P. 1
Karl R. Popper - La Logica de La Investigacion Cientifica

Karl R. Popper - La Logica de La Investigacion Cientifica

|Views: 3.960|Likes:
Publicado porlaextra00

More info:

Published by: laextra00 on May 22, 2011
Copyright:Attribution Non-commercial

Availability:

Read on Scribd mobile: iPhone, iPad and Android.
download as PDF, TXT or read online from Scribd
See more
See less

07/18/2013

pdf

text

original

Sections

  • Nota del traductor
  • Prefacio de la primera edición (1934)
  • Prefacio de la edición inglesa (1958)
  • RECONOCIMIENTO
  • 1. EL PROBLEMA DE LA INDUCCIÓN
  • 2. ELIMINACIÓN DEL PSICOLOGISMO
  • 3. CONTRASTACIÓN DEDUCTIVA DE TEORÍAS
  • 4. EL PROBLEMA DE LA DEMARCACIÓN
  • ^. LA EXPERIENCIA COMO MÉTODO
  • 6. LA FALSABILIDAD COMO CRITERIO DE DEMARCACIÓN
  • 7. EL PROBLEMA DE LA «BASE EMPÍRICA»
  • 9. POR QUÉ SON INDISPENSABLES LAS DECISIONES METODOLÓGICAS
  • 10. PLANTEAMIENTO NATURALISTA DE LA TEORÍA DEL MÉTODO
  • 11. LAS REGLAS METODOLÓGICAS COMO CONVENCIONES
  • 13. UNIVERSALIDADES ESTRICTA T NUMÉRICA
  • 14. CONCEPTOS UNIVERSALES T CONCEPTOS INDIVIDUALES
  • 15. ENUNCIADOS UNIVERSALES T EXISTENCIALES
  • 16. Los SISTEMAS TEÓRICOS
  • 17. ALGUNAS TOSIBILIDADES DE INTERPRETACIÓN DE UN SISTEMA DE
  • 19. ALGUNAS ORJECIONES CONVENCIONALISTAS
  • 20. REGLAS METODOLÓGICAS
  • 21. INVESTIGACIÓN LÓGICA DE LA FALSABILIDAD
  • 22. FALSABILIDAD r FALSACIÓN
  • 23. ACONTECIMIENTOS T EVENTOS
  • 24. FALSABILIDAD T COHERENCIA
  • 25. LAS EXPERIENCIAS PERCEPTIVAS COMO BASE EMPÍRICA: EL PSICO-
  • 26. ACERCA DE LAS LLAMADAS «CLÁUSULAS PROTOCOLARIAS»
  • 27. LA OBJETIVIDAD DE LA BASE EMPÍRICA
  • 28. Los ENUNCIADOS BÁSICOS
  • 39. DIMENSIÓN DE UN CONJUNTO DE CURVAS
  • 43. SENCILLEZ T GRADO DE FALSABILIDAD
  • 44. FIGURA GEOMÉTRICA Y FORMA FUNCIONAL
  • 46. EL CONVENCIONALISMO Y EL CONCEPTO DE SENCILLEZ
  • 49. EL PROBLEMA FUNDAMENTAL DE LA TEORÍA DEL AZAR
  • 51. PLAN DE UNA NUEVA TEORÍA DE LA PROBABILIDAD
  • 52. FRECUENCIA RELATIVA DENTRO DE UNA CLASE FINITA
  • 54. SUCESIONES FINITAS. SELECCIONES ORDINAL T DE VECINDAD
  • 55. LlBERTAD-rt EN SUCESIONES FINITAS
  • 58. ESTUDIO DEL AXIOMA DE ALEATORIEDAD
  • 59, SUCESIONES AZAROSAS. PROBABILIDAD OBJF.TIVA
  • 60. EL PROBLEMA DE BERNOULLI
  • 61. LA LET DE LOS GRANDES NIJMEROS (TEOREMA DE BERNOULLI)
  • 63. EL TEOREMA DE BERNOULLI Y EL PROBLEMA DE LA CONVERGENCIA
  • 65. EL PROBLEMA DE LA DECIDIBILIDAD
  • 66. LA FORMA LÓGICA DE LOS ENUNCIADOS PROBABILITARIOS
  • 67. UlV SISTEMA PROBABILÍSTICO DE METAFÍSICA ESPECULATIVA
  • 68. LA PROBABILIDAD EN LA ÍÍSICA
  • 69. LEY Y AZAR
  • 70. LA DEDUCTIBILIDAD DE MACRO-LEYES A PARTIR DE MICRO-LETES
  • 71. ENUNCIADOS PROBABILITARIOS FORMALMENTE SINGULARES
  • 77. Los EXPERIMENTOS DECISIVOS
  • 78. LA METAFÍSICA INDETERMISNISTA
  • 79. SOBRE LA LLAMADA VERIFICACIÓN DE HIPÓTESIS
  • 81. LÓGICA INDUCTIVA T LÓGICA PROBABILITARIA
  • 85. LA RUTA DE LA CIENCIA
  • Definición de dimensión de una teoría
  • Un método para construir modelos de sucesiones aleatorias
  • Sobre un procedimiento de medir no predictivo
  • Dos notas sobre inducción y demarcación (1933-1934)
  • Teoría formal de la probabilidad
  • Deducciones dentro de la teoría formal de la probabilidad
  • Sobre desorden objetivo o aleatoriedad
  • Contenido, sencillez y dimensión
  • Corroboración, peso de los datos j contrastes estadísticos
  • Universales, disposiciones y necesidad natural o física

Karl R.

Popper

LA LÓGICA
DE LA

INVESTIGACIÓN CIENTÍFICA

EDITORIAL TECNOS
MADRID

http://psikolibro.blogspot.com

Los derechos para la versión castellana de la obra The Logic of Scientific Discovery publicada por HUTCHINSON & Co. LTD., de Londres, son propiedad de
EDITORIAL TECNOS, S. A.

Traducción por VICTOR SANCHEZ DE ZAVALA

.' edición, 1962. 1." 2.» 3.» 4.» 5." reimpresión, reimpresión, reimpresión, reimpresión, reimpresión, 1967. 1971. 1973. 1977. 1980.

EDrrORIAL TECNOS, S. A., 1980 O'Donnell, 27. Madrid-9 ISBN: 84-309-0711-4 E>epósito legal: M. 1.112.—1980
Printed in Spain. Impreso en España por ARTES GRÁFICAS BENZAL. - Virtudes. 7. - MADRID-3

http://psikolibro.blogspot.com

A MI ESPOSA,
a quien se debe que haya renacido este libro.

http://psikolibro.blogspot.com

Nota del

traductor

La lógica de la investigación científica es traducción de la Logik der Forsehung, publicada en Viena en el otoño de 1934 (pero con la fecha «1935») ; la versión ha sido hecha por el autor, ayudado por el doctor Julius Freed y Lan Freed. No se ha alterado el texto original de 1934 con vistas a la traducción. Como suele ocurrir, ésta es un poco más larga que el original : ha sido menester emplear paráfrasis para palabras y frases que no tenían equivalentes, y ha habido que fragmentar y reordenar las oraciones; tanto más cuanto que el texto a traducir estaba enormemente condensado, pues incluso se le había podado drásticamente en varias ocasiones, para cumplir los requisitos del editor. Pero el autor se ha decidido a no aumentar el texto, así como a no restaurar los pasajes cercenados. Con objeto de ponerlo al día se han añadido al libro apéndices y notas nuevos : algunos amplían meramente el texto, o lo corrigen; pero otros indican en qué puntos el autor ha variado de opinión, o cómo reorganizaría sus razonamientos. Todas las adiciones actuales —apéndices nuevos y notas nuevas a pie de página— están marcadas por medio de números precedidos de asterisco ; y este ultimo signo indica también los sitios en que se han ampliado las notas antiguas (a menos que la ampliación consista únicamente en la alusión a la edición inglesa de un libro publicado originalmente en alemán). En las adiciones mencionadas se encontrarán referencias a una continuación de este volumen (continuación que no se había publicado antes y cuyo título es Postscript: After Twenty Years): sus capítulos y apartados están precedidos también por asterisco, pero como no tiene apéndices, todos éstos, tengan o no asterisco, corresponden al presente volumen. Las dos obras tratan de los mismos problemas, si bien —aunque se complementan— son independientes. Debe señalarse también que ha cambiado la numeración de los eapítulos de este libro : en el original estaban numerados de primero a segundo (i)rimera parte) y de primero a octavo (segunda parte), mientras que ahora lo están correlativamente: de primero a décimo.
* La versión española se ha hecho sobre la edición inglesa, siguiendo el consejo del autor. Únicamente se han vertido directamente del alemán alguna palabra aislada y la carta de A. Einstein, que constituye el apéndice *XII (aunque teniendo en cuenta, naturalmente, las aclaraciones intercaladas por K. R. Popper).

http://psikolibro.blogspot.com

Sumario

Páginas Nota del traductor Prefacio de la primera edición (1934) Prefacio de la edición inglesa (1958) Reconocimiento PRIMERA PARTE
INTRODUCCIÓN A LA LÓGICA DE LA CIENCIA.

8 14 16 23

Capítulo I.—Panorama de algunos problemas fundamentales 1. El problema de la inducción 2. Eliminación del psicologismo , 3. Contrastación deductiva de teorías 4. El problema de la demaraación 5. La experiencia como método 6. La falsabilidad como criterio de demarcación 7. El problema de la «base empírica» 8. Objetividad científica y convicción subjetiva Capítulo II.—Sobre el problema de una 9. Por qué son indispensables las 10. Planteamiento naturalista de la 11. Las reglas metodológicas como teoría del método científico decisiones metodológicas teoría del método convenciones

27 27 30 32 33 38 39 42 43 48 48 49 52

SEGUNDA PARTE
ALGUNOS COMPONENTES ESTRUCTURALES DE UNA TEORÍA DE LA EXPERIENCIA.

Capítulo III.—Teorías 12. Causalidad, explicación y deducción de predicciones 13. Universalidades estricta y numérica 14. Conceptos universales y conceptos individuales 15. Enunciados universales y existenciales 16. Los sistemas teóricos 17. Algunas posibilidades de interpretación de un sistema de axiomas. 18. Niveles de universalidad. El «modus tollens» Capítulo 19. 20. 21. 22. 23. 24. IV.—La falsabilidad Algunas objeciones convencionalistas Reglas metodológicas Investigación lógica de la falsabilidad Falsabilidad y falsación Acontecimientos y eventos Falsabilidad y coherencia

57 57 60 62 66 68 69 72 75 75 78 80 82 84 88 89 89 91 93 96

Capítulo V.—El problema de la base empírica 25. Las experiencias perceptivas como base empírica: el psicologismo. 26. Acerca de las llamadas «cláusulas protocolarias» 27. La objetividad de la base empírica 28. Los enunciados básicos

http://psikolibro.blogspot.com

PáginBg 29. 30. La relatividad de los enunciados básico?. Solución del Irilema Fries Teoría y experimento de 99 1'" 107 iOT lOu liO 111 114 US 117 120 123 125 128 128 129 132 134 135 136 137 138 138 141 14 2 144 145 147 148 149 153
155

Capítulo VI.—Grmloa de contrastabilidinl 31. 32. 33. 34. 35. 36. 37. 38. 39. 40. U n prograuín y u n a Jjnagon ¿ C ó m o han de compararse las clases de po?iblcs falsadores? Comparación do los graflos de falsaMlidad por medio de la relación de sulíclasincaeión F.struelura de la relación de subclasific icióii. Probabilidad lógiea. Contenido emjiirieo, e n t r a ñ a n i i e n t o y grados de falsabilidad Niveles de imiver.'¡alidad y grados de precisión Ámbitos lógicos, \ o t a s sobre la teoría de la tnrflición Comparación de grados de conlra^labilidad teniendo en cuenta las dimensiones Dimensión de u n conjunto de curvas Dos m a n e r a s de reducir el n ú m e r o de dimensiones de uii conjunto de curvas

Capítulo V I I . — L a senciliv: 41. 42. 43. 4445. 46. Eliminación de los conceptos pragmático y estético de sencillez ... El problema nielodobígico de la sencillez Sencillez y grado de falsabilidad F i g u r a geométrica y forma funcional La sencillez de la geoinetria cuclidea El convencionalismo y el concepto de sencillez

Capitulo V I I I . — L a probabilidad 47. 48. 49. 50. 51. 52. 53. 54. 55. 56.
57.

El problema de la interpretación de los enunciados probabilitarios. Las inlerpretaci(mcs subjetiva y lilijeliva El problema f u n d a m e n t a l de l.i liaría del azar La teoría frecuencial de Voii Mi-''^ P l a n de u n a nueva teoría de la iirobabilidad Frecuencia relativa dentro de una clase finita Selección, indej>en(If'ne)a, insensibilidad, inlrascendencia Sucesiones finita-. Selecciones ordinal ) de vecindad Libertad-;i en sucesiones finitas Sucesiones de segmentiis. P r i m e r a forma de la fíírmula b i n o m i a l .
Sucesiones infinita-. Estimaeí'Mie- ireeueiiríales bipofétieas

58. 59. 60. 61. 62. 63. 64. 65. 66. 67. 68. 69. 70. 71. 72. 73. 74.

E s t u d i o del axioma de alealorieiiad Sucesiones azarosas. P r o b a b i l i d a d objetiva El problema de Rernoulli La ley de los grandes números (teorema de B e r n o u l l i ) El teorema de Bernoulli y la interpretación de los enunciados probabilitarios El teorema de Bernoulli y el proldema de la convergencia E l i m i n a c i ó n del axioma de convergencia. Solución del «problema f u n d a m e n t a l de la teoría del azar» El problema de la deeidibilidad La forma lógica de los enunciados probabilitarios U n sistema probabilístieo de metafísica especulativa La probabilidad en la física Ley y azar La deduelibilidad de macro-leyes a p a r t i r de micro-leyes E n u n c i a d o s probabilitarios f o r m a l m e n t e singulares La teiuía del á m b i t o obsfTiHJciínirs sobre Ja Irnría cuántica El problema de lleísinbevg y las relaiicmes de i n e e r t i d u m b r e . . . Breve bosipu'io de la ititeipretarítin estadística de la teoría eiuintiea.

159 162 162 166 169 170 173 177 179 183 185 191 193 195 198 201 203 207

(.nj>íIulo \\.'--Alf;jíniís

http://psikolibro.blogspot.com

75. 76. 77. 78.

U n a reinterpretación estadística de las fórmulas de i n c e r t i d u m b r e . U n i n t e n t o de e l i m i n a r los elementos metafísicos p o r inversión del p r o g r a m a de H e i s e n b e r g ; con aplicaciones Los experimentos decisivos La metafísica i n d e t e r m i n i s t a

2U8 213 220 229 2.34 235 237 245 247 250 255 257

Capítulo X . — L a coTToboración, o de qué forma sale indemne de la contrastación una teoría 7 9 . Sobre la l l a m a d a verificación de hipótesis 8 0 . P r o b a b i l i d a d de u n a hipótesis y probabilidad de e v e n t o s : crítica de la lógica probabilitaria 8 1 . Lógica i n d u c t i v a y lógica probabilitaria 8 2 . Teoría positiva de la corroboración: cómo p u e d e «demostrar su temple» u n a hipótesis 8,9. Corroborabilidad, contrastabilidad y probabilidad lógica 8 4 . Observaciones acerca del uso de los conceptos de «verdadero» y «corroborado» 8 5 . La ruta de la ciencia

APÉNDICES L IL in. IV. V. VI. VIL Definición d e dimensión de u n a teoría Cálculo general de la frecuencia en clases finitas Deducción de la p r i m e r a forma de la fórmula binomial U n método p a r a construir modelos de sucesiones aleatorias E x a m e n de u n a objeción. El experimento de la r a n u r a doble Sobre u n p r o c e d i m i e n t o de m e d i r no predictivo Observaciones acerca de u n e x p e r i m e n t o i m a g i n a r i o NUEVOS *I. *II. *III. APÉNDICES 289 295 265 267 270 272 275 278 281

Dos notas sobre inducción y demarcación, 1933-1934 Nota sobre probabilidad, 1938 Sobre el empleo heurístico de la definición clásica de probabilidad, especialmente p a r a la deducción del teorema geneial de m u l tiplicación Teoría formal de la probabilidad Deducciones d e n t r o de la teoría formal de la probabilidad Sobre desorden objetivo o aleatoriedad P r o b a b i l i d a d n u l a y e s t r u c t u r a fina de la probabilidad y del contenido Contenido, sencillez y dimensión Corroboración, peso de los datos y contrastes estadísticos Universales, disposiciones y necesidad n a t u r a l o física Sobre el uso y abuso de experimentos i m a g i n a r i o s , especialmente en la teoría cuántica E l e x p e r i m e n t o de E i n s t e i n , P o d o l s k i y R o s e n . C a r t a de Einstein (1935) (preparados por J. Agassi). Albert

300 303 325 334 338 352 360 392 412 426

*IV. *V. *VI. *VII. *VIII. *IX. *X. *XI. *XII. Indices

http://psikolibro.blogspot.com

http://psikolibro.blogspot.com

NOVALIS http://psikolibro.com .Las teorías son redes : sólo quien lance cogerá.blogspot.

especialmente en filosofía. digíiiDOF de física. ha resuello sus problemas más recalcitrantes. El filósofo se encuentra en muy distinta posición. en el fondo no se trataba nunca de un mero problema acerca de palabras. Y si por ventura se encuentran incapaces de aceptar ninguno de los credos existentes.com . sostengo ¡a opinión exactamente opuesta y afirmo que siempre que una disputa se ha desencadenado durante cierto tiempo. pues quizá el tínico hecho aceptado p o r todos es que no existe tal cosa. A pesar de ello.Prefacio de la primera edición (1934) La sospecha de que el hombre. sino de un auténtico problema acerca de cosas. En realidad.il. proporciona menguado solaz al gustador de la filosofía: pues lo que no puede dejar de temer es que ésta nunca llegue lo suficientemente lejos como para proponer un aiitónlico problema. Pues existe ya u n a estructura de las doctrinas científicas. la cuestión de si la filosofía llegará nunca a p r o p o n e r un auténtico p r o b l e m a reaparece u n a y otra vez en los círculos filosóficos. y q u e . jiiiede atacar su problema de modo directo : p u e d e dirigirse i n m e d i a t a m e n t e al corazón del asunto. todavía hay algunos que creen que la filosofía puedo propnncr auténticos problemas acerca de cosas. KANT (1786). M. con ella. Por mi parte. No se enfrenta con una estructura organizada. I. sino más bien con algo que se asemeja a un montón de ruinas (aunque tal vez con u n tesoro sepultado d e b a j o ) . lo único que pueden hacer es empezar de nuevo desdo rl principio. http://psikolibro.blogspot.. y en h a b e r acabado con los deprimentes monólogos que hoy pasan p o r discusiones filosóficas. y. No p u e d e apelar a u n a situación de los problemas que r e a l m e n t e sea de aceptación general. ScHLicK (1930). Ksta es la razón p o r la que p u e d e dejar a otros la tarea de encajar su colaboración en el marco general del conocimiento científico. al corazón de u n a estructura organizada. oloño lie l^. El científico <]iie se ocupa con una investigación d e t e r m i n a d a . p o r tanto. ViKiNA. esto es.. siguen confiando en discutirlos. u n a situación tie los problemas q u e tiene aceptación general. por fin.

com . el modo de someter a contraste.No hay nada más necesario para el hombre de ciencia que la historia de ésta y la lógica de la investigación.blogspot... el uso de hipótesis y de la imaginación. LORD ACTON http://psikolibro. La forma de descubrir los errores.

el único interés de la filosofía. si es que hay alguno. pues yo creo en las siguientes tesis.Prefacio de la edición inglesa (1958) ]. Reconozco que e n t e n d e r las funciones de nuestro lenguaje es una p a r t e im{)ortanfe de ésta.en cuanto que parecen ser casi los iini^os filósofos que conservan vivas algunas de las tradiciones de la filosofía racional. al menos. en todo caso. y. reside on las aportaciones q u e h a hecho a a q u é l l a . son problemas del uso lingüístico " <lel sentido de las palabras. Y el mejor modo de estudiar el aumento del conocimiento es estudiar el del conocimiento científico. Lo mismo entonces que ahora.blogspot. en mi caso. id del aumento del conocimiento. sino eomo aliados . o que los problemas de \» filosofía. que. pero no lo es acabar con nuestros problemas pícsentándolos como meros «rompecabezas» lingüísticos.com . no menos que el de la ciencia. el problema de entender el mUndo —incluidos nosotros y nuestro conocimiento como parte de él. Quiero p r o p o n e r ahora también la siguiente segunda tesis: el problema central de la epistemología ha sido í i e m p r e . t e m o — mi actitud con respecto a la situación entonces d o m i n a n t e en la filosofía. Creo. Los filósofos son tan libres eomo cualesquiera otras personas de emplear cualquier método en la búsqueda de la verdad.refació de 1934 traté de exponer --demasiado sucinlamentc. exi<te un p r o b l e m a filosófico por el que se interesan todos los h o m b r e s qvie reflexionan: es el de la cosmología. sin embargo. Los analistas del lenguaje se consideran a sí mismos como los que utilizan cierto método privativo de la filosofía.n mi anli-uo |. Creo que toda la ciencia es cosmología. tanto la filosofía como la ciencia perderían todo su atractivo para mí si abandonasen tal empresa. los analistas que digo tienen gran importancia para m í : no sólo como contrincantes. No pienso (pie el estudio del aumento del conocimiento p u e d a rem- http://psikolibro. y especialmente p a r a con la filosofía lineste nuevo prefacio pretendo exponer mi actitud frente a la situación actual y acerca de las dos escuelas principales de analistas del lenguaje de nuestros días. A mi entender están equivocados. Los analistas del lenguaje creen que no existen auténticos problemas filosóficos. y sigue siéndolo. No hay un método propio de ¡a filosofía.

s. A l g u n o s filósofos h a n h e c h o Xma v i r t u d d e l h a b l a r s e a sí m i s m o s .i}}i-)i>ih>s r>l.Mas la c r í t i c a s e r á f e c u n d a ú n i c a m e n t e si e n u n c i a m o s n u e s t r o p r o b l e m a t o d o lo c l a r a m e n t e (pie p o d a m o s v p r e s e n t a m o s n u e s t r a s o l u c i ó n en u n a f o r m a s u f i c i e n t e m e n t e d e f i n i d a : es d e c i r .i s ]()gico» sea cajtaz d e d c s c i n p c ñ a r un p a p i d en v\ [iroccso c i t a d o d e a c l a r a r y escud r i n a r los liiiililcnuis y las SOIUCÍÍHK-S (pie l i e m o s p l a n t e a d o v Jirop u e s t o . c ó m o lo h a n f o r m u l a d o y c ó m o h a n t r a t a d o de r c s o K e r l o . p o r q u é h a n t e n i d o (jue a f r o n t a r l o . -Mi r e s f d i e s l a es (pie. A l u d o a i¡uc >¡riu¡irc (¡ue ¡ i r o p o n e m o s ijna s o l u c i ó n a u n p r o l d c m a d c h c r í a m o s e s f o r z a r n o s t o d o lo q u e p u d i i l ^ e nH)S p o r c e l l a r a l i a j o l u i e s l r a s o l u c i ó n . no t e n g o niiigiin ¡nieri's en e n u m e r a r l o s : m e d a lo m i s m o el m é t o d o (pie p u e d a e m p l e a r u n filósofo (o c u a l f j u j e r otra p e r s o n a ) .^ im'ifos Y//(? p u e d e ( . . o lo (jue h a n p e n s a d o é s t a t i e n e q u e a c a b a r .Prefacio de la edición inglesa 17 p l a z a r s e p o r e l e s t u d i o d e l o s u s o s l i n g ü í s t i c o s . en l u g a r de d c f c / u l e r l a . . a u n c u a n d o c a d a u n o de n o s o t r o s c o n t i n ú e t a n c o n t e n t o h a b l á n d o s e a sí m i s m o . el ú n i c o m é t o d o de t o d a discusión rnciotud. o í r o s a d u c e n las c r í t i c a s en lujrar n u e s t r o si d e j a m o s de l i a i ' c i l o p o r mi-^nlro^ mi-^mo-^. con tal d e (pie se las h a y a con u n p r o b l e m a i n t e r e s a n te y de q u e t r a t e s i n c e r a m e n t e d*. Y con t o d o . j i o r q u e es p a r t e d e l m é t o d o g e n e r a l de la d i s c u s i ó n r a c i o n a l : si i g n o r a m o s lo q u e o t r o s p i e n s a n ..r e s o l v e r l o . d e n u i d o (|ue n o a^cNcro (pie los mi'^lodos del ( ( a n á l i s i s lí'igicon y del « a n á l i s i s (|(-| l e n g u a j e » c a r e z c a n n e c e s a r i a m e n t e d e v a l o r . n t r e los i n u c b o s m é t o d o s (pie p u e d e u . n i p o r el d e l o s sistemas lingüísticos.>n )i-ji>s i]i' í-rr }o. e^tc p i c c e p l o se lleva a la p r á c t i c a [lor [locos de ent r e n o s o t r o s . d e s d e luCcrf). p o r f o r t u n a . a u i u p i c h a y u n n ú m e r o i n d e f i n i d o de ( ( m é t o d o s » d i f e r e n t e ^ . t a l vez p o r q u e p i e n s a n q u e n o h a y http://psikolibro. e s c r i t o en c u r s i v a l a s j i a l a l i r a s vdisciisión racional» y ucriticamenle)) c o n o l i j i l o de s u b r a y a r q u e liago e c i u i v a l e n l e s la a c t i t u d rac i o n a l y la acliiijil c r í l i í a . (|esg r a c i a d a m e n t c .a r — q u e d c i i e n d c r á n sif>nip r e . y (|ue en m o d o a l g i m o son c a r a c t e r i s . P e r o n o es c a c a c t e r í s l i c o s o l a m e n t e d e ésta. ¡ e ( i s de la filosofía : lui lo son m á s fpie c u a h p i i c r o t r o m é t o d o de in(lagaci(m científica o r a c i o n a l . >li Jesjs r. N o n i e g o (jiie a l g o a lo q u e p o d r í a l l a m a r . l . y. m á s f)íen.m i d e a r v e n t a j o s a m e n t e u n fil(isofo.blogspot. E s t o m e p a r e c e m u y i m p o r t a t i t e . del p r ( d i l e n i a (¡ue se t e n g a e n t r e m a n o s — m e p<)rece q u e h a y u o o d i g n o de ser m e n c i o n a d o (y (jiie es u n a v a r i a n t e d e l m é t o d o l i i s l o r i e o . (pie j u i c d a di'^culirsc e r í t i e a mente. e s t o y c o i i > p l e t a m c n t e disjiuc>to a a d m i t i r q u e e x i s t e u n m é t o d o al q u e i ) o d r í a l l a m a r s e «el ú n i c o m é t o d o de la f i l o s o f í a » . \\c. P o d r í a prC'iruntarse (piizá i\\\v o t r o s « n u ' l o d o s » j u i e d e u t i l i z a r u n filosofo.com . i)or e l l o .c « a n á l i . (jue a c t u a l m e n t e n o está de m o d a ) : c o n s i s t e sjnip l e m c n t e en i n t e n t a r a v e r i g u a r (pié h a n p e n s a d o y d i c h o o t r o s a c e r c a del f i r o b l e m a en c u e s t i ó n . t a n t o d e l a s c i e n c i a s d e la IS'aturaleza c o m o de la f i l o s o f í a : m e r e f i e r o al d e e n u n c i a r c l a r a m e n t e los p r o j j i o s p r o l i l e n i a s y de e x a m i n a r criticamente las diversas soluciones ¡iroi)uestas.uuis l>}p/^^ ipjf rsU>. s i n o q u e es. p e r o .

Parece. el método psicológico (o. que la p r i n c i p a l razón que ha habido p a r a exaltar el método del análisis lógico ha sido la siguiente. Yo disiento enérgicamente de esta desafiadora creencia. Puede ponerse de manifiesto muy fácilmente que esta creencia es errónea. ni siquiera en las antinomias kantianas. ante todo. exacta. de que el llamado «análisis lingüístico» es el verdadero método de la filosofía. no digamos p o r el ú n i c o : incluso Locke lo introdujo m e r a m e n t e como u n método p a r a tratar ciertas cuestiones preliminares (preliminares p a r a la ciencia de la é t i c a ) . que está presente en todas las paradojas lógicas. asimismo. Admito gustoso que esta sustitución del «nuevo camino de las ideas» de Locke p o r u n «nuevo camino de las p a l a b r a s » constituía u n progreso y que se necesitaba u r g e n t e m e n t e . con su famosa distinción entre expresiones lingüísticas con sentido («bien formadas») y carentes de sentido. sin duda alguna. de suerte que la distinción entre h a b l a r con sentido y sin sentido h a b r í a de tener. una importancia central para la filosofía. Se tenía la sensación de que era necesario remplazar el llamado íinuevo camino de las ideasv de Locke. sin embargo. que estaban deseosos http://psikolibro. Richard y otros—necesitan para su solución el método del análisis lingüístico. como arma para batir a sus adversarios.com . no se encuentra en las llamadas jDaradojas filosóficas. cuya estructura sería análoga a la de las paradojas lógicas. nunca debería haberse tomado el «nuevo camino de las ideas» p o r el m é t o d o p r i n c i p a l de la filosofía. Dios se h a b l a principalmente a Sí mismo p o r q u e no tiene a nadie a quien valga la pena de h a b l a r . «creencias» o «juicios». Es perfectamente comprensible que los que antes h a b í a n visto en el «nuevo camino de las ideas» el único método de la filosofía se hayan convertido a la creencia de que lo es el «nuevo camino de las palabras». mejor. «concepciones» o «nociones»: que habríamos de analizar proposiciones o enunciados en vez de «pensamientos». pseudopsicológico) de analizar nuestras ideas y su origen en los sentidos— por un método más «objetivo» y menos genético.blogspot.18 ha lógica de la investigación científica nadie con quien merezca la p e n a de h a b l a r . y tanto Berkeley como H u m e lo e m p l e a r o n . P e r o temo que la cost u m b r e de filosofar en ei5te plano algo eminente sea u n síntoma de la decadencia de la discusión r a c i o n a l . En p r i m e r t é r m i n o . Hay varias interesantes razones históricas de la creencia. Su p r o p i a interpretación del mundo — e l mundo de las cosas y de los h o m b r e s — . Con esta creencia exacta se combina luego la equivocada de que los problemas tradicionales de la filosofía habrían surgido de un intento de resolver paradojas filosóficas. Una de ellas es la creencia. pero un filósofo debería saber que no es más divino que los demás hombres. e incluso p o r medio del análisis lógico : pues éste revela que cierto tipo característico de reflexividad o autorreíerencia. la de que deberíamos analizar p a l a b r a s y sus usos y sentidos en lugar de «ideas». de que las paradojas lógicas —-como la del mentiroso («en este momento no estoy diciendo la v e r d a d » ) y las encontradas por Russell. pero h a r é n a d a más dos comentarios críticos sobre ella. Berkeley y H u m e —es decir. tan extendida.

la percepeifíri.que el conocimiento científico sólo puede ser una ampliación del correspondienle al sentido c o m ú n . o sea. precisamente. Hobbes y Locke a Hume. volviéndose conocimiento científico.Prefacio de la edición inglesa 19 de comunicarnos. sea el método p r i n c i p a l de la epistemología — o quizá. (i [K'trllio». y también -equivocadamente— que este último es el más fácil de analizar. «conozco». ya el «nuevo camino de las palabras». o quizá la palabra í'ípiizá». de aíjnél en que se formula el conocimiento de sentido común . el conocimiento o la creencia. Aunque estoy de acuerdo en que el conocimiento eionlifieo no es sino u n desarrollo del ordinariii o de senti(b) conuin. D u h e m y Poincaré. la teoría del conocimiento se ha inspirado en la confianza de que nos p e r m i t i r í a . y en lugar de analizar la visión. nunca se basó en dicho m é t o d o : ni Berkeley apoyó en él sus opiniones religiosas ni H u m e su determinismo ni sus teorías políticas. ya el «nuevo camino de las ideas». A esle respecto debería recordarse que casi todos los problemas de la epistemología tradicional están relacionados con el aumento de los conocimientos.blogspot. yo respondería fomo sigue a los que tienden a este modo de abordar la teoría del i üiiocimiento. «creo» o <-me parece j)robable». Mili y Russell.) La mayoría de los filósofos que creen que el método característico de la filosofía es el análisis del lenguaje ordinario parecen haber perdido aquel optimismo a d m i r a b l e que inspiraba la http://psikolibro. P e r o la objeción más grave que opongo a la creencia de que. incluso. Leibniz. Y. Qiiiero mencionar ahora línicamente u n ejemplo del tipo de problemas a que me refiero : el del aumento de nuestros conocimientos. De esta forma. so'lcngo que los problemas más importantes y más atraclivos t\(^ la «t ¡••¡emología h a n de ser completamente invisibles para los que se limitan al análisis del conocimiento última» mente citado o de su expresión en el lenguaje ordinario. analizan las expresiones «veo». y desde Bacon. Me siento inclinado a decir incluso m á s : desde Platón a Descartes. Los filósofos que se inclinan al p r i m e r enfoque piensan —con toda razón—. además. tales filósofos se jioncn a reni])lazar el «nuevo camino de las ideas» por u n análisis del Iciipuaje ordinario. Kant. parece evidente que el aumento de esle último es el caso más i m p o r t a n t e y máa interesante del aumento de los conocimientos. frente al conocimiento científico : pues la manera más importante de aumentar aquél es. Pues bien. necesariamente. Basta una ligera reflexión para convencerse de que la mayoría de los problemas que se encuentran en conexión con dicho aumento h a n de trascender.com . no solamente conocer más y más acerca del conocimiento. todo estudio que permanezca confinado en el conocimiento de sentido común. del conocimiento científico—. y 2 ) como el del conocimiento científico. (Entre los grandes filósofos la única excepción a esta regla de que puedo acordarme es la de Berkeley. de la filosofía — es la siguiente: Cabe a b o r d a r el problema de la epistemología por dos lados distintos : 1) como el problema del conocimiento Jet sentido común u ordinario. sino contribuir al avance del mismo esto es.

y acogen con gusto cualquier método cuando consideran que puede ayudarles a ver más claramente sus problemas. p o r su misma definición. La automutilacion que exige esta definición de filosofía. no veo mérito alguno en la propuesta arbitraria de definir dicha palabra de modo que i m p i d a a todo estudioso de la filosofía el que intente contribuir. No existe una esencia de la filosofía. desde las especulaciones de Gilbert.com . en todo caso.20 La lógica de la investigación científica tradición r a c i o n a l i s t a . al avance de nuestro conocimiento del m u n d o . sino que definen la filosofía de modo tal que. incluso dentro de la provincia de la epistemología. Y. Asimismo. P e r o estoy m u y lejos de encontrarme de acuerdo con todos aquellos filósofos que se declaran a favor del otro modo de a b o r d a r la epistemología. su actitud semeja ser de resignación. El p r i m e r grupo está formado p o r los que tienen p o r meta estud i a r «el lenguaje de la ciencia» y que h a n escogido como método filosófico la construcción de modelos artificiales de lenguajes: esto 63. algo que pudiera destilarse y condensarse en una definición: todas las de la p a l a b r a «filosofía» p o d r á n tener tan sólo el carácter de una convención. o sea. Leibniz y Boscovich acerca de las fuerzas a las de F a r a d a y y Einstein en torno a los campos de fuerzas. el análisis del conocimiento analizando el lenguaje o r d i n a r i o — es demasiado estrecho. la construcción de los que creen ser modelos del «lenguaje de la ciencia». el p r i m e r enfoque que he mencionado — e s decir. Desde Tales a Einstein. si no de desesperanza. aunque sea provisional.blogspot. las ideas metafísicas han señalado el camino. o a dar con una solución. desde el atomismo antiguo a la especulación cartesiana sobre la materia. no me atrae. p o r tanto. pues se encuentran con muchos problemas distintos que pretenden resolver. se hace incapaz de a p o r t a r nada a nuestro conocimiento del m u n d o . Me ocuparé primero de los que han elegido el método de cons- http://psikolibro. expuestas brevemente. voy a dividirlos en dos g r u p o s : algo así como las ovejas y los cabritos. me resulta paradójico que los filósofos que están orgullosos de especializarse en el estudio de los lenguajes ordinarios crean •—no obstante tal cosa— que saben lo suficiente acerca de la cosmología para estar seguros de que ésta es de esencia tan diferente a la filosofía que esta última jamás podrá aportar n a d a a aquélla. se e q u i v o c a n : pues es un heclio real que las ideas puramente metafísicas — y . ni posee un método filosófico ya escogido. Newton. qua filósofo. y que forzosamente h a n de escapársele los problemas más interesantes. no solamente abandonan el progreso de los conocimientos a los científicos. ciertamente. y. mis razones para creer que. de un a c u e r d o . tan sorprendentemente persuasiva. Con objeto de explicar más fácilmente en qué cosas estoy de acuerdo y en qué n o . filosóficas— han tenido la máxima i m p o r t a n c i a p a r a la cosmología. Estas son. aquél que sigue el camino de u n análisis del conocimiento científico. El segundo grupo no se limita a estudiar el lenguaje de la ciencia — n i ningún otro lenguaje—. Sus miembros filosofan de muchos modos diferentes.

los modelos del «lenguaje de la ciencia» que construyen estos filósofos no tienen nada que ver con el lenguaje de la ciencia moderna. y. como la física— resulta Ser algo dificultosa en la práctica : y. Es fácil demostrar este hecho. este grupo de filósofos toma lo peor de ambos m u n d o s . y — l o que es aún más interesante— tampoco p u e d e n expresarse en él propiedades mensurables de ningún tipo. como puede verse teniendo en cuenta las observaciones que siguen. Debido a estas razones. No obstante lo cual. el teorema de Euclides de que no existe un número p r i m o que sea mayor que cualquier otro. los mismos autores. Mas. por lo cual se les hace necesario const r u i r uno . también ellos parten del «nuevo camino de las i d e a s » : también remplazan el método (pseudo-) psicológico del «nuevo camino» antiguo p o r el análisis lingüístico. pero en m i n i a t u r a — d e enormes sistemas de diminutos chirimbolos. dcltido quizá a los consuelos espirituales que proporciona la esperanza en un conocimiento que sea «exacto». pues lo intrincado del artefacto no está en i)roporción con su eficacia. que se refieren a los tres modelos lingüísticos más conocidos (a ellos aluden las notas 13 y 15 del apéndice *VII y la nota *2 del apartado 3 8 ) . los relacionados con su progreso . sin embargo. y hasta el principio de que todo n ú m e r o tiene un sucesivo. y a muchas otras. esto es. los encontramos embarcados en la construcción de complicadísimos modelos que funcio-. en p a r t e . en consecuencia. ]>or desdicha. inclusive los más primitivos. Los autores de estos modelos los h a n impuesto las limitaciones mencionadas simplemente p o r q u e . «preciso» o «formalizado». Desde un p u n t o de vista histórico. El segundo funciona únicamente con tal de que no le a ñ a d a m o s los medios de demostrar los teoremas corrientes de la a r i t m é t i c a : p o r ejemplo. los medios p a r a expresar la identidad. no puede representar igualdad alguna : de modo que no contiene ni siquiera la aritmética más primitiva. las soluciones que p r o p o n í a n a sus problemas no h u b i e r a n sido eficaces. la construcción de un modelo a t a m a ñ o natural y que funcione del lenguaje de la ciencia — u n modelo en que pudiera manejarse una verdadera ciencia. E n mi opinión. todos parecen plantear las si- http://psikolibro. han elegido como objeto de su análisis lingüístico «el lenguaje de la ciencia». Estos modelos carecen de importancia para la ciencia y para el sentido común. se les escapan asimismo los problemas más apasionantes de la teoría del conocimiento. Al primero le fallan.com . En realidad. p o r tal razón. En el tercero — e l más desarrollado y famoso de todos— tampoco pueden formularse las m a t e m á t i c a s .Prefacio de la edición inglesa 21 truir modelos artificiales del lenguaje de la ciencia. en vez del lenguaje ordinario. y —desde luego— son esencialmente más pobres que los lenguajes ordinarios. al parecer no existe semej a n t e «lenguaje de la ciencia».blogspot. Y debido a su método de construir modelos lingüísticos en m i n i a t u r a . y esta demostración la h a n ofrecido. incluso. Pero. y en la práctica no hay teoría científica de ningún interés que p u e d a expresarse p o r medio de tan inmensos sistemas de minucias. de otro modo. estos tres modelos lingüísticos son demasiado pobres para ser útiles en ciencia alguna . nan.

la de Maxwell o la de Einstein. sus p r o b l e m a s son los de éste. Poincaré. cuyo adelanto t e m í a ) : sus representantes más ilustres d u r a n t e los últimos doscientos años han sido Kant. He intentado hacer ver que los p r o b l e m a s epistemológicos tradicionales más importantes —los que guardan relación con el aumento de los ronix-iiuientos-trascienden los dos métodos usuales de ana- http://psikolibro. Así pues. o sea.íon aplicables a la ciciuia (mientras que. Y. en una u otra forma. Whewell. a pesar de lia])er sido — e n cierto sentido muy i m p o r t a n t e — u n enemigo de la misma idea de conocimiento científico racional. y de un modo objetivo. el método de construir modelos lingüísticos artificiales no es capaz de abordar los problemas del aumento de los conocimientos. pero ampliados — p o r ejemplo. y h) que son «exactos» o «])recisos». menos aún que lo sería el de analizar los lenguajes ordinarios — y ello meramente p o r q u e tales modelos son más pobres que estos ú l t i m o s — . de las teorías. y de este modo nos p u e d e ayudar. al menos. algunos de los problemas más importantes de la «creencia razonable». Volvámonos ahora al tercer grupo de epistemólogos. qui. Russell y W h i t e h e a d —este último. a c o m p r e n d e r la historia del pensamiento científico. Mili. Meyerson. los que en los trabajos epistemológicos utilizan el análisis de los problemas científicos.com . asimismo. de los procedimientos y — l o que es más import a n t e — de las discusiones científicas. Nos mugiere que no sólo analicemos las discusiones científicas.blogspot. en realidad. puesto que tenemos muchos informes detallados de las discusiones concernientes al p r o b l e m a de si habría que aceptar teorías tales como la de Newton. a los que no se entregan p o r anticipado a ningún método filosófico. sólo son a[)li(:abK>s con precisión a un discurso de tipo e x t r e m a d a m e n t e p r i m i t i v o ) . dicho de otro modo. de resolver problemas de la teoría del conocitnicnto científico. La mayoría de los pertenecientes a este grupo estarían confor»nes con la idea de que el conocimiento científico es el resultado del aumento del de sentido común : pues es algo así como el conocimiento de sentido común. Este grupo pretende que entre sus antepasados se encuentran casi todos los grandes filósofos occidentales (incluso p u e d e reclamar para sí a Berkeley.22 La lógica de la investigación científica guíenles pretensiones: a) que sus nictodos son cayinces. Como resultado de su pobreza nos ofrecen sólo el modelo más tosco y más engañoso del aumento del conocimiento : el de un montón de enunciados de observación que se acumulan progresivamente. podemos m i r a r estas discusiones como si fuese a través de un microscopio que nos permitiera estudiar en detalle. Está claro que no es posible m a n t e n e r ambas pretensiones. sustituye el problema de H u m e de la «creencia razonable» p o r el de las razones p a r a aceptar o rechazar las teorías científicas—. Este enfoque de los problemas de la epistemología se desentiende (como también los otros dos mencionados) del método pseudopsicológieo o «subjetivo» del nuevo camino de las ideas (método todavía empleado p o r K a n t ) . D u h e m . Peirce. sino también las situaciones problemáticas de la ciencia . en algunas de sus fases—. en grande.

lo último que quisiera h a c e r : incluso el análisis de la ciencia—la «filosofía de la ciencia»—amenaza convertirse en u n a moda. sin embargo. B U C K I N G H A M S H I R E .com . y que h e reproducido en la página 1 5 . orgullosam e n t e dedicada a destruir la tradición de u n a filosofía racional. y el pensamiento racional m i s m o .blogspot. Mss. verano de 1959. y exigen u n análisis del conocimiento científico. P E N N . P o r m i p a r t e . Defender u n dogma más es. primavera de 1958. http://psikolibro. David G. Y creo q u e sólo u n renacer del interés p o r estos secretos puede salvar las ciencias y la filosofía de u n a especialización estrecha y de u n a fe obscurantista en la destreza singular del especialista y en su conocimiento y autoridad p e r s o n a l e s : fe q u e se amolda tan perfectamente a nuestra época «postrracionalista» y «postcrítica». P E N N . RECONOCIMIENTO Quiero d a r las gracias aquí a Mr. mas los filósofos no deben ser especialistas. en u n a e s p e c i a l i d a d .Prefacio de la edición inglesa 23 lisis lingüístico. 5011 : 2 6 6 ) . m e interesan la ciencia y la filosofía exclusivamente p o r q u e quisiera saber algo del enigma del m u n d o en que vivimos y d e l otro enigma del conocimiento h u m a n o de este mundo. B U C K I N G H A M S H I R E . Nicholls p o r h a b e r m e comunicado el admirable pasaje p o r él descubierto entre ios Acton Manuscripts de la Library of Camhridfie University (Add.

http://psikolibro.blogspot.com .

PRIMERA PARTE Introducción a la lógica de la ciencia

http://psikolibro.blogspot.com

http://psikolibro.blogspot.com

CAPITULO PRIMERO

Panorama de algunos problemas fundamentales

El h o m b r e de ciencia, ya sea teórico o experimental, p r o p o n e enunciados — o sistemas de enunciados— y los contrasta paso a paso. E n particular, en el campo de las ciencias empíricas construye hipótesis •—o sistemas de teorías— y las contrasta con la experiencia p o r medio de observaciones y experimentos. Según m i opinión, la tarea de la lógica de la investigación científica — o lógica del conocimiento— es ofrecer u n análisis lógico de tal modo de p r o c e d e r : esto es, analizar el método de las ciencias empíricas. P e r o , ¿cuáles son estos «métodos de las ciencias empíricas»? Y, ¿a qué cosa llamamos «ciencia empírica»?

1.

E L PROBLEMA DE LA INDUCCIÓN

De acuerdo con u n a tesis que tiene gran aceptación — y a la q u e nos opondremos en este l i b r o — , las ciencias empíricas pueden caracterizarse p o r el hecho de qxie emplean los llamados «.métodos induetivosv: según esta tesis, la lógica de la investigación científica sería idéntica a la lógica inductiva, es decir, al análisis lógico de tales métodos inductivos. Es corriente llamar «inductiva» a u n a inferencia cuando pasa de enunciados singulares (llamados, a veces, enunciados «particulares»), tales como descripciones de los resultados de observaciones o experimentos, a enunciados universales, tales como hipótesis o teorías. Ahora bien, desde u n punto de vista lógico dista mucho de ser obvio que estemos justificados al inferir enunciados universales partiendo de enunciados singulares, p o r elevado que sea su número ; pues cualquier conclusión que saquemos de este modo corre siempre el riesgo de resultar un día falsa: así, cualquiera que sea el número de ejemplares de cisnes blancos que hayamos observado, no está justificada la conclusión de que todos los cisnes sean blancos. Se conoce con el n o m b r e del problema de la inducción la cuestión acerca de si están justificadas las inferencias inductivas, o de bajo qué condiciones lo están. El problema de la inducción puede formularse, asimismo, como la cuestión sobre cómo establecer la verdad de los enunciados universales basados en la experiencia — c o m o son las hipótesis y los sis-

http://psikolibro.blogspot.com

28

La lógica de la investigación

científica

temas teóricos de las ciencias empíricas—. Pues muchos creen que la verdad de estos enunciados se asabe por experiencia»; sin embargo, es claro que todo informe en que se da cuenta de una experiencia — o de una observación, o del resultado de un e x p e r i m e n t o — no puede ser originariamente un enunciado universal, sino sólo un enunciado singular. P o r lo tanto, (juieii dice que sabemos por experiencia la verdad de un enunciado universal suele querer decir que la verdad de dicho enunciado puede reducirse, de cierta forma, a la verdad de otros enunciados —éstos singvilares— que son verdaderos según sabemos por experiencia; lo. cual equivale a decir (jue los enunciados universales están basados en inferencias inductivas. Así pues, la pregunta acerca de si hay leyes naturales cuya verdad nos conste viene a ser otro modo de p r e g u n t a r si las inferencias inductivas están justificadas lógicamente. Mas si queremos encontrar un modo de justificar las inferencias inductivas, hemos de intentar, en primer término, establecer un principio de inducción. Semejante principio sería un enunciado con cuya ayuda pudiéramos presentar dichas inferencias de una forma lógicamente aceptable. A los ojos de los mantenedores de la lógica inductiva, la importancia de un principio de inducción para el inétodu científico es m á x i m a : «...este principio —dice R e i c h e n b a c h — ('•• ¡ T mina la verdad de las teorías científicas; eliminarlo de la c'' • la significaría nada menos que privar a ésta de la posibilidad de decidir sobre la verdad o falsedad de sus teorías ; es evidente que sin él la ciencia perdería el derecho de distinguir sus teorías de las creaciones fantásticas y arbitrarias de la imaginación del poeta» ^. P e r o tal p r i n c i p i o de inducción no p u e d e ser una verdad puramente lógica, como una tautología o un enunciado analítico. En realidad, si existiera un principio de inducción p u r a m e n t e lógico no habría problema de la inducción; pues, en tal caso, sería menester considerar todas las inferencias inductivas como transformaciones puramente lógicas, o tautológicas, exactamente lo mismo que ocurre con las inferencias de la lógica deductiva. P o r tanto, el principio de inducción tiene que ser un enunciado s i n t é t i c o : esto es, uno cuya negación no sea contradictoria, sino lógicamente posible. Surge, pues, la cuestión acerca de por qué h a b r í a que aceptar semejante principio, y de cómo podemos justificar racionalmente su aceptación. Algunas personas que creen en la lóijica inductiva se precipitan a señalar, con Reichenbach, que «hi totíiüdad de la ciencia acepta sin reservas el principio de inihicí'ión, y (pie nadie puede tampoco d u d a r de este principio en la vida i'orriénte» ". No obstante, aun sup o n i e n d o que fuese así —después de todo, «la totalidad de la ciencia» p o d r í a estar en u n e r r o r — yo seguiría afirmando que es superfluo todo principio de indvicción, y que lleva forzosamente a incoherencias (incompatibilidades) lógicas.
' II. REICHENBACH, Erhenntnis 1, 19''0 ¡lá;;- 186. (Cf. también las págs. 64 y sig.) • Cf. los comciiUrins de Russell r-csria i!c Hume, que he citado en el apartado *2 de mi Postscript.
' REICHENBACH, ibid., pág. 67.

http://psikolibro.blogspot.com

Panorama

de algunos problemas

fundamentales

29

A p a r t i r de la obra de H u m e *^ debería haberse visto claramente que aparecen con facilidad incoherencias cuando se admite el principio de i n d u c c i ó n ; y también que difícilmente pueden evitarse (si es que es posible tal cosa ) : ya que, a su vez, el principio de inducción tiene que ser u n enunciado universal. Así pues, si intentamos afirm a r que sabemos por experiencia que es verdadero, reaparecen de nuevo j u s t a m e n t e los mismos problemas que motivaron su introducción : para justificarlo tenemos que utilizar inferencias i n d u c t i v a s ; p a r a justificar éstas hemos de suponer un principio de inducción de orden superior, y así sucesivamente. P o r tanto, cae por su base el intento de fundamentar el principio de inducción en la experiencia, ya que lleva, inevitablemente, a una regresión infinita. K a n t trató de escapar a esta dificultad admitiendo que el principio de inducción (que él llamaba «principio de causación universal») era «válido' a priori». P e r o , a mi entender, no tuvo éxito en su ingeniosa tentativa de dar una justificación a priori de los enunciados sintéticos. P o r mi p a r t e , considero que las diversas dificultades que acabo de esbozar de la lógica inductiva son insuperables. Y me temo que lo mismo ocurre con la doctrina, tan corriente hoy, de que las inferencias inductivas, aun no siendo «estrictamente válidas», pueden alcanzar cierto grado de «seguridad» o de «probabilidad». Esta doctrina sostiene que las inferencias inductivas son «inferencias probables»^. «Hemos descrito —dice Reichenbach— el principio de inducción como el medio por el que la ciencia decide sobre la verdad. P a r a ser más exactos, deberíamos decir que sirve para decidir sobre la p r o b a b i l i d a d : pues no le es dado a la ciencia llegar a la verdad ni a la falsedad..., mas los enunciados científicos pueden alcanzar únicamente grados continuos de p r n b a b d i d a d , cuyos límites superior e inferior, inalcanzal)lcs, son la verdad y la falsedad» *. P o r el momento, puedo hacer caso omiso del hecho de que los creyentes en la lógica inductiva alimentan una idea de la probabilidad que rechazaré luego por sumamente inoportuna para sus propios filies (véase, más adelante, el apartado 8 0 ) . Puedo hacer tal cosa, porque con recurrir a la probabilidad ni siquiera se rozan las dificultades mencionadas: pues si ha de asignarse cierto grado de probabilidad a los enunciados que se l)asan en inferencias inductivas, tal proceder tendrá que justificarse invocando u n nuevo principio de inducción, modificado convenientemente; el cual habrá de justificarse a su vez, etc. Aún más : no se gana nada si el mismo principio de inducción no se toma como «verdadero», sino como meramente «probable». En r e s u m e n : la lógica de la inferencia probable o «lógica
" Los pasajes decisivos de Hume se citan en el apédice *VII (texto correspondiente a las notas 4, 5 y 6 ) ; véase también, más adelante, la nota 2 del apartado 81. " Cf. J. M. KEYNES, A Trcalise on Probability (1921); O. KÜLPE, Vorlesungen Uber Logik (ed. por Selz, 1923); REICHENBACH (que emplea el término «implicaciones probabilísticas»), Axiomatik der Ifahrscheinlichkeitsrechnung, Mathem. • Zeitschr, 3 4 (1932), y otros lugares.
* REICHENBACH, Erkenntnis 1, 1930, pág. 186.

http://psikolibro.blogspot.com

30

La lógica de la investigación

científica

de la p r o b a b i l i d a d » , como todas las demás formas de la lógica inductiva, conduce, bien a una regresión infinita, bien a la doctrina del apriorismo *^. La teoría que desarrollaremos en las páginas que siguen se opone directamente a todos los intentos de apoyarse en las ideas de una lógica inductiva. Podría describírsela como la teoría del método deductivo de cunlraslar**, o como la opinión de que una bipótesis sólo p u e d e contrastarse empíricamente —y únicamente después de que lia sido formulada. P a r a poder desarrollar esta tesis (que podría llamarse «deductivismo», por contraposición al «inductivismo»'') es necesario que ponga en claro primero la distinción entre la psicologia del conocimiento, que trata de heclios em[)íricos, y la lógica del conocimiento, que se ocupa exclusivamente de relaciones lógicas. Pues la creencia en una lógica inductiva se debe, en gran p a r t e , a una confusión de los problemas psicológicos con los epistemológicos ; y quizá sea conveniente advertir, de paso, que esta confusión origina dificultades no sólo en la lógica del conocimiento, sino en su psicología t a m b i é n .

2.

E L I M I N A C I Ó N DEL

PSICOLOGISMO

He dicho más arriba que el trabajo del científico consiste en prop o n e r teorías y en contrastarlas. La etapa inicial, el acto de concebir o inventar una teoría, no me parece que exija u n análisis lógico ni sea susceptible de él. La cuestión acerca de cómo se le ocurre u n a idea nueva a una persona — y a sea u n tema musical, un conflicto dramático o u n a teoría científica— p u e d e ser de gran interés para la psicología empírica, pero cai-ece de importancia p a r a el análisis lógico del conocimiento científico.

" Véanse también el capítulo X —especialmente, la nota 2 del apartado 81— y el capítulo *II del Postscript, en los que se hallará una exposición más completa . de esta crítica. ** Se liabrá observado ya que empleamos las expresiones contraste, contrastación, contrastar, someter a contraste, etc., para traducir los términos ingleses test, testing, to test, etc. Los autores de habla inglesa —incluyendo al de esta obra— utilizan también to contrast, pero puede verterse sin dificultad —e incluso más conforme a su sentido— por contraponer o contraponerse. (N. del T.) ° LiEBlc (en Indukíion und Deduktion, 1865) fue probablemente el primero que rechazó el método inductivo desde el punto de vista de la ciencia natural: su ataque se dirigía contra Bacon. Dim EM (en La Théorie physique, son objet et sa structure, 1906; vers. ingl. por P. P. WIENEK, The Aim and Structure of Physical Theory, 1954) ha mantenido tesis marcadamente deductivistas (* Pero en el libro de Diihem se encuentran también tesis inductivistas, por ejemplo, en el cap. III de la primera parte, en el que se nos dice que con sólo experimentación, inducción y generalización se ha llegado a la ley de la refracción de Desearles; cf. la trad, ingl., pág. 155.) Véanse, asimismo, V. KBAFT, Die (Wundjormen der wissenschajllichcn Methoden, 1925, y
CAUNAP, Erkennínis 2, 1932, pág. 440.

http://psikolibro.blogspot.com

Panorama

de algunos problema»

fundamentales

31

Edte no se interesa por cuestiones de hecho (el quid facti? de Kant ),. sino línicamente p o r cuestiones (¡c jiislificacióri o validez (el i¡}iul juris? k a n t i a n o ) ; sus preguntas son del tipo íij^uienle: ; puede justificarse un e n u n c i a d o ? ; en caso aFirniativo, ¿de qué m o d o ? ; ; os c o n t r a s t a b l e ? ; ; depende lógieamenle de oíros e n u n c i a d o s ? ; ; o los contradice quizá? Para «lue un enunciado pueda ser examinado lógicamente de esta forma tiene que habérsenos propuesto :inies : alomen debe haberío formulado y liabérnoslo entregado para su examen bjgico. En consecuencia, distinguiré netamente entre el proceso de concebir una idea nueva y los uuModo* y resultados de su examen lógico. En cuanto a la tarea de la lógica del ennocimienio —que be contrapuesto a la psicología del misn;o—, me basaré en el supuesto de que consiste j)ura y exclusivamente en la investigaei<in de lf>s métodos empleados en las eontrastaciones sistemáticas a (pie debe someterse toda idea nueva antes de que se la pueda sostener seriamente. Algunos objetarán, tal vez, que sería más jiertineole considerar como ocupación propia de la epistemología la fabricación de lo que se ha llamado una ^reconstrucción racional» de los pasos que han llevado al científico al descubrimiento, a encontrar ima nueva verdad. Pero la cuestión se convierte entonces e n : ¿ q u é es, exactamente, lo que queremos reconstruir? Si lo que se trata de reconstruir son b>s procesos que tienen lugar durante el estímulo y formación de inspiracion(;s, me niego a aceptar semejante cosa como tarea de la bigica del conocimiento : tales procesos son asunto de la psicología empírica, pero difícilmente de la lógica. Otra cosa es que queramos reconstruir racionalmente las ciinlnialaciones subsiguientes, mediante las que se puede descubrir que cierta ins|)iración fue un descubrimiento, o se puede reconocer como un e<Miocimiento. Kn la medida en que el científico juzga críticamente, nmdifica o desecha su i)ropia ins)iiración, podemos considerar —si así nos place— que el análisis metodológico erap r e n d i d o en esta obra es una especie de «reconstrucción racional» de los procesos intelectuales correspondientes. Pero esta reconstrucción no habrá de describir tales procesos según acontecen r e a l m e n t e : siWo puede dar un esqueleto lógico del procedimiento de contrastar. Y tal vez esto es todo lo que quieren decir los que hablan de una «reciuistrucción racional» de los medios por los que adquirimos conocimientos. Ocurre que los razonamientos expuestos en este libro son enteramente independientes de este problema. Sin embargo, mi opinión del asunto —valga lo que valiere— es que no existe, en absoluto, un método lógico de tener nuevas ideas, ni una reconstrucción lógica de este proceso. Puede expresarse mi parecer diciendo que todo descubrimiento contiene «un elemento irracional» o «una intuición creadora» en el sentido de Bergson. Einstein habla de un modo parecido de la «búsqueda de aquellas leyes sumamente universales... a p a r t i r de (as cuales puede obtenerse una imagen del m u n d o por pura deducción. No existe una senda lógica ^—dice— que encamine a estas...

http://psikolibro.blogspot.com

32

La lógica de la investigación

científica

leyes. Sólo p u e d e n alcanzarse p o r la intuición, apoyada en algo así como una introyección ('^Einfühlung') de los objetos de la experiencia» ^.

3.

CONTRASTACIÓN DEDUCTIVA DE TEORÍAS

De acuerdo con la tesis que hemos de p r o p o n e r aquí, el método de contrastar críticamente las teorías y de escogerlas, teniendo en cuenta los resultados obtenidos en su contraste, procede siempre del modo Que indicamos a continuación. Una vez presentada a título provisional u n a nueva idea, aún no justificada en absoluto —sea una anticipación, u n a hipótesis, un sistema teórico o lo que se q u i e r a — , se extraen conclusiones de ella por medio de una deducción lógica; estas conclusiones se comparan entre sí y con otros enunciados pertinentes, con objeto de hallar las relaciones lógicas (tales como equivalencia, deductibilidad, compatibilidad o incompatibilidad, etc.) que existan entre ellas. Si queremos, p o d e m o s distinguir cuatro procedimientos de llevar a cabo la contrastación de una teoría. En p r i m e r lugar, se encuentra la comparación lógica de las conclusiones unas con otras: con lo cual se somete a contraste la coherencia interna del sistema. Después, está el estudio de la forma lógica de la teoría, con objeto de d e t e r m i n a r su c a r á c t e r : si es u n a teoría empírica —científica— o si, p o r ejemplo, es tautológica. En tercer t é r m i n o , tenemos la comparación con otras teorías, que tiene por p r i n c i p a l mira la de averiguar si la teoría e x a m i n a d a constituiría un adelanto científico en caso de que sobreviviera a las diferentes contrastaciones a que la sometemos. Y finalm e n t e , viene el contrastarla p o r medio de la aplicación empírica de las conclusiones que pueden deducirse de ella. Lo que se pretende con el último tipo de contraste mencionado es descubrir hasta qué p u n t o satisfarán las nuevas consecuencias de la teoría —sea cual fuere la novedad de sus asertos— a los requerimientos de la práctica, ya provengan éstos de experimentos p u r a m e n t e científicos o de aplicaciones tecnológicas prácticas. T a m b i é n en este caso el procedimiento de contrastar resulta ser d e d u c t i v o ; veámoslo. Con ayuda de otros enunciados anteriormente aceptados se deducen de la teoría a contrastar ciertos enunciados singulares —-que podremos d e n o m i n a r « p r e d i c c i o n e s » — ; en especial, predicciones que sean fácilmente contrastables o aplicables. Se eligen entre estos enunciados los que no sean deductibles de la teoría vigente, y, más en particular, los que se en* Comunicación en el sesenta cumpleaños de Max Planck. El pasaje citado comienza con las palabras: «La tarea suprema del físico es la búsqueda de aquellas leyes sumamente universales», etc. (citado según A. EINSTEIN, Mein Weltbüd, 1934, pág. 168; traducción ingl. por A. HARRIS, The World as I see It, 1935, pág. 125). En LlEBIG, op. cit., se liailan con anterioridad ideas parecidas; cf. también MACH, Principien der Wármelehre (1896), págs. 443 y sigs. * La palabra alemana mEinfiíhlungí) es difícil de traducir; Harris vierte: «sympathetic understanding of experience» (compreiisión sim-pática de la experiencia).

http://psikolibro.blogspot.com

com . P e r o si la decisión es negativa. e intentaré mostrar que todos los problemas que se suelen l l a m a r ^epistemológicos» p u e d e n tratarse dentro del marco de dicho análisis. faUador. En particular. en virtud de unas conclusiones «verificadas». Vida de Santo Domingo de Silos. 151 {N. pueda establecerse que unas teorías sean «verdaderas». q u e provocaría incesantes malentendidos si se empleasen a q u í p a r a t r a d u c i r to falsify ( q u e el autor emplea exclusivamente en el sentido de «poner de manifiesto que algo es o era falso»). esta falsación revela que la teoría de la que se han deducido lógicamente es también falsa. y en que no la deja anticuada otra teoría en la evolución del progreso científico. En ningún momento h e asumido que podamos pasar p o r u n razonamiento de la verdad de enunciados singulares a la verdad de teorías. falsifier. los problemas a que da lugar la lógica inductiva pueden eliminarse sin dar origen a otros nuevos en su lugar. 4. esto quiere decir que hago desaparecer las barreras que ** E m p l e a m o s cl verlio falsar y sus derivados (falsable. e t c . quizá. la más i m p o r t a n t e es. la teoría a que nos referimos ha pasado con éxito las contrastaciones (por esta v e z ) : no hemos encontrado razones p a r a desecharla. Si la decisión es positiva. la siguiente : al rechazar el método de la inducción — p o d r í a decirse—• privo a la ciencia empírica de lo que parece ser su característica más importante . véanse la nota *1 antes del apartado 79 y el apartado *29 de m i Postscript. Historia troyaua polimétrica. Milagros de Nuestra Señora.blogspot. si las conclusiones h a n sido falsadas**. ni siquiera m e r a m e n t e «probables». al cual podemos dotar de este otro contenido semántico sin grave riesgo. esto es. e t c . si las conclusiones singulares resultan ser aceptables. B E R C E O . 91 c. falsification.Panorama de algunos problemas fundamentales 33 uaentren en contradicción con ella. no es inexistente en la historia del idioma con significado p r ó x i m o al q u e aquí le d a m o s : cf. Falsar es u n t é r m i n o técnico del juego del tresillo. En el procedimiento que acabamos de esbozar no aparece n a d a que pueda asemejarse a la lógica inductiva. No he supuesto un solo instante que. por otra p a r t e . o verificadas. Conviene observar que u n a decisión positiva p u e d e apoyar a la teoría e x a m i n a d a sólo temporalmente. E L PROBLEMA DE LA DEMARCACIÓN E n t r e las muchas objeciones que pueden hacerse contra las tesis que he propuesto ahora mismo. " Acerca de este término.). poema X . comp a r á n d o l o s con los resultados de las aplicaciones prácticas y de experimentos. podemos decir que ha «demostrado su temple» o que está loorroborada» *^ p o r la experiencia. ) como versión de to falsify y los suyos (falsifiable. http://psikolibro. Durante el tiempo en que una teoría resiste contrastaciones exigentes y minuciosas. del T. 114 c. pues otras decisiones negativas subsiguientes pueden siempre derrocarla. o sea. ) : pues tanto falsificar como falsear tienen en castellano u n sentido p e r f e c t a m e n t e vivo. falsación. A continuación tratamos de decidir en lo que se refiere a estos enunciados deducidos (y a o t r o s ) . En este libro pretendo dar u n análisis más detallado de los métodos de contrastación deductiva. al parecer.

asi como el capitulo •! de mi Postscript. derivaban de la e x p e r i e n c i a . H u m e conoció este problema e intentó resolverlo °. o i d e a s ) que. según entiendo. La sociedad abierta y SU. Los positivistas modernos son capaces de ver con mayor claridad que la ciencia no es u n sistema de conceptos. 11. pág. ' Cf. que no proporciona un acrilerio de demarcaciónit apropiado. con Kant se convirtió en el p r o b l e m a central de la teoría del conocimiento. aquellos conceptos que ellos creían lógicamente reducibles a elementos de la experiencia sensorial. en otras palabras. «cláusulas protocolarias» ' Acerca de esto (y.)]. 1933. apartado II [vers. por u n lado. cast.com . * Compárese con el próximo párrafo y la alusión a los epistemólogos. a este respecto. LODEL. *24 (los cinco últimoa párrafo») y *25. de E. impresiones. 230 y sig. tales como sensaciones (o datos sensib l e s ) . especialmente. Llamo problema de la demarcación ^ al de encontrar un criterio que nos permita distinguir entre las ciencias empíricas. *' Veo ahora que cuando escribí este texto sobreestimé a los «positivistas mo» dernos». asimismo. la última frase de su Enquiry Concerning Human Understanding. 1957. recuerdos visuales o auditivos. deberíamos designar al problema de la demarcación como «problema de K a n t » . Si. Debería haber recordado que. la cita de Reichenbach del texto correspondiente a la nota 1 del apartado 1. no de las cosas»— queda anulado por su final. (T. http://psikolibro. percepciones. el prometedor comienzo del Tractatus de Wittgenstein —«El mundo es la totalidad de los hechos. de un sistema teórico . llamamos «problema de H u m e » al de la inducción. sino más bien un sistema de enunciados * \ En consecuencia. Paidós.blogspot. cap. de lo tratado en los apartados 1 a 6 y 13 a 24). la razón principal por la que los epistemólogos con inclinaciones empiristas tienden a prender su fe en el «método de la inducción». compárese mi nota. especialmente loa apartados • l l (nota 5). siguiendo a Kant.1 enemigos. Mi respuesta a esta objeción es que mi principal razón para rechazar la lógica inductiva es precisamente que no proporciona un rasgo discriminador apropiado del carácter empírico. a los empiristas que siguen las banderas del «positivismo». en el que ataca a la persona que «no había dado significado a ciertos signos de sus proposiciones». o sea. En realidad. o. traducida. y los sistemas «metafísicos». parece ser que la constituye su creencia de que éste es el único método que puede p r o p o r c i o n a r un criterio de demarcación a p r o p i a d o : esto se aplica. como ellos decían. Erkenntnis 3. el más fundamental. págs. De estos dos problemas — q u e son fuente de casi todos los demás de la teoría del conocimiento— el de la demarcación es. etc. Buenos Aires. Véase también mi Open Society and its Enemies. *la incluyo aqui. no metatísico. están dispuestos a admitir únicamente como científicos o legítimos los enunciados que son reducibles a enunciados elementales (o «atómicos») de experiencia — a «juicios de percepción». Los antiguos positivistas estaban dispuestos a admitir únicamente como científicos o legítimos aquellos conceptos (o bien nociones. por otro. formando el apéndice *I. por ejemplo. «proposiciones atómicas».34 La lógica de la investigación científica separan la ciencia de la especulación metafísica. 426.

P e r o — n a t u r a l m e n t e — los positivistas creen que pueden decir de la metafísica m u c h a s otras cosas. condenó su propia Enquiry en la ultima página. ha condenado su propio Tractatus en la última página. más abajo. nada depende de los nomhres. p o r su misma naturaleza. citados en mi Open Society. desgraciadamente. Los positivistas suelen interpretar el problema de la demarcación de u n modo naturalista: como si fuese u n problema de la ciencia nat u r a l . págs. http://psikolibro. pero. creen que tienen que descubrir u n a diferencia — q u e existiría. que deberíamos « a r r o j a r al fuego» *^. '" Hume. y. lo que los positivistas t r a t a n r e a l m e n t e de conseguir no es tanto una demarcación acertada como d e r r i b a r definitivamente ^ y a n i q u i l a r la metafísica. en la naturaleza de las cosas— entre la ciencia empírica p o r una parte y la metafísica p o r otra. p o r definición. 1932. El hallazgo de u n criterio de demarcación aceptable tiene que ser u n a tarea crucial de cualquier epistemología que no acepte la lógica inductiva. *sin duda alguna bajo la influencia de Comte. D. en tal caso la caracterización de la metafísica como u n absurdo carente de sentido será t r i v i a l : pues a la metafísica se la define n o r m a l m e n t e como no empírica. No cabe duda de que el criterio de demarcación implicado de este modo se identifica con la lógica inductiva que piden. po» H. lo hice sólo porque necesitaba un término no cargado con la connotación de enunciado perceptivo. En lugar de considerar que se encuentran ante la tarea de prop o n e r una convención a p r o p i a d a . los apartados 7 y 28).Panorama de algunos problemas fundamentales 35 o como los quieran l l a m a r * ' — . no es sino u n parloteo absurdo —«sofistería e ilusión». como dice H u m e . también los Early Essays on Social Philosophy de COMTE. (Véase la nota 2 al apartado 10. cf.blogspot. lo adoptaron pronto otras personas. Cuando inventé el nuevo nombre «enunciado básico» (o «proposición básica»: véanse. además de que sus enunciados son no empíricos.com . Las expresiones «absurdo» y «carente de sentido» c o m p o r t a n una evaluación peyorativa (y se pretende que la c o m p o r t e n ) . por tanto. Tratan constantemente de demostrar que la metafísica. nota 51 del capítulo I I . sin duda alguna. nos encontramos con que cada vez que los positivistas h a n intentado decir con m a y o r claridad lo que significaba «con sentido» la tentativa conducía al mismo r e s u l t a d o : a u n a definición de «cláusula con sentido» (en contraposición a «pseudocláusula sin sentido») que simplemente reitera el criterio de demarcación de su lógica inductiva. Mili había usado la expresión «carente de sentido» de forma análoga. más tarde. ed. Cf.) ' CARNAP. y lo utilizaron para transmitir justamente la clase de significado que yo había querido evitar. p o r decirlo así. Esto «se hace patente» con gran claridad en el caso de Wittgens" Desde luego. apartado *29. que «no perteneciente a la ciencia e m p í r i c a » . Anteriormente. también mi Postscript. Erkenntnis 2. Pero si con las expresiones «absurdo» o «carente de sentido» no queremos expresar otra cosa. Hutton. Como quiera que sea. 1911. Desde el momento en que rechazo la lógica inductiva h e de rechazar también todos estos intentos de resolver el problema de la demarcación : con lo cual este problema aumenta de importancia en el presente estudio. 219 y sigs. de igual modo que Wittgenstein.

el hecho mencionado arriba significa que una ley natural no tiene. * (No cabe duda de que se pretendía incluir en «formación» la transformación y la deducción. Podemos darnos cuenta de que el criterio de sentido de Wittgenstein coincide con el criterio de demarcación de los induetivistas. como es natural. por cierto. En lo que se refiere a las leyes naturales. " Schlick atribuyó a Wittgenstein la idea de tratar las leyes científicas como pseudoproposiciones. Schlick escribe (pág.] ' SCHLICK. ha sido expresada p o r Schlick *' con las siguientes p a l a b r a s : «El p r o b l e m a de la inducción consiste en p r e g u n t a r por la justificación lógica de los enunciados universales acerca de la realidad. es «la tarea suprema del físico»: nunca podrían aceptarse como enunciados auténticos o legítimos. sin más que r e m p l a z a r las palabras «científica» o «legítima» p o r «con sentido». que no existe semejante justificación lógica: no puede h a b e r ninguna. Proposición 5. como dice Einstein ^.com . Si se aplicase con absoluta coherencia.01. con Hume. [vers.) Pero. Véase también el apartado *12 de mi Postcript. aniquilan j u n t a m e n t e con ella la ciencia natural. 4. mi Open Society. por el simple hecho de que no son auténticos enunciados» '. ° Cf. Si puedo añadir. en realidad. 1956. pues hacemos siempre —por decirlo así— la salvedad de que puede ser modificada a la vista de nuevas experiencias. *Esto se escribió en 1934.. sino que es Inás bien una prescripción para la formación de enunciados». Revista de Occidente. TIERNO GALVÁN. y «A Note on Berkeley as a Precursor of Mach». cast.. de E. por ejemplo. Esto hace ver que el criterio inductivista de demarcación no consigue trazar una línea divisoria entre los sistemas científicos y los metafísicos. [Véanse. págs. 1931. con lo cual se resolvía el problema de la inducción. pág. 1959. algunas palabras acerca de esta situación lógica. Tractatus Logico-Philosophicus (1918 y 1922). 26 y sigs. entre paréntesis —continúa Schlick—. que ha de cubrir todas las proposiciones con s e n t i d o ) . en principio. notas 46 y 51 y sig. Pues tampoco las leyes científicas p u e d e n reducirse lógicamente a enunciados elementales de experiencia. reimpreso en mi Conjectures and Refutations. cit.221. 1 5 1 ) : «Se ha hecho notar a menudo que. según el cual toda proposición con sentido tiene que ser lógica' mente reducible* a proposiciones elementales (o «atómicas»). el carácter de un enunciado. el criterio de sentido de Wittgenstein rechazaría por carentes de sentido aquellas leyes naturales cuya búsqueda. del capítulo 11. (Cf. En mi Postscript trato asimismo este problema: apartados *11 a *14 y *19 a *26. en sus ansias de aniquilar la metafísica. y p o r qué ha de asignar a unos y otros el mismo estatuto : * WITTGENSTEIN. no podemos hablar nunca de una verificación absoluta de una ley.)].03 y 2.) Schlick atribuía esta teoría a una comunicación personal de Wittgenstein. que caracteriza como descripciones o «imágenes de la realidad» ^ (caracterización.. la nota 1 del apartado 2. y. 4. en Contemporary British Philosophy.blogspot. http://psikolibro. 1953. op. Proposiciones 4. " WITTGENSTEIN. Y es precisamente al llegar al problema de la inducción donde se d e r r u m b a este intento de resolver el problema de la demarcación : los positivistas. por tanto. estrictamente. se encontrarán otras referencias en la nota *1 que precede al apartado 12 (pág. 1957 (T. 156 (la cursiva es mía). Naturwissenschaften 19. es mucho más antigua : forma parte de la tradición instrumentalista que puede hacerse remontar a Berkeley e incluso más atrás. me refiero exclusivamente. IV.36 La lógica de la investigación científica tein. en The British Journal for the Philosophy of Science. al Tractatus («se hace patente» es una de sus expresiones favoritas). Reconocemos.. Madrid. La tentativa wittgensteiniana de desenmascarar el p r o b l e m a de la inducción como un psevuloproblcma vacío. mi trabajo «Three Views Concerning Human Knowledge». 57).

. 51 y 52 del capítulo 11. entregado en enero de 1955 para el lomo dedicado a Cfernap (aún no publicado) de la Library of Living Philosophers. '" Tesis de O. el apartado 78 (por ejemplo. sino. ed. irrevocablemente verdaderos °. en vez de semejante cosa. Así pues. notas 46. En cuanto a si tal convención es a p r o p i a d a o no lo es. ante un sistema dado de enunciados. http://psikolibro. p o r tanto. para quienes buscan la aplicabilidad práctica. capítulo 24). seamos capaces de decir si es asunto o no de la ciencia empírica el estudiarlo más de cerca.blogspot. Y lo mismo h a r á n quienes ven «la esencia de la ciencia. el positivismo lleva a una invasión del campo científico p o r aquélla *. Frente a estas estratagemas'antimetafísicas —antimetafísicas en la intención. la nota 1). que consideran reside en su «carácter de totalidad» y en su «verdad y esencialidad reales» '^". o en definir los conceptos de «ciencia empírica» y de «metafísica» de tal manera que. P o r tanto.. en última instancia. en lugar de descastar radicalmente la metafísica de las ciencias empíricas. mas sólo es posible u n a discusión razonable de estas cuestiones entre partes que tienen cierta finalidad común a la vista. mi Open Society. las opiniones pueden d i f e r i r . presentándolas como el blanco verdadero o esencial de la ciencia. por P. como finalidad d e la ciencia. Las metas de la ciencia a las que me refiero son otras. su p o d e r de elucidar los problemas de la teoría del conocimiento. P o r supuesto que la elección de tal finalidad tiene que ser. o sea. Así pues. 1924). ' Esta es la tesis de Dingier. A. objeto de una decisión que vaya más allá de toda argumentación racional *^. SciiiLPP. No alcanzo a ver más que una sola vía para argumentar racionalmente en apoyo de mis p r o p u e s t a s : la de analizar sus consecuencias lógicas —señalar su fertilidad. nota 1 del apartado 19.Panorama de algunos problemas fundamentales 37 pues el veredicto del dogma positivista del sentido es que ambos son sistemas de pseudoaserciones sin sentido.com . en la que tanto otras personas como yo vemos la realización más completa hasta la fecha de lo que yo llamo «ciencia empírica». cf. lo cual serviría únicamente para perturb a r la cuestión y significaría una recaída en el dogmatismo positivista. Mi criterio de demarcación. Mas espero que sean aceptables para todos los que no' só_Io aprecian el rigor lógico. claro está— no considero que haya de ocuparme en derrib a r la metafísica. SpANiv (Kate^orienlehre. * Véanse también mi Open Society. lia de considerarse como una propuesta para un acuerdo o convención. en última instancia. " Creo que siempre es posible una discusión razonable entre partes interesadas por la verdad y dispuestas a prestarse atención mutuamente (cf. sino la libertad de dogmatismos . y mi trabajo «The Demarcation between Science and Metaphysics». Difícilmente estarán dispuestos a otorgar esta dignidad a la física teórica moderna. por juicios de valor y por predilecciones. No trato de justificarlas. es seguro que rechazará las propuestas que voy a h a c e r aifuí. admito abiertamente que p a r a llegar a mis propuestas me he guiado. sin embargo. quienquiera que plantee un sistema de enunciados absolutamente ciertos. en su dignidad». pero se sienten atraídos aún en Cf. en formular u n a caracterización a p r o p i a d a de la ciencia empírica.

podemos distinguir tres requisitos que nuestro sistema teórico empírico t e n d r á que satisfacer.com . y EINSTEIN. también: PLANK. En ocasiones se describe esta situación diciendo que existen muchísimos «mundos lógicamente posibles» —posiblemente u n n ú m e r o infinito de ellos—. Pues no p u e d e negarse que. ingl.38 La lógica de la investigación científica m a y o r medida por la aventura de la ciencia y p o r los descubrimientos que una y otra vez nos enfrentan con cuestiones nuevas e inesperadas. por A. posible. es decir. «Die Religiositat der Forschung». de suerte que p u e d a representar u n m u n d o no contradictorio. a veces. y que —en esta misma m e d i d a — es «metafísica» ". así como ha habido ideas metafísicas que h a n puesto una barrera al avance de la ciencia. Positivismus und r/Bale Aussenwelt (1931). * Véanse. han existido otras — t a l el atomismo especulativo— que la han ayudado. págs. \ si miramos el asunto desde un ángulo psicológico. P r i m e r o . no será metafísico. y a fin de trazar u n a línea de demarcación clara entre la ciencia y las ideas metafísi-'" cas — a u n cuando dichas ideas p u e d a n haber favorecido el avance de la ciencia a lo largo de toda su historia. 23 y sigs. s u m a m e n t e b r u m o s a s ) : fe desprovista enteramente de garantías desde el p u n t o de vista de la ciencia. *' Cf. L A E X P E R I E N C I A COMO MÉTODO La tarea de formular una definición aceptable de la idea de ciencia empírica no está exenta de dificultades. con todo. 43. Ni siquiera llego a afirmai que la metafísica carezca de valor para la ciencia empírica.blogspot. en Mein Weltbild (1934). los apartados 6 y 2 1 ) . asimismo. sino representará u n m u n d o de experiencia " Cf. que nos desafían a ensayar respuestas nuevas e insospechadas. Una vez que he hecho estas advertencias. pág. El hecho de que ciertos juicios de valor hayan influido en mis propuestas no quiere decir que esté cometiendo el error de que he acusado a los positivistas —el de intentar el asesinato de la metafísica p o r medio de nombres infamantes—. sigo considerando que la p r i m e r a tart^a de la lógica del conocimiento es p r o p o n e r un concepto de ciencia empírica con objeto de llegar a un uso lingüístico — a c t u a l m e n t e algo incierto— lo más definido posible. Y. me siento inclinado a pensar que la investigación científica es imposible sin fe en algunas ideas de una índole p u r a m e n t e especulativa (y. en segundo lugar. Con objeto de precisar u n poco más esta afirmación. HARRIS. h a de ser sintético. debe satisfacer el criterio de demarcación (cf. se pretende que el sistema llamado «ciencia empírica» represente únicamente un m u n d o : el «mundo real» o « m u n d o de nuestra experiencia» * ' . el apartado 85 y mí Postscript. trad. Tlie fVorld as I see It (1935). el apéndice *X http://psikolibro. ^. Algxmas de ellas surgen del hecho de que tienen que existir muchos sistemas teóricos cuya estructura lógica sea muy parecida a la del sistema aceptado en un m o m e n t o d e t e r m i n a d o como sistema de la ciencia empírica.

1931. L A FALSABILIDAD COMO CRITERIO DE DEMARCACIÓN El criterio de demarcación inherente a la lógica inductiva —esto es. aún con mayor c l a r i d a d : «Si no es posible determinar si un enunciado es verdadero. todos los enunciados «con sentido») sean susceptibles de una decisión definitiva con respecto a su verdad y a su falsedad .Panorama de algunos problemas fundamentales 39 p o s i b l e . págs. sino por su método de distinción. Esto quiere decir que han de tener una forma tal que sea lógicamente posible tanto verificarlos como falsarios. y Waismann escril)e. puede describirse la teoría del conocimiento. pág. P o r tanto. 150. lo que niego es que exista nada que pueda llamarse inducción en lo que se denominan «ciencias inductivas»: que existan «procedimientos inductivos» o «inferencias inductivas». debemos elegir ' SCHLICK. Mas.blogspot. Erkenntnis 1.. 19.. en tercer teiniino. desde luego.) P o r tanto.. Así. ^'cómo ha de distinguirse el sistema que represente nuestro m u n d o de experiencia? He a([ui la respuesta: por el hecho de que se le ha sometido a contraste y ha resistido las contrastaciones.decidihles de modo concluyentei). dice S c h l i c k : i(. ésta es también la opinión de los inductivistas. podemos decir que tienen que ser (¡. que intentan caracterizar la ciencia empírica por su empleo del método inductivo. la «experiencia» resulta ser un método distintivo mediante el cual un sistema teórico puede distinguirse de o t r o s . meaning^—• equivale a exigir que todos los enunciados de la ciencia empírica (o. 229. a la llamada «inducción matemática». Naturwissenschajten 19. Según esta opinión. *'' En su Logical Syntax (1937. ' WAISMANN. es menester que sea un sistema que se distinga — d e alguna m a n e r a — de otros sistemas semejantes por ser el que represente nuestro m u n d o de experiencia. las teorías no son nunca verifical)les empíricamente. (Desdfi luego. cuya tarea es el análisis del método o del proceder peculiar de la ciencia empírica. entonces carece enteramente de sentido : pues el sentido de un enunciado es el método de su verificación» ^. en mi opinión.). Así pues. pág.30.com . 321 y sig. u n auténtico enunciado tiene (pie ser susceptible de verificación concluyente-a ^. Ahora b i e n . *' No me refiero aquí. is^rá lógicamente inadmisible la inferencia de teorías a p a r t i r de enimciados singulares que estén «verificados p o r la experiencia» (cualquiera que sea lo que esto quiera d e c i r ) . el dogma positivista del significado o sentido [en ingl. 6. con lo cual la ciencia empírica se caracteriza —al parecer— no sólo por su forma lógica. Esto quiere decir que se le ha de distinguir aplicándole el método deductivo que pretendo analizar y describir. Si queremos evitar el error positivista de que nuestro criterio de demarcación elimine los sistemas teóricos de la ciencia n a t u r a l *^. como una teoría del método empírico — u n a teoría de lo que normalmente se llama experiencia. Carnap admitía que se trataba do un error (y mencionaba mis críticas). y todavía avanzó más en este sentido en http://psikolibro. no existe nada que pueda llamarse inducción *'.

) . ((lloverá a(pií m a ñ a n a » . nos proporciona informaciones positivas haya de caraclerizarsc [)or satisfacer ima exigencia negativa. la nota 1 J e l aparlodu 4. Die Katisaliliil and ilirp Cri'nzfn ( I 9 . cpie a n t e r i o r m e n t e (en el apartado 4 ) he criticado e n é r g i c a m e n t e el empleo de la idea de sentido como criterio de demarcación. § 10 {paps.40 ha lógica de la investigación cientijica un criterio que nos permita ailinitir en el dominio de la ciencia em])írica incluso enunciados que no puedan verificarse.'5.deludo a su caráclcr lógico— con enunciados singulares posibles. 1037. 27 ) . pág. se encamina en una direccitin falsa. (Así.smo. " ó ) q u e . Estas consideraciones nos sufíieren i ue el criterio de demarcaci<ui (pie hemos de adoptar no es el de la i p) ijiraltilidad. I. Die Definition {." ed. como es la de rcfutahilidad.. es u n puro m i t o (aunf|ue gran n ú m e r o de refutaciones de mi teoría están ba. y en D l B l s i. segéui se admite. pero sí (pie sea susv i-plilde de selección en un sentido negativo por medio de contrastes i pruehas cin])íricas: ¡la de ser posible refutar por la experiencia un s'slcina cienlijico entpirico '. F n otros autores se e n c u e n t r a n ideas a n á l o g a s : por ejemplo. en F R A N K .lo\(rá acpii mañana» no se considerará em[)írico. *^ üiis(^rvese (}ue prü})<)níj. Advie'rtase. y q u e ataco el dogrna del sentido. [uies el volumen de informaeiém |iosili\íi «pie un enunciado científico comporta es tanto mayor cuanto más'fácil es <\ue cli(i([»e . Sin emhargo. (liindc rcconoci*) el liecho Í]C que las Icyrs iinivcrsnlos no son solamcnl(i ((('(niv(^nicnt('^'> para la ciLMicia. puede muy hien jiarecer que toda sugerencia de que la ciencia (pie. por el simple hecho de (pie no puede ser refutado . 13 y s i g . capitulo I. 100 y sip. asimi. paps. auníjue no es necesario expulsarlas tie la ciencia. si'ilo admitiré un sistenuí entre los cienlífieos o empíricos si es siiseeptil)le de ser fontrnslndo |)or la experiencia. (No en vano llamamos ((leyes» a las leyes de la Nalurale/a : cuanto más prohihcn más dicen. TestabíUty and Mcaniíifi. ' i l ) . Dicho de o l í ) m o d o : no exigiré que un sistema científico pueda ser seleccionado. ]'(?r(> n i su i)!ira iniliirtivista ÍAi^ivnl Foundations of Probability {19.AV. más arrilia. aún más enerí^icíhuente.nuevo un intento de volver contra mí mi propia crítica del criterio induelivista de demarcaci(ui : pues podría parecer que cabe su--citar objeciones contra la falsahilidad como criterio de demarcación aiuilogas a las (pie yo he' suscitado contra la verificahilidad. pero no de sentido. en el at>artado 9. el enunciado «lloverá o no l. Por tanto.o la falsaliilitlad Cíjmo criterio de demareacií'm.blogspot. ^itio incluso «cscncialosi» (Philosophy of Sciriicfí 4 . Véanse también el apéndice *I y el capítulo *1 de mi Postscript. l'.com .) Puede también hacerle ih. especialmente los apartados *17 y *19. mientras que a este otro. ésta puede manejárselas perfectamente sin cuas. en un sentido positivo . de una vez para siempre. h a r é ver (en los apartados ^l a 16) ipie e-^la ohjecii'm carece de jicso. 7(71 ) se ve oblifíaílo a (leeir (pág.n jirimcr lugar. ((•{.10) \U('1V(Í a una pftsiciíin muy scnicjantc a la tpie aquí c r i t i c a m n s : al e n c o n t r a r (jue las leyes u n i \ ei-ilcs liriicn prcbahiUdad cero (pií^. Pero.) Pueden hacerse varias ohjcciorics ai criterio de demarcación que acallamos de p r o p o n i r . ciertamente.a falsahilidad separa dos tipos de enunciados perfectamente dolados de sentido.) http://psikolibro. d(d)e considerársele empírico. no alrededor de él. .sadas en é l ) decir que haya propuesto j a m á s la falsaljilidad como criterio ile sentido. además. í'Jül ). sino el de la falsahilidad de los s i s t e m a s * ' . los falsahles y los no falsables : traza u n a línea dentro del leníruaje eon sentidí).

que lleva a la falsedad de enunciados universales. se p u e d e . r e t i r a r mi propuesta de a d o p t a r la falsabilidad como criterio de demarcación. P o d r í a decirse que.Panorama de algunos problemas fundamentales 41 Este ataque no m e alteraría. a d o p t a r la posición de negarse a a d m i t i r cualquier experiencia falsadora. o sea. pero el procedimiento aludido siempre es lógicamente posible . Pues voy a p r o p o n e r (en los apartados 20 y siguientes) que se caracterice el m^étodo empírico de tal forma que excluya precisamente aquellas vías de eludir la falsación que mi imaginario crítico señala insistentemente. esto es. en principio. Esta contradicción surge únicamente si se supone que todos los enunciados científicos empíricos han de ser «decidibles de modo concluyente». Pues éstos no son j a m á s deductibles de enunciados singulares. Su raíz se encuentra en la aparente contradicción existente entre lo que podría llamarse «la tesis fundamental del empirismo» —la de que sólo la experiencia puede decidir acerca de la verdad o la~ falsedad de los enunciados científicos— y la inadmisibilidad de los razonamientos inductivos. de la que se dio cuenta H u m e . es el único tipo de inferencia estrictamente deductiva que se mueve. pero no necesito. incluso admitiendo la asimetría.blogspot. el p r o b l e m a de la validez de las leyes naturales. con toda razón. p o r ello. m e d i a n t e la introducción ad hoc de una hipótesis auxiliar o por cambio ad hoc de u n a definición. En consecuencia. incluso. Me veo obligado a a d m i t i r que esta crítica es justa . por el contrario. sino. sin caer en incoherencia lógica. en «dirección i n d u c t i v a » : esto es. que. Mi propuesta está basada en u n a asimetría entre la -verificabilidad y la falsabilidad: asimetría que se deriva de la forma lógica de los enunciados universales **. Más grave puede parecer u n a tercera objeción. sigue siendo imposible — p o r varias razones—• falsar de u n modo concluyente u n sistema teórico : pues siempre es posible encontrar una vía de escape de la falsación. De acuerdo con mi propuesta. tanto su verificación como ** Me ocupo ahora más a fondo de esta asimetría en el apartado *22 de mi Postscrif%. Una argurnentación de esta índole. Su meta no es salvarles la vida a los sistemas insostenibles. p o r ejemplo. como lógicamente posibles. p o r medio de inferencias p u r a m e n t e deductivas (valiéndose del modus tollens de la lógica clásica) es posible argüir de la verdad de enunciados singulares la falsedad de enunciados universales. lo que caracteriza al método empírico es su m a n e r a de exponer a falsación el sistema que h a de contrastarse: justamente de todos los modos imaginables. http://psikolibro. como si dijéramos. pero sí p u e d e n estar en contradicción con estos últimos.com . elegir el que comparativamente sea más apto. y p u e d e pretenderse que este hecho convierte en dudoso — p o r lo menos— el valor lógico del criterio de demarcación que h e p r o p u e s t o . El criterio de demarcación propuesto nos conduce a una solución del problema de H u m e de la inducción. Se reconoce que los científicos no suelen proceder de este modo. de enunciados singulares a universales. sometiendo a todos a la más áspera lucha por la supervivencia.

m i e n t r a s que r a r a vez se suscitan dudas acerca de la condición empírica de los enunciados singulares. a veces. 7. véase también mi trabajo mencionado en la nota 1 del apartado 4. los problemas de la base empírica —esto es. Peífe incluso en este caso se h a conseguido algo. Es cierto que se tienen errores de observación. etc. mientras que el p r o b l e m a de la base empírica pertenece casi exclusivamente a la teoría del conocimiento. los concernientes al carácter empírico de enunciados singulares y a su contrastación— desempeñan un p a p e l en la lógica de la ciencia algo diferente del representado por la mayoría de los demás problemas de que h a b r e m o s de ocuparnos. u n a urgencia inmediata en lo que se refiere a los sistemas teóricos. más en particular.com . (Llamo «enunciado básico» o «proposición básica» a un enunciado que p u e d e servir de premisa en u n a falsación e m p í r i c a : brevemente dicho. P u e s gran parte de éstos se encuentran en relación estrecha con la práctica de la investigación. sin embargo. y que dan origen a enunciados singulares falsos. con las relaciones entre experiencias perceptivas y enunciados básicos. Todas estas expresiones muestran u n a ten* Acerca de esta question. P o r tanto. o.blogspot. desaparece la contradicción: el método de falsación no presupone la inferencia inductiva.42 La lógica de la investigación científica su falsación han de ser posibles. Me ocuparé de ellos. Si renunciamos a esta exigencia y admitimos como enunciados empíricos también los que sean decidibles en un solo sentido —decidibles unilateralmcnte. E L PROBLEMA DE LA «BASE EMPÍRICA» P a r a que la falsabilidad pueda aplicarse de algún modo como criterio de demarcación deben tenerse a mano enunciados singulares que p u e d a n servir como premisas en las inferencias falsadoras. pspecialmentc el apartado "'2. nuestro criterio aparece como algo que solamente desplaza el problema — q u e nos retrotrae de la cuestión del carácter empírico de las teorías a la del carácter empírico de los enuneiadós singulares. P o r tanto. asimismo. a la enunciación de u n hecho singular. Pues en la práctica de la investigación científica la demarcación presenta. especialmente. y. ya que dan lugar a muchos puntos obscuros: lo cual ocurre. sino únicamente las transformaciones tautológicas de la lógica deductiva. falsables— y p u e d a n ser contrastados mediante ensayos sistemáticos de falsación. cuya validez no se pone en tela de juicio ''.) Se h a considerado con frecuencia que las experiencias perceptivas proporcionan algo así como una justificación de los enunciados básic o s : se ha m a n t e n i d o que estos enunciados están «basados sobre» tales experiencias. que mediante éstas se «manifiesta p o r inspección» la verdad de aquéllos. pero un científico casi nunca se encuentra en el trance de describir u n enunciado singular como no empírico o metafísico. mi Postscript. o que dicha verdad se hace «patente» en las experiencias mencionadas. * que ahora cstii incluido aquí en el apéndice *I. http://psikolibro.

*' Desde que escribí estas palabras he generalizado esta formulación: pues la contrastación intersubjetiva es meramente un aspecto muy importante de la idea más general de la crítica intersubjetiva. se tenía la impresión (exacta) de que los enunciados sólo pueden justificarse lógicamente mediante otros enunciados: por ello. capítulo II. O B J E T I V I D A D •CIENTÍFICA Y CONVICCIÓN SUBJETIVA Las palabras «objetivo» y «subjetivo» son términos filosóficos cargados de una pesada herencia de usos contradictorios y de discusiones interminables y nunca concluyentes.blogspot." e d . 8. sección 3. 3. Methodenlehre. ) : Critica de la razón pura (Sopeña Argentina. The Trascendental Doctrine of Method. las relaciones lógicas objetivas existentes entre los diversos sistemas de enunciados científicos y en el interior de cada uno de ellos.Panorama de algunos problemas fundamentales 43 dencia perfectamente razonable a subrayar la estrecha conexión existente entre los enunciados básicos y nuestras experiencias perceptivas. que he tratada http://psikolibro. P o r el momento. p o r una parte. página 192 del t. según creo. Diré. capítulo II. En los ajiartados 25 a 30 trataremos con algi'in detalle los problemas referentes a la base empírica. de J. pág. trad. o.". ^ Kritik der reinen Vernunft. yo mantengo que las teorías científicas no son nunca enteramente justificables o verificablcs. Kant utiliza la palabra «objetivo» p a r a indicar que el conocimiento científico ha de ser justificable. cast. página 848. II (T. sección 3.. que la objetividad de los enunciados científicos descansa en el hecho de que pueden contrastarse intersubjetivamente *'. entonces su fundamento es objetivo y suficiente» ^. en el mejor de los casos. de la idea de la regulación racional mutua por medio del debate critico. DEL PEROJO y F. ALVAREZ. las señalaban fantasinalmente con metáforas. Teoría trascendental del método. Haupslück. Esta idea más general. KEMP SMITH. y. no obstante. dicho de otro modo. T a m b i é n en este caso puede encontrarse una solución. que no pueden j a m á s justificar cnxmciado alguno (aun cuando pueden ser objeto de investigación psicológica). Con todo. Buenos Aires). L. por tanto. por N. pero que son. ingl.". 1952 (4. y era descrita por expresiones de análoga obscuridad que no aclaraban n a d a . 2. sino que resbalaban sobre las dificultades' o. contrastables. «Si algo es válido — e s c r i b e — para quienquiera que esté en uso de razón. Abschnitt (2.)}. Ahora bien . por otra. 645) [vers. si separamos claramente los aspectos psicológicos del problema de los lógicos y metodológicos. he de volverme hacia el problema de la objetividad científica. nuestras experiencias subjetivas o nuestros sentimientos de convicción." ed. 1933: Critique of Pare Reason.com . El empleo que bago de los términos «objetivo» y «subjetivo» no es muy distinto del k a n t i a n o . Hemos de distinguir. la conexión entre las percepciones y los enunciados permanecía obscura. pues los términos «objetivo» y «subjetivo» que acabo de utilizar necesitan aclaración. independientemente de los caprichos de n a d i e : una justificación es «objetiva» si en principio puede ser contrastada y comprendida por cualquier persona.

§ 19. el apartado 12). Methodcnlchre. I?xpresó tal descubrimiento.44 La lógica de la investigación científica K a n t aplica la palabra «subjetivo» a nuestros sentimientos de convicción (de mayor o menor g r a d o ) ^. incluso. cit. Haupstiick." ed. Critique of Pure Reason. pág. sección 3. 196t (T. ser reproducidos en su laboratorio durante cierto tiempo. apartado 32. ' Cf. })ucde definirse el efecto físico científicamente significativo como aquél que cualquiera puede r e p r o d u c i r con regtilaridad sin más (¡uo llevar a cabo el experimento a p r o p i a d o del modo prescrito. Kritik der reinen Vernunft. sino con acontecimientos que. y *V[. con el empleo de hipótesis y de enunciados universales—. por N. en particular.com . contrastables intersubjetivamente ^. 159). también pueden servir razones objetivas como acausas subjetivas del juzgar» •*. 2. * \'¿u>.". SCHWAKTZ. hasta que las hemos repetido y contrastado. [vers. puesto (|ue dcí)en ser conslraslabI(« intcrsubjolivamente. que tal vez pueden. Todo físico experimental conoce esos sorpiendentes e inexplicables «efectos» aparentes. vers. y en mi Poverty of Historicism [traducción castellana por P. Trascendental Doctrine of Elements. Sólo cuando se da la recurrencia de ciertos acontecimientos de acuerdo con reglas o regularidades —y así sucede con los experimentos repetibles— pueden ser contrastadas nuestras observaciones p o r cualquiera (en p r i n c i p i o ) .(. Ningún físico serio osaría publicar. la forma de leyes universales o teorías. desde el momento en que reflexionamos sobre ellas y nos convencemos de su congruencia. Sólo merced a tales repeticiones podemos convencernos tie quie no nos encontramos con una mera «coincidencia» aislada. § 19 (2. ingl. Yo no postulo semejante principio (cf. página 193 del t. I (T...)]. pág. pero estoy de acuerdo en que los enunciados cientílicos.. capítulo II. El examen de cómo aparecen éstos es asunto de la psicología: pueden surgir.)}. II (T. 646 [trad. Taurus. pág. ' Kant se dio cuenta de que de la objetividad que se ha requerido para los enunciados científicos se sigue que deben. Kritik der reinen Vernunft.blogspot. debido a su regularidad y reproductibilidad. por ejemplo. . Quizá fue K a n t el primero en darse cuenta de que la objetividad de los enunciados se encuentra en estrecha conexión con la construcción de teorías —es decir. son. «según leyes de la a s o c i a c i ó n » ' . En realidad. también In nota • ! del apartado 12. Madrid. Trascendentale Elementarlehre. trad. página 142. se somete a estudio también en mi Postscript. por medio de su «principio de suceBÍón temporal de acuerdoi con la ley de causalidad» (principio que creyó podía demostrar a priori por medio del razonamiento que hemos indicado). KEMP SMITH. "" Ibíd. cast. *II. Abschnitt (2.* ed. ser contrastables intersubjetivamente en cualquier momento. JAI miseria del historicismo. 849. en principio. ingl. capítulos 23 y 24. por tanto..)l * Cf. de modo poco claro. 3. cit. P o r supuissto. han de tener siempre el «urúcler de lilpólcsis universales. pero que finalmente desaparecen sin dejar rastro. http://psikolibro. pág. ni las aceptamos como científicas. Ni siquiera tomamos muy en serio nuestras observaciones. en concepto de descubrimiento científico. 1933.. ningún físico diría en tales casos que había hecho un descubrimiento científico (aun cuando puede intentar una nueva puesta a i)íinto de sus experimento^ con objeto de hacer reproducible el efecto). esp. y que han de tener. ningún «efecto oculto» (como con cierta extensión en mi Open Sociaty and its Enemies. 136 del t. en los capítulos *I..

