Karl R.

Popper

LA LÓGICA
DE LA

INVESTIGACIÓN CIENTÍFICA

EDITORIAL TECNOS
MADRID

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Los derechos para la versión castellana de la obra The Logic of Scientific Discovery publicada por HUTCHINSON & Co. LTD., de Londres, son propiedad de
EDITORIAL TECNOS, S. A.

Traducción por VICTOR SANCHEZ DE ZAVALA

.' edición, 1962. 1." 2.» 3.» 4.» 5." reimpresión, reimpresión, reimpresión, reimpresión, reimpresión, 1967. 1971. 1973. 1977. 1980.

EDrrORIAL TECNOS, S. A., 1980 O'Donnell, 27. Madrid-9 ISBN: 84-309-0711-4 E>epósito legal: M. 1.112.—1980
Printed in Spain. Impreso en España por ARTES GRÁFICAS BENZAL. - Virtudes. 7. - MADRID-3

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A MI ESPOSA,
a quien se debe que haya renacido este libro.

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Nota del

traductor

La lógica de la investigación científica es traducción de la Logik der Forsehung, publicada en Viena en el otoño de 1934 (pero con la fecha «1935») ; la versión ha sido hecha por el autor, ayudado por el doctor Julius Freed y Lan Freed. No se ha alterado el texto original de 1934 con vistas a la traducción. Como suele ocurrir, ésta es un poco más larga que el original : ha sido menester emplear paráfrasis para palabras y frases que no tenían equivalentes, y ha habido que fragmentar y reordenar las oraciones; tanto más cuanto que el texto a traducir estaba enormemente condensado, pues incluso se le había podado drásticamente en varias ocasiones, para cumplir los requisitos del editor. Pero el autor se ha decidido a no aumentar el texto, así como a no restaurar los pasajes cercenados. Con objeto de ponerlo al día se han añadido al libro apéndices y notas nuevos : algunos amplían meramente el texto, o lo corrigen; pero otros indican en qué puntos el autor ha variado de opinión, o cómo reorganizaría sus razonamientos. Todas las adiciones actuales —apéndices nuevos y notas nuevas a pie de página— están marcadas por medio de números precedidos de asterisco ; y este ultimo signo indica también los sitios en que se han ampliado las notas antiguas (a menos que la ampliación consista únicamente en la alusión a la edición inglesa de un libro publicado originalmente en alemán). En las adiciones mencionadas se encontrarán referencias a una continuación de este volumen (continuación que no se había publicado antes y cuyo título es Postscript: After Twenty Years): sus capítulos y apartados están precedidos también por asterisco, pero como no tiene apéndices, todos éstos, tengan o no asterisco, corresponden al presente volumen. Las dos obras tratan de los mismos problemas, si bien —aunque se complementan— son independientes. Debe señalarse también que ha cambiado la numeración de los eapítulos de este libro : en el original estaban numerados de primero a segundo (i)rimera parte) y de primero a octavo (segunda parte), mientras que ahora lo están correlativamente: de primero a décimo.
* La versión española se ha hecho sobre la edición inglesa, siguiendo el consejo del autor. Únicamente se han vertido directamente del alemán alguna palabra aislada y la carta de A. Einstein, que constituye el apéndice *XII (aunque teniendo en cuenta, naturalmente, las aclaraciones intercaladas por K. R. Popper).

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Sumario

Páginas Nota del traductor Prefacio de la primera edición (1934) Prefacio de la edición inglesa (1958) Reconocimiento PRIMERA PARTE
INTRODUCCIÓN A LA LÓGICA DE LA CIENCIA.

8 14 16 23

Capítulo I.—Panorama de algunos problemas fundamentales 1. El problema de la inducción 2. Eliminación del psicologismo , 3. Contrastación deductiva de teorías 4. El problema de la demaraación 5. La experiencia como método 6. La falsabilidad como criterio de demarcación 7. El problema de la «base empírica» 8. Objetividad científica y convicción subjetiva Capítulo II.—Sobre el problema de una 9. Por qué son indispensables las 10. Planteamiento naturalista de la 11. Las reglas metodológicas como teoría del método científico decisiones metodológicas teoría del método convenciones

27 27 30 32 33 38 39 42 43 48 48 49 52

SEGUNDA PARTE
ALGUNOS COMPONENTES ESTRUCTURALES DE UNA TEORÍA DE LA EXPERIENCIA.

Capítulo III.—Teorías 12. Causalidad, explicación y deducción de predicciones 13. Universalidades estricta y numérica 14. Conceptos universales y conceptos individuales 15. Enunciados universales y existenciales 16. Los sistemas teóricos 17. Algunas posibilidades de interpretación de un sistema de axiomas. 18. Niveles de universalidad. El «modus tollens» Capítulo 19. 20. 21. 22. 23. 24. IV.—La falsabilidad Algunas objeciones convencionalistas Reglas metodológicas Investigación lógica de la falsabilidad Falsabilidad y falsación Acontecimientos y eventos Falsabilidad y coherencia

57 57 60 62 66 68 69 72 75 75 78 80 82 84 88 89 89 91 93 96

Capítulo V.—El problema de la base empírica 25. Las experiencias perceptivas como base empírica: el psicologismo. 26. Acerca de las llamadas «cláusulas protocolarias» 27. La objetividad de la base empírica 28. Los enunciados básicos

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PáginBg 29. 30. La relatividad de los enunciados básico?. Solución del Irilema Fries Teoría y experimento de 99 1'" 107 iOT lOu liO 111 114 US 117 120 123 125 128 128 129 132 134 135 136 137 138 138 141 14 2 144 145 147 148 149 153
155

Capítulo VI.—Grmloa de contrastabilidinl 31. 32. 33. 34. 35. 36. 37. 38. 39. 40. U n prograuín y u n a Jjnagon ¿ C ó m o han de compararse las clases de po?iblcs falsadores? Comparación do los graflos de falsaMlidad por medio de la relación de sulíclasincaeión F.struelura de la relación de subclasific icióii. Probabilidad lógiea. Contenido emjiirieo, e n t r a ñ a n i i e n t o y grados de falsabilidad Niveles de imiver.'¡alidad y grados de precisión Ámbitos lógicos, \ o t a s sobre la teoría de la tnrflición Comparación de grados de conlra^labilidad teniendo en cuenta las dimensiones Dimensión de u n conjunto de curvas Dos m a n e r a s de reducir el n ú m e r o de dimensiones de uii conjunto de curvas

Capítulo V I I . — L a senciliv: 41. 42. 43. 4445. 46. Eliminación de los conceptos pragmático y estético de sencillez ... El problema nielodobígico de la sencillez Sencillez y grado de falsabilidad F i g u r a geométrica y forma funcional La sencillez de la geoinetria cuclidea El convencionalismo y el concepto de sencillez

Capitulo V I I I . — L a probabilidad 47. 48. 49. 50. 51. 52. 53. 54. 55. 56.
57.

El problema de la interpretación de los enunciados probabilitarios. Las inlerpretaci(mcs subjetiva y lilijeliva El problema f u n d a m e n t a l de l.i liaría del azar La teoría frecuencial de Voii Mi-''^ P l a n de u n a nueva teoría de la iirobabilidad Frecuencia relativa dentro de una clase finita Selección, indej>en(If'ne)a, insensibilidad, inlrascendencia Sucesiones finita-. Selecciones ordinal ) de vecindad Libertad-;i en sucesiones finitas Sucesiones de segmentiis. P r i m e r a forma de la fíírmula b i n o m i a l .
Sucesiones infinita-. Estimaeí'Mie- ireeueiiríales bipofétieas

58. 59. 60. 61. 62. 63. 64. 65. 66. 67. 68. 69. 70. 71. 72. 73. 74.

E s t u d i o del axioma de alealorieiiad Sucesiones azarosas. P r o b a b i l i d a d objetiva El problema de Rernoulli La ley de los grandes números (teorema de B e r n o u l l i ) El teorema de Bernoulli y la interpretación de los enunciados probabilitarios El teorema de Bernoulli y el proldema de la convergencia E l i m i n a c i ó n del axioma de convergencia. Solución del «problema f u n d a m e n t a l de la teoría del azar» El problema de la deeidibilidad La forma lógica de los enunciados probabilitarios U n sistema probabilístieo de metafísica especulativa La probabilidad en la física Ley y azar La deduelibilidad de macro-leyes a p a r t i r de micro-leyes E n u n c i a d o s probabilitarios f o r m a l m e n t e singulares La teiuía del á m b i t o obsfTiHJciínirs sobre Ja Irnría cuántica El problema de lleísinbevg y las relaiicmes de i n e e r t i d u m b r e . . . Breve bosipu'io de la ititeipretarítin estadística de la teoría eiuintiea.

159 162 162 166 169 170 173 177 179 183 185 191 193 195 198 201 203 207

(.nj>íIulo \\.'--Alf;jíniís

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75. 76. 77. 78.

U n a reinterpretación estadística de las fórmulas de i n c e r t i d u m b r e . U n i n t e n t o de e l i m i n a r los elementos metafísicos p o r inversión del p r o g r a m a de H e i s e n b e r g ; con aplicaciones Los experimentos decisivos La metafísica i n d e t e r m i n i s t a

2U8 213 220 229 2.34 235 237 245 247 250 255 257

Capítulo X . — L a coTToboración, o de qué forma sale indemne de la contrastación una teoría 7 9 . Sobre la l l a m a d a verificación de hipótesis 8 0 . P r o b a b i l i d a d de u n a hipótesis y probabilidad de e v e n t o s : crítica de la lógica probabilitaria 8 1 . Lógica i n d u c t i v a y lógica probabilitaria 8 2 . Teoría positiva de la corroboración: cómo p u e d e «demostrar su temple» u n a hipótesis 8,9. Corroborabilidad, contrastabilidad y probabilidad lógica 8 4 . Observaciones acerca del uso de los conceptos de «verdadero» y «corroborado» 8 5 . La ruta de la ciencia

APÉNDICES L IL in. IV. V. VI. VIL Definición d e dimensión de u n a teoría Cálculo general de la frecuencia en clases finitas Deducción de la p r i m e r a forma de la fórmula binomial U n método p a r a construir modelos de sucesiones aleatorias E x a m e n de u n a objeción. El experimento de la r a n u r a doble Sobre u n p r o c e d i m i e n t o de m e d i r no predictivo Observaciones acerca de u n e x p e r i m e n t o i m a g i n a r i o NUEVOS *I. *II. *III. APÉNDICES 289 295 265 267 270 272 275 278 281

Dos notas sobre inducción y demarcación, 1933-1934 Nota sobre probabilidad, 1938 Sobre el empleo heurístico de la definición clásica de probabilidad, especialmente p a r a la deducción del teorema geneial de m u l tiplicación Teoría formal de la probabilidad Deducciones d e n t r o de la teoría formal de la probabilidad Sobre desorden objetivo o aleatoriedad P r o b a b i l i d a d n u l a y e s t r u c t u r a fina de la probabilidad y del contenido Contenido, sencillez y dimensión Corroboración, peso de los datos y contrastes estadísticos Universales, disposiciones y necesidad n a t u r a l o física Sobre el uso y abuso de experimentos i m a g i n a r i o s , especialmente en la teoría cuántica E l e x p e r i m e n t o de E i n s t e i n , P o d o l s k i y R o s e n . C a r t a de Einstein (1935) (preparados por J. Agassi). Albert

300 303 325 334 338 352 360 392 412 426

*IV. *V. *VI. *VII. *VIII. *IX. *X. *XI. *XII. Indices

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Las teorías son redes : sólo quien lance cogerá.blogspot. NOVALIS http://psikolibro.com .

blogspot. sostengo ¡a opinión exactamente opuesta y afirmo que siempre que una disputa se ha desencadenado durante cierto tiempo. p o r tanto. y en h a b e r acabado con los deprimentes monólogos que hoy pasan p o r discusiones filosóficas. al corazón de u n a estructura organizada. jiiiede atacar su problema de modo directo : p u e d e dirigirse i n m e d i a t a m e n t e al corazón del asunto. proporciona menguado solaz al gustador de la filosofía: pues lo que no puede dejar de temer es que ésta nunca llegue lo suficientemente lejos como para proponer un aiitónlico problema. especialmente en filosofía. pues quizá el tínico hecho aceptado p o r todos es que no existe tal cosa. M. con ella. El científico <]iie se ocupa con una investigación d e t e r m i n a d a . y. sino de un auténtico problema acerca de cosas. http://psikolibro. I. oloño lie l^. por fin. En realidad. sino más bien con algo que se asemeja a un montón de ruinas (aunque tal vez con u n tesoro sepultado d e b a j o ) . No p u e d e apelar a u n a situación de los problemas que r e a l m e n t e sea de aceptación general. digíiiDOF de física. El filósofo se encuentra en muy distinta posición. ScHLicK (1930). siguen confiando en discutirlos. Ksta es la razón p o r la que p u e d e dejar a otros la tarea de encajar su colaboración en el marco general del conocimiento científico..com . A pesar de ello. Pues existe ya u n a estructura de las doctrinas científicas. Por mi parte. No se enfrenta con una estructura organizada. todavía hay algunos que creen que la filosofía puedo propnncr auténticos problemas acerca de cosas. u n a situación tie los problemas q u e tiene aceptación general. ViKiNA. esto es. ha resuello sus problemas más recalcitrantes. lo único que pueden hacer es empezar de nuevo desdo rl principio. y q u e ..Prefacio de la primera edición (1934) La sospecha de que el hombre. Y si por ventura se encuentran incapaces de aceptar ninguno de los credos existentes.il. en el fondo no se trataba nunca de un mero problema acerca de palabras. KANT (1786). la cuestión de si la filosofía llegará nunca a p r o p o n e r un auténtico p r o b l e m a reaparece u n a y otra vez en los círculos filosóficos.

..blogspot. LORD ACTON http://psikolibro. el uso de hipótesis y de la imaginación.No hay nada más necesario para el hombre de ciencia que la historia de ésta y la lógica de la investigación.com . La forma de descubrir los errores. el modo de someter a contraste.

en todo caso.Prefacio de la edición inglesa (1958) ]. y sigue siéndolo. Los analistas del lenguaje creen que no existen auténticos problemas filosóficos. exi<te un p r o b l e m a filosófico por el que se interesan todos los h o m b r e s qvie reflexionan: es el de la cosmología. pero no lo es acabar con nuestros problemas pícsentándolos como meros «rompecabezas» lingüísticos. no menos que el de la ciencia. sin embargo. tanto la filosofía como la ciencia perderían todo su atractivo para mí si abandonasen tal empresa. los analistas que digo tienen gran importancia para m í : no sólo como contrincantes. Quiero p r o p o n e r ahora también la siguiente segunda tesis: el problema central de la epistemología ha sido í i e m p r e . Lo mismo entonces que ahora. No hay un método propio de ¡a filosofía.en cuanto que parecen ser casi los iini^os filósofos que conservan vivas algunas de las tradiciones de la filosofía racional. que. si es que hay alguno. t e m o — mi actitud con respecto a la situación entonces d o m i n a n t e en la filosofía. reside on las aportaciones q u e h a hecho a a q u é l l a . No pienso (pie el estudio del aumento del conocimiento p u e d a rem- http://psikolibro.refació de 1934 traté de exponer --demasiado sucinlamentc. y. al menos. o que los problemas de \» filosofía.blogspot. son problemas del uso lingüístico " <lel sentido de las palabras. Los filósofos son tan libres eomo cualesquiera otras personas de emplear cualquier método en la búsqueda de la verdad. A mi entender están equivocados. el único interés de la filosofía. Reconozco que e n t e n d e r las funciones de nuestro lenguaje es una p a r t e im{)ortanfe de ésta. Creo que toda la ciencia es cosmología. Creo.n mi anli-uo |. Los analistas del lenguaje se consideran a sí mismos como los que utilizan cierto método privativo de la filosofía. pues yo creo en las siguientes tesis. en mi caso. Y el mejor modo de estudiar el aumento del conocimiento es estudiar el del conocimiento científico. sino eomo aliados . el problema de entender el mUndo —incluidos nosotros y nuestro conocimiento como parte de él. y especialmente p a r a con la filosofía lineste nuevo prefacio pretendo exponer mi actitud frente a la situación actual y acerca de las dos escuelas principales de analistas del lenguaje de nuestros días.com . id del aumento del conocimiento.

. \\c. l . a u n c u a n d o c a d a u n o de n o s o t r o s c o n t i n ú e t a n c o n t e n t o h a b l á n d o s e a sí m i s m o .r e s o l v e r l o . el ú n i c o m é t o d o de t o d a discusión rnciotud. o í r o s a d u c e n las c r í t i c a s en lujrar n u e s t r o si d e j a m o s de l i a i ' c i l o p o r mi-^nlro^ mi-^mo-^.>n )i-ji>s i]i' í-rr }o.m i d e a r v e n t a j o s a m e n t e u n fil(isofo. A l u d o a i¡uc >¡riu¡irc (¡ue ¡ i r o p o n e m o s ijna s o l u c i ó n a u n p r o l d c m a d c h c r í a m o s e s f o r z a r n o s t o d o lo q u e p u d i i l ^ e nH)S p o r c e l l a r a l i a j o l u i e s l r a s o l u c i ó n .com . -Mi r e s f d i e s l a es (pie. a u i u p i c h a y u n n ú m e r o i n d e f i n i d o de ( ( m é t o d o s » d i f e r e n t e ^ .uuis l>}p/^^ ipjf rsU>. m á s f)íen. p e r o . n t r e los i n u c b o s m é t o d o s (pie p u e d e u . E s t o m e p a r e c e m u y i m p o r t a t i t e .i s ]()gico» sea cajtaz d e d c s c i n p c ñ a r un p a p i d en v\ [iroccso c i t a d o d e a c l a r a r y escud r i n a r los liiiililcnuis y las SOIUCÍÍHK-S (pie l i e m o s p l a n t e a d o v Jirop u e s t o .. t a n t o d e l a s c i e n c i a s d e la IS'aturaleza c o m o de la f i l o s o f í a : m e r e f i e r o al d e e n u n c i a r c l a r a m e n t e los p r o j j i o s p r o l i l e n i a s y de e x a m i n a r criticamente las diversas soluciones ¡iroi)uestas. y. d e s d e luCcrf). t a l vez p o r q u e p i e n s a n q u e n o h a y http://psikolibro. p o r f o r t u n a .Prefacio de la edición inglesa 17 p l a z a r s e p o r e l e s t u d i o d e l o s u s o s l i n g ü í s t i c o s . (jue a c t u a l m e n t e n o está de m o d a ) : c o n s i s t e sjnip l e m c n t e en i n t e n t a r a v e r i g u a r (pié h a n p e n s a d o y d i c h o o t r o s a c e r c a del f i r o b l e m a en c u e s t i ó n . >li Jesjs r. N o n i e g o (jiie a l g o a lo q u e p o d r í a l l a m a r . e s t o y c o i i > p l e t a m c n t e disjiuc>to a a d m i t i r q u e e x i s t e u n m é t o d o al q u e i ) o d r í a l l a m a r s e «el ú n i c o m é t o d o de la f i l o s o f í a » . n i p o r el d e l o s sistemas lingüísticos. d e n u i d o (|ue n o a^cNcro (pie los mi'^lodos del ( ( a n á l i s i s lí'igicon y del « a n á l i s i s (|(-| l e n g u a j e » c a r e z c a n n e c e s a r i a m e n t e d e v a l o r . Y con t o d o . o lo (jue h a n p e n s a d o é s t a t i e n e q u e a c a b a r . c ó m o lo h a n f o r m u l a d o y c ó m o h a n t r a t a d o de r c s o K e r l o . del p r ( d i l e n i a (¡ue se t e n g a e n t r e m a n o s — m e p<)rece q u e h a y u o o d i g n o de ser m e n c i o n a d o (y (jiie es u n a v a r i a n t e d e l m é t o d o l i i s l o r i e o .^ im'ifos Y//(? p u e d e ( .blogspot.i}}i-)i>ih>s r>l. s i n o q u e es. A l g u n o s filósofos h a n h e c h o Xma v i r t u d d e l h a b l a r s e a sí m i s m o s . en l u g a r de d c f c / u l e r l a .s. j i o r q u e es p a r t e d e l m é t o d o g e n e r a l de la d i s c u s i ó n r a c i o n a l : si i g n o r a m o s lo q u e o t r o s p i e n s a n . i)or e l l o . P e r o n o es c a c a c t e r í s l i c o s o l a m e n t e d e ésta. y (|ue en m o d o a l g i m o son c a r a c t e r i s . (|esg r a c i a d a m e n t c .a r — q u e d c i i e n d c r á n sif>nip r e . P o d r í a prC'iruntarse (piizá i\\\v o t r o s « n u ' l o d o s » j u i e d e u t i l i z a r u n filosofo. p o r q u é h a n t e n i d o (jue a f r o n t a r l o . ¡ e ( i s de la filosofía : lui lo son m á s fpie c u a h p i i c r o t r o m é t o d o de in(lagaci(m científica o r a c i o n a l . e^tc p i c c e p l o se lleva a la p r á c t i c a [lor [locos de ent r e n o s o t r o s . con tal d e (pie se las h a y a con u n p r o b l e m a i n t e r e s a n te y de q u e t r a t e s i n c e r a m e n t e d*.Mas la c r í t i c a s e r á f e c u n d a ú n i c a m e n t e si e n u n c i a m o s n u e s t r o p r o b l e m a t o d o lo c l a r a m e n t e (pie p o d a m o s v p r e s e n t a m o s n u e s t r a s o l u c i ó n en u n a f o r m a s u f i c i e n t e m e n t e d e f i n i d a : es d e c i r .c « a n á l i . e s c r i t o en c u r s i v a l a s j i a l a l i r a s vdisciisión racional» y ucriticamenle)) c o n o l i j i l o de s u b r a y a r q u e liago e c i u i v a l e n l e s la a c t i t u d rac i o n a l y la acliiijil c r í l i í a . (pie j u i c d a di'^culirsc e r í t i e a mente. no t e n g o niiigiin ¡nieri's en e n u m e r a r l o s : m e d a lo m i s m o el m é t o d o (pie p u e d a e m p l e a r u n filósofo (o c u a l f j u j e r otra p e r s o n a ) . .

asimismo. «concepciones» o «nociones»: que habríamos de analizar proposiciones o enunciados en vez de «pensamientos». Yo disiento enérgicamente de esta desafiadora creencia. tan extendida. mejor. pero h a r é n a d a más dos comentarios críticos sobre ella. Richard y otros—necesitan para su solución el método del análisis lingüístico. Hay varias interesantes razones históricas de la creencia. el método psicológico (o.com . la de que deberíamos analizar p a l a b r a s y sus usos y sentidos en lugar de «ideas». Dios se h a b l a principalmente a Sí mismo p o r q u e no tiene a nadie a quien valga la pena de h a b l a r . ante todo. que está presente en todas las paradojas lógicas. pseudopsicológico) de analizar nuestras ideas y su origen en los sentidos— por un método más «objetivo» y menos genético. no se encuentra en las llamadas jDaradojas filosóficas. P e r o temo que la cost u m b r e de filosofar en ei5te plano algo eminente sea u n síntoma de la decadencia de la discusión r a c i o n a l . con su famosa distinción entre expresiones lingüísticas con sentido («bien formadas») y carentes de sentido. Puede ponerse de manifiesto muy fácilmente que esta creencia es errónea. de suerte que la distinción entre h a b l a r con sentido y sin sentido h a b r í a de tener. cuya estructura sería análoga a la de las paradojas lógicas. En p r i m e r t é r m i n o . no digamos p o r el ú n i c o : incluso Locke lo introdujo m e r a m e n t e como u n método p a r a tratar ciertas cuestiones preliminares (preliminares p a r a la ciencia de la é t i c a ) .blogspot. sin embargo. e incluso p o r medio del análisis lógico : pues éste revela que cierto tipo característico de reflexividad o autorreíerencia. Es perfectamente comprensible que los que antes h a b í a n visto en el «nuevo camino de las ideas» el único método de la filosofía se hayan convertido a la creencia de que lo es el «nuevo camino de las palabras». Admito gustoso que esta sustitución del «nuevo camino de las ideas» de Locke p o r u n «nuevo camino de las p a l a b r a s » constituía u n progreso y que se necesitaba u r g e n t e m e n t e .18 ha lógica de la investigación científica nadie con quien merezca la p e n a de h a b l a r . nunca debería haberse tomado el «nuevo camino de las ideas» p o r el m é t o d o p r i n c i p a l de la filosofía. de que las paradojas lógicas —-como la del mentiroso («en este momento no estoy diciendo la v e r d a d » ) y las encontradas por Russell. Con esta creencia exacta se combina luego la equivocada de que los problemas tradicionales de la filosofía habrían surgido de un intento de resolver paradojas filosóficas. Su p r o p i a interpretación del mundo — e l mundo de las cosas y de los h o m b r e s — . ni siquiera en las antinomias kantianas. Parece. y tanto Berkeley como H u m e lo e m p l e a r o n . como arma para batir a sus adversarios. exacta. que la p r i n c i p a l razón que ha habido p a r a exaltar el método del análisis lógico ha sido la siguiente. Berkeley y H u m e —es decir. sin duda alguna. una importancia central para la filosofía. Se tenía la sensación de que era necesario remplazar el llamado íinuevo camino de las ideasv de Locke. Una de ellas es la creencia. que estaban deseosos http://psikolibro. pero un filósofo debería saber que no es más divino que los demás hombres. «creencias» o «juicios». de que el llamado «análisis lingüístico» es el verdadero método de la filosofía.

nunca se basó en dicho m é t o d o : ni Berkeley apoyó en él sus opiniones religiosas ni H u m e su determinismo ni sus teorías políticas. sea el método p r i n c i p a l de la epistemología — o quizá. yo respondería fomo sigue a los que tienden a este modo de abordar la teoría del i üiiocimiento. precisamente. no solamente conocer más y más acerca del conocimiento. la teoría del conocimiento se ha inspirado en la confianza de que nos p e r m i t i r í a . Me siento inclinado a decir incluso m á s : desde Platón a Descartes. tales filósofos se jioncn a reni])lazar el «nuevo camino de las ideas» por u n análisis del Iciipuaje ordinario. D u h e m y Poincaré. y en lugar de analizar la visión. todo estudio que permanezca confinado en el conocimiento de sentido común. sino contribuir al avance del mismo esto es. además. Pues bien. la percepeifíri. de la filosofía — es la siguiente: Cabe a b o r d a r el problema de la epistemología por dos lados distintos : 1) como el problema del conocimiento Jet sentido común u ordinario. so'lcngo que los problemas más importantes y más atraclivos t\(^ la «t ¡••¡emología h a n de ser completamente invisibles para los que se limitan al análisis del conocimiento última» mente citado o de su expresión en el lenguaje ordinario. (i [K'trllio». incluso. parece evidente que el aumento de esle último es el caso más i m p o r t a n t e y máa interesante del aumento de los conocimientos. y desde Bacon. P e r o la objeción más grave que opongo a la creencia de que. Kant. necesariamente. y también -equivocadamente— que este último es el más fácil de analizar. Qiiiero mencionar ahora línicamente u n ejemplo del tipo de problemas a que me refiero : el del aumento de nuestros conocimientos. frente al conocimiento científico : pues la manera más importante de aumentar aquél es.) La mayoría de los filósofos que creen que el método característico de la filosofía es el análisis del lenguaje ordinario parecen haber perdido aquel optimismo a d m i r a b l e que inspiraba la http://psikolibro. ya el «nuevo camino de las palabras».blogspot.com . de aíjnél en que se formula el conocimiento de sentido común . volviéndose conocimiento científico. y 2 ) como el del conocimiento científico. Mili y Russell. Y. Leibniz.Prefacio de la edición inglesa 19 de comunicarnos. (Entre los grandes filósofos la única excepción a esta regla de que puedo acordarme es la de Berkeley. ya el «nuevo camino de las ideas». «conozco».que el conocimiento científico sólo puede ser una ampliación del correspondienle al sentido c o m ú n . Basta una ligera reflexión para convencerse de que la mayoría de los problemas que se encuentran en conexión con dicho aumento h a n de trascender. analizan las expresiones «veo». o quizá la palabra í'ípiizá». el conocimiento o la creencia. A esle respecto debería recordarse que casi todos los problemas de la epistemología tradicional están relacionados con el aumento de los conocimientos. Hobbes y Locke a Hume. «creo» o <-me parece j)robable». o sea. De esta forma. del conocimiento científico—. Los filósofos que se inclinan al p r i m e r enfoque piensan —con toda razón—. Aunque estoy de acuerdo en que el conocimiento eionlifieo no es sino u n desarrollo del ordinariii o de senti(b) conuin.

desde el atomismo antiguo a la especulación cartesiana sobre la materia. Leibniz y Boscovich acerca de las fuerzas a las de F a r a d a y y Einstein en torno a los campos de fuerzas. su actitud semeja ser de resignación. se hace incapaz de a p o r t a r nada a nuestro conocimiento del m u n d o . me resulta paradójico que los filósofos que están orgullosos de especializarse en el estudio de los lenguajes ordinarios crean •—no obstante tal cosa— que saben lo suficiente acerca de la cosmología para estar seguros de que ésta es de esencia tan diferente a la filosofía que esta última jamás podrá aportar n a d a a aquélla. expuestas brevemente. si no de desesperanza. sino que definen la filosofía de modo tal que. No existe una esencia de la filosofía. no me atrae. desde las especulaciones de Gilbert. las ideas metafísicas han señalado el camino. y acogen con gusto cualquier método cuando consideran que puede ayudarles a ver más claramente sus problemas. La automutilacion que exige esta definición de filosofía. Sus miembros filosofan de muchos modos diferentes. voy a dividirlos en dos g r u p o s : algo así como las ovejas y los cabritos. aunque sea provisional. incluso dentro de la provincia de la epistemología.com . el p r i m e r enfoque que he mencionado — e s decir. pues se encuentran con muchos problemas distintos que pretenden resolver. El segundo grupo no se limita a estudiar el lenguaje de la ciencia — n i ningún otro lenguaje—. tan sorprendentemente persuasiva. la construcción de los que creen ser modelos del «lenguaje de la ciencia». no veo mérito alguno en la propuesta arbitraria de definir dicha palabra de modo que i m p i d a a todo estudioso de la filosofía el que intente contribuir. filosóficas— han tenido la máxima i m p o r t a n c i a p a r a la cosmología. y. y que forzosamente h a n de escapársele los problemas más interesantes. no solamente abandonan el progreso de los conocimientos a los científicos. Me ocuparé primero de los que han elegido el método de cons- http://psikolibro. algo que pudiera destilarse y condensarse en una definición: todas las de la p a l a b r a «filosofía» p o d r á n tener tan sólo el carácter de una convención. o sea. Con objeto de explicar más fácilmente en qué cosas estoy de acuerdo y en qué n o . Newton. se e q u i v o c a n : pues es un heclio real que las ideas puramente metafísicas — y . Y. de un a c u e r d o . el análisis del conocimiento analizando el lenguaje o r d i n a r i o — es demasiado estrecho. ciertamente. p o r tanto. P e r o estoy m u y lejos de encontrarme de acuerdo con todos aquellos filósofos que se declaran a favor del otro modo de a b o r d a r la epistemología. o a dar con una solución. ni posee un método filosófico ya escogido.blogspot. Asimismo. en todo caso. El p r i m e r grupo está formado p o r los que tienen p o r meta estud i a r «el lenguaje de la ciencia» y que h a n escogido como método filosófico la construcción de modelos artificiales de lenguajes: esto 63. mis razones para creer que. al avance de nuestro conocimiento del m u n d o . Desde Tales a Einstein.20 La lógica de la investigación científica tradición r a c i o n a l i s t a . Estas son. aquél que sigue el camino de u n análisis del conocimiento científico. qua filósofo. p o r su misma definición.

En realidad. los mismos autores.blogspot. de otro modo. Al primero le fallan. Desde un p u n t o de vista histórico. «preciso» o «formalizado».Prefacio de la edición inglesa 21 truir modelos artificiales del lenguaje de la ciencia. Y debido a su método de construir modelos lingüísticos en m i n i a t u r a . y a muchas otras. como la física— resulta Ser algo dificultosa en la práctica : y. en consecuencia. Es fácil demostrar este hecho. y. que se refieren a los tres modelos lingüísticos más conocidos (a ellos aluden las notas 13 y 15 del apéndice *VII y la nota *2 del apartado 3 8 ) . y en la práctica no hay teoría científica de ningún interés que p u e d a expresarse p o r medio de tan inmensos sistemas de minucias. pues lo intrincado del artefacto no está en i)roporción con su eficacia. No obstante lo cual. p o r tal razón. nan. El segundo funciona únicamente con tal de que no le a ñ a d a m o s los medios de demostrar los teoremas corrientes de la a r i t m é t i c a : p o r ejemplo. incluso. los modelos del «lenguaje de la ciencia» que construyen estos filósofos no tienen nada que ver con el lenguaje de la ciencia moderna. también ellos parten del «nuevo camino de las i d e a s » : también remplazan el método (pseudo-) psicológico del «nuevo camino» antiguo p o r el análisis lingüístico. al parecer no existe semej a n t e «lenguaje de la ciencia». ]>or desdicha. en p a r t e . la construcción de un modelo a t a m a ñ o natural y que funcione del lenguaje de la ciencia — u n modelo en que pudiera manejarse una verdadera ciencia. los relacionados con su progreso . Pero. Mas. y hasta el principio de que todo n ú m e r o tiene un sucesivo. el teorema de Euclides de que no existe un número p r i m o que sea mayor que cualquier otro. han elegido como objeto de su análisis lingüístico «el lenguaje de la ciencia». como puede verse teniendo en cuenta las observaciones que siguen. y esta demostración la h a n ofrecido.com . y —desde luego— son esencialmente más pobres que los lenguajes ordinarios. todos parecen plantear las si- http://psikolibro. esto es. las soluciones que p r o p o n í a n a sus problemas no h u b i e r a n sido eficaces. pero en m i n i a t u r a — d e enormes sistemas de diminutos chirimbolos. sin embargo. los medios p a r a expresar la identidad. los encontramos embarcados en la construcción de complicadísimos modelos que funcio-. se les escapan asimismo los problemas más apasionantes de la teoría del conocimiento. En el tercero — e l más desarrollado y famoso de todos— tampoco pueden formularse las m a t e m á t i c a s . estos tres modelos lingüísticos son demasiado pobres para ser útiles en ciencia alguna . y — l o que es aún más interesante— tampoco p u e d e n expresarse en él propiedades mensurables de ningún tipo. dcltido quizá a los consuelos espirituales que proporciona la esperanza en un conocimiento que sea «exacto». Estos modelos carecen de importancia para la ciencia y para el sentido común. Los autores de estos modelos los h a n impuesto las limitaciones mencionadas simplemente p o r q u e . por lo cual se les hace necesario const r u i r uno . inclusive los más primitivos. E n mi opinión. en vez del lenguaje ordinario. Debido a estas razones. este grupo de filósofos toma lo peor de ambos m u n d o s . no puede representar igualdad alguna : de modo que no contiene ni siquiera la aritmética más primitiva.

Y. en realidad. Este grupo pretende que entre sus antepasados se encuentran casi todos los grandes filósofos occidentales (incluso p u e d e reclamar para sí a Berkeley. cuyo adelanto t e m í a ) : sus representantes más ilustres d u r a n t e los últimos doscientos años han sido Kant. sus p r o b l e m a s son los de éste. Russell y W h i t e h e a d —este último. o sea. de los procedimientos y — l o que es más import a n t e — de las discusiones científicas. y de un modo objetivo. los que en los trabajos epistemológicos utilizan el análisis de los problemas científicos. Volvámonos ahora al tercer grupo de epistemólogos. en grande. el método de construir modelos lingüísticos artificiales no es capaz de abordar los problemas del aumento de los conocimientos. puesto que tenemos muchos informes detallados de las discusiones concernientes al p r o b l e m a de si habría que aceptar teorías tales como la de Newton. Whewell. asimismo. la de Maxwell o la de Einstein. Mili. podemos m i r a r estas discusiones como si fuese a través de un microscopio que nos permitiera estudiar en detalle. sino también las situaciones problemáticas de la ciencia . pero ampliados — p o r ejemplo.blogspot. algunos de los problemas más importantes de la «creencia razonable». D u h e m .com . Está claro que no es posible m a n t e n e r ambas pretensiones. a c o m p r e n d e r la historia del pensamiento científico. Como resultado de su pobreza nos ofrecen sólo el modelo más tosco y más engañoso del aumento del conocimiento : el de un montón de enunciados de observación que se acumulan progresivamente. al menos. dicho de otro modo.íon aplicables a la ciciuia (mientras que. qui. Poincaré. a pesar de lia])er sido — e n cierto sentido muy i m p o r t a n t e — u n enemigo de la misma idea de conocimiento científico racional. Este enfoque de los problemas de la epistemología se desentiende (como también los otros dos mencionados) del método pseudopsicológieo o «subjetivo» del nuevo camino de las ideas (método todavía empleado p o r K a n t ) . Meyerson. He intentado hacer ver que los p r o b l e m a s epistemológicos tradicionales más importantes —los que guardan relación con el aumento de los ronix-iiuientos-trascienden los dos métodos usuales de ana- http://psikolibro. Así pues. sustituye el problema de H u m e de la «creencia razonable» p o r el de las razones p a r a aceptar o rechazar las teorías científicas—. a los que no se entregan p o r anticipado a ningún método filosófico. de resolver problemas de la teoría del conocitnicnto científico. de las teorías. menos aún que lo sería el de analizar los lenguajes ordinarios — y ello meramente p o r q u e tales modelos son más pobres que estos ú l t i m o s — . La mayoría de los pertenecientes a este grupo estarían confor»nes con la idea de que el conocimiento científico es el resultado del aumento del de sentido común : pues es algo así como el conocimiento de sentido común. en una u otra forma. y h) que son «exactos» o «])recisos». y de este modo nos p u e d e ayudar. Peirce. sólo son a[)li(:abK>s con precisión a un discurso de tipo e x t r e m a d a m e n t e p r i m i t i v o ) .22 La lógica de la investigación científica guíenles pretensiones: a) que sus nictodos son cayinces. Nos mugiere que no sólo analicemos las discusiones científicas. en algunas de sus fases—.

com .blogspot.Prefacio de la edición inglesa 23 lisis lingüístico. P E N N . sin embargo. mas los filósofos no deben ser especialistas. primavera de 1958. y que h e reproducido en la página 1 5 . Mss. verano de 1959. B U C K I N G H A M S H I R E . David G. http://psikolibro. Y creo q u e sólo u n renacer del interés p o r estos secretos puede salvar las ciencias y la filosofía de u n a especialización estrecha y de u n a fe obscurantista en la destreza singular del especialista y en su conocimiento y autoridad p e r s o n a l e s : fe q u e se amolda tan perfectamente a nuestra época «postrracionalista» y «postcrítica». RECONOCIMIENTO Quiero d a r las gracias aquí a Mr. P o r m i p a r t e . Nicholls p o r h a b e r m e comunicado el admirable pasaje p o r él descubierto entre ios Acton Manuscripts de la Library of Camhridfie University (Add. en u n a e s p e c i a l i d a d . m e interesan la ciencia y la filosofía exclusivamente p o r q u e quisiera saber algo del enigma del m u n d o en que vivimos y d e l otro enigma del conocimiento h u m a n o de este mundo. 5011 : 2 6 6 ) . lo último que quisiera h a c e r : incluso el análisis de la ciencia—la «filosofía de la ciencia»—amenaza convertirse en u n a moda. B U C K I N G H A M S H I R E . y el pensamiento racional m i s m o . orgullosam e n t e dedicada a destruir la tradición de u n a filosofía racional. y exigen u n análisis del conocimiento científico. Defender u n dogma más es. P E N N .

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PRIMERA PARTE Introducción a la lógica de la ciencia

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CAPITULO PRIMERO

Panorama de algunos problemas fundamentales

El h o m b r e de ciencia, ya sea teórico o experimental, p r o p o n e enunciados — o sistemas de enunciados— y los contrasta paso a paso. E n particular, en el campo de las ciencias empíricas construye hipótesis •—o sistemas de teorías— y las contrasta con la experiencia p o r medio de observaciones y experimentos. Según m i opinión, la tarea de la lógica de la investigación científica — o lógica del conocimiento— es ofrecer u n análisis lógico de tal modo de p r o c e d e r : esto es, analizar el método de las ciencias empíricas. P e r o , ¿cuáles son estos «métodos de las ciencias empíricas»? Y, ¿a qué cosa llamamos «ciencia empírica»?

1.

E L PROBLEMA DE LA INDUCCIÓN

De acuerdo con u n a tesis que tiene gran aceptación — y a la q u e nos opondremos en este l i b r o — , las ciencias empíricas pueden caracterizarse p o r el hecho de qxie emplean los llamados «.métodos induetivosv: según esta tesis, la lógica de la investigación científica sería idéntica a la lógica inductiva, es decir, al análisis lógico de tales métodos inductivos. Es corriente llamar «inductiva» a u n a inferencia cuando pasa de enunciados singulares (llamados, a veces, enunciados «particulares»), tales como descripciones de los resultados de observaciones o experimentos, a enunciados universales, tales como hipótesis o teorías. Ahora bien, desde u n punto de vista lógico dista mucho de ser obvio que estemos justificados al inferir enunciados universales partiendo de enunciados singulares, p o r elevado que sea su número ; pues cualquier conclusión que saquemos de este modo corre siempre el riesgo de resultar un día falsa: así, cualquiera que sea el número de ejemplares de cisnes blancos que hayamos observado, no está justificada la conclusión de que todos los cisnes sean blancos. Se conoce con el n o m b r e del problema de la inducción la cuestión acerca de si están justificadas las inferencias inductivas, o de bajo qué condiciones lo están. El problema de la inducción puede formularse, asimismo, como la cuestión sobre cómo establecer la verdad de los enunciados universales basados en la experiencia — c o m o son las hipótesis y los sis-

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La lógica de la investigación

científica

temas teóricos de las ciencias empíricas—. Pues muchos creen que la verdad de estos enunciados se asabe por experiencia»; sin embargo, es claro que todo informe en que se da cuenta de una experiencia — o de una observación, o del resultado de un e x p e r i m e n t o — no puede ser originariamente un enunciado universal, sino sólo un enunciado singular. P o r lo tanto, (juieii dice que sabemos por experiencia la verdad de un enunciado universal suele querer decir que la verdad de dicho enunciado puede reducirse, de cierta forma, a la verdad de otros enunciados —éstos singvilares— que son verdaderos según sabemos por experiencia; lo. cual equivale a decir (jue los enunciados universales están basados en inferencias inductivas. Así pues, la pregunta acerca de si hay leyes naturales cuya verdad nos conste viene a ser otro modo de p r e g u n t a r si las inferencias inductivas están justificadas lógicamente. Mas si queremos encontrar un modo de justificar las inferencias inductivas, hemos de intentar, en primer término, establecer un principio de inducción. Semejante principio sería un enunciado con cuya ayuda pudiéramos presentar dichas inferencias de una forma lógicamente aceptable. A los ojos de los mantenedores de la lógica inductiva, la importancia de un principio de inducción para el inétodu científico es m á x i m a : «...este principio —dice R e i c h e n b a c h — ('•• ¡ T mina la verdad de las teorías científicas; eliminarlo de la c'' • la significaría nada menos que privar a ésta de la posibilidad de decidir sobre la verdad o falsedad de sus teorías ; es evidente que sin él la ciencia perdería el derecho de distinguir sus teorías de las creaciones fantásticas y arbitrarias de la imaginación del poeta» ^. P e r o tal p r i n c i p i o de inducción no p u e d e ser una verdad puramente lógica, como una tautología o un enunciado analítico. En realidad, si existiera un principio de inducción p u r a m e n t e lógico no habría problema de la inducción; pues, en tal caso, sería menester considerar todas las inferencias inductivas como transformaciones puramente lógicas, o tautológicas, exactamente lo mismo que ocurre con las inferencias de la lógica deductiva. P o r tanto, el principio de inducción tiene que ser un enunciado s i n t é t i c o : esto es, uno cuya negación no sea contradictoria, sino lógicamente posible. Surge, pues, la cuestión acerca de por qué h a b r í a que aceptar semejante principio, y de cómo podemos justificar racionalmente su aceptación. Algunas personas que creen en la lóijica inductiva se precipitan a señalar, con Reichenbach, que «hi totíiüdad de la ciencia acepta sin reservas el principio de inihicí'ión, y (pie nadie puede tampoco d u d a r de este principio en la vida i'orriénte» ". No obstante, aun sup o n i e n d o que fuese así —después de todo, «la totalidad de la ciencia» p o d r í a estar en u n e r r o r — yo seguiría afirmando que es superfluo todo principio de indvicción, y que lleva forzosamente a incoherencias (incompatibilidades) lógicas.
' II. REICHENBACH, Erhenntnis 1, 19''0 ¡lá;;- 186. (Cf. también las págs. 64 y sig.) • Cf. los comciiUrins de Russell r-csria i!c Hume, que he citado en el apartado *2 de mi Postscript.
' REICHENBACH, ibid., pág. 67.

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de algunos problemas

fundamentales

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A p a r t i r de la obra de H u m e *^ debería haberse visto claramente que aparecen con facilidad incoherencias cuando se admite el principio de i n d u c c i ó n ; y también que difícilmente pueden evitarse (si es que es posible tal cosa ) : ya que, a su vez, el principio de inducción tiene que ser u n enunciado universal. Así pues, si intentamos afirm a r que sabemos por experiencia que es verdadero, reaparecen de nuevo j u s t a m e n t e los mismos problemas que motivaron su introducción : para justificarlo tenemos que utilizar inferencias i n d u c t i v a s ; p a r a justificar éstas hemos de suponer un principio de inducción de orden superior, y así sucesivamente. P o r tanto, cae por su base el intento de fundamentar el principio de inducción en la experiencia, ya que lleva, inevitablemente, a una regresión infinita. K a n t trató de escapar a esta dificultad admitiendo que el principio de inducción (que él llamaba «principio de causación universal») era «válido' a priori». P e r o , a mi entender, no tuvo éxito en su ingeniosa tentativa de dar una justificación a priori de los enunciados sintéticos. P o r mi p a r t e , considero que las diversas dificultades que acabo de esbozar de la lógica inductiva son insuperables. Y me temo que lo mismo ocurre con la doctrina, tan corriente hoy, de que las inferencias inductivas, aun no siendo «estrictamente válidas», pueden alcanzar cierto grado de «seguridad» o de «probabilidad». Esta doctrina sostiene que las inferencias inductivas son «inferencias probables»^. «Hemos descrito —dice Reichenbach— el principio de inducción como el medio por el que la ciencia decide sobre la verdad. P a r a ser más exactos, deberíamos decir que sirve para decidir sobre la p r o b a b i l i d a d : pues no le es dado a la ciencia llegar a la verdad ni a la falsedad..., mas los enunciados científicos pueden alcanzar únicamente grados continuos de p r n b a b d i d a d , cuyos límites superior e inferior, inalcanzal)lcs, son la verdad y la falsedad» *. P o r el momento, puedo hacer caso omiso del hecho de que los creyentes en la lógica inductiva alimentan una idea de la probabilidad que rechazaré luego por sumamente inoportuna para sus propios filies (véase, más adelante, el apartado 8 0 ) . Puedo hacer tal cosa, porque con recurrir a la probabilidad ni siquiera se rozan las dificultades mencionadas: pues si ha de asignarse cierto grado de probabilidad a los enunciados que se l)asan en inferencias inductivas, tal proceder tendrá que justificarse invocando u n nuevo principio de inducción, modificado convenientemente; el cual habrá de justificarse a su vez, etc. Aún más : no se gana nada si el mismo principio de inducción no se toma como «verdadero», sino como meramente «probable». En r e s u m e n : la lógica de la inferencia probable o «lógica
" Los pasajes decisivos de Hume se citan en el apédice *VII (texto correspondiente a las notas 4, 5 y 6 ) ; véase también, más adelante, la nota 2 del apartado 81. " Cf. J. M. KEYNES, A Trcalise on Probability (1921); O. KÜLPE, Vorlesungen Uber Logik (ed. por Selz, 1923); REICHENBACH (que emplea el término «implicaciones probabilísticas»), Axiomatik der Ifahrscheinlichkeitsrechnung, Mathem. • Zeitschr, 3 4 (1932), y otros lugares.
* REICHENBACH, Erkenntnis 1, 1930, pág. 186.

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La lógica de la investigación

científica

de la p r o b a b i l i d a d » , como todas las demás formas de la lógica inductiva, conduce, bien a una regresión infinita, bien a la doctrina del apriorismo *^. La teoría que desarrollaremos en las páginas que siguen se opone directamente a todos los intentos de apoyarse en las ideas de una lógica inductiva. Podría describírsela como la teoría del método deductivo de cunlraslar**, o como la opinión de que una bipótesis sólo p u e d e contrastarse empíricamente —y únicamente después de que lia sido formulada. P a r a poder desarrollar esta tesis (que podría llamarse «deductivismo», por contraposición al «inductivismo»'') es necesario que ponga en claro primero la distinción entre la psicologia del conocimiento, que trata de heclios em[)íricos, y la lógica del conocimiento, que se ocupa exclusivamente de relaciones lógicas. Pues la creencia en una lógica inductiva se debe, en gran p a r t e , a una confusión de los problemas psicológicos con los epistemológicos ; y quizá sea conveniente advertir, de paso, que esta confusión origina dificultades no sólo en la lógica del conocimiento, sino en su psicología t a m b i é n .

2.

E L I M I N A C I Ó N DEL

PSICOLOGISMO

He dicho más arriba que el trabajo del científico consiste en prop o n e r teorías y en contrastarlas. La etapa inicial, el acto de concebir o inventar una teoría, no me parece que exija u n análisis lógico ni sea susceptible de él. La cuestión acerca de cómo se le ocurre u n a idea nueva a una persona — y a sea u n tema musical, un conflicto dramático o u n a teoría científica— p u e d e ser de gran interés para la psicología empírica, pero cai-ece de importancia p a r a el análisis lógico del conocimiento científico.

" Véanse también el capítulo X —especialmente, la nota 2 del apartado 81— y el capítulo *II del Postscript, en los que se hallará una exposición más completa . de esta crítica. ** Se liabrá observado ya que empleamos las expresiones contraste, contrastación, contrastar, someter a contraste, etc., para traducir los términos ingleses test, testing, to test, etc. Los autores de habla inglesa —incluyendo al de esta obra— utilizan también to contrast, pero puede verterse sin dificultad —e incluso más conforme a su sentido— por contraponer o contraponerse. (N. del T.) ° LiEBlc (en Indukíion und Deduktion, 1865) fue probablemente el primero que rechazó el método inductivo desde el punto de vista de la ciencia natural: su ataque se dirigía contra Bacon. Dim EM (en La Théorie physique, son objet et sa structure, 1906; vers. ingl. por P. P. WIENEK, The Aim and Structure of Physical Theory, 1954) ha mantenido tesis marcadamente deductivistas (* Pero en el libro de Diihem se encuentran también tesis inductivistas, por ejemplo, en el cap. III de la primera parte, en el que se nos dice que con sólo experimentación, inducción y generalización se ha llegado a la ley de la refracción de Desearles; cf. la trad, ingl., pág. 155.) Véanse, asimismo, V. KBAFT, Die (Wundjormen der wissenschajllichcn Methoden, 1925, y
CAUNAP, Erkennínis 2, 1932, pág. 440.

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Panorama

de algunos problema»

fundamentales

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Edte no se interesa por cuestiones de hecho (el quid facti? de Kant ),. sino línicamente p o r cuestiones (¡c jiislificacióri o validez (el i¡}iul juris? k a n t i a n o ) ; sus preguntas son del tipo íij^uienle: ; puede justificarse un e n u n c i a d o ? ; en caso aFirniativo, ¿de qué m o d o ? ; ; os c o n t r a s t a b l e ? ; ; depende lógieamenle de oíros e n u n c i a d o s ? ; ; o los contradice quizá? Para «lue un enunciado pueda ser examinado lógicamente de esta forma tiene que habérsenos propuesto :inies : alomen debe haberío formulado y liabérnoslo entregado para su examen bjgico. En consecuencia, distinguiré netamente entre el proceso de concebir una idea nueva y los uuModo* y resultados de su examen lógico. En cuanto a la tarea de la lógica del ennocimienio —que be contrapuesto a la psicología del misn;o—, me basaré en el supuesto de que consiste j)ura y exclusivamente en la investigaei<in de lf>s métodos empleados en las eontrastaciones sistemáticas a (pie debe someterse toda idea nueva antes de que se la pueda sostener seriamente. Algunos objetarán, tal vez, que sería más jiertineole considerar como ocupación propia de la epistemología la fabricación de lo que se ha llamado una ^reconstrucción racional» de los pasos que han llevado al científico al descubrimiento, a encontrar ima nueva verdad. Pero la cuestión se convierte entonces e n : ¿ q u é es, exactamente, lo que queremos reconstruir? Si lo que se trata de reconstruir son b>s procesos que tienen lugar durante el estímulo y formación de inspiracion(;s, me niego a aceptar semejante cosa como tarea de la bigica del conocimiento : tales procesos son asunto de la psicología empírica, pero difícilmente de la lógica. Otra cosa es que queramos reconstruir racionalmente las ciinlnialaciones subsiguientes, mediante las que se puede descubrir que cierta ins|)iración fue un descubrimiento, o se puede reconocer como un e<Miocimiento. Kn la medida en que el científico juzga críticamente, nmdifica o desecha su i)ropia ins)iiración, podemos considerar —si así nos place— que el análisis metodológico erap r e n d i d o en esta obra es una especie de «reconstrucción racional» de los procesos intelectuales correspondientes. Pero esta reconstrucción no habrá de describir tales procesos según acontecen r e a l m e n t e : siWo puede dar un esqueleto lógico del procedimiento de contrastar. Y tal vez esto es todo lo que quieren decir los que hablan de una «reciuistrucción racional» de los medios por los que adquirimos conocimientos. Ocurre que los razonamientos expuestos en este libro son enteramente independientes de este problema. Sin embargo, mi opinión del asunto —valga lo que valiere— es que no existe, en absoluto, un método lógico de tener nuevas ideas, ni una reconstrucción lógica de este proceso. Puede expresarse mi parecer diciendo que todo descubrimiento contiene «un elemento irracional» o «una intuición creadora» en el sentido de Bergson. Einstein habla de un modo parecido de la «búsqueda de aquellas leyes sumamente universales... a p a r t i r de (as cuales puede obtenerse una imagen del m u n d o por pura deducción. No existe una senda lógica ^—dice— que encamine a estas...

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La lógica de la investigación

científica

leyes. Sólo p u e d e n alcanzarse p o r la intuición, apoyada en algo así como una introyección ('^Einfühlung') de los objetos de la experiencia» ^.

3.

CONTRASTACIÓN DEDUCTIVA DE TEORÍAS

De acuerdo con la tesis que hemos de p r o p o n e r aquí, el método de contrastar críticamente las teorías y de escogerlas, teniendo en cuenta los resultados obtenidos en su contraste, procede siempre del modo Que indicamos a continuación. Una vez presentada a título provisional u n a nueva idea, aún no justificada en absoluto —sea una anticipación, u n a hipótesis, un sistema teórico o lo que se q u i e r a — , se extraen conclusiones de ella por medio de una deducción lógica; estas conclusiones se comparan entre sí y con otros enunciados pertinentes, con objeto de hallar las relaciones lógicas (tales como equivalencia, deductibilidad, compatibilidad o incompatibilidad, etc.) que existan entre ellas. Si queremos, p o d e m o s distinguir cuatro procedimientos de llevar a cabo la contrastación de una teoría. En p r i m e r lugar, se encuentra la comparación lógica de las conclusiones unas con otras: con lo cual se somete a contraste la coherencia interna del sistema. Después, está el estudio de la forma lógica de la teoría, con objeto de d e t e r m i n a r su c a r á c t e r : si es u n a teoría empírica —científica— o si, p o r ejemplo, es tautológica. En tercer t é r m i n o , tenemos la comparación con otras teorías, que tiene por p r i n c i p a l mira la de averiguar si la teoría e x a m i n a d a constituiría un adelanto científico en caso de que sobreviviera a las diferentes contrastaciones a que la sometemos. Y finalm e n t e , viene el contrastarla p o r medio de la aplicación empírica de las conclusiones que pueden deducirse de ella. Lo que se pretende con el último tipo de contraste mencionado es descubrir hasta qué p u n t o satisfarán las nuevas consecuencias de la teoría —sea cual fuere la novedad de sus asertos— a los requerimientos de la práctica, ya provengan éstos de experimentos p u r a m e n t e científicos o de aplicaciones tecnológicas prácticas. T a m b i é n en este caso el procedimiento de contrastar resulta ser d e d u c t i v o ; veámoslo. Con ayuda de otros enunciados anteriormente aceptados se deducen de la teoría a contrastar ciertos enunciados singulares —-que podremos d e n o m i n a r « p r e d i c c i o n e s » — ; en especial, predicciones que sean fácilmente contrastables o aplicables. Se eligen entre estos enunciados los que no sean deductibles de la teoría vigente, y, más en particular, los que se en* Comunicación en el sesenta cumpleaños de Max Planck. El pasaje citado comienza con las palabras: «La tarea suprema del físico es la búsqueda de aquellas leyes sumamente universales», etc. (citado según A. EINSTEIN, Mein Weltbüd, 1934, pág. 168; traducción ingl. por A. HARRIS, The World as I see It, 1935, pág. 125). En LlEBIG, op. cit., se liailan con anterioridad ideas parecidas; cf. también MACH, Principien der Wármelehre (1896), págs. 443 y sigs. * La palabra alemana mEinfiíhlungí) es difícil de traducir; Harris vierte: «sympathetic understanding of experience» (compreiisión sim-pática de la experiencia).

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Milagros de Nuestra Señora. por otra p a r t e . al cual podemos dotar de este otro contenido semántico sin grave riesgo. e intentaré mostrar que todos los problemas que se suelen l l a m a r ^epistemológicos» p u e d e n tratarse dentro del marco de dicho análisis. Conviene observar que u n a decisión positiva p u e d e apoyar a la teoría e x a m i n a d a sólo temporalmente. la teoría a que nos referimos ha pasado con éxito las contrastaciones (por esta v e z ) : no hemos encontrado razones p a r a desecharla.blogspot.Panorama de algunos problemas fundamentales 33 uaentren en contradicción con ella. 4. si las conclusiones singulares resultan ser aceptables. comp a r á n d o l o s con los resultados de las aplicaciones prácticas y de experimentos. o verificadas.). la siguiente : al rechazar el método de la inducción — p o d r í a decirse—• privo a la ciencia empírica de lo que parece ser su característica más importante . Historia troyaua polimétrica. q u e provocaría incesantes malentendidos si se empleasen a q u í p a r a t r a d u c i r to falsify ( q u e el autor emplea exclusivamente en el sentido de «poner de manifiesto que algo es o era falso»). http://psikolibro. Durante el tiempo en que una teoría resiste contrastaciones exigentes y minuciosas. E L PROBLEMA DE LA DEMARCACIÓN E n t r e las muchas objeciones que pueden hacerse contra las tesis que he propuesto ahora mismo. ) : pues tanto falsificar como falsear tienen en castellano u n sentido p e r f e c t a m e n t e vivo. falsification. quizá. ) como versión de to falsify y los suyos (falsifiable. podemos decir que ha «demostrado su temple» o que está loorroborada» *^ p o r la experiencia. e t c . " Acerca de este término. falsifier. los problemas a que da lugar la lógica inductiva pueden eliminarse sin dar origen a otros nuevos en su lugar. pueda establecerse que unas teorías sean «verdaderas». A continuación tratamos de decidir en lo que se refiere a estos enunciados deducidos (y a o t r o s ) . En ningún momento h e asumido que podamos pasar p o r u n razonamiento de la verdad de enunciados singulares a la verdad de teorías. 151 {N. al parecer. No he supuesto un solo instante que. En este libro pretendo dar u n análisis más detallado de los métodos de contrastación deductiva. P e r o si la decisión es negativa. esto quiere decir que hago desaparecer las barreras que ** E m p l e a m o s cl verlio falsar y sus derivados (falsable. Falsar es u n t é r m i n o técnico del juego del tresillo.com . Si la decisión es positiva. 114 c. esta falsación revela que la teoría de la que se han deducido lógicamente es también falsa. esto es. En el procedimiento que acabamos de esbozar no aparece n a d a que pueda asemejarse a la lógica inductiva. poema X . o sea. En particular. si las conclusiones h a n sido falsadas**. e t c . del T. falsación. Vida de Santo Domingo de Silos. faUador. B E R C E O . en virtud de unas conclusiones «verificadas». no es inexistente en la historia del idioma con significado p r ó x i m o al q u e aquí le d a m o s : cf. la más i m p o r t a n t e es. pues otras decisiones negativas subsiguientes pueden siempre derrocarla. 91 c. y en que no la deja anticuada otra teoría en la evolución del progreso científico. véanse la nota *1 antes del apartado 79 y el apartado *29 de m i Postscript. ni siquiera m e r a m e n t e «probables».

Mi respuesta a esta objeción es que mi principal razón para rechazar la lógica inductiva es precisamente que no proporciona un rasgo discriminador apropiado del carácter empírico. recuerdos visuales o auditivos. págs. Paidós. el prometedor comienzo del Tractatus de Wittgenstein —«El mundo es la totalidad de los hechos.)]. Llamo problema de la demarcación ^ al de encontrar un criterio que nos permita distinguir entre las ciencias empíricas. «cláusulas protocolarias» ' Acerca de esto (y. de E. Véase también mi Open Society and its Enemies. cast. siguiendo a Kant.com . traducida. De estos dos problemas — q u e son fuente de casi todos los demás de la teoría del conocimiento— el de la demarcación es. H u m e conoció este problema e intentó resolverlo °. asi como el capitulo •! de mi Postscript. apartado II [vers. percepciones. la razón principal por la que los epistemólogos con inclinaciones empiristas tienden a prender su fe en el «método de la inducción».34 La lógica de la investigación científica separan la ciencia de la especulación metafísica. a los empiristas que siguen las banderas del «positivismo». ' Cf. en otras palabras. derivaban de la e x p e r i e n c i a . especialmente loa apartados • l l (nota 5). de lo tratado en los apartados 1 a 6 y 13 a 24). *' Veo ahora que cuando escribí este texto sobreestimé a los «positivistas mo» dernos». 1957. tales como sensaciones (o datos sensib l e s ) . *24 (los cinco últimoa párrafo») y *25. pág. no de las cosas»— queda anulado por su final. o sea. Erkenntnis 3. no metatísico. el más fundamental. con Kant se convirtió en el p r o b l e m a central de la teoría del conocimiento. cap. y los sistemas «metafísicos». Buenos Aires. * Compárese con el próximo párrafo y la alusión a los epistemólogos. Debería haber recordado que. formando el apéndice *I. en el que ataca a la persona que «no había dado significado a ciertos signos de sus proposiciones». llamamos «problema de H u m e » al de la inducción. Los positivistas modernos son capaces de ver con mayor claridad que la ciencia no es u n sistema de conceptos. 1933. o. o i d e a s ) que. La sociedad abierta y SU. por u n lado. compárese mi nota. están dispuestos a admitir únicamente como científicos o legítimos los enunciados que son reducibles a enunciados elementales (o «atómicos») de experiencia — a «juicios de percepción». (T. LODEL. 426. como ellos decían. de un sistema teórico . *la incluyo aqui. http://psikolibro. etc. que no proporciona un acrilerio de demarcaciónit apropiado. Los antiguos positivistas estaban dispuestos a admitir únicamente como científicos o legítimos aquellos conceptos (o bien nociones.blogspot. deberíamos designar al problema de la demarcación como «problema de K a n t » .1 enemigos. aquellos conceptos que ellos creían lógicamente reducibles a elementos de la experiencia sensorial. «proposiciones atómicas». la cita de Reichenbach del texto correspondiente a la nota 1 del apartado 1. impresiones. a este respecto. Si. especialmente. por otro. asimismo. sino más bien un sistema de enunciados * \ En consecuencia. En realidad. según entiendo. 230 y sig. 11. por ejemplo. la última frase de su Enquiry Concerning Human Understanding. parece ser que la constituye su creencia de que éste es el único método que puede p r o p o r c i o n a r un criterio de demarcación a p r o p i a d o : esto se aplica.

no es sino u n parloteo absurdo —«sofistería e ilusión». apartado *29. Desde el momento en que rechazo la lógica inductiva h e de rechazar también todos estos intentos de resolver el problema de la demarcación : con lo cual este problema aumenta de importancia en el presente estudio.) ' CARNAP. nota 51 del capítulo I I . 1911. ed. en tal caso la caracterización de la metafísica como u n absurdo carente de sentido será t r i v i a l : pues a la metafísica se la define n o r m a l m e n t e como no empírica. los apartados 7 y 28). más abajo. condenó su propia Enquiry en la ultima página. Erkenntnis 2. ha condenado su propio Tractatus en la última página. por tanto. p o r decirlo así. nada depende de los nomhres. desgraciadamente. también mi Postscript. No cabe duda de que el criterio de demarcación implicado de este modo se identifica con la lógica inductiva que piden. 219 y sigs. *sin duda alguna bajo la influencia de Comte. p o r su misma naturaleza. Cuando inventé el nuevo nombre «enunciado básico» (o «proposición básica»: véanse. que deberíamos « a r r o j a r al fuego» *^. Como quiera que sea. y lo utilizaron para transmitir justamente la clase de significado que yo había querido evitar. citados en mi Open Society. lo hice sólo porque necesitaba un término no cargado con la connotación de enunciado perceptivo. Pero si con las expresiones «absurdo» o «carente de sentido» no queremos expresar otra cosa. nos encontramos con que cada vez que los positivistas h a n intentado decir con m a y o r claridad lo que significaba «con sentido» la tentativa conducía al mismo r e s u l t a d o : a u n a definición de «cláusula con sentido» (en contraposición a «pseudocláusula sin sentido») que simplemente reitera el criterio de demarcación de su lógica inductiva.com . El hallazgo de u n criterio de demarcación aceptable tiene que ser u n a tarea crucial de cualquier epistemología que no acepte la lógica inductiva. como dice H u m e . lo que los positivistas t r a t a n r e a l m e n t e de conseguir no es tanto una demarcación acertada como d e r r i b a r definitivamente ^ y a n i q u i l a r la metafísica. que «no perteneciente a la ciencia e m p í r i c a » . Anteriormente. Esto «se hace patente» con gran claridad en el caso de Wittgens" Desde luego.Panorama de algunos problemas fundamentales 35 o como los quieran l l a m a r * ' — . cf.blogspot. 1932. P e r o — n a t u r a l m e n t e — los positivistas creen que pueden decir de la metafísica m u c h a s otras cosas. Los positivistas suelen interpretar el problema de la demarcación de u n modo naturalista: como si fuese u n problema de la ciencia nat u r a l . en la naturaleza de las cosas— entre la ciencia empírica p o r una parte y la metafísica p o r otra. lo adoptaron pronto otras personas. Las expresiones «absurdo» y «carente de sentido» c o m p o r t a n una evaluación peyorativa (y se pretende que la c o m p o r t e n ) . y. po» H. págs. (Véase la nota 2 al apartado 10. D. más tarde. Hutton. Tratan constantemente de demostrar que la metafísica. http://psikolibro. Mili había usado la expresión «carente de sentido» de forma análoga. '" Hume. también los Early Essays on Social Philosophy de COMTE. pero. además de que sus enunciados son no empíricos. Cf. p o r definición. sin duda alguna. En lugar de considerar que se encuentran ante la tarea de prop o n e r una convención a p r o p i a d a . creen que tienen que descubrir u n a diferencia — q u e existiría. de igual modo que Wittgenstein.

el carácter de un enunciado. Esto hace ver que el criterio inductivista de demarcación no consigue trazar una línea divisoria entre los sistemas científicos y los metafísicos. al Tractatus («se hace patente» es una de sus expresiones favoritas). 1959. como es natural. en The British Journal for the Philosophy of Science..com . que caracteriza como descripciones o «imágenes de la realidad» ^ (caracterización.01. en principio. por ejemplo. cit. 26 y sigs. op. Naturwissenschaften 19. En lo que se refiere a las leyes naturales. aniquilan j u n t a m e n t e con ella la ciencia natural. La tentativa wittgensteiniana de desenmascarar el p r o b l e m a de la inducción como un psevuloproblcma vacío. que no existe semejante justificación lógica: no puede h a b e r ninguna. Y es precisamente al llegar al problema de la inducción donde se d e r r u m b a este intento de resolver el problema de la demarcación : los positivistas. 1931. Proposición 5.) Pero. (Cf.. *Esto se escribió en 1934. con lo cual se resolvía el problema de la inducción. en Contemporary British Philosophy.) Schlick atribuía esta teoría a una comunicación personal de Wittgenstein. Podemos darnos cuenta de que el criterio de sentido de Wittgenstein coincide con el criterio de demarcación de los induetivistas. es mucho más antigua : forma parte de la tradición instrumentalista que puede hacerse remontar a Berkeley e incluso más atrás. la nota 1 del apartado 2. Schlick escribe (pág. Reconocemos. por el simple hecho de que no son auténticos enunciados» '. notas 46 y 51 y sig. [vers. " Schlick atribuyó a Wittgenstein la idea de tratar las leyes científicas como pseudoproposiciones. Si se aplicase con absoluta coherencia. pág. según el cual toda proposición con sentido tiene que ser lógica' mente reducible* a proposiciones elementales (o «atómicas»). sino que es Inás bien una prescripción para la formación de enunciados». Proposiciones 4. ° Cf.36 La lógica de la investigación científica tein. no podemos hablar nunca de una verificación absoluta de una ley. en sus ansias de aniquilar la metafísica. * (No cabe duda de que se pretendía incluir en «formación» la transformación y la deducción. que ha de cubrir todas las proposiciones con s e n t i d o ) . [Véanse. reimpreso en mi Conjectures and Refutations. ha sido expresada p o r Schlick *' con las siguientes p a l a b r a s : «El p r o b l e m a de la inducción consiste en p r e g u n t a r por la justificación lógica de los enunciados universales acerca de la realidad.. mi trabajo «Three Views Concerning Human Knowledge». algunas palabras acerca de esta situación lógica. del capítulo 11. por tanto. Revista de Occidente.)]. entre paréntesis —continúa Schlick—. y «A Note on Berkeley as a Precursor of Mach».. En mi Postscript trato asimismo este problema: apartados *11 a *14 y *19 a *26. 4. me refiero exclusivamente. 1956. estrictamente. 1957 (T.] ' SCHLICK. cast. Si puedo añadir. se encontrarán otras referencias en la nota *1 que precede al apartado 12 (pág.221. TIERNO GALVÁN. Tractatus Logico-Philosophicus (1918 y 1922). http://psikolibro. 57). Véase también el apartado *12 de mi Postcript. como dice Einstein ^. IV. por cierto. en realidad. y. " WITTGENSTEIN.03 y 2. Madrid. el hecho mencionado arriba significa que una ley natural no tiene. 4. sin más que r e m p l a z a r las palabras «científica» o «legítima» p o r «con sentido». el criterio de sentido de Wittgenstein rechazaría por carentes de sentido aquellas leyes naturales cuya búsqueda. 156 (la cursiva es mía). pues hacemos siempre —por decirlo así— la salvedad de que puede ser modificada a la vista de nuevas experiencias. 1 5 1 ) : «Se ha hecho notar a menudo que. con Hume. de E.blogspot. mi Open Society. y p o r qué ha de asignar a unos y otros el mismo estatuto : * WITTGENSTEIN. Pues tampoco las leyes científicas p u e d e n reducirse lógicamente a enunciados elementales de experiencia. 1953. págs. es «la tarea suprema del físico»: nunca podrían aceptarse como enunciados auténticos o legítimos.

presentándolas como el blanco verdadero o esencial de la ciencia. Difícilmente estarán dispuestos a otorgar esta dignidad a la física teórica moderna. sino. o sea. entregado en enero de 1955 para el lomo dedicado a Cfernap (aún no publicado) de la Library of Living Philosophers.. en su dignidad». o en definir los conceptos de «ciencia empírica» y de «metafísica» de tal manera que. Así pues. pero se sienten atraídos aún en Cf. en última instancia. Mi criterio de demarcación. SpANiv (Kate^orienlehre. como finalidad d e la ciencia. en la que tanto otras personas como yo vemos la realización más completa hasta la fecha de lo que yo llamo «ciencia empírica». En cuanto a si tal convención es a p r o p i a d a o no lo es. las opiniones pueden d i f e r i r . ante un sistema dado de enunciados. para quienes buscan la aplicabilidad práctica.blogspot. mi Open Society. quienquiera que plantee un sistema de enunciados absolutamente ciertos. 1924). sino la libertad de dogmatismos . su p o d e r de elucidar los problemas de la teoría del conocimiento. admito abiertamente que p a r a llegar a mis propuestas me he guiado. Las metas de la ciencia a las que me refiero son otras. lo cual serviría únicamente para perturb a r la cuestión y significaría una recaída en el dogmatismo positivista. seamos capaces de decir si es asunto o no de la ciencia empírica el estudiarlo más de cerca. irrevocablemente verdaderos °.Panorama de algunos problemas fundamentales 37 pues el veredicto del dogma positivista del sentido es que ambos son sistemas de pseudoaserciones sin sentido. claro está— no considero que haya de ocuparme en derrib a r la metafísica. * Véanse también mi Open Society. por juicios de valor y por predilecciones. capítulo 24). lia de considerarse como una propuesta para un acuerdo o convención. P o r supuesto que la elección de tal finalidad tiene que ser. Y lo mismo h a r á n quienes ven «la esencia de la ciencia.. ed. Así pues. el apartado 78 (por ejemplo. es seguro que rechazará las propuestas que voy a h a c e r aifuí. No alcanzo a ver más que una sola vía para argumentar racionalmente en apoyo de mis p r o p u e s t a s : la de analizar sus consecuencias lógicas —señalar su fertilidad. A. objeto de una decisión que vaya más allá de toda argumentación racional *^. en última instancia. por P. Mas espero que sean aceptables para todos los que no' só_Io aprecian el rigor lógico. mas sólo es posible u n a discusión razonable de estas cuestiones entre partes que tienen cierta finalidad común a la vista. la nota 1). p o r tanto. el positivismo lleva a una invasión del campo científico p o r aquélla *. P o r tanto. notas 46. " Creo que siempre es posible una discusión razonable entre partes interesadas por la verdad y dispuestas a prestarse atención mutuamente (cf. http://psikolibro. cf. 51 y 52 del capítulo 11. en lugar de descastar radicalmente la metafísica de las ciencias empíricas. en formular u n a caracterización a p r o p i a d a de la ciencia empírica. No trato de justificarlas. que consideran reside en su «carácter de totalidad» y en su «verdad y esencialidad reales» '^". nota 1 del apartado 19. SciiiLPP.com . ' Esta es la tesis de Dingier. en vez de semejante cosa. Frente a estas estratagemas'antimetafísicas —antimetafísicas en la intención. y mi trabajo «The Demarcation between Science and Metaphysics». sin embargo. '" Tesis de O.

los apartados 6 y 2 1 ) . debe satisfacer el criterio de demarcación (cf. L A E X P E R I E N C I A COMO MÉTODO La tarea de formular una definición aceptable de la idea de ciencia empírica no está exenta de dificultades. podemos distinguir tres requisitos que nuestro sistema teórico empírico t e n d r á que satisfacer. ^. Pues no p u e d e negarse que. El hecho de que ciertos juicios de valor hayan influido en mis propuestas no quiere decir que esté cometiendo el error de que he acusado a los positivistas —el de intentar el asesinato de la metafísica p o r medio de nombres infamantes—. sino representará u n m u n d o de experiencia " Cf. trad. así como ha habido ideas metafísicas que h a n puesto una barrera al avance de la ciencia.blogspot. asimismo.38 La lógica de la investigación científica m a y o r medida por la aventura de la ciencia y p o r los descubrimientos que una y otra vez nos enfrentan con cuestiones nuevas e inesperadas. h a de ser sintético. también: PLANK. Ni siquiera llego a afirmai que la metafísica carezca de valor para la ciencia empírica. a veces. con todo. no será metafísico. Una vez que he hecho estas advertencias. «Die Religiositat der Forschung». es decir. Algxmas de ellas surgen del hecho de que tienen que existir muchos sistemas teóricos cuya estructura lógica sea muy parecida a la del sistema aceptado en un m o m e n t o d e t e r m i n a d o como sistema de la ciencia empírica. Tlie fVorld as I see It (1935). En ocasiones se describe esta situación diciendo que existen muchísimos «mundos lógicamente posibles» —posiblemente u n n ú m e r o infinito de ellos—. y que —en esta misma m e d i d a — es «metafísica» ". y a fin de trazar u n a línea de demarcación clara entre la ciencia y las ideas metafísi-'" cas — a u n cuando dichas ideas p u e d a n haber favorecido el avance de la ciencia a lo largo de toda su historia. el apartado 85 y mí Postscript. ingl. pág. de suerte que p u e d a representar u n m u n d o no contradictorio. Positivismus und r/Bale Aussenwelt (1931). Con objeto de precisar u n poco más esta afirmación. 43. * Véanse. por A. se pretende que el sistema llamado «ciencia empírica» represente únicamente un m u n d o : el «mundo real» o « m u n d o de nuestra experiencia» * ' . en Mein Weltbild (1934). me siento inclinado a pensar que la investigación científica es imposible sin fe en algunas ideas de una índole p u r a m e n t e especulativa (y. *' Cf. s u m a m e n t e b r u m o s a s ) : fe desprovista enteramente de garantías desde el p u n t o de vista de la ciencia.com . 23 y sigs. Y. sigo considerando que la p r i m e r a tart^a de la lógica del conocimiento es p r o p o n e r un concepto de ciencia empírica con objeto de llegar a un uso lingüístico — a c t u a l m e n t e algo incierto— lo más definido posible. han existido otras — t a l el atomismo especulativo— que la han ayudado. P r i m e r o . págs. \ si miramos el asunto desde un ángulo psicológico. y EINSTEIN. que nos desafían a ensayar respuestas nuevas e insospechadas. en segundo lugar. el apéndice *X http://psikolibro. HARRIS. posible.

y todavía avanzó más en este sentido en http://psikolibro. 150. dice S c h l i c k : i(. lo que niego es que exista nada que pueda llamarse inducción en lo que se denominan «ciencias inductivas»: que existan «procedimientos inductivos» o «inferencias inductivas». ^'cómo ha de distinguirse el sistema que represente nuestro m u n d o de experiencia? He a([ui la respuesta: por el hecho de que se le ha sometido a contraste y ha resistido las contrastaciones. Erkenntnis 1. no existe nada que pueda llamarse inducción *'. meaning^—• equivale a exigir que todos los enunciados de la ciencia empírica (o. 1931. como una teoría del método empírico — u n a teoría de lo que normalmente se llama experiencia. 229.blogspot. ésta es también la opinión de los inductivistas. *' No me refiero aquí.decidihles de modo concluyentei). P o r tanto. Ahora b i e n . debemos elegir ' SCHLICK. a la llamada «inducción matemática». Según esta opinión. L A FALSABILIDAD COMO CRITERIO DE DEMARCACIÓN El criterio de demarcación inherente a la lógica inductiva —esto es. podemos decir que tienen que ser (¡.). entonces carece enteramente de sentido : pues el sentido de un enunciado es el método de su verificación» ^. el dogma positivista del significado o sentido [en ingl. 19.Panorama de algunos problemas fundamentales 39 p o s i b l e . pág. u n auténtico enunciado tiene (pie ser susceptible de verificación concluyente-a ^. Esto quiere decir que han de tener una forma tal que sea lógicamente posible tanto verificarlos como falsarios. ' WAISMANN.) P o r tanto. is^rá lógicamente inadmisible la inferencia de teorías a p a r t i r de enimciados singulares que estén «verificados p o r la experiencia» (cualquiera que sea lo que esto quiera d e c i r ) . Así pues. 321 y sig. es menester que sea un sistema que se distinga — d e alguna m a n e r a — de otros sistemas semejantes por ser el que represente nuestro m u n d o de experiencia. Si queremos evitar el error positivista de que nuestro criterio de demarcación elimine los sistemas teóricos de la ciencia n a t u r a l *^. las teorías no son nunca verifical)les empíricamente. Así. y Waismann escril)e. *'' En su Logical Syntax (1937. Naturwissenschajten 19. Esto quiere decir que se le ha de distinguir aplicándole el método deductivo que pretendo analizar y describir. 6. con lo cual la ciencia empírica se caracteriza —al parecer— no sólo por su forma lógica.. sino por su método de distinción. págs. puede describirse la teoría del conocimiento. Mas. desde luego. todos los enunciados «con sentido») sean susceptibles de una decisión definitiva con respecto a su verdad y a su falsedad . en tercer teiniino. que intentan caracterizar la ciencia empírica por su empleo del método inductivo...30. (Desdfi luego. la «experiencia» resulta ser un método distintivo mediante el cual un sistema teórico puede distinguirse de o t r o s . Carnap admitía que se trataba do un error (y mencionaba mis críticas). aún con mayor c l a r i d a d : «Si no es posible determinar si un enunciado es verdadero. cuya tarea es el análisis del método o del proceder peculiar de la ciencia empírica. pág.com . en mi opinión.

Pero.lo\(rá acpii mañana» no se considerará em[)írico. Sin emhargo. de una vez para siempre. ciertamente. TestabíUty and Mcaniíifi." ed. I. en F R A N K .AV. 7(71 ) se ve oblifíaílo a (leeir (pág. pág. ' i l ) . segéui se admite. (No en vano llamamos ((leyes» a las leyes de la Nalurale/a : cuanto más prohihcn más dicen. pero sí (pie sea susv i-plilde de selección en un sentido negativo por medio de contrastes i pruehas cin])íricas: ¡la de ser posible refutar por la experiencia un s'slcina cienlijico entpirico '. nos proporciona informaciones positivas haya de caraclerizarsc [)or satisfacer ima exigencia negativa.o la falsaliilitlad Cíjmo criterio de demareacií'm.com . 27 ) . paps. Estas consideraciones nos sufíieren i ue el criterio de demarcaci<ui (pie hemos de adoptar no es el de la i p) ijiraltilidad.) Pueden hacerse varias ohjcciorics ai criterio de demarcación que acallamos de p r o p o n i r . Dicho de o l í ) m o d o : no exigiré que un sistema científico pueda ser seleccionado. Advie'rtase. d(d)e considerársele empírico. auníjue no es necesario expulsarlas tie la ciencia.sadas en é l ) decir que haya propuesto j a m á s la falsaljilidad como criterio ile sentido.a falsahilidad separa dos tipos de enunciados perfectamente dolados de sentido. F n otros autores se e n c u e n t r a n ideas a n á l o g a s : por ejemplo. por el simple hecho de (pie no puede ser refutado . capitulo I. 100 y sip.) http://psikolibro. (Así. más arrilia. en un sentido positivo . § 10 {paps. mientras que a este otro. 1037.'5. además. asimi. (liindc rcconoci*) el liecho Í]C que las Icyrs iinivcrsnlos no son solamcnl(i ((('(niv(^nicnt('^'> para la ciLMicia. ((•{. ) . los falsahles y los no falsables : traza u n a línea dentro del leníruaje eon sentidí). ((lloverá a(pií m a ñ a n a » .deludo a su caráclcr lógico— con enunciados singulares posibles. ésta puede manejárselas perfectamente sin cuas. Die Katisaliliil and ilirp Cri'nzfn ( I 9 . pero no de sentido. en el at>artado 9. aún más enerí^icíhuente. el enunciado «lloverá o no l. l'. la nota 1 J e l aparlodu 4. no alrededor de él.40 ha lógica de la investigación cientijica un criterio que nos permita ailinitir en el dominio de la ciencia em])írica incluso enunciados que no puedan verificarse. se encamina en una direccitin falsa. ^itio incluso «cscncialosi» (Philosophy of Sciriicfí 4 .) Puede también hacerle ih. í'Jül ). *^ üiis(^rvese (}ue prü})<)níj. Véanse también el apéndice *I y el capítulo *1 de mi Postscript. ]'(?r(> n i su i)!ira iniliirtivista ÍAi^ivnl Foundations of Probability {19. como es la de rcfutahilidad.nuevo un intento de volver contra mí mi propia crítica del criterio induelivista de demarcaci(ui : pues podría parecer que cabe su--citar objeciones contra la falsahilidad como criterio de demarcación aiuilogas a las (pie yo he' suscitado contra la verificahilidad. h a r é ver (en los apartados ^l a 16) ipie e-^la ohjecii'm carece de jicso.n jirimcr lugar. " ó ) q u e .smo. Die Definition {. puede muy hien jiarecer que toda sugerencia de que la ciencia (pie. Por tanto.blogspot. . y en D l B l s i.10) \U('1V(Í a una pftsiciíin muy scnicjantc a la tpie aquí c r i t i c a m n s : al e n c o n t r a r (jue las leyes u n i \ ei-ilcs liriicn prcbahiUdad cero (pií^. sino el de la falsahilidad de los s i s t e m a s * ' .. si'ilo admitiré un sistenuí entre los cienlífieos o empíricos si es siiseeptil)le de ser fontrnslndo |)or la experiencia. especialmente los apartados *17 y *19. cpie a n t e r i o r m e n t e (en el apartado 4 ) he criticado e n é r g i c a m e n t e el empleo de la idea de sentido como criterio de demarcación. y q u e ataco el dogrna del sentido. 13 y s i g . es u n puro m i t o (aunf|ue gran n ú m e r o de refutaciones de mi teoría están ba. [uies el volumen de informaeiém |iosili\íi «pie un enunciado científico comporta es tanto mayor cuanto más'fácil es <\ue cli(i([»e .

en «dirección i n d u c t i v a » : esto es. incluso admitiendo la asimetría. de la que se dio cuenta H u m e . En consecuencia. sin caer en incoherencia lógica. r e t i r a r mi propuesta de a d o p t a r la falsabilidad como criterio de demarcación. Se reconoce que los científicos no suelen proceder de este modo. P o d r í a decirse que. Una argurnentación de esta índole. elegir el que comparativamente sea más apto. o sea. Más grave puede parecer u n a tercera objeción. a d o p t a r la posición de negarse a a d m i t i r cualquier experiencia falsadora. Mi propuesta está basada en u n a asimetría entre la -verificabilidad y la falsabilidad: asimetría que se deriva de la forma lógica de los enunciados universales **. Su raíz se encuentra en la aparente contradicción existente entre lo que podría llamarse «la tesis fundamental del empirismo» —la de que sólo la experiencia puede decidir acerca de la verdad o la~ falsedad de los enunciados científicos— y la inadmisibilidad de los razonamientos inductivos. que. tanto su verificación como ** Me ocupo ahora más a fondo de esta asimetría en el apartado *22 de mi Postscrif%. pero sí p u e d e n estar en contradicción con estos últimos. lo que caracteriza al método empírico es su m a n e r a de exponer a falsación el sistema que h a de contrastarse: justamente de todos los modos imaginables. pero no necesito.Panorama de algunos problemas fundamentales 41 Este ataque no m e alteraría. Pues voy a p r o p o n e r (en los apartados 20 y siguientes) que se caracterice el m^étodo empírico de tal forma que excluya precisamente aquellas vías de eludir la falsación que mi imaginario crítico señala insistentemente. y p u e d e pretenderse que este hecho convierte en dudoso — p o r lo menos— el valor lógico del criterio de demarcación que h e p r o p u e s t o . De acuerdo con mi propuesta. sometiendo a todos a la más áspera lucha por la supervivencia. El criterio de demarcación propuesto nos conduce a una solución del problema de H u m e de la inducción. por el contrario. esto es.com . como si dijéramos. p o r medio de inferencias p u r a m e n t e deductivas (valiéndose del modus tollens de la lógica clásica) es posible argüir de la verdad de enunciados singulares la falsedad de enunciados universales. Pues éstos no son j a m á s deductibles de enunciados singulares. p o r ejemplo. m e d i a n t e la introducción ad hoc de una hipótesis auxiliar o por cambio ad hoc de u n a definición. en principio. Me veo obligado a a d m i t i r que esta crítica es justa . p o r ello. con toda razón. de enunciados singulares a universales. http://psikolibro.blogspot. es el único tipo de inferencia estrictamente deductiva que se mueve. se p u e d e . Su meta no es salvarles la vida a los sistemas insostenibles. que lleva a la falsedad de enunciados universales. Esta contradicción surge únicamente si se supone que todos los enunciados científicos empíricos han de ser «decidibles de modo concluyente». pero el procedimiento aludido siempre es lógicamente posible . incluso. el p r o b l e m a de la validez de las leyes naturales. sigue siendo imposible — p o r varias razones—• falsar de u n modo concluyente u n sistema teórico : pues siempre es posible encontrar una vía de escape de la falsación. sino. como lógicamente posibles.

desaparece la contradicción: el método de falsación no presupone la inferencia inductiva. Es cierto que se tienen errores de observación.com . cuya validez no se pone en tela de juicio ''. Todas estas expresiones muestran u n a ten* Acerca de esta question. y. más en particular. especialmente. E L PROBLEMA DE LA «BASE EMPÍRICA» P a r a que la falsabilidad pueda aplicarse de algún modo como criterio de demarcación deben tenerse a mano enunciados singulares que p u e d a n servir como premisas en las inferencias falsadoras. Peífe incluso en este caso se h a conseguido algo. pspecialmentc el apartado "'2. sino únicamente las transformaciones tautológicas de la lógica deductiva. véase también mi trabajo mencionado en la nota 1 del apartado 4. etc. o que dicha verdad se hace «patente» en las experiencias mencionadas. falsables— y p u e d a n ser contrastados mediante ensayos sistemáticos de falsación. y que dan origen a enunciados singulares falsos. que mediante éstas se «manifiesta p o r inspección» la verdad de aquéllos. ya que dan lugar a muchos puntos obscuros: lo cual ocurre. m i e n t r a s que r a r a vez se suscitan dudas acerca de la condición empírica de los enunciados singulares. mientras que el p r o b l e m a de la base empírica pertenece casi exclusivamente a la teoría del conocimiento. P u e s gran parte de éstos se encuentran en relación estrecha con la práctica de la investigación. pero un científico casi nunca se encuentra en el trance de describir u n enunciado singular como no empírico o metafísico. Si renunciamos a esta exigencia y admitimos como enunciados empíricos también los que sean decidibles en un solo sentido —decidibles unilateralmcnte.blogspot. 7. mi Postscript. nuestro criterio aparece como algo que solamente desplaza el problema — q u e nos retrotrae de la cuestión del carácter empírico de las teorías a la del carácter empírico de los enuneiadós singulares. con las relaciones entre experiencias perceptivas y enunciados básicos. http://psikolibro. P o r tanto. u n a urgencia inmediata en lo que se refiere a los sistemas teóricos. los concernientes al carácter empírico de enunciados singulares y a su contrastación— desempeñan un p a p e l en la lógica de la ciencia algo diferente del representado por la mayoría de los demás problemas de que h a b r e m o s de ocuparnos. * que ahora cstii incluido aquí en el apéndice *I. sin embargo. asimismo. Me ocuparé de ellos. (Llamo «enunciado básico» o «proposición básica» a un enunciado que p u e d e servir de premisa en u n a falsación e m p í r i c a : brevemente dicho.) Se h a considerado con frecuencia que las experiencias perceptivas proporcionan algo así como una justificación de los enunciados básic o s : se ha m a n t e n i d o que estos enunciados están «basados sobre» tales experiencias.42 La lógica de la investigación científica su falsación han de ser posibles. a la enunciación de u n hecho singular. Pues en la práctica de la investigación científica la demarcación presenta. los problemas de la base empírica —esto es. o. a veces. P o r tanto.

blogspot. 2. Teoría trascendental del método. P o r el momento. que he tratada http://psikolibro. página 848. ingl. ALVAREZ. y.Panorama de algunos problemas fundamentales 43 dencia perfectamente razonable a subrayar la estrecha conexión existente entre los enunciados básicos y nuestras experiencias perceptivas. sección 3. la conexión entre las percepciones y los enunciados permanecía obscura. que la objetividad de los enunciados científicos descansa en el hecho de que pueden contrastarse intersubjetivamente *'. sección 3. cast. y era descrita por expresiones de análoga obscuridad que no aclaraban n a d a . yo mantengo que las teorías científicas no son nunca enteramente justificables o verificablcs. «Si algo es válido — e s c r i b e — para quienquiera que esté en uso de razón. contrastables. o. nuestras experiencias subjetivas o nuestros sentimientos de convicción. Ahora bien . se tenía la impresión (exacta) de que los enunciados sólo pueden justificarse lógicamente mediante otros enunciados: por ello.com . O B J E T I V I D A D •CIENTÍFICA Y CONVICCIÓN SUBJETIVA Las palabras «objetivo» y «subjetivo» son términos filosóficos cargados de una pesada herencia de usos contradictorios y de discusiones interminables y nunca concluyentes. dicho de otro modo." e d . 645) [vers. Esta idea más general.)}. p o r una parte. pues los términos «objetivo» y «subjetivo» que acabo de utilizar necesitan aclaración. Hemos de distinguir. II (T. no obstante. por otra. capítulo II. si separamos claramente los aspectos psicológicos del problema de los lógicos y metodológicos. 8. en el mejor de los casos. pág. sino que resbalaban sobre las dificultades' o.". DEL PEROJO y F.". he de volverme hacia el problema de la objetividad científica. de J. T a m b i é n en este caso puede encontrarse una solución. L. Buenos Aires). entonces su fundamento es objetivo y suficiente» ^. las señalaban fantasinalmente con metáforas.. Methodenlehre. página 192 del t. por N. ) : Critica de la razón pura (Sopeña Argentina. Abschnitt (2. las relaciones lógicas objetivas existentes entre los diversos sistemas de enunciados científicos y en el interior de cada uno de ellos. 3. ^ Kritik der reinen Vernunft. KEMP SMITH. capítulo II. Con todo. por tanto. En los ajiartados 25 a 30 trataremos con algi'in detalle los problemas referentes a la base empírica. Diré. Kant utiliza la palabra «objetivo» p a r a indicar que el conocimiento científico ha de ser justificable. The Trascendental Doctrine of Method. Haupslück." ed. trad. independientemente de los caprichos de n a d i e : una justificación es «objetiva» si en principio puede ser contrastada y comprendida por cualquier persona. de la idea de la regulación racional mutua por medio del debate critico. 1952 (4. pero que son. *' Desde que escribí estas palabras he generalizado esta formulación: pues la contrastación intersubjetiva es meramente un aspecto muy importante de la idea más general de la crítica intersubjetiva. según creo. El empleo que bago de los términos «objetivo» y «subjetivo» no es muy distinto del k a n t i a n o . 1933: Critique of Pare Reason. que no pueden j a m á s justificar cnxmciado alguno (aun cuando pueden ser objeto de investigación psicológica).

849. Kritik der reinen Vernunft. I?xpresó tal descubrimiento. Kritik der reinen Vernunft. pero estoy de acuerdo en que los enunciados cientílicos. Trascendental Doctrine of Elements. pág. incluso. cast. por N. son. apartado 32.)l * Cf. Ni siquiera tomamos muy en serio nuestras observaciones. II (T.. cit. Sólo merced a tales repeticiones podemos convencernos tie quie no nos encontramos con una mera «coincidencia» aislada. se somete a estudio también en mi Postscript. 159).44 La lógica de la investigación científica K a n t aplica la palabra «subjetivo» a nuestros sentimientos de convicción (de mayor o menor g r a d o ) ^. Taurus.)]. Yo no postulo semejante principio (cf.. página 193 del t. en particular. . hasta que las hemos repetido y contrastado. ser contrastables intersubjetivamente en cualquier momento.* ed.. ser reproducidos en su laboratorio durante cierto tiempo. pág. «según leyes de la a s o c i a c i ó n » ' . })ucde definirse el efecto físico científicamente significativo como aquél que cualquiera puede r e p r o d u c i r con regtilaridad sin más (¡uo llevar a cabo el experimento a p r o p i a d o del modo prescrito. capítulo II. también In nota • ! del apartado 12." ed. puesto (|ue dcí)en ser conslraslabI(« intcrsubjolivamente. "" Ibíd. por medio de su «principio de suceBÍón temporal de acuerdoi con la ley de causalidad» (principio que creyó podía demostrar a priori por medio del razonamiento que hemos indicado).. página 142. *II. cit. Trascendentale Elementarlehre.. 3. Haupstiick. esp. P o r supuissto.com . Critique of Pure Reason. SCHWAKTZ. KEMP SMITH. sección 3. Madrid. Todo físico experimental conoce esos sorpiendentes e inexplicables «efectos» aparentes.. [vers. ingl. * \'¿u>. 136 del t. desde el momento en que reflexionamos sobre ellas y nos convencemos de su congruencia. y en mi Poverty of Historicism [traducción castellana por P. contrastables intersubjetivamente ^.)}. ingl. I (T. también pueden servir razones objetivas como acausas subjetivas del juzgar» •*. pero que finalmente desaparecen sin dejar rastro. ningún físico diría en tales casos que había hecho un descubrimiento científico (aun cuando puede intentar una nueva puesta a i)íinto de sus experimento^ con objeto de hacer reproducible el efecto). ' Cf. en los capítulos *I. 196t (T. pág. en principio. pág. y *V[. por ejemplo. § 19. ' Kant se dio cuenta de que de la objetividad que se ha requerido para los enunciados científicos se sigue que deben. con el empleo de hipótesis y de enunciados universales—. capítulos 23 y 24. Quizá fue K a n t el primero en darse cuenta de que la objetividad de los enunciados se encuentra en estrecha conexión con la construcción de teorías —es decir. http://psikolibro. el apartado 12). ningún «efecto oculto» (como con cierta extensión en mi Open Sociaty and its Enemies. debido a su regularidad y reproductibilidad. JAI miseria del historicismo. Abschnitt (2. En realidad. sino con acontecimientos que. de modo poco claro. ni las aceptamos como científicas. El examen de cómo aparecen éstos es asunto de la psicología: pueden surgir.". han de tener siempre el «urúcler de lilpólcsis universales. y que han de tener. Methodcnlchre. 1933. 2. trad.(. § 19 (2. en concepto de descubrimiento científico. vers. la forma de leyes universales o teorías. 646 [trad.blogspot. Ningún físico serio osaría publicar. Sólo cuando se da la recurrencia de ciertos acontecimientos de acuerdo con reglas o regularidades —y así sucede con los experimentos repetibles— pueden ser contrastadas nuestras observaciones p o r cualquiera (en p r i n c i p i o ) . que tal vez pueden. por tanto.

todo ello la más leve razón a la ciencia para aceptar mis enunciados? ¿ P u e d e justificarse ningún enunciado p o r el hecho de que K. P o r tanto. a b r u m a d o por la intensidad de mi e x p e r i e n c i a : puede parecerme absurda toda duda.com . acaso. ya que otras contrastaciones posteriores habían llevado a resultados negativos. P e r o .ra otra sería incompatible con la idea de la objetividad científica. R. después de haber reproducido él mismo (así como Morley) el resultado negativo de Michelson. Las consideraciones del tipo que acabo de hacer no nos proporcio- ' E n la bibliografía de la física se e n c u e n t r a n varios ejemplos de informes presentados por investigadores serios sobre la aparición de efectos que no podían ser reproducidos a voluntad. puedo estar absolutamente convencido de la verdad de vui enunciado. que haya procedido de una impresión poderosa o incluso irresistible de certeza indudable (o «evidencia»). simplemente p o r q u e las tentativas de contrastarlo llevarían a resultados negativos". * Véase también el apartado 22. carece enteramente de importancia que mi sentimiento de convicción haya sido fuerte o débil. Un ejemplo m u y conocido. pide un contraste o comprobación intersubjetivo : a partir de la conjetura de que yo tengo este sentimiento de convicción. y reciente. para cuya reproducción no pudiese d a r instrucciones. es el resultado positivo •—que no ha recibido explicación— del experimento de Michelson. resultado observado por Miller (1921-1926) en M o u n t Wilson. P . la cual.blogspot. valiéndose de teorías psicológicas y de oíra índole. y cualqui(. (De ello se sigue que cualquier controversia sobre la cuestión de si ocurren en absoluto acontecimientos que en principio sean irrepetibles y únicos no p u e d e decidirse p o r la ciencia: se trataría de una controversia metafísica. y explicar las observaciones divergentes de Miller como «debidas a causas de error desconocidas». desde el punto de vista epistemológico. nunca p u e d e n justificar un enunciado científico . o simplemente de una insegura sospecha: nada de todo esto desempeña el menor papel en la cuestión de cómo pueden justificarse los enunciados científicos. el psicólogo puede deducir. puesto que otras contrastaciones posteriores volvieron a dar resultados negativos.Panorama de algunos problemas fundamentales 45 propongo llamarlo) de esta índole. Semejante «descubrimiento» se rechazaría más que de prisa por quimérico. http://psikolibro.) P o d e m o s volver ahora a u n aserto planteado en el apartado anter i o r : a mi tesis de que una experiencia subjetiva. en especial la nota * 1 . no p u e d e aparecer en el campo de la ciencia objetiva más que en forma de hipótesis psicológica. n a t u r a l m e n t e . ¿aporta. Pero. P e r o . Incluso el hecho — p a r a m í tan firmemente establec i d o — de que estoy experimentando u n sentimiento de convicción. es costumbre considerar que los decisivos son estos últimos. P o r intenso que sea un sentimiento de convicción nunca p o d r á justificar un enunciado. esté absol u t a m e n t e convencido de su verdad? La única respuesta posible es que no. y de que semejantes experiencias y convicciones no p u e d e n desempeñar en la ciencia otro p a p e l que el de objeto de una indagación empírica (psicológica). ciertas predicciones acerca de mi conducta — q u e pueden confirmarse o refutarse mediante contrastaciones experimentales—. o un sentimiento de convicción. segu)"o de la evidencia de mis percepciones. es decir.

si los enunciados básicos han de ser contrastables intersubjetivamente a su vez. éstos. no ocurre así. y puede m u y bien pareeerle a h o r a al lector que la misma objeción exactamente puede invocarse contra el procedimiento de contrastación deductiva que defiendo a mi vez. p o r t a n t o . ciertamente. En el a p a r t a d o 1. es insostenible. puesto que h a n de ser contrastables intersubjetivamente. a veces. ni se pretende que lo haga . en consecuencia. u n p r o b l e m a . quiero ú n i c a m e n t e señalar que la circunstancia de que las contrastaciones no p u e d a n c o n t i n u a r indefinidamente no choca con mi petición de que todo enunciado científico sea con- http://psikolibro. una cosa tiene que q u e d a r clara : si persistimos en pedir que los enunciados científicos sean objetivos. nos ayudan a caer en la cuenta de su dificultad principal. Podría pensarse que esta tesis lleva a una regresión infinita. p u e d a n deducirse otros también contrastables. tienen que poderse contrastar de m a n e r a análoga — y así ad infinitum. Al exigir que haya objetividad. y que. P e r o ha de admitirse que la situación sobre la que acabo de l l a m a r la atención —la contrastabilidad ad infinitum. contrastables intersubjetivamente. Aún más : nos vedamos todo conceder un rango privilegiado a los enunciados que formulan experiencias.46 La lóg. entonces aquéllos que pertenecen a la base empírica de la ciencia tienen que ser también objetivos. y. De este modo Hegamos a la siguiente tesis. las contrastaciones no pueden prolongarse ad infinitum: más tarde o más temprano hemos de detenernos. opuse la objeción de que llevaría a u n regreso infinito. ciertamente. al menos. se llama «cláusulas protocolarias») : pueden aparecer en la ciencia únicamente como enunciados psicológicos. Cualquiera que sea la respuesta que demos finalmente a la cuestión de la base empírica. El método deductivo de contrastar no puede estatuir ni justificar los enunciados que se contrastan. al criticar la inducción. Pues es evidente que. tanto en los enunciados básicos como en cualesquiera otros enunciados científicos. de h e c h o . desde luego. ninguno que no pueda — e n p r i n c i p i o — ser refutado al falsar algunas de las conclusiones que sea posible deducir de él. no puede haber enunciados últimos en la ciencia: no p u e d e n existir en la ciencia enunciados últimos que no p u e d a n ser contrastados. nos privamos de todos los medios lógicos por cuyo medio pudiéramos h a b e r esperado reducir la verdad de los enunciados científicos a nuestras experiencias.com . y la ausencia de enunciados líltimos que no necesitasen ser contrastados— crea. de modo que no h a y peligro de u n a regresión infinita. p e r o . Los sistemas teóricos se contrastan deduciendo de ellos enunciados de un nivel de universalidad más b a j o .ica de la investigación científica n a n . una respuesta p a r a el p r o b l e m a de la base e m p í r i c a . Sin discutir ahora el problema en detalle.blogspot. lo cual quiere decir como hipótesis de un tipo cuyo nivel de contrastación intersubjetiva no es. como son los que describen nuestras percepciones (y a los que. a partir de los enunciados que se h a n de someter a contraste. es decir. Por tanto. Pero la contrastabilidad intersubjetiva implica siempre que. muy elevado (teniendo en cuenta el estado actual de la psicología). Sin embargo.

blogspot. por la simple razón de no parecer posible — p o r razones lógicas— someterlos a contraste. dicho de otro modo : nic niego a admitir la tesis de que en la ciencia existan enunciados cuya verdad hayamos de aceptar resignadamente. Pues no pido que sea preciso haber contrastado realmente todo enunciado científico antes de aceptarlo : sólo requiero que cada uno de estos enunciados sea susceptible de eontrastación. http://psikolibro.com .Panorama de algunos problemas fundamentales 47 trastable.

Y tales decisiones dependerán. en la medida en que trasciende el análisis p u r a m e n t e lógico de las relaciones existentes entre enunciados científicos. La decisión que h e de p r o p o n e r p a r a establecer reglas adecuadas relativas a lo que llamo el «método empírico» está unida estrechamente a m i criterio de d e m a r c a c i ó n : pues p r o p o n g o que se adopten aquellas reglas que nos den la seguridad de que los enunciados científicos serán contrastables. de las decisiones acerca del modo de habérselas con los enunciados científicos. 9. Ahora bien . la teoría del método se ocupa de la elección de los métodos. o sea. darán una respuesta. u n a metodología? El modo de contestar a estas preguntas dependerá. en gran medida. la epistemología — o . y con ellos todos los que consideran la ciencia empírica como u n sistema de enunciados que satisface determinados criterios lógicos — c o m o los de tener sentido o ser verificables—. y el modo característico en que — e n las situaciones cruciales— se lleva a cabo u n a elección entre sistemas teóricos contrapuestos. en el hecho de que pueden ser sometidos a crítica y remplazados p o r otros m e j o r e s ) : los que consideran que su tarea consiste en analizar la peculiar capacidad del progreso de la ciencia. q u e no tenga en cuenta el http://psikolibro. de la actitud que se tenga con respecto a la ciencia. y p o r qué las necesitamos? ¿ P u e d e existir u n a teoría de tales reglas. de que serán falsables. la lógica de la investigación científica— debería identificarse con la teoría del método científico. Muy distinta será la que presenten los que tienden a pensar (como yo h a g o ) q u e la característica distintiva de los enunciados científicos reside en que son susceptibles de revisión (es decir. como es n a t u r a l .com . P O R QUÉ SON I N D I S P E N S A B L E S LAS DECISIONES METODOLÓGICAS ¿Qué son las reglas del método científico. a su vez.CAPITULO SEGUNDO Sobre el problema de una teoría del método científico De acuerdo con la propuesta que he hecho más arriba. Los positivistas.blogspot. Estoy enteramente dispuesto a admitir que h a y necesidad de un análisis puramente lógico de las teorías. es decir. de la meta que elijamos (entre cierto n ú m e r o de metas posibles).

Sobre el problema de una teoría del método científico 49 modo en que cambian y se desarrollan. PLANTEAMIENTO NATURALISTA DE LA TEORÍA DEL MÉTODO Es necesario desarrollar en alguna medida las indicaciones hechas en el apartado anterior sobre la diferencia entre mi postura y la de los positivistas.) Si se insiste en pedir demostraciones estrictas (o refutaciones estrictas * ' ) en las ciencias empíricas. por lo que hacemos con ('Ibis y lo que a ellos lesliaceinos.com . le desplace pensar que deliería existir una verdadera teoría He añadido ahora al texto las palabras entre paréntesis «o refutaciones estrictas»: a) porque están. por nuestra manera ele enfrentarnos con los sistemas científicos. puede ser «científico» en grado máximo. 10. no es posible j a m á s presentar una refutación concluyente de una teoría. El sistema de la mecánica clásica. Por tanto. las n o r m a s ) por las que se guía el científico cuando investifia o cuando descubre algo —en el sentido a que nos estamos refiriendo. * Al positivista le desagrada la idea de que fuera del campo de la ciencia empírica «positiva» puedan existir problemas con sentido (problemas que sería preciso a b o r d a r con una auténtica teoría filosófica). pero quienes lo sostienen dogmáticamente —quizá en la creencia de que es su deber defender un sistema que ha tenido tantos éxitos mientras no se llegue a refutar de un modo concluyente— se encuentran en el polo opuesto de aquella actitud crítica que. y otros análogos a b u n d a n en el campo de las ciencias sociales. implicadas en lo que se acaba de decir («no es posible jamás presentar una refutación concluyente de una teoría»). Así pues. si se prefiere. si caracterizamos la ciencia empírica únicamente p o r la estructura lógica o formal de sus enunciados. es la a p r o p i a d a p a r a im científico. trataré de determinar las reglas (o. tanto estimo. nunca se sacará provecho de la experiencia ni se caerá en la cuenta gracias a ella de lo equivocado que se estaba. y b) porque mis palabras se han malentendido sin cesar. a mi modo de ver. o que las pretendidas discrepancias entre aquéllos y la teoría son m e r a m e n t e aparentes y desaparecerán con el progreso de nuestra comprensión de los hechos. http://psikolibro. no seremos capaces de excluir de su ámbito aquella forma tan difundida de metafísica que consiste en elevar una teoría científica anticuada al rango de verdad incontrovertible. pongamos p o r caso. Pero este tipo de análisis no arroja ninguna luz sobre aquellos aspectos de las ciencias empíricas que yo. al menos. o sea.blogspot. ÍEn la polémica contra Einstein se h a n utilizado frecuentemente ambos argumentos p a r a apoyar la mecánica newtoniana. si se q u i e r e . Estas son las razones en que me baso para p r o p o n e r que se caracterice a la ciencia empírica por sus métodos. sin duda. En realidad. ya que siempre puede decirse que los resultados experimentales no son dignos de confianza. como si yo sostuviese un criterio (aún más: un criterio de sentido y no de demarcación) basado en una doctrina de falsabilidad «completa» o (iconcluyenteío.

se ha hechu (empleando las propias palabras de Wittgenstein) «inatacable y definitivo»^. que es lo único que hay dotado de sent i d o . en The British Journal /or the Philosophy of Sci-ince 3 . más adelante. Tractatus Logico-Philosophicus. 3 WITTGENSTEIN. por supuesta—.com .. Más tarde acostumbraron a criticarlas asiéndise a la leyenda de que yo había propuesto remplazar el criterio de verificabilidad por un criterio —de sentido— de falsabilidad.. ' WITTGENSTEIN. ' Al final del Tractatus (en el que explica el concepto de sentido).. " Durante los dos años anteriores a la primera publicación de este libro. sino como el enunciado de un hecho *'^— puede satisfacerse s i e m p r e . no lo expresa como un deseo ni como una propuesta. 1952. op. no un p r o b l e m a (excepto como objeto de estudio de la psicología e m p í r i c a ) . Véase mi Postscript. especialmente los apartados *19 a *22.. es casi tan antigua como ella misma.. 35) escribe: oSi consideramos lo infinitamente problemático que es el concepto de experiencia . burdamente. y en seguida se ve uno obligado a decir de cualquier cuestión incómoda que se es incapaz de encontrarle el m e n o r sentido. Aún m á s : si se admite que únicamente los problemas de la ciencia natural tienen sentido ' . u n a epistemología o metodología * ^ No quiere ver en los problemas filosóficos planteados más que «pseudoproblemas» o «rompecabezas». Y u n a y otra vez los despreciados defensores de la «filosofía tradicional» t r a t a n de explicar a los jefes del último asalto positivista que eJ p r o b l e m a principal de la filosofía es el análisis crítico de la apelación a la autoridad de la «experiencia» '' —justamente de esa «experiencia» que el último descubridor del positivismo siempre da. los miembros del Círculo de Viena acostumbraban a criticar mis ideas diciendo que una teoría del método que no sea ni una ciencia empírica ni pura lógica es imposible (en 1948 Wittgenstein mantenía aún esta opinión.». http://psikolibro. positiva. 1 2 8 ) : todo lo que se encuentre fuera de estos dos campos ha de ser un completo absurdo. cf.blogspot. Ahora b i e n . GoMPERZ (IFeltanschauungslehre I. Una y otra vez surgen movimientos filosóficos completamente nuevos que acaban por desenmascarar los antiguos problemas filosóficos — m o s t r a n d o que son pseudoproblemas— y por contraponer a los perversos absurdos de la filosofía el buen sentido de la ciencia coherente. o de si tiene derecho a existir. nota de la pág.».. véase. podemos muy bien vernos obligados a creer que . Wittgenstein escribe: «Mis proposiciones elucidan en cuanto que quien me comprende acaba por reconocer que son absurdas..53.. que la critica más cuidadosa y reservada. *^ Algunos positivistas han cambiado más tarde de actitud a este respecto.. pues no pertenecen a la ciencia empírica. 1905. pág. Una vez que h a subido al trono el dogma del sentido queda elevado para siempre p o r encima de los c o m b a t e s .. a su respecto. al final del prefacio. * H. e m p í r i c a . Proposición 6. todo debate acerca del concepto de «sentido» se convierte también en algo carente de sentido ^. Pero a tales objeciones el positivista contesta sólo encogiéndose de h o m b r o s : no significan nada para él. La cuestión disputada acerca de si existe la filosofía. ya no es posible atacarlo . P a r a él la «experiencia» es un programa. pues no hay nada más fácil que «desenmascarar» un problema tratándole de «carente de sentido» o de « p s e u d o p r o b l e m a » : basta con limitarse a un sentido convenientemente estrecho de «sentido». digamos de pasada. cit. la afirmación entusiasta es mucho mcnoH npropiad» .50 La lógica de la investigación científica del conocimiento.. mi trabajo «The Nature of Philosophical Problems». este deseo suyo — q u e . la nota 6.

blogspot. la tesis de que también es materia de decisión la exclusión de la metafísica). presentada aquí sólo brevemente. Pero lo que yo llamo metodología no debe tomarse por u n a ciencia empírica. a su vez. según la cual la metodología es. Wittgenstein ha propugnado durante afios una opinión semejante en sus obras inéditas. P o r tanto. o de los procedimientos efectivamente empleados en la «cienciai)—. y — p o r fin—.\. concluirán. de que es asunto a resolver por una decisión a qué se ha de llamar «un aulénlieo enunciado» y a qué «un pseudoenunciado sin sentido» (y. por más que crean h a b e r descubierto un hecho. más arriba. Según el piefacio de la obra de Carnap. Versuch einer induktiven Wissenschaftslehre (1921). http://psikolibro. Podemos examinar entonces si este principio. una vez introducido. puede aplicarse sin dar lugar a incoherencias o incompatibilidades. empleando los métodos de una ciencia empírica. de CAHNAP. semejante j)rincipio en la ciencia. los que la sostienen no se percatan de que.si realmente lo necesitamos. sino en que no lo considero-necesario. si nos es de utilidad.) La Logische Syntax. sin él. en el que también adopta el punto de vista de que todas estas cuestiones descansan en decisiones (es el «principio de tolerancia»). cuestiones tan disputadas como la de si la ciencia emplea realmente o no un principio de inducción. análogamente. asimismo. en la corrección de pruebas. la crítica que aquí hago del positivismo (y de la tesis naturalista) ya no se aplica —según me parece— al libro de CARMAP Logiscke Syntax der Sprache (1934). Sin embargo. Así. La metodología naturalista (llamada en ocasiones «teoría inductiva de la ciencia» ^) tiene su valor. Esta concepción. de hecho. y ° DiNGLER. tiene que ser una rama de una ciencia empírica : por ejemplo. ya que. lamento no KSber tenido ocasión de estudiarla en el texto. p u e d e designarse con la palabra ((naturalistan. a mis propios intentos de analizar la «experiencia». No creo que sea posible decidir. no nos sirve de nada e incluso da origen a incoherencias.Sobre el problema de una teoría del método científico 5l No espero que los positivistas estén dispuestos a responder de modo distinto que el mencionado. existen únicamente dos clases de enunciados : las tautologías lógicas y los enunciados empíricos. no h a n pasado de p r o p o n e r una convención ". Y mis dudas crecen c u a n d o recuerdo que siempre será u n asunto a resolver p o r una convención o una decisión el de a qué cosa hemos de l l a m a r una «ciencia» o el de a quién hemos de calificar de «científico». Physik und Hypothesis. V. u n a ciencia empírica — e l estudio del comportamiento real de los científicos. ia nota *1. podemos considerar dos sistemas distintos de reglas metodológicas: uno. en su concepto. Si la metodología no es lógica. Me parece que deberíamos tratar las cuestiones de este género de un modo diferente. Ha sido una indagación de este tipo la que me ha conducido a prescindir del principio de inducción : no me he basado en que no se emplee. dotado de un principio de inducción. por ejemplo.com . Die Grundformen der Wisseiischajtlichen Methoden (1925). (* Pero véase. de la ciencia del comportamiento de los científicos cuando están t r a b a j a n d o . sin duda : u n a persona que estudie la lógica de la ciencia puede m u y bien interesarse por ella y sacar grandes enseñanzas. se publicó mientras se corregían las pruebas del presente libro. '' (Añadida en \9?. que i n t e r p r e t o como el método de la ciencia empírica. rechazo la tesis naturalista : carece de visión crítica . KRAFT.) He mantenido durante muchos años la tesis. y otro.

pero como me vi obligado a a d m i t i r que ciertas objeciones estaban en lo justo. se retira del juego. El juego de la ciencia. el resultado de un estudio de las reglas de juego de la ciencia —esto es. en principio. u n a regla su" En lo que se refiere a la traducción de «inch 6eu)ofcrere» por «demostrar su temple* [en ingl. No cabe duda de que son m u y diferentes de las reglas que o r d i n a r i a m e n t e se llaman «lógicas»: aun cuando es posible que la lógica establezca criterios p a r a decidir si un enunciado es contrastable. Cualquiera que decide u n día que los enunciados científicos no requieren ninguna contrastación ulterior y que pueden considerarse definitivamente verificados. sino. No se eliminará una hipótesis propuesta y contrastada. en p r i m e r luga^-. a su concepto de la ciencia y —en consecuencia— a su concepto del método empírico. falsación de una de las consecuencias de la hipótesis. Daremos dos ejemplos sencillos de reglas metodológicas. to prove one's mettle]. Difieren de las reglas de la lógica p u r a al estilo de como lo hacen las reglas del ajedrez. de la investigación científica— podría denominarse «la lógica de la investigación científica»). En el a p a r t a d o 6 traté de definir la ciencia empírica m e d i a n t e el criterio de falsabilidad. p r o m e t í a ñ a d i r un suplemento metodológico a m i definición. y que haya demostrado su temple *% si no se presentan «buenas razones» para ello. Esta crítica de la posición naturalista no se aplica tan sólo a su criterio de sentido. L A S REGLAS METODOLÓGICAS COMO CONVENCIONES En la presente obra consideramos las reglas metodológicas como convenciones: las podríamos describir diciendo que son las reglas de juego de la ciencia empírica. véase la primera nota a pie de página del capítulo X (La corroboración). el resultado de un estudio de las reglas del ajedrez podría llamarse quizá «la lógica del a j e d r e z » . Exactamente lo mismo' que es posible definir el ajedrez p o r medio de sus reglas peculiares. no se acaba nunca. (Analizaremos más adelante a fondo la noción de «más contrastable». asimismo.) Estos dos ejemplos nos permiten darnos cuenta del aspecto que presentan las reglas metodológicas. pero difícilmente «lógica». la ciencia empírica puede definirse p o r medio de sus reglas metodológicas (que estableceremos sistemáticamente). que pocos considerarían ser una parte de la lógica pura: teniendo en cuenta que ésta regula las transformaciones de las fórmulas lingüísticas.com .52 La lógica de la investigación científica — p o r ello— se convierte con facilidad en un dogma. en ningún caso se ocupa sobre si nadie se esfuerza o no p o r contrastarlo. 11.blogspot. http://psikolibro. sin más (análogamente. Ejemplos de «buenas r a z o n e s » : sustitución de la hipótesis por otra más contrastable. Daremos. 2.. que bastarán para hacer ver que sería bastante inoportuno colocar un estudio metodológico al mismo nivel que otro p u r a m e n t e lógico : 1.

