva. El científico teórico propone ciertas cuestiones determinadas al experimentador. o sea. •' H. es él quien indica el camino al experimentador. cómo es que hay «leyes n a t u r a l e s » ? * ^ . página 113.. véase también roi Postscript. o quizá p a r a proporcionar a este último u n a base en que apoyar generalizaciones inductivas. WEYL. pues t a m b i é n su tarea es. cd. y deductibles de ellas. Pero. lo más sensibles que puede» con respecto a u n a sola cuestión «pero lo más insensibles que p u e d e con respecto a todas las demás cuestiones enlazadas con ella. de tipo teórico: la teoría campea en el " Discutiremos esta cuestión en el apartado 79 y en el apéndice *X. la p a r t e más importante de e l l a : la de formular su pregunta lo más netamente p o s i b l e . Una j)arte de su tarea consiste en cribar todas las posibles fuentes de error» ^ Pero sería una equivocación creer que el experimentador procede de este modo «con objeto de facilitar el trabajo del teórico»^. ihíd. por tanto. http://psikolibro. especialmente los apartados *15 y *16. Me parece que nos encontramos ahora en situación de resolver problemas tales como el de Whitehead acerca de cómo es que el desayuno táctil se sirve siempre juntamente con el desayuno visual. en gran m e d i d a . y este último.blogspot.

Esto es perfectamente visible en algunos casos en que el teórico logra predecir u n efecto observable que se llega a p r o d u c i r experimentalmente más t a r d e . contrastable del modo más riguroso. y el de las ondas hertzianas. predicción confirmada experimentalmente p o r p r i m e r a vez p o r Davisson y Germer * ' . Die Prinzipien der Wdrmelehre (1896). lo que fuerza al teórico a buscar una teoría mejor es casi siempre la falsación experimental de una teoría que hasta el momento estaba aceptada y corroborada : es decir. la importancia de las teorías). Hay ejemplos mejores. pág. y en la falsación — p o r L u m m e r y P r i n g s h e i m — de la fórmula de la radiación de Rayleigh y Jeans y de otra fórmula de la radiación (la de W i e n ) . pág. 174. Por ello es tan engañosamente fácil encontrar verificaciones de una teoría. 1949. 57) y de la parte precedida de asieHtico de la nota 1 iú mismo apartado.!híSti'ECi'i putea del áparta^i) 12 (pág. Philosopher-Scientist.com . es decir. a pesar suyo. Quizá podamos responder ahora a la pregunta acerca de cómo y p o r qué aceptamos una teoría con preferencia a otras. Ciertamente. Una teoría es una h e r r a m i e n t a que sometemos a contraste aplicándola. desde que se establecen los planes iniciales hasta qne se dan los últimos toques en el laboratorio *". asimismo.El problema de la base empírica 103 trabajo experimental. A. *• Sin embarc^^ para la crítica da la teqis sinstnanentaliste».' ' MACH. y que juzgamos si es o no a p r o p i a d a teniendo en cuenta el resultado de su aplicación **. 438. Schilpp. que llevó a la teoría de los cuantos. y tenemos que adoptar una actitud sumamente critica con respecto a nuestras teorías si no queremos argumentar circularmente: precisamente la actitud de tratar de falsarias. sino que sea. que son interpretaciones a la luz de teorías. en los párrafos cuarto y último del apartado 1 9 ) : la de que las observaciones —y. por P.na. es decir. los enunciados de observaciones y los de resultados experimentales— son siempre interpretaciones de los hechos observados. y ésta será la que no solamente haya resistido las contrastaciones más exigentes. pero son relativamente r a r o s : Mach^ habla con razón en semejantes casos de una «corrección de las opiniones científicas p o r circunstancias accidentales» (con lo cual reconoce. la que p o r selección natural muestra ser más apta p a r a sobrevivir. más todavía. " Tengo ahora la impíesión de '[iic debería haber hecho resaltar en este punto una tesis que puede encontrarse en otros lugares de este libro (por ejemplo. el resultado de las contrastaciones guiadas p o r la teoría. ed. VéanSs laí reforandas j a In Btt» • I in. N a t u r a l m e n t e . Elegimos la teoría que se mantiene mejor en la competición con las demás teorías. quizá el ejemplo más brillante a este respecto es la predicción de De Broglie del carácter ondulatorio de la materia. como el descubrimiento de Neptuno por Adams y Leverrier. no se debe a una reducción lógica de la teoría a la experiencia. Aún más conspicuos — t a l vez— son los casos en que los experimentos han desempeñado u n p a p e l eminente en el progreso de la t e o r í a : en estas ocasiones. *' MAX BORN relata este caso de un modo breve y excelente en Albert Einstein. también se dan descubrimientos accidentales. http://psikolibro. tal preferencia no se debe a nada semejante a una justificación experimental de los enunciados que componen u n a teoría. Tenemos ejemplos famosos de este proceso en el experimento de Michelson-Morley.blogspot. que condujo a la teoría de la relatividad.

digo que la elección viene determinada. decide la suerte que ha de correr una teoría es el resultado de una contrastación. a su vez. Así pues. No obstante tal cosa. mi respuesta a la pregunta sobre cómo escogemos una teoría se parece a la dada por el convencionalista. motivos estéticos. Pero tanto la cuestión que se pregunta como la forma en que se presenta dependerán. que ha de proponerse al jurado en la forma más tajante y definida posible. son las decisiones las que determinan el destino de las teorías. sino que — p o r el contrario— actúa en nuestra aceptación de los enunciados singulares (esto es. yo propongo que se tenga en cuenta antes que nada lo exigente de las contrastaciones (esto último se encuentra en relación m u y estrecha con lo que yo llamo «sencillez». Quizá sea posible aclarar la importante distinción hecha entre una justificación y una decisión —es decir. bien puede considerarse como una reacción con una finalidad y bien adaptada a las circunstancias). del sistema vigente de leyes penales (que corresponde al sistema de teorías). y. como el del experimentador. su principio de sencillez gobierna la aceptación de enunciados universales : escoge el sistema más sencillo. Así pues. h a y u n a enorme diferencia entre sus opiniones y las mías. pero mi idea de ésta se aparta mucho de la del convencionalista: véase el a p a r t a d o 4 6 ) . que. y sostengo que lo que. y del positivista en tanto que sostengo que los enunciados básicos no son justificables por nuestras experiencias inmediatas. de los enunciados básicos). J u n t a m e n t e con el convencionalista. como él. el j u r a d o http://psikolibro. P a r a el convencionalista. es una respuesta a una cuestión de hechos (quid facti?). sino que —desde un p u n t o de vista lógico— se aceptan por un acto. Frente a ello. Teniendo en cuenta esto. entiendo que la elección de una teoría determinada es un acto que ha de llevarse a cabo. p a r a mí. en gran ihedida. por consideraciones de utilidad. ante todo.104 La lógica de la investigación científica Desde u n punto de vista lógico.blogspot. pero esta elección. mientras que p a r a el convencionalista lo que decide son. El veredicto del j u r a d o (veré dictum = dicho v e r d a d e r a m e n t e ) . sino singulares. en parte. un asunto práctico . Al tomar «na decisión. una decisión a que se llega de acuerdo con u n proceder gobernado p o r reglas— ayudándose de la analogía existente con u n procedimiento de gran a n t i g ü e d a d : el conocer de una causa p o r u n j u r a d o . esto es. un acuerdo acerca de enunciados básicos. el contraste de una teoría depende de ciertos enunciados básicos. discrepo del convencionalista al mantener que los enunciados que se deciden p o r medio de u n acuerdo no son universales.com . de la situación legal. es decir. pues yo mantengo que lo que caracteriza al método científico es precisamente lo siguiente: que la convención o decisión no determina inmediatamente que aceptemos ciertos enunciados universales. se aceptan o rechazan en virtud de nuestras decisiones. se encuentra bajo la influencia decisiva de la aplicación de dicha teoría y de la aceptación de los enunciados básicos relacionados con tal aplicación. en última instancia. m i r a d a psicológicamente. p o r una decisión libre (que.

a p a r t i r de ella — j u n t a m e n t e con los enunciados universales del sistema (de leyes p e n a l e s ) — .El problema de la base empírica 105 acepta. los enunciados del sistema legal.blogspot. por lo cual las convicciones mencionadas pueden llamarse los «motivos» de la decisión. P o r el contrario. su relatividad y el modo en que dependen de las cuestiones planteadas por la teoría. Pero es patente que no h a y necesidad de que sea verdadero meramente por haberlo aceptado el j u r a d o . pero aunque no tengamos en cuenta tales aspectos especiales de este procedimiento tan antiguo. y la incluye. El juez trata de justificarlo por medio de otros enunciados — o de deducirlo lógicamente de e l l o s — : a saber. el veredicto del j u r a d o continuará sin justificar j a m á s la verdad que afirma. u n enunciado acerca de un acontecimiento fáctico (como si fuese u n enunciado b á s i c o ) . El hecho de que las convicciones no sean justificaciones tiene una gran relación con el hecho de que el procedimiento que emplea el j u r a d o puede regularse por medio de reglas diversas (por ejemplo. desde un punto de vista formal. Frente a lo que ocurre con el veredicto del j u r a d o . naturalmente.) La analogía entre este procedimiento y aquél por el que decidimos acerca de enunciados básicos es muy clara. dicho de otro m o d o . Tampoco puede atenderse a las convicciones subjetivas de los miembros del j u r a d o para justificar la decisión t o m a d a . combinados con el veredicto (que desempeña el papel de las condiciones iniciales) . Se llega al veredicto siguiendo u n procedimiento gobernado p o r r e g l a s . sólo cabe apelar frente a la decisión de un j u r a d o poniendo en tela de juicio si se ha llegado a ella de acuerdo con las reglas de procedimiento aceptadas: o sea. p o r acuerdo. Cuando un jurado conoce acerca de uu« cau- http://psikolibro. éstas se basan en ciertos principios fundamentales destinados primordialmente —si no exclusivamente— a descubrir la verdad objetiva. sino incluso cierta parcialidad subjetiva . por ejemplo. es posible deducir ciertas consecuencias. el fallo del juez está « r a z o n a d o » : necesita una justificación. la importancia de tal decisión radica en el hecho de que. la decisión forma la base p a r a la aplicación del sistema: el veredicto desempeña el p a p e l de un «enunciado de hechos verdadero». y sirve para iluminar. pero no en cuanto a su contenido. y de ahí que sea posible apelar frente a un fallo. que entren en juego no sólo las convicciones subjetivas. existe una estrecha conexión causal entre aquéllas y é s t a : conexión que puede representarse por medio de leyes psicológicas. y sin d a r pruebas de ella. las de mayoría simple o p o n d e r a d a ) : lo cual hace ver que la relación existente entre las convicciones de los miembros del jurado y el veredicto puede ser sumamente variada. e imaginemos que el procedimiento a que nos referimos se basa únicamente en el intento de hacer que se descubra la verdad objetiva. lo cual queda reconocido p o r la regla que permite revocar o revisar u n veredicto. (Es significativo que a las justificaciones de contenidos de decisiones se les llame «informes motivados» en lugar de «informes lógicamente justificados». a veces. aunque. Estos principios permiten.com . apoyándose en razones lógicas.

. ya no es el (lima quien habla)»..* ed. el apartado 8 y la nota 5 del mismo). 1922. cit... y todo el que anhela objetividad no puede evitar el problema del relativismo».106 La lógica de la investigación científica sa. lo a p l i c a ) . Estos se introducen desde arriba en la ciénaga. que la ciencia natural trata de precipitar en una pura forma cristalina. se niega a ser expresado mediante palabras. podríamos decir que la atrevida estructura de sus teorías se eleva sobre un terreno pantanoso. cuando i n t e r r u m p i m o s nuestros intentos de introducirlos hasta un estrato más profundo.. si bien lo absoluto se experimenta verdaderamente y. Esta tesis es fundamentalmente la teoría kantiana de la objetividad desarrollada en forma coherente (cf. * WETL (op. por tanto. ay.. 3.. ed. puede sentirse de modo intuitivo. la pareja de opuestos subjetivo-absoluto y objetivo-relativo contiene una de las más profundas verdades epistemológicas que es posible extraer del estudio de la Naturaleza Quienquiera que desee lo absoluto habrá de conformarse también con la subjetividad •—lo egocéntrico—.com . pero en modo alguno hasta alcanzar ningún basamento n a t u r a l o « d a d o » .. la ciencia no está cimentada sobre r o c a : p o r el cont r a r i o . sin duda alguna sería imposible aplicar la «teoría» si no existiese p i i m e r o u n veredicto al que se h a llegado p o r una decisión . ingl. es como un edificio levantado sobre pilotes. el mundo objetivo. cuando escribe en Das Psycho-Physische Problem (1916). 83. so spricht. ello no se debe a que hayamos topado con terreno f i r m e : paramos simplemente porqvie nos basta que tengan firmeza suficiente para soportar la estructura. La base empírica de la ciencia objetiva. http://psikolibro. por otra parte. mas. es relativo». 'Spricht die -Seele.a mi parecer. pág. pág. pues... por otra parte. no tiene nada de « a b s o l u t a » ^ . por esta razón. éste se obtiene por u n procedimiento que está de acuerdo con una p a r t e del código legal general (y. Pues. y precisamente esta aplicación es la que hace posibles todas las demás aplicaciones del mismo. También Reininger se refiere a esta situación..blogspot. introducción). 2 9 : «La metafísica como ciencia es imposible.. ach! schon die Seele iiicht mehr' (si hublu el alma. El caso es enteramente análogo al de los enunciados básicos: aceptarlos es u n modo de aplicar u n sistema teórico. al menos p o r el momento. j)ág. Y antes leemos: «lo que se experimenta inmediatamente es subjetivo y absoluto. 116) escribe: «. ya que. con todo. Born se expresa en parecidos términos (Die Relativitütstheorie Einsteins und ihre physikalischen Gruiidlagen.

y los eventos posibles por los radios <lel círculo.RAMA Y LNA IMA(. pueden ser falsaMes con mayor o menor faeilidad. lo cual quiere decir. Su grado de contrastabilidad tiene gran importancia cuando se trata de escoger entre ellas.EN Como liemos visto en el a p a r t a d o 23.com .CAPITULO SEXTO Grados de contrastabilidad Las teorías pueden sor conlraslahles de un modo más o menos exigente : es decir. una clase no vacía de enunciados básicos homotípicos proliibidos por ella .blogspot. ya que excluye una clase mayor de enunciados básicos (la clase de los enunciados permitidos se h a r á .) T a m b i é n podríamos decir que si la clase de los posibles falsadores de una teoría es «mayor» que la correspondiente de otra. que la primera teoría rlice más acerca del m u n d o de la experiencia que la segunda. (Dejamos sin resolver por el momento la cuestión soVire si es posible precisar de algi'in modo este «más» y «menos». podemos decir: al menos lui radio —o quizá mejor. una teoría es talsable si existe. UiN PRO(. la primera teoría tendrá más ocasiones de ser refutada por la experiencia. im estrecho sector cuya anchura rej)rcsenle el hecho de que el evento ha de ser «observable»— tiene que ser incompatible con la teoría y ha de estar excluido por ella. podría deoirse que el presente capítulo «relativiza» el requisito de falsabilidad al liacer ver que esta es sólo una cuestión de grado. En este capítulo voy a comparar los diversos grados de contrastabilidad o de falsabilidad de las teorías comparando las clases de sus posibles falsadores. por tantOi más pequeña. y se diría que las teorías tienen más o menos posibles falsadores de acuerdo con el ancho mayor o menor de los sectores que respectivamente excluyen. por tanto. asimismo. Cuando representamos —como hicimos en el apartado 2 3 — la clase de todos los enunciados básicos posibles por un área circular. esto es. pero ello no afecta a miestro razo- http://psikolibro. comparada con la segunda. 31. podrá decirse que aquélla es «falsable en mayor g r a d o » . al menos. si la clase de sus posibles falsadojes no es una clase vacía. Los posibles falsadores de varias teorías podrían representarse por sectores de anchos diversos. Esta investigación es enteramente independiente de la cuestión acerca de si es posible o no distinguir en un sentido absoluto entre teorías falsables y no falsables: en realidad.

Si lográsemos obtener ima teoría de este tipo. Es clare que semejante teoría será muy fácil de falsar. Todos los eventos —o clases de acontecimientos— que realmente encontramos y observamos. Y el «más» y el «menos» que cabe aplicar sin precauciones especiales a las clases finitas no pueden aplicarse del mismo modo a clases infinitas. Voy a estudiar tres maneras de dar un sentido preciso —incluso " Véanse el apéndice *X y el apartado *15 de mi Postsaript acerca d« otra» observaciones sobre los fines de la ciencia. Así pues. Imaginemos ahora que nos dan una teoría.com . http://psikolibro. p o r fin. lógicamente posibles). y con la máxima precisión que es posilile lograr mediante u n a ciencia teórica. como puede verse teniendo en cuenta el hecho de que la conyunción de un evento p r o h i b i d o con otro evento cualquiera (ya esté p r o h i b i d o o n o ) es t a m b i é n u n evento p r o h i b i d o . DE P O S I B L E S FALSA- Las clases de posibles falsadores son clases infinitas. No podemos soslayar fácilmente esta dificultad: ni siquiera si realizamos las comparaciones considerando.nito. 32.108 La lógica de la investigación científica namiento. ¿CÓMO HAN DORES? DE COMPARARSE LAS C L A S E S . su contenido empírico. pues hemos visto que las teorías no afirman nada acerca de semejante clase). ésta descri])iría «nuestro m u n d o concretos con todo el pormenor alcanzable con una t e o r í a : pues escogería el m u n d o de «nuestra exjieriencia» de la clase de todos los mundos de experiencia lógicamente posibles. y sólo ellos. ya que concede al m u n d o empírico sólo un estrecho margen de posibilidades. y que el sector que representa los enunciados básicos prohibidos por ella se hace cada vez más g r a n d e . su contenido empírico es tan g r a n d e — que es como si tuviera pocas probabilidades de escapar a la falsación. los enunciados básicos no prohibidos estarán representados en u n estrecho sector residual (que debe existir siempre si la teoría es c o h e r e n t e ) . la ciencia teórica procura precisamente llegar a teorías que sean fácilmente falsables on este sentido : procura restringir el ámbito de los eventos permitidos hasta un mínimo. pues t a m b i é n el nvímero de estos últimos que corresponde a u n a teoría empírica cualquiera es infi.blogspot. es decir. pues excluye casi todos los eventos concebibles (es decir. con objeto de averiguar cuál de ellas contiene «más» eventos prohibidos . clases de eventos prohibidos. e incluso —si es que puede conseguirse semejante cosa— en una medida tal que toda restricción subsiguiente conduzca a una falsación empírica de la teoría. en lugar de los enunciados básicos o acontecimientos prohibidos. Afirma tanto acerca del m u n d o de la experiencia —dicho de otro modo. quedarían caracterizados como «permitidos» *^. aumenta con el grado de falsahilidad. puede decirse que la cantidad de información empírica que nos aporta una teoría. Ahora bien .

Este concepto no puede ayudarnos a resolver el problema. el p r i m e r párrafo del apartado 4 1 . Pliysik 4 0 . porque c! conjunto de todos los enunciados de u n lenguaje es n u m e r a b l e ) . a su vez. por la palabra alemana «kompliziertv (cf. hubiera i n d u c i d o a error hablar «qui (y en el apartado 3 8 ) de grado de complejidad o complicación: por ello. elementos también de a —en cuyo caso se dice que ambas clases tienen la misma extensión. mientras que. T a r s k i ha demostrado que —bajo ciertos supuestos—• toda clase de enunciados es n u m e r a b l e (cf. pero de «mayor grado de com|)osición)) que sus c o m p o n e n t e s : y este grado de comj)Osición de los enunciados básicos puede ponerse en relación con el concejito de dimensión. q u e parece adecuarse m u y bien al contento. que nos permite c o m p a r a r entre sí clases de «mayor» y «menor» dimensión. o bien todos los crementos de /? son. 1 ) El concepto de número cardinal (o potencia) de una clase. com-plexl. 3 ) La relación de suhclasijicncion. * El concepto de medida es inaplicable por razónos parecidas (es decir. y este hecho puede utilizarse para c o m p a r a r dimensiones *'. Entonces. 100. pág. lo opuesto a «sencillon: lo opuesto a «sencillo» (neinfaclm) se denota. composite] en lugar de hacerlo por «complicado» [en inglés. Moiuxtschefte f.. http://psikolibro. ha vaga idea intuitiva de que un cubo contiene de alguna manera itiás punios que. más bien. algunos ciuinciados están permitidos meramente a causa de su forma. puechí formularse lógicamente con todo rigor por medio del concepto de dimensión de la teoría de conjuntos. de modo que a sea una subclase de ¡i (en símbolos. con objeto de descubrir si puede utilizarse alguno de ellos para compar a r clases de eventos prohibidos. de una chise ¡i. este concepto distingue diversas clases o conjuntos de puntos de acuerdo con su riqueza en «relaciones de vecindad» entre sus e l e m e n t o s : los conjuntos de m a y o r dimensión poseen relaciones de vecindad más abundantes. En vista de que el grado de sen. lo que ha de empicarse no es el grado de composición de los eventos prohibidos.com . del)ido a que su grado de coni{)osic¡ón es demasiado pequeño para que puedan contradecir a la teoría en cuestión .blogspot. debido a que aquel no denota. asimismo. como lo liace el castellano «complicado». Malhem. Sean todos los elementos de una clase a elementos. condjinados conyuntivamcnte con otros del mismo tipo. a. degree of composition^. pues —según p u e d e hacerse ver fácilmente— las clases de posibles falsadores tienen el mismo número cardinal en todas las teorías \ 2 ) El concepto de dimensión. para a b o r d a r el problema de c o m p a r a r los gra(h)s de contrastabilidad . 1933.. digamos. En este último caso. en el que se t r a d u c e «kompliziert-n por «complicado»). nota 1 0 ) . *' Hemos traducido aquí y en pasajes análogos el t é r m i n o alemán «kojnplexn por acompueston [ e n ingl. o son idénticas— o existen elementos de /í que no pertenecen a a. sino el de los fiermitidos. m e he decidido a emplear el t é r m i n o itgrado de composición» [ e n ingl. por el contrario. por la siguiente r a z ó n : los eventos prohibidos por una teoría pueden tener un grado de composición cualquiera. Emplearemos ahora el concepto de dimensión. Sin embargo. es posible hacer tal cosa porque los enunciados básicos. vuelven a dar enunciados básicos. una línea recta. o sea —dicho con mayor precisión—. a (Zj3). cillez es u n a de las cuestiones principales de este libro.(irados de contrastabilidad 109 en el caso de clases infinitas— al tcmásT] y «menos» intuitivos.

P o r tanto. http://psikolibro. que. no es posible que las dos teorías (estrictamente universales) difieran en que u n a p r o h i b a un número finito de acontecimientos singulares p e r m i t i d o s p o r la otra. que Fsb(x) >Fsb(y)— cuando y solamente cuando la clase de los posibles falsadores de x incluye a la clase de los posibles falsadores de y como una subclase propia suya. y. *¥!! y •VIII. esto es. La relación subclasificadora corresponde muy bien a íos intui» tivos «más» y «menos». p l o . P u e d e decirse que un enunciado contradictorio (que podemos deVéanse el apartado 38 y los apéndices I. Fsb(x) = Fsb{y). y con «'» y «zn» una tautología _ un enunciado metafísico ( p o r ejem. son idénticas (pues las clases vacías son subclases de todas las clases. p o r ello — d e acuerdo con 2 ) — . entonces tienen el mismo grado de falsabilidad. si las dos clases de posibles falsadores se intersecan (y no está ninguna de eUas incluida en la o l r a ) o no tienen elementos comunes. también de las clases vacías. Si con «e» denotamos un enunciado empírico.com . p o r consiguiente. COMPARACIÓN DE LOS GRADOS DE FALSABILIDAD POR MEDIO DE LA RELACIÓN DE SUBCLASIFICACIÓN Introducimos provisionalmente las siguientes definiciones. y escribir : Fsb{t) = Fsb{m) = 0. y a es una subclase propia de /3. entonces los dos enunciados tienen grados de falsabilidad no comparables {Fsbix)\\ Fsb{y)). podemos adscribir a los enunciados tautológicos y metafísicos u n grado cero de falsabilidad. de modo que todas éstas son i d é n t i c a s : lo cual cabe expresar diciendo que existe solam e n t e una clase v a c í a ) . pero tiene la desventaja de que sólo puede emplearse p a r a comparar dos clases tales que una incluya a la o t r a . en símbolos. por tanto. y Fsb{e) > 0. 1 ) Se dice que u n enunciado x es «falsable en m a y o r grado» o «más eontrastable» que el enunciado y — o . 2 ) Si las clases de los posibles falsadores de los dos enunciados X e y son idénticas. tiene que ser infinita.blogspot. cuando estudiemos las dimensiones de las teorías *^. 33. Las clases de posibles falsadores de todos los enunciados tautológicos o metafísicos son clases vacías. existirá siempre u n a clase complemento no vacía. un enunciado p u r a m e n t e existencial) respectivamente. y. 3 ) Si ninguna de las clases de posibles falsadores de los dos enunciados incluye a la otra como u n a subclase p r o p i a suya. el grado de falsabilidad de las teorías correspondientes no puede ser comparado mediante la relación de subclasificaeión. Si es aplicable 1 ) . en el caso de enunciados universales. pues son incomparables entre sí en lo que respecta a esta relación.lio La lógica de ta investigación científica los elementos de /? que no pertenecen a a forman la «clase diferencia» o el complemento de a con respecto a ¿3. que se perfeccionarán más adelante.

p o r la condición l>Fsh{e)>0. si asignamos arbitrariamente el n ú m e r o 1 al grado de falsabilidad de un enunciado contradictorio. la fórmula expresa simultáneamente el requisito de coherencia y el de falsabilidad. p o r tanto. podemos definir todo enunciado empírico. de tal modo que u n n ú m e r o dado con guarismos romanos denota la clase de los posibles falsadores del enunciado denotado p o r el guarismo árabe correspondiente. La cuestión de la comparabilidad p u e d e aclararse m e d i a n t e un diagrama (fig. 1 ) . rl apéndice *VTI. en el que a la izquierda se representan ciertas Figura 1 relaciones de subclasificación y a la derecha las relaciones de contrastahilidad correspondientes. o sea. Fsb{c)> > F s b ( e ) > 0 * ' . tenemos. Según esta fórmula. Las cifras árabes de la derecha corresponden a las romanas de la izquierda. 34.blogspot. aquélla participa de todas las propiedades estructurales de esta ú l t i m a . P R O B A B I L I - DAD LÓGICA Hemos definido la comparación entre los grados de falsabilidad de dos enunciados valiéndonos de la relación de subclasificación . e. Las Véaae ahora. es decir. al excluir la contradicción y la taiUología (así como los enunciados metafísicos). http://psikolibro. en el «intervalo abierto» limitado por estos n ú m e r o s . es c o m p a r a b l e con un enunciado contradictorio en cuanto a su grado de falsabilidad . E S T R U C T U R A DE LA RELACIÓN DE SUBCLASIFICACIÓN. sin embargo. esto significa que n i n g ú n enunciado.com . Si ponemos arbitrariamente Fsh{c) = I. cualquiera que sea.Grados de contrastahilidad 111 n o t a r con « c » ) tiene p o r clase de 8us posibles falsadores a la clase de todos los enunciados lógicamente p o s i b l e s . Fsb{e) se encuentra siempre en el intervalo entre O y 1 con exclusión de estos límites.

112 La lógica de la investigación científica flechas del diagrama que hace visibles los grados de contrastabilidad van del enunciado (o los e n u n c i a d o s ) más contrastable(s) o falsable(s) a los menos contrastables — y corresponden con bastante precisión a las flechas de d e d u c t i b i l i d a d : véase el a p a r t a d o 35. esto es. http://psikolibro. mensurables). n a d a nos impide elegir una de las sucesiones de la retícula e indicar con números el orden de sus e n u n c i a d o s . y a la tautología. las series I-II-IV y IIII-V. como si dijéramos. coordinar a éstos unos números con los cuales queden ordenados de acuerdo con su falsabilidad? No cabe d u d a de que no es dable ordenar de este modo todos los enunciados * \ p u e s si hiciésemos tal cosa h a b r í a m o s c o m p a r a d o a r b i t r a r i a m e n t e enunciados no comparables. los enunciados 4 y 5 ) la retícula está parcialmente c o n e c t a d a . Naturalmente. t. pero la medida resultante no será puramente lógica —por muy «obvia» que pueda parecer— en cuanto que sólo se admiten predicados discretos. t. respectivamente. al hacer esto hemos de proceder de modo tal que a u n enunciado que se encuentre más cerca de la contradicción. extralógico. (No es posible representar la clase vacía en nuestro diagrama de la izquierda. c. y O (que correspondería a la clase vacía) podría denotar la tautología ( í ) . cualitativos.blogspot. Sin e m b a r g o . entonces 1 se convierte en la contradicción ( c ) . Se p u e d e pasar de I a la clase vacía — o de (c) a ( t ) — por varios caminos : y cabe que se crucen algunos de ellos. esto es. que esta relación tiene una estructura reticular (se trata de una «retícula de sucesiones» establecidas por la flecha. en todas partes. o p o r la relación de subclasificación) . Puesto que hemos asignado ya los n ú m e r o s O y 1 a la tautología y a la contradicción respectivamente. extralógico—. de sí o no (frente a los cualitativos. a la contradicción. la conexión de la relación es completa únicam e n t e en la clase universal y en la clase vacía.) Si nos resolvemos a identificar la clase I con la de todos los enunciados básicos posibles. Esto es obvio en el caso de enunciados como «todos los hombres adultos miden más de dos pies de altura» (o «todos los hombres adultos miden menos de nueve pies de altura»). Podemos decir. podemos construir lenguajes artificiales para los que podamos establecer una métrica. por ejemplo. todas las sucesiones empiezan en el número I y acaban en la clase vacía. en los puntos nodales (por ejemplo. deberíamos atri- Sigo creyendo que todo intento de hacer comparables todos los enunciados por introducción de una métrica ha de incluir un elemento arbitrario. como se ve en el diagrama de la derecha.com . justamente p o r ser una subclase de toda clase y p o r q u e —en consecuencia— debería aparecer. p o r tanto. ya que esta ú l t i m a está incluida en toda clase. c. En el caso p a r t i c u l a r dibujado. ¿Es posible disponer los grados de falsabilidad de varios enunciados en una escala. y que tales sucesiones p o d r í a n hacerse más «densas» introduciendo nuevas clases intermedias. se le atribuya siempre u n n ú m e r o más elevado que a otro situado más próximo a la tautología. al menos. y esta última ha de contener siempre un elemento arbitrario —o. de aquellos cuyos predicados enuncian una propiedad mensurable: pues es posible demostrar que la métrica del contenido o de la falsabilidad tiene que ser una función de la métrica del predicado. que corresponden. Véanse también la segunda y tercera notaa al apéndice •IX. Gracias al diagrama se advierte que p u e d e n distinguirse y trazarse varias sucesiones de subclases.

y las consecuencias como los de mayor validez (JVissenschaftslehre. asimismo. este autor caracteriza las proposiciones principales de u n a relación de deductibilidad diciendo que son los enunciados de m e n o r validez. Es posible interpretar la p r o b a b i l i d a d numérica como la que se aplica a una subsucesión (escogida de la relación de probabilidad lógica) para la que pueda definirse u n sistema de jnedición basado en estimaciones de frecuencia. 11. Con todo. núm e r o 1 ) . especialmente c u a n d o la aplica a la comparación da enunciados: por ejemplo.. no pretendo escoger. § 1 5 7 . según Keynes. La p r o b a b i l i d a d lógica 1 corresponde al grado O de la falsabilidad. t. «probabilidad lógica)^ ^. 1837. Como veremos en el a p a r t a d o 72. § 147. Siempre que podamos c o m p a r a r los grados de falsabilidad de dos enunciados podremos decir que el que es menos falsable es. también K E Y N E S . página 2 2 4 . que no debe confundirse con la p r o b a b i l i d a d numérica que se emplea en la teoría de los juegos de azar y en la estadística: la probabilidad lógica de un enunciado es complementaria de su grado de falsabilidad. la p r o b a b i l i d a d numérica puede enlazarse con la p r o b a b i l i d a d lógica. llamo a esta p r o b a b i l i d a d *".) " Ahora (desdo 1 9 3 8 : cf. A esta idea de probabilidad lógica (la inversa de la contrastabilidad) correspon» de la idea de validez de Bolzano. con el grado de falsabilidad. Estas observaciones sobre la comparación de grados de falsabilidad no son válidas únicamente p a r a enunciados universales o p a r a sistemas teóricos. (Esta advertencia tiene cierta i m p o r t a n c i a p a r a las relaciones entre la probabilidad lógica y la numérica. y el menos contrastable es el más probable lógicamente. son válidas para teorías en conyuncíón con condiciones iniciales. con objeto de distinguirla de la Mj^^robabilidad lógica relativa» (o. Bolzano explica la relación existente entre este concepto de validez y el de probabilidad en op. p o r una clase de enunciados básicos homotípicos—. Así pues. y. y viceversa . Véanse. p u e d e n ampliarse de modo que se apliquen a enunciados singulares. p o r otra p a r t e . ninguna de las sucesiones . 6 http://psikolibro. Cf. «probabilidad lógica c o n d i c i o n a l » ) . p o r ejemplo . el apéndice * I I ) empleo el t é r m i n o «probabilidad lógica absoluta» en lugar de «probabilidad lógica». ya que es u n a clase de acontecimientos. cit. los apéndices * I V y * V I I a * I X . asimismo. A Treatise on Probability (1921). y. especialmente por la luz que arroja sobre la conexión existente entre el grado de falsabilidad y la idea de probabilidad. No obstante lo cualí el hecho de que sea posible llevar a cabo semejante atribución de fracciones tiene gran interés. los ejemplos allí dados hacen ver q u e la comparación q u e yo hago de la probabilidad lógica es idéntica a la «comparación de la probabilidad q u e atribuimos a priori a u n a generalización». por tanto.Grados de contrastabilidad 113 b u i r fracciones propias a los enunciados empíricos de la serie elegida. Véanse t a m b i é n la nota 1 del aparfado 36 y la 1 del 8 3 .blogspot. el enunciado más contrastable —esto es. el más probable en virtud de su forma lógica.com . en este caso no debe tomarse la clase de los posil)lcs falsadores p o r una clase de eventos —es decir. que analizaremos en el apartado 72. pues a u m e n t a cuando éste disminuye. el que tiene m a y o r grado de falsabilidad— es el lógicamente menos probable. los números atribuidos a los miembros de la sucesión serían enteramente arbitrarios. en realidad.

blogspot. igual o may o r ) que el del enunciado q.114 La lógica de la investigación científica 35. i g u a l ) contenido e m p í r i c o . (Cuando redacté el texto no veía con claridad este punto. http://psikolibro. entonces p tiene u n a clase consecuencia m a y o r que la de 5 y m a y o r contenido lógico (o fuerza lógica *^) que este enunciado. Véase también. en caso de que q sea deductible de p (en símbolos. p o r ejemplo. pero p no lo es de q. ' Carnap. Las obras de CARNAP. la nota *1 del apartado 18. Mediante el concepto de deductibilidad se define el i^ontenido lógico como la clase de todos los enunciados no tautológicos deductibles del enunciado en cuestión (que. 'no es que la comparación de los contenidos lógico y empírico de dos enunciados p J q lleva al mismo resultado si los enunciados que se comparan no contienen elementos metafísicos. «p—>qy> puede leerse aquí: «p entraña a q». P o r t a n t o . Así. lo define — p e r o no es idéntico a é l — . exigiremos lo siguiente: a) dos enunciados de igual contenido lógico h a n de tener también el mismo contenido e m p í r i c o . tanto m á s dice acerca del m u n d o de experiencia (cf. si «p . si «p <r> qy> * ^ ) . p o r t a n t o . Logische Syntax der Sprache (1934) y Die Aufgabe der Wissenschaftdogik (1934). pág. el contenido lógico de p es p o r Zo menos igual (es decir. b) un enunciado p cuyo contenido lógico sea m a y o r que el de otro enunciado q debe tener m a y o r (o. el apartado 3 1 ) . lógicamente verdadero. 1932. al menos. o sea. al menos.• g» quiere decir que el enunciado condicional cuyo antecedente es p y cuyo consecuente es q es tautológico. el apartado 6 ) . H a sido necesario matizar bj añadiendo «o. si q es deductible de p . y. cit. Defino el contenido empírico de u n enunciado p como la clase de sus posibles falsadores (cf. emplearé para este ú l t i m o concepto el término «contenido lógico». se han publicado demasiado tarde para que haya sido posible tenerlas aquí en cuenta. la clase consecuencia de q tiene que ser u n subconjunto p r o p i o de la clase consecuencia de p .. con objeto de distinguirlo del contenido empírico.• g » * ^ ) . aquello que yo denomino «contenido empírico» está en estrecha conexión con el concepto de «contenido» tal como C a r n a p ^. " Si el contenido lógico de p excede al de q decimos también que p es más fuerte lógicamente que q.) Así. si la deductibilidad es m u t u a (simbólicamente. en op. *' Según esta explicación. finalmente. 458. ni me daba cuenta de la importancia del hecho de que una afirmación sobre deductibilidad es metalingüística. cj si el contenido empírico de u n enunciado p es mayor que el de otro enunciado q. más arriba. ENTRAÑAMIENTO Y GRADOS DE FALSA- En el a p a r t a d o 31 se ha dicho que lo que yo llamo contenido empírico de u n enunciado aumenta con su grado de falsabilidad: que cuanto m á s p r o h i b e un enunciado.com . Una consecuencia de mi definición de contenido empi. «p . CONTENIDO BILIDAD EMPÍRICO. o que su fuerza lógica excede a la de q. Erkenntnis 2. su contenido lógico tiene qpie ser m a y o r que el de éste o h a n de ser no c o m p a r a b l e s . puede denominarse su «clase consecuencia»). se dice que p y q tienen igual contenido ". pues. dice: «el término metalógico 'de igual contenido' se define como 'mutuamente deductible'». ^ CARNAP.

la conyunción de q con cierto enunciado p u r a m e n t e existencial. lo cual puede expresarse diciendo que una contradicción entraña a todo enimciado. por un lado. por regla general —es decir. Dos de ellas se destacan especialmente : la del máximo nivel (o grado) alcanzable de universalidad. Al comparar grados de contrastabilidad o de contenido empírico llegaremos. en este caso.Grados de contrastabilidad 115 igual» p o r q u e p podría ser. o con cualquier otro tipo de CHunciado metafísico (al cual podemos atrihuir determinado contenido lógico) : y. la tesis de que la distinción que hago entre enunciados empíricos y sintéticos — o entre contenidos empírico y lógico— es superfina : pues todos los enunciados sintéticos h a b r í a n de ser empíricos (esto es. en el caso de enunciados p u r a m e n t e empíricos— a los mismos resultados que si comparásemos contenidos lógicos. de las tautologías. el contenido empírico de p no sería m a y o r que el de q. o relaciones de deductibilidad. pues. 36. y no meros pseudoenunciados). Así pues. A la tesis positivista de que todos los enunciados no empíricos (metafísicos) «carecen de sentido» corresponderá. todos los enunciados auténticos. Análogamente. Otras consideraciones pareciilas hacen necesario a ñ a d i r a cj la cláusula «o h a n de ser no comparables» *^.com . y que cualquier tautología está entrañada p o r todo enunciado. de las contradicciones. las reglas anticonvencionalistas del apartado 2 0 ) . P o r tanto. pues. los enunciados empíricos pueden caracterizarse —según hemos visto— como aquéllos cuyo grado de falsabilidad se halla en el intervalo abierto que está limitado p o r los grados de falsabilidad. el apartado 3 4 ) .blogspot. y la del máximo nivel alcanzable de precisión. Además. aunque posible. es equivalente a u n a regla que favorezca las teorías del mayor contenido empírico posible. nuestra regla metodológica de que deberían preferirse las teorías que puedan ser sometidas a contrastaciones más exigentes (cf. Ambas relaciones presentan la forma de retículas totalmente conectadas en la contradicción y en la tautología (cf. N I V E L E S DE UNIVERSALIDAD Y GRADOS DE P R E C I S I Ó N Existen otras exigencias metodológicas que pueden reducirse a la del máximo contenido empírico posible. p o r ejemplo. considero que la comparación del contenido empírico de dos enunciados equivale a la de sus grados de falsabilidad. el apéndice *VII. http://psikolibro. Con lo cual. di! nucvii. Pero me parece que semejante modo de emplear tales palabras. los enunciados sintéticos en general (incluyendo los que son no empíricos) se encuentran colocados p o r la relación de entrañamiento en el intervalo abierto existente entre la contradicción y la tautología. está más cerca de sembrar la confusión en este punto que de aclararlo. será posible basar en gran medida la comparación de grados de falsabilidad en estas últimas. Véase. y p o r el otro.

que también se sigue de r. empleando palabras. de g se sigue s. p queda falsado también. Al pasar de p a g el grado de universalidad d i s m i n u y e . entonces x es u n a elipse». q: Todas las órbitas de los planetas son circunferencias. Un enunciado condicional universal (cf. y si se falsa r lo mismo le ocurre a p. Sean p y q dos enunciados escritos en esta forma « n o r m a l » . Es posible escribir en forma de «enunciado condicional universal» (o de «implicación general». es más fácil íalsar p que q: si este último es falsado. podemos decir que p tiene m a y o r universalidad que q si la función de enunciados antecedente de p (que p o d e m o s denotar con «95*» está tautológicamente implicada p o r (o. I i^ I tj I r P 1 8 Las flechas de nuestro diagrama hacen ver las relaciones de deductibilidad existentes entre estos cuatro e n u n c i a d o s : de /> se siguen todos los d e m á s . Cuando se pasa de p a r el grado de precisión (del p r e d i c a d o ) d e c r e c e : las circunferencias son u n a subclase p r o p i a de las e l i p s e s . A las demás transiciones son aplicables las correspondientes observaciones : cuando se discurre de p a s disminuyen.blogspot. r: Todas las órbitas de los cuerpos celestes son elipses. que significa: «Cualquiera que sea x. y q dice menos que p p o r q u e las órbitas de los planetas forman u n a subclase p r o p i a de las órbitas de los cuerpos celestes. más brevemente : Todas las órbitas de los cuerpo« celestes son circunferencias.^ / * ) » <>. pero no a la inversa. tanto el grado de universalidad como el. A u n grado más elevado de universalidad o de precisión corresponde u n contenido (lógico o ) empírico mayor. si x es órbita de u n planeta. «todos los valores de x que satisfacen la función de enunc i a d o s ? A. Si expresamos de este modo nuestras cuatro leyes quizá podamos ver más fácil y exactamente cómo p u e d e n compararse los grados de universalidad y de precisión' de dos enunciados. en consecuencia. s: Todas las órbitas de los planetas son elipses. pero no viceversa. y. la nota 6 del a p a r t a d o 1 4 ) p u e d e escribirse de la forma siguiente: «(«) ( 9 * . con lo cual s se sigue de todos los demás.116 La lógica de la investigación científica Teniendo esto en cuenta podemos examinar las siguientes leyes naturales (ciertamente.de p r e c i s i ó n . Jf. p o r ello. y de r a s la universalidad. concebibles) : p: Todos los cuerpos celestes que se mueven en órbitas cerradas se mueven en circunferencias. o.com . El enunciado 5 de nuestro d i a g r a m a nos p r o p o r c i o n a el siguiente e j e m p l o : «(«) (x es órbita de u n p l a n e t a ->•«. y — y. es u n a elipse)». es lógicamente deductible d e ) la función de enunciados correspondiente de q (que p u e d e denotarse http://psikolibro. como se dice a m e n u d o ) lo mismo los enunciados universales que los singulares. satisfacen t a m b i é n la función de enunciados fx». de g a « se hace m e n o r la precisión. u n grado de contrastabilidad más elevado.

5 y 7. entonces el menos universal o menos preciso es deductible del más universal o más preciso. § 34.>^ c) -> (o > d)]». verdadera l ó g i c a m e n t e ) . dicho de otro m o d o . Cf. aproximadamente. N O T A S SOBRE LA TEORÍA DE LA MEDICIÓN Si u n enunciado p es más fácil de falsar que otro q. § 263. de acuerdo con el texto. BOLZANO. «p» en lugar de «6 ^ c». etc. *" Véanse también el apartado ' 1 5 y el capítulo *IV de mi Postscript. La regla concerniente a la relación de deductibilidad —de que acabamos de ocuparnos— puede considerarse como una aclaración y una combinación del clásico «dictum de omni et nulloD y del principio «nota-notae». Vorlesungen über Logik (ed.«)] •> [(cppAt >/pa. a lo que la lógica clásica llamaría mayor «extensión del sujeto». a la menor extensión o a la «restricción del predicado». Á M B I T O S LÓGICOS. es decir. y lo que designo por mayor precisión. debido a su nivel m á s elevado de universalidad o de precisión. P a r e c i d a m e n t e diremos que p tiene m a y o r precisión que q si « ( * ) (/p* "-*/«*» es tautológica: o sea. ' Podemos escribir: ((cp. o de un modo más breve: [{(f^ » 9p) • (/j.blogspot. el «principio fundamental de la predicación mediata». fFissenschaftslehre II (1837). núms.* •> tpp*) • {f^x •>/. también la nota *1 del apartado 18. ) ] > (p > q). KÜLPE. ef. P o d e m o s decir ahora que nuestra decisión metodológica — q u e se i n t e r p r e t a a m e n u d o metafísicamente como principio de causalidad— consiste en no dejar nada sin e x p l i c a r . > / . entonces la clase de los enunciados básicos permitidos p o r p es u n a subclase p r o p i a de la clase de los enunciados básicos p e r m i t i d o s p o r q. * El carácter elemental de esta fórmula —al que aludimos en el texto— resalta claramente si escribimos: «[(o •> 6) • • (c ^ d)] > [(6 . y que pueden expresarse p o r la regla siguiente ^: si la universalidad y la precisión de dos enunciados son comparables. si (((x) (tp^x '-*• (pp^c)» es tautológica (es decir. Lo que yo llamo universalidad de un enunciado corresponde. especialmente el apartado *76. > / . 37. http://psikolibro. en t r a t a r siempre de deducir enunciados de otros de mayor universalidad. o. y p u e d e reducirse a esta otra exigencia.Grados de contrastabilidad 117 p o r «9qX». y sustituimos. o r e g l a : que se dé preferencia a las teorías que p u e d a n ser sometidas a contrastaciones más duras *^. por Selz.) > (9„a. es decir. Esta decisión se deriva de la exigencia de los máximos grados alcanzables de universalidad y de precisión. La relación de subclasificación existente entre clases de enunciados permitidos es opuesta de la que se halla entre clases de enunciados p r o h i b i d o s (posibles f a l s a d o r e s ) : cabe decir que estas dos relaciones son inversas *' Podrá observarse que en el presente apartado (frente a lo que ocurre en los apartados 18 y 35) la flecha se emplea para expresar un condicional en lugar de una relación de entrañamiento.com . si el predicado (o la función consecuente) de p es más restringido que el de q. a r ) ] . Esta definición puede ampliarse a funciones de enunciados con más de u n a variable. p e r o no es equivalente a é s t a . texto correspondiente a la nota 5. Mediante transformaciones lógicas elementales se pasa a las relaciones de deductibilidad que hemos afirmado. «g» en lugar de «o •> d». 1923). excepto en el caso — n a t u r a l m e n t e — de que uno sea más universal y el otro más preciso (como ocurre con g y r en el d i a g r a m a ) ^. lo cual quiere d e c i r que el p r e d i c a d o de p e n t r a ñ e al de q *^. 1 y 4.

) trata de combinar la teoría del ámbito con la de la frecuencia.blogspot. y en Bolzano se encuentran ideas parecidas. es decir. u n a región dentro de la cual la teoría permite discrepancias e n t r e las observaciones. págs. págs. y utiliza también (pág. P o r trivial que pueda parecer esta observación en otro contexto. el a p a r t a d o 3 5 ) son conceptos contrapuestos (o complem e n t a r i o s ) . que. _ He introducido el concepto de ámbito p o r q u e nos sirve p a r a trat a r ciertas cuestiones relacionadas con el grado de precisión de las mediciones. no de contar (la diferencia entre una operación y otra está ligada estrechamente a la existente entre los números reales y los racionales). * KEYNES (Treatise. según creo. esto es. 88) da «campo» [en ingl. en u n sentido estricto. Nos encontramos con que el p u n t o del cuerpo a m e d i r se halla entre dos trazos o marcas de la regla g r a d u a d a . entonces será imposible decidir entre las dos teorías mediante experimentos si antes no se mejora nuestra técnica de medición *^.. y. p o r tanto. Se dice con frecuencia que toda medición consiste en la determinación de coincidencias de p u n t o s . los ámbitos de dos enunciados están en la misma relación que sus probabilidades lógicas (cf. scope]. o bien que — p o r e j e m p l o — la aguja de nuestro aparato de medida se sitúa entre dos trazos de la escala. P e r o la determinación que así expresamos solamente puede ser correcta dentro de ciertos l í m i t e s .. que lleguen a coalescer en un p u n t o . P o d e m o s d e n o m i n a r con námbitoy)'^ de u n enunciado la clase de los enunciados básicos permitidos p o r é l . " Obsérvese que estoy hablando aquí de medir. pues nos recuerda que el proceso de medida h a de describirse del modo siguiente. 228 y sigs. Así pues. Véase su Aim and Structure of Physical Theory. han de tolerar sólo el m í n i m o á m b i t o ) e n t r a ñ a que se eleve cuanto sea posible el grado de precisión de las mediciones. dos «puntos» físicos —digamos. pág. range'] (Spiehaum).118 La lógica de la investigación científica (o quizá c o m p l e m e n t a r i a s ) . que aquí vertemos por «ámbito». por ello. en mi opinión.com . field] como traducción de aSpielraum^. u n trazo en u n a regla graduada y otro en el cuerpo q u e se h a de m e d i r — pueden llevarse únicamente a u n a estrecha cercanía : no es posible que coincidan. el apartado 72. la regla de q u e las teorías h a n de poseer el grado más elevado posible de contrastabilidad (y. Lo cual hace ver que la técnica de medición utilizada determina cierto ámbito. *' Este punto. cf. http://psikolibro. no carece de importancia p a r a la cuestión de la precisión de las mediciones. Ámbito y contenido empírico (cf. Supongamos que las consecuencias de dos teorías discrep a n tan ligeramente en todos los campos de aplicación que no es posible detectar las pequeñísimas diferencias entre los eventos observables calculados. ha sido interpretado erróneamente por Duhem. podemos. 1930. los apartados 34 y 72). el ámbito que u n enunciado concede a la realidad es algo así como la «holgura» (o el grado de l i b e r t a d ) que la otorga. Waismann (Erkenntnis 1. ya ' Von Kries (1886) introdujo el concepto de ámbito [en ingl. viene a decir exactamente lo mismo. debido al hecho de que el grado de precisión que nuestros instrumentos pueden alcanzar no es suficientemente a l t o . no h a y coincidencias de p u n t o s * ^ . 224) «alcance» [en ingl. 137 y sigs..

extremos de condensacióny> del intervalo.774 . este último caso puede describirse diciendo que a la aguja la damos p o r situada entre dos trazos imaginarios: y. y determinar los extremos del intervalo. pnra obtener un resultado más a p r o x i m a d o . fijarlos dentro de sus propios intervalos de imprecisión (que. Volveré a utilizar el concepto de extremos de condensación de intervalos de precisión en el apartado 68. un ámbito. siguiendo a Millikan. ya seguir adelante y apreciar la posición (digamos) de la aguja en el interior del intervalo de los trazos. como la estimación del tono de un sonido musical— a veces cabe dar un intervalo de aproximación de la estimación hec h a . sólo cuando están definidos los métodos de medición. *" Estas consideraciones tienen gran relación con algunos de los resultados que trato en los puntos 8 y sigs. los dos extremos del intervalo— cuando para cada uno de ellos vuelve a surgir la misma cuestión de cuáles son los límites de aproximación de los extremos del intervalo? Es claro que no sirve p a r a nada dar los extremos del intervalo a menos que sea posible fijarlos con un grado de precisión m u c h o m a y o r que el que esperamos para la medición orifüinal. lO"'"). Estas consideraciones no presuponen la teoría matemática de errores. sino más bien al contrario : al analizar la idea de intervalo de medición nos proporcionan el fondo sin el cual apenas tiene sentido la teoría estadística de errores. Los físicos acostumbran a estimar este intervalo en toda medición (así. Véase también el apartado *15 de mi Postscript acerca de la importancia de la medición para la «profundidad» de las teorías. y se apoyan en ellos. pues en tales casos no es posible aplicar el concepto de extremos de condensación: concepto aplicable exclusivamente cuando podemos h a b l a r de órdenes de magnitud. y. pero si no interviene u n a medición. http://psikolibro. si sabemos lo que estamos buscando — a saber. al h a b l a r de la teoría de la probabilidad. de mi «tercera nota» (incluida aquí en el apéndice *IX). 10"^". han de ser varios órdenes de magnitud más pequeños que el intervalo que d e t e r m i n a n p a r a el valor de la medición origin a l ) . Pero esto plantea un p r o b l e m a : . semejante intervalo solamente puede ser muy vago.Grados de contrastabilidad 119 considerar dichos trazos o marcas como los límites óptimos de error. todo esto arroja alguna luz acerca de la superioridad de los métodos que em. por ello. De esta manera llegamos a la idea de lo que podrían llamarse «extremos difusos» o «. y añaden que el ámbito o margen de imprecisión es de ± 0 . siempre queda un intervalo.com . Si medimos una magnitud muchas veces obtenemos valores que están distribuidos con diferente densidad sobre un intervalo (intervalo de precisión que depende de la técnica de medición u t i l i z a d a ) . p o r tanto.blogspot.plean mediciones sobre los m. ni la de la p r o b a b i l i d a d .étodos puramente cualitativos. queremos decir. 0 0 5 . Verdad es que —incluso en el caso de apreciaciones cualitativas. sólo podemos aplicar a estos valores la teoría de errores. dan p a r a la carga elemental del electrón medida en unidades electrostáticas el valor e = 4. Qué finalidad puede Icner esta especie de sustitución de un trazo de la escala p o r dos — a saber. A mi entender. por consiguiente. los extremos de condensación del intervalo *^.

podemos decir ahora que el principio de exclusión de P a u l i — q u e habíamos mencionado p o r vía de ejemplo en el a p a r t a d o 2 0 — resulta ser. en verdad. tiene. m e d i a n t e pocas mediciones. esto es. . si los c o m p o n e n u n n ú m e r o mayor (o m e n o r ) de enunciados básicos de tipo más simple.com . el grado de precisión y. COMPARACIÓN DE GRADOS CUENTA LAS DE CONTRASTABILIDAD TENIENDO EN DIMENSIONES Hasta ahora hemos estudiado la comparación de teorías en lo que respecta a sus grados de contrastabilidad. Cuantas menos m a g n i t u d e s se necesiten para d e t e r m i n a r las condiciones iniciales. y ello s i m p l e m e n t e a causa de su bajo nivel de composición.. una íntima relación con el p r o b l e m a de la contrastabilidad y de la falsabilidad. 1 Cf. sin duda alguna. Das Kausalgesetz und seine Grenzen (1931). ya que u n enunciado básico falsador consiste en la conyunción de las condiciones iniciales con la negación de la predicción que se h a deducido (cf. La teoría perm i t i r á todos los enunciados básicos — c u a l q u i e r a que sea su conten i d o — cuyo grado de composición no llegue al m í n i m o r e q u e r i d o . partículas sin carga y ciertas partículas m ú l t i p l e m e n t e c a r g a d a s ) . . siempre en el supuesto de que p o d a m o s encont r a r u n m o d o de c o m p a r a r enunciados básicos y hallar si son más (o m e n o s ) compuestos: es decir. con él. los enunciados básicos que bastarán p a r a falsar la teoría t e n d r á n m e n o r grado de composición *^. de h e c h o . y el de sus grados. así. y los simétricos. Sin embargo. En algunos casos.. este método nos guía con éxito completo en nuestra elección entre t e o r í a s .. que afirma que los estados antisimétricos los realizan electrones. p o r t a n t o . p o r medio de u n n ú m e r o reducido de magnitudes características del estado del sistema» ^. el de contrastabilidad de la teoría cuántica antigua (del mismo modo que lo hace el enunciado correspondiente de la teoría cuántica m o d e r n a . 24 Para los términos «compuesto» y «composición». h a señalado que los enunciados de u n nivel de universalidad muy elevado —tales como el principio de conservación de la energía según P l a n c k lo h a f o r m u l a d o — se convierten fácilmente en tautológicos (y p i e r d e n . cabrá c o m p a r a r teorías en lo que se refiere a su grado de contrastabilidad averiguando el grado de composición m í n i m o que h a de tener u n enunciado básico p a r a ser capaz de contradecir a la t e o r í a . a pesar de que. PRANK. en gran medida.120 La lógica de la investigación científica 38. . http://psikolibro. F r a n k . una hipótesis auxiliar sumamente satisfactoria: pues aumenta.blogspot. No es posible elucidar la cuestión del número de p a r á m e t r o s cuyo valor es menester averiguar — y sust i t u i r en las f ó r m u l a s — valiéndose de la relación de subclasificación. por ejemplo. en la pág. su contenido empírico) a menos que p u e d a n determinarse las condiciones iniciales « . sólo en la m e d i d a en que es posible c o m p a r a r l a s m e d i a n t e la relación de subclasificación. véase la nota *1 del aparlado 32. el a p a r t a d o 2 8 ) . por ej. la comparación p o r medio de la relación de subcldsificación no hasta p a r a muchos propósitos. Así pues.

atomic proposition].ije (el sistema lingüístico de Carnap) no admite propiedades mensurables (ni permite. elementary proposition] (cf. en "su Logical Foundations oj Prohahility. 19. P o r otra p a r t e . K. Si lo lográsemos h a b r í a m o s definido de este modo. lo vertió como «proposición atómica» [en ingl. mi intención principal era que recordáeenios el hecho de que los científicos no pueden emplear un «sistema lingüístico».u n «cero absoluto» de composición.blogspot.Grados de contrastabilidad 121 Pero semejante p r o g r a m a tropieza con varias dificultades. en todos los enunciados aparecen a o m b r e s universales. Véanse también las observaciones sobre modelos de lenguaje en el Prólogo de la edición inglesa de este libro. que son compuestas) en la obra de Whitehead y Russell Principia Mathemaíica. C. p o d r í a p r o p o n e r s e que se eligiera cierta clase de enunciados como la de los elementales o aíómicos'^. mientras que Bertrand Russell. Tractatus Logico-Philosophicus. en donde aludo al hecho de que el tercer modelo de lengu. especialmente puesto que podemos i n t r o d u c i r s i e m p r e nvievos universales definidos con el p r o p ó s i t o de h a c e r posible una disección u l t e r i o r . p u e s g e n e r a l m e n t e no es fácil decir — a base de una mera inspección— si u n e n u n c i a d o es compuesto. y p o d r í a expresarse la de cualquier e n u n c i a d o . " He empleado aquí las palabras «lenguaje científico» en su sentido más ingenuo. 13.S0. de improi)al)ilidad lógica absoluta. «Proposiciones elementales». ya que tienen que cambiar constantemente su lenguaje a cada paso nuevo que dan. pág. Carnap.. http://psikolibro." ed. t. I. págs. no deben interpretarse en el técnico de lo que actualmente se llama un «sistema lingiiislico». por tanto. Tractatus 4. «proposiciones atómicas» (frente a las «proposiciones moleculares». introducción a la 2. y ello eon el fin de construir una teoría do la inducción.. en grados absolutos de composición *^. Si pretendemos que se conviertan en c o m p a r a b l e s los grados de composición de todos los enimciados básicos. en su prefacio al Tractatus (1922). como si dijéramos. P e r o esté proc e d i m i e n t o debe considerarse. y el análisis de éstos p u e d e llevar con frecuencia a disociar un e n u n c i a d o en sus c o m p o n e n t e s conyuntivos ( p o r e j e m p l o . si es equivalente a la conyunción de enunciados más simples. Los grados absolutos de composición determinarííin. Por el contrario. 1925. m u y poco a p r o p i a d o : pues i m p o n d r í a restricciones m u y serias al libre uso del lenguaje científico *^. es decir. desde luego. XV y sigs. grados ab* solutos de contenido. ha desarrollado más recientemente el programa que aquí he indicado de introducir la improbabilidad —y con ella la probabilidad— escogiendo una clase determinada de enunciados absolutamente atómicos. p o r la razón a r r i b a indicada.com .21). en su forma actual. por ello. la introducción de un orden espacial o temporal). pero no p o d e m o s e s p e r a r que se encuentre u n final n a t u r a l de la disección de enunciados por este m é t o d o . Proposición 5 : «Las proposiciones son funciones verilativas de proposiciones elementales». quizá sería posible analizar el enunciado « h a y u n vaso de agua en el lugar de Itn y s e p a r a r l e en estos otros d o s : «hay un vaso que contiene iin fluido en el lugar fe» y «hay agua en el l u g a r fc»). «Materia» o «átomo» han significado después de Rutherford algo diferente a lo que significaban antes. Ogden tradujo el término «Elementarsatzv de Wittgenstein por «proposición elemental» [en ingl. en WlTTGENSTEriv.. y lo mismo ha ocurrido con «materia» o «energía» después de Einstein: el significado de estos conceptos es una función de la teoría —y ésta cambia ince«antemente. este último término se ha hecho más popular. y a p a r t i r de éstos podrían entonces obtenerse todos los demás aplicando la conyunción y otras operaciones lógicas. y. y.

sigue siendo posible comparar los grados de composición de los enunciados básicos. si. Todos los enunciados del campo cuyo grado de composición sea m e n o r o igual que d serán compatibles con la teoría y estarán permitidos p o r ella. que tomamos como término de c o m p a r a c i ó n : es posible definir semejante clase por medio de un esquema o matriz generadora (por ejemplo. es necesario e m p l e a r u n concepto algo más restringido que el de campo. Ahora ya es posible apoyar la comparación de los grados de contrastabilidad de teorías en su n ú m e r o característico d. de la escala»).blogspot.. y su aguja se encuentra entre los trazos .. que es el de campo de aplicación: dada una teoría t. diremos entonces que d es el número característico de la teoría con respecto a tal campo. llamar «acervo-71 del campo» a la conyunción de n enunciados diferentes relativamente atómicos de un campo. y si. tanto más restringida se encuentra la clase de los enunciados que independientemente de su contenido son incapaces de contradecir a la teoría.. Al n ú m e r o característico.122 La lógica de la investigación científica Con todo. d. satisface ciertas condiciones ulteriores (que explicamos en el apéndice I ) . ya que podemos imaginar que todos los accrvos-n posibles del campo están dispuestos espacialmente (en un espacio de configuración de infinitas dimensiones) . asimismo.. sino que cualesquiera tipos de enunciados singulares ])ueden pertenecer al campo d i c h o . y . pero sí c o m p a r a m o s las http://psikolibro.. y. los enunciados admisibles por razón de tener una composición demasiado pequeña forman u n subcspacio tridimensional de dicha configuración . Mas para evitar las faltas de coherencia que p o d r í a n provenir del uso de diferentes campos. y tanto mayor será el grado de falsabilidad de ésta. d = 3.. decimos que u n campo es campo de aplicación de la teoría t si existe un n ú m e r o característico d de la teoría t con respecto a dicho campo.. «hay un aparato de medida de . y decir que su grado de composición es igual al número n. de modo que la clase de todos los enunciados obtenidos a p a r t i r de esta matriz (o función de enunciados) por introducción de valores determina(]os sea la de los enunciados que definimos como relativamente atómicos. los de otros enunciados. podemos. y. Ello se consigue eligiendo a r b i t r a r i a m e n t e una clase de enunciados relativamente atómicos. por lanío. cualquiera que sea su contenido. de una teoría t relativamente a u n campo de aplicación. Resulta obvio utilizar la expresión «dimensión». por tanto. en el lugar . No hemos restringido el concepto de c a m p o de aplicación a los enunciados básicos. p o r ejemplo. Cuanto más pequeña es la dimensión d. en virtud de su bajo nivel de composición . igualmente compuestos. Si para una teoría t existe u n campo de enunciados singulares (pero no necesariamente básicos) y bay cierto número d tal que la teoría í no pueda ser falsada p o r ningún acervo-c/ de dicho campo. pero pueda serlo por algunos acervos-tZ + 1. le llamo dimensión de t con respecto a éste. además. y la transición d e c í = 3 a ( i = 2 corresponde al paso de un volumen a u n a superficie..com . Podemos llamar «cam/JO» a la clase de todos estos enunciados j u n t a m e n t e con todas las conyuucioncs que pueden formarse con ellos.

p o r t a n t o . entonces. el qne utiliza la dimensión de cada teoría y el que se apoya en la relación de subclasificación.com . pero si en u n caso concreto son aplicables ambos métodos. grados diferentes de falsabilidad si se las examina p o r el método basado en la relación de subclasificación : en tales casos. pág. debe aceptarse el veredicto de este ú l t i m o m é t o d o . * Puede asumirse que las condiciones que se requieren para que sea válido este teorema están satisfechas siempre por lo» «espacios» de que aquí nos ocupamos. al menos. pues p a r a su falsación se necesitan.blogspot. ya que se requiere u n mínimo de seis enunciados singulares del campo (a los que corresponderán seis puntos del gráfico) para falsaria. que corresponderán a cuatro puntos de su representación gráfica. podremos estimar su grado de composición. Dimensionstheorie (1928). que todas las órbitas planetarias son elipses— es pentadimensional. con entera independencia de lo que afirmen. http://psikolibro. sin embargo. todos los demás casos en que p u e d a n aplicarse ambos métodos. ya que —según puede demostrarse mediante u n teorema m u y sencillo de la teoría de la d i m e n s i ó n — la dimensión de una clase tiene que ser m a y o r o igual que la de sus subclases^. conducirán al mismo resultado. ya que habría demostrado ser el más sensible. La hipótesis q — l a de que todas las órbitas planetarias son circunferencias— es tridimensional. la dimensión de la teoría con respecto a este campo (definida en el apéndice I ) es idéntica a la dimensión del conjunto de curvas que corresponde a aquélla. cuatro enunciados singulares del campo. Voy a estudiar estas relaciones valiéndome de los dos enunciados q j s del apartado 36 (obsérvese que nuestra comparación de dimensiones se aplica a enunciados con diferentes p r e d i c a d o s ) . se puede concebir que dos teorías de igual dimensión tengan. MENCER.Grados de contrastabilidad 123 dimensiones de los enunciados básicos valiéndonos del c a m p o . 39. que a u n a teoría de m a y o r dimensión corresponde una clase de enunciados básicos de mayor dimensión y tal que todos los enunciados de esta clase están permitidos p o r la teoría. es decir. 81. La hipótesis s — a saber. Esto responde a la pregunta acerca de cómo están relacionados los dos métodos de c o m p a r a r los grados de contrastabilidad. y entonces — c o m o es natural—• no h a b r á ocasión p a r a que entren en conflicto . D I M E N S I Ó N DE UN CONJUNTO DE CURVAS E n ocasiones podemos identificar sencillamente lo que h e llamado «campo de aplicación» de una teoría con el campo de su representación gráfica. con el área de un p a p e l cuadriculado en el que representamos la teoría p o r u n gráfico. (Suponemos que a enunciados singulares de elevada composición corresponden enunciados básicos t a m b i é n de elevada composición. Hemos visto ya en el ' Cf. de modo que cada p u n t o de este campo pueda considerarse representativo de u n enunciado relativamente atómico. H a b r á casos en que no se p o d r á e m p l e a r ninguno de los dos. es decir.) Puede suponerse. o sólo uno de ellos.

las leyes de Kepler podían haberse encontrado p o r otro camino. en realidad. o sea. Con relación a los enunciados q y s de mi ejemplo. en lo alto de los cielos y en movimientos deseonocidos-.com . sin embargo. por lo cual podemos decir que el niímero de p a r á m e t r o s determinables libremente de u n conjunto de curvas que representa una teoría caracteriza el grado de falsabilidad (o de contrastabilidad) de la misma. creo oportuno hacer algunos comentarios metodológicos acerca de cómo descubrió Kepler sus leyes *'. 1953: véase su nota en la página 404. pero el uso de las dimensiones nos capacita para comparar teorías que antes no p o d í a m o s : por ejemplo.—. KEMENY. " Las opiniones que aquí se exponen han sido aceptadas. p u d i m o s comparar ambas hipótesis apoyándonos en la relación de subclasificación. El inequívoco resultado negativo a que llegó K e p l e r al falsar su hipótesis de las circunferencias fue. «parábola» denota una clase o conjunto de curvas. la dimensión del conjunto de curvas dep e n d e del n ú m e r o de parámetros cuyos valores podemos elegir libremente .124 La lógica de la investigación científica apartado 36 que q es más fácilmente falsable que *: como todos los círculos son elipses. Probability and Induction (1949). Cada una de las palabras «circunferencia». «elipse». que puede aplicarse únicamente si la teoría es suficientemente fácil de falsar. Philos. indicando su origen. 230. suficientemente precisa para ser capaz de chocar con la experiencia de observación. podría muy bien no h a b e r llegado a ningiín resultado en absoluto. KNEALE.blogspot. no fue un mero accidente que fuese aquélla la ruta que le condvijo a la solución : pues corresponde al método de eliminación. especialmente desde el momento en que la p r i m e r a tentativa le h a b í a proporcionado ya ciertas aproximaciones. por W. que estaban apoyados literalmente «en el aire» — c o m o si dijéramos. pág. y J. la hipótesis de las circunferencias con la de las parábolas (que es t e t r a d i m e n s i o n a l ) . en la representación algebraica. «The Use of Simplicity in Induction». No pretendo sugerir que la creencia en la perfección — p r i n c i p i o heurístico que guió a Kepler en sus descubrimientos— estaba inspir a d a de un modo consciente o inconsciente en consideraciones metodológicas acerca de los grados de falsabilidad. C. en p a r t e . si se tiene en cuenta la dificultad de los cálculos. Sin duda alguna. su p r i m e r é x i t o : el método empleado había justificado su valía ante sus ojos lo suficiente como p a r a continuar adelante. pero sí creo que el éxito de Kepler fue debido. Reviexo 57. http://psikolibro. al hecho de que la hipótesis de las circunferencias de que p a r t i ó era relativamente fácil de falsar: si Kepler h u b i e r a empezado con u n a hipótesis que por su forma lógica h u b i e r a sido menos fácilmente contrastable que la de las circunferencias. A mi entender. G. y cada uno de éstos tiene la dimensión d si son necesarios y suficientes d puntos p a r a escoger o caracterizar una curva determinada del c o n j u n t o .

como es natural.40.C l a s e s bimensionales ^ dimensionales dimensionales — — recta — recta que pasa circunferencia parábola que cónica que por un punto (jue pasa p o r pasa por un pasa p o r u n u n punto dado punto dado punto dado dado recta que pasa circunferencia parábola que cónica q u e p o r dos pun. N a t u r a l m e n t e . Como vamos tras la averiguación de los grados de falsabilidad ' También podríamos haber empezado.que pasa por pasa por dos pasa por dos dos puntos puntos dados puntos dados tos dados dados circunferencia parábola cónica que pasa p o r que pasa por que pasa por tres tres tres puntos dados puntos dados puntos dados — — T a m b i é n puede reducirse el n ú m e r o de dimensiones p o r otros métodos distintos que el de aumentar el n ú m e r o de puntos dados.Clases mono. Si queremos que todas las circunferencias pasen por dos puntos dados tenemos un conjunto monodimensional. lo mismo que el de las elipses con una excentricidad d a d a . El conjunto de todas las circunferencias. por e j e m p l o . Cada condición sup l e m e n t a r i a de que las curvas del conjunto pasen p o r otro p u n t o reduce en uno la dimensión de aqu^l. http://psikolibro.Clases tetradimensiodimensionales nales circunferencia parábola Clases cero di. Clases t r i . D o s MANERAS DE REDUCIR EL NÚ. por la clase vacía (más que determinada) de dimensión menos uno. el paso de la elipse al círculo equivale a especificar cierta excentricidad (la excentricidad 0 ) o una razón especial entre los semiejes (la unidad).MERO DE DIMENSIONES DE UN CONJUNTO DE CURVAS Varios conjuntos de curvas enteramente diferentes pueden tener la misma dimensión. P o r ejemplo.com . pero el de todas las que pasan p o r u n p u n t o dado es un conjunto bidimcnsional. etc. es tridimensional. el conjunto de las elipses con u n a relación dada entre los semiejes es tetradimensional (como es el de las p a r á b o l a s ) . corno el de todas las rectas.blogspot.

Imaginemos ahora que se nos da cierto plano individual. La reducción formal por la que pasamos de la ecuación general de la elipse a la ecuación de la circunferencia p u e d e describirse diciendo que consiste en igualar u n o de los p a r á m e t r o s a cero. ahora bien.blogspot. a aquél en el que se especifica de modo más restricto la forma o figura de la c u r v a : por ejemplo. Puede definirse el conjunto de todas las elipses de este plano p o r medio de la ecuación general de la elipse. a una condición i n i c i a l . que es posible mantener clara la discriminación hecha si nos fijamos en su relación con el p r o b l e m a de los n o m b r e s universales: pues la reducción material introduce u n nombre individual en la definición del conjunto de curvas del caso. Me parece. No es fácil. y el conjunto de las circunferencias p o r la ecuación gener a l de la circunferencia: definiciones que son independientes de dónde —• siempre dentro del plano—• dibujemos las coordenadas (cartesianas) a las que se refieren. el paso — d i g a m o s — de una hipótesis de elipses a una de circunferencias corresponderá. pues queda especificado u n punto de la elipse. o si hemos de detenernos en un examen más circunstanciado de sus méritos relativos. sin duda alguna. Dado que la definición del conjunto de elipses (o de circunferencias) es la misma p a r a todas las coordenadas cartesianas.126 La lógica de la investigación científica de las teorías. p o r otra p a r t e . de ésta a recta. que estipular que u n a curva pase por un punto singular determinado (o ])or mía pequeña región) estará ligado frecuentemente —o corresponderá— a la aceptación de u n enunciado singular determinado. a las reducciones que se obtienen fijando uno o más puntos. a una reducción de la dimensión de la teoría misma. por un lado. m a n t e n e r tajante esta distinción. Reducir las dimensiones de una teoría significa. Llamaré ((reducción formalv del número de dimensiones al otro método. sin embargo. y la reducción formal u n n o m b r e universal. preguntaremos ahora si los diversos métodos existentes de reducir el n ú m e r o de dimensiones son equivalentes p a r a nuestros propósitos. etc. Pero. como puede verse del modo que sigue. tal vez m e d i a n t e u n a «definición ostensiva». cómo podemos distinguir entre métodos diferentes de llevar a cabo tal remp l a z a m i e n t o . con todo.com . o m e d i a n t e otra especificación equivalente a ésta. p o r ejemplo. en términos algebraicos. pero si se iguala a cero otro p a r á m e t r o (el término i n d e p e n d i e n t e ) . remplazar un p a r á m e t r o p o r u n a c o n s t a n t e . Vemos. ni mucho menos. y u n segundo p a r á m e t r o a la u n i d a d . y. no está claro. p o r consiguiente. p o r especificación ostensiva de su origen y su orientación. lo que se obtiene es una reducción material. ¿cómo p u e d e n mantenerse separados estos dos métodos de reducir las dimensiones? Podemos d a r el n o m b r e de ((reducción material» al método que no opera con estipxilaciones en cuanto a la «forma» o «figura» de la c u r v a : esto es. al pasar de elipse a circunferencia. es decir. es decir. son independientes de la elección del origen y la orientación de las coordenadas. es independiente de la especificación que se haga de dichos nombres i n d i v i d u a l e s : es u n invariante con respecto http://psikolibro. El único modo de d e t e r m i n a r u n sistema de coordenadas concreto es p o r m e d i o de nombres i n d i v i d u a l e s : p o r ejemplo.

es decir. págs. Desde luego. individual. pero existen también otros problemas que q u e d a n iluminados de u n modo nuevo gracias a nuestro examen de los grados de falsabilidad. edición ingl. del p l a n o .com . si aquélla es invariante con respecto al mismo grupo de transformaciones que lo es Dj (o con respecto a uno más g e n e r a l ) . 73 y sigs. Si. p o r otra parte. por e j e m p l o : ya que. estará referida a nombres individuales ^. como veremos más a d e l a n t e : especialmente. o sea «geométrica» únicamente en el sentido de que sea posible representarla p o r u n gráfico (por ejemplo. Naturwissenschaft (1927). de que nos ocuparemos a continuación. Creo que estos métodos p u e d e n ayudarnos a elucidar ciertas cuestiones epistemológicas. cf. material.. el de la llamada «probabilidad de hipótesis» o de la corroboración. Las transformaciones pueden ordenarse j e r á r q u i c a m e n t e . las coordenadas pueden representar cosas enteramente diferentes (una. WETL. p o r ello. Podemos expresar ahora lo siguiente: se dice que la definición Dj de un conjunto de curvas es «igualmente general» (o más general) que la definición Dj de otro conjunto de curvas. y la otra. Si c o m p a r a m o s el grado de falsabilidad de dos teorías a la vista de sus dimensiones. Philosophie der Mathematik u. pág>. presión. http://psikolibro. uno en el que se haga visible cómo depende la presión de la t e m p e r a t u r a ) . Toda reducción de la dimensión de un conjunto de curvas que no disminuya la generalidad de la definición será llamada formal. en este caso. queremos definir u n conjunto de elipses (o de circunferencias) que tengan en común u n punto específico. tales como el problema de la sim. además de sus dimensiones. 59. en donde se hace referencia al ErUmger Programm de KLEIN. de raiodo que p a r a cada definición de un conjunto de curvas existe un grupo de transformaciones — e l más general— que es característico de aquél. Con esto se concluye mi exposición acerca de los métodos p o r los que p u e d e n compararse los grados de falsabilidad. temperatura). el procedimiento a seguir tendrá que ser diferente según que la teoría (como la de K e p l e r ) se pronuncie acerca del mundo mediante enunciados geométricos.Grados de contrastabilidad 127 a todas las transformaciones de coordenadas del grupo euclídeo (desplazamientos y transformaciones de semejanza).blogspot. p a r a este liltimo tipo de teoría no sería adecuado exigir que su definición — o la del conjunto de curvas correspondient e — fuese invariante con respecto a las rotaciones del sistema coordenado.. y en caso contrario. individual u ostensivamente determinado : y. su invariancia con respecto a las transformaciones de c o o r d e n a d a s ) . ' Sobre las relaciones entre grupos de transformaciones e «individualización». h e m o s de operar con una ecuación que no sea invariante con respecto a las transformaciones del grupo euclídeo. es claro que h a b r e m o s de tener en cuenta su generalidad (es decir. Una definición que sea invariante con respecto a un grupo general de transformaciones también lo será con respecto a otros más especiales. sino que se refiera a u n sistema de coordenadas singular.plicidad.

llega a formular su principio p a r a realizar semejante elección: escoge la más sencilla de todas las convenciones posibles. E L I M I N A C I Ó N DE LOS CONCEPTOS SENCILLEZ ESTÉTICO T PRAGMÁTICO DE La p a l a b r a «sencillez» se emplea en muchos sentidos diferentes. al p a r e c e r : y quizá por presentar —especialmente tras el penetrante análisis de W e y l — u n cariz casi refractario a toda solución. como si fuese algo obvio qué cosa es la sencillez y p o r qué deberíamos tenerla en gran estima. sin el adjetivo «sencilla» — o una pal a b r a análoga— esta doctrina no diría absolutamente n a d a . WEYL. Hasta hace poco tiempo se había empleado la idea de sencillez de un modo no crítico. entonces no cabe duda de que deberíamos utilizar las más sencillas. No hace m u c h o tiempo Weyl dijo que «el p r o b l e m a de la sencillez tiene una importancia central para la epistemología de las ciencias de la N a t u r a l e z a » ^ . 155. ahora bien. Muchos filósofos de la ciencia h a n concedido a este concepto un lugar de importancia crucial en sus teorías. 115 y sig. o — d e u n modo más preciso— qué se quiere decir al h a b l a r de sencillez. La teoría de Schródinger. para quien la elección entre teorías es u n a cuestión de convención. Kirchhoff y Avenarius h a n p r e t e n d i d o remplazar la idea de explicación causal por la de «descripción más sencilla». Si suponemos. cit. que las teorías se emplean buscando la sencillez. P o r esto. p o r ejemplo. dicha doctrina parece presuponer que las teorías son más sencillas que los enunciados singulares. los seguidores de Mach. más abajü.. http://psikolibro.com . P o r ejemplo. sin caer en la cuenta de las dificultades qu» p l a n t e a .CAPITULO SÉPTIMO La sencillez No parece existir gran acuerdo en lo que respecta a la importancia del llamado «problema de la sencillez».. ¿cuál es la más sencilla? 41. el interés que suscita este p r o b l e m a ha decaído últimamente. además.blogspot. op. P e r o . el apartado 42. y como está encaminada a explicar p o r qué preferimos u n a descripción del m u n d o que echa mano de teorías en lugar de limitarse a utilizar enunciados singulares.. pocos h a n intentado siquiera explicar por qué h a b r í a n de ser más sencillas. Véase también. Poincaré. ingl. es de gran sencillez en u n sen' Cf. pág. sin embargo. pág. ed.

pero en otro sentido m u y bien puede llamársele «complicada». a la vista del poco éxito que h a n tenido la mayoría de los intentos de definir este concepto. • H e traducido libremente el término «pragmatischerjí de Schlick. dando a e n t e n d e r que p u e d e ejecutarse más fácilmente o que se necesita menos práctica — o menos conocimientos— p a r a realizarla. p o r u n a función lineal. Es u n a situación parecida a la que encontramos cuando alguien dice que u n a tarea puede «llevarse a cabo p o r medios m á s sencillos» que otra. ni p e r m i t e que se distingan de u n modo preciso ley y azar» ^. ilid. enteramente relativo y vago . un concepto que indica preferencias de carácter en p a r t e práctico y en p a r t e estético» ^. finalmente. sino que indica no m á s que u n a preferencia de carácter estético o pragmático..com .blogspot.La sencillez 129 tido metodológico.lCK. Se dice con frecuencia de dos exposiciones de u n a y la misma demostración matemática que u n a de ellas es m á s sencilla o m á s elegante q u e la o t r a . pues no cae dentro de la jurisdicción de la lógica. E L PROBLEMA METODOLÓGICO DE LA S E N C I L L E Z ¿ Q u é nos queda — s i es que queda algo— después de h a b e r eliminado las ideas estética y pragmática de sencillez? ¿Existe u n concepto de ésta que tenga importancia p a r a el lógico? ¿Cabe distinguir entre teorías lógicamente no equivalentes debido a sus grados de sencillez? P u e d e parecer m u y dudosa u n a respuesta a estas cuestiones. y. rechaza éste con la observación de que «el concepto de sencillez es. ya que su empleo es extralógico. u n p l a n t e a m i e n t o o u n a exposición. cuadrática o exponencial) está convencido inmediatamente de que ha descubierto u n a ley». En todos estos casos p u e d e eliminarse la palabra «sencillo». Schlick da u n a respuesta negativa. y al que yo l l a m a r é concepto episterrvológico de sencillez. pues continúa : «incluso si somos incapaces de explicar qué es lo que realmente se quiere decir aquí con "sencillez'. Acerca de u n p r o b l e m a podemos decir que n o tiene u n a solución sencilla. diciendo : «la sencillez es. especialmente. la diferencia entre «ley» y «azar». y lo más notable es que contesta de este modo cuando escribe acerca del concepto que aquí nos interesa.. Naturwissenschajten 19. T e n i e n d o en cuenta este ' SCHLICK. mediante el concepto de sencillez. excluiré de nuestra discusión la aplicación del término «sencillez» a n a d a semejante a u n planteamiento o u n a exposición. Así. esta distinción tiene poco interés desde el p u n t o de vista de la teoría del conocimiento. sin duda alguna. pág. 1931. 42. Schlick discute las posibilidades de definir el concepto de regul a r i d a d de aspecto legal. debemos reconocer el hecho de que todo científico que ha logrado representar u n a serie de observaciones p o r medio de u n a fórmula m u y sencilla ( p o r ejemplo. http://psikolibro. no es posible llegar a una definición estricta de causalidad apoyándose en él. 148. y calificar no de sencillo. sino de i n t r i n c a d o . sino difícil. ' ScHi. P o r lo p r o n t o .

una circunferencia más sencilla que u n a elipse. entonces la representación gráfica de la ley será u n a curva que pase p o r todos esos p u n t o s .. pero no se nos dan razones para la elección de esta j e r a r q u í a concreta de sencilleces con preferencia a otra cualquiera. 25. op. Weyl discute y rechaza u n intento m u y interesante de apoyar la ' FEIGL. y. Proposición 5. < WITTGENSTEIN.. es más sencilla que u n a cuadrática. http://psikolibro. hace que ciertas partes de u n a hipérbola (las partes asintóticas) sean m u c h o más sencillas que una circunferencia. en relación con el problema de la «curva más sencilla». " La observación de Wittgenstein acerca de la sencillez de la lógica (op. pág. de u n o u otro m o d o . o — d e acuerdo con la reseña de Feigl—• cuando se desvía menos de la recta (las dos versiones no son e q u i v a l e n t e s ) . no lleva a ninguna parte.4541). realmente. que «constituye la norma de sencillez». siempre seguiría siendo u n misterio p o r qué h a b r í a m o s de dar preferencia a la sencillez definida de este modo en p a r t i c u l a r . según la referencia de Schlick. pág. marga el p u n t o decisivo : p o r ejemplo. Esta definición parece estar bastante de acuerdo con nuestras i n t u i c i o n e s . la ley no está determ i n a d a unívocamente p o r las observaciones: con lo cual la lógica inductiva se enfrenta con el problema de decidir qué curva h a de elegirse entre todas las posibles. pero. Wittgenstein. por ejemplo. no creo que esta cuestión pueda dirimirse m e d i a n t e tales «artificios» (como Schlick los l l a m a ) . Los creyentes en la lógica mencionada suponen que llegamos a las leyes naturales p o r generalización a p a r t i r de observaciones concretas. e t c . digamos.130 La lógica de la investigación científica pasaje se hace claro qué es lo que actualmente se espera conseguir del concepto de sencillez : q u e nos dé u n a medida del grado de legalidad o de regularidad de los eventos.blogspot. La respuesta usual es que se elija la curva más sencilla. cit. Proposición 6. Al elegir la ley más sencilla se supone tácitamente que una función lineal. Schlick y Feigl mencionan '' u n trabajo inédito de N a t k i n en que. 616) se apoya en su axioma de inducción (que creo insostenible) y tampoco nos sirve de ayuda. cit.com . etc. Feigl proclama u n a tesis parecida cuando habla de la «idea de definir el grado de regularidad o de legalidad valiéndose del concepto de sencillez» ^. p o r tanto. .363. Y. pero a través de u n número finito de puntos p u e d e dibujarse u n n ú m e r o ilimitado de curvas de las formas más diversas. aquel autor propone que se diga que u n a curva es m á s sencilla que otra cuando su curvatura m e d i a es más p e q u e ñ a que la de é s t a . dice: «El proceso de la inducción consiste en asum i r la ley más sencilla que p u e d a ponerse de acuerdo con nuestra experiencia» *. además. Si imaginamos los diversos resultados de u n a serie de observaciones como puntos marcados en u n sistema de coordenadas. Theorie und Erfahrung in der Physik (1931). El «principio de la curva más sencilla» de Reichenbach (Mathematische Zeitschrift 34. o p a r a creer que las leyes «sencillas» tienen ventajas sobre las que lo son menos — a p a r t e de las ventajas estéticas y p r á c t i c a s — ^. La idea epistemológica de sencillez desempeña u n papel especial en las teorías de la lógica i n d u c t i v a : p o r ejemplo. * En los lugares mencionados. 1932.