Pero. después de haber reproducido él mismo (así como Morley) el resultado negativo de Michelson. segu)"o de la evidencia de mis percepciones. o un sentimiento de convicción. * Véase también el apartado 22. P e r o . ¿aporta. y reciente. y cualqui(. puesto que otras contrastaciones posteriores volvieron a dar resultados negativos. desde el punto de vista epistemológico. y explicar las observaciones divergentes de Miller como «debidas a causas de error desconocidas». P o r intenso que sea un sentimiento de convicción nunca p o d r á justificar un enunciado. resultado observado por Miller (1921-1926) en M o u n t Wilson. o simplemente de una insegura sospecha: nada de todo esto desempeña el menor papel en la cuestión de cómo pueden justificarse los enunciados científicos. para cuya reproducción no pudiese d a r instrucciones.com . P . es decir. no p u e d e aparecer en el campo de la ciencia objetiva más que en forma de hipótesis psicológica. en especial la nota * 1 .) P o d e m o s volver ahora a u n aserto planteado en el apartado anter i o r : a mi tesis de que una experiencia subjetiva. Incluso el hecho — p a r a m í tan firmemente establec i d o — de que estoy experimentando u n sentimiento de convicción. la cual. ya que otras contrastaciones posteriores habían llevado a resultados negativos. ciertas predicciones acerca de mi conducta — q u e pueden confirmarse o refutarse mediante contrastaciones experimentales—. todo ello la más leve razón a la ciencia para aceptar mis enunciados? ¿ P u e d e justificarse ningún enunciado p o r el hecho de que K.blogspot.Panorama de algunos problemas fundamentales 45 propongo llamarlo) de esta índole. a b r u m a d o por la intensidad de mi e x p e r i e n c i a : puede parecerme absurda toda duda. acaso. puedo estar absolutamente convencido de la verdad de vui enunciado. Las consideraciones del tipo que acabo de hacer no nos proporcio- ' E n la bibliografía de la física se e n c u e n t r a n varios ejemplos de informes presentados por investigadores serios sobre la aparición de efectos que no podían ser reproducidos a voluntad. R. es costumbre considerar que los decisivos son estos últimos. y de que semejantes experiencias y convicciones no p u e d e n desempeñar en la ciencia otro p a p e l que el de objeto de una indagación empírica (psicológica). carece enteramente de importancia que mi sentimiento de convicción haya sido fuerte o débil. es el resultado positivo •—que no ha recibido explicación— del experimento de Michelson. que haya procedido de una impresión poderosa o incluso irresistible de certeza indudable (o «evidencia»). esté absol u t a m e n t e convencido de su verdad? La única respuesta posible es que no. Semejante «descubrimiento» se rechazaría más que de prisa por quimérico. n a t u r a l m e n t e . (De ello se sigue que cualquier controversia sobre la cuestión de si ocurren en absoluto acontecimientos que en principio sean irrepetibles y únicos no p u e d e decidirse p o r la ciencia: se trataría de una controversia metafísica. el psicólogo puede deducir. nunca p u e d e n justificar un enunciado científico . Un ejemplo m u y conocido. P e r o . simplemente p o r q u e las tentativas de contrastarlo llevarían a resultados negativos". P o r tanto.ra otra sería incompatible con la idea de la objetividad científica. pide un contraste o comprobación intersubjetivo : a partir de la conjetura de que yo tengo este sentimiento de convicción. valiéndose de teorías psicológicas y de oíra índole. http://psikolibro.

Pero la contrastabilidad intersubjetiva implica siempre que. puesto que h a n de ser contrastables intersubjetivamente. de h e c h o . y la ausencia de enunciados líltimos que no necesitasen ser contrastados— crea. si los enunciados básicos han de ser contrastables intersubjetivamente a su vez. p o r t a n t o . Sin embargo.com . a veces. tienen que poderse contrastar de m a n e r a análoga — y así ad infinitum. nos ayudan a caer en la cuenta de su dificultad principal. quiero ú n i c a m e n t e señalar que la circunstancia de que las contrastaciones no p u e d a n c o n t i n u a r indefinidamente no choca con mi petición de que todo enunciado científico sea con- http://psikolibro. p u e d a n deducirse otros también contrastables. éstos. es decir. Por tanto. p e r o . Pues es evidente que. De este modo Hegamos a la siguiente tesis. al menos. no puede haber enunciados últimos en la ciencia: no p u e d e n existir en la ciencia enunciados últimos que no p u e d a n ser contrastados. ciertamente. es insostenible. tanto en los enunciados básicos como en cualesquiera otros enunciados científicos.46 La lóg. y que. las contrastaciones no pueden prolongarse ad infinitum: más tarde o más temprano hemos de detenernos. ni se pretende que lo haga . y. al criticar la inducción. desde luego.ica de la investigación científica n a n . en consecuencia. una cosa tiene que q u e d a r clara : si persistimos en pedir que los enunciados científicos sean objetivos. de modo que no h a y peligro de u n a regresión infinita. opuse la objeción de que llevaría a u n regreso infinito. nos privamos de todos los medios lógicos por cuyo medio pudiéramos h a b e r esperado reducir la verdad de los enunciados científicos a nuestras experiencias. muy elevado (teniendo en cuenta el estado actual de la psicología). Cualquiera que sea la respuesta que demos finalmente a la cuestión de la base empírica. ciertamente. El método deductivo de contrastar no puede estatuir ni justificar los enunciados que se contrastan.blogspot. En el a p a r t a d o 1. Sin discutir ahora el problema en detalle. P e r o ha de admitirse que la situación sobre la que acabo de l l a m a r la atención —la contrastabilidad ad infinitum. Podría pensarse que esta tesis lleva a una regresión infinita. una respuesta p a r a el p r o b l e m a de la base e m p í r i c a . se llama «cláusulas protocolarias») : pueden aparecer en la ciencia únicamente como enunciados psicológicos. Los sistemas teóricos se contrastan deduciendo de ellos enunciados de un nivel de universalidad más b a j o . no ocurre así. y puede m u y bien pareeerle a h o r a al lector que la misma objeción exactamente puede invocarse contra el procedimiento de contrastación deductiva que defiendo a mi vez. Aún más : nos vedamos todo conceder un rango privilegiado a los enunciados que formulan experiencias. Al exigir que haya objetividad. entonces aquéllos que pertenecen a la base empírica de la ciencia tienen que ser también objetivos. contrastables intersubjetivamente. ninguno que no pueda — e n p r i n c i p i o — ser refutado al falsar algunas de las conclusiones que sea posible deducir de él. lo cual quiere decir como hipótesis de un tipo cuyo nivel de contrastación intersubjetiva no es. u n p r o b l e m a . como son los que describen nuestras percepciones (y a los que. a partir de los enunciados que se h a n de someter a contraste.

Pues no pido que sea preciso haber contrastado realmente todo enunciado científico antes de aceptarlo : sólo requiero que cada uno de estos enunciados sea susceptible de eontrastación.blogspot.com . dicho de otro modo : nic niego a admitir la tesis de que en la ciencia existan enunciados cuya verdad hayamos de aceptar resignadamente.Panorama de algunos problemas fundamentales 47 trastable. http://psikolibro. por la simple razón de no parecer posible — p o r razones lógicas— someterlos a contraste.

blogspot. P O R QUÉ SON I N D I S P E N S A B L E S LAS DECISIONES METODOLÓGICAS ¿Qué son las reglas del método científico. Estoy enteramente dispuesto a admitir que h a y necesidad de un análisis puramente lógico de las teorías. q u e no tenga en cuenta el http://psikolibro. a su vez. de la meta que elijamos (entre cierto n ú m e r o de metas posibles). es decir. de las decisiones acerca del modo de habérselas con los enunciados científicos. la lógica de la investigación científica— debería identificarse con la teoría del método científico. de que serán falsables. Y tales decisiones dependerán. La decisión que h e de p r o p o n e r p a r a establecer reglas adecuadas relativas a lo que llamo el «método empírico» está unida estrechamente a m i criterio de d e m a r c a c i ó n : pues p r o p o n g o que se adopten aquellas reglas que nos den la seguridad de que los enunciados científicos serán contrastables.CAPITULO SEGUNDO Sobre el problema de una teoría del método científico De acuerdo con la propuesta que he hecho más arriba. y p o r qué las necesitamos? ¿ P u e d e existir u n a teoría de tales reglas. en el hecho de que pueden ser sometidos a crítica y remplazados p o r otros m e j o r e s ) : los que consideran que su tarea consiste en analizar la peculiar capacidad del progreso de la ciencia. de la actitud que se tenga con respecto a la ciencia. en la medida en que trasciende el análisis p u r a m e n t e lógico de las relaciones existentes entre enunciados científicos. Ahora bien . Los positivistas.com . como es n a t u r a l . en gran medida. u n a metodología? El modo de contestar a estas preguntas dependerá. o sea. la teoría del método se ocupa de la elección de los métodos. la epistemología — o . 9. darán una respuesta. y con ellos todos los que consideran la ciencia empírica como u n sistema de enunciados que satisface determinados criterios lógicos — c o m o los de tener sentido o ser verificables—. Muy distinta será la que presenten los que tienden a pensar (como yo h a g o ) q u e la característica distintiva de los enunciados científicos reside en que son susceptibles de revisión (es decir. y el modo característico en que — e n las situaciones cruciales— se lleva a cabo u n a elección entre sistemas teóricos contrapuestos.

sin duda. pongamos p o r caso. * Al positivista le desagrada la idea de que fuera del campo de la ciencia empírica «positiva» puedan existir problemas con sentido (problemas que sería preciso a b o r d a r con una auténtica teoría filosófica). puede ser «científico» en grado máximo. El sistema de la mecánica clásica.com . si se q u i e r e . Por tanto. En realidad. por lo que hacemos con ('Ibis y lo que a ellos lesliaceinos. 10. no seremos capaces de excluir de su ámbito aquella forma tan difundida de metafísica que consiste en elevar una teoría científica anticuada al rango de verdad incontrovertible. PLANTEAMIENTO NATURALISTA DE LA TEORÍA DEL MÉTODO Es necesario desarrollar en alguna medida las indicaciones hechas en el apartado anterior sobre la diferencia entre mi postura y la de los positivistas. y otros análogos a b u n d a n en el campo de las ciencias sociales. trataré de determinar las reglas (o. si se prefiere. las n o r m a s ) por las que se guía el científico cuando investifia o cuando descubre algo —en el sentido a que nos estamos refiriendo. o que las pretendidas discrepancias entre aquéllos y la teoría son m e r a m e n t e aparentes y desaparecerán con el progreso de nuestra comprensión de los hechos. y b) porque mis palabras se han malentendido sin cesar. http://psikolibro. tanto estimo.blogspot.Sobre el problema de una teoría del método científico 49 modo en que cambian y se desarrollan. por nuestra manera ele enfrentarnos con los sistemas científicos. implicadas en lo que se acaba de decir («no es posible jamás presentar una refutación concluyente de una teoría»). nunca se sacará provecho de la experiencia ni se caerá en la cuenta gracias a ella de lo equivocado que se estaba.) Si se insiste en pedir demostraciones estrictas (o refutaciones estrictas * ' ) en las ciencias empíricas. ÍEn la polémica contra Einstein se h a n utilizado frecuentemente ambos argumentos p a r a apoyar la mecánica newtoniana. pero quienes lo sostienen dogmáticamente —quizá en la creencia de que es su deber defender un sistema que ha tenido tantos éxitos mientras no se llegue a refutar de un modo concluyente— se encuentran en el polo opuesto de aquella actitud crítica que. Así pues. o sea. a mi modo de ver. al menos. Pero este tipo de análisis no arroja ninguna luz sobre aquellos aspectos de las ciencias empíricas que yo. es la a p r o p i a d a p a r a im científico. Estas son las razones en que me baso para p r o p o n e r que se caracterice a la ciencia empírica por sus métodos. no es posible j a m á s presentar una refutación concluyente de una teoría. como si yo sostuviese un criterio (aún más: un criterio de sentido y no de demarcación) basado en una doctrina de falsabilidad «completa» o (iconcluyenteío. si caracterizamos la ciencia empírica únicamente p o r la estructura lógica o formal de sus enunciados. ya que siempre puede decirse que los resultados experimentales no son dignos de confianza. le desplace pensar que deliería existir una verdadera teoría He añadido ahora al texto las palabras entre paréntesis «o refutaciones estrictas»: a) porque están.

La cuestión disputada acerca de si existe la filosofía. es casi tan antigua como ella misma. Proposición 6. mi trabajo «The Nature of Philosophical Problems». 1905. podemos muy bien vernos obligados a creer que .. Pero a tales objeciones el positivista contesta sólo encogiéndose de h o m b r o s : no significan nada para él.. los miembros del Círculo de Viena acostumbraban a criticar mis ideas diciendo que una teoría del método que no sea ni una ciencia empírica ni pura lógica es imposible (en 1948 Wittgenstein mantenía aún esta opinión. este deseo suyo — q u e . digamos de pasada. al final del prefacio. véase. Wittgenstein escribe: «Mis proposiciones elucidan en cuanto que quien me comprende acaba por reconocer que son absurdas. ya no es posible atacarlo . o de si tiene derecho a existir..50 La lógica de la investigación científica del conocimiento.». Más tarde acostumbraron a criticarlas asiéndise a la leyenda de que yo había propuesto remplazar el criterio de verificabilidad por un criterio —de sentido— de falsabilidad. y en seguida se ve uno obligado a decir de cualquier cuestión incómoda que se es incapaz de encontrarle el m e n o r sentido. P a r a él la «experiencia» es un programa.. u n a epistemología o metodología * ^ No quiere ver en los problemas filosóficos planteados más que «pseudoproblemas» o «rompecabezas». la afirmación entusiasta es mucho mcnoH npropiad» .. 1 2 8 ) : todo lo que se encuentre fuera de estos dos campos ha de ser un completo absurdo. pág.. " Durante los dos años anteriores a la primera publicación de este libro. que es lo único que hay dotado de sent i d o . Véase mi Postscript.. todo debate acerca del concepto de «sentido» se convierte también en algo carente de sentido ^.blogspot. a su respecto. Aún m á s : si se admite que únicamente los problemas de la ciencia natural tienen sentido ' . más adelante. que la critica más cuidadosa y reservada. 35) escribe: oSi consideramos lo infinitamente problemático que es el concepto de experiencia .. Una y otra vez surgen movimientos filosóficos completamente nuevos que acaban por desenmascarar los antiguos problemas filosóficos — m o s t r a n d o que son pseudoproblemas— y por contraponer a los perversos absurdos de la filosofía el buen sentido de la ciencia coherente. Tractatus Logico-Philosophicus. cf.». pues no pertenecen a la ciencia empírica. cit. op.. burdamente. * H. la nota 6. no un p r o b l e m a (excepto como objeto de estudio de la psicología e m p í r i c a ) . Una vez que h a subido al trono el dogma del sentido queda elevado para siempre p o r encima de los c o m b a t e s . http://psikolibro. *^ Algunos positivistas han cambiado más tarde de actitud a este respecto. 3 WITTGENSTEIN. Ahora b i e n . ' Al final del Tractatus (en el que explica el concepto de sentido)...53. positiva. e m p í r i c a . 1952.com . GoMPERZ (IFeltanschauungslehre I. en The British Journal /or the Philosophy of Sci-ince 3 . se ha hechu (empleando las propias palabras de Wittgenstein) «inatacable y definitivo»^. sino como el enunciado de un hecho *'^— puede satisfacerse s i e m p r e . especialmente los apartados *19 a *22. pues no hay nada más fácil que «desenmascarar» un problema tratándole de «carente de sentido» o de « p s e u d o p r o b l e m a » : basta con limitarse a un sentido convenientemente estrecho de «sentido». no lo expresa como un deseo ni como una propuesta. ' WITTGENSTEIN. por supuesta—. Y u n a y otra vez los despreciados defensores de la «filosofía tradicional» t r a t a n de explicar a los jefes del último asalto positivista que eJ p r o b l e m a principal de la filosofía es el análisis crítico de la apelación a la autoridad de la «experiencia» '' —justamente de esa «experiencia» que el último descubridor del positivismo siempre da. nota de la pág.

más arriba. concluirán. Physik und Hypothesis.) He mantenido durante muchos años la tesis. o de los procedimientos efectivamente empleados en la «cienciai)—. Versuch einer induktiven Wissenschaftslehre (1921).Sobre el problema de una teoría del método científico 5l No espero que los positivistas estén dispuestos a responder de modo distinto que el mencionado. por ejemplo. tiene que ser una rama de una ciencia empírica : por ejemplo. asimismo. de CAHNAP. ia nota *1. KRAFT. (* Pero véase. p u e d e designarse con la palabra ((naturalistan. Sin embargo. una vez introducido. a su vez. La metodología naturalista (llamada en ocasiones «teoría inductiva de la ciencia» ^) tiene su valor. Wittgenstein ha propugnado durante afios una opinión semejante en sus obras inéditas. P o r tanto. rechazo la tesis naturalista : carece de visión crítica . V. Según el piefacio de la obra de Carnap. Pero lo que yo llamo metodología no debe tomarse por u n a ciencia empírica.blogspot. Así. presentada aquí sólo brevemente. la crítica que aquí hago del positivismo (y de la tesis naturalista) ya no se aplica —según me parece— al libro de CARMAP Logiscke Syntax der Sprache (1934). los que la sostienen no se percatan de que. según la cual la metodología es. en la corrección de pruebas. cuestiones tan disputadas como la de si la ciencia emplea realmente o no un principio de inducción. y ° DiNGLER. No creo que sea posible decidir.\.si realmente lo necesitamos. en el que también adopta el punto de vista de que todas estas cuestiones descansan en decisiones (es el «principio de tolerancia»). no h a n pasado de p r o p o n e r una convención ". la tesis de que también es materia de decisión la exclusión de la metafísica). que i n t e r p r e t o como el método de la ciencia empírica. si nos es de utilidad. dotado de un principio de inducción. análogamente. ya que. Y mis dudas crecen c u a n d o recuerdo que siempre será u n asunto a resolver p o r una convención o una decisión el de a qué cosa hemos de l l a m a r una «ciencia» o el de a quién hemos de calificar de «científico». existen únicamente dos clases de enunciados : las tautologías lógicas y los enunciados empíricos. y otro. Me parece que deberíamos tratar las cuestiones de este género de un modo diferente. '' (Añadida en \9?. a mis propios intentos de analizar la «experiencia». sin él. u n a ciencia empírica — e l estudio del comportamiento real de los científicos. por más que crean h a b e r descubierto un hecho. empleando los métodos de una ciencia empírica. Ha sido una indagación de este tipo la que me ha conducido a prescindir del principio de inducción : no me he basado en que no se emplee. se publicó mientras se corregían las pruebas del presente libro. semejante j)rincipio en la ciencia. no nos sirve de nada e incluso da origen a incoherencias. de la ciencia del comportamiento de los científicos cuando están t r a b a j a n d o . y — p o r fin—.) La Logische Syntax. puede aplicarse sin dar lugar a incoherencias o incompatibilidades. de que es asunto a resolver por una decisión a qué se ha de llamar «un aulénlieo enunciado» y a qué «un pseudoenunciado sin sentido» (y. sino en que no lo considero-necesario. Si la metodología no es lógica. en su concepto. de hecho. Esta concepción. Die Grundformen der Wisseiischajtlichen Methoden (1925). http://psikolibro. sin duda : u n a persona que estudie la lógica de la ciencia puede m u y bien interesarse por ella y sacar grandes enseñanzas. lamento no KSber tenido ocasión de estudiarla en el texto. podemos considerar dos sistemas distintos de reglas metodológicas: uno.com . Podemos examinar entonces si este principio.

L A S REGLAS METODOLÓGICAS COMO CONVENCIONES En la presente obra consideramos las reglas metodológicas como convenciones: las podríamos describir diciendo que son las reglas de juego de la ciencia empírica. En el a p a r t a d o 6 traté de definir la ciencia empírica m e d i a n t e el criterio de falsabilidad. falsación de una de las consecuencias de la hipótesis. http://psikolibro.com . (Analizaremos más adelante a fondo la noción de «más contrastable». y que haya demostrado su temple *% si no se presentan «buenas razones» para ello. que pocos considerarían ser una parte de la lógica pura: teniendo en cuenta que ésta regula las transformaciones de las fórmulas lingüísticas. Cualquiera que decide u n día que los enunciados científicos no requieren ninguna contrastación ulterior y que pueden considerarse definitivamente verificados. la ciencia empírica puede definirse p o r medio de sus reglas metodológicas (que estableceremos sistemáticamente). pero difícilmente «lógica». Exactamente lo mismo' que es posible definir el ajedrez p o r medio de sus reglas peculiares. Difieren de las reglas de la lógica p u r a al estilo de como lo hacen las reglas del ajedrez.) Estos dos ejemplos nos permiten darnos cuenta del aspecto que presentan las reglas metodológicas. en p r i m e r luga^-. que bastarán para hacer ver que sería bastante inoportuno colocar un estudio metodológico al mismo nivel que otro p u r a m e n t e lógico : 1. a su concepto de la ciencia y —en consecuencia— a su concepto del método empírico. sin más (análogamente. Daremos. No se eliminará una hipótesis propuesta y contrastada.blogspot. el resultado de un estudio de las reglas de juego de la ciencia —esto es. en principio. véase la primera nota a pie de página del capítulo X (La corroboración). pero como me vi obligado a a d m i t i r que ciertas objeciones estaban en lo justo. No cabe duda de que son m u y diferentes de las reglas que o r d i n a r i a m e n t e se llaman «lógicas»: aun cuando es posible que la lógica establezca criterios p a r a decidir si un enunciado es contrastable. Esta crítica de la posición naturalista no se aplica tan sólo a su criterio de sentido. se retira del juego. to prove one's mettle]. sino. 11. de la investigación científica— podría denominarse «la lógica de la investigación científica»). asimismo. u n a regla su" En lo que se refiere a la traducción de «inch 6eu)ofcrere» por «demostrar su temple* [en ingl. no se acaba nunca. el resultado de un estudio de las reglas del ajedrez podría llamarse quizá «la lógica del a j e d r e z » .52 La lógica de la investigación científica — p o r ello— se convierte con facilidad en un dogma. El juego de la ciencia. Ejemplos de «buenas r a z o n e s » : sustitución de la hipótesis por otra más contrastable. en ningún caso se ocupa sobre si nadie se esfuerza o no p o r contrastarlo. Daremos dos ejemplos sencillos de reglas metodológicas.. p r o m e t í a ñ a d i r un suplemento metodológico a m i definición. 2.

Hemos de confirmarle que éstas nos permiten encontrar incoherencias e i m p r o p i e d a d e s en otras teorías del conocimiento anteriores. así como que puedan.Sobre el problema de una teoría del método científico 53 prema. el apartado 6 8 ) . podrá ver el científico en qué medida está de acuerdo con sr. espero p o d e r demostrar en este libro que tales dudas no están justificadas. Lo cual. o sea. la regla 1— un ejemplo de tal p r o c e d e r : las teorías que decidimos no someter a ninguna contrastación más ya no serán falsables. si debería aceptarse o rechazarse (cf. las reglas metodológicas se hallan en estrecha conexión tanto con otras reglas de la misma índole como con nuestro criterio de demarcación. ciertamente. el de decidir. MENGER. K.blogspot. como ensenan nuestros ejemplos. págs. en su mayoría. La cuestión tiene cierta i m p o r t a n c i a : la única razón que tengo para. que sirve a modo de n o r m a para las decisiones que h a y a n de tomarse sobre las demás reglas. http://psikolibro. Admitamos que las aserciones de esta teoría son. se formulan y aceptan de conform i d a d con una regla práctica de orden superior. más bien. y. definiciones son d o g m a s . P e r o dicha conexión no es estrictamente deductiva o lógica ' : resulta. dice Menger '.com . «La finalidad de la ciencia». T a m b i é n el filósofo admitirá que mi definición es útil únicamente en caso de que pueda aceptar sus consecuencias. a aclarar la situación lógica. MENGER. Dimensionstheorie (1928). a pesar de ello. Moral. pero. y de las decisiones metodológicas que dependen de esta definición. pág. que es posible aclarar y explicar m u c h a s cuestiones valiéndose de él. de mi Postscript. idea intuitiva de la meta de sus trabajos *^. e incluso a resolver algunos problemas de gran alcance que hasta el m o m e n t o se habían mostrado refractarios a toda solución — p o r ejemplo. acerca de u n enunciado p r o b a b i l i t a r i o . por ello. K. Así pues. p r o p o n e r mi criterio de demarcación es que es fecundo. 58 y siga. convenciones de índole h a r t o obvia : en la metodología no son de esperar verdades p r o f u n d a s . Se ha puesto en duda con frecuencia que los diversos problemas de la teoría del conocimiento se encuentren en relación sistemática m u t u a alguna. pueden ayudarnos. Este método de encontrar y resolCf. 76. ser tratados sistemáticamente. « L a s . es verdad en lo que respecta a la definición del concepto de «ciencia»: sólo a p a r t i r de las consecuencias de mi definición de ciencia empírica. He dado más arriba —cf. del hecho de que las reglas están construidas con la finalidad de asegurar que pueda aplicarse nuestro criterio de demarcación . y remontarnos a los supuestos fundamentales y convenciones de que proceden . en muchos casos. sólo las conclusiones p u e d e n otorgarnos alguna perspectiva nueva». Wille und Weltgestaltung (1934). Esta conexión sistemática entre las reglas es lo que permite que hablemos con propiedad de u n a teoría del método. y que — p o r t a n t o — es una regla de tipo más elevado : es la que dice que las demás reglas del procedimiento científico han de ser tales que no protejan a ningún enunciado de la falsación. pero también hemos de confirmarle que nuestras propias propuestas no están amenazadas por dificultades análogas. Véase también el apartado *15.

sin disputa. Pues podemos i n t e r p r e t a r también el requisito de objetividad científica como una regla metodológica: la de que solamente p u e d a n ingresar en la ciencia los enunciados que sean contrastables intersubjetivamente (véanse los apartados 8. realmente. 27 y o t r o s ) . pero tiene particular importancia en la teoría del conocimiento.com . tal vez mere/ca la pena de mencionar a este respecto que no pocas doctrinas metafísicas — y p o r tanto. p u e d e n reinterpretarse de este modo como problemas referentes al método. pues me ocufio en el intento de desarrollar los aspectos metodológicos prácticos de mi tesis. la cosa no tiene gran importancia.. Tenemos un ejemplo de tal situación en lo que se llama «el principio de causalidad».54 La lógica de la investigación científica ver contradicciones se aplica igualmente dentro de la ciencia misma. 20.blogspot. p e r o . es éste precisamente ^. En cuanto a si los filósofos considerarán que estas investigaciones metodológicas pertenecen a la filosofía. Con todo. y los más interesantes. bien podría decirse que la mayoría de los problemas de la filosofía teórica. http://psikolibro. Verdad e r a m e n t e . del cual nos ocuparemos en el próximo apartado . me temo que es muy dudoso . si se quiere. Si es que existe algún método p o r el que las convenciones metodológicas p u e d a n justificarse y demostrar su valor. filosóficas— p o d r í a n interpretarse como típicas hipóstasis de reglas metodológicas. al de enc(mtrar un criterio del carácter empírico de la ciencia. ' En la presente obra he relegado a un segundo término el método crítico —o. y de mostrar que tanto los problemas de la teoría del conocimiento clásica como los de la moderna (de Hume a Russell y Whitehead a través de Kant) pueden retrotraerse al problema de la demarcación: esto es. y nos hemos encontrado ya con otro ejemplo de lo m i s m o : el p r o b l e m a de la objetividad. «dialéctico»— de resolver contradicciones. En una obra aún inédita be tratado de seguir la ruta crítica.

com .blogspot.SEGUNDA PARTE Algunos componentes estructurales de una teoría de la experiencia http://psikolibro.

com .http://psikolibro.blogspot.

pegs. que el teórico se interesa por la explicación como tal. por las teorías explicativas contrastables: las aplicaciones y las predicciones le interesan solamente por razones teóricas —^porque pueden emplearse como medios para contrastar las teorías—. y más a fondo en mi Postscript. Brevemente expuesto. D. por H. p u e d e describirse como u n a teoría de teorías. una teoría no es otra cosa que una herramienta o instrumento para predecir. Y tratamos de fjue la malla sea cada vez más fina. las notas *1 y 7 del apartado 4 y la nota 5 del apartado 2 7 ) : según ella. mi punto de vista es que nuestro lenguaje habitual está lleno dé teorías. como todas las representaciones. P o r ejemplo. sislcnias de signos o símbolos. y la lógica del co> nociniiento cicnlífico. que el prejuicio inductivista es lo único que lleva a muchos a creer que podría existir un lenguaje fenoménico. Las teorías científicas son enunciados u n i v e r s a l e s . 1956. que llevamos a cabo toda observación a la luz de teorías. y que estaba representada en Viena por Mach.. 26 y sigs. La he analizado y criticado en mis trabajos «A Note on Berkeley as a Precursor of Mach». es decir. Sciejice 6. ed. Las teorías son redes que lanzamos p a r a apresar aquello que liamartips «el m u n d o » : para racionalizarlo.CAPITULO TERCERO Teorías Las ciencias e m p í r i c a s son sistemas de t e o r í a s . «Three Views Concerning Human Knowledge». i n A D . finalmente. y. Lewis. págs. Wittgenstein y Schlick (cf. ¡'hilos. III. son. no creo que sirva de gran cosa exjiresar la diferencia entre teorías universales y enunciados singulares diciendo (jue estos liltimos son «concretos» mientras que las teorías son morann'nte fórmulas simbólicas o esquemas s i m b ó l i c o s : pues exactamente lo mismo p u e d e decirse hasta de los enunciados más «concretos» * ' .. (Véase también el nuevo apéndice *X. podemos decir que " Aludo aquí cnticcmcnte a una tesis que he descrito posteriormente como «instrumentalismon. p o r tanto. EXTLICACIÓN Y DEDUCCIÓN DE P R E D I C C I O N E S D a r u n a explicación causal d e u n a c o n t e c i m i e n t o q u i e r e d e c i r d e d u c i r u n e n u n c i a d o q u e lo describe a p a r t i r de las siguientes p r e m i s a s d e d u c t i v a s : u n a o v a r i a s leyes universales y ciertos e n u n c i a d o s singul a r e s — l a s condiciones iniciales—. en Contemporary British Philosophy.com . libre de teorías y distinguible de un «lenguaje teórico». 12. apartados *11 a *15 y *I9 a *26. igSS. 3r)5 y sigs. C A U S A I . P o r ello. Journ. en Brit. explicarlo y d o m i n a r l o .) http://psikolibro.blogspot.

Según el modo en que se in*' Tendríamos un análisis más claro de este ejemplo —un análisis en el que se distinguirían dos leyes y dos condiciones iniciales— del siguiente modo: «Para todo hilo de una estructura dada E (determinada por su material. se r o m p e r á » : enunciado cuyo tipo es el de una ley universal de la Naturaleza. página 133 de la ed.)]. y «El peso que se aplica a este hilo vale 2 librasv.58 La lógica de la investigación científica hemos dado una explicación causal de la rotura de un trozo determinado de hilo si hemos averiguado que éste tenía una resistencia a la tracción de 1 libra y que se le había aplicado un peso de 2 libras. Mas no asumiremos a q u í tal restricción. y diremos de aquel enunciado que es una predicción determinada o singular *^. nos encontramos con enunciados singulares (en este caso. que puede deducirse causalmente.com . que se aplican al acontecimiento concreto de que se trate. Y las dos condiciones iniciales son: «Este es un hilo de estructura Ei». abarca también enunciados acerca de hechos pasados («dicciones retrospectivas») e incluso enunciados «dados» que queremos explicar («explicanda»). no afirmaré ningún «principio de causalidad» (o «principio de causación universal»). Por regla general. tal como lo utilizo aquí. *'' El término «predicción». tenemos la h i p ó t e s i s : «Siempre que se cargue u n hilo con un peso superior al que caracteriza la resistencia a la tracción del mismo. es decir. mi Poverty of Historicism (1945). apartado *15. el peso característico pi vale 1 ¡ibra^^.. o sea. grosor. y aún m á s : no h a r é ninguna afirmación general sobre la aplicabilidad universal de este método deductivo de explicación t e ó r i c a : así. etc. y que llamaré «condiciones iniciales». Henos aquí. y el Postscript. 162 y sig. pero tanto una como otra son ingredientes necesarios de una explicación causal completa. cualquiera que sea. Estas son las dos leyes universales. con dos clases diferentes de e n u n c i a d o s . a la acción a una distancia que tiende a cero. «Para todo hilo de estructura Ei. P o r otra p a r t e . Las condiciones iniciales describen lo que se suele l l a m a r la acausav del acontecimiento en cuestión (así. cit. Pero evitaré ambos términos.explicación causal» al caso especial en que las leyes universales tienen la forma de leyes de «acción por contacto» — o . pues. de 1957 [versión cast. pues. El «principio de causalidad» consiste en la afirmación de que todo acontecimiento.(T.) existe un peso característico p tal que el hilo se romperá si se cuelga de él un peso superior a p». dos) que son aplicables al acontecimiento determinado que nos o c u p a : «La característica de peso de este hilo es 1 libran y «El peso aplicado a este hilo ha sido de 2 libras» *^. en física se restringe el uso de la expresión (. cf.blogspot. http://psikolibro. hipótesis que tienen el carácter de leyes naturales. págs. Cuando analizamos esta explicación causal encontramos en ella diversas partes constitutivas. Las dos clases son : 1) enunciados universales. y la predicción describe lo que denominamos corrientemente el «e/ecfo». la «causa» de que se rompiera el hilo fue que se había aplicado una carga de 2 libras a un hilo que tenía una resistencia a la tracción de 1 libra) . Deducimos el enunciado singular «este hilo se r o m p e r á » de enunciados universales conjuntam e n t e con condiciones iniciales. puede explicarse causalmente. y 2 ) enunciados singulares. que se formula por medio de ecuaciones diferenciales. P o r u n lado.(. de un modo más preciso.

Cf. Ciertos positivistas o «instrumentalistas» han adoptado mi explicación de la explicación. Por consiguiente. ya que para una predicción cualquiera podemos siempre encontrar enunciados universales y condiciones iniciales a partir de los cuales sea deductible. le interesa contrastar sus teorías. En el presente apartado se pretendía explicar. Pues si «puede» quiere decir que siempre es posible lógicamente construir una explicación causal. Véase también el apéndice *X. Die Kausalitat in der gegenwartigen Physik. Naturwissenschaften 19. Tal finalidad es la de encontrar teorías explicativas (si es posible. o. pues está interesado en el problema de si sus teorías son verdaderas o no. el descubrimiento de teorías explicativas— para el científico teórico es irreducible al interés tecnológico-práctico de la deducción de predicciones. es decir. que está construido de tal modo que todo acontecimiento determinado es un ejemplo de una regularidad universal o ley. El teórico se interesa por las predicciones. un sistema teórico coherente. 1931.) Pero si lo que se quiere expresar con «puede» es que el mundo está regido por leyes estrictas. lo cual es comprensible. una regla metodológica que se corresponde tan exactamente con el «principio de causalidad». valiéndonos de condiciones iniciales. Se trata de la simple regla de que no abandonaremos la búsqueda de leyes universales y de. dicho de otro modo. 154.com . • Me parece que es conveniente indicar de modo más explícito que la decisión de bascar una explicación causal es la misma por la que el hombre de ciencia teórico adopta su finalidad propia —o la finalidad de la ciencia teórica—. en el apéndice *X y en mi Postscript.blogspot. ni adoptaré ni rechazaré el «principio de causalidad»: me contentaré simplemente con excluirlo de la esfera de la ciencia. http://psikolibro. ni cesaremos en nuestros intentos de explicar causalmente todo tipo de acontecimientos que podamos describir * : esta regla guía al investigador científico en su tarea. Das Problem der Willensfreiheit (1907). quiero dejar bien claro que. nota 4 y texto correspondiente. a mi parecer. (Cuestión muy distinta es la de si semejantes enunciados universales han sido contrastados y corroborados en otros casos. esto es. pág. el interés que tiene la explicación —esto es. apartado *15. Por tanto. en el apartado 78. entonces la afirmación hecba arriba es tautológica. naturalmente. se encontrarán exposiciones algo más completas. GOMPEBZ. el principio será tautológico (analítico) o se tratará de una aserción acerca de la realidad (sintético). teorías que describan ciertas propiedades estructurales del mundo que nos permitan deducir. He de proponer. ScHLicK. no es falsahle. no cabe' duda de que entonces la aserción a que nos referimos es sintética. No aceptaremos aquí la opinión de que los últimos descubrimientos de la física exigen que se renuncie a tal regla. que éste podría considerarse como la versión metafísica de la primera. en este caso. lo que queremos decir al hablar de una explicación causal. sin embargo. tratar de averiguar si no se puede mostrar que sean falsas. pues han visto en aquélla un intento de explicar ésta eliminándola —han creído que consistía en afirmar que las teorías explicativas no son más que premisas para la deducción de predicciones—-. si bien sólo muy someramente. los efectos que se trata de explicar. verdaderas). o de que la física ha llegado ahora a determinar que no va a ninguna parte el ^ La idea de considerar el principio de causalidad como expresión de una regla o de una decisión se debe a H. y. como se verá más adelante. en concepto de «metafísico».Teorías 59 terprete la palabra «puede» de esta aserción. por otra parte.

p o r ejemplo. P o r ello hablamos. esta imposibilidad [se está refiriendo a la imposibilidad de predicción exacta mantenida por Heisenberg] . en especial el apartado *15. en casos como este último. pues — d a d o u n tiempo suficiente— pueden enumerarse todos los elementos de la clase (finita) a que se refieren. que se ocupa única mente de la teoría de la deducción.. los dos enunciados siguientes: a) De todo oscilador armónico es verdad que su energía nunca es inferior a cierta cantidad (o saber.blogspot. no podemos identificar nuestros «enunciados universales» ni con los que llevan el mismo nombre en la lógica clásica ni con las implicaciones «formales» o «generales» de la logística (cf. sino que fue elaborada con vistas a la técnica de la inferencia. del T. UNIVERSALIDADES E S T R I C T A T NUMÉRICA Podemos distinguir dos tipos de enunciados sintéticos universales: los ffestrictamente universales» y los «numéricamente universales».com .. (Cf. quiere decir que es imposible tratar de encontrar semejante fórmula». nos ocuparemos de esta cuestión en el a p a r t a d o 78 *'. sustenta la opinión a que aquí me opongo. o a una conyunción** de éstos : los clasificaremos.60 La lógica de la investigación científica continuar buscando leyes. el enunciado a) referente a los osciladores no puede remplazarse p o r la conyunción de u n número finito de ScHLicK. página 155. ** Una conyunción es la aserción simultánea de varias proposiciones. Hasta ahora estaba refiriéndome a los enunciados estTÍctamente universales siempre que hablaba de enunciados universales: de teorías o de leyes naturales. es necesario subrayar la diferencia exis tente entre e l l o s : el enunciado a) pretende ser verdadero p a r a cualesquiera lugar y t i e m p o . que se los p u e d e r e m p l a z a r p o r una conyunción de enunciados singulares. como enunciados singulares. 13. http://psikolibro. sin embargo.. los enunciados de este segundo tipo son tales. al menos en cierto campo ' . op. particulares y singulares. «. Los numéricamente universales son equivalentes. en cambio el enunciado &) se refiere exclusi vamente a una clase finita de elementos concretos dentro de una región espacio-temporal finita e individual (o p a r t i c u l a r ) . particular es el que lo hace a algunos de los elementos de ella.) *" Pero véanse ahora los capítulos *IV a *VI de mi Postscript. del T. un individuo. Enunciado universal es el que se refiere a todos los elementos de una clase determinada. Por ello. ' La lógica clásica (y de modo análogo la lógica simbólica o «logística») distingue entre enunciados universales. como se indicE (para el caso de dos) en el apartado 18 (N. a ciertos enunciados singulares.5 metros (N.). P o r el contrario. y singular el que hace mención de un elemento dado. por ejemplo. p o r tanto. Esta clasificación no está basada en razones concernientes a la lógica del conocimiento. también la nota 1 del apartado 78. trata ieualmente a estos dos enunciados como universales (implicaciones «formales» o «generales») ^ A mi entender. de «universalidad n u m é r i c a » . 8 p i e s * * * ) La lógica formal (incluida la lógica s i m b ó l i c a ) . la nota 6 del apartado 14). es verdad que su estatura nunca excede de cierta cantidad (digamos.). h v / 2 ) . * Consúltense ahora también el apéndice 'X y mi Postscript. y b) De todo ser h u m a n o que viva ahora sobre la tierra. en realidad.. Compárense. cit. * " Unos 2..

Y en vista de la situación metodológica acabada de mencionar. una tarea imposible de realizar. "Bemerkungen zum Grundlagenstreit in Logik uiid Mathematlk". pág. es decir. Se advierte claramente que. no cabe duda. partiendo de semejante concepto de las leyes naturales —que borra la diferencia entre enunciados singulares y universales—. bien apoyándose en su criterio de sentido —que exige la verificabilidad—. en particular.». Por el contrario. sino que consideramos todo enunciado del tipo a) como un enunciado total. como un enunciado universal acerca de un número iíimitado de individuos: es claro que al interpretarlo de este modo no puede ser remplazado por una conyunción de un número finito de enunciados singulares. por ejemplo.Teorías 61 enunciados singulares acerca de una región determinada espacio-temporal . Pero vemos con no menor claridad que esta solución no lo es del problema metodológico de la inducción . F... 274. Aplicaremos únicamente a los enunciados sintéticos la distinción entre estrictamente universales y sólo numéricamente universales (que constituyen no más que un tipo de enunciados singulares). no lo hacemos al definir el concepto de física. no asumimos ningún supuesto de esta índole.com . no es posible solventar por medio de un razonamiento la cuestión de si las leyes de la ciencia son universales en sentido estricto o en sentido numérico: es una de aquellas cuestiones que pueden sólo resolverse mediante un acuerdo o una convención. por ello.. podría reinplazarse de tal modo solamente en el supuesto de que el mundo estuviese limitado en el tiempo y de que en él existiera un número finito de osciladores. o. No quiero = Cf. Utilizo el concepto de enunciado estrictamente universal (o «enunciado total») de modo que se opone enteramente a la tesis de que todo enunciado sintético universal ha de ser traducible.blogspot. pues la verificación de una ley natural podría únicamente llevarse a cabo de un modo empírico^ si se examinara cada acontecimiento singular al que podría aplicarse la ley y se encontrara que cada uno de ellos ocurre realmente conforme a ella: lo cual constituye. los rechazan. KAUFMANN. tengo por útil y fecundo el considerar las leyes naturales como enunciados sintéticos y estrictamente universales («enunciados totales») . es verdad que. Quienes se adhieren a esta tesis ^ insisten en que no es posible verificar jamás los que yo llamo «enunciados estrictamente universales». http://psikolibro. sin duda alguna. por una conyunción de un número finito de enunciados singulares.«singulares» a los que se refieren solamente a ciertas regiones finitas del espacio y el tiempo. en principio. lo cual equivale a considerarlos enunciados no verificables que se pueden poner en la forma: «De todo punto del espacio y el tiempo (o de toda región del espacio y el tiempo). más bien. y. llamaré enunciados «específicos» o. podrían ser perfectamente admisibles las inferencias desde enunciados singulares a enunciados sólo numéricamente universales. parece resolverse el problema de la inducción: puesto que. Ahora bien . bien en otra consideración análoga. Erkeimtnis 2. En todo caso. y. 1931.

en la deducción de predicciones singulares. de aplicar también esta distinción a enunciados analíticos (por ejemplo. Todas las aplicaciones de la ciencia se apoyan en inferencias que p a r t i e n d o de hipótesis científicas (que son universales) llegan a casos singulares.com . 13. [Así se ha hecho en el año 1960 con el metro y el segundo (T. Según estos ejemplos. que se fijaron inicialmente por medio de nombres individuales (la rotación de la Tierra. Esta circunstancia se comprende fácilmente si se tiene en cuenta que la aplicación de u n sistema espacio-temporal de coordenadas comporta siempre una referencia a nombres i n d i v i d u a l e s : pues hemos de d e t e r m i n a r su punto de origen. El uso de los nombres «Greenwich» y «el año del nacimiento de Cristo» aclara lo que quiero decir. mientras que los conceptos — o n o m b r e s — universales pueden definirse sin ayuda de nombres propios. CONCEPTOS U N I V E R S A L E S T CONCEPTOS INDIVIDUALES La distinción entre enunciados universales y singulares se encuentra en estrecha conexión con la existente entre conceptos o nombres universales e individuales. «H2O». el metro patrón de París). b) Con excepción de los números 11. o sea. o sea.62 ha lógica de la investigación científica dejar de mencionar la posibilidad. etc. podemos utilizar signos que no son nombres propios. P o r este método es posible reducir u n número tan grande como se quiera de nombres individuales a unos pocos s o l a m e n t e ^ . ya p o r ser nombres propios. « p l a n e t a » . los conceptos — o n o m b r e s — individuales están caracterizados. todos los números entre 10 y 20 son compuestos. 17 y 19. acompañadas tal vez por ademanes ostensivos de cierto t i p o . Mas en todo enunciado singular es menester que aparezcan conceptos — o n o m b r e s — individuales.emitida por cierta clase de átomos tratada de cierto modo. son intercambiables con nombres propios o con coordenadas individuales. sin embargo. pueden ser definidas —en principio— valiéndose de nombres universales: por ejemplo. por medio de la longitud de onda o de la frecuencia de la luz monocromática .. pero que. ' Ejemplos: a) Todo número natural tiene un sucesivo.blogspot. ya p o r h a b e r sido definidos p o r medio de nombres p r o p i o s . «la Tierra» y (tel Atlántico» son conceptos o nombres singulares o individuales. Los n o m b r e s individuales que aparecen en los enunciados singulares de la ciencia se encuentran a m e n u d o bajo la forma de coordenadas espacio-temporales. lo cual cabe hacer solamente empleando nombres propios (o sus equivalent e s ) . «Napoleón». son conceptos o nombres universales. a ciertos enunciados matemáticos) ^. «aquello». Me parece que la distinción entre conceptos — o n o m b r e s — universales e individuales tiene una importancia fundamental. Se suele elucidar esta distinción valiéndose de ejemplos del estilo siguiente: «dictador».)^. A veces pueden emplearse como nombres individuales expresiones tan vagas y generales como «esto». ^ Pero las unidades de medida del sistema de coordenadas. http://psikolibro. 14. en cierta m e d i d a .

como antes. *' «Pasteurizado» puede defiíiif^e. de suerte que. p o r el contrario. Los ejemplos y explicaciones ])rceedentes deben de haber aclarado lo que se quiere decir atpií con «conceptos universales» y «conceptos individuales». originarse confusiones: pues las p a l a b r a s tales como «mamífero». en justicia.lado de nciicrdo con las prescripciones del señor Louis Pasteur» (o al^'o por el estilo). dado que es jjusible eliminar los noml)res propios a los que aluden (o. sino también de clases.inneo» o «latinismo» surgen anil)igüedades parecidas. Si se me pidieran definiciones. cabe la m e n o r duda de que aprendemos el empleo de las palabras universales.. podemos señalar una cosa individual (o un acontecimiento) y expresar nuestra intención de considerarla sólo como representante de una clase — a la que h a b r í a que dar. Con el empleo de la palabra «mamíferos» como ejemplo de un nombre universal pueden.com . «sistema de l. gracias a gestos ostensivos o a otros medios semejantes. y los perros vieneses. el modo de su aplicación a individuos.blogspot. P o r ejemplo : mi perro Lux no es solamente un elemento de la clase de los perros vieneses. sino. tal vez. pueden también hallarse con los mismos en una relación que se corresponde con la que hay entre una subclase y su clase. probablemente me vería reducido a decir. si bien será solamente de un modo vago : así. depende de si pretendemos h a b l a r de una raza de animales (]ue viven en nuestro planeta (que es un concepto i n d i v i d u a l ) o de cierto tipo de cuerpos físicos dotados de propiedades que ])ue<len descriliirse en términos universales. esto es. http://psikolibro. no suelen estar exentas de ambigüedad en su utilización haltitual. definirlos por medio de dichos nombres p r o p i o s ) * \ . a su \ e í . un n o m b r e universal— por m e d i o de una frase análoga a «y otras cosas por el estilo» (o «y cosas a s í » ) . En efecto. a la vez. pues lo único que Iiace es reducir la idea de concepto o n o m b r e individual a la de nombre propio (en el sentido de nombre de una cosa física i n d i v i d u a l ) . depende de nuestra intención el que eslas palabras hayan de considerarse como nombres de clases indiviíkiales o de clases universales. ya como «calentado a 80 grados centígrados y conservado a esta iciupcrnturn durante diez minutos»: la primera definición hace de «pasteurizado» un concepto individual. sino que también lo es de la clase (universal) de los m a m í f e r o s . En el empleo de conccjitos tales como «pasteurizado». entonces el concepto es universal». y la segunda lo convierto en un concepto universal. una subclase de la clase (universal) de los mamíferos. «perro». etc. no son únicamente u n a subclase de la clase ( i n d i v i d u a l ) de los perros austríacos.Teorías 63 Pero también es posible alvulir a conceptos universales mediante gestos ostensivos. Pero tal definición no tendría mucho valor. ya como «trr. El fundamento lógico de las aplicaciones de esta índole consiste en que los conceptos individuales no sólo pueden ser c()nec|)tos de elementos. No. que es un concepto individual. si ])ue(le eliminarse toda referencia a nombres propios. «Un concepto individual es aquél en cuya definición son indispensables nombres propios (o signos equivalentes a e l l o s ) . además de |)oderse encontrar con respecto a los conceptos universales en una relación correspondiente a la que existe c j t r e un elemento y una clase.

a su vez. pero tales clases seguirán siendo conceptos individuales. y.) Toda tentativa de identificar una cosa individual únicamente por sus propiedades y relaciones universales. Del mismo modo ha de fracasar todo intento de definir los nombres universales a p a r t i r de nomi)res individuales. como nombres de los elementos de otras clases. un concepto individual. conceptos definidos por medio de nombres propios. temporales o de otro tipo) basadas en nombres propios. Carnap trata de a p o y a r lo dicho afirmando « . no es posible eliminar la diferencia entre los conceptos individuales y los universales mediante argumentos como el siguiente de C a r n a p : «. pues. p o r q u e «. desde luego.. entonces es. «los habitantes de P a r í s » . la cuestión de cuántas. Ni siquiera sacaríamos nada con emplear u n sistema espacio-temporal universal de coordenadas ": pues siempre queda sin resolver la cuestión de si existen en absoluto cosas individuales que correspondan a una descripción dada por medio de nombres universales. según el punto de vista que se a d o p t e » .com .. . P o r consiguiente. Con frecuencia se h a olvidado este hecho.blogspot. que (casi) todos Los llamados concep' Los «principios de individuación» no son «el espacio y el tiempo» en general. el «método de abstracción» que se emplea en la lógica simbólica es incapaz de lograr el ascenso desde nombres individuales a nombres universales: si la clase que se define por medio de la abstracción está determinada extensionalmente por medio de nombres individuales. ) Vemos. sino la clase universal de todos los individuos a los que pertenecen las propiedades y relaciones mentadas. pero. está condenada de antemano al fracaso: pues semejante modo de proceder no describiría una cosa individual única. que parecen pertenecería ej^clusivamente a ella y a ninguna otra cosa. y con su paso de enunciados singulares a enunciados universales.64 La lógica de la investigación científica Creo que el modo en que utilizo las expresiones «universal» e «individual» se corresponde muy de cerca con el uso h a b i t u a l . en caso afirmativo. ' Análogamente. es decir. Es cierto que se pueden obtener clases de individuos de este modo. que la diferencia que he señalado entre nombres o conceptos universales e individuales no tiene nada que ver con la existente entre clases y e l e m e n t o s : tanto los nombres universales como los individuales pueden aparecer como nombres de ciertas clases. de modo que está m u y extendida la creencia de que — p o r un proceso denominado «abstracción»— es posible ascender de conceptos individuales a universales. lógicamente. Esta o[)inión está emp a r e n t a d a estrechamente con la lógica inductiva. pero sea así o no. (He aquí unos ejemplos de semejantes conceptos de clase i n d i v i d u a l e s : «los generales de Napoleón».. . (Hay una analogía completa entre el problema de los universales y el de la inducción. que la distinción que he hecho es ineludible si no queremos hacer borrosa la distinción correspondiente entre enunciados universales y singulares. asimismo. considero. y. http://psikolibro. dice. sino determinaciones individuales (espaciales.todo concepto puede considerarse como individual o como universal. ambos procesos son igualmente impracticables '..no está justificado hacer tal distinción».

12 y sig.)]. sentido de que denotan lo que quedaría incluido bajo el signo no definido primitivo de Peano. " CARNAP. «(x) (93.) Al parecer. en la Logical Syntax of Language (1934. por el contrario. por ejemplo. p o r otra p a r t e . p e r o es e n t e r a m e n t e ajena a la distinción a q u e nos referimos. XIX y sig. c u a n d o nos o c u p á b a m o s de la diferencia que h a y entre enunciados universales y s i n g u l a r e s : los i n s t r u m e n t o s intelectuales de la lógica simbólica son tan poco adecuados p a r a m a n e j a r el p r o b l e m a de los universales como el de la inducción ". Sin duda alguna. 12 de la cd. porque Carnap dice (página 87. Aún más: lo que Russell llama «descripciones» no corresponde a mis «nombres individuales». y. págs. sino como universales (son individuos únicamente en un sentido pickvvickiano [es decir. 213. Der logische Aufbau der Welt.—>/A.. Nos e n c o n t r a m o s en una situación m u y p a r e c i d a a la que h e m o s encont r a d o a n t e r i o r m e n t e .com . para mí la clase de los «puntos geométricos situados dentro de mi cuerpo» es un concepto individual. 1.)». 1937). ya que. 1925. pero esta interpretación no nos vale. «no metal» es —-como en mi esquema—• un universal. pero «el nitrógeno» es un individuo. es m u y fácil q u e incluso i m p i d a que lleguen a verse. mientras que. y el de « n o m b r e i n d i v i d u a l » como sinónimo de « n o m b r e de u n e l e m e n t o » . Esta ú l t i m a afirmación es e n t e r a m e n t e exacta. es posible expresar el enunciado «Napoleón nació en Córcega» de la forma (x) (» ^= '-= ¡\—* fx). No es exacío decir que las llamadas implicaciones «formales» o «generales» tengan que ser enunciados universales. Podría pensarse tal vez que. las págs. Cf. o -sea. (Completada en 1934 durante la corrección de pruebas. 97. ° Tampoco puede expresarse en el sistema de Whitehead y Russell la diferencia emtre enunciados universales y singulares. ° La distinción trazada por Russell y Witehead entre individuos (o particulares) y universales no tiene nada que ver con la que he introducido aquí entre nombres individuales y universales. Esto aclara que los signos numéricos que aparecen como coordenadas no han de considerarse como nombres propios o coordenadas individuales. peculiar (T. cf.blogspot.-SSEIL.Teorías 65 tos individuales son ( n o m b r e s d e ) clases. puesto que las «coordenadas» son signos dt^ ínfimo nivel (cf. la nota 3 b) del apartado 13). «número» (cf. pues cabe poner cualquier enunciado singular e'n forma de implicación general. W H I T F H E A O y RU. I ) . pero «general francés» es im universal.). deben interpretarse como nond]rcs individuales (y que Carnap utiliza un sistema de coordenadas definido medíanlo in(Ii\iduos). que si X es idéntico a Napoleón. Según la terminología de Russell. párrafo 4) que en el lenguaje que él usa «. véanse también la pág. págs. lo mismo q u e los conceptos universales» *. en la oración «Napoleón es un general francéí?D... en la oración «El nitrógeno es un no metal». ingl. Carnap no ha tenido en cuenta la diferencia entre nombres individuales y universales. ni parece posible expresar tal diferencia por medio del «lenguaje de coordenadas» que él construye. «Napoleón» es "—como en mi esquema— un individuo..* ed. introduc- ción a la 2. entonces x nació en Córcega. Una ¡m¡4ica(iún general se escribe así. diciendo lo siguiente: es verdad para todos los valores de x. p u e d e p e r m i t i r s e el empleo del t é r m i n o « n o m b r e universal» como sinónimo de « n o m b r e d e u n a clase». 31 y 33). p e r o poco p u e d e decirse en favor de semejante utilización : p o r este c a m i n o no se resuelven los p r o b l e m a s .. por ejemplo. y la pág. como h e hecho ver. pero no puede representarse por medio de una «descripción». Otros estudiosos del c a m p o de la lógica simbólica ( l l a m a d a en otro t i e m p o «logística») h a n confundido de raodo p a r e c i d o la diferencia e n t r e n o m b r e s universales y n o m b r e s individuales con la existente entre clases y sus elem-entos ''.* ed. t. II. pág. Principia Mathemalica (2. edición ingl. todas las expresiones del tipo ínfimo son expresiones numéricas» en el. en donde: «(x)» ^-ej http://psikolibro.

y viceversa. afirma que todos los valores de x que satisfacen f satisfacen. asimismo. http://psikolibro.. es claro que el enunciado «todos los cuervos son negros» es u n enunciado estrictam e n t e universal. P o r ejemplo. No afirman que exista algo. Con esta m a n e r a de formularlas vemos que las leyes naturales p u e d e n compararse a «vetos» o «prohibiciones». entonces es verdad que . cuyo significado puede admitirse que es equivalente al de «existe. ciertamente. ENUNCIADOS UNIVERSALES T EXISTENCIALES N a t u r a l m e n t e . no basta la caracterización de los enunciados universales como aquéllos en que no aparecen nombres individuales. A los enunciados en que aparecen exclusivamente nombres universales (y ningún n o m b r e i n d i v i d u a l ) los llamaremos enunciados «estrictos» o «puros». Los más importantes son los enunciados estrictamente universales. Las teorías de la ciencia n a t u r a l . la función propo> sicional <fx que precede a «-•» puede llamarse el antecedente o función proposU clonal condicionante. Pero también tengo u n interés especial p o r los enunciados de la forma «hay cuervos negros». o —como podemos también decir— en forma de enunciados de inexistencia (o enunciados de «no h a y » ) . la implicación general. así pues. (x) ((fx-*fx). «hay cuervos negros». Insisten en que no existen ciertas cosas o situaciones. es posible expresarlos en forma de negaciones de enunciados estrictamente existenciales. /. « —• » representa «si es verdad que .. «x aació en Córcega». y «Vx» y «/*» son junciones proposicionalesn (por ejemplo. de que h e tratado ya. tienen la forma lógica de enunciados estrictamente u n i v e r s a l e s . etc. p o r afir«operador» universal— puede leerse. La negación de u n enunciado estrictamente universal equivale siempre a u n enunciado estrictamente existenoial. o que se dé u n caso d e t e r m i n a d o . «no todos los cuervos son negros» significa lo mismo que «existe u n cuervo que no es negro» o que «hay cuervos que no son negros». u n cuervo n e g r o » : llamaremos a estos enunciados estricta 10 puramente existenciales (o enunciados de «hay»). y la hipótesis de la carga eléctrica elemental del siguiente: «No hay más carga eléctrica que la que es m ú l t i p l o de la carga eléctrica elemental».66 La lógica de la investigación científica 15..com . «es verdad para todos los valores de xn. al menos.blogspot. Y precisamente p o r esto es p o r lo que son falsables: si aceptamos que es verdadero u n enunciado singular que — c o m o si d i j é r a m o s — infringe la prohibición. Si se utiliza la p a l a b r a «cuervo» como nombre universal. Pero no p o d r í a m o s describir. P o r ejemplo. como enunciados universales muchos otros enunciados —tales como «muchos cuervos son negros». sino que lo niegan.».. la ley de la conservación de la energía p u e d e expresarse del modo siguiente: «No hay una m á q u i n a de movimiento p e r p e t u o » . especialmente lo que llamamos las leyes naturales. como si las vedaran o p r o h i b i e r a n : las excluyen. «algunos cuervos son negros». y fx la función proposicional consecuente. finalmente.— en los que sólo aparecen nombres universales. sin decir quién es *: las funciones preposicionales no son verdaderas ni falsas).

single^ para evitar malas in. no están limitados en cuanto a espacio y t i e m p o . ha de decirse del sistema teórico que incluye el enunciado existencial en cuestión que es científico en lugar de metafisico. los enunciados estrictamente existenciales no pueden ser falsados.) Los enunciados estrictos o puros. se requiere mucho más que un simple enunciado p u r a m e n t e existencial: p o r ejemplo. no se refieren a una región espacio-temporal restringida. p o r el contrario. ya sean universales o existenciales. incluso en la física. P o d r í a objetarse a lo dicho afirmando (con entera j u s t i c i a ) que hay teorías. Mas p a r a formular la liipótesis (de que existe u n elemento de cierto n ú m e r o a t ó m i c o ) en forma q u e p u e d a ser contrastada. Posiblemente parezca dudoso semejante modo de caracterizarlos. entonces la ley queda refutada. ningún «enunciado básico». y no e n t e r a m e n t e de acuerdo con lo que es corriente en la ciencia empírica. Un enunciado existencial aislado no es falsable jamás. en este caso. Ahora bien. Y p o r esta razón es por lo que los enunciados estrictamente existenciales no son falsables: no podemos registrar la totalidad del m u n d o con objeto de d e t e r m i n a r que algo no existe. terpretaciones de este pasaje. aunque me parece que su tendencia está suficientemente clara. ningún enunciado de un acontecimiento observado) puede contradecir al enunciado exislencial «hay cuervos b l a n c o s » : sólo podría hacerlo u n enunciado universal. los apartados 66 a 68. Ningún enunciado singular (es decir. En su aplicación a los enunciados probabilitarios y al p r o b l e m a de contrastarlos e m p í r i c a m e n t e . que está conforme con el uso corriente. y. que tienen la forma de enunciados estrictamente existenciales..com . http://psikolibro. p o d r á verse que m i decisión de considerar los enunciados estrictamente existenciales como no empíricos — p o r no ser falsables— es útil. Apoyándome en el criterio de demarcación que he adoptado. juntamente con otros enunciados. Es justamente la misma razón que hace no verificables los enunciados estrictamente Se ha incluido la palabra «aislados» [en ingl. (Cf. pero si se lo toma ere un contexto.blogspot. ( T e n d r í a m o s u n ejemplo c o n : «En tal y cual sitio hay u n aparato que es una m á q u i n a de movimiento p e r p e t u o » . todas las tentativas de encontrarle fueron vanas hasta que B o h r logró predecir varias propiedades suyas deduciéndolas de la teoría. la teoría de B o h r y las conclusiones de ella que eran pertinentes en lo que respecta a este elemento (y que contribuyeron a su descubrimiento) están m u y lejos de ser enunciados piiramente existenciales aislados * ' : son enunciados estrictamente universales. he de considerar a los enunciados estrictamente existenciales como no empíricos o «metafísicos». en algunos casos puede aumentar el contenido empírico de dicho contexto: puede enriquecer la teoría a que pertenece j aumentar su grado de falsabilidad o de contrastabilidad. nunca ha existido y jamás existirá.Teorías 67 mar la existencia de una cosa (o la aparición de un acontecimiento) excluida p o r la ley. asimismo. como ejemplo podría presentarse el enunciado —deductible del sistema periódico de los elementos químicos— que afirma la existencia de elementos de ciertos números atómicos. el elemento n ú m e r o 72 (el hafnio) no fue descubierto apoyándose simplemente en un enunciado p u r a m e n t e existencial aislado . ) P o r el contrario.

Pues vemos que no se trata de asimetría alguna de las relaciones p u r a m e n t e lógicas. la falsabilidad unilateral de los enunciados universales de la ciencia e m p í r i c a ) parezca menos dudosa de lo que había semejado ser antes (en el apartado 6 ) . http://psikolibro. o falsarse uno estrictamente universal.68 La lógica de la investigación científica universales: tampoco podemos escudriñar todo el universo con objeto de tener la certeza de que no existe nada prohibido por la ley. Quizá sea ésta la razón p o r la que. ambas clases de enunciados —los estrictamente existenciales y los estrictamente universales— son. Se pretenden reunir todos los supuestos que se necesitan — p e r o sólo éstos— y formar con ellos el *° La palabra «únicamente» no debe tomarse con excesivo rigor.com . L o s SISTEMAS TEÓRICOS Las teorías científicas están en perpetuo cambio. a la forma de lo que se h a llamado u n asistema axiomatizadoy) — l a que Hilbert. una revisión del mismo. p o r ello. h a sido capaz de dar a ciertas ramas de la física teórica—. y. Esto no se debe a u n a mera casualidad. Dicho de otro modo : el sistema de que se trate tiene que estar formulado de u n modo tan claro y definido que se reconozca con facilidad que cualquier supuesto nuevo es u n a modificación. lo cual es.blogspot. únicamente las ramas de la ciencia llegan a adquirir — a u n q u e sólo temporalmente-—. sino que podría haberse esperado. Esta es la razón. en principio. sin duda. por el contrario. Véase también el apartado *22 de mi Postscript. 16. Es posible que ahora la simetría que hemos descrito (juntamente con su consecuencia. y los enunciados existenciales únicamente verificables. y de todas sus consecuencias i m p o r t a n t e s . pero cada uno exclusivamente en un sentido: son deeidibles unilateralmente. deeidibles e m p í r i c a m e n t e . A pesar de ello. es únicamente *^ la línea trazada por nuestro criterio de demarcación lo que da origen a una asimetría. No obstante. p o r regla general. por ejemplo. necesario. por la que se tiende a la forma de u n sistema riguroso. La situación es sumamente simple: si la ciencia empírica está caracterizada por considerar los enunciados singulwes como enunciados de contraste. las relaciones lógicas presentan simetría: los enunciados universales y existenciales están construidos de una manera simétrica .la forma de u n sistema teórico desarrollado y bien trabado desde el punto de vista lógico. según creo. pues p a r a contrastar u n sistema a fondo se h a de presuponer que en ese momento tiene una forma suficientemente definida y definitiva como para que sea imposible introducir subrepticiamente en él nuevos supuestos. teniendo en cuenta cómo hemos caracterizado la ciencia empírica. se suele tener u n panorama bastante claro de los sistemas planteados provisionalmente. entonces la asimetría procede del hecho de que. Siempre que se encuentra que algo existe aquí o allí puede verificarse un enunciado estrictamente existencial. los enunciados universales son únicamente falsables. con respecto a los enunciados singulares.

págs. los axiomas han de ser. Los axiomas se eligen de modo tal que todos los demás enunciados pertenecientes al sistema teórico puedan deducirse de ellos p o r medio de transformaciones p u r a m e n t e lógicas o matemáticas. 70 y sigs. no contiene ninjiiin axioma deduclihle de los restantes (o sea. lo cual equivale a que no es deductible del sis-"" tema un enunciado ar])itrario cualquiera \ b) El sistema es independiente. c) suficien'es para deducir todos los enunciados pertenecientes a la teoría que se trata de axiomatizar.Teorías 69 ápice del s i s t e m a . En mi Postscript —en el apartado *22. pues hacen ver por qué la falsación de u n enunciado deducido lógicamenle puede no afectar. los de la geometría euclidiana— han de considerarse inmediata o intuitivamente ciertos. o evidentes. que será la única que habremos de considerar como falsada. Cal>e decir qvie u n sistema teórico está axiomatizado si se lia form u l a d o un conjunto de enunciados —los axiomas— que satisface los cuatro siguientes requisitos fundamentales. especialmente— me ocupo con más detalle de esta cuestión.nplo. En una teoría axiomatizada de esta manera es posible investigar la dependencia nuitiia de sus distintas partes. A L G U N A S TOSIBILIDADES AXIOMAS DE INTERPRETACIÓN DE UN S I S T E M A DE No discutiremos aliora la opinión del racionalismo clásico según la cual los «axiomas» de ciertos sistemas — p o r ejemplo. podemos estudiar si una parle de la teoría es deductible de una p a r t e de los a x i o m a s : esludios (de los que hablaremos también en los apartados 63. 64 y 75 a 77) ipie desempeñan un papel importante en el problema de la falsabilidad. mencionaré únicamente que no participo de tal Cf. el estudio algo diferente de CAK. por eje. 17. es decir. tales supuestos se suelen llamar los «axiomas» (o «postulados».com . en ocasiones. que solainenle se llamará axioma a un enunciado si no es posible deducirle del resto del sistema). véase.blogspot. Estas dos condiciones se refieren al sistema axiomático como t a l . en lo que se refiere a las relaciones del mismo con el conjunto de la teoría. y d) necesarios para el mismo fin : lo cual quiere decir que no deben contener supuestos superfinos ^. P o r ejemplo. las teorías físicas no están cnleranu'nte axiomalizadas— las relaciones entre sus diversas partes pueden ser lo sufieientemenie claras como para permitirnos decidir cuáles de sus subsistemas resultan afectados p o r una observación falsadora delerminada *'. así como al apartado siguiente. Es posible llegar a semejante conclusión porque — a u n q u e . el apartado 24. téngase en cuenta que el t é r m i n o «axioma» no implica aquí que se los considere v e r d a d e r o s ) . en general. ' http://psikolibro. a ) El sistema de axiomas está exento de conlradiecián (ya sea contradicción interna de ellos o de unos con o t r o s ) . o «proposiciones p r i m i t i v a s » . más (jue a una parle del sistema teórico completo. En lo que se refiere a eslas cuatro condiciones.MAP en su Abriss der Logistik (1927).

sino que tal sistema caracteriza como admisible^ ciertas combinaciones de valores (o sistemas de valores). sino como u n a ecuación de enunciados. Pero si decidimos que solamente se p u e d a n sustituir los sistemas — o combinaciones de valores— que satisfagan http://psikolibro. p o r éste. o conceptos) introducidas por los a x i o m a s : establecen lo que puede y lo que no puede decirse acerca de dichas ideas fundamentales. De análoga m a n e r a puede hacerse una distinción entre sistemas de conceptos admisibles e inadmisibles por medio de lo que podría llamarse una ((ecuación de e n u n c i a d o s » . decidimos a d m i t i r solamente p a r a la sustitución aquellos valores que conviertan la función en u n enunciado verdadero. se convierte en u n a ecuación en el sentido ordinario (matemático). todo sistema axiomático p u e d e ser t r a t a d o . y semejante ecuación de enunciados define u n a clase determinada de sistemas (de valores) a d m i s i b l e s : a saber. si en lugar de axr) se sustituye cualquiera de las p a l a b r a s «cobre» o «cinc» se t e n d r á u n enunciado verdadero. con respecto a u n a función de enunciados determinada. se sustituyen ciertos v a l o r e s . La analogía con una ecuación matemática es m u y clara. Puesto que es posible considerar sus ideas fundamentales no defin i d a s — o términos p r i m i t i v o s — como lugares vacíos. Toda función de enunciados se transforma en un enunciado cuando en los lugares vacíos. enunciado que puede ser verdadero o falso. de uno u otro m o d o . pues. Incluso si el sistema de ecuaciones no es suficiente p a r a llegar a una solución única. la clase de los sistemas que la satisfacen. A veces se describen los axiomas diciendo que son adefiniciones implicitasy) de las ideas que introducen. Los valores admisibles de las «incógnitas» (o variables) que aparecen en u n sistema de ecuaciones están determinados. x e y. p o r lo p r o n t o . en el p r i m e r ejemplo. como u n sistema de funciones de enunciados. mientras que otras sustituciones dan lugar a enunciados falsos. Demos dos ejemplos de tales funciones preposicionales o funciones de e n u n c i a d o s : ((Un isótopo del elemento x tiene el peso atómico 6 5 » . Me parece que son admisibles dos interpretaciones diferentes de un sistema cualquiera de a x i o m a s : éstos pueden considerarse. + y = 12». no como una función de enunciados. la clase de los sistemas de valores admisibles de la clase de los inadmisibles. Tal vez p u e d a aclararse esta tesis por medio de u n a analogía entre un sistema axiomático y u n sistema de ecuaciones (compatible y resoluble).com . ésta se obtiene a p a r t i r de una función proposicional o función de enunciados (cf.70 La lógica de la investigación científica opinión. la nota 6 del a p a r t a d o 1 4 ) . ((A. no permite que se sustituya cualquier combinación concebible de valores en el lugar de las ((incógnitas» (variables) . I ) ya como convenciones. y como inadmisibles o t r a s : distingue. según el valor (o combinación de valores) que haya servido p a r a la sustitución : así. I ) Si se piensa que los axiomas son convenciones.blogspot. en el que aparecen uno o más ((lugares vacíos». que — a su vez— es un enunciado incompleto. Se obtiene lo que yo llamo u n a «ecuación de enunciados» si. entonces éstas determinan el empleo o sentido de las ideas fundamentales (o términos primitivos. Y si interpretamos el segundo ejemplo. I I ) ya como hipótesis científicas.

Pues no está claro. Por tanto. los enunciados del sistema de axiomas se convierten en enunciados acerca de objetos empíricos. c ó m o puede interpretarse u n sistema axiomático como un sistema de hipótesis empíricas o científicas? La tesis corriente es que los términos primitivos que aparecen en dicho sistema no deben considerarse definidos implícitamente.—. Mas los conceptos que h a n de utilizarse en el sistema axiomático deberían ser nombres universales. p o d r í a n interpretarse como «rayo de luz» e «intersección de rayos de luz».blogspot. de este modo. qué sería una m. asimismo. P u e d e expresarse. diciendo que equivale a la siguiente decisión: los únicos sustituyentes que se admitirán serán modelos *^. A primera vista. : si p u e d e n definirse de algún modo explícito será por medio de otros nombres universales. que no pueden definirse por medio de indicaciones empíricas. en modo alguno. sino que han de tomarse por «constantes extralógicás». A todo sistema de conceptos que satisfaga a u n sistema de axiomas puede denominársele un modelo de dicho sistema de axiomas *^. la interpretación de u n sistema axiomático como u n sistema de (convenciones o d e ) definiciones implícitas. P o r ejemplo. pues también éstas han de ser analíticas. p o d r á preguntarse. o adhiriendo a la cosa un marbete con un n o m b r e escrito. ya que no puede ser refutado p o r falsación de sus consecuencias. semejante manera de considerar la cuestión p u e d e parecer enteramente satisfactoria. I I ) Entonces. el resultado será u n sistema de enunciados analíticos (ya que será verdadero p o r convención). que puede sustituirse en los axiomas (convirtiéndolos en verdaderos). lo que es lo mismo. refiriéndolo ostensivamente a «objetos reales» —digamos. señalando cierta cosa y emitiendo a la vez un n o m b r e . en enunciados sintéticos.com . Pero si se lleva a cabo la sustitución con u n modelo.Teorías 71 aquél. u n sistema axiomático interpretado de este modo no p u e d e considerarse como un sistema de bipótesis empíricas o científicas (en nuestro sentido de estas p a l a b r a s ) . conceptos tales como «línea recta» y «punto». entonces se convierte en u n sistema de ecuaciones de enunciad o s : y. etc. y sólo diría del primer sistema que es un «modelo». P o r consiguiente. e t c . son nombres o conceptos individuales. señalamientos. y. define una clase de sistemas (admisibles) de conceptos. sin embargo. Se suele h a b l a r de «definiciones ostensivas»: esto quiere decir que se asigna un sentido empírico determinado a u n concepto haciéndole corresponder a ciertos objetos pertenecientes al m u n d o r e a l : se le considera entonces como símbolo de tales objetos. Pero debería haber sido obvio que lo único que es posible fijar. " http://psikolibro. como tal. . respectivamente. y si no es así h a b r á n de q u e d a r sin Véase la nota *2. lleva a dificultades ípie se encuentran en conexión con el problema de la base empírica. o. Se piensa que. ahora escribiría: «los únicos sustituyentes que st admitirán serán nombres de objetos que constituyan un modelo». Yo distinguiría hoy claramente entre los sistemas de objetos que satisfacen un sistema axiomático y el sistema de nombres de dichos objetos. que aparecen en todo sistema axiomático de la geometría.anera empírica de definir un concepto.

115. [lor ejemplo '. ban de tener. el «liecJio observable» a que se refiere Alacli resulta ser el (jue él describe por el enunciado siguiente :«. llama a la teoría de Fourier sobre la conducción del calor una «teoría nujdelo de la física».72 La lógica de la investigación científica definir. por lo regidar.sla ])os¡biliila<l reviste una importancia singular cuaiulo.) Quizá sea conveniente añadir aliora (]ue. y los conceptos de otro sistema.. E l . es posible establecer una correspondencia entre los conceptos |)riniitivos de un sistema axiomático. Macb. Por tanto. tal corno el de la geometría. (Nos ocuparemos nuís adelante. se explica lui sistema de enunciados [)or nu'dio de un sistema de bipótesis nuevo —y más general que permite no sólo la deducción de enunciados |icrlenecientcs al ])ri)iicr sistema. la física (o. pues tales conceptos indefinidos pueden emplearse sieinj)re en el sentido no empírico mencionado en 1).blogspot. Sin ciubargo.KNS» Dentro de un sistema teórico podemos i!i-ilnguir entre enunciados jicrteiiccicnips a niveles diversos de universalidad. j)or ejemplo. Creo que esta dificultad puede superarse únicanu-nte gracias a una decisión metodolójiica : en conscciu'ucia. sino en un hecho obserrahle». im enunciado total cuyo carácter bipotético parece bastante conspicuo. 18. I. Vriniipicn der Warmelchre (1896). y en ello reside la dif icidtad . pág. sino la de enunciados que pertenecen a otros sistemas. I'. y de ellos ¡nuMÍen deducirse otros situados a niveles inferiores. aijuí nos referimos).R^SAIIDAI). adoptaré la rcfíla de que no se emplearán eonee[»los sin definir como si csluvieseii definidos implícitamente. en el apartado 20.. es inevitable que ciertos nombres universales queden sin definir.com . . es decir. « M O D D S TOIJ. será posible definir los conceptos fiuidarnentales del nevo sistema valiéndose de conceptos que se babían cnipleado originariamente en algunos de los antiguos sistemas. Kn tab's ea-os. Mvi. http://psikolibro. por ello. es posil)Ie interjjrctar atjuellos conceptos {)or medio de éstos).n. NlVKLES DE UMVF. IJOS eiuuieiados del nivel más alto son los axiomas. Pero en cual(]uier sistema deductivo bipotélico estos úllinH)s siguen -ieiulo enunciados estrietanuMite universales (en el sentido a (pii. como si fuesen conceptos definidos implícit a m e n t e . asimismo. y. la velocidad a i\\\c se igualan las diferencias de temperatura — cuando éstas son pe(iueñas— es proporcional a las m i s m a s » .os enunciados empíricos de eIe\ado nivel tienen siemiire el carácter de bipótesis c(ui respecto a los eiuuiciados — de nivel inferior— deductibles de (dios: ])ue(lcn quedar falsados cuando se faisán estos cnuncia<los nu'nos universales. el carácter de hipótesis: becbo en (jue no se lia jiarado mientes en el caso de los enunciados de nivel inferior. de esta cuestión. por la curiosa razéin de (juc «esta teoría no está fundada en una liipótcsis. o sea.p e r o ello arruinaría inevital)l<^menle el carácter empírico del sistema. de otro m o d o . en el curso de la CNolucion de una ciencia.

en mi artículo de Mind 56. tenemos un ejemplo notable de lo que digo en la modificación einsteiniana del concepto de simultaneidad. por ejemplo. lo único que hace adivinar al investigador qué enunciados de t' debe considerar innocuos y cuáles necesitados de modificación es su instinto científico (influido. lo cual puede escribirse «p» y leerse «no p » . que puede estar compuesto p o r teorías y condiciones iniciales (no h a r é distinción entre ellas. podemos inferir ¿ ( l é a s e uno t»): esto es. Dada la relación de deductibilidad. Supongamos que p sea falsa. dado que (con ayuda de un sistema teórico) p u e d a n deducirse de ellos conclusiones tales que la falsación de éstas sea capaz de falsar los enunciados singulares en cuestión. del eniuiciado falsado. 193 y slgs. y p es falsa.) Con frecuencia. a cuál hemos de reprochar la falsedad de p: cuáles de ellos tenemos que alterar y cuáles habríamos de retener.Teorías 73 Diré.p) —>• t . P o r tanto. entonces í es también falso». la m a n e r a en que la falsación de u n a conclusión entraña la falsación del sistema de que se ha d e d u c i d o — es el modus tollens de la lógica clásica. en todo caso. que ciertos enunciados singulares son hipotéticos. debe señalarse la contusión mencionada. merece la pena recordar que. por los resultados de llevar a cabo contrastacionés una y otra vez). en beneficio de la sencillez). Con todo. En relación con esta circunstancia nos En relación con este pasaie y con otros dos posteriores (cf.* ». ( —• p . 1947. o. entre los diversos enunciados del subsistema restante t' (del cual no es independiente /)). pero. Este problema no tiene gran importancia en nuestro contexto. Si denotamos la conyunción (aserción simultánea) de dos enunciados colocando u n punto entre los símbolos que los representan. las notas *1 del apartado 35 y *1 del apartado 36) en que empleo el símbolo « . no podemos saber.. o analítico. ronsiiíeramos que t ha q u e d a d o falsado.. y el supuesto p . entonces. uno que afirma que un enunciado condicional es verdadero lógicamente. he de decir que cuando escribí este libro tenía una idea confusa acerca de la diferencia entre un enunciado condicional (enunciado de si . desde luego. incluso. que puede leerse: «p se sigue de í». (Se discuten estas cuestiones con mayor amplitud. Gracias a este modo de inferencia falsanios el sistema completo (la teoría con las condiciones iniciales) que había sido necesario para la deducción del enunciado p . págs.com . no puede afirmarse de un enunciado cual(¡uiera dado del sistema que él en p a r t i c u l a r ha resultado vulnerado —o no vulnerado— por la falsación: solamente en el caso de que p sea independiente de una parte del sistema podemos decir que esta parte no ha quedado arrastrada por la falsación ^. http://psikolibro. es decir.blogspot. a primera vista. a menudo. que se llama a veces —de un modo algo propenso a errores— «implicación material») y un enunciado sobre deductibilidad (o sea.) ' Así pues. podemos escribir también la inferencia falsadora del modo siguiente: ((t —* p). expresándolo con p a l a b r a s : «Si p es deductible de t. Podemos describirlo como sigue * \ Sea p u n a conclusión de u n sistema í de enunciados. o que su antecedente entraña su consecuenlie): diferencia que Alfred Tarski me hizo comprender pocos meses después de la publicación del libro. Podemos simbolizar ahora la relación de deductibilidad (implicación analítica) de p a p a r t i r de t p o r medio de « í — ^ p » . (No me refiero ahora a enunciados intercambiables. lo que puede originar un avance decisivo es la modificación de lo que nos sentimos inclinados a considerar como innocuo (debido a su completo acuerdo con nuestros hábitos intelectuales). El modo de inferencia falsador a que nos referimos — o sea.

(Cf.. entonces babrá que contrastar la nueva hipótesis por medio de alguna de sus consecuencias aún no sometidas a contraste: si queda falsada cualquiera de estas últimas.com . haya resultado falsado. en su lugar. buscaremos. a una recién introducida.blogspot. podemos m u y bien a t r i b u i r la falsación exclusivamente a la hipótesis que se acaba de i n t r o d u c i r . asimismo. por ejemplo. Esta situación p u e d e presentarse cviando se explica una teoría perfectamente corroborada (y que continúa estándoJo con la nueva explicación que mencionamos) deduciéndola de una nueva hipótesis de un nivel s u p e r i o r . pero no nos sentimos obligados a considerar que el sistema antiguo.74 La lógica de la investigación científica encontramos con la siguiente posibilidad : en ciertos casos —quizá teniendo en cuenta los niveles de universalidad— podemos atribuir la falsación a una liipótesis determinada. que tenía m e n o r generalidad.) http://psikolibro. otra hipótesis de alto nivel. las observaciones sobre la (fcasi-induceión» en el apartado 85.

pág. el manantial de la filosofía convencionalista es la admiración ante la bella y austera sencillez del mundo. La théoTÍe physique. con razón. T r a t a r é .com .CAPITULO CUARTO La falsabilidad Me ocuparé más adelante de la cuestión acerca de si existe algo a que pueda llamarse un enunciado singular falsable (o «enunciado b á s i c o » ) . en p r i m e r lugar. lo cual afecta a su estudio de los experimentos cruciales). surgirán. de caracterizar las propiedades lógicas de los sistemas de teorías que son falsables (es decir. supondré ahora una respuesta positiva a tal cuestión y exam i n a r é hasta qué punto es aplicable mi criterio de demarcación a los sistemas teóricos —si es que es aplicable de algún m o d o — .. tal como nos la revelan las leyes de la física. Durante el estudio crítico de una posición a la que se suele llamar «convencionalismo». ya que los considera verificaciones. por ejemplo. ingl. ingl. después. El principal representante del convencionalismo en el mundo de habla inglesa eg Eddington. Princeton. Los convencionalistas parecen tener ' Los principales representantes de esta escuela son Poincaré y Duhem (cf. Puede mencionarse aquí que Duhem niega (trad. * No debe confundirse al alemán Hugo Dingier con el inglés Herbert Dingle. A L G U N A S ORJECIONES CONVENCIONALISTAS Forzosamente se han de suscitar objeciones contra mi propuesta de adopción de la falsabilidad como criterio para decidir si un sistema teórico pertenece o no a la ciencia empírica. 1906. que lo serán si se aceptan nuestras decisiones metodológicas). http://psikolibro. WIENER. recientemente se ha adherido a ella H. trad. 19. 11 y 17.blogspot. mientras que yo afirmo la posibilidad de experimentos falsadores cruciales (este autor destaca. Las plantearán. nos hemos referido antes a algunas de ellas en los apartados 6. 300) la posibilidad de experimentos cruciales. 1926). The Aim and Structure of Physical Theory. quienes están bajo la influencia de la escuela conocida con el nombre de «convencionalismo» ^. son objet et so structure. con los que será menester enfrentarse tomando determinadas decisio' nes metodológicas. 1954). P. por P. que sólo podemos refutar sistemas teóricos completos. Según parece. pero no parece ver la asimetría existente entre verificación y falsación. Dingier (entre cuyas numerosas obras pueden mencionarse: Das Experiment y Der Zusammenbruch der Wissenschajt und das Primat der Philosophie. ciertos problemas de método. pero ahora las consideraremos más circunstanciadamente.

milagrosa— si nos viésemos oliligados a creer. qué es una medición científica—. según mi opinión.. 4). tautologías. el eonveneionalista califica a aquélla de creación n u e s t r a : para él. Sólo de semejante m u n d o es del que habla la ciencia. por ello. 100 y sig. Das Wcldbild und die Begriffsapparatur).'i5°C. que un elemento de una estructura atómica determinada (número atómico 82) tiene siempre ese punto de fusión. Son estas leyes que nosotros hemos establecido las que forman la t>ase indispensable p a r a la regulación de nuestros relojes y la corrección de nuestras reglas graduadas (que llamamos « r í g i d a s ) : decimos (fue un reloj es «exacto» y que una regla g r a d u a d a es «rígida» cuando los movimientos medidos valiéndose de estos instrumentos satisfacen los axiomas de la mecánica que hemos decidido a d o p t a r ^. con los realistas. el enunciado «el punto de fusión del plomo es 3. aproximadamente». y no son las propiedades del m u n d o las que determinarían e». con lo que ésta se convertiría en algo muy sencillrr: pues el eonveneionalista no cree que la Naturaleza lo sea. Asi pues. (Adición al corregir las pruebas. sino que — p o r el c o n t r a r i o — precisamente es ésta 'a que determina las propiedades de un m u n d o artificial. Debemos m u c h o a la filosofía del convencionalismo en lo que se refiere a aclarar las relaciones entre la teoría y la experiencia. un mundo de conceptos definidos implícitamente por las leyes naturales fiue hemos elegido. Erkenntnis 2.blogspot. más en particular. se¡. el enunciado del punto de fusión del plomo es. pues se necesitan p a r a determinar qué es una observación — y . De acuerdo con el punto de vista eonveneionalista a ([ue vengo aludiendo. qua enunciado científico.ún la opinión de Cornelius (cf. de modo parecido. pero que tuviese otro punto de fusión. invenciones.com . aiín más. no puede ser refutado: una substancia que por lo demás se asemejase al plomo. llama a su punto de vista un «convencionalismo radical». Pero. Zar Kritik der wissenschaftlichen Grundbegriffp. no es un efecto de las leyes de nuestro intelecto en su auto-imposición sobre la Naturaleza. por tanto. pero aún más atrevido. sintético : afirma.) Ajdukiewicz parece estar de acuerdo con Cornelius (cf. entre otras cosas. las leyes de la Naturaleza no son f?lsal)les por la observación.76 La lógica de la investigación científica la sensación de que semejante sencillez sería incomprensible — y . Erkenntnis 4. Ha reconocido la importancia del par>el desempeñado p o r nuestras acciones y operaciones —planeadas de acuerdo con convenciones y con ra- ° Podría considerarse también a esta tesis como una tentativa de resolver el problema de la inducción: pues éste desaparecería si las leyes naturales fuesen definiciones. la ciencia n a t u r a l teórica no es una imagen de la Naturaleza. que las leyes de la ¡Níaturaleza nos revelan una íntima sencillez estructural de nuestro m u n d o Ijajo su apariencia de una desbordante variedad. no sería plomo. es parte de la definición del concepto oplomo» (sugerido por la experiencia inductiva). Scjiún él. Sólo son sencillas las «leyes de la Naturaleza^}. sin endiarpo. y. decisiones arbitrarias y convenciones nuestras. sino xxnn mera construcción lógica . 1931. 1934. y el eonveneionalista sostiene que éstas son libres creaciones nuestras. http://psikolibro. pág. núm. El idealismo kantiano trató de explicar aíiuélla diciendo que quien impone sus leyes a la Naturaleza es n u c t r o i)ro|)io intelecto . sea cualquiera el nombre que le demos. así como la obra allí anunciada. simplemente. y.ta construcción.

el convencionalista busca en ella «irn sistema de conocimientos apoyado en razones últimas». sólo u n principio puede ayudarnos a elegir un sistema entre todos los posibles: el de escoger el más sencillo (o sea. un experimento falsador despertará nuestro máximo interés. tal vez inculpando a nuestro imperfecto dominio de) sistema . Pero muy de otro modo serán las cosas en época de crisis. y confiaremos en que un sistoina científico recién erigido nos ayudará en esta l a b o r : por ello. el que ahora voy a exponer. en especial. Pero. (Acerca del problema de la sencillez. y además. o acabará con ellas sugiriendo la adopción ad hoc de ciertas hipótesis auxiliares. lo acogeremos como un éxito. y no es fácil que tengan éxito los intentos de descubrir en él incoherencias. el 46. el sistema «clásico» del momento. y los períodos en que la ciencia se desarrolla lentamente apenas d a r á n ocasión p a r a que surja un conflicto —excepto los p u r a m e n t e académicos— entre los científicos inclinados hacia el convencionalismo y los que puedan sentirse más cerca de una tesis como la que yo defiendo. en consecuencia. Se puede alcanzar esta meta. subyace a él u n a teoría de la ciencia. en gran medida.La falsabilidad 77 zonamientos deductivos— ¿n la lo. Pero el conveneionalista verá la estructura que está empezando a elevarse — y cuya audacia nosotros a d m i r a m o s — como un m o n u m e n t o al «colapso total de la ciencia». el mismo sistema presentará un aspecto impasible para el convcncionalista : dará una explicación que eliminará las incompatibilidades que p u e d a n haber surgido. con todo. en la práctica. lo cual había sido pasado por alto.s . jior habernos abierto nuevas perspectivas sobre un m u n d o de nuevas experiencias. a pesaí de todo ello. En tales épocas de crisis se agudizará este conflicto acerca de la finalidad de la ciencia. según se exjiresa D i n g i e r . creo que es posible extraer de su actitud intelectual ciertos argumentos interesantes contra mi criterio de demarcación.. lo encuentro totalmente i n a c e p t a b l e . véanse los apartados 41 a 45.com . mi conflicto con el convcncionalista no puede dirimirse definitivamente por una mera discusión teórica desapasionada. Mientras <jue yo no pido a la ciencia ninguna cert i d u m b r e definitiva (y.os llevar a cabo nuevos descubrimientos. radicalmente distinta de la mía. de su finalidad y sus propósitos. el sistema más sencillo de definiciones i m p l í c i t a s ) . Siempre que el sistema «clásico» del momento se vea amenazado por los resultados de nuevos experimentos que p o d r í a n interpretarse como falsacionea desde mi punto de vista. p o r ejemplo.blogspot. a sus ojos. pues siempre existe la posibilidad de «. o quizá la ejecución de ciertas correcciones en nuestros aparatos de m e d i d a . pero afirmo que tampoco son falsables. para u n sistema axioma- http://psikolibro.conseguir. Un convencionalista podría d e c i r : yo admito que los sistemas teóricos de las ciencias de la Naturaleza no son verificables.) Así pues. no la e n c u e n t r o ) . Nosotros — y los que comparten nuestra actitud— espcraicir. el convencionalismo es u n sistema com|>!eto y defendible. lo cual (juiere decir. ya que sicm|)re es |)osible interpretar un sistema científico dado como un sistema de definiciones i m p l í c i t a s .. Y. empleando una frase de Dingier. En mi opinión.ilizacióii y en la interpretación de nuestros experimentos cicnlíricr. por el iníluclivismo.

pág. Por consiguiente. El único modo de eludir el convencionalismo es t o m a r una decisión. mejor dicho. Über dU Aufgabe der Physik. nos guardaremos de explotar la posibilidad que acabamos de mencionar — y que está siem- CARNAP. la de no aplicar sus métodos. Sin embargo. esto equivale a indicar que mi criterio de demarcación no puede ser aplicado inmediatamente a un sistema de enunciados — h e c h o que ya había señalado en los apartados 9 y 1 1 — . según se vio en el apartado 1 7 ) . o. REGLAS METODOLÓGICAS Estas objeciones de un convencionalista imaginario me parecen incontestables. 100. convencionalista o empírico : para que sea posible en absoluto preguntar si nos encontramos ante una teoría convencionalista o empírica es indispensable referirse a los métodos aplicados al sistema teórico. no la salvaremos por ningún género de estratagema convencionalista. podemos introducir hipotesis ad hoc. P o r tanto. o adoptar una actitud escéptica con respecto a la confianza que deberíamos depositar en el experimentador y excluir sus observaciones — q u e amenazan nuestro sistema— de la ciencia. nuestro criterio de falsabilidad se habría de convertir en inaplicable como criterio de demarcación. podemos siempre expresar dudas acerca de la agudeza mental del científico teórico (por ejemplo. existe un error de principio en la cuestión acerca de si u n sistema dado debe considerarse. en el caso de que se presente una araenaza p a r a nuestra teoría. con toda razón. no es posible dividir las teorías en falsables y no falsables. mediante el análisis de su forma lógica es imposibla decidir si un sistema de enunciados es un sistema convencional de definiciones implícitas irrefutables o si es u n sistema empírico (en el sentido que yo doy a esta p a l a b r a : es decir. basándonos en que carecen de base suficiente. exactamente igual que su filosofía misma.blogspot. en realidad.com . con respecto a supuestos fenómenos o c u l t o s ) . semejante distinción sería ambigua. así pues. en último caso. en que no son científicas o no son objetivas. como tal. lo cual podría conseguirse de diversas maneras (a algunas de las cuales he aludido más a r r i b a ) : así. si es refutable). P o r tanto. modificar las llamadas «definiciones ostensivas» (o las «definiciones explícitas» que podrían remplazarías. o incluso en que el experimentador es un embustero (ésta es la actitud que los físicos pueden adoptar a veces. http://psikolibro. Admito que mi criterio de falsabilidad no nos conduce a una clasificación desprovista de a m b i g ü e d a d e s . si no cree —con Dingier— que llegará un día en que la teoría de la electricidad se deduzca de la teoría gravitatoria de N e w t o n ) . lo que se llama sú 'correspondencia con la realidad'» ' . 20. según la tesis convencionalista.78 La lógica de la investigación científica tico cualquiera dado. Decidimos que. Kantsttidien 28 (1923).

http://psikolibro.com . pero nuestros conocimientos no progresarán» '. casi puede conseguirse que cualquier hipótesis esté de acuerdo con los fenómenos. decidimos establecer la regla de que se considerarán aceptables únicamente aquéllas cuya introducción no disminuya el grado de falsabilidad o contrastabilidad del sistema. para un sistema. Podemos expresar lo mismo «del modo siguiente: siempre que se introduzca una nueva hipótesis ha de considerarse que se ha hecho un intento de construir un nuevo sistema. en esta situación fue únicamente la teoría de la relatividad la que logró un progreso al ' J. sino que servía meramente para restaurar el acuerdo entre la teoría y la experimentación (principalmente. sucumbe frecuentemente. t. por ejemplo. lo aumente. deberíamos decidir que siempre que encontremos un sistema que se ha rescatado gracias a una estratagema convencionalista.ACK. Lectures on the Elements of Chemistry.La falsabilidad 79 pre abierta— de «. Black apreció claramente.. página 193. En lo que respecta a las hipótesis auxiliares. que debería ser juzgado siempre sol)re la base de si su adopción significaría un nuevo progreso en nuestro conocimiento del mundo. con ello la imaginación quedará muy complacida. que no tenía consecuencias falsables. Bl. los resultados obtenidos por Micbelson y M o r l e y ) . I. cuando se expresaba del modo siguiente: «Mediante una suave adaptación de las condiciones. cien años antes que Poincaré. de modo que podamos salir al paso de cada una de ellas moviendo nuestras piezas del modo anticonvencionalista apropiado. prohibe más. Edimhurgo. cualquiera dado. Pero tal lista no tiene ninguna pretensión de ser c o m p l e t a : ha de dejarse al investigador —especialmente en los campos de la sociología y de la psicología... sino que. 1803. Tenemos un ejemplo de hipótesis auxiliar que es sumamente aceptable en este sentido en el principio de exclusión de Pauli (cf.. lo que se llama su 'correspondemcia con la realidad'».blogspot. el apartado 3 8 ) . (Explicaremos en los apartados 31 a 40 cómo pueden eslimarse los grados de falsabilidad. por el contrario. pues el físico escasamente necesita que se le ponga sobre aviso— la tarea de guardarse constantemente de la tentación de emplear nuevas estratagemas convencionalistas: tentación a la que el psicoanálisis.) Si tal grado aumenta.conseguir. Además. con la iníroduooión de la hipótesis se ha reforzado realmente la teoría : el sistema excluye más posibilidades que antes. lo someteremos de nuevo a contraste —y lo rechazaremos si las circunstancias lo exigen. Al final del apartado anterior hemos citado ya las cuatro estratagemas convencionalistas principales. todo lo que puede lograrse (y malograrse) mediante los métodos convencionalistas. Y un caso de una hipótesis auxiliar insatisfactoria podría ser la hipótesis de Fitzgerald y Lorentz de la contracción. Con objeto de formular reglas metodolóíijicas que eviten la adopción de estratagemas convencionalislas sería conveniente familiarizarnos con las diversas formas que pueden adoptar tales estratagemas.

si es (pie resultan úli](>s. cf. o se rcebazarán a la luz de otros experimentos de resultado opuesto. Suponga' Compárese. cpie ba de ser examinado a continuación (b' nuevo. y e u \ o sentido eslé fijado por el uso (por ejemplo. Kn lo (pie resj)ecta a los nonil)res iiniveisales sin dcíinir. HAHN. bay (pie distinguir (bis posibiliíjades : 1) que existan eierlos conceiitos no (bfini(b)s (pie a|)arezcan únicamente en enuncia(bis did máximo nivel de universalidad. existen enunciados singulares. en mi opinión. empíricamente definililes). «posic i ó n » ) : probibiremos (jue se altere subrepticiamente su uso. la nota 6 del ai)arlado 8 y los aparla(b)s 27 y 68. Mathematik. y cuyo empleo esté fijado por el becbo de (pie sepamos la rídación lógica en (jue se encuentran con otros coneeplos. mediante las cuales se da senli(b) a los conceptos (b. ((mo\ iinieiilo». 21. Los experimentos contrastaldes intersubjetivamente. 1933. en su lugar yo empleo los nombres universales indefinibles establecidos exclusivamente por el uso lingüístico.com . «punto-niasa». no existen en alísoluto términos (íconstituibles» (es decir.blogspot. la ((energía)))'^. y aunque se introducen en beneficio de la teoría son enteramente inofensivos. (Como ejemplo cabe citar la asunción de (pie una oliscrvación o medición determinada que no es posible repetir pueda deberse a un e r r o r . por lo demás. en Einheitsii'issenschaft 2.80 La lógica de la investigación científica predecir nuevas consecuencias y nuevos efectos físicos. y. A este respecto yo diría únicamente que. Podemos matizar nuestra regla metodológica baciendo la advertencia de que no es preciso recbazar como convcncionalista toda bipótesi'i auxiliar que no llegue a satisfacer nuestra norma . un sistema de axiomas a l)ase de otro sistema <\c menor universalidad. y abrió con ello nuevas posibilidades de contraslación y de falsación de la teoría. cotiio si fuese otro. Logik. en ¡¡articular. |iero deben considerarse como modificaciones (b'l sistema.) En el apartado 17 lie mencionado las delinicioncs e. í'u<'den permitirse cambios en tales definiciones. que propiamente no pcrtcpccen en ai)soluto a la t e o r í a : a veces se los denomina (diipólcsis auxiliares». Véase también el final del aparlado 25. und Nattirerkennen. Y puede no tomarse en consideración toda apelación a conclusiones lógicas (pie podrían deducirse en el futuro. procederemos conforme a nuestras decisiones metodológicas. págs. como antes. por ejemplo. ciin lo cual podían eliminarse en el curso de la deducción (un ejiniplo. 2 ) que baya otros conceptos sin definir (¡iie aparezcan lanibii-n en enunciados de un nivel de universalidad más bajo. o bien se aceptarán. http://psikolibro. INVESTIGACIÓN LÓGICA DE LA FALSABILIDAD Solamente es necesario ponerse en guardia contra las estratagemas convencionalistas en el caso de sistemas que serían falsables si se los tratase de acuerdo con nuestras reglas del método empírico. Acerca de los dos puntos restantes de nuestra lista — q u e atañen a la competencia del expcrimeniador o del científico teórico— adoptaremos reglas análogas.x¡>licilas. 22 y sigs.

pero como criterios del sentido de cláusulas (en vez de ser criterios de demarcación aplicables a sistemas teóricos).) De este modo. las teorías tautológicas. Una segunda tentativa consistiría en denominar «empírica» a una teoría si es posible deducir de ella enunciados singulares valiéndose de otros enunciados del mismo tipo que sirvan de condiciones iniciales.com . una que sea tautológica) nos permitiría deducir ciertos enunciados singulares a pari ir de otros de la misma especie. podría tal vez intentarse l l a m a r «empírica» a una teoría siempre que puedan deducirse de ella enunciados singulares. el sistema de todos los enunciados básicos contendrá muchos incompatibles entre 'sí. hay que entender que el sistema de los enunciados básicos — t a l como empleo yo este términ o — incluye todos los enunciados singulares coherentes dotados de cierta forma lógica : como si dijéramos. sino que se sigue de 61 en unión con la teoría f (y esto es lo que afirmamos en la formulación del texto).La faliabilidad 81 mos que hemos excluido con éxito dichas estratagemas mediante nuestras reglas. Pero tampoco nos valdrá esto.blogspot. en lugar de ello. pues también una teoría no empírica (por ejemplo. Así pues. tal cosa equivale a que la conyunción de 61 con la negación de 6a http://psikolibro. si se emplea como criterio de demarcación es equivalente al de falsabilidad: pues si el enunciado básico 62 no se sigue de 6i. p o r q u e para deducir enunciados singulares de una teoría necesitamos siempre otros enunciado) sÍEignlures. «aquí hay un cuervo». Como primera aproximación. Esto quiere decir que hemos de apoyar nuestra definición en " Después de la publicación de mi libro se han propuesto una y otra vez —incluso por críticos que se burlaron de mi criterio de falsabilidad— métodos equivalentes al que aquí se presenta. pero este intento resulta fallido. todos los enunciados singulares de hechos. entre otras cosas. Pero es fácil ver que la formulación que damos aquí. ciertamente. Debe tenerse siempre en cuenta que cuando hablo de «enunciados básicos» no me estoy refiriendo a u n sistema de enunciados aceptados. por cjera|)lo. falsables. que nos indican cómo se ha de realizar la sustitución de las variables de la teoría. las condiciones iniciales. a su vez. más enunciados singulares empíricos de los que podemos deducir de las condiciones iniciales sol a s * ' . aquí supondré simplemente que existen. podemos pedir ahora una caracterización lógica de tales sistemas falsables. así como la cuestión de si son. (Según las reglas de la lógica. pero no excluiría los enunciados metafísicos sintéticos. (Por ejemplo. nos vemos conducidos a pedir que la teoría nos permita deducir. de «todo acontecimiento tiene una causa» y «aquí acontece una catástrofe» podemos deducir «esta catástrofe tiene una causa». podemos decir: de la conyunción de «dos por dos es cuatro» y «aquí hay un cuervo negro» se sigue.) Ni siquiera bastaría exigir que fuera posible deducir de la teoría j u n t a m e n t e con las condiciones iniciales más de lo que se puede deducir de dichas condiciones iniciales solas : este requisito eliminaría. hablando toscamente. Intentaremos caracterizar la falsabilidad de una teoría p o r las relaciones lógicas que existan entre ella y la clase de los enunciados básicos. En el próximo capítulo discutiremos con mayor amplitud lo peculiar de los enunciados singulares que yo llamo «enunciados básicos».