P e r o dicha conexión no es estrictamente deductiva o lógica ' : resulta. e incluso a resolver algunos problemas de gran alcance que hasta el m o m e n t o se habían mostrado refractarios a toda solución — p o r ejemplo. Así pues. 58 y siga. a pesar de ello. del hecho de que las reglas están construidas con la finalidad de asegurar que pueda aplicarse nuestro criterio de demarcación . el de decidir. es verdad en lo que respecta a la definición del concepto de «ciencia»: sólo a p a r t i r de las consecuencias de mi definición de ciencia empírica. pueden ayudarnos. Wille und Weltgestaltung (1934). págs. La cuestión tiene cierta i m p o r t a n c i a : la única razón que tengo para. p r o p o n e r mi criterio de demarcación es que es fecundo. el apartado 6 8 ) . las reglas metodológicas se hallan en estrecha conexión tanto con otras reglas de la misma índole como con nuestro criterio de demarcación. Hemos de confirmarle que éstas nos permiten encontrar incoherencias e i m p r o p i e d a d e s en otras teorías del conocimiento anteriores. Se ha puesto en duda con frecuencia que los diversos problemas de la teoría del conocimiento se encuentren en relación sistemática m u t u a alguna. Véase también el apartado *15. la regla 1— un ejemplo de tal p r o c e d e r : las teorías que decidimos no someter a ninguna contrastación más ya no serán falsables. He dado más arriba —cf. y de las decisiones metodológicas que dependen de esta definición. Dimensionstheorie (1928). en su mayoría.blogspot. que es posible aclarar y explicar m u c h a s cuestiones valiéndose de él. MENGER. como ensenan nuestros ejemplos. o sea. podrá ver el científico en qué medida está de acuerdo con sr. sólo las conclusiones p u e d e n otorgarnos alguna perspectiva nueva». T a m b i é n el filósofo admitirá que mi definición es útil únicamente en caso de que pueda aceptar sus consecuencias. idea intuitiva de la meta de sus trabajos *^. así como que puedan. « L a s . espero p o d e r demostrar en este libro que tales dudas no están justificadas. más bien. si debería aceptarse o rechazarse (cf. Este método de encontrar y resolCf. definiciones son d o g m a s . acerca de u n enunciado p r o b a b i l i t a r i o . y. Lo cual. y remontarnos a los supuestos fundamentales y convenciones de que proceden . de mi Postscript. en muchos casos. dice Menger '. Esta conexión sistemática entre las reglas es lo que permite que hablemos con propiedad de u n a teoría del método. K. http://psikolibro. a aclarar la situación lógica. pero. ciertamente. pero también hemos de confirmarle que nuestras propias propuestas no están amenazadas por dificultades análogas. MENGER. ser tratados sistemáticamente. por ello. que sirve a modo de n o r m a para las decisiones que h a y a n de tomarse sobre las demás reglas. 76. K. Admitamos que las aserciones de esta teoría son. pág. y que — p o r t a n t o — es una regla de tipo más elevado : es la que dice que las demás reglas del procedimiento científico han de ser tales que no protejan a ningún enunciado de la falsación.Sobre el problema de una teoría del método científico 53 prema. convenciones de índole h a r t o obvia : en la metodología no son de esperar verdades p r o f u n d a s . se formulan y aceptan de conform i d a d con una regla práctica de orden superior.com . «La finalidad de la ciencia». Moral.

bien podría decirse que la mayoría de los problemas de la filosofía teórica. es éste precisamente ^. p u e d e n reinterpretarse de este modo como problemas referentes al método. pero tiene particular importancia en la teoría del conocimiento.. Tenemos un ejemplo de tal situación en lo que se llama «el principio de causalidad». y los más interesantes. me temo que es muy dudoso . pues me ocufio en el intento de desarrollar los aspectos metodológicos prácticos de mi tesis. En una obra aún inédita be tratado de seguir la ruta crítica. Verdad e r a m e n t e . si se quiere. En cuanto a si los filósofos considerarán que estas investigaciones metodológicas pertenecen a la filosofía. Pues podemos i n t e r p r e t a r también el requisito de objetividad científica como una regla metodológica: la de que solamente p u e d a n ingresar en la ciencia los enunciados que sean contrastables intersubjetivamente (véanse los apartados 8. ' En la presente obra he relegado a un segundo término el método crítico —o. http://psikolibro. realmente. p e r o . y nos hemos encontrado ya con otro ejemplo de lo m i s m o : el p r o b l e m a de la objetividad.com .blogspot.54 La lógica de la investigación científica ver contradicciones se aplica igualmente dentro de la ciencia misma. tal vez mere/ca la pena de mencionar a este respecto que no pocas doctrinas metafísicas — y p o r tanto. 20. Con todo. al de enc(mtrar un criterio del carácter empírico de la ciencia. filosóficas— p o d r í a n interpretarse como típicas hipóstasis de reglas metodológicas. Si es que existe algún método p o r el que las convenciones metodológicas p u e d a n justificarse y demostrar su valor. sin disputa. y de mostrar que tanto los problemas de la teoría del conocimiento clásica como los de la moderna (de Hume a Russell y Whitehead a través de Kant) pueden retrotraerse al problema de la demarcación: esto es. 27 y o t r o s ) . «dialéctico»— de resolver contradicciones. del cual nos ocuparemos en el próximo apartado . la cosa no tiene gran importancia.

SEGUNDA PARTE Algunos componentes estructurales de una teoría de la experiencia http://psikolibro.com .blogspot.

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que el prejuicio inductivista es lo único que lleva a muchos a creer que podría existir un lenguaje fenoménico. mi punto de vista es que nuestro lenguaje habitual está lleno dé teorías. las notas *1 y 7 del apartado 4 y la nota 5 del apartado 2 7 ) : según ella. en Brit. P o r ello. p o r tanto.) http://psikolibro. D. III. sislcnias de signos o símbolos. Lewis. p u e d e describirse como u n a teoría de teorías. en Contemporary British Philosophy. y más a fondo en mi Postscript. 1956. 3r)5 y sigs. C A U S A I . Las teorías científicas son enunciados u n i v e r s a l e s . ed. una teoría no es otra cosa que una herramienta o instrumento para predecir. apartados *11 a *15 y *I9 a *26.blogspot. finalmente. (Véase también el nuevo apéndice *X. es decir. Journ.. podemos decir que " Aludo aquí cnticcmcnte a una tesis que he descrito posteriormente como «instrumentalismon. por las teorías explicativas contrastables: las aplicaciones y las predicciones le interesan solamente por razones teóricas —^porque pueden emplearse como medios para contrastar las teorías—. ¡'hilos. págs. 12. pegs.com . Sciejice 6. y que estaba representada en Viena por Mach. y la lógica del co> nociniiento cicnlífico. como todas las representaciones. igSS. Brevemente expuesto. Las teorías son redes que lanzamos p a r a apresar aquello que liamartips «el m u n d o » : para racionalizarlo. 26 y sigs. libre de teorías y distinguible de un «lenguaje teórico».. «Three Views Concerning Human Knowledge».CAPITULO TERCERO Teorías Las ciencias e m p í r i c a s son sistemas de t e o r í a s . y. no creo que sirva de gran cosa exjiresar la diferencia entre teorías universales y enunciados singulares diciendo (jue estos liltimos son «concretos» mientras que las teorías son morann'nte fórmulas simbólicas o esquemas s i m b ó l i c o s : pues exactamente lo mismo p u e d e decirse hasta de los enunciados más «concretos» * ' . por H. i n A D . que el teórico se interesa por la explicación como tal. EXTLICACIÓN Y DEDUCCIÓN DE P R E D I C C I O N E S D a r u n a explicación causal d e u n a c o n t e c i m i e n t o q u i e r e d e c i r d e d u c i r u n e n u n c i a d o q u e lo describe a p a r t i r de las siguientes p r e m i s a s d e d u c t i v a s : u n a o v a r i a s leyes universales y ciertos e n u n c i a d o s singul a r e s — l a s condiciones iniciales—. explicarlo y d o m i n a r l o . Wittgenstein y Schlick (cf. que llevamos a cabo toda observación a la luz de teorías. Y tratamos de fjue la malla sea cada vez más fina. son. La he analizado y criticado en mis trabajos «A Note on Berkeley as a Precursor of Mach». P o r ejemplo.

págs. Y las dos condiciones iniciales son: «Este es un hilo de estructura Ei». *'' El término «predicción».)]. que se aplican al acontecimiento concreto de que se trate. Pero evitaré ambos términos. no afirmaré ningún «principio de causalidad» (o «principio de causación universal»). 162 y sig. etc. pero tanto una como otra son ingredientes necesarios de una explicación causal completa. y aún m á s : no h a r é ninguna afirmación general sobre la aplicabilidad universal de este método deductivo de explicación t e ó r i c a : así. a la acción a una distancia que tiende a cero. página 133 de la ed. Según el modo en que se in*' Tendríamos un análisis más claro de este ejemplo —un análisis en el que se distinguirían dos leyes y dos condiciones iniciales— del siguiente modo: «Para todo hilo de una estructura dada E (determinada por su material. que puede deducirse causalmente. «Para todo hilo de estructura Ei. pues. Las dos clases son : 1) enunciados universales. cit. la «causa» de que se rompiera el hilo fue que se había aplicado una carga de 2 libras a un hilo que tenía una resistencia a la tracción de 1 libra) . y que llamaré «condiciones iniciales». tenemos la h i p ó t e s i s : «Siempre que se cargue u n hilo con un peso superior al que caracteriza la resistencia a la tracción del mismo. y «El peso que se aplica a este hilo vale 2 librasv. de un modo más preciso.58 La lógica de la investigación científica hemos dado una explicación causal de la rotura de un trozo determinado de hilo si hemos averiguado que éste tenía una resistencia a la tracción de 1 libra y que se le había aplicado un peso de 2 libras. es decir. Henos aquí. Las condiciones iniciales describen lo que se suele l l a m a r la acausav del acontecimiento en cuestión (así. que se formula por medio de ecuaciones diferenciales. Deducimos el enunciado singular «este hilo se r o m p e r á » de enunciados universales conjuntam e n t e con condiciones iniciales. Cuando analizamos esta explicación causal encontramos en ella diversas partes constitutivas. hipótesis que tienen el carácter de leyes naturales.(T.blogspot. o sea. P o r otra p a r t e . grosor.explicación causal» al caso especial en que las leyes universales tienen la forma de leyes de «acción por contacto» — o . mi Poverty of Historicism (1945). de 1957 [versión cast. abarca también enunciados acerca de hechos pasados («dicciones retrospectivas») e incluso enunciados «dados» que queremos explicar («explicanda»). pues. Por regla general. apartado *15. nos encontramos con enunciados singulares (en este caso. en física se restringe el uso de la expresión (. P o r u n lado.com . http://psikolibro.) existe un peso característico p tal que el hilo se romperá si se cuelga de él un peso superior a p». con dos clases diferentes de e n u n c i a d o s . el peso característico pi vale 1 ¡ibra^^. tal como lo utilizo aquí.(. y la predicción describe lo que denominamos corrientemente el «e/ecfo». y 2 ) enunciados singulares. puede explicarse causalmente. Mas no asumiremos a q u í tal restricción. se r o m p e r á » : enunciado cuyo tipo es el de una ley universal de la Naturaleza. y el Postscript.. dos) que son aplicables al acontecimiento determinado que nos o c u p a : «La característica de peso de este hilo es 1 libran y «El peso aplicado a este hilo ha sido de 2 libras» *^. El «principio de causalidad» consiste en la afirmación de que todo acontecimiento. y diremos de aquel enunciado que es una predicción determinada o singular *^. cf. Estas son las dos leyes universales. cualquiera que sea.

en concepto de «metafísico». el principio será tautológico (analítico) o se tratará de una aserción acerca de la realidad (sintético). el descubrimiento de teorías explicativas— para el científico teórico es irreducible al interés tecnológico-práctico de la deducción de predicciones. El teórico se interesa por las predicciones. lo cual es comprensible. no es falsahle. ScHLicK. o de que la física ha llegado ahora a determinar que no va a ninguna parte el ^ La idea de considerar el principio de causalidad como expresión de una regla o de una decisión se debe a H. que está construido de tal modo que todo acontecimiento determinado es un ejemplo de una regularidad universal o ley. verdaderas). nota 4 y texto correspondiente.com . Pues si «puede» quiere decir que siempre es posible lógicamente construir una explicación causal. Naturwissenschaften 19. en este caso. lo que queremos decir al hablar de una explicación causal. Tal finalidad es la de encontrar teorías explicativas (si es posible. si bien sólo muy someramente. le interesa contrastar sus teorías. quiero dejar bien claro que.blogspot. GOMPEBZ. entonces la afirmación hecba arriba es tautológica. en el apartado 78. teorías que describan ciertas propiedades estructurales del mundo que nos permitan deducir. no cabe' duda de que entonces la aserción a que nos referimos es sintética. una regla metodológica que se corresponde tan exactamente con el «principio de causalidad». Por tanto. o. por otra parte. • Me parece que es conveniente indicar de modo más explícito que la decisión de bascar una explicación causal es la misma por la que el hombre de ciencia teórico adopta su finalidad propia —o la finalidad de la ciencia teórica—. es decir. dicho de otro modo. pág. se encontrarán exposiciones algo más completas. tratar de averiguar si no se puede mostrar que sean falsas. ni cesaremos en nuestros intentos de explicar causalmente todo tipo de acontecimientos que podamos describir * : esta regla guía al investigador científico en su tarea. un sistema teórico coherente. valiéndonos de condiciones iniciales. naturalmente. Se trata de la simple regla de que no abandonaremos la búsqueda de leyes universales y de.Teorías 59 terprete la palabra «puede» de esta aserción. Das Problem der Willensfreiheit (1907). apartado *15. Die Kausalitat in der gegenwartigen Physik. y.) Pero si lo que se quiere expresar con «puede» es que el mundo está regido por leyes estrictas. el interés que tiene la explicación —esto es. No aceptaremos aquí la opinión de que los últimos descubrimientos de la física exigen que se renuncie a tal regla. Ciertos positivistas o «instrumentalistas» han adoptado mi explicación de la explicación. (Cuestión muy distinta es la de si semejantes enunciados universales han sido contrastados y corroborados en otros casos. Véase también el apéndice *X. los efectos que se trata de explicar. pues han visto en aquélla un intento de explicar ésta eliminándola —han creído que consistía en afirmar que las teorías explicativas no son más que premisas para la deducción de predicciones—-. http://psikolibro. 154. ni adoptaré ni rechazaré el «principio de causalidad»: me contentaré simplemente con excluirlo de la esfera de la ciencia. como se verá más adelante. ya que para una predicción cualquiera podemos siempre encontrar enunciados universales y condiciones iniciales a partir de los cuales sea deductible. sin embargo. 1931. a mi parecer. He de proponer. En el presente apartado se pretendía explicar. que éste podría considerarse como la versión metafísica de la primera. Cf. Por consiguiente. pues está interesado en el problema de si sus teorías son verdaderas o no. esto es. en el apéndice *X y en mi Postscript.

quiere decir que es imposible tratar de encontrar semejante fórmula»..). * " Unos 2. a ciertos enunciados singulares.com .60 La lógica de la investigación científica continuar buscando leyes. Enunciado universal es el que se refiere a todos los elementos de una clase determinada. del T. un individuo. 8 p i e s * * * ) La lógica formal (incluida la lógica s i m b ó l i c a ) ... en realidad. la nota 6 del apartado 14). sin embargo.. en especial el apartado *15.). sustenta la opinión a que aquí me opongo. también la nota 1 del apartado 78. que se ocupa única mente de la teoría de la deducción.blogspot. * Consúltense ahora también el apéndice 'X y mi Postscript.5 metros (N. el enunciado a) referente a los osciladores no puede remplazarse p o r la conyunción de u n número finito de ScHLicK. ' La lógica clásica (y de modo análogo la lógica simbólica o «logística») distingue entre enunciados universales.. h v / 2 ) . ** Una conyunción es la aserción simultánea de varias proposiciones. http://psikolibro. como enunciados singulares. de «universalidad n u m é r i c a » . nos ocuparemos de esta cuestión en el a p a r t a d o 78 *'. los enunciados de este segundo tipo son tales. que se los p u e d e r e m p l a z a r p o r una conyunción de enunciados singulares. al menos en cierto campo ' . página 155. los dos enunciados siguientes: a) De todo oscilador armónico es verdad que su energía nunca es inferior a cierta cantidad (o saber. trata ieualmente a estos dos enunciados como universales (implicaciones «formales» o «generales») ^ A mi entender. Por ello. (Cf. pues — d a d o u n tiempo suficiente— pueden enumerarse todos los elementos de la clase (finita) a que se refieren. op. por ejemplo. cit. como se indicE (para el caso de dos) en el apartado 18 (N. «. Compárense. o a una conyunción** de éstos : los clasificaremos. particulares y singulares. P o r ello hablamos. P o r el contrario. Hasta ahora estaba refiriéndome a los enunciados estTÍctamente universales siempre que hablaba de enunciados universales: de teorías o de leyes naturales.) *" Pero véanse ahora los capítulos *IV a *VI de mi Postscript. particular es el que lo hace a algunos de los elementos de ella. en cambio el enunciado &) se refiere exclusi vamente a una clase finita de elementos concretos dentro de una región espacio-temporal finita e individual (o p a r t i c u l a r ) . y singular el que hace mención de un elemento dado. sino que fue elaborada con vistas a la técnica de la inferencia. del T. y b) De todo ser h u m a n o que viva ahora sobre la tierra. p o r tanto. no podemos identificar nuestros «enunciados universales» ni con los que llevan el mismo nombre en la lógica clásica ni con las implicaciones «formales» o «generales» de la logística (cf. en casos como este último. es necesario subrayar la diferencia exis tente entre e l l o s : el enunciado a) pretende ser verdadero p a r a cualesquiera lugar y t i e m p o . p o r ejemplo. 13. es verdad que su estatura nunca excede de cierta cantidad (digamos. Esta clasificación no está basada en razones concernientes a la lógica del conocimiento. UNIVERSALIDADES E S T R I C T A T NUMÉRICA Podemos distinguir dos tipos de enunciados sintéticos universales: los ffestrictamente universales» y los «numéricamente universales». esta imposibilidad [se está refiriendo a la imposibilidad de predicción exacta mantenida por Heisenberg] . Los numéricamente universales son equivalentes.

y. tengo por útil y fecundo el considerar las leyes naturales como enunciados sintéticos y estrictamente universales («enunciados totales») . o. una tarea imposible de realizar. por una conyunción de un número finito de enunciados singulares.. Y en vista de la situación metodológica acabada de mencionar.com . llamaré enunciados «específicos» o. Pero vemos con no menor claridad que esta solución no lo es del problema metodológico de la inducción . más bien. 274. Quienes se adhieren a esta tesis ^ insisten en que no es posible verificar jamás los que yo llamo «enunciados estrictamente universales». sin duda alguna. sino que consideramos todo enunciado del tipo a) como un enunciado total. KAUFMANN. y. lo cual equivale a considerarlos enunciados no verificables que se pueden poner en la forma: «De todo punto del espacio y el tiempo (o de toda región del espacio y el tiempo). En todo caso.. pág. por ello. Se advierte claramente que. bien apoyándose en su criterio de sentido —que exige la verificabilidad—. 1931. Ahora bien . no asumimos ningún supuesto de esta índole. F. Aplicaremos únicamente a los enunciados sintéticos la distinción entre estrictamente universales y sólo numéricamente universales (que constituyen no más que un tipo de enunciados singulares). en principio. en particular. "Bemerkungen zum Grundlagenstreit in Logik uiid Mathematlk".Teorías 61 enunciados singulares acerca de una región determinada espacio-temporal . no lo hacemos al definir el concepto de física. por ejemplo. http://psikolibro. partiendo de semejante concepto de las leyes naturales —que borra la diferencia entre enunciados singulares y universales—.«singulares» a los que se refieren solamente a ciertas regiones finitas del espacio y el tiempo.blogspot. Utilizo el concepto de enunciado estrictamente universal (o «enunciado total») de modo que se opone enteramente a la tesis de que todo enunciado sintético universal ha de ser traducible. es verdad que. es decir. los rechazan..». no cabe duda. podría reinplazarse de tal modo solamente en el supuesto de que el mundo estuviese limitado en el tiempo y de que en él existiera un número finito de osciladores. no es posible solventar por medio de un razonamiento la cuestión de si las leyes de la ciencia son universales en sentido estricto o en sentido numérico: es una de aquellas cuestiones que pueden sólo resolverse mediante un acuerdo o una convención. bien en otra consideración análoga. Por el contrario. pues la verificación de una ley natural podría únicamente llevarse a cabo de un modo empírico^ si se examinara cada acontecimiento singular al que podría aplicarse la ley y se encontrara que cada uno de ellos ocurre realmente conforme a ella: lo cual constituye. como un enunciado universal acerca de un número iíimitado de individuos: es claro que al interpretarlo de este modo no puede ser remplazado por una conyunción de un número finito de enunciados singulares. podrían ser perfectamente admisibles las inferencias desde enunciados singulares a enunciados sólo numéricamente universales. Erkeimtnis 2. No quiero = Cf. parece resolverse el problema de la inducción: puesto que.

Todas las aplicaciones de la ciencia se apoyan en inferencias que p a r t i e n d o de hipótesis científicas (que son universales) llegan a casos singulares. 17 y 19. el metro patrón de París). o sea. por medio de la longitud de onda o de la frecuencia de la luz monocromática . El uso de los nombres «Greenwich» y «el año del nacimiento de Cristo» aclara lo que quiero decir. de aplicar también esta distinción a enunciados analíticos (por ejemplo. Mas en todo enunciado singular es menester que aparezcan conceptos — o n o m b r e s — individuales. Se suele elucidar esta distinción valiéndose de ejemplos del estilo siguiente: «dictador». lo cual cabe hacer solamente empleando nombres propios (o sus equivalent e s ) .)^. todos los números entre 10 y 20 son compuestos. sin embargo. Esta circunstancia se comprende fácilmente si se tiene en cuenta que la aplicación de u n sistema espacio-temporal de coordenadas comporta siempre una referencia a nombres i n d i v i d u a l e s : pues hemos de d e t e r m i n a r su punto de origen. ya p o r ser nombres propios. [Así se ha hecho en el año 1960 con el metro y el segundo (T.blogspot. 14. «Napoleón». A veces pueden emplearse como nombres individuales expresiones tan vagas y generales como «esto». b) Con excepción de los números 11. Según estos ejemplos.. pueden ser definidas —en principio— valiéndose de nombres universales: por ejemplo. Los n o m b r e s individuales que aparecen en los enunciados singulares de la ciencia se encuentran a m e n u d o bajo la forma de coordenadas espacio-temporales. 13. «aquello». en la deducción de predicciones singulares. son intercambiables con nombres propios o con coordenadas individuales.com . « p l a n e t a » . http://psikolibro.62 ha lógica de la investigación científica dejar de mencionar la posibilidad. «H2O». Me parece que la distinción entre conceptos — o n o m b r e s — universales e individuales tiene una importancia fundamental. a ciertos enunciados matemáticos) ^. acompañadas tal vez por ademanes ostensivos de cierto t i p o . CONCEPTOS U N I V E R S A L E S T CONCEPTOS INDIVIDUALES La distinción entre enunciados universales y singulares se encuentra en estrecha conexión con la existente entre conceptos o nombres universales e individuales.emitida por cierta clase de átomos tratada de cierto modo. ya p o r h a b e r sido definidos p o r medio de nombres p r o p i o s . mientras que los conceptos — o n o m b r e s — universales pueden definirse sin ayuda de nombres propios. P o r este método es posible reducir u n número tan grande como se quiera de nombres individuales a unos pocos s o l a m e n t e ^ . que se fijaron inicialmente por medio de nombres individuales (la rotación de la Tierra. ^ Pero las unidades de medida del sistema de coordenadas. los conceptos — o n o m b r e s — individuales están caracterizados. pero que. podemos utilizar signos que no son nombres propios. ' Ejemplos: a) Todo número natural tiene un sucesivo. o sea. en cierta m e d i d a . son conceptos o nombres universales. etc. «la Tierra» y (tel Atlántico» son conceptos o nombres singulares o individuales.

El fundamento lógico de las aplicaciones de esta índole consiste en que los conceptos individuales no sólo pueden ser c()nec|)tos de elementos. *' «Pasteurizado» puede defiíiif^e. No. el modo de su aplicación a individuos. pueden también hallarse con los mismos en una relación que se corresponde con la que hay entre una subclase y su clase. además de |)oderse encontrar con respecto a los conceptos universales en una relación correspondiente a la que existe c j t r e un elemento y una clase. esto es. una subclase de la clase (universal) de los mamíferos. a la vez. si ])ue(le eliminarse toda referencia a nombres propios. definirlos por medio de dichos nombres p r o p i o s ) * \ . p o r el contrario. depende de nuestra intención el que eslas palabras hayan de considerarse como nombres de clases indiviíkiales o de clases universales. ya como «trr. y la segunda lo convierto en un concepto universal.Teorías 63 Pero también es posible alvulir a conceptos universales mediante gestos ostensivos. Los ejemplos y explicaciones ])rceedentes deben de haber aclarado lo que se quiere decir atpií con «conceptos universales» y «conceptos individuales». en justicia. podemos señalar una cosa individual (o un acontecimiento) y expresar nuestra intención de considerarla sólo como representante de una clase — a la que h a b r í a que dar. originarse confusiones: pues las p a l a b r a s tales como «mamífero». si bien será solamente de un modo vago : así. pues lo único que Iiace es reducir la idea de concepto o n o m b r e individual a la de nombre propio (en el sentido de nombre de una cosa física i n d i v i d u a l ) . y los perros vieneses. entonces el concepto es universal». a su \ e í . de suerte que. no son únicamente u n a subclase de la clase ( i n d i v i d u a l ) de los perros austríacos. no suelen estar exentas de ambigüedad en su utilización haltitual. sino. En efecto.lado de nciicrdo con las prescripciones del señor Louis Pasteur» (o al^'o por el estilo). Si se me pidieran definiciones. tal vez. dado que es jjusible eliminar los noml)res propios a los que aluden (o. «sistema de l. Pero tal definición no tendría mucho valor. probablemente me vería reducido a decir. sino también de clases. cabe la m e n o r duda de que aprendemos el empleo de las palabras universales. En el empleo de conccjitos tales como «pasteurizado». «Un concepto individual es aquél en cuya definición son indispensables nombres propios (o signos equivalentes a e l l o s ) .. «perro». Con el empleo de la palabra «mamíferos» como ejemplo de un nombre universal pueden. que es un concepto individual. etc. gracias a gestos ostensivos o a otros medios semejantes. un n o m b r e universal— por m e d i o de una frase análoga a «y otras cosas por el estilo» (o «y cosas a s í » ) . http://psikolibro. ya como «calentado a 80 grados centígrados y conservado a esta iciupcrnturn durante diez minutos»: la primera definición hace de «pasteurizado» un concepto individual.inneo» o «latinismo» surgen anil)igüedades parecidas. depende de si pretendemos h a b l a r de una raza de animales (]ue viven en nuestro planeta (que es un concepto i n d i v i d u a l ) o de cierto tipo de cuerpos físicos dotados de propiedades que ])ue<len descriliirse en términos universales.blogspot.com . sino que también lo es de la clase (universal) de los m a m í f e r o s . P o r ejemplo : mi perro Lux no es solamente un elemento de la clase de los perros vieneses. como antes.

Esta o[)inión está emp a r e n t a d a estrechamente con la lógica inductiva. p o r q u e «.todo concepto puede considerarse como individual o como universal. y.) Toda tentativa de identificar una cosa individual únicamente por sus propiedades y relaciones universales. asimismo. es decir. P o r consiguiente.. que parecen pertenecería ej^clusivamente a ella y a ninguna otra cosa. que (casi) todos Los llamados concep' Los «principios de individuación» no son «el espacio y el tiempo» en general. y con su paso de enunciados singulares a enunciados universales. que la distinción que he hecho es ineludible si no queremos hacer borrosa la distinción correspondiente entre enunciados universales y singulares. de modo que está m u y extendida la creencia de que — p o r un proceso denominado «abstracción»— es posible ascender de conceptos individuales a universales. «los habitantes de P a r í s » . un concepto individual. el «método de abstracción» que se emplea en la lógica simbólica es incapaz de lograr el ascenso desde nombres individuales a nombres universales: si la clase que se define por medio de la abstracción está determinada extensionalmente por medio de nombres individuales.. sino determinaciones individuales (espaciales. ambos procesos son igualmente impracticables '. Ni siquiera sacaríamos nada con emplear u n sistema espacio-temporal universal de coordenadas ": pues siempre queda sin resolver la cuestión de si existen en absoluto cosas individuales que correspondan a una descripción dada por medio de nombres universales. . pues. considero. sino la clase universal de todos los individuos a los que pertenecen las propiedades y relaciones mentadas. como nombres de los elementos de otras clases. pero. (Hay una analogía completa entre el problema de los universales y el de la inducción. que la diferencia que he señalado entre nombres o conceptos universales e individuales no tiene nada que ver con la existente entre clases y e l e m e n t o s : tanto los nombres universales como los individuales pueden aparecer como nombres de ciertas clases. (He aquí unos ejemplos de semejantes conceptos de clase i n d i v i d u a l e s : «los generales de Napoleón». según el punto de vista que se a d o p t e » .. Del mismo modo ha de fracasar todo intento de definir los nombres universales a p a r t i r de nomi)res individuales. conceptos definidos por medio de nombres propios. Con frecuencia se h a olvidado este hecho. lógicamente. dice. a su vez.no está justificado hacer tal distinción». en caso afirmativo. la cuestión de cuántas. Carnap trata de a p o y a r lo dicho afirmando « .64 La lógica de la investigación científica Creo que el modo en que utilizo las expresiones «universal» e «individual» se corresponde muy de cerca con el uso h a b i t u a l . está condenada de antemano al fracaso: pues semejante modo de proceder no describiría una cosa individual única. ) Vemos. . ' Análogamente. y. no es posible eliminar la diferencia entre los conceptos individuales y los universales mediante argumentos como el siguiente de C a r n a p : «.com . entonces es. Es cierto que se pueden obtener clases de individuos de este modo. desde luego.blogspot.. pero sea así o no. temporales o de otro tipo) basadas en nombres propios. http://psikolibro. pero tales clases seguirán siendo conceptos individuales.

puesto que las «coordenadas» son signos dt^ ínfimo nivel (cf. por el contrario.. Según la terminología de Russell. pág. «número» (cf. «(x) (93. (Completada en 1934 durante la corrección de pruebas. deben interpretarse como nond]rcs individuales (y que Carnap utiliza un sistema de coordenadas definido medíanlo in(Ii\iduos). véanse también la pág.* ed.—>/A.) Al parecer.blogspot. W H I T F H E A O y RU. o -sea. lo mismo q u e los conceptos universales» *. p u e d e p e r m i t i r s e el empleo del t é r m i n o « n o m b r e universal» como sinónimo de « n o m b r e d e u n a clase». Der logische Aufbau der Welt. Sin duda alguna. en donde: «(x)» ^-ej http://psikolibro.com . 12 y sig. Esta ú l t i m a afirmación es e n t e r a m e n t e exacta. introduc- ción a la 2. p e r o es e n t e r a m e n t e ajena a la distinción a q u e nos referimos. ya que. 31 y 33). «Napoleón» es "—como en mi esquema— un individuo. Otros estudiosos del c a m p o de la lógica simbólica ( l l a m a d a en otro t i e m p o «logística») h a n confundido de raodo p a r e c i d o la diferencia e n t r e n o m b r e s universales y n o m b r e s individuales con la existente entre clases y sus elem-entos ''. Principia Mathemalica (2. 1. pero «general francés» es im universal. No es exacío decir que las llamadas implicaciones «formales» o «generales» tengan que ser enunciados universales. y la pág. mientras que.)». 213. 12 de la cd. todas las expresiones del tipo ínfimo son expresiones numéricas» en el. peculiar (T. que si X es idéntico a Napoleón. como h e hecho ver. entonces x nació en Córcega. " CARNAP. 1937). págs. págs. es m u y fácil q u e incluso i m p i d a que lleguen a verse. pero esta interpretación no nos vale. Aún más: lo que Russell llama «descripciones» no corresponde a mis «nombres individuales». Esto aclara que los signos numéricos que aparecen como coordenadas no han de considerarse como nombres propios o coordenadas individuales. p o r otra p a r t e . porque Carnap dice (página 87. en la oración «El nitrógeno es un no metal». la nota 3 b) del apartado 13). t. por ejemplo. p e r o poco p u e d e decirse en favor de semejante utilización : p o r este c a m i n o no se resuelven los p r o b l e m a s . XIX y sig. pues cabe poner cualquier enunciado singular e'n forma de implicación general. Carnap no ha tenido en cuenta la diferencia entre nombres individuales y universales. para mí la clase de los «puntos geométricos situados dentro de mi cuerpo» es un concepto individual. Podría pensarse tal vez que.)]. cf.. Una ¡m¡4ica(iún general se escribe así. sino como universales (son individuos únicamente en un sentido pickvvickiano [es decir. sentido de que denotan lo que quedaría incluido bajo el signo no definido primitivo de Peano. y. 1925. ° La distinción trazada por Russell y Witehead entre individuos (o particulares) y universales no tiene nada que ver con la que he introducido aquí entre nombres individuales y universales. diciendo lo siguiente: es verdad para todos los valores de x. en la Logical Syntax of Language (1934.). en la oración «Napoleón es un general francéí?D. II. es posible expresar el enunciado «Napoleón nació en Córcega» de la forma (x) (» ^= '-= ¡\—* fx). 97. pero no puede representarse por medio de una «descripción».Teorías 65 tos individuales son ( n o m b r e s d e ) clases. por ejemplo. ingl. pero «el nitrógeno» es un individuo. ° Tampoco puede expresarse en el sistema de Whitehead y Russell la diferencia emtre enunciados universales y singulares. Nos e n c o n t r a m o s en una situación m u y p a r e c i d a a la que h e m o s encont r a d o a n t e r i o r m e n t e . «no metal» es —-como en mi esquema—• un universal.. ni parece posible expresar tal diferencia por medio del «lenguaje de coordenadas» que él construye. y el de « n o m b r e i n d i v i d u a l » como sinónimo de « n o m b r e de u n e l e m e n t o » . párrafo 4) que en el lenguaje que él usa «..-SSEIL. las págs..* ed. Cf. I ) . edición ingl. c u a n d o nos o c u p á b a m o s de la diferencia que h a y entre enunciados universales y s i n g u l a r e s : los i n s t r u m e n t o s intelectuales de la lógica simbólica son tan poco adecuados p a r a m a n e j a r el p r o b l e m a de los universales como el de la inducción ".

. Las teorías de la ciencia n a t u r a l . finalmente. etc.blogspot. asimismo. «x aació en Córcega». entonces es verdad que . es posible expresarlos en forma de negaciones de enunciados estrictamente existenciales. Pero no p o d r í a m o s describir. o que se dé u n caso d e t e r m i n a d o . la ley de la conservación de la energía p u e d e expresarse del modo siguiente: «No hay una m á q u i n a de movimiento p e r p e t u o » . Si se utiliza la p a l a b r a «cuervo» como nombre universal. como si las vedaran o p r o h i b i e r a n : las excluyen. «es verdad para todos los valores de xn. Pero también tengo u n interés especial p o r los enunciados de la forma «hay cuervos negros». /. « —• » representa «si es verdad que . como enunciados universales muchos otros enunciados —tales como «muchos cuervos son negros». tienen la forma lógica de enunciados estrictamente u n i v e r s a l e s . y fx la función proposicional consecuente. y «Vx» y «/*» son junciones proposicionalesn (por ejemplo. http://psikolibro. Con esta m a n e r a de formularlas vemos que las leyes naturales p u e d e n compararse a «vetos» o «prohibiciones».com .. «no todos los cuervos son negros» significa lo mismo que «existe u n cuervo que no es negro» o que «hay cuervos que no son negros». o —como podemos también decir— en forma de enunciados de inexistencia (o enunciados de «no h a y » ) . y viceversa. y la hipótesis de la carga eléctrica elemental del siguiente: «No hay más carga eléctrica que la que es m ú l t i p l o de la carga eléctrica elemental». A los enunciados en que aparecen exclusivamente nombres universales (y ningún n o m b r e i n d i v i d u a l ) los llamaremos enunciados «estrictos» o «puros». afirma que todos los valores de x que satisfacen f satisfacen.66 La lógica de la investigación científica 15. La negación de u n enunciado estrictamente universal equivale siempre a u n enunciado estrictamente existenoial.». (x) ((fx-*fx). sino que lo niegan. no basta la caracterización de los enunciados universales como aquéllos en que no aparecen nombres individuales. ENUNCIADOS UNIVERSALES T EXISTENCIALES N a t u r a l m e n t e .. Y precisamente p o r esto es p o r lo que son falsables: si aceptamos que es verdadero u n enunciado singular que — c o m o si d i j é r a m o s — infringe la prohibición. ciertamente. «hay cuervos negros». No afirman que exista algo. cuyo significado puede admitirse que es equivalente al de «existe. especialmente lo que llamamos las leyes naturales. al menos.— en los que sólo aparecen nombres universales.. P o r ejemplo. «algunos cuervos son negros». Insisten en que no existen ciertas cosas o situaciones. u n cuervo n e g r o » : llamaremos a estos enunciados estricta 10 puramente existenciales (o enunciados de «hay»). la función propo> sicional <fx que precede a «-•» puede llamarse el antecedente o función proposU clonal condicionante. la implicación general. sin decir quién es *: las funciones preposicionales no son verdaderas ni falsas). así pues. es claro que el enunciado «todos los cuervos son negros» es u n enunciado estrictam e n t e universal. Los más importantes son los enunciados estrictamente universales. de que h e tratado ya. P o r ejemplo. p o r afir«operador» universal— puede leerse.

y no e n t e r a m e n t e de acuerdo con lo que es corriente en la ciencia empírica. que está conforme con el uso corriente. ningún «enunciado básico». y. en algunos casos puede aumentar el contenido empírico de dicho contexto: puede enriquecer la teoría a que pertenece j aumentar su grado de falsabilidad o de contrastabilidad. aunque me parece que su tendencia está suficientemente clara. el elemento n ú m e r o 72 (el hafnio) no fue descubierto apoyándose simplemente en un enunciado p u r a m e n t e existencial aislado . he de considerar a los enunciados estrictamente existenciales como no empíricos o «metafísicos». que tienen la forma de enunciados estrictamente existenciales. Es justamente la misma razón que hace no verificables los enunciados estrictamente Se ha incluido la palabra «aislados» [en ingl.blogspot. Ahora bien. ha de decirse del sistema teórico que incluye el enunciado existencial en cuestión que es científico en lugar de metafisico. asimismo. no se refieren a una región espacio-temporal restringida. ( T e n d r í a m o s u n ejemplo c o n : «En tal y cual sitio hay u n aparato que es una m á q u i n a de movimiento p e r p e t u o » .Teorías 67 mar la existencia de una cosa (o la aparición de un acontecimiento) excluida p o r la ley. P o d r í a objetarse a lo dicho afirmando (con entera j u s t i c i a ) que hay teorías. ) P o r el contrario. http://psikolibro. no están limitados en cuanto a espacio y t i e m p o . terpretaciones de este pasaje. como ejemplo podría presentarse el enunciado —deductible del sistema periódico de los elementos químicos— que afirma la existencia de elementos de ciertos números atómicos. Ningún enunciado singular (es decir. ya sean universales o existenciales. todas las tentativas de encontrarle fueron vanas hasta que B o h r logró predecir varias propiedades suyas deduciéndolas de la teoría.com . Mas p a r a formular la liipótesis (de que existe u n elemento de cierto n ú m e r o a t ó m i c o ) en forma q u e p u e d a ser contrastada. los apartados 66 a 68. Posiblemente parezca dudoso semejante modo de caracterizarlos. Un enunciado existencial aislado no es falsable jamás. Y p o r esta razón es por lo que los enunciados estrictamente existenciales no son falsables: no podemos registrar la totalidad del m u n d o con objeto de d e t e r m i n a r que algo no existe.) Los enunciados estrictos o puros. single^ para evitar malas in. nunca ha existido y jamás existirá. en este caso. la teoría de B o h r y las conclusiones de ella que eran pertinentes en lo que respecta a este elemento (y que contribuyeron a su descubrimiento) están m u y lejos de ser enunciados piiramente existenciales aislados * ' : son enunciados estrictamente universales. (Cf. En su aplicación a los enunciados probabilitarios y al p r o b l e m a de contrastarlos e m p í r i c a m e n t e . juntamente con otros enunciados. entonces la ley queda refutada. se requiere mucho más que un simple enunciado p u r a m e n t e existencial: p o r ejemplo. Apoyándome en el criterio de demarcación que he adoptado. incluso en la física. p o d r á verse que m i decisión de considerar los enunciados estrictamente existenciales como no empíricos — p o r no ser falsables— es útil. pero si se lo toma ere un contexto.. ningún enunciado de un acontecimiento observado) puede contradecir al enunciado exislencial «hay cuervos b l a n c o s » : sólo podría hacerlo u n enunciado universal. los enunciados estrictamente existenciales no pueden ser falsados. p o r el contrario.

pues p a r a contrastar u n sistema a fondo se h a de presuponer que en ese momento tiene una forma suficientemente definida y definitiva como para que sea imposible introducir subrepticiamente en él nuevos supuestos. La situación es sumamente simple: si la ciencia empírica está caracterizada por considerar los enunciados singulwes como enunciados de contraste. h a sido capaz de dar a ciertas ramas de la física teórica—. p o r regla general. http://psikolibro. en principio.la forma de u n sistema teórico desarrollado y bien trabado desde el punto de vista lógico. a la forma de lo que se h a llamado u n asistema axiomatizadoy) — l a que Hilbert.blogspot. y los enunciados existenciales únicamente verificables. p o r ello. lo cual es. Esta es la razón. una revisión del mismo. Se pretenden reunir todos los supuestos que se necesitan — p e r o sólo éstos— y formar con ellos el *° La palabra «únicamente» no debe tomarse con excesivo rigor. Dicho de otro modo : el sistema de que se trate tiene que estar formulado de u n modo tan claro y definido que se reconozca con facilidad que cualquier supuesto nuevo es u n a modificación. Pues vemos que no se trata de asimetría alguna de las relaciones p u r a m e n t e lógicas. por la que se tiende a la forma de u n sistema riguroso.68 La lógica de la investigación científica universales: tampoco podemos escudriñar todo el universo con objeto de tener la certeza de que no existe nada prohibido por la ley.com . la falsabilidad unilateral de los enunciados universales de la ciencia e m p í r i c a ) parezca menos dudosa de lo que había semejado ser antes (en el apartado 6 ) . Esto no se debe a u n a mera casualidad. y. entonces la asimetría procede del hecho de que. o falsarse uno estrictamente universal. sino que podría haberse esperado. A pesar de ello. 16. Es posible que ahora la simetría que hemos descrito (juntamente con su consecuencia. ambas clases de enunciados —los estrictamente existenciales y los estrictamente universales— son. pero cada uno exclusivamente en un sentido: son deeidibles unilateralmente. por ejemplo. según creo. con respecto a los enunciados singulares. deeidibles e m p í r i c a m e n t e . Siempre que se encuentra que algo existe aquí o allí puede verificarse un enunciado estrictamente existencial. por el contrario. las relaciones lógicas presentan simetría: los enunciados universales y existenciales están construidos de una manera simétrica . L o s SISTEMAS TEÓRICOS Las teorías científicas están en perpetuo cambio. Quizá sea ésta la razón p o r la que. sin duda. y de todas sus consecuencias i m p o r t a n t e s . únicamente las ramas de la ciencia llegan a adquirir — a u n q u e sólo temporalmente-—. los enunciados universales son únicamente falsables. es únicamente *^ la línea trazada por nuestro criterio de demarcación lo que da origen a una asimetría. teniendo en cuenta cómo hemos caracterizado la ciencia empírica. No obstante. Véase también el apartado *22 de mi Postscript. se suele tener u n panorama bastante claro de los sistemas planteados provisionalmente. necesario.

en ocasiones. especialmente— me ocupo con más detalle de esta cuestión. tales supuestos se suelen llamar los «axiomas» (o «postulados». las teorías físicas no están cnleranu'nte axiomalizadas— las relaciones entre sus diversas partes pueden ser lo sufieientemenie claras como para permitirnos decidir cuáles de sus subsistemas resultan afectados p o r una observación falsadora delerminada *'. que será la única que habremos de considerar como falsada. por eje.blogspot.Teorías 69 ápice del s i s t e m a . pues hacen ver por qué la falsación de u n enunciado deducido lógicamenle puede no afectar. que solainenle se llamará axioma a un enunciado si no es posible deducirle del resto del sistema). 64 y 75 a 77) ipie desempeñan un papel importante en el problema de la falsabilidad.MAP en su Abriss der Logistik (1927). los de la geometría euclidiana— han de considerarse inmediata o intuitivamente ciertos. no contiene ninjiiin axioma deduclihle de los restantes (o sea. En lo que se refiere a eslas cuatro condiciones. En una teoría axiomatizada de esta manera es posible investigar la dependencia nuitiia de sus distintas partes. téngase en cuenta que el t é r m i n o «axioma» no implica aquí que se los considere v e r d a d e r o s ) . c) suficien'es para deducir todos los enunciados pertenecientes a la teoría que se trata de axiomatizar. Cal>e decir qvie u n sistema teórico está axiomatizado si se lia form u l a d o un conjunto de enunciados —los axiomas— que satisface los cuatro siguientes requisitos fundamentales.nplo. 17. o «proposiciones p r i m i t i v a s » . mencionaré únicamente que no participo de tal Cf. 70 y sigs. el apartado 24. lo cual equivale a que no es deductible del sis-"" tema un enunciado ar])itrario cualquiera \ b) El sistema es independiente.com . A L G U N A S TOSIBILIDADES AXIOMAS DE INTERPRETACIÓN DE UN S I S T E M A DE No discutiremos aliora la opinión del racionalismo clásico según la cual los «axiomas» de ciertos sistemas — p o r ejemplo. a ) El sistema de axiomas está exento de conlradiecián (ya sea contradicción interna de ellos o de unos con o t r o s ) . y d) necesarios para el mismo fin : lo cual quiere decir que no deben contener supuestos superfinos ^. los axiomas han de ser. Estas dos condiciones se refieren al sistema axiomático como t a l . podemos estudiar si una parle de la teoría es deductible de una p a r t e de los a x i o m a s : esludios (de los que hablaremos también en los apartados 63. en general. En mi Postscript —en el apartado *22. véase. el estudio algo diferente de CAK. P o r ejemplo. Es posible llegar a semejante conclusión porque — a u n q u e . en lo que se refiere a las relaciones del mismo con el conjunto de la teoría. ' http://psikolibro. págs. más (jue a una parle del sistema teórico completo. o evidentes. es decir. Los axiomas se eligen de modo tal que todos los demás enunciados pertenecientes al sistema teórico puedan deducirse de ellos p o r medio de transformaciones p u r a m e n t e lógicas o matemáticas. así como al apartado siguiente.

que — a su vez— es un enunciado incompleto. no como una función de enunciados. La analogía con una ecuación matemática es m u y clara.com . la clase de los sistemas de valores admisibles de la clase de los inadmisibles. sino que tal sistema caracteriza como admisible^ ciertas combinaciones de valores (o sistemas de valores).70 La lógica de la investigación científica opinión. o conceptos) introducidas por los a x i o m a s : establecen lo que puede y lo que no puede decirse acerca de dichas ideas fundamentales. ésta se obtiene a p a r t i r de una función proposicional o función de enunciados (cf. Puesto que es posible considerar sus ideas fundamentales no defin i d a s — o términos p r i m i t i v o s — como lugares vacíos. Los valores admisibles de las «incógnitas» (o variables) que aparecen en u n sistema de ecuaciones están determinados. A veces se describen los axiomas diciendo que son adefiniciones implicitasy) de las ideas que introducen. no permite que se sustituya cualquier combinación concebible de valores en el lugar de las ((incógnitas» (variables) . entonces éstas determinan el empleo o sentido de las ideas fundamentales (o términos primitivos. y como inadmisibles o t r a s : distingue. decidimos a d m i t i r solamente p a r a la sustitución aquellos valores que conviertan la función en u n enunciado verdadero. Me parece que son admisibles dos interpretaciones diferentes de un sistema cualquiera de a x i o m a s : éstos pueden considerarse. I ) Si se piensa que los axiomas son convenciones. Se obtiene lo que yo llamo u n a «ecuación de enunciados» si. según el valor (o combinación de valores) que haya servido p a r a la sustitución : así. mientras que otras sustituciones dan lugar a enunciados falsos. en el que aparecen uno o más ((lugares vacíos». y semejante ecuación de enunciados define u n a clase determinada de sistemas (de valores) a d m i s i b l e s : a saber. Y si interpretamos el segundo ejemplo. De análoga m a n e r a puede hacerse una distinción entre sistemas de conceptos admisibles e inadmisibles por medio de lo que podría llamarse una ((ecuación de e n u n c i a d o s » . + y = 12». con respecto a u n a función de enunciados determinada. si en lugar de axr) se sustituye cualquiera de las p a l a b r a s «cobre» o «cinc» se t e n d r á u n enunciado verdadero. Pero si decidimos que solamente se p u e d a n sustituir los sistemas — o combinaciones de valores— que satisfagan http://psikolibro. ((A. pues. como u n sistema de funciones de enunciados. Demos dos ejemplos de tales funciones preposicionales o funciones de e n u n c i a d o s : ((Un isótopo del elemento x tiene el peso atómico 6 5 » . todo sistema axiomático p u e d e ser t r a t a d o . Incluso si el sistema de ecuaciones no es suficiente p a r a llegar a una solución única. Toda función de enunciados se transforma en un enunciado cuando en los lugares vacíos. de uno u otro m o d o .blogspot. I I ) ya como hipótesis científicas. en el p r i m e r ejemplo. se convierte en u n a ecuación en el sentido ordinario (matemático). p o r lo p r o n t o . x e y. la clase de los sistemas que la satisfacen. enunciado que puede ser verdadero o falso. la nota 6 del a p a r t a d o 1 4 ) . p o r éste. I ) ya como convenciones. se sustituyen ciertos v a l o r e s . sino como u n a ecuación de enunciados. Tal vez p u e d a aclararse esta tesis por medio de u n a analogía entre un sistema axiomático y u n sistema de ecuaciones (compatible y resoluble).

de este modo. son nombres o conceptos individuales.Teorías 71 aquél. I I ) Entonces. lo que es lo mismo. . define una clase de sistemas (admisibles) de conceptos. en enunciados sintéticos. p o d r á preguntarse. semejante manera de considerar la cuestión p u e d e parecer enteramente satisfactoria. u n sistema axiomático interpretado de este modo no p u e d e considerarse como un sistema de bipótesis empíricas o científicas (en nuestro sentido de estas p a l a b r a s ) . Pero si se lleva a cabo la sustitución con u n modelo. p o d r í a n interpretarse como «rayo de luz» e «intersección de rayos de luz». diciendo que equivale a la siguiente decisión: los únicos sustituyentes que se admitirán serán modelos *^. P u e d e expresarse. la interpretación de u n sistema axiomático como u n sistema de (convenciones o d e ) definiciones implícitas. o. asimismo. como tal.anera empírica de definir un concepto. c ó m o puede interpretarse u n sistema axiomático como un sistema de hipótesis empíricas o científicas? La tesis corriente es que los términos primitivos que aparecen en dicho sistema no deben considerarse definidos implícitamente. Yo distinguiría hoy claramente entre los sistemas de objetos que satisfacen un sistema axiomático y el sistema de nombres de dichos objetos. que aparecen en todo sistema axiomático de la geometría. señalamientos. lleva a dificultades ípie se encuentran en conexión con el problema de la base empírica. ahora escribiría: «los únicos sustituyentes que st admitirán serán nombres de objetos que constituyan un modelo». entonces se convierte en u n sistema de ecuaciones de enunciad o s : y. conceptos tales como «línea recta» y «punto». sino que han de tomarse por «constantes extralógicás». o adhiriendo a la cosa un marbete con un n o m b r e escrito. Se piensa que. : si p u e d e n definirse de algún modo explícito será por medio de otros nombres universales. Pues no está claro. en modo alguno. A primera vista. P o r ejemplo. Mas los conceptos que h a n de utilizarse en el sistema axiomático deberían ser nombres universales. y. Por tanto. y si no es así h a b r á n de q u e d a r sin Véase la nota *2. que no pueden definirse por medio de indicaciones empíricas. refiriéndolo ostensivamente a «objetos reales» —digamos. etc. los enunciados del sistema de axiomas se convierten en enunciados acerca de objetos empíricos. A todo sistema de conceptos que satisfaga a u n sistema de axiomas puede denominársele un modelo de dicho sistema de axiomas *^. Se suele h a b l a r de «definiciones ostensivas»: esto quiere decir que se asigna un sentido empírico determinado a u n concepto haciéndole corresponder a ciertos objetos pertenecientes al m u n d o r e a l : se le considera entonces como símbolo de tales objetos. " http://psikolibro. pues también éstas han de ser analíticas. el resultado será u n sistema de enunciados analíticos (ya que será verdadero p o r convención). ya que no puede ser refutado p o r falsación de sus consecuencias. sin embargo. Pero debería haber sido obvio que lo único que es posible fijar. e t c .blogspot. señalando cierta cosa y emitiendo a la vez un n o m b r e . respectivamente. y sólo diría del primer sistema que es un «modelo».com . qué sería una m. P o r consiguiente.—. que puede sustituirse en los axiomas (convirtiéndolos en verdaderos).

tal corno el de la geometría. adoptaré la rcfíla de que no se emplearán eonee[»los sin definir como si csluvieseii definidos implícitamente. Creo que esta dificultad puede superarse únicanu-nte gracias a una decisión metodolójiica : en conscciu'ucia. el «liecJio observable» a que se refiere Alacli resulta ser el (jue él describe por el enunciado siguiente :«. el carácter de hipótesis: becbo en (jue no se lia jiarado mientes en el caso de los enunciados de nivel inferior. I.blogspot. por ello. (Nos ocuparemos nuís adelante. I'. 18. se explica lui sistema de enunciados [)or nu'dio de un sistema de bipótesis nuevo —y más general que permite no sólo la deducción de enunciados |icrlenecientcs al ])ri)iicr sistema. por lo regidar. es posible establecer una correspondencia entre los conceptos |)riniitivos de un sistema axiomático. sino en un hecho obserrahle». http://psikolibro. E l . por la curiosa razéin de (juc «esta teoría no está fundada en una liipótcsis. ban de tener. j)or ejemplo. 115. pág. pues tales conceptos indefinidos pueden emplearse sieinj)re en el sentido no empírico mencionado en 1). y de ellos ¡nuMÍen deducirse otros situados a niveles inferiores. Sin ciubargo. [lor ejemplo '. y los conceptos de otro sistema. Pero en cual(]uier sistema deductivo bipotélico estos úllinH)s siguen -ieiulo enunciados estrietanuMite universales (en el sentido a (pii. es decir. será posible definir los conceptos fiuidarnentales del nevo sistema valiéndose de conceptos que se babían cnipleado originariamente en algunos de los antiguos sistemas. llama a la teoría de Fourier sobre la conducción del calor una «teoría nujdelo de la física». « M O D D S TOIJ. . como si fuesen conceptos definidos implícit a m e n t e .n. aijuí nos referimos). o sea.KNS» Dentro de un sistema teórico podemos i!i-ilnguir entre enunciados jicrteiiccicnips a niveles diversos de universalidad. es inevitable que ciertos nombres universales queden sin definir.. es posil)Ie interjjrctar atjuellos conceptos {)or medio de éstos).. la velocidad a i\\\c se igualan las diferencias de temperatura — cuando éstas son pe(iueñas— es proporcional a las m i s m a s » . en el apartado 20. Kn tab's ea-os.sla ])os¡biliila<l reviste una importancia singular cuaiulo.os enunciados empíricos de eIe\ado nivel tienen siemiire el carácter de bipótesis c(ui respecto a los eiuuiciados — de nivel inferior— deductibles de (dios: ])ue(lcn quedar falsados cuando se faisán estos cnuncia<los nu'nos universales. y.) Quizá sea conveniente añadir aliora (]ue. asimismo.R^SAIIDAI). en el curso de la CNolucion de una ciencia.com . de otro m o d o . de esta cuestión.p e r o ello arruinaría inevital)l<^menle el carácter empírico del sistema. NlVKLES DE UMVF. y en ello reside la dif icidtad .72 La lógica de la investigación científica definir. sino la de enunciados que pertenecen a otros sistemas. im enunciado total cuyo carácter bipotético parece bastante conspicuo. Vriniipicn der Warmelchre (1896). Por tanto. Macb. IJOS eiuuieiados del nivel más alto son los axiomas. la física (o. Mvi.

) Con frecuencia. pero. en todo caso. o. entonces í es también falso». ronsiiíeramos que t ha q u e d a d o falsado.* ».blogspot. en beneficio de la sencillez). podemos escribir también la inferencia falsadora del modo siguiente: ((t —* p). y p es falsa. lo único que hace adivinar al investigador qué enunciados de t' debe considerar innocuos y cuáles necesitados de modificación es su instinto científico (influido. P o r tanto. por los resultados de llevar a cabo contrastacionés una y otra vez). debe señalarse la contusión mencionada.p) —>• t . lo cual puede escribirse «p» y leerse «no p » .. a primera vista.) ' Así pues. incluso. expresándolo con p a l a b r a s : «Si p es deductible de t. tenemos un ejemplo notable de lo que digo en la modificación einsteiniana del concepto de simultaneidad. págs. entonces. que puede leerse: «p se sigue de í». ( —• p . he de decir que cuando escribí este libro tenía una idea confusa acerca de la diferencia entre un enunciado condicional (enunciado de si . Podemos simbolizar ahora la relación de deductibilidad (implicación analítica) de p a p a r t i r de t p o r medio de « í — ^ p » . http://psikolibro. 193 y slgs. Con todo. dado que (con ayuda de un sistema teórico) p u e d a n deducirse de ellos conclusiones tales que la falsación de éstas sea capaz de falsar los enunciados singulares en cuestión. Dada la relación de deductibilidad. (No me refiero ahora a enunciados intercambiables. las notas *1 del apartado 35 y *1 del apartado 36) en que empleo el símbolo « .. uno que afirma que un enunciado condicional es verdadero lógicamente. no puede afirmarse de un enunciado cual(¡uiera dado del sistema que él en p a r t i c u l a r ha resultado vulnerado —o no vulnerado— por la falsación: solamente en el caso de que p sea independiente de una parte del sistema podemos decir que esta parte no ha quedado arrastrada por la falsación ^. En relación con esta circunstancia nos En relación con este pasaie y con otros dos posteriores (cf. o que su antecedente entraña su consecuenlie): diferencia que Alfred Tarski me hizo comprender pocos meses después de la publicación del libro. podemos inferir ¿ ( l é a s e uno t»): esto es. Si denotamos la conyunción (aserción simultánea) de dos enunciados colocando u n punto entre los símbolos que los representan. en mi artículo de Mind 56. la m a n e r a en que la falsación de u n a conclusión entraña la falsación del sistema de que se ha d e d u c i d o — es el modus tollens de la lógica clásica. del eniuiciado falsado.com . El modo de inferencia falsador a que nos referimos — o sea. a cuál hemos de reprochar la falsedad de p: cuáles de ellos tenemos que alterar y cuáles habríamos de retener. merece la pena recordar que. que se llama a veces —de un modo algo propenso a errores— «implicación material») y un enunciado sobre deductibilidad (o sea. no podemos saber. Este problema no tiene gran importancia en nuestro contexto. o analítico. Supongamos que p sea falsa. 1947. Gracias a este modo de inferencia falsanios el sistema completo (la teoría con las condiciones iniciales) que había sido necesario para la deducción del enunciado p . por ejemplo. y el supuesto p . que puede estar compuesto p o r teorías y condiciones iniciales (no h a r é distinción entre ellas. desde luego. entre los diversos enunciados del subsistema restante t' (del cual no es independiente /)).Teorías 73 Diré. a menudo. lo que puede originar un avance decisivo es la modificación de lo que nos sentimos inclinados a considerar como innocuo (debido a su completo acuerdo con nuestros hábitos intelectuales). que ciertos enunciados singulares son hipotéticos. (Se discuten estas cuestiones con mayor amplitud. Podemos describirlo como sigue * \ Sea p u n a conclusión de u n sistema í de enunciados. es decir.

com .. que tenía m e n o r generalidad. a una recién introducida. Esta situación p u e d e presentarse cviando se explica una teoría perfectamente corroborada (y que continúa estándoJo con la nueva explicación que mencionamos) deduciéndola de una nueva hipótesis de un nivel s u p e r i o r . buscaremos. asimismo. entonces babrá que contrastar la nueva hipótesis por medio de alguna de sus consecuencias aún no sometidas a contraste: si queda falsada cualquiera de estas últimas. (Cf. haya resultado falsado. pero no nos sentimos obligados a considerar que el sistema antiguo. podemos m u y bien a t r i b u i r la falsación exclusivamente a la hipótesis que se acaba de i n t r o d u c i r .) http://psikolibro.blogspot. en su lugar. por ejemplo. las observaciones sobre la (fcasi-induceión» en el apartado 85.74 La lógica de la investigación científica encontramos con la siguiente posibilidad : en ciertos casos —quizá teniendo en cuenta los niveles de universalidad— podemos atribuir la falsación a una liipótesis determinada. otra hipótesis de alto nivel.

con razón. ciertos problemas de método.com . supondré ahora una respuesta positiva a tal cuestión y exam i n a r é hasta qué punto es aplicable mi criterio de demarcación a los sistemas teóricos —si es que es aplicable de algún m o d o — ..blogspot. nos hemos referido antes a algunas de ellas en los apartados 6. * No debe confundirse al alemán Hugo Dingier con el inglés Herbert Dingle. 1906. tal como nos la revelan las leyes de la física. pág. ingl. WIENER. 1926). lo cual afecta a su estudio de los experimentos cruciales). Durante el estudio crítico de una posición a la que se suele llamar «convencionalismo». Princeton. Según parece. que lo serán si se aceptan nuestras decisiones metodológicas). La théoTÍe physique. recientemente se ha adherido a ella H. quienes están bajo la influencia de la escuela conocida con el nombre de «convencionalismo» ^. ya que los considera verificaciones. 1954). 11 y 17. mientras que yo afirmo la posibilidad de experimentos falsadores cruciales (este autor destaca. P. Las plantearán. 300) la posibilidad de experimentos cruciales. Los convencionalistas parecen tener ' Los principales representantes de esta escuela son Poincaré y Duhem (cf. Puede mencionarse aquí que Duhem niega (trad. El principal representante del convencionalismo en el mundo de habla inglesa eg Eddington.CAPITULO CUARTO La falsabilidad Me ocuparé más adelante de la cuestión acerca de si existe algo a que pueda llamarse un enunciado singular falsable (o «enunciado b á s i c o » ) . de caracterizar las propiedades lógicas de los sistemas de teorías que son falsables (es decir. ingl. http://psikolibro. con los que será menester enfrentarse tomando determinadas decisio' nes metodológicas. Dingier (entre cuyas numerosas obras pueden mencionarse: Das Experiment y Der Zusammenbruch der Wissenschajt und das Primat der Philosophie. pero ahora las consideraremos más circunstanciadamente. que sólo podemos refutar sistemas teóricos completos. T r a t a r é . el manantial de la filosofía convencionalista es la admiración ante la bella y austera sencillez del mundo. pero no parece ver la asimetría existente entre verificación y falsación. por ejemplo. en p r i m e r lugar. surgirán. A L G U N A S ORJECIONES CONVENCIONALISTAS Forzosamente se han de suscitar objeciones contra mi propuesta de adopción de la falsabilidad como criterio para decidir si un sistema teórico pertenece o no a la ciencia empírica. The Aim and Structure of Physical Theory. trad. 19. son objet et so structure. después. por P.

Ha reconocido la importancia del par>el desempeñado p o r nuestras acciones y operaciones —planeadas de acuerdo con convenciones y con ra- ° Podría considerarse también a esta tesis como una tentativa de resolver el problema de la inducción: pues éste desaparecería si las leyes naturales fuesen definiciones. decisiones arbitrarias y convenciones nuestras. aiín más. con los realistas. y el eonveneionalista sostiene que éstas son libres creaciones nuestras.. la ciencia n a t u r a l teórica no es una imagen de la Naturaleza. y no son las propiedades del m u n d o las que determinarían e».) Ajdukiewicz parece estar de acuerdo con Cornelius (cf.ta construcción. se¡.blogspot. Erkenntnis 2. por ello. Asi pues. qua enunciado científico. Sólo de semejante m u n d o es del que habla la ciencia. http://psikolibro. no puede ser refutado: una substancia que por lo demás se asemejase al plomo. 4). sino que — p o r el c o n t r a r i o — precisamente es ésta 'a que determina las propiedades de un m u n d o artificial. que un elemento de una estructura atómica determinada (número atómico 82) tiene siempre ese punto de fusión. las leyes de la Naturaleza no son f?lsal)les por la observación. simplemente. milagrosa— si nos viésemos oliligados a creer. Zar Kritik der wissenschaftlichen Grundbegriffp. pero que tuviese otro punto de fusión. por tanto. y. no sería plomo.com . sea cualquiera el nombre que le demos. el enunciado del punto de fusión del plomo es. pues se necesitan p a r a determinar qué es una observación — y . con lo que ésta se convertiría en algo muy sencillrr: pues el eonveneionalista no cree que la Naturaleza lo sea.'i5°C. El idealismo kantiano trató de explicar aíiuélla diciendo que quien impone sus leyes a la Naturaleza es n u c t r o i)ro|)io intelecto . es parte de la definición del concepto oplomo» (sugerido por la experiencia inductiva). sintético : afirma. no es un efecto de las leyes de nuestro intelecto en su auto-imposición sobre la Naturaleza. que las leyes de la ¡Níaturaleza nos revelan una íntima sencillez estructural de nuestro m u n d o Ijajo su apariencia de una desbordante variedad. Pero. Son estas leyes que nosotros hemos establecido las que forman la t>ase indispensable p a r a la regulación de nuestros relojes y la corrección de nuestras reglas graduadas (que llamamos « r í g i d a s ) : decimos (fue un reloj es «exacto» y que una regla g r a d u a d a es «rígida» cuando los movimientos medidos valiéndose de estos instrumentos satisfacen los axiomas de la mecánica que hemos decidido a d o p t a r ^. pero aún más atrevido. Sólo son sencillas las «leyes de la Naturaleza^}. llama a su punto de vista un «convencionalismo radical».ún la opinión de Cornelius (cf. Debemos m u c h o a la filosofía del convencionalismo en lo que se refiere a aclarar las relaciones entre la teoría y la experiencia. núm. invenciones. Das Wcldbild und die Begriffsapparatur). qué es una medición científica—. más en particular. de modo parecido. 1931. De acuerdo con el punto de vista eonveneionalista a ([ue vengo aludiendo. aproximadamente». según mi opinión. un mundo de conceptos definidos implícitamente por las leyes naturales fiue hemos elegido.76 La lógica de la investigación científica la sensación de que semejante sencillez sería incomprensible — y . Erkenntnis 4. (Adición al corregir las pruebas. el eonveneionalista califica a aquélla de creación n u e s t r a : para él. tautologías. 1934. Scjiún él. entre otras cosas. 100 y sig. el enunciado «el punto de fusión del plomo es 3. sin endiarpo. y. pág. sino xxnn mera construcción lógica . así como la obra allí anunciada.

no la e n c u e n t r o ) . y no es fácil que tengan éxito los intentos de descubrir en él incoherencias.. de su finalidad y sus propósitos. lo encuentro totalmente i n a c e p t a b l e . a sus ojos. Un convencionalista podría d e c i r : yo admito que los sistemas teóricos de las ciencias de la Naturaleza no son verificables. o quizá la ejecución de ciertas correcciones en nuestros aparatos de m e d i d a . véanse los apartados 41 a 45. un experimento falsador despertará nuestro máximo interés. lo cual había sido pasado por alto.s . ya que sicm|)re es |)osible interpretar un sistema científico dado como un sistema de definiciones i m p l í c i t a s .blogspot. según se exjiresa D i n g i e r . y además. Nosotros — y los que comparten nuestra actitud— espcraicir.La falsabilidad 77 zonamientos deductivos— ¿n la lo. En tales épocas de crisis se agudizará este conflicto acerca de la finalidad de la ciencia. en consecuencia. jior habernos abierto nuevas perspectivas sobre un m u n d o de nuevas experiencias. pues siempre existe la posibilidad de «.. pero afirmo que tampoco son falsables. radicalmente distinta de la mía. para u n sistema axioma- http://psikolibro. el 46. en la práctica. Mientras <jue yo no pido a la ciencia ninguna cert i d u m b r e definitiva (y.os llevar a cabo nuevos descubrimientos. Y.com . sólo u n principio puede ayudarnos a elegir un sistema entre todos los posibles: el de escoger el más sencillo (o sea. el sistema «clásico» del momento. a pesaí de todo ello. Se puede alcanzar esta meta. p o r ejemplo.) Así pues. mi conflicto con el convcncionalista no puede dirimirse definitivamente por una mera discusión teórica desapasionada. (Acerca del problema de la sencillez. o acabará con ellas sugiriendo la adopción ad hoc de ciertas hipótesis auxiliares. lo acogeremos como un éxito. y los períodos en que la ciencia se desarrolla lentamente apenas d a r á n ocasión p a r a que surja un conflicto —excepto los p u r a m e n t e académicos— entre los científicos inclinados hacia el convencionalismo y los que puedan sentirse más cerca de una tesis como la que yo defiendo. el mismo sistema presentará un aspecto impasible para el convcncionalista : dará una explicación que eliminará las incompatibilidades que p u e d a n haber surgido. y confiaremos en que un sistoina científico recién erigido nos ayudará en esta l a b o r : por ello. por el iníluclivismo.ilizacióii y en la interpretación de nuestros experimentos cicnlíricr. el convencionalismo es u n sistema com|>!eto y defendible. con todo. Pero muy de otro modo serán las cosas en época de crisis. el que ahora voy a exponer. subyace a él u n a teoría de la ciencia. el sistema más sencillo de definiciones i m p l í c i t a s ) . en gran medida. En mi opinión.conseguir. en especial. lo cual (juiere decir. Pero el conveneionalista verá la estructura que está empezando a elevarse — y cuya audacia nosotros a d m i r a m o s — como un m o n u m e n t o al «colapso total de la ciencia». creo que es posible extraer de su actitud intelectual ciertos argumentos interesantes contra mi criterio de demarcación. Siempre que el sistema «clásico» del momento se vea amenazado por los resultados de nuevos experimentos que p o d r í a n interpretarse como falsacionea desde mi punto de vista. Pero. empleando una frase de Dingier. el convencionalista busca en ella «irn sistema de conocimientos apoyado en razones últimas». tal vez inculpando a nuestro imperfecto dominio de) sistema .

convencionalista o empírico : para que sea posible en absoluto preguntar si nos encontramos ante una teoría convencionalista o empírica es indispensable referirse a los métodos aplicados al sistema teórico. Admito que mi criterio de falsabilidad no nos conduce a una clasificación desprovista de a m b i g ü e d a d e s . la de no aplicar sus métodos. con toda razón. podemos siempre expresar dudas acerca de la agudeza mental del científico teórico (por ejemplo. REGLAS METODOLÓGICAS Estas objeciones de un convencionalista imaginario me parecen incontestables. lo cual podría conseguirse de diversas maneras (a algunas de las cuales he aludido más a r r i b a ) : así. El único modo de eludir el convencionalismo es t o m a r una decisión. semejante distinción sería ambigua. en último caso. podemos introducir hipotesis ad hoc. Sin embargo. mediante el análisis de su forma lógica es imposibla decidir si un sistema de enunciados es un sistema convencional de definiciones implícitas irrefutables o si es u n sistema empírico (en el sentido que yo doy a esta p a l a b r a : es decir. Por consiguiente. nos guardaremos de explotar la posibilidad que acabamos de mencionar — y que está siem- CARNAP. como tal. no es posible dividir las teorías en falsables y no falsables. Über dU Aufgabe der Physik. exactamente igual que su filosofía misma. nuestro criterio de falsabilidad se habría de convertir en inaplicable como criterio de demarcación. basándonos en que carecen de base suficiente.blogspot. existe un error de principio en la cuestión acerca de si u n sistema dado debe considerarse. lo que se llama sú 'correspondencia con la realidad'» ' . modificar las llamadas «definiciones ostensivas» (o las «definiciones explícitas» que podrían remplazarías. o incluso en que el experimentador es un embustero (ésta es la actitud que los físicos pueden adoptar a veces. esto equivale a indicar que mi criterio de demarcación no puede ser aplicado inmediatamente a un sistema de enunciados — h e c h o que ya había señalado en los apartados 9 y 1 1 — . o adoptar una actitud escéptica con respecto a la confianza que deberíamos depositar en el experimentador y excluir sus observaciones — q u e amenazan nuestro sistema— de la ciencia. Kantsttidien 28 (1923). 20. si es refutable). no la salvaremos por ningún género de estratagema convencionalista. http://psikolibro. si no cree —con Dingier— que llegará un día en que la teoría de la electricidad se deduzca de la teoría gravitatoria de N e w t o n ) . o.com . pág. 100. Decidimos que. P o r tanto. en que no son científicas o no son objetivas. P o r tanto. mejor dicho. en realidad. así pues. según se vio en el apartado 1 7 ) . en el caso de que se presente una araenaza p a r a nuestra teoría. con respecto a supuestos fenómenos o c u l t o s ) .78 La lógica de la investigación científica tico cualquiera dado. según la tesis convencionalista.

para un sistema. En lo que respecta a las hipótesis auxiliares. Y un caso de una hipótesis auxiliar insatisfactoria podría ser la hipótesis de Fitzgerald y Lorentz de la contracción. el apartado 3 8 ) .La falsabilidad 79 pre abierta— de «. por ejemplo. página 193. en esta situación fue únicamente la teoría de la relatividad la que logró un progreso al ' J. Tenemos un ejemplo de hipótesis auxiliar que es sumamente aceptable en este sentido en el principio de exclusión de Pauli (cf. sino que servía meramente para restaurar el acuerdo entre la teoría y la experimentación (principalmente. Bl. de modo que podamos salir al paso de cada una de ellas moviendo nuestras piezas del modo anticonvencionalista apropiado.. Con objeto de formular reglas metodolóíijicas que eviten la adopción de estratagemas convencionalislas sería conveniente familiarizarnos con las diversas formas que pueden adoptar tales estratagemas. deberíamos decidir que siempre que encontremos un sistema que se ha rescatado gracias a una estratagema convencionalista. Black apreció claramente. Además. con la iníroduooión de la hipótesis se ha reforzado realmente la teoría : el sistema excluye más posibilidades que antes. prohibe más. Pero tal lista no tiene ninguna pretensión de ser c o m p l e t a : ha de dejarse al investigador —especialmente en los campos de la sociología y de la psicología. Al final del apartado anterior hemos citado ya las cuatro estratagemas convencionalistas principales.com . t. lo someteremos de nuevo a contraste —y lo rechazaremos si las circunstancias lo exigen. 1803. casi puede conseguirse que cualquier hipótesis esté de acuerdo con los fenómenos.blogspot. Edimhurgo. lo aumente.. cuando se expresaba del modo siguiente: «Mediante una suave adaptación de las condiciones. que no tenía consecuencias falsables.conseguir. decidimos establecer la regla de que se considerarán aceptables únicamente aquéllas cuya introducción no disminuya el grado de falsabilidad o contrastabilidad del sistema. I. http://psikolibro.. cien años antes que Poincaré. sino que. que debería ser juzgado siempre sol)re la base de si su adopción significaría un nuevo progreso en nuestro conocimiento del mundo. (Explicaremos en los apartados 31 a 40 cómo pueden eslimarse los grados de falsabilidad. por el contrario.. Lectures on the Elements of Chemistry. con ello la imaginación quedará muy complacida. pues el físico escasamente necesita que se le ponga sobre aviso— la tarea de guardarse constantemente de la tentación de emplear nuevas estratagemas convencionalistas: tentación a la que el psicoanálisis.) Si tal grado aumenta. los resultados obtenidos por Micbelson y M o r l e y ) . todo lo que puede lograrse (y malograrse) mediante los métodos convencionalistas. sucumbe frecuentemente. pero nuestros conocimientos no progresarán» '.ACK. lo que se llama su 'correspondemcia con la realidad'». cualquiera dado. Podemos expresar lo mismo «del modo siguiente: siempre que se introduzca una nueva hipótesis ha de considerarse que se ha hecho un intento de construir un nuevo sistema.

y abrió con ello nuevas posibilidades de contraslación y de falsación de la teoría. por ejemplo. cpie ba de ser examinado a continuación (b' nuevo. y cuyo empleo esté fijado por el becbo de (pie sepamos la rídación lógica en (jue se encuentran con otros coneeplos. págs. INVESTIGACIÓN LÓGICA DE LA FALSABILIDAD Solamente es necesario ponerse en guardia contra las estratagemas convencionalistas en el caso de sistemas que serían falsables si se los tratase de acuerdo con nuestras reglas del método empírico. y aunque se introducen en beneficio de la teoría son enteramente inofensivos. o bien se aceptarán. «punto-niasa». Los experimentos contrastaldes intersubjetivamente. empíricamente definililes). procederemos conforme a nuestras decisiones metodológicas. no existen en alísoluto términos (íconstituibles» (es decir. la ((energía)))'^. cf.80 La lógica de la investigación científica predecir nuevas consecuencias y nuevos efectos físicos. ciin lo cual podían eliminarse en el curso de la deducción (un ejiniplo. Mathematik. http://psikolibro. en Einheitsii'issenschaft 2. cotiio si fuese otro. Véase también el final del aparlado 25.com . la nota 6 del ai)arlado 8 y los aparla(b)s 27 y 68. 1933. 2 ) que baya otros conceptos sin definir (¡iie aparezcan lanibii-n en enunciados de un nivel de universalidad más bajo. Logik. bay (pie distinguir (bis posibiliíjades : 1) que existan eierlos conceiitos no (bfini(b)s (pie a|)arezcan únicamente en enuncia(bis did máximo nivel de universalidad. como antes. y. A este respecto yo diría únicamente que. si es (pie resultan úli](>s. Acerca de los dos puntos restantes de nuestra lista — q u e atañen a la competencia del expcrimeniador o del científico teórico— adoptaremos reglas análogas. por lo demás. «posic i ó n » ) : probibiremos (jue se altere subrepticiamente su uso.blogspot. o se rcebazarán a la luz de otros experimentos de resultado opuesto. Podemos matizar nuestra regla metodológica baciendo la advertencia de que no es preciso recbazar como convcncionalista toda bipótesi'i auxiliar que no llegue a satisfacer nuestra norma . un sistema de axiomas a l)ase de otro sistema <\c menor universalidad. en mi opinión.x¡>licilas. existen enunciados singulares. que propiamente no pcrtcpccen en ai)soluto a la t e o r í a : a veces se los denomina (diipólcsis auxiliares». HAHN. Y puede no tomarse en consideración toda apelación a conclusiones lógicas (pie podrían deducirse en el futuro. y e u \ o sentido eslé fijado por el uso (por ejemplo. und Nattirerkennen.) En el apartado 17 lie mencionado las delinicioncs e. mediante las cuales se da senli(b) a los conceptos (b. |iero deben considerarse como modificaciones (b'l sistema. Kn lo (pie resj)ecta a los nonil)res iiniveisales sin dcíinir. Suponga' Compárese. 21. en su lugar yo empleo los nombres universales indefinibles establecidos exclusivamente por el uso lingüístico. ((mo\ iinieiilo». en ¡¡articular. í'u<'den permitirse cambios en tales definiciones. (Como ejemplo cabe citar la asunción de (pie una oliscrvación o medición determinada que no es posible repetir pueda deberse a un e r r o r . 22 y sigs.

si se emplea como criterio de demarcación es equivalente al de falsabilidad: pues si el enunciado básico 62 no se sigue de 6i.La faliabilidad 81 mos que hemos excluido con éxito dichas estratagemas mediante nuestras reglas. pero este intento resulta fallido. nos vemos conducidos a pedir que la teoría nos permita deducir. pero como criterios del sentido de cláusulas (en vez de ser criterios de demarcación aplicables a sistemas teóricos). Pero tampoco nos valdrá esto.com . más enunciados singulares empíricos de los que podemos deducir de las condiciones iniciales sol a s * ' . Esto quiere decir que hemos de apoyar nuestra definición en " Después de la publicación de mi libro se han propuesto una y otra vez —incluso por críticos que se burlaron de mi criterio de falsabilidad— métodos equivalentes al que aquí se presenta. de «todo acontecimiento tiene una causa» y «aquí acontece una catástrofe» podemos deducir «esta catástrofe tiene una causa».) De este modo. En el próximo capítulo discutiremos con mayor amplitud lo peculiar de los enunciados singulares que yo llamo «enunciados básicos».blogspot. Como primera aproximación. a su vez. falsables. las condiciones iniciales. hay que entender que el sistema de los enunciados básicos — t a l como empleo yo este términ o — incluye todos los enunciados singulares coherentes dotados de cierta forma lógica : como si dijéramos. que nos indican cómo se ha de realizar la sustitución de las variables de la teoría.) Ni siquiera bastaría exigir que fuera posible deducir de la teoría j u n t a m e n t e con las condiciones iniciales más de lo que se puede deducir de dichas condiciones iniciales solas : este requisito eliminaría. pues también una teoría no empírica (por ejemplo. por cjera|)lo. las teorías tautológicas. el sistema de todos los enunciados básicos contendrá muchos incompatibles entre 'sí. (Según las reglas de la lógica. Debe tenerse siempre en cuenta que cuando hablo de «enunciados básicos» no me estoy refiriendo a u n sistema de enunciados aceptados. «aquí hay un cuervo». una que sea tautológica) nos permitiría deducir ciertos enunciados singulares a pari ir de otros de la misma especie. tal cosa equivale a que la conyunción de 61 con la negación de 6a http://psikolibro. Así pues. entre otras cosas. pero no excluiría los enunciados metafísicos sintéticos. Una segunda tentativa consistiría en denominar «empírica» a una teoría si es posible deducir de ella enunciados singulares valiéndose de otros enunciados del mismo tipo que sirvan de condiciones iniciales. podemos pedir ahora una caracterización lógica de tales sistemas falsables. sino que se sigue de 61 en unión con la teoría f (y esto es lo que afirmamos en la formulación del texto). Pero es fácil ver que la formulación que damos aquí. podría tal vez intentarse l l a m a r «empírica» a una teoría siempre que puedan deducirse de ella enunciados singulares. (Por ejemplo. ciertamente. todos los enunciados singulares de hechos. en lugar de ello. podemos decir: de la conyunción de «dos por dos es cuatro» y «aquí hay un cuervo negro» se sigue. hablando toscamente. p o r q u e para deducir enunciados singulares de una teoría necesitamos siempre otros enunciado) sÍEignlures. aquí supondré simplemente que existen. Intentaremos caracterizar la falsabilidad de una teoría p o r las relaciones lógicas que existan entre ella y la clase de los enunciados básicos. así como la cuestión de si son.

http://psikolibro.) Sin embargo. que u n a teoría hace afirmaciones únicam e n t e acerca de sus posibles falsadores (afirma su f a l s e d a d ) . la clase de los enunciados básicos con los que no está en cont r a d i c c i ó n (o. y. las negaciones de ciertos enunciados con sentido resultarían carentes de sentido. y éste es. FALSABILIDAD r FALSACIÓN T e n e m o s q u e distinguir c l a r a m e n t e entre falsabilidad y falsación. el final de la nota *6 del apartado 8 0 ) : la de que. 22.blogspot. y. no dice que sean verdaderos *^. acerca de los enunciados básicos «permitidos» no dice n a d a : en p a r t i c u l a r . en segundo. p r o p o n g o la definición s i g u i e n t e : Se llama «empírica» o «falsable» a u n a teoría c u a n d o divide de m o d o inequívoco la clase de todos los posibles enunciados básicos en las dos subclases no vacías s i g u i e n t e s : p r i m e r o . a los que excluye o p r o h i b e ) . lo cual es igualmente absurdo. véase más arriba el apartado 15. pero la conyunción mencionada constituye un enunciado básico (cf. porque la conyunción de un enunciado con sentido y una «pseudocláusula sin sentido» tendría sentido. Por lo que se refiere a la segunda. aunque si logramos presentar la teoría de modo que se convierta en la conyunción de una parte contrastable y otra no contrastable. que « p e r m i t e » ) . pero —en la mayoría de los casos— dos «ejemplos» semejantes tomados juntamente están en contradicción con la ley. especialmente la nota *1 (y el apartado *22 de mi Postscript). resultan ser inofensivas. T e n i e n d o en cuenta que no sería m u y fácil i n d i c a r en detalle cómo sirve u n sistema teórico complicado p a r a la deducción de enunciados singulares o básicos.com . luego nuestro criterio pide la existencia de un enunciado básico falsador. P o d e m o s e x p r e s a r esta definición de u n a forma m á s breve diciendo que u n a teoría es falsable si la clase de sus posibles falsadores no es u n a clase vacía. podemos eliminar uno de sus componentes metafísicos. las teorías empíricas pueden contener elementos «metafísicos» (así ocurre con la de Newton) que no sea posible eliminar pur medio de una regla tajante.82 La lógica de la investigación científica u n a clase p a r t i c u l a r de e n u n c i a d o s s i n g u l a r e s . sabemos que. el apartado 3 8 ) . la ley universal «todos los planetas se mueven en circunferencias» (o sea. q u e llamar e m o s la clase de los posibles falsadores de la teoría . tal vez. asimismo. Si tratamos ahora de aplicar estas dos criticas a nuestro criterio de demarcación. en segundo lugar. una vez llevada a cabo una crítica de una teoría rival. *'' En realidad. el apax-tado 2 8 ) . el propósito p a r a el q u e necesitamos los enunciados básicos. P u e d e añadirse. j u s t a m e n t e . como criterio de sentido (o de «poca verificabilidad») fracasa por varias razones. H e m o s i n t r o d u c i d o la p r i m e r a exclusivamente como criterio del carácter e m p í r i c o de u n sistema de e n u n c i a d o s . porque. «cualquier conjunto de posiciones de un planeta se encuentra leobre la misma circunferencia») está «ejemplificada» de un modo trivial por todo conjunto de no más de tres posiciones de un planeta. en este caso. es decir. pide la falsabilidad precisamente en el sentido que yo le doy. en cuanto a la falsacontradiga a la teoría f. (Véase. de acuerdo con él. la clase de todos los enunciados básicos con los que es i n c o m p a t i b l e (o. debemos hacer siempre u n intento serio de aplicarla — u otra análoga— a nuestra propia teoría. En primer término. En cuanto a la primera. El párrafo inmediatamente anterior de esta nota puede tomarse como ejemplo de otra regla metódica (cf. la nota *1 del apartado 82. muchos de los enunciados básicos «permitidos» estarían en contradicción mutua si se tuviera en cuenta. la teoría (cf. a la vez. por ejemplo.

dicho de olrd inodo : aceptamos la íalsación solamente si se [)roj)one y corrobora una hiputi^is empírica de bajo nivel que descril)a semejante efecto. se entera de q u e la familia citada ha m u e r t o . Si afirmo que existe u n a familia de cuervos blancos en el parque zoológico de Nueva York. al llegar allí. en realidad. E n u n a comunicación personal. se refiere a las contrastacíones que debe h a b e r pasado (contrastacioncs (£ue la habrán enfrentado con los enunciados básicos aceptados * ' ) • La hipótesis talsadora puede tener u n nivel de universalidad m u y bajo (obtenido. y. antes de falsar u n a hipótesi! tenemos ya otra dispuesta para sacárnosla de la m a n g a . H . ¿Con qué frecuencia es preciso reproducir realmente u n efecto para que sea u n «efecto reproduciblev? La respuesta que hay que dar e s : en algunos casos. si estas regías se refieren a su vez a otros enunciados básicos aceptados podemos quedar envueltos en u n a regresión del tipo indicado. difícilmente nos inducirán a desechar una teoría — p o r falsada—. ahora bien. ésta se encuentra m u y lejos de ser e x h a u s t i v a : sólo menciona u n aspecto importante de la aceptación de enunciados básicos que falsen u n a hipótesis que. necesitamos reglas mctndológicas para aceptar enunciados básicos. Pues nuestro problema es el s i g u i e n t e : puesto que se falsa u n a hipótesis al aceptar u n enunciado básico. pero la daremos j)or tal si descubrimos un efecto reproducible que la refule. por generalización de las coordenadas individuales de un dato de observación: podría citarse como ejemplo el supuesto «hecho». y que utiliza tales diferencias para refutar {al m e n o s ) una de ellas. por tanto.blogspot. * Todo esto indica la u r g e n t e necesidad de remplazar u n a hipótesis falsada por otra mejor. Así. Únicamente decimos que una teoría está falsada si hemos aceptado enunciados básicos que la contradigan (cf. si alguien quiere contrastarla y. tiene éxito completo. el apartado 11. y podemos denominar a este tipo de hipótesis una hipótesis falsadora '. diriamos. a que me he referido en el aperlado 1 8 ) . mi aserción puede ser contrastada en principio. *' Esta referencia a enunciados básicos aceptados parece contener en germen u n a regresión infinita. a u n cuando ha de ser coutrastable inlersubjetivamente no necesita ser. el profesor J. Woodger ha planteado la siguiente c u e s t i ó n . regla 2 ) . El requisito de que la hipótesis falsadora ha de ser empírica. ni una sola tiez. Esta condición es necesaria. Y su acomj)añante. quiere decir exclusivamente que debe encontrarse en cierta relación lógica con respecto a los posibles enunciados básicos: así pues. para falsar el enunciado «todos los cuervos son negros» bastaría el enunciado —contrastable i n t e r s u b j e t i v a m e n t e — de que existiera una familia de cuervos bhmcos en el p a r q u e zoológico de Nueva York. además. lo que exigimos atañe sólo a la forma lógica de la hipótesis. inios pocos enunciados básicos esi p o r á d i c o s . lo de que la hipótesis ha de estar corroborada. pues el experim e n t o falsador suele ser u n expcTimento crucial planeado de modo que nos permita decidir entre las d o s : lo cual equivale a decir que dicho experimento nos ha sido sugerido por el hecho de que las dos hipótesis difieren en ciertos respectos. pues hemos visto que los acontecimientos aiílados ui» reprüducil)lcs carecen de significación para la ciencia: así.com .La fahabilidtul 83 eión. por lo cual la ampliaremos en el capitulo V (especialmente en el apartado 2 9 ) . Yo replicaría a este a r g u m e n t o que las reglas que necesitamos son m e r a m e n t e para aceptar enunciados básicos que falseu una hipótesis bien contrastada y que 'había tenido éxito hasta el m o m e n t o . por lo demás. u n enunciado estriclamente universal. scgiin Mach. queda a su arbitrio aceptar o rechazar m i http://psikolibro. falsal)le. o de que nadie ha oído hablar de ella. E n ia mayoría de los casos. pero no suficienlo. y que los enunciados básicos aceptados a que recurre la regla no tienen por qué poseer este carácter. es preciso incorporar reglas especiales que determinen en qué condiciones debemos considerar falsado un sistema.

blogspot. podemos decir que ésta excluye ciertos acontecimientos posibles. es decir. ya no creo que lo sean intuitivamente: es decir. los enunciados básicos desempeñan dos papeles diferentes. En esta manera «realista» de expresarnos podemos decir que un enunciado singular (un enunciado básico) describe un acontecimiento. y. hemos empleado el sistema de todos los enunciados básicos lógicamente posibles con objeto de obtener. líe presentado este criterio lógico. gracias a ellos. http://psikolibro. de una manera algo f o r m a l : como una relación lógica existente entre enunciados. etc. Por una parte. en general. admitimos que nos proporcionan motivo suficiente para la falsación de ésta únicamente en el caso de que corroboren a la vez una hipótesis falsadora. si contradicen a la teoría. ACONTECIMIENTOS T EVENTOS El requisito de falsabilidad. en 1935) que se necesitaría una definición «semántica». o nuestra intención al emplearlas. en vez de «sintáctica». Alfred Tarski fue quien me indicó (en París. los apartados 27 a 30. y que quedará falsada si tales acontecimientos posibles acontecen realmente. Quizá aclare estas cuestiones y las haga más intui'ivas si expreso ahora mi criterio en un lenguaje más «realista»: que. y cita también a Boole. aunque equivalente al modo de h a b l a r formal. definida en cuanto se aclara a qué enunciados hemos de llamar «básicos» (cf. Se ha dicho a veces ^ que sería menester que expresiones tales como «acontecimiento» o «evento» quedasen totalmente eliminadas de los debates epistemológicos. que al principio era im poco vago.: esto es. Czuber y Sturapf. pág. 5. no creo que representen adecuadamente nuestro uso de estas palabras. ha quedado dividido en dos p a r t e s : la primera —el postulado metodológico (cf. Keynes dice que AnciUon fue el primero que propuso el (tmodo formalizado de expresióni>.) ' Especialmente. En lugar de h a b l a r de enunciados básicos excluidos o prohibidos por una teoría. A Treatise on Probability (1921). cf. los de la teoría y lo? enunciados básicos. P o r otra. T a l vez pueda criticarse el empleo de la vaga expresión «acontecimiento». sino —en lugar de todo ello— de la verdad o falsedad de enunciado básico falsador. hasta ahora. (Cf. puede encontrarse un poco más cercano del uso corriente. doíuméntos.84 La lógica de la invesligación cientíjica Por tanto. recurriendo a otros hechos contrastables intersubjetivamente y reproducibles. los enxmciados básicos aceptados constituyen la base para la corroboración de las hi[)ótesis.com . por ciertos autores de trabajos sobre probabilidad. de «no acontecimientos» o de «acontecer» unos «eventos». el apartado 2 8 ) . dispondrá de medios para formarse una opinión mediante consulta de testigos. 23. KEYNES. la caracterización lógica que íbamos buscando —la de la forma de los enunciados empíricos—. el apartado 2 8 ) — difícilmente puede hacerse enteramente precisa . * Aunque sigo pensando que las definiciones («sintácticas») de «acontecimientoíí y de «evento» que doy a continuación son adecuadas para lo que persigo. y que no deberíamos hablar de «acontecimientos». la segunda —el criterio lógico— resulta completamente.

definición. y podemos considerar a este acontecimiento como la clase de los enunciados «ahora truena aquí». sencillamente. prefiero conservar la expresión « a c o n t e c i m i e n t o » ..blogspot. y es — p o r t a n t o — u n posible falsador de ella. http://psikolibro. P u e d e considerarse que la formulación realista «el enunciado pu representa el acontecimiento P^» quiere decir lo mismo que el enunciado algo trivial «el enunciado pk es u n elemento de la clase Pi. llamaremos aeontecimientr Pk a la clase de todos los enunciados que son equivalentes a pi¡. el de «evento». elementos de una clase de acontecimientos que difieran únicamente con respecto a los individuos (las posiciones o regiones espacio-temporales) afectados: llamamos a esta clase «el evento ( P ) » . de todos los enunciados equivalentes a p l « : análogamente. que ahora truena aquí. Cuando definimos «acontecimiento» hemos de recordar el hecho de que sería enteramente n a t u r a l decir que dos enunciados singulares que son lógicamente equivalentes (es decir.. y todos los demás enunciados equivalentes a éstos.. m u t u a m e n t e deductibles) describen el mismo acontecimiento. que la clase de los enunciados que son equivalentes a él forma un elemento del evento «volcar u n vaso de agua».com . El propósito de estas reglas de traducción no es el de afirmar que todo el que emplea la p a l a b r a «acontecimiento» en el modo de h a b l a r realista está pensando en una clase de enunciados. lo que de un acontecimiento pueda describirse mediante nombres universales. P e r o . consideramos que el enunciado «el acontecimiento Pi¡ ha acontecido» (o «está aconteciendo») tiene el mismo significado que «p^ y todos los enunciados equivalentes a él son verdaderos». (Así. «truena en el 13. diremos. . P i . sino simplemente el de dar una interpretación de tal modo de h a b l a r que haga inteligible lo que se quiere decir. En el modo realista de h a b l a r p u e d e decirse del enunciado singular Pk — q u e representa u n acontecimiento Pk— que tal enunciado afirma que el evento ( P ) acontece en la posición espacio-temporal k. del enunciado «acaba de volcarse aquí un vaso de agua». no entenderemos que evento [en ingl. cuando se menciona que el acontecimiento Pk contradice a una teoría í. o sea. pese a lo que pueda sugerir el uso ordinario de esta p a l a b r a ) .15 de la tarde». De acuerdo con esta. event~\ sea u n acontecimiento complejo. Semejante enunciado implicará ahora. p o r ejemplo. Lo cual sugiere la siguiente definición: Sea pu u n enunciado singular (el subíndice «7f» se refiere a los nombres o coordenadas individuales que aparecen en pi¡). por ejemplo. para denotar lo que haya de típico o universal en un acontecimiento. que todo entinciado equivalente a p¡¡ contradice a la teoría í. no ofrece dificultad definir su empleo de modo que no se le puede objetar n a d a : pues podemos usarla de m o d e que siempre que hablemos de un acontecimiento pudiésemos — e n lugar suyo— h a b l a r de algunos de los enunciados singulares que corresponden a él. por ejemplo. Definimos: Sean Pk.La falsabilidad 85 enunciados. diremos que es un acontecimiento. a pesar de ello.° distrito de Viena el 10 de junio de 1933 a las 3. o quizá prolongado. Introducimos ahora otro t é r m i n o . Así. pues.

con objeto de señalar la analogía entre enunciados equivalentes que describen un acontecimiento y enunciados homotípieos que describen u n evento ( t í p i c o ) . y. y. " Emplearemos la misma imagen más adelante. etc. a] menos. Imaginemos además que cada evento esté representado p o r u n radio (o. una clase no vacía de enunciados básicos homotípicos. Podemos designar los enunciados básicos singulares que pertenecen a un evento con la palabra ahomotípicos». un radio (o u n sector m u y estrecho) p r o h i b i d o p o r dicha teoría. en el apéndice *X. Esta imagen puede ser útil p a r a el estudio de varios problemas que hemos de a b o r d a r *^. de modo que a p a r t i r de u n enunciado existencial no se sigue nada acerca de los m u n d o s de experiencia posibles (pues no ' Adviértase que aunque los enunciados singulares Tepresentan acontecimientos. Análogamente a ^omo ocurre con el concepto de «acontecimiento». Aplicamos ahora esta terminología ^ a nuestro p r o b l e m a . Podemos decir de u n a teoría falsable que excluye o p r o h i b e no solamente u n acontecimiento. De este m o d o . sino que los excluyen. puede considerarse que este círculo representa algo así como la totalidad de todos los mundos de experiencia posi^ bles.blogspot. con m a y o r precisión.com . sino. no nos ocupan las cuestiones acerca de si existen uniformidades («situaciones o estados» universales. asimismo. pero la clase de sus posibles falsadores es u n a clase vacía. p o r u n área m u y estrecha — u n sector m u y estrecho—. Imaginemos ahora que representamos la clase de todos los enunciados básicos posibles p o r medio de u n a superficie limitada por una circunferencia. los enunciados universales no representan eventos. No cabe duda de que a cada u n o de estos enunciados corresponderá u n evento (un r a d i o ) tal. ya que nos interesa solamente lo que excluyen los enunciados universales.a lo largo de u n r a d i o ) . especialmente en los apartarlos 31 y sigs. de todos los m u n d o s empíricos posibles. sobre la misma circunferencia (concéntrica con la que delimita el área t o t a l ) . Entonces es posible decir que toda clase no vacía de posibles falsadores de u n a teoría contiene. y en el apartado *15 de mi Postscript. que los distintos enunciados básicos pertenecientes a él verificarán el enunciado pur a m e n t e existencial.86 La lógica de la investigación científica Y admitimos que esto quiere decir lo mismo q u e : «la clase Pk de los enunciados singulares equivalentes a pk es u n elemento del evento ( P ) » . un evento. p o r tanto. http://psikolibro. al menos. y ahora. entre ellos el del carácter metafísico de los enunciados p u r a m e n t e existenciales (a que nos hemos referido sucinta. m e n t e en el a p a r t a d o 1 5 ) . puede definirse una «uniformidad» o «regularidad» diciendo que los enunciados universales representan uniformidades. de los posibles falsadores de la t e o r í a ) contendrá siempre —si no es u n a clase vacía— u n n ú m e r o ilimitado de enunciados básicos: pues u n a teoría no se refiere a individuos como tales.) o no. por lo menos. por esta razón. pero aquí no necesitamos ningún concepto semejante. Podemos entonces dar una imagen de la falsabilidad m e d i a n t e el requisito de que p a r a toda teoría empírica exista en el diagrama. * Pero discutimos tales cuestiones en el apartado 79. la clase de los enunciados básicos p r o h i b i d o s (es decir. y que dos acontecimientos cualesquiera que se presenten dentro de las mismas coordenadas (o en los mismos individuos) estén situados a la misma distancia del centro.

Hcsumamos lo que ocurre del modo siguiente: un enunciado que es falso de hecho «implica materialmente» cualquier enunciado (pero no entraña lógicamente cualquier enunciado). 246) como un hecho perfectamente conocido. que de un conjunto de premisas incompatible puede deducirse todo. objetase a este hecho. en consecuencia. y resulta bastante sorprendente que Russell. es esencial distinguir claramente entre un enunciado que únicamente es falso de hecho (sintético) y otro que es falso lógicamente. http://psikolibro. en su contestación a Wiener (op. probable. Por tanto. págs. En este m o m e n t o conviene quizá que diga unas palabras sobre los enunciados contradictorios. ed. o verificado.). A partir de las «proposiciones primitivas» de Russell obtenemos inmediatamente (1) P'-^ÍP V q) y. del cual pueda deducirse un enunciado de la forma p. Wiener consideraba con razón (The Philosophy of Bertrand Russell. p o r el contrario. 1944. (Véase también mi nota en Mind 52. P. o. 695 y sig. Mientras que las tautologías. El hecho de que. de que tengamos en cuenta los posibles falsadores en lugar de los posibles verificadores : pues si pudiese verificarse u n enunciado verificando sus consecuencias lógicas — o si meramente se le hiciera p r o b a b l e de esta s u e r t e — . por «importación». sustituyendo primero «py> por op» y luego «p v q* por «p —*qi> llegamos a (2) que. P • P •-'q Pero (3) nos permite deducir. Cabe hacer ver que un enunciado incoherente entraña todo enunciado como se indica a continuación. como si dijéramos. sería de esperar q u e al aceptar u n enunciado básico cualquiera resultase confirmado.La falsabüidad 87 excluye o p r o h i b e ningún r a d i o ) . o contradictorio •—es decir. de todo enunciado básico se siga u n enunciado p u r a m e n t e existencial no puede emplearse como argumento p a r a defender el carácter empírico de este ú l t i m o : pues de todo enunciado básico se sigue también cualquier tautología (ya que se sigue d e u n enunciado a r b i t r a r i o ) . A.blogspot. o incoherente. p» o «p . da (3) p-^(p-*«). págs. empleando el modus ponens. p». pág.) *° Diez años después de la publicación de este libro seguía sin entenderse por muchos este hecho. además. los enunciados p u r a m e n t e existenciales y otros enunciados no falsables afirman. todo enunciado contradictorio. cualquier enunciado q de un enunciado de la forma «p .com .. es decir.. cit.) P. hablando de «proposiciones /oísas» donde Wiener había hablado de «premisas incompatibles». 1943. Schilpp. A p a r t i r de u n enunciado contradictorio puede deducirse válidamente cualquier enunciado *^. por P. demasiado poco acerca de la clase de los enunciados básicos posibles. mientras que un enunciado lógicamente falso implica '—o entraña— lógicamente cualquier enunciado. 47 y sigs. la clase de sus posibles falsadores es idéntica a la de todos los enunciados básicos posibles: cualquier enunciado sirve p a r a falsario. al menos. (Podría decirse tal vez que esta circunscia hace visible una ventaja de nuestro método. los enunciados contradictorios afirman demasiado.

nos llevan a resultados apropiados para ciertos propósitos *'.88 La lógica de la investigación científica 24. (Tenemos un ejemplo en la aproximación de Nernst de la ecuación de equilibrio de los gases. apartado *3 (réplica a la «segunda propuesta») y apartado *12. punto 2 ) . bien de incompatibles. P a r a hacer ver la importancia fundamental de este requisito no basta mencionar el hecho evidente de que hay que rechazar cualquier sistema que sea contradictorio porque será «falso» : pues a menudo trabajamos con enunciados que. pág. mi nota en Erkenntnis 3. Es ésta la razón por la que la coherencia constituye el requisito más general que han de cumplir los sistemas. o los sistemas axiomáticos.com . ' Cf. todo sistema empírico debe satisfacer otra condición : tiene que ser falsable. bien de deductibles—. no obstante ser falsos en realidad. *' Cf. http://psikolibro. pues podemos deducir de ellos la conclusión que nos plazca. para que puedan tener alguna utilidad. y los que no satisfacen la condición de falsabilidad no son capaces de efectuar discriminación entre dos enunciados cualesquiera que pertenezcan a la totalidad de todos los enunciados empíricos básicos posibles.) Caeremos en la cuenta de la importancia que tiene el requisito de coherencia si nos percatamos de que los sistemas contradictorios no nos proporcionan ninguna información. FALSABILIDAD T COHERENCIA El requisito de la compatibilidad o coherencia desempeña un papel especial entre todos los que han de satisfacer los sistemas teóricos. 4Í26. de modo que no se hace discriminación alguna en los enunciados —calificándolos. Puede considerársele la primera condición que ha de cumplir todo sistema teórico. * Reimpresa ahora en el apéndice *I. mi Postscript. ya sea empírico o no. Estas dos restricciones impuestas a los sistemas producen efectos en gran medida análogos ' : los enunciados que no satisfacen la condición de coherencia son incapaces de efectuar discriminación alguna entre dos enunciados cualesquiera (de la totalidad de todos los enunciados posiljles). Además de ser compatible. En cambio.blogspot. ya sean empíricos o no lo sean. u n sistema coherente divide el conjunto de todos los enunciados posibles en dos : los que le contradicen y los que son compatibles con él (entre estos últimos se encuentran las conclusiones que se pueden deducir del sistema). 1933. ya que todos son deductibles.

y. ¿cómo p u e d e n ser falsados? Estos interrogantes p u e d e n afectar poco al investigador práctico. la petición de que todos los enunciados estén justificados lógicamente (a la que Fries llamaba la «predilección por las demostraciones») nos lleva forzosamente a una regresión infinita. la suerte de esta doctrina está ligada a la de la lógica inductiva. Ahora bien . por tanto. Mas. http://psikolibro. A pesar de ello. F«IES.CAPITULO QUINTO El problema de la base empírica H e m o s reducido la cuestión de la falsabilidad de las teorías a la de la falsabilidad de los enunciados singulares que he llamado enunciados básicos. esto es. tenemos que ser capaces de justificarlos.com . en el sentido lógico de esta expresión. mientras que las ciencias de hechos lo hacen en las percepciones de los sentidos.. difícilmente se encontrará mi problema de la epistemología que haya sufrido más a consecuencia de la confusión de la psicología con la lógica que el que nos ocu[)a ahora : el de la base de los enunciados de experiencia. sino también por la experiencia perceptiva. pero la obscuridad y las opiniones erróneas que circundan este problema hacen aconsejable que se lo discuta aquí con algún pormenor. qué tipo de enunciados singulares constituyen? Y. 25. Este decía que. . si es que no hemos de aceptar dogmáticamente los enunciados de la ciencia. Pocos pensadores se han preocupado tan profundamente por el problema de la base experimental como Fries ^. No pretendo negar que hay algo de verdad en la opinión de que las matemáticas y la lógica se basan en el pensamiento. si queremos evitar tanto el peligro de dogmatismo como el de una regresión infinita. a la doctrina de que los enunciados no solamente pueden justificarse por medio de enunciados. parece que sólo podemos recurrir al psicologismo. por otra p a r t e .. vamos a p a r a r a la tesis de que los enunciados sólo pueden justificarse por medio de enunciados. LAS EXPERIENCIAS LOGISMO PERCEPTIVAS COMO BASE E M P Í R I C A : EL PSICO- Muchos aceptan como fuera de toda duda la doctrina de que las ciencias empíricas pueden reducirse a percepciones sensorialet. si exigimos que la justificación se realice por una argunientatión razonada. Pero éstos. y en la presente obra la rechazamos j u n t a m e n t e con ésta. pero este grano de verdad apenas pesa (1:1 ol p¡'o!)lcma epistemológico. F. por tanto. Al Jf.blogspot. Neue oder unthropologische Kritik der Vernunft (1028 a 1831). a nuestras experiencias.

de una hipótesis. y tiene el carácter de una teoría. Así pues. (*2.). * Cf. Hahn (cf.. En mi opinión. por ejemplo. a cualesquiera enunciados descriptiv o s — ) : todo enunciado descriptivo emplea nombres (o símbolos. 108 y sig. KRAFT. sin más.'' ed. desde luego. 102 y sig. en la experiencia sensorial tenemos un «conocimiento inmediato» ^ con el cual podemos justificar nuestro ecconocimiento mediato» (es decir. o ideas) universales. nota 1). esta doctrina se va a pique con los problemas de la inducción y de los universales: pues no es posible p r o p o n e r un enunciado científico que no trascienda lo que podemos saber con certeza «basándonos en nuestra experiencia inmediata» (hecho al que nos referiremos con la expresión (da trascendencia inherente a cualquier descripción» —es decir. ' Cf. ** «cConstituidoe» e«i lili termino de Camap. y este último incluye. denotamos los cuerpos físicos que presentan cierto comportamiento legal.. la mera lucubración no puede hacer que n a d i e aumente una jota su conocimiento del mundo de los hechos.90 La lógica de la investigación científica encontrarse frente a este trilema —o dogmatismo o regresión infinita. estas experiencias inmediatas de cuya verdad no podemos d u d a r : es la presenlación sistemática de nuestras convicciones inmediatas. la nota 2 del apartado 20. o psicologismo—. y lo mismo ocurre con la pal a b r a «agua». http://psikolibro. por la mera razón de que los universales que aparecen en aquél no pueden ser coordinados a ninguna experiencia sensorial concreta (toda «experiencia inmediata» está «dada inmediatamente» una sola vez. La ciencia no es más que u n intento de clasificar y describir este conocimiento perceptivo. y. Los universales no pueden ser reducidos a clases de experiencias. Ordinariamente no se lleva tan lejos el análisis de este problema. Frank (cf. 1957.com . ¿cómo podríamos haber llegado a ningún conocimiento de hechos si no fuera a través de la percepción s e n s o r i a l ? . nota 4) y H. P o r el sentimiento inmediato de convicción que lleva consigo podemos distinguir el enunciado verdadero — a q u é l que está de acuerdo con la experiencia— del falso — q u e no lo está—. Von Husserl zu Heidegger (1932). Fries (y con él casi todos los epistemólogos que querían dar razón de nuestro conocimiento empírico) optaba por el psicologismo: según su doctrina. todo lo que sabemos acerca del mundo de los hechos tiene que poderse expresar en forma de enunciados acerca de nuestras experiencias. con la p a l a b r a «vaso». No es posible verificar el enunciado «aquí hay u n vaso de agua» por ninguna experiencia con carácter de observación. sólo consultando nuestra experiencia sensorial puede saberse si esta mesa es roja o azul. En las epistemologías del sensualismo y del positivismo se supone. por ejemplo. el apartado 27. no p u e d e n ser constituidos *. págs. y el texto correspondiente. por tanto. el apartado 27. ' Sigo aquí casi palabra por palabra las exposiciones de P. el conocimiento expresado en el simbolismo de u n l e n g u a j e ) . J. págs. que los enunciados científicos empíricos «hablan de nuestras experiencias»'': pues. la experiencia sensorial ha de ser la única «fuente de conocimiento» de todas las ciencias empíricas. es ú n i c a ) . los enunciados de la ciencia.blogspot.