Pues siempre es posible definir toda suerte de funciones matemáticas que. con mi propia opinión. op. pág. 369 y sigs. 1921. la clase de funciones— debido a su sencillez matemática. también lo ignoraba al escribir el suyo) que Harold Jeffreys y Dorothy Wrinch habían sugerido —seis años antes que We^l— que se midiese la sencillez de una función por su parvedad en parámetros libremente determinables (véase su estudio conjunto en Phil. 4 2 . En definitiva. * Cuando escribí este libro no sabía (y Weyl. o a que sería sumamente improbable que precisamente estos veinte pares de observaciones elegidas arbitrariamente se encontrasen casi sobre una recta si la ley en cuestión fuese de un tipo distinto . para cada una de éstas. y que y depende linealmente de x: conjetura que se deberá a la sencillez de la línea recta. cf. debido a su trascendencia para nuestro propósito actual. si empleamos ahora la recta para llevar a cabo interpolaciones y extrapolaciones. 116. obtenemos unas predicciones que van más allá de lo que las observaciones nos dicen. 156. a menos que ésta represente la verdadera ley. en gran medida. Conjeturaremos entonces que nos hallamos frente a una ley natural rigurosa. se encuentren sobre una recta (dentro de la exactitud que es de esperar) cuando se los representa en papel cuadriculado. Pero Weyl no* nos dice en qué consiste la «sencillez matemática». y) de la misma función y = f(x). es esencial que las matemáticas nos presenten a priori la función —o. págs. Los diversos pasajes que hemos citado son muy importantes. pág.. serán satisfechas por las veinte observaciones del caso.com . este análisis está perfectamente sujeto a crítica. es decir. que sería sumamente improbable que las veinte observaciones se situasen precisamente sobre tal curva.. y —sobre todo— no dice qué ventajas lógicas o epistemológicas se supone que tiene la ley más sencilla con respecto a otra más complicada *'. están de acuerdo con mi tesis (que desarrollaré en el apartado 43). la nota 1 del apartado 82. debe advertirse que esta clase de funciones ha de depender de menos parámetros que el número de observaciones que se tiene que satisfacer» '. Sin embargo. diciendo que el concepto de sencillez que interesa a los epistemólogos es realmente otro enteramente distinto. cit. mejor. http://psikolibro. Por tanto.. que veinte pares coordenados de valores (x. Con lo que podríamos pretender. y su referencia al número de parámetros. aunque mi modo de abordar el osuMto es intiy diferente. «Supongamos. están de acuerdo. ingl.). Mag.blogspot. por ejemplo. sin duda alguna.. Aprovecho esta ocasión para reconocer de modo enteramente explícito la prelación de estos autores. para el análisis del concepto epistemológico de sencillez: pues éáte no ha sido determinado con precisión hasta el momento. Yo podría responder a tales objeciones que no atribuyo la menor importancia a la palabra «sencillez»: ' WEYL. es posible recusar cualquier intento de precisarlo (entre ellos el mío). ed. La observación de Weyl de que «las matemáticas nos presenten a priori la clase de funciones.La sencillez 131 sencillez en la probabilidad. '''y la nueva nota situada a continuación do esta (es decir. ' Los comentarios ulteriores de Weyl sobre la relación entre sencillez y corroboración son también pertinentes a este respecto. y varias de ellas se desviarán considerablemente de la recta. la nota *! del apartado 43). debido a su sencillez matemática». que expongo en el apartado 82.

pues. trataré primero de hacerlo más aceptable intuitivamente. texto correspondiente a la nota 7)..).blogspot. en realidad. Los hechos son los siguientes: en su profunda discusión del problema (que aquí he citado en el apartado 42. no habría escrito yo (como lo hice hacia el final del apartado anterior) que Weyl «no dice qué ventajas lógicas o epistemológicas se supone que tiene la ley más sencilla». porque podría considerarse un accidente muy improbable que todas las observaciones se ajustaran a una curva tan sencilla. págs. En resumen. pero deja de ser válido si consideramos no ya los casos que verifican la ley. ni con la opinión intuitiva que acababa de rechazar. en primer lugar.com . una línea recta— ofrece ventajas sobre otra más complicada. Weyl la rechaza por no resistir a una crítica racional: señala que lo mismo podría decirse de cualquier curva dada. lo único que afirmo es que el concepto de sencillez que voy a aclarar ayuda a contestar precisamente aquellas cuestiones que —como las citas hechas muestran— los filósofos de la ciencia han planteado frecuentemente en relación con su «problema de la sencillez». 116 del libro de Weyl. a mi entender. es fácil ver que la hipótesis más sencilla en este sentido es también la que podemos esperar eUminar más rápidamente en caso de que sea falsa. en lugar de seguir esta opinión intuitiva (que. así como al mío. 42. y en una nota a pie de página se refiere a la pág. 1949.. SENCILLEZ T GRADO DE FALSABILIDAD Todas las cuestiones epistemológicas que surgen alrededor del concepto de sencillez pueden contestarse si igualamos este concepto con el de grado de falsabilidad. Mag. Este autor escribe en su Ubro Probability and Induction. 229 y sig. —y sigue viendo— justamente lo opuesto: atribuye a la ley más sencilla la máxima probabilidad previa. (Así. la norma de asumir siempre la hipótesis más sencilla que esté de acuerdo con los hechos conocidos es la que más rápidamente nos permitirá desembarazarnos de hipótesis falsas». ni con ningún concepto que. Pero ni en esta página —de la que he citado las frases pertinentes a esta cuestión en el texto— ni en ninguna otra parte del espléndido libro de Weyl (ni en ningún otro) he sido capaz de encontrar el menor rastro de la tesis de que la sencillez de una teoría se halla en conexión con su falsabilidad —es decir. Weyl menciona. Ha sido muy satisfactorio encontrar por lo menos un epistemólogo —William Kneale— que ha aceptado esta teoría de la sencillez (incluidas las ideas del apartado 40). La caracterización hecha por Weyl de la sencillez de una curva por su parvedad en parámetros había sido expuesta con anterioridad —desde 1921— por Harold Jeffreys y Dorothy Wrinch (Phil. Jeffreys vio. pudiese explicar nuestra preferencia epistemológica por las teorías más sencillas. la opinión intuitiva de que una curva sencilla —digamos. pero. Pero si Weyl meramente no llegó a advertir lo que ahora es «fácil ver» (según Kneale). Como es fácil que este aserto encuentre una actitud de oposición *^. 43. 369 y sigs. como el de contrastabiüdad o el de contenido.132 ha lógica de la investigación científica no he sido yo quien ha introducido semejante término.. págs. sino los posibles falsadores y su grado de composición). sin poner en relación de ninguna forma este rasgo. en lugar de la máxima improbabilidad previa. por complicada que sea (el argumento es enteramente correcto. Y en caso de que Weyl (o cualquier otra persona llegada a mi noticia) se hubiera anticipado a mi teoría. Me interesa añadir que posteriormente he desarrollado http://psikolibro.. Weyl continúa luego discutiendo la escasez de los parámetros como criterio de sencillez.: «. y soy perfectamente consciente de sus desventajas. las tesis de Jeffreys y de Kneale juntas pueden ilustrar la observación de Schopenhauer de que la solución de un problema con frecuencia parece primero una paradoja y luego una perogrullada). con la facilidad de su eliminación—. le hubiese llevado a advertir que una teoría más sencilla es más contrastable).

Naturwissenschaflen 19. nos sentimos inclinados a considerar una función de primer grado más sencilla que una de segundo. varios de los ejemplos y de otros detalles que allí se dan podrían trasladarse fácilmente al problema de la sencillez.n parámetros libremente determinados. quizá podamos identificar el grado de estrictez de una teoría —algo así como el grado en que ésta impone el rigor de lá ley sobre la Naturaleza— con su grado de falsabilidad: lo cual hace ver que este último realiza justamente lo que Schlick y Feigl esperaban que hiciera el concepto de sencillez. una ley que tenga la forma de una función de primer grado es falsable con más facilidad que otra expresable por medio de una función de segundo grado .. el apartado 58 y la parte final del 59). ^ SCHLICK.com . que es posible igualar lu conlraslabiliilad —y. Cf. mediante la idea de los grados de falsabilidad. el grado de universalidad y precisión de una teoría aumenta con su grado de falsabilidad. Me ocupaba de la averiguación de los grados de contrastabilidad. que ésta puede medirse por la improbabilidad «lógica» (que corresponde exaclomente n la improbabilidad icprcvia» de Jeffreys). se le ha llamado a menudo «más sencillo». es factible aclarar también la distinción que Schlick había querido trazar entre ley y azar: los enunciados probabilitarios acerca de sucesiones que tienen características azarosas resultan ser de dimensión infinita (cf. Harold Jeffreys y Dorothy Wrinch fueron los primeros en proponer que se midiese la sencillez de una función por su escasez v. 1931. cabe representar sus tesis por el esquema sencillez = parvedad de parútnelros : = elevada probabilidad previa. la nota 1 del apartado anterior). y sólo falsables tomando precauciones especiales (apartado 68). pero esta última pertenecerá todavía al grupo de las más falsables entre todas las leyes cuya forma matemática sea la de una función algebraica. 148 (cf. pero tamliién propusieron atribuir mayor probabilidad previa a la hipótesis más sencilla. por tal razón. Ocurre que yo aborde el problema desde un ángulo enteramente diferente.blogspot. Por lo cual. y encontré. no sencillos. especialmente. *' Como ya ne mencionado en las notas 7 del apartado 42 y *1 del presente.La sencillez 133 He puesto ya de manifiesto que las teorías de menor dimensión son más fácilmente falsables que las de mayor dimensión: por ejemplo. y después. sino complicados (cf.. el apartado 65). y.» ^. En los apartados 31 a 40 hemos discutido minuciosamente la comparación de los grados de contrastabilidad. el apéndice *X y el apartado *15 de mi Postscript. la improbabilidad previa—• con la escMes en pa- http://psikolibro. aunque no hay duda de que esta última representa también una ley a la que no cabe hacer ningún reproche. en primer lugar. A lo cual puedo añadir que. pág. por consiguiente. con el grado de universalidad de una teoría: un enunciado puede remplazar a otros menos universales que él. Como hemos visto. por tanto. y esto ocurre. Lo cual concuerda bastante bien con la observación de Schlick acerca de la sencillez: «ciertamente. y cabe responmi tesis sobre la sencillez y que al hacer tal cosa he puesto cuanto he podido de mi parte —y espero que no del todo infructuosamente— por aprender de Kneale. Puede decirse que el concepto de dimensión de una teoría precisa la idea de Weyl de emplear el número de parámetros para determinar el concepto de sencillez *^.

se dice ordinariamente que u n a función sinusoidal es sencilla. nuestra teoría explica p o r qué es tan deseable la sencillez. aun cuando no lo sea tanto la figura geométrica de la curva sinusoidal. F I G U R A GEOMÉTRICA Y FORMA FUNCIONAL Nuestra perspectiva del concepto de sencillez nos p e r m i t e resolver cierto n ú m e r o de contradicciones que hasta ahora h a b í a n hecho d u d a r de si tal concepto era de alguna utilidad. De modo parecido. y únicamente al final igualé la elevada contrastabilidad con la elevada sencillez. pero se encuentran en oposición directa en el punto decisivo (probabilidad frente a improbabilidad). 44. P a r a comprenderlo no hay necesidad de que asumamos un «principio de economía del pensamiento» ni nada p o r el e s t i l o : hemos de valorar más los enunciados sencillos que los menos sencillos. http://psikolibro. Podemos desembarazarnos de dificultades de este tipo si recordamos la relación existente entre el n ú m e r o de parámetros y el grado de falsahilidad.com . digamos.blogspot. sea especialmente sencilla. asimismo. y no será — e n modo a l g u n o — una curva de extremada sencillez. el apartado 4 0 ) : entre estas objeciones se encuentra la de que u n conjunto de elipses cuyos semiejes se hallen en una relación determinada —-o cuya excentricidad tenga u n valor numérico fijo— tiene^ exsctamente el mismo número de p a r á m e t r o s que un conjunto de círculos. P e r o . lo que pedimos es invariancia con respecto a todas las transformaciones pertenecientes al grupo de los desplazamientos. Si hablamos de la forma 'O figura geométrica de u n a curva. si nos imaginamos la forma de una curva logarítmica con un solo p a r á m e t r o (y = log^x) situada en cualquier sitio de u n p l a n o . mi tesis puede presentarte por medio del esquema: contrastabilidadt=^ elevada improbabilidad previa = parvedad de parámetros = sencillez. y si distinguimos entre las reducciones material y form a l del n ú m e r o de dimensiones (hemos de recordar. el pap e l de la invariancia en lo que respecta a las transformaciones de los sistemas coordenados). Véase también el apéndice •VIII. Puede verse que estos dos esquemas coinciden parcialmente. tendrá entonces cinco parámetros (para tener en cuenta las transformaciones de semejanza). Pocos considerarían que la figura geométrica de u n a curva logarítmica. Por tanto. sobre todo.134 La lógica de la investigación científica der a ciertas posibles objeciones a la teoría de este autor p o r medio de nuestra distinción entre una reducción formal y una reducción mate* rial de la dimensión de u n a teoría (cf. aunque no cabe duda de que es menos «sencilla». Si. pero se acostumbra a pensar que una Zey que puede representarse p o r una función logarítmica es una ley sencilla. porque su contenido empírico es mayor y porque son mejor contrastables. p o r otra rámetros. y podemos p e d i r l a con respecto a las transformaciones de s e m e j a n z a : pues no pensamos que la forma o figura geométrica esté ligada a una posición d e t e r m i n a d a . En consecuencia. porque nos dicen Tnás.

el apartado 1 7 ) . desplazamientos paralelos o transformaciones de semejanza. no liay que tener en cuenta rotaciones. cf. mientras que la de una geometría de Bolyai-Lobatschewski con curvatura constante dada será compatible con toda medida concreta que no exceda de los 180°. dad de medida (además de la de ángulos).blogspot. como tal.com . p a r a falsar esta última hipótesis no sólo sería necesario medir la suma de los ángulos. tampoco tienen importancia a(|iií las Iransformaciones de semejanza. «en nuestro m u n d o tenemos que emplear cierta geometría métrica con tal y cual radio de curvatura». vemos que se necesitan más mediciones p a r a llevar a cabo una íuisación. Solamente será posible llevar a cabo una contrastación si identificamos ciertas entidades geométricas con determinados objetos físicos: p o r ejemplo. que la hipótesis es compatible con mayores va- http://psikolibro. altura sobre el nivel del m a r ) . [)or ejemplo. ya que — p o r regla general— una curva logarítmica es u n a representación gráfica en la que no pueden intercambiarse las coordenadas ( p o r ejemplo. Nadie ha d u d a d o j a m á s de que ésta es. y también acerca do otros mucbos casos. p u e d e hacerse ver que la liii)ótesis de la validez de una geometría euclídea del rayo de luz es falsable en mayor grado que cualquier otra de las hipótesis que —frente a ella— afirman la validez de una geometría no e u c l í d e a : pues si medimos la suma de los ángulos de un triángulo formado con rayos luminosos.La sencillez 135 parte. Paremos ahora mientes en qué argumentos pueden ayudarnos a contrastar la hipótesis. o tal vez una definición ostensiva. 45. las líneas rectas con rayos de luz. Análogas consideraciones son oporlunas acerca de oscilaciones sinusoidales a lo largo de un eje eoncroto. por esta razón. A p r i m e r a vista. y el de la y. xina teoría o ley está representada p o r una curva logarítmica. LA SENCILLEZ DE L/V GEOMETRÍA EUCLÍDEA Uno de los argumentos ([ue lian desempeñado un papel destacado en la mayoría de las discusiones sobre la teoría de la relatividad ha sido la sencillez de la geometría euclídea. Si adoptamos semejante identificación (una definición coordinadora. encontramos que también en este caso coinciden los conceptos de sencillez y de falsabilidad. el eje de los tiempos. Así ]iucs. el eje de las x puede representar presión atmosférica. el tipo de sencillez de que se habla con esto parece tener poco que ver con los grados de falsabiJidad. Pero si los enunciados en cuestión se formulan como hipótesis emjiiricas. cualquier desviación apreciable de los 180° falsará la hipótesis euclidiana. tal como una u n i d a d de área—. sino también el t a m a ñ o (absoluto) de] triángulo —lo cual quiere decir que tendría que definirse otra u n i . o los puntos con intersecciones de hilos. entonces las transformaciones de coordenadas del tipo mencionado no entran en juego : en tales casos. más sencilla que cualquier geometría no euclídea (ic curvatura constante — p o r no liablar siquiera de las geometrías no cuclíibías cuya curvatura varía de un punto a otro. además.

en p a r t e estético y en p a r t e práctico. Su idea central y su punto de partida es que ninguna teoría está d e t e r m i n a d a p o r la experiencia de u n modo libre de a m b i g ü e d a d : punto en el que estoy de acuerdo. E L CONVENCIONALISMO Y EL CONCEPTO DE SENCILLEZ Lo que el convencionalista llama «sencillez» no corresponde a lo que yo entiendo por esta p a l a b r a . pero como no trata a sus teorías como sistemas falsables. nuestro concepto de sencillez nos lleva otra vez a las reglas metodológicas del apartado 20 : especialmente a la regla o principio que nos sujeta p a r a que no nos demos a las hipótesis ad hoc y auxiliares — e l principio de p a r q u e d a d en el uso de hipótesis. en todo momento en q u e peligre.. P o r ello. o sea.136 La lógica de la invtaligación científica naciones del resultado de aquéllas. es falsable en grado m e n o r . debe decirse que u n sistema tiene el máximo grado de com. en consecuencia. y que. pues de otro modo hubieran advertido que su apelación a la sencillez no puede j a m á s salvarlos de la a r b i t r a r i e d a d . El convencionalista cree también que. Es curioso que los mismos convencionalistas no han caído en la cuenta del carácter convencional de su propio concepto fundamental (el de s e n c i l l e z ) : y es claro que no se han percatado de ello.com . Así pues. 148. que ha de ser siempre arbitraria» ^. 46. debe elegir la teoría «más sencilla». http://psikolibro. p u e d e n ser de m e n o r dimensión — o . ibíd. V e r d a d e r a m e n t e . algo muy distinto que el grado de falsabilidad. u n a vez que h a n escogido el camino de la convención arbitraria.plicación si — de acuerdo con la práctica convencionalista— se aferra u n o a él como a algo establecido de u n a vez para siempre y que se está decidido a rescatar. las figuras pertenecientes a ella p u e d e n ser invariables con respecto a más transformaciones. pág. pero no al m í o : «es seguro que sólo puede definirse el concepto de sencillez por u n a convención. más sencillas. el comentario que sigue de Schlick (cf. es más difícil de falsar. lo que quiere decir con «sencillez» es. P a r a decirlo de otro m o d o : la geometría euclídea es la única geometría métrica con una curvatura determinada en la que son posibles las transformaciones de semejanza. por tanto. sino como estipulaciones convencionales. Desde m i p u n t o de vista. introduciendo hipótesis a u x i l i a r e s : pues el grado de falsabilidad de u n sistema protegido de tal modo sería igual a cero. el apartado 4 2 ) se aplica al concepto convencionalista de sencillez. el concepto convencionalista de sencillez resulta ser. ScHliCK. es decir. sin duda alguna. por ello.blogspot.

que estudiaré en los apartados 79 a 85 bajo el título de «Corroboración». esta m i s m a roca en que íbamos a tropezar se convertirá en u n a p i e d r a de toque sobre la cual contrast a r m i teoría. La segunda tarea consiste en elucidar las relaciones existentes entre prohabilidad y experiencia. Nos enfrentamos. Las relaciones entre prob a b i l i d a d y experiencia necesitan aún ser a c l a r a d a s . a u n q u e los enunciados probabilitarios desempeñan u n p a p e l de una i m p o r t a n c i a tan vital en la ciencia empírica.com . p e r o sin e m p l e a r lo que él llama el «axioma de convergencia» (o «axioma del l í m i t e » ) . el p r o b l e m a que p u e d e denominarse de la probabilidad de hipótesis —cuestiones tales como la de si u n a hipótesis contrastada con frecuencia es más p r o b a b l e que otra sometida menos veces a contraste—. con dos tareas.blogspot. y averiguar qué es lo que vale. y al investigar este p r o b l e m a descubriremos algo que a p r i m e r a vista parece ser u n a objeción casi insuperable a mis tesis metodológicas: pues. en la que los físicos emplean abundantemente las p r o b a b i l i d a d e s sin ser capaces de decir de u n modo coher e n t e qué significado dan a « p r o b a b i l i d a d » *^. En la física m o d e r n a desempeñan u n p a p e l decisivo u n a serie de ideas q u e i m p l i c a n la teoría de la p r o b a b i l i d a d . lo cual t r a t a r é de hacer desa r r o l l a n d o la teoría de la p r o b a b i l i d a d como u n a teoría de la frecuencia — s i g u i e n d o las directrices marcadas p o r R i c h a r d von Mises. en p r i n c i p i o . y con u n «axioma de aleatoriedad» algo más d é b i l — . resultan ser. lo cual quiere decir tanto como resolver lo que yo llamo el problema de la decidibilidad de los enunciados probabilitarios. (jue pue- http://psikolibro.CAPÍTULO OCTAVO La probabilidad Me ocuparé en este capítulo exclusivamente de la probabilidad de eventos y de los problemas que p l a n t e a — q u e surgen en relación con la teoría de los juegos de azar y con las leyes probabilísticas de la física—. refractarios a toda falsación estricta. *' A partir de 1934 he realizado tres tipos de cambios en la teoría de la probabilidad : 1) La introducción de un cálculo de probabilidades formal (axiomático). pues. Confío en que estas investigaciones c o n t r i b u i r á n a aliviar la insatisfactoria situación actual. La primera es fundamentar de nuevo el cálculo de probabilidades. Dejaré de lado. p e r o todavía nos falta u n a definición satisfactoria y coherente de ésta. Con todo. o — l o cual viene a ser lo m i s m o — seguimos careciendo de u n sistema axiomático satisfactorio p a r a el cálculo de p r o b a b i l i d a d e s . p o r ahora.

«la probabilidad de obtener . tenemos u n tipo m u y distinto de enunciado probabilitario no numérico con «es m u y improbable que se descubra un efecto físico que contradiga a la teoría cuántica». 3) La sustitución de la teoría objetiva de la probabilidad a base de las frecuencias por otra interpretación objetiva —¡a. conseguida llevando a cabo el programa de reconstrucción de dicha teoría que subyaee a todo este capítulo.blogspot. está m u y cerca de 1 » ) . «Es m u y probable que obtengamos u n a mezcla homogénea mezclando agua y alcohol» constituye u n ejemplo de u n tipo de enunciados que. el enunciado «la p r o b a b i l i d a d de sacar once con dos dados (perfectos) es 1/18» sería u n ejemplo de enunciado probabilitario n u m é r i c o . y\nte todo enunciado probabilitario numérico surge siempre la cuestión: «. los que entincian la p r o b a b i l i d a d en forma numérica — a los que llamaré enunciados probabilitarios numéricos— y los que no lo hacen de este m o d o . pueden ser de diversos tipos. y luego de los otros. debidamente interpretados. El tercero (que introduje de un modo provisional en 1953) está explicado y desarrollado cii mi Postscript.138 La lógica de la investigación científica 47. Los dos primeros cambios proceden de 1938. E L PROBLEMA DE LA I N T E R P R E T A C I Ó N D E L O S ENtrNCIADOS PRO- BABILITARIOS Comenzaré distinguiendo dos tipos de enunciados p r o b a b i l i t a r i o s . en esle volumen): el primero en ciertos apéndices nuevos (del *II al *V) y el segundo —que afecta a la argumentación del presente capitulo— en una serie de notas nuevas de este capítulo y en el nuevo apéndice *VI (en cuanto a aquéllas. de un modo más completo y directo que en 1934.com . 2) Una simplificación de la teoría frecuencial de la probabilidad.interpretación de propensiones—• y 'la del cálculo frecuencial por el formalismo neoclásico (o de teoría de la medida). LAS INTERPUETACIONES S U B J E T I V A Y OBJETIVA La teoría clásica (de Laplace) de la p r o b a b i l i d a d define el valor numérico de u n a p r o b a b i l i d a d como el cociente que se obtiene al dividir el n ú m e r o de casos favorables p o r el de los casos igualmente posibles. p o d r í a n transformarse quizá en probabilitarios numéricos (como. sin alterar su sentido. y están indicados en el libro mismo (es decir. en donde se le aplica también a los problemas de la teo- m cuántica. a los que considero menos i m p o r t a n t e s . http://psikolibro. el cual —segi'm creo— no puede transformarse en u n o numérico.. en la nota ''J del apartado 57 se describe el cambio principal). Podemos no tener en cuenta las objeciones lógicas que se de interpretarse de muchos modos: por ejemplo. Me ocuparé p r i m e r o de los enunciados probabilitarios numéricos.. Cómo hemos de interpretar u n enunciado de este tipo. A»ií. 48. ni equipararse a u n o de este tipo. y — e n p a r t i c u l a r — la afirmación numérica que hace?». en el sentido de las interpretaciones lógica y frecuenpial debatidas en este libro y también en el de l i interpretación de propensiones que discuto en mi Postscript. En cuanto a los no numéricos.

237 : «la probabilidad así definida es. Los dos casos extremos de esta relación de p r o b a b i l i d a d son la deductibilidad y la contradicción: un enunciado q « d a » * —según dicen— a otro enunciado p la p r o b a b i l i d a d 1 si p se sigue de q . M.. pág. op. «ley normal de erroresy». tales como la de que «igualm e n t e posibles» es otra manera de expresar «igualmente probables» . * Wíi'TCKNSTEliv. 84 y sigs.. Proposición 5.conclusión lógica es un (jasq limite de lu jirobabilidads. SHOLL y E. págs. *' En cl capítulo *1I del Poslscript (en donde se critica en detalle la interpretación subjetiva) discuto más a fondo las razones por las qxie cuento la interpretación lógica como una variante de la subjetiva. pág. pero no me parece m u y apropiada una interpretación de los enunciados probabilitarios numéricos que se encamine en esta dirección.13 y sigs. también el apéndice *IX. pero incluso en tal caso difícilmente podemos aceptar que semejante definición nos haga disponer de una interpretación aplicable sin ambigüedades : pues bajo ella se encuentran latentes varias interpretaciones diferentes. http://psikolibro. Probability. que p u e d e n surgir en nosotros ante ciertas aserciones o conjeturas. Espasa-Calpe Argentina. cit.com . se remonta por lo menos a la Doctrine of Chances (1718) de D E MOIVRE. 1932 (primeramente publicado en 1878).La probabilidad 139 h a n planteado frente a tal definición ^.. " J. op.. 2. p o r ejemplo. estadística y verdad (1946). Sin embargo. 98 y siguientes [trad. WlTTCENSTEliN. la p r o b a b i l i d a d ^ Cf. esp. NEYMAN. Cuando lo que nos ocupa son ciertos enunciados no numéricos. páginas '62 y sigs. Probabilidad. D. Esta no interpreta los enunciados probabilitarios psicológica sino lógicamente: como aserciones acerca de lo que puede llamarse la « p r o x i m i d a d lógica» ^ de los enunciados. por ejemplo. 1930. como son las de deductibilidad. la proposición'g' (III a In proposición '/)' la probaUilidail 1. que voy a clasificar en los dos grupos de objetivas y subjetivas. por J. por JUAN CARLOS GRIMBEHG. Statistics and Truth (1939). y en caso de que p y q se contradigan m u t u a m e n t e . (T.)]. cit. l a ccrlcza di' I.673. Véase C." ed.blogspot. Wahrscheinlickkeit. párrafo 2. trad. de creencia o de duda.— sugiere una interpretación subjetiva de la teoría de la p r o b a b i l i d a d . págs. etc. págs. sobre una objeción temprana a la expresión «igualmente posible». existe una mieva variante de la interpretación subjetiva *^. PEIRCE. incompatibilidad o independencia m u t u a . Logísche Analyse des Wahrscheinlichkeitsbegriffs. probabilitaria como u n tipo especial de relación lógica entre dos enunciados. Vox MISES. Todas sabemos que éstos p u e d e n encontrarse entre sí en variadas relaciones lógicas. Proposición 5. la teoría lógicosubjetiva —cuyo p r i n c i p a l exponente es Keynes ^— considera la relación. págs. pues bien. que merece que le dediquemos m a y o r atención.. RABINOWITSCH. ^ WAISMANN..^! «Si p se sigue de q. la palabra aprobable» p u e d e traducirse satisfactoriamente de este modo . asimismo. 115 y sigs. Erkenntnis 1. algo así como una medida de la proximidad lógica o de la conexión deductiva entre los dos enunciados». (1936).. Collected Papers 2. El frecuente uso de expresiones que poseen cierto matiz psicológico — t a l e s como ((esperanza matemática». 95 y siga. pues. Statistik und ÍFahrheit (1928). 417.1 T. Cf. que en su forma original es más bien psicologista: trata el grado de p r o b a b i l i d a d como si fuese una medida de los sentimientos de c e r t i d u m b r e o incertidumbre. A Treatise on Probability (1921). Cf. ingl. KETNES. Aunque se suele Uamar «de Laplace» a Ja definición clásica (también en este libro). S.

. P u e d e advertirse el parentesco existente entre esta teoría y la psicologista a p a r t i r del hecho de que Keynes define la p r o b a b i l i d a d como el «grado de creencia racional» . la cantidad de confianza que conviene otorgar al enunciado p a la vista de la información o conocimiento que nos dispensa aquel envmciado q que «da» p r o b a b i l i d a d a p . E n t r e estos extremos se h a l l a n las demás relaciones probabilitarias. son tautologías. quizá utilizando como ° Sobre la antigua teoría frecuencial. Los teóricos de la frecuencia acostumbran a soslayar los enunciados probabilitarios de los que no cabe dar u n a interpretación frecuencial. cuanto menos trasciende su contenido lo que ya se encuentra incluido en aquel enunciado q del que d e p e n d e la p r o b a b i l i d a d de p (y que «da» a éste u n a p r o b a b i l i d a d ) . la crítica de Keynes (op. en donde se hace referencia especial a The Logic of Chance. Reichenbach y Tomier. http://psikolibro. es la interpretación de propensiones. dentro de esta clase de tiradas. ligada muy estrechamente a la teoría frecuencial pero distinta de ella incluso en el formalismo matemático. y q u e — e n general— tropieza con menos dificulta'des lógicas que la teoría o b j e t i v a . cabe i n t e r p r e t a r del modo siguiente: la p r o b a b i l i d a d numérica de u n enunciado p (dado el q) es tanto mayor. y de a h í que sea e n t e r a m e n t e inaceptable c u a n d o recordamos cómo se utiliza la teoría de las p r o b a b i l i d a d e s p o r la física. pero su solución es que los enunciados p r o b a b i l i t a r i o s son n o empíricos. cf. Así pues. la frecuencia relativa de los cincos vale 1/6. págs. Kamke. declaro m i fe en u n a interpretación objetiva. que introduzco en los iiparlados *53 y sigs. cit. h a b l a n d o de u n modo a p r o x i m a d o . de mi Postscript. De acuerdo con esta tesis. con lo cual q u i e r e decir. sino sobre toda la clase de tiradas. el apartado 80 (nota 2).com . de la cual la p r ó x i m a es m e r a m e n t e u n elemento. En las páginas que siguen t r a t a r é de construir de nuevo la teoría de la p r o b a b i l i d a d como u n a teoría frecuencial (modificada). von Mises (cf. 95 y sigs. de VENN. * Una nueva interpretación objetiva. Un tercer modo de i n t e r p r e t a r la definición m e n c i o n a d a . los enunciados probabilitarios n u m é r i cos sólo son admisibles en el caso de que se les p u e d a d a r u n a interpretación frecuencial. cf.140 La lógica de la investigación científica que q da a p es 0. la interpretación objetiva. (Rechazo la variante de la teoría subjetiva que mantiene que los enunciados p r o b a b i l i t a r i o s objetivos deberían derivarse de suposiciones subjetivas.blogspot. Dorge. que. Adm i t o a b i e r t a m e n t e que la teoría subjetiva es capaz de dar u n a solución coherente al p r o b l e m a de cómo decidir los enunciados probabilitarios. y especialmente los no numéricos. Según esta interpretación. Los principales representantes de la nueva teoría frecuencial son R. considera que todo enunciado probabilitario numérico enuncia algo acerca de la frecuencia relativa con que acontece u n evento de cierto tipo dentro de u n a sucesión de acontecimientos ". debida principalm e n t e a que creo que sólo u n a teoría objetiva p u e d e explicar la aplicación del cálculo de probabilidades en la ciencia e m p í r i c a . la nota 1 del apartado 50).). Acerca de la tesis de Whitehead. el enunciado «la p r o b a b i l i d a d de q u e la p r ó x i m a tirada de este dado dé u n cinco es igual a 1/6» no es realm e n t e u n a aserción acerca de la p r ó x i m a tirada. E l enunciado en cuestión dice ú n i c a m e n t e que.

* Creo que esta opinión tan extendida tiene la culpa de las peores confusiones.. especialmente la nota 3.La probabilidad 141 «puente» el teorema tie Bernoulli ": considero enteramente irrealizable este p r o g r a m a p o r razones lógicas. con todo. Véanse también el apéndice *IX y los apartados *55 a *57 de mi Postscript.-hist. al que yo llamo el problema fundamental del azar. y que encontramos luego b r i l l a n t e m e n t e corroborados p o r la p r á c t i c a ? Ni siquiera la teoría frecuencial h a sido capaz hasta ahora de dar u n a solución satisfactoria a este p r o b l e m a . * No he cambiado de opinión en este punto. Este modo de concluir. C. 1892. p o r un tipo peculiar de incalculabilidad que le predispone a u n o a creer — t r a s gran n ú m e r o de tentativas infructuosas— que todos los métodos racionales conocidos de predicción h a n de fallar cuando aquéllos se presentan : tenemos algo así como la sospecha de que no es u n científico quien p o d r í a predecirlos. más abajo. WAISMANN.) 49.blogspot. pág. Phil.com . mejor. 41) sostiene una tesis parecida. o. en Erkenntnis 1. E L PROBLEMA FUNDAMENTAL DE LA TEORÍA DEL AZAR La aplicación más importante de la teoría de la probabilidad se encuentra en lo que podemos l l a m a r eventos — o acontecimientos— «azarosos» o «aleatorios». STUMPF (Sitzungsbericht der Bayerischen Akademie der Wissenschaften. 1930. el cual consEste es el mayor error de Keynes. Verdaderam e n t e . de la ignorancia— p o d a m o s sacar concluisiones que cabe interpretar como enunciados acerca de frecuencias empíricas. como haré ver circunstanciadamente en mi Postscript. de algo que no conocemos. de la incalculabilidad a la calculabilidad (es decir. algo paradójico. dice: «no existe otra razón para introducir el concepto de probabilidad que lo incompleto de nuestro conocimiento». Y. esta concepción disuelve la p a r a d o j a . pero no explica cómo puede contrastarse ni corroborarse un enunciado de ignorancia interpretado como enunciado frecuencial. ¿Cómo es posible explicar el hecho de que a p a r t i r de la incalculabilidad —esto es. aun cuando creo ahora que el teorema de Bernoulli puede servir de «puente» dentro de una teoría objetiva: precisamente entre las propensiones y la estadística. sino —según esta teoría— meramente un método de llevar a cabo transformaciones lógicas de algo que ya conocíamos. Estos se caracterizan. Klasse. a la aplicabilidad de cierto cálculo). cf. el apartado 62. pues precisamente realizamos tales transformaciones cuando carecemos de conocimientos^. En el a p a r t a d o 67 haremos ver que tiene cierta relación con el «axioma de convergencia». pág. justamente esta incalculabilidad es lo que nos hace concluir que es posible aplicar a semejantes eventos el cálculo de probabilidades. pierde e n t e r a m e n t e el carácter de paradoja — h a y que reconocerlo— si aceptamos la teoría subjetiva. 238. y éste es exactamente nuestro p r o b l e m a . pues e n t r a ñ a la tesis de que el cálculo de probabilidades no es un método de calcular predicciones (frente a lo que ocurre con todos los demás métodos de la ciencia e m p í r i c a ) . P e r o tal forma de sortear la paradoja es e x t r e m a d a m e n t e insatisfactoria. al parecer. http://psikolibro. capítulos *1I y *V. sino únicamente u n profeta.

RABINOWITSCH : Pro- bability. estadística y verdad (1946). MathemaO tische Zeitschrift 4.142 La lógica de la investigación cievtífica tituye u n a parte integrante de la teoría en su estado actual. NEYMAN. V N MISES. pág. 1. 1919. Grundlagen der Wahrscheinlichsrechnung. 52. un colectivo es u n a sucesión de eventos que es capaz. 50. trad. Si determinamos ahora la frecuencia relativa de los cincos hasta llegar a cada elemento de la sucesión. Cada uno de los eventos tiene cierto carácter o propiedad: p o r ejemplo. Espasa-Calpe Argentina (T. http://psikolibro.blogspot. Fundamentalsatze der Wahrscheinlichkeitsrechnung. SHOLL y E. y entonces tiene la propiedad cinco. Statistik. en p r i n c i p i o . ingl. Se definen estas tiradas como «azarosas» o «aleatorias» p o r medio de dos condiciones a x i o m á t i c a s : el axioma de convergencia (o axioma del limite) y el axioma de aleatoriedad. de eventos reiterados tales como u n a serie de tiradas con un dado. Statistics and Truth. 1939 [vers.' ed. H a b l a n d o de un modo tosco. obtenemos la frecuencia relativa de los cincos hasta llegar a dicho elemento. u n a tirada puede hacer aparecer un cinco.com . D . WahrscheinlichkeitsTcchnung und ihre Anwendung in der Statistik und theoretischen Physik (l'orlesungen iiher angetvandte Mathematik 1). p o r el número ordinal de éste en la sucesión). Si separamos todas las tiradas que h a n tenido la p r o p i e d a d cinco — h a s t a llegar a cierto elemento dentro de la sucesión— y dividimos su número p o r el n ú m e r o total de tiradas hasta llegar a este elemento (esto es. 2. pero cabe encontrarle u n a solución satisfactoria dentro del marco de la teoría de la frecuencia. de la sucesión irregular de acontecimientos aislados a la regularidad o estabilidad de sus frecuencias. 1931. esp. una vez que se elimina el axioma q u e hemos mencionado : y se encuentra al analizar los supuestos que nos permiten pasar. 1919. y a la que podría designarse p o r «sucesión de eventos» o «sucesión de propiedades». 1936. pág. de ser continuada i n d e f i n i d a m e n t e : p o r ejemplo. por J. en u n a argumentación. la sucesión de tiradas de u n a moneda. Explicaremos sus ideas fundamentales. denotamos con este t é r m i n o u n a sucesión de eventos en que se supone aparecen únicamente dos propiedades: p o r ejemplo.. El cálculo de probabilidades es u n a teoría de ciertas sucesiones de eventos o acontecimientos azarosos o aleatorios: es decir.)}. por JUAN CARLOS GRINBERG: Probabilidad. u n a sucesión de tiradas de un dado que supongamos indestructible. und Wahrheit (1928). Von Mises llama «colectivo» a toda sucesión de eventos que satisfaga ambas condiciones. TFahrscheinlichkeit. Mathematische Zeitschrift 5. Llamaremos «1» a u n a de ' R. Esta es distinta de la sucesión original de eventos a que corresponde. T o m a r é como ejemplo sencillo de colectivo el que podemos l l a m a r « a l t e r n a t i v a » . obtenemos u n a nueva sucesión : la sucesión de las frecuencias relativas de los cincos. L A TEORÍA F R E C U E N C I A L DE V O N M I S E S La p r i m e r a teoría frecuencial que proporciona unos fundamentos p a r a todos los teoremas principales del cálculo de probabilidades fue propuesta p o r Richard von Mises '^.

y de aquí que la Podemos coordinar con cada sucesión de propiedades tantas sucesiones distintas de frecuencias relativas como propiedades estén definidas en la sucesión. Así pues. con lo cual querré «íempre decir la sucesión de frecuencias coordinada con la propiedad «1» de dicha «hemalivB (ct). la única) sucesión de frecuencias relativas coordinada con la alternativa ('')». . al menos. Así pues. pero éstas pueden deducirse una de otra. no será u n colectivo en el sentido de Von Mises.ente favorables se a p r o x i m a r á n al mismo límite que las que aparecen en la sucesión de todas las tiradas. como se le llama a veces.com . con respecto a todos los colectivos. * http://psikolibro. Es evidente que u n j u g a d o r p o d r í a mejorar sus posibilidades de ganancia utilizando u n sistema de j u g a r si las sucesiones de tiradas de una p e r r a chica mostrasen ciertas regularidades (por ejemplo. la p r o b a b i l i d a d es otro término p a r a el «límite de la frecuencia relativa en un colectivo». y por esta razón hablo —de un modo breve— de «la (es decir. ya que son complementarias (los términos correspondientes suman 1 ) . o «sucesión de frecuencias» ^: 1 O 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 2 2 2 2 3 4 5 5 6 6 7 7 . Von Mises emplea este axioma p o r q u e tenemos que asegurarnos un valor fijo de la frecuenda con el cual podamos trabajar a pesar de que las frecuencias reales tengan valores fluctuantes.. P o r tanto. en el caso de la alternativa habrá dos sucesiones diferentes. (A) A esta «alternativa» corresponde — o . está coordinada a la p r o p i e d a d «1» de esta alternativa— la siguiente sucesión de frecuencias relativas. El axioma de aleutoriedad — o . . u n a aparición bastante regular de cruces a continuación de toda serie de tres salidas seguidas de c a r a s ) .blogspot. una sucesión p a r a la que exista u n sistema de jugar p o r cuyo medio el j u g a d o r pueda m e j o r a r sus posibilidades de ganar. que no existe u n sistema de j u g a r que les sea aplicable con éxito : postula que —sea cual fuere el sistema de j u g a r p o r el que escojamos unas tiradas supuestamente favorables— las frecuencias relativas dentro de la sucesión de tiradas supuestam. mejor. dos propiedades : y si se nos dan los límites de las frecuencias correspondientes a todas las propiedades del colectivo tenemos lo que se llama su «distribución^. «el principio de exclusión de los sistemas de j u g a r » — está encaminado a dar expresión matemática al carácter azaroso de la sucesión. . el axioma de convergencia (o «axioma del l í m i t e » ) postula que la sucesión de frecuencias tiende a u n límite definido al hacerse cada vez m a y o r la sucesión de eventos. con tal de que se continúe jugando el número de veces suficiente. Pues el axioma de aleatoriedad postula.La probabilidad 143 las p r o p i e d a d e s ( c a r a ) y «O» a la otra ( c r u z ) . (A') A h o r a b i e n .. En todo colectivo existen. p a r a este autor.. Entonces p u e d e representarse una sucesión de eventos del modo siguiente: 0 1 1 0 0 0 1 1 1 0 1 0 1 0 .

51. 1930. Erkenntnis 1. Von Mises resume en cuatro puntos los rasgos característicos de su teoría ^: el concepto de colectivo precede al de p r o b a b i l i d a d . http://psikolibro. la existencia de u n lím i t e . p a r a u n a fracción cualquiera elegida a r b i t r a r i a m e n t e y p r ó x i m a a cero. p o r el axioma de aleator i e d a d ) . 232. Se trata meramente de u n a p r o p i e d a d de esta regla o ley si. no h a de estar sujeta a ninguna regla ni ley.com . p o r su misma definición (esto es. dicho b r e v e m e n t e : en calcular p r o b a b i l i d a d e s que no están dadas a p a r t i r de las que lo están. E n cuanto al axioma de aleatoriedad. es decir. P L A N DE UNA NUEVA TEORÍA DE LA PROBABILIDAD Los dos axiomas o postulados que Von Mises formula para defin i r el concepto de colectivo h a n sufrido fuertes críticas. P u e s el límite matemático no es sino u n a propiedad característica de la regla o ley matemática por la que está determinada la sucesión. existe u n elemento de la sucesión tal que todos los que le siguen se separen de cierto valor determinado —llamado su l í m i t e — en u n a cantidad m e n o r que aquella fracción.144 La lógica de la investigación científica idea de probabilidad sea únicamente aplicable a sucesiones de eventos : restricción que es fácil sea enteramente inaceptable desde el punto de vista de Keynes. se h a n planteado objeciones contra la combinación de u n axioma de convergencia con otro de aleatoriedad ^. Frente a estas opiniones me siento inclinado a acusar al axioma Cf. Con objeto de salir al paso de semejantes objeciones. este ú l t i m o se define como límite de frecuencias r e l a t i v a s .blogspot. se formula u n axioma de aleatoriedad. subrayando la diferencia entre el empleo científico de la probabilidad (por ejemplo. estas sugerencias presuponen que este ú l t i m o axioma es el causante de las dificultades. Von Mises contestó a los críticos que presentaban objeciones contra la estrechez de su interpretación. lo que se p r o p o n e es. pág. se ha propuesto abstenerse de c o m b i n a r el axioma de convergencia con el de aleatoriedad. que — a mi e n t e n d e r — no carecen de justificación. bien a b a n d o n a r l o completamente ( K a m k e ) . bien reemplazarlo p o r otro requisito más débil ( R e i c h e n b a c h ) . WahrscheinlichkeitsTechnung WAISMANN. (1931). la tarea del cálculo de probabilidades consiste p u r a y exclusivamente en esto : en inferir ciertos «colectivos deducidos» con ciertas «distribuciones deducidas» a p a r t i r de determinados «colectivos iniciales» dados con ciertas «distribuciones iniciales» dadas . pág. basándose en que es inadmisible aplicar el concepto matemático de límite — o de convergencia— a u n a sucesión que. En particular. y se define la tarea del cálculo de probabilidades. 22. y postular sólo aquél. inexacta. en la física) y sus usos p o p u l a r e s : señaló que sería u n error p e d i r que u n t é r m i n o científico adecuadamente definido correspondiese en todos los respectos a su utilización precientífica. Según Von Mises. VON M I S E S .

a p a r t i r de ésta pueden oblencrse del modo usual el teorema de Bernoulli y los demás teoremas de límites de la teoría de la prohabilidad. el apartado 66). ya que necesitamos alguno de este tipo p a r a la discusión del axioma de aleatoriedad. y después. es decir. I'ublicnré por separado t>na exposición detallada de la construcción matemáti*(!f. " ScHucK. cuestión p o r la que h a de preocuparse especialmente el epistemólogo ^ (cf.blogspot. expresa esta preocupación. y en desarrollar dentro de este marco la teoría cuanto sea posible —esto es. F R E C U E N C I A RELATIVA DENTRO DE UNA CLASE FINITA Consideremos ahora una clase a de u n n ú m e r o finito de acontecimientos. ni nuevo apéndice *\\. libro lo que me había propuesto. F h a b r á de simbolizar la p r o b a b i l i d a d objetiva —esto es. aunque casi logré realizar en o'. de la epistemológica. Mi plan consiste en p r e p a r a r p r i m e r o una teoría frecuencial para clases finitas. *Sigo creyendo que ambas tareas tienen importancia. p o r ejemplo. finalmente. tiene como p r i n c i p a l meta la deducción del teorema de Bernoulli — l a p r i m e r a «ley de los grandes n ú m e r o s » — a p a r t i r de u n axioma de aleatoriedad modificado: a saber. que es preciso llevar a cabo dos t a r e a s : el perfeccionamiento del axioma de aleatoriedad (lo cual es p r i n c i p a l m e n t e un p r o b l e m a mat e m á t i c o ) y la eliminación total del axioma de convergencia. en NatuTwissenschaften 19. la reconstrucción de la teoría m a t e m á t i c a ^ . hasta lograr la deducción de la ( « p r i m e r a » ) fórmula b i n o m i a l — . Y después de deducir y examinar el teorema de Bernoulli. A continuación me propongo ocuparme p r i m e r o de la cuestión matemática. La p r i m e r a de estas tareas. Después continuaré con las sucesiones infinitas (es decir. sólo las he llevado a cabo de un modo satisfactori'> en el nuevo apéndice *VI. la frecuencia relativa en una sucesión «irregular». F ' será símbolo del límite de las frecuencias relativas de una sucesión de frecuencias infinita.com . O. p a r a ser más preciso. 10 http://psikolibro. y. E n el curso de las deducciones matemáticas e m p l e a r é tres símbolos de frecuencia diferentes: F " simbolizará frecuencias relativas en clases finitas. 52. Pienso. Esta teoría resulta ser una parte bastante elemental de la teoría de clases. «aleatoria» o «azarosa». y la expondremos únicamente con objeto de obtener una base p a r a la discxisión del axioma de aleatoriedad. la clase de las tiradas con este dado c o n c r e t o . p o r tanto. lo que p r e t e n d o es deducir la fórmula binomial (a la que a veces se llama «la fórmula de N e w t o n » ) en lo que yo llamo su «tercera f o r m a » . me ocuparé de cómo podría eliminarse el axioma de convergencia y de qué clase de sistema axiomático quedaría como resultado.La probabilidad 145 de convergencia no menos que al de aleatoriedad. 1931. modificado de suerte que no se pida más de lo que es necesario p a r a alcanzar dicha meta. con las sucesiones de eventos que p u e d e n continuarse indefinidamente) p o r el conocido método de introducir un axioma de convergencia.

esto es. la clase de todas las tiradas que hacen aparecer un cinco — o . Es característico de los teoremas de este cálculo de frecuencias — y de los del cálculo de probabilidades en general—• que nunca aparecen en ellos los números cardinales (números N ) . Mientras que simbolizamos números (finitos) de elementos p o r N. pero debe distinguirse claramente de ésta. Como a. las reglas de B a y e s . tiene que contener como máximo un n ú m e r o finito de elementos (y p u e d e ser u n a clase v a c í a ) . sirve algo así como de marco de referencia. La clase de los elementos que pertenecen tanto a a como a ¡3 (por ejemplo.146 La lógica de la investigación cientíjica esta clase «. p o r ejemplo. ¡3 ea una subclase de a. la clase de las tiradas hechas ayer con este dado concreto que tenían la p r o p i e d a d cinco) se llaipa la clase producto de a y . obtenemos un sistema axiomático formal para la probabilidad. compárense loa apéndices II. y la llamaremos u n a clase de referencia (fin i t a ) . los números N sólo aparecen en las demostraciones de unos pocos teoremas fundamentales que se deducen directamente de la definición. y se la denota p o r «a .blogspot. que h a de leerse «el n ú m e r o de a». escribiremos « a F " ( ^ ) » — q u e puede leerse «la frecuencia-a de yS»—• en lugar de «la frecuencia relativa de la p r o p i e d a d ¡3 dentro de la clase finita de referencia a». http://psikolibro. la definición 1 se refiere a la clásica definición de probabilidad como razón de los casos favorables a los igualmente posibles. ((N(a . y puede ser. ya que aquí no se asume que los elementos de a sean «igualmente posibles». " Desde luego. finita o n o : diremos que fi es nuestra clase de p r o p i e d a d e s .(3) cxF"(P) = (Definición 1) N(a) que en nuestro ejemplo querría d e c i r : «la frecuencia relativa de los cinco en las tiradas de ayer con este dado es.8. el teorema de adición y los teoremas de división. lo denotaremos por ((N(a)». ¡3.com . que tienen la p r o p i e d a d cinco. pero no en los teoremas mismos *^. igual al cociente que se obtiene dividiendo el n ú m e r o de cincos sacados ayer con este dado p o r el número total de tiradas hechas ayer con este dado» *^. a su número c a r d i n a l — . como también diremos. Escogiendo un conjunto de fórmulas-F de las que puedan deducirse otras fórmuIas-F. A p a r t i r de esta definición bastante trivial se p u e d e n deducir muy fácilmente los teoremas del cálculo de frecuencias en clases finitas (en particular. Sea ahora /3 otra clase. y3)» denotará el número de elementos de OÍ . en cuanto al número de elementos que pertenecen a ella — o sea. por definición. que se supone ser u n a clase no vacia. cf. el apéndice I I ) . Podemos definir ahora N(a. el símbolo correspondiente a frecuencias relativas será F " . sino únicamente frecuencias relativas (esto es. *II. razones o números F ) . j8». que h a de leerse «a y /?». . el teorema general de multiplicación. *iy y *V. p o r ejemp l o .

Denotemos con « p » la clase de todos los elementos que no pertenecen a /? (léase. «no y3»). o —lo cual és más probable— ' http://psikolibro. La relación de independencia es u n a relación triádica. p F " ( y ) . Si dos propiedades /? y y son El ténnino de Von Mises es «elección» (nAuawdhlyt). El teorema general de división contesta a la cuestión que aquí planteo (cf. A esta ú l t i m a . para ot.mutuamente independientes dentro de la clase de referencia a » . simplemente. ya que podemos considerarla obtenida p o r selección dentro de a de todos los elementos (botones) que tienen la propiedad ff (ser r o j o s ) . pues se sigue de la definición 1 p o r medio de u n teorema sencillo del cálculo de clases que afirma que N(a . podemos escribir ahora: „F"(P) + „F"(p) = 1 Este teorema contiene solamente números F . j3 y y— si asumimos que P j f son también finitas. INTRASCENDENCIA E n t r e todas las operaciones que pueden ejecutarse con frecuencias relativas de clases finitas. Leipzig. ' HAUSDORFF. *La condición de finitud que afirmo en esta nota no es luf¡dente para la triple gimetria. u n a clase de referencia finita.-physik.com . y dos clases de propiedades. decimos (siguiendo a H a u s d o r f f ' ) que las propiedades P Y y son «.a . cf. y simétrica en las propiedades yS y y *. ITissenschaften. quizá he tratado de expresar la condición de que (t y y eatén acotadas por la cíate finita de referencia a. «el complemento de y3». o. Klasse 5 3 . y3 (digamos. o bien la «selección de a según la propiedad ^ » . los botones rojos) y y (los botones grandes. ¡3 como nueva clase de referencia. « . la clase de los botones que h a y en u n a caja—. d. Tomamos ahora la clase producto . el apéndice II (1") y (1. ^) = N ( a ) . pero su demostración emplea los números N . 1901. Supongamos que estén dadas. Para la demostración de nuestra aserción de simetría. /3) + N(a . ei apéndice I I ) . p u e d e ocurrir que y aparezca en la nueva clase de referencia. esto es. 53. de la frecuencia de y en la nueva clase de referenc i a " . « — p o r ejemplo. y planteamos la cuestión del valor de o . la de selección'^ tiene una importancia especial para lo que sigue. * Es incluso triplemente simétrica —esto es. /?.La probabilidad 147 Haremos ver ahora cómo h a de entenderse esto valiéndonos de u n ejemplo m u y sencillo (damos otros en el apéndice I I ) .pF"(y) = aF"(y) En este caso. INSENSIBILIDAD.blogspot. puede llamársela «el resultado de seleccion a r elementos j3 de a». 158. pág. /?. es decir. SELECCIÓN. con la misma frecuencia relativa que en la clase de referencia original. a . a . Mathem. Ahora b i e n .). Berichte über die Verltandlungen der sachsischen Ges. p o r e j e m p l o ) . puede cumplirse „. INDEPENDENCIA.

no tenemos triple simetría.. entonces la información de que u n elem e n t o tiene la p r o p i e d a d ¿S es trascendente [en ingl. S U C E S I O N E S F I N I T A S . págs. de acuerdo con su n ú m e r o ordinal. y3 (que se ha seleccionado a p a r t i r de a de acuerdo con la p r o p i e d a d /8).. ds modo que seleccionaríamos de a todos los elementos cuyo n ú m e r o ordinal fuese p a r : obtendríamos así u n a subsucesión seleccionada.8 y y dentro de a. des redondos y grandes {"-7).com . Si. ya que aF" ( 7 ) 7 ^ " Así pues. http://psikolibro. que haya escrito u n n ú m e r o en cada botón de los que están en la caja) y dispuestos en u n a sucesión. sabemos que y aparece más a m e n u d o (o menos a menud o ) en la subclase a . op. *De hecho. En caso de que que a debería ser nuestro universo finito del discurso (que son condiciones suficientes). esta información es intrascendente [en ingl. desde el p u n t o de vista de la teoría subjetiva. cit. la selección o r d i n a l — y la que atiende a su vecindad. relevant} para la cuestión de si este elemento posee también o no la p r o p i e d a d y °. la que se hace de acuerdo con el n ú m e r o ordinal del elemento — b r e v e m e n t e . o intrascendente. como pongo de manifiesto en mi Postscript. la próxima nota y la *1 del apartado 5S). La selección ordinal consiste en efectuar u n a selección a p a r t i r de la sucesión a teniendo en cuenta u n a p r o p i e d a d ^ que depende del n ú m e r o o r d i n a l del elemento (sobre cuya selección se h a de d e c i d i r ) . S E L E C C I O N E S ORDINAL T DE VECINDAD Supongamos que los elementos de una clase finita de referencia. irrelevant'} si es que /3 y y son m u t u a m e n t e independientes dentro de a : a saber. respectivamente.148 La lógica de la investigación científica ( m u t u a m e n t e ) independientes dentro de u n a clase de referencia a. de los que cuatro sean redondos ("). dependientes. De ahí que pueda definirse la trascendencia a base de la independencia.. estén numerados (por f j e m p l o . intrascendente para la cuestión de si semejante elemento tiene o no. o quizá que la clase de referencia a es —con respecto a la propiedad y— insensible a la selección realizada según la p r o p i e d a d ¡3. ' Keynes ha puesto objeciones a la teoría frecuencial porque ha creído que era imposible definir la trascendencia dentro de ella: cf. p o r el contrario. la propiedad y *^. 54. la teoría subjetiva no puede definir la independencia (objetiva). asimismo. si y sólo si las propiedades en cuestión son. cualquier información acerca de la posesión de propiedades es trascendente. El ejemplo siguiente hace ver la insuficiencia de la condición formulada en la nota: tómese un universo de cinco botones. En u n a sucesión de este tipo podemos distinguir dos tipos de selección que tienen u n a importancia especial: a saber. uno redondo.blogspot. Cabe t a m b i é n interpretar la independencia m u t u a — o insensibil i d a d — de . capítulo *II. lo cual constituye una seria objeción a aquélla. podemos decir que la p r o p i e d a d y es — d e n t r o de a— insensible a la selección de elementos / 3 . especialmente los apartados *40 a *43. o independientes. dos redondos y negros (")3). negro y grande (S^Sy). aunque no a la inversa (cf. P o r ejemplo. /? puede ser la p r o p i e d a d de ser par. negro y grande (a/Sy) y uno cuadrado. 103 y sigs. del modo siguiente: si se nos informa de que u n elemento concreto de la clase a tiene la p r o p i e d a d ^ . a.

que pertenecen a cada elemento i n d e p e n d i e n t e m e n t e de su situación en la sucesión. Se designa con el n o m b r e de «alternativa» a u n a sucesión con dos p r o p i e d a d e s p r i m a r i a s .com . Ahora b i e n . Como h a hecho ver Von Mises. p o r ejemplo. . Así pues. etc. (a) En esta alternativa tenemos una equidistribución. de la teoría de la p r o b a b i l i d a d como u n a teoría de las alternativas. la estructura de u n a alternativa p u e d e ser regular o bien más o menos irregular. La selección de vecindad es posible p o r el hecho de que se crean ciertas relaciones de vecindad al ordenar los elementos de u n a sucesión n u m e r a d a . las frecuencias relativas de los unos y de los ceros son iguales.blogspot. podemos decir también que la selección ordinal es independiente con respecto a 7 . 55. sin p o r ello p e r d e r generalidad.La probabilidad 149 Una p r o p i e d a d y sea independiente de la selección ordinal que atiende a 13. seleccionar todos los elementos cuyo predecesor inmediato tenga la p r o p i e d a d y. a. Quizá sea incluso recomendable pasar direct^nente desde aquí —o desde el final del apartado 55— al capítulo X. . p o r ejemplo. LlBERTAD-rt EN SUCESIONES FINITAS Partamos de una alternativa finita. cabe representar toda alternativa p o r una sucesión de unos y ceros. si tenemos una sucesión de eventos —digamos. y p o r ((F"(0)» la de O. y las secundarias. aquellos cuyos predecesores p r i m e r o y segundo — o cuyo sucesor seg u n d o — tengan la p r o p i e d a d 7 . que los elementos adquieren en virtud de su posición en la sucesión. Si denotamos las dos p r o p i e d a d e s p r i m a r i a s de una alternativa p o r las cifras «1» y «O». es decir. como «par» o «sucesor de una cruz». si se pone suficiente cuidado es jjosible desarrollar las partes esenciales. Estudiaremos a continuación más circunstanciadamente la regularidad o i r r e g u l a r i d a d de ciertas alternativas finitas *^. Esto nos p e r m i t e . http://psikolibro. podemos escribir : „ F " (1) = „ F " (0) = 1/2 (1) Seleccionamos ahora de a todos los términos que tienen la p r o p i e d a d de vecindad de suceder inmediatamente a un uno (dentro de la suce" Pueden omitirse los apartados 55 a 64 —o quizá solamente los 56 a 64— en una primera lectura. o que la sucesión a es —con respecto a y — insensible a la selección de elementos ft. o bien. de u n a que consista en mil unos y ceros dispuestos regularmente del modo que sigue: 1 1 0 0 1 1 0 0 1 1 0 0 1 1 0 0 . de tiradas de una m o n e d a — liemos de distinguir dos clases de p r o p i e d a d e s : las p r i m a r i a s (del tipo de «caras» o «cruces»). Si denotamos la frecuencia relativa de la p r o p i e d a d 1 p o r « F " ( l ) » .

Denotando esta p r o p i e d a d p o r «/3».150 La lógica de la investigación científica sión a ) . que tendrá la siguiente e s t r u c t u r a : 1 0 1 0 1 0 1 0 1 0 1 0 . ni la frecuencia relativa de los ceros ni la de los unos han cambiado . « . (2) Según la terminología introducida en el apartado 53.^) Esta sucesión ofrece una desviación muy leve respecto de u n a equidistribución.0» debido a su e q u i d i s t r i b u c i ó n ) : si a contiene dos m i l elementos. especialmente dado que nuestra investigación h a de ampliarse a las sucesiones infinitas.pF" (0) = „ r " (0) . y pueden hacerse tan pequeñas como se quiera sin más que t o m a r u n a sucesión suficientemente l a r g a . podemos seleccionar de a http://psikolibro. y podemos decir. más brevemente. o. en las que aquéllas desaparecen.) ap Esta sucesión es. . ^ no son insensibles a la selección ejecutada de acuerdo con la p r o p i e d a d de u n predecesor. podemos decir q u e las p r o p i e d a d e s primarias de la alternativa a son insensibles a u n a selección que se haga teniendo en cuenta la p r o p i e d a d /?. cx. P> contendrá quinientos ceros y solamente cuatrocientos noventa y nueve unos.pF" (1) =: cF" (1) . P tiene una equidistribución. . . u n a alternativa con equidistribución. de modo que tenemos „. (a. Es claro que tal insensibilidad se debe a determinados aspectos de la estructura de la alternativa a. Puesto que todo elemento de a. p o r t a n t o . j9» a la subsucesión seleccionada. especialmente a la selección según la p r o p i e d a d de u n par de predecesores. En consecuencia.com . o bien tiene la p r o p i e d a d /3 (la de ser sucesor de u n u n o ) o bien la de ser sucesor de u n cero. a — o . las alternativas a . pues. los cuales p u e d e n distinguirla de otras a l t e r n a t i v a s : así. o bien que la alternativa a es insensible a la selección de elementos con la p r o p i e d a d p . . podemos llamar «a . que a es insensible a toda selección que atienda a la p r o p i e d a d del predecesor inmediato. (.blogspot. ya que comienza y termina con cero (puesto que a misma t e r m i n a con «0. que a es insensible a la selección según /3. mejor. P o r ejemplo. la frecuencia relativa de las propiedades prim a r i a s de a— es insensible tanto a la selección que atiende a j8 como a la que atiende a ^ . Estas desviaciones con respecto a la equidistribución (o a otras distribuciones) proceden sólo del primero o del ú l t i m o elemento. Si seleccionamos ahora los miembros que tienen la p r o p i e d a d P llegamos a la alternativa : 0 1 0 1 0 1 0 1 0 . P o d e m o s estuciar ahora la alternativa a p a r a ver si es insensible a otras seleccionej. diremos que la alternativa a . además. p o r esta razón no las tendremos en cuenta en lo sucesivo. podemos denotar esta segunda p r o p i e d a d p o r «p». a su vez. ^ y a .

a saber.so y efecto— con la deducción de predicciones. o.1. dada la ley con arreglo a la cual está construida a. es «bidimensional» con respecto a éstas. . Desde el p u n t o de vista de la teoría subjetiva. 1. diré a h o r a : «a ( n o ) está libre de secuelas de parejas de predecesores». por lanío. aun cuando este autor lo empleaba entonces sólo en el sentido absoluto de «insensible a la selección realizada según un giu])0 precedente cualquiera de elementos».blogspot. que figuran con tal profusión en la teoría subjetiva. para construir sucesiones aleatorias (tamijién he utilizado tal método para definir la independencia mutua de n eventos). TamIjién es mía la idea de introducir uu concepto definible por recurrencia de liberlad-1. < http://psikolibro. libertad-n. que a es (o no es) insensible a la selección «que atiende a parejas de predecesores». por decirlo así. especialmente los puntos 5 y 6 de la primera nota.q puede tener la máxima trascendencia. o. no deja de ser sorprendente saber que p. más abajo. la nota 4 del aparta.2. Este nrétodo es enteramente distinto del de Reiclienbach. consisten todas en bloques ininterrumpidos (o «iteraciones»). por el contrario. relevant e irrelevant^. «a es insensible a la selección según predecesores aislados». y de emplear.1. ya que. son enormemente engañosos. ) Teniendo en cuenta lo estrechamente que está relacionada la idea de causalidad — o de cau. y la de operar con selecciones de vecindad perfectamente definidas. la información sobre las propiedades de Hu p a r de predecesores tiene la máxima trascendencia.com . pero no a la que atiende a parejas de predecesores. es decir. aunque él emplea uno de sus términos en xm sentido modificado. el a p a r t a d o 3 8 * ' . p o d r í a expresarse del modo siguiente: la información acerca de la propiedad de un predecesor de un elemento de a es intrascendente para la cuestión de la p r o p i e d a d de este elemento.0. como antes. nos permite predecir la {¡ropiedad del elemento en cuestión: la información acerca de las p r o p i e d a d e s de su p a r de predecesores nos proporciona. y. véanse tarnbicji. «a es libre-1». la expresaré ahora d i c i e n d o : «a está libre de secuelas de predecesores aislados»....1 y 0 . en unos exclusivamente o ceros exclusivamente. Véase también el apéndice *IX.La probabilidad 151 todos los elementos que sean sucesores de u n a pareja 1. sucintamente. «« ( n o ) es lil)re-2» *^. Vemos inmediatamente que a no es insensible a la selección del sucesor de cualquiera de los posibles pares 1. 0. Yo he introducido la idea general de distinguir entre vecindades de acuerdo con su tamaño. La especificación de una propiedad es «intrascendente» sólo por tener u n grado de composición insuficiente p a r a servir de condición inicial. Y en lugar de decir. pues si p es intrascendente. con mayor brevedad. el método recurrente para analizar selecciones de vecindad y. y )o mismo le ocurre a q. La aserción hecha más arriba acerca de la alternativa a. el hecho de que a sea insensible a la selección según predecesores aislados. e m p l e a r é de ahora en adelante los términos que indico a continuación. por tanto. (La ley con arreglo a la cual está construida a requiere como condiciones iniciales u n p a r de p r o p i e d a d e s . pero el término «libre de secuelas» («nachwirkungsfrei») se debe a Reichenbach. P o r otra parte. d > ¡iñ y —en espccinl-— la 2 del aportado dfl. Tenemos con eslo otra indicación de que los términos «trascendentei^ e «intrascendente» [en ingl. 0 : en ninguno de estos casos tienen u n a equidistribución las subsucesiones r e s u l t a n t e s . liberlad. las condiciones iniciales que necesitamos para deducir la predicción. Cf. especialmente.

los períodos que hemos dado p u e d e n empezar.. obtenemos u n a alternativa libre-2 con equidistribución si tomamos 1 0 1 1 1 0 0 0 (B) como período generador. y entonces es posible demostrar fácilmente la insensibilidad a la selección de acer»Oi-fK-1 (etc. en sitios diferentes: ( C ) . cabe simplificar esta definición: basta pedir insensibilidad a la selección de cualquier acervo-n predecesor (para un n dado). Con el período generador 10 1 1 0 0 0 0 1 1 1 1 0 1 0 0 (C) se llega A u n a alternativa libre-3. insensibles a la selección según predecesores aislados..152 La lógica de la investigación científica Empleando como prototipo la alternativa libre-l a. Análogamente. es decir. y según acervos-n. etc. o sea. n a t u r a l m e n t e . que sean libres-2. p u e d e comenzar con su cuarto elemento. además. podemos const r u i r fácilmente otras sucesiones. de predecesores ^. y según ternas de predecesores .blogspot. y a la selección según pares de predecesores. luego podemos pasar a sucesiones que sean libres-3. Con m a y o r precisión : diremos que u n a secuencia es «libre-n» si y sólo si las frecuencias relativas de sus propiedades primarias son «insensibles-n». El p e r í o d o generador de una alternativa libre-re con equidistribución h a de contener al menos 2" + ^ elementos. Y de este modo llegamos a u n a idea general que es fundamental para lo que sigue: la de libertad frente a secuelas de todos los grupos de antecesores hasta el n ú m e r o n. estén libres de secuelas de u n p a r de predecesores.com .). que no solamente estén libres de secuelas debidas a un predecesor. que sean libres-1 (como a ) . asimismo con equidistribución. esto es. p o r ejemplo. P u e d e construirse u n a alternativa a libre-l reiterando el período generador 1 1 0 0 (A) u n n ú m e r o cualquiera de veces. y en su lugar obtendríamos 1 0 0 0 0 1 1 1 1 0 1 0 O 1 O 1 (C) Existen otras transformaciones que tampoco alteran la libertad-/i ' Como el doctor K. P u e d e observarse que la impresión — i n t u i t i v a — de encontrarse frente a u n a sucesión irregular a u m e n t a al crecer el n ú m e r o n que define su libertad-n. P o r otra p a r t e . Schiff me ha señalado. o —como d i r e m o s — la de libertad-n. http://psikolibro. sino que. y a p a r t i r del período generador 01100011101010010000010111110011 (D) se forma u n a alternativa libre-4.

u n a sucesión de segmentos adyacentes comenzará p o r el ele*' Cf. Si al período generador de u n a alternativa libre-n añadimos los n p r i m e r o s elementos del período siguiente.. más brevemente.. podemos construir una nueva sucesión formada con segmentos-re de a. podemos distribuir los segmentos-re de a en una sucesión. que al suprimir los re — 1 últimos elementos obtenemos un período generador de una alternativa libre-m. 2n + l a 3re. Resulta una sucesión de longitud 2° 4" " — 1 tal. Cabe basar una definición más completa en el método (de hacer máxima mi función E ) dnscrito en los puntos 8 y siga. es decir. se dice que A es perfectamente aleatoria si y sólo si el número relativo de apariciones de cualquier pareja.. podemos llamar «sucesión de los segmentos-re imbricados de a» a la nueva sucesión así obtenida : este n o m b r e indica que dos elementos (esto es. aproximadamente. segmentos) consecutivos cualesquiera de la nueva sucesión están imbiicados de modo que tienen comunes re — 1 elementos de la sucesión original a. S U C E S I O N E S DE BINOMIAL SEGMENTOS. todo acervo-n posible **.La probabilidad 153 de u n a sucesión. Si se nos da un n ú m e r o det e r m i n a d o re además de la sucesión a. luego viene el segmento constituido por los elementos 2 a re + 1 de a . que tiene —entre otras— la siguiente p r o p i e d a d : en ella aparece. acervo-m (hasta m = re) dados. la nota *1 del apéndice IV. sucesiones de segmentos-n adyacentes. etc. en general. . '* Parece apropiada la siguiente definición. terna. o. En general. Si se nos da una sucesión a. p o r selección. PKIMEHA FORMA DE LA FÓRMULA Dada una sucesión finita a. di. que será la sucesión de los segmentos-n de X.. otras sucesiones-re a partir de la sucesión de segmentos imbricatlos : especialmente. sin imbricación. reimpresa aquí en el apéndice *IX. terna. acervo-m en una cantidad no mayor —^respectivamente— que ret/NVz.. de mi «Tercera nota». para todo número n. un «segmento-« de a». llegamos a una sucesión de longitud 2"^^ + n. a éste seguir los correspondientes a los elementos « + 1 a 2re. a una subsucesión de a que conste de n elementos consecutivos le llamamos un «segmento de a de longitud re». Mediante esta caracterización es posible decir de una alternativa dada A cualquiera que es. tomamos p a r a elemento x de la nueva sucesión el segmento formado p o r los elementos x a x + n — 1 de a . En otro lugar *^ describiremos u n método de const r u i r períodos generadores de sucesiones libres-n. * http://psikolibro. del modo siguiente: empezamos con el segmento forjiíado por los n primeros elementos de a . en que ro = re — 1. e incluso podemos definir el grado de su aproximación. en a. discrepa del correspondiente a cualesquiera otros pareja. aleatoria. Por ejemplo : puede empezar con el segmento-re formado por "los elementos numerados de 1 a re en la sucesión original a. gamos. Una sucesión de segmentos-re adyacentes contiene sólo aquellos segmentos-re que se siguen inmediatamente.com . Sea N la longitud de A. P o d e m o s obtener ahora. y re el mayor entero tal que 2 " • ' < N . . p o r lo menos una vez. que es aplicaMe a una alternativa A de longitud dada cualquiera pero finita..blogspot. 56. y con equidistribución. toda distribución de re + 1 ceros y unos.

sin apoyarnos en otro supuesto que el de que « sea al menos libre-n—1.k — 1. es igual a q (no asumimos que ge trate de una equidistribución. En lo sucesivo. Cada elemento de esta sucesión es u n segmento-n de a. es igual a p . dicho de otro modo. le denomino «el problema casi bernouUiano» (cf. denotaremos con «a(„)» la sucesiones de segmentos-re imbricados. y con ««„» las sucesiones de segmentos-n. Por lo que el problema que aquí estudio sería el problema can bernouUiano para sucesiones finitas.k a 2n -{-k — 1. Wahrscheinlichkeitsrechnung. o. Ahora b i e n . a(n). Y la respuesta se halla contenida en la fórmula siguiente. todo elemento de «(„) h a de poseer u n a de estas dos p r o p i e d a d e s . designaré aquélla como « p r i m e r a forma de la fórmula binomial» *^. me he decidido a traducirlo por «fórmula binomial» [ambas expresiones son corrientes en castellano (T. y supongamos que la frecuencia de los unos. a veces.k a in -{. fórmula de N e w t o n ) . podemos p r e g u n t a r lo siguiente: ¿con qué frecuencia aparece la p r o p i e d a d m en la sucesión a(n)?. 128) al problema correspondiente para sucesiones infinitas de segmentos adyacentes. ' Llamo «problema beruoulliano» (siguiendo a VoN MISES. adyacentes. y sus segmentos contendrán los elementos de a num e r a d o s de k a n -\. el orden de los unos y los ceros) : es claro que si denotamos el n ú m e r o de unos con m. 1931. Prestemos ahora algo más de atención a las sucesiones de segmentos imbricados. la nota 1 del apartado ÍO). pero como parece ser poco usado en inglés. o.k — 1. n — m ceros) y la p r o p i e d a d m (no m) a todos los demás elementos de «(«i.com . pág. p o r tanto. Imaginemos a h o r a de nuevo que se nos da u n a alternativa finita a con las propiedades p r i m a r i a s «1» y «O». más sencillamente. en la que sería p = q). http://psikolibro. a partir de toda sucesión a („) obtenemos otra alternativa al seleccionar un m concreto (m^n) y adscribir la propiedad «m» a todo elemento de la sucesión a(„) que tenga exactamente m unos (y. p o r tanto. tenemos m ^ n. y con referencia a las sucesiones infinitas de segmentos imbri cados. Podemos considerar como p r o p i e d a d p r i m a r i a de un elemento de ia(n). t o m a r como propiedad p r i m a r i a del mismo el número de sus unos (dejando de lado. c(F"(l). a F ' ' ( 0 ) . p o r ejemplo. pues. etc. de 2n -{. de n -{.blogspot.)]. y que la de los ceros. " En el texto original empleaba el término «fórmula de Newton». P a r t i e n d o de que la alternativa a sea al menos libre-n—1 (siendo n u n n ú m e r o n a t u r a l a r b i t r a r i o ) . ¿cuál será el valor de a:i„)P"{m)? Con los recursos de la aritmética elemental podemos resolver esta cuestión ^. cuya demostración se encontrará en el apéndice I I I : "(«) F" (m) = «C^p^g"-"- (1) El segundo miembro de la fórmula «binomial» (1) fue obtenido — e n u n contexto diferente—• p o r Newton (y p o r ello se le llama.154 La lógica de la investigación científica mentó A:-ésimo de a. el acervo-re ordenado de ceros y unos en que consiste dicho e l e m e n t o .

57. El concepto de libertad-/! presupone el de frecuencia relativa. ESTIMACIONES TICAS FRECUENCIALES HIPOTÉ- Es s u m a m e n t e fácil extender los resultados obtenidos con sucesiones finitas libres-n a sucesiones infinitas libres-ri definidas p o r u n período generador (cf. Pero incluso en este caso sigue siendo necesario hablar de hipótesis frecuenciales. hasta el 64. con objeto de llegar a una teoría en que la existencia de límites frecuenciales se siguiese del carácter aleatorio de la sucesión. sin necesidad de nuevos supuestos (vóunse la nota *2 del apéndice IV y el nuevo apéndice *VI).imo ocurre a gran parte de los siguientes. el presente apartado sigue teniendo trascendencia. de mi Postscript. y lo mi. más o menos. éstas se convierten en infinitas y las frecuencias pasan a límites frecuenciales. ya que siempre podemos d e t e r m i n a r — e n el caso de las sucesiones d i c h a s — si la sucesión correspondiente *' Llego aquí al punto en que no logre llevar a cabo del todo mi programa intuitivo : es decir. todos estos perfeccionamientos permanecen dentro del marco de la pura teoría frecuencial. por lo cual. Podría haber realizado dicho programa muy fácilmente si mi paso siguiente hubiese consistido en construir sucesiones (finitas) libres-n mínimas para re creciente. puesto que al hacerse demostrable la existencia de límites ya no es preciso mencionar los puntos de acumulación. que —ello no obstante— conservan su significación. Con tal de que nos limitemos a sucesiones de referencia construidas de acuerdo eon una regla matemática determinada. http://psikolibro. a «colectivo» en el sentido de Von Mises * ' . y —excepto en la medida en que definen un tipo ideal de desorden objetivo— resultan innecesarios si adoptamos una interpretación de propensiones del formalismo neoclásico (de la teoría de la medida).com . mas hubiera resuelto completamente y sin necesidad de asumir nada más los problemas de los apartados 63 y 64. el de analizar la aleatoriedad cuanto fuese posible dentro de la región de las sucesiones finitas. el a p a r t a d o 5 5 ) . de estimaciones hipotéticas y de SU9 contrastaciones estadísticas. esto es.La probabilidad 155 Una vez llegados a esta fórmula. q u e corresponde. a b a n d o n a r é la teoría frecuencial en lo q u e respecta a clases de referencia finitas. De este modo se hubieran simplificado los próximos apartados. y dicha fórmula nos p r o p o r c i o n a r á los fundamentos p a r a la discusión del axioma de aleatoriedad. la utilización de a q u e l concepto no nos plantea p r o b l e m a s . como hice en el antiguo apéndice I V : puede mostrarse sin dificultad que si en tales sucesiones mínimas se hace crecer n sin fin y sin límite. SUCESIONES INFINITAS. Podemos d e n o m i n a r «sucesión de referencia» a u n a sucesión infinita de elementos que desempeñe el papel de clase de referencia a la que se refieran las frecuencias relat i v a s .blogspot. ya que aquello que su definición exige que sea insensible —insensible a toda selección que tenga en cuenta determinados predecesores— es precisamente la frecuencia relativa con que aparece u n a p r o p i e d a d d e t e r m i n a d a . Sin embargo. E n nuestros teoremas que se ocupan de sucesiones infinitas e m p l e a r é — p e r o sólo provisionalmente (hasta el a p a r t a d o 6 4 ) — la idea de límite de frecuencias relativas (denotado p o r F ' ) p a r a remplazar a la de frecuencia relativa en clases finitas ( F " ) . tal como se explica en los apartados *53 y sigs. y sólo cuando esto estuviese hecho continuar en lo que respecta a las infinitas (en las que necesitamos limites de frecuencias relativas).

. se definen p o r medio de una regla matemática. de este modo. (No nos ocuparemos de los problemas que suscita este axioma hasta http://psikolibro. y solamente origina dificultades si se trata de sucesiones para las que no se da regla matemática alguna. esto es. Veamos u n ejemplo de regla matemática p a r a construir una sucesión : «el n-ésimo elemento de la sucesión a será O si y sólo si n es divisible p o r cuatro». P o r razones de brevedad llamaré «sucesiones matemática:)» u las que. será posible remplazar u n a regla empírica p o r una m a t e m á t i c a : así. u n a regla «intensional». por ejemplo. Puesto que queremos m a n e j a r las sucesiones infinitas valiéndonos del concepto de límite (de las frecuencias r e l a t i v a s ) . Este ejemplo hace ver que. a p a r t i r de las p r o p i e d a d e s de tal segm e n t o . p o r enumeración de sus elementos uno tras otro —con lo cual p o d r e m o s conocer sólo u n a p a r t e de ella. Pero no es necesario que las reglas empíricas definan siempre sucesiones de carácter aleatorio .156 La lógica de la investigación científica de frecuencias relativas es convergente o n o . P o r el contrario. sino solamente empírica (por ejemplo. u n segmento finito. restricción que equivale a u n axioma de convergencia. Así queda definida la alternativa infinita 1 1 1 O 1 1 1 O . Al dividir las sucesiones en matemáticas y empíricas establezco u n a distinción que más p o d r í a llamarse «intensional» que «extensional».com . u n a sucesión matemática que se a p r o x i m e a nuestra frecuencia empírica. si la sucesión de que forma p a r t e es matemática o e m p í r i c a : ú n i c a m e n t e podemos decidir si una sucesión es de uno u otro tipo si se nos da u n a regla de construcción. cuando se determina la sucesión p o r las tiradas de una m o n e d a ) : pues en estos casos no está definido el concepto de límite (cf. y precisamente a aquéllas cuya sucesión correspondiente de frecuencias relativas sea c o n v e r g e n t e . el apartado 5 1 ) . y ello con u n grado de precisión que p u e d e satisfacernos o no. (a) cuyos límites de frecuencias relativas son a F ' ( l ) ~ 3 / 4 y a F'(0) — 1/4. yo llamaría empírica a la regla s i g u i e n t e : «el n-ésinio elemento de la sucesión será 1 si y sólo si en el n-ésimo segundo (a p a r t i r de un instante cero fijado) el péndulo p se encuentra a la izquierda de su posición de reposo». hemos de restringir nuestra investigación a sucesiones matemáticas. Podemos encontrar. según la finalidad que tengamos a la vista. Mas p a r a lo que estamos tratando ahora tiene u n interés especial la posibilidad (de la que es muestra nuestro e j e m p l o ) de obtener u n a sucesión m a t e m á t i c a cuyas diversas frecuencias se a p r o x i m e n a las de cierta sucesión empírica.. basándonos en ciertas hipótesis y mediciones relativas a u n péndulo d e t e r m i n a d o . Pues si se nos da u n a sucesión «extensionalmente». p o r largo que sea— es imposible d e t e r m i n a r . en ocasiones. tendríamos u n ejemplo de una regla para const r u i r u n a sucesión empírica en la siguiente: «el n-ésimo elemento de la sucesión a será O si y sólo si en la n-ésima tirada de la moneda sale cruz». como la anterior.blogspot. es decir.

) Así pues. de si cabe corroborarla de algún modo. http://psikolibro. op. en los apartados 65 a 68. En el caso de sucesiones empíricas infinitas podemos distinguir dos «fuentes» principales de nuestras estimaciones hipotéticas de frecuencias. Lo mismo ocurre con nuestras estimaciones de frecuencias en sucesiones infinitas.. se averiguan datos estadísticos acerca de la m o r t a l i d a d . En este caso. dos maneras en que pueden aparecérsenos como verosímiles: una es la estimación que se basa en u n a «hipótesis equiazarosaii (o hipótesis de igual p r o b a b i l i d a d ) . y de si es falsable. y precisamente u n a hipótesis acerca de las frecuencias de la sucesión empírica ^. En cuanto a las hipótesis frccuenciales basadas en una extrapolación estadística. Con «hipótesis equiazarosayt me refiero a una hipótesis que afirme que las probabilidades de las diversas p r o p i e d a d e s p r i m a r i a s son iguales: hace u n a aserción de equidistribución. Tenemos u n ejemplo muy típico en la conjetura de que al tirar u n dado se obtendrán frecuencias iguales.. Al calcular frecuencias aceptamos unas como dadas.com . estas hipótesis se suelen apoyar en consideraciones de simetría'^. y sobre la hipótesis de que las tendencias observadas " Discutiré más adelante. IV. mediante u n a regla matemática o a p a r t i r de hipótesis v a r i a d a s . ya que. la cual se basa en la simetría y la equivalencia geométrica de las seis caras del cubo. incluso. las tasas de m o r t a l i d a d estimadas constituyen u n buen ejemplo. que se a p r o x i m a n —en lo que respecta a las frecuencias— a las sucesiones empíricas de carácter azaroso o aleatorio. el apéndice *IX. haberlas inventado. Mas esperar — o conjeturar— que una sucesión matemática se a p r o x i m a r á . no es otra cosa que formar una hipótesis. Indudablem e n t e . Cf. pero sólo de aquéllas de que podamos esperar. o conjeturar.blogspot. el problema de la decidMUdad de las hipótesis frecuenciales: esto es. no importa lo más m í n i m o la m a n e r a en que se obtienen las frecuencias con las cuales empezamos nuestros cálculos: podemos haberlas hallado por un recuento real. 41-64. lo cual. nos cuidaremos exclusivamente de sucesiones matemáticas. sin embargo. es decir. la cuestión de las «fuentes» de nuestras estimaciones de frecuencias no es u n problema del cálculo de probabilidades . El liccho de que nuestras estimaciones de las frecuencias en sucesiones empíricas aleatorias sean hipótesis. princip a l m e n t e . * Cf. ya que es conveniente tratarlos al mismo t i e m p o que la «ley de los grandes números». el de si puede someterse a contraste una conjetura o hipótesis de esta índole. no (¡uiere decir que esté excluida de nuestra discusión de los problemas de la teoría de la p r o b a b i l i d a d . y —en caso afirmativo— de cómo. en lo que respecta a clases finitas. en lo que se refiere a las frecuencias. nos interesamos por éstas.La probabilidad 157 llegar a los a p a r t a d o s 63 a 66. pági. simplemente. ' Keyncs se ocupa de estas cuestiones en su análisis del principio de indiferencia. cap. y la otra se apoya en una extrapolación de resultados estadísticos. a una empírica. cit. no tiene ninguna influencia sobre el modo en que podemos calcular tales frecuencias. y de ellas deducimos otras frecuencias. podemos. Así pues. asimismo.

esto es. que j a m á s p o d r á justificarse lógicamente: la conjetura de que las frecuencias p e r m a n e c e r á n constantes. A. Se pretende. no atribuyo demasiada i m p o r t a n c i a a estas cuestiones acerca del origen o «fuentes» de nuestras estimaciones (cf. Con todo. será siempre una p u r a conjetura. más -o menos. ya que. en frecuencias observadas empíricamente—. a la distinción clásica entre probabilidades «a priori^) y «a posterioriit. por ejemplo. y como. emplean el primero de estos términos para denotar una hipótesis de equidistribución. sin duda alguna. y no veo ninguna razón p o r la que tales conjeturas h a b r í a n de estar inspiradas exclusivamente p o r la acumulación de u n a gran masa de observaciones inductivas. ' Born y Jordan. P e r o como estos términos se emplean en tantos sentidos diferentes ^. u n a predicción frecuencial apoyada en extrapolaciones estadísticas— con u n a de sus «fuentes» empíricas. p o r tanto. página 308. Ciertos creyentes en la lógica inductiva mantienen que las hipótesis equiazarosas son «deductibles empíricamente» o «explicables empíricamente». la extrapolación. que «deducimos» estimaciones de p r o b a b i l i d a d —esto es. A.blogspot. en todo caso. Por otro lado. predicciones de frecuencias— a p a r t i r de acontecimientos pasados que se han clasificado y contado (así las estadísticas de m o r t a l i d a d ) . a m e n u d o .com . exclusivamente por nuestras reflexiones acerca de la importancia de la simetría y p o r otras consideraciones p a r e c i d a s . i m p o r t a mucho más que se vea con entera claridad el hecho de que toda estimación frecuencial predictiva. La distinción que hago entre hipótesis equiazarosas y extrapolaciones estadísticas corresponde. de los resultados obtenidos a posteriori. incluyendo cualquiera que podamos obtener p o r extrapolación estadística — y . están indisolublemente impregnados de asociaciones de orden filosófico. con la clasificación y recuento reales de acontecimientos y sucesiones de acontecimientos pasados. lo único que hemos hecho es p r o p o n e r una hipótesis no verificable. ha de ir mucho más lejos de lo que estamos autorizados a afirmar basándonos en las observaciones. o de que no cambiarán mucho — a l menos d u r a n t e el período inmediatamente subsiguiente—. Chuprov utiliza la expresión «probabilidad a priori» para todas las hipótesis frecuenciales. además. se lleva a cabo u n a extrapolación desde los casos conocidos a los desconocidos: esto es. a p a r t i r de los acontecimientos que se h a n clasificado empíricamente y sometido a recuento. o sea. a m e n u d o . una estimación hipotética —es decir. en su Elementare Quantenmechanik (1930). con objeto de distinguirlas de sus contrastes estadísticos.158 La lógica de la investigación científica continuarán siendo estables muy aproximadamente. P o r m i parte creo. Quienes estén inclinados al inductivismo tenderán quizá a dejar de lado el carácter hipotético de estas estimaciones: pueden confundir. y p e r m i t i r á n . pues las suponen basadas en u n a experiencia estadística —esto es. sin embargo. todas las que se refieran a sucesiones empíricas infinitas—. por recuento empírico. el apartado 2 ) : en mi opinión. que al hacer este tipo de estimación frecuencial hipotética nos guiamos. P e r o desde u n punto de vista lógico semejante pretensión no está justificada en absoluto: no hemos realizado deducción lógica a l g u n a . http://psikolibro. será m e j o r que los evitemos. tal vez.