*'' En realidad. que u n a teoría hace afirmaciones únicam e n t e acerca de sus posibles falsadores (afirma su f a l s e d a d ) . resultan ser inofensivas. luego nuestro criterio pide la existencia de un enunciado básico falsador. «cualquier conjunto de posiciones de un planeta se encuentra leobre la misma circunferencia») está «ejemplificada» de un modo trivial por todo conjunto de no más de tres posiciones de un planeta. las teorías empíricas pueden contener elementos «metafísicos» (así ocurre con la de Newton) que no sea posible eliminar pur medio de una regla tajante. p r o p o n g o la definición s i g u i e n t e : Se llama «empírica» o «falsable» a u n a teoría c u a n d o divide de m o d o inequívoco la clase de todos los posibles enunciados básicos en las dos subclases no vacías s i g u i e n t e s : p r i m e r o . a la vez. En cuanto a la primera. El párrafo inmediatamente anterior de esta nota puede tomarse como ejemplo de otra regla metódica (cf. FALSABILIDAD r FALSACIÓN T e n e m o s q u e distinguir c l a r a m e n t e entre falsabilidad y falsación. véase más arriba el apartado 15. la ley universal «todos los planetas se mueven en circunferencias» (o sea. acerca de los enunciados básicos «permitidos» no dice n a d a : en p a r t i c u l a r . de acuerdo con él. y éste es. aunque si logramos presentar la teoría de modo que se convierta en la conyunción de una parte contrastable y otra no contrastable. especialmente la nota *1 (y el apartado *22 de mi Postscript). P o d e m o s e x p r e s a r esta definición de u n a forma m á s breve diciendo que u n a teoría es falsable si la clase de sus posibles falsadores no es u n a clase vacía. en este caso. porque.blogspot. en segundo lugar. la teoría (cf. sabemos que. q u e llamar e m o s la clase de los posibles falsadores de la teoría . no dice que sean verdaderos *^. como criterio de sentido (o de «poca verificabilidad») fracasa por varias razones. j u s t a m e n t e . pero —en la mayoría de los casos— dos «ejemplos» semejantes tomados juntamente están en contradicción con la ley. http://psikolibro. el apartado 3 8 ) . P u e d e añadirse.82 La lógica de la investigación científica u n a clase p a r t i c u l a r de e n u n c i a d o s s i n g u l a r e s . es decir. el apax-tado 2 8 ) . que « p e r m i t e » ) . una vez llevada a cabo una crítica de una teoría rival.) Sin embargo. H e m o s i n t r o d u c i d o la p r i m e r a exclusivamente como criterio del carácter e m p í r i c o de u n sistema de e n u n c i a d o s . y. la nota *1 del apartado 82. pide la falsabilidad precisamente en el sentido que yo le doy. la clase de todos los enunciados básicos con los que es i n c o m p a t i b l e (o. podemos eliminar uno de sus componentes metafísicos. Por lo que se refiere a la segunda. el final de la nota *6 del apartado 8 0 ) : la de que. pero la conyunción mencionada constituye un enunciado básico (cf.com . tal vez. debemos hacer siempre u n intento serio de aplicarla — u otra análoga— a nuestra propia teoría. T e n i e n d o en cuenta que no sería m u y fácil i n d i c a r en detalle cómo sirve u n sistema teórico complicado p a r a la deducción de enunciados singulares o básicos. 22. por ejemplo. porque la conyunción de un enunciado con sentido y una «pseudocláusula sin sentido» tendría sentido. en cuanto a la falsacontradiga a la teoría f. lo cual es igualmente absurdo. asimismo. (Véase. las negaciones de ciertos enunciados con sentido resultarían carentes de sentido. en segundo. la clase de los enunciados básicos con los que no está en cont r a d i c c i ó n (o. a los que excluye o p r o h i b e ) . Si tratamos ahora de aplicar estas dos criticas a nuestro criterio de demarcación. muchos de los enunciados básicos «permitidos» estarían en contradicción mutua si se tuviera en cuenta. y. En primer término. el propósito p a r a el q u e necesitamos los enunciados básicos.

* Todo esto indica la u r g e n t e necesidad de remplazar u n a hipótesis falsada por otra mejor. ahora bien. en realidad. inios pocos enunciados básicos esi p o r á d i c o s . u n enunciado estriclamente universal. y podemos denominar a este tipo de hipótesis una hipótesis falsadora '. antes de falsar u n a hipótesi! tenemos ya otra dispuesta para sacárnosla de la m a n g a . si estas regías se refieren a su vez a otros enunciados básicos aceptados podemos quedar envueltos en u n a regresión del tipo indicado. es preciso incorporar reglas especiales que determinen en qué condiciones debemos considerar falsado un sistema. ni una sola tiez. necesitamos reglas mctndológicas para aceptar enunciados básicos. H . se refiere a las contrastacíones que debe h a b e r pasado (contrastacioncs (£ue la habrán enfrentado con los enunciados básicos aceptados * ' ) • La hipótesis talsadora puede tener u n nivel de universalidad m u y bajo (obtenido. mi aserción puede ser contrastada en principio. a que me he referido en el aperlado 1 8 ) . Pues nuestro problema es el s i g u i e n t e : puesto que se falsa u n a hipótesis al aceptar u n enunciado básico. pues el experim e n t o falsador suele ser u n expcTimento crucial planeado de modo que nos permita decidir entre las d o s : lo cual equivale a decir que dicho experimento nos ha sido sugerido por el hecho de que las dos hipótesis difieren en ciertos respectos. scgiin Mach. dicho de olrd inodo : aceptamos la íalsación solamente si se [)roj)one y corrobora una hiputi^is empírica de bajo nivel que descril)a semejante efecto. Woodger ha planteado la siguiente c u e s t i ó n . Esta condición es necesaria. el apartado 11. por lo demás. o de que nadie ha oído hablar de ella. difícilmente nos inducirán a desechar una teoría — p o r falsada—. queda a su arbitrio aceptar o rechazar m i http://psikolibro. Únicamente decimos que una teoría está falsada si hemos aceptado enunciados básicos que la contradigan (cf. lo de que la hipótesis ha de estar corroborada. lo que exigimos atañe sólo a la forma lógica de la hipótesis. ésta se encuentra m u y lejos de ser e x h a u s t i v a : sólo menciona u n aspecto importante de la aceptación de enunciados básicos que falsen u n a hipótesis que. falsal)le. pues hemos visto que los acontecimientos aiílados ui» reprüducil)lcs carecen de significación para la ciencia: así. regla 2 ) . por lo cual la ampliaremos en el capitulo V (especialmente en el apartado 2 9 ) .com . además. por generalización de las coordenadas individuales de un dato de observación: podría citarse como ejemplo el supuesto «hecho». *' Esta referencia a enunciados básicos aceptados parece contener en germen u n a regresión infinita. pero no suficienlo. para falsar el enunciado «todos los cuervos son negros» bastaría el enunciado —contrastable i n t e r s u b j e t i v a m e n t e — de que existiera una familia de cuervos bhmcos en el p a r q u e zoológico de Nueva York. el profesor J.blogspot. tiene éxito completo. ¿Con qué frecuencia es preciso reproducir realmente u n efecto para que sea u n «efecto reproduciblev? La respuesta que hay que dar e s : en algunos casos. Yo replicaría a este a r g u m e n t o que las reglas que necesitamos son m e r a m e n t e para aceptar enunciados básicos que falseu una hipótesis bien contrastada y que 'había tenido éxito hasta el m o m e n t o . y que los enunciados básicos aceptados a que recurre la regla no tienen por qué poseer este carácter. pero la daremos j)or tal si descubrimos un efecto reproducible que la refule. y que utiliza tales diferencias para refutar {al m e n o s ) una de ellas. se entera de q u e la familia citada ha m u e r t o . E n u n a comunicación personal. al llegar allí. quiere decir exclusivamente que debe encontrarse en cierta relación lógica con respecto a los posibles enunciados básicos: así pues. por tanto. diriamos. Y su acomj)añante. a u n cuando ha de ser coutrastable inlersubjetivamente no necesita ser. E n ia mayoría de los casos. si alguien quiere contrastarla y. y. Así. Si afirmo que existe u n a familia de cuervos blancos en el parque zoológico de Nueva York. El requisito de que la hipótesis falsadora ha de ser empírica.La fahabilidtul 83 eión.

el apartado 2 8 ) . T a l vez pueda criticarse el empleo de la vaga expresión «acontecimiento». pág.84 La lógica de la invesligación cientíjica Por tanto. es decir. Se ha dicho a veces ^ que sería menester que expresiones tales como «acontecimiento» o «evento» quedasen totalmente eliminadas de los debates epistemológicos. en vez de «sintáctica». definida en cuanto se aclara a qué enunciados hemos de llamar «básicos» (cf. ACONTECIMIENTOS T EVENTOS El requisito de falsabilidad. hemos empleado el sistema de todos los enunciados básicos lógicamente posibles con objeto de obtener. líe presentado este criterio lógico. KEYNES. Por una parte. y que quedará falsada si tales acontecimientos posibles acontecen realmente. y que no deberíamos hablar de «acontecimientos». P o r otra. la caracterización lógica que íbamos buscando —la de la forma de los enunciados empíricos—. y. en general. los de la teoría y lo? enunciados básicos. la segunda —el criterio lógico— resulta completamente. que al principio era im poco vago. * Aunque sigo pensando que las definiciones («sintácticas») de «acontecimientoíí y de «evento» que doy a continuación son adecuadas para lo que persigo. por ciertos autores de trabajos sobre probabilidad. dispondrá de medios para formarse una opinión mediante consulta de testigos. en 1935) que se necesitaría una definición «semántica». etc. ha quedado dividido en dos p a r t e s : la primera —el postulado metodológico (cf.com . Keynes dice que AnciUon fue el primero que propuso el (tmodo formalizado de expresióni>. A Treatise on Probability (1921). los enunciados básicos desempeñan dos papeles diferentes. podemos decir que ésta excluye ciertos acontecimientos posibles. ya no creo que lo sean intuitivamente: es decir. de «no acontecimientos» o de «acontecer» unos «eventos». En esta manera «realista» de expresarnos podemos decir que un enunciado singular (un enunciado básico) describe un acontecimiento. los apartados 27 a 30. si contradicen a la teoría. http://psikolibro. de una manera algo f o r m a l : como una relación lógica existente entre enunciados. Quizá aclare estas cuestiones y las haga más intui'ivas si expreso ahora mi criterio en un lenguaje más «realista»: que. puede encontrarse un poco más cercano del uso corriente.: esto es. y cita también a Boole. (Cf. hasta ahora. Alfred Tarski fue quien me indicó (en París. En lugar de h a b l a r de enunciados básicos excluidos o prohibidos por una teoría. 23. 5. aunque equivalente al modo de h a b l a r formal.blogspot. gracias a ellos. doíuméntos. cf. admitimos que nos proporcionan motivo suficiente para la falsación de ésta únicamente en el caso de que corroboren a la vez una hipótesis falsadora. o nuestra intención al emplearlas. los enxmciados básicos aceptados constituyen la base para la corroboración de las hi[)ótesis. recurriendo a otros hechos contrastables intersubjetivamente y reproducibles. no creo que representen adecuadamente nuestro uso de estas palabras. sino —en lugar de todo ello— de la verdad o falsedad de enunciado básico falsador.) ' Especialmente. el apartado 2 8 ) — difícilmente puede hacerse enteramente precisa . Czuber y Sturapf.

elementos de una clase de acontecimientos que difieran únicamente con respecto a los individuos (las posiciones o regiones espacio-temporales) afectados: llamamos a esta clase «el evento ( P ) » . a pesar de ello. del enunciado «acaba de volcarse aquí un vaso de agua». prefiero conservar la expresión « a c o n t e c i m i e n t o » .° distrito de Viena el 10 de junio de 1933 a las 3. diremos.. El propósito de estas reglas de traducción no es el de afirmar que todo el que emplea la p a l a b r a «acontecimiento» en el modo de h a b l a r realista está pensando en una clase de enunciados. Semejante enunciado implicará ahora. http://psikolibro. definición. o quizá prolongado.. y es — p o r t a n t o — u n posible falsador de ella. (Así. pese a lo que pueda sugerir el uso ordinario de esta p a l a b r a ) . Lo cual sugiere la siguiente definición: Sea pu u n enunciado singular (el subíndice «7f» se refiere a los nombres o coordenadas individuales que aparecen en pi¡). no entenderemos que evento [en ingl.La falsabilidad 85 enunciados. pues. P u e d e considerarse que la formulación realista «el enunciado pu representa el acontecimiento P^» quiere decir lo mismo que el enunciado algo trivial «el enunciado pk es u n elemento de la clase Pi.. Así. consideramos que el enunciado «el acontecimiento Pi¡ ha acontecido» (o «está aconteciendo») tiene el mismo significado que «p^ y todos los enunciados equivalentes a él son verdaderos». diremos que es un acontecimiento. sino simplemente el de dar una interpretación de tal modo de h a b l a r que haga inteligible lo que se quiere decir. . y todos los demás enunciados equivalentes a éstos. lo que de un acontecimiento pueda describirse mediante nombres universales. P i . Introducimos ahora otro t é r m i n o . que todo entinciado equivalente a p¡¡ contradice a la teoría í. «truena en el 13.15 de la tarde». no ofrece dificultad definir su empleo de modo que no se le puede objetar n a d a : pues podemos usarla de m o d e que siempre que hablemos de un acontecimiento pudiésemos — e n lugar suyo— h a b l a r de algunos de los enunciados singulares que corresponden a él. cuando se menciona que el acontecimiento Pk contradice a una teoría í. y podemos considerar a este acontecimiento como la clase de los enunciados «ahora truena aquí». En el modo realista de h a b l a r p u e d e decirse del enunciado singular Pk — q u e representa u n acontecimiento Pk— que tal enunciado afirma que el evento ( P ) acontece en la posición espacio-temporal k. llamaremos aeontecimientr Pk a la clase de todos los enunciados que son equivalentes a pi¡. P e r o . que ahora truena aquí. de todos los enunciados equivalentes a p l « : análogamente. m u t u a m e n t e deductibles) describen el mismo acontecimiento. por ejemplo. que la clase de los enunciados que son equivalentes a él forma un elemento del evento «volcar u n vaso de agua». event~\ sea u n acontecimiento complejo. el de «evento». Cuando definimos «acontecimiento» hemos de recordar el hecho de que sería enteramente n a t u r a l decir que dos enunciados singulares que son lógicamente equivalentes (es decir. p o r ejemplo.com . o sea.blogspot. sencillamente. por ejemplo. De acuerdo con esta. Definimos: Sean Pk. para denotar lo que haya de típico o universal en un acontecimiento.

puede considerarse que este círculo representa algo así como la totalidad de todos los mundos de experiencia posi^ bles. de los posibles falsadores de la t e o r í a ) contendrá siempre —si no es u n a clase vacía— u n n ú m e r o ilimitado de enunciados básicos: pues u n a teoría no se refiere a individuos como tales. por lo menos. al menos. la clase de los enunciados básicos p r o h i b i d o s (es decir. en el apéndice *X. Podemos decir de u n a teoría falsable que excluye o p r o h i b e no solamente u n acontecimiento. Podemos entonces dar una imagen de la falsabilidad m e d i a n t e el requisito de que p a r a toda teoría empírica exista en el diagrama. pero la clase de sus posibles falsadores es u n a clase vacía. Aplicamos ahora esta terminología ^ a nuestro p r o b l e m a . especialmente en los apartarlos 31 y sigs. de modo que a p a r t i r de u n enunciado existencial no se sigue nada acerca de los m u n d o s de experiencia posibles (pues no ' Adviértase que aunque los enunciados singulares Tepresentan acontecimientos. una clase no vacía de enunciados básicos homotípicos. de todos los m u n d o s empíricos posibles. p o r tanto. p o r u n área m u y estrecha — u n sector m u y estrecho—. http://psikolibro. Entonces es posible decir que toda clase no vacía de posibles falsadores de u n a teoría contiene. y ahora.86 La lógica de la investigación científica Y admitimos que esto quiere decir lo mismo q u e : «la clase Pk de los enunciados singulares equivalentes a pk es u n elemento del evento ( P ) » . con objeto de señalar la analogía entre enunciados equivalentes que describen un acontecimiento y enunciados homotípieos que describen u n evento ( t í p i c o ) . entre ellos el del carácter metafísico de los enunciados p u r a m e n t e existenciales (a que nos hemos referido sucinta. sino que los excluyen. Podemos designar los enunciados básicos singulares que pertenecen a un evento con la palabra ahomotípicos». Imaginemos ahora que representamos la clase de todos los enunciados básicos posibles p o r medio de u n a superficie limitada por una circunferencia. un evento. sino. " Emplearemos la misma imagen más adelante. No cabe duda de que a cada u n o de estos enunciados corresponderá u n evento (un r a d i o ) tal. * Pero discutimos tales cuestiones en el apartado 79. asimismo. y.a lo largo de u n r a d i o ) . Análogamente a ^omo ocurre con el concepto de «acontecimiento». puede definirse una «uniformidad» o «regularidad» diciendo que los enunciados universales representan uniformidades. Esta imagen puede ser útil p a r a el estudio de varios problemas que hemos de a b o r d a r *^. y. sobre la misma circunferencia (concéntrica con la que delimita el área t o t a l ) . un radio (o u n sector m u y estrecho) p r o h i b i d o p o r dicha teoría. que los distintos enunciados básicos pertenecientes a él verificarán el enunciado pur a m e n t e existencial. m e n t e en el a p a r t a d o 1 5 ) . con m a y o r precisión. pero aquí no necesitamos ningún concepto semejante. Imaginemos además que cada evento esté representado p o r u n radio (o. y que dos acontecimientos cualesquiera que se presenten dentro de las mismas coordenadas (o en los mismos individuos) estén situados a la misma distancia del centro. De este m o d o . ya que nos interesa solamente lo que excluyen los enunciados universales. etc. a] menos. los enunciados universales no representan eventos.blogspot. y en el apartado *15 de mi Postscript.) o no. por esta razón. no nos ocupan las cuestiones acerca de si existen uniformidades («situaciones o estados» universales.com .

empleando el modus ponens.). al menos. de que tengamos en cuenta los posibles falsadores en lugar de los posibles verificadores : pues si pudiese verificarse u n enunciado verificando sus consecuencias lógicas — o si meramente se le hiciera p r o b a b l e de esta s u e r t e — . A partir de las «proposiciones primitivas» de Russell obtenemos inmediatamente (1) P'-^ÍP V q) y. Schilpp. es decir.. Hcsumamos lo que ocurre del modo siguiente: un enunciado que es falso de hecho «implica materialmente» cualquier enunciado (pero no entraña lógicamente cualquier enunciado). da (3) p-^(p-*«). por «importación». Wiener consideraba con razón (The Philosophy of Bertrand Russell. ed. es esencial distinguir claramente entre un enunciado que únicamente es falso de hecho (sintético) y otro que es falso lógicamente. probable. 695 y sig. p». http://psikolibro. El hecho de que. P • P •-'q Pero (3) nos permite deducir. la clase de sus posibles falsadores es idéntica a la de todos los enunciados básicos posibles: cualquier enunciado sirve p a r a falsario.) P. (Podría decirse tal vez que esta circunscia hace visible una ventaja de nuestro método.. que de un conjunto de premisas incompatible puede deducirse todo. de todo enunciado básico se siga u n enunciado p u r a m e n t e existencial no puede emplearse como argumento p a r a defender el carácter empírico de este ú l t i m o : pues de todo enunciado básico se sigue también cualquier tautología (ya que se sigue d e u n enunciado a r b i t r a r i o ) . Mientras que las tautologías. demasiado poco acerca de la clase de los enunciados básicos posibles. o verificado. o incoherente. p» o «p . págs. del cual pueda deducirse un enunciado de la forma p. págs. y resulta bastante sorprendente que Russell. o.La falsabüidad 87 excluye o p r o h i b e ningún r a d i o ) . pág. sería de esperar q u e al aceptar u n enunciado básico cualquiera resultase confirmado. 47 y sigs. p o r el contrario. A. cualquier enunciado q de un enunciado de la forma «p . por P. En este m o m e n t o conviene quizá que diga unas palabras sobre los enunciados contradictorios. cit. P. A p a r t i r de u n enunciado contradictorio puede deducirse válidamente cualquier enunciado *^. objetase a este hecho.blogspot. en consecuencia. como si dijéramos. los enunciados contradictorios afirman demasiado. Por tanto. Cabe hacer ver que un enunciado incoherente entraña todo enunciado como se indica a continuación.com . 1943. todo enunciado contradictorio. los enunciados p u r a m e n t e existenciales y otros enunciados no falsables afirman. 246) como un hecho perfectamente conocido.) *° Diez años después de la publicación de este libro seguía sin entenderse por muchos este hecho. hablando de «proposiciones /oísas» donde Wiener había hablado de «premisas incompatibles». o contradictorio •—es decir. 1944. sustituyendo primero «py> por op» y luego «p v q* por «p —*qi> llegamos a (2) que. en su contestación a Wiener (op. además. mientras que un enunciado lógicamente falso implica '—o entraña— lógicamente cualquier enunciado. (Véase también mi nota en Mind 52.

' Cf. *' Cf. ya sean empíricos o no lo sean. * Reimpresa ahora en el apéndice *I. Estas dos restricciones impuestas a los sistemas producen efectos en gran medida análogos ' : los enunciados que no satisfacen la condición de coherencia son incapaces de efectuar discriminación alguna entre dos enunciados cualesquiera (de la totalidad de todos los enunciados posiljles). o los sistemas axiomáticos.88 La lógica de la investigación científica 24. apartado *3 (réplica a la «segunda propuesta») y apartado *12.) Caeremos en la cuenta de la importancia que tiene el requisito de coherencia si nos percatamos de que los sistemas contradictorios no nos proporcionan ninguna información. bien de deductibles—. Puede considerársele la primera condición que ha de cumplir todo sistema teórico. P a r a hacer ver la importancia fundamental de este requisito no basta mencionar el hecho evidente de que hay que rechazar cualquier sistema que sea contradictorio porque será «falso» : pues a menudo trabajamos con enunciados que. nos llevan a resultados apropiados para ciertos propósitos *'.com . (Tenemos un ejemplo en la aproximación de Nernst de la ecuación de equilibrio de los gases. para que puedan tener alguna utilidad. pues podemos deducir de ellos la conclusión que nos plazca. de modo que no se hace discriminación alguna en los enunciados —calificándolos. bien de incompatibles. FALSABILIDAD T COHERENCIA El requisito de la compatibilidad o coherencia desempeña un papel especial entre todos los que han de satisfacer los sistemas teóricos. todo sistema empírico debe satisfacer otra condición : tiene que ser falsable.blogspot. y los que no satisfacen la condición de falsabilidad no son capaces de efectuar discriminación entre dos enunciados cualesquiera que pertenezcan a la totalidad de todos los enunciados empíricos básicos posibles. pág. no obstante ser falsos en realidad. ya que todos son deductibles. mi nota en Erkenntnis 3. punto 2 ) . Además de ser compatible. 1933. mi Postscript. ya sea empírico o no. u n sistema coherente divide el conjunto de todos los enunciados posibles en dos : los que le contradicen y los que son compatibles con él (entre estos últimos se encuentran las conclusiones que se pueden deducir del sistema). En cambio. Es ésta la razón por la que la coherencia constituye el requisito más general que han de cumplir los sistemas. http://psikolibro. 4Í26.

por otra p a r t e . tenemos que ser capaces de justificarlos. pero este grano de verdad apenas pesa (1:1 ol p¡'o!)lcma epistemológico. A pesar de ello. difícilmente se encontrará mi problema de la epistemología que haya sufrido más a consecuencia de la confusión de la psicología con la lógica que el que nos ocu[)a ahora : el de la base de los enunciados de experiencia. Mas. vamos a p a r a r a la tesis de que los enunciados sólo pueden justificarse por medio de enunciados.blogspot. por tanto. No pretendo negar que hay algo de verdad en la opinión de que las matemáticas y la lógica se basan en el pensamiento. si es que no hemos de aceptar dogmáticamente los enunciados de la ciencia. por tanto. Pocos pensadores se han preocupado tan profundamente por el problema de la base experimental como Fries ^. sino también por la experiencia perceptiva. . a nuestras experiencias. http://psikolibro. Neue oder unthropologische Kritik der Vernunft (1028 a 1831). Este decía que. qué tipo de enunciados singulares constituyen? Y. 25. Al Jf. F«IES. en el sentido lógico de esta expresión. y en la presente obra la rechazamos j u n t a m e n t e con ésta. Pero éstos. la petición de que todos los enunciados estén justificados lógicamente (a la que Fries llamaba la «predilección por las demostraciones») nos lleva forzosamente a una regresión infinita. parece que sólo podemos recurrir al psicologismo.CAPITULO QUINTO El problema de la base empírica H e m o s reducido la cuestión de la falsabilidad de las teorías a la de la falsabilidad de los enunciados singulares que he llamado enunciados básicos. esto es. Ahora bien . si exigimos que la justificación se realice por una argunientatión razonada. a la doctrina de que los enunciados no solamente pueden justificarse por medio de enunciados.. mientras que las ciencias de hechos lo hacen en las percepciones de los sentidos. ¿cómo p u e d e n ser falsados? Estos interrogantes p u e d e n afectar poco al investigador práctico. la suerte de esta doctrina está ligada a la de la lógica inductiva. si queremos evitar tanto el peligro de dogmatismo como el de una regresión infinita. y.com . pero la obscuridad y las opiniones erróneas que circundan este problema hacen aconsejable que se lo discuta aquí con algún pormenor. LAS EXPERIENCIAS LOGISMO PERCEPTIVAS COMO BASE E M P Í R I C A : EL PSICO- Muchos aceptan como fuera de toda duda la doctrina de que las ciencias empíricas pueden reducirse a percepciones sensorialet. F..

la nota 2 del apartado 20. ¿cómo podríamos haber llegado a ningún conocimiento de hechos si no fuera a través de la percepción s e n s o r i a l ? . sin más. (*2. de una hipótesis. y tiene el carácter de una teoría. Fries (y con él casi todos los epistemólogos que querían dar razón de nuestro conocimiento empírico) optaba por el psicologismo: según su doctrina. es ú n i c a ) . Hahn (cf. http://psikolibro. no p u e d e n ser constituidos *. 108 y sig. que los enunciados científicos empíricos «hablan de nuestras experiencias»'': pues. y este último incluye.90 La lógica de la investigación científica encontrarse frente a este trilema —o dogmatismo o regresión infinita. ' Cf.'' ed. o psicologismo—. Von Husserl zu Heidegger (1932).. estas experiencias inmediatas de cuya verdad no podemos d u d a r : es la presenlación sistemática de nuestras convicciones inmediatas. la mera lucubración no puede hacer que n a d i e aumente una jota su conocimiento del mundo de los hechos. * Cf. el apartado 27. págs. KRAFT. nota 1). Así pues. En mi opinión. y lo mismo ocurre con la pal a b r a «agua».). por ejemplo.blogspot. denotamos los cuerpos físicos que presentan cierto comportamiento legal. ' Sigo aquí casi palabra por palabra las exposiciones de P. J. No es posible verificar el enunciado «aquí hay u n vaso de agua» por ninguna experiencia con carácter de observación. desde luego. 102 y sig. por tanto. nota 4) y H. con la p a l a b r a «vaso». o ideas) universales. el apartado 27. Ordinariamente no se lleva tan lejos el análisis de este problema. sólo consultando nuestra experiencia sensorial puede saberse si esta mesa es roja o azul. Los universales no pueden ser reducidos a clases de experiencias. los enunciados de la ciencia. en la experiencia sensorial tenemos un «conocimiento inmediato» ^ con el cual podemos justificar nuestro ecconocimiento mediato» (es decir.com . todo lo que sabemos acerca del mundo de los hechos tiene que poderse expresar en forma de enunciados acerca de nuestras experiencias.. 1957. La ciencia no es más que u n intento de clasificar y describir este conocimiento perceptivo. esta doctrina se va a pique con los problemas de la inducción y de los universales: pues no es posible p r o p o n e r un enunciado científico que no trascienda lo que podemos saber con certeza «basándonos en nuestra experiencia inmediata» (hecho al que nos referiremos con la expresión (da trascendencia inherente a cualquier descripción» —es decir. y el texto correspondiente. por la mera razón de que los universales que aparecen en aquél no pueden ser coordinados a ninguna experiencia sensorial concreta (toda «experiencia inmediata» está «dada inmediatamente» una sola vez. Frank (cf. En las epistemologías del sensualismo y del positivismo se supone. el conocimiento expresado en el simbolismo de u n l e n g u a j e ) . a cualesquiera enunciados descriptiv o s — ) : todo enunciado descriptivo emplea nombres (o símbolos. ** «cConstituidoe» e«i lili termino de Camap. y. P o r el sentimiento inmediato de convicción que lleva consigo podemos distinguir el enunciado verdadero — a q u é l que está de acuerdo con la experiencia— del falso — q u e no lo está—. págs. la experiencia sensorial ha de ser la única «fuente de conocimiento» de todas las ciencias empíricas. por ejemplo.

* REININGER. subyace —según me p a r e c e — a cierta m o d e r n a teoría de la base empírica. 1932. 134. de que me h e ocupado en el apartado anterior.. «These der Metalogikit. asimismo. cit. sino de cláusulas. Con lo cual Carnap contrapone el «modo formalizado (correcto) de hablar» al modo ordinario. y llegó a la conclusión de que los enunciados solamente pueden compararse con enunciados. pág.. e n qué reside la correspondencia o acuerdo entre el enunciado de un hecho y la situación descrita por é l ? . Carnap parte de una cuestión algo diferente: su tesis es que todas las investigaciones filosóficas h a b l a n «de las formas de h a b l a r » °. 2. página 393. ibíd.. Su punto de p a r t i d a lo constituía la p r e g u n t a : . si se quiere evitar toda confusión debe emplearse este último solamente en los casos en que sea posible traducirlo al modo formalizado. op. a veces. CARNAP.blogspot. 1932. Dice que las cláusulas de la ciencia se contrastan «valiéndose de cláusulas protocolarias» ' . ibíd. sino de «cláusulas» [en ingl. REININGER. a estos últimos. A C E R C A DE LAS LLAMADAS «CLÁUSULAS PROTOCOLARIAS» La tesis que yo llamo «psicologismo». 435. 3 (1932). 107 y siguientes. ' ' ' CARNAP. con enunciados que registran experiencias» (Reininger llama. pág. aun cuando los defensores de esta teoría no h a b l a n de experiencias ni de percepciones. ' R. Erkenntnis 2. Rcininger había mantenido ya una teoría parecida. este modo de ver las cosas — a l cual puedo avenirme— lleva a Carnap (y. Soziologie. ' CARNAP. pág. pág. la correspondencia existente entre u n enunciado y u n hecho no es más que una correspon» dencia lógica entre enunciados correspondientes a niveles de universalidad diferentes. en realidad.com . por ejemplo. págs. Carnap conserva las ideas fundamentales de la manera psicologista de abordar este p r o b l e m a : lo único (1110 hace es traducirlas al «modo formalizado de h a b l a r » . Según esta tesis. pero como caracteriza a éstas diciendo que son enunciados o cláusulas «que no necesitan confirmación. Con todo. 1933.. págs. Metaphysik der VTirkllchkeit (1931). sentences^ —cláusulas que representan experiencias. pág.. Erkenntnis 2.. es ^ «. 228. sino de p a l a b r a s . «enunciados e l e m e n t a l e s » ^ ) . al que llama «modo material de h a b l a r » . y a las que N e u r a t h ^ y Carnap ^ llaman cláusulas protocolarias. no de hechos. Erkenntnis 2. y. cf. ¿6Í<Í. sino que sirven de ' El término se debe a Neurath. CARNAP. a Reininger) a afirmar que en la lógica de la ciencia no debemos decir que las cláusulas se someten a contraste comparándolas con las situaciones o con las experiencias: sólo nos cabe decir que pueden contrastarse comparándolas con otras cláusulas. Ahora b i e n . 1932.El problema de la base empírica 91 26. http://psikolibro. 1932. La lógica de la ciencia h a de investigar «las formas del lenguaje científico» °: no habla de «objetos» (físicos). 3. 437. 132.la correspondencia entre enunciados de elevado nivel y otros de análogo contenido. 432 y sigs. finalmente.

" REININGER. u n notable adelanto. Erkenntnis 3. en mi opinión. las cláusulas protocolarias deberían ser registros o protocolos de observaciones inmediatas o percepciones. a los «datos sensoriales»: describen (según Carnap mismo lo expresa) «los contenidos de la experiencia inmediata. echa p o r la b o r d a el empirismo : pues sin tales reglas ya no es posible discriminar entre los ' CARNAP. pero no lleva a ninguna parte si no le sigue otro paso : pues necesitamos un conjunto de reglas que limite la arbitrariedad en el «borrar» (o bien el « a d m i t i r » ) cláusulas protocolarias. op. " NEURATH. 209 y sigs.92 La lógica de la investigación científica base para todos los demás enunciados de la ciencia».. el pensamiento lingüístico de Otto ha sido: (a las 3 h y 15 min.bien aceptarla.. op. Pero si dejamos a u n lado la sustitución de las percepciones p o r los enunciados de percepciones (que es meramente u n a traducción de lo anterior en el modo formalizado de h a b l a r ) . P e r o mientras Reininger expone un método para contrastar sus enunciados «elementales». «ve» y otras análogas. por tanto. en caso de duda. y con ello.com . Lo mismo es aplicable. 205 y sigs. N e u r a t h omite toda regla en este sentido. «. o fenómenos. sino que.. pueden ser desechadas: se opone ^^ a la opinión de Carnap (que luego este mismo ha modificado ^^) de que las cláusulas protocolarias tengan carácter de últimas y no necesiten confirmación. se trata de u n paso en la dirección debida. págs. en gran medida. cit. sin pensarlo. como indica su nombre. Del mismo modo que Reininger ^°. '" CARNAP. j u n t a m e n t e con las p a l a b r a s «percibe». y modificar el sistema de tal m a n e r a que. cf. 1933. Lo cual hace ver con suficiente claridad que la teoría de las cláusulas protocolarias no es sino psicologisnio traducido al modo formalizado de h a b l a r . las «cláusulas protocolarias»— no son irrevocables. pág.. por medio de otros enunciados (método que consiste en deducir y en contrastar conclusiones). en la habitación había una mesa que era observada por Otto)]!». continúe siendo coherente». 133. su único progreso respecto de la teoría — d e b i d a a F r i e s — de la inmediatez del conocimiento perceptivo consiste en la doctrina de que las cláusulas protocolarias pueden ser revisadas. N e u r a t h sostiene que los enunciados de contenido perceptivo que registran experiencias —esto es. los hechos cognoscibles más simples» *. pág. con la cláusula añadida. Este autor da el siguiente ejemplo: «Un enunciado protocolario completo podría ser del tenor siguiente: Protocolo de Otto a las 3 b y 17 min [a las 3 h y 16 min. de h a b l a r — que las cláusulas protocolarias se refieren a lo «dado». el n o m b r e del autor de aquélla : pues. 215 y sigs. esto equivale a decir — e n el modo ordinario. cit.. 438. Erkenntnis 3. 1933.. págs. ibid. La tesis de N e u r a t h según la cu«l las cláusulas protocolarias no son inviolables representa. «material». la nota 1 del apartado 29 http://psikolibro. a la tesis de Neurath " . págs.blogspot. bien «borrar» una cláusula protocolaria que contradiga a u n sistema. en ocasiones. * NEURATH. éste pide que en toda cláusula protocolaria aparezca. y. N e u r a t h no obra de este m o d o : hace notar solamente que podemos.

y que (como dice H a h n ) «solamente nos percatamos de los hechos por la observación» ^ . ya que solamente ellas podían derogar cláusulas (que no fuesen. Logik. y. lo que h a b í a n visto y oído. Estas preguntas no serán pertinentes. p o r ello. no creo que la cuestión que la epistemología haya de plantear sea «. n a t u r a l m e n t e ) . no justifica o fundamenta la verdad de ningún enunciado. un recuerdo que sobrevive de la opinión tradicional de que la ciencia empírica comienza a partir de la percepción. este conocimiento nuestro. L A OBJETIVIDAD DE LA BASE EMPÍRICA Propongo una perspectiva de la ciencia que es ligeramente diferente de la propugnada por las diversas escuelas psicologistas: querría distinguir netamente entre ciencia objetiva. P o r tanto. por otra. o conjeturas).El problema de la base empírica 93 enunciados empíricos y cualesquiera otros.¿en qué se apoya nuestro conocimiento?. Estoy dispuesto a admitir que solamente la observación puede proporcionarnos u n «conocimiento acerca de hechos». y «nuestro conocimiento y). Según la tesis antigua de Carnap. o protocolaran. ' Cf. en Scheinprobleme in der Philosophie (1928). ¿qué tipo de conse' H.. ¿ p a r a qué sirven? Puesto que Neurath no trata de resolver el problema de la demarcación. http://psikolibro. 1933.. como ocurre en el convencionalismo. " Actualmente yo formularía esta pregunta del siguiente modo: ¿Cómo criticamoí del mejor modo posible nuestras teorías (o nuestras hipótesis. Mathematik und Naturerkennen. P o r tanto. incluso si remplazamos el término «experiencia» por el de «cláusula p r o t o c o l a r i a » : en mi opinión. Neurath evita u n a forma de dogmatismo. lo que la epistemología ha de preguntar más bien e s : ¿cómo contrastamos los enunciados científicos p o r medio de sus consecuencias d e d u c t i v a s ? * ^ . HAHN. podría incluso confirmársele con el testimonio de testigos qiie certificaran. parece que su idea de las cláusulas protocolarias no es más que una reliquia. cláusulas proto'colarias. o —con más exactitud—. a su vez. página 15 (sin cursivas en el original). CARNAP. sino que. 19 y 24. por una parte. según la opinión de N e u r a t h . pero este percatarnos. Pero si se las quita esta función. 27.. si he tenido la experiencia S.blogspot. si ellas mismas son susceptibles de derogación p o r medio de teorías. por ejemplo. Todo sistema se convierte en defendible si está permitido (y.com . ¿cómo puedo justificar mi descripción de ella y defenderla frente a las dudas?» ^. a todo el m u n d o le está p e r m i t i d o ) «borrar» simplemente una cláusula protocolaria que cause i n c o m o d i d a d e s : de esta forma no sólo p o d r í a rescatarse cualquier sistema.. el sistema de cláusulas protocolarias era la piedra de toque con la cual había que juzgar toda aserción de la ciencia empírica : y. págs. pero p r e p a r a el camino por el que cualquier sistema arbitrario puede erigirse en «ciencia empírica». disponiendo de una buena reserva de cláusulas protocolarias. en Einheitswissenschaft 2. no es fácil ver el papel que desempeñarían las cláusulas protocolarias en la construcción de N e u r a t h . tenían que ser «irrefutables».

(Está muy extendida la creencia de que el enunciado «veo que esta mesa es blanca» posee u n a ventaja radical —desde el punto de vista epistemológico— sobre este otro : «esta mesa es blanca». En el campo de la lógica.com . nos encontramos hoy con idéntico tipo de pretensión con el n o m b r e de «fisicismo». al p a s a d o . tal vez. mas es curioso que. a nadie se le ocurriría justificar la validez de una inferencia lógica — o defenderla frente a las d u d a s — escribiendo al margen la siguiente cláusula protocolaria: « P r o t o c o l o : al revisar hoy esta cadena de inferencias he experimentado un agudísimo sentimiento de convicción». y es el de ponerla en la forma más fácil de c o n t r a s t a r : la descomponemos en muchos pasos pequeños y suceen lugar de defenderlas contra las dudas? Naturalmente. mi Postscript. La situación es muy diferente cuando nos volvemos a los enunciados empíricos de la ciencia: aquí.) http://psikolibro. y en el otro al de «certidumbre perceptiva». en cláusulas protocolarias). siempre he pensado quo contrastar era un modo de criticar. en lo que se refiere a los enunciados empíricos. no parece más seguro que el segundo. desde este punto de vista no cabía encontrar otra justificación a la lógica que el supuesto hecho de que simplemente no podíamos pensar de otro m o d o : parecía que una inferencia lógica quedaba justificada porque se la experimentaba como u n a necesidad del pensamiento. ya se trate de enunciados de la lógica o de la ciencia empírica.) Existe sólo un camino p a r a asegurarse de la validez de una cadena de razonamientos lógicos. (Cf. puede estar unido a sentimientos de creencia o de convicción : quizá en un caso al sentimiento de estar compelido a pensar de una manera determinada. Pero todo esto interesa solamente al psicólogo: no roza siquiera los únicos problemas que interesan al epistemólogo. Casi todos considerarían como u n caso de psicologismo el intento de basar los enunciados lógicos en cláusulas protocolarias. y que tal vez sea materia de estudio de la psicología. el p r i m e r enunciado. que cabe describir vagamente como u n sistema de disposiciones. tienen que ser contrastables intersubjetivamente? Actualmente está muy generalizada la aceptación de esta forma de consideración objetiva. que habla de mí.94 ha lógica de la investigación científica cuencias podemos escoger p a r a este propósito si es que.blogspot. todo el m u n d o cree que están fundamentados en experiencias del tipo de las percepciones (en el modo formalizado de hablar. Mas no hace mucho tiempo que se mantenía que la lógica era una ciencia que se ocupaba de los procesos mentales y de sus leyes (las leyes de nuestro p e n s a m i e n t o ) . pero en lo que se refiere a enunciados lógicos o tautológicos. esta clase de psicologismo pertenece ya. apartado *7 —texto comprendido entre las llamadas de las notas 5 y 6— y final del apartado •52. pienso que la situación es la m i s m a : nuestro conocimiento. como son los de las conexiones lógicas existentes entre los enunciados científicos. que habla de la mesa que está aquí. Pero con la mira puesta en la evaluación de sus posibles contrastaciones objetivas. a su ver. Ahora b i e n . como un sentimiento de compulsión a pensar de un modo determinado. no psicológica.

como estímulo : sugiriendo un problema. cada uno de los cuales sea fácilmente comprobable por quienquiera esté im. FHANK. lo único que podemos hacer es pedirle que vuelva a considerar —quizá con más atención— nuestro experimento.com .. y. Hasta podemos apreciarla como algo que sirve para satisfacer nuestras necesidades intelectuales: tampoco de esta forma difiere nada —en p r i n c i p i o — su conexión con nuestra experiencia de la que tiene otra estructura objetiva cualquiera. no quedaremos satisfechos en caso de que nos hable de sus sentimientos de duda. debido a su forma lógica. no solamente desde el de la epistemología: así. pág. dado que no sea capaz de hacer tal cosa.. e incluso gobernar aquéllas hasta donde sea posible» *. en este caso. véase la nota *1 del apartado 12 y mi Poiftscript. A la ciencia puede considerársela desde diversos puntos de vista. espelo» apartados ^12 a *15. la ciencia no se encuentra más ligada a «nuestra experiencia» que otro aparato o medio de producción cualquiera. incluso desde este punto de vista.un instrumento» cuya finalidad es «.. expresión es de Bóhm-Bawerk (uProduktignsumiveg»). la ciencia no dice que los datos estén desprovistos de f u n d a m e n t o . Una afirmación que no sea contrastahle.El problema de la base empírica 95 sivos. por ejemplo.predecir experiencias futuras a p a r t i r de otras inmediatas o dadas. en tales casos. En el campo de la lógica y las matemáticas tenemos un ejemplo de esta influencia con el problema de Fermat. En el caso de las ciencias empíricas la situación es poco más o menos la misma. Cualquier enunciado científico empírico puede ser presentado (especificando los dispositivos experimentales. Cabe fijarse en ella como medio de producción : como la última palabra en la «producción en r o d e o » * . lo único que podemos hacer es pedirle que señale u n error en algún paso de la demostración o que vuelva a estudiarla de nuevo.blogspot. * La ' P. la podemos m i r a r como un fenómeno biológico o sociológico . http://psikolibro. si como resultado de la contrastación rechaza el enunciado. refiere ni cialmente la observación sobre los «efectos ocultos» en el apartado 8. Pero no creo que todo este hablar de experiencias contribuya a acia' Cf. etc. y en el de la historia n a t u r a l — d i g a m o s — con las referencias sobre serpientes m a r i n a s . se la puede describir como una herramienta. si después de hecho esto alguien sigue planteando dudas. no es inexacto decir que la ciencia es «. Sin duda.. en el mejor de los casos.) de modo que quienquiera esté impuesto en la técnica pertinente pueda contrastarlo .puesto en la técnica lógica o matemática de transform a r cláusulas. Das Kausalgesetz und seine Grenzen (1932). y que piense de nuevo. sólo puede actuar en la ciencia. un aparato tal vez comparable a los de nuestra m a q u i n a r i a industrial. que Fermat estuviera en u n error o que todas las informaciones en que se pretenda h a b e r observado serpientes marinas sean mentira : simplemente suspende el juicio ''. • E n lo que se instnrmcutalismo. y darnos instrucciones p a r a contrastarla. 1. o de los de convicción que alberga con respecto a sus percepciones : lo que tiene que hacer es formular una aserción que contradiga la nuestra.

pues. por ello. unos comentarios. entonces hay un cisne blanco en el lugar fe» (o bien. de posibles falsadores). el a p a r t a d o 2 1 ) . para «todos los cisnes son blancos» y para «todos los cisnes son negros») un número aplastante de verificaciones —en realidad. no es un enunciado de observación. Me estoy refiriendo a los que tienen la forma «si hay un cisne en el lugar k. sino la vista y el olor del petróleo. sus negaciones tienen que ser posibles falsadores. se ha dado el caso de que algunos críticos de mi libro no han valorado este hecho. «en fe. desde luego.blogspot. P o r c o n s i g u i e n t e . y b) u n e n u n c i a d o u n i v e r s a l y u n e n u n c i a d o b á s i c o *' Cuando escribí estas palabras me parecía suficientemente claro que a partir de la teoría de Newton sola —sin condiciones iniciales— no se puede deducir nada que tenga la índole de un enunciado de observación (y. pues.) Ahora bien. p o r t a n t o .com . por tanto. (Incidentalmente añadiremos que un enunciado unilateralmente falsable como «todos los cisnes son blancos» tiene la misma forma lógica que «no hay cisnes». que es justamente el que han de desempeñar los enunciados básicos. e m p í r i c a (cf. no dinero. Es intere•ante advertir que lo» enunciados básicos (que tienen excesiva fueraa para ser deductibles de leyes universales solas) han de tener mayor contenido informativo que su* http://psikolibro. de ningún enunciado total puro —digamos. Añadiré. que caracte» rizar la torre de un pozo petrolífero diciendo que su finalidad consiste en^proporcionarnos ciertas experiencias: no petróleo. En primer lugar. Puesto que los «enunciados ejemplificadores» son deductibles de enunciados universales. sino que meramente implican que no hay cisnes: lo cual. como tampoco sus consecuencias para el problema de los enunciados de observación o «enunciados básicos». 28. por tanto. ya que es equivalente a «no hay cisnes no blancos». es posible que sean enunciados básicos (si se satisfacen las condiciones que se exponen más adelante en el texto). o bien no hay ningún cisne o hay un cisne blanco»): nos damos cuenta inmediatamente de que estos «enunciados ejemplificadores» (como podría llamárselos) no son enunciados básicos. Los neces i t a m o s p a r a d e c i d i r si a u n a t e o r í a h a d e l l a m á r s e l e f a l s a b l e . obtendríamos para toda teoría (y. así c o m o p a r a c o r r o b o r a r l a s h i p ó tesis f a l s a d o r a s y. y viceversa. ya que no pueden desempeñar el papel de enunciados de contraste (o sea. el a p a r t a d o 2 2 ) . l o s e n u n c i a d o s b á s i c o s t i e n e n q u e s a t i s f a c e r las s i g u i e n t e s c o n d i c i o n e s : a) n o se p o d r á d e d u c i r e n u n c i a d o b á s i c o alg u n o a p a r t i r d e u n e n u n c i a d o u n i v e r s a l n o a c o m p a ñ a d o de c o n d i c i o n e s i n i c i a l e s * ^ . sin duda. ni siquiera uno que pueda ser «verificado». si esto se admite se verá inmediatamente (juo los enunciados singulares que puedan deducirse de enunciados puramente universales no pueden ser enunciados básicos. «todos los cisnes son blancos»— se sigue nada observable. sino más bien la sensación de tener dinero. los enunciados ejemplificadores tendrán. esto es. p a r a f a l s a r t e o r í a s (cf. Desgraciadamente. la forma de enunciados básicos negados (véase también la nota *5 del apartado 80). diríamos.96 La lógica de la investigación científica rar la situación: apenas está más justificado. ningún enunciado básico). y. Esto es obvio si consideramos el hecho de que «todos los cisnes son blancos» y «todos los cisnes son negros» no se contradicen. L o s ENUNCIADOS BÁSICOS Se h a i n d i c a d o y a s u c i n t a m e n t e q u é p a p e l d e s e m p e ñ a n l o s e n u n ciados básicos en la teoría epistemológica q u e yo defiendo. un número infinito si aceptamos el hecho de que la inmensa mayoría del mundo está desprovista de cisnes. Si aceptásemos los enunciados ejemplificadores como enunciados de contraste.

com . podemos formar la conyunción del enunciado básico r. La condición b) p u e d e satisfacerse ú n i c a m e n t e si es posible deducir la negación de u n enunciado básico de u n a teoría a la que éste c o n t r a d i g a . Podemos establecer ahora la siguiente r e g l a : los enunciados básicos tienen la forma de enunciados existenciales singulares. de u n enunciado inexistencial estricto . o de la forma «tal y cual evento acontece en la región k» (cf. si se negaciones ejemplificadoras.) http://psikolibro. Como consecuencia. podemos incluso obtener un enunciado básico p o r adjunción de u n enunciado de este tipo y otro que no lo s e a : p o r ejemplo. como puede advertirse teniendo en cuenta que. también han de satisfacer la condición b). Esto quiere decir que dichos enunciados satisfarán la condición a). a cualquiera de la forma «no h a y tal y cual cosa en la región fc» o de la forma «ningún evento de tal y cual tipo acontece en la región k». p ( « r y no py>) de estos dos enunciados equivale al enunciado existencial singular «hay u n a aguja indicadora en reposo en el lugar fe». y difieren en su forma lógica. con el enunciado inexistencial singular p. A veces. Estas eran algunas de las consideraciones subyacentes a mi teoría de la forina Itlgica de loa enunciados básicos. u n enunciado básico. lo cual quiere decir que el contenido de los enuní:iados básicos excede de su probabilidad lógica (puesto que tiene que exceder de 1/2). que no se contradigan m u t u a m e n t e . ya que no es posible deducir u n enunciado existencial singular de uno estrictamente universal. es decir. a su vez. d y r. cabe decir que el enunciado «hay u n cuervo en la región espacio-temporal fc» tiene diversa forma lógica — y no sólo distinta forma lingüística— que este o t r o : «no hay ningún cuervo en la región espacio-temporal fc». y p o d r í a m o s llam a r «enunciado inexistencial singular» o «enunciado de 'no h a y ' singular» a todo enunciado que se obtenga al negar uno de aquéllos. Así. Conviene observar que la conyunción de dos enunciados básicos. esto es. y a p a r t i r de esta condición y de la a) se sigue que todo enunciado básico debe tener u n a forma lógica tal que su negación no pueda ser.blogspot. «no hay ninguna aguja indicadora en movimiento en el lugar fc» : pues es evidente que la conyunción r . (Véase también el apartado •íS de mi Postscritp. a su vez. «hay tal y cual cosa en la región fc». a p a r t i r de todo enunciado existencial singular.El problema de la base empírica 97 h a n de poder contradecirse m u t u a m e n t e . «hay u n a aguja indicadora en el lugar k». el apartado 2 3 ) . Es posible construir enunciados singulares de modo parecido. es. Podemos l l a m a r «enunciado existencial singular y). u n enunciado básico. o «enunciado de ' h a y ' singular» a todo enunciado de la forma. son los enunciados universales y los existenciales: unos son negación de los otros. y que —como hemos visto— todo enunciado p u r a m e n t e existencial es muy capaz de contradecir a una teoría. se puede deducir otro p u r a m e n t e existencial sin más que omitir la referencia a una región espacio-temporal individual. Nos hemos tropezado ya con enunciados cuya forma lógica es diferente de la que tienen sus negaciones.

la acusación de que al a p e l a r a la observabilidad he vuelto a a d m i t i r subrepticiamente el psicologismo no tendrá mayor peso que la de que he a d m i t i d o el mecanicismo o el materialismo . (Por otra p a r t e . a u n q u e estoy dispuesto a elucidarlo p o r medio de ejemplos psicológicos y m e c á n i c o s . bastante n e u t r a l .blogspot. y. http://psikolibro.) No tengo intención de definir el t é r m i n o «observable». Digo todo esto exclusivamente p a r a salvar al t é r m i n o «observable» — t a l y como yo lo e m p l e o — del estigma de psicologismo. Desde luego. pág. 1932. creo que debería introducirse como t é r m i n o no definido que adquiere suficiente precisión en su u s o : es decir. esta condición sólo puede referirse a observadores convenientemente situados en el espacio y el tiempo (detalle en que no voy a e n t r a r ) . ErkenntnU 2. parecerá que al exigir la observabilidad h e terminado p o r p e r m i t i r que el psicologismo se deslice suavemente en el interior de m i teoría. p o r tanto. «si r entonces p». o bien podemos —con mayor precisión— establecer que todo enunciado básico.) Así pues. y los satisfacen todos los enunciados existenciales singulares. lo cual hace ver que mi teoría es. cabe i n t e r p r e t a r el concepto de evento observable en sentido psicologista. (El hecho de que u n a teoría que sea contrastable intersubjetivamente será también contrastable intersensorialmente ^ es lo que permite estipular esta c o n d i c i ó n : pues tal hecho quiere decir que las contrastaciones en que intervenga la percepción p o r medio de uno de nuestros sentidos p u e d e n ser remplazadas. y que no debería colgársele ninguno de estos rótulos. todo enunciado básico tiene que c u m p l i r también u n requisito m a t e r i a l (un requisito referente al evento que —según nos dice el enunciado básico— está ocurriendo en el lugar k) : el evento ha de ser aobservabley). lo mismo que tiene que a p r e n d e r el del t é r m i n o «sím- CAR^AP. el enunciado condicional «r . P e r o no es así. Además de ellos.com . es decir.98 La lógica de la investigación científica nos dan la teoría í y las condiciones iniciales r —tales que de una y otras se deduzca la predicción p—. en p r i n c i p i o .p será u n falsador de la teoría. pero yo lo estoy empleando en u n sentido tal que se le podría r e m p l a z a r perfectamente p o r «un evento que concierne la posición y el movimiento de cuerpos físicos macroscópicos» .p. ya que es equivalente a la negación de u n enunciado básico : a saber. en realidad. o sea. 445. carece del carácter de básico tanto como la negación p.• p » . se requiere que los enunciados básicos sean contrastables intersubjetivamente p o r «observación». Sin duda. o «evento observable». p o r otras en que intervengan otros sentidos. bien será equivalente a cierto enunciado-básico de este tipo «mecánico» o «materialista». (Las observaciones y las percepciones p u e d e n ser psicológicas. a la negación de r. puesto que estos enunciados son singulares.) Estos son los requisitos formales de los enunciados básicos. entonces el enunciado r. como u n concepto primitivo cuyo empleo h a de a p r e n d e r el epistemólogo. bien ha de ser u n enunciado acerca de posiciones relativas de cuerpos físicos. u n enunciado básico. pero la observabilidad n o lo es.

SOLUCIÓN DEL T R I - LEMA DE F R Í E S Siempre que u n a teoría se someta a contraste. p o r tanto. que los «enunciados acerca de percepciones» constituyan «eslabones tan válidos como los demás de la cadena». la observación (pág. podreCARNAP. Puedo aceptar esta exposición que hace Carnap de mi teoría.com . la cita que se hace en el texto que remite a la próxima nota. Estos son: primero.blogspot. y si tampoco conduce a ningún resultado este nuevo proceso. Así pues. y no aceptamos. que h a quedado sin d e f i n i r . Cf. continuarán simplemente la contrastación. pues lo que hemos dicho significa que nos detenemos a la altura de unos enunciados acerca de cuya aceptación o rechazo es p r o b a b l e que los investigadores se pongan de a c u e r d o : si éste no se logra. de este m o d o . en segundo término. nunca la situación es tal que nos fuerce a hacer alto en este enunciado básico concreto en lugar de en aquel otro. ya resulte de él su corroboración o su falsación. en el modo m a t e r i a l de h a b l a r . Erkenntnis 3. y que a ellos precisamente «apelemos en los casos críticos».El problema de la base empírica 99 bolo». la contrastación no lleva a ninguna p a r t e . como acabamos de ver. y. sea el que sea. Es fácil advertir que. 29. Quiero aprovechar esta ocasión para dar las gracias al profesor Carnap por las amables palabras que dedica en el lugar citado a mi obra. llegamos a u n procedimiento que nos hace p a r a r n o s precisamente en u n tipo de enunciados que sea particularmente fácil de c o n t r a s t a r . http://psikolibro. la sugerencia de que los enunciados básicos (que Carnap llama «enunciados protocolarios») sean los puntos de partida sobre los que se edifique la ciencia. 225) de que un enunciado protocolario pueda ser confirmado «con tal y cual grado de certeza». L A RELATIVIDAD DE LOS ENUNCIADOS BÁSICOS. enunciados que afirman que u n evento observable acontece en u n a región i n d i v i d u a l del espacio y el tiempo. entonces aún no publicada. En el a p a r t a d o 23 h e m o s expuesto con mayor precisión el significado de los diversos términos que entran en esta definición. pero éste puede explicarse t a m b i é n de u n modo bastante preciso. o que e l físico h a de h a c e r lo mismo con el término «puntomasa»). o bien a a b a n d o n a r e n t e r a m e n t e la contrastación. a su vez. en tercer lugar. si es que la contrastación h a de llevarnos a algún resultado. bien sea la que se está contrastando u otra c u a l q u i e r a : proceso que no tiene u n final provinente de su p r o p i a naturaleza "^. 1932. Pero considerando la cosa desde u n p u n t o de vista lógico. un enunciado básico. no queda otra opción que detenernos en u n punto u otro y decir que estamos satisfechos por el m o m e n t o . el proceso tiene que detenerse en algún enunciado básico que decidamos aceptar: si no llegamos a decisión alguna a este respecto. 224. utilizando como piedra de toque cualquiera de los enunciados básicos que p u e d a n deducirse de él valiéndose de una teoría. salvo el del término primitivo «observable». pág. p o r tanto. Los enunciados básicos son. Pues todo enunciado básico puede ser sometido a contraste. salvo en unos pocos detalles sin gran importancia. o bien empezarán de nuevo a realizarla desde el p r i n c i p i o .

. p o r q u e la contrastación intersubjetiva de enunciados acerca de percepciones. sin e m b a r g o .en casos diacríticos»—.. pero únicamente en la medida en que desistamos de justificarlos p o r m e d i o de otros argumentos (o de otras contrastaciones). Pero los enunciados acerca de experiencias personales —esto es. la nota anterior. Mas este tipo de dogmatismo es innocuo. no «.nos detenemos precisamente en éstas. después de que la ciencia h a llevado a cabo su tarea de deducción o de explicación nos detenemos al llegar a enunciados básicos fácilmente contrastablcs. Así. Exactamente del mismo modo que u n a demostración lógica ha t o m a d o forma satisfactoria cuando se ha superado la labor dificultosa y todo p u e d e comprobarse con facilidad.. en lo que respecta al psicologismo: admito también que la decisión de aceptar u n enunciado básico y darse p o r satisfecho con él tiene u n a conexión causal con nuestras experiencias. la regresión infinita y el psicologismo? (Cf. P e r o . en principio. * Este trabajo de Camap contenia la primera exposición que se publicó de mi t^ría de las contrastaciones. tales como certificados de contrastaciones emitidos p o r d e p a r t a m e n t o s de investigación científica o i n d u s t r i a l . el a p a r t a d o 25. finalmente. tienen el carácter de dogmas. este tipo de (íTegresión infinita» también es innocuo. Desde luego. http://psikolibro. determinar sus ecuaciones personales). y no —como recomienda Car< n a p — en cláusulas de percepción o protocolarias: o sea. en gen e r a l — y . utilizamos registros o protocolos. y. «.. Admito que de esta suerte la cadena deductiva es. ¿Qué postura adoptamos ahora en lo que se refiere al trilema de Fríes. esto equivaldría a un fracaso del lenguaje como medio de comunicación u n i v e r s a l : equivaldría a una «confusión de las lenguas» en la torre de Babel. pero siempre p u e d e n ser sometidos otra vez a examen si surge la necesidad de ello. a fin de cuentas. en esta renovada Babel. o que. el imponente edificio de la ciencia p r o n t o quedaría reducido a unas ruinas. Y. puede ser necesario. que decidimos aceptar como satisfactorios y suficientemente contrastados. es relativamente complicada y difícil» ^.) H a y que reconocer que los enunciados básicos en los que nos detenemos.blogspot. por ello. por ejemplo.. y en dicho trabajo «e me atribuía erróneamente la opinión que acabamos de citar.. especialmente. ya que en nuestra teoría no se pretende p r o b a r ningún enunciado p o r medio de ella. estábamos ocupándonos con eventos que no eran observables. i n f i n i t a .com . contrastar los tiempos de reacción de los peritos que ejecutan las contrastaciones (es decir. y los descubrimientos científicos quedarían reducidos al a b s u r d o . Si un día ya no fuese posible lograr que los investigadores se pusieran de acuerdo acerca de un enunciado básico. nos detenemos en enunciados fácilmente contrastablcs. las cláusulas protocolarias— sin duda no son de este tipo. ya que en cuanto tengamos necesidad de ello podemos continuar contrastando fácilmente dichos enunciados. especialmente con nuestras experiencias ' Cf.. o sea.100 La lógica de la investigación científica mos decir tal vez que los enunciados en cuestión no eran contrastablcs intersubjetivamente. a la elección entre el dogmatismo.. son poco a p r o p i a d a s p a r a servir de enunciados en los cuales p a r a r n o s .

o bien — p a r a oin|)l("ar el modo formalizado de h a b l a r — . o bien a las experiencias sensoriales se las hace parte de la trabazón científica objetiva de argumentos. y desde este punto de vista son convenciones. el positivismo trata siempre de borrar esta distinción: o bien se hace a la ciencia. vocear a un vendedor de periódicos o el h a b l a r monótono de u n a l t a v o z ? . de «mi» experiencia sensorial (monismo de los datos sensoriales). ejeMe parece qxie la tesis que sostengo aquí está más cerca de la escuela «crítica» (kantiana) de la filosofía (quizá en la forma representada por Fries) que del positivismo. p o r el contrario. y. dándolas la forma de enunciados protocolarlos (meii nismo de enunciados). P o r regla general. en su totalidad. por m u y rica que fuese la colección de enunciados que se reuniese de tal modo. tal vez. y entre éstas tiene especial importancia la que nos dice que no debemos aceptar enunciados básicos esporádicos —es decir. la situación real es bastante diferente de la q u e era visil)Ie para el empirista ingenuo. parte de mi conocer.blogspot. 30. P o r otra p a r t e . se llega a las decisiones siguiendo u n proceder gobernado p o r reglas.com . el acuerdo forma parte de la aplicación que consiste en someter d contraste la teoría. Pero si PC 1110 ordena «registre lo que experimenta a h o r a » . la adopción o el rechazo de u n enunciado. En su teoría de nuestra «predilección por las demostraciones». y que así vamos ascendiendo por la escalera de la ciencia. hemos de admitir enunciados básicos en el curso de nuestra contrastación de teorías: cuando suscitamos cuestiones esclarecedoras acerca de éstas. lo mismo que otros modos de aplicación. o para el creyente en la lógica inductiva. Fries subraya que las relaciones (lógicas) existentes entre enunciados son enteramente diferentes de la relación que hay entre enunciados y experiencias sensoriales. Este croe que empezamos por recopilar y o r d e n a r nuestras experiencias. Así pues. cuestiones que tienen que ' contestarse gracias a la admisión de enunciados de aquel tipo. se llega a un acuerdo sobre la aceptación o rechazo de enunciados básicos con ocasión de aplicar una t e o r í a : en realidad.El problema de la base empírica 101 perceptivas. ¿o he de informar. que oigo llamar un timbre. que tales ruidos me llenan de irritación? Incluso si fuera posible obedecer semejante orden. pero no tratamos de justificar los enunciados básicos p o r medio de e l l a s : las experiencias pueden motivar una decisión. http://psikolibro. j a m á s vendría a constituirse en una ciencia: toda ciencia necesita un punto de vista y problemas teóricos. pero ningún enunciado básico p u e d e q u e d a r justificado por ellas — d e l mismo modo que no lo quedará p o r los puñetazos que demos en la mesa *. que si queremos edificar una rifncia leñemos que recoger p r i m e r o cláusulas protocolarias. El ponerse de acuerdo acerca de ciertos enunciados básicos es. TEORÍA T EXPERIMENTO Los enunciados básicos se aceptan como resultado de u n a decisión o un acuerdo. que no estén en conexión lógica con otros enunciados— y que. en consecuencia. apenas sé cómo ohodoror a esta orden a m b i g u a : ¿ h e de comunicar que estoy escrihiondd?: . por otra parte.

. o quizá p a r a proporcionar a este último u n a base en que apoyar generalizaciones inductivas. y el Times táctil unido al Times visible y auditivamente crujiente. . aún queda otra cuestión (que es patente no puede responderse por medio de teoría falsable alguna.: Philosophy of Mathematics and Natural Science. la p a r t e más importante de e l l a : la de formular su pregunta lo más netamente p o s i b l e . o sea. trata de dar una respuesta decisiva a ellas. lo más sensibles que puede» con respecto a u n a sola cuestión «pero lo más insensibles que p u e d e con respecto a todas las demás cuestiones enlazadas con ella. en gran m e d i d a .blogspot. WEYL. de tipo teórico: la teoría campea en el " Discutiremos esta cuestión en el apartado 79 y en el apéndice *X. Princeton) 1949 ft fina U6. no le está p e r m i t i d o explicar la regularidad por medio de teorías. cd. las conexiones existentes entre nuestras diversas experiencias son explicables a base de las teorías que nos ocupamos en contrastar. cómo es que hay «leyes n a t u r a l e s » ? * ^ . P o r el contrario. lleva a cabo sus contrastaciones « . (Nuestras teorías no nos inducen a esperar que seamos obsequiados con una luna táctil acompañante de la luna visible. Pero incluso éste no está dedicado la mayoría de las veces a hacer observaciones exactas. véase también roi Postscript. ihíd. p o r t a n t o . Todas estas consideraciones inijjortan mucho para la teoría epistemológica del experimento. •' H. y es. y este último. Philosophie der Mathematik und Naturwissenschaft (1927).) Pero. página 113. especialmente los apartados *15 y *16. con sus experimentos. o. pues t a m b i é n su tarea es. El científico teórico propone ciertas cuestiones determinadas al experimentador.. Me parece que nos encontramos ahora en situación de resolver problemas tales como el de Whitehead acerca de cómo es que el desayuno táctil se sirve siempre juntamente con el desayuno visual. de acuerdo con la situación a que hemos llegado ahora. pues como está en la opinión de que las teorías no son sino enunciados de coincidencias regulares. ingl. Pero. pero no a otras cuestiones: hace cuanto puede p o r eliminar estas últimas (y de aquí la importancia que puede tener la independencia relativa de los subsistemas de u n a t e o r í a ) . ' ^'ETI. sin duda alguna. Una j)arte de su tarea consiste en cribar todas las posibles fuentes de error» ^ Pero sería una equivocación creer que el experimentador procede de este modo «con objeto de facilitar el trabajo del teórico»^. Así pues. « m e t a f í s i c a » ) : ¿cómo es que arcrtamos tan frecuentemente con las teorías que construimos.. por tanto. y deductibles de ellas. El lógico inductivo que cree que la ciencia p a r t e de percepciones elementales esporádicas tiene que quedarse estupefacto ante semejantes coincidencias regulares: tienen que parecerle completamente «accidentales». http://psikolibro. .102 La lógica de la investigación científica cutar una acción con una finalidad —guiado por consideraciones teóricas diversas. ni que nos atormente u n a pesadilla auditiva. es él quien indica el camino al experimentador. el científico teórico tiene que h a b e r realizado mucho antes su tarea.com . al menos.

que condujo a la teoría de la relatividad.!híSti'ECi'i putea del áparta^i) 12 (pág. sino que sea. Elegimos la teoría que se mantiene mejor en la competición con las demás teorías. Una teoría es una h e r r a m i e n t a que sometemos a contraste aplicándola. Por ello es tan engañosamente fácil encontrar verificaciones de una teoría. más todavía.com . pág. ed. pero son relativamente r a r o s : Mach^ habla con razón en semejantes casos de una «corrección de las opiniones científicas p o r circunstancias accidentales» (con lo cual reconoce. 1949. Hay ejemplos mejores. en los párrafos cuarto y último del apartado 1 9 ) : la de que las observaciones —y.El problema de la base empírica 103 trabajo experimental.na. y ésta será la que no solamente haya resistido las contrastaciones más exigentes. Schilpp. desde que se establecen los planes iniciales hasta qne se dan los últimos toques en el laboratorio *". la que p o r selección natural muestra ser más apta p a r a sobrevivir. Esto es perfectamente visible en algunos casos en que el teórico logra predecir u n efecto observable que se llega a p r o d u c i r experimentalmente más t a r d e . pág. VéanSs laí reforandas j a In Btt» • I in. tal preferencia no se debe a nada semejante a una justificación experimental de los enunciados que componen u n a teoría. lo que fuerza al teórico a buscar una teoría mejor es casi siempre la falsación experimental de una teoría que hasta el momento estaba aceptada y corroborada : es decir. y en la falsación — p o r L u m m e r y P r i n g s h e i m — de la fórmula de la radiación de Rayleigh y Jeans y de otra fórmula de la radiación (la de W i e n ) . es decir. y tenemos que adoptar una actitud sumamente critica con respecto a nuestras teorías si no queremos argumentar circularmente: precisamente la actitud de tratar de falsarias. 174. también se dan descubrimientos accidentales. Quizá podamos responder ahora a la pregunta acerca de cómo y p o r qué aceptamos una teoría con preferencia a otras. N a t u r a l m e n t e . la importancia de las teorías). Die Prinzipien der Wdrmelehre (1896). como el descubrimiento de Neptuno por Adams y Leverrier. 438. A. Aún más conspicuos — t a l vez— son los casos en que los experimentos han desempeñado u n p a p e l eminente en el progreso de la t e o r í a : en estas ocasiones.blogspot. Philosopher-Scientist. y el de las ondas hertzianas. Tenemos ejemplos famosos de este proceso en el experimento de Michelson-Morley. los enunciados de observaciones y los de resultados experimentales— son siempre interpretaciones de los hechos observados. que son interpretaciones a la luz de teorías.' ' MACH. Ciertamente. por P. que llevó a la teoría de los cuantos. es decir. asimismo. 57) y de la parte precedida de asieHtico de la nota 1 iú mismo apartado. a pesar suyo. quizá el ejemplo más brillante a este respecto es la predicción de De Broglie del carácter ondulatorio de la materia. contrastable del modo más riguroso. http://psikolibro. el resultado de las contrastaciones guiadas p o r la teoría. no se debe a una reducción lógica de la teoría a la experiencia. predicción confirmada experimentalmente p o r p r i m e r a vez p o r Davisson y Germer * ' . *• Sin embarc^^ para la crítica da la teqis sinstnanentaliste». *' MAX BORN relata este caso de un modo breve y excelente en Albert Einstein. " Tengo ahora la impíesión de '[iic debería haber hecho resaltar en este punto una tesis que puede encontrarse en otros lugares de este libro (por ejemplo. y que juzgamos si es o no a p r o p i a d a teniendo en cuenta el resultado de su aplicación **.

Frente a ello. sino singulares. son las decisiones las que determinan el destino de las teorías. un acuerdo acerca de enunciados básicos. es decir. una decisión a que se llega de acuerdo con u n proceder gobernado p o r reglas— ayudándose de la analogía existente con u n procedimiento de gran a n t i g ü e d a d : el conocer de una causa p o r u n j u r a d o .blogspot. es una respuesta a una cuestión de hechos (quid facti?). Teniendo en cuenta esto.com . de la situación legal. No obstante tal cosa. como él. a su vez. P a r a el convencionalista. que ha de proponerse al jurado en la forma más tajante y definida posible. en gran ihedida. se aceptan o rechazan en virtud de nuestras decisiones. discrepo del convencionalista al mantener que los enunciados que se deciden p o r medio de u n acuerdo no son universales. pues yo mantengo que lo que caracteriza al método científico es precisamente lo siguiente: que la convención o decisión no determina inmediatamente que aceptemos ciertos enunciados universales. pero esta elección. entiendo que la elección de una teoría determinada es un acto que ha de llevarse a cabo. Quizá sea posible aclarar la importante distinción hecha entre una justificación y una decisión —es decir. ante todo. Así pues. pero mi idea de ésta se aparta mucho de la del convencionalista: véase el a p a r t a d o 4 6 ) . h a y u n a enorme diferencia entre sus opiniones y las mías. p a r a mí. por consideraciones de utilidad. J u n t a m e n t e con el convencionalista. su principio de sencillez gobierna la aceptación de enunciados universales : escoge el sistema más sencillo. decide la suerte que ha de correr una teoría es el resultado de una contrastación. como el del experimentador. sino que — p o r el contrario— actúa en nuestra aceptación de los enunciados singulares (esto es. m i r a d a psicológicamente. esto es. El veredicto del j u r a d o (veré dictum = dicho v e r d a d e r a m e n t e ) . Así pues. del sistema vigente de leyes penales (que corresponde al sistema de teorías). bien puede considerarse como una reacción con una finalidad y bien adaptada a las circunstancias). Al tomar «na decisión. p o r una decisión libre (que. que. y. digo que la elección viene determinada. y del positivista en tanto que sostengo que los enunciados básicos no son justificables por nuestras experiencias inmediatas. se encuentra bajo la influencia decisiva de la aplicación de dicha teoría y de la aceptación de los enunciados básicos relacionados con tal aplicación. el j u r a d o http://psikolibro. en parte. sino que —desde un p u n t o de vista lógico— se aceptan por un acto.104 La lógica de la investigación científica Desde u n punto de vista lógico. un asunto práctico . mientras que p a r a el convencionalista lo que decide son. yo propongo que se tenga en cuenta antes que nada lo exigente de las contrastaciones (esto último se encuentra en relación m u y estrecha con lo que yo llamo «sencillez». mi respuesta a la pregunta sobre cómo escogemos una teoría se parece a la dada por el convencionalista. el contraste de una teoría depende de ciertos enunciados básicos. motivos estéticos. Pero tanto la cuestión que se pregunta como la forma en que se presenta dependerán. en última instancia. y sostengo que lo que. de los enunciados básicos).

éstas se basan en ciertos principios fundamentales destinados primordialmente —si no exclusivamente— a descubrir la verdad objetiva. Estos principios permiten. la importancia de tal decisión radica en el hecho de que. sino incluso cierta parcialidad subjetiva . su relatividad y el modo en que dependen de las cuestiones planteadas por la teoría. Se llega al veredicto siguiendo u n procedimiento gobernado p o r r e g l a s . a veces. Cuando un jurado conoce acerca de uu« cau- http://psikolibro. el fallo del juez está « r a z o n a d o » : necesita una justificación. sólo cabe apelar frente a la decisión de un j u r a d o poniendo en tela de juicio si se ha llegado a ella de acuerdo con las reglas de procedimiento aceptadas: o sea. a p a r t i r de ella — j u n t a m e n t e con los enunciados universales del sistema (de leyes p e n a l e s ) — . que entren en juego no sólo las convicciones subjetivas. lo cual queda reconocido p o r la regla que permite revocar o revisar u n veredicto. existe una estrecha conexión causal entre aquéllas y é s t a : conexión que puede representarse por medio de leyes psicológicas. Tampoco puede atenderse a las convicciones subjetivas de los miembros del j u r a d o para justificar la decisión t o m a d a . combinados con el veredicto (que desempeña el papel de las condiciones iniciales) . apoyándose en razones lógicas. es posible deducir ciertas consecuencias. dicho de otro m o d o . Frente a lo que ocurre con el veredicto del j u r a d o . aunque.com . naturalmente. p o r acuerdo. la decisión forma la base p a r a la aplicación del sistema: el veredicto desempeña el p a p e l de un «enunciado de hechos verdadero». Pero es patente que no h a y necesidad de que sea verdadero meramente por haberlo aceptado el j u r a d o . desde un punto de vista formal. por ejemplo. (Es significativo que a las justificaciones de contenidos de decisiones se les llame «informes motivados» en lugar de «informes lógicamente justificados». P o r el contrario. por lo cual las convicciones mencionadas pueden llamarse los «motivos» de la decisión. e imaginemos que el procedimiento a que nos referimos se basa únicamente en el intento de hacer que se descubra la verdad objetiva. El hecho de que las convicciones no sean justificaciones tiene una gran relación con el hecho de que el procedimiento que emplea el j u r a d o puede regularse por medio de reglas diversas (por ejemplo. y sirve para iluminar. las de mayoría simple o p o n d e r a d a ) : lo cual hace ver que la relación existente entre las convicciones de los miembros del jurado y el veredicto puede ser sumamente variada.) La analogía entre este procedimiento y aquél por el que decidimos acerca de enunciados básicos es muy clara.blogspot. el veredicto del j u r a d o continuará sin justificar j a m á s la verdad que afirma. y sin d a r pruebas de ella. El juez trata de justificarlo por medio de otros enunciados — o de deducirlo lógicamente de e l l o s — : a saber. u n enunciado acerca de un acontecimiento fáctico (como si fuese u n enunciado b á s i c o ) . los enunciados del sistema legal. pero aunque no tengamos en cuenta tales aspectos especiales de este procedimiento tan antiguo. y de ahí que sea posible apelar frente a un fallo.El problema de la base empírica 105 acepta. pero no en cuanto a su contenido. y la incluye.

si bien lo absoluto se experimenta verdaderamente y. cit. Pues. por tanto. pero en modo alguno hasta alcanzar ningún basamento n a t u r a l o « d a d o » .106 La lógica de la investigación científica sa. ed.a mi parecer. lo a p l i c a ) . el mundo objetivo. Estos se introducen desde arriba en la ciénaga. pues. ingl. ya no es el (lima quien habla)». 116) escribe: «. el apartado 8 y la nota 5 del mismo).com ... puede sentirse de modo intuitivo. es como un edificio levantado sobre pilotes. 3.. 'Spricht die -Seele. sin duda alguna sería imposible aplicar la «teoría» si no existiese p i i m e r o u n veredicto al que se h a llegado p o r una decisión . éste se obtiene por u n procedimiento que está de acuerdo con una p a r t e del código legal general (y.. Esta tesis es fundamentalmente la teoría kantiana de la objetividad desarrollada en forma coherente (cf. por otra parte. ay... http://psikolibro. 2 9 : «La metafísica como ciencia es imposible. ya que. cuando i n t e r r u m p i m o s nuestros intentos de introducirlos hasta un estrato más profundo. pág.. j)ág. la ciencia no está cimentada sobre r o c a : p o r el cont r a r i o .. mas. El caso es enteramente análogo al de los enunciados básicos: aceptarlos es u n modo de aplicar u n sistema teórico. También Reininger se refiere a esta situación. 1922. con todo. y precisamente esta aplicación es la que hace posibles todas las demás aplicaciones del mismo. so spricht. por otra parte.. La base empírica de la ciencia objetiva.blogspot. ello no se debe a que hayamos topado con terreno f i r m e : paramos simplemente porqvie nos basta que tengan firmeza suficiente para soportar la estructura. la pareja de opuestos subjetivo-absoluto y objetivo-relativo contiene una de las más profundas verdades epistemológicas que es posible extraer del estudio de la Naturaleza Quienquiera que desee lo absoluto habrá de conformarse también con la subjetividad •—lo egocéntrico—. introducción). pág. Born se expresa en parecidos términos (Die Relativitütstheorie Einsteins und ihre physikalischen Gruiidlagen. por esta razón. y todo el que anhela objetividad no puede evitar el problema del relativismo». 83. que la ciencia natural trata de precipitar en una pura forma cristalina. * WETL (op. no tiene nada de « a b s o l u t a » ^ . al menos p o r el momento.. Y antes leemos: «lo que se experimenta inmediatamente es subjetivo y absoluto. podríamos decir que la atrevida estructura de sus teorías se eleva sobre un terreno pantanoso.. ach! schon die Seele iiicht mehr' (si hublu el alma. cuando escribe en Das Psycho-Physische Problem (1916). se niega a ser expresado mediante palabras. es relativo»..* ed.

pero ello no afecta a miestro razo- http://psikolibro. im estrecho sector cuya anchura rej)rcsenle el hecho de que el evento ha de ser «observable»— tiene que ser incompatible con la teoría y ha de estar excluido por ella. pueden ser falsaMes con mayor o menor faeilidad. esto es. 31. comparada con la segunda.EN Como liemos visto en el a p a r t a d o 23.CAPITULO SEXTO Grados de contrastabilidad Las teorías pueden sor conlraslahles de un modo más o menos exigente : es decir. Esta investigación es enteramente independiente de la cuestión acerca de si es posible o no distinguir en un sentido absoluto entre teorías falsables y no falsables: en realidad.RAMA Y LNA IMA(. ya que excluye una clase mayor de enunciados básicos (la clase de los enunciados permitidos se h a r á . y se diría que las teorías tienen más o menos posibles falsadores de acuerdo con el ancho mayor o menor de los sectores que respectivamente excluyen. y los eventos posibles por los radios <lel círculo. podemos decir: al menos lui radio —o quizá mejor. una teoría es talsable si existe.blogspot. podrá decirse que aquélla es «falsable en mayor g r a d o » . la primera teoría tendrá más ocasiones de ser refutada por la experiencia. asimismo. UiN PRO(. Su grado de contrastabilidad tiene gran importancia cuando se trata de escoger entre ellas. al menos. podría deoirse que el presente capítulo «relativiza» el requisito de falsabilidad al liacer ver que esta es sólo una cuestión de grado.com . que la primera teoría rlice más acerca del m u n d o de la experiencia que la segunda. (Dejamos sin resolver por el momento la cuestión soVire si es posible precisar de algi'in modo este «más» y «menos». por tanto. si la clase de sus posibles falsadojes no es una clase vacía. En este capítulo voy a comparar los diversos grados de contrastabilidad o de falsabilidad de las teorías comparando las clases de sus posibles falsadores.) T a m b i é n podríamos decir que si la clase de los posibles falsadores de una teoría es «mayor» que la correspondiente de otra. una clase no vacía de enunciados básicos homotípicos proliibidos por ella . Los posibles falsadores de varias teorías podrían representarse por sectores de anchos diversos. Cuando representamos —como hicimos en el apartado 2 3 — la clase de todos los enunciados básicos posibles por un área circular. por tantOi más pequeña. lo cual quiere decir.

clases de eventos prohibidos. http://psikolibro. 32. su contenido empírico es tan g r a n d e — que es como si tuviera pocas probabilidades de escapar a la falsación. Ahora bien .com . ya que concede al m u n d o empírico sólo un estrecho margen de posibilidades. pues hemos visto que las teorías no afirman nada acerca de semejante clase). Voy a estudiar tres maneras de dar un sentido preciso —incluso " Véanse el apéndice *X y el apartado *15 de mi Postsaript acerca d« otra» observaciones sobre los fines de la ciencia. Todos los eventos —o clases de acontecimientos— que realmente encontramos y observamos. No podemos soslayar fácilmente esta dificultad: ni siquiera si realizamos las comparaciones considerando.108 La lógica de la investigación científica namiento. Es clare que semejante teoría será muy fácil de falsar. Y el «más» y el «menos» que cabe aplicar sin precauciones especiales a las clases finitas no pueden aplicarse del mismo modo a clases infinitas. como puede verse teniendo en cuenta el hecho de que la conyunción de un evento p r o h i b i d o con otro evento cualquiera (ya esté p r o h i b i d o o n o ) es t a m b i é n u n evento p r o h i b i d o . su contenido empírico. la ciencia teórica procura precisamente llegar a teorías que sean fácilmente falsables on este sentido : procura restringir el ámbito de los eventos permitidos hasta un mínimo.blogspot. con objeto de averiguar cuál de ellas contiene «más» eventos prohibidos . quedarían caracterizados como «permitidos» *^. aumenta con el grado de falsahilidad. pues t a m b i é n el nvímero de estos últimos que corresponde a u n a teoría empírica cualquiera es infi. Así pues. y que el sector que representa los enunciados básicos prohibidos por ella se hace cada vez más g r a n d e . puede decirse que la cantidad de información empírica que nos aporta una teoría. los enunciados básicos no prohibidos estarán representados en u n estrecho sector residual (que debe existir siempre si la teoría es c o h e r e n t e ) . ésta descri])iría «nuestro m u n d o concretos con todo el pormenor alcanzable con una t e o r í a : pues escogería el m u n d o de «nuestra exjieriencia» de la clase de todos los mundos de experiencia lógicamente posibles. en lugar de los enunciados básicos o acontecimientos prohibidos. e incluso —si es que puede conseguirse semejante cosa— en una medida tal que toda restricción subsiguiente conduzca a una falsación empírica de la teoría. ¿CÓMO HAN DORES? DE COMPARARSE LAS C L A S E S .nito. y sólo ellos. DE P O S I B L E S FALSA- Las clases de posibles falsadores son clases infinitas. Imaginemos ahora que nos dan una teoría. p o r fin. es decir. lógicamente posibles). y con la máxima precisión que es posilile lograr mediante u n a ciencia teórica. Afirma tanto acerca del m u n d o de la experiencia —dicho de otro modo. pues excluye casi todos los eventos concebibles (es decir. Si lográsemos obtener ima teoría de este tipo.

el p r i m e r párrafo del apartado 4 1 . es posible hacer tal cosa porque los enunciados básicos. nota 1 0 ) . ha vaga idea intuitiva de que un cubo contiene de alguna manera itiás punios que. por la palabra alemana «kompliziertv (cf. a su vez.com . una línea recta. sino el de los fiermitidos. elementos también de a —en cuyo caso se dice que ambas clases tienen la misma extensión. Moiuxtschefte f. Emplearemos ahora el concepto de dimensión. por el contrario. digamos. Malhem. lo opuesto a «sencillon: lo opuesto a «sencillo» (neinfaclm) se denota. de modo que a sea una subclase de ¡i (en símbolos. com-plexl. o son idénticas— o existen elementos de /í que no pertenecen a a. este concepto distingue diversas clases o conjuntos de puntos de acuerdo con su riqueza en «relaciones de vecindad» entre sus e l e m e n t o s : los conjuntos de m a y o r dimensión poseen relaciones de vecindad más abundantes. que nos permite c o m p a r a r entre sí clases de «mayor» y «menor» dimensión. pero de «mayor grado de com|)osición)) que sus c o m p o n e n t e s : y este grado de comj)Osición de los enunciados básicos puede ponerse en relación con el concejito de dimensión. puechí formularse lógicamente con todo rigor por medio del concepto de dimensión de la teoría de conjuntos. Pliysik 4 0 . con objeto de descubrir si puede utilizarse alguno de ellos para compar a r clases de eventos prohibidos.. en el que se t r a d u c e «kompliziert-n por «complicado»). *' Hemos traducido aquí y en pasajes análogos el t é r m i n o alemán «kojnplexn por acompueston [ e n ingl.(irados de contrastabilidad 109 en el caso de clases infinitas— al tcmásT] y «menos» intuitivos. a (Zj3). T a r s k i ha demostrado que —bajo ciertos supuestos—• toda clase de enunciados es n u m e r a b l e (cf. 100. composite] en lugar de hacerlo por «complicado» [en inglés. Sin embargo. vuelven a dar enunciados básicos. degree of composition^. condjinados conyuntivamcnte con otros del mismo tipo. Entonces. debido a que aquel no denota. 1933. o bien todos los crementos de /? son. 1 ) El concepto de número cardinal (o potencia) de una clase. por la siguiente r a z ó n : los eventos prohibidos por una teoría pueden tener un grado de composición cualquiera.blogspot. o sea —dicho con mayor precisión—. 3 ) La relación de suhclasijicncion. pág. porque c! conjunto de todos los enunciados de u n lenguaje es n u m e r a b l e ) . Sean todos los elementos de una clase a elementos. * El concepto de medida es inaplicable por razónos parecidas (es decir. más bien. pues —según p u e d e hacerse ver fácilmente— las clases de posibles falsadores tienen el mismo número cardinal en todas las teorías \ 2 ) El concepto de dimensión. cillez es u n a de las cuestiones principales de este libro. como lo liace el castellano «complicado». lo que ha de empicarse no es el grado de composición de los eventos prohibidos. mientras que. y este hecho puede utilizarse para c o m p a r a r dimensiones *'. q u e parece adecuarse m u y bien al contento. para a b o r d a r el problema de c o m p a r a r los gra(h)s de contrastabilidad . hubiera i n d u c i d o a error hablar «qui (y en el apartado 3 8 ) de grado de complejidad o complicación: por ello. del)ido a que su grado de coni{)osic¡ón es demasiado pequeño para que puedan contradecir a la teoría en cuestión . Este concepto no puede ayudarnos a resolver el problema.. En vista de que el grado de sen. algunos ciuinciados están permitidos meramente a causa de su forma. a. asimismo. m e he decidido a emplear el t é r m i n o itgrado de composición» [ e n ingl. En este último caso. http://psikolibro. de una chise ¡i.

también de las clases vacías. Las clases de posibles falsadores de todos los enunciados tautológicos o metafísicos son clases vacías. tiene que ser infinita. y con «'» y «zn» una tautología _ un enunciado metafísico ( p o r ejem.blogspot. no es posible que las dos teorías (estrictamente universales) difieran en que u n a p r o h i b a un número finito de acontecimientos singulares p e r m i t i d o s p o r la otra. p o r consiguiente. P o r tanto. La relación subclasificadora corresponde muy bien a íos intui» tivos «más» y «menos». Fsb(x) = Fsb{y). 2 ) Si las clases de los posibles falsadores de los dos enunciados X e y son idénticas. Si es aplicable 1 ) . en símbolos. y escribir : Fsb{t) = Fsb{m) = 0. que se perfeccionarán más adelante. *¥!! y •VIII. un enunciado p u r a m e n t e existencial) respectivamente. existirá siempre u n a clase complemento no vacía. entonces tienen el mismo grado de falsabilidad. si las dos clases de posibles falsadores se intersecan (y no está ninguna de eUas incluida en la o l r a ) o no tienen elementos comunes. y a es una subclase propia de /3. 33. el grado de falsabilidad de las teorías correspondientes no puede ser comparado mediante la relación de subclasificaeión. p o r ello — d e acuerdo con 2 ) — . 3 ) Si ninguna de las clases de posibles falsadores de los dos enunciados incluye a la otra como u n a subclase p r o p i a suya.lio La lógica de ta investigación científica los elementos de /? que no pertenecen a a forman la «clase diferencia» o el complemento de a con respecto a ¿3. y. p l o . P u e d e decirse que un enunciado contradictorio (que podemos deVéanse el apartado 38 y los apéndices I.com . esto es. que Fsb(x) >Fsb(y)— cuando y solamente cuando la clase de los posibles falsadores de x incluye a la clase de los posibles falsadores de y como una subclase propia suya. http://psikolibro. y. Si con «e» denotamos un enunciado empírico. que. COMPARACIÓN DE LOS GRADOS DE FALSABILIDAD POR MEDIO DE LA RELACIÓN DE SUBCLASIFICACIÓN Introducimos provisionalmente las siguientes definiciones. cuando estudiemos las dimensiones de las teorías *^. 1 ) Se dice que u n enunciado x es «falsable en m a y o r grado» o «más eontrastable» que el enunciado y — o . pero tiene la desventaja de que sólo puede emplearse p a r a comparar dos clases tales que una incluya a la o t r a . de modo que todas éstas son i d é n t i c a s : lo cual cabe expresar diciendo que existe solam e n t e una clase v a c í a ) . y Fsb{e) > 0. por tanto. son idénticas (pues las clases vacías son subclases de todas las clases. entonces los dos enunciados tienen grados de falsabilidad no comparables {Fsbix)\\ Fsb{y)). en el caso de enunciados universales. pues son incomparables entre sí en lo que respecta a esta relación. podemos adscribir a los enunciados tautológicos y metafísicos u n grado cero de falsabilidad.

o sea. e. es decir. E S T R U C T U R A DE LA RELACIÓN DE SUBCLASIFICACIÓN. Si ponemos arbitrariamente Fsh{c) = I. 1 ) . de tal modo que u n n ú m e r o dado con guarismos romanos denota la clase de los posibles falsadores del enunciado denotado p o r el guarismo árabe correspondiente. 34. al excluir la contradicción y la taiUología (así como los enunciados metafísicos). http://psikolibro. tenemos. aquélla participa de todas las propiedades estructurales de esta ú l t i m a . en el que a la izquierda se representan ciertas Figura 1 relaciones de subclasificación y a la derecha las relaciones de contrastahilidad correspondientes. p o r tanto. Fsb{e) se encuentra siempre en el intervalo entre O y 1 con exclusión de estos límites. cualquiera que sea. rl apéndice *VTI. La cuestión de la comparabilidad p u e d e aclararse m e d i a n t e un diagrama (fig. si asignamos arbitrariamente el n ú m e r o 1 al grado de falsabilidad de un enunciado contradictorio. en el «intervalo abierto» limitado por estos n ú m e r o s . Las Véaae ahora. podemos definir todo enunciado empírico. Fsb{c)> > F s b ( e ) > 0 * ' . sin embargo.com . p o r la condición l>Fsh{e)>0.blogspot. Según esta fórmula. la fórmula expresa simultáneamente el requisito de coherencia y el de falsabilidad.Grados de contrastahilidad 111 n o t a r con « c » ) tiene p o r clase de 8us posibles falsadores a la clase de todos los enunciados lógicamente p o s i b l e s . P R O B A B I L I - DAD LÓGICA Hemos definido la comparación entre los grados de falsabilidad de dos enunciados valiéndonos de la relación de subclasificación . Las cifras árabes de la derecha corresponden a las romanas de la izquierda. es c o m p a r a b l e con un enunciado contradictorio en cuanto a su grado de falsabilidad . esto significa que n i n g ú n enunciado.

como se ve en el diagrama de la derecha. pero la medida resultante no será puramente lógica —por muy «obvia» que pueda parecer— en cuanto que sólo se admiten predicados discretos. a la contradicción. al hacer esto hemos de proceder de modo tal que a u n enunciado que se encuentre más cerca de la contradicción. podemos construir lenguajes artificiales para los que podamos establecer una métrica. justamente p o r ser una subclase de toda clase y p o r q u e —en consecuencia— debería aparecer. la conexión de la relación es completa únicam e n t e en la clase universal y en la clase vacía. esto es. t. Véanse también la segunda y tercera notaa al apéndice •IX. En el caso p a r t i c u l a r dibujado. por ejemplo. ¿Es posible disponer los grados de falsabilidad de varios enunciados en una escala. que corresponden. los enunciados 4 y 5 ) la retícula está parcialmente c o n e c t a d a . c. Naturalmente. Se p u e d e pasar de I a la clase vacía — o de (c) a ( t ) — por varios caminos : y cabe que se crucen algunos de ellos. c. como si dijéramos. todas las sucesiones empiezan en el número I y acaban en la clase vacía. p o r tanto. de sí o no (frente a los cualitativos. extralógico. t. entonces 1 se convierte en la contradicción ( c ) .112 La lógica de la investigación científica flechas del diagrama que hace visibles los grados de contrastabilidad van del enunciado (o los e n u n c i a d o s ) más contrastable(s) o falsable(s) a los menos contrastables — y corresponden con bastante precisión a las flechas de d e d u c t i b i l i d a d : véase el a p a r t a d o 35. o p o r la relación de subclasificación) . esto es. las series I-II-IV y IIII-V.com . se le atribuya siempre u n n ú m e r o más elevado que a otro situado más próximo a la tautología. y a la tautología. y que tales sucesiones p o d r í a n hacerse más «densas» introduciendo nuevas clases intermedias. deberíamos atri- Sigo creyendo que todo intento de hacer comparables todos los enunciados por introducción de una métrica ha de incluir un elemento arbitrario. coordinar a éstos unos números con los cuales queden ordenados de acuerdo con su falsabilidad? No cabe d u d a de que no es dable ordenar de este modo todos los enunciados * \ p u e s si hiciésemos tal cosa h a b r í a m o s c o m p a r a d o a r b i t r a r i a m e n t e enunciados no comparables. de aquellos cuyos predicados enuncian una propiedad mensurable: pues es posible demostrar que la métrica del contenido o de la falsabilidad tiene que ser una función de la métrica del predicado. Puesto que hemos asignado ya los n ú m e r o s O y 1 a la tautología y a la contradicción respectivamente. Gracias al diagrama se advierte que p u e d e n distinguirse y trazarse varias sucesiones de subclases.) Si nos resolvemos a identificar la clase I con la de todos los enunciados básicos posibles. cualitativos. mensurables). en todas partes. Esto es obvio en el caso de enunciados como «todos los hombres adultos miden más de dos pies de altura» (o «todos los hombres adultos miden menos de nueve pies de altura»). http://psikolibro. que esta relación tiene una estructura reticular (se trata de una «retícula de sucesiones» establecidas por la flecha. (No es posible representar la clase vacía en nuestro diagrama de la izquierda. y O (que correspondería a la clase vacía) podría denotar la tautología ( í ) . ya que esta ú l t i m a está incluida en toda clase. n a d a nos impide elegir una de las sucesiones de la retícula e indicar con números el orden de sus e n u n c i a d o s .blogspot. Podemos decir. en los puntos nodales (por ejemplo. al menos. respectivamente. Sin e m b a r g o . y esta última ha de contener siempre un elemento arbitrario —o. extralógico—.

Con todo. que analizaremos en el apartado 72. «probabilidad lógica c o n d i c i o n a l » ) . La p r o b a b i l i d a d lógica 1 corresponde al grado O de la falsabilidad. núm e r o 1 ) . y viceversa . Cf. No obstante lo cualí el hecho de que sea posible llevar a cabo semejante atribución de fracciones tiene gran interés. asimismo..blogspot. por tanto. especialmente c u a n d o la aplica a la comparación da enunciados: por ejemplo. «probabilidad lógica)^ ^. llamo a esta p r o b a b i l i d a d *". p u e d e n ampliarse de modo que se apliquen a enunciados singulares. que no debe confundirse con la p r o b a b i l i d a d numérica que se emplea en la teoría de los juegos de azar y en la estadística: la probabilidad lógica de un enunciado es complementaria de su grado de falsabilidad. Es posible interpretar la p r o b a b i l i d a d numérica como la que se aplica a una subsucesión (escogida de la relación de probabilidad lógica) para la que pueda definirse u n sistema de jnedición basado en estimaciones de frecuencia. cit. el apéndice * I I ) empleo el t é r m i n o «probabilidad lógica absoluta» en lugar de «probabilidad lógica». A esta idea de probabilidad lógica (la inversa de la contrastabilidad) correspon» de la idea de validez de Bolzano. el más probable en virtud de su forma lógica.com . ya que es u n a clase de acontecimientos. en realidad. los números atribuidos a los miembros de la sucesión serían enteramente arbitrarios. asimismo. A Treatise on Probability (1921). p o r otra p a r t e . t. página 2 2 4 . según Keynes. 11. Como veremos en el a p a r t a d o 72. Véanse. y el menos contrastable es el más probable lógicamente. y. Así pues. pues a u m e n t a cuando éste disminuye. Siempre que podamos c o m p a r a r los grados de falsabilidad de dos enunciados podremos decir que el que es menos falsable es. también K E Y N E S . con el grado de falsabilidad. p o r una clase de enunciados básicos homotípicos—. § 1 5 7 . el enunciado más contrastable —esto es.Grados de contrastabilidad 113 b u i r fracciones propias a los enunciados empíricos de la serie elegida. y las consecuencias como los de mayor validez (JVissenschaftslehre. Véanse t a m b i é n la nota 1 del aparfado 36 y la 1 del 8 3 . especialmente por la luz que arroja sobre la conexión existente entre el grado de falsabilidad y la idea de probabilidad. son válidas para teorías en conyuncíón con condiciones iniciales.) " Ahora (desdo 1 9 3 8 : cf. p o r ejemplo . los apéndices * I V y * V I I a * I X . el que tiene m a y o r grado de falsabilidad— es el lógicamente menos probable. y. § 147. 6 http://psikolibro. 1837. (Esta advertencia tiene cierta i m p o r t a n c i a p a r a las relaciones entre la probabilidad lógica y la numérica. en este caso no debe tomarse la clase de los posil)lcs falsadores p o r una clase de eventos —es decir. este autor caracteriza las proposiciones principales de u n a relación de deductibilidad diciendo que son los enunciados de m e n o r validez. los ejemplos allí dados hacen ver q u e la comparación q u e yo hago de la probabilidad lógica es idéntica a la «comparación de la probabilidad q u e atribuimos a priori a u n a generalización». la p r o b a b i l i d a d numérica puede enlazarse con la p r o b a b i l i d a d lógica. no pretendo escoger. Estas observaciones sobre la comparación de grados de falsabilidad no son válidas únicamente p a r a enunciados universales o p a r a sistemas teóricos. con objeto de distinguirla de la Mj^^robabilidad lógica relativa» (o. ninguna de las sucesiones . Bolzano explica la relación existente entre este concepto de validez y el de probabilidad en op.

al menos. «p—>qy> puede leerse aquí: «p entraña a q». se han publicado demasiado tarde para que haya sido posible tenerlas aquí en cuenta. igual o may o r ) que el del enunciado q. si «p <r> qy> * ^ ) . CONTENIDO BILIDAD EMPÍRICO. o sea. p o r ejemplo. lo define — p e r o no es idéntico a é l — . pero p no lo es de q. finalmente. Las obras de CARNAP.• g» quiere decir que el enunciado condicional cuyo antecedente es p y cuyo consecuente es q es tautológico. ^ CARNAP. cj si el contenido empírico de u n enunciado p es mayor que el de otro enunciado q. b) un enunciado p cuyo contenido lógico sea m a y o r que el de otro enunciado q debe tener m a y o r (o. (Cuando redacté el texto no veía con claridad este punto. si q es deductible de p . emplearé para este ú l t i m o concepto el término «contenido lógico». en op. pues. entonces p tiene u n a clase consecuencia m a y o r que la de 5 y m a y o r contenido lógico (o fuerza lógica *^) que este enunciado. p o r t a n t o . ENTRAÑAMIENTO Y GRADOS DE FALSA- En el a p a r t a d o 31 se ha dicho que lo que yo llamo contenido empírico de u n enunciado aumenta con su grado de falsabilidad: que cuanto m á s p r o h i b e un enunciado. puede denominarse su «clase consecuencia»).com .• g » * ^ ) .blogspot. Defino el contenido empírico de u n enunciado p como la clase de sus posibles falsadores (cf. Mediante el concepto de deductibilidad se define el i^ontenido lógico como la clase de todos los enunciados no tautológicos deductibles del enunciado en cuestión (que. cit. el contenido lógico de p es p o r Zo menos igual (es decir. y. la nota *1 del apartado 18. *' Según esta explicación. si «p . en caso de que q sea deductible de p (en símbolos. 1932.114 La lógica de la investigación científica 35. 458. http://psikolibro. " Si el contenido lógico de p excede al de q decimos también que p es más fuerte lógicamente que q.) Así. el apartado 6 ) . 'no es que la comparación de los contenidos lógico y empírico de dos enunciados p J q lleva al mismo resultado si los enunciados que se comparan no contienen elementos metafísicos. la clase consecuencia de q tiene que ser u n subconjunto p r o p i o de la clase consecuencia de p . aquello que yo denomino «contenido empírico» está en estrecha conexión con el concepto de «contenido» tal como C a r n a p ^. Una consecuencia de mi definición de contenido empi. con objeto de distinguirlo del contenido empírico. P o r t a n t o . el apartado 3 1 ) . lógicamente verdadero. Erkenntnis 2. pág. ' Carnap. se dice que p y q tienen igual contenido ". i g u a l ) contenido e m p í r i c o . más arriba. ni me daba cuenta de la importancia del hecho de que una afirmación sobre deductibilidad es metalingüística. o que su fuerza lógica excede a la de q. si la deductibilidad es m u t u a (simbólicamente. Véase también. Logische Syntax der Sprache (1934) y Die Aufgabe der Wissenschaftdogik (1934). Así. dice: «el término metalógico 'de igual contenido' se define como 'mutuamente deductible'». H a sido necesario matizar bj añadiendo «o. tanto m á s dice acerca del m u n d o de experiencia (cf. su contenido lógico tiene qpie ser m a y o r que el de éste o h a n de ser no c o m p a r a b l e s .. al menos. exigiremos lo siguiente: a) dos enunciados de igual contenido lógico h a n de tener también el mismo contenido e m p í r i c o . «p .