. págs. 134. Según esta tesis. Ahora b i e n . pág.. 1933. con enunciados que registran experiencias» (Reininger llama. a Reininger) a afirmar que en la lógica de la ciencia no debemos decir que las cláusulas se someten a contraste comparándolas con las situaciones o con las experiencias: sólo nos cabe decir que pueden contrastarse comparándolas con otras cláusulas. pág. 437. ibíd. Con todo. «enunciados e l e m e n t a l e s » ^ ) . 107 y siguientes. 132. 228. Rcininger había mantenido ya una teoría parecida. a estos últimos. Soziologie.la correspondencia entre enunciados de elevado nivel y otros de análogo contenido. por ejemplo. aun cuando los defensores de esta teoría no h a b l a n de experiencias ni de percepciones. ' R. este modo de ver las cosas — a l cual puedo avenirme— lleva a Carnap (y. sino de «cláusulas» [en ingl.com . Dice que las cláusulas de la ciencia se contrastan «valiéndose de cláusulas protocolarias» ' .. Carnap conserva las ideas fundamentales de la manera psicologista de abordar este p r o b l e m a : lo único (1110 hace es traducirlas al «modo formalizado de h a b l a r » . 2. 1932. cf. Erkenntnis 2. Su punto de p a r t i d a lo constituía la p r e g u n t a : . sino de cláusulas. sentences^ —cláusulas que representan experiencias. la correspondencia existente entre u n enunciado y u n hecho no es más que una correspon» dencia lógica entre enunciados correspondientes a niveles de universalidad diferentes.. Erkenntnis 2. al que llama «modo material de h a b l a r » . e n qué reside la correspondencia o acuerdo entre el enunciado de un hecho y la situación descrita por é l ? . ibíd. pág. ¿6Í<Í. op. http://psikolibro. asimismo. no de hechos. 432 y sigs. Con lo cual Carnap contrapone el «modo formalizado (correcto) de hablar» al modo ordinario. La lógica de la ciencia h a de investigar «las formas del lenguaje científico» °: no habla de «objetos» (físicos). página 393. «These der Metalogikit. 3. págs. cit. Carnap parte de una cuestión algo diferente: su tesis es que todas las investigaciones filosóficas h a b l a n «de las formas de h a b l a r » °. si se quiere evitar toda confusión debe emplearse este último solamente en los casos en que sea posible traducirlo al modo formalizado. A C E R C A DE LAS LLAMADAS «CLÁUSULAS PROTOCOLARIAS» La tesis que yo llamo «psicologismo». 1932. pero como caracteriza a éstas diciendo que son enunciados o cláusulas «que no necesitan confirmación. en realidad.blogspot. y. pág. subyace —según me p a r e c e — a cierta m o d e r n a teoría de la base empírica.El problema de la base empírica 91 26. ' CARNAP. REININGER.. * REININGER. CARNAP. 1932. Metaphysik der VTirkllchkeit (1931). a veces. sino de p a l a b r a s . CARNAP. Erkenntnis 2. y a las que N e u r a t h ^ y Carnap ^ llaman cláusulas protocolarias. sino que sirven de ' El término se debe a Neurath. pág. 435. es ^ «. 3 (1932). de que me h e ocupado en el apartado anterior. y llegó a la conclusión de que los enunciados solamente pueden compararse con enunciados. ' ' ' CARNAP. 1932.. finalmente.

y... 1933. La tesis de N e u r a t h según la cu«l las cláusulas protocolarias no son inviolables representa. 1933. echa p o r la b o r d a el empirismo : pues sin tales reglas ya no es posible discriminar entre los ' CARNAP. y con ello. las «cláusulas protocolarias»— no son irrevocables. op. op. «ve» y otras análogas.92 La lógica de la investigación científica base para todos los demás enunciados de la ciencia». N e u r a t h sostiene que los enunciados de contenido perceptivo que registran experiencias —esto es. Del mismo modo que Reininger ^°. cf. en mi opinión. pág. su único progreso respecto de la teoría — d e b i d a a F r i e s — de la inmediatez del conocimiento perceptivo consiste en la doctrina de que las cláusulas protocolarias pueden ser revisadas. N e u r a t h no obra de este m o d o : hace notar solamente que podemos. éste pide que en toda cláusula protocolaria aparezca. en caso de duda. págs. 205 y sigs. en ocasiones. Pero si dejamos a u n lado la sustitución de las percepciones p o r los enunciados de percepciones (que es meramente u n a traducción de lo anterior en el modo formalizado de h a b l a r ) . las cláusulas protocolarias deberían ser registros o protocolos de observaciones inmediatas o percepciones. P e r o mientras Reininger expone un método para contrastar sus enunciados «elementales». a los «datos sensoriales»: describen (según Carnap mismo lo expresa) «los contenidos de la experiencia inmediata. con la cláusula añadida. cit. 133. por medio de otros enunciados (método que consiste en deducir y en contrastar conclusiones). Lo cual hace ver con suficiente claridad que la teoría de las cláusulas protocolarias no es sino psicologisnio traducido al modo formalizado de h a b l a r . " NEURATH. continúe siendo coherente».bien aceptarla. cit. sino que. y modificar el sistema de tal m a n e r a que. «. bien «borrar» una cláusula protocolaria que contradiga a u n sistema. en gran medida. pueden ser desechadas: se opone ^^ a la opinión de Carnap (que luego este mismo ha modificado ^^) de que las cláusulas protocolarias tengan carácter de últimas y no necesiten confirmación. Erkenntnis 3. 438. de h a b l a r — que las cláusulas protocolarias se refieren a lo «dado». se trata de u n paso en la dirección debida. sin pensarlo. esto equivale a decir — e n el modo ordinario. como indica su nombre. pero no lleva a ninguna parte si no le sigue otro paso : pues necesitamos un conjunto de reglas que limite la arbitrariedad en el «borrar» (o bien el « a d m i t i r » ) cláusulas protocolarias. o fenómenos. u n notable adelanto... '" CARNAP. ibid.blogspot. Erkenntnis 3. en la habitación había una mesa que era observada por Otto)]!»... N e u r a t h omite toda regla en este sentido. la nota 1 del apartado 29 http://psikolibro. j u n t a m e n t e con las p a l a b r a s «percibe». Este autor da el siguiente ejemplo: «Un enunciado protocolario completo podría ser del tenor siguiente: Protocolo de Otto a las 3 b y 17 min [a las 3 h y 16 min.com . " REININGER. págs. * NEURATH. por tanto. págs. Lo mismo es aplicable. el pensamiento lingüístico de Otto ha sido: (a las 3 h y 15 min. pág. los hechos cognoscibles más simples» *. 209 y sigs. 215 y sigs. «material». a la tesis de Neurath " . el n o m b r e del autor de aquélla : pues.

pero p r e p a r a el camino por el que cualquier sistema arbitrario puede erigirse en «ciencia empírica». pero este percatarnos. P o r tanto..El problema de la base empírica 93 enunciados empíricos y cualesquiera otros. el sistema de cláusulas protocolarias era la piedra de toque con la cual había que juzgar toda aserción de la ciencia empírica : y. 1933. L A OBJETIVIDAD DE LA BASE EMPÍRICA Propongo una perspectiva de la ciencia que es ligeramente diferente de la propugnada por las diversas escuelas psicologistas: querría distinguir netamente entre ciencia objetiva. págs. Neurath evita u n a forma de dogmatismo. 27. Mathematik und Naturerkennen.. Estas preguntas no serán pertinentes. 19 y 24. según la opinión de N e u r a t h . a todo el m u n d o le está p e r m i t i d o ) «borrar» simplemente una cláusula protocolaria que cause i n c o m o d i d a d e s : de esta forma no sólo p o d r í a rescatarse cualquier sistema. por ejemplo.blogspot. http://psikolibro. en Scheinprobleme in der Philosophie (1928).¿en qué se apoya nuestro conocimiento?. HAHN. lo que h a b í a n visto y oído. ¿ p a r a qué sirven? Puesto que Neurath no trata de resolver el problema de la demarcación. como ocurre en el convencionalismo. " Actualmente yo formularía esta pregunta del siguiente modo: ¿Cómo criticamoí del mejor modo posible nuestras teorías (o nuestras hipótesis.. disponiendo de una buena reserva de cláusulas protocolarias. Pero si se las quita esta función. Todo sistema se convierte en defendible si está permitido (y. y que (como dice H a h n ) «solamente nos percatamos de los hechos por la observación» ^ . Logik. si he tenido la experiencia S. y. o —con más exactitud—. CARNAP. n a t u r a l m e n t e ) . página 15 (sin cursivas en el original). o conjeturas). incluso si remplazamos el término «experiencia» por el de «cláusula p r o t o c o l a r i a » : en mi opinión. un recuerdo que sobrevive de la opinión tradicional de que la ciencia empírica comienza a partir de la percepción. lo que la epistemología ha de preguntar más bien e s : ¿cómo contrastamos los enunciados científicos p o r medio de sus consecuencias d e d u c t i v a s ? * ^ . sino que. Estoy dispuesto a admitir que solamente la observación puede proporcionarnos u n «conocimiento acerca de hechos». o protocolaran. p o r ello. ' Cf. no creo que la cuestión que la epistemología haya de plantear sea «. P o r tanto. este conocimiento nuestro. no justifica o fundamenta la verdad de ningún enunciado. en Einheitswissenschaft 2.. ya que solamente ellas podían derogar cláusulas (que no fuesen. parece que su idea de las cláusulas protocolarias no es más que una reliquia. si ellas mismas son susceptibles de derogación p o r medio de teorías. a su vez. Según la tesis antigua de Carnap. ¿cómo puedo justificar mi descripción de ella y defenderla frente a las dudas?» ^. por otra. no es fácil ver el papel que desempeñarían las cláusulas protocolarias en la construcción de N e u r a t h . y «nuestro conocimiento y).com . podría incluso confirmársele con el testimonio de testigos qiie certificaran. cláusulas proto'colarias. por una parte. ¿qué tipo de conse' H. tenían que ser «irrefutables».

y que tal vez sea materia de estudio de la psicología. esta clase de psicologismo pertenece ya. a su ver. desde este punto de vista no cabía encontrar otra justificación a la lógica que el supuesto hecho de que simplemente no podíamos pensar de otro m o d o : parecía que una inferencia lógica quedaba justificada porque se la experimentaba como u n a necesidad del pensamiento. (Cf. puede estar unido a sentimientos de creencia o de convicción : quizá en un caso al sentimiento de estar compelido a pensar de una manera determinada. mi Postscript.94 ha lógica de la investigación científica cuencias podemos escoger p a r a este propósito si es que. mas es curioso que. en lo que se refiere a los enunciados empíricos. todo el m u n d o cree que están fundamentados en experiencias del tipo de las percepciones (en el modo formalizado de hablar. que habla de la mesa que está aquí.) http://psikolibro. ya se trate de enunciados de la lógica o de la ciencia empírica. nos encontramos hoy con idéntico tipo de pretensión con el n o m b r e de «fisicismo». como son los de las conexiones lógicas existentes entre los enunciados científicos. en cláusulas protocolarias). como un sentimiento de compulsión a pensar de un modo determinado. Casi todos considerarían como u n caso de psicologismo el intento de basar los enunciados lógicos en cláusulas protocolarias. (Está muy extendida la creencia de que el enunciado «veo que esta mesa es blanca» posee u n a ventaja radical —desde el punto de vista epistemológico— sobre este otro : «esta mesa es blanca». al p a s a d o . no parece más seguro que el segundo. no psicológica. apartado *7 —texto comprendido entre las llamadas de las notas 5 y 6— y final del apartado •52. que habla de mí. Pero todo esto interesa solamente al psicólogo: no roza siquiera los únicos problemas que interesan al epistemólogo. siempre he pensado quo contrastar era un modo de criticar. En el campo de la lógica. pero en lo que se refiere a enunciados lógicos o tautológicos. pienso que la situación es la m i s m a : nuestro conocimiento.blogspot. tal vez. Mas no hace mucho tiempo que se mantenía que la lógica era una ciencia que se ocupaba de los procesos mentales y de sus leyes (las leyes de nuestro p e n s a m i e n t o ) .com . que cabe describir vagamente como u n sistema de disposiciones. Ahora b i e n . a nadie se le ocurriría justificar la validez de una inferencia lógica — o defenderla frente a las d u d a s — escribiendo al margen la siguiente cláusula protocolaria: « P r o t o c o l o : al revisar hoy esta cadena de inferencias he experimentado un agudísimo sentimiento de convicción». y en el otro al de «certidumbre perceptiva». tienen que ser contrastables intersubjetivamente? Actualmente está muy generalizada la aceptación de esta forma de consideración objetiva. y es el de ponerla en la forma más fácil de c o n t r a s t a r : la descomponemos en muchos pasos pequeños y suceen lugar de defenderlas contra las dudas? Naturalmente. Pero con la mira puesta en la evaluación de sus posibles contrastaciones objetivas. La situación es muy diferente cuando nos volvemos a los enunciados empíricos de la ciencia: aquí.) Existe sólo un camino p a r a asegurarse de la validez de una cadena de razonamientos lógicos. el p r i m e r enunciado.

véase la nota *1 del apartado 12 y mi Poiftscript. incluso desde este punto de vista. sólo puede actuar en la ciencia. Pero no creo que todo este hablar de experiencias contribuya a acia' Cf. no es inexacto decir que la ciencia es «. En el campo de la lógica y las matemáticas tenemos un ejemplo de esta influencia con el problema de Fermat. En el caso de las ciencias empíricas la situación es poco más o menos la misma.. cada uno de los cuales sea fácilmente comprobable por quienquiera esté im. no quedaremos satisfechos en caso de que nos hable de sus sentimientos de duda.. • E n lo que se instnrmcutalismo.predecir experiencias futuras a p a r t i r de otras inmediatas o dadas. que Fermat estuviera en u n error o que todas las informaciones en que se pretenda h a b e r observado serpientes marinas sean mentira : simplemente suspende el juicio ''. e incluso gobernar aquéllas hasta donde sea posible» *. si después de hecho esto alguien sigue planteando dudas.El problema de la base empírica 95 sivos. debido a su forma lógica. dado que no sea capaz de hacer tal cosa. y. un aparato tal vez comparable a los de nuestra m a q u i n a r i a industrial. etc. y que piense de nuevo. la podemos m i r a r como un fenómeno biológico o sociológico . Cabe fijarse en ella como medio de producción : como la última palabra en la «producción en r o d e o » * . se la puede describir como una herramienta.blogspot. por ejemplo. Una afirmación que no sea contrastahle. http://psikolibro. espelo» apartados ^12 a *15. o de los de convicción que alberga con respecto a sus percepciones : lo que tiene que hacer es formular una aserción que contradiga la nuestra.) de modo que quienquiera esté impuesto en la técnica pertinente pueda contrastarlo . expresión es de Bóhm-Bawerk (uProduktignsumiveg»). * La ' P. 1.un instrumento» cuya finalidad es «.com . Hasta podemos apreciarla como algo que sirve para satisfacer nuestras necesidades intelectuales: tampoco de esta forma difiere nada —en p r i n c i p i o — su conexión con nuestra experiencia de la que tiene otra estructura objetiva cualquiera. como estímulo : sugiriendo un problema. y darnos instrucciones p a r a contrastarla. si como resultado de la contrastación rechaza el enunciado. y en el de la historia n a t u r a l — d i g a m o s — con las referencias sobre serpientes m a r i n a s . Das Kausalgesetz und seine Grenzen (1932). pág. Sin duda.puesto en la técnica lógica o matemática de transform a r cláusulas... en tales casos. refiere ni cialmente la observación sobre los «efectos ocultos» en el apartado 8. en este caso. en el mejor de los casos. no solamente desde el de la epistemología: así. Cualquier enunciado científico empírico puede ser presentado (especificando los dispositivos experimentales. la ciencia no se encuentra más ligada a «nuestra experiencia» que otro aparato o medio de producción cualquiera. lo único que podemos hacer es pedirle que vuelva a considerar —quizá con más atención— nuestro experimento. FHANK. A la ciencia puede considerársela desde diversos puntos de vista. lo único que podemos hacer es pedirle que señale u n error en algún paso de la demostración o que vuelva a estudiarla de nuevo. la ciencia no dice que los datos estén desprovistos de f u n d a m e n t o .

los enunciados ejemplificadores tendrán. Añadiré. esto es. el a p a r t a d o 2 1 ) . En primer lugar. que caracte» rizar la torre de un pozo petrolífero diciendo que su finalidad consiste en^proporcionarnos ciertas experiencias: no petróleo. pues. y viceversa. Esto es obvio si consideramos el hecho de que «todos los cisnes son blancos» y «todos los cisnes son negros» no se contradicen. así c o m o p a r a c o r r o b o r a r l a s h i p ó tesis f a l s a d o r a s y. si esto se admite se verá inmediatamente (juo los enunciados singulares que puedan deducirse de enunciados puramente universales no pueden ser enunciados básicos. p a r a f a l s a r t e o r í a s (cf. sino que meramente implican que no hay cisnes: lo cual. l o s e n u n c i a d o s b á s i c o s t i e n e n q u e s a t i s f a c e r las s i g u i e n t e s c o n d i c i o n e s : a) n o se p o d r á d e d u c i r e n u n c i a d o b á s i c o alg u n o a p a r t i r d e u n e n u n c i a d o u n i v e r s a l n o a c o m p a ñ a d o de c o n d i c i o n e s i n i c i a l e s * ^ . no es un enunciado de observación. por ello. ya que no pueden desempeñar el papel de enunciados de contraste (o sea. ya que es equivalente a «no hay cisnes no blancos». p o r t a n t o .) Ahora bien. o bien no hay ningún cisne o hay un cisne blanco»): nos damos cuenta inmediatamente de que estos «enunciados ejemplificadores» (como podría llamárselos) no son enunciados básicos. un número infinito si aceptamos el hecho de que la inmensa mayoría del mundo está desprovista de cisnes. la forma de enunciados básicos negados (véase también la nota *5 del apartado 80). «en fe. no dinero. para «todos los cisnes son blancos» y para «todos los cisnes son negros») un número aplastante de verificaciones —en realidad. y. e m p í r i c a (cf.96 La lógica de la investigación científica rar la situación: apenas está más justificado. (Incidentalmente añadiremos que un enunciado unilateralmente falsable como «todos los cisnes son blancos» tiene la misma forma lógica que «no hay cisnes». Me estoy refiriendo a los que tienen la forma «si hay un cisne en el lugar k. ni siquiera uno que pueda ser «verificado». el a p a r t a d o 2 2 ) . es posible que sean enunciados básicos (si se satisfacen las condiciones que se exponen más adelante en el texto). de posibles falsadores). pues. unos comentarios. ningún enunciado básico). Si aceptásemos los enunciados ejemplificadores como enunciados de contraste. 28. que es justamente el que han de desempeñar los enunciados básicos. por tanto. se ha dado el caso de que algunos críticos de mi libro no han valorado este hecho. Puesto que los «enunciados ejemplificadores» son deductibles de enunciados universales. sino más bien la sensación de tener dinero. sino la vista y el olor del petróleo. y b) u n e n u n c i a d o u n i v e r s a l y u n e n u n c i a d o b á s i c o *' Cuando escribí estas palabras me parecía suficientemente claro que a partir de la teoría de Newton sola —sin condiciones iniciales— no se puede deducir nada que tenga la índole de un enunciado de observación (y.blogspot. obtendríamos para toda teoría (y. Es intere•ante advertir que lo» enunciados básicos (que tienen excesiva fueraa para ser deductibles de leyes universales solas) han de tener mayor contenido informativo que su* http://psikolibro.com . Los neces i t a m o s p a r a d e c i d i r si a u n a t e o r í a h a d e l l a m á r s e l e f a l s a b l e . sin duda. P o r c o n s i g u i e n t e . de ningún enunciado total puro —digamos. diríamos. entonces hay un cisne blanco en el lugar fe» (o bien. por tanto. Desgraciadamente. como tampoco sus consecuencias para el problema de los enunciados de observación o «enunciados básicos». sus negaciones tienen que ser posibles falsadores. desde luego. L o s ENUNCIADOS BÁSICOS Se h a i n d i c a d o y a s u c i n t a m e n t e q u é p a p e l d e s e m p e ñ a n l o s e n u n ciados básicos en la teoría epistemológica q u e yo defiendo. «todos los cisnes son blancos»— se sigue nada observable.

o «enunciado de ' h a y ' singular» a todo enunciado de la forma.) http://psikolibro. Es posible construir enunciados singulares de modo parecido. cabe decir que el enunciado «hay u n cuervo en la región espacio-temporal fc» tiene diversa forma lógica — y no sólo distinta forma lingüística— que este o t r o : «no hay ningún cuervo en la región espacio-temporal fc». son los enunciados universales y los existenciales: unos son negación de los otros. esto es. a cualquiera de la forma «no h a y tal y cual cosa en la región fc» o de la forma «ningún evento de tal y cual tipo acontece en la región k». «no hay ninguna aguja indicadora en movimiento en el lugar fc» : pues es evidente que la conyunción r . Podemos l l a m a r «enunciado existencial singular y). y a p a r t i r de esta condición y de la a) se sigue que todo enunciado básico debe tener u n a forma lógica tal que su negación no pueda ser. el apartado 2 3 ) . a su vez. La condición b) p u e d e satisfacerse ú n i c a m e n t e si es posible deducir la negación de u n enunciado básico de u n a teoría a la que éste c o n t r a d i g a . con el enunciado inexistencial singular p. se puede deducir otro p u r a m e n t e existencial sin más que omitir la referencia a una región espacio-temporal individual. podemos formar la conyunción del enunciado básico r. Estas eran algunas de las consideraciones subyacentes a mi teoría de la forina Itlgica de loa enunciados básicos. de u n enunciado inexistencial estricto . es. Conviene observar que la conyunción de dos enunciados básicos. si se negaciones ejemplificadoras. A veces. y que —como hemos visto— todo enunciado p u r a m e n t e existencial es muy capaz de contradecir a una teoría. (Véase también el apartado •íS de mi Postscritp. como puede advertirse teniendo en cuenta que. p ( « r y no py>) de estos dos enunciados equivale al enunciado existencial singular «hay u n a aguja indicadora en reposo en el lugar fe». es decir. «hay tal y cual cosa en la región fc». y difieren en su forma lógica. también han de satisfacer la condición b). Esto quiere decir que dichos enunciados satisfarán la condición a). y p o d r í a m o s llam a r «enunciado inexistencial singular» o «enunciado de 'no h a y ' singular» a todo enunciado que se obtenga al negar uno de aquéllos.com . o de la forma «tal y cual evento acontece en la región k» (cf. Podemos establecer ahora la siguiente r e g l a : los enunciados básicos tienen la forma de enunciados existenciales singulares.El problema de la base empírica 97 h a n de poder contradecirse m u t u a m e n t e . Como consecuencia. que no se contradigan m u t u a m e n t e .blogspot. a p a r t i r de todo enunciado existencial singular. «hay u n a aguja indicadora en el lugar k». podemos incluso obtener un enunciado básico p o r adjunción de u n enunciado de este tipo y otro que no lo s e a : p o r ejemplo. Así. lo cual quiere decir que el contenido de los enuní:iados básicos excede de su probabilidad lógica (puesto que tiene que exceder de 1/2). ya que no es posible deducir u n enunciado existencial singular de uno estrictamente universal. Nos hemos tropezado ya con enunciados cuya forma lógica es diferente de la que tienen sus negaciones. a su vez. d y r. u n enunciado básico. u n enunciado básico.

en realidad. Además de ellos. p o r tanto. bastante n e u t r a l . lo cual hace ver que mi teoría es.blogspot. o bien podemos —con mayor precisión— establecer que todo enunciado básico. Desde luego.) Así pues.98 La lógica de la investigación científica nos dan la teoría í y las condiciones iniciales r —tales que de una y otras se deduzca la predicción p—. ErkenntnU 2. 445. a u n q u e estoy dispuesto a elucidarlo p o r medio de ejemplos psicológicos y m e c á n i c o s . ya que es equivalente a la negación de u n enunciado básico : a saber. http://psikolibro. a la negación de r. el enunciado condicional «r .) No tengo intención de definir el t é r m i n o «observable». pero yo lo estoy empleando en u n sentido tal que se le podría r e m p l a z a r perfectamente p o r «un evento que concierne la posición y el movimiento de cuerpos físicos macroscópicos» . P e r o no es así. esta condición sólo puede referirse a observadores convenientemente situados en el espacio y el tiempo (detalle en que no voy a e n t r a r ) . y los satisfacen todos los enunciados existenciales singulares. u n enunciado básico.) Estos son los requisitos formales de los enunciados básicos. bien ha de ser u n enunciado acerca de posiciones relativas de cuerpos físicos. y. (Las observaciones y las percepciones p u e d e n ser psicológicas. carece del carácter de básico tanto como la negación p. entonces el enunciado r. pero la observabilidad n o lo es. y que no debería colgársele ninguno de estos rótulos. es decir. lo mismo que tiene que a p r e n d e r el del t é r m i n o «sím- CAR^AP. p o r otras en que intervengan otros sentidos. bien será equivalente a cierto enunciado-básico de este tipo «mecánico» o «materialista». pág. todo enunciado básico tiene que c u m p l i r también u n requisito m a t e r i a l (un requisito referente al evento que —según nos dice el enunciado básico— está ocurriendo en el lugar k) : el evento ha de ser aobservabley).p será u n falsador de la teoría. parecerá que al exigir la observabilidad h e terminado p o r p e r m i t i r que el psicologismo se deslice suavemente en el interior de m i teoría. 1932.• p » . «si r entonces p». (El hecho de que u n a teoría que sea contrastable intersubjetivamente será también contrastable intersensorialmente ^ es lo que permite estipular esta c o n d i c i ó n : pues tal hecho quiere decir que las contrastaciones en que intervenga la percepción p o r medio de uno de nuestros sentidos p u e d e n ser remplazadas. la acusación de que al a p e l a r a la observabilidad he vuelto a a d m i t i r subrepticiamente el psicologismo no tendrá mayor peso que la de que he a d m i t i d o el mecanicismo o el materialismo . se requiere que los enunciados básicos sean contrastables intersubjetivamente p o r «observación». creo que debería introducirse como t é r m i n o no definido que adquiere suficiente precisión en su u s o : es decir. o sea. Digo todo esto exclusivamente p a r a salvar al t é r m i n o «observable» — t a l y como yo lo e m p l e o — del estigma de psicologismo. cabe i n t e r p r e t a r el concepto de evento observable en sentido psicologista. puesto que estos enunciados son singulares. o «evento observable». (Por otra p a r t e .p. como u n concepto primitivo cuyo empleo h a de a p r e n d e r el epistemólogo. en p r i n c i p i o .com . Sin duda.

Pues todo enunciado básico puede ser sometido a contraste.com . salvo el del término primitivo «observable». la sugerencia de que los enunciados básicos (que Carnap llama «enunciados protocolarios») sean los puntos de partida sobre los que se edifique la ciencia. SOLUCIÓN DEL T R I - LEMA DE F R Í E S Siempre que u n a teoría se someta a contraste. llegamos a u n procedimiento que nos hace p a r a r n o s precisamente en u n tipo de enunciados que sea particularmente fácil de c o n t r a s t a r . la observación (pág. Es fácil advertir que. en segundo término. y si tampoco conduce a ningún resultado este nuevo proceso. 1932. pues lo que hemos dicho significa que nos detenemos a la altura de unos enunciados acerca de cuya aceptación o rechazo es p r o b a b l e que los investigadores se pongan de a c u e r d o : si éste no se logra. Pero considerando la cosa desde u n p u n t o de vista lógico. enunciados que afirman que u n evento observable acontece en u n a región i n d i v i d u a l del espacio y el tiempo. la cita que se hace en el texto que remite a la próxima nota. entonces aún no publicada. Estos son: primero. como acabamos de ver. en tercer lugar.blogspot. 224. Así pues. ya resulte de él su corroboración o su falsación. en el modo m a t e r i a l de h a b l a r . un enunciado básico. o que e l físico h a de h a c e r lo mismo con el término «puntomasa»). salvo en unos pocos detalles sin gran importancia. pág. L A RELATIVIDAD DE LOS ENUNCIADOS BÁSICOS. no queda otra opción que detenernos en u n punto u otro y decir que estamos satisfechos por el m o m e n t o . y no aceptamos. 29. Erkenntnis 3. que los «enunciados acerca de percepciones» constituyan «eslabones tan válidos como los demás de la cadena». podreCARNAP. el proceso tiene que detenerse en algún enunciado básico que decidamos aceptar: si no llegamos a decisión alguna a este respecto. la contrastación no lleva a ninguna p a r t e . 225) de que un enunciado protocolario pueda ser confirmado «con tal y cual grado de certeza». a su vez. Cf. p o r tanto. y que a ellos precisamente «apelemos en los casos críticos». nunca la situación es tal que nos fuerce a hacer alto en este enunciado básico concreto en lugar de en aquel otro. o bien empezarán de nuevo a realizarla desde el p r i n c i p i o . Puedo aceptar esta exposición que hace Carnap de mi teoría. que h a quedado sin d e f i n i r . y. continuarán simplemente la contrastación. o bien a a b a n d o n a r e n t e r a m e n t e la contrastación. pero éste puede explicarse t a m b i é n de u n modo bastante preciso. http://psikolibro. si es que la contrastación h a de llevarnos a algún resultado.El problema de la base empírica 99 bolo». sea el que sea. de este m o d o . Quiero aprovechar esta ocasión para dar las gracias al profesor Carnap por las amables palabras que dedica en el lugar citado a mi obra. En el a p a r t a d o 23 h e m o s expuesto con mayor precisión el significado de los diversos términos que entran en esta definición. p o r tanto. bien sea la que se está contrastando u otra c u a l q u i e r a : proceso que no tiene u n final provinente de su p r o p i a naturaleza "^. utilizando como piedra de toque cualquiera de los enunciados básicos que p u e d a n deducirse de él valiéndose de una teoría. Los enunciados básicos son.

después de que la ciencia h a llevado a cabo su tarea de deducción o de explicación nos detenemos al llegar a enunciados básicos fácilmente contrastablcs. y no —como recomienda Car< n a p — en cláusulas de percepción o protocolarias: o sea. por ejemplo. ¿Qué postura adoptamos ahora en lo que se refiere al trilema de Fríes.. sin e m b a r g o . Si un día ya no fuese posible lograr que los investigadores se pusieran de acuerdo acerca de un enunciado básico. en gen e r a l — y . Y. finalmente.blogspot. o sea. por ello. http://psikolibro. puede ser necesario. Admito que de esta suerte la cadena deductiva es.100 La lógica de la investigación científica mos decir tal vez que los enunciados en cuestión no eran contrastablcs intersubjetivamente. especialmente. P e r o . el a p a r t a d o 25. «.. y en dicho trabajo «e me atribuía erróneamente la opinión que acabamos de citar. a fin de cuentas. en principio.com .. o que.. y los descubrimientos científicos quedarían reducidos al a b s u r d o . a la elección entre el dogmatismo. en lo que respecta al psicologismo: admito también que la decisión de aceptar u n enunciado básico y darse p o r satisfecho con él tiene u n a conexión causal con nuestras experiencias. Así. este tipo de (íTegresión infinita» también es innocuo. Mas este tipo de dogmatismo es innocuo. Desde luego.en casos diacríticos»—. nos detenemos en enunciados fácilmente contrastablcs. ya que en nuestra teoría no se pretende p r o b a r ningún enunciado p o r medio de ella. * Este trabajo de Camap contenia la primera exposición que se publicó de mi t^ría de las contrastaciones.nos detenemos precisamente en éstas. las cláusulas protocolarias— sin duda no son de este tipo.. la regresión infinita y el psicologismo? (Cf. especialmente con nuestras experiencias ' Cf. que decidimos aceptar como satisfactorios y suficientemente contrastados. tienen el carácter de dogmas. es relativamente complicada y difícil» ^. tales como certificados de contrastaciones emitidos p o r d e p a r t a m e n t o s de investigación científica o i n d u s t r i a l . ya que en cuanto tengamos necesidad de ello podemos continuar contrastando fácilmente dichos enunciados. i n f i n i t a . Pero los enunciados acerca de experiencias personales —esto es. la nota anterior. el imponente edificio de la ciencia p r o n t o quedaría reducido a unas ruinas. utilizamos registros o protocolos. p o r q u e la contrastación intersubjetiva de enunciados acerca de percepciones.) H a y que reconocer que los enunciados básicos en los que nos detenemos. son poco a p r o p i a d a s p a r a servir de enunciados en los cuales p a r a r n o s . en esta renovada Babel. pero únicamente en la medida en que desistamos de justificarlos p o r m e d i o de otros argumentos (o de otras contrastaciones). contrastar los tiempos de reacción de los peritos que ejecutan las contrastaciones (es decir. determinar sus ecuaciones personales). esto equivaldría a un fracaso del lenguaje como medio de comunicación u n i v e r s a l : equivaldría a una «confusión de las lenguas» en la torre de Babel.. estábamos ocupándonos con eventos que no eran observables.. y. Exactamente del mismo modo que u n a demostración lógica ha t o m a d o forma satisfactoria cuando se ha superado la labor dificultosa y todo p u e d e comprobarse con facilidad. no «. pero siempre p u e d e n ser sometidos otra vez a examen si surge la necesidad de ello..

o para el creyente en la lógica inductiva. pero ningún enunciado básico p u e d e q u e d a r justificado por ellas — d e l mismo modo que no lo quedará p o r los puñetazos que demos en la mesa *. Fries subraya que las relaciones (lógicas) existentes entre enunciados son enteramente diferentes de la relación que hay entre enunciados y experiencias sensoriales. por m u y rica que fuese la colección de enunciados que se reuniese de tal modo. y. parte de mi conocer. el positivismo trata siempre de borrar esta distinción: o bien se hace a la ciencia. en su totalidad. se llega a un acuerdo sobre la aceptación o rechazo de enunciados básicos con ocasión de aplicar una t e o r í a : en realidad. y desde este punto de vista son convenciones.com . En su teoría de nuestra «predilección por las demostraciones». la adopción o el rechazo de u n enunciado. http://psikolibro. P o r otra p a r t e .El problema de la base empírica 101 perceptivas. Pero si PC 1110 ordena «registre lo que experimenta a h o r a » . hemos de admitir enunciados básicos en el curso de nuestra contrastación de teorías: cuando suscitamos cuestiones esclarecedoras acerca de éstas. que tales ruidos me llenan de irritación? Incluso si fuera posible obedecer semejante orden. apenas sé cómo ohodoror a esta orden a m b i g u a : ¿ h e de comunicar que estoy escrihiondd?: . ¿o he de informar.blogspot. que no estén en conexión lógica con otros enunciados— y que. lo mismo que otros modos de aplicación. 30. se llega a las decisiones siguiendo u n proceder gobernado p o r reglas. vocear a un vendedor de periódicos o el h a b l a r monótono de u n a l t a v o z ? . Así pues. ejeMe parece qxie la tesis que sostengo aquí está más cerca de la escuela «crítica» (kantiana) de la filosofía (quizá en la forma representada por Fries) que del positivismo. tal vez. P o r regla general. pero no tratamos de justificar los enunciados básicos p o r medio de e l l a s : las experiencias pueden motivar una decisión. y que así vamos ascendiendo por la escalera de la ciencia. por otra parte. y entre éstas tiene especial importancia la que nos dice que no debemos aceptar enunciados básicos esporádicos —es decir. j a m á s vendría a constituirse en una ciencia: toda ciencia necesita un punto de vista y problemas teóricos. TEORÍA T EXPERIMENTO Los enunciados básicos se aceptan como resultado de u n a decisión o un acuerdo. cuestiones que tienen que ' contestarse gracias a la admisión de enunciados de aquel tipo. o bien a las experiencias sensoriales se las hace parte de la trabazón científica objetiva de argumentos. la situación real es bastante diferente de la q u e era visil)Ie para el empirista ingenuo. en consecuencia. Este croe que empezamos por recopilar y o r d e n a r nuestras experiencias. el acuerdo forma parte de la aplicación que consiste en someter d contraste la teoría. dándolas la forma de enunciados protocolarlos (meii nismo de enunciados). que oigo llamar un timbre. de «mi» experiencia sensorial (monismo de los datos sensoriales). o bien — p a r a oin|)l("ar el modo formalizado de h a b l a r — . p o r el contrario. que si queremos edificar una rifncia leñemos que recoger p r i m e r o cláusulas protocolarias. El ponerse de acuerdo acerca de ciertos enunciados básicos es.

el científico teórico tiene que h a b e r realizado mucho antes su tarea. cd. o sea. en gran m e d i d a . ingl. lleva a cabo sus contrastaciones « . Philosophie der Mathematik und Naturwissenschaft (1927). al menos.102 La lógica de la investigación científica cutar una acción con una finalidad —guiado por consideraciones teóricas diversas. aún queda otra cuestión (que es patente no puede responderse por medio de teoría falsable alguna. Así pues. sin duda alguna. página 113. ' ^'ETI. o quizá p a r a proporcionar a este último u n a base en que apoyar generalizaciones inductivas. con sus experimentos. pero no a otras cuestiones: hace cuanto puede p o r eliminar estas últimas (y de aquí la importancia que puede tener la independencia relativa de los subsistemas de u n a t e o r í a ) . pues t a m b i é n su tarea es. « m e t a f í s i c a » ) : ¿cómo es que arcrtamos tan frecuentemente con las teorías que construimos.: Philosophy of Mathematics and Natural Science. pues como está en la opinión de que las teorías no son sino enunciados de coincidencias regulares. •' H.com . p o r t a n t o . Pero. las conexiones existentes entre nuestras diversas experiencias son explicables a base de las teorías que nos ocupamos en contrastar. y este último. ihíd. (Nuestras teorías no nos inducen a esperar que seamos obsequiados con una luna táctil acompañante de la luna visible. y deductibles de ellas.) Pero. WEYL. la p a r t e más importante de e l l a : la de formular su pregunta lo más netamente p o s i b l e . cómo es que hay «leyes n a t u r a l e s » ? * ^ . o.blogspot. es él quien indica el camino al experimentador. lo más sensibles que puede» con respecto a u n a sola cuestión «pero lo más insensibles que p u e d e con respecto a todas las demás cuestiones enlazadas con ella... trata de dar una respuesta decisiva a ellas. véase también roi Postscript. . de acuerdo con la situación a que hemos llegado ahora. ni que nos atormente u n a pesadilla auditiva. y el Times táctil unido al Times visible y auditivamente crujiente. especialmente los apartados *15 y *16. Pero incluso éste no está dedicado la mayoría de las veces a hacer observaciones exactas. Me parece que nos encontramos ahora en situación de resolver problemas tales como el de Whitehead acerca de cómo es que el desayuno táctil se sirve siempre juntamente con el desayuno visual. http://psikolibro. . Todas estas consideraciones inijjortan mucho para la teoría epistemológica del experimento. P o r el contrario. El lógico inductivo que cree que la ciencia p a r t e de percepciones elementales esporádicas tiene que quedarse estupefacto ante semejantes coincidencias regulares: tienen que parecerle completamente «accidentales».. por tanto. no le está p e r m i t i d o explicar la regularidad por medio de teorías. de tipo teórico: la teoría campea en el " Discutiremos esta cuestión en el apartado 79 y en el apéndice *X. Una j)arte de su tarea consiste en cribar todas las posibles fuentes de error» ^ Pero sería una equivocación creer que el experimentador procede de este modo «con objeto de facilitar el trabajo del teórico»^. El científico teórico propone ciertas cuestiones determinadas al experimentador. y es. Princeton) 1949 ft fina U6.

no se debe a una reducción lógica de la teoría a la experiencia. Tenemos ejemplos famosos de este proceso en el experimento de Michelson-Morley. *• Sin embarc^^ para la crítica da la teqis sinstnanentaliste». Schilpp. Quizá podamos responder ahora a la pregunta acerca de cómo y p o r qué aceptamos una teoría con preferencia a otras. desde que se establecen los planes iniciales hasta qne se dan los últimos toques en el laboratorio *". *' MAX BORN relata este caso de un modo breve y excelente en Albert Einstein. y el de las ondas hertzianas. más todavía. la importancia de las teorías). Por ello es tan engañosamente fácil encontrar verificaciones de una teoría. Una teoría es una h e r r a m i e n t a que sometemos a contraste aplicándola. VéanSs laí reforandas j a In Btt» • I in. y en la falsación — p o r L u m m e r y P r i n g s h e i m — de la fórmula de la radiación de Rayleigh y Jeans y de otra fórmula de la radiación (la de W i e n ) . asimismo.El problema de la base empírica 103 trabajo experimental. Philosopher-Scientist. es decir. 174. también se dan descubrimientos accidentales. 1949. quizá el ejemplo más brillante a este respecto es la predicción de De Broglie del carácter ondulatorio de la materia.blogspot. tal preferencia no se debe a nada semejante a una justificación experimental de los enunciados que componen u n a teoría. pág. A. que son interpretaciones a la luz de teorías. predicción confirmada experimentalmente p o r p r i m e r a vez p o r Davisson y Germer * ' . en los párrafos cuarto y último del apartado 1 9 ) : la de que las observaciones —y. y que juzgamos si es o no a p r o p i a d a teniendo en cuenta el resultado de su aplicación **. el resultado de las contrastaciones guiadas p o r la teoría. Die Prinzipien der Wdrmelehre (1896). pero son relativamente r a r o s : Mach^ habla con razón en semejantes casos de una «corrección de las opiniones científicas p o r circunstancias accidentales» (con lo cual reconoce. pág. 438. Esto es perfectamente visible en algunos casos en que el teórico logra predecir u n efecto observable que se llega a p r o d u c i r experimentalmente más t a r d e . lo que fuerza al teórico a buscar una teoría mejor es casi siempre la falsación experimental de una teoría que hasta el momento estaba aceptada y corroborada : es decir. contrastable del modo más riguroso. que llevó a la teoría de los cuantos.' ' MACH. es decir. y tenemos que adoptar una actitud sumamente critica con respecto a nuestras teorías si no queremos argumentar circularmente: precisamente la actitud de tratar de falsarias. como el descubrimiento de Neptuno por Adams y Leverrier. Aún más conspicuos — t a l vez— son los casos en que los experimentos han desempeñado u n p a p e l eminente en el progreso de la t e o r í a : en estas ocasiones. " Tengo ahora la impíesión de '[iic debería haber hecho resaltar en este punto una tesis que puede encontrarse en otros lugares de este libro (por ejemplo. Elegimos la teoría que se mantiene mejor en la competición con las demás teorías. ed. por P. que condujo a la teoría de la relatividad.!híSti'ECi'i putea del áparta^i) 12 (pág. sino que sea.com .na. N a t u r a l m e n t e . a pesar suyo. 57) y de la parte precedida de asieHtico de la nota 1 iú mismo apartado. y ésta será la que no solamente haya resistido las contrastaciones más exigentes. Ciertamente. Hay ejemplos mejores. los enunciados de observaciones y los de resultados experimentales— son siempre interpretaciones de los hechos observados. la que p o r selección natural muestra ser más apta p a r a sobrevivir. http://psikolibro.

el j u r a d o http://psikolibro. sino que — p o r el contrario— actúa en nuestra aceptación de los enunciados singulares (esto es. Al tomar «na decisión. mientras que p a r a el convencionalista lo que decide son. El veredicto del j u r a d o (veré dictum = dicho v e r d a d e r a m e n t e ) . J u n t a m e n t e con el convencionalista. por consideraciones de utilidad.com . Quizá sea posible aclarar la importante distinción hecha entre una justificación y una decisión —es decir. pero esta elección. h a y u n a enorme diferencia entre sus opiniones y las mías. pero mi idea de ésta se aparta mucho de la del convencionalista: véase el a p a r t a d o 4 6 ) . el contraste de una teoría depende de ciertos enunciados básicos. de la situación legal. del sistema vigente de leyes penales (que corresponde al sistema de teorías). y del positivista en tanto que sostengo que los enunciados básicos no son justificables por nuestras experiencias inmediatas.blogspot. p o r una decisión libre (que. decide la suerte que ha de correr una teoría es el resultado de una contrastación. su principio de sencillez gobierna la aceptación de enunciados universales : escoge el sistema más sencillo. en última instancia. sino singulares. como él. Así pues. como el del experimentador. en parte. pues yo mantengo que lo que caracteriza al método científico es precisamente lo siguiente: que la convención o decisión no determina inmediatamente que aceptemos ciertos enunciados universales. y sostengo que lo que. una decisión a que se llega de acuerdo con u n proceder gobernado p o r reglas— ayudándose de la analogía existente con u n procedimiento de gran a n t i g ü e d a d : el conocer de una causa p o r u n j u r a d o . en gran ihedida. mi respuesta a la pregunta sobre cómo escogemos una teoría se parece a la dada por el convencionalista. que. discrepo del convencionalista al mantener que los enunciados que se deciden p o r medio de u n acuerdo no son universales. P a r a el convencionalista. Teniendo en cuenta esto. son las decisiones las que determinan el destino de las teorías. esto es. Así pues. entiendo que la elección de una teoría determinada es un acto que ha de llevarse a cabo. un asunto práctico .104 La lógica de la investigación científica Desde u n punto de vista lógico. p a r a mí. sino que —desde un p u n t o de vista lógico— se aceptan por un acto. Frente a ello. a su vez. es decir. y. se encuentra bajo la influencia decisiva de la aplicación de dicha teoría y de la aceptación de los enunciados básicos relacionados con tal aplicación. motivos estéticos. es una respuesta a una cuestión de hechos (quid facti?). que ha de proponerse al jurado en la forma más tajante y definida posible. se aceptan o rechazan en virtud de nuestras decisiones. No obstante tal cosa. de los enunciados básicos). un acuerdo acerca de enunciados básicos. Pero tanto la cuestión que se pregunta como la forma en que se presenta dependerán. m i r a d a psicológicamente. digo que la elección viene determinada. ante todo. yo propongo que se tenga en cuenta antes que nada lo exigente de las contrastaciones (esto último se encuentra en relación m u y estrecha con lo que yo llamo «sencillez». bien puede considerarse como una reacción con una finalidad y bien adaptada a las circunstancias).

(Es significativo que a las justificaciones de contenidos de decisiones se les llame «informes motivados» en lugar de «informes lógicamente justificados». los enunciados del sistema legal. y de ahí que sea posible apelar frente a un fallo. Pero es patente que no h a y necesidad de que sea verdadero meramente por haberlo aceptado el j u r a d o .) La analogía entre este procedimiento y aquél por el que decidimos acerca de enunciados básicos es muy clara. por lo cual las convicciones mencionadas pueden llamarse los «motivos» de la decisión. a p a r t i r de ella — j u n t a m e n t e con los enunciados universales del sistema (de leyes p e n a l e s ) — . y sin d a r pruebas de ella. la importancia de tal decisión radica en el hecho de que. naturalmente. p o r acuerdo. P o r el contrario. la decisión forma la base p a r a la aplicación del sistema: el veredicto desempeña el p a p e l de un «enunciado de hechos verdadero». El juez trata de justificarlo por medio de otros enunciados — o de deducirlo lógicamente de e l l o s — : a saber. pero aunque no tengamos en cuenta tales aspectos especiales de este procedimiento tan antiguo.com . éstas se basan en ciertos principios fundamentales destinados primordialmente —si no exclusivamente— a descubrir la verdad objetiva. el veredicto del j u r a d o continuará sin justificar j a m á s la verdad que afirma. por ejemplo.El problema de la base empírica 105 acepta. apoyándose en razones lógicas. y la incluye. las de mayoría simple o p o n d e r a d a ) : lo cual hace ver que la relación existente entre las convicciones de los miembros del jurado y el veredicto puede ser sumamente variada. sólo cabe apelar frente a la decisión de un j u r a d o poniendo en tela de juicio si se ha llegado a ella de acuerdo con las reglas de procedimiento aceptadas: o sea.blogspot. desde un punto de vista formal. existe una estrecha conexión causal entre aquéllas y é s t a : conexión que puede representarse por medio de leyes psicológicas. que entren en juego no sólo las convicciones subjetivas. pero no en cuanto a su contenido. a veces. dicho de otro m o d o . sino incluso cierta parcialidad subjetiva . su relatividad y el modo en que dependen de las cuestiones planteadas por la teoría. es posible deducir ciertas consecuencias. e imaginemos que el procedimiento a que nos referimos se basa únicamente en el intento de hacer que se descubra la verdad objetiva. Estos principios permiten. Se llega al veredicto siguiendo u n procedimiento gobernado p o r r e g l a s . y sirve para iluminar. lo cual queda reconocido p o r la regla que permite revocar o revisar u n veredicto. El hecho de que las convicciones no sean justificaciones tiene una gran relación con el hecho de que el procedimiento que emplea el j u r a d o puede regularse por medio de reglas diversas (por ejemplo. aunque. combinados con el veredicto (que desempeña el papel de las condiciones iniciales) . Frente a lo que ocurre con el veredicto del j u r a d o . Cuando un jurado conoce acerca de uu« cau- http://psikolibro. el fallo del juez está « r a z o n a d o » : necesita una justificación. u n enunciado acerca de un acontecimiento fáctico (como si fuese u n enunciado b á s i c o ) . Tampoco puede atenderse a las convicciones subjetivas de los miembros del j u r a d o para justificar la decisión t o m a d a .

. ed. por tanto. cuando escribe en Das Psycho-Physische Problem (1916). al menos p o r el momento. el apartado 8 y la nota 5 del mismo). Pues. por otra parte. la ciencia no está cimentada sobre r o c a : p o r el cont r a r i o . ay. la pareja de opuestos subjetivo-absoluto y objetivo-relativo contiene una de las más profundas verdades epistemológicas que es posible extraer del estudio de la Naturaleza Quienquiera que desee lo absoluto habrá de conformarse también con la subjetividad •—lo egocéntrico—. 3. cuando i n t e r r u m p i m o s nuestros intentos de introducirlos hasta un estrato más profundo. 116) escribe: «. pero en modo alguno hasta alcanzar ningún basamento n a t u r a l o « d a d o » .* ed. Esta tesis es fundamentalmente la teoría kantiana de la objetividad desarrollada en forma coherente (cf. Estos se introducen desde arriba en la ciénaga. es relativo». y todo el que anhela objetividad no puede evitar el problema del relativismo». éste se obtiene por u n procedimiento que está de acuerdo con una p a r t e del código legal general (y. con todo.. por otra parte. El caso es enteramente análogo al de los enunciados básicos: aceptarlos es u n modo de aplicar u n sistema teórico. ello no se debe a que hayamos topado con terreno f i r m e : paramos simplemente porqvie nos basta que tengan firmeza suficiente para soportar la estructura..a mi parecer. * WETL (op. La base empírica de la ciencia objetiva. Born se expresa en parecidos términos (Die Relativitütstheorie Einsteins und ihre physikalischen Gruiidlagen... cit. j)ág. ya que.com .. es como un edificio levantado sobre pilotes. por esta razón.. y precisamente esta aplicación es la que hace posibles todas las demás aplicaciones del mismo. que la ciencia natural trata de precipitar en una pura forma cristalina. 1922. no tiene nada de « a b s o l u t a » ^ . so spricht. mas. http://psikolibro. Y antes leemos: «lo que se experimenta inmediatamente es subjetivo y absoluto. se niega a ser expresado mediante palabras. si bien lo absoluto se experimenta verdaderamente y. 2 9 : «La metafísica como ciencia es imposible. lo a p l i c a ) . introducción).. ya no es el (lima quien habla)». podríamos decir que la atrevida estructura de sus teorías se eleva sobre un terreno pantanoso. ingl..blogspot. También Reininger se refiere a esta situación. 83. pues. pág.. 'Spricht die -Seele. el mundo objetivo. pág. puede sentirse de modo intuitivo.. ach! schon die Seele iiicht mehr' (si hublu el alma. sin duda alguna sería imposible aplicar la «teoría» si no existiese p i i m e r o u n veredicto al que se h a llegado p o r una decisión .106 La lógica de la investigación científica sa..

Los posibles falsadores de varias teorías podrían representarse por sectores de anchos diversos. ya que excluye una clase mayor de enunciados básicos (la clase de los enunciados permitidos se h a r á .com . pueden ser falsaMes con mayor o menor faeilidad. que la primera teoría rlice más acerca del m u n d o de la experiencia que la segunda. UiN PRO(. una teoría es talsable si existe. (Dejamos sin resolver por el momento la cuestión soVire si es posible precisar de algi'in modo este «más» y «menos». la primera teoría tendrá más ocasiones de ser refutada por la experiencia. pero ello no afecta a miestro razo- http://psikolibro.) T a m b i é n podríamos decir que si la clase de los posibles falsadores de una teoría es «mayor» que la correspondiente de otra. podemos decir: al menos lui radio —o quizá mejor. si la clase de sus posibles falsadojes no es una clase vacía. una clase no vacía de enunciados básicos homotípicos proliibidos por ella . y se diría que las teorías tienen más o menos posibles falsadores de acuerdo con el ancho mayor o menor de los sectores que respectivamente excluyen.EN Como liemos visto en el a p a r t a d o 23. y los eventos posibles por los radios <lel círculo.RAMA Y LNA IMA(.blogspot.CAPITULO SEXTO Grados de contrastabilidad Las teorías pueden sor conlraslahles de un modo más o menos exigente : es decir. esto es. im estrecho sector cuya anchura rej)rcsenle el hecho de que el evento ha de ser «observable»— tiene que ser incompatible con la teoría y ha de estar excluido por ella. comparada con la segunda. Esta investigación es enteramente independiente de la cuestión acerca de si es posible o no distinguir en un sentido absoluto entre teorías falsables y no falsables: en realidad. por tantOi más pequeña. podrá decirse que aquélla es «falsable en mayor g r a d o » . lo cual quiere decir. Su grado de contrastabilidad tiene gran importancia cuando se trata de escoger entre ellas. Cuando representamos —como hicimos en el apartado 2 3 — la clase de todos los enunciados básicos posibles por un área circular. asimismo. En este capítulo voy a comparar los diversos grados de contrastabilidad o de falsabilidad de las teorías comparando las clases de sus posibles falsadores. 31. por tanto. al menos. podría deoirse que el presente capítulo «relativiza» el requisito de falsabilidad al liacer ver que esta es sólo una cuestión de grado.

la ciencia teórica procura precisamente llegar a teorías que sean fácilmente falsables on este sentido : procura restringir el ámbito de los eventos permitidos hasta un mínimo.108 La lógica de la investigación científica namiento. No podemos soslayar fácilmente esta dificultad: ni siquiera si realizamos las comparaciones considerando. pues excluye casi todos los eventos concebibles (es decir.com . Así pues. p o r fin. ésta descri])iría «nuestro m u n d o concretos con todo el pormenor alcanzable con una t e o r í a : pues escogería el m u n d o de «nuestra exjieriencia» de la clase de todos los mundos de experiencia lógicamente posibles. Afirma tanto acerca del m u n d o de la experiencia —dicho de otro modo. Y el «más» y el «menos» que cabe aplicar sin precauciones especiales a las clases finitas no pueden aplicarse del mismo modo a clases infinitas. los enunciados básicos no prohibidos estarán representados en u n estrecho sector residual (que debe existir siempre si la teoría es c o h e r e n t e ) . http://psikolibro. clases de eventos prohibidos. quedarían caracterizados como «permitidos» *^. Si lográsemos obtener ima teoría de este tipo. Voy a estudiar tres maneras de dar un sentido preciso —incluso " Véanse el apéndice *X y el apartado *15 de mi Postsaript acerca d« otra» observaciones sobre los fines de la ciencia. aumenta con el grado de falsahilidad. e incluso —si es que puede conseguirse semejante cosa— en una medida tal que toda restricción subsiguiente conduzca a una falsación empírica de la teoría. puede decirse que la cantidad de información empírica que nos aporta una teoría. Es clare que semejante teoría será muy fácil de falsar. en lugar de los enunciados básicos o acontecimientos prohibidos. su contenido empírico. Ahora bien . pues t a m b i é n el nvímero de estos últimos que corresponde a u n a teoría empírica cualquiera es infi. es decir. DE P O S I B L E S FALSA- Las clases de posibles falsadores son clases infinitas. y sólo ellos. Imaginemos ahora que nos dan una teoría. su contenido empírico es tan g r a n d e — que es como si tuviera pocas probabilidades de escapar a la falsación. y que el sector que representa los enunciados básicos prohibidos por ella se hace cada vez más g r a n d e . Todos los eventos —o clases de acontecimientos— que realmente encontramos y observamos. ya que concede al m u n d o empírico sólo un estrecho margen de posibilidades. como puede verse teniendo en cuenta el hecho de que la conyunción de un evento p r o h i b i d o con otro evento cualquiera (ya esté p r o h i b i d o o n o ) es t a m b i é n u n evento p r o h i b i d o . lógicamente posibles). y con la máxima precisión que es posilile lograr mediante u n a ciencia teórica. 32. ¿CÓMO HAN DORES? DE COMPARARSE LAS C L A S E S .blogspot.nito. pues hemos visto que las teorías no afirman nada acerca de semejante clase). con objeto de averiguar cuál de ellas contiene «más» eventos prohibidos .

(irados de contrastabilidad 109 en el caso de clases infinitas— al tcmásT] y «menos» intuitivos.blogspot. q u e parece adecuarse m u y bien al contento. En este último caso.. el p r i m e r párrafo del apartado 4 1 . y este hecho puede utilizarse para c o m p a r a r dimensiones *'. Entonces. 3 ) La relación de suhclasijicncion. T a r s k i ha demostrado que —bajo ciertos supuestos—• toda clase de enunciados es n u m e r a b l e (cf. Emplearemos ahora el concepto de dimensión. http://psikolibro. de modo que a sea una subclase de ¡i (en símbolos. condjinados conyuntivamcnte con otros del mismo tipo. digamos. Moiuxtschefte f. Sean todos los elementos de una clase a elementos. *' Hemos traducido aquí y en pasajes análogos el t é r m i n o alemán «kojnplexn por acompueston [ e n ingl. 1933. lo opuesto a «sencillon: lo opuesto a «sencillo» (neinfaclm) se denota. por la siguiente r a z ó n : los eventos prohibidos por una teoría pueden tener un grado de composición cualquiera. por el contrario. con objeto de descubrir si puede utilizarse alguno de ellos para compar a r clases de eventos prohibidos. debido a que aquel no denota.. puechí formularse lógicamente con todo rigor por medio del concepto de dimensión de la teoría de conjuntos. más bien. pág. 100. nota 1 0 ) . a (Zj3). una línea recta. Este concepto no puede ayudarnos a resolver el problema. por la palabra alemana «kompliziertv (cf. o sea —dicho con mayor precisión—. como lo liace el castellano «complicado». en el que se t r a d u c e «kompliziert-n por «complicado»). 1 ) El concepto de número cardinal (o potencia) de una clase. com-plexl. asimismo. elementos también de a —en cuyo caso se dice que ambas clases tienen la misma extensión. o son idénticas— o existen elementos de /í que no pertenecen a a. En vista de que el grado de sen. a. pero de «mayor grado de com|)osición)) que sus c o m p o n e n t e s : y este grado de comj)Osición de los enunciados básicos puede ponerse en relación con el concejito de dimensión. porque c! conjunto de todos los enunciados de u n lenguaje es n u m e r a b l e ) . sino el de los fiermitidos. degree of composition^. de una chise ¡i. cillez es u n a de las cuestiones principales de este libro. Pliysik 4 0 . este concepto distingue diversas clases o conjuntos de puntos de acuerdo con su riqueza en «relaciones de vecindad» entre sus e l e m e n t o s : los conjuntos de m a y o r dimensión poseen relaciones de vecindad más abundantes. del)ido a que su grado de coni{)osic¡ón es demasiado pequeño para que puedan contradecir a la teoría en cuestión . mientras que. ha vaga idea intuitiva de que un cubo contiene de alguna manera itiás punios que. a su vez. hubiera i n d u c i d o a error hablar «qui (y en el apartado 3 8 ) de grado de complejidad o complicación: por ello. Malhem. m e he decidido a emplear el t é r m i n o itgrado de composición» [ e n ingl. Sin embargo. vuelven a dar enunciados básicos. pues —según p u e d e hacerse ver fácilmente— las clases de posibles falsadores tienen el mismo número cardinal en todas las teorías \ 2 ) El concepto de dimensión. para a b o r d a r el problema de c o m p a r a r los gra(h)s de contrastabilidad . o bien todos los crementos de /? son. composite] en lugar de hacerlo por «complicado» [en inglés. que nos permite c o m p a r a r entre sí clases de «mayor» y «menor» dimensión. * El concepto de medida es inaplicable por razónos parecidas (es decir. lo que ha de empicarse no es el grado de composición de los eventos prohibidos. es posible hacer tal cosa porque los enunciados básicos. algunos ciuinciados están permitidos meramente a causa de su forma.com .

1 ) Se dice que u n enunciado x es «falsable en m a y o r grado» o «más eontrastable» que el enunciado y — o . que se perfeccionarán más adelante. que Fsb(x) >Fsb(y)— cuando y solamente cuando la clase de los posibles falsadores de x incluye a la clase de los posibles falsadores de y como una subclase propia suya.com . Las clases de posibles falsadores de todos los enunciados tautológicos o metafísicos son clases vacías. Si es aplicable 1 ) . esto es. *¥!! y •VIII. y Fsb{e) > 0. si las dos clases de posibles falsadores se intersecan (y no está ninguna de eUas incluida en la o l r a ) o no tienen elementos comunes. tiene que ser infinita. y con «'» y «zn» una tautología _ un enunciado metafísico ( p o r ejem. p o r consiguiente. no es posible que las dos teorías (estrictamente universales) difieran en que u n a p r o h i b a un número finito de acontecimientos singulares p e r m i t i d o s p o r la otra. y. pero tiene la desventaja de que sólo puede emplearse p a r a comparar dos clases tales que una incluya a la o t r a . Si con «e» denotamos un enunciado empírico. por tanto. de modo que todas éstas son i d é n t i c a s : lo cual cabe expresar diciendo que existe solam e n t e una clase v a c í a ) . 2 ) Si las clases de los posibles falsadores de los dos enunciados X e y son idénticas. que. p l o . Fsb(x) = Fsb{y). entonces los dos enunciados tienen grados de falsabilidad no comparables {Fsbix)\\ Fsb{y)). en símbolos. y escribir : Fsb{t) = Fsb{m) = 0. 33. http://psikolibro. COMPARACIÓN DE LOS GRADOS DE FALSABILIDAD POR MEDIO DE LA RELACIÓN DE SUBCLASIFICACIÓN Introducimos provisionalmente las siguientes definiciones. La relación subclasificadora corresponde muy bien a íos intui» tivos «más» y «menos». cuando estudiemos las dimensiones de las teorías *^. son idénticas (pues las clases vacías son subclases de todas las clases. podemos adscribir a los enunciados tautológicos y metafísicos u n grado cero de falsabilidad. un enunciado p u r a m e n t e existencial) respectivamente. P u e d e decirse que un enunciado contradictorio (que podemos deVéanse el apartado 38 y los apéndices I. y a es una subclase propia de /3. el grado de falsabilidad de las teorías correspondientes no puede ser comparado mediante la relación de subclasificaeión. y. existirá siempre u n a clase complemento no vacía. 3 ) Si ninguna de las clases de posibles falsadores de los dos enunciados incluye a la otra como u n a subclase p r o p i a suya. entonces tienen el mismo grado de falsabilidad. en el caso de enunciados universales. P o r tanto.lio La lógica de ta investigación científica los elementos de /? que no pertenecen a a forman la «clase diferencia» o el complemento de a con respecto a ¿3. también de las clases vacías. pues son incomparables entre sí en lo que respecta a esta relación.blogspot. p o r ello — d e acuerdo con 2 ) — .

al excluir la contradicción y la taiUología (así como los enunciados metafísicos). sin embargo. podemos definir todo enunciado empírico. Fsb{e) se encuentra siempre en el intervalo entre O y 1 con exclusión de estos límites. aquélla participa de todas las propiedades estructurales de esta ú l t i m a . P R O B A B I L I - DAD LÓGICA Hemos definido la comparación entre los grados de falsabilidad de dos enunciados valiéndonos de la relación de subclasificación . Las Véaae ahora.com . Si ponemos arbitrariamente Fsh{c) = I. en el que a la izquierda se representan ciertas Figura 1 relaciones de subclasificación y a la derecha las relaciones de contrastahilidad correspondientes. si asignamos arbitrariamente el n ú m e r o 1 al grado de falsabilidad de un enunciado contradictorio. La cuestión de la comparabilidad p u e d e aclararse m e d i a n t e un diagrama (fig. Según esta fórmula. rl apéndice *VTI. tenemos. e. p o r tanto. Las cifras árabes de la derecha corresponden a las romanas de la izquierda. 34. E S T R U C T U R A DE LA RELACIÓN DE SUBCLASIFICACIÓN. es decir. p o r la condición l>Fsh{e)>0. es c o m p a r a b l e con un enunciado contradictorio en cuanto a su grado de falsabilidad .blogspot. esto significa que n i n g ú n enunciado. o sea. en el «intervalo abierto» limitado por estos n ú m e r o s . la fórmula expresa simultáneamente el requisito de coherencia y el de falsabilidad. de tal modo que u n n ú m e r o dado con guarismos romanos denota la clase de los posibles falsadores del enunciado denotado p o r el guarismo árabe correspondiente. http://psikolibro. 1 ) . Fsb{c)> > F s b ( e ) > 0 * ' .Grados de contrastahilidad 111 n o t a r con « c » ) tiene p o r clase de 8us posibles falsadores a la clase de todos los enunciados lógicamente p o s i b l e s . cualquiera que sea.

respectivamente. ya que esta ú l t i m a está incluida en toda clase. o p o r la relación de subclasificación) . Esto es obvio en el caso de enunciados como «todos los hombres adultos miden más de dos pies de altura» (o «todos los hombres adultos miden menos de nueve pies de altura»). esto es. que esta relación tiene una estructura reticular (se trata de una «retícula de sucesiones» establecidas por la flecha. c. a la contradicción. esto es. deberíamos atri- Sigo creyendo que todo intento de hacer comparables todos los enunciados por introducción de una métrica ha de incluir un elemento arbitrario. por ejemplo. como se ve en el diagrama de la derecha. n a d a nos impide elegir una de las sucesiones de la retícula e indicar con números el orden de sus e n u n c i a d o s . En el caso p a r t i c u l a r dibujado. Puesto que hemos asignado ya los n ú m e r o s O y 1 a la tautología y a la contradicción respectivamente. pero la medida resultante no será puramente lógica —por muy «obvia» que pueda parecer— en cuanto que sólo se admiten predicados discretos. t. extralógico—.com . al menos. las series I-II-IV y IIII-V. podemos construir lenguajes artificiales para los que podamos establecer una métrica. ¿Es posible disponer los grados de falsabilidad de varios enunciados en una escala. todas las sucesiones empiezan en el número I y acaban en la clase vacía. al hacer esto hemos de proceder de modo tal que a u n enunciado que se encuentre más cerca de la contradicción. p o r tanto. de aquellos cuyos predicados enuncian una propiedad mensurable: pues es posible demostrar que la métrica del contenido o de la falsabilidad tiene que ser una función de la métrica del predicado.112 La lógica de la investigación científica flechas del diagrama que hace visibles los grados de contrastabilidad van del enunciado (o los e n u n c i a d o s ) más contrastable(s) o falsable(s) a los menos contrastables — y corresponden con bastante precisión a las flechas de d e d u c t i b i l i d a d : véase el a p a r t a d o 35. de sí o no (frente a los cualitativos.) Si nos resolvemos a identificar la clase I con la de todos los enunciados básicos posibles.blogspot. cualitativos. y que tales sucesiones p o d r í a n hacerse más «densas» introduciendo nuevas clases intermedias. mensurables). coordinar a éstos unos números con los cuales queden ordenados de acuerdo con su falsabilidad? No cabe d u d a de que no es dable ordenar de este modo todos los enunciados * \ p u e s si hiciésemos tal cosa h a b r í a m o s c o m p a r a d o a r b i t r a r i a m e n t e enunciados no comparables. (No es posible representar la clase vacía en nuestro diagrama de la izquierda. Naturalmente. los enunciados 4 y 5 ) la retícula está parcialmente c o n e c t a d a . en todas partes. Sin e m b a r g o . en los puntos nodales (por ejemplo. que corresponden. c. http://psikolibro. Véanse también la segunda y tercera notaa al apéndice •IX. se le atribuya siempre u n n ú m e r o más elevado que a otro situado más próximo a la tautología. Se p u e d e pasar de I a la clase vacía — o de (c) a ( t ) — por varios caminos : y cabe que se crucen algunos de ellos. y a la tautología. entonces 1 se convierte en la contradicción ( c ) . Podemos decir. y esta última ha de contener siempre un elemento arbitrario —o. y O (que correspondería a la clase vacía) podría denotar la tautología ( í ) . justamente p o r ser una subclase de toda clase y p o r q u e —en consecuencia— debería aparecer. como si dijéramos. Gracias al diagrama se advierte que p u e d e n distinguirse y trazarse varias sucesiones de subclases. extralógico. t. la conexión de la relación es completa únicam e n t e en la clase universal y en la clase vacía.

núm e r o 1 ) . ya que es u n a clase de acontecimientos. pues a u m e n t a cuando éste disminuye. ninguna de las sucesiones . La p r o b a b i l i d a d lógica 1 corresponde al grado O de la falsabilidad. con objeto de distinguirla de la Mj^^robabilidad lógica relativa» (o. Es posible interpretar la p r o b a b i l i d a d numérica como la que se aplica a una subsucesión (escogida de la relación de probabilidad lógica) para la que pueda definirse u n sistema de jnedición basado en estimaciones de frecuencia. Véanse t a m b i é n la nota 1 del aparfado 36 y la 1 del 8 3 .com . son válidas para teorías en conyuncíón con condiciones iniciales. el enunciado más contrastable —esto es. el más probable en virtud de su forma lógica. cit. Como veremos en el a p a r t a d o 72. 6 http://psikolibro. que no debe confundirse con la p r o b a b i l i d a d numérica que se emplea en la teoría de los juegos de azar y en la estadística: la probabilidad lógica de un enunciado es complementaria de su grado de falsabilidad. Con todo. Así pues. por tanto. los ejemplos allí dados hacen ver q u e la comparación q u e yo hago de la probabilidad lógica es idéntica a la «comparación de la probabilidad q u e atribuimos a priori a u n a generalización». página 2 2 4 . los números atribuidos a los miembros de la sucesión serían enteramente arbitrarios. en este caso no debe tomarse la clase de los posil)lcs falsadores p o r una clase de eventos —es decir. también K E Y N E S . t. en realidad. y las consecuencias como los de mayor validez (JVissenschaftslehre. llamo a esta p r o b a b i l i d a d *". especialmente por la luz que arroja sobre la conexión existente entre el grado de falsabilidad y la idea de probabilidad. el apéndice * I I ) empleo el t é r m i n o «probabilidad lógica absoluta» en lugar de «probabilidad lógica». según Keynes. § 147. este autor caracteriza las proposiciones principales de u n a relación de deductibilidad diciendo que son los enunciados de m e n o r validez.) " Ahora (desdo 1 9 3 8 : cf. Estas observaciones sobre la comparación de grados de falsabilidad no son válidas únicamente p a r a enunciados universales o p a r a sistemas teóricos. 1837. no pretendo escoger. y el menos contrastable es el más probable lógicamente. A Treatise on Probability (1921). p o r ejemplo . p u e d e n ampliarse de modo que se apliquen a enunciados singulares. Cf. Siempre que podamos c o m p a r a r los grados de falsabilidad de dos enunciados podremos decir que el que es menos falsable es. No obstante lo cualí el hecho de que sea posible llevar a cabo semejante atribución de fracciones tiene gran interés. (Esta advertencia tiene cierta i m p o r t a n c i a p a r a las relaciones entre la probabilidad lógica y la numérica. asimismo. y. los apéndices * I V y * V I I a * I X . y viceversa . el que tiene m a y o r grado de falsabilidad— es el lógicamente menos probable. 11. y. § 1 5 7 . «probabilidad lógica)^ ^. p o r otra p a r t e .blogspot. «probabilidad lógica c o n d i c i o n a l » ) . que analizaremos en el apartado 72. especialmente c u a n d o la aplica a la comparación da enunciados: por ejemplo. p o r una clase de enunciados básicos homotípicos—. asimismo. con el grado de falsabilidad.. la p r o b a b i l i d a d numérica puede enlazarse con la p r o b a b i l i d a d lógica. Véanse. Bolzano explica la relación existente entre este concepto de validez y el de probabilidad en op.Grados de contrastabilidad 113 b u i r fracciones propias a los enunciados empíricos de la serie elegida. A esta idea de probabilidad lógica (la inversa de la contrastabilidad) correspon» de la idea de validez de Bolzano.

igual o may o r ) que el del enunciado q. finalmente. emplearé para este ú l t i m o concepto el término «contenido lógico». y. se dice que p y q tienen igual contenido ". pero p no lo es de q. *' Según esta explicación. p o r ejemplo.com . más arriba. i g u a l ) contenido e m p í r i c o . su contenido lógico tiene qpie ser m a y o r que el de éste o h a n de ser no c o m p a r a b l e s . lógicamente verdadero. aquello que yo denomino «contenido empírico» está en estrecha conexión con el concepto de «contenido» tal como C a r n a p ^. Las obras de CARNAP. «p . ^ CARNAP. p o r t a n t o . o sea. si «p <r> qy> * ^ ) . http://psikolibro. Defino el contenido empírico de u n enunciado p como la clase de sus posibles falsadores (cf. «p—>qy> puede leerse aquí: «p entraña a q». la nota *1 del apartado 18. al menos. exigiremos lo siguiente: a) dos enunciados de igual contenido lógico h a n de tener también el mismo contenido e m p í r i c o . cit. Una consecuencia de mi definición de contenido empi. Logische Syntax der Sprache (1934) y Die Aufgabe der Wissenschaftdogik (1934). 1932.blogspot. si q es deductible de p . en caso de que q sea deductible de p (en símbolos. se han publicado demasiado tarde para que haya sido posible tenerlas aquí en cuenta. o que su fuerza lógica excede a la de q. (Cuando redacté el texto no veía con claridad este punto. si la deductibilidad es m u t u a (simbólicamente. cj si el contenido empírico de u n enunciado p es mayor que el de otro enunciado q. Véase también. el apartado 6 ) . ' Carnap. CONTENIDO BILIDAD EMPÍRICO. puede denominarse su «clase consecuencia»). b) un enunciado p cuyo contenido lógico sea m a y o r que el de otro enunciado q debe tener m a y o r (o. ni me daba cuenta de la importancia del hecho de que una afirmación sobre deductibilidad es metalingüística. 458.) Así.. pág. si «p . Erkenntnis 2. con objeto de distinguirlo del contenido empírico. la clase consecuencia de q tiene que ser u n subconjunto p r o p i o de la clase consecuencia de p . entonces p tiene u n a clase consecuencia m a y o r que la de 5 y m a y o r contenido lógico (o fuerza lógica *^) que este enunciado. el apartado 3 1 ) . en op.114 La lógica de la investigación científica 35. P o r t a n t o . dice: «el término metalógico 'de igual contenido' se define como 'mutuamente deductible'». pues. el contenido lógico de p es p o r Zo menos igual (es decir. tanto m á s dice acerca del m u n d o de experiencia (cf.• g » * ^ ) . lo define — p e r o no es idéntico a é l — . Así. 'no es que la comparación de los contenidos lógico y empírico de dos enunciados p J q lleva al mismo resultado si los enunciados que se comparan no contienen elementos metafísicos. " Si el contenido lógico de p excede al de q decimos también que p es más fuerte lógicamente que q. Mediante el concepto de deductibilidad se define el i^ontenido lógico como la clase de todos los enunciados no tautológicos deductibles del enunciado en cuestión (que.• g» quiere decir que el enunciado condicional cuyo antecedente es p y cuyo consecuente es q es tautológico. al menos. ENTRAÑAMIENTO Y GRADOS DE FALSA- En el a p a r t a d o 31 se ha dicho que lo que yo llamo contenido empírico de u n enunciado aumenta con su grado de falsabilidad: que cuanto m á s p r o h i b e un enunciado. H a sido necesario matizar bj añadiendo «o.

Además. Al comparar grados de contrastabilidad o de contenido empírico llegaremos. es equivalente a u n a regla que favorezca las teorías del mayor contenido empírico posible. o con cualquier otro tipo de CHunciado metafísico (al cual podemos atrihuir determinado contenido lógico) : y. pues. pues. Con lo cual. di! nucvii. Véase. será posible basar en gran medida la comparación de grados de falsabilidad en estas últimas.com . el apartado 3 4 ) . la conyunción de q con cierto enunciado p u r a m e n t e existencial.blogspot. en este caso. los enunciados sintéticos en general (incluyendo los que son no empíricos) se encuentran colocados p o r la relación de entrañamiento en el intervalo abierto existente entre la contradicción y la tautología. A la tesis positivista de que todos los enunciados no empíricos (metafísicos) «carecen de sentido» corresponderá. el contenido empírico de p no sería m a y o r que el de q. y p o r el otro. o relaciones de deductibilidad. la tesis de que la distinción que hago entre enunciados empíricos y sintéticos — o entre contenidos empírico y lógico— es superfina : pues todos los enunciados sintéticos h a b r í a n de ser empíricos (esto es. Dos de ellas se destacan especialmente : la del máximo nivel (o grado) alcanzable de universalidad. lo cual puede expresarse diciendo que una contradicción entraña a todo enimciado. N I V E L E S DE UNIVERSALIDAD Y GRADOS DE P R E C I S I Ó N Existen otras exigencias metodológicas que pueden reducirse a la del máximo contenido empírico posible. todos los enunciados auténticos. está más cerca de sembrar la confusión en este punto que de aclararlo. Así pues. Pero me parece que semejante modo de emplear tales palabras. Otras consideraciones pareciilas hacen necesario a ñ a d i r a cj la cláusula «o h a n de ser no comparables» *^. considero que la comparación del contenido empírico de dos enunciados equivale a la de sus grados de falsabilidad. Ambas relaciones presentan la forma de retículas totalmente conectadas en la contradicción y en la tautología (cf. p o r ejemplo. las reglas anticonvencionalistas del apartado 2 0 ) . en el caso de enunciados p u r a m e n t e empíricos— a los mismos resultados que si comparásemos contenidos lógicos. P o r tanto. y que cualquier tautología está entrañada p o r todo enunciado. el apéndice *VII. http://psikolibro. nuestra regla metodológica de que deberían preferirse las teorías que puedan ser sometidas a contrastaciones más exigentes (cf. y no meros pseudoenunciados). los enunciados empíricos pueden caracterizarse —según hemos visto— como aquéllos cuyo grado de falsabilidad se halla en el intervalo abierto que está limitado p o r los grados de falsabilidad. aunque posible. de las tautologías. de las contradicciones. y la del máximo nivel alcanzable de precisión. por regla general —es decir. por un lado. Análogamente. 36.Grados de contrastabilidad 115 igual» p o r q u e p podría ser.

p queda falsado también. de g se sigue s.blogspot. El enunciado 5 de nuestro d i a g r a m a nos p r o p o r c i o n a el siguiente e j e m p l o : «(«) (x es órbita de u n p l a n e t a ->•«. es más fácil íalsar p que q: si este último es falsado. pero no a la inversa. tanto el grado de universalidad como el.^ / * ) » <>. que significa: «Cualquiera que sea x. podemos decir que p tiene m a y o r universalidad que q si la función de enunciados antecedente de p (que p o d e m o s denotar con «95*» está tautológicamente implicada p o r (o. concebibles) : p: Todos los cuerpos celestes que se mueven en órbitas cerradas se mueven en circunferencias. y q dice menos que p p o r q u e las órbitas de los planetas forman u n a subclase p r o p i a de las órbitas de los cuerpos celestes. en consecuencia. de g a « se hace m e n o r la precisión. o. Jf. más brevemente : Todas las órbitas de los cuerpo« celestes son circunferencias. empleando palabras. Al pasar de p a g el grado de universalidad d i s m i n u y e . pero no viceversa. Cuando se pasa de p a r el grado de precisión (del p r e d i c a d o ) d e c r e c e : las circunferencias son u n a subclase p r o p i a de las e l i p s e s .com . es lógicamente deductible d e ) la función de enunciados correspondiente de q (que p u e d e denotarse http://psikolibro. y si se falsa r lo mismo le ocurre a p. Es posible escribir en forma de «enunciado condicional universal» (o de «implicación general». s: Todas las órbitas de los planetas son elipses. como se dice a m e n u d o ) lo mismo los enunciados universales que los singulares. la nota 6 del a p a r t a d o 1 4 ) p u e d e escribirse de la forma siguiente: «(«) ( 9 * . y. y — y.116 La lógica de la investigación científica Teniendo esto en cuenta podemos examinar las siguientes leyes naturales (ciertamente. entonces x es u n a elipse». r: Todas las órbitas de los cuerpos celestes son elipses. Un enunciado condicional universal (cf. I i^ I tj I r P 1 8 Las flechas de nuestro diagrama hacen ver las relaciones de deductibilidad existentes entre estos cuatro e n u n c i a d o s : de /> se siguen todos los d e m á s . con lo cual s se sigue de todos los demás. q: Todas las órbitas de los planetas son circunferencias. Sean p y q dos enunciados escritos en esta forma « n o r m a l » . y de r a s la universalidad. satisfacen t a m b i é n la función de enunciados fx». que también se sigue de r. p o r ello. u n grado de contrastabilidad más elevado. si x es órbita de u n planeta. A las demás transiciones son aplicables las correspondientes observaciones : cuando se discurre de p a s disminuyen. es u n a elipse)». «todos los valores de x que satisfacen la función de enunc i a d o s ? A. Si expresamos de este modo nuestras cuatro leyes quizá podamos ver más fácil y exactamente cómo p u e d e n compararse los grados de universalidad y de precisión' de dos enunciados.de p r e c i s i ó n . A u n grado más elevado de universalidad o de precisión corresponde u n contenido (lógico o ) empírico mayor.

fFissenschaftslehre II (1837). Mediante transformaciones lógicas elementales se pasa a las relaciones de deductibilidad que hemos afirmado. http://psikolibro. «p» en lugar de «6 ^ c». y lo que designo por mayor precisión.* •> tpp*) • {f^x •>/. también la nota *1 del apartado 18. Cf. > / . verdadera l ó g i c a m e n t e ) . o. P a r e c i d a m e n t e diremos que p tiene m a y o r precisión que q si « ( * ) (/p* "-*/«*» es tautológica: o sea. a lo que la lógica clásica llamaría mayor «extensión del sujeto». § 263. a la menor extensión o a la «restricción del predicado».) > (9„a. p e r o no es equivalente a é s t a . 5 y 7. en t r a t a r siempre de deducir enunciados de otros de mayor universalidad. La relación de subclasificación existente entre clases de enunciados permitidos es opuesta de la que se halla entre clases de enunciados p r o h i b i d o s (posibles f a l s a d o r e s ) : cabe decir que estas dos relaciones son inversas *' Podrá observarse que en el presente apartado (frente a lo que ocurre en los apartados 18 y 35) la flecha se emplea para expresar un condicional en lugar de una relación de entrañamiento.com .>^ c) -> (o > d)]». texto correspondiente a la nota 5. lo cual quiere d e c i r que el p r e d i c a d o de p e n t r a ñ e al de q *^. Esta definición puede ampliarse a funciones de enunciados con más de u n a variable. 1 y 4. o r e g l a : que se dé preferencia a las teorías que p u e d a n ser sometidas a contrastaciones más duras *^. § 34.«)] •> [(cppAt >/pa. especialmente el apartado *76. es decir. entonces el menos universal o menos preciso es deductible del más universal o más preciso.blogspot. etc. ) ] > (p > q). núms. BOLZANO.Grados de contrastabilidad 117 p o r «9qX». Esta decisión se deriva de la exigencia de los máximos grados alcanzables de universalidad y de precisión. es decir. o de un modo más breve: [{(f^ » 9p) • (/j. el «principio fundamental de la predicación mediata». «g» en lugar de «o •> d». debido a su nivel m á s elevado de universalidad o de precisión. Á M B I T O S LÓGICOS. *" Véanse también el apartado ' 1 5 y el capítulo *IV de mi Postscript. KÜLPE. P o d e m o s decir ahora que nuestra decisión metodológica — q u e se i n t e r p r e t a a m e n u d o metafísicamente como principio de causalidad— consiste en no dejar nada sin e x p l i c a r . Vorlesungen über Logik (ed. y sustituimos. a r ) ] . por Selz. * El carácter elemental de esta fórmula —al que aludimos en el texto— resalta claramente si escribimos: «[(o •> 6) • • (c ^ d)] > [(6 . y que pueden expresarse p o r la regla siguiente ^: si la universalidad y la precisión de dos enunciados son comparables. ' Podemos escribir: ((cp. 37. y p u e d e reducirse a esta otra exigencia. aproximadamente. entonces la clase de los enunciados básicos permitidos p o r p es u n a subclase p r o p i a de la clase de los enunciados básicos p e r m i t i d o s p o r q. si (((x) (tp^x '-*• (pp^c)» es tautológica (es decir. La regla concerniente a la relación de deductibilidad —de que acabamos de ocuparnos— puede considerarse como una aclaración y una combinación del clásico «dictum de omni et nulloD y del principio «nota-notae». Lo que yo llamo universalidad de un enunciado corresponde. de acuerdo con el texto. excepto en el caso — n a t u r a l m e n t e — de que uno sea más universal y el otro más preciso (como ocurre con g y r en el d i a g r a m a ) ^. dicho de otro m o d o . > / . ef. N O T A S SOBRE LA TEORÍA DE LA MEDICIÓN Si u n enunciado p es más fácil de falsar que otro q. 1923). si el predicado (o la función consecuente) de p es más restringido que el de q.

Waismann (Erkenntnis 1. _ He introducido el concepto de ámbito p o r q u e nos sirve p a r a trat a r ciertas cuestiones relacionadas con el grado de precisión de las mediciones. es decir. el apartado 72. 137 y sigs. Supongamos que las consecuencias de dos teorías discrep a n tan ligeramente en todos los campos de aplicación que no es posible detectar las pequeñísimas diferencias entre los eventos observables calculados. Nos encontramos con que el p u n t o del cuerpo a m e d i r se halla entre dos trazos o marcas de la regla g r a d u a d a . p o r tanto. viene a decir exactamente lo mismo. Véase su Aim and Structure of Physical Theory. y en Bolzano se encuentran ideas parecidas. en mi opinión. Así pues. dos «puntos» físicos —digamos. y. no de contar (la diferencia entre una operación y otra está ligada estrechamente a la existente entre los números reales y los racionales). o bien que — p o r e j e m p l o — la aguja de nuestro aparato de medida se sitúa entre dos trazos de la escala. en u n sentido estricto. que aquí vertemos por «ámbito». P o r trivial que pueda parecer esta observación en otro contexto. ha sido interpretado erróneamente por Duhem. la regla de q u e las teorías h a n de poseer el grado más elevado posible de contrastabilidad (y. por ello. debido al hecho de que el grado de precisión que nuestros instrumentos pueden alcanzar no es suficientemente a l t o . podemos. 224) «alcance» [en ingl. " Obsérvese que estoy hablando aquí de medir.com . han de tolerar sólo el m í n i m o á m b i t o ) e n t r a ñ a que se eleve cuanto sea posible el grado de precisión de las mediciones. Ámbito y contenido empírico (cf.. el ámbito que u n enunciado concede a la realidad es algo así como la «holgura» (o el grado de l i b e r t a d ) que la otorga. u n a región dentro de la cual la teoría permite discrepancias e n t r e las observaciones. pues nos recuerda que el proceso de medida h a de describirse del modo siguiente. * KEYNES (Treatise. págs. los ámbitos de dos enunciados están en la misma relación que sus probabilidades lógicas (cf.. esto es. P o d e m o s d e n o m i n a r con námbitoy)'^ de u n enunciado la clase de los enunciados básicos permitidos p o r é l . el a p a r t a d o 3 5 ) son conceptos contrapuestos (o complem e n t a r i o s ) . entonces será imposible decidir entre las dos teorías mediante experimentos si antes no se mejora nuestra técnica de medición *^. ya ' Von Kries (1886) introdujo el concepto de ámbito [en ingl. y utiliza también (pág. scope]. field] como traducción de aSpielraum^. cf. que.118 La lógica de la investigación científica (o quizá c o m p l e m e n t a r i a s ) . Lo cual hace ver que la técnica de medición utilizada determina cierto ámbito. range'] (Spiehaum). P e r o la determinación que así expresamos solamente puede ser correcta dentro de ciertos l í m i t e s . 88) da «campo» [en ingl. *' Este punto. págs.) trata de combinar la teoría del ámbito con la de la frecuencia.blogspot. pág. u n trazo en u n a regla graduada y otro en el cuerpo q u e se h a de m e d i r — pueden llevarse únicamente a u n a estrecha cercanía : no es posible que coincidan. 1930. según creo. no h a y coincidencias de p u n t o s * ^ . los apartados 34 y 72).. Se dice con frecuencia que toda medición consiste en la determinación de coincidencias de p u n t o s . que lleguen a coalescer en un p u n t o . no carece de importancia p a r a la cuestión de la precisión de las mediciones. http://psikolibro. 228 y sigs.

siempre queda un intervalo. Los físicos acostumbran a estimar este intervalo en toda medición (así. los extremos de condensación del intervalo *^. de mi «tercera nota» (incluida aquí en el apéndice *IX). todo esto arroja alguna luz acerca de la superioridad de los métodos que em.774 .plean mediciones sobre los m. fijarlos dentro de sus propios intervalos de imprecisión (que. si sabemos lo que estamos buscando — a saber. De esta manera llegamos a la idea de lo que podrían llamarse «extremos difusos» o «. este último caso puede describirse diciendo que a la aguja la damos p o r situada entre dos trazos imaginarios: y. Pero esto plantea un p r o b l e m a : . p o r tanto. Véase también el apartado *15 de mi Postscript acerca de la importancia de la medición para la «profundidad» de las teorías.com .étodos puramente cualitativos. como la estimación del tono de un sonido musical— a veces cabe dar un intervalo de aproximación de la estimación hec h a . Si medimos una magnitud muchas veces obtenemos valores que están distribuidos con diferente densidad sobre un intervalo (intervalo de precisión que depende de la técnica de medición u t i l i z a d a ) . y añaden que el ámbito o margen de imprecisión es de ± 0 . http://psikolibro. *" Estas consideraciones tienen gran relación con algunos de los resultados que trato en los puntos 8 y sigs. al h a b l a r de la teoría de la probabilidad. 10"^". sólo podemos aplicar a estos valores la teoría de errores. ni la de la p r o b a b i l i d a d . Volveré a utilizar el concepto de extremos de condensación de intervalos de precisión en el apartado 68. A mi entender. Qué finalidad puede Icner esta especie de sustitución de un trazo de la escala p o r dos — a saber. lO"'"). ya seguir adelante y apreciar la posición (digamos) de la aguja en el interior del intervalo de los trazos.extremos de condensacióny> del intervalo. un ámbito.blogspot. por consiguiente. pero si no interviene u n a medición. por ello. y determinar los extremos del intervalo. sino más bien al contrario : al analizar la idea de intervalo de medición nos proporcionan el fondo sin el cual apenas tiene sentido la teoría estadística de errores. pues en tales casos no es posible aplicar el concepto de extremos de condensación: concepto aplicable exclusivamente cuando podemos h a b l a r de órdenes de magnitud. queremos decir. los dos extremos del intervalo— cuando para cada uno de ellos vuelve a surgir la misma cuestión de cuáles son los límites de aproximación de los extremos del intervalo? Es claro que no sirve p a r a nada dar los extremos del intervalo a menos que sea posible fijarlos con un grado de precisión m u c h o m a y o r que el que esperamos para la medición orifüinal. Verdad es que —incluso en el caso de apreciaciones cualitativas. Estas consideraciones no presuponen la teoría matemática de errores.Grados de contrastabilidad 119 considerar dichos trazos o marcas como los límites óptimos de error. han de ser varios órdenes de magnitud más pequeños que el intervalo que d e t e r m i n a n p a r a el valor de la medición origin a l ) . semejante intervalo solamente puede ser muy vago. siguiendo a Millikan. y. sólo cuando están definidos los métodos de medición. 0 0 5 . pnra obtener un resultado más a p r o x i m a d o . y se apoyan en ellos. dan p a r a la carga elemental del electrón medida en unidades electrostáticas el valor e = 4.

y ello s i m p l e m e n t e a causa de su bajo nivel de composición. ya que u n enunciado básico falsador consiste en la conyunción de las condiciones iniciales con la negación de la predicción que se h a deducido (cf.com . el grado de precisión y. La teoría perm i t i r á todos los enunciados básicos — c u a l q u i e r a que sea su conten i d o — cuyo grado de composición no llegue al m í n i m o r e q u e r i d o . http://psikolibro. y los simétricos. con él. una íntima relación con el p r o b l e m a de la contrastabilidad y de la falsabilidad. 1 Cf. ..blogspot. su contenido empírico) a menos que p u e d a n determinarse las condiciones iniciales « . Das Kausalgesetz und seine Grenzen (1931). la comparación p o r medio de la relación de subcldsificación no hasta p a r a muchos propósitos. 24 Para los términos «compuesto» y «composición». de h e c h o . en verdad. sólo en la m e d i d a en que es posible c o m p a r a r l a s m e d i a n t e la relación de subclasificación. PRANK. el a p a r t a d o 2 8 ) . partículas sin carga y ciertas partículas m ú l t i p l e m e n t e c a r g a d a s ) . m e d i a n t e pocas mediciones. .. sin duda alguna. una hipótesis auxiliar sumamente satisfactoria: pues aumenta. los enunciados básicos que bastarán p a r a falsar la teoría t e n d r á n m e n o r grado de composición *^. p o r medio de u n n ú m e r o reducido de magnitudes características del estado del sistema» ^. h a señalado que los enunciados de u n nivel de universalidad muy elevado —tales como el principio de conservación de la energía según P l a n c k lo h a f o r m u l a d o — se convierten fácilmente en tautológicos (y p i e r d e n .. F r a n k . Cuantas menos m a g n i t u d e s se necesiten para d e t e r m i n a r las condiciones iniciales. Así pues. COMPARACIÓN DE GRADOS CUENTA LAS DE CONTRASTABILIDAD TENIENDO EN DIMENSIONES Hasta ahora hemos estudiado la comparación de teorías en lo que respecta a sus grados de contrastabilidad. por ejemplo. cabrá c o m p a r a r teorías en lo que se refiere a su grado de contrastabilidad averiguando el grado de composición m í n i m o que h a de tener u n enunciado básico p a r a ser capaz de contradecir a la t e o r í a . y el de sus grados. a pesar de que. este método nos guía con éxito completo en nuestra elección entre t e o r í a s . Sin embargo. véase la nota *1 del aparlado 32. en gran medida. el de contrastabilidad de la teoría cuántica antigua (del mismo modo que lo hace el enunciado correspondiente de la teoría cuántica m o d e r n a . por ej. siempre en el supuesto de que p o d a m o s encont r a r u n m o d o de c o m p a r a r enunciados básicos y hallar si son más (o m e n o s ) compuestos: es decir. p o r t a n t o . que afirma que los estados antisimétricos los realizan electrones. En algunos casos. tiene. esto es. si los c o m p o n e n u n n ú m e r o mayor (o m e n o r ) de enunciados básicos de tipo más simple. así.120 La lógica de la investigación científica 38. podemos decir ahora que el principio de exclusión de P a u l i — q u e habíamos mencionado p o r vía de ejemplo en el a p a r t a d o 2 0 — resulta ser. en la pág. . No es posible elucidar la cuestión del número de p a r á m e t r o s cuyo valor es menester averiguar — y sust i t u i r en las f ó r m u l a s — valiéndose de la relación de subclasificación.

introducción a la 2. en "su Logical Foundations oj Prohahility. quizá sería posible analizar el enunciado « h a y u n vaso de agua en el lugar de Itn y s e p a r a r l e en estos otros d o s : «hay un vaso que contiene iin fluido en el lugar fe» y «hay agua en el l u g a r fc»). 1925. pero no p o d e m o s e s p e r a r que se encuentre u n final n a t u r a l de la disección de enunciados por este m é t o d o .com . Véanse también las observaciones sobre modelos de lenguaje en el Prólogo de la edición inglesa de este libro. Proposición 5 : «Las proposiciones son funciones verilativas de proposiciones elementales». si es equivalente a la conyunción de enunciados más simples. en donde aludo al hecho de que el tercer modelo de lengu. lo vertió como «proposición atómica» [en ingl. pág. págs. en su forma actual. por ello. como si dijéramos. en todos los enunciados aparecen a o m b r e s universales.S0. p o d r í a p r o p o n e r s e que se eligiera cierta clase de enunciados como la de los elementales o aíómicos'^.Grados de contrastabilidad 121 Pero semejante p r o g r a m a tropieza con varias dificultades. I. Tractatus 4. p u e s g e n e r a l m e n t e no es fácil decir — a base de una mera inspección— si u n e n u n c i a d o es compuesto. y el análisis de éstos p u e d e llevar con frecuencia a disociar un e n u n c i a d o en sus c o m p o n e n t e s conyuntivos ( p o r e j e m p l o . mientras que Bertrand Russell. t. «Materia» o «átomo» han significado después de Rutherford algo diferente a lo que significaban antes. y ello eon el fin de construir una teoría do la inducción.u n «cero absoluto» de composición.21). Si lo lográsemos h a b r í a m o s definido de este modo. y. P e r o esté proc e d i m i e n t o debe considerarse. de improi)al)ilidad lógica absoluta. K. ha desarrollado más recientemente el programa que aquí he indicado de introducir la improbabilidad —y con ella la probabilidad— escogiendo una clase determinada de enunciados absolutamente atómicos. P o r otra p a r t e . Por el contrario. es decir." ed. C. p o r la razón a r r i b a indicada.. la introducción de un orden espacial o temporal). mi intención principal era que recordáeenios el hecho de que los científicos no pueden emplear un «sistema lingüístico». «Proposiciones elementales». y.. http://psikolibro. elementary proposition] (cf. 19. Tractatus Logico-Philosophicus. por tanto. Si pretendemos que se conviertan en c o m p a r a b l e s los grados de composición de todos los enimciados básicos. y lo mismo ha ocurrido con «materia» o «energía» después de Einstein: el significado de estos conceptos es una función de la teoría —y ésta cambia ince«antemente.blogspot. que son compuestas) en la obra de Whitehead y Russell Principia Mathemaíica. atomic proposition]. Carnap. m u y poco a p r o p i a d o : pues i m p o n d r í a restricciones m u y serias al libre uso del lenguaje científico *^. en su prefacio al Tractatus (1922). XV y sigs. Ogden tradujo el término «Elementarsatzv de Wittgenstein por «proposición elemental» [en ingl. en grados absolutos de composición *^. este último término se ha hecho más popular. y a p a r t i r de éstos podrían entonces obtenerse todos los demás aplicando la conyunción y otras operaciones lógicas. «proposiciones atómicas» (frente a las «proposiciones moleculares». ya que tienen que cambiar constantemente su lenguaje a cada paso nuevo que dan. no deben interpretarse en el técnico de lo que actualmente se llama un «sistema lingiiislico». en WlTTGENSTEriv. grados ab* solutos de contenido. Los grados absolutos de composición determinarííin. " He empleado aquí las palabras «lenguaje científico» en su sentido más ingenuo. y p o d r í a expresarse la de cualquier e n u n c i a d o . desde luego. especialmente puesto que podemos i n t r o d u c i r s i e m p r e nvievos universales definidos con el p r o p ó s i t o de h a c e r posible una disección u l t e r i o r . 13..ije (el sistema lingüístico de Carnap) no admite propiedades mensurables (ni permite.

y. y la transición d e c í = 3 a ( i = 2 corresponde al paso de un volumen a u n a superficie. por tanto. y.122 La lógica de la investigación científica Con todo. Mas para evitar las faltas de coherencia que p o d r í a n provenir del uso de diferentes campos. d = 3. llamar «acervo-71 del campo» a la conyunción de n enunciados diferentes relativamente atómicos de un campo.. satisface ciertas condiciones ulteriores (que explicamos en el apéndice I ) . Resulta obvio utilizar la expresión «dimensión». en el lugar . podemos. y tanto mayor será el grado de falsabilidad de ésta. que tomamos como término de c o m p a r a c i ó n : es posible definir semejante clase por medio de un esquema o matriz generadora (por ejemplo. y . Ahora ya es posible apoyar la comparación de los grados de contrastabilidad de teorías en su n ú m e r o característico d. por lanío. Al n ú m e r o característico.... si. en virtud de su bajo nivel de composición . Si para una teoría t existe u n campo de enunciados singulares (pero no necesariamente básicos) y bay cierto número d tal que la teoría í no pueda ser falsada p o r ningún acervo-c/ de dicho campo. Ello se consigue eligiendo a r b i t r a r i a m e n t e una clase de enunciados relativamente atómicos. Todos los enunciados del campo cuyo grado de composición sea m e n o r o igual que d serán compatibles con la teoría y estarán permitidos p o r ella.. igualmente compuestos. además. Cuanto más pequeña es la dimensión d. sigue siendo posible comparar los grados de composición de los enunciados básicos.blogspot. los de otros enunciados. y su aguja se encuentra entre los trazos . pero pueda serlo por algunos acervos-tZ + 1. le llamo dimensión de t con respecto a éste.. pero sí c o m p a r a m o s las http://psikolibro. de una teoría t relativamente a u n campo de aplicación. y decir que su grado de composición es igual al número n. ya que podemos imaginar que todos los accrvos-n posibles del campo están dispuestos espacialmente (en un espacio de configuración de infinitas dimensiones) . y si. es necesario e m p l e a r u n concepto algo más restringido que el de campo. sino que cualesquiera tipos de enunciados singulares ])ueden pertenecer al campo d i c h o . Podemos llamar «cam/JO» a la clase de todos estos enunciados j u n t a m e n t e con todas las conyuucioncs que pueden formarse con ellos. tanto más restringida se encuentra la clase de los enunciados que independientemente de su contenido son incapaces de contradecir a la teoría. diremos entonces que d es el número característico de la teoría con respecto a tal campo.. los enunciados admisibles por razón de tener una composición demasiado pequeña forman u n subcspacio tridimensional de dicha configuración . «hay un aparato de medida de . de la escala»). p o r ejemplo.com . No hemos restringido el concepto de c a m p o de aplicación a los enunciados básicos. decimos que u n campo es campo de aplicación de la teoría t si existe un n ú m e r o característico d de la teoría t con respecto a dicho campo. de modo que la clase de todos los enunciados obtenidos a p a r t i r de esta matriz (o función de enunciados) por introducción de valores determina(]os sea la de los enunciados que definimos como relativamente atómicos. que es el de campo de aplicación: dada una teoría t. cualquiera que sea su contenido. asimismo.. d.

Grados de contrastabilidad 123 dimensiones de los enunciados básicos valiéndonos del c a m p o . pág. debe aceptarse el veredicto de este ú l t i m o m é t o d o . la dimensión de la teoría con respecto a este campo (definida en el apéndice I ) es idéntica a la dimensión del conjunto de curvas que corresponde a aquélla. grados diferentes de falsabilidad si se las examina p o r el método basado en la relación de subclasificación : en tales casos. que todas las órbitas planetarias son elipses— es pentadimensional. MENCER. es decir. Dimensionstheorie (1928).com . que a u n a teoría de m a y o r dimensión corresponde una clase de enunciados básicos de mayor dimensión y tal que todos los enunciados de esta clase están permitidos p o r la teoría. (Suponemos que a enunciados singulares de elevada composición corresponden enunciados básicos t a m b i é n de elevada composición. p o r t a n t o . 81. H a b r á casos en que no se p o d r á e m p l e a r ninguno de los dos. 39. ya que —según puede demostrarse mediante u n teorema m u y sencillo de la teoría de la d i m e n s i ó n — la dimensión de una clase tiene que ser m a y o r o igual que la de sus subclases^. entonces.) Puede suponerse. y entonces — c o m o es natural—• no h a b r á ocasión p a r a que entren en conflicto . pero si en u n caso concreto son aplicables ambos métodos. podremos estimar su grado de composición. * Puede asumirse que las condiciones que se requieren para que sea válido este teorema están satisfechas siempre por lo» «espacios» de que aquí nos ocupamos. al menos. ya que habría demostrado ser el más sensible. Esto responde a la pregunta acerca de cómo están relacionados los dos métodos de c o m p a r a r los grados de contrastabilidad. se puede concebir que dos teorías de igual dimensión tengan. La hipótesis q — l a de que todas las órbitas planetarias son circunferencias— es tridimensional. Voy a estudiar estas relaciones valiéndome de los dos enunciados q j s del apartado 36 (obsérvese que nuestra comparación de dimensiones se aplica a enunciados con diferentes p r e d i c a d o s ) . con el área de un p a p e l cuadriculado en el que representamos la teoría p o r u n gráfico. pues p a r a su falsación se necesitan. cuatro enunciados singulares del campo. todos los demás casos en que p u e d a n aplicarse ambos métodos. Hemos visto ya en el ' Cf. o sólo uno de ellos. ya que se requiere u n mínimo de seis enunciados singulares del campo (a los que corresponderán seis puntos del gráfico) para falsaria. D I M E N S I Ó N DE UN CONJUNTO DE CURVAS E n ocasiones podemos identificar sencillamente lo que h e llamado «campo de aplicación» de una teoría con el campo de su representación gráfica. sin embargo. con entera independencia de lo que afirmen.blogspot. http://psikolibro. La hipótesis s — a saber. el qne utiliza la dimensión de cada teoría y el que se apoya en la relación de subclasificación. que corresponderán a cuatro puntos de su representación gráfica. de modo que cada p u n t o de este campo pueda considerarse representativo de u n enunciado relativamente atómico. es decir. conducirán al mismo resultado.

creo oportuno hacer algunos comentarios metodológicos acerca de cómo descubrió Kepler sus leyes *'. al hecho de que la hipótesis de las circunferencias de que p a r t i ó era relativamente fácil de falsar: si Kepler h u b i e r a empezado con u n a hipótesis que por su forma lógica h u b i e r a sido menos fácilmente contrastable que la de las circunferencias. «parábola» denota una clase o conjunto de curvas. " Las opiniones que aquí se exponen han sido aceptadas. http://psikolibro. en lo alto de los cielos y en movimientos deseonocidos-. 1953: véase su nota en la página 404. que estaban apoyados literalmente «en el aire» — c o m o si dijéramos. la hipótesis de las circunferencias con la de las parábolas (que es t e t r a d i m e n s i o n a l ) .—. suficientemente precisa para ser capaz de chocar con la experiencia de observación. KNEALE.com . Philos. Reviexo 57. No pretendo sugerir que la creencia en la perfección — p r i n c i p i o heurístico que guió a Kepler en sus descubrimientos— estaba inspir a d a de un modo consciente o inconsciente en consideraciones metodológicas acerca de los grados de falsabilidad. su p r i m e r é x i t o : el método empleado había justificado su valía ante sus ojos lo suficiente como p a r a continuar adelante. en la representación algebraica. pero sí creo que el éxito de Kepler fue debido. que puede aplicarse únicamente si la teoría es suficientemente fácil de falsar. podría muy bien no h a b e r llegado a ningiín resultado en absoluto. Probability and Induction (1949). «elipse». en p a r t e . El inequívoco resultado negativo a que llegó K e p l e r al falsar su hipótesis de las circunferencias fue. por lo cual podemos decir que el niímero de p a r á m e t r o s determinables libremente de u n conjunto de curvas que representa una teoría caracteriza el grado de falsabilidad (o de contrastabilidad) de la misma. Cada una de las palabras «circunferencia». A mi entender. por W. G. indicando su origen. y J. o sea. y cada uno de éstos tiene la dimensión d si son necesarios y suficientes d puntos p a r a escoger o caracterizar una curva determinada del c o n j u n t o . pág.blogspot. en realidad. especialmente desde el momento en que la p r i m e r a tentativa le h a b í a proporcionado ya ciertas aproximaciones. Sin duda alguna. si se tiene en cuenta la dificultad de los cálculos. Con relación a los enunciados q y s de mi ejemplo. sin embargo.124 La lógica de la investigación científica apartado 36 que q es más fácilmente falsable que *: como todos los círculos son elipses. 230. no fue un mero accidente que fuese aquélla la ruta que le condvijo a la solución : pues corresponde al método de eliminación. p u d i m o s comparar ambas hipótesis apoyándonos en la relación de subclasificación. C. las leyes de Kepler podían haberse encontrado p o r otro camino. pero el uso de las dimensiones nos capacita para comparar teorías que antes no p o d í a m o s : por ejemplo. «The Use of Simplicity in Induction». la dimensión del conjunto de curvas dep e n d e del n ú m e r o de parámetros cuyos valores podemos elegir libremente . KEMENY.

es tridimensional.MERO DE DIMENSIONES DE UN CONJUNTO DE CURVAS Varios conjuntos de curvas enteramente diferentes pueden tener la misma dimensión. etc.que pasa por pasa por dos pasa por dos dos puntos puntos dados puntos dados tos dados dados circunferencia parábola cónica que pasa p o r que pasa por que pasa por tres tres tres puntos dados puntos dados puntos dados — — T a m b i é n puede reducirse el n ú m e r o de dimensiones p o r otros métodos distintos que el de aumentar el n ú m e r o de puntos dados. el paso de la elipse al círculo equivale a especificar cierta excentricidad (la excentricidad 0 ) o una razón especial entre los semiejes (la unidad). por e j e m p l o . El conjunto de todas las circunferencias. http://psikolibro. por la clase vacía (más que determinada) de dimensión menos uno. corno el de todas las rectas. el conjunto de las elipses con u n a relación dada entre los semiejes es tetradimensional (como es el de las p a r á b o l a s ) . lo mismo que el de las elipses con una excentricidad d a d a .Clases tetradimensiodimensionales nales circunferencia parábola Clases cero di. Cada condición sup l e m e n t a r i a de que las curvas del conjunto pasen p o r otro p u n t o reduce en uno la dimensión de aqu^l. pero el de todas las que pasan p o r u n p u n t o dado es un conjunto bidimcnsional.40. P o r ejemplo. como es natural. Si queremos que todas las circunferencias pasen por dos puntos dados tenemos un conjunto monodimensional.com . N a t u r a l m e n t e . Clases t r i .Clases mono. D o s MANERAS DE REDUCIR EL NÚ. Como vamos tras la averiguación de los grados de falsabilidad ' También podríamos haber empezado.C l a s e s bimensionales ^ dimensionales dimensionales — — recta — recta que pasa circunferencia parábola que cónica que por un punto (jue pasa p o r pasa por un pasa p o r u n u n punto dado punto dado punto dado dado recta que pasa circunferencia parábola que cónica q u e p o r dos pun.blogspot.

lo que se obtiene es una reducción material. sin embargo. sin duda alguna. pero si se iguala a cero otro p a r á m e t r o (el término i n d e p e n d i e n t e ) . Puede definirse el conjunto de todas las elipses de este plano p o r medio de la ecuación general de la elipse. ¿cómo p u e d e n mantenerse separados estos dos métodos de reducir las dimensiones? Podemos d a r el n o m b r e de ((reducción material» al método que no opera con estipxilaciones en cuanto a la «forma» o «figura» de la c u r v a : esto es. y u n segundo p a r á m e t r o a la u n i d a d . de ésta a recta. Vemos. Imaginemos ahora que se nos da cierto plano individual.com . No es fácil. el paso — d i g a m o s — de una hipótesis de elipses a una de circunferencias corresponderá. p o r otra p a r t e . y la reducción formal u n n o m b r e universal. como puede verse del modo que sigue. remplazar un p a r á m e t r o p o r u n a c o n s t a n t e .blogspot. Dado que la definición del conjunto de elipses (o de circunferencias) es la misma p a r a todas las coordenadas cartesianas. es decir. a aquél en el que se especifica de modo más restricto la forma o figura de la c u r v a : por ejemplo. con todo. es decir. a una condición i n i c i a l . son independientes de la elección del origen y la orientación de las coordenadas. ni mucho menos. es independiente de la especificación que se haga de dichos nombres i n d i v i d u a l e s : es u n invariante con respecto http://psikolibro. Me parece. cómo podemos distinguir entre métodos diferentes de llevar a cabo tal remp l a z a m i e n t o . La reducción formal por la que pasamos de la ecuación general de la elipse a la ecuación de la circunferencia p u e d e describirse diciendo que consiste en igualar u n o de los p a r á m e t r o s a cero. ahora bien. y el conjunto de las circunferencias p o r la ecuación gener a l de la circunferencia: definiciones que son independientes de dónde —• siempre dentro del plano—• dibujemos las coordenadas (cartesianas) a las que se refieren. tal vez m e d i a n t e u n a «definición ostensiva». Pero. p o r especificación ostensiva de su origen y su orientación. preguntaremos ahora si los diversos métodos existentes de reducir el n ú m e r o de dimensiones son equivalentes p a r a nuestros propósitos. pues queda especificado u n punto de la elipse.126 La lógica de la investigación científica de las teorías. por un lado. en términos algebraicos. y. Reducir las dimensiones de una teoría significa. o m e d i a n t e otra especificación equivalente a ésta. p o r ejemplo. o si hemos de detenernos en un examen más circunstanciado de sus méritos relativos. El único modo de d e t e r m i n a r u n sistema de coordenadas concreto es p o r m e d i o de nombres i n d i v i d u a l e s : p o r ejemplo. p o r consiguiente. a una reducción de la dimensión de la teoría misma. Llamaré ((reducción formalv del número de dimensiones al otro método. al pasar de elipse a circunferencia. que estipular que u n a curva pase por un punto singular determinado (o ])or mía pequeña región) estará ligado frecuentemente —o corresponderá— a la aceptación de u n enunciado singular determinado. m a n t e n e r tajante esta distinción. a las reducciones que se obtienen fijando uno o más puntos. etc. que es posible mantener clara la discriminación hecha si nos fijamos en su relación con el p r o b l e m a de los n o m b r e s universales: pues la reducción material introduce u n nombre individual en la definición del conjunto de curvas del caso. no está claro.

com . y en caso contrario. 73 y sigs. Desde luego. cf. sino que se refiera a u n sistema de coordenadas singular. individual. de raiodo que p a r a cada definición de un conjunto de curvas existe un grupo de transformaciones — e l más general— que es característico de aquél. como veremos más a d e l a n t e : especialmente. queremos definir u n conjunto de elipses (o de circunferencias) que tengan en común u n punto específico. en donde se hace referencia al ErUmger Programm de KLEIN. presión. el procedimiento a seguir tendrá que ser diferente según que la teoría (como la de K e p l e r ) se pronuncie acerca del mundo mediante enunciados geométricos.. individual u ostensivamente determinado : y. material. p o r otra parte. en este caso. Si. p o r ello.blogspot. Creo que estos métodos p u e d e n ayudarnos a elucidar ciertas cuestiones epistemológicas.Grados de contrastabilidad 127 a todas las transformaciones de coordenadas del grupo euclídeo (desplazamientos y transformaciones de semejanza). y la otra. WETL. h e m o s de operar con una ecuación que no sea invariante con respecto a las transformaciones del grupo euclídeo. 59. edición ingl. ' Sobre las relaciones entre grupos de transformaciones e «individualización».. si aquélla es invariante con respecto al mismo grupo de transformaciones que lo es Dj (o con respecto a uno más g e n e r a l ) . temperatura). de que nos ocuparemos a continuación. uno en el que se haga visible cómo depende la presión de la t e m p e r a t u r a ) . Philosophie der Mathematik u. pág>. p a r a este liltimo tipo de teoría no sería adecuado exigir que su definición — o la del conjunto de curvas correspondient e — fuese invariante con respecto a las rotaciones del sistema coordenado. además de sus dimensiones. Con esto se concluye mi exposición acerca de los métodos p o r los que p u e d e n compararse los grados de falsabilidad. es decir. es claro que h a b r e m o s de tener en cuenta su generalidad (es decir. Si c o m p a r a m o s el grado de falsabilidad de dos teorías a la vista de sus dimensiones. http://psikolibro. Una definición que sea invariante con respecto a un grupo general de transformaciones también lo será con respecto a otros más especiales. pero existen también otros problemas que q u e d a n iluminados de u n modo nuevo gracias a nuestro examen de los grados de falsabilidad. págs. del p l a n o . Las transformaciones pueden ordenarse j e r á r q u i c a m e n t e . o sea «geométrica» únicamente en el sentido de que sea posible representarla p o r u n gráfico (por ejemplo. tales como el problema de la sim. estará referida a nombres individuales ^. por e j e m p l o : ya que. su invariancia con respecto a las transformaciones de c o o r d e n a d a s ) . el de la llamada «probabilidad de hipótesis» o de la corroboración. Naturwissenschaft (1927). Toda reducción de la dimensión de un conjunto de curvas que no disminuya la generalidad de la definición será llamada formal. las coordenadas pueden representar cosas enteramente diferentes (una.plicidad. Podemos expresar ahora lo siguiente: se dice que la definición Dj de un conjunto de curvas es «igualmente general» (o más general) que la definición Dj de otro conjunto de curvas.

o — d e u n modo más preciso— qué se quiere decir al h a b l a r de sencillez. Muchos filósofos de la ciencia h a n concedido a este concepto un lugar de importancia crucial en sus teorías. 155. más abajü. Poincaré. es de gran sencillez en u n sen' Cf. http://psikolibro. ¿cuál es la más sencilla? 41. Hasta hace poco tiempo se había empleado la idea de sencillez de un modo no crítico. No hace m u c h o tiempo Weyl dijo que «el p r o b l e m a de la sencillez tiene una importancia central para la epistemología de las ciencias de la N a t u r a l e z a » ^ .blogspot. 115 y sig. además. Si suponemos. P o r esto. al p a r e c e r : y quizá por presentar —especialmente tras el penetrante análisis de W e y l — u n cariz casi refractario a toda solución. ingl. dicha doctrina parece presuponer que las teorías son más sencillas que los enunciados singulares. que las teorías se emplean buscando la sencillez. sin el adjetivo «sencilla» — o una pal a b r a análoga— esta doctrina no diría absolutamente n a d a . sin caer en la cuenta de las dificultades qu» p l a n t e a .CAPITULO SÉPTIMO La sencillez No parece existir gran acuerdo en lo que respecta a la importancia del llamado «problema de la sencillez». cit. los seguidores de Mach. como si fuese algo obvio qué cosa es la sencillez y p o r qué deberíamos tenerla en gran estima. el interés que suscita este p r o b l e m a ha decaído últimamente. entonces no cabe duda de que deberíamos utilizar las más sencillas. el apartado 42. pág. Véase también.com . Kirchhoff y Avenarius h a n p r e t e n d i d o remplazar la idea de explicación causal por la de «descripción más sencilla». ed. llega a formular su principio p a r a realizar semejante elección: escoge la más sencilla de todas las convenciones posibles. E L I M I N A C I Ó N DE LOS CONCEPTOS SENCILLEZ ESTÉTICO T PRAGMÁTICO DE La p a l a b r a «sencillez» se emplea en muchos sentidos diferentes. para quien la elección entre teorías es u n a cuestión de convención. ahora bien. pág. y como está encaminada a explicar p o r qué preferimos u n a descripción del m u n d o que echa mano de teorías en lugar de limitarse a utilizar enunciados singulares.. WEYL. P e r o . P o r ejemplo. op.. La teoría de Schródinger. sin embargo. pocos h a n intentado siquiera explicar por qué h a b r í a n de ser más sencillas. p o r ejemplo..

La sencillez 129 tido metodológico. pág. debemos reconocer el hecho de que todo científico que ha logrado representar u n a serie de observaciones p o r medio de u n a fórmula m u y sencilla ( p o r ejemplo. pues no cae dentro de la jurisdicción de la lógica. 42. sin duda alguna. especialmente. Es u n a situación parecida a la que encontramos cuando alguien dice que u n a tarea puede «llevarse a cabo p o r medios m á s sencillos» que otra. sino que indica no m á s que u n a preferencia de carácter estético o pragmático. y. En todos estos casos p u e d e eliminarse la palabra «sencillo». y al que yo l l a m a r é concepto episterrvológico de sencillez. u n p l a n t e a m i e n t o o u n a exposición. no es posible llegar a una definición estricta de causalidad apoyándose en él. T e n i e n d o en cuenta este ' SCHLICK. Schlick discute las posibilidades de definir el concepto de regul a r i d a d de aspecto legal. diciendo : «la sencillez es. E L PROBLEMA METODOLÓGICO DE LA S E N C I L L E Z ¿ Q u é nos queda — s i es que queda algo— después de h a b e r eliminado las ideas estética y pragmática de sencillez? ¿Existe u n concepto de ésta que tenga importancia p a r a el lógico? ¿Cabe distinguir entre teorías lógicamente no equivalentes debido a sus grados de sencillez? P u e d e parecer m u y dudosa u n a respuesta a estas cuestiones. pues continúa : «incluso si somos incapaces de explicar qué es lo que realmente se quiere decir aquí con "sencillez'. finalmente. esta distinción tiene poco interés desde el p u n t o de vista de la teoría del conocimiento. sino difícil. ' ScHi. Se dice con frecuencia de dos exposiciones de u n a y la misma demostración matemática que u n a de ellas es m á s sencilla o m á s elegante q u e la o t r a . • H e traducido libremente el término «pragmatischerjí de Schlick.lCK. http://psikolibro. cuadrática o exponencial) está convencido inmediatamente de que ha descubierto u n a ley». dando a e n t e n d e r que p u e d e ejecutarse más fácilmente o que se necesita menos práctica — o menos conocimientos— p a r a realizarla. y lo más notable es que contesta de este modo cuando escribe acerca del concepto que aquí nos interesa. Acerca de u n p r o b l e m a podemos decir que n o tiene u n a solución sencilla. ya que su empleo es extralógico. rechaza éste con la observación de que «el concepto de sencillez es. la diferencia entre «ley» y «azar». pero en otro sentido m u y bien puede llamársele «complicada». Naturwissenschajten 19. Así. p o r u n a función lineal. 148. sino de i n t r i n c a d o . Schlick da u n a respuesta negativa. a la vista del poco éxito que h a n tenido la mayoría de los intentos de definir este concepto.. ilid. ni p e r m i t e que se distingan de u n modo preciso ley y azar» ^. y calificar no de sencillo. excluiré de nuestra discusión la aplicación del término «sencillez» a n a d a semejante a u n planteamiento o u n a exposición.com .. enteramente relativo y vago . 1931. un concepto que indica preferencias de carácter en p a r t e práctico y en p a r t e estético» ^. P o r lo p r o n t o . mediante el concepto de sencillez.blogspot.

Proposición 5. 25. Schlick y Feigl mencionan '' u n trabajo inédito de N a t k i n en que. La respuesta usual es que se elija la curva más sencilla. Esta definición parece estar bastante de acuerdo con nuestras i n t u i c i o n e s . de u n o u otro m o d o . Y. pero a través de u n número finito de puntos p u e d e dibujarse u n n ú m e r o ilimitado de curvas de las formas más diversas. Los creyentes en la lógica mencionada suponen que llegamos a las leyes naturales p o r generalización a p a r t i r de observaciones concretas. Theorie und Erfahrung in der Physik (1931). El «principio de la curva más sencilla» de Reichenbach (Mathematische Zeitschrift 34. Feigl proclama u n a tesis parecida cuando habla de la «idea de definir el grado de regularidad o de legalidad valiéndose del concepto de sencillez» ^. que «constituye la norma de sencillez».blogspot. entonces la representación gráfica de la ley será u n a curva que pase p o r todos esos p u n t o s . Si imaginamos los diversos resultados de u n a serie de observaciones como puntos marcados en u n sistema de coordenadas. la ley no está determ i n a d a unívocamente p o r las observaciones: con lo cual la lógica inductiva se enfrenta con el problema de decidir qué curva h a de elegirse entre todas las posibles. cit. < WITTGENSTEIN. etc. marga el p u n t o decisivo : p o r ejemplo.363. La idea epistemológica de sencillez desempeña u n papel especial en las teorías de la lógica i n d u c t i v a : p o r ejemplo. Wittgenstein. según la referencia de Schlick. además. o p a r a creer que las leyes «sencillas» tienen ventajas sobre las que lo son menos — a p a r t e de las ventajas estéticas y p r á c t i c a s — ^. pero. http://psikolibro. cit. realmente. una circunferencia más sencilla que u n a elipse. Proposición 6. pág. Al elegir la ley más sencilla se supone tácitamente que una función lineal. aquel autor propone que se diga que u n a curva es m á s sencilla que otra cuando su curvatura m e d i a es más p e q u e ñ a que la de é s t a . por ejemplo.com . siempre seguiría siendo u n misterio p o r qué h a b r í a m o s de dar preferencia a la sencillez definida de este modo en p a r t i c u l a r . pág. digamos. * En los lugares mencionados. . dice: «El proceso de la inducción consiste en asum i r la ley más sencilla que p u e d a ponerse de acuerdo con nuestra experiencia» *.. no creo que esta cuestión pueda dirimirse m e d i a n t e tales «artificios» (como Schlick los l l a m a ) .4541). o — d e acuerdo con la reseña de Feigl—• cuando se desvía menos de la recta (las dos versiones no son e q u i v a l e n t e s ) .130 La lógica de la investigación científica pasaje se hace claro qué es lo que actualmente se espera conseguir del concepto de sencillez : q u e nos dé u n a medida del grado de legalidad o de regularidad de los eventos. p o r tanto. no lleva a ninguna parte.. 616) se apoya en su axioma de inducción (que creo insostenible) y tampoco nos sirve de ayuda. hace que ciertas partes de u n a hipérbola (las partes asintóticas) sean m u c h o más sencillas que una circunferencia. es más sencilla que u n a cuadrática. pero no se nos dan razones para la elección de esta j e r a r q u í a concreta de sencilleces con preferencia a otra cualquiera. e t c . 1932. y. " La observación de Wittgenstein acerca de la sencillez de la lógica (op. Weyl discute y rechaza u n intento m u y interesante de apoyar la ' FEIGL. op. en relación con el problema de la «curva más sencilla».

a menos que ésta represente la verdadera ley.blogspot. por ejemplo. mejor. http://psikolibro. cf. están de acuerdo con mi tesis (que desarrollaré en el apartado 43). si empleamos ahora la recta para llevar a cabo interpolaciones y extrapolaciones.. 156. págs. y varias de ellas se desviarán considerablemente de la recta. y —sobre todo— no dice qué ventajas lógicas o epistemológicas se supone que tiene la ley más sencilla con respecto a otra más complicada *'. la nota 1 del apartado 82. en gran medida. o a que sería sumamente improbable que precisamente estos veinte pares de observaciones elegidas arbitrariamente se encontrasen casi sobre una recta si la ley en cuestión fuese de un tipo distinto . para el análisis del concepto epistemológico de sencillez: pues éáte no ha sido determinado con precisión hasta el momento. y que y depende linealmente de x: conjetura que se deberá a la sencillez de la línea recta. también lo ignoraba al escribir el suyo) que Harold Jeffreys y Dorothy Wrinch habían sugerido —seis años antes que We^l— que se midiese la sencillez de una función por su parvedad en parámetros libremente determinables (véase su estudio conjunto en Phil.La sencillez 131 sencillez en la probabilidad. y su referencia al número de parámetros.. En definitiva. Por tanto. op. para cada una de éstas. diciendo que el concepto de sencillez que interesa a los epistemólogos es realmente otro enteramente distinto. Aprovecho esta ocasión para reconocer de modo enteramente explícito la prelación de estos autores. Sin embargo. 4 2 . Mag. pág. debido a su trascendencia para nuestro propósito actual. la clase de funciones— debido a su sencillez matemática. se encuentren sobre una recta (dentro de la exactitud que es de esperar) cuando se los representa en papel cuadriculado.. debido a su sencillez matemática».. que sería sumamente improbable que las veinte observaciones se situasen precisamente sobre tal curva.com . Conjeturaremos entonces que nos hallamos frente a una ley natural rigurosa. con mi propia opinión. aunque mi modo de abordar el osuMto es intiy diferente. es esencial que las matemáticas nos presenten a priori la función —o. obtenemos unas predicciones que van más allá de lo que las observaciones nos dicen. 116. Pero Weyl no* nos dice en qué consiste la «sencillez matemática». '''y la nueva nota situada a continuación do esta (es decir. cit. Pues siempre es posible definir toda suerte de funciones matemáticas que. que expongo en el apartado 82. ' Los comentarios ulteriores de Weyl sobre la relación entre sencillez y corroboración son también pertinentes a este respecto. La observación de Weyl de que «las matemáticas nos presenten a priori la clase de funciones. es posible recusar cualquier intento de precisarlo (entre ellos el mío). que veinte pares coordenados de valores (x.). 369 y sigs. este análisis está perfectamente sujeto a crítica. ed. sin duda alguna. la nota *! del apartado 43). Los diversos pasajes que hemos citado son muy importantes. pág. Yo podría responder a tales objeciones que no atribuyo la menor importancia a la palabra «sencillez»: ' WEYL. están de acuerdo. y) de la misma función y = f(x). * Cuando escribí este libro no sabía (y Weyl. «Supongamos. ingl. es decir. Con lo que podríamos pretender. 1921. debe advertirse que esta clase de funciones ha de depender de menos parámetros que el número de observaciones que se tiene que satisfacer» '. serán satisfechas por las veinte observaciones del caso.