Statlstik und Wahrheit (1928). en Mathematische Zeitschrift 34.La probabilidad 159 E n el estudio que realizo a continuación del axioma de aleator i e d a d t r a t a r é de e n c o n t r a r sucesiones matemáticas que se aproximen a las sucesiones empíricas a l e a t o r i a s : lo cual quiere decir que h a b r é de estudiar hipótesis frecuenciales *^. la frecuencia de los cincos en esta selección será inuy diferente de la misma en la sucesión original.blogspot.. y. En la teoría de Von Mises. 1916. págs. ' C£. en donde se dice que esta formulación «no es expresable matemáticamente». pues p i d e que los límites de las frecuencias de u n colectivo sean insensibles a todo tipo de selecciones sistemáticas (como indica el autor mencionado. 46 (T. la obra de VoN MISES. pues espero encontrar u n requisito más débil que.. Wahrscheinlichkeit. trad. 1939. 1932. en Erkenntnis 1. sea capaz de ocupar su puesto. 33 [vers. por ejemplo. quizá sea imposible demostrar que el concepto de colectivo definido por medio de u n axioma de aleatorie- *^ Este es.. precisamente. de las que se definan sin hacer uso p a r a nada de la p r o p i e d a d del elemento que se ha de seleccionar ^.. es muy parecida. p o r tanto. Von Mises — a l formular el axioma de aleatoriedad— habla de lo que él llama «selecciones» o «elecciones» que sean «independientes del resultado» de la tirada en cuestión. 58. sin embargo. de selección según la posición) y de selección de v e c i n d a d . 594 y sig. evidentemente. De esta forma desaparecen las dificultades que hemos mencionado. y a que. pág. pues es posible redactarlo así. La critica de REICHENRACH.com . pág. y llevado a cabo en los apéndices IV y *VI. ingl. E S T U D I O DEL AXIOMA DE ALEATORIEDAD En el apartado 54 hemos introducido y explicado los conceptos de selección ordinal (esto es. este «axioma» forma p a r t e de su definición del concepto de colectivo. todo sistema de j u g a r puede considerarse siempre como una selección sistemática). ' Dorge ha hecho una observación análoga. Debido a esto. por ejemplo. Pero otras se conservan: así. pero sin desarrollarla. FEICL. m e d i a n t e ellos voy a e x a m i n a r ahora el axioma de aleatoriedad de Von Mises — o principio de exclusión de los sistemas de j u g a r — . 256. http://psikolibro. Pero cabe contestar a los innumerables ataques levantados contra esta formulación '^ sin m á s que señalar que podemos formular el axioma de aleatoriedad de Von Mises sin e m p l e a r en absoluto las expresiones discutibles ^. cast. La m a y o r p a r t e de las críticas que se han alzado frente a este axioma están dirigidas contra un aspecto de su formulación de escasa importancia relativa y bastante superficial: se refieren al hecho de que entre todas las selecciones posibles h a b r á una que será —digamos—• la de las tiradas que sacan cinco. pág. pág. p o r e j e m p l o : los límites de las frecuencias de un colectivo h a n de ser insensibles a las selecciones ordinales y de vecindad y a todas las combinaciones posibles de ambos métodos de selección. 1930.)']. el programa a que aludía en la nota *1 anterior.. ' et. 25.

en realidad. y. el apartado a) del apéndice I V ) . si ha de eliminarse un conjunto numerable cualquiera dado de sistemas de jugar. 1932. Si vamos a axiomatizar un sistema de enunciados — e n este caso. mas no puede existir semejante regla p a r a u n colectivo en el sentido de Von Mises. se pide demasiado. y. parece imposible construir u n ejemplo de u n colectivo —con lo cual se demostraría que existen colectivos—.160 La lógica de la investigación científica dad tan exigente no es c o n t r a d i c t o r i o . es posible construir ejemplos (cf. es enteramente suficiente postular la exclusión de una clase especial de selección de vecindad. *' Es controvertible. de modo que es posible dar reglas matemáticas p a r a construir sucesiones que sean ffabsolutamente libres» en nuestro sentido. dicho de otro m o d o : que la clase de los «colectivos» no es u n a clase vacía. entonces los axiomas elegidos no sólo deben ser suficientes p a r a la deducción de los teoremas del sistema. 1932. Axiomatik der W^ahrscheinlichkeitsrechnung..ido más arriba. Esto se debe a que p a r a dar u n ejemplo de una sucesión infinita qu^ haya de satisfacer derterminadas condiciones es imprescindible una regla m a t e m á t i c a . página 147. página 606. definir las sucesiones malemá'icas azarosas como las que cumplen este requisito. reemplazar el principio de Von Mises de exclusión de los sistemas de j u g a r p o r el requisito menos exigente de «libertad absoluta». p o r tanto. por tanto. KAMKE. ( K a m k e h a acentuado enérgicamente la necesidad de demostrar tal cosa*. Einführung in die Wahrscheinlickkeitstheorie (1932). Debe oponerse también la objeción de Kamke a la tentativa de Reichenbach de perfeccionar el axioma de aleatoriedad introduciendo sucesiones normales. Vereinigung 42. sino también necesarios. ya que basta pedir que la sucesión sea insensible a las selecciones efectuadas de acuerdo con acervos-re arbitrarios de predecesores: es decir. en particular. Véase el apartado *54 de mi Postscript (texto siguiente a la nota 5) acerca de A. o. P e r o p u e d e mostrarse que la exclusión de todos los sistemas de selección es innecesaria para la deducción del teorema de Bernoulli y de sus corolarios . * Cf. frente a la idea de excluir todos los sistemas de jugar es posible p l a n t e a r otra objeción : la de que. Obsérvese tcm- http://psikolibro. Wald. ya que cualquier regla podría emplearse como sistema de j u g a r o como sistema de selección. P r o p o n g o . *' La referencia al apéndice IV tiene considerable importancia. por ejemplo. en el sentido de lihertad-ít p a r a todo n. más brevemente. y de ahí que es coherente *-. pues. y Jahresbericht der üeutschen mathem. con lo cual quedamos a salvo de la objeción de K a m k e que hemos indic. ya que esle autor no ha logrado demostrar que tal concepto sea un concepto no vacío. que sea ((absolutamente libréis. esta crítica parece incontrovertible si se eliminan todos los sistemas posibles de jugar *^ Sin embargo.) P o r lo menos.com . pues entonces podría construirse un ejemplo de una sucesión (por medio de una especie de método de la diagonal). REICHENBACH. sin embargo. La p r i n c i p a l ventaja que tenemos haciendo esto es que no se excluyen todos los sistemas de jugar. Mathematische Zeitschrijt 34. Realmente.blogspot. que sea lihre-n de secuelas para todo re. el teorema especial de la multiplicación o teorema de B e r n o u l l i — . cf. p o r definición. los teoremas del cálculo de p r o b a b i l i d a d e s . ya que podemos demostrar ahora que el concepto de sucesión matemática azarosa no es un concepto vacío.

. más adelante. 2/i + k. e t c .. pensamos que ocurre en las sucesiones debidas al a z a r . eliminamos muchas combinaciones de estos dos tipos de selección (por ejemplo.. entonces a fortiori no serán sucesiones regulares de un tipo p a r t i c u l a r .La probabilidad 161 Quizá h a de parecer extraño que tratemos de dibujar los rasgos. ' Ejemplo: la selección de todos los términos cuyo número sea* primo. son sistemas de jugar sencillos (cf. de las sucesiones debidas al azar. aquellas por las que seleccionamos de acuerdo con una característica constante de la vecindad.. Pero este ari^umento intuitivo favorece también mi p r o p u e s t a : pues si las sucesiones debidas al azar son irregulares.. n + k. se trata de un tipo importante teniendo en cuenta el hecho de que el requisito que hemos exigido excluye implícitamente los tres tipos siguientes de sistemas de jugar (cf. el apartado s i g u i e n t e ) : en p r i m e r término. P u e d e verse que. y qiie. a p r i m e r a vista. el i'illimo párrafo del apartado 60. es decir. Una p r o p i e d a d típica de todas estas selecciones es que no se refieren a un elemento absolutan-. y. por medio de sucesiones matemáticas que han de conformarse a las reglas más estrictas. es decir.blogspot. la nota *3 del apartado 60. Solamente *•' no quedan excluidos los sistemas de jugar que se refieren a las distancias absolutas de los elementos a un elemento (inicial) absoluto ^. que escoge elementos que distan entre sí una magnitud constante. ** Solamente es exacta la palabra «solamente» si hablamos de sistemas de jugar predictivos: cf. Cf. ahora bien. nuestro requisito de «libertad absoluta» no hace sino excluir u n tipo particular de sucesión r e g u l a r . el axioma de aleatoriedad de Von Mises puede presentar u n aspecto que se ajuste más a nuestras intuiciones: pues cuando nos dicen que u'. El requisito de libertad-» para todo n —o sea.ia sucesión debida al azar tiene que ser completamente irregular. como los que están numerados con k. finalmente. efectivamente. de suerte que toda presunción de regularidad falle en algún punto lejano de la sucesión —con tal de que continuemos t r a t a n d o de falsar la conjetura de regularidad prolongando suficientemente la sucesión—. En consecuencia.com . . tal cosa nos parece enteramente satisfactoria. 11 http://psikolibro. los sistemas de j u g a r que están excluidos por el requisito que h e impuesto son los que podrían emplearse sin conocer el p r i m e r elemento de la suces i ó n : son invariantes respecto de ciertas transformaciones ( l i n e a l e s ) . si bien uno muy importante. la selección de todo n-ésinio elemento siempre que su vecindad posea ciertas características especificadas constantes). de «libertad absoluta»— parece también estar de muy buen acuerdo con lo que la mayoría de nosotros. el a p a r t a d o 4 3 ) .ente primero de la sucesión.. tan irregulares. las selecciones de vecindad «normales» o «puras» *^. pueden dar la misma siibsucesión seiccoirnada si la niuneración de la sucesión original empieza en otro elemento (a])ropiado). y la nota 6 del apai> tado 'SI de mi Postscript. que el resultabién que la mayoría de las objeciones que se han opuesto a mi teoría se contestaban eu el párrafo siguiente del texto. más adelante. consciente o inconscientemente. excluimos también la selección ordinal «normal». por ejemplo. y. por ello.

y se la puede deducir sobre la hipótesis de que la sucesión finita a sea al menos libre-re—1. 60.com . dotada de la propiedad p r i m a r i a /9. PROBABILIDAD OBJF. en especial el de Bernoidli.„)F"(u) = « C „ p ' " 9 ' ' . en este caso. de suerte que abarcase todas las interpretaciones «objetivas» del cálculo de probabilidades formal.o la sif. „.TIVA A la vista de lo que se ha diclio hasta ahora proiiniifi. Esto puede expresarse también del modo siguiente: sea azarosa — o aleatoria— la sucesión a. a saber. Aquí —en el apartado 59—. Se dirá que una sucesión de eventos o una sucesión de pro|íiedades —especialmente. E L PROBLEMA DE B E R N O U L L I La p r i m e r a fórmula b i n o m i a l que mencionamos en el apartado 56. 59. Y luego —en el apartado 6 4 — modificaremos la definición dada aquí de tal manera que se la haga independiente del concepto de limite de frecuencias *^.blogspot. insensibles a toda selección basada en las propiedades de un acervo-n cualquiera de predecesores. SUCESIONES AZAROSAS. como la interpretación frecuencia! y —muy en especial— la interpretación de propensiones que estudio en el Postscript. mas para *' Actualmente me inclinaría a emplear el concepto de «probabilidad objetiva» de un modo diferente: esto es.niente definición. u n a alternativa— es «azarosa» o «aleatoria» cuando y sólo cuando los límites de las frecuencias de sus propiedades primarias sean «absolutamente l i b r e s » : esto es. http://psikolibro.162 La lógica de la investigación científica do de una tirada de u n dado no depende de los resultados de las tiradas anteriores (y la costumbre de menear el dado antes de tirar está encaminada a asegurar esta «independencia»)." ' (1) es válida p a r a sucesiones finitas de segmentos imbricados. y se la sindiolizará por F . A una frecuencia límite correspondiente a una sucesión aleatoria se la llamará prohahilidad objetiva de la propiedad en cuestión dentro de la sucesión considerada. en un sentido más amplio. utilizo este concepto meramente como auxiliar para la construcción de cierta forma de la teoría frecuencial. se c u m p l i r á lo s i g u i e n t e : „F(|3) = a F ' (P) Hemos de mostrar ahora que nuestra definición basta para deducir los principales teoremas de la teoría matemática de la probabilidad. Apoyándonos en el mismo supuesto obtenemos inmediatam e n t e u n a fórmula que corresponde exactamente a aquélla.

ya que F — e s decir. * http://psikolibro. (Mi demostración es posible gracias al hecho de haberme apartado de los procedimientos anteriormente empleados.) *' Doy aquí solamente un bosquejo de la demostración.com . sino el F . pero las sucesiones normales de Reichenbach son aquéllas para las que es válida (3). y esto cualquiera que sea el valor escogido de n. entonces „(^jF'(m) = « C ^ p » g ' .blogspot. la p r o b a b i l i d a d objetiva— está definida únicamente p a r a sucesiones azarosas. que es la siguiente: „„F(m) = " C ^ p ^ í " . las sucesiones normales están libres también de secuelas. a su vez. P a r a resolverla — y . mientras que no te cumple necesariamente lo contrarío». Mathematische Zeitschrif 34. a„.. cf. a („). 1932. llamo problema de Bernoulli a la cuestión —a que responde (3)—. por tanto. en lugar de las sucesiones de segmentos imbricados. no contiene el símbolo F ' . a la cuestión del valor de a „ F ( í n ) ) ^. por implicación. la fórmula (2) o segunda fórmula b i n o m i a l debe p o d e r aplicarse también a ellas. La demostración *^ de la fórmula ( 3 ) puede llevarse a cabo en dos pasos. Los lectore» no intCTesado* an ella pueden pasar al último párrafo del presente apartado. ' REICHENBACH (Axiomatik der ITahrscheinUckkeitsrechnnug. a„.de la p r o b a b i l i d a d objetiva de la propiedad m en una sucesión de segmentos adyacentes (o sea. Y después hacemos ver ' Puede llamarse «problema casi bernoulliano» a la cuestión correspondiente en el caso de sucesiones de segmentos imbricados. al definir el concepto de «libertad de secuelas» no directamente. A continuación nos ocuparemos exclusivamente de sucesiones azarosas o aleatorias (tal como se las ba definido en el a p a r t a d o anter i o r ) . Siguiendo a Von Mises. azarosas o aleatorias. a („).' » (2) Puesto que las sucesiones azarosas son absolutamente libres (esto es. 603) se opone implícitamente a esta aserción cuando escribe: «.La probabilidad 163 sucesiones infinitas: es decir. esto es. y.. al problema de a ( n ) F ( m ) .- (3) Esta fórmula difiere de la ( 2 ) de dos modos distintos: en p r i m e r lugar. sino t a m b i é n p a r a sucesiones de segmentos adyacentes. además. sino por medio de la «libertad-n de secuelas»: con lo cual he hecho aquél accesible al método de inducción matemática. Mostramos p r i m e r a m e n t e que la fórmula ( 2 ) no sólo es válida p a r a sucesiones de segmentos imbricados. p a r a deducir la tercera fórmula binomial ( 3 ) — basta asumir que < es azarosa o x aleatoria ' (pues p a r a nuestra tarea equivale a mostrar que el teorema especial de multiplicación es válido p a r a la sucesión de segmentos adyacentes de una sucesión aleatoria a ) . Vamos a mostrar que para las sucesiones azarosas es válida — a d e m á s de la fórmula ( 2 ) — u n a tercera fórmula binomial ( 3 ) . Todo lo cual quiere decir que afirma. que las sucesiones de segmentos adyacentes son. la nota 1 del apartado 56 y también el apartado 61. libres-re p a r a todo n). pág. se la afirma de sucesiones de segmentos adyacentes. si a es infinita y al menos libre-n-1.

una sucesión de segmentos imbricados. y pueden obtenerse a p a r t i r de éstas por medio de una selección ordinal n o r m a l .. quinto.2. decididamente. y las correspondientes a la frecuencia m e n o r de dicha pareja serían las que dominarían si ésta perteneciese a ambas sucesiones «j. A p a r t i r de una sucesión c (. el segmento 0. Supongamos ahora que la fórmula ( 4 a ) no sea válida para una de las dos sucesiones ( A ) o ( B ) . 5 .. esto es. de «(2).. Las sucesiones de segmentos adyacentes. si somos capaces de mostrar que los límites de las frecuencias de las sucesiones imbricadas.. «(„). . haré (da) {m < 2) es v e r d a d e r a .0 aparece en ( A ) con m a y o r frecuencia que en ( B ) . de segmentos adyacentes: una de ellas. tercero.blogspot.. es decir.. 3.. aj.0 perteneciesen a una sola de las dos sucesiones 0^2. ) Primer paso.. la p a r e j a ) 0..e largos de < (2) — más frecuentemente a ciertas distancias x características e n t r e sí que a otras distancias m u t u a s : las distancias correspondientes a la frecuencia m a y o r serían las que prevalecerían si las parejas 0. las parejas de elementos de a constituidas p o r los números 2. sexto.. Lo cual contradice la «lib e r t a d absoluta» de a: pues. en sucesiones de segmentos imbricados. y luego será fácil generalizar esta fórmula para todo n.F'(m) = . . estas sucesiones constituyen u n ejemplo típico de lo que p o d r í a n llamarse «sucesiones con s e c u e l a s » ' . de 0^2)1 o sea. entonces dicha pareja debe aparecer —en segmentos suficientemen'. de segmentos imbricados podemos seleccionar dos — y sólo dos— sucesiones distintas. no es «absolutamente l i b r e » : de hecho. de acuerdo con la segunda fórmula bino' Von Smoluchowski apoyaba su teoría del movimiento browniano en sucesiones con secuelas.com . Así pues. las parejas de a formpdas por los números 1. a . etc.164 La lógica de la investigación científica que estas últimas son «absolutamente libres». pues si la pareja 0... contiene los segmentos p r i m e r o ...^. en la sucesión ( B ) tiene que aparecer una desviación complementaria. ya que en tal caso hemos demostrado la fórmula °nF'(m) = a. .0 ha de aparecer demasiado poco frecuentemente («demasiado frecuentemente» y «demasiado poco frecuentemente» en comparación con la fórmula b i n o m i a l ) . a„. p o r e j e m p l o . (No es posible invertir el orden de estos pasos. Pero esto se encuentra en contradicción con la «libertad absoluta» que hemos asumido para a .„. entonces..4.. http://psikolibro.. que denotaremos con ( A ) . hemos dado el p r i m e r paso (e incluso hemos ido un poco más lejos). son insensibles a la selección ordinal normal.0 aparezca demasiado frecuentemente en la sucesión ( A ) . ya que. cuarto.. 7 .^^F'(m). 6 . de modo que el segmento (o sea. son subsucesiones de a („>.6. . es decir. 5. la otra — p a r a denotar la cual utilizaremos el símbolo ( í 5 ) — contiene los segmentos segundo.F'(m) Esbozaré primero esta demostración para n = 2: ver que „.F'{m) (4) esto es.. 4 .

con lo que se completa el p r i m e r paso de la demostración.1— con mayor frecuencia de lo que aparecería si ( A ) fuese «absolutamente l i b r e » . digamos tras del segmento 0.1 sigue al 0. de suerte que es posible decir de las sucesiones a que no sólo son libres-l.0. y. a las distancias que prevalecerían si perteneciesen a ambas sucesiones «2—Así pues. estamos ya autorizados para r e m p l a z a r F ' p o r F en ( 4 ) : lo cual quiere decir que podemos aceptar la pretensión de que la tercera fórmula binomial resuelve el problema de Bernoulli. y. Mediante u n a argumentación análoga p u e d e mostrarse que las sucesiones a „ son «absolutamente libres».0 demasiado frecuentemente.0. p a r a empezar. ha de aparecer otro segmento — d i g a m o s . aquélla e n t r a ñ a que la frecuencia con que aparece u n a sucesión d e t e r m i n a d a de longitud n en cualquier sucesión de a (n) depende exclusivamente del núníero de unos y de ceros que aparecen en ella. *"" La iüi-mulación que sigiie puede ayudar desde el punto de vista intuitivo: si las parejas 0.' aleatorias. Una vez más podemos generalizar esta d e m o s t r a c i ó n . y es posible mostrar. como compensación debe ocurrir lo contrario en ( B ) . una pareja concreta de a ) . entonces. en ( A ) . 1. como vamos a ver. de otro modo. que son azarosas —o. los sistemas de jugar de este tipo üoa ineompatibles con la «libertad absoluta» de la sucesión. a continuación de al menos uno de los segmentos constituidos p o r dos elementos (o sea. Lq^ mismas consideraciones subyacen al «segundo paso» de la demostración. sino también libres-re p a r a todo re. entonces podría emplearse fácilmente este hecho como base de un sistema sencillo que mejoraría las posibilidades de un jugadorf ahora bien. y no de su coíococíón en la sucesión *^. Pues si en ( A ) el segmento 1. y pondremos de manifiesto que éstas son libres-l.La probabilidad 165 m i a l . a otras distancias características aparecería dicha cuaterna con u n a frecuencia demasiado baja —es decir. nos tropezamos exactamente con la misma situación que a n t e s .0 de lo que nos h a r í a esperar la fórmula b i n o m i a l . http://psikolibro. De este modo se demuestra ( 4 a ) .0 son más frecuentes a ciertas distancias características que a otras. a las distancias que resultarían si las dobles parejas en cifeí-iíión perteneciesen a una y la misma sucesión Cj. P o r tanto. ya que. Así se termina nuestro es<iuema de los dos pasos.blogspot. lo cual quiere decir que el segmento 1.1 tendría que aparecer con m a y o r frecuencia en la subsucesión seleccionaila a p a r t i r de ( A ) de acuerdo con el segmento predecesor 0.com . m e d i a r l e consideraciones análogas a las anteriores. P e r o este supuesto contradice a la «libertad absoluta» de la sucesión la. en -consecuencia. Volvemos a considerar únicamente en un principio las sucesiones «2.1 aparecería demasiado frecuentemente — e n un segmento tiuficicntemente largo de a— a ciertas . se sigue de ello la validez de ( 4 ) . que el supuesto de una aparición preferente a ciertas distancias características es incompatible con la «libertad absoluta» que hemos supuesto para a. la cuaterna 0. En efecto : supongamos que una de las dos sucesiones aj — p o r ejemplo.distancias características entre s í : a saber. además. Segundo paso. y como esta demostración puede generalizarse fácilmente a cualquier n.1. la ( A ) — reo sea libre-1 .

que las sucesiones a („) de segmentos imbricados son insensibles a la selección normal 'ordinal siempre que a sea «absolutamente libre». y para ser un poco más preciso seria menester remplazaría por «todas .. pues toda selección ordinal n o r m a l de a„ p u e d e considerarse como una selección del mismo tipo de a(„) . la nota *4 del apartado 58. Hemos mostrado. L A LET DE LOS GRANDES NIJMEROS (TEOREMA DE B E R N O U L L I ) El teorema de Bernoulli —o (primera^) «ley de los grandes números»—. ya que ésta es idéntica a a(i) y a « j . y la frecuencia relativa de los unos dentro de este segmento (finito) es. si discrepa de la p r o b a b i l i d a d de los unos en la sucesión a en una cantidad menor. a u n a selección que tenga en cuenta una caracterización constante de la vecindad. se sigue que la «libertad absoluta» ha de ent r a ñ a r insensibilidad a todas *^ las combinaciones de estos dos tipos de selección. puesto que n a d a más podemos llevar n al límite (n —*• C ) si asumimos la libertad-re p a r a todo re.. de sucesiones a infinitas. además.. Cf. Cabe afirmarla únicamente. de pasada. o sea. y la nota 6 (que se refiere a A. pues. u n a vez hecha la asunción de que podemos llevar n al l í m i t e : n—>• oo. más arriba. p o r fin. que de la «libertad absoluta» — q u e quiere decir. una caracterización que no varíe con el número ordinal del e l e m e n t o ) . por tanto. que pudieran utilizarse como sistemas de jugar». las sucesiones a que sean. y. insensibilidad a un tipo especial de selección de vecindad— se sigue la insensibilidad a la selección ordinal normal. puede decirse que un segmento-n tiene la p r o p i e d a d «zre» cuando contiene precisamente m u n o s .p u e d e deducirse de la tercera fórmula binomial mediante razonamientos p u r a m e n t e aritméticos. que ¿1 llama «teorema de Bayesx o «la segunda le^ de los grandei niímerot)).F(l) = p en u n a cantidad m e n o r que 8 —siendo 8 u n a cantidad tan pequeña como queramos (pero distinta de c e r o ) — : es decir.. P o d e m o s tam- *^ Según creo ahora. P u e d e verse fácilmente que otra consecuencia ulterior es la insensibir lidad a cualquier selección «pura» de vecindad (esto es. Y. Según i n d i q u é en el a p a r t a d o 56. ' Von Mises distingue el teorema de Bernoulli —o de Poisíon— de ¿u inverío. «absolutamente libres». Lo mismo ocurre con las sucesiones a„ de segmentos adyacentes. mas sólo de. naturalmente. O El teorema de Bernoulli nos da la solución de un p r o b l e m a sum a m e n t e afín al que (siguiendo a Von Mises) h e denominado «problema de B e r n o u l l i » : concretamente.com . será también aplicable a la sucesión a misma. Wald) del apartado *54 de mi Postscript. ya que solamente en éstas p u e d e n a u m e n t a r indefinidamente de longitud los segmentos-re de las sucesiones «n.blogspot. al del valor de a „ F ( m ) . 61. Podemos establecer ahora la siguiente definición: u n segmento-w de a tiene la p r o p i e d a d « A p » si y sólo si la frecuencia relativa de los unos discrepa del valor o.. entre otras cosas.166 La lógica de la investigación científica Hemos hecho patente también. la palabra «todas» es errónea. http://psikolibro. m/n. por tanto.

llevaría. la nota 3 del apartado 60 y la nota 5 del 64. y. Podemos decir que la probabilidad de dar con una buena muestra se acerca a 1 cuanto queramos con-tal de que hagamos los segmentos en cuestión suficientemente largos * \ Cf. introduciendo el concepto de una «buena muestra»: el original se vaha únicamente del definieru de dicho concepto.La probabilidad 167 bien expresar esta condición d i c i e n d o : u n segraento-n tiene la prop i e d a d « A p » si Y sólo si I p | < S . el teorema de Bernoulli responde a la pregunta acerca del valor de la frecuencia — o p r o b a b i l i d a d — de segmentos de este tipo (o sea. P u e d e decirse que ( 2 ) es una variante del teorema de Bernoulli — a la cual se aplica. a la fórmula correspondiente a la anterior. pero corresponde a sucesiones de segmentos imbricados. Es posible expresar lingüísticamente el teorema de Bernoulli —esto es. a la cuestión acerca del valor de a „ F ( A p ) . libres-n. lo que voy a decir acerca del teorema de Bernoulli. el valor de a n F ( A p ) (y que este crecimiento será m o n ó t o n o ) . por tanto. Ahora b i e n . F ( A p ) se aproxima a su valor máximo. se encuentra que si n aumenta más allá de todo límite. el valor de a . con ella. la frecuencia de dichos segmentos (que poseen la propiedad A p ) crecerá también. por tanto.' En la traducción se ha refundido esta frase (sin alterar su contenido). y. por tanto. la segunda fórmula binomial. lím „ F'(Ap) = 1 (para cualquier valor de Ap) (2) que es válida para sucesiones de segmentos imbricados y p a r a selecciones ordinales normales de ellos. y.blogspot. lo cual puede expresarse con los símbolos conocidos a s í : lím a F(Ap) = 1 (para cualquier valor de Ap) (1) n —*• w Se llega a esta fórmula transformando la tercera fórmula binomial (para sucesiones de segmentos adyacentes). seleccionado de u n a sucesión aleatoria a. en otro caso. p o r pequeño que sea el de 8. de los que tienen la p r o p i e d a d A p ) dentro de sucesiones a „ : contesta. 1. Intuitivamente se adivina que si el valor de 8 ( 8 > 0 ) está fijado y n crece. La demostración de Bernoulli (que puede encontrarse en cualquier tratado de cálculo de p r o b a b i l i d a d e s ) procede a evaluar semejante aumento apoyándose en la fórmula binomial . La fórmula (2) misma da lugar a la ( 1 ) en caso de que se seleccionen segmentos que no estén imbricados. que es análoga a ella. empleando el mismo método. p a r a sucesiones con secuelas (estudiadas por Smoluchowski''). tendrá la propien d a d « A p » .com . ' http://psikolibro. del valor de la probabilidad de los unos en la sucesión aleatoria a— en una cantidad menor que una pequeña fracción fijada a r b i t r a r i a m e n t e . la fórmula ( 1 ) — del modo siguiente: Diremos que u n segmento finito de ( g r a n ) longitud determinada. y que sean. mutatis tnutandis. es una «buena muestra» si y sólo si la frecuencia de los unos en tal segmento difiere de p —esto es.

P o r t a n t o .com . por tEnto. encontraremos. llamándole su «comportamiento casi-convergente». fluctuaciones relativamente g r a n d e s ) . la mayorifi de las desviaciones (del valor de p) se' ha7>ún tan pequeñas como queramos en segmentos suficientemente l a r g o s . por ejemplo. de un modo m á s b r e v e : la frecuencia p se realiza a p r o x i m a d a m e n t e en casi todos los segmentos suficientemente largos.. Cabe d e n o m i n a r este hecho. su Treati' se. el resultado de u n a estimación hipotética. el teorema de Bernoulli afirma que los segmentos pequeños de las sucesiones azarosas muestran a m e n u d o grandes fluctuaciones. mientras que las correspondientes a subsegmentos más pequeños discreparán cada vez más —-y más a m e n u d o — de dicha frecuencia media según vayamos escogiéndolos m á s y más pequeños.blogspot.: podría ser. es decir. con objeto de hallar p o r recuento — o quizá erapleando otros métodos empíricos y estadísticos— cuáles son las frecuencias en sus subsucesiones. El teorema de Bernoulli enuncia que los segmentos cortos de sucesiones «absolutamente libres» o azarosas mostrarán a menudo discrepancias de p relativamente grandes (y. 336). Así pues. este c o m p o r t a m i e n t o estadísticamente comprobable de los segmentos finitos. En consecuencia. en una cantidad tan pequeña como q u i í i ó r a m o s . pág.) Teniendo en cuenta que la frecuencia de Bernoulli. discrepancias de p cada vez más pequeñas al a u m e n t a r su longitud. su fioí-uencia relativa discreparía del valor p de In frecuencia de la sucesión aleatoria en cuestión. (No hace al caso para la discusión presente cómo Ueganios al valor .168 La lógica de la investigación científica Al formular de este modo el teorema aparece dos veces la palabra «probabilidad)^ (o «valor de la probabilidad»). mientras que en los más largos se observarán. si tomamos u n segmento m u y largo de u n a sucesión aleatoria. a „ F ( A p ) . o el hecho de que las sucesiones aleatorias son estadísticamente estables *^. mientras que los grandes se c o m p o r t a n siempre de una m a n e r a que sugiere constancia y convergencia. http://psikolibro. en la inmensa mayoría de los casos. o. tal que las frecuencias relativas del segmento total y de casi todos los subsegmentos largos se desvían muy poco de ella. podemos decir también lo que sigue. crece monótonamente al crecer la longitud n del segmento y decrece también monótonamente al decrecer n. el siguiente r e s u l t a d o : existe una frecuencia media característica. ¿Cómo debe interpretarse o traducirse a q u í ? En el sentido de mi definición de frecuencia sería menester traducirla del modo siguisiite (y doy en cursiva las dos versiones de la p a l a b r a «probabilidad» en el lenguaje frecuenc i a l ) : una mayoría aplastante de todos los sígüíentos suficientemente largos serían «buenas muestras». en la mayoría de los casos. y que. dicho de otro modo. el valor de la frecuencia relativa se realiza r a r a m e n t e en segmmitos cortos (si se los compara con los largos). las desviaciones grandes se h a r á n tan raras como q u e r a m o s . dicho s u c i n t a m e n t e : que en *' KEYNES dice de la «ley de los grandes números» que «un nombre mucho mejor para ella sería el de la 'estabilidad de las frecuencias estadísticas'» (cf. por tanto.

. que la frecuencia relativa discrepará de su valor más probable p en u n a cantidad menor q u e u n a dada. a s / mismo. según su propia teoría. N o planteo n i n g u n a objeción a l seg u n d o uso d e la expresión «creencia racional» ( q u e es el q u e podría también verterse por «es casi seguro q u e . El teórico de la frecuencia no tiene ninguna dificultad p a r a traducir esta palabra. aquélla a cuya aparición corresponde el m á x i m o grado de n u e s t r a creencia racional». cuando interpreta las palabras «la p r o b a b i l i d a d de . «que la p r o p o r c i ó n de la aparición de los eventos divergirá de la proporción más probable. u n a frecuencia r e l a t i v a : a saber. A Treatise on Probability ( 1 9 2 1 ) . .. y en lo grande orden y constancia. A este comportamiento es a lo que se refiere «Za ley de los grandes númerosy>. según él. » ) . h a Í1.... entonces el texto completo es del siguiente t e n o r : «es casi seguro que las frecuencias relativas discreparán del valor p del grado de creencia racional en u n a cantidad menor que u n a dada.blogspot. n i cómo sea posible. entonces . la proporción m á s probable de sus acontecimientos con respecto al n ú m e r o total de ocasiones es p . .. *^ Quizá merezca la pena de ser m á s explícito en este p u n t o . pero si traducimos de nuevo la p a l a b r a «probabley> (que a veces se s u p r i m e ) conforme a la teoría subjetiva. * La cita precedente ha tenido q u e insertarse porque vuelve a t r a d u c i r el pasaje q u e yo había citado de la edición a l e m a n a d e Keynes. » . http://psikolibro. a lo q u e si objeto es a q u e p sea u n a vez u n grado d e creencia racional y otra u n a f r e c u e n c i a : dicho d e otro modo. y está en su pleno derecho. para mí. esto es.La probabilidad 169 lo pequeño encontramos desorden y aleatoriedad. . en la q u e se apoyaba m i texto. p.. p á g .com . Keynes escribe (en u n pasaje q u e precede al citado m á s a r r i b a ) : «Si la probabilidad de q u e acontezca u n evento bajo ciertas condiciones es p. " K E Y N E S .» . de acuerdo con su definición. pero cuando contiiúJa diciendo «. pero. n o comprendo cómo pueda ser igual u n a frecuencia empírica a u n grado d e creencia racional. en ambos casos. lo único que hace es dejar en la obscuridad las dificultades que encuentra. con las p a l a b r a s de K e y n e s . desde luego. en u n a cantidad menor que u n a dada.»—. . ¿ P u e d e hacer lo mismo quien se a d h i e r e a la teoría subjetiva en su forma lógica? El teórico de la probabilidad subjetiva que quiere definir «probabilidad» como agrado de creencia racional» es perfectamente coh e r e n t e . por profundo* q u e sea (cf.» — o . E L T E O R E M A DE B E R N O U L L I Y LA I N T E R P R E T A C I Ó N DE L O S E N U N CIADOS PROBABILITARIOS Acabamos de ver que al formular lingüísticamente el teorema de Bernoulli aparece dos veces la palabra «probabilidad». Lo cual.. al menos cuando se oyen p o r p r i m e r a v e z ..» .. el apartado 4 9 y el apéndice * I X ) . debería poderse traducir a s í : «Si el grado de creencia racional en el acontecimiento de u n evento es p . demostrar tal cosa m e d i a n t e teorema alguno.. . entonces p es también u n a proporción de acontecimientos. 3 3 8 . lo cual. carece enteramente de sentido * \ pues las frecuencias relativas Von Mises emplea también la expresión ucasi sei^uroi^. Pues tales expresiones parecen ser correctas... definida por «tiene u n a frecuencia próxima a l » *<(o igual a 1». se acerca a 1 cuanto queramos» en el sentido de : «es casi seguro^ que .Í considerarse.. 62. y puede d a r u n a inlerprelación clara de la fórmula de Bernoulli y de la ley de los grandes números..

como Von Mises h a hecho ver con toda claridad. Pues existen sucesiones ^ que satisfacen el axioma de convergencia aunque el teorema de Bernoulli no es válido para ellas. podría uno sentirse tentado a p e n s a r que nuestro resultado . pág. ^ Von Mises fue quien primero señaló esto —al tratar de una cuestión análoga— en Wahrscheinlichkeit. Wahrscheinlichkeit. por ejemplo. las palabras pertinentes faltan en la traducción inglesa) [vers. ^ ] ) . ya que —siendo la frecuencia cercana a 1— pueden aparecer segmentos de una longitud cualquiera que discrepen de p en una cantidad cualquiera (la existencia del límite p se debe. ^ Como ejemplo. 85 (2.170 La lógica de la investigación científica sólo pueden compararse con otras frecuencias relativas. u n sentido diferente del que tenía antes de la misma ^. Solamente si se define la métrica de los grados subjetivos de certidumbre coordinándolos con frecuencias relativas (pero sólo entonces). http://psikolibro. págs.. " Pero es posible emplear el teorema de Bernoulli como puente entre la interpretación objetiva a base de «propensiones» y la estadística. además. 184 y sigs. págs. En consecuencia. 137. Puede hacerse notar. Cf. 136. pág... Vemos. si no implícitamente. 86 y sig. pues. 165. he introducido tácitamente un axioma de este tipo al confinar mi investigación a las sucesiones matemáticas con límites de frecuencia (cf. E L TEOREMA DE B E R N O U L L I Y EL PROBLEMA DE LA CONVERGENCIA Desde u n p u n t o de vista epistemológico. el apartado 5 7 ) . [ed. ed. Statistik un Wahrheit (1928). Y es claro que sería inadmisible dar a p. f T .. los apartados *49 a *57 de mi Postscript. 63. en estos casos. esp. págs. cast. y Wahrscheinlichkeitsrechnung (1931)." ed.e s decir. Statistik und Wakrheit (1928).. que las frecuencias relativas no pueden ser comparadas con «grados de certidumbre de nuestro conocimiento».com . En efecto. 181 y sig. La deducción de las leyes estadísticas es sólo posible dentro del marco de la teoría frecuencial: si partimos de una teoría estrictamente subjetiva no llegaremos jamás a enunciados estadísticos — n i siquiera si tratamos de salvar la separación por medio del teorema de Bernoulli *^. Cf. 181 y sig. que se ha asumido axiomáticamente. pág. (2. la deducción que he esbozado de la ley de los grandes números es insalisfactoria : pues el p a p e l desempeñado en nuestro análisis p o r el teorema de la convergencia dista m u c h o de ser claro. el apartado 63). Pero esta opinión sería errónea.blogspot. después de la deducción del teorema de Bernoulli. págs. Von Mises cita la sucesión de las cifras que ocupan el último lugar en una tabla de raíces cuadradas con seis cifras. que la teoría subjetiva es incapaz de i n t e r p r e t a r la fórmula de Bernoulli basándose en la ley estadística de los grandes números. pág.* ed. aunque no sea más que porque la ordenación de tales grados es conveticional y no es necesario que se lleve a cabo por coordinación de los mismos con fracciones comprendidas entre O y 1.JI. (T.. 1936. inglcsa. 1936. y pueden discrepar o no únicamente de ellas. la deducción de la ley de los grandes n ú m e r o s — es t r i v i a l : pues podría considerarse que el hecho de que las sucesiones «absolutamente libres» sean estadísticamente estables está e n t r a ñ a d o p o r su convergencia. se podrá tolerar que la ley de los grandes números se deduzca dentro del marco de la teoría subjetiva (cf.

mi referencia al formalismo clásico está Justificada por la teoría do la probabilidad neoclásico (o do la teoría do la medida). y éste es enteramente insuficiente para deducir a q u é l l a . y. que no incluye ningún axioma de convergencia. que http://psikolibro.La probabilidad 171 a que las discrepancias. Aún m á s : no debería olvidarse que el mismo Bernoulli dedujo su teorema dentro del marco de la teoría clásica. y además. Además. y. aun cuando las sucesiones correspondientes de frecuencias convergen. que la deducción del teorema de Bernoulli no depende de ningún axioma que postule la existencia de u n límite de la frecuencia. pues. con ella.com . y la posibilidad de pasarse sin él: justificación que se encuentra en las exposiciones del apéndice IV. sin embargo. Pues hemos visto que el teorema de Bernoulli se sigue inmediatamente de la fórmula binomial. y del apéndice *VI. a u n q u e pueden crecer sin límite. la ley de los grandes niimeros no es. no es posible prescindir de mi axioma de aleatoriedad modificado o requisito de «libertad absoluta». con tal de que sean libres-íi p a r a u n n suficientemente grande. en donde se hace ver que la aleatoriedad (si se la define por medio de «sucesiones aleatorizadas mínimas») entraña la convergencia. que la definición de la probabilidad como limite de frecuencias es solamente una interpretación — y no la única posible— del formalismo clásico. nota *2. a. en modo alguno. libre-re — 1 (supuesto del que se seguía la validez del teorema especial de multiplicación. Así pues. T r a t a r é de justificar mi conjetura — l a independencia del teorema de Bernoulli con respecto al axioma de convergencia— deduciendo este teorema sin suponer nada más qvie la libertad-re (que ha de definirse de u n modo a p r o p i a d o ) *^. Y me esforzaré p o r hacer ver Sigo considerando perfectamente justificada mi antigua duda acerca de la asunción de un axioma de convergencia. se anulan m u t u a m e n t e ) . al menos. estas sucesiones tienen el aspecto de divergentes en segmentos arbitrariamente grandes. y — p o r t a n t o — sin necesidad de ningún teorema de convergencia : sólo se requería el supuesto de qüc la sucesión de referencia. era. sino únicamente de la «libertad absoluta» o aleatoriedad. y. válido incluso para sucesiones finitas. y sin la cual no podría formularse el concepto de libertad-re) a las sucesiones que pueden continuarse indefinidamente. asimismo. La reconstrucción que liemos realizado de la teoría sugiere. Teniendo presente esto nos damos cuenta de que el teorema de Bernoulli es. y todo lo que era menester p a r a llevar a cabo el paso al límite —y obtener el teorema de B e r n o u l l i — era suponer que podíamos hacer n tan grande como quisiéramos. El concepto de límite desempeña sólo u n p a p e l secundario : se lo emplea p a r a aplicar cierta concepción de la frecuencia relativa (que originariamente está sólo definida p a r a clases finitas. Parece. por esta razón. en realidad.blogspot. de modo que ésta no neccaita ler postulada separadamente. la posibilidad de que la ley de los grandes números sea independiente del axioma de convergencia. una consecuencia trivial del axioma de convergencia. la validez de la primera fórmula b i n o m i a l ) . a p r o x i m a d a m e n t e . hemos puesto de manifiesto que la primera fórmula binomial puede deducirse para aucesiones finitas.

blogspot. p o r razones lógicas. es patente que no será inadecuado emplear sucesiones matemáticas convergentes para el cálculo de la conducta aproximada de sucesiones empíricas que. y al que. cabe d e t e r m i n a r que las f¡eeuencias relativas se acercan cada vez más a u n valor fijo. estudio en el capítulo * i n del Postscript. lo esté por los «números normales» de Borel. como una peculiaridad de nuestro mundo que — s i m p l e m e n t e — es menester aceptar. Considero que la gran hazaña de Bernoulli y Poisson en el campo de la teoría de la probabilidad ha consistido. y que. en su descubrimiento de una vía p o r la que hacer ver que este p r e t e n d i d o «hecho de experiencia» es una tautología. tan discutido y analizado. Mi p r o p i a actitud con respecto a este llamado ahecho empírico» es bastante diferente.o «hecho empírico». Sólo consideraré satisfactoria. en el fundamento de la teoría de la p r o b a b i l i d a d . que no cabría reducir a un enunciado más sencillo: o sea. Los pensadores con inclinaciones inductivistas suelen tomarlo como ima ley fundamental de la Naturaleza. Es posible contemp l a r bajo m u y diversos ángulos este Jlamai'. con lo que ésta asumiría el carácter de una ciencia n a t u r a l . T a l deducción explicaría también p o r qué el axioma de convergencia da mvy buen resultado en todas las aplicaciones prácticas (en los intentos de calcular el comportamiento a p r o x i m a d o de las sucesiones e m p í r i c a s ) . o sea.172 La lógica de la investigación científica que es válido incluso p a r a sucesiones matemáticas cuyas propiedades p r i m a r i a s no tengan limites de frecuencia. que cabe deducirle del hecho de que éstas sean libres-n. a una cuestión p u r a m e n t e lógica. de hecho. el apartado 6 1 ) : si se registra estadísticamente el comportamiento de largos segmentos. así se nos dice a veces— que las sucesiones empíricas azarosas presentan el peculiar comportamiento que he designado como «casi-convergente» o «estadísticamente estable» (cf. Si logramos deducir el teorema de Bernoulli sin asumir axioma alguno de convergencia. Pues es un «hecho de experiencia» — o . Pero ya no estoy de acuerdo con la opinión implícita en la cláusula siguiente del texto. a p a r t i r del desorden en lo pequeño (siemiire que satisfaga una condición de libertad-rt convenientemente f o r m u l a d a ) . se considera a m e n u d o como la corroboración empírica de la ley de los grandes números.com . http://psikolibro. son estadísticamente estables. se sigue lógicamente cierto tipo de estabilidad en lo grande. sin duda. Me inclino a creer que es reductible al carácter azaroso de las sucesiones. por tanto. incluso si resulta que la restricción a sucesiones convergentes es innecesaria. expresada en forma adecuada — p o r ejemplo. si puede hacerse patente lo que acabo de indicar. al menos. y que los intervalos dentro de los que fluctúan se hacen cada vez más pequeños. precisamente. desde el punto de vista del epistemólogo. Creen que h a b r í a que convertir a esta ley n a t u r a l . m e d i a n t e el axioma de convergencia—. y. aunque sí con los demás párrafos de este apartado. mi deducción de la ley de los grandes números. y. pues. h a b r e m o s reducido el" problema epistemológico de la ley de los grandes números a un problema de independencia axiomática.

SOLUCIÓN DEL « P R O BLEMA F U N D A M E N T A L DE LA TEORÍA DEL AZAR» Hasta ahora. Uu concepto frecuencial que cumple estas condiciones es el de punto de acumulación de la sucesión de frecuencias relativas. y podemos ahora d e c i r : si una sucesión a tiene una y sólo una frecuencia media. al menos. ' Hecho que.com . Hemos restringido antes nuestro estudio a las alternativas con límites frecuenciales. llamaremos «una frecuencia media de a» a todo p u n t o de acumulación de la sucesión de frecuencias relativas correspondiente a una alternativa a . esto quiere decir que tendremos que construir un concepto frecuencial que pueda asumir la función del límite de irecuencias — q u e hemos rechazado— y que sea capaz de ser aplicaiíu a foíZa.blogspot. E L I M I N A C I Ó N DEL AXIOMA DE CONVERGENCIA. teniendo en cuenta el hecho * de que para toda alternativa inÜnita tiene que existir. con lo cual introdujimos tácitamente u n axioma de convergencia. http://psikolibro.una iucesión de referencia. Veremos que la idea de frecuencia media es muy a p r o p i a d a para nuestros p r o p ó s i t o s : exactamente lo mismo que habíamos estimado *' Con objeto de no postular la convergencia. su límite frecuencial. si a partir de cierto elemenlo existen elementos que discrepen de a en u n a cantidad menor que una dada. los valores de todas ellas forman un continuo. Ahora b i e n . por extraño que parezca. entonces tiene más de una ^ frecuencia media. a la existencia de puntos de acumulación. por pequeña que ésta sea. los límites de las frecuencias no h a b í a n tenido en nuestra reconstrucción de la teoría de la probabilidad otra función ([ue la de proporcionarnos u n concepto inequívoco de frecuencia relativa aplical)le a sucesiones infinitas. y (se^ún un famoso teorema de Bolzano y Weierstrass) p o r ser u n a sucesión infinita acotada. un punto de acumulación de la sucesión (ie ficcueiicias relativas correspondiente a a q u é l l a : como las frecuencias relativas no pueden ser nunca mayores que 1 ni inferiores a ü. al menos. P o r razones de brevedad. y a la i n v e r s a : si no tiene límite frecuencial. no ha sido empleado hasta ahora en la teoría de la probabilidad. un punto de acumulación ^.) Puede verse que este concepto es aplicüjtle sin restricciones a todas las sucesiones infinitas de referencia. ésta es. Pero todo esto resulta innecesario si adoptamos el método descrito en la nota *1 del apartado 57 y en el apéndice *VI. para lilierarnos de este axioma voy a e l i m i n a r tal restricción sin remplazaría por ninguna o t r a . de suerte que apoyándonos en él fuese posible definir el concepto de «libertad absoluta» (de secuel a s ) : pues es una frecuencia relativa lo que h a de ser insensible a la selección que tiene en cuenta los predecesores. h a de tener.La prohabilidad 173 64. Puede hacerse ver fácilmente que si existe más de una frecueneia media en.s las sucesiones de referencia infinitas * ' . al mismo tiempo. apelé en el párrafo siguiente a lo que puede demostrarse: a saber. cualquier sucesión de ellas ha de estar acotada por 1 y O . (Se dice que un valor a es un punto de acumulación de una sucesión.

el concepto de frecuencia límite es aplicable a todas las sucesiones de referencia infinitas posibles. podemos llevar a cabo cálculos mediante las frecuencias medias estimadas. No obstante tal cosa. surge una dificultad: las frecuencias medias no son únicas.com . Lo cual es difícilmente aceptable. definimos la probabilidad objetiva prescindiendo de semejante postulado de unicidad •*. a suponer que p a r a u n a y la misma p r o p i e d a d únicamente p u e d e existir u n a y sólo u n a probabilidad p dentro de una sola sucesión de referencia. podemos introducir el requisito de unicidad en el último paso. pues. ' El concepto de «selección independiente» ha de interpretarse más estrictamente de lo que hasta el momento se ha hecho. tras h a b e r postulado que la sucesión sea «absolutamente libre» (que es. Si pretendemos ahora interpretar nuestro símbolo oF'(/3) como una frecuencia media — e n lugar de como límite frecuencial— y cambiamos. que esta frecuencia media de a es también una frecuencia media de cualquier selección de « de acuerdo con predecesores. p o r otra p a r t e . cabe superar fácilmente la dificultad que se encuentra para definir u n concepto de p r o b a b i l i d a d única sin el axioma del límite. Sea a u n a alternativa (con una o varias frecuencias m e d i a s ) . ya que de otro modo no puede demostrarse la validez del teorema especial de multiplicación. entonces debe contener —independientemente del término a partir del cual empecemos a contar— segmentos de cualquier magniíud finita cuya frecuencia discrepe de p tan poco como queramos. trabajamos ahora con la estimación de que p es una frecuencia media de a. Además. y el cálculo se Ueva a cabo para dichos segmentos. siempre que tomemos ciertas precauciones necesarias °. ya que estamos acostumbrados a trabajar con probabilidades únicas o desprovistas de ambigüedad. y si postulamos que no ha de ocurrir así. ello no excluye la posibilidad de que aP'W) tenga otros valores distintos de p . Para los detalles.blogspot. el a p a r t a d o c) del apéndice I V — . Si. * Cabe hacer tal cosa porque ha de ser posible aplicar inmediatamente a las frecuencias medias la teoría para clases finitas (exceptuando el teorema de unicidad). la mayoría de nuestras fórmulas seguirán siendo deductibles. el procedimiento más n a t u r a l ) : lo cual nos lleva a proponer. Si una sucesión a tiene una frecuencia media p. Sin embargo. véase mi obra mencionada en la nota 3 del apartado 51 C^ en su lugar. de acuerdo con ello. si estimamos o conjeturamos que aF'(/8) — p es una frecuencia media. es decir. la definición de p r o b a b i l i d a d objetiva (apartado 5 9 ) . En efecto.174 La lógica de la investigación científica antes —quizá en una estimación hipotética— que p era el límite frecuencial de una sucesión a. http://psikolibro. consúltese ahora el apéndice *VI). sin ninguna restricción. por implicación. y sea el caso que los unos de a tengan una y sólo una frecuencia media. para resolver nuestro problema. p . Y. introducimos de este modo. El que p esté Ubre de secuelas querrá decir. llegamos (al menos en p r i m e r a instancia) a u n concepto ambiguo de probabilidad: pues bajo ciertas circimstancias una sucesión puede tener simultáneamente varias frecuencias medias que sean «absolutamente libres» —cf. después de todo. el axioma de convergencia. de modo análogo a como lo hacíamos con los límites de las frecuencias. la siguiente modificación de nuestras definiciones de sucesiones azarosas y de p r o b a b i l i d a d objetiva.

más a m p l i a s — o sea. ha indicado. el apartado b) del apéndice I V — .com . no sólo permanecen inalteradas la fórmula (1) del apartado 61 y la formulación lingüística del teorema de Bernoulli '^. ' Las fórmulas casi bernouUianas (cuyo símbolo es F') siguen siendo univocaa para «uceaiones azaroaas (conforme a la nueva definición). aunque ahora «F'» simboliza únicamente una frecuencia media. lo cual resuelve nuestro problema. carecen de frecuencia límite —cf. Será conveniente dividir esta definición en dos requisitos axiomáticos **: 1 ) Requisito de a l e a t o r i e d a d : p a r a que una alternativa sea azarosa debe existir. la sucesión ha de hacerse libre-n lo antes posible. Además. es azarosa o aleatoria. y que p es la p r o b a b i l i d a d objetiva de los unos en o. esto es. y para el n más elevado posible. puesto que ya es posible deducir la ley de los grandes ni'nneros dentro del marco de la teoría frecuencial sin emplear el axioma de convergencia. lo cual hace ver que las nuevas condiciones impuestas axiomáticamente son. ha de ser (aproximadamente) una sucesión aleatorizada mínima. y con él todos los teoremas del cálculo de probabilidades clásico . sin variación : en el caso de una sucesión azarosa sin límite frecuencial continuará siendo verdad que casi todas las sucesiones suficientemente largas ostentarán discrepancias de p muy peijueñas. aun teniendo u n a y sólo una probabilidad. 2 ) Requisito de u n i c i d a d : para una y la misma p r o p i e d a d de una sola alternativa azarosa tiene que existir una y sólo una probabilidad p. una y la misma propiedad ninguna otra frecuencia me- A partir del sistema de rcíjuisitos que hemos propuesto podemos deducir el teorema de Bernoulli. sino que la interpretación que hemos dado de él queda. segmentos que discrepen de p en una cantidad c u a l q u i e r a ) : pero se" Se puede combinar el mclodo indicado en la ñola *1 del apartado 57 y en los apéndices IV y *VI con estos dos requisitos: mantendríamos entonces el (1) y sustituiríamos el (2) por el siguiente. en realidad. una frecuencia media «absolutamente libre». menos exigentes— que las antiguas. al menos. http://psikolibro. Este hecho se hace aún más obvio si (ya que es posible tal cosa) enunciamos nuestros antiguos axiomas de la forma siguiente: 1 ) Requisito de a l e a t o r i e d a d : como 2 ) Requisito de u n i c i d a d : como se 2') Axioma de convergencia: para de una sola alternativa azarjasa no existe dia que su prohabilidad p .La probabilidad 175 que sea «absolutamente l i b r e » : decimos entonce» que a. h a de existir su probabilidad objetiva p. ( + 2) Requisito de finitud: a partir de su comienzo. asimismo. se h a indicado. dicho de otro modo.blogspot. si bien en ellas (como también en las sucesiones azarosas con límite frecuencial) aparecerán de cuando en cuando —como es n a t u r a l — segmentos de una longitud cualquiera que se comporten casi-divergentemente (esto es. Es posible construir sucesiones que. Tenemos asegurada la compatibilidad del nuevo sistema axiomático por el ejemplo que hemos presentado ya.

basándonos en asumir..blogspot. y tampoco se trata de algo trivial..176 La lógica de la investigación científica rán relativamente raros. y de que es menester ponerlo en esta forma si queremos hacer patente la validez de dicho argumento. el apéndice IV. 254: «En la ley de los grandes números se pretenden conciliar dos aseveraciones que un análisis más ceñido muestra ser contradictorias. realmente. que . ya que los han de compensar parles de la sucesión enormemente largas en las que todos (o casi todos) los segmentos se comporten casi-convergentemente. estas apariciones .) http://psikolibro. pág. p a r a d ó j i c a — que lleva de la iiiiprc^ isiltilidad e irregularidad de los acontecimientos singulares a la aplicahilidad de las reglas del cálculo de proljahilidadcs es verdaderamente v á l i d a : si bien sólo en el supuesto de que podamos expresar la irregularidad. P o r otra parte. aun cuando sobra toda referencia a las «frecuencias medias» si adoptamos el método descrito en el apartado 57.. cf.. ya que necesitamos para ella determinados recursos matemáticos (el teorema de Bolzano-Weierstrass. al modo de la ley de los grandes números (cf. en Erkenntnis 1. se supone que puede aparecer una vez cualquier ordenación y distribución. y de ahí que le sea imposible explicar el éxito estadístico de las predicciones probabilitarias. de un modo hipotético. el concepto de libertad-n y el teorema de B e r n o u l l i ) .com . La inferencia —al parecer. con un buen grado de aproximación. (La construcción de modelos de sucesiones ha demostrado que. la antigua teoría frecuencial postula ex- *' Estoy de pleno acuerdo con lo que sigue. Por la otra. que no se encuentran secuelas (pues con tales supuestos es posible demoslrar que la ley de los grandes números es tautológica). no nos encontramos con incompatibilidad alguna. Se puede soslener la conclusión de (]ue en una sucesión irregular. o de la ignorancia al conocimiento. y en el apéndice IV. desa])arece cuando nos damos cuenta de que es posible poner el supuesto de la irregularidad en la forma de una hipótesis frecuencial (la de libertad de secuelas). La aparente paradoja de u n razonamiento que pasa de la imprevisibilidad a la previsibilidad. han de darse con una frecuencia correspondiente».sólo una de las frecuencias recurrentes —es decir. FEIGL. de las «frecuencias medias»— aparece de tal modo en cualquier selección realizada segiin predecesores. liemos admitido ya que la teoría siibjetiva puede deducir el teorema de Bernoulli . Este es también el momento de resolver el u problema fiíndniíipiüal de la teoría del azar)^ (como se le llamó en el a[)arla(!o 4 0 ) . Ahora se aclara por qué las antiguas teorías habían sido incapaces de hacer justicia a lo que yo llamo el «problema fundamental». 1930. ' Cf. nota * 1 . Por una parte . en la cual (como si dijéramos) todo puede suceder en uno u otro momento — a u n q u e algunas cosas solamente muy raras veces—.. pero es incapaz de interpretarlo a base de frecuencias. el apartado 6 2 ) . por ejemplo. Los cálculos indican que estas últimas partes tienen que ser algo así como varios órdenes de magnitud mayores que los segmentos de comportaniienlo casi-divergente que ellas compensan *^. ha de aparecer cierta regularidad o estabilidad en subsucesiones enormemente l a r g a s : pues es una conclusión admisible y no contradictoria (contra lo que se ha afirmado en o c a s i o n e s " ) .

ni — p o r tanto—lampoco ningún número finito de observaciones. sin duda alguna. mientras la fórmula b i n o m i a l sea deductible dentro del sistema los enunciados probaUilitarios no serán falsables. Así pues. y a u n q u e —según la fórmula Lo que se acaba de decir en este párrafo subraya implícitamente la importancia que tiene una teoría neoclásica interpretada objetivamente para la resolución del «problema fundamental».blogspot. al cual he modificado de suerte que puedan construirse sucesiones modelo (apéndice IV). de modo que sean a F ( l ) = aF(0) = 1 / 2 . pues se infiere m e r a m e n t e desde la estabilidad en lo grande (axioma de convergencia j unida a irregularidad en lo p e q u e ñ o (axioma de aleatoriedad) a una forma especial de estabilidad en lo grande (teorema de Bernoulli. P e r o en u n sentido lógico no será cuestión de falsación a l g u n a : pues es seguro que solamente podemos observar una sucesión finita de tiradas. 65. tampoco cabe que las contradiga la conyunoión de un n ú m e r o finito de enunciados básicos. nuestras diferencias alcanzan solamente al teorema del límite.com . y la daremos por falsada. Volvemos aliora a considerar los problemas más específicamente metodológicos. entonces. y admitamos que empíricamente nos sale una y otra vez «1». en el capítulo *I1I de mi Postscript se describe una teoría de este tipo. que hemos estinjado que en las tiradas de cierta moneda saldrán con igual frecuencia «1» y «O». o independientemente de las formulaciones axiomáticas que elijamos. Me gustaría aclarar.La probabilidad 177 p l í c i t a m e n t e — c o n su axioma de convergencia— la r e g u l a r i d a d en lo grande : y. Las hipótesis probabilitarias no excluyen nada observable: las estimaciones de p r o b a b i l i d a d no pueden contradecir a ningún enunciado básico. retrospectivamente. ni ser contradichas p o r é l . Y con este resultado t e r m i n o mi análisis del cálculo matemático ''. Supongamos que hemos pro¡)ucsto una hipótesis equiazarosa para cierta ahernativa a : p o r ejemplo. la objeción de Kamke (cf. cuya superfluidad he puesto de manifiesto y que he remplazado por el requisito de unicidad. y al axioma de aleatoriedad. sin excepción. El axioma de convergencia no es u n a parte necesaria de los fundamentos del cálculo de probabilidades. Cf. E L PROBLEMA DE LA DECIDIBILIDAD Cualcpiiera que sea el modo como definamos el concepto de probabilidad. http://psikolibro. la nota 3 del apartado 51. «jue he adoptado una actitud conservadora con respecto a los cuatro puntos de Von Mises (cf. en p a r t i c u l a r el de cómo decidir los enunciados probabilitarios. p o r t a n t o . En consecuencia. también planteo un axioma de aleatoriedad (modificado). la nota 4 del apartado 58) deja de ler válida. abandonaremos en la práctica la estimación que h a b í a m o s hecho. ley de los grandes n ú m e r o s ) *•*. y en la» determinación de la tarea del cálculo de probabilidades sigo sin reservas a aquel autor. el final del apartado 5 0 ) : yo también defino la probabilidad exclusivamente con referencia a sucesiones aleatorias (a las que Von Mises llama «colectivos»). dentro de ella no aparece el problema de la inferencia que p a r t e de la irregularidad en lo pequeño y llega a estabilidad en lo grande .

La esperanza de que la rareza —calculab l e — de semejante segmento sea un medio de falsar la estimación p r o b a b i l i t a r i a resulta ser ilusoria. http://psikolibro. de inútil p a r a fines de p r e d i c c i ó n ) . Sin embargo. P o r tanto.178 La lógica de la investigación científica b i n o m i a l — la p r o b a b i l i d a d de dar con un segmento m u y largo que presente u n a gran discrepancia de 1/2 es sumamente pequeña. puede considerarse siempre no más que una aparición de u n segmento todavía mayor y más desviado . el hecho igualmente indudable de que los empleemos empíricamente h a de aparecer como u n golpe fatal p a r a mis ideas metodológicas básicas. debido a tener dimensión infinita. si se da con la suficiente rareza. a una de carácter d e t e r m i n i s t a ) . o si es menester rechazarla en conce^ato de «prácticamente falsada» (esto es. el 4 3 ) . a la vista de las consideraciones expuestas en el apartado 38 (cf. está bastante claro que solamente puede llegarse a esta «falsación práctica» mediante una decisión metodológica de considerar excluidos — o p r o h i b i d o s — los eventos sumamente improbables. nunca contradirá a la estimación lieclia . Con todo. liemos de esperar que ocurra. P e r o . t r a t a r é de contestar a las cuestiones que he planteado — y que constituyen el problema d la decidibilidad— m e d i a n t e ^ Pero no vacías de «contenido lógico» (ef. el apartado 3 5 ) : pues es claro que para cualquier sucesión no tiene validez tautoligica cualquier hipótesis frecuencial. ningún acervo-re finito de enunciados básicos— que pueda falsar vm enunciado p r o b a b i l i t a r i o . ya que. p o r tanto. esto quiere decir que las hipótesis probabilitarias son infalsablcs. en realidad. incluso u n a aparición frecuente de un largo segmento que se desvíe en gran medida.blogspot. Muchas de estas estimaciones no son inferiores en lo que respecta a significación científica a ninguna otra hipótesis física (por ejemplo. esta tesis es claramente inaceptable cuando nos enfrentamos con los éxitos que la física ha alcanzado con las predicciones obtenidas a p a r t i r de estimaciones hipotéticas de p r o b a b i l i d a d e s (y éste es el mismo argumento que hemos utilizado m u c h o antes contra la interpretación de los enunciados probabilitarios como tautologías. no existe ninguna sucesión de eventos que nos haya sido dada extensionalmente — y . P e r o . Solamente una sucesión infinita de eventos —definidos intension a l m e n t e p o r una regla— p o d r í a contradecir a una estimación de probabilidad. podríamos decir de ellas que son empíricamente no informativas. hecha p o r la teoría s u b j e t i v a ) . y el físico suele ser capaz de decidir perfectamente si p u e d e aceptar por el m o m e n t o u n a hipótesis probabilitaria concreta en calidad do «confirmada e m p í r i c a m e n t e » . que p e n d e n decisivamente de mi criterio de demarcación. y. pues es u n a consecuencia de ésta. P o r tanto. como vacías que están de contenido empírico ^.com . siempre será mayor que cero. una aparición de un segmento finito que presente incluso la máxima desviación con respecto a lo estimado. ¿con qué derecho los condenamos de tal m o d o ? ¿Dónde hemos de trazar la línea de separación? ¿Dónde empieza semejante «suma i m p r o b a b i l i d a d » ? Dado que desde u n p u n t o de vista lógico no cabe la m e n o r duda sobre el hecho de que los enunciados probabilitarios no pvieden ser falsados. así pues.

se ponía el acento sobre la verificabilidad —en lugar de la falsabilidad— y al hecho de que los enunciados probabilitarios son. tengo que analizar p r i m e r o la forma lógica de los enunciados probabilitários teniendo en cuenta. y en que la determinación de tal grado es uno de los principales problemas de la estadística matemática y de la teoría de la corroboración. Con lo cual el problema de la decidibilidad se transforma en el siguiente: dado que sólo cabe esperar que las sucesiones empíricas se aproximen a sucesiones aleatorizadas mínimas. el apéndice *IX. como se explica en el apartado siguiente).com . verificablcs. por la misma razón ([ue se puede esgrimir contra las demás h i p ó t e s i s : que no hay rcsidtados experimentales — p o r numerosos y favorables que sean— (jue puedan establecer de u n modo definitivo que la frecuencia relativa de las «caras» es 1/2 y será siempre 1/2. especialmente mi «tercera nota». creo que las relaciones en cuestión pueden ser analizadas completamente a base de las «clásicas» relaciones lógicas de deduct ib ilidad y contra' dicción *'•. que r o m p e r í a los grilletes de la lógica clásica. Frente a semejantes opiniones. No obstante tal cosa. por supuesto. si bien se encuentran relaciones lógicas entre ellos (puesto que es evidente que las sucesiones de observaciones p u e d e n estar de acuerdo más o menos perfecto con un enunciado p r o b a b i l i t a r i o ) . como la propuesta en el apartado 68.blogspot. como aquéllas en que están con respecto a los enunciados básicos *^. el análisis de dichas relaciones nos obliga a introducir una lógica probabilística especial ^. el apartado 80. Así pues. en cierto sentido. *' Aun cuando no estoy en desacuerdo con esto. en general. asimismo. Ni.La probabilidad 179 Una resuelta aplicación de aquellas mismas ideas. los enunciados probabilitarios y los básicos son incapaces de contradecirse ni de entrañarse m u t u a m e n t e . creo ahora que los conceptos probabilisticos de «casi deductible» y «casi contradictorio» son sumamente titiles con respecto a este problema. no pueden ser consecuencia de enunciados ve- *' Creo que la acentuación dada a la irrefutabilidad de las hipótesis probabiHsticas —y que culmina en el apartado 67— era saludable. L A FORMA LÓGICA DE LOS ENUNCIADOS PROBABILITARIOS Las estimaciones de p r o b a b i l i d a d no son falsables. sería u n error concluir de este hecho que no existen relaciones lógicas de ningún tipo entre unos y otros e n u n c i a d o s . pues sacaba al desnudo un problema que no se había estudiado anteriormente (debido a que. 66. y estaríamos igualmente descaminados si creyésemos que. Véase. en especial las notas 3 y 6. A p a r t i r de la infalsabilidad y de la inveriticabilidad de los enunciados probabilitarios puede inferirse que no tienen consecuencias falsables. ' Cf. verificables o «confirmables». Mas p a r a h a c e r l o . hace falsables las hipótesis probabilitarias. a su vez. véanse el apéndice *1X y el capítulo *III del Postscript. Pero la reforma que propongo en la nota *1 del apartado 57 (véase también la nota *2 del 6i) cambia totalmente la situación: ym que —aparte de conseguir otras cosas— equivale a la adopción de una regla metodológica que. tanto las relaciones lógicas existentes entre ellos. y que. http://psikolibro. más adelante. ¿qué aproximación es aceptable y cuál inaceptable? No cabe duda de que la respuesta reside en que lo ceñido de una aproximación es una cuestión de grado.

Por el contrario. no pretendí nunca sugerir que toio enunciado de la forma «para todo x existe un y con la propiedad observable /?» gea infalsable. si la distancia entre el lugar en que aparece y y el de aparición de x está lim. http://psikolibro. que después de u n elemento cualquiera x de la sucesión se encontrarán también en ésta u n elemento y que posea la p r o p i e d a d «1» y u n elem e n t o z con la p r o p i e d a d «O».». que la aparición de y pueda aplazarse más allá de todo límite. no contrastable: es evidente que el enunciado «para toda tirada con una perra chica que da 1 existe un sucesor inmediato que da O» es falsable y resulta falsado. pero no viceversa (así pues. Pero no quedan excluidas con esto las posibilidades contrarias : pues puede o c u r r i r : a) que tengan consecuencias verificablea unilateralmente (consecuencias p u r a m e n t e existenciales o consecuencias de « h a y » ) .. Mind 54.. p o r tanto. sino que. con gran sorpresa mía. págs. realmente. puede ser falsable. la consecuencia existencial de que aparecerán ceros y unos en la sucesión (y. discuto más extensamente todo el problema de estos «entmciados de todo y algún» [en ingl. por tanto. 1945. también pueden seguirse consecuencias m u c h o menos s i m p l e s : así. sino el hecho de que el «existe» esté ilimitado. y puede aparecer todo lo tarde que le plazca. W. en el caso probabilístico. Lo que da origen a la infalsabilidad no es precisamente la forma «para todo x existe un y tal que . y éste es el hecho causante de la infalsabilidad. especialmente en los apartados *24 y sig.. por ejemplo. Tiene más interés p a r a nosotros la posibilidad a).itada o acotada.. Watkins). entonces el enunciado «para todo x existe un y tal que .» son infalsables. es decir. P e r o podemos deducir m u c h o más a p a r t i r de semejante estimac i ó n : p o r ejemplo.. n a t u r a l m e n t e . esto es. Mi enunciación algo desprevenida en el texto (que presuponía tácitamente el apartado 15) ha llevado a "algunos... all-and-some statements^ (término debido a J. que aparecerán segmentos cuya discrepancia con respecto a /> será m u y p e q u e ñ a ) . aquél afirma más que ninguno de éstos).180 La lógica de la investigación científica rificables. P o r e j e m p l o : sea p u n a p r o b a b i l i d a d estimada — h i potéticamente—• para cierta alternativa (siendo O ^^p ^7^ 1 ) . y que. N. por' ejemplo. 119 y sig. o al cabo de mil tiradas. que «una y otra vez» aparecerá u n elemento con la p r o p i e d a d «1» y lo mismo otro con la p r o p i e d a d «O». que en m o d o alguno es trivial. Un envinciado de esta forma («para todo X existe u n y con la p r o p i e d a d observable — o contrastable ext e n s i o n a l m e n t e — j3») es infalsable — d e b i d o a no tener consecuencias falsables—• e inverificable •—ya que «todo» o «para cada» lo convierten en hipotético *^. La posibilidad b) difícilmente p o d r á ayudar al esclarecimiento de la relación lógica existente entre enunciados probabilitarios y básicos : pues es enteramente obvio que un enunciado no falsable •—o sea. como si dijéramos: un elemento «O» puede aparecer inmediatamente. resulta ser fundamental para nuestro análisis de la relación existente entre los enunciados probabilitarios y los básicos.»..com .blogspot. a la creencia de que todos los enunciados —o «la mayoría» de ellos. P e r o nos encontramos con que de todo enunciado probabilitario cabe deducir ima clase infinita de enunciados existenciales. En mi Postscript. lo cual se ha empleado repetidamente para criticar el criterio de falsabilidad: véase. A pesar de ello. dice más que aquél. cualquiera que sea lo que esto quiera decir— de la forma «para todo x existe un y tal que . o tras un número cualquiera de ellas. uno que dice demasiado p o c o — p u e d e pertenecer a la clase consecuencia de uno falsable. de aquí podemos deducir. p u e d e estar mejor o peor *' Como es natural. o h) que sean consecuencia de enunciados universales unilateralmente falsables (enunciados totales). y.

. de acuerdo con esto.. el cual tiene significación empírica y hace fabables las hipótMia probabilitarias (tal como se afirma en lii nota *1 del apartado 65). http://psikolibro. en una relación q u e . existe un elemento —seleccionado de acuerdo con una selección según predecesores— con el número ordinal y > « y tal que la frecuencia hasta el término y discrepa de un valor fijado p en una cantidad menor que '. con respecto a los enunciados básicos. entraña la aplicabilidad ( a p r o x i m a d a ) de los axiomas del cálculo de p r o b a b i l i d a d e s . Nuestra cuestión es. *" La situación es enteramente distinta si se adopta el requisito ( + 2 ) de la nota *2 del apartado 64. no tiene tal f o r m a : ni p u e d e tenerla. Es cierto que puede «confirmarse» extensionalmente — a u n q u e . pero no que exista sólo un valor semejante.hipótesis existencialesy) (universalizadas). azarosa (o a l e a t o r i a ) : es decir. equivalente a la de si tales axiomas representan lo que h e llamado «hipótesis existenciales».. a p r o x i m a d a m e n t e . El requisito de u n i c i d a d . solamente podría tener significación extensional si los enunciados básicos fueran capaces de establecer la existencia de más de uno de tales valores. veremos que el de aleatoriedad tiene realmente la forma de una hipótesis existencial^.y> h a de poseer a de un enunciado universal (pues cabe traducirle p o r «no hay más quo un. pero como no lo son (pues recordamos (jue a la fórmula binomial está ligada la infalsabilidad).blogspot. todo acervo-n predecesor y todo elemento con el número ordinal x. Lo que yo m a n t e n g o es que se p u e d e entender la relación e n t r e las estimaciones probabilitarias y los enunciados básicos — a s í como la posibilidad de que aquéllas estén más o menos bien «confirmadas» — p a r a n d o mientes en el hecho de que de todas las estimaciones de probabilidad son deductibles lógicamente hipótesis existenciales. no t e n d r á consecuencias extensionales de ninguna clase.La probabilidad 181 «confirmado». p o r el contrario. A h o r a b i e n . el requisito de a l e a t o r i e d a d ) . es característica de los enunciados probabilitarios.. como enunciado universal que es. Toda estimación p r o b a b i l i t a r i a (hipotética) entraña la conjetura de que la sucesión empírica en cuestión es. Lo cual hace pensar en la cuestión de si cabe que las estimaciones p r o babilitarias mismas tengan la forma de hipótesis existenciales.. Si observamos atentamente los dos requisitos propuestos en el a p a r t a d o 64.» o p o r «todos los. el requisito de unicidad. Los enunciados de la forma indicada pueden ser Uamados «enunciados existenciales universalizados» o «. al parecer. m i tesis acerca de la ciiestión es qvie lo único que establece u n a relación lógica entre las estimaciones probabilitarias y los enunciados básicos es lo que podría llamarse el «constituyente existencial» de aquéllas (y. sólo de u n modo provisional— que existe u n valor p con las propiedades que se exigen para él. desde luego. ya que u n enunciado de la forma «hay sólo un. son i d é n t i c o s » ) . pocas o ninguna de sus consecuencias existenciales: de ahí que se encuentre. p o r tanto. el requisito de unicidad h a de carecer de semejante significación *^. Este último enunciado.com . pues. ' Puede ponérsele en la forma siguiente: Para todo « positivo.. en el sentido de que podemos lograr verificar muchas. que es universal.

no afirmaría ya que el valor probabilitario único de anF(Ap) para un re concreto se encuentra cercano a 1. deductibilidad. Cuál es. algunos de ellos p o d r í a n —como hipótesis existenciales— ser deductibles de otros. compatibilidad o incompatib i l i d a d ) de que son capaces los enunciados universales «normales» de una teoría cualquiera — p o r ejemplo. ya que en la teoría de la prob a b i l i d a d aplicada. Sólo la condición de unicidad asegura que los enunciados probabilitarios p u e d a n contradecirse unos a o t r o s : pues gracias a ella adíjuieren éstos la forma de una conyunción cuyos componentes son un enunciado universal y una hipótesis existencial. de una teoría falsable. P o r tanto. desde el punto de vista de las aplicaciones. sin este requisito. http://psikolibro. pero que pide niás de lo que exige este requisito. P e r o . el de unicidad regula las relaciones existentes entre los diversos enunciados de p r o b a b i l i d a d m i s m o s . su función lógiea? Mientras que el requisito de alcatoriedad contribuye a establecer una relación entre los enunciados probal)ilitarios y los enunciados básicos.com .182 Lo lógica de la investigación científica Esta es la razón p o r la que las relaciones lógicas existentes entre una estimación probabilitaria y los enunciados básicos permanecen inalterables si eliminamos del sistema el requisito de unicidad (y lo mismo le ocurre a la «confirmabilidad» — e n mayor o menor grado— de la p r i m e r a ) . sólo que han de interpretarse como fórmulas existenciales. pero entonces tendríamos que a b a n d o n a r la unicidad de las estimaciones probal)ilitarias **. sino exclusivamente intencional: se pide la exclusión de todas las sucesiones definidas intensionalmente (esto es. pues. El teorema de Bernoulli. el requisito de unicidad no es superfino. sino solamente que entre los distintos valores probabilitarios dect)eF(Ap) para un n concreto. pero nunca p o d r í a n contradecirse m u t u a m e n t e . . por ejemplo. Ir. no tratamos con las sucesiones matemáticas mismas.s cuales asumiéramos que no tenían ^ Las fórmulas del cálculo de probabilidades son también deductibles de esta axiomatización. Mediante esta operación podríamos dar al sistema la form^a de u n a p u r a hipótesis existencial •'. desde luego. semejante exclusión resulta que no tiene significación n i siquiera intensional. y de ahí llegaríamos (en lo que se refiere a 3a u n i c i d a d ) a algc distinto del cálculo de p r o b a b i l i d a d e s usual. hay al menos uno que se encuentra cercano a 1. Sin embargo. además. encontramoa que se parece al requisito de unicidad en tener la forma de u n enunciado universal infalsable.blogspot. ** Como he hecho ver en la nueva nota *2 del apartado 64. tampoco la tiene lógica o formal. y. la eliminación de las sucesiones carentes de límite frecuencial podría servir únicamente para ponernos en guardia y no considerar azarosas o aleatorias aquellas sucesiones e m p í r i c a s con respecto a. y los enunciados de esta forma p u e d e n encontrarse entre sí exactamente en las mismas relaciones lógicas fundamentales (equivalencia. P o r tanto. se puede eliminar cualquier requinto especial de unicidad sin sacrificar ésta. Si nos volvemos ahora al axioma de convergencia. aquello que pide de modo suplementario no p u e d e tener ninguna significación extensional. evidentemente. m a t e m á t i c a s ) que carezcan de límite frecuencial. sino solamente con estimaciones hipotéticas acerca de sucesiones empíricas.

que. 158). que ni siquiera tiuno significucíón inlonsioonl.blogspot. el primero nos previene de que no tratemos a las sucesiones como aleatorias si suponemos (por las razones que sean) que ciertos sistemas de jugar tendrán éxito con ellas. esto es. " Schlick ha objetado al axioma del limite basándose en escrúpidos parecidos (Die Natiirwissenschaften 19. el apartado 6 y las citas indicadas en las notas 1 y 2 del mismo).com . Mas. aún más lo son las hipótesis probabilitarias. por tanto. si tenemos en cuenta que los criterios de convergencia ya no son aplicables a ellas. el de unicidad —que no tiene significación extensional— tendría menos sentido que el axioma (carente de sentido) de irregularidad. se los interpreta o explica como efectos masivos. 1931.p) a una sucesión que suponemos poderse describir aproximadamente por medio de la hipótesis de que su probabilidad es igual a p. las leyes naturales inverificables son «carentes de sentido» (cf. Pero semejante descripción de los enunciados probabilitarios —cualesquiera que sean las palabras que empleemos p a r a expresarla— ¿no contradice la idea fundamental de nuestra posición? 67. poseo consecuencias extcnslonnlea. y. ni menos. y hace ver qué razones militan contra el axioma de aleatoriedad y en favor del de unicidad. En cuanto a los axiomas. En cuanto al de unicidad. con una probabilidad que discrepe de 1 en una cantidad que se puede hacer tan pequeña como se q u i e r a ) . parece que nos encontramos obligados a describirlos como no empíricos.La probabilidad 183 límite frecuencia!. " El positivista tendría que reconocer en esta ocasión una jerarquía completa de «carencias de sentido». mientras tanto. Así pues. Para él. http://psikolibro. pág. ¿ q u é pasos h a b r í a m o s de dar en respuesta a esta a d v e r t e n c i a ? * . que no son ni verificables ni falsables. Pero. nuestro análisis lógico convierte en transparentes tanto la forma como la función de los diversos requisitos parciales del sistema. Las macro-leyes se deducen de estimaciones probabilitarias p o r el método siguiente : hacemos ver que las observaciones que estén de acuerdo con la regularidad observada en cuestión deben esperarse con una probabilidad muy próxima a 1 (es decir. ni más ni menos que los de divergencia? Todas estas embarazosas cuestiones'' desaparecen en cuanto nos libramos del axioma de convergencia. y todavía menos sentido cabría al axioma del límite. Por ejemplo. y decimos entonces que m e d i a n t e nuestra estima- Es posible considerar con justeza como advertencias (intensionales) de esta índole. o de cuáles deberíamos abstenernos. y a u n q u e no nos vemos forzados a decir que nuestros requisitos (o axiomas) «carecen de sentido» ". el p r o b l e m a de-la decidibilidad parece haceise cada vez más a m e n a z a d o r . tanto al axioma de aleatoriedad como al de unicidad. ¿A qué clase de consideraciones o de conjeturas deberíamos e n t r e g a m o s acerca de la posible convergencia o divergencia de sucesiones empíricas. UlV S I S T E M A PROBABILÍSTICO DE M E T A F Í S I C A ESPECULATIVA La utilización más i m p o r t a n t e de los enunciados de probabilidad en la física es la s i g u i e n t e : se i n t e r p r e t a n ciertas regularidades físicas o ciertos efectos físicos observables como «macro-leyes)). en vista de lo que se nos h a b í a advertido. se cuida de precavernos para que no atribuyamos la probabilidad q (siendo q ^. o como los resultados observables de «mici"o-eventos» hipotéticos y no directamente observables.

podemos «explicar» de este m o d o el conjunto de nuestro m u n d o . al h e c h o de que siempre y en todas las circunstancias podemos entregarnos a ellas. y. Sea. Pues. Podemos arreglárnoslas p a r a que ciertas estimaciones probabilitarias hipotéticas «expliquen» esta ley del modo siguiente. a u n q u e e n o r m e m e n t e grande. pero no igual a cero.com . y que carecen de i m p o r t a n c i a p a r a la ciencia. es decir. P e r o si emtpleamos de esta manera las estimaciones probabilitarias p a r a «explicar» regularidades observables sin tomar precauciones especiales. calculamos la p r o b a b i l i d a d de que todas las partículas dentro de cierta región espacial finita —y d u r a n t e cierto período de tiempo finito. P a r a m í está claro q u e las especulaciones de esta índole son «metafísicas». La p r o b a b i l i d a d calculada. Podemos entonces plantear la cuestión acerca de la longitud que h a de tener u n segmento-n de la sucesión — o . será m u y p e q u e ñ a : en realidad. por ejemplo. será despreciable. siempre será posible «explicar» de este m o d o . o «período cósmico»— se muevan accidentalmente (con una exactitud especificada) del modo que exige la ley de la gravedad. Podemos decir. de la duración que es preciso asumir para la totalidad del proceso— de modo que p o d a m o s esperar con p r o b a b i l i d a d p r ó x i m a a 1 (o que discrepe de 1 en una cantidad no m a y o r que u n valor e arbitrariamente p e q u e ñ o ) la aparición de semejante período cósmico. la dirección y velocidad del movimiento de la misma. «en realidad». Este tipo de «explicación» por medio de la asunción de aleatoriedad es aplicable a cualquier regularidad que escojamos. mi criterio de demarcación tiene aire http://psikolibro. en el que •—como resultado de u n a acumulación de accidentes— nuestras observaciones estén de acuerdo con la ley de la gravedad : para cualquier valor p r ó x i m o a 1 que elijamos obtenemos un n ú m e r o finito. la ley de la gravedad. p o r tanto : si suponemos que el segmento de la sucesión tiene esa grandísima longitud — o . e igualmente claro parece estar que este hecho va u n i d o a su infalsabilidad. mediante estimaciones de probabilidad.: Asumimos luego que tales eventos presentan u n a distribución azarosa. que el «mundo» d u r a el tiempo suficiente—. con todas las regularidades que en él se observan.blogspot. no haya sino dispersión aleatoria. entonces al asumir la aleatoriedad estamos autorizados a esperar que aparezca u n período cósmico en el que la ley de la gravedad parezca tener validez. Elegimos también qué h a de ser una propiedad p r i m a r i a de tales eventos: así. los del movimiento de una pequeña partícula. cualquier regularidad que nos venga en gana. r e a l m e n t e . Elegimos unos eventos de cierto tipo p a r a que hagan de eventos elementales o a t ó m i c o s : por ejemplo. podemos vernos inmediatamente complicados en especulaciones que — d e acuerdo con el uso general— cabe perfectamente indicar que son típicas de la metafísica especulativa. a u n q u e . de otro m o d o . finalmente.184 La lógica de la investigación científica ción probabilitaria hemos «explicado» el efecto observable a que nos referíamos como u n macro-efecto. dicho de otro m o d o . como u n a fase de u n caos aleatorio — o sea. como una acumulación de coincidencias puramente accidentales. como los enunciados probabilitarios no son falsablcs. P o r t a n t o . naturalm e n t e .