Dos de ellas se destacan especialmente : la del máximo nivel (o grado) alcanzable de universalidad. por regla general —es decir. lo cual puede expresarse diciendo que una contradicción entraña a todo enimciado. Otras consideraciones pareciilas hacen necesario a ñ a d i r a cj la cláusula «o h a n de ser no comparables» *^. y p o r el otro. Con lo cual. o relaciones de deductibilidad. 36. el contenido empírico de p no sería m a y o r que el de q. Pero me parece que semejante modo de emplear tales palabras. y que cualquier tautología está entrañada p o r todo enunciado. las reglas anticonvencionalistas del apartado 2 0 ) . Véase. por un lado. en este caso. o con cualquier otro tipo de CHunciado metafísico (al cual podemos atrihuir determinado contenido lógico) : y. los enunciados sintéticos en general (incluyendo los que son no empíricos) se encuentran colocados p o r la relación de entrañamiento en el intervalo abierto existente entre la contradicción y la tautología.Grados de contrastabilidad 115 igual» p o r q u e p podría ser. Además.com . y no meros pseudoenunciados). el apartado 3 4 ) . http://psikolibro. los enunciados empíricos pueden caracterizarse —según hemos visto— como aquéllos cuyo grado de falsabilidad se halla en el intervalo abierto que está limitado p o r los grados de falsabilidad. de las contradicciones. pues. el apéndice *VII. está más cerca de sembrar la confusión en este punto que de aclararlo. N I V E L E S DE UNIVERSALIDAD Y GRADOS DE P R E C I S I Ó N Existen otras exigencias metodológicas que pueden reducirse a la del máximo contenido empírico posible. es equivalente a u n a regla que favorezca las teorías del mayor contenido empírico posible. A la tesis positivista de que todos los enunciados no empíricos (metafísicos) «carecen de sentido» corresponderá. será posible basar en gran medida la comparación de grados de falsabilidad en estas últimas. y la del máximo nivel alcanzable de precisión. P o r tanto. pues. considero que la comparación del contenido empírico de dos enunciados equivale a la de sus grados de falsabilidad. nuestra regla metodológica de que deberían preferirse las teorías que puedan ser sometidas a contrastaciones más exigentes (cf. la tesis de que la distinción que hago entre enunciados empíricos y sintéticos — o entre contenidos empírico y lógico— es superfina : pues todos los enunciados sintéticos h a b r í a n de ser empíricos (esto es. de las tautologías. Ambas relaciones presentan la forma de retículas totalmente conectadas en la contradicción y en la tautología (cf. Análogamente. Al comparar grados de contrastabilidad o de contenido empírico llegaremos. todos los enunciados auténticos. en el caso de enunciados p u r a m e n t e empíricos— a los mismos resultados que si comparásemos contenidos lógicos. la conyunción de q con cierto enunciado p u r a m e n t e existencial. Así pues. aunque posible.blogspot. di! nucvii. p o r ejemplo.

r: Todas las órbitas de los cuerpos celestes son elipses. y q dice menos que p p o r q u e las órbitas de los planetas forman u n a subclase p r o p i a de las órbitas de los cuerpos celestes. pero no a la inversa. y — y. de g a « se hace m e n o r la precisión. Al pasar de p a g el grado de universalidad d i s m i n u y e . y si se falsa r lo mismo le ocurre a p. Si expresamos de este modo nuestras cuatro leyes quizá podamos ver más fácil y exactamente cómo p u e d e n compararse los grados de universalidad y de precisión' de dos enunciados. podemos decir que p tiene m a y o r universalidad que q si la función de enunciados antecedente de p (que p o d e m o s denotar con «95*» está tautológicamente implicada p o r (o. A las demás transiciones son aplicables las correspondientes observaciones : cuando se discurre de p a s disminuyen. satisfacen t a m b i é n la función de enunciados fx». Cuando se pasa de p a r el grado de precisión (del p r e d i c a d o ) d e c r e c e : las circunferencias son u n a subclase p r o p i a de las e l i p s e s . entonces x es u n a elipse». es lógicamente deductible d e ) la función de enunciados correspondiente de q (que p u e d e denotarse http://psikolibro. concebibles) : p: Todos los cuerpos celestes que se mueven en órbitas cerradas se mueven en circunferencias. u n grado de contrastabilidad más elevado. Es posible escribir en forma de «enunciado condicional universal» (o de «implicación general». de g se sigue s. p o r ello. que también se sigue de r. es más fácil íalsar p que q: si este último es falsado.com . que significa: «Cualquiera que sea x. tanto el grado de universalidad como el. El enunciado 5 de nuestro d i a g r a m a nos p r o p o r c i o n a el siguiente e j e m p l o : «(«) (x es órbita de u n p l a n e t a ->•«. la nota 6 del a p a r t a d o 1 4 ) p u e d e escribirse de la forma siguiente: «(«) ( 9 * . q: Todas las órbitas de los planetas son circunferencias.de p r e c i s i ó n .^ / * ) » <>. en consecuencia. p queda falsado también. o. y. s: Todas las órbitas de los planetas son elipses. si x es órbita de u n planeta. I i^ I tj I r P 1 8 Las flechas de nuestro diagrama hacen ver las relaciones de deductibilidad existentes entre estos cuatro e n u n c i a d o s : de /> se siguen todos los d e m á s . con lo cual s se sigue de todos los demás. es u n a elipse)». Jf. Sean p y q dos enunciados escritos en esta forma « n o r m a l » . Un enunciado condicional universal (cf.blogspot. más brevemente : Todas las órbitas de los cuerpo« celestes son circunferencias.116 La lógica de la investigación científica Teniendo esto en cuenta podemos examinar las siguientes leyes naturales (ciertamente. A u n grado más elevado de universalidad o de precisión corresponde u n contenido (lógico o ) empírico mayor. pero no viceversa. empleando palabras. como se dice a m e n u d o ) lo mismo los enunciados universales que los singulares. y de r a s la universalidad. «todos los valores de x que satisfacen la función de enunc i a d o s ? A.

también la nota *1 del apartado 18. dicho de otro m o d o . > / . debido a su nivel m á s elevado de universalidad o de precisión. verdadera l ó g i c a m e n t e ) . La relación de subclasificación existente entre clases de enunciados permitidos es opuesta de la que se halla entre clases de enunciados p r o h i b i d o s (posibles f a l s a d o r e s ) : cabe decir que estas dos relaciones son inversas *' Podrá observarse que en el presente apartado (frente a lo que ocurre en los apartados 18 y 35) la flecha se emplea para expresar un condicional en lugar de una relación de entrañamiento. § 263. P a r e c i d a m e n t e diremos que p tiene m a y o r precisión que q si « ( * ) (/p* "-*/«*» es tautológica: o sea. KÜLPE. es decir. lo cual quiere d e c i r que el p r e d i c a d o de p e n t r a ñ e al de q *^. > / . a r ) ] . excepto en el caso — n a t u r a l m e n t e — de que uno sea más universal y el otro más preciso (como ocurre con g y r en el d i a g r a m a ) ^. a lo que la lógica clásica llamaría mayor «extensión del sujeto». * El carácter elemental de esta fórmula —al que aludimos en el texto— resalta claramente si escribimos: «[(o •> 6) • • (c ^ d)] > [(6 . o r e g l a : que se dé preferencia a las teorías que p u e d a n ser sometidas a contrastaciones más duras *^. el «principio fundamental de la predicación mediata».com . ef. BOLZANO. *" Véanse también el apartado ' 1 5 y el capítulo *IV de mi Postscript. La regla concerniente a la relación de deductibilidad —de que acabamos de ocuparnos— puede considerarse como una aclaración y una combinación del clásico «dictum de omni et nulloD y del principio «nota-notae». por Selz. en t r a t a r siempre de deducir enunciados de otros de mayor universalidad. de acuerdo con el texto. si (((x) (tp^x '-*• (pp^c)» es tautológica (es decir. ' Podemos escribir: ((cp. texto correspondiente a la nota 5. etc. y que pueden expresarse p o r la regla siguiente ^: si la universalidad y la precisión de dos enunciados son comparables. y lo que designo por mayor precisión. o de un modo más breve: [{(f^ » 9p) • (/j. entonces el menos universal o menos preciso es deductible del más universal o más preciso. si el predicado (o la función consecuente) de p es más restringido que el de q. 1923).«)] •> [(cppAt >/pa. 1 y 4. y p u e d e reducirse a esta otra exigencia. entonces la clase de los enunciados básicos permitidos p o r p es u n a subclase p r o p i a de la clase de los enunciados básicos p e r m i t i d o s p o r q. Esta decisión se deriva de la exigencia de los máximos grados alcanzables de universalidad y de precisión. especialmente el apartado *76. § 34. N O T A S SOBRE LA TEORÍA DE LA MEDICIÓN Si u n enunciado p es más fácil de falsar que otro q. Lo que yo llamo universalidad de un enunciado corresponde. Á M B I T O S LÓGICOS. núms. 5 y 7. Cf. Mediante transformaciones lógicas elementales se pasa a las relaciones de deductibilidad que hemos afirmado. a la menor extensión o a la «restricción del predicado». ) ] > (p > q). o. fFissenschaftslehre II (1837).>^ c) -> (o > d)]». Vorlesungen über Logik (ed. y sustituimos. es decir. http://psikolibro. «g» en lugar de «o •> d».* •> tpp*) • {f^x •>/. 37. Esta definición puede ampliarse a funciones de enunciados con más de u n a variable.blogspot. «p» en lugar de «6 ^ c». P o d e m o s decir ahora que nuestra decisión metodológica — q u e se i n t e r p r e t a a m e n u d o metafísicamente como principio de causalidad— consiste en no dejar nada sin e x p l i c a r .) > (9„a. aproximadamente. p e r o no es equivalente a é s t a .Grados de contrastabilidad 117 p o r «9qX».

range'] (Spiehaum). ha sido interpretado erróneamente por Duhem. y utiliza también (pág. 88) da «campo» [en ingl. que lleguen a coalescer en un p u n t o . págs. han de tolerar sólo el m í n i m o á m b i t o ) e n t r a ñ a que se eleve cuanto sea posible el grado de precisión de las mediciones. en u n sentido estricto. el ámbito que u n enunciado concede a la realidad es algo así como la «holgura» (o el grado de l i b e r t a d ) que la otorga.118 La lógica de la investigación científica (o quizá c o m p l e m e n t a r i a s ) . es decir. P o d e m o s d e n o m i n a r con námbitoy)'^ de u n enunciado la clase de los enunciados básicos permitidos p o r é l . y. * KEYNES (Treatise. _ He introducido el concepto de ámbito p o r q u e nos sirve p a r a trat a r ciertas cuestiones relacionadas con el grado de precisión de las mediciones. esto es. pág. y en Bolzano se encuentran ideas parecidas. 1930. 228 y sigs.. scope]. P o r trivial que pueda parecer esta observación en otro contexto. que. " Obsérvese que estoy hablando aquí de medir. la regla de q u e las teorías h a n de poseer el grado más elevado posible de contrastabilidad (y. *' Este punto. debido al hecho de que el grado de precisión que nuestros instrumentos pueden alcanzar no es suficientemente a l t o . p o r tanto. podemos. Supongamos que las consecuencias de dos teorías discrep a n tan ligeramente en todos los campos de aplicación que no es posible detectar las pequeñísimas diferencias entre los eventos observables calculados. dos «puntos» físicos —digamos. el a p a r t a d o 3 5 ) son conceptos contrapuestos (o complem e n t a r i o s ) .com . viene a decir exactamente lo mismo. ya ' Von Kries (1886) introdujo el concepto de ámbito [en ingl. Véase su Aim and Structure of Physical Theory. http://psikolibro.) trata de combinar la teoría del ámbito con la de la frecuencia. field] como traducción de aSpielraum^. los apartados 34 y 72). o bien que — p o r e j e m p l o — la aguja de nuestro aparato de medida se sitúa entre dos trazos de la escala.. Nos encontramos con que el p u n t o del cuerpo a m e d i r se halla entre dos trazos o marcas de la regla g r a d u a d a . cf.. que aquí vertemos por «ámbito». los ámbitos de dos enunciados están en la misma relación que sus probabilidades lógicas (cf. no de contar (la diferencia entre una operación y otra está ligada estrechamente a la existente entre los números reales y los racionales). en mi opinión. entonces será imposible decidir entre las dos teorías mediante experimentos si antes no se mejora nuestra técnica de medición *^. 224) «alcance» [en ingl. Así pues. u n trazo en u n a regla graduada y otro en el cuerpo q u e se h a de m e d i r — pueden llevarse únicamente a u n a estrecha cercanía : no es posible que coincidan. P e r o la determinación que así expresamos solamente puede ser correcta dentro de ciertos l í m i t e s .blogspot. Ámbito y contenido empírico (cf. Waismann (Erkenntnis 1. u n a región dentro de la cual la teoría permite discrepancias e n t r e las observaciones. Lo cual hace ver que la técnica de medición utilizada determina cierto ámbito. según creo. págs. 137 y sigs. Se dice con frecuencia que toda medición consiste en la determinación de coincidencias de p u n t o s . pues nos recuerda que el proceso de medida h a de describirse del modo siguiente. el apartado 72. no carece de importancia p a r a la cuestión de la precisión de las mediciones. por ello. no h a y coincidencias de p u n t o s * ^ .

Pero esto plantea un p r o b l e m a : . Estas consideraciones no presuponen la teoría matemática de errores. y determinar los extremos del intervalo. ya seguir adelante y apreciar la posición (digamos) de la aguja en el interior del intervalo de los trazos. han de ser varios órdenes de magnitud más pequeños que el intervalo que d e t e r m i n a n p a r a el valor de la medición origin a l ) . los dos extremos del intervalo— cuando para cada uno de ellos vuelve a surgir la misma cuestión de cuáles son los límites de aproximación de los extremos del intervalo? Es claro que no sirve p a r a nada dar los extremos del intervalo a menos que sea posible fijarlos con un grado de precisión m u c h o m a y o r que el que esperamos para la medición orifüinal. los extremos de condensación del intervalo *^. Los físicos acostumbran a estimar este intervalo en toda medición (así. pues en tales casos no es posible aplicar el concepto de extremos de condensación: concepto aplicable exclusivamente cuando podemos h a b l a r de órdenes de magnitud. Si medimos una magnitud muchas veces obtenemos valores que están distribuidos con diferente densidad sobre un intervalo (intervalo de precisión que depende de la técnica de medición u t i l i z a d a ) . semejante intervalo solamente puede ser muy vago. y añaden que el ámbito o margen de imprecisión es de ± 0 .774 . por ello. 10"^". y. 0 0 5 .plean mediciones sobre los m. Qué finalidad puede Icner esta especie de sustitución de un trazo de la escala p o r dos — a saber. un ámbito.com . de mi «tercera nota» (incluida aquí en el apéndice *IX). sólo cuando están definidos los métodos de medición. sino más bien al contrario : al analizar la idea de intervalo de medición nos proporcionan el fondo sin el cual apenas tiene sentido la teoría estadística de errores. pero si no interviene u n a medición. como la estimación del tono de un sonido musical— a veces cabe dar un intervalo de aproximación de la estimación hec h a .extremos de condensacióny> del intervalo. dan p a r a la carga elemental del electrón medida en unidades electrostáticas el valor e = 4. todo esto arroja alguna luz acerca de la superioridad de los métodos que em. siguiendo a Millikan. y se apoyan en ellos. p o r tanto. por consiguiente. http://psikolibro. fijarlos dentro de sus propios intervalos de imprecisión (que. siempre queda un intervalo.blogspot. ni la de la p r o b a b i l i d a d . este último caso puede describirse diciendo que a la aguja la damos p o r situada entre dos trazos imaginarios: y. sólo podemos aplicar a estos valores la teoría de errores. Volveré a utilizar el concepto de extremos de condensación de intervalos de precisión en el apartado 68. Véase también el apartado *15 de mi Postscript acerca de la importancia de la medición para la «profundidad» de las teorías. lO"'"). al h a b l a r de la teoría de la probabilidad.Grados de contrastabilidad 119 considerar dichos trazos o marcas como los límites óptimos de error. queremos decir. pnra obtener un resultado más a p r o x i m a d o . *" Estas consideraciones tienen gran relación con algunos de los resultados que trato en los puntos 8 y sigs. si sabemos lo que estamos buscando — a saber. De esta manera llegamos a la idea de lo que podrían llamarse «extremos difusos» o «. Verdad es que —incluso en el caso de apreciaciones cualitativas. A mi entender.étodos puramente cualitativos.

m e d i a n t e pocas mediciones. La teoría perm i t i r á todos los enunciados básicos — c u a l q u i e r a que sea su conten i d o — cuyo grado de composición no llegue al m í n i m o r e q u e r i d o . a pesar de que. el de contrastabilidad de la teoría cuántica antigua (del mismo modo que lo hace el enunciado correspondiente de la teoría cuántica m o d e r n a . p o r medio de u n n ú m e r o reducido de magnitudes características del estado del sistema» ^.com . 24 Para los términos «compuesto» y «composición». . tiene. los enunciados básicos que bastarán p a r a falsar la teoría t e n d r á n m e n o r grado de composición *^. Das Kausalgesetz und seine Grenzen (1931). sin duda alguna. en la pág.. una hipótesis auxiliar sumamente satisfactoria: pues aumenta. Sin embargo. Así pues. así. No es posible elucidar la cuestión del número de p a r á m e t r o s cuyo valor es menester averiguar — y sust i t u i r en las f ó r m u l a s — valiéndose de la relación de subclasificación. de h e c h o . sólo en la m e d i d a en que es posible c o m p a r a r l a s m e d i a n t e la relación de subclasificación.. por ejemplo. COMPARACIÓN DE GRADOS CUENTA LAS DE CONTRASTABILIDAD TENIENDO EN DIMENSIONES Hasta ahora hemos estudiado la comparación de teorías en lo que respecta a sus grados de contrastabilidad. En algunos casos. por ej. podemos decir ahora que el principio de exclusión de P a u l i — q u e habíamos mencionado p o r vía de ejemplo en el a p a r t a d o 2 0 — resulta ser. cabrá c o m p a r a r teorías en lo que se refiere a su grado de contrastabilidad averiguando el grado de composición m í n i m o que h a de tener u n enunciado básico p a r a ser capaz de contradecir a la t e o r í a . . véase la nota *1 del aparlado 32.120 La lógica de la investigación científica 38. en gran medida. 1 Cf. ya que u n enunciado básico falsador consiste en la conyunción de las condiciones iniciales con la negación de la predicción que se h a deducido (cf. con él. y los simétricos. http://psikolibro. h a señalado que los enunciados de u n nivel de universalidad muy elevado —tales como el principio de conservación de la energía según P l a n c k lo h a f o r m u l a d o — se convierten fácilmente en tautológicos (y p i e r d e n . PRANK. esto es. siempre en el supuesto de que p o d a m o s encont r a r u n m o d o de c o m p a r a r enunciados básicos y hallar si son más (o m e n o s ) compuestos: es decir. el a p a r t a d o 2 8 ) . F r a n k . que afirma que los estados antisimétricos los realizan electrones. . partículas sin carga y ciertas partículas m ú l t i p l e m e n t e c a r g a d a s ) . una íntima relación con el p r o b l e m a de la contrastabilidad y de la falsabilidad. en verdad. su contenido empírico) a menos que p u e d a n determinarse las condiciones iniciales « .. y ello s i m p l e m e n t e a causa de su bajo nivel de composición. este método nos guía con éxito completo en nuestra elección entre t e o r í a s .blogspot. el grado de precisión y. p o r t a n t o . Cuantas menos m a g n i t u d e s se necesiten para d e t e r m i n a r las condiciones iniciales. y el de sus grados. si los c o m p o n e n u n n ú m e r o mayor (o m e n o r ) de enunciados básicos de tipo más simple. la comparación p o r medio de la relación de subcldsificación no hasta p a r a muchos propósitos.

com . en WlTTGENSTEriv. que son compuestas) en la obra de Whitehead y Russell Principia Mathemaíica. grados ab* solutos de contenido. por ello.21). quizá sería posible analizar el enunciado « h a y u n vaso de agua en el lugar de Itn y s e p a r a r l e en estos otros d o s : «hay un vaso que contiene iin fluido en el lugar fe» y «hay agua en el l u g a r fc»). «proposiciones atómicas» (frente a las «proposiciones moleculares». atomic proposition].S0. Véanse también las observaciones sobre modelos de lenguaje en el Prólogo de la edición inglesa de este libro. t. en su forma actual.ije (el sistema lingüístico de Carnap) no admite propiedades mensurables (ni permite. p u e s g e n e r a l m e n t e no es fácil decir — a base de una mera inspección— si u n e n u n c i a d o es compuesto. C. pág. lo vertió como «proposición atómica» [en ingl. P o r otra p a r t e .. P e r o esté proc e d i m i e n t o debe considerarse. y el análisis de éstos p u e d e llevar con frecuencia a disociar un e n u n c i a d o en sus c o m p o n e n t e s conyuntivos ( p o r e j e m p l o .blogspot. es decir. pero no p o d e m o s e s p e r a r que se encuentre u n final n a t u r a l de la disección de enunciados por este m é t o d o .u n «cero absoluto» de composición. de improi)al)ilidad lógica absoluta. mientras que Bertrand Russell. XV y sigs. Ogden tradujo el término «Elementarsatzv de Wittgenstein por «proposición elemental» [en ingl. 13. por tanto. en "su Logical Foundations oj Prohahility. y a p a r t i r de éstos podrían entonces obtenerse todos los demás aplicando la conyunción y otras operaciones lógicas. http://psikolibro." ed. especialmente puesto que podemos i n t r o d u c i r s i e m p r e nvievos universales definidos con el p r o p ó s i t o de h a c e r posible una disección u l t e r i o r . «Proposiciones elementales». este último término se ha hecho más popular. si es equivalente a la conyunción de enunciados más simples. en su prefacio al Tractatus (1922). desde luego. Carnap. Proposición 5 : «Las proposiciones son funciones verilativas de proposiciones elementales». en todos los enunciados aparecen a o m b r e s universales. en grados absolutos de composición *^. ya que tienen que cambiar constantemente su lenguaje a cada paso nuevo que dan. Los grados absolutos de composición determinarííin. 19.Grados de contrastabilidad 121 Pero semejante p r o g r a m a tropieza con varias dificultades. introducción a la 2. y. 1925. Tractatus Logico-Philosophicus. no deben interpretarse en el técnico de lo que actualmente se llama un «sistema lingiiislico». Tractatus 4.. y lo mismo ha ocurrido con «materia» o «energía» después de Einstein: el significado de estos conceptos es una función de la teoría —y ésta cambia ince«antemente. ha desarrollado más recientemente el programa que aquí he indicado de introducir la improbabilidad —y con ella la probabilidad— escogiendo una clase determinada de enunciados absolutamente atómicos. y ello eon el fin de construir una teoría do la inducción. la introducción de un orden espacial o temporal). Por el contrario. como si dijéramos. m u y poco a p r o p i a d o : pues i m p o n d r í a restricciones m u y serias al libre uso del lenguaje científico *^. p o r la razón a r r i b a indicada. " He empleado aquí las palabras «lenguaje científico» en su sentido más ingenuo. en donde aludo al hecho de que el tercer modelo de lengu. Si pretendemos que se conviertan en c o m p a r a b l e s los grados de composición de todos los enimciados básicos. elementary proposition] (cf. págs.. p o d r í a p r o p o n e r s e que se eligiera cierta clase de enunciados como la de los elementales o aíómicos'^. K. mi intención principal era que recordáeenios el hecho de que los científicos no pueden emplear un «sistema lingüístico». I. y p o d r í a expresarse la de cualquier e n u n c i a d o . Si lo lográsemos h a b r í a m o s definido de este modo. «Materia» o «átomo» han significado después de Rutherford algo diferente a lo que significaban antes. y.

. y tanto mayor será el grado de falsabilidad de ésta.. sigue siendo posible comparar los grados de composición de los enunciados básicos. y. por tanto. y. Todos los enunciados del campo cuyo grado de composición sea m e n o r o igual que d serán compatibles con la teoría y estarán permitidos p o r ella. y la transición d e c í = 3 a ( i = 2 corresponde al paso de un volumen a u n a superficie.blogspot. asimismo. y su aguja se encuentra entre los trazos .. de modo que la clase de todos los enunciados obtenidos a p a r t i r de esta matriz (o función de enunciados) por introducción de valores determina(]os sea la de los enunciados que definimos como relativamente atómicos. «hay un aparato de medida de . podemos. decimos que u n campo es campo de aplicación de la teoría t si existe un n ú m e r o característico d de la teoría t con respecto a dicho campo. p o r ejemplo. pero sí c o m p a r a m o s las http://psikolibro. tanto más restringida se encuentra la clase de los enunciados que independientemente de su contenido son incapaces de contradecir a la teoría. cualquiera que sea su contenido.com .122 La lógica de la investigación científica Con todo. y si. d = 3. además. Ahora ya es posible apoyar la comparación de los grados de contrastabilidad de teorías en su n ú m e r o característico d.. de una teoría t relativamente a u n campo de aplicación. Cuanto más pequeña es la dimensión d. satisface ciertas condiciones ulteriores (que explicamos en el apéndice I ) . Podemos llamar «cam/JO» a la clase de todos estos enunciados j u n t a m e n t e con todas las conyuucioncs que pueden formarse con ellos. Mas para evitar las faltas de coherencia que p o d r í a n provenir del uso de diferentes campos.. que es el de campo de aplicación: dada una teoría t. ya que podemos imaginar que todos los accrvos-n posibles del campo están dispuestos espacialmente (en un espacio de configuración de infinitas dimensiones) . le llamo dimensión de t con respecto a éste. pero pueda serlo por algunos acervos-tZ + 1. en virtud de su bajo nivel de composición . Resulta obvio utilizar la expresión «dimensión». los enunciados admisibles por razón de tener una composición demasiado pequeña forman u n subcspacio tridimensional de dicha configuración . por lanío. Si para una teoría t existe u n campo de enunciados singulares (pero no necesariamente básicos) y bay cierto número d tal que la teoría í no pueda ser falsada p o r ningún acervo-c/ de dicho campo. y . es necesario e m p l e a r u n concepto algo más restringido que el de campo. y decir que su grado de composición es igual al número n. Al n ú m e r o característico. igualmente compuestos. sino que cualesquiera tipos de enunciados singulares ])ueden pertenecer al campo d i c h o . de la escala»).. diremos entonces que d es el número característico de la teoría con respecto a tal campo. d. No hemos restringido el concepto de c a m p o de aplicación a los enunciados básicos. si. llamar «acervo-71 del campo» a la conyunción de n enunciados diferentes relativamente atómicos de un campo. los de otros enunciados... en el lugar . Ello se consigue eligiendo a r b i t r a r i a m e n t e una clase de enunciados relativamente atómicos. que tomamos como término de c o m p a r a c i ó n : es posible definir semejante clase por medio de un esquema o matriz generadora (por ejemplo.

que a u n a teoría de m a y o r dimensión corresponde una clase de enunciados básicos de mayor dimensión y tal que todos los enunciados de esta clase están permitidos p o r la teoría. H a b r á casos en que no se p o d r á e m p l e a r ninguno de los dos. La hipótesis s — a saber. 39.) Puede suponerse. http://psikolibro.com . al menos. todos los demás casos en que p u e d a n aplicarse ambos métodos. (Suponemos que a enunciados singulares de elevada composición corresponden enunciados básicos t a m b i é n de elevada composición. MENCER. con entera independencia de lo que afirmen. 81. cuatro enunciados singulares del campo. Voy a estudiar estas relaciones valiéndome de los dos enunciados q j s del apartado 36 (obsérvese que nuestra comparación de dimensiones se aplica a enunciados con diferentes p r e d i c a d o s ) . La hipótesis q — l a de que todas las órbitas planetarias son circunferencias— es tridimensional. debe aceptarse el veredicto de este ú l t i m o m é t o d o . grados diferentes de falsabilidad si se las examina p o r el método basado en la relación de subclasificación : en tales casos. entonces. Hemos visto ya en el ' Cf. la dimensión de la teoría con respecto a este campo (definida en el apéndice I ) es idéntica a la dimensión del conjunto de curvas que corresponde a aquélla. Esto responde a la pregunta acerca de cómo están relacionados los dos métodos de c o m p a r a r los grados de contrastabilidad. podremos estimar su grado de composición. ya que habría demostrado ser el más sensible. que corresponderán a cuatro puntos de su representación gráfica. pero si en u n caso concreto son aplicables ambos métodos. que todas las órbitas planetarias son elipses— es pentadimensional. * Puede asumirse que las condiciones que se requieren para que sea válido este teorema están satisfechas siempre por lo» «espacios» de que aquí nos ocupamos. o sólo uno de ellos.Grados de contrastabilidad 123 dimensiones de los enunciados básicos valiéndonos del c a m p o . p o r t a n t o . conducirán al mismo resultado. se puede concebir que dos teorías de igual dimensión tengan. sin embargo. pág. y entonces — c o m o es natural—• no h a b r á ocasión p a r a que entren en conflicto . el qne utiliza la dimensión de cada teoría y el que se apoya en la relación de subclasificación. ya que se requiere u n mínimo de seis enunciados singulares del campo (a los que corresponderán seis puntos del gráfico) para falsaria. de modo que cada p u n t o de este campo pueda considerarse representativo de u n enunciado relativamente atómico. con el área de un p a p e l cuadriculado en el que representamos la teoría p o r u n gráfico. pues p a r a su falsación se necesitan. es decir. ya que —según puede demostrarse mediante u n teorema m u y sencillo de la teoría de la d i m e n s i ó n — la dimensión de una clase tiene que ser m a y o r o igual que la de sus subclases^. Dimensionstheorie (1928). D I M E N S I Ó N DE UN CONJUNTO DE CURVAS E n ocasiones podemos identificar sencillamente lo que h e llamado «campo de aplicación» de una teoría con el campo de su representación gráfica.blogspot. es decir.

la dimensión del conjunto de curvas dep e n d e del n ú m e r o de parámetros cuyos valores podemos elegir libremente . en p a r t e . no fue un mero accidente que fuese aquélla la ruta que le condvijo a la solución : pues corresponde al método de eliminación. su p r i m e r é x i t o : el método empleado había justificado su valía ante sus ojos lo suficiente como p a r a continuar adelante. pág. Reviexo 57. creo oportuno hacer algunos comentarios metodológicos acerca de cómo descubrió Kepler sus leyes *'. pero sí creo que el éxito de Kepler fue debido. las leyes de Kepler podían haberse encontrado p o r otro camino. C. pero el uso de las dimensiones nos capacita para comparar teorías que antes no p o d í a m o s : por ejemplo.blogspot. y J. en lo alto de los cielos y en movimientos deseonocidos-.—. que estaban apoyados literalmente «en el aire» — c o m o si dijéramos. Philos. podría muy bien no h a b e r llegado a ningiín resultado en absoluto. indicando su origen.124 La lógica de la investigación científica apartado 36 que q es más fácilmente falsable que *: como todos los círculos son elipses. y cada uno de éstos tiene la dimensión d si son necesarios y suficientes d puntos p a r a escoger o caracterizar una curva determinada del c o n j u n t o . http://psikolibro. 1953: véase su nota en la página 404. la hipótesis de las circunferencias con la de las parábolas (que es t e t r a d i m e n s i o n a l ) . en realidad. por lo cual podemos decir que el niímero de p a r á m e t r o s determinables libremente de u n conjunto de curvas que representa una teoría caracteriza el grado de falsabilidad (o de contrastabilidad) de la misma. en la representación algebraica. No pretendo sugerir que la creencia en la perfección — p r i n c i p i o heurístico que guió a Kepler en sus descubrimientos— estaba inspir a d a de un modo consciente o inconsciente en consideraciones metodológicas acerca de los grados de falsabilidad. 230. Probability and Induction (1949). «The Use of Simplicity in Induction». KNEALE. Sin duda alguna. que puede aplicarse únicamente si la teoría es suficientemente fácil de falsar. «parábola» denota una clase o conjunto de curvas. suficientemente precisa para ser capaz de chocar con la experiencia de observación. G. A mi entender. al hecho de que la hipótesis de las circunferencias de que p a r t i ó era relativamente fácil de falsar: si Kepler h u b i e r a empezado con u n a hipótesis que por su forma lógica h u b i e r a sido menos fácilmente contrastable que la de las circunferencias. si se tiene en cuenta la dificultad de los cálculos. KEMENY.com . El inequívoco resultado negativo a que llegó K e p l e r al falsar su hipótesis de las circunferencias fue. p u d i m o s comparar ambas hipótesis apoyándonos en la relación de subclasificación. sin embargo. por W. «elipse». Con relación a los enunciados q y s de mi ejemplo. " Las opiniones que aquí se exponen han sido aceptadas. especialmente desde el momento en que la p r i m e r a tentativa le h a b í a proporcionado ya ciertas aproximaciones. o sea. Cada una de las palabras «circunferencia».

lo mismo que el de las elipses con una excentricidad d a d a . pero el de todas las que pasan p o r u n p u n t o dado es un conjunto bidimcnsional. el conjunto de las elipses con u n a relación dada entre los semiejes es tetradimensional (como es el de las p a r á b o l a s ) . corno el de todas las rectas. es tridimensional. etc. P o r ejemplo. por e j e m p l o . por la clase vacía (más que determinada) de dimensión menos uno.com . Cada condición sup l e m e n t a r i a de que las curvas del conjunto pasen p o r otro p u n t o reduce en uno la dimensión de aqu^l. Si queremos que todas las circunferencias pasen por dos puntos dados tenemos un conjunto monodimensional. http://psikolibro.40. D o s MANERAS DE REDUCIR EL NÚ.que pasa por pasa por dos pasa por dos dos puntos puntos dados puntos dados tos dados dados circunferencia parábola cónica que pasa p o r que pasa por que pasa por tres tres tres puntos dados puntos dados puntos dados — — T a m b i é n puede reducirse el n ú m e r o de dimensiones p o r otros métodos distintos que el de aumentar el n ú m e r o de puntos dados. El conjunto de todas las circunferencias. como es natural.Clases tetradimensiodimensionales nales circunferencia parábola Clases cero di.MERO DE DIMENSIONES DE UN CONJUNTO DE CURVAS Varios conjuntos de curvas enteramente diferentes pueden tener la misma dimensión.Clases mono.blogspot. N a t u r a l m e n t e . Como vamos tras la averiguación de los grados de falsabilidad ' También podríamos haber empezado. el paso de la elipse al círculo equivale a especificar cierta excentricidad (la excentricidad 0 ) o una razón especial entre los semiejes (la unidad).C l a s e s bimensionales ^ dimensionales dimensionales — — recta — recta que pasa circunferencia parábola que cónica que por un punto (jue pasa p o r pasa por un pasa p o r u n u n punto dado punto dado punto dado dado recta que pasa circunferencia parábola que cónica q u e p o r dos pun. Clases t r i .

es decir. o m e d i a n t e otra especificación equivalente a ésta. pero si se iguala a cero otro p a r á m e t r o (el término i n d e p e n d i e n t e ) . que estipular que u n a curva pase por un punto singular determinado (o ])or mía pequeña región) estará ligado frecuentemente —o corresponderá— a la aceptación de u n enunciado singular determinado. tal vez m e d i a n t e u n a «definición ostensiva». ni mucho menos. Llamaré ((reducción formalv del número de dimensiones al otro método. Dado que la definición del conjunto de elipses (o de circunferencias) es la misma p a r a todas las coordenadas cartesianas. lo que se obtiene es una reducción material. ¿cómo p u e d e n mantenerse separados estos dos métodos de reducir las dimensiones? Podemos d a r el n o m b r e de ((reducción material» al método que no opera con estipxilaciones en cuanto a la «forma» o «figura» de la c u r v a : esto es. por un lado. El único modo de d e t e r m i n a r u n sistema de coordenadas concreto es p o r m e d i o de nombres i n d i v i d u a l e s : p o r ejemplo. es independiente de la especificación que se haga de dichos nombres i n d i v i d u a l e s : es u n invariante con respecto http://psikolibro. Vemos. p o r consiguiente. sin duda alguna. no está claro. pues queda especificado u n punto de la elipse. y u n segundo p a r á m e t r o a la u n i d a d . Puede definirse el conjunto de todas las elipses de este plano p o r medio de la ecuación general de la elipse. como puede verse del modo que sigue. que es posible mantener clara la discriminación hecha si nos fijamos en su relación con el p r o b l e m a de los n o m b r e s universales: pues la reducción material introduce u n nombre individual en la definición del conjunto de curvas del caso. de ésta a recta. al pasar de elipse a circunferencia. a una reducción de la dimensión de la teoría misma. Reducir las dimensiones de una teoría significa. No es fácil. p o r ejemplo. etc. remplazar un p a r á m e t r o p o r u n a c o n s t a n t e . p o r otra p a r t e .com . p o r especificación ostensiva de su origen y su orientación. a aquél en el que se especifica de modo más restricto la forma o figura de la c u r v a : por ejemplo. el paso — d i g a m o s — de una hipótesis de elipses a una de circunferencias corresponderá.126 La lógica de la investigación científica de las teorías.blogspot. es decir. en términos algebraicos. La reducción formal por la que pasamos de la ecuación general de la elipse a la ecuación de la circunferencia p u e d e describirse diciendo que consiste en igualar u n o de los p a r á m e t r o s a cero. y. Me parece. cómo podemos distinguir entre métodos diferentes de llevar a cabo tal remp l a z a m i e n t o . Imaginemos ahora que se nos da cierto plano individual. a una condición i n i c i a l . y el conjunto de las circunferencias p o r la ecuación gener a l de la circunferencia: definiciones que son independientes de dónde —• siempre dentro del plano—• dibujemos las coordenadas (cartesianas) a las que se refieren. ahora bien. a las reducciones que se obtienen fijando uno o más puntos. preguntaremos ahora si los diversos métodos existentes de reducir el n ú m e r o de dimensiones son equivalentes p a r a nuestros propósitos. m a n t e n e r tajante esta distinción. o si hemos de detenernos en un examen más circunstanciado de sus méritos relativos. sin embargo. y la reducción formal u n n o m b r e universal. son independientes de la elección del origen y la orientación de las coordenadas. Pero. con todo.

Con esto se concluye mi exposición acerca de los métodos p o r los que p u e d e n compararse los grados de falsabilidad. además de sus dimensiones. temperatura). 73 y sigs. 59. presión. pero existen también otros problemas que q u e d a n iluminados de u n modo nuevo gracias a nuestro examen de los grados de falsabilidad. de que nos ocuparemos a continuación. h e m o s de operar con una ecuación que no sea invariante con respecto a las transformaciones del grupo euclídeo. WETL. Desde luego. ' Sobre las relaciones entre grupos de transformaciones e «individualización». estará referida a nombres individuales ^.. del p l a n o . cf.Grados de contrastabilidad 127 a todas las transformaciones de coordenadas del grupo euclídeo (desplazamientos y transformaciones de semejanza). de raiodo que p a r a cada definición de un conjunto de curvas existe un grupo de transformaciones — e l más general— que es característico de aquél. Si.plicidad. Philosophie der Mathematik u. Creo que estos métodos p u e d e n ayudarnos a elucidar ciertas cuestiones epistemológicas. tales como el problema de la sim.blogspot. material. individual u ostensivamente determinado : y. edición ingl.com . el de la llamada «probabilidad de hipótesis» o de la corroboración. individual. queremos definir u n conjunto de elipses (o de circunferencias) que tengan en común u n punto específico. como veremos más a d e l a n t e : especialmente. Toda reducción de la dimensión de un conjunto de curvas que no disminuya la generalidad de la definición será llamada formal. p o r ello. si aquélla es invariante con respecto al mismo grupo de transformaciones que lo es Dj (o con respecto a uno más g e n e r a l ) . p o r otra parte. en este caso. p a r a este liltimo tipo de teoría no sería adecuado exigir que su definición — o la del conjunto de curvas correspondient e — fuese invariante con respecto a las rotaciones del sistema coordenado. y en caso contrario. pág>. Naturwissenschaft (1927). http://psikolibro. es claro que h a b r e m o s de tener en cuenta su generalidad (es decir. por e j e m p l o : ya que. su invariancia con respecto a las transformaciones de c o o r d e n a d a s ) . págs. o sea «geométrica» únicamente en el sentido de que sea posible representarla p o r u n gráfico (por ejemplo. es decir. el procedimiento a seguir tendrá que ser diferente según que la teoría (como la de K e p l e r ) se pronuncie acerca del mundo mediante enunciados geométricos. Si c o m p a r a m o s el grado de falsabilidad de dos teorías a la vista de sus dimensiones. uno en el que se haga visible cómo depende la presión de la t e m p e r a t u r a ) . Las transformaciones pueden ordenarse j e r á r q u i c a m e n t e . Una definición que sea invariante con respecto a un grupo general de transformaciones también lo será con respecto a otros más especiales. y la otra. sino que se refiera a u n sistema de coordenadas singular. Podemos expresar ahora lo siguiente: se dice que la definición Dj de un conjunto de curvas es «igualmente general» (o más general) que la definición Dj de otro conjunto de curvas.. en donde se hace referencia al ErUmger Programm de KLEIN. las coordenadas pueden representar cosas enteramente diferentes (una.

ed. para quien la elección entre teorías es u n a cuestión de convención. WEYL.. ahora bien.com . el apartado 42. llega a formular su principio p a r a realizar semejante elección: escoge la más sencilla de todas las convenciones posibles. Hasta hace poco tiempo se había empleado la idea de sencillez de un modo no crítico. ingl. La teoría de Schródinger. cit. y como está encaminada a explicar p o r qué preferimos u n a descripción del m u n d o que echa mano de teorías en lugar de limitarse a utilizar enunciados singulares.blogspot. Muchos filósofos de la ciencia h a n concedido a este concepto un lugar de importancia crucial en sus teorías. P o r ejemplo. P o r esto. http://psikolibro. al p a r e c e r : y quizá por presentar —especialmente tras el penetrante análisis de W e y l — u n cariz casi refractario a toda solución. pág. Véase también. p o r ejemplo. P e r o . es de gran sencillez en u n sen' Cf. No hace m u c h o tiempo Weyl dijo que «el p r o b l e m a de la sencillez tiene una importancia central para la epistemología de las ciencias de la N a t u r a l e z a » ^ . los seguidores de Mach. 115 y sig. como si fuese algo obvio qué cosa es la sencillez y p o r qué deberíamos tenerla en gran estima.CAPITULO SÉPTIMO La sencillez No parece existir gran acuerdo en lo que respecta a la importancia del llamado «problema de la sencillez». Si suponemos. el interés que suscita este p r o b l e m a ha decaído últimamente. o — d e u n modo más preciso— qué se quiere decir al h a b l a r de sencillez. además. E L I M I N A C I Ó N DE LOS CONCEPTOS SENCILLEZ ESTÉTICO T PRAGMÁTICO DE La p a l a b r a «sencillez» se emplea en muchos sentidos diferentes. Poincaré. op. que las teorías se emplean buscando la sencillez. más abajü. ¿cuál es la más sencilla? 41.. pocos h a n intentado siquiera explicar por qué h a b r í a n de ser más sencillas. sin caer en la cuenta de las dificultades qu» p l a n t e a . 155. sin el adjetivo «sencilla» — o una pal a b r a análoga— esta doctrina no diría absolutamente n a d a . Kirchhoff y Avenarius h a n p r e t e n d i d o remplazar la idea de explicación causal por la de «descripción más sencilla». sin embargo.. entonces no cabe duda de que deberíamos utilizar las más sencillas. pág. dicha doctrina parece presuponer que las teorías son más sencillas que los enunciados singulares.

148. E L PROBLEMA METODOLÓGICO DE LA S E N C I L L E Z ¿ Q u é nos queda — s i es que queda algo— después de h a b e r eliminado las ideas estética y pragmática de sencillez? ¿Existe u n concepto de ésta que tenga importancia p a r a el lógico? ¿Cabe distinguir entre teorías lógicamente no equivalentes debido a sus grados de sencillez? P u e d e parecer m u y dudosa u n a respuesta a estas cuestiones. ya que su empleo es extralógico. P o r lo p r o n t o . diciendo : «la sencillez es. y al que yo l l a m a r é concepto episterrvológico de sencillez. Schlick discute las posibilidades de definir el concepto de regul a r i d a d de aspecto legal. no es posible llegar a una definición estricta de causalidad apoyándose en él.lCK. • H e traducido libremente el término «pragmatischerjí de Schlick. Acerca de u n p r o b l e m a podemos decir que n o tiene u n a solución sencilla. debemos reconocer el hecho de que todo científico que ha logrado representar u n a serie de observaciones p o r medio de u n a fórmula m u y sencilla ( p o r ejemplo. u n p l a n t e a m i e n t o o u n a exposición. finalmente. Así. pues continúa : «incluso si somos incapaces de explicar qué es lo que realmente se quiere decir aquí con "sencillez'. Es u n a situación parecida a la que encontramos cuando alguien dice que u n a tarea puede «llevarse a cabo p o r medios m á s sencillos» que otra. Naturwissenschajten 19. y. ilid. esta distinción tiene poco interés desde el p u n t o de vista de la teoría del conocimiento. un concepto que indica preferencias de carácter en p a r t e práctico y en p a r t e estético» ^. dando a e n t e n d e r que p u e d e ejecutarse más fácilmente o que se necesita menos práctica — o menos conocimientos— p a r a realizarla. rechaza éste con la observación de que «el concepto de sencillez es. y calificar no de sencillo. ni p e r m i t e que se distingan de u n modo preciso ley y azar» ^. p o r u n a función lineal. y lo más notable es que contesta de este modo cuando escribe acerca del concepto que aquí nos interesa. especialmente. pág. En todos estos casos p u e d e eliminarse la palabra «sencillo». excluiré de nuestra discusión la aplicación del término «sencillez» a n a d a semejante a u n planteamiento o u n a exposición. 1931. sin duda alguna.. la diferencia entre «ley» y «azar». mediante el concepto de sencillez. ' ScHi. 42. cuadrática o exponencial) está convencido inmediatamente de que ha descubierto u n a ley». pero en otro sentido m u y bien puede llamársele «complicada». enteramente relativo y vago . sino que indica no m á s que u n a preferencia de carácter estético o pragmático. Se dice con frecuencia de dos exposiciones de u n a y la misma demostración matemática que u n a de ellas es m á s sencilla o m á s elegante q u e la o t r a . Schlick da u n a respuesta negativa. http://psikolibro.blogspot. sino de i n t r i n c a d o . T e n i e n d o en cuenta este ' SCHLICK. a la vista del poco éxito que h a n tenido la mayoría de los intentos de definir este concepto..La sencillez 129 tido metodológico.com . sino difícil. pues no cae dentro de la jurisdicción de la lógica.

cit. Si imaginamos los diversos resultados de u n a serie de observaciones como puntos marcados en u n sistema de coordenadas. " La observación de Wittgenstein acerca de la sencillez de la lógica (op. Wittgenstein. e t c . .4541). Los creyentes en la lógica mencionada suponen que llegamos a las leyes naturales p o r generalización a p a r t i r de observaciones concretas. Weyl discute y rechaza u n intento m u y interesante de apoyar la ' FEIGL.130 La lógica de la investigación científica pasaje se hace claro qué es lo que actualmente se espera conseguir del concepto de sencillez : q u e nos dé u n a medida del grado de legalidad o de regularidad de los eventos. Theorie und Erfahrung in der Physik (1931). según la referencia de Schlick. y. una circunferencia más sencilla que u n a elipse. Proposición 6. además. cit. Feigl proclama u n a tesis parecida cuando habla de la «idea de definir el grado de regularidad o de legalidad valiéndose del concepto de sencillez» ^. pero no se nos dan razones para la elección de esta j e r a r q u í a concreta de sencilleces con preferencia a otra cualquiera. por ejemplo. http://psikolibro. 616) se apoya en su axioma de inducción (que creo insostenible) y tampoco nos sirve de ayuda. op.363. pág. realmente. pero a través de u n número finito de puntos p u e d e dibujarse u n n ú m e r o ilimitado de curvas de las formas más diversas. p o r tanto. 1932.blogspot. hace que ciertas partes de u n a hipérbola (las partes asintóticas) sean m u c h o más sencillas que una circunferencia. o p a r a creer que las leyes «sencillas» tienen ventajas sobre las que lo son menos — a p a r t e de las ventajas estéticas y p r á c t i c a s — ^. 25. La idea epistemológica de sencillez desempeña u n papel especial en las teorías de la lógica i n d u c t i v a : p o r ejemplo. Y. la ley no está determ i n a d a unívocamente p o r las observaciones: con lo cual la lógica inductiva se enfrenta con el problema de decidir qué curva h a de elegirse entre todas las posibles. siempre seguiría siendo u n misterio p o r qué h a b r í a m o s de dar preferencia a la sencillez definida de este modo en p a r t i c u l a r . digamos. entonces la representación gráfica de la ley será u n a curva que pase p o r todos esos p u n t o s . pág. aquel autor propone que se diga que u n a curva es m á s sencilla que otra cuando su curvatura m e d i a es más p e q u e ñ a que la de é s t a . que «constituye la norma de sencillez». no creo que esta cuestión pueda dirimirse m e d i a n t e tales «artificios» (como Schlick los l l a m a ) . El «principio de la curva más sencilla» de Reichenbach (Mathematische Zeitschrift 34. no lleva a ninguna parte.. de u n o u otro m o d o . Schlick y Feigl mencionan '' u n trabajo inédito de N a t k i n en que. Proposición 5. La respuesta usual es que se elija la curva más sencilla. Esta definición parece estar bastante de acuerdo con nuestras i n t u i c i o n e s . o — d e acuerdo con la reseña de Feigl—• cuando se desvía menos de la recta (las dos versiones no son e q u i v a l e n t e s ) . Al elegir la ley más sencilla se supone tácitamente que una función lineal. es más sencilla que u n a cuadrática. marga el p u n t o decisivo : p o r ejemplo.com . etc. pero. en relación con el problema de la «curva más sencilla». * En los lugares mencionados. < WITTGENSTEIN.. dice: «El proceso de la inducción consiste en asum i r la ley más sencilla que p u e d a ponerse de acuerdo con nuestra experiencia» *.

' Los comentarios ulteriores de Weyl sobre la relación entre sencillez y corroboración son también pertinentes a este respecto. http://psikolibro. Aprovecho esta ocasión para reconocer de modo enteramente explícito la prelación de estos autores. Conjeturaremos entonces que nos hallamos frente a una ley natural rigurosa. a menos que ésta represente la verdadera ley. debido a su trascendencia para nuestro propósito actual.La sencillez 131 sencillez en la probabilidad. ed. que veinte pares coordenados de valores (x. este análisis está perfectamente sujeto a crítica. «Supongamos.). están de acuerdo. y) de la misma función y = f(x). con mi propia opinión.com . Por tanto. o a que sería sumamente improbable que precisamente estos veinte pares de observaciones elegidas arbitrariamente se encontrasen casi sobre una recta si la ley en cuestión fuese de un tipo distinto . que expongo en el apartado 82. es decir. diciendo que el concepto de sencillez que interesa a los epistemólogos es realmente otro enteramente distinto. 116. también lo ignoraba al escribir el suyo) que Harold Jeffreys y Dorothy Wrinch habían sugerido —seis años antes que We^l— que se midiese la sencillez de una función por su parvedad en parámetros libremente determinables (véase su estudio conjunto en Phil. es esencial que las matemáticas nos presenten a priori la función —o.. se encuentren sobre una recta (dentro de la exactitud que es de esperar) cuando se los representa en papel cuadriculado. 4 2 . La observación de Weyl de que «las matemáticas nos presenten a priori la clase de funciones. y varias de ellas se desviarán considerablemente de la recta. Mag. serán satisfechas por las veinte observaciones del caso. 369 y sigs. Pero Weyl no* nos dice en qué consiste la «sencillez matemática». la nota 1 del apartado 82. que sería sumamente improbable que las veinte observaciones se situasen precisamente sobre tal curva. y su referencia al número de parámetros. cf. Los diversos pasajes que hemos citado son muy importantes.. mejor. para el análisis del concepto epistemológico de sencillez: pues éáte no ha sido determinado con precisión hasta el momento. 1921. op. Con lo que podríamos pretender. '''y la nueva nota situada a continuación do esta (es decir. sin duda alguna. Pues siempre es posible definir toda suerte de funciones matemáticas que. cit. En definitiva.. aunque mi modo de abordar el osuMto es intiy diferente. debido a su sencillez matemática». si empleamos ahora la recta para llevar a cabo interpolaciones y extrapolaciones. la nota *! del apartado 43).blogspot. * Cuando escribí este libro no sabía (y Weyl. obtenemos unas predicciones que van más allá de lo que las observaciones nos dicen. y —sobre todo— no dice qué ventajas lógicas o epistemológicas se supone que tiene la ley más sencilla con respecto a otra más complicada *'. Sin embargo. en gran medida. es posible recusar cualquier intento de precisarlo (entre ellos el mío). págs.. la clase de funciones— debido a su sencillez matemática. pág. debe advertirse que esta clase de funciones ha de depender de menos parámetros que el número de observaciones que se tiene que satisfacer» '. están de acuerdo con mi tesis (que desarrollaré en el apartado 43). Yo podría responder a tales objeciones que no atribuyo la menor importancia a la palabra «sencillez»: ' WEYL. para cada una de éstas. pág. y que y depende linealmente de x: conjetura que se deberá a la sencillez de la línea recta. 156. por ejemplo. ingl.

42. sino los posibles falsadores y su grado de composición). Weyl la rechaza por no resistir a una crítica racional: señala que lo mismo podría decirse de cualquier curva dada. 369 y sigs. así como al mío. (Así. Este autor escribe en su Ubro Probability and Induction. Pero ni en esta página —de la que he citado las frases pertinentes a esta cuestión en el texto— ni en ninguna otra parte del espléndido libro de Weyl (ni en ningún otro) he sido capaz de encontrar el menor rastro de la tesis de que la sencillez de una teoría se halla en conexión con su falsabilidad —es decir... pero. pues. como el de contrastabiüdad o el de contenido. por complicada que sea (el argumento es enteramente correcto. Me interesa añadir que posteriormente he desarrollado http://psikolibro. la opinión intuitiva de que una curva sencilla —digamos. en lugar de la máxima improbabilidad previa. Los hechos son los siguientes: en su profunda discusión del problema (que aquí he citado en el apartado 42.com . pero deja de ser válido si consideramos no ya los casos que verifican la ley. una línea recta— ofrece ventajas sobre otra más complicada. Weyl menciona. Jeffreys vio. la norma de asumir siempre la hipótesis más sencilla que esté de acuerdo con los hechos conocidos es la que más rápidamente nos permitirá desembarazarnos de hipótesis falsas». Weyl continúa luego discutiendo la escasez de los parámetros como criterio de sencillez.). Ha sido muy satisfactorio encontrar por lo menos un epistemólogo —William Kneale— que ha aceptado esta teoría de la sencillez (incluidas las ideas del apartado 40). 1949. a mi entender. es fácil ver que la hipótesis más sencilla en este sentido es también la que podemos esperar eUminar más rápidamente en caso de que sea falsa. La caracterización hecha por Weyl de la sencillez de una curva por su parvedad en parámetros había sido expuesta con anterioridad —desde 1921— por Harold Jeffreys y Dorothy Wrinch (Phil. y en una nota a pie de página se refiere a la pág. con la facilidad de su eliminación—. 229 y sig.: «. texto correspondiente a la nota 7). Y en caso de que Weyl (o cualquier otra persona llegada a mi noticia) se hubiera anticipado a mi teoría. en realidad. pudiese explicar nuestra preferencia epistemológica por las teorías más sencillas. las tesis de Jeffreys y de Kneale juntas pueden ilustrar la observación de Schopenhauer de que la solución de un problema con frecuencia parece primero una paradoja y luego una perogrullada). no habría escrito yo (como lo hice hacia el final del apartado anterior) que Weyl «no dice qué ventajas lógicas o epistemológicas se supone que tiene la ley más sencilla». y soy perfectamente consciente de sus desventajas. págs. lo único que afirmo es que el concepto de sencillez que voy a aclarar ayuda a contestar precisamente aquellas cuestiones que —como las citas hechas muestran— los filósofos de la ciencia han planteado frecuentemente en relación con su «problema de la sencillez». en primer lugar. le hubiese llevado a advertir que una teoría más sencilla es más contrastable). 43. trataré primero de hacerlo más aceptable intuitivamente.. Mag. 116 del libro de Weyl. ni con ningún concepto que.. págs. SENCILLEZ T GRADO DE FALSABILIDAD Todas las cuestiones epistemológicas que surgen alrededor del concepto de sencillez pueden contestarse si igualamos este concepto con el de grado de falsabilidad. porque podría considerarse un accidente muy improbable que todas las observaciones se ajustaran a una curva tan sencilla. sin poner en relación de ninguna forma este rasgo. Como es fácil que este aserto encuentre una actitud de oposición *^. ni con la opinión intuitiva que acababa de rechazar. en lugar de seguir esta opinión intuitiva (que.132 ha lógica de la investigación científica no he sido yo quien ha introducido semejante término. —y sigue viendo— justamente lo opuesto: atribuye a la ley más sencilla la máxima probabilidad previa. En resumen.blogspot. Pero si Weyl meramente no llegó a advertir lo que ahora es «fácil ver» (según Kneale).

por tal razón.blogspot. una ley que tenga la forma de una función de primer grado es falsable con más facilidad que otra expresable por medio de una función de segundo grado . que es posible igualar lu conlraslabiliilad —y. Harold Jeffreys y Dorothy Wrinch fueron los primeros en proponer que se midiese la sencillez de una función por su escasez v.. y cabe responmi tesis sobre la sencillez y que al hacer tal cosa he puesto cuanto he podido de mi parte —y espero que no del todo infructuosamente— por aprender de Kneale. se le ha llamado a menudo «más sencillo». la improbabilidad previa—• con la escMes en pa- http://psikolibro. A lo cual puedo añadir que. no sencillos. el apartado 58 y la parte final del 59).» ^. quizá podamos identificar el grado de estrictez de una teoría —algo así como el grado en que ésta impone el rigor de lá ley sobre la Naturaleza— con su grado de falsabilidad: lo cual hace ver que este último realiza justamente lo que Schlick y Feigl esperaban que hiciera el concepto de sencillez. Como hemos visto. el grado de universalidad y precisión de una teoría aumenta con su grado de falsabilidad. cabe representar sus tesis por el esquema sencillez = parvedad de parútnelros : = elevada probabilidad previa. que ésta puede medirse por la improbabilidad «lógica» (que corresponde exaclomente n la improbabilidad icprcvia» de Jeffreys). 1931. Puede decirse que el concepto de dimensión de una teoría precisa la idea de Weyl de emplear el número de parámetros para determinar el concepto de sencillez *^. el apéndice *X y el apartado *15 de mi Postscript. especialmente. es factible aclarar también la distinción que Schlick había querido trazar entre ley y azar: los enunciados probabilitarios acerca de sucesiones que tienen características azarosas resultan ser de dimensión infinita (cf. Por lo cual. mediante la idea de los grados de falsabilidad. Naturwissenschaflen 19. el apartado 65). Ocurre que yo aborde el problema desde un ángulo enteramente diferente. y después. pero tamliién propusieron atribuir mayor probabilidad previa a la hipótesis más sencilla. 148 (cf. En los apartados 31 a 40 hemos discutido minuciosamente la comparación de los grados de contrastabilidad. sino complicados (cf. y. ^ SCHLICK..com . con el grado de universalidad de una teoría: un enunciado puede remplazar a otros menos universales que él. varios de los ejemplos y de otros detalles que allí se dan podrían trasladarse fácilmente al problema de la sencillez. Me ocupaba de la averiguación de los grados de contrastabilidad. aunque no hay duda de que esta última representa también una ley a la que no cabe hacer ningún reproche. en primer lugar.La sencillez 133 He puesto ya de manifiesto que las teorías de menor dimensión son más fácilmente falsables que las de mayor dimensión: por ejemplo. la nota 1 del apartado anterior). *' Como ya ne mencionado en las notas 7 del apartado 42 y *1 del presente. por tanto. por consiguiente.n parámetros libremente determinados. y esto ocurre. Cf. y sólo falsables tomando precauciones especiales (apartado 68). nos sentimos inclinados a considerar una función de primer grado más sencilla que una de segundo. Lo cual concuerda bastante bien con la observación de Schlick acerca de la sencillez: «ciertamente. pero esta última pertenecerá todavía al grupo de las más falsables entre todas las leyes cuya forma matemática sea la de una función algebraica. y encontré. pág.

el apartado 4 0 ) : entre estas objeciones se encuentra la de que u n conjunto de elipses cuyos semiejes se hallen en una relación determinada —-o cuya excentricidad tenga u n valor numérico fijo— tiene^ exsctamente el mismo número de p a r á m e t r o s que un conjunto de círculos. porque nos dicen Tnás. sea especialmente sencilla. En consecuencia. el pap e l de la invariancia en lo que respecta a las transformaciones de los sistemas coordenados). asimismo. tendrá entonces cinco parámetros (para tener en cuenta las transformaciones de semejanza). Podemos desembarazarnos de dificultades de este tipo si recordamos la relación existente entre el n ú m e r o de parámetros y el grado de falsahilidad. Puede verse que estos dos esquemas coinciden parcialmente. 44. si nos imaginamos la forma de una curva logarítmica con un solo p a r á m e t r o (y = log^x) situada en cualquier sitio de u n p l a n o . pero se acostumbra a pensar que una Zey que puede representarse p o r una función logarítmica es una ley sencilla. F I G U R A GEOMÉTRICA Y FORMA FUNCIONAL Nuestra perspectiva del concepto de sencillez nos p e r m i t e resolver cierto n ú m e r o de contradicciones que hasta ahora h a b í a n hecho d u d a r de si tal concepto era de alguna utilidad. Si. mi tesis puede presentarte por medio del esquema: contrastabilidadt=^ elevada improbabilidad previa = parvedad de parámetros = sencillez. aunque no cabe duda de que es menos «sencilla». digamos. se dice ordinariamente que u n a función sinusoidal es sencilla. y únicamente al final igualé la elevada contrastabilidad con la elevada sencillez. aun cuando no lo sea tanto la figura geométrica de la curva sinusoidal. y podemos p e d i r l a con respecto a las transformaciones de s e m e j a n z a : pues no pensamos que la forma o figura geométrica esté ligada a una posición d e t e r m i n a d a . Véase también el apéndice •VIII. De modo parecido. lo que pedimos es invariancia con respecto a todas las transformaciones pertenecientes al grupo de los desplazamientos. y no será — e n modo a l g u n o — una curva de extremada sencillez. http://psikolibro. y si distinguimos entre las reducciones material y form a l del n ú m e r o de dimensiones (hemos de recordar. porque su contenido empírico es mayor y porque son mejor contrastables. Si hablamos de la forma 'O figura geométrica de u n a curva.134 La lógica de la investigación científica der a ciertas posibles objeciones a la teoría de este autor p o r medio de nuestra distinción entre una reducción formal y una reducción mate* rial de la dimensión de u n a teoría (cf. p o r otra rámetros. Pocos considerarían que la figura geométrica de u n a curva logarítmica. P a r a comprenderlo no hay necesidad de que asumamos un «principio de economía del pensamiento» ni nada p o r el e s t i l o : hemos de valorar más los enunciados sencillos que los menos sencillos. Por tanto. P e r o .com . sobre todo.blogspot. pero se encuentran en oposición directa en el punto decisivo (probabilidad frente a improbabilidad). nuestra teoría explica p o r qué es tan deseable la sencillez.

además. encontramos que también en este caso coinciden los conceptos de sencillez y de falsabilidad. tal como una u n i d a d de área—. o tal vez una definición ostensiva. altura sobre el nivel del m a r ) . Solamente será posible llevar a cabo una contrastación si identificamos ciertas entidades geométricas con determinados objetos físicos: p o r ejemplo. desplazamientos paralelos o transformaciones de semejanza. Así ]iucs. p a r a falsar esta última hipótesis no sólo sería necesario medir la suma de los ángulos. p u e d e hacerse ver que la liii)ótesis de la validez de una geometría euclídea del rayo de luz es falsable en mayor grado que cualquier otra de las hipótesis que —frente a ella— afirman la validez de una geometría no e u c l í d e a : pues si medimos la suma de los ángulos de un triángulo formado con rayos luminosos.La sencillez 135 parte. más sencilla que cualquier geometría no euclídea (ic curvatura constante — p o r no liablar siquiera de las geometrías no cuclíibías cuya curvatura varía de un punto a otro. y el de la y. A p r i m e r a vista. [)or ejemplo. y también acerca do otros mucbos casos. como tal. Pero si los enunciados en cuestión se formulan como hipótesis emjiiricas. por esta razón. sino también el t a m a ñ o (absoluto) de] triángulo —lo cual quiere decir que tendría que definirse otra u n i . Análogas consideraciones son oporlunas acerca de oscilaciones sinusoidales a lo largo de un eje eoncroto.blogspot. que la hipótesis es compatible con mayores va- http://psikolibro.com . las líneas rectas con rayos de luz. Si adoptamos semejante identificación (una definición coordinadora. 45. mientras que la de una geometría de Bolyai-Lobatschewski con curvatura constante dada será compatible con toda medida concreta que no exceda de los 180°. ya que — p o r regla general— una curva logarítmica es u n a representación gráfica en la que no pueden intercambiarse las coordenadas ( p o r ejemplo. xina teoría o ley está representada p o r una curva logarítmica. o los puntos con intersecciones de hilos. cualquier desviación apreciable de los 180° falsará la hipótesis euclidiana. «en nuestro m u n d o tenemos que emplear cierta geometría métrica con tal y cual radio de curvatura». Paremos ahora mientes en qué argumentos pueden ayudarnos a contrastar la hipótesis. cf. no liay que tener en cuenta rotaciones. el eje de las x puede representar presión atmosférica. entonces las transformaciones de coordenadas del tipo mencionado no entran en juego : en tales casos. vemos que se necesitan más mediciones p a r a llevar a cabo una íuisación. LA SENCILLEZ DE L/V GEOMETRÍA EUCLÍDEA Uno de los argumentos ([ue lian desempeñado un papel destacado en la mayoría de las discusiones sobre la teoría de la relatividad ha sido la sencillez de la geometría euclídea. el eje de los tiempos. el tipo de sencillez de que se habla con esto parece tener poco que ver con los grados de falsabiJidad. el apartado 1 7 ) . tampoco tienen importancia a(|iií las Iransformaciones de semejanza. Nadie ha d u d a d o j a m á s de que ésta es. dad de medida (además de la de ángulos).

pero no al m í o : «es seguro que sólo puede definirse el concepto de sencillez por u n a convención. Su idea central y su punto de partida es que ninguna teoría está d e t e r m i n a d a p o r la experiencia de u n modo libre de a m b i g ü e d a d : punto en el que estoy de acuerdo. las figuras pertenecientes a ella p u e d e n ser invariables con respecto a más transformaciones. E L CONVENCIONALISMO Y EL CONCEPTO DE SENCILLEZ Lo que el convencionalista llama «sencillez» no corresponde a lo que yo entiendo por esta p a l a b r a .blogspot.136 La lógica de la invtaligación científica naciones del resultado de aquéllas. El convencionalista cree también que. sino como estipulaciones convencionales. en consecuencia. introduciendo hipótesis a u x i l i a r e s : pues el grado de falsabilidad de u n sistema protegido de tal modo sería igual a cero. ScHliCK. Desde m i p u n t o de vista. por ello. nuestro concepto de sencillez nos lleva otra vez a las reglas metodológicas del apartado 20 : especialmente a la regla o principio que nos sujeta p a r a que no nos demos a las hipótesis ad hoc y auxiliares — e l principio de p a r q u e d a d en el uso de hipótesis. P a r a decirlo de otro m o d o : la geometría euclídea es la única geometría métrica con una curvatura determinada en la que son posibles las transformaciones de semejanza. es decir. o sea. por tanto. en p a r t e estético y en p a r t e práctico. el apartado 4 2 ) se aplica al concepto convencionalista de sencillez. más sencillas. ibíd. debe elegir la teoría «más sencilla». debe decirse que u n sistema tiene el máximo grado de com. que ha de ser siempre arbitraria» ^. pues de otro modo hubieran advertido que su apelación a la sencillez no puede j a m á s salvarlos de la a r b i t r a r i e d a d . http://psikolibro.. el comentario que sigue de Schlick (cf. Es curioso que los mismos convencionalistas no han caído en la cuenta del carácter convencional de su propio concepto fundamental (el de s e n c i l l e z ) : y es claro que no se han percatado de ello.com . en todo momento en q u e peligre. u n a vez que h a n escogido el camino de la convención arbitraria. Así pues. pero como no trata a sus teorías como sistemas falsables. y que. 148. algo muy distinto que el grado de falsabilidad.plicación si — de acuerdo con la práctica convencionalista— se aferra u n o a él como a algo establecido de u n a vez para siempre y que se está decidido a rescatar. sin duda alguna. p u e d e n ser de m e n o r dimensión — o . V e r d a d e r a m e n t e . es más difícil de falsar. es falsable en grado m e n o r . P o r ello. pág. el concepto convencionalista de sencillez resulta ser. lo que quiere decir con «sencillez» es. 46.

y averiguar qué es lo que vale. *' A partir de 1934 he realizado tres tipos de cambios en la teoría de la probabilidad : 1) La introducción de un cálculo de probabilidades formal (axiomático). p o r ahora. pues. y con u n «axioma de aleatoriedad» algo más d é b i l — . en p r i n c i p i o .com . Confío en que estas investigaciones c o n t r i b u i r á n a aliviar la insatisfactoria situación actual. Las relaciones entre prob a b i l i d a d y experiencia necesitan aún ser a c l a r a d a s . En la física m o d e r n a desempeñan u n p a p e l decisivo u n a serie de ideas q u e i m p l i c a n la teoría de la p r o b a b i l i d a d . y al investigar este p r o b l e m a descubriremos algo que a p r i m e r a vista parece ser u n a objeción casi insuperable a mis tesis metodológicas: pues. lo cual t r a t a r é de hacer desa r r o l l a n d o la teoría de la p r o b a b i l i d a d como u n a teoría de la frecuencia — s i g u i e n d o las directrices marcadas p o r R i c h a r d von Mises. a u n q u e los enunciados probabilitarios desempeñan u n p a p e l de una i m p o r t a n c i a tan vital en la ciencia empírica. refractarios a toda falsación estricta. Con todo. La primera es fundamentar de nuevo el cálculo de probabilidades.CAPÍTULO OCTAVO La probabilidad Me ocuparé en este capítulo exclusivamente de la probabilidad de eventos y de los problemas que p l a n t e a — q u e surgen en relación con la teoría de los juegos de azar y con las leyes probabilísticas de la física—.blogspot. p e r o sin e m p l e a r lo que él llama el «axioma de convergencia» (o «axioma del l í m i t e » ) . o — l o cual viene a ser lo m i s m o — seguimos careciendo de u n sistema axiomático satisfactorio p a r a el cálculo de p r o b a b i l i d a d e s . con dos tareas. lo cual quiere decir tanto como resolver lo que yo llamo el problema de la decidibilidad de los enunciados probabilitarios. resultan ser. Nos enfrentamos. La segunda tarea consiste en elucidar las relaciones existentes entre prohabilidad y experiencia. p e r o todavía nos falta u n a definición satisfactoria y coherente de ésta. que estudiaré en los apartados 79 a 85 bajo el título de «Corroboración». Dejaré de lado. (jue pue- http://psikolibro. en la que los físicos emplean abundantemente las p r o b a b i l i d a d e s sin ser capaces de decir de u n modo coher e n t e qué significado dan a « p r o b a b i l i d a d » *^. el p r o b l e m a que p u e d e denominarse de la probabilidad de hipótesis —cuestiones tales como la de si u n a hipótesis contrastada con frecuencia es más p r o b a b l e que otra sometida menos veces a contraste—. esta m i s m a roca en que íbamos a tropezar se convertirá en u n a p i e d r a de toque sobre la cual contrast a r m i teoría.

En cuanto a los no numéricos. debidamente interpretados. está m u y cerca de 1 » ) . de un modo más completo y directo que en 1934.interpretación de propensiones—• y 'la del cálculo frecuencial por el formalismo neoclásico (o de teoría de la medida).com . ni equipararse a u n o de este tipo. el enunciado «la p r o b a b i l i d a d de sacar once con dos dados (perfectos) es 1/18» sería u n ejemplo de enunciado probabilitario n u m é r i c o . y\nte todo enunciado probabilitario numérico surge siempre la cuestión: «. 2) Una simplificación de la teoría frecuencial de la probabilidad. «la probabilidad de obtener . 48. y luego de los otros. E L PROBLEMA DE LA I N T E R P R E T A C I Ó N D E L O S ENtrNCIADOS PRO- BABILITARIOS Comenzaré distinguiendo dos tipos de enunciados p r o b a b i l i t a r i o s . sin alterar su sentido. en el sentido de las interpretaciones lógica y frecuenpial debatidas en este libro y también en el de l i interpretación de propensiones que discuto en mi Postscript. en la nota ''J del apartado 57 se describe el cambio principal). El tercero (que introduje de un modo provisional en 1953) está explicado y desarrollado cii mi Postscript. pueden ser de diversos tipos. el cual —segi'm creo— no puede transformarse en u n o numérico. Me ocuparé p r i m e r o de los enunciados probabilitarios numéricos. en donde se le aplica también a los problemas de la teo- m cuántica. Los dos primeros cambios proceden de 1938. Cómo hemos de interpretar u n enunciado de este tipo. http://psikolibro. y están indicados en el libro mismo (es decir. Podemos no tener en cuenta las objeciones lógicas que se de interpretarse de muchos modos: por ejemplo.blogspot. LAS INTERPUETACIONES S U B J E T I V A Y OBJETIVA La teoría clásica (de Laplace) de la p r o b a b i l i d a d define el valor numérico de u n a p r o b a b i l i d a d como el cociente que se obtiene al dividir el n ú m e r o de casos favorables p o r el de los casos igualmente posibles. p o d r í a n transformarse quizá en probabilitarios numéricos (como.. 3) La sustitución de la teoría objetiva de la probabilidad a base de las frecuencias por otra interpretación objetiva —¡a.. a los que considero menos i m p o r t a n t e s .138 La lógica de la investigación científica 47. tenemos u n tipo m u y distinto de enunciado probabilitario no numérico con «es m u y improbable que se descubra un efecto físico que contradiga a la teoría cuántica». en esle volumen): el primero en ciertos apéndices nuevos (del *II al *V) y el segundo —que afecta a la argumentación del presente capitulo— en una serie de notas nuevas de este capítulo y en el nuevo apéndice *VI (en cuanto a aquéllas. los que entincian la p r o b a b i l i d a d en forma numérica — a los que llamaré enunciados probabilitarios numéricos— y los que no lo hacen de este m o d o . conseguida llevando a cabo el programa de reconstrucción de dicha teoría que subyaee a todo este capítulo. «Es m u y probable que obtengamos u n a mezcla homogénea mezclando agua y alcohol» constituye u n ejemplo de u n tipo de enunciados que. y — e n p a r t i c u l a r — la afirmación numérica que hace?». A»ií.

págs. Todas sabemos que éstos p u e d e n encontrarse entre sí en variadas relaciones lógicas. por ejemplo. PEIRCE. págs. A Treatise on Probability (1921).— sugiere una interpretación subjetiva de la teoría de la p r o b a b i l i d a d . pero no me parece m u y apropiada una interpretación de los enunciados probabilitarios numéricos que se encamine en esta dirección. también el apéndice *IX. pero incluso en tal caso difícilmente podemos aceptar que semejante definición nos haga disponer de una interpretación aplicable sin ambigüedades : pues bajo ella se encuentran latentes varias interpretaciones diferentes. págs.13 y sigs. Los dos casos extremos de esta relación de p r o b a b i l i d a d son la deductibilidad y la contradicción: un enunciado q « d a » * —según dicen— a otro enunciado p la p r o b a b i l i d a d 1 si p se sigue de q . sobre una objeción temprana a la expresión «igualmente posible». Cf. por J. probabilitaria como u n tipo especial de relación lógica entre dos enunciados. Cf. NEYMAN. la palabra aprobable» p u e d e traducirse satisfactoriamente de este modo . l a ccrlcza di' I. Cuando lo que nos ocupa son ciertos enunciados no numéricos." ed.1 T. 84 y sigs. 1932 (primeramente publicado en 1878). ^ WAISMANN.. incompatibilidad o independencia m u t u a . cit. * Wíi'TCKNSTEliv. S.. 2. pág. Erkenntnis 1. trad. la teoría lógicosubjetiva —cuyo p r i n c i p a l exponente es Keynes ^— considera la relación. (1936). esp.. existe una mieva variante de la interpretación subjetiva *^. algo así como una medida de la proximidad lógica o de la conexión deductiva entre los dos enunciados». Aunque se suele Uamar «de Laplace» a Ja definición clásica (también en este libro).La probabilidad 139 h a n planteado frente a tal definición ^. pues. p o r ejemplo. Espasa-Calpe Argentina. Probabilidad. Proposición 5. D. op. «ley normal de erroresy». que merece que le dediquemos m a y o r atención. Logísche Analyse des Wahrscheinlichkeitsbegriffs. 95 y siga. asimismo. KETNES. y en caso de que p y q se contradigan m u t u a m e n t e . párrafo 2. 1930. ingl. páginas '62 y sigs. El frecuente uso de expresiones que poseen cierto matiz psicológico — t a l e s como ((esperanza matemática».. RABINOWITSCH. págs.. pues bien. que voy a clasificar en los dos grupos de objetivas y subjetivas. la proposición'g' (III a In proposición '/)' la probaUilidail 1. Véase C.. tales como la de que «igualm e n t e posibles» es otra manera de expresar «igualmente probables» . que p u e d e n surgir en nosotros ante ciertas aserciones o conjeturas. Statistik und ÍFahrheit (1928). SHOLL y E. Proposición 5.. pág.com .)]. 115 y sigs. de creencia o de duda. por JUAN CARLOS GRIMBEHG. como son las de deductibilidad. Probability. M. que en su forma original es más bien psicologista: trata el grado de p r o b a b i l i d a d como si fuese una medida de los sentimientos de c e r t i d u m b r e o incertidumbre. se remonta por lo menos a la Doctrine of Chances (1718) de D E MOIVRE. 417. 98 y siguientes [trad. WlTTCENSTEliN. Statistics and Truth (1939). http://psikolibro. etc. Wahrscheinlickkeit. op.^! «Si p se sigue de q. Collected Papers 2.673. estadística y verdad (1946). (T. Vox MISES.blogspot. Sin embargo. 237 : «la probabilidad así definida es. *' En cl capítulo *1I del Poslscript (en donde se critica en detalle la interpretación subjetiva) discuto más a fondo las razones por las qxie cuento la interpretación lógica como una variante de la subjetiva. cit. la p r o b a b i l i d a d ^ Cf. Esta no interpreta los enunciados probabilitarios psicológica sino lógicamente: como aserciones acerca de lo que puede llamarse la « p r o x i m i d a d lógica» ^ de los enunciados. " J.conclusión lógica es un (jasq limite de lu jirobabilidads.

dentro de esta clase de tiradas. los enunciados probabilitarios n u m é r i cos sólo son admisibles en el caso de que se les p u e d a d a r u n a interpretación frecuencial. E n t r e estos extremos se h a l l a n las demás relaciones probabilitarias. el apartado 80 (nota 2). que. declaro m i fe en u n a interpretación objetiva. debida principalm e n t e a que creo que sólo u n a teoría objetiva p u e d e explicar la aplicación del cálculo de probabilidades en la ciencia e m p í r i c a . la cantidad de confianza que conviene otorgar al enunciado p a la vista de la información o conocimiento que nos dispensa aquel envmciado q que «da» p r o b a b i l i d a d a p . la nota 1 del apartado 50). Adm i t o a b i e r t a m e n t e que la teoría subjetiva es capaz de dar u n a solución coherente al p r o b l e m a de cómo decidir los enunciados probabilitarios. considera que todo enunciado probabilitario numérico enuncia algo acerca de la frecuencia relativa con que acontece u n evento de cierto tipo dentro de u n a sucesión de acontecimientos ". de la cual la p r ó x i m a es m e r a m e n t e u n elemento. cuanto menos trasciende su contenido lo que ya se encuentra incluido en aquel enunciado q del que d e p e n d e la p r o b a b i l i d a d de p (y que «da» a éste u n a p r o b a b i l i d a d ) . (Rechazo la variante de la teoría subjetiva que mantiene que los enunciados p r o b a b i l i t a r i o s objetivos deberían derivarse de suposiciones subjetivas. Reichenbach y Tomier. http://psikolibro. Acerca de la tesis de Whitehead. págs. en donde se hace referencia especial a The Logic of Chance. cf. Los principales representantes de la nueva teoría frecuencial son R.blogspot. Dorge.140 La lógica de la investigación científica que q da a p es 0.). de mi Postscript. cf. que introduzco en los iiparlados *53 y sigs. E l enunciado en cuestión dice ú n i c a m e n t e que. y q u e — e n general— tropieza con menos dificulta'des lógicas que la teoría o b j e t i v a . * Una nueva interpretación objetiva. Según esta interpretación. De acuerdo con esta tesis. quizá utilizando como ° Sobre la antigua teoría frecuencial. es la interpretación de propensiones.com . Los teóricos de la frecuencia acostumbran a soslayar los enunciados probabilitarios de los que no cabe dar u n a interpretación frecuencial. von Mises (cf. Kamke. con lo cual q u i e r e decir. cabe i n t e r p r e t a r del modo siguiente: la p r o b a b i l i d a d numérica de u n enunciado p (dado el q) es tanto mayor. En las páginas que siguen t r a t a r é de construir de nuevo la teoría de la p r o b a b i l i d a d como u n a teoría frecuencial (modificada).. y de a h í que sea e n t e r a m e n t e inaceptable c u a n d o recordamos cómo se utiliza la teoría de las p r o b a b i l i d a d e s p o r la física. Así pues. pero su solución es que los enunciados p r o b a b i l i t a r i o s son n o empíricos. la frecuencia relativa de los cincos vale 1/6. de VENN. ligada muy estrechamente a la teoría frecuencial pero distinta de ella incluso en el formalismo matemático. son tautologías. P u e d e advertirse el parentesco existente entre esta teoría y la psicologista a p a r t i r del hecho de que Keynes define la p r o b a b i l i d a d como el «grado de creencia racional» . la crítica de Keynes (op. sino sobre toda la clase de tiradas. la interpretación objetiva. h a b l a n d o de u n modo a p r o x i m a d o . el enunciado «la p r o b a b i l i d a d de q u e la p r ó x i m a tirada de este dado dé u n cinco es igual a 1/6» no es realm e n t e u n a aserción acerca de la p r ó x i m a tirada. 95 y sigs. cit. y especialmente los no numéricos. Un tercer modo de i n t e r p r e t a r la definición m e n c i o n a d a .

Véanse también el apéndice *IX y los apartados *55 a *57 de mi Postscript. * No he cambiado de opinión en este punto. 1892. al parecer. a la aplicabilidad de cierto cálculo). el apartado 62. pierde e n t e r a m e n t e el carácter de paradoja — h a y que reconocerlo— si aceptamos la teoría subjetiva. justamente esta incalculabilidad es lo que nos hace concluir que es posible aplicar a semejantes eventos el cálculo de probabilidades. P e r o tal forma de sortear la paradoja es e x t r e m a d a m e n t e insatisfactoria. pues precisamente realizamos tales transformaciones cuando carecemos de conocimientos^. E L PROBLEMA FUNDAMENTAL DE LA TEORÍA DEL AZAR La aplicación más importante de la teoría de la probabilidad se encuentra en lo que podemos l l a m a r eventos — o acontecimientos— «azarosos» o «aleatorios». pág. WAISMANN. 238. capítulos *1I y *V.blogspot. En el a p a r t a d o 67 haremos ver que tiene cierta relación con el «axioma de convergencia». esta concepción disuelve la p a r a d o j a ..La probabilidad 141 «puente» el teorema tie Bernoulli ": considero enteramente irrealizable este p r o g r a m a p o r razones lógicas.-hist. como haré ver circunstanciadamente en mi Postscript. pues e n t r a ñ a la tesis de que el cálculo de probabilidades no es un método de calcular predicciones (frente a lo que ocurre con todos los demás métodos de la ciencia e m p í r i c a ) . cf. mejor. de la incalculabilidad a la calculabilidad (es decir. de la ignorancia— p o d a m o s sacar concluisiones que cabe interpretar como enunciados acerca de frecuencias empíricas. dice: «no existe otra razón para introducir el concepto de probabilidad que lo incompleto de nuestro conocimiento». 41) sostiene una tesis parecida. pero no explica cómo puede contrastarse ni corroborarse un enunciado de ignorancia interpretado como enunciado frecuencial. ¿Cómo es posible explicar el hecho de que a p a r t i r de la incalculabilidad —esto es. en Erkenntnis 1. sino únicamente u n profeta. más abajo. y éste es exactamente nuestro p r o b l e m a . * Creo que esta opinión tan extendida tiene la culpa de las peores confusiones. Este modo de concluir. Estos se caracterizan. al que yo llamo el problema fundamental del azar. aun cuando creo ahora que el teorema de Bernoulli puede servir de «puente» dentro de una teoría objetiva: precisamente entre las propensiones y la estadística. de algo que no conocemos. Klasse. p o r un tipo peculiar de incalculabilidad que le predispone a u n o a creer — t r a s gran n ú m e r o de tentativas infructuosas— que todos los métodos racionales conocidos de predicción h a n de fallar cuando aquéllos se presentan : tenemos algo así como la sospecha de que no es u n científico quien p o d r í a predecirlos. pág. el cual consEste es el mayor error de Keynes. con todo. especialmente la nota 3. y que encontramos luego b r i l l a n t e m e n t e corroborados p o r la p r á c t i c a ? Ni siquiera la teoría frecuencial h a sido capaz hasta ahora de dar u n a solución satisfactoria a este p r o b l e m a . http://psikolibro.) 49. sino —según esta teoría— meramente un método de llevar a cabo transformaciones lógicas de algo que ya conocíamos. 1930.com . C. algo paradójico. o. STUMPF (Sitzungsbericht der Bayerischen Akademie der Wissenschaften. Y. Verdaderam e n t e . Phil.

WahrscheinlichkeitsTcchnung und ihre Anwendung in der Statistik und theoretischen Physik (l'orlesungen iiher angetvandte Mathematik 1). de la sucesión irregular de acontecimientos aislados a la regularidad o estabilidad de sus frecuencias. H a b l a n d o de un modo tosco. y a la que podría designarse p o r «sucesión de eventos» o «sucesión de propiedades». 1919. esp. TFahrscheinlichkeit. 1931. ingl. de ser continuada i n d e f i n i d a m e n t e : p o r ejemplo. und Wahrheit (1928). Mathematische Zeitschrift 5. http://psikolibro. 1939 [vers. obtenemos u n a nueva sucesión : la sucesión de las frecuencias relativas de los cincos. 50. MathemaO tische Zeitschrift 4. SHOLL y E. NEYMAN. Fundamentalsatze der Wahrscheinlichkeitsrechnung. D .142 La lógica de la investigación cievtífica tituye u n a parte integrante de la teoría en su estado actual. u n a sucesión de tiradas de un dado que supongamos indestructible. u n a tirada puede hacer aparecer un cinco. un colectivo es u n a sucesión de eventos que es capaz..)}. estadística y verdad (1946). 2. Si determinamos ahora la frecuencia relativa de los cincos hasta llegar a cada elemento de la sucesión. 52.blogspot. Von Mises llama «colectivo» a toda sucesión de eventos que satisfaga ambas condiciones. p o r el número ordinal de éste en la sucesión). una vez que se elimina el axioma q u e hemos mencionado : y se encuentra al analizar los supuestos que nos permiten pasar. Espasa-Calpe Argentina (T. en p r i n c i p i o . Explicaremos sus ideas fundamentales. por J. T o m a r é como ejemplo sencillo de colectivo el que podemos l l a m a r « a l t e r n a t i v a » . denotamos con este t é r m i n o u n a sucesión de eventos en que se supone aparecen únicamente dos propiedades: p o r ejemplo. Statistik. y entonces tiene la propiedad cinco. 1. por JUAN CARLOS GRINBERG: Probabilidad. L A TEORÍA F R E C U E N C I A L DE V O N M I S E S La p r i m e r a teoría frecuencial que proporciona unos fundamentos p a r a todos los teoremas principales del cálculo de probabilidades fue propuesta p o r Richard von Mises '^. en u n a argumentación. Cada uno de los eventos tiene cierto carácter o propiedad: p o r ejemplo. de eventos reiterados tales como u n a serie de tiradas con un dado. trad. 1919. pág. RABINOWITSCH : Pro- bability.' ed. 1936. Se definen estas tiradas como «azarosas» o «aleatorias» p o r medio de dos condiciones a x i o m á t i c a s : el axioma de convergencia (o axioma del limite) y el axioma de aleatoriedad. Llamaremos «1» a u n a de ' R. Grundlagen der Wahrscheinlichsrechnung. V N MISES. Statistics and Truth. Si separamos todas las tiradas que h a n tenido la p r o p i e d a d cinco — h a s t a llegar a cierto elemento dentro de la sucesión— y dividimos su número p o r el n ú m e r o total de tiradas hasta llegar a este elemento (esto es. pág. obtenemos la frecuencia relativa de los cincos hasta llegar a dicho elemento. El cálculo de probabilidades es u n a teoría de ciertas sucesiones de eventos o acontecimientos azarosos o aleatorios: es decir. la sucesión de tiradas de u n a moneda.com . Esta es distinta de la sucesión original de eventos a que corresponde. pero cabe encontrarle u n a solución satisfactoria dentro del marco de la teoría de la frecuencia.

. Entonces p u e d e representarse una sucesión de eventos del modo siguiente: 0 1 1 0 0 0 1 1 1 0 1 0 1 0 . con respecto a todos los colectivos. Así pues. P o r tanto. Es evidente que u n j u g a d o r p o d r í a mejorar sus posibilidades de ganancia utilizando u n sistema de j u g a r si las sucesiones de tiradas de una p e r r a chica mostrasen ciertas regularidades (por ejemplo. El axioma de aleutoriedad — o . la única) sucesión de frecuencias relativas coordinada con la alternativa ('')».La probabilidad 143 las p r o p i e d a d e s ( c a r a ) y «O» a la otra ( c r u z ) . como se le llama a veces. con tal de que se continúe jugando el número de veces suficiente. p a r a este autor. . o «sucesión de frecuencias» ^: 1 O 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 2 2 2 2 3 4 5 5 6 6 7 7 . con lo cual querré «íempre decir la sucesión de frecuencias coordinada con la propiedad «1» de dicha «hemalivB (ct). una sucesión p a r a la que exista u n sistema de jugar p o r cuyo medio el j u g a d o r pueda m e j o r a r sus posibilidades de ganar. y de aquí que la Podemos coordinar con cada sucesión de propiedades tantas sucesiones distintas de frecuencias relativas como propiedades estén definidas en la sucesión. (A) A esta «alternativa» corresponde — o .. no será u n colectivo en el sentido de Von Mises. la p r o b a b i l i d a d es otro término p a r a el «límite de la frecuencia relativa en un colectivo».. ya que son complementarias (los términos correspondientes suman 1 ) . está coordinada a la p r o p i e d a d «1» de esta alternativa— la siguiente sucesión de frecuencias relativas. en el caso de la alternativa habrá dos sucesiones diferentes. pero éstas pueden deducirse una de otra. y por esta razón hablo —de un modo breve— de «la (es decir.blogspot. dos propiedades : y si se nos dan los límites de las frecuencias correspondientes a todas las propiedades del colectivo tenemos lo que se llama su «distribución^. Así pues. (A') A h o r a b i e n . que no existe u n sistema de j u g a r que les sea aplicable con éxito : postula que —sea cual fuere el sistema de j u g a r p o r el que escojamos unas tiradas supuestamente favorables— las frecuencias relativas dentro de la sucesión de tiradas supuestam. . En todo colectivo existen. Pues el axioma de aleatoriedad postula.com . u n a aparición bastante regular de cruces a continuación de toda serie de tres salidas seguidas de c a r a s ) . mejor. Von Mises emplea este axioma p o r q u e tenemos que asegurarnos un valor fijo de la frecuenda con el cual podamos trabajar a pesar de que las frecuencias reales tengan valores fluctuantes. «el principio de exclusión de los sistemas de j u g a r » — está encaminado a dar expresión matemática al carácter azaroso de la sucesión. al menos..ente favorables se a p r o x i m a r á n al mismo límite que las que aparecen en la sucesión de todas las tiradas. el axioma de convergencia (o «axioma del l í m i t e » ) postula que la sucesión de frecuencias tiende a u n límite definido al hacerse cada vez m a y o r la sucesión de eventos. * http://psikolibro.

Con objeto de salir al paso de semejantes objeciones. que — a mi e n t e n d e r — no carecen de justificación. en la física) y sus usos p o p u l a r e s : señaló que sería u n error p e d i r que u n t é r m i n o científico adecuadamente definido correspondiese en todos los respectos a su utilización precientífica. E n cuanto al axioma de aleatoriedad. pág. este ú l t i m o se define como límite de frecuencias r e l a t i v a s . (1931). basándose en que es inadmisible aplicar el concepto matemático de límite — o de convergencia— a u n a sucesión que. inexacta. y se define la tarea del cálculo de probabilidades. dicho b r e v e m e n t e : en calcular p r o b a b i l i d a d e s que no están dadas a p a r t i r de las que lo están. subrayando la diferencia entre el empleo científico de la probabilidad (por ejemplo. 51. VON M I S E S . Se trata meramente de u n a p r o p i e d a d de esta regla o ley si. bien a b a n d o n a r l o completamente ( K a m k e ) . http://psikolibro. existe u n elemento de la sucesión tal que todos los que le siguen se separen de cierto valor determinado —llamado su l í m i t e — en u n a cantidad m e n o r que aquella fracción. no h a de estar sujeta a ninguna regla ni ley. lo que se p r o p o n e es. En particular.144 La lógica de la investigación científica idea de probabilidad sea únicamente aplicable a sucesiones de eventos : restricción que es fácil sea enteramente inaceptable desde el punto de vista de Keynes. bien reemplazarlo p o r otro requisito más débil ( R e i c h e n b a c h ) . pág. p a r a u n a fracción cualquiera elegida a r b i t r a r i a m e n t e y p r ó x i m a a cero. Según Von Mises. p o r el axioma de aleator i e d a d ) . Erkenntnis 1.com . 232. p o r su misma definición (esto es. Frente a estas opiniones me siento inclinado a acusar al axioma Cf. P L A N DE UNA NUEVA TEORÍA DE LA PROBABILIDAD Los dos axiomas o postulados que Von Mises formula para defin i r el concepto de colectivo h a n sufrido fuertes críticas. es decir. la existencia de u n lím i t e .blogspot. se ha propuesto abstenerse de c o m b i n a r el axioma de convergencia con el de aleatoriedad. 22. se h a n planteado objeciones contra la combinación de u n axioma de convergencia con otro de aleatoriedad ^. se formula u n axioma de aleatoriedad. y postular sólo aquél. WahrscheinlichkeitsTechnung WAISMANN. P u e s el límite matemático no es sino u n a propiedad característica de la regla o ley matemática por la que está determinada la sucesión. Von Mises contestó a los críticos que presentaban objeciones contra la estrechez de su interpretación. estas sugerencias presuponen que este ú l t i m o axioma es el causante de las dificultades. 1930. Von Mises resume en cuatro puntos los rasgos característicos de su teoría ^: el concepto de colectivo precede al de p r o b a b i l i d a d . la tarea del cálculo de probabilidades consiste p u r a y exclusivamente en esto : en inferir ciertos «colectivos deducidos» con ciertas «distribuciones deducidas» a p a r t i r de determinados «colectivos iniciales» dados con ciertas «distribuciones iniciales» dadas .

F ' será símbolo del límite de las frecuencias relativas de una sucesión de frecuencias infinita.com . Y después de deducir y examinar el teorema de Bernoulli. Esta teoría resulta ser una parte bastante elemental de la teoría de clases.blogspot. 10 http://psikolibro. la reconstrucción de la teoría m a t e m á t i c a ^ . hasta lograr la deducción de la ( « p r i m e r a » ) fórmula b i n o m i a l — .La probabilidad 145 de convergencia no menos que al de aleatoriedad. que es preciso llevar a cabo dos t a r e a s : el perfeccionamiento del axioma de aleatoriedad (lo cual es p r i n c i p a l m e n t e un p r o b l e m a mat e m á t i c o ) y la eliminación total del axioma de convergencia. Pienso. me ocuparé de cómo podría eliminarse el axioma de convergencia y de qué clase de sistema axiomático quedaría como resultado. y la expondremos únicamente con objeto de obtener una base p a r a la discxisión del axioma de aleatoriedad. finalmente. la frecuencia relativa en una sucesión «irregular». La p r i m e r a de estas tareas. y. y después. F R E C U E N C I A RELATIVA DENTRO DE UNA CLASE FINITA Consideremos ahora una clase a de u n n ú m e r o finito de acontecimientos. a p a r t i r de ésta pueden oblencrse del modo usual el teorema de Bernoulli y los demás teoremas de límites de la teoría de la prohabilidad. expresa esta preocupación. en NatuTwissenschaften 19. libro lo que me había propuesto. p o r tanto. p o r ejemplo. I'ublicnré por separado t>na exposición detallada de la construcción matemáti*(!f. ni nuevo apéndice *\\. p a r a ser más preciso. O. cuestión p o r la que h a de preocuparse especialmente el epistemólogo ^ (cf. la clase de las tiradas con este dado c o n c r e t o . Después continuaré con las sucesiones infinitas (es decir. A continuación me propongo ocuparme p r i m e r o de la cuestión matemática. y en desarrollar dentro de este marco la teoría cuanto sea posible —esto es. E n el curso de las deducciones matemáticas e m p l e a r é tres símbolos de frecuencia diferentes: F " simbolizará frecuencias relativas en clases finitas. con las sucesiones de eventos que p u e d e n continuarse indefinidamente) p o r el conocido método de introducir un axioma de convergencia. de la epistemológica. Mi plan consiste en p r e p a r a r p r i m e r o una teoría frecuencial para clases finitas. 1931. *Sigo creyendo que ambas tareas tienen importancia. aunque casi logré realizar en o'. ya que necesitamos alguno de este tipo p a r a la discusión del axioma de aleatoriedad. es decir. 52. " ScHucK. modificado de suerte que no se pida más de lo que es necesario p a r a alcanzar dicha meta. tiene como p r i n c i p a l meta la deducción del teorema de Bernoulli — l a p r i m e r a «ley de los grandes n ú m e r o s » — a p a r t i r de u n axioma de aleatoriedad modificado: a saber. «aleatoria» o «azarosa». lo que p r e t e n d o es deducir la fórmula binomial (a la que a veces se llama «la fórmula de N e w t o n » ) en lo que yo llamo su «tercera f o r m a » . sólo las he llevado a cabo de un modo satisfactori'> en el nuevo apéndice *VI. F h a b r á de simbolizar la p r o b a b i l i d a d objetiva —esto es. el apartado 66).

p o r ejemp l o . compárense loa apéndices II. Como a. finita o n o : diremos que fi es nuestra clase de p r o p i e d a d e s . tiene que contener como máximo un n ú m e r o finito de elementos (y p u e d e ser u n a clase v a c í a ) . en cuanto al número de elementos que pertenecen a ella — o sea. como también diremos. las reglas de B a y e s . cf.blogspot.(3) cxF"(P) = (Definición 1) N(a) que en nuestro ejemplo querría d e c i r : «la frecuencia relativa de los cinco en las tiradas de ayer con este dado es. Podemos definir ahora N(a. que h a de leerse «a y /?». y3)» denotará el número de elementos de OÍ . " Desde luego. a su número c a r d i n a l — . . esto es. ((N(a .146 La lógica de la investigación cientíjica esta clase «. obtenemos un sistema axiomático formal para la probabilidad. y la llamaremos u n a clase de referencia (fin i t a ) . la clase de todas las tiradas que hacen aparecer un cinco — o . A p a r t i r de esta definición bastante trivial se p u e d e n deducir muy fácilmente los teoremas del cálculo de frecuencias en clases finitas (en particular. igual al cociente que se obtiene dividiendo el n ú m e r o de cincos sacados ayer con este dado p o r el número total de tiradas hechas ayer con este dado» *^. razones o números F ) . y se la denota p o r «a . pero debe distinguirse claramente de ésta. Es característico de los teoremas de este cálculo de frecuencias — y de los del cálculo de probabilidades en general—• que nunca aparecen en ellos los números cardinales (números N ) . que se supone ser u n a clase no vacia. La clase de los elementos que pertenecen tanto a a como a ¡3 (por ejemplo. el apéndice I I ) . escribiremos « a F " ( ^ ) » — q u e puede leerse «la frecuencia-a de yS»—• en lugar de «la frecuencia relativa de la p r o p i e d a d ¡3 dentro de la clase finita de referencia a». Sea ahora /3 otra clase. sirve algo así como de marco de referencia. http://psikolibro. la definición 1 se refiere a la clásica definición de probabilidad como razón de los casos favorables a los igualmente posibles.8. sino únicamente frecuencias relativas (esto es. pero no en los teoremas mismos *^. ¡3 ea una subclase de a. y puede ser. Mientras que simbolizamos números (finitos) de elementos p o r N. p o r ejemplo. los números N sólo aparecen en las demostraciones de unos pocos teoremas fundamentales que se deducen directamente de la definición. el teorema de adición y los teoremas de división. que tienen la p r o p i e d a d cinco. el símbolo correspondiente a frecuencias relativas será F " . ¡3. que h a de leerse «el n ú m e r o de a». la clase de las tiradas hechas ayer con este dado concreto que tenían la p r o p i e d a d cinco) se llaipa la clase producto de a y . Escogiendo un conjunto de fórmulas-F de las que puedan deducirse otras fórmuIas-F. el teorema general de multiplicación. *iy y *V.com . por definición. lo denotaremos por ((N(a)». j8». ya que aquí no se asume que los elementos de a sean «igualmente posibles». *II.

y simétrica en las propiedades yS y y *. es decir. Supongamos que estén dadas. decimos (siguiendo a H a u s d o r f f ' ) que las propiedades P Y y son «. ¡3 como nueva clase de referencia. Klasse 5 3 . INTRASCENDENCIA E n t r e todas las operaciones que pueden ejecutarse con frecuencias relativas de clases finitas. los botones rojos) y y (los botones grandes. cf. «no y3»). ^) = N ( a ) . INSENSIBILIDAD.com .-physik. podemos escribir ahora: „F"(P) + „F"(p) = 1 Este teorema contiene solamente números F . A esta ú l t i m a . SELECCIÓN. pág. 53. p o r e j e m p l o ) . INDEPENDENCIA. o bien la «selección de a según la propiedad ^ » . *La condición de finitud que afirmo en esta nota no es luf¡dente para la triple gimetria. puede llamársela «el resultado de seleccion a r elementos j3 de a». puede cumplirse „. La relación de independencia es u n a relación triádica.mutuamente independientes dentro de la clase de referencia a » . El teorema general de división contesta a la cuestión que aquí planteo (cf. a . /?. ya que podemos considerarla obtenida p o r selección dentro de a de todos los elementos (botones) que tienen la propiedad ff (ser r o j o s ) . con la misma frecuencia relativa que en la clase de referencia original. « — p o r ejemplo. y planteamos la cuestión del valor de o . Tomamos ahora la clase producto . Si dos propiedades /? y y son El ténnino de Von Mises es «elección» (nAuawdhlyt). j3 y y— si asumimos que P j f son también finitas. ITissenschaften. simplemente. o. * Es incluso triplemente simétrica —esto es. /3) + N(a . quizá he tratado de expresar la condición de que (t y y eatén acotadas por la cíate finita de referencia a. y3 (digamos. la de selección'^ tiene una importancia especial para lo que sigue. /?. la clase de los botones que h a y en u n a caja—.). u n a clase de referencia finita. p u e d e ocurrir que y aparezca en la nueva clase de referencia. « . Para la demostración de nuestra aserción de simetría.La probabilidad 147 Haremos ver ahora cómo h a de entenderse esto valiéndonos de u n ejemplo m u y sencillo (damos otros en el apéndice I I ) . a . Denotemos con « p » la clase de todos los elementos que no pertenecen a /? (léase. ei apéndice I I ) . Leipzig. 1901. Berichte über die Verltandlungen der sachsischen Ges. Mathem. el apéndice II (1") y (1. p F " ( y ) . 158. ' HAUSDORFF. para ot. «el complemento de y3». pues se sigue de la definición 1 p o r medio de u n teorema sencillo del cálculo de clases que afirma que N(a . Ahora b i e n .pF"(y) = aF"(y) En este caso. o —lo cual és más probable— ' http://psikolibro. y dos clases de propiedades. esto es. d.a .blogspot. pero su demostración emplea los números N . de la frecuencia de y en la nueva clase de referenc i a " .

P o r ejemplo. relevant} para la cuestión de si este elemento posee también o no la p r o p i e d a d y °. si y sólo si las propiedades en cuestión son. En u n a sucesión de este tipo podemos distinguir dos tipos de selección que tienen u n a importancia especial: a saber. des redondos y grandes {"-7). y3 (que se ha seleccionado a p a r t i r de a de acuerdo con la p r o p i e d a d /8). que haya escrito u n n ú m e r o en cada botón de los que están en la caja) y dispuestos en u n a sucesión. desde el p u n t o de vista de la teoría subjetiva. la próxima nota y la *1 del apartado 5S). *De hecho. cualquier información acerca de la posesión de propiedades es trascendente. capítulo *II. 54. sabemos que y aparece más a m e n u d o (o menos a menud o ) en la subclase a .8 y y dentro de a. negro y grande (S^Sy). La selección ordinal consiste en efectuar u n a selección a p a r t i r de la sucesión a teniendo en cuenta u n a p r o p i e d a d ^ que depende del n ú m e r o o r d i n a l del elemento (sobre cuya selección se h a de d e c i d i r ) . negro y grande (a/Sy) y uno cuadrado. /? puede ser la p r o p i e d a d de ser par. o quizá que la clase de referencia a es —con respecto a la propiedad y— insensible a la selección realizada según la p r o p i e d a d ¡3. de acuerdo con su n ú m e r o ordinal. asimismo.. El ejemplo siguiente hace ver la insuficiencia de la condición formulada en la nota: tómese un universo de cinco botones. la propiedad y *^. o intrascendente. como pongo de manifiesto en mi Postscript. Cabe t a m b i é n interpretar la independencia m u t u a — o insensibil i d a d — de .. p o r el contrario. podemos decir que la p r o p i e d a d y es — d e n t r o de a— insensible a la selección de elementos / 3 . esta información es intrascendente [en ingl. del modo siguiente: si se nos informa de que u n elemento concreto de la clase a tiene la p r o p i e d a d ^ . ds modo que seleccionaríamos de a todos los elementos cuyo n ú m e r o ordinal fuese p a r : obtendríamos así u n a subsucesión seleccionada. entonces la información de que u n elem e n t o tiene la p r o p i e d a d ¿S es trascendente [en ingl.blogspot. Si.com . especialmente los apartados *40 a *43. págs. dos redondos y negros (")3). de los que cuatro sean redondos ("). intrascendente para la cuestión de si semejante elemento tiene o no. la que se hace de acuerdo con el n ú m e r o ordinal del elemento — b r e v e m e n t e . dependientes. http://psikolibro. irrelevant'} si es que /3 y y son m u t u a m e n t e independientes dentro de a : a saber. no tenemos triple simetría. ya que aF" ( 7 ) 7 ^ " Así pues. uno redondo. aunque no a la inversa (cf. lo cual constituye una seria objeción a aquélla. S U C E S I O N E S F I N I T A S ..148 La lógica de la investigación científica ( m u t u a m e n t e ) independientes dentro de u n a clase de referencia a. De ahí que pueda definirse la trascendencia a base de la independencia. cit. ' Keynes ha puesto objeciones a la teoría frecuencial porque ha creído que era imposible definir la trascendencia dentro de ella: cf. a. o independientes. op. En caso de que que a debería ser nuestro universo finito del discurso (que son condiciones suficientes). la selección o r d i n a l — y la que atiende a su vecindad. respectivamente. S E L E C C I O N E S ORDINAL T DE VECINDAD Supongamos que los elementos de una clase finita de referencia. la teoría subjetiva no puede definir la independencia (objetiva). 103 y sigs. estén numerados (por f j e m p l o .