132 ha lógica de la investigación científica no he sido yo quien ha introducido semejante término. y en una nota a pie de página se refiere a la pág.com . sino los posibles falsadores y su grado de composición). (Así. en lugar de seguir esta opinión intuitiva (que. 116 del libro de Weyl. La caracterización hecha por Weyl de la sencillez de una curva por su parvedad en parámetros había sido expuesta con anterioridad —desde 1921— por Harold Jeffreys y Dorothy Wrinch (Phil. pero deja de ser válido si consideramos no ya los casos que verifican la ley. 43. Los hechos son los siguientes: en su profunda discusión del problema (que aquí he citado en el apartado 42. sin poner en relación de ninguna forma este rasgo. Ha sido muy satisfactorio encontrar por lo menos un epistemólogo —William Kneale— que ha aceptado esta teoría de la sencillez (incluidas las ideas del apartado 40). como el de contrastabiüdad o el de contenido. 229 y sig. En resumen. las tesis de Jeffreys y de Kneale juntas pueden ilustrar la observación de Schopenhauer de que la solución de un problema con frecuencia parece primero una paradoja y luego una perogrullada). en realidad. así como al mío. págs. en lugar de la máxima improbabilidad previa. Pero ni en esta página —de la que he citado las frases pertinentes a esta cuestión en el texto— ni en ninguna otra parte del espléndido libro de Weyl (ni en ningún otro) he sido capaz de encontrar el menor rastro de la tesis de que la sencillez de una teoría se halla en conexión con su falsabilidad —es decir. Weyl continúa luego discutiendo la escasez de los parámetros como criterio de sencillez. Y en caso de que Weyl (o cualquier otra persona llegada a mi noticia) se hubiera anticipado a mi teoría.blogspot. la opinión intuitiva de que una curva sencilla —digamos. a mi entender.: «. Mag. texto correspondiente a la nota 7). 42. pero. ni con la opinión intuitiva que acababa de rechazar. Pero si Weyl meramente no llegó a advertir lo que ahora es «fácil ver» (según Kneale). pudiese explicar nuestra preferencia epistemológica por las teorías más sencillas. una línea recta— ofrece ventajas sobre otra más complicada. es fácil ver que la hipótesis más sencilla en este sentido es también la que podemos esperar eUminar más rápidamente en caso de que sea falsa. Este autor escribe en su Ubro Probability and Induction. SENCILLEZ T GRADO DE FALSABILIDAD Todas las cuestiones epistemológicas que surgen alrededor del concepto de sencillez pueden contestarse si igualamos este concepto con el de grado de falsabilidad. en primer lugar. Como es fácil que este aserto encuentre una actitud de oposición *^. la norma de asumir siempre la hipótesis más sencilla que esté de acuerdo con los hechos conocidos es la que más rápidamente nos permitirá desembarazarnos de hipótesis falsas». ni con ningún concepto que. no habría escrito yo (como lo hice hacia el final del apartado anterior) que Weyl «no dice qué ventajas lógicas o epistemológicas se supone que tiene la ley más sencilla». lo único que afirmo es que el concepto de sencillez que voy a aclarar ayuda a contestar precisamente aquellas cuestiones que —como las citas hechas muestran— los filósofos de la ciencia han planteado frecuentemente en relación con su «problema de la sencillez». porque podría considerarse un accidente muy improbable que todas las observaciones se ajustaran a una curva tan sencilla. pues. 1949. Weyl la rechaza por no resistir a una crítica racional: señala que lo mismo podría decirse de cualquier curva dada. Weyl menciona... págs. le hubiese llevado a advertir que una teoría más sencilla es más contrastable). Jeffreys vio. —y sigue viendo— justamente lo opuesto: atribuye a la ley más sencilla la máxima probabilidad previa. Me interesa añadir que posteriormente he desarrollado http://psikolibro.. con la facilidad de su eliminación—. 369 y sigs. por complicada que sea (el argumento es enteramente correcto. trataré primero de hacerlo más aceptable intuitivamente. y soy perfectamente consciente de sus desventajas.)..

y encontré. y sólo falsables tomando precauciones especiales (apartado 68). es factible aclarar también la distinción que Schlick había querido trazar entre ley y azar: los enunciados probabilitarios acerca de sucesiones que tienen características azarosas resultan ser de dimensión infinita (cf. pág. por consiguiente. Harold Jeffreys y Dorothy Wrinch fueron los primeros en proponer que se midiese la sencillez de una función por su escasez v.com . el apartado 65). *' Como ya ne mencionado en las notas 7 del apartado 42 y *1 del presente. cabe representar sus tesis por el esquema sencillez = parvedad de parútnelros : = elevada probabilidad previa. ^ SCHLICK.» ^. se le ha llamado a menudo «más sencillo». por tanto. Ocurre que yo aborde el problema desde un ángulo enteramente diferente. el grado de universalidad y precisión de una teoría aumenta con su grado de falsabilidad. y cabe responmi tesis sobre la sencillez y que al hacer tal cosa he puesto cuanto he podido de mi parte —y espero que no del todo infructuosamente— por aprender de Kneale. la improbabilidad previa—• con la escMes en pa- http://psikolibro. en primer lugar. por tal razón. En los apartados 31 a 40 hemos discutido minuciosamente la comparación de los grados de contrastabilidad. que ésta puede medirse por la improbabilidad «lógica» (que corresponde exaclomente n la improbabilidad icprcvia» de Jeffreys). especialmente. 1931. aunque no hay duda de que esta última representa también una ley a la que no cabe hacer ningún reproche. Como hemos visto. Me ocupaba de la averiguación de los grados de contrastabilidad. Naturwissenschaflen 19. 148 (cf. Lo cual concuerda bastante bien con la observación de Schlick acerca de la sencillez: «ciertamente. la nota 1 del apartado anterior). y. nos sentimos inclinados a considerar una función de primer grado más sencilla que una de segundo. una ley que tenga la forma de una función de primer grado es falsable con más facilidad que otra expresable por medio de una función de segundo grado . quizá podamos identificar el grado de estrictez de una teoría —algo así como el grado en que ésta impone el rigor de lá ley sobre la Naturaleza— con su grado de falsabilidad: lo cual hace ver que este último realiza justamente lo que Schlick y Feigl esperaban que hiciera el concepto de sencillez. Por lo cual. y esto ocurre. pero tamliién propusieron atribuir mayor probabilidad previa a la hipótesis más sencilla. pero esta última pertenecerá todavía al grupo de las más falsables entre todas las leyes cuya forma matemática sea la de una función algebraica.. el apéndice *X y el apartado *15 de mi Postscript. no sencillos.La sencillez 133 He puesto ya de manifiesto que las teorías de menor dimensión son más fácilmente falsables que las de mayor dimensión: por ejemplo. A lo cual puedo añadir que. con el grado de universalidad de una teoría: un enunciado puede remplazar a otros menos universales que él. Cf. y después. que es posible igualar lu conlraslabiliilad —y. varios de los ejemplos y de otros detalles que allí se dan podrían trasladarse fácilmente al problema de la sencillez.n parámetros libremente determinados. Puede decirse que el concepto de dimensión de una teoría precisa la idea de Weyl de emplear el número de parámetros para determinar el concepto de sencillez *^.blogspot. el apartado 58 y la parte final del 59). sino complicados (cf.. mediante la idea de los grados de falsabilidad.

pero se encuentran en oposición directa en el punto decisivo (probabilidad frente a improbabilidad). se dice ordinariamente que u n a función sinusoidal es sencilla. En consecuencia. porque nos dicen Tnás. p o r otra rámetros. y si distinguimos entre las reducciones material y form a l del n ú m e r o de dimensiones (hemos de recordar. y no será — e n modo a l g u n o — una curva de extremada sencillez. http://psikolibro. el pap e l de la invariancia en lo que respecta a las transformaciones de los sistemas coordenados). nuestra teoría explica p o r qué es tan deseable la sencillez. F I G U R A GEOMÉTRICA Y FORMA FUNCIONAL Nuestra perspectiva del concepto de sencillez nos p e r m i t e resolver cierto n ú m e r o de contradicciones que hasta ahora h a b í a n hecho d u d a r de si tal concepto era de alguna utilidad.com .134 La lógica de la investigación científica der a ciertas posibles objeciones a la teoría de este autor p o r medio de nuestra distinción entre una reducción formal y una reducción mate* rial de la dimensión de u n a teoría (cf. Podemos desembarazarnos de dificultades de este tipo si recordamos la relación existente entre el n ú m e r o de parámetros y el grado de falsahilidad. sobre todo. asimismo. Si hablamos de la forma 'O figura geométrica de u n a curva. P e r o . el apartado 4 0 ) : entre estas objeciones se encuentra la de que u n conjunto de elipses cuyos semiejes se hallen en una relación determinada —-o cuya excentricidad tenga u n valor numérico fijo— tiene^ exsctamente el mismo número de p a r á m e t r o s que un conjunto de círculos. aunque no cabe duda de que es menos «sencilla». pero se acostumbra a pensar que una Zey que puede representarse p o r una función logarítmica es una ley sencilla. sea especialmente sencilla. porque su contenido empírico es mayor y porque son mejor contrastables. P a r a comprenderlo no hay necesidad de que asumamos un «principio de economía del pensamiento» ni nada p o r el e s t i l o : hemos de valorar más los enunciados sencillos que los menos sencillos.blogspot. Pocos considerarían que la figura geométrica de u n a curva logarítmica. lo que pedimos es invariancia con respecto a todas las transformaciones pertenecientes al grupo de los desplazamientos. tendrá entonces cinco parámetros (para tener en cuenta las transformaciones de semejanza). digamos. y únicamente al final igualé la elevada contrastabilidad con la elevada sencillez. De modo parecido. y podemos p e d i r l a con respecto a las transformaciones de s e m e j a n z a : pues no pensamos que la forma o figura geométrica esté ligada a una posición d e t e r m i n a d a . Si. si nos imaginamos la forma de una curva logarítmica con un solo p a r á m e t r o (y = log^x) situada en cualquier sitio de u n p l a n o . Véase también el apéndice •VIII. aun cuando no lo sea tanto la figura geométrica de la curva sinusoidal. Por tanto. Puede verse que estos dos esquemas coinciden parcialmente. 44. mi tesis puede presentarte por medio del esquema: contrastabilidadt=^ elevada improbabilidad previa = parvedad de parámetros = sencillez.

p a r a falsar esta última hipótesis no sólo sería necesario medir la suma de los ángulos. entonces las transformaciones de coordenadas del tipo mencionado no entran en juego : en tales casos. como tal.com . Paremos ahora mientes en qué argumentos pueden ayudarnos a contrastar la hipótesis. xina teoría o ley está representada p o r una curva logarítmica. o tal vez una definición ostensiva. el eje de los tiempos. altura sobre el nivel del m a r ) .blogspot. mientras que la de una geometría de Bolyai-Lobatschewski con curvatura constante dada será compatible con toda medida concreta que no exceda de los 180°. las líneas rectas con rayos de luz. Solamente será posible llevar a cabo una contrastación si identificamos ciertas entidades geométricas con determinados objetos físicos: p o r ejemplo. p u e d e hacerse ver que la liii)ótesis de la validez de una geometría euclídea del rayo de luz es falsable en mayor grado que cualquier otra de las hipótesis que —frente a ella— afirman la validez de una geometría no e u c l í d e a : pues si medimos la suma de los ángulos de un triángulo formado con rayos luminosos. Pero si los enunciados en cuestión se formulan como hipótesis emjiiricas. cf. cualquier desviación apreciable de los 180° falsará la hipótesis euclidiana. «en nuestro m u n d o tenemos que emplear cierta geometría métrica con tal y cual radio de curvatura».La sencillez 135 parte. tal como una u n i d a d de área—. dad de medida (además de la de ángulos). por esta razón. A p r i m e r a vista. Nadie ha d u d a d o j a m á s de que ésta es. Análogas consideraciones son oporlunas acerca de oscilaciones sinusoidales a lo largo de un eje eoncroto. Si adoptamos semejante identificación (una definición coordinadora. encontramos que también en este caso coinciden los conceptos de sencillez y de falsabilidad. y también acerca do otros mucbos casos. no liay que tener en cuenta rotaciones. 45. además. tampoco tienen importancia a(|iií las Iransformaciones de semejanza. que la hipótesis es compatible con mayores va- http://psikolibro. el apartado 1 7 ) . desplazamientos paralelos o transformaciones de semejanza. Así ]iucs. el eje de las x puede representar presión atmosférica. más sencilla que cualquier geometría no euclídea (ic curvatura constante — p o r no liablar siquiera de las geometrías no cuclíibías cuya curvatura varía de un punto a otro. y el de la y. el tipo de sencillez de que se habla con esto parece tener poco que ver con los grados de falsabiJidad. LA SENCILLEZ DE L/V GEOMETRÍA EUCLÍDEA Uno de los argumentos ([ue lian desempeñado un papel destacado en la mayoría de las discusiones sobre la teoría de la relatividad ha sido la sencillez de la geometría euclídea. [)or ejemplo. sino también el t a m a ñ o (absoluto) de] triángulo —lo cual quiere decir que tendría que definirse otra u n i . vemos que se necesitan más mediciones p a r a llevar a cabo una íuisación. o los puntos con intersecciones de hilos. ya que — p o r regla general— una curva logarítmica es u n a representación gráfica en la que no pueden intercambiarse las coordenadas ( p o r ejemplo.

pues de otro modo hubieran advertido que su apelación a la sencillez no puede j a m á s salvarlos de la a r b i t r a r i e d a d .136 La lógica de la invtaligación científica naciones del resultado de aquéllas. nuestro concepto de sencillez nos lleva otra vez a las reglas metodológicas del apartado 20 : especialmente a la regla o principio que nos sujeta p a r a que no nos demos a las hipótesis ad hoc y auxiliares — e l principio de p a r q u e d a d en el uso de hipótesis. pero no al m í o : «es seguro que sólo puede definirse el concepto de sencillez por u n a convención. P o r ello. por tanto. las figuras pertenecientes a ella p u e d e n ser invariables con respecto a más transformaciones. el apartado 4 2 ) se aplica al concepto convencionalista de sencillez. p u e d e n ser de m e n o r dimensión — o . es falsable en grado m e n o r . El convencionalista cree también que. en p a r t e estético y en p a r t e práctico. pero como no trata a sus teorías como sistemas falsables. sino como estipulaciones convencionales. ScHliCK. que ha de ser siempre arbitraria» ^. es más difícil de falsar. por ello. Así pues. P a r a decirlo de otro m o d o : la geometría euclídea es la única geometría métrica con una curvatura determinada en la que son posibles las transformaciones de semejanza. el concepto convencionalista de sencillez resulta ser. debe elegir la teoría «más sencilla». es decir. Su idea central y su punto de partida es que ninguna teoría está d e t e r m i n a d a p o r la experiencia de u n modo libre de a m b i g ü e d a d : punto en el que estoy de acuerdo. en todo momento en q u e peligre. el comentario que sigue de Schlick (cf. http://psikolibro. sin duda alguna.. E L CONVENCIONALISMO Y EL CONCEPTO DE SENCILLEZ Lo que el convencionalista llama «sencillez» no corresponde a lo que yo entiendo por esta p a l a b r a . pág.plicación si — de acuerdo con la práctica convencionalista— se aferra u n o a él como a algo establecido de u n a vez para siempre y que se está decidido a rescatar. más sencillas. y que. Desde m i p u n t o de vista. o sea. en consecuencia. debe decirse que u n sistema tiene el máximo grado de com. u n a vez que h a n escogido el camino de la convención arbitraria. 46. 148. Es curioso que los mismos convencionalistas no han caído en la cuenta del carácter convencional de su propio concepto fundamental (el de s e n c i l l e z ) : y es claro que no se han percatado de ello.blogspot. algo muy distinto que el grado de falsabilidad. ibíd.com . V e r d a d e r a m e n t e . introduciendo hipótesis a u x i l i a r e s : pues el grado de falsabilidad de u n sistema protegido de tal modo sería igual a cero. lo que quiere decir con «sencillez» es.

lo cual t r a t a r é de hacer desa r r o l l a n d o la teoría de la p r o b a b i l i d a d como u n a teoría de la frecuencia — s i g u i e n d o las directrices marcadas p o r R i c h a r d von Mises. en la que los físicos emplean abundantemente las p r o b a b i l i d a d e s sin ser capaces de decir de u n modo coher e n t e qué significado dan a « p r o b a b i l i d a d » *^. (jue pue- http://psikolibro. y con u n «axioma de aleatoriedad» algo más d é b i l — . y averiguar qué es lo que vale. Las relaciones entre prob a b i l i d a d y experiencia necesitan aún ser a c l a r a d a s . p e r o sin e m p l e a r lo que él llama el «axioma de convergencia» (o «axioma del l í m i t e » ) . en p r i n c i p i o . *' A partir de 1934 he realizado tres tipos de cambios en la teoría de la probabilidad : 1) La introducción de un cálculo de probabilidades formal (axiomático).com . Con todo. que estudiaré en los apartados 79 a 85 bajo el título de «Corroboración». con dos tareas. Confío en que estas investigaciones c o n t r i b u i r á n a aliviar la insatisfactoria situación actual.CAPÍTULO OCTAVO La probabilidad Me ocuparé en este capítulo exclusivamente de la probabilidad de eventos y de los problemas que p l a n t e a — q u e surgen en relación con la teoría de los juegos de azar y con las leyes probabilísticas de la física—. refractarios a toda falsación estricta.blogspot. a u n q u e los enunciados probabilitarios desempeñan u n p a p e l de una i m p o r t a n c i a tan vital en la ciencia empírica. y al investigar este p r o b l e m a descubriremos algo que a p r i m e r a vista parece ser u n a objeción casi insuperable a mis tesis metodológicas: pues. p o r ahora. lo cual quiere decir tanto como resolver lo que yo llamo el problema de la decidibilidad de los enunciados probabilitarios. o — l o cual viene a ser lo m i s m o — seguimos careciendo de u n sistema axiomático satisfactorio p a r a el cálculo de p r o b a b i l i d a d e s . La segunda tarea consiste en elucidar las relaciones existentes entre prohabilidad y experiencia. En la física m o d e r n a desempeñan u n p a p e l decisivo u n a serie de ideas q u e i m p l i c a n la teoría de la p r o b a b i l i d a d . esta m i s m a roca en que íbamos a tropezar se convertirá en u n a p i e d r a de toque sobre la cual contrast a r m i teoría. p e r o todavía nos falta u n a definición satisfactoria y coherente de ésta. Dejaré de lado. pues. el p r o b l e m a que p u e d e denominarse de la probabilidad de hipótesis —cuestiones tales como la de si u n a hipótesis contrastada con frecuencia es más p r o b a b l e que otra sometida menos veces a contraste—. Nos enfrentamos. La primera es fundamentar de nuevo el cálculo de probabilidades. resultan ser.

de un modo más completo y directo que en 1934. LAS INTERPUETACIONES S U B J E T I V A Y OBJETIVA La teoría clásica (de Laplace) de la p r o b a b i l i d a d define el valor numérico de u n a p r o b a b i l i d a d como el cociente que se obtiene al dividir el n ú m e r o de casos favorables p o r el de los casos igualmente posibles. «la probabilidad de obtener . el enunciado «la p r o b a b i l i d a d de sacar once con dos dados (perfectos) es 1/18» sería u n ejemplo de enunciado probabilitario n u m é r i c o . pueden ser de diversos tipos. en el sentido de las interpretaciones lógica y frecuenpial debatidas en este libro y también en el de l i interpretación de propensiones que discuto en mi Postscript. 48. a los que considero menos i m p o r t a n t e s . Me ocuparé p r i m e r o de los enunciados probabilitarios numéricos. A»ií.interpretación de propensiones—• y 'la del cálculo frecuencial por el formalismo neoclásico (o de teoría de la medida).blogspot. tenemos u n tipo m u y distinto de enunciado probabilitario no numérico con «es m u y improbable que se descubra un efecto físico que contradiga a la teoría cuántica»..138 La lógica de la investigación científica 47. En cuanto a los no numéricos. y\nte todo enunciado probabilitario numérico surge siempre la cuestión: «. p o d r í a n transformarse quizá en probabilitarios numéricos (como. y están indicados en el libro mismo (es decir. E L PROBLEMA DE LA I N T E R P R E T A C I Ó N D E L O S ENtrNCIADOS PRO- BABILITARIOS Comenzaré distinguiendo dos tipos de enunciados p r o b a b i l i t a r i o s . Cómo hemos de interpretar u n enunciado de este tipo. en la nota ''J del apartado 57 se describe el cambio principal). sin alterar su sentido. ni equipararse a u n o de este tipo. y — e n p a r t i c u l a r — la afirmación numérica que hace?». está m u y cerca de 1 » ) . Podemos no tener en cuenta las objeciones lógicas que se de interpretarse de muchos modos: por ejemplo. El tercero (que introduje de un modo provisional en 1953) está explicado y desarrollado cii mi Postscript. «Es m u y probable que obtengamos u n a mezcla homogénea mezclando agua y alcohol» constituye u n ejemplo de u n tipo de enunciados que. en donde se le aplica también a los problemas de la teo- m cuántica. 2) Una simplificación de la teoría frecuencial de la probabilidad. debidamente interpretados. en esle volumen): el primero en ciertos apéndices nuevos (del *II al *V) y el segundo —que afecta a la argumentación del presente capitulo— en una serie de notas nuevas de este capítulo y en el nuevo apéndice *VI (en cuanto a aquéllas. el cual —segi'm creo— no puede transformarse en u n o numérico. Los dos primeros cambios proceden de 1938. conseguida llevando a cabo el programa de reconstrucción de dicha teoría que subyaee a todo este capítulo.com .. 3) La sustitución de la teoría objetiva de la probabilidad a base de las frecuencias por otra interpretación objetiva —¡a. y luego de los otros. http://psikolibro. los que entincian la p r o b a b i l i d a d en forma numérica — a los que llamaré enunciados probabilitarios numéricos— y los que no lo hacen de este m o d o .

la p r o b a b i l i d a d ^ Cf. también el apéndice *IX. Collected Papers 2. pero incluso en tal caso difícilmente podemos aceptar que semejante definición nos haga disponer de una interpretación aplicable sin ambigüedades : pues bajo ella se encuentran latentes varias interpretaciones diferentes. 115 y sigs.. Sin embargo. (T. *' En cl capítulo *1I del Poslscript (en donde se critica en detalle la interpretación subjetiva) discuto más a fondo las razones por las qxie cuento la interpretación lógica como una variante de la subjetiva.^! «Si p se sigue de q. M. (1936). de creencia o de duda.. RABINOWITSCH.— sugiere una interpretación subjetiva de la teoría de la p r o b a b i l i d a d . Wahrscheinlickkeit. pág. Probability. WlTTCENSTEliN. Proposición 5. por J. ingl. Esta no interpreta los enunciados probabilitarios psicológica sino lógicamente: como aserciones acerca de lo que puede llamarse la « p r o x i m i d a d lógica» ^ de los enunciados. que p u e d e n surgir en nosotros ante ciertas aserciones o conjeturas. sobre una objeción temprana a la expresión «igualmente posible». «ley normal de erroresy». 417. que en su forma original es más bien psicologista: trata el grado de p r o b a b i l i d a d como si fuese una medida de los sentimientos de c e r t i d u m b r e o incertidumbre. págs. que merece que le dediquemos m a y o r atención. A Treatise on Probability (1921).. por JUAN CARLOS GRIMBEHG. ^ WAISMANN. Todas sabemos que éstos p u e d e n encontrarse entre sí en variadas relaciones lógicas. trad. El frecuente uso de expresiones que poseen cierto matiz psicológico — t a l e s como ((esperanza matemática». 1930. como son las de deductibilidad. esp.com . * Wíi'TCKNSTEliv. y en caso de que p y q se contradigan m u t u a m e n t e . incompatibilidad o independencia m u t u a . etc. Proposición 5. págs. Véase C. por ejemplo. 95 y siga. op. p o r ejemplo. la proposición'g' (III a In proposición '/)' la probaUilidail 1. pues. Statistics and Truth (1939). la teoría lógicosubjetiva —cuyo p r i n c i p a l exponente es Keynes ^— considera la relación. D.. págs. 2. estadística y verdad (1946). Erkenntnis 1.673. existe una mieva variante de la interpretación subjetiva *^.. Aunque se suele Uamar «de Laplace» a Ja definición clásica (también en este libro). párrafo 2. tales como la de que «igualm e n t e posibles» es otra manera de expresar «igualmente probables» .)].1 T. Vox MISES. cit. probabilitaria como u n tipo especial de relación lógica entre dos enunciados. Los dos casos extremos de esta relación de p r o b a b i l i d a d son la deductibilidad y la contradicción: un enunciado q « d a » * —según dicen— a otro enunciado p la p r o b a b i l i d a d 1 si p se sigue de q . pero no me parece m u y apropiada una interpretación de los enunciados probabilitarios numéricos que se encamine en esta dirección. Cuando lo que nos ocupa son ciertos enunciados no numéricos.La probabilidad 139 h a n planteado frente a tal definición ^. Probabilidad. pues bien. l a ccrlcza di' I. http://psikolibro. algo así como una medida de la proximidad lógica o de la conexión deductiva entre los dos enunciados». KETNES. cit. SHOLL y E. 237 : «la probabilidad así definida es.13 y sigs. Statistik und ÍFahrheit (1928). págs. pág. la palabra aprobable» p u e d e traducirse satisfactoriamente de este modo . páginas '62 y sigs. 84 y sigs.conclusión lógica es un (jasq limite de lu jirobabilidads. 98 y siguientes [trad." ed. S. se remonta por lo menos a la Doctrine of Chances (1718) de D E MOIVRE.. que voy a clasificar en los dos grupos de objetivas y subjetivas. Cf. Espasa-Calpe Argentina. 1932 (primeramente publicado en 1878). Logísche Analyse des Wahrscheinlichkeitsbegriffs.. asimismo. PEIRCE. " J. NEYMAN. Cf.blogspot. op.

cf.). E l enunciado en cuestión dice ú n i c a m e n t e que. 95 y sigs. * Una nueva interpretación objetiva. y de a h í que sea e n t e r a m e n t e inaceptable c u a n d o recordamos cómo se utiliza la teoría de las p r o b a b i l i d a d e s p o r la física. E n t r e estos extremos se h a l l a n las demás relaciones probabilitarias. la cantidad de confianza que conviene otorgar al enunciado p a la vista de la información o conocimiento que nos dispensa aquel envmciado q que «da» p r o b a b i l i d a d a p . la crítica de Keynes (op. que introduzco en los iiparlados *53 y sigs. cuanto menos trasciende su contenido lo que ya se encuentra incluido en aquel enunciado q del que d e p e n d e la p r o b a b i l i d a d de p (y que «da» a éste u n a p r o b a b i l i d a d ) . h a b l a n d o de u n modo a p r o x i m a d o . Reichenbach y Tomier. Acerca de la tesis de Whitehead. von Mises (cf. cabe i n t e r p r e t a r del modo siguiente: la p r o b a b i l i d a d numérica de u n enunciado p (dado el q) es tanto mayor. De acuerdo con esta tesis. quizá utilizando como ° Sobre la antigua teoría frecuencial. cit. Kamke. que. ligada muy estrechamente a la teoría frecuencial pero distinta de ella incluso en el formalismo matemático. Los principales representantes de la nueva teoría frecuencial son R. y q u e — e n general— tropieza con menos dificulta'des lógicas que la teoría o b j e t i v a . la interpretación objetiva. de VENN. P u e d e advertirse el parentesco existente entre esta teoría y la psicologista a p a r t i r del hecho de que Keynes define la p r o b a b i l i d a d como el «grado de creencia racional» .com . de mi Postscript. http://psikolibro. Dorge. Así pues. págs.140 La lógica de la investigación científica que q da a p es 0.blogspot. el enunciado «la p r o b a b i l i d a d de q u e la p r ó x i m a tirada de este dado dé u n cinco es igual a 1/6» no es realm e n t e u n a aserción acerca de la p r ó x i m a tirada. debida principalm e n t e a que creo que sólo u n a teoría objetiva p u e d e explicar la aplicación del cálculo de probabilidades en la ciencia e m p í r i c a . Un tercer modo de i n t e r p r e t a r la definición m e n c i o n a d a .. cf. el apartado 80 (nota 2). en donde se hace referencia especial a The Logic of Chance. es la interpretación de propensiones. Según esta interpretación. sino sobre toda la clase de tiradas. En las páginas que siguen t r a t a r é de construir de nuevo la teoría de la p r o b a b i l i d a d como u n a teoría frecuencial (modificada). (Rechazo la variante de la teoría subjetiva que mantiene que los enunciados p r o b a b i l i t a r i o s objetivos deberían derivarse de suposiciones subjetivas. y especialmente los no numéricos. de la cual la p r ó x i m a es m e r a m e n t e u n elemento. los enunciados probabilitarios n u m é r i cos sólo son admisibles en el caso de que se les p u e d a d a r u n a interpretación frecuencial. Adm i t o a b i e r t a m e n t e que la teoría subjetiva es capaz de dar u n a solución coherente al p r o b l e m a de cómo decidir los enunciados probabilitarios. la frecuencia relativa de los cincos vale 1/6. dentro de esta clase de tiradas. declaro m i fe en u n a interpretación objetiva. considera que todo enunciado probabilitario numérico enuncia algo acerca de la frecuencia relativa con que acontece u n evento de cierto tipo dentro de u n a sucesión de acontecimientos ". la nota 1 del apartado 50). Los teóricos de la frecuencia acostumbran a soslayar los enunciados probabilitarios de los que no cabe dar u n a interpretación frecuencial. pero su solución es que los enunciados p r o b a b i l i t a r i o s son n o empíricos. son tautologías. con lo cual q u i e r e decir.

sino —según esta teoría— meramente un método de llevar a cabo transformaciones lógicas de algo que ya conocíamos. a la aplicabilidad de cierto cálculo). dice: «no existe otra razón para introducir el concepto de probabilidad que lo incompleto de nuestro conocimiento». 1892. pero no explica cómo puede contrastarse ni corroborarse un enunciado de ignorancia interpretado como enunciado frecuencial. Véanse también el apéndice *IX y los apartados *55 a *57 de mi Postscript. WAISMANN. 41) sostiene una tesis parecida. más abajo. al que yo llamo el problema fundamental del azar. Estos se caracterizan. el cual consEste es el mayor error de Keynes. pues e n t r a ñ a la tesis de que el cálculo de probabilidades no es un método de calcular predicciones (frente a lo que ocurre con todos los demás métodos de la ciencia e m p í r i c a ) . 1930. Este modo de concluir. de la incalculabilidad a la calculabilidad (es decir.La probabilidad 141 «puente» el teorema tie Bernoulli ": considero enteramente irrealizable este p r o g r a m a p o r razones lógicas. el apartado 62. pág.blogspot. con todo. pierde e n t e r a m e n t e el carácter de paradoja — h a y que reconocerlo— si aceptamos la teoría subjetiva. STUMPF (Sitzungsbericht der Bayerischen Akademie der Wissenschaften. aun cuando creo ahora que el teorema de Bernoulli puede servir de «puente» dentro de una teoría objetiva: precisamente entre las propensiones y la estadística. y que encontramos luego b r i l l a n t e m e n t e corroborados p o r la p r á c t i c a ? Ni siquiera la teoría frecuencial h a sido capaz hasta ahora de dar u n a solución satisfactoria a este p r o b l e m a . y éste es exactamente nuestro p r o b l e m a . pág. ¿Cómo es posible explicar el hecho de que a p a r t i r de la incalculabilidad —esto es. o. sino únicamente u n profeta.-hist. C. cf. p o r un tipo peculiar de incalculabilidad que le predispone a u n o a creer — t r a s gran n ú m e r o de tentativas infructuosas— que todos los métodos racionales conocidos de predicción h a n de fallar cuando aquéllos se presentan : tenemos algo así como la sospecha de que no es u n científico quien p o d r í a predecirlos. Verdaderam e n t e . de algo que no conocemos. al parecer.com . algo paradójico. justamente esta incalculabilidad es lo que nos hace concluir que es posible aplicar a semejantes eventos el cálculo de probabilidades. Phil. pues precisamente realizamos tales transformaciones cuando carecemos de conocimientos^. mejor. 238..) 49. esta concepción disuelve la p a r a d o j a . E L PROBLEMA FUNDAMENTAL DE LA TEORÍA DEL AZAR La aplicación más importante de la teoría de la probabilidad se encuentra en lo que podemos l l a m a r eventos — o acontecimientos— «azarosos» o «aleatorios». Y. * No he cambiado de opinión en este punto. en Erkenntnis 1. * Creo que esta opinión tan extendida tiene la culpa de las peores confusiones. Klasse. En el a p a r t a d o 67 haremos ver que tiene cierta relación con el «axioma de convergencia». capítulos *1I y *V. especialmente la nota 3. http://psikolibro. como haré ver circunstanciadamente en mi Postscript. P e r o tal forma de sortear la paradoja es e x t r e m a d a m e n t e insatisfactoria. de la ignorancia— p o d a m o s sacar concluisiones que cabe interpretar como enunciados acerca de frecuencias empíricas.

1919. NEYMAN. una vez que se elimina el axioma q u e hemos mencionado : y se encuentra al analizar los supuestos que nos permiten pasar. trad. H a b l a n d o de un modo tosco. Von Mises llama «colectivo» a toda sucesión de eventos que satisfaga ambas condiciones. L A TEORÍA F R E C U E N C I A L DE V O N M I S E S La p r i m e r a teoría frecuencial que proporciona unos fundamentos p a r a todos los teoremas principales del cálculo de probabilidades fue propuesta p o r Richard von Mises '^. ingl. und Wahrheit (1928). 1919. WahrscheinlichkeitsTcchnung und ihre Anwendung in der Statistik und theoretischen Physik (l'orlesungen iiher angetvandte Mathematik 1).blogspot. El cálculo de probabilidades es u n a teoría de ciertas sucesiones de eventos o acontecimientos azarosos o aleatorios: es decir. por JUAN CARLOS GRINBERG: Probabilidad. SHOLL y E. Statistik. 52. Grundlagen der Wahrscheinlichsrechnung.com . Se definen estas tiradas como «azarosas» o «aleatorias» p o r medio de dos condiciones a x i o m á t i c a s : el axioma de convergencia (o axioma del limite) y el axioma de aleatoriedad. V N MISES. de eventos reiterados tales como u n a serie de tiradas con un dado.. T o m a r é como ejemplo sencillo de colectivo el que podemos l l a m a r « a l t e r n a t i v a » . 1. Statistics and Truth. 1936. u n a sucesión de tiradas de un dado que supongamos indestructible. Espasa-Calpe Argentina (T. u n a tirada puede hacer aparecer un cinco. D . estadística y verdad (1946). Mathematische Zeitschrift 5.' ed. pág. Si separamos todas las tiradas que h a n tenido la p r o p i e d a d cinco — h a s t a llegar a cierto elemento dentro de la sucesión— y dividimos su número p o r el n ú m e r o total de tiradas hasta llegar a este elemento (esto es. de la sucesión irregular de acontecimientos aislados a la regularidad o estabilidad de sus frecuencias. pág. esp. 2. Explicaremos sus ideas fundamentales. y a la que podría designarse p o r «sucesión de eventos» o «sucesión de propiedades». Fundamentalsatze der Wahrscheinlichkeitsrechnung. 50. http://psikolibro. Cada uno de los eventos tiene cierto carácter o propiedad: p o r ejemplo. Esta es distinta de la sucesión original de eventos a que corresponde. TFahrscheinlichkeit. en p r i n c i p i o . y entonces tiene la propiedad cinco. obtenemos la frecuencia relativa de los cincos hasta llegar a dicho elemento. un colectivo es u n a sucesión de eventos que es capaz. denotamos con este t é r m i n o u n a sucesión de eventos en que se supone aparecen únicamente dos propiedades: p o r ejemplo. por J. pero cabe encontrarle u n a solución satisfactoria dentro del marco de la teoría de la frecuencia. 1931. p o r el número ordinal de éste en la sucesión). Si determinamos ahora la frecuencia relativa de los cincos hasta llegar a cada elemento de la sucesión. en u n a argumentación. Llamaremos «1» a u n a de ' R.142 La lógica de la investigación cievtífica tituye u n a parte integrante de la teoría en su estado actual. la sucesión de tiradas de u n a moneda. MathemaO tische Zeitschrift 4. obtenemos u n a nueva sucesión : la sucesión de las frecuencias relativas de los cincos. 1939 [vers.)}. RABINOWITSCH : Pro- bability. de ser continuada i n d e f i n i d a m e n t e : p o r ejemplo.

la p r o b a b i l i d a d es otro término p a r a el «límite de la frecuencia relativa en un colectivo». P o r tanto. como se le llama a veces. con lo cual querré «íempre decir la sucesión de frecuencias coordinada con la propiedad «1» de dicha «hemalivB (ct). (A) A esta «alternativa» corresponde — o . con respecto a todos los colectivos. en el caso de la alternativa habrá dos sucesiones diferentes.La probabilidad 143 las p r o p i e d a d e s ( c a r a ) y «O» a la otra ( c r u z ) . . * http://psikolibro. . dos propiedades : y si se nos dan los límites de las frecuencias correspondientes a todas las propiedades del colectivo tenemos lo que se llama su «distribución^. «el principio de exclusión de los sistemas de j u g a r » — está encaminado a dar expresión matemática al carácter azaroso de la sucesión. una sucesión p a r a la que exista u n sistema de jugar p o r cuyo medio el j u g a d o r pueda m e j o r a r sus posibilidades de ganar.ente favorables se a p r o x i m a r á n al mismo límite que las que aparecen en la sucesión de todas las tiradas. y por esta razón hablo —de un modo breve— de «la (es decir. el axioma de convergencia (o «axioma del l í m i t e » ) postula que la sucesión de frecuencias tiende a u n límite definido al hacerse cada vez m a y o r la sucesión de eventos. la única) sucesión de frecuencias relativas coordinada con la alternativa ('')».. El axioma de aleutoriedad — o . . p a r a este autor. Así pues. pero éstas pueden deducirse una de otra.blogspot. ya que son complementarias (los términos correspondientes suman 1 ) . Entonces p u e d e representarse una sucesión de eventos del modo siguiente: 0 1 1 0 0 0 1 1 1 0 1 0 1 0 . (A') A h o r a b i e n .com . está coordinada a la p r o p i e d a d «1» de esta alternativa— la siguiente sucesión de frecuencias relativas. no será u n colectivo en el sentido de Von Mises. al menos. con tal de que se continúe jugando el número de veces suficiente. que no existe u n sistema de j u g a r que les sea aplicable con éxito : postula que —sea cual fuere el sistema de j u g a r p o r el que escojamos unas tiradas supuestamente favorables— las frecuencias relativas dentro de la sucesión de tiradas supuestam. o «sucesión de frecuencias» ^: 1 O 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 2 2 2 2 3 4 5 5 6 6 7 7 . Es evidente que u n j u g a d o r p o d r í a mejorar sus posibilidades de ganancia utilizando u n sistema de j u g a r si las sucesiones de tiradas de una p e r r a chica mostrasen ciertas regularidades (por ejemplo. Así pues.. Pues el axioma de aleatoriedad postula. En todo colectivo existen. Von Mises emplea este axioma p o r q u e tenemos que asegurarnos un valor fijo de la frecuenda con el cual podamos trabajar a pesar de que las frecuencias reales tengan valores fluctuantes. mejor. y de aquí que la Podemos coordinar con cada sucesión de propiedades tantas sucesiones distintas de frecuencias relativas como propiedades estén definidas en la sucesión.. u n a aparición bastante regular de cruces a continuación de toda serie de tres salidas seguidas de c a r a s ) .

estas sugerencias presuponen que este ú l t i m o axioma es el causante de las dificultades. Según Von Mises. bien reemplazarlo p o r otro requisito más débil ( R e i c h e n b a c h ) . pág. Frente a estas opiniones me siento inclinado a acusar al axioma Cf. Erkenntnis 1. 51. En particular. este ú l t i m o se define como límite de frecuencias r e l a t i v a s .com . (1931). pág. Se trata meramente de u n a p r o p i e d a d de esta regla o ley si. Von Mises resume en cuatro puntos los rasgos característicos de su teoría ^: el concepto de colectivo precede al de p r o b a b i l i d a d . es decir. en la física) y sus usos p o p u l a r e s : señaló que sería u n error p e d i r que u n t é r m i n o científico adecuadamente definido correspondiese en todos los respectos a su utilización precientífica. inexacta. Con objeto de salir al paso de semejantes objeciones. lo que se p r o p o n e es. la tarea del cálculo de probabilidades consiste p u r a y exclusivamente en esto : en inferir ciertos «colectivos deducidos» con ciertas «distribuciones deducidas» a p a r t i r de determinados «colectivos iniciales» dados con ciertas «distribuciones iniciales» dadas . y postular sólo aquél. Von Mises contestó a los críticos que presentaban objeciones contra la estrechez de su interpretación. 232. p o r su misma definición (esto es. WahrscheinlichkeitsTechnung WAISMANN. E n cuanto al axioma de aleatoriedad. y se define la tarea del cálculo de probabilidades. no h a de estar sujeta a ninguna regla ni ley. http://psikolibro. existe u n elemento de la sucesión tal que todos los que le siguen se separen de cierto valor determinado —llamado su l í m i t e — en u n a cantidad m e n o r que aquella fracción. P u e s el límite matemático no es sino u n a propiedad característica de la regla o ley matemática por la que está determinada la sucesión. p a r a u n a fracción cualquiera elegida a r b i t r a r i a m e n t e y p r ó x i m a a cero.144 La lógica de la investigación científica idea de probabilidad sea únicamente aplicable a sucesiones de eventos : restricción que es fácil sea enteramente inaceptable desde el punto de vista de Keynes.blogspot. basándose en que es inadmisible aplicar el concepto matemático de límite — o de convergencia— a u n a sucesión que. 22. que — a mi e n t e n d e r — no carecen de justificación. 1930. bien a b a n d o n a r l o completamente ( K a m k e ) . se h a n planteado objeciones contra la combinación de u n axioma de convergencia con otro de aleatoriedad ^. p o r el axioma de aleator i e d a d ) . dicho b r e v e m e n t e : en calcular p r o b a b i l i d a d e s que no están dadas a p a r t i r de las que lo están. P L A N DE UNA NUEVA TEORÍA DE LA PROBABILIDAD Los dos axiomas o postulados que Von Mises formula para defin i r el concepto de colectivo h a n sufrido fuertes críticas. subrayando la diferencia entre el empleo científico de la probabilidad (por ejemplo. VON M I S E S . se ha propuesto abstenerse de c o m b i n a r el axioma de convergencia con el de aleatoriedad. la existencia de u n lím i t e . se formula u n axioma de aleatoriedad.

la reconstrucción de la teoría m a t e m á t i c a ^ . sólo las he llevado a cabo de un modo satisfactori'> en el nuevo apéndice *VI. y en desarrollar dentro de este marco la teoría cuanto sea posible —esto es. F R E C U E N C I A RELATIVA DENTRO DE UNA CLASE FINITA Consideremos ahora una clase a de u n n ú m e r o finito de acontecimientos. Después continuaré con las sucesiones infinitas (es decir. libro lo que me había propuesto. Mi plan consiste en p r e p a r a r p r i m e r o una teoría frecuencial para clases finitas. p a r a ser más preciso. tiene como p r i n c i p a l meta la deducción del teorema de Bernoulli — l a p r i m e r a «ley de los grandes n ú m e r o s » — a p a r t i r de u n axioma de aleatoriedad modificado: a saber. ya que necesitamos alguno de este tipo p a r a la discusión del axioma de aleatoriedad. expresa esta preocupación. La p r i m e r a de estas tareas. en NatuTwissenschaften 19. Esta teoría resulta ser una parte bastante elemental de la teoría de clases. «aleatoria» o «azarosa». I'ublicnré por separado t>na exposición detallada de la construcción matemáti*(!f. ni nuevo apéndice *\\. 1931.com . p o r tanto. finalmente. Y después de deducir y examinar el teorema de Bernoulli.La probabilidad 145 de convergencia no menos que al de aleatoriedad. p o r ejemplo. aunque casi logré realizar en o'. Pienso. 10 http://psikolibro. el apartado 66). F ' será símbolo del límite de las frecuencias relativas de una sucesión de frecuencias infinita. la clase de las tiradas con este dado c o n c r e t o . F h a b r á de simbolizar la p r o b a b i l i d a d objetiva —esto es. y después.blogspot. de la epistemológica. " ScHucK. y. la frecuencia relativa en una sucesión «irregular». *Sigo creyendo que ambas tareas tienen importancia. E n el curso de las deducciones matemáticas e m p l e a r é tres símbolos de frecuencia diferentes: F " simbolizará frecuencias relativas en clases finitas. es decir. cuestión p o r la que h a de preocuparse especialmente el epistemólogo ^ (cf. a p a r t i r de ésta pueden oblencrse del modo usual el teorema de Bernoulli y los demás teoremas de límites de la teoría de la prohabilidad. me ocuparé de cómo podría eliminarse el axioma de convergencia y de qué clase de sistema axiomático quedaría como resultado. y la expondremos únicamente con objeto de obtener una base p a r a la discxisión del axioma de aleatoriedad. O. hasta lograr la deducción de la ( « p r i m e r a » ) fórmula b i n o m i a l — . A continuación me propongo ocuparme p r i m e r o de la cuestión matemática. 52. que es preciso llevar a cabo dos t a r e a s : el perfeccionamiento del axioma de aleatoriedad (lo cual es p r i n c i p a l m e n t e un p r o b l e m a mat e m á t i c o ) y la eliminación total del axioma de convergencia. lo que p r e t e n d o es deducir la fórmula binomial (a la que a veces se llama «la fórmula de N e w t o n » ) en lo que yo llamo su «tercera f o r m a » . modificado de suerte que no se pida más de lo que es necesario p a r a alcanzar dicha meta. con las sucesiones de eventos que p u e d e n continuarse indefinidamente) p o r el conocido método de introducir un axioma de convergencia.

igual al cociente que se obtiene dividiendo el n ú m e r o de cincos sacados ayer con este dado p o r el número total de tiradas hechas ayer con este dado» *^. " Desde luego. ya que aquí no se asume que los elementos de a sean «igualmente posibles». que h a de leerse «a y /?». ¡3 ea una subclase de a. ¡3. la definición 1 se refiere a la clásica definición de probabilidad como razón de los casos favorables a los igualmente posibles. La clase de los elementos que pertenecen tanto a a como a ¡3 (por ejemplo. por definición. y se la denota p o r «a . p o r ejemplo. como también diremos.com . razones o números F ) .blogspot. Mientras que simbolizamos números (finitos) de elementos p o r N.146 La lógica de la investigación cientíjica esta clase «. el teorema de adición y los teoremas de división. en cuanto al número de elementos que pertenecen a ella — o sea.(3) cxF"(P) = (Definición 1) N(a) que en nuestro ejemplo querría d e c i r : «la frecuencia relativa de los cinco en las tiradas de ayer con este dado es. el símbolo correspondiente a frecuencias relativas será F " . el teorema general de multiplicación. pero no en los teoremas mismos *^. cf. esto es. escribiremos « a F " ( ^ ) » — q u e puede leerse «la frecuencia-a de yS»—• en lugar de «la frecuencia relativa de la p r o p i e d a d ¡3 dentro de la clase finita de referencia a». Como a. la clase de todas las tiradas que hacen aparecer un cinco — o . pero debe distinguirse claramente de ésta. que tienen la p r o p i e d a d cinco. Podemos definir ahora N(a. a su número c a r d i n a l — . que se supone ser u n a clase no vacia. finita o n o : diremos que fi es nuestra clase de p r o p i e d a d e s . sirve algo así como de marco de referencia. la clase de las tiradas hechas ayer con este dado concreto que tenían la p r o p i e d a d cinco) se llaipa la clase producto de a y . tiene que contener como máximo un n ú m e r o finito de elementos (y p u e d e ser u n a clase v a c í a ) . y puede ser. y3)» denotará el número de elementos de OÍ . los números N sólo aparecen en las demostraciones de unos pocos teoremas fundamentales que se deducen directamente de la definición. p o r ejemp l o . ((N(a . Es característico de los teoremas de este cálculo de frecuencias — y de los del cálculo de probabilidades en general—• que nunca aparecen en ellos los números cardinales (números N ) . sino únicamente frecuencias relativas (esto es. A p a r t i r de esta definición bastante trivial se p u e d e n deducir muy fácilmente los teoremas del cálculo de frecuencias en clases finitas (en particular. las reglas de B a y e s . lo denotaremos por ((N(a)». que h a de leerse «el n ú m e r o de a». . http://psikolibro. el apéndice I I ) .8. obtenemos un sistema axiomático formal para la probabilidad. Sea ahora /3 otra clase. *iy y *V. Escogiendo un conjunto de fórmulas-F de las que puedan deducirse otras fórmuIas-F. y la llamaremos u n a clase de referencia (fin i t a ) . compárense loa apéndices II. *II. j8».

Berichte über die Verltandlungen der sachsischen Ges. y simétrica en las propiedades yS y y *. INTRASCENDENCIA E n t r e todas las operaciones que pueden ejecutarse con frecuencias relativas de clases finitas. o. /3) + N(a . * Es incluso triplemente simétrica —esto es.a .com . de la frecuencia de y en la nueva clase de referenc i a " .). 53. cf. pero su demostración emplea los números N . *La condición de finitud que afirmo en esta nota no es luf¡dente para la triple gimetria. puede cumplirse „. ei apéndice I I ) . «el complemento de y3». Ahora b i e n . p F " ( y ) . Leipzig. /?. « — p o r ejemplo. Si dos propiedades /? y y son El ténnino de Von Mises es «elección» (nAuawdhlyt). simplemente. o bien la «selección de a según la propiedad ^ » . 1901. a . INSENSIBILIDAD. pues se sigue de la definición 1 p o r medio de u n teorema sencillo del cálculo de clases que afirma que N(a . La relación de independencia es u n a relación triádica. ya que podemos considerarla obtenida p o r selección dentro de a de todos los elementos (botones) que tienen la propiedad ff (ser r o j o s ) .pF"(y) = aF"(y) En este caso. «no y3»). para ot. ITissenschaften. SELECCIÓN.La probabilidad 147 Haremos ver ahora cómo h a de entenderse esto valiéndonos de u n ejemplo m u y sencillo (damos otros en el apéndice I I ) .mutuamente independientes dentro de la clase de referencia a » . d. el apéndice II (1") y (1. puede llamársela «el resultado de seleccion a r elementos j3 de a». la clase de los botones que h a y en u n a caja—. decimos (siguiendo a H a u s d o r f f ' ) que las propiedades P Y y son «. ' HAUSDORFF. podemos escribir ahora: „F"(P) + „F"(p) = 1 Este teorema contiene solamente números F . u n a clase de referencia finita. El teorema general de división contesta a la cuestión que aquí planteo (cf. es decir. Tomamos ahora la clase producto . A esta ú l t i m a . ¡3 como nueva clase de referencia. pág. j3 y y— si asumimos que P j f son también finitas. Klasse 5 3 . y dos clases de propiedades. Mathem. p u e d e ocurrir que y aparezca en la nueva clase de referencia. ^) = N ( a ) . Para la demostración de nuestra aserción de simetría. esto es. los botones rojos) y y (los botones grandes. « . p o r e j e m p l o ) .blogspot. INDEPENDENCIA. Denotemos con « p » la clase de todos los elementos que no pertenecen a /? (léase. 158. /?. quizá he tratado de expresar la condición de que (t y y eatén acotadas por la cíate finita de referencia a.-physik. la de selección'^ tiene una importancia especial para lo que sigue. Supongamos que estén dadas. con la misma frecuencia relativa que en la clase de referencia original. y planteamos la cuestión del valor de o . o —lo cual és más probable— ' http://psikolibro. a . y3 (digamos.

En caso de que que a debería ser nuestro universo finito del discurso (que son condiciones suficientes). a. como pongo de manifiesto en mi Postscript. págs. de los que cuatro sean redondos ("). relevant} para la cuestión de si este elemento posee también o no la p r o p i e d a d y °. El ejemplo siguiente hace ver la insuficiencia de la condición formulada en la nota: tómese un universo de cinco botones. http://psikolibro. *De hecho.148 La lógica de la investigación científica ( m u t u a m e n t e ) independientes dentro de u n a clase de referencia a. si y sólo si las propiedades en cuestión son. o intrascendente. S U C E S I O N E S F I N I T A S . des redondos y grandes {"-7). y3 (que se ha seleccionado a p a r t i r de a de acuerdo con la p r o p i e d a d /8). cualquier información acerca de la posesión de propiedades es trascendente. La selección ordinal consiste en efectuar u n a selección a p a r t i r de la sucesión a teniendo en cuenta u n a p r o p i e d a d ^ que depende del n ú m e r o o r d i n a l del elemento (sobre cuya selección se h a de d e c i d i r ) . la próxima nota y la *1 del apartado 5S). del modo siguiente: si se nos informa de que u n elemento concreto de la clase a tiene la p r o p i e d a d ^ . podemos decir que la p r o p i e d a d y es — d e n t r o de a— insensible a la selección de elementos / 3 .. o quizá que la clase de referencia a es —con respecto a la propiedad y— insensible a la selección realizada según la p r o p i e d a d ¡3. /? puede ser la p r o p i e d a d de ser par. la selección o r d i n a l — y la que atiende a su vecindad. 103 y sigs. 54. o independientes. En u n a sucesión de este tipo podemos distinguir dos tipos de selección que tienen u n a importancia especial: a saber. aunque no a la inversa (cf. negro y grande (a/Sy) y uno cuadrado. esta información es intrascendente [en ingl.blogspot. especialmente los apartados *40 a *43. P o r ejemplo. la teoría subjetiva no puede definir la independencia (objetiva). Si. respectivamente. dos redondos y negros (")3). negro y grande (S^Sy). sabemos que y aparece más a m e n u d o (o menos a menud o ) en la subclase a . de acuerdo con su n ú m e r o ordinal. intrascendente para la cuestión de si semejante elemento tiene o no. estén numerados (por f j e m p l o . p o r el contrario. no tenemos triple simetría. Cabe t a m b i é n interpretar la independencia m u t u a — o insensibil i d a d — de . desde el p u n t o de vista de la teoría subjetiva. ds modo que seleccionaríamos de a todos los elementos cuyo n ú m e r o ordinal fuese p a r : obtendríamos así u n a subsucesión seleccionada. S E L E C C I O N E S ORDINAL T DE VECINDAD Supongamos que los elementos de una clase finita de referencia. asimismo. lo cual constituye una seria objeción a aquélla.com . ya que aF" ( 7 ) 7 ^ " Así pues. De ahí que pueda definirse la trascendencia a base de la independencia. capítulo *II. que haya escrito u n n ú m e r o en cada botón de los que están en la caja) y dispuestos en u n a sucesión. op.. ' Keynes ha puesto objeciones a la teoría frecuencial porque ha creído que era imposible definir la trascendencia dentro de ella: cf. la que se hace de acuerdo con el n ú m e r o ordinal del elemento — b r e v e m e n t e . irrelevant'} si es que /3 y y son m u t u a m e n t e independientes dentro de a : a saber. uno redondo..8 y y dentro de a. entonces la información de que u n elem e n t o tiene la p r o p i e d a d ¿S es trascendente [en ingl. la propiedad y *^. cit. dependientes.

Quizá sea incluso recomendable pasar direct^nente desde aquí —o desde el final del apartado 55— al capítulo X. http://psikolibro. podemos escribir : „ F " (1) = „ F " (0) = 1/2 (1) Seleccionamos ahora de a todos los términos que tienen la p r o p i e d a d de vecindad de suceder inmediatamente a un uno (dentro de la suce" Pueden omitirse los apartados 55 a 64 —o quizá solamente los 56 a 64— en una primera lectura. que los elementos adquieren en virtud de su posición en la sucesión. o bien. sin p o r ello p e r d e r generalidad. de u n a que consista en mil unos y ceros dispuestos regularmente del modo que sigue: 1 1 0 0 1 1 0 0 1 1 0 0 1 1 0 0 . Ahora b i e n . . las frecuencias relativas de los unos y de los ceros son iguales. a. o que la sucesión a es —con respecto a y — insensible a la selección de elementos ft. etc. p o r ejemplo.blogspot. seleccionar todos los elementos cuyo predecesor inmediato tenga la p r o p i e d a d y. que pertenecen a cada elemento i n d e p e n d i e n t e m e n t e de su situación en la sucesión. la estructura de u n a alternativa p u e d e ser regular o bien más o menos irregular. es decir. Estudiaremos a continuación más circunstanciadamente la regularidad o i r r e g u l a r i d a d de ciertas alternativas finitas *^. 55. Se designa con el n o m b r e de «alternativa» a u n a sucesión con dos p r o p i e d a d e s p r i m a r i a s . Así pues.La probabilidad 149 Una p r o p i e d a d y sea independiente de la selección ordinal que atiende a 13. si se pone suficiente cuidado es jjosible desarrollar las partes esenciales. (a) En esta alternativa tenemos una equidistribución. cabe representar toda alternativa p o r una sucesión de unos y ceros. Como h a hecho ver Von Mises. La selección de vecindad es posible p o r el hecho de que se crean ciertas relaciones de vecindad al ordenar los elementos de u n a sucesión n u m e r a d a . y p o r ((F"(0)» la de O. y las secundarias. de la teoría de la p r o b a b i l i d a d como u n a teoría de las alternativas. aquellos cuyos predecesores p r i m e r o y segundo — o cuyo sucesor seg u n d o — tengan la p r o p i e d a d 7 . Si denotamos la frecuencia relativa de la p r o p i e d a d 1 p o r « F " ( l ) » . podemos decir también que la selección ordinal es independiente con respecto a 7 . p o r ejemplo. si tenemos una sucesión de eventos —digamos. . Si denotamos las dos p r o p i e d a d e s p r i m a r i a s de una alternativa p o r las cifras «1» y «O».com . Esto nos p e r m i t e . LlBERTAD-rt EN SUCESIONES FINITAS Partamos de una alternativa finita. como «par» o «sucesor de una cruz». de tiradas de una m o n e d a — liemos de distinguir dos clases de p r o p i e d a d e s : las p r i m a r i a s (del tipo de «caras» o «cruces»).

0» debido a su e q u i d i s t r i b u c i ó n ) : si a contiene dos m i l elementos. mejor.^) Esta sucesión ofrece una desviación muy leve respecto de u n a equidistribución. (2) Según la terminología introducida en el apartado 53. u n a alternativa con equidistribución. P o d e m o s estuciar ahora la alternativa a p a r a ver si es insensible a otras seleccionej.pF" (0) = „ r " (0) . especialmente a la selección según la p r o p i e d a d de u n par de predecesores. los cuales p u e d e n distinguirla de otras a l t e r n a t i v a s : así. . . que a es insensible a la selección según /3. a su vez. o bien que la alternativa a es insensible a la selección de elementos con la p r o p i e d a d p . Es claro que tal insensibilidad se debe a determinados aspectos de la estructura de la alternativa a. . podemos llamar «a . podemos seleccionar de a http://psikolibro. Si seleccionamos ahora los miembros que tienen la p r o p i e d a d P llegamos a la alternativa : 0 1 0 1 0 1 0 1 0 . ^ y a . Denotando esta p r o p i e d a d p o r «/3». . que tendrá la siguiente e s t r u c t u r a : 1 0 1 0 1 0 1 0 1 0 1 0 . (.pF" (1) =: cF" (1) . en las que aquéllas desaparecen. a — o . p o r esta razón no las tendremos en cuenta en lo sucesivo. En consecuencia. podemos denotar esta segunda p r o p i e d a d p o r «p». diremos que la alternativa a . y podemos decir.) ap Esta sucesión es. podemos decir q u e las p r o p i e d a d e s primarias de la alternativa a son insensibles a u n a selección que se haga teniendo en cuenta la p r o p i e d a d /?. ya que comienza y termina con cero (puesto que a misma t e r m i n a con «0.com . o bien tiene la p r o p i e d a d /3 (la de ser sucesor de u n u n o ) o bien la de ser sucesor de u n cero. que a es insensible a toda selección que atienda a la p r o p i e d a d del predecesor inmediato. (a. las alternativas a . la frecuencia relativa de las propiedades prim a r i a s de a— es insensible tanto a la selección que atiende a j8 como a la que atiende a ^ .150 La lógica de la investigación científica sión a ) . p o r t a n t o . P tiene una equidistribución. P o r ejemplo. además. y pueden hacerse tan pequeñas como se quiera sin más que t o m a r u n a sucesión suficientemente l a r g a . más brevemente. Estas desviaciones con respecto a la equidistribución (o a otras distribuciones) proceden sólo del primero o del ú l t i m o elemento. cx.blogspot. « . o. de modo que tenemos „. P> contendrá quinientos ceros y solamente cuatrocientos noventa y nueve unos. pues. Puesto que todo elemento de a. ^ no son insensibles a la selección ejecutada de acuerdo con la p r o p i e d a d de u n predecesor. especialmente dado que nuestra investigación h a de ampliarse a las sucesiones infinitas. j9» a la subsucesión seleccionada. ni la frecuencia relativa de los ceros ni la de los unos han cambiado .

Cf. véanse tarnbicji. que a es (o no es) insensible a la selección «que atiende a parejas de predecesores». pues si p es intrascendente. dada la ley con arreglo a la cual está construida a. Yo he introducido la idea general de distinguir entre vecindades de acuerdo con su tamaño. P o r otra parte. liberlad. el método recurrente para analizar selecciones de vecindad y. y. especialmente los puntos 5 y 6 de la primera nota. y de emplear. libertad-n. por lanío. las condiciones iniciales que necesitamos para deducir la predicción. Desde el p u n t o de vista de la teoría subjetiva. La aserción hecha más arriba acerca de la alternativa a. Y en lugar de decir. relevant e irrelevant^. < http://psikolibro. es «bidimensional» con respecto a éstas.1. es decir. 0. . Vemos inmediatamente que a no es insensible a la selección del sucesor de cualquiera de los posibles pares 1.0. d > ¡iñ y —en espccinl-— la 2 del aportado dfl. a saber. «« ( n o ) es lil)re-2» *^. 1. con mayor brevedad. ) Teniendo en cuenta lo estrechamente que está relacionada la idea de causalidad — o de cau. son enormemente engañosos. aun cuando este autor lo empleaba entonces sólo en el sentido absoluto de «insensible a la selección realizada según un giu])0 precedente cualquiera de elementos». y )o mismo le ocurre a q. no deja de ser sorprendente saber que p. por tanto. p o d r í a expresarse del modo siguiente: la información acerca de la propiedad de un predecesor de un elemento de a es intrascendente para la cuestión de la p r o p i e d a d de este elemento. la expresaré ahora d i c i e n d o : «a está libre de secuelas de predecesores aislados». (La ley con arreglo a la cual está construida a requiere como condiciones iniciales u n p a r de p r o p i e d a d e s .blogspot. diré a h o r a : «a ( n o ) está libre de secuelas de parejas de predecesores».q puede tener la máxima trascendencia. por el contrario. «a es libre-1». Véase también el apéndice *IX. o.La probabilidad 151 todos los elementos que sean sucesores de u n a pareja 1. La especificación de una propiedad es «intrascendente» sólo por tener u n grado de composición insuficiente p a r a servir de condición inicial. que figuran con tal profusión en la teoría subjetiva. la nota 4 del aparta. Este nrétodo es enteramente distinto del de Reiclienbach. TamIjién es mía la idea de introducir uu concepto definible por recurrencia de liberlad-1.2.so y efecto— con la deducción de predicciones. Tenemos con eslo otra indicación de que los términos «trascendentei^ e «intrascendente» [en ingl. y la de operar con selecciones de vecindad perfectamente definidas. especialmente. nos permite predecir la {¡ropiedad del elemento en cuestión: la información acerca de las p r o p i e d a d e s de su p a r de predecesores nos proporciona. en unos exclusivamente o ceros exclusivamente. más abajo. ya que. la información sobre las propiedades de Hu p a r de predecesores tiene la máxima trascendencia.. el hecho de que a sea insensible a la selección según predecesores aislados. como antes. 0 : en ninguno de estos casos tienen u n a equidistribución las subsucesiones r e s u l t a n t e s . «a es insensible a la selección según predecesores aislados».. consisten todas en bloques ininterrumpidos (o «iteraciones»).. aunque él emplea uno de sus términos en xm sentido modificado. pero no a la que atiende a parejas de predecesores.1. e m p l e a r é de ahora en adelante los términos que indico a continuación. por decirlo así. sucintamente. para construir sucesiones aleatorias (tamijién he utilizado tal método para definir la independencia mutua de n eventos). o. pero el término «libre de secuelas» («nachwirkungsfrei») se debe a Reichenbach.1 y 0 . el a p a r t a d o 3 8 * ' .com .

y según ternas de predecesores .. P o r otra p a r t e . sino que. P u e d e construirse u n a alternativa a libre-l reiterando el período generador 1 1 0 0 (A) u n n ú m e r o cualquiera de veces. cabe simplificar esta definición: basta pedir insensibilidad a la selección de cualquier acervo-n predecesor (para un n dado). y entonces es posible demostrar fácilmente la insensibilidad a la selección de acer»Oi-fK-1 (etc. estén libres de secuelas de u n p a r de predecesores. P u e d e observarse que la impresión — i n t u i t i v a — de encontrarse frente a u n a sucesión irregular a u m e n t a al crecer el n ú m e r o n que define su libertad-n. luego podemos pasar a sucesiones que sean libres-3. los períodos que hemos dado p u e d e n empezar. podemos const r u i r fácilmente otras sucesiones. obtenemos u n a alternativa libre-2 con equidistribución si tomamos 1 0 1 1 1 0 0 0 (B) como período generador. que sean libres-2. y según acervos-n. o —como d i r e m o s — la de libertad-n. de predecesores ^.com . y en su lugar obtendríamos 1 0 0 0 0 1 1 1 1 0 1 0 O 1 O 1 (C) Existen otras transformaciones que tampoco alteran la libertad-/i ' Como el doctor K.blogspot. Con el período generador 10 1 1 0 0 0 0 1 1 1 1 0 1 0 0 (C) se llega A u n a alternativa libre-3. Con m a y o r precisión : diremos que u n a secuencia es «libre-n» si y sólo si las frecuencias relativas de sus propiedades primarias son «insensibles-n». El p e r í o d o generador de una alternativa libre-re con equidistribución h a de contener al menos 2" + ^ elementos. p u e d e comenzar con su cuarto elemento. es decir. esto es.). n a t u r a l m e n t e . que no solamente estén libres de secuelas debidas a un predecesor. que sean libres-1 (como a ) . en sitios diferentes: ( C ) . Análogamente. o sea. Schiff me ha señalado. y a la selección según pares de predecesores. además. etc.. p o r ejemplo.152 La lógica de la investigación científica Empleando como prototipo la alternativa libre-l a. y a p a r t i r del período generador 01100011101010010000010111110011 (D) se forma u n a alternativa libre-4. insensibles a la selección según predecesores aislados. http://psikolibro. Y de este modo llegamos a u n a idea general que es fundamental para lo que sigue: la de libertad frente a secuelas de todos los grupos de antecesores hasta el n ú m e r o n. asimismo con equidistribución.

a éste seguir los correspondientes a los elementos « + 1 a 2re. en general. .. Una sucesión de segmentos-re adyacentes contiene sólo aquellos segmentos-re que se siguen inmediatamente. acervo-m en una cantidad no mayor —^respectivamente— que ret/NVz. podemos llamar «sucesión de los segmentos-re imbricados de a» a la nueva sucesión así obtenida : este n o m b r e indica que dos elementos (esto es. Si se nos da un n ú m e r o det e r m i n a d o re además de la sucesión a.La probabilidad 153 de u n a sucesión. P o d e m o s obtener ahora. todo acervo-n posible **. otras sucesiones-re a partir de la sucesión de segmentos imbricatlos : especialmente. discrepa del correspondiente a cualesquiera otros pareja. luego viene el segmento constituido por los elementos 2 a re + 1 de a . en que ro = re — 1. Si se nos da una sucesión a.. terna. . Resulta una sucesión de longitud 2° 4" " — 1 tal. terna. e incluso podemos definir el grado de su aproximación. En otro lugar *^ describiremos u n método de const r u i r períodos generadores de sucesiones libres-n. y re el mayor entero tal que 2 " • ' < N . un «segmento-« de a».. u n a sucesión de segmentos adyacentes comenzará p o r el ele*' Cf. en a.. * http://psikolibro. S U C E S I O N E S DE BINOMIAL SEGMENTOS. 56. segmentos) consecutivos cualesquiera de la nueva sucesión están imbiicados de modo que tienen comunes re — 1 elementos de la sucesión original a.blogspot. Mediante esta caracterización es posible decir de una alternativa dada A cualquiera que es. que es aplicaMe a una alternativa A de longitud dada cualquiera pero finita.. Sea N la longitud de A. o. del modo siguiente: empezamos con el segmento forjiíado por los n primeros elementos de a . que al suprimir los re — 1 últimos elementos obtenemos un período generador de una alternativa libre-m. para todo número n. que será la sucesión de los segmentos-n de X. podemos construir una nueva sucesión formada con segmentos-re de a. de mi «Tercera nota». más brevemente. es decir. 2n + l a 3re. En general. que tiene —entre otras— la siguiente p r o p i e d a d : en ella aparece. gamos. p o r selección. la nota *1 del apéndice IV. etc. aproximadamente. di. PKIMEHA FORMA DE LA FÓRMULA Dada una sucesión finita a. Si al período generador de u n a alternativa libre-n añadimos los n p r i m e r o s elementos del período siguiente. tomamos p a r a elemento x de la nueva sucesión el segmento formado p o r los elementos x a x + n — 1 de a . p o r lo menos una vez. Cabe basar una definición más completa en el método (de hacer máxima mi función E ) dnscrito en los puntos 8 y siga. podemos distribuir los segmentos-re de a en una sucesión. toda distribución de re + 1 ceros y unos. reimpresa aquí en el apéndice *IX.. Por ejemplo : puede empezar con el segmento-re formado por "los elementos numerados de 1 a re en la sucesión original a. llegamos a una sucesión de longitud 2"^^ + n. y con equidistribución. aleatoria. acervo-m (hasta m = re) dados.com . sin imbricación. se dice que A es perfectamente aleatoria si y sólo si el número relativo de apariciones de cualquier pareja. '* Parece apropiada la siguiente definición. sucesiones de segmentos-n adyacentes. a una subsucesión de a que conste de n elementos consecutivos le llamamos un «segmento de a de longitud re».

a partir de toda sucesión a („) obtenemos otra alternativa al seleccionar un m concreto (m^n) y adscribir la propiedad «m» a todo elemento de la sucesión a(„) que tenga exactamente m unos (y. todo elemento de «(„) h a de poseer u n a de estas dos p r o p i e d a d e s . c(F"(l). Wahrscheinlichkeitsrechnung.blogspot. a veces. de n -{. fórmula de N e w t o n ) . 128) al problema correspondiente para sucesiones infinitas de segmentos adyacentes. el acervo-re ordenado de ceros y unos en que consiste dicho e l e m e n t o . p o r tanto. ¿cuál será el valor de a:i„)P"{m)? Con los recursos de la aritmética elemental podemos resolver esta cuestión ^. la nota 1 del apartado ÍO). el orden de los unos y los ceros) : es claro que si denotamos el n ú m e r o de unos con m. a(n). Prestemos ahora algo más de atención a las sucesiones de segmentos imbricados. y con referencia a las sucesiones infinitas de segmentos imbri cados. o. es igual a p . etc.k — 1. ' Llamo «problema beruoulliano» (siguiendo a VoN MISES. pág. tenemos m ^ n. me he decidido a traducirlo por «fórmula binomial» [ambas expresiones son corrientes en castellano (T. y con ««„» las sucesiones de segmentos-n.154 La lógica de la investigación científica mentó A:-ésimo de a. de 2n -{. designaré aquélla como « p r i m e r a forma de la fórmula binomial» *^. n — m ceros) y la p r o p i e d a d m (no m) a todos los demás elementos de «(«i. " En el texto original empleaba el término «fórmula de Newton». le denomino «el problema casi bernouUiano» (cf. dicho de otro modo. Y la respuesta se halla contenida en la fórmula siguiente. Ahora b i e n .k — 1. Imaginemos a h o r a de nuevo que se nos da u n a alternativa finita a con las propiedades p r i m a r i a s «1» y «O». pues. P a r t i e n d o de que la alternativa a sea al menos libre-n—1 (siendo n u n n ú m e r o n a t u r a l a r b i t r a r i o ) . podemos p r e g u n t a r lo siguiente: ¿con qué frecuencia aparece la p r o p i e d a d m en la sucesión a(n)?.)]. Podemos considerar como p r o p i e d a d p r i m a r i a de un elemento de ia(n). más sencillamente. denotaremos con «a(„)» la sucesiones de segmentos-re imbricados.k a 2n -{-k — 1. y supongamos que la frecuencia de los unos. en la que sería p = q). cuya demostración se encontrará en el apéndice I I I : "(«) F" (m) = «C^p^g"-"- (1) El segundo miembro de la fórmula «binomial» (1) fue obtenido — e n u n contexto diferente—• p o r Newton (y p o r ello se le llama. y sus segmentos contendrán los elementos de a num e r a d o s de k a n -\. es igual a q (no asumimos que ge trate de una equidistribución. y que la de los ceros. Cada elemento de esta sucesión es u n segmento-n de a. http://psikolibro.k a in -{. En lo sucesivo. t o m a r como propiedad p r i m a r i a del mismo el número de sus unos (dejando de lado. pero como parece ser poco usado en inglés. p o r ejemplo. adyacentes. a F ' ' ( 0 ) . sin apoyarnos en otro supuesto que el de que « sea al menos libre-n—1. o. p o r tanto.com . 1931. Por lo que el problema que aquí estudio sería el problema can bernouUiano para sucesiones finitas.

Con tal de que nos limitemos a sucesiones de referencia construidas de acuerdo eon una regla matemática determinada. 57. Podemos d e n o m i n a r «sucesión de referencia» a u n a sucesión infinita de elementos que desempeñe el papel de clase de referencia a la que se refieran las frecuencias relat i v a s . tal como se explica en los apartados *53 y sigs. esto es. mas hubiera resuelto completamente y sin necesidad de asumir nada más los problemas de los apartados 63 y 64. con objeto de llegar a una teoría en que la existencia de límites frecuenciales se siguiese del carácter aleatorio de la sucesión. a «colectivo» en el sentido de Von Mises * ' . http://psikolibro. por lo cual. y —excepto en la medida en que definen un tipo ideal de desorden objetivo— resultan innecesarios si adoptamos una interpretación de propensiones del formalismo neoclásico (de la teoría de la medida). más o menos. ESTIMACIONES TICAS FRECUENCIALES HIPOTÉ- Es s u m a m e n t e fácil extender los resultados obtenidos con sucesiones finitas libres-n a sucesiones infinitas libres-ri definidas p o r u n período generador (cf. SUCESIONES INFINITAS. de mi Postscript.imo ocurre a gran parte de los siguientes. como hice en el antiguo apéndice I V : puede mostrarse sin dificultad que si en tales sucesiones mínimas se hace crecer n sin fin y sin límite. Podría haber realizado dicho programa muy fácilmente si mi paso siguiente hubiese consistido en construir sucesiones (finitas) libres-n mínimas para re creciente. éstas se convierten en infinitas y las frecuencias pasan a límites frecuenciales.blogspot. a b a n d o n a r é la teoría frecuencial en lo q u e respecta a clases de referencia finitas. y dicha fórmula nos p r o p o r c i o n a r á los fundamentos p a r a la discusión del axioma de aleatoriedad. todos estos perfeccionamientos permanecen dentro del marco de la pura teoría frecuencial. sin necesidad de nuevos supuestos (vóunse la nota *2 del apéndice IV y el nuevo apéndice *VI). el presente apartado sigue teniendo trascendencia. De este modo se hubieran simplificado los próximos apartados. Pero incluso en este caso sigue siendo necesario hablar de hipótesis frecuenciales.La probabilidad 155 Una vez llegados a esta fórmula. la utilización de a q u e l concepto no nos plantea p r o b l e m a s . el a p a r t a d o 5 5 ) . Sin embargo. de estimaciones hipotéticas y de SU9 contrastaciones estadísticas. puesto que al hacerse demostrable la existencia de límites ya no es preciso mencionar los puntos de acumulación. q u e corresponde. hasta el 64. y sólo cuando esto estuviese hecho continuar en lo que respecta a las infinitas (en las que necesitamos limites de frecuencias relativas). y lo mi. ya que aquello que su definición exige que sea insensible —insensible a toda selección que tenga en cuenta determinados predecesores— es precisamente la frecuencia relativa con que aparece u n a p r o p i e d a d d e t e r m i n a d a . el de analizar la aleatoriedad cuanto fuese posible dentro de la región de las sucesiones finitas. E n nuestros teoremas que se ocupan de sucesiones infinitas e m p l e a r é — p e r o sólo provisionalmente (hasta el a p a r t a d o 6 4 ) — la idea de límite de frecuencias relativas (denotado p o r F ' ) p a r a remplazar a la de frecuencia relativa en clases finitas ( F " ) . que —ello no obstante— conservan su significación.com . ya que siempre podemos d e t e r m i n a r — e n el caso de las sucesiones d i c h a s — si la sucesión correspondiente *' Llego aquí al punto en que no logre llevar a cabo del todo mi programa intuitivo : es decir. El concepto de libertad-/! presupone el de frecuencia relativa.

u n a sucesión matemática que se a p r o x i m e a nuestra frecuencia empírica. Veamos u n ejemplo de regla matemática p a r a construir una sucesión : «el n-ésimo elemento de la sucesión a será O si y sólo si n es divisible p o r cuatro».. será posible remplazar u n a regla empírica p o r una m a t e m á t i c a : así. Puesto que queremos m a n e j a r las sucesiones infinitas valiéndonos del concepto de límite (de las frecuencias r e l a t i v a s ) . y ello con u n grado de precisión que p u e d e satisfacernos o no. a p a r t i r de las p r o p i e d a d e s de tal segm e n t o . P o r razones de brevedad llamaré «sucesiones matemática:)» u las que. por ejemplo. Mas p a r a lo que estamos tratando ahora tiene u n interés especial la posibilidad (de la que es muestra nuestro e j e m p l o ) de obtener u n a sucesión m a t e m á t i c a cuyas diversas frecuencias se a p r o x i m e n a las de cierta sucesión empírica. sino solamente empírica (por ejemplo. Pues si se nos da u n a sucesión «extensionalmente». según la finalidad que tengamos a la vista. Pero no es necesario que las reglas empíricas definan siempre sucesiones de carácter aleatorio . de este modo. cuando se determina la sucesión p o r las tiradas de una m o n e d a ) : pues en estos casos no está definido el concepto de límite (cf. esto es. (a) cuyos límites de frecuencias relativas son a F ' ( l ) ~ 3 / 4 y a F'(0) — 1/4. Así queda definida la alternativa infinita 1 1 1 O 1 1 1 O . u n a regla «intensional». y solamente origina dificultades si se trata de sucesiones para las que no se da regla matemática alguna. en ocasiones. hemos de restringir nuestra investigación a sucesiones matemáticas.blogspot.com . Podemos encontrar. como la anterior. basándonos en ciertas hipótesis y mediciones relativas a u n péndulo d e t e r m i n a d o . restricción que equivale a u n axioma de convergencia.. y precisamente a aquéllas cuya sucesión correspondiente de frecuencias relativas sea c o n v e r g e n t e . Al dividir las sucesiones en matemáticas y empíricas establezco u n a distinción que más p o d r í a llamarse «intensional» que «extensional». Este ejemplo hace ver que. si la sucesión de que forma p a r t e es matemática o e m p í r i c a : ú n i c a m e n t e podemos decidir si una sucesión es de uno u otro tipo si se nos da u n a regla de construcción. se definen p o r medio de una regla matemática. p o r largo que sea— es imposible d e t e r m i n a r . p o r enumeración de sus elementos uno tras otro —con lo cual p o d r e m o s conocer sólo u n a p a r t e de ella. tendríamos u n ejemplo de una regla para const r u i r u n a sucesión empírica en la siguiente: «el n-ésimo elemento de la sucesión a será O si y sólo si en la n-ésima tirada de la moneda sale cruz». yo llamaría empírica a la regla s i g u i e n t e : «el n-ésinio elemento de la sucesión será 1 si y sólo si en el n-ésimo segundo (a p a r t i r de un instante cero fijado) el péndulo p se encuentra a la izquierda de su posición de reposo». u n segmento finito.156 La lógica de la investigación científica de frecuencias relativas es convergente o n o . el apartado 5 1 ) . (No nos ocuparemos de los problemas que suscita este axioma hasta http://psikolibro. P o r el contrario. es decir.

En cuanto a las hipótesis frccuenciales basadas en una extrapolación estadística. ya que. sin embargo. lo cual. la cuestión de las «fuentes» de nuestras estimaciones de frecuencias no es u n problema del cálculo de probabilidades . Con «hipótesis equiazarosayt me refiero a una hipótesis que afirme que las probabilidades de las diversas p r o p i e d a d e s p r i m a r i a s son iguales: hace u n a aserción de equidistribución. asimismo. Así pues. nos cuidaremos exclusivamente de sucesiones matemáticas. pági.La probabilidad 157 llegar a los a p a r t a d o s 63 a 66. ya que es conveniente tratarlos al mismo t i e m p o que la «ley de los grandes números». y de ellas deducimos otras frecuencias. Lo mismo ocurre con nuestras estimaciones de frecuencias en sucesiones infinitas. y precisamente u n a hipótesis acerca de las frecuencias de la sucesión empírica ^. Tenemos u n ejemplo muy típico en la conjetura de que al tirar u n dado se obtendrán frecuencias iguales. http://psikolibro. podemos. Cf. que se a p r o x i m a n —en lo que respecta a las frecuencias— a las sucesiones empíricas de carácter azaroso o aleatorio. En este caso.com . 41-64. de si cabe corroborarla de algún modo. a una empírica. cit. y —en caso afirmativo— de cómo. haberlas inventado. o conjeturar. no es otra cosa que formar una hipótesis. el apéndice *IX. IV. simplemente. Mas esperar — o conjeturar— que una sucesión matemática se a p r o x i m a r á . op. se averiguan datos estadísticos acerca de la m o r t a l i d a d . ' Keyncs se ocupa de estas cuestiones en su análisis del principio de indiferencia. dos maneras en que pueden aparecérsenos como verosímiles: una es la estimación que se basa en u n a «hipótesis equiazarosaii (o hipótesis de igual p r o b a b i l i d a d ) .. es decir.) Así pues.. Al calcular frecuencias aceptamos unas como dadas. nos interesamos por éstas. la cual se basa en la simetría y la equivalencia geométrica de las seis caras del cubo. Indudablem e n t e . en los apartados 65 a 68. mediante u n a regla matemática o a p a r t i r de hipótesis v a r i a d a s . En el caso de sucesiones empíricas infinitas podemos distinguir dos «fuentes» principales de nuestras estimaciones hipotéticas de frecuencias. el de si puede someterse a contraste una conjetura o hipótesis de esta índole. en lo que respecta a clases finitas. no importa lo más m í n i m o la m a n e r a en que se obtienen las frecuencias con las cuales empezamos nuestros cálculos: podemos haberlas hallado por un recuento real. las tasas de m o r t a l i d a d estimadas constituyen u n buen ejemplo.blogspot. pero sólo de aquéllas de que podamos esperar. no tiene ninguna influencia sobre el modo en que podemos calcular tales frecuencias. y de si es falsable. en lo que se refiere a las frecuencias. y sobre la hipótesis de que las tendencias observadas " Discutiré más adelante. y la otra se apoya en una extrapolación de resultados estadísticos. El liccho de que nuestras estimaciones de las frecuencias en sucesiones empíricas aleatorias sean hipótesis. cap. * Cf. no (¡uiere decir que esté excluida de nuestra discusión de los problemas de la teoría de la p r o b a b i l i d a d . estas hipótesis se suelen apoyar en consideraciones de simetría'^. el problema de la decidMUdad de las hipótesis frecuenciales: esto es. princip a l m e n t e . incluso.

Por otro lado. a m e n u d o . Con todo. ha de ir mucho más lejos de lo que estamos autorizados a afirmar basándonos en las observaciones. P e r o desde u n punto de vista lógico semejante pretensión no está justificada en absoluto: no hemos realizado deducción lógica a l g u n a . http://psikolibro. o sea. Chuprov utiliza la expresión «probabilidad a priori» para todas las hipótesis frecuenciales. página 308. y no veo ninguna razón p o r la que tales conjeturas h a b r í a n de estar inspiradas exclusivamente p o r la acumulación de u n a gran masa de observaciones inductivas. tal vez. y p e r m i t i r á n . por ejemplo. a p a r t i r de los acontecimientos que se h a n clasificado empíricamente y sometido a recuento. que al hacer este tipo de estimación frecuencial hipotética nos guiamos. todas las que se refieran a sucesiones empíricas infinitas—. más -o menos. será m e j o r que los evitemos. se lleva a cabo u n a extrapolación desde los casos conocidos a los desconocidos: esto es. P o r m i parte creo. lo único que hemos hecho es p r o p o n e r una hipótesis no verificable. de los resultados obtenidos a posteriori. que j a m á s p o d r á justificarse lógicamente: la conjetura de que las frecuencias p e r m a n e c e r á n constantes. además. La distinción que hago entre hipótesis equiazarosas y extrapolaciones estadísticas corresponde. será siempre una p u r a conjetura. Ciertos creyentes en la lógica inductiva mantienen que las hipótesis equiazarosas son «deductibles empíricamente» o «explicables empíricamente». exclusivamente por nuestras reflexiones acerca de la importancia de la simetría y p o r otras consideraciones p a r e c i d a s . en todo caso. en su Elementare Quantenmechanik (1930). Se pretende. incluyendo cualquiera que podamos obtener p o r extrapolación estadística — y . predicciones de frecuencias— a p a r t i r de acontecimientos pasados que se han clasificado y contado (así las estadísticas de m o r t a l i d a d ) .blogspot. que «deducimos» estimaciones de p r o b a b i l i d a d —esto es. el apartado 2 ) : en mi opinión. por recuento empírico. ' Born y Jordan. sin duda alguna. en frecuencias observadas empíricamente—. no atribuyo demasiada i m p o r t a n c i a a estas cuestiones acerca del origen o «fuentes» de nuestras estimaciones (cf. a la distinción clásica entre probabilidades «a priori^) y «a posterioriit. i m p o r t a mucho más que se vea con entera claridad el hecho de que toda estimación frecuencial predictiva. A. la extrapolación. o de que no cambiarán mucho — a l menos d u r a n t e el período inmediatamente subsiguiente—. pues las suponen basadas en u n a experiencia estadística —esto es. emplean el primero de estos términos para denotar una hipótesis de equidistribución.com . Quienes estén inclinados al inductivismo tenderán quizá a dejar de lado el carácter hipotético de estas estimaciones: pueden confundir. con objeto de distinguirlas de sus contrastes estadísticos. están indisolublemente impregnados de asociaciones de orden filosófico. a m e n u d o . P e r o como estos términos se emplean en tantos sentidos diferentes ^. ya que. u n a predicción frecuencial apoyada en extrapolaciones estadísticas— con u n a de sus «fuentes» empíricas. A.158 La lógica de la investigación científica continuarán siendo estables muy aproximadamente. y como. sin embargo. una estimación hipotética —es decir. con la clasificación y recuento reales de acontecimientos y sucesiones de acontecimientos pasados. p o r tanto. esto es.

La critica de REICHENRACH... por ejemplo.. 25. pág. FEICL. 1939. ingl. 1930. pág. 1932. pues p i d e que los límites de las frecuencias de u n colectivo sean insensibles a todo tipo de selecciones sistemáticas (como indica el autor mencionado.La probabilidad 159 E n el estudio que realizo a continuación del axioma de aleator i e d a d t r a t a r é de e n c o n t r a r sucesiones matemáticas que se aproximen a las sucesiones empíricas a l e a t o r i a s : lo cual quiere decir que h a b r é de estudiar hipótesis frecuenciales *^. pero sin desarrollarla. Wahrscheinlichkeit.com . pág.)']. de selección según la posición) y de selección de v e c i n d a d . 256. por ejemplo. Pero otras se conservan: así. pág. 46 (T. 594 y sig. E S T U D I O DEL AXIOMA DE ALEATORIEDAD En el apartado 54 hemos introducido y explicado los conceptos de selección ordinal (esto es. en donde se dice que esta formulación «no es expresable matemáticamente». ' C£. Pero cabe contestar a los innumerables ataques levantados contra esta formulación '^ sin m á s que señalar que podemos formular el axioma de aleatoriedad de Von Mises sin e m p l e a r en absoluto las expresiones discutibles ^. en Erkenntnis 1. http://psikolibro. De esta forma desaparecen las dificultades que hemos mencionado. ' et. trad. cast. pues espero encontrar u n requisito más débil que. Statlstik und Wahrheit (1928). la frecuencia de los cincos en esta selección será inuy diferente de la misma en la sucesión original. evidentemente. y llevado a cabo en los apéndices IV y *VI. m e d i a n t e ellos voy a e x a m i n a r ahora el axioma de aleatoriedad de Von Mises — o principio de exclusión de los sistemas de j u g a r — . sin embargo. Debido a esto. de las que se definan sin hacer uso p a r a nada de la p r o p i e d a d del elemento que se ha de seleccionar ^. precisamente.. es muy parecida. quizá sea imposible demostrar que el concepto de colectivo definido por medio de u n axioma de aleatorie- *^ Este es. el programa a que aludía en la nota *1 anterior. La m a y o r p a r t e de las críticas que se han alzado frente a este axioma están dirigidas contra un aspecto de su formulación de escasa importancia relativa y bastante superficial: se refieren al hecho de que entre todas las selecciones posibles h a b r á una que será —digamos—• la de las tiradas que sacan cinco. En la teoría de Von Mises. la obra de VoN MISES. todo sistema de j u g a r puede considerarse siempre como una selección sistemática). y. 1916. p o r tanto. en Mathematische Zeitschrift 34. págs. este «axioma» forma p a r t e de su definición del concepto de colectivo. 58. p o r e j e m p l o : los límites de las frecuencias de un colectivo h a n de ser insensibles a las selecciones ordinales y de vecindad y a todas las combinaciones posibles de ambos métodos de selección. pues es posible redactarlo así. ' Dorge ha hecho una observación análoga. sea capaz de ocupar su puesto.. y a que. 33 [vers. Von Mises — a l formular el axioma de aleatoriedad— habla de lo que él llama «selecciones» o «elecciones» que sean «independientes del resultado» de la tirada en cuestión.blogspot.

* Cf. pues. sin embargo. página 606. Véase el apartado *54 de mi Postscript (texto siguiente a la nota 5) acerca de A. Obsérvese tcm- http://psikolibro. KAMKE. esta crítica parece incontrovertible si se eliminan todos los sistemas posibles de jugar *^ Sin embargo. ( K a m k e h a acentuado enérgicamente la necesidad de demostrar tal cosa*. o. se pide demasiado. página 147. de modo que es posible dar reglas matemáticas p a r a construir sucesiones que sean ffabsolutamente libres» en nuestro sentido. *' Es controvertible. si ha de eliminarse un conjunto numerable cualquiera dado de sistemas de jugar. por tanto. Debe oponerse también la objeción de Kamke a la tentativa de Reichenbach de perfeccionar el axioma de aleatoriedad introduciendo sucesiones normales. ya que esle autor no ha logrado demostrar que tal concepto sea un concepto no vacío. mas no puede existir semejante regla p a r a u n colectivo en el sentido de Von Mises. el teorema especial de la multiplicación o teorema de B e r n o u l l i — .. y de ahí que es coherente *-. es enteramente suficiente postular la exclusión de una clase especial de selección de vecindad. y. pues entonces podría construirse un ejemplo de una sucesión (por medio de una especie de método de la diagonal).com . en particular. Vereinigung 42. con lo cual quedamos a salvo de la objeción de K a m k e que hemos indic. Realmente. y Jahresbericht der üeutschen mathem. entonces los axiomas elegidos no sólo deben ser suficientes p a r a la deducción de los teoremas del sistema. parece imposible construir u n ejemplo de u n colectivo —con lo cual se demostraría que existen colectivos—. REICHENBACH. dicho de otro m o d o : que la clase de los «colectivos» no es u n a clase vacía. cf. 1932. 1932.ido más arriba. Mathematische Zeitschrijt 34. ya que cualquier regla podría emplearse como sistema de j u g a r o como sistema de selección. p o r definición. que sea ((absolutamente libréis. sino también necesarios.blogspot.) P o r lo menos. Si vamos a axiomatizar un sistema de enunciados — e n este caso. La p r i n c i p a l ventaja que tenemos haciendo esto es que no se excluyen todos los sistemas de jugar. es posible construir ejemplos (cf. ya que podemos demostrar ahora que el concepto de sucesión matemática azarosa no es un concepto vacío. Esto se debe a que p a r a dar u n ejemplo de una sucesión infinita qu^ haya de satisfacer derterminadas condiciones es imprescindible una regla m a t e m á t i c a . que sea lihre-n de secuelas para todo re. y. más brevemente. reemplazar el principio de Von Mises de exclusión de los sistemas de j u g a r p o r el requisito menos exigente de «libertad absoluta». P e r o p u e d e mostrarse que la exclusión de todos los sistemas de selección es innecesaria para la deducción del teorema de Bernoulli y de sus corolarios . Wald. en realidad. en el sentido de lihertad-ít p a r a todo n. los teoremas del cálculo de p r o b a b i l i d a d e s . ya que basta pedir que la sucesión sea insensible a las selecciones efectuadas de acuerdo con acervos-re arbitrarios de predecesores: es decir. Axiomatik der W^ahrscheinlichkeitsrechnung. P r o p o n g o . p o r tanto. por ejemplo. Einführung in die Wahrscheinlickkeitstheorie (1932). el apartado a) del apéndice I V ) .160 La lógica de la investigación científica dad tan exigente no es c o n t r a d i c t o r i o . frente a la idea de excluir todos los sistemas de jugar es posible p l a n t e a r otra objeción : la de que. *' La referencia al apéndice IV tiene considerable importancia. definir las sucesiones malemá'icas azarosas como las que cumplen este requisito.

** Solamente es exacta la palabra «solamente» si hablamos de sistemas de jugar predictivos: cf. por ello. Pero este ari^umento intuitivo favorece también mi p r o p u e s t a : pues si las sucesiones debidas al azar son irregulares.blogspot. y qiie. P u e d e verse que. ' Ejemplo: la selección de todos los términos cuyo número sea* primo. se trata de un tipo importante teniendo en cuenta el hecho de que el requisito que hemos exigido excluye implícitamente los tres tipos siguientes de sistemas de jugar (cf.. pueden dar la misma siibsucesión seiccoirnada si la niuneración de la sucesión original empieza en otro elemento (a])ropiado). aquellas por las que seleccionamos de acuerdo con una característica constante de la vecindad. finalmente. 2/i + k. si bien uno muy importante. a p r i m e r a vista. Una p r o p i e d a d típica de todas estas selecciones es que no se refieren a un elemento absolutan-. y. el a p a r t a d o 4 3 ) . que escoge elementos que distan entre sí una magnitud constante.ente primero de la sucesión. son sistemas de jugar sencillos (cf. ahora bien. y. El requisito de libertad-» para todo n —o sea.. el i'illimo párrafo del apartado 60.ia sucesión debida al azar tiene que ser completamente irregular. el apartado s i g u i e n t e ) : en p r i m e r término. Cf. efectivamente.. e t c . tal cosa nos parece enteramente satisfactoria. es decir. nuestro requisito de «libertad absoluta» no hace sino excluir u n tipo particular de sucesión r e g u l a r . es decir. Solamente *•' no quedan excluidos los sistemas de jugar que se refieren a las distancias absolutas de los elementos a un elemento (inicial) absoluto ^. . eliminamos muchas combinaciones de estos dos tipos de selección (por ejemplo.com . la nota *3 del apartado 60. más adelante. .. y la nota 6 del apai> tado 'SI de mi Postscript. el axioma de aleatoriedad de Von Mises puede presentar u n aspecto que se ajuste más a nuestras intuiciones: pues cuando nos dicen que u'. de suerte que toda presunción de regularidad falle en algún punto lejano de la sucesión —con tal de que continuemos t r a t a n d o de falsar la conjetura de regularidad prolongando suficientemente la sucesión—. que el resultabién que la mayoría de las objeciones que se han opuesto a mi teoría se contestaban eu el párrafo siguiente del texto. pensamos que ocurre en las sucesiones debidas al a z a r . la selección de todo n-ésinio elemento siempre que su vecindad posea ciertas características especificadas constantes). como los que están numerados con k.La probabilidad 161 Quizá h a de parecer extraño que tratemos de dibujar los rasgos. por medio de sucesiones matemáticas que han de conformarse a las reglas más estrictas. de las sucesiones debidas al azar. excluimos también la selección ordinal «normal». En consecuencia. tan irregulares. 11 http://psikolibro.. de «libertad absoluta»— parece también estar de muy buen acuerdo con lo que la mayoría de nosotros. entonces a fortiori no serán sucesiones regulares de un tipo p a r t i c u l a r . consciente o inconscientemente. por ejemplo. más adelante. las selecciones de vecindad «normales» o «puras» *^. n + k. los sistemas de j u g a r que están excluidos por el requisito que h e impuesto son los que podrían emplearse sin conocer el p r i m e r elemento de la suces i ó n : son invariantes respecto de ciertas transformaciones ( l i n e a l e s ) .

blogspot. como la interpretación frecuencia! y —muy en especial— la interpretación de propensiones que estudio en el Postscript. Apoyándonos en el mismo supuesto obtenemos inmediatam e n t e u n a fórmula que corresponde exactamente a aquélla. insensibles a toda selección basada en las propiedades de un acervo-n cualquiera de predecesores. A una frecuencia límite correspondiente a una sucesión aleatoria se la llamará prohahilidad objetiva de la propiedad en cuestión dentro de la sucesión considerada. Y luego —en el apartado 6 4 — modificaremos la definición dada aquí de tal manera que se la haga independiente del concepto de limite de frecuencias *^. dotada de la propiedad p r i m a r i a /9. se c u m p l i r á lo s i g u i e n t e : „F(|3) = a F ' (P) Hemos de mostrar ahora que nuestra definición basta para deducir los principales teoremas de la teoría matemática de la probabilidad. Aquí —en el apartado 59—.TIVA A la vista de lo que se ha diclio hasta ahora proiiniifi. mas para *' Actualmente me inclinaría a emplear el concepto de «probabilidad objetiva» de un modo diferente: esto es. de suerte que abarcase todas las interpretaciones «objetivas» del cálculo de probabilidades formal. 60. E L PROBLEMA DE B E R N O U L L I La p r i m e r a fórmula b i n o m i a l que mencionamos en el apartado 56. y se la puede deducir sobre la hipótesis de que la sucesión finita a sea al menos libre-re—1. utilizo este concepto meramente como auxiliar para la construcción de cierta forma de la teoría frecuencial.niente definición. en especial el de Bernoidli.162 La lógica de la investigación científica do de una tirada de u n dado no depende de los resultados de las tiradas anteriores (y la costumbre de menear el dado antes de tirar está encaminada a asegurar esta «independencia»). u n a alternativa— es «azarosa» o «aleatoria» cuando y sólo cuando los límites de las frecuencias de sus propiedades primarias sean «absolutamente l i b r e s » : esto es. http://psikolibro. a saber.o la sif. en un sentido más amplio.com . Esto puede expresarse también del modo siguiente: sea azarosa — o aleatoria— la sucesión a. „. en este caso. 59.„)F"(u) = « C „ p ' " 9 ' ' ." ' (1) es válida p a r a sucesiones finitas de segmentos imbricados. PROBABILIDAD OBJF. Se dirá que una sucesión de eventos o una sucesión de pro|íiedades —especialmente. y se la sindiolizará por F . SUCESIONES AZAROSAS.

' REICHENBACH (Axiomatik der ITahrscheinUckkeitsrechnnug. llamo problema de Bernoulli a la cuestión —a que responde (3)—. Los lectore» no intCTesado* an ella pueden pasar al último párrafo del presente apartado.' » (2) Puesto que las sucesiones azarosas son absolutamente libres (esto es. y. pág. que es la siguiente: „„F(m) = " C ^ p ^ í " . por implicación. a („). mientras que no te cumple necesariamente lo contrarío».La probabilidad 163 sucesiones infinitas: es decir.- (3) Esta fórmula difiere de la ( 2 ) de dos modos distintos: en p r i m e r lugar. además. Vamos a mostrar que para las sucesiones azarosas es válida — a d e m á s de la fórmula ( 2 ) — u n a tercera fórmula binomial ( 3 ) . A continuación nos ocuparemos exclusivamente de sucesiones azarosas o aleatorias (tal como se las ba definido en el a p a r t a d o anter i o r ) . La demostración *^ de la fórmula ( 3 ) puede llevarse a cabo en dos pasos. libres-re p a r a todo n). a la cuestión del valor de a „ F ( í n ) ) ^.) *' Doy aquí solamente un bosquejo de la demostración. por tanto. a su vez. 603) se opone implícitamente a esta aserción cuando escribe: «.blogspot. Todo lo cual quiere decir que afirma. al definir el concepto de «libertad de secuelas» no directamente. las sucesiones normales están libres también de secuelas. no contiene el símbolo F ' . Y después hacemos ver ' Puede llamarse «problema casi bernoulliano» a la cuestión correspondiente en el caso de sucesiones de segmentos imbricados. esto es.. la p r o b a b i l i d a d objetiva— está definida únicamente p a r a sucesiones azarosas. en lugar de las sucesiones de segmentos imbricados. * http://psikolibro. se la afirma de sucesiones de segmentos adyacentes. a„. azarosas o aleatorias. sino t a m b i é n p a r a sucesiones de segmentos adyacentes. ya que F — e s decir. la fórmula (2) o segunda fórmula b i n o m i a l debe p o d e r aplicarse también a ellas.de la p r o b a b i l i d a d objetiva de la propiedad m en una sucesión de segmentos adyacentes (o sea. 1932. Mostramos p r i m e r a m e n t e que la fórmula ( 2 ) no sólo es válida p a r a sucesiones de segmentos imbricados. cf. Mathematische Zeitschrif 34. si a es infinita y al menos libre-n-1. sino por medio de la «libertad-n de secuelas»: con lo cual he hecho aquél accesible al método de inducción matemática. Siguiendo a Von Mises. la nota 1 del apartado 56 y también el apartado 61. y esto cualquiera que sea el valor escogido de n. entonces „(^jF'(m) = « C ^ p » g ' . a„. pero las sucesiones normales de Reichenbach son aquéllas para las que es válida (3). a („). que las sucesiones de segmentos adyacentes son. p a r a deducir la tercera fórmula binomial ( 3 ) — basta asumir que < es azarosa o x aleatoria ' (pues p a r a nuestra tarea equivale a mostrar que el teorema especial de multiplicación es válido p a r a la sucesión de segmentos adyacentes de una sucesión aleatoria a ) . (Mi demostración es posible gracias al hecho de haberme apartado de los procedimientos anteriormente empleados.com . sino el F . P a r a resolverla — y .. al problema de a ( n ) F ( m ) .

y pueden obtenerse a p a r t i r de éstas por medio de una selección ordinal n o r m a l . el segmento 0. y luego será fácil generalizar esta fórmula para todo n..0 aparece en ( A ) con m a y o r frecuencia que en ( B ) .. a . cuarto. en la sucesión ( B ) tiene que aparecer una desviación complementaria. de «(2).„. de 0^2)1 o sea. . de acuerdo con la segunda fórmula bino' Von Smoluchowski apoyaba su teoría del movimiento browniano en sucesiones con secuelas. no es «absolutamente l i b r e » : de hecho. pues si la pareja 0.^. es decir. de segmentos adyacentes: una de ellas. tercero.F'(m) = . una sucesión de segmentos imbricados. .6. aj. la p a r e j a ) 0. si somos capaces de mostrar que los límites de las frecuencias de las sucesiones imbricadas.2. http://psikolibro. haré (da) {m < 2) es v e r d a d e r a . entonces. en sucesiones de segmentos imbricados. etc....... Pero esto se encuentra en contradicción con la «libertad absoluta» que hemos asumido para a . las parejas de elementos de a constituidas p o r los números 2. 5 .. 4 . Lo cual contradice la «lib e r t a d absoluta» de a: pues..F'(m) Esbozaré primero esta demostración para n = 2: ver que „. esto es. Supongamos ahora que la fórmula ( 4 a ) no sea válida para una de las dos sucesiones ( A ) o ( B ) . que denotaremos con ( A ) . la otra — p a r a denotar la cual utilizaremos el símbolo ( í 5 ) — contiene los segmentos segundo. estas sucesiones constituyen u n ejemplo típico de lo que p o d r í a n llamarse «sucesiones con s e c u e l a s » ' . A p a r t i r de una sucesión c (. . de modo que el segmento (o sea. . Así pues. ) Primer paso.4. ya que en tal caso hemos demostrado la fórmula °nF'(m) = a... son subsucesiones de a („>. contiene los segmentos p r i m e r o .^^F'(m). ya que. sexto..com . 5. p o r e j e m p l o ..0 perteneciesen a una sola de las dos sucesiones 0^2.164 La lógica de la investigación científica que estas últimas son «absolutamente libres».F'{m) (4) esto es. quinto. hemos dado el p r i m e r paso (e incluso hemos ido un poco más lejos).0 aparezca demasiado frecuentemente en la sucesión ( A ) .. (No es posible invertir el orden de estos pasos.. las parejas de a formpdas por los números 1. son insensibles a la selección ordinal normal. «(„). es decir. 7 ..e largos de < (2) — más frecuentemente a ciertas distancias x características e n t r e sí que a otras distancias m u t u a s : las distancias correspondientes a la frecuencia m a y o r serían las que prevalecerían si las parejas 0. y las correspondientes a la frecuencia m e n o r de dicha pareja serían las que dominarían si ésta perteneciese a ambas sucesiones «j.. decididamente. Las sucesiones de segmentos adyacentes.. 3.blogspot.0 ha de aparecer demasiado poco frecuentemente («demasiado frecuentemente» y «demasiado poco frecuentemente» en comparación con la fórmula b i n o m i a l ) . de segmentos imbricados podemos seleccionar dos — y sólo dos— sucesiones distintas. 6 . entonces dicha pareja debe aparecer —en segmentos suficientemen'. a„.

digamos tras del segmento 0. y como esta demostración puede generalizarse fácilmente a cualquier n. *"" La iüi-mulación que sigiie puede ayudar desde el punto de vista intuitivo: si las parejas 0. Lq^ mismas consideraciones subyacen al «segundo paso» de la demostración.0. que son azarosas —o. de otro modo. a las distancias que prevalecerían si perteneciesen a ambas sucesiones «2—Así pues. a las distancias que resultarían si las dobles parejas en cifeí-iíión perteneciesen a una y la misma sucesión Cj. De este modo se demuestra ( 4 a ) . en -consecuencia. de suerte que es posible decir de las sucesiones a que no sólo son libres-l. y no de su coíococíón en la sucesión *^. además.0 son más frecuentes a ciertas distancias características que a otras. a otras distancias características aparecería dicha cuaterna con u n a frecuencia demasiado baja —es decir. sino también libres-re p a r a todo re.com . m e d i a r l e consideraciones análogas a las anteriores. Pues si en ( A ) el segmento 1. Segundo paso. ya que. y. P e r o este supuesto contradice a la «libertad absoluta» de la sucesión la.0. a continuación de al menos uno de los segmentos constituidos p o r dos elementos (o sea. ha de aparecer otro segmento — d i g a m o s . y.La probabilidad 165 m i a l . En efecto : supongamos que una de las dos sucesiones aj — p o r ejemplo. una pareja concreta de a ) . se sigue de ello la validez de ( 4 ) . como vamos a ver. lo cual quiere decir que el segmento 1.1 aparecería demasiado frecuentemente — e n un segmento tiuficicntemente largo de a— a ciertas . con lo que se completa el p r i m e r paso de la demostración. entonces.1— con mayor frecuencia de lo que aparecería si ( A ) fuese «absolutamente l i b r e » . y pondremos de manifiesto que éstas son libres-l. la ( A ) — reo sea libre-1 . Mediante u n a argumentación análoga p u e d e mostrarse que las sucesiones a „ son «absolutamente libres».' aleatorias. entonces podría emplearse fácilmente este hecho como base de un sistema sencillo que mejoraría las posibilidades de un jugadorf ahora bien. y es posible mostrar. http://psikolibro.1 sigue al 0.blogspot.0 de lo que nos h a r í a esperar la fórmula b i n o m i a l . Así se termina nuestro es<iuema de los dos pasos.distancias características entre s í : a saber.1. los sistemas de jugar de este tipo üoa ineompatibles con la «libertad absoluta» de la sucesión. en ( A ) . estamos ya autorizados para r e m p l a z a r F ' p o r F en ( 4 ) : lo cual quiere decir que podemos aceptar la pretensión de que la tercera fórmula binomial resuelve el problema de Bernoulli. nos tropezamos exactamente con la misma situación que a n t e s . 1.1 tendría que aparecer con m a y o r frecuencia en la subsucesión seleccionaila a p a r t i r de ( A ) de acuerdo con el segmento predecesor 0. aquélla e n t r a ñ a que la frecuencia con que aparece u n a sucesión d e t e r m i n a d a de longitud n en cualquier sucesión de a (n) depende exclusivamente del núníero de unos y de ceros que aparecen en ella. la cuaterna 0.0 demasiado frecuentemente. P o r tanto. Volvemos a considerar únicamente en un principio las sucesiones «2. como compensación debe ocurrir lo contrario en ( B ) . que el supuesto de una aparición preferente a ciertas distancias características es incompatible con la «libertad absoluta» que hemos supuesto para a. Una vez más podemos generalizar esta d e m o s t r a c i ó n . p a r a empezar.

P u e d e verse fácilmente que otra consecuencia ulterior es la insensibir lidad a cualquier selección «pura» de vecindad (esto es. Según i n d i q u é en el a p a r t a d o 56. que de la «libertad absoluta» — q u e quiere decir. 61. L A LET DE LOS GRANDES NIJMEROS (TEOREMA DE B E R N O U L L I ) El teorema de Bernoulli —o (primera^) «ley de los grandes números»—. si discrepa de la p r o b a b i l i d a d de los unos en la sucesión a en una cantidad menor.F(l) = p en u n a cantidad m e n o r que 8 —siendo 8 u n a cantidad tan pequeña como queramos (pero distinta de c e r o ) — : es decir. que pudieran utilizarse como sistemas de jugar». a u n a selección que tenga en cuenta una caracterización constante de la vecindad. Cf.. una caracterización que no varíe con el número ordinal del e l e m e n t o ) . insensibilidad a un tipo especial de selección de vecindad— se sigue la insensibilidad a la selección ordinal normal. Cabe afirmarla únicamente. ya que solamente en éstas p u e d e n a u m e n t a r indefinidamente de longitud los segmentos-re de las sucesiones «n. Wald) del apartado *54 de mi Postscript. y la frecuencia relativa de los unos dentro de este segmento (finito) es. puesto que n a d a más podemos llevar n al límite (n —*• C ) si asumimos la libertad-re p a r a todo re. mas sólo de. ' Von Mises distingue el teorema de Bernoulli —o de Poisíon— de ¿u inverío. además. la palabra «todas» es errónea. «absolutamente libres». Y. naturalmente..p u e d e deducirse de la tercera fórmula binomial mediante razonamientos p u r a m e n t e aritméticos. y la nota 6 (que se refiere a A. será también aplicable a la sucesión a misma. que ¿1 llama «teorema de Bayesx o «la segunda le^ de los grandei niímerot)). de pasada. http://psikolibro. y.com . u n a vez hecha la asunción de que podemos llevar n al l í m i t e : n—>• oo. al del valor de a „ F ( m ) . se sigue que la «libertad absoluta» ha de ent r a ñ a r insensibilidad a todas *^ las combinaciones de estos dos tipos de selección. Podemos establecer ahora la siguiente definición: u n segmento-w de a tiene la p r o p i e d a d « A p » si y sólo si la frecuencia relativa de los unos discrepa del valor o. por tanto..blogspot. P o d e m o s tam- *^ Según creo ahora. p o r fin. Hemos mostrado. y para ser un poco más preciso seria menester remplazaría por «todas . o sea. que las sucesiones a („) de segmentos imbricados son insensibles a la selección normal 'ordinal siempre que a sea «absolutamente libre».. por tanto. entre otras cosas. la nota *4 del apartado 58. pues toda selección ordinal n o r m a l de a„ p u e d e considerarse como una selección del mismo tipo de a(„) .. ya que ésta es idéntica a a(i) y a « j . más arriba.166 La lógica de la investigación científica Hemos hecho patente también. m/n. Lo mismo ocurre con las sucesiones a„ de segmentos adyacentes. pues. O El teorema de Bernoulli nos da la solución de un p r o b l e m a sum a m e n t e afín al que (siguiendo a Von Mises) h e denominado «problema de B e r n o u l l i » : concretamente. las sucesiones a que sean. de sucesiones a infinitas. puede decirse que un segmento-n tiene la p r o p i e d a d «zre» cuando contiene precisamente m u n o s .

el teorema de Bernoulli responde a la pregunta acerca del valor de la frecuencia — o p r o b a b i l i d a d — de segmentos de este tipo (o sea. ' http://psikolibro. La demostración de Bernoulli (que puede encontrarse en cualquier tratado de cálculo de p r o b a b i l i d a d e s ) procede a evaluar semejante aumento apoyándose en la fórmula binomial . p a r a sucesiones con secuelas (estudiadas por Smoluchowski''). pero corresponde a sucesiones de segmentos imbricados. el valor de a n F ( A p ) (y que este crecimiento será m o n ó t o n o ) . la frecuencia de dichos segmentos (que poseen la propiedad A p ) crecerá también. 1. Es posible expresar lingüísticamente el teorema de Bernoulli —esto es. por tanto. la nota 3 del apartado 60 y la nota 5 del 64. lím „ F'(Ap) = 1 (para cualquier valor de Ap) (2) que es válida para sucesiones de segmentos imbricados y p a r a selecciones ordinales normales de ellos. seleccionado de u n a sucesión aleatoria a. que es análoga a ella. libres-n. La fórmula (2) misma da lugar a la ( 1 ) en caso de que se seleccionen segmentos que no estén imbricados. Ahora b i e n .' En la traducción se ha refundido esta frase (sin alterar su contenido). se encuentra que si n aumenta más allá de todo límite. a la cuestión acerca del valor de a „ F ( A p ) . y que sean. a la fórmula correspondiente a la anterior. lo que voy a decir acerca del teorema de Bernoulli. y. Intuitivamente se adivina que si el valor de 8 ( 8 > 0 ) está fijado y n crece. lo cual puede expresarse con los símbolos conocidos a s í : lím a F(Ap) = 1 (para cualquier valor de Ap) (1) n —*• w Se llega a esta fórmula transformando la tercera fórmula binomial (para sucesiones de segmentos adyacentes). p o r pequeño que sea el de 8. P u e d e decirse que ( 2 ) es una variante del teorema de Bernoulli — a la cual se aplica. llevaría. con ella. la fórmula ( 1 ) — del modo siguiente: Diremos que u n segmento finito de ( g r a n ) longitud determinada. por tanto. y. de los que tienen la p r o p i e d a d A p ) dentro de sucesiones a „ : contesta. la segunda fórmula binomial.blogspot. Podemos decir que la probabilidad de dar con una buena muestra se acerca a 1 cuanto queramos con-tal de que hagamos los segmentos en cuestión suficientemente largos * \ Cf. tendrá la propien d a d « A p » . el valor de a . es una «buena muestra» si y sólo si la frecuencia de los unos en tal segmento difiere de p —esto es.com . empleando el mismo método. del valor de la probabilidad de los unos en la sucesión aleatoria a— en una cantidad menor que una pequeña fracción fijada a r b i t r a r i a m e n t e . por tanto.La probabilidad 167 bien expresar esta condición d i c i e n d o : u n segraento-n tiene la prop i e d a d « A p » si Y sólo si I p | < S . y. F ( A p ) se aproxima a su valor máximo. en otro caso. introduciendo el concepto de una «buena muestra»: el original se vaha únicamente del definieru de dicho concepto. mutatis tnutandis.

o. mientras que las correspondientes a subsegmentos más pequeños discreparán cada vez más —-y más a m e n u d o — de dicha frecuencia media según vayamos escogiéndolos m á s y más pequeños. es decir. el siguiente r e s u l t a d o : existe una frecuencia media característica. por tanto. pág. las desviaciones grandes se h a r á n tan raras como q u e r a m o s . podemos decir también lo que sigue. http://psikolibro. en la mayoría de los casos. (No hace al caso para la discusión presente cómo Ueganios al valor . o el hecho de que las sucesiones aleatorias son estadísticamente estables *^. Cabe d e n o m i n a r este hecho. su Treati' se. el resultado de u n a estimación hipotética. P o r t a n t o . discrepancias de p cada vez más pequeñas al a u m e n t a r su longitud. dicho s u c i n t a m e n t e : que en *' KEYNES dice de la «ley de los grandes números» que «un nombre mucho mejor para ella sería el de la 'estabilidad de las frecuencias estadísticas'» (cf. Así pues.) Teniendo en cuenta que la frecuencia de Bernoulli. ¿Cómo debe interpretarse o traducirse a q u í ? En el sentido de mi definición de frecuencia sería menester traducirla del modo siguisiite (y doy en cursiva las dos versiones de la p a l a b r a «probabilidad» en el lenguaje frecuenc i a l ) : una mayoría aplastante de todos los sígüíentos suficientemente largos serían «buenas muestras».: podría ser. 336). fluctuaciones relativamente g r a n d e s ) . en la inmensa mayoría de los casos. este c o m p o r t a m i e n t o estadísticamente comprobable de los segmentos finitos. si tomamos u n segmento m u y largo de u n a sucesión aleatoria. tal que las frecuencias relativas del segmento total y de casi todos los subsegmentos largos se desvían muy poco de ella. mientras que los grandes se c o m p o r t a n siempre de una m a n e r a que sugiere constancia y convergencia. su fioí-uencia relativa discreparía del valor p de In frecuencia de la sucesión aleatoria en cuestión. por tEnto. En consecuencia. llamándole su «comportamiento casi-convergente». dicho de otro modo. la mayorifi de las desviaciones (del valor de p) se' ha7>ún tan pequeñas como queramos en segmentos suficientemente l a r g o s .blogspot.. el teorema de Bernoulli afirma que los segmentos pequeños de las sucesiones azarosas muestran a m e n u d o grandes fluctuaciones.168 La lógica de la investigación científica Al formular de este modo el teorema aparece dos veces la palabra «probabilidad)^ (o «valor de la probabilidad»). mientras que en los más largos se observarán. y que. por ejemplo. encontraremos. el valor de la frecuencia relativa se realiza r a r a m e n t e en segmmitos cortos (si se los compara con los largos). de un modo m á s b r e v e : la frecuencia p se realiza a p r o x i m a d a m e n t e en casi todos los segmentos suficientemente largos. crece monótonamente al crecer la longitud n del segmento y decrece también monótonamente al decrecer n. a „ F ( A p ) . con objeto de hallar p o r recuento — o quizá erapleando otros métodos empíricos y estadísticos— cuáles son las frecuencias en sus subsucesiones.com . El teorema de Bernoulli enuncia que los segmentos cortos de sucesiones «absolutamente libres» o azarosas mostrarán a menudo discrepancias de p relativamente grandes (y. en una cantidad tan pequeña como q u i í i ó r a m o s .

n o comprendo cómo pueda ser igual u n a frecuencia empírica a u n grado d e creencia racional..» . desde luego. en la q u e se apoyaba m i texto. para mí. A este comportamiento es a lo que se refiere «Za ley de los grandes númerosy>. cuando interpreta las palabras «la p r o b a b i l i d a d de . A Treatise on Probability ( 1 9 2 1 ) . Lo cual. Keynes escribe (en u n pasaje q u e precede al citado m á s a r r i b a ) : «Si la probabilidad de q u e acontezca u n evento bajo ciertas condiciones es p. pero. lo cual. El teórico de la frecuencia no tiene ninguna dificultad p a r a traducir esta palabra.. por profundo* q u e sea (cf.La probabilidad 169 lo pequeño encontramos desorden y aleatoriedad.» — o . pero si traducimos de nuevo la p a l a b r a «probabley> (que a veces se s u p r i m e ) conforme a la teoría subjetiva.... aquélla a cuya aparición corresponde el m á x i m o grado de n u e s t r a creencia racional». E L T E O R E M A DE B E R N O U L L I Y LA I N T E R P R E T A C I Ó N DE L O S E N U N CIADOS PROBABILITARIOS Acabamos de ver que al formular lingüísticamente el teorema de Bernoulli aparece dos veces la palabra «probabilidad». entonces p es también u n a proporción de acontecimientos. p á g . definida por «tiene u n a frecuencia próxima a l » *<(o igual a 1». h a Í1. entonces el texto completo es del siguiente t e n o r : «es casi seguro que las frecuencias relativas discreparán del valor p del grado de creencia racional en u n a cantidad menor que u n a dada. y está en su pleno derecho. . ¿ P u e d e hacer lo mismo quien se a d h i e r e a la teoría subjetiva en su forma lógica? El teórico de la probabilidad subjetiva que quiere definir «probabilidad» como agrado de creencia racional» es perfectamente coh e r e n t e .. «que la p r o p o r c i ó n de la aparición de los eventos divergirá de la proporción más probable. . 62. a s / mismo. de acuerdo con su definición. entonces . que la frecuencia relativa discrepará de su valor más probable p en u n a cantidad menor q u e u n a dada. debería poderse traducir a s í : «Si el grado de creencia racional en el acontecimiento de u n evento es p . al menos cuando se oyen p o r p r i m e r a v e z ..Í considerarse. 3 3 8 . la proporción m á s probable de sus acontecimientos con respecto al n ú m e r o total de ocasiones es p . Pues tales expresiones parecen ser correctas.. a lo q u e si objeto es a q u e p sea u n a vez u n grado d e creencia racional y otra u n a f r e c u e n c i a : dicho d e otro modo.»—. N o planteo n i n g u n a objeción a l seg u n d o uso d e la expresión «creencia racional» ( q u e es el q u e podría también verterse por «es casi seguro q u e ... carece enteramente de sentido * \ pues las frecuencias relativas Von Mises emplea también la expresión ucasi sei^uroi^. y en lo grande orden y constancia. según su propia teoría. " K E Y N E S . esto es. y puede d a r u n a inlerprelación clara de la fórmula de Bernoulli y de la ley de los grandes números. en u n a cantidad menor que u n a dada. según él. . lo único que hace es dejar en la obscuridad las dificultades que encuentra. pero cuando contiiúJa diciendo «. en ambos casos.» . el apartado 4 9 y el apéndice * I X ) .com . n i cómo sea posible. » .blogspot. . . con las p a l a b r a s de K e y n e s . *^ Quizá merezca la pena de ser m á s explícito en este p u n t o . se acerca a 1 cuanto queramos» en el sentido de : «es casi seguro^ que . p. » ) ..... u n a frecuencia r e l a t i v a : a saber. * La cita precedente ha tenido q u e insertarse porque vuelve a t r a d u c i r el pasaje q u e yo había citado de la edición a l e m a n a d e Keynes. http://psikolibro. demostrar tal cosa m e d i a n t e teorema alguno. .