Al escribir esto pensaba que se reconocería fácilmente que las especulaciones de la índole descrita son inútiles. Hett 6 (12 de diciembre de 1911). Ehrenfest no manejan nada que corresponda a la idea de efecto reproducible." ed. son más tentadoras de lo que yo imaginaba: pues se ha dicho —por ejemplo. Mechanics. Estos autores introducían la idea de «hipótesis probabilitarias de órdenes primero.La probabilidad 185 de estar f r a n c a m e n t e de a c u e r d o con el uso general de la p a l a b r a «metafísico». P. . pero.com . Elementare Quantenmechanik (1930). Si se p i d e a éste que dé u n concepto d e p r o b a b i l i d a d a p l i c a b l e p r á c t i c a m e n t e . Existen ciertos e x p e r i m e n t o s q u e conducen a resultados v a r i a b l e s . en algunos de ellos — l o s que son «azarosos». H e m o s de e l i m i n a r su e m p l e o metafísico p a r a q u e p u e d a n t e n e r alguna u t i l i d a d en la p r á c t i c a de la ciencia e m p í r i c a *^. pág. la oposición. también su Inequality of Man. no al físico *^. Todo lo cual hace ver los peligros inherentes a la forma existencial. págs. incluso si se llevan a cabo en condiciones perfectamente r e g u l a d a s . de Dirac.' ed. por J. la nota • ! del apartado 65 y los apéndices *VI y *IX. 306. quizá p r o p o n g a algo así como u n a definición física de la probabilidad. y T. P o r consiguiente. *' El problema que estudio en este pasaje había sido tratado claramente y a fondo hace largo tiempo por los físicos P . véase. . Teilband. cf. según creo. y que podría llevarnos a esperar casi con seguridad cualquier cosa que queramos. Este razonamiento se ha repetido después frecuentemente por otros. las teorías q u e incluyen la p r o b a b i l i d a d n o deben considerarse científicas si se a p l i c a n sin a d o p t a r precauciones especiales.blogspot. ^ La cita es de BOHN-JOHDAN. a mi entender. Véanse. puede resolverse acudiendo a la idea mencionada: pues —en condiciones experimentales apropiadas— las fluctuaciones pueden llevar a efectos reproducibles.. que empleamos aquí de modo crucial para solventar el problema que ellos habían expuesto tan perfectamente. i n c i d e n t a l m e n t e . 4. y que. 1928. según se van r e i t e r a n d o u n a y otra vez. segundo.. como las tiradas de u n a m o n e d a — la r e p e t i c i ó n frecuente lleva a r e s u l t a d o s con fiecuencias relativas q u e . cf. . 808. se a p r o x i m a n cada vez más a u n valor fijo q u e podemos Uamar la probabilidad del evento en c u e s t i ó n : este valor es « . d. pág. el apartado 1 5 ) . (1930). que los enunciados probabilitarios comparten con la mayoría de los de la metafísica (cf. 14 de la 3. Haldane (en Nature 1 2 2 . o casi seguro. B. asimismo.. como quedó patente de modo tan impresionante con la teoría de Einstein del movimiento browniano. d e t e r m i n a ble e m p í r i c a m e n t e con u n grado c u a l q u i e r a de a p r o x i m a c i ó n mediante largas series de e x p e r i m e n t o s » ^ . al parecer. donde le consideraban un problema conceptual y epistemológico. desde luego. cuyo perfil será m á s o m e n o s el siguiente. Sin embargo. Math.. se encuentra un pasaje paralelo (lige- http://psikolibro. de 1947. también el comienzo de la Quantum. Pero. lo cual explica. en la Encycl.entre Boltzmann y PJanck a que se refieren en las notas 247 y sig.. 163 y sig-)— que si aceptamos la teoría probabilitaria de la entropía debemos considerar seguro. EHKENFEST. constituye un ejemplo perfecto del tipo de razonamiento que aqui critico. pág. y T. una hipótesis probabilitaria de segundo orden es una estimación de la frecuencia con que aparecen ciertas frecuencias en un agregado de agregados. especialmente. que el mundo se repetirá de nuevo accidentalmente —con tal de que esperemos el tiempo suficiente—. apartado 30. debido justamente a su aplicabilidad ilimitada. en la pág. L A PROBABILIDAD EN LA Í Í S I C A El p r o b l e m a de la d e c i d i b i l i d a d solamente desasosiega a l m e t o d ó l o go. S. íc-ésimo»: por ejemplo. 68.. 10 de la 1. Wiss.

en particular. la i d e n t i d a d de los conceptos físico y matemático de probabilidad.com . vers. como es n a t u r a l .mismo modo que lo restringe la decisión de adoptar sucesiones alea* torizadas mínimas como modelos matemáticos de las sucesiones empíricas.blogspot. 2 ) ¿ C u á n d o h a de llamarse (dargay> a una serie de experimentos? Si no se nos da u n criterio de l o ' q u e hemos de considerar «largo». siguiendo su ejemplo. 1') ¿ C u á n d o podemos h a b l a r de «acumulaciones accidentales»? Cabe p r e s u m i r que en el caso de u n a p r o b a b i l i d a d p e q u e ñ a . Según éstos. por tanto. Véase también WEYL. Y. y. no p e r m i t i r é u n a aplicación sin límites de tales h i p ó t e s i s : propongo que adoptemos la decisión metodológica de no explicar nunca efectos físicos —esto es. es inaceptable). cf. Así pues. no podemos saber cuándo hemos llegado a una aproximación de la p r o b a b i l i d a d . pág. ROBERTSON. pero surge una nueva objeción en el lugar de aquélla. solamente u n sinónimo de «muy probable» : la definición es. P. p o r el comportamiento casi-convergente). ingl.' ed. o si hemos llegado. ya que la expresión <ícasi todos» — q u e debería aparecer en el definiens— es. 1931. las siguientes: 1 ) Tal definición no está de acuerdo con el cálculo de probabilidades. Esta decisión. 74 y sig.186 ha lógica de la investigación científica p o r qué es posible falsar u n a estimación hipotética de p r o b a b i l i d a d . ya que yo no afirmo. con todo ello sigo creyendo que podemos conservar la definición del físico. según el teorema de Bernoulli. *" La decisión o regla metodológica que aquí formulo restringe el concepto de probabilidad. Gruppentheorie und Quantenmechanik (2. Tanto los matemáticos como los lógicos plantearán ciertas objeciones contra toda definición de análogo p e r f i l . que es lo que h a hecho el físico en su definición (que. http://psikolibro. modifica el concepto de probabilidad : precisamente lo restringe*^. sólo son estadísticamente estables —esto es. la p r o b a b i l i d a d no puede ser definida p o r dicha estabilidad (o sea. pero. págs. se c o m p o r t a n como convergentes— casi todos los segmentos muy largos. 66). las hipótesis probabilitarias pierden todo contenido informativo cuando se les concede u n a posibilid a d de aplicación sin restricciones. sino que — p o r el cont r a r i o — la n i e g o . la nota *1 del apartado 65. ya que. regularidades reproducibles— como acumulaciones accidentales. circular — h e c h o que p u e d e ocultarse (pero no eliminarse) omitiendo la p a l a b r a «casi». pero el físico nunca las utilizaría de semejante forma. The Theory of Groups and Quantum Mechanics (1931).. por H. pues. a su vez. la objeción 1) no afecta a mi posición. del. y voy a apoyar tal creencia p o r medio de los argumentos esbozados en el a p a r t a d o anterior. P o r esta razón. 3 ) ¿Cómo podemos saber si hemos alcanzado realmente el grado de aproximación deseado? A u n q u e opino que estas objeciones están justificadas. ¿ c u á n d o es «pequeñas u n a p r o b a b i l i d a d ? Podemos aceptar que la p r o p u e s t a que acabo de h a c e r elimina el empleo del método (de que h e m o s tratado en el apartado p r e c e d e n t e ) de fabricarnos u n a probaramente abreviado). en absoluto.

re y A p corresponden. de suerte que no aparezcan fluctuaciones observables. no supondremos que 8 pueda ser m a y o r que 9 . nuestras medidas debido a las imprecisiones inherentes a la técnica de medición e m p l e a d a . Mostraremos en las páginas que siguen que la regla metodológica que h e p r o p u e s t o está de acuerdo con la definición del físico. respectivamente. especialmente la «Tercera nota». y admitamos. que se describe p o r medio de u n a ley bien corroborada y que hemos de reducir a sucesiones aleatorias de micro-eventos. la *^ Actualmente siento ciertas dudas acerca de las palabras «sin gran dificultad»: en realidad.La probabilidad 187 b i l i d a d tan grande como queramos a p a r t i r de u n a pequeña sin más q u e c a m b i a r la formulación del p r o b l e m a m a t e m á t i c o . esto es. Supongamos que la ley afirma que bajo ciertas condiciones u n a m a g n i t u d física tiene el valor p. que las tres cantidades £. excepto en el caso de los macro-efectos extremos que discuto en este apartado. cf. p o r de pronto. P r o p o n e m o s ahora la hipótesis de que p es u n a prob a b i l i d a d dentro de u n a sucesión de micro-eventos. además. y.com . con lo cual se restringe la arbitrariedad de la elección de t y de n. el a p a r t a d o 37) dentro del cual h a n de fluctuar. de éstos los que contribuyen a p r o d u c i r el efecto del caso. Suponemos ahora que e es tan «pequeña» que p u e d e despreciarse (nos ocuparemos m u y p r o n t o de la cuestión 1'). Mas p a r a ejecutar la decisión propuesta tenemos que saber lo que h e m o s de considerar pequeño. y en lo que respecta al efecto reproducible p. las fluctuaciones estadísticas o la estadística de procesos individuales azarosos) p u e d e n reducirse sin gran dificultad al anterior *^. en todo caso. Vemos. Me referiré. esto es. asimismo. es menester emplear métodos estadísticos sumamente refinados. según el teorema de Bernoulli. Entonces (cf. podemos contestar a las objeciones p l a n t e a d a s p o r las cuestiones 1'). £ tiende a cero cuando n crece sin fin y sin límite. 2 ) y 3 ) . Otros casos típicos (así. el apartado 6 1 ) . Como lo que nos p r o p o n e m o s es deducir el niacro-efecto exacto p ( ± 9 ) . la p r o b a b i l i d a d de que el valor medio caiga dentro del intervalo A p . tales como colisiones moleculares. que son n. 2 ) y 3 ) . Fijémonos en u n macro-efecto del tipo indicado. y es claro que A p h a de interpretarse como el intervalo dentro del cual las medidas se acercan al valor p. que el efecto tiene «precisión». que se refiere a qué quiere decir «pequeño» dentro de esta suposición) . http://psikolibro. y que. pues. a las tres cuestiones 1'). Véase tam> bien el apéndice *IX. Denotemos con «e» la probabilidad c o m p l e m e n t a r i a : tenemos que a „ F ( A p ) = c. discrepancias con respecto a p fuera del intervalo ±cp (el intervalo de i m p r e c i s i ó n . y. Podemos elegir A p — o 8— a r b i t r a r i a m e n t e . solamente a un caso típico de aplicación del cálculo de p r o b a b i l i d a d e s : el de ciertos inacro-efectos reproducibles que jmeden describirse m e d i a n t e (macro-) leyes precisas —como la de presión de u n gas— y que i n t e r p r e t a m o s o explicamos diciendo que se deben a u n a enorme acumulación de micro-procesos.blogspot. apoyándonos en ella. podemos calcular — p a r a cada valor de 8 que elijamos— la p r o b a b i l i d a d ot„F(Ap).

que apenas cambia en absoluto si varía el orden de m a g n i t u d de t . http://psikolibro. si le preguntamos qué valor de e está dispuesto a despreciar —si será 0. a la de cuándo es pequeña Í (y viceversa). entonces A p es tan insensible — e n las proximidades de su valor característico— a las modificaciones que pueda e x p e r i m e n t a r e. contestará probablemente que £ no le interesa lo más m í n i m o : que lo que ha elegido no es e. la cuestión 2 ) . que le darán un grado positivo elevado de corroboración. lo cual podemos decidirnos a interpretarlo como una refutación o una falsación. o sea. esto es. esto es. la de si n es suficientemente grande. o 0.com .001.188 La lógica de la investigación científica deducción será satisfactoria si la Uevamos a cabo para cierto valor 5 < 9 (aquí está dada <p. Si adoptamos p a r a n el ortlcn de m a g n i t u d que es de esperar en el caso de fenómenos e x t r e m a d a m e n t e masivos. que en su vecindad A p es sumam e n t e insensible a los cambios de valor de t . es decir. pero no estamos dispuestos fácilmente a ligarnos para siempre a un valor d e t e r m i n a d o de e. ya que a cada n corresponde ahora unívocamente u n valor de t. la mayoría apoyarán la hipótesis. y que lo ha elegido de tal modo que la correlación entre n y A / J se haga en gran medida independiente de los cambios en el valor de t que podamos elegir. o . las observaciones que siguen en el presente párrafo (así como algunos razonamientos posteriores de este apartado) han quedado aclaradas y superadas por las consideraciones que se hacen en el apéndice *IX: véanse. sino n. y esta insensibilidad aumenta al crecer n.blogspot. Así pues. p o r tanto. de la «tercera nota». pues es posible det e r m i n a r para cada n la dependencia funcional entre e y A p **: u n examen de esta función hace ver que p a r a cada n ( « g r a n d e » ) existe u n valor característico de A p tal. especialmente.00001. en el sentido aquí indicado. a la 1') y la 2 ) . La resjjuesta del físico está justificada. esperaremos ser capaces de refutar una hipótesis probabilística. le darán un elevado grado negativo de corroboración.. Así pues. la regla metodológica de considerar falsación (siendo n grande) a un grado negativo de corroboración es un caso específico de la regla o decisión metodológica de desechar ciertas improbabilidades extremos —que estudiamos en el presente apartado. A p ) hemos establecido u n a relación entre 71 y e. Con los métodos que allí se emplean puede hacerse ver que casi todas las muestras estadísticas posibles de gran tamaño n debilitarán notablemente una hipótesis probabilística dada. los puntos 8 y sigs. ya que está determinada por la técnica de m e d i c i ó n ) : elijamos ahora 8 de modo que sea ( a p r o x i m a d a m e n t e ) igual a 9. Al elegir 8 (esto es. debido a las peculiaridades matemáticas de la distriljución de Bernoulli. Ahora bien.—. y ahora el Según creo aliora.. de las muestras restantes. e incluso podemos esperar tal cosa con mayor confianza que en el caso en que la hipótesis no sea probabilística. Pero esto quiere decir que podríamos responder a las tres cuestiones con sólo que fuésemos capaces de decidir qué valor determinado de e podemos no tener en cuenta p o r ser ya «despreciable». nuestra regla metodológica equivale a la decisión de despreciar pequeños valores de e. y un número relativamente reducido de muestras de gran tamaño n darán a la hipótesis probabilística un grado no decisivo de corroboración (ya sea positiva o negativa). la cuestión 3 ) a las otras dos o sea. ha quedado reducida a la 1'). Desde luego. Hemos reducido. o sea. Si le planteamos la cuestión a un físico.

La probabilidad 189 físico atribuirá poco valor a unos límites de A p más definidos que éstos. que son insensibles a los cambios que sufra e. http://psikolibro.^ 0 0 . o si no había cometido un error al hacer la observación. que depende de nuestra técnica de medición y no posee límites o extremos netos. Pero si esto es así. no podría nunca decidir qué era lo que realmente había sucedido. entonces hemos de suponer que la estimación probabilitaria ha quedado falsada. Estas consideraciones pueden ayudarnos a comprender afirmaciones como la siguiente de Eddington. Pues la objeción obvia a nuestra regla es. leyes secundarias» ^. el apartado 8 ) . No niego la posibilidad de que ocurran efectos improbables: no aseguro. P. sin duda. U. ni que jamás ocurran fluctuaciones de la presión de un volumen mayor de gas.com . entonces no necesitamos preocuparnos más de una determinación exacta de e: basta la decisión de despreciar un í pequeño. A p se hace completamente insensible). por tanto. ya que —debido a su inmensa improbabilidad— no »on reproducibles a voluntad. Pero en el caso de fenómenos masivos típicos —al cual se limita esta investigación—. La regla de que han de despreciarse las improbabilidades extremas (regla que únicamente se hace suficientemente explícita a la luz de lo que acabamos de decir) concuerda con la exigencia de objetividad científica. que está ligada estrechamente a la de objetividad (cf. que las moléculas de un pequeño volumen de gas no puedan quizá retirarse espontáneamente durante un corto intervalo de tiempo a una parte de dicho volumen. por ejemplo. por lo menos.. los que proponemos que se desprecien—. Las leyes que prohiben las primeras son leyes primarias. algún día ocurrirán incluso los procesos más improbables —esto es. recordamos que puede adoptarse para A p el intervalo de precisión ± 9 .blogspot. otras por ser demasiado improbables. Pero si encon» tramos desviaciones reproducibles con respecto al maero-efecto estimado del modo que hemos indicado. Pero es posible acabar con esta objeción recordando la idea de efecto físico reproducible. incluso si no hemos enunciado exactamente a qué se debe considerar «pequeño»: pues equivale a la decisión de trabajar con los valores característicos de A p mencionados. en consecuencia. llamaremos grande a n cuando la insensibilidad de A p en las proximidades de su valor característico —que podemos determinar— sea. pág. sino únicamente lo que en el apartado 37 he llamado «extremos de condensación». Incluso en caso de que un físico llegara a observar un proceso dé este tipo sería completamente incapaz de reproducirlo. The Nature of the Physical World (C. 1928. tan grande que incluso cambios en el orden de magnitud de £ hagan fluctuar a A p exclusivamente dentro de los extremos de condensación de ± 9 (si n . 75). las que prohiben las segundas. Lo que sí afirmo es que semejantes acontecimientos no serán efectos físicos. Aunque este modo de expresar las EDDINGTON. y. que incluso la mayor improbabilidad es siempre una probabilidad —por pequeña que sea— y que. Por tanto. en la que distingue dos tipos de leyes: «algunas cosas no ocurren nunca en el mundo físico porque son imposibles.

por C. hemos de analizar las reglas que gobiernan su empleo como enunciados falsables. La naturaleza del mundo físico (194S). que —como hemos visto— son infalsables? Respondemos del modo siguiente : los enunciados probabilitarios son metafísicos y carecen de significación empírica. con lo cual la regla trazaría u n a línea a r b i t r a r i a y decretaría que solamente están «permitidos» seg[vers. u n a que p i d a que la conformidad entre los enunciados básicos y la estimación probabilitaria alcance u n nivel m í n i m o . y.190 La lógica de la invesligacián científica cosas no esté. se encuentra en buen acuerdo con la aplicación que hace el físico de la teoría de la p r o b a b i l i d a d . P o r fluctuaciones estadísticas entiendo fenómenos tales como el del movimiento b r o w n i a n o . p o r otro. ni largas sucesiones de fluctuaciones en u n a y la misma dirección. Otros casos en que puede aplicarse esta teoría —tales como las fluctuaciones estadísticas. basándonos en su forma lógica. tenemos que hacer comprensible la posibilidad de e m p l e a r los enunciados probabilitarios.com .blogspot. Pero esta respuesta p l a n t e a otra pregunta : . Según el a p a r t a d o 66. p o r ello. M. los enunciados básicos aceptados p u e d e n estar de mejor o peor acuerdo con determinada estimación probabilitaria p r o p u e s t a : p u e d e n representar m e j o r o peor u n segmento típico de u n a sucesión p r o b a b i l i t a r i a . etc. es decir. son de esperar con gran p r o b a b i l i d a d discrepancias de p medibles. y se p u e d e n aplicar a este mismo mis argumentaciones a n t e r i o r e s : las fliictuaciones más allá de cierta m a g n i t u d (o sea. tal vez. Sudamericana. mas pueden utilizarse como enunciados falsables en la m e d i d a en que se e m p l e a n como enunciados empíricos. en cuanto que no son falsables.:Cómo es posible que los enunciados probabilitarios — q u e no son falsables— p u e d a n emplearse como enunciados falsables? (El hecho de que se empleen de esta manera está fuera de d u d a : el físico sabe m u y bien cuándo h a de considerar falsada una suposición p r o b a b i l i t a r i a . a salvo de toda crítica (yo preferiría abstenerme de hacer aserciones no contrastables acerca de si ocurren o no cosas sumamente i m p r o b a b l e s ) . Nuestra pregunta e r a : ¿Cómo pueden desempeñar el p a p e l de leyes naturales de la ciencia empírica las hipótesis probabilitarias. el intervalo de precisión de la medida ( ± 9 ) es más pequeño que el intervalo A p que caracteriza al ni'imero n de micro-eventos que contribuyen a dar origen al efecto. ) Vemos que la cuestión tiene dos aspectos: p o r u n lado. http://psikolibro. Lo cual nos da ocasión p a r a aplicar cierto tipo de regla metodológica: p o r ejemplo. o la estadística de eventos individuales azarosos— son reducibles al que hemos tratado. fuera del intervalo A p ) no serán reproducibles —según mis exigencias metodológicas—. Buenos Aires. pág. cast. REYLES. Ed. 102 (T.)']. ya que la fluctuación misma se convierte en u n efecto r e p r o d u c i b l e . En el caso de la estadística de eventos individuales azarosos serían válidas consideraciones análogas. Resumiré ahora mi argumentación acerca del problema de la decidibilidad. al de los macroefectos medibles con precisión. aquí. El que ocurran tales discrepancias será u n hecho conlrastable.

69. sin duda alguna. pero no los resultados individuales de las tiradas de un dado. y. ni la aparición repetida de desviaciones (que. etc. el modo científico de predecir se desmorona. Llamaré «. lo mismo que ocurre en el caso de otras leyes. en p a r t i c u l a r . o p o r q u e hayan fracasado todas las tentativas de encontrar una ley y hayan quedado falsadas todas las predicciones. La regla metodológica que proponemos de acuerdo con el criterio de demarcación. es u n conocimiento suficiente de las condiciones iniciales. pero las reglas p a r a t i r a r el dado correctamente (agitar el cubilete) están elegidas de tal modo que nos i m p i d a n m e d i r las condiciones iniciales. la diferencia reside en el hecho de que hasta ahora hemos sido capaces de predecir con éxito aquellos movimientos. Al analizar más de cerca esta sugerencia hemos visto que no es preciso trazar tan a r b i t r a r i a m e n t e como p o d r í a parecer en u n principio la línea de separación entre lo permitido y lo p r o h i b i d o . En mi opinión. I. que no es menester trazarla «con tolerancia». H a y otros casos en que las predicciones p u e d e n no dar resultado : quizá p o r q u e hasta el momento no haya sido posible formular leyes adecuadas. si dispusiéramos de mediciones suficientemente precisas de éstas también sería posible hacer predicciones en este caso . n a t u r a l m e n t e . Así pues. no p r o h i b e que aparezcan segmentos atípicos.La probabilidad l9l mentos razonablemente representativos (o razonablemente «buenas m u e s t r a s » ) . son típicas de las sucesiones p r o b a b i l i t a r i a s ) . En tales casos.blogspot. ya que cabe estructurar la regla de tal modo que aquella línea quede d e t e r m i n a d a p o r la precisión alcanzable p o r nuestras mediciones. que se le h a de menear bien. tal vez desesperemos de encontrar nunca una ley satisfactoria http://psikolibro.com . mientras que la tirada de u n dado es fortuita — o sujeta al azar—. mientras que están «prohibidos» segmentos atípicos o no representativos.o que p r o h i b e es que tengamos desviaciones sistemáticas —tales como las que van en u n a dirección concreta.marco de condiciones» las reglas de juego y todas aquellas otras que determinen las condiciones en que han de ocurrir los diversos eventos de una sucesión azarosa : consisten en requisitos tales como que el dado tiene que ser «correcto» (hecho de un material h o m o g é n e o ) . Al t i r a r el dado. P a r a deducir predicciones se necesitan leyes y condiciones iniciales : si no se dispone de leyes apropiadas o si no cabe averiguar cuáles son las condiciones iniciales. lo que nos falta. no se contenta con exigir una conformidad m e r a m e n t e grosera. sino la mejor posible en todo cuanto es reproducible y contrastable. o la aparición de segmentos atípicos de u n modo defin i d o — en forma previsible y reproducible. dicho brevemente. LEY Y AZAR A veces oye uno decir que los movimientos de los planetas obedcf cen a leyes rigurosas. en todos los efectos reproducibles.

En general. Aun cuando mientras escribía este libro me daba cuenta de tener creencias metafísicas. ni que sean «debidos al azar» en el sentido subjetivo de conocimiento insuficiente. " Hubiera ganado en claridad. cuando nos damos p o r satisfechos con las predicciones frecuenciales). y menos que nada cabe inferir de tal hecho el hecho «objetivo» de que no existan leyes * ' . y aunque señalé incluso el valor sugerente de las ideas meta» físicas para la ciencia. y den lugar. Encontramos el «azar» en sentido objetivo. A veces se ha defendido una tesis objetiva. a menos que el problema no nos interese deniasiado : como puede ocur r i r . en cuanto que se apoya en la idea metafísica de que los eventos están — o no están— determinados en sí mismos. del mismo modo que encontramos regularidades causales cuando las predicciones que deducimos de leyes vienen a corroborarse. especialmente. opuesta a la s u b j e t i v a . Si nuestra predicción tiene éxito podemos h a b l a r de «leyes».192 La lógica de la investigación científica (aunque no es probable que dejemos enteramente de hacer intentos. en ningún caso podemos decir definitivamente que no hay leyes en un campo determinado (y esto es una consecuencia de la imposibilidad de verificación) : lo cual quiere decir que mi tesis convierte en subjetivo el concepto de azar * ' .blogspot. y criticarlas —pese a no poderse refutar—. En cuanto a si existen sucesiones azarosas cuyos elementos no sean previsibles de ninguna forma. no había despertado al hecho de que cabe argumentar racionalmente contra ciertas doctrinas metafísicas. a resultados diversos. cuando nuestras estimaciones probabilitarias resultan confirmadas. pues. y ésta es la razón p o r que h e llamado azarosos [en inglés: «chance-Zi&e». razonando del modo siguiente: No http://psikolibro. es algo que ignoro. Hablo de «azar» cuando lo que sabemos no es suficiente para predec i r : como ocurre al tirar el dado. según pienso. Quizá la tesis siguiente es más digna de atención que aquella idea metafísica. el último apartado de mi Postscript. pero debería hacerse resaltar enérgicamente que el concepto que así se h a definido no se opone al de l e y . del desorden ni de la aleatoriedad. T a l vez no sea enteramente inutilizable la definición de azar implícita en esta tesis. lit. o sea. pero no la estudiaré aquí (ef. situación en que hablamos de «azar» debido a que no sabemos cuáles son las condiciones iniciales (y cabe concebir que un físico e q u i p a d o con buenos instrumentos pueda predecir una tirada que otras personas no p u e d a n ) . los apartados 71 y 7 8 ) . Del hecho de que una sucesión sea azarosa no podemos siquiera inferir que sus elementos no p u e d a n predecirse. será azarosa una sucesión de resultados experimentales cuando el mareo de condiciones que la define difiera de las condiciones iniciales. Sin emliargo. «parecidas al azar» o «como el a z a r » ] a las sucesiones probabilitarias. cuando los experimentos individuales llevados a cabo en idéntico marco de condiciones p a r t a n de condiciones iniciales diversas. y ta] vez sea verdadera. " En este párrafo ha desestimado (debido a su carácter metafísico) una teoría metafísica que ahora —en mi Postscript-^ recomiendo encarecidamente. p u e d e decirse. Véase. p o r ejemplo.com . y p o r lo demás no podemos saber nada acerca de la existencia o inexistencia de leyes o de irregularidades *^. pues me pa« rece que abre nuevas perspectivas. *' Esto no quiere decir que haga aquí ninguna concesión a una interpretación subjetiva de la probabilidad. sugiere soluciones a ciertas serias dificultades.

p e r o esto es todo. ya que sabemos que existen sucesiones azarosas construidas de acuerdo con una regla matemática (cf. pues necesitaremos.La probabilidad 193 No solamente no es posible inferir. Como ocurre con otras de la misma índole. Por tanto. parece ser el resultado de una bipóstasis metafísica de una regla metodológica a la (jue por sí misma no cabe bacer objeciones: me refiero a la regla de que deberíamos tratar de simplificar. pero puedp haber otros argumentos en favor de lo objetivamente fortuito: y uno de ellos.blogspot. n a d a acerca de la conformidad o disconformidad a leyes de los eventos individuales.). 13 http://psikolibro. 1931. o genera!i/ar. El hecbo de que una sucesión tenga u n a distribución bernoulliana no es síntoma de la ausencia de leyes. es decir. pero que podemos repetir jamás con precisión un experimento: lo más que podemos hacer es mantener constantes ciertas condiciones y dentro do ciertos límites. ya que sólo cabe deducir conclusiones estadísticas de premisas estadísticas. L A DEDUCTIBILIDAD DE MACRO-LEYES A PARTIR DE MICRO-LETES Hay una doctrina que casi b a llegado a convertirse en un prejuicio. que equivale a ¡a bijiótesis de que no es posible descubrir tales leyes sencillas. estimaciones jrecuenciales hipotéticas. ' Como Schlick dice en Die Kausalitat in der gegenwiirtigen Physik. si bien liltimamente ba sufrido severas c r í t i c a s : la de que todos los eventos observables deben ejcplicarse como macro-eventos. En cuanto a esto. que. o unificar nuestras teorías empleando bipótesis explicativas del tipo mencionado (esto es. No liemos de ver en el éxito de las jtrcdicciones de probabilidad otra cosa que un síntoma de la ausencia de leyes sencillas en la estructura de Ja sucesión (cf. 157. o sea. además. los apartados 43 y 5 8 ) —frente a los eventos que la c o n s t i t u y e n — . el quo determinados aspectos de nuestros resultados se repitan mientras que otros yaríen irregularmente no constituye un argumento a favor de que lo otijetivo sea fortuito. pueden ocurrírsenos a veces cuando estamos ocupados con el estudio de las leyes referentes a micro-eventos. ba quedado corrol)orada la suposición de libertad de secuelas. 70. sigo estando de acuerdo con lo que entonces decía. el apéndice I V ) . del azar o de la ausencia de leyes.com . y m u c b o menos idéntico con la ausencia de leyes «por definición» ^. Dichas estimaciones son siempre bipótesis independientes. Al valorar el éxito de semejantes intentos sería un error pensar que bastarán alguna vez bipótesis no estadísticas acerca de los micro-eventos y de sus interacciones p a r a explicar los macro-event o s . si el experimento está ideado (como en el caso de tirar una perra chica dando vueltas) para que las condiciones varíen. apartados *90 y sig. especialmente. a partir del carácter azaroso de u n a sucesión. ni siquiera podemos inferir —partiendo de la corroboración de estimaciones p r o b a b i l i t a r i a s — que la sucesión misma sea completamente irregular. hipótesis que expliquen los efectos observables como sumas o integraciones de m'cro-eventos). acumulaciones de ciertos micro-eventos (doctrina algo pareí'ida a ciertas formas de m a t e r i a l i s m o ) . debido a Alfred Landé (la «cuchilla de Landé») tiene gran trascendencia a este respecto (trato de él eitensamente en mi Postscdpt. como valores medios. Naturwissenschallen 19. ciertamente. pág.

Con el ejemplo siguiente p o d r e m o s tal vez dar u n a imagen del hecho de que las suposiciones frecuenciales son indispensables incluso a u n q u e nos sintamos inclinados a pasarnos sin ellas. premisas de la teoría de la medida. Erkenntnis 1. Naturwissenschajten 18. En lugar de éstas. http://psikolibro. pero a través de todas estas variaciones ^ A. pues el t a m a ñ o de las corrientes que componen la chorrera varía. cada una tiene que comportarse de acuerdo con el comportamiento de las demás. asunciones estadísticas específicas *^. En ella podremos discernir u n a extraña clase de r e g u l a r i d a d . March dice muy bien (Die Grundlagen der Quantenmechanik. Otro critico de esta tesis ha sido Albert Einstein.. Pero expresada en la forma de que las conclusiones probabilisticas necesitan premisas probabilisticas —por ejemplo. con lo cual se llega en cada caso a definiciones distintas de las sucesiones de referencia y de las propiedades p r i m a r i a s p a r a las que se asume una equidistribución. en toda deducción en que se obtienen leyes estadísticas a p a r t i r de micro-suposiciones de carácter determinístico o «preciso». 1936. pág.com . Es sorprendente el hecho de que las suposiciones frecuenciales de la física teórica son en gran medida hipótesis equiazarosas. Las estimaciones estadísticas — o los enunciados frecuenciales— no p u e d e n nunca deducirse simplemente de leyes de tipo «determinístíco». *' La teoría propuesta por Von Mises y que recojo aquí ha sido controvertida por varios físicos. 1930. Über kausale und statistische Gesetzmiissigkeiten in der Physík. entre ellos por P. la de Bose-Einstein y la de Fermi-Dirac hacen ver hasta qué p u n t o están lejos de ser a s í : estas estadísticas p o n e n de manifiesto cómo p u e d e n combinarse asunciones especiales con hipótesis equiazarosas.194 La lógica de la investigación científica nunca p u e d e n ser deducidas de éstas.. entran suposiciones acerca de la distribución estadística de las condiciones iniciales: esto es. Von Mises lo h a enunciado muy claramente : «ni el teorema más minúsculo de la teoría cinética de los gases se sigue de la física clásica sola. en las que entran ciertas asunciones equiprobabilisticas—. 1931. I m a g i n e m o s u n a cascada. ° VON MISES. Jordan (véase AnschauUche Quantentheorie. pero esto no implica en absoluto que sean «evidentes» ni válidas a priori. página 282. 1930). en donde Jordan emplea el hecho de que se han demostrado recientemente algunas hipótesis ergódicas como argumento contra mi tesis). página 250) que las partículas de un gas no pueden comportarse «.blogspot. me parece que mi tesis queda más apoyada que invalidada por los ejemplos que aduce Jordan. como les parece. por la sencilla razón de que p a r a deducir predicción alguna de tales leyes se necesitan condiciones iniciales. y de c u a n d o en cuando algo de agua salpica y se separa de la vena p r i n c i p a l . Las estimaciones frecuenciales forman u n a clase especial de h i p ó t e s i s : son prohibiciones que hacen algo así como referirse a regularidades de lo grande *. mucho más tarde adoptó —al menos provisionalmente— una interpretación frecuencial (de la teoría cuántica). Puede considerarse que uno de los principios más fundamentales de la teoría cuántica es el de que el todo es más que la suma de las partes». quien la ha atacado en el último párrafo de una interesante carta que reproduzco en el apéndice *XII. sin supuestos adicionales de índole estadística» ^. crso que Einstein pensaba entonces en una interpretación subjetiva de la probabilidad y en un principio de indiferencia (que 'en la teoría subjetiva parece como si no fuese un supuesto de equiprobabilidad). y las amplias diferencias existentes entre la estadística clásica. 207 (cf.

y — d a d a s que estén las condiciones iniciales suficientes— seríamos capaces.. por tanto. y menos la distribución estadística general como tal. es un elemento de la clase (o de la sucesión) . por la capacidad que le proviene de ser u n elemento de la sucesión a — e n símbolos ^ : k e a— y defino ahora la probabilidad formalmente singular del modo siguiente : „P. de u n grupo de moléculas— con el grado de precisión que queramos. etc. ENUNCIADOS PROBABILITARIOS FORMALMENTE SINGULARES Llamo «formalmente singular» a un enunciado probabilitario cuando adscribe una probabilidad a u n acontecimiento aislado. ya que no es posible adscribir probabilidades a acontecimientos aislados. e . predecir la ruta de u n volumen cualquiera de agua —digamos. ' El signo «. significa «. «la probabilidad de sacar cinco en la próxima tirada con este d a d o es 1/6». que sería posible predecir de u n a molécula cualquiera situada muy por encima de la caída de agua.). sino solamente a sucesiones infinitas de acontecimientos o de eventos. Para explicar estas ú l t i m a s necesitamos estimaciones estadísticas. P o d e m o s suponer... o a u n elemento aislado de cierta clase de acontecimientos * ' : por ejemplo. P o r lo general.. que conciernan la distribución frecuencial de las condiciones iniciales recurrentes. en principio. etc. http://psikolibro. estos enunciados no se consideran enteramente correctos en su formulación. si se nos dan unas condiciones inciales suficientemente precisas.(p) = ^F(P) (k 6 a) (Definición) * En el texto alemán se pretendía con el término í^formalistisch)} comunicar la ^ idea de un enunciado singular en su forma (o «formalmente singular») aunque su sentido pueda estar definido.. calcular la trayectoria de un niímero cualquiera de p a r t í c u l a s . de hecho. P e r o sólo cabría obtenerse de este modo ésta o aquélla fluctuación individual. De este m o d o sería posible.. no las regularidades estadísticas recurrentes que hemos descrito. empleo «aPtW)» p a r a denotar la probabilidad formalmente singular de que cierto acontecimiento k tenga la p r o p i e d a d /?. por lo menos la suposición de que ciertas condiciones iniciales r e c u r r i r á n una y otra vez p a r a muchos grupos diferentes de partículas (lo cual viene a equivaler a un enunciado universal) : llegamos a u n resultado estadístico si y sólo si hacemos tales asunciones estadísticas específicas — p o r ejemplo. Descontando ciertos problemas de h i d r o d i n á m i c a aún no resueltos (referentes a la formación de torbellinos. llamado cópula. en principio. en qué p u n t o pasará sobre el borde. desde el p u n t o de vista de la teoría frecuencial. en principio. por enunciados estadísticos.».».. dónde llegará al socaz. o cda probal)ilidad de sacar cinco en u n a tirada aislada cualquiera (con este d a d o ) es 1/6». de deducir cada u n a de las fluctuaciones estadísticas individuales de la cascada. 71.blogspot.La probabilidad 195 aparece cierta regularidad que sugiere irresistiblemente u n efecto estadístico. Sin embargo.com . sin más que definir las probaÍ>ilidades form a l m e n t e singulares valiéndonos del concepto de probabilidad objetiva o frecuencia r e l a t i v a . es fácil interpretarlos como correctos. podemos..

en cuanto elemento de diversas clases de referencia. de BU grupo profesional. a saber . Lo único que h a cambiado es que. Desde luego. resulta ser sorprendentemente ú t i l . n a t u r a l m e n te. Pero a u n q u e a menudo no se menciona explícitamente ct. 1. incluso. pero está perfectamente claro que se refiere a todas las sucesiones de tiradas con dados correctos. El concepto de enunciado p r o b a b i l i t a r i o formalmente singular nos p r o p o r c i o n a u n a especie de puente con la teoría subjetiva. igual a la p r o b a b i l i d a d de la propiedad p en la sucesión de referencia a. y. solemos saber en tales casos de qué a se t r a t a : así. Los enunciados que nos informan sobre el resultado real de acontecimientos aislados —los cuales no se refieren a frecuencias. P o r ejemplo. Y no es posible dar u n a regla general con arreglo a la cual fuera posible escoger una clase de referencia e n t r e varias posibles (la clase de referencia más restringida es a m e n u d o la más a p r o p i a d a . etc. tanto antes como después del suceso. Como hace ver la definición. se dice a veces que la p r o b a b i l i d a d t. el p r i m e r ejemplo citado no especifica ninguna sucesión de referencia a. y preguntar cuál es el valor de pPií/J) : y esta p r o b a b i l i d a d vale. esta opinión es enteramente e r r ó n e a : a P t ( / í ) vale siemp r e lo mismo. Así. y entonces resollará tal vez p a l m a r i o que p u e d e n expresarse diversos enunciados prohabililarios formalmente singulares acerca del mismo evento. los apartados 75 y 7 6 ) . y piiede. ayudarnos a aclarar algunos intrincados problemas de la teoría cuántica m o d e r n a (cf.blogspot. lo mismo que pP¡.196 La lógica de la investigación científica Lo cual p u e d e expresarse lingüísticamente como sigue : la probabilid a d formalmente singular de que el evento k tenga la p r o p i e d a d p — d a d o que h sea un elemento de la sucesión a— es. pueden sugerirnos. q u e elijamos otra clase de referencia. basándonos en la información k e p {o \a k e p) — q u e se nos puede proporcionar tras de observar el suceso—. un enunciado probabilitario formalmente singular sería incompleto si no enunciase explícitamente u n a clase de referencia. la probabilidad de que m u e r a u n a persona concreta en un plazo dado puede t o m a r valores m u y diferentes según la consideremos como m i e m b r o de su grupo de edad. Esta sencilla definición. sin embargo.Pj(/3) de u n evento antes de que suceda es distinta a la del mismo después de h a b e r o c u r r i d o : antes puede ser igual a 1/6. dado que sea suficientemente numerosa p a r a perm i t i r que la estimación probabilitaria se base en una extrapolación estadística razonable y esté apoyada p o r u n a cantidad suficiente de datos c o r r o b o r a d o r e s ) .(^) = 0. JVo pocas de las llamadas paradojas de la p r o b a b i l i d a d desaparecen en cuanto caemos en la cuenta de que p u e d e n adscribirse probabilidades diferentes a uno y el mismo acontecimiento o evento. por definición.com . p o r http://psikolibro. casi obvia. sino que tienen la forma «fc c tp»— no p u e d e n cambiar la p r o b a b i l i d a d de éstos. En muchos casos p u e d e n existir diversas sucesiones de referencia p a r a un evento k. podeuros elegir u n a nueva clase de referencia.8 (o ¿8). mientras que después sólo p o d r á valer 1 ó 0.

ya que son los únicos empíricamente contrastables. esta información no nos capacita p a r a predecir cuál será la propiedad del evento en cuestión. por tanto. con tal de que permitamos que nuestras «creencias racionales» se guíen p o r u n enunciado frecuencial objetivo. Pero continúo objetando a la tesis de que la teoría do la probabilidad deba interpretarse de este modo: es decir. Pero sigo estando conforme con la mayor parte de lo escrito. sin embargo. que la mayoría de las consideraciones que se hacen en el resto del capítulo (apartados 71 y 72) han quedado superadas: véanse el apéndice *IV. P u e s podemos acordar que interpretaremos la probab i l i d a d formalmente singular como el «grado de creencia racional» (siguiendo a K e y n e s ) . http://psikolibro. Considero.La probabilidad 197 t a n t o . Considero equivocadas todas las tentativas de hacer una interpretación objetiva de este tipo (que Jeans ha debatido largamente. con tal de que las «clases de referencias estén determinadas por las condiciones que definen un experimento. considero la interpretación dn propensiones como una conjetura acerca do la estructura del mundo. como confesiones de nuestro deficiente conocimiento acerca del evento concreto en cuestión (sobre el cual. t a m b i é n con la teoría del ámbito. es decir. excepto que pertenece a cierta clase de referencia en la que se h a contrastado con éxito cierta estimación de p r o b a b i l i d a d . es cierto. y —de mi Postscript— los capítulos *II *II] y *V. a la vez. sino más bien una aserción acerca de la p r ó x i m a t i r a d a : una aserción de que su resultado está. de suerte que puedan considerarse las «frecuencias» como resultado de propensiones. toda interpretación de los enunciados probabilitarios formalmente singulares — o predicciones indefin i d a s — que los convierta en enunciados acerca de una situación objetiva distinta de la situación estadística o b j e t i v a : me refiero a la opinión segiín la cual u n enunciado sobre la p r o b a b i l i d a d 1/6 al echar u n dado no es una mera confesión de que no sabemos n a d a definido (teoría subjetiva). det e r m i n a d o e i n d e t e r m i n a d o . a su interpretación como predicciones indefinidas : como si dijéramos. pero sí p a r a expresar todo lo que sabemos acerca de él p o r medio de u n enunciado probabilitario formalmente singular que tiene el aspecto de una predicción indefinida acerca del evento concreto del caso *^. n a d a se sigue de u n enunciado frecuencial). Ahora no planteo objeciones a la opinión de que un evento pueda estar en suspenso. de que es algo todavía en suspenso *^. Esto quiere decir que no objeto n a d a mientras reconozcamos claramente que los enunciados frecuenciales objetivos son fundamentales. entre o t r o s ) : cualesquiera que sean los aires indeterminísticos que p u e d a n Opino actualmente que es posible abordar de un ftiodo mucho más sencillo la cuestión de las relaciones entre las distintas interpretaciones de la teoría de la probabilidad: dando un sistema formal de axiomas o postulados y demostrando que se satisface por las diversas interpretaciones. Rechazo.com . e incluso creo que el mejor modo de interpretar la teoría de la probabilidad es como una teoría de ios propensiones de los eventos a resultar de un modo u otro (véase mi Postscript). como p o d r á verse en el apartado siguiente. y este ú l t i m o constituirá la información de que dependen nuestras creencias. no planteo ninguna objeción a la interpretación subjetiva de los enunciados probabilitarios acerca de eventos aislados.blogspot. Así pues. Dicho de otro modo : p u e d e ocurrir que no sepamos n a d a acerca de u n evento.

sobre u n concepto que coincide (cf. que este plan viene a ser como coordinar las frecuencias relativas con ciertas «predicciones indefinidas» -—tal como hemos hecho en el a p a r t a d o anterior al definir los enunciados probabilitarios formalmente singulares. W a i s m a n n '^ h a propuesto m e d i r el grado de relación m u t u a entre los ámbitos lógicos de diversos enunciados (algo así como sus razones) p o r medio de las frecuencias relativas correspondientes.com . y que el enunciado menos falsable sería el más probable lógicamente (por otra parte. sino —sobre ello y por encima de ello— por el hecho de que la Naturaleza estaría realmente constituida (o no constituida) conforme a tales leyes **. al mismo tiempo. Von Kries. Creo factible erigir u n a teoría de la p r o b a b i l i d a d sobre estos c i m i e n t o s . considero significativa la practicabil i d a d de la propuesta de W a i s m a n n : es satisfactorio encontrar que una teoría más comprehensiva puede salvar el vacío — q u e al principio parecía insalvable— entre los diferentes intentos de a b o r d a r el *' Esta caracterización algo despectiva cuadra perfectainenle a mis propias opiniones. aquél e n t r a ñ a ^ a este ú l t i m o ) . sino que — a d e m á s — la Naturaleza está más o menos « d e t e r m i n a d a » (o « i n d e t e r m i n a d a ) ) ) : de modo que el éxito (o el fracaso) de las predicciones no habría de explicarse por las leyes de que aquéllas se deducen. L A TEORÍA DEL ÁMBITO He dicho en el a p a r t a d o 34 que un enunciado falsable en m a y o r grado que otro puede describirse como lógicamente más improbable que éste. denominándolas «la interpretación de propensiones de la probabilidad». por tanto. págs. y podemos decir. el apartado 3 7 ) con el de p r o b a b i l i d a d lógica. Mas si tenemos ya a nuestra disposición una teoría frecuencial. Logische Analyse des ff^ahrscheiniichkeitsbegriffes (Erkenninís 1. que este método de definir la probabilidad es practicable sólo si se h a construido previamente una teoría frecuencial: pues de otro modo h a b r í a que p r e g u n t a r cómo se definen a su vez las frecuencias empleadas p a r a definir el sistema de medida. y. Debe decirse. 128 Y sig)- http://psikolibro. la introducción de la teoría del ámbito resulta verdaderamente superflua. han intentado sacar a luz las afinidades entre la p r o b a b i l i d a d lógica y la numérica. ' WAISMANN.blogspot. Algunos filósofos de la probabilidad (Bolzano. sin embargo. ^ Ordinariamente (cf. 1930. Entre el concepto de probabilidad lógica y el de probabilidad numérica objetiva o formalmente singular existen ciertas afinidades. el apartado 35). que propongo para su discusión en el «Epílogo metafísico» de mi Postscript.198 La lógica de la investigación científica a d o p t a r estas interpretaciones. W a i s m a n n ) h a n intentado basar el cálculo de probabilidades sobre el concepto de ámbito lógico. todas implican la idea metafísica de qiie no solamente podemos deducir y contrastar predicciones. No obstante esta objeción. 72. en realidad. y. p o r ello. considerar que las frecuencias determinan un sistema de medida de ámbitos. y.

Pero esto es precisamente lo que hemos hecho en el a p a r t a d o 71 —si bien indirectamente— al definir los enunciados probabilitarios formalmente singulares. t e n e m o s : aF(y) < „F(P). ámbitos de enunciados no c o m p a r a b l e s ) . puede decirse. sino. la teoria de W a i s m a n n p i d e ciertas ligeras modificaciones. en los casos que interesan (tales como los de a l e a t o r i e d a d ) . que entraña considerables dificultades. y y /3.La probabilidad 199 p r o b l e m a . en realidad. P o r tanto. si a es n u m e r a b l e y p u e d e aceptarse como sucesión de referencia.(y) < aP. la nota 2 del apartado 4 8 ) no sólo p r e s u p o n e haber unos ámbitos que pueden compararse p o r medio de sus relaciones de subclasificación (o de sus relaciones de e n t r a ñ a m i e n t o ) . este último supuesto. es superfluo.com . es válida la relación de subclasificación. Esto significa que una comparación entre ámbitos ha de llevar — e n el caso de aleatoriedad— a la misma desigualdad que una comparación entre frecuencias relativas. especialmente entre las interpretaciones subjetiva y objetiva. Será igual únicamente si existe una clase de referencia a (que p u e d e ser la clase universal) con respecto a la cual se cumpla la siguiente ley (que. sin embargo. la comparación de las subclases y de las frecuencias h a n de llevar a resultados análogos. I n d i c a r é ahora sumariamente cómo podría justificarse este procedimiento. además — y de u n modo más general—. de los supuestos que admitimos podríamos haber inferido inmediatamente que ^P. y cp entonces t e n e m o s : {k)[Fsb{k e y) > Fsb{k e p] (cf. Si entre dos clases de p r o p i e d a d e s .blogspot. que p u e d e n llegar a compararse incluso ámbitos que se solapan sólo parcialmente (es decir. y. p e r o .(p). http://psikolibro. tiene la forma de una «ley n a t u r a l » ) : Si no se cumple esta «ley natural» —con lo cual podemos asumir que h a y aleatoriedad desde este punto de vista— se toma la desigualdad. Puede mostrarse que. Con todo. el a p a r t a d o 33) de suerte que la p r o b a b i l i d a d lógica o ámbito del enunciado (fe e y ) h a de ser menor o igual a la de (fe c /3). Su concepto de razón de ámbitos (cf. si existe aleatoriedad podemos coordinar las frecuencias relativas con los ámbitos con objeto de hacer medibles estos últimos. lo cual justifica el procedimiento de coordinar frecuencias y ámbitos con objeto de medir estos ú l t i m o s : al hacer esto convertimos en comparables los enunciados en cuestión (que no lo eran por el método de las subclases). en este caso.

hemos vuelto al punto de p a r t i d a .com . trivial— de probabilidad formalm e n t e singular.200 La lógica de la investigación científica Así. que a p r i m e r a vista parecía tan e m p e d e r n i d o .blogspot. mediante la definición — e n cierta m a n e r a . al p r o b l e m a de la interpretación de la p r o b a b i l i d a d . Y ahora nos encontramos con que cabe e l i m i n a r completamente el conflicto entre las teorías objetiva y subjetiva. pues. http://psikolibro.

lo cual hace sospechar que ellos mismos tienen la sensación de que es menester buscar en la tierra de nadie que se encuentra entre la lógica y la física la solución de muchos de los problemas de la teoría cuántica aún por resolver.CAPITULO NOVENO Algunas observaciones sobre la teoría cuántica El análisis del problema de la probabilidad que hemos realizado ha puesto a nuestra disposición unos instrumentos que podemos ahora someter a contraste.blogspot. que debe dárseles u n a interpretación estadística: e interpretadas de esta suerte.varianciay> o «diseminación» (a las que llamaremos ((relaciones estadísticas de dispersión»). Así pues. algo audaz. aplicándolos a uno de los problemas más frecuentados de la ciencia m o d e r n a : valiéndome de ellos intentaré analizar y aclarar algunos de los puntos más obscuros de la m o d e r n a teoría cuántica. tales fórmulas afirman que existen ciertas relaciones entre ciertos márgenes de ^dispersión» o «. http://psikolibro. Es seguro que m i tentativa. mientras t a n t o . de abordar uno de los p r o b l e m a s centrales de la física p o r medios filosóficos o lógicos h a de despertar la desconfianza del físico. Admito que su escepticismo es saludable y que su desconfianza tiene fundamento . merece la pena de recordar que en cualquier r a m a de la ciencia pueden m u y bien b r o t a r m u l t i t u d de cuestiones principalmente de carácter lógico.com . Es un hecho innegable que en las discusiones epistemológicas vienen p a r t i c i p a n d o ardientemente físicos cuánticos. el apartado 7 1 ) . y con todo. Intentaré mostrar que dichas fórmulas han de interpretarse corno enunciados probabilitarios formalmente singulares (cf. 2 ) T r a t a r é de hacer patente que ni el sistema de fórmulas de la teoría cuántica ni su interpretación estadística son incompatibles con medidas de mayor grado de precisión que el permitido p o r el principio de incertidumbre. es decir. como enunciados sobre los márgenes de incertidumbre debidos a los límites de precisión que podemos alcanzar en nuestras mediciones. 1 ) En la teoría cuántica existen ciertas fórmulas matemáticas qvte Heisenberg h a interpretado a base de su principio de i n c e r t i d u m b r e : esto es. Empezaré sentando anticipadamente las principales conclusionéB que surgirán en el análisis que voy a realizar. P e r o . tengo cierta esperanza de llegar a vencer u n o y otra. dicha teoría no quedaría refutada necesariamente si algún día fuesen posibles mediciones con el grado de precisión indicado.

En todo lo que sigue me limitaré a discutir la interpretación de la física cuíntica. hasta tal punto que T h i r r i n g ha podido decir que la teoría cuántica «continúa siendo un misterio impenetrable para sus propios creadores. y con la sola excepción del apartado 77 (que está basado en uu error). Verlag Deulickc. Lo que la distingue de la metafísica determinista que estaba en boga hasta hace poco entre los físicos no es tanto su mayor lucidez cuanto su mayor esterilidad. sigo considerando de importancia el presente capitulo. En beneficio de la claridad. Menciono esta restricción porque se encuentran allí problemas —tales como la interpretación de la equivalencia entre un cam])o ondulatorio cuantizodo y un gas corpuscular— a los que sólo podrían aplicarse mis argumentos (en el caso de que pudiera hacerse en absoluto) si se los adaptara a ellos con sumo cuidado. en realidad contradice —como trataré de poner de manifiesto— a las fórmulas de la teoría cuántica si se las interpreta estadísticamente: pues no sólo son compatibles con ella mediciones más jirccisas. será posible hacer tal cosa p o r q u e no voy a poner en cuestión si es correcto el sistema de las fórmulas matemáticas de dicha teoría. no será una consecuencia lógica que quepa dodiicir de las fórmulas de la t e o r í a : se trataría más bien de un supuesto separado o su[)lementario. Con todo. En mi Postscript se encontrarán mis concepciones actuales. http://psikolibro. por tanto. H. T H I R R I M . sino (pie cabe describir experimentos imaginarios que muestren la posibilidad de las mismas. especialmente.202 ha lógica de la investigación científica 3 ) P o r tanto. DIP Wandlwif^ des Begrifhsvxtems der I'hysik íonsayo de Krixe und Neuaufbau in den pxakten Wisseiuchajten. página 30). 1933. que Hcisenberg ha afirmado. el apartado 76. la existencia de un límite para la precisión que se puede alcanzar. HAHN. Quizá podrían caracterizarse las páginas que siguen como una investigación acerca de los fundamentos de la teoría cuántii'a ^. decir también que considero que la hazaña de los creadores de la teoría cuántica m o d e r n a es una de las mayores de toda la historia de la ciencia *'. pero omitiré los problemas concernientes a los campos ondulatorios (teoría de Dirac de la emisión y la absorción. esta contradicción es la que origina todas aquellas dificultades jxir ipic se encuentra cercada la admirable estructura de la física cuántica m o d e r n a . En cuanto a la controversia sobre la «causalidaíl)). Puede ser justo. ni acerca de los puntos principales do mi crítica. . por MARK.com . Pero mi interpretación de la teoría cuántica ha variado juntamente con la de la teoría de la probabilidad. Viena y Ix. y allí argumento en favor del indeterminismo —si bien de un modo independiente de la teoría cuántica—. 4 ) Aún m á s : este supuesto adicional de Heisenberg.ipzig. Eln mi opinión. «segunda cuantización» de las ecuaciones de campo de Maxwell-Dirac). Fünl Wiener Vortrdfio. sino «pie me ocuparé exclusivamente de las consecuencias lógicas de su interpretación física debida a Born. mis críticas son a menudo severas. pro])ongo que disintamos de la metafísica indeterminista (}ue es tan p o p u l a r actualm e n t e .blogspot. En su desarrollo evitaré todos los razonamientos matemáticos y con una sola excepción— todas las fórmulas m a t e m á t i c a s . según ellos mismos admiten» ' . NOBKLING y MI•:^•CER. *' No he camhiado de opinión en este asunto. THIRRING.

como eran los movimientos relativos al éter inmóvil de Lorentz : o sea. por ejemplo. ingl. The Physical PrinTheory. 1930. ni siquiera a la frecviencia de sus revoluciones (ya que las frecuencias emitidas que iniedcn observarse en forma de líneas espectrales no podían identificarse con las frecuencias de las revoluciones electrónicas). refiero principalmente Quantentheorie (1930). Tanto en este caso como en el de las conce[)ciones de Bohr.Algunas observaciones sobre la teoría cuánúca 203 73. Esta hipótesis trataba de explicar el resultado negativo de los experimentos do Miehelson y Morley haciendo uso de magnitudes inobservables. con un programa epistemológico ^: el de librar a la teoría de «inobservables». aiiarecían tales magnitudes inobservables: no hay n a d a observable por medio de experimentos que corresponda a las órbitas de los electrones. Heisenberg cs[)eraba que al eliminar tales magnitudes inobservables lograría curar a la teoría de Bohr de sus limitaciones. En la teoría de Bohr. esto es. Esta situación está ligada al llamado princAjtio de incertidumbre. el de librarla de elementos metafísicos. ciples of the Quantum Zeitschrift für Physik 3 3 . y absorberse parte de la luz dispersada por aquél en el instru' W. HEISENBERG. las teorías que necesitaban ser reformadas explicaban ciertos ])rocesos naturales observalilcs. EcKART y F. sin embargo.blogspot. de Lorentz-Eilzgerahi. HoYT.com . y ambas echaban mano del insatisfactorio suptiesto de ([ue existan eventos tísicos y magnitudes definidas físicamente que la Naturaleza consigue esconder de nosotros haciéndolos inaccesibles para siemjire al contraste de las observaciones. C. no jiarece que su programa se haya llevado a cabo del loilo : ia Naturaleza logra todavía escondernos hábilmente diversas magniliidrs incluidas en aquélla. Incluso desde el punto de vista de la propia interpretación que hace Heisenberg de su teoría. Einstein hizo ver cómo podían eliminarse los eventos inobservables inherentes a la teoría de Lorentz. Chicago. que había precedido a la p r o p i a de Heisenberg. Toda medición física requiere un cambio de energía entre el objeto medido y el aparato de medida (que puede ser el mismo observador) : puede dirigirse sobre el objeto un rayo de luz. por C. Tal vez podría uno sentirse inclinado a decir lo mismo de la teoría de Heisenberg. 1925. enunciado por Heisenberg. que quizá pueda explicarse del modo siguiente. http://psikolibro. en su intento por asentar la teoría atómica sobre una nueva base.en lo sucesivo me a la obra de Heisenberg Die physihalischen Prinzipien der trad. o a l ' m e n o s de B contenido matemático . E L PROGRAMA DE H E I S E N B E R G T LAS RELACIONES DE INCERTIDUMBRE Heisenberg empezó. 879. de magnitudes inaccesibles a la observación e x p e r i m e n t a l . podríamos decir. pág. de magnitudes inaccesibles a la contrastación exi)er¡mental. i)arece que aún caben muchos U perfeccionamientos. Hay cierto parecido entre esta situación y aquella con la que se encontró Einstein cuando trató de r e i n t e r p r e t a r la hipótesis de la contracción.

que se encontrará. p o r la relación de incertidumbré^ E n lo que se refiere a otras coordenadas se tienen relaciones análogas. el orden de m a g n i t u d de h — s i e n d o h el cuanto de acción de Planck—^.204 La lógica de la investigación científica mentó de medición. T a m b i é n se admite que es siempre posible p r e p a r a r nuestras mediciones de m o d o que no se p e r t u r b e n algunas de las características del estado q u e se va a m e d i r (por ejemplo. pero no en el de objetos atómicos. De ahí que si aumentamos la precisión de una de la medidas —digamos. del momento p^. P o r tanto. La fórmula que hemos escrito nos dice que el producto de los dos márgenes de error tiene.. pág. con la posición de la p a r t í c u l a ) : y si dos magnitudes tienen esta correlación m u t u a . Pie Grundla^en der Quantenmechanik (19S1).» ^. en principio es imposible p r e d e c i r la trayectoria de una partícula: «en la nueva mecánica. la medida no puede servir de base para hacer predicciones. al menos. Pero a q u í surge la p r i m e r a dificultad. Se admite que siemp r e es posible averiguarií p o r medio de u n a nueva medición. a dilatar el intervalo /\x. al reducir el margen o intervalo de error A p ^ — nos vemos obligados a disminuir la precisión en la m e d i d a de la coordenada de posición x. Pero tal cambio de energía alterará el estado del objeto. y. se cumple p a r a ellas el teorema de que no p u e d e n ser medidas con precisión simultáneamente.com . En el caso de objetos macroscópicos puede despreciarse esta interferencia entre el proceso de medir y el objeto m e d i d o . el estado del objeto tras la medición anterior. la medición hace algo así como darnos a conocer u n estado que acaba de ser destruido p o r el proceso mismo de medición. según Heisenberg. pero al hacer tal cosa se interfiere de nuevo con el sistema de un modo no calculable. la nota 2 del apartado 75. Se sigue de ella que u n a medición completamente precisa de u n a de las dos magnitudes tendría como precio u n a indeterminación total de la otra. Según las relaciones de i n c e r t i d u m b r e de Heisenberg. Las relaciones de incertiPara la deducción de esta fórmula. esto es. pero sólo cabe lograr esto a costa de interferir de modo aún más violento con otras magnitudes características de tal estíido (en este caso. en consecuencia. así pues.blogspot. toda medición de la posición interfiere con la de la componente correspondiente del m o m e n t o . el m o m e n t o de la p a r t í c u l a ) .. Así pues. después de h a b e r sido m e d i d o . aun cuando cada u n a de ellas sí puede serlo separadamente. De forma que la m á x i m a precisión que se p u e d e conseguir está limitada. ya que éstos p u e d e n q u e d a r profundamente afectados — p o r e j e m p l o — al sufrir una irradiación luminosa. cf. en u n estado diferente al que tenía a n t e s . el concepto de 'trayectoria' no tiene ningún significado definido. 55 http://psikolibro. a p a r t i r del resultado de una medición es imposible inferir el estado preciso de u n objeto atómico inmediatamente después de h a b e r sido medido . MARCH.

15. 159. y.. 1 y sig. más abajo: «. pág. 20— lo expresa perfectamente: «Es una cuestión de creencia personal». 1931.) * Mas. Si u n enunciado referente a la posición de un electrón en el campo de las dimensiones atómicas no es verificable.blogspot. Weyl * y otros pueden encontrarse análogos comentarios. Pero —segvín Heisenberg— estos cálculos precisos no p u e d e n utilizarse p a r a hacer predicciones. The Theory of Groups and Quantum Mechanics. ' HEISENBERG. es posible averiguar con u n a precisión ilimitada la posición y el momento de u n electrón hasta el instante de la medición: lo cual se sigue del hecho mismo de que es posible llevar a cabo varias operaciones de medida sucesivas. es imposible c o n t r a s t a r l o s : lo cual ocurriría p o r q u e dichos cálculos son válidos p a r a la trayectoria entre los dos experimentos solamente si el segundo es sucesor inmediato del primero — e n el sentido de que no ha ocurrido ninguna otra interferencia en el lapso de tiempo entre u n o y o t r o — . http://psikolibro. qvie hemos calculado. p o r tanto. Heisenberg dice acerca de dichos cálculos exactos: «. sin duda. En p r i n c i p i o .* ed. ' MARCH. es u n a p u r a cuestión de g u s t o » ' ' : con lo cual quiere decir.el sentido de estos conceptos. Die physikalischen Prinzipien der Quanlentheorie (1930). Die Naturwissenschaften 19. de completo acuerdo con las tesis fundamentales de B o b r y de Heisenberg mismos. pág. que semejantes cálculos de trayectorias que no son contrastables. 68 (cf. c o m b i n a n d o los resultados d e : a) dos mediciones de posición. es posible calcular semejante trayec* Haré ver detalladamente en el apartado 77 y en el apéndice VI que. (La versión inglesa —pág. en ciertas circunstancias.. *A1 parecer.. camo acabamos de oir..) ° SCHLICK. passim (por ejemplo. las coordenadas exactas de posición y de m o m e n t o durante todo el período de tiempo comprendido entre las dos mediciones (empezaremos limitando nuestras consideraciones exclusivamente a este i n t e r v a l o ' ' ) . carecen de significación desde el p u n t o de vista del l'ísico. b) u n a medición de posición precedida de u n a de m o m e n t o o c) u n a medición de posición seguida p o r una de momento. y 57). el caso b) nos permite calcular también el pasado del electrón antes de realizarse la primera medición (y la cita siguiente de Heisenberg parece aludir a este hecho). 1931). * WEYL. entonces no podemos atribuirle ningún s e n t i d o : resulta imposible h a b l a r de la 'trayectoria' de una partícula entre dos puntos en que ha sido o b s e r v a d o » " . Toda contrastación que p u d i e r a disponerse con el propósito de c o m p r o b a r la trayectoria entre ambos experimentos h a b r á de p e r t u r b a r l a de suerte que nuestros cálculos acerca de la trayectoria exacta p i e r d a n su validez. 1931. (En M a r c h ' ' . Schlick comenta este pasaje de Heisenberg del modo siguiente: «Yo me h u b i e r a expresado aún más enérgicamente. sería posible calcular.. que creo incontestables. s e h a n realizado las mediciones. en las págs. Die Kausalitdt in der gegenwartigen Physik.»). con los dalos obtenidos.. lo mismo que el apartado 77.Algunas observaciones sobre la teoría cuántica 205 d u m b r e se aplican sólo a las magnitudes (características de estados físicos) que pertenecen a la partícula después de q u e . pág. el párrafo a que nos referimos aquí se ha omitido en la traducción inglesa. * Ahora considero que esta nota es errónea.com . Gruppentheorie und Quantenmechanik (2. cit. op.el que atribuyamos realidad física a la historia anterior del electrón. P o r t a n t o ... la última cita del apartado 75.

ya que esta situación tolera solamente dos interpretaciones. Todas las cosas de esta índole p u e d e n aplicarse solamente a nuestros propios pensamientos (especialmente. y el experimento de Einstein.. afirma que es inadmisible — o incorrecto. por tanto.blogspot. Schlick. esto es. P e r o .206 La lógica de la investigación científica toria «sin sentido» o metafísica por medio del nuevo formalismo. por consiguiente. La otra interpretación posible. no tiene «trayectoria». ya que —según hemos visto— cabe calcular exactamente una «trayectoria» o una «positio cum momento» d e la partícula para aquellos períodos de tiempo en los que es imposible. r e a l m e n t e h a dejado de ser posible u n a física 'objetiva' en este sentido. sino el momento de la partícula lo que se vuelve algo así como «difuso» o «borroso» a consecuencia de haberse medido de forma precisa su posición *^. una trayectoria e x a c t a ) . entonces el formalismo de la teoría vuelve a contener elementos metafísicos. Esta interpretación considera que el principio de incertidumbre es una limitación de nuestro conocimiento. subsiste el hecho de que el p r o g r a m a de Heisenberg no se ha llevado a cabo y de que no ha tenido éxito en la tarea que se h a b í a impuesto de expulsar todos los elementos metafísicos de la teoría atómica. con Heisenberg. son v e r d a d e r o s ) » : observación que es obvio está dirigida precisamente contra la interpretación que supone que no es nuestro conocimiento.com . es subjetiva. Según creo. i n m e d i a t a m e n t e después de h a b e r sustentado la tesis objetiva — c o m o hemos l e í d o — d i c e : «Es imposible afirmar con sentido de los evento» naturales cosas tales como 'esfumamiento' o 'inexactitud'. y. La primera sería que la partícula tiene una posición y u n momento exactos (y. sino sólo una posición exacta combinada con un momento inexacto. por ejemplo. fundir las dos interpretaciones opuestas con observaciones tales como la de que « . Por t a n t o . si no sabemos cuáles enunciados. p e r o que es imposible p a r a nosotros m e d i r ambos simultáneamente . Podolski y Rosen —que se estudia en los apéndices *XI y *XII— ha hecho resaltar su importancia. Lo cual hace patente que Heisenberg no h a conseguido llevar a cabo p o r completo su programa. o metafísico— a t r i b u i r a la partícula nada que sea una «positio cum momento» o u n a «trayectoria» netamente definidas: simplemente. smeared'] se debe a Schrodinger. en tal caso. contrastarlas p o r medio de la observación. Pero si aceptamos esta interpretación. en el de u n a *' La expresión «borroso» [en ingl. http://psikolibro. la Naturaleza seguiría estando dispuesta a esconder a nuestra m i r a d a ciertas magnitudes físicas: no la posición. ni el momento de la partícula. Es revelador ver cómo los campeones de la relación de incertid u m b r e vacilan entre el tratamiento subjetivo y el objetivo. ya se decida uno en favor de la t^sis objetiva o de la subjetiva. .. o un momento exacto combinado con u n a posición inexacta. sino la combinación de estas dos magnitudes.. no se gana nada en absoluto cuando se intenta. que es objetiva. la «positio cum momentoy) o la «trayectoria». . el problema de la existencia o de la inexistencia objetiva de una «trayectoria» —si es «borrosa» o si simplemente no la conocemos del todo— es fundamental. Y otros autores muestran vacilaciones parecidas. en principio.

com . BüRN-JoRDAN. 74. Varias facetas de la situación del problema sugerían que la teoría cuántica debía interpretarse estadísticamente. a preguntas estadísticas y a respuestas estadísticas» ' . IIEISENBERC. Heisenberg partió de la clásica teoría del electrón como corpúsculo. Heisenberg sigue a B o h r en cuanto que hace uso de la idea de que los procesos atómicos pueden ser representados igualmente por la «imagen teórico-cuántica de partícula» que p o r la «imagen teórico-cuántica de onda». Esta idea está en conexión con el hecho de que la teoría cuántica m o d e r n a h a avanzado p o r dos rutas diferentes. ya que ésta interpretaba los efectos luminosos observados como fenómenos masivos. llegan a ocuparse exclusivamente de cuestiones estadísticas. ElementaTe Quantenmechanik (1930). guiados por la experiencia. mientras que Schródinger tomó como origen la teoría ondulatoria de De Broglie (igualmente « c l á s i c a » ) : coordinó a cada electrón un «paquete de ondas». http://psikolibro. y tiende a cero fuera de é l ) . ya que cabe i n t e r p r e t a r la ecuación de onda de Schródinger de modo que nos dé la probabilidad de encontrar el corpúsculo en una región cualquiera dada del espacio (la p r o b a b i l i d a d está determ i n a d a por el cuadrado de la a m p l i t u d de o n d a : es grande en el interior del paquete de ondas. «Los métodos experimentales de la física atómica. La interpretación estadística dada por Born de ambas teorías resolvió la p a r a d o j a de que fuesen equivalentes dos imágenes tan radicalmente diferentes como las de partícula y onda : puso de manifiesto que también la teoría ondulatoria puede tomarse como teoría corpuscular. págs. un grupo de oscilaciones que se refuerzan p o r interferencia en el interior de una pequeña región y se anulan m u t u a m e n t e fuera de ella. que r e i n t e r p r e t ó de acuerdo con la teoría cuántica . Su tarea más importante — l a deducción de los espectros atómicos— tenía que considerarse estadística desde que apareció la hipótesis einsteiniana de los fotoucs (o cuantos de l u z ) . en todos los respectos. debidos a la incidencia de muchos fotones.. Physikaliíche Prinzipien. 322 y iig. corresponde. al estado actual de la física e x p e r i m e n t a l : pues se limita. BREVE BOSQUEJO DE LA I N T E E P R E T A C I Ó N ESTADÍSTICA DE LA TEORÍA CUÁNTICA Al deducir las relaciones de incertidumbre. Schródinger h a hecho ver más tarde que su mecánica ondulatoria conduce a resultados matemáticamente equivalentes a los de la mecánica corpuscular de Heisenberg..blogspot. Hasta ahora. Heisenberg no h a realizado la tarea que se había p r o p u e s t o : no h a purgado a ú n la teoría cuántica de sus elementos metafísicos. que nos proporciona la teoría sistemática de las regularidades observadas.Algunas observaciones sobre la teoría cuántica 207 división neta del m u n d o en sujeto y objeto» °. desde el comienzo. 49.. esto es. pág. La mecánica cuántica. en que éstas se refuerzan m u t u a m e n t e .

170.208 La lógica de la investigación científica La teoría cuántica llega a resultados que divergen de los de la mecánica clásica solamente al aplicarse a los problemas de la física a t ó m i c a : en lo que se refiere a las aplicaciones a los procesos macroscópicos. en general. dice M a r c h " : dicho de otro modo. en general. resulta claro que el carácter de la nueva mecánica ha de ser el de una teoría estadística» *. por lo cual. Si se repite u n gran n ú m e r o de veces se encontrará que cada resultado concreto se obtiene u n a fracción d e t e r m i n a d a del n ú m e r o total de veces. En la pág. eabe deducir las fórmulas clásicas como macroleyes. si el experimento se repite varias veces bajo idénticas condiciones se obtendrán varios resultados diferentes. pág..' ed. «Según la teoría cuántica. de suerte que p u e d e decirse que hay una p r o b a b i l i d a d determ i n a d a de que aparezca tal resultado cada vez que se realiza el exp e r i m e n t o » ( D i r a c ) ^ .. p e r o no esta ú l t i m a de aquéllas." ed.. pág. cada resultado concreto. debido a esta incertidumhre de las medidas correspondientes a los experimentos atómicos. 10 * (de la I. «. solam e n t e relaciones p r o b a b i l i t a r i a s .blogspot.. dentro de una estrecha aproximación. aparece un pasaje paralelo algo más acentuado: «. se obtiene una fracción determinada del número total de veces.. que si se repite un gran número de veces. 14 de la 3. sin embargo. las leyes de la mecáiíica clásica son válidas si se las considera como enunciados acerca de las relaciones entre medias estadísticas». pág. no estará determinado: esto es. Es una ley de la Naturaleza. 75.el resultado. Me parece que la relación lógica existente es justamente la c o n t r a r i a : pues podemos deducir las fórmulas de i n c e r t i d u m h r e de la ecuación de ondas de Schródinger (que ha de interpretarse estadísticamente). Quantum Mechanics (1930). será menester que sometamos a una revisión la interpretación de las fórmulas de i n c e r t i d u m h r e . P a r a tener en cuenta como es debido estas relaciones de deductibilidad.). 3.com . En algunas exposiciones se p'retende explicar la interpretación estadística de la teoría cuántica p o r el hecho de que la precisión que se puede alcanzar en la m e d i d a de las magnitudes físicas está limitada p o r las relaciones de i n c e r t i d u m h r e de Heisenberg. No creo que este análisis de las relaciones entre las fórmulas de incertidumhre y la interpretación estadística de la teoría cuántica sea aceptable. M a r c h escribe también refiriéndose a la relación de i n c e r t i d u m h r e : « E n t r e el presente y el futuro existen . ' MARCH. el resultado no estará d e t e r m i n a d o : esto es. si el experimento se repite varias veces bajo idénticas condiciones. sus fórmulas conducen. U N A R E I N T E R P R E T A C I Ó N ESTADÍSTICA DE LAS FÓRMULAS CERTIDUMHRE DE IN- A p a r t i r de Heisenberg se acepta como un hecho firmemente establecido que cualesquiera mediciones que se hicieran simultánea' MARCH. ^ DiRAC. se obtendrán varios resultados diferentes. Die Grundlagen der Quantenmechanik (1931). http://psikolibro. de suerte que hay una probabilidad determinada de que aparezca tal resultado». Se argumenta diciendo que. Die Grundlagen der Quantenmechanik.. a las de aquella disciplina.

. experimentos que condujesen a medidas de una «exactitud p r o h i b i d a » ^. ed. la a m p l i t u d de onda determina la p r o b a b i l i d a d de detectar la partícula en u n lugar d e t e r m i n a d o . una asunción que p u e d a interpretarse estadisticamente (como hemos visto en el apartado a n t e r i o r ) . pero la interpretación de estas fórmulas como reglas que limitan la precisión alcanzable en las m e d i d a s . pág. en el mejor de los casos. sin duda alguna.) se obtienen como conclusio" ^ 4Tr nes lógicas de aquella teoría '. ha demostrado que no hay m a n e r a de Salir de él». En vista de lo cual. debería considerarse falsada la teoría si se llevaran a cabo.)^: «La ciencia no ha encontrado modo de escapar a e«te dilema. 2. Si se acc|ita la interpretación estadística de la teoría cuántica. 6 8 y 3 4 5 . 2 3 3 . en el sentido de Heisenberg. y que. es claro que n u n c a podrá presentarse tal demostración.. Espasa-Calpc. Piuevos fundamentos de la ciencia. 237 [vers. S A N S HüELiN. por razones de brevedad. pág. Cuando se procede a deducir m a t e m á t i c a m e n t e las fórmulas de Heisenberg. etc. al a d o p t a r semejante interpretación. 1934. sino un enunciado probabilitario formalmente singular {et. la descripción de una partícula aislada como un paquete de ondas no es. por tanto. N a t u r a l m e n t e . por ejcunplo. las «fórmulas de Heisenberg»— y su interpretación (también debida a Heisenberg) como relaciones de i n c e r t i d u m b r e : esto es. como enunciados que imponen limitaciones a la precisión de medida alcanzable. págs. Ahora b i e n . págs.. realmente. por el contrario. Creo que esta opinión es falsa..com .na partícula aislada) aquellos enunciados que —como las fórmulas Me abstengo do criticar aquí la opinión m u y difundida y bastante i n g e n u a de« que los a r g u m e n t o s de Heisenberg nos proporcionan pruebas concluyentes de la imposibilidad de toda medición de esta índole.blogspot. por G. JEAIVS. Según esta opinión. ' W E T L da u n a deducción lógica r i g u r o s a : Gruppenllieorie und Quantenmechanik. y podría ser refutado e m p í r i c a m e n t e j u n t o con ellas. el apartado 7 1 ) : como vimos más arriba. y justamente a este tipo de enunciado probabilitario —al tipo que se refiere a u n corpúsculo (o evento) aislado— es al que he llamado «formalmente singular». The New Buckgrvund of Science. contradirían a la teoría cuántica : pues se cree que es posible deducir lógicam e n t e de ésta — o de la mecánica o n d u l a t o r i a — la «proliibición» de mediciones exactas. es cierto que las fórmulas de Heisenberg ( A * A p x > T . E n u n a cuestión como ésta. con precisión superior a la permitida p o r las relaciones de i n c e r t i d u m b r e de aquel autor.Algunas observaciones sobre la teoría cuántica 209 mente de la posición y el m o m e n t o . 185 (T. cast. ingl. pág. 14 http://psikolibro. 2. trazare una distinción neta entre las fórmulas — q u e l l a m a r é . ciertas aserciones plausibles — c o m o las q u e hace J e a n s — p u e d e n fácilmente extraviamos. M a d r i d . se tiene que emplear la ecuación de onda u otra asunción equivalente : esto es." ed. Desde luego. cf. el p r i n c i p i o de i n c e r t i d u m b r e sería deductible de las hipótesis de las mecánicas cuántica y ondulatoria. 1936. 77 y 393 y sig. cualesquiera mediciones m á s exactas que las p e r m i t i d a s según Heisenberg no pueden contradecir lógicamente a la teoría cuántica. 1 9 3 1 . entonces se ve uno obligado a i n t e r p r e t a r a su vez como enunciados probabilitarios (y de nuevo como formalmente singulares si se aplican a i. ni a la mecánica ondulatoria." ed. no se sigue de la t e o r í a . 1933.

encontraremos que sus momentos p^. Hablo de selección o de separación físicas cuando.210 ha lógica de la investigación científica de Heisenberg— pueden deducirse de enunciados probabilitarios form a l m e n t e singulares de la t e o r í a . y análogamente en los párrafos siguientes: por ejemplo. como aserciones estadísticas. es decir. como yo hago. de u n chorro de corpúsculos eliminamos con una pantalla todos excepto los que pasan a través de u n a estrecha abertura Ax.^ se encuentren dentro de u n margen prescrito Ap^. Hasta a h o r a . Y viceversa : si seleccionamos — o s e p a r a m o s — las partículas cuyos momentos p. Según esta interpretación objetiva de las fórmulas de Heisenberg. que será tanto mayor cuanto menor hayamos hecho A p „ esto es.. éstas afirmarían que se cumplen ciertas relaciones entre ciertos márgenes de dispersión. Es necesario que aclaremos ahora las relaciones existentes entre ambos conceptos. y que la dispersión Apa: será tanto mayor cuanto menor hayamos hecho Ax. la dispersión o imprecisión tolerada para la posición. «cuanto mayor sea la precisión con que medimos la posición de u n corpúsculo menos sabremos acerca de su momento». con el n o m b r e de urelaciones estadísticas de dispersión-» *'^.blogspot.. Donde hablo en este párrafo de «un agregado de partículas». habría que reinterpretar el «rayo» corpuscular en el sentido de que consistiera en experimentos reiterados con (uno o unos pocos) corpúsculos (seleccionados eliminando con una pantalla —o cerrando el paso—• a los demás). es decir. p o r tanto. También Weyl. a través de u n margen A * tolerado p a r a su posición. http://psikolibro. también aquéllos h a n de interpretarse. en m i interpretación estadística no h e mencionado medición a l g u n a : ú n i c a m e n t e he aludido a selección física^. vers. p o r ejemplo. Frente a la interpretación subjetiva de. ingl. y que podría expresarse del modo siguiente. pero no contraponei medición a selección. interpretadas de este modo. y diré que las partículas pertenecientes al rayo que hemos aislado de este modo h a n sido se*' Sigo manteniendo la interpretación objetiva que aquí explico. encontraremos que sus posiciones se dispersan en forma aleatoria dentro de un margen Ax. A p i > r-. que h a b r í a de ser la fundamental.. págs.com . si bien con una modificación importante. entre otros. muestran una dispersión aleatoria. p r o p o n g o que se acepte una inlcrpretación objetiva y estadística de las relaciones de incertidumbre. separar físicamente las partículas—• si los dos márgenes se hacen suficientemente grandes como p a r a sa4Tr tisfacer la inecuación A * . finalmente: si tratamos de seleccionar las partículas que poseen las dos propiedades A * y A p i ? sólo podremos realizar físicamente tal selección — o sea. Y. Dado u n agregado de partículas y una selección —en el sentido de una separación física— de aquéllas que en un cierto instante y con cierto grado de precisión dado tengan una posición x. 67 y sigs. el margen de dispersión o de imprecisión tolerada p a r a los momentos. diría ahora «un agregado —o una sucesión— de repeticiones de un experimento llevado a cabo con una partícula (o con un sistema de partículas)». y me referiré a aquéllas. 76 y sigs. en última instancia. habla de «seleccione^»: véase Gruppentheorie und Quantenmechanik. págs.

pero al realizar estas mediciones no llevamos a cabo u n a selección física de las partículas de acuerdo con sus posiciones en la dirección x (y. de suerte que Con «medición» quiero decir. es decir. u n rayo de electrones de igual m o m e n t o ) . podemos considerar la selección de l u g a r como una medida. por ejemplo. empleando u n contador de Geiger podemos registrar los electrones que llegan a u n a posición det e r m i n a d a . no sólo las operaciones directas de medición. es posible obtener p o r u n a selección física u n rayo monocromático plano (digamos. nos encontraremos con las relaciones^|de dispersión. intervalos espaciales. el rayo corpuscular aislado física o técnicamente— es a lo que designaré con «selección física»: contraponiéndolo a una selección p u r a m e n t e «mental» o «imaginada». de conformidad con el uso lingüístico aceptado por los físicos. u n rayo monocromático de electrones moviéndose en la dirección x. en realidad. como u n a medición. ya que gracias a ella sabemos que la partícula h a pasado p o r cierta posición (aunque a veces no sabemos cuándo sucedió tal cosa. pero si pretendemos hacer aún más homogéneo este agregado de electrones — q u i z á eliminando con u n a pantalla p a r t e de é l — . entonces hemos de fracasar: p o r q u e toda selección de acuerdo con la posición de las partículas equivale a u n a interferencia con el sistema. A este solo proceso — o a su resultado. nuestras relaciones estadísticas de dispersión se reducen en su aplicación física a lo siguiente: si p o r los medios físicos que sean se intenta conseguir MÍI agregado de partículas lo más homogéneo posible. desde luego. toda selección física puede considerarse. y si después se m i d e el momento de u n a de eUas. Así pues.blogspot. no hemos de considerar toda medición como u n a selección física. sino que hayan pasado a través de una estrecha h e n d i d u r a que determine u n margen de posiciones Ax. http://psikolibro. Si u n rayo de partículas. es decir. P o r otro lado.com . como la que hacemos al h a b l a r de la clase de todos los corpúsculos que h a n pasado o h a n de pasar a través del m a r g e n Ax. Imaginemos. y cabe emplearla realmente como tal *. asimismo. P o r ejemplo. o podemos saberlo ú n i c a m e n t e m e d i a n t e otra m e d i c i ó n ) . se selecciona interceptando con u n a pantalla o cerrando el paso a todas las que no se deslizan a través de cierto margen de posiciones («selección de l u g a r » ) . sino las medidas obtenidas indirectamente por medio del cálculo (en física. tales mediciones nos darán. estas últimas son prácticamente las únicas que se encuentran). una distribución completamente aleatoria de las posiciones en la dirección x). esto es. digamos.Algunas observaciones sobre la teoría cuántica 211 leccionadas físicamente — o técnicamente— de acuerdo con su p r o p i e d a d Ax. A h o r a b i e n . de una clase dentro de u n a clase más a m p l i a de corpúsculos de la cual no ha sido extraída físicamente. y p o r medio de los intervalos temporales entre los impactos sobre el contador podemos m e d i r . con objeto de tener electrones que no sólo tengan el mismo m o m e n t o . m e d i m o s sus posiciones en la dirección x hasta el m o m e n t o del i m p a c t o . que forman u n a barrera específica frente a tal intento. en general. que dará como resultado u n aumento de la dispersión de las componentes p^ de los m o m e n t o s .

pág. Por otra parte. ingl. pág. que es imposible de producir por combinación de dos colecciones estadísticas de índole diferente a él mismo». pues. según Weyl. 315).blogspot. •* Desde luego. pág. siguiendo a WETL (Gruppeiu theorie und Quantenmechanik. pág. sino que el mismo sentido de estos conceptos depende de las mediciones " Este término se debe a WETL (Zeitschrift für Physik 4 6 . podemos formular las relaciones estadísticas de dispersión así: no existe agregado de partículas más homogéneo que el de un caso puro *^. también BORN. 1927. 70. 1927. cf. esta última ha de someterse a «una corrección» a la luz de las relaciones de incertidumbre: «No se trata meramente de que la posición y la velocidad de una partícula estén sujetas justamente a leyes estadísticas.. de forma que sea aplicable el signo de igualdad en las mismas). Y a la inversa: si se nos da un rayo seleccionado de acuerdo con la posición gracias a haber pasado por una ranura. caracterizamos el caso puro como aquél «. diremos que se trata de un caso puro ^. sería preciso formular esto de nu*vo en el sentido indicado en la nota * 1 : «no existe dispositivo experimental capaz de producir un agregado o una sucesión de experimentos que dé resultados más homogéneos que los de un caso puros. si todas las componentes p . si se efectuase una selección de lugar con un grado do precisión elegido y de momento con la máxima precisión alcanzable entonces. y si tratamos de hacerlo «paralelo» (o aplano») y monocromático. estando.com . 1) y J. Weyl da una deducción estricta de las fórmulas de Heisenberg a partir de la ecuación de ondas (que interpreta en sentido estadístico).. trad. determinadas con precisión en cada caso aislado. hemos de destruir la selección ejecutada según la posición. VON NEUMANN (Gottinger Nachrichten. entonces los casos puros que satisfacen esta descripción no necesitan ser selecciones puramente de momento o de lugar: podrían producirse. Elementare Quantenmechanik. No se ha tenido hasta ahora suficientemente en cuenta que a la deducción matemática de las fórmulas de Heisenberg a partir de las ecuaciones fundamentales de la teoría cuántica ha de corresponder justamente una deducción de la interpretación de aquellas fórmulas partiendo de la interpretación de dichas ecuaciones. 245). March. todo lo que permiten las fórmulas de Heisenberg. JoKDAN. por lo demás. por ejemplo.. 79. de las partículas se han hecho igual a O— la anchura tendría que hacerse infinita.' Si.212 La lógica de la investigación científica ésta crecerá (de conformidad con la ley expresada por la íórmula de Heisenberg) al estrecharse la hendidura. Y obra de tal modo pese al hecho de darse cuenta de que su interpretación de las fórmulas es contraria en ciertos aspectos a la interpretación estadística de Born. pág. pero su interpretación de tales fórmulas —que acaba de deducir de una premisa interpretada estadísticamente— las convierte en limitaciones impuestas a la precisión alcanzable. (En el caso ideal —por ejemplo. ya que no podemos evitar que aumente el ancho del rayo. Al emplear esta termiliología. por ejemplo.) Si la homogeneidad de una selección se ha hecho lo más grande posible (esto es. http://psikolibro. ha descrito la situación exactamente del modo inverso (como hemos indicado en el apartado anterior): la interpretación estadística de la teoría cuántica aparece —según él la presenta— como una consecuencia de las limitaciones de Heisenberg acerca de la precisión alcanzable.