. p o r ejemplo. Ahora b i e n . o bien. aquellos cuyos predecesores p r i m e r o y segundo — o cuyo sucesor seg u n d o — tengan la p r o p i e d a d 7 . cabe representar toda alternativa p o r una sucesión de unos y ceros. p o r ejemplo. de tiradas de una m o n e d a — liemos de distinguir dos clases de p r o p i e d a d e s : las p r i m a r i a s (del tipo de «caras» o «cruces»). es decir. Como h a hecho ver Von Mises. sin p o r ello p e r d e r generalidad. . Quizá sea incluso recomendable pasar direct^nente desde aquí —o desde el final del apartado 55— al capítulo X. Si denotamos las dos p r o p i e d a d e s p r i m a r i a s de una alternativa p o r las cifras «1» y «O». Esto nos p e r m i t e . http://psikolibro. si se pone suficiente cuidado es jjosible desarrollar las partes esenciales. Estudiaremos a continuación más circunstanciadamente la regularidad o i r r e g u l a r i d a d de ciertas alternativas finitas *^. como «par» o «sucesor de una cruz». 55. de u n a que consista en mil unos y ceros dispuestos regularmente del modo que sigue: 1 1 0 0 1 1 0 0 1 1 0 0 1 1 0 0 . podemos decir también que la selección ordinal es independiente con respecto a 7 .com . podemos escribir : „ F " (1) = „ F " (0) = 1/2 (1) Seleccionamos ahora de a todos los términos que tienen la p r o p i e d a d de vecindad de suceder inmediatamente a un uno (dentro de la suce" Pueden omitirse los apartados 55 a 64 —o quizá solamente los 56 a 64— en una primera lectura. (a) En esta alternativa tenemos una equidistribución.blogspot. LlBERTAD-rt EN SUCESIONES FINITAS Partamos de una alternativa finita. de la teoría de la p r o b a b i l i d a d como u n a teoría de las alternativas. etc. la estructura de u n a alternativa p u e d e ser regular o bien más o menos irregular. La selección de vecindad es posible p o r el hecho de que se crean ciertas relaciones de vecindad al ordenar los elementos de u n a sucesión n u m e r a d a . y las secundarias. las frecuencias relativas de los unos y de los ceros son iguales. si tenemos una sucesión de eventos —digamos. que pertenecen a cada elemento i n d e p e n d i e n t e m e n t e de su situación en la sucesión. Así pues. Se designa con el n o m b r e de «alternativa» a u n a sucesión con dos p r o p i e d a d e s p r i m a r i a s . seleccionar todos los elementos cuyo predecesor inmediato tenga la p r o p i e d a d y. a. o que la sucesión a es —con respecto a y — insensible a la selección de elementos ft. Si denotamos la frecuencia relativa de la p r o p i e d a d 1 p o r « F " ( l ) » . y p o r ((F"(0)» la de O.La probabilidad 149 Una p r o p i e d a d y sea independiente de la selección ordinal que atiende a 13. que los elementos adquieren en virtud de su posición en la sucesión.

cx. o bien que la alternativa a es insensible a la selección de elementos con la p r o p i e d a d p . y podemos decir.pF" (0) = „ r " (0) . que a es insensible a toda selección que atienda a la p r o p i e d a d del predecesor inmediato. los cuales p u e d e n distinguirla de otras a l t e r n a t i v a s : así. o bien tiene la p r o p i e d a d /3 (la de ser sucesor de u n u n o ) o bien la de ser sucesor de u n cero. que a es insensible a la selección según /3. Denotando esta p r o p i e d a d p o r «/3». ni la frecuencia relativa de los ceros ni la de los unos han cambiado . . pues.^) Esta sucesión ofrece una desviación muy leve respecto de u n a equidistribución. P tiene una equidistribución. podemos llamar «a . Estas desviaciones con respecto a la equidistribución (o a otras distribuciones) proceden sólo del primero o del ú l t i m o elemento. . P o d e m o s estuciar ahora la alternativa a p a r a ver si es insensible a otras seleccionej. las alternativas a . Si seleccionamos ahora los miembros que tienen la p r o p i e d a d P llegamos a la alternativa : 0 1 0 1 0 1 0 1 0 .pF" (1) =: cF" (1) . o. p o r esta razón no las tendremos en cuenta en lo sucesivo. (. j9» a la subsucesión seleccionada. diremos que la alternativa a . ^ no son insensibles a la selección ejecutada de acuerdo con la p r o p i e d a d de u n predecesor. p o r t a n t o . . en las que aquéllas desaparecen. P> contendrá quinientos ceros y solamente cuatrocientos noventa y nueve unos. P o r ejemplo. podemos decir q u e las p r o p i e d a d e s primarias de la alternativa a son insensibles a u n a selección que se haga teniendo en cuenta la p r o p i e d a d /?. (a. a — o . además. u n a alternativa con equidistribución. especialmente dado que nuestra investigación h a de ampliarse a las sucesiones infinitas. Puesto que todo elemento de a.) ap Esta sucesión es. especialmente a la selección según la p r o p i e d a d de u n par de predecesores.0» debido a su e q u i d i s t r i b u c i ó n ) : si a contiene dos m i l elementos. « . En consecuencia. .blogspot. podemos denotar esta segunda p r o p i e d a d p o r «p». (2) Según la terminología introducida en el apartado 53.150 La lógica de la investigación científica sión a ) . que tendrá la siguiente e s t r u c t u r a : 1 0 1 0 1 0 1 0 1 0 1 0 .com . Es claro que tal insensibilidad se debe a determinados aspectos de la estructura de la alternativa a. mejor. de modo que tenemos „. más brevemente. a su vez. la frecuencia relativa de las propiedades prim a r i a s de a— es insensible tanto a la selección que atiende a j8 como a la que atiende a ^ . ya que comienza y termina con cero (puesto que a misma t e r m i n a con «0. y pueden hacerse tan pequeñas como se quiera sin más que t o m a r u n a sucesión suficientemente l a r g a . ^ y a . podemos seleccionar de a http://psikolibro.

y de emplear. relevant e irrelevant^. véanse tarnbicji..q puede tener la máxima trascendencia. y la de operar con selecciones de vecindad perfectamente definidas. y. 0. 1. a saber.1 y 0 . es «bidimensional» con respecto a éstas. TamIjién es mía la idea de introducir uu concepto definible por recurrencia de liberlad-1. especialmente. sucintamente. «a es insensible a la selección según predecesores aislados». por tanto. P o r otra parte. aunque él emplea uno de sus términos en xm sentido modificado.blogspot. liberlad. pero no a la que atiende a parejas de predecesores. (La ley con arreglo a la cual está construida a requiere como condiciones iniciales u n p a r de p r o p i e d a d e s . pues si p es intrascendente. < http://psikolibro. pero el término «libre de secuelas» («nachwirkungsfrei») se debe a Reichenbach. el a p a r t a d o 3 8 * ' . aun cuando este autor lo empleaba entonces sólo en el sentido absoluto de «insensible a la selección realizada según un giu])0 precedente cualquiera de elementos».0. diré a h o r a : «a ( n o ) está libre de secuelas de parejas de predecesores». o. e m p l e a r é de ahora en adelante los términos que indico a continuación. por decirlo así. que a es (o no es) insensible a la selección «que atiende a parejas de predecesores». d > ¡iñ y —en espccinl-— la 2 del aportado dfl. es decir. el método recurrente para analizar selecciones de vecindad y. especialmente los puntos 5 y 6 de la primera nota. Desde el p u n t o de vista de la teoría subjetiva. libertad-n.. ) Teniendo en cuenta lo estrechamente que está relacionada la idea de causalidad — o de cau. Yo he introducido la idea general de distinguir entre vecindades de acuerdo con su tamaño. son enormemente engañosos. Cf. para construir sucesiones aleatorias (tamijién he utilizado tal método para definir la independencia mutua de n eventos).1. Vemos inmediatamente que a no es insensible a la selección del sucesor de cualquiera de los posibles pares 1. p o d r í a expresarse del modo siguiente: la información acerca de la propiedad de un predecesor de un elemento de a es intrascendente para la cuestión de la p r o p i e d a d de este elemento.com . la información sobre las propiedades de Hu p a r de predecesores tiene la máxima trascendencia. que figuran con tal profusión en la teoría subjetiva. en unos exclusivamente o ceros exclusivamente.so y efecto— con la deducción de predicciones. dada la ley con arreglo a la cual está construida a. más abajo. consisten todas en bloques ininterrumpidos (o «iteraciones»). la nota 4 del aparta. ya que.1. . con mayor brevedad. por el contrario. y )o mismo le ocurre a q. 0 : en ninguno de estos casos tienen u n a equidistribución las subsucesiones r e s u l t a n t e s .2. la expresaré ahora d i c i e n d o : «a está libre de secuelas de predecesores aislados». el hecho de que a sea insensible a la selección según predecesores aislados. Y en lugar de decir.La probabilidad 151 todos los elementos que sean sucesores de u n a pareja 1. Este nrétodo es enteramente distinto del de Reiclienbach. como antes. no deja de ser sorprendente saber que p. La especificación de una propiedad es «intrascendente» sólo por tener u n grado de composición insuficiente p a r a servir de condición inicial.. nos permite predecir la {¡ropiedad del elemento en cuestión: la información acerca de las p r o p i e d a d e s de su p a r de predecesores nos proporciona. por lanío. «a es libre-1». Véase también el apéndice *IX. «« ( n o ) es lil)re-2» *^. las condiciones iniciales que necesitamos para deducir la predicción. o. La aserción hecha más arriba acerca de la alternativa a. Tenemos con eslo otra indicación de que los términos «trascendentei^ e «intrascendente» [en ingl.

y según acervos-n. de predecesores ^. y entonces es posible demostrar fácilmente la insensibilidad a la selección de acer»Oi-fK-1 (etc. o —como d i r e m o s — la de libertad-n. etc. y en su lugar obtendríamos 1 0 0 0 0 1 1 1 1 0 1 0 O 1 O 1 (C) Existen otras transformaciones que tampoco alteran la libertad-/i ' Como el doctor K. o sea. insensibles a la selección según predecesores aislados. además. que no solamente estén libres de secuelas debidas a un predecesor. que sean libres-2. estén libres de secuelas de u n p a r de predecesores.blogspot. los períodos que hemos dado p u e d e n empezar. sino que. Y de este modo llegamos a u n a idea general que es fundamental para lo que sigue: la de libertad frente a secuelas de todos los grupos de antecesores hasta el n ú m e r o n. y a p a r t i r del período generador 01100011101010010000010111110011 (D) se forma u n a alternativa libre-4. Schiff me ha señalado.com . y a la selección según pares de predecesores. esto es. Análogamente. asimismo con equidistribución. p o r ejemplo. y según ternas de predecesores . en sitios diferentes: ( C ) . que sean libres-1 (como a ) . p u e d e comenzar con su cuarto elemento. n a t u r a l m e n t e . podemos const r u i r fácilmente otras sucesiones. P o r otra p a r t e .152 La lógica de la investigación científica Empleando como prototipo la alternativa libre-l a. P u e d e construirse u n a alternativa a libre-l reiterando el período generador 1 1 0 0 (A) u n n ú m e r o cualquiera de veces. obtenemos u n a alternativa libre-2 con equidistribución si tomamos 1 0 1 1 1 0 0 0 (B) como período generador. El p e r í o d o generador de una alternativa libre-re con equidistribución h a de contener al menos 2" + ^ elementos. cabe simplificar esta definición: basta pedir insensibilidad a la selección de cualquier acervo-n predecesor (para un n dado). luego podemos pasar a sucesiones que sean libres-3.. P u e d e observarse que la impresión — i n t u i t i v a — de encontrarse frente a u n a sucesión irregular a u m e n t a al crecer el n ú m e r o n que define su libertad-n. es decir.). Con el período generador 10 1 1 0 0 0 0 1 1 1 1 0 1 0 0 (C) se llega A u n a alternativa libre-3.. http://psikolibro. Con m a y o r precisión : diremos que u n a secuencia es «libre-n» si y sólo si las frecuencias relativas de sus propiedades primarias son «insensibles-n».

etc. segmentos) consecutivos cualesquiera de la nueva sucesión están imbiicados de modo que tienen comunes re — 1 elementos de la sucesión original a. o. e incluso podemos definir el grado de su aproximación. toda distribución de re + 1 ceros y unos.. p o r selección.. a una subsucesión de a que conste de n elementos consecutivos le llamamos un «segmento de a de longitud re». Por ejemplo : puede empezar con el segmento-re formado por "los elementos numerados de 1 a re en la sucesión original a. . gamos. un «segmento-« de a». luego viene el segmento constituido por los elementos 2 a re + 1 de a . Si al período generador de u n a alternativa libre-n añadimos los n p r i m e r o s elementos del período siguiente.. PKIMEHA FORMA DE LA FÓRMULA Dada una sucesión finita a.. podemos construir una nueva sucesión formada con segmentos-re de a. discrepa del correspondiente a cualesquiera otros pareja.. acervo-m en una cantidad no mayor —^respectivamente— que ret/NVz. di. '* Parece apropiada la siguiente definición. y re el mayor entero tal que 2 " • ' < N .. Si se nos da un n ú m e r o det e r m i n a d o re además de la sucesión a. y con equidistribución. otras sucesiones-re a partir de la sucesión de segmentos imbricatlos : especialmente. P o d e m o s obtener ahora. sin imbricación. sucesiones de segmentos-n adyacentes. acervo-m (hasta m = re) dados. aleatoria. para todo número n. 2n + l a 3re. en general.blogspot. llegamos a una sucesión de longitud 2"^^ + n. u n a sucesión de segmentos adyacentes comenzará p o r el ele*' Cf. Sea N la longitud de A. S U C E S I O N E S DE BINOMIAL SEGMENTOS. más brevemente. se dice que A es perfectamente aleatoria si y sólo si el número relativo de apariciones de cualquier pareja. podemos distribuir los segmentos-re de a en una sucesión. p o r lo menos una vez. que al suprimir los re — 1 últimos elementos obtenemos un período generador de una alternativa libre-m. es decir. Resulta una sucesión de longitud 2° 4" " — 1 tal. terna.La probabilidad 153 de u n a sucesión. podemos llamar «sucesión de los segmentos-re imbricados de a» a la nueva sucesión así obtenida : este n o m b r e indica que dos elementos (esto es. que será la sucesión de los segmentos-n de X. todo acervo-n posible **. 56. en que ro = re — 1. del modo siguiente: empezamos con el segmento forjiíado por los n primeros elementos de a . Una sucesión de segmentos-re adyacentes contiene sólo aquellos segmentos-re que se siguen inmediatamente. Cabe basar una definición más completa en el método (de hacer máxima mi función E ) dnscrito en los puntos 8 y siga. la nota *1 del apéndice IV. a éste seguir los correspondientes a los elementos « + 1 a 2re. en a. En general. que es aplicaMe a una alternativa A de longitud dada cualquiera pero finita. que tiene —entre otras— la siguiente p r o p i e d a d : en ella aparece. reimpresa aquí en el apéndice *IX. En otro lugar *^ describiremos u n método de const r u i r períodos generadores de sucesiones libres-n. terna. Mediante esta caracterización es posible decir de una alternativa dada A cualquiera que es.com . tomamos p a r a elemento x de la nueva sucesión el segmento formado p o r los elementos x a x + n — 1 de a . Si se nos da una sucesión a. de mi «Tercera nota». aproximadamente. * http://psikolibro. .

En lo sucesivo. t o m a r como propiedad p r i m a r i a del mismo el número de sus unos (dejando de lado. p o r ejemplo. " En el texto original empleaba el término «fórmula de Newton». me he decidido a traducirlo por «fórmula binomial» [ambas expresiones son corrientes en castellano (T. a F ' ' ( 0 ) . adyacentes.k — 1. p o r tanto. etc. P a r t i e n d o de que la alternativa a sea al menos libre-n—1 (siendo n u n n ú m e r o n a t u r a l a r b i t r a r i o ) . n — m ceros) y la p r o p i e d a d m (no m) a todos los demás elementos de «(«i. pág. en la que sería p = q). todo elemento de «(„) h a de poseer u n a de estas dos p r o p i e d a d e s . designaré aquélla como « p r i m e r a forma de la fórmula binomial» *^. es igual a q (no asumimos que ge trate de una equidistribución. podemos p r e g u n t a r lo siguiente: ¿con qué frecuencia aparece la p r o p i e d a d m en la sucesión a(n)?. pero como parece ser poco usado en inglés.com . 128) al problema correspondiente para sucesiones infinitas de segmentos adyacentes. Prestemos ahora algo más de atención a las sucesiones de segmentos imbricados. Y la respuesta se halla contenida en la fórmula siguiente. la nota 1 del apartado ÍO). ' Llamo «problema beruoulliano» (siguiendo a VoN MISES.k a in -{. Imaginemos a h o r a de nuevo que se nos da u n a alternativa finita a con las propiedades p r i m a r i a s «1» y «O». sin apoyarnos en otro supuesto que el de que « sea al menos libre-n—1. y sus segmentos contendrán los elementos de a num e r a d o s de k a n -\.blogspot.k — 1. a veces. fórmula de N e w t o n ) . y con ««„» las sucesiones de segmentos-n. pues. Por lo que el problema que aquí estudio sería el problema can bernouUiano para sucesiones finitas. de 2n -{. 1931. le denomino «el problema casi bernouUiano» (cf. de n -{. a partir de toda sucesión a („) obtenemos otra alternativa al seleccionar un m concreto (m^n) y adscribir la propiedad «m» a todo elemento de la sucesión a(„) que tenga exactamente m unos (y. más sencillamente.154 La lógica de la investigación científica mentó A:-ésimo de a. es igual a p . Podemos considerar como p r o p i e d a d p r i m a r i a de un elemento de ia(n). a(n). denotaremos con «a(„)» la sucesiones de segmentos-re imbricados. p o r tanto. y con referencia a las sucesiones infinitas de segmentos imbri cados. c(F"(l). tenemos m ^ n. Cada elemento de esta sucesión es u n segmento-n de a. Ahora b i e n . o. y que la de los ceros. y supongamos que la frecuencia de los unos. el orden de los unos y los ceros) : es claro que si denotamos el n ú m e r o de unos con m. el acervo-re ordenado de ceros y unos en que consiste dicho e l e m e n t o . dicho de otro modo. cuya demostración se encontrará en el apéndice I I I : "(«) F" (m) = «C^p^g"-"- (1) El segundo miembro de la fórmula «binomial» (1) fue obtenido — e n u n contexto diferente—• p o r Newton (y p o r ello se le llama. ¿cuál será el valor de a:i„)P"{m)? Con los recursos de la aritmética elemental podemos resolver esta cuestión ^. http://psikolibro. o.k a 2n -{-k — 1. Wahrscheinlichkeitsrechnung.)].

de estimaciones hipotéticas y de SU9 contrastaciones estadísticas. y sólo cuando esto estuviese hecho continuar en lo que respecta a las infinitas (en las que necesitamos limites de frecuencias relativas). más o menos. y —excepto en la medida en que definen un tipo ideal de desorden objetivo— resultan innecesarios si adoptamos una interpretación de propensiones del formalismo neoclásico (de la teoría de la medida). Podría haber realizado dicho programa muy fácilmente si mi paso siguiente hubiese consistido en construir sucesiones (finitas) libres-n mínimas para re creciente. esto es. y lo mi. sin necesidad de nuevos supuestos (vóunse la nota *2 del apéndice IV y el nuevo apéndice *VI). mas hubiera resuelto completamente y sin necesidad de asumir nada más los problemas de los apartados 63 y 64. hasta el 64. Sin embargo. a «colectivo» en el sentido de Von Mises * ' . SUCESIONES INFINITAS. de mi Postscript. Con tal de que nos limitemos a sucesiones de referencia construidas de acuerdo eon una regla matemática determinada. todos estos perfeccionamientos permanecen dentro del marco de la pura teoría frecuencial. Pero incluso en este caso sigue siendo necesario hablar de hipótesis frecuenciales. a b a n d o n a r é la teoría frecuencial en lo q u e respecta a clases de referencia finitas.imo ocurre a gran parte de los siguientes. tal como se explica en los apartados *53 y sigs.La probabilidad 155 Una vez llegados a esta fórmula. 57. De este modo se hubieran simplificado los próximos apartados.com . con objeto de llegar a una teoría en que la existencia de límites frecuenciales se siguiese del carácter aleatorio de la sucesión. como hice en el antiguo apéndice I V : puede mostrarse sin dificultad que si en tales sucesiones mínimas se hace crecer n sin fin y sin límite. el presente apartado sigue teniendo trascendencia. ESTIMACIONES TICAS FRECUENCIALES HIPOTÉ- Es s u m a m e n t e fácil extender los resultados obtenidos con sucesiones finitas libres-n a sucesiones infinitas libres-ri definidas p o r u n período generador (cf. q u e corresponde.blogspot. puesto que al hacerse demostrable la existencia de límites ya no es preciso mencionar los puntos de acumulación. El concepto de libertad-/! presupone el de frecuencia relativa. http://psikolibro. por lo cual. y dicha fórmula nos p r o p o r c i o n a r á los fundamentos p a r a la discusión del axioma de aleatoriedad. el de analizar la aleatoriedad cuanto fuese posible dentro de la región de las sucesiones finitas. ya que siempre podemos d e t e r m i n a r — e n el caso de las sucesiones d i c h a s — si la sucesión correspondiente *' Llego aquí al punto en que no logre llevar a cabo del todo mi programa intuitivo : es decir. Podemos d e n o m i n a r «sucesión de referencia» a u n a sucesión infinita de elementos que desempeñe el papel de clase de referencia a la que se refieran las frecuencias relat i v a s . el a p a r t a d o 5 5 ) . ya que aquello que su definición exige que sea insensible —insensible a toda selección que tenga en cuenta determinados predecesores— es precisamente la frecuencia relativa con que aparece u n a p r o p i e d a d d e t e r m i n a d a . que —ello no obstante— conservan su significación. éstas se convierten en infinitas y las frecuencias pasan a límites frecuenciales. la utilización de a q u e l concepto no nos plantea p r o b l e m a s . E n nuestros teoremas que se ocupan de sucesiones infinitas e m p l e a r é — p e r o sólo provisionalmente (hasta el a p a r t a d o 6 4 ) — la idea de límite de frecuencias relativas (denotado p o r F ' ) p a r a remplazar a la de frecuencia relativa en clases finitas ( F " ) .

(a) cuyos límites de frecuencias relativas son a F ' ( l ) ~ 3 / 4 y a F'(0) — 1/4. u n a sucesión matemática que se a p r o x i m e a nuestra frecuencia empírica. de este modo. a p a r t i r de las p r o p i e d a d e s de tal segm e n t o . Pero no es necesario que las reglas empíricas definan siempre sucesiones de carácter aleatorio . si la sucesión de que forma p a r t e es matemática o e m p í r i c a : ú n i c a m e n t e podemos decidir si una sucesión es de uno u otro tipo si se nos da u n a regla de construcción. Puesto que queremos m a n e j a r las sucesiones infinitas valiéndonos del concepto de límite (de las frecuencias r e l a t i v a s ) . basándonos en ciertas hipótesis y mediciones relativas a u n péndulo d e t e r m i n a d o .com . sino solamente empírica (por ejemplo. y precisamente a aquéllas cuya sucesión correspondiente de frecuencias relativas sea c o n v e r g e n t e . u n segmento finito. yo llamaría empírica a la regla s i g u i e n t e : «el n-ésinio elemento de la sucesión será 1 si y sólo si en el n-ésimo segundo (a p a r t i r de un instante cero fijado) el péndulo p se encuentra a la izquierda de su posición de reposo».156 La lógica de la investigación científica de frecuencias relativas es convergente o n o .blogspot. como la anterior. Mas p a r a lo que estamos tratando ahora tiene u n interés especial la posibilidad (de la que es muestra nuestro e j e m p l o ) de obtener u n a sucesión m a t e m á t i c a cuyas diversas frecuencias se a p r o x i m e n a las de cierta sucesión empírica. Pues si se nos da u n a sucesión «extensionalmente». según la finalidad que tengamos a la vista. será posible remplazar u n a regla empírica p o r una m a t e m á t i c a : así. restricción que equivale a u n axioma de convergencia. u n a regla «intensional». hemos de restringir nuestra investigación a sucesiones matemáticas. esto es. el apartado 5 1 ) . (No nos ocuparemos de los problemas que suscita este axioma hasta http://psikolibro. P o r razones de brevedad llamaré «sucesiones matemática:)» u las que. Así queda definida la alternativa infinita 1 1 1 O 1 1 1 O . y solamente origina dificultades si se trata de sucesiones para las que no se da regla matemática alguna. Podemos encontrar. p o r enumeración de sus elementos uno tras otro —con lo cual p o d r e m o s conocer sólo u n a p a r t e de ella. P o r el contrario. p o r largo que sea— es imposible d e t e r m i n a r . tendríamos u n ejemplo de una regla para const r u i r u n a sucesión empírica en la siguiente: «el n-ésimo elemento de la sucesión a será O si y sólo si en la n-ésima tirada de la moneda sale cruz». Veamos u n ejemplo de regla matemática p a r a construir una sucesión : «el n-ésimo elemento de la sucesión a será O si y sólo si n es divisible p o r cuatro». Al dividir las sucesiones en matemáticas y empíricas establezco u n a distinción que más p o d r í a llamarse «intensional» que «extensional».. es decir. cuando se determina la sucesión p o r las tiradas de una m o n e d a ) : pues en estos casos no está definido el concepto de límite (cf.. Este ejemplo hace ver que. y ello con u n grado de precisión que p u e d e satisfacernos o no. por ejemplo. en ocasiones. se definen p o r medio de una regla matemática.

blogspot. Indudablem e n t e . se averiguan datos estadísticos acerca de la m o r t a l i d a d . sin embargo. simplemente. el problema de la decidMUdad de las hipótesis frecuenciales: esto es. podemos. en lo que se refiere a las frecuencias. o conjeturar. no es otra cosa que formar una hipótesis. el apéndice *IX. y —en caso afirmativo— de cómo. pági. cap. En el caso de sucesiones empíricas infinitas podemos distinguir dos «fuentes» principales de nuestras estimaciones hipotéticas de frecuencias. las tasas de m o r t a l i d a d estimadas constituyen u n buen ejemplo. y de si es falsable. IV. en lo que respecta a clases finitas. ' Keyncs se ocupa de estas cuestiones en su análisis del principio de indiferencia. ya que es conveniente tratarlos al mismo t i e m p o que la «ley de los grandes números». Así pues. pero sólo de aquéllas de que podamos esperar.com . y de ellas deducimos otras frecuencias.. Con «hipótesis equiazarosayt me refiero a una hipótesis que afirme que las probabilidades de las diversas p r o p i e d a d e s p r i m a r i a s son iguales: hace u n a aserción de equidistribución. En cuanto a las hipótesis frccuenciales basadas en una extrapolación estadística. princip a l m e n t e . http://psikolibro. la cuestión de las «fuentes» de nuestras estimaciones de frecuencias no es u n problema del cálculo de probabilidades . nos cuidaremos exclusivamente de sucesiones matemáticas. no tiene ninguna influencia sobre el modo en que podemos calcular tales frecuencias. no (¡uiere decir que esté excluida de nuestra discusión de los problemas de la teoría de la p r o b a b i l i d a d . El liccho de que nuestras estimaciones de las frecuencias en sucesiones empíricas aleatorias sean hipótesis. dos maneras en que pueden aparecérsenos como verosímiles: una es la estimación que se basa en u n a «hipótesis equiazarosaii (o hipótesis de igual p r o b a b i l i d a d ) . op. de si cabe corroborarla de algún modo. la cual se basa en la simetría y la equivalencia geométrica de las seis caras del cubo. Tenemos u n ejemplo muy típico en la conjetura de que al tirar u n dado se obtendrán frecuencias iguales. Lo mismo ocurre con nuestras estimaciones de frecuencias en sucesiones infinitas. cit. es decir. Al calcular frecuencias aceptamos unas como dadas. y sobre la hipótesis de que las tendencias observadas " Discutiré más adelante. y precisamente u n a hipótesis acerca de las frecuencias de la sucesión empírica ^. el de si puede someterse a contraste una conjetura o hipótesis de esta índole. mediante u n a regla matemática o a p a r t i r de hipótesis v a r i a d a s . estas hipótesis se suelen apoyar en consideraciones de simetría'^. Mas esperar — o conjeturar— que una sucesión matemática se a p r o x i m a r á . 41-64. en los apartados 65 a 68. no importa lo más m í n i m o la m a n e r a en que se obtienen las frecuencias con las cuales empezamos nuestros cálculos: podemos haberlas hallado por un recuento real. * Cf.) Así pues. asimismo.La probabilidad 157 llegar a los a p a r t a d o s 63 a 66. que se a p r o x i m a n —en lo que respecta a las frecuencias— a las sucesiones empíricas de carácter azaroso o aleatorio. nos interesamos por éstas. y la otra se apoya en una extrapolación de resultados estadísticos. haberlas inventado. incluso.. a una empírica. En este caso. lo cual. Cf. ya que.

y p e r m i t i r á n . ha de ir mucho más lejos de lo que estamos autorizados a afirmar basándonos en las observaciones. una estimación hipotética —es decir. más -o menos. a m e n u d o . Por otro lado. con objeto de distinguirlas de sus contrastes estadísticos. será m e j o r que los evitemos. a p a r t i r de los acontecimientos que se h a n clasificado empíricamente y sometido a recuento. o de que no cambiarán mucho — a l menos d u r a n t e el período inmediatamente subsiguiente—.blogspot. incluyendo cualquiera que podamos obtener p o r extrapolación estadística — y . todas las que se refieran a sucesiones empíricas infinitas—. P o r m i parte creo. Ciertos creyentes en la lógica inductiva mantienen que las hipótesis equiazarosas son «deductibles empíricamente» o «explicables empíricamente». La distinción que hago entre hipótesis equiazarosas y extrapolaciones estadísticas corresponde. no atribuyo demasiada i m p o r t a n c i a a estas cuestiones acerca del origen o «fuentes» de nuestras estimaciones (cf. en frecuencias observadas empíricamente—. i m p o r t a mucho más que se vea con entera claridad el hecho de que toda estimación frecuencial predictiva. que «deducimos» estimaciones de p r o b a b i l i d a d —esto es. A. Con todo. o sea. sin duda alguna. será siempre una p u r a conjetura. que j a m á s p o d r á justificarse lógicamente: la conjetura de que las frecuencias p e r m a n e c e r á n constantes. el apartado 2 ) : en mi opinión. lo único que hemos hecho es p r o p o n e r una hipótesis no verificable. tal vez. a la distinción clásica entre probabilidades «a priori^) y «a posterioriit. página 308. A. ' Born y Jordan. por ejemplo. a m e n u d o . y como. esto es. exclusivamente por nuestras reflexiones acerca de la importancia de la simetría y p o r otras consideraciones p a r e c i d a s . están indisolublemente impregnados de asociaciones de orden filosófico. ya que. P e r o como estos términos se emplean en tantos sentidos diferentes ^. sin embargo. la extrapolación. pues las suponen basadas en u n a experiencia estadística —esto es. Chuprov utiliza la expresión «probabilidad a priori» para todas las hipótesis frecuenciales. que al hacer este tipo de estimación frecuencial hipotética nos guiamos. de los resultados obtenidos a posteriori. en todo caso. predicciones de frecuencias— a p a r t i r de acontecimientos pasados que se han clasificado y contado (así las estadísticas de m o r t a l i d a d ) . y no veo ninguna razón p o r la que tales conjeturas h a b r í a n de estar inspiradas exclusivamente p o r la acumulación de u n a gran masa de observaciones inductivas.com .158 La lógica de la investigación científica continuarán siendo estables muy aproximadamente. Se pretende. http://psikolibro. p o r tanto. u n a predicción frecuencial apoyada en extrapolaciones estadísticas— con u n a de sus «fuentes» empíricas. Quienes estén inclinados al inductivismo tenderán quizá a dejar de lado el carácter hipotético de estas estimaciones: pueden confundir. P e r o desde u n punto de vista lógico semejante pretensión no está justificada en absoluto: no hemos realizado deducción lógica a l g u n a . en su Elementare Quantenmechanik (1930). con la clasificación y recuento reales de acontecimientos y sucesiones de acontecimientos pasados. se lleva a cabo u n a extrapolación desde los casos conocidos a los desconocidos: esto es. además. por recuento empírico. emplean el primero de estos términos para denotar una hipótesis de equidistribución.

la frecuencia de los cincos en esta selección será inuy diferente de la misma en la sucesión original. quizá sea imposible demostrar que el concepto de colectivo definido por medio de u n axioma de aleatorie- *^ Este es. en Erkenntnis 1. 46 (T.. p o r e j e m p l o : los límites de las frecuencias de un colectivo h a n de ser insensibles a las selecciones ordinales y de vecindad y a todas las combinaciones posibles de ambos métodos de selección. De esta forma desaparecen las dificultades que hemos mencionado. pág. pues p i d e que los límites de las frecuencias de u n colectivo sean insensibles a todo tipo de selecciones sistemáticas (como indica el autor mencionado. ' C£. todo sistema de j u g a r puede considerarse siempre como una selección sistemática). evidentemente.com . en donde se dice que esta formulación «no es expresable matemáticamente». de las que se definan sin hacer uso p a r a nada de la p r o p i e d a d del elemento que se ha de seleccionar ^. sea capaz de ocupar su puesto. el programa a que aludía en la nota *1 anterior. ' et. 1930. por ejemplo.. La m a y o r p a r t e de las críticas que se han alzado frente a este axioma están dirigidas contra un aspecto de su formulación de escasa importancia relativa y bastante superficial: se refieren al hecho de que entre todas las selecciones posibles h a b r á una que será —digamos—• la de las tiradas que sacan cinco. pues espero encontrar u n requisito más débil que. la obra de VoN MISES. 58. 256. pues es posible redactarlo así. en Mathematische Zeitschrift 34. 1916. m e d i a n t e ellos voy a e x a m i n a r ahora el axioma de aleatoriedad de Von Mises — o principio de exclusión de los sistemas de j u g a r — . 1932. FEICL. pág.blogspot. La critica de REICHENRACH. pero sin desarrollarla. pág. trad. E S T U D I O DEL AXIOMA DE ALEATORIEDAD En el apartado 54 hemos introducido y explicado los conceptos de selección ordinal (esto es. de selección según la posición) y de selección de v e c i n d a d . http://psikolibro. Pero cabe contestar a los innumerables ataques levantados contra esta formulación '^ sin m á s que señalar que podemos formular el axioma de aleatoriedad de Von Mises sin e m p l e a r en absoluto las expresiones discutibles ^. En la teoría de Von Mises. este «axioma» forma p a r t e de su definición del concepto de colectivo. pág. 594 y sig. 25. por ejemplo. 1939. y llevado a cabo en los apéndices IV y *VI. ' Dorge ha hecho una observación análoga. sin embargo. Debido a esto. p o r tanto. cast. Wahrscheinlichkeit. precisamente. y. Von Mises — a l formular el axioma de aleatoriedad— habla de lo que él llama «selecciones» o «elecciones» que sean «independientes del resultado» de la tirada en cuestión. Pero otras se conservan: así.. ingl. es muy parecida. Statlstik und Wahrheit (1928)..)']. págs.. y a que.La probabilidad 159 E n el estudio que realizo a continuación del axioma de aleator i e d a d t r a t a r é de e n c o n t r a r sucesiones matemáticas que se aproximen a las sucesiones empíricas a l e a t o r i a s : lo cual quiere decir que h a b r é de estudiar hipótesis frecuenciales *^. 33 [vers.

el teorema especial de la multiplicación o teorema de B e r n o u l l i — . La p r i n c i p a l ventaja que tenemos haciendo esto es que no se excluyen todos los sistemas de jugar. esta crítica parece incontrovertible si se eliminan todos los sistemas posibles de jugar *^ Sin embargo. Debe oponerse también la objeción de Kamke a la tentativa de Reichenbach de perfeccionar el axioma de aleatoriedad introduciendo sucesiones normales. es enteramente suficiente postular la exclusión de una clase especial de selección de vecindad. Vereinigung 42. parece imposible construir u n ejemplo de u n colectivo —con lo cual se demostraría que existen colectivos—. frente a la idea de excluir todos los sistemas de jugar es posible p l a n t e a r otra objeción : la de que. Véase el apartado *54 de mi Postscript (texto siguiente a la nota 5) acerca de A. REICHENBACH. en particular. que sea ((absolutamente libréis. *' La referencia al apéndice IV tiene considerable importancia. ya que esle autor no ha logrado demostrar que tal concepto sea un concepto no vacío. ya que podemos demostrar ahora que el concepto de sucesión matemática azarosa no es un concepto vacío.com . P e r o p u e d e mostrarse que la exclusión de todos los sistemas de selección es innecesaria para la deducción del teorema de Bernoulli y de sus corolarios . sino también necesarios.. Mathematische Zeitschrijt 34. ya que basta pedir que la sucesión sea insensible a las selecciones efectuadas de acuerdo con acervos-re arbitrarios de predecesores: es decir. p o r definición. página 147. y. reemplazar el principio de Von Mises de exclusión de los sistemas de j u g a r p o r el requisito menos exigente de «libertad absoluta».) P o r lo menos. pues entonces podría construirse un ejemplo de una sucesión (por medio de una especie de método de la diagonal). si ha de eliminarse un conjunto numerable cualquiera dado de sistemas de jugar. que sea lihre-n de secuelas para todo re. * Cf. 1932. p o r tanto. es posible construir ejemplos (cf. se pide demasiado. en el sentido de lihertad-ít p a r a todo n. cf. los teoremas del cálculo de p r o b a b i l i d a d e s . por tanto. en realidad. sin embargo. y de ahí que es coherente *-. Esto se debe a que p a r a dar u n ejemplo de una sucesión infinita qu^ haya de satisfacer derterminadas condiciones es imprescindible una regla m a t e m á t i c a . mas no puede existir semejante regla p a r a u n colectivo en el sentido de Von Mises.ido más arriba. KAMKE. el apartado a) del apéndice I V ) .blogspot. Axiomatik der W^ahrscheinlichkeitsrechnung. por ejemplo.160 La lógica de la investigación científica dad tan exigente no es c o n t r a d i c t o r i o . Realmente. P r o p o n g o . dicho de otro m o d o : que la clase de los «colectivos» no es u n a clase vacía. Einführung in die Wahrscheinlickkeitstheorie (1932). ya que cualquier regla podría emplearse como sistema de j u g a r o como sistema de selección. Obsérvese tcm- http://psikolibro. página 606. *' Es controvertible. y Jahresbericht der üeutschen mathem. de modo que es posible dar reglas matemáticas p a r a construir sucesiones que sean ffabsolutamente libres» en nuestro sentido. con lo cual quedamos a salvo de la objeción de K a m k e que hemos indic. más brevemente. pues. o. definir las sucesiones malemá'icas azarosas como las que cumplen este requisito. 1932. y. entonces los axiomas elegidos no sólo deben ser suficientes p a r a la deducción de los teoremas del sistema. ( K a m k e h a acentuado enérgicamente la necesidad de demostrar tal cosa*. Wald. Si vamos a axiomatizar un sistema de enunciados — e n este caso.

excluimos también la selección ordinal «normal». tal cosa nos parece enteramente satisfactoria. Solamente *•' no quedan excluidos los sistemas de jugar que se refieren a las distancias absolutas de los elementos a un elemento (inicial) absoluto ^. . finalmente. si bien uno muy importante. por medio de sucesiones matemáticas que han de conformarse a las reglas más estrictas. El requisito de libertad-» para todo n —o sea. la nota *3 del apartado 60. el apartado s i g u i e n t e ) : en p r i m e r término. P u e d e verse que.ia sucesión debida al azar tiene que ser completamente irregular. efectivamente. eliminamos muchas combinaciones de estos dos tipos de selección (por ejemplo. las selecciones de vecindad «normales» o «puras» *^.com . En consecuencia. por ello. se trata de un tipo importante teniendo en cuenta el hecho de que el requisito que hemos exigido excluye implícitamente los tres tipos siguientes de sistemas de jugar (cf. tan irregulares. de suerte que toda presunción de regularidad falle en algún punto lejano de la sucesión —con tal de que continuemos t r a t a n d o de falsar la conjetura de regularidad prolongando suficientemente la sucesión—. 2/i + k.. y. son sistemas de jugar sencillos (cf.ente primero de la sucesión. que el resultabién que la mayoría de las objeciones que se han opuesto a mi teoría se contestaban eu el párrafo siguiente del texto. nuestro requisito de «libertad absoluta» no hace sino excluir u n tipo particular de sucesión r e g u l a r . y. consciente o inconscientemente. a p r i m e r a vista. el i'illimo párrafo del apartado 60. Pero este ari^umento intuitivo favorece también mi p r o p u e s t a : pues si las sucesiones debidas al azar son irregulares. ' Ejemplo: la selección de todos los términos cuyo número sea* primo. pensamos que ocurre en las sucesiones debidas al a z a r . .. n + k.La probabilidad 161 Quizá h a de parecer extraño que tratemos de dibujar los rasgos. ahora bien. y la nota 6 del apai> tado 'SI de mi Postscript.. es decir. más adelante. e t c . los sistemas de j u g a r que están excluidos por el requisito que h e impuesto son los que podrían emplearse sin conocer el p r i m e r elemento de la suces i ó n : son invariantes respecto de ciertas transformaciones ( l i n e a l e s ) . y qiie. el a p a r t a d o 4 3 ) .. más adelante. de «libertad absoluta»— parece también estar de muy buen acuerdo con lo que la mayoría de nosotros. pueden dar la misma siibsucesión seiccoirnada si la niuneración de la sucesión original empieza en otro elemento (a])ropiado). es decir.. ** Solamente es exacta la palabra «solamente» si hablamos de sistemas de jugar predictivos: cf. el axioma de aleatoriedad de Von Mises puede presentar u n aspecto que se ajuste más a nuestras intuiciones: pues cuando nos dicen que u'. aquellas por las que seleccionamos de acuerdo con una característica constante de la vecindad. que escoge elementos que distan entre sí una magnitud constante. como los que están numerados con k. entonces a fortiori no serán sucesiones regulares de un tipo p a r t i c u l a r . 11 http://psikolibro. de las sucesiones debidas al azar.blogspot. por ejemplo. Cf. la selección de todo n-ésinio elemento siempre que su vecindad posea ciertas características especificadas constantes). Una p r o p i e d a d típica de todas estas selecciones es que no se refieren a un elemento absolutan-.

en especial el de Bernoidli. PROBABILIDAD OBJF. utilizo este concepto meramente como auxiliar para la construcción de cierta forma de la teoría frecuencial.com .„)F"(u) = « C „ p ' " 9 ' ' .TIVA A la vista de lo que se ha diclio hasta ahora proiiniifi. Se dirá que una sucesión de eventos o una sucesión de pro|íiedades —especialmente.o la sif. Aquí —en el apartado 59—. a saber. en este caso. SUCESIONES AZAROSAS. de suerte que abarcase todas las interpretaciones «objetivas» del cálculo de probabilidades formal. 60.162 La lógica de la investigación científica do de una tirada de u n dado no depende de los resultados de las tiradas anteriores (y la costumbre de menear el dado antes de tirar está encaminada a asegurar esta «independencia»). dotada de la propiedad p r i m a r i a /9." ' (1) es válida p a r a sucesiones finitas de segmentos imbricados. se c u m p l i r á lo s i g u i e n t e : „F(|3) = a F ' (P) Hemos de mostrar ahora que nuestra definición basta para deducir los principales teoremas de la teoría matemática de la probabilidad.niente definición. mas para *' Actualmente me inclinaría a emplear el concepto de «probabilidad objetiva» de un modo diferente: esto es. como la interpretación frecuencia! y —muy en especial— la interpretación de propensiones que estudio en el Postscript. „. A una frecuencia límite correspondiente a una sucesión aleatoria se la llamará prohahilidad objetiva de la propiedad en cuestión dentro de la sucesión considerada. Esto puede expresarse también del modo siguiente: sea azarosa — o aleatoria— la sucesión a. y se la sindiolizará por F . 59.blogspot. E L PROBLEMA DE B E R N O U L L I La p r i m e r a fórmula b i n o m i a l que mencionamos en el apartado 56. en un sentido más amplio. Apoyándonos en el mismo supuesto obtenemos inmediatam e n t e u n a fórmula que corresponde exactamente a aquélla. http://psikolibro. Y luego —en el apartado 6 4 — modificaremos la definición dada aquí de tal manera que se la haga independiente del concepto de limite de frecuencias *^. insensibles a toda selección basada en las propiedades de un acervo-n cualquiera de predecesores. u n a alternativa— es «azarosa» o «aleatoria» cuando y sólo cuando los límites de las frecuencias de sus propiedades primarias sean «absolutamente l i b r e s » : esto es. y se la puede deducir sobre la hipótesis de que la sucesión finita a sea al menos libre-re—1.

p a r a deducir la tercera fórmula binomial ( 3 ) — basta asumir que < es azarosa o x aleatoria ' (pues p a r a nuestra tarea equivale a mostrar que el teorema especial de multiplicación es válido p a r a la sucesión de segmentos adyacentes de una sucesión aleatoria a ) . Todo lo cual quiere decir que afirma. a („). a„. además. la nota 1 del apartado 56 y también el apartado 61. sino t a m b i é n p a r a sucesiones de segmentos adyacentes. azarosas o aleatorias. que es la siguiente: „„F(m) = " C ^ p ^ í " . pero las sucesiones normales de Reichenbach son aquéllas para las que es válida (3). las sucesiones normales están libres también de secuelas. P a r a resolverla — y .La probabilidad 163 sucesiones infinitas: es decir. Los lectore» no intCTesado* an ella pueden pasar al último párrafo del presente apartado.. sino el F . que las sucesiones de segmentos adyacentes son. * http://psikolibro. ' REICHENBACH (Axiomatik der ITahrscheinUckkeitsrechnnug. mientras que no te cumple necesariamente lo contrarío». Mathematische Zeitschrif 34. si a es infinita y al menos libre-n-1. sino por medio de la «libertad-n de secuelas»: con lo cual he hecho aquél accesible al método de inducción matemática. La demostración *^ de la fórmula ( 3 ) puede llevarse a cabo en dos pasos. libres-re p a r a todo n).- (3) Esta fórmula difiere de la ( 2 ) de dos modos distintos: en p r i m e r lugar. entonces „(^jF'(m) = « C ^ p » g ' .) *' Doy aquí solamente un bosquejo de la demostración. a su vez. y esto cualquiera que sea el valor escogido de n. y. la fórmula (2) o segunda fórmula b i n o m i a l debe p o d e r aplicarse también a ellas. esto es. al definir el concepto de «libertad de secuelas» no directamente. ya que F — e s decir.. 603) se opone implícitamente a esta aserción cuando escribe: «. Vamos a mostrar que para las sucesiones azarosas es válida — a d e m á s de la fórmula ( 2 ) — u n a tercera fórmula binomial ( 3 ) . no contiene el símbolo F ' . en lugar de las sucesiones de segmentos imbricados. por tanto. la p r o b a b i l i d a d objetiva— está definida únicamente p a r a sucesiones azarosas. Siguiendo a Von Mises.blogspot. llamo problema de Bernoulli a la cuestión —a que responde (3)—. cf.de la p r o b a b i l i d a d objetiva de la propiedad m en una sucesión de segmentos adyacentes (o sea. por implicación.com . a la cuestión del valor de a „ F ( í n ) ) ^. Mostramos p r i m e r a m e n t e que la fórmula ( 2 ) no sólo es válida p a r a sucesiones de segmentos imbricados. a„. se la afirma de sucesiones de segmentos adyacentes. 1932. al problema de a ( n ) F ( m ) . A continuación nos ocuparemos exclusivamente de sucesiones azarosas o aleatorias (tal como se las ba definido en el a p a r t a d o anter i o r ) . Y después hacemos ver ' Puede llamarse «problema casi bernoulliano» a la cuestión correspondiente en el caso de sucesiones de segmentos imbricados.' » (2) Puesto que las sucesiones azarosas son absolutamente libres (esto es. (Mi demostración es posible gracias al hecho de haberme apartado de los procedimientos anteriormente empleados. a („). pág.

4..F'(m) Esbozaré primero esta demostración para n = 2: ver que „. una sucesión de segmentos imbricados. haré (da) {m < 2) es v e r d a d e r a . 5 . hemos dado el p r i m e r paso (e incluso hemos ido un poco más lejos). la otra — p a r a denotar la cual utilizaremos el símbolo ( í 5 ) — contiene los segmentos segundo.. la p a r e j a ) 0.. 5. . sexto.0 ha de aparecer demasiado poco frecuentemente («demasiado frecuentemente» y «demasiado poco frecuentemente» en comparación con la fórmula b i n o m i a l ) . si somos capaces de mostrar que los límites de las frecuencias de las sucesiones imbricadas. (No es posible invertir el orden de estos pasos. Las sucesiones de segmentos adyacentes. de 0^2)1 o sea. etc...6.. a . decididamente. de modo que el segmento (o sea. son insensibles a la selección ordinal normal. las parejas de a formpdas por los números 1.0 aparezca demasiado frecuentemente en la sucesión ( A ) . esto es. y las correspondientes a la frecuencia m e n o r de dicha pareja serían las que dominarían si ésta perteneciese a ambas sucesiones «j. 6 . 7 .. y pueden obtenerse a p a r t i r de éstas por medio de una selección ordinal n o r m a l . ) Primer paso. Así pues. no es «absolutamente l i b r e » : de hecho. entonces dicha pareja debe aparecer —en segmentos suficientemen'.F'(m) = . es decir.0 aparece en ( A ) con m a y o r frecuencia que en ( B ) . http://psikolibro.. Pero esto se encuentra en contradicción con la «libertad absoluta» que hemos asumido para a . de acuerdo con la segunda fórmula bino' Von Smoluchowski apoyaba su teoría del movimiento browniano en sucesiones con secuelas.. de segmentos adyacentes: una de ellas. 4 . son subsucesiones de a („>.^^F'(m). Lo cual contradice la «lib e r t a d absoluta» de a: pues.. A p a r t i r de una sucesión c (.e largos de < (2) — más frecuentemente a ciertas distancias x características e n t r e sí que a otras distancias m u t u a s : las distancias correspondientes a la frecuencia m a y o r serían las que prevalecerían si las parejas 0. estas sucesiones constituyen u n ejemplo típico de lo que p o d r í a n llamarse «sucesiones con s e c u e l a s » ' . quinto. contiene los segmentos p r i m e r o . de segmentos imbricados podemos seleccionar dos — y sólo dos— sucesiones distintas.. aj.2. 3. de «(2). en la sucesión ( B ) tiene que aparecer una desviación complementaria. pues si la pareja 0. p o r e j e m p l o . las parejas de elementos de a constituidas p o r los números 2.. «(„)... Supongamos ahora que la fórmula ( 4 a ) no sea válida para una de las dos sucesiones ( A ) o ( B ) .. y luego será fácil generalizar esta fórmula para todo n. . que denotaremos con ( A ) .0 perteneciesen a una sola de las dos sucesiones 0^2.. ya que en tal caso hemos demostrado la fórmula °nF'(m) = a...com .164 La lógica de la investigación científica que estas últimas son «absolutamente libres». tercero. a„. .^.blogspot. entonces. es decir. .. cuarto. en sucesiones de segmentos imbricados. ya que. el segmento 0.F'{m) (4) esto es.„.

P o r tanto. y como esta demostración puede generalizarse fácilmente a cualquier n. nos tropezamos exactamente con la misma situación que a n t e s .1 aparecería demasiado frecuentemente — e n un segmento tiuficicntemente largo de a— a ciertas . una pareja concreta de a ) . Segundo paso. de otro modo. En efecto : supongamos que una de las dos sucesiones aj — p o r ejemplo.0 de lo que nos h a r í a esperar la fórmula b i n o m i a l .0 demasiado frecuentemente. aquélla e n t r a ñ a que la frecuencia con que aparece u n a sucesión d e t e r m i n a d a de longitud n en cualquier sucesión de a (n) depende exclusivamente del núníero de unos y de ceros que aparecen en ella.1 tendría que aparecer con m a y o r frecuencia en la subsucesión seleccionaila a p a r t i r de ( A ) de acuerdo con el segmento predecesor 0. m e d i a r l e consideraciones análogas a las anteriores. la cuaterna 0. estamos ya autorizados para r e m p l a z a r F ' p o r F en ( 4 ) : lo cual quiere decir que podemos aceptar la pretensión de que la tercera fórmula binomial resuelve el problema de Bernoulli. que son azarosas —o. Volvemos a considerar únicamente en un principio las sucesiones «2. P e r o este supuesto contradice a la «libertad absoluta» de la sucesión la. Lq^ mismas consideraciones subyacen al «segundo paso» de la demostración. Mediante u n a argumentación análoga p u e d e mostrarse que las sucesiones a „ son «absolutamente libres».com . se sigue de ello la validez de ( 4 ) . y es posible mostrar. p a r a empezar. en ( A ) .0 son más frecuentes a ciertas distancias características que a otras. 1. a las distancias que resultarían si las dobles parejas en cifeí-iíión perteneciesen a una y la misma sucesión Cj.0. Así se termina nuestro es<iuema de los dos pasos.blogspot. entonces. ya que. a otras distancias características aparecería dicha cuaterna con u n a frecuencia demasiado baja —es decir. ha de aparecer otro segmento — d i g a m o s .' aleatorias.1 sigue al 0. De este modo se demuestra ( 4 a ) . de suerte que es posible decir de las sucesiones a que no sólo son libres-l. digamos tras del segmento 0. y. entonces podría emplearse fácilmente este hecho como base de un sistema sencillo que mejoraría las posibilidades de un jugadorf ahora bien. la ( A ) — reo sea libre-1 . Pues si en ( A ) el segmento 1. además. con lo que se completa el p r i m e r paso de la demostración. a las distancias que prevalecerían si perteneciesen a ambas sucesiones «2—Así pues.La probabilidad 165 m i a l . en -consecuencia. Una vez más podemos generalizar esta d e m o s t r a c i ó n . y pondremos de manifiesto que éstas son libres-l. que el supuesto de una aparición preferente a ciertas distancias características es incompatible con la «libertad absoluta» que hemos supuesto para a. como vamos a ver. y. http://psikolibro.1.0. y no de su coíococíón en la sucesión *^.distancias características entre s í : a saber. a continuación de al menos uno de los segmentos constituidos p o r dos elementos (o sea. sino también libres-re p a r a todo re. como compensación debe ocurrir lo contrario en ( B ) . *"" La iüi-mulación que sigiie puede ayudar desde el punto de vista intuitivo: si las parejas 0.1— con mayor frecuencia de lo que aparecería si ( A ) fuese «absolutamente l i b r e » . los sistemas de jugar de este tipo üoa ineompatibles con la «libertad absoluta» de la sucesión. lo cual quiere decir que el segmento 1.

Lo mismo ocurre con las sucesiones a„ de segmentos adyacentes. Cf. de pasada. al del valor de a „ F ( m ) . que ¿1 llama «teorema de Bayesx o «la segunda le^ de los grandei niímerot)). y. ya que solamente en éstas p u e d e n a u m e n t a r indefinidamente de longitud los segmentos-re de las sucesiones «n. las sucesiones a que sean. la nota *4 del apartado 58. P o d e m o s tam- *^ Según creo ahora. mas sólo de.. una caracterización que no varíe con el número ordinal del e l e m e n t o ) . m/n. Podemos establecer ahora la siguiente definición: u n segmento-w de a tiene la p r o p i e d a d « A p » si y sólo si la frecuencia relativa de los unos discrepa del valor o. Según i n d i q u é en el a p a r t a d o 56. pues. L A LET DE LOS GRANDES NIJMEROS (TEOREMA DE B E R N O U L L I ) El teorema de Bernoulli —o (primera^) «ley de los grandes números»—. Wald) del apartado *54 de mi Postscript.. y para ser un poco más preciso seria menester remplazaría por «todas . 61.p u e d e deducirse de la tercera fórmula binomial mediante razonamientos p u r a m e n t e aritméticos. Hemos mostrado. P u e d e verse fácilmente que otra consecuencia ulterior es la insensibir lidad a cualquier selección «pura» de vecindad (esto es. se sigue que la «libertad absoluta» ha de ent r a ñ a r insensibilidad a todas *^ las combinaciones de estos dos tipos de selección. O El teorema de Bernoulli nos da la solución de un p r o b l e m a sum a m e n t e afín al que (siguiendo a Von Mises) h e denominado «problema de B e r n o u l l i » : concretamente.F(l) = p en u n a cantidad m e n o r que 8 —siendo 8 u n a cantidad tan pequeña como queramos (pero distinta de c e r o ) — : es decir. pues toda selección ordinal n o r m a l de a„ p u e d e considerarse como una selección del mismo tipo de a(„) . ya que ésta es idéntica a a(i) y a « j . «absolutamente libres». a u n a selección que tenga en cuenta una caracterización constante de la vecindad.blogspot. u n a vez hecha la asunción de que podemos llevar n al l í m i t e : n—>• oo. naturalmente. o sea. de sucesiones a infinitas. p o r fin.. puede decirse que un segmento-n tiene la p r o p i e d a d «zre» cuando contiene precisamente m u n o s . por tanto. Cabe afirmarla únicamente.com . puesto que n a d a más podemos llevar n al límite (n —*• C ) si asumimos la libertad-re p a r a todo re. entre otras cosas. http://psikolibro. la palabra «todas» es errónea. será también aplicable a la sucesión a misma. que pudieran utilizarse como sistemas de jugar».. que las sucesiones a („) de segmentos imbricados son insensibles a la selección normal 'ordinal siempre que a sea «absolutamente libre». ' Von Mises distingue el teorema de Bernoulli —o de Poisíon— de ¿u inverío. además. y la nota 6 (que se refiere a A. y la frecuencia relativa de los unos dentro de este segmento (finito) es. insensibilidad a un tipo especial de selección de vecindad— se sigue la insensibilidad a la selección ordinal normal. si discrepa de la p r o b a b i l i d a d de los unos en la sucesión a en una cantidad menor. por tanto. Y.. más arriba.166 La lógica de la investigación científica Hemos hecho patente también. que de la «libertad absoluta» — q u e quiere decir.

blogspot. la frecuencia de dichos segmentos (que poseen la propiedad A p ) crecerá también. y. La fórmula (2) misma da lugar a la ( 1 ) en caso de que se seleccionen segmentos que no estén imbricados. a la cuestión acerca del valor de a „ F ( A p ) . con ella.La probabilidad 167 bien expresar esta condición d i c i e n d o : u n segraento-n tiene la prop i e d a d « A p » si Y sólo si I p | < S . lo cual puede expresarse con los símbolos conocidos a s í : lím a F(Ap) = 1 (para cualquier valor de Ap) (1) n —*• w Se llega a esta fórmula transformando la tercera fórmula binomial (para sucesiones de segmentos adyacentes). el valor de a . se encuentra que si n aumenta más allá de todo límite. Intuitivamente se adivina que si el valor de 8 ( 8 > 0 ) está fijado y n crece. la fórmula ( 1 ) — del modo siguiente: Diremos que u n segmento finito de ( g r a n ) longitud determinada. la segunda fórmula binomial. empleando el mismo método. la nota 3 del apartado 60 y la nota 5 del 64. lo que voy a decir acerca del teorema de Bernoulli. por tanto. tendrá la propien d a d « A p » . a la fórmula correspondiente a la anterior. seleccionado de u n a sucesión aleatoria a. es una «buena muestra» si y sólo si la frecuencia de los unos en tal segmento difiere de p —esto es.com . por tanto. F ( A p ) se aproxima a su valor máximo. del valor de la probabilidad de los unos en la sucesión aleatoria a— en una cantidad menor que una pequeña fracción fijada a r b i t r a r i a m e n t e . y. Ahora b i e n . el teorema de Bernoulli responde a la pregunta acerca del valor de la frecuencia — o p r o b a b i l i d a d — de segmentos de este tipo (o sea. llevaría. introduciendo el concepto de una «buena muestra»: el original se vaha únicamente del definieru de dicho concepto. lím „ F'(Ap) = 1 (para cualquier valor de Ap) (2) que es válida para sucesiones de segmentos imbricados y p a r a selecciones ordinales normales de ellos. que es análoga a ella. 1. y. mutatis tnutandis. p a r a sucesiones con secuelas (estudiadas por Smoluchowski''). pero corresponde a sucesiones de segmentos imbricados. ' http://psikolibro. de los que tienen la p r o p i e d a d A p ) dentro de sucesiones a „ : contesta. La demostración de Bernoulli (que puede encontrarse en cualquier tratado de cálculo de p r o b a b i l i d a d e s ) procede a evaluar semejante aumento apoyándose en la fórmula binomial . Es posible expresar lingüísticamente el teorema de Bernoulli —esto es. P u e d e decirse que ( 2 ) es una variante del teorema de Bernoulli — a la cual se aplica. y que sean. en otro caso. p o r pequeño que sea el de 8. Podemos decir que la probabilidad de dar con una buena muestra se acerca a 1 cuanto queramos con-tal de que hagamos los segmentos en cuestión suficientemente largos * \ Cf.' En la traducción se ha refundido esta frase (sin alterar su contenido). libres-n. por tanto. el valor de a n F ( A p ) (y que este crecimiento será m o n ó t o n o ) .

blogspot. en una cantidad tan pequeña como q u i í i ó r a m o s . mientras que los grandes se c o m p o r t a n siempre de una m a n e r a que sugiere constancia y convergencia. la mayorifi de las desviaciones (del valor de p) se' ha7>ún tan pequeñas como queramos en segmentos suficientemente l a r g o s . pág. el valor de la frecuencia relativa se realiza r a r a m e n t e en segmmitos cortos (si se los compara con los largos).: podría ser. este c o m p o r t a m i e n t o estadísticamente comprobable de los segmentos finitos. el teorema de Bernoulli afirma que los segmentos pequeños de las sucesiones azarosas muestran a m e n u d o grandes fluctuaciones. podemos decir también lo que sigue.168 La lógica de la investigación científica Al formular de este modo el teorema aparece dos veces la palabra «probabilidad)^ (o «valor de la probabilidad»). crece monótonamente al crecer la longitud n del segmento y decrece también monótonamente al decrecer n. si tomamos u n segmento m u y largo de u n a sucesión aleatoria. su fioí-uencia relativa discreparía del valor p de In frecuencia de la sucesión aleatoria en cuestión. es decir. a „ F ( A p ) . mientras que las correspondientes a subsegmentos más pequeños discreparán cada vez más —-y más a m e n u d o — de dicha frecuencia media según vayamos escogiéndolos m á s y más pequeños. En consecuencia. con objeto de hallar p o r recuento — o quizá erapleando otros métodos empíricos y estadísticos— cuáles son las frecuencias en sus subsucesiones. llamándole su «comportamiento casi-convergente». P o r t a n t o . ¿Cómo debe interpretarse o traducirse a q u í ? En el sentido de mi definición de frecuencia sería menester traducirla del modo siguisiite (y doy en cursiva las dos versiones de la p a l a b r a «probabilidad» en el lenguaje frecuenc i a l ) : una mayoría aplastante de todos los sígüíentos suficientemente largos serían «buenas muestras». su Treati' se. el resultado de u n a estimación hipotética. por ejemplo. discrepancias de p cada vez más pequeñas al a u m e n t a r su longitud. o el hecho de que las sucesiones aleatorias son estadísticamente estables *^. el siguiente r e s u l t a d o : existe una frecuencia media característica. o.com . fluctuaciones relativamente g r a n d e s ) . por tanto. dicho s u c i n t a m e n t e : que en *' KEYNES dice de la «ley de los grandes números» que «un nombre mucho mejor para ella sería el de la 'estabilidad de las frecuencias estadísticas'» (cf. y que. (No hace al caso para la discusión presente cómo Ueganios al valor . dicho de otro modo. http://psikolibro. El teorema de Bernoulli enuncia que los segmentos cortos de sucesiones «absolutamente libres» o azarosas mostrarán a menudo discrepancias de p relativamente grandes (y. Cabe d e n o m i n a r este hecho. mientras que en los más largos se observarán.) Teniendo en cuenta que la frecuencia de Bernoulli. en la mayoría de los casos. de un modo m á s b r e v e : la frecuencia p se realiza a p r o x i m a d a m e n t e en casi todos los segmentos suficientemente largos. las desviaciones grandes se h a r á n tan raras como q u e r a m o s . en la inmensa mayoría de los casos. Así pues. encontraremos. 336). tal que las frecuencias relativas del segmento total y de casi todos los subsegmentos largos se desvían muy poco de ella. por tEnto..

en u n a cantidad menor que u n a dada.Í considerarse. u n a frecuencia r e l a t i v a : a saber. según su propia teoría. . según él.» — o . el apartado 4 9 y el apéndice * I X ) . a s / mismo. 3 3 8 . Lo cual... pero si traducimos de nuevo la p a l a b r a «probabley> (que a veces se s u p r i m e ) conforme a la teoría subjetiva. la proporción m á s probable de sus acontecimientos con respecto al n ú m e r o total de ocasiones es p . demostrar tal cosa m e d i a n t e teorema alguno. esto es. 62. . aquélla a cuya aparición corresponde el m á x i m o grado de n u e s t r a creencia racional». en la q u e se apoyaba m i texto... n o comprendo cómo pueda ser igual u n a frecuencia empírica a u n grado d e creencia racional. y está en su pleno derecho. por profundo* q u e sea (cf.» . para mí. N o planteo n i n g u n a objeción a l seg u n d o uso d e la expresión «creencia racional» ( q u e es el q u e podría también verterse por «es casi seguro q u e . entonces p es también u n a proporción de acontecimientos.. con las p a l a b r a s de K e y n e s . que la frecuencia relativa discrepará de su valor más probable p en u n a cantidad menor q u e u n a dada. debería poderse traducir a s í : «Si el grado de creencia racional en el acontecimiento de u n evento es p . de acuerdo con su definición. A este comportamiento es a lo que se refiere «Za ley de los grandes númerosy>. http://psikolibro. desde luego. lo único que hace es dejar en la obscuridad las dificultades que encuentra.. h a Í1. y en lo grande orden y constancia. «que la p r o p o r c i ó n de la aparición de los eventos divergirá de la proporción más probable. pero. Keynes escribe (en u n pasaje q u e precede al citado m á s a r r i b a ) : «Si la probabilidad de q u e acontezca u n evento bajo ciertas condiciones es p. entonces el texto completo es del siguiente t e n o r : «es casi seguro que las frecuencias relativas discreparán del valor p del grado de creencia racional en u n a cantidad menor que u n a dada. * La cita precedente ha tenido q u e insertarse porque vuelve a t r a d u c i r el pasaje q u e yo había citado de la edición a l e m a n a d e Keynes.» . carece enteramente de sentido * \ pues las frecuencias relativas Von Mises emplea también la expresión ucasi sei^uroi^.. a lo q u e si objeto es a q u e p sea u n a vez u n grado d e creencia racional y otra u n a f r e c u e n c i a : dicho d e otro modo.blogspot. definida por «tiene u n a frecuencia próxima a l » *<(o igual a 1». ¿ P u e d e hacer lo mismo quien se a d h i e r e a la teoría subjetiva en su forma lógica? El teórico de la probabilidad subjetiva que quiere definir «probabilidad» como agrado de creencia racional» es perfectamente coh e r e n t e .. entonces . pero cuando contiiúJa diciendo «. .. » ) .. " K E Y N E S . El teórico de la frecuencia no tiene ninguna dificultad p a r a traducir esta palabra. y puede d a r u n a inlerprelación clara de la fórmula de Bernoulli y de la ley de los grandes números. p á g . n i cómo sea posible. Pues tales expresiones parecen ser correctas.. al menos cuando se oyen p o r p r i m e r a v e z . *^ Quizá merezca la pena de ser m á s explícito en este p u n t o . en ambos casos. . .La probabilidad 169 lo pequeño encontramos desorden y aleatoriedad.»—. lo cual. cuando interpreta las palabras «la p r o b a b i l i d a d de . E L T E O R E M A DE B E R N O U L L I Y LA I N T E R P R E T A C I Ó N DE L O S E N U N CIADOS PROBABILITARIOS Acabamos de ver que al formular lingüísticamente el teorema de Bernoulli aparece dos veces la palabra «probabilidad». » . se acerca a 1 cuanto queramos» en el sentido de : «es casi seguro^ que .com . A Treatise on Probability ( 1 9 2 1 ) . p... ..

JI. ^ Como ejemplo.. (2. Puede hacerse notar..com . http://psikolibro." ed. pues. 165. Pues existen sucesiones ^ que satisfacen el axioma de convergencia aunque el teorema de Bernoulli no es válido para ellas. págs. el apartado 63). que las frecuencias relativas no pueden ser comparadas con «grados de certidumbre de nuestro conocimiento»... ya que —siendo la frecuencia cercana a 1— pueden aparecer segmentos de una longitud cualquiera que discrepen de p en una cantidad cualquiera (la existencia del límite p se debe. En consecuencia. (T. Statistik und Wakrheit (1928). Y es claro que sería inadmisible dar a p. 136. 1936. y Wahrscheinlichkeitsrechnung (1931). inglcsa. págs.blogspot. los apartados *49 a *57 de mi Postscript. después de la deducción del teorema de Bernoulli. cast. como Von Mises h a hecho ver con toda claridad. 63. 181 y sig.. y pueden discrepar o no únicamente de ellas. 1936. Pero esta opinión sería errónea. 137.e s decir. además.. Statistik un Wahrheit (1928). que se ha asumido axiomáticamente. págs. Cf. el apartado 5 7 ) . pág. págs. aunque no sea más que porque la ordenación de tales grados es conveticional y no es necesario que se lleve a cabo por coordinación de los mismos con fracciones comprendidas entre O y 1. Von Mises cita la sucesión de las cifras que ocupan el último lugar en una tabla de raíces cuadradas con seis cifras. 86 y sig. Cf. las palabras pertinentes faltan en la traducción inglesa) [vers. pág. esp. La deducción de las leyes estadísticas es sólo posible dentro del marco de la teoría frecuencial: si partimos de una teoría estrictamente subjetiva no llegaremos jamás a enunciados estadísticos — n i siquiera si tratamos de salvar la separación por medio del teorema de Bernoulli *^. que la teoría subjetiva es incapaz de i n t e r p r e t a r la fórmula de Bernoulli basándose en la ley estadística de los grandes números. la deducción de la ley de los grandes n ú m e r o s — es t r i v i a l : pues podría considerarse que el hecho de que las sucesiones «absolutamente libres» sean estadísticamente estables está e n t r a ñ a d o p o r su convergencia. ^ Von Mises fue quien primero señaló esto —al tratar de una cuestión análoga— en Wahrscheinlichkeit. podría uno sentirse tentado a p e n s a r que nuestro resultado . pág. Vemos. En efecto. 85 (2. f T . 184 y sigs. he introducido tácitamente un axioma de este tipo al confinar mi investigación a las sucesiones matemáticas con límites de frecuencia (cf. por ejemplo. pág.170 La lógica de la investigación científica sólo pueden compararse con otras frecuencias relativas. [ed. si no implícitamente. se podrá tolerar que la ley de los grandes números se deduzca dentro del marco de la teoría subjetiva (cf. E L TEOREMA DE B E R N O U L L I Y EL PROBLEMA DE LA CONVERGENCIA Desde u n p u n t o de vista epistemológico. Solamente si se define la métrica de los grados subjetivos de certidumbre coordinándolos con frecuencias relativas (pero sólo entonces). u n sentido diferente del que tenía antes de la misma ^. en estos casos. la deducción que he esbozado de la ley de los grandes números es insalisfactoria : pues el p a p e l desempeñado en nuestro análisis p o r el teorema de la convergencia dista m u c h o de ser claro.* ed. ^ ] ) . Wahrscheinlichkeit. " Pero es posible emplear el teorema de Bernoulli como puente entre la interpretación objetiva a base de «propensiones» y la estadística. 181 y sig. ed.

hemos puesto de manifiesto que la primera fórmula binomial puede deducirse para aucesiones finitas. El concepto de límite desempeña sólo u n p a p e l secundario : se lo emplea p a r a aplicar cierta concepción de la frecuencia relativa (que originariamente está sólo definida p a r a clases finitas. al menos. Parece. libre-re — 1 (supuesto del que se seguía la validez del teorema especial de multiplicación. y la posibilidad de pasarse sin él: justificación que se encuentra en las exposiciones del apéndice IV. se anulan m u t u a m e n t e ) . era. y además. estas sucesiones tienen el aspecto de divergentes en segmentos arbitrariamente grandes. pues. mi referencia al formalismo clásico está Justificada por la teoría do la probabilidad neoclásico (o do la teoría do la medida). que no incluye ningún axioma de convergencia. asimismo. Así pues. que http://psikolibro. sin embargo. aun cuando las sucesiones correspondientes de frecuencias convergen. a. la ley de los grandes niimeros no es. y. y todo lo que era menester p a r a llevar a cabo el paso al límite —y obtener el teorema de B e r n o u l l i — era suponer que podíamos hacer n tan grande como quisiéramos. sino únicamente de la «libertad absoluta» o aleatoriedad. La reconstrucción que liemos realizado de la teoría sugiere. Aún m á s : no debería olvidarse que el mismo Bernoulli dedujo su teorema dentro del marco de la teoría clásica. por esta razón. en modo alguno. a p r o x i m a d a m e n t e . y — p o r t a n t o — sin necesidad de ningún teorema de convergencia : sólo se requería el supuesto de qüc la sucesión de referencia. en realidad. y. y sin la cual no podría formularse el concepto de libertad-re) a las sucesiones que pueden continuarse indefinidamente. de modo que ésta no neccaita ler postulada separadamente.La probabilidad 171 a que las discrepancias.blogspot. no es posible prescindir de mi axioma de aleatoriedad modificado o requisito de «libertad absoluta». y éste es enteramente insuficiente para deducir a q u é l l a . la posibilidad de que la ley de los grandes números sea independiente del axioma de convergencia. nota *2. con tal de que sean libres-íi p a r a u n n suficientemente grande. la validez de la primera fórmula b i n o m i a l ) . Teniendo presente esto nos damos cuenta de que el teorema de Bernoulli es. en donde se hace ver que la aleatoriedad (si se la define por medio de «sucesiones aleatorizadas mínimas») entraña la convergencia.com . Y me esforzaré p o r hacer ver Sigo considerando perfectamente justificada mi antigua duda acerca de la asunción de un axioma de convergencia. y. Pues hemos visto que el teorema de Bernoulli se sigue inmediatamente de la fórmula binomial. T r a t a r é de justificar mi conjetura — l a independencia del teorema de Bernoulli con respecto al axioma de convergencia— deduciendo este teorema sin suponer nada más qvie la libertad-re (que ha de definirse de u n modo a p r o p i a d o ) *^. Además. que la deducción del teorema de Bernoulli no depende de ningún axioma que postule la existencia de u n límite de la frecuencia. que la definición de la probabilidad como limite de frecuencias es solamente una interpretación — y no la única posible— del formalismo clásico. una consecuencia trivial del axioma de convergencia. con ella. a u n q u e pueden crecer sin límite. y del apéndice *VI. válido incluso para sucesiones finitas.

sin duda. aunque sí con los demás párrafos de este apartado. T a l deducción explicaría también p o r qué el axioma de convergencia da mvy buen resultado en todas las aplicaciones prácticas (en los intentos de calcular el comportamiento a p r o x i m a d o de las sucesiones e m p í r i c a s ) . incluso si resulta que la restricción a sucesiones convergentes es innecesaria. Sólo consideraré satisfactoria.172 La lógica de la investigación científica que es válido incluso p a r a sucesiones matemáticas cuyas propiedades p r i m a r i a s no tengan limites de frecuencia. mi deducción de la ley de los grandes números. en el fundamento de la teoría de la p r o b a b i l i d a d . o sea. como una peculiaridad de nuestro mundo que — s i m p l e m e n t e — es menester aceptar. Si logramos deducir el teorema de Bernoulli sin asumir axioma alguno de convergencia. Considero que la gran hazaña de Bernoulli y Poisson en el campo de la teoría de la probabilidad ha consistido. y. a una cuestión p u r a m e n t e lógica. se considera a m e n u d o como la corroboración empírica de la ley de los grandes números. al menos. estudio en el capítulo * i n del Postscript.com . se sigue lógicamente cierto tipo de estabilidad en lo grande. h a b r e m o s reducido el" problema epistemológico de la ley de los grandes números a un problema de independencia axiomática. el apartado 6 1 ) : si se registra estadísticamente el comportamiento de largos segmentos. y. es patente que no será inadecuado emplear sucesiones matemáticas convergentes para el cálculo de la conducta aproximada de sucesiones empíricas que. por tanto. con lo que ésta asumiría el carácter de una ciencia n a t u r a l . en su descubrimiento de una vía p o r la que hacer ver que este p r e t e n d i d o «hecho de experiencia» es una tautología. lo esté por los «números normales» de Borel. y que los intervalos dentro de los que fluctúan se hacen cada vez más pequeños. que no cabría reducir a un enunciado más sencillo: o sea. y al que. precisamente. Los pensadores con inclinaciones inductivistas suelen tomarlo como ima ley fundamental de la Naturaleza. son estadísticamente estables. cabe d e t e r m i n a r que las f¡eeuencias relativas se acercan cada vez más a u n valor fijo. Es posible contemp l a r bajo m u y diversos ángulos este Jlamai'. pues. http://psikolibro. Me inclino a creer que es reductible al carácter azaroso de las sucesiones.o «hecho empírico». m e d i a n t e el axioma de convergencia—. p o r razones lógicas. si puede hacerse patente lo que acabo de indicar.blogspot. así se nos dice a veces— que las sucesiones empíricas azarosas presentan el peculiar comportamiento que he designado como «casi-convergente» o «estadísticamente estable» (cf. Creen que h a b r í a que convertir a esta ley n a t u r a l . a p a r t i r del desorden en lo pequeño (siemiire que satisfaga una condición de libertad-rt convenientemente f o r m u l a d a ) . Pero ya no estoy de acuerdo con la opinión implícita en la cláusula siguiente del texto. de hecho. Mi p r o p i a actitud con respecto a este llamado ahecho empírico» es bastante diferente. Pues es un «hecho de experiencia» — o . tan discutido y analizado. que cabe deducirle del hecho de que éstas sean libres-n. y que. expresada en forma adecuada — p o r ejemplo. desde el punto de vista del epistemólogo.

entonces tiene más de una ^ frecuencia media. Hemos restringido antes nuestro estudio a las alternativas con límites frecuenciales. (Se dice que un valor a es un punto de acumulación de una sucesión. Uu concepto frecuencial que cumple estas condiciones es el de punto de acumulación de la sucesión de frecuencias relativas. http://psikolibro. de suerte que apoyándonos en él fuese posible definir el concepto de «libertad absoluta» (de secuel a s ) : pues es una frecuencia relativa lo que h a de ser insensible a la selección que tiene en cuenta los predecesores. si a partir de cierto elemenlo existen elementos que discrepen de a en u n a cantidad menor que una dada. no ha sido empleado hasta ahora en la teoría de la probabilidad. para lilierarnos de este axioma voy a e l i m i n a r tal restricción sin remplazaría por ninguna o t r a .La prohabilidad 173 64. llamaremos «una frecuencia media de a» a todo p u n t o de acumulación de la sucesión de frecuencias relativas correspondiente a una alternativa a . con lo cual introdujimos tácitamente u n axioma de convergencia. E L I M I N A C I Ó N DEL AXIOMA DE CONVERGENCIA. P o r razones de brevedad.com . apelé en el párrafo siguiente a lo que puede demostrarse: a saber. Veremos que la idea de frecuencia media es muy a p r o p i a d a para nuestros p r o p ó s i t o s : exactamente lo mismo que habíamos estimado *' Con objeto de no postular la convergencia. cualquier sucesión de ellas ha de estar acotada por 1 y O . y (se^ún un famoso teorema de Bolzano y Weierstrass) p o r ser u n a sucesión infinita acotada. esto quiere decir que tendremos que construir un concepto frecuencial que pueda asumir la función del límite de irecuencias — q u e hemos rechazado— y que sea capaz de ser aplicaiíu a foíZa. Pero todo esto resulta innecesario si adoptamos el método descrito en la nota *1 del apartado 57 y en el apéndice *VI. ' Hecho que. teniendo en cuenta el hecho * de que para toda alternativa inÜnita tiene que existir. un punto de acumulación de la sucesión (ie ficcueiicias relativas correspondiente a a q u é l l a : como las frecuencias relativas no pueden ser nunca mayores que 1 ni inferiores a ü. un punto de acumulación ^. Puede hacerse ver fácilmente que si existe más de una frecueneia media en.una iucesión de referencia. por extraño que parezca. al mismo tiempo. a la existencia de puntos de acumulación.blogspot. y podemos ahora d e c i r : si una sucesión a tiene una y sólo una frecuencia media. h a de tener. los valores de todas ellas forman un continuo. por pequeña que ésta sea. al menos. su límite frecuencial. ésta es. y a la i n v e r s a : si no tiene límite frecuencial.s las sucesiones de referencia infinitas * ' . al menos. Ahora b i e n . los límites de las frecuencias no h a b í a n tenido en nuestra reconstrucción de la teoría de la probabilidad otra función ([ue la de proporcionarnos u n concepto inequívoco de frecuencia relativa aplical)le a sucesiones infinitas.) Puede verse que este concepto es aplicüjtle sin restricciones a todas las sucesiones infinitas de referencia. SOLUCIÓN DEL « P R O BLEMA F U N D A M E N T A L DE LA TEORÍA DEL AZAR» Hasta ahora.

ya que de otro modo no puede demostrarse la validez del teorema especial de multiplicación. consúltese ahora el apéndice *VI). siempre que tomemos ciertas precauciones necesarias °. Y. tras h a b e r postulado que la sucesión sea «absolutamente libre» (que es. por implicación. de acuerdo con ello. el procedimiento más n a t u r a l ) : lo cual nos lleva a proponer. definimos la probabilidad objetiva prescindiendo de semejante postulado de unicidad •*. y sea el caso que los unos de a tengan una y sólo una frecuencia media.blogspot. cabe superar fácilmente la dificultad que se encuentra para definir u n concepto de p r o b a b i l i d a d única sin el axioma del límite.com . la siguiente modificación de nuestras definiciones de sucesiones azarosas y de p r o b a b i l i d a d objetiva. que esta frecuencia media de a es también una frecuencia media de cualquier selección de « de acuerdo con predecesores. Si. trabajamos ahora con la estimación de que p es una frecuencia media de a. introducimos de este modo. Además. podemos introducir el requisito de unicidad en el último paso. la mayoría de nuestras fórmulas seguirán siendo deductibles. * Cabe hacer tal cosa porque ha de ser posible aplicar inmediatamente a las frecuencias medias la teoría para clases finitas (exceptuando el teorema de unicidad). ya que estamos acostumbrados a trabajar con probabilidades únicas o desprovistas de ambigüedad. pues. llegamos (al menos en p r i m e r a instancia) a u n concepto ambiguo de probabilidad: pues bajo ciertas circimstancias una sucesión puede tener simultáneamente varias frecuencias medias que sean «absolutamente libres» —cf. Sin embargo. p . No obstante tal cosa. ' El concepto de «selección independiente» ha de interpretarse más estrictamente de lo que hasta el momento se ha hecho. y el cálculo se Ueva a cabo para dichos segmentos. de modo análogo a como lo hacíamos con los límites de las frecuencias.174 La lógica de la investigación científica antes —quizá en una estimación hipotética— que p era el límite frecuencial de una sucesión a. y si postulamos que no ha de ocurrir así. a suponer que p a r a u n a y la misma p r o p i e d a d únicamente p u e d e existir u n a y sólo u n a probabilidad p dentro de una sola sucesión de referencia. el a p a r t a d o c) del apéndice I V — . Lo cual es difícilmente aceptable. entonces debe contener —independientemente del término a partir del cual empecemos a contar— segmentos de cualquier magniíud finita cuya frecuencia discrepe de p tan poco como queramos. sin ninguna restricción. si estimamos o conjeturamos que aF'(/8) — p es una frecuencia media. Sea a u n a alternativa (con una o varias frecuencias m e d i a s ) . p o r otra p a r t e . El que p esté Ubre de secuelas querrá decir. http://psikolibro. Si pretendemos ahora interpretar nuestro símbolo oF'(/3) como una frecuencia media — e n lugar de como límite frecuencial— y cambiamos. después de todo. ello no excluye la posibilidad de que aP'W) tenga otros valores distintos de p . es decir. Si una sucesión a tiene una frecuencia media p. véase mi obra mencionada en la nota 3 del apartado 51 C^ en su lugar. el axioma de convergencia. la definición de p r o b a b i l i d a d objetiva (apartado 5 9 ) . podemos llevar a cabo cálculos mediante las frecuencias medias estimadas. surge una dificultad: las frecuencias medias no son únicas. Para los detalles. En efecto. para resolver nuestro problema. el concepto de frecuencia límite es aplicable a todas las sucesiones de referencia infinitas posibles.

La probabilidad 175 que sea «absolutamente l i b r e » : decimos entonce» que a. y para el n más elevado posible. en realidad. 2 ) Requisito de u n i c i d a d : para una y la misma p r o p i e d a d de una sola alternativa azarosa tiene que existir una y sólo una probabilidad p. y que p es la p r o b a b i l i d a d objetiva de los unos en o. aun teniendo u n a y sólo una probabilidad. sin variación : en el caso de una sucesión azarosa sin límite frecuencial continuará siendo verdad que casi todas las sucesiones suficientemente largas ostentarán discrepancias de p muy peijueñas. si bien en ellas (como también en las sucesiones azarosas con límite frecuencial) aparecerán de cuando en cuando —como es n a t u r a l — segmentos de una longitud cualquiera que se comporten casi-divergentemente (esto es. segmentos que discrepen de p en una cantidad c u a l q u i e r a ) : pero se" Se puede combinar el mclodo indicado en la ñola *1 del apartado 57 y en los apéndices IV y *VI con estos dos requisitos: mantendríamos entonces el (1) y sustituiríamos el (2) por el siguiente. ha de ser (aproximadamente) una sucesión aleatorizada mínima. h a de existir su probabilidad objetiva p. sino que la interpretación que hemos dado de él queda.com . el apartado b) del apéndice I V — . asimismo. Este hecho se hace aún más obvio si (ya que es posible tal cosa) enunciamos nuestros antiguos axiomas de la forma siguiente: 1 ) Requisito de a l e a t o r i e d a d : como 2 ) Requisito de u n i c i d a d : como se 2') Axioma de convergencia: para de una sola alternativa azarjasa no existe dia que su prohabilidad p . no sólo permanecen inalteradas la fórmula (1) del apartado 61 y la formulación lingüística del teorema de Bernoulli '^. es azarosa o aleatoria. Tenemos asegurada la compatibilidad del nuevo sistema axiomático por el ejemplo que hemos presentado ya. una frecuencia media «absolutamente libre». ' Las fórmulas casi bernouUianas (cuyo símbolo es F') siguen siendo univocaa para «uceaiones azaroaas (conforme a la nueva definición). al menos. ha indicado. y con él todos los teoremas del cálculo de probabilidades clásico . la sucesión ha de hacerse libre-n lo antes posible. ( + 2) Requisito de finitud: a partir de su comienzo. http://psikolibro. más a m p l i a s — o sea. menos exigentes— que las antiguas.blogspot. esto es. aunque ahora «F'» simboliza únicamente una frecuencia media. Es posible construir sucesiones que. carecen de frecuencia límite —cf. lo cual resuelve nuestro problema. dicho de otro modo. Será conveniente dividir esta definición en dos requisitos axiomáticos **: 1 ) Requisito de a l e a t o r i e d a d : p a r a que una alternativa sea azarosa debe existir. lo cual hace ver que las nuevas condiciones impuestas axiomáticamente son. se h a indicado. Además. puesto que ya es posible deducir la ley de los grandes ni'nneros dentro del marco de la teoría frecuencial sin emplear el axioma de convergencia. una y la misma propiedad ninguna otra frecuencia me- A partir del sistema de rcíjuisitos que hemos propuesto podemos deducir el teorema de Bernoulli.

. no nos encontramos con incompatibilidad alguna. FEIGL. ya que los han de compensar parles de la sucesión enormemente largas en las que todos (o casi todos) los segmentos se comporten casi-convergentemente. han de darse con una frecuencia correspondiente». y de que es menester ponerlo en esta forma si queremos hacer patente la validez de dicho argumento. basándonos en asumir.) http://psikolibro. y de ahí que le sea imposible explicar el éxito estadístico de las predicciones probabilitarias. La aparente paradoja de u n razonamiento que pasa de la imprevisibilidad a la previsibilidad. Por una parte . desa])arece cuando nos damos cuenta de que es posible poner el supuesto de la irregularidad en la forma de una hipótesis frecuencial (la de libertad de secuelas). Los cálculos indican que estas últimas partes tienen que ser algo así como varios órdenes de magnitud mayores que los segmentos de comportaniienlo casi-divergente que ellas compensan *^.. nota * 1 .. (La construcción de modelos de sucesiones ha demostrado que. de un modo hipotético.. que no se encuentran secuelas (pues con tales supuestos es posible demoslrar que la ley de los grandes números es tautológica). ya que necesitamos para ella determinados recursos matemáticos (el teorema de Bolzano-Weierstrass. Por la otra.. el concepto de libertad-n y el teorema de B e r n o u l l i ) . 1930. 254: «En la ley de los grandes números se pretenden conciliar dos aseveraciones que un análisis más ceñido muestra ser contradictorias. con un buen grado de aproximación. La inferencia —al parecer. Ahora se aclara por qué las antiguas teorías habían sido incapaces de hacer justicia a lo que yo llamo el «problema fundamental». que . por ejemplo. realmente. P o r otra parte. aun cuando sobra toda referencia a las «frecuencias medias» si adoptamos el método descrito en el apartado 57. y tampoco se trata de algo trivial. o de la ignorancia al conocimiento. el apéndice IV. el apartado 6 2 ) . en la cual (como si dijéramos) todo puede suceder en uno u otro momento — a u n q u e algunas cosas solamente muy raras veces—. liemos admitido ya que la teoría siibjetiva puede deducir el teorema de Bernoulli . la antigua teoría frecuencial postula ex- *' Estoy de pleno acuerdo con lo que sigue. Este es también el momento de resolver el u problema fiíndniíipiüal de la teoría del azar)^ (como se le llamó en el a[)arla(!o 4 0 ) . Se puede soslener la conclusión de (]ue en una sucesión irregular. se supone que puede aparecer una vez cualquier ordenación y distribución. estas apariciones . al modo de la ley de los grandes números (cf. de las «frecuencias medias»— aparece de tal modo en cualquier selección realizada segiin predecesores. p a r a d ó j i c a — que lleva de la iiiiprc^ isiltilidad e irregularidad de los acontecimientos singulares a la aplicahilidad de las reglas del cálculo de proljahilidadcs es verdaderamente v á l i d a : si bien sólo en el supuesto de que podamos expresar la irregularidad.blogspot. y en el apéndice IV. en Erkenntnis 1.sólo una de las frecuencias recurrentes —es decir.176 La lógica de la investigación científica rán relativamente raros.com . ' Cf. pág. cf. pero es incapaz de interpretarlo a base de frecuencias. ha de aparecer cierta regularidad o estabilidad en subsucesiones enormemente l a r g a s : pues es una conclusión admisible y no contradictoria (contra lo que se ha afirmado en o c a s i o n e s " ) .

ni ser contradichas p o r é l . E L PROBLEMA DE LA DECIDIBILIDAD Cualcpiiera que sea el modo como definamos el concepto de probabilidad. o independientemente de las formulaciones axiomáticas que elijamos. y la daremos por falsada. Cf. y al axioma de aleatoriedad. en p a r t i c u l a r el de cómo decidir los enunciados probabilitarios. la nota 3 del apartado 51. pues se infiere m e r a m e n t e desde la estabilidad en lo grande (axioma de convergencia j unida a irregularidad en lo p e q u e ñ o (axioma de aleatoriedad) a una forma especial de estabilidad en lo grande (teorema de Bernoulli. Las hipótesis probabilitarias no excluyen nada observable: las estimaciones de p r o b a b i l i d a d no pueden contradecir a ningún enunciado básico. tampoco cabe que las contradiga la conyunoión de un n ú m e r o finito de enunciados básicos. http://psikolibro. Y con este resultado t e r m i n o mi análisis del cálculo matemático ''.com . en el capítulo *I1I de mi Postscript se describe una teoría de este tipo. la objeción de Kamke (cf. p o r t a n t o . «jue he adoptado una actitud conservadora con respecto a los cuatro puntos de Von Mises (cf. ni — p o r tanto—lampoco ningún número finito de observaciones. sin excepción. P e r o en u n sentido lógico no será cuestión de falsación a l g u n a : pues es seguro que solamente podemos observar una sucesión finita de tiradas. 65. Así pues. Me gustaría aclarar. abandonaremos en la práctica la estimación que h a b í a m o s hecho. también planteo un axioma de aleatoriedad (modificado). y a u n q u e —según la fórmula Lo que se acaba de decir en este párrafo subraya implícitamente la importancia que tiene una teoría neoclásica interpretada objetivamente para la resolución del «problema fundamental».La probabilidad 177 p l í c i t a m e n t e — c o n su axioma de convergencia— la r e g u l a r i d a d en lo grande : y. El axioma de convergencia no es u n a parte necesaria de los fundamentos del cálculo de probabilidades. cuya superfluidad he puesto de manifiesto y que he remplazado por el requisito de unicidad. el final del apartado 5 0 ) : yo también defino la probabilidad exclusivamente con referencia a sucesiones aleatorias (a las que Von Mises llama «colectivos»). entonces. la nota 4 del apartado 58) deja de ler válida. de modo que sean a F ( l ) = aF(0) = 1 / 2 . ley de los grandes n ú m e r o s ) *•*. retrospectivamente. Supongamos que hemos pro¡)ucsto una hipótesis equiazarosa para cierta ahernativa a : p o r ejemplo. En consecuencia. Volvemos aliora a considerar los problemas más específicamente metodológicos. y admitamos que empíricamente nos sale una y otra vez «1». que hemos estinjado que en las tiradas de cierta moneda saldrán con igual frecuencia «1» y «O». nuestras diferencias alcanzan solamente al teorema del límite. al cual he modificado de suerte que puedan construirse sucesiones modelo (apéndice IV). sin duda alguna. dentro de ella no aparece el problema de la inferencia que p a r t e de la irregularidad en lo pequeño y llega a estabilidad en lo grande . y en la» determinación de la tarea del cálculo de probabilidades sigo sin reservas a aquel autor. mientras la fórmula b i n o m i a l sea deductible dentro del sistema los enunciados probaUilitarios no serán falsables.blogspot.

liemos de esperar que ocurra. nunca contradirá a la estimación lieclia . que p e n d e n decisivamente de mi criterio de demarcación. de inútil p a r a fines de p r e d i c c i ó n ) . no existe ninguna sucesión de eventos que nos haya sido dada extensionalmente — y . ningún acervo-re finito de enunciados básicos— que pueda falsar vm enunciado p r o b a b i l i t a r i o . siempre será mayor que cero. http://psikolibro.blogspot. está bastante claro que solamente puede llegarse a esta «falsación práctica» mediante una decisión metodológica de considerar excluidos — o p r o h i b i d o s — los eventos sumamente improbables. t r a t a r é de contestar a las cuestiones que he planteado — y que constituyen el problema d la decidibilidad— m e d i a n t e ^ Pero no vacías de «contenido lógico» (ef. ¿con qué derecho los condenamos de tal m o d o ? ¿Dónde hemos de trazar la línea de separación? ¿Dónde empieza semejante «suma i m p r o b a b i l i d a d » ? Dado que desde u n p u n t o de vista lógico no cabe la m e n o r duda sobre el hecho de que los enunciados probabilitarios no pvieden ser falsados. Muchas de estas estimaciones no son inferiores en lo que respecta a significación científica a ninguna otra hipótesis física (por ejemplo. o si es menester rechazarla en conce^ato de «prácticamente falsada» (esto es. pues es u n a consecuencia de ésta.com . el hecho igualmente indudable de que los empleemos empíricamente h a de aparecer como u n golpe fatal p a r a mis ideas metodológicas básicas. una aparición de un segmento finito que presente incluso la máxima desviación con respecto a lo estimado. el 4 3 ) . incluso u n a aparición frecuente de un largo segmento que se desvíe en gran medida. en realidad. Solamente una sucesión infinita de eventos —definidos intension a l m e n t e p o r una regla— p o d r í a contradecir a una estimación de probabilidad. Sin embargo. ya que. así pues. debido a tener dimensión infinita. si se da con la suficiente rareza. P e r o . y. p o r tanto. a una de carácter d e t e r m i n i s t a ) . La esperanza de que la rareza —calculab l e — de semejante segmento sea un medio de falsar la estimación p r o b a b i l i t a r i a resulta ser ilusoria.178 La lógica de la investigación científica b i n o m i a l — la p r o b a b i l i d a d de dar con un segmento m u y largo que presente u n a gran discrepancia de 1/2 es sumamente pequeña. el apartado 3 5 ) : pues es claro que para cualquier sucesión no tiene validez tautoligica cualquier hipótesis frecuencial. P o r tanto. a la vista de las consideraciones expuestas en el apartado 38 (cf. esto quiere decir que las hipótesis probabilitarias son infalsablcs. esta tesis es claramente inaceptable cuando nos enfrentamos con los éxitos que la física ha alcanzado con las predicciones obtenidas a p a r t i r de estimaciones hipotéticas de p r o b a b i l i d a d e s (y éste es el mismo argumento que hemos utilizado m u c h o antes contra la interpretación de los enunciados probabilitarios como tautologías. P e r o . podríamos decir de ellas que son empíricamente no informativas. Con todo. P o r tanto. puede considerarse siempre no más que una aparición de u n segmento todavía mayor y más desviado . hecha p o r la teoría s u b j e t i v a ) . y el físico suele ser capaz de decidir perfectamente si p u e d e aceptar por el m o m e n t o u n a hipótesis probabilitaria concreta en calidad do «confirmada e m p í r i c a m e n t e » . como vacías que están de contenido empírico ^.

véanse el apéndice *1X y el capítulo *III del Postscript. por supuesto. si bien se encuentran relaciones lógicas entre ellos (puesto que es evidente que las sucesiones de observaciones p u e d e n estar de acuerdo más o menos perfecto con un enunciado p r o b a b i l i t a r i o ) . el apéndice *IX. y en que la determinación de tal grado es uno de los principales problemas de la estadística matemática y de la teoría de la corroboración. Ni. y estaríamos igualmente descaminados si creyésemos que. como la propuesta en el apartado 68.com . sería u n error concluir de este hecho que no existen relaciones lógicas de ningún tipo entre unos y otros e n u n c i a d o s . como se explica en el apartado siguiente). http://psikolibro. como aquéllas en que están con respecto a los enunciados básicos *^. verificablcs. ¿qué aproximación es aceptable y cuál inaceptable? No cabe duda de que la respuesta reside en que lo ceñido de una aproximación es una cuestión de grado. el apartado 80. verificables o «confirmables». que r o m p e r í a los grilletes de la lógica clásica. en general. ' Cf.La probabilidad 179 Una resuelta aplicación de aquellas mismas ideas. se ponía el acento sobre la verificabilidad —en lugar de la falsabilidad— y al hecho de que los enunciados probabilitarios son. tengo que analizar p r i m e r o la forma lógica de los enunciados probabilitários teniendo en cuenta. en especial las notas 3 y 6. pues sacaba al desnudo un problema que no se había estudiado anteriormente (debido a que. *' Aun cuando no estoy en desacuerdo con esto. Con lo cual el problema de la decidibilidad se transforma en el siguiente: dado que sólo cabe esperar que las sucesiones empíricas se aproximen a sucesiones aleatorizadas mínimas. asimismo. en cierto sentido. Véase. el análisis de dichas relaciones nos obliga a introducir una lógica probabilística especial ^. y que. más adelante. Así pues. tanto las relaciones lógicas existentes entre ellos. los enunciados probabilitarios y los básicos son incapaces de contradecirse ni de entrañarse m u t u a m e n t e . a su vez. Frente a semejantes opiniones. 66. Mas p a r a h a c e r l o .blogspot. hace falsables las hipótesis probabilitarias. especialmente mi «tercera nota». no pueden ser consecuencia de enunciados ve- *' Creo que la acentuación dada a la irrefutabilidad de las hipótesis probabiHsticas —y que culmina en el apartado 67— era saludable. No obstante tal cosa. por la misma razón ([ue se puede esgrimir contra las demás h i p ó t e s i s : que no hay rcsidtados experimentales — p o r numerosos y favorables que sean— (jue puedan establecer de u n modo definitivo que la frecuencia relativa de las «caras» es 1/2 y será siempre 1/2. Pero la reforma que propongo en la nota *1 del apartado 57 (véase también la nota *2 del 6i) cambia totalmente la situación: ym que —aparte de conseguir otras cosas— equivale a la adopción de una regla metodológica que. L A FORMA LÓGICA DE LOS ENUNCIADOS PROBABILITARIOS Las estimaciones de p r o b a b i l i d a d no son falsables. A p a r t i r de la infalsabilidad y de la inveriticabilidad de los enunciados probabilitarios puede inferirse que no tienen consecuencias falsables. creo ahora que los conceptos probabilisticos de «casi deductible» y «casi contradictorio» son sumamente titiles con respecto a este problema. creo que las relaciones en cuestión pueden ser analizadas completamente a base de las «clásicas» relaciones lógicas de deduct ib ilidad y contra' dicción *'•.

lo cual se ha empleado repetidamente para criticar el criterio de falsabilidad: véase. también pueden seguirse consecuencias m u c h o menos s i m p l e s : así. Tiene más interés p a r a nosotros la posibilidad a). y puede aparecer todo lo tarde que le plazca. como si dijéramos: un elemento «O» puede aparecer inmediatamente.itada o acotada. de aquí podemos deducir.». y que. por tanto. y.» son infalsables. con gran sorpresa mía.. a la creencia de que todos los enunciados —o «la mayoría» de ellos.». 119 y sig. discuto más extensamente todo el problema de estos «entmciados de todo y algún» [en ingl.180 La lógica de la investigación científica rificables. o tras un número cualquiera de ellas. Por el contrario. P o r e j e m p l o : sea p u n a p r o b a b i l i d a d estimada — h i potéticamente—• para cierta alternativa (siendo O ^^p ^7^ 1 ) .. A pesar de ello.. Un envinciado de esta forma («para todo X existe u n y con la p r o p i e d a d observable — o contrastable ext e n s i o n a l m e n t e — j3») es infalsable — d e b i d o a no tener consecuencias falsables—• e inverificable •—ya que «todo» o «para cada» lo convierten en hipotético *^. que en m o d o alguno es trivial. especialmente en los apartados *24 y sig. sino el hecho de que el «existe» esté ilimitado. por ejemplo. que después de u n elemento cualquiera x de la sucesión se encontrarán también en ésta u n elemento y que posea la p r o p i e d a d «1» y u n elem e n t o z con la p r o p i e d a d «O».. Pero no quedan excluidas con esto las posibilidades contrarias : pues puede o c u r r i r : a) que tengan consecuencias verificablea unilateralmente (consecuencias p u r a m e n t e existenciales o consecuencias de « h a y » ) . P e r o podemos deducir m u c h o más a p a r t i r de semejante estimac i ó n : p o r ejemplo. Mi enunciación algo desprevenida en el texto (que presuponía tácitamente el apartado 15) ha llevado a "algunos. págs. la consecuencia existencial de que aparecerán ceros y unos en la sucesión (y. P e r o nos encontramos con que de todo enunciado probabilitario cabe deducir ima clase infinita de enunciados existenciales. pero no viceversa (así pues. En mi Postscript. resulta ser fundamental para nuestro análisis de la relación existente entre los enunciados probabilitarios y los básicos.. p o r tanto.blogspot. puede ser falsable. http://psikolibro. dice más que aquél. en el caso probabilístico. que «una y otra vez» aparecerá u n elemento con la p r o p i e d a d «1» y lo mismo otro con la p r o p i e d a d «O». y éste es el hecho causante de la infalsabilidad. aquél afirma más que ninguno de éstos). si la distancia entre el lugar en que aparece y y el de aparición de x está lim.. n a t u r a l m e n t e . entonces el enunciado «para todo x existe un y tal que . o h) que sean consecuencia de enunciados universales unilateralmente falsables (enunciados totales).. realmente. que aparecerán segmentos cuya discrepancia con respecto a /> será m u y p e q u e ñ a ) .. N. 1945. W. no contrastable: es evidente que el enunciado «para toda tirada con una perra chica que da 1 existe un sucesor inmediato que da O» es falsable y resulta falsado. uno que dice demasiado p o c o — p u e d e pertenecer a la clase consecuencia de uno falsable. p u e d e estar mejor o peor *' Como es natural. Watkins). all-and-some statements^ (término debido a J. que la aparición de y pueda aplazarse más allá de todo límite. por' ejemplo. es decir. sino que. Lo que da origen a la infalsabilidad no es precisamente la forma «para todo x existe un y tal que . Mind 54. La posibilidad b) difícilmente p o d r á ayudar al esclarecimiento de la relación lógica existente entre enunciados probabilitarios y básicos : pues es enteramente obvio que un enunciado no falsable •—o sea. no pretendí nunca sugerir que toio enunciado de la forma «para todo x existe un y con la propiedad observable /?» gea infalsable. cualquiera que sea lo que esto quiera decir— de la forma «para todo x existe un y tal que . esto es.com . o al cabo de mil tiradas.