(2. pág. Statistik un Wahrheit (1928).. la deducción que he esbozado de la ley de los grandes números es insalisfactoria : pues el p a p e l desempeñado en nuestro análisis p o r el teorema de la convergencia dista m u c h o de ser claro. Solamente si se define la métrica de los grados subjetivos de certidumbre coordinándolos con frecuencias relativas (pero sólo entonces). f T .. págs. Pero esta opinión sería errónea. Puede hacerse notar. 165. el apartado 63). que se ha asumido axiomáticamente.* ed. las palabras pertinentes faltan en la traducción inglesa) [vers. http://psikolibro. 181 y sig. Cf. y pueden discrepar o no únicamente de ellas. En consecuencia. que las frecuencias relativas no pueden ser comparadas con «grados de certidumbre de nuestro conocimiento».170 La lógica de la investigación científica sólo pueden compararse con otras frecuencias relativas. el apartado 5 7 ) ." ed. aunque no sea más que porque la ordenación de tales grados es conveticional y no es necesario que se lleve a cabo por coordinación de los mismos con fracciones comprendidas entre O y 1. esp.com . pues. 137. Cf. Von Mises cita la sucesión de las cifras que ocupan el último lugar en una tabla de raíces cuadradas con seis cifras. pág. 1936. Y es claro que sería inadmisible dar a p. Vemos. podría uno sentirse tentado a p e n s a r que nuestro resultado . después de la deducción del teorema de Bernoulli. 136. pág. 85 (2. Statistik und Wakrheit (1928). si no implícitamente.. págs. ^ ] ) . ^ Como ejemplo.blogspot. Wahrscheinlichkeit. se podrá tolerar que la ley de los grandes números se deduzca dentro del marco de la teoría subjetiva (cf.. 86 y sig. ^ Von Mises fue quien primero señaló esto —al tratar de una cuestión análoga— en Wahrscheinlichkeit. 184 y sigs. que la teoría subjetiva es incapaz de i n t e r p r e t a r la fórmula de Bernoulli basándose en la ley estadística de los grandes números. " Pero es posible emplear el teorema de Bernoulli como puente entre la interpretación objetiva a base de «propensiones» y la estadística.JI. he introducido tácitamente un axioma de este tipo al confinar mi investigación a las sucesiones matemáticas con límites de frecuencia (cf.e s decir. los apartados *49 a *57 de mi Postscript. inglcsa. ya que —siendo la frecuencia cercana a 1— pueden aparecer segmentos de una longitud cualquiera que discrepen de p en una cantidad cualquiera (la existencia del límite p se debe. 181 y sig. por ejemplo. págs. y Wahrscheinlichkeitsrechnung (1931). además. E L TEOREMA DE B E R N O U L L I Y EL PROBLEMA DE LA CONVERGENCIA Desde u n p u n t o de vista epistemológico.. u n sentido diferente del que tenía antes de la misma ^. Pues existen sucesiones ^ que satisfacen el axioma de convergencia aunque el teorema de Bernoulli no es válido para ellas. (T. la deducción de la ley de los grandes n ú m e r o s — es t r i v i a l : pues podría considerarse que el hecho de que las sucesiones «absolutamente libres» sean estadísticamente estables está e n t r a ñ a d o p o r su convergencia. [ed. en estos casos. En efecto. 1936. pág.. págs. La deducción de las leyes estadísticas es sólo posible dentro del marco de la teoría frecuencial: si partimos de una teoría estrictamente subjetiva no llegaremos jamás a enunciados estadísticos — n i siquiera si tratamos de salvar la separación por medio del teorema de Bernoulli *^. cast. como Von Mises h a hecho ver con toda claridad. ed. 63.

Así pues. Teniendo presente esto nos damos cuenta de que el teorema de Bernoulli es. T r a t a r é de justificar mi conjetura — l a independencia del teorema de Bernoulli con respecto al axioma de convergencia— deduciendo este teorema sin suponer nada más qvie la libertad-re (que ha de definirse de u n modo a p r o p i a d o ) *^.blogspot. a p r o x i m a d a m e n t e . con tal de que sean libres-íi p a r a u n n suficientemente grande. y. no es posible prescindir de mi axioma de aleatoriedad modificado o requisito de «libertad absoluta». hemos puesto de manifiesto que la primera fórmula binomial puede deducirse para aucesiones finitas. Y me esforzaré p o r hacer ver Sigo considerando perfectamente justificada mi antigua duda acerca de la asunción de un axioma de convergencia. sino únicamente de la «libertad absoluta» o aleatoriedad. El concepto de límite desempeña sólo u n p a p e l secundario : se lo emplea p a r a aplicar cierta concepción de la frecuencia relativa (que originariamente está sólo definida p a r a clases finitas. se anulan m u t u a m e n t e ) . de modo que ésta no neccaita ler postulada separadamente. Además. al menos. estas sucesiones tienen el aspecto de divergentes en segmentos arbitrariamente grandes. que la deducción del teorema de Bernoulli no depende de ningún axioma que postule la existencia de u n límite de la frecuencia. sin embargo. y del apéndice *VI. la posibilidad de que la ley de los grandes números sea independiente del axioma de convergencia. nota *2. y. en realidad. Pues hemos visto que el teorema de Bernoulli se sigue inmediatamente de la fórmula binomial. Aún m á s : no debería olvidarse que el mismo Bernoulli dedujo su teorema dentro del marco de la teoría clásica. y la posibilidad de pasarse sin él: justificación que se encuentra en las exposiciones del apéndice IV. asimismo. que la definición de la probabilidad como limite de frecuencias es solamente una interpretación — y no la única posible— del formalismo clásico. y todo lo que era menester p a r a llevar a cabo el paso al límite —y obtener el teorema de B e r n o u l l i — era suponer que podíamos hacer n tan grande como quisiéramos. era.La probabilidad 171 a que las discrepancias. válido incluso para sucesiones finitas.com . a u n q u e pueden crecer sin límite. que no incluye ningún axioma de convergencia. en donde se hace ver que la aleatoriedad (si se la define por medio de «sucesiones aleatorizadas mínimas») entraña la convergencia. libre-re — 1 (supuesto del que se seguía la validez del teorema especial de multiplicación. La reconstrucción que liemos realizado de la teoría sugiere. en modo alguno. mi referencia al formalismo clásico está Justificada por la teoría do la probabilidad neoclásico (o do la teoría do la medida). la validez de la primera fórmula b i n o m i a l ) . y. y éste es enteramente insuficiente para deducir a q u é l l a . que http://psikolibro. por esta razón. y — p o r t a n t o — sin necesidad de ningún teorema de convergencia : sólo se requería el supuesto de qüc la sucesión de referencia. y sin la cual no podría formularse el concepto de libertad-re) a las sucesiones que pueden continuarse indefinidamente. una consecuencia trivial del axioma de convergencia. Parece. y además. a. aun cuando las sucesiones correspondientes de frecuencias convergen. con ella. pues. la ley de los grandes niimeros no es.

con lo que ésta asumiría el carácter de una ciencia n a t u r a l . m e d i a n t e el axioma de convergencia—. expresada en forma adecuada — p o r ejemplo. que no cabría reducir a un enunciado más sencillo: o sea. es patente que no será inadecuado emplear sucesiones matemáticas convergentes para el cálculo de la conducta aproximada de sucesiones empíricas que. por tanto. si puede hacerse patente lo que acabo de indicar. y que los intervalos dentro de los que fluctúan se hacen cada vez más pequeños. y. T a l deducción explicaría también p o r qué el axioma de convergencia da mvy buen resultado en todas las aplicaciones prácticas (en los intentos de calcular el comportamiento a p r o x i m a d o de las sucesiones e m p í r i c a s ) . a p a r t i r del desorden en lo pequeño (siemiire que satisfaga una condición de libertad-rt convenientemente f o r m u l a d a ) . Pues es un «hecho de experiencia» — o . cabe d e t e r m i n a r que las f¡eeuencias relativas se acercan cada vez más a u n valor fijo.blogspot. como una peculiaridad de nuestro mundo que — s i m p l e m e n t e — es menester aceptar. o sea. Sólo consideraré satisfactoria. pues. Creen que h a b r í a que convertir a esta ley n a t u r a l . se sigue lógicamente cierto tipo de estabilidad en lo grande. el apartado 6 1 ) : si se registra estadísticamente el comportamiento de largos segmentos. Si logramos deducir el teorema de Bernoulli sin asumir axioma alguno de convergencia. desde el punto de vista del epistemólogo. precisamente. Me inclino a creer que es reductible al carácter azaroso de las sucesiones. así se nos dice a veces— que las sucesiones empíricas azarosas presentan el peculiar comportamiento que he designado como «casi-convergente» o «estadísticamente estable» (cf. estudio en el capítulo * i n del Postscript. y que. Los pensadores con inclinaciones inductivistas suelen tomarlo como ima ley fundamental de la Naturaleza. que cabe deducirle del hecho de que éstas sean libres-n. de hecho. son estadísticamente estables.com . en el fundamento de la teoría de la p r o b a b i l i d a d . aunque sí con los demás párrafos de este apartado. Considero que la gran hazaña de Bernoulli y Poisson en el campo de la teoría de la probabilidad ha consistido. mi deducción de la ley de los grandes números. Es posible contemp l a r bajo m u y diversos ángulos este Jlamai'. y al que. al menos. sin duda.o «hecho empírico». Pero ya no estoy de acuerdo con la opinión implícita en la cláusula siguiente del texto. tan discutido y analizado. p o r razones lógicas. en su descubrimiento de una vía p o r la que hacer ver que este p r e t e n d i d o «hecho de experiencia» es una tautología. y. a una cuestión p u r a m e n t e lógica. h a b r e m o s reducido el" problema epistemológico de la ley de los grandes números a un problema de independencia axiomática. Mi p r o p i a actitud con respecto a este llamado ahecho empírico» es bastante diferente. lo esté por los «números normales» de Borel. http://psikolibro. incluso si resulta que la restricción a sucesiones convergentes es innecesaria.172 La lógica de la investigación científica que es válido incluso p a r a sucesiones matemáticas cuyas propiedades p r i m a r i a s no tengan limites de frecuencia. se considera a m e n u d o como la corroboración empírica de la ley de los grandes números.

no ha sido empleado hasta ahora en la teoría de la probabilidad. Veremos que la idea de frecuencia media es muy a p r o p i a d a para nuestros p r o p ó s i t o s : exactamente lo mismo que habíamos estimado *' Con objeto de no postular la convergencia. E L I M I N A C I Ó N DEL AXIOMA DE CONVERGENCIA.) Puede verse que este concepto es aplicüjtle sin restricciones a todas las sucesiones infinitas de referencia. entonces tiene más de una ^ frecuencia media. al menos. por pequeña que ésta sea. Pero todo esto resulta innecesario si adoptamos el método descrito en la nota *1 del apartado 57 y en el apéndice *VI.blogspot. al menos. llamaremos «una frecuencia media de a» a todo p u n t o de acumulación de la sucesión de frecuencias relativas correspondiente a una alternativa a . cualquier sucesión de ellas ha de estar acotada por 1 y O . SOLUCIÓN DEL « P R O BLEMA F U N D A M E N T A L DE LA TEORÍA DEL AZAR» Hasta ahora. a la existencia de puntos de acumulación. Puede hacerse ver fácilmente que si existe más de una frecueneia media en. Ahora b i e n . de suerte que apoyándonos en él fuese posible definir el concepto de «libertad absoluta» (de secuel a s ) : pues es una frecuencia relativa lo que h a de ser insensible a la selección que tiene en cuenta los predecesores. ' Hecho que. si a partir de cierto elemenlo existen elementos que discrepen de a en u n a cantidad menor que una dada. un punto de acumulación de la sucesión (ie ficcueiicias relativas correspondiente a a q u é l l a : como las frecuencias relativas no pueden ser nunca mayores que 1 ni inferiores a ü. P o r razones de brevedad. y a la i n v e r s a : si no tiene límite frecuencial.una iucesión de referencia. y podemos ahora d e c i r : si una sucesión a tiene una y sólo una frecuencia media. esto quiere decir que tendremos que construir un concepto frecuencial que pueda asumir la función del límite de irecuencias — q u e hemos rechazado— y que sea capaz de ser aplicaiíu a foíZa. Uu concepto frecuencial que cumple estas condiciones es el de punto de acumulación de la sucesión de frecuencias relativas. (Se dice que un valor a es un punto de acumulación de una sucesión.s las sucesiones de referencia infinitas * ' . para lilierarnos de este axioma voy a e l i m i n a r tal restricción sin remplazaría por ninguna o t r a .com . y (se^ún un famoso teorema de Bolzano y Weierstrass) p o r ser u n a sucesión infinita acotada. un punto de acumulación ^. los valores de todas ellas forman un continuo. por extraño que parezca. con lo cual introdujimos tácitamente u n axioma de convergencia. Hemos restringido antes nuestro estudio a las alternativas con límites frecuenciales.La prohabilidad 173 64. h a de tener. apelé en el párrafo siguiente a lo que puede demostrarse: a saber. ésta es. http://psikolibro. al mismo tiempo. su límite frecuencial. teniendo en cuenta el hecho * de que para toda alternativa inÜnita tiene que existir. los límites de las frecuencias no h a b í a n tenido en nuestra reconstrucción de la teoría de la probabilidad otra función ([ue la de proporcionarnos u n concepto inequívoco de frecuencia relativa aplical)le a sucesiones infinitas.

podemos introducir el requisito de unicidad en el último paso. la definición de p r o b a b i l i d a d objetiva (apartado 5 9 ) . cabe superar fácilmente la dificultad que se encuentra para definir u n concepto de p r o b a b i l i d a d única sin el axioma del límite. ya que estamos acostumbrados a trabajar con probabilidades únicas o desprovistas de ambigüedad. tras h a b e r postulado que la sucesión sea «absolutamente libre» (que es. véase mi obra mencionada en la nota 3 del apartado 51 C^ en su lugar. El que p esté Ubre de secuelas querrá decir. introducimos de este modo. Para los detalles. después de todo. p o r otra p a r t e . el procedimiento más n a t u r a l ) : lo cual nos lleva a proponer. definimos la probabilidad objetiva prescindiendo de semejante postulado de unicidad •*. Si.blogspot. ello no excluye la posibilidad de que aP'W) tenga otros valores distintos de p . el concepto de frecuencia límite es aplicable a todas las sucesiones de referencia infinitas posibles. * Cabe hacer tal cosa porque ha de ser posible aplicar inmediatamente a las frecuencias medias la teoría para clases finitas (exceptuando el teorema de unicidad). siempre que tomemos ciertas precauciones necesarias °. la siguiente modificación de nuestras definiciones de sucesiones azarosas y de p r o b a b i l i d a d objetiva. y si postulamos que no ha de ocurrir así. p . pues. si estimamos o conjeturamos que aF'(/8) — p es una frecuencia media. Si una sucesión a tiene una frecuencia media p. y sea el caso que los unos de a tengan una y sólo una frecuencia media. a suponer que p a r a u n a y la misma p r o p i e d a d únicamente p u e d e existir u n a y sólo u n a probabilidad p dentro de una sola sucesión de referencia. que esta frecuencia media de a es también una frecuencia media de cualquier selección de « de acuerdo con predecesores. sin ninguna restricción. de acuerdo con ello. de modo análogo a como lo hacíamos con los límites de las frecuencias. consúltese ahora el apéndice *VI). No obstante tal cosa. Si pretendemos ahora interpretar nuestro símbolo oF'(/3) como una frecuencia media — e n lugar de como límite frecuencial— y cambiamos. http://psikolibro. Lo cual es difícilmente aceptable. por implicación. Además. Sea a u n a alternativa (con una o varias frecuencias m e d i a s ) . para resolver nuestro problema. y el cálculo se Ueva a cabo para dichos segmentos. En efecto. el axioma de convergencia. Y. Sin embargo.com .174 La lógica de la investigación científica antes —quizá en una estimación hipotética— que p era el límite frecuencial de una sucesión a. surge una dificultad: las frecuencias medias no son únicas. podemos llevar a cabo cálculos mediante las frecuencias medias estimadas. entonces debe contener —independientemente del término a partir del cual empecemos a contar— segmentos de cualquier magniíud finita cuya frecuencia discrepe de p tan poco como queramos. ' El concepto de «selección independiente» ha de interpretarse más estrictamente de lo que hasta el momento se ha hecho. la mayoría de nuestras fórmulas seguirán siendo deductibles. es decir. ya que de otro modo no puede demostrarse la validez del teorema especial de multiplicación. el a p a r t a d o c) del apéndice I V — . llegamos (al menos en p r i m e r a instancia) a u n concepto ambiguo de probabilidad: pues bajo ciertas circimstancias una sucesión puede tener simultáneamente varias frecuencias medias que sean «absolutamente libres» —cf. trabajamos ahora con la estimación de que p es una frecuencia media de a.

no sólo permanecen inalteradas la fórmula (1) del apartado 61 y la formulación lingüística del teorema de Bernoulli '^. http://psikolibro. menos exigentes— que las antiguas. al menos. Tenemos asegurada la compatibilidad del nuevo sistema axiomático por el ejemplo que hemos presentado ya.blogspot. sino que la interpretación que hemos dado de él queda. esto es. h a de existir su probabilidad objetiva p. puesto que ya es posible deducir la ley de los grandes ni'nneros dentro del marco de la teoría frecuencial sin emplear el axioma de convergencia. Este hecho se hace aún más obvio si (ya que es posible tal cosa) enunciamos nuestros antiguos axiomas de la forma siguiente: 1 ) Requisito de a l e a t o r i e d a d : como 2 ) Requisito de u n i c i d a d : como se 2') Axioma de convergencia: para de una sola alternativa azarjasa no existe dia que su prohabilidad p . Es posible construir sucesiones que. asimismo. aunque ahora «F'» simboliza únicamente una frecuencia media. una y la misma propiedad ninguna otra frecuencia me- A partir del sistema de rcíjuisitos que hemos propuesto podemos deducir el teorema de Bernoulli. carecen de frecuencia límite —cf. y para el n más elevado posible. una frecuencia media «absolutamente libre». Además. lo cual resuelve nuestro problema. más a m p l i a s — o sea. en realidad. dicho de otro modo. ha de ser (aproximadamente) una sucesión aleatorizada mínima. 2 ) Requisito de u n i c i d a d : para una y la misma p r o p i e d a d de una sola alternativa azarosa tiene que existir una y sólo una probabilidad p. aun teniendo u n a y sólo una probabilidad. la sucesión ha de hacerse libre-n lo antes posible. el apartado b) del apéndice I V — .com . Será conveniente dividir esta definición en dos requisitos axiomáticos **: 1 ) Requisito de a l e a t o r i e d a d : p a r a que una alternativa sea azarosa debe existir. si bien en ellas (como también en las sucesiones azarosas con límite frecuencial) aparecerán de cuando en cuando —como es n a t u r a l — segmentos de una longitud cualquiera que se comporten casi-divergentemente (esto es. lo cual hace ver que las nuevas condiciones impuestas axiomáticamente son. segmentos que discrepen de p en una cantidad c u a l q u i e r a ) : pero se" Se puede combinar el mclodo indicado en la ñola *1 del apartado 57 y en los apéndices IV y *VI con estos dos requisitos: mantendríamos entonces el (1) y sustituiríamos el (2) por el siguiente. ha indicado. sin variación : en el caso de una sucesión azarosa sin límite frecuencial continuará siendo verdad que casi todas las sucesiones suficientemente largas ostentarán discrepancias de p muy peijueñas. y que p es la p r o b a b i l i d a d objetiva de los unos en o. ' Las fórmulas casi bernouUianas (cuyo símbolo es F') siguen siendo univocaa para «uceaiones azaroaas (conforme a la nueva definición). ( + 2) Requisito de finitud: a partir de su comienzo. y con él todos los teoremas del cálculo de probabilidades clásico . se h a indicado. es azarosa o aleatoria.La probabilidad 175 que sea «absolutamente l i b r e » : decimos entonce» que a.

en Erkenntnis 1. en la cual (como si dijéramos) todo puede suceder en uno u otro momento — a u n q u e algunas cosas solamente muy raras veces—. de un modo hipotético. p a r a d ó j i c a — que lleva de la iiiiprc^ isiltilidad e irregularidad de los acontecimientos singulares a la aplicahilidad de las reglas del cálculo de proljahilidadcs es verdaderamente v á l i d a : si bien sólo en el supuesto de que podamos expresar la irregularidad. y de que es menester ponerlo en esta forma si queremos hacer patente la validez de dicho argumento. 1930. liemos admitido ya que la teoría siibjetiva puede deducir el teorema de Bernoulli . que no se encuentran secuelas (pues con tales supuestos es posible demoslrar que la ley de los grandes números es tautológica). Los cálculos indican que estas últimas partes tienen que ser algo así como varios órdenes de magnitud mayores que los segmentos de comportaniienlo casi-divergente que ellas compensan *^. desa])arece cuando nos damos cuenta de que es posible poner el supuesto de la irregularidad en la forma de una hipótesis frecuencial (la de libertad de secuelas). se supone que puede aparecer una vez cualquier ordenación y distribución... la antigua teoría frecuencial postula ex- *' Estoy de pleno acuerdo con lo que sigue.com . Por la otra.. La aparente paradoja de u n razonamiento que pasa de la imprevisibilidad a la previsibilidad. pero es incapaz de interpretarlo a base de frecuencias.blogspot. el apartado 6 2 ) . La inferencia —al parecer. con un buen grado de aproximación. Este es también el momento de resolver el u problema fiíndniíipiüal de la teoría del azar)^ (como se le llamó en el a[)arla(!o 4 0 ) . o de la ignorancia al conocimiento.176 La lógica de la investigación científica rán relativamente raros. ya que necesitamos para ella determinados recursos matemáticos (el teorema de Bolzano-Weierstrass.sólo una de las frecuencias recurrentes —es decir. el concepto de libertad-n y el teorema de B e r n o u l l i ) . (La construcción de modelos de sucesiones ha demostrado que. 254: «En la ley de los grandes números se pretenden conciliar dos aseveraciones que un análisis más ceñido muestra ser contradictorias. P o r otra parte. realmente. Por una parte . y tampoco se trata de algo trivial. pág. ya que los han de compensar parles de la sucesión enormemente largas en las que todos (o casi todos) los segmentos se comporten casi-convergentemente. ha de aparecer cierta regularidad o estabilidad en subsucesiones enormemente l a r g a s : pues es una conclusión admisible y no contradictoria (contra lo que se ha afirmado en o c a s i o n e s " ) . Se puede soslener la conclusión de (]ue en una sucesión irregular. aun cuando sobra toda referencia a las «frecuencias medias» si adoptamos el método descrito en el apartado 57.. FEIGL. no nos encontramos con incompatibilidad alguna. que . estas apariciones . por ejemplo. basándonos en asumir..) http://psikolibro. de las «frecuencias medias»— aparece de tal modo en cualquier selección realizada segiin predecesores. nota * 1 . cf. ' Cf. han de darse con una frecuencia correspondiente». al modo de la ley de los grandes números (cf. y en el apéndice IV. el apéndice IV. y de ahí que le sea imposible explicar el éxito estadístico de las predicciones probabilitarias. Ahora se aclara por qué las antiguas teorías habían sido incapaces de hacer justicia a lo que yo llamo el «problema fundamental».

ley de los grandes n ú m e r o s ) *•*. Y con este resultado t e r m i n o mi análisis del cálculo matemático ''. de modo que sean a F ( l ) = aF(0) = 1 / 2 . mientras la fórmula b i n o m i a l sea deductible dentro del sistema los enunciados probaUilitarios no serán falsables.La probabilidad 177 p l í c i t a m e n t e — c o n su axioma de convergencia— la r e g u l a r i d a d en lo grande : y. tampoco cabe que las contradiga la conyunoión de un n ú m e r o finito de enunciados básicos. la nota 4 del apartado 58) deja de ler válida. que hemos estinjado que en las tiradas de cierta moneda saldrán con igual frecuencia «1» y «O». la objeción de Kamke (cf. Volvemos aliora a considerar los problemas más específicamente metodológicos. entonces. E L PROBLEMA DE LA DECIDIBILIDAD Cualcpiiera que sea el modo como definamos el concepto de probabilidad. abandonaremos en la práctica la estimación que h a b í a m o s hecho. y admitamos que empíricamente nos sale una y otra vez «1». En consecuencia. nuestras diferencias alcanzan solamente al teorema del límite. y al axioma de aleatoriedad. también planteo un axioma de aleatoriedad (modificado). y a u n q u e —según la fórmula Lo que se acaba de decir en este párrafo subraya implícitamente la importancia que tiene una teoría neoclásica interpretada objetivamente para la resolución del «problema fundamental». y en la» determinación de la tarea del cálculo de probabilidades sigo sin reservas a aquel autor. El axioma de convergencia no es u n a parte necesaria de los fundamentos del cálculo de probabilidades. la nota 3 del apartado 51. Así pues. ni — p o r tanto—lampoco ningún número finito de observaciones. http://psikolibro. 65. P e r o en u n sentido lógico no será cuestión de falsación a l g u n a : pues es seguro que solamente podemos observar una sucesión finita de tiradas. el final del apartado 5 0 ) : yo también defino la probabilidad exclusivamente con referencia a sucesiones aleatorias (a las que Von Mises llama «colectivos»). Supongamos que hemos pro¡)ucsto una hipótesis equiazarosa para cierta ahernativa a : p o r ejemplo. retrospectivamente. sin excepción. dentro de ella no aparece el problema de la inferencia que p a r t e de la irregularidad en lo pequeño y llega a estabilidad en lo grande . sin duda alguna. Me gustaría aclarar.com . pues se infiere m e r a m e n t e desde la estabilidad en lo grande (axioma de convergencia j unida a irregularidad en lo p e q u e ñ o (axioma de aleatoriedad) a una forma especial de estabilidad en lo grande (teorema de Bernoulli. «jue he adoptado una actitud conservadora con respecto a los cuatro puntos de Von Mises (cf. en el capítulo *I1I de mi Postscript se describe una teoría de este tipo. ni ser contradichas p o r é l . o independientemente de las formulaciones axiomáticas que elijamos. Cf. cuya superfluidad he puesto de manifiesto y que he remplazado por el requisito de unicidad. p o r t a n t o . y la daremos por falsada. en p a r t i c u l a r el de cómo decidir los enunciados probabilitarios.blogspot. al cual he modificado de suerte que puedan construirse sucesiones modelo (apéndice IV). Las hipótesis probabilitarias no excluyen nada observable: las estimaciones de p r o b a b i l i d a d no pueden contradecir a ningún enunciado básico.

esta tesis es claramente inaceptable cuando nos enfrentamos con los éxitos que la física ha alcanzado con las predicciones obtenidas a p a r t i r de estimaciones hipotéticas de p r o b a b i l i d a d e s (y éste es el mismo argumento que hemos utilizado m u c h o antes contra la interpretación de los enunciados probabilitarios como tautologías.178 La lógica de la investigación científica b i n o m i a l — la p r o b a b i l i d a d de dar con un segmento m u y largo que presente u n a gran discrepancia de 1/2 es sumamente pequeña. P o r tanto. como vacías que están de contenido empírico ^. Sin embargo. en realidad. que p e n d e n decisivamente de mi criterio de demarcación. Muchas de estas estimaciones no son inferiores en lo que respecta a significación científica a ninguna otra hipótesis física (por ejemplo. incluso u n a aparición frecuente de un largo segmento que se desvíe en gran medida. liemos de esperar que ocurra. una aparición de un segmento finito que presente incluso la máxima desviación con respecto a lo estimado. y. el apartado 3 5 ) : pues es claro que para cualquier sucesión no tiene validez tautoligica cualquier hipótesis frecuencial. así pues.blogspot. Con todo. P e r o . esto quiere decir que las hipótesis probabilitarias son infalsablcs. debido a tener dimensión infinita. de inútil p a r a fines de p r e d i c c i ó n ) . Solamente una sucesión infinita de eventos —definidos intension a l m e n t e p o r una regla— p o d r í a contradecir a una estimación de probabilidad. está bastante claro que solamente puede llegarse a esta «falsación práctica» mediante una decisión metodológica de considerar excluidos — o p r o h i b i d o s — los eventos sumamente improbables.com . a una de carácter d e t e r m i n i s t a ) . el 4 3 ) . el hecho igualmente indudable de que los empleemos empíricamente h a de aparecer como u n golpe fatal p a r a mis ideas metodológicas básicas. o si es menester rechazarla en conce^ato de «prácticamente falsada» (esto es. hecha p o r la teoría s u b j e t i v a ) . nunca contradirá a la estimación lieclia . no existe ninguna sucesión de eventos que nos haya sido dada extensionalmente — y . puede considerarse siempre no más que una aparición de u n segmento todavía mayor y más desviado . a la vista de las consideraciones expuestas en el apartado 38 (cf. p o r tanto. t r a t a r é de contestar a las cuestiones que he planteado — y que constituyen el problema d la decidibilidad— m e d i a n t e ^ Pero no vacías de «contenido lógico» (ef. siempre será mayor que cero. ningún acervo-re finito de enunciados básicos— que pueda falsar vm enunciado p r o b a b i l i t a r i o . pues es u n a consecuencia de ésta. ¿con qué derecho los condenamos de tal m o d o ? ¿Dónde hemos de trazar la línea de separación? ¿Dónde empieza semejante «suma i m p r o b a b i l i d a d » ? Dado que desde u n p u n t o de vista lógico no cabe la m e n o r duda sobre el hecho de que los enunciados probabilitarios no pvieden ser falsados. y el físico suele ser capaz de decidir perfectamente si p u e d e aceptar por el m o m e n t o u n a hipótesis probabilitaria concreta en calidad do «confirmada e m p í r i c a m e n t e » . si se da con la suficiente rareza. ya que. P o r tanto. podríamos decir de ellas que son empíricamente no informativas. La esperanza de que la rareza —calculab l e — de semejante segmento sea un medio de falsar la estimación p r o b a b i l i t a r i a resulta ser ilusoria. P e r o . http://psikolibro.

blogspot. si bien se encuentran relaciones lógicas entre ellos (puesto que es evidente que las sucesiones de observaciones p u e d e n estar de acuerdo más o menos perfecto con un enunciado p r o b a b i l i t a r i o ) . más adelante. ' Cf. verificables o «confirmables». Así pues. a su vez. y estaríamos igualmente descaminados si creyésemos que. *' Aun cuando no estoy en desacuerdo con esto. Mas p a r a h a c e r l o . en cierto sentido. y que. como se explica en el apartado siguiente). No obstante tal cosa. véanse el apéndice *1X y el capítulo *III del Postscript. creo que las relaciones en cuestión pueden ser analizadas completamente a base de las «clásicas» relaciones lógicas de deduct ib ilidad y contra' dicción *'•. hace falsables las hipótesis probabilitarias. el apartado 80. verificablcs. por supuesto.La probabilidad 179 Una resuelta aplicación de aquellas mismas ideas. los enunciados probabilitarios y los básicos son incapaces de contradecirse ni de entrañarse m u t u a m e n t e . el análisis de dichas relaciones nos obliga a introducir una lógica probabilística especial ^. se ponía el acento sobre la verificabilidad —en lugar de la falsabilidad— y al hecho de que los enunciados probabilitarios son. y en que la determinación de tal grado es uno de los principales problemas de la estadística matemática y de la teoría de la corroboración. pues sacaba al desnudo un problema que no se había estudiado anteriormente (debido a que. tengo que analizar p r i m e r o la forma lógica de los enunciados probabilitários teniendo en cuenta. en especial las notas 3 y 6. asimismo. tanto las relaciones lógicas existentes entre ellos. ¿qué aproximación es aceptable y cuál inaceptable? No cabe duda de que la respuesta reside en que lo ceñido de una aproximación es una cuestión de grado. Con lo cual el problema de la decidibilidad se transforma en el siguiente: dado que sólo cabe esperar que las sucesiones empíricas se aproximen a sucesiones aleatorizadas mínimas. http://psikolibro. Véase. como la propuesta en el apartado 68. creo ahora que los conceptos probabilisticos de «casi deductible» y «casi contradictorio» son sumamente titiles con respecto a este problema. que r o m p e r í a los grilletes de la lógica clásica.com . especialmente mi «tercera nota». Frente a semejantes opiniones. Pero la reforma que propongo en la nota *1 del apartado 57 (véase también la nota *2 del 6i) cambia totalmente la situación: ym que —aparte de conseguir otras cosas— equivale a la adopción de una regla metodológica que. en general. el apéndice *IX. Ni. A p a r t i r de la infalsabilidad y de la inveriticabilidad de los enunciados probabilitarios puede inferirse que no tienen consecuencias falsables. sería u n error concluir de este hecho que no existen relaciones lógicas de ningún tipo entre unos y otros e n u n c i a d o s . no pueden ser consecuencia de enunciados ve- *' Creo que la acentuación dada a la irrefutabilidad de las hipótesis probabiHsticas —y que culmina en el apartado 67— era saludable. por la misma razón ([ue se puede esgrimir contra las demás h i p ó t e s i s : que no hay rcsidtados experimentales — p o r numerosos y favorables que sean— (jue puedan establecer de u n modo definitivo que la frecuencia relativa de las «caras» es 1/2 y será siempre 1/2. 66. como aquéllas en que están con respecto a los enunciados básicos *^. L A FORMA LÓGICA DE LOS ENUNCIADOS PROBABILITARIOS Las estimaciones de p r o b a b i l i d a d no son falsables.

dice más que aquél.» son infalsables. por' ejemplo. realmente. es decir. que aparecerán segmentos cuya discrepancia con respecto a /> será m u y p e q u e ñ a ) . discuto más extensamente todo el problema de estos «entmciados de todo y algún» [en ingl. Tiene más interés p a r a nosotros la posibilidad a). 1945. a la creencia de que todos los enunciados —o «la mayoría» de ellos. P e r o nos encontramos con que de todo enunciado probabilitario cabe deducir ima clase infinita de enunciados existenciales. N.». por ejemplo.itada o acotada. En mi Postscript. P e r o podemos deducir m u c h o más a p a r t i r de semejante estimac i ó n : p o r ejemplo. P o r e j e m p l o : sea p u n a p r o b a b i l i d a d estimada — h i potéticamente—• para cierta alternativa (siendo O ^^p ^7^ 1 ) . también pueden seguirse consecuencias m u c h o menos s i m p l e s : así.. Mind 54. p o r tanto. especialmente en los apartados *24 y sig. n a t u r a l m e n t e . y que. Mi enunciación algo desprevenida en el texto (que presuponía tácitamente el apartado 15) ha llevado a "algunos. que «una y otra vez» aparecerá u n elemento con la p r o p i e d a d «1» y lo mismo otro con la p r o p i e d a d «O».blogspot. y éste es el hecho causante de la infalsabilidad. o tras un número cualquiera de ellas. que después de u n elemento cualquiera x de la sucesión se encontrarán también en ésta u n elemento y que posea la p r o p i e d a d «1» y u n elem e n t o z con la p r o p i e d a d «O». y puede aparecer todo lo tarde que le plazca. págs. con gran sorpresa mía. W.. Por el contrario.180 La lógica de la investigación científica rificables. o h) que sean consecuencia de enunciados universales unilateralmente falsables (enunciados totales). sino el hecho de que el «existe» esté ilimitado. cualquiera que sea lo que esto quiera decir— de la forma «para todo x existe un y tal que . y. A pesar de ello.. lo cual se ha empleado repetidamente para criticar el criterio de falsabilidad: véase. de aquí podemos deducir. por tanto. en el caso probabilístico... uno que dice demasiado p o c o — p u e d e pertenecer a la clase consecuencia de uno falsable. resulta ser fundamental para nuestro análisis de la relación existente entre los enunciados probabilitarios y los básicos. Pero no quedan excluidas con esto las posibilidades contrarias : pues puede o c u r r i r : a) que tengan consecuencias verificablea unilateralmente (consecuencias p u r a m e n t e existenciales o consecuencias de « h a y » ) . La posibilidad b) difícilmente p o d r á ayudar al esclarecimiento de la relación lógica existente entre enunciados probabilitarios y básicos : pues es enteramente obvio que un enunciado no falsable •—o sea.. pero no viceversa (así pues. que en m o d o alguno es trivial. p u e d e estar mejor o peor *' Como es natural.. como si dijéramos: un elemento «O» puede aparecer inmediatamente. all-and-some statements^ (término debido a J. no pretendí nunca sugerir que toio enunciado de la forma «para todo x existe un y con la propiedad observable /?» gea infalsable.com . entonces el enunciado «para todo x existe un y tal que . esto es. que la aparición de y pueda aplazarse más allá de todo límite. aquél afirma más que ninguno de éstos). http://psikolibro. la consecuencia existencial de que aparecerán ceros y unos en la sucesión (y. o al cabo de mil tiradas.».. puede ser falsable. no contrastable: es evidente que el enunciado «para toda tirada con una perra chica que da 1 existe un sucesor inmediato que da O» es falsable y resulta falsado. sino que. si la distancia entre el lugar en que aparece y y el de aparición de x está lim. Lo que da origen a la infalsabilidad no es precisamente la forma «para todo x existe un y tal que . 119 y sig. Un envinciado de esta forma («para todo X existe u n y con la p r o p i e d a d observable — o contrastable ext e n s i o n a l m e n t e — j3») es infalsable — d e b i d o a no tener consecuencias falsables—• e inverificable •—ya que «todo» o «para cada» lo convierten en hipotético *^. Watkins).

m i tesis acerca de la ciiestión es qvie lo único que establece u n a relación lógica entre las estimaciones probabilitarias y los enunciados básicos es lo que podría llamarse el «constituyente existencial» de aquéllas (y.. pero no que exista sólo un valor semejante. pues. es característica de los enunciados probabilitarios. Los enunciados de la forma indicada pueden ser Uamados «enunciados existenciales universalizados» o «. sólo de u n modo provisional— que existe u n valor p con las propiedades que se exigen para él... p o r el contrario. ' Puede ponérsele en la forma siguiente: Para todo « positivo. ya que u n enunciado de la forma «hay sólo un. el requisito de unicidad. a p r o x i m a d a m e n t e . entraña la aplicabilidad ( a p r o x i m a d a ) de los axiomas del cálculo de p r o b a b i l i d a d e s . Toda estimación p r o b a b i l i t a r i a (hipotética) entraña la conjetura de que la sucesión empírica en cuestión es. el requisito de a l e a t o r i e d a d ) . el requisito de unicidad h a de carecer de semejante significación *^. pero como no lo son (pues recordamos (jue a la fórmula binomial está ligada la infalsabilidad). Nuestra cuestión es.com .. que es universal. al parecer. con respecto a los enunciados básicos.. equivalente a la de si tales axiomas representan lo que h e llamado «hipótesis existenciales».blogspot. p o r tanto. http://psikolibro. Es cierto que puede «confirmarse» extensionalmente — a u n q u e . en el sentido de que podemos lograr verificar muchas.y> h a de poseer a de un enunciado universal (pues cabe traducirle p o r «no hay más quo un. son i d é n t i c o s » ) .La probabilidad 181 «confirmado». solamente podría tener significación extensional si los enunciados básicos fueran capaces de establecer la existencia de más de uno de tales valores. A h o r a b i e n . pocas o ninguna de sus consecuencias existenciales: de ahí que se encuentre. Lo cual hace pensar en la cuestión de si cabe que las estimaciones p r o babilitarias mismas tengan la forma de hipótesis existenciales. en una relación q u e .hipótesis existencialesy) (universalizadas).» o p o r «todos los. azarosa (o a l e a t o r i a ) : es decir. todo acervo-n predecesor y todo elemento con el número ordinal x. *" La situación es enteramente distinta si se adopta el requisito ( + 2 ) de la nota *2 del apartado 64. desde luego. como enunciado universal que es. existe un elemento —seleccionado de acuerdo con una selección según predecesores— con el número ordinal y > « y tal que la frecuencia hasta el término y discrepa de un valor fijado p en una cantidad menor que '. de acuerdo con esto. no tiene tal f o r m a : ni p u e d e tenerla. el cual tiene significación empírica y hace fabables las hipótMia probabilitarias (tal como se afirma en lii nota *1 del apartado 65). Este último enunciado.. veremos que el de aleatoriedad tiene realmente la forma de una hipótesis existencial^. Si observamos atentamente los dos requisitos propuestos en el a p a r t a d o 64. Lo que yo m a n t e n g o es que se p u e d e entender la relación e n t r e las estimaciones probabilitarias y los enunciados básicos — a s í como la posibilidad de que aquéllas estén más o menos bien «confirmadas» — p a r a n d o mientes en el hecho de que de todas las estimaciones de probabilidad son deductibles lógicamente hipótesis existenciales. no t e n d r á consecuencias extensionales de ninguna clase. El requisito de u n i c i d a d .

Sólo la condición de unicidad asegura que los enunciados probabilitarios p u e d a n contradecirse unos a o t r o s : pues gracias a ella adíjuieren éstos la forma de una conyunción cuyos componentes son un enunciado universal y una hipótesis existencial. deductibilidad. m a t e m á t i c a s ) que carezcan de límite frecuencial. pero que pide niás de lo que exige este requisito. y.blogspot. desde el punto de vista de las aplicaciones. el de unicidad regula las relaciones existentes entre los diversos enunciados de p r o b a b i l i d a d m i s m o s . por ejemplo. y de ahí llegaríamos (en lo que se refiere a 3a u n i c i d a d ) a algc distinto del cálculo de p r o b a b i l i d a d e s usual. sino solamente que entre los distintos valores probabilitarios dect)eF(Ap) para un n concreto. pero entonces tendríamos que a b a n d o n a r la unicidad de las estimaciones probal)ilitarias **. evidentemente. pues. hay al menos uno que se encuentra cercano a 1. se puede eliminar cualquier requinto especial de unicidad sin sacrificar ésta. El teorema de Bernoulli. tampoco la tiene lógica o formal. no afirmaría ya que el valor probabilitario único de anF(Ap) para un re concreto se encuentra cercano a 1. de una teoría falsable.s cuales asumiéramos que no tenían ^ Las fórmulas del cálculo de probabilidades son también deductibles de esta axiomatización.com . algunos de ellos p o d r í a n —como hipótesis existenciales— ser deductibles de otros.182 Lo lógica de la investigación científica Esta es la razón p o r la que las relaciones lógicas existentes entre una estimación probabilitaria y los enunciados básicos permanecen inalterables si eliminamos del sistema el requisito de unicidad (y lo mismo le ocurre a la «confirmabilidad» — e n mayor o menor grado— de la p r i m e r a ) . ya que en la teoría de la prob a b i l i d a d aplicada. sino exclusivamente intencional: se pide la exclusión de todas las sucesiones definidas intensionalmente (esto es. sin este requisito. aquello que pide de modo suplementario no p u e d e tener ninguna significación extensional. Mediante esta operación podríamos dar al sistema la form^a de u n a p u r a hipótesis existencial •'. P e r o . P o r tanto. http://psikolibro. pero nunca p o d r í a n contradecirse m u t u a m e n t e . además. Sin embargo. Si nos volvemos ahora al axioma de convergencia. y los enunciados de esta forma p u e d e n encontrarse entre sí exactamente en las mismas relaciones lógicas fundamentales (equivalencia. encontramoa que se parece al requisito de unicidad en tener la forma de u n enunciado universal infalsable. . Ir. la eliminación de las sucesiones carentes de límite frecuencial podría servir únicamente para ponernos en guardia y no considerar azarosas o aleatorias aquellas sucesiones e m p í r i c a s con respecto a. ** Como he hecho ver en la nueva nota *2 del apartado 64. compatibilidad o incompatib i l i d a d ) de que son capaces los enunciados universales «normales» de una teoría cualquiera — p o r ejemplo. el requisito de unicidad no es superfino. no tratamos con las sucesiones matemáticas mismas. sino solamente con estimaciones hipotéticas acerca de sucesiones empíricas. P o r tanto. Cuál es. sólo que han de interpretarse como fórmulas existenciales. semejante exclusión resulta que no tiene significación n i siquiera intensional. su función lógiea? Mientras que el requisito de alcatoriedad contribuye a establecer una relación entre los enunciados probal)ilitarios y los enunciados básicos. desde luego.

si tenemos en cuenta que los criterios de convergencia ya no son aplicables a ellas. Las macro-leyes se deducen de estimaciones probabilitarias p o r el método siguiente : hacemos ver que las observaciones que estén de acuerdo con la regularidad observada en cuestión deben esperarse con una probabilidad muy próxima a 1 (es decir. Pero semejante descripción de los enunciados probabilitarios —cualesquiera que sean las palabras que empleemos p a r a expresarla— ¿no contradice la idea fundamental de nuestra posición? 67. esto es. el p r o b l e m a de-la decidibilidad parece haceise cada vez más a m e n a z a d o r . que. Pero. que no son ni verificables ni falsables. se cuida de precavernos para que no atribuyamos la probabilidad q (siendo q ^. ¿A qué clase de consideraciones o de conjeturas deberíamos e n t r e g a m o s acerca de la posible convergencia o divergencia de sucesiones empíricas. tanto al axioma de aleatoriedad como al de unicidad. Así pues. 158). ni más ni menos que los de divergencia? Todas estas embarazosas cuestiones'' desaparecen en cuanto nos libramos del axioma de convergencia. y todavía menos sentido cabría al axioma del límite. En cuanto a los axiomas. o como los resultados observables de «mici"o-eventos» hipotéticos y no directamente observables. poseo consecuencias extcnslonnlea. Para él.com . aún más lo son las hipótesis probabilitarias. con una probabilidad que discrepe de 1 en una cantidad que se puede hacer tan pequeña como se q u i e r a ) . en vista de lo que se nos h a b í a advertido.La probabilidad 183 límite frecuencia!. nuestro análisis lógico convierte en transparentes tanto la forma como la función de los diversos requisitos parciales del sistema. " El positivista tendría que reconocer en esta ocasión una jerarquía completa de «carencias de sentido».blogspot. Por ejemplo. que ni siquiera tiuno significucíón inlonsioonl. o de cuáles deberíamos abstenernos. ni menos. el apartado 6 y las citas indicadas en las notas 1 y 2 del mismo). Mas. " Schlick ha objetado al axioma del limite basándose en escrúpidos parecidos (Die Natiirwissenschaften 19. las leyes naturales inverificables son «carentes de sentido» (cf. parece que nos encontramos obligados a describirlos como no empíricos. por tanto. ¿ q u é pasos h a b r í a m o s de dar en respuesta a esta a d v e r t e n c i a ? * . pág. UlV S I S T E M A PROBABILÍSTICO DE M E T A F Í S I C A ESPECULATIVA La utilización más i m p o r t a n t e de los enunciados de probabilidad en la física es la s i g u i e n t e : se i n t e r p r e t a n ciertas regularidades físicas o ciertos efectos físicos observables como «macro-leyes)). mientras tanto. y. 1931. y a u n q u e no nos vemos forzados a decir que nuestros requisitos (o axiomas) «carecen de sentido» ".p) a una sucesión que suponemos poderse describir aproximadamente por medio de la hipótesis de que su probabilidad es igual a p. el primero nos previene de que no tratemos a las sucesiones como aleatorias si suponemos (por las razones que sean) que ciertos sistemas de jugar tendrán éxito con ellas. y decimos entonces que m e d i a n t e nuestra estima- Es posible considerar con justeza como advertencias (intensionales) de esta índole. se los interpreta o explica como efectos masivos. y hace ver qué razones militan contra el axioma de aleatoriedad y en favor del de unicidad. el de unicidad —que no tiene significación extensional— tendría menos sentido que el axioma (carente de sentido) de irregularidad. En cuanto al de unicidad. http://psikolibro.

siempre será posible «explicar» de este m o d o . Elegimos también qué h a de ser una propiedad p r i m a r i a de tales eventos: así. Elegimos unos eventos de cierto tipo p a r a que hagan de eventos elementales o a t ó m i c o s : por ejemplo. de la duración que es preciso asumir para la totalidad del proceso— de modo que p o d a m o s esperar con p r o b a b i l i d a d p r ó x i m a a 1 (o que discrepe de 1 en una cantidad no m a y o r que u n valor e arbitrariamente p e q u e ñ o ) la aparición de semejante período cósmico. cualquier regularidad que nos venga en gana. Este tipo de «explicación» por medio de la asunción de aleatoriedad es aplicable a cualquier regularidad que escojamos.blogspot. con todas las regularidades que en él se observan. y que carecen de i m p o r t a n c i a p a r a la ciencia. es decir. y. podemos vernos inmediatamente complicados en especulaciones que — d e acuerdo con el uso general— cabe perfectamente indicar que son típicas de la metafísica especulativa. Sea. «en realidad». no haya sino dispersión aleatoria. mediante estimaciones de probabilidad. la dirección y velocidad del movimiento de la misma. como una acumulación de coincidencias puramente accidentales. en el que •—como resultado de u n a acumulación de accidentes— nuestras observaciones estén de acuerdo con la ley de la gravedad : para cualquier valor p r ó x i m o a 1 que elijamos obtenemos un n ú m e r o finito. como u n a fase de u n caos aleatorio — o sea. P o r t a n t o . o «período cósmico»— se muevan accidentalmente (con una exactitud especificada) del modo que exige la ley de la gravedad. a u n q u e e n o r m e m e n t e grande. como los enunciados probabilitarios no son falsablcs. naturalm e n t e . r e a l m e n t e . será m u y p e q u e ñ a : en realidad. por ejemplo. será despreciable. Podemos entonces plantear la cuestión acerca de la longitud que h a de tener u n segmento-n de la sucesión — o . a u n q u e . la ley de la gravedad.: Asumimos luego que tales eventos presentan u n a distribución azarosa. P e r o si emtpleamos de esta manera las estimaciones probabilitarias p a r a «explicar» regularidades observables sin tomar precauciones especiales. p o r tanto : si suponemos que el segmento de la sucesión tiene esa grandísima longitud — o . de otro m o d o . que el «mundo» d u r a el tiempo suficiente—. podemos «explicar» de este m o d o el conjunto de nuestro m u n d o . calculamos la p r o b a b i l i d a d de que todas las partículas dentro de cierta región espacial finita —y d u r a n t e cierto período de tiempo finito. finalmente. mi criterio de demarcación tiene aire http://psikolibro. e igualmente claro parece estar que este hecho va u n i d o a su infalsabilidad. Pues.184 La lógica de la investigación científica ción probabilitaria hemos «explicado» el efecto observable a que nos referíamos como u n macro-efecto.com . Podemos decir. P a r a m í está claro q u e las especulaciones de esta índole son «metafísicas». entonces al asumir la aleatoriedad estamos autorizados a esperar que aparezca u n período cósmico en el que la ley de la gravedad parezca tener validez. La p r o b a b i l i d a d calculada. pero no igual a cero. los del movimiento de una pequeña partícula. al h e c h o de que siempre y en todas las circunstancias podemos entregarnos a ellas. Podemos arreglárnoslas p a r a que ciertas estimaciones probabilitarias hipotéticas «expliquen» esta ley del modo siguiente. dicho de otro m o d o .

al parecer. una hipótesis probabilitaria de segundo orden es una estimación de la frecuencia con que aparecen ciertas frecuencias en un agregado de agregados.. Estos autores introducían la idea de «hipótesis probabilitarias de órdenes primero. d e t e r m i n a ble e m p í r i c a m e n t e con u n grado c u a l q u i e r a de a p r o x i m a c i ó n mediante largas series de e x p e r i m e n t o s » ^ . que los enunciados probabilitarios comparten con la mayoría de los de la metafísica (cf. en la Encycl. por J. cf. 4. constituye un ejemplo perfecto del tipo de razonamiento que aqui critico. y que. en la pág. a mi entender. Pero. 808. P.com .. Véanse. y que podría llevarnos a esperar casi con seguridad cualquier cosa que queramos. *' El problema que estudio en este pasaje había sido tratado claramente y a fondo hace largo tiempo por los físicos P . ^ La cita es de BOHN-JOHDAN. se encuentra un pasaje paralelo (lige- http://psikolibro.. Todo lo cual hace ver los peligros inherentes a la forma existencial.entre Boltzmann y PJanck a que se refieren en las notas 247 y sig. y T. o casi seguro. pág. Al escribir esto pensaba que se reconocería fácilmente que las especulaciones de la índole descrita son inútiles. especialmente. 68. cuyo perfil será m á s o m e n o s el siguiente. puede resolverse acudiendo a la idea mencionada: pues —en condiciones experimentales apropiadas— las fluctuaciones pueden llevar a efectos reproducibles.' ed. Mechanics. véase. (1930). Si se p i d e a éste que dé u n concepto d e p r o b a b i l i d a d a p l i c a b l e p r á c t i c a m e n t e . Sin embargo. S.La probabilidad 185 de estar f r a n c a m e n t e de a c u e r d o con el uso general de la p a l a b r a «metafísico». lo cual explica. también su Inequality of Man. Math. la oposición. Este razonamiento se ha repetido después frecuentemente por otros. el apartado 1 5 ) . incluso si se llevan a cabo en condiciones perfectamente r e g u l a d a s . 163 y sig-)— que si aceptamos la teoría probabilitaria de la entropía debemos considerar seguro. quizá p r o p o n g a algo así como u n a definición física de la probabilidad.. . pero. Existen ciertos e x p e r i m e n t o s q u e conducen a resultados v a r i a b l e s . se a p r o x i m a n cada vez más a u n valor fijo q u e podemos Uamar la probabilidad del evento en c u e s t i ó n : este valor es « ... H e m o s de e l i m i n a r su e m p l e o metafísico p a r a q u e p u e d a n t e n e r alguna u t i l i d a d en la p r á c t i c a de la ciencia e m p í r i c a *^. 1928. de 1947. que empleamos aquí de modo crucial para solventar el problema que ellos habían expuesto tan perfectamente. Teilband. la nota • ! del apartado 65 y los apéndices *VI y *IX. 14 de la 3. donde le consideraban un problema conceptual y epistemológico. 306. debido justamente a su aplicabilidad ilimitada. pág. no al físico *^. según creo. en algunos de ellos — l o s que son «azarosos». de Dirac. Haldane (en Nature 1 2 2 . 10 de la 1. y T. como quedó patente de modo tan impresionante con la teoría de Einstein del movimiento browniano. las teorías q u e incluyen la p r o b a b i l i d a d n o deben considerarse científicas si se a p l i c a n sin a d o p t a r precauciones especiales. L A PROBABILIDAD EN LA Í Í S I C A El p r o b l e m a de la d e c i d i b i l i d a d solamente desasosiega a l m e t o d ó l o go. Ehrenfest no manejan nada que corresponda a la idea de efecto reproducible. que el mundo se repetirá de nuevo accidentalmente —con tal de que esperemos el tiempo suficiente—. también el comienzo de la Quantum.blogspot. Elementare Quantenmechanik (1930). Wiss. Hett 6 (12 de diciembre de 1911). i n c i d e n t a l m e n t e . cf. pág." ed. d. segundo. son más tentadoras de lo que yo imaginaba: pues se ha dicho —por ejemplo. como las tiradas de u n a m o n e d a — la r e p e t i c i ó n frecuente lleva a r e s u l t a d o s con fiecuencias relativas q u e . apartado 30. íc-ésimo»: por ejemplo. P o r consiguiente. B. EHKENFEST. según se van r e i t e r a n d o u n a y otra vez. . págs. desde luego. . asimismo.

regularidades reproducibles— como acumulaciones accidentales. P. la i d e n t i d a d de los conceptos físico y matemático de probabilidad. pero surge una nueva objeción en el lugar de aquélla. 3 ) ¿Cómo podemos saber si hemos alcanzado realmente el grado de aproximación deseado? A u n q u e opino que estas objeciones están justificadas. no podemos saber cuándo hemos llegado a una aproximación de la p r o b a b i l i d a d . 66). 74 y sig. ¿ c u á n d o es «pequeñas u n a p r o b a b i l i d a d ? Podemos aceptar que la p r o p u e s t a que acabo de h a c e r elimina el empleo del método (de que h e m o s tratado en el apartado p r e c e d e n t e ) de fabricarnos u n a probaramente abreviado). 1931. con todo ello sigo creyendo que podemos conservar la definición del físico. pág. Gruppentheorie und Quantenmechanik (2. ingl.blogspot. págs. en absoluto. 1') ¿ C u á n d o podemos h a b l a r de «acumulaciones accidentales»? Cabe p r e s u m i r que en el caso de u n a p r o b a b i l i d a d p e q u e ñ a . la objeción 1) no afecta a mi posición. siguiendo su ejemplo. la p r o b a b i l i d a d no puede ser definida p o r dicha estabilidad (o sea. ya que la expresión <ícasi todos» — q u e debería aparecer en el definiens— es. Así pues. P o r esta razón. no p e r m i t i r é u n a aplicación sin límites de tales h i p ó t e s i s : propongo que adoptemos la decisión metodológica de no explicar nunca efectos físicos —esto es. p o r el comportamiento casi-convergente). sólo son estadísticamente estables —esto es. como es n a t u r a l . por H. a su vez. cf. Tanto los matemáticos como los lógicos plantearán ciertas objeciones contra toda definición de análogo p e r f i l . que es lo que h a hecho el físico en su definición (que. pero. sino que — p o r el cont r a r i o — la n i e g o . 2 ) ¿ C u á n d o h a de llamarse (dargay> a una serie de experimentos? Si no se nos da u n criterio de l o ' q u e hemos de considerar «largo». pues. es inaceptable). ya que yo no afirmo. y. y voy a apoyar tal creencia p o r medio de los argumentos esbozados en el a p a r t a d o anterior. Véase también WEYL. circular — h e c h o que p u e d e ocultarse (pero no eliminarse) omitiendo la p a l a b r a «casi». Y. las siguientes: 1 ) Tal definición no está de acuerdo con el cálculo de probabilidades. vers. http://psikolibro. del. se c o m p o r t a n como convergentes— casi todos los segmentos muy largos. Según éstos. ya que. solamente u n sinónimo de «muy probable» : la definición es.mismo modo que lo restringe la decisión de adoptar sucesiones alea* torizadas mínimas como modelos matemáticos de las sucesiones empíricas.com . ROBERTSON. o si hemos llegado. según el teorema de Bernoulli.186 ha lógica de la investigación científica p o r qué es posible falsar u n a estimación hipotética de p r o b a b i l i d a d . modifica el concepto de probabilidad : precisamente lo restringe*^. pero el físico nunca las utilizaría de semejante forma. las hipótesis probabilitarias pierden todo contenido informativo cuando se les concede u n a posibilid a d de aplicación sin restricciones. *" La decisión o regla metodológica que aquí formulo restringe el concepto de probabilidad. en particular. por tanto.. la nota *1 del apartado 65. The Theory of Groups and Quantum Mechanics (1931).' ed. Esta decisión.

Como lo que nos p r o p o n e m o s es deducir el niacro-efecto exacto p ( ± 9 ) . que las tres cantidades £. pues. además. esto es. Mas p a r a ejecutar la decisión propuesta tenemos que saber lo que h e m o s de considerar pequeño. Fijémonos en u n macro-efecto del tipo indicado. el apartado 6 1 ) . que son n. es menester emplear métodos estadísticos sumamente refinados. podemos contestar a las objeciones p l a n t e a d a s p o r las cuestiones 1'). que el efecto tiene «precisión». especialmente la «Tercera nota». podemos calcular — p a r a cada valor de 8 que elijamos— la p r o b a b i l i d a d ot„F(Ap). discrepancias con respecto a p fuera del intervalo ±cp (el intervalo de i m p r e c i s i ó n . la *^ Actualmente siento ciertas dudas acerca de las palabras «sin gran dificultad»: en realidad. en todo caso. Entonces (cf. las fluctuaciones estadísticas o la estadística de procesos individuales azarosos) p u e d e n reducirse sin gran dificultad al anterior *^. apoyándonos en ella. de éstos los que contribuyen a p r o d u c i r el efecto del caso. con lo cual se restringe la arbitrariedad de la elección de t y de n. cf. según el teorema de Bernoulli. no supondremos que 8 pueda ser m a y o r que 9 . esto es. de suerte que no aparezcan fluctuaciones observables. a las tres cuestiones 1').La probabilidad 187 b i l i d a d tan grande como queramos a p a r t i r de u n a pequeña sin más q u e c a m b i a r la formulación del p r o b l e m a m a t e m á t i c o . que se refiere a qué quiere decir «pequeño» dentro de esta suposición) . el a p a r t a d o 37) dentro del cual h a n de fluctuar. http://psikolibro.com . P r o p o n e m o s ahora la hipótesis de que p es u n a prob a b i l i d a d dentro de u n a sucesión de micro-eventos. re y A p corresponden. 2 ) y 3 ) . y en lo que respecta al efecto reproducible p. y. y es claro que A p h a de interpretarse como el intervalo dentro del cual las medidas se acercan al valor p. Podemos elegir A p — o 8— a r b i t r a r i a m e n t e . Denotemos con «e» la probabilidad c o m p l e m e n t a r i a : tenemos que a „ F ( A p ) = c. £ tiende a cero cuando n crece sin fin y sin límite. y admitamos. tales como colisiones moleculares. Otros casos típicos (así.blogspot. p o r de pronto. y. Supongamos que la ley afirma que bajo ciertas condiciones u n a m a g n i t u d física tiene el valor p. que se describe p o r medio de u n a ley bien corroborada y que hemos de reducir a sucesiones aleatorias de micro-eventos. solamente a un caso típico de aplicación del cálculo de p r o b a b i l i d a d e s : el de ciertos inacro-efectos reproducibles que jmeden describirse m e d i a n t e (macro-) leyes precisas —como la de presión de u n gas— y que i n t e r p r e t a m o s o explicamos diciendo que se deben a u n a enorme acumulación de micro-procesos. Suponemos ahora que e es tan «pequeña» que p u e d e despreciarse (nos ocuparemos m u y p r o n t o de la cuestión 1'). asimismo. y que. Vemos. 2 ) y 3 ) . Me referiré. nuestras medidas debido a las imprecisiones inherentes a la técnica de medición e m p l e a d a . la p r o b a b i l i d a d de que el valor medio caiga dentro del intervalo A p . Véase tam> bien el apéndice *IX. Mostraremos en las páginas que siguen que la regla metodológica que h e p r o p u e s t o está de acuerdo con la definición del físico. respectivamente. excepto en el caso de los macro-efectos extremos que discuto en este apartado.

com . la cuestión 3 ) a las otras dos o sea. la mayoría apoyarán la hipótesis. a la de cuándo es pequeña Í (y viceversa). o 0. que en su vecindad A p es sumam e n t e insensible a los cambios de valor de t . si le preguntamos qué valor de e está dispuesto a despreciar —si será 0. entonces A p es tan insensible — e n las proximidades de su valor característico— a las modificaciones que pueda e x p e r i m e n t a r e. le darán un elevado grado negativo de corroboración. lo cual podemos decidirnos a interpretarlo como una refutación o una falsación. es decir. la cuestión 2 ) . de la «tercera nota». esperaremos ser capaces de refutar una hipótesis probabilística. que apenas cambia en absoluto si varía el orden de m a g n i t u d de t . los puntos 8 y sigs. nuestra regla metodológica equivale a la decisión de despreciar pequeños valores de e. y que lo ha elegido de tal modo que la correlación entre n y A / J se haga en gran medida independiente de los cambios en el valor de t que podamos elegir. la de si n es suficientemente grande. p o r tanto. debido a las peculiaridades matemáticas de la distriljución de Bernoulli. las observaciones que siguen en el presente párrafo (así como algunos razonamientos posteriores de este apartado) han quedado aclaradas y superadas por las consideraciones que se hacen en el apéndice *IX: véanse. o sea. o .188 La lógica de la investigación científica deducción será satisfactoria si la Uevamos a cabo para cierto valor 5 < 9 (aquí está dada <p. Hemos reducido. A p ) hemos establecido u n a relación entre 71 y e. o sea. de las muestras restantes. Si le planteamos la cuestión a un físico.blogspot.. Pero esto quiere decir que podríamos responder a las tres cuestiones con sólo que fuésemos capaces de decidir qué valor determinado de e podemos no tener en cuenta p o r ser ya «despreciable». ya que está determinada por la técnica de m e d i c i ó n ) : elijamos ahora 8 de modo que sea ( a p r o x i m a d a m e n t e ) igual a 9. http://psikolibro. especialmente. ha quedado reducida a la 1'). Con los métodos que allí se emplean puede hacerse ver que casi todas las muestras estadísticas posibles de gran tamaño n debilitarán notablemente una hipótesis probabilística dada. la regla metodológica de considerar falsación (siendo n grande) a un grado negativo de corroboración es un caso específico de la regla o decisión metodológica de desechar ciertas improbabilidades extremos —que estudiamos en el presente apartado. Si adoptamos p a r a n el ortlcn de m a g n i t u d que es de esperar en el caso de fenómenos e x t r e m a d a m e n t e masivos.00001. sino n. ya que a cada n corresponde ahora unívocamente u n valor de t. pues es posible det e r m i n a r para cada n la dependencia funcional entre e y A p **: u n examen de esta función hace ver que p a r a cada n ( « g r a n d e » ) existe u n valor característico de A p tal. Desde luego. que le darán un grado positivo elevado de corroboración. en el sentido aquí indicado. a la 1') y la 2 ) . Al elegir 8 (esto es. e incluso podemos esperar tal cosa con mayor confianza que en el caso en que la hipótesis no sea probabilística. esto es. y esta insensibilidad aumenta al crecer n. Así pues. pero no estamos dispuestos fácilmente a ligarnos para siempre a un valor d e t e r m i n a d o de e. y un número relativamente reducido de muestras de gran tamaño n darán a la hipótesis probabilística un grado no decisivo de corroboración (ya sea positiva o negativa).—. esto es. contestará probablemente que £ no le interesa lo más m í n i m o : que lo que ha elegido no es e.. La resjjuesta del físico está justificada. Ahora bien.001. y ahora el Según creo aliora. Así pues.

que son insensibles a los cambios que sufra e. 75). pág. La regla de que han de despreciarse las improbabilidades extremas (regla que únicamente se hace suficientemente explícita a la luz de lo que acabamos de decir) concuerda con la exigencia de objetividad científica. entonces hemos de suponer que la estimación probabilitaria ha quedado falsada. sin duda. por ejemplo. algún día ocurrirán incluso los procesos más improbables —esto es. sino únicamente lo que en el apartado 37 he llamado «extremos de condensación». P. o si no había cometido un error al hacer la observación. U. Por tanto. The Nature of the Physical World (C. 1928. otras por ser demasiado improbables. el apartado 8 ) . ni que jamás ocurran fluctuaciones de la presión de un volumen mayor de gas. por lo menos. no podría nunca decidir qué era lo que realmente había sucedido. entonces no necesitamos preocuparnos más de una determinación exacta de e: basta la decisión de despreciar un í pequeño. A p se hace completamente insensible). tan grande que incluso cambios en el orden de magnitud de £ hagan fluctuar a A p exclusivamente dentro de los extremos de condensación de ± 9 (si n .com . recordamos que puede adoptarse para A p el intervalo de precisión ± 9 . http://psikolibro. y. Pero si esto es así. en la que distingue dos tipos de leyes: «algunas cosas no ocurren nunca en el mundo físico porque son imposibles. en consecuencia. por tanto. Estas consideraciones pueden ayudarnos a comprender afirmaciones como la siguiente de Eddington. leyes secundarias» ^. llamaremos grande a n cuando la insensibilidad de A p en las proximidades de su valor característico —que podemos determinar— sea. Incluso en caso de que un físico llegara a observar un proceso dé este tipo sería completamente incapaz de reproducirlo. incluso si no hemos enunciado exactamente a qué se debe considerar «pequeño»: pues equivale a la decisión de trabajar con los valores característicos de A p mencionados..La probabilidad 189 físico atribuirá poco valor a unos límites de A p más definidos que éstos. Pero es posible acabar con esta objeción recordando la idea de efecto físico reproducible. Aunque este modo de expresar las EDDINGTON. que las moléculas de un pequeño volumen de gas no puedan quizá retirarse espontáneamente durante un corto intervalo de tiempo a una parte de dicho volumen.^ 0 0 . los que proponemos que se desprecien—. que depende de nuestra técnica de medición y no posee límites o extremos netos. Pues la objeción obvia a nuestra regla es. No niego la posibilidad de que ocurran efectos improbables: no aseguro. que está ligada estrechamente a la de objetividad (cf. Pero si encon» tramos desviaciones reproducibles con respecto al maero-efecto estimado del modo que hemos indicado. Las leyes que prohiben las primeras son leyes primarias. Pero en el caso de fenómenos masivos típicos —al cual se limita esta investigación—. las que prohiben las segundas. Lo que sí afirmo es que semejantes acontecimientos no serán efectos físicos. ya que —debido a su inmensa improbabilidad— no »on reproducibles a voluntad. que incluso la mayor improbabilidad es siempre una probabilidad —por pequeña que sea— y que.blogspot.

en cuanto que no son falsables. M. Nuestra pregunta e r a : ¿Cómo pueden desempeñar el p a p e l de leyes naturales de la ciencia empírica las hipótesis probabilitarias. los enunciados básicos aceptados p u e d e n estar de mejor o peor acuerdo con determinada estimación probabilitaria p r o p u e s t a : p u e d e n representar m e j o r o peor u n segmento típico de u n a sucesión p r o b a b i l i t a r i a . pág. REYLES. fuera del intervalo A p ) no serán reproducibles —según mis exigencias metodológicas—.:Cómo es posible que los enunciados probabilitarios — q u e no son falsables— p u e d a n emplearse como enunciados falsables? (El hecho de que se empleen de esta manera está fuera de d u d a : el físico sabe m u y bien cuándo h a de considerar falsada una suposición p r o b a b i l i t a r i a . Pero esta respuesta p l a n t e a otra pregunta : . P o r fluctuaciones estadísticas entiendo fenómenos tales como el del movimiento b r o w n i a n o . etc. basándonos en su forma lógica. el intervalo de precisión de la medida ( ± 9 ) es más pequeño que el intervalo A p que caracteriza al ni'imero n de micro-eventos que contribuyen a dar origen al efecto. p o r otro. aquí. son de esperar con gran p r o b a b i l i d a d discrepancias de p medibles. u n a que p i d a que la conformidad entre los enunciados básicos y la estimación probabilitaria alcance u n nivel m í n i m o . es decir. a salvo de toda crítica (yo preferiría abstenerme de hacer aserciones no contrastables acerca de si ocurren o no cosas sumamente i m p r o b a b l e s ) . 102 (T. al de los macroefectos medibles con precisión. En el caso de la estadística de eventos individuales azarosos serían válidas consideraciones análogas.blogspot. y se p u e d e n aplicar a este mismo mis argumentaciones a n t e r i o r e s : las fliictuaciones más allá de cierta m a g n i t u d (o sea. cast. Buenos Aires. http://psikolibro. p o r ello. con lo cual la regla trazaría u n a línea a r b i t r a r i a y decretaría que solamente están «permitidos» seg[vers.com .190 La lógica de la invesligacián científica cosas no esté. y. ya que la fluctuación misma se convierte en u n efecto r e p r o d u c i b l e . mas pueden utilizarse como enunciados falsables en la m e d i d a en que se e m p l e a n como enunciados empíricos. Según el a p a r t a d o 66. hemos de analizar las reglas que gobiernan su empleo como enunciados falsables. ) Vemos que la cuestión tiene dos aspectos: p o r u n lado. por C. Resumiré ahora mi argumentación acerca del problema de la decidibilidad. ni largas sucesiones de fluctuaciones en u n a y la misma dirección. o la estadística de eventos individuales azarosos— son reducibles al que hemos tratado. Lo cual nos da ocasión p a r a aplicar cierto tipo de regla metodológica: p o r ejemplo. tenemos que hacer comprensible la posibilidad de e m p l e a r los enunciados probabilitarios. Otros casos en que puede aplicarse esta teoría —tales como las fluctuaciones estadísticas. La naturaleza del mundo físico (194S). Sudamericana. Ed. se encuentra en buen acuerdo con la aplicación que hace el físico de la teoría de la p r o b a b i l i d a d .)']. que —como hemos visto— son infalsables? Respondemos del modo siguiente : los enunciados probabilitarios son metafísicos y carecen de significación empírica. El que ocurran tales discrepancias será u n hecho conlrastable. tal vez.

o la aparición de segmentos atípicos de u n modo defin i d o — en forma previsible y reproducible. ni la aparición repetida de desviaciones (que. Al t i r a r el dado. En tales casos. LEY Y AZAR A veces oye uno decir que los movimientos de los planetas obedcf cen a leyes rigurosas. I. son típicas de las sucesiones p r o b a b i l i t a r i a s ) . Así pues. en p a r t i c u l a r . el modo científico de predecir se desmorona.o que p r o h i b e es que tengamos desviaciones sistemáticas —tales como las que van en u n a dirección concreta. tal vez desesperemos de encontrar nunca una ley satisfactoria http://psikolibro. pero las reglas p a r a t i r a r el dado correctamente (agitar el cubilete) están elegidas de tal modo que nos i m p i d a n m e d i r las condiciones iniciales.La probabilidad l9l mentos razonablemente representativos (o razonablemente «buenas m u e s t r a s » ) .marco de condiciones» las reglas de juego y todas aquellas otras que determinen las condiciones en que han de ocurrir los diversos eventos de una sucesión azarosa : consisten en requisitos tales como que el dado tiene que ser «correcto» (hecho de un material h o m o g é n e o ) . 69. La regla metodológica que proponemos de acuerdo con el criterio de demarcación. lo que nos falta. en todos los efectos reproducibles.blogspot. mientras que están «prohibidos» segmentos atípicos o no representativos. que se le h a de menear bien. es u n conocimiento suficiente de las condiciones iniciales. dicho brevemente. etc.com . no p r o h i b e que aparezcan segmentos atípicos. n a t u r a l m e n t e . la diferencia reside en el hecho de que hasta ahora hemos sido capaces de predecir con éxito aquellos movimientos. si dispusiéramos de mediciones suficientemente precisas de éstas también sería posible hacer predicciones en este caso . mientras que la tirada de u n dado es fortuita — o sujeta al azar—. Llamaré «. no se contenta con exigir una conformidad m e r a m e n t e grosera. P a r a deducir predicciones se necesitan leyes y condiciones iniciales : si no se dispone de leyes apropiadas o si no cabe averiguar cuáles son las condiciones iniciales. sino la mejor posible en todo cuanto es reproducible y contrastable. que no es menester trazarla «con tolerancia». En mi opinión. lo mismo que ocurre en el caso de otras leyes. Al analizar más de cerca esta sugerencia hemos visto que no es preciso trazar tan a r b i t r a r i a m e n t e como p o d r í a parecer en u n principio la línea de separación entre lo permitido y lo p r o h i b i d o . pero no los resultados individuales de las tiradas de un dado. y. H a y otros casos en que las predicciones p u e d e n no dar resultado : quizá p o r q u e hasta el momento no haya sido posible formular leyes adecuadas. o p o r q u e hayan fracasado todas las tentativas de encontrar una ley y hayan quedado falsadas todas las predicciones. ya que cabe estructurar la regla de tal modo que aquella línea quede d e t e r m i n a d a p o r la precisión alcanzable p o r nuestras mediciones. sin duda alguna.

según pienso. cuando nos damos p o r satisfechos con las predicciones frecuenciales). será azarosa una sucesión de resultados experimentales cuando el mareo de condiciones que la define difiera de las condiciones iniciales. y den lugar. Hablo de «azar» cuando lo que sabemos no es suficiente para predec i r : como ocurre al tirar el dado. cuando los experimentos individuales llevados a cabo en idéntico marco de condiciones p a r t a n de condiciones iniciales diversas. los apartados 71 y 7 8 ) . " En este párrafo ha desestimado (debido a su carácter metafísico) una teoría metafísica que ahora —en mi Postscript-^ recomiendo encarecidamente. *' Esto no quiere decir que haga aquí ninguna concesión a una interpretación subjetiva de la probabilidad. el último apartado de mi Postscript. y aunque señalé incluso el valor sugerente de las ideas meta» físicas para la ciencia. no había despertado al hecho de que cabe argumentar racionalmente contra ciertas doctrinas metafísicas.192 La lógica de la investigación científica (aunque no es probable que dejemos enteramente de hacer intentos. Véase. En general. y menos que nada cabe inferir de tal hecho el hecho «objetivo» de que no existan leyes * ' . en ningún caso podemos decir definitivamente que no hay leyes en un campo determinado (y esto es una consecuencia de la imposibilidad de verificación) : lo cual quiere decir que mi tesis convierte en subjetivo el concepto de azar * ' . Del hecho de que una sucesión sea azarosa no podemos siquiera inferir que sus elementos no p u e d a n predecirse. " Hubiera ganado en claridad. Si nuestra predicción tiene éxito podemos h a b l a r de «leyes». ni que sean «debidos al azar» en el sentido subjetivo de conocimiento insuficiente. del mismo modo que encontramos regularidades causales cuando las predicciones que deducimos de leyes vienen a corroborarse. Quizá la tesis siguiente es más digna de atención que aquella idea metafísica. es algo que ignoro. A veces se ha defendido una tesis objetiva. y p o r lo demás no podemos saber nada acerca de la existencia o inexistencia de leyes o de irregularidades *^. en cuanto que se apoya en la idea metafísica de que los eventos están — o no están— determinados en sí mismos. y criticarlas —pese a no poderse refutar—. sugiere soluciones a ciertas serias dificultades. pero no la estudiaré aquí (ef. lit. T a l vez no sea enteramente inutilizable la definición de azar implícita en esta tesis. Encontramos el «azar» en sentido objetivo. pues me pa« rece que abre nuevas perspectivas.com . razonando del modo siguiente: No http://psikolibro. p o r ejemplo. y ésta es la razón p o r que h e llamado azarosos [en inglés: «chance-Zi&e». a resultados diversos. a menos que el problema no nos interese deniasiado : como puede ocur r i r . o sea. Sin emliargo. opuesta a la s u b j e t i v a . pero debería hacerse resaltar enérgicamente que el concepto que así se h a definido no se opone al de l e y . cuando nuestras estimaciones probabilitarias resultan confirmadas. Aun cuando mientras escribía este libro me daba cuenta de tener creencias metafísicas. situación en que hablamos de «azar» debido a que no sabemos cuáles son las condiciones iniciales (y cabe concebir que un físico e q u i p a d o con buenos instrumentos pueda predecir una tirada que otras personas no p u e d a n ) . del desorden ni de la aleatoriedad.blogspot. p u e d e decirse. «parecidas al azar» o «como el a z a r » ] a las sucesiones probabilitarias. En cuanto a si existen sucesiones azarosas cuyos elementos no sean previsibles de ninguna forma. especialmente. y ta] vez sea verdadera. pues.

o sea. 1931. 13 http://psikolibro. acumulaciones de ciertos micro-eventos (doctrina algo pareí'ida a ciertas formas de m a t e r i a l i s m o ) . si el experimento está ideado (como en el caso de tirar una perra chica dando vueltas) para que las condiciones varíen. 70. pero que podemos repetir jamás con precisión un experimento: lo más que podemos hacer es mantener constantes ciertas condiciones y dentro do ciertos límites. ya que sabemos que existen sucesiones azarosas construidas de acuerdo con una regla matemática (cf. hipótesis que expliquen los efectos observables como sumas o integraciones de m'cro-eventos). Al valorar el éxito de semejantes intentos sería un error pensar que bastarán alguna vez bipótesis no estadísticas acerca de los micro-eventos y de sus interacciones p a r a explicar los macro-event o s . es decir. Por tanto. además. 157. el quo determinados aspectos de nuestros resultados se repitan mientras que otros yaríen irregularmente no constituye un argumento a favor de que lo otijetivo sea fortuito. el apéndice I V ) . debido a Alfred Landé (la «cuchilla de Landé») tiene gran trascendencia a este respecto (trato de él eitensamente en mi Postscdpt. L A DEDUCTIBILIDAD DE MACRO-LEYES A PARTIR DE MICRO-LETES Hay una doctrina que casi b a llegado a convertirse en un prejuicio. ' Como Schlick dice en Die Kausalitat in der gegenwiirtigen Physik. pueden ocurrírsenos a veces cuando estamos ocupados con el estudio de las leyes referentes a micro-eventos. que. n a d a acerca de la conformidad o disconformidad a leyes de los eventos individuales.La probabilidad 193 No solamente no es posible inferir. En cuanto a esto. o unificar nuestras teorías empleando bipótesis explicativas del tipo mencionado (esto es. pues necesitaremos. estimaciones jrecuenciales hipotéticas. parece ser el resultado de una bipóstasis metafísica de una regla metodológica a la (jue por sí misma no cabe bacer objeciones: me refiero a la regla de que deberíamos tratar de simplificar. El hecbo de que una sucesión tenga u n a distribución bernoulliana no es síntoma de la ausencia de leyes.). del azar o de la ausencia de leyes. Naturwissenschallen 19. y m u c b o menos idéntico con la ausencia de leyes «por definición» ^. sigo estando de acuerdo con lo que entonces decía. a partir del carácter azaroso de u n a sucesión. apartados *90 y sig. Dichas estimaciones son siempre bipótesis independientes. si bien liltimamente ba sufrido severas c r í t i c a s : la de que todos los eventos observables deben ejcplicarse como macro-eventos.blogspot. p e r o esto es todo. No liemos de ver en el éxito de las jtrcdicciones de probabilidad otra cosa que un síntoma de la ausencia de leyes sencillas en la estructura de Ja sucesión (cf. pág. especialmente. Como ocurre con otras de la misma índole. ciertamente. como valores medios. que equivale a ¡a bijiótesis de que no es posible descubrir tales leyes sencillas. los apartados 43 y 5 8 ) —frente a los eventos que la c o n s t i t u y e n — . ba quedado corrol)orada la suposición de libertad de secuelas. pero puedp haber otros argumentos en favor de lo objetivamente fortuito: y uno de ellos. ya que sólo cabe deducir conclusiones estadísticas de premisas estadísticas. ni siquiera podemos inferir —partiendo de la corroboración de estimaciones p r o b a b i l i t a r i a s — que la sucesión misma sea completamente irregular.com . o genera!i/ar.

mucho más tarde adoptó —al menos provisionalmente— una interpretación frecuencial (de la teoría cuántica). http://psikolibro. 1936.blogspot. página 282. como les parece. Jordan (véase AnschauUche Quantentheorie. la de Bose-Einstein y la de Fermi-Dirac hacen ver hasta qué p u n t o están lejos de ser a s í : estas estadísticas p o n e n de manifiesto cómo p u e d e n combinarse asunciones especiales con hipótesis equiazarosas. pero a través de todas estas variaciones ^ A. en toda deducción en que se obtienen leyes estadísticas a p a r t i r de micro-suposiciones de carácter determinístico o «preciso». Puede considerarse que uno de los principios más fundamentales de la teoría cuántica es el de que el todo es más que la suma de las partes». 1930. Pero expresada en la forma de que las conclusiones probabilisticas necesitan premisas probabilisticas —por ejemplo. quien la ha atacado en el último párrafo de una interesante carta que reproduzco en el apéndice *XII. y de c u a n d o en cuando algo de agua salpica y se separa de la vena p r i n c i p a l .. *' La teoría propuesta por Von Mises y que recojo aquí ha sido controvertida por varios físicos. pero esto no implica en absoluto que sean «evidentes» ni válidas a priori.. cada una tiene que comportarse de acuerdo con el comportamiento de las demás. 1931.194 La lógica de la investigación científica nunca p u e d e n ser deducidas de éstas. entre ellos por P. asunciones estadísticas específicas *^. y las amplias diferencias existentes entre la estadística clásica. premisas de la teoría de la medida. March dice muy bien (Die Grundlagen der Quantenmechanik. Otro critico de esta tesis ha sido Albert Einstein. 207 (cf. por la sencilla razón de que p a r a deducir predicción alguna de tales leyes se necesitan condiciones iniciales. me parece que mi tesis queda más apoyada que invalidada por los ejemplos que aduce Jordan. en las que entran ciertas asunciones equiprobabilisticas—. pues el t a m a ñ o de las corrientes que componen la chorrera varía. entran suposiciones acerca de la distribución estadística de las condiciones iniciales: esto es. con lo cual se llega en cada caso a definiciones distintas de las sucesiones de referencia y de las propiedades p r i m a r i a s p a r a las que se asume una equidistribución. Las estimaciones frecuenciales forman u n a clase especial de h i p ó t e s i s : son prohibiciones que hacen algo así como referirse a regularidades de lo grande *. sin supuestos adicionales de índole estadística» ^.com . crso que Einstein pensaba entonces en una interpretación subjetiva de la probabilidad y en un principio de indiferencia (que 'en la teoría subjetiva parece como si no fuese un supuesto de equiprobabilidad). Las estimaciones estadísticas — o los enunciados frecuenciales— no p u e d e n nunca deducirse simplemente de leyes de tipo «determinístíco». Con el ejemplo siguiente p o d r e m o s tal vez dar u n a imagen del hecho de que las suposiciones frecuenciales son indispensables incluso a u n q u e nos sintamos inclinados a pasarnos sin ellas. Von Mises lo h a enunciado muy claramente : «ni el teorema más minúsculo de la teoría cinética de los gases se sigue de la física clásica sola. página 250) que las partículas de un gas no pueden comportarse «. Über kausale und statistische Gesetzmiissigkeiten in der Physík. 1930). pág. En lugar de éstas. Erkenntnis 1. Es sorprendente el hecho de que las suposiciones frecuenciales de la física teórica son en gran medida hipótesis equiazarosas. Naturwissenschajten 18. en donde Jordan emplea el hecho de que se han demostrado recientemente algunas hipótesis ergódicas como argumento contra mi tesis). I m a g i n e m o s u n a cascada. ° VON MISES. En ella podremos discernir u n a extraña clase de r e g u l a r i d a d .

. y menos la distribución estadística general como tal. «la probabilidad de sacar cinco en la próxima tirada con este d a d o es 1/6». e . significa «. P o r lo general. P o d e m o s suponer. llamado cópula. de u n grupo de moléculas— con el grado de precisión que queramos. en principio. en qué p u n t o pasará sobre el borde. por lo menos la suposición de que ciertas condiciones iniciales r e c u r r i r á n una y otra vez p a r a muchos grupos diferentes de partículas (lo cual viene a equivaler a un enunciado universal) : llegamos a u n resultado estadístico si y sólo si hacemos tales asunciones estadísticas específicas — p o r ejemplo. por la capacidad que le proviene de ser u n elemento de la sucesión a — e n símbolos ^ : k e a— y defino ahora la probabilidad formalmente singular del modo siguiente : „P. P e r o sólo cabría obtenerse de este modo ésta o aquélla fluctuación individual.blogspot. de hecho. o a u n elemento aislado de cierta clase de acontecimientos * ' : por ejemplo. en principio. en principio.. y — d a d a s que estén las condiciones iniciales suficientes— seríamos capaces. que conciernan la distribución frecuencial de las condiciones iniciales recurrentes. ya que no es posible adscribir probabilidades a acontecimientos aislados. ENUNCIADOS PROBABILITARIOS FORMALMENTE SINGULARES Llamo «formalmente singular» a un enunciado probabilitario cuando adscribe una probabilidad a u n acontecimiento aislado. podemos.». http://psikolibro. desde el p u n t o de vista de la teoría frecuencial. por enunciados estadísticos. de deducir cada u n a de las fluctuaciones estadísticas individuales de la cascada. es un elemento de la clase (o de la sucesión) . es fácil interpretarlos como correctos.. o cda probal)ilidad de sacar cinco en u n a tirada aislada cualquiera (con este d a d o ) es 1/6».com . sino solamente a sucesiones infinitas de acontecimientos o de eventos. 71. sin más que definir las probaÍ>ilidades form a l m e n t e singulares valiéndonos del concepto de probabilidad objetiva o frecuencia r e l a t i v a . Sin embargo.La probabilidad 195 aparece cierta regularidad que sugiere irresistiblemente u n efecto estadístico. dónde llegará al socaz.(p) = ^F(P) (k 6 a) (Definición) * En el texto alemán se pretendía con el término í^formalistisch)} comunicar la ^ idea de un enunciado singular en su forma (o «formalmente singular») aunque su sentido pueda estar definido. que sería posible predecir de u n a molécula cualquiera situada muy por encima de la caída de agua.». por tanto. calcular la trayectoria de un niímero cualquiera de p a r t í c u l a s . etc. Descontando ciertos problemas de h i d r o d i n á m i c a aún no resueltos (referentes a la formación de torbellinos.. etc.. no las regularidades estadísticas recurrentes que hemos descrito. ' El signo «.. De este m o d o sería posible. Para explicar estas ú l t i m a s necesitamos estimaciones estadísticas.. si se nos dan unas condiciones inciales suficientemente precisas.).. empleo «aPtW)» p a r a denotar la probabilidad formalmente singular de que cierto acontecimiento k tenga la p r o p i e d a d /?. predecir la ruta de u n volumen cualquiera de agua —digamos. estos enunciados no se consideran enteramente correctos en su formulación.

pero está perfectamente claro que se refiere a todas las sucesiones de tiradas con dados correctos. y preguntar cuál es el valor de pPií/J) : y esta p r o b a b i l i d a d vale. q u e elijamos otra clase de referencia. un enunciado probabilitario formalmente singular sería incompleto si no enunciase explícitamente u n a clase de referencia. Como hace ver la definición. esta opinión es enteramente e r r ó n e a : a P t ( / í ) vale siemp r e lo mismo. y piiede. incluso. 1. pueden sugerirnos. el p r i m e r ejemplo citado no especifica ninguna sucesión de referencia a. P o r ejemplo. lo mismo que pP¡.Pj(/3) de u n evento antes de que suceda es distinta a la del mismo después de h a b e r o c u r r i d o : antes puede ser igual a 1/6. sin embargo. y entonces resollará tal vez p a l m a r i o que p u e d e n expresarse diversos enunciados prohabililarios formalmente singulares acerca del mismo evento. n a t u r a l m e n te. Así.196 La lógica de la investigación científica Lo cual p u e d e expresarse lingüísticamente como sigue : la probabilid a d formalmente singular de que el evento k tenga la p r o p i e d a d p — d a d o que h sea un elemento de la sucesión a— es. Esta sencilla definición.(^) = 0. casi obvia. Lo único que h a cambiado es que. resulta ser sorprendentemente ú t i l . Y no es posible dar u n a regla general con arreglo a la cual fuera posible escoger una clase de referencia e n t r e varias posibles (la clase de referencia más restringida es a m e n u d o la más a p r o p i a d a . p o r http://psikolibro. en cuanto elemento de diversas clases de referencia. ayudarnos a aclarar algunos intrincados problemas de la teoría cuántica m o d e r n a (cf. solemos saber en tales casos de qué a se t r a t a : así. los apartados 75 y 7 6 ) . igual a la p r o b a b i l i d a d de la propiedad p en la sucesión de referencia a. se dice a veces que la p r o b a b i l i d a d t. tanto antes como después del suceso. de BU grupo profesional. etc. Pero a u n q u e a menudo no se menciona explícitamente ct. a saber . El concepto de enunciado p r o b a b i l i t a r i o formalmente singular nos p r o p o r c i o n a u n a especie de puente con la teoría subjetiva. podeuros elegir u n a nueva clase de referencia. y. por definición.com . Los enunciados que nos informan sobre el resultado real de acontecimientos aislados —los cuales no se refieren a frecuencias. dado que sea suficientemente numerosa p a r a perm i t i r que la estimación probabilitaria se base en una extrapolación estadística razonable y esté apoyada p o r u n a cantidad suficiente de datos c o r r o b o r a d o r e s ) . mientras que después sólo p o d r á valer 1 ó 0. basándonos en la información k e p {o \a k e p) — q u e se nos puede proporcionar tras de observar el suceso—.8 (o ¿8).blogspot. En muchos casos p u e d e n existir diversas sucesiones de referencia p a r a un evento k. sino que tienen la forma «fc c tp»— no p u e d e n cambiar la p r o b a b i l i d a d de éstos. JVo pocas de las llamadas paradojas de la p r o b a b i l i d a d desaparecen en cuanto caemos en la cuenta de que p u e d e n adscribirse probabilidades diferentes a uno y el mismo acontecimiento o evento. Desde luego. la probabilidad de que m u e r a u n a persona concreta en un plazo dado puede t o m a r valores m u y diferentes según la consideremos como m i e m b r o de su grupo de edad.

como confesiones de nuestro deficiente conocimiento acerca del evento concreto en cuestión (sobre el cual. sin embargo. pero sí p a r a expresar todo lo que sabemos acerca de él p o r medio de u n enunciado probabilitario formalmente singular que tiene el aspecto de una predicción indefinida acerca del evento concreto del caso *^. con tal de que permitamos que nuestras «creencias racionales» se guíen p o r u n enunciado frecuencial objetivo. Pero continúo objetando a la tesis de que la teoría do la probabilidad deba interpretarse de este modo: es decir. http://psikolibro. no planteo ninguna objeción a la interpretación subjetiva de los enunciados probabilitarios acerca de eventos aislados. como p o d r á verse en el apartado siguiente. P u e s podemos acordar que interpretaremos la probab i l i d a d formalmente singular como el «grado de creencia racional» (siguiendo a K e y n e s ) . con tal de que las «clases de referencias estén determinadas por las condiciones que definen un experimento.La probabilidad 197 t a n t o . det e r m i n a d o e i n d e t e r m i n a d o . de suerte que puedan considerarse las «frecuencias» como resultado de propensiones. de que es algo todavía en suspenso *^. es cierto. Considero equivocadas todas las tentativas de hacer una interpretación objetiva de este tipo (que Jeans ha debatido largamente. e incluso creo que el mejor modo de interpretar la teoría de la probabilidad es como una teoría de ios propensiones de los eventos a resultar de un modo u otro (véase mi Postscript). t a m b i é n con la teoría del ámbito. Ahora no planteo objeciones a la opinión de que un evento pueda estar en suspenso. ya que son los únicos empíricamente contrastables. sino más bien una aserción acerca de la p r ó x i m a t i r a d a : una aserción de que su resultado está. y este ú l t i m o constituirá la información de que dependen nuestras creencias. que la mayoría de las consideraciones que se hacen en el resto del capítulo (apartados 71 y 72) han quedado superadas: véanse el apéndice *IV. Considero. es decir. y —de mi Postscript— los capítulos *II *II] y *V. a su interpretación como predicciones indefinidas : como si dijéramos. n a d a se sigue de u n enunciado frecuencial).blogspot. Dicho de otro modo : p u e d e ocurrir que no sepamos n a d a acerca de u n evento. entre o t r o s ) : cualesquiera que sean los aires indeterminísticos que p u e d a n Opino actualmente que es posible abordar de un ftiodo mucho más sencillo la cuestión de las relaciones entre las distintas interpretaciones de la teoría de la probabilidad: dando un sistema formal de axiomas o postulados y demostrando que se satisface por las diversas interpretaciones. toda interpretación de los enunciados probabilitarios formalmente singulares — o predicciones indefin i d a s — que los convierta en enunciados acerca de una situación objetiva distinta de la situación estadística o b j e t i v a : me refiero a la opinión segiín la cual u n enunciado sobre la p r o b a b i l i d a d 1/6 al echar u n dado no es una mera confesión de que no sabemos n a d a definido (teoría subjetiva).com . esta información no nos capacita p a r a predecir cuál será la propiedad del evento en cuestión. Pero sigo estando conforme con la mayor parte de lo escrito. a la vez. Esto quiere decir que no objeto n a d a mientras reconozcamos claramente que los enunciados frecuenciales objetivos son fundamentales. por tanto. considero la interpretación dn propensiones como una conjetura acerca do la estructura del mundo. excepto que pertenece a cierta clase de referencia en la que se h a contrastado con éxito cierta estimación de p r o b a b i l i d a d . Rechazo. Así pues.

sin embargo. el apartado 35). sino —sobre ello y por encima de ello— por el hecho de que la Naturaleza estaría realmente constituida (o no constituida) conforme a tales leyes **. considero significativa la practicabil i d a d de la propuesta de W a i s m a n n : es satisfactorio encontrar que una teoría más comprehensiva puede salvar el vacío — q u e al principio parecía insalvable— entre los diferentes intentos de a b o r d a r el *' Esta caracterización algo despectiva cuadra perfectainenle a mis propias opiniones.blogspot. Debe decirse. Mas si tenemos ya a nuestra disposición una teoría frecuencial. Entre el concepto de probabilidad lógica y el de probabilidad numérica objetiva o formalmente singular existen ciertas afinidades. y. todas implican la idea metafísica de qiie no solamente podemos deducir y contrastar predicciones. ^ Ordinariamente (cf. 1930. 72. p o r ello. W a i s m a n n '^ h a propuesto m e d i r el grado de relación m u t u a entre los ámbitos lógicos de diversos enunciados (algo así como sus razones) p o r medio de las frecuencias relativas correspondientes. págs. al mismo tiempo. considerar que las frecuencias determinan un sistema de medida de ámbitos. y que el enunciado menos falsable sería el más probable lógicamente (por otra parte. 128 Y sig)- http://psikolibro. en realidad. denominándolas «la interpretación de propensiones de la probabilidad». ' WAISMANN. y. y podemos decir. por tanto. y. No obstante esta objeción. han intentado sacar a luz las afinidades entre la p r o b a b i l i d a d lógica y la numérica. Creo factible erigir u n a teoría de la p r o b a b i l i d a d sobre estos c i m i e n t o s . L A TEORÍA DEL ÁMBITO He dicho en el a p a r t a d o 34 que un enunciado falsable en m a y o r grado que otro puede describirse como lógicamente más improbable que éste. que este método de definir la probabilidad es practicable sólo si se h a construido previamente una teoría frecuencial: pues de otro modo h a b r í a que p r e g u n t a r cómo se definen a su vez las frecuencias empleadas p a r a definir el sistema de medida. que este plan viene a ser como coordinar las frecuencias relativas con ciertas «predicciones indefinidas» -—tal como hemos hecho en el a p a r t a d o anterior al definir los enunciados probabilitarios formalmente singulares. Logische Analyse des ff^ahrscheiniichkeitsbegriffes (Erkenninís 1. sobre u n concepto que coincide (cf. aquél e n t r a ñ a ^ a este ú l t i m o ) . Von Kries. sino que — a d e m á s — la Naturaleza está más o menos « d e t e r m i n a d a » (o « i n d e t e r m i n a d a ) ) ) : de modo que el éxito (o el fracaso) de las predicciones no habría de explicarse por las leyes de que aquéllas se deducen.com . la introducción de la teoría del ámbito resulta verdaderamente superflua. Algunos filósofos de la probabilidad (Bolzano. W a i s m a n n ) h a n intentado basar el cálculo de probabilidades sobre el concepto de ámbito lógico.198 La lógica de la investigación científica a d o p t a r estas interpretaciones. el apartado 3 7 ) con el de p r o b a b i l i d a d lógica. que propongo para su discusión en el «Epílogo metafísico» de mi Postscript.

en los casos que interesan (tales como los de a l e a t o r i e d a d ) . ámbitos de enunciados no c o m p a r a b l e s ) . Su concepto de razón de ámbitos (cf. que p u e d e n llegar a compararse incluso ámbitos que se solapan sólo parcialmente (es decir. sin embargo. el a p a r t a d o 33) de suerte que la p r o b a b i l i d a d lógica o ámbito del enunciado (fe e y ) h a de ser menor o igual a la de (fe c /3). es válida la relación de subclasificación. Pero esto es precisamente lo que hemos hecho en el a p a r t a d o 71 —si bien indirectamente— al definir los enunciados probabilitarios formalmente singulares. especialmente entre las interpretaciones subjetiva y objetiva.(y) < aP. tiene la forma de una «ley n a t u r a l » ) : Si no se cumple esta «ley natural» —con lo cual podemos asumir que h a y aleatoriedad desde este punto de vista— se toma la desigualdad. además — y de u n modo más general—. sino. este último supuesto. que entraña considerables dificultades. la comparación de las subclases y de las frecuencias h a n de llevar a resultados análogos. Esto significa que una comparación entre ámbitos ha de llevar — e n el caso de aleatoriedad— a la misma desigualdad que una comparación entre frecuencias relativas. Puede mostrarse que. en este caso.(p). y cp entonces t e n e m o s : {k)[Fsb{k e y) > Fsb{k e p] (cf. de los supuestos que admitimos podríamos haber inferido inmediatamente que ^P.La probabilidad 199 p r o b l e m a . I n d i c a r é ahora sumariamente cómo podría justificarse este procedimiento.blogspot.com . si existe aleatoriedad podemos coordinar las frecuencias relativas con los ámbitos con objeto de hacer medibles estos últimos. puede decirse. lo cual justifica el procedimiento de coordinar frecuencias y ámbitos con objeto de medir estos ú l t i m o s : al hacer esto convertimos en comparables los enunciados en cuestión (que no lo eran por el método de las subclases). P o r tanto. en realidad. y y /3. es superfluo. la nota 2 del apartado 4 8 ) no sólo p r e s u p o n e haber unos ámbitos que pueden compararse p o r medio de sus relaciones de subclasificación (o de sus relaciones de e n t r a ñ a m i e n t o ) . t e n e m o s : aF(y) < „F(P). Será igual únicamente si existe una clase de referencia a (que p u e d e ser la clase universal) con respecto a la cual se cumpla la siguiente ley (que. la teoria de W a i s m a n n p i d e ciertas ligeras modificaciones. Si entre dos clases de p r o p i e d a d e s . si a es n u m e r a b l e y p u e d e aceptarse como sucesión de referencia. p e r o . y. http://psikolibro. Con todo.

com .blogspot. http://psikolibro. al p r o b l e m a de la interpretación de la p r o b a b i l i d a d . pues. que a p r i m e r a vista parecía tan e m p e d e r n i d o . mediante la definición — e n cierta m a n e r a . trivial— de probabilidad formalm e n t e singular.200 La lógica de la investigación científica Así. Y ahora nos encontramos con que cabe e l i m i n a r completamente el conflicto entre las teorías objetiva y subjetiva. hemos vuelto al punto de p a r t i d a .

el apartado 7 1 ) .CAPITULO NOVENO Algunas observaciones sobre la teoría cuántica El análisis del problema de la probabilidad que hemos realizado ha puesto a nuestra disposición unos instrumentos que podemos ahora someter a contraste. tales fórmulas afirman que existen ciertas relaciones entre ciertos márgenes de ^dispersión» o «. de abordar uno de los p r o b l e m a s centrales de la física p o r medios filosóficos o lógicos h a de despertar la desconfianza del físico.com . que debe dárseles u n a interpretación estadística: e interpretadas de esta suerte. Empezaré sentando anticipadamente las principales conclusionéB que surgirán en el análisis que voy a realizar. dicha teoría no quedaría refutada necesariamente si algún día fuesen posibles mediciones con el grado de precisión indicado. es decir. algo audaz.varianciay> o «diseminación» (a las que llamaremos ((relaciones estadísticas de dispersión»). como enunciados sobre los márgenes de incertidumbre debidos a los límites de precisión que podemos alcanzar en nuestras mediciones. lo cual hace sospechar que ellos mismos tienen la sensación de que es menester buscar en la tierra de nadie que se encuentra entre la lógica y la física la solución de muchos de los problemas de la teoría cuántica aún por resolver. Así pues. http://psikolibro. Admito que su escepticismo es saludable y que su desconfianza tiene fundamento . P e r o . y con todo. mientras t a n t o . aplicándolos a uno de los problemas más frecuentados de la ciencia m o d e r n a : valiéndome de ellos intentaré analizar y aclarar algunos de los puntos más obscuros de la m o d e r n a teoría cuántica. Es un hecho innegable que en las discusiones epistemológicas vienen p a r t i c i p a n d o ardientemente físicos cuánticos. merece la pena de recordar que en cualquier r a m a de la ciencia pueden m u y bien b r o t a r m u l t i t u d de cuestiones principalmente de carácter lógico.blogspot. 1 ) En la teoría cuántica existen ciertas fórmulas matemáticas qvte Heisenberg h a interpretado a base de su principio de i n c e r t i d u m b r e : esto es. Es seguro que m i tentativa. Intentaré mostrar que dichas fórmulas han de interpretarse corno enunciados probabilitarios formalmente singulares (cf. 2 ) T r a t a r é de hacer patente que ni el sistema de fórmulas de la teoría cuántica ni su interpretación estadística son incompatibles con medidas de mayor grado de precisión que el permitido p o r el principio de incertidumbre. tengo cierta esperanza de llegar a vencer u n o y otra.

En mi Postscript se encontrarán mis concepciones actuales. 1933. y con la sola excepción del apartado 77 (que está basado en uu error).blogspot. pero omitiré los problemas concernientes a los campos ondulatorios (teoría de Dirac de la emisión y la absorción. *' No he camhiado de opinión en este asunto. Con todo. por tanto. hasta tal punto que T h i r r i n g ha podido decir que la teoría cuántica «continúa siendo un misterio impenetrable para sus propios creadores. sino «pie me ocuparé exclusivamente de las consecuencias lógicas de su interpretación física debida a Born. sino (pie cabe describir experimentos imaginarios que muestren la posibilidad de las mismas. NOBKLING y MI•:^•CER. T H I R R I M . Puede ser justo. pro])ongo que disintamos de la metafísica indeterminista (}ue es tan p o p u l a r actualm e n t e . el apartado 76. decir también que considero que la hazaña de los creadores de la teoría cuántica m o d e r n a es una de las mayores de toda la historia de la ciencia *'. http://psikolibro. Verlag Deulickc.com . la existencia de un límite para la precisión que se puede alcanzar. H. por MARK. Fünl Wiener Vortrdfio. 4 ) Aún m á s : este supuesto adicional de Heisenberg. según ellos mismos admiten» ' . Quizá podrían caracterizarse las páginas que siguen como una investigación acerca de los fundamentos de la teoría cuántii'a ^. y allí argumento en favor del indeterminismo —si bien de un modo independiente de la teoría cuántica—. Lo que la distingue de la metafísica determinista que estaba en boga hasta hace poco entre los físicos no es tanto su mayor lucidez cuanto su mayor esterilidad. En cuanto a la controversia sobre la «causalidaíl)). Menciono esta restricción porque se encuentran allí problemas —tales como la interpretación de la equivalencia entre un cam])o ondulatorio cuantizodo y un gas corpuscular— a los que sólo podrían aplicarse mis argumentos (en el caso de que pudiera hacerse en absoluto) si se los adaptara a ellos con sumo cuidado. página 30). Pero mi interpretación de la teoría cuántica ha variado juntamente con la de la teoría de la probabilidad. sigo considerando de importancia el presente capitulo. HAHN. que Hcisenberg ha afirmado.202 ha lógica de la investigación científica 3 ) P o r tanto. no será una consecuencia lógica que quepa dodiicir de las fórmulas de la t e o r í a : se trataría más bien de un supuesto separado o su[)lementario. ni acerca de los puntos principales do mi crítica. en realidad contradice —como trataré de poner de manifiesto— a las fórmulas de la teoría cuántica si se las interpreta estadísticamente: pues no sólo son compatibles con ella mediciones más jirccisas. Eln mi opinión. En todo lo que sigue me limitaré a discutir la interpretación de la física cuíntica. . En beneficio de la claridad. «segunda cuantización» de las ecuaciones de campo de Maxwell-Dirac). será posible hacer tal cosa p o r q u e no voy a poner en cuestión si es correcto el sistema de las fórmulas matemáticas de dicha teoría. DIP Wandlwif^ des Begrifhsvxtems der I'hysik íonsayo de Krixe und Neuaufbau in den pxakten Wisseiuchajten. esta contradicción es la que origina todas aquellas dificultades jxir ipic se encuentra cercada la admirable estructura de la física cuántica m o d e r n a .ipzig. especialmente. En su desarrollo evitaré todos los razonamientos matemáticos y con una sola excepción— todas las fórmulas m a t e m á t i c a s . mis críticas son a menudo severas. THIRRING. Viena y Ix.

de magnitudes inaccesibles a la observación e x p e r i m e n t a l .Algunas observaciones sobre la teoría cuánúca 203 73. ingl. que había precedido a la p r o p i a de Heisenberg. el de librarla de elementos metafísicos. no jiarece que su programa se haya llevado a cabo del loilo : ia Naturaleza logra todavía escondernos hábilmente diversas magniliidrs incluidas en aquélla. enunciado por Heisenberg.en lo sucesivo me a la obra de Heisenberg Die physihalischen Prinzipien der trad. o a l ' m e n o s de B contenido matemático . de Lorentz-Eilzgerahi. pág. esto es. En la teoría de Bohr. Chicago. Esta situación está ligada al llamado princAjtio de incertidumbre. podríamos decir. sin embargo. las teorías que necesitaban ser reformadas explicaban ciertos ])rocesos naturales observalilcs. HoYT. Incluso desde el punto de vista de la propia interpretación que hace Heisenberg de su teoría. que quizá pueda explicarse del modo siguiente. por ejemplo. 879. aiiarecían tales magnitudes inobservables: no hay n a d a observable por medio de experimentos que corresponda a las órbitas de los electrones. C. The Physical PrinTheory. 1925. de magnitudes inaccesibles a la contrastación exi)er¡mental. como eran los movimientos relativos al éter inmóvil de Lorentz : o sea. refiero principalmente Quantentheorie (1930). Hay cierto parecido entre esta situación y aquella con la que se encontró Einstein cuando trató de r e i n t e r p r e t a r la hipótesis de la contracción. EcKART y F. Toda medición física requiere un cambio de energía entre el objeto medido y el aparato de medida (que puede ser el mismo observador) : puede dirigirse sobre el objeto un rayo de luz. con un programa epistemológico ^: el de librar a la teoría de «inobservables». i)arece que aún caben muchos U perfeccionamientos. E L PROGRAMA DE H E I S E N B E R G T LAS RELACIONES DE INCERTIDUMBRE Heisenberg empezó. y ambas echaban mano del insatisfactorio suptiesto de ([ue existan eventos tísicos y magnitudes definidas físicamente que la Naturaleza consigue esconder de nosotros haciéndolos inaccesibles para siemjire al contraste de las observaciones. http://psikolibro. ni siquiera a la frecviencia de sus revoluciones (ya que las frecuencias emitidas que iniedcn observarse en forma de líneas espectrales no podían identificarse con las frecuencias de las revoluciones electrónicas).blogspot. Tanto en este caso como en el de las conce[)ciones de Bohr. por C. Heisenberg cs[)eraba que al eliminar tales magnitudes inobservables lograría curar a la teoría de Bohr de sus limitaciones. en su intento por asentar la teoría atómica sobre una nueva base. Tal vez podría uno sentirse inclinado a decir lo mismo de la teoría de Heisenberg. Esta hipótesis trataba de explicar el resultado negativo de los experimentos do Miehelson y Morley haciendo uso de magnitudes inobservables. y absorberse parte de la luz dispersada por aquél en el instru' W. ciples of the Quantum Zeitschrift für Physik 3 3 . Einstein hizo ver cómo podían eliminarse los eventos inobservables inherentes a la teoría de Lorentz.com . HEISENBERG. 1930.

» ^. la nota 2 del apartado 75. con la posición de la p a r t í c u l a ) : y si dos magnitudes tienen esta correlación m u t u a . En el caso de objetos macroscópicos puede despreciarse esta interferencia entre el proceso de medir y el objeto m e d i d o . Pie Grundla^en der Quantenmechanik (19S1). se cumple p a r a ellas el teorema de que no p u e d e n ser medidas con precisión simultáneamente. así pues.. en consecuencia. Pero tal cambio de energía alterará el estado del objeto. Las relaciones de incertiPara la deducción de esta fórmula. p o r la relación de incertidumbré^ E n lo que se refiere a otras coordenadas se tienen relaciones análogas. aun cuando cada u n a de ellas sí puede serlo separadamente. pero no en el de objetos atómicos. en principio es imposible p r e d e c i r la trayectoria de una partícula: «en la nueva mecánica. MARCH.. toda medición de la posición interfiere con la de la componente correspondiente del m o m e n t o . el estado del objeto tras la medición anterior.204 La lógica de la investigación científica mentó de medición. ya que éstos p u e d e n q u e d a r profundamente afectados — p o r e j e m p l o — al sufrir una irradiación luminosa. pero al hacer tal cosa se interfiere de nuevo con el sistema de un modo no calculable. Se admite que siemp r e es posible averiguarií p o r medio de u n a nueva medición. T a m b i é n se admite que es siempre posible p r e p a r a r nuestras mediciones de m o d o que no se p e r t u r b e n algunas de las características del estado q u e se va a m e d i r (por ejemplo. esto es. del momento p^. a p a r t i r del resultado de una medición es imposible inferir el estado preciso de u n objeto atómico inmediatamente después de h a b e r sido medido . la medida no puede servir de base para hacer predicciones. el concepto de 'trayectoria' no tiene ningún significado definido. después de h a b e r sido m e d i d o . La fórmula que hemos escrito nos dice que el producto de los dos márgenes de error tiene. Pero a q u í surge la p r i m e r a dificultad. pero sólo cabe lograr esto a costa de interferir de modo aún más violento con otras magnitudes características de tal estíido (en este caso. al menos. Se sigue de ella que u n a medición completamente precisa de u n a de las dos magnitudes tendría como precio u n a indeterminación total de la otra. pág.com .blogspot. De ahí que si aumentamos la precisión de una de la medidas —digamos. el orden de m a g n i t u d de h — s i e n d o h el cuanto de acción de Planck—^. a dilatar el intervalo /\x. y. De forma que la m á x i m a precisión que se p u e d e conseguir está limitada. 55 http://psikolibro. según Heisenberg. al reducir el margen o intervalo de error A p ^ — nos vemos obligados a disminuir la precisión en la m e d i d a de la coordenada de posición x. Según las relaciones de i n c e r t i d u m b r e de Heisenberg. en u n estado diferente al que tenía a n t e s . la medición hace algo así como darnos a conocer u n estado que acaba de ser destruido p o r el proceso mismo de medición. el m o m e n t o de la p a r t í c u l a ) . P o r tanto. que se encontrará. Así pues. cf.

Die Kausalitdt in der gegenwartigen Physik. que semejantes cálculos de trayectorias que no son contrastables. passim (por ejemplo. (En M a r c h ' ' . y 57). op. es imposible c o n t r a s t a r l o s : lo cual ocurriría p o r q u e dichos cálculos son válidos p a r a la trayectoria entre los dos experimentos solamente si el segundo es sucesor inmediato del primero — e n el sentido de que no ha ocurrido ninguna otra interferencia en el lapso de tiempo entre u n o y o t r o — .Algunas observaciones sobre la teoría cuántica 205 d u m b r e se aplican sólo a las magnitudes (características de estados físicos) que pertenecen a la partícula después de q u e . *A1 parecer. es u n a p u r a cuestión de g u s t o » ' ' : con lo cual quiere decir. en ciertas circunstancias... y.. Weyl * y otros pueden encontrarse análogos comentarios. Heisenberg dice acerca de dichos cálculos exactos: «.. 15. ' MARCH. el párrafo a que nos referimos aquí se ha omitido en la traducción inglesa.) * Mas. (La versión inglesa —pág. 1 y sig. que creo incontestables. 1931. de completo acuerdo con las tesis fundamentales de B o b r y de Heisenberg mismos. En p r i n c i p i o . Schlick comenta este pasaje de Heisenberg del modo siguiente: «Yo me h u b i e r a expresado aún más enérgicamente. 68 (cf.. cit.com .* ed. Pero —segvín Heisenberg— estos cálculos precisos no p u e d e n utilizarse p a r a hacer predicciones. con los dalos obtenidos. Si u n enunciado referente a la posición de un electrón en el campo de las dimensiones atómicas no es verificable. pág. The Theory of Groups and Quantum Mechanics. Die physikalischen Prinzipien der Quanlentheorie (1930). * Ahora considero que esta nota es errónea. carecen de significación desde el p u n t o de vista del l'ísico. lo mismo que el apartado 77. en las págs. es posible averiguar con u n a precisión ilimitada la posición y el momento de u n electrón hasta el instante de la medición: lo cual se sigue del hecho mismo de que es posible llevar a cabo varias operaciones de medida sucesivas. la última cita del apartado 75. 159. p o r tanto. Toda contrastación que p u d i e r a disponerse con el propósito de c o m p r o b a r la trayectoria entre ambos experimentos h a b r á de p e r t u r b a r l a de suerte que nuestros cálculos acerca de la trayectoria exacta p i e r d a n su validez..»). pág. ' HEISENBERG. camo acabamos de oir. http://psikolibro. el caso b) nos permite calcular también el pasado del electrón antes de realizarse la primera medición (y la cita siguiente de Heisenberg parece aludir a este hecho). Die Naturwissenschaften 19.el que atribuyamos realidad física a la historia anterior del electrón. c o m b i n a n d o los resultados d e : a) dos mediciones de posición. 1931. entonces no podemos atribuirle ningún s e n t i d o : resulta imposible h a b l a r de la 'trayectoria' de una partícula entre dos puntos en que ha sido o b s e r v a d o » " . Gruppentheorie und Quantenmechanik (2. sería posible calcular. b) u n a medición de posición precedida de u n a de m o m e n t o o c) u n a medición de posición seguida p o r una de momento. pág.blogspot. 1931).. * WEYL. es posible calcular semejante trayec* Haré ver detalladamente en el apartado 77 y en el apéndice VI que. qvie hemos calculado. s e h a n realizado las mediciones.el sentido de estos conceptos. las coordenadas exactas de posición y de m o m e n t o durante todo el período de tiempo comprendido entre las dos mediciones (empezaremos limitando nuestras consideraciones exclusivamente a este i n t e r v a l o ' ' ) . P o r t a n t o . más abajo: «. sin duda. 20— lo expresa perfectamente: «Es una cuestión de creencia personal».) ° SCHLICK..

ni el momento de la partícula.com . . Schlick. no tiene «trayectoria». ya se decida uno en favor de la t^sis objetiva o de la subjetiva. subsiste el hecho de que el p r o g r a m a de Heisenberg no se ha llevado a cabo y de que no ha tenido éxito en la tarea que se h a b í a impuesto de expulsar todos los elementos metafísicos de la teoría atómica. sino sólo una posición exacta combinada con un momento inexacto. la Naturaleza seguiría estando dispuesta a esconder a nuestra m i r a d a ciertas magnitudes físicas: no la posición. r e a l m e n t e h a dejado de ser posible u n a física 'objetiva' en este sentido. http://psikolibro. si no sabemos cuáles enunciados. en principio. no se gana nada en absoluto cuando se intenta. Según creo. Por t a n t o . esto es.. afirma que es inadmisible — o incorrecto. es subjetiva. por consiguiente. con Heisenberg. fundir las dos interpretaciones opuestas con observaciones tales como la de que « . sino el momento de la partícula lo que se vuelve algo así como «difuso» o «borroso» a consecuencia de haberse medido de forma precisa su posición *^. La otra interpretación posible. en el de u n a *' La expresión «borroso» [en ingl. ya que —según hemos visto— cabe calcular exactamente una «trayectoria» o una «positio cum momento» d e la partícula para aquellos períodos de tiempo en los que es imposible. i n m e d i a t a m e n t e después de h a b e r sustentado la tesis objetiva — c o m o hemos l e í d o — d i c e : «Es imposible afirmar con sentido de los evento» naturales cosas tales como 'esfumamiento' o 'inexactitud'. son v e r d a d e r o s ) » : observación que es obvio está dirigida precisamente contra la interpretación que supone que no es nuestro conocimiento. y. una trayectoria e x a c t a ) . Es revelador ver cómo los campeones de la relación de incertid u m b r e vacilan entre el tratamiento subjetivo y el objetivo. o un momento exacto combinado con u n a posición inexacta. Pero si aceptamos esta interpretación. Lo cual hace patente que Heisenberg no h a conseguido llevar a cabo p o r completo su programa. smeared'] se debe a Schrodinger.206 La lógica de la investigación científica toria «sin sentido» o metafísica por medio del nuevo formalismo. Todas las cosas de esta índole p u e d e n aplicarse solamente a nuestros propios pensamientos (especialmente. la «positio cum momentoy) o la «trayectoria». Podolski y Rosen —que se estudia en los apéndices *XI y *XII— ha hecho resaltar su importancia. .. P e r o . por tanto. p e r o que es imposible p a r a nosotros m e d i r ambos simultáneamente . el problema de la existencia o de la inexistencia objetiva de una «trayectoria» —si es «borrosa» o si simplemente no la conocemos del todo— es fundamental. ya que esta situación tolera solamente dos interpretaciones. o metafísico— a t r i b u i r a la partícula nada que sea una «positio cum momento» o u n a «trayectoria» netamente definidas: simplemente. sino la combinación de estas dos magnitudes. y el experimento de Einstein. en tal caso. por ejemplo. Y otros autores muestran vacilaciones parecidas. contrastarlas p o r medio de la observación.blogspot.. que es objetiva. entonces el formalismo de la teoría vuelve a contener elementos metafísicos. Esta interpretación considera que el principio de incertidumbre es una limitación de nuestro conocimiento. La primera sería que la partícula tiene una posición y u n momento exactos (y.

La interpretación estadística dada por Born de ambas teorías resolvió la p a r a d o j a de que fuesen equivalentes dos imágenes tan radicalmente diferentes como las de partícula y onda : puso de manifiesto que también la teoría ondulatoria puede tomarse como teoría corpuscular. ya que ésta interpretaba los efectos luminosos observados como fenómenos masivos. que nos proporciona la teoría sistemática de las regularidades observadas. un grupo de oscilaciones que se refuerzan p o r interferencia en el interior de una pequeña región y se anulan m u t u a m e n t e fuera de ella. Heisenberg sigue a B o h r en cuanto que hace uso de la idea de que los procesos atómicos pueden ser representados igualmente por la «imagen teórico-cuántica de partícula» que p o r la «imagen teórico-cuántica de onda». págs. desde el comienzo. esto es. BREVE BOSQUEJO DE LA I N T E E P R E T A C I Ó N ESTADÍSTICA DE LA TEORÍA CUÁNTICA Al deducir las relaciones de incertidumbre. debidos a la incidencia de muchos fotones. corresponde.blogspot. pág. Esta idea está en conexión con el hecho de que la teoría cuántica m o d e r n a h a avanzado p o r dos rutas diferentes. y tiende a cero fuera de é l ) . en todos los respectos. BüRN-JoRDAN. Hasta ahora. 49. Schródinger h a hecho ver más tarde que su mecánica ondulatoria conduce a resultados matemáticamente equivalentes a los de la mecánica corpuscular de Heisenberg. La mecánica cuántica. IIEISENBERC. 322 y iig. 74. «Los métodos experimentales de la física atómica. en que éstas se refuerzan m u t u a m e n t e . mientras que Schródinger tomó como origen la teoría ondulatoria de De Broglie (igualmente « c l á s i c a » ) : coordinó a cada electrón un «paquete de ondas». ElementaTe Quantenmechanik (1930).Algunas observaciones sobre la teoría cuántica 207 división neta del m u n d o en sujeto y objeto» °. al estado actual de la física e x p e r i m e n t a l : pues se limita. a preguntas estadísticas y a respuestas estadísticas» ' . Su tarea más importante — l a deducción de los espectros atómicos— tenía que considerarse estadística desde que apareció la hipótesis einsteiniana de los fotoucs (o cuantos de l u z ) . Physikaliíche Prinzipien. guiados por la experiencia. Heisenberg no h a realizado la tarea que se había p r o p u e s t o : no h a purgado a ú n la teoría cuántica de sus elementos metafísicos.. Heisenberg partió de la clásica teoría del electrón como corpúsculo.. http://psikolibro.com . llegan a ocuparse exclusivamente de cuestiones estadísticas.. ya que cabe i n t e r p r e t a r la ecuación de onda de Schródinger de modo que nos dé la probabilidad de encontrar el corpúsculo en una región cualquiera dada del espacio (la p r o b a b i l i d a d está determ i n a d a por el cuadrado de la a m p l i t u d de o n d a : es grande en el interior del paquete de ondas. que r e i n t e r p r e t ó de acuerdo con la teoría cuántica . Varias facetas de la situación del problema sugerían que la teoría cuántica debía interpretarse estadísticamente.