Pues toda demostración de tal índole ha de emplear consideraciones teórico-cuánticas aplicadas a partículas aisladas: lo cual quiere decir que ha de utilizar enunciados probabilitarios formalmente singulares.Algunas observaciones sobre la teoría cuántica 213 que necesitamos para averia. U N INTENTO DE ELIMINAR LOS ELEMENTOS METAFÍSICÓS POR IN- VERSIÓN DEL PROGRAMA DE H E I S E N B E R G . La creencia de que unas medidas aisladas puedan contradecir a las fórmulas de la física cuántica parece insostenible lógicamente: tan insostenible como la creencia de que puede descubrirse algún día una contradicción entre un enunciado probabilitario formalmente singular. CON APLICACIONES Si partimos del supuesto de que las fórmulas peculiares de la teoría cuántica sean hipótesis probabilitarias —y. * El párrafo que aquí se cita se ha omitido. Si hacemos tal cosa noa encontramos con que no hay contradicción entre las medidas que hemos supuesto muy precisas y la teoría cuántica en su interpretación estadística. a hacer ver que la mera suposición de que semejantes medidas sean posibles tiene que conducir a contradicciones en el sen|p de esta teoría—. El conflicto —de que se percató Weyl— entre la interpretación estadística de Born de la teoría cuántica y las limitaciones de Heisenberg que se imponen a la precisión alcanzable existe verdaderamente. en la versión inglesa. quizá. «la probabilidad de que en la tirada h salga un cinco. y. pero es más agudo de lo que Weyl pensaba. sino que el hecho (que todavía no he demostrado) de que ni los experimentos posibles ni los resultados experimentales reales concuerden con la interpretación de Heisenberg puede considerarse como un argumento decisivo —una especie de experimentum crucis—• a favor de la interpretación estadística de la teoría cuántica. al parecer. por tanto. Cruppentheorie und Quantennicchanik. en los casos en que la probabilidad sea igual a l o a 0 ) . además. No sólo es imposible deducir las limitaciones citadas de la ecuación de onda estadísticamente interpretada. existe solamente una contradicción aparente entre estas medidas precisas y ciertos enunciados probabilitarios ' WETL. 6'8. tal vez.blogspot. 76. Estas sencillas consideraciones ponen a nuestra disposición la manera de refutar cualquiera de las supuestas demostraciones destinadas a hacer ver que una medición exacta de la posición y del momento estaría en contradicción con la teoría cuántica —o. pág. y uno de los dos enunciados siguientes: h t p («de hecho sale un cinco») y h e. que tiene que ser posible traducir la demostración —poco menos que palabra por palabra— al lenguaje estadístico. enunciados estadísticos— es difícil ver cómo podrán deducirse prohibiciones de eventos aislados de una teoría estadística del carácter indicado (excepto. http://psikolibro. ¡3 («de hecho no sale un cinco»).uar su valor: y la medida exacta de la posición nos hurta la posibilidad de averiguar la velocidad» *.com . es igual a 1/6»). aPi(j8) = p (digamos.

b) y c ) —véase el a p a r t a d o 7 3 — . Gruppentheorie http://psikolibro..com . a ) . P e r o esta opinión apenas h a r í a justicia a m i razonamiento : pienso. y como en esta m a t e r i a estoy de acuerdo con él. será correcto afirmar que no se pueden deducir predicciones singulares precisas de fórmulas peculiares a la teoría cuantiva —si es que se las interpreta estadísticamente— (y no cuento la ley de conservación de la energía ni la de conservación del m o m e n t o entre las fórmulas que acabo de m e n c i o n a r ) . de cálculos exactos de u n a trayectoria (cf. Muy bien p u e d e parecer que no h e m o s ganado m u c h o al reinterp r e t a r el p r i n c i p i o de i n c e r t i d u m b r e : pues incluso Heisenberg no afirma fundamentalmente (como h e tratado de hacer v e r ) . el a p a r t a d o 7 3 ) cuya realidad física Heisenberg se ve obligado a p o n e r en duda. P o r El termino «técnica experimental constructiva» lo usa WEYL en uud Quantenmechanik. de la investigación científica formalmente singulares de la teoría. sino que nuestras predicciones están sujetas a dicho principio . púg. que la tesis de Heisenberg y la mía son d i a m e t r a l m e n t e opuestas. sino solamente a predicciones frecuenciales ^ Este teorema resume mi actitud con respecto a todos aquellos exp e r i m e n t o s imaginarios que Heisenberg discute (siguiendo en gran medida a B o h r ) con objeto de demostrar que es imposible realizar mediciones de u n a precisión p r o h i b i d a p o r su principio de i n c e r t i d u m b r e . p o d r í a pensarse que estoy alborotando sólo p o r u n a s palabras. (Examinaremos en el apéndice V u n ejemplo de este tipo de demostración. sin embargo. dicho de otro m o d o . en realidad. púg. Debemos examinar p r i m e r a m e n t e la dificultad con la que se malogra. lo esencial es lo mismo : la dispersión estadística hace imposible predecir cuál será la trayectoria de la partícula después de la operación de m e d i d a . por lo que h e llamado selección física). 67. el p r o g r a m a de H e i s e n b e r g : es la aparición en el formalismo de enunciados precisos de posición más momento . Ahora b i e n . pueden i n t e r p r e t a r s e estadísticamente. En todos los casos. 76. Esto es así p o r q u e . t r a t a r é de resolver las dificultades típicas de la interpretación de Heisenberg. hemos de fracasar m u y especialmente en nuestro intento de conseguir condiciones iniciales precisas por manipulación física del sistema (esto es. o.214 La logice. hasta cierto p u n t o . mientras t a n t o . como h e m o s visto. P e r o todos los experimentos en cuestión. irad. si bien es erróneo decir que la teoría cuántica excluye medidas exactas. ingl. es completamente cierto que la técnica n o r m a l del experimentador reside en producir o construir condiciones iniciales: lo cual nos perm i t e deducir de nuestras relaciones estadísticas de dispersión el teor e m a — q u e . terjiendo en cuenta las relaciones de dispersión. como p o n d r é de manifiesto extensamente en el próximo a p a r t a d o . sólo es válido para la técnica experimental <(constructivay>—de que a p a r t i r de la teoría cuántica no podemos llegar a predicción singidar alguna.blogspot. en lugar de debatir ninguna cuestión esencial. m i e n t r a s que otros — c o m o Schlick—• la niegan rot u n d a m e n t e .) P e r o . e intentaré p o n e r en claro cómo y por qué surgen.

la combinación c) —esto es. estas mediciones y et. por tanto. pero nunca la precisión de la medida. Las relaciones de dispersión afirman que si disponemos las cosas para lograr una selección tajante de la posición (digamos. ya que sin él no podríamos afirmar que estábamos midietado los momentos inmediatamente después de haber seleccionado la posición. Hemos de contrastar esta predicción o previsión midiendo los momentos aislados de modo que lleguemos a determinar su dis.tos cálculos. y. Ahora bien. Como continúa habiendo malas inteligencias. realmente. los momentos se dispersarán. http://psikolibro. de mucha mayor precisión que A p . que son predicciones estadísticas. Reconozco que no sirven como condiciones iniciales o como base p a r a deducir predicciones. m e d i m o s luego el m o m e n t o de las partículas que. y viceversa. procedentes de la r a n u r a . sin embargo. estas medidas últimas nos permiten calcular relrospcclivamente los valores de loe momentos en el lugar en que la posición quedó seleccionada —y medida— por la ranura: «cálculo de lo ocurrido en el pasado» de la partícula (cf. en todo caso. La teoría estadísticamente interpretada. son indispensables : se necesitan para contrastar nuestras predicciones. los diferentes momentos dispersos que aparecen i n m e d i a t a m e n t e des[)ués de haberse realizado una selección de acuerdo con la posición *^. Con Considero que este párrafo (y con el la primera frase del siguiente) es uno de los más importantes de este debate. los dos experimentos juntos d e t e r m i n a r á n con precisión la trayectoria de todas las partículas que pertenecen a la segunda selección (en lo que se refiere a la trayectoria entre las dos m e d i c i o n e s ) : pues cabe calcular con precisión tanto la posición como el momento entre las dos operaciones de m e d i r . n a t u r a l m e n t e . mediante una ranura en una pantalla). me explicaré más a fondo. Seleccionamos un rayo según la posición. y. se movían en una dirección determinada (medición que. Pues lo que afirman nuestras relaciones estadísticas de dispersión es que los momentos deben dispersarse cuando las posiciones están determinadas más exactamente.Algunas observaciones sobre la teoría cuántica 215 ejemplo. y el único con el que todavía estoy enteramente de acuerdo. tribución estadística.com . que corresponden precisamente a los elementos considerados superfinos en la interpretación de Heisenbcrg de la teoría. en la que yo hago son todo menos superfluos. mediante los experimentos del tipo descrito. en cualquier experimento que muestre un aumento de dispersión como consecuencia de una disminución del ancho de ranura). «metafísica»— si fueran imposibles. tampoco podríamos decir que contrastábamos las relaciones de dispersión (que es lo que hacemos. la nota 4 del apartado 73) que es esencial. A h o r a b i e n . no sólo no excluye la posibilidad de mediciones aisladas exactas. p o r tanto. lo único que queda «difuso» o «borroso» a consecuencia de las relaciones de dispersión es la precisión de la predicción. u n a medición de posición seguida de u n a de m o m e n t o — p u e d e realizarse p o r medio de u n experim e n t o tal como el siguiente. estas mediciones de momentos aislados (que llevan a nuevas dispersiones.blogspot. sino que sería no contrastable — y . que la anchura media de la región de dispersión. por tanto. pero de lo cual no nos ocuparemos ahora) darán cada una un resultado tan preciso como queramos. p o r medio de u n diafragma con u n a estrecha r a n u r a (medida de pos i c i ó n ) . Asi pues. esto es. Lo cual es u n a predicción que no sería contrastable — o falsable— si no estuviésemos en situación de m e d i r y calcular. en consecuencia (más bien que hacerse «indeterminados». pero. los momentos aislados se convierten en «imprevisibles» —en un sentido que nos permite prever que habrá dispersión—). producirá u n a nueva dispersión de las posiciones) .

hacen ver claramente la influencia de ideas filosóficas. Lo que sí tiene importancia. lo que hemos dicho ahora es m u y suficiente *'\ ya que acaba con todas las dificultades en relación con la «carencia de sentido» del concepto de trayectoria. y porque lo que sigue es. haciendo ver que el formalismo que contiene dichas magnitudes es correcto precisamente p o r q u e éstas no son metafísicas.com . de modo que tales cálculos distan mucho de «carecer de sentido». 1. Nos daremos cuenta de hasta qué p u n t o aclara esto la atmósfera si recordamos las drásticas conclusiones que se h a b í a n ext r a í d o del supuesto fallo del concepto de trayectoria. p e r o . http://psikolibro. mientras él trataba de excluir ciertas magnitudes que consideraba inadmisibles (sin llegar a conseguirlo ent e r a m e n t e ) . y su h a b l a r de «magnitudes no observables». pero carece de interés. las tiradas en que sale cinco— para que seamos capaces de contrastar nuestras predicciones frecucnciales acerca de ellas— o acerca de dichas tiradas. pág. yo he invertido su tentativa. ¡^cro en ese m o m e n t o cesa de ser objeto de investigación p a r a el físico. éstas han de ser medibles —justamente del mismo modo en que h a n de poderse averiguar empíricamente. lo cual constituye una predicción que p u e d e refutarse. y que Schlick ' MARCH. *' El comienzo de esta cláusula (desde «pero. Una vez que hemos abandonado el dogma incluido en la limitación impuesta por Heisenberg sobre la precisión alcanzable.blogspot. digamos. por así decirlo.f. do como p a r a afirmar que u n cuerpo cesa de eristir en el momento en que nos volvemos de espaldas a é l . ya no hay razón por la que hayamos de d u d a r de la significación física de tales magnitudes.. son predicciones frecuencialcs acerca de trayectorias: y. nndic está tan enajena. Como es nntura!. es que esta hipótesis y otras parecidas a ella son falsahles: basándonos en la hipótesis de que se mueve a lo largo de cierta trayectoria somos capaces de predecir que será observable en tal o cual posición. Las relaciones de dispers¡ón. sin embargo. que p a r a el físico u n cuerpo sólo tiene r e a l i d a d en el instante en que lo observa. especialmente positivistas. Lo he insertado aquí porque ya no creo en el razonamiento del «próximo apartado» (el 77). Bajo la misma influencia escribe M a r c h : «Tal vez pueda decirse. desde luego. enteramente independiente del apartado que viene a continuación: pues se basa en el argumento que acabo de dar según el cual se necesitan cálculos sobre la trayectoria pasada del electrfin para contrastar las predicciones estadísticas de la teoría. *La posición de Reichenbach —que someto a crítica en mi Postscript. en realidad» hasta «suficiente») no estaba en el texto original. pero por un método exactamente opuesto al suyo : ya que. en realidad. por tanto. pues no existe posibilidad de decir n a d a acerca de él que esté basado en experimentos» ^ Dicho de otro modo : la hipótesis de que un cuerpo se mueve siguiendo esta o aquella trayectoria m i e n t r a s no se le observa es inverificahle: lo cual es obvio. La repulsa de Heisenberg al concepto de trayectoria. Die Grundlagen der Quantenmechanik. al que me he referido en la frase anterior.216 La lógica de la investigación científica lo cual hemos logrado c u m p l i r el p r o g r a m a de Heisenberg (la eliminación de los elementos metafísicos).. apartado *13— es parecida. en realidad. En el p r ó x i m o apartado veremos que la teoría cuántica no excluye este modo de p r o c e d e r . sin miedo de ser m a l entendido .

pero. 188 (T. ya que p a r a ser coherente h a b r í a que i n t e r p r e t a r asimismo subjetivamente las ondas de p r o b a b i l i d a d de Schródinger . mi Postscript." ed. sino el fracaso profundo de nuestras imágenes espacio-temporales. 1. sino íimultáneamente como probubilística. que e s c r i b e : «En resumen. enunciados sobre trayectorias. su éxito pareció hacer patente que se trataba de u n a renuncia fructuosa. Die Naturwissenschaften 14 (1926). cast. 236. p u e d e asumirse qxie.blogspot. En el texto de Jeans. la teoría de Schródinger puede y debe ser interpretada no sólo como objetiva y singular. pues aquél ha. 159. Con todo. pág. pág. A la luz de nuestro análisis parece ahora justificable el empico frecuente e inevitable —si bien se haga subreptic i a m e n t e — de conceptos espacio-temporales. atribuyendo la incertidumbre directamente al evento aislado *^. podemos dese n m a r a ñ a r también la intrincada madeja de sus interpretaciones objetiva y subjetiva. en lo que se refiere al p r o b l e m a general de la teoría cuántica. el programa no llegó nunca a realizarse hasta el final. página 240) [ed. En el a p a r t a d o 71 nos dimos cvienta de que todo enunciado de este tipo puede interpretarse asimismo subjetivamente. Heisenberg adojiló esta idea de B o h r — a saber. Die Kausalitat in der gegeniuartigen Physik. Die Naturwissenschaften 19 (1931). Scblick alude aquí probablemente a B o h r . la renuncia a las descripciones espacio-temporales— como base de su p r o g r a m a de investigación . pág. 1936.)}. y. p o r ello. la segunda http://psikolibro. puesto de manifiesto que las relaciones estadísticas de dispersión son enunciados acerca de la dispersión de la posición más m o m e n t o . 1934. 2. no es una mera cuestión de un cambio en las teorías mecánicas y electrodinámicas. ' JEANS. y que éstos no son aplicables a las dimensiones a t ó m i c a s » ' .Algujms observaciones sobre la teoría cuántica 217 formula de este m o d o : «Quizá el modo más conciso de describir la situación que estamos examinando sea decir (como hacen los investigadores más eminentes de los p r o b l e m a s cuánticos) que la validez de los conceptos ordinarios espacio-temporales está confinada a la esfera de lo observable macroscópicamente.. como un enunciado referente a la incertidumbre de nuestro conocimiento. * BOHR. Una vez que hemos mostrado que las relaciones de incertidumbre son enunciados probabilitarios formalmente singulares. pág..com . Hemos visto también bajo qué Supuestos tiene que fracasar el intento justificado y necesario de i n t e r p r e t a r objetivamente u n enimciado de esta í n d o l e : cuando se pretende sustituir una interpretación objetiva estadística p o r una interpretación objetiva singular. que e s c r i b e : « P o r tanto. y que p o d r í a describirse con les conceptos físicos ordinarios. es decir. Según lo que pienso actualmente. como u n a predicción indefinida. capítulo *V). ésta es la conclusión que saca J e a n s " . Este es uno de los puntos en que he cambiado de opinión desde entonces (cf. la imagen corpuscular nos SCHLICK. The New Background of Science (1933. que hasta ahora 86 h a b í a n utilizado p a r a la descripción de los fenómenos naturales» *. r e a l m e n t e . pero el argumento principal en favor de la interpretación objetiva permanece inalterado. se pone en peligro la posición de la física como ciencia objetiva. si se i n t e r p r e t a n (dir e c t a m e n t e ) las fórmulas de Heisenberg en un sentido subjetivo.

.. El mismo Schródinger. s i n g u l a r ) . con las palabras «con todo. h a propuesto cierta interpretación de este tipo p a r a su ecuación de onda (que. Los enunciados estadísticos de la teoría cuántica tienen que ser contrastables intersubjetivamente. 193. y. que el electrón mismo es i n d e t e r m i n a d o .}].. 188 (T. sino de nuestro conocimiento de la Naturaleza. pues. estas observaciones parecerán sumamente aceptables a los positivistas. objetiva directa (esto es. el apartado 6 2 ) — resultan inevitables. sino también el carácter objetivo de la física.com . página 237 (2.blogspot. P o r tanto. Sin duda alguna. como hemos visto. WETL. http://psikolibro. véase op.. p a r a Jeans las ondas de Schródinger son ondas de probabilidad subjetiva. cit. por ejemplo. es u n enunciado probabilitario formalmente s i n g u l a r ) : ha tratado de identificar i n m e d i a t a m e n t e la partícula con el paquete de onda mismo.218 La lógica de la investigación científica dice que nuestro conocimiento de u n electrón es i n d e t e r m i n a d o . versióo ingl. Pero mis propias opiniones acerca de la objetividad no h a n quedado afectadas. y los razonamientos que he rechazado — e l empleo del teorema de Bernoidli como «puente» de la ignorancia al conocimiento estadístico. pág..». no sorprende que la imagen ondulatoria que ha surgido finalmente demuestre referirse con exclusividad a nuestro conocimiento del universo tal y como se consigue a través de nuestras observaciones». en sus famosos Collected Papers on Wave-Mechanics. frase inicia un nuevo párrafo (que comienza. toda la teoría subjetiva de la p r o b a b i l i d a d invade el dominio de la física. * Cf. 241) [vers. y sólo hay una manera de lograr tal cosa: hemos de suponer que la imagen ondulatoria no nos da una representación de la Naturaleza objetiva. 216 y sig... Es interesante saber que existe u n a contrapropuesta simétrica de la interpretación subjetiva mencionada de las ondas de Schródinger. Pero el contenido del principio de incertidumbre tiene que ser el mismo en ambos casos. P e r o esta tentativa lleva directamente a las dificultades características de este género de interpretaciones. ya realicemos experimentos con él o n o . pág. pág. del mismo modo que cualesquiera otros enunciados de la física . cast. Grnppentheorie und Quanlenmechanik. u n a interpretación no estadística. la imagen ondulatoria. págs. quiero decir. p o r tanto. Para la cita que insertamos al final de este párrafo. P o r ello. Jeans formula del modo siguiente la actitud subjetivista de la física m o d e r n a : «Heisenberg ha abordado el enigma del universo físico abandonando el enigma principal —el de la naturaleza del universo objetivo— por insoluble. si se irterpretan»). a adscriliir la incert i d u m b r e a los objetos físicos mismos (incertidumbres objetivizadas) : Schródinger se ha visto forzado a admitir que la carga del electrón estaba «difusa» o «borrosa» en el espacio (con u n a densidad de carga d e t e r m i n a d a por la a m p l i t u d de o n d a ) —asunción que h a resultado ser incompatible con la estructura atómica de la electricidad "—." ed. y mi sencillo análisis no sólo pone a salvo la posibilidad de descripciones espacio-temporales. a saber. ondas de nuestro conocimiento : con lo cual. y otros parecidos (cf. y dedicándose al rompecabezas más reducido de coordinar nuestras observaciones del universo.

en realidad. HoYT. 2. Imagínese un espejo semitransparente. ECKART y F. es O. y así h a ocurrido que se h a continuado sin caer en la cuenta del carácter peculiar de otros enunciados probabilitarios formalmente singulares —tales como las relaciones de i n c e r t i d u m b r e — . p o r tanto. 29 (trad. pág. pero la conexión lógica existente entre las interpretaciones estadística y no estadística ha permanecido o b s c u r a . como sabemos.blogspot. Es evidente que este ejemplo es. que h a n podido seguir socavando las bases físicas de la teoría. entonces. ingl. aPtiP)i puede admitirse que sea igual a la de ser reflejado. y que Jeans llama * (tuna de las partes más difíciles de la teoría cuántica * n u e v a » . q:P(P) continúa valiendo 1/2. 29 (trad. por C. parece que las probabilidades cambian como si fuese repentinam e n t e . pág. C.com .Algunas observaciones sobre la teoría cuántica 219 La interpretación estadística de Born ha resuelto el problema. Sea ahora k u n fotón que incide sobre el espejo. HEISENBERC. el mismo que hemos propuesto en el apartado 71 * \ Y difícilmente aclara la situación el describir este experimento — t a l como lo hace Heisenberg ' — en loa siguientes t é r m i n o s : «fMediante el experimento [esto ' Cf. pág. El proljleina que se expone a continuación se ha hecho luego famoso con el nombre de «problema de la reducción (discontinua) del paquete de ondasyi. pero pP(/3). y sea el caso que se averigüe experimentalmente que este fotón ha sido reflejado. Chicago. esto es. 39). si bien me parece que nuestra interpretación lo hace completamente claro. „Pk(p) = „Pu(^) = 1/2- Esta estimación probabilitari. pasará a través del espejo. a. The New Background of Science (1933. Es decir. tenemos.)'\. Quizá pueda concluir con u n a aplicación de lo dicho en este apartado a u n experimento imaginario propuesto por Einstein ''. pero ha pasado más de veinte años y este problema sigue causando la máxima estupefacción en los estudios acerca de la teoría cuántica.: The Physical Principles of the Quantum Theory. Physikalische Prinzipien. The Physical Principles of the Quantum Theory. naturalmente. eu los apartados *100 y *115 de mi Postscript lo discuto de nuevo largo y tendido. que refleja p a r t e de la luz y deja pasar a su través otra p a r t e . es equivalente a la hipótesis de que la m i t a d de u n a clase dada de cuantos de luz. ' JEANS. Physikalische Prinzipien..* ed. pig. VON LAUE. " HEISENBERC. por el con- http://psikolibro. pág. Algunos destacados físicos me dijeron en 1934 que estaban de acuerdo con mi solución trivial. pág. página 39). las probabilidades «cambian» solamente en cuanto que se reemplaza a por p .. Chicago. 1930. La probabilidad formalmente singular de que u n fotón (o cuanto l u m i n o s o ) dado atraviese el espejo. 1930. 192 (T. respectivamente. mientras que la otra m i t a d será reflejada.-i. de modo d i s c o n t i n u o : todo ocurre como si antes del experimento h u b i e r a n sido ambas iguales a 1/2. 246) [versión cast. ingl. con lo cual. del mismo modo que pP(P ) es 1. si no trivial **. está definida dentro de las probabilidades estadísticas objetivas: es decir. pero que u n a vez sabido el hecho de la reflexión se hubiesen vuelto de r e p e n t e O y 1. 242.

pero mutuamente independientes. Handbuch d.220 La lógica de la investigación científica es. p u e s dentro de mi argumentación p u e d e reemplazarle el famoso experimento imaginario de Einstein. y trario. Todavía m á s : los argumentos de los apartados precedente y siguiente no q u e d a n alterados p o r ello. y p o r E i n s t e i n — e n su carta reproducida en el apéndice * X I I — . que las consecuencias lógicas de esta información) se p r o p a g a n con velocidad superior a la de la luz». continúan siendo iguales a 1 / 2 : lo único que h a ocurrido es que hemos elegido una nueva clase de referencia —fi. ya que nuestras probabilidades originarias. Podolski y Rosen (cf. También hace ver que el p r o b l e m a de interpretación a que h a dado origen la teoría cuántica sólo p u e d e abordarse p o r medio de u n análisis lógico de la interpretación de los enunciados p r o b a b i l i t a r i o s . p o r otra p a r t e . página 278 y el p u n t o 10 del apéndice * X I . tal vez.. 22. en lugar de a— bajo la enérgica inflviencia del resultado del experimento (o sea. 79 de la separata): «Pero quizá es algo completamente equivocado coordinar una onda con un corpúsculo aislado. la medición p o r la cual encontramos el fotón reflejado] se ejerce cierto tipo de acción física (una reducción de los paquetes de ondas) desde el lugar en que se ha encontrado la mitad reflejada del paquete de ondas a otro lugar — t o d o lo distante que q u e r a m o s — en que acontece estar la otra mitad del paquete» . la nota *1 del apartado siguiente y el apéndice •XII. Ya no creo en dicho e x p e r i m e n t o . http://psikolibro. y una observación ulterior de Heisenberg acerca de que este tipo de propagación de u n a acción física no p u e d e emplearse p a r a t r a n s m i t i r señales. ayuda a c o m p r e n d e r las cosas poco más o menos lo mismo que decir que dos p o r dos se convierten en cuatro con velocidad superior a la de la l u z . de la información h t (i o k e ^. Si suponemos que por principio la onda se refiere a un agregado de cuerpos iguales. este error fue sometido a crítica p o r p r i m e r a vez p o r Von Weizsacker en Naturwiss. desaparece la conclusión paradójica». o P'.und TFellenthéorie. 77. Todo esto no sirve para nada. página 807." ed. acerca de cuyo origen véanse la nota *1 del apéndice VI. la nota *4 del presente a p a r t a d o y los apéndices * X I y * X I I ) . Ro diologie 6 (2. Decir que las consecuencias lógicas de esta elección (o. ya que se basa en u n error. El destino de este experimento imaginario es el de recordarnos la urgente necesidad de distinguir y definir los conceptos probabilitarios estadísticos y formalmente singulares. dice con toda justeza en Korpuskular. pág. que sea «decisivo» en el sentido mencionado en el texto ni siquiera necesario. a u n q u e es verdadera. 1934. ni creo tampoco. pero que algunos lectores preferirían quizá ver exactamente qué errores había cometido. apenas mejora la situación. L o s EXPERIMENTOS DECISIVOS (*He r e t i r a d o el experimento imaginario que describo en el presente a p a r t a d o . descripción a la cual a ñ a d e : «esta acción física se p r o p a g a con velocidad superior a la de la luz». Como se me h a criticado p o r r e i m p r i m i r el presente a p a r t a d o . respectivamente).com . a P t O ) y aPi(P)'. * Einstein ha adoptado luia interpretación parecida : cf. he de decir que tal reimpresión no me h a p r o d u c i d o gozo a l g u n o .blogspot.

tal como uno en un tubo catódico. la imposibilidad de hacer predicciones singulares exactas». pero no me parece que sus argumentos hayan rozado siquiera el verdadero núcleo físico de la teoría de Heisenberg. podemos contrastar estos enunciados acerca de la d i s p e r s i ó n : y ello midiendo las energías o los momentos de electrones aislados. «no niego que sea posible considerar la teoría cuántica de ese modo . p o r ejemplo. He puesto de manifiesto. pues como conocemos la posición llegaremos a saber la posición y el momento. Como usted ha afirmado con razón.Algunas observaciones sobre la teoría cuántica 221 que p o d r í a habérseme criticado fácilmente si hubiese suprim. 1 ) que las fórmulas de Heisenberg p u e d e n interprestarse estadísticamente. P o d e m o s efectuar diversas selecciones físicas de tal h a z : por ejemplo. no sólo posibles. naturalmente. « P o r ahora vamos bien».ido o tapado mi error. haciendo que los electrones chocasen sobre una placa. p o d r í a continuar del modo siguiente: «Imagínese un haz de electrones. 2 ) que su interpretación como limitaciones impuestas a la precisión alcanzable no se sigue lógicamente de la teoría cuántica : la cual. De este modo. de acuerdo con su coordenada x en un instante d e t e r m i n a d o ) — q u i z á por medio de un diafragma que abriríamos d u r a n t e u n tiempo cortísimo—. los momentos en la dirección * de los distintos electrones del grupo discreparían entre sí a m p l i a m e n t e (y. cuyos átomos quedarían excitados: encontraríamos — e n t r e otras cosas— algunos átomos para cuya excitación se h a b r í a requerido u n a energía superior a la energía media de los electrones. Admito. pero no hay modo de conocer tal cosa acerca de los electrones aislados sin perturbarlos.com . P o d r í a ejecutarse una medición de esta índole. es decir. esto no nos permitiese e m p l e a r dicho conocimiento p a r a llevar a cabo una selección p r o h i b i d a ) . p o r tanto. es decir. podría decir a l g u i e n . y de ahí. Si se pidiera a mi contradictor que diese forma a su tesis p o r medio de u n ejemplo físico. o bien —si medimos varios (como en nuestro ejemplo)'— la totalidad del haz de electrones. obtendríamos un grupo de electrones cuya extensión en la dirección x sería muy p e q u e ñ a . pero — y aquí llega mi objeción— al ejecutar semejante medición hemos de p e r t u r b a r el sistema que estamos e x a m i n a n d o . http://psikolibro. de acuerdo con las relaciones de dispersión.) H e llevado a cabo hasta ahora las dos p r i m e r a s partes del programa que había bosquejado en la introducción que precedía al apartado 7 3 . sino significativas. pues. Reconozco que la teoría no sufriría contradicción lógica si p u d i é r a m o s conocer los momentos de los distintos electrones del grupo antes de que éste se vea p e r t u r b a d o (con tal de que. y asum a m o s que la dirección que sigue es la dirección x. que tenía usted razón de sobra en hacer resaltar que tales mediciones son. no puede q u e d a r contradicha simplemente p o r q u e consigamos en nuestras mediciones u n grado de precisión más elevado * ' . En " En reuliclnd. también sus energías). he completado tainhién el punto 3) de mi programa. por tanto.blogspot. cabe separar o seleccionar un grupo de electrones teniendo en cuenta su posición en la dirección x (esto es. o bien los electrones aislados.

según veremos p r o n t o ) u n a demostración rigurosa de la aserción según la cual. Admito que la idea es tolerable lógicamente . desde luego.com . desde luego. A esta objeción yo contestaría diciendo. P e r o que todavía no se h a dado (ni se p u e d e dar. lo único que p o d r í a usted contestar es que es posible concebir un a p a r a t o que nos permitiese hacer mediciones. es evidente que a p a r t i r de u n a teoría estadística no pueden deducirse nunca predicciones singulares exactas.iilie medición y selección física ha sido realmente planteada (en conversaciones y en Carlas) contra la tesis aquí propuesta. pero no efectuar selecciones. ' La hipótesis auxiliar que debato aquí puede presentarse. y b) tendrían el mismo m o m e n t o . http://psikolibro. como usted las l l a m a . ya que está excluida p o r sus p r o p i a s 'relaciones de dispersión'. a) estarían limitados en cuanto a posición. en p r i m e r lugar. La razón que tengo para elegir en concreto esta forma para su análisis y discusión críticos es que la objeción que afirma la existencia de una ligadura i.blogspot. que no sería extraño que fuese correcta. pues admitiendo que dispusiera de u n a p a r a t o con el que pudiese llevar a cabo tales mediciones. sino exclusivamente predicciones aisladas «indefinidas» (esto es. Así pues. pero como físico lo único que puedo decir es que mis intuiciones se rebelan contra la idea de que podamos m e d i r los momentos de unos electrones sin ser capaces de eliminar. formalmente singulares). Y mi concepción tiene v e r d a d e r a m e n t e que chocar con este nuevo sistema teórico — l a conyunción de la teoría cuántica con esta hipótesis auxiliar. si es posible una medición predictiva también ha de serlo la separación física correspondiente. Usted supone que es posible m e d i r la energía de uno de esos electrones en movimiento sin sacarle de su trayectoria y del grupo de electrones: y ésa es la asunción que yo considero insostenible. todos aquellos cuyo m o m e n t o supera (o no llega) a una cantidad d a d a » . afirmo justamente la imposibilidad de semejante medición. Después de todo. ya que todos introducen una hipótesis suplementaria: p u e s el enunciado (que corresponde a la tesis de Heisenberg) de que las predicciones aisladas exactas son imposibles resulta ser equivalente a la hipótesis de que las mediciones predictivas j las selecciones físicas estén ligadas inseparablemente. la «hipótesis de ligaduras) ^. de un modo diferente. si bien la teoría no nos proporciona semejantes predicciones. entonces con él o con otro aparato semejante sería capaz de producir agregados de electrones en los que todos éstos. «Pero eso es precisamente lo que yo afirmo — d i r í a mi impugnad o r — . Ninguno de los argumentos aducidos p r u e b a que las predicciones precisas contradirían a la teoría cuántica. Y. no las excluye t a m p o c o : podría hablarse de la imposibilidad de predicciones singulares únicamente si p u d i e r a afirmarse que al p e r t u r b a r el sistema o interferir con él tiene que impedirse todo tipo de medición predictiva. por ejemplo. Mi p r i m e r a respuesta sería que todo ello parece sumamente convincente. Pero lo que yo afirmo en este m o m e n t o es que.222 La lógica de la investigación científica conclusión : sigue siendo cierto que las predicciones aisladas precisas son imposibles». también usted opina que la existencia de semejantes agregados estaría en contradicción con la teoría cuántica.

Existe. http://psikolibro. dónde se va a encontrar tal grupo en cada instante futuro (es claro que la mera existencia de semejante grupo de corpúsculos no contradice a la teoría cuántica: sólo lo h a r í a su existencia separada. podemos prestar atención a todas las partículas que tienen (con una precisión d a d a ) la coordejiada de lugar x en u n instante dado.com . el onálisis precedente. según asumimos. h e m o s de hacer ver todavía que el sistema que combina la teoría cuántica estadísticamente i n t e r p r e t a d a (incluyendo. se sabrá que son iguales a c e r o — . y que. por tanto. sino a todas las partículas que se mueven a lo largo de trayectorias paralelas a la dirección x con u n m o m e n t o conocido igual para t o d a s . con los que intento hacer p a t e n t e que podemos hacer sin dificultad predicciones de trayectoria de precisión arbitraria. pese a la advertencia que hago. En realidad.Algunas observaciones sobre la teoría cuántica 223 Al llegar a esta situación he llevado a cabo el punto 3 ) de mi prog r a m a . el análisis que h e m o s efectuado hasta ahora es enteramente independiente de lo que se va a decir. a u n q u e p o d r í a decirse que son fruto de ellas. Podemos llevar a cabo el mismo tipo de selección imaginaria en lo que se refiere a las demás coordenadas espaciales: el haz monocromático seleccionado fí*"' Aquellos críticos que han rechazado —con toda razón— la idea de mi experimento imaginario parecen haber creído que habían refutado a la vez. también se conocerán las componentes del m o m e n t o en las otras direcciones —esto es. Ahora b i e n . P e r o todavía tiene que asentarse el 4 ) : esto es. no están esparcidas por fuera de u n margen a r b i t r a r i a m e n t e pequeño A x . por ello. la posibilidad de seleccionarlo físicamente). las leyes de conservación del m o m e n t o y de la energía) con la «hipótesis de ligadura» es i n t e r n a m e n t e contradictorio. supongo. en lugar de determinar la posición en la dirección X de un grupo de corpúsculos p o r medio de una selección física — o sea. A este nivel de la cuestión. me ocupo linicaiiiente de predicciones que no se refieran a corpúsculos aislados determinados. Conpeemos con precisión el momento de cada u n a de tales partículas. y la extensión general de semejante convicción presuntiva p o d r á tal vez explicar p o r qué no se h a n elaborado los sencillos argumentos que asentarían la presunción opuesta. o sea. con precisión. nos contentaremos con diferenciar este grupo de los demás dirigiendo meramente nuestra atención a é l : p o r ejemjjlo. con el cual se pretende establecer la posibilidad de predicciones a r b i t r a r i a m e n t e precisas de la trayectoria de partículas aisladas. en vez de aislar dicho grupo del resto del haz por medios técnicos (como hicimos a n t e s ) — .blogspot. y conocemos. Querría destacar que las principales consideraciones físicas que voy a presentar ahora no forman parte de las asunciones o premisas de mi análisis lógico de las relaciones de incertidumbre. Como introducción a este experimento imaginario estudiaré prim e r o algunos otros más sencillos. y especialmente del experimento físico imaginario que describiré más abajo *". con ello. así como contrastarlas. u n a convicción p r o f u n d a m e n t e arraigada de que las mediciones predictivas y las selecciones físicas están siempre ligadas entre s í .

En p r i n c i p i o . No sabemos.224 La lógica de la investigación cienújlca sicamente tendría que tener u n gran ancho en las direcciones y y z (sería infinitamente ancho en el caso de u n haz monocromático i d e a l ) . la situación es la misma (aun cuando las contrastaciones empíricas son algo más difíciles) que en el casó del p r i m e r ejemplo considerado . podemos someter a contraste nuestras predicciones. insertando u n http://psikolibro. partiendo de otros tipos de agregados. sino también el momento de todo corpúsculo de este rayo : y seremos capaces — p o r tanto— de predecir. los corpúsculos que después de h a b e r pasado p o r la r a n u r a se mueven en u n a dirección d e t e r m i n a d a forman de nuevo una selección i m a g i n a d a . es igual a cero) : de suerte que las posiciones en estas direcciones estarán muy s e p a r a d a s . entonces corpúsculos diferentes se moverán con velocidades diferentes. Como sabríamos p a r a cada punto de la cinta el instante en que estaría expuesto al impacto de los electrones. podremos contrastar empíricamente esta predicción (como ocurría con el experimento a n t e r i o r ) . si colocamos una placa fotográfica en su camino. y. mas podemos fijar nuestra atención de nuevo en un r a j o parcial muy estrecho. sus trayectorias . podemos predecir su posición y su m o m e n t o . en qué p u n t o y con qué momento incidirá sobre una placa fotográfica colocada en su t r a y e c t o r i a . P o r ejemplo. Pueden efectuarse selecciones imaginarias análogas a la que acabamos de hacer a p a r t i r de un «caso puro» de u n tipo concreto. Sustituyendo la placa fotográfica p o r u n a tira móvil de película fotográfica p o d r í a m o s llevar a cabo la contrastación empírica de la predicción que h u b i é r a m o s hecho de este m o d o . y ahora podemos establecer el momento de u n grupo parcial de tales corpúsculos (seleccionado imagin a t i v a m e n t e ) que se encuentre en u n instante dado en u n a posición dada a lo largo de la dirección x: el momento será m a y o r cuanto más adelante se encuentre el grupo parcial seleccionado (y viceversa). y. p o r decirlo así. con respecto a cualquier partícula de este estrecho rayo (que. a saber.com . Así pues. leemos seleccionado imaginativamente). ya que suponemos que en estas direcciones el momento se ha seleccionado con precisión (es decir. u n a selección de partículas de acuerdo con su posición en la dirección de movimiento. p o r e j e m p l o . de ninguna de las partículas. no sólo conoceremos la posición. dicho brevemente. Una vez más. debido a la dispersión de los momentos : el grupo corpuscular se esparcirá sobre u n margen o zona que será cada vez más grande en la dirección x según avanza (el paquete se h a r á más a n c h o ) .blogspot. desde luego. podemos t o m a r un haz monocromático en el cual se haya ejecutado una selección física p o r medio de una estrecha r a n u r a A y (con lo cual tendremos como p u n t o de p a r t i d a físico una selección física que corresponderá a la selección m e r a m e n t e imaginada del ejemplo p r e c e d e n t e ) . o. Si realizamos u n a selección física correspondiente a este caso. predicciones que p o d r í a m o s someter a contraste. una vez más. p o d r í a m o s predecir t a m k i é n con respecto a cada u n o de tales puntos con qué m o m e n t o se p r o d u c i r í a n los i m p a c t o s . en qué dirección saldrá después de atravesar la r a n u r a . pero si tenemos en cuenta una dirección d e t e r m i n a d a podemos calcular con precisión la componente del m o m e n t o de todas las que se dirigen en esta dirección concreta.

a la zona temporal Anterior a la primera de tales mediciones. pero no a las encaminadas a c o n t r a s t a r l a s . En los a p a r t a d o s 73 y 76 he estudiado tres casos de tales mediciones «no predictivas». una de momento seguida por una de posición (o viceversa) : según la teoría cuántica. a p r i m e r a vista no predictivo.Algunas observaciones sobre la teoría cuántica 225 filtro delante de la b a n d a móvil o quizás ante el contador de Geiger (un filtro en el caso de rayos luminosos. a saber. porque nos permite calcular el momento de la partícula sólo a su llegada a u n a posición y en u n instante medidos ambos e x a c t a m e n t e : la medición parece carecer de contenido predictive. es decir. con tal de que ésta sea u n a selección de acuerdo con u n m o m e n t o dado : ya que tal selección no p e r t u r b a la posición del corpúsculo *^. La cuestión principal es que las mediciones no predictivas determinan la trayectoria de la partícula solamente entre dos mediciones. de una selección de acuerdo con el m o m e n t o seguida por u n a de posición .com . La precisión de las medidas que se obtienen con estas contrastaciones no está limitada p o r las relaciones de incertidumbre : pues éstas h a n de aplicarse —según liemos visto— principalmente a las mediciones que se emplean para la deducción de predicciones. por ejemplo. apoyaré m i e x p e r i m e n t o imaginario -—que pretende asentar firmemente la posibilidad de predecir con precisión la posición y el momento de una partícula d e t e r m i n a d a — en este dispositivo especial de medición. ai procedía do P o de otro sitio cualquiera. b) la medición de una posición precedida — o c) sucedida— p o r u n m o m e n t o . De ahí que el último párrafo del apéndice VI sea erróneo. según Heisenherg (cf. Con todo. el apéndice * X I I ) . p o r medio de u n filtro delante de una tira de película o de u n contador de Geiger. esto es. no es posible prolongar aún más la trayectoria hacia atrás. Como ya sabemos. el a p a r t a d o 7 3 ) . y con él se desploma mi experimento imaginario. Podríamos averiguar de este modo si estas partículas llegaban realmente en el instante predicho o n o .blogspot. Como me dispongo a deducir unas consecuencias de tanto alcance del supuesto de que son posibles mediciones precisas «no predictivas» de este tipo. al cual seguiría u n a selección según la dirección que permitiese pasar solamente a las partículas que poseyeran u n momento m í n i m o d a d o . se entiende que se aplican a «mediciones predictivas» y no a «mediciones no predictivasy>. Con el experimento imaginario que viene a continuación desafío *" Este enunciado (que traté de apoyar en mi estudio del apéndice VI) ha sufrido una eficaz crítica de Einstein (of. ya que no es posible deducir de ella conclusión alguna contrastable. y u n campo eléctrico en ángulo recto con la dirección del rayo cuando se tratase de electrones). pues mientras en los casos a) y c) sólo eran posibles cálculos referentes al t i e m p o comprendido entre las dos mediciones. constituye u n ejemplo de b). y no podemos saber. cuando llega una partícula a X (véase más ahajo). esto es. en el b) cabe calcular la trayectoria previa a la primera medición. y es de suponer que éste es el caso que. considero apropiado discutir la admisibilidad de semejante supuesto : lo cual se hace en el apéndice VI. a) la medición de dos posiciones. 16 http://psikolibro. La medición arriba expuesta. Heisenberg cuestiona la «realidad física» de la m e d i d a . p e r m i t e «un cálculo del pasado del elect r ó n » .

' Ha de entenderse aquí «componente» en el sentido más amplio (ya en cuanto a dirección como en cuanto a magnitud absoluta). y los i2 y ^21 posteriores a ella) y una componente^ de u n a tercera—. 229 y sigs. también COMPTON. no decimos ni «posilrivoB ni «prolrón». pero mi análisis — e n el que he llevado a caho los puntos 1) y 2 ) de mi programa— ha despejado el camino p a r a idear un experimento imaginario que hace ver. mi experimento consiste en una especie de idealización de los de Compton-Simon y Bothe-Geiger '-'. podrían utilizarse dos rayos corpusculares de los cuales al menos uno fuese neutrónico. en el sentido concreto de (jue el haz A será monocromático (o sea. (El método de cálculo es una ¡larte perfectamente conocida de la teoría del efecto C o m p t o n * . una «selección i m a g i n a r i a » . se tratará de una selección de acuerdo con el momento a i ) y el B pasará a través de ' CoMPTON y SmoN. págs. Athomtlieorie (1929). HAAS. 1927). y parece que esta idea lia d e t e r m i n a d o la dirección de la búsqueda de semejantes experimientos. 1926. pero es claro que este método de argumentar no excluye la posiliilidad de (pie un (ha jiuetla idearse lui experimento imaginario que (empleando efectos y le}es físicos conocidos) haga ver cómo después de todo serían posihles tales mediciones. positones o neutrones). pero escogeré un dispositivo tal. Como (jueremos llegar a predicciones singulares. X-Rays and Electrons (Nueva York. En cierto modo. que h a n utilizado para justificar la interprelación de las fórmulas de este último como limitaciones impuestas a la precisión a]canzal)le. Ergehnisse der exaklen Naíurwissenschaft 5. Se ha dado por seguro que c u a h p ñ e r experimento de esta índole estaría en contradicciíSn con el formalismo de la teoría cuántica. como máximo uno podrá ser un rayo de luz y como máximo uno tendrá carga e l é c t r i c a ^ ) . cf. no podemos trabajar únicamente con supuestos estadísticos: hemos de e m p l e a r t a n d u é n las leyes no estadísticas de la conservación de la energía y del m o m e n t o . en principio. ambos «casos puros». ° Estoy pensando ahora en un rayo de luz y un tipo cualtjuiera de rayo corpuscular (de megatones. 1924. que son posibles las mediciones precisas en cuestión. 267 y sigs. los momentos ai y b i i previos. de pleno acuerdo con la teoría cuántica. cit. pág. HAAS. 439. BÜTHE y GEICEIÍ. Hacemos que se corlen dos haces corfjuscuJares (de los cuales.blogspot. 1925. me parecen monstruosidades lingüísticas: despUL's do todo.2. como antes. Pues estos autores han tralado de justificar tal inlcr])r(>lación mostrando que no puede idearse un experimento imaginario (jue dé origen a medidas predielivas más e x a c t a s . (Dinincidentalmente que las palabras «negatrón» o «positrcíp».226 La lógica de la investigación cientíjica directamente el método argumentativo de B o h r y Heisenberg. ) Imaginemos ahora el dispositivo experimental siguiente (véase la figura 2 ) . P a r a realizarlo emplearé. que si existe realmente una partícula caracterizada por la selección seamos ea|iaces de averiguar tal hecho. Zeitschrijt für Physik 3. sin embargo.) http://psikolibro.com . 639. que se están convirtiendo actualmente en las de uso normal. págs. pág.. * Cf. Physical Review 2 5 . y podemos sacar partido del hecho de que tales leyes nos permiten calcular lo qui' ocurre cuando las partículas chocan —supuesto que se nos den dos de las cuatro magnitudes con que se describe la colisión (esto es. op.

conocemos el momento de [ A ] . podemos calcular el instante en que se produjo la colisión en P. p o r tanto. si nos fijamos en las partículas del rayo parcial [ A ] que después del choque se mueven en dicha dirección.Se p r o d u c i r á n algunas colisiones entre corpúsculos de uno y otro haz. supongamos también que las partículas de B tienen el momento (absoluto) bi. dónde se encontraba esta segunda partícula en todo instante. hz (esto es. asimismo.Elegimos ahora u n a dirección PX. y lo mismo ocurre con el del rayo parcial [ B ] en cuando nos h e m o s decidido p o r u n a dirección concreta para é l : sea. que se intersecan en el p u n t o «lugar) P.: rayos parciales.com . 325 J^ asimismo.Colocamos u n a p a r a t o en X — p o r ejemplo. el m o m e n t o que tienen después de la colisión los corpúsculos con los que aquéllas habían c h o c a d o ) : a cada partícula de [ A ] que quedó lanzada en el p u n t o P en dirección de X y con el momento 335 h a de corresponder -x una segunda partícula — d e [ B ] — que h a sufrido una deflexión en P en la dirección calculable PY y tiene el momento ba. sabemos que. podemos calcular su m o m e n t o . pues. pues teniendo en cuenta cuándo se produjo el impacto de la p r i m e r a en X y su velocidad — q u e conocem o s — . que es a i . [ A ] y [ B ] . bi. u n a segunda partícula h a de estar moviéndose desde P hacia Y con el momento bz? Y sabemos. al mismo tiempo. Y colocando otro contador de Geiger (o la tira móvil de pelícu- http://psikolibro. a u n a selección física que tiene en cuenta la p o s i c i ó n ) .Algunas observaciones sobre la teoría cuántica 227 u n a estrecha r a n u r a Rn (y estará sujeto. Ahora imaginamos dos fino. un contador de Geiger o una tira móvil de película— que registra los impactos de los corpúsculos que llegan desde P a la región X (cuya extensión cabe reducir a nuestro arbit r i o ) . Podemos decir a h o r a : en cuanto advertimos que se h a registrado una de tales llegadas.blogspot.

el apéndice V I ) si realizamos u n a selección de momentos — p o r ejemplo. sujeta a ninguna de las limitaciones debidas al principio de incertidumbre en lo que se refiere a la coordenada de posición y a la componente del momento en la dirección PY: pues mi experimento imaginario reduce la cuestión de la precisión con que se pueden liacer predicciones acerca de u n a partícula de B que sufre una deflexión en P . puesto que podemos elegir en cualquier instante —^si medir la posición o el momento—. pero válido: supongamos que la interpretación de Heisenberg sea correeta. pero. podemos contrastar nuestras predicciones con respecto al segundo corpúsculo **. ya que cuando lo alcanzamos el corpúsculo h a b r á asumido ya su estado de movimiento . Los impactos de las partículas que alcanzan X se sucederán unos a otros en intervalos de t i e m p o irregulares. entonces. La precisión de estas predicciones — l o mismo que la de las mediciones realizadas p a r a contrastarlas— no está. Podolski y Rosen emplean un razonamiento más modesto. no es razonable suponer que el segundo corpúsculo haya quedado afectado en modo alguno por el cambio de dispositivo experimental procedente de tal elección. así como el instante de su impacto en X (esto es. pueden medirse con el grado de precisión que queramos (cf. y. bajo qué condiciones son compatibles con la teoría c u á n t i c a — : solamente si podemos llegar a conocer el estado de la partícula sin ser capaces de d a r origen a dicho estado a voluntad.com . sin embargo. podemos hacer predicciones con u n grado de precisión cualquiera acerca del corpúsculo de B que se mueve en la dirección PY. Así pues. mediciones no predictivas de tiempo. Y éstas parecen ser. de su posición en la dirección PRn). Véanse también loa apéndices 'XI a •XII. y fue atacado inmediatamente como «reaccionario»). ni que haya sufrido ningún tipo de interferencia debida a dicho cambio. en consecuencia. no sólo que pueden ejecutarse predicciones aisladas precisas. incluso después de que la colisión entre las dos partículas ha tenido lugar. y. http://psikolibro. a la de la precisión alcanzable en las mediciones que se efectúan en X. nos es dable calcular —con la precisión que queramos— bien la posición. y si m.edimos el momento podemos calcular el de esta última. p o d e m o s utilizar tal conocimiento p a r a deducir de él predicciones contrastables (si la partícula de B es u n fotón.228 La lógica de la investigación científica l a ) en Y. mejor. llegamos a u n conocimiento que es posterior al evento. posición y momento de la p r i m e r a partícula correspondiente de [ A ] : cuyo momento en la dirección PX. lo cual significa que los corpúsculos del rayo parcial [ B ] sobre el que estamos haciendo predicciones se '•* Einstein. p o r ejemplo. p o d r í a m o s ser capaces de calcular el instante de su llegada a S i r i o ) . bien el momento de la segunda partícula. a p r i m e r a vista. de suerte que podamos medir únicamente o la posición o el momento de la primera partícula en X. interponiendo u n campo eléctrico o u n filtro delante del contador de Geiger— antes de m e d i r la posición. P e r o . como si dijéramos. Este experimento imaginario nos permite advertir. si medimos la posición podemos calcular la de la segunda partícula. sin interferir con ella: hecho que cabe expresar diciendo que esta última «tienes posición y momento precisos (Einstein lo expresó así: la posición y el momento son «reales)!. como consecuencia de todo esto (según se verá más a fondo en el apéndice V i l ) . en principio. sino bajo qué condiciones p u e d e n realizarse — o .blogspot.

A juzgar p o r el estado actual del desarrollo científico. ni tampoco ocurre que siempre que haya enunciados frecuenciales perfectamente confirmados en un campo particular. Esta situación parece perfectamente clara. No existe nada en estas dos tareas que las haga m u t u a m e n t e incompatibles en ningún respecto : sin duda alguna. no será fácil superar el dxialismo de las macro-leyes y las micro-leyes — q u i e r o http://psikolibro. o «enunciados p r e c i s o s » ) . ívlas. no ocurre que siempre que presentemos enunciados precisos no debamos hacer hipótesis frecuenciales. leyes que afirmen probabil i d a d e s — con objeto de deducir predicciones freciienciales. calcular el instante exacto en que se hizo el disparo en P. Es evidente que nuestro experimento y la interpretación de Heisenberg son incompatibles. pues —como hemos visto— a algunos de aquéllos corresponden macro-leyes deductibles de asunciones frecuenciales. 78. sino que hemos de esperar hasta que el a r m a de fuego entre en acción. L A METAFÍSICA INDETERMISNISTA La tarea del científico de la Naturaleza es buscar leyes que le p e r m i t a n deducir predicciones. ni tampoco podemos evitar que se h a g a n disparos al blanco que escapan a nuestra previsión (desde las cercanías de P). sin embargo. resulta que la interpretación de Heisenberg. por el otro. iguales los intervalos mencionados. tendrá que intentar descubrir leyes que le permitan deducir predicciones aisladas (leyes «causales» o «deterministas». por ejemplo. Así pues. como si pudiéramos.com . h a de t r a t a r de p r o p o n e r hipótesis acerca de frecuencias —esto es. puesto que es posible deducir la posibilidad de llevarlo a cabo a p a r t i r de la interpretación estadística de la teoría cuántica (más las leyes de la energía y del m o m e n t o ) . es como si fuésemos capaces de a p u n t a r y p r e d e t e r m i n a r la fuerza de la bala.Algunas observaciones sobre la teoría cuántica 229 sucederán t a m b i é n u n o a otro a intervalos irregulares de t i e m p o . Estaría en contradicción con la teoría cuántica que pudiésemos alter a r el estado de cosas haciendo. y es posible dividir esta tarea en dos p a r t e s : p o r un lado. ha de estar también en contradicción con la interpretación estadística de aquella teoría.blogspot. y. la segunda de las conclusiones que acabamos de rechazar se ha p r o p u g n a d o repetidamente : una y otra vez nos encontramos con la creencia de que donde rige lo fortuito la regularidad está excluida (en el a p a r t a d o 69 he estudiado esta creencia desde un punto de vista crítico). A la vista de los experimentos de Compton-Simon y Bothe-Geiger parece posible realizar el experimento arriba expuesto. pero no podemos elegir l i b r e m e n t e el m o m e n t o en que se dispara. que le contradice. esteraos autorizados a concluir que en dicho campo no se puedan proponer enunciados precisos. asimismo (y ello antes de que la bala dé en el blanco Y). q u e p u e d e considerarse como u n a especie de experimentum crucis que sirve p a r a decidir entre la concepción heisenberguiana y u n a interpretación estadística coherente de la teoría cuántica.

el hecho de que operemos con a m b a s — . señalando las dificultades y contradicciones que podrían desvanecerse con ella. ninguna ley de la que puedan deducirse predicciones sobre el curso de procesos aislados o elementales». El científico no dejará nunca que nada le i m p i d a continuar buscando leyes. no debemos concluir que sea vana la búsqueda de leyes precisas. y no p u e d o estar de acuerdo con Schlick cuando dice que «. en ningún caso tendríamos derecho a extraer conclusiones indeterministas del hecho de que dichas relaciones estuviesen perfectamente corroboradas *^. Estas reflexiones no constituyen. Las leyes que encontramos son siempre hipótesis.com . pues incluso en tal caso se las p o d r í a contrastar y solamente cabría corroborarlas como enunciados frecuenciales. pero negar la causalidad sería lo mismo que intentar p e r s u a d i r al teórico de que abandone su búsqueda. sí o no? Considero esta p r e g u n t a como metafísica. digamos. aquello a que va a p a r a r el experimento imaginario descrito en el a p a r t a d o 7 7 .blogspot. p o d r í a ser lógicamente posible es una reducción de todos los enunciados precisos conocidos a enunciados frecuenciales (interpretándolos como macro-leyes). lo cual quiere decir que p u e d e n q u e d a r siempre superadas. Continúo creyendo que este análisis es esencialmente correcto: pues no podemos concluir. sin embargo. no favorece ni una tesis determinista n i u n a indeterminista. ni siquiera las leyes de esta índole . como hemos visto en el apartado 7 0 . entonces seguiríamos sin estar autorizados a sacar conclusiones indeterministas : es decir. y que posiblemente p u e d a n deducirse de estimaciones probabilitarias . del éxito de las predicciones frecuenciales acerca de tiradas con una perra chica. d i g a m o s ) . > Pero podemos argumentar en favor..la ley de causalidad " Al final de la carta que incluimos en esta obra como apéndice *XII. http://psikolibro. sólo es posible calcular probabilidades a p a r t i r de estimaciones probabilitarias *^.230 La lógica de la investigación científica decir. a u n q u e es susceptible de formulación. de una tesis metafísica indeterminista. que tales tiradas estén indeterminadas. pero sigo considerándola verdadera.. posee u n carácter enteramente diferente de u n a ley n a t u r a l . necesitan p a r t i r de asunciones propias que tienen que ser específicamente estadísticas. Pero la reducción contraria no es posible: los enunciados frecuenciales no p u e d e n deducirse jamás de los otros. Esta es la situación lógica . y acabamos de hacer ver que semejante intento no puede estar respaldado p o r demostración de ninguna clase. que no lo estaríamos p a r a afirmar que «no existen leyes precisas en la Naturaleza. en modo alguno. Así pues. ¿Está gobernado el m u n d o p o r leyes estrictas. todo lo c o n t r a r i o : supongamos que las relaciones de incertidumbre no queden refutadas p o r dicho experimento (por las razones que s e a n : p o r q u e el experimentum crucis detallado en el apéndice VI se decidiera contra la teoría cuántica. Y si llegara el m o m e n t o en que fuese posible trabajar en la física con enunciados frecuenciales exclusivamente. y por mucho éxito que tengamos al o p e r a r con estimaciones probabilitarias. El llamado «principio de causalidad» o «ley de causalidad». Einstein se opone a esta tesis. Lo que.

Schlick había mantenido ya anteriormente que el principio de causalidad debería colocarse a la par de las leyes naturales. p e r o . la de que la regla metodológica m e n c i o n a d a — l a decisión de no aband o n a r nunca la búsqueda de leyes— no puede cumplir su propósito. Este resuUado. y deducir de éstas predicciones que se c o r r o b o r e n . o carente de sentido. sino que resultan ser nada más que reglas para la (trans-)formación de tales enunciados». y. pero esto no prueba p o r sí mismo que no p u e d a existir otro enunciado empírico que justifique esta conclusión u otras p a r e c i d a s : por ejemplo. pero como por entonces consideraba que éstas son auténticos enunciados. tenía también al «principio de causalidad . o «imposible» (cf. pero ya hemos indicado que cuando se analizan estrictamente estas leyes naturales. sin embargo. No es sino u n a típica hipóstasis metafísica de u n a regla metodológica perfectamente justificada.. http://psikolibro. cf. lo cual quiere decir que tendríamos que buscar leyes y predicciones. la decisión del científico de no a b a n d o n a r j a m á s su búsqueda de leyes. el cuarto párrafo del apartado 66). *' Compárense las opiniones expresadas aquí y en el resto de este apartado con el capítulo *IV del Postscript. a saber. 1931. de acuerdo con ello. en sus varias manifestaciones. 374. Cf. también mis notas 7 y 8 del apartado 4 ) : «Nuestras tentativas de encontrar un enunciado equivalente al principio de causalidad han fracasado: al querer formularlo hemos ido a parar a pseudoenunciados. pues hemos observado antes que es posible contrastar la verdad de la ley de causalidad en el mismo sentido que puede serlo la de cualquier otra ley natural. 155. a su vez.Algunas observaciones sobre la teoría cuántica 231 p u e d e ser contrastada en cuanto a su verdad exactamente en el mismo sentido en que p u e d e serlo cualquier otra ley natural» ^. deberíamos hacer lo posible p o r contrastarlas (esto es. p o r falsarias). el carácter de enunciados que sean verdaderos o falsos. parece ser más fértil que ninguna metafísica indeterminista de la índole defendida p o r H e i s e n b e r g .blogspot. la nota 2 del a p a r t a d o 12) buscar leyes o predicciones singulares. Pero no p u e d e h a b e r enunciado empírico con consecuencias metodológicas que nos obligue a a b a n d o n a r la búsqueda de leyes: pues la única forma en que u n enunciado que suponemos libre de elementos metafísicos pueda tener conclusiones indeterministas es que éstas sean falsables **. escribe lo siguiente (cito el pasaje completo. por una hipótesis contrastabla empíricamente». Die Naturwissenschaften 19. y — e n real i d a d — podemos percatarnos de que los comentarios de este autor h a n tenido u n efecto paralizador en la investigación: es fácil no caer en la cuenta de relaciones que no h a b r í a que buscar m u y lejos si se repite incesantemente que la indagación de las mismas «carece de sentido». no podemos obedecer una exScHLiCK. p o r ser fútil. en Die Kausalitiit in der gegenwürtigen Physik. sólo es posible mostrar que son falsas si logramos form u l a r leyes. Allgemeine Erkennínislehre (2. si suponemos que estas conclusiones indeterministas son hipótesis empíricas. La creencia en la causalidad es metafísica *^. pág. *' Esto. Las fórmulas de Heisenberg — c o m o otros enunciados análogos que sólo pueden q u e d a r corroborados p o r sus consecuencias estadísticas—• no conducen necesariamente a conclusiones indeterministas. La' creencia metafísica en la causalidad. no parecen tener. tiende a inducir a error: pues un enunciado falsable puede tener todo tipo de consecuencias lógicamente débile incluyendo algunas no falsables (cf..com . a su vez. 1925). no nos sorprende en realidad. Así pues." ed.. pág. aunque válido como réplica a un positivista.

En m i opinión. a cierta interacción causal. y el fracaso de los repetidos intentos de deducir los espectros luminosos — q u e son efectos estadísticos— de u n modelo mecánico del átomo tenía forzosamente que p r o d u c i r u n a crisis del determinismo (dado que no se coniprendía con integridad cuál era la situación desde el punto de vista lógico). los físicos h a b í a n tenido fe en una metafísica determinista. Hoy vemos claramente que el fracaso era inevitable. y.232 La lógica de la investigación científica hortación de abandonar la búsqueda sin r e p u d i a r el carácter empírico de estas h i p ó t e s i s . Y. Desde u n p u n t o de vista histórico. en principio. es decir. expresada brevemente. u n límite a las posibilidades de investigación . lo cual hace patente que sería contradictorio pensar que pueda existir ninguna hipótesis empírica que nos obligue a a b a n d o n a r la búsqueda de leyes. ya que sólo afirma que no encontraremos ninguna con esta característica. y se han rechazado las cuestiones planteadas al tratar de saltar al otro lado de tales barreras por el conocido método de dejar de lado los problemas indigeribles titulándolos «pseiido»-problemas. http://psikolibro. p o r ejemplo. Las leyes que p r o h i b e n velocidades mayores que la de la luz y casos «super puros» desafían al investigador — d e l mismo modo que otros enunciados e m p í r i c o s — a iniciar la búsqueda de lo p r o h i b i d o : pues sólo puede contrastar los enunciados empíricos t r a t a n d o de falsarios. únicamente recordaré al lector los intentos que se han hceVio para demostrar que las relaciones de incertidumbre cierran ciertas vías de posible investigación. pero en aquel entonces (alrededor de 1924. análogamente. existe realmente u n a analogía entre las constantes c y h: analogía que —inciden talmente— asegura que ¡a constante h no constituye b a r r e r a más firme que la constante c.ente c o m p r e n s i b l e : d u r a n t e largo tiemp o . puesto que es imposible deducir leyes estadísticas de u n modelo atómico no estadístico ( m e c á n i c o ) . que no podremos p r o d u c i r n i n g u n o . pretende dar una explicación causal de por qué son imposibles las explicaciones c a u s a l e s * ' ' ) . ya que afirman solamente que no encontraremos ninguno de ellos. No pretendo mostrar ahora en detalle cómo tan repetidos intentos de estatuir el indeterminismo revelan un modo de pensar que sólo cabe describir como determinista — e n sentido metafísico— (Heisenberg. que seremos incapaces de p r o d u c i r señales que se muevan más de prisa que la luz.com . es que la causalidad falla debido a nuestra interferencia eon el objeto observado: esto es. análogamente a como lo hace el principio de constancia de la velocidad de la l u z : se ha interpretado la analogía entre las constantes c Y h —la velocidad de la luz y lá constante de P l a n c k — diciendo que ambas ponen. en particular. las fórmulas de Heisenberg no deberían interpretarse como si prohibiesen la búsqueda de casos «super puros». en la época de la teoría de Bohr. El principio de la constancia de la velocidad de la luz (y de la imposibilidad de exceder esta velocidad) no nos p r o h i b e buscar velocidades que sean más elevadas que la de la luz.blogspot. la aparición de la metafísica indeterminista es perfectam. K r a m e r s y S l a t e r ) no podía sino parecer que las probabilidades reemplazaban a las leyes '° Su argumentación.

a partir de la misma falta de comprensión de los enunciados probabilitarios formalmente singulares. estribado en el principio de incertidumbre de Ileiscnberg —pero. como hemos visto. pero que hemos de abstenernos de promulgar prohibiciones que pongan límites a las posibilidades de investigación. El edificio determinista se venía abajo. La lección a sacar de todo esto es que deberíamos esforzarnos por encontrar leyes estrictas —prohibiciones—• que puedan fundarse en la experiencia.blogspot. http://psikolibro. de las ruinas del determinisnio brotó el indeterminismo.com . especialmente porque los enunciados probabilitarios se expresal)an como emmciados formalmente singulares.Algunas observaciones sobre la teoría cuántica 233 estrictas en el mecanismo de cada uno de los átomos.

y h a b r í a u n principio de inducción que. qué pruebas h a s o p o r t a d o . 427). N. «Bewahrungsgrad») porque quería tener un término neutral con el cual designar el grado en que una hipótesis ha salido indemne de contrastaciones rigurosas. pero pueden ser «corroboradas». «demostrar». deberíamos disponernos a averiguar en qué m e d i d a está «corroborada» *^. esto es. grados de probab i l i d a d : tipo de lógica que cabe llamar «lógica probabHitarian. E n resumen. principalmente con objeto de poder discutir el problema de si dicho «grado» podría identificarse o no con la «probabilidad» (ya sea en el sentido frecuencial o en el de Keynes. me acomodé al uso. pensando que las palabras no http://psikolibro. 1936. bien nos daría la seguridad de que el enunciado inducido es «probablemente válido». en Philosophy of Science 3. por tanto. Según aquéllos que creen en esta lógica. Camap tradujo mi término «grado de corroboración» (líGrad der Bewdhrungyi) —que había sido aducido primeramente por mí en las discusiones del Círculo de Viena— por «grado de confirmación» [en ingl. Pero como Camap declinó mi propuesta. la lógica inductiva h a sido elaborada en el sentido de que puede adscribir a los enunciados. Dicho de otro modo: he introducido el término «grado de corroboración». A mí no me gustaba.com . En especial. ser nada más que « p r o b a b l e m e n t e v á l i d o » ) . con lo cual este término se aceptó prontamente por muchos. «asentar sin lugar a dudas». ha «demostrado su temple». hacia 1939) que se empleara «1 término «corroboración» [en inglés. no sólo los dos valores de «verdadero» y «falso». P e r o . Me introducido en este libro los términos KCorrohoración)^ {aBewahrungy)) y •—especialmente— «grado de corrohoTaciónv (uGrad der Bewdhrungy>. «establecer firmemente». o de qué forma sale indemne de la contrastación una teoría Las teorías no son verificables. corrohorotíon]. debido a algunas de sus asociaciones («hacer firme».blogspot. en mi opinión. confirmation'\ (véase su «Testability and Meaning». Al calificarlo de «neutral» me refiero a un término que no prejuzgue si al salir indemne la hipótesis se ha hecho «más probable». por ejemplo). «verificar». asimismo. por tanto. sino solamente más o menos probable. todo el enfoque del p r o b l e m a de la p r o b a b i l i d a d de hipótesis es e r r ó n e o : en lugar de discutir la « p r o b a b i l i d a d » de una hipótesis deberíamos t r a t a r de averiguar qué contrastaciones. que me había sido sugerido por el profesor H. especialmente la pág. bien nos daría la probabilidad que fuese acerca de ello (ya que el principio de inducción p o d r í a . en el sentido del cálculo de probabilidades. Parton. propuse. creo.. a Camap (en una carta escrita.CAPITULO DÉCIMO La corroboración. sino. la inducción debería determin a r la probabilidad de u n enunciado . a su vez. Se h a hecho a m e n u d o el intento de describir las teorías como algo que no puede ser verdadero ni falso. y «confirmar» corresponde más de cerca a «erfeorten» o «feestaíigcra» que a «bewdhrens). y. tendríamos que intentar la averiguación de hasta qué p u n t o h a sido capaz de demostrar que es apta p a r a sobrevivir — y ello p o r h a b e r salido indemne de las contrastaciones — .

pero se está dispuesto a ver en tales objeciones el resultado de escrúpulos algo exagerados. se dice. SOBRE LA LLAMADA VERIFICACIÓN DE HIPÓTESIS Con frecuencia no se ha parado mientes en el hecho de que las teorías no son verificables. que no podemos saber con certeza si el sol saldrá mañana . pero hay que hacer constar que éstos no afectan a mi tesis: expresan la fe metafísica en la existencia de regularidades en nuestro mundo (fe que comparto. o el «principio de la uniformidad de la Naturaleza». lis completamente cierto. jamás ocurre que los antiguos experimentos den un día resultados nuevos. incluso cuando queda superada. Brevemente dicho: las regularidades contrastables directamente por medio de experimentos no cambian. Conforme a mi actitud con respecto a otras cuestiones metafísicas. en los casos en que antes tenía éxito. mas hasta ahora nunca ha tenido que considerarse falsada una teoría debido a un fallo súbito de una ley perfectamente confirmada.blogspot. Por ello lo he abandonado en favor de «grado de corroboración». pero esta incertidumbre puede no tomarse en cuenta: el hecho de que las teorías puedan no solamente mejorarse. sino también falsarse por nuevos experimentos. o que no es posible asentar de un modo definitivo un enunciado asentando unas consecuencias suyas. quizá se admita que la verificación no es impecable desde un punto de vista lógico. sin duda. que es concebible —o lógicamente posible—• que cambien.La corroboración 235 79. me abstendré de argumentar a favor o en contra de la fe en la existencia de regularidades en nuestro mundo .com . presenta al científico una seria posibilidad que puede actualizarse en cualquier momento. el apéndice *X y. e incluso trivial. Pero resultó que me había equivocado: desgraciadamente. http://psikolibro. Admitimos. Esta. lo único que pasa es que unos experimentos nuevos se colocan enfrente de la antigua teoría. asimismo. pero esta posibilidad no se tiene en cuenta en la ciencia empírica y no afecta a sus métodos: por el contrario. pero la cuestión que se nos presenta —la que hace significativa en el contexto actual la inverificabilidad de las teorías— se encuentra en un plano totalmente distinto. las asociaciones de la palabra «confirmación» tenían importancia y se habían hecho sentir. de suerte que pronto se utilizó el término «grado de confirmación» —por Carnap mismo—i como sinónimo (o «explicans») de «probabilidad». pero trataré de hacer patente que la inverificabilidad tenían importancia: y de este modo llegué a emplear el término «confirmación» durante cierto tiempo en diversas publicaciones.) " Cf. el método científico presupone la inmutabilidad de los procesos naturales. suele conservar su validez como una especie de caso límite de la nueva: aún es aplicable. Se dice a menudo que una teoría está verificada cuando se han verificado algunas de las predicciones deducidas de ella. el apartado *1S de mí Postscript. (Véanse también el apéndice *IX y el apartado *29 de mi Postscript. al menos con bastante aproximación. y sin la cual es difícil de concebir la actuación práctica) *^. Pueden decirse varias cosas en favor de los argumentos anteriores.

tanto con respecto al espacio como al tiempo.blogspot. gobierna el método inductivo — y . la «ley de c a u s a l i d a d » ) . pues. considerare pertinente sólo uno de los puntos e x p r e s a d o s : la referencia al llamado «principio de la uniformidad de la Naturaleza». Si se intenta r e e m p l a z a r los enunciados metafísicos de esta índole p o r principios del m é t o d o . Desde el punto de vista metodológico se ve que el principio de la uniformidad de la Naturaleza está r e m p l a z a d o p o r el postulado de la invariancia de las leyes naturales. a su vez. y si postulamos. pero las teorías revisadas no tendrían que dar razón m e r a m e n t e de la nueva s i t u a c i ó n : también habrían de ser dcduclMes da ellas nuestras experiencias anteriores. ya que el p r i n c i p i o de inducción es en sí mismo de carácter metafísico: como h e señalado en el a p a r t a d o 1. el de verificación de las t e o r í a s — . P o r consiguiente. lo cual tal vez no tendría demasiada importancia si no fuese p o r q u e en todo caso h a b r í a de considerársele u n enunciado infalsable. http://psikolibro. si postulamos que éstas h a n de ser invariantes en el espacio y el tiempo. que deducirla de leyes. continuemos viviendo. según se supone. A mi entender. P e r o esta tentativa fracasa. como premisa. el supuesto de que este principio sea empírico conduce a u n a regresión infinita. y éste es el plano en que me opongo al razonamiento propuesto. que no cabe a r g u m e n t a r ni a su favor n i en contra s u y a ) . la posibilidad de falsar u n a ley corroborada no carece. este principio expresa de u n modo m u y superficial una importante regla metodológica — y justamente urfa que podría deducirse muy ventajosamente de un estudio sobre la inverificabilidad de las teorías *^. esto es. p o r ello. y.236 La lógica de la investigación científica de las teorías tiene importancia metodológica. se llega al «principio de inducción». además. Así pues. p o d r í a introducírsele solamente como proposición primitiva (o postulado. el «principio de la uniformidad de la Naturaleza» puedo considerarse como u n a interpretación metafísica de una regla metodológica (como su p a r i e n t e cercana. o a x i o m a ) . ha de explicarlas).^'s cuestiones científicas que nos i n t e r e s a n ) . Y. Segiín me parece. la ciencia tendría que explicarla. Supongamos que el sol no salga mañana (y que. Véase también el apartado *3 (párrafo tercero) de'mi Postscript. asimismo. sería u n e r r o r afirmar que las regularidades naturales no cambian (y éste sería un tipo de enunciado tal. ya que ésta sería u n a conclusión deducida valiéndose del p r i n c i p i o de i n d u c c i ó n : y éste. quedaría falsado al mismo tiempo que la p r i m e r a teoría falsada. Si tal cosa ocurriera. P u e s si este principio •—que se supone da validez a la inferencia de t e o r í a s — fuera falsable a su vez. tratan(!o de dar alcance a l. que no h a n de tener excepciones.com . en modo alguno. de importancia desde u n punto de vista metodológico : nos ayuda a encontrar lo que exigimos a las leyes naturales y esperamos de ellas. que. diríamos más bien que es parte de nuestra definición de las leyes naturales. posiblemente habría que revisar de un modo drástico las teorías a c t u a l e s . P o r consiguiente. Me refiero a la regla de que todo sistema nuevp de hipótesis ha de dar lugar a las regularidades ya conocidas y corroboradas (o sea. pese a ello.

introducir u n p r i n c i p i o de inducción que no fuese falsable: lo cual equivaldría a la equivocada noción de u n enunciado sintético válido a priori. Así pues. del modo en que dicha hipótesis haya salido i n d e m n e de las contrastaciones hasta el momento : o sea. PROBABILIDAD DE UNA H I P Ó T E S I S Y PROBABILIDAD DE EVENTOS : CRÍTICA DE LA LÓGICA PROBABILITARIA Incluso si se a d m i t e que las teorías nunca q u e d a n verificadas de u n modo definitivo. pues. http://psikolibro. en virtud del modus tollens. que cabe reducir este concepto al de la p r o b a b i l i d a d de eventos. es decir. En el apartado 83 está incluida una crítica de la posición de Keynes. 80. de u n enunciado irrefutable acerca de la r e a l i d a d . y. Del mismo modo que la lógica inductiva en general. a su vez. y que el grado de confianza con que esperamos que se c u m p l a u n a predicción y que luego se corrobore u n a hipótesis dep e n d e r á . desde luego. sin e m b a r g o . falsado. se tiene p o r el p r o b l e m a de la probabilidad de un evenSegún la tesis inductivista que aquí cslutlio.blogspot. Pero se supone tácitamente que estos últimos son inamovibles y reproducibles. y de esta forma p o d r í a hacérsela susceptible de t r a t a m i e n t o matemático y lógico *^. siempre que u n a teoría derivada de él resultase íalsada *^. la teoría de la p r o b a b i l i d a d de hipótesis parece h a b e r surgido gracias a u n a confusión de cuestiones psicológicas y lógicas. más o menos p r o b a b l e s ? Después de todo. de su corroboración anterior. digamos. además. Reconozco. si tratamos de convertir nuestra fe metafísica en la u n i f o r m i d a d de la Naturaleza y en la verificabilidad de las teorías en u n a teoría del conocimiento basada en la lógica inductiva. al que. P e r o hasta los creyentes en la lógica p r o b a b i l i l a r i a reconocen que estas cuestiones psicológicas no pertenecen a la epistemología ni a la metodología *^. quizá sería posible reducir la cuestión de la probabilidad de una hipótesis a la de la probabilidad de eventos. El presente apartado contiene principalmente una crítica de la tentativa (de Reichenbach) de interpretar la probabilidad de hipótesis a base de una teoría frecuenciat de la probabilidad de eventos. Sería necesario.com . de modo que no puede hacérseles responsables del fracaso de la teoría. las premisas para la deducción de la teoría consistirían en el principio de inducción y los enunciados de observación. p r o b a b l e m e n t e — e n t r e otras cosas—.La corroboración 237 q u e d a r í a . Pero esto q u i e r e decir que u n p r i n c i p i o de inducción falsable quedaría falsado de nuevo con cada progreso de la ciencia. desde luego.s a la escuela de Reicbcnbacli que a la de Keynes. ¿no podemos conseguir que sean seguras en m a y o r o m e n o r grado. esto es. *' Aludo aquí niá. abocamos en el dilema de elegir entre u n a regresión infinita y el apriorismo. que nuestros sentimientos subjetivos de convicción tienen diferentes intensidades. razonan que es posible —basándose en decisiones inductivistas^— adscribir grados de probabilidad a las hipótesis mismas. La p r o b a b i l i d a d de hipótesis suele considerarse u n m e r o caso especial del p r o b l e m a general de la probabilidad de un enunciado.

págs. of. Sitzungsberichte der Preussischen Akade- http://psikolibro. y. a la inversa. F i n a l m e n t e . P o r tanto. Si consideramos representada por enunciados una «alternativa» — o . p¡.blogspot.lógica probabilitarian al cálculo con las m i s m a s ^ . 171 y sig. 101 y sigs.. Puede quizá llegar a entenderse mejor esta identificación de la p r o b a b i l i d a d de eventos con la de enunciados. y nada más. estará p e r m i t i d o h a b l a r de la probabilidad de enunciados en vez de la probabilidad de eventos. y puede llamarse «. P o r lo cual se puede considerar la verdad o falsedad de u n enunciado como u n caso límite de la p r o b a b i l i d a d . p„> . y. obtenemos u n a sucesión de enunciados de la forma p¡. truth-frequency'} se debe a Whitehead.relativa de los enunciados dentro de una sucesión de enunciados (en lugar de la frecuencia relativa de u n a propiedad). Si nos place. podemos describir el que salga cara por el enunciado «fe es cara». p o r e j e m p l o : «El que atribuyamos probabilidad a enunciados o a eventos es solamente una cuestión de terminología. dado que incluye a este ú l t i m o como caso límite. podemos l l a m a r «probabilidad de enunciados» o «prob a b i l i d a d de proposiciones» al concepto de p r o b a b i l i d a d transformado de este m o d o . pero podríamos decir exactamente igual que aquello a lo que se asigna la p r o b a b i l i d a d 1/6 es al enunciado 'saldrá la cara marcada con 1'» ^. en la que a veces u n enunciado p. p o r tanto. ésta p u e d e considerarse como u n a generalización del concepto de v e r d a d . Allí definíamos el concepto de «evento» como u n a clase de enunciados s i n g u l a r e s . ^ Según Keynes —en A Treatise on Probability (1921). 1930. si recordamos lo dicho en el a p a r t a d o 2 3 . Doy aquí un esbozo de la construcción de la lógica probabilitaria elaborada por Reichenbach (Wahrscheinlichkeitdogik. la probabilidad dentro de una alternativa p u e d e interpretarse como la «frecuencia veritativuy> . de modo que finalmente no contenga más que u n solo elemento —esto es. p„.. mejor.— la expresión «frecuencia veritativa» |^en ingl. un enunciado aislado—.com .. la próxima nota. Erkenntnis 1. y otras (en las que se coloca u n a raya sobre é l ) como «falso». leemos en Reichenbach. ' REICHENBACH. Hasta ahora h a b í a m o s considerado la asignación de la probabilidad 1/6 a que salga u n a cara determinada de u n dado como u n caso de la p r o b a b i l i d a d de e v e n t o s .238 La lógica de la investigación científica to. sus elementos—. Así. P o r t a n t o . podemos m i r a r tal sustitución como u n simple cambio de terminología: las sucesiones de referencia se i n t e r p r e t a n como sucesiones de enunciados. y lo contrario p o r la negación de este enunciado . cabe definir las operaciones con frecuencias veritativas de tal suerte que las operaciones veritativas de la lógica clásica se conviertan en casos límites de aquellas o p e r a c i o n e s . según que el enunciado aislado sea v e r d a d e r o o falso. p^. págs. y cabe hacer patente u n a conexión m u y estrecha entre este concepto y el de «verdad» : pues si hacemos cada vez más corta la sucesión de enunciados..j está caracterizado como «verdadero». entonces la p r o b a b i l i d a d (o frecuencia v e r i t a t i v a ) de la sucesión p u e d e únicamente asumir u n o de los dos valores 1 y O. sólo que expresado en u n a terminología especial. de este m o d o .

con la de eventos? Creo que estas identificaciones son el resultado de u n a confusión.La coTrohoTación 239 P e r o . 184) y. o conformes mié der Wissenschajien. http://psikolibro.las aserciones de la ciencia n a t u r a l — q u e no son nunca enunciados singulares— son.->mathem. solamente la lógica probabilitaria nos proporciona la forma lógica capaz de representar el concepto de conocimiento propio de la ciencia natural» *. pero esta conclusión resulta ser injustificada. es parecida. 488). y mi Postscript. Klasse 2 9 . Pues si se intenta reducir la idea de p r o b a b i l i d a d de hipótesis a la de frecuencia veritativa — q u e emplea el concepto de sucesión de enunciados—. la teoría frecuencial de Ven Mises. 476 y sigs. de que trata Keynes. no hemos de asignar el grado de p r o b a b i l i d a d 1. La forma de Whitehead de la teoría frecuencial. pág. La idea de que se p a r t e es la de que la p r o b a b i l i d a d de hipótesis debe encuadrarse bajo el rótulo de « p r o b a b i l i d a d de enunciados» — e n el sentido que se acaba de definir—. *' Sigo pensando: a) que la llamada «probabilidad de hipótesis» no puede ser interpretada por una frecuencia veritativa. en op. *IV y *IX. pág. en realidad. y de a h í que esta terminología sea completamente inadecuada. a las cuales. sin duda alguna. lo mejor sería no e m p l e a r nunca la expresión « p r o b a b i l i d a d de enunciados» si nos queremos referir a la prob a b i l i d a d de eventos *^. y. (Cf.. Y ahora consideraría esta última como una interpretación (la interpretación lógica) entre las diversas posibles del cálculo de probabilidades formal.. mejor que una frecuencia veritativa. «. 101 y sigs.. p o r tanto..) * REICHENBACH. hablando rigurosamente. págs. T a l vez. cit. págs.). 1932.com . y c) que la llamada «probabilidad de una hipótesis» —en el sentido de su aceptabilidad^ no es un caso especial de la «probabilidad de enunciados». p o r tanto. WahrscheinlicKkeitslogik (op.. Tratemos ahora de seguir la sugerencia de que las hipótesis mismas son sucesiones de enunciados.blogspot. L'. entonces este enunciado. 1921. Una forma de i n t e r p r e t a r esto sería tom a r como elementos de tal sucesión a los diversos enunciados singulares que pueden estar en contradicción con la hipótesis. p o r tratarse. pág. sino «probable». al mismo tiempo. se encuentra u n o frente a frente con la siguiente cuestión : ¿con referencia a qué sucesión de enunciados p u e d e asignarse u n valor probabilitario a u n a hipótesis? Reichenbach identifica la misma «aserción de la ciencia natural» —con lo cual quiere decir u n a hipótesis científica— con ima sucesión de refercKcia de e n u n c i a d o s : dice. afirmo que las consideraciones basadas en la lógica p r o b a b i l i t a r i a no rozan siquiera los temas que surgen a part i r del concepto de una probabilidad de hipótesis. ¿ p o d e m o s realmente identificar la probabilidad de hipótesis con la p r o b a b i l i d a d de enunciados que acabamos de definir.. 15 de la reimpresión. sucesiones de enunciados. los apéndices *II. en resumidas cuentas. Physik. bajo ningunas circunstancias puede traducirse p o r otro acerca de la p r o b a b i l i d a d de eventos. indirectamente. y que si alguien dice de u n a hipótesis que no es verdadera. que sigue a E. sino otro más p e q u e ñ o . b) que es mejor llamar «probabilidad de un evento» a una probabilidad que esté definida por una frecuencia relativa (ya sea una frecuencia veritativa o la frecuencia de un evento). de u n tipo de probabilid a d de u n e n u n c i a d o . cit. Sea esto como fuere. Post (American Journal of Mathematics 4 3 .