Este último enunciado. equivalente a la de si tales axiomas representan lo que h e llamado «hipótesis existenciales». Los enunciados de la forma indicada pueden ser Uamados «enunciados existenciales universalizados» o «. Lo cual hace pensar en la cuestión de si cabe que las estimaciones p r o babilitarias mismas tengan la forma de hipótesis existenciales. que es universal. con respecto a los enunciados básicos. el requisito de a l e a t o r i e d a d ) . Es cierto que puede «confirmarse» extensionalmente — a u n q u e . pero como no lo son (pues recordamos (jue a la fórmula binomial está ligada la infalsabilidad). el requisito de unicidad. es característica de los enunciados probabilitarios. en el sentido de que podemos lograr verificar muchas. Lo que yo m a n t e n g o es que se p u e d e entender la relación e n t r e las estimaciones probabilitarias y los enunciados básicos — a s í como la posibilidad de que aquéllas estén más o menos bien «confirmadas» — p a r a n d o mientes en el hecho de que de todas las estimaciones de probabilidad son deductibles lógicamente hipótesis existenciales.. a p r o x i m a d a m e n t e . desde luego. sólo de u n modo provisional— que existe u n valor p con las propiedades que se exigen para él. solamente podría tener significación extensional si los enunciados básicos fueran capaces de establecer la existencia de más de uno de tales valores.. no t e n d r á consecuencias extensionales de ninguna clase. pues.» o p o r «todos los.. entraña la aplicabilidad ( a p r o x i m a d a ) de los axiomas del cálculo de p r o b a b i l i d a d e s . el cual tiene significación empírica y hace fabables las hipótMia probabilitarias (tal como se afirma en lii nota *1 del apartado 65). como enunciado universal que es. *" La situación es enteramente distinta si se adopta el requisito ( + 2 ) de la nota *2 del apartado 64. existe un elemento —seleccionado de acuerdo con una selección según predecesores— con el número ordinal y > « y tal que la frecuencia hasta el término y discrepa de un valor fijado p en una cantidad menor que '. El requisito de u n i c i d a d .com . de acuerdo con esto. pero no que exista sólo un valor semejante.La probabilidad 181 «confirmado». todo acervo-n predecesor y todo elemento con el número ordinal x. al parecer. en una relación q u e .. A h o r a b i e n . ' Puede ponérsele en la forma siguiente: Para todo « positivo. m i tesis acerca de la ciiestión es qvie lo único que establece u n a relación lógica entre las estimaciones probabilitarias y los enunciados básicos es lo que podría llamarse el «constituyente existencial» de aquéllas (y. ya que u n enunciado de la forma «hay sólo un. Nuestra cuestión es.. Si observamos atentamente los dos requisitos propuestos en el a p a r t a d o 64.. veremos que el de aleatoriedad tiene realmente la forma de una hipótesis existencial^.blogspot. pocas o ninguna de sus consecuencias existenciales: de ahí que se encuentre. http://psikolibro. el requisito de unicidad h a de carecer de semejante significación *^.hipótesis existencialesy) (universalizadas). son i d é n t i c o s » ) . p o r el contrario. azarosa (o a l e a t o r i a ) : es decir. p o r tanto. Toda estimación p r o b a b i l i t a r i a (hipotética) entraña la conjetura de que la sucesión empírica en cuestión es. no tiene tal f o r m a : ni p u e d e tenerla.y> h a de poseer a de un enunciado universal (pues cabe traducirle p o r «no hay más quo un.

evidentemente. por ejemplo. se puede eliminar cualquier requinto especial de unicidad sin sacrificar ésta. sino exclusivamente intencional: se pide la exclusión de todas las sucesiones definidas intensionalmente (esto es. hay al menos uno que se encuentra cercano a 1.blogspot. sino solamente que entre los distintos valores probabilitarios dect)eF(Ap) para un n concreto. pues. sino solamente con estimaciones hipotéticas acerca de sucesiones empíricas.s cuales asumiéramos que no tenían ^ Las fórmulas del cálculo de probabilidades son también deductibles de esta axiomatización. P e r o . desde luego. deductibilidad. no afirmaría ya que el valor probabilitario único de anF(Ap) para un re concreto se encuentra cercano a 1. además. Si nos volvemos ahora al axioma de convergencia. m a t e m á t i c a s ) que carezcan de límite frecuencial. Ir. algunos de ellos p o d r í a n —como hipótesis existenciales— ser deductibles de otros. semejante exclusión resulta que no tiene significación n i siquiera intensional. no tratamos con las sucesiones matemáticas mismas. el de unicidad regula las relaciones existentes entre los diversos enunciados de p r o b a b i l i d a d m i s m o s . El teorema de Bernoulli. P o r tanto.182 Lo lógica de la investigación científica Esta es la razón p o r la que las relaciones lógicas existentes entre una estimación probabilitaria y los enunciados básicos permanecen inalterables si eliminamos del sistema el requisito de unicidad (y lo mismo le ocurre a la «confirmabilidad» — e n mayor o menor grado— de la p r i m e r a ) . sólo que han de interpretarse como fórmulas existenciales. compatibilidad o incompatib i l i d a d ) de que son capaces los enunciados universales «normales» de una teoría cualquiera — p o r ejemplo. Mediante esta operación podríamos dar al sistema la form^a de u n a p u r a hipótesis existencial •'. P o r tanto. Sólo la condición de unicidad asegura que los enunciados probabilitarios p u e d a n contradecirse unos a o t r o s : pues gracias a ella adíjuieren éstos la forma de una conyunción cuyos componentes son un enunciado universal y una hipótesis existencial. el requisito de unicidad no es superfino. pero que pide niás de lo que exige este requisito. ** Como he hecho ver en la nueva nota *2 del apartado 64. y de ahí llegaríamos (en lo que se refiere a 3a u n i c i d a d ) a algc distinto del cálculo de p r o b a b i l i d a d e s usual. desde el punto de vista de las aplicaciones. tampoco la tiene lógica o formal. pero entonces tendríamos que a b a n d o n a r la unicidad de las estimaciones probal)ilitarias **. aquello que pide de modo suplementario no p u e d e tener ninguna significación extensional. y los enunciados de esta forma p u e d e n encontrarse entre sí exactamente en las mismas relaciones lógicas fundamentales (equivalencia. pero nunca p o d r í a n contradecirse m u t u a m e n t e . . de una teoría falsable. Sin embargo. Cuál es. ya que en la teoría de la prob a b i l i d a d aplicada. encontramoa que se parece al requisito de unicidad en tener la forma de u n enunciado universal infalsable. la eliminación de las sucesiones carentes de límite frecuencial podría servir únicamente para ponernos en guardia y no considerar azarosas o aleatorias aquellas sucesiones e m p í r i c a s con respecto a.com . sin este requisito. y. http://psikolibro. su función lógiea? Mientras que el requisito de alcatoriedad contribuye a establecer una relación entre los enunciados probal)ilitarios y los enunciados básicos.

com . aún más lo son las hipótesis probabilitarias. las leyes naturales inverificables son «carentes de sentido» (cf. " Schlick ha objetado al axioma del limite basándose en escrúpidos parecidos (Die Natiirwissenschaften 19. nuestro análisis lógico convierte en transparentes tanto la forma como la función de los diversos requisitos parciales del sistema. se cuida de precavernos para que no atribuyamos la probabilidad q (siendo q ^. el de unicidad —que no tiene significación extensional— tendría menos sentido que el axioma (carente de sentido) de irregularidad. Pero semejante descripción de los enunciados probabilitarios —cualesquiera que sean las palabras que empleemos p a r a expresarla— ¿no contradice la idea fundamental de nuestra posición? 67. Mas. " El positivista tendría que reconocer en esta ocasión una jerarquía completa de «carencias de sentido». que ni siquiera tiuno significucíón inlonsioonl. ¿A qué clase de consideraciones o de conjeturas deberíamos e n t r e g a m o s acerca de la posible convergencia o divergencia de sucesiones empíricas. si tenemos en cuenta que los criterios de convergencia ya no son aplicables a ellas. ni más ni menos que los de divergencia? Todas estas embarazosas cuestiones'' desaparecen en cuanto nos libramos del axioma de convergencia. se los interpreta o explica como efectos masivos.p) a una sucesión que suponemos poderse describir aproximadamente por medio de la hipótesis de que su probabilidad es igual a p. y a u n q u e no nos vemos forzados a decir que nuestros requisitos (o axiomas) «carecen de sentido» ". pág. en vista de lo que se nos h a b í a advertido. y hace ver qué razones militan contra el axioma de aleatoriedad y en favor del de unicidad. http://psikolibro. Las macro-leyes se deducen de estimaciones probabilitarias p o r el método siguiente : hacemos ver que las observaciones que estén de acuerdo con la regularidad observada en cuestión deben esperarse con una probabilidad muy próxima a 1 (es decir. o de cuáles deberíamos abstenernos. ni menos. por tanto. mientras tanto. y. parece que nos encontramos obligados a describirlos como no empíricos. En cuanto a los axiomas. tanto al axioma de aleatoriedad como al de unicidad. Por ejemplo.blogspot. y decimos entonces que m e d i a n t e nuestra estima- Es posible considerar con justeza como advertencias (intensionales) de esta índole. con una probabilidad que discrepe de 1 en una cantidad que se puede hacer tan pequeña como se q u i e r a ) . el primero nos previene de que no tratemos a las sucesiones como aleatorias si suponemos (por las razones que sean) que ciertos sistemas de jugar tendrán éxito con ellas. Así pues. y todavía menos sentido cabría al axioma del límite. o como los resultados observables de «mici"o-eventos» hipotéticos y no directamente observables. que. ¿ q u é pasos h a b r í a m o s de dar en respuesta a esta a d v e r t e n c i a ? * . el apartado 6 y las citas indicadas en las notas 1 y 2 del mismo). Para él. que no son ni verificables ni falsables. poseo consecuencias extcnslonnlea. 1931. UlV S I S T E M A PROBABILÍSTICO DE M E T A F Í S I C A ESPECULATIVA La utilización más i m p o r t a n t e de los enunciados de probabilidad en la física es la s i g u i e n t e : se i n t e r p r e t a n ciertas regularidades físicas o ciertos efectos físicos observables como «macro-leyes)). esto es. el p r o b l e m a de-la decidibilidad parece haceise cada vez más a m e n a z a d o r . En cuanto al de unicidad.La probabilidad 183 límite frecuencia!. Pero. 158).

Podemos entonces plantear la cuestión acerca de la longitud que h a de tener u n segmento-n de la sucesión — o . será despreciable. a u n q u e . Elegimos también qué h a de ser una propiedad p r i m a r i a de tales eventos: así. P e r o si emtpleamos de esta manera las estimaciones probabilitarias p a r a «explicar» regularidades observables sin tomar precauciones especiales. la dirección y velocidad del movimiento de la misma. finalmente. pero no igual a cero. y. de otro m o d o . entonces al asumir la aleatoriedad estamos autorizados a esperar que aparezca u n período cósmico en el que la ley de la gravedad parezca tener validez. como u n a fase de u n caos aleatorio — o sea. los del movimiento de una pequeña partícula. la ley de la gravedad. es decir. con todas las regularidades que en él se observan.com . e igualmente claro parece estar que este hecho va u n i d o a su infalsabilidad. no haya sino dispersión aleatoria. por ejemplo. cualquier regularidad que nos venga en gana. podemos vernos inmediatamente complicados en especulaciones que — d e acuerdo con el uso general— cabe perfectamente indicar que son típicas de la metafísica especulativa. Pues. y que carecen de i m p o r t a n c i a p a r a la ciencia. al h e c h o de que siempre y en todas las circunstancias podemos entregarnos a ellas.blogspot. P a r a m í está claro q u e las especulaciones de esta índole son «metafísicas». siempre será posible «explicar» de este m o d o . mediante estimaciones de probabilidad. a u n q u e e n o r m e m e n t e grande. dicho de otro m o d o .: Asumimos luego que tales eventos presentan u n a distribución azarosa. P o r t a n t o . Podemos arreglárnoslas p a r a que ciertas estimaciones probabilitarias hipotéticas «expliquen» esta ley del modo siguiente. Podemos decir. «en realidad». La p r o b a b i l i d a d calculada. será m u y p e q u e ñ a : en realidad. naturalm e n t e . en el que •—como resultado de u n a acumulación de accidentes— nuestras observaciones estén de acuerdo con la ley de la gravedad : para cualquier valor p r ó x i m o a 1 que elijamos obtenemos un n ú m e r o finito. Este tipo de «explicación» por medio de la asunción de aleatoriedad es aplicable a cualquier regularidad que escojamos.184 La lógica de la investigación científica ción probabilitaria hemos «explicado» el efecto observable a que nos referíamos como u n macro-efecto. como los enunciados probabilitarios no son falsablcs. mi criterio de demarcación tiene aire http://psikolibro. Elegimos unos eventos de cierto tipo p a r a que hagan de eventos elementales o a t ó m i c o s : por ejemplo. podemos «explicar» de este m o d o el conjunto de nuestro m u n d o . o «período cósmico»— se muevan accidentalmente (con una exactitud especificada) del modo que exige la ley de la gravedad. que el «mundo» d u r a el tiempo suficiente—. r e a l m e n t e . como una acumulación de coincidencias puramente accidentales. Sea. de la duración que es preciso asumir para la totalidad del proceso— de modo que p o d a m o s esperar con p r o b a b i l i d a d p r ó x i m a a 1 (o que discrepe de 1 en una cantidad no m a y o r que u n valor e arbitrariamente p e q u e ñ o ) la aparición de semejante período cósmico. p o r tanto : si suponemos que el segmento de la sucesión tiene esa grandísima longitud — o . calculamos la p r o b a b i l i d a d de que todas las partículas dentro de cierta región espacial finita —y d u r a n t e cierto período de tiempo finito.

d.. ^ La cita es de BOHN-JOHDAN. Existen ciertos e x p e r i m e n t o s q u e conducen a resultados v a r i a b l e s . apartado 30. asimismo. son más tentadoras de lo que yo imaginaba: pues se ha dicho —por ejemplo. Al escribir esto pensaba que se reconocería fácilmente que las especulaciones de la índole descrita son inútiles.. constituye un ejemplo perfecto del tipo de razonamiento que aqui critico. segundo. incluso si se llevan a cabo en condiciones perfectamente r e g u l a d a s . 68. Todo lo cual hace ver los peligros inherentes a la forma existencial. por J. Wiss. cuyo perfil será m á s o m e n o s el siguiente. las teorías q u e incluyen la p r o b a b i l i d a d n o deben considerarse científicas si se a p l i c a n sin a d o p t a r precauciones especiales. (1930). H e m o s de e l i m i n a r su e m p l e o metafísico p a r a q u e p u e d a n t e n e r alguna u t i l i d a d en la p r á c t i c a de la ciencia e m p í r i c a *^. en la pág. 10 de la 1. y que podría llevarnos a esperar casi con seguridad cualquier cosa que queramos. P. especialmente. B. pág. Estos autores introducían la idea de «hipótesis probabilitarias de órdenes primero. págs. quizá p r o p o n g a algo así como u n a definición física de la probabilidad. donde le consideraban un problema conceptual y epistemológico. Sin embargo. *' El problema que estudio en este pasaje había sido tratado claramente y a fondo hace largo tiempo por los físicos P .La probabilidad 185 de estar f r a n c a m e n t e de a c u e r d o con el uso general de la p a l a b r a «metafísico»." ed. no al físico *^.blogspot. se a p r o x i m a n cada vez más a u n valor fijo q u e podemos Uamar la probabilidad del evento en c u e s t i ó n : este valor es « . también el comienzo de la Quantum. pero. d e t e r m i n a ble e m p í r i c a m e n t e con u n grado c u a l q u i e r a de a p r o x i m a c i ó n mediante largas series de e x p e r i m e n t o s » ^ . de 1947. que el mundo se repetirá de nuevo accidentalmente —con tal de que esperemos el tiempo suficiente—. Este razonamiento se ha repetido después frecuentemente por otros. . de Dirac. a mi entender. se encuentra un pasaje paralelo (lige- http://psikolibro. EHKENFEST. 4. 306. el apartado 1 5 ) . la nota • ! del apartado 65 y los apéndices *VI y *IX. también su Inequality of Man. según se van r e i t e r a n d o u n a y otra vez. Mechanics. y T. desde luego. lo cual explica. en algunos de ellos — l o s que son «azarosos». Math. Si se p i d e a éste que dé u n concepto d e p r o b a b i l i d a d a p l i c a b l e p r á c t i c a m e n t e . debido justamente a su aplicabilidad ilimitada. la oposición. Teilband. íc-ésimo»: por ejemplo. Hett 6 (12 de diciembre de 1911). y que.. . que empleamos aquí de modo crucial para solventar el problema que ellos habían expuesto tan perfectamente. Haldane (en Nature 1 2 2 . cf. que los enunciados probabilitarios comparten con la mayoría de los de la metafísica (cf. puede resolverse acudiendo a la idea mencionada: pues —en condiciones experimentales apropiadas— las fluctuaciones pueden llevar a efectos reproducibles.. según creo. Ehrenfest no manejan nada que corresponda a la idea de efecto reproducible. o casi seguro. . 163 y sig-)— que si aceptamos la teoría probabilitaria de la entropía debemos considerar seguro.. 14 de la 3. como las tiradas de u n a m o n e d a — la r e p e t i c i ó n frecuente lleva a r e s u l t a d o s con fiecuencias relativas q u e .entre Boltzmann y PJanck a que se refieren en las notas 247 y sig. S. Véanse. véase.. pág. y T. Pero. P o r consiguiente. cf. 808.com . L A PROBABILIDAD EN LA Í Í S I C A El p r o b l e m a de la d e c i d i b i l i d a d solamente desasosiega a l m e t o d ó l o go. en la Encycl. una hipótesis probabilitaria de segundo orden es una estimación de la frecuencia con que aparecen ciertas frecuencias en un agregado de agregados. Elementare Quantenmechanik (1930). al parecer. pág. 1928. i n c i d e n t a l m e n t e . como quedó patente de modo tan impresionante con la teoría de Einstein del movimiento browniano.' ed.

66). sino que — p o r el cont r a r i o — la n i e g o . ROBERTSON. en absoluto. sólo son estadísticamente estables —esto es. pero el físico nunca las utilizaría de semejante forma. siguiendo su ejemplo. solamente u n sinónimo de «muy probable» : la definición es.. según el teorema de Bernoulli. como es n a t u r a l . y. cf. pág.blogspot. las siguientes: 1 ) Tal definición no está de acuerdo con el cálculo de probabilidades. Véase también WEYL. se c o m p o r t a n como convergentes— casi todos los segmentos muy largos. ya que. la objeción 1) no afecta a mi posición. la p r o b a b i l i d a d no puede ser definida p o r dicha estabilidad (o sea. circular — h e c h o que p u e d e ocultarse (pero no eliminarse) omitiendo la p a l a b r a «casi». ¿ c u á n d o es «pequeñas u n a p r o b a b i l i d a d ? Podemos aceptar que la p r o p u e s t a que acabo de h a c e r elimina el empleo del método (de que h e m o s tratado en el apartado p r e c e d e n t e ) de fabricarnos u n a probaramente abreviado). no podemos saber cuándo hemos llegado a una aproximación de la p r o b a b i l i d a d . Y. ingl. es inaceptable). ya que yo no afirmo. 74 y sig. 1') ¿ C u á n d o podemos h a b l a r de «acumulaciones accidentales»? Cabe p r e s u m i r que en el caso de u n a p r o b a b i l i d a d p e q u e ñ a . no p e r m i t i r é u n a aplicación sin límites de tales h i p ó t e s i s : propongo que adoptemos la decisión metodológica de no explicar nunca efectos físicos —esto es.186 ha lógica de la investigación científica p o r qué es posible falsar u n a estimación hipotética de p r o b a b i l i d a d .mismo modo que lo restringe la decisión de adoptar sucesiones alea* torizadas mínimas como modelos matemáticos de las sucesiones empíricas. regularidades reproducibles— como acumulaciones accidentales. a su vez. págs. pero. Gruppentheorie und Quantenmechanik (2. P o r esta razón. con todo ello sigo creyendo que podemos conservar la definición del físico. 1931. ya que la expresión <ícasi todos» — q u e debería aparecer en el definiens— es. 3 ) ¿Cómo podemos saber si hemos alcanzado realmente el grado de aproximación deseado? A u n q u e opino que estas objeciones están justificadas. http://psikolibro. *" La decisión o regla metodológica que aquí formulo restringe el concepto de probabilidad. p o r el comportamiento casi-convergente). The Theory of Groups and Quantum Mechanics (1931). 2 ) ¿ C u á n d o h a de llamarse (dargay> a una serie de experimentos? Si no se nos da u n criterio de l o ' q u e hemos de considerar «largo». Esta decisión. y voy a apoyar tal creencia p o r medio de los argumentos esbozados en el a p a r t a d o anterior. las hipótesis probabilitarias pierden todo contenido informativo cuando se les concede u n a posibilid a d de aplicación sin restricciones.' ed. pues. que es lo que h a hecho el físico en su definición (que. la nota *1 del apartado 65. o si hemos llegado. pero surge una nueva objeción en el lugar de aquélla. Según éstos. P. del. vers. por tanto. la i d e n t i d a d de los conceptos físico y matemático de probabilidad. en particular. modifica el concepto de probabilidad : precisamente lo restringe*^. Tanto los matemáticos como los lógicos plantearán ciertas objeciones contra toda definición de análogo p e r f i l .com . por H. Así pues.

P r o p o n e m o s ahora la hipótesis de que p es u n a prob a b i l i d a d dentro de u n a sucesión de micro-eventos. £ tiende a cero cuando n crece sin fin y sin límite. solamente a un caso típico de aplicación del cálculo de p r o b a b i l i d a d e s : el de ciertos inacro-efectos reproducibles que jmeden describirse m e d i a n t e (macro-) leyes precisas —como la de presión de u n gas— y que i n t e r p r e t a m o s o explicamos diciendo que se deben a u n a enorme acumulación de micro-procesos. de éstos los que contribuyen a p r o d u c i r el efecto del caso. y. el apartado 6 1 ) . 2 ) y 3 ) . y es claro que A p h a de interpretarse como el intervalo dentro del cual las medidas se acercan al valor p. Supongamos que la ley afirma que bajo ciertas condiciones u n a m a g n i t u d física tiene el valor p. Véase tam> bien el apéndice *IX. Vemos. y en lo que respecta al efecto reproducible p. podemos calcular — p a r a cada valor de 8 que elijamos— la p r o b a b i l i d a d ot„F(Ap).blogspot. según el teorema de Bernoulli. las fluctuaciones estadísticas o la estadística de procesos individuales azarosos) p u e d e n reducirse sin gran dificultad al anterior *^. podemos contestar a las objeciones p l a n t e a d a s p o r las cuestiones 1'). p o r de pronto. Podemos elegir A p — o 8— a r b i t r a r i a m e n t e . además. esto es. respectivamente. que son n. Me referiré. de suerte que no aparezcan fluctuaciones observables. que el efecto tiene «precisión». no supondremos que 8 pueda ser m a y o r que 9 . apoyándonos en ella. en todo caso. Mostraremos en las páginas que siguen que la regla metodológica que h e p r o p u e s t o está de acuerdo con la definición del físico.La probabilidad 187 b i l i d a d tan grande como queramos a p a r t i r de u n a pequeña sin más q u e c a m b i a r la formulación del p r o b l e m a m a t e m á t i c o . Suponemos ahora que e es tan «pequeña» que p u e d e despreciarse (nos ocuparemos m u y p r o n t o de la cuestión 1'). especialmente la «Tercera nota». con lo cual se restringe la arbitrariedad de la elección de t y de n. Fijémonos en u n macro-efecto del tipo indicado. 2 ) y 3 ) . Como lo que nos p r o p o n e m o s es deducir el niacro-efecto exacto p ( ± 9 ) . re y A p corresponden. a las tres cuestiones 1'). tales como colisiones moleculares. Entonces (cf. Otros casos típicos (así. que se describe p o r medio de u n a ley bien corroborada y que hemos de reducir a sucesiones aleatorias de micro-eventos. y admitamos. que se refiere a qué quiere decir «pequeño» dentro de esta suposición) . la *^ Actualmente siento ciertas dudas acerca de las palabras «sin gran dificultad»: en realidad. y que. el a p a r t a d o 37) dentro del cual h a n de fluctuar. esto es. excepto en el caso de los macro-efectos extremos que discuto en este apartado. pues. Mas p a r a ejecutar la decisión propuesta tenemos que saber lo que h e m o s de considerar pequeño.com . cf. la p r o b a b i l i d a d de que el valor medio caiga dentro del intervalo A p . asimismo. que las tres cantidades £. Denotemos con «e» la probabilidad c o m p l e m e n t a r i a : tenemos que a „ F ( A p ) = c. http://psikolibro. nuestras medidas debido a las imprecisiones inherentes a la técnica de medición e m p l e a d a . es menester emplear métodos estadísticos sumamente refinados. discrepancias con respecto a p fuera del intervalo ±cp (el intervalo de i m p r e c i s i ó n . y.

la regla metodológica de considerar falsación (siendo n grande) a un grado negativo de corroboración es un caso específico de la regla o decisión metodológica de desechar ciertas improbabilidades extremos —que estudiamos en el presente apartado. o 0. pues es posible det e r m i n a r para cada n la dependencia funcional entre e y A p **: u n examen de esta función hace ver que p a r a cada n ( « g r a n d e » ) existe u n valor característico de A p tal. la cuestión 3 ) a las otras dos o sea. ya que a cada n corresponde ahora unívocamente u n valor de t. la cuestión 2 ) . y esta insensibilidad aumenta al crecer n. a la de cuándo es pequeña Í (y viceversa). ya que está determinada por la técnica de m e d i c i ó n ) : elijamos ahora 8 de modo que sea ( a p r o x i m a d a m e n t e ) igual a 9. contestará probablemente que £ no le interesa lo más m í n i m o : que lo que ha elegido no es e. que le darán un grado positivo elevado de corroboración. Hemos reducido. La resjjuesta del físico está justificada. entonces A p es tan insensible — e n las proximidades de su valor característico— a las modificaciones que pueda e x p e r i m e n t a r e. la mayoría apoyarán la hipótesis. ha quedado reducida a la 1'). debido a las peculiaridades matemáticas de la distriljución de Bernoulli. esperaremos ser capaces de refutar una hipótesis probabilística. los puntos 8 y sigs. y que lo ha elegido de tal modo que la correlación entre n y A / J se haga en gran medida independiente de los cambios en el valor de t que podamos elegir. o sea. en el sentido aquí indicado. esto es. Pero esto quiere decir que podríamos responder a las tres cuestiones con sólo que fuésemos capaces de decidir qué valor determinado de e podemos no tener en cuenta p o r ser ya «despreciable». a la 1') y la 2 ) . o sea. Si le planteamos la cuestión a un físico.. http://psikolibro. nuestra regla metodológica equivale a la decisión de despreciar pequeños valores de e. lo cual podemos decidirnos a interpretarlo como una refutación o una falsación. Con los métodos que allí se emplean puede hacerse ver que casi todas las muestras estadísticas posibles de gran tamaño n debilitarán notablemente una hipótesis probabilística dada. Así pues. A p ) hemos establecido u n a relación entre 71 y e.—. Si adoptamos p a r a n el ortlcn de m a g n i t u d que es de esperar en el caso de fenómenos e x t r e m a d a m e n t e masivos. especialmente. Ahora bien. es decir. de las muestras restantes.188 La lógica de la investigación científica deducción será satisfactoria si la Uevamos a cabo para cierto valor 5 < 9 (aquí está dada <p. o . la de si n es suficientemente grande.001. de la «tercera nota». que en su vecindad A p es sumam e n t e insensible a los cambios de valor de t . que apenas cambia en absoluto si varía el orden de m a g n i t u d de t . e incluso podemos esperar tal cosa con mayor confianza que en el caso en que la hipótesis no sea probabilística. Así pues.00001. p o r tanto. pero no estamos dispuestos fácilmente a ligarnos para siempre a un valor d e t e r m i n a d o de e. y ahora el Según creo aliora. Al elegir 8 (esto es. si le preguntamos qué valor de e está dispuesto a despreciar —si será 0. sino n.blogspot. y un número relativamente reducido de muestras de gran tamaño n darán a la hipótesis probabilística un grado no decisivo de corroboración (ya sea positiva o negativa). esto es. Desde luego. le darán un elevado grado negativo de corroboración.com . las observaciones que siguen en el presente párrafo (así como algunos razonamientos posteriores de este apartado) han quedado aclaradas y superadas por las consideraciones que se hacen en el apéndice *IX: véanse..

llamaremos grande a n cuando la insensibilidad de A p en las proximidades de su valor característico —que podemos determinar— sea. y. No niego la posibilidad de que ocurran efectos improbables: no aseguro. U. por ejemplo.^ 0 0 . Pero es posible acabar con esta objeción recordando la idea de efecto físico reproducible. P. que está ligada estrechamente a la de objetividad (cf. que incluso la mayor improbabilidad es siempre una probabilidad —por pequeña que sea— y que. no podría nunca decidir qué era lo que realmente había sucedido. que las moléculas de un pequeño volumen de gas no puedan quizá retirarse espontáneamente durante un corto intervalo de tiempo a una parte de dicho volumen. que depende de nuestra técnica de medición y no posee límites o extremos netos. Estas consideraciones pueden ayudarnos a comprender afirmaciones como la siguiente de Eddington. Incluso en caso de que un físico llegara a observar un proceso dé este tipo sería completamente incapaz de reproducirlo. o si no había cometido un error al hacer la observación. algún día ocurrirán incluso los procesos más improbables —esto es. el apartado 8 ) . en la que distingue dos tipos de leyes: «algunas cosas no ocurren nunca en el mundo físico porque son imposibles. Las leyes que prohiben las primeras son leyes primarias. otras por ser demasiado improbables. las que prohiben las segundas. ni que jamás ocurran fluctuaciones de la presión de un volumen mayor de gas. los que proponemos que se desprecien—. leyes secundarias» ^. Por tanto. Pero en el caso de fenómenos masivos típicos —al cual se limita esta investigación—. http://psikolibro. en consecuencia. tan grande que incluso cambios en el orden de magnitud de £ hagan fluctuar a A p exclusivamente dentro de los extremos de condensación de ± 9 (si n . entonces no necesitamos preocuparnos más de una determinación exacta de e: basta la decisión de despreciar un í pequeño. Pues la objeción obvia a nuestra regla es. ya que —debido a su inmensa improbabilidad— no »on reproducibles a voluntad. La regla de que han de despreciarse las improbabilidades extremas (regla que únicamente se hace suficientemente explícita a la luz de lo que acabamos de decir) concuerda con la exigencia de objetividad científica. Aunque este modo de expresar las EDDINGTON.com . incluso si no hemos enunciado exactamente a qué se debe considerar «pequeño»: pues equivale a la decisión de trabajar con los valores característicos de A p mencionados. Lo que sí afirmo es que semejantes acontecimientos no serán efectos físicos. Pero si esto es así. sin duda. 1928. Pero si encon» tramos desviaciones reproducibles con respecto al maero-efecto estimado del modo que hemos indicado. sino únicamente lo que en el apartado 37 he llamado «extremos de condensación». pág.La probabilidad 189 físico atribuirá poco valor a unos límites de A p más definidos que éstos..blogspot. recordamos que puede adoptarse para A p el intervalo de precisión ± 9 . por lo menos. que son insensibles a los cambios que sufra e. entonces hemos de suponer que la estimación probabilitaria ha quedado falsada. A p se hace completamente insensible). 75). por tanto. The Nature of the Physical World (C.

com . REYLES. 102 (T. Lo cual nos da ocasión p a r a aplicar cierto tipo de regla metodológica: p o r ejemplo. se encuentra en buen acuerdo con la aplicación que hace el físico de la teoría de la p r o b a b i l i d a d . pág. Buenos Aires. es decir. La naturaleza del mundo físico (194S). Nuestra pregunta e r a : ¿Cómo pueden desempeñar el p a p e l de leyes naturales de la ciencia empírica las hipótesis probabilitarias. tal vez. al de los macroefectos medibles con precisión. ) Vemos que la cuestión tiene dos aspectos: p o r u n lado. basándonos en su forma lógica.blogspot. En el caso de la estadística de eventos individuales azarosos serían válidas consideraciones análogas. u n a que p i d a que la conformidad entre los enunciados básicos y la estimación probabilitaria alcance u n nivel m í n i m o .:Cómo es posible que los enunciados probabilitarios — q u e no son falsables— p u e d a n emplearse como enunciados falsables? (El hecho de que se empleen de esta manera está fuera de d u d a : el físico sabe m u y bien cuándo h a de considerar falsada una suposición p r o b a b i l i t a r i a . en cuanto que no son falsables. a salvo de toda crítica (yo preferiría abstenerme de hacer aserciones no contrastables acerca de si ocurren o no cosas sumamente i m p r o b a b l e s ) . Según el a p a r t a d o 66. y se p u e d e n aplicar a este mismo mis argumentaciones a n t e r i o r e s : las fliictuaciones más allá de cierta m a g n i t u d (o sea. con lo cual la regla trazaría u n a línea a r b i t r a r i a y decretaría que solamente están «permitidos» seg[vers.)']. aquí. tenemos que hacer comprensible la posibilidad de e m p l e a r los enunciados probabilitarios. son de esperar con gran p r o b a b i l i d a d discrepancias de p medibles. M. Ed. p o r otro. hemos de analizar las reglas que gobiernan su empleo como enunciados falsables. cast. ya que la fluctuación misma se convierte en u n efecto r e p r o d u c i b l e . El que ocurran tales discrepancias será u n hecho conlrastable. ni largas sucesiones de fluctuaciones en u n a y la misma dirección. o la estadística de eventos individuales azarosos— son reducibles al que hemos tratado. mas pueden utilizarse como enunciados falsables en la m e d i d a en que se e m p l e a n como enunciados empíricos. P o r fluctuaciones estadísticas entiendo fenómenos tales como el del movimiento b r o w n i a n o . Sudamericana. Otros casos en que puede aplicarse esta teoría —tales como las fluctuaciones estadísticas. fuera del intervalo A p ) no serán reproducibles —según mis exigencias metodológicas—. los enunciados básicos aceptados p u e d e n estar de mejor o peor acuerdo con determinada estimación probabilitaria p r o p u e s t a : p u e d e n representar m e j o r o peor u n segmento típico de u n a sucesión p r o b a b i l i t a r i a . Pero esta respuesta p l a n t e a otra pregunta : . por C. Resumiré ahora mi argumentación acerca del problema de la decidibilidad. etc. p o r ello. y. que —como hemos visto— son infalsables? Respondemos del modo siguiente : los enunciados probabilitarios son metafísicos y carecen de significación empírica.190 La lógica de la invesligacián científica cosas no esté. el intervalo de precisión de la medida ( ± 9 ) es más pequeño que el intervalo A p que caracteriza al ni'imero n de micro-eventos que contribuyen a dar origen al efecto. http://psikolibro.

si dispusiéramos de mediciones suficientemente precisas de éstas también sería posible hacer predicciones en este caso .blogspot.marco de condiciones» las reglas de juego y todas aquellas otras que determinen las condiciones en que han de ocurrir los diversos eventos de una sucesión azarosa : consisten en requisitos tales como que el dado tiene que ser «correcto» (hecho de un material h o m o g é n e o ) . no p r o h i b e que aparezcan segmentos atípicos. mientras que la tirada de u n dado es fortuita — o sujeta al azar—. que no es menester trazarla «con tolerancia». sin duda alguna. Al analizar más de cerca esta sugerencia hemos visto que no es preciso trazar tan a r b i t r a r i a m e n t e como p o d r í a parecer en u n principio la línea de separación entre lo permitido y lo p r o h i b i d o . En mi opinión. I. La regla metodológica que proponemos de acuerdo con el criterio de demarcación. P a r a deducir predicciones se necesitan leyes y condiciones iniciales : si no se dispone de leyes apropiadas o si no cabe averiguar cuáles son las condiciones iniciales.com . ya que cabe estructurar la regla de tal modo que aquella línea quede d e t e r m i n a d a p o r la precisión alcanzable p o r nuestras mediciones. no se contenta con exigir una conformidad m e r a m e n t e grosera. Al t i r a r el dado. dicho brevemente. o p o r q u e hayan fracasado todas las tentativas de encontrar una ley y hayan quedado falsadas todas las predicciones. ni la aparición repetida de desviaciones (que. que se le h a de menear bien. etc. en todos los efectos reproducibles.La probabilidad l9l mentos razonablemente representativos (o razonablemente «buenas m u e s t r a s » ) . En tales casos. pero las reglas p a r a t i r a r el dado correctamente (agitar el cubilete) están elegidas de tal modo que nos i m p i d a n m e d i r las condiciones iniciales. lo que nos falta.o que p r o h i b e es que tengamos desviaciones sistemáticas —tales como las que van en u n a dirección concreta. Así pues. H a y otros casos en que las predicciones p u e d e n no dar resultado : quizá p o r q u e hasta el momento no haya sido posible formular leyes adecuadas. la diferencia reside en el hecho de que hasta ahora hemos sido capaces de predecir con éxito aquellos movimientos. LEY Y AZAR A veces oye uno decir que los movimientos de los planetas obedcf cen a leyes rigurosas. es u n conocimiento suficiente de las condiciones iniciales. tal vez desesperemos de encontrar nunca una ley satisfactoria http://psikolibro. Llamaré «. 69. el modo científico de predecir se desmorona. lo mismo que ocurre en el caso de otras leyes. n a t u r a l m e n t e . pero no los resultados individuales de las tiradas de un dado. sino la mejor posible en todo cuanto es reproducible y contrastable. o la aparición de segmentos atípicos de u n modo defin i d o — en forma previsible y reproducible. y. son típicas de las sucesiones p r o b a b i l i t a r i a s ) . en p a r t i c u l a r . mientras que están «prohibidos» segmentos atípicos o no representativos.

y p o r lo demás no podemos saber nada acerca de la existencia o inexistencia de leyes o de irregularidades *^. cuando los experimentos individuales llevados a cabo en idéntico marco de condiciones p a r t a n de condiciones iniciales diversas. y den lugar. especialmente. p u e d e decirse. razonando del modo siguiente: No http://psikolibro. Del hecho de que una sucesión sea azarosa no podemos siquiera inferir que sus elementos no p u e d a n predecirse. del mismo modo que encontramos regularidades causales cuando las predicciones que deducimos de leyes vienen a corroborarse. a menos que el problema no nos interese deniasiado : como puede ocur r i r .com . y ésta es la razón p o r que h e llamado azarosos [en inglés: «chance-Zi&e». " En este párrafo ha desestimado (debido a su carácter metafísico) una teoría metafísica que ahora —en mi Postscript-^ recomiendo encarecidamente. y menos que nada cabe inferir de tal hecho el hecho «objetivo» de que no existan leyes * ' . Aun cuando mientras escribía este libro me daba cuenta de tener creencias metafísicas. cuando nuestras estimaciones probabilitarias resultan confirmadas. el último apartado de mi Postscript. Quizá la tesis siguiente es más digna de atención que aquella idea metafísica. A veces se ha defendido una tesis objetiva. ni que sean «debidos al azar» en el sentido subjetivo de conocimiento insuficiente. y aunque señalé incluso el valor sugerente de las ideas meta» físicas para la ciencia. a resultados diversos. según pienso. lit. pues. " Hubiera ganado en claridad. cuando nos damos p o r satisfechos con las predicciones frecuenciales). pero no la estudiaré aquí (ef. pues me pa« rece que abre nuevas perspectivas. los apartados 71 y 7 8 ) . será azarosa una sucesión de resultados experimentales cuando el mareo de condiciones que la define difiera de las condiciones iniciales. opuesta a la s u b j e t i v a .blogspot. del desorden ni de la aleatoriedad. T a l vez no sea enteramente inutilizable la definición de azar implícita en esta tesis. sugiere soluciones a ciertas serias dificultades. situación en que hablamos de «azar» debido a que no sabemos cuáles son las condiciones iniciales (y cabe concebir que un físico e q u i p a d o con buenos instrumentos pueda predecir una tirada que otras personas no p u e d a n ) . En cuanto a si existen sucesiones azarosas cuyos elementos no sean previsibles de ninguna forma. Si nuestra predicción tiene éxito podemos h a b l a r de «leyes». «parecidas al azar» o «como el a z a r » ] a las sucesiones probabilitarias. y ta] vez sea verdadera. Encontramos el «azar» en sentido objetivo. pero debería hacerse resaltar enérgicamente que el concepto que así se h a definido no se opone al de l e y . y criticarlas —pese a no poderse refutar—. o sea. Véase. En general.192 La lógica de la investigación científica (aunque no es probable que dejemos enteramente de hacer intentos. no había despertado al hecho de que cabe argumentar racionalmente contra ciertas doctrinas metafísicas. Sin emliargo. p o r ejemplo. es algo que ignoro. en cuanto que se apoya en la idea metafísica de que los eventos están — o no están— determinados en sí mismos. en ningún caso podemos decir definitivamente que no hay leyes en un campo determinado (y esto es una consecuencia de la imposibilidad de verificación) : lo cual quiere decir que mi tesis convierte en subjetivo el concepto de azar * ' . Hablo de «azar» cuando lo que sabemos no es suficiente para predec i r : como ocurre al tirar el dado. *' Esto no quiere decir que haga aquí ninguna concesión a una interpretación subjetiva de la probabilidad.

si bien liltimamente ba sufrido severas c r í t i c a s : la de que todos los eventos observables deben ejcplicarse como macro-eventos. o unificar nuestras teorías empleando bipótesis explicativas del tipo mencionado (esto es. ya que sabemos que existen sucesiones azarosas construidas de acuerdo con una regla matemática (cf. a partir del carácter azaroso de u n a sucesión. pero puedp haber otros argumentos en favor de lo objetivamente fortuito: y uno de ellos. El hecbo de que una sucesión tenga u n a distribución bernoulliana no es síntoma de la ausencia de leyes. Al valorar el éxito de semejantes intentos sería un error pensar que bastarán alguna vez bipótesis no estadísticas acerca de los micro-eventos y de sus interacciones p a r a explicar los macro-event o s .com . ' Como Schlick dice en Die Kausalitat in der gegenwiirtigen Physik. como valores medios. hipótesis que expliquen los efectos observables como sumas o integraciones de m'cro-eventos). especialmente. ciertamente.La probabilidad 193 No solamente no es posible inferir. Como ocurre con otras de la misma índole. 1931. apartados *90 y sig. ba quedado corrol)orada la suposición de libertad de secuelas. ya que sólo cabe deducir conclusiones estadísticas de premisas estadísticas. que equivale a ¡a bijiótesis de que no es posible descubrir tales leyes sencillas. debido a Alfred Landé (la «cuchilla de Landé») tiene gran trascendencia a este respecto (trato de él eitensamente en mi Postscdpt. 70. ni siquiera podemos inferir —partiendo de la corroboración de estimaciones p r o b a b i l i t a r i a s — que la sucesión misma sea completamente irregular. y m u c b o menos idéntico con la ausencia de leyes «por definición» ^. estimaciones jrecuenciales hipotéticas.blogspot. o genera!i/ar. p e r o esto es todo. pueden ocurrírsenos a veces cuando estamos ocupados con el estudio de las leyes referentes a micro-eventos. es decir.). Dichas estimaciones son siempre bipótesis independientes. o sea. si el experimento está ideado (como en el caso de tirar una perra chica dando vueltas) para que las condiciones varíen. del azar o de la ausencia de leyes. Por tanto. Naturwissenschallen 19. el apéndice I V ) . sigo estando de acuerdo con lo que entonces decía. el quo determinados aspectos de nuestros resultados se repitan mientras que otros yaríen irregularmente no constituye un argumento a favor de que lo otijetivo sea fortuito. 157. acumulaciones de ciertos micro-eventos (doctrina algo pareí'ida a ciertas formas de m a t e r i a l i s m o ) . L A DEDUCTIBILIDAD DE MACRO-LEYES A PARTIR DE MICRO-LETES Hay una doctrina que casi b a llegado a convertirse en un prejuicio. En cuanto a esto. que. 13 http://psikolibro. pero que podemos repetir jamás con precisión un experimento: lo más que podemos hacer es mantener constantes ciertas condiciones y dentro do ciertos límites. parece ser el resultado de una bipóstasis metafísica de una regla metodológica a la (jue por sí misma no cabe bacer objeciones: me refiero a la regla de que deberíamos tratar de simplificar. los apartados 43 y 5 8 ) —frente a los eventos que la c o n s t i t u y e n — . además. pues necesitaremos. pág. n a d a acerca de la conformidad o disconformidad a leyes de los eventos individuales. No liemos de ver en el éxito de las jtrcdicciones de probabilidad otra cosa que un síntoma de la ausencia de leyes sencillas en la estructura de Ja sucesión (cf.

http://psikolibro.194 La lógica de la investigación científica nunca p u e d e n ser deducidas de éstas. y las amplias diferencias existentes entre la estadística clásica. March dice muy bien (Die Grundlagen der Quantenmechanik. página 250) que las partículas de un gas no pueden comportarse «. en toda deducción en que se obtienen leyes estadísticas a p a r t i r de micro-suposiciones de carácter determinístico o «preciso». pero esto no implica en absoluto que sean «evidentes» ni válidas a priori. página 282. quien la ha atacado en el último párrafo de una interesante carta que reproduzco en el apéndice *XII. pág.. Las estimaciones estadísticas — o los enunciados frecuenciales— no p u e d e n nunca deducirse simplemente de leyes de tipo «determinístíco». ° VON MISES. 1936.com . la de Bose-Einstein y la de Fermi-Dirac hacen ver hasta qué p u n t o están lejos de ser a s í : estas estadísticas p o n e n de manifiesto cómo p u e d e n combinarse asunciones especiales con hipótesis equiazarosas. Pero expresada en la forma de que las conclusiones probabilisticas necesitan premisas probabilisticas —por ejemplo. 1930. 1930). pero a través de todas estas variaciones ^ A. 207 (cf. con lo cual se llega en cada caso a definiciones distintas de las sucesiones de referencia y de las propiedades p r i m a r i a s p a r a las que se asume una equidistribución.. En ella podremos discernir u n a extraña clase de r e g u l a r i d a d . por la sencilla razón de que p a r a deducir predicción alguna de tales leyes se necesitan condiciones iniciales. I m a g i n e m o s u n a cascada. Es sorprendente el hecho de que las suposiciones frecuenciales de la física teórica son en gran medida hipótesis equiazarosas. mucho más tarde adoptó —al menos provisionalmente— una interpretación frecuencial (de la teoría cuántica). Jordan (véase AnschauUche Quantentheorie. premisas de la teoría de la medida. entran suposiciones acerca de la distribución estadística de las condiciones iniciales: esto es. Las estimaciones frecuenciales forman u n a clase especial de h i p ó t e s i s : son prohibiciones que hacen algo así como referirse a regularidades de lo grande *. 1931. cada una tiene que comportarse de acuerdo con el comportamiento de las demás. Über kausale und statistische Gesetzmiissigkeiten in der Physík. Con el ejemplo siguiente p o d r e m o s tal vez dar u n a imagen del hecho de que las suposiciones frecuenciales son indispensables incluso a u n q u e nos sintamos inclinados a pasarnos sin ellas. *' La teoría propuesta por Von Mises y que recojo aquí ha sido controvertida por varios físicos. asunciones estadísticas específicas *^. me parece que mi tesis queda más apoyada que invalidada por los ejemplos que aduce Jordan. Otro critico de esta tesis ha sido Albert Einstein. como les parece. Von Mises lo h a enunciado muy claramente : «ni el teorema más minúsculo de la teoría cinética de los gases se sigue de la física clásica sola. Naturwissenschajten 18. en donde Jordan emplea el hecho de que se han demostrado recientemente algunas hipótesis ergódicas como argumento contra mi tesis). pues el t a m a ñ o de las corrientes que componen la chorrera varía. Erkenntnis 1. sin supuestos adicionales de índole estadística» ^.blogspot. En lugar de éstas. crso que Einstein pensaba entonces en una interpretación subjetiva de la probabilidad y en un principio de indiferencia (que 'en la teoría subjetiva parece como si no fuese un supuesto de equiprobabilidad). en las que entran ciertas asunciones equiprobabilisticas—. entre ellos por P. Puede considerarse que uno de los principios más fundamentales de la teoría cuántica es el de que el todo es más que la suma de las partes». y de c u a n d o en cuando algo de agua salpica y se separa de la vena p r i n c i p a l .

P e r o sólo cabría obtenerse de este modo ésta o aquélla fluctuación individual. no las regularidades estadísticas recurrentes que hemos descrito. por la capacidad que le proviene de ser u n elemento de la sucesión a — e n símbolos ^ : k e a— y defino ahora la probabilidad formalmente singular del modo siguiente : „P.». que conciernan la distribución frecuencial de las condiciones iniciales recurrentes. por lo menos la suposición de que ciertas condiciones iniciales r e c u r r i r á n una y otra vez p a r a muchos grupos diferentes de partículas (lo cual viene a equivaler a un enunciado universal) : llegamos a u n resultado estadístico si y sólo si hacemos tales asunciones estadísticas específicas — p o r ejemplo. es un elemento de la clase (o de la sucesión) .).. por tanto. ya que no es posible adscribir probabilidades a acontecimientos aislados. etc. Para explicar estas ú l t i m a s necesitamos estimaciones estadísticas. predecir la ruta de u n volumen cualquiera de agua —digamos. http://psikolibro. que sería posible predecir de u n a molécula cualquiera situada muy por encima de la caída de agua. Descontando ciertos problemas de h i d r o d i n á m i c a aún no resueltos (referentes a la formación de torbellinos. «la probabilidad de sacar cinco en la próxima tirada con este d a d o es 1/6». si se nos dan unas condiciones inciales suficientemente precisas... de u n grupo de moléculas— con el grado de precisión que queramos. e . en principio. o a u n elemento aislado de cierta clase de acontecimientos * ' : por ejemplo. sino solamente a sucesiones infinitas de acontecimientos o de eventos. llamado cópula. empleo «aPtW)» p a r a denotar la probabilidad formalmente singular de que cierto acontecimiento k tenga la p r o p i e d a d /?. calcular la trayectoria de un niímero cualquiera de p a r t í c u l a s . de hecho. de deducir cada u n a de las fluctuaciones estadísticas individuales de la cascada. De este m o d o sería posible.. es fácil interpretarlos como correctos.. P o r lo general.com . Sin embargo. 71.. podemos. P o d e m o s suponer. y — d a d a s que estén las condiciones iniciales suficientes— seríamos capaces. ENUNCIADOS PROBABILITARIOS FORMALMENTE SINGULARES Llamo «formalmente singular» a un enunciado probabilitario cuando adscribe una probabilidad a u n acontecimiento aislado. dónde llegará al socaz. significa «. en qué p u n t o pasará sobre el borde. o cda probal)ilidad de sacar cinco en u n a tirada aislada cualquiera (con este d a d o ) es 1/6». etc.. estos enunciados no se consideran enteramente correctos en su formulación. sin más que definir las probaÍ>ilidades form a l m e n t e singulares valiéndonos del concepto de probabilidad objetiva o frecuencia r e l a t i v a . ' El signo «.». desde el p u n t o de vista de la teoría frecuencial. en principio.. y menos la distribución estadística general como tal. por enunciados estadísticos.(p) = ^F(P) (k 6 a) (Definición) * En el texto alemán se pretendía con el término í^formalistisch)} comunicar la ^ idea de un enunciado singular en su forma (o «formalmente singular») aunque su sentido pueda estar definido.blogspot.La probabilidad 195 aparece cierta regularidad que sugiere irresistiblemente u n efecto estadístico. en principio.

pero está perfectamente claro que se refiere a todas las sucesiones de tiradas con dados correctos. Esta sencilla definición. igual a la p r o b a b i l i d a d de la propiedad p en la sucesión de referencia a. a saber . n a t u r a l m e n te. la probabilidad de que m u e r a u n a persona concreta en un plazo dado puede t o m a r valores m u y diferentes según la consideremos como m i e m b r o de su grupo de edad. Lo único que h a cambiado es que. un enunciado probabilitario formalmente singular sería incompleto si no enunciase explícitamente u n a clase de referencia. dado que sea suficientemente numerosa p a r a perm i t i r que la estimación probabilitaria se base en una extrapolación estadística razonable y esté apoyada p o r u n a cantidad suficiente de datos c o r r o b o r a d o r e s ) . p o r http://psikolibro. Los enunciados que nos informan sobre el resultado real de acontecimientos aislados —los cuales no se refieren a frecuencias. P o r ejemplo. tanto antes como después del suceso. por definición. y. de BU grupo profesional. Pero a u n q u e a menudo no se menciona explícitamente ct. El concepto de enunciado p r o b a b i l i t a r i o formalmente singular nos p r o p o r c i o n a u n a especie de puente con la teoría subjetiva. Y no es posible dar u n a regla general con arreglo a la cual fuera posible escoger una clase de referencia e n t r e varias posibles (la clase de referencia más restringida es a m e n u d o la más a p r o p i a d a . ayudarnos a aclarar algunos intrincados problemas de la teoría cuántica m o d e r n a (cf.blogspot. se dice a veces que la p r o b a b i l i d a d t. los apartados 75 y 7 6 ) .8 (o ¿8). el p r i m e r ejemplo citado no especifica ninguna sucesión de referencia a. y preguntar cuál es el valor de pPií/J) : y esta p r o b a b i l i d a d vale. lo mismo que pP¡. pueden sugerirnos. basándonos en la información k e p {o \a k e p) — q u e se nos puede proporcionar tras de observar el suceso—. 1. sino que tienen la forma «fc c tp»— no p u e d e n cambiar la p r o b a b i l i d a d de éstos. en cuanto elemento de diversas clases de referencia.(^) = 0. esta opinión es enteramente e r r ó n e a : a P t ( / í ) vale siemp r e lo mismo. q u e elijamos otra clase de referencia. resulta ser sorprendentemente ú t i l . JVo pocas de las llamadas paradojas de la p r o b a b i l i d a d desaparecen en cuanto caemos en la cuenta de que p u e d e n adscribirse probabilidades diferentes a uno y el mismo acontecimiento o evento. incluso. sin embargo. podeuros elegir u n a nueva clase de referencia. etc.196 La lógica de la investigación científica Lo cual p u e d e expresarse lingüísticamente como sigue : la probabilid a d formalmente singular de que el evento k tenga la p r o p i e d a d p — d a d o que h sea un elemento de la sucesión a— es. Desde luego. Como hace ver la definición. Así. y piiede.Pj(/3) de u n evento antes de que suceda es distinta a la del mismo después de h a b e r o c u r r i d o : antes puede ser igual a 1/6. solemos saber en tales casos de qué a se t r a t a : así. mientras que después sólo p o d r á valer 1 ó 0. casi obvia.com . y entonces resollará tal vez p a l m a r i o que p u e d e n expresarse diversos enunciados prohabililarios formalmente singulares acerca del mismo evento. En muchos casos p u e d e n existir diversas sucesiones de referencia p a r a un evento k.

Pero sigo estando conforme con la mayor parte de lo escrito. de suerte que puedan considerarse las «frecuencias» como resultado de propensiones. a la vez. considero la interpretación dn propensiones como una conjetura acerca do la estructura del mundo. P u e s podemos acordar que interpretaremos la probab i l i d a d formalmente singular como el «grado de creencia racional» (siguiendo a K e y n e s ) . por tanto.blogspot. Rechazo. es decir. con tal de que las «clases de referencias estén determinadas por las condiciones que definen un experimento. Dicho de otro modo : p u e d e ocurrir que no sepamos n a d a acerca de u n evento. como p o d r á verse en el apartado siguiente. pero sí p a r a expresar todo lo que sabemos acerca de él p o r medio de u n enunciado probabilitario formalmente singular que tiene el aspecto de una predicción indefinida acerca del evento concreto del caso *^. y —de mi Postscript— los capítulos *II *II] y *V. Pero continúo objetando a la tesis de que la teoría do la probabilidad deba interpretarse de este modo: es decir. esta información no nos capacita p a r a predecir cuál será la propiedad del evento en cuestión. es cierto. t a m b i é n con la teoría del ámbito. n a d a se sigue de u n enunciado frecuencial). sin embargo. con tal de que permitamos que nuestras «creencias racionales» se guíen p o r u n enunciado frecuencial objetivo. Ahora no planteo objeciones a la opinión de que un evento pueda estar en suspenso.La probabilidad 197 t a n t o . y este ú l t i m o constituirá la información de que dependen nuestras creencias. e incluso creo que el mejor modo de interpretar la teoría de la probabilidad es como una teoría de ios propensiones de los eventos a resultar de un modo u otro (véase mi Postscript). a su interpretación como predicciones indefinidas : como si dijéramos.com . de que es algo todavía en suspenso *^. no planteo ninguna objeción a la interpretación subjetiva de los enunciados probabilitarios acerca de eventos aislados. excepto que pertenece a cierta clase de referencia en la que se h a contrastado con éxito cierta estimación de p r o b a b i l i d a d . sino más bien una aserción acerca de la p r ó x i m a t i r a d a : una aserción de que su resultado está. Considero. Considero equivocadas todas las tentativas de hacer una interpretación objetiva de este tipo (que Jeans ha debatido largamente. Esto quiere decir que no objeto n a d a mientras reconozcamos claramente que los enunciados frecuenciales objetivos son fundamentales. como confesiones de nuestro deficiente conocimiento acerca del evento concreto en cuestión (sobre el cual. http://psikolibro. det e r m i n a d o e i n d e t e r m i n a d o . entre o t r o s ) : cualesquiera que sean los aires indeterminísticos que p u e d a n Opino actualmente que es posible abordar de un ftiodo mucho más sencillo la cuestión de las relaciones entre las distintas interpretaciones de la teoría de la probabilidad: dando un sistema formal de axiomas o postulados y demostrando que se satisface por las diversas interpretaciones. que la mayoría de las consideraciones que se hacen en el resto del capítulo (apartados 71 y 72) han quedado superadas: véanse el apéndice *IV. toda interpretación de los enunciados probabilitarios formalmente singulares — o predicciones indefin i d a s — que los convierta en enunciados acerca de una situación objetiva distinta de la situación estadística o b j e t i v a : me refiero a la opinión segiín la cual u n enunciado sobre la p r o b a b i l i d a d 1/6 al echar u n dado no es una mera confesión de que no sabemos n a d a definido (teoría subjetiva). Así pues. ya que son los únicos empíricamente contrastables.

y. todas implican la idea metafísica de qiie no solamente podemos deducir y contrastar predicciones. el apartado 35). 128 Y sig)- http://psikolibro. que propongo para su discusión en el «Epílogo metafísico» de mi Postscript. considero significativa la practicabil i d a d de la propuesta de W a i s m a n n : es satisfactorio encontrar que una teoría más comprehensiva puede salvar el vacío — q u e al principio parecía insalvable— entre los diferentes intentos de a b o r d a r el *' Esta caracterización algo despectiva cuadra perfectainenle a mis propias opiniones. págs.blogspot. y que el enunciado menos falsable sería el más probable lógicamente (por otra parte. ^ Ordinariamente (cf. han intentado sacar a luz las afinidades entre la p r o b a b i l i d a d lógica y la numérica. y podemos decir. el apartado 3 7 ) con el de p r o b a b i l i d a d lógica. la introducción de la teoría del ámbito resulta verdaderamente superflua. y. Mas si tenemos ya a nuestra disposición una teoría frecuencial. considerar que las frecuencias determinan un sistema de medida de ámbitos. aquél e n t r a ñ a ^ a este ú l t i m o ) . 72. y. sobre u n concepto que coincide (cf. Debe decirse. al mismo tiempo. sino que — a d e m á s — la Naturaleza está más o menos « d e t e r m i n a d a » (o « i n d e t e r m i n a d a ) ) ) : de modo que el éxito (o el fracaso) de las predicciones no habría de explicarse por las leyes de que aquéllas se deducen. Logische Analyse des ff^ahrscheiniichkeitsbegriffes (Erkenninís 1. Entre el concepto de probabilidad lógica y el de probabilidad numérica objetiva o formalmente singular existen ciertas afinidades. L A TEORÍA DEL ÁMBITO He dicho en el a p a r t a d o 34 que un enunciado falsable en m a y o r grado que otro puede describirse como lógicamente más improbable que éste. denominándolas «la interpretación de propensiones de la probabilidad». Creo factible erigir u n a teoría de la p r o b a b i l i d a d sobre estos c i m i e n t o s . 1930. p o r ello. en realidad. Algunos filósofos de la probabilidad (Bolzano.com . W a i s m a n n ) h a n intentado basar el cálculo de probabilidades sobre el concepto de ámbito lógico. por tanto. sino —sobre ello y por encima de ello— por el hecho de que la Naturaleza estaría realmente constituida (o no constituida) conforme a tales leyes **. que este plan viene a ser como coordinar las frecuencias relativas con ciertas «predicciones indefinidas» -—tal como hemos hecho en el a p a r t a d o anterior al definir los enunciados probabilitarios formalmente singulares. sin embargo.198 La lógica de la investigación científica a d o p t a r estas interpretaciones. W a i s m a n n '^ h a propuesto m e d i r el grado de relación m u t u a entre los ámbitos lógicos de diversos enunciados (algo así como sus razones) p o r medio de las frecuencias relativas correspondientes. ' WAISMANN. que este método de definir la probabilidad es practicable sólo si se h a construido previamente una teoría frecuencial: pues de otro modo h a b r í a que p r e g u n t a r cómo se definen a su vez las frecuencias empleadas p a r a definir el sistema de medida. Von Kries. No obstante esta objeción.

I n d i c a r é ahora sumariamente cómo podría justificarse este procedimiento. http://psikolibro. y cp entonces t e n e m o s : {k)[Fsb{k e y) > Fsb{k e p] (cf. en realidad. Puede mostrarse que. en los casos que interesan (tales como los de a l e a t o r i e d a d ) . sin embargo. la teoria de W a i s m a n n p i d e ciertas ligeras modificaciones. es válida la relación de subclasificación. si existe aleatoriedad podemos coordinar las frecuencias relativas con los ámbitos con objeto de hacer medibles estos últimos. en este caso. Con todo. Pero esto es precisamente lo que hemos hecho en el a p a r t a d o 71 —si bien indirectamente— al definir los enunciados probabilitarios formalmente singulares. ámbitos de enunciados no c o m p a r a b l e s ) . de los supuestos que admitimos podríamos haber inferido inmediatamente que ^P. y y /3. si a es n u m e r a b l e y p u e d e aceptarse como sucesión de referencia. especialmente entre las interpretaciones subjetiva y objetiva. Será igual únicamente si existe una clase de referencia a (que p u e d e ser la clase universal) con respecto a la cual se cumpla la siguiente ley (que. el a p a r t a d o 33) de suerte que la p r o b a b i l i d a d lógica o ámbito del enunciado (fe e y ) h a de ser menor o igual a la de (fe c /3). Si entre dos clases de p r o p i e d a d e s .La probabilidad 199 p r o b l e m a . la nota 2 del apartado 4 8 ) no sólo p r e s u p o n e haber unos ámbitos que pueden compararse p o r medio de sus relaciones de subclasificación (o de sus relaciones de e n t r a ñ a m i e n t o ) . puede decirse. que entraña considerables dificultades. y. p e r o . tiene la forma de una «ley n a t u r a l » ) : Si no se cumple esta «ley natural» —con lo cual podemos asumir que h a y aleatoriedad desde este punto de vista— se toma la desigualdad. Esto significa que una comparación entre ámbitos ha de llevar — e n el caso de aleatoriedad— a la misma desigualdad que una comparación entre frecuencias relativas. este último supuesto.com .(y) < aP. que p u e d e n llegar a compararse incluso ámbitos que se solapan sólo parcialmente (es decir. lo cual justifica el procedimiento de coordinar frecuencias y ámbitos con objeto de medir estos ú l t i m o s : al hacer esto convertimos en comparables los enunciados en cuestión (que no lo eran por el método de las subclases). t e n e m o s : aF(y) < „F(P).blogspot. es superfluo. Su concepto de razón de ámbitos (cf. además — y de u n modo más general—. P o r tanto. sino.(p). la comparación de las subclases y de las frecuencias h a n de llevar a resultados análogos.

que a p r i m e r a vista parecía tan e m p e d e r n i d o . trivial— de probabilidad formalm e n t e singular. pues. hemos vuelto al punto de p a r t i d a . al p r o b l e m a de la interpretación de la p r o b a b i l i d a d . http://psikolibro.blogspot. Y ahora nos encontramos con que cabe e l i m i n a r completamente el conflicto entre las teorías objetiva y subjetiva.com .200 La lógica de la investigación científica Así. mediante la definición — e n cierta m a n e r a .

dicha teoría no quedaría refutada necesariamente si algún día fuesen posibles mediciones con el grado de precisión indicado.blogspot. que debe dárseles u n a interpretación estadística: e interpretadas de esta suerte. 2 ) T r a t a r é de hacer patente que ni el sistema de fórmulas de la teoría cuántica ni su interpretación estadística son incompatibles con medidas de mayor grado de precisión que el permitido p o r el principio de incertidumbre. como enunciados sobre los márgenes de incertidumbre debidos a los límites de precisión que podemos alcanzar en nuestras mediciones.com . Admito que su escepticismo es saludable y que su desconfianza tiene fundamento . Intentaré mostrar que dichas fórmulas han de interpretarse corno enunciados probabilitarios formalmente singulares (cf. P e r o . algo audaz. Empezaré sentando anticipadamente las principales conclusionéB que surgirán en el análisis que voy a realizar. http://psikolibro. Es un hecho innegable que en las discusiones epistemológicas vienen p a r t i c i p a n d o ardientemente físicos cuánticos.CAPITULO NOVENO Algunas observaciones sobre la teoría cuántica El análisis del problema de la probabilidad que hemos realizado ha puesto a nuestra disposición unos instrumentos que podemos ahora someter a contraste. el apartado 7 1 ) . 1 ) En la teoría cuántica existen ciertas fórmulas matemáticas qvte Heisenberg h a interpretado a base de su principio de i n c e r t i d u m b r e : esto es. tales fórmulas afirman que existen ciertas relaciones entre ciertos márgenes de ^dispersión» o «. mientras t a n t o . de abordar uno de los p r o b l e m a s centrales de la física p o r medios filosóficos o lógicos h a de despertar la desconfianza del físico. lo cual hace sospechar que ellos mismos tienen la sensación de que es menester buscar en la tierra de nadie que se encuentra entre la lógica y la física la solución de muchos de los problemas de la teoría cuántica aún por resolver. y con todo. es decir. Es seguro que m i tentativa. aplicándolos a uno de los problemas más frecuentados de la ciencia m o d e r n a : valiéndome de ellos intentaré analizar y aclarar algunos de los puntos más obscuros de la m o d e r n a teoría cuántica. Así pues. tengo cierta esperanza de llegar a vencer u n o y otra.varianciay> o «diseminación» (a las que llamaremos ((relaciones estadísticas de dispersión»). merece la pena de recordar que en cualquier r a m a de la ciencia pueden m u y bien b r o t a r m u l t i t u d de cuestiones principalmente de carácter lógico.

que Hcisenberg ha afirmado.ipzig. 4 ) Aún m á s : este supuesto adicional de Heisenberg. sigo considerando de importancia el presente capitulo. En cuanto a la controversia sobre la «causalidaíl)). Menciono esta restricción porque se encuentran allí problemas —tales como la interpretación de la equivalencia entre un cam])o ondulatorio cuantizodo y un gas corpuscular— a los que sólo podrían aplicarse mis argumentos (en el caso de que pudiera hacerse en absoluto) si se los adaptara a ellos con sumo cuidado. En mi Postscript se encontrarán mis concepciones actuales. ni acerca de los puntos principales do mi crítica. 1933. no será una consecuencia lógica que quepa dodiicir de las fórmulas de la t e o r í a : se trataría más bien de un supuesto separado o su[)lementario. Puede ser justo. THIRRING. Viena y Ix. en realidad contradice —como trataré de poner de manifiesto— a las fórmulas de la teoría cuántica si se las interpreta estadísticamente: pues no sólo son compatibles con ella mediciones más jirccisas. H. En su desarrollo evitaré todos los razonamientos matemáticos y con una sola excepción— todas las fórmulas m a t e m á t i c a s . Con todo. T H I R R I M . http://psikolibro. el apartado 76. Quizá podrían caracterizarse las páginas que siguen como una investigación acerca de los fundamentos de la teoría cuántii'a ^. decir también que considero que la hazaña de los creadores de la teoría cuántica m o d e r n a es una de las mayores de toda la historia de la ciencia *'. hasta tal punto que T h i r r i n g ha podido decir que la teoría cuántica «continúa siendo un misterio impenetrable para sus propios creadores. página 30).com . En beneficio de la claridad. DIP Wandlwif^ des Begrifhsvxtems der I'hysik íonsayo de Krixe und Neuaufbau in den pxakten Wisseiuchajten. mis críticas son a menudo severas. Pero mi interpretación de la teoría cuántica ha variado juntamente con la de la teoría de la probabilidad. y con la sola excepción del apartado 77 (que está basado en uu error). . esta contradicción es la que origina todas aquellas dificultades jxir ipic se encuentra cercada la admirable estructura de la física cuántica m o d e r n a . sino (pie cabe describir experimentos imaginarios que muestren la posibilidad de las mismas. pero omitiré los problemas concernientes a los campos ondulatorios (teoría de Dirac de la emisión y la absorción.202 ha lógica de la investigación científica 3 ) P o r tanto. según ellos mismos admiten» ' . Fünl Wiener Vortrdfio. especialmente. sino «pie me ocuparé exclusivamente de las consecuencias lógicas de su interpretación física debida a Born. por tanto. Eln mi opinión. Verlag Deulickc. «segunda cuantización» de las ecuaciones de campo de Maxwell-Dirac). por MARK. pro])ongo que disintamos de la metafísica indeterminista (}ue es tan p o p u l a r actualm e n t e .blogspot. HAHN. será posible hacer tal cosa p o r q u e no voy a poner en cuestión si es correcto el sistema de las fórmulas matemáticas de dicha teoría. NOBKLING y MI•:^•CER. *' No he camhiado de opinión en este asunto. la existencia de un límite para la precisión que se puede alcanzar. En todo lo que sigue me limitaré a discutir la interpretación de la física cuíntica. Lo que la distingue de la metafísica determinista que estaba en boga hasta hace poco entre los físicos no es tanto su mayor lucidez cuanto su mayor esterilidad. y allí argumento en favor del indeterminismo —si bien de un modo independiente de la teoría cuántica—.

HEISENBERG. EcKART y F. de Lorentz-Eilzgerahi.com . por ejemplo. pág. ingl. ni siquiera a la frecviencia de sus revoluciones (ya que las frecuencias emitidas que iniedcn observarse en forma de líneas espectrales no podían identificarse con las frecuencias de las revoluciones electrónicas). esto es. no jiarece que su programa se haya llevado a cabo del loilo : ia Naturaleza logra todavía escondernos hábilmente diversas magniliidrs incluidas en aquélla. Incluso desde el punto de vista de la propia interpretación que hace Heisenberg de su teoría. de magnitudes inaccesibles a la observación e x p e r i m e n t a l . Esta situación está ligada al llamado princAjtio de incertidumbre. que quizá pueda explicarse del modo siguiente. Esta hipótesis trataba de explicar el resultado negativo de los experimentos do Miehelson y Morley haciendo uso de magnitudes inobservables. Hay cierto parecido entre esta situación y aquella con la que se encontró Einstein cuando trató de r e i n t e r p r e t a r la hipótesis de la contracción. Einstein hizo ver cómo podían eliminarse los eventos inobservables inherentes a la teoría de Lorentz. y absorberse parte de la luz dispersada por aquél en el instru' W. o a l ' m e n o s de B contenido matemático . C. Tal vez podría uno sentirse inclinado a decir lo mismo de la teoría de Heisenberg. como eran los movimientos relativos al éter inmóvil de Lorentz : o sea. Heisenberg cs[)eraba que al eliminar tales magnitudes inobservables lograría curar a la teoría de Bohr de sus limitaciones. de magnitudes inaccesibles a la contrastación exi)er¡mental. The Physical PrinTheory.blogspot. y ambas echaban mano del insatisfactorio suptiesto de ([ue existan eventos tísicos y magnitudes definidas físicamente que la Naturaleza consigue esconder de nosotros haciéndolos inaccesibles para siemjire al contraste de las observaciones. refiero principalmente Quantentheorie (1930). En la teoría de Bohr. en su intento por asentar la teoría atómica sobre una nueva base. ciples of the Quantum Zeitschrift für Physik 3 3 . 1925. E L PROGRAMA DE H E I S E N B E R G T LAS RELACIONES DE INCERTIDUMBRE Heisenberg empezó. Toda medición física requiere un cambio de energía entre el objeto medido y el aparato de medida (que puede ser el mismo observador) : puede dirigirse sobre el objeto un rayo de luz. Tanto en este caso como en el de las conce[)ciones de Bohr. podríamos decir. con un programa epistemológico ^: el de librar a la teoría de «inobservables». Chicago.en lo sucesivo me a la obra de Heisenberg Die physihalischen Prinzipien der trad. 879. el de librarla de elementos metafísicos. 1930. i)arece que aún caben muchos U perfeccionamientos. http://psikolibro. aiiarecían tales magnitudes inobservables: no hay n a d a observable por medio de experimentos que corresponda a las órbitas de los electrones. las teorías que necesitaban ser reformadas explicaban ciertos ])rocesos naturales observalilcs.Algunas observaciones sobre la teoría cuánúca 203 73. enunciado por Heisenberg. que había precedido a la p r o p i a de Heisenberg. sin embargo. HoYT. por C.

que se encontrará. en principio es imposible p r e d e c i r la trayectoria de una partícula: «en la nueva mecánica. MARCH.. pero al hacer tal cosa se interfiere de nuevo con el sistema de un modo no calculable. el estado del objeto tras la medición anterior. al menos. después de h a b e r sido m e d i d o . Pie Grundla^en der Quantenmechanik (19S1). se cumple p a r a ellas el teorema de que no p u e d e n ser medidas con precisión simultáneamente. p o r la relación de incertidumbré^ E n lo que se refiere a otras coordenadas se tienen relaciones análogas. En el caso de objetos macroscópicos puede despreciarse esta interferencia entre el proceso de medir y el objeto m e d i d o . Pero tal cambio de energía alterará el estado del objeto. aun cuando cada u n a de ellas sí puede serlo separadamente. P o r tanto. Así pues. De forma que la m á x i m a precisión que se p u e d e conseguir está limitada. Según las relaciones de i n c e r t i d u m b r e de Heisenberg. ya que éstos p u e d e n q u e d a r profundamente afectados — p o r e j e m p l o — al sufrir una irradiación luminosa. según Heisenberg. así pues.blogspot. Se admite que siemp r e es posible averiguarií p o r medio de u n a nueva medición. el m o m e n t o de la p a r t í c u l a ) . T a m b i é n se admite que es siempre posible p r e p a r a r nuestras mediciones de m o d o que no se p e r t u r b e n algunas de las características del estado q u e se va a m e d i r (por ejemplo. en consecuencia. con la posición de la p a r t í c u l a ) : y si dos magnitudes tienen esta correlación m u t u a . la medida no puede servir de base para hacer predicciones. el orden de m a g n i t u d de h — s i e n d o h el cuanto de acción de Planck—^. en u n estado diferente al que tenía a n t e s . toda medición de la posición interfiere con la de la componente correspondiente del m o m e n t o . pero sólo cabe lograr esto a costa de interferir de modo aún más violento con otras magnitudes características de tal estíido (en este caso.204 La lógica de la investigación científica mentó de medición. Pero a q u í surge la p r i m e r a dificultad. la medición hace algo así como darnos a conocer u n estado que acaba de ser destruido p o r el proceso mismo de medición. del momento p^.» ^.com . La fórmula que hemos escrito nos dice que el producto de los dos márgenes de error tiene. el concepto de 'trayectoria' no tiene ningún significado definido. pero no en el de objetos atómicos. y. al reducir el margen o intervalo de error A p ^ — nos vemos obligados a disminuir la precisión en la m e d i d a de la coordenada de posición x. esto es. la nota 2 del apartado 75. a p a r t i r del resultado de una medición es imposible inferir el estado preciso de u n objeto atómico inmediatamente después de h a b e r sido medido . 55 http://psikolibro. De ahí que si aumentamos la precisión de una de la medidas —digamos. Las relaciones de incertiPara la deducción de esta fórmula. Se sigue de ella que u n a medición completamente precisa de u n a de las dos magnitudes tendría como precio u n a indeterminación total de la otra. cf. a dilatar el intervalo /\x. pág..

) * Mas. que creo incontestables. b) u n a medición de posición precedida de u n a de m o m e n t o o c) u n a medición de posición seguida p o r una de momento. pág.el sentido de estos conceptos. pág... (En M a r c h ' ' . Die physikalischen Prinzipien der Quanlentheorie (1930). 159. pág. es u n a p u r a cuestión de g u s t o » ' ' : con lo cual quiere decir. * WEYL. Die Kausalitdt in der gegenwartigen Physik.com .. 1 y sig. Die Naturwissenschaften 19.el que atribuyamos realidad física a la historia anterior del electrón. ' MARCH. Gruppentheorie und Quantenmechanik (2..»). 68 (cf.Algunas observaciones sobre la teoría cuántica 205 d u m b r e se aplican sólo a las magnitudes (características de estados físicos) que pertenecen a la partícula después de q u e . qvie hemos calculado. de completo acuerdo con las tesis fundamentales de B o b r y de Heisenberg mismos. op... passim (por ejemplo. s e h a n realizado las mediciones. Heisenberg dice acerca de dichos cálculos exactos: «. en las págs. es posible calcular semejante trayec* Haré ver detalladamente en el apartado 77 y en el apéndice VI que. 1931). el párrafo a que nos referimos aquí se ha omitido en la traducción inglesa. entonces no podemos atribuirle ningún s e n t i d o : resulta imposible h a b l a r de la 'trayectoria' de una partícula entre dos puntos en que ha sido o b s e r v a d o » " .) ° SCHLICK. es imposible c o n t r a s t a r l o s : lo cual ocurriría p o r q u e dichos cálculos son válidos p a r a la trayectoria entre los dos experimentos solamente si el segundo es sucesor inmediato del primero — e n el sentido de que no ha ocurrido ninguna otra interferencia en el lapso de tiempo entre u n o y o t r o — . 1931. Pero —segvín Heisenberg— estos cálculos precisos no p u e d e n utilizarse p a r a hacer predicciones. http://psikolibro.. p o r tanto. las coordenadas exactas de posición y de m o m e n t o durante todo el período de tiempo comprendido entre las dos mediciones (empezaremos limitando nuestras consideraciones exclusivamente a este i n t e r v a l o ' ' ) . Toda contrastación que p u d i e r a disponerse con el propósito de c o m p r o b a r la trayectoria entre ambos experimentos h a b r á de p e r t u r b a r l a de suerte que nuestros cálculos acerca de la trayectoria exacta p i e r d a n su validez.. ' HEISENBERG. Schlick comenta este pasaje de Heisenberg del modo siguiente: «Yo me h u b i e r a expresado aún más enérgicamente. The Theory of Groups and Quantum Mechanics. (La versión inglesa —pág. * Ahora considero que esta nota es errónea. en ciertas circunstancias. Weyl * y otros pueden encontrarse análogos comentarios. c o m b i n a n d o los resultados d e : a) dos mediciones de posición. *A1 parecer. 1931. camo acabamos de oir. En p r i n c i p i o . P o r t a n t o .* ed.blogspot. y. el caso b) nos permite calcular también el pasado del electrón antes de realizarse la primera medición (y la cita siguiente de Heisenberg parece aludir a este hecho). lo mismo que el apartado 77. 20— lo expresa perfectamente: «Es una cuestión de creencia personal». Si u n enunciado referente a la posición de un electrón en el campo de las dimensiones atómicas no es verificable. que semejantes cálculos de trayectorias que no son contrastables. sin duda. carecen de significación desde el p u n t o de vista del l'ísico. cit. la última cita del apartado 75. más abajo: «. y 57). es posible averiguar con u n a precisión ilimitada la posición y el momento de u n electrón hasta el instante de la medición: lo cual se sigue del hecho mismo de que es posible llevar a cabo varias operaciones de medida sucesivas. sería posible calcular. con los dalos obtenidos. 15.

esto es. la «positio cum momentoy) o la «trayectoria». fundir las dos interpretaciones opuestas con observaciones tales como la de que « .blogspot. y el experimento de Einstein. Y otros autores muestran vacilaciones parecidas. P e r o . entonces el formalismo de la teoría vuelve a contener elementos metafísicos. en tal caso. el problema de la existencia o de la inexistencia objetiva de una «trayectoria» —si es «borrosa» o si simplemente no la conocemos del todo— es fundamental. una trayectoria e x a c t a ) . Todas las cosas de esta índole p u e d e n aplicarse solamente a nuestros propios pensamientos (especialmente.206 La lógica de la investigación científica toria «sin sentido» o metafísica por medio del nuevo formalismo. contrastarlas p o r medio de la observación. no tiene «trayectoria». que es objetiva. . no se gana nada en absoluto cuando se intenta. Esta interpretación considera que el principio de incertidumbre es una limitación de nuestro conocimiento. La otra interpretación posible. en el de u n a *' La expresión «borroso» [en ingl. subsiste el hecho de que el p r o g r a m a de Heisenberg no se ha llevado a cabo y de que no ha tenido éxito en la tarea que se h a b í a impuesto de expulsar todos los elementos metafísicos de la teoría atómica. Lo cual hace patente que Heisenberg no h a conseguido llevar a cabo p o r completo su programa. http://psikolibro. si no sabemos cuáles enunciados.. smeared'] se debe a Schrodinger. Es revelador ver cómo los campeones de la relación de incertid u m b r e vacilan entre el tratamiento subjetivo y el objetivo.com . Por t a n t o . Podolski y Rosen —que se estudia en los apéndices *XI y *XII— ha hecho resaltar su importancia. Schlick. es subjetiva. o metafísico— a t r i b u i r a la partícula nada que sea una «positio cum momento» o u n a «trayectoria» netamente definidas: simplemente. . con Heisenberg. ya que esta situación tolera solamente dos interpretaciones. sino la combinación de estas dos magnitudes. o un momento exacto combinado con u n a posición inexacta. por consiguiente.. Según creo. por ejemplo. en principio. por tanto. la Naturaleza seguiría estando dispuesta a esconder a nuestra m i r a d a ciertas magnitudes físicas: no la posición. ya se decida uno en favor de la t^sis objetiva o de la subjetiva. La primera sería que la partícula tiene una posición y u n momento exactos (y. afirma que es inadmisible — o incorrecto. ya que —según hemos visto— cabe calcular exactamente una «trayectoria» o una «positio cum momento» d e la partícula para aquellos períodos de tiempo en los que es imposible. p e r o que es imposible p a r a nosotros m e d i r ambos simultáneamente . son v e r d a d e r o s ) » : observación que es obvio está dirigida precisamente contra la interpretación que supone que no es nuestro conocimiento. sino el momento de la partícula lo que se vuelve algo así como «difuso» o «borroso» a consecuencia de haberse medido de forma precisa su posición *^.. i n m e d i a t a m e n t e después de h a b e r sustentado la tesis objetiva — c o m o hemos l e í d o — d i c e : «Es imposible afirmar con sentido de los evento» naturales cosas tales como 'esfumamiento' o 'inexactitud'. Pero si aceptamos esta interpretación. ni el momento de la partícula. r e a l m e n t e h a dejado de ser posible u n a física 'objetiva' en este sentido. y. sino sólo una posición exacta combinada con un momento inexacto.

IIEISENBERC. pág. La mecánica cuántica. debidos a la incidencia de muchos fotones. en todos los respectos.. ya que cabe i n t e r p r e t a r la ecuación de onda de Schródinger de modo que nos dé la probabilidad de encontrar el corpúsculo en una región cualquiera dada del espacio (la p r o b a b i l i d a d está determ i n a d a por el cuadrado de la a m p l i t u d de o n d a : es grande en el interior del paquete de ondas. Heisenberg partió de la clásica teoría del electrón como corpúsculo. Schródinger h a hecho ver más tarde que su mecánica ondulatoria conduce a resultados matemáticamente equivalentes a los de la mecánica corpuscular de Heisenberg. 322 y iig. págs. desde el comienzo. al estado actual de la física e x p e r i m e n t a l : pues se limita. corresponde. BREVE BOSQUEJO DE LA I N T E E P R E T A C I Ó N ESTADÍSTICA DE LA TEORÍA CUÁNTICA Al deducir las relaciones de incertidumbre. La interpretación estadística dada por Born de ambas teorías resolvió la p a r a d o j a de que fuesen equivalentes dos imágenes tan radicalmente diferentes como las de partícula y onda : puso de manifiesto que también la teoría ondulatoria puede tomarse como teoría corpuscular. Physikaliíche Prinzipien. 74. que nos proporciona la teoría sistemática de las regularidades observadas. esto es. 49. en que éstas se refuerzan m u t u a m e n t e . Heisenberg sigue a B o h r en cuanto que hace uso de la idea de que los procesos atómicos pueden ser representados igualmente por la «imagen teórico-cuántica de partícula» que p o r la «imagen teórico-cuántica de onda». Hasta ahora. mientras que Schródinger tomó como origen la teoría ondulatoria de De Broglie (igualmente « c l á s i c a » ) : coordinó a cada electrón un «paquete de ondas». ya que ésta interpretaba los efectos luminosos observados como fenómenos masivos. y tiende a cero fuera de é l ) . «Los métodos experimentales de la física atómica. Su tarea más importante — l a deducción de los espectros atómicos— tenía que considerarse estadística desde que apareció la hipótesis einsteiniana de los fotoucs (o cuantos de l u z ) . http://psikolibro.blogspot.. que r e i n t e r p r e t ó de acuerdo con la teoría cuántica . Esta idea está en conexión con el hecho de que la teoría cuántica m o d e r n a h a avanzado p o r dos rutas diferentes. guiados por la experiencia. ElementaTe Quantenmechanik (1930). BüRN-JoRDAN.Algunas observaciones sobre la teoría cuántica 207 división neta del m u n d o en sujeto y objeto» °.com .. llegan a ocuparse exclusivamente de cuestiones estadísticas. a preguntas estadísticas y a respuestas estadísticas» ' . Varias facetas de la situación del problema sugerían que la teoría cuántica debía interpretarse estadísticamente. un grupo de oscilaciones que se refuerzan p o r interferencia en el interior de una pequeña región y se anulan m u t u a m e n t e fuera de ella. Heisenberg no h a realizado la tarea que se había p r o p u e s t o : no h a purgado a ú n la teoría cuántica de sus elementos metafísicos.

se obtendrán varios resultados diferentes. resulta claro que el carácter de la nueva mecánica ha de ser el de una teoría estadística» *. U N A R E I N T E R P R E T A C I Ó N ESTADÍSTICA DE LAS FÓRMULAS CERTIDUMHRE DE IN- A p a r t i r de Heisenberg se acepta como un hecho firmemente establecido que cualesquiera mediciones que se hicieran simultánea' MARCH.el resultado. de suerte que hay una probabilidad determinada de que aparezca tal resultado». 3. Si se repite u n gran n ú m e r o de veces se encontrará que cada resultado concreto se obtiene u n a fracción d e t e r m i n a d a del n ú m e r o total de veces. http://psikolibro.. cada resultado concreto.blogspot. M a r c h escribe también refiriéndose a la relación de i n c e r t i d u m h r e : « E n t r e el presente y el futuro existen . por lo cual. Es una ley de la Naturaleza. p e r o no esta ú l t i m a de aquéllas. si el experimento se repite varias veces bajo idénticas condiciones se obtendrán varios resultados diferentes. 10 * (de la I. 75. «. pág. Die Grundlagen der Quantenmechanik. en general. P a r a tener en cuenta como es debido estas relaciones de deductibilidad. sin embargo. Quantum Mechanics (1930). ^ DiRAC... dentro de una estrecha aproximación.208 La lógica de la investigación científica La teoría cuántica llega a resultados que divergen de los de la mecánica clásica solamente al aplicarse a los problemas de la física a t ó m i c a : en lo que se refiere a las aplicaciones a los procesos macroscópicos. no estará determinado: esto es. En algunas exposiciones se p'retende explicar la interpretación estadística de la teoría cuántica p o r el hecho de que la precisión que se puede alcanzar en la m e d i d a de las magnitudes físicas está limitada p o r las relaciones de i n c e r t i d u m h r e de Heisenberg. 170. solam e n t e relaciones p r o b a b i l i t a r i a s . pág. No creo que este análisis de las relaciones entre las fórmulas de incertidumhre y la interpretación estadística de la teoría cuántica sea aceptable. será menester que sometamos a una revisión la interpretación de las fórmulas de i n c e r t i d u m h r e .. Me parece que la relación lógica existente es justamente la c o n t r a r i a : pues podemos deducir las fórmulas de i n c e r t i d u m h r e de la ecuación de ondas de Schródinger (que ha de interpretarse estadísticamente). aparece un pasaje paralelo algo más acentuado: «. el resultado no estará d e t e r m i n a d o : esto es. en general. sus fórmulas conducen. las leyes de la mecáiíica clásica son válidas si se las considera como enunciados acerca de las relaciones entre medias estadísticas». que si se repite un gran número de veces. eabe deducir las fórmulas clásicas como macroleyes. se obtiene una fracción determinada del número total de veces. dice M a r c h " : dicho de otro modo. Se argumenta diciendo que.. de suerte que p u e d e decirse que hay una p r o b a b i l i d a d determ i n a d a de que aparezca tal resultado cada vez que se realiza el exp e r i m e n t o » ( D i r a c ) ^ ." ed.' ed. a las de aquella disciplina.. Die Grundlagen der Quantenmechanik (1931). En la pág. 14 de la 3. debido a esta incertidumhre de las medidas correspondientes a los experimentos atómicos. «Según la teoría cuántica. si el experimento se repite varias veces bajo idénticas condiciones. ' MARCH.). pág.com .

por G. 1934. cualesquiera mediciones m á s exactas que las p e r m i t i d a s según Heisenberg no pueden contradecir lógicamente a la teoría cuántica. la a m p l i t u d de onda determina la p r o b a b i l i d a d de detectar la partícula en u n lugar d e t e r m i n a d o .blogspot. contradirían a la teoría cuántica : pues se cree que es posible deducir lógicam e n t e de ésta — o de la mecánica o n d u l a t o r i a — la «proliibición» de mediciones exactas. por el contrario. al a d o p t a r semejante interpretación. 2 3 3 . Piuevos fundamentos de la ciencia. por ejcunplo. págs. N a t u r a l m e n t e . 2. es claro que n u n c a podrá presentarse tal demostración. entonces se ve uno obligado a i n t e r p r e t a r a su vez como enunciados probabilitarios (y de nuevo como formalmente singulares si se aplican a i. Desde luego. pág.. Cuando se procede a deducir m a t e m á t i c a m e n t e las fórmulas de Heisenberg. En vista de lo cual. E n u n a cuestión como ésta. realmente.) se obtienen como conclusio" ^ 4Tr nes lógicas de aquella teoría '. 6 8 y 3 4 5 . como enunciados que imponen limitaciones a la precisión de medida alcanzable. no se sigue de la t e o r í a . y justamente a este tipo de enunciado probabilitario —al tipo que se refiere a u n corpúsculo (o evento) aislado— es al que he llamado «formalmente singular». Espasa-Calpc. y podría ser refutado e m p í r i c a m e n t e j u n t o con ellas. en el mejor de los casos. con precisión superior a la permitida p o r las relaciones de i n c e r t i d u m b r e de aquel autor. ciertas aserciones plausibles — c o m o las q u e hace J e a n s — p u e d e n fácilmente extraviamos. el apartado 7 1 ) : como vimos más arriba. 14 http://psikolibro. 77 y 393 y sig. trazare una distinción neta entre las fórmulas — q u e l l a m a r é . en el sentido de Heisenberg. Ahora b i e n ." ed. debería considerarse falsada la teoría si se llevaran a cabo. sin duda alguna. cf. y que. ed. pero la interpretación de estas fórmulas como reglas que limitan la precisión alcanzable en las m e d i d a s . The New Buckgrvund of Science. ni a la mecánica ondulatoria. cast. una asunción que p u e d a interpretarse estadisticamente (como hemos visto en el apartado a n t e r i o r ) . etc. pág. por razones de brevedad. 237 [vers. págs. ha demostrado que no hay m a n e r a de Salir de él». las «fórmulas de Heisenberg»— y su interpretación (también debida a Heisenberg) como relaciones de i n c e r t i d u m b r e : esto es. 1 9 3 1 . M a d r i d .. experimentos que condujesen a medidas de una «exactitud p r o h i b i d a » ^.. Creo que esta opinión es falsa. JEAIVS. 1933. pág.na partícula aislada) aquellos enunciados que —como las fórmulas Me abstengo do criticar aquí la opinión m u y difundida y bastante i n g e n u a de« que los a r g u m e n t o s de Heisenberg nos proporcionan pruebas concluyentes de la imposibilidad de toda medición de esta índole. 185 (T. por tanto.com . ' W E T L da u n a deducción lógica r i g u r o s a : Gruppenllieorie und Quantenmechanik. ingl. S A N S HüELiN. Si se acc|ita la interpretación estadística de la teoría cuántica.. Según esta opinión.Algunas observaciones sobre la teoría cuántica 209 mente de la posición y el m o m e n t o . se tiene que emplear la ecuación de onda u otra asunción equivalente : esto es. la descripción de una partícula aislada como un paquete de ondas no es. es cierto que las fórmulas de Heisenberg ( A * A p x > T . sino un enunciado probabilitario formalmente singular {et. 1936.)^: «La ciencia no ha encontrado modo de escapar a e«te dilema. 2." ed. el p r i n c i p i o de i n c e r t i d u m b r e sería deductible de las hipótesis de las mecánicas cuántica y ondulatoria.

que h a b r í a de ser la fundamental. También Weyl. Y. y me referiré a aquéllas. y diré que las partículas pertenecientes al rayo que hemos aislado de este modo h a n sido se*' Sigo manteniendo la interpretación objetiva que aquí explico. habla de «seleccione^»: véase Gruppentheorie und Quantenmechanik. encontraremos que sus momentos p^. de u n chorro de corpúsculos eliminamos con una pantalla todos excepto los que pasan a través de u n a estrecha abertura Ax. http://psikolibro. p o r tanto. págs. A p i > r-. p r o p o n g o que se acepte una inlcrpretación objetiva y estadística de las relaciones de incertidumbre. es decir. a través de u n margen A * tolerado p a r a su posición. muestran una dispersión aleatoria. con el n o m b r e de urelaciones estadísticas de dispersión-» *'^. y que podría expresarse del modo siguiente. interpretadas de este modo. es decir. 67 y sigs. como aserciones estadísticas.^ se encuentren dentro de u n margen prescrito Ap^. también aquéllos h a n de interpretarse. finalmente: si tratamos de seleccionar las partículas que poseen las dos propiedades A * y A p i ? sólo podremos realizar físicamente tal selección — o sea.blogspot. págs. Frente a la interpretación subjetiva de. en última instancia. en m i interpretación estadística no h e mencionado medición a l g u n a : ú n i c a m e n t e he aludido a selección física^. Hablo de selección o de separación físicas cuando. Según esta interpretación objetiva de las fórmulas de Heisenberg. ingl. habría que reinterpretar el «rayo» corpuscular en el sentido de que consistiera en experimentos reiterados con (uno o unos pocos) corpúsculos (seleccionados eliminando con una pantalla —o cerrando el paso—• a los demás). éstas afirmarían que se cumplen ciertas relaciones entre ciertos márgenes de dispersión. diría ahora «un agregado —o una sucesión— de repeticiones de un experimento llevado a cabo con una partícula (o con un sistema de partículas)». si bien con una modificación importante.. 76 y sigs. que será tanto mayor cuanto menor hayamos hecho A p „ esto es. el margen de dispersión o de imprecisión tolerada p a r a los momentos. Hasta a h o r a .210 ha lógica de la investigación científica de Heisenberg— pueden deducirse de enunciados probabilitarios form a l m e n t e singulares de la t e o r í a . Dado u n agregado de partículas y una selección —en el sentido de una separación física— de aquéllas que en un cierto instante y con cierto grado de precisión dado tengan una posición x. Donde hablo en este párrafo de «un agregado de partículas». y que la dispersión Apa: será tanto mayor cuanto menor hayamos hecho Ax. como yo hago. separar físicamente las partículas—• si los dos márgenes se hacen suficientemente grandes como p a r a sa4Tr tisfacer la inecuación A * .. p o r ejemplo. vers. Es necesario que aclaremos ahora las relaciones existentes entre ambos conceptos. y análogamente en los párrafos siguientes: por ejemplo.. pero no contraponei medición a selección. Y viceversa : si seleccionamos — o s e p a r a m o s — las partículas cuyos momentos p. la dispersión o imprecisión tolerada para la posición. «cuanto mayor sea la precisión con que medimos la posición de u n corpúsculo menos sabremos acerca de su momento». encontraremos que sus posiciones se dispersan en forma aleatoria dentro de un margen Ax. entre otros.com .

Imaginemos. esto es. de conformidad con el uso lingüístico aceptado por los físicos. P o r ejemplo. nuestras relaciones estadísticas de dispersión se reducen en su aplicación física a lo siguiente: si p o r los medios físicos que sean se intenta conseguir MÍI agregado de partículas lo más homogéneo posible. Así pues. http://psikolibro. es decir. sino las medidas obtenidas indirectamente por medio del cálculo (en física. desde luego. empleando u n contador de Geiger podemos registrar los electrones que llegan a u n a posición det e r m i n a d a . y si después se m i d e el momento de u n a de eUas. o podemos saberlo ú n i c a m e n t e m e d i a n t e otra m e d i c i ó n ) . de suerte que Con «medición» quiero decir. pero si pretendemos hacer aún más homogéneo este agregado de electrones — q u i z á eliminando con u n a pantalla p a r t e de é l — . y cabe emplearla realmente como tal *. A h o r a b i e n . en realidad. de una clase dentro de u n a clase más a m p l i a de corpúsculos de la cual no ha sido extraída físicamente.com . digamos. no hemos de considerar toda medición como u n a selección física. sino que hayan pasado a través de una estrecha h e n d i d u r a que determine u n margen de posiciones Ax. P o r otro lado. por ejemplo. nos encontraremos con las relaciones^|de dispersión. el rayo corpuscular aislado física o técnicamente— es a lo que designaré con «selección física»: contraponiéndolo a una selección p u r a m e n t e «mental» o «imaginada». podemos considerar la selección de l u g a r como una medida. en general. pero al realizar estas mediciones no llevamos a cabo u n a selección física de las partículas de acuerdo con sus posiciones en la dirección x (y. intervalos espaciales. entonces hemos de fracasar: p o r q u e toda selección de acuerdo con la posición de las partículas equivale a u n a interferencia con el sistema. y p o r medio de los intervalos temporales entre los impactos sobre el contador podemos m e d i r . Si u n rayo de partículas. que dará como resultado u n aumento de la dispersión de las componentes p^ de los m o m e n t o s . u n rayo de electrones de igual m o m e n t o ) . que forman u n a barrera específica frente a tal intento. m e d i m o s sus posiciones en la dirección x hasta el m o m e n t o del i m p a c t o . asimismo. es decir. como u n a medición. toda selección física puede considerarse. no sólo las operaciones directas de medición. estas últimas son prácticamente las únicas que se encuentran). ya que gracias a ella sabemos que la partícula h a pasado p o r cierta posición (aunque a veces no sabemos cuándo sucedió tal cosa.Algunas observaciones sobre la teoría cuántica 211 leccionadas físicamente — o técnicamente— de acuerdo con su p r o p i e d a d Ax. u n rayo monocromático de electrones moviéndose en la dirección x. con objeto de tener electrones que no sólo tengan el mismo m o m e n t o . una distribución completamente aleatoria de las posiciones en la dirección x). es posible obtener p o r u n a selección física u n rayo monocromático plano (digamos. como la que hacemos al h a b l a r de la clase de todos los corpúsculos que h a n pasado o h a n de pasar a través del m a r g e n Ax.blogspot. A este solo proceso — o a su resultado. se selecciona interceptando con u n a pantalla o cerrando el paso a todas las que no se deslizan a través de cierto margen de posiciones («selección de l u g a r » ) . tales mediciones nos darán.

pág. todo lo que permiten las fórmulas de Heisenberg. y si tratamos de hacerlo «paralelo» (o aplano») y monocromático. si se efectuase una selección de lugar con un grado do precisión elegido y de momento con la máxima precisión alcanzable entonces. Y a la inversa: si se nos da un rayo seleccionado de acuerdo con la posición gracias a haber pasado por una ranura. http://psikolibro.com .. pág. de las partículas se han hecho igual a O— la anchura tendría que hacerse infinita. ya que no podemos evitar que aumente el ancho del rayo. Y obra de tal modo pese al hecho de darse cuenta de que su interpretación de las fórmulas es contraria en ciertos aspectos a la interpretación estadística de Born. entonces los casos puros que satisfacen esta descripción no necesitan ser selecciones puramente de momento o de lugar: podrían producirse. sino que el mismo sentido de estos conceptos depende de las mediciones " Este término se debe a WETL (Zeitschrift für Physik 4 6 . de forma que sea aplicable el signo de igualdad en las mismas). 1927. VON NEUMANN (Gottinger Nachrichten.. pág. (En el caso ideal —por ejemplo. trad. 1) y J. No se ha tenido hasta ahora suficientemente en cuenta que a la deducción matemática de las fórmulas de Heisenberg a partir de las ecuaciones fundamentales de la teoría cuántica ha de corresponder justamente una deducción de la interpretación de aquellas fórmulas partiendo de la interpretación de dichas ecuaciones. Weyl da una deducción estricta de las fórmulas de Heisenberg a partir de la ecuación de ondas (que interpreta en sentido estadístico). 245). 70. sería preciso formular esto de nu*vo en el sentido indicado en la nota * 1 : «no existe dispositivo experimental capaz de producir un agregado o una sucesión de experimentos que dé resultados más homogéneos que los de un caso puros. estando. por ejemplo. Por otra parte.. Elementare Quantenmechanik. esta última ha de someterse a «una corrección» a la luz de las relaciones de incertidumbre: «No se trata meramente de que la posición y la velocidad de una partícula estén sujetas justamente a leyes estadísticas. JoKDAN. hemos de destruir la selección ejecutada según la posición. 79.' Si. diremos que se trata de un caso puro ^.) Si la homogeneidad de una selección se ha hecho lo más grande posible (esto es.blogspot. también BORN. pág. por ejemplo. siguiendo a WETL (Gruppeiu theorie und Quantenmechanik. Al emplear esta termiliología. que es imposible de producir por combinación de dos colecciones estadísticas de índole diferente a él mismo». pues. si todas las componentes p . cf. ha descrito la situación exactamente del modo inverso (como hemos indicado en el apartado anterior): la interpretación estadística de la teoría cuántica aparece —según él la presenta— como una consecuencia de las limitaciones de Heisenberg acerca de la precisión alcanzable. por lo demás. pág. 1927.212 La lógica de la investigación científica ésta crecerá (de conformidad con la ley expresada por la íórmula de Heisenberg) al estrecharse la hendidura. caracterizamos el caso puro como aquél «. •* Desde luego. March. según Weyl. 315). podemos formular las relaciones estadísticas de dispersión así: no existe agregado de partículas más homogéneo que el de un caso puro *^. determinadas con precisión en cada caso aislado. pero su interpretación de tales fórmulas —que acaba de deducir de una premisa interpretada estadísticamente— las convierte en limitaciones impuestas a la precisión alcanzable. ingl.

existe solamente una contradicción aparente entre estas medidas precisas y ciertos enunciados probabilitarios ' WETL. a hacer ver que la mera suposición de que semejantes medidas sean posibles tiene que conducir a contradicciones en el sen|p de esta teoría—.blogspot. 76. El conflicto —de que se percató Weyl— entre la interpretación estadística de Born de la teoría cuántica y las limitaciones de Heisenberg que se imponen a la precisión alcanzable existe verdaderamente. CON APLICACIONES Si partimos del supuesto de que las fórmulas peculiares de la teoría cuántica sean hipótesis probabilitarias —y. que tiene que ser posible traducir la demostración —poco menos que palabra por palabra— al lenguaje estadístico. pág. y uno de los dos enunciados siguientes: h t p («de hecho sale un cinco») y h e.com . tal vez. por tanto. quizá. al parecer. No sólo es imposible deducir las limitaciones citadas de la ecuación de onda estadísticamente interpretada. U N INTENTO DE ELIMINAR LOS ELEMENTOS METAFÍSICÓS POR IN- VERSIÓN DEL PROGRAMA DE H E I S E N B E R G .Algunas observaciones sobre la teoría cuántica 213 que necesitamos para averia. Cruppentheorie und Quantennicchanik. aPi(j8) = p (digamos. 6'8. es igual a 1/6»). * El párrafo que aquí se cita se ha omitido. además. Pues toda demostración de tal índole ha de emplear consideraciones teórico-cuánticas aplicadas a partículas aisladas: lo cual quiere decir que ha de utilizar enunciados probabilitarios formalmente singulares.uar su valor: y la medida exacta de la posición nos hurta la posibilidad de averiguar la velocidad» *. Estas sencillas consideraciones ponen a nuestra disposición la manera de refutar cualquiera de las supuestas demostraciones destinadas a hacer ver que una medición exacta de la posición y del momento estaría en contradicción con la teoría cuántica —o. La creencia de que unas medidas aisladas puedan contradecir a las fórmulas de la física cuántica parece insostenible lógicamente: tan insostenible como la creencia de que puede descubrirse algún día una contradicción entre un enunciado probabilitario formalmente singular. ¡3 («de hecho no sale un cinco»). y. pero es más agudo de lo que Weyl pensaba. en la versión inglesa. enunciados estadísticos— es difícil ver cómo podrán deducirse prohibiciones de eventos aislados de una teoría estadística del carácter indicado (excepto. sino que el hecho (que todavía no he demostrado) de que ni los experimentos posibles ni los resultados experimentales reales concuerden con la interpretación de Heisenberg puede considerarse como un argumento decisivo —una especie de experimentum crucis—• a favor de la interpretación estadística de la teoría cuántica. en los casos en que la probabilidad sea igual a l o a 0 ) . «la probabilidad de que en la tirada h salga un cinco. Si hacemos tal cosa noa encontramos con que no hay contradicción entre las medidas que hemos supuesto muy precisas y la teoría cuántica en su interpretación estadística. http://psikolibro.

hasta cierto p u n t o .. el a p a r t a d o 7 3 ) cuya realidad física Heisenberg se ve obligado a p o n e r en duda. en lugar de debatir ninguna cuestión esencial. dicho de otro m o d o . t r a t a r é de resolver las dificultades típicas de la interpretación de Heisenberg. a ) . (Examinaremos en el apéndice V u n ejemplo de este tipo de demostración. y como en esta m a t e r i a estoy de acuerdo con él. p o d r í a pensarse que estoy alborotando sólo p o r u n a s palabras. será correcto afirmar que no se pueden deducir predicciones singulares precisas de fórmulas peculiares a la teoría cuantiva —si es que se las interpreta estadísticamente— (y no cuento la ley de conservación de la energía ni la de conservación del m o m e n t o entre las fórmulas que acabo de m e n c i o n a r ) . púg. o. es completamente cierto que la técnica n o r m a l del experimentador reside en producir o construir condiciones iniciales: lo cual nos perm i t e deducir de nuestras relaciones estadísticas de dispersión el teor e m a — q u e . En todos los casos.com . 76.blogspot. hemos de fracasar m u y especialmente en nuestro intento de conseguir condiciones iniciales precisas por manipulación física del sistema (esto es. P e r o esta opinión apenas h a r í a justicia a m i razonamiento : pienso. por lo que h e llamado selección física).214 La logice. Esto es así p o r q u e . irad. sólo es válido para la técnica experimental <(constructivay>—de que a p a r t i r de la teoría cuántica no podemos llegar a predicción singidar alguna. si bien es erróneo decir que la teoría cuántica excluye medidas exactas. de cálculos exactos de u n a trayectoria (cf. mientras t a n t o . e intentaré p o n e r en claro cómo y por qué surgen. 67. P e r o todos los experimentos en cuestión. b) y c ) —véase el a p a r t a d o 7 3 — . sin embargo. el p r o g r a m a de H e i s e n b e r g : es la aparición en el formalismo de enunciados precisos de posición más momento . Muy bien p u e d e parecer que no h e m o s ganado m u c h o al reinterp r e t a r el p r i n c i p i o de i n c e r t i d u m b r e : pues incluso Heisenberg no afirma fundamentalmente (como h e tratado de hacer v e r ) .) P e r o . sino que nuestras predicciones están sujetas a dicho principio . como h e m o s visto. lo esencial es lo mismo : la dispersión estadística hace imposible predecir cuál será la trayectoria de la partícula después de la operación de m e d i d a . terjiendo en cuenta las relaciones de dispersión. P o r El termino «técnica experimental constructiva» lo usa WEYL en uud Quantenmechanik. de la investigación científica formalmente singulares de la teoría. en realidad. pueden i n t e r p r e t a r s e estadísticamente. como p o n d r é de manifiesto extensamente en el próximo a p a r t a d o . sino solamente a predicciones frecuenciales ^ Este teorema resume mi actitud con respecto a todos aquellos exp e r i m e n t o s imaginarios que Heisenberg discute (siguiendo en gran medida a B o h r ) con objeto de demostrar que es imposible realizar mediciones de u n a precisión p r o h i b i d a p o r su principio de i n c e r t i d u m b r e . m i e n t r a s que otros — c o m o Schlick—• la niegan rot u n d a m e n t e . púg. que la tesis de Heisenberg y la mía son d i a m e t r a l m e n t e opuestas. ingl. Debemos examinar p r i m e r a m e n t e la dificultad con la que se malogra. Ahora b i e n . Gruppentheorie http://psikolibro.