Si se repite u n gran n ú m e r o de veces se encontrará que cada resultado concreto se obtiene u n a fracción d e t e r m i n a d a del n ú m e r o total de veces. p e r o no esta ú l t i m a de aquéllas." ed. si el experimento se repite varias veces bajo idénticas condiciones. dentro de una estrecha aproximación. en general. que si se repite un gran número de veces... 10 * (de la I.el resultado. aparece un pasaje paralelo algo más acentuado: «. Die Grundlagen der Quantenmechanik (1931). de suerte que p u e d e decirse que hay una p r o b a b i l i d a d determ i n a d a de que aparezca tal resultado cada vez que se realiza el exp e r i m e n t o » ( D i r a c ) ^ . pág. se obtiene una fracción determinada del número total de veces. M a r c h escribe también refiriéndose a la relación de i n c e r t i d u m h r e : « E n t r e el presente y el futuro existen . no estará determinado: esto es. Se argumenta diciendo que. dice M a r c h " : dicho de otro modo. Me parece que la relación lógica existente es justamente la c o n t r a r i a : pues podemos deducir las fórmulas de i n c e r t i d u m h r e de la ecuación de ondas de Schródinger (que ha de interpretarse estadísticamente). 75. 170. solam e n t e relaciones p r o b a b i l i t a r i a s . pág. a las de aquella disciplina. en general. se obtendrán varios resultados diferentes. debido a esta incertidumhre de las medidas correspondientes a los experimentos atómicos. «Según la teoría cuántica. sin embargo. Es una ley de la Naturaleza.blogspot. Quantum Mechanics (1930). sus fórmulas conducen. pág..' ed. las leyes de la mecáiíica clásica son válidas si se las considera como enunciados acerca de las relaciones entre medias estadísticas». http://psikolibro. 14 de la 3. Die Grundlagen der Quantenmechanik. En la pág.208 La lógica de la investigación científica La teoría cuántica llega a resultados que divergen de los de la mecánica clásica solamente al aplicarse a los problemas de la física a t ó m i c a : en lo que se refiere a las aplicaciones a los procesos macroscópicos. de suerte que hay una probabilidad determinada de que aparezca tal resultado».). si el experimento se repite varias veces bajo idénticas condiciones se obtendrán varios resultados diferentes. por lo cual. U N A R E I N T E R P R E T A C I Ó N ESTADÍSTICA DE LAS FÓRMULAS CERTIDUMHRE DE IN- A p a r t i r de Heisenberg se acepta como un hecho firmemente establecido que cualesquiera mediciones que se hicieran simultánea' MARCH.. No creo que este análisis de las relaciones entre las fórmulas de incertidumhre y la interpretación estadística de la teoría cuántica sea aceptable. será menester que sometamos a una revisión la interpretación de las fórmulas de i n c e r t i d u m h r e .. P a r a tener en cuenta como es debido estas relaciones de deductibilidad.com . ' MARCH. el resultado no estará d e t e r m i n a d o : esto es. 3. eabe deducir las fórmulas clásicas como macroleyes. ^ DiRAC. cada resultado concreto.. resulta claro que el carácter de la nueva mecánica ha de ser el de una teoría estadística» *. En algunas exposiciones se p'retende explicar la interpretación estadística de la teoría cuántica p o r el hecho de que la precisión que se puede alcanzar en la m e d i d a de las magnitudes físicas está limitada p o r las relaciones de i n c e r t i d u m h r e de Heisenberg. «.

. ha demostrado que no hay m a n e r a de Salir de él». pág. JEAIVS. con precisión superior a la permitida p o r las relaciones de i n c e r t i d u m b r e de aquel autor.." ed. ingl. Piuevos fundamentos de la ciencia. ' W E T L da u n a deducción lógica r i g u r o s a : Gruppenllieorie und Quantenmechanik. En vista de lo cual. 2.com . se tiene que emplear la ecuación de onda u otra asunción equivalente : esto es.. por tanto.. experimentos que condujesen a medidas de una «exactitud p r o h i b i d a » ^. sin duda alguna. 6 8 y 3 4 5 .) se obtienen como conclusio" ^ 4Tr nes lógicas de aquella teoría '. como enunciados que imponen limitaciones a la precisión de medida alcanzable. no se sigue de la t e o r í a . M a d r i d . ciertas aserciones plausibles — c o m o las q u e hace J e a n s — p u e d e n fácilmente extraviamos. y que. la a m p l i t u d de onda determina la p r o b a b i l i d a d de detectar la partícula en u n lugar d e t e r m i n a d o . es claro que n u n c a podrá presentarse tal demostración. 1933. entonces se ve uno obligado a i n t e r p r e t a r a su vez como enunciados probabilitarios (y de nuevo como formalmente singulares si se aplican a i. por razones de brevedad. N a t u r a l m e n t e . una asunción que p u e d a interpretarse estadisticamente (como hemos visto en el apartado a n t e r i o r ) . en el mejor de los casos. 1 9 3 1 . cualesquiera mediciones m á s exactas que las p e r m i t i d a s según Heisenberg no pueden contradecir lógicamente a la teoría cuántica. pág. 14 http://psikolibro.na partícula aislada) aquellos enunciados que —como las fórmulas Me abstengo do criticar aquí la opinión m u y difundida y bastante i n g e n u a de« que los a r g u m e n t o s de Heisenberg nos proporcionan pruebas concluyentes de la imposibilidad de toda medición de esta índole. Creo que esta opinión es falsa. por el contrario. es cierto que las fórmulas de Heisenberg ( A * A p x > T . 77 y 393 y sig. pero la interpretación de estas fórmulas como reglas que limitan la precisión alcanzable en las m e d i d a s . trazare una distinción neta entre las fórmulas — q u e l l a m a r é . realmente. sino un enunciado probabilitario formalmente singular {et. por ejcunplo. S A N S HüELiN. Cuando se procede a deducir m a t e m á t i c a m e n t e las fórmulas de Heisenberg. y justamente a este tipo de enunciado probabilitario —al tipo que se refiere a u n corpúsculo (o evento) aislado— es al que he llamado «formalmente singular». pág. y podría ser refutado e m p í r i c a m e n t e j u n t o con ellas. 1934." ed. la descripción de una partícula aislada como un paquete de ondas no es. The New Buckgrvund of Science. 1936. contradirían a la teoría cuántica : pues se cree que es posible deducir lógicam e n t e de ésta — o de la mecánica o n d u l a t o r i a — la «proliibición» de mediciones exactas. el apartado 7 1 ) : como vimos más arriba. 2 3 3 . Desde luego. págs. E n u n a cuestión como ésta. Si se acc|ita la interpretación estadística de la teoría cuántica.blogspot. Ahora b i e n . al a d o p t a r semejante interpretación. págs. 2. las «fórmulas de Heisenberg»— y su interpretación (también debida a Heisenberg) como relaciones de i n c e r t i d u m b r e : esto es. 237 [vers. etc. Según esta opinión. debería considerarse falsada la teoría si se llevaran a cabo. Espasa-Calpc.Algunas observaciones sobre la teoría cuántica 209 mente de la posición y el m o m e n t o . el p r i n c i p i o de i n c e r t i d u m b r e sería deductible de las hipótesis de las mecánicas cuántica y ondulatoria. cast. 185 (T. en el sentido de Heisenberg. ni a la mecánica ondulatoria. por G. ed.)^: «La ciencia no ha encontrado modo de escapar a e«te dilema. cf.

separar físicamente las partículas—• si los dos márgenes se hacen suficientemente grandes como p a r a sa4Tr tisfacer la inecuación A * . diría ahora «un agregado —o una sucesión— de repeticiones de un experimento llevado a cabo con una partícula (o con un sistema de partículas)». finalmente: si tratamos de seleccionar las partículas que poseen las dos propiedades A * y A p i ? sólo podremos realizar físicamente tal selección — o sea. en última instancia. p r o p o n g o que se acepte una inlcrpretación objetiva y estadística de las relaciones de incertidumbre. de u n chorro de corpúsculos eliminamos con una pantalla todos excepto los que pasan a través de u n a estrecha abertura Ax. Según esta interpretación objetiva de las fórmulas de Heisenberg. a través de u n margen A * tolerado p a r a su posición. encontraremos que sus posiciones se dispersan en forma aleatoria dentro de un margen Ax. el margen de dispersión o de imprecisión tolerada p a r a los momentos.blogspot. Y. muestran una dispersión aleatoria. Donde hablo en este párrafo de «un agregado de partículas». es decir. entre otros. 76 y sigs.com . interpretadas de este modo. encontraremos que sus momentos p^. Frente a la interpretación subjetiva de. la dispersión o imprecisión tolerada para la posición. También Weyl. http://psikolibro. págs.^ se encuentren dentro de u n margen prescrito Ap^. págs. en m i interpretación estadística no h e mencionado medición a l g u n a : ú n i c a m e n t e he aludido a selección física^. es decir. p o r ejemplo. Hasta a h o r a . si bien con una modificación importante. Y viceversa : si seleccionamos — o s e p a r a m o s — las partículas cuyos momentos p. que será tanto mayor cuanto menor hayamos hecho A p „ esto es. y análogamente en los párrafos siguientes: por ejemplo. p o r tanto. que h a b r í a de ser la fundamental. 67 y sigs. «cuanto mayor sea la precisión con que medimos la posición de u n corpúsculo menos sabremos acerca de su momento». habla de «seleccione^»: véase Gruppentheorie und Quantenmechanik.. con el n o m b r e de urelaciones estadísticas de dispersión-» *'^. y que podría expresarse del modo siguiente. A p i > r-. Es necesario que aclaremos ahora las relaciones existentes entre ambos conceptos.210 ha lógica de la investigación científica de Heisenberg— pueden deducirse de enunciados probabilitarios form a l m e n t e singulares de la t e o r í a . como yo hago. y diré que las partículas pertenecientes al rayo que hemos aislado de este modo h a n sido se*' Sigo manteniendo la interpretación objetiva que aquí explico. éstas afirmarían que se cumplen ciertas relaciones entre ciertos márgenes de dispersión. habría que reinterpretar el «rayo» corpuscular en el sentido de que consistiera en experimentos reiterados con (uno o unos pocos) corpúsculos (seleccionados eliminando con una pantalla —o cerrando el paso—• a los demás). también aquéllos h a n de interpretarse. y me referiré a aquéllas. ingl. vers. como aserciones estadísticas.. Dado u n agregado de partículas y una selección —en el sentido de una separación física— de aquéllas que en un cierto instante y con cierto grado de precisión dado tengan una posición x.. pero no contraponei medición a selección. y que la dispersión Apa: será tanto mayor cuanto menor hayamos hecho Ax. Hablo de selección o de separación físicas cuando.

estas últimas son prácticamente las únicas que se encuentran). A este solo proceso — o a su resultado. toda selección física puede considerarse. podemos considerar la selección de l u g a r como una medida. P o r ejemplo. digamos. como u n a medición. sino las medidas obtenidas indirectamente por medio del cálculo (en física. y si después se m i d e el momento de u n a de eUas. nos encontraremos con las relaciones^|de dispersión. http://psikolibro. el rayo corpuscular aislado física o técnicamente— es a lo que designaré con «selección física»: contraponiéndolo a una selección p u r a m e n t e «mental» o «imaginada». es decir. Si u n rayo de partículas. pero al realizar estas mediciones no llevamos a cabo u n a selección física de las partículas de acuerdo con sus posiciones en la dirección x (y. Así pues. que forman u n a barrera específica frente a tal intento. que dará como resultado u n aumento de la dispersión de las componentes p^ de los m o m e n t o s . una distribución completamente aleatoria de las posiciones en la dirección x). nuestras relaciones estadísticas de dispersión se reducen en su aplicación física a lo siguiente: si p o r los medios físicos que sean se intenta conseguir MÍI agregado de partículas lo más homogéneo posible. no sólo las operaciones directas de medición. entonces hemos de fracasar: p o r q u e toda selección de acuerdo con la posición de las partículas equivale a u n a interferencia con el sistema. es posible obtener p o r u n a selección física u n rayo monocromático plano (digamos. no hemos de considerar toda medición como u n a selección física. m e d i m o s sus posiciones en la dirección x hasta el m o m e n t o del i m p a c t o . pero si pretendemos hacer aún más homogéneo este agregado de electrones — q u i z á eliminando con u n a pantalla p a r t e de é l — . es decir.blogspot. ya que gracias a ella sabemos que la partícula h a pasado p o r cierta posición (aunque a veces no sabemos cuándo sucedió tal cosa. en realidad. con objeto de tener electrones que no sólo tengan el mismo m o m e n t o . esto es. de una clase dentro de u n a clase más a m p l i a de corpúsculos de la cual no ha sido extraída físicamente. intervalos espaciales. de suerte que Con «medición» quiero decir. se selecciona interceptando con u n a pantalla o cerrando el paso a todas las que no se deslizan a través de cierto margen de posiciones («selección de l u g a r » ) . u n rayo de electrones de igual m o m e n t o ) . tales mediciones nos darán. en general. o podemos saberlo ú n i c a m e n t e m e d i a n t e otra m e d i c i ó n ) . P o r otro lado. desde luego. Imaginemos. A h o r a b i e n . empleando u n contador de Geiger podemos registrar los electrones que llegan a u n a posición det e r m i n a d a . y p o r medio de los intervalos temporales entre los impactos sobre el contador podemos m e d i r . por ejemplo. de conformidad con el uso lingüístico aceptado por los físicos.Algunas observaciones sobre la teoría cuántica 211 leccionadas físicamente — o técnicamente— de acuerdo con su p r o p i e d a d Ax. y cabe emplearla realmente como tal *. u n rayo monocromático de electrones moviéndose en la dirección x. como la que hacemos al h a b l a r de la clase de todos los corpúsculos que h a n pasado o h a n de pasar a través del m a r g e n Ax.com . sino que hayan pasado a través de una estrecha h e n d i d u r a que determine u n margen de posiciones Ax. asimismo.

' Si. diremos que se trata de un caso puro ^.blogspot. March. si se efectuase una selección de lugar con un grado do precisión elegido y de momento con la máxima precisión alcanzable entonces. 1) y J. podemos formular las relaciones estadísticas de dispersión así: no existe agregado de partículas más homogéneo que el de un caso puro *^. VON NEUMANN (Gottinger Nachrichten. ya que no podemos evitar que aumente el ancho del rayo. entonces los casos puros que satisfacen esta descripción no necesitan ser selecciones puramente de momento o de lugar: podrían producirse. JoKDAN. caracterizamos el caso puro como aquél «. determinadas con precisión en cada caso aislado. pág.com . esta última ha de someterse a «una corrección» a la luz de las relaciones de incertidumbre: «No se trata meramente de que la posición y la velocidad de una partícula estén sujetas justamente a leyes estadísticas. http://psikolibro. Por otra parte. ha descrito la situación exactamente del modo inverso (como hemos indicado en el apartado anterior): la interpretación estadística de la teoría cuántica aparece —según él la presenta— como una consecuencia de las limitaciones de Heisenberg acerca de la precisión alcanzable.. Y a la inversa: si se nos da un rayo seleccionado de acuerdo con la posición gracias a haber pasado por una ranura. pág. pág. 1927. 315). si todas las componentes p . por ejemplo. hemos de destruir la selección ejecutada según la posición. (En el caso ideal —por ejemplo. Weyl da una deducción estricta de las fórmulas de Heisenberg a partir de la ecuación de ondas (que interpreta en sentido estadístico). cf. 1927. sería preciso formular esto de nu*vo en el sentido indicado en la nota * 1 : «no existe dispositivo experimental capaz de producir un agregado o una sucesión de experimentos que dé resultados más homogéneos que los de un caso puros. por ejemplo. Elementare Quantenmechanik.. por lo demás. todo lo que permiten las fórmulas de Heisenberg. de las partículas se han hecho igual a O— la anchura tendría que hacerse infinita.212 La lógica de la investigación científica ésta crecerá (de conformidad con la ley expresada por la íórmula de Heisenberg) al estrecharse la hendidura. y si tratamos de hacerlo «paralelo» (o aplano») y monocromático. pág. Y obra de tal modo pese al hecho de darse cuenta de que su interpretación de las fórmulas es contraria en ciertos aspectos a la interpretación estadística de Born. pues. 79. 245). siguiendo a WETL (Gruppeiu theorie und Quantenmechanik. pág. No se ha tenido hasta ahora suficientemente en cuenta que a la deducción matemática de las fórmulas de Heisenberg a partir de las ecuaciones fundamentales de la teoría cuántica ha de corresponder justamente una deducción de la interpretación de aquellas fórmulas partiendo de la interpretación de dichas ecuaciones. sino que el mismo sentido de estos conceptos depende de las mediciones " Este término se debe a WETL (Zeitschrift für Physik 4 6 . 70. según Weyl. Al emplear esta termiliología. pero su interpretación de tales fórmulas —que acaba de deducir de una premisa interpretada estadísticamente— las convierte en limitaciones impuestas a la precisión alcanzable. también BORN..) Si la homogeneidad de una selección se ha hecho lo más grande posible (esto es. •* Desde luego. estando. ingl. trad. que es imposible de producir por combinación de dos colecciones estadísticas de índole diferente a él mismo». de forma que sea aplicable el signo de igualdad en las mismas).

com . http://psikolibro. «la probabilidad de que en la tirada h salga un cinco. 76. tal vez. por tanto. Pues toda demostración de tal índole ha de emplear consideraciones teórico-cuánticas aplicadas a partículas aisladas: lo cual quiere decir que ha de utilizar enunciados probabilitarios formalmente singulares. La creencia de que unas medidas aisladas puedan contradecir a las fórmulas de la física cuántica parece insostenible lógicamente: tan insostenible como la creencia de que puede descubrirse algún día una contradicción entre un enunciado probabilitario formalmente singular. 6'8. Si hacemos tal cosa noa encontramos con que no hay contradicción entre las medidas que hemos supuesto muy precisas y la teoría cuántica en su interpretación estadística. Cruppentheorie und Quantennicchanik. al parecer. pág.blogspot. es igual a 1/6»). enunciados estadísticos— es difícil ver cómo podrán deducirse prohibiciones de eventos aislados de una teoría estadística del carácter indicado (excepto. a hacer ver que la mera suposición de que semejantes medidas sean posibles tiene que conducir a contradicciones en el sen|p de esta teoría—. y. existe solamente una contradicción aparente entre estas medidas precisas y ciertos enunciados probabilitarios ' WETL.uar su valor: y la medida exacta de la posición nos hurta la posibilidad de averiguar la velocidad» *. además. U N INTENTO DE ELIMINAR LOS ELEMENTOS METAFÍSICÓS POR IN- VERSIÓN DEL PROGRAMA DE H E I S E N B E R G . quizá. aPi(j8) = p (digamos. Estas sencillas consideraciones ponen a nuestra disposición la manera de refutar cualquiera de las supuestas demostraciones destinadas a hacer ver que una medición exacta de la posición y del momento estaría en contradicción con la teoría cuántica —o. y uno de los dos enunciados siguientes: h t p («de hecho sale un cinco») y h e. * El párrafo que aquí se cita se ha omitido. pero es más agudo de lo que Weyl pensaba.Algunas observaciones sobre la teoría cuántica 213 que necesitamos para averia. en la versión inglesa. ¡3 («de hecho no sale un cinco»). El conflicto —de que se percató Weyl— entre la interpretación estadística de Born de la teoría cuántica y las limitaciones de Heisenberg que se imponen a la precisión alcanzable existe verdaderamente. en los casos en que la probabilidad sea igual a l o a 0 ) . que tiene que ser posible traducir la demostración —poco menos que palabra por palabra— al lenguaje estadístico. No sólo es imposible deducir las limitaciones citadas de la ecuación de onda estadísticamente interpretada. CON APLICACIONES Si partimos del supuesto de que las fórmulas peculiares de la teoría cuántica sean hipótesis probabilitarias —y. sino que el hecho (que todavía no he demostrado) de que ni los experimentos posibles ni los resultados experimentales reales concuerden con la interpretación de Heisenberg puede considerarse como un argumento decisivo —una especie de experimentum crucis—• a favor de la interpretación estadística de la teoría cuántica.

blogspot. y como en esta m a t e r i a estoy de acuerdo con él. irad. de la investigación científica formalmente singulares de la teoría. por lo que h e llamado selección física). en realidad. lo esencial es lo mismo : la dispersión estadística hace imposible predecir cuál será la trayectoria de la partícula después de la operación de m e d i d a . hemos de fracasar m u y especialmente en nuestro intento de conseguir condiciones iniciales precisas por manipulación física del sistema (esto es. e intentaré p o n e r en claro cómo y por qué surgen. como p o n d r é de manifiesto extensamente en el próximo a p a r t a d o . sólo es válido para la técnica experimental <(constructivay>—de que a p a r t i r de la teoría cuántica no podemos llegar a predicción singidar alguna. Ahora b i e n . P e r o esta opinión apenas h a r í a justicia a m i razonamiento : pienso. dicho de otro m o d o . 67. ingl. Gruppentheorie http://psikolibro. Debemos examinar p r i m e r a m e n t e la dificultad con la que se malogra. terjiendo en cuenta las relaciones de dispersión.214 La logice. Muy bien p u e d e parecer que no h e m o s ganado m u c h o al reinterp r e t a r el p r i n c i p i o de i n c e r t i d u m b r e : pues incluso Heisenberg no afirma fundamentalmente (como h e tratado de hacer v e r ) . será correcto afirmar que no se pueden deducir predicciones singulares precisas de fórmulas peculiares a la teoría cuantiva —si es que se las interpreta estadísticamente— (y no cuento la ley de conservación de la energía ni la de conservación del m o m e n t o entre las fórmulas que acabo de m e n c i o n a r ) . de cálculos exactos de u n a trayectoria (cf. 76. como h e m o s visto. a ) . hasta cierto p u n t o . En todos los casos. sino que nuestras predicciones están sujetas a dicho principio . que la tesis de Heisenberg y la mía son d i a m e t r a l m e n t e opuestas. es completamente cierto que la técnica n o r m a l del experimentador reside en producir o construir condiciones iniciales: lo cual nos perm i t e deducir de nuestras relaciones estadísticas de dispersión el teor e m a — q u e . Esto es así p o r q u e . t r a t a r é de resolver las dificultades típicas de la interpretación de Heisenberg. P o r El termino «técnica experimental constructiva» lo usa WEYL en uud Quantenmechanik. sin embargo. pueden i n t e r p r e t a r s e estadísticamente. púg. o. P e r o todos los experimentos en cuestión.) P e r o . mientras t a n t o . b) y c ) —véase el a p a r t a d o 7 3 — .com . en lugar de debatir ninguna cuestión esencial. sino solamente a predicciones frecuenciales ^ Este teorema resume mi actitud con respecto a todos aquellos exp e r i m e n t o s imaginarios que Heisenberg discute (siguiendo en gran medida a B o h r ) con objeto de demostrar que es imposible realizar mediciones de u n a precisión p r o h i b i d a p o r su principio de i n c e r t i d u m b r e . (Examinaremos en el apéndice V u n ejemplo de este tipo de demostración. el p r o g r a m a de H e i s e n b e r g : es la aparición en el formalismo de enunciados precisos de posición más momento . púg. p o d r í a pensarse que estoy alborotando sólo p o r u n a s palabras. el a p a r t a d o 7 3 ) cuya realidad física Heisenberg se ve obligado a p o n e r en duda. m i e n t r a s que otros — c o m o Schlick—• la niegan rot u n d a m e n t e . si bien es erróneo decir que la teoría cuántica excluye medidas exactas..

pero. y. tampoco podríamos decir que contrastábamos las relaciones de dispersión (que es lo que hacemos. estas mediciones y et. y viceversa. «metafísica»— si fueran imposibles. en consecuencia (más bien que hacerse «indeterminados». en todo caso. la nota 4 del apartado 73) que es esencial. u n a medición de posición seguida de u n a de m o m e n t o — p u e d e realizarse p o r medio de u n experim e n t o tal como el siguiente. mediante los experimentos del tipo descrito. Reconozco que no sirven como condiciones iniciales o como base p a r a deducir predicciones. m e d i m o s luego el m o m e n t o de las partículas que. tribución estadística. La teoría estadísticamente interpretada. Asi pues. estas mediciones de momentos aislados (que llevan a nuevas dispersiones. se movían en una dirección determinada (medición que.Algunas observaciones sobre la teoría cuántica 215 ejemplo. Como continúa habiendo malas inteligencias. los dos experimentos juntos d e t e r m i n a r á n con precisión la trayectoria de todas las partículas que pertenecen a la segunda selección (en lo que se refiere a la trayectoria entre las dos m e d i c i o n e s ) : pues cabe calcular con precisión tanto la posición como el momento entre las dos operaciones de m e d i r . esto es. Con Considero que este párrafo (y con el la primera frase del siguiente) es uno de los más importantes de este debate. no sólo no excluye la posibilidad de mediciones aisladas exactas. Ahora bien. mediante una ranura en una pantalla). Las relaciones de dispersión afirman que si disponemos las cosas para lograr una selección tajante de la posición (digamos. p o r medio de u n diafragma con u n a estrecha r a n u r a (medida de pos i c i ó n ) . que corresponden precisamente a los elementos considerados superfinos en la interpretación de Heisenbcrg de la teoría. p o r tanto.blogspot.tos cálculos. Hemos de contrastar esta predicción o previsión midiendo los momentos aislados de modo que lleguemos a determinar su dis. producirá u n a nueva dispersión de las posiciones) . Seleccionamos un rayo según la posición. en cualquier experimento que muestre un aumento de dispersión como consecuencia de una disminución del ancho de ranura). n a t u r a l m e n t e . pero de lo cual no nos ocuparemos ahora) darán cada una un resultado tan preciso como queramos. y. procedentes de la r a n u r a . que son predicciones estadísticas.com . estas medidas últimas nos permiten calcular relrospcclivamente los valores de loe momentos en el lugar en que la posición quedó seleccionada —y medida— por la ranura: «cálculo de lo ocurrido en el pasado» de la partícula (cf. de mucha mayor precisión que A p . realmente. en la que yo hago son todo menos superfluos. y el único con el que todavía estoy enteramente de acuerdo. los diferentes momentos dispersos que aparecen i n m e d i a t a m e n t e des[)ués de haberse realizado una selección de acuerdo con la posición *^. por tanto. son indispensables : se necesitan para contrastar nuestras predicciones. la combinación c) —esto es. Pues lo que afirman nuestras relaciones estadísticas de dispersión es que los momentos deben dispersarse cuando las posiciones están determinadas más exactamente. http://psikolibro. ya que sin él no podríamos afirmar que estábamos midietado los momentos inmediatamente después de haber seleccionado la posición. pero nunca la precisión de la medida. sino que sería no contrastable — y . sin embargo. Lo cual es u n a predicción que no sería contrastable — o falsable— si no estuviésemos en situación de m e d i r y calcular. lo único que queda «difuso» o «borroso» a consecuencia de las relaciones de dispersión es la precisión de la predicción. los momentos se dispersarán. los momentos aislados se convierten en «imprevisibles» —en un sentido que nos permite prever que habrá dispersión—). que la anchura media de la región de dispersión. A h o r a b i e n . me explicaré más a fondo. por tanto.

Die Grundlagen der Quantenmechanik. 1. Lo he insertado aquí porque ya no creo en el razonamiento del «próximo apartado» (el 77). son predicciones frecuencialcs acerca de trayectorias: y. desde luego. ¡^cro en ese m o m e n t o cesa de ser objeto de investigación p a r a el físico. de modo que tales cálculos distan mucho de «carecer de sentido». Nos daremos cuenta de hasta qué p u n t o aclara esto la atmósfera si recordamos las drásticas conclusiones que se h a b í a n ext r a í d o del supuesto fallo del concepto de trayectoria. en realidad. hacen ver claramente la influencia de ideas filosóficas. La repulsa de Heisenberg al concepto de trayectoria. por así decirlo. digamos. pero carece de interés. es que esta hipótesis y otras parecidas a ella son falsahles: basándonos en la hipótesis de que se mueve a lo largo de cierta trayectoria somos capaces de predecir que será observable en tal o cual posición. y que Schlick ' MARCH. pág.blogspot. yo he invertido su tentativa.com . Las relaciones de dispers¡ón. y porque lo que sigue es. do como p a r a afirmar que u n cuerpo cesa de eristir en el momento en que nos volvemos de espaldas a é l . Una vez que hemos abandonado el dogma incluido en la limitación impuesta por Heisenberg sobre la precisión alcanzable. Lo que sí tiene importancia. pero por un método exactamente opuesto al suyo : ya que.f. *La posición de Reichenbach —que someto a crítica en mi Postscript. las tiradas en que sale cinco— para que seamos capaces de contrastar nuestras predicciones frecucnciales acerca de ellas— o acerca de dichas tiradas. En el p r ó x i m o apartado veremos que la teoría cuántica no excluye este modo de p r o c e d e r . lo cual constituye una predicción que p u e d e refutarse. nndic está tan enajena. que p a r a el físico u n cuerpo sólo tiene r e a l i d a d en el instante en que lo observa. enteramente independiente del apartado que viene a continuación: pues se basa en el argumento que acabo de dar según el cual se necesitan cálculos sobre la trayectoria pasada del electrfin para contrastar las predicciones estadísticas de la teoría. en realidad. éstas han de ser medibles —justamente del mismo modo en que h a n de poderse averiguar empíricamente. y su h a b l a r de «magnitudes no observables». http://psikolibro.. en realidad» hasta «suficiente») no estaba en el texto original. Bajo la misma influencia escribe M a r c h : «Tal vez pueda decirse. Como es nntura!. ya no hay razón por la que hayamos de d u d a r de la significación física de tales magnitudes. especialmente positivistas. apartado *13— es parecida. lo que hemos dicho ahora es m u y suficiente *'\ ya que acaba con todas las dificultades en relación con la «carencia de sentido» del concepto de trayectoria.216 La lógica de la investigación científica lo cual hemos logrado c u m p l i r el p r o g r a m a de Heisenberg (la eliminación de los elementos metafísicos). mientras él trataba de excluir ciertas magnitudes que consideraba inadmisibles (sin llegar a conseguirlo ent e r a m e n t e ) .. sin miedo de ser m a l entendido . sin embargo. por tanto. al que me he referido en la frase anterior. haciendo ver que el formalismo que contiene dichas magnitudes es correcto precisamente p o r q u e éstas no son metafísicas. pues no existe posibilidad de decir n a d a acerca de él que esté basado en experimentos» ^ Dicho de otro modo : la hipótesis de que un cuerpo se mueve siguiendo esta o aquella trayectoria m i e n t r a s no se le observa es inverificahle: lo cual es obvio. p e r o . *' El comienzo de esta cláusula (desde «pero.

Con todo. Hemos visto también bajo qué Supuestos tiene que fracasar el intento justificado y necesario de i n t e r p r e t a r objetivamente u n enimciado de esta í n d o l e : cuando se pretende sustituir una interpretación objetiva estadística p o r una interpretación objetiva singular. mi Postscript. 1934. sino el fracaso profundo de nuestras imágenes espacio-temporales. pero. Según lo que pienso actualmente. 188 (T. pues aquél ha. la imagen corpuscular nos SCHLICK. pág. Este es uno de los puntos en que he cambiado de opinión desde entonces (cf. 1. Heisenberg adojiló esta idea de B o h r — a saber. Die Naturwissenschaften 19 (1931). The New Background of Science (1933. pág. p u e d e asumirse qxie. la teoría de Schródinger puede y debe ser interpretada no sólo como objetiva y singular. 1936. * BOHR.)}. p o r ello. sino íimultáneamente como probubilística. su éxito pareció hacer patente que se trataba de u n a renuncia fructuosa. en lo que se refiere al p r o b l e m a general de la teoría cuántica.. enunciados sobre trayectorias. pero el argumento principal en favor de la interpretación objetiva permanece inalterado. página 240) [ed. puesto de manifiesto que las relaciones estadísticas de dispersión son enunciados acerca de la dispersión de la posición más m o m e n t o . 159. no es una mera cuestión de un cambio en las teorías mecánicas y electrodinámicas. atribuyendo la incertidumbre directamente al evento aislado *^. y que p o d r í a describirse con les conceptos físicos ordinarios. r e a l m e n t e . ya que p a r a ser coherente h a b r í a que i n t e r p r e t a r asimismo subjetivamente las ondas de p r o b a b i l i d a d de Schródinger . que e s c r i b e : «En resumen. como u n a predicción indefinida. y que éstos no son aplicables a las dimensiones a t ó m i c a s » ' . es decir.. si se i n t e r p r e t a n (dir e c t a m e n t e ) las fórmulas de Heisenberg en un sentido subjetivo. que e s c r i b e : « P o r tanto. Scblick alude aquí probablemente a B o h r ." ed. el programa no llegó nunca a realizarse hasta el final. la renuncia a las descripciones espacio-temporales— como base de su p r o g r a m a de investigación .Algujms observaciones sobre la teoría cuántica 217 formula de este m o d o : «Quizá el modo más conciso de describir la situación que estamos examinando sea decir (como hacen los investigadores más eminentes de los p r o b l e m a s cuánticos) que la validez de los conceptos ordinarios espacio-temporales está confinada a la esfera de lo observable macroscópicamente. ' JEANS. En el a p a r t a d o 71 nos dimos cvienta de que todo enunciado de este tipo puede interpretarse asimismo subjetivamente.blogspot. pág. la segunda http://psikolibro. y. capítulo *V). Una vez que hemos mostrado que las relaciones de incertidumbre son enunciados probabilitarios formalmente singulares. pág. En el texto de Jeans. 236. podemos dese n m a r a ñ a r también la intrincada madeja de sus interpretaciones objetiva y subjetiva. como un enunciado referente a la incertidumbre de nuestro conocimiento. Die Naturwissenschaften 14 (1926). Die Kausalitat in der gegeniuartigen Physik.com . se pone en peligro la posición de la física como ciencia objetiva. que hasta ahora 86 h a b í a n utilizado p a r a la descripción de los fenómenos naturales» *. A la luz de nuestro análisis parece ahora justificable el empico frecuente e inevitable —si bien se haga subreptic i a m e n t e — de conceptos espacio-temporales. cast. 2. ésta es la conclusión que saca J e a n s " .

h a propuesto cierta interpretación de este tipo p a r a su ecuación de onda (que. P e r o esta tentativa lleva directamente a las dificultades características de este género de interpretaciones. ondas de nuestro conocimiento : con lo cual. por ejemplo.com . con las palabras «con todo. pág. P o r tanto. a saber. y mi sencillo análisis no sólo pone a salvo la posibilidad de descripciones espacio-temporales. y. p a r a Jeans las ondas de Schródinger son ondas de probabilidad subjetiva. estas observaciones parecerán sumamente aceptables a los positivistas. 241) [vers. sino de nuestro conocimiento de la Naturaleza.. 216 y sig.. del mismo modo que cualesquiera otros enunciados de la física . p o r tanto. que el electrón mismo es i n d e t e r m i n a d o . cit. Sin duda alguna. la imagen ondulatoria. 188 (T.. págs. El mismo Schródinger.}].blogspot. u n a interpretación no estadística. Jeans formula del modo siguiente la actitud subjetivista de la física m o d e r n a : «Heisenberg ha abordado el enigma del universo físico abandonando el enigma principal —el de la naturaleza del universo objetivo— por insoluble. y sólo hay una manera de lograr tal cosa: hemos de suponer que la imagen ondulatoria no nos da una representación de la Naturaleza objetiva. y otros parecidos (cf.. sino también el carácter objetivo de la física. y los razonamientos que he rechazado — e l empleo del teorema de Bernoidli como «puente» de la ignorancia al conocimiento estadístico. véase op. WETL. página 237 (2. y dedicándose al rompecabezas más reducido de coordinar nuestras observaciones del universo.». objetiva directa (esto es. como hemos visto.218 La lógica de la investigación científica dice que nuestro conocimiento de u n electrón es i n d e t e r m i n a d o . es u n enunciado probabilitario formalmente s i n g u l a r ) : ha tratado de identificar i n m e d i a t a m e n t e la partícula con el paquete de onda mismo. el apartado 6 2 ) — resultan inevitables. frase inicia un nuevo párrafo (que comienza. quiero decir. http://psikolibro. si se irterpretan»). no sorprende que la imagen ondulatoria que ha surgido finalmente demuestre referirse con exclusividad a nuestro conocimiento del universo tal y como se consigue a través de nuestras observaciones». Grnppentheorie und Quanlenmechanik. versióo ingl. ya realicemos experimentos con él o n o . Para la cita que insertamos al final de este párrafo." ed. Pero mis propias opiniones acerca de la objetividad no h a n quedado afectadas.. Es interesante saber que existe u n a contrapropuesta simétrica de la interpretación subjetiva mencionada de las ondas de Schródinger. toda la teoría subjetiva de la p r o b a b i l i d a d invade el dominio de la física. cast. P o r ello. 193. Pero el contenido del principio de incertidumbre tiene que ser el mismo en ambos casos. pues. en sus famosos Collected Papers on Wave-Mechanics. Los enunciados estadísticos de la teoría cuántica tienen que ser contrastables intersubjetivamente. a adscriliir la incert i d u m b r e a los objetos físicos mismos (incertidumbres objetivizadas) : Schródinger se ha visto forzado a admitir que la carga del electrón estaba «difusa» o «borrosa» en el espacio (con u n a densidad de carga d e t e r m i n a d a por la a m p l i t u d de o n d a ) —asunción que h a resultado ser incompatible con la estructura atómica de la electricidad "—. * Cf.. s i n g u l a r ) . pág.. pág.

es O. naturalmente. está definida dentro de las probabilidades estadísticas objetivas: es decir.-i. pág. mientras que la otra m i t a d será reflejada. 246) [versión cast. Quizá pueda concluir con u n a aplicación de lo dicho en este apartado a u n experimento imaginario propuesto por Einstein ''. pero la conexión lógica existente entre las interpretaciones estadística y no estadística ha permanecido o b s c u r a . Es evidente que este ejemplo es. pág. entonces. VON LAUE. 192 (T. pág. página 39). ' JEANS. de modo d i s c o n t i n u o : todo ocurre como si antes del experimento h u b i e r a n sido ambas iguales a 1/2. ECKART y F. Physikalische Prinzipien. ingl. es equivalente a la hipótesis de que la m i t a d de u n a clase dada de cuantos de luz. Algunos destacados físicos me dijeron en 1934 que estaban de acuerdo con mi solución trivial. a. tenemos.blogspot.)'\. y que Jeans llama * (tuna de las partes más difíciles de la teoría cuántica * n u e v a » . aPtiP)i puede admitirse que sea igual a la de ser reflejado. las probabilidades «cambian» solamente en cuanto que se reemplaza a por p . 1930. pero que u n a vez sabido el hecho de la reflexión se hubiesen vuelto de r e p e n t e O y 1. 39). Imagínese un espejo semitransparente. eu los apartados *100 y *115 de mi Postscript lo discuto de nuevo largo y tendido. por C. „Pk(p) = „Pu(^) = 1/2- Esta estimación probabilitari. Chicago. pág. La probabilidad formalmente singular de que u n fotón (o cuanto l u m i n o s o ) dado atraviese el espejo. El proljleina que se expone a continuación se ha hecho luego famoso con el nombre de «problema de la reducción (discontinua) del paquete de ondasyi. si bien me parece que nuestra interpretación lo hace completamente claro. pasará a través del espejo. del mismo modo que pP(P ) es 1. The New Background of Science (1933. que refleja p a r t e de la luz y deja pasar a su través otra p a r t e . y sea el caso que se averigüe experimentalmente que este fotón ha sido reflejado.com . pero pP(/3). Es decir. HoYT. y así h a ocurrido que se h a continuado sin caer en la cuenta del carácter peculiar de otros enunciados probabilitarios formalmente singulares —tales como las relaciones de i n c e r t i d u m b r e — .* ed.Algunas observaciones sobre la teoría cuántica 219 La interpretación estadística de Born ha resuelto el problema.. esto es. C.. 29 (trad. p o r tanto. el mismo que hemos propuesto en el apartado 71 * \ Y difícilmente aclara la situación el describir este experimento — t a l como lo hace Heisenberg ' — en loa siguientes t é r m i n o s : «fMediante el experimento [esto ' Cf. que h a n podido seguir socavando las bases físicas de la teoría. parece que las probabilidades cambian como si fuese repentinam e n t e . 242. Chicago. 1930. HEISENBERC. por el con- http://psikolibro. si no trivial **. pig. Physikalische Prinzipien. pero ha pasado más de veinte años y este problema sigue causando la máxima estupefacción en los estudios acerca de la teoría cuántica. como sabemos. pág. 2. con lo cual. q:P(P) continúa valiendo 1/2. The Physical Principles of the Quantum Theory. Sea ahora k u n fotón que incide sobre el espejo. " HEISENBERC. 29 (trad. en realidad. respectivamente.: The Physical Principles of the Quantum Theory. ingl.

Todo esto no sirve para nada. acerca de cuyo origen véanse la nota *1 del apéndice VI. 22. continúan siendo iguales a 1 / 2 : lo único que h a ocurrido es que hemos elegido una nueva clase de referencia —fi. y una observación ulterior de Heisenberg acerca de que este tipo de propagación de u n a acción física no p u e d e emplearse p a r a t r a n s m i t i r señales." ed.und TFellenthéorie. desaparece la conclusión paradójica». ayuda a c o m p r e n d e r las cosas poco más o menos lo mismo que decir que dos p o r dos se convierten en cuatro con velocidad superior a la de la l u z . ni creo tampoco. Todavía m á s : los argumentos de los apartados precedente y siguiente no q u e d a n alterados p o r ello. * Einstein ha adoptado luia interpretación parecida : cf. y p o r E i n s t e i n — e n su carta reproducida en el apéndice * X I I — . este error fue sometido a crítica p o r p r i m e r a vez p o r Von Weizsacker en Naturwiss. Ya no creo en dicho e x p e r i m e n t o . a P t O ) y aPi(P)'. El destino de este experimento imaginario es el de recordarnos la urgente necesidad de distinguir y definir los conceptos probabilitarios estadísticos y formalmente singulares. También hace ver que el p r o b l e m a de interpretación a que h a dado origen la teoría cuántica sólo p u e d e abordarse p o r medio de u n análisis lógico de la interpretación de los enunciados p r o b a b i l i t a r i o s . he de decir que tal reimpresión no me h a p r o d u c i d o gozo a l g u n o . o P'.com . p u e s dentro de mi argumentación p u e d e reemplazarle el famoso experimento imaginario de Einstein. que sea «decisivo» en el sentido mencionado en el texto ni siquiera necesario. y trario. Handbuch d. a u n q u e es verdadera.. pero mutuamente independientes. en lugar de a— bajo la enérgica inflviencia del resultado del experimento (o sea.blogspot. la nota *4 del presente a p a r t a d o y los apéndices * X I y * X I I ) . de la información h t (i o k e ^. p o r otra p a r t e . dice con toda justeza en Korpuskular. ya que nuestras probabilidades originarias. 1934.220 La lógica de la investigación científica es. que las consecuencias lógicas de esta información) se p r o p a g a n con velocidad superior a la de la luz». tal vez. la medición p o r la cual encontramos el fotón reflejado] se ejerce cierto tipo de acción física (una reducción de los paquetes de ondas) desde el lugar en que se ha encontrado la mitad reflejada del paquete de ondas a otro lugar — t o d o lo distante que q u e r a m o s — en que acontece estar la otra mitad del paquete» . página 807. página 278 y el p u n t o 10 del apéndice * X I . Si suponemos que por principio la onda se refiere a un agregado de cuerpos iguales. descripción a la cual a ñ a d e : «esta acción física se p r o p a g a con velocidad superior a la de la luz». 77. pág. ya que se basa en u n error. la nota *1 del apartado siguiente y el apéndice •XII. pero que algunos lectores preferirían quizá ver exactamente qué errores había cometido. Como se me h a criticado p o r r e i m p r i m i r el presente a p a r t a d o . Podolski y Rosen (cf. Decir que las consecuencias lógicas de esta elección (o. http://psikolibro. L o s EXPERIMENTOS DECISIVOS (*He r e t i r a d o el experimento imaginario que describo en el presente a p a r t a d o . respectivamente). Ro diologie 6 (2. 79 de la separata): «Pero quizá es algo completamente equivocado coordinar una onda con un corpúsculo aislado. apenas mejora la situación.

no puede q u e d a r contradicha simplemente p o r q u e consigamos en nuestras mediciones u n grado de precisión más elevado * ' . o bien —si medimos varios (como en nuestro ejemplo)'— la totalidad del haz de electrones. podemos contrastar estos enunciados acerca de la d i s p e r s i ó n : y ello midiendo las energías o los momentos de electrones aislados. tal como uno en un tubo catódico. por tanto. En " En reuliclnd.blogspot.ido o tapado mi error. P o d e m o s efectuar diversas selecciones físicas de tal h a z : por ejemplo. también sus energías). y asum a m o s que la dirección que sigue es la dirección x. esto no nos permitiese e m p l e a r dicho conocimiento p a r a llevar a cabo una selección p r o h i b i d a ) . http://psikolibro. de acuerdo con las relaciones de dispersión. cuyos átomos quedarían excitados: encontraríamos — e n t r e otras cosas— algunos átomos para cuya excitación se h a b r í a requerido u n a energía superior a la energía media de los electrones. pero no me parece que sus argumentos hayan rozado siquiera el verdadero núcleo físico de la teoría de Heisenberg. p o d r í a continuar del modo siguiente: «Imagínese un haz de electrones. p o r tanto. Si se pidiera a mi contradictor que diese forma a su tesis p o r medio de u n ejemplo físico. « P o r ahora vamos bien». la imposibilidad de hacer predicciones singulares exactas». Como usted ha afirmado con razón. 1 ) que las fórmulas de Heisenberg p u e d e n interprestarse estadísticamente. pero — y aquí llega mi objeción— al ejecutar semejante medición hemos de p e r t u r b a r el sistema que estamos e x a m i n a n d o . p o r ejemplo. cabe separar o seleccionar un grupo de electrones teniendo en cuenta su posición en la dirección x (esto es. y de ahí. He puesto de manifiesto. los momentos en la dirección * de los distintos electrones del grupo discreparían entre sí a m p l i a m e n t e (y. haciendo que los electrones chocasen sobre una placa. 2 ) que su interpretación como limitaciones impuestas a la precisión alcanzable no se sigue lógicamente de la teoría cuántica : la cual. Admito. es decir. pero no hay modo de conocer tal cosa acerca de los electrones aislados sin perturbarlos. no sólo posibles. pues como conocemos la posición llegaremos a saber la posición y el momento.) H e llevado a cabo hasta ahora las dos p r i m e r a s partes del programa que había bosquejado en la introducción que precedía al apartado 7 3 . pues.Algunas observaciones sobre la teoría cuántica 221 que p o d r í a habérseme criticado fácilmente si hubiese suprim. Reconozco que la teoría no sufriría contradicción lógica si p u d i é r a m o s conocer los momentos de los distintos electrones del grupo antes de que éste se vea p e r t u r b a d o (con tal de que. he completado tainhién el punto 3) de mi programa. es decir. podría decir a l g u i e n .com . que tenía usted razón de sobra en hacer resaltar que tales mediciones son. De este modo. de acuerdo con su coordenada x en un instante d e t e r m i n a d o ) — q u i z á por medio de un diafragma que abriríamos d u r a n t e u n tiempo cortísimo—. naturalmente. P o d r í a ejecutarse una medición de esta índole. o bien los electrones aislados. sino significativas. «no niego que sea posible considerar la teoría cuántica de ese modo . obtendríamos un grupo de electrones cuya extensión en la dirección x sería muy p e q u e ñ a .

Y mi concepción tiene v e r d a d e r a m e n t e que chocar con este nuevo sistema teórico — l a conyunción de la teoría cuántica con esta hipótesis auxiliar. ya que está excluida p o r sus p r o p i a s 'relaciones de dispersión'. Y. pero no efectuar selecciones. en p r i m e r lugar. Así pues. entonces con él o con otro aparato semejante sería capaz de producir agregados de electrones en los que todos éstos.com . Admito que la idea es tolerable lógicamente . desde luego. la «hipótesis de ligaduras) ^. La razón que tengo para elegir en concreto esta forma para su análisis y discusión críticos es que la objeción que afirma la existencia de una ligadura i. afirmo justamente la imposibilidad de semejante medición. todos aquellos cuyo m o m e n t o supera (o no llega) a una cantidad d a d a » . por ejemplo. «Pero eso es precisamente lo que yo afirmo — d i r í a mi impugnad o r — . lo único que p o d r í a usted contestar es que es posible concebir un a p a r a t o que nos permitiese hacer mediciones. http://psikolibro. a) estarían limitados en cuanto a posición. Usted supone que es posible m e d i r la energía de uno de esos electrones en movimiento sin sacarle de su trayectoria y del grupo de electrones: y ésa es la asunción que yo considero insostenible. P e r o que todavía no se h a dado (ni se p u e d e dar. pues admitiendo que dispusiera de u n a p a r a t o con el que pudiese llevar a cabo tales mediciones. ' La hipótesis auxiliar que debato aquí puede presentarse. no las excluye t a m p o c o : podría hablarse de la imposibilidad de predicciones singulares únicamente si p u d i e r a afirmarse que al p e r t u r b a r el sistema o interferir con él tiene que impedirse todo tipo de medición predictiva. sino exclusivamente predicciones aisladas «indefinidas» (esto es. Ninguno de los argumentos aducidos p r u e b a que las predicciones precisas contradirían a la teoría cuántica. si es posible una medición predictiva también ha de serlo la separación física correspondiente. que no sería extraño que fuese correcta. y b) tendrían el mismo m o m e n t o . ya que todos introducen una hipótesis suplementaria: p u e s el enunciado (que corresponde a la tesis de Heisenberg) de que las predicciones aisladas exactas son imposibles resulta ser equivalente a la hipótesis de que las mediciones predictivas j las selecciones físicas estén ligadas inseparablemente. Mi p r i m e r a respuesta sería que todo ello parece sumamente convincente. como usted las l l a m a . Pero lo que yo afirmo en este m o m e n t o es que. Después de todo. también usted opina que la existencia de semejantes agregados estaría en contradicción con la teoría cuántica.222 La lógica de la investigación científica conclusión : sigue siendo cierto que las predicciones aisladas precisas son imposibles».iilie medición y selección física ha sido realmente planteada (en conversaciones y en Carlas) contra la tesis aquí propuesta. desde luego.blogspot. es evidente que a p a r t i r de u n a teoría estadística no pueden deducirse nunca predicciones singulares exactas. pero como físico lo único que puedo decir es que mis intuiciones se rebelan contra la idea de que podamos m e d i r los momentos de unos electrones sin ser capaces de eliminar. A esta objeción yo contestaría diciendo. si bien la teoría no nos proporciona semejantes predicciones. de un modo diferente. formalmente singulares). según veremos p r o n t o ) u n a demostración rigurosa de la aserción según la cual.

con precisión. P e r o todavía tiene que asentarse el 4 ) : esto es. a u n q u e p o d r í a decirse que son fruto de ellas. Ahora b i e n . Conpeemos con precisión el momento de cada u n a de tales partículas. con el cual se pretende establecer la posibilidad de predicciones a r b i t r a r i a m e n t e precisas de la trayectoria de partículas aisladas. según asumimos. en lugar de determinar la posición en la dirección X de un grupo de corpúsculos p o r medio de una selección física — o sea. en vez de aislar dicho grupo del resto del haz por medios técnicos (como hicimos a n t e s ) — . y conocemos. no están esparcidas por fuera de u n margen a r b i t r a r i a m e n t e pequeño A x . Existe. las leyes de conservación del m o m e n t o y de la energía) con la «hipótesis de ligadura» es i n t e r n a m e n t e contradictorio. nos contentaremos con diferenciar este grupo de los demás dirigiendo meramente nuestra atención a é l : p o r ejemjjlo. se sabrá que son iguales a c e r o — . y especialmente del experimento físico imaginario que describiré más abajo *". Querría destacar que las principales consideraciones físicas que voy a presentar ahora no forman parte de las asunciones o premisas de mi análisis lógico de las relaciones de incertidumbre. me ocupo linicaiiiente de predicciones que no se refieran a corpúsculos aislados determinados. así como contrastarlas. sino a todas las partículas que se mueven a lo largo de trayectorias paralelas a la dirección x con u n m o m e n t o conocido igual para t o d a s . la posibilidad de seleccionarlo físicamente). Como introducción a este experimento imaginario estudiaré prim e r o algunos otros más sencillos. también se conocerán las componentes del m o m e n t o en las otras direcciones —esto es. por ello. En realidad. Podemos llevar a cabo el mismo tipo de selección imaginaria en lo que se refiere a las demás coordenadas espaciales: el haz monocromático seleccionado fí*"' Aquellos críticos que han rechazado —con toda razón— la idea de mi experimento imaginario parecen haber creído que habían refutado a la vez. con los que intento hacer p a t e n t e que podemos hacer sin dificultad predicciones de trayectoria de precisión arbitraria. A este nivel de la cuestión. http://psikolibro. y que. el onálisis precedente.com . pese a la advertencia que hago. h e m o s de hacer ver todavía que el sistema que combina la teoría cuántica estadísticamente i n t e r p r e t a d a (incluyendo. o sea. con ello. y la extensión general de semejante convicción presuntiva p o d r á tal vez explicar p o r qué no se h a n elaborado los sencillos argumentos que asentarían la presunción opuesta.Algunas observaciones sobre la teoría cuántica 223 Al llegar a esta situación he llevado a cabo el punto 3 ) de mi prog r a m a . dónde se va a encontrar tal grupo en cada instante futuro (es claro que la mera existencia de semejante grupo de corpúsculos no contradice a la teoría cuántica: sólo lo h a r í a su existencia separada.blogspot. supongo. por tanto. u n a convicción p r o f u n d a m e n t e arraigada de que las mediciones predictivas y las selecciones físicas están siempre ligadas entre s í . podemos prestar atención a todas las partículas que tienen (con una precisión d a d a ) la coordejiada de lugar x en u n instante dado. el análisis que h e m o s efectuado hasta ahora es enteramente independiente de lo que se va a decir.

una vez más. los corpúsculos que después de h a b e r pasado p o r la r a n u r a se mueven en u n a dirección d e t e r m i n a d a forman de nuevo una selección i m a g i n a d a . En p r i n c i p i o . y ahora podemos establecer el momento de u n grupo parcial de tales corpúsculos (seleccionado imagin a t i v a m e n t e ) que se encuentre en u n instante dado en u n a posición dada a lo largo de la dirección x: el momento será m a y o r cuanto más adelante se encuentre el grupo parcial seleccionado (y viceversa). a saber.blogspot. debido a la dispersión de los momentos : el grupo corpuscular se esparcirá sobre u n margen o zona que será cada vez más grande en la dirección x según avanza (el paquete se h a r á más a n c h o ) . desde luego. Como sabríamos p a r a cada punto de la cinta el instante en que estaría expuesto al impacto de los electrones. p o d r í a m o s predecir t a m k i é n con respecto a cada u n o de tales puntos con qué m o m e n t o se p r o d u c i r í a n los i m p a c t o s . podemos t o m a r un haz monocromático en el cual se haya ejecutado una selección física p o r medio de una estrecha r a n u r a A y (con lo cual tendremos como p u n t o de p a r t i d a físico una selección física que corresponderá a la selección m e r a m e n t e imaginada del ejemplo p r e c e d e n t e ) . dicho brevemente. p o r decirlo así. sino también el momento de todo corpúsculo de este rayo : y seremos capaces — p o r tanto— de predecir. podemos predecir su posición y su m o m e n t o . y. Sustituyendo la placa fotográfica p o r u n a tira móvil de película fotográfica p o d r í a m o s llevar a cabo la contrastación empírica de la predicción que h u b i é r a m o s hecho de este m o d o . predicciones que p o d r í a m o s someter a contraste. No sabemos. Una vez más. no sólo conoceremos la posición.com . podremos contrastar empíricamente esta predicción (como ocurría con el experimento a n t e r i o r ) . ya que suponemos que en estas direcciones el momento se ha seleccionado con precisión (es decir. u n a selección de partículas de acuerdo con su posición en la dirección de movimiento. partiendo de otros tipos de agregados. entonces corpúsculos diferentes se moverán con velocidades diferentes. la situación es la misma (aun cuando las contrastaciones empíricas son algo más difíciles) que en el casó del p r i m e r ejemplo considerado . pero si tenemos en cuenta una dirección d e t e r m i n a d a podemos calcular con precisión la componente del m o m e n t o de todas las que se dirigen en esta dirección concreta. si colocamos una placa fotográfica en su camino. mas podemos fijar nuestra atención de nuevo en un r a j o parcial muy estrecho. P o r ejemplo. Si realizamos u n a selección física correspondiente a este caso. insertando u n http://psikolibro. en qué dirección saldrá después de atravesar la r a n u r a . de ninguna de las partículas. con respecto a cualquier partícula de este estrecho rayo (que.224 La lógica de la investigación cienújlca sicamente tendría que tener u n gran ancho en las direcciones y y z (sería infinitamente ancho en el caso de u n haz monocromático i d e a l ) . p o r e j e m p l o . y. o. Pueden efectuarse selecciones imaginarias análogas a la que acabamos de hacer a p a r t i r de un «caso puro» de u n tipo concreto. Así pues. podemos someter a contraste nuestras predicciones. leemos seleccionado imaginativamente). es igual a cero) : de suerte que las posiciones en estas direcciones estarán muy s e p a r a d a s . sus trayectorias . en qué p u n t o y con qué momento incidirá sobre una placa fotográfica colocada en su t r a y e c t o r i a .

cuando llega una partícula a X (véase más ahajo). La precisión de las medidas que se obtienen con estas contrastaciones no está limitada p o r las relaciones de incertidumbre : pues éstas h a n de aplicarse —según liemos visto— principalmente a las mediciones que se emplean para la deducción de predicciones. ai procedía do P o de otro sitio cualquiera. p e r m i t e «un cálculo del pasado del elect r ó n » . Con todo. constituye u n ejemplo de b). En los a p a r t a d o s 73 y 76 he estudiado tres casos de tales mediciones «no predictivas». Como me dispongo a deducir unas consecuencias de tanto alcance del supuesto de que son posibles mediciones precisas «no predictivas» de este tipo. considero apropiado discutir la admisibilidad de semejante supuesto : lo cual se hace en el apéndice VI. al cual seguiría u n a selección según la dirección que permitiese pasar solamente a las partículas que poseyeran u n momento m í n i m o d a d o . b) la medición de una posición precedida — o c) sucedida— p o r u n m o m e n t o . a saber. apoyaré m i e x p e r i m e n t o imaginario -—que pretende asentar firmemente la posibilidad de predecir con precisión la posición y el momento de una partícula d e t e r m i n a d a — en este dispositivo especial de medición. en el b) cabe calcular la trayectoria previa a la primera medición. y no podemos saber. Heisenberg cuestiona la «realidad física» de la m e d i d a . una de momento seguida por una de posición (o viceversa) : según la teoría cuántica. esto es. y u n campo eléctrico en ángulo recto con la dirección del rayo cuando se tratase de electrones). es decir. pues mientras en los casos a) y c) sólo eran posibles cálculos referentes al t i e m p o comprendido entre las dos mediciones. Como ya sabemos.Algunas observaciones sobre la teoría cuántica 225 filtro delante de la b a n d a móvil o quizás ante el contador de Geiger (un filtro en el caso de rayos luminosos.com . ya que no es posible deducir de ella conclusión alguna contrastable. a la zona temporal Anterior a la primera de tales mediciones. porque nos permite calcular el momento de la partícula sólo a su llegada a u n a posición y en u n instante medidos ambos e x a c t a m e n t e : la medición parece carecer de contenido predictive.blogspot. el a p a r t a d o 7 3 ) . La medición arriba expuesta. De ahí que el último párrafo del apéndice VI sea erróneo. pero no a las encaminadas a c o n t r a s t a r l a s . por ejemplo. con tal de que ésta sea u n a selección de acuerdo con u n m o m e n t o dado : ya que tal selección no p e r t u r b a la posición del corpúsculo *^. Podríamos averiguar de este modo si estas partículas llegaban realmente en el instante predicho o n o . y con él se desploma mi experimento imaginario. esto es. p o r medio de u n filtro delante de una tira de película o de u n contador de Geiger. el apéndice * X I I ) . se entiende que se aplican a «mediciones predictivas» y no a «mediciones no predictivasy>. 16 http://psikolibro. no es posible prolongar aún más la trayectoria hacia atrás. a p r i m e r a vista no predictivo. y es de suponer que éste es el caso que. según Heisenherg (cf. a) la medición de dos posiciones. de una selección de acuerdo con el m o m e n t o seguida por u n a de posición . Con el experimento imaginario que viene a continuación desafío *" Este enunciado (que traté de apoyar en mi estudio del apéndice VI) ha sufrido una eficaz crítica de Einstein (of. La cuestión principal es que las mediciones no predictivas determinan la trayectoria de la partícula solamente entre dos mediciones.

me parecen monstruosidades lingüísticas: despUL's do todo. que h a n utilizado para justificar la interprelación de las fórmulas de este último como limitaciones impuestas a la precisión a]canzal)le. podrían utilizarse dos rayos corpusculares de los cuales al menos uno fuese neutrónico. Se ha dado por seguro que c u a h p ñ e r experimento de esta índole estaría en contradicciíSn con el formalismo de la teoría cuántica. En cierto modo. y podemos sacar partido del hecho de que tales leyes nos permiten calcular lo qui' ocurre cuando las partículas chocan —supuesto que se nos den dos de las cuatro magnitudes con que se describe la colisión (esto es. * Cf. Physical Review 2 5 .com . 1927). 639. Pues estos autores han tralado de justificar tal inlcr])r(>lación mostrando que no puede idearse un experimento imaginario (jue dé origen a medidas predielivas más e x a c t a s . que si existe realmente una partícula caracterizada por la selección seamos ea|iaces de averiguar tal hecho.) http://psikolibro. los momentos ai y b i i previos.2. pero mi análisis — e n el que he llevado a caho los puntos 1) y 2 ) de mi programa— ha despejado el camino p a r a idear un experimento imaginario que hace ver. pág. y los i2 y ^21 posteriores a ella) y una componente^ de u n a tercera—. 229 y sigs. 1924.blogspot. pero es claro que este método de argumentar no excluye la posiliilidad de (pie un (ha jiuetla idearse lui experimento imaginario que (empleando efectos y le}es físicos conocidos) haga ver cómo después de todo serían posihles tales mediciones. pág. pero escogeré un dispositivo tal. ) Imaginemos ahora el dispositivo experimental siguiente (véase la figura 2 ) . como antes. no decimos ni «posilrivoB ni «prolrón». ambos «casos puros». Ergehnisse der exaklen Naíurwissenschaft 5. cf. X-Rays and Electrons (Nueva York. ° Estoy pensando ahora en un rayo de luz y un tipo cualtjuiera de rayo corpuscular (de megatones. Zeitschrijt für Physik 3. cit. no podemos trabajar únicamente con supuestos estadísticos: hemos de e m p l e a r t a n d u é n las leyes no estadísticas de la conservación de la energía y del m o m e n t o . (Dinincidentalmente que las palabras «negatrón» o «positrcíp». 439. que son posibles las mediciones precisas en cuestión. BÜTHE y GEICEIÍ. HAAS. 1926. 267 y sigs. mi experimento consiste en una especie de idealización de los de Compton-Simon y Bothe-Geiger '-'. P a r a realizarlo emplearé. HAAS. como máximo uno podrá ser un rayo de luz y como máximo uno tendrá carga e l é c t r i c a ^ ) . Athomtlieorie (1929). en el sentido concreto de (jue el haz A será monocromático (o sea. (El método de cálculo es una ¡larte perfectamente conocida de la teoría del efecto C o m p t o n * . págs. 1925. también COMPTON. en principio. págs. sin embargo. Hacemos que se corlen dos haces corfjuscuJares (de los cuales. ' Ha de entenderse aquí «componente» en el sentido más amplio (ya en cuanto a dirección como en cuanto a magnitud absoluta). Como (jueremos llegar a predicciones singulares. de pleno acuerdo con la teoría cuántica. op.226 La lógica de la investigación cientíjica directamente el método argumentativo de B o h r y Heisenberg. una «selección i m a g i n a r i a » .. positones o neutrones). se tratará de una selección de acuerdo con el momento a i ) y el B pasará a través de ' CoMPTON y SmoN. y parece que esta idea lia d e t e r m i n a d o la dirección de la búsqueda de semejantes experimientos. que se están convirtiendo actualmente en las de uso normal.

supongamos también que las partículas de B tienen el momento (absoluto) bi.Se p r o d u c i r á n algunas colisiones entre corpúsculos de uno y otro haz. y lo mismo ocurre con el del rayo parcial [ B ] en cuando nos h e m o s decidido p o r u n a dirección concreta para é l : sea.Elegimos ahora u n a dirección PX. el m o m e n t o que tienen después de la colisión los corpúsculos con los que aquéllas habían c h o c a d o ) : a cada partícula de [ A ] que quedó lanzada en el p u n t o P en dirección de X y con el momento 335 h a de corresponder -x una segunda partícula — d e [ B ] — que h a sufrido una deflexión en P en la dirección calculable PY y tiene el momento ba. un contador de Geiger o una tira móvil de película— que registra los impactos de los corpúsculos que llegan desde P a la región X (cuya extensión cabe reducir a nuestro arbit r i o ) . [ A ] y [ B ] . que se intersecan en el p u n t o «lugar) P.blogspot. pues. conocemos el momento de [ A ] . dónde se encontraba esta segunda partícula en todo instante. Podemos decir a h o r a : en cuanto advertimos que se h a registrado una de tales llegadas.Colocamos u n a p a r a t o en X — p o r ejemplo. podemos calcular su m o m e n t o . si nos fijamos en las partículas del rayo parcial [ A ] que después del choque se mueven en dicha dirección. Ahora imaginamos dos fino.: rayos parciales. Y colocando otro contador de Geiger (o la tira móvil de pelícu- http://psikolibro. pues teniendo en cuenta cuándo se produjo el impacto de la p r i m e r a en X y su velocidad — q u e conocem o s — . bi. podemos calcular el instante en que se produjo la colisión en P. que es a i . asimismo. p o r tanto. a u n a selección física que tiene en cuenta la p o s i c i ó n ) .Algunas observaciones sobre la teoría cuántica 227 u n a estrecha r a n u r a Rn (y estará sujeto. sabemos que. 325 J^ asimismo. al mismo tiempo. u n a segunda partícula h a de estar moviéndose desde P hacia Y con el momento bz? Y sabemos. hz (esto es.com .

bajo qué condiciones son compatibles con la teoría c u á n t i c a — : solamente si podemos llegar a conocer el estado de la partícula sin ser capaces de d a r origen a dicho estado a voluntad. Podolski y Rosen emplean un razonamiento más modesto.blogspot. Así pues. a la de la precisión alcanzable en las mediciones que se efectúan en X. pero. de su posición en la dirección PRn). sin interferir con ella: hecho que cabe expresar diciendo que esta última «tienes posición y momento precisos (Einstein lo expresó así: la posición y el momento son «reales)!. pueden medirse con el grado de precisión que queramos (cf. Y éstas parecen ser. podemos hacer predicciones con u n grado de precisión cualquiera acerca del corpúsculo de B que se mueve en la dirección PY. como si dijéramos. ya que cuando lo alcanzamos el corpúsculo h a b r á asumido ya su estado de movimiento . p o d e m o s utilizar tal conocimiento p a r a deducir de él predicciones contrastables (si la partícula de B es u n fotón. pero válido: supongamos que la interpretación de Heisenberg sea correeta. sin embargo. interponiendo u n campo eléctrico o u n filtro delante del contador de Geiger— antes de m e d i r la posición.228 La lógica de la investigación científica l a ) en Y. incluso después de que la colisión entre las dos partículas ha tenido lugar. y si m. a p r i m e r a vista. y. y. en principio. entonces. posición y momento de la p r i m e r a partícula correspondiente de [ A ] : cuyo momento en la dirección PX. y fue atacado inmediatamente como «reaccionario»). lo cual significa que los corpúsculos del rayo parcial [ B ] sobre el que estamos haciendo predicciones se '•* Einstein. La precisión de estas predicciones — l o mismo que la de las mediciones realizadas p a r a contrastarlas— no está. como consecuencia de todo esto (según se verá más a fondo en el apéndice V i l ) . nos es dable calcular —con la precisión que queramos— bien la posición. Este experimento imaginario nos permite advertir. el apéndice V I ) si realizamos u n a selección de momentos — p o r ejemplo. en consecuencia. bien el momento de la segunda partícula. Los impactos de las partículas que alcanzan X se sucederán unos a otros en intervalos de t i e m p o irregulares. sujeta a ninguna de las limitaciones debidas al principio de incertidumbre en lo que se refiere a la coordenada de posición y a la componente del momento en la dirección PY: pues mi experimento imaginario reduce la cuestión de la precisión con que se pueden liacer predicciones acerca de u n a partícula de B que sufre una deflexión en P . mediciones no predictivas de tiempo. llegamos a u n conocimiento que es posterior al evento. p o r ejemplo. http://psikolibro. si medimos la posición podemos calcular la de la segunda partícula. puesto que podemos elegir en cualquier instante —^si medir la posición o el momento—. p o d r í a m o s ser capaces de calcular el instante de su llegada a S i r i o ) . Véanse también loa apéndices 'XI a •XII. ni que haya sufrido ningún tipo de interferencia debida a dicho cambio.edimos el momento podemos calcular el de esta última. no es razonable suponer que el segundo corpúsculo haya quedado afectado en modo alguno por el cambio de dispositivo experimental procedente de tal elección. no sólo que pueden ejecutarse predicciones aisladas precisas. de suerte que podamos medir únicamente o la posición o el momento de la primera partícula en X. sino bajo qué condiciones p u e d e n realizarse — o . mejor.com . así como el instante de su impacto en X (esto es. P e r o . podemos contrastar nuestras predicciones con respecto al segundo corpúsculo **.

ni tampoco podemos evitar que se h a g a n disparos al blanco que escapan a nuestra previsión (desde las cercanías de P). puesto que es posible deducir la posibilidad de llevarlo a cabo a p a r t i r de la interpretación estadística de la teoría cuántica (más las leyes de la energía y del m o m e n t o ) .com . no será fácil superar el dxialismo de las macro-leyes y las micro-leyes — q u i e r o http://psikolibro. o «enunciados p r e c i s o s » ) . A juzgar p o r el estado actual del desarrollo científico.Algunas observaciones sobre la teoría cuántica 229 sucederán t a m b i é n u n o a otro a intervalos irregulares de t i e m p o . 78. sino que hemos de esperar hasta que el a r m a de fuego entre en acción. h a de t r a t a r de p r o p o n e r hipótesis acerca de frecuencias —esto es. resulta que la interpretación de Heisenberg. Es evidente que nuestro experimento y la interpretación de Heisenberg son incompatibles. ívlas. pero no podemos elegir l i b r e m e n t e el m o m e n t o en que se dispara. Así pues. Estaría en contradicción con la teoría cuántica que pudiésemos alter a r el estado de cosas haciendo. y. No existe nada en estas dos tareas que las haga m u t u a m e n t e incompatibles en ningún respecto : sin duda alguna. q u e p u e d e considerarse como u n a especie de experimentum crucis que sirve p a r a decidir entre la concepción heisenberguiana y u n a interpretación estadística coherente de la teoría cuántica. calcular el instante exacto en que se hizo el disparo en P. tendrá que intentar descubrir leyes que le permitan deducir predicciones aisladas (leyes «causales» o «deterministas». la segunda de las conclusiones que acabamos de rechazar se ha p r o p u g n a d o repetidamente : una y otra vez nos encontramos con la creencia de que donde rige lo fortuito la regularidad está excluida (en el a p a r t a d o 69 he estudiado esta creencia desde un punto de vista crítico). por ejemplo. ni tampoco ocurre que siempre que haya enunciados frecuenciales perfectamente confirmados en un campo particular. por el otro. es como si fuésemos capaces de a p u n t a r y p r e d e t e r m i n a r la fuerza de la bala. leyes que afirmen probabil i d a d e s — con objeto de deducir predicciones freciienciales. sin embargo.blogspot. iguales los intervalos mencionados. esteraos autorizados a concluir que en dicho campo no se puedan proponer enunciados precisos. L A METAFÍSICA INDETERMISNISTA La tarea del científico de la Naturaleza es buscar leyes que le p e r m i t a n deducir predicciones. como si pudiéramos. que le contradice. A la vista de los experimentos de Compton-Simon y Bothe-Geiger parece posible realizar el experimento arriba expuesto. ha de estar también en contradicción con la interpretación estadística de aquella teoría. y es posible dividir esta tarea en dos p a r t e s : p o r un lado. no ocurre que siempre que presentemos enunciados precisos no debamos hacer hipótesis frecuenciales. asimismo (y ello antes de que la bala dé en el blanco Y). Esta situación parece perfectamente clara. pues —como hemos visto— a algunos de aquéllos corresponden macro-leyes deductibles de asunciones frecuenciales.

no favorece ni una tesis determinista n i u n a indeterminista. no debemos concluir que sea vana la búsqueda de leyes precisas. y no p u e d o estar de acuerdo con Schlick cuando dice que «. posee u n carácter enteramente diferente de u n a ley n a t u r a l . y que posiblemente p u e d a n deducirse de estimaciones probabilitarias . pero negar la causalidad sería lo mismo que intentar p e r s u a d i r al teórico de que abandone su búsqueda. d i g a m o s ) . a u n q u e es susceptible de formulación. entonces seguiríamos sin estar autorizados a sacar conclusiones indeterministas : es decir.. sí o no? Considero esta p r e g u n t a como metafísica. en ningún caso tendríamos derecho a extraer conclusiones indeterministas del hecho de que dichas relaciones estuviesen perfectamente corroboradas *^. > Pero podemos argumentar en favor. que tales tiradas estén indeterminadas. como hemos visto en el apartado 7 0 . Lo que.230 La lógica de la investigación científica decir. p o d r í a ser lógicamente posible es una reducción de todos los enunciados precisos conocidos a enunciados frecuenciales (interpretándolos como macro-leyes). señalando las dificultades y contradicciones que podrían desvanecerse con ella. digamos. Estas reflexiones no constituyen. pero sigo considerándola verdadera. de una tesis metafísica indeterminista. sin embargo. aquello a que va a p a r a r el experimento imaginario descrito en el a p a r t a d o 7 7 . El científico no dejará nunca que nada le i m p i d a continuar buscando leyes. Y si llegara el m o m e n t o en que fuese posible trabajar en la física con enunciados frecuenciales exclusivamente. Continúo creyendo que este análisis es esencialmente correcto: pues no podemos concluir. El llamado «principio de causalidad» o «ley de causalidad».. del éxito de las predicciones frecuenciales acerca de tiradas con una perra chica. Einstein se opone a esta tesis.com . http://psikolibro. y por mucho éxito que tengamos al o p e r a r con estimaciones probabilitarias. lo cual quiere decir que p u e d e n q u e d a r siempre superadas. Las leyes que encontramos son siempre hipótesis. que no lo estaríamos p a r a afirmar que «no existen leyes precisas en la Naturaleza. todo lo c o n t r a r i o : supongamos que las relaciones de incertidumbre no queden refutadas p o r dicho experimento (por las razones que s e a n : p o r q u e el experimentum crucis detallado en el apéndice VI se decidiera contra la teoría cuántica. ninguna ley de la que puedan deducirse predicciones sobre el curso de procesos aislados o elementales». Esta es la situación lógica . Así pues. ¿Está gobernado el m u n d o p o r leyes estrictas.la ley de causalidad " Al final de la carta que incluimos en esta obra como apéndice *XII. en modo alguno.blogspot. pues incluso en tal caso se las p o d r í a contrastar y solamente cabría corroborarlas como enunciados frecuenciales. Pero la reducción contraria no es posible: los enunciados frecuenciales no p u e d e n deducirse jamás de los otros. el hecho de que operemos con a m b a s — . y acabamos de hacer ver que semejante intento no puede estar respaldado p o r demostración de ninguna clase. ni siquiera las leyes de esta índole . necesitan p a r t i r de asunciones propias que tienen que ser específicamente estadísticas. sólo es posible calcular probabilidades a p a r t i r de estimaciones probabilitarias *^.

tenía también al «principio de causalidad . 374.. Pero no p u e d e h a b e r enunciado empírico con consecuencias metodológicas que nos obligue a a b a n d o n a r la búsqueda de leyes: pues la única forma en que u n enunciado que suponemos libre de elementos metafísicos pueda tener conclusiones indeterministas es que éstas sean falsables **. a saber. 1931. sin embargo. escribe lo siguiente (cito el pasaje completo." ed. no nos sorprende en realidad. pero como por entonces consideraba que éstas son auténticos enunciados. no podemos obedecer una exScHLiCK. en Die Kausalitiit in der gegenwürtigen Physik. sino que resultan ser nada más que reglas para la (trans-)formación de tales enunciados». sólo es posible mostrar que son falsas si logramos form u l a r leyes. a su vez. y — e n real i d a d — podemos percatarnos de que los comentarios de este autor h a n tenido u n efecto paralizador en la investigación: es fácil no caer en la cuenta de relaciones que no h a b r í a que buscar m u y lejos si se repite incesantemente que la indagación de las mismas «carece de sentido». por una hipótesis contrastabla empíricamente». pág. el carácter de enunciados que sean verdaderos o falsos. no parecen tener. 155. Die Naturwissenschaften 19. también mis notas 7 y 8 del apartado 4 ) : «Nuestras tentativas de encontrar un enunciado equivalente al principio de causalidad han fracasado: al querer formularlo hemos ido a parar a pseudoenunciados. pues hemos observado antes que es posible contrastar la verdad de la ley de causalidad en el mismo sentido que puede serlo la de cualquier otra ley natural. *' Compárense las opiniones expresadas aquí y en el resto de este apartado con el capítulo *IV del Postscript. deberíamos hacer lo posible p o r contrastarlas (esto es.Algunas observaciones sobre la teoría cuántica 231 p u e d e ser contrastada en cuanto a su verdad exactamente en el mismo sentido en que p u e d e serlo cualquier otra ley natural» ^. pero esto no prueba p o r sí mismo que no p u e d a existir otro enunciado empírico que justifique esta conclusión u otras p a r e c i d a s : por ejemplo. *' Esto. pág. http://psikolibro. de acuerdo con ello. p o r falsarias). o «imposible» (cf. tiende a inducir a error: pues un enunciado falsable puede tener todo tipo de consecuencias lógicamente débile incluyendo algunas no falsables (cf. Schlick había mantenido ya anteriormente que el principio de causalidad debería colocarse a la par de las leyes naturales. y. cf. Así pues. 1925). el cuarto párrafo del apartado 66). la nota 2 del a p a r t a d o 12) buscar leyes o predicciones singulares.blogspot. a su vez. aunque válido como réplica a un positivista. La' creencia metafísica en la causalidad.. La creencia en la causalidad es metafísica *^. o carente de sentido.com .. parece ser más fértil que ninguna metafísica indeterminista de la índole defendida p o r H e i s e n b e r g . la de que la regla metodológica m e n c i o n a d a — l a decisión de no aband o n a r nunca la búsqueda de leyes— no puede cumplir su propósito. p e r o . la decisión del científico de no a b a n d o n a r j a m á s su búsqueda de leyes. No es sino u n a típica hipóstasis metafísica de u n a regla metodológica perfectamente justificada. p o r ser fútil. Las fórmulas de Heisenberg — c o m o otros enunciados análogos que sólo pueden q u e d a r corroborados p o r sus consecuencias estadísticas—• no conducen necesariamente a conclusiones indeterministas. pero ya hemos indicado que cuando se analizan estrictamente estas leyes naturales. y deducir de éstas predicciones que se c o r r o b o r e n . en sus varias manifestaciones. si suponemos que estas conclusiones indeterministas son hipótesis empíricas. Allgemeine Erkennínislehre (2. lo cual quiere decir que tendríamos que buscar leyes y predicciones. Este resuUado. Cf.

pretende dar una explicación causal de por qué son imposibles las explicaciones c a u s a l e s * ' ' ) . puesto que es imposible deducir leyes estadísticas de u n modelo atómico no estadístico ( m e c á n i c o ) . pero en aquel entonces (alrededor de 1924. No pretendo mostrar ahora en detalle cómo tan repetidos intentos de estatuir el indeterminismo revelan un modo de pensar que sólo cabe describir como determinista — e n sentido metafísico— (Heisenberg. es que la causalidad falla debido a nuestra interferencia eon el objeto observado: esto es. los físicos h a b í a n tenido fe en una metafísica determinista. ya que afirman solamente que no encontraremos ninguno de ellos. http://psikolibro. en la época de la teoría de Bohr. Hoy vemos claramente que el fracaso era inevitable. p o r ejemplo.com . Las leyes que p r o h i b e n velocidades mayores que la de la luz y casos «super puros» desafían al investigador — d e l mismo modo que otros enunciados e m p í r i c o s — a iniciar la búsqueda de lo p r o h i b i d o : pues sólo puede contrastar los enunciados empíricos t r a t a n d o de falsarios. análogamente. que no podremos p r o d u c i r n i n g u n o . Y. en principio. u n límite a las posibilidades de investigación . En m i opinión. existe realmente u n a analogía entre las constantes c y h: analogía que —inciden talmente— asegura que ¡a constante h no constituye b a r r e r a más firme que la constante c. K r a m e r s y S l a t e r ) no podía sino parecer que las probabilidades reemplazaban a las leyes '° Su argumentación. y el fracaso de los repetidos intentos de deducir los espectros luminosos — q u e son efectos estadísticos— de u n modelo mecánico del átomo tenía forzosamente que p r o d u c i r u n a crisis del determinismo (dado que no se coniprendía con integridad cuál era la situación desde el punto de vista lógico). la aparición de la metafísica indeterminista es perfectam. únicamente recordaré al lector los intentos que se han hceVio para demostrar que las relaciones de incertidumbre cierran ciertas vías de posible investigación. las fórmulas de Heisenberg no deberían interpretarse como si prohibiesen la búsqueda de casos «super puros». en particular.ente c o m p r e n s i b l e : d u r a n t e largo tiemp o . análogamente a como lo hace el principio de constancia de la velocidad de la l u z : se ha interpretado la analogía entre las constantes c Y h —la velocidad de la luz y lá constante de P l a n c k — diciendo que ambas ponen. ya que sólo afirma que no encontraremos ninguna con esta característica. expresada brevemente. y.blogspot.232 La lógica de la investigación científica hortación de abandonar la búsqueda sin r e p u d i a r el carácter empírico de estas h i p ó t e s i s . Desde u n p u n t o de vista histórico. que seremos incapaces de p r o d u c i r señales que se muevan más de prisa que la luz. lo cual hace patente que sería contradictorio pensar que pueda existir ninguna hipótesis empírica que nos obligue a a b a n d o n a r la búsqueda de leyes. es decir. El principio de la constancia de la velocidad de la luz (y de la imposibilidad de exceder esta velocidad) no nos p r o h i b e buscar velocidades que sean más elevadas que la de la luz. a cierta interacción causal. y se han rechazado las cuestiones planteadas al tratar de saltar al otro lado de tales barreras por el conocido método de dejar de lado los problemas indigeribles titulándolos «pseiido»-problemas.

de las ruinas del determinisnio brotó el indeterminismo. La lección a sacar de todo esto es que deberíamos esforzarnos por encontrar leyes estrictas —prohibiciones—• que puedan fundarse en la experiencia. especialmente porque los enunciados probabilitarios se expresal)an como emmciados formalmente singulares. como hemos visto. estribado en el principio de incertidumbre de Ileiscnberg —pero. http://psikolibro.Algunas observaciones sobre la teoría cuántica 233 estrictas en el mecanismo de cada uno de los átomos.blogspot. El edificio determinista se venía abajo.com . a partir de la misma falta de comprensión de los enunciados probabilitarios formalmente singulares. pero que hemos de abstenernos de promulgar prohibiciones que pongan límites a las posibilidades de investigación.

especialmente la pág.com . E n resumen. propuse. no sólo los dos valores de «verdadero» y «falso». «verificar». pero pueden ser «corroboradas». y h a b r í a u n principio de inducción que. P e r o . «establecer firmemente». en mi opinión. corrohorotíon]. Parton. ser nada más que « p r o b a b l e m e n t e v á l i d o » ) . «demostrar». esto es. Me introducido en este libro los términos KCorrohoración)^ {aBewahrungy)) y •—especialmente— «grado de corrohoTaciónv (uGrad der Bewdhrungy>. todo el enfoque del p r o b l e m a de la p r o b a b i l i d a d de hipótesis es e r r ó n e o : en lugar de discutir la « p r o b a b i l i d a d » de una hipótesis deberíamos t r a t a r de averiguar qué contrastaciones. o de qué forma sale indemne de la contrastación una teoría Las teorías no son verificables. Según aquéllos que creen en esta lógica. la lógica inductiva h a sido elaborada en el sentido de que puede adscribir a los enunciados. pensando que las palabras no http://psikolibro. Pero como Camap declinó mi propuesta. por ejemplo). A mí no me gustaba. a Camap (en una carta escrita. debido a algunas de sus asociaciones («hacer firme». bien nos daría la probabilidad que fuese acerca de ello (ya que el principio de inducción p o d r í a .blogspot. Camap tradujo mi término «grado de corroboración» (líGrad der Bewdhrungyi) —que había sido aducido primeramente por mí en las discusiones del Círculo de Viena— por «grado de confirmación» [en ingl. confirmation'\ (véase su «Testability and Meaning». me acomodé al uso. Dicho de otro modo: he introducido el término «grado de corroboración». tendríamos que intentar la averiguación de hasta qué p u n t o h a sido capaz de demostrar que es apta p a r a sobrevivir — y ello p o r h a b e r salido indemne de las contrastaciones — . en el sentido del cálculo de probabilidades. sino solamente más o menos probable. asimismo. hacia 1939) que se empleara «1 término «corroboración» [en inglés. «asentar sin lugar a dudas».CAPITULO DÉCIMO La corroboración. a su vez. 427). deberíamos disponernos a averiguar en qué m e d i d a está «corroborada» *^. y «confirmar» corresponde más de cerca a «erfeorten» o «feestaíigcra» que a «bewdhrens). ha «demostrado su temple». por tanto. «Bewahrungsgrad») porque quería tener un término neutral con el cual designar el grado en que una hipótesis ha salido indemne de contrastaciones rigurosas. y. por tanto. Al calificarlo de «neutral» me refiero a un término que no prejuzgue si al salir indemne la hipótesis se ha hecho «más probable». que me había sido sugerido por el profesor H. N. creo. bien nos daría la seguridad de que el enunciado inducido es «probablemente válido». En especial.. Se h a hecho a m e n u d o el intento de describir las teorías como algo que no puede ser verdadero ni falso. con lo cual este término se aceptó prontamente por muchos. la inducción debería determin a r la probabilidad de u n enunciado . 1936. sino. grados de probab i l i d a d : tipo de lógica que cabe llamar «lógica probabHitarian. principalmente con objeto de poder discutir el problema de si dicho «grado» podría identificarse o no con la «probabilidad» (ya sea en el sentido frecuencial o en el de Keynes. qué pruebas h a s o p o r t a d o . en Philosophy of Science 3.

me abstendré de argumentar a favor o en contra de la fe en la existencia de regularidades en nuestro mundo .) " Cf. pero esta incertidumbre puede no tomarse en cuenta: el hecho de que las teorías puedan no solamente mejorarse. las asociaciones de la palabra «confirmación» tenían importancia y se habían hecho sentir. pero hay que hacer constar que éstos no afectan a mi tesis: expresan la fe metafísica en la existencia de regularidades en nuestro mundo (fe que comparto. presenta al científico una seria posibilidad que puede actualizarse en cualquier momento. quizá se admita que la verificación no es impecable desde un punto de vista lógico. mas hasta ahora nunca ha tenido que considerarse falsada una teoría debido a un fallo súbito de una ley perfectamente confirmada. lis completamente cierto. asimismo. se dice. el apartado *1S de mí Postscript. sino también falsarse por nuevos experimentos. Se dice a menudo que una teoría está verificada cuando se han verificado algunas de las predicciones deducidas de ella. incluso cuando queda superada. jamás ocurre que los antiguos experimentos den un día resultados nuevos. Pueden decirse varias cosas en favor de los argumentos anteriores. el método científico presupone la inmutabilidad de los procesos naturales. o el «principio de la uniformidad de la Naturaleza». (Véanse también el apéndice *IX y el apartado *29 de mi Postscript. SOBRE LA LLAMADA VERIFICACIÓN DE HIPÓTESIS Con frecuencia no se ha parado mientes en el hecho de que las teorías no son verificables. Conforme a mi actitud con respecto a otras cuestiones metafísicas. que es concebible —o lógicamente posible—• que cambien.com . Pero resultó que me había equivocado: desgraciadamente. lo único que pasa es que unos experimentos nuevos se colocan enfrente de la antigua teoría. que no podemos saber con certeza si el sol saldrá mañana . de suerte que pronto se utilizó el término «grado de confirmación» —por Carnap mismo—i como sinónimo (o «explicans») de «probabilidad». Admitimos.blogspot. pero la cuestión que se nos presenta —la que hace significativa en el contexto actual la inverificabilidad de las teorías— se encuentra en un plano totalmente distinto. pero trataré de hacer patente que la inverificabilidad tenían importancia: y de este modo llegué a emplear el término «confirmación» durante cierto tiempo en diversas publicaciones. http://psikolibro. sin duda.La corroboración 235 79. el apéndice *X y. y sin la cual es difícil de concebir la actuación práctica) *^. e incluso trivial. Brevemente dicho: las regularidades contrastables directamente por medio de experimentos no cambian. pero se está dispuesto a ver en tales objeciones el resultado de escrúpulos algo exagerados. al menos con bastante aproximación. Esta. suele conservar su validez como una especie de caso límite de la nueva: aún es aplicable. pero esta posibilidad no se tiene en cuenta en la ciencia empírica y no afecta a sus métodos: por el contrario. o que no es posible asentar de un modo definitivo un enunciado asentando unas consecuencias suyas. en los casos en que antes tenía éxito. Por ello lo he abandonado en favor de «grado de corroboración».

p o r ello. posiblemente habría que revisar de un modo drástico las teorías a c t u a l e s . quedaría falsado al mismo tiempo que la p r i m e r a teoría falsada.^'s cuestiones científicas que nos i n t e r e s a n ) . además. Desde el punto de vista metodológico se ve que el principio de la uniformidad de la Naturaleza está r e m p l a z a d o p o r el postulado de la invariancia de las leyes naturales. p o d r í a introducírsele solamente como proposición primitiva (o postulado. el «principio de la uniformidad de la Naturaleza» puedo considerarse como u n a interpretación metafísica de una regla metodológica (como su p a r i e n t e cercana. sería u n e r r o r afirmar que las regularidades naturales no cambian (y éste sería un tipo de enunciado tal. y éste es el plano en que me opongo al razonamiento propuesto.blogspot. que. Véase también el apartado *3 (párrafo tercero) de'mi Postscript. tanto con respecto al espacio como al tiempo. la «ley de c a u s a l i d a d » ) . pese a ello.com . que no cabe a r g u m e n t a r ni a su favor n i en contra s u y a ) .236 La lógica de la investigación científica de las teorías tiene importancia metodológica. ya que ésta sería u n a conclusión deducida valiéndose del p r i n c i p i o de i n d u c c i ó n : y éste. según se supone. P e r o esta tentativa fracasa. la posibilidad de falsar u n a ley corroborada no carece. tratan(!o de dar alcance a l. asimismo. la ciencia tendría que explicarla. diríamos más bien que es parte de nuestra definición de las leyes naturales. lo cual tal vez no tendría demasiada importancia si no fuese p o r q u e en todo caso h a b r í a de considerársele u n enunciado infalsable. P o r consiguiente. Así pues. esto es. A mi entender. a su vez. ha de explicarlas). si postulamos que éstas h a n de ser invariantes en el espacio y el tiempo. P o r consiguiente. el de verificación de las t e o r í a s — . pues. pero las teorías revisadas no tendrían que dar razón m e r a m e n t e de la nueva s i t u a c i ó n : también habrían de ser dcduclMes da ellas nuestras experiencias anteriores. el supuesto de que este principio sea empírico conduce a u n a regresión infinita. se llega al «principio de inducción». continuemos viviendo. que deducirla de leyes. ya que el p r i n c i p i o de inducción es en sí mismo de carácter metafísico: como h e señalado en el a p a r t a d o 1. que no h a n de tener excepciones. Si tal cosa ocurriera. en modo alguno. Segiín me parece. como premisa. y. considerare pertinente sólo uno de los puntos e x p r e s a d o s : la referencia al llamado «principio de la uniformidad de la Naturaleza». Y. o a x i o m a ) . este principio expresa de u n modo m u y superficial una importante regla metodológica — y justamente urfa que podría deducirse muy ventajosamente de un estudio sobre la inverificabilidad de las teorías *^. y si postulamos. P u e s si este principio •—que se supone da validez a la inferencia de t e o r í a s — fuera falsable a su vez. de importancia desde u n punto de vista metodológico : nos ayuda a encontrar lo que exigimos a las leyes naturales y esperamos de ellas. Supongamos que el sol no salga mañana (y que. http://psikolibro. Me refiero a la regla de que todo sistema nuevp de hipótesis ha de dar lugar a las regularidades ya conocidas y corroboradas (o sea. gobierna el método inductivo — y . Si se intenta r e e m p l a z a r los enunciados metafísicos de esta índole p o r principios del m é t o d o .

y de esta forma p o d r í a hacérsela susceptible de t r a t a m i e n t o matemático y lógico *^. Sería necesario. en virtud del modus tollens. al que. además. razonan que es posible —basándose en decisiones inductivistas^— adscribir grados de probabilidad a las hipótesis mismas. que nuestros sentimientos subjetivos de convicción tienen diferentes intensidades. digamos. siempre que u n a teoría derivada de él resultase íalsada *^. Reconozco. y que el grado de confianza con que esperamos que se c u m p l a u n a predicción y que luego se corrobore u n a hipótesis dep e n d e r á . de su corroboración anterior. PROBABILIDAD DE UNA H I P Ó T E S I S Y PROBABILIDAD DE EVENTOS : CRÍTICA DE LA LÓGICA PROBABILITARIA Incluso si se a d m i t e que las teorías nunca q u e d a n verificadas de u n modo definitivo.com . Pero se supone tácitamente que estos últimos son inamovibles y reproducibles. se tiene p o r el p r o b l e m a de la probabilidad de un evenSegún la tesis inductivista que aquí cslutlio. que cabe reducir este concepto al de la p r o b a b i l i d a d de eventos. El presente apartado contiene principalmente una crítica de la tentativa (de Reichenbach) de interpretar la probabilidad de hipótesis a base de una teoría frecuenciat de la probabilidad de eventos. ¿no podemos conseguir que sean seguras en m a y o r o m e n o r grado. pues. 80.La corroboración 237 q u e d a r í a . de modo que no puede hacérseles responsables del fracaso de la teoría. falsado. *' Aludo aquí niá. Así pues. Pero esto q u i e r e decir que u n p r i n c i p i o de inducción falsable quedaría falsado de nuevo con cada progreso de la ciencia. y. del modo en que dicha hipótesis haya salido i n d e m n e de las contrastaciones hasta el momento : o sea. a su vez. de u n enunciado irrefutable acerca de la r e a l i d a d . esto es. quizá sería posible reducir la cuestión de la probabilidad de una hipótesis a la de la probabilidad de eventos. las premisas para la deducción de la teoría consistirían en el principio de inducción y los enunciados de observación. es decir. La p r o b a b i l i d a d de hipótesis suele considerarse u n m e r o caso especial del p r o b l e m a general de la probabilidad de un enunciado. más o menos p r o b a b l e s ? Después de todo. si tratamos de convertir nuestra fe metafísica en la u n i f o r m i d a d de la Naturaleza y en la verificabilidad de las teorías en u n a teoría del conocimiento basada en la lógica inductiva. sin e m b a r g o . desde luego. introducir u n p r i n c i p i o de inducción que no fuese falsable: lo cual equivaldría a la equivocada noción de u n enunciado sintético válido a priori.blogspot. abocamos en el dilema de elegir entre u n a regresión infinita y el apriorismo.s a la escuela de Reicbcnbacli que a la de Keynes. la teoría de la p r o b a b i l i d a d de hipótesis parece h a b e r surgido gracias a u n a confusión de cuestiones psicológicas y lógicas. http://psikolibro. desde luego. En el apartado 83 está incluida una crítica de la posición de Keynes. p r o b a b l e m e n t e — e n t r e otras cosas—. Del mismo modo que la lógica inductiva en general. P e r o hasta los creyentes en la lógica p r o b a b i l i l a r i a reconocen que estas cuestiones psicológicas no pertenecen a la epistemología ni a la metodología *^.

cabe definir las operaciones con frecuencias veritativas de tal suerte que las operaciones veritativas de la lógica clásica se conviertan en casos límites de aquellas o p e r a c i o n e s . y nada más. pero podríamos decir exactamente igual que aquello a lo que se asigna la p r o b a b i l i d a d 1/6 es al enunciado 'saldrá la cara marcada con 1'» ^. la próxima nota. Hasta ahora h a b í a m o s considerado la asignación de la probabilidad 1/6 a que salga u n a cara determinada de u n dado como u n caso de la p r o b a b i l i d a d de e v e n t o s . y otras (en las que se coloca u n a raya sobre é l ) como «falso». si recordamos lo dicho en el a p a r t a d o 2 3 . estará p e r m i t i d o h a b l a r de la probabilidad de enunciados en vez de la probabilidad de eventos. un enunciado aislado—. ' REICHENBACH. podemos l l a m a r «probabilidad de enunciados» o «prob a b i l i d a d de proposiciones» al concepto de p r o b a b i l i d a d transformado de este m o d o . sus elementos—.relativa de los enunciados dentro de una sucesión de enunciados (en lugar de la frecuencia relativa de u n a propiedad).com . la probabilidad dentro de una alternativa p u e d e interpretarse como la «frecuencia veritativuy> . y puede llamarse «. p„> . págs. leemos en Reichenbach.lógica probabilitarian al cálculo con las m i s m a s ^ . p^. truth-frequency'} se debe a Whitehead. sólo que expresado en u n a terminología especial. mejor. Si consideramos representada por enunciados una «alternativa» — o . P o r t a n t o .— la expresión «frecuencia veritativa» |^en ingl. Allí definíamos el concepto de «evento» como u n a clase de enunciados s i n g u l a r e s . 171 y sig. de este m o d o . y lo contrario p o r la negación de este enunciado . P o r tanto.blogspot. of.. Puede quizá llegar a entenderse mejor esta identificación de la p r o b a b i l i d a d de eventos con la de enunciados. p o r tanto. en la que a veces u n enunciado p. y cabe hacer patente u n a conexión m u y estrecha entre este concepto y el de «verdad» : pues si hacemos cada vez más corta la sucesión de enunciados. Así. Si nos place. y. F i n a l m e n t e . p o r e j e m p l o : «El que atribuyamos probabilidad a enunciados o a eventos es solamente una cuestión de terminología. ésta p u e d e considerarse como u n a generalización del concepto de v e r d a d . p¡. Erkenntnis 1.. y. Doy aquí un esbozo de la construcción de la lógica probabilitaria elaborada por Reichenbach (Wahrscheinlichkeitdogik. según que el enunciado aislado sea v e r d a d e r o o falso. obtenemos u n a sucesión de enunciados de la forma p¡.. págs.j está caracterizado como «verdadero». Sitzungsberichte der Preussischen Akade- http://psikolibro. 1930.238 La lógica de la investigación científica to. dado que incluye a este ú l t i m o como caso límite. p„. P o r lo cual se puede considerar la verdad o falsedad de u n enunciado como u n caso límite de la p r o b a b i l i d a d . a la inversa. podemos describir el que salga cara por el enunciado «fe es cara». 101 y sigs. de modo que finalmente no contenga más que u n solo elemento —esto es.. entonces la p r o b a b i l i d a d (o frecuencia v e r i t a t i v a ) de la sucesión p u e d e únicamente asumir u n o de los dos valores 1 y O. ^ Según Keynes —en A Treatise on Probability (1921). podemos m i r a r tal sustitución como u n simple cambio de terminología: las sucesiones de referencia se i n t e r p r e t a n como sucesiones de enunciados.

15 de la reimpresión. p o r tanto. (Cf. La idea de que se p a r t e es la de que la p r o b a b i l i d a d de hipótesis debe encuadrarse bajo el rótulo de « p r o b a b i l i d a d de enunciados» — e n el sentido que se acaba de definir—. págs. T a l vez.com . con la de eventos? Creo que estas identificaciones son el resultado de u n a confusión. de u n tipo de probabilid a d de u n e n u n c i a d o . *IV y *IX.blogspot. pág. pág.. hablando rigurosamente..->mathem. solamente la lógica probabilitaria nos proporciona la forma lógica capaz de representar el concepto de conocimiento propio de la ciencia natural» *.). sino otro más p e q u e ñ o ... indirectamente. La forma de Whitehead de la teoría frecuencial.las aserciones de la ciencia n a t u r a l — q u e no son nunca enunciados singulares— son. cit. 488). entonces este enunciado. la teoría frecuencial de Ven Mises. a las cuales. los apéndices *II. p o r tratarse. afirmo que las consideraciones basadas en la lógica p r o b a b i l i t a r i a no rozan siquiera los temas que surgen a part i r del concepto de una probabilidad de hipótesis. 184) y. sino «probable». Physik. L'. y mi Postscript. Pues si se intenta reducir la idea de p r o b a b i l i d a d de hipótesis a la de frecuencia veritativa — q u e emplea el concepto de sucesión de enunciados—. Sea esto como fuere. b) que es mejor llamar «probabilidad de un evento» a una probabilidad que esté definida por una frecuencia relativa (ya sea una frecuencia veritativa o la frecuencia de un evento). sucesiones de enunciados. http://psikolibro. p o r tanto. 1921.. WahrscheinlicKkeitslogik (op. de que trata Keynes. se encuentra u n o frente a frente con la siguiente cuestión : ¿con referencia a qué sucesión de enunciados p u e d e asignarse u n valor probabilitario a u n a hipótesis? Reichenbach identifica la misma «aserción de la ciencia natural» —con lo cual quiere decir u n a hipótesis científica— con ima sucesión de refercKcia de e n u n c i a d o s : dice. «. en op. es parecida. sin duda alguna. 1932. en resumidas cuentas. *' Sigo pensando: a) que la llamada «probabilidad de hipótesis» no puede ser interpretada por una frecuencia veritativa. Tratemos ahora de seguir la sugerencia de que las hipótesis mismas son sucesiones de enunciados. ¿ p o d e m o s realmente identificar la probabilidad de hipótesis con la p r o b a b i l i d a d de enunciados que acabamos de definir. bajo ningunas circunstancias puede traducirse p o r otro acerca de la p r o b a b i l i d a d de eventos. Post (American Journal of Mathematics 4 3 . 476 y sigs. pero esta conclusión resulta ser injustificada. que sigue a E. lo mejor sería no e m p l e a r nunca la expresión « p r o b a b i l i d a d de enunciados» si nos queremos referir a la prob a b i l i d a d de eventos *^. y de a h í que esta terminología sea completamente inadecuada.. Klasse 2 9 . y. o conformes mié der Wissenschajien. cit.) * REICHENBACH. al mismo tiempo.La coTrohoTación 239 P e r o . y que si alguien dice de u n a hipótesis que no es verdadera. 101 y sigs. págs. y c) que la llamada «probabilidad de una hipótesis» —en el sentido de su aceptabilidad^ no es un caso especial de la «probabilidad de enunciados». en realidad. Y ahora consideraría esta última como una interpretación (la interpretación lógica) entre las diversas posibles del cálculo de probabilidades formal. mejor que una frecuencia veritativa. pág. Una forma de i n t e r p r e t a r esto sería tom a r como elementos de tal sucesión a los diversos enunciados singulares que pueden estar en contradicción con la hipótesis. no hemos de asignar el grado de p r o b a b i l i d a d 1.

de modo que nuestra discusión se limita a los casos en que no se ha llegado a una falsación tajante. entonces la p r o b a b i l i d a d de dicha hipótesis estaría determinada p o r la frecuencia verítativa de los enunciados contenidos en la misma que estuvieran de acuerdo con ella. y —como es n a t u r a l — no hemos de igualar un enunciado indiferente con uno objetivamente fals o ) . por frecuentemente que la teoría pueda quedar falsada. estos últi** Asumo aquí que para entonces ya nos hemos decidido a atribuir la probabili• dad cero a la hipótesis siempre que haya una falsación neta. incluso si no tenemos en cuenta el hecho de que con semejante tipo de estimación nos desviaríamos sobremanera del concepto de frecuencia verítativa y del de p r o b a b i l i d a d de eventos (pues estos conceptos se basan en la razón de los enunciados verdaderos a los falsos. entonces la probabilidad será siempre igual a 1. Mas si. la refutase un enunciado singular de esta sucesión sí y otro no ! Con objeto de eludir esta conclusión devastadora podemos ensayar otros expedientes **. Atribuiríamos a la hipótesis cierta prohabilidad — q u i z á u n a no rñuy precisa— basándonos en una estimación que hiciésemos de la razón de todas las contrastaciones superadas por ella a las que aún no ie han llevado a cabo. los enunciados universales no poseen tal forma : los enunciados básicos no son j a m á s deductibles de enunciados universales solos *''. a pesar de ello.blogspot. Pero tampoco valdría este último expediente. ¡ Pero entonces la hipótesis adquiriría la p r o b a b i l i d a d 1/2 si. pues lo que ocurre es que es posible calcular semejante estimación de modo absolutamente p r e c i s o : y el resultado es siempre que la p r o b a b i l i d a d es cero. Sería posible tal cosa si los enunciados universales tuviesen la forma. esto es. las que no dan lugar a u n a decisión clara (con lo cual podríamos v e r d a d e r a m e n t e obtener algo que se parecería a la sensación subjetiva de confianza con que el e x p e r i m e n t a d o r m i r a sus r e s u l t a d o s ) . decidimos adoptar la sucesión de aquellos enunciados y basar nuestra probabilidad sobre la frecuencia verítativa dentro de ella. podríamos tratar de apoyar nuestra estimación en la razón entre las contrastaciones que llevan a u n resultado favorable y las que conducen a uno indiferente. por término medio. P e r o este camino no lleva a ninguna p a r t e . ya http://psikolibro. la razón del fracaso de esta ú l t i m a tentativa es que la definición que hemos sugerido convertiría la probabilidad de una hipótesis en algo tan subjetivo que echaría todo a p e r d e r : dependería más de los conocimientos y la h a b i l i d a d del e x p e r i m e n t a d o r que de resultados objetivamente reproducibles y contrastables.com . según hemos visto (cf. p o r ello. y. los «enunciados ejemplificadores»— no tienen el carácter de enunciados básicos ni el de enunciados de observación. F i n a l m e n t e . P e r o entiendo que es enteramente imposible aceptar la sugerencia de que haya que tomar una hipótesis p o r u n a sucesión de enunciados. los enunciados singulares que pueden deducirse de una teoría —o sea. P e r o . en el apartado 28.240 La lógica de la investigación científica con e l l a . *° Según he explicado más arriba. « p a r a todo valor de k es verdadero que en el lugar k ocurre esto y lo o t r o » : entonces podríamos considerar los enunciados básicos (aquéllos que estuvieran en contradicción o en conformidad con el enunciado universal) como elementos de una sucesión de enunciados •—que sería la que h a b r í a que t o m a r como enunciado universal—. los apartados 15 y 2 8 ) .

nota *1. Así pues. en lugar de considerar u n a frecuencia de verdad. en casi todos los lugares k). casi toda teoría resulta «verificada» en casi todos los casos (esto es. pues. y de que hasta tratemos de interpretarlos como una cosa de esta índole y de coordinarlos con sucesiones de enunciados singulares completamente decidibles. P u e d e recordarse que hemos llamado «probable» a u n acontecimiento singular dado (en el sentido de u n «enunciado probabilitario formalmente singular») si es u n elemento de una sucesión de acontecimientos que tienen cierta p r o b a b i l i d a d . apenas necesitar í a m o s p a r a n a d a el concepto de p r o b a b i l i d a d de una hipótesis. son infinitas . incluso. a saber. como hemos hecho más arriba. en tal caso. siempre será igual a la unidad. h a b r í a m o s de tener en cuenta la razón entre los enunciados básicos negados no falsados que p u e d e n deducirse (o bien otros enunciados deductibles) y los falsados. E incluso si elegimos una sucesión de referencia finita no nos encontramos en mejor s i t u a c i ó n : pues supongamos que. Ahora podemos intentar. en enunciados básicos negados)— que trata do hacer patente que si se basa la probabilidad de una hipótesis en dichos enunciados básicos negados.com .La corroboración 241 mos no pueden considerarse como sucesiones de aquéllos. no llegamos a conseguir u n resultado aceptable. ya que tanto la clase de los enunciados deductibles como. el apartado 7 1 ) — . como se ha hecho ver en el apartado 28. digamos. la clase de las negaciones — d e d u c t i b l e s — de enunciados-básicos. de acuerdo con este procedimiento. entonces la estimación de toda hipótesis coherente conduciría a la mism a p r o b a b i l i d a d . 1 . p o d a m o s atrique. definimos la probabilidad de una hipótesis valiéndonos de la razón de las hipótesis de la sucesión no falsadas a las falsadas. no p u e d e h a b e r más que u n n ú m e r o finito de enunciados básicos falsadores aceptados. P e r o esta tentativa vuelve a fracasar —independientemente de la dificultad de establecer la sucesión de referencia (que puede elegirse de muchas m a n e r a s : cf. lo cual quiere decir que. tendríamos que atender al valor complementario de u n a frecuencia de falsedad: pero este valor sería igual a la u n i d a d . t o m a r como punto de partida el complemento de la frecuencia falsitativa dentro de una sucesión de hipótesis. aun en caso de que no tengamos en cuenta el hecho de que los enunciados universales no son nunca sucesiones de enunciados. p o r el simple hecho de que no podemos saber nunca si una hipótesis es verdadera : si pudiéramos saberlo. por otra p a r t e .blogspot. y. 10 http://psikolibro. p o d r í a intentarse análogamente l l a m a r «probable» a u n a hipótesis si es u n elemento de una sucesión de hipótesis con u n a frecuencia veritativa d e t e r m i n a d a . entonces — l o mismo que antes— la p r o b a b i l i d a d de toda hipótesis dentro de toda sucesión de referencia infinita ha de ser igual a 1. pues no podemos h a b l a r de una frecuencia veritativa dentro de una sucesión de hipótesis. El estudio que se encuentra a continuación en el texto contiene una argumentación muy parecida —también apoyada en los «enunciados ejempüíicadores)) (o sea. Mas si pretendemos t o m a r en consideración la sucesión de aquellas negaciones de enunciados básicos que sean deductibles de enunciados universales. Tenemos que e x a m i n a r todavía otra posibilidad — e n t e r a m e n t e diferente — d e explicar la p r o b a b i l i d a d de u n a hipótesis a base de sucesiones de enunciados. P e r o si.

Las tentativas que acabo de hacer para dar un sentido a la aserción algo enigmática de Reichenbach de que la probabilidad de una hipótesis ha de medirse por una frecuencia veritativa. y la llamaremos probabilidad del primer tipo. q u e nos h a b í a m o s p r o p u e s t o . me parece que puedo considerar 'como un gran cumplido de un escritor tan experimentado acerca de la probabilidad (que en la época en que escribía http://psikolibro. pese a su silencio. p o r t a n t o . párrafo encabezado con las palabras «como primera aproximación)» (las únicas que he añadido al texto de Reichenbach). lo reconozco— de ciertas páginas del mismo libro que estaba atacando.blogspot. 1935. sino 3 / 4 . Y comienza así: «A este respecto. pero rio tanto defendiendo sus tesis cuanto atacando las mías: en su trabajo sobre mi libro (Erkenntnis 5. En el texto he tratado de hacer ver. hasta ahora en exceso sucintas. en la t e o r í a frecuencial de la p r o b a b i l i d a d de eventos ***. que no había logrado «sacar todas las consecuencias» de mi sistema conceptual. 274 y sig. pueden añadirse algunas observaciones acerca de la probabilidad de teorías —observaciones que deberían servir para completar mis comunicaciones sobre este asunto. de teorías propuestas por otros científicos— y determinar entonces las frecuencias relativas dentro de esta clase: a lo cual podríamos llamar probabilidad del segundo tipo. lo cual ha explicado diciendo que se había malogrado mi «método».probabilidad de hipótesis)) el grado de seguridad o confianza que t e n d r í a m o s que a t r i b u i r a u n a hipótesis a la vista de los datos q u e la a p o y a n o la quebrantan. Reichenbach ha replicado a mis críticas. En segundo lugar. cabe considerar la teoría en cuestión como elemento de una clase de entidades ideales —digamos. Reichenbach ha callado sobre el hecho de que su tentativa de disipar «la obscuridad que todavía rodea esta cuestión» no es sino un resumen —sólo una primera aproximación. además. A lo cual sigue un pasaje que forma el segundo párrafo de la presente nota. y que quizá puedan disipar cierta obscuridad que todavía rodea esta cuestión». con crítica. el valor 3 / 4 . en el penúltimo párrafo del apéndice *I. podrían resumirse como sigue. y. páginas 267-284) ha dicho que «los resultados del libro son completamente insostenibles». en la m e d i d a en que estas hipótesis falsadas son elementos de la sucesión. Mas. p o d r e m o s hacer esto si llegamos a i n f o r m a r n o s de que t a l o cual hipótesis de la sucesión h a q u e d a d o f a l s a d a . pero entonces.) Como primera aproximación. la p r o b a b i l i d a d de u n a hipótesis hab r í a de decrecer en 1/n a consecuencia de la información de que es falsa (en d o n d e n es el n ú m e r o d e ' h i p ó t e s i s de la sucesión de refer e n c i a ) . en general.) está dedicado a nuestro problema. (Véase un resumen análogo. Con lo cual m e parece que q u e d a n agotadas las p o s i b i l i d a d e s de basar el concepto de p r o b a b i l i d a d de u n a hipótesis en el de frecuencia de enunciados v e r d a d e r o s (o en el de frecuencia de enunciados falsos). Uno es el de contar el número de enunciados contrastables experimentalmente que pertenecen a dicha teoría.242 La lógica de la investigación científica b u i r a los elementos de cierta sucesión de hipótesis (finita) u n grado de p r o b a b i l i d a d c o m p r e n d i d o e n t r e O y 1. que ambos modos posibles de dar sentido a la idea de Reichenbach de la frecuencia veritativa llevan a resultados que han de ser enteramente inaceptables para los que se adhieran a la teoría probabilitaria de la inducción. esto es. El apartado ÍV del trabajo que acabo de citar (págs.com . podemos explorar dos modos posibles de definir la probabilidad de una teoría. de e x p r e s a r p o r medio de una «. y. T o d o esto contradice de u n m o d o p a l m a r i o el p r o g r a m a . p o r e j e m p l o . y de determinar la frecuencia relativa de los que resultan ser verdaderos: podemos tomar esta frecuencia como medida de la probabilidad pedida. h e m o s de adscribirles — d e b i d o a la información obtenida— no el valor O.

Esta conclusión es enteramente independiente de si aceptamos la pretensión (de Reichenbach) de que todas las hipótesis de la física no son. en el sentido de que pueden «demostrar su temple» bajo el fuego (el fuego de nuestras contrastaciones).) HEICHENBACH. que aceptara los resultados de mis intentos de «sacar las consecuencias» de sus «comunicaciones sobre el asunto. el error más corriente consiste en creer que las estimaciones hipotéticas de frecuencias —esto es. Erkenntnis 1. cast. págs. la contestación de Reichenbach a mi nota en Erkenntnia 3 .. ¿Cómo explicaremos el hecho de que los creyentes en la lógica probabilitaria han llegado a la tesis opuesta? ¿Dónde se oculta el error cometido por Jeans cuando escribe —al principio en un sentido con el que puedo estar completamente de acuerdo— que «.. o de si nos sentimos inclinados a establecer una distinción entre dos tipos diferentes de leyes naturales: las leyes «deterministas» o «precisas». «en realidad».no sabemos nada. e independientemente de nuestro requisito metodológico de falsabilidad (cf. los apartados 65 a 6 8 ) : no son verificables por ser enunciados universales. Sin duda alguna.com . o «cuando se las estudia detalladamente». [ y ] las predicciones de la nueva teoría cuántica se encuentran en tanta conformidad [con las observaciones]. completamente indecidibles^.. por un lado. que la verosimilitud de que este esquema tenga cierta correspondencia con la realidad es enorme: en realidad. su réplica a mi libro tenía en su haber dos libros y alrededor de una docena do trabajos sobre tal materia). si queremos que nuestra crítica tenga valor. pág. 58 [vers. 54 (TJ)^. Podemos llegar a construir un argumento muy persuasivo en favor de esta errónea conclusión si recordamos que las hipótesis acerca de las probabilidades no son veriíicables ni falsables. con seguridad» y continúa: «En el mejor de los casos podemos tratar tan sólo de probabilidades. Según creo. o —dicho de otro modo— en atribuir a las hipótesis probabilitarias cierto grado de una supuesta probabilidad de hipótesis. podemos decir que es casi seguro que sea cuantitativamente verdadero. hemos de considerar la tentativa de identificar la probabilidad de una hipótesis con la probabilidad de eventos como un completo fracaso. 1930.. a su vez.blogspot. The New Background of Science (1934). en exceso sucintas». solamente probables. sino enunciados probabilitarios (acerca de ciertas frecuencias medias dentro de sucesiones de observaciones. y tampoco estrictamente falsables debido a que nunca pueden contradecirlas enunciados básicos algunos.La corroboración 243 A mi entender. pág.. Son. en lo que a su forma lógica se refiere. Con muchíaiina http://psikolibro...»? ". en las que siempre se observan desviaciones con respecto a un valor medio). Pues ambos tipos son asunciones hipotéticas que nunca pueden hacerse «probables» a su vez: lo único que pueden hacer es quedar corroboradas. 1933. por otro. las hipótesis acerca de las probabilidades— pueden ser. (Sólo las palabras «con seguridad» figuran en cursiva en el texto de Jeans. 169 (cf. este éxito de mis intentos se ha debido a una regla de «método»: la de que deberíamos tratar siempre de aclarar y robustecer todo lo posible la posición de nuestro contrincante antes de criticarla. 426 j sig-). y las «leyes probabilitarias» o «hipótesis frecuenciales». pues (según lo expresa Reichenbach). pág.. asimismo. ° JEANS.

según puede parecer. por E. Creo que la física sólo emplea los enunciados probabilitarios del m o d o que h e estudiado extensamente al t r a t a r de la teoría de la prob a b i l i d a d . en p r i m e r término. Reconozco. La simetría entre la verificabilidad y la falsabilidad aceptada por la lógica inductivista clásica sugiere la creencia en que h a de ser posible coordinar tales enunciados probabilitarios «indecidibles» con cierta escala de grados de validez. 143 y 401 (T. sino que no pueden estar corroborados empíricamente en medida alguna: pues. y que.com . u n a cuestión de interpretación. páginas 141 y 398 [vers. sería fútil u n a controversia con quienes mantienen otra lógica de la c i e n c i a : todo lo que cabe p o n e r de manifiesto es que el modo en que abordo este problema p a r t i c u l a r es consecuencia de la concepción de la ciencia que h e estado defendiendo * ' . págs. p o r tanto. algo así co|no «grados continuos de probabilidad. podría decirse que estaban «corroborados» p o r todo enunciado básico arbitrariamente elegido (de u n grado de composición c u a l q u i e r a ) . y The Analysis of Matter. RUSSELL. p o r ello. el apartado 10. pág. por ejemplo. n a t u r a l m e n t e . es decir. en segundo. pueden estar mejor o peor «confirmadas}).244 La lógica de la investigación científica Ahora bien. que utiliza las asunciones probabilitarias como enunciados falsables. el sencillo resultado de su infalsabilidad no es que puedan estar mejor o p e o r corroborados. son la verdad y la falsedad» ' (por citar de nuevo a R e i c h e n b a c h ) . frecuencia se encuentran ideas parecidas acerca de los grados de probabilidad o de certidumbre del conocimiento inductivo (cf. entra la lógica probaLilitaria. *' Los dos últimos párrafos los provocó la actitud «naturalista» adoptada a veoei por Reiche&bach.. «en r e a l i d a d » . los enunciados probabilitarios. MELLADO. más en particular. Tenemos aquí u n ejemplo bastante claro del contraste entre m i tesis y lo que h e llamado en el a p a r t a d o 10 la tesis « n a t u r a l i s t a » : p u e d e hacerse ver. Ncurath y otros. y. cuyos límites superior e inferior. pueden estar de m a y o r o m e n o r acuerdo con los enunciados básicos aceptados: y éste es el punto en que.. como hemos tratado de mostrar. http://psikolibro. Erknntnis 1. la nota 4 del apartado 1 ) .)}. 1930. págs. 1926. cf. Pero rehusaría p a r t i c i p a r en ninguna discusión acerca de cómo proceden. Madrid. exactamente lo mismo que hace con las demás hipótesis. de otro modo — y teniendo en cuenta que no excluyen nada y que. cast. según m i tesis. en gran m e d i d a . inalcanzables. más arriba. que está libre de las dificultades que cercan a otras. 1927. precisamente p o r ser completamente indecidibles. ya que ello t e n d r á que ser siempre. Revista de Occidente.. Sin embargo. son metafísicas — a menos que nos decidamos a hacerlos falsables aceptando u n a regla m e t o d o l ó g i c a — . la coherencia lógica interna de m i teoría. que es imposible demostrar que m i tesis sea exacta. y.blogspot. ' REICHENBACH. son compatibles con todo enunciado básico—. 186 (df. los físicos. con tal de que describiera u n acontecimiento pertinente. 225 y sig. Análisis de la materia. Our Knowledge of the External World. probablemente.