de modo que nuestra discusión se limita a los casos en que no se ha llegado a una falsación tajante. la refutase un enunciado singular de esta sucesión sí y otro no ! Con objeto de eludir esta conclusión devastadora podemos ensayar otros expedientes **. las que no dan lugar a u n a decisión clara (con lo cual podríamos v e r d a d e r a m e n t e obtener algo que se parecería a la sensación subjetiva de confianza con que el e x p e r i m e n t a d o r m i r a sus r e s u l t a d o s ) . P e r o . P e r o este camino no lleva a ninguna p a r t e . p o r ello. entonces la probabilidad será siempre igual a 1. estos últi** Asumo aquí que para entonces ya nos hemos decidido a atribuir la probabili• dad cero a la hipótesis siempre que haya una falsación neta. los apartados 15 y 2 8 ) . y —como es n a t u r a l — no hemos de igualar un enunciado indiferente con uno objetivamente fals o ) . pues lo que ocurre es que es posible calcular semejante estimación de modo absolutamente p r e c i s o : y el resultado es siempre que la p r o b a b i l i d a d es cero. Atribuiríamos a la hipótesis cierta prohabilidad — q u i z á u n a no rñuy precisa— basándonos en una estimación que hiciésemos de la razón de todas las contrastaciones superadas por ella a las que aún no ie han llevado a cabo. la razón del fracaso de esta ú l t i m a tentativa es que la definición que hemos sugerido convertiría la probabilidad de una hipótesis en algo tan subjetivo que echaría todo a p e r d e r : dependería más de los conocimientos y la h a b i l i d a d del e x p e r i m e n t a d o r que de resultados objetivamente reproducibles y contrastables. incluso si no tenemos en cuenta el hecho de que con semejante tipo de estimación nos desviaríamos sobremanera del concepto de frecuencia verítativa y del de p r o b a b i l i d a d de eventos (pues estos conceptos se basan en la razón de los enunciados verdaderos a los falsos. P e r o entiendo que es enteramente imposible aceptar la sugerencia de que haya que tomar una hipótesis p o r u n a sucesión de enunciados.com . ya http://psikolibro. Sería posible tal cosa si los enunciados universales tuviesen la forma. por frecuentemente que la teoría pueda quedar falsada. según hemos visto (cf. podríamos tratar de apoyar nuestra estimación en la razón entre las contrastaciones que llevan a u n resultado favorable y las que conducen a uno indiferente. los «enunciados ejemplificadores»— no tienen el carácter de enunciados básicos ni el de enunciados de observación. por término medio.blogspot. a pesar de ello. decidimos adoptar la sucesión de aquellos enunciados y basar nuestra probabilidad sobre la frecuencia verítativa dentro de ella. *° Según he explicado más arriba. en el apartado 28. Mas si. los enunciados universales no poseen tal forma : los enunciados básicos no son j a m á s deductibles de enunciados universales solos *''. « p a r a todo valor de k es verdadero que en el lugar k ocurre esto y lo o t r o » : entonces podríamos considerar los enunciados básicos (aquéllos que estuvieran en contradicción o en conformidad con el enunciado universal) como elementos de una sucesión de enunciados •—que sería la que h a b r í a que t o m a r como enunciado universal—. ¡ Pero entonces la hipótesis adquiriría la p r o b a b i l i d a d 1/2 si.240 La lógica de la investigación científica con e l l a . esto es. F i n a l m e n t e . los enunciados singulares que pueden deducirse de una teoría —o sea. entonces la p r o b a b i l i d a d de dicha hipótesis estaría determinada p o r la frecuencia verítativa de los enunciados contenidos en la misma que estuvieran de acuerdo con ella. Pero tampoco valdría este último expediente. y.

no p u e d e h a b e r más que u n n ú m e r o finito de enunciados básicos falsadores aceptados. definimos la probabilidad de una hipótesis valiéndonos de la razón de las hipótesis de la sucesión no falsadas a las falsadas. entonces — l o mismo que antes— la p r o b a b i l i d a d de toda hipótesis dentro de toda sucesión de referencia infinita ha de ser igual a 1. Así pues. P u e d e recordarse que hemos llamado «probable» a u n acontecimiento singular dado (en el sentido de u n «enunciado probabilitario formalmente singular») si es u n elemento de una sucesión de acontecimientos que tienen cierta p r o b a b i l i d a d . y. siempre será igual a la unidad. son infinitas . incluso. como se ha hecho ver en el apartado 28. 10 http://psikolibro. P e r o esta tentativa vuelve a fracasar —independientemente de la dificultad de establecer la sucesión de referencia (que puede elegirse de muchas m a n e r a s : cf. y de que hasta tratemos de interpretarlos como una cosa de esta índole y de coordinarlos con sucesiones de enunciados singulares completamente decidibles. p o d a m o s atrique.La corroboración 241 mos no pueden considerarse como sucesiones de aquéllos. la clase de las negaciones — d e d u c t i b l e s — de enunciados-básicos. p o r el simple hecho de que no podemos saber nunca si una hipótesis es verdadera : si pudiéramos saberlo. Mas si pretendemos t o m a r en consideración la sucesión de aquellas negaciones de enunciados básicos que sean deductibles de enunciados universales. apenas necesitar í a m o s p a r a n a d a el concepto de p r o b a b i l i d a d de una hipótesis. tendríamos que atender al valor complementario de u n a frecuencia de falsedad: pero este valor sería igual a la u n i d a d . t o m a r como punto de partida el complemento de la frecuencia falsitativa dentro de una sucesión de hipótesis. no llegamos a conseguir u n resultado aceptable. en enunciados básicos negados)— que trata do hacer patente que si se basa la probabilidad de una hipótesis en dichos enunciados básicos negados. aun en caso de que no tengamos en cuenta el hecho de que los enunciados universales no son nunca sucesiones de enunciados. en tal caso. pues. a saber. nota *1.com . El estudio que se encuentra a continuación en el texto contiene una argumentación muy parecida —también apoyada en los «enunciados ejempüíicadores)) (o sea. el apartado 7 1 ) — . E incluso si elegimos una sucesión de referencia finita no nos encontramos en mejor s i t u a c i ó n : pues supongamos que. de acuerdo con este procedimiento. ya que tanto la clase de los enunciados deductibles como. Ahora podemos intentar. P e r o si. por otra p a r t e . en lugar de considerar u n a frecuencia de verdad. 1 . como hemos hecho más arriba. pues no podemos h a b l a r de una frecuencia veritativa dentro de una sucesión de hipótesis. Tenemos que e x a m i n a r todavía otra posibilidad — e n t e r a m e n t e diferente — d e explicar la p r o b a b i l i d a d de u n a hipótesis a base de sucesiones de enunciados. p o d r í a intentarse análogamente l l a m a r «probable» a u n a hipótesis si es u n elemento de una sucesión de hipótesis con u n a frecuencia veritativa d e t e r m i n a d a . digamos. h a b r í a m o s de tener en cuenta la razón entre los enunciados básicos negados no falsados que p u e d e n deducirse (o bien otros enunciados deductibles) y los falsados. entonces la estimación de toda hipótesis coherente conduciría a la mism a p r o b a b i l i d a d . en casi todos los lugares k). lo cual quiere decir que. casi toda teoría resulta «verificada» en casi todos los casos (esto es.blogspot.

páginas 267-284) ha dicho que «los resultados del libro son completamente insostenibles». pero entonces. Las tentativas que acabo de hacer para dar un sentido a la aserción algo enigmática de Reichenbach de que la probabilidad de una hipótesis ha de medirse por una frecuencia veritativa.) Como primera aproximación. en general. y. p o r t a n t o . me parece que puedo considerar 'como un gran cumplido de un escritor tan experimentado acerca de la probabilidad (que en la época en que escribía http://psikolibro. la p r o b a b i l i d a d de u n a hipótesis hab r í a de decrecer en 1/n a consecuencia de la información de que es falsa (en d o n d e n es el n ú m e r o d e ' h i p ó t e s i s de la sucesión de refer e n c i a ) . además. En el texto he tratado de hacer ver. p o d r e m o s hacer esto si llegamos a i n f o r m a r n o s de que t a l o cual hipótesis de la sucesión h a q u e d a d o f a l s a d a . Uno es el de contar el número de enunciados contrastables experimentalmente que pertenecen a dicha teoría. sino 3 / 4 . el valor 3 / 4 . en la t e o r í a frecuencial de la p r o b a b i l i d a d de eventos ***. con crítica. Y comienza así: «A este respecto.242 La lógica de la investigación científica b u i r a los elementos de cierta sucesión de hipótesis (finita) u n grado de p r o b a b i l i d a d c o m p r e n d i d o e n t r e O y 1. p o r e j e m p l o .com . párrafo encabezado con las palabras «como primera aproximación)» (las únicas que he añadido al texto de Reichenbach). y de determinar la frecuencia relativa de los que resultan ser verdaderos: podemos tomar esta frecuencia como medida de la probabilidad pedida. pueden añadirse algunas observaciones acerca de la probabilidad de teorías —observaciones que deberían servir para completar mis comunicaciones sobre este asunto. y que quizá puedan disipar cierta obscuridad que todavía rodea esta cuestión». lo reconozco— de ciertas páginas del mismo libro que estaba atacando. hasta ahora en exceso sucintas. Con lo cual m e parece que q u e d a n agotadas las p o s i b i l i d a d e s de basar el concepto de p r o b a b i l i d a d de u n a hipótesis en el de frecuencia de enunciados v e r d a d e r o s (o en el de frecuencia de enunciados falsos). En segundo lugar. esto es.probabilidad de hipótesis)) el grado de seguridad o confianza que t e n d r í a m o s que a t r i b u i r a u n a hipótesis a la vista de los datos q u e la a p o y a n o la quebrantan. en la m e d i d a en que estas hipótesis falsadas son elementos de la sucesión. lo cual ha explicado diciendo que se había malogrado mi «método». en el penúltimo párrafo del apéndice *I.) está dedicado a nuestro problema. y. de e x p r e s a r p o r medio de una «. pero rio tanto defendiendo sus tesis cuanto atacando las mías: en su trabajo sobre mi libro (Erkenntnis 5. Mas. podemos explorar dos modos posibles de definir la probabilidad de una teoría. podrían resumirse como sigue. que ambos modos posibles de dar sentido a la idea de Reichenbach de la frecuencia veritativa llevan a resultados que han de ser enteramente inaceptables para los que se adhieran a la teoría probabilitaria de la inducción. Reichenbach ha callado sobre el hecho de que su tentativa de disipar «la obscuridad que todavía rodea esta cuestión» no es sino un resumen —sólo una primera aproximación.blogspot. 1935. Reichenbach ha replicado a mis críticas. pese a su silencio. q u e nos h a b í a m o s p r o p u e s t o . h e m o s de adscribirles — d e b i d o a la información obtenida— no el valor O. cabe considerar la teoría en cuestión como elemento de una clase de entidades ideales —digamos. A lo cual sigue un pasaje que forma el segundo párrafo de la presente nota. (Véase un resumen análogo. que no había logrado «sacar todas las consecuencias» de mi sistema conceptual. El apartado ÍV del trabajo que acabo de citar (págs. y la llamaremos probabilidad del primer tipo. 274 y sig. de teorías propuestas por otros científicos— y determinar entonces las frecuencias relativas dentro de esta clase: a lo cual podríamos llamar probabilidad del segundo tipo. T o d o esto contradice de u n m o d o p a l m a r i o el p r o g r a m a .

no sabemos nada. Con muchíaiina http://psikolibro. en el sentido de que pueden «demostrar su temple» bajo el fuego (el fuego de nuestras contrastaciones). con seguridad» y continúa: «En el mejor de los casos podemos tratar tan sólo de probabilidades. si queremos que nuestra crítica tenga valor. [ y ] las predicciones de la nueva teoría cuántica se encuentran en tanta conformidad [con las observaciones]. o «cuando se las estudia detalladamente». «en realidad». en lo que a su forma lógica se refiere. y las «leyes probabilitarias» o «hipótesis frecuenciales». solamente probables. sino enunciados probabilitarios (acerca de ciertas frecuencias medias dentro de sucesiones de observaciones. y tampoco estrictamente falsables debido a que nunca pueden contradecirlas enunciados básicos algunos. que aceptara los resultados de mis intentos de «sacar las consecuencias» de sus «comunicaciones sobre el asunto. hemos de considerar la tentativa de identificar la probabilidad de una hipótesis con la probabilidad de eventos como un completo fracaso.. Sin duda alguna. por un lado.) HEICHENBACH. pág. 54 (TJ)^. la contestación de Reichenbach a mi nota en Erkenntnia 3 . Erkenntnis 1. completamente indecidibles^.. por otro. el error más corriente consiste en creer que las estimaciones hipotéticas de frecuencias —esto es. pág. págs. que la verosimilitud de que este esquema tenga cierta correspondencia con la realidad es enorme: en realidad. su réplica a mi libro tenía en su haber dos libros y alrededor de una docena do trabajos sobre tal materia). este éxito de mis intentos se ha debido a una regla de «método»: la de que deberíamos tratar siempre de aclarar y robustecer todo lo posible la posición de nuestro contrincante antes de criticarla. las hipótesis acerca de las probabilidades— pueden ser.. Esta conclusión es enteramente independiente de si aceptamos la pretensión (de Reichenbach) de que todas las hipótesis de la física no son. a su vez. podemos decir que es casi seguro que sea cuantitativamente verdadero. 1930. pág. Pues ambos tipos son asunciones hipotéticas que nunca pueden hacerse «probables» a su vez: lo único que pueden hacer es quedar corroboradas. en las que siempre se observan desviaciones con respecto a un valor medio).. 426 j sig-). ¿Cómo explicaremos el hecho de que los creyentes en la lógica probabilitaria han llegado a la tesis opuesta? ¿Dónde se oculta el error cometido por Jeans cuando escribe —al principio en un sentido con el que puedo estar completamente de acuerdo— que «.blogspot. asimismo. o de si nos sentimos inclinados a establecer una distinción entre dos tipos diferentes de leyes naturales: las leyes «deterministas» o «precisas». o —dicho de otro modo— en atribuir a las hipótesis probabilitarias cierto grado de una supuesta probabilidad de hipótesis. 1933.com . The New Background of Science (1934). (Sólo las palabras «con seguridad» figuran en cursiva en el texto de Jeans..La corroboración 243 A mi entender. en exceso sucintas». 58 [vers. Son. Según creo. los apartados 65 a 6 8 ) : no son verificables por ser enunciados universales. cast.. e independientemente de nuestro requisito metodológico de falsabilidad (cf. pues (según lo expresa Reichenbach).. 169 (cf. ° JEANS.. Podemos llegar a construir un argumento muy persuasivo en favor de esta errónea conclusión si recordamos que las hipótesis acerca de las probabilidades no son veriíicables ni falsables.»? ".

p o r tanto. ' REICHENBACH. entra la lógica probaLilitaria. RUSSELL. y. los físicos. inalcanzables. son la verdad y la falsedad» ' (por citar de nuevo a R e i c h e n b a c h ) . algo así co|no «grados continuos de probabilidad.. precisamente p o r ser completamente indecidibles. frecuencia se encuentran ideas parecidas acerca de los grados de probabilidad o de certidumbre del conocimiento inductivo (cf. el sencillo resultado de su infalsabilidad no es que puedan estar mejor o p e o r corroborados. p o r ello. páginas 141 y 398 [vers. que utiliza las asunciones probabilitarias como enunciados falsables. según m i tesis. la coherencia lógica interna de m i teoría.com . son compatibles con todo enunciado básico—. es decir. y The Analysis of Matter. Erknntnis 1. Tenemos aquí u n ejemplo bastante claro del contraste entre m i tesis y lo que h e llamado en el a p a r t a d o 10 la tesis « n a t u r a l i s t a » : p u e d e hacerse ver. Pero rehusaría p a r t i c i p a r en ninguna discusión acerca de cómo proceden. 1930. 143 y 401 (T. como hemos tratado de mostrar. 1926. según puede parecer. pág. MELLADO. u n a cuestión de interpretación. http://psikolibro. «en r e a l i d a d » . con tal de que describiera u n acontecimiento pertinente. sería fútil u n a controversia con quienes mantienen otra lógica de la c i e n c i a : todo lo que cabe p o n e r de manifiesto es que el modo en que abordo este problema p a r t i c u l a r es consecuencia de la concepción de la ciencia que h e estado defendiendo * ' . de otro modo — y teniendo en cuenta que no excluyen nada y que. ya que ello t e n d r á que ser siempre. cuyos límites superior e inferior. 1927. y que. pueden estar mejor o peor «confirmadas}).blogspot. Revista de Occidente. probablemente. cast. La simetría entre la verificabilidad y la falsabilidad aceptada por la lógica inductivista clásica sugiere la creencia en que h a de ser posible coordinar tales enunciados probabilitarios «indecidibles» con cierta escala de grados de validez. la nota 4 del apartado 1 ) . n a t u r a l m e n t e . en p r i m e r término. que está libre de las dificultades que cercan a otras.)}. cf. Análisis de la materia. por ejemplo. en segundo. *' Los dos últimos párrafos los provocó la actitud «naturalista» adoptada a veoei por Reiche&bach. en gran m e d i d a .244 La lógica de la investigación científica Ahora bien. podría decirse que estaban «corroborados» p o r todo enunciado básico arbitrariamente elegido (de u n grado de composición c u a l q u i e r a ) . que es imposible demostrar que m i tesis sea exacta. Reconozco. 186 (df. exactamente lo mismo que hace con las demás hipótesis. el apartado 10. los enunciados probabilitarios. por E. Madrid. sino que no pueden estar corroborados empíricamente en medida alguna: pues. más en particular. págs.. Creo que la física sólo emplea los enunciados probabilitarios del m o d o que h e estudiado extensamente al t r a t a r de la teoría de la prob a b i l i d a d . y. son metafísicas — a menos que nos decidamos a hacerlos falsables aceptando u n a regla m e t o d o l ó g i c a — . más arriba.. págs. Our Knowledge of the External World. Ncurath y otros. pueden estar de m a y o r o m e n o r acuerdo con los enunciados básicos aceptados: y éste es el punto en que. 225 y sig. Sin embargo.

La corroboración

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81.

LÓGICA INDUCTIVA T LÓGICA

PROBABILITARIA

No es posible reducir la p r o b a b i l i d a d de hipótesis a la de eventos : ésta es la conclusión que surge del examen llevado a cabo en el a p a r t a d o anterior. P e r o , ¿no podría llevar u n modo distinto de enfrentarse con la cuestión a u n a definición satisfactoria de la idea de u n a probabilidad de hipótesis? No creo que sea factible u n concepto de esta última que p u e d a interpretarse en el sentido de que exprese el «grado de validez» de la hipótesis, de un modo análogo a como ocurre ccn los de «verdadero» y «falso» (y que, además, se encuentre en una relación suficientemente estrecha con el concepto de « p r o b a b i l i d a d objetiva» —esto es, de frecuencia relativa— como p a r a justificar el empleo de la palabra « p r o b a b i l i d a d » ) ^ . Sin embargo, adoptaré con fines dialécticos la suposición de que se haya construido realmente semejante concepto, de suerte que se p u e d a p l a n t e a r la cuestión sobre de qué modo afectaría tal cosa al problema de la inducción. Supongamos que se h a reconocido que cierta hipótesis —digamos, la teoría de Schríjdinger— es «probable» en u n sentido determinad o : ya sea «probable en este o aquel grado numérico» o m e r a m e n t e «probable», sin especiEicar grado. Podemos l l a m a r evaluación de la teoría de Schríidinger al enunciado que la describe como « p r o b a b l e » . Desde luego, una evaluación tiene que ser un eauneiado sintético — u n a aserción acerca de la r e a l i d a d — del mismo modo que lo serían los enunciados «la teoría de Schrodiiigor es verdadera» y «la teoría de Schrodinger es falsa». Es evidente que todos ellos dicen algo acerca de la adecuación de la teoría, y que, por tanto, sin duda alguna, no son tautológicos * ' : dicen que u n a teoría es ai'ecuada o inadecuada,
' (Añadida en la corrección de pruebas.) Cabe concebir que se encontrara un sistema formal para estimar grados de corroboración que exhibiese analogías formales —^limitadas— con el cálculo de probabilidades (por ejemplo, con el teorema de Bayes), pero que, sin embargo, no tuviera nada en común con la teoría frecuencial (debo al doctor J. Hosiasson la sugerencia de esta posibilidad); no obstante lo cual, estoy plenamente convencido de que es imposible abordar el problema de la inducción por tales métodos con esperanza alguna de éxito. * Véase también la ñola 3 del apartado *57 de mi Postscript. * A partir de 1938 he abandonado la opinión de que tendríamos que mostrar que se satisfacen los axiomas del cálculo formal de probabilidades —incluyendo, naturalmente, el teorema de Bayes— «para justificar el empleo de la palabra probabilidad», como digo en el texto (cf. los apéndices *II a *V, y, en especial, el apartado *28 de mi Postscript); en cuanto a las analogías entre el teorema de Bayes, que se refiere a la probabilidad, y ciertos teoremas sobre el grado de corroboración, véanse el apéndice *1X —punto 9 (VII) de la (fprimera nota»— y los puntos 12) y 13) del apartado *32 del Postscript. *' El enunciado probahiütario «p(S, d) = r», o, expresado lingüísticamente, «con los datos d, la teoría de Schrodinger tiene la probabilidad r» —que es un enunciado de lógica probabilitaria relativa o condicional—, puede ser, sin duda alguna, tautológico (con tal de que los valores de d y r se escojan de modo que se correspondan mutuamente : así, si d consta exclusivamente de informes de observaciones, r tendrá que »er igual a cero en un universo suficientemente grande); pero la «evaluación», en el sentido que damos nosotros a esta palabra, tendría que tei^er una forma diferente

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ha lógica de la investigación

científica

o que tiene cierto grado de adecuación. En segundo lugar, toda evaluación de la teoría de Schrodinger ha de ser un enunciado sintético inverificable, exactamente lo mismo que la teoría m i s m a : pues la «probabilidad» de una teoría —esto es, la p r o b a b i l i d a d de que ésta continúe siendo aceptable— no p u e d e deducirse de un modo definitivo de enunciados básicos, como es p a t e n t e . Nos vemos obligados a preguntar, p u e s : ¿cómo puede justificarse u n a e v a l u a c i ó n ? ; ;_cómo puede contrastársela? (con lo cual surge de nuevo el problema de la i n d u c c i ó n : véase el a p a r t a d o 1 ) . En cuanto a la evaluación misma, podríamos afirmar que es «verdadera» o que es, a su vez, «probable». Si se la considera «verdadera» tiene que ser un enunciado sintético verdadero que no ha sido verificado empíricamente, esto es, u n enunciado sintético verdadero o priori; y si se la toma como «probable», necesitamos una nueva evaluación, como si dijéramos una evaluación de la evaluación, y, p o r tanto, una evaluación de orden s u p e r i o r : pero esto quiere decir que estamos cogidos en una regresión infinita. La apelación a la probabilidad de la hipótesis es incapaz de mejorar la precaria situación de la lógica inductiva. La mayoría de los que creen en la lógica p r o b a b i l i t a r i a sostienen la tesis de que se llega a la evaluación por medio de u n «principio de inducción», que adscribe probabilidades a las hipótesis inducidas. P e r o si vuelven a a t r i b u i r u n a p r o b a b i l i d a d a este principio, entonces continúa el regreso infinito ; y si, p o r el contrario, le atribuyen la «verdad», entonces se enfrentan con el dilema de elegir entre la regresión infinita y el apriorisnio. «De u n a vez p a r a siempre •—dice Heymans—la teoría de la p r o b a b i l i d a d es incapaz de explicar los razonamientos i n d u c t i v o s : pues exactamente el mismo problema que se encuentra latente bajo éstos lo está bajo aquélla (en la aplicación empírica de la teoría de la p r o b a b i l i d a d ) . En ambos casos, la conclu-

(véase, más abajo, el apartado 84, y, en especial, el texto correspondiente a la nota *2); por ejemplo, la siguiente: pí(S) = r, en que k sería la fecha de hoy; o bien, con palabras: «la teoría de Schrodinger tiene hoy (a la vista de la totalidad de los datos qtie hoy poseemos) la probabilidad r». Con objeto de llegar a esta aseveración, pi^S) = r, a partir de: I) el enunciado tautológico de probabilidad relativa p(S, d) = r, y II) el enunciado «d es la totalidad de los datos de que disponemos hoy», tenemos que aplicar un principio de inferencia (que en mi Poslcript •—apartados *43 y *51— llamo «regla de absolución»). Este principio se parece mucho al modus ponens, y puede parecer, por ello, que hemos de considerarlo analítico; pero si lo miramos así, equivale a la decisión de entender que pie está definido por I) y II) •—o, al menos, que no quiere decir más que I) y II) juntos—, y, en este caso, no es posible aceptar que pt tenga significación práctica alguna: es seguro que no puede ser interpretado como medida práctica de la aceptabilidad. Como mejor se ve esto es considerando que en un universo suficientemente grande, pit(t, d) =s; O para cualquier teoría universal t, con tal de que d esté formada exclusivamente por enunciados singulares (cf. los apéndices *VII y *VIII); pero no cabe duda de que en la práctica aceptamos unas teorías jr rechazamos otras. Si, por otro lado, interpretamos pt como grado de adecuación o de aceptabilidad, el principio de inferencia mencionado —la «regla de» absolución» (que con esta interpretación se convierte en un ejemplo típico de un «principio de inducción»)— es simplemente falsa, y por ello —evidentemente— no analítica.

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La corroboración.

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sión va más allá de lo que está dado en las premisas» ^. Así pues, no se gana n a d a con sustituir la p a l a b r a «verdadero» por « p r o b a b l e » , n i la p a l a b r a «falso» p o r «improbable». Sólo si se tiene en cuenta la asimetría entre verificación y falsación — l a asimetría que procede de la relación lógica existente entre las teorías y los enunciados básicos— es posible evitar las celadas del problema de la inducción. • Los creyentes en la lógica de la p r o b a b i l i d a d p u e d e n t r a t a r de frustrar mis críticas afirmando que provienen de una m e n t a l i d a d «atada al marco de la lógica clásica», e incapaz — p o r t a n t o — de seguir los métodos de razonar que se emplean en la lógica p r o b a b i l i t a r i a ; a d m i t o , desde luego, que soy incapaz de seguir tales métodos.

82.

T E O R Í A POSITIVA DE LA CORROBOHACIÓN: TRAR s u T E M P L E » UNA H I P Ó T E S I S

CÓMO PUEDE

«DEMOS-

¿No p o d r á n volverse, quizá, contra mi p r o p i a tesis las objeciones que acabo de plantear a la teoría probabilitaria de la inducción? Podría m u y bien ocurrir que así fuera, ya que están basadas en la idea de u n a evaluación: y —sin d u d a — tengo que e m p l e a r yo también esta idea. Yo hablo de la <ícorrohoradóny> de una teoría, y ésta sólo puede expresarse como una evaluación (a este respecto no existe diferencia alguna entre corroboración y p r o b a b i l i d a d ) . Además, también yo mantengo que no puede afirmarse que las hipótesis sean enunciados «verdaderos», sino solamente «conjeturas provisionales» (o algo semejante) : tesis que también puede sólo expresarse en forma de evaluación de las hipótesis. Es fácil responder a la segunda p a r t e de esta objeción. La evaluación de hipótesis que, ciertamente, me veo obligado a emplear, y que las describe como «conjeturas provisionales» (o algo a n á l o g o ) , tiene el estatuto de una tautología: p o r tanto, no da lugar a dificultades del tipo originado p o r la lógica inductiva. Y ello p o r q u e tal descripción solamente parafrasea o interpreta la aserción (a la que p o r definición es equivalente) de que los enunciados estrictamente imiversalcs —esto es, las teorías— no pueden deducirse de enunciados singulares. La situación es parecida en lo que respecta a la p r i m e r a p a r t e de
' HEYMANS, Gesetze und Elemente des wissenschaftlicherHiDenkens (1890, 1894), páginas 290 y sig.; * 3.' ed., 1915, pág. 272. El argumento de Heymans había sido expuesto con anterioridad por HUME en un folleto anónimo. An Abstract of a Book lately published entitled a Treatise of Human Nature, 1740. Apenas me caben dudas de que Heymans no conocía este opúsculo, que fue descubierto y atribuido a Hume por J. M. Keynes y P. Sraffa, y publicado por estos autores en 1938. Tampoco yo sabía nada acerca de las anticipaciones de Hume y de Heymans de mis argumentos centra la teoría probabilística de la inducción, cuando presenté éstos en 1931, en un libro anterior •—no publicado aún— que fue leído por varios miembros del Círculo de Viena. El hecho de que Hume se había adelantado al pasaje de Heymans que cito me ha sido señalado por J. O. WISDOM; cf. sus Foundations of Inference in Natural Science, 1952, pág. 218. Citamos el pasaje de Hume más abajo, en el apéndice *VII, texto correspondiente a la nota 6,

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La lógica de la investigación

científica

la objeción, que se refiere a las evaluaciones que enuncian que una teoría está corroborada. La evaluación corroborante no es una hipótesis, sino que puede deducirse en cuanto se nos den la teoría y los enunciados básicos a c e p t a d o s : aquella evaluación afirma el hecho de que estos enunciados no contradicen a la teoría, y su afirmación tiene debidamente en cuenta el grado de contrastabilidad de ésta y la dureza de las contrastaciones a que se la ha sometido — h a s t a un momento d e t e r m i n a d o . Decimos que una teoría está «corroborada» mientras sale i n d e m n e de dichas contrastaciones. La evaluación que afirma la corroboración (esto es, la evaluación c o r r o b o r a d o r a ) establece ciertas relaciones fundainentales, a saber, la compatibilidad y la incompatibilidad. Consideramos a esta última como equivalente a falsación de la t e o r í a ; p e r o la compatibilidad por sí sola no p u e d e hacer que atribuyamos u n grado positivo de corroboración a a q u é l l a : el mero hecho de que una teoría no haya sido falsada aún no p u e d e considerarse suficiente, como es c l a r o ; pues no hay n a d a más fácil que construir u n a cantidad cualqpiiera de sistemas teóricos que sean compatibles con u n conj u n t o dado de enunciados básicos aceptados (y esta observación es aplicable, asimismo, a todos los sistemas «metafísicos»). P o d r í a sugerirse tal vez que debería concederse u n grado positivo de corroboración a u n a teoría si es compatible con el sistema de los enunciados básicos aceptados y si, además de esto, cabe deducir de ella p a r t e de dicho sistema. O bien —si se considera que los enunciados básicos no son deductibles de u n sistema p u r a m e n t e teórico (aun cuando sus negaciones sí p u e d e n s e r l o ) — p o d r í a sugerirse q u e se a d o p t a r a la regla siguiente: h a de concederse a una teoría u n grado positivo de corroboración si es compatible con los enunciados básicos aceptados y si, además, u n a subclase no vacía de estos últimos es deductible de la teoría en conyunción con los demás enunciados básicos aceptados *^.

* La definición provisional de «corroborado positivamente» que doy aquí (y que rechazo por insuficiente en el siguiente párrafo del texto, ya que no se refiere explícitamente a los resultados de contrastaciones exigentes, esto es, de tentativas de refutación) tiene interés al menos en dos sentidos. En primer lugar, guarda una relación muy estrecha con mi criterio de demarcación, especialmente con la formulación de éste a que se refiere la nota *1 del apartado 21: en realidad, están de absoluto acuerdo, excepto por la restricción a enunciados básicos aceitados que forma parte de la presente definición; ésta se convierte, pues, en mi criterio de demarcación si omitimos la restricción citada. En segundo término, si en lugar de omitir lo que hemos dicho restringimos aún más la clase de los enunciados básicos aceptados deducidos —pidiendo que se acepten como resultado de tentativas sinceras de refutar la teoría—, entonces llegamos a una definición adecuada de «corroborado positivamente» (aunque no, desde luego, de «grado de corroberación»): en el texto que sigue inmediatamente está implícito el argumento en que se apoya esta aseveración. Y, además, los enunciados básicos aceptados de esta forma pueden designarse por «enunciados corroboradores» de la teoría. Debe advertirse que no es posible describir de un toiodo suficiente los «enunciados ejemplificadores» (esto es, los enunciados básicos negados: véase el apartado 28) diciendo que son enunciados corroboradores o confirmadores de la teoría de la que

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La corroboración

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No tengo objeciones serias que hacer a esta última formulación, salvo que me parece insuficiente p a r a caracterizar adecuadamente el grado positivo de corroboración de una teoría. Pues queremos decir que u n a s teorías están mejor o peor c o r r o b o r a d a s ; ahora bien, su grado de corroboración, sin duda alguna, no p u e d e establecerse sin más que contar el n ú m e r o de casos corroboradores (o sea, el de enunciados básicos aceptados que sean deductibles del modo i n d i c a d o ) : p u e s p u e d e ocurrir que una teoría resulte estar m u c h o peor corrobor a d a que otra, aun cuando hayamos deducido muchísimos enunciados básicos con la p r i m e r a y sólo unos pocos con la segunda. Como ejemplo podemos c o m p a r a r las hipótesis «todos los cuervos son negros» y «la carga del electrón tiene el valor determinado por Millikan» (que h a b í a m o s mencionado en el a p a r t a d o 3 7 ) : a u n q u e es de presum i r que hayamos encontrado muchos más enunciados básicos corroboradores de la p r i m e r a hipótesis, juzgamos que la hipótesis de Millikan es la mejor corroborada de las dos. Esto hace ver que lo que determina el grado de corroboración no es tanto el número de casos corroboradores cuanto la dureza de las diversas contrastaciones a las que puede someterse — o se h a sometid o — la hipótesis en cuestión. P e r o dicha dureza depende, a su vez, del grado de oontrastabilidad, y, p o r tanto, de la sencillez de la hipótesis : la que es falsable en u n grado más alto — o sea, la hipótesis más sencilla— es también la corroborable en grado más elevado ^. Como es natural, el grado de corroboración alcanzado de hecho no depende solamente del de falsabilidad: u n enunciado que sea falsable en gran m e d i d a puede estar corroborado sólo muy ligeramente, e incluso p u e d e estar falsado en r e a l i d a d ; y quizá —sin que se le haya falsado— pueda estar superado p o r u n a teoría mejor contrastable, de la cual podría deducírsele — u otro enunciado suficientemente a p r o x i m a d o a é l — (y, en este caso, su grado de corroboración disminuiría). Del mismo modo que el grado de falsabilidad, el de corroboración de dos enunciados puede no ser comparable en todos los casos: no podemos definir un grado de corroboración calculable numéricam e n t e , sino sólo h a b l a r a p r o x i m a d a m e n t e de grados positivos o negativos de corroboración, etc. *^. P e r o podemos asentar varias r e g l a s :
ofrecen ejemplos, debido al hecho de que sabemos que toda ley universal está ejemplijicada casi en todas partes, tal como se ha indicado en la nota *1 del apartado 28 (véanse, psimismo, la nota *5 del apartado 80 y el texto correspondiente). "" ^ Este es otro punto en que mi noción de la sencillez y la de Weyl están de acuerdo : cf. la nota 7 del apartado 42. * Acuerdo que es consecuencia de la tesis —debida a Jeffreys, Wrinch y Weyl (cf. la nota 7 del apartado 42)— de que cabe emplear la parvedad en parámetros de una función como medida de su sencillez, en conyunción con la tesis mía (cf. los apartados 38 y sigs.) de que dicha parvedad puede utilizarse como medida de la contrastabilidad o improbabilidad —tesis rechazada por los autores mencionados—. (Véanse también las notas *1 y *2 del apartado 43). *° Lo que aquí digo me parece exacto en lo que se refiere a la aplicación práctica a teorías existentes; pero ahora pienso que cabe definir el «grado de corroboración» de tal modo que podamos comparar varios entre sí (por ejemplo, los de las teorías gravitatorias de Newton y de Einstein). Además, esta definición hace posible

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p o r ejemplo, la de que no seguiremos atribuyendo u n grado positivo de corroboración a una teoría que haya quedado falsada en virtud de u n experimento contrastable intersubjetivamente y basado en una hipótesis falsadora (cf. los apartados 8 y 2 2 ) (pero podemos, con todo, conceder bajo ciertas circunstancias u n grado positivo de corroboración a otra teoría que siga u n modo de pensar cercano al de aquélla : tenemos u n ejemplo eli la teoría einsteiniana del fotón, con su cercanía a la teoría corpuscular de la luz de N e w t o n ) . En general, consideramos que una falsación contrastable intersubjetivamente es deíinitiva (suponiendo que esté bien c o n t r a s t a d a ) : éste es el modo en que se hace sentir la asimetría entre la verificación y la falsación. Cada una de estas cuestiones metodológicas contribuye de un modo peculiar al desarrollo histórico de la ciencia, que sigue u n proceso de aproximaciones sucesivas: una evaluación corroborativa realizada posteriormente —esto es, una evaluación hecha tras h a b e r añadido nuevos enunciados básicos a los ya aceptados— puede r e m p l a z a r un grado positivo de corroboración p o r uno negativo, pero no viceversa—. Y a u n q u e creo que en la historia de la ciencia es siempre la teoría y no el experimento, la idea y no la observación, lo que abre paso a nuevos conocimientos, creo también que es siempre el experimento lo que nos saca de las sendas que no llevan a ninguna p a r t e —lo que nos ayuda a salir del atolladero y nos desafía a que encontremos u n a nueva ruta. Así pues, el grado de falsabilidad o de sencillez de una teoría cuenta p a r a la evaluación del grado en que está corroborada ; evaluación que podemos considerar como u n a de las relaciones lógicas existentes entre la teoría y los enunciados básicos aceptados, y que tiene en cuenta la dureza de las contrastaciones a que ha sido sometida aquélla.
83. CORROBOKABILIDAD, CONTRASTABILIDAD T PROBABILIDAD LÓGICA * '

Al evaluar el grado de corroboración de una teoría tomamos en consideración su grado de falsabilidad: cuanto más contrastable es una teoría, mejor puede ser corroborada. P e r o la contrastabilidad es lo contrario del concepto de probabilidad lógica, de modo que podemos, asimismo, decir que al evaluar la corroboración se tiene en cuenta la p r o b a b i l i d a d lógica del enunciado en cuestión ; la cual, a su vez, está en relación con el concepto de p r o b a b i l i d a d objetiva — l a prob a b i l i d a d de eventos—, segiín vimos en el apartado 72. Así pues, p o r
incluso atribuir grados numéricos de corroboración a hipótesis estadísticas, y quizá hasla a otros enunciados, con tal de que podamos atribuir grados de probabilidad lógica (absoluta y relativa) a ellos y a los enunciados corroboradores. Véase también el apéndice *IX. *' Si se acepta la terminología que he expuesto por primera vez en Mind, 1938, sería menester insertar aquí (así como en los apartados 34, etc.) la palabra «absoluta» dondequiera que se halla «probabilidad lógica» —a continuación de esta expresión—, para distinguirla de la probabilidad lógica «relativa» o «condicional»: ef. los apéndices *II, *IV y *IX.

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el hecho de contar con la p r o b a b i l i d a d lógica, el concepto de corroboración está ligado — a u n q u e sea sólo de u n a forma indirecta e imprecisa— con el de p r o b a b i l i d a d de eventos. Y puede ocurrírsenos que tal vez haya aquí u n a conexión con la doctrina de la probabilid a d de hipótesis que hemos criticado más arriba. Cuando tratamos de evaluar el grado de corroboración de u n a teoría podemos razonar poco más o menos del modo siguiente. Dicho grado a u m e n t a r á con el n ú m e r o de casos c o r r o b o r a d o r e s ; y a este respecto solemos conceder a los primeros ejemplos de corroboración m u c h a m a y o r importancia que a los últimos, de suerte que, u n a vez que una teoría está bien corroborada, sus illtimos ejemplos a u m e n t a n m u y poco su grado de corroboración ; sin embargo, esta regla no es válida si tales nuevos ejemplos son muy distintos de los anteriores —esto es, si corroboran la teoría en un nuevo campo de aplicación—: si ocurre tal cosa, pueden hacer crecer considerablemente el grado de corroboración. P o r tanto, el correspondiente a una teoría que tenga un grado mayor de universalidad puede ser más grande que el de otra que lo tenga m e n o r (y, por ello, m e n o r también de falsabilidad) ; y, de u n modo análogo, las teorías de grado de precisión más elevado p u e d e n corroborarse mejor que las menos precisas. Una de las razones p o r las que no concedemos u n grado positivo de corroboración a las típicas profecías de los quirománticos y adivinos es que sus predicciones son tan cautas e imprecisas que la p r o b a b i l i d a d lógica de que resulten exactas es sumamente elevada ; y si se nos dice que se h a n confirmado vaticinios de esta índole, si bien más precisos y, p o r tanto, lógicamente menos probables, lo que ponemos en tela de juicio — p o r regla general— no es tanto su éxito cuanto su pretendida improbabilidad lógica : como nos inclinamos a creer que tales profecías no son corroborables, tendemos a inferir en tales casos su p e q u e ñ o grado de contrastabilidad de su pequeño grado de corroborabilidad. Si comparamos estas tesis mías con las que están implícitas en la lógica probabilitaria (inductiva) llegamos a un resultado verdaderamente notable. Según lo que yo defiendo, la corroborabilidad de u n a teoría, y el grado de corroboración de una que haya sobrepasado realmente contrastaciones m u y duras, se encuentran algo así como *^ en razón jn\crsa de su p r o b a b i l i d a d lógica, ya que ambas a u m e n t a n con su grado de contrastabilidad y de sencillez. Pero la tesis implicada

Digo en el texto «o/go así '•coinov, poique no creía realmente en probabilidades lógicas (absolutas) numéricas, y, por ello, oscilaba al escribirlo entre la opinión de que el grado de corroborabilidad es complementario de la probabilidad lógica (absoluta) y la de que es inversamente proporcional a ella; o, dicho de otro modo, entre definir C(g) —esto es, el grado de corroborabilidad— por medio de C(g) = 1 — Pfg), con lo cual se haría la corToborabilidad igual al contenido, o mediante C(g) = 1/P(g) (siendo Pfg), en ambos casos, la probabilidad lógica absoluta de g). En realidad, es posible adoptar definiciones que lleven a una u otra de estas consecuencias, y ambos caminos parecen ser bastante satisfactorios desde el punto de vista intuitivo: lo cual explicará, tal vez, mis vacilaciones. Pero existen razones poderosas en favor del primer método, o bien de aplicar al segundo una escala logarítmica; véase el apéndice *1X.

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por la lógica probabilitaria es justamente la opuesta: sus mantenedores hacen rpic la p r o b a b i l i d a d de u n a hipótesis crezca en razón directa de su p r o b a b i l i d a d lógica — s i bien no cabe d u d a de que entienden por « p r o b a b i l i d a d de u n a hipótesis» poco más o menos lo mismo que yo trato de designar con agrado de c o r r o b o r a c i ó n » * ^ . E n t r e los que razonan de tal m o d o se encuentra Keynes, que emplea la expresión ('probabilidad o priori-n p a r a lo que yo Uaiuo «prob a b i l i d a d lógica» (véase la nota 1 del a p a r t a d o 3 1 ) . Eslc autor liare la siguiente observación ' — q u e es e n t e r a m e n t e e x a c t a — acerca de u n a «generalización» (esto es, una hipótesis) g que tenga u n a «condición» (o antecedente, o p r o t a s i s ) qj y ima «conclusión» (o consecuente, o apódosis) / : «Cuanto más comprensiva sea la condición 9 y menos la conclusión / , m a y o r p r o b a b i l i d a d a priori *•* a t r i b u i m o s a la generalización p¡; con cada aumento de < a u m e n t a tal p r o b a b i l i d a d , p y con cada incremento de / h a b r á de d i s m i n u i r » . Como he d i c h o , esto es absolutamente exacto, aun cuando Keynes no traza u n a distinción tajante *' e n t r e lo que él llama la « p r o b a b i l i d a d de u n a generaliza-

Las últimas líneas de este párrafo, especialmente a partir de la frase en cursiva (que no estaba marcada de este modo en el original), contienen el punto crucial de mi crítica de la teoría probabilitaria de la inducción: punto que puede resumirse como sigue. Queremos tener hipótesis sencillas —o sea, de mucho contenido, de un grado de contrastahilidad muy elevado—, las cuales son también muy corrohorahles, ya que el grado de corroborabilidad de una hipótesis depende principalmente de la dureza de sus contrastaciones, y, por tanto, de su contrastahilidad. Ahora bien, sabemos que contrastahilidad es lo mismo que gran improhabilidad lógica (absoluta), o que pequeña probabilidad lógica (absoluta). Pero si dos hipótesis, hi y fe, son comparables con respecto a su contenido —y, por tanto, con respecto a su probabilidad lógica (absoluta)—, se cumple lo siguiente: sea más pequeña la prohabilidad lógica (absoluta) de hi que la de h~; entonces, cualesquiera que sean los datos d. la probabilidad lógica (relativa) de ht dado d no puede nunca exceder de la de hi dado d. Por tanto, la hipótesis más contrastahle y corroborable no puede nunca tener más prohabilidad —a la vista de unos datos d— que la menos contrastahle: pero esto entraña que el grado de corroboración no puede ser lo mismo que la probabilidad. Este es e! resultado crucial. Las últimas observaciones que hago en el texto no hacen más que sacar las conclusiones del mismo: si se aprecia mucho una gran probabilidad, ha de decirse muy poco —o, mejor aún, nada en absoluto—, de modo que las tautologías siguen conservando la máxima probabilidad. ' KETNES, A Treatise on Probability (1921), págs. 224 y sig. La condición 9 y conclusión / de Keynes corresponden, respectivamente (cf. la nota 6 del apartado 14), a nuestra función de enunciados condicionante, 9, y función de enunciados consecuente, / ; véase también el apartado 36. Conviene observar que Keynes decía que la condición —o la conclusión—- era más comprensiva si su contenido o intensión —y no su extensión— era mayor. (Yo me refiero a la relación inversa existente entre la intensión y la extensión de un término.) ** Keynes sigue a otros eminentes lógicos de Cambridge al escribir una y otra vez «a priori» y «á posteriori»: uno diría, á propos de rien —si no es a propósito de «a propos». *° En realidad, Keynes tiene en cuenta la distinción entre la probabilidad a priori (o «probabilidad lógica absoluta», como yo la llamo «hora) de una «generalización!) fí, y su probabilidad con respecto a unos datos determinados h, y lo que enuncio en el texto pide una corrección en tal sentido (establece la distinción al asumir en

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" Véase mi Postscript..La corroboración 253 ción» —que corresponde a lo que aquí hemos llamado la «probabilidad de una hipótesis»— y su «probabilidad o priori». capítulo *II. demuestra que las probabilidades de hipótesis están en relación unas con otras como las probabilidades lógicas (absolutas). la teoría de Keynes implica que la corroboración (o la probabilidad de las hipótesis) decrece al aumentar la contrastabilidad. En lo que respecta a las hipótesis «propuestas a priorin —esto es. sin embargo.. que Keynes entiende con aquélla lo mismo que yo hago con mi «corroboración». sus dos requisitos para tener gran probabilidad —la menor universalidad posible y la mayor diversidad de casos corroboradores— serán. Los puntos esenciales son el número de casos examinados y la analogía existente entre ellos.. y demuestra correctamente que las probabilidades (a posteriori) de las hipótesis g (con respecto a unos datos h cualesquiera) se encuentran en la misma relación que sus probabilidades a priori. y. y si / = /1/2. Frente a lo que ocurre con las teorías de la probabilidad de Keynes. Pero esto no significa otra cosa sino que el contenido de una teoría debe trascender lo que se encuentra asentado empíricamente lo menos posible *'.si lo único la página 225 del Treatise —de un modo correcto.) Expresada con mi terminología. En efecto.. sino que tiende a crecer con ella. pero quizá sólo implícito— que si < = cpi 92. la tendencia de ésta es hacer las hipótesis científicas lo más seguras posible: se atribuye importancia científica a las distintas hipótesis sólo en la medida en que pueden quedar justificadas por la experiencia. mas el hecho de que su «probabilidad» aumente con el número de casos corro horado res. Así pues. de Jeffreys y de Carnap. *' Que podría expresarse también por medio de la siguiente regla inaceptable: «Elige siempre la hipótesis más ad hocn. / ) ) . entonces las probabilidades a priori de las diverp sas g son: g(<p. la probabilidad keynesiana de una hipótesis aumenta juntamente con su probabilidad lógica (o falta de contenido). por ello. 305.com . ' KEYNES. cit. tesis a que le lleva su creencia en la lógica inductiva *". y frente a lo que ocurre con mi concepto de la corroboración. y se consiüera científicamente valiosa una teoría sólo debido a la estrecha proximidad lógica (cf. incompatibles. son enteramente imaginarias. pág. Así pues. en mi teoría de la corroboración ésta no decrece al aumentar la contrastabilidad. (Pero este autor no se da cuenta de que las teorías cuyos ejemplos corroboradores pertenecen a campos de aplicación sumamente diferentes suelen tener un grado de universalidad elevado. http://psikolibro. por regla general. tesis unida estrechamente a cierta tendencia a negar el valor de la predicción: «Las virtudes peculiares de la predicción —escribe Keynes ^— .blogspot. y el (más importante) de que también lo haga al aumentar les diferencias entre ellos. indican./) > g(9i. mientras que el punto capital para mí era —y sigue siendo— que los grados de corroborabilidad (y de corroboración) de aquellas hipótesis Be encuentran entre sí en la relación opuesta./i) > g(tp.. propuestas antes de que tuviésemos bastante fundamento para ellas desde un punto de vista inductivo— Keynes dice: «. op. la nota 2 del apartado 48 y el texto correspondiente) entre ella y los enunciados empíricos. la cuestión acerca de si se ha propuesto una hipótesis concreta antes o después de semejante examen no hace al caso».

es decir. la de que deberíamos contentarnos con nuestros enunciados básicos): pues dice que las teorías —él habla de «leyes»— no son «indispensables» para la ciencia. su blanco es encontrar teorías explicativas satisfactorias (bien contrastables. desde luego. Otra tesis que da lugar a preguntas m u y parecidas es la de Kaila ' .com . es cómodo. etc. o lógicamente improbables (esto es. de mi Postscript. el hecho afortunado de haberse anticipado a algunos o a todos los casos que verifican lo dicho no añade nada en absoluto a su valor». (Véanse también el apéndice *X y. y. biología. ¿ p o r qué no hemos de quedarnos satisfechos con nuestros enunciados básicos? **. enunciar leyes universales en libros de física. pero sus razonamientos son opuestos a los míos. especialmente. sino de curiosidad científica: algunos científicos quieren explicar al mundo. sencillas) y contrastarlas. siempre a r r i e s g a d a s : si r e h u i m o s todo conflicto con la realidad. una elevada « p r o b a b i l i d a d de hipótesis») a las teorías sencillas. p o r q u e tengan a priori — p o r decirlo así— muchas ocasiones de chocar con enunciados básicos): poi el contrario. a priori. precisamente por su i m p r o b a b i l i d a d lógica. ni siquiera para hacer predicciones.) ' KAILA. el apartado *15. Pero la cuestión no es de comodidad. a las que necesitan pocas hipótesis auxiliares.». el apartado 4 6 ) — son las que p u e d e n corroborrarse bien. «Sin embargo —escribe (pág. Sin duda. Mientras que yo creo que las teorías sencillas — y justamente aquéllas que emplean pocas hipótesis auxiliares (cf. menos ocasiones de chocar con la realidad que otro en que entren muchas.blogspot. y. No adscribe la gran probabilidad mencionada a tales teorías como hago yo. 1926). Die Prinzipien der Wahrscheinlichkeiislogik (Anncdes Universitatis Aboenñs. saca parte de la conclusión aquí mencionada (a saber. considera del modo dicho a las teorías sencillas y con pocas hipótesis auxiliares p o r q u e cree que u n sistema que conste de pocas hipótesis tendrá. sin embargo. ¿ p o r qué ponernos en trance de que surja haciendo afirmaciones? Como nuestra meta es la seguridad. y si las predicciones no contribuyen como tales en n a d a a conseguir u n a corroboración. 140. pero le hace a uno asombrarse de por qué generalizaríamos nunca. en nuestra terminología. p o r razones análogas a las de K e y n e s . pues podemos arreglárnoslas siempre con enunciados singulares. ¿ Q u é razones puede h a b e r p a r a que construyamos teorías e hipótesis? El p u n t o de vista de la lógica inductiva hace incomprensibles todas estas actividades: si lo que más valoramos es el conocimiento más seguro posible. esto es. 575)—. esta teoría de la predicción es coherente . http://psikolibro. el modo de proceder más seguro sería adoptar u n sistema sin hipótesis. también él ve que solemos a t r i b u i r una elevada p r o b a b i l i d a d (o. pág. Kaila interpreta la situación exactamente del modo opuesto. Mi regla según la cual deben emplearse lo menos posible las hipótesis auxilipres (el «principio de p a r q u e d a d en el uso de hipótesis») no tiene n a d a en común con consideraciones tales como las de Kaila. Y ahora volvemos a asombrarnos de que nos molestemos en construir tales teorías. psicología. No me p r e o c u p o simplemente por conservar reducido el núm e r o de nuestros enunciados : me i m p o r t a m u c h o su sencillez •—era el ** En su Logical Foundations of Probability (19o0) Camap cree en el valor práctico de las predicciones. p o r q u e éstas sean contrastables con m u c h a dureza.254 La lógica de la investigación científica que se h a b í a hecho es tratar de adivinar.

Nunca subrayaremos demasiado que la idea tarskiana de la verdad (para cuya definición en el campo de los lenguajes formalizados ha dado Tarski un método) es la misma en que pensaba Aristóteles.una fórmula sin interpretar (o de una sarta de símbolos) no cabe decir que sea verdadera o falsa. ¿cuál es el significado posible de decir que un enunciado corresponde a los hechos (o a la realidad)? Una vez que nos damos cuenta de que dicha correspondencia no puede ser de semejanza estructural. y éstos de m a y o r nivel de u n i v e r s a l i d a d (y q u e . en virtud de haber reducido la inmanejable idea de correspondencia a otra más sencilla (la de «satisfacción» o «cumplimiento»). posiblemente. Vengan én buena hora perfeccionamientos de la terminología. como ha ocurrido con las opiniones de todo el mundo (a menos de ser un pragmatista). a la regla de q u e las hipótesis a u x i l i a r e s h a n de e m p l e a r s e lo menos posible. Gracias a la doctrina de Tarski. pág. 1955. p u e d e n e n t r a r consideraciones lógicas acerca d e las relaciones de deduc*' Poco después de haber escrito esto tuve la buena fortuna de conocer a Alfred Tarski.blogspot. a p e d i r q u e m a n t e n g a m o s el n ú m e r o de axiomas — o sea. Pues este ú l t i m o p u n t o p r o c e d e del requisito de q u e se elijan los e n u n c i a d o s de u n elevado nivel de u n i v e r s a l i d a d . pero criticar una teoría por razones terminológicas no es más que un obscurantismo desatado. que me explicó las ideas fundamentales de su teoría de la verdad.com . en consecuencia. y. respectivamente] pueden ser verdaderos o falsos. Y. O B S E R V A C I O N E S ACERCA DEL U S O DE LOS CONCEPTOS DE DADERO Y CORROBORADO VER- E n la lógica de la ciencia q u e h e b o s q u e j a d o es posible evitar el e m p l e o de los conceptos de verdadero y falso * ^ : en su l u g a r . http://psikolibro. p o r t a n t o . 84. cabe que el concepto de verdad nos resulte sospechoso y prefiramos no emplearlo.. sentences'\. La crítica hoy habitual de la teoría de Tarski me parece fuera de lugar. el de n u e s t r a s hipótesis m á s f u n d a m e n t a l e s — lo m á s p e q u e ño q u e p o d a m o s . Se dice también que sólo las proposiciones o enunciados [en ingl. y en que piensa casi lodo el mundo (excepto los pragmatistas): la de que la verdad es la correspondencia con los hechos (o con la realidad). si bien esta teoría ha revolucionado mis tesis sobre la lógica formal y su filosofía. y tiene. la tarea de elucidarla parece vana. ya no vacilo en hablar de «verdad» o «falsedad». nota 1 ) . el mismo grado de «artificialidad» o de «complicación» que esta última definición. Pero. así pues. por ejemplo. propositions. y ello lleva. ha de basarse en la de una fórmula bien formada de uno de estos lenguajes. Se dice que su definición es artificial y complicada.La corroboración 255 sentido de gran contrastahilidad—. las correspondientes a la ciencia y su filosofía no han sufrido alteración esencial. pero. y que estos términos son aplicables únicamente a fórmulas interpretadas —o «fórmulas con sentido"». precisamente. Tarski ha resuelto (con respecto a lenguajes formalizados) este problema aparentemente desesperado. si bien han quedado más claras.. puesto que define la verdad con respecto a lenguajes formalizados. statements. pero no las cláusulas [en ingl. mi «Note on Tarski's Definition of Truth». como era natural. como dice la traducción—. resultó que mis opiniones eran coherentes con la teoría de Tarski de la verdad absoluta. Mind 6 4 . se e x p l i q u e a q u é l a p a r t i r de éste). y. Es una verdadera lástima que siga malentendiéndose y teniéndose una idea equivocada de su teoría —que es uno de los dos grandes descubrimientos hechos en el campo de la lógica desde los Principia Mathematica—. 388. yo prefiero hablar de «enunciado» más que de «cláusula»: véase. y de q u e s i e m p r e que sea posible se deduzca u n sistema que conste de muchos «axiomas» de otro con m e n o s «axiomas». «cláusula» no ha sido una buena traducción de la terminología tarskiana original (personalmente. por u n l a d o . pero Tarski mismo dejó sentado de modo perfectamente claro que de. p o r o t r o .

describen o evalúan u n enunciado independientemente de cualesquiera cambios en el m u n d o empírico.) Caínap diría proba¡)lemente «conceptos sintácticos» (cf. Y cabe describir la falsación de una teoría de un modo semejante : no es menester que digamos que una teoría es falsa. No nos vemos obligados a decir que ciertos enunciados básicos son «verdaderos» o son «falsos». de acuerdo con el uso corriente : no se suele decir de u n enunciado. y. por t a n t o . su Logical Syntax of Language). nos decidimos a emplear estos predicados lógicos de tal modo que las propiedades lógicas de los enunciados se h a g a n i n t e m p o r a l e s : si un enunciado es una tautología. ni que su empleo origine dificultades especiales: el mismo hecho de que podamos eludirlos indica que no pueden d a r lugar a ningún nuevo p r o b l e m a fundamental.blogspot. lo es de una vez p a r a siempre. Su utilización es enteramente análoga a la de conceptos tales como «tautologíav. esto no quiere decir que nos esté p r o h i b i d o el uso de los conceptos de «verdadero» y «falso». no necesitamos decir. sino lógicos ' . P e r o no podemos decir nunca que u n enunciado está «corroborado» como tal. «La corroboración que u n a teoría h a recibido hasta ayer» no es lógicamente idéntica con «la corroboración que h a recibido hasta h o y » . subíndice que caracterizaría el ^ (Añadida en 1934. sino ú n i c a m e n t e que está corroborado con respecto a algún sistema de enunciados básicos —sistema que está aceptado hasta u n a fecha concreta—. afirmamos implícitamente que ayer estábamos equivocados : que el enunciado era falso incluso ayer —falso intemporalm e n t e — . http://psikolibro. La evaluación de u n enunciado como corroborado o no corroborado es t a m b i é n u n a evaluación lógica. pero que «lo tomamos p o r verdadero» p o r e r r o r . en vez de ello. pues afirma que se cumple cierta relación lógica entre u n sistema teórico y cierto sistema de enunciados básicos aceptados. «la predicción p es verdadera si la teoría í y el enunciado básico b son v e r d a d e r o s » . «contradicción». aconyuncións).com . que era completamente verdadero ayer pero se h a convertido hoy en falso. Y adscribimos esta misma int e m p o r a l i d a d a los conceptos de «verdadero» y «falso». así pues. intemp o r a l . Podemos ver aquí m u y claramente la diferencia entre verdad y corroboración. o en sí mismo (a la manera en que podemos decir que es «verd a d e r o » ) . y considerar los enunciados aceptados como resultado de tal decisión. Ciertamente.256 La lógica de la investigación científica tibilidad. podríamos a ñ a d i r algo así como u n subíndice a toda evaluación de la corroboración. «ijnplicación» y otros p o r el estilo : no son conceptos empíricos. Mientras que suponemos que las propiedades de los objetos físicos (los objetos «genidénticos» en el sentido de L e w i n ) cambian con el paso del tiempo. podemos decir que el enunciado p se sigue de la conyunción (no contradictoria) de t y h. Así pues. sino solamente que la contradice cierto conjunto de enunciados básicos aceptados. al corregir las pruebas. si ayer evaluamos como verdadero un enunciado cuya evaluación de hoy es la de falso. ya que podemos interpretar su aceptación como el resultado de una decisión convencional.

** Cf. la corroboración no es u n «valor v e r i t a t i v o » . especialmente por William James). teniendo en cuenta los grados de contrastabilidad y de corroborabilidad. y en el uso corriente se evita hacer tal c o s a : pues cabe m u y bien decir de u n a teoría que apenas está corroborada p o r ahora. sería mejor designar semejante tendencia — e l paso a teorías de nivel de universalidad más elevado— diciendo que es «casi inductiva». Pues sólo cabe s u p e r a r u n a teoría que esté bien corroborada p o r medio de otra de nivel d e universalidad más a l t o . P o r consiguiente. que desempeñaría el papel de «verdad». A esto suele llamarse la dirección «inductiva» . además. *' Por tanto. y podría pensarse que el hecho de que la física avance en esta dirección p e r m i t e ser utilizado como argumento en favor del método inductivo. estoy dispuesto a a d m i t i r l o . que estarían aceptados en fechas distintas. o bien por «con éxito».blogspot.com . que p a r t i e n d o de teorías de u n nivel reducido de universalidad iría hacia teorías de nivel más elevado. contenga la teoría antigua y bien corroborada (o. «confirmado» o «corroborado». la nota • ! del apartado 81. o sea. indicando la fecha de su aceptación) *^. Si m e r a m e n t e p r e t e n d e n afirmar q u e u n a evaluación lógica del éxito de u n a teoría no p u e d e ser sino u n a evaluación de su corroboración. Ahora b i e n . p o r u n a que sea más contrastable y que. L A RUTA DE LA CIENCIA En la evolución de la física puede discernirse algo así como u n a dirección general de su evolución. todos los cuales serán. mientras que n o r m a l mente no diríamos nunca que u n a teoría apenas es verdadera p o r ahora. 85. u n avance en dirección inductiva no consiste necesariamente en una sucesión de inferencias i n d u c t i v a s : en realidad. P e r o me parece que identificar el concepto de corroboración con el de verdad distaría m u c h o de ser «útilv *^ . tendríamos que introducir un nuevo concepto «absoluto» o «intemporal». o que todavía es falsa. por tanto. al menos. o que todavía no está corroborada. Por lo cual. pues serán valores deductibles de la teoría y de diversos conjuntos de enunciados básicos. para definir «verdadero» como «útil» (de acuerdo con lo propuesto por algunos pragmatistas. «correctos» o «verdaderos» s i m u l t á n e a m e n t e . esto es. a saber. hemos hecho ver que puede explicarse de u n modo e n t e r a m e n t e difer e n t e .La corroboración 257 sistema de enunciados básicos a que se refiere la corroboración (por e j e m p l o . que p r o p o n e n definir la «verdad» a base de los éxitos de una teoría •—y. no p u e d e equiparársela a los conceptos de «verdadero» y «falso» (que están libres de subíndices t e m p o r a l e s ) : pues p a r a u n o y el m i s m o enunciado p u e d e existir u n n ú m e r o cualquiera de valores distintos de corroboración. de su utilidad— o de su confirmación o su corroboración. 17 http://psikolibro. sin duda. u n a buena aproximación de e l l a ) . Las observaciones anteriores pueden servir t a m b i é n — t a l vez—p a r a elucidar el contraste entre mis opiniones y las de los pragmatistas.

n a t u r a l m e n t e . mientras que. aquél que se pretende aporte una decisión entre dos teorías en competencia al refular (al menos) una de ellas —sin demostrar por eso la otra. la nota 1 del apartado 22 y el apéndice *IX). el es*^ Las «inferencias deductivas que van de un nivel a otro más bajo» son. p o r regla general. Una y otra vez se p r o p o n e n ciertas sugerencias —conjeturas. quizá. *" Convendría advertir que lo que quiero decir cuando hablo de experimento crucial es un experimento ideado para refutar una teoría (si es posible). además. porque. P e r o si. Los métodos de contrastación están apoyados invariablemente en inferencias deductivas que van de u n nivel a otro más bajo *^. el sistema c o n t e n d r á — a l menos como p r i m e r a a p r o x i m a c i ó n — alguna teoría bien corroborada y.blogspot. « ¿ P o r q u é no inventar directamente teorías del m á x i m o nivel de universalidad? ¿ P o r qué esperamos a esta evolución casi inductiva? ¿No será.com . como. y así sucesivamente. las dificultades. y. entre ellos no se encontrará ningún enunciado contrastable nuevo. incluso si son deductibles enunciados que pertenecen al sistema científico vigente (o sólo semideductibles. y se contrastan d e d u c t i v a m e n t e . cabe idear un experimento crucial con el fin indicado. La ciencia susceptible de contrastación es el p r e c i p i t a d o de dichas partículas en el fondo del recipiente. desde luego— (véanse. o teorías— de todos los niveles posibles de u n i v e r s a l i d a d . más en particular. d o n d e se depositan en capas (de u n i v e r s a l i d a d ) . alguna otra cosa que quepa c o n t r a s t a r : no será «metafísico». P a r a tener u n a imagen o modelo de esta evolución casi inductiva de la ciencia p o d e m o s r e p r e s e n t a r n o s las diversas ideas e hipótesis como partículas suspendidas en u n fluido. http://psikolibro. sólo las teorías que se p r o p o n e n con u n a pretensión de resolver los p r o b l e m a s a la vista en el m o m e n t o —esto es. explicaciones (en el sentido del apartado 12). tales teorías p u e d e n i n d i c a r el camino hacia u n experimento crucial. en la sucesión t e m p o r a l se llega a cada nivel de universalidad pasando de u n nivel inferior a otro más elevado. como si dijéramos (esto es. d a r á n lugar. asimismo. p o r otra p a r t e . Puede p l a n t e a r s e ahora la cuestión siguiente. contradicciones y falsaciones con q u e se está enfrentado en el m o m e n t o — establecen u n contacto con la ciencia de la época : al p r o p o n e r u n a solución p a r a tales dificultades. al fin y a la postre. y de ahí que las hipótesis de nivel superior sean explicativas con respecto a las de nivel inferior.258 La lógica de la investigación científica Los procesos casi inductivos deberían mirarse del modo siguiente. demasiado lejos del nivel alcanzado por la ciencia que en aquel m o m e n t o es susceptible de contrastación). haya algún elemento inductivo contenido en ella?». después se p r o p o n e n otras de u n nivel de universal i d a d más elevado. Se p r o p o n e n teorías de cierto nivel de universalidad. las teorías que se encuentran en u n nivel de universalidad demasiado elevado. en el sistema de S p i n o z a ) . que se someten a contraste valiéndose de las correspondientes a los niveles a n t e r i o r e s . En este caso. naturalmente. p o r el contrario. lo cual quiere decir que no p o d r á idearse n i n g ú n e x p e r i m e n t o crucial con el que someter a contraste el sistema en cuestión *^. Esto explica por qué. a u n «sistema metafísico». y cabrá considerarle como u n nuevo paso en la evolución casi inductiva de la ciencia. tal vez. Yo no lo creo así. p o r ejemplo.

sólo cuando se ha hecho posible decidir empíricamente entre ella y otra teoría rival. Mirando hacia atrás. incluso en sus formas más primerizas. el esforzarse por el conocimiento y la búsqueda de la verdad siguen constituyendo los motivos más' fuertes de la investigación científica. Pero una idea de este tipo adquiere ciudadanía científica solamente cuando se la presenta en forma falsable : esto es.) La ciencia no es un sistema de enunciados seguros y bien asentados. precipitadas y prematuras». 26. http://psikolibro. metafísica (aunque biológicamente explicable). con las que establece contacto y las hace asentarse. Pero la ciencia tiene un valor que excede al de la mera supervivencia biológica. Como Bacon. sino a sus aspectos epistemológicos.blogspot. una panorámica de la imagen de la ciencia y de la investigación científica que ha surgido. y en «prejuicios» ^. tan maravillosamente imaginativas y audaces. por medio de contrastaciones sistemáticas: una vez que se ha proBACON. y. Tenemos ejemplos de estas ideas en el atomismio. en la antiquísima teoría corpuscular de la luz. Y nuestras previsiones están guiadas por la fe en leyes. han llevado a predicciones con éxito. Novum Organum. por fin. en algunos casos.La corroboración 259 pesor del depósito crece con el número de capas. No sabemios: sólo podemos adivinar. I. podemos describir la propia ciencia contemporánea nuestra —«el método de razonar que hoy aplican ordinariamente los hombres a la Naturaleza»— diciendo que consiste en «anticipaciones. como instrumento de adaptación o como método de producción en rodeo. y cada capa nueva corresponde a una teoría más universal que las situadas debajo de ella. en particular del criterio de demarcación. Mi investigación ha seguido y rastreado las diversas consecuencias de las decisiones y convenciones que habíamos adoptado al comenzar este libro. en la teoría del movimiento terrestre (al cual se opuso Bacon como ficticio). Como resultado de este proceso. en regularidades que podemos des-cubrir —descubrir—: fe acientífica. y en la teoría de la electricidad como fluido (que ha revivido en forma de la hipótesis del gas de electrones de la conducción metálica). es posible que el crecimiento de la ciencia llegue a alcanzar ideas que antes se encontraban flotando en regiones metafísicas más altas. podemos tratar ahora de tener. en la idea de un «principio» físico —o elemento último— único (del cual se deriven todos los demás). (Me refiero no a una imagen de la ciencia como fenómeno biológico. ni uno que avanzase firmemente hacia un estado final. Todos estos conceptos e ideas metafísicos pueden haber ayudado. ni siquiera el sustituto de ésta que es la probabilidad.com . Pero domeñamos cuidadosa y austeramente estas conjeturas o «anticipaciones» nuestras. no es solamente un instrumento útil: aunque no puede alcanzar ni la verdad ni la probabilidad. a ordenar la imagen del mundo que tiene el hombre. Nuestra ciencia no es conocimiento (epistenié) : nunca puede pretender que ha alcanzado la verdad.

ya que la Naturaleza no miente.com .. sino que. que se prescribe para el científico con objeto de preparar su inteligencia para la interprefación del Libro de la Naturaleza —análogamente a como la purificación mística de su alma la dispone para la visión de Dios (cf. y que se verá obligado a detenerse si se acaba con ésta (aunque puede muy bien ser que continúe en ciertos campos. No es posible destilar ciencia de experiencias sensoriales sin interpretar. era menester limpiarla ^Sntes meticulosamente da toda anticipación. de la libertad. La sociedad abierta (T. asimismo. cast. I.260 La lógica de la investigación científica puesto.)} —capítulo 24. Frente a esto. originarse de dos maneras s o l a m e n t e : acumulando nuevas ex¡>ericncias perceptivas y organizando mejor las que ya teníamos a nuestra disposición»^. cast. matemático y técnico. y que —en consecuencia— el curso futuro. ni una sola de nuestras «anticipaciones» se mantiene dogmáticamente . prejuicio e ídolo: pues la fuente de todos los errores es la impureza de nuestra propia inteligencia. nota 59 del capítulo 10 y nota 33 del capítulo 1 1 — en donde se describe brevemente la teoría de la inducción de Aristóteles): esta purificación de prejuicios es concebida como una especie de rito. recuerda demasiado a la inducción baconiana : sugiere en exceso su industrioso acumular los «incontables racimos. con objeto de preparar la inteligencia para la intuición de la verdadera esencia o naturaleza de una cosa. como Bacon los llamó con gran mofa *''. que intentan practicarlo debido a la general creencia de que constituye el método de la física e x p e r i m e n t a l . parece no dar en el blanco . 26). nuevos «prejuicios precipitados y prematuros». p o r muy *'^ El término tie Bacon «aíiticipacióü» (tíanticípatioyi^ ISovurn Organum. de nuestra historia es. por el contrario. su mito de u n método científico que partiera de la observación y el experimento jiara avanzar luego hasta las teorías. FRANK. Es posible interpretar los progresos de la ciencia más prosaicamente. 123. I. quiere decir casi lo mismo que «hipótesis» (tal como yo lo empleo). ' BACON. (Diremos de pasada que este método legendario aún inspira algunas nuevas ciencias. ' P. Das Kausalgesetz und seine Grenzen (1932).. La tesis de Bacon era que. Con todas las armas de nuestro arsenal lógico. también razono allí (en el prefacio) que el crecimiento de nuestro conocimiento es imprevisible por medios científicos. el apartado *4 de mi Postscript).. por ello. La tesis de que el progreso de la ciencia se deba a la acumulación de experiencias perceptivas sigue teniendo gran aceptación (cf. Cabría decir que el progreso j)ucde «. La función principal de la inducción eliminativa sería (como en Aristóteles) la de ayudar a tal purificación (véase también mi Open Society [vers. especialmente en el de la tecnología): en mi Poverty of Historicism [vers. a u n q u e no es realmente errónea.JI (apartado 32) desarrollo ampliamente esta idea. tratamos de derribarlas. y. nuestro método de investigación no consiste en defenderlas para demostrar qué razón t e n í a m o s . m a d u r o s y en sazón» ^ de los que esperaba que fluyese el vino de la ciencia. Novum Organum.. La miseria del historicismo (T. ) El avance de la ciencia no se debe al beclio de que se acumulen más y más experiencias perceptivas con el correr del tiempo. tratamos de demostrar que nuestras anticipaciones eran falsas —con objeto de p r o p o n e r en su lugar nuevas anticipaciones injustificadas e i n j u s t i n c a b l c . Pero esta descripción del progreso científico. de 1958). mi segundo prefacio. ni al de que h a r í a m o s cada vez mejor uso de nuestros sentidos.blogspot. creo que el avance de la ciencia depende de la libre competición del pensamiento. http://psikolibro. y el no que opongo a ella está relacionado estrechamente con mi recusación de que la ciencia —o el conocimiento— tenga que avanzar debido a que nuestras experiencias tienen que acumularse. imprevisible.

Sólo en nuestras experiencias subjetivas de convicción. pues. WETL. los apartados 7 7 8. sino que. «De una vez para siempre —dice Weyl * (con quien estoy de pleno a c u e r d o ) ^ quiero manifestar mi admiración ilimitada por el trabajo del experimentador en su lucha por sacar hechos interpretables de una Naturaleza huraña. provisionales. en nuestra fe subjetiva. en la que todos y cada uno de los pasos están guiados por la teoría. pero toda corroboración es relativa a otros enunciados que son. quienes intentamos una y otra vez plantearlas de tal modo que sonsaquen un «sí» o «no» tajantes (pues la Naturaleza no responde a menos que se la urja a ello). ingl. que tan bien sabe responder a nuestras teorías con un no decisivo o con un sí inaudible». más bien. XX. pág. somos nosotros los que damos la respuesta. Y. finalmente. quienes —tras exigente escrutinio— decidimos acerca de la contestación a la pregunta que habíamos propuesto a la Naturaleza (después de continuados y serios intentos de sonsacarla un «no» inequívoco). Incluso la cuidadosa y austera contrastación de nuestras ideas por medio de la experiencia está. ¿Ha de ser nuestra actitud. 2. Esta última observación. por ROBERTSON. Y hemos de aventurar todo ello para alcanzar el premio: los que no están dispuestos a exponer sus ideas a la aventura de la refutación no toman parte en el juego de la ciencia. Cf. cabe corroborarlo. http://psikolibro. a su vez. las anticipaciones injustificadas y el pensamiento especulativo: son nuestro solo organon. podemos estar «absolutamente seguros» ' .. el único medio que tenemos de interpretar la Naturaleza son las ideas audaces. Somos nosotros quienes siempre formulamos las preguntas que se han de proponer a la Naturaleza. The Theory of Groups and Quantum Mechanics (1931). que cierra el paso del avance científico: pues la adoración de este ídolo reprime la audacia de nuestras preguntas y pone en peligro el rigor y la integridad de nuestras contrastaciones.La corroboración 261 industriosamente que las acumulemos y escojamos. hemos de «/lacer» experiencias. Trad. no las dejamos inundarnos como un r í o . P.com . El antiguo ideal científico de la epistemé — d e un conocimiento absolutamente seguro y demostrable— ha mostrado ser un ídolo. inspirada por las ideas: el experimento es una acción planeada. por ejemplo. La opinión equivocada de la ciencia se delata en su pretensión de tener razón : pues lo que hace al hombre de ciencia no es su posesión del conocimiento. No tropezamos con nuestras experiencias. de resignación? ¿Nos veremos * H. Gruppentheorie und Quantenmechanik (1931). sino su indagación de la verdad persistente y temerariamente crítica. de la verdad irrefutable. • lue^. Juntamente con el ídolo de la certidumbre (que incluye los grados de certidumbre imperfecta o probabilidad) cae uno de los baluartes del obscurantismo. nuestro único instrumento para captarla. La petición de objetividad científica hace inevitable que todo enunciado científico sea provisional para siempre: sin duda. hemos de ser activos. pág. cf. a su vez. desde es más psicológioa que epistemológtca. la nota 4 del apartado 30.blogspot.

La ciencia nunca persigue la ilusoria meta de que sus respuestas sean definitivas. ni siquiera probables. alcanzable—: la de descubrir incesantemente problemas nuevos. y de sujetar nuestras respuestas (siempre provisionales) a ccntrastaciones constantemente renovadas y cada vez más rigurosas. http://psikolibro. sin embargo. su avance se encamina hacia una finalidad infinita —y.com . más profundos y más generales.262 La lógica de la investigación científica obligados a decir que la ciencia sólo puede cumplir su misión biológica : que únicamente puede —en el mejor de los casos— demostrar su temple en las aplicaciones prácticas que puedan corroborrarla? ¿Son insolubles nuestros problemas intelectuales? No lo pienso así.blogspot. antes bien.

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en consecuencia. no hemos de suponer que estén definidas relaciones algunas de vecindad. es decir.Cn es deductible de a. cf. A es un conjunto de leyes universales y X uno —ordinariamente infinito— de enunciados de contraste singulalares). más que vencer esta dificultad 1Q que se hace es sortearla: lo cual es posible porque una teoría prohibe siempre ciertos eventos ahomotípicos'o. Surge una dificultad por el hecho de que inicialmente no hemos de asumir que en dicho campo estén definidas ni una métrica ni siquiera una topología. la clase B es la suma de una o más " Una definición simplificada y algo más general es la siguiente: sean A y X dos conjuntos de enunciados (dicho de modo intuitivo. en general.Cn es incompatible con o. los apartados 23 y 31).c». aparecerán coordenadas espacio-temporales en el esquema que da origen al campo de aplicación. el campo de los enunciados relativamente atómicos manifestará tener —en general— un orden topológico. Cn. A y B.APÉNDICE I. y. e incluso métrico. y I I ) para cada una de estas conyunciones Cn existen en X dos enunciados x e y tales. un posible falsador de la teoría. Y admito que con la definición que propongo. en particular. La definición que propongo dice así. y que y. y cabe tomar l/d{a) como medida de la sencillez de a. de modo que. En el apéndice *VIII le desarrolla ulteríormento esta cuestión. de n enunciados distintos de X es compatible con a. Se dice que una teoría t es «d-dimensional con respecto al campo de aplicación C» si y sólo li se cumple la siguiente relación entre í y C: existe un número d tal que.blogspot. como los hemos llamado (esto es. y j8) por otra parte.com . y b) cualquier acervo-d dado en conyunción con la teoría divide unívocamente todos los enunciados relativamente atómicos restantes en dos subclases infinitas. si y sólo si para cada enunciado a de A existe un número natural cí(o) = re que satisface las dos condiciones siguientes: I ) toda conyunción. los apartados 38 y 39. que x. tales que se satisfacen las siguientes condiciones: et) todo enunciado de la clase A unido conyuntivamente al acervo-cí dado forma un «acervo d + 1 falsador». pero no de a ni de CnLlamamos a d(a) la dimensión de a —o el grado de composición de a— con respecto a X = C A. Definición de dimensión de una teoría (Cf. una clase de acontecimientos que difieren solamente en sus coordenadas espacio-temporales. decimos que X es un campo de aplicación (homogéneo) con respecto a A (en •ímbolos: X = C A ) . http://psikolibro. a) la teoría no choca con ningún acervo-d del campo.) La definición que sigue debe considerarse sólo provisional *^: se trata de un intento de definir la dimensión de una teoría de modo que esté de acuerdo con la dimensión del conjunto de curvas que se obtiene cuando se representa el campo de aplicación de aquélla en un papel cuadriculado.

. o algo así como un depósito (relativamente) sólido.266 La lógica de la investigación científica —pero siempre en número finito— subclases infinitas [B. y con él quedan definidos los enunciados que —debido a su forma lógica— gozan de igual estatuto con respecto a aquélla. con ellos. los enunciados relativamente atómicos —y. no resolvemos el problema de los enunciados atómicos descubriendo unos que tengan cierta forma elemental y a partir de los cuales se construyan inductivamente los otros enunciados compuestos —o se los componga por el método de las funciones veritativas—. http://psikolibro. Así pues. ya que la misma teoría determina qué enunciados singulares son relativamente atómicos (con respecto a ella) : pues el campo de aplicación se define a través de la teoría misma. la nota 2 del apartado 38) de una forma que podría llamarse «deductivista». Con esta definición se pretende excluir la posibilidad de que una teoría tenga dos campos de aplicación tales que los enunciados relativamente atómicos de uno de ellos sean resultado de la conyunción de los enunciados relativamente atómicos del otro (lo cual ha de evitarse para que el campo de aplicación pueda ser identificado con el de su representación gráfica: cf.].blogspot. sea compatible con la conyunción del acervo-d dado j la teoría. Quizá convenga añadir que mediante esta definición se resuelve el problema de los enunciados atómicos (cf. tales que la conyunción de un número cualquiera de enunciados pertenecientes a una cualquiera de estas [B<]. el apartado 39). que se asienta a partir de los enunciados universales de la teoría.com . por el contrario. los enunciados singulares— resultan ser una especie de precipitado.

asimismo. Los teoremas de adición se ocupan de los elementos que pertenecen a y o a y.p) que manifiesta ser una identidad sin más que simplificar eliminando «N (a . también la nota 4 del apartado 53). http://psikolibro. Denotamos la clase finita de referencia con «a». 593.1) N(a.APÉNDICE II.„F"(y) multiplicación: (1.„F"(y) (!') (I) Se obtiene la demostración de modo inmediato a partir de la definición dada en el apartado 5 2 : sustituyendo en (1) de acuerdo con dicha definición. puesto que /? y y pvieden conmutarse. La solución está dada por la fórmula „F"(|3. /?)». „F"(p. al teorema especial de „F"(p. Reichenbach.) Valiéndose de la equivalencia de (1) y (1') puede demostrarse ahora la simetría de la relación de independencia (cf.pF"(y) = „F"(y) (1') llegamos. a partir de (1).y) = aF"(P). que „.y) (1.p.) Si asumimos que existe independencia (cf.y) = „. con la de (2s). y las dos clases de propiedades con «/?» y «y». pág. Si denotamos con el símbolo «j8 + y» (en donde el sigS •* He desarrollado posteriormente este apéndice en forma de un tratamiento axiomático de la probabilidad: véanse lo» apéndice* •III • *V. Cálculo general de la frecuencia en clases finitas (Cf. (Compárese con esta demostración.F"(P).p) — — = N(a) N(a) N(a. y.y) N(a. Mathematische Zeitschrift 34. obtenemos N(a. los apartados 52 y 53) *\ Teorema general de multiplicación.p. el apartado 53).pF"(y) o bien.com .blogspot. El primer problema que se nos plantea es el de determinar la frecuencia de los elementos que pertenecen tanto a ^ como a y.y) = „F"(P).„. esto es. «Axiomatik del Wahrscheinlichkeitsrechnung»..