A h o r a b i e n . estas medidas últimas nos permiten calcular relrospcclivamente los valores de loe momentos en el lugar en que la posición quedó seleccionada —y medida— por la ranura: «cálculo de lo ocurrido en el pasado» de la partícula (cf. «metafísica»— si fueran imposibles. http://psikolibro. y viceversa. pero nunca la precisión de la medida. y el único con el que todavía estoy enteramente de acuerdo. pero de lo cual no nos ocuparemos ahora) darán cada una un resultado tan preciso como queramos. n a t u r a l m e n t e . los momentos aislados se convierten en «imprevisibles» —en un sentido que nos permite prever que habrá dispersión—). en consecuencia (más bien que hacerse «indeterminados». que la anchura media de la región de dispersión. y. por tanto. Lo cual es u n a predicción que no sería contrastable — o falsable— si no estuviésemos en situación de m e d i r y calcular. La teoría estadísticamente interpretada. no sólo no excluye la posibilidad de mediciones aisladas exactas. y. producirá u n a nueva dispersión de las posiciones) . que son predicciones estadísticas. se movían en una dirección determinada (medición que. que corresponden precisamente a los elementos considerados superfinos en la interpretación de Heisenbcrg de la teoría.tos cálculos. p o r medio de u n diafragma con u n a estrecha r a n u r a (medida de pos i c i ó n ) . ya que sin él no podríamos afirmar que estábamos midietado los momentos inmediatamente después de haber seleccionado la posición. m e d i m o s luego el m o m e n t o de las partículas que.blogspot. Con Considero que este párrafo (y con el la primera frase del siguiente) es uno de los más importantes de este debate. sin embargo.com . mediante los experimentos del tipo descrito. tampoco podríamos decir que contrastábamos las relaciones de dispersión (que es lo que hacemos. los dos experimentos juntos d e t e r m i n a r á n con precisión la trayectoria de todas las partículas que pertenecen a la segunda selección (en lo que se refiere a la trayectoria entre las dos m e d i c i o n e s ) : pues cabe calcular con precisión tanto la posición como el momento entre las dos operaciones de m e d i r . Hemos de contrastar esta predicción o previsión midiendo los momentos aislados de modo que lleguemos a determinar su dis. u n a medición de posición seguida de u n a de m o m e n t o — p u e d e realizarse p o r medio de u n experim e n t o tal como el siguiente. en todo caso. p o r tanto. Reconozco que no sirven como condiciones iniciales o como base p a r a deducir predicciones. la nota 4 del apartado 73) que es esencial. Asi pues. son indispensables : se necesitan para contrastar nuestras predicciones.Algunas observaciones sobre la teoría cuántica 215 ejemplo. sino que sería no contrastable — y . Pues lo que afirman nuestras relaciones estadísticas de dispersión es que los momentos deben dispersarse cuando las posiciones están determinadas más exactamente. estas mediciones de momentos aislados (que llevan a nuevas dispersiones. Ahora bien. pero. lo único que queda «difuso» o «borroso» a consecuencia de las relaciones de dispersión es la precisión de la predicción. por tanto. Las relaciones de dispersión afirman que si disponemos las cosas para lograr una selección tajante de la posición (digamos. los diferentes momentos dispersos que aparecen i n m e d i a t a m e n t e des[)ués de haberse realizado una selección de acuerdo con la posición *^. en cualquier experimento que muestre un aumento de dispersión como consecuencia de una disminución del ancho de ranura). Como continúa habiendo malas inteligencias. mediante una ranura en una pantalla). los momentos se dispersarán. tribución estadística. esto es. Seleccionamos un rayo según la posición. realmente. me explicaré más a fondo. estas mediciones y et. procedentes de la r a n u r a . de mucha mayor precisión que A p . la combinación c) —esto es. en la que yo hago son todo menos superfluos.

Bajo la misma influencia escribe M a r c h : «Tal vez pueda decirse. *La posición de Reichenbach —que someto a crítica en mi Postscript. por tanto.. pero carece de interés. que p a r a el físico u n cuerpo sólo tiene r e a l i d a d en el instante en que lo observa. desde luego. La repulsa de Heisenberg al concepto de trayectoria. las tiradas en que sale cinco— para que seamos capaces de contrastar nuestras predicciones frecucnciales acerca de ellas— o acerca de dichas tiradas. y porque lo que sigue es. *' El comienzo de esta cláusula (desde «pero.216 La lógica de la investigación científica lo cual hemos logrado c u m p l i r el p r o g r a m a de Heisenberg (la eliminación de los elementos metafísicos). hacen ver claramente la influencia de ideas filosóficas. éstas han de ser medibles —justamente del mismo modo en que h a n de poderse averiguar empíricamente. digamos. pág. especialmente positivistas. al que me he referido en la frase anterior. pues no existe posibilidad de decir n a d a acerca de él que esté basado en experimentos» ^ Dicho de otro modo : la hipótesis de que un cuerpo se mueve siguiendo esta o aquella trayectoria m i e n t r a s no se le observa es inverificahle: lo cual es obvio. enteramente independiente del apartado que viene a continuación: pues se basa en el argumento que acabo de dar según el cual se necesitan cálculos sobre la trayectoria pasada del electrfin para contrastar las predicciones estadísticas de la teoría. lo que hemos dicho ahora es m u y suficiente *'\ ya que acaba con todas las dificultades en relación con la «carencia de sentido» del concepto de trayectoria. p e r o . http://psikolibro. es que esta hipótesis y otras parecidas a ella son falsahles: basándonos en la hipótesis de que se mueve a lo largo de cierta trayectoria somos capaces de predecir que será observable en tal o cual posición. de modo que tales cálculos distan mucho de «carecer de sentido». y su h a b l a r de «magnitudes no observables». lo cual constituye una predicción que p u e d e refutarse. Lo he insertado aquí porque ya no creo en el razonamiento del «próximo apartado» (el 77). apartado *13— es parecida. son predicciones frecuencialcs acerca de trayectorias: y. En el p r ó x i m o apartado veremos que la teoría cuántica no excluye este modo de p r o c e d e r . ¡^cro en ese m o m e n t o cesa de ser objeto de investigación p a r a el físico. por así decirlo. Como es nntura!. nndic está tan enajena.. mientras él trataba de excluir ciertas magnitudes que consideraba inadmisibles (sin llegar a conseguirlo ent e r a m e n t e ) . sin embargo. Las relaciones de dispers¡ón. en realidad. pero por un método exactamente opuesto al suyo : ya que. Una vez que hemos abandonado el dogma incluido en la limitación impuesta por Heisenberg sobre la precisión alcanzable. ya no hay razón por la que hayamos de d u d a r de la significación física de tales magnitudes. sin miedo de ser m a l entendido . Die Grundlagen der Quantenmechanik. y que Schlick ' MARCH. do como p a r a afirmar que u n cuerpo cesa de eristir en el momento en que nos volvemos de espaldas a é l . Nos daremos cuenta de hasta qué p u n t o aclara esto la atmósfera si recordamos las drásticas conclusiones que se h a b í a n ext r a í d o del supuesto fallo del concepto de trayectoria. 1.blogspot.f. yo he invertido su tentativa. Lo que sí tiene importancia. en realidad» hasta «suficiente») no estaba en el texto original. haciendo ver que el formalismo que contiene dichas magnitudes es correcto precisamente p o r q u e éstas no son metafísicas. en realidad.com .

1936.)}. sino íimultáneamente como probubilística. pág.. 1. 159. y que éstos no son aplicables a las dimensiones a t ó m i c a s » ' . que hasta ahora 86 h a b í a n utilizado p a r a la descripción de los fenómenos naturales» *. sino el fracaso profundo de nuestras imágenes espacio-temporales. 1934. Una vez que hemos mostrado que las relaciones de incertidumbre son enunciados probabilitarios formalmente singulares. Die Kausalitat in der gegeniuartigen Physik. cast.blogspot. Die Naturwissenschaften 19 (1931). como u n a predicción indefinida. r e a l m e n t e . pág. puesto de manifiesto que las relaciones estadísticas de dispersión son enunciados acerca de la dispersión de la posición más m o m e n t o . Heisenberg adojiló esta idea de B o h r — a saber. A la luz de nuestro análisis parece ahora justificable el empico frecuente e inevitable —si bien se haga subreptic i a m e n t e — de conceptos espacio-temporales. que e s c r i b e : «En resumen. 236. ya que p a r a ser coherente h a b r í a que i n t e r p r e t a r asimismo subjetivamente las ondas de p r o b a b i l i d a d de Schródinger . no es una mera cuestión de un cambio en las teorías mecánicas y electrodinámicas. 2. The New Background of Science (1933. podemos dese n m a r a ñ a r también la intrincada madeja de sus interpretaciones objetiva y subjetiva. mi Postscript. en lo que se refiere al p r o b l e m a general de la teoría cuántica. 188 (T. ésta es la conclusión que saca J e a n s " . Este es uno de los puntos en que he cambiado de opinión desde entonces (cf. atribuyendo la incertidumbre directamente al evento aislado *^. la imagen corpuscular nos SCHLICK. pág. su éxito pareció hacer patente que se trataba de u n a renuncia fructuosa. pues aquél ha. En el texto de Jeans. como un enunciado referente a la incertidumbre de nuestro conocimiento. la teoría de Schródinger puede y debe ser interpretada no sólo como objetiva y singular. página 240) [ed. pero el argumento principal en favor de la interpretación objetiva permanece inalterado. se pone en peligro la posición de la física como ciencia objetiva. pág. la renuncia a las descripciones espacio-temporales— como base de su p r o g r a m a de investigación . Según lo que pienso actualmente. Con todo. pero. y que p o d r í a describirse con les conceptos físicos ordinarios. es decir.Algujms observaciones sobre la teoría cuántica 217 formula de este m o d o : «Quizá el modo más conciso de describir la situación que estamos examinando sea decir (como hacen los investigadores más eminentes de los p r o b l e m a s cuánticos) que la validez de los conceptos ordinarios espacio-temporales está confinada a la esfera de lo observable macroscópicamente. * BOHR. que e s c r i b e : « P o r tanto.. enunciados sobre trayectorias. si se i n t e r p r e t a n (dir e c t a m e n t e ) las fórmulas de Heisenberg en un sentido subjetivo.com ." ed. el programa no llegó nunca a realizarse hasta el final. Die Naturwissenschaften 14 (1926). p o r ello. Scblick alude aquí probablemente a B o h r . ' JEANS. capítulo *V). p u e d e asumirse qxie. Hemos visto también bajo qué Supuestos tiene que fracasar el intento justificado y necesario de i n t e r p r e t a r objetivamente u n enimciado de esta í n d o l e : cuando se pretende sustituir una interpretación objetiva estadística p o r una interpretación objetiva singular. En el a p a r t a d o 71 nos dimos cvienta de que todo enunciado de este tipo puede interpretarse asimismo subjetivamente. y. la segunda http://psikolibro.

218 La lógica de la investigación científica dice que nuestro conocimiento de u n electrón es i n d e t e r m i n a d o .. pág. Para la cita que insertamos al final de este párrafo. ondas de nuestro conocimiento : con lo cual. sino también el carácter objetivo de la física. Sin duda alguna. cit. en sus famosos Collected Papers on Wave-Mechanics. página 237 (2. P o r tanto. la imagen ondulatoria. pues. págs.. del mismo modo que cualesquiera otros enunciados de la física . y los razonamientos que he rechazado — e l empleo del teorema de Bernoidli como «puente» de la ignorancia al conocimiento estadístico. no sorprende que la imagen ondulatoria que ha surgido finalmente demuestre referirse con exclusividad a nuestro conocimiento del universo tal y como se consigue a través de nuestras observaciones». h a propuesto cierta interpretación de este tipo p a r a su ecuación de onda (que. 193. Es interesante saber que existe u n a contrapropuesta simétrica de la interpretación subjetiva mencionada de las ondas de Schródinger.. toda la teoría subjetiva de la p r o b a b i l i d a d invade el dominio de la física. que el electrón mismo es i n d e t e r m i n a d o . y otros parecidos (cf. * Cf.}].. a adscriliir la incert i d u m b r e a los objetos físicos mismos (incertidumbres objetivizadas) : Schródinger se ha visto forzado a admitir que la carga del electrón estaba «difusa» o «borrosa» en el espacio (con u n a densidad de carga d e t e r m i n a d a por la a m p l i t u d de o n d a ) —asunción que h a resultado ser incompatible con la estructura atómica de la electricidad "—. es u n enunciado probabilitario formalmente s i n g u l a r ) : ha tratado de identificar i n m e d i a t a m e n t e la partícula con el paquete de onda mismo. P o r ello. 188 (T. Pero el contenido del principio de incertidumbre tiene que ser el mismo en ambos casos. por ejemplo. ya realicemos experimentos con él o n o . 241) [vers. Pero mis propias opiniones acerca de la objetividad no h a n quedado afectadas. p o r tanto. y. 216 y sig.com . y mi sencillo análisis no sólo pone a salvo la posibilidad de descripciones espacio-temporales." ed. p a r a Jeans las ondas de Schródinger son ondas de probabilidad subjetiva.blogspot.. como hemos visto. y sólo hay una manera de lograr tal cosa: hemos de suponer que la imagen ondulatoria no nos da una representación de la Naturaleza objetiva. con las palabras «con todo. u n a interpretación no estadística. pág. P e r o esta tentativa lleva directamente a las dificultades características de este género de interpretaciones. a saber. versióo ingl. cast.».. Grnppentheorie und Quanlenmechanik. pág. quiero decir. si se irterpretan»). Jeans formula del modo siguiente la actitud subjetivista de la física m o d e r n a : «Heisenberg ha abordado el enigma del universo físico abandonando el enigma principal —el de la naturaleza del universo objetivo— por insoluble.. http://psikolibro. véase op. sino de nuestro conocimiento de la Naturaleza. frase inicia un nuevo párrafo (que comienza. Los enunciados estadísticos de la teoría cuántica tienen que ser contrastables intersubjetivamente. WETL. objetiva directa (esto es. el apartado 6 2 ) — resultan inevitables. estas observaciones parecerán sumamente aceptables a los positivistas. s i n g u l a r ) . El mismo Schródinger. y dedicándose al rompecabezas más reducido de coordinar nuestras observaciones del universo.

Quizá pueda concluir con u n a aplicación de lo dicho en este apartado a u n experimento imaginario propuesto por Einstein ''. está definida dentro de las probabilidades estadísticas objetivas: es decir. Physikalische Prinzipien. VON LAUE. es O.Algunas observaciones sobre la teoría cuántica 219 La interpretación estadística de Born ha resuelto el problema. como sabemos. " HEISENBERC.blogspot. 1930.* ed. aPtiP)i puede admitirse que sea igual a la de ser reflejado. Chicago. por C. las probabilidades «cambian» solamente en cuanto que se reemplaza a por p . 39). es equivalente a la hipótesis de que la m i t a d de u n a clase dada de cuantos de luz. ' JEANS. 246) [versión cast. „Pk(p) = „Pu(^) = 1/2- Esta estimación probabilitari. pero que u n a vez sabido el hecho de la reflexión se hubiesen vuelto de r e p e n t e O y 1. 1930. pág. Physikalische Prinzipien. si no trivial **. de modo d i s c o n t i n u o : todo ocurre como si antes del experimento h u b i e r a n sido ambas iguales a 1/2. que refleja p a r t e de la luz y deja pasar a su través otra p a r t e .-i. 2. HEISENBERC. Sea ahora k u n fotón que incide sobre el espejo. que h a n podido seguir socavando las bases físicas de la teoría.com . Algunos destacados físicos me dijeron en 1934 que estaban de acuerdo con mi solución trivial. La probabilidad formalmente singular de que u n fotón (o cuanto l u m i n o s o ) dado atraviese el espejo. tenemos.. mientras que la otra m i t a d será reflejada. y sea el caso que se averigüe experimentalmente que este fotón ha sido reflejado. ingl. parece que las probabilidades cambian como si fuese repentinam e n t e . y que Jeans llama * (tuna de las partes más difíciles de la teoría cuántica * n u e v a » . por el con- http://psikolibro. del mismo modo que pP(P ) es 1. respectivamente. en realidad. pág.: The Physical Principles of the Quantum Theory. y así h a ocurrido que se h a continuado sin caer en la cuenta del carácter peculiar de otros enunciados probabilitarios formalmente singulares —tales como las relaciones de i n c e r t i d u m b r e — . 192 (T.. pig. naturalmente. HoYT. ECKART y F. pág. pero ha pasado más de veinte años y este problema sigue causando la máxima estupefacción en los estudios acerca de la teoría cuántica. el mismo que hemos propuesto en el apartado 71 * \ Y difícilmente aclara la situación el describir este experimento — t a l como lo hace Heisenberg ' — en loa siguientes t é r m i n o s : «fMediante el experimento [esto ' Cf. con lo cual. The New Background of Science (1933. a. pasará a través del espejo. C. eu los apartados *100 y *115 de mi Postscript lo discuto de nuevo largo y tendido. 242. El proljleina que se expone a continuación se ha hecho luego famoso con el nombre de «problema de la reducción (discontinua) del paquete de ondasyi. entonces. ingl. Imagínese un espejo semitransparente. Es evidente que este ejemplo es. The Physical Principles of the Quantum Theory. pero la conexión lógica existente entre las interpretaciones estadística y no estadística ha permanecido o b s c u r a . p o r tanto. 29 (trad. Chicago. esto es. pág. página 39).)'\. q:P(P) continúa valiendo 1/2. pág. Es decir. si bien me parece que nuestra interpretación lo hace completamente claro. pero pP(/3). 29 (trad.

Podolski y Rosen (cf. la medición p o r la cual encontramos el fotón reflejado] se ejerce cierto tipo de acción física (una reducción de los paquetes de ondas) desde el lugar en que se ha encontrado la mitad reflejada del paquete de ondas a otro lugar — t o d o lo distante que q u e r a m o s — en que acontece estar la otra mitad del paquete» . respectivamente). he de decir que tal reimpresión no me h a p r o d u c i d o gozo a l g u n o . Handbuch d. 77. o P'. pero que algunos lectores preferirían quizá ver exactamente qué errores había cometido. la nota *1 del apartado siguiente y el apéndice •XII. Todo esto no sirve para nada. * Einstein ha adoptado luia interpretación parecida : cf. p u e s dentro de mi argumentación p u e d e reemplazarle el famoso experimento imaginario de Einstein. a P t O ) y aPi(P)'. que sea «decisivo» en el sentido mencionado en el texto ni siquiera necesario. a u n q u e es verdadera. L o s EXPERIMENTOS DECISIVOS (*He r e t i r a d o el experimento imaginario que describo en el presente a p a r t a d o .. Ya no creo en dicho e x p e r i m e n t o . pero mutuamente independientes. p o r otra p a r t e .und TFellenthéorie. en lugar de a— bajo la enérgica inflviencia del resultado del experimento (o sea. Si suponemos que por principio la onda se refiere a un agregado de cuerpos iguales. página 278 y el p u n t o 10 del apéndice * X I ." ed. página 807. También hace ver que el p r o b l e m a de interpretación a que h a dado origen la teoría cuántica sólo p u e d e abordarse p o r medio de u n análisis lógico de la interpretación de los enunciados p r o b a b i l i t a r i o s . 22. descripción a la cual a ñ a d e : «esta acción física se p r o p a g a con velocidad superior a la de la luz». este error fue sometido a crítica p o r p r i m e r a vez p o r Von Weizsacker en Naturwiss.com . apenas mejora la situación. dice con toda justeza en Korpuskular. acerca de cuyo origen véanse la nota *1 del apéndice VI. ya que nuestras probabilidades originarias. 79 de la separata): «Pero quizá es algo completamente equivocado coordinar una onda con un corpúsculo aislado. Ro diologie 6 (2. y trario. la nota *4 del presente a p a r t a d o y los apéndices * X I y * X I I ) .220 La lógica de la investigación científica es. Como se me h a criticado p o r r e i m p r i m i r el presente a p a r t a d o . Todavía m á s : los argumentos de los apartados precedente y siguiente no q u e d a n alterados p o r ello. Decir que las consecuencias lógicas de esta elección (o. http://psikolibro. y p o r E i n s t e i n — e n su carta reproducida en el apéndice * X I I — . de la información h t (i o k e ^. ayuda a c o m p r e n d e r las cosas poco más o menos lo mismo que decir que dos p o r dos se convierten en cuatro con velocidad superior a la de la l u z . El destino de este experimento imaginario es el de recordarnos la urgente necesidad de distinguir y definir los conceptos probabilitarios estadísticos y formalmente singulares. ya que se basa en u n error.blogspot. que las consecuencias lógicas de esta información) se p r o p a g a n con velocidad superior a la de la luz». desaparece la conclusión paradójica». 1934. ni creo tampoco. y una observación ulterior de Heisenberg acerca de que este tipo de propagación de u n a acción física no p u e d e emplearse p a r a t r a n s m i t i r señales. tal vez. continúan siendo iguales a 1 / 2 : lo único que h a ocurrido es que hemos elegido una nueva clase de referencia —fi. pág.

pues como conocemos la posición llegaremos a saber la posición y el momento. o bien los electrones aislados. haciendo que los electrones chocasen sobre una placa. y asum a m o s que la dirección que sigue es la dirección x. también sus energías). Reconozco que la teoría no sufriría contradicción lógica si p u d i é r a m o s conocer los momentos de los distintos electrones del grupo antes de que éste se vea p e r t u r b a d o (con tal de que. no puede q u e d a r contradicha simplemente p o r q u e consigamos en nuestras mediciones u n grado de precisión más elevado * ' . Si se pidiera a mi contradictor que diese forma a su tesis p o r medio de u n ejemplo físico. http://psikolibro. 1 ) que las fórmulas de Heisenberg p u e d e n interprestarse estadísticamente. es decir. naturalmente. p o d r í a continuar del modo siguiente: «Imagínese un haz de electrones. «no niego que sea posible considerar la teoría cuántica de ese modo . Admito. pues. Como usted ha afirmado con razón. cuyos átomos quedarían excitados: encontraríamos — e n t r e otras cosas— algunos átomos para cuya excitación se h a b r í a requerido u n a energía superior a la energía media de los electrones. « P o r ahora vamos bien». la imposibilidad de hacer predicciones singulares exactas». P o d r í a ejecutarse una medición de esta índole. pero no hay modo de conocer tal cosa acerca de los electrones aislados sin perturbarlos. o bien —si medimos varios (como en nuestro ejemplo)'— la totalidad del haz de electrones. es decir. y de ahí. obtendríamos un grupo de electrones cuya extensión en la dirección x sería muy p e q u e ñ a . que tenía usted razón de sobra en hacer resaltar que tales mediciones son. de acuerdo con su coordenada x en un instante d e t e r m i n a d o ) — q u i z á por medio de un diafragma que abriríamos d u r a n t e u n tiempo cortísimo—.) H e llevado a cabo hasta ahora las dos p r i m e r a s partes del programa que había bosquejado en la introducción que precedía al apartado 7 3 . cabe separar o seleccionar un grupo de electrones teniendo en cuenta su posición en la dirección x (esto es.blogspot. pero — y aquí llega mi objeción— al ejecutar semejante medición hemos de p e r t u r b a r el sistema que estamos e x a m i n a n d o . P o d e m o s efectuar diversas selecciones físicas de tal h a z : por ejemplo. sino significativas. de acuerdo con las relaciones de dispersión. pero no me parece que sus argumentos hayan rozado siquiera el verdadero núcleo físico de la teoría de Heisenberg. p o r ejemplo. De este modo. no sólo posibles. 2 ) que su interpretación como limitaciones impuestas a la precisión alcanzable no se sigue lógicamente de la teoría cuántica : la cual. He puesto de manifiesto. podemos contrastar estos enunciados acerca de la d i s p e r s i ó n : y ello midiendo las energías o los momentos de electrones aislados. los momentos en la dirección * de los distintos electrones del grupo discreparían entre sí a m p l i a m e n t e (y.ido o tapado mi error.Algunas observaciones sobre la teoría cuántica 221 que p o d r í a habérseme criticado fácilmente si hubiese suprim. tal como uno en un tubo catódico. he completado tainhién el punto 3) de mi programa. esto no nos permitiese e m p l e a r dicho conocimiento p a r a llevar a cabo una selección p r o h i b i d a ) . En " En reuliclnd. por tanto. podría decir a l g u i e n . p o r tanto.com .

también usted opina que la existencia de semejantes agregados estaría en contradicción con la teoría cuántica.blogspot.com .iilie medición y selección física ha sido realmente planteada (en conversaciones y en Carlas) contra la tesis aquí propuesta. no las excluye t a m p o c o : podría hablarse de la imposibilidad de predicciones singulares únicamente si p u d i e r a afirmarse que al p e r t u r b a r el sistema o interferir con él tiene que impedirse todo tipo de medición predictiva. ' La hipótesis auxiliar que debato aquí puede presentarse. Ninguno de los argumentos aducidos p r u e b a que las predicciones precisas contradirían a la teoría cuántica. entonces con él o con otro aparato semejante sería capaz de producir agregados de electrones en los que todos éstos. Y mi concepción tiene v e r d a d e r a m e n t e que chocar con este nuevo sistema teórico — l a conyunción de la teoría cuántica con esta hipótesis auxiliar. de un modo diferente. Mi p r i m e r a respuesta sería que todo ello parece sumamente convincente. pero como físico lo único que puedo decir es que mis intuiciones se rebelan contra la idea de que podamos m e d i r los momentos de unos electrones sin ser capaces de eliminar. A esta objeción yo contestaría diciendo. lo único que p o d r í a usted contestar es que es posible concebir un a p a r a t o que nos permitiese hacer mediciones. todos aquellos cuyo m o m e n t o supera (o no llega) a una cantidad d a d a » . desde luego. Admito que la idea es tolerable lógicamente . Después de todo. a) estarían limitados en cuanto a posición. pero no efectuar selecciones. pues admitiendo que dispusiera de u n a p a r a t o con el que pudiese llevar a cabo tales mediciones. «Pero eso es precisamente lo que yo afirmo — d i r í a mi impugnad o r — . afirmo justamente la imposibilidad de semejante medición. Pero lo que yo afirmo en este m o m e n t o es que. si bien la teoría no nos proporciona semejantes predicciones. Así pues. http://psikolibro. es evidente que a p a r t i r de u n a teoría estadística no pueden deducirse nunca predicciones singulares exactas. según veremos p r o n t o ) u n a demostración rigurosa de la aserción según la cual. desde luego. La razón que tengo para elegir en concreto esta forma para su análisis y discusión críticos es que la objeción que afirma la existencia de una ligadura i. en p r i m e r lugar. por ejemplo. que no sería extraño que fuese correcta. la «hipótesis de ligaduras) ^. como usted las l l a m a .222 La lógica de la investigación científica conclusión : sigue siendo cierto que las predicciones aisladas precisas son imposibles». Y. ya que está excluida p o r sus p r o p i a s 'relaciones de dispersión'. ya que todos introducen una hipótesis suplementaria: p u e s el enunciado (que corresponde a la tesis de Heisenberg) de que las predicciones aisladas exactas son imposibles resulta ser equivalente a la hipótesis de que las mediciones predictivas j las selecciones físicas estén ligadas inseparablemente. y b) tendrían el mismo m o m e n t o . Usted supone que es posible m e d i r la energía de uno de esos electrones en movimiento sin sacarle de su trayectoria y del grupo de electrones: y ésa es la asunción que yo considero insostenible. formalmente singulares). sino exclusivamente predicciones aisladas «indefinidas» (esto es. P e r o que todavía no se h a dado (ni se p u e d e dar. si es posible una medición predictiva también ha de serlo la separación física correspondiente.

la posibilidad de seleccionarlo físicamente). Ahora b i e n . nos contentaremos con diferenciar este grupo de los demás dirigiendo meramente nuestra atención a é l : p o r ejemjjlo. me ocupo linicaiiiente de predicciones que no se refieran a corpúsculos aislados determinados. u n a convicción p r o f u n d a m e n t e arraigada de que las mediciones predictivas y las selecciones físicas están siempre ligadas entre s í . pese a la advertencia que hago. y la extensión general de semejante convicción presuntiva p o d r á tal vez explicar p o r qué no se h a n elaborado los sencillos argumentos que asentarían la presunción opuesta. también se conocerán las componentes del m o m e n t o en las otras direcciones —esto es. y conocemos. Querría destacar que las principales consideraciones físicas que voy a presentar ahora no forman parte de las asunciones o premisas de mi análisis lógico de las relaciones de incertidumbre. en lugar de determinar la posición en la dirección X de un grupo de corpúsculos p o r medio de una selección física — o sea.com . http://psikolibro. Conpeemos con precisión el momento de cada u n a de tales partículas. dónde se va a encontrar tal grupo en cada instante futuro (es claro que la mera existencia de semejante grupo de corpúsculos no contradice a la teoría cuántica: sólo lo h a r í a su existencia separada. con precisión. a u n q u e p o d r í a decirse que son fruto de ellas. el análisis que h e m o s efectuado hasta ahora es enteramente independiente de lo que se va a decir. En realidad. con el cual se pretende establecer la posibilidad de predicciones a r b i t r a r i a m e n t e precisas de la trayectoria de partículas aisladas. y especialmente del experimento físico imaginario que describiré más abajo *". podemos prestar atención a todas las partículas que tienen (con una precisión d a d a ) la coordejiada de lugar x en u n instante dado. o sea. P e r o todavía tiene que asentarse el 4 ) : esto es. y que. Existe. el onálisis precedente. h e m o s de hacer ver todavía que el sistema que combina la teoría cuántica estadísticamente i n t e r p r e t a d a (incluyendo. por tanto. se sabrá que son iguales a c e r o — . según asumimos. con ello. Como introducción a este experimento imaginario estudiaré prim e r o algunos otros más sencillos. Podemos llevar a cabo el mismo tipo de selección imaginaria en lo que se refiere a las demás coordenadas espaciales: el haz monocromático seleccionado fí*"' Aquellos críticos que han rechazado —con toda razón— la idea de mi experimento imaginario parecen haber creído que habían refutado a la vez. supongo. las leyes de conservación del m o m e n t o y de la energía) con la «hipótesis de ligadura» es i n t e r n a m e n t e contradictorio. así como contrastarlas. no están esparcidas por fuera de u n margen a r b i t r a r i a m e n t e pequeño A x . con los que intento hacer p a t e n t e que podemos hacer sin dificultad predicciones de trayectoria de precisión arbitraria. por ello. A este nivel de la cuestión.Algunas observaciones sobre la teoría cuántica 223 Al llegar a esta situación he llevado a cabo el punto 3 ) de mi prog r a m a . en vez de aislar dicho grupo del resto del haz por medios técnicos (como hicimos a n t e s ) — .blogspot. sino a todas las partículas que se mueven a lo largo de trayectorias paralelas a la dirección x con u n m o m e n t o conocido igual para t o d a s .

Sustituyendo la placa fotográfica p o r u n a tira móvil de película fotográfica p o d r í a m o s llevar a cabo la contrastación empírica de la predicción que h u b i é r a m o s hecho de este m o d o . y ahora podemos establecer el momento de u n grupo parcial de tales corpúsculos (seleccionado imagin a t i v a m e n t e ) que se encuentre en u n instante dado en u n a posición dada a lo largo de la dirección x: el momento será m a y o r cuanto más adelante se encuentre el grupo parcial seleccionado (y viceversa). entonces corpúsculos diferentes se moverán con velocidades diferentes. p o r e j e m p l o . una vez más. podemos t o m a r un haz monocromático en el cual se haya ejecutado una selección física p o r medio de una estrecha r a n u r a A y (con lo cual tendremos como p u n t o de p a r t i d a físico una selección física que corresponderá a la selección m e r a m e n t e imaginada del ejemplo p r e c e d e n t e ) . dicho brevemente. podremos contrastar empíricamente esta predicción (como ocurría con el experimento a n t e r i o r ) . Así pues. en qué dirección saldrá después de atravesar la r a n u r a . sus trayectorias .224 La lógica de la investigación cienújlca sicamente tendría que tener u n gran ancho en las direcciones y y z (sería infinitamente ancho en el caso de u n haz monocromático i d e a l ) . No sabemos. no sólo conoceremos la posición. u n a selección de partículas de acuerdo con su posición en la dirección de movimiento. si colocamos una placa fotográfica en su camino. pero si tenemos en cuenta una dirección d e t e r m i n a d a podemos calcular con precisión la componente del m o m e n t o de todas las que se dirigen en esta dirección concreta. es igual a cero) : de suerte que las posiciones en estas direcciones estarán muy s e p a r a d a s . debido a la dispersión de los momentos : el grupo corpuscular se esparcirá sobre u n margen o zona que será cada vez más grande en la dirección x según avanza (el paquete se h a r á más a n c h o ) . predicciones que p o d r í a m o s someter a contraste. insertando u n http://psikolibro. Pueden efectuarse selecciones imaginarias análogas a la que acabamos de hacer a p a r t i r de un «caso puro» de u n tipo concreto. podemos someter a contraste nuestras predicciones. podemos predecir su posición y su m o m e n t o .blogspot. ya que suponemos que en estas direcciones el momento se ha seleccionado con precisión (es decir. sino también el momento de todo corpúsculo de este rayo : y seremos capaces — p o r tanto— de predecir. o. los corpúsculos que después de h a b e r pasado p o r la r a n u r a se mueven en u n a dirección d e t e r m i n a d a forman de nuevo una selección i m a g i n a d a . Si realizamos u n a selección física correspondiente a este caso. en qué p u n t o y con qué momento incidirá sobre una placa fotográfica colocada en su t r a y e c t o r i a . con respecto a cualquier partícula de este estrecho rayo (que. de ninguna de las partículas. desde luego.com . partiendo de otros tipos de agregados. P o r ejemplo. p o r decirlo así. la situación es la misma (aun cuando las contrastaciones empíricas son algo más difíciles) que en el casó del p r i m e r ejemplo considerado . En p r i n c i p i o . mas podemos fijar nuestra atención de nuevo en un r a j o parcial muy estrecho. Una vez más. p o d r í a m o s predecir t a m k i é n con respecto a cada u n o de tales puntos con qué m o m e n t o se p r o d u c i r í a n los i m p a c t o s . y. leemos seleccionado imaginativamente). Como sabríamos p a r a cada punto de la cinta el instante en que estaría expuesto al impacto de los electrones. y. a saber.

porque nos permite calcular el momento de la partícula sólo a su llegada a u n a posición y en u n instante medidos ambos e x a c t a m e n t e : la medición parece carecer de contenido predictive. Como ya sabemos. Podríamos averiguar de este modo si estas partículas llegaban realmente en el instante predicho o n o . La precisión de las medidas que se obtienen con estas contrastaciones no está limitada p o r las relaciones de incertidumbre : pues éstas h a n de aplicarse —según liemos visto— principalmente a las mediciones que se emplean para la deducción de predicciones.blogspot. el a p a r t a d o 7 3 ) . es decir. constituye u n ejemplo de b). y es de suponer que éste es el caso que. p e r m i t e «un cálculo del pasado del elect r ó n » . p o r medio de u n filtro delante de una tira de película o de u n contador de Geiger. De ahí que el último párrafo del apéndice VI sea erróneo. apoyaré m i e x p e r i m e n t o imaginario -—que pretende asentar firmemente la posibilidad de predecir con precisión la posición y el momento de una partícula d e t e r m i n a d a — en este dispositivo especial de medición. de una selección de acuerdo con el m o m e n t o seguida por u n a de posición .Algunas observaciones sobre la teoría cuántica 225 filtro delante de la b a n d a móvil o quizás ante el contador de Geiger (un filtro en el caso de rayos luminosos. Con todo. 16 http://psikolibro. y con él se desploma mi experimento imaginario. según Heisenherg (cf. pero no a las encaminadas a c o n t r a s t a r l a s . esto es. pues mientras en los casos a) y c) sólo eran posibles cálculos referentes al t i e m p o comprendido entre las dos mediciones. una de momento seguida por una de posición (o viceversa) : según la teoría cuántica. a la zona temporal Anterior a la primera de tales mediciones. y u n campo eléctrico en ángulo recto con la dirección del rayo cuando se tratase de electrones). no es posible prolongar aún más la trayectoria hacia atrás. a) la medición de dos posiciones. Con el experimento imaginario que viene a continuación desafío *" Este enunciado (que traté de apoyar en mi estudio del apéndice VI) ha sufrido una eficaz crítica de Einstein (of. en el b) cabe calcular la trayectoria previa a la primera medición. La cuestión principal es que las mediciones no predictivas determinan la trayectoria de la partícula solamente entre dos mediciones. ai procedía do P o de otro sitio cualquiera.com . b) la medición de una posición precedida — o c) sucedida— p o r u n m o m e n t o . esto es. considero apropiado discutir la admisibilidad de semejante supuesto : lo cual se hace en el apéndice VI. cuando llega una partícula a X (véase más ahajo). ya que no es posible deducir de ella conclusión alguna contrastable. se entiende que se aplican a «mediciones predictivas» y no a «mediciones no predictivasy>. Como me dispongo a deducir unas consecuencias de tanto alcance del supuesto de que son posibles mediciones precisas «no predictivas» de este tipo. La medición arriba expuesta. al cual seguiría u n a selección según la dirección que permitiese pasar solamente a las partículas que poseyeran u n momento m í n i m o d a d o . a saber. con tal de que ésta sea u n a selección de acuerdo con u n m o m e n t o dado : ya que tal selección no p e r t u r b a la posición del corpúsculo *^. a p r i m e r a vista no predictivo. Heisenberg cuestiona la «realidad física» de la m e d i d a . y no podemos saber. por ejemplo. el apéndice * X I I ) . En los a p a r t a d o s 73 y 76 he estudiado tres casos de tales mediciones «no predictivas».

Se ha dado por seguro que c u a h p ñ e r experimento de esta índole estaría en contradicciíSn con el formalismo de la teoría cuántica. en el sentido concreto de (jue el haz A será monocromático (o sea. Physical Review 2 5 . pero mi análisis — e n el que he llevado a caho los puntos 1) y 2 ) de mi programa— ha despejado el camino p a r a idear un experimento imaginario que hace ver. Zeitschrijt für Physik 3. Hacemos que se corlen dos haces corfjuscuJares (de los cuales. como máximo uno podrá ser un rayo de luz y como máximo uno tendrá carga e l é c t r i c a ^ ) . pág. ambos «casos puros». pero escogeré un dispositivo tal. como antes. En cierto modo. págs. sin embargo. 229 y sigs. págs.com . ) Imaginemos ahora el dispositivo experimental siguiente (véase la figura 2 ) . mi experimento consiste en una especie de idealización de los de Compton-Simon y Bothe-Geiger '-'. Ergehnisse der exaklen Naíurwissenschaft 5. ° Estoy pensando ahora en un rayo de luz y un tipo cualtjuiera de rayo corpuscular (de megatones. cit. cf. los momentos ai y b i i previos. que se están convirtiendo actualmente en las de uso normal.. en principio. que h a n utilizado para justificar la interprelación de las fórmulas de este último como limitaciones impuestas a la precisión a]canzal)le. (Dinincidentalmente que las palabras «negatrón» o «positrcíp». Como (jueremos llegar a predicciones singulares.) http://psikolibro. se tratará de una selección de acuerdo con el momento a i ) y el B pasará a través de ' CoMPTON y SmoN. ' Ha de entenderse aquí «componente» en el sentido más amplio (ya en cuanto a dirección como en cuanto a magnitud absoluta). (El método de cálculo es una ¡larte perfectamente conocida de la teoría del efecto C o m p t o n * . que si existe realmente una partícula caracterizada por la selección seamos ea|iaces de averiguar tal hecho. X-Rays and Electrons (Nueva York. Athomtlieorie (1929). también COMPTON. 267 y sigs. * Cf. op. no decimos ni «posilrivoB ni «prolrón». una «selección i m a g i n a r i a » . 1924. 639. 1925. no podemos trabajar únicamente con supuestos estadísticos: hemos de e m p l e a r t a n d u é n las leyes no estadísticas de la conservación de la energía y del m o m e n t o . me parecen monstruosidades lingüísticas: despUL's do todo. de pleno acuerdo con la teoría cuántica. Pues estos autores han tralado de justificar tal inlcr])r(>lación mostrando que no puede idearse un experimento imaginario (jue dé origen a medidas predielivas más e x a c t a s . y los i2 y ^21 posteriores a ella) y una componente^ de u n a tercera—. BÜTHE y GEICEIÍ. que son posibles las mediciones precisas en cuestión. pero es claro que este método de argumentar no excluye la posiliilidad de (pie un (ha jiuetla idearse lui experimento imaginario que (empleando efectos y le}es físicos conocidos) haga ver cómo después de todo serían posihles tales mediciones.blogspot. 1926. y podemos sacar partido del hecho de que tales leyes nos permiten calcular lo qui' ocurre cuando las partículas chocan —supuesto que se nos den dos de las cuatro magnitudes con que se describe la colisión (esto es. podrían utilizarse dos rayos corpusculares de los cuales al menos uno fuese neutrónico. 439. y parece que esta idea lia d e t e r m i n a d o la dirección de la búsqueda de semejantes experimientos. HAAS.2. P a r a realizarlo emplearé. HAAS. pág. 1927).226 La lógica de la investigación cientíjica directamente el método argumentativo de B o h r y Heisenberg. positones o neutrones).

asimismo. sabemos que. Y colocando otro contador de Geiger (o la tira móvil de pelícu- http://psikolibro. Podemos decir a h o r a : en cuanto advertimos que se h a registrado una de tales llegadas.blogspot. bi. supongamos también que las partículas de B tienen el momento (absoluto) bi.Colocamos u n a p a r a t o en X — p o r ejemplo. al mismo tiempo. p o r tanto. el m o m e n t o que tienen después de la colisión los corpúsculos con los que aquéllas habían c h o c a d o ) : a cada partícula de [ A ] que quedó lanzada en el p u n t o P en dirección de X y con el momento 335 h a de corresponder -x una segunda partícula — d e [ B ] — que h a sufrido una deflexión en P en la dirección calculable PY y tiene el momento ba.Elegimos ahora u n a dirección PX.Algunas observaciones sobre la teoría cuántica 227 u n a estrecha r a n u r a Rn (y estará sujeto. conocemos el momento de [ A ] . Ahora imaginamos dos fino. un contador de Geiger o una tira móvil de película— que registra los impactos de los corpúsculos que llegan desde P a la región X (cuya extensión cabe reducir a nuestro arbit r i o ) . que es a i . 325 J^ asimismo. [ A ] y [ B ] . y lo mismo ocurre con el del rayo parcial [ B ] en cuando nos h e m o s decidido p o r u n a dirección concreta para é l : sea. podemos calcular el instante en que se produjo la colisión en P. hz (esto es. dónde se encontraba esta segunda partícula en todo instante. pues teniendo en cuenta cuándo se produjo el impacto de la p r i m e r a en X y su velocidad — q u e conocem o s — .Se p r o d u c i r á n algunas colisiones entre corpúsculos de uno y otro haz.com . pues. podemos calcular su m o m e n t o . u n a segunda partícula h a de estar moviéndose desde P hacia Y con el momento bz? Y sabemos. si nos fijamos en las partículas del rayo parcial [ A ] que después del choque se mueven en dicha dirección.: rayos parciales. que se intersecan en el p u n t o «lugar) P. a u n a selección física que tiene en cuenta la p o s i c i ó n ) .

de su posición en la dirección PRn). ya que cuando lo alcanzamos el corpúsculo h a b r á asumido ya su estado de movimiento . p o d r í a m o s ser capaces de calcular el instante de su llegada a S i r i o ) . Y éstas parecen ser. bien el momento de la segunda partícula. sin embargo. lo cual significa que los corpúsculos del rayo parcial [ B ] sobre el que estamos haciendo predicciones se '•* Einstein. y si m. sujeta a ninguna de las limitaciones debidas al principio de incertidumbre en lo que se refiere a la coordenada de posición y a la componente del momento en la dirección PY: pues mi experimento imaginario reduce la cuestión de la precisión con que se pueden liacer predicciones acerca de u n a partícula de B que sufre una deflexión en P . y. sino bajo qué condiciones p u e d e n realizarse — o . no es razonable suponer que el segundo corpúsculo haya quedado afectado en modo alguno por el cambio de dispositivo experimental procedente de tal elección. posición y momento de la p r i m e r a partícula correspondiente de [ A ] : cuyo momento en la dirección PX.228 La lógica de la investigación científica l a ) en Y. La precisión de estas predicciones — l o mismo que la de las mediciones realizadas p a r a contrastarlas— no está. Podolski y Rosen emplean un razonamiento más modesto.com . Este experimento imaginario nos permite advertir. y fue atacado inmediatamente como «reaccionario»). interponiendo u n campo eléctrico o u n filtro delante del contador de Geiger— antes de m e d i r la posición. incluso después de que la colisión entre las dos partículas ha tenido lugar. Véanse también loa apéndices 'XI a •XII. bajo qué condiciones son compatibles con la teoría c u á n t i c a — : solamente si podemos llegar a conocer el estado de la partícula sin ser capaces de d a r origen a dicho estado a voluntad. si medimos la posición podemos calcular la de la segunda partícula. podemos hacer predicciones con u n grado de precisión cualquiera acerca del corpúsculo de B que se mueve en la dirección PY. p o r ejemplo. como consecuencia de todo esto (según se verá más a fondo en el apéndice V i l ) . como si dijéramos. no sólo que pueden ejecutarse predicciones aisladas precisas. puesto que podemos elegir en cualquier instante —^si medir la posición o el momento—. de suerte que podamos medir únicamente o la posición o el momento de la primera partícula en X. y. pero válido: supongamos que la interpretación de Heisenberg sea correeta. Así pues. p o d e m o s utilizar tal conocimiento p a r a deducir de él predicciones contrastables (si la partícula de B es u n fotón. mejor. así como el instante de su impacto en X (esto es. a la de la precisión alcanzable en las mediciones que se efectúan en X. mediciones no predictivas de tiempo. Los impactos de las partículas que alcanzan X se sucederán unos a otros en intervalos de t i e m p o irregulares.blogspot. nos es dable calcular —con la precisión que queramos— bien la posición. ni que haya sufrido ningún tipo de interferencia debida a dicho cambio. pero. en consecuencia. entonces. podemos contrastar nuestras predicciones con respecto al segundo corpúsculo **. a p r i m e r a vista. http://psikolibro. en principio.edimos el momento podemos calcular el de esta última. sin interferir con ella: hecho que cabe expresar diciendo que esta última «tienes posición y momento precisos (Einstein lo expresó así: la posición y el momento son «reales)!. el apéndice V I ) si realizamos u n a selección de momentos — p o r ejemplo. pueden medirse con el grado de precisión que queramos (cf. llegamos a u n conocimiento que es posterior al evento. P e r o .

ívlas. esteraos autorizados a concluir que en dicho campo no se puedan proponer enunciados precisos. h a de t r a t a r de p r o p o n e r hipótesis acerca de frecuencias —esto es. que le contradice. leyes que afirmen probabil i d a d e s — con objeto de deducir predicciones freciienciales. Estaría en contradicción con la teoría cuántica que pudiésemos alter a r el estado de cosas haciendo.com . iguales los intervalos mencionados. la segunda de las conclusiones que acabamos de rechazar se ha p r o p u g n a d o repetidamente : una y otra vez nos encontramos con la creencia de que donde rige lo fortuito la regularidad está excluida (en el a p a r t a d o 69 he estudiado esta creencia desde un punto de vista crítico). y. resulta que la interpretación de Heisenberg. y es posible dividir esta tarea en dos p a r t e s : p o r un lado. 78. es como si fuésemos capaces de a p u n t a r y p r e d e t e r m i n a r la fuerza de la bala.Algunas observaciones sobre la teoría cuántica 229 sucederán t a m b i é n u n o a otro a intervalos irregulares de t i e m p o . sino que hemos de esperar hasta que el a r m a de fuego entre en acción. pero no podemos elegir l i b r e m e n t e el m o m e n t o en que se dispara. por el otro. A la vista de los experimentos de Compton-Simon y Bothe-Geiger parece posible realizar el experimento arriba expuesto. ni tampoco ocurre que siempre que haya enunciados frecuenciales perfectamente confirmados en un campo particular. No existe nada en estas dos tareas que las haga m u t u a m e n t e incompatibles en ningún respecto : sin duda alguna. tendrá que intentar descubrir leyes que le permitan deducir predicciones aisladas (leyes «causales» o «deterministas». asimismo (y ello antes de que la bala dé en el blanco Y). A juzgar p o r el estado actual del desarrollo científico. puesto que es posible deducir la posibilidad de llevarlo a cabo a p a r t i r de la interpretación estadística de la teoría cuántica (más las leyes de la energía y del m o m e n t o ) . o «enunciados p r e c i s o s » ) . sin embargo. pues —como hemos visto— a algunos de aquéllos corresponden macro-leyes deductibles de asunciones frecuenciales. q u e p u e d e considerarse como u n a especie de experimentum crucis que sirve p a r a decidir entre la concepción heisenberguiana y u n a interpretación estadística coherente de la teoría cuántica.blogspot. calcular el instante exacto en que se hizo el disparo en P. ni tampoco podemos evitar que se h a g a n disparos al blanco que escapan a nuestra previsión (desde las cercanías de P). Es evidente que nuestro experimento y la interpretación de Heisenberg son incompatibles. por ejemplo. como si pudiéramos. Así pues. no ocurre que siempre que presentemos enunciados precisos no debamos hacer hipótesis frecuenciales. no será fácil superar el dxialismo de las macro-leyes y las micro-leyes — q u i e r o http://psikolibro. ha de estar también en contradicción con la interpretación estadística de aquella teoría. Esta situación parece perfectamente clara. L A METAFÍSICA INDETERMISNISTA La tarea del científico de la Naturaleza es buscar leyes que le p e r m i t a n deducir predicciones.

digamos. El científico no dejará nunca que nada le i m p i d a continuar buscando leyes. necesitan p a r t i r de asunciones propias que tienen que ser específicamente estadísticas. Y si llegara el m o m e n t o en que fuese posible trabajar en la física con enunciados frecuenciales exclusivamente. como hemos visto en el apartado 7 0 .. Pero la reducción contraria no es posible: los enunciados frecuenciales no p u e d e n deducirse jamás de los otros. no debemos concluir que sea vana la búsqueda de leyes precisas. sí o no? Considero esta p r e g u n t a como metafísica.blogspot. señalando las dificultades y contradicciones que podrían desvanecerse con ella. Einstein se opone a esta tesis. Las leyes que encontramos son siempre hipótesis. ni siquiera las leyes de esta índole . Esta es la situación lógica . aquello a que va a p a r a r el experimento imaginario descrito en el a p a r t a d o 7 7 . p o d r í a ser lógicamente posible es una reducción de todos los enunciados precisos conocidos a enunciados frecuenciales (interpretándolos como macro-leyes). d i g a m o s ) . no favorece ni una tesis determinista n i u n a indeterminista. http://psikolibro. El llamado «principio de causalidad» o «ley de causalidad». en ningún caso tendríamos derecho a extraer conclusiones indeterministas del hecho de que dichas relaciones estuviesen perfectamente corroboradas *^. ¿Está gobernado el m u n d o p o r leyes estrictas. Lo que. pero sigo considerándola verdadera.la ley de causalidad " Al final de la carta que incluimos en esta obra como apéndice *XII. que no lo estaríamos p a r a afirmar que «no existen leyes precisas en la Naturaleza. y que posiblemente p u e d a n deducirse de estimaciones probabilitarias . sin embargo. pero negar la causalidad sería lo mismo que intentar p e r s u a d i r al teórico de que abandone su búsqueda. a u n q u e es susceptible de formulación. que tales tiradas estén indeterminadas. y por mucho éxito que tengamos al o p e r a r con estimaciones probabilitarias. Estas reflexiones no constituyen. y acabamos de hacer ver que semejante intento no puede estar respaldado p o r demostración de ninguna clase. Continúo creyendo que este análisis es esencialmente correcto: pues no podemos concluir.230 La lógica de la investigación científica decir. en modo alguno. lo cual quiere decir que p u e d e n q u e d a r siempre superadas. posee u n carácter enteramente diferente de u n a ley n a t u r a l . ninguna ley de la que puedan deducirse predicciones sobre el curso de procesos aislados o elementales». entonces seguiríamos sin estar autorizados a sacar conclusiones indeterministas : es decir. y no p u e d o estar de acuerdo con Schlick cuando dice que «. del éxito de las predicciones frecuenciales acerca de tiradas con una perra chica. de una tesis metafísica indeterminista.. > Pero podemos argumentar en favor. el hecho de que operemos con a m b a s — . todo lo c o n t r a r i o : supongamos que las relaciones de incertidumbre no queden refutadas p o r dicho experimento (por las razones que s e a n : p o r q u e el experimentum crucis detallado en el apéndice VI se decidiera contra la teoría cuántica. Así pues. sólo es posible calcular probabilidades a p a r t i r de estimaciones probabilitarias *^.com . pues incluso en tal caso se las p o d r í a contrastar y solamente cabría corroborarlas como enunciados frecuenciales.

por una hipótesis contrastabla empíricamente». Die Naturwissenschaften 19. pero ya hemos indicado que cuando se analizan estrictamente estas leyes naturales. la nota 2 del a p a r t a d o 12) buscar leyes o predicciones singulares. pues hemos observado antes que es posible contrastar la verdad de la ley de causalidad en el mismo sentido que puede serlo la de cualquier otra ley natural. 1925). pero esto no prueba p o r sí mismo que no p u e d a existir otro enunciado empírico que justifique esta conclusión u otras p a r e c i d a s : por ejemplo. a su vez. 155.Algunas observaciones sobre la teoría cuántica 231 p u e d e ser contrastada en cuanto a su verdad exactamente en el mismo sentido en que p u e d e serlo cualquier otra ley natural» ^. Cf. p o r ser fútil. aunque válido como réplica a un positivista. no parecen tener. no podemos obedecer una exScHLiCK. p e r o . La' creencia metafísica en la causalidad. parece ser más fértil que ninguna metafísica indeterminista de la índole defendida p o r H e i s e n b e r g . cf. el carácter de enunciados que sean verdaderos o falsos. *' Compárense las opiniones expresadas aquí y en el resto de este apartado con el capítulo *IV del Postscript. pág. el cuarto párrafo del apartado 66). y deducir de éstas predicciones que se c o r r o b o r e n .com . y — e n real i d a d — podemos percatarnos de que los comentarios de este autor h a n tenido u n efecto paralizador en la investigación: es fácil no caer en la cuenta de relaciones que no h a b r í a que buscar m u y lejos si se repite incesantemente que la indagación de las mismas «carece de sentido». y. http://psikolibro. deberíamos hacer lo posible p o r contrastarlas (esto es.blogspot. no nos sorprende en realidad. tenía también al «principio de causalidad . pág. lo cual quiere decir que tendríamos que buscar leyes y predicciones. en Die Kausalitiit in der gegenwürtigen Physik. la de que la regla metodológica m e n c i o n a d a — l a decisión de no aband o n a r nunca la búsqueda de leyes— no puede cumplir su propósito. Schlick había mantenido ya anteriormente que el principio de causalidad debería colocarse a la par de las leyes naturales. sin embargo. 374. a saber. también mis notas 7 y 8 del apartado 4 ) : «Nuestras tentativas de encontrar un enunciado equivalente al principio de causalidad han fracasado: al querer formularlo hemos ido a parar a pseudoenunciados. Pero no p u e d e h a b e r enunciado empírico con consecuencias metodológicas que nos obligue a a b a n d o n a r la búsqueda de leyes: pues la única forma en que u n enunciado que suponemos libre de elementos metafísicos pueda tener conclusiones indeterministas es que éstas sean falsables **. a su vez. tiende a inducir a error: pues un enunciado falsable puede tener todo tipo de consecuencias lógicamente débile incluyendo algunas no falsables (cf. en sus varias manifestaciones. Así pues. sino que resultan ser nada más que reglas para la (trans-)formación de tales enunciados».. sólo es posible mostrar que son falsas si logramos form u l a r leyes. si suponemos que estas conclusiones indeterministas son hipótesis empíricas. No es sino u n a típica hipóstasis metafísica de u n a regla metodológica perfectamente justificada." ed. o carente de sentido. Allgemeine Erkennínislehre (2. 1931. p o r falsarias). o «imposible» (cf.. *' Esto. escribe lo siguiente (cito el pasaje completo. La creencia en la causalidad es metafísica *^. de acuerdo con ello.. Las fórmulas de Heisenberg — c o m o otros enunciados análogos que sólo pueden q u e d a r corroborados p o r sus consecuencias estadísticas—• no conducen necesariamente a conclusiones indeterministas. Este resuUado. la decisión del científico de no a b a n d o n a r j a m á s su búsqueda de leyes. pero como por entonces consideraba que éstas son auténticos enunciados.

En m i opinión. ya que sólo afirma que no encontraremos ninguna con esta característica. u n límite a las posibilidades de investigación . Las leyes que p r o h i b e n velocidades mayores que la de la luz y casos «super puros» desafían al investigador — d e l mismo modo que otros enunciados e m p í r i c o s — a iniciar la búsqueda de lo p r o h i b i d o : pues sólo puede contrastar los enunciados empíricos t r a t a n d o de falsarios. expresada brevemente. análogamente a como lo hace el principio de constancia de la velocidad de la l u z : se ha interpretado la analogía entre las constantes c Y h —la velocidad de la luz y lá constante de P l a n c k — diciendo que ambas ponen. la aparición de la metafísica indeterminista es perfectam. ya que afirman solamente que no encontraremos ninguno de ellos. p o r ejemplo. que no podremos p r o d u c i r n i n g u n o . en particular.blogspot. únicamente recordaré al lector los intentos que se han hceVio para demostrar que las relaciones de incertidumbre cierran ciertas vías de posible investigación. puesto que es imposible deducir leyes estadísticas de u n modelo atómico no estadístico ( m e c á n i c o ) . El principio de la constancia de la velocidad de la luz (y de la imposibilidad de exceder esta velocidad) no nos p r o h i b e buscar velocidades que sean más elevadas que la de la luz. y se han rechazado las cuestiones planteadas al tratar de saltar al otro lado de tales barreras por el conocido método de dejar de lado los problemas indigeribles titulándolos «pseiido»-problemas. y. a cierta interacción causal.ente c o m p r e n s i b l e : d u r a n t e largo tiemp o . pero en aquel entonces (alrededor de 1924. los físicos h a b í a n tenido fe en una metafísica determinista. K r a m e r s y S l a t e r ) no podía sino parecer que las probabilidades reemplazaban a las leyes '° Su argumentación. No pretendo mostrar ahora en detalle cómo tan repetidos intentos de estatuir el indeterminismo revelan un modo de pensar que sólo cabe describir como determinista — e n sentido metafísico— (Heisenberg. análogamente.com . que seremos incapaces de p r o d u c i r señales que se muevan más de prisa que la luz. es que la causalidad falla debido a nuestra interferencia eon el objeto observado: esto es. y el fracaso de los repetidos intentos de deducir los espectros luminosos — q u e son efectos estadísticos— de u n modelo mecánico del átomo tenía forzosamente que p r o d u c i r u n a crisis del determinismo (dado que no se coniprendía con integridad cuál era la situación desde el punto de vista lógico). existe realmente u n a analogía entre las constantes c y h: analogía que —inciden talmente— asegura que ¡a constante h no constituye b a r r e r a más firme que la constante c. pretende dar una explicación causal de por qué son imposibles las explicaciones c a u s a l e s * ' ' ) . es decir. Y. Hoy vemos claramente que el fracaso era inevitable. en principio.232 La lógica de la investigación científica hortación de abandonar la búsqueda sin r e p u d i a r el carácter empírico de estas h i p ó t e s i s . Desde u n p u n t o de vista histórico. las fórmulas de Heisenberg no deberían interpretarse como si prohibiesen la búsqueda de casos «super puros». en la época de la teoría de Bohr. http://psikolibro. lo cual hace patente que sería contradictorio pensar que pueda existir ninguna hipótesis empírica que nos obligue a a b a n d o n a r la búsqueda de leyes.

http://psikolibro. como hemos visto.Algunas observaciones sobre la teoría cuántica 233 estrictas en el mecanismo de cada uno de los átomos. a partir de la misma falta de comprensión de los enunciados probabilitarios formalmente singulares. pero que hemos de abstenernos de promulgar prohibiciones que pongan límites a las posibilidades de investigación. estribado en el principio de incertidumbre de Ileiscnberg —pero. especialmente porque los enunciados probabilitarios se expresal)an como emmciados formalmente singulares. El edificio determinista se venía abajo.blogspot. de las ruinas del determinisnio brotó el indeterminismo. La lección a sacar de todo esto es que deberíamos esforzarnos por encontrar leyes estrictas —prohibiciones—• que puedan fundarse en la experiencia.com .

me acomodé al uso. pero pueden ser «corroboradas». «Bewahrungsgrad») porque quería tener un término neutral con el cual designar el grado en que una hipótesis ha salido indemne de contrastaciones rigurosas.. ser nada más que « p r o b a b l e m e n t e v á l i d o » ) . deberíamos disponernos a averiguar en qué m e d i d a está «corroborada» *^. tendríamos que intentar la averiguación de hasta qué p u n t o h a sido capaz de demostrar que es apta p a r a sobrevivir — y ello p o r h a b e r salido indemne de las contrastaciones — . Dicho de otro modo: he introducido el término «grado de corroboración». P e r o . la inducción debería determin a r la probabilidad de u n enunciado . A mí no me gustaba. bien nos daría la probabilidad que fuese acerca de ello (ya que el principio de inducción p o d r í a .blogspot. qué pruebas h a s o p o r t a d o . en mi opinión. Camap tradujo mi término «grado de corroboración» (líGrad der Bewdhrungyi) —que había sido aducido primeramente por mí en las discusiones del Círculo de Viena— por «grado de confirmación» [en ingl. bien nos daría la seguridad de que el enunciado inducido es «probablemente válido». por tanto. hacia 1939) que se empleara «1 término «corroboración» [en inglés. Al calificarlo de «neutral» me refiero a un término que no prejuzgue si al salir indemne la hipótesis se ha hecho «más probable». no sólo los dos valores de «verdadero» y «falso». por ejemplo). Según aquéllos que creen en esta lógica. en Philosophy of Science 3. sino solamente más o menos probable. todo el enfoque del p r o b l e m a de la p r o b a b i l i d a d de hipótesis es e r r ó n e o : en lugar de discutir la « p r o b a b i l i d a d » de una hipótesis deberíamos t r a t a r de averiguar qué contrastaciones. 427). «verificar». con lo cual este término se aceptó prontamente por muchos. por tanto. sino. «asentar sin lugar a dudas». Se h a hecho a m e n u d o el intento de describir las teorías como algo que no puede ser verdadero ni falso. creo. principalmente con objeto de poder discutir el problema de si dicho «grado» podría identificarse o no con la «probabilidad» (ya sea en el sentido frecuencial o en el de Keynes. E n resumen. Pero como Camap declinó mi propuesta. pensando que las palabras no http://psikolibro. asimismo. esto es. Me introducido en este libro los términos KCorrohoración)^ {aBewahrungy)) y •—especialmente— «grado de corrohoTaciónv (uGrad der Bewdhrungy>. En especial. Parton.com . a su vez. y. a Camap (en una carta escrita. o de qué forma sale indemne de la contrastación una teoría Las teorías no son verificables. «demostrar». la lógica inductiva h a sido elaborada en el sentido de que puede adscribir a los enunciados. corrohorotíon].CAPITULO DÉCIMO La corroboración. y «confirmar» corresponde más de cerca a «erfeorten» o «feestaíigcra» que a «bewdhrens). y h a b r í a u n principio de inducción que. confirmation'\ (véase su «Testability and Meaning». N. «establecer firmemente». ha «demostrado su temple». especialmente la pág. 1936. debido a algunas de sus asociaciones («hacer firme». que me había sido sugerido por el profesor H. grados de probab i l i d a d : tipo de lógica que cabe llamar «lógica probabHitarian. propuse. en el sentido del cálculo de probabilidades.

e incluso trivial. el método científico presupone la inmutabilidad de los procesos naturales. que es concebible —o lógicamente posible—• que cambien. o el «principio de la uniformidad de la Naturaleza». sino también falsarse por nuevos experimentos. pero esta incertidumbre puede no tomarse en cuenta: el hecho de que las teorías puedan no solamente mejorarse. las asociaciones de la palabra «confirmación» tenían importancia y se habían hecho sentir. Admitimos. Pueden decirse varias cosas en favor de los argumentos anteriores.com .blogspot. en los casos en que antes tenía éxito. lis completamente cierto.) " Cf. pero esta posibilidad no se tiene en cuenta en la ciencia empírica y no afecta a sus métodos: por el contrario.La corroboración 235 79. pero hay que hacer constar que éstos no afectan a mi tesis: expresan la fe metafísica en la existencia de regularidades en nuestro mundo (fe que comparto. Esta. que no podemos saber con certeza si el sol saldrá mañana . Brevemente dicho: las regularidades contrastables directamente por medio de experimentos no cambian. pero se está dispuesto a ver en tales objeciones el resultado de escrúpulos algo exagerados. pero la cuestión que se nos presenta —la que hace significativa en el contexto actual la inverificabilidad de las teorías— se encuentra en un plano totalmente distinto. el apéndice *X y. (Véanse también el apéndice *IX y el apartado *29 de mi Postscript. incluso cuando queda superada. y sin la cual es difícil de concebir la actuación práctica) *^. Pero resultó que me había equivocado: desgraciadamente. me abstendré de argumentar a favor o en contra de la fe en la existencia de regularidades en nuestro mundo . el apartado *1S de mí Postscript. SOBRE LA LLAMADA VERIFICACIÓN DE HIPÓTESIS Con frecuencia no se ha parado mientes en el hecho de que las teorías no son verificables. pero trataré de hacer patente que la inverificabilidad tenían importancia: y de este modo llegué a emplear el término «confirmación» durante cierto tiempo en diversas publicaciones. al menos con bastante aproximación. lo único que pasa es que unos experimentos nuevos se colocan enfrente de la antigua teoría. presenta al científico una seria posibilidad que puede actualizarse en cualquier momento. o que no es posible asentar de un modo definitivo un enunciado asentando unas consecuencias suyas. se dice. asimismo. http://psikolibro. suele conservar su validez como una especie de caso límite de la nueva: aún es aplicable. jamás ocurre que los antiguos experimentos den un día resultados nuevos. mas hasta ahora nunca ha tenido que considerarse falsada una teoría debido a un fallo súbito de una ley perfectamente confirmada. Por ello lo he abandonado en favor de «grado de corroboración». sin duda. Conforme a mi actitud con respecto a otras cuestiones metafísicas. quizá se admita que la verificación no es impecable desde un punto de vista lógico. de suerte que pronto se utilizó el término «grado de confirmación» —por Carnap mismo—i como sinónimo (o «explicans») de «probabilidad». Se dice a menudo que una teoría está verificada cuando se han verificado algunas de las predicciones deducidas de ella.

tanto con respecto al espacio como al tiempo. p o r ello. ya que ésta sería u n a conclusión deducida valiéndose del p r i n c i p i o de i n d u c c i ó n : y éste. P e r o esta tentativa fracasa. P o r consiguiente. ya que el p r i n c i p i o de inducción es en sí mismo de carácter metafísico: como h e señalado en el a p a r t a d o 1. pese a ello. según se supone. pues. Segiín me parece. Véase también el apartado *3 (párrafo tercero) de'mi Postscript. Supongamos que el sol no salga mañana (y que. la posibilidad de falsar u n a ley corroborada no carece. y si postulamos. que. y éste es el plano en que me opongo al razonamiento propuesto. continuemos viviendo. diríamos más bien que es parte de nuestra definición de las leyes naturales. en modo alguno. lo cual tal vez no tendría demasiada importancia si no fuese p o r q u e en todo caso h a b r í a de considerársele u n enunciado infalsable.236 La lógica de la investigación científica de las teorías tiene importancia metodológica. P o r consiguiente. Si tal cosa ocurriera.com . esto es. P u e s si este principio •—que se supone da validez a la inferencia de t e o r í a s — fuera falsable a su vez. sería u n e r r o r afirmar que las regularidades naturales no cambian (y éste sería un tipo de enunciado tal. se llega al «principio de inducción». como premisa. el supuesto de que este principio sea empírico conduce a u n a regresión infinita. o a x i o m a ) . tratan(!o de dar alcance a l. Así pues. considerare pertinente sólo uno de los puntos e x p r e s a d o s : la referencia al llamado «principio de la uniformidad de la Naturaleza». este principio expresa de u n modo m u y superficial una importante regla metodológica — y justamente urfa que podría deducirse muy ventajosamente de un estudio sobre la inverificabilidad de las teorías *^. y. que no h a n de tener excepciones. gobierna el método inductivo — y . ha de explicarlas). Desde el punto de vista metodológico se ve que el principio de la uniformidad de la Naturaleza está r e m p l a z a d o p o r el postulado de la invariancia de las leyes naturales. que deducirla de leyes.^'s cuestiones científicas que nos i n t e r e s a n ) . si postulamos que éstas h a n de ser invariantes en el espacio y el tiempo.blogspot. la ciencia tendría que explicarla. a su vez. el de verificación de las t e o r í a s — . la «ley de c a u s a l i d a d » ) . http://psikolibro. Si se intenta r e e m p l a z a r los enunciados metafísicos de esta índole p o r principios del m é t o d o . A mi entender. el «principio de la uniformidad de la Naturaleza» puedo considerarse como u n a interpretación metafísica de una regla metodológica (como su p a r i e n t e cercana. Y. quedaría falsado al mismo tiempo que la p r i m e r a teoría falsada. pero las teorías revisadas no tendrían que dar razón m e r a m e n t e de la nueva s i t u a c i ó n : también habrían de ser dcduclMes da ellas nuestras experiencias anteriores. de importancia desde u n punto de vista metodológico : nos ayuda a encontrar lo que exigimos a las leyes naturales y esperamos de ellas. Me refiero a la regla de que todo sistema nuevp de hipótesis ha de dar lugar a las regularidades ya conocidas y corroboradas (o sea. asimismo. p o d r í a introducírsele solamente como proposición primitiva (o postulado. posiblemente habría que revisar de un modo drástico las teorías a c t u a l e s . que no cabe a r g u m e n t a r ni a su favor n i en contra s u y a ) . además.

digamos. PROBABILIDAD DE UNA H I P Ó T E S I S Y PROBABILIDAD DE EVENTOS : CRÍTICA DE LA LÓGICA PROBABILITARIA Incluso si se a d m i t e que las teorías nunca q u e d a n verificadas de u n modo definitivo. sin e m b a r g o . y de esta forma p o d r í a hacérsela susceptible de t r a t a m i e n t o matemático y lógico *^. Del mismo modo que la lógica inductiva en general.s a la escuela de Reicbcnbacli que a la de Keynes. P e r o hasta los creyentes en la lógica p r o b a b i l i l a r i a reconocen que estas cuestiones psicológicas no pertenecen a la epistemología ni a la metodología *^. de u n enunciado irrefutable acerca de la r e a l i d a d . esto es. http://psikolibro. falsado. El presente apartado contiene principalmente una crítica de la tentativa (de Reichenbach) de interpretar la probabilidad de hipótesis a base de una teoría frecuenciat de la probabilidad de eventos. En el apartado 83 está incluida una crítica de la posición de Keynes. más o menos p r o b a b l e s ? Después de todo.blogspot. desde luego. al que. *' Aludo aquí niá. Pero se supone tácitamente que estos últimos son inamovibles y reproducibles. además. que nuestros sentimientos subjetivos de convicción tienen diferentes intensidades. quizá sería posible reducir la cuestión de la probabilidad de una hipótesis a la de la probabilidad de eventos. 80. la teoría de la p r o b a b i l i d a d de hipótesis parece h a b e r surgido gracias a u n a confusión de cuestiones psicológicas y lógicas. y que el grado de confianza con que esperamos que se c u m p l a u n a predicción y que luego se corrobore u n a hipótesis dep e n d e r á . de modo que no puede hacérseles responsables del fracaso de la teoría. Reconozco. desde luego.com . La p r o b a b i l i d a d de hipótesis suele considerarse u n m e r o caso especial del p r o b l e m a general de la probabilidad de un enunciado. abocamos en el dilema de elegir entre u n a regresión infinita y el apriorismo. que cabe reducir este concepto al de la p r o b a b i l i d a d de eventos. y. pues. razonan que es posible —basándose en decisiones inductivistas^— adscribir grados de probabilidad a las hipótesis mismas. ¿no podemos conseguir que sean seguras en m a y o r o m e n o r grado. p r o b a b l e m e n t e — e n t r e otras cosas—. las premisas para la deducción de la teoría consistirían en el principio de inducción y los enunciados de observación. de su corroboración anterior.La corroboración 237 q u e d a r í a . Sería necesario. es decir. introducir u n p r i n c i p i o de inducción que no fuese falsable: lo cual equivaldría a la equivocada noción de u n enunciado sintético válido a priori. Así pues. a su vez. se tiene p o r el p r o b l e m a de la probabilidad de un evenSegún la tesis inductivista que aquí cslutlio. si tratamos de convertir nuestra fe metafísica en la u n i f o r m i d a d de la Naturaleza y en la verificabilidad de las teorías en u n a teoría del conocimiento basada en la lógica inductiva. del modo en que dicha hipótesis haya salido i n d e m n e de las contrastaciones hasta el momento : o sea. en virtud del modus tollens. Pero esto q u i e r e decir que u n p r i n c i p i o de inducción falsable quedaría falsado de nuevo con cada progreso de la ciencia. siempre que u n a teoría derivada de él resultase íalsada *^.

Si nos place. ésta p u e d e considerarse como u n a generalización del concepto de v e r d a d . P o r t a n t o . y cabe hacer patente u n a conexión m u y estrecha entre este concepto y el de «verdad» : pues si hacemos cada vez más corta la sucesión de enunciados. y nada más. y. podemos l l a m a r «probabilidad de enunciados» o «prob a b i l i d a d de proposiciones» al concepto de p r o b a b i l i d a d transformado de este m o d o . en la que a veces u n enunciado p. p¡. p o r e j e m p l o : «El que atribuyamos probabilidad a enunciados o a eventos es solamente una cuestión de terminología. sus elementos—.. obtenemos u n a sucesión de enunciados de la forma p¡. leemos en Reichenbach. págs. Puede quizá llegar a entenderse mejor esta identificación de la p r o b a b i l i d a d de eventos con la de enunciados. F i n a l m e n t e . mejor. si recordamos lo dicho en el a p a r t a d o 2 3 .— la expresión «frecuencia veritativa» |^en ingl. entonces la p r o b a b i l i d a d (o frecuencia v e r i t a t i v a ) de la sucesión p u e d e únicamente asumir u n o de los dos valores 1 y O.. Sitzungsberichte der Preussischen Akade- http://psikolibro. y lo contrario p o r la negación de este enunciado . la probabilidad dentro de una alternativa p u e d e interpretarse como la «frecuencia veritativuy> .relativa de los enunciados dentro de una sucesión de enunciados (en lugar de la frecuencia relativa de u n a propiedad).238 La lógica de la investigación científica to. Allí definíamos el concepto de «evento» como u n a clase de enunciados s i n g u l a r e s . la próxima nota.com . truth-frequency'} se debe a Whitehead.lógica probabilitarian al cálculo con las m i s m a s ^ .blogspot. podemos m i r a r tal sustitución como u n simple cambio de terminología: las sucesiones de referencia se i n t e r p r e t a n como sucesiones de enunciados. págs. 1930. 101 y sigs. p^. p„> . p o r tanto. Erkenntnis 1. Doy aquí un esbozo de la construcción de la lógica probabilitaria elaborada por Reichenbach (Wahrscheinlichkeitdogik. pero podríamos decir exactamente igual que aquello a lo que se asigna la p r o b a b i l i d a d 1/6 es al enunciado 'saldrá la cara marcada con 1'» ^. a la inversa. podemos describir el que salga cara por el enunciado «fe es cara». de modo que finalmente no contenga más que u n solo elemento —esto es. y otras (en las que se coloca u n a raya sobre é l ) como «falso».j está caracterizado como «verdadero». estará p e r m i t i d o h a b l a r de la probabilidad de enunciados en vez de la probabilidad de eventos. P o r lo cual se puede considerar la verdad o falsedad de u n enunciado como u n caso límite de la p r o b a b i l i d a d . Hasta ahora h a b í a m o s considerado la asignación de la probabilidad 1/6 a que salga u n a cara determinada de u n dado como u n caso de la p r o b a b i l i d a d de e v e n t o s . según que el enunciado aislado sea v e r d a d e r o o falso.. 171 y sig. de este m o d o . of. p„. cabe definir las operaciones con frecuencias veritativas de tal suerte que las operaciones veritativas de la lógica clásica se conviertan en casos límites de aquellas o p e r a c i o n e s . sólo que expresado en u n a terminología especial. P o r tanto. y.. un enunciado aislado—. Si consideramos representada por enunciados una «alternativa» — o . Así. ' REICHENBACH. dado que incluye a este ú l t i m o como caso límite. ^ Según Keynes —en A Treatise on Probability (1921). y puede llamarse «.

La coTrohoTación 239 P e r o . y que si alguien dice de u n a hipótesis que no es verdadera. pág. sucesiones de enunciados. Post (American Journal of Mathematics 4 3 . se encuentra u n o frente a frente con la siguiente cuestión : ¿con referencia a qué sucesión de enunciados p u e d e asignarse u n valor probabilitario a u n a hipótesis? Reichenbach identifica la misma «aserción de la ciencia natural» —con lo cual quiere decir u n a hipótesis científica— con ima sucesión de refercKcia de e n u n c i a d o s : dice. indirectamente. en op. pero esta conclusión resulta ser injustificada. (Cf.blogspot. y mi Postscript. al mismo tiempo. 476 y sigs. 101 y sigs. con la de eventos? Creo que estas identificaciones son el resultado de u n a confusión. p o r tanto. 1932. pág. o conformes mié der Wissenschajien.. lo mejor sería no e m p l e a r nunca la expresión « p r o b a b i l i d a d de enunciados» si nos queremos referir a la prob a b i l i d a d de eventos *^.. Klasse 2 9 . http://psikolibro. de que trata Keynes. págs. en resumidas cuentas.com . sino «probable». no hemos de asignar el grado de p r o b a b i l i d a d 1. y c) que la llamada «probabilidad de una hipótesis» —en el sentido de su aceptabilidad^ no es un caso especial de la «probabilidad de enunciados». Sea esto como fuere. p o r tanto. bajo ningunas circunstancias puede traducirse p o r otro acerca de la p r o b a b i l i d a d de eventos.. Physik.. solamente la lógica probabilitaria nos proporciona la forma lógica capaz de representar el concepto de conocimiento propio de la ciencia natural» *. y de a h í que esta terminología sea completamente inadecuada. Tratemos ahora de seguir la sugerencia de que las hipótesis mismas son sucesiones de enunciados. pág. sin duda alguna. La forma de Whitehead de la teoría frecuencial. afirmo que las consideraciones basadas en la lógica p r o b a b i l i t a r i a no rozan siquiera los temas que surgen a part i r del concepto de una probabilidad de hipótesis. L'. cit. p o r tratarse. Una forma de i n t e r p r e t a r esto sería tom a r como elementos de tal sucesión a los diversos enunciados singulares que pueden estar en contradicción con la hipótesis. 488). a las cuales.. de u n tipo de probabilid a d de u n e n u n c i a d o . págs.las aserciones de la ciencia n a t u r a l — q u e no son nunca enunciados singulares— son.->mathem. los apéndices *II. WahrscheinlicKkeitslogik (op. 15 de la reimpresión. b) que es mejor llamar «probabilidad de un evento» a una probabilidad que esté definida por una frecuencia relativa (ya sea una frecuencia veritativa o la frecuencia de un evento). 184) y.. mejor que una frecuencia veritativa. *IV y *IX.) * REICHENBACH.). *' Sigo pensando: a) que la llamada «probabilidad de hipótesis» no puede ser interpretada por una frecuencia veritativa. ¿ p o d e m o s realmente identificar la probabilidad de hipótesis con la p r o b a b i l i d a d de enunciados que acabamos de definir. La idea de que se p a r t e es la de que la p r o b a b i l i d a d de hipótesis debe encuadrarse bajo el rótulo de « p r o b a b i l i d a d de enunciados» — e n el sentido que se acaba de definir—. hablando rigurosamente. la teoría frecuencial de Ven Mises. T a l vez. entonces este enunciado. 1921. «. es parecida. sino otro más p e q u e ñ o . cit. que sigue a E. Pues si se intenta reducir la idea de p r o b a b i l i d a d de hipótesis a la de frecuencia veritativa — q u e emplea el concepto de sucesión de enunciados—. y. Y ahora consideraría esta última como una interpretación (la interpretación lógica) entre las diversas posibles del cálculo de probabilidades formal. en realidad.

en el apartado 28. a pesar de ello. P e r o entiendo que es enteramente imposible aceptar la sugerencia de que haya que tomar una hipótesis p o r u n a sucesión de enunciados. la refutase un enunciado singular de esta sucesión sí y otro no ! Con objeto de eludir esta conclusión devastadora podemos ensayar otros expedientes **. la razón del fracaso de esta ú l t i m a tentativa es que la definición que hemos sugerido convertiría la probabilidad de una hipótesis en algo tan subjetivo que echaría todo a p e r d e r : dependería más de los conocimientos y la h a b i l i d a d del e x p e r i m e n t a d o r que de resultados objetivamente reproducibles y contrastables. de modo que nuestra discusión se limita a los casos en que no se ha llegado a una falsación tajante. Sería posible tal cosa si los enunciados universales tuviesen la forma. por frecuentemente que la teoría pueda quedar falsada. podríamos tratar de apoyar nuestra estimación en la razón entre las contrastaciones que llevan a u n resultado favorable y las que conducen a uno indiferente. los apartados 15 y 2 8 ) .com . y —como es n a t u r a l — no hemos de igualar un enunciado indiferente con uno objetivamente fals o ) . P e r o . estos últi** Asumo aquí que para entonces ya nos hemos decidido a atribuir la probabili• dad cero a la hipótesis siempre que haya una falsación neta. p o r ello. y. entonces la probabilidad será siempre igual a 1. según hemos visto (cf.blogspot. F i n a l m e n t e . las que no dan lugar a u n a decisión clara (con lo cual podríamos v e r d a d e r a m e n t e obtener algo que se parecería a la sensación subjetiva de confianza con que el e x p e r i m e n t a d o r m i r a sus r e s u l t a d o s ) . Atribuiríamos a la hipótesis cierta prohabilidad — q u i z á u n a no rñuy precisa— basándonos en una estimación que hiciésemos de la razón de todas las contrastaciones superadas por ella a las que aún no ie han llevado a cabo. Pero tampoco valdría este último expediente. P e r o este camino no lleva a ninguna p a r t e . « p a r a todo valor de k es verdadero que en el lugar k ocurre esto y lo o t r o » : entonces podríamos considerar los enunciados básicos (aquéllos que estuvieran en contradicción o en conformidad con el enunciado universal) como elementos de una sucesión de enunciados •—que sería la que h a b r í a que t o m a r como enunciado universal—. decidimos adoptar la sucesión de aquellos enunciados y basar nuestra probabilidad sobre la frecuencia verítativa dentro de ella. los enunciados singulares que pueden deducirse de una teoría —o sea. esto es. incluso si no tenemos en cuenta el hecho de que con semejante tipo de estimación nos desviaríamos sobremanera del concepto de frecuencia verítativa y del de p r o b a b i l i d a d de eventos (pues estos conceptos se basan en la razón de los enunciados verdaderos a los falsos. entonces la p r o b a b i l i d a d de dicha hipótesis estaría determinada p o r la frecuencia verítativa de los enunciados contenidos en la misma que estuvieran de acuerdo con ella. *° Según he explicado más arriba. pues lo que ocurre es que es posible calcular semejante estimación de modo absolutamente p r e c i s o : y el resultado es siempre que la p r o b a b i l i d a d es cero. los enunciados universales no poseen tal forma : los enunciados básicos no son j a m á s deductibles de enunciados universales solos *''.240 La lógica de la investigación científica con e l l a . por término medio. los «enunciados ejemplificadores»— no tienen el carácter de enunciados básicos ni el de enunciados de observación. Mas si. ¡ Pero entonces la hipótesis adquiriría la p r o b a b i l i d a d 1/2 si. ya http://psikolibro.

como hemos hecho más arriba. en enunciados básicos negados)— que trata do hacer patente que si se basa la probabilidad de una hipótesis en dichos enunciados básicos negados. P e r o esta tentativa vuelve a fracasar —independientemente de la dificultad de establecer la sucesión de referencia (que puede elegirse de muchas m a n e r a s : cf. 1 . P u e d e recordarse que hemos llamado «probable» a u n acontecimiento singular dado (en el sentido de u n «enunciado probabilitario formalmente singular») si es u n elemento de una sucesión de acontecimientos que tienen cierta p r o b a b i l i d a d . no llegamos a conseguir u n resultado aceptable. como se ha hecho ver en el apartado 28. por otra p a r t e . lo cual quiere decir que. p o r el simple hecho de que no podemos saber nunca si una hipótesis es verdadera : si pudiéramos saberlo.La corroboración 241 mos no pueden considerarse como sucesiones de aquéllos. apenas necesitar í a m o s p a r a n a d a el concepto de p r o b a b i l i d a d de una hipótesis. h a b r í a m o s de tener en cuenta la razón entre los enunciados básicos negados no falsados que p u e d e n deducirse (o bien otros enunciados deductibles) y los falsados. pues. en lugar de considerar u n a frecuencia de verdad. digamos. p o d a m o s atrique. no p u e d e h a b e r más que u n n ú m e r o finito de enunciados básicos falsadores aceptados. definimos la probabilidad de una hipótesis valiéndonos de la razón de las hipótesis de la sucesión no falsadas a las falsadas. aun en caso de que no tengamos en cuenta el hecho de que los enunciados universales no son nunca sucesiones de enunciados. 10 http://psikolibro. entonces — l o mismo que antes— la p r o b a b i l i d a d de toda hipótesis dentro de toda sucesión de referencia infinita ha de ser igual a 1. El estudio que se encuentra a continuación en el texto contiene una argumentación muy parecida —también apoyada en los «enunciados ejempüíicadores)) (o sea.blogspot. tendríamos que atender al valor complementario de u n a frecuencia de falsedad: pero este valor sería igual a la u n i d a d . t o m a r como punto de partida el complemento de la frecuencia falsitativa dentro de una sucesión de hipótesis. Ahora podemos intentar. son infinitas . casi toda teoría resulta «verificada» en casi todos los casos (esto es. ya que tanto la clase de los enunciados deductibles como. nota *1. p o d r í a intentarse análogamente l l a m a r «probable» a u n a hipótesis si es u n elemento de una sucesión de hipótesis con u n a frecuencia veritativa d e t e r m i n a d a . en tal caso. a saber. P e r o si. y de que hasta tratemos de interpretarlos como una cosa de esta índole y de coordinarlos con sucesiones de enunciados singulares completamente decidibles. pues no podemos h a b l a r de una frecuencia veritativa dentro de una sucesión de hipótesis. de acuerdo con este procedimiento. siempre será igual a la unidad. el apartado 7 1 ) — . entonces la estimación de toda hipótesis coherente conduciría a la mism a p r o b a b i l i d a d .com . la clase de las negaciones — d e d u c t i b l e s — de enunciados-básicos. E incluso si elegimos una sucesión de referencia finita no nos encontramos en mejor s i t u a c i ó n : pues supongamos que. Así pues. en casi todos los lugares k). y. incluso. Tenemos que e x a m i n a r todavía otra posibilidad — e n t e r a m e n t e diferente — d e explicar la p r o b a b i l i d a d de u n a hipótesis a base de sucesiones de enunciados. Mas si pretendemos t o m a r en consideración la sucesión de aquellas negaciones de enunciados básicos que sean deductibles de enunciados universales.

pese a su silencio. Reichenbach ha callado sobre el hecho de que su tentativa de disipar «la obscuridad que todavía rodea esta cuestión» no es sino un resumen —sólo una primera aproximación. y. y que quizá puedan disipar cierta obscuridad que todavía rodea esta cuestión». y de determinar la frecuencia relativa de los que resultan ser verdaderos: podemos tomar esta frecuencia como medida de la probabilidad pedida. Con lo cual m e parece que q u e d a n agotadas las p o s i b i l i d a d e s de basar el concepto de p r o b a b i l i d a d de u n a hipótesis en el de frecuencia de enunciados v e r d a d e r o s (o en el de frecuencia de enunciados falsos).) Como primera aproximación. p o r t a n t o . que ambos modos posibles de dar sentido a la idea de Reichenbach de la frecuencia veritativa llevan a resultados que han de ser enteramente inaceptables para los que se adhieran a la teoría probabilitaria de la inducción. pero entonces. p o d r e m o s hacer esto si llegamos a i n f o r m a r n o s de que t a l o cual hipótesis de la sucesión h a q u e d a d o f a l s a d a . q u e nos h a b í a m o s p r o p u e s t o . Mas.blogspot. Reichenbach ha replicado a mis críticas. pero rio tanto defendiendo sus tesis cuanto atacando las mías: en su trabajo sobre mi libro (Erkenntnis 5. esto es. lo reconozco— de ciertas páginas del mismo libro que estaba atacando. párrafo encabezado con las palabras «como primera aproximación)» (las únicas que he añadido al texto de Reichenbach). lo cual ha explicado diciendo que se había malogrado mi «método». de teorías propuestas por otros científicos— y determinar entonces las frecuencias relativas dentro de esta clase: a lo cual podríamos llamar probabilidad del segundo tipo. en el penúltimo párrafo del apéndice *I. y la llamaremos probabilidad del primer tipo. en la m e d i d a en que estas hipótesis falsadas son elementos de la sucesión. sino 3 / 4 . páginas 267-284) ha dicho que «los resultados del libro son completamente insostenibles». y. (Véase un resumen análogo. el valor 3 / 4 . en la t e o r í a frecuencial de la p r o b a b i l i d a d de eventos ***. podrían resumirse como sigue. En segundo lugar. En el texto he tratado de hacer ver. además. Las tentativas que acabo de hacer para dar un sentido a la aserción algo enigmática de Reichenbach de que la probabilidad de una hipótesis ha de medirse por una frecuencia veritativa. me parece que puedo considerar 'como un gran cumplido de un escritor tan experimentado acerca de la probabilidad (que en la época en que escribía http://psikolibro. la p r o b a b i l i d a d de u n a hipótesis hab r í a de decrecer en 1/n a consecuencia de la información de que es falsa (en d o n d e n es el n ú m e r o d e ' h i p ó t e s i s de la sucesión de refer e n c i a ) . hasta ahora en exceso sucintas. T o d o esto contradice de u n m o d o p a l m a r i o el p r o g r a m a .) está dedicado a nuestro problema.com . de e x p r e s a r p o r medio de una «. El apartado ÍV del trabajo que acabo de citar (págs. 1935.probabilidad de hipótesis)) el grado de seguridad o confianza que t e n d r í a m o s que a t r i b u i r a u n a hipótesis a la vista de los datos q u e la a p o y a n o la quebrantan. Y comienza así: «A este respecto. en general. podemos explorar dos modos posibles de definir la probabilidad de una teoría. con crítica.242 La lógica de la investigación científica b u i r a los elementos de cierta sucesión de hipótesis (finita) u n grado de p r o b a b i l i d a d c o m p r e n d i d o e n t r e O y 1. cabe considerar la teoría en cuestión como elemento de una clase de entidades ideales —digamos. A lo cual sigue un pasaje que forma el segundo párrafo de la presente nota. p o r e j e m p l o . que no había logrado «sacar todas las consecuencias» de mi sistema conceptual. h e m o s de adscribirles — d e b i d o a la información obtenida— no el valor O. Uno es el de contar el número de enunciados contrastables experimentalmente que pertenecen a dicha teoría. 274 y sig. pueden añadirse algunas observaciones acerca de la probabilidad de teorías —observaciones que deberían servir para completar mis comunicaciones sobre este asunto.

cast..blogspot. que aceptara los resultados de mis intentos de «sacar las consecuencias» de sus «comunicaciones sobre el asunto. en exceso sucintas». pág. 54 (TJ)^.. Podemos llegar a construir un argumento muy persuasivo en favor de esta errónea conclusión si recordamos que las hipótesis acerca de las probabilidades no son veriíicables ni falsables.) HEICHENBACH. que la verosimilitud de que este esquema tenga cierta correspondencia con la realidad es enorme: en realidad. en lo que a su forma lógica se refiere. el error más corriente consiste en creer que las estimaciones hipotéticas de frecuencias —esto es. o «cuando se las estudia detalladamente».La corroboración 243 A mi entender. Erkenntnis 1. solamente probables. 1930. las hipótesis acerca de las probabilidades— pueden ser. la contestación de Reichenbach a mi nota en Erkenntnia 3 . «en realidad». 1933. 58 [vers. asimismo. Con muchíaiina http://psikolibro.com . o —dicho de otro modo— en atribuir a las hipótesis probabilitarias cierto grado de una supuesta probabilidad de hipótesis. (Sólo las palabras «con seguridad» figuran en cursiva en el texto de Jeans. Pues ambos tipos son asunciones hipotéticas que nunca pueden hacerse «probables» a su vez: lo único que pueden hacer es quedar corroboradas. Son. este éxito de mis intentos se ha debido a una regla de «método»: la de que deberíamos tratar siempre de aclarar y robustecer todo lo posible la posición de nuestro contrincante antes de criticarla. Según creo. e independientemente de nuestro requisito metodológico de falsabilidad (cf. pág. por otro.. ° JEANS. Esta conclusión es enteramente independiente de si aceptamos la pretensión (de Reichenbach) de que todas las hipótesis de la física no son. los apartados 65 a 6 8 ) : no son verificables por ser enunciados universales.. 426 j sig-). su réplica a mi libro tenía en su haber dos libros y alrededor de una docena do trabajos sobre tal materia). hemos de considerar la tentativa de identificar la probabilidad de una hipótesis con la probabilidad de eventos como un completo fracaso. [ y ] las predicciones de la nueva teoría cuántica se encuentran en tanta conformidad [con las observaciones]. pág. ¿Cómo explicaremos el hecho de que los creyentes en la lógica probabilitaria han llegado a la tesis opuesta? ¿Dónde se oculta el error cometido por Jeans cuando escribe —al principio en un sentido con el que puedo estar completamente de acuerdo— que «. podemos decir que es casi seguro que sea cuantitativamente verdadero.. por un lado. completamente indecidibles^. a su vez. y las «leyes probabilitarias» o «hipótesis frecuenciales». o de si nos sentimos inclinados a establecer una distinción entre dos tipos diferentes de leyes naturales: las leyes «deterministas» o «precisas». si queremos que nuestra crítica tenga valor. pues (según lo expresa Reichenbach). The New Background of Science (1934).. 169 (cf. con seguridad» y continúa: «En el mejor de los casos podemos tratar tan sólo de probabilidades. en las que siempre se observan desviaciones con respecto a un valor medio). en el sentido de que pueden «demostrar su temple» bajo el fuego (el fuego de nuestras contrastaciones)..»? ". y tampoco estrictamente falsables debido a que nunca pueden contradecirlas enunciados básicos algunos. sino enunciados probabilitarios (acerca de ciertas frecuencias medias dentro de sucesiones de observaciones. Sin duda alguna..no sabemos nada. págs.

pueden estar mejor o peor «confirmadas}). y The Analysis of Matter. p o r tanto. como hemos tratado de mostrar..com . cast. La simetría entre la verificabilidad y la falsabilidad aceptada por la lógica inductivista clásica sugiere la creencia en que h a de ser posible coordinar tales enunciados probabilitarios «indecidibles» con cierta escala de grados de validez. *' Los dos últimos párrafos los provocó la actitud «naturalista» adoptada a veoei por Reiche&bach. entra la lógica probaLilitaria. con tal de que describiera u n acontecimiento pertinente. «en r e a l i d a d » . y que. 186 (df. Ncurath y otros. Tenemos aquí u n ejemplo bastante claro del contraste entre m i tesis y lo que h e llamado en el a p a r t a d o 10 la tesis « n a t u r a l i s t a » : p u e d e hacerse ver. que utiliza las asunciones probabilitarias como enunciados falsables. n a t u r a l m e n t e . páginas 141 y 398 [vers. por E. más arriba. u n a cuestión de interpretación. cuyos límites superior e inferior. p o r ello. Pero rehusaría p a r t i c i p a r en ninguna discusión acerca de cómo proceden. 1930. según m i tesis. más en particular. 225 y sig. exactamente lo mismo que hace con las demás hipótesis. pág. págs. Our Knowledge of the External World.. Madrid. son la verdad y la falsedad» ' (por citar de nuevo a R e i c h e n b a c h ) . Análisis de la materia. precisamente p o r ser completamente indecidibles. págs. Erknntnis 1. Reconozco. y.. Creo que la física sólo emplea los enunciados probabilitarios del m o d o que h e estudiado extensamente al t r a t a r de la teoría de la prob a b i l i d a d . la coherencia lógica interna de m i teoría. frecuencia se encuentran ideas parecidas acerca de los grados de probabilidad o de certidumbre del conocimiento inductivo (cf. en segundo. y. Sin embargo.)}. ' REICHENBACH. 1926. sino que no pueden estar corroborados empíricamente en medida alguna: pues. Revista de Occidente. según puede parecer. 143 y 401 (T. en p r i m e r término. la nota 4 del apartado 1 ) . http://psikolibro. que es imposible demostrar que m i tesis sea exacta.blogspot. por ejemplo. RUSSELL. en gran m e d i d a . 1927. sería fútil u n a controversia con quienes mantienen otra lógica de la c i e n c i a : todo lo que cabe p o n e r de manifiesto es que el modo en que abordo este problema p a r t i c u l a r es consecuencia de la concepción de la ciencia que h e estado defendiendo * ' . pueden estar de m a y o r o m e n o r acuerdo con los enunciados básicos aceptados: y éste es el punto en que. los físicos. son metafísicas — a menos que nos decidamos a hacerlos falsables aceptando u n a regla m e t o d o l ó g i c a — . de otro modo — y teniendo en cuenta que no excluyen nada y que. podría decirse que estaban «corroborados» p o r todo enunciado básico arbitrariamente elegido (de u n grado de composición c u a l q u i e r a ) . probablemente.244 La lógica de la investigación científica Ahora bien. que está libre de las dificultades que cercan a otras. inalcanzables. el apartado 10. es decir. cf. algo así co|no «grados continuos de probabilidad. ya que ello t e n d r á que ser siempre. los enunciados probabilitarios. son compatibles con todo enunciado básico—. el sencillo resultado de su infalsabilidad no es que puedan estar mejor o p e o r corroborados. MELLADO.

La corroboración

245

81.