La corroboración

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81.

LÓGICA INDUCTIVA T LÓGICA

PROBABILITARIA

No es posible reducir la p r o b a b i l i d a d de hipótesis a la de eventos : ésta es la conclusión que surge del examen llevado a cabo en el a p a r t a d o anterior. P e r o , ¿no podría llevar u n modo distinto de enfrentarse con la cuestión a u n a definición satisfactoria de la idea de u n a probabilidad de hipótesis? No creo que sea factible u n concepto de esta última que p u e d a interpretarse en el sentido de que exprese el «grado de validez» de la hipótesis, de un modo análogo a como ocurre ccn los de «verdadero» y «falso» (y que, además, se encuentre en una relación suficientemente estrecha con el concepto de « p r o b a b i l i d a d objetiva» —esto es, de frecuencia relativa— como p a r a justificar el empleo de la palabra « p r o b a b i l i d a d » ) ^ . Sin embargo, adoptaré con fines dialécticos la suposición de que se haya construido realmente semejante concepto, de suerte que se p u e d a p l a n t e a r la cuestión sobre de qué modo afectaría tal cosa al problema de la inducción. Supongamos que se h a reconocido que cierta hipótesis —digamos, la teoría de Schríjdinger— es «probable» en u n sentido determinad o : ya sea «probable en este o aquel grado numérico» o m e r a m e n t e «probable», sin especiEicar grado. Podemos l l a m a r evaluación de la teoría de Schríidinger al enunciado que la describe como « p r o b a b l e » . Desde luego, una evaluación tiene que ser un eauneiado sintético — u n a aserción acerca de la r e a l i d a d — del mismo modo que lo serían los enunciados «la teoría de Schrodiiigor es verdadera» y «la teoría de Schrodinger es falsa». Es evidente que todos ellos dicen algo acerca de la adecuación de la teoría, y que, por tanto, sin duda alguna, no son tautológicos * ' : dicen que u n a teoría es ai'ecuada o inadecuada,
' (Añadida en la corrección de pruebas.) Cabe concebir que se encontrara un sistema formal para estimar grados de corroboración que exhibiese analogías formales —^limitadas— con el cálculo de probabilidades (por ejemplo, con el teorema de Bayes), pero que, sin embargo, no tuviera nada en común con la teoría frecuencial (debo al doctor J. Hosiasson la sugerencia de esta posibilidad); no obstante lo cual, estoy plenamente convencido de que es imposible abordar el problema de la inducción por tales métodos con esperanza alguna de éxito. * Véase también la ñola 3 del apartado *57 de mi Postscript. * A partir de 1938 he abandonado la opinión de que tendríamos que mostrar que se satisfacen los axiomas del cálculo formal de probabilidades —incluyendo, naturalmente, el teorema de Bayes— «para justificar el empleo de la palabra probabilidad», como digo en el texto (cf. los apéndices *II a *V, y, en especial, el apartado *28 de mi Postscript); en cuanto a las analogías entre el teorema de Bayes, que se refiere a la probabilidad, y ciertos teoremas sobre el grado de corroboración, véanse el apéndice *1X —punto 9 (VII) de la (fprimera nota»— y los puntos 12) y 13) del apartado *32 del Postscript. *' El enunciado probahiütario «p(S, d) = r», o, expresado lingüísticamente, «con los datos d, la teoría de Schrodinger tiene la probabilidad r» —que es un enunciado de lógica probabilitaria relativa o condicional—, puede ser, sin duda alguna, tautológico (con tal de que los valores de d y r se escojan de modo que se correspondan mutuamente : así, si d consta exclusivamente de informes de observaciones, r tendrá que »er igual a cero en un universo suficientemente grande); pero la «evaluación», en el sentido que damos nosotros a esta palabra, tendría que tei^er una forma diferente

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ha lógica de la investigación

científica

o que tiene cierto grado de adecuación. En segundo lugar, toda evaluación de la teoría de Schrodinger ha de ser un enunciado sintético inverificable, exactamente lo mismo que la teoría m i s m a : pues la «probabilidad» de una teoría —esto es, la p r o b a b i l i d a d de que ésta continúe siendo aceptable— no p u e d e deducirse de un modo definitivo de enunciados básicos, como es p a t e n t e . Nos vemos obligados a preguntar, p u e s : ¿cómo puede justificarse u n a e v a l u a c i ó n ? ; ;_cómo puede contrastársela? (con lo cual surge de nuevo el problema de la i n d u c c i ó n : véase el a p a r t a d o 1 ) . En cuanto a la evaluación misma, podríamos afirmar que es «verdadera» o que es, a su vez, «probable». Si se la considera «verdadera» tiene que ser un enunciado sintético verdadero que no ha sido verificado empíricamente, esto es, u n enunciado sintético verdadero o priori; y si se la toma como «probable», necesitamos una nueva evaluación, como si dijéramos una evaluación de la evaluación, y, p o r tanto, una evaluación de orden s u p e r i o r : pero esto quiere decir que estamos cogidos en una regresión infinita. La apelación a la probabilidad de la hipótesis es incapaz de mejorar la precaria situación de la lógica inductiva. La mayoría de los que creen en la lógica p r o b a b i l i t a r i a sostienen la tesis de que se llega a la evaluación por medio de u n «principio de inducción», que adscribe probabilidades a las hipótesis inducidas. P e r o si vuelven a a t r i b u i r u n a p r o b a b i l i d a d a este principio, entonces continúa el regreso infinito ; y si, p o r el contrario, le atribuyen la «verdad», entonces se enfrentan con el dilema de elegir entre la regresión infinita y el apriorisnio. «De u n a vez p a r a siempre •—dice Heymans—la teoría de la p r o b a b i l i d a d es incapaz de explicar los razonamientos i n d u c t i v o s : pues exactamente el mismo problema que se encuentra latente bajo éstos lo está bajo aquélla (en la aplicación empírica de la teoría de la p r o b a b i l i d a d ) . En ambos casos, la conclu-

(véase, más abajo, el apartado 84, y, en especial, el texto correspondiente a la nota *2); por ejemplo, la siguiente: pí(S) = r, en que k sería la fecha de hoy; o bien, con palabras: «la teoría de Schrodinger tiene hoy (a la vista de la totalidad de los datos qtie hoy poseemos) la probabilidad r». Con objeto de llegar a esta aseveración, pi^S) = r, a partir de: I) el enunciado tautológico de probabilidad relativa p(S, d) = r, y II) el enunciado «d es la totalidad de los datos de que disponemos hoy», tenemos que aplicar un principio de inferencia (que en mi Poslcript •—apartados *43 y *51— llamo «regla de absolución»). Este principio se parece mucho al modus ponens, y puede parecer, por ello, que hemos de considerarlo analítico; pero si lo miramos así, equivale a la decisión de entender que pie está definido por I) y II) •—o, al menos, que no quiere decir más que I) y II) juntos—, y, en este caso, no es posible aceptar que pt tenga significación práctica alguna: es seguro que no puede ser interpretado como medida práctica de la aceptabilidad. Como mejor se ve esto es considerando que en un universo suficientemente grande, pit(t, d) =s; O para cualquier teoría universal t, con tal de que d esté formada exclusivamente por enunciados singulares (cf. los apéndices *VII y *VIII); pero no cabe duda de que en la práctica aceptamos unas teorías jr rechazamos otras. Si, por otro lado, interpretamos pt como grado de adecuación o de aceptabilidad, el principio de inferencia mencionado —la «regla de» absolución» (que con esta interpretación se convierte en un ejemplo típico de un «principio de inducción»)— es simplemente falsa, y por ello —evidentemente— no analítica.

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La corroboración.

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sión va más allá de lo que está dado en las premisas» ^. Así pues, no se gana n a d a con sustituir la p a l a b r a «verdadero» por « p r o b a b l e » , n i la p a l a b r a «falso» p o r «improbable». Sólo si se tiene en cuenta la asimetría entre verificación y falsación — l a asimetría que procede de la relación lógica existente entre las teorías y los enunciados básicos— es posible evitar las celadas del problema de la inducción. • Los creyentes en la lógica de la p r o b a b i l i d a d p u e d e n t r a t a r de frustrar mis críticas afirmando que provienen de una m e n t a l i d a d «atada al marco de la lógica clásica», e incapaz — p o r t a n t o — de seguir los métodos de razonar que se emplean en la lógica p r o b a b i l i t a r i a ; a d m i t o , desde luego, que soy incapaz de seguir tales métodos.

82.

T E O R Í A POSITIVA DE LA CORROBOHACIÓN: TRAR s u T E M P L E » UNA H I P Ó T E S I S

CÓMO PUEDE

«DEMOS-

¿No p o d r á n volverse, quizá, contra mi p r o p i a tesis las objeciones que acabo de plantear a la teoría probabilitaria de la inducción? Podría m u y bien ocurrir que así fuera, ya que están basadas en la idea de u n a evaluación: y —sin d u d a — tengo que e m p l e a r yo también esta idea. Yo hablo de la <ícorrohoradóny> de una teoría, y ésta sólo puede expresarse como una evaluación (a este respecto no existe diferencia alguna entre corroboración y p r o b a b i l i d a d ) . Además, también yo mantengo que no puede afirmarse que las hipótesis sean enunciados «verdaderos», sino solamente «conjeturas provisionales» (o algo semejante) : tesis que también puede sólo expresarse en forma de evaluación de las hipótesis. Es fácil responder a la segunda p a r t e de esta objeción. La evaluación de hipótesis que, ciertamente, me veo obligado a emplear, y que las describe como «conjeturas provisionales» (o algo a n á l o g o ) , tiene el estatuto de una tautología: p o r tanto, no da lugar a dificultades del tipo originado p o r la lógica inductiva. Y ello p o r q u e tal descripción solamente parafrasea o interpreta la aserción (a la que p o r definición es equivalente) de que los enunciados estrictamente imiversalcs —esto es, las teorías— no pueden deducirse de enunciados singulares. La situación es parecida en lo que respecta a la p r i m e r a p a r t e de
' HEYMANS, Gesetze und Elemente des wissenschaftlicherHiDenkens (1890, 1894), páginas 290 y sig.; * 3.' ed., 1915, pág. 272. El argumento de Heymans había sido expuesto con anterioridad por HUME en un folleto anónimo. An Abstract of a Book lately published entitled a Treatise of Human Nature, 1740. Apenas me caben dudas de que Heymans no conocía este opúsculo, que fue descubierto y atribuido a Hume por J. M. Keynes y P. Sraffa, y publicado por estos autores en 1938. Tampoco yo sabía nada acerca de las anticipaciones de Hume y de Heymans de mis argumentos centra la teoría probabilística de la inducción, cuando presenté éstos en 1931, en un libro anterior •—no publicado aún— que fue leído por varios miembros del Círculo de Viena. El hecho de que Hume se había adelantado al pasaje de Heymans que cito me ha sido señalado por J. O. WISDOM; cf. sus Foundations of Inference in Natural Science, 1952, pág. 218. Citamos el pasaje de Hume más abajo, en el apéndice *VII, texto correspondiente a la nota 6,

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La lógica de la investigación

científica

la objeción, que se refiere a las evaluaciones que enuncian que una teoría está corroborada. La evaluación corroborante no es una hipótesis, sino que puede deducirse en cuanto se nos den la teoría y los enunciados básicos a c e p t a d o s : aquella evaluación afirma el hecho de que estos enunciados no contradicen a la teoría, y su afirmación tiene debidamente en cuenta el grado de contrastabilidad de ésta y la dureza de las contrastaciones a que se la ha sometido — h a s t a un momento d e t e r m i n a d o . Decimos que una teoría está «corroborada» mientras sale i n d e m n e de dichas contrastaciones. La evaluación que afirma la corroboración (esto es, la evaluación c o r r o b o r a d o r a ) establece ciertas relaciones fundainentales, a saber, la compatibilidad y la incompatibilidad. Consideramos a esta última como equivalente a falsación de la t e o r í a ; p e r o la compatibilidad por sí sola no p u e d e hacer que atribuyamos u n grado positivo de corroboración a a q u é l l a : el mero hecho de que una teoría no haya sido falsada aún no p u e d e considerarse suficiente, como es c l a r o ; pues no hay n a d a más fácil que construir u n a cantidad cualqpiiera de sistemas teóricos que sean compatibles con u n conj u n t o dado de enunciados básicos aceptados (y esta observación es aplicable, asimismo, a todos los sistemas «metafísicos»). P o d r í a sugerirse tal vez que debería concederse u n grado positivo de corroboración a u n a teoría si es compatible con el sistema de los enunciados básicos aceptados y si, además de esto, cabe deducir de ella p a r t e de dicho sistema. O bien —si se considera que los enunciados básicos no son deductibles de u n sistema p u r a m e n t e teórico (aun cuando sus negaciones sí p u e d e n s e r l o ) — p o d r í a sugerirse q u e se a d o p t a r a la regla siguiente: h a de concederse a una teoría u n grado positivo de corroboración si es compatible con los enunciados básicos aceptados y si, además, u n a subclase no vacía de estos últimos es deductible de la teoría en conyunción con los demás enunciados básicos aceptados *^.

* La definición provisional de «corroborado positivamente» que doy aquí (y que rechazo por insuficiente en el siguiente párrafo del texto, ya que no se refiere explícitamente a los resultados de contrastaciones exigentes, esto es, de tentativas de refutación) tiene interés al menos en dos sentidos. En primer lugar, guarda una relación muy estrecha con mi criterio de demarcación, especialmente con la formulación de éste a que se refiere la nota *1 del apartado 21: en realidad, están de absoluto acuerdo, excepto por la restricción a enunciados básicos aceitados que forma parte de la presente definición; ésta se convierte, pues, en mi criterio de demarcación si omitimos la restricción citada. En segundo término, si en lugar de omitir lo que hemos dicho restringimos aún más la clase de los enunciados básicos aceptados deducidos —pidiendo que se acepten como resultado de tentativas sinceras de refutar la teoría—, entonces llegamos a una definición adecuada de «corroborado positivamente» (aunque no, desde luego, de «grado de corroberación»): en el texto que sigue inmediatamente está implícito el argumento en que se apoya esta aseveración. Y, además, los enunciados básicos aceptados de esta forma pueden designarse por «enunciados corroboradores» de la teoría. Debe advertirse que no es posible describir de un toiodo suficiente los «enunciados ejemplificadores» (esto es, los enunciados básicos negados: véase el apartado 28) diciendo que son enunciados corroboradores o confirmadores de la teoría de la que

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No tengo objeciones serias que hacer a esta última formulación, salvo que me parece insuficiente p a r a caracterizar adecuadamente el grado positivo de corroboración de una teoría. Pues queremos decir que u n a s teorías están mejor o peor c o r r o b o r a d a s ; ahora bien, su grado de corroboración, sin duda alguna, no p u e d e establecerse sin más que contar el n ú m e r o de casos corroboradores (o sea, el de enunciados básicos aceptados que sean deductibles del modo i n d i c a d o ) : p u e s p u e d e ocurrir que una teoría resulte estar m u c h o peor corrobor a d a que otra, aun cuando hayamos deducido muchísimos enunciados básicos con la p r i m e r a y sólo unos pocos con la segunda. Como ejemplo podemos c o m p a r a r las hipótesis «todos los cuervos son negros» y «la carga del electrón tiene el valor determinado por Millikan» (que h a b í a m o s mencionado en el a p a r t a d o 3 7 ) : a u n q u e es de presum i r que hayamos encontrado muchos más enunciados básicos corroboradores de la p r i m e r a hipótesis, juzgamos que la hipótesis de Millikan es la mejor corroborada de las dos. Esto hace ver que lo que determina el grado de corroboración no es tanto el número de casos corroboradores cuanto la dureza de las diversas contrastaciones a las que puede someterse — o se h a sometid o — la hipótesis en cuestión. P e r o dicha dureza depende, a su vez, del grado de oontrastabilidad, y, p o r tanto, de la sencillez de la hipótesis : la que es falsable en u n grado más alto — o sea, la hipótesis más sencilla— es también la corroborable en grado más elevado ^. Como es natural, el grado de corroboración alcanzado de hecho no depende solamente del de falsabilidad: u n enunciado que sea falsable en gran m e d i d a puede estar corroborado sólo muy ligeramente, e incluso p u e d e estar falsado en r e a l i d a d ; y quizá —sin que se le haya falsado— pueda estar superado p o r u n a teoría mejor contrastable, de la cual podría deducírsele — u otro enunciado suficientemente a p r o x i m a d o a é l — (y, en este caso, su grado de corroboración disminuiría). Del mismo modo que el grado de falsabilidad, el de corroboración de dos enunciados puede no ser comparable en todos los casos: no podemos definir un grado de corroboración calculable numéricam e n t e , sino sólo h a b l a r a p r o x i m a d a m e n t e de grados positivos o negativos de corroboración, etc. *^. P e r o podemos asentar varias r e g l a s :
ofrecen ejemplos, debido al hecho de que sabemos que toda ley universal está ejemplijicada casi en todas partes, tal como se ha indicado en la nota *1 del apartado 28 (véanse, psimismo, la nota *5 del apartado 80 y el texto correspondiente). "" ^ Este es otro punto en que mi noción de la sencillez y la de Weyl están de acuerdo : cf. la nota 7 del apartado 42. * Acuerdo que es consecuencia de la tesis —debida a Jeffreys, Wrinch y Weyl (cf. la nota 7 del apartado 42)— de que cabe emplear la parvedad en parámetros de una función como medida de su sencillez, en conyunción con la tesis mía (cf. los apartados 38 y sigs.) de que dicha parvedad puede utilizarse como medida de la contrastabilidad o improbabilidad —tesis rechazada por los autores mencionados—. (Véanse también las notas *1 y *2 del apartado 43). *° Lo que aquí digo me parece exacto en lo que se refiere a la aplicación práctica a teorías existentes; pero ahora pienso que cabe definir el «grado de corroboración» de tal modo que podamos comparar varios entre sí (por ejemplo, los de las teorías gravitatorias de Newton y de Einstein). Además, esta definición hace posible

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p o r ejemplo, la de que no seguiremos atribuyendo u n grado positivo de corroboración a una teoría que haya quedado falsada en virtud de u n experimento contrastable intersubjetivamente y basado en una hipótesis falsadora (cf. los apartados 8 y 2 2 ) (pero podemos, con todo, conceder bajo ciertas circunstancias u n grado positivo de corroboración a otra teoría que siga u n modo de pensar cercano al de aquélla : tenemos u n ejemplo eli la teoría einsteiniana del fotón, con su cercanía a la teoría corpuscular de la luz de N e w t o n ) . En general, consideramos que una falsación contrastable intersubjetivamente es deíinitiva (suponiendo que esté bien c o n t r a s t a d a ) : éste es el modo en que se hace sentir la asimetría entre la verificación y la falsación. Cada una de estas cuestiones metodológicas contribuye de un modo peculiar al desarrollo histórico de la ciencia, que sigue u n proceso de aproximaciones sucesivas: una evaluación corroborativa realizada posteriormente —esto es, una evaluación hecha tras h a b e r añadido nuevos enunciados básicos a los ya aceptados— puede r e m p l a z a r un grado positivo de corroboración p o r uno negativo, pero no viceversa—. Y a u n q u e creo que en la historia de la ciencia es siempre la teoría y no el experimento, la idea y no la observación, lo que abre paso a nuevos conocimientos, creo también que es siempre el experimento lo que nos saca de las sendas que no llevan a ninguna p a r t e —lo que nos ayuda a salir del atolladero y nos desafía a que encontremos u n a nueva ruta. Así pues, el grado de falsabilidad o de sencillez de una teoría cuenta p a r a la evaluación del grado en que está corroborada ; evaluación que podemos considerar como u n a de las relaciones lógicas existentes entre la teoría y los enunciados básicos aceptados, y que tiene en cuenta la dureza de las contrastaciones a que ha sido sometida aquélla.
83. CORROBOKABILIDAD, CONTRASTABILIDAD T PROBABILIDAD LÓGICA * '

Al evaluar el grado de corroboración de una teoría tomamos en consideración su grado de falsabilidad: cuanto más contrastable es una teoría, mejor puede ser corroborada. P e r o la contrastabilidad es lo contrario del concepto de probabilidad lógica, de modo que podemos, asimismo, decir que al evaluar la corroboración se tiene en cuenta la p r o b a b i l i d a d lógica del enunciado en cuestión ; la cual, a su vez, está en relación con el concepto de p r o b a b i l i d a d objetiva — l a prob a b i l i d a d de eventos—, segiín vimos en el apartado 72. Así pues, p o r
incluso atribuir grados numéricos de corroboración a hipótesis estadísticas, y quizá hasla a otros enunciados, con tal de que podamos atribuir grados de probabilidad lógica (absoluta y relativa) a ellos y a los enunciados corroboradores. Véase también el apéndice *IX. *' Si se acepta la terminología que he expuesto por primera vez en Mind, 1938, sería menester insertar aquí (así como en los apartados 34, etc.) la palabra «absoluta» dondequiera que se halla «probabilidad lógica» —a continuación de esta expresión—, para distinguirla de la probabilidad lógica «relativa» o «condicional»: ef. los apéndices *II, *IV y *IX.

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el hecho de contar con la p r o b a b i l i d a d lógica, el concepto de corroboración está ligado — a u n q u e sea sólo de u n a forma indirecta e imprecisa— con el de p r o b a b i l i d a d de eventos. Y puede ocurrírsenos que tal vez haya aquí u n a conexión con la doctrina de la probabilid a d de hipótesis que hemos criticado más arriba. Cuando tratamos de evaluar el grado de corroboración de u n a teoría podemos razonar poco más o menos del modo siguiente. Dicho grado a u m e n t a r á con el n ú m e r o de casos c o r r o b o r a d o r e s ; y a este respecto solemos conceder a los primeros ejemplos de corroboración m u c h a m a y o r importancia que a los últimos, de suerte que, u n a vez que una teoría está bien corroborada, sus illtimos ejemplos a u m e n t a n m u y poco su grado de corroboración ; sin embargo, esta regla no es válida si tales nuevos ejemplos son muy distintos de los anteriores —esto es, si corroboran la teoría en un nuevo campo de aplicación—: si ocurre tal cosa, pueden hacer crecer considerablemente el grado de corroboración. P o r tanto, el correspondiente a una teoría que tenga un grado mayor de universalidad puede ser más grande que el de otra que lo tenga m e n o r (y, por ello, m e n o r también de falsabilidad) ; y, de u n modo análogo, las teorías de grado de precisión más elevado p u e d e n corroborarse mejor que las menos precisas. Una de las razones p o r las que no concedemos u n grado positivo de corroboración a las típicas profecías de los quirománticos y adivinos es que sus predicciones son tan cautas e imprecisas que la p r o b a b i l i d a d lógica de que resulten exactas es sumamente elevada ; y si se nos dice que se h a n confirmado vaticinios de esta índole, si bien más precisos y, p o r tanto, lógicamente menos probables, lo que ponemos en tela de juicio — p o r regla general— no es tanto su éxito cuanto su pretendida improbabilidad lógica : como nos inclinamos a creer que tales profecías no son corroborables, tendemos a inferir en tales casos su p e q u e ñ o grado de contrastabilidad de su pequeño grado de corroborabilidad. Si comparamos estas tesis mías con las que están implícitas en la lógica probabilitaria (inductiva) llegamos a un resultado verdaderamente notable. Según lo que yo defiendo, la corroborabilidad de u n a teoría, y el grado de corroboración de una que haya sobrepasado realmente contrastaciones m u y duras, se encuentran algo así como *^ en razón jn\crsa de su p r o b a b i l i d a d lógica, ya que ambas a u m e n t a n con su grado de contrastabilidad y de sencillez. Pero la tesis implicada

Digo en el texto «o/go así '•coinov, poique no creía realmente en probabilidades lógicas (absolutas) numéricas, y, por ello, oscilaba al escribirlo entre la opinión de que el grado de corroborabilidad es complementario de la probabilidad lógica (absoluta) y la de que es inversamente proporcional a ella; o, dicho de otro modo, entre definir C(g) —esto es, el grado de corroborabilidad— por medio de C(g) = 1 — Pfg), con lo cual se haría la corToborabilidad igual al contenido, o mediante C(g) = 1/P(g) (siendo Pfg), en ambos casos, la probabilidad lógica absoluta de g). En realidad, es posible adoptar definiciones que lleven a una u otra de estas consecuencias, y ambos caminos parecen ser bastante satisfactorios desde el punto de vista intuitivo: lo cual explicará, tal vez, mis vacilaciones. Pero existen razones poderosas en favor del primer método, o bien de aplicar al segundo una escala logarítmica; véase el apéndice *1X.

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por la lógica probabilitaria es justamente la opuesta: sus mantenedores hacen rpic la p r o b a b i l i d a d de u n a hipótesis crezca en razón directa de su p r o b a b i l i d a d lógica — s i bien no cabe d u d a de que entienden por « p r o b a b i l i d a d de u n a hipótesis» poco más o menos lo mismo que yo trato de designar con agrado de c o r r o b o r a c i ó n » * ^ . E n t r e los que razonan de tal m o d o se encuentra Keynes, que emplea la expresión ('probabilidad o priori-n p a r a lo que yo Uaiuo «prob a b i l i d a d lógica» (véase la nota 1 del a p a r t a d o 3 1 ) . Eslc autor liare la siguiente observación ' — q u e es e n t e r a m e n t e e x a c t a — acerca de u n a «generalización» (esto es, una hipótesis) g que tenga u n a «condición» (o antecedente, o p r o t a s i s ) qj y ima «conclusión» (o consecuente, o apódosis) / : «Cuanto más comprensiva sea la condición 9 y menos la conclusión / , m a y o r p r o b a b i l i d a d a priori *•* a t r i b u i m o s a la generalización p¡; con cada aumento de < a u m e n t a tal p r o b a b i l i d a d , p y con cada incremento de / h a b r á de d i s m i n u i r » . Como he d i c h o , esto es absolutamente exacto, aun cuando Keynes no traza u n a distinción tajante *' e n t r e lo que él llama la « p r o b a b i l i d a d de u n a generaliza-

Las últimas líneas de este párrafo, especialmente a partir de la frase en cursiva (que no estaba marcada de este modo en el original), contienen el punto crucial de mi crítica de la teoría probabilitaria de la inducción: punto que puede resumirse como sigue. Queremos tener hipótesis sencillas —o sea, de mucho contenido, de un grado de contrastahilidad muy elevado—, las cuales son también muy corrohorahles, ya que el grado de corroborabilidad de una hipótesis depende principalmente de la dureza de sus contrastaciones, y, por tanto, de su contrastahilidad. Ahora bien, sabemos que contrastahilidad es lo mismo que gran improhabilidad lógica (absoluta), o que pequeña probabilidad lógica (absoluta). Pero si dos hipótesis, hi y fe, son comparables con respecto a su contenido —y, por tanto, con respecto a su probabilidad lógica (absoluta)—, se cumple lo siguiente: sea más pequeña la prohabilidad lógica (absoluta) de hi que la de h~; entonces, cualesquiera que sean los datos d. la probabilidad lógica (relativa) de ht dado d no puede nunca exceder de la de hi dado d. Por tanto, la hipótesis más contrastahle y corroborable no puede nunca tener más prohabilidad —a la vista de unos datos d— que la menos contrastahle: pero esto entraña que el grado de corroboración no puede ser lo mismo que la probabilidad. Este es e! resultado crucial. Las últimas observaciones que hago en el texto no hacen más que sacar las conclusiones del mismo: si se aprecia mucho una gran probabilidad, ha de decirse muy poco —o, mejor aún, nada en absoluto—, de modo que las tautologías siguen conservando la máxima probabilidad. ' KETNES, A Treatise on Probability (1921), págs. 224 y sig. La condición 9 y conclusión / de Keynes corresponden, respectivamente (cf. la nota 6 del apartado 14), a nuestra función de enunciados condicionante, 9, y función de enunciados consecuente, / ; véase también el apartado 36. Conviene observar que Keynes decía que la condición —o la conclusión—- era más comprensiva si su contenido o intensión —y no su extensión— era mayor. (Yo me refiero a la relación inversa existente entre la intensión y la extensión de un término.) ** Keynes sigue a otros eminentes lógicos de Cambridge al escribir una y otra vez «a priori» y «á posteriori»: uno diría, á propos de rien —si no es a propósito de «a propos». *° En realidad, Keynes tiene en cuenta la distinción entre la probabilidad a priori (o «probabilidad lógica absoluta», como yo la llamo «hora) de una «generalización!) fí, y su probabilidad con respecto a unos datos determinados h, y lo que enuncio en el texto pide una corrección en tal sentido (establece la distinción al asumir en

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*' Que podría expresarse también por medio de la siguiente regla inaceptable: «Elige siempre la hipótesis más ad hocn. tesis unida estrechamente a cierta tendencia a negar el valor de la predicción: «Las virtudes peculiares de la predicción —escribe Keynes ^— .. sin embargo./) > g(9i. son enteramente imaginarias. pero quizá sólo implícito— que si < = cpi 92. / ) ) .. la probabilidad keynesiana de una hipótesis aumenta juntamente con su probabilidad lógica (o falta de contenido). mientras que el punto capital para mí era —y sigue siendo— que los grados de corroborabilidad (y de corroboración) de aquellas hipótesis Be encuentran entre sí en la relación opuesta. (Pero este autor no se da cuenta de que las teorías cuyos ejemplos corroboradores pertenecen a campos de aplicación sumamente diferentes suelen tener un grado de universalidad elevado.si lo único la página 225 del Treatise —de un modo correcto. En lo que respecta a las hipótesis «propuestas a priorin —esto es. mas el hecho de que su «probabilidad» aumente con el número de casos corro horado res. 305. por ello..com .. incompatibles. y si / = /1/2. y se consiüera científicamente valiosa una teoría sólo debido a la estrecha proximidad lógica (cf. capítulo *II.) Expresada con mi terminología.blogspot. Los puntos esenciales son el número de casos examinados y la analogía existente entre ellos. la teoría de Keynes implica que la corroboración (o la probabilidad de las hipótesis) decrece al aumentar la contrastabilidad. la nota 2 del apartado 48 y el texto correspondiente) entre ella y los enunciados empíricos. sus dos requisitos para tener gran probabilidad —la menor universalidad posible y la mayor diversidad de casos corroboradores— serán. sino que tiende a crecer con ella. " Véase mi Postscript. Así pues. y el (más importante) de que también lo haga al aumentar les diferencias entre ellos. Pero esto no significa otra cosa sino que el contenido de una teoría debe trascender lo que se encuentra asentado empíricamente lo menos posible *'. ' KEYNES. por regla general./i) > g(tp. demuestra que las probabilidades de hipótesis están en relación unas con otras como las probabilidades lógicas (absolutas). pág. la tendencia de ésta es hacer las hipótesis científicas lo más seguras posible: se atribuye importancia científica a las distintas hipótesis sólo en la medida en que pueden quedar justificadas por la experiencia. la cuestión acerca de si se ha propuesto una hipótesis concreta antes o después de semejante examen no hace al caso». Frente a lo que ocurre con las teorías de la probabilidad de Keynes. op. y demuestra correctamente que las probabilidades (a posteriori) de las hipótesis g (con respecto a unos datos h cualesquiera) se encuentran en la misma relación que sus probabilidades a priori. entonces las probabilidades a priori de las diverp sas g son: g(<p. Así pues. y. indican. de Jeffreys y de Carnap.La corroboración 253 ción» —que corresponde a lo que aquí hemos llamado la «probabilidad de una hipótesis»— y su «probabilidad o priori». en mi teoría de la corroboración ésta no decrece al aumentar la contrastabilidad. cit. y frente a lo que ocurre con mi concepto de la corroboración.. En efecto. tesis a que le lleva su creencia en la lógica inductiva *". que Keynes entiende con aquélla lo mismo que yo hago con mi «corroboración». propuestas antes de que tuviésemos bastante fundamento para ellas desde un punto de vista inductivo— Keynes dice: «. http://psikolibro.

biología.». p o r razones análogas a las de K e y n e s . etc. desde luego. también él ve que solemos a t r i b u i r una elevada p r o b a b i l i d a d (o. 140. el hecho afortunado de haberse anticipado a algunos o a todos los casos que verifican lo dicho no añade nada en absoluto a su valor».254 La lógica de la investigación científica que se h a b í a hecho es tratar de adivinar. psicología. sino de curiosidad científica: algunos científicos quieren explicar al mundo. 1926).com . el modo de proceder más seguro sería adoptar u n sistema sin hipótesis. pág. Pero la cuestión no es de comodidad. 575)—. Mientras que yo creo que las teorías sencillas — y justamente aquéllas que emplean pocas hipótesis auxiliares (cf. http://psikolibro. a priori. el apartado 4 6 ) — son las que p u e d e n corroborrarse bien. ¿ Q u é razones puede h a b e r p a r a que construyamos teorías e hipótesis? El p u n t o de vista de la lógica inductiva hace incomprensibles todas estas actividades: si lo que más valoramos es el conocimiento más seguro posible. su blanco es encontrar teorías explicativas satisfactorias (bien contrastables. es cómodo. Die Prinzipien der Wahrscheinlichkeiislogik (Anncdes Universitatis Aboenñs. pero sus razonamientos son opuestos a los míos. Y ahora volvemos a asombrarnos de que nos molestemos en construir tales teorías. a las que necesitan pocas hipótesis auxiliares. saca parte de la conclusión aquí mencionada (a saber. la de que deberíamos contentarnos con nuestros enunciados básicos): pues dice que las teorías —él habla de «leyes»— no son «indispensables» para la ciencia. pues podemos arreglárnoslas siempre con enunciados singulares. ¿ p o r qué ponernos en trance de que surja haciendo afirmaciones? Como nuestra meta es la seguridad. enunciar leyes universales en libros de física. esto es. No me p r e o c u p o simplemente por conservar reducido el núm e r o de nuestros enunciados : me i m p o r t a m u c h o su sencillez •—era el ** En su Logical Foundations of Probability (19o0) Camap cree en el valor práctico de las predicciones. Otra tesis que da lugar a preguntas m u y parecidas es la de Kaila ' . (Véanse también el apéndice *X y. ni siquiera para hacer predicciones. p o r q u e tengan a priori — p o r decirlo así— muchas ocasiones de chocar con enunciados básicos): poi el contrario. pero le hace a uno asombrarse de por qué generalizaríamos nunca. y si las predicciones no contribuyen como tales en n a d a a conseguir u n a corroboración. p o r q u e éstas sean contrastables con m u c h a dureza. considera del modo dicho a las teorías sencillas y con pocas hipótesis auxiliares p o r q u e cree que u n sistema que conste de pocas hipótesis tendrá. ¿ p o r qué no hemos de quedarnos satisfechos con nuestros enunciados básicos? **. Kaila interpreta la situación exactamente del modo opuesto. Mi regla según la cual deben emplearse lo menos posible las hipótesis auxilipres (el «principio de p a r q u e d a d en el uso de hipótesis») no tiene n a d a en común con consideraciones tales como las de Kaila. el apartado *15. y. y. siempre a r r i e s g a d a s : si r e h u i m o s todo conflicto con la realidad.) ' KAILA. No adscribe la gran probabilidad mencionada a tales teorías como hago yo. menos ocasiones de chocar con la realidad que otro en que entren muchas. precisamente por su i m p r o b a b i l i d a d lógica. especialmente. esta teoría de la predicción es coherente . o lógicamente improbables (esto es. Sin duda. «Sin embargo —escribe (pág. de mi Postscript. sencillas) y contrastarlas. es decir. en nuestra terminología.blogspot. una elevada « p r o b a b i l i d a d de hipótesis») a las teorías sencillas. sin embargo.

puesto que define la verdad con respecto a lenguajes formalizados. pero Tarski mismo dejó sentado de modo perfectamente claro que de. la tarea de elucidarla parece vana. ya no vacilo en hablar de «verdad» o «falsedad». que me explicó las ideas fundamentales de su teoría de la verdad. las correspondientes a la ciencia y su filosofía no han sufrido alteración esencial. precisamente. O B S E R V A C I O N E S ACERCA DEL U S O DE LOS CONCEPTOS DE DADERO Y CORROBORADO VER- E n la lógica de la ciencia q u e h e b o s q u e j a d o es posible evitar el e m p l e o de los conceptos de verdadero y falso * ^ : en su l u g a r . a la regla de q u e las hipótesis a u x i l i a r e s h a n de e m p l e a r s e lo menos posible. ha de basarse en la de una fórmula bien formada de uno de estos lenguajes. sentences'\. p u e d e n e n t r a r consideraciones lógicas acerca d e las relaciones de deduc*' Poco después de haber escrito esto tuve la buena fortuna de conocer a Alfred Tarski. respectivamente] pueden ser verdaderos o falsos.com . nota 1 ) . pero. Tarski ha resuelto (con respecto a lenguajes formalizados) este problema aparentemente desesperado. «cláusula» no ha sido una buena traducción de la terminología tarskiana original (personalmente. yo prefiero hablar de «enunciado» más que de «cláusula»: véase. La crítica hoy habitual de la teoría de Tarski me parece fuera de lugar.una fórmula sin interpretar (o de una sarta de símbolos) no cabe decir que sea verdadera o falsa. así pues. pág. Pero. Nunca subrayaremos demasiado que la idea tarskiana de la verdad (para cuya definición en el campo de los lenguajes formalizados ha dado Tarski un método) es la misma en que pensaba Aristóteles.blogspot..La corroboración 255 sentido de gran contrastahilidad—. Mind 6 4 . y. 84. resultó que mis opiniones eran coherentes con la teoría de Tarski de la verdad absoluta. si bien esta teoría ha revolucionado mis tesis sobre la lógica formal y su filosofía. y tiene. en consecuencia. el mismo grado de «artificialidad» o de «complicación» que esta última definición. a p e d i r q u e m a n t e n g a m o s el n ú m e r o de axiomas — o sea. ¿cuál es el significado posible de decir que un enunciado corresponde a los hechos (o a la realidad)? Una vez que nos damos cuenta de que dicha correspondencia no puede ser de semejanza estructural. cabe que el concepto de verdad nos resulte sospechoso y prefiramos no emplearlo. si bien han quedado más claras. por ejemplo. posiblemente. Se dice que su definición es artificial y complicada. se e x p l i q u e a q u é l a p a r t i r de éste). como ha ocurrido con las opiniones de todo el mundo (a menos de ser un pragmatista). Pues este ú l t i m o p u n t o p r o c e d e del requisito de q u e se elijan los e n u n c i a d o s de u n elevado nivel de u n i v e r s a l i d a d . Gracias a la doctrina de Tarski. 1955. pero criticar una teoría por razones terminológicas no es más que un obscurantismo desatado. y. y éstos de m a y o r nivel de u n i v e r s a l i d a d (y q u e . http://psikolibro. en virtud de haber reducido la inmanejable idea de correspondencia a otra más sencilla (la de «satisfacción» o «cumplimiento»). Y. Se dice también que sólo las proposiciones o enunciados [en ingl. pero no las cláusulas [en ingl. mi «Note on Tarski's Definition of Truth». p o r t a n t o . el de n u e s t r a s hipótesis m á s f u n d a m e n t a l e s — lo m á s p e q u e ño q u e p o d a m o s . y ello lleva. y que estos términos son aplicables únicamente a fórmulas interpretadas —o «fórmulas con sentido"». propositions. y en que piensa casi lodo el mundo (excepto los pragmatistas): la de que la verdad es la correspondencia con los hechos (o con la realidad). como era natural. y de q u e s i e m p r e que sea posible se deduzca u n sistema que conste de muchos «axiomas» de otro con m e n o s «axiomas». p o r o t r o . 388. Es una verdadera lástima que siga malentendiéndose y teniéndose una idea equivocada de su teoría —que es uno de los dos grandes descubrimientos hechos en el campo de la lógica desde los Principia Mathematica—.. Vengan én buena hora perfeccionamientos de la terminología. como dice la traducción—. por u n l a d o . statements.

afirmamos implícitamente que ayer estábamos equivocados : que el enunciado era falso incluso ayer —falso intemporalm e n t e — . «la predicción p es verdadera si la teoría í y el enunciado básico b son v e r d a d e r o s » . esto no quiere decir que nos esté p r o h i b i d o el uso de los conceptos de «verdadero» y «falso». sino ú n i c a m e n t e que está corroborado con respecto a algún sistema de enunciados básicos —sistema que está aceptado hasta u n a fecha concreta—. «ijnplicación» y otros p o r el estilo : no son conceptos empíricos. intemp o r a l . «contradicción». Y adscribimos esta misma int e m p o r a l i d a d a los conceptos de «verdadero» y «falso».blogspot. «La corroboración que u n a teoría h a recibido hasta ayer» no es lógicamente idéntica con «la corroboración que h a recibido hasta h o y » . ni que su empleo origine dificultades especiales: el mismo hecho de que podamos eludirlos indica que no pueden d a r lugar a ningún nuevo p r o b l e m a fundamental. o en sí mismo (a la manera en que podemos decir que es «verd a d e r o » ) . así pues. nos decidimos a emplear estos predicados lógicos de tal modo que las propiedades lógicas de los enunciados se h a g a n i n t e m p o r a l e s : si un enunciado es una tautología. Ciertamente. ya que podemos interpretar su aceptación como el resultado de una decisión convencional.) Caínap diría proba¡)lemente «conceptos sintácticos» (cf. que era completamente verdadero ayer pero se h a convertido hoy en falso. pero que «lo tomamos p o r verdadero» p o r e r r o r . de acuerdo con el uso corriente : no se suele decir de u n enunciado. en vez de ello. describen o evalúan u n enunciado independientemente de cualesquiera cambios en el m u n d o empírico. http://psikolibro. P e r o no podemos decir nunca que u n enunciado está «corroborado» como tal. podemos decir que el enunciado p se sigue de la conyunción (no contradictoria) de t y h. podríamos a ñ a d i r algo así como u n subíndice a toda evaluación de la corroboración. sino lógicos ' . su Logical Syntax of Language). aconyuncións). subíndice que caracterizaría el ^ (Añadida en 1934. y. sino solamente que la contradice cierto conjunto de enunciados básicos aceptados. Podemos ver aquí m u y claramente la diferencia entre verdad y corroboración. Así pues. Mientras que suponemos que las propiedades de los objetos físicos (los objetos «genidénticos» en el sentido de L e w i n ) cambian con el paso del tiempo. Su utilización es enteramente análoga a la de conceptos tales como «tautologíav. No nos vemos obligados a decir que ciertos enunciados básicos son «verdaderos» o son «falsos». y considerar los enunciados aceptados como resultado de tal decisión. si ayer evaluamos como verdadero un enunciado cuya evaluación de hoy es la de falso. lo es de una vez p a r a siempre.com .256 La lógica de la investigación científica tibilidad. no necesitamos decir. pues afirma que se cumple cierta relación lógica entre u n sistema teórico y cierto sistema de enunciados básicos aceptados. La evaluación de u n enunciado como corroborado o no corroborado es t a m b i é n u n a evaluación lógica. por t a n t o . Y cabe describir la falsación de una teoría de un modo semejante : no es menester que digamos que una teoría es falsa. al corregir las pruebas.

la corroboración no es u n «valor v e r i t a t i v o » . Ahora b i e n . o bien por «con éxito». a saber. Si m e r a m e n t e p r e t e n d e n afirmar q u e u n a evaluación lógica del éxito de u n a teoría no p u e d e ser sino u n a evaluación de su corroboración. sin duda. o sea. 85. 17 http://psikolibro. o que todavía es falsa.La corroboración 257 sistema de enunciados básicos a que se refiere la corroboración (por e j e m p l o .blogspot. y en el uso corriente se evita hacer tal c o s a : pues cabe m u y bien decir de u n a teoría que apenas está corroborada p o r ahora. al menos. que desempeñaría el papel de «verdad». p o r u n a que sea más contrastable y que. mientras que n o r m a l mente no diríamos nunca que u n a teoría apenas es verdadera p o r ahora.com . teniendo en cuenta los grados de contrastabilidad y de corroborabilidad. *' Por tanto. o que todavía no está corroborada. hemos hecho ver que puede explicarse de u n modo e n t e r a m e n t e difer e n t e . pues serán valores deductibles de la teoría y de diversos conjuntos de enunciados básicos. que p a r t i e n d o de teorías de u n nivel reducido de universalidad iría hacia teorías de nivel más elevado. «correctos» o «verdaderos» s i m u l t á n e a m e n t e . L A RUTA DE LA CIENCIA En la evolución de la física puede discernirse algo así como u n a dirección general de su evolución. todos los cuales serán. estoy dispuesto a a d m i t i r l o . además. «confirmado» o «corroborado». que estarían aceptados en fechas distintas. para definir «verdadero» como «útil» (de acuerdo con lo propuesto por algunos pragmatistas. contenga la teoría antigua y bien corroborada (o. P e r o me parece que identificar el concepto de corroboración con el de verdad distaría m u c h o de ser «útilv *^ . por tanto. que p r o p o n e n definir la «verdad» a base de los éxitos de una teoría •—y. Pues sólo cabe s u p e r a r u n a teoría que esté bien corroborada p o r medio de otra de nivel d e universalidad más a l t o . especialmente por William James). y podría pensarse que el hecho de que la física avance en esta dirección p e r m i t e ser utilizado como argumento en favor del método inductivo. indicando la fecha de su aceptación) *^. u n avance en dirección inductiva no consiste necesariamente en una sucesión de inferencias i n d u c t i v a s : en realidad. esto es. sería mejor designar semejante tendencia — e l paso a teorías de nivel de universalidad más elevado— diciendo que es «casi inductiva». de su utilidad— o de su confirmación o su corroboración. Por lo cual. u n a buena aproximación de e l l a ) . P o r consiguiente. A esto suele llamarse la dirección «inductiva» . tendríamos que introducir un nuevo concepto «absoluto» o «intemporal». no p u e d e equiparársela a los conceptos de «verdadero» y «falso» (que están libres de subíndices t e m p o r a l e s ) : pues p a r a u n o y el m i s m o enunciado p u e d e existir u n n ú m e r o cualquiera de valores distintos de corroboración. ** Cf. la nota • ! del apartado 81. Las observaciones anteriores pueden servir t a m b i é n — t a l vez—p a r a elucidar el contraste entre mis opiniones y las de los pragmatistas.

y. lo cual quiere decir que no p o d r á idearse n i n g ú n e x p e r i m e n t o crucial con el que someter a contraste el sistema en cuestión *^. Yo no lo creo así. a u n «sistema metafísico». después se p r o p o n e n otras de u n nivel de universal i d a d más elevado. contradicciones y falsaciones con q u e se está enfrentado en el m o m e n t o — establecen u n contacto con la ciencia de la época : al p r o p o n e r u n a solución p a r a tales dificultades. Se p r o p o n e n teorías de cierto nivel de universalidad. desde luego— (véanse. o teorías— de todos los niveles posibles de u n i v e r s a l i d a d . y de ahí que las hipótesis de nivel superior sean explicativas con respecto a las de nivel inferior. tal vez. En este caso. porque. p o r el contrario.258 La lógica de la investigación científica Los procesos casi inductivos deberían mirarse del modo siguiente. Esto explica por qué. y cabrá considerarle como u n nuevo paso en la evolución casi inductiva de la ciencia. y se contrastan d e d u c t i v a m e n t e . y así sucesivamente. el es*^ Las «inferencias deductivas que van de un nivel a otro más bajo» son. como si dijéramos (esto es. tales teorías p u e d e n i n d i c a r el camino hacia u n experimento crucial. haya algún elemento inductivo contenido en ella?». http://psikolibro. que se someten a contraste valiéndose de las correspondientes a los niveles a n t e r i o r e s . entre ellos no se encontrará ningún enunciado contrastable nuevo. la nota 1 del apartado 22 y el apéndice *IX). Una y otra vez se p r o p o n e n ciertas sugerencias —conjeturas. demasiado lejos del nivel alcanzado por la ciencia que en aquel m o m e n t o es susceptible de contrastación). alguna otra cosa que quepa c o n t r a s t a r : no será «metafísico». Los métodos de contrastación están apoyados invariablemente en inferencias deductivas que van de u n nivel a otro más bajo *^. P e r o si. sólo las teorías que se p r o p o n e n con u n a pretensión de resolver los p r o b l e m a s a la vista en el m o m e n t o —esto es. en el sistema de S p i n o z a ) . las dificultades. al fin y a la postre. Puede p l a n t e a r s e ahora la cuestión siguiente. explicaciones (en el sentido del apartado 12).com . d o n d e se depositan en capas (de u n i v e r s a l i d a d ) . P a r a tener u n a imagen o modelo de esta evolución casi inductiva de la ciencia p o d e m o s r e p r e s e n t a r n o s las diversas ideas e hipótesis como partículas suspendidas en u n fluido. más en particular. incluso si son deductibles enunciados que pertenecen al sistema científico vigente (o sólo semideductibles. quizá. *" Convendría advertir que lo que quiero decir cuando hablo de experimento crucial es un experimento ideado para refutar una teoría (si es posible). d a r á n lugar. el sistema c o n t e n d r á — a l menos como p r i m e r a a p r o x i m a c i ó n — alguna teoría bien corroborada y. aquél que se pretende aporte una decisión entre dos teorías en competencia al refular (al menos) una de ellas —sin demostrar por eso la otra.blogspot. n a t u r a l m e n t e . las teorías que se encuentran en u n nivel de universalidad demasiado elevado. La ciencia susceptible de contrastación es el p r e c i p i t a d o de dichas partículas en el fondo del recipiente. en la sucesión t e m p o r a l se llega a cada nivel de universalidad pasando de u n nivel inferior a otro más elevado. mientras que. asimismo. « ¿ P o r q u é no inventar directamente teorías del m á x i m o nivel de universalidad? ¿ P o r qué esperamos a esta evolución casi inductiva? ¿No será. como. cabe idear un experimento crucial con el fin indicado. p o r ejemplo. p o r otra p a r t e . p o r regla general. naturalmente. además.

no es solamente un instrumento útil: aunque no puede alcanzar ni la verdad ni la probabilidad. por fin. como instrumento de adaptación o como método de producción en rodeo. Pero una idea de este tipo adquiere ciudadanía científica solamente cuando se la presenta en forma falsable : esto es. 26. en la idea de un «principio» físico —o elemento último— único (del cual se deriven todos los demás). Mirando hacia atrás. Novum Organum. Como Bacon.com . en regularidades que podemos des-cubrir —descubrir—: fe acientífica. en la teoría del movimiento terrestre (al cual se opuso Bacon como ficticio). y. a ordenar la imagen del mundo que tiene el hombre. Tenemos ejemplos de estas ideas en el atomismio. sino a sus aspectos epistemológicos. en la antiquísima teoría corpuscular de la luz. Nuestra ciencia no es conocimiento (epistenié) : nunca puede pretender que ha alcanzado la verdad. precipitadas y prematuras». en algunos casos. Pero domeñamos cuidadosa y austeramente estas conjeturas o «anticipaciones» nuestras. en particular del criterio de demarcación. ni siquiera el sustituto de ésta que es la probabilidad. podemos describir la propia ciencia contemporánea nuestra —«el método de razonar que hoy aplican ordinariamente los hombres a la Naturaleza»— diciendo que consiste en «anticipaciones. ni uno que avanzase firmemente hacia un estado final. Mi investigación ha seguido y rastreado las diversas consecuencias de las decisiones y convenciones que habíamos adoptado al comenzar este libro.) La ciencia no es un sistema de enunciados seguros y bien asentados.blogspot.La corroboración 259 pesor del depósito crece con el número de capas. y en la teoría de la electricidad como fluido (que ha revivido en forma de la hipótesis del gas de electrones de la conducción metálica). el esforzarse por el conocimiento y la búsqueda de la verdad siguen constituyendo los motivos más' fuertes de la investigación científica. y cada capa nueva corresponde a una teoría más universal que las situadas debajo de ella. es posible que el crecimiento de la ciencia llegue a alcanzar ideas que antes se encontraban flotando en regiones metafísicas más altas. incluso en sus formas más primerizas. Como resultado de este proceso. Pero la ciencia tiene un valor que excede al de la mera supervivencia biológica. y en «prejuicios» ^. por medio de contrastaciones sistemáticas: una vez que se ha proBACON. Y nuestras previsiones están guiadas por la fe en leyes. No sabemios: sólo podemos adivinar. (Me refiero no a una imagen de la ciencia como fenómeno biológico. una panorámica de la imagen de la ciencia y de la investigación científica que ha surgido. han llevado a predicciones con éxito. I. http://psikolibro. podemos tratar ahora de tener. sólo cuando se ha hecho posible decidir empíricamente entre ella y otra teoría rival. tan maravillosamente imaginativas y audaces. Todos estos conceptos e ideas metafísicos pueden haber ayudado. con las que establece contacto y las hace asentarse. metafísica (aunque biológicamente explicable).

prejuicio e ídolo: pues la fuente de todos los errores es la impureza de nuestra propia inteligencia. a u n q u e no es realmente errónea. y. No es posible destilar ciencia de experiencias sensoriales sin interpretar. tratamos de demostrar que nuestras anticipaciones eran falsas —con objeto de p r o p o n e r en su lugar nuevas anticipaciones injustificadas e i n j u s t i n c a b l c . m a d u r o s y en sazón» ^ de los que esperaba que fluyese el vino de la ciencia. asimismo. cast. Frente a esto. La tesis de Bacon era que.)} —capítulo 24. especialmente en el de la tecnología): en mi Poverty of Historicism [vers.. su mito de u n método científico que partiera de la observación y el experimento jiara avanzar luego hasta las teorías. ' BACON. FRANK. el apartado *4 de mi Postscript). ' P. I... era menester limpiarla ^Sntes meticulosamente da toda anticipación. y el no que opongo a ella está relacionado estrechamente con mi recusación de que la ciencia —o el conocimiento— tenga que avanzar debido a que nuestras experiencias tienen que acumularse. de 1958). La miseria del historicismo (T. tratamos de derribarlas. (Diremos de pasada que este método legendario aún inspira algunas nuevas ciencias.. que intentan practicarlo debido a la general creencia de que constituye el método de la física e x p e r i m e n t a l . que se prescribe para el científico con objeto de preparar su inteligencia para la interprefación del Libro de la Naturaleza —análogamente a como la purificación mística de su alma la dispone para la visión de Dios (cf. Novum Organum. como Bacon los llamó con gran mofa *''. cast. Das Kausalgesetz und seine Grenzen (1932). también razono allí (en el prefacio) que el crecimiento de nuestro conocimiento es imprevisible por medios científicos. 123. de la libertad. Con todas las armas de nuestro arsenal lógico. creo que el avance de la ciencia depende de la libre competición del pensamiento. por el contrario. con objeto de preparar la inteligencia para la intuición de la verdadera esencia o naturaleza de una cosa. nuevos «prejuicios precipitados y prematuros». p o r muy *'^ El término tie Bacon «aíiticipacióü» (tíanticípatioyi^ ISovurn Organum. ya que la Naturaleza no miente. imprevisible. I. matemático y técnico. ni al de que h a r í a m o s cada vez mejor uso de nuestros sentidos. mi segundo prefacio. La tesis de que el progreso de la ciencia se deba a la acumulación de experiencias perceptivas sigue teniendo gran aceptación (cf. de nuestra historia es. nota 59 del capítulo 10 y nota 33 del capítulo 1 1 — en donde se describe brevemente la teoría de la inducción de Aristóteles): esta purificación de prejuicios es concebida como una especie de rito.JI (apartado 32) desarrollo ampliamente esta idea.com . nuestro método de investigación no consiste en defenderlas para demostrar qué razón t e n í a m o s . La sociedad abierta (T. por ello. recuerda demasiado a la inducción baconiana : sugiere en exceso su industrioso acumular los «incontables racimos. Es posible interpretar los progresos de la ciencia más prosaicamente.260 La lógica de la investigación científica puesto. Cabría decir que el progreso j)ucde «. y que —en consecuencia— el curso futuro. ) El avance de la ciencia no se debe al beclio de que se acumulen más y más experiencias perceptivas con el correr del tiempo. y que se verá obligado a detenerse si se acaba con ésta (aunque puede muy bien ser que continúe en ciertos campos. quiere decir casi lo mismo que «hipótesis» (tal como yo lo empleo). Pero esta descripción del progreso científico. sino que. La función principal de la inducción eliminativa sería (como en Aristóteles) la de ayudar a tal purificación (véase también mi Open Society [vers. originarse de dos maneras s o l a m e n t e : acumulando nuevas ex¡>ericncias perceptivas y organizando mejor las que ya teníamos a nuestra disposición»^. ni una sola de nuestras «anticipaciones» se mantiene dogmáticamente . 26). parece no dar en el blanco . http://psikolibro.blogspot.

Sólo en nuestras experiencias subjetivas de convicción. Y. a su vez. No tropezamos con nuestras experiencias. Cf. somos nosotros los que damos la respuesta. pág. la nota 4 del apartado 30. finalmente. el único medio que tenemos de interpretar la Naturaleza son las ideas audaces.blogspot. nuestro único instrumento para captarla. sino que. Somos nosotros quienes siempre formulamos las preguntas que se han de proponer a la Naturaleza. que tan bien sabe responder a nuestras teorías con un no decisivo o con un sí inaudible». 2. «De una vez para siempre —dice Weyl * (con quien estoy de pleno a c u e r d o ) ^ quiero manifestar mi admiración ilimitada por el trabajo del experimentador en su lucha por sacar hechos interpretables de una Naturaleza huraña. inspirada por las ideas: el experimento es una acción planeada. Esta última observación. XX. por ROBERTSON. WETL. Juntamente con el ídolo de la certidumbre (que incluye los grados de certidumbre imperfecta o probabilidad) cae uno de los baluartes del obscurantismo. en nuestra fe subjetiva.La corroboración 261 industriosamente que las acumulemos y escojamos. en la que todos y cada uno de los pasos están guiados por la teoría. pero toda corroboración es relativa a otros enunciados que son. quienes intentamos una y otra vez plantearlas de tal modo que sonsaquen un «sí» o «no» tajantes (pues la Naturaleza no responde a menos que se la urja a ello). provisionales. La petición de objetividad científica hace inevitable que todo enunciado científico sea provisional para siempre: sin duda. podemos estar «absolutamente seguros» ' . hemos de «/lacer» experiencias.. desde es más psicológioa que epistemológtca. sino su indagación de la verdad persistente y temerariamente crítica. The Theory of Groups and Quantum Mechanics (1931). Y hemos de aventurar todo ello para alcanzar el premio: los que no están dispuestos a exponer sus ideas a la aventura de la refutación no toman parte en el juego de la ciencia. no las dejamos inundarnos como un r í o . quienes —tras exigente escrutinio— decidimos acerca de la contestación a la pregunta que habíamos propuesto a la Naturaleza (después de continuados y serios intentos de sonsacarla un «no» inequívoco). Gruppentheorie und Quantenmechanik (1931). más bien. P. Trad. hemos de ser activos. • lue^. que cierra el paso del avance científico: pues la adoración de este ídolo reprime la audacia de nuestras preguntas y pone en peligro el rigor y la integridad de nuestras contrastaciones. cabe corroborarlo. pues. cf. de resignación? ¿Nos veremos * H. por ejemplo. http://psikolibro. a su vez. ingl.com . Incluso la cuidadosa y austera contrastación de nuestras ideas por medio de la experiencia está. El antiguo ideal científico de la epistemé — d e un conocimiento absolutamente seguro y demostrable— ha mostrado ser un ídolo. los apartados 7 7 8. La opinión equivocada de la ciencia se delata en su pretensión de tener razón : pues lo que hace al hombre de ciencia no es su posesión del conocimiento. ¿Ha de ser nuestra actitud. pág. de la verdad irrefutable. las anticipaciones injustificadas y el pensamiento especulativo: son nuestro solo organon.

La ciencia nunca persigue la ilusoria meta de que sus respuestas sean definitivas. sin embargo.262 La lógica de la investigación científica obligados a decir que la ciencia sólo puede cumplir su misión biológica : que únicamente puede —en el mejor de los casos— demostrar su temple en las aplicaciones prácticas que puedan corroborrarla? ¿Son insolubles nuestros problemas intelectuales? No lo pienso así. su avance se encamina hacia una finalidad infinita —y.com .blogspot. http://psikolibro. alcanzable—: la de descubrir incesantemente problemas nuevos. más profundos y más generales. antes bien. ni siquiera probables. y de sujetar nuestras respuestas (siempre provisionales) a ccntrastaciones constantemente renovadas y cada vez más rigurosas.

com .blogspot.APÉNDICES http://psikolibro.

http://psikolibro.com .blogspot.

http://psikolibro. Y admito que con la definición que propongo. y cabe tomar l/d{a) como medida de la sencillez de a. más que vencer esta dificultad 1Q que se hace es sortearla: lo cual es posible porque una teoría prohibe siempre ciertos eventos ahomotípicos'o.blogspot. los apartados 23 y 31). y b) cualquier acervo-d dado en conyunción con la teoría divide unívocamente todos los enunciados relativamente atómicos restantes en dos subclases infinitas. cf. los apartados 38 y 39. En el apéndice *VIII le desarrolla ulteríormento esta cuestión.APÉNDICE I.c». una clase de acontecimientos que difieren solamente en sus coordenadas espacio-temporales. la clase B es la suma de una o más " Una definición simplificada y algo más general es la siguiente: sean A y X dos conjuntos de enunciados (dicho de modo intuitivo.) La definición que sigue debe considerarse sólo provisional *^: se trata de un intento de definir la dimensión de una teoría de modo que esté de acuerdo con la dimensión del conjunto de curvas que se obtiene cuando se representa el campo de aplicación de aquélla en un papel cuadriculado. en particular.Cn es deductible de a. y que y. si y sólo si para cada enunciado a de A existe un número natural cí(o) = re que satisface las dos condiciones siguientes: I ) toda conyunción. La definición que propongo dice así. un posible falsador de la teoría. Surge una dificultad por el hecho de que inicialmente no hemos de asumir que en dicho campo estén definidas ni una métrica ni siquiera una topología. tales que se satisfacen las siguientes condiciones: et) todo enunciado de la clase A unido conyuntivamente al acervo-cí dado forma un «acervo d + 1 falsador». de modo que. no hemos de suponer que estén definidas relaciones algunas de vecindad. y j8) por otra parte. en general. y I I ) para cada una de estas conyunciones Cn existen en X dos enunciados x e y tales. a) la teoría no choca con ningún acervo-d del campo. de n enunciados distintos de X es compatible con a. en consecuencia. es decir. y. decimos que X es un campo de aplicación (homogéneo) con respecto a A (en •ímbolos: X = C A ) . aparecerán coordenadas espacio-temporales en el esquema que da origen al campo de aplicación.Cn es incompatible con o. que x. pero no de a ni de CnLlamamos a d(a) la dimensión de a —o el grado de composición de a— con respecto a X = C A. el campo de los enunciados relativamente atómicos manifestará tener —en general— un orden topológico. como los hemos llamado (esto es. e incluso métrico. Cn. A y B.com . Se dice que una teoría t es «d-dimensional con respecto al campo de aplicación C» si y sólo li se cumple la siguiente relación entre í y C: existe un número d tal que. A es un conjunto de leyes universales y X uno —ordinariamente infinito— de enunciados de contraste singulalares). Definición de dimensión de una teoría (Cf.

y con él quedan definidos los enunciados que —debido a su forma lógica— gozan de igual estatuto con respecto a aquélla. Quizá convenga añadir que mediante esta definición se resuelve el problema de los enunciados atómicos (cf. la nota 2 del apartado 38) de una forma que podría llamarse «deductivista». tales que la conyunción de un número cualquiera de enunciados pertenecientes a una cualquiera de estas [B<]. no resolvemos el problema de los enunciados atómicos descubriendo unos que tengan cierta forma elemental y a partir de los cuales se construyan inductivamente los otros enunciados compuestos —o se los componga por el método de las funciones veritativas—. el apartado 39). Así pues. los enunciados singulares— resultan ser una especie de precipitado.com . sea compatible con la conyunción del acervo-d dado j la teoría.].. Con esta definición se pretende excluir la posibilidad de que una teoría tenga dos campos de aplicación tales que los enunciados relativamente atómicos de uno de ellos sean resultado de la conyunción de los enunciados relativamente atómicos del otro (lo cual ha de evitarse para que el campo de aplicación pueda ser identificado con el de su representación gráfica: cf. que se asienta a partir de los enunciados universales de la teoría. por el contrario. ya que la misma teoría determina qué enunciados singulares son relativamente atómicos (con respecto a ella) : pues el campo de aplicación se define a través de la teoría misma. o algo así como un depósito (relativamente) sólido. con ellos. los enunciados relativamente atómicos —y.266 La lógica de la investigación científica —pero siempre en número finito— subclases infinitas [B. http://psikolibro.blogspot.

com . puesto que /? y y pvieden conmutarse.p) — — = N(a) N(a) N(a.APÉNDICE II. obtenemos N(a.p. „F"(p. La solución está dada por la fórmula „F"(|3.1) N(a.y) = „. que „.„F"(y) (!') (I) Se obtiene la demostración de modo inmediato a partir de la definición dada en el apartado 5 2 : sustituyendo en (1) de acuerdo con dicha definición. El primer problema que se nos plantea es el de determinar la frecuencia de los elementos que pertenecen tanto a ^ como a y. esto es.) Valiéndose de la equivalencia de (1) y (1') puede demostrarse ahora la simetría de la relación de independencia (cf. Reichenbach. Mathematische Zeitschrift 34. asimismo. al teorema especial de „F"(p. /?)».y) N(a.) Si asumimos que existe independencia (cf. Los teoremas de adición se ocupan de los elementos que pertenecen a y o a y.pF"(y) = „F"(y) (1') llegamos.y) (1. Si denotamos con el símbolo «j8 + y» (en donde el sigS •* He desarrollado posteriormente este apéndice en forma de un tratamiento axiomático de la probabilidad: véanse lo» apéndice* •III • *V. y las dos clases de propiedades con «/?» y «y». Cálculo general de la frecuencia en clases finitas (Cf.y) = aF"(P). http://psikolibro.„. y.y) = „F"(P).blogspot. a partir de (1). «Axiomatik del Wahrscheinlichkeitsrechnung». con la de (2s). (Compárese con esta demostración.„F"(y) multiplicación: (1. el apartado 53).F"(P). también la nota 4 del apartado 53)..p) que manifiesta ser una identidad sin más que simplificar eliminando «N (a . 593. los apartados 52 y 53) *\ Teorema general de multiplicación. Denotamos la clase finita de referencia con «a».p. pág.pF"(y) o bien.

que ca6e describir la independencia como un caso especial de selección.com . Los diversos teoremas asociados al nombre de Bayes son todos casos especiales del teorema de división. no significa la adición aritmética. j8 y y no tengan ningún miembro común a las tres. mediante el teorema especial de multiplicación.2) Bajo el supuesto de que a.) (2*) Este teorema es válido para todas las propiedades que son propiedades primarias en una clase a. el teorema general de adición es: „F"(P + y) = cF"(P) + „F"(y) „F"(p. (2.y) = O llegamos.(P + y) = (cc. o en símbolos.F"{y).pF"(y) . Bajo la asunción de que (a .blogspot. a partir de (2).p.. y ) sea una subclase de ft. naturalmente. igual a 1. y vemos. Los teoremas de división enuncian cuál es la frecuencia de la propiedad y dentro de una clase seleccionada a partir de a teniendo en cuenta la propiedad j3.268 La lógica de la investigación científica no « + » .y c p (S*-) http://psikolibro. supuesto que puede simbolizarse por la fórmula N(a. cuando está situado entre designaciones de clases. por tanto. y en esta otra (también universalmente válida): N(P + y) = N(P) + N(y) N(p.y) (2. ya que éstas son mutuamente excluyentes.„F"(y) (3-) (3) En esta fórmula reconocemos la condición (1'). Uegamos a a. y la suma de las frecuencias relativas de las mismas es.p) + (a. a.y).1) (2. al teorema especial de adición „ F " (p + y) = aF"(|3) + .y) (2) Su demostración se basa en la definición del apartado 52 y se apoya en la fórmula universalmente válida del cálculo de clases. sino el «o» no excluyente) la combinación disyuntiva de aquellas clases. que a. La fórmula general se obtiene inmediatamente por inversión de (1) : «F"(P-y) F"(y) = aF "(P) Si transformamos el teorema general de división (3).

F"(P..com .ípiF"(P.F"(p.) http://psikolibro.. (3/2.. u n a segunda forma (universalmente v á l i d a ) del teorema de Bayes del modo s i g u i e n t e : (3.) .) a. que es aplicable siempre en el caso de que las y8( sean propiedades primarias : aF"(|3. asunción que puede escribirse a s í : N(a. {\) aF"(2W Se puede aplicar al numerador de esta fórmula el teorema especial de adición.) = . ySj.) .W = 0 (i^j) (3/2-) E n este supuesto obtenemos la tercera forma (especial) del teorema de Bayes. .) a. entonces.sp.p.. (2**).Cálculo general de la frecuencia en elases finitas 269 obtenemos a p a r t i r de ( 3 ) la primera de B a y e s : forma (especial) de la regla ar"(y) „. si asumimos que las /3( no tienen miembros comunes con a. Emplearemos el signo «2» delante de designaciones de clases análogamente a como hicimos cuando empleábamos el signo « + » entre e l l a s : p o d e m o s escribir.) = IaF"(|3.blogspot.pF"(y) = aF"(|3) Podemos evitar el supuesto (3''^) si introducimos la suma de las clases /Ji.. jS».

respectivamente.APÉNDICE III. en el que a sea (al m e n o s ) libre-re—1 (despreciando los errores del último t é r m i n o : cf. el a p a r t a d o 5 6 ) . entonces. +1» representan. no solamente el n ú m e r o de unos. o sea. sino sus posiciones en é l ) . supongamos que se c u m p l e ( 2 ) p a r a todos los n.1 que se obtienen a partir de cr. si podemos haque en donde «er^» designa u n acervo-zi concreto (si bien elegido arbitrar i a m e n t e ) q u e contenga m unos (lo que se p r e t e n d e indicar con dicho símbolo es que lo dado es la ordenación completa de este acervo-n.( » • +1) (3. p a r a toda longitud n de los acervos-ji (o segment o s ) considerados. para las distintas ordenaciones de los u n o s ) . y teniendo en cuenta el teorema especial de adición p o d e m o s afirmar ( 1 ) .+ 'gí" + » . m y a (es decir. n— está d e m o s t r a d a . a sea (al m e n o s ) l i b r e .1) en donde «cr„ + o» y «"•». •' Recuérdese que í " i es otro modo usual de escribí^ el coeficiente binomial "C<».blogspot. entonces habrá —según u n teorema combinatorio perfectamente conocido— "C„ modos distintos de distribuir los m unos en n lugares. respectivamente. Pues. cf. q ~ aP"{Q) y m <.„ al añadir al final u n cero y u n u n o . o sea.com . + o)-p'»r + '-'" y „(„ ^ . Deducción de la primera forma de la fórmula binomial ( P a r a sucesiones finitas de segmentos imbricados. Supongamos ahora que ( 2 ) está demostrado p a r a u n n cualquiera —esto es.. Asumamos que.n — 1 (de s e c u e l a s ) . Vamos a demostrar que en este s i ^ u e s t o se cump l e t a m b i é n p a r a n + 1.0) (3. el a p a r t a d o 56. esto es. F " ( a „ + i) = p . las sucesiones de longitud n -{. http://psikolibro.) P u e d e decirse que la p r i m e r a fórmula b i n o m i a l * \ „(„)F"(m) = «C™p'»í'-'» — e n que p supuesto de provinentes cer p a t e n t e (1) = a F " ( l ) . p a r a un n concreto y p a r a todo m y todo <j que sean compatibles con a q u é l — . el número de modo& diferentes en que es posible distribuir m objetos en n litios (supuesto que sea m < n). d e m o s t r a r e m o s «(„ + i)r>".

ial 271 p a r a u n segmento de longitud re + 1 h a de considerarse que a es. p o r tanto.1) Con éstas podemos. pues.„)F"(a„). entonces podemos afirmar „ F " ( á „ . http://psikolibro. p o r lo menos.1) Vemos.0) (6.1) Observemos a h o r a q u e es evidente q u e tiene que h a b e r j u s t a m e n t e tantos d^ —esto es. que si suponemos que se cumple ( 2 ) para cierto n (y para todas las ordenaciones tr„ que le c o r r e s p o n d e n ) . „ F " ( 0 ) = „F"(ór^).com .p (4. luego podemos afir> m a r ( 3 ) . pero asumiendo primero que ni = 1 y luego q u e m = O se advierte que ( 2 ) es realmente válida para n. que aF"(^». t r a n s f o r m a r el p r i m e r m i e m b r o de ( 4 ) : es decir.„+0(6.0) (7. 0 ) = « F " ( á „ ) .0) (4.1) = „ F " ( á „ ) . a su vez. Denotemos con «<j„)) la propiedad de ser sucesor de u n acervo-n. y.g a(„ + i)F"(a™+:) = „.blogspot. sucesores de la sucesión «cr„» en « — como sucesiones cr„ hay en «(„). 0 ) = „ ^ „ ^ / > . a„. podemos deducir ( 3 ) por medio de una inducción matemática.Deducción de la primera forma de la fórm. tenemos „ F " ( á „ . Y. íibre-ra.p (7. F " ( á „ . „ F " ( l ) = ccF"(<^»). y — e n consecuencia— ( 2 ) y ( 1 ) . p o r la m i s m a razón. -= 2 y para todo < „ (en donde n^ < 2 ) .ula hinom.l) = „(„^^jF"(a.g .)= »F"K) (5) T e n i e n d o en cuenta esta fórmula podemos transformar el segundo m i e m b r o de ( 4 ) . „ + „) „F"(á„. al sustituir ( 5 ) y ( 6 ) en ( 4 ) llegamos a > + i ) F " K + o) = a(„)F"(a„).

iniciamos ahora el período escribiendo el último de estos acervos-n.) Como en el apartado 55. suponemos que para todo número finito n dado se puede construir un período generador. un uno (asiem-pre que esté permitidoí) significa aquí. B. El doctor L. = ra . que consta de x unos (y que tacharemos de la tabla). a) Construimos un modelo de sucesión «absolutamente libre» (de secuelas) del modo siguiente. período que tendrá un número de términos finito. y cuyo período inicial es el que habíamos escrito al empezar (que es la sucesión inicial del segundo período. luego otro período que sea por lo menos libre-Wi—1. de este modo.blogspot. Damos un método sencillo: haciendo a. y pretendemos publicar conjuntamente un trabajo sobre esta materia.j . R. los apartados 58. según el análisis llevado a cabo en el apartado 55). y cuya longitud será rij.ruebas de la validez de la regla de construcción dada. «si no ha aparecido ya el acervo-n final que formamos en el período inicial al hacer esto. se sigue procediendo de este modo hasta que queden tachados todos los acervos-re de la lista. y si no es así. y b) de los primeros n elementos del período siguiente (que están añadidos al período acabado de mencionar). libre-n (de secuelas) 7 con equidistribución. Escribimos ahora otro nuevo período que al menos sea libre-rej—1. digamos). lo reordenamos de suerte que el tercer período comience por el segundo. ya que cabe ver fácilmente que no puede existir un período generador (de una sucesión periódica libre-n) cuya longitud sea menor que 2" + *. digamos re^. y buscamos en él la sucesión idéntica al segundo período (una vez reordenado).APÉNDICE IV. 64 y 66. y si •—^por tanto— no está ya tachado de la tabla»). Si se determina una su*' Existen varios métodos constructivos que cabe aplicar a la tarea de construir un periodo generador de una sucesión libre-n con equidistribución. Escribimos primero un período libre-re.com . http://psikolibro. Obtenemos. a) un periodo generador —de longitud 2" = 2" + '— de una alternativa libre-n. y al resultado le llamamos segundo período. etc. y así sucesivamente). lo reordenamos de modo que empiece precisamente con dicha sucesión (lo cual es siempre posible. que consta de. y el resultado es una sucesión de longitud 2'' + « — 1. Un método para construir modelos de sucesiones aleatorias (Cf.1 preparamos primero la tabla de los 2" accrvos-x posibles de unos y ceros (ordenados con arreglo a una regla lexicográfica cualquiera. Podemos decir que la sucesión construida de este modo es una sucesión libre-re «mínima». para un re arbitrariamente elegido. Elton y yo hemos encontrado p. combinatoriamente posible (para « < re + 1) de unos y de ceros *^. una sucesión cuya longitud aumenta muy rápidamente. continuamos luego de acuerdo con la regla siguiente: añádase un cero al segmento inicial siempre que esté permitido. En cada uno de estos períodos aparecerá al menos una vez cada acervo-a. por orden de magnitud.En este último ha de aparecer al menos una sucesión que sea idéntica al período dado inicialmente (de longitud rej): pues bien.

y I I ) la sucesión está construida de tal modo que. que determinamos por el método de la nota *1 citada. En consecuencia. cualquiera que sea la etapa de su construcción. cabe perfeccionar este método de construcción hasta hacerlo unívoco. I ) cada paso de su construcción consiste en construir un período libre-n mínimo para cierto n (cf. pues. por ejemplo. y no al menos libres-n. con lo que obtenemos 0110101111000010 (2) Como n» = 16. hemos de averiguar dónde aparece en él nuestra sucesión ( 2 ) . este método garantiza que todo trozo inicial de longitud m = 2^ es un período librc-n mínimo para el n mayor posible (esto es. precisamente. y para ellas es posible demostrar inmediatamente la convergencia. construida de *' Para tomar un ejemplo concreto de esta construcción —^la de una sucesión aleatorizada mínima. Esta propiedad de «minimalldad» es muy importante: pues podemos obtener siempre sucesiones libres-ra —o absolutamente libres— con equidistribución que comiencen por un segmento finito de una longitud m cualquiera que. o que esté formado por cualquier otra ordenación intuitivamente «regular»—. como propongo ahora llamarla—. y del modo más radical posible.Un método para construir modelos de sucesiones aleatorias 273 cesión inicial concreta y se especifican otras condiciones —por ejemplo. en la que podamos calcular para cada uno de sus términos si es un uno o un cero*". frente a lo que ocurre en los ejemplos b) y c) que damos más abajo. a la que hemos llamado (0). Véase también el apéndice *VI. de suerte que defina una sucesión determinada. la nota *I anterior).536. A continuación hemos de construir un período que sea libre-n<j — 1. podemos comenzar con el período 0 1 (0) de longitud no =: 2 (podemos decir que este período da origen a una alternativa libre-0).com . libre-1: el método de la nota *1 anterior nos da «1100» como período generador de una alternativa libre-1. un período libre-15. Sólo éstas.blogspot. que llamaremos (3). reordenamos entonces (3) de suerte que comience con (2). para n = ( l o g 2 m ) — 1 ) . ni siquiera el de libertad absoluta. 18 http://psikolibro. sólo de ceros. lo cual hace ver que para las aplicaciones no basta el requisito de libertad-n. sino que es menester remplazarlo por algo así como la condición de que la libertad-n esté patente desde el comienzo: que es. es decir.j—1). lo que logran las sucesiones aleatorízadas «mínimas». y resulta ser 1111000010011010 Lo reordenamos para que comience con nuestra sucesión inicial (1). que tendrá la longitud 2 " " ' . o sólo de unos. que los períodos que se formen no deben ser nunca más largos de lo necesario (de modo que serán exactamente libres-rtj-—1. y pasamos a construir (4). ya que. libre-3). Una vez que tengamos este período libre-15. comienza siempre por un período libre-n mínimo. Puede llamar «sucesión aleatorizada mínimo» a la que se construye de este modo. Tenemos así una sucesión (determinada). por el método de la nota * 1 . por su partCj no tenga carácter aleatorio —sino que conste. el resultado de tal reordenación es Olio (1) con ni = 4. tenemos que construir después. Construimos en este momento el período libre-ni-1 (es decir. que es necesario reordenar ahora para que empiece con la sucesión «01». y cuya longitud será 2 ' ' = 65. establecen el tipo ideal de aleatoriedad.

pero en la que también aparecen una y otra vez unos términos hasta llegar a los cuales dicha sucesión es libre-re^ para la frecuencia q—de ( B ) — . distinta de 1/2. Empleando el procedimiento utilizado en la demostración de la tercera forma de la fórmula binomial (apartado 60) o en la del teorema de Bernoulli (apartado 61). y con frecuencias cuyos límites son.blogspot. y así sucesivamente. ) se considera como sucesión inicial de un período libre-mj—I (con equidistribución). Está asegurada la aplicabilidad del teorema especial de multiplicación al problema clásico de echar dos dados. Una vez alcanzada la frecuencia que acabamos de mencionar. de modo que lo único que tenemos que hacer es combinar dos sucesiones de este tipo. X e Y. puede ponerse de manifiesto (con un grado cualquiera de aproximación) que para cualquier valor frecuencial que podamos escoger existen sucesiones que son «absolutamente libres». Obtenemos de esta suerte una sucesión en la que aparecen una y otra vez unos términos hasta llegar a los cuales la sucesión es libre-fij para la frecuencia relativa p—de la sucesión (A)—. tras un número dado de aumentos de longitud. existen sucesiones que no tienen equidistribución y son «absolutamente libres». simultáneamente (y a problemas relacionados con éste). c) Finalmente. la totalidad de la sucesión que se ha escrito (cuya longitud será m . b) Puede emplearse ahora un método de construcción análogo para hacer ver que existen sucesiones que tienen una frecuencia media «absolutamente libre» (cf. es posible construir de un modo semejante un modelo de sucesión que tenga más de una frecuencia media «absolutamente libre» : según a). formado por unos— y cuya longitud sea tal que se llegue a cierta frecuencia dada. Empleamos ahora este período reordenado de (B) como sucesión inicial: la buscamos en (A) y reordenamos ésta.274. ambas «absolutamente libres» (pues hemos determinado (A) y (B) de modo que sus límites frecuenciales sean distintos). la sucesión a que tiene las tiradas' con X por términos impares y las con Y por términos pares— es aleatoria. y reordenamos el período de (B) que la precede de tal modo que comience con aquella sucesión. el apartado 64). como se indica a continuación. etc. http://psikolibro. la buscamos en (B). una sucesión absolutamente libre (condición cuyo cumplimiento acabamos de demostrar). Para ello basta modificar el proceso a) de tal modo que. sin más condición que la de que exista. al menos. como en este caso los números n^ crecen sin fin y sin límite. La lógica de la investigación científica acuerdo con una regla matemática. Niota. si —por ejemplo— hacemos la estimación hipotética de que la «sucesión combinada» (como podemos llamarla) —esto es. hemos conseguido un método de construcción de una sucesión que tiene dos «frecuencias medias» diferentes. „F'(1) = aF'(O) = 1/2. p. (A) y (B) (cuyas frecuencias sean p j q). añadamos siempre a la sucesión un «bloque» (o «iteración») finito —por ejemplo.com . Escribimos una sucesión inicial de ( A ) . aun cuando no posean límite frecuencial.

ha sido abandonado después por algunos físicos. Opino actualmente que sería necesario tratar de otra forma el experimento de la doble ranura. y h a g a m o s que la luz procedente de él caiga sobre u n a pantalla Pn después de h a b e r pasado a través de dos r a n u r a s . p o r u n a parte — y de acuerdo con la teoría ondulatoria—• ondas esféricas continuas que p r o d u c i r í a n franjas de interferencia. Así pues. m e d i m o s con exactitud el m o m e n t o . ya sea la posición de A.com . Pues si medimos la posición con exactitud. entonces el átomo tendría que emitir. el apéndice *XI. y de una fuente luminosa no p u n t u a l no emite u n a luz c o h e r e n t e ) . Examen de una objeción. m i d i e n d o los retrocesos debidos a la emisión de fotones (con lo cual h a r e m o s «difusa» o «borrosa» la p o s i c i ó n ) — seremos capaces de calcular exactamente la dirección y el momento de los fotones emitidos. http://psikolibro. Las observaciones que hago en e) contienen. ya el m o m e n t o de la radiación (pero no a m b a s cosas) : si m e d i m o s exactamente la posición (con esta operación se hace «difuso» o «borroso» el m o m e n t o ) . capítulo *V. apartado *110. según me parece. lo cual está en consonancia con el hecho de que la posición es «difusa» o «borrosa». pero que la interpretación que se propone en este apéndice conserva todavía cierto interés. una crítica que sigue siendo válida del intento de explicar el dualismo de corpúsculo y onda a base de la «complementaridad» —intento que. a) Sea A u n átomo r a d i a n t e . pero si m e d i m o s el m o m e n t o con exactitud — p o r ejemplo. p o r otra p a r t e . hemos de suponer que A emite la luz en ondas esféricas. Si supusiéramos que podíamos m e d i r con exactitud tanto la posición como el m o m e n t o . en este caso p o d e m o s m e d i r exactamente. de suerte que obtenemos dos resultados experimentales diferentes.APÉNDICE V.blogspot. el a p a r t a d o 7 6 ) * \ E l e x p e r i m e n t o imaginario que describimos abajo — e n el p á r r a fo a)— está encaminado a refutar m i aserción de que la teoría cuántica es c o m p a t i b l e con mediciones (no predictivas) simultáneas arbit r a r i a m e n t e exactas de la posición y el m o m e n t o de u n a p a r t í c u l a . no aparecen franjas de interferencia (en la pantalla aparecen ú n i c a m e n t e relámpagos luminosos o centelleos u n a vez que los fotones h a n atravesado las ranuras. a las dos operaciones distintas corresponden dos tipos distintos de radiación. obtenemos u n a s franjas de interferencia en la p a n t a l l a : se trata de una fuente luminosa p u n t u a l — s i e m p r e que su posición puede medirse exactamente es p u n t u a l — q u e emite luz c o h e r e n t e . Rn^ y ürej. u n haz *' Véanse.Según Heisenberg. p o r otra. El experimento de la ranura doble (Cf. asimismo. al parecer. y. y mi Postscript. con lo cual hemos de consider a r a la radiación corpuscular («agtijas de r a d i a c i ó n » ) . si.

Así.276 La lógica de la investigación científica corpuscular incoherente de fotones (si fuéramos capaces de calcular la trayectoria de cada fotón no tendríamos jamás nada semejante a una «interferencia». y que después se difunde en forma de ondas esféricas continuas : remplazamos así el átomo único de posición determinada con exactitud por un caso estadístico de selección puramente de acuerdo con la posición. ni franjas de interferencia. El grupo mencionado emite luz que sufre una selección según una posición dada al pasar a través de la abertura A. por esta razón. hemos de sustituirlo por un grupo de átomos que irradia de esta misma forma. que —según se admite—. dicho de otro modo. que abarcarán un volumen considerable. y colocada entre el grupo de átomos y la primera pantalla de forma que la abertura A se encuentre exactamente en el sitio ocupado antes por el átomo radiante único A.com . y.lleva a dos predicciones mutuamente contradictorias? Para averiguarlo imaginemos que hemos observado exactamente la trayectoria del átomo A. sino solamente por un grupo distribuido sobre un volumen espacial considerable. c) Substituiremos de modo análogo el átomo con momento medido exactamente por una selección pura según un momento dado. Por tanto.blogspot. pues. esto es. Otras objeciones parecidas a la que hemos examinado pueden re- http://psikolibro. a que no aparecerán. puesto que el átomo del caso irradia en todas direcciones. o. por un haz monocromático de fotones que se muevan según trayectorias paralelas a partir de una fuente luminosa (no puntual). nos conduce a predecir que aparecerán franjas de interferencia. pero de tal modo que emitan luz coherente que se propague en forma de ondas esféricas: esto se consigue empleando una segunda pantalla que esté perforada por una pequeña abertura A. y cada vez el desplazamiento es en una dirección distinta. no nos está permitido remplazarle por un grupo de átomos puntual. b) Voy a reinterpretar estadísticamente este experimento imaginario. d) ¿Cómo hemos de interpretar el tercer caso. Si suponemos que el átomo considerado irradia de este modo durante cierto período de tiempo (no nos ocuparemos acerca de si absorbe o no energía durante el mismo). En cada uno de estos casos obtenemos el resultado experimental correcto: franjas de interferencia en el caso b) y ausencia de ellas en el c). pasará por una serie de posiciones distintas durante él. Sustituyo el átomo radiante único por un grupo de átomos. Además. Me ocuparé primero del intento de medir exactamente la posición. cada retroceso lo desplaza a otra posición. por un lado. no obtenemos un caso puro. no llegamos a tener una radiación coherente. debido al hecho de que los fotones ni se anulan mutuamente ni entran en interacción de ningún otro modo). la suposición de que se realicen simultáneamente mediciones exactas de posición y de momento lleva a dos predicciones contradictorias entre sí: pues. tanto su posición como su momento: observaremos que emite fotones aislados y que retrocede en cada emisión . y. por otro.

Pauli. por tanto. enteramente insuficiente para elucidar el llamado problema de la complementaridad (o del dualismo de ondas y corpúsculos). la nota 2 de la introducción al apartado 73). en todo caso. de 1927-1928. Míe y Wiegner. simplemente no es verdad: pues podemos. ya que los dos experimentos son mutuamente excluyentes. Jordan. no se plantea ninguna contradicción. Pretende hacerlo poniendo de manifiesto que el átomo es capaz de emitir solamente u ondas coherentes o fotones incoherentes. cf. desde luego. combinar una medición de la posición no demasiado exacta con una de momento tampoco muy exacta.com . http://psikolibro. yo diría que —contrariamente a lo que podría suponerse a primera vista—• el argumento a) es. Es evidente que mi propia interpretación estadística no encuentra la menor dificultad para tratar semejantes casos intermedios. El experimento de la ranura doble 277 interpretarse estadísticamente siguiendo la misma marcha que en este ejemplo. el átomo ni emite ondas enteramente coherentes ni fotones completamente incoherentes. en este caso. y. Me parece que difícilmente será posible llegar a una solución realmente satisfactoria de este problema dentro del marco de la física cuántica estadística (la teoría corpuscular de Heisenberg y de Schrodinger en la interpretación de Born de 1925-1926). pero pienso que quizá lo sea en una física cuántica de campos de onda o en la «segunda cuantización» (la teoría de Dirac de la emisión y absorción y la teoría de campos de onda de la materia de Dirac. y que.blogspot. e) Por lo que respecta a nuestro análisis de este experimento imaginario. Klein. Pero esto último.Examen de una objeción. aun cuando nunca he pretendido resolver con ella el problema de la dualidad entre ondas y corpúsculos.

blogspot. Supondremos con Heisenberg que este proceso no modifica los momentos —o. de evitar toda perturbación considerable del sistema (véase apéndice *XI. en lugar del filtro se utilizaría un campo eléctrico perpendicular a la dirección del rayo. que entrará en interacción fuertemente con él.com . no se cumple en lo que respecta a un filtro que actúe sobre un fotón. del simiente j del apartado 77.APÉNDICE VI. Sobre un procedimiento de medir no predictivo (Cf. sino antes de la primera. que (apenas) altera el momento. Con lo cual quedan invalidados los razonamientos de este apéndice. ni. Pero en la actualidad creo que estaba equivocado al suponer que lo que era válido para las «observaciones» o «experimentos» imaginarios de Heisenberg lo era también para mis «selecciones»: como Einstein hace ver (en el apéndice *XII). mediante la cual presenta la situación del modo siguiente: si queremos observar la posición del electrón hemos de emplear luz de frecuencia muy elevada. A este respecto tiene mucha importaacia que la incertidumbre del momento se debe a una perturbación. con objeto de analizar su espectro). dicho con más precisión. y perturbará. por tanto. ya que su interacción con el sistema es muy débil. mientras que la de la posición no proviene de nada semejante: es resultado. pero que no sirve para determinar la posición. por tanto. Detrás del filtro colocamos un contador de Geiger (o una cinta móvil de película fotográfica) con objeto de medir el instante en '" Heisenberg —que habla de medir o de observar en lugar de hacerlo de seleceionar— se vale de la descripción de un experimento imaginario. podemos calcular el pasado de éste. una vez que han sufrido una deflexión debido • ¿Rte. no solamente entre las dos mediciones. y si queremos observar este momento tenemos que utilizar luz de baja frecuencia. ni tampoco para un campo eléctrico perpendicular a la dirección del haz de electrones —que mencionaba (juntamente con el filtro) en el primer párrafo de este apéndice—. y dado que la primera (apenas) había alterado el estado del electrón. tampoco ha de afectar a la posición (aunque no consiga revelárnosla). más bien. http://psikolibro. y. las componentes de éstos en la dirección x—. su momento. No veo cómo podría Heisenberg eludir esta conclusión. por consiguiente. a menos que modifique esencialmente sus razonamientos (dicho de otro modo: continúo creyendo que mis argumentos y el experimento del apartado 77 pueden servir para destacar cierta inconsecuencia existente eu la discusión heisenberguiana de la observación de electrones). pues el ancho del haz tiene que ser considerable para que haya electrones que se muevan paralelamente al eje x. por ejemplo. las velocidades (o sus componentes según x) áe. no es posible calcular con precisión la posición que tenían antes de entrar en el campo. punto 9 ) . Mi antiguo argiunento —que se basaba en esta observación— se desenvuelve ahora del modo siguiente: puesto que una determinación del momento no afecta a éste. pero esta posición latente puede hacerse patente por medio de una segunda medición. las partículas así seleccionadas. el apartado 77) * \ Supongamos que se somete a selección de acuerdo con el momento (gracias a interponer un filtro) un haz no monocromático de partículas. un haz luminoso (si se tratase de un haz de electrones.

blogspot. se supone que dicha selección interfiere con las coordenadas x de las posiciones de las partículas. por ello. el principio mencionado sería en ella únicamente un enunciado probabilitario formalmente singular. Ahora bien. Vamos a considerar ahora dos supuestos posibles. podemos calcular la trayectoria de éstas con exactitud solamente para el intervalo temporal entre las dos mediciones.Sobre un procedimiento de medir no predictivo 279 que llegan los corpúsculos: lo cual nos permitirá calcular las coordenadas X de sus posiciones respectivas en cualquier instante anterior al de su llegada. entonces es válido extender la medida de posiciones y momentos al período de tiempo que precede al instante de selección del momento (por medio del filtro). que está prohibido por las relaciones de dispersión. sólo lo hace en el caso de partículas en el interior de un átomo (dentro de una gama de autovalores discontinuos. http://psikolibro. solamente cabría corroborarla estadísticamente. aunque su contenido trascendería lo que he llamado las «relaciones estadísticas de dispersión»: pues. Pero este supxiesto es incompatible con la teoría cuántica tal como se la acepta actualmente. pero no para partículas libres dentro de una gama de autovalores continuos). y. y. puede decirse que ocupa en mi interpretación estadística algo así como el mismo «lugar lógico» que ocupa —en la interpretación de Heisenberg— el enunciado de este físico que niega «realidad física» a las mediciones exactas. Pues. por una parte. como pondré de manifiesto con un ejemplo. Si. se supone que las coordenadas x de las posiciones de las partículas no han sufrido interferencia alguna por efecto de la medición de sus momentos. Este enunciado hace ver que el método de medición que he examinado no afecta a las fórmulas de Heisenberg interpretadas estadísticamente. significa lo mismo que afirmar que dicha selección alteraría de forma no calculable la coordenada de posición de la partícula. si bien esta teoría permite saltos discontinuos. Si. por otro lado. Es de sospechar que —para escapar a las conclusiones a que acabamos de llegar. ya que conocemos sus velocidades. Pero. Así pues. estas relaciones son compatibles con el supuesto de que al seleccionar el momento no se perturbe la posición. este último supuesto no nos permite inferir la existencia de un «caso super-purov. por tanto. mi enunciado puede considerarse como la traducción del do Heisenberg al lenguaje estadístico. puesto que su velocidad no se ha alterado. pero incluso semejante teoría —a la que podría llamar «teoría de la indeterminación»— sólo podría deducir consecuencias estadísticas del principio de indeterminación. la asunción de que la posición de los corpúsculos en la dirección de su marcha resulta afectada de un modo imprevisible por una selección que se efectúe de acuerdo con un momento dado. o para conservar el principio de indeterminaciónsea posible idear una teoría que modifique la teoría cuántica de tal modo que ésta sea compatible con el supuesto de que se altere la posición al selecccionar el momento . aquel supuesto sería equivalente al de que —por efecto de dicha selección— el corpúsculo ha tenido que saltar discontinuamente (con velocidad superior a la de la luz) a otro punto de su trayectoria. en realidad.com .

para cualquier valor del margen Ax de posición— con tal de que Ap« tienda a 0. además. reproducidas a(juí en el apéndice *XII. una posición dentro de la dirección x (la dirección de movimiento) mediante un obturador muy rápido. tanto más improbable será que encontremos partículas tras el filtro. tal «resplandor postumo» originado por el filtro tiene que durar tanto más cuanto más selectivo sea éste *^. Podríamos tratar de obtener un «caso super-puro» invirtiendo el orden de los pasos que se dan en el experimento : seleccionaríamos primeramente. deben llegar fotones durante cierto tiempo a una pantalla situada detrás de un filtro sumamente selectivo (o un espectrógrafo). según las observaciones <jue hace Einstein. para todo margen finito de momentos. no seremos capaces de predecir en cuáles de ellos los encontraremos en el lugar mencionado. en modo alguno podremos evitar que las partículas aparezcan a intervalos dispersos aleatoriamente. ya que a consecuencia de medir la posición aparecerían toda clase de momentos. la probabilidad tiende a O durante un período finito cualquiera en que permanezca abierto el obturador instantáneo —o sea. además. de parecido modo.com . *' Así precisamente sucederá. y. Cuanto más exactamente seleccionemos la posición y el momento. Según la primera. http://psikolibro. y entonces. Resulta que hay un experimento crucial relativamente sencillo para decidir entre la «teoría de la indeterminación» (que hemos descrito un poco más arriba) y la teoría cuántica. Pero esto quiere decir que para que encontremos corpúsculos detrás del filtro será menester un número muy elevado de experimentos. y después seleccionaríamos el momento por medio de un filtro. incluso después de la extinción de la fuente luminosa. y el filtro seleccionaría de entre ellos —sin alterar la posición— precisamente los que cayesen dentro de una estrecha gama. digamos. y de ahí que no seamos capaces de producir de este modo un agregado de ellas que sea más homogéneo que un caso puro. así pues. Ap». Pero estas consideraciones son erróneas. en cuanto midamos la posición con una precisión arbitraria (abriendo el obturador instantáneo durante un tiempo arbitrariamente breve)—. dicha probabilidad tiende a O en cuanto hagamos infijiitamente pequeña la longitud del tren de ondas —esto es. y que. Podría pensarse que esto es perfectamente factible.280 La lógica de la investigación científica Mediante las consideraciones que siguen puede verse que el enunciado en cuestión es correcto. entonces los paquetes de onda de Schrodinger (obtenidos por superposición de frecuencias diversas) nos dan solamente probabilidades de la aparición de partículas con el momento prefijado en el grupo de éstas (probabilidades que han de interpretarse estadísticamente). y. Pues si un «obturador instantáneo» selecciona un grupo de partículas del modo indicado.blogspot.

http://psikolibro. Así pues. según lo cual podemos determinar (empleando el principio de conservación de la energía) |b2| con la precisión que queramos. Si el haz PX atraviesa una ranura situada en X. recordando (1).com . Observaciones acerca de un experimento imaginario (Cf. referente a la indeterminación de la posición de P "—y que es también consecuencia de la indeterminación de la dirección. Igualmente es posible medir con una precisión arbitraria la posición de Rn y de X en los instantes en que llegan a X las partículas de [ A ] . esto es.| p que. lo cual llevaría a un aumento de | A P | . con un grado de precisión también arbitrario. | a^l. el apartado 77) * \ Podemos partir del supuesto de que a i y | b i | están medidos seleccionados— con un grado de precisión arbitrario. de la partícula que llega a X en la dirección PX. Podemos hacer el ángulo ip todo lo pequeño que queramos sin más que hacer la2| suficientemente grande. lo único que necesitamos investigar es la situación en lo que respecta a las indeterminaciones A a 2 Y A b2 —que se deben a las indeterminaciones en las direcciones correspondientes—• y el vector A P . de la dirección PX.. 9 en la dirección (debida a la difracción que acaece en la ranura). conduce a h (2) lAa^l ^ r lo cual hace ver que lAas] es independiente de lai]. víate la nota *1 del apéndice VI. (3) *' Para una crítica de algunas de las asunciones subyacentes al apartado 77 7 a (•t« apéndice. pero por este método es imposible disminuir | A a 2 h ®ólo podría hacerlo cuando aumentase r. ya que tenemos lAa^l = < |a¡.APÉNDICE VII. se produce una indeterminación. Teniendo en cuenta el resultado a que se ha llegado en el apéndice VI.blogspot. ya que tenemos h cp . (1) en donde r es el ancho de la ranura. podemos asumir que puede medirse el momento absoluto.

hubiera bastado poner de manifiesto que cabe hacer tan pequeño como se desee uno de estos factores sin que por ello se haga aumentar al otro más allá de todo límite. para la componente PY de Ab2—• es válido el razonamiento correspondiente. lAbí—Aaal T = h. nos es dado hacer también tan pequeña como queramos la componente A 82 en la dirección PX —que denotaremos con «(A 82)»» — '• lo cual podemos conseguir sin interferir con la precisión de la medida de la posición de P. sin interferir con la precisión con que se mida la posición P.— ^an pequeña como queramos sin más que emplear valores suficientemente grandes para el momento |b2l' y esto.\ h . . podemos hacer siempre i¡r —y.blogspot. (Ab2)i. además. (8) Pero esto quiere decir: por pequeña que hagamos r.\h. Puede. podemos hacer 9 tan pequeño como queramos sin más que aumentar | a^l. = r. ( A b 2 ) „ de modo independiente entre sí. O) en donde «</'» denota la indeterminación en la dirección de ba* Por tanto. Como (en virtud de nuestro supuesto) podemos hacer A a i — O.282 La lógica de la investigación científica Debido al hecho de que. | b i | y'Ia2|5 A b i depende directamente de cp. para todo r previamente elegido. lo cual quiere decir que podemos tener un dispositivo tal que se cumpla h |Abi|c5.com . Mas para refutar la aserción de Heisenberg referente a los límites de precisión alcanzables. con ella. y a la vista de (4) y (5). Lo cual hace ver que es posible hacer tan pequeño como queramos cada uno de los dos factores del producto ( A P ) . a partir de la conservación del momento llegamos a Aba = Abi — Aaa (4) Para toda terna dada de ai.|£-(5) r y —por tanto— que también sea válida lAbil h lAaal ^ r (6) Además. de nuevo. Queremos ahora poner de manifiesto que para (Ab^)» —esto es. por analogía con (2) tenemos lAb^l í^ H^. advertirse que si se elige convenientemente la di- http://psikolibro.|Aa. ya que ésta se hace también más precisa cuando |a2| aumenta y r disminuye.l bal.

por tanto —si 9 es suficientemente pequeño—.blogspot. Schiff me señaló el hecho de que puede tener trascendencia un examen del grado de exactitud de una medida tomada en una dirección perpendicular a A s .Observaciones acerca de un experimento imaginario 283 rección PX se puede determinar la distancia PX de tal modo que A P y A b2 sean paralelos. Quiero manifestar aquí mi agradecimiento más cordial al doctor K. http://psikolibro. normales a PY^. y de la pequenez de ip (lo cual corresponde al hecho de que la precisión.ento de la partícula que llega a X en dirección PX. Se observa que —en lo que respecta a la precisión de las medidas— la medición (aparentemente no predictiva) del corpúsculo de [A] que llega a X y la predicción de la trayectoria del corpúsculo de [ B ] que procede de P. son completamente simétricas. se hacen independientes de la precisión con que se mida la posición de P (si empleamos valores elevados de I 82]5 esta última posición depende principalmente de la pequenez de r ) : ambas dependen exclusivamente de la precisión con que se midan la posición y el mom.com . (A a2)xi de la partícula que llega a X depende de la pequenez de 9 ) . En consecuencia. Schiff por su fructuosa colaboración conmigo durante cerca de un año. y. tanto la precisión del momento en esta dirección como —incluso— la precisión de la posición (en la misma dirección). ' En el curso de una discusión de mi experimento imaginario.

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porque no he dejado de trabajar en los problemas planteados en esta obra. Su cantidad es bastante considerable. D. El título de éste es Postscript: After Twenty Years **^. por H. a esto replicaron algunos filósofos. y que están relacionadas muy de cerca con este libro. Mace. que aun podía asentir a casi todas las opiniones filosóficas expresadas en este libro.. 1957.—N.—N. dicho de otro modo. diciendo «inoy>. «pero yo me refiero al hablar de probabilidad (o de corroboración.—iV. o de confirmación) a una cosa distinta de lo que usted quiere decir». e incluso a la mayoría de las relativas a la probabilidad —campo en que mis ideas han cambiado más que en ningún otro—. **' «La filosofía de la ciencia: un informe personal». que contiene muchos asuntos que guardan una relación estrecha con éste. por ('. ¿'obedece a las reglas del cálculo de probabilidades? En el libro mismo había contestado a esta pregunta. del T. ed. **^ «Tres tesis acerca del conocimiento humano». y he sido incapaz de hacerlos más legibles sin introducir cambios que hubieran disminuido su valor como documentos. con gran sorpresa mía. y. por ello. 355-388. como han creído tantos filósofos? O. aparte de la teoría de la probabilidad. Ambos se incluyen en mi Conjectures and Refutations.Aun cuando me he encontrado. págs. o de aceptabilidad. ' Publicados respectivamente en Contemporary British Philosophy 3.com . me ha parecido que era menester incluir en él parte del material nuevo que se ha acumulado durante estos años. pues su exposición y discusión ha crecido. Temo que son difíciles de leer: su concisión es excesiva. para resolver el siguiente problema filosófico: el grado de corroboración. lo son demasiado para mi gusto—. Los dos primeros apéndices nuevos contienen tres cortas notas. ¿es una probar bilidad. en especial. págs. Y ha sido necesario entrar en tecnicismos para justificar mi rechazo de esta evasiva respuesta (que **^ Post scríptum: veinte años después. no era posible introducir en los nuevos apéndices todos los resultados de trascendencia. 153-191. y en British Philosophy in the Mid-Century. hasta convertirse en el núcleo principal de un nuevo libro. publicadas entre 1933 y 1938. Pero semejantes tecnicismos son necesarios. se trata de una continuación del presente libro. Los apéndices *II a *V son algo técnicos —al menos. 1956. uno que falta aquí: es la interpretación de propensiones de la probabilidad (como yo la llamo). Mencionaré. del T. A este respecto aludiré también a dos trabajos míos que podría haber incluido entre los apéndices si no fuese opuesto a ampliarlos aún más: son «Three Views Concerning Human Knowledge»**^ y «Philosophy of Science: A Personal Report»**^ ^. del T. ed. A. bien contra mis intenciones. http://psikolibro. me parece. Lewis. de una teoría.blogspot.

Por fin. En 1935 comencé estas investigaciones. lo cual llevé a cabo en una serie de tres estudios. págs. En cuanto a los apéndices *VII y *VIII. http://psikolibro.com . para el grado de corroboración. por S. que se publica aquí por primera vez. que he reimpreso aquí en el apéndice *IX.blogspot. y he incluido en el apéndice *II un breve informe sobre algunos de mis primeros estudios. Mas no solamente tenía que examinar las reglas del cálculo de probabilidades. y admitir en él sólo las reglas esenciales. forman una especie de eslabón entre mi elaboración de la probabilidad y la de corroboración. con la amable autorización de sus albaceas literarios. en los apéndices *IV y *V doy un esquema de mis resultados más recientes. mi artículo «The Propensity Interpretation and the Quantum Theory». Espero que los restantes tengan interés tanto para los filósofos ' como para los científicos. ed. sino también que formular reglas para la evaluación de contrastaciones. 1957. En todos estos apéndices se afirma que.288 La lógica de la investigación científica amenaza reducir la teoría del conocimiento a un mero verbalismo): era preciso formular las reglas («axiomas») del cálculo de probabilidades. y averiguar el papel que desempeña cada una de ellas. respectivamente. aparte de las interpretaciones clásica. Cf. en Observation and Interpretation. especialmente laa páginas 388 y 188. con objeto de no prejuzgar si el grado de corroboración es o no una de sus interpretaciones posibles. pues había que tomar el cálculo mencionado en su sentido más amplio. Véanse también los dos trabajos mencionados en la nota precedente. Korner. 65-70 y 88 y sigs. especialmente los que se ocupan del desorden objetivo y de los experimentos imaginarios. el apéndice *XII consiste en una carta de Albert Einstein. esto es. lógica y frecuencial de la probabilidad ^—de la que me había ocupado en el libro— hay muchas interpretaciones posibles de la idea de probabilidad y del cálculo de probabilidades: de este modo preparan el camino para lo que después he llamado la interpretación de propensiones de la probabilidad''.

en consecuencia. sino del de la demarcación. varios miembros del Círculo de Viena debatían ampliamente mis tesis. mi libro Logik der Forschung tuvo que ser cercenado hasta reducirlo a una fracción de su tamaño original para poder publicarse). por entonces.APÉNDICE * I . aun cuando no se había publicado —en parte debido a su tamaño— ninguno de mis manuscritos (así. en Annalen der Philosophie. lo mismo intenté en mi Logik der Forschung. 11). La mala inteligencia a que me refiero me impulsó en la carta a señalar la diversidad entre mis opiniones y las del Círculo de Viena (y a insistir sobre ella) . ya en 1933 traté de corregir esta interpretación errónea de mis opiniones. mi trabajo «Philosophy of Scicn- http://psikolibro. 4-6. y. La segunda es una colaboración a un debate celebrado en una conferencia filosófica en Praga. En la carta acentué la diferencia entre el problema de un criterio de demarcación y el pseudoproblema de un criterio de sentido (así como el contraste entre mis opiniones y las de Schlick y Wittgenstein). algunos supusieron —equivocadamente— que las mías habían sido elaboradas originariamente como crítica a las de Witt< genstein. el de la falsabilidad: mientras que.blogspot. En realidad. en 1934. Esta carta surgió por el hecho de que. Como puede verse en mi carta. He fragmentado algunos de sus párrafos con objeto de facilitar la lectura. Dos notas sobre inducción y demarcación (1933-1934) La primera de las notas que vuelvo aquí a sacar a luz es una carta al editor de Erkenntnis. en realidad. págs. el de la verificabilidad. 426 y siguientes.com . se publicó por primera vez en Erkenntnis en 1935. núms. movido por el hecho de que ya entonces se debatían mis tesis —en el Círculo— bajo la interpretación equivocada de que yo abogaba por el remplazamiento de un criterio de sentido. yo había formulado el problema de la demarcación y del criterio de falsabilidad o contrastabilidad en el otoño de 1919. incluso por escrito (cf. la nota 3). años antes de que las tesis de este autor se convirtieran en un asunto de debate en Viena (cf. yo no me ocupaba del problema del sentido. La carta al editor se publicó originalmente en 1933. por otro. formando parte del informe sobre dicba conferencia. que algunos miembros del Círculo habían leído. en Erkenntnis 3 (es decir. y he seguido intentándolo desde entonces: mas parece que mis amigos positivistas siguen sin poder advertir la diferencia.

Este intento de resolver el p r o b l e m a (si bien me parece ser en todo caso una solución v e r b a l ) c o m p a r t e con todos los intentos anteriores — o sea.— una suposición carente de fundamento : la de que todos los enunciados auténticos h a n de ser. pág. El problema de Hume de la inducción —la cuestión de la validez de las leyes n a t u r a l e s — procede de una contradicción aparente entre el principio del empirismo (el de que sólo la «experiencia» p u e d e decidir sobre la verdad o falsedad de enunciados fácticos) y el haberse dado cuenta H u m e de que los razonamientos inductivos (o generalizadores) no tienen validez. de un modo asimétrico.ente decidibles: esto es. Die Naturwissenschaften 19 (1931).290 La lógica de la investigación científica c e : A personal R e p o r t » . convencionalismo. Schlick ^. sino que sólo son falsables. El texto alemán dice: «Anweisungen zur Bildung von Aussageyííi. que es u n criterio de demarcación encaminado a d e l i m i t a r los sistemas de enunciados científicos frente a los sistemas — p e r f e c t a m e n t e llenos de s e n t i d o — de enunciados metafísicos. *' Para captar lo que quería decir Schlick liubiera sido mejor decir: «reglas para la formación o transformación de enunciados».com . núm. que ahora está incluido en Conjectures and Refutations) : lo cual explica p o r qué en cuanto supe algo acerca del nuevo criterio de sentido del Círculo — e l de verificabilidad— lo contrapuse a mi criterio de falsabilidad. La solución que a q u í propongo tiene la ventaja de p r e p a r a r t a m b i é n " SCHLICK. que p o r razones lógicas no son verificables. 156. cree que sería posible resolver esta contradicción a d o p t a n d o el supuesto de que las leyes naturales «no son auténticos enunciados».blogspot. no pretendo que mi sistema le sea aplicable. que sean u n tipo p a r t i c u l a r de « pseudoenunciados ». etc. (En cuanto al p a l a b r e o absurdo y carente de sentido. influido p o r Wittgenstein. es obvio que pueda traducirse «Anweisungcn» por «reglas». 7. Si eliminamos tal asunción cabe resolver de u n modo sencillo la contradicción que constituye el p r o b l e m a de la i n d u c c i ó n : podemos i n t e r p r e t a r de u n modo perfectamente coherente las leyes n a t u r a l e s — o las t e o r í a s — como auténticos enunciados que son parcialm. http://psikolibro. e n t e r a m e n t e decidibles. sino «reglas p a r a la transformación de e n u n c i a d o s » * ^ : esto es. pues serían enunciados que se contrastan sometiéndolos a intentos sistemáticos de falsarios. pero «Bildung» tenía escasamente en aquella época ninguna de las connotaciones técnicas que luego han llevado a distinguir claramente entre la «formación» y la otranaformiición» do enunciados. es decir. con el apriorismo. o — d i c h o con más precisión— que p a r a todo auténtico enunciado h a n de ser lógicamente posibles u n a verificación empírica (definitiva) y u n a falsación empírica ( t a m b i é n d e f i n i t i v a ) . en p r i n c i p i o . verificables o falsables.) H e aquí la carta de 1933 : Un criterio del carácter empírico de los sistemas teóricos 1 ) Cuestión preliminar.

no solamente ocurre que han aniquilado la metafísica. 100 y sigs. con significado— tiene que ser una función veritativa de proposiciones «atómicas». entonces es «carente de sentido». fino a otros trabajos míos que este autor menciona y acepta en el artículo referido. si son susceptibles de ser sometidos a contraste (de acuerdo con una «decisión metodológica») de tal modo que pudieran quedar refutados^. han conseguido acabar con la metafísica de una manera más completa que los antimetafísicos anteriores. «absurdo». Tractatus Lógico Philosophicus (1922). por tanto. se logra la demarcación buscada mediante la idea de «significado» o «sentido»: toda proposición con sentido —o. y. Con lo cual se hunde la tentativa de trazar una línea de demarcación. 223 y sigs. • Añadido en 1957: No se trata de una referencia a Carnap. Podría parecer que los positivistas. De esta forma. sino que lo mismo han hecho con la ciencia natural: pues las leyes de la Naturaleza son tan poco reducibles a enunciados de observación como los discursos metafísicos (recuérdese el problema de la inducción). el de algo «metafísico». Si un supuesto enunciado resulta no poderse reducir del modo dicho. los enunciados y los sistemas de enunciados nos transmiten una información acerca del mundo empírico solamente si son capaces de chocar con la experiencia. Die Definition. Este es el problema de la demarcación (el problema kantiano de los límites del conocimiento científico). sólo si pueden ser contrastados sistemáticamente: es decir. esto es. sin embargo. 3.' edición. ' Carnap menciona este procedimiento de contrastar en Erkenntnis 3. Según una solución propuesta por Wittgenstein ^. ha de podérsela reducir lógicamente de un modo completo a enunciados singulares de observación (o ha de ser deductible de ellos). Según éste. o. Puede eliminarse el dogma del significado o del sentido —y al par los pseudoproblemas a que ha dado lugar— si adoptamos el criterio de falsabilidad (o sea. que puede definirse como el de encontrar un criterio mediante el cual podamos distinguir entre aserciones que pertenecen a las ciencias empíricas y las que podríamos llamar «metafísicas». http://psikolibro. al trazar esta línea de demarcación. «metafísico» o una «pseudoproposición». si se aplicase consecuentemente el criterio de sentido de Wittgenstein. págs. Me refiero al siguiente: 2) Problema principal. la metafísica sería un palabreo absurdo y carente de sentido. llamándolo «procedimiento B». Véase también DuBiSLAV.Dos notas sobre inducción y demarcación (1933-1934) 291 el camino para resolver el segundo —y más fundamental— de los dos problemas de la teoría del conocimiento (o de la teoría del método empírico). cobrarían el aspecto de «pseoudoproposiciones carentes de sentido». el reconocimiento de los enunciados unilateralmente decidibles no sólo nos permite resolver el problema de la in' WITTGENSTEIN. Así pues. Carnap reconocía explícitamente quo yo era el autor de lo que él designaba oonio «prooedimjento Bs (aVerfahren Bv). el de una decidibilidad—al menos—unilateral o asimétrica) como criterio de demarcación.. págs.blogspot.com . con mayor precisión.

Adaptando una observación muy conocida de Einstein ^. por tanto. * Añadido en 1957: Me refería a mi libro Logife der Forschung. tiene que ser falsable. Sobre las llamadas alógica de la inducciónii y ^probabilidad pótesisy>. no son seguros. págs. asimismo. la carencia de sentido de la metafísica (la cual. 1935. mi colaboración a ella apareció en Erkenntnis 5.com . Por el contrario. pero —de acuerdo con la costumbre de Europa continental—. puede observarse que ha sido la fuente de que han brotado las teorías de las ciencias empíricas). y en la medida en que no es falsable. creo que semejante teoría tiene que llevar. de todos los enunciados sintéticos singulares) ". por ejemplo— «inducción». y —análogamente— un sistema infalsable no puede escoger un subconjunto propio de entre el conjunto de todos los posibles enunciados «empíricos» (o sea.-podríamos caracterizar las ciencias empíricas. desde un punto de vista histórico. 170 y sigs. * EINSTEIN. rencia filosófica habida en Praga en el verano de 1934 (cuando el libro estaba en pruebas). a que yo mismo he aludido con frecuencia. Pues nuestro criterio de falsabilidad ha discriminado con suficiente precisión los sistemas teóricos de las ciencias empíricas de los de la metafísica (y de los sistemas convencionalistas y los tautológicos). el problema más fundamental de la demarcación. ed. no habla acerca de la realidad. En Erkenntnis se publicó posteriormente un informe de la conferencia. sin aseverar. págs. (Geometrie und Erfahrung se publicó en 1921. que ha dado origen a casi todos los demás de la epistemología. Geometrie und Erfahrung. como sigue: En la medida en que un enunciado científioo habla acerca de la realidad.) ° Se publicará pronto una exposición más completa en forma de libro (en Schriften zur wissenschaftlichen Weltauffassung. que entonces estaba en prensa. de hi- No creo posible elaborar una teoría satisfactoria de lo que se llama tradicionalmente -—y también por Reichenbach. llevaba la fecha «1935».292 La lógica de la investigación científica ducción (obsérvese que únicamente existe un tipo de razonamiento que se mueva en dirección inductiva: el modus tollens.) http://psikolibro. Mediante un análisis lógico podría mostrarse que el papel de la falsabilidad (unilateral) como criterio de la ciencia empírica es formalmente análogo al de la compatibilidad para la ciencia en general: un sistema incompatible (o contradictorio) no es capaz de escoger un subconjunto propio del conjunto de todos los enunciados posibles. que es deductivo). La segunda nota consiste en ciertas observaciones que hice durante la discusión de un trabajo leído por Reichenbach en una confc'.blogspot. 3 y sig. (Se publicó en 1934. * Añadido en 1957: Einstein decía: «En la medida en que los enunciados de la geometría hablan acerca de la realidad. por Frank y Schlick y publicados por Springer en Viena). por ello. y en la medida' en que son seguros no hablan acerca de la realidad». sino.