Bajo la asunción de que (a .(P + y) = (cc. ya que éstas son mutuamente excluyentes. y ) sea una subclase de ft.p) + (a.) (2*) Este teorema es válido para todas las propiedades que son propiedades primarias en una clase a. igual a 1.y c p (S*-) http://psikolibro. por tanto. o en símbolos. y en esta otra (también universalmente válida): N(P + y) = N(P) + N(y) N(p. al teorema especial de adición „ F " (p + y) = aF"(|3) + .pF"(y) .„F"(y) (3-) (3) En esta fórmula reconocemos la condición (1').2) Bajo el supuesto de que a. La fórmula general se obtiene inmediatamente por inversión de (1) : «F"(P-y) F"(y) = aF "(P) Si transformamos el teorema general de división (3).com . supuesto que puede simbolizarse por la fórmula N(a. Los diversos teoremas asociados al nombre de Bayes son todos casos especiales del teorema de división.y) = O llegamos.1) (2. no significa la adición aritmética. naturalmente. cuando está situado entre designaciones de clases. Los teoremas de división enuncian cuál es la frecuencia de la propiedad y dentro de una clase seleccionada a partir de a teniendo en cuenta la propiedad j3.y) (2) Su demostración se basa en la definición del apartado 52 y se apoya en la fórmula universalmente válida del cálculo de clases. mediante el teorema especial de multiplicación.. y vemos.268 La lógica de la investigación científica no « + » . el teorema general de adición es: „F"(P + y) = cF"(P) + „F"(y) „F"(p. j8 y y no tengan ningún miembro común a las tres.F"{y).p. Uegamos a a. que ca6e describir la independencia como un caso especial de selección. sino el «o» no excluyente) la combinación disyuntiva de aquellas clases.y) (2. a. (2. a partir de (2).y).blogspot. que a. y la suma de las frecuencias relativas de las mismas es.

entonces.. (3/2... que es aplicable siempre en el caso de que las y8( sean propiedades primarias : aF"(|3. .blogspot. jS».) = IaF"(|3.sp.) a. u n a segunda forma (universalmente v á l i d a ) del teorema de Bayes del modo s i g u i e n t e : (3.) .Cálculo general de la frecuencia en elases finitas 269 obtenemos a p a r t i r de ( 3 ) la primera de B a y e s : forma (especial) de la regla ar"(y) „. (2**).) a. si asumimos que las /3( no tienen miembros comunes con a.com .F"(p.. Emplearemos el signo «2» delante de designaciones de clases análogamente a como hicimos cuando empleábamos el signo « + » entre e l l a s : p o d e m o s escribir.F"(P.W = 0 (i^j) (3/2-) E n este supuesto obtenemos la tercera forma (especial) del teorema de Bayes. {\) aF"(2W Se puede aplicar al numerador de esta fórmula el teorema especial de adición.p.) = ..) http://psikolibro. asunción que puede escribirse a s í : N(a.) . ySj.ípiF"(P.pF"(y) = aF"(|3) Podemos evitar el supuesto (3''^) si introducimos la suma de las clases /Ji.

q ~ aP"{Q) y m <. Pues. supongamos que se c u m p l e ( 2 ) p a r a todos los n. o sea. p a r a un n concreto y p a r a todo m y todo <j que sean compatibles con a q u é l — . d e m o s t r a r e m o s «(„ + i)r>". p a r a toda longitud n de los acervos-ji (o segment o s ) considerados.0) (3. sino sus posiciones en é l ) . no solamente el n ú m e r o de unos. •' Recuérdese que í " i es otro modo usual de escribí^ el coeficiente binomial "C<». Asumamos que. cf. a sea (al m e n o s ) l i b r e .( » • +1) (3.com . y teniendo en cuenta el teorema especial de adición p o d e m o s afirmar ( 1 ) . el a p a r t a d o 56. o sea. las sucesiones de longitud n -{. F " ( a „ + i) = p .. http://psikolibro.n — 1 (de s e c u e l a s ) .+ 'gí" + » . n— está d e m o s t r a d a . entonces habrá —según u n teorema combinatorio perfectamente conocido— "C„ modos distintos de distribuir los m unos en n lugares.„ al añadir al final u n cero y u n u n o . esto es. en el que a sea (al m e n o s ) libre-re—1 (despreciando los errores del último t é r m i n o : cf. Vamos a demostrar que en este s i ^ u e s t o se cump l e t a m b i é n p a r a n + 1. respectivamente.) P u e d e decirse que la p r i m e r a fórmula b i n o m i a l * \ „(„)F"(m) = «C™p'»í'-'» — e n que p supuesto de provinentes cer p a t e n t e (1) = a F " ( l ) . Supongamos ahora que ( 2 ) está demostrado p a r a u n n cualquiera —esto es.1) en donde «cr„ + o» y «"•». respectivamente. el a p a r t a d o 5 6 ) . el número de modo& diferentes en que es posible distribuir m objetos en n litios (supuesto que sea m < n). +1» representan.1 que se obtienen a partir de cr. + o)-p'»r + '-'" y „(„ ^ .blogspot. entonces. para las distintas ordenaciones de los u n o s ) .APÉNDICE III. Deducción de la primera forma de la fórmula binomial ( P a r a sucesiones finitas de segmentos imbricados. si podemos haque en donde «er^» designa u n acervo-zi concreto (si bien elegido arbitrar i a m e n t e ) q u e contenga m unos (lo que se p r e t e n d e indicar con dicho símbolo es que lo dado es la ordenación completa de este acervo-n. m y a (es decir.

que si suponemos que se cumple ( 2 ) para cierto n (y para todas las ordenaciones tr„ que le c o r r e s p o n d e n ) . „ + „) „F"(á„. al sustituir ( 5 ) y ( 6 ) en ( 4 ) llegamos a > + i ) F " K + o) = a(„)F"(a„).ial 271 p a r a u n segmento de longitud re + 1 h a de considerarse que a es.1) = „ F " ( á „ ) . podemos deducir ( 3 ) por medio de una inducción matemática.g .1) Con éstas podemos. F " ( á „ . p o r la m i s m a razón. Y.p (4. luego podemos afir> m a r ( 3 ) . y — e n consecuencia— ( 2 ) y ( 1 ) . „ F " ( 0 ) = „F"(ór^).1) Vemos. íibre-ra.0) (4.„)F"(a„). tenemos „ F " ( á „ .p (7. t r a n s f o r m a r el p r i m e r m i e m b r o de ( 4 ) : es decir. -= 2 y para todo < „ (en donde n^ < 2 ) .)= »F"K) (5) T e n i e n d o en cuenta esta fórmula podemos transformar el segundo m i e m b r o de ( 4 ) .0) (6. 0 ) = « F " ( á „ ) .ula hinom. a su vez. pues. p o r tanto.1) Observemos a h o r a q u e es evidente q u e tiene que h a b e r j u s t a m e n t e tantos d^ —esto es.l) = „(„^^jF"(a. sucesores de la sucesión «cr„» en « — como sucesiones cr„ hay en «(„).blogspot.„+0(6. pero asumiendo primero que ni = 1 y luego q u e m = O se advierte que ( 2 ) es realmente válida para n.0) (7. http://psikolibro. 0 ) = „ ^ „ ^ / > . Denotemos con «<j„)) la propiedad de ser sucesor de u n acervo-n. y. que aF"(^».com .Deducción de la primera forma de la fórm. entonces podemos afirmar „ F " ( á „ . p o r lo menos. a„. „ F " ( l ) = ccF"(<^»).g a(„ + i)F"(a™+:) = „.

digamos re^. y el resultado es una sucesión de longitud 2'' + « — 1. y cuya longitud será rij.) Como en el apartado 55. que consta de x unos (y que tacharemos de la tabla). digamos). y si no es así. que consta de.blogspot. y pretendemos publicar conjuntamente un trabajo sobre esta materia. Damos un método sencillo: haciendo a.En este último ha de aparecer al menos una sucesión que sea idéntica al período dado inicialmente (de longitud rej): pues bien. Obtenemos.com . una sucesión cuya longitud aumenta muy rápidamente. iniciamos ahora el período escribiendo el último de estos acervos-n. lo reordenamos de modo que empiece precisamente con dicha sucesión (lo cual es siempre posible. Un método para construir modelos de sucesiones aleatorias (Cf. por orden de magnitud. B. libre-n (de secuelas) 7 con equidistribución. a) un periodo generador —de longitud 2" = 2" + '— de una alternativa libre-n. los apartados 58. para un re arbitrariamente elegido. Elton y yo hemos encontrado p. según el análisis llevado a cabo en el apartado 55). El doctor L. a) Construimos un modelo de sucesión «absolutamente libre» (de secuelas) del modo siguiente. Si se determina una su*' Existen varios métodos constructivos que cabe aplicar a la tarea de construir un periodo generador de una sucesión libre-n con equidistribución. y al resultado le llamamos segundo período. y así sucesivamente). suponemos que para todo número finito n dado se puede construir un período generador. y buscamos en él la sucesión idéntica al segundo período (una vez reordenado). ya que cabe ver fácilmente que no puede existir un período generador (de una sucesión periódica libre-n) cuya longitud sea menor que 2" + *. luego otro período que sea por lo menos libre-Wi—1. de este modo. y si •—^por tanto— no está ya tachado de la tabla»).APÉNDICE IV. En cada uno de estos períodos aparecerá al menos una vez cada acervo-a. Escribimos ahora otro nuevo período que al menos sea libre-rej—1.j . 64 y 66. Podemos decir que la sucesión construida de este modo es una sucesión libre-re «mínima». se sigue procediendo de este modo hasta que queden tachados todos los acervos-re de la lista. etc. período que tendrá un número de términos finito.ruebas de la validez de la regla de construcción dada. combinatoriamente posible (para « < re + 1) de unos y de ceros *^. y cuyo período inicial es el que habíamos escrito al empezar (que es la sucesión inicial del segundo período. y b) de los primeros n elementos del período siguiente (que están añadidos al período acabado de mencionar). lo reordenamos de suerte que el tercer período comience por el segundo. R.1 preparamos primero la tabla de los 2" accrvos-x posibles de unos y ceros (ordenados con arreglo a una regla lexicográfica cualquiera. continuamos luego de acuerdo con la regla siguiente: añádase un cero al segmento inicial siempre que esté permitido. Escribimos primero un período libre-re. http://psikolibro. = ra . un uno (asiem-pre que esté permitidoí) significa aquí. «si no ha aparecido ya el acervo-n final que formamos en el período inicial al hacer esto.

establecen el tipo ideal de aleatoriedad. Construimos en este momento el período libre-ni-1 (es decir. Esta propiedad de «minimalldad» es muy importante: pues podemos obtener siempre sucesiones libres-ra —o absolutamente libres— con equidistribución que comiencen por un segmento finito de una longitud m cualquiera que. Tenemos así una sucesión (determinada). A continuación hemos de construir un período que sea libre-n<j — 1. o sólo de unos. y para ellas es posible demostrar inmediatamente la convergencia. 18 http://psikolibro. que llamaremos (3). hemos de averiguar dónde aparece en él nuestra sucesión ( 2 ) .536. como propongo ahora llamarla—. lo cual hace ver que para las aplicaciones no basta el requisito de libertad-n. ya que. es decir. y cuya longitud será 2 ' ' = 65. reordenamos entonces (3) de suerte que comience con (2). para n = ( l o g 2 m ) — 1 ) . sólo de ceros. con lo que obtenemos 0110101111000010 (2) Como n» = 16. y resulta ser 1111000010011010 Lo reordenamos para que comience con nuestra sucesión inicial (1). tenemos que construir después. y no al menos libres-n. En consecuencia. que los períodos que se formen no deben ser nunca más largos de lo necesario (de modo que serán exactamente libres-rtj-—1.Un método para construir modelos de sucesiones aleatorias 273 cesión inicial concreta y se especifican otras condiciones —por ejemplo. que tendrá la longitud 2 " " ' . o que esté formado por cualquier otra ordenación intuitivamente «regular»—. este método garantiza que todo trozo inicial de longitud m = 2^ es un período librc-n mínimo para el n mayor posible (esto es. podemos comenzar con el período 0 1 (0) de longitud no =: 2 (podemos decir que este período da origen a una alternativa libre-0). I ) cada paso de su construcción consiste en construir un período libre-n mínimo para cierto n (cf. pues. y del modo más radical posible.blogspot. cualquiera que sea la etapa de su construcción. por ejemplo. precisamente. y I I ) la sucesión está construida de tal modo que. un período libre-15. de suerte que defina una sucesión determinada. libre-3). ni siquiera el de libertad absoluta. Una vez que tengamos este período libre-15. que es necesario reordenar ahora para que empiece con la sucesión «01».j—1). que determinamos por el método de la nota *1 citada. por el método de la nota * 1 . a la que hemos llamado (0). por su partCj no tenga carácter aleatorio —sino que conste. la nota *I anterior). y pasamos a construir (4). libre-1: el método de la nota *1 anterior nos da «1100» como período generador de una alternativa libre-1. cabe perfeccionar este método de construcción hasta hacerlo unívoco. Puede llamar «sucesión aleatorizada mínimo» a la que se construye de este modo. en la que podamos calcular para cada uno de sus términos si es un uno o un cero*". comienza siempre por un período libre-n mínimo.com . construida de *' Para tomar un ejemplo concreto de esta construcción —^la de una sucesión aleatorizada mínima. frente a lo que ocurre en los ejemplos b) y c) que damos más abajo. el resultado de tal reordenación es Olio (1) con ni = 4. sino que es menester remplazarlo por algo así como la condición de que la libertad-n esté patente desde el comienzo: que es. Sólo éstas. lo que logran las sucesiones aleatorízadas «mínimas». Véase también el apéndice *VI.

la sucesión a que tiene las tiradas' con X por términos impares y las con Y por términos pares— es aleatoria. y así sucesivamente. Para ello basta modificar el proceso a) de tal modo que. al menos. b) Puede emplearse ahora un método de construcción análogo para hacer ver que existen sucesiones que tienen una frecuencia media «absolutamente libre» (cf. una sucesión absolutamente libre (condición cuyo cumplimiento acabamos de demostrar). p. como se indica a continuación. existen sucesiones que no tienen equidistribución y son «absolutamente libres». Empleamos ahora este período reordenado de (B) como sucesión inicial: la buscamos en (A) y reordenamos ésta. aun cuando no posean límite frecuencial. distinta de 1/2. tras un número dado de aumentos de longitud. la buscamos en (B).blogspot. pero en la que también aparecen una y otra vez unos términos hasta llegar a los cuales dicha sucesión es libre-re^ para la frecuencia q—de ( B ) — . La lógica de la investigación científica acuerdo con una regla matemática. etc.com . Niota. puede ponerse de manifiesto (con un grado cualquiera de aproximación) que para cualquier valor frecuencial que podamos escoger existen sucesiones que son «absolutamente libres». y con frecuencias cuyos límites son. „F'(1) = aF'(O) = 1/2.274. Está asegurada la aplicabilidad del teorema especial de multiplicación al problema clásico de echar dos dados. hemos conseguido un método de construcción de una sucesión que tiene dos «frecuencias medias» diferentes. formado por unos— y cuya longitud sea tal que se llegue a cierta frecuencia dada. X e Y. el apartado 64). de modo que lo único que tenemos que hacer es combinar dos sucesiones de este tipo. y reordenamos el período de (B) que la precede de tal modo que comience con aquella sucesión. ) se considera como sucesión inicial de un período libre-mj—I (con equidistribución). Escribimos una sucesión inicial de ( A ) . Obtenemos de esta suerte una sucesión en la que aparecen una y otra vez unos términos hasta llegar a los cuales la sucesión es libre-fij para la frecuencia relativa p—de la sucesión (A)—. si —por ejemplo— hacemos la estimación hipotética de que la «sucesión combinada» (como podemos llamarla) —esto es. es posible construir de un modo semejante un modelo de sucesión que tenga más de una frecuencia media «absolutamente libre» : según a). añadamos siempre a la sucesión un «bloque» (o «iteración») finito —por ejemplo. (A) y (B) (cuyas frecuencias sean p j q). simultáneamente (y a problemas relacionados con éste). Empleando el procedimiento utilizado en la demostración de la tercera forma de la fórmula binomial (apartado 60) o en la del teorema de Bernoulli (apartado 61). c) Finalmente. como en este caso los números n^ crecen sin fin y sin límite. sin más condición que la de que exista. http://psikolibro. la totalidad de la sucesión que se ha escrito (cuya longitud será m . ambas «absolutamente libres» (pues hemos determinado (A) y (B) de modo que sus límites frecuenciales sean distintos). Una vez alcanzada la frecuencia que acabamos de mencionar.

y de una fuente luminosa no p u n t u a l no emite u n a luz c o h e r e n t e ) . m e d i m o s con exactitud el m o m e n t o . en este caso p o d e m o s m e d i r exactamente. hemos de suponer que A emite la luz en ondas esféricas. Así pues. al parecer. Las observaciones que hago en e) contienen. Pues si medimos la posición con exactitud. entonces el átomo tendría que emitir. de suerte que obtenemos dos resultados experimentales diferentes. el apéndice *XI. Examen de una objeción.blogspot. el a p a r t a d o 7 6 ) * \ E l e x p e r i m e n t o imaginario que describimos abajo — e n el p á r r a fo a)— está encaminado a refutar m i aserción de que la teoría cuántica es c o m p a t i b l e con mediciones (no predictivas) simultáneas arbit r a r i a m e n t e exactas de la posición y el m o m e n t o de u n a p a r t í c u l a . pero que la interpretación que se propone en este apéndice conserva todavía cierto interés. p o r otra p a r t e . según me parece. lo cual está en consonancia con el hecho de que la posición es «difusa» o «borrosa». Rn^ y ürej. obtenemos u n a s franjas de interferencia en la p a n t a l l a : se trata de una fuente luminosa p u n t u a l — s i e m p r e que su posición puede medirse exactamente es p u n t u a l — q u e emite luz c o h e r e n t e . asimismo. p o r u n a parte — y de acuerdo con la teoría ondulatoria—• ondas esféricas continuas que p r o d u c i r í a n franjas de interferencia.APÉNDICE V. capítulo *V.com . pero si m e d i m o s el m o m e n t o con exactitud — p o r ejemplo. a las dos operaciones distintas corresponden dos tipos distintos de radiación. p o r otra. y. no aparecen franjas de interferencia (en la pantalla aparecen ú n i c a m e n t e relámpagos luminosos o centelleos u n a vez que los fotones h a n atravesado las ranuras. apartado *110. http://psikolibro. con lo cual hemos de consider a r a la radiación corpuscular («agtijas de r a d i a c i ó n » ) . si. y mi Postscript. u n haz *' Véanse. ya el m o m e n t o de la radiación (pero no a m b a s cosas) : si m e d i m o s exactamente la posición (con esta operación se hace «difuso» o «borroso» el m o m e n t o ) . Si supusiéramos que podíamos m e d i r con exactitud tanto la posición como el m o m e n t o . ya sea la posición de A. a) Sea A u n átomo r a d i a n t e . y h a g a m o s que la luz procedente de él caiga sobre u n a pantalla Pn después de h a b e r pasado a través de dos r a n u r a s . m i d i e n d o los retrocesos debidos a la emisión de fotones (con lo cual h a r e m o s «difusa» o «borrosa» la p o s i c i ó n ) — seremos capaces de calcular exactamente la dirección y el momento de los fotones emitidos. Opino actualmente que sería necesario tratar de otra forma el experimento de la doble ranura. ha sido abandonado después por algunos físicos. El experimento de la ranura doble (Cf. una crítica que sigue siendo válida del intento de explicar el dualismo de corpúsculo y onda a base de la «complementaridad» —intento que.Según Heisenberg.

b) Voy a reinterpretar estadísticamente este experimento imaginario. debido al hecho de que los fotones ni se anulan mutuamente ni entran en interacción de ningún otro modo). dicho de otro modo. y cada vez el desplazamiento es en una dirección distinta. d) ¿Cómo hemos de interpretar el tercer caso. esto es. no llegamos a tener una radiación coherente. hemos de sustituirlo por un grupo de átomos que irradia de esta misma forma. Si suponemos que el átomo considerado irradia de este modo durante cierto período de tiempo (no nos ocuparemos acerca de si absorbe o no energía durante el mismo). que —según se admite—. no nos está permitido remplazarle por un grupo de átomos puntual. En cada uno de estos casos obtenemos el resultado experimental correcto: franjas de interferencia en el caso b) y ausencia de ellas en el c).blogspot. pues. por esta razón. la suposición de que se realicen simultáneamente mediciones exactas de posición y de momento lleva a dos predicciones contradictorias entre sí: pues. pero de tal modo que emitan luz coherente que se propague en forma de ondas esféricas: esto se consigue empleando una segunda pantalla que esté perforada por una pequeña abertura A. ni franjas de interferencia. Por tanto. Otras objeciones parecidas a la que hemos examinado pueden re- http://psikolibro. nos conduce a predecir que aparecerán franjas de interferencia.com . por un lado. cada retroceso lo desplaza a otra posición. Además. Me ocuparé primero del intento de medir exactamente la posición. sino solamente por un grupo distribuido sobre un volumen espacial considerable. por un haz monocromático de fotones que se muevan según trayectorias paralelas a partir de una fuente luminosa (no puntual). no obtenemos un caso puro. a que no aparecerán. Sustituyo el átomo radiante único por un grupo de átomos.276 La lógica de la investigación científica corpuscular incoherente de fotones (si fuéramos capaces de calcular la trayectoria de cada fotón no tendríamos jamás nada semejante a una «interferencia». y colocada entre el grupo de átomos y la primera pantalla de forma que la abertura A se encuentre exactamente en el sitio ocupado antes por el átomo radiante único A. y. o. c) Substituiremos de modo análogo el átomo con momento medido exactamente por una selección pura según un momento dado.lleva a dos predicciones mutuamente contradictorias? Para averiguarlo imaginemos que hemos observado exactamente la trayectoria del átomo A. El grupo mencionado emite luz que sufre una selección según una posición dada al pasar a través de la abertura A. puesto que el átomo del caso irradia en todas direcciones. y que después se difunde en forma de ondas esféricas continuas : remplazamos así el átomo único de posición determinada con exactitud por un caso estadístico de selección puramente de acuerdo con la posición. pasará por una serie de posiciones distintas durante él. y. por otro. tanto su posición como su momento: observaremos que emite fotones aislados y que retrocede en cada emisión . que abarcarán un volumen considerable. Así.

cf. ya que los dos experimentos son mutuamente excluyentes.blogspot. yo diría que —contrariamente a lo que podría suponerse a primera vista—• el argumento a) es. y. Klein.Examen de una objeción. no se plantea ninguna contradicción. simplemente no es verdad: pues podemos. http://psikolibro. Es evidente que mi propia interpretación estadística no encuentra la menor dificultad para tratar semejantes casos intermedios. desde luego. e) Por lo que respecta a nuestro análisis de este experimento imaginario. Me parece que difícilmente será posible llegar a una solución realmente satisfactoria de este problema dentro del marco de la física cuántica estadística (la teoría corpuscular de Heisenberg y de Schrodinger en la interpretación de Born de 1925-1926). enteramente insuficiente para elucidar el llamado problema de la complementaridad (o del dualismo de ondas y corpúsculos). combinar una medición de la posición no demasiado exacta con una de momento tampoco muy exacta.com . aun cuando nunca he pretendido resolver con ella el problema de la dualidad entre ondas y corpúsculos. pero pienso que quizá lo sea en una física cuántica de campos de onda o en la «segunda cuantización» (la teoría de Dirac de la emisión y absorción y la teoría de campos de onda de la materia de Dirac. El experimento de la ranura doble 277 interpretarse estadísticamente siguiendo la misma marcha que en este ejemplo. en todo caso. Pauli. de 1927-1928. y que. Jordan. la nota 2 de la introducción al apartado 73). Pero esto último. en este caso. por tanto. Pretende hacerlo poniendo de manifiesto que el átomo es capaz de emitir solamente u ondas coherentes o fotones incoherentes. Míe y Wiegner. el átomo ni emite ondas enteramente coherentes ni fotones completamente incoherentes.

y. que (apenas) altera el momento. a menos que modifique esencialmente sus razonamientos (dicho de otro modo: continúo creyendo que mis argumentos y el experimento del apartado 77 pueden servir para destacar cierta inconsecuencia existente eu la discusión heisenberguiana de la observación de electrones). Sobre un procedimiento de medir no predictivo (Cf. las componentes de éstos en la dirección x—. en lugar del filtro se utilizaría un campo eléctrico perpendicular a la dirección del rayo. pero que no sirve para determinar la posición.com . mediante la cual presenta la situación del modo siguiente: si queremos observar la posición del electrón hemos de emplear luz de frecuencia muy elevada. No veo cómo podría Heisenberg eludir esta conclusión. el apartado 77) * \ Supongamos que se somete a selección de acuerdo con el momento (gracias a interponer un filtro) un haz no monocromático de partículas. tampoco ha de afectar a la posición (aunque no consiga revelárnosla). Pero en la actualidad creo que estaba equivocado al suponer que lo que era válido para las «observaciones» o «experimentos» imaginarios de Heisenberg lo era también para mis «selecciones»: como Einstein hace ver (en el apéndice *XII). no se cumple en lo que respecta a un filtro que actúe sobre un fotón. por tanto. ni. Con lo cual quedan invalidados los razonamientos de este apéndice. y perturbará. las velocidades (o sus componentes según x) áe. Mi antiguo argiunento —que se basaba en esta observación— se desenvuelve ahora del modo siguiente: puesto que una determinación del momento no afecta a éste. no solamente entre las dos mediciones.APÉNDICE VI. Supondremos con Heisenberg que este proceso no modifica los momentos —o. mientras que la de la posición no proviene de nada semejante: es resultado. podemos calcular el pasado de éste. ni tampoco para un campo eléctrico perpendicular a la dirección del haz de electrones —que mencionaba (juntamente con el filtro) en el primer párrafo de este apéndice—. su momento. ya que su interacción con el sistema es muy débil. Detrás del filtro colocamos un contador de Geiger (o una cinta móvil de película fotográfica) con objeto de medir el instante en '" Heisenberg —que habla de medir o de observar en lugar de hacerlo de seleceionar— se vale de la descripción de un experimento imaginario. más bien. que entrará en interacción fuertemente con él. pues el ancho del haz tiene que ser considerable para que haya electrones que se muevan paralelamente al eje x. dicho con más precisión. del simiente j del apartado 77. por tanto. http://psikolibro. por ejemplo. las partículas así seleccionadas. A este respecto tiene mucha importaacia que la incertidumbre del momento se debe a una perturbación. y si queremos observar este momento tenemos que utilizar luz de baja frecuencia. una vez que han sufrido una deflexión debido • ¿Rte. y dado que la primera (apenas) había alterado el estado del electrón. no es posible calcular con precisión la posición que tenían antes de entrar en el campo. un haz luminoso (si se tratase de un haz de electrones. por consiguiente. sino antes de la primera.blogspot. con objeto de analizar su espectro). punto 9 ) . pero esta posición latente puede hacerse patente por medio de una segunda medición. de evitar toda perturbación considerable del sistema (véase apéndice *XI.

solamente cabría corroborarla estadísticamente. Este enunciado hace ver que el método de medición que he examinado no afecta a las fórmulas de Heisenberg interpretadas estadísticamente. Pues. sólo lo hace en el caso de partículas en el interior de un átomo (dentro de una gama de autovalores discontinuos. puesto que su velocidad no se ha alterado. Así pues. y. si bien esta teoría permite saltos discontinuos. pero incluso semejante teoría —a la que podría llamar «teoría de la indeterminación»— sólo podría deducir consecuencias estadísticas del principio de indeterminación. Pero este supxiesto es incompatible con la teoría cuántica tal como se la acepta actualmente. http://psikolibro. por ello.com . por tanto. este último supuesto no nos permite inferir la existencia de un «caso super-purov. podemos calcular la trayectoria de éstas con exactitud solamente para el intervalo temporal entre las dos mediciones. por otro lado. entonces es válido extender la medida de posiciones y momentos al período de tiempo que precede al instante de selección del momento (por medio del filtro). pero no para partículas libres dentro de una gama de autovalores continuos). como pondré de manifiesto con un ejemplo. significa lo mismo que afirmar que dicha selección alteraría de forma no calculable la coordenada de posición de la partícula. Pero. el principio mencionado sería en ella únicamente un enunciado probabilitario formalmente singular. o para conservar el principio de indeterminaciónsea posible idear una teoría que modifique la teoría cuántica de tal modo que ésta sea compatible con el supuesto de que se altere la posición al selecccionar el momento . aquel supuesto sería equivalente al de que —por efecto de dicha selección— el corpúsculo ha tenido que saltar discontinuamente (con velocidad superior a la de la luz) a otro punto de su trayectoria. Vamos a considerar ahora dos supuestos posibles. ya que conocemos sus velocidades. Si. Si. que está prohibido por las relaciones de dispersión. se supone que las coordenadas x de las posiciones de las partículas no han sufrido interferencia alguna por efecto de la medición de sus momentos.Sobre un procedimiento de medir no predictivo 279 que llegan los corpúsculos: lo cual nos permitirá calcular las coordenadas X de sus posiciones respectivas en cualquier instante anterior al de su llegada. Ahora bien. Es de sospechar que —para escapar a las conclusiones a que acabamos de llegar. aunque su contenido trascendería lo que he llamado las «relaciones estadísticas de dispersión»: pues. puede decirse que ocupa en mi interpretación estadística algo así como el mismo «lugar lógico» que ocupa —en la interpretación de Heisenberg— el enunciado de este físico que niega «realidad física» a las mediciones exactas. la asunción de que la posición de los corpúsculos en la dirección de su marcha resulta afectada de un modo imprevisible por una selección que se efectúe de acuerdo con un momento dado. por una parte. estas relaciones son compatibles con el supuesto de que al seleccionar el momento no se perturbe la posición. y. en realidad. se supone que dicha selección interfiere con las coordenadas x de las posiciones de las partículas.blogspot. mi enunciado puede considerarse como la traducción del do Heisenberg al lenguaje estadístico.

la probabilidad tiende a O durante un período finito cualquiera en que permanezca abierto el obturador instantáneo —o sea. y que. Resulta que hay un experimento crucial relativamente sencillo para decidir entre la «teoría de la indeterminación» (que hemos descrito un poco más arriba) y la teoría cuántica. y.280 La lógica de la investigación científica Mediante las consideraciones que siguen puede verse que el enunciado en cuestión es correcto. para cualquier valor del margen Ax de posición— con tal de que Ap« tienda a 0. no seremos capaces de predecir en cuáles de ellos los encontraremos en el lugar mencionado. en modo alguno podremos evitar que las partículas aparezcan a intervalos dispersos aleatoriamente. Ap». y el filtro seleccionaría de entre ellos —sin alterar la posición— precisamente los que cayesen dentro de una estrecha gama. y después seleccionaríamos el momento por medio de un filtro.blogspot. digamos. Según la primera. *' Así precisamente sucederá. Pero estas consideraciones son erróneas. Pues si un «obturador instantáneo» selecciona un grupo de partículas del modo indicado. entonces los paquetes de onda de Schrodinger (obtenidos por superposición de frecuencias diversas) nos dan solamente probabilidades de la aparición de partículas con el momento prefijado en el grupo de éstas (probabilidades que han de interpretarse estadísticamente). dicha probabilidad tiende a O en cuanto hagamos infijiitamente pequeña la longitud del tren de ondas —esto es. http://psikolibro. ya que a consecuencia de medir la posición aparecerían toda clase de momentos. en cuanto midamos la posición con una precisión arbitraria (abriendo el obturador instantáneo durante un tiempo arbitrariamente breve)—. y entonces. Podríamos tratar de obtener un «caso super-puro» invirtiendo el orden de los pasos que se dan en el experimento : seleccionaríamos primeramente. según las observaciones <jue hace Einstein. para todo margen finito de momentos. y de ahí que no seamos capaces de producir de este modo un agregado de ellas que sea más homogéneo que un caso puro. Cuanto más exactamente seleccionemos la posición y el momento.com . reproducidas a(juí en el apéndice *XII. Pero esto quiere decir que para que encontremos corpúsculos detrás del filtro será menester un número muy elevado de experimentos. así pues. una posición dentro de la dirección x (la dirección de movimiento) mediante un obturador muy rápido. incluso después de la extinción de la fuente luminosa. además. y. Podría pensarse que esto es perfectamente factible. además. tanto más improbable será que encontremos partículas tras el filtro. de parecido modo. tal «resplandor postumo» originado por el filtro tiene que durar tanto más cuanto más selectivo sea éste *^. deben llegar fotones durante cierto tiempo a una pantalla situada detrás de un filtro sumamente selectivo (o un espectrógrafo).

| p que. ya que tenemos h cp . se produce una indeterminación. esto es. ya que tenemos lAa^l = < |a¡. http://psikolibro.blogspot. víate la nota *1 del apéndice VI. según lo cual podemos determinar (empleando el principio de conservación de la energía) |b2| con la precisión que queramos. Igualmente es posible medir con una precisión arbitraria la posición de Rn y de X en los instantes en que llegan a X las partículas de [ A ] . podemos asumir que puede medirse el momento absoluto. recordando (1). (1) en donde r es el ancho de la ranura. de la dirección PX.. Podemos hacer el ángulo ip todo lo pequeño que queramos sin más que hacer la2| suficientemente grande. conduce a h (2) lAa^l ^ r lo cual hace ver que lAas] es independiente de lai]. con un grado de precisión también arbitrario. pero por este método es imposible disminuir | A a 2 h ®ólo podría hacerlo cuando aumentase r.com . referente a la indeterminación de la posición de P "—y que es también consecuencia de la indeterminación de la dirección. Teniendo en cuenta el resultado a que se ha llegado en el apéndice VI. lo único que necesitamos investigar es la situación en lo que respecta a las indeterminaciones A a 2 Y A b2 —que se deben a las indeterminaciones en las direcciones correspondientes—• y el vector A P . (3) *' Para una crítica de algunas de las asunciones subyacentes al apartado 77 7 a (•t« apéndice. Observaciones acerca de un experimento imaginario (Cf. lo cual llevaría a un aumento de | A P | . de la partícula que llega a X en la dirección PX. el apartado 77) * \ Podemos partir del supuesto de que a i y | b i | están medidos seleccionados— con un grado de precisión arbitrario. | a^l. 9 en la dirección (debida a la difracción que acaece en la ranura).APÉNDICE VII. Así pues. Si el haz PX atraviesa una ranura situada en X.

O) en donde «</'» denota la indeterminación en la dirección de ba* Por tanto. para todo r previamente elegido. sin interferir con la precisión con que se mida la posición P. (8) Pero esto quiere decir: por pequeña que hagamos r.\h.282 La lógica de la investigación científica Debido al hecho de que. Mas para refutar la aserción de Heisenberg referente a los límites de precisión alcanzables. además. para la componente PY de Ab2—• es válido el razonamiento correspondiente. advertirse que si se elige convenientemente la di- http://psikolibro.com . con ella. ya que ésta se hace también más precisa cuando |a2| aumenta y r disminuye. (Ab2)i. por analogía con (2) tenemos lAb^l í^ H^.|Aa. lAbí—Aaal T = h. y a la vista de (4) y (5).— ^an pequeña como queramos sin más que emplear valores suficientemente grandes para el momento |b2l' y esto.\ h . | b i | y'Ia2|5 A b i depende directamente de cp. lo cual quiere decir que podemos tener un dispositivo tal que se cumpla h |Abi|c5. nos es dado hacer también tan pequeña como queramos la componente A 82 en la dirección PX —que denotaremos con «(A 82)»» — '• lo cual podemos conseguir sin interferir con la precisión de la medida de la posición de P. Lo cual hace ver que es posible hacer tan pequeño como queramos cada uno de los dos factores del producto ( A P ) . podemos hacer 9 tan pequeño como queramos sin más que aumentar | a^l. Como (en virtud de nuestro supuesto) podemos hacer A a i — O.blogspot. hubiera bastado poner de manifiesto que cabe hacer tan pequeño como se desee uno de estos factores sin que por ello se haga aumentar al otro más allá de todo límite. podemos hacer siempre i¡r —y. Puede. ( A b 2 ) „ de modo independiente entre sí. . de nuevo. Queremos ahora poner de manifiesto que para (Ab^)» —esto es.|£-(5) r y —por tanto— que también sea válida lAbil h lAaal ^ r (6) Además. a partir de la conservación del momento llegamos a Aba = Abi — Aaa (4) Para toda terna dada de ai. = r.l bal.

' En el curso de una discusión de mi experimento imaginario. (A a2)xi de la partícula que llega a X depende de la pequenez de 9 ) . se hacen independientes de la precisión con que se mida la posición de P (si empleamos valores elevados de I 82]5 esta última posición depende principalmente de la pequenez de r ) : ambas dependen exclusivamente de la precisión con que se midan la posición y el mom. normales a PY^.com . Schiff por su fructuosa colaboración conmigo durante cerca de un año. y de la pequenez de ip (lo cual corresponde al hecho de que la precisión. por tanto —si 9 es suficientemente pequeño—.blogspot. tanto la precisión del momento en esta dirección como —incluso— la precisión de la posición (en la misma dirección).ento de la partícula que llega a X en dirección PX. son completamente simétricas. y. Schiff me señaló el hecho de que puede tener trascendencia un examen del grado de exactitud de una medida tomada en una dirección perpendicular a A s . http://psikolibro.Observaciones acerca de un experimento imaginario 283 rección PX se puede determinar la distancia PX de tal modo que A P y A b2 sean paralelos. En consecuencia. Se observa que —en lo que respecta a la precisión de las medidas— la medición (aparentemente no predictiva) del corpúsculo de [A] que llega a X y la predicción de la trayectoria del corpúsculo de [ B ] que procede de P. Quiero manifestar aquí mi agradecimiento más cordial al doctor K.

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o de aceptabilidad. ¿'obedece a las reglas del cálculo de probabilidades? En el libro mismo había contestado a esta pregunta. porque no he dejado de trabajar en los problemas planteados en esta obra.Aun cuando me he encontrado. Lewis. ¿es una probar bilidad. «pero yo me refiero al hablar de probabilidad (o de corroboración..com . ' Publicados respectivamente en Contemporary British Philosophy 3. **^ «Tres tesis acerca del conocimiento humano». 1956. me ha parecido que era menester incluir en él parte del material nuevo que se ha acumulado durante estos años. se trata de una continuación del presente libro. y. del T.blogspot. y en British Philosophy in the Mid-Century. publicadas entre 1933 y 1938. Los apéndices *II a *V son algo técnicos —al menos. **' «La filosofía de la ciencia: un informe personal». A. que contiene muchos asuntos que guardan una relación estrecha con éste. pues su exposición y discusión ha crecido. http://psikolibro. del T. diciendo «inoy>. Temo que son difíciles de leer: su concisión es excesiva. hasta convertirse en el núcleo principal de un nuevo libro. Ambos se incluyen en mi Conjectures and Refutations. para resolver el siguiente problema filosófico: el grado de corroboración. Pero semejantes tecnicismos son necesarios. y he sido incapaz de hacerlos más legibles sin introducir cambios que hubieran disminuido su valor como documentos. como han creído tantos filósofos? O. por ('.—N. págs.—N. 153-191.—iV. con gran sorpresa mía. 1957. Mace. aparte de la teoría de la probabilidad. por H. ed. bien contra mis intenciones. por ello. del T. A este respecto aludiré también a dos trabajos míos que podría haber incluido entre los apéndices si no fuese opuesto a ampliarlos aún más: son «Three Views Concerning Human Knowledge»**^ y «Philosophy of Science: A Personal Report»**^ ^. y que están relacionadas muy de cerca con este libro. de una teoría. me parece. dicho de otro modo. que aun podía asentir a casi todas las opiniones filosóficas expresadas en este libro. a esto replicaron algunos filósofos. ed. en especial. El título de éste es Postscript: After Twenty Years **^. págs. Y ha sido necesario entrar en tecnicismos para justificar mi rechazo de esta evasiva respuesta (que **^ Post scríptum: veinte años después. lo son demasiado para mi gusto—. Los dos primeros apéndices nuevos contienen tres cortas notas. Su cantidad es bastante considerable. 355-388. o de confirmación) a una cosa distinta de lo que usted quiere decir». no era posible introducir en los nuevos apéndices todos los resultados de trascendencia. Mencionaré. D. e incluso a la mayoría de las relativas a la probabilidad —campo en que mis ideas han cambiado más que en ningún otro—. uno que falta aquí: es la interpretación de propensiones de la probabilidad (como yo la llamo).

que se publica aquí por primera vez. en los apéndices *IV y *V doy un esquema de mis resultados más recientes. ed. sino también que formular reglas para la evaluación de contrastaciones.blogspot. en Observation and Interpretation. Espero que los restantes tengan interés tanto para los filósofos ' como para los científicos. y averiguar el papel que desempeña cada una de ellas.288 La lógica de la investigación científica amenaza reducir la teoría del conocimiento a un mero verbalismo): era preciso formular las reglas («axiomas») del cálculo de probabilidades. http://psikolibro. 1957. En todos estos apéndices se afirma que. el apéndice *XII consiste en una carta de Albert Einstein. pues había que tomar el cálculo mencionado en su sentido más amplio. especialmente los que se ocupan del desorden objetivo y de los experimentos imaginarios. lo cual llevé a cabo en una serie de tres estudios. aparte de las interpretaciones clásica. para el grado de corroboración. respectivamente. En cuanto a los apéndices *VII y *VIII. 65-70 y 88 y sigs.com . y admitir en él sólo las reglas esenciales. lógica y frecuencial de la probabilidad ^—de la que me había ocupado en el libro— hay muchas interpretaciones posibles de la idea de probabilidad y del cálculo de probabilidades: de este modo preparan el camino para lo que después he llamado la interpretación de propensiones de la probabilidad''. Por fin. Mas no solamente tenía que examinar las reglas del cálculo de probabilidades. por S. con la amable autorización de sus albaceas literarios. forman una especie de eslabón entre mi elaboración de la probabilidad y la de corroboración. págs. y he incluido en el apéndice *II un breve informe sobre algunos de mis primeros estudios. Cf. En 1935 comencé estas investigaciones. especialmente laa páginas 388 y 188. Korner. mi artículo «The Propensity Interpretation and the Quantum Theory». esto es. que he reimpreso aquí en el apéndice *IX. con objeto de no prejuzgar si el grado de corroboración es o no una de sus interpretaciones posibles. Véanse también los dos trabajos mencionados en la nota precedente.

Como puede verse en mi carta. págs. incluso por escrito (cf. 11). lo mismo intenté en mi Logik der Forschung. aun cuando no se había publicado —en parte debido a su tamaño— ninguno de mis manuscritos (así. sino del de la demarcación. En la carta acentué la diferencia entre el problema de un criterio de demarcación y el pseudoproblema de un criterio de sentido (así como el contraste entre mis opiniones y las de Schlick y Wittgenstein). núms. se publicó por primera vez en Erkenntnis en 1935. formando parte del informe sobre dicba conferencia. La carta al editor se publicó originalmente en 1933. yo había formulado el problema de la demarcación y del criterio de falsabilidad o contrastabilidad en el otoño de 1919. La mala inteligencia a que me refiero me impulsó en la carta a señalar la diversidad entre mis opiniones y las del Círculo de Viena (y a insistir sobre ella) . 426 y siguientes. en Erkenntnis 3 (es decir. en 1934. por otro. He fragmentado algunos de sus párrafos con objeto de facilitar la lectura. el de la falsabilidad: mientras que. que algunos miembros del Círculo habían leído.blogspot. ya en 1933 traté de corregir esta interpretación errónea de mis opiniones. Dos notas sobre inducción y demarcación (1933-1934) La primera de las notas que vuelvo aquí a sacar a luz es una carta al editor de Erkenntnis. Esta carta surgió por el hecho de que. por entonces. varios miembros del Círculo de Viena debatían ampliamente mis tesis. mi trabajo «Philosophy of Scicn- http://psikolibro. el de la verificabilidad. en Annalen der Philosophie. movido por el hecho de que ya entonces se debatían mis tesis —en el Círculo— bajo la interpretación equivocada de que yo abogaba por el remplazamiento de un criterio de sentido. algunos supusieron —equivocadamente— que las mías habían sido elaboradas originariamente como crítica a las de Witt< genstein. yo no me ocupaba del problema del sentido. La segunda es una colaboración a un debate celebrado en una conferencia filosófica en Praga. y.com . y he seguido intentándolo desde entonces: mas parece que mis amigos positivistas siguen sin poder advertir la diferencia. 4-6.APÉNDICE * I . en realidad. en consecuencia. años antes de que las tesis de este autor se convirtieran en un asunto de debate en Viena (cf. mi libro Logik der Forschung tuvo que ser cercenado hasta reducirlo a una fracción de su tamaño original para poder publicarse). En realidad. la nota 3).

http://psikolibro. pág.) H e aquí la carta de 1933 : Un criterio del carácter empírico de los sistemas teóricos 1 ) Cuestión preliminar. El problema de Hume de la inducción —la cuestión de la validez de las leyes n a t u r a l e s — procede de una contradicción aparente entre el principio del empirismo (el de que sólo la «experiencia» p u e d e decidir sobre la verdad o falsedad de enunciados fácticos) y el haberse dado cuenta H u m e de que los razonamientos inductivos (o generalizadores) no tienen validez. núm. convencionalismo. etc. Si eliminamos tal asunción cabe resolver de u n modo sencillo la contradicción que constituye el p r o b l e m a de la i n d u c c i ó n : podemos i n t e r p r e t a r de u n modo perfectamente coherente las leyes n a t u r a l e s — o las t e o r í a s — como auténticos enunciados que son parcialm.290 La lógica de la investigación científica c e : A personal R e p o r t » . sino que sólo son falsables. La solución que a q u í propongo tiene la ventaja de p r e p a r a r t a m b i é n " SCHLICK. que p o r razones lógicas no son verificables. Die Naturwissenschaften 19 (1931). que sean u n tipo p a r t i c u l a r de « pseudoenunciados ». cree que sería posible resolver esta contradicción a d o p t a n d o el supuesto de que las leyes naturales «no son auténticos enunciados». con el apriorismo. Schlick ^. *' Para captar lo que quería decir Schlick liubiera sido mejor decir: «reglas para la formación o transformación de enunciados».com . Este intento de resolver el p r o b l e m a (si bien me parece ser en todo caso una solución v e r b a l ) c o m p a r t e con todos los intentos anteriores — o sea. que ahora está incluido en Conjectures and Refutations) : lo cual explica p o r qué en cuanto supe algo acerca del nuevo criterio de sentido del Círculo — e l de verificabilidad— lo contrapuse a mi criterio de falsabilidad. e n t e r a m e n t e decidibles. no pretendo que mi sistema le sea aplicable. en p r i n c i p i o . o — d i c h o con más precisión— que p a r a todo auténtico enunciado h a n de ser lógicamente posibles u n a verificación empírica (definitiva) y u n a falsación empírica ( t a m b i é n d e f i n i t i v a ) . pero «Bildung» tenía escasamente en aquella época ninguna de las connotaciones técnicas que luego han llevado a distinguir claramente entre la «formación» y la otranaformiición» do enunciados. verificables o falsables. es obvio que pueda traducirse «Anweisungcn» por «reglas».ente decidibles: esto es. sino «reglas p a r a la transformación de e n u n c i a d o s » * ^ : esto es. influido p o r Wittgenstein.blogspot.— una suposición carente de fundamento : la de que todos los enunciados auténticos h a n de ser. pues serían enunciados que se contrastan sometiéndolos a intentos sistemáticos de falsarios. 7. que es u n criterio de demarcación encaminado a d e l i m i t a r los sistemas de enunciados científicos frente a los sistemas — p e r f e c t a m e n t e llenos de s e n t i d o — de enunciados metafísicos. (En cuanto al p a l a b r e o absurdo y carente de sentido. de un modo asimétrico. El texto alemán dice: «Anweisungen zur Bildung von Aussageyííi. 156. es decir.

Este es el problema de la demarcación (el problema kantiano de los límites del conocimiento científico). De esta forma. llamándolo «procedimiento B». Véase también DuBiSLAV. Tractatus Lógico Philosophicus (1922). o. ' Carnap menciona este procedimiento de contrastar en Erkenntnis 3. cobrarían el aspecto de «pseoudoproposiciones carentes de sentido». sólo si pueden ser contrastados sistemáticamente: es decir. • Añadido en 1957: No se trata de una referencia a Carnap. 100 y sigs. entonces es «carente de sentido». págs. 3. Podría parecer que los positivistas. Die Definition. Con lo cual se hunde la tentativa de trazar una línea de demarcación. Si un supuesto enunciado resulta no poderse reducir del modo dicho. Según una solución propuesta por Wittgenstein ^. si son susceptibles de ser sometidos a contraste (de acuerdo con una «decisión metodológica») de tal modo que pudieran quedar refutados^. 223 y sigs. Me refiero al siguiente: 2) Problema principal. esto es. Puede eliminarse el dogma del significado o del sentido —y al par los pseudoproblemas a que ha dado lugar— si adoptamos el criterio de falsabilidad (o sea. el de una decidibilidad—al menos—unilateral o asimétrica) como criterio de demarcación. con mayor precisión. el de algo «metafísico». fino a otros trabajos míos que este autor menciona y acepta en el artículo referido. ha de podérsela reducir lógicamente de un modo completo a enunciados singulares de observación (o ha de ser deductible de ellos). Según éste.blogspot. Así pues.. no solamente ocurre que han aniquilado la metafísica.' edición.com . sino que lo mismo han hecho con la ciencia natural: pues las leyes de la Naturaleza son tan poco reducibles a enunciados de observación como los discursos metafísicos (recuérdese el problema de la inducción). «metafísico» o una «pseudoproposición». al trazar esta línea de demarcación. la metafísica sería un palabreo absurdo y carente de sentido. «absurdo». que puede definirse como el de encontrar un criterio mediante el cual podamos distinguir entre aserciones que pertenecen a las ciencias empíricas y las que podríamos llamar «metafísicas». sin embargo. y. http://psikolibro. por tanto. Carnap reconocía explícitamente quo yo era el autor de lo que él designaba oonio «prooedimjento Bs (aVerfahren Bv).Dos notas sobre inducción y demarcación (1933-1934) 291 el camino para resolver el segundo —y más fundamental— de los dos problemas de la teoría del conocimiento (o de la teoría del método empírico). si se aplicase consecuentemente el criterio de sentido de Wittgenstein. han conseguido acabar con la metafísica de una manera más completa que los antimetafísicos anteriores. el reconocimiento de los enunciados unilateralmente decidibles no sólo nos permite resolver el problema de la in' WITTGENSTEIN. se logra la demarcación buscada mediante la idea de «significado» o «sentido»: toda proposición con sentido —o. con significado— tiene que ser una función veritativa de proposiciones «atómicas». págs. los enunciados y los sistemas de enunciados nos transmiten una información acerca del mundo empírico solamente si son capaces de chocar con la experiencia.

La segunda nota consiste en ciertas observaciones que hice durante la discusión de un trabajo leído por Reichenbach en una confc'. de hi- No creo posible elaborar una teoría satisfactoria de lo que se llama tradicionalmente -—y también por Reichenbach. sin aseverar. que ha dado origen a casi todos los demás de la epistemología. por ello. desde un punto de vista histórico. creo que semejante teoría tiene que llevar. no habla acerca de la realidad. como sigue: En la medida en que un enunciado científioo habla acerca de la realidad. ed. págs. 170 y sigs.292 La lógica de la investigación científica ducción (obsérvese que únicamente existe un tipo de razonamiento que se mueva en dirección inductiva: el modus tollens. llevaba la fecha «1935». por Frank y Schlick y publicados por Springer en Viena). a que yo mismo he aludido con frecuencia. Adaptando una observación muy conocida de Einstein ^. mi colaboración a ella apareció en Erkenntnis 5. y —análogamente— un sistema infalsable no puede escoger un subconjunto propio de entre el conjunto de todos los posibles enunciados «empíricos» (o sea. y en la medida' en que son seguros no hablan acerca de la realidad». Mediante un análisis lógico podría mostrarse que el papel de la falsabilidad (unilateral) como criterio de la ciencia empírica es formalmente análogo al de la compatibilidad para la ciencia en general: un sistema incompatible (o contradictorio) no es capaz de escoger un subconjunto propio del conjunto de todos los enunciados posibles. Pues nuestro criterio de falsabilidad ha discriminado con suficiente precisión los sistemas teóricos de las ciencias empíricas de los de la metafísica (y de los sistemas convencionalistas y los tautológicos). * Añadido en 1957: Me refería a mi libro Logife der Forschung. (Se publicó en 1934. En Erkenntnis se publicó posteriormente un informe de la conferencia. por ejemplo— «inducción». págs. el problema más fundamental de la demarcación.blogspot. y en la medida en que no es falsable. tiene que ser falsable. Geometrie und Erfahrung. (Geometrie und Erfahrung se publicó en 1921.) ° Se publicará pronto una exposición más completa en forma de libro (en Schriften zur wissenschaftlichen Weltauffassung. pero —de acuerdo con la costumbre de Europa continental—.) http://psikolibro. rencia filosófica habida en Praga en el verano de 1934 (cuando el libro estaba en pruebas). 1935. * Añadido en 1957: Einstein decía: «En la medida en que los enunciados de la geometría hablan acerca de la realidad. por tanto. de todos los enunciados sintéticos singulares) ". sino. Sobre las llamadas alógica de la inducciónii y ^probabilidad pótesisy>. 3 y sig.com . * EINSTEIN. asimismo.-podríamos caracterizar las ciencias empíricas. puede observarse que ha sido la fuente de que han brotado las teorías de las ciencias empíricas). la carencia de sentido de la metafísica (la cual. que entonces estaba en prensa. Por el contrario. que es deductivo). no son seguros.

el análisis del procedimiento de justificar las hipótesis no nos conduce a nada que podamos decir que pertenece a una lógica inductiva. entre un «procedimiento de encontrar» y un «procedimiento de justificar» (una hipótesis). por ejemplo. Logik der Forschung.com . o porque sea posible deducir más predicciones valiéndose de A que de B.. 94 y «Igs. la «probabilidad». los apartados 80 y 81.Dos notas sobre inducción y demarcación (1933-1934) 293 por razones puramente lógicas —y ello lo mismo si emplea la lógica clásica como si emplea la probabilitaria—. a un principio sintético que no pueda ser contrastado empíricamente). A. y carece de función en una lógica de la ciencia. en mi opinión. y se suponía que la «inducción» garantizaba su verdad. El coiicepto de probabilidad se emplea en la física y en la teoría de los juegos de azar de un modo concreto. entonces hemos de decir que no es posible reconstruir racionalmente el primero. Pero las tentativas de Reichenbach de ampliar tal concepto de suerte que incluya la llamada «probabilidad inductiva» o la «probabilidad de hipótesis» están condenadas a fracasar. por tanto. más tarde se vio claramente que no es posible llegar a una verdad absolutamente segura. 188 y 195 y sig. ' Op. *(es decir. y se trató de poner en su lugar por lo menos una especie de certidumbre o de verdad atenuadas —es decir. * d e la ed. Nunca es posible «justificar» o verificar las teorías científicas. http://psikolibro. PopPEH. si bien no tengo objeción alguna que hacer contra la idea —que aquel autor trata de invocar— de una «frecuencia veri- ' C£. B : bien sea porque B esté en contradicción con ciertos resultados de observación —y. Esta evaluación de la hipótesis se apoya exclusivamente en las consecuencias deductivas (predicciones) que pueden extraerse de ella: no se necesita ni mencionar la palabra dinducciónt). y que ha tenido más éxito que otras: aun cuando. según mi opinión. verificarla ni siquiera hacer ver que sea probable. Pero. Pero el hablar de la «probabilidad» en lugar de hacerlo de la «verdad» no nos sirve para escapar de la regresión infinita o del apriorismo ^. a pesar de ello. en principio. los apartado* 47 a 51). Mas. jamás cabe justificarla. Desde este punto de vista cabe darse cuenta de que es inútil y engañoso emplear el concepto de probabilidad en relación con las hipótesis científicas. puede aventajar bajo ciertas circunstancias a otra. Es fácil explicar históricamente el error que suele cometerse en esta materia: se consideraba que la ciencia era un sistema de conocimientos (esto es. como hace Reichenbach. de conocimientos todo lo seguros que se pudiera). las págs. o a apoyarse en un principio apriorístico de inducción (es decir. o a una regresión infinita. original: esto os. quede «falsada» por ellos—.blogspot. que puede definirse satisfactoriamente valiéndose del concepto de frecuencia relativa (según hace Von Mises) ^. pues la teoría de la inducción es superflua. cit. pági. una hipótesis determinada. Si distinguimos. Lo más que podemos decir de una hipótesis es que hasta el momento ha sido capaz de mostrar su valía.

tenemos que hacernos a la idea de que no hemos de considerar la ciencia como un «cuerpo de conocimientos». 1932. A mi entender. d. no como una sucesión de enunciados. e incluso si se aceptase esta interpretación no se ganaría nada. pero con las que operamos mientras salgan indemnes de las contrastaciones. sino más bien como un sistema de hipótesis: es decir. Erkenntnis 5. ' Reichenbach interpreta «las aserciones de las ciencias de la Naturaleza» como sucesiones de enunciados en su Wahrscheinlichkeitslogik. 488). sino como un eZementó de una sucesión de hipótesis ^. Podría quizá considerarse la posibilidad de interpretar la hipótesis. asimismo. ° Esto correspondería a la tesis mantenida por Grelling en el presente debate. 15 (Ber. Preuss.-Math. ' Este concepto se debe a Whitehead. pág. Por ejemplo. ya que se encuentra uno abocado en diversas definiciones de la probabilidad de una hipótesis todas enteramente inadecuadas. cf. Phys. y tales que nunca estaremos justificados para decir que son «verdaderas». «más o menos ciertas».blogspot.com . se desemboca en una definición que atribuye la probabilidad 1/2 —en lugar de O— a una hipótesis que ha quedado falsada mil veces: así ocurriría con una hipótesis que resultase falsada en una contrastación sí y una no.294 La lógica de la investigación científica tativa» en una sucesión de enunciados^: pues no es posible interpretar satisfactoriamente las hipótesis como sucesiones de enunciados *. como un sistema de conjeturas o anticipaciones que •—por principio— no son susceptibles de justificación. ni siquiera «probables».. sino de la «frecuencia de la falsedad» dentro de semejante sucesión). y de atribuirla cierto valor probabilitario en cuanto elemento de semejante sucesión (aunque no a base de la «frecuencia de la verdad». http://psikolibro. Pero esta tentativa es. pág. completamente insatisfactoria: mediante consideraciones sumamente sencillas se llega al resultado de que no podemos obtener de este modo un concepto de probabilidad que satisfaga ni siquiera la modesta condición de que una observación falsadora origine una disminución apreciable de la probabilidad de la hipótesis. Klasse 2 9 . Akad. 168 y sig. págs.

pero. el apéndice *IX. a veces. no p u d e corregir las p r u e b a s (me encontraba p o r entonces en Nueva Zelanda). El texto introductorio de la nota — q u e es lo único que se reproduce a q u í — enuncia claramente (y creo que era la p r i m e r a vez que se h a c í a ) que h a b r í a de construirse la teoría matemática de la p r o b a b i lidad como un sistema «formaIr<: <-H decir. 1 ) la interpretación clásica. y fuponc — por t a n t o — que tienen m i e m b r o s (o «elementos») . no-(x y no-. Nota sobre probabilidad (1938) La nota que sigue. aun cuando se h a b í a publicado p r i m e r a m e n t e en alem á n en 1933. podemos defin i r la p r o b a b i l i d a d absoluta de x (que se puede escribir «p{x) o <tpa{x)>i) a base de la relativa del modo s i g u i e n t e : p{x) = p{x. y entre ellas. pero su sistema es menos «formal» que el mío. S. interpretación « s e m á n t i c a » ) . Cuando la escribí no conocía el libro de Kolmogorov Foundations of Probability. además. que sus proj)iedades eran incompatibles con el cálctilo de probabilidades forma] (cf. Ea diferencia p r i n c i p a l es la s i g u i e n t e : él interpreta los argumentos del fimtor p r o b a b i l i t a r i o como conjuntos. y. Una de las razones p o r las que quería desarrollar u n a teoría formal que fuese independiente de la interpretación concreta que se eligiese.APÉNDICE * I I . esto es. u n sistema susceptible de recibir m ú l t i p l e s interpretaciones. N . era que esperaba hacer j)atente posteriormente que lo que h a b í a llamado en m i libro «grado de corroboración>> (o de «confirmación». y) en la que y fuese tautológica. páginas 275 y sigs. por desgracia. 2 ) la frecuencial.com . Kolmogorov se encaminaba a metas semejantes. de una p r o b a b i l i d a d p{x. y 3 ) la lógica (que a h o r a se llama.iiero http://psikolibro. Es breve.blogspot. y de ahí que p u e d a recibir menos interpretaciones. «Un conjunto de axiomas independientes p a r a la proI)al)ilidad)). está bastante m a l escrita : era mi p r i m e r a publicación en idioma inglés.yy) En la nota se da una definición parecida. Puesto que —con los símbolos que empleo en la n o t a — cabe escribir una tautología así.. p o r e j e m p l o .*). o pa{x) = p{x. se publicó por vez p r i m e r a en Mind. o de «aceptabilidad») no era una « p r o b a b i l i d a d » . de mi Postcript. y. los a p a r t a d o s *27 a * 3 2 ) . Otro de los motivos que tenía para escribir esta nota consistía en mi intención de mostrar que lo (¡ue en el libro había llamado «probabilidad lógica» era la interpretación lógica de cierta «probabilidad a b s o l u t a » : o sea. o bien x x.xx). 1938. xx) = p{x.

Logical Syntax of Language (1937). a su vez. ahora bien.).blogspot. más sencillo (cf. Por esta razón he omitido el final de la nota. 176 y 351. Mace. y puede verse una demostración de su independencia en la nota *2 a pie de página que se encuentra al final del presente apéndice. en British Philosophy in Mid-Century. y TARSKI. publiqué dos de ellos. Erkenntnis 5 (1935). en su lugar enunciaré ahora de nuevo mi otro sistema. 175. tenía que enunciarla como axioma . 1955. por ello. 1956. 51-57. http://psikolibro. con ligeras correC' clones de estilo. y p{xy) = p{x)p{y) (Conmutación (Asociación (Tautología (Existencia (Monotonía (Complemento (Multiplicación Doy a continuación mi antigua nota de 1938. editado por A. C. Se. Sin embargo. Brit. que se basa en la probabilidad relativa): lo hago en un orden correspondiente al que tenía el de la antigua nota: Al A2 A3 A4 Bl B2 B3 pi^y) > p{y^) p{{xy)z) > p{x{y)) p{xx) > p{x) Existen al menos un « y un y tales que P(. el sistema de Kolmogorov puede considerarse como una de las interpretaciones posibles del mío (véanse mis observaciones sobre el particular en el apéndice *IV). va*' En el British Journal jor the Philosophy oj Science 6. excepto la de que sus probabilidades se comportan del modo exigido por los axiomas. como ha ocurrido con los demás sistemas que lie desarrollado' posteriormente *^. y un perfeccionamiento ulterior de los mismos en el apéndice a «Philosophy of Science: A Personal Report». págs. la ley distributiva resulta sumamente torpe cuando se la escribe a base del producto y el complemento. Journal Phil. que —como el sistema antiguo— está basado sobre la probabilidad absoluta (desde luego. véanse CARNAP.T) ^ p{y) p{x) > p{xy) p{x) = p{xy) -f p{xy) Para todo x existe un y tal que p{y) > p{x). una función numérica de dos argumentos que no es necesario que tengan. El sistema de axiomas que presenté al final de la nota era algo torpe. y. Tanto uno como otro estaban formulados a partir del producto (o conyunción) y el complemento (o negación). y poco después de su publicación lo reemplacé por otro más sencillo y más elegante.296 ha lógica de la investigación científica en mi sistema no se asume nada análogo: en mi teoría no se hace suposición alguna acerca de tales argumentos (a los que llamo «eZementosv). pág. * Para la terminología. Un conjunto de axiomas independientes para la probabilidad Desde el punto de vista formal de la «axiomática» cabe describir la probabilidad como un funtor diádico '• (esto es. según pienso. puede deducírsele del que doy en el apéndice *IV. difícilmente se podrá simplificar aún más). y con él mi antiguo sistema de axiomas.com . En el apéndice *IV se encontrará mi sistema final (que. loe. cit. en aquella época no habia logrado deducir la ley distributiva de otras más sencillas (tales como la asociativa).

x^x^) • Ihid. 2 ) la teoría f r c c u e n c i a l ' . el valor de p{x^.i es consecuencia lógica lie . Varsovia. Si querem o s a d m i t i r p a r a ambos argumentos las mismas reglas de sustitución y la misma interpretación. Se. esto es. Elements of Probnbility. Así pues. cit. y q u e esté constituido de tal suerte q u e admita indiferentemente cualquiera de las interprelaciones que se h a n p r o p u e s t o . ' Véase REINES.a. http://psikolibro. la tercera interpretación. entonces se p u e d e denotar el funtor mencionado con «p{xj. que simbolizo p o r « í j » ) . p u e d e demostrarse que p a r a cualesquiera x^. págs. <. 25. x^ y «a. que la define como el grado de relación lógica entre enunciados (que se ¡lace igual a 1 si a. 17 (1936). y su negación p o r ««i^i» — s i Be adopta 3 ) . pág. la conyunción {«.Nota sobre probabilidad (1938) 297 lores n u m é r i c o s ) cuyos argumentos son nombres variables o constantes ( q u e p u e d e n i n t e r p r e t a r s e . ' Véase PoppEK. pag. d. «la p r o b a b i l i d a d x^ con respecto a x^y). Logik der Forschung. Cuando se construye semejante sistema s^.r2. Mazurkiewicz ha dado recientemente —en C.. x^» lo cual puede leerse.. • Hubiera sido más sencillo escribir Df. e s la conyunción del enunciado cuyo n o m b r e es «ATI» y de su negación. p o r ejemplo. Soc. monádico. en el q u e ttp{x^. S u p o n i e n d o q u e se hayan formulado del modo a p r o p i a d o las reglas de sustitución. y 3 ) la teoría lógica''.ípa{x^)y>.com . como nombres de p r e d i c a d o s o de e n u n c i a d o s ^ . Las tres q u e se h a n debatido m á s a m p l i a m e n t e son : 1 ) la definición clásica ^ de probabil i d a d como razón de los casos favorables a los igualmente p o s i b l e s .v. ' Véase CARNAP. eit. ha de considerarse Kx^x ^n como el n o m b r e de u n enunciado q u e . /)(xj. 24. e igual a O si la negación de x^ es consecuencia lógica de X2).x^ y «2». es aconsejable i n t r o d u c i r —valiéndose de u n grupo especial de axiomas (véase m á s abajo el grupo A ) — ciertas funciones no definidas de los a r g u m e n t o s : p o r ejemplo.) =. De este modo se {)uede expresar simbólicamente u n a idea tal como ax^ y no «j» mediante «x¡x^y>. R. flíj)" aj)arczca como variable primitiva (no d e f i n i d a ) . s^. C!. Es conveniente construir u n sistema de axiomas.T.. capaz de ser interpretado de u n a cualquiera de las formas mencionadas (y de algunas otras t a m b i é n ) .))) y la negación (ano-x^}>. III (1932)— un sistema más satisfactorio. loe. LEVV-ROTH. véase TARSKI. q u e define la p r o b a b i l i d a d como frecuencia relativa de cierta clase de acontecimientos dentro de otra clase d e t e r m i n a d a . Dfi ' Véase. q u e p u e d o l l a m a r «probabilidad ahsolutay>: pa(. arjíj) depende exclusivamente de la única variable verdadera. por ejemplo. x^ . Xii¡).blogspot. esto justifica '' la siguiente definición explícita de u n nuevo funtor. 94-153 (1935). loe. (sin «justificarlan) del modo siguiente: pa(xi)'='p{x. según sea la interpretación que se e l i j a ) . A Treatise on Probability (1921). et de L.. q u e simbolizamos aquí con ((.

(Podría añadir también que tengo por xma mala elección el término «axioma de unicidad»: suponf^o que quería aludir a algo semejante al postulado 2 —o al axioma A2— del sistema del apéndice *IV. 24*26 y 2 t . Xj)» como concepto primitivo (funtor p r i m i t i v o ) de u n sistema axiomático «1. en donde las cinco proposiciones 22-51.. podemos construir otro sistema de axiomas s-^ en el que aparezca «píi(. Mathem.¿) se hace i n d e t e r m i n a d o * ^ Incluyo un sistema de axiomas independientes. http://psikolibro. y el B presenta los axiomas propios de la medida de la p r o b a b i l i d a d . x. Los axiomas p u e d e n dividirse en dos grupos : el A está formado p o r las p r o p i e d a d e s yuncionales — c o n y u n c i ó n y negación— del a r g u m e n t o .) Ahora bien. pág.)» como variable primitiva (no d e f i n i d a ) . x„) = Dfj Los fórmulas que en . 22'68. por esta razón. p o r un lado. Ao)» a p a r t i r de «pa(íCi)«. y) se considere indeterminada si pa(y) = 0. por el o t r o — no son igualm e n t e convenientes desde el pimto de vista de la axiomática f o r m a l : el segundo es superior al p r i m e r o en ciertos aspectos. Soc. Principia Malhematica. Unos y otros son : ° Véase POPPER. 5. del modo s i g u i e n t e : pa{x^x^) — pa{x. I.. considero ahora que el sistema relativo es superior al absoluto.blogspot. *^ El sistema absoluto (s^) avenlnja íil relativo (s.. de los cuales el más i m p o r t a n t e es el de que es posible formular en s. c o m b i n a d o con la definición D/g. el valor de p(.) . Posteriormente he desarrollado un sistema (véase el apéndice *IV) en el que las probabilidades relativas están determinadas incluso en el caso de que /("(y) = 0. tal como se dan aquí. y es p r á c t i c a m e n t e u n a adaptación del sistema de postulados p a r a la llamada «álgelira de la l ó g i c a » ' .. lo cual se debe a que si pa{x2) = O. págs..com . y la de 5n y Df. . basta p a r a deducir la teoría matemática de la proliabilidad. y W H I TEHEAD-RusSELL. 22 •52. del tipo descrito más arriba (es fácil construir valiéndose de él un sistema s. y en el que pasemos después a definir explícitamente <-<p{x¡.«. 292 (1904).^: es decir. Amer. un axioma de unicidad más exigente que el correspondiente de s^ (si no se restringe la generalidad de este liltimo s i s t e m a ) ..] corresponden a los cinco axiomas del grupo A. el cual. Cabe mostrar que los dos métodos descritos — l a elección de íj y Dfj. cit.) ' Véanse HUNTINGTON. y definir explícitamente «pa{x^)y>.298 La lógica de la investigación científica (Se tiene u n ejemplo de interpretación de «pa{x^)iy en el sentido de 3 ) — o sea. es posible realizar paso a paso toda la construcción empezando p o r el otro e x t r e m o : en lugar de introducir «p(x. y. Trans. p u e d e n deducirse mediante el nuevo sistema de axiomas *..^) Pi^i. 71 y 151.Vj se adoptan como axiomas (y también Df j ) se convierten ahora en teoremas de s. de la interpretación lógica— con el concepto de «probabilid a d lógica» que b e empleado en anterioies publicaciones*.) solamente mientras la probabilidad relativa p{x.r.to. loe..

Háganse p(0) = 0 y p ( l ) = p ( 2 ) = l : Al deja de cumplirse para x=0 e y = 1. 317. Christchurch. Para demostrar lo mismo con respecto a A2. B l y )B3 se comprueban de un vistazo. más adelante. tómese la matriz de la pág. las págs.Nota sobre probabilidad (1938) 299 (Aquí se encontraba —con diversas erratas— el complicado sistema de axiomas que he reemplazado luego por el más sencillo que doy arriba *").. y de O a 1 el de 1. Z. salvo para dos dos primeros axiomas. 20 de noviembre de 1937. http://psikolibro. tómese la matriz siguiente. para « = 2.com .0. y B2 sin más que añadir productos complementarios. y tamhién satisface Al por su simetría con respecto a la diagonal mencionada. Pero A2 no «e cumple en ciertos casos: por ejemplo. que —como puede verse teniendo en cuenta sus valores diagonales (del ángulo superior izquierda al inferior derecha)— satisface A3. A4. N.1. y = ^ 3 y z = 6.blogspot. Para hacer patente la independencia de Al. A l y A2 (cf. de 1 a O el valor de 0. 296— es una cuestión casi trivial. en la que se hayan pasado. *° La independencia de ambos sistemas -—el sistema original y el que he dado aquí en la pág.. 313 a 319).

4) Será aplicable. y en ellas precisamente tiene su valor heurístico la antigua definición: toda definición satisfactoria ha de estar de acuerdo con la antigua siempre que pueda dominarse la dificultad de la asignación de pesos —y. cuando la definición antigua sea aplicable. a 2 / 5 . si bien es aplicable a dados homogéneos o simétricos.com . Su inconveniente principal reside en que. especialmente para la deducción del teorema general de multiplicación La definición clásica de la probabilidad como número de casos favorables dividido por el de casos igualmente posibles tiene considerable valor heurístico.. y que se nos den las probabilidades (desiguales) de los diversos lados. en que no admite que los casos posibles tengan distintos pesos. p ( 6 ) . aún es posible calcular la probabilidad pedida. 3) También lo será. 1) La definición clásica será aplicable en todos los casos en que conjeturemos estar frente a pesos iguales —o posibilidades iguales—. por tanto. siempre que podamos asignar una función de ponderación a las diversas posibilidades. o tendrá valor heurístico.. por ello.blogspot. sino que se considera que ano ha habido tiraday>. el sencillo problema siguiente: hemos de calcular la probabilidad de sacar un número par con un dado cuando no se cuentan las tiradas en que sale el número seis. p(2). que será igual a p{2)+p{4) p(l) + p{2) + pi3) + P(4) + P(5) P(2)+P(4) 1 . a fortiori. Supongamos ahora que el dado esté cargadcf.APÉNDICE * I I I . Pero en algunas situaciones especiales hay modos y maneras de superar tal dificultad. p ( l ) . por ejemplo. Tomemos. frente a iguales probabilidades./>(6) http://psikolibro. no lo es a dados cargados: dicho de otro modo. La definición clásica conduce. por ejemplo. 5) Tendrá gran valor heurístico en casos en que puedan introducirse pesos en forma de probabilidades. Sobre el empleo heurístico de la definición clásica de probabilidad. . desde luego. 2) Será aplicable en todos los casos en que podamos transformar el problema de modo que se obtengan iguales pesos. en la mayoría de los casos en que una simplificación excesiva que opere con posibilidades iguales lleve a una solución próxima a las probabilidades cero o uno. con leves modificaciones. posibilidades o probabilidades.. y.

p a r a casos m u t u a m e n t e excluyentes o no : La p r o b a b i l i d a d p e d i d a es siempre igual a la p r o b a b i l i d a d de la disyunción de todos los casos favorables ( m u t u a m e n t e excluyentes o n o ) . entonces. la p r o b a b i l i d a d de que salga u n n ú m e r o p a r distinto de s e i s . lo que es lo mismo. «p(ab)n: o sea. ya que sigue teniendo sentido a u n q u e sea p{b) .. obtenemos a p a r t i r de ( 2 ) ^ : p{abc) — p{a. P u e s . (2) p{ab) = p{a. el mismo que el de d e t e r m i n a r p{a. y suponiendo p{b) 7^ O. el p r o b l e m a que h a b í a m o s p l a n t e a d o de d e t e r m i n a r la prob a b i l i d a d de que salga p a r si no tenemos en cuenta las tiradas en que sale seis. y en vez de escribir « p ( l ) + p ( 2 ) + .blogspot. con m a y o r generalidad.Empleo heurístico de la definición clásica de probabilidad 301 Es decir. la probab i l i d a d de que salga u n n ú m e r o distinto de seis. o sea. llegamos a la f ó r m u l a (1) p{a. simbolicemos « p a r » p o r «a» y «distinto de seis» p o r « 6 » . la p r o b a b i l i d a d p e d i d a es igual a la suma de las p r o b a b i l i d a d e s de todos los casos favorables ( m u t u a m e n t e excluyent e s ) dividida p o r la de aquellas p r o b a b i l i d a d e s . sino heurístico. + p ( 5 ) » — o . Sustituyendo «6» p o r «be».0 ) . b) p{b) Este es el teorema general de multiplicación p a r a la p r o b a b i l i d a d absoluta de u n producto ab. porque trataremos extencnniente el problema de la ley de asociación en los dos apéndices siguientes. El cálculo p u e d e llevarse a cabo del m o d o s i g u i e n t e : E n lugar de escribir « p ( 2 ) + p ( 4 ) » podemos escribir. p o d e m o s modificar la definición clásica de suerte que nos dé la sencilla regla s i g u i e n t e : Dadas las p r o b a b i l i d a d e s de todos los casos posibles (y m u t u a m e n t e excluyentes). p o r tanto — a l aplicar ( 2 ) a p{bc)—: p{abc) = p{a. be) p{b. además. «1 — p ( 6 ) » — p o d e m o s p o n e r «p(fc)»: esto es.b) = p{ab) I p{b) o a esta otra (más general. sin d u d a . dividida p o r la p r o b a b i l i d a d de la disyunción de todos los casos posibles ( m u t u a m e n t e excluyentes o n o ) . c) p{e) Omito los paréntesis que deberían encuadrar «bes porque no me preocupa nljnra un planteamiento formal. Es evidente q u e p o d e m o s expresar también esta regla como sigue.b) : es decir. la p r o b a b i l i d a d de a supuesto b. y. No cabe duda de q u e estos cálculos son e n t e r a m e n t e g e n e r a l e s . 6 ) Cabe e m p l e a r las reglas dadas p a r a u n a deducción heurística de la definición de p r o b a b i l i d a d relativa y del teorema general de multiplicación. be) p{bc) y. http://psikolibro. la p r o b a b i l i d a d de e n c o n t r a r u n a entre los b. es..com .

Que es el teorema general de multiplicación para la probabilidad relativa de un producto ab. Pero.com . p(abc) I p{c) = p{a. esta última igualdad equivale a (3) p{ab. y equivale. http://psikolibro. teniendo en cuenta (1). puesto que tiene que fijar unas relaciones entre probabilidades distintas. por eso. pero podríamos adoptar (3) como axioma y considerar la deducción mencionada —véase también la fórmula (1) del antiguo apéndice II— como una justificación heurística de su adopción: así hemos hecho en el sistema que se describe en el apéndice siguiente (*IV). Pues el empleo heurístico que hemos hecho de la definición clásica ha consistido en introducir posibilidades ponderadas —que es prácticamente lo mismo que probabilidades— en el definiens clásico. incluso si p{b) = 0. be) p{b.302 La lógica de la investigación científica o bien. solamente podremos llegar a este teorema imponiendo la condición «supuesto que sea p(í»c) ^ O». c) = p{a. 7) Es posible formalizar con facilidad la deducción que hemos esbozado. h) tenga sentido en general. Si formalizamos del modo dicho nuestra deducción de (3). como es obvio teniendo en cuenta la deducción heurística. be) p{b. Es evidente que no podríamos deducir (3) del modo bosquejado en una teoría de este tipo. c). mas el resultado de tal modificación ya no puede considerarse como una definición auténtica. c). Si queremos formalizar nuestra deducción —que utiliza implícitamente las leyes de la asociación y de la adición de probabilidades— hemos de introducir reglas para estas operaciones en nuestro sistema de axiomas: tenemos un ejemplo en el sistema para probabilidades absolutas que he presentado en el apéndice *II. auponiendo p(c) :^ O. pero la demostración formalizada tendrá que partir de un sistema de axiomas en lugar de hacerlo de una definición. Pero (3) puede tener sentido aun sin este requisito si es que podemos construir un sistema axiomático en el que p{a. a la construcción de un sistema axiomático.blogspot.

1955. «abstraetos» o «autónomos» en el sentido explicado. Journ. 6) — r» puede ser interpretado de muchas maneras distintas. digamos. Al cual podemos añadir ahora la fórmula (o) Para todo elemento a de S. Hay que responder que no.. La primera vez que propuse un sistema formal de este tipo lo hice en una nota publicada en Mind en 1938 (incluida aquí en el apéndice *I1) . Mace. I I ) es autónoma. a) ^^ p(a. no supone una interpretación en particular. Pues pueden añadirse a nuestro sistema unas fórmulas que expresen cuántos elementos a. una probabilidad de a supuesto fe— existe también una probabilidad p(b. Teoría formal de la probabilidad Teniendo en cuenta que un enunciado probabilitario tal como (íp(a. desde aquella fecha he construido varios sistemas simplificados ^. y fin la primera Bota a pie de página del apéndice a mi trabajo «Philosophy of Science: A Personal Beport». pero al hacer tal cosa puede demostrarse que en S hay exactamente dos elementos. 53 y 57 y sig. Y. me ha parecido conveniente construir un sistema puramente «formal». al principio de que el cálculo de probabilidades es un método de transformar unas probabilidades en otras. a). del mismo modo que tampoco la negación de ninguna fórmula de este tipo. los ejemplos mediante los que demostraremos más adelante la compatibilidad de nuestros axiomas hacen ver que en S puede existir un número cualquiera de elementos. es decir. de modo que no estemos atados a ninguna de estas interpretaciones. en el . http://psikolibro.blogspot. y III) es simétrica: esto es. págs. a) ^s= p(a. aunque permite —por lo m e n o s ^ tod^s las interpretaciones conocidas. a).com . existen en S. y ello incluso en el caso de que la probabilidad abso' En JBrtí. of Science 6. se halla construida de tal modo que siempre que exista una probabilidad p(a.. b. . ed. p(a.álgebra elemental tarskiana y nuestro sistema de fórmulas A l .. sin embargo. Debe advertirse que los sistemas que estudio aquí son «formales». Hay tres características que distinguen una teoría de este tipo de las demás: I ) es una teoría formal. pero que para llegar a una «formalización» completa habríamos de encerrarlos dentro de cierto formalismo matemático (bastaría el «álgebra elemental» de Tarski). se adhiere al principio de que sólo es posible deducir conclusiones probabilitarias de premisas probabilitarias: dicho de otro modo. no es posible deducir (o) ni ninguna otra fórmula parecida que fije el número de elementos. Phil. .. A.. nuestro sistema es incompleto. «fe».. Así pues. B y C +. Puede preguntarse si podría existir un procedimiento de resolver la decidibilidad de un sistema que consistiese. por lo cual. por C. o). en Britih Philosophy in Mid-Century. en el sentido de que sus «elementos» (representados por «a». «abstracto» o «autónomo».ArÍNDicE •IV. tendremos así en aquél un teorema: Existe un elemento a en S tal que p(a. b) —es decir.) puedan interpretarse de muchos modos diferentes. o sea. 1956.

KOLMOGOROV. p e r o siempre han asumido una interpretación más o menos específica : por ejemplo. que el cálculo de composición de enunciados (el cálculo p r o p o s i c i o n a l ) se cumple p a r a ellos. o tal vez propie> dades. http://psikolibro. o sea. o clases finitas (agregados) de cosas. Kolmogorov supone que las operaciones de adición. pero esta advertencia no basta para determinar el carácter formal de la teoría que busca. Y.com .blogspot.• ed. b) = r los «elementos» a y b son enunciados.304 La lógica de la investigación científica luta de b — p { b ) — sea igual a cero. si dejamos a un lado mis propios intentos anteriores en este c a m p o . ya que en ciertas interpretaciones a y b no tienen miembros. no parece h a b e r existido hasta el momento teoría alguna de esta índole. la interpretación lógica según la cual a y b serían enunciados (o «proposiciones». Los que i n t e r p r e t a n los elementos o y 6 como enunciados o proposiciones suponen. aa) = 0. 1950 (!. b ) » —utilizo mi p r o p i a simbología. ni nada que p u d i e r a corresponderse con éstos. o bien que a y f son conjuntos. multiplicación y complementación de conjuntos son válidas p a r a dichos elementos. o siítemas de e n u n c i a d o s . Dice. Más c o n c r e t a m e n t e : se presupone siempre (a m e n u d o sólo de u n m o d o t á c i t o ) que ciertas leyes algebraicas. de H u b e r t » y a otros sistemas abstractos parecidos. de 1933). exactamente del mismo modo que la geometría y el á l g e b r a » . o sistemas de conjuntos. tales como la de la asociación (a) la ley de conmutación (b) o la de i n d e m p o t e n c i a (c) a = aa ab = ha {ab)c = a{bc) ' Todas estas citas proceden de la pág. puesto que los interpreta como conjuntos. si se prefiere). sin embargo. Todo lo cual tiene graves consecuencias en lo q u e se refiere a la construcción real del sistema axiomático m i s m o . con mucha razón. entre otras. incluso cuando p{b. primera de A. no la suya— a y b son conjuntos: con lo cual excluye. Kolmogorov e s c r i b e ^ : «La teoría de la probabilidad puede y debe desarrollarse como una disciplina matemática. Otros autores han pretendido const r u i r teorías «abstractas» o «formales» —así Kolmogorov—. como es muy n a t u r a l . h a n supuesto que en u n a ecuación como p{a. Foundation of the Theory of Probability. a p a r t i r de axiomas. que «carece de importancia qué es lo qye representan los miembros del c o n j u n t o » . supone que en «p(a. Y. análogamente. y alude a «la introducción de conceptos geométricos básicos en los Fundamentos de la geometría. alcm. P o r extraño que parezca.

. p a r a los argum e n t o s de la función p(.4 http://psikolibro. que es la correspondiente a las probabilidades relativas. ( d ) . P o r ejemplo. las dos fórmulas ( d ) y (e) e n t r a ñ a n —sin necesidad de n i n g ú n otro supuesto (excepto la posibilidad de sustituir probahilidtides i g u a l e s ) — la forma siguiente de la ley de la asociación : (f) p{{ab)c) = p{a{bc)). e á 3. bc)p{bc) (4) p(a(bc)) =^ p(a. c) e n t r a ñ a n cierta forma de ley de la asociación . c) == p{a. ya explícitamente— se establecen otros axiomas o postulados para la p r o b a b i l i d a d relativa. c)p(c) (3) p{a{bc)) = p{n. b). bc)p(b. Como hemos dicho. da origen t a m b i é n a una especie de definición de la p r o b a b i l i d a d relativa a base de la absoluta : (d') Si p{b) 5^ O. es la «ley general de multiplicación». pasa inadvertido si se introduce (f) al asumir la identidad algebraica ( a ) — o sea. perfectamente conocida. de ellas. c)p(c) (2) p((ab)c) = p(a. tan interesante.Teoría formal de la probabilidad 305 se c u m p l e n p a r a los elementos del sistema : es decir. la p r i m e r a . o solamente t a u t o l ó g i c a ) . ) . entonces p[a.. p a r a la p r o b a b i l i d a d de a dada la información b . P e r o este hecho ^. p a r a garantizar que los elementos cumplan todas las leyes del álgebra booleana. bc)p{b. p{a. bc)p(b. m i e n t r a s que la segunda..blogspot. o bien p a r a la p r o b a b i l i d a d absoluta p{a) esto es. Una vez hecha esta suposición — y a tácita. . la ley de la La deducción es como sigue: (1) p((ab)c) ^ p(ab.((a¿)c) == pCC-'O) 20 d 1. b)p{b) p{ab. b) = p{ab) ¡ p{b). P e r o este procedimiento es muy capaz de hacer que permanezca oculto el hecho — t a n sorprendente y de tanta i m p o r t a n c i a — de que basten algunos de los axiomas o postulados que se a d o p t a n p a r a la p r o b a b i l i d a d relativa p(a. c)p(c) (5) í. el apéndice precedente. . b) o sea. las dos fórmulas siguientes (cf.com .. d 2. p a r a la p r o b a b i l i d a d de o (sin que esté dada información alguna. * I I I ) : (d) (e) p{ab) = p{a.

a u n q u e implican (f) —esto es. u n a ecuación a base de la probabilidad absoluta— no implican p o r sí solas ni (g) ni ( h ) . en casi todos los sistemas (g) no es válida. y h a de ser r e e m p l a z a d a p o r otra fórmula condicional m u c h o m á s d é b i l : (g") Si p{d) ^^ O entonces p{{ab)c.blogspot. o. es posible definir la p r o b a b i l i d a d relativa a base de la absoluta. P o r e j e m p l o . T a l como hemos dicho más a r r i b a . Con lo cual no se p a r a mientes en que (f) es deductible de ( d ) y ( e ) . En mis propios sistemas de postulados para la p r o b a b i l i d a d p u e d e n deducirse todos los teoremas del álgebra de B o o l e . P a r a deducir estas fórmulas —véase el apéndice *V. ahora bien. ya que la división p o r cero no es una operación definida. etc. (41) a ( 6 2 ) — se requieren m u c h a s más cosas a d e m á s de ( d ) y ( e ) : hecho que tiene un interés notable desde u n p u n t o de vista axiomático. de predicados. He puesto este ejemplo p a r a que se viera que Kolmogorov no llega a llevar a cabo su p r o g r a m a . En consecuencia. del m o d o siguiente : (d') Si p{b) ^7^ O entonces p{a. por ello. y ésta. ni tampoco que cuando asumimos (a) además de ( d ) y ( e ) nos i m p e d i m o s averiguar qué tipo de relaciones están implicadas por nuestros axiomas o postulados. dicho de otra forma. {bc)d) = p{a. http://psikolibro. a su vez. la m a y o r í a de las fórmulas de la p r o b a b i l i d a d relativa pueden expresarse — e n los sistemas al u s o — sólo en forma condicional. de enunciados (o proposiciones). no se advierte que la asunción de ( a ) es c o m p l e t a m e n t e innecesaria si trabajamos con u n sistema axiomático que contenga — o i m p l i q u e — ( d ) y (e) . el antecedente «si p(f>) ^ O» es ineludible. b) — p{ab) ¡ p{b). u n a de las claves del método axiomático es justam e n t e averiguar tal cosa. b{cd)). a n á l o g a m e n t e a ( d ' ) . Otro p u n t o de considerable i m p o r t a n c i a es el p r o b l e m a de u n sistema «simétrico». tampoco se cae en la cuenta de que ( d ) y ( e ) . y lo mismo ocurre con todos los demás sistemas que h a n llegado a mi conocimiento.306 La lógica de la investigación científica asociación— incluso previamente a todo comienzo de desarrollo del cálculo de p r o b a b i l i d a d e s : pues a p a r t i r de (a) {ab)c = a{bc) podemos obtener (f) sin más que sustituir en la identidad p{x) = p{x). que son las fórmulas correspondientes a base de la p r o b a b i l i d a d relativa: (g) (h) p{{ab)c. d) y es menester también a n t e p o n e r a ( h ) una condición análoga. es decir. Ahora b i e n . d) p{a. p u e d e i n t e r p r e t a r s e de m u c h a s m a n e r a s : como u n álgebra de conjuntos.com . d) = p{a{bc). d) = p{a{bc).

pero que — s i m u l t á n e a m e n t e y con idénticos e l e m e n t o s — no lo sea p{b. puede ocurrir que la expresión p{d. p o r tanto. P o r parecidas razones. verdadera o falsa. t) = 1 Pero si p(t) = O no p o d e m o s hacerlo en los sistemas probabilitarios acostumbrados. Así pues. t) (en donde d son los datos que abogan en favor de la teoría í ) no esté definida . especialm e n t e puesto que su sistema contiene un «axioma de c o n t i n u i d a d » ) .Teoría formal de la prohabilidad 307 Algunos autores no se han dado cuenta de esta cuestión (por ejemplo. sino que p a r a muchos fines interesantes es inadecuado: p o r ejemplo. se necesita u n cálculo de p r o b a b i l i d a d e s en el que p o damos o p e r a r con argumentos segundos que tengan p r o b a b i l i d a d absoluta igual a c e r o : p o r ejemplo. los apéndices *VII y *V11I). tales que s sea deductible de t. a u n q u e a veces p u e d a n arreglarse. b) = r sea u n a fórmula con sentido. sus sistemas no son coherentes en su estado actual. esta expresión es i m p o r t a n t í s i m a (es la «verosimilitud» de t sobre la base de los datos d. p o r ejemplo.blogspot. incluso si p{a) — 0 : sisten>a al que podemos aplicar http://psikolibro. y también Von W r i g h t : este último utiliza condiciones que equivalen a 6 ^^^ O. pero esto no asegura que />(í»)-:^rO. según F i s h e r . p r o b a b i l i d a d cero. siempre que p{a. s y í. no esté definida convenientemente — o incluso no sea definib l e — debido a ser p{a) = 0.com . es indispensable p a r a toda discusión seria de la teoría de la corroboración o confirmación. b) = r sea una fórmula bien formada. no se p u e d e aplicar del m o d o a p r o p i a d o a los enunciados cuya p r o b a b i l i d a d absoluta es cero. ahora bien. p{b. a u n q u e esta aplicación es sumamente i m p o r t a n t e : las leyes universales tienen. Si tomamos dos teorías universales. pero debido a ello sus sistemas son m u y débiles (al menos c o m p a r a d o s con el m í o ) : p u e d e ocurrir en tales sistemas que p{a. deberíamos p o d e r afirmar que p ( s . esto es. véase también el ajiéndice * I X ) . a) = r lo sea asimismo. a) = r esto es. Jeffreys. Pero un sistema de este tipo no sólo es débil. Otros se h a n percatado de lo que ocurre. según podemos asumir aquí (cf. Esta es la razón p o r la que h e t r a t a d o d u r a n t e varios años de construir u n cálculo de probabilidades relativas en el que.

h) = 1 En los sistemas al uso estas fórmulas o bien no son válidas o se satisfacen (la segunda y la tercera) de un modo vacío. «si p{h) ^ O. fe)». que denotaremos p o r medio de «p(a..com . En mi trabajo « P h i l o s o p h y of Science : A Personal Report» ^ h e presentado p o r p r i m e r a vez el sistema simplificado r e s u l t a n t e : es el mismo sistema de seis axiomas que expongo más a fondo en el presente apéndice. págs. 1956. e t c . ' En British Philosophy in the Mid-Century. entonces p{a. http://psikolibro. Cl. el universo del discurso o sistema de elementos admisibles (los cuales se denotarán con minúsculas en cursiva. ab) 7^ O. pág.blogspot. b) 7^ O. entonces p{a. A. Mace. El p r i m e r sistema de este tipo que he p u b l i c a d o * procede de 1955. por C. P e r o p o r entonces estaba todavía p r e o c u p a d o con las peculiaridades que debería poseer todo sistema de la índole mencionada. y su alcance — q u e excede con mucho al de cualquiera de los sistemas corrientes— se debe m e r a m e n t e al hecho de que omito en todas las fórmulas. S y sig. C. A2 y Al del presente apéndice (la rotulación con que estaban presentados era. pero posteriormente me he dado cuenta de que cabía simplificar mi sistema axiomático.. p o r tanto. entonces. o c o n y u n c i ó n ) de a y 6.» (en los sistemas habituales o aparecen tales condiciones o deberían aparecer. etc. denotada con «a6» y llamada producto (o encuentro.308 ha lógica de la investigación científica el calificativo de «simétrico». Quiero decir lo siguiente : en todo sistema simétrico satisfactorio son válidas reglas como las que siguen. entre ellas las de u n campo boreliano de p r o b a b i l i d a d e s . bB) = 1 Si Si p{B. toda condición del t i p o . : esto es. 6) = 1 p{a.) . con sus demostraciones de c o m p a t i b i l i d a d y de independencia. B l . «a».. En este apéndice me propongo exponer p r i m e r o el sistema axiomático. B2. la p r o b a b i l i d a d de a supuesto b. que algunas de ellas h a b í a n de proponerse como a x i o m a s . I I I ) u n a operación binaria de los elementos. ya que en ellas aparecen segundos argumentos de p r o b a b i l i d a d absoluta nula.. p a r a evitar i n c o h e r e n c i a s ) . A estos cuatro conceptos no definidos p o d e m o s a ñ a d i r u n q u i n t o . como definido o como no * En el British Journal for the Philosophy of Science 6. p{a. B2. y al hacerlo h a resultado que estas fórmulas desusadas p u e d e n deducirse de otras que tienen u n aspecto completamente « n o r m a l » . a nuestra elección. En aquella época creía. excepto u n a (el axioma C ) . P r i m e r o el sistema axiomático. En nuestros postulados aparecen cuatro conceptos sin definir: I ) S. y resultó ser m u c h o más sencillo de lo que h a b í a esperado. 191.. res|>ecLivainente). Los seis axiomas que allí se daban eran los B l . y I V ) el c o m p l e m e n t o del elemento a. «fo». Es u n sistema s o r p r e n d e n t e m e n t e sencillo e intuitivo. . B3. 195S. al que cabe considerar. y luego u n a s pocas definiciones basadas en él. ed. «c». I I ) u n a función n u m é r i c a binaria de estos elementos. que será denotado p o r «o». DI y El. A3.