LÓGICA INDUCTIVA T LÓGICA

PROBABILITARIA

No es posible reducir la p r o b a b i l i d a d de hipótesis a la de eventos : ésta es la conclusión que surge del examen llevado a cabo en el a p a r t a d o anterior. P e r o , ¿no podría llevar u n modo distinto de enfrentarse con la cuestión a u n a definición satisfactoria de la idea de u n a probabilidad de hipótesis? No creo que sea factible u n concepto de esta última que p u e d a interpretarse en el sentido de que exprese el «grado de validez» de la hipótesis, de un modo análogo a como ocurre ccn los de «verdadero» y «falso» (y que, además, se encuentre en una relación suficientemente estrecha con el concepto de « p r o b a b i l i d a d objetiva» —esto es, de frecuencia relativa— como p a r a justificar el empleo de la palabra « p r o b a b i l i d a d » ) ^ . Sin embargo, adoptaré con fines dialécticos la suposición de que se haya construido realmente semejante concepto, de suerte que se p u e d a p l a n t e a r la cuestión sobre de qué modo afectaría tal cosa al problema de la inducción. Supongamos que se h a reconocido que cierta hipótesis —digamos, la teoría de Schríjdinger— es «probable» en u n sentido determinad o : ya sea «probable en este o aquel grado numérico» o m e r a m e n t e «probable», sin especiEicar grado. Podemos l l a m a r evaluación de la teoría de Schríidinger al enunciado que la describe como « p r o b a b l e » . Desde luego, una evaluación tiene que ser un eauneiado sintético — u n a aserción acerca de la r e a l i d a d — del mismo modo que lo serían los enunciados «la teoría de Schrodiiigor es verdadera» y «la teoría de Schrodinger es falsa». Es evidente que todos ellos dicen algo acerca de la adecuación de la teoría, y que, por tanto, sin duda alguna, no son tautológicos * ' : dicen que u n a teoría es ai'ecuada o inadecuada,
' (Añadida en la corrección de pruebas.) Cabe concebir que se encontrara un sistema formal para estimar grados de corroboración que exhibiese analogías formales —^limitadas— con el cálculo de probabilidades (por ejemplo, con el teorema de Bayes), pero que, sin embargo, no tuviera nada en común con la teoría frecuencial (debo al doctor J. Hosiasson la sugerencia de esta posibilidad); no obstante lo cual, estoy plenamente convencido de que es imposible abordar el problema de la inducción por tales métodos con esperanza alguna de éxito. * Véase también la ñola 3 del apartado *57 de mi Postscript. * A partir de 1938 he abandonado la opinión de que tendríamos que mostrar que se satisfacen los axiomas del cálculo formal de probabilidades —incluyendo, naturalmente, el teorema de Bayes— «para justificar el empleo de la palabra probabilidad», como digo en el texto (cf. los apéndices *II a *V, y, en especial, el apartado *28 de mi Postscript); en cuanto a las analogías entre el teorema de Bayes, que se refiere a la probabilidad, y ciertos teoremas sobre el grado de corroboración, véanse el apéndice *1X —punto 9 (VII) de la (fprimera nota»— y los puntos 12) y 13) del apartado *32 del Postscript. *' El enunciado probahiütario «p(S, d) = r», o, expresado lingüísticamente, «con los datos d, la teoría de Schrodinger tiene la probabilidad r» —que es un enunciado de lógica probabilitaria relativa o condicional—, puede ser, sin duda alguna, tautológico (con tal de que los valores de d y r se escojan de modo que se correspondan mutuamente : así, si d consta exclusivamente de informes de observaciones, r tendrá que »er igual a cero en un universo suficientemente grande); pero la «evaluación», en el sentido que damos nosotros a esta palabra, tendría que tei^er una forma diferente

http://psikolibro.blogspot.com

246

ha lógica de la investigación

científica

o que tiene cierto grado de adecuación. En segundo lugar, toda evaluación de la teoría de Schrodinger ha de ser un enunciado sintético inverificable, exactamente lo mismo que la teoría m i s m a : pues la «probabilidad» de una teoría —esto es, la p r o b a b i l i d a d de que ésta continúe siendo aceptable— no p u e d e deducirse de un modo definitivo de enunciados básicos, como es p a t e n t e . Nos vemos obligados a preguntar, p u e s : ¿cómo puede justificarse u n a e v a l u a c i ó n ? ; ;_cómo puede contrastársela? (con lo cual surge de nuevo el problema de la i n d u c c i ó n : véase el a p a r t a d o 1 ) . En cuanto a la evaluación misma, podríamos afirmar que es «verdadera» o que es, a su vez, «probable». Si se la considera «verdadera» tiene que ser un enunciado sintético verdadero que no ha sido verificado empíricamente, esto es, u n enunciado sintético verdadero o priori; y si se la toma como «probable», necesitamos una nueva evaluación, como si dijéramos una evaluación de la evaluación, y, p o r tanto, una evaluación de orden s u p e r i o r : pero esto quiere decir que estamos cogidos en una regresión infinita. La apelación a la probabilidad de la hipótesis es incapaz de mejorar la precaria situación de la lógica inductiva. La mayoría de los que creen en la lógica p r o b a b i l i t a r i a sostienen la tesis de que se llega a la evaluación por medio de u n «principio de inducción», que adscribe probabilidades a las hipótesis inducidas. P e r o si vuelven a a t r i b u i r u n a p r o b a b i l i d a d a este principio, entonces continúa el regreso infinito ; y si, p o r el contrario, le atribuyen la «verdad», entonces se enfrentan con el dilema de elegir entre la regresión infinita y el apriorisnio. «De u n a vez p a r a siempre •—dice Heymans—la teoría de la p r o b a b i l i d a d es incapaz de explicar los razonamientos i n d u c t i v o s : pues exactamente el mismo problema que se encuentra latente bajo éstos lo está bajo aquélla (en la aplicación empírica de la teoría de la p r o b a b i l i d a d ) . En ambos casos, la conclu-

(véase, más abajo, el apartado 84, y, en especial, el texto correspondiente a la nota *2); por ejemplo, la siguiente: pí(S) = r, en que k sería la fecha de hoy; o bien, con palabras: «la teoría de Schrodinger tiene hoy (a la vista de la totalidad de los datos qtie hoy poseemos) la probabilidad r». Con objeto de llegar a esta aseveración, pi^S) = r, a partir de: I) el enunciado tautológico de probabilidad relativa p(S, d) = r, y II) el enunciado «d es la totalidad de los datos de que disponemos hoy», tenemos que aplicar un principio de inferencia (que en mi Poslcript •—apartados *43 y *51— llamo «regla de absolución»). Este principio se parece mucho al modus ponens, y puede parecer, por ello, que hemos de considerarlo analítico; pero si lo miramos así, equivale a la decisión de entender que pie está definido por I) y II) •—o, al menos, que no quiere decir más que I) y II) juntos—, y, en este caso, no es posible aceptar que pt tenga significación práctica alguna: es seguro que no puede ser interpretado como medida práctica de la aceptabilidad. Como mejor se ve esto es considerando que en un universo suficientemente grande, pit(t, d) =s; O para cualquier teoría universal t, con tal de que d esté formada exclusivamente por enunciados singulares (cf. los apéndices *VII y *VIII); pero no cabe duda de que en la práctica aceptamos unas teorías jr rechazamos otras. Si, por otro lado, interpretamos pt como grado de adecuación o de aceptabilidad, el principio de inferencia mencionado —la «regla de» absolución» (que con esta interpretación se convierte en un ejemplo típico de un «principio de inducción»)— es simplemente falsa, y por ello —evidentemente— no analítica.

http://psikolibro.blogspot.com

La corroboración.

247

sión va más allá de lo que está dado en las premisas» ^. Así pues, no se gana n a d a con sustituir la p a l a b r a «verdadero» por « p r o b a b l e » , n i la p a l a b r a «falso» p o r «improbable». Sólo si se tiene en cuenta la asimetría entre verificación y falsación — l a asimetría que procede de la relación lógica existente entre las teorías y los enunciados básicos— es posible evitar las celadas del problema de la inducción. • Los creyentes en la lógica de la p r o b a b i l i d a d p u e d e n t r a t a r de frustrar mis críticas afirmando que provienen de una m e n t a l i d a d «atada al marco de la lógica clásica», e incapaz — p o r t a n t o — de seguir los métodos de razonar que se emplean en la lógica p r o b a b i l i t a r i a ; a d m i t o , desde luego, que soy incapaz de seguir tales métodos.

82.

T E O R Í A POSITIVA DE LA CORROBOHACIÓN: TRAR s u T E M P L E » UNA H I P Ó T E S I S

CÓMO PUEDE

«DEMOS-

¿No p o d r á n volverse, quizá, contra mi p r o p i a tesis las objeciones que acabo de plantear a la teoría probabilitaria de la inducción? Podría m u y bien ocurrir que así fuera, ya que están basadas en la idea de u n a evaluación: y —sin d u d a — tengo que e m p l e a r yo también esta idea. Yo hablo de la <ícorrohoradóny> de una teoría, y ésta sólo puede expresarse como una evaluación (a este respecto no existe diferencia alguna entre corroboración y p r o b a b i l i d a d ) . Además, también yo mantengo que no puede afirmarse que las hipótesis sean enunciados «verdaderos», sino solamente «conjeturas provisionales» (o algo semejante) : tesis que también puede sólo expresarse en forma de evaluación de las hipótesis. Es fácil responder a la segunda p a r t e de esta objeción. La evaluación de hipótesis que, ciertamente, me veo obligado a emplear, y que las describe como «conjeturas provisionales» (o algo a n á l o g o ) , tiene el estatuto de una tautología: p o r tanto, no da lugar a dificultades del tipo originado p o r la lógica inductiva. Y ello p o r q u e tal descripción solamente parafrasea o interpreta la aserción (a la que p o r definición es equivalente) de que los enunciados estrictamente imiversalcs —esto es, las teorías— no pueden deducirse de enunciados singulares. La situación es parecida en lo que respecta a la p r i m e r a p a r t e de
' HEYMANS, Gesetze und Elemente des wissenschaftlicherHiDenkens (1890, 1894), páginas 290 y sig.; * 3.' ed., 1915, pág. 272. El argumento de Heymans había sido expuesto con anterioridad por HUME en un folleto anónimo. An Abstract of a Book lately published entitled a Treatise of Human Nature, 1740. Apenas me caben dudas de que Heymans no conocía este opúsculo, que fue descubierto y atribuido a Hume por J. M. Keynes y P. Sraffa, y publicado por estos autores en 1938. Tampoco yo sabía nada acerca de las anticipaciones de Hume y de Heymans de mis argumentos centra la teoría probabilística de la inducción, cuando presenté éstos en 1931, en un libro anterior •—no publicado aún— que fue leído por varios miembros del Círculo de Viena. El hecho de que Hume se había adelantado al pasaje de Heymans que cito me ha sido señalado por J. O. WISDOM; cf. sus Foundations of Inference in Natural Science, 1952, pág. 218. Citamos el pasaje de Hume más abajo, en el apéndice *VII, texto correspondiente a la nota 6,

http://psikolibro.blogspot.com

248

La lógica de la investigación

científica

la objeción, que se refiere a las evaluaciones que enuncian que una teoría está corroborada. La evaluación corroborante no es una hipótesis, sino que puede deducirse en cuanto se nos den la teoría y los enunciados básicos a c e p t a d o s : aquella evaluación afirma el hecho de que estos enunciados no contradicen a la teoría, y su afirmación tiene debidamente en cuenta el grado de contrastabilidad de ésta y la dureza de las contrastaciones a que se la ha sometido — h a s t a un momento d e t e r m i n a d o . Decimos que una teoría está «corroborada» mientras sale i n d e m n e de dichas contrastaciones. La evaluación que afirma la corroboración (esto es, la evaluación c o r r o b o r a d o r a ) establece ciertas relaciones fundainentales, a saber, la compatibilidad y la incompatibilidad. Consideramos a esta última como equivalente a falsación de la t e o r í a ; p e r o la compatibilidad por sí sola no p u e d e hacer que atribuyamos u n grado positivo de corroboración a a q u é l l a : el mero hecho de que una teoría no haya sido falsada aún no p u e d e considerarse suficiente, como es c l a r o ; pues no hay n a d a más fácil que construir u n a cantidad cualqpiiera de sistemas teóricos que sean compatibles con u n conj u n t o dado de enunciados básicos aceptados (y esta observación es aplicable, asimismo, a todos los sistemas «metafísicos»). P o d r í a sugerirse tal vez que debería concederse u n grado positivo de corroboración a u n a teoría si es compatible con el sistema de los enunciados básicos aceptados y si, además de esto, cabe deducir de ella p a r t e de dicho sistema. O bien —si se considera que los enunciados básicos no son deductibles de u n sistema p u r a m e n t e teórico (aun cuando sus negaciones sí p u e d e n s e r l o ) — p o d r í a sugerirse q u e se a d o p t a r a la regla siguiente: h a de concederse a una teoría u n grado positivo de corroboración si es compatible con los enunciados básicos aceptados y si, además, u n a subclase no vacía de estos últimos es deductible de la teoría en conyunción con los demás enunciados básicos aceptados *^.

* La definición provisional de «corroborado positivamente» que doy aquí (y que rechazo por insuficiente en el siguiente párrafo del texto, ya que no se refiere explícitamente a los resultados de contrastaciones exigentes, esto es, de tentativas de refutación) tiene interés al menos en dos sentidos. En primer lugar, guarda una relación muy estrecha con mi criterio de demarcación, especialmente con la formulación de éste a que se refiere la nota *1 del apartado 21: en realidad, están de absoluto acuerdo, excepto por la restricción a enunciados básicos aceitados que forma parte de la presente definición; ésta se convierte, pues, en mi criterio de demarcación si omitimos la restricción citada. En segundo término, si en lugar de omitir lo que hemos dicho restringimos aún más la clase de los enunciados básicos aceptados deducidos —pidiendo que se acepten como resultado de tentativas sinceras de refutar la teoría—, entonces llegamos a una definición adecuada de «corroborado positivamente» (aunque no, desde luego, de «grado de corroberación»): en el texto que sigue inmediatamente está implícito el argumento en que se apoya esta aseveración. Y, además, los enunciados básicos aceptados de esta forma pueden designarse por «enunciados corroboradores» de la teoría. Debe advertirse que no es posible describir de un toiodo suficiente los «enunciados ejemplificadores» (esto es, los enunciados básicos negados: véase el apartado 28) diciendo que son enunciados corroboradores o confirmadores de la teoría de la que

http://psikolibro.blogspot.com

La corroboración

249

No tengo objeciones serias que hacer a esta última formulación, salvo que me parece insuficiente p a r a caracterizar adecuadamente el grado positivo de corroboración de una teoría. Pues queremos decir que u n a s teorías están mejor o peor c o r r o b o r a d a s ; ahora bien, su grado de corroboración, sin duda alguna, no p u e d e establecerse sin más que contar el n ú m e r o de casos corroboradores (o sea, el de enunciados básicos aceptados que sean deductibles del modo i n d i c a d o ) : p u e s p u e d e ocurrir que una teoría resulte estar m u c h o peor corrobor a d a que otra, aun cuando hayamos deducido muchísimos enunciados básicos con la p r i m e r a y sólo unos pocos con la segunda. Como ejemplo podemos c o m p a r a r las hipótesis «todos los cuervos son negros» y «la carga del electrón tiene el valor determinado por Millikan» (que h a b í a m o s mencionado en el a p a r t a d o 3 7 ) : a u n q u e es de presum i r que hayamos encontrado muchos más enunciados básicos corroboradores de la p r i m e r a hipótesis, juzgamos que la hipótesis de Millikan es la mejor corroborada de las dos. Esto hace ver que lo que determina el grado de corroboración no es tanto el número de casos corroboradores cuanto la dureza de las diversas contrastaciones a las que puede someterse — o se h a sometid o — la hipótesis en cuestión. P e r o dicha dureza depende, a su vez, del grado de oontrastabilidad, y, p o r tanto, de la sencillez de la hipótesis : la que es falsable en u n grado más alto — o sea, la hipótesis más sencilla— es también la corroborable en grado más elevado ^. Como es natural, el grado de corroboración alcanzado de hecho no depende solamente del de falsabilidad: u n enunciado que sea falsable en gran m e d i d a puede estar corroborado sólo muy ligeramente, e incluso p u e d e estar falsado en r e a l i d a d ; y quizá —sin que se le haya falsado— pueda estar superado p o r u n a teoría mejor contrastable, de la cual podría deducírsele — u otro enunciado suficientemente a p r o x i m a d o a é l — (y, en este caso, su grado de corroboración disminuiría). Del mismo modo que el grado de falsabilidad, el de corroboración de dos enunciados puede no ser comparable en todos los casos: no podemos definir un grado de corroboración calculable numéricam e n t e , sino sólo h a b l a r a p r o x i m a d a m e n t e de grados positivos o negativos de corroboración, etc. *^. P e r o podemos asentar varias r e g l a s :
ofrecen ejemplos, debido al hecho de que sabemos que toda ley universal está ejemplijicada casi en todas partes, tal como se ha indicado en la nota *1 del apartado 28 (véanse, psimismo, la nota *5 del apartado 80 y el texto correspondiente). "" ^ Este es otro punto en que mi noción de la sencillez y la de Weyl están de acuerdo : cf. la nota 7 del apartado 42. * Acuerdo que es consecuencia de la tesis —debida a Jeffreys, Wrinch y Weyl (cf. la nota 7 del apartado 42)— de que cabe emplear la parvedad en parámetros de una función como medida de su sencillez, en conyunción con la tesis mía (cf. los apartados 38 y sigs.) de que dicha parvedad puede utilizarse como medida de la contrastabilidad o improbabilidad —tesis rechazada por los autores mencionados—. (Véanse también las notas *1 y *2 del apartado 43). *° Lo que aquí digo me parece exacto en lo que se refiere a la aplicación práctica a teorías existentes; pero ahora pienso que cabe definir el «grado de corroboración» de tal modo que podamos comparar varios entre sí (por ejemplo, los de las teorías gravitatorias de Newton y de Einstein). Además, esta definición hace posible

http://psikolibro.blogspot.com

250

La lógica de la investigación

científica

p o r ejemplo, la de que no seguiremos atribuyendo u n grado positivo de corroboración a una teoría que haya quedado falsada en virtud de u n experimento contrastable intersubjetivamente y basado en una hipótesis falsadora (cf. los apartados 8 y 2 2 ) (pero podemos, con todo, conceder bajo ciertas circunstancias u n grado positivo de corroboración a otra teoría que siga u n modo de pensar cercano al de aquélla : tenemos u n ejemplo eli la teoría einsteiniana del fotón, con su cercanía a la teoría corpuscular de la luz de N e w t o n ) . En general, consideramos que una falsación contrastable intersubjetivamente es deíinitiva (suponiendo que esté bien c o n t r a s t a d a ) : éste es el modo en que se hace sentir la asimetría entre la verificación y la falsación. Cada una de estas cuestiones metodológicas contribuye de un modo peculiar al desarrollo histórico de la ciencia, que sigue u n proceso de aproximaciones sucesivas: una evaluación corroborativa realizada posteriormente —esto es, una evaluación hecha tras h a b e r añadido nuevos enunciados básicos a los ya aceptados— puede r e m p l a z a r un grado positivo de corroboración p o r uno negativo, pero no viceversa—. Y a u n q u e creo que en la historia de la ciencia es siempre la teoría y no el experimento, la idea y no la observación, lo que abre paso a nuevos conocimientos, creo también que es siempre el experimento lo que nos saca de las sendas que no llevan a ninguna p a r t e —lo que nos ayuda a salir del atolladero y nos desafía a que encontremos u n a nueva ruta. Así pues, el grado de falsabilidad o de sencillez de una teoría cuenta p a r a la evaluación del grado en que está corroborada ; evaluación que podemos considerar como u n a de las relaciones lógicas existentes entre la teoría y los enunciados básicos aceptados, y que tiene en cuenta la dureza de las contrastaciones a que ha sido sometida aquélla.
83. CORROBOKABILIDAD, CONTRASTABILIDAD T PROBABILIDAD LÓGICA * '

Al evaluar el grado de corroboración de una teoría tomamos en consideración su grado de falsabilidad: cuanto más contrastable es una teoría, mejor puede ser corroborada. P e r o la contrastabilidad es lo contrario del concepto de probabilidad lógica, de modo que podemos, asimismo, decir que al evaluar la corroboración se tiene en cuenta la p r o b a b i l i d a d lógica del enunciado en cuestión ; la cual, a su vez, está en relación con el concepto de p r o b a b i l i d a d objetiva — l a prob a b i l i d a d de eventos—, segiín vimos en el apartado 72. Así pues, p o r
incluso atribuir grados numéricos de corroboración a hipótesis estadísticas, y quizá hasla a otros enunciados, con tal de que podamos atribuir grados de probabilidad lógica (absoluta y relativa) a ellos y a los enunciados corroboradores. Véase también el apéndice *IX. *' Si se acepta la terminología que he expuesto por primera vez en Mind, 1938, sería menester insertar aquí (así como en los apartados 34, etc.) la palabra «absoluta» dondequiera que se halla «probabilidad lógica» —a continuación de esta expresión—, para distinguirla de la probabilidad lógica «relativa» o «condicional»: ef. los apéndices *II, *IV y *IX.

http://psikolibro.blogspot.com

La corroboración

251

el hecho de contar con la p r o b a b i l i d a d lógica, el concepto de corroboración está ligado — a u n q u e sea sólo de u n a forma indirecta e imprecisa— con el de p r o b a b i l i d a d de eventos. Y puede ocurrírsenos que tal vez haya aquí u n a conexión con la doctrina de la probabilid a d de hipótesis que hemos criticado más arriba. Cuando tratamos de evaluar el grado de corroboración de u n a teoría podemos razonar poco más o menos del modo siguiente. Dicho grado a u m e n t a r á con el n ú m e r o de casos c o r r o b o r a d o r e s ; y a este respecto solemos conceder a los primeros ejemplos de corroboración m u c h a m a y o r importancia que a los últimos, de suerte que, u n a vez que una teoría está bien corroborada, sus illtimos ejemplos a u m e n t a n m u y poco su grado de corroboración ; sin embargo, esta regla no es válida si tales nuevos ejemplos son muy distintos de los anteriores —esto es, si corroboran la teoría en un nuevo campo de aplicación—: si ocurre tal cosa, pueden hacer crecer considerablemente el grado de corroboración. P o r tanto, el correspondiente a una teoría que tenga un grado mayor de universalidad puede ser más grande que el de otra que lo tenga m e n o r (y, por ello, m e n o r también de falsabilidad) ; y, de u n modo análogo, las teorías de grado de precisión más elevado p u e d e n corroborarse mejor que las menos precisas. Una de las razones p o r las que no concedemos u n grado positivo de corroboración a las típicas profecías de los quirománticos y adivinos es que sus predicciones son tan cautas e imprecisas que la p r o b a b i l i d a d lógica de que resulten exactas es sumamente elevada ; y si se nos dice que se h a n confirmado vaticinios de esta índole, si bien más precisos y, p o r tanto, lógicamente menos probables, lo que ponemos en tela de juicio — p o r regla general— no es tanto su éxito cuanto su pretendida improbabilidad lógica : como nos inclinamos a creer que tales profecías no son corroborables, tendemos a inferir en tales casos su p e q u e ñ o grado de contrastabilidad de su pequeño grado de corroborabilidad. Si comparamos estas tesis mías con las que están implícitas en la lógica probabilitaria (inductiva) llegamos a un resultado verdaderamente notable. Según lo que yo defiendo, la corroborabilidad de u n a teoría, y el grado de corroboración de una que haya sobrepasado realmente contrastaciones m u y duras, se encuentran algo así como *^ en razón jn\crsa de su p r o b a b i l i d a d lógica, ya que ambas a u m e n t a n con su grado de contrastabilidad y de sencillez. Pero la tesis implicada

Digo en el texto «o/go así '•coinov, poique no creía realmente en probabilidades lógicas (absolutas) numéricas, y, por ello, oscilaba al escribirlo entre la opinión de que el grado de corroborabilidad es complementario de la probabilidad lógica (absoluta) y la de que es inversamente proporcional a ella; o, dicho de otro modo, entre definir C(g) —esto es, el grado de corroborabilidad— por medio de C(g) = 1 — Pfg), con lo cual se haría la corToborabilidad igual al contenido, o mediante C(g) = 1/P(g) (siendo Pfg), en ambos casos, la probabilidad lógica absoluta de g). En realidad, es posible adoptar definiciones que lleven a una u otra de estas consecuencias, y ambos caminos parecen ser bastante satisfactorios desde el punto de vista intuitivo: lo cual explicará, tal vez, mis vacilaciones. Pero existen razones poderosas en favor del primer método, o bien de aplicar al segundo una escala logarítmica; véase el apéndice *1X.

http://psikolibro.blogspot.com

252

ha lógica de la investigación

científica

por la lógica probabilitaria es justamente la opuesta: sus mantenedores hacen rpic la p r o b a b i l i d a d de u n a hipótesis crezca en razón directa de su p r o b a b i l i d a d lógica — s i bien no cabe d u d a de que entienden por « p r o b a b i l i d a d de u n a hipótesis» poco más o menos lo mismo que yo trato de designar con agrado de c o r r o b o r a c i ó n » * ^ . E n t r e los que razonan de tal m o d o se encuentra Keynes, que emplea la expresión ('probabilidad o priori-n p a r a lo que yo Uaiuo «prob a b i l i d a d lógica» (véase la nota 1 del a p a r t a d o 3 1 ) . Eslc autor liare la siguiente observación ' — q u e es e n t e r a m e n t e e x a c t a — acerca de u n a «generalización» (esto es, una hipótesis) g que tenga u n a «condición» (o antecedente, o p r o t a s i s ) qj y ima «conclusión» (o consecuente, o apódosis) / : «Cuanto más comprensiva sea la condición 9 y menos la conclusión / , m a y o r p r o b a b i l i d a d a priori *•* a t r i b u i m o s a la generalización p¡; con cada aumento de < a u m e n t a tal p r o b a b i l i d a d , p y con cada incremento de / h a b r á de d i s m i n u i r » . Como he d i c h o , esto es absolutamente exacto, aun cuando Keynes no traza u n a distinción tajante *' e n t r e lo que él llama la « p r o b a b i l i d a d de u n a generaliza-

Las últimas líneas de este párrafo, especialmente a partir de la frase en cursiva (que no estaba marcada de este modo en el original), contienen el punto crucial de mi crítica de la teoría probabilitaria de la inducción: punto que puede resumirse como sigue. Queremos tener hipótesis sencillas —o sea, de mucho contenido, de un grado de contrastahilidad muy elevado—, las cuales son también muy corrohorahles, ya que el grado de corroborabilidad de una hipótesis depende principalmente de la dureza de sus contrastaciones, y, por tanto, de su contrastahilidad. Ahora bien, sabemos que contrastahilidad es lo mismo que gran improhabilidad lógica (absoluta), o que pequeña probabilidad lógica (absoluta). Pero si dos hipótesis, hi y fe, son comparables con respecto a su contenido —y, por tanto, con respecto a su probabilidad lógica (absoluta)—, se cumple lo siguiente: sea más pequeña la prohabilidad lógica (absoluta) de hi que la de h~; entonces, cualesquiera que sean los datos d. la probabilidad lógica (relativa) de ht dado d no puede nunca exceder de la de hi dado d. Por tanto, la hipótesis más contrastahle y corroborable no puede nunca tener más prohabilidad —a la vista de unos datos d— que la menos contrastahle: pero esto entraña que el grado de corroboración no puede ser lo mismo que la probabilidad. Este es e! resultado crucial. Las últimas observaciones que hago en el texto no hacen más que sacar las conclusiones del mismo: si se aprecia mucho una gran probabilidad, ha de decirse muy poco —o, mejor aún, nada en absoluto—, de modo que las tautologías siguen conservando la máxima probabilidad. ' KETNES, A Treatise on Probability (1921), págs. 224 y sig. La condición 9 y conclusión / de Keynes corresponden, respectivamente (cf. la nota 6 del apartado 14), a nuestra función de enunciados condicionante, 9, y función de enunciados consecuente, / ; véase también el apartado 36. Conviene observar que Keynes decía que la condición —o la conclusión—- era más comprensiva si su contenido o intensión —y no su extensión— era mayor. (Yo me refiero a la relación inversa existente entre la intensión y la extensión de un término.) ** Keynes sigue a otros eminentes lógicos de Cambridge al escribir una y otra vez «a priori» y «á posteriori»: uno diría, á propos de rien —si no es a propósito de «a propos». *° En realidad, Keynes tiene en cuenta la distinción entre la probabilidad a priori (o «probabilidad lógica absoluta», como yo la llamo «hora) de una «generalización!) fí, y su probabilidad con respecto a unos datos determinados h, y lo que enuncio en el texto pide una corrección en tal sentido (establece la distinción al asumir en

http://psikolibro.blogspot.com

demuestra que las probabilidades de hipótesis están en relación unas con otras como las probabilidades lógicas (absolutas). la probabilidad keynesiana de una hipótesis aumenta juntamente con su probabilidad lógica (o falta de contenido). sin embargo./i) > g(tp.blogspot. 305. la nota 2 del apartado 48 y el texto correspondiente) entre ella y los enunciados empíricos. tesis unida estrechamente a cierta tendencia a negar el valor de la predicción: «Las virtudes peculiares de la predicción —escribe Keynes ^— . y demuestra correctamente que las probabilidades (a posteriori) de las hipótesis g (con respecto a unos datos h cualesquiera) se encuentran en la misma relación que sus probabilidades a priori. / ) ) . propuestas antes de que tuviésemos bastante fundamento para ellas desde un punto de vista inductivo— Keynes dice: «. tesis a que le lleva su creencia en la lógica inductiva *". pág./) > g(9i. ' KEYNES. y si / = /1/2. la tendencia de ésta es hacer las hipótesis científicas lo más seguras posible: se atribuye importancia científica a las distintas hipótesis sólo en la medida en que pueden quedar justificadas por la experiencia. pero quizá sólo implícito— que si < = cpi 92..La corroboración 253 ción» —que corresponde a lo que aquí hemos llamado la «probabilidad de una hipótesis»— y su «probabilidad o priori». Pero esto no significa otra cosa sino que el contenido de una teoría debe trascender lo que se encuentra asentado empíricamente lo menos posible *'. cit. y. Así pues. (Pero este autor no se da cuenta de que las teorías cuyos ejemplos corroboradores pertenecen a campos de aplicación sumamente diferentes suelen tener un grado de universalidad elevado. *' Que podría expresarse también por medio de la siguiente regla inaceptable: «Elige siempre la hipótesis más ad hocn.) Expresada con mi terminología. capítulo *II. Así pues. por ello. Los puntos esenciales son el número de casos examinados y la analogía existente entre ellos. incompatibles. Frente a lo que ocurre con las teorías de la probabilidad de Keynes. por regla general. mientras que el punto capital para mí era —y sigue siendo— que los grados de corroborabilidad (y de corroboración) de aquellas hipótesis Be encuentran entre sí en la relación opuesta.. que Keynes entiende con aquélla lo mismo que yo hago con mi «corroboración». mas el hecho de que su «probabilidad» aumente con el número de casos corro horado res. " Véase mi Postscript. sus dos requisitos para tener gran probabilidad —la menor universalidad posible y la mayor diversidad de casos corroboradores— serán. entonces las probabilidades a priori de las diverp sas g son: g(<p. la teoría de Keynes implica que la corroboración (o la probabilidad de las hipótesis) decrece al aumentar la contrastabilidad. la cuestión acerca de si se ha propuesto una hipótesis concreta antes o después de semejante examen no hace al caso». http://psikolibro.com . son enteramente imaginarias. En efecto. indican. En lo que respecta a las hipótesis «propuestas a priorin —esto es.. sino que tiende a crecer con ella. de Jeffreys y de Carnap.. y el (más importante) de que también lo haga al aumentar les diferencias entre ellos. y se consiüera científicamente valiosa una teoría sólo debido a la estrecha proximidad lógica (cf. op.si lo único la página 225 del Treatise —de un modo correcto. en mi teoría de la corroboración ésta no decrece al aumentar la contrastabilidad. y frente a lo que ocurre con mi concepto de la corroboración..

biología. http://psikolibro. ni siquiera para hacer predicciones. o lógicamente improbables (esto es. desde luego. y. Kaila interpreta la situación exactamente del modo opuesto. p o r q u e éstas sean contrastables con m u c h a dureza. el apartado *15. pero le hace a uno asombrarse de por qué generalizaríamos nunca. Y ahora volvemos a asombrarnos de que nos molestemos en construir tales teorías. a las que necesitan pocas hipótesis auxiliares. esta teoría de la predicción es coherente . y si las predicciones no contribuyen como tales en n a d a a conseguir u n a corroboración. ¿ p o r qué ponernos en trance de que surja haciendo afirmaciones? Como nuestra meta es la seguridad. Die Prinzipien der Wahrscheinlichkeiislogik (Anncdes Universitatis Aboenñs. el apartado 4 6 ) — son las que p u e d e n corroborrarse bien. siempre a r r i e s g a d a s : si r e h u i m o s todo conflicto con la realidad. 1926).) ' KAILA. su blanco es encontrar teorías explicativas satisfactorias (bien contrastables. «Sin embargo —escribe (pág. sencillas) y contrastarlas. también él ve que solemos a t r i b u i r una elevada p r o b a b i l i d a d (o. 575)—.blogspot. 140. considera del modo dicho a las teorías sencillas y con pocas hipótesis auxiliares p o r q u e cree que u n sistema que conste de pocas hipótesis tendrá. a priori. la de que deberíamos contentarnos con nuestros enunciados básicos): pues dice que las teorías —él habla de «leyes»— no son «indispensables» para la ciencia. el hecho afortunado de haberse anticipado a algunos o a todos los casos que verifican lo dicho no añade nada en absoluto a su valor». etc. (Véanse también el apéndice *X y. Mi regla según la cual deben emplearse lo menos posible las hipótesis auxilipres (el «principio de p a r q u e d a d en el uso de hipótesis») no tiene n a d a en común con consideraciones tales como las de Kaila. pues podemos arreglárnoslas siempre con enunciados singulares. de mi Postscript. especialmente. Mientras que yo creo que las teorías sencillas — y justamente aquéllas que emplean pocas hipótesis auxiliares (cf. Pero la cuestión no es de comodidad. enunciar leyes universales en libros de física. ¿ p o r qué no hemos de quedarnos satisfechos con nuestros enunciados básicos? **. pág. en nuestra terminología. p o r razones análogas a las de K e y n e s . Otra tesis que da lugar a preguntas m u y parecidas es la de Kaila ' . menos ocasiones de chocar con la realidad que otro en que entren muchas. y. precisamente por su i m p r o b a b i l i d a d lógica.254 La lógica de la investigación científica que se h a b í a hecho es tratar de adivinar. esto es. es cómodo. pero sus razonamientos son opuestos a los míos. Sin duda. No me p r e o c u p o simplemente por conservar reducido el núm e r o de nuestros enunciados : me i m p o r t a m u c h o su sencillez •—era el ** En su Logical Foundations of Probability (19o0) Camap cree en el valor práctico de las predicciones. ¿ Q u é razones puede h a b e r p a r a que construyamos teorías e hipótesis? El p u n t o de vista de la lógica inductiva hace incomprensibles todas estas actividades: si lo que más valoramos es el conocimiento más seguro posible.com .». saca parte de la conclusión aquí mencionada (a saber. sin embargo. es decir. p o r q u e tengan a priori — p o r decirlo así— muchas ocasiones de chocar con enunciados básicos): poi el contrario. el modo de proceder más seguro sería adoptar u n sistema sin hipótesis. una elevada « p r o b a b i l i d a d de hipótesis») a las teorías sencillas. sino de curiosidad científica: algunos científicos quieren explicar al mundo. No adscribe la gran probabilidad mencionada a tales teorías como hago yo. psicología.

Es una verdadera lástima que siga malentendiéndose y teniéndose una idea equivocada de su teoría —que es uno de los dos grandes descubrimientos hechos en el campo de la lógica desde los Principia Mathematica—. p u e d e n e n t r a r consideraciones lógicas acerca d e las relaciones de deduc*' Poco después de haber escrito esto tuve la buena fortuna de conocer a Alfred Tarski.. a la regla de q u e las hipótesis a u x i l i a r e s h a n de e m p l e a r s e lo menos posible. puesto que define la verdad con respecto a lenguajes formalizados. pero Tarski mismo dejó sentado de modo perfectamente claro que de. resultó que mis opiniones eran coherentes con la teoría de Tarski de la verdad absoluta. como era natural. yo prefiero hablar de «enunciado» más que de «cláusula»: véase. pág. p o r t a n t o . Mind 6 4 .. propositions. si bien han quedado más claras. Se dice también que sólo las proposiciones o enunciados [en ingl. Gracias a la doctrina de Tarski. en virtud de haber reducido la inmanejable idea de correspondencia a otra más sencilla (la de «satisfacción» o «cumplimiento»). se e x p l i q u e a q u é l a p a r t i r de éste). Pues este ú l t i m o p u n t o p r o c e d e del requisito de q u e se elijan los e n u n c i a d o s de u n elevado nivel de u n i v e r s a l i d a d . mi «Note on Tarski's Definition of Truth». Y. cabe que el concepto de verdad nos resulte sospechoso y prefiramos no emplearlo. las correspondientes a la ciencia y su filosofía no han sufrido alteración esencial. y que estos términos son aplicables únicamente a fórmulas interpretadas —o «fórmulas con sentido"». posiblemente.una fórmula sin interpretar (o de una sarta de símbolos) no cabe decir que sea verdadera o falsa. pero criticar una teoría por razones terminológicas no es más que un obscurantismo desatado. y. el mismo grado de «artificialidad» o de «complicación» que esta última definición. statements. ya no vacilo en hablar de «verdad» o «falsedad». Nunca subrayaremos demasiado que la idea tarskiana de la verdad (para cuya definición en el campo de los lenguajes formalizados ha dado Tarski un método) es la misma en que pensaba Aristóteles. sentences'\. pero no las cláusulas [en ingl. ¿cuál es el significado posible de decir que un enunciado corresponde a los hechos (o a la realidad)? Una vez que nos damos cuenta de que dicha correspondencia no puede ser de semejanza estructural. y éstos de m a y o r nivel de u n i v e r s a l i d a d (y q u e .blogspot. por u n l a d o . y en que piensa casi lodo el mundo (excepto los pragmatistas): la de que la verdad es la correspondencia con los hechos (o con la realidad). y tiene. Se dice que su definición es artificial y complicada. ha de basarse en la de una fórmula bien formada de uno de estos lenguajes.com . precisamente. nota 1 ) . La crítica hoy habitual de la teoría de Tarski me parece fuera de lugar. 84. y de q u e s i e m p r e que sea posible se deduzca u n sistema que conste de muchos «axiomas» de otro con m e n o s «axiomas». 1955. si bien esta teoría ha revolucionado mis tesis sobre la lógica formal y su filosofía. por ejemplo. la tarea de elucidarla parece vana. Tarski ha resuelto (con respecto a lenguajes formalizados) este problema aparentemente desesperado.La corroboración 255 sentido de gran contrastahilidad—. que me explicó las ideas fundamentales de su teoría de la verdad. a p e d i r q u e m a n t e n g a m o s el n ú m e r o de axiomas — o sea. http://psikolibro. 388. Pero. el de n u e s t r a s hipótesis m á s f u n d a m e n t a l e s — lo m á s p e q u e ño q u e p o d a m o s . como ha ocurrido con las opiniones de todo el mundo (a menos de ser un pragmatista). «cláusula» no ha sido una buena traducción de la terminología tarskiana original (personalmente. y ello lleva. así pues. O B S E R V A C I O N E S ACERCA DEL U S O DE LOS CONCEPTOS DE DADERO Y CORROBORADO VER- E n la lógica de la ciencia q u e h e b o s q u e j a d o es posible evitar el e m p l e o de los conceptos de verdadero y falso * ^ : en su l u g a r . y. como dice la traducción—. Vengan én buena hora perfeccionamientos de la terminología. respectivamente] pueden ser verdaderos o falsos. p o r o t r o . en consecuencia. pero.

ni que su empleo origine dificultades especiales: el mismo hecho de que podamos eludirlos indica que no pueden d a r lugar a ningún nuevo p r o b l e m a fundamental.) Caínap diría proba¡)lemente «conceptos sintácticos» (cf. «La corroboración que u n a teoría h a recibido hasta ayer» no es lógicamente idéntica con «la corroboración que h a recibido hasta h o y » . P e r o no podemos decir nunca que u n enunciado está «corroborado» como tal. pues afirma que se cumple cierta relación lógica entre u n sistema teórico y cierto sistema de enunciados básicos aceptados. así pues.256 La lógica de la investigación científica tibilidad. pero que «lo tomamos p o r verdadero» p o r e r r o r . «contradicción».blogspot. no necesitamos decir. afirmamos implícitamente que ayer estábamos equivocados : que el enunciado era falso incluso ayer —falso intemporalm e n t e — . aconyuncións). Y cabe describir la falsación de una teoría de un modo semejante : no es menester que digamos que una teoría es falsa. su Logical Syntax of Language). podríamos a ñ a d i r algo así como u n subíndice a toda evaluación de la corroboración. No nos vemos obligados a decir que ciertos enunciados básicos son «verdaderos» o son «falsos». podemos decir que el enunciado p se sigue de la conyunción (no contradictoria) de t y h. que era completamente verdadero ayer pero se h a convertido hoy en falso. y considerar los enunciados aceptados como resultado de tal decisión. Mientras que suponemos que las propiedades de los objetos físicos (los objetos «genidénticos» en el sentido de L e w i n ) cambian con el paso del tiempo. sino ú n i c a m e n t e que está corroborado con respecto a algún sistema de enunciados básicos —sistema que está aceptado hasta u n a fecha concreta—. por t a n t o . nos decidimos a emplear estos predicados lógicos de tal modo que las propiedades lógicas de los enunciados se h a g a n i n t e m p o r a l e s : si un enunciado es una tautología. http://psikolibro. de acuerdo con el uso corriente : no se suele decir de u n enunciado. ya que podemos interpretar su aceptación como el resultado de una decisión convencional. y. Y adscribimos esta misma int e m p o r a l i d a d a los conceptos de «verdadero» y «falso». describen o evalúan u n enunciado independientemente de cualesquiera cambios en el m u n d o empírico. al corregir las pruebas. subíndice que caracterizaría el ^ (Añadida en 1934. si ayer evaluamos como verdadero un enunciado cuya evaluación de hoy es la de falso. Ciertamente. sino lógicos ' . en vez de ello. Podemos ver aquí m u y claramente la diferencia entre verdad y corroboración.com . lo es de una vez p a r a siempre. «la predicción p es verdadera si la teoría í y el enunciado básico b son v e r d a d e r o s » . Su utilización es enteramente análoga a la de conceptos tales como «tautologíav. La evaluación de u n enunciado como corroborado o no corroborado es t a m b i é n u n a evaluación lógica. intemp o r a l . esto no quiere decir que nos esté p r o h i b i d o el uso de los conceptos de «verdadero» y «falso». sino solamente que la contradice cierto conjunto de enunciados básicos aceptados. «ijnplicación» y otros p o r el estilo : no son conceptos empíricos. o en sí mismo (a la manera en que podemos decir que es «verd a d e r o » ) . Así pues.

pues serán valores deductibles de la teoría y de diversos conjuntos de enunciados básicos. de su utilidad— o de su confirmación o su corroboración. no p u e d e equiparársela a los conceptos de «verdadero» y «falso» (que están libres de subíndices t e m p o r a l e s ) : pues p a r a u n o y el m i s m o enunciado p u e d e existir u n n ú m e r o cualquiera de valores distintos de corroboración. que desempeñaría el papel de «verdad». A esto suele llamarse la dirección «inductiva» . para definir «verdadero» como «útil» (de acuerdo con lo propuesto por algunos pragmatistas. que estarían aceptados en fechas distintas. y en el uso corriente se evita hacer tal c o s a : pues cabe m u y bien decir de u n a teoría que apenas está corroborada p o r ahora. «correctos» o «verdaderos» s i m u l t á n e a m e n t e . tendríamos que introducir un nuevo concepto «absoluto» o «intemporal». o que todavía no está corroborada.blogspot. Ahora b i e n . la corroboración no es u n «valor v e r i t a t i v o » . por tanto. o bien por «con éxito». Si m e r a m e n t e p r e t e n d e n afirmar q u e u n a evaluación lógica del éxito de u n a teoría no p u e d e ser sino u n a evaluación de su corroboración. a saber. mientras que n o r m a l mente no diríamos nunca que u n a teoría apenas es verdadera p o r ahora. p o r u n a que sea más contrastable y que. esto es. ** Cf. contenga la teoría antigua y bien corroborada (o. al menos.com . Pues sólo cabe s u p e r a r u n a teoría que esté bien corroborada p o r medio de otra de nivel d e universalidad más a l t o . y podría pensarse que el hecho de que la física avance en esta dirección p e r m i t e ser utilizado como argumento en favor del método inductivo. indicando la fecha de su aceptación) *^. u n a buena aproximación de e l l a ) . 17 http://psikolibro. sin duda. *' Por tanto. Por lo cual. estoy dispuesto a a d m i t i r l o . sería mejor designar semejante tendencia — e l paso a teorías de nivel de universalidad más elevado— diciendo que es «casi inductiva». teniendo en cuenta los grados de contrastabilidad y de corroborabilidad. P e r o me parece que identificar el concepto de corroboración con el de verdad distaría m u c h o de ser «útilv *^ . especialmente por William James). u n avance en dirección inductiva no consiste necesariamente en una sucesión de inferencias i n d u c t i v a s : en realidad. que p r o p o n e n definir la «verdad» a base de los éxitos de una teoría •—y. que p a r t i e n d o de teorías de u n nivel reducido de universalidad iría hacia teorías de nivel más elevado. hemos hecho ver que puede explicarse de u n modo e n t e r a m e n t e difer e n t e .La corroboración 257 sistema de enunciados básicos a que se refiere la corroboración (por e j e m p l o . o que todavía es falsa. la nota • ! del apartado 81. todos los cuales serán. además. P o r consiguiente. 85. Las observaciones anteriores pueden servir t a m b i é n — t a l vez—p a r a elucidar el contraste entre mis opiniones y las de los pragmatistas. o sea. «confirmado» o «corroborado». L A RUTA DE LA CIENCIA En la evolución de la física puede discernirse algo así como u n a dirección general de su evolución.

las dificultades. p o r el contrario. alguna otra cosa que quepa c o n t r a s t a r : no será «metafísico». Puede p l a n t e a r s e ahora la cuestión siguiente. y se contrastan d e d u c t i v a m e n t e . el sistema c o n t e n d r á — a l menos como p r i m e r a a p r o x i m a c i ó n — alguna teoría bien corroborada y. Yo no lo creo así. http://psikolibro. y cabrá considerarle como u n nuevo paso en la evolución casi inductiva de la ciencia. mientras que. porque. naturalmente. entre ellos no se encontrará ningún enunciado contrastable nuevo. P e r o si. d a r á n lugar. cabe idear un experimento crucial con el fin indicado. En este caso.blogspot. la nota 1 del apartado 22 y el apéndice *IX). explicaciones (en el sentido del apartado 12). Los métodos de contrastación están apoyados invariablemente en inferencias deductivas que van de u n nivel a otro más bajo *^. lo cual quiere decir que no p o d r á idearse n i n g ú n e x p e r i m e n t o crucial con el que someter a contraste el sistema en cuestión *^. asimismo. La ciencia susceptible de contrastación es el p r e c i p i t a d o de dichas partículas en el fondo del recipiente. y de ahí que las hipótesis de nivel superior sean explicativas con respecto a las de nivel inferior. el es*^ Las «inferencias deductivas que van de un nivel a otro más bajo» son.258 La lógica de la investigación científica Los procesos casi inductivos deberían mirarse del modo siguiente. P a r a tener u n a imagen o modelo de esta evolución casi inductiva de la ciencia p o d e m o s r e p r e s e n t a r n o s las diversas ideas e hipótesis como partículas suspendidas en u n fluido. y. p o r otra p a r t e . y así sucesivamente. más en particular. incluso si son deductibles enunciados que pertenecen al sistema científico vigente (o sólo semideductibles. las teorías que se encuentran en u n nivel de universalidad demasiado elevado. como si dijéramos (esto es. sólo las teorías que se p r o p o n e n con u n a pretensión de resolver los p r o b l e m a s a la vista en el m o m e n t o —esto es. después se p r o p o n e n otras de u n nivel de universal i d a d más elevado. al fin y a la postre. en la sucesión t e m p o r a l se llega a cada nivel de universalidad pasando de u n nivel inferior a otro más elevado. o teorías— de todos los niveles posibles de u n i v e r s a l i d a d . p o r regla general. haya algún elemento inductivo contenido en ella?». como. « ¿ P o r q u é no inventar directamente teorías del m á x i m o nivel de universalidad? ¿ P o r qué esperamos a esta evolución casi inductiva? ¿No será. desde luego— (véanse. demasiado lejos del nivel alcanzado por la ciencia que en aquel m o m e n t o es susceptible de contrastación). quizá. además. tales teorías p u e d e n i n d i c a r el camino hacia u n experimento crucial. aquél que se pretende aporte una decisión entre dos teorías en competencia al refular (al menos) una de ellas —sin demostrar por eso la otra. *" Convendría advertir que lo que quiero decir cuando hablo de experimento crucial es un experimento ideado para refutar una teoría (si es posible). a u n «sistema metafísico». Se p r o p o n e n teorías de cierto nivel de universalidad. n a t u r a l m e n t e . contradicciones y falsaciones con q u e se está enfrentado en el m o m e n t o — establecen u n contacto con la ciencia de la época : al p r o p o n e r u n a solución p a r a tales dificultades. p o r ejemplo.com . tal vez. Esto explica por qué. en el sistema de S p i n o z a ) . Una y otra vez se p r o p o n e n ciertas sugerencias —conjeturas. que se someten a contraste valiéndose de las correspondientes a los niveles a n t e r i o r e s . d o n d e se depositan en capas (de u n i v e r s a l i d a d ) .

una panorámica de la imagen de la ciencia y de la investigación científica que ha surgido. 26. en regularidades que podemos des-cubrir —descubrir—: fe acientífica. sino a sus aspectos epistemológicos. a ordenar la imagen del mundo que tiene el hombre. en la idea de un «principio» físico —o elemento último— único (del cual se deriven todos los demás). Pero una idea de este tipo adquiere ciudadanía científica solamente cuando se la presenta en forma falsable : esto es. por fin. en la teoría del movimiento terrestre (al cual se opuso Bacon como ficticio). podemos tratar ahora de tener. y. es posible que el crecimiento de la ciencia llegue a alcanzar ideas que antes se encontraban flotando en regiones metafísicas más altas.com . el esforzarse por el conocimiento y la búsqueda de la verdad siguen constituyendo los motivos más' fuertes de la investigación científica.blogspot.) La ciencia no es un sistema de enunciados seguros y bien asentados. en particular del criterio de demarcación. precipitadas y prematuras». como instrumento de adaptación o como método de producción en rodeo. http://psikolibro. Mirando hacia atrás. y en «prejuicios» ^. Como Bacon. (Me refiero no a una imagen de la ciencia como fenómeno biológico. ni siquiera el sustituto de ésta que es la probabilidad. y en la teoría de la electricidad como fluido (que ha revivido en forma de la hipótesis del gas de electrones de la conducción metálica). I. Y nuestras previsiones están guiadas por la fe en leyes. por medio de contrastaciones sistemáticas: una vez que se ha proBACON. ni uno que avanzase firmemente hacia un estado final.La corroboración 259 pesor del depósito crece con el número de capas. en la antiquísima teoría corpuscular de la luz. con las que establece contacto y las hace asentarse. Pero la ciencia tiene un valor que excede al de la mera supervivencia biológica. Todos estos conceptos e ideas metafísicos pueden haber ayudado. podemos describir la propia ciencia contemporánea nuestra —«el método de razonar que hoy aplican ordinariamente los hombres a la Naturaleza»— diciendo que consiste en «anticipaciones. sólo cuando se ha hecho posible decidir empíricamente entre ella y otra teoría rival. Nuestra ciencia no es conocimiento (epistenié) : nunca puede pretender que ha alcanzado la verdad. no es solamente un instrumento útil: aunque no puede alcanzar ni la verdad ni la probabilidad. en algunos casos. metafísica (aunque biológicamente explicable). Como resultado de este proceso. Novum Organum. No sabemios: sólo podemos adivinar. y cada capa nueva corresponde a una teoría más universal que las situadas debajo de ella. Mi investigación ha seguido y rastreado las diversas consecuencias de las decisiones y convenciones que habíamos adoptado al comenzar este libro. incluso en sus formas más primerizas. han llevado a predicciones con éxito. Tenemos ejemplos de estas ideas en el atomismio. tan maravillosamente imaginativas y audaces. Pero domeñamos cuidadosa y austeramente estas conjeturas o «anticipaciones» nuestras.

123. tratamos de derribarlas. Con todas las armas de nuestro arsenal lógico. La miseria del historicismo (T. La tesis de Bacon era que. ' P. y el no que opongo a ella está relacionado estrechamente con mi recusación de que la ciencia —o el conocimiento— tenga que avanzar debido a que nuestras experiencias tienen que acumularse.JI (apartado 32) desarrollo ampliamente esta idea. Novum Organum. nota 59 del capítulo 10 y nota 33 del capítulo 1 1 — en donde se describe brevemente la teoría de la inducción de Aristóteles): esta purificación de prejuicios es concebida como una especie de rito. y que se verá obligado a detenerse si se acaba con ésta (aunque puede muy bien ser que continúe en ciertos campos. FRANK. Es posible interpretar los progresos de la ciencia más prosaicamente. p o r muy *'^ El término tie Bacon «aíiticipacióü» (tíanticípatioyi^ ISovurn Organum. cast. con objeto de preparar la inteligencia para la intuición de la verdadera esencia o naturaleza de una cosa. nuestro método de investigación no consiste en defenderlas para demostrar qué razón t e n í a m o s . como Bacon los llamó con gran mofa *''. por el contrario.. tratamos de demostrar que nuestras anticipaciones eran falsas —con objeto de p r o p o n e r en su lugar nuevas anticipaciones injustificadas e i n j u s t i n c a b l c .. La función principal de la inducción eliminativa sería (como en Aristóteles) la de ayudar a tal purificación (véase también mi Open Society [vers. ' BACON. y..blogspot. ya que la Naturaleza no miente.com . que intentan practicarlo debido a la general creencia de que constituye el método de la física e x p e r i m e n t a l . Frente a esto. a u n q u e no es realmente errónea. cast. su mito de u n método científico que partiera de la observación y el experimento jiara avanzar luego hasta las teorías. I. 26).)} —capítulo 24. también razono allí (en el prefacio) que el crecimiento de nuestro conocimiento es imprevisible por medios científicos. Cabría decir que el progreso j)ucde «. parece no dar en el blanco . era menester limpiarla ^Sntes meticulosamente da toda anticipación. quiere decir casi lo mismo que «hipótesis» (tal como yo lo empleo). de nuestra historia es. La tesis de que el progreso de la ciencia se deba a la acumulación de experiencias perceptivas sigue teniendo gran aceptación (cf. de la libertad. Das Kausalgesetz und seine Grenzen (1932). No es posible destilar ciencia de experiencias sensoriales sin interpretar. http://psikolibro. Pero esta descripción del progreso científico. especialmente en el de la tecnología): en mi Poverty of Historicism [vers. creo que el avance de la ciencia depende de la libre competición del pensamiento. mi segundo prefacio. ) El avance de la ciencia no se debe al beclio de que se acumulen más y más experiencias perceptivas con el correr del tiempo. (Diremos de pasada que este método legendario aún inspira algunas nuevas ciencias. por ello. que se prescribe para el científico con objeto de preparar su inteligencia para la interprefación del Libro de la Naturaleza —análogamente a como la purificación mística de su alma la dispone para la visión de Dios (cf. prejuicio e ídolo: pues la fuente de todos los errores es la impureza de nuestra propia inteligencia. originarse de dos maneras s o l a m e n t e : acumulando nuevas ex¡>ericncias perceptivas y organizando mejor las que ya teníamos a nuestra disposición»^. m a d u r o s y en sazón» ^ de los que esperaba que fluyese el vino de la ciencia. matemático y técnico. ni una sola de nuestras «anticipaciones» se mantiene dogmáticamente .. recuerda demasiado a la inducción baconiana : sugiere en exceso su industrioso acumular los «incontables racimos. asimismo.260 La lógica de la investigación científica puesto. imprevisible. La sociedad abierta (T. ni al de que h a r í a m o s cada vez mejor uso de nuestros sentidos. y que —en consecuencia— el curso futuro. el apartado *4 de mi Postscript). I. de 1958). sino que. nuevos «prejuicios precipitados y prematuros».

ingl. desde es más psicológioa que epistemológtca. pág. a su vez. La petición de objetividad científica hace inevitable que todo enunciado científico sea provisional para siempre: sin duda. hemos de ser activos. Y hemos de aventurar todo ello para alcanzar el premio: los que no están dispuestos a exponer sus ideas a la aventura de la refutación no toman parte en el juego de la ciencia. los apartados 7 7 8. Sólo en nuestras experiencias subjetivas de convicción. que tan bien sabe responder a nuestras teorías con un no decisivo o con un sí inaudible». Gruppentheorie und Quantenmechanik (1931). hemos de «/lacer» experiencias. sino que. Esta última observación. por ROBERTSON. pág. la nota 4 del apartado 30. en la que todos y cada uno de los pasos están guiados por la teoría. cabe corroborarlo. nuestro único instrumento para captarla. • lue^. XX. «De una vez para siempre —dice Weyl * (con quien estoy de pleno a c u e r d o ) ^ quiero manifestar mi admiración ilimitada por el trabajo del experimentador en su lucha por sacar hechos interpretables de una Naturaleza huraña.. el único medio que tenemos de interpretar la Naturaleza son las ideas audaces. de resignación? ¿Nos veremos * H. P. a su vez. Juntamente con el ídolo de la certidumbre (que incluye los grados de certidumbre imperfecta o probabilidad) cae uno de los baluartes del obscurantismo. por ejemplo. The Theory of Groups and Quantum Mechanics (1931). de la verdad irrefutable. pero toda corroboración es relativa a otros enunciados que son. El antiguo ideal científico de la epistemé — d e un conocimiento absolutamente seguro y demostrable— ha mostrado ser un ídolo. provisionales.blogspot. cf. que cierra el paso del avance científico: pues la adoración de este ídolo reprime la audacia de nuestras preguntas y pone en peligro el rigor y la integridad de nuestras contrastaciones. Somos nosotros quienes siempre formulamos las preguntas que se han de proponer a la Naturaleza. Trad. finalmente. las anticipaciones injustificadas y el pensamiento especulativo: son nuestro solo organon. ¿Ha de ser nuestra actitud. pues. Y. sino su indagación de la verdad persistente y temerariamente crítica. Cf. 2.com . quienes intentamos una y otra vez plantearlas de tal modo que sonsaquen un «sí» o «no» tajantes (pues la Naturaleza no responde a menos que se la urja a ello). inspirada por las ideas: el experimento es una acción planeada.La corroboración 261 industriosamente que las acumulemos y escojamos. Incluso la cuidadosa y austera contrastación de nuestras ideas por medio de la experiencia está. no las dejamos inundarnos como un r í o . No tropezamos con nuestras experiencias. somos nosotros los que damos la respuesta. quienes —tras exigente escrutinio— decidimos acerca de la contestación a la pregunta que habíamos propuesto a la Naturaleza (después de continuados y serios intentos de sonsacarla un «no» inequívoco). más bien. La opinión equivocada de la ciencia se delata en su pretensión de tener razón : pues lo que hace al hombre de ciencia no es su posesión del conocimiento. WETL. http://psikolibro. podemos estar «absolutamente seguros» ' . en nuestra fe subjetiva.

antes bien. más profundos y más generales.com . su avance se encamina hacia una finalidad infinita —y. sin embargo. ni siquiera probables.262 La lógica de la investigación científica obligados a decir que la ciencia sólo puede cumplir su misión biológica : que únicamente puede —en el mejor de los casos— demostrar su temple en las aplicaciones prácticas que puedan corroborrarla? ¿Son insolubles nuestros problemas intelectuales? No lo pienso así. http://psikolibro. alcanzable—: la de descubrir incesantemente problemas nuevos.blogspot. y de sujetar nuestras respuestas (siempre provisionales) a ccntrastaciones constantemente renovadas y cada vez más rigurosas. La ciencia nunca persigue la ilusoria meta de que sus respuestas sean definitivas.

APÉNDICES http://psikolibro.blogspot.com .

http://psikolibro.blogspot.com .

y b) cualquier acervo-d dado en conyunción con la teoría divide unívocamente todos los enunciados relativamente atómicos restantes en dos subclases infinitas. más que vencer esta dificultad 1Q que se hace es sortearla: lo cual es posible porque una teoría prohibe siempre ciertos eventos ahomotípicos'o. cf. Definición de dimensión de una teoría (Cf. A y B. que x. los apartados 23 y 31). el campo de los enunciados relativamente atómicos manifestará tener —en general— un orden topológico. Y admito que con la definición que propongo. la clase B es la suma de una o más " Una definición simplificada y algo más general es la siguiente: sean A y X dos conjuntos de enunciados (dicho de modo intuitivo. http://psikolibro. Se dice que una teoría t es «d-dimensional con respecto al campo de aplicación C» si y sólo li se cumple la siguiente relación entre í y C: existe un número d tal que. Surge una dificultad por el hecho de que inicialmente no hemos de asumir que en dicho campo estén definidas ni una métrica ni siquiera una topología. Cn. En el apéndice *VIII le desarrolla ulteríormento esta cuestión. y j8) por otra parte. tales que se satisfacen las siguientes condiciones: et) todo enunciado de la clase A unido conyuntivamente al acervo-cí dado forma un «acervo d + 1 falsador». en particular. decimos que X es un campo de aplicación (homogéneo) con respecto a A (en •ímbolos: X = C A ) . es decir.com .) La definición que sigue debe considerarse sólo provisional *^: se trata de un intento de definir la dimensión de una teoría de modo que esté de acuerdo con la dimensión del conjunto de curvas que se obtiene cuando se representa el campo de aplicación de aquélla en un papel cuadriculado. en general. como los hemos llamado (esto es. e incluso métrico. si y sólo si para cada enunciado a de A existe un número natural cí(o) = re que satisface las dos condiciones siguientes: I ) toda conyunción. de n enunciados distintos de X es compatible con a.Cn es incompatible con o. y que y.Cn es deductible de a. aparecerán coordenadas espacio-temporales en el esquema que da origen al campo de aplicación. y I I ) para cada una de estas conyunciones Cn existen en X dos enunciados x e y tales.c». un posible falsador de la teoría. La definición que propongo dice así. en consecuencia. pero no de a ni de CnLlamamos a d(a) la dimensión de a —o el grado de composición de a— con respecto a X = C A.blogspot. de modo que. no hemos de suponer que estén definidas relaciones algunas de vecindad. una clase de acontecimientos que difieren solamente en sus coordenadas espacio-temporales.APÉNDICE I. A es un conjunto de leyes universales y X uno —ordinariamente infinito— de enunciados de contraste singulalares). y cabe tomar l/d{a) como medida de la sencillez de a. y. a) la teoría no choca con ningún acervo-d del campo. los apartados 38 y 39.

los enunciados relativamente atómicos —y.266 La lógica de la investigación científica —pero siempre en número finito— subclases infinitas [B. Así pues.. el apartado 39). no resolvemos el problema de los enunciados atómicos descubriendo unos que tengan cierta forma elemental y a partir de los cuales se construyan inductivamente los otros enunciados compuestos —o se los componga por el método de las funciones veritativas—. los enunciados singulares— resultan ser una especie de precipitado. y con él quedan definidos los enunciados que —debido a su forma lógica— gozan de igual estatuto con respecto a aquélla. Con esta definición se pretende excluir la posibilidad de que una teoría tenga dos campos de aplicación tales que los enunciados relativamente atómicos de uno de ellos sean resultado de la conyunción de los enunciados relativamente atómicos del otro (lo cual ha de evitarse para que el campo de aplicación pueda ser identificado con el de su representación gráfica: cf.blogspot. ya que la misma teoría determina qué enunciados singulares son relativamente atómicos (con respecto a ella) : pues el campo de aplicación se define a través de la teoría misma. la nota 2 del apartado 38) de una forma que podría llamarse «deductivista». Quizá convenga añadir que mediante esta definición se resuelve el problema de los enunciados atómicos (cf. por el contrario.com . http://psikolibro. tales que la conyunción de un número cualquiera de enunciados pertenecientes a una cualquiera de estas [B<].]. que se asienta a partir de los enunciados universales de la teoría. con ellos. sea compatible con la conyunción del acervo-d dado j la teoría. o algo así como un depósito (relativamente) sólido.

obtenemos N(a. con la de (2s). /?)». Cálculo general de la frecuencia en clases finitas (Cf.y) = aF"(P). esto es. y. a partir de (1). que „.APÉNDICE II. también la nota 4 del apartado 53).blogspot. el apartado 53). 593. los apartados 52 y 53) *\ Teorema general de multiplicación. «Axiomatik del Wahrscheinlichkeitsrechnung». y las dos clases de propiedades con «/?» y «y». Denotamos la clase finita de referencia con «a». Mathematische Zeitschrift 34.) Si asumimos que existe independencia (cf.p) que manifiesta ser una identidad sin más que simplificar eliminando «N (a .y) (1.y) = „F"(P). pág. puesto que /? y y pvieden conmutarse. asimismo.pF"(y) = „F"(y) (1') llegamos.y) = „.„F"(y) (!') (I) Se obtiene la demostración de modo inmediato a partir de la definición dada en el apartado 5 2 : sustituyendo en (1) de acuerdo con dicha definición. (Compárese con esta demostración.p) — — = N(a) N(a) N(a. Los teoremas de adición se ocupan de los elementos que pertenecen a y o a y..) Valiéndose de la equivalencia de (1) y (1') puede demostrarse ahora la simetría de la relación de independencia (cf. El primer problema que se nos plantea es el de determinar la frecuencia de los elementos que pertenecen tanto a ^ como a y.„.y) N(a. Si denotamos con el símbolo «j8 + y» (en donde el sigS •* He desarrollado posteriormente este apéndice en forma de un tratamiento axiomático de la probabilidad: véanse lo» apéndice* •III • *V. al teorema especial de „F"(p.com . „F"(p. La solución está dada por la fórmula „F"(|3.„F"(y) multiplicación: (1.pF"(y) o bien.F"(P). http://psikolibro.1) N(a.p.p. Reichenbach.

que ca6e describir la independencia como un caso especial de selección. o en símbolos. a.p) + (a. igual a 1. Bajo la asunción de que (a . no significa la adición aritmética.268 La lógica de la investigación científica no « + » .pF"(y) .y) (2.y) (2) Su demostración se basa en la definición del apartado 52 y se apoya en la fórmula universalmente válida del cálculo de clases. supuesto que puede simbolizarse por la fórmula N(a.„F"(y) (3-) (3) En esta fórmula reconocemos la condición (1'). Uegamos a a.p.1) (2. y ) sea una subclase de ft. al teorema especial de adición „ F " (p + y) = aF"(|3) + .F"{y). sino el «o» no excluyente) la combinación disyuntiva de aquellas clases. Los teoremas de división enuncian cuál es la frecuencia de la propiedad y dentro de una clase seleccionada a partir de a teniendo en cuenta la propiedad j3..(P + y) = (cc. y la suma de las frecuencias relativas de las mismas es. Los diversos teoremas asociados al nombre de Bayes son todos casos especiales del teorema de división.blogspot. mediante el teorema especial de multiplicación. el teorema general de adición es: „F"(P + y) = cF"(P) + „F"(y) „F"(p. ya que éstas son mutuamente excluyentes. naturalmente.y) = O llegamos.y). La fórmula general se obtiene inmediatamente por inversión de (1) : «F"(P-y) F"(y) = aF "(P) Si transformamos el teorema general de división (3). (2. j8 y y no tengan ningún miembro común a las tres.2) Bajo el supuesto de que a. y vemos. y en esta otra (también universalmente válida): N(P + y) = N(P) + N(y) N(p. que a. a partir de (2). cuando está situado entre designaciones de clases.com .y c p (S*-) http://psikolibro.) (2*) Este teorema es válido para todas las propiedades que son propiedades primarias en una clase a. por tanto.

u n a segunda forma (universalmente v á l i d a ) del teorema de Bayes del modo s i g u i e n t e : (3..) a.W = 0 (i^j) (3/2-) E n este supuesto obtenemos la tercera forma (especial) del teorema de Bayes.sp. . Emplearemos el signo «2» delante de designaciones de clases análogamente a como hicimos cuando empleábamos el signo « + » entre e l l a s : p o d e m o s escribir..) .. entonces..) a. si asumimos que las /3( no tienen miembros comunes con a. asunción que puede escribirse a s í : N(a.) = IaF"(|3.) . que es aplicable siempre en el caso de que las y8( sean propiedades primarias : aF"(|3.Cálculo general de la frecuencia en elases finitas 269 obtenemos a p a r t i r de ( 3 ) la primera de B a y e s : forma (especial) de la regla ar"(y) „..) http://psikolibro.) = . jS».F"(P.F"(p. {\) aF"(2W Se puede aplicar al numerador de esta fórmula el teorema especial de adición.ípiF"(P. ySj. (3/2. (2**).pF"(y) = aF"(|3) Podemos evitar el supuesto (3''^) si introducimos la suma de las clases /Ji.com .p.blogspot.

Vamos a demostrar que en este s i ^ u e s t o se cump l e t a m b i é n p a r a n + 1. a sea (al m e n o s ) l i b r e . esto es. q ~ aP"{Q) y m <. entonces. cf. n— está d e m o s t r a d a .+ 'gí" + » . + o)-p'»r + '-'" y „(„ ^ .n — 1 (de s e c u e l a s ) .0) (3.1 que se obtienen a partir de cr. +1» representan. para las distintas ordenaciones de los u n o s ) . F " ( a „ + i) = p . respectivamente. el número de modo& diferentes en que es posible distribuir m objetos en n litios (supuesto que sea m < n). las sucesiones de longitud n -{.APÉNDICE III. sino sus posiciones en é l ) .1) en donde «cr„ + o» y «"•». p a r a un n concreto y p a r a todo m y todo <j que sean compatibles con a q u é l — . m y a (es decir. el a p a r t a d o 56. o sea.com . •' Recuérdese que í " i es otro modo usual de escribí^ el coeficiente binomial "C<». Supongamos ahora que ( 2 ) está demostrado p a r a u n n cualquiera —esto es. d e m o s t r a r e m o s «(„ + i)r>". y teniendo en cuenta el teorema especial de adición p o d e m o s afirmar ( 1 ) . respectivamente. Pues. o sea. en el que a sea (al m e n o s ) libre-re—1 (despreciando los errores del último t é r m i n o : cf. entonces habrá —según u n teorema combinatorio perfectamente conocido— "C„ modos distintos de distribuir los m unos en n lugares. el a p a r t a d o 5 6 ) . Asumamos que.) P u e d e decirse que la p r i m e r a fórmula b i n o m i a l * \ „(„)F"(m) = «C™p'»í'-'» — e n que p supuesto de provinentes cer p a t e n t e (1) = a F " ( l ) . Deducción de la primera forma de la fórmula binomial ( P a r a sucesiones finitas de segmentos imbricados. no solamente el n ú m e r o de unos. supongamos que se c u m p l e ( 2 ) p a r a todos los n.blogspot. si podemos haque en donde «er^» designa u n acervo-zi concreto (si bien elegido arbitrar i a m e n t e ) q u e contenga m unos (lo que se p r e t e n d e indicar con dicho símbolo es que lo dado es la ordenación completa de este acervo-n.„ al añadir al final u n cero y u n u n o .( » • +1) (3.. p a r a toda longitud n de los acervos-ji (o segment o s ) considerados. http://psikolibro.

y — e n consecuencia— ( 2 ) y ( 1 ) .)= »F"K) (5) T e n i e n d o en cuenta esta fórmula podemos transformar el segundo m i e m b r o de ( 4 ) . p o r lo menos.„+0(6. que aF"(^».blogspot.g a(„ + i)F"(a™+:) = „.0) (6.Deducción de la primera forma de la fórm. sucesores de la sucesión «cr„» en « — como sucesiones cr„ hay en «(„). http://psikolibro.1) Observemos a h o r a q u e es evidente q u e tiene que h a b e r j u s t a m e n t e tantos d^ —esto es. que si suponemos que se cumple ( 2 ) para cierto n (y para todas las ordenaciones tr„ que le c o r r e s p o n d e n ) . Denotemos con «<j„)) la propiedad de ser sucesor de u n acervo-n.0) (7.p (4.g . al sustituir ( 5 ) y ( 6 ) en ( 4 ) llegamos a > + i ) F " K + o) = a(„)F"(a„). „ F " ( 0 ) = „F"(ór^).1) Con éstas podemos. podemos deducir ( 3 ) por medio de una inducción matemática.0) (4. íibre-ra. F " ( á „ .l) = „(„^^jF"(a.1) = „ F " ( á „ ) . -= 2 y para todo < „ (en donde n^ < 2 ) . a su vez.ula hinom. tenemos „ F " ( á „ . pues. 0 ) = „ ^ „ ^ / > . pero asumiendo primero que ni = 1 y luego q u e m = O se advierte que ( 2 ) es realmente válida para n. t r a n s f o r m a r el p r i m e r m i e m b r o de ( 4 ) : es decir.com .1) Vemos. 0 ) = « F " ( á „ ) . luego podemos afir> m a r ( 3 ) . Y. „ + „) „F"(á„.„)F"(a„). p o r la m i s m a razón. „ F " ( l ) = ccF"(<^»). a„. entonces podemos afirmar „ F " ( á „ .ial 271 p a r a u n segmento de longitud re + 1 h a de considerarse que a es. y. p o r tanto.p (7.

ruebas de la validez de la regla de construcción dada. etc. y si no es así. En cada uno de estos períodos aparecerá al menos una vez cada acervo-a.1 preparamos primero la tabla de los 2" accrvos-x posibles de unos y ceros (ordenados con arreglo a una regla lexicográfica cualquiera.com . B. continuamos luego de acuerdo con la regla siguiente: añádase un cero al segmento inicial siempre que esté permitido. una sucesión cuya longitud aumenta muy rápidamente. de este modo. a) un periodo generador —de longitud 2" = 2" + '— de una alternativa libre-n. Podemos decir que la sucesión construida de este modo es una sucesión libre-re «mínima». lo reordenamos de modo que empiece precisamente con dicha sucesión (lo cual es siempre posible. digamos re^. y pretendemos publicar conjuntamente un trabajo sobre esta materia. R. libre-n (de secuelas) 7 con equidistribución. http://psikolibro.blogspot. para un re arbitrariamente elegido. Damos un método sencillo: haciendo a. «si no ha aparecido ya el acervo-n final que formamos en el período inicial al hacer esto. digamos).En este último ha de aparecer al menos una sucesión que sea idéntica al período dado inicialmente (de longitud rej): pues bien.APÉNDICE IV. El doctor L. un uno (asiem-pre que esté permitidoí) significa aquí. combinatoriamente posible (para « < re + 1) de unos y de ceros *^. 64 y 66. Obtenemos. Escribimos primero un período libre-re. por orden de magnitud. según el análisis llevado a cabo en el apartado 55). los apartados 58. y así sucesivamente). y cuya longitud será rij. y si •—^por tanto— no está ya tachado de la tabla»). Elton y yo hemos encontrado p. a) Construimos un modelo de sucesión «absolutamente libre» (de secuelas) del modo siguiente. que consta de. y cuyo período inicial es el que habíamos escrito al empezar (que es la sucesión inicial del segundo período. iniciamos ahora el período escribiendo el último de estos acervos-n. y buscamos en él la sucesión idéntica al segundo período (una vez reordenado). Un método para construir modelos de sucesiones aleatorias (Cf.) Como en el apartado 55. se sigue procediendo de este modo hasta que queden tachados todos los acervos-re de la lista. que consta de x unos (y que tacharemos de la tabla). = ra . y el resultado es una sucesión de longitud 2'' + « — 1. lo reordenamos de suerte que el tercer período comience por el segundo. y b) de los primeros n elementos del período siguiente (que están añadidos al período acabado de mencionar). y al resultado le llamamos segundo período. Escribimos ahora otro nuevo período que al menos sea libre-rej—1. período que tendrá un número de términos finito. Si se determina una su*' Existen varios métodos constructivos que cabe aplicar a la tarea de construir un periodo generador de una sucesión libre-n con equidistribución.j . ya que cabe ver fácilmente que no puede existir un período generador (de una sucesión periódica libre-n) cuya longitud sea menor que 2" + *. suponemos que para todo número finito n dado se puede construir un período generador. luego otro período que sea por lo menos libre-Wi—1.

precisamente. sólo de ceros.j—1). y no al menos libres-n. ya que. En consecuencia. como propongo ahora llamarla—.blogspot. o que esté formado por cualquier otra ordenación intuitivamente «regular»—. que llamaremos (3). I ) cada paso de su construcción consiste en construir un período libre-n mínimo para cierto n (cf. Puede llamar «sucesión aleatorizada mínimo» a la que se construye de este modo. hemos de averiguar dónde aparece en él nuestra sucesión ( 2 ) .536. es decir. comienza siempre por un período libre-n mínimo. por el método de la nota * 1 . con lo que obtenemos 0110101111000010 (2) Como n» = 16. por su partCj no tenga carácter aleatorio —sino que conste. lo cual hace ver que para las aplicaciones no basta el requisito de libertad-n. Tenemos así una sucesión (determinada). y para ellas es posible demostrar inmediatamente la convergencia.Un método para construir modelos de sucesiones aleatorias 273 cesión inicial concreta y se especifican otras condiciones —por ejemplo. o sólo de unos. podemos comenzar con el período 0 1 (0) de longitud no =: 2 (podemos decir que este período da origen a una alternativa libre-0). construida de *' Para tomar un ejemplo concreto de esta construcción —^la de una sucesión aleatorizada mínima. que tendrá la longitud 2 " " ' . establecen el tipo ideal de aleatoriedad. Esta propiedad de «minimalldad» es muy importante: pues podemos obtener siempre sucesiones libres-ra —o absolutamente libres— con equidistribución que comiencen por un segmento finito de una longitud m cualquiera que. Una vez que tengamos este período libre-15. sino que es menester remplazarlo por algo así como la condición de que la libertad-n esté patente desde el comienzo: que es. Véase también el apéndice *VI. lo que logran las sucesiones aleatorízadas «mínimas». reordenamos entonces (3) de suerte que comience con (2). un período libre-15. en la que podamos calcular para cada uno de sus términos si es un uno o un cero*". y cuya longitud será 2 ' ' = 65. por ejemplo. cabe perfeccionar este método de construcción hasta hacerlo unívoco. el resultado de tal reordenación es Olio (1) con ni = 4. y del modo más radical posible. 18 http://psikolibro. este método garantiza que todo trozo inicial de longitud m = 2^ es un período librc-n mínimo para el n mayor posible (esto es. ni siquiera el de libertad absoluta. para n = ( l o g 2 m ) — 1 ) . pues. y I I ) la sucesión está construida de tal modo que. de suerte que defina una sucesión determinada. tenemos que construir después. libre-1: el método de la nota *1 anterior nos da «1100» como período generador de una alternativa libre-1. que es necesario reordenar ahora para que empiece con la sucesión «01». libre-3). A continuación hemos de construir un período que sea libre-n<j — 1. que determinamos por el método de la nota *1 citada. frente a lo que ocurre en los ejemplos b) y c) que damos más abajo. y pasamos a construir (4). Sólo éstas.com . y resulta ser 1111000010011010 Lo reordenamos para que comience con nuestra sucesión inicial (1). Construimos en este momento el período libre-ni-1 (es decir. la nota *I anterior). que los períodos que se formen no deben ser nunca más largos de lo necesario (de modo que serán exactamente libres-rtj-—1. a la que hemos llamado (0). cualquiera que sea la etapa de su construcción.

„F'(1) = aF'(O) = 1/2. etc. http://psikolibro. Empleamos ahora este período reordenado de (B) como sucesión inicial: la buscamos en (A) y reordenamos ésta. Una vez alcanzada la frecuencia que acabamos de mencionar. la sucesión a que tiene las tiradas' con X por términos impares y las con Y por términos pares— es aleatoria. es posible construir de un modo semejante un modelo de sucesión que tenga más de una frecuencia media «absolutamente libre» : según a). simultáneamente (y a problemas relacionados con éste). y así sucesivamente. y reordenamos el período de (B) que la precede de tal modo que comience con aquella sucesión. c) Finalmente. añadamos siempre a la sucesión un «bloque» (o «iteración») finito —por ejemplo. formado por unos— y cuya longitud sea tal que se llegue a cierta frecuencia dada. La lógica de la investigación científica acuerdo con una regla matemática. de modo que lo único que tenemos que hacer es combinar dos sucesiones de este tipo. como en este caso los números n^ crecen sin fin y sin límite.blogspot. X e Y. p. b) Puede emplearse ahora un método de construcción análogo para hacer ver que existen sucesiones que tienen una frecuencia media «absolutamente libre» (cf. una sucesión absolutamente libre (condición cuyo cumplimiento acabamos de demostrar). distinta de 1/2. y con frecuencias cuyos límites son. Para ello basta modificar el proceso a) de tal modo que.274. la totalidad de la sucesión que se ha escrito (cuya longitud será m . si —por ejemplo— hacemos la estimación hipotética de que la «sucesión combinada» (como podemos llamarla) —esto es. Obtenemos de esta suerte una sucesión en la que aparecen una y otra vez unos términos hasta llegar a los cuales la sucesión es libre-fij para la frecuencia relativa p—de la sucesión (A)—. ambas «absolutamente libres» (pues hemos determinado (A) y (B) de modo que sus límites frecuenciales sean distintos). como se indica a continuación. Escribimos una sucesión inicial de ( A ) . Está asegurada la aplicabilidad del teorema especial de multiplicación al problema clásico de echar dos dados. hemos conseguido un método de construcción de una sucesión que tiene dos «frecuencias medias» diferentes. Empleando el procedimiento utilizado en la demostración de la tercera forma de la fórmula binomial (apartado 60) o en la del teorema de Bernoulli (apartado 61). ) se considera como sucesión inicial de un período libre-mj—I (con equidistribución). al menos. Niota.com . la buscamos en (B). pero en la que también aparecen una y otra vez unos términos hasta llegar a los cuales dicha sucesión es libre-re^ para la frecuencia q—de ( B ) — . sin más condición que la de que exista. existen sucesiones que no tienen equidistribución y son «absolutamente libres». (A) y (B) (cuyas frecuencias sean p j q). tras un número dado de aumentos de longitud. puede ponerse de manifiesto (con un grado cualquiera de aproximación) que para cualquier valor frecuencial que podamos escoger existen sucesiones que son «absolutamente libres». el apartado 64). aun cuando no posean límite frecuencial.

entonces el átomo tendría que emitir. el a p a r t a d o 7 6 ) * \ E l e x p e r i m e n t o imaginario que describimos abajo — e n el p á r r a fo a)— está encaminado a refutar m i aserción de que la teoría cuántica es c o m p a t i b l e con mediciones (no predictivas) simultáneas arbit r a r i a m e n t e exactas de la posición y el m o m e n t o de u n a p a r t í c u l a .blogspot. obtenemos u n a s franjas de interferencia en la p a n t a l l a : se trata de una fuente luminosa p u n t u a l — s i e m p r e que su posición puede medirse exactamente es p u n t u a l — q u e emite luz c o h e r e n t e . p o r otra p a r t e . el apéndice *XI. m e d i m o s con exactitud el m o m e n t o . Las observaciones que hago en e) contienen. Examen de una objeción. hemos de suponer que A emite la luz en ondas esféricas.Según Heisenberg. Así pues. asimismo. en este caso p o d e m o s m e d i r exactamente. Opino actualmente que sería necesario tratar de otra forma el experimento de la doble ranura. y h a g a m o s que la luz procedente de él caiga sobre u n a pantalla Pn después de h a b e r pasado a través de dos r a n u r a s . http://psikolibro. lo cual está en consonancia con el hecho de que la posición es «difusa» o «borrosa». m i d i e n d o los retrocesos debidos a la emisión de fotones (con lo cual h a r e m o s «difusa» o «borrosa» la p o s i c i ó n ) — seremos capaces de calcular exactamente la dirección y el momento de los fotones emitidos. a) Sea A u n átomo r a d i a n t e . Pues si medimos la posición con exactitud. p o r otra. y mi Postscript. ya el m o m e n t o de la radiación (pero no a m b a s cosas) : si m e d i m o s exactamente la posición (con esta operación se hace «difuso» o «borroso» el m o m e n t o ) . El experimento de la ranura doble (Cf. ha sido abandonado después por algunos físicos. pero si m e d i m o s el m o m e n t o con exactitud — p o r ejemplo. no aparecen franjas de interferencia (en la pantalla aparecen ú n i c a m e n t e relámpagos luminosos o centelleos u n a vez que los fotones h a n atravesado las ranuras. con lo cual hemos de consider a r a la radiación corpuscular («agtijas de r a d i a c i ó n » ) . según me parece. Rn^ y ürej. a las dos operaciones distintas corresponden dos tipos distintos de radiación. u n haz *' Véanse. Si supusiéramos que podíamos m e d i r con exactitud tanto la posición como el m o m e n t o . ya sea la posición de A. capítulo *V. apartado *110. y. pero que la interpretación que se propone en este apéndice conserva todavía cierto interés. una crítica que sigue siendo válida del intento de explicar el dualismo de corpúsculo y onda a base de la «complementaridad» —intento que. al parecer. y de una fuente luminosa no p u n t u a l no emite u n a luz c o h e r e n t e ) . de suerte que obtenemos dos resultados experimentales diferentes. si. p o r u n a parte — y de acuerdo con la teoría ondulatoria—• ondas esféricas continuas que p r o d u c i r í a n franjas de interferencia.com .APÉNDICE V.

esto es. d) ¿Cómo hemos de interpretar el tercer caso. Además.com . El grupo mencionado emite luz que sufre una selección según una posición dada al pasar a través de la abertura A. Me ocuparé primero del intento de medir exactamente la posición. tanto su posición como su momento: observaremos que emite fotones aislados y que retrocede en cada emisión . la suposición de que se realicen simultáneamente mediciones exactas de posición y de momento lleva a dos predicciones contradictorias entre sí: pues. y. ni franjas de interferencia. y que después se difunde en forma de ondas esféricas continuas : remplazamos así el átomo único de posición determinada con exactitud por un caso estadístico de selección puramente de acuerdo con la posición. a que no aparecerán. hemos de sustituirlo por un grupo de átomos que irradia de esta misma forma. cada retroceso lo desplaza a otra posición. Por tanto. dicho de otro modo. En cada uno de estos casos obtenemos el resultado experimental correcto: franjas de interferencia en el caso b) y ausencia de ellas en el c).lleva a dos predicciones mutuamente contradictorias? Para averiguarlo imaginemos que hemos observado exactamente la trayectoria del átomo A.276 La lógica de la investigación científica corpuscular incoherente de fotones (si fuéramos capaces de calcular la trayectoria de cada fotón no tendríamos jamás nada semejante a una «interferencia». debido al hecho de que los fotones ni se anulan mutuamente ni entran en interacción de ningún otro modo). sino solamente por un grupo distribuido sobre un volumen espacial considerable. no nos está permitido remplazarle por un grupo de átomos puntual. y colocada entre el grupo de átomos y la primera pantalla de forma que la abertura A se encuentre exactamente en el sitio ocupado antes por el átomo radiante único A. pasará por una serie de posiciones distintas durante él. y. Sustituyo el átomo radiante único por un grupo de átomos. por un lado. no llegamos a tener una radiación coherente. por otro. puesto que el átomo del caso irradia en todas direcciones. Así. pues. pero de tal modo que emitan luz coherente que se propague en forma de ondas esféricas: esto se consigue empleando una segunda pantalla que esté perforada por una pequeña abertura A. b) Voy a reinterpretar estadísticamente este experimento imaginario. por esta razón. c) Substituiremos de modo análogo el átomo con momento medido exactamente por una selección pura según un momento dado. o. no obtenemos un caso puro. que —según se admite—. Si suponemos que el átomo considerado irradia de este modo durante cierto período de tiempo (no nos ocuparemos acerca de si absorbe o no energía durante el mismo). y cada vez el desplazamiento es en una dirección distinta. Otras objeciones parecidas a la que hemos examinado pueden re- http://psikolibro. nos conduce a predecir que aparecerán franjas de interferencia. que abarcarán un volumen considerable.blogspot. por un haz monocromático de fotones que se muevan según trayectorias paralelas a partir de una fuente luminosa (no puntual).

cf. desde luego. el átomo ni emite ondas enteramente coherentes ni fotones completamente incoherentes. Jordan.Examen de una objeción. combinar una medición de la posición no demasiado exacta con una de momento tampoco muy exacta. de 1927-1928. Es evidente que mi propia interpretación estadística no encuentra la menor dificultad para tratar semejantes casos intermedios. y que. no se plantea ninguna contradicción. Míe y Wiegner. pero pienso que quizá lo sea en una física cuántica de campos de onda o en la «segunda cuantización» (la teoría de Dirac de la emisión y absorción y la teoría de campos de onda de la materia de Dirac.com .blogspot. en este caso. por tanto. Klein. aun cuando nunca he pretendido resolver con ella el problema de la dualidad entre ondas y corpúsculos. en todo caso. yo diría que —contrariamente a lo que podría suponerse a primera vista—• el argumento a) es. y. Pretende hacerlo poniendo de manifiesto que el átomo es capaz de emitir solamente u ondas coherentes o fotones incoherentes. Pauli. El experimento de la ranura doble 277 interpretarse estadísticamente siguiendo la misma marcha que en este ejemplo. e) Por lo que respecta a nuestro análisis de este experimento imaginario. enteramente insuficiente para elucidar el llamado problema de la complementaridad (o del dualismo de ondas y corpúsculos). simplemente no es verdad: pues podemos. http://psikolibro. ya que los dos experimentos son mutuamente excluyentes. Me parece que difícilmente será posible llegar a una solución realmente satisfactoria de este problema dentro del marco de la física cuántica estadística (la teoría corpuscular de Heisenberg y de Schrodinger en la interpretación de Born de 1925-1926). Pero esto último. la nota 2 de la introducción al apartado 73).

las componentes de éstos en la dirección x—. que entrará en interacción fuertemente con él. A este respecto tiene mucha importaacia que la incertidumbre del momento se debe a una perturbación. y dado que la primera (apenas) había alterado el estado del electrón. Supondremos con Heisenberg que este proceso no modifica los momentos —o. y si queremos observar este momento tenemos que utilizar luz de baja frecuencia. punto 9 ) . Pero en la actualidad creo que estaba equivocado al suponer que lo que era válido para las «observaciones» o «experimentos» imaginarios de Heisenberg lo era también para mis «selecciones»: como Einstein hace ver (en el apéndice *XII). y. pero esta posición latente puede hacerse patente por medio de una segunda medición. no se cumple en lo que respecta a un filtro que actúe sobre un fotón. mientras que la de la posición no proviene de nada semejante: es resultado. del simiente j del apartado 77. por tanto. Sobre un procedimiento de medir no predictivo (Cf. con objeto de analizar su espectro). las partículas así seleccionadas. mediante la cual presenta la situación del modo siguiente: si queremos observar la posición del electrón hemos de emplear luz de frecuencia muy elevada. http://psikolibro. pero que no sirve para determinar la posición. ni. Detrás del filtro colocamos un contador de Geiger (o una cinta móvil de película fotográfica) con objeto de medir el instante en '" Heisenberg —que habla de medir o de observar en lugar de hacerlo de seleceionar— se vale de la descripción de un experimento imaginario. pues el ancho del haz tiene que ser considerable para que haya electrones que se muevan paralelamente al eje x.APÉNDICE VI. su momento.com . un haz luminoso (si se tratase de un haz de electrones. de evitar toda perturbación considerable del sistema (véase apéndice *XI. por consiguiente. Mi antiguo argiunento —que se basaba en esta observación— se desenvuelve ahora del modo siguiente: puesto que una determinación del momento no afecta a éste. y perturbará. a menos que modifique esencialmente sus razonamientos (dicho de otro modo: continúo creyendo que mis argumentos y el experimento del apartado 77 pueden servir para destacar cierta inconsecuencia existente eu la discusión heisenberguiana de la observación de electrones). No veo cómo podría Heisenberg eludir esta conclusión. por ejemplo. una vez que han sufrido una deflexión debido • ¿Rte. por tanto. ni tampoco para un campo eléctrico perpendicular a la dirección del haz de electrones —que mencionaba (juntamente con el filtro) en el primer párrafo de este apéndice—. Con lo cual quedan invalidados los razonamientos de este apéndice. en lugar del filtro se utilizaría un campo eléctrico perpendicular a la dirección del rayo. no es posible calcular con precisión la posición que tenían antes de entrar en el campo. más bien. tampoco ha de afectar a la posición (aunque no consiga revelárnosla).blogspot. las velocidades (o sus componentes según x) áe. que (apenas) altera el momento. el apartado 77) * \ Supongamos que se somete a selección de acuerdo con el momento (gracias a interponer un filtro) un haz no monocromático de partículas. no solamente entre las dos mediciones. ya que su interacción con el sistema es muy débil. dicho con más precisión. sino antes de la primera. podemos calcular el pasado de éste.

Sobre un procedimiento de medir no predictivo 279 que llegan los corpúsculos: lo cual nos permitirá calcular las coordenadas X de sus posiciones respectivas en cualquier instante anterior al de su llegada.com . Si. aunque su contenido trascendería lo que he llamado las «relaciones estadísticas de dispersión»: pues. Pero. Es de sospechar que —para escapar a las conclusiones a que acabamos de llegar. y. se supone que dicha selección interfiere con las coordenadas x de las posiciones de las partículas. Si. Ahora bien. por tanto. significa lo mismo que afirmar que dicha selección alteraría de forma no calculable la coordenada de posición de la partícula. puesto que su velocidad no se ha alterado. http://psikolibro. pero incluso semejante teoría —a la que podría llamar «teoría de la indeterminación»— sólo podría deducir consecuencias estadísticas del principio de indeterminación. estas relaciones son compatibles con el supuesto de que al seleccionar el momento no se perturbe la posición. Pero este supxiesto es incompatible con la teoría cuántica tal como se la acepta actualmente.blogspot. en realidad. aquel supuesto sería equivalente al de que —por efecto de dicha selección— el corpúsculo ha tenido que saltar discontinuamente (con velocidad superior a la de la luz) a otro punto de su trayectoria. Pues. si bien esta teoría permite saltos discontinuos. podemos calcular la trayectoria de éstas con exactitud solamente para el intervalo temporal entre las dos mediciones. Así pues. el principio mencionado sería en ella únicamente un enunciado probabilitario formalmente singular. mi enunciado puede considerarse como la traducción del do Heisenberg al lenguaje estadístico. se supone que las coordenadas x de las posiciones de las partículas no han sufrido interferencia alguna por efecto de la medición de sus momentos. este último supuesto no nos permite inferir la existencia de un «caso super-purov. que está prohibido por las relaciones de dispersión. por una parte. Este enunciado hace ver que el método de medición que he examinado no afecta a las fórmulas de Heisenberg interpretadas estadísticamente. o para conservar el principio de indeterminaciónsea posible idear una teoría que modifique la teoría cuántica de tal modo que ésta sea compatible con el supuesto de que se altere la posición al selecccionar el momento . pero no para partículas libres dentro de una gama de autovalores continuos). sólo lo hace en el caso de partículas en el interior de un átomo (dentro de una gama de autovalores discontinuos. por ello. como pondré de manifiesto con un ejemplo. y. puede decirse que ocupa en mi interpretación estadística algo así como el mismo «lugar lógico» que ocupa —en la interpretación de Heisenberg— el enunciado de este físico que niega «realidad física» a las mediciones exactas. solamente cabría corroborarla estadísticamente. Vamos a considerar ahora dos supuestos posibles. ya que conocemos sus velocidades. entonces es válido extender la medida de posiciones y momentos al período de tiempo que precede al instante de selección del momento (por medio del filtro). la asunción de que la posición de los corpúsculos en la dirección de su marcha resulta afectada de un modo imprevisible por una selección que se efectúe de acuerdo con un momento dado. por otro lado.

según las observaciones <jue hace Einstein. para todo margen finito de momentos.blogspot. la probabilidad tiende a O durante un período finito cualquiera en que permanezca abierto el obturador instantáneo —o sea. Podríamos tratar de obtener un «caso super-puro» invirtiendo el orden de los pasos que se dan en el experimento : seleccionaríamos primeramente. Cuanto más exactamente seleccionemos la posición y el momento. en cuanto midamos la posición con una precisión arbitraria (abriendo el obturador instantáneo durante un tiempo arbitrariamente breve)—. y después seleccionaríamos el momento por medio de un filtro. incluso después de la extinción de la fuente luminosa. y. Ap». y de ahí que no seamos capaces de producir de este modo un agregado de ellas que sea más homogéneo que un caso puro. y que. tal «resplandor postumo» originado por el filtro tiene que durar tanto más cuanto más selectivo sea éste *^. ya que a consecuencia de medir la posición aparecerían toda clase de momentos. tanto más improbable será que encontremos partículas tras el filtro. entonces los paquetes de onda de Schrodinger (obtenidos por superposición de frecuencias diversas) nos dan solamente probabilidades de la aparición de partículas con el momento prefijado en el grupo de éstas (probabilidades que han de interpretarse estadísticamente). así pues. Pues si un «obturador instantáneo» selecciona un grupo de partículas del modo indicado. y. reproducidas a(juí en el apéndice *XII.com . *' Así precisamente sucederá. además. Según la primera. deben llegar fotones durante cierto tiempo a una pantalla situada detrás de un filtro sumamente selectivo (o un espectrógrafo). dicha probabilidad tiende a O en cuanto hagamos infijiitamente pequeña la longitud del tren de ondas —esto es. una posición dentro de la dirección x (la dirección de movimiento) mediante un obturador muy rápido. y el filtro seleccionaría de entre ellos —sin alterar la posición— precisamente los que cayesen dentro de una estrecha gama. en modo alguno podremos evitar que las partículas aparezcan a intervalos dispersos aleatoriamente. y entonces. Podría pensarse que esto es perfectamente factible. no seremos capaces de predecir en cuáles de ellos los encontraremos en el lugar mencionado. Pero estas consideraciones son erróneas. de parecido modo. además. Pero esto quiere decir que para que encontremos corpúsculos detrás del filtro será menester un número muy elevado de experimentos. para cualquier valor del margen Ax de posición— con tal de que Ap« tienda a 0. digamos. http://psikolibro.280 La lógica de la investigación científica Mediante las consideraciones que siguen puede verse que el enunciado en cuestión es correcto. Resulta que hay un experimento crucial relativamente sencillo para decidir entre la «teoría de la indeterminación» (que hemos descrito un poco más arriba) y la teoría cuántica.

blogspot.APÉNDICE VII. | a^l. según lo cual podemos determinar (empleando el principio de conservación de la energía) |b2| con la precisión que queramos. lo único que necesitamos investigar es la situación en lo que respecta a las indeterminaciones A a 2 Y A b2 —que se deben a las indeterminaciones en las direcciones correspondientes—• y el vector A P . ya que tenemos h cp . Igualmente es posible medir con una precisión arbitraria la posición de Rn y de X en los instantes en que llegan a X las partículas de [ A ] . de la partícula que llega a X en la dirección PX. (3) *' Para una crítica de algunas de las asunciones subyacentes al apartado 77 7 a (•t« apéndice.. con un grado de precisión también arbitrario. 9 en la dirección (debida a la difracción que acaece en la ranura). Si el haz PX atraviesa una ranura situada en X. Observaciones acerca de un experimento imaginario (Cf. Podemos hacer el ángulo ip todo lo pequeño que queramos sin más que hacer la2| suficientemente grande.| p que. de la dirección PX. pero por este método es imposible disminuir | A a 2 h ®ólo podría hacerlo cuando aumentase r. ya que tenemos lAa^l = < |a¡. el apartado 77) * \ Podemos partir del supuesto de que a i y | b i | están medidos seleccionados— con un grado de precisión arbitrario. esto es. lo cual llevaría a un aumento de | A P | . se produce una indeterminación.com . recordando (1). conduce a h (2) lAa^l ^ r lo cual hace ver que lAas] es independiente de lai]. http://psikolibro. Teniendo en cuenta el resultado a que se ha llegado en el apéndice VI. Así pues. podemos asumir que puede medirse el momento absoluto. referente a la indeterminación de la posición de P "—y que es también consecuencia de la indeterminación de la dirección. (1) en donde r es el ancho de la ranura. víate la nota *1 del apéndice VI.

además. de nuevo. ya que ésta se hace también más precisa cuando |a2| aumenta y r disminuye. lAbí—Aaal T = h. podemos hacer 9 tan pequeño como queramos sin más que aumentar | a^l. por analogía con (2) tenemos lAb^l í^ H^. ( A b 2 ) „ de modo independiente entre sí. advertirse que si se elige convenientemente la di- http://psikolibro. Como (en virtud de nuestro supuesto) podemos hacer A a i — O. nos es dado hacer también tan pequeña como queramos la componente A 82 en la dirección PX —que denotaremos con «(A 82)»» — '• lo cual podemos conseguir sin interferir con la precisión de la medida de la posición de P. Mas para refutar la aserción de Heisenberg referente a los límites de precisión alcanzables. podemos hacer siempre i¡r —y.blogspot.282 La lógica de la investigación científica Debido al hecho de que.l bal. Lo cual hace ver que es posible hacer tan pequeño como queramos cada uno de los dos factores del producto ( A P ) . O) en donde «</'» denota la indeterminación en la dirección de ba* Por tanto.|Aa.\ h . y a la vista de (4) y (5). | b i | y'Ia2|5 A b i depende directamente de cp. a partir de la conservación del momento llegamos a Aba = Abi — Aaa (4) Para toda terna dada de ai. lo cual quiere decir que podemos tener un dispositivo tal que se cumpla h |Abi|c5. para todo r previamente elegido.\h. = r.com . sin interferir con la precisión con que se mida la posición P. . con ella. Puede. (8) Pero esto quiere decir: por pequeña que hagamos r. Queremos ahora poner de manifiesto que para (Ab^)» —esto es.|£-(5) r y —por tanto— que también sea válida lAbil h lAaal ^ r (6) Además.— ^an pequeña como queramos sin más que emplear valores suficientemente grandes para el momento |b2l' y esto. hubiera bastado poner de manifiesto que cabe hacer tan pequeño como se desee uno de estos factores sin que por ello se haga aumentar al otro más allá de todo límite. (Ab2)i. para la componente PY de Ab2—• es válido el razonamiento correspondiente.

normales a PY^. y de la pequenez de ip (lo cual corresponde al hecho de que la precisión. Quiero manifestar aquí mi agradecimiento más cordial al doctor K.Observaciones acerca de un experimento imaginario 283 rección PX se puede determinar la distancia PX de tal modo que A P y A b2 sean paralelos. tanto la precisión del momento en esta dirección como —incluso— la precisión de la posición (en la misma dirección). En consecuencia. ' En el curso de una discusión de mi experimento imaginario. se hacen independientes de la precisión con que se mida la posición de P (si empleamos valores elevados de I 82]5 esta última posición depende principalmente de la pequenez de r ) : ambas dependen exclusivamente de la precisión con que se midan la posición y el mom.blogspot. y. http://psikolibro. Schiff me señaló el hecho de que puede tener trascendencia un examen del grado de exactitud de una medida tomada en una dirección perpendicular a A s . Schiff por su fructuosa colaboración conmigo durante cerca de un año. por tanto —si 9 es suficientemente pequeño—. (A a2)xi de la partícula que llega a X depende de la pequenez de 9 ) .ento de la partícula que llega a X en dirección PX. son completamente simétricas.com . Se observa que —en lo que respecta a la precisión de las medidas— la medición (aparentemente no predictiva) del corpúsculo de [A] que llega a X y la predicción de la trayectoria del corpúsculo de [ B ] que procede de P.

blogspot.com .http://psikolibro.

NUEVOS APÉNDICES http://psikolibro.com .blogspot.

blogspot.http://psikolibro.com .

me parece.—N.blogspot. en especial. para resolver el siguiente problema filosófico: el grado de corroboración. porque no he dejado de trabajar en los problemas planteados en esta obra. pues su exposición y discusión ha crecido. http://psikolibro. y he sido incapaz de hacerlos más legibles sin introducir cambios que hubieran disminuido su valor como documentos. Temo que son difíciles de leer: su concisión es excesiva. ' Publicados respectivamente en Contemporary British Philosophy 3. págs. e incluso a la mayoría de las relativas a la probabilidad —campo en que mis ideas han cambiado más que en ningún otro—. lo son demasiado para mi gusto—. Los apéndices *II a *V son algo técnicos —al menos.. Mencionaré. por ('. del T. 153-191. a esto replicaron algunos filósofos. A. dicho de otro modo. y. con gran sorpresa mía. A este respecto aludiré también a dos trabajos míos que podría haber incluido entre los apéndices si no fuese opuesto a ampliarlos aún más: son «Three Views Concerning Human Knowledge»**^ y «Philosophy of Science: A Personal Report»**^ ^. ¿es una probar bilidad. 1956. «pero yo me refiero al hablar de probabilidad (o de corroboración. o de aceptabilidad. bien contra mis intenciones. y en British Philosophy in the Mid-Century. Pero semejantes tecnicismos son necesarios. **^ «Tres tesis acerca del conocimiento humano». hasta convertirse en el núcleo principal de un nuevo libro. Ambos se incluyen en mi Conjectures and Refutations. El título de éste es Postscript: After Twenty Years **^. del T.—N.Aun cuando me he encontrado. págs. **' «La filosofía de la ciencia: un informe personal». publicadas entre 1933 y 1938. como han creído tantos filósofos? O.—iV. no era posible introducir en los nuevos apéndices todos los resultados de trascendencia. 1957. y que están relacionadas muy de cerca con este libro.com . que contiene muchos asuntos que guardan una relación estrecha con éste. aparte de la teoría de la probabilidad. uno que falta aquí: es la interpretación de propensiones de la probabilidad (como yo la llamo). Su cantidad es bastante considerable. diciendo «inoy>. me ha parecido que era menester incluir en él parte del material nuevo que se ha acumulado durante estos años. del T. Mace. Y ha sido necesario entrar en tecnicismos para justificar mi rechazo de esta evasiva respuesta (que **^ Post scríptum: veinte años después. Los dos primeros apéndices nuevos contienen tres cortas notas. o de confirmación) a una cosa distinta de lo que usted quiere decir». se trata de una continuación del presente libro. 355-388. por ello. por H. ¿'obedece a las reglas del cálculo de probabilidades? En el libro mismo había contestado a esta pregunta. ed. Lewis. de una teoría. que aun podía asentir a casi todas las opiniones filosóficas expresadas en este libro. D. ed.

lo cual llevé a cabo en una serie de tres estudios. con la amable autorización de sus albaceas literarios. Por fin. por S. aparte