' Op.blogspot. la «probabilidad». Pero las tentativas de Reichenbach de ampliar tal concepto de suerte que incluya la llamada «probabilidad inductiva» o la «probabilidad de hipótesis» están condenadas a fracasar. quede «falsada» por ellos—. cit. A. pues la teoría de la inducción es superflua. y que ha tenido más éxito que otras: aun cuando. de conocimientos todo lo seguros que se pudiera). http://psikolibro. según mi opinión. Lo más que podemos decir de una hipótesis es que hasta el momento ha sido capaz de mostrar su valía. si bien no tengo objeción alguna que hacer contra la idea —que aquel autor trata de invocar— de una «frecuencia veri- ' C£. en principio. que puede definirse satisfactoriamente valiéndose del concepto de frecuencia relativa (según hace Von Mises) ^. Desde este punto de vista cabe darse cuenta de que es inútil y engañoso emplear el concepto de probabilidad en relación con las hipótesis científicas. pági. una hipótesis determinada. o a apoyarse en un principio apriorístico de inducción (es decir. El coiicepto de probabilidad se emplea en la física y en la teoría de los juegos de azar de un modo concreto. y se trató de poner en su lugar por lo menos una especie de certidumbre o de verdad atenuadas —es decir. Mas. por ejemplo. y carece de función en una lógica de la ciencia. los apartados 80 y 81. Es fácil explicar históricamente el error que suele cometerse en esta materia: se consideraba que la ciencia era un sistema de conocimientos (esto es. entre un «procedimiento de encontrar» y un «procedimiento de justificar» (una hipótesis). jamás cabe justificarla. PopPEH.Dos notas sobre inducción y demarcación (1933-1934) 293 por razones puramente lógicas —y ello lo mismo si emplea la lógica clásica como si emplea la probabilitaria—. como hace Reichenbach. Si distinguimos.com . 188 y 195 y sig. Pero el hablar de la «probabilidad» en lugar de hacerlo de la «verdad» no nos sirve para escapar de la regresión infinita o del apriorismo ^. o a una regresión infinita. las págs. Esta evaluación de la hipótesis se apoya exclusivamente en las consecuencias deductivas (predicciones) que pueden extraerse de ella: no se necesita ni mencionar la palabra dinducciónt). a pesar de ello. Pero. * d e la ed. Logik der Forschung. verificarla ni siquiera hacer ver que sea probable. puede aventajar bajo ciertas circunstancias a otra. o porque sea posible deducir más predicciones valiéndose de A que de B. los apartado* 47 a 51). el análisis del procedimiento de justificar las hipótesis no nos conduce a nada que podamos decir que pertenece a una lógica inductiva.. B : bien sea porque B esté en contradicción con ciertos resultados de observación —y. original: esto os. en mi opinión. entonces hemos de decir que no es posible reconstruir racionalmente el primero. más tarde se vio claramente que no es posible llegar a una verdad absolutamente segura. 94 y «Igs. *(es decir. y se suponía que la «inducción» garantizaba su verdad. a un principio sintético que no pueda ser contrastado empíricamente). por tanto. Nunca es posible «justificar» o verificar las teorías científicas.

' Reichenbach interpreta «las aserciones de las ciencias de la Naturaleza» como sucesiones de enunciados en su Wahrscheinlichkeitslogik. ya que se encuentra uno abocado en diversas definiciones de la probabilidad de una hipótesis todas enteramente inadecuadas. e incluso si se aceptase esta interpretación no se ganaría nada. no como una sucesión de enunciados. Podría quizá considerarse la posibilidad de interpretar la hipótesis. y de atribuirla cierto valor probabilitario en cuanto elemento de semejante sucesión (aunque no a base de la «frecuencia de la verdad». sino de la «frecuencia de la falsedad» dentro de semejante sucesión). Klasse 2 9 .com . «más o menos ciertas». cf. tenemos que hacernos a la idea de que no hemos de considerar la ciencia como un «cuerpo de conocimientos». completamente insatisfactoria: mediante consideraciones sumamente sencillas se llega al resultado de que no podemos obtener de este modo un concepto de probabilidad que satisfaga ni siquiera la modesta condición de que una observación falsadora origine una disminución apreciable de la probabilidad de la hipótesis. se desemboca en una definición que atribuye la probabilidad 1/2 —en lugar de O— a una hipótesis que ha quedado falsada mil veces: así ocurriría con una hipótesis que resultase falsada en una contrastación sí y una no. Pero esta tentativa es. Erkenntnis 5. Akad. pág. Preuss.294 La lógica de la investigación científica tativa» en una sucesión de enunciados^: pues no es posible interpretar satisfactoriamente las hipótesis como sucesiones de enunciados *. http://psikolibro. pero con las que operamos mientras salgan indemnes de las contrastaciones. ' Este concepto se debe a Whitehead. ni siquiera «probables». como un sistema de conjeturas o anticipaciones que •—por principio— no son susceptibles de justificación. y tales que nunca estaremos justificados para decir que son «verdaderas».blogspot. d. 168 y sig. pág. 15 (Ber. 488). asimismo. Por ejemplo. A mi entender. 1932. págs.-Math. sino más bien como un sistema de hipótesis: es decir. ° Esto correspondería a la tesis mantenida por Grelling en el presente debate. Phys.. sino como un eZementó de una sucesión de hipótesis ^.

. o pa{x) = p{x. se publicó por vez p r i m e r a en Mind. y entre ellas. El texto introductorio de la nota — q u e es lo único que se reproduce a q u í — enuncia claramente (y creo que era la p r i m e r a vez que se h a c í a ) que h a b r í a de construirse la teoría matemática de la p r o b a b i lidad como un sistema «formaIr<: <-H decir. no-(x y no-. los a p a r t a d o s *27 a * 3 2 ) . está bastante m a l escrita : era mi p r i m e r a publicación en idioma inglés. o de «aceptabilidad») no era una « p r o b a b i l i d a d » . Otro de los motivos que tenía para escribir esta nota consistía en mi intención de mostrar que lo (¡ue en el libro había llamado «probabilidad lógica» era la interpretación lógica de cierta «probabilidad a b s o l u t a » : o sea. N . y. y. y de ahí que p u e d a recibir menos interpretaciones. 2 ) la frecuencial. de mi Postcript. Kolmogorov se encaminaba a metas semejantes. aun cuando se h a b í a publicado p r i m e r a m e n t e en alem á n en 1933. Es breve. xx) = p{x. esto es.*). y 3 ) la lógica (que a h o r a se llama. «Un conjunto de axiomas independientes p a r a la proI)al)ilidad)). no p u d e corregir las p r u e b a s (me encontraba p o r entonces en Nueva Zelanda). pero.com . y) en la que y fuese tautológica. 1 ) la interpretación clásica. que sus proj)iedades eran incompatibles con el cálctilo de probabilidades forma] (cf. pero su sistema es menos «formal» que el mío. por desgracia. u n sistema susceptible de recibir m ú l t i p l e s interpretaciones. interpretación « s e m á n t i c a » ) . S.yy) En la nota se da una definición parecida.APÉNDICE * I I . Nota sobre probabilidad (1938) La nota que sigue. páginas 275 y sigs. p o r e j e m p l o . a veces.iiero http://psikolibro.blogspot. además. era que esperaba hacer j)atente posteriormente que lo que h a b í a llamado en m i libro «grado de corroboración>> (o de «confirmación». Ea diferencia p r i n c i p a l es la s i g u i e n t e : él interpreta los argumentos del fimtor p r o b a b i l i t a r i o como conjuntos.xx). podemos defin i r la p r o b a b i l i d a d absoluta de x (que se puede escribir «p{x) o <tpa{x)>i) a base de la relativa del modo s i g u i e n t e : p{x) = p{x. 1938. Puesto que —con los símbolos que empleo en la n o t a — cabe escribir una tautología así. Una de las razones p o r las que quería desarrollar u n a teoría formal que fuese independiente de la interpretación concreta que se eligiese. o bien x x. de una p r o b a b i l i d a d p{x. y fuponc — por t a n t o — que tienen m i e m b r o s (o «elementos») . el apéndice *IX. Cuando la escribí no conocía el libro de Kolmogorov Foundations of Probability.

Logical Syntax of Language (1937). 1955. Brit. pág. Por esta razón he omitido el final de la nota. la ley distributiva resulta sumamente torpe cuando se la escribe a base del producto y el complemento. 175. editado por A. Erkenntnis 5 (1935). págs. que —como el sistema antiguo— está basado sobre la probabilidad absoluta (desde luego. Mace. y TARSKI. y puede verse una demostración de su independencia en la nota *2 a pie de página que se encuentra al final del presente apéndice. a su vez. más sencillo (cf. Se. excepto la de que sus probabilidades se comportan del modo exigido por los axiomas. Tanto uno como otro estaban formulados a partir del producto (o conyunción) y el complemento (o negación). ahora bien. y p{xy) = p{x)p{y) (Conmutación (Asociación (Tautología (Existencia (Monotonía (Complemento (Multiplicación Doy a continuación mi antigua nota de 1938.com . 51-57. que se basa en la probabilidad relativa): lo hago en un orden correspondiente al que tenía el de la antigua nota: Al A2 A3 A4 Bl B2 B3 pi^y) > p{y^) p{{xy)z) > p{x{y)) p{xx) > p{x) Existen al menos un « y un y tales que P(.blogspot. como ha ocurrido con los demás sistemas que lie desarrollado' posteriormente *^. y con él mi antiguo sistema de axiomas. tenía que enunciarla como axioma . y un perfeccionamiento ulterior de los mismos en el apéndice a «Philosophy of Science: A Personal Report». * Para la terminología. 1956. puede deducírsele del que doy en el apéndice *IV. va*' En el British Journal jor the Philosophy oj Science 6. cit. loe. el sistema de Kolmogorov puede considerarse como una de las interpretaciones posibles del mío (véanse mis observaciones sobre el particular en el apéndice *IV). Journal Phil.T) ^ p{y) p{x) > p{xy) p{x) = p{xy) -f p{xy) Para todo x existe un y tal que p{y) > p{x).296 ha lógica de la investigación científica en mi sistema no se asume nada análogo: en mi teoría no se hace suposición alguna acerca de tales argumentos (a los que llamo «eZementosv). y. y poco después de su publicación lo reemplacé por otro más sencillo y más elegante. en su lugar enunciaré ahora de nuevo mi otro sistema. según pienso. Un conjunto de axiomas independientes para la probabilidad Desde el punto de vista formal de la «axiomática» cabe describir la probabilidad como un funtor diádico '• (esto es. En el apéndice *IV se encontrará mi sistema final (que. C. en aquella época no habia logrado deducir la ley distributiva de otras más sencillas (tales como la asociativa). http://psikolibro. en British Philosophy in Mid-Century. 176 y 351. publiqué dos de ellos. una función numérica de dos argumentos que no es necesario que tengan. El sistema de axiomas que presenté al final de la nota era algo torpe. por ello. difícilmente se podrá simplificar aún más). con ligeras correC' clones de estilo. véanse CARNAP.). Sin embargo.

Así pues. como nombres de p r e d i c a d o s o de e n u n c i a d o s ^ . Xii¡). <. q u e simbolizamos aquí con ((. 17 (1936).. 2 ) la teoría f r c c u e n c i a l ' . /)(xj..Nota sobre probabilidad (1938) 297 lores n u m é r i c o s ) cuyos argumentos son nombres variables o constantes ( q u e p u e d e n i n t e r p r e t a r s e . e igual a O si la negación de x^ es consecuencia lógica de X2). esto justifica '' la siguiente definición explícita de u n nuevo funtor. según sea la interpretación que se e l i j a ) .) =. ' Véase PoppEK. Soc. (sin «justificarlan) del modo siguiente: pa(xi)'='p{x. pag.. s^. en el q u e ttp{x^.))) y la negación (ano-x^}>. Elements of Probnbility. ha de considerarse Kx^x ^n como el n o m b r e de u n enunciado q u e . que simbolizo p o r « í j » ) . loe. «la p r o b a b i l i d a d x^ con respecto a x^y). d. entonces se p u e d e denotar el funtor mencionado con «p{xj. Varsovia.com . es aconsejable i n t r o d u c i r —valiéndose de u n grupo especial de axiomas (véase m á s abajo el grupo A ) — ciertas funciones no definidas de los a r g u m e n t o s : p o r ejemplo.blogspot. e s la conyunción del enunciado cuyo n o m b r e es «ATI» y de su negación. x^ y «a. p o r ejemplo. arjíj) depende exclusivamente de la única variable verdadera. eit. pág. Es conveniente construir u n sistema de axiomas. x^ . véase TARSKI.x^ y «2». 25. por ejemplo. x^» lo cual puede leerse..i es consecuencia lógica lie . S u p o n i e n d o q u e se hayan formulado del modo a p r o p i a d o las reglas de sustitución. A Treatise on Probability (1921). Dfi ' Véase. De este modo se {)uede expresar simbólicamente u n a idea tal como ax^ y no «j» mediante «x¡x^y>. Se. págs. el valor de p{x^. loe. R. LEVV-ROTH. Si querem o s a d m i t i r p a r a ambos argumentos las mismas reglas de sustitución y la misma interpretación. la tercera interpretación. Las tres q u e se h a n debatido m á s a m p l i a m e n t e son : 1 ) la definición clásica ^ de probabil i d a d como razón de los casos favorables a los igualmente p o s i b l e s .r2. 24. C!. ' Véase REINES.a. • Hubiera sido más sencillo escribir Df. flíj)" aj)arczca como variable primitiva (no d e f i n i d a ) . esto es. III (1932)— un sistema más satisfactorio. p u e d e demostrarse que p a r a cualesquiera x^. et de L. ' Véase CARNAP. la conyunción {«. http://psikolibro. que la define como el grado de relación lógica entre enunciados (que se ¡lace igual a 1 si a. Logik der Forschung. capaz de ser interpretado de u n a cualquiera de las formas mencionadas (y de algunas otras t a m b i é n ) . x^x^) • Ihid.T. y q u e esté constituido de tal suerte q u e admita indiferentemente cualquiera de las interprelaciones que se h a n p r o p u e s t o . q u e define la p r o b a b i l i d a d como frecuencia relativa de cierta clase de acontecimientos dentro de otra clase d e t e r m i n a d a . cit. Cuando se construye semejante sistema s^. y 3 ) la teoría lógica''. q u e p u e d o l l a m a r «probabilidad ahsolutay>: pa(. Mazurkiewicz ha dado recientemente —en C. monádico.v. 94-153 (1935).ípa{x^)y>. y su negación p o r ««i^i» — s i Be adopta 3 ) .

Principia Malhematica.] corresponden a los cinco axiomas del grupo A.)» como variable primitiva (no d e f i n i d a ) . el cual.^) Pi^i..com . de la interpretación lógica— con el concepto de «probabilid a d lógica» que b e empleado en anterioies publicaciones*. Soc.blogspot. pág. lo cual se debe a que si pa{x2) = O. http://psikolibro..) . Xj)» como concepto primitivo (funtor p r i m i t i v o ) de u n sistema axiomático «1. (Podría añadir también que tengo por xma mala elección el término «axioma de unicidad»: suponf^o que quería aludir a algo semejante al postulado 2 —o al axioma A2— del sistema del apéndice *IV. y. 71 y 151. p o r un lado. por el o t r o — no son igualm e n t e convenientes desde el pimto de vista de la axiomática f o r m a l : el segundo es superior al p r i m e r o en ciertos aspectos. x. Trans. Mathem. 24*26 y 2 t . basta p a r a deducir la teoría matemática de la proliabilidad.) ' Véanse HUNTINGTON.. 22'68. p u e d e n deducirse mediante el nuevo sistema de axiomas *. Los axiomas p u e d e n dividirse en dos grupos : el A está formado p o r las p r o p i e d a d e s yuncionales — c o n y u n c i ó n y negación— del a r g u m e n t o . de los cuales el más i m p o r t a n t e es el de que es posible formular en s. y) se considere indeterminada si pa(y) = 0.«. .. x„) = Dfj Los fórmulas que en . 292 (1904). tal como se dan aquí. y W H I TEHEAD-RusSELL. cit.) Ahora bien.. es posible realizar paso a paso toda la construcción empezando p o r el otro e x t r e m o : en lugar de introducir «p(x. c o m b i n a d o con la definición D/g.. un axioma de unicidad más exigente que el correspondiente de s^ (si no se restringe la generalidad de este liltimo s i s t e m a ) .) solamente mientras la probabilidad relativa p{x. 5. loe. *^ El sistema absoluto (s^) avenlnja íil relativo (s.¿) se hace i n d e t e r m i n a d o * ^ Incluyo un sistema de axiomas independientes. del tipo descrito más arriba (es fácil construir valiéndose de él un sistema s. del modo s i g u i e n t e : pa{x^x^) — pa{x. 22 •52. y definir explícitamente «pa{x^)y>.r. y es p r á c t i c a m e n t e u n a adaptación del sistema de postulados p a r a la llamada «álgelira de la l ó g i c a » ' . y el B presenta los axiomas propios de la medida de la p r o b a b i l i d a d .298 La lógica de la investigación científica (Se tiene u n ejemplo de interpretación de «pa{x^)iy en el sentido de 3 ) — o sea. Cabe mostrar que los dos métodos descritos — l a elección de íj y Dfj. y la de 5n y Df.to. el valor de p(. Ao)» a p a r t i r de «pa(íCi)«. en donde las cinco proposiciones 22-51. por esta razón.^: es decir. págs. Posteriormente he desarrollado un sistema (véase el apéndice *IV) en el que las probabilidades relativas están determinadas incluso en el caso de que /("(y) = 0. Unos y otros son : ° Véase POPPER. I.. y en el que pasemos después a definir explícitamente <-<p{x¡. Amer. podemos construir otro sistema de axiomas s-^ en el que aparezca «píi(.Vj se adoptan como axiomas (y también Df j ) se convierten ahora en teoremas de s.. considero ahora que el sistema relativo es superior al absoluto.

Pero A2 no «e cumple en ciertos casos: por ejemplo. B l y )B3 se comprueban de un vistazo. Christchurch. Para hacer patente la independencia de Al.blogspot. *° La independencia de ambos sistemas -—el sistema original y el que he dado aquí en la pág. 317. Para demostrar lo mismo con respecto a A2. Z. y de O a 1 el de 1. 313 a 319). salvo para dos dos primeros axiomas.Nota sobre probabilidad (1938) 299 (Aquí se encontraba —con diversas erratas— el complicado sistema de axiomas que he reemplazado luego por el más sencillo que doy arriba *").. y B2 sin más que añadir productos complementarios. en la que se hayan pasado. que —como puede verse teniendo en cuenta sus valores diagonales (del ángulo superior izquierda al inferior derecha)— satisface A3. tómese la matriz siguiente. tómese la matriz de la pág.0. y = ^ 3 y z = 6. las págs. y tamhién satisface Al por su simetría con respecto a la diagonal mencionada. A l y A2 (cf. de 1 a O el valor de 0. A4. N.. Háganse p(0) = 0 y p ( l ) = p ( 2 ) = l : Al deja de cumplirse para x=0 e y = 1. para « = 2. http://psikolibro. 296— es una cuestión casi trivial. 20 de noviembre de 1937. más adelante.com .1.

posibilidades o probabilidades. en la mayoría de los casos en que una simplificación excesiva que opere con posibilidades iguales lleve a una solución próxima a las probabilidades cero o uno. 3) También lo será. La definición clásica conduce. Pero en algunas situaciones especiales hay modos y maneras de superar tal dificultad. por tanto. y que se nos den las probabilidades (desiguales) de los diversos lados. Tomemos. si bien es aplicable a dados homogéneos o simétricos. por ejemplo. con leves modificaciones..blogspot. en que no admite que los casos posibles tengan distintos pesos. 5) Tendrá gran valor heurístico en casos en que puedan introducirse pesos en forma de probabilidades.. cuando la definición antigua sea aplicable.com . desde luego.APÉNDICE * I I I . Su inconveniente principal reside en que. 1) La definición clásica será aplicable en todos los casos en que conjeturemos estar frente a pesos iguales —o posibilidades iguales—. p ( 6 ) . 2) Será aplicable en todos los casos en que podamos transformar el problema de modo que se obtengan iguales pesos. p(2). que será igual a p{2)+p{4) p(l) + p{2) + pi3) + P(4) + P(5) P(2)+P(4) 1 . sino que se considera que ano ha habido tiraday>. p ( l ) ./>(6) http://psikolibro. por ello. 4) Será aplicable. Supongamos ahora que el dado esté cargadcf. frente a iguales probabilidades. aún es posible calcular la probabilidad pedida. y. el sencillo problema siguiente: hemos de calcular la probabilidad de sacar un número par con un dado cuando no se cuentan las tiradas en que sale el número seis. o tendrá valor heurístico. a 2 / 5 . no lo es a dados cargados: dicho de otro modo. a fortiori. siempre que podamos asignar una función de ponderación a las diversas posibilidades. . Sobre el empleo heurístico de la definición clásica de probabilidad. por ejemplo.. especialmente para la deducción del teorema general de multiplicación La definición clásica de la probabilidad como número de casos favorables dividido por el de casos igualmente posibles tiene considerable valor heurístico. y en ellas precisamente tiene su valor heurístico la antigua definición: toda definición satisfactoria ha de estar de acuerdo con la antigua siempre que pueda dominarse la dificultad de la asignación de pesos —y.

la p r o b a b i l i d a d de e n c o n t r a r u n a entre los b. dividida p o r la p r o b a b i l i d a d de la disyunción de todos los casos posibles ( m u t u a m e n t e excluyentes o n o ) . y en vez de escribir « p ( l ) + p ( 2 ) + . llegamos a la f ó r m u l a (1) p{a. (2) p{ab) = p{a. P u e s . sin d u d a .0 ) . p o r tanto — a l aplicar ( 2 ) a p{bc)—: p{abc) = p{a. + p ( 5 ) » — o .b) : es decir. be) p{bc) y. c) p{e) Omito los paréntesis que deberían encuadrar «bes porque no me preocupa nljnra un planteamiento formal. b) p{b) Este es el teorema general de multiplicación p a r a la p r o b a b i l i d a d absoluta de u n producto ab. simbolicemos « p a r » p o r «a» y «distinto de seis» p o r « 6 » .. «p(ab)n: o sea. la p r o b a b i l i d a d de a supuesto b. p o d e m o s modificar la definición clásica de suerte que nos dé la sencilla regla s i g u i e n t e : Dadas las p r o b a b i l i d a d e s de todos los casos posibles (y m u t u a m e n t e excluyentes). No cabe duda de q u e estos cálculos son e n t e r a m e n t e g e n e r a l e s . Sustituyendo «6» p o r «be». entonces. es. la p r o b a b i l i d a d p e d i d a es igual a la suma de las p r o b a b i l i d a d e s de todos los casos favorables ( m u t u a m e n t e excluyent e s ) dividida p o r la de aquellas p r o b a b i l i d a d e s .. además. la probab i l i d a d de que salga u n n ú m e r o distinto de seis. http://psikolibro. y suponiendo p{b) 7^ O. lo que es lo mismo.blogspot. con m a y o r generalidad. el p r o b l e m a que h a b í a m o s p l a n t e a d o de d e t e r m i n a r la prob a b i l i d a d de que salga p a r si no tenemos en cuenta las tiradas en que sale seis. el mismo que el de d e t e r m i n a r p{a.com . obtenemos a p a r t i r de ( 2 ) ^ : p{abc) — p{a. ya que sigue teniendo sentido a u n q u e sea p{b) . 6 ) Cabe e m p l e a r las reglas dadas p a r a u n a deducción heurística de la definición de p r o b a b i l i d a d relativa y del teorema general de multiplicación. Es evidente q u e p o d e m o s expresar también esta regla como sigue. la p r o b a b i l i d a d de que salga u n n ú m e r o p a r distinto de s e i s . p a r a casos m u t u a m e n t e excluyentes o no : La p r o b a b i l i d a d p e d i d a es siempre igual a la p r o b a b i l i d a d de la disyunción de todos los casos favorables ( m u t u a m e n t e excluyentes o n o ) . porque trataremos extencnniente el problema de la ley de asociación en los dos apéndices siguientes. y. sino heurístico. El cálculo p u e d e llevarse a cabo del m o d o s i g u i e n t e : E n lugar de escribir « p ( 2 ) + p ( 4 ) » podemos escribir. «1 — p ( 6 ) » — p o d e m o s p o n e r «p(fc)»: esto es. o sea.Empleo heurístico de la definición clásica de probabilidad 301 Es decir.b) = p{ab) I p{b) o a esta otra (más general. be) p{b.

c). a la construcción de un sistema axiomático. esta última igualdad equivale a (3) p{ab. Pues el empleo heurístico que hemos hecho de la definición clásica ha consistido en introducir posibilidades ponderadas —que es prácticamente lo mismo que probabilidades— en el definiens clásico.blogspot.com . puesto que tiene que fijar unas relaciones entre probabilidades distintas. Que es el teorema general de multiplicación para la probabilidad relativa de un producto ab. Si queremos formalizar nuestra deducción —que utiliza implícitamente las leyes de la asociación y de la adición de probabilidades— hemos de introducir reglas para estas operaciones en nuestro sistema de axiomas: tenemos un ejemplo en el sistema para probabilidades absolutas que he presentado en el apéndice *II. p(abc) I p{c) = p{a. 7) Es posible formalizar con facilidad la deducción que hemos esbozado. Si formalizamos del modo dicho nuestra deducción de (3).302 La lógica de la investigación científica o bien. be) p{b. mas el resultado de tal modificación ya no puede considerarse como una definición auténtica. como es obvio teniendo en cuenta la deducción heurística. Es evidente que no podríamos deducir (3) del modo bosquejado en una teoría de este tipo. h) tenga sentido en general. be) p{b. c). incluso si p{b) = 0. http://psikolibro. solamente podremos llegar a este teorema imponiendo la condición «supuesto que sea p(í»c) ^ O». Pero. pero la demostración formalizada tendrá que partir de un sistema de axiomas en lugar de hacerlo de una definición. Pero (3) puede tener sentido aun sin este requisito si es que podemos construir un sistema axiomático en el que p{a. teniendo en cuenta (1). y equivale. por eso. pero podríamos adoptar (3) como axioma y considerar la deducción mencionada —véase también la fórmula (1) del antiguo apéndice II— como una justificación heurística de su adopción: así hemos hecho en el sistema que se describe en el apéndice siguiente (*IV). auponiendo p(c) :^ O. c) = p{a.

digamos.com . se adhiere al principio de que sólo es posible deducir conclusiones probabilitarias de premisas probabilitarias: dicho de otro modo. a). aunque permite —por lo m e n o s ^ tod^s las interpretaciones conocidas. por lo cual. «fe». Hay que responder que no. Journ.. 1956.. A. tendremos así en aquél un teorema: Existe un elemento a en S tal que p(a. en Britih Philosophy in Mid-Century. p(a.. a) ^^ p(a. los ejemplos mediante los que demostraremos más adelante la compatibilidad de nuestros axiomas hacen ver que en S puede existir un número cualquiera de elementos. y III) es simétrica: esto es. 6) — r» puede ser interpretado de muchas maneras distintas. se halla construida de tal modo que siempre que exista una probabilidad p(a.blogspot..álgebra elemental tarskiana y nuestro sistema de fórmulas A l . Debe advertirse que los sistemas que estudio aquí son «formales». del mismo modo que tampoco la negación de ninguna fórmula de este tipo. o sea. ed. 53 y 57 y sig. al principio de que el cálculo de probabilidades es un método de transformar unas probabilidades en otras. I I ) es autónoma. of Science 6. una probabilidad de a supuesto fe— existe también una probabilidad p(b. B y C +. desde aquella fecha he construido varios sistemas simplificados ^. Mace. y ello incluso en el caso de que la probabilidad abso' En JBrtí. . Teoría formal de la probabilidad Teniendo en cuenta que un enunciado probabilitario tal como (íp(a. en el . por C. no es posible deducir (o) ni ninguna otra fórmula parecida que fije el número de elementos. Pues pueden añadirse a nuestro sistema unas fórmulas que expresen cuántos elementos a. de modo que no estemos atados a ninguna de estas interpretaciones. es decir. Hay tres características que distinguen una teoría de este tipo de las demás: I ) es una teoría formal. Y. http://psikolibro. no supone una interpretación en particular. me ha parecido conveniente construir un sistema puramente «formal». Al cual podemos añadir ahora la fórmula (o) Para todo elemento a de S. pero que para llegar a una «formalización» completa habríamos de encerrarlos dentro de cierto formalismo matemático (bastaría el «álgebra elemental» de Tarski)... a) ^s= p(a. sin embargo.ArÍNDicE •IV. págs. y fin la primera Bota a pie de página del apéndice a mi trabajo «Philosophy of Science: A Personal Beport». Así pues. «abstracto» o «autónomo». en el sentido de que sus «elementos» (representados por «a».) puedan interpretarse de muchos modos diferentes. a). nuestro sistema es incompleto. Phil. . pero al hacer tal cosa puede demostrarse que en S hay exactamente dos elementos. b. 1955. existen en S. o). Puede preguntarse si podría existir un procedimiento de resolver la decidibilidad de un sistema que consistiese. La primera vez que propuse un sistema formal de este tipo lo hice en una nota publicada en Mind en 1938 (incluida aquí en el apéndice *I1) . «abstraetos» o «autónomos» en el sentido explicado. b) —es decir.

KOLMOGOROV. b) = r los «elementos» a y b son enunciados. puesto que los interpreta como conjuntos. Los que i n t e r p r e t a n los elementos o y 6 como enunciados o proposiciones suponen. a p a r t i r de axiomas. Más c o n c r e t a m e n t e : se presupone siempre (a m e n u d o sólo de u n m o d o t á c i t o ) que ciertas leyes algebraicas.• ed. Dice.304 La lógica de la investigación científica luta de b — p { b ) — sea igual a cero.blogspot. o clases finitas (agregados) de cosas. aa) = 0. http://psikolibro. Otros autores han pretendido const r u i r teorías «abstractas» o «formales» —así Kolmogorov—. ya que en ciertas interpretaciones a y b no tienen miembros. Kolmogorov supone que las operaciones de adición. que «carece de importancia qué es lo qye representan los miembros del c o n j u n t o » .com . h a n supuesto que en u n a ecuación como p{a. como es muy n a t u r a l . no la suya— a y b son conjuntos: con lo cual excluye. de 1933). de H u b e r t » y a otros sistemas abstractos parecidos. o tal vez propie> dades. entre otras. la interpretación lógica según la cual a y b serían enunciados (o «proposiciones». pero esta advertencia no basta para determinar el carácter formal de la teoría que busca. si se prefiere). o sistemas de conjuntos. Foundation of the Theory of Probability. incluso cuando p{b. no parece h a b e r existido hasta el momento teoría alguna de esta índole. o bien que a y f son conjuntos. primera de A. alcm. Todo lo cual tiene graves consecuencias en lo q u e se refiere a la construcción real del sistema axiomático m i s m o . sin embargo. Y. b ) » —utilizo mi p r o p i a simbología. Kolmogorov e s c r i b e ^ : «La teoría de la probabilidad puede y debe desarrollarse como una disciplina matemática. o siítemas de e n u n c i a d o s . exactamente del mismo modo que la geometría y el á l g e b r a » . P o r extraño que parezca. multiplicación y complementación de conjuntos son válidas p a r a dichos elementos. o sea. si dejamos a un lado mis propios intentos anteriores en este c a m p o . que el cálculo de composición de enunciados (el cálculo p r o p o s i c i o n a l ) se cumple p a r a ellos. ni nada que p u d i e r a corresponderse con éstos. p e r o siempre han asumido una interpretación más o menos específica : por ejemplo. análogamente. supone que en «p(a. con mucha razón. y alude a «la introducción de conceptos geométricos básicos en los Fundamentos de la geometría. 1950 (!. tales como la de la asociación (a) la ley de conmutación (b) o la de i n d e m p o t e n c i a (c) a = aa ab = ha {ab)c = a{bc) ' Todas estas citas proceden de la pág. Y.

perfectamente conocida. p{a. ) . P e r o este procedimiento es muy capaz de hacer que permanezca oculto el hecho — t a n sorprendente y de tanta i m p o r t a n c i a — de que basten algunos de los axiomas o postulados que se a d o p t a n p a r a la p r o b a b i l i d a d relativa p(a. entonces p[a. de ellas. bc)p{bc) (4) p(a(bc)) =^ p(a. la ley de la La deducción es como sigue: (1) p((ab)c) ^ p(ab. bc)p(b. c) == p{a. b). b)p{b) p{ab. m i e n t r a s que la segunda.. es la «ley general de multiplicación».4 http://psikolibro.com . b) o sea. pasa inadvertido si se introduce (f) al asumir la identidad algebraica ( a ) — o sea. bc)p{b. e á 3. las dos fórmulas siguientes (cf. c)p(c) (5) í. ya explícitamente— se establecen otros axiomas o postulados para la p r o b a b i l i d a d relativa. la p r i m e r a .Teoría formal de la probabilidad 305 se c u m p l e n p a r a los elementos del sistema : es decir.. p a r a garantizar que los elementos cumplan todas las leyes del álgebra booleana. P e r o este hecho ^. . c)p(c) (3) p{a{bc)) = p{n. ..blogspot. p a r a la p r o b a b i l i d a d de a dada la información b . bc)p(b. tan interesante. . b) = p{ab) ¡ p{b). P o r ejemplo. las dos fórmulas ( d ) y (e) e n t r a ñ a n —sin necesidad de n i n g ú n otro supuesto (excepto la posibilidad de sustituir probahilidtides i g u a l e s ) — la forma siguiente de la ley de la asociación : (f) p{{ab)c) = p{a{bc)). da origen t a m b i é n a una especie de definición de la p r o b a b i l i d a d relativa a base de la absoluta : (d') Si p{b) 5^ O. el apéndice precedente. o solamente t a u t o l ó g i c a ) . ( d ) . c) e n t r a ñ a n cierta forma de ley de la asociación .((a¿)c) == pCC-'O) 20 d 1. d 2. Una vez hecha esta suposición — y a tácita. que es la correspondiente a las probabilidades relativas. * I I I ) : (d) (e) p{ab) = p{a. c)p(c) (2) p((ab)c) = p(a. Como hemos dicho. o bien p a r a la p r o b a b i l i d a d absoluta p{a) esto es. p a r a los argum e n t o s de la función p(. p a r a la p r o b a b i l i d a d de o (sin que esté dada información alguna.

del m o d o siguiente : (d') Si p{b) ^7^ O entonces p{a. Otro p u n t o de considerable i m p o r t a n c i a es el p r o b l e m a de u n sistema «simétrico». Con lo cual no se p a r a mientes en que (f) es deductible de ( d ) y ( e ) . En mis propios sistemas de postulados para la p r o b a b i l i d a d p u e d e n deducirse todos los teoremas del álgebra de B o o l e . el antecedente «si p(f>) ^ O» es ineludible. o. a u n q u e implican (f) —esto es. En consecuencia. y lo mismo ocurre con todos los demás sistemas que h a n llegado a mi conocimiento. P o r e j e m p l o . u n a de las claves del método axiomático es justam e n t e averiguar tal cosa. de predicados. {bc)d) = p{a. y h a de ser r e e m p l a z a d a p o r otra fórmula condicional m u c h o m á s d é b i l : (g") Si p{d) ^^ O entonces p{{ab)c.306 La lógica de la investigación científica asociación— incluso previamente a todo comienzo de desarrollo del cálculo de p r o b a b i l i d a d e s : pues a p a r t i r de (a) {ab)c = a{bc) podemos obtener (f) sin más que sustituir en la identidad p{x) = p{x). a su vez. P a r a deducir estas fórmulas —véase el apéndice *V. p u e d e i n t e r p r e t a r s e de m u c h a s m a n e r a s : como u n álgebra de conjuntos. de enunciados (o proposiciones). y ésta.blogspot. http://psikolibro. b) — p{ab) ¡ p{b). d) p{a. en casi todos los sistemas (g) no es válida. ahora bien. ni tampoco que cuando asumimos (a) además de ( d ) y ( e ) nos i m p e d i m o s averiguar qué tipo de relaciones están implicadas por nuestros axiomas o postulados. es posible definir la p r o b a b i l i d a d relativa a base de la absoluta. la m a y o r í a de las fórmulas de la p r o b a b i l i d a d relativa pueden expresarse — e n los sistemas al u s o — sólo en forma condicional. d) y es menester también a n t e p o n e r a ( h ) una condición análoga. b{cd)). d) = p{a{bc). u n a ecuación a base de la probabilidad absoluta— no implican p o r sí solas ni (g) ni ( h ) . (41) a ( 6 2 ) — se requieren m u c h a s más cosas a d e m á s de ( d ) y ( e ) : hecho que tiene un interés notable desde u n p u n t o de vista axiomático. no se advierte que la asunción de ( a ) es c o m p l e t a m e n t e innecesaria si trabajamos con u n sistema axiomático que contenga — o i m p l i q u e — ( d ) y (e) .com . que son las fórmulas correspondientes a base de la p r o b a b i l i d a d relativa: (g) (h) p{{ab)c. etc. ya que la división p o r cero no es una operación definida. dicho de otra forma. He puesto este ejemplo p a r a que se viera que Kolmogorov no llega a llevar a cabo su p r o g r a m a . tampoco se cae en la cuenta de que ( d ) y ( e ) . es decir. por ello. d) = p{a{bc). Ahora b i e n . a n á l o g a m e n t e a ( d ' ) . T a l como hemos dicho más a r r i b a .

puede ocurrir que la expresión p{d. p o r tanto. pero esto no asegura que />(í»)-:^rO. Así pues. los apéndices *VII y *V11I). Si tomamos dos teorías universales. b) = r sea una fórmula bien formada. Otros se h a n percatado de lo que ocurre. pero que — s i m u l t á n e a m e n t e y con idénticos e l e m e n t o s — no lo sea p{b. verdadera o falsa. incluso si p{a) — 0 : sisten>a al que podemos aplicar http://psikolibro. deberíamos p o d e r afirmar que p ( s . ahora bien. sino que p a r a muchos fines interesantes es inadecuado: p o r ejemplo. sus sistemas no son coherentes en su estado actual. a) = r esto es. esta expresión es i m p o r t a n t í s i m a (es la «verosimilitud» de t sobre la base de los datos d. Pero un sistema de este tipo no sólo es débil. t) = 1 Pero si p(t) = O no p o d e m o s hacerlo en los sistemas probabilitarios acostumbrados. b) = r sea u n a fórmula con sentido. pero debido a ello sus sistemas son m u y débiles (al menos c o m p a r a d o s con el m í o ) : p u e d e ocurrir en tales sistemas que p{a. especialm e n t e puesto que su sistema contiene un «axioma de c o n t i n u i d a d » ) . a u n q u e esta aplicación es sumamente i m p o r t a n t e : las leyes universales tienen. P o r parecidas razones. t) (en donde d son los datos que abogan en favor de la teoría í ) no esté definida . p o r ejemplo. esto es. tales que s sea deductible de t. Esta es la razón p o r la que h e t r a t a d o d u r a n t e varios años de construir u n cálculo de probabilidades relativas en el que. según F i s h e r . a) = r lo sea asimismo. p r o b a b i l i d a d cero. es indispensable p a r a toda discusión seria de la teoría de la corroboración o confirmación. p{b. según podemos asumir aquí (cf.com .blogspot. véase también el ajiéndice * I X ) . se necesita u n cálculo de p r o b a b i l i d a d e s en el que p o damos o p e r a r con argumentos segundos que tengan p r o b a b i l i d a d absoluta igual a c e r o : p o r ejemplo. no esté definida convenientemente — o incluso no sea definib l e — debido a ser p{a) = 0.Teoría formal de la prohabilidad 307 Algunos autores no se han dado cuenta de esta cuestión (por ejemplo. a u n q u e a veces p u e d a n arreglarse. siempre que p{a. y también Von W r i g h t : este último utiliza condiciones que equivalen a 6 ^^^ O. s y í. no se p u e d e aplicar del m o d o a p r o p i a d o a los enunciados cuya p r o b a b i l i d a d absoluta es cero. Jeffreys.

«fo». etc. . la p r o b a b i l i d a d de a supuesto b. DI y El. I I ) u n a función n u m é r i c a binaria de estos elementos. A estos cuatro conceptos no definidos p o d e m o s a ñ a d i r u n q u i n t o . A2 y Al del presente apéndice (la rotulación con que estaban presentados era. Cl. «c». ab) 7^ O.308 ha lógica de la investigación científica el calificativo de «simétrico». El p r i m e r sistema de este tipo que he p u b l i c a d o * procede de 1955. entonces p{a. «si p{h) ^ O. y resultó ser m u c h o más sencillo de lo que h a b í a esperado. A. h) = 1 En los sistemas al uso estas fórmulas o bien no son válidas o se satisfacen (la segunda y la tercera) de un modo vacío. En aquella época creía. 191. I I I ) u n a operación binaria de los elementos. págs. b) 7^ O. ' En British Philosophy in the Mid-Century. B l . entonces p{a. 1956. ya que en ellas aparecen segundos argumentos de p r o b a b i l i d a d absoluta nula. C. y luego u n a s pocas definiciones basadas en él... En mi trabajo « P h i l o s o p h y of Science : A Personal Report» ^ h e presentado p o r p r i m e r a vez el sistema simplificado r e s u l t a n t e : es el mismo sistema de seis axiomas que expongo más a fondo en el presente apéndice.) . el universo del discurso o sistema de elementos admisibles (los cuales se denotarán con minúsculas en cursiva. P r i m e r o el sistema axiomático. : esto es. http://psikolibro. e t c .com . p o r tanto. que denotaremos p o r medio de «p(a. 6) = 1 p{a. «a». Quiero decir lo siguiente : en todo sistema simétrico satisfactorio son válidas reglas como las que siguen. p{a. o c o n y u n c i ó n ) de a y 6.. pág.. A3. B2. y su alcance — q u e excede con mucho al de cualquiera de los sistemas corrientes— se debe m e r a m e n t e al hecho de que omito en todas las fórmulas. En este apéndice me propongo exponer p r i m e r o el sistema axiomático. res|>ecLivainente). p a r a evitar i n c o h e r e n c i a s ) . denotada con «a6» y llamada producto (o encuentro. En nuestros postulados aparecen cuatro conceptos sin definir: I ) S. P e r o p o r entonces estaba todavía p r e o c u p a d o con las peculiaridades que debería poseer todo sistema de la índole mencionada. ed. Mace. con sus demostraciones de c o m p a t i b i l i d a d y de independencia. que algunas de ellas h a b í a n de proponerse como a x i o m a s . al que cabe considerar.» (en los sistemas habituales o aparecen tales condiciones o deberían aparecer. que será denotado p o r «o». 195S. y I V ) el c o m p l e m e n t o del elemento a. a nuestra elección. como definido o como no * En el British Journal for the Philosophy of Science 6. pero posteriormente me he dado cuenta de que cabía simplificar mi sistema axiomático. por C. y al hacerlo h a resultado que estas fórmulas desusadas p u e d e n deducirse de otras que tienen u n aspecto completamente « n o r m a l » . toda condición del t i p o . Los seis axiomas que allí se daban eran los B l .blogspot. B2. entonces. B3. excepto u n a (el axioma C ) . entre ellas las de u n campo boreliano de p r o b a b i l i d a d e s . fe)».. bB) = 1 Si Si p{B. Es u n sistema s o r p r e n d e n t e m e n t e sencillo e intuitivo. S y sig.

que denotamos con «p{a)y>. d) (Existencia). Si a y 6 pertenecen a S. b pertenece a S. Demostraremos más adelante que el sistema de postulados y axiomas que h e m o s dado es compatible e independiente'^. ' Otro sistema posible es el siguiente: Los postulados son iguales a los del texto. a d e m á s . p o r t a n t o . n a t u r a l m e n t e . lo mismo que los axiomas Al y A2. Si a y & pertenecen a S. y si p(a. Postulado 1. El resto (existencial) de los postulados puede darse p o r supuesto. como se hacía en el trabajo en que presenté p o r vez p r i m e r a este sistema'' ' Cf. b) p a r a t o d o c de S. Postulado 2. b) p a r a todo c? de S (Sustituibilidad). B2 y C—. c) (Multiplicación) Postulado 4. (Comiplementación) Al Hay elementos c y d en S. asimismo. b) (Reflexividad). 6 ) # p(c. Vamos a h a c e r ahora algunos comentarios sobre el sistema de postulados. Si a y b pertenecen a S. pero los A3 y B l quedan remplazados por los tres siguientes. hc)p{b. c) < p(a. como m á x i m o . c t a m b i é n pertenece a S (y. A 3 . entonces p{a. Si a pertenece a S. entonces p(d. a) = p(b. b) es u n núm e r o real.blogspot. y se c u m p l e n los siguientes a x i o m a s : p(a. c) p a r a todo c de S.com . y si. b). a) = = p(d. fe) (Definición de p r o b a b i l i d a d a b s o l u t a ) . como p u e d e demostrarse. entonces ab pertenece a S . b) p a r a todos los elementos de S. B l . a menos que p{b.se e m p l e a n explír citamente en las operaciones de deducción de los teoremas. El n ú m e r o de elementos de S es. c) = p(b. c) = p{a. se c u m p l e n los axiomas s i g u i e n t e s : Bl B2 p{ab. p e r o n u m e r a b l e . entonces p(a) = p{a. a) — 1 ~ p(b. infinito. b) + p(«? b) = p{b. Los seis axiomas — A l . tales que C Con esto se termina el sistema «elemental» («elementalidad» refer e n t e a su ampliación p a r a campos b o r e l i a n o s ) . Cada concepto no definido se introduce p o r u n postulado. A3 p(a. además. Y para e n t e n d e r éstos conviene tener presente que p(a. c) (Monotonía) p(ab. la nota anterior 1. c) p a r a todo c de S. a ) = p(b. Postulado 3. A2 Si p(a. be). se c u m p l e el siguiente a x i o m a : p{a. entonces a t a m b i é n pertenece a S . b) = p(c. p o r m e d i o de los postulados.Teoría formal de la probabilidad 309 d e f i n i d o : es la « p r o b a b i l i d a d absoluta de a». A2. http://psikolibro. p o d e m o s a ñ a d i r ahora la definición de probabilidad absoluta como q u i n t o postulado — q u e l l a m a r í a m o s «postulado P A » — o bien podem o s considerar esta definición como explícita (en vez de como u n postulado). Postulado PA. Como hemos i n d i c a d o . y si.

a) > p{(aa)a. «tZ». es más exigente de lo necesario: no sólo por introducir los números 1 y O (con lo cual oculta el hecho de Que no sea menester mencionarlos en los axiomas).310 La lógica de la investigación científica Cabe r e m p l a z a r estos seis axiomas por u n sistema que sólo contenga c u a t r o . c) = p{d. A3 o A 3 ' (3) O < p(a. A2 y los dos siguientes. Sin embargo. 2 (4) piba. i B" p{ab. b)=p(i. b) C+ (2) p{a. 6) = 1 Este sistema tiene un aspecto muy parecido al de algunos de los sistemas acostumbrados (excepto por la omisión de los antecedentes en todos los axiomas salvo en C .> p(b. bc)p{b. c) = p{a. b) 2 (4) p(b. También son aplicables al sistema que aquí describo las demostraciones de independencia (véase más adelante). A3' A4' Bl' C p(a. c) = p{d. h. . c) < p{a. C o C . 6) ^ p(a. A4' y C . aa)p(a. b). b) . b) + p(«» b) 7^ p(c. C o C y B2. Dentro del sistema de axiomas que doy aquí —y. dentro del propuesto en el texto—• puede remplazarse la conyunción de los axiomas A4' y B l ' por B l . los teoremas del álgebra de Boole. están libres del p r o d u c t o . bc)p{b. a) ^ p{b. y por la forma de dicho antecedente en C ) . excepto A2 (para estas deducciones. b) j¿ 1. o) = jp(o..» p(a. B2.1 (3) p(a. b) . c) ^ p{d. b) = p{c. y viceversa. a) 3 (5) p(a. por la fórmula algo más exigente C" p{a. generalmente. c) = p(ba. B l ' Para la deducción de A4' y B l ' a partir de B l . o) == 1 p(a. b) = p(i. La deducción de B l a partir de A4' y de B l ' . a)< \ 1. c) < p{a. c).com . C+ a la de A3 y C *. a) = piaa. han de asumirse por separado. c). véase el apéndice *V). b) -> p(a. a) = 2p(b. entonces p(c. Se trata de u n sistema m u y breve que c o m p a r t e m u c h a s ventajas de otros más e x t e n s o s : el p r o d u c t o y el c o m p l e m e n t o aparecen s e p a r a d a m e n t e .a) = p(c. Bl y C se siguen inmediatamente de A3'. a) ^ p{b.. asimismo. b) + p{c. c) 7^ p{d. c) < p(a.> p(b. a) . c) entonces p{c. c) = p(d. véase el apéndice *V. b) C+. p e r o a costa de i n t r o d u c i r u n a cuarta v a r i a b l e . h) < p(a. pero < inorgánicas. c) Si p(a. que.blogspot. a)y¿p(b. c) + p{a. c) El axioma B2 no sufre modificación. a) = p(b. excepto los que llevan la l e t r a B . y análogamente. fe) > O p(cib. b) + p(i. por ejemplo. http://psikolibro.. B+ C+ S i / ) ( a . de m o d o que todos los axiomas. es como sigue: (1) O < p(a. B + equivale a la conyunción de B l y B 2 . b) ^ p(b. b) = p(d. c) 4. 6) = O = p{a. y el C se sustituye por Si p{a. sino porque A3. a) A4'. c) -> p(a. 4 Cabe remplazar C + . B + no es sino un modo ocorgánico» de escribir la fórmula más sencilla. b) + p(i. c) B2. b) E n este sistema. mientras que para las deducciones inversas son indispensables todos los axiomas del sistema presentado en el texto. af 2. d). c) s u p u e s t o que p{a. b) = p{c. Puede mostrarse la proposición inversa deduciendo A3 de C+ del modo siguiente: (1) p(c. y en presencia de los axiomas A3 o A3'. b)^p{h. a) = 4p(5. 3 Aplicamos ahora B l ' : {$) p{ab. b) < p{a. e n t o n ces p{ab. en los postulados 3 y 4 : se t i e n e n los axiomas A l . y es muy notable que —lo mismo que ocurre en el sistema del texto— proporciona para los elementos a. b) = 2p{a. ' C + se sigue inmediatamente de A3 y C. A3 o A 3 ' (2) p(a.

c) = p{c. II) para leduciE el número de axiomas se introduce una variable suplementaria. Cabe omitir el postulado 1 (que pertenece solamente a la teoría elemental). supuesto que existiera este l í m i t e — .com . bastaría con p(a. y p{a. y ) . más intuitivos. y. [O. pero m u c h o más exigente) : B3+ p{a. y queremos poder poner de manifiesto que en la teoría elemental. (be) (cb)) — p{a. S es u n álgebra booleana ( n u m e r a b l e ) . pero personalmente yo prefiero el de seis axiomas.'pie de truco mecánico. e igual a 1 supuesto que í) = O: en otro caso. be) = p{a. especialmente en la forma mencionada en la nota anterior 6. 6a). podemos i n t e r p r e t a r entonces p(a) como la longitud de dichos intervalos. siendo x e y n ú m e r o s r e a l e s .blogspot. c).-A^sí pues. entonces p{a. [x. La función que desempeña A2 es la de p e r m i t i r n o s demostrar ap{x. podemos construir u n sistema S que no sea numerable —se satisfacen todos los demás postulados si interpretamos S como el conjunto de todas las sumas finitas de subintervalos semiabiertos. entonces p{c. por tanto. c) = p{ba. pero sólo en el supuesto de que p{a) 5^ O 7^ p ( ^ ) . del intervalo u n i d a d . (Véanse los puntos 8 a 10 del apéndice *VI. b). incluso en los casos en que a y b tengan probabilidad absoluta nula. b) como igual a p{ab)/p{b) supuesto que p{b) ^ O. La finalidad del postulado 1 es únicamente la de caracterizar los sistemas elementales: en la exposición axiomática del álgebra booleana o de la lógica de enunciados o de proposiciones se asume a m e n u d o u n postulado de esta índole. ) En el postulado 2 se necesita A l p a r a estatuir que no todas las probabilidades son iguales (digamos. ab) = p{c. III) la «organicidad» de B+ se logra por una rsp. b) = p{a. y de ahí que tenga poco valor. P e r o como B 3 + p i d e más de lo necesario — e n r e a l i d a d . http://psikolibro. como se observa teniendo en cuenta que. p a r a t o d o c de S. 1 ) . 6 ) » p a r a todos los elementos a y b cuyas probabilidades sean iguales supuesta cualquier c o n d i c i ó n : cabe lograr lo mismo sin A2. que señalan otro e j e m p l o . con ser más largo ^. cb). a) = p{b. lo cual os pagar un precio demasiado caro. P o d e m o s comentar ahora Ins diversos postulados y axiomas de nuestro sistema. iguales a O o a 1 ) . p a r a demostrar su independencia. sería lím p{ab)/p{b). A2 nos hace capaces de a m p l i a r la equivalencia probabilística de a y b al segundo argumento.Teoría formal de la probabilidad 311 y el complemento aparece u n a sola v e z . Es evidente que también p o d r í a remplazársela p o r esta otra (que es más sencilla. P u e d e r e m p l a z a r s e A2 p o r la fórmula algo más exigente A2+ Sip{a. c). (cb) (be)). pese a ser más d é b i l — es algo engañosa : al adoptarla quedaría oculto el hecho de que puede demostrarse la ley de conmutación p a r a el p r i m e r a r g u m e n t o con sólo los He aquí tres de las razones por que prefiero el sistema de seis axiomas al de cuatro: I) los axiomas del sistema más largo son algo menos desusados. o por B3 Si p{ah. o ) = p{x.

de los que el primero es evidente intuitivamente y el segundo ha sido discutido en el apéndice *III. El postulado 3 pide la existencia de un producto (o encuentro. o. Por ejemplo. puede combinarse el axioma B2 con Bl y con A2+. obtenemos una de las formas definicionales mentadas (téngase en cuenta que empleo aquí las abreviaciones explicadas al comienzo del apéndice *V). que A3 es superfluo si remplazamos en C las dos apariciones de «p(fe. A l .312 La lógica de la investigación científica demás axiomas. a) — (E6) (c) (d) (Ee) (E/) (Eg) {p{x. Bl y B2) introducimos el símbolo «(a)» dos veces —^una vez al comienzo y otra antes de «(Efe)»— y reemplazamos la primera flecha (condicional) por una doble flecha (bieondicional). a) = = p{x.f}-^p{x. Es preferible tanto a A4' como a B F (cf.d))&{p{a. A2. entonces p(a. d)p{b. ya que evita emplear el producto de a y b (cosa que también hace A2. y caracteriza dicho complemento por (una forma condicional http://psikolibro. fe)» por <íp{d.com . d)y> (o sólo la segunda aparición). entre ellas algunas en las que el producto aparece sólo una vez: son muy complicadas. esté sistema de tres axiomas tiene todas las ventajas del anteriormente mencionado con cuatro (con A l .blogspot. c) & {p{a. c) y p(a. Sin embargo. El postulado 4 pide la existencia de un complemento. sino el producto o convuneión ab. conmutación y asociación) por medio de dos axiomas sencillos. a) < p{z. c) supuesto que p{a. a) > p{z. C+ Y el axioma B que enunciamos a continuación y que combina B3+ y B + : B Si p{ah. y B l ' no caracteriza —como hace B l — un aspecto métrico intuitivo de la probabilidad. be). pero tienen la ventaja de que se las puede dar una forma análoga a la de una definición. frente a B l . c) 7^ p{a. con ser mucho más débil). e)->p{c.f)=p{y. Como hace ver la fórmula B anterior. o intersección) de cualesquiera elementos o y fe de S : caracteriza de un modo exhaustivo las propiedades de dicho producto (tales como indempotencia. teniendo en cuenta C+. A2+ es preferible a las otras fórmulas que hemos mencionado ahora. g) > pie. c) > p{a. B+ y C + ) . A3 se necesita para demostrar que p{a. a) & p{a. Como ya se ha señalado. d)p{b. b) = = Pix. cb) "^ p(a. a))). y)) & (p{x. d) = p{a. b)p(y. o) = 1 para todo elemento a de S. la nota anterior 6). podemos sacar partido de las circunstancias que acabamos de indicar para reducir al niímero de axiomas a tres. c) < p{y. Hay otras combinaciones posibles. g) —*p{c. d). En mi opinión. BD p{xy. pero puede omitírsele si se refuerza C: es claro. e) < <p{y. Aparte de exigir tal vez más de lo que podría parecer conveniente. a saber. el Bl es el más evidente desde un punto de vista intuitivo.d)<p{b. puede remplazar a A2. e) > p{c. g) < p{y. a)=p{x. c) > p(h. si en el axioma siguiente BD (que. para todo o de S. de todos nuestros axiomas. a) = p{z. que reunidos le pueden reemplazar: pues cabe tomar equivocadamente a A4' por una convención. como B.

el postulado P A p u e d e sustituirse p o r la sencilla definición (•) p{a) = p{a. que S consta de dos elementos. CD. La fórmula que vamos a dar ahora. a). b ) = 1 . Debido a lo poco exigentes que son los axiomas. a) p{a. Oj-: esto es.com . P u e d e demostrarse que nuestro sistema es compatible: podemos construir sistemas S de elementos (con u n n ú m e r o infinito de elementos distintos. supuesto que no exista tal c.h)) A m i juicio.blogspot. como p u e d e verse fácilm e n t e si lo escribimos del modo s i g u i e n t e : (I) (II) p ( o . B y C+.Teoría formal de la probabilidad 313 debilitada d e ) algo que parece ser u n a fórmula evidente si se tiene en cuenta que 1 = p(a. b) y p{a. b) = p{a. por ello. y. a saber: «p(a.a) —* {b)[c){p{x. utiliza la complementación y el prodvicto. exactamente lo mismo que ocurría con esta ú l t i m a . no obstante la complejidad de BD. 1 ) = O. o). c ) = 1 = = p(a. Se admite que el producto — o e n c u e n t r o — y el complemento son.a) ?^p{b. Llegamos a u n a demostración trivial de la c o m p a t i b i l i d a d de u n S finito asumiendo que S = -jl. Se necesita la condición que precede a esta fórmula p o r q u e en caso de que c sea. llamándola fórmula 7 5 ) . en el apéndice *V. iguales al producto y el complemento (con respecto a l ) a r i t m é t i c o s . Daremos dos interpretaciones finitas más de S antes de entrar en a n a que sea infinita n u m e r a b l e . b) 7^ p ( a . c ) + p{a. b) tal que se demuestre que se satisfacen todos los axiomas. sin e m b a r g o . aa) la cual.a) + p{y. las cuales no sólo satisfacen nuestro sistema axiomático. a) — p ( a . pues si S es finito la demostración es t r i v i a l ) y u n a función p{a. sino -—por e j e m p l o — la siguiente aserción existencial. a ) . entonces q u e d a n satisfechos todos los axiomas. T a m b i é n es posible demostrar que nuestro sistema axiomático es independiente. y en todos los demás casos hacemos p{a. obtenemos p(a. BD y CD es u n poco preferible al de A l . b).b) -^p{c. el sistema formado p o r A. P o r fin. aa (el «elemento vacío»).a) i=jp(j. respectivamente. digamos. definimos p(0. CD p{x. 1 y 0. b) = p(a. supuesto que h a y a u n c t a l q u e p(c. Este postulado — o el axioma C— tiene el carácter de u n a definición de p{a b) a p a r t i r de p{a. presupone los dos postulados 3 y 4 (deduciremos esta fórmula más adelante. http://psikolibro. las demostraciones son m u y fáciles.a)=p{b. c ) : de modo que en este caso límite la fórmula aparentemente «evidente» falla. es análoga a BD y p u e d e transformarse en u n bicondicional. c) = 1».

1. 3 ) = O. tales que p(a. p ( a ) = p{a. Se p u e d e n representar los ejemplos que acabamos de describir mediante las dos «matrices» siguientes (método que. p(a. 0 ) = 1 . p(a.com . Se define ab como el más pequeño de los dos n ú m e r o s a y h. b) = p{ab)/p(b).1 = 0. 1) = O. El primer ejemplo q u e satisface nuestro sistema y ( E ) consta de cuatro e l e m e n t o s : S = -jO. que será su probabilidad absoluta. n a t u r a l m e n t e . O < r < 1. 1) = 1 ) . 3 [-. El segundo ejemplo es u n a generalización del p r i m e r o . be) = O Otra aserción análoga sería : ( E ' ) Hay u n elemento a de S. siempre que sea a = O ó 1. Nuestro p r i m e r ejemplo no satisface la aserción ( E ) . como tampoco puede ocurrir tal cosa en ninguno de los sistemas probabilitarios que conozco (excepto. d) = p{a. 2. En los demás casos. según creo. fue introducido p o r H u n t i n g t o n en 1 9 0 4 ) : ab 0 1 2 3 0 0 0 0 0 1 0 1 0 1 2 0 0 2 2 3 0 1 2 3 o 3 2 1 0 p{a. y el 2 con su negación existencial. 6 y c de S. con la que se h a c e p a t e n t e que p u e d e ampliarse la aplicación de la idea q u e subyace a éste. Definimos t a m b i é n : d ~ 3 — a . en este caso. con la excepción siguiente: 1. a) ~ O j ^ p{a.1. fo = 3 y c = l . hasta abarcar u n n ú m e r o de elementos superior a u n núm e r o cualquiera dado •—con tal de que dichos elementos formen u n álgebra booleana (lo cual quiere decir que su n ú m e r o h a de ser igual a 2")—.314 (E) ha lógica de la investigación científica Hay elementos a. Cabe identificar intuitivamente el elemento 1 con una ley universal (de p r o b a b i l i d a d absoluta n u l a ) . a) =-. hacemos corresponder también a una cualquiera http://psikolibro. siempre que a = 2 ó 3 . p(a. ¿) = 1 y p[a.2 = = 2. p o d e m o s perfectamente h a c e r corresponder a cada una de estas clases u n a fracción positiva. p{a. en algunos de mis propios sistemas). y p{a) = p{a. p e r o teniendo cuidado de que la suma de todas éstas sea igual a 1 . tal que p{a) = p{a. n puede considerarse que es el n ú m e r o de las zonas o clases m u t u a m e n t e excluyentes m í n i m a s en que está dividido cierto universo del discurso .blogspot. Con objeto de satisfacer ( E ) hemos de t o m a r a = 2. 3 ) = 1. b) 0 1 2 3 0 1 1 1 1 0 1 0 1 2 0 0 1 1 3 0 0 1 1 '. a menos que sea a = 1 o a = 3 (y.

0) = 1 . b„).. Sea S la clase de las fracciones racionales en representación diádica. pero satisface la definición (. y a. Para mostrar que nuestro sistema es compatible incluso en el supuesto de que S sea infinito numerable. fe) = 1 en los demás casos.. Para hacer ver la independencia de Al podemos hacer p{a. b) introducimos una expresión auxiliar. además. Para mostrar la independencia de A2 suponemos ^° que S consta de tres elementos: S = -jO. excepto A l . http://psikolibro... (Véanse los puntos 8 a 10 del apéndice *VI. es claro que el problema de demostrar su independencia equivale al de construir un ejemplo (una matriz) que sea no conmutativo y de combinarlo con una regla numérica acerca de los valores de p que asegure que sólo el segundo argumento viola la ley de conmutación. Podemos definir ahora. 1—Og. = 1—a.. en que se da otro ejemplo.com . 6) = O en caso de que sea afe = O. b) = límg(a„. y p(a. siempre que B„ ^ 0. ideada para satisfacer ratas condiciones. definimos. con lo que a. Para definir p{a. tijfejí •••» de modo que (ab). a = a^. y a uno de los complementos booleanos el complemento aritmético con respecto a 1. Interpretamos ab como la sucesión ab = a^b^^..f.) Con lo cual hemos terminado con la compatibilidad de nuestros sistemas axiomáticos. de modo que si a es un elemento de S.. 1.. sea ó O ó 1. 6„) = 1 siempre que B„ = O ?(«». a = 1—a^. podemos elegir la siguiente interpretación (que tiene interés por estar relacionada con la interpretación frecuencial).. Agassi y por mí mismo (este ejemplo snliífaec el postulado PA solamente si en dicho postulado le oolooa una raya encima do cada letra b. definida del modo siguiente : A „ = S ttj n de suerte que tenemos (AB)„ = I a. No ofrece dificultad poner de ma" Teniendo en cuenta lo que se ha dicho antes acerca de A2. hacemos p{a. La demostración de independencia de A2 que doy aquí. . como esta otra.) do la página 313). hacemos p{a. 6) = 1 para todo o y todo fe de S: entonces se satisfacen todos los axiomas. por fin. p{a.blogspot. 2\. Obsérvese que podemos asignar a una o varias de las zonas o clases mutuamente excluyentes y mínimas •—pero no nulas— la probabilidad cero: si 6 es una de estas clases —o zonas—. A„. en la que o. podamos escribir en forma de sucesión. y. q : g(o„. ^n) = (AB)„/B„. y es sumamente fácil hacer patente que satisface todos nuestros axiomas. b) — = p(ab)/p(b). además.Teoría formal de probabilidad 315 (le las sumas booleanas la suma aritmética de las probabilidades correspondientes. . = Ojé. Este límite existe para todos los elementos a y 6 de S. una función auxiliar. mientras que en todos los casos restantes ponemos p{a. Oj. fue encontrada simultáneamente por el doctor J..

con el que se hace ver que B l es independiente (y también que B l ' lo e s ) . b) = a. a d m i t i m o s . 1 ¡-. i») = p(2.2 = 2. Podemos hacer intuitiva esta interpretación escribiendo la matriz no conmutativa del modo s i g u i e n t e : ab 0 0 1 2 0 0 0 1 0 1 1 2 0 2 2 a 1 0 0 p ( 0 . Definimos p ( l . b ) p a r a todo b.t . + I j . 2 ) = O : de suerte que no se satisface A2. Un segundo e j e m p l o .blogspot. O.(l — | 6 | ) . que ab es el p r o d u c t o aritmético de a y ?>. al m e n o r de los dos componentes a y b. en todos los demás casos. ah es igual a min{a. = — a y p(a. b) = 1 Vamos a p o n e r en claro que A3 es i n d e p e n d i e n t e : como en la prim e r a demostración de c o m p a t i b i l i d a d . y. además. que no se c u m p l e p a r a a = — 1. b) •—esto es. 1 ) 7^ p ( 0 . en todos los d e m á s casos. y. en todos los demás casos (incluyendo el de 2 . en los demás casos a = 0 .com . t o m a m o s S = • O. como s i g u e : 1. la nota 6 anterior). p o d e m o s a d o p t a r S = = -{ — 1 . Entonces se satisfacen todos los axiomas. pero sí los demás axiomas. pues. asimismo. Ahora p u e d e hacerse ver con facilidad que p ( l . m i e n t r a s que p ( 0 . Definimos t a m b i é n : a = 1 si y sólo si a = O. y los { productos y complementos lógicos iguales a los aritméticos. salvo B l . se basa en la siguiente matriz no conmutativa. Las matrices p u e d e n escribirse a s í : ab —1 0 —1 0 0 0 0 +1 —1 0 +1 a p{a. así como o.316 La lógica de la investigación científica nifiesto que el producto ah h a de ser no c o n m u t a t i v o . 2) = 0. 1 ) . b) = 1. mas en todos los casos restantes p{a.l y c = 0. p(0. y. http://psikolibro. 1 ) = 1 y p(0. y. 1 ) = 1. b) = O : A3 falla p o r q u e p ( l . b) —1 —1 0 +1 0 0 0 —1 0 +1 0 0 0 +1 0 —1 +1 0 —1 +1 0 •+1 Este mismo e j e m p l o demiiestra la i n d e p e n d e n c i a de A 4 ' (cf. 2 ) — O. P a r a p a t e n t i z a r la independencia de B l . cabe definirlo. í > 5 ^ . p{a.. p(a. 0 ) (mientras que se satisfacen los demás axiomas).

2) = 0.X < y» tengan su sentido aritmético acostumbrado cuando « e y sean números. 1) = O.0 de O a 1. entonces B2 no se cumple para a=l. Con este fin.1 da 1 a O . es u n elemento booleano (digamos. «XT^y» y «. y su sentido booleano perfectamente conocido siempre que x e y sean elementos booleanos (si son enunciados. «x + y». De este modo se terminan las demostraciones de la independencia de los axiomas operativos. y en los casos restantes p{a. En cuanto a la parte no operativa de los postulados. b) = 1.blogspot. b)» como nuevo n o m b r e del elemento boolea- http://psikolibro. ya que p{Q. u n e n u n c i a d o ) . lo mismo que «—xy>. 1) — 4. entonces falla C. (Véase también la nota *2 de la página 299. (Podemos tener otro ejemplo que haga visible la independencia de B2 si consideramos que este último axioma se necesita p a r a demostrar í(p{ba. b) = 2. 6) = 1 0 0 B l deja de cumplirse p a r a a — O. Si hacemos ahora p(0. el dual de B l .p(a. interpretamos S como u n álgebra booleana no numérica y —como máx i m o — n u m e r a b l e (tal como u n conjunto de enunciados. tomamos de nuevo el último S a d o p t a d o . y si a. estipulamos que «XB denote. c ) » . con objeto de poner de manifiesto que C es independiente. En su p a r t e no operativa. y en los casos restantes p{a. sean nombres de enunciados v a r i a b l e s ) . c) < p(a. en el que «a».com . y p u e d e asimismo utilizarse el ejemplo p a r a A2. P a r a demostrar la independencia de B2 tomamos el mismo S que utilizamos con respecto a A 3 . etc. en todos los demás casos. P a r a hacer ver la independencia de esta condición — a la que podemos referirnos sucintamente llamándola «postulado 2 » — consideramos. h a b r í a que interpretar «x < y» como «x e n t r a ñ a y » ) . 1 ) 5^ 7^ p{l.Teoría formal de la probabilidad 317 ah 0 1 2 0 0 0 0 1 1 1 1 2 0 1 2 a 2 PÍO. si x es u n n ú m e r o .. y determinamos que ««y». pero los demás axiomas sí. p(a. p{a. el complemento booleano (negación) de :«. 1 ) = O. ejemplo correspondiente a A l . una interpretación booleana no numérica de S. el postulado 2 exige que siempre que a y b pertenezcan a S. ya que 2 = p ( l . pero suponemos que d = a. «x = y». «fo». en p r i m e r lugar. y el de 0. hemos dado ya una demostración de la independencia del postulado 1 (al comentarlo). 1 ) .) F i n a l m e n t e . esto nos sugiere que es posible a d o p t a r el segundo ejemplo de B l . l ) p ( l . b~0yc~2. B2 no se cumple. l . y definimos: p(0. l . 1 ) 5^ p ( l . P a r a demostrar la ind(!pcn(l('ncia del postulado 2 hasta a ñ a d i r m e r a m e n t e u n requisito m á s : interpretamos v. a la vez que se cumplen los demás axiomas. es decir. b = l y c = 2. b) sea u n número r e a l . sin más que pasar el valor de 1.

h) = \ siempre que p{b) = O siempre que p{b) ^ 0. p r o d u c t o . que satisfacen todos los postulados. 2. hemos demostrado que cada u n a de las aserciones que hemos hecho en nuestro sistema axiomático es independiente. La demostración de la independencia del postulado P A es todavía más t r i v i a l : sólo necesitamos i n t e r p r e t a r S y p{a. 1/2. h) == p{ab)lp{b) Este sistema S' satisface todos nuestros axiomas y postulados. 3 [-. y eso en el supuesto de que sean satisfactorios p o r lo demás. A3 y todos los demás axiomas y postulados se convierten en teoremas m u y conocidos del álgebra booleana " . Así pues. S' — -j O. Entonces se viene abajo el postulado 2. exceptuada la consistente en 1. y definimos el. sin más que reducir S a los elementos O y 1 de S' (podríamos elegir. 1. http://psikolibro. p{a.com . y hacer p{a) = = constante (por ejemplo.2 y 3 ) . Las demostraciones de la independencia de las partes existenciaÍes de los postulados 3 y 4 son casi triviales. Podemos demostrar de un modo semejante la independencia del postulado 4. A2. 2 y 3. ya que el producto de los elementos 1 y 2 no pertenece a S. (No h a llegado a m i conocimiento que se hayan p u b l i c a d o antes demostraciones de independencia p a r a sistemas axiomáticos de la p r o b a b i l i d a d : supongo que la razón es que los sistemas conocidos no son independientes.318 La lógica de la investigación científica no o + h. mientras que A l . Introducimos p r i m e r a mente u n sistema auxiliar. P a r a hacer p a t e n t e la independencia de la parte existencial del postulado 3 adoptamos ahora u n S que esté confinado a los elementos 1 y 2 de S'.) '" Una leve variante do esta interpretación transforma todos los axiomas en tautologías del cálculo proposicional. o cualquier combinación formada con tres elementos de los cuatro de S'. asimismo. O. b) en el sentido de nuestra p r i m e r a demostración de compatibilidad. el complemento y la probabilidad absoluta p o r medio de la m a t r i z : ah 0 1 2 3 0 0 0 0 0 1 0 1 0 I 2 0 0 2 2 3 0 1 2 3 a LP(«) 3 2 1 0 0 1/2 1/2 1 Se define la p r o b a b i l i d a d relativa por p{a.blogspot. para llegar a una interpretación en la que falla dicho postulado. 1 ó 2 ) . salvo el 2. y no alteramos en n a d a lo d e m á s : es evidente que no se cumple el postulado 3.

c ) = p{b. h) = p{ab)lp{b) == ah¡b B l queda violado. (0) = 1. pa. p e r o — c o m o demostraremos al final del apéndice * V — todas estas reglas son deductibles de nuestro sistema si definimos la equivalencia booleana. implícita o explícitamente. A ello hay que responder que ninguno se convertiría en superfluo. ya que 2 = p(1. que ambos obedecieran a todas las leyes del álgeb r a booleana y que (*) fuese válida. en todos los demás casos. excepto B l ' . Cabe expresar el hecho de que nuestro sistema permanezca independiente incluso si postulamos el álgebra booleana y ( * ) .Teoría formal de la probabilidad 319 La r e d u n d a n c i a de los sistemas usuales se debe al hecho de que todos ellos postulan. cuya finalidad es precisamente la misma que la de sem e j a n t e postulado s u p l e m e n t a r i o . o podemos también a d o p t a r el ejemplo de la página anterior. con la excepción de B l y C. si sustituimos nuestro axioma B l por A 4 ' y B l ' —véase la nota 6 a n t e r i o r — deja de poseer esta característica). b ) = O siempre que ab = Q v^ b (y sea p(a. postulásemos que en el segundo argumento de la función p p u d i e r a n substituirse m u t u a m e n t e dos elementos cualesquiera p a r a los que cupiese demostrar la equivalencia booleana. p o r medio de ejemplos que satisfagan al álgebra booleana : así he hecho p a r a todos ellos. p a r a los que he presentado ejemplos más sencillos. 6 ) = 1 en los demás casos) . en el que se tenga p ( l ) = jp(2) = O. 1 ) > ^ ( l . «a = b». o bien p ( l ) = p(2) = l. p ( a . además.2. y doy a continuación u n álgebra booleana que manifiesta la independencia de B l — y de A4''—: este ejemplo es esencialmente el mismo que el último presentado : ah —1 0 1 2 —1 —1 0 —1 0 0 1 2 a 0 —1 0 0 0 0 0 0 1 2 2 2 2 1 0 —1 p{a) = a. se haría superfluo A2.com . diciendo que es «autónomamente independiente» (como es n a t u r a l . p o r la fórmula (*) a = í> si y sólo si p{a. la validez de algunas o de todas las reglas del álgebra booleana p a r a los elementos de S .blogspot. c) p a r a todo c perteneciente a S. Me parece que la independencia auto- http://psikolibro. solamente en el caso de que. P u e d e preguntarse si resultaría superfino alguno de nuestros axiomas si postulásemos que ab fuera un producto booleano y a u n comp l e m e n t o booleano. P u e d e verse que nuestros axiomas continuarían sin ser superfinos advirtiendo que es posible demostrar su independencia (excepto la de A2. pero en el que sea p{a. desde l u e g o ) . 1 ) = 1P a r a demostrar la independencia de C tomamos el mismo ejemplo.

campo boreliano de probabilidades^ S..com . y) > > p(fe.blogspot. serán sucesiones infinitas de elementos de S en el sentido a que ahora nos referimos. a^. de la sucesión infinita A = Ci. en vez de correspondiente a la teoría de conjuntos). en s í m b o l o s : a ^= TT a„ si y sólo si a satisface las dos condiciones siguientes: I ) p(a„. tal que todos sus m i e m b r o s . no creciente). O. o bien igual a 6 ) . como B = O. . La definición es como sigue (véase también el apéndice *V.. sean elementos de S. m e j o r dicho. ... quiero definir u n «sistema admisible» S y un (¡. . .. pero el caso más i m p o r t a n t e . Podemos definir ya el elemento producto (booleano. a > fe— si y sólo si p{a. 1. x) para todos los elementos :«. Oj. 3 3 1 ) : a es un superelemento de fe. en la que a„ > <i„+i para toda pareja de miembros consecutivos de ella. I I ) p{a. x) p a r a todos los elementos a„ de A y p a r a todo elemento a de S... " En el apéudicc *V estudiamos lo que ocurre cuando se pide algo mucho más enérgico que la independencia autónoma: a saber. . Ordenemos algunos de los elementos de S — o quizá t o d o s — en una sucesión infinita A = a^. El segundo sentido de S lo h e expresado con u n t é r m i n o de Kolmogorov.. D3. sin embargo. al cual doy. Ahora voy a definir lo que quiero decir con el elemento p r o d u c t o . es el de una sucesión infinita A tal que todos sus miembros (o casi t o d o s ) sean elementos diferentes de S . Ca. en la que se permita a todo elemento de S aparecer más de u n a vez. si S consta sólo de los dos elementos O y 1. pues me parece que es reveladora. que. http://psikolibro. como el más amplio de todos los elementos de S que sean subelementos de todo elemento a„ perteneciente a la sucesión A.. de S y para todo elemento fe de S que satisfaga la condición p(o„. o fe es u n subelemento de o — c o n símbolos.. Un caso que tiene especial interés es el de u n a sucesión infinita decreciente (o.. tanto A = O. O. o. u n significado algo más amplio que el suyo : estudiaré con cierto detalle la diferencia existente entre el modo de tratar el asunto de Kolmogorov y el mío. « ) > p{a. y ) p a r a todos los elementos a„ y para todo elemento y de S. a„. « ) > p(fe. . pág. o sea. Como conclusión. u n a sucesión A = Oj. probabilísticas— de nuestra teoría. Defino p r i m e r a m e n t e en términos probabilísticos qué es lo que quiero m e n t a r cuando digo que a es u n superelemento de h (y más amplio. x) p a r a todo elemento X de S. o que b es u n subelemento de a (y lógicamente más fuerte o igual que a ) . A = Oj. Por ejemplo. Cj... 1.. contendrá u n n ú m e r o infinito de elementos. O.320 La lógica de la investigación científica noma es una p r o p i e d a d interesante (y deseable) de los sistemas axiomáticos p a r a el cálculo de probabilidades ^°. n a t u r a l m e n t e . « ) > p(fe... a base de las nociones «autónomas» —esto es. a.. O. de una sucesión infinita. que el sistema sea «completaruente métricoy).. p o r tanto.

que contenga. asimismo. en el sentido (booleano) de nuestra definición. y el producto — o enc u e n t r o — ( i n t e r n o ) de teoría de conjuntos (también de A ) .. uno cualquiera de los intervalos b^ = (O. contendrán un elemento p r o d u c t o de A en nuestro sentido.. a) la sucesión decreciente A tal que a„ = (O.. y p o r ser el intervalo más amplio que la satisface. 62 ~ (O//16 ] ' ^^'^••< ^^ mayor de ellos será el elemento producto de A. . ^/g]. además. sean conjuntos. ninguno de ellos cumple la I I ) . Sj no contiene el «semi-intervalo» s = (O. que añadamos a Sj el semi-intervalo omitido... que satisfaga la condición I ) p a r a el elemento producto de A. y contiene precisamente. a. j / 2 ] ^^ ^^ producto de teoría de conjuntos de la sucesión A. de suerte que xy sea su producto de teoría de conjuntos. Nuestro ejemplo principal.. también satisface I I ) . P o d r í a pensarse por u n m o m e n t o que. Así pues. es el siguiente : S I es u n sistema de ciertos subintervalos semiabiertos del intervalo universal u = (O. al cual me referiré como «el ejemplo del semi-intervalo omitido». vamos a limitar ahora nuestra discusión a ejemplos S que satisfagan nuestros postulados 2 a 5 y cuyos elementos x. . P e r o p u e d e verse que no ocurre así p o r medio de u n ejemplo. 5/2]' ^^ tampoco ningún subinlervalo no vacío de s. en donde 6» = (O. ciertamente. s = (O. Así pues. Sj no contiene ni el producto de teoría de conjuntos de A ni u n elemento producto en el sentido (booleano) que empleamos nosotros. debido a la presencia de un elemento vacío en todo S. tal como lo hemos definido: pues el intervalo vacío satisface de u n m o d o trivial la condición I ) . b) los productos de teoría de conjuntos de dos cualesquiera de sus elementos y los complementos de teoría de conjuntos de cualesquiera elementos suyos. 1 ] . }/2]. ( 2 " — l ) / 2 " + ^] (y. y el complemento de teoría de conjuntos de cualquier elem e n t o ) : se observa fácilmente que. el elemento vacío p o d r í a cumplir siempre ese papel. Puesto que el semi-intervalo omitido. de A. P e r o contiene. 21 http://psikolibro. obvio que si añadimos a S. digamos. s = (O. aún m á s : los productos de teoría de conjuntos de dos elementos cualesquiera. además de los elementos de S^.Teoría formal de la probabilidad 321 Con objeto de poner de manifiesto la diferencia existente entre nuestro elemento producto (booleano).com . Sj. en cambio. el «elemento producto» (booleano) de A. es evidente que S^ no contiene semejante p r o d u c t o . b^. s. los dé la sucesión B = b^. P e r o tanto S^ como todos los sistemas que se obtienen añadiendo a Sj u n n ú m e r o finito de intervalos nuevos (más los productos y c o m p l e m e n t o s ) . ^4 + 2 " ] . aun cuando ninguno será el producto de teoría de conjuntos de A. y. Es. de suerte que — e n r e a l i d a d — no existe en S2 un elemento más amplio que cualquier otro. y.. a u n q u e todo 6„ satisface la condición I ) p a r a el elemento producto de A. si bien no en el de teoría de conjuntos — a menos.blogspot. cada S h a b r í a de contener — d e l mismo modo que Si—• u n elemento producto (en el sentido de nuestra defin i c i ó n ) de cualquier A de S : pues. en caso de que no contenga u n elemento más amplio que satisfaga I ) .

-nple — a d e m á s de nuestro conjunto de postulados— la siguiente oondirión definitoria: Sea f)A = a^h. Sj. b). son i n d e p e n d i e n t e s — para sistemas infinitos. Valiéndose del ejemplo. nuestras definiciones tienen interés solamente en lo que se refiere a sistemas S que contengan un número infinito de elementos diferentes: estos sistemas infinitos p u e d e n satisfacer o no una condición definitoria. p{x). entonces. mientras que la I I ) desempeña en nuestro sistema u n p a p e l análogo a la definición kolmogoroviana de campos borelianos de p r o b a b i l i d a d . y. lím p{a„. b) = p{a.. I ) Se dice que u n sistema S que satisface los postulados 2 a 4 es u n sistema admisible. «decrece con respecto a b » ) . Quiero señalar aquí que me ha alentado mucho la lectura del interesantísimo trabajo de A. la I ) corresponde exactamente al llamado «axioma de continuidad» de Kolmogorov.322 La lógica de la investif^ación científica Es posible definir ahora como sigue un «sistema admisilile S» y u n «campo boreliano de probabilidades S».entos de S. en este caso. en Acta Mathematica Acad. y la probabilidad será una función de medida computablemente aditiva de los conjuntos que constituyen los elem... 286-335: aun cunndo hace varios años que me había dado cuenta de que era menester relativizar el sistema de Kolmogorov. pero no es necesaria esta condición... a^. I I ) Se dice r-ie u n sistema admisible S es u n campo boreliano de probabilidades si y sólo si en S se encuentra u n elemento producto de cualquier sucesión decreciente (absoluta o r e l a t i v a m e n t e ) de elementos de S. dicho de otro m o d o . «y si p(o5. Las definiciones de sistem^a admisible y de campo boreliano de probabilidades están estructuradas de tal modo que todos los sistemas S que satisfacen nuestros postulados y que contienen no más de u n número finito de elementos diferentes son sistemas admisibles y campos b o r e l i a n o s . u n a sucesión decreciente cualquiera de elementos de S (decimos. y aunque había señalado en varias ocasiones algunas de la» ventajas matemáticas de un sistema relativizado. las condiciones mencionadas no son r e d u n d a n t e s — o sea. o la otra. o.com . haciéndola igual a l{x). p o r tanto. mi formulación se hubiese acercado aún más a la de Kolmogorov. o a m b a s . P u e d e ponerse ahora de manifiesto que siempre que S sea un campo boreliano de probabilidades en el sentido de Kolmogorov. si el elemento producto ah de esta sucesión pertenece a S ^^. Podría haber añadido. nolo mo he percatado de hasta que punto podría ser fértil dicha relativización gracias al trabajo de Rényi. del semi-intervalo omitido — q u e hemos dado más a r r i b a — puede demostrarse esta no r e d u n d a n c i a con la m á x i m a facilidad. de modo que ab sea vacío»: con ello. págs. a^b. . 1955. RÉNTI «On a New Axiomatic Theory of Probabilily». que A = a^.blogspot. si y sólo si S cu. en lo que se refiere a l ) •—dada en la forma indicada en la nota 13 a pie de p á g i n a — . ab) y¿ O. Scient. De estas dos definiciones. Todo lo que hay que hacer es definir la p r o b a b i l i d a d . http://psikolibro. . Hungariae 6. es decir. también lo será en el sentido que aquí hemos definido..

ya que — p o r e j e m p l o — asigna la probabilidad uno a cada u n o de los dos intervalos (O. se satisface el axioma de Kolmogorov (incluso si o m i t i m o s la condición p{a. Mas no ofrece dificultad demostrar tal c o m p a t a b i l i d a d si tenemos en cuenta nuestra demostración anterior de independencia —esto es.. ^4 '^ 2 " ] .. es el único producto de teoría de conjimtos de A. pero que esté basado en u n a sucesión C = Cj. Y el ejemplo Sj viola la definición I I ) . . . i ^ ] Y (^1 1 ] ' 7 ' P ° ^ tanto. a^.3/2]' 6*té en S o no. al cual es evidente que satisface : pues el semi-intervalo omitido... en lugar de estarlo en la sucesión A = a^. P e r o cabe reestructurar nuestra p r u e b a de independencia de suerte que se haga aplicable al axioma de Kolmogorov y a su planteamiento dentro de la teoría de c o n j u n t o s : lo cual p u e d e hacerse eligiendo — e n vez de nuestro S j — u n sistema S3 de intervalos exactamente como el Sj.) es la longitud del intervalo c„. a) 7^ O : cf.. la no superfluencia— de nuestra p r i m e r a definición (al t r a n s g r e d i r l a ) .blogspot. y a u n a con a = s tenemos lím p{a„) = ~ p(a). en su libro no logra p r e s e n t a r ninguna demostración de tal cosa. la nota 1 3 ) . de modo que para la teoría de conjuntos a = s es verd a d e r a (pertenezca o n o a a S ) . mientras que el elemento p r o d u c t o de A (en S ) es p(a) ~ 0. 2 ' " ] . y el hecho de que viole el axioma de Kolmogorov (con lo cual establece su i n d e p e n d e n c i a ) está estrechamente relacionado con aquel carácter anti-intuitivo : pues lo viola p o r ser lím p(c.com . aun cuando satisface (de u n modo vacío) la p r i m e r a . la compatibilidad del p r i m e r sistema demuestra la del ú l t i m o . P o d e m o s m o s t r a r ahora la independencia del axioma de Kolmogorov definiendo las probabilidades de los elementos de la sucesión C del modo que s i g u e : p(c„) = l{c„) + 1/2 = p{a„) en donde l(c„. No cabe duda de que cualquier ejemplo que demuestre la independencia del axioma de Kolmogorov ha de ser igualmente anti-intui- http://psikolibro. la p r o b a b i l i d a d cero al intervalo (147 1 ] . Así pues. de modo que surge la necesidad de demostrarla si se quiere asentar la validez de la p r u e b a de la independencia del axiom a de Kolmogorov. Cj. definida p o r medio de c„ = (O. que tiene a„ = (O.Teoría formal de la probabilidad 323 a la longitud del intervalo x: entonces queda transgredida nuestra prim e r a definición I ) . ya que lím p{a„) — j / ^ . y como al hacerse corresponder las dos sucesiones A y C podemos establecer una correspondencia biunívoca entre los elementos de S^ y S j . con m a y o r precisión. la de nuestra p r o p i a definición valiéndonos del ejemplo Sj. la compatibilidad de este ejemplo dista m u c h o de ser evidente. P u e s las probabilidades p(a„) y p(c„) de los dos ejemplos S^ y S3 coinciden. a u n q u e Kolmogorov pretende que su «axioma de continuidad» es i n d e p e n d i e n t e . E n este orden de cosas conviene mencionar que. s = (0. Si bien el p r i m e r o de estos ejemplos asienta la independencia — o . en la forma que le hemos dado no hace lo mismo con la independencia del «axioma de continuidad» de Kolmogorov. Debido al carácter mencionado. Esta definición es notablemente anti-intuitiva..) = % ^ " ^ cuando p(c) = 0.

. Así pues. en el que también esté omitido « = (a. S^. de modo que su compatibilidad necesitará siemipre ser demostrada por un método parecido al nuestro. con p(g) = |/2 ! ^Ig» arbitrariamente. l ] y i t — (g + g ) = MM (en vez del punto Y'^). en lo esencial. en su lugar.blogspot. Y el papel de II) es el de excluir sistemas tales como el Sj. I ) sirve para excluir sistemas tales conio el S. y en el que el producto y el complemento no sean exactamente el producto y el complemento de teoría de conjuntos. y toda sucesión creciente una suma. http://psikolibro. que poseen sucesiones crecientes sin límites: asegura que toda sucesión decreciente tiene en S un producto. en una definición (booleana) de producto como la nuestra. en lugar de estarlo en una definición de teoría de conjuntos. que sea exactamente como S^.Se ve fácilmente que S^ es un campo boreliano en nuestro sentido.com .324 La lógica de la investigación científica tivo. sobre la función que desempeñan estas definiciones. Pues podemos construir un sistema. ]^). segi'in me parece. 3^] y que contenga. Aun cuando todo campo boreliano de probabilidades en el sentido de Kolmogorov lo es también en el nuestro. pero no en el sentido de Kolmogorov.independencia de I ) y I I ) arrojan alguna luz. Dicho de otra forma: la demostración de la independencia del axioma de Kolmogorov tendrá que emplear un ejemplo que se encuentre basado. nuestra definición es más amplia que la de Kolmogorov. Nuestras demostraciones de. con objeto de asegurar que el producto (o límite) de una sucesión decreciente es adecuado desde el punto de vista de la teoría de la medida : el límite de las medidas ha de ser igual a la medida del límite. ya que no contiene el producto de teoría de conjuntos de A: luego nuestra definición permite una interpretación por un sistema de conjuntos que no sea un sistema boreliano. el intervalo abierto g ~ {a. con g como elemento producto de A . definimos ahora g ~ u — g = (}/2. no ocurre a la inversa.

B . p{ab. « ( E a ) . c) = p{a... P r i m e r a m e n t e . c)) .yí. p{a. conmutación.d).. las de i d e m p o t e a c i a . «. bc)p{b. entonces . Voy a moslrar cómo se obtienen las leyes de los extremos s u p e r i o r e inferior.. E n otro lugar se estudiará todo ello más a fondo.» p(a....> pid.» en lugar de «existe en S u n a tal que .<—>. 1 B2... b) (7) fe 7^ p{a. p{a. a ) = 1. y «(a) . a) = p{d. . b) = k (2) p({aa)a. a) = p(b. b) ~> k = k + p(B. así como una definición más sencilla de la p r o b a b i l i d a d absoluta . b) . asociación y distribución.b)^p{c. b)... a) . b).. {{c){p{a. enuncio de nuevo el postulado 2 y los seis axiomas operativos que citaremos en las demostraciones (los demás postulados se utilizarán sólo i m p l í c i t a m e n t e : incluso el postulado 2 se e m p l e a r á nada más que u n a vez. .. 1 6 http://psikolibro. a). a) = p{c.».. a) = p{aa^ aa)p{a.».com .. Al leer los axiomas A3 y C debe tenerse en cuenta una relación que demostraré p r o n t o (véase la fórmula 2 3 ) : p{a. c). b) es u n nú- {Ec){Ed)pia. p{ab. «&» en substitución de «y». Procedo a h o r a a realizar las deducciones. Si a y b pertenecen a S. . Postulado m e r o real. Deducciones dentro de la teoría formal de la probabilidad Me p r o p o n g o dar en este apéndice las deducciones más i m p o r t a n tes del sistema de postulados que se h a expuesto en el apéndice * I V ..» r e m p l a z a n d o a «para todo a de S. c) = p{b.. a) < p{aa.^ . a) = p{b. Al A2 A3 Bl B2 C 2. (1) p{a. u n a doble flecha. a] = k^ (4) F < fc (5) O < /c < 1 (6) k 7^ p{a.. en la demostración de 5 ) .blogspot.APÉNDICE *V. si y sólo si . c)..> p(E. /)) = = 0 Abreviación b a s a d a en A3 Bl.. como abreviación de «si .. c) < / > ( a . p a r a «. . E m p l e a r é u n a flecha.. a) -f p{c. entonces p{a.». a) < p{a. e indicaré t a m b i é n de qué forma es deductible dentro de este sistema el álgebra booleana.». a) 7^ p{b. 3 4 (y postulado 2) C. a) = k (3) p{{aa)a.. «. 1 2.

b) O < p{a. 8. ab)p{a. a) = p{b. en la página 328). 1 7. b) (8) p{ah. c) < p{h. 24 Con esto hemos estatuido todas las leyes de los extremos superior e inferior: las fórmulas (12) y (15). b) = p(a. 6) 5^ O . resumidas en (16). a{bc)) = 1 p(bc. 31 Esta es. hacen ver que las probabilidades tienen por extremos O y 1 . ba) < p(a.blogspot. b) -^ k > p{a. aa) = k'' fe = fe^ (Ea) (E6) p{a. Deduzcamos ahora la ley de conmutación. 26 (27) p(ab. ab) < p{a. 27. (26) O <p(a. b) O = p(ab. 6) < fe < 1 (16) (17) (18) (19) (20) (21) O < p{a. b) O < p{a. b) (15) p{a. 22 Al . análoga a la B l . y las (23) y (25) ponen de manifiesto que ambos extremos son accesibles. b) (14) fe 7¿ p{a. ba) = -1 23. b) = p(a. 6) . 29+. a{aa))p{a. 15 1. Bl. Volvámonos ahora a la deducción de las leyes «algebraicas» (contrapuestas a las «métricas»). Bl. 6) . b) 23. 27. 6) 5^ O (23) p{a. 15 http://psikolibro. B2.com . b) < fe < 1 fe = p{aa. (28) 1 = p(ba.> (12) O <p{a. aa) < fe fe = p{a{aaj. 9 5 11 12 13 C. h) = p{a. 15 (29) p{ab. (9) k ^ pia.326 La lógica de la investigación científica Bb)p{B. a) B2.^ (11) fe = p(a. o sea. pues. aa) < p{a. (33) (34) p{a{bc). 15 18 1. 19 16. a) = O Al 1.5 (13) O < p{a. b) < p{a. 6) . ab) = 1 p{aa. 20 (22) (Ea) (E6) p(a. aa) = p{a.> fe = 1 12. be) < 1 16 B2. la ley de idempotencia. c) Esta es la segunda ley de monotonía. llamada algunas veces «ley de tautología». a)-A k (Ea) p(a. 15 B2 30. 14. a{aa)) < p(a. 17. 28 Esta es una forma de la «ley de redundancia» (Cf. 15 1. (30) (31) (32) 1 = p(ab.> (10) fe 5^ p{a. a{bc)) -= 1 23 33. 1.21. b) p(aa. B l . o) = fe = 1 (24) (25) (E6) (Ea) p(b. a(aa)) < fe fe = p{aa.b} B2 Bl 7. a las que ordinariamente se toman del álgebra booleana.

15. d) H e aquí media ley de asociación. con esto. cd) = p{ab. la forma completa de la ley de asociación p a r a http://psikolibro. p{b{ca).com . p((ab)c. 61 Tenemos. c) 34.blogspot. {ab)c) = p{bc. B l . B 2 53. 40 58 (subst. d) = p(a{bc). pero siempre que es posible evito e m p l e a r A2 y A 2 + . (58) (59) (60) (61) p{{bc)a. {ab)c) = 1 35 (subst. c) p(ab. piiab)c. {ab)c) = 1 p{a{bc). {bc){{ab)c)) = 1 p{a{bc). p{b{ca). c) p((6a)6. d) > p{{ab)c. ad)p(a. (ab)c) p(bc. B l 51. B2 49. {ab)(cd)) = 1 p((o(6(cd))(a6). (62) p({ab)c. ad)p(a. c) = p{ab. p(a(bc). d{{ab)c)) p(a.) 48 (subst. d) > p{{ab)c. (ab)c) = p{b. de ella se sigue ( 6 2 ) en virtud de A 2 + (y de B 2 ) .56 y ésta es la segunda mitad de dicha ley.) 4 1 . c({ab)c))p{c. 40 58. d) p{a{b{cd)). cd) p{a{b(cd)). que h e m o s deducido a p a r t i r de (23) sin más que e m p l e a r las dos leyes de monotonía ( B l y 2 7 ) y B 2 . (49) (50) (51) p{a{h(cd)). p({bc)a.d) > p({ab)c. d({ab)c)) = 1 p{a. 59 60 (subst.d) p(a{bc). 50. B2 36. B 2 55. d) 57. B2 37. c) > p(ba. d) d) d) d) 57. a{bc)) = 1 p{ba. B l . p(a{bc).) 2 3 . B2 B2 42 (subst. 27. cd) > p{ab. (41) (42) (43) (44) (45) (46) (47) (48) p{ab. d) = p{c. d) p{a(bc). B l 38 (subst. (52) (53) (54) (55) (56) (57) p{a{b{cd)).) 38. d{{ab)c)) = 1 = p{b. 15 44 a 47 Esta es u n a forma p r e l i m i n a r de la ley que b u s c a m o s . 27 42 (subst. c) p{ab. B l 54. d) d) d) d) > > > > p{{ab)c. d) = p(cd. d) d) 40. c{{ab)c)) = 1 p{c.) 43. 39 Con lo cual tenemos ya la ley de conmutación para el p r i m e r argum e n t o ( p a r a extenderla al segundo tendríamos que emplear A 2 ) . c) = p(ba. d) > p(a{b{cd)). 15 35. b(ad))p{b. cd) p({a{b{cd)))c. b{ad))p{b. Dediquémonos ahora a la deducción de la ley de asociación. c) > p(ab. {ab)c) p{b.Deducciones (35) (36) (37) (38) (39) (40) dentro de la teoría formal de la probabilidad 327 p(b. B l . B l Tenemos así una especie de generalización débil de la p r i m e r a ley de m o n o t o n í a .) 52. c) piba. be) = p{ab.). B2 40.

Por substitución llegamos a (68) p{ab. y por tanto p{ab. B2.com . ^ Para deducir (70) necesitamos la fórmula (29) en la forma siguiente: p{cb. b) + p{c. (31') p{a. y que «a» no aparece en su segundo m i e m b r o .p{a. cuya forma más general es (29+) p(b. C Tenemos. 68. 40 Se trata de otra forma de la ley de redundancia. 6). b) p{a. 1 33' http://psikolibro. análogamente. C.blogspot.328 La lógica de la investigación científica el p r i m e r argumeuto (véase. La ley correspondiente al segundo argumento p u e d e obtenerse aplicando A2 (si se aplica B2 dos veces a cada m i e m b r o de (62) se llega ú n i c a m e n t e a vina forma condicional cuyo antecedente es (íp{bc. con lo que obtenemos (29') p{ab. 63 67 podemos escribir (68) más sucintamente. que es u n a generalización de ( 6 5 ) . c) + p{üb. c) = p{b. bd) + p{E. d) 5^ O —^ » ) . d). b) = 1 + p(b. podemos colocar «c» en lugar de «a» y a f i r m a r : (65) (66) p{a. bb) = p(fl. al comienzo del apéndice * I V ) . a partir de (30) obtenemos. B l . 69. b) . 40 A éstas podemos añadir la ley de idempotencia para el segundo argumento: (30') p{ab. d) + p{ib. d). 70. (67) obtenemos B 2 . b) 7. asimismo. por tanto. b) = 1 p{a. 7.c) 64. c) . bd) Multif)licando p o r p{h. de (28') : (32') p(5. 2 3 . aíi) 28 Esto nos consigue. d) = p{cb. de la fórmula (64) ^. c ) = p ( c . bd) + p{c. b)^ O <--> p{c. bd) = p{c. (33') p(a. C (y seré u n poco más conciso en mis deducciones de ahora en a d e l a n t e ) . c) = l ^ p ( a 5 . bb) == 1 3 1 ' 32'. aá) = 1 30 y. c) = p{c. b) =. b) + p{ci. p o r analogía con ( 6 4 ) : (70) p{ab. c). 2 3 . por substitución. C. (34') (E6)(a) p(«. c) = p(h. c) -1" p{ab. c) ~.p{cb. b) = p(a. c). 23 . 66 64 65 p{ab. 29' Además. Voy a ocuparme ahora de generalizar el axioma de complementación.c) =p(a. Teniendo en cuenta que (64) está incondicionado. c) + p{c. que voy ahora a generalizar. b) _ 29. Apliquemos ahora (40). d) + p{db. 25. b) + p{a. (63) (64) p{B. c) T e n i e n d o en cuenta (69) p{cb. c). 63 Hemos obtenido una forma no condicional del principio de complementación. la fórmula ( g ) . o sea. b) = p{c. c) + p(cb. 29 Que es u n a generalización de la forma incondicionada de C.

(35') ^ (Ea)p(a. d) = p({aa){bc). 6) = 1 = p(mi. (80) (81) p{bc. c) + p{ab. 32 B 2 . d) 79 80. 73 p{aa.p{aa. efectivamente. b) De este m o d o se establece que podemos satisfacer la condición del p o s t u l a d o P A si hacemos b = aa. c) — p{b.a) = 1 ^ 34' Véase también (25). c ) » . 83. d) = p{{{ab)a)c. b) pi(aa. (81) y un lema m u y sencillo. c) piab. con lo que t e n e m o s : (86) p ( a 5c. d) + p(ac. b) = p{a.p{c. b) -). que p u e d e aplicarse al p r i m e r m i e m b r o de la fórmula siguiente. d) = p{a{ab). í>) -f. B 2 . procedamos a generalizarla aún más. 84 Henos. c) + p{c. 2 3 . b) 70 40. d) p\{{aa)h)c. ( 8 4 ) . 62 (85) p{ab ac. b) =¿ jp(oa. 76. de acuerdo con ello. da) = p{a bb) = p{a.b) = p{ad.Deducciones (71) (72) (73) (74) dentro de la teoría formal de la probabilidad 329 p{aa. d) 4. c) /?(a5. d) 79 (subst. al cual p r o p o n go l l a m a r «lema de distribución». y obtenemos. c) = p{a. Merece la p e n a mencionar que ( 7 9 ) tiene la forma u s u a l : es incondicionada y carece de la p a r t e « + p{c. d) Este es el «lema de distribución». ad) p{a be. pues. 64. cd)p{c. (bc)d)p{bc. 40 78. con u n a forma de la p r i m e r a ley de distribución. PA esto es. d) —p{{ab){ac). 7 1 . 40 H e m o s llegado. c) — p{db. 85.blogspot. b) + p{b. Las fórmulas (31') a (35') no pertenecen o ios teoremas de los siitemcu al u$o. 64 P u e d e verse fácilmente q u e se trata de u n a forma de dicha ley si se recuerda que en nuestro sistema «ab» significa lo mismo que «a + b» en el sentido booleano.p{aa. bb) . B 2 . Deducimos luego la ley general de a d i c i ó n : (76) (77) (78) (79) p{ab. c) = p ( o . ad) = p{b. d) = p{{ab){ac). ad) -f. c) — p{ab. 32 64 72. que es u n a generalización de ( 3 2 ) y (62): (82) (83) (84) p(a{bc). b) — 1 -{. c) + p{b. (75) p{a) = p{a.p(B. 62.) P o d e m o s aplicar el «lema de distribución» a esta ú l t i m a fórmula y a ( 8 1 ) .p(c. c) p{ab. ad) — p ( b c . d) 8 1 . c) -f. b) p(aa. 40 82.c) = 1 — p ( o . d) = p{ah. tan d e s u s a d a . aa) = p{a. c) 70. Vamos a deducir ahora la ley de distribución : puede obtenerse a p a r t i r de ( 7 9 ) . d) = p{a.p{ac. c) — p{ab. d) = p{ah. a una generalización de ( 7 9 ) . b) + pida.com . 74. d) p{a{bc). d) == p((i6 M. c) + p{c. u n a definición de p r o b a b i l i d a d absoluta en u n a forma m á s manejable. b) = p{B. c) = p{a. d) — p{a{hc). http://psikolibro. 40 76 77.

b) = p{a. Y es posible cerciorarse de que ésta es legítima.330 (87) La lógica de la investigación p ( 5 Ta..blogspot. az) . bz) B2 98. c) = p{b. p a r e m o s mientes en que (98) (99) Hx}p{a. b7c). *IV. c) = p(fE. 87. c) = p(a. c) = p{í^. Del m i s m o modo obtenemos (94) p ( T a . d) = p{a Tí. A2 95. b) 30. x) = p(b. 40 90. 90 que es la ley de idempotencia de la suma booleana. 6) = 1 y p(a. científica B 2 74 ac)p{a.com . c) . hallamos (93) p^b.91 p ( T 6 c. que muestran la c o m p a t i b i l i d a d de nuestro sistema con la fórmula siguiente. d) = p{a Te. m e d i a n t e los ejemplos que hemos dado en el apéndice anterior. 40 Puede advertirse que (89) (90) p(ab. pero es válida en sus interpretaciones infinitas n o r m a l e s ) . b) = p{ab)lp{b) 96 Esta ú l t i m a fórmula hace patente que nuestro concepto generalizado de p r o b a b i l i d a d relativa coincide — p a r a p(b) ^ O— con el usual.p{b. b)p{b) = p{ab) 87. c). 90 q u e es la ley de conmutación p a r a la suma booleana. p{a. p(a. be) = O (que no tiene validez en m u c h a s interpretaciones finitas de nuestro S. c) Llegamos así a (88) pü^b SF. 89. z) == p{by. 86.) 64 Y. d) Esta es la ley de asociación p a r a la suma booleana. 89. c) . c) = p{ab. x) =-. Sustituyendo en (40) los complementos de a y fe. b) = p{a. (E) (E«)(Efc)(Ec) p{a. y que nuestro cálculo es una generalización del cálculo acostumbrado. z) {{x)p(a. (91) (92) p ^ c.> p{ay.> p(y. c) = p{a. B 2 . 75 La ú l t i m a puede escribirse también : (97) p{b) ^ O . c) 40. c) 68 (subst. A2 http://psikolibro.p(y. 40. d) 62. en consecuencia. P a r a demostrar que S ha de ser u n álgebra booleana en toda interpretación compatible (o c o h e r e n t e ) .> p{a. A p a r t i r de ( 8 7 ) obtenemos: (95) (96) p(a. c) = p{b. x)) .> _ p(ü. x)) .

D 2 ab + aB = a 88. P o d e m o s introducir t a m b i é n u n a segunda definición: (D2) (D3) (I) (II) (III) (IV) (V) (VI) (VII) o = 6 + c <—> a =Tc Obtenemos. 90. 1933. y que en tal substitución no cambia el valor veritativo de aquélla . A la vista de este resultado. 1 0 0 ) . y) 99. E. A2. D 2 (Eo)(E6) aj^b 25. a = be <—> a = 5 + c Si a y 6 pertenecen a S.x) Y de esta definición llegamos i n m e d i a t a m e n t e a las fórmulas a = c a ~b-> a p u e d e r e m p l a z a r a 6 en algunos o en todos los lugares de u n a fórmula cualquiera sin que tal cosa afecte a su valor veritativo. es posible sustituir algunas o todas las apariciones de los n o m b r e s del elemento b en cualquier fórmula bien formada del cálculo p o r u n n o m b r e cualquiera del elemento a. que la condición (*) garantiza la equivalencia en la sustitución de o y 6. (100) {{x)(p(a. 74. y) = p{bd. entonces a + b pertenece a S (postulado 3. Si a pertenece a S. D2 (a ^ 6) + c = o + ( 6 + c) 92.com . 100. ( 1 0 0 ) y A2. x) = p(b. p u e d e ponerse ahora de manifiesto con toda facilidad que siempre que se satisface la condición (*) p(a. descrito http://psikolibro. x) p a r a t o d o x p e r t e n e c i e n t e a S. el sistema formado p o r ( A ) a ( D 2 ) y ( I ) a ( V I ) es u n sistema axiomático del álgebra booleana perfectamente conocido. podemos definir la equivalencia booleana de dos elementos. HUNTINGTON. a y b. si fuese a = z T^ XX). x) = p(d. 35. z ) = p{b. entonces a pertenece a S (postulado 4 ) a + b= b + a 9 3 .Deducciones dentro de la teoría formal de la probabilidad 331 Es digno de notarse que ( 9 9 ) necesita A2 : no se sigue de 98. " Cf. D I Ahora bien. z ) = O (tal sería el caso.> p{b. entonces. Soc. D2 a + a = a 94. págs. x) & p{c. p o r e j e m p l o . x))) -> p{ac. B 2 Valiéndose de ( 9 0 ) . x) = a = a a= b -> b -= a (a = & 6 = c) . 274-304 Kl sislema formudo por (I) a (IV) es cl «cuarto conjunto» de Huntington. del modo siguiente : (DI) (A) (B) (C) (D) a = b <—> {x)p(a. D2. Math. ya que es posible que p{a. Transactions Am. dicho de otro m o d o . que se debe a H u n t i n g t o n ^ . o. x) = p{b. y es sabido que de él son deductibles todas las fórmulas válidas de dicho álgebra. V.blogspot. D I ' 90. 90. 40 y B 2 .

cf. b) = 1 —> a > fc» no debe ser demostrable. «a se sigue de í*» (o «6 e n t r a ñ a < " ' ) . en interpretación lógica. üb) =.332 La lógica de la investigación científica P o r tanto. la fórmula ( E ) en las págs. 1 en la pág. que dos proposiciones contradictorias entrañan cualquier otra. 557 y sig.. desde luego. Pero en nuestro sistema existen otras equivalencias válidas. La íórnaula (V) es superfina. La fórmula inversa de ( + ) . p r o p u e s t a p o r muchos autores. Jeffreys. y p u e d e demostrarse fácilmente que (+) Esta que mas ciso a > b -> p{a. § 1. p o d e m o s a d m i t i r que «a > 6». En la 2. f>) = = 1» debe i n t e r p r e t a r s e como «al menos casi s e g u r o » . pero en cuanto se acepta. como Huntington hizo ver en las págs. ya que se le afirma sin una condición semejante a nuestra « p ( 6 ) 7 ^ 0 » . págs. aa) =^ 2.a. P a r a que sea válida es preadmitir * p[a. es una generalización legitima de la lógica deductiva.i.p[(i. Más en especial. aa) = 1 Es decir. «Convention 3». 2K0. Jeffreys ha mejorado a este respecto la formulación del teorema 2. 35. «p(a. pero el 4 (y otros muchos) hacen ver que su sistema sigue siendo incompatible (aunque ha reconocido en dicha cd. podemos afirmar que el cálculo de probabilidades. tales como . &) ~ p{a. no h a n de aseverarse incondicionaliacnte en u n sistema fórmulas tales como p{a + a. nuestro axioma C ) . " II. p o r tanto. como «a p o r lo menos casi se sigue de 6». del mismo voluine. b) -\. signifique. definible p o r (D4) a > b <—> ab = b. en su interpretación lógica.b a > b <—> p{a. o sea. como hacen ver nuestros ejemplos segundo y tercero de la demostración de c o m p a t i b i l i d a d —cf. asimismo. aun cuando también tenemos p[a -{. 314 y 3 3 0 — . en la mayoría de los siste—supuesto que sean c o m p a t i b l e s — .2. * Véanse las fórmulas 31' y sigs. http://psikolibro. 47 y siguientes). su teorema 4 es contradictorio. «p(a. y en esta misn\a se encuentran los (A) a (D) y (/J3). pero no tiene validez.p(a. pág. en la nota anterior 1. y dado que cabe i n t e r p r e t a r éste como una lógica deductiva.com . o.. ab) T^ O <—-> p{a. b) (cf.. por ejemplo.blogspot." ed. ad) -\. de 1948.^s '>+' a ^. la nota *2 del apartado 23 y mi réplica a Jeffreys en Mind 52. la propone en su Theory of Pi-obahilily. en interpretación lógica. b) = 1 es u n a fórmula i m p o r t a n t e ^. También asume la (VII). 1943. no obstante tal cosa. S es un álgebra b o o l e a n a .

podemos escribir algo parecido a ha -> I. punto *13 de la «tercera nota»). o incluso al mismo lenguaje. Pero. en realidad. a) = 1». como es natural. El carácter formal de nuestro sistema hace posible interpretarlo.Deducciones dentro de la teoría formal de la probabilidad 333 Ninguna de ellas puede cumplirse en los sistemas al uso.blogspot. que desempeña un papel muy importante en la teoría de la probabilidad (como se muestra en el apéndice *IX. densos o continuos).«p{h. podemos hacerlo de muchas maneras: por ejemplo. pues. a) = 1») = 1» hemos conseguido tener enunciados probabilitarios (secundarios) acerca de enunciados probabilitarios (primarios). Incluso el prolílema de si un enunciado necesario es necesariamente necesario tiene su lugar natural en la teoría probabilitaria. ya que ni siquiera entrañan el álgebra booleana. en los que p{a. y «h» en vez de «/)(«. a ) = 1». y.xy> en lugar de «x es necesario (en el sentido de. hay otros modos —y mejores— de interpretar la relación existente entre un enunciado de probabilidad primario y uno secundario. «p(a. por ejemplo. a) = 1».com . que los sistemas acostumbrados de la teoría de la probabilidad se caracterizan de un modo erróneo cuando se los llama generalizaciones de la lógica: son formalmente inadecuados para este fin.) http://psikolibro. Parece estar bastante claro. fe) no está definido más que cuando p(fe) 5^ 0. ya sean discretos. c5) ?^ O» —como se acaba de indicar—• o bien definir «a es lógicamente necesario» por «p(a. lo cual cabe considerar que significa : 1 a entraña qvie a es necesariamente necesario.> I. o como un sistema de lógica modal. h) = 1» .«p{«p{a. esquemáticamente: si escribimos « 1. cabe definir «a implica necesariamente fe» por medio de «p(fe. (Ciertas interpretaciones nos impedirán que los tratemos como si perteneciesen al mismo nivel lingüístico. ya que se encuentra unido estrechamente a la relación entre los enunciados probabilitarios primarios y secundarios.o . mas puesto que esto último quiere decir algo así como I. como una lógica preposicional polivalente (con cuantos valores nos plazca elegir. demostrable)».

naturalmente. éstas no pueden determinar si existe o no otra fórmula mejor. A mi juicio. la distribución de las nebulosas en el universo parece ser aleatoria.com . y que es menester interpretarlo como nuestra falta de conocimiento del orden vigente —si es que lo hay—. 2) Tenemos ciertas contrastaciones estadísticas de aleatoriedad. 5) El problema más sencillo de este campo —y el que. Análogamente. esto nos sirve de poco: pues no cabe someter a contraste la presencia o ausencia de regularidad en general. y el hecho de que haya llovido un miércoles puede no servirnos para predecir si lloverá o no el domingo. o sea. y de todos los grados intermedios entre estos extremos). asimismo. 4) En estas circunstancias. además. El problema de construir una sucesión de esta índole surge inme- http://psikolibro. sino solamente las de una regularidad concreto que se haya dado o propuesto. 1) Se supone que la distribución de velocidades entre las moléculas de un gas en equilibrio es (muy aproximadamente) aleatoria. la de tipos ideales de orden. y el modo en que cabe abordarla. resulta tentador decir que la aleatoriedad o desorden no es un tipo de orden que pueda describirse objetivamente. y. pero. Así pues. cada día de la semana recibe iguales cantidades de lluvia. hemos de resistir a esta tentación. he resuelto— es el de la construcción de un tipo ideal unidimenional de desorden. aunque es posible rechazar esta fórmula teniendo en cuenta las contrastaciones a que se la han sometido. 3) Podríamos describir la aleatoriedad diciendo que es la «ausencia de regularidad».APÉNDICE * V Í . como veremos más adelante. de suerte que la densidad media de ellas es constante. Sobre desorden objetivo o aleatoriedad Para una teoría objetiva de la probabilidad. una sucesión idealmente desordenada. Pretendo indicar brevemente en este apéndice algunos de los problemas generales que dicha caracterización puede ayudar a resolver.blogspot. También es aleatoria la caída de lluvia los domingos: en plazos muy dilatados. y para su aplicación a conceptos tales como el de entropía (o desorden molecular). nuestras contrastaciones de aleatoriedad nunca excluyen la presencia de toda regularidad: podemos contrastar si existe o no una correlación significativa entre la lluvia y los domingos. es esencial dar una caracterización objetiva de desorden o aleatoriedad como un tipo de orden. según creo. o si cierta fórmula dada para predecir la lluvia en domingo —tal como. podemos elaborar una teoría que nos permite realmente la construcción de tipos ideales de desorden (y. «por lo menos una vez cada tres semanas»-— da buen resultado. Pero.

un colectivo de Von Mises puede ser enormemente regular en su segmento inicial: con tal de que al final se hagan irregulares. . la regla de este autor es incapaz de excluir colectivos que empiecen con gran regularidad. que nos retractamos de la expresión «desde el principio». dicho de otra forma: una sucesión cuyo grado n de aleatoriedad (es decir. ahora bien. ningún sistema que nos permitiera seleccionar por adelantado una subsucesión en que la distribución fuese desigual. ¿Está aleatorizada la sucesión 010110? Es evidente que es demasiado •¡arta para que digamos sí o no . . De esta http://psikolibro. especialmente. 8) La solución de esta dificultad reside en construir una sucesión idealmente aleatoria. Desde luego. en un número infinito de ensayos). En el apéndice IV de este libro hemos mostrado cómo se construye una sucesión de este tipo (véase. y también lo es que siempre que contrastamos la aleatoriedad de una sucesión estamos pensando en otro tipo de dicha característica: nos referimos a sucesiones que desde el principio se comporten de una forma «razonablemente aleatorizada». como puede verse por lo que sigue. su libertad-re de secuelas) aumente con su longitud todo lo rápidamente que sea posible desde el punto de vista matemático. es decir. 7) Es obvio que no podemos someter a contraste este tipo de aleatoriedad demorada. en el sentido que suelen pedir las teorías de la frecuencia. Von Mises admite que cualquier sistema de jugar puede dai buen resultado durante algún tiempo. 6) Según Von Mises. si se pretende que necesitamos una sucesión larga para decidir una cuestión de este tipo. B. o sea. o sea. parece entonces que nos desdecimos de lo que habíamos afirmado antes. digamos del modo siguiente: 00 11 00 11 00 1 1 .com . . que hace referencia a un trabajo aún no publicado del doctor L. Pero la expresión «desde el principio» da origen a un problema propio. 9) El conjunto infinito de todas las sucesiones que se conforman con tal descripción puede ser llamado el tipo ideal de alternativas aleatorias con equidistribución. Elton y de mí mismo). una sucesión de ceros y de unos con equidistribución es aleatoria cuando no admite ningún sistema de jugar.blogspot. y así sucesivamente durante los primeros quinientos millones de cifras. una en la que cualquier segmento inicial —ya sea corto o largo— sea todo lo aleatorio que su longitud permita. R. Por tanto. con más precisión. 10) Aunque lo único que se postula acerca de estas sucesiones es que sean «fuertemente aleatorias» —en el sentido de que los segmentos iniciales finitos pasen todas las contrastaciones de aleatoriedad— es fácil poner de manifiesto que tienen limites frecuenciales. «accidentalmente»: lo único que postula es que fallará o largo plazo (o.Sobre desorden objetivo o aleatoriedad 335 diatamente en una teoría frecuencial cíe la probabilidad que trabaje con sucesiones infinitas. la nota *1 del apéndice IV.

principalmente.. He conseguido ambos objetivos valiéndome de la construcción dada en mi antiguo apéndice IV. . de la dirección negativa. segundo.. es posible extender nuestra forma de construcción a las celdillas de un espacio n-dimensional. segvmdo.. Pero puede seguirse haciendo: podemos estructurar esta teoría desde sus comienzos sirviéndonos del tipo ideal de sucesiones aleatorias que hemos construido en el apéndice IV. tanto por razones matemáticas como filosóficas (el punto decisivo está relacionado con la interpretación de propensiones de la probabilidad. en el sentido más amplio compatible con una demostración de que existan semejantes sucesiones aleatorias).. y cabe que llamemos aleatoria a una sucesión empírica en la medida en que las contrastaciones hagan ver su semejanza estadística con una sucesión ideal. . la eliminación del problema del límite: y ello gracias a reducir el comportamiento que es propio de una sucesión limitada al que es propio de sus segmentos finitos aleatorizados. Por