Postulado 2. Postulado 3. entonces p{a. y si. be). hc)p{b.blogspot. c) (Monotonía) p(ab. Postulado PA. b). b) + p(«? b) = p{b. Postulado 1. y si p(a. c t a m b i é n pertenece a S (y. c) = p(b. como m á x i m o . Y para e n t e n d e r éstos conviene tener presente que p(a. (Comiplementación) Al Hay elementos c y d en S. Si a y & pertenecen a S. a menos que p{b. p o d e m o s a ñ a d i r ahora la definición de probabilidad absoluta como q u i n t o postulado — q u e l l a m a r í a m o s «postulado P A » — o bien podem o s considerar esta definición como explícita (en vez de como u n postulado). tales que C Con esto se termina el sistema «elemental» («elementalidad» refer e n t e a su ampliación p a r a campos b o r e l i a n o s ) . b) p a r a todos los elementos de S. asimismo. A3 p(a. c) p a r a todo c de S.Teoría formal de la probabilidad 309 d e f i n i d o : es la « p r o b a b i l i d a d absoluta de a». entonces p(d. y se c u m p l e n los siguientes a x i o m a s : p(a. a) = = p(d. b) (Reflexividad). El n ú m e r o de elementos de S es. c) = p{a. c) < p(a. http://psikolibro. p o r t a n t o . lo mismo que los axiomas Al y A2. Si a y b pertenecen a S. Demostraremos más adelante que el sistema de postulados y axiomas que h e m o s dado es compatible e independiente'^. y si.se e m p l e a n explír citamente en las operaciones de deducción de los teoremas. a) = p(b. fe) (Definición de p r o b a b i l i d a d a b s o l u t a ) . Si a y 6 pertenecen a S. Vamos a h a c e r ahora algunos comentarios sobre el sistema de postulados. a ) = p(b. A2 Si p(a. Cada concepto no definido se introduce p o r u n postulado. Los seis axiomas — A l .com . entonces ab pertenece a S . b) p a r a todo c? de S (Sustituibilidad). p o r m e d i o de los postulados. A 3 . como p u e d e demostrarse. como se hacía en el trabajo en que presenté p o r vez p r i m e r a este sistema'' ' Cf. p e r o n u m e r a b l e . se c u m p l e el siguiente a x i o m a : p{a. El resto (existencial) de los postulados puede darse p o r supuesto. b) es u n núm e r o real. pero los A3 y B l quedan remplazados por los tres siguientes. a d e m á s . b) = p(c. Si a pertenece a S. 6 ) # p(c. b) p a r a t o d o c de S. ' Otro sistema posible es el siguiente: Los postulados son iguales a los del texto. c) (Multiplicación) Postulado 4. se c u m p l e n los axiomas s i g u i e n t e s : Bl B2 p{ab. infinito. c) p a r a todo c de S. B l . entonces a t a m b i é n pertenece a S . que denotamos con «p{a)y>. n a t u r a l m e n t e . además. a) — 1 ~ p(b. entonces p(a) = p{a. d) (Existencia). la nota anterior 1. B2 y C—. A2. b pertenece a S. Como hemos i n d i c a d o .

b)=p(i. b) E n este sistema. y viceversa. c) < p{a. d). b) -> p(a. b) . a) = 2p(b. c) 7^ p{d. bc)p{b. Dentro del sistema de axiomas que doy aquí —y. A2 y los dos siguientes. b) = p{c. entonces p(c. A3 o A 3 ' (2) p(a. b)^p{h. 3 Aplicamos ahora B l ' : {$) p{ab.310 La lógica de la investigación científica Cabe r e m p l a z a r estos seis axiomas por u n sistema que sólo contenga c u a t r o . 6) = O = p{a. c) -> p(a. a) ^ p{b. 6) = 1 Este sistema tiene un aspecto muy parecido al de algunos de los sistemas acostumbrados (excepto por la omisión de los antecedentes en todos los axiomas salvo en C .a) = p(c. También son aplicables al sistema que aquí describo las demostraciones de independencia (véase más adelante). af 2. C+ a la de A3 y C *. c) + p{a. mientras que para las deducciones inversas son indispensables todos los axiomas del sistema presentado en el texto. b) 2 (4) p(b. véase el apéndice *V). o) == 1 p(a. c) = p(ba.com . b). b) C+. b) = p(i. c) < p(a. B + equivale a la conyunción de B l y B 2 . en los postulados 3 y 4 : se t i e n e n los axiomas A l . b) + p(i.. c) = p{d. b) < p{a. e n t o n ces p{ab. de m o d o que todos los axiomas. y en presencia de los axiomas A3 o A3'. aa)p(a. c) El axioma B2 no sufre modificación. c) B2. a)y¿p(b. han de asumirse por separado. sino porque A3. «tZ». b) C+ (2) p{a. http://psikolibro. B2. c). es como sigue: (1) O < p(a. y análogamente. a) 3 (5) p(a. y el C se sustituye por Si p{a. c) 4. a) > p{(aa)a. b) = 2p{a. b) ^ p(b. bc)p{b. y por la forma de dicho antecedente en C ) . c) = p(d. pero < inorgánicas. c) < p{a. a)< \ 1. ' C + se sigue inmediatamente de A3 y C. Bl y C se siguen inmediatamente de A3'.. 4 Cabe remplazar C + . b) . p e r o a costa de i n t r o d u c i r u n a cuarta v a r i a b l e . B l ' Para la deducción de A4' y B l ' a partir de B l . . Puede mostrarse la proposición inversa deduciendo A3 de C+ del modo siguiente: (1) p(c. a) ^ p{b. 2 (4) piba. h. los teoremas del álgebra de Boole. es más exigente de lo necesario: no sólo por introducir los números 1 y O (con lo cual oculta el hecho de Que no sea menester mencionarlos en los axiomas). generalmente.. b) = p{c. y es muy notable que —lo mismo que ocurre en el sistema del texto— proporciona para los elementos a. por ejemplo. b) + p{c. 6) ^ p(a. están libres del p r o d u c t o . asimismo. que.blogspot. C o C y B2. h) < p(a. c) s u p u e s t o que p{a. a) A4'. Se trata de u n sistema m u y breve que c o m p a r t e m u c h a s ventajas de otros más e x t e n s o s : el p r o d u c t o y el c o m p l e m e n t o aparecen s e p a r a d a m e n t e . La deducción de B l a partir de A4' y de B l ' . c) entonces p{c. a) = p(b. b) + p(«» b) 7^ p(c. o) = jp(o. excepto A2 (para estas deducciones.> p(b. b) j¿ 1. c) = p{a.1 (3) p(a. fe) > O p(cib. A3 o A 3 ' (3) O < p(a. c) Si p(a. por la fórmula algo más exigente C" p{a. véase el apéndice *V. b) = p(d. b) + p(i. i B" p{ab. dentro del propuesto en el texto—• puede remplazarse la conyunción de los axiomas A4' y B l ' por B l . Sin embargo.> p(b. a) = 4p(5. B + no es sino un modo ocorgánico» de escribir la fórmula más sencilla. B+ C+ S i / ) ( a . c).» p(a. C o C . A3' A4' Bl' C p(a. a) . a) = piaa. excepto los que llevan la l e t r a B . c) = p{d. A4' y C . c) ^ p{d.

c) = p{c. 6a).com . b) como igual a p{ab)/p{b) supuesto que p{b) ^ O. [O. 1 ) . con ser más largo ^. II) para leduciE el número de axiomas se introduce una variable suplementaria. y de ahí que tenga poco valor. supuesto que existiera este l í m i t e — . pero sólo en el supuesto de que p{a) 5^ O 7^ p ( ^ ) . podemos construir u n sistema S que no sea numerable —se satisfacen todos los demás postulados si interpretamos S como el conjunto de todas las sumas finitas de subintervalos semiabiertos. pero m u c h o más exigente) : B3+ p{a. p a r a t o d o c de S. ab) = p{c. La función que desempeña A2 es la de p e r m i t i r n o s demostrar ap{x. siendo x e y n ú m e r o s r e a l e s . podemos i n t e r p r e t a r entonces p(a) como la longitud de dichos intervalos. 6 ) » p a r a todos los elementos a y b cuyas probabilidades sean iguales supuesta cualquier c o n d i c i ó n : cabe lograr lo mismo sin A2. del intervalo u n i d a d . S es u n álgebra booleana ( n u m e r a b l e ) . Es evidente que también p o d r í a remplazársela p o r esta otra (que es más sencilla. Cabe omitir el postulado 1 (que pertenece solamente a la teoría elemental). como se observa teniendo en cuenta que.'pie de truco mecánico. c). bastaría con p(a. o por B3 Si p{ah. [x. y. (cb) (be)). http://psikolibro. a) = p{b. cb). por tanto. sería lím p{ab)/p{b). b) = p{a. pero personalmente yo prefiero el de seis axiomas. e igual a 1 supuesto que í) = O: en otro caso.blogspot. A2 nos hace capaces de a m p l i a r la equivalencia probabilística de a y b al segundo argumento. P e r o como B 3 + p i d e más de lo necesario — e n r e a l i d a d . y p{a. especialmente en la forma mencionada en la nota anterior 6. y ) . (Véanse los puntos 8 a 10 del apéndice *VI. que señalan otro e j e m p l o . lo cual os pagar un precio demasiado caro. P u e d e r e m p l a z a r s e A2 p o r la fórmula algo más exigente A2+ Sip{a. p a r a demostrar su independencia. La finalidad del postulado 1 es únicamente la de caracterizar los sistemas elementales: en la exposición axiomática del álgebra booleana o de la lógica de enunciados o de proposiciones se asume a m e n u d o u n postulado de esta índole. más intuitivos. b). entonces p{c. be) = p{a. iguales a O o a 1 ) . P o d e m o s comentar ahora Ins diversos postulados y axiomas de nuestro sistema. pese a ser más d é b i l — es algo engañosa : al adoptarla quedaría oculto el hecho de que puede demostrarse la ley de conmutación p a r a el p r i m e r a r g u m e n t o con sólo los He aquí tres de las razones por que prefiero el sistema de seis axiomas al de cuatro: I) los axiomas del sistema más largo son algo menos desusados. c) = p{ba. o ) = p{x. III) la «organicidad» de B+ se logra por una rsp. incluso en los casos en que a y b tengan probabilidad absoluta nula. ) En el postulado 2 se necesita A l p a r a estatuir que no todas las probabilidades son iguales (digamos.Teoría formal de la probabilidad 311 y el complemento aparece u n a sola v e z . (be) (cb)) — p{a. entonces p{a.-A^sí pues. y queremos poder poner de manifiesto que en la teoría elemental. c).

A2+ es preferible a las otras fórmulas que hemos mencionado ahora. a saber. fe)» por <íp{d. c) > p(h. e)->p{c. puede remplazar a A2. teniendo en cuenta C+. B+ y C + ) . d)p{b. que A3 es superfluo si remplazamos en C las dos apariciones de «p(fe. y)) & (p{x. Sin embargo. b)p(y. Por ejemplo.com . o. BD p{xy. a) < p{z. pero puede omitírsele si se refuerza C: es claro. si en el axioma siguiente BD (que.f}-^p{x. cb) "^ p(a. c) supuesto que p{a. podemos sacar partido de las circunstancias que acabamos de indicar para reducir al niímero de axiomas a tres. e) < <p{y. entonces p(a. a))). pero tienen la ventaja de que se las puede dar una forma análoga a la de una definición. Bl y B2) introducimos el símbolo «(a)» dos veces —^una vez al comienzo y otra antes de «(Efe)»— y reemplazamos la primera flecha (condicional) por una doble flecha (bieondicional). la nota anterior 6). C+ Y el axioma B que enunciamos a continuación y que combina B3+ y B + : B Si p{ah. a) > p{z. como B. c) 7^ p{a. a)=p{x. d) = p{a. para todo o de S. de los que el primero es evidente intuitivamente y el segundo ha sido discutido en el apéndice *III. a) = = p{x. Es preferible tanto a A4' como a B F (cf. g) > pie. d)y> (o sólo la segunda aparición). d). c) & {p{a. de todos nuestros axiomas. a) — (E6) (c) (d) (Ee) (E/) (Eg) {p{x. el Bl es el más evidente desde un punto de vista intuitivo. o intersección) de cualesquiera elementos o y fe de S : caracteriza de un modo exhaustivo las propiedades de dicho producto (tales como indempotencia. d)p{b. El postulado 3 pide la existencia de un producto (o encuentro. e) > p{c. c) > p{a. frente a B l . Aparte de exigir tal vez más de lo que podría parecer conveniente.d)<p{b. c) y p(a. A2. y B l ' no caracteriza —como hace B l — un aspecto métrico intuitivo de la probabilidad. a) & p{a.d))&{p{a. El postulado 4 pide la existencia de un complemento. esté sistema de tres axiomas tiene todas las ventajas del anteriormente mencionado con cuatro (con A l . ya que evita emplear el producto de a y b (cosa que también hace A2. puede combinarse el axioma B2 con Bl y con A2+. Hay otras combinaciones posibles. Como ya se ha señalado. A l . b) = = Pix. obtenemos una de las formas definicionales mentadas (téngase en cuenta que empleo aquí las abreviaciones explicadas al comienzo del apéndice *V). Como hace ver la fórmula B anterior.312 La lógica de la investigación científica demás axiomas. entre ellas algunas en las que el producto aparece sólo una vez: son muy complicadas. g) < p{y. En mi opinión.f)=p{y. que reunidos le pueden reemplazar: pues cabe tomar equivocadamente a A4' por una convención. g) —*p{c. conmutación y asociación) por medio de dos axiomas sencillos. a) = p{z. c) < p{y. sino el producto o convuneión ab. con ser mucho más débil). A3 se necesita para demostrar que p{a. o) = 1 para todo elemento a de S. y caracteriza dicho complemento por (una forma condicional http://psikolibro. be).blogspot.

supuesto que no exista tal c. no obstante la complejidad de BD. Llegamos a u n a demostración trivial de la c o m p a t i b i l i d a d de u n S finito asumiendo que S = -jl. digamos.Teoría formal de la probabilidad 313 debilitada d e ) algo que parece ser u n a fórmula evidente si se tiene en cuenta que 1 = p(a. pues si S es finito la demostración es t r i v i a l ) y u n a función p{a. c ) : de modo que en este caso límite la fórmula aparentemente «evidente» falla. b) = p{a. sino -—por e j e m p l o — la siguiente aserción existencial.a) i=jp(j. b) y p{a.com . que S consta de dos elementos. P u e d e demostrarse que nuestro sistema es compatible: podemos construir sistemas S de elementos (con u n n ú m e r o infinito de elementos distintos. definimos p(0. Se admite que el producto — o e n c u e n t r o — y el complemento son.h)) A m i juicio. BD y CD es u n poco preferible al de A l . llamándola fórmula 7 5 ) . La fórmula que vamos a dar ahora. iguales al producto y el complemento (con respecto a l ) a r i t m é t i c o s . a saber: «p(a. es análoga a BD y p u e d e transformarse en u n bicondicional. http://psikolibro. a) — p ( a . o). b) 7^ p ( a . a ) . en el apéndice *V. presupone los dos postulados 3 y 4 (deduciremos esta fórmula más adelante. P o r fin. c ) + p{a. CD p{x.b) -^p{c. B y C+. supuesto que h a y a u n c t a l q u e p(c. Oj-: esto es. b). 1 ) = O. entonces q u e d a n satisfechos todos los axiomas. y en todos los demás casos hacemos p{a. el postulado P A p u e d e sustituirse p o r la sencilla definición (•) p{a) = p{a. a). Daremos dos interpretaciones finitas más de S antes de entrar en a n a que sea infinita n u m e r a b l e . por ello. a) p{a. T a m b i é n es posible demostrar que nuestro sistema axiomático es independiente. aa) la cual. utiliza la complementación y el prodvicto. las cuales no sólo satisfacen nuestro sistema axiomático. aa (el «elemento vacío»). b) = p(a. Se necesita la condición que precede a esta fórmula p o r q u e en caso de que c sea. como p u e d e verse fácilm e n t e si lo escribimos del modo s i g u i e n t e : (I) (II) p ( o . b) tal que se demuestre que se satisfacen todos los axiomas. c) = 1».a) —* {b)[c){p{x. el sistema formado p o r A.a)=p{b. CD. b ) = 1 . obtenemos p(a. Este postulado — o el axioma C— tiene el carácter de u n a definición de p{a b) a p a r t i r de p{a. sin e m b a r g o .a) ?^p{b. Debido a lo poco exigentes que son los axiomas.a) + p{y.blogspot. respectivamente. c ) = 1 = = p(a. exactamente lo mismo que ocurría con esta ú l t i m a . 1 y 0. y. las demostraciones son m u y fáciles.

p(a. y p{a) = p{a.1 = 0. p{a. Definimos t a m b i é n : d ~ 3 — a . n a t u r a l m e n t e . El segundo ejemplo es u n a generalización del p r i m e r o . El primer ejemplo q u e satisface nuestro sistema y ( E ) consta de cuatro e l e m e n t o s : S = -jO. tal que p{a) = p{a. siempre que sea a = O ó 1. siempre que a = 2 ó 3 . Cabe identificar intuitivamente el elemento 1 con una ley universal (de p r o b a b i l i d a d absoluta n u l a ) .blogspot. p o d e m o s perfectamente h a c e r corresponder a cada una de estas clases u n a fracción positiva. Nuestro p r i m e r ejemplo no satisface la aserción ( E ) . fo = 3 y c = l . O < r < 1. 3 ) = O. como tampoco puede ocurrir tal cosa en ninguno de los sistemas probabilitarios que conozco (excepto. a) =-. a menos que sea a = 1 o a = 3 (y. b) 0 1 2 3 0 1 1 1 1 0 1 0 1 2 0 0 1 1 3 0 0 1 1 '. 6 y c de S. b) = p{ab)/p(b). Con objeto de satisfacer ( E ) hemos de t o m a r a = 2. ¿) = 1 y p[a. 3 [-. según creo. en este caso. be) = O Otra aserción análoga sería : ( E ' ) Hay u n elemento a de S. hacemos corresponder también a una cualquiera http://psikolibro. fue introducido p o r H u n t i n g t o n en 1 9 0 4 ) : ab 0 1 2 3 0 0 0 0 0 1 0 1 0 1 2 0 0 2 2 3 0 1 2 3 o 3 2 1 0 p{a.1. con la excepción siguiente: 1. 2. que será su probabilidad absoluta. 0 ) = 1 . 1) = 1 ) . hasta abarcar u n n ú m e r o de elementos superior a u n núm e r o cualquiera dado •—con tal de que dichos elementos formen u n álgebra booleana (lo cual quiere decir que su n ú m e r o h a de ser igual a 2")—. a) ~ O j ^ p{a.com .2 = = 2. Se define ab como el más pequeño de los dos n ú m e r o s a y h. Se p u e d e n representar los ejemplos que acabamos de describir mediante las dos «matrices» siguientes (método que. p(a. 3 ) = 1. n puede considerarse que es el n ú m e r o de las zonas o clases m u t u a m e n t e excluyentes m í n i m a s en que está dividido cierto universo del discurso . en algunos de mis propios sistemas). p e r o teniendo cuidado de que la suma de todas éstas sea igual a 1 . 1. 1) = O. p(a. En los demás casos. p ( a ) = p{a. y el 2 con su negación existencial. d) = p{a. tales que p(a. con la que se h a c e p a t e n t e que p u e d e ampliarse la aplicación de la idea q u e subyace a éste.314 (E) ha lógica de la investigación científica Hay elementos a.

. p{a. 2\. hacemos p{a. Para hacer ver la independencia de Al podemos hacer p{a. por fin. Para mostrar que nuestro sistema es compatible incluso en el supuesto de que S sea infinito numerable.f. (Véanse los puntos 8 a 10 del apéndice *VI. y a uno de los complementos booleanos el complemento aritmético con respecto a 1. fe) = 1 en los demás casos. además. tijfejí •••» de modo que (ab). con lo que a. siempre que B„ ^ 0. sea ó O ó 1..com ..Teoría formal de probabilidad 315 (le las sumas booleanas la suma aritmética de las probabilidades correspondientes. es claro que el problema de demostrar su independencia equivale al de construir un ejemplo (una matriz) que sea no conmutativo y de combinarlo con una regla numérica acerca de los valores de p que asegure que sólo el segundo argumento viola la ley de conmutación. en la que o.. b) introducimos una expresión auxiliar. ideada para satisfacer ratas condiciones. = 1—a. como esta otra.) do la página 313). 6) = O en caso de que sea afe = O. 6„) = 1 siempre que B„ = O ?(«». y es sumamente fácil hacer patente que satisface todos nuestros axiomas. ^n) = (AB)„/B„. b) = límg(a„. además. Agassi y por mí mismo (este ejemplo snliífaec el postulado PA solamente si en dicho postulado le oolooa una raya encima do cada letra b. http://psikolibro. 6) = 1 para todo o y todo fe de S: entonces se satisfacen todos los axiomas. de modo que si a es un elemento de S. pero satisface la definición (. Oj.. y p(a. podemos elegir la siguiente interpretación (que tiene interés por estar relacionada con la interpretación frecuencial).. y. hacemos p{a. La demostración de independencia de A2 que doy aquí. definimos. Interpretamos ab como la sucesión ab = a^b^^. a = 1—a^. una función auxiliar.. A„.. . = Ojé. No ofrece dificultad poner de ma" Teniendo en cuenta lo que se ha dicho antes acerca de A2. Para definir p{a. definida del modo siguiente : A „ = S ttj n de suerte que tenemos (AB)„ = I a.. excepto A l . en que se da otro ejemplo. fue encontrada simultáneamente por el doctor J. a = a^. b„). Podemos definir ahora. Sea S la clase de las fracciones racionales en representación diádica. Obsérvese que podemos asignar a una o varias de las zonas o clases mutuamente excluyentes y mínimas •—pero no nulas— la probabilidad cero: si 6 es una de estas clases —o zonas—. 1—Og.) Con lo cual hemos terminado con la compatibilidad de nuestros sistemas axiomáticos. y a. Para mostrar la independencia de A2 suponemos ^° que S consta de tres elementos: S = -jO.blogspot. 0) = 1 . 1.. q : g(o„. mientras que en todos los casos restantes ponemos p{a. Este límite existe para todos los elementos a y 6 de S. podamos escribir en forma de sucesión. b) — = p(ab)/p(b). .

2 ) = O : de suerte que no se satisface A2. que no se c u m p l e p a r a a = — 1. 1 ) = 1. en todos los demás casos (incluyendo el de 2 . se basa en la siguiente matriz no conmutativa. mas en todos los casos restantes p{a.(l — | 6 | ) . O. pero sí los demás axiomas. http://psikolibro. Podemos hacer intuitiva esta interpretación escribiendo la matriz no conmutativa del modo s i g u i e n t e : ab 0 0 1 2 0 0 0 1 0 1 1 2 0 2 2 a 1 0 0 p ( 0 . Definimos p ( l . p{a. b ) p a r a todo b. en los demás casos a = 0 . 2) = 0.t . en todos los d e m á s casos. b) = a. que ab es el p r o d u c t o aritmético de a y ?>. salvo B l . P a r a p a t e n t i z a r la independencia de B l . b) —1 —1 0 +1 0 0 0 —1 0 +1 0 0 0 +1 0 —1 +1 0 —1 +1 0 •+1 Este mismo e j e m p l o demiiestra la i n d e p e n d e n c i a de A 4 ' (cf. p(0. 1 ) = 1 y p(0. b) = 1 Vamos a p o n e r en claro que A3 es i n d e p e n d i e n t e : como en la prim e r a demostración de c o m p a t i b i l i d a d . la nota 6 anterior). 2 ) — O. al m e n o r de los dos componentes a y b. a d m i t i m o s . y. 1 ) . í > 5 ^ . como s i g u e : 1. 1 ¡-. 0 ) (mientras que se satisfacen los demás axiomas). p o d e m o s a d o p t a r S = = -{ — 1 . Definimos t a m b i é n : a = 1 si y sólo si a = O. y. cabe definirlo. y. b) = 1.2 = 2. con el que se hace ver que B l es independiente (y también que B l ' lo e s ) . Entonces se satisfacen todos los axiomas. p(a. Las matrices p u e d e n escribirse a s í : ab —1 0 —1 0 0 0 0 +1 —1 0 +1 a p{a. ah es igual a min{a.com . b) •—esto es. 1 ) 7^ p ( 0 . y los { productos y complementos lógicos iguales a los aritméticos. asimismo. t o m a m o s S = • O. m i e n t r a s que p ( 0 . i») = p(2. = — a y p(a. además.316 La lógica de la investigación científica nifiesto que el producto ah h a de ser no c o n m u t a t i v o . pues. Ahora p u e d e hacerse ver con facilidad que p ( l .. y.blogspot.l y c = 0. en todos los demás casos. + I j . Un segundo e j e m p l o . así como o. b) = O : A3 falla p o r q u e p ( l .

sean nombres de enunciados v a r i a b l e s ) . l . pero los demás axiomas sí. Con este fin. p{a. y p u e d e asimismo utilizarse el ejemplo p a r a A2. ejemplo correspondiente a A l . ya que p{Q. es decir. «x + y». el complemento booleano (negación) de :«. b)» como nuevo n o m b r e del elemento boolea- http://psikolibro. c) < p(a. 1) — 4. B2 no se cumple. 1 ) . el postulado 2 exige que siempre que a y b pertenezcan a S. Si hacemos ahora p(0. En cuanto a la parte no operativa de los postulados.com .0 de O a 1. entonces falla C. «fo». u n e n u n c i a d o ) . y si a.) F i n a l m e n t e . b = l y c = 2. es u n elemento booleano (digamos. b) sea u n número r e a l . De este modo se terminan las demostraciones de la independencia de los axiomas operativos. el dual de B l . tomamos de nuevo el último S a d o p t a d o . P a r a demostrar la independencia de B2 tomamos el mismo S que utilizamos con respecto a A 3 . y el de 0. En su p a r t e no operativa. 6) = 1 0 0 B l deja de cumplirse p a r a a — O. y definimos: p(0. en p r i m e r lugar. una interpretación booleana no numérica de S. c ) » . h a b r í a que interpretar «x < y» como «x e n t r a ñ a y » ) . y su sentido booleano perfectamente conocido siempre que x e y sean elementos booleanos (si son enunciados. b) = 2.. 1 ) = O. b) = 1. «x = y». P a r a demostrar la ind(!pcn(l('ncia del postulado 2 hasta a ñ a d i r m e r a m e n t e u n requisito m á s : interpretamos v. si x es u n n ú m e r o . lo mismo que «—xy>. p(a. (Véase también la nota *2 de la página 299. a la vez que se cumplen los demás axiomas. y en los casos restantes p{a. con objeto de poner de manifiesto que C es independiente. l ) p ( l . esto nos sugiere que es posible a d o p t a r el segundo ejemplo de B l . interpretamos S como u n álgebra booleana no numérica y —como máx i m o — n u m e r a b l e (tal como u n conjunto de enunciados. y determinamos que ««y». sin más que pasar el valor de 1. «XT^y» y «. ya que 2 = p ( l .X < y» tengan su sentido aritmético acostumbrado cuando « e y sean números. en el que «a». l . 1 ) 5^ 7^ p{l.p(a. (Podemos tener otro ejemplo que haga visible la independencia de B2 si consideramos que este último axioma se necesita p a r a demostrar í(p{ba. P a r a hacer ver la independencia de esta condición — a la que podemos referirnos sucintamente llamándola «postulado 2 » — consideramos. y en los casos restantes p{a. estipulamos que «XB denote.Teoría formal de la probabilidad 317 ah 0 1 2 0 0 0 0 1 1 1 1 2 0 1 2 a 2 PÍO. pero suponemos que d = a. 1 ) 5^ p ( l . entonces B2 no se cumple para a=l. hemos dado ya una demostración de la independencia del postulado 1 (al comentarlo).blogspot.1 da 1 a O . b~0yc~2. 1) = O. en todos los demás casos. etc. 2) = 0.

para llegar a una interpretación en la que falla dicho postulado. que satisfacen todos los postulados. p r o d u c t o . exceptuada la consistente en 1.com . (No h a llegado a m i conocimiento que se hayan p u b l i c a d o antes demostraciones de independencia p a r a sistemas axiomáticos de la p r o b a b i l i d a d : supongo que la razón es que los sistemas conocidos no son independientes. Introducimos p r i m e r a mente u n sistema auxiliar. o cualquier combinación formada con tres elementos de los cuatro de S'. 1/2. A2. 1. 1 ó 2 ) . O. sin más que reducir S a los elementos O y 1 de S' (podríamos elegir. b) en el sentido de nuestra p r i m e r a demostración de compatibilidad. y definimos el.318 La lógica de la investigación científica no o + h. y no alteramos en n a d a lo d e m á s : es evidente que no se cumple el postulado 3. La demostración de la independencia del postulado P A es todavía más t r i v i a l : sólo necesitamos i n t e r p r e t a r S y p{a. h) == p{ab)lp{b) Este sistema S' satisface todos nuestros axiomas y postulados.2 y 3 ) . S' — -j O. 3 [-. Podemos demostrar de un modo semejante la independencia del postulado 4. Así pues. P a r a hacer p a t e n t e la independencia de la parte existencial del postulado 3 adoptamos ahora u n S que esté confinado a los elementos 1 y 2 de S'.) '" Una leve variante do esta interpretación transforma todos los axiomas en tautologías del cálculo proposicional. A3 y todos los demás axiomas y postulados se convierten en teoremas m u y conocidos del álgebra booleana " . y hacer p{a) = = constante (por ejemplo. salvo el 2. 2 y 3. Las demostraciones de la independencia de las partes existenciaÍes de los postulados 3 y 4 son casi triviales. 2. asimismo. hemos demostrado que cada u n a de las aserciones que hemos hecho en nuestro sistema axiomático es independiente. y eso en el supuesto de que sean satisfactorios p o r lo demás. http://psikolibro. p{a.blogspot. ya que el producto de los elementos 1 y 2 no pertenece a S. el complemento y la probabilidad absoluta p o r medio de la m a t r i z : ah 0 1 2 3 0 0 0 0 0 1 0 1 0 I 2 0 0 2 2 3 0 1 2 3 a LP(«) 3 2 1 0 0 1/2 1/2 1 Se define la p r o b a b i l i d a d relativa por p{a. mientras que A l . h) = \ siempre que p{b) = O siempre que p{b) ^ 0. Entonces se viene abajo el postulado 2.

(0) = 1. que ambos obedecieran a todas las leyes del álgeb r a booleana y que (*) fuese válida. además.com . Cabe expresar el hecho de que nuestro sistema permanezca independiente incluso si postulamos el álgebra booleana y ( * ) . «a = b». p o r la fórmula (*) a = í> si y sólo si p{a. h) = p{ab)lp{b) == ah¡b B l queda violado. A ello hay que responder que ninguno se convertiría en superfluo.Teoría formal de la probabilidad 319 La r e d u n d a n c i a de los sistemas usuales se debe al hecho de que todos ellos postulan. con la excepción de B l y C. c ) = p{b. diciendo que es «autónomamente independiente» (como es n a t u r a l . p ( a . ya que 2 = p(1. Me parece que la independencia auto- http://psikolibro. 1 ) = 1P a r a demostrar la independencia de C tomamos el mismo ejemplo. p a r a los que he presentado ejemplos más sencillos. pero en el que sea p{a. desde l u e g o ) .2. P u e d e preguntarse si resultaría superfino alguno de nuestros axiomas si postulásemos que ab fuera un producto booleano y a u n comp l e m e n t o booleano. o podemos también a d o p t a r el ejemplo de la página anterior. b ) = O siempre que ab = Q v^ b (y sea p(a. p o r medio de ejemplos que satisfagan al álgebra booleana : así he hecho p a r a todos ellos. 6 ) = 1 en los demás casos) . excepto B l ' . solamente en el caso de que. implícita o explícitamente. en el que se tenga p ( l ) = jp(2) = O. 1 ) > ^ ( l . en todos los demás casos. cuya finalidad es precisamente la misma que la de sem e j a n t e postulado s u p l e m e n t a r i o . pa. se haría superfluo A2. postulásemos que en el segundo argumento de la función p p u d i e r a n substituirse m u t u a m e n t e dos elementos cualesquiera p a r a los que cupiese demostrar la equivalencia booleana.blogspot. o bien p ( l ) = p(2) = l. p e r o — c o m o demostraremos al final del apéndice * V — todas estas reglas son deductibles de nuestro sistema si definimos la equivalencia booleana. c) p a r a todo c perteneciente a S. si sustituimos nuestro axioma B l por A 4 ' y B l ' —véase la nota 6 a n t e r i o r — deja de poseer esta característica). la validez de algunas o de todas las reglas del álgebra booleana p a r a los elementos de S . y doy a continuación u n álgebra booleana que manifiesta la independencia de B l — y de A4''—: este ejemplo es esencialmente el mismo que el último presentado : ah —1 0 1 2 —1 —1 0 —1 0 0 1 2 a 0 —1 0 0 0 0 0 0 1 2 2 2 2 1 0 —1 p{a) = a. P u e d e verse que nuestros axiomas continuarían sin ser superfinos advirtiendo que es posible demostrar su independencia (excepto la de A2.

contendrá u n n ú m e r o infinito de elementos... Como conclusión.. sin embargo. Podemos definir ya el elemento producto (booleano. a„. pues me parece que es reveladora... . tanto A = O. m e j o r dicho. pero el caso más i m p o r t a n t e .. Un caso que tiene especial interés es el de u n a sucesión infinita decreciente (o. de una sucesión infinita.. como el más amplio de todos los elementos de S que sean subelementos de todo elemento a„ perteneciente a la sucesión A. « ) > p(fe. . como B = O. o fe es u n subelemento de o — c o n símbolos. Cj. . 3 3 1 ) : a es un superelemento de fe. p o r tanto. no creciente).320 La lógica de la investigación científica noma es una p r o p i e d a d interesante (y deseable) de los sistemas axiomáticos p a r a el cálculo de probabilidades ^°. Ahora voy a definir lo que quiero decir con el elemento p r o d u c t o . 1. u n a sucesión A = Oj. « ) > p(fe. Defino p r i m e r a m e n t e en términos probabilísticos qué es lo que quiero m e n t a r cuando digo que a es u n superelemento de h (y más amplio. u n significado algo más amplio que el suyo : estudiaré con cierto detalle la diferencia existente entre el modo de tratar el asunto de Kolmogorov y el mío. es el de una sucesión infinita A tal que todos sus miembros (o casi t o d o s ) sean elementos diferentes de S . A = Oj. a. al cual doy. x) p a r a todos los elementos a„ de A y p a r a todo elemento a de S. probabilísticas— de nuestra teoría. y ) p a r a todos los elementos a„ y para todo elemento y de S. 1. que el sistema sea «completaruente métricoy). serán sucesiones infinitas de elementos de S en el sentido a que ahora nos referimos.. Ordenemos algunos de los elementos de S — o quizá t o d o s — en una sucesión infinita A = a^. si S consta sólo de los dos elementos O y 1. en s í m b o l o s : a ^= TT a„ si y sólo si a satisface las dos condiciones siguientes: I ) p(a„. de S y para todo elemento fe de S que satisfaga la condición p(o„. que.. http://psikolibro. O. de la sucesión infinita A = Ci. tal que todos sus m i e m b r o s . D3. o que b es u n subelemento de a (y lógicamente más fuerte o igual que a ) . x) para todos los elementos :«. a^. El segundo sentido de S lo h e expresado con u n t é r m i n o de Kolmogorov. Por ejemplo. O. a > fe— si y sólo si p{a. pág. sean elementos de S. en vez de correspondiente a la teoría de conjuntos).. . La definición es como sigue (véase también el apéndice *V.com . en la que se permita a todo elemento de S aparecer más de u n a vez. n a t u r a l m e n t e . O. quiero definir u n «sistema admisible» S y un (¡..blogspot. x) p a r a todo elemento X de S..... . Oj.campo boreliano de probabilidades^ S. en la que a„ > <i„+i para toda pareja de miembros consecutivos de ella.. o sea. o bien igual a 6 ) . « ) > p{a. . o. a base de las nociones «autónomas» —esto es. " En el apéudicc *V estudiamos lo que ocurre cuando se pide algo mucho más enérgico que la independencia autónoma: a saber. y) > > p(fe. I I ) p{a. Ca... O.

62 ~ (O//16 ] ' ^^'^••< ^^ mayor de ellos será el elemento producto de A. y. Es. asimismo. y el producto — o enc u e n t r o — ( i n t e r n o ) de teoría de conjuntos (también de A ) . aún m á s : los productos de teoría de conjuntos de dos elementos cualesquiera. el elemento vacío p o d r í a cumplir siempre ese papel. sean conjuntos. obvio que si añadimos a S. tal como lo hemos definido: pues el intervalo vacío satisface de u n m o d o trivial la condición I ) . que añadamos a Sj el semi-intervalo omitido. a. b^. en cambio. s. al cual me referiré como «el ejemplo del semi-intervalo omitido». en donde 6» = (O. contendrán un elemento p r o d u c t o de A en nuestro sentido. P e r o contiene. P e r o p u e d e verse que no ocurre así p o r medio de u n ejemplo. s = (O. en el sentido (booleano) de nuestra definición. es el siguiente : S I es u n sistema de ciertos subintervalos semiabiertos del intervalo universal u = (O. en caso de que no contenga u n elemento más amplio que satisfaga I ) . Sj no contiene el «semi-intervalo» s = (O. j / 2 ] ^^ ^^ producto de teoría de conjuntos de la sucesión A. P e r o tanto S^ como todos los sistemas que se obtienen añadiendo a Sj u n n ú m e r o finito de intervalos nuevos (más los productos y c o m p l e m e n t o s ) . . de A.. ciertamente. 5/2]' ^^ tampoco ningún subinlervalo no vacío de s. Nuestro ejemplo principal. Así pues. Puesto que el semi-intervalo omitido. ^4 + 2 " ] .. }/2]. es evidente que S^ no contiene semejante p r o d u c t o . P o d r í a pensarse por u n m o m e n t o que. debido a la presencia de un elemento vacío en todo S. ninguno de ellos cumple la I I ) . Sj no contiene ni el producto de teoría de conjuntos de A ni u n elemento producto en el sentido (booleano) que empleamos nosotros. a) la sucesión decreciente A tal que a„ = (O.blogspot. cada S h a b r í a de contener — d e l mismo modo que Si—• u n elemento producto (en el sentido de nuestra defin i c i ó n ) de cualquier A de S : pues. de suerte que — e n r e a l i d a d — no existe en S2 un elemento más amplio que cualquier otro. ^/g]. además de los elementos de S^. vamos a limitar ahora nuestra discusión a ejemplos S que satisfagan nuestros postulados 2 a 5 y cuyos elementos x. y p o r ser el intervalo más amplio que la satisface. uno cualquiera de los intervalos b^ = (O. que contenga. a u n q u e todo 6„ satisface la condición I ) p a r a el elemento producto de A.. y contiene precisamente. 1 ] . el «elemento producto» (booleano) de A. si bien no en el de teoría de conjuntos — a menos. 21 http://psikolibro. Sj.com . y el complemento de teoría de conjuntos de cualquier elem e n t o ) : se observa fácilmente que. de suerte que xy sea su producto de teoría de conjuntos. los dé la sucesión B = b^. b) los productos de teoría de conjuntos de dos cualesquiera de sus elementos y los complementos de teoría de conjuntos de cualesquiera elementos suyos.. aun cuando ninguno será el producto de teoría de conjuntos de A. . s = (O.. ( 2 " — l ) / 2 " + ^] (y. también satisface I I ) . además..Teoría formal de la probabilidad 321 Con objeto de poner de manifiesto la diferencia existente entre nuestro elemento producto (booleano). digamos. y. que satisfaga la condición I ) p a r a el elemento producto de A. Así pues..

Quiero señalar aquí que me ha alentado mucho la lectura del interesantísimo trabajo de A. o. a^b. Sj. De estas dos definiciones. en este caso. a^. b). Podría haber añadido. la I ) corresponde exactamente al llamado «axioma de continuidad» de Kolmogorov. mi formulación se hubiese acercado aún más a la de Kolmogorov.-nple — a d e m á s de nuestro conjunto de postulados— la siguiente oondirión definitoria: Sea f)A = a^h. Scient.. o la otra. también lo será en el sentido que aquí hemos definido. Hungariae 6. es decir... 1955. lím p{a„. y aunque había señalado en varias ocasiones algunas de la» ventajas matemáticas de un sistema relativizado.322 La lógica de la investif^ación científica Es posible definir ahora como sigue un «sistema admisilile S» y u n «campo boreliano de probabilidades S». en lo que se refiere a l ) •—dada en la forma indicada en la nota 13 a pie de p á g i n a — . en Acta Mathematica Acad. u n a sucesión decreciente cualquiera de elementos de S (decimos. I ) Se dice que u n sistema S que satisface los postulados 2 a 4 es u n sistema admisible. 286-335: aun cunndo hace varios años que me había dado cuenta de que era menester relativizar el sistema de Kolmogorov. I I ) Se dice r-ie u n sistema admisible S es u n campo boreliano de probabilidades si y sólo si en S se encuentra u n elemento producto de cualquier sucesión decreciente (absoluta o r e l a t i v a m e n t e ) de elementos de S. que A = a^. las condiciones mencionadas no son r e d u n d a n t e s — o sea. p o r tanto. si el elemento producto ah de esta sucesión pertenece a S ^^. Las definiciones de sistem^a admisible y de campo boreliano de probabilidades están estructuradas de tal modo que todos los sistemas S que satisfacen nuestros postulados y que contienen no más de u n número finito de elementos diferentes son sistemas admisibles y campos b o r e l i a n o s . p{x). del semi-intervalo omitido — q u e hemos dado más a r r i b a — puede demostrarse esta no r e d u n d a n c i a con la m á x i m a facilidad. Todo lo que hay que hacer es definir la p r o b a b i l i d a d . http://psikolibro.blogspot. dicho de otro m o d o . . y la probabilidad será una función de medida computablemente aditiva de los conjuntos que constituyen los elem. págs. b) = p{a. si y sólo si S cu. .entos de S. pero no es necesaria esta condición.com . P u e d e ponerse ahora de manifiesto que siempre que S sea un campo boreliano de probabilidades en el sentido de Kolmogorov. son i n d e p e n d i e n t e s — para sistemas infinitos. ab) y¿ O. «decrece con respecto a b » ) . haciéndola igual a l{x). y.. mientras que la I I ) desempeña en nuestro sistema u n p a p e l análogo a la definición kolmogoroviana de campos borelianos de p r o b a b i l i d a d .. nolo mo he percatado de hasta que punto podría ser fértil dicha relativización gracias al trabajo de Rényi. entonces. «y si p(o5.. nuestras definiciones tienen interés solamente en lo que se refiere a sistemas S que contengan un número infinito de elementos diferentes: estos sistemas infinitos p u e d e n satisfacer o no una condición definitoria. de modo que ab sea vacío»: con ello. Valiéndose del ejemplo. o a m b a s . RÉNTI «On a New Axiomatic Theory of Probabilily».

2 ' " ] . a^. la no superfluencia— de nuestra p r i m e r a definición (al t r a n s g r e d i r l a ) . se satisface el axioma de Kolmogorov (incluso si o m i t i m o s la condición p{a. Debido al carácter mencionado. es el único producto de teoría de conjimtos de A.) = % ^ " ^ cuando p(c) = 0.3/2]' 6*té en S o no. en lugar de estarlo en la sucesión A = a^. Si bien el p r i m e r o de estos ejemplos asienta la independencia — o .. y como al hacerse corresponder las dos sucesiones A y C podemos establecer una correspondencia biunívoca entre los elementos de S^ y S j .blogspot. P o d e m o s m o s t r a r ahora la independencia del axioma de Kolmogorov definiendo las probabilidades de los elementos de la sucesión C del modo que s i g u e : p(c„) = l{c„) + 1/2 = p{a„) en donde l(c„. la nota 1 3 ) . ya que — p o r e j e m p l o — asigna la probabilidad uno a cada u n o de los dos intervalos (O. que tiene a„ = (O. ya que lím p{a„) — j / ^ . y el hecho de que viole el axioma de Kolmogorov (con lo cual establece su i n d e p e n d e n c i a ) está estrechamente relacionado con aquel carácter anti-intuitivo : pues lo viola p o r ser lím p(c. la compatibilidad de este ejemplo dista m u c h o de ser evidente. de modo que surge la necesidad de demostrarla si se quiere asentar la validez de la p r u e b a de la independencia del axiom a de Kolmogorov. la p r o b a b i l i d a d cero al intervalo (147 1 ] . Esta definición es notablemente anti-intuitiva. No cabe duda de que cualquier ejemplo que demuestre la independencia del axioma de Kolmogorov ha de ser igualmente anti-intui- http://psikolibro. mientras que el elemento p r o d u c t o de A (en S ) es p(a) ~ 0.. ^4 '^ 2 " ] . pero que esté basado en u n a sucesión C = Cj.. Mas no ofrece dificultad demostrar tal c o m p a t a b i l i d a d si tenemos en cuenta nuestra demostración anterior de independencia —esto es. Y el ejemplo Sj viola la definición I I ) .. definida p o r medio de c„ = (O. y a u n a con a = s tenemos lím p{a„) = ~ p(a). .. en la forma que le hemos dado no hace lo mismo con la independencia del «axioma de continuidad» de Kolmogorov. a) 7^ O : cf.) es la longitud del intervalo c„. con m a y o r precisión. aun cuando satisface (de u n modo vacío) la p r i m e r a . a u n q u e Kolmogorov pretende que su «axioma de continuidad» es i n d e p e n d i e n t e . Cj. la de nuestra p r o p i a definición valiéndonos del ejemplo Sj. de modo que para la teoría de conjuntos a = s es verd a d e r a (pertenezca o n o a a S ) ..com . s = (0. . en su libro no logra p r e s e n t a r ninguna demostración de tal cosa. P e r o cabe reestructurar nuestra p r u e b a de independencia de suerte que se haga aplicable al axioma de Kolmogorov y a su planteamiento dentro de la teoría de c o n j u n t o s : lo cual p u e d e hacerse eligiendo — e n vez de nuestro S j — u n sistema S3 de intervalos exactamente como el Sj.Teoría formal de la probabilidad 323 a la longitud del intervalo x: entonces queda transgredida nuestra prim e r a definición I ) . al cual es evidente que satisface : pues el semi-intervalo omitido. i ^ ] Y (^1 1 ] ' 7 ' P ° ^ tanto. la compatibilidad del p r i m e r sistema demuestra la del ú l t i m o . E n este orden de cosas conviene mencionar que. P u e s las probabilidades p(a„) y p(c„) de los dos ejemplos S^ y S3 coinciden. Así pues.

3^] y que contenga. Dicho de otra forma: la demostración de la independencia del axioma de Kolmogorov tendrá que emplear un ejemplo que se encuentre basado. y toda sucesión creciente una suma. en una definición (booleana) de producto como la nuestra. con g como elemento producto de A . ya que no contiene el producto de teoría de conjuntos de A: luego nuestra definición permite una interpretación por un sistema de conjuntos que no sea un sistema boreliano. en lugar de estarlo en una definición de teoría de conjuntos. no ocurre a la inversa. pero no en el sentido de Kolmogorov. definimos ahora g ~ u — g = (}/2.324 La lógica de la investigación científica tivo. segi'in me parece. Nuestras demostraciones de.Se ve fácilmente que S^ es un campo boreliano en nuestro sentido.independencia de I ) y I I ) arrojan alguna luz. que sea exactamente como S^. en su lugar. sobre la función que desempeñan estas definiciones. con p(g) = |/2 ! ^Ig» arbitrariamente. en el que también esté omitido « = (a. Así pues.blogspot. en lo esencial. que poseen sucesiones crecientes sin límites: asegura que toda sucesión decreciente tiene en S un producto. S^. de modo que su compatibilidad necesitará siemipre ser demostrada por un método parecido al nuestro. Aun cuando todo campo boreliano de probabilidades en el sentido de Kolmogorov lo es también en el nuestro. ]^). Pues podemos construir un sistema. el intervalo abierto g ~ {a. I ) sirve para excluir sistemas tales conio el S.. Y el papel de II) es el de excluir sistemas tales como el Sj. y en el que el producto y el complemento no sean exactamente el producto y el complemento de teoría de conjuntos. l ] y i t — (g + g ) = MM (en vez del punto Y'^).com . nuestra definición es más amplia que la de Kolmogorov. con objeto de asegurar que el producto (o límite) de una sucesión decreciente es adecuado desde el punto de vista de la teoría de la medida : el límite de las medidas ha de ser igual a la medida del límite. http://psikolibro.

. a) = p{c. a) = p(b... . así como una definición más sencilla de la p r o b a b i l i d a d absoluta .» p(a. Deducciones dentro de la teoría formal de la probabilidad Me p r o p o n g o dar en este apéndice las deducciones más i m p o r t a n tes del sistema de postulados que se h a expuesto en el apéndice * I V .> pid. si y sólo si . como abreviación de «si . b) (7) fe 7^ p{a. 1 2.»..> p(E..b)^p{c. «. b) . entonces p{a..... p{a..». c).. « ( E a ) . Voy a moslrar cómo se obtienen las leyes de los extremos s u p e r i o r e inferior.. a) = p{aa^ aa)p{a. Al A2 A3 Bl B2 C 2. a] = k^ (4) F < fc (5) O < /c < 1 (6) k 7^ p{a. asociación y distribución. bc)p{b. b). u n a doble flecha. «. a) < p{a. a) = k (3) p{{aa)a. c) = p{a.blogspot. b) ~> k = k + p(B. a) 7^ p{b. Si a y b pertenecen a S. e indicaré t a m b i é n de qué forma es deductible dentro de este sistema el álgebra booleana.». Postulado m e r o real. 3 4 (y postulado 2) C. Al leer los axiomas A3 y C debe tenerse en cuenta una relación que demostraré p r o n t o (véase la fórmula 2 3 ) : p{a. a) . p a r a «... a). a) = p{d. entonces .yí. E m p l e a r é u n a flecha.<—>. Procedo a h o r a a realizar las deducciones. en la demostración de 5 ) .d). c) = p{b..» en lugar de «existe en S u n a tal que . c)) . /)) = = 0 Abreviación b a s a d a en A3 Bl.». a ) = 1. a) < p{aa.. P r i m e r a m e n t e . .^ . p{a. c). b) es u n nú- {Ec){Ed)pia. conmutación. 1 B2. las de i d e m p o t e a c i a . (1) p{a.com .. B . a) = p{b. p{ab.» r e m p l a z a n d o a «para todo a de S. E n otro lugar se estudiará todo ello más a fondo. a) -f p{c.APÉNDICE *V. . enuncio de nuevo el postulado 2 y los seis axiomas operativos que citaremos en las demostraciones (los demás postulados se utilizarán sólo i m p l í c i t a m e n t e : incluso el postulado 2 se e m p l e a r á nada más que u n a vez.. «&» en substitución de «y». y «(a) . {{c){p{a.... b) = k (2) p({aa)a.... c) < / > ( a . b). 1 6 http://psikolibro. p{ab.

> (12) O <p{a.b} B2 Bl 7. c) < p{h. b) < p{a. 6) . a{aa))p{a. b) O = p(ab. hacen ver que las probabilidades tienen por extremos O y 1 . 14.326 La lógica de la investigación científica Bb)p{B.21. a{bc)) = 1 p(bc. b) -^ k > p{a. o sea. pues. ab) < p{a. a las que ordinariamente se toman del álgebra booleana. aa) < p{a. 6) . 24 Con esto hemos estatuido todas las leyes de los extremos superior e inferior: las fórmulas (12) y (15). b) p(aa. a) = O Al 1. b) < fe < 1 fe = p{aa. c) Esta es la segunda ley de monotonía. 22 Al . 9 5 11 12 13 C. aa) < fe fe = p{a{aaj. ab) = 1 p{aa. 1 7. b) 23. B2. 28 Esta es una forma de la «ley de redundancia» (Cf. Deduzcamos ahora la ley de conmutación. 15 18 1. 31 Esta es. 15 1. a{aa)) < p(a. 29+. b) (8) p{ah. a) B2. (28) 1 = p(ba. 6) 5^ O (23) p{a. ba) < p(a. y las (23) y (25) ponen de manifiesto que ambos extremos son accesibles. ab)p{a. 15 (29) p{ab. b) (14) fe 7¿ p{a. a)-A k (Ea) p(a. (26) O <p(a. a) = p{b. (9) k ^ pia.5 (13) O < p{a. en la página 328). a{bc)) -= 1 23 33. ba) = -1 23. 26 (27) p(ab. b) (15) p{a. 27. b) O < p{a. (30) (31) (32) 1 = p(ab.com . 15 B2 30. 6) . Bl. a(aa)) < fe fe = p{aa.> (10) fe 5^ p{a. 6) 5^ O . 19 16.^ (11) fe = p(a. b) = p(a. 6) < fe < 1 (16) (17) (18) (19) (20) (21) O < p{a. 1.blogspot. o) = fe = 1 (24) (25) (E6) (Ea) p(b. 15 http://psikolibro. aa) = p{a. b) = p(a. llamada algunas veces «ley de tautología». b) O < p{a. Bl. (33) (34) p{a{bc). 8. B l . 15 1. resumidas en (16).> fe = 1 12. aa) = k'' fe = fe^ (Ea) (E6) p{a. be) < 1 16 B2. 17. h) = p{a. 27. la ley de idempotencia. análoga a la B l . 20 (22) (Ea) (E6) p(a. Volvámonos ahora a la deducción de las leyes «algebraicas» (contrapuestas a las «métricas»).

56 y ésta es la segunda mitad de dicha ley. c({ab)c))p{c. 15. Dediquémonos ahora a la deducción de la ley de asociación. d{{ab)c)) = 1 = p{b. p({bc)a. d) H e aquí media ley de asociación.). be) = p{ab. d) d) d) d) > > > > p{{ab)c. 15 44 a 47 Esta es u n a forma p r e l i m i n a r de la ley que b u s c a m o s . {ab)c) = 1 p{a{bc). p{b{ca). B2 36. 15 35. 59 60 (subst.Deducciones (35) (36) (37) (38) (39) (40) dentro de la teoría formal de la probabilidad 327 p(b.) 48 (subst. cd) p{a{b(cd)). B l 38 (subst. p{b{ca).d) > p({ab)c. a{bc)) = 1 p{ba. pero siempre que es posible evito e m p l e a r A2 y A 2 + .) 4 1 . ad)p(a. b{ad))p{b. c) = p{ab. que h e m o s deducido a p a r t i r de (23) sin más que e m p l e a r las dos leyes de monotonía ( B l y 2 7 ) y B 2 . (58) (59) (60) (61) p{{bc)a. B l 54.) 52. con esto. d) > p(a{b{cd)). B l . ad)p(a. (41) (42) (43) (44) (45) (46) (47) (48) p{ab. p((ab)c. B l .com . piiab)c. B2 49. 61 Tenemos. d) = p(cd. {ab)(cd)) = 1 p((o(6(cd))(a6). d({ab)c)) = 1 p{a. 27. B 2 53. d) = p{c. d) > p{{ab)c. de ella se sigue ( 6 2 ) en virtud de A 2 + (y de B 2 ) . la forma completa de la ley de asociación p a r a http://psikolibro. d{{ab)c)) p(a. 40 58 (subst. {ab)c) = p{bc. B2 37. (52) (53) (54) (55) (56) (57) p{a{b{cd)). (49) (50) (51) p{a{h(cd)).d) p(a{bc). {ab)c) p{b.) 2 3 . c) piba. (62) p({ab)c. B 2 55. c) 34. 50. d) d) 40. c) = p(ba. d) p{a{b{cd)). cd) = p{ab. (ab)c) p(bc. B l 51. p(a(bc). {bc){{ab)c)) = 1 p{a{bc). d) = p(a{bc). d) > p{{ab)c. 39 Con lo cual tenemos ya la ley de conmutación para el p r i m e r argum e n t o ( p a r a extenderla al segundo tendríamos que emplear A 2 ) . cd) > p{ab. B2 B2 42 (subst.blogspot. cd) p({a{b{cd)))c. c) p((6a)6. B l Tenemos así una especie de generalización débil de la p r i m e r a ley de m o n o t o n í a . c) > p(ab. b(ad))p{b. p(a{bc). B2 40. d) d) d) d) 57. (ab)c) = p{b. d) p{a(bc). c) p{ab. B l .) 38. 27 42 (subst. c) p(ab. d) 57.) 43. {ab)c) = 1 35 (subst. 40 58. c{{ab)c)) = 1 p{c. c) > p(ba.

c) 64. 63 Hemos obtenido una forma no condicional del principio de complementación. c) + p{c. 40 A éstas podemos añadir la ley de idempotencia para el segundo argumento: (30') p{ab. c) -1" p{ab. por substitución. (31') p{a.328 La lógica de la investigación científica el p r i m e r argumeuto (véase. bd) Multif)licando p o r p{h. de la fórmula (64) ^.blogspot. d) 5^ O —^ » ) . Por substitución llegamos a (68) p{ab.com . b) 7. (33') p(a. 68. d) + p{db. 63 67 podemos escribir (68) más sucintamente. b) = p{c. al comienzo del apéndice * I V ) . 2 3 . d). b) p{a.c) =p(a. 25. 2 3 . c) = l ^ p ( a 5 . bd) + p{c. a partir de (30) obtenemos. 7. 23 . que es u n a generalización de ( 6 5 ) . p o r analogía con ( 6 4 ) : (70) p{ab. 66 64 65 p{ab. (67) obtenemos B 2 . B l . Voy a ocuparme ahora de generalizar el axioma de complementación. 1 33' http://psikolibro. c) + p(cb. b) + p{ci. La ley correspondiente al segundo argumento p u e d e obtenerse aplicando A2 (si se aplica B2 dos veces a cada m i e m b r o de (62) se llega ú n i c a m e n t e a vina forma condicional cuyo antecedente es (íp{bc. que voy ahora a generalizar. 40 Se trata de otra forma de la ley de redundancia. y que «a» no aparece en su segundo m i e m b r o . ^ Para deducir (70) necesitamos la fórmula (29) en la forma siguiente: p{cb. la fórmula ( g ) . c) = p(h. Teniendo en cuenta que (64) está incondicionado. B2. con lo que obtenemos (29') p{ab. d) + p{ib. (63) (64) p{B.p{cb. c). d) = p{cb. C. bd) = p{c. c) ~. b) + p{a. o sea. bd) + p{E. y por tanto p{ab. bb) = p(fl. c) = p{b. asimismo. por tanto. de (28') : (32') p(5. (34') (E6)(a) p(«. c). 29' Además. 29 Que es u n a generalización de la forma incondicionada de C. aá) = 1 30 y. b) =. b) + p{c. cuya forma más general es (29+) p(b. c ) = p ( c . C Tenemos. b) = 1 p{a. 70. 6).p{a. Apliquemos ahora (40). c). c) T e n i e n d o en cuenta (69) p{cb. b)^ O <--> p{c. C. c) . b) _ 29. c) = p{c. c) + p{üb. podemos colocar «c» en lugar de «a» y a f i r m a r : (65) (66) p{a. bb) == 1 3 1 ' 32'. b) = p(a. b) . b) = 1 + p(b. d). C (y seré u n poco más conciso en mis deducciones de ahora en a d e l a n t e ) . 69. aíi) 28 Esto nos consigue. análogamente.

cd)p{c. Las fórmulas (31') a (35') no pertenecen o ios teoremas de los siitemcu al u$o. PA esto es. d) —p{{ab){ac). d) = p{a{ab). 64. con lo que t e n e m o s : (86) p ( a 5c. 62 (85) p{ab ac. d) + p(ac. (81) y un lema m u y sencillo. d) 8 1 . 32 64 72.Deducciones (71) (72) (73) (74) dentro de la teoría formal de la probabilidad 329 p{aa.p{ac. 6) = 1 = p(mi. efectivamente. 76. pues. c) p{ab. d) — p{a{hc). b) 70 40. ad) -f. con u n a forma de la p r i m e r a ley de distribución. (75) p{a) = p{a. c) = p ( o . aa) = p{a. d) = p{a. de acuerdo con ello. d) == p((i6 M. bb) . c) + p{c. Vamos a deducir ahora la ley de distribución : puede obtenerse a p a r t i r de ( 7 9 ) . al cual p r o p o n go l l a m a r «lema de distribución».com . c) — p{b.) P o d e m o s aplicar el «lema de distribución» a esta ú l t i m a fórmula y a ( 8 1 ) . procedamos a generalizarla aún más. u n a definición de p r o b a b i l i d a d absoluta en u n a forma m á s manejable. que es u n a generalización de ( 3 2 ) y (62): (82) (83) (84) p(a{bc).p{aa. da) = p{a bb) = p{a. http://psikolibro. c) + p{b. d) 79 (subst. d) p\{{aa)h)c. a una generalización de ( 7 9 ) . 40 78. 62. b) — 1 -{. c) piab. c) 70. d) = p{{ab){ac). d) 79 80. (80) (81) p{bc. ad) p{a be. b) De este m o d o se establece que podemos satisfacer la condición del p o s t u l a d o P A si hacemos b = aa. 64 P u e d e verse fácilmente q u e se trata de u n a forma de dicha ley si se recuerda que en nuestro sistema «ab» significa lo mismo que «a + b» en el sentido booleano. c) — p{ab. b) + pida. b) -). 84 Henos. d) 4. c) — p{ab. ad) = p{b. d) = p{ah.p(c. d) = p{{{ab)a)c. b) + p{b. ad) — p ( b c . 40 82. que p u e d e aplicarse al p r i m e r m i e m b r o de la fórmula siguiente. b) = p{a. b) p(aa. c) + p{c.p(B. B 2 . 2 3 . d) = p{ah. b) = p{B. c) + p{ab. 32 B 2 .p{c. d) p{a{bc). B 2 . 40 H e m o s llegado. (35') ^ (Ea)p(a.b) = p{ad. y obtenemos. Deducimos luego la ley general de a d i c i ó n : (76) (77) (78) (79) p{ab. d) = p({aa){bc). c) — p{db. c) /?(a5. c) -f. Merece la p e n a mencionar que ( 7 9 ) tiene la forma u s u a l : es incondicionada y carece de la p a r t e « + p{c. 7 1 . d) Este es el «lema de distribución». c) = p{a.a) = 1 ^ 34' Véase también (25).blogspot. í>) -f. 40 76 77. ( 8 4 ) . c ) » . 74. 73 p{aa. (bc)d)p{bc. b) =¿ jp(oa. 85.p{aa. tan d e s u s a d a . b) pi(aa.c) = 1 — p ( o . 83. c) = p{a.

hallamos (93) p^b. 89. Del m i s m o modo obtenemos (94) p ( T a . P a r a demostrar que S ha de ser u n álgebra booleana en toda interpretación compatible (o c o h e r e n t e ) . x)) .> p{ay. en consecuencia. bz) B2 98.p{b. z) == p{by. Sustituyendo en (40) los complementos de a y fe. (E) (E«)(Efc)(Ec) p{a. b) = p{a. x)) . A p a r t i r de ( 8 7 ) obtenemos: (95) (96) p(a. 75 La ú l t i m a puede escribirse también : (97) p{b) ^ O . az) . b) = p{ab)lp{b) 96 Esta ú l t i m a fórmula hace patente que nuestro concepto generalizado de p r o b a b i l i d a d relativa coincide — p a r a p(b) ^ O— con el usual. b) 30. científica B 2 74 ac)p{a.blogspot. p a r e m o s mientes en que (98) (99) Hx}p{a. be) = O (que no tiene validez en m u c h a s interpretaciones finitas de nuestro S. c) 68 (subst. 90 q u e es la ley de conmutación p a r a la suma booleana.. c) Llegamos así a (88) pü^b SF. 6) = 1 y p(a. b) = p{a. p(a. c) = p{b. d) 62. b7c). m e d i a n t e los ejemplos que hemos dado en el apéndice anterior. 40 90. c) 40. 40. Y es posible cerciorarse de que ésta es legítima. b)p{b) = p{ab) 87. x) = p(b.91 p ( T 6 c. c) = p{a. p{a. pero es válida en sus interpretaciones infinitas n o r m a l e s ) . c) = p(fE. c) = p{b. 86.) 64 Y. x) =-. y que nuestro cálculo es una generalización del cálculo acostumbrado. 87. d) Esta es la ley de asociación p a r a la suma booleana. z) {{x)p(a.p(y. d) = p{a Tí. 90 que es la ley de idempotencia de la suma booleana. A2 95. (91) (92) p ^ c.com . c) = p{ab. c). d) = p{a Te. 40 Puede advertirse que (89) (90) p(ab. 89. c) .> p{a. B 2 .> _ p(ü. A2 http://psikolibro. *IV. c) = p{í^. c) = p(a.330 (87) La lógica de la investigación p ( 5 Ta. c) . que muestran la c o m p a t i b i l i d a d de nuestro sistema con la fórmula siguiente.> p(y.

x) & p{c. págs. P o d e m o s introducir t a m b i é n u n a segunda definición: (D2) (D3) (I) (II) (III) (IV) (V) (VI) (VII) o = 6 + c <—> a =Tc Obtenemos. D 2 ab + aB = a 88. A2. D I ' 90. z ) = p{b. p o r e j e m p l o . y es sabido que de él son deductibles todas las fórmulas válidas de dicho álgebra. 40 y B 2 . (100) {{x)(p(a. x) = a = a a= b -> b -= a (a = & 6 = c) . x))) -> p{ac. A la vista de este resultado. podemos definir la equivalencia booleana de dos elementos. el sistema formado p o r ( A ) a ( D 2 ) y ( I ) a ( V I ) es u n sistema axiomático del álgebra booleana perfectamente conocido. 1933. y) 99. del modo siguiente : (DI) (A) (B) (C) (D) a = b <—> {x)p(a.Deducciones dentro de la teoría formal de la probabilidad 331 Es digno de notarse que ( 9 9 ) necesita A2 : no se sigue de 98. y) = p{bd. ya que es posible que p{a. B 2 Valiéndose de ( 9 0 ) .x) Y de esta definición llegamos i n m e d i a t a m e n t e a las fórmulas a = c a ~b-> a p u e d e r e m p l a z a r a 6 en algunos o en todos los lugares de u n a fórmula cualquiera sin que tal cosa afecte a su valor veritativo. D I Ahora bien. 35. y que en tal substitución no cambia el valor veritativo de aquélla . es posible sustituir algunas o todas las apariciones de los n o m b r e s del elemento b en cualquier fórmula bien formada del cálculo p o r u n n o m b r e cualquiera del elemento a. E. 1 0 0 ) . x) = p(b. 90. D 2 (Eo)(E6) aj^b 25. 90. Soc. " Cf. 274-304 Kl sislema formudo por (I) a (IV) es cl «cuarto conjunto» de Huntington. HUNTINGTON. Si a pertenece a S. que se debe a H u n t i n g t o n ^ . x) p a r a t o d o x p e r t e n e c i e n t e a S. entonces a + b pertenece a S (postulado 3. ( 1 0 0 ) y A2. a y b. D2 a + a = a 94.blogspot.> p{b. V. a = be <—> a = 5 + c Si a y 6 pertenecen a S. que la condición (*) garantiza la equivalencia en la sustitución de o y 6. entonces. Transactions Am. x) = p(d. D2. z ) = O (tal sería el caso. dicho de otro m o d o . x) = p{b. p u e d e ponerse ahora de manifiesto con toda facilidad que siempre que se satisface la condición (*) p(a. 74.com . si fuese a = z T^ XX). o. entonces a pertenece a S (postulado 4 ) a + b= b + a 9 3 . D2 (a ^ 6) + c = o + ( 6 + c) 92. 100. Math. descrito http://psikolibro.

35. «p(a. que dos proposiciones contradictorias entrañan cualquier otra. y dado que cabe i n t e r p r e t a r éste como una lógica deductiva. es una generalización legitima de la lógica deductiva. http://psikolibro. como «a p o r lo menos casi se sigue de 6». podemos afirmar que el cálculo de probabilidades. b) (cf.332 La lógica de la investigación científica P o r tanto.p[(i.^s '>+' a ^. La fórmula inversa de ( + ) . b) -\. 557 y sig. de 1948. Jeffreys ha mejorado a este respecto la formulación del teorema 2. Jeffreys. no h a n de aseverarse incondicionaliacnte en u n sistema fórmulas tales como p{a + a.. b) = 1 es u n a fórmula i m p o r t a n t e ^. üb) =. S es un álgebra b o o l e a n a . la propone en su Theory of Pi-obahilily. aun cuando también tenemos p[a -{. p o d e m o s a d m i t i r que «a > 6».p(a. la fórmula ( E ) en las págs. 1 en la pág. Más en especial. definible p o r (D4) a > b <—> ab = b. «p(a. o. «Convention 3».. pág. 47 y siguientes)." ed. del mismo voluine. P a r a que sea válida es preadmitir * p[a. aa) = 1 Es decir. 1943. en interpretación lógica. en la nota anterior 1. en su interpretación lógica. su teorema 4 es contradictorio. la nota *2 del apartado 23 y mi réplica a Jeffreys en Mind 52. ya que se le afirma sin una condición semejante a nuestra « p ( 6 ) 7 ^ 0 » .i. En la 2. aa) =^ 2. &) ~ p{a. signifique. 314 y 3 3 0 — . También asume la (VII). ad) -\. y p u e d e demostrarse fácilmente que (+) Esta que mas ciso a > b -> p{a. nuestro axioma C ) . en interpretación lógica. desde luego. Pero en nuestro sistema existen otras equivalencias válidas.blogspot. pero el 4 (y otros muchos) hacen ver que su sistema sigue siendo incompatible (aunque ha reconocido en dicha cd. p o r tanto.b a > b <—> p{a. asimismo. no obstante tal cosa. pero en cuanto se acepta.a. 2K0. La íórnaula (V) es superfina. «a se sigue de í*» (o «6 e n t r a ñ a < " ' ) . y en esta misn\a se encuentran los (A) a (D) y (/J3). ab) T^ O <—-> p{a. § 1.2. p r o p u e s t a p o r muchos autores. en la mayoría de los siste—supuesto que sean c o m p a t i b l e s — . págs. f>) = = 1» debe i n t e r p r e t a r s e como «al menos casi s e g u r o » . b) = 1 —> a > fc» no debe ser demostrable.com . como Huntington hizo ver en las págs.. o sea. pero no tiene validez. tales como . * Véanse las fórmulas 31' y sigs. por ejemplo. cf. como hacen ver nuestros ejemplos segundo y tercero de la demostración de c o m p a t i b i l i d a d —cf. " II.

o como un sistema de lógica modal. pues. Pero. en realidad. y «h» en vez de «/)(«. (Ciertas interpretaciones nos impedirán que los tratemos como si perteneciesen al mismo nivel lingüístico. lo cual cabe considerar que significa : 1 a entraña qvie a es necesariamente necesario. y. como una lógica preposicional polivalente (con cuantos valores nos plazca elegir. podemos escribir algo parecido a ha -> I. ya que se encuentra unido estrechamente a la relación entre los enunciados probabilitarios primarios y secundarios.«p{h. o incluso al mismo lenguaje. h) = 1» . ya sean discretos.«p{«p{a.> I. densos o continuos). a) = 1».com . en los que p{a. a) = 1». mas puesto que esto último quiere decir algo así como I. fe) no está definido más que cuando p(fe) 5^ 0. hay otros modos —y mejores— de interpretar la relación existente entre un enunciado de probabilidad primario y uno secundario.xy> en lugar de «x es necesario (en el sentido de. ya que ni siquiera entrañan el álgebra booleana. esquemáticamente: si escribimos « 1.) http://psikolibro. Incluso el prolílema de si un enunciado necesario es necesariamente necesario tiene su lugar natural en la teoría probabilitaria. El carácter formal de nuestro sistema hace posible interpretarlo.blogspot. que los sistemas acostumbrados de la teoría de la probabilidad se caracterizan de un modo erróneo cuando se los llama generalizaciones de la lógica: son formalmente inadecuados para este fin. «p(a. a ) = 1». c5) ?^ O» —como se acaba de indicar—• o bien definir «a es lógicamente necesario» por «p(a. punto *13 de la «tercera nota»).o . Parece estar bastante claro. por ejemplo.Deducciones dentro de la teoría formal de la probabilidad 333 Ninguna de ellas puede cumplirse en los sistemas al uso. cabe definir «a implica necesariamente fe» por medio de «p(fe. demostrable)». que desempeña un papel muy importante en la teoría de la probabilidad (como se muestra en el apéndice *IX. como es natural. a) = 1») = 1» hemos conseguido tener enunciados probabilitarios (secundarios) acerca de enunciados probabilitarios (primarios). podemos hacerlo de muchas maneras: por ejemplo.

y el hecho de que haya llovido un miércoles puede no servirnos para predecir si lloverá o no el domingo. y que es menester interpretarlo como nuestra falta de conocimiento del orden vigente —si es que lo hay—. Sobre desorden objetivo o aleatoriedad Para una teoría objetiva de la probabilidad. resulta tentador decir que la aleatoriedad o desorden no es un tipo de orden que pueda describirse objetivamente. 3) Podríamos describir la aleatoriedad diciendo que es la «ausencia de regularidad». naturalmente. según creo. esto nos sirve de poco: pues no cabe someter a contraste la presencia o ausencia de regularidad en general. y. podemos elaborar una teoría que nos permite realmente la construcción de tipos ideales de desorden (y. asimismo. como veremos más adelante. o si cierta fórmula dada para predecir la lluvia en domingo —tal como. «por lo menos una vez cada tres semanas»-— da buen resultado. Pretendo indicar brevemente en este apéndice algunos de los problemas generales que dicha caracterización puede ayudar a resolver. y para su aplicación a conceptos tales como el de entropía (o desorden molecular). cada día de la semana recibe iguales cantidades de lluvia. También es aleatoria la caída de lluvia los domingos: en plazos muy dilatados. Así pues. 1) Se supone que la distribución de velocidades entre las moléculas de un gas en equilibrio es (muy aproximadamente) aleatoria. éstas no pueden determinar si existe o no otra fórmula mejor. sino solamente las de una regularidad concreto que se haya dado o propuesto. es esencial dar una caracterización objetiva de desorden o aleatoriedad como un tipo de orden. o sea. la distribución de las nebulosas en el universo parece ser aleatoria. la de tipos ideales de orden. 5) El problema más sencillo de este campo —y el que. pero. una sucesión idealmente desordenada.com . y de todos los grados intermedios entre estos extremos).blogspot. A mi juicio. y el modo en que cabe abordarla. de suerte que la densidad media de ellas es constante. aunque es posible rechazar esta fórmula teniendo en cuenta las contrastaciones a que se la han sometido. nuestras contrastaciones de aleatoriedad nunca excluyen la presencia de toda regularidad: podemos contrastar si existe o no una correlación significativa entre la lluvia y los domingos. he resuelto— es el de la construcción de un tipo ideal unidimenional de desorden. Análogamente. Pero. hemos de resistir a esta tentación. además. El problema de construir una sucesión de esta índole surge inme- http://psikolibro. 4) En estas circunstancias. 2) Tenemos ciertas contrastaciones estadísticas de aleatoriedad.APÉNDICE * V Í .

que nos retractamos de la expresión «desde el principio». «accidentalmente»: lo único que postula es que fallará o largo plazo (o. B. su libertad-re de secuelas) aumente con su longitud todo lo rápidamente que sea posible desde el punto de vista matemático. que hace referencia a un trabajo aún no publicado del doctor L. como puede verse por lo que sigue. la regla de este autor es incapaz de excluir colectivos que empiecen con gran regularidad. y también lo es que siempre que contrastamos la aleatoriedad de una sucesión estamos pensando en otro tipo de dicha característica: nos referimos a sucesiones que desde el principio se comporten de una forma «razonablemente aleatorizada». ahora bien. un colectivo de Von Mises puede ser enormemente regular en su segmento inicial: con tal de que al final se hagan irregulares. con más precisión. R. 9) El conjunto infinito de todas las sucesiones que se conforman con tal descripción puede ser llamado el tipo ideal de alternativas aleatorias con equidistribución. en un número infinito de ensayos). una sucesión de ceros y de unos con equidistribución es aleatoria cuando no admite ningún sistema de jugar. o sea. si se pretende que necesitamos una sucesión larga para decidir una cuestión de este tipo. Pero la expresión «desde el principio» da origen a un problema propio. 8) La solución de esta dificultad reside en construir una sucesión idealmente aleatoria. 10) Aunque lo único que se postula acerca de estas sucesiones es que sean «fuertemente aleatorias» —en el sentido de que los segmentos iniciales finitos pasen todas las contrastaciones de aleatoriedad— es fácil poner de manifiesto que tienen limites frecuenciales. es decir. o sea. Desde luego. . 6) Según Von Mises. De esta http://psikolibro. dicho de otra forma: una sucesión cuyo grado n de aleatoriedad (es decir. Von Mises admite que cualquier sistema de jugar puede dai buen resultado durante algún tiempo.com . . una en la que cualquier segmento inicial —ya sea corto o largo— sea todo lo aleatorio que su longitud permita. parece entonces que nos desdecimos de lo que habíamos afirmado antes.Sobre desorden objetivo o aleatoriedad 335 diatamente en una teoría frecuencial cíe la probabilidad que trabaje con sucesiones infinitas. ¿Está aleatorizada la sucesión 010110? Es evidente que es demasiado •¡arta para que digamos sí o no . 7) Es obvio que no podemos someter a contraste este tipo de aleatoriedad demorada. Elton y de mí mismo). la nota *1 del apéndice IV. Por tanto. en el sentido que suelen pedir las teorías de la frecuencia. digamos del modo siguiente: 00 11 00 11 00 1 1 . En el apéndice IV de este libro hemos mostrado cómo se construye una sucesión de este tipo (véase. especialmente.blogspot. ningún sistema que nos permitiera seleccionar por adelantado una subsucesión en que la distribución fuese desigual. . y así sucesivamente durante los primeros quinientos millones de cifras.

de la dirección positiva.. la eliminación del problema del límite: y ello gracias a reducir el comportamiento que es propio de una sucesión limitada al que es propio de sus segmentos finitos aleatorizados.. mientras tanto.336 La lógica de la investigación cientíjica forma se resuelve de un modo sencillo uno de los problemas centrales del capítulo sobre la probabilidad. por lo cual ya no pienso que tenga gran importancia eliminar el axioma del límite de la teoría frecuencial. segundo.. he encontrado que para abordar la probabilidad es preferible el «punto de vista de la teoría de la medida» a la interpretación frecuencial (véase mi Postscript. en definir sucesiones aleatorias del modo más exigente. sin más que coordinar los elementos que dentro de la serie de los puestos impares ocupan el primero.. es innegable que cualquier sucesión que se haya rechazado —en virtud de contrastaciones estadísticas— como no aleatoria. Wald y Church no son necesariamente de este tipo (como ya hemos hecho observar más arriba).. . puede convertirse posteriormente en una sucesión aleatoria admisible en el sentido de estos autores. Las sucesiones admitidas por Von Mises. Wald y Church— estaban interesados.blogspot. como acabo de indicar en el parágrafo 8 ) . lugar con los puestos primero.. que debato a fondo en el Postscript). Por este método he creído que podía lograr dos cosas: aterrarme al tipo de sucesión que pasaría las contrastaciones estadísticas de aleatoriedad y demostrar el teorema del límite. Copeland. segvmdo. segundo. y los que en la serie de los puestos pares ocupan el primero. He conseguido ambos objetivos valiéndome de la construcción dada en mi antiguo apéndice IV. segundo. y. capítulo *III).com .. pero.. Y por otros métodos tan sabidos como éste. 12) Axmque otros teóricos de la frecuencia —especialmente Von Mises. en el sentido más amplio compatible con una demostración de que existan semejantes sucesiones aleatorias). de la dirección negativa. por otro lado. Copeland. 11) Es sumamente fácil extender esta construcción en las dos direcciones opuestas del caso unidimensional. para lo cual excluían «todos» los sistemas de jugar en el sentido más amplio posible de la palabra «todos» (o sea. Desde un principio he querido responder a la objeción de que la aleatoriedad es compatible con cualquier segmento inicial finito: he querido describir sucesiones que surjan a partir de sucesiones aleatorizadas finitas por un paso al infinito. principalmente. .. lugar con los lugares primero. mi meta ha sido enteramente diversa. tanto por razones matemáticas como filosóficas (el punto decisivo está relacionado con la interpretación de propensiones de la probabilidad.. y cabe que llamemos aleatoria a una sucesión empírica en la medida en que las contrastaciones hagan ver su semejanza estadística con una sucesión ideal. Pero puede seguirse haciendo: podemos estructurar esta teoría desde sus comienzos sirviéndonos del tipo ideal de sucesiones aleatorias que hemos construido en el apéndice IV. http://psikolibro.. es posible extender nuestra forma de construcción a las celdillas de un espacio n-dimensional.. . .

com .Sobre desorden objetivo o aleatoriedad 337 13) Actualmente.blogspot. http://psikolibro. al cabo de varios años de haber resuelto los antiguos problemas de una forma que me hubiera satisfecho en 1934. ya no creo del todo en la importancia de construir una teoría frecuencial que se encuentre libre de todas aquellas dificultades. Pero continúo creyendo en la importancia de que la aleatoriedad o desorden pueda considerarse como un tipo de orden. y de que quepa construir modelos objetivos de ella.

con ello no afirmamos sino que ha sido sometida a contrastaciones m u y exigentes (tiene que tratarse.blogspot. de una hipótesis con un grado de contrastabilidad elevado) y que hasta el m o m e n t o ha salido sin daño de ellas. los apartados 82 y 83.APÉNDICE * V I I .) Así pues.com . si a es la ley de que h a b l a m o s y b cualesquiera datos o p r u e b a s empíricos. pues por razones lógicas no pueden tener ambas cosas. bien a su p r o b a b i l i d a d relativa a unos datos determinados: esto es. sino t a m b i é n que la teoría probabilística de la inducción — o idea de una probabilidad inductiva— es insostenible. afirmo que (1) p(fl) = O http://psikolibro. Keynes y K a i l a . la que sea lógicamente de más peso. o más informativa. En el texto se p o n e de manifiesto la imposibilidad citada (apartados 80. ya p o r el de las regiones espacio-temporales). a u n enunciado singular o a una conyunción finita de éstos. Uno de los resultados de este estudio es que la probabilidad de una ley universal cualquiera (no tautológica) es cero en un universo infinito (ya lo sea p o r el n ú m e r o de los objetos discernibles. asimismo. hasta ahora han preferido siempre lo último — c o n tal de que la teoría h a y a salido i n d e m n e de las contrastaciones. 81 y 8 3 ) en la discusión que se lleva a cabo de ciertas ideas de R e i c h e n b a c h . (Véanse.) Con la p a l a b r a « p r o b a b i l i d a d » me refiero ahora. ya que no p u e d e satisfacer las leyes del cálculo de p r o b a b i l i d a d e s : pues éstas piden que de dos hipótesis dadas. Así pues. Probabilidad nula j estructura fina de la probabilidad y del contenido Hemos distinguido n e t a m e n t e en el libro entre la idea de probabilidad de una hipótesis y su grado de corroboración. u n grado más elevado de corroboración estará acompañado p o r uno inferior de p r o b a b i l i d a d . (Otro resultado a que hemos llegado ha sido el de que no hemos de asumir de modo no crítico que los científicos procuren nunca que sus teorías tengan u n grado de p r o b a b i l i d a d m u y elevado : tienen que elegir e n t r e gran p r o b a b i l i d a d y gran contenido informativo. la que pueda corroborarse mejor— sea siempre la menos probable (teniendo en cuenta los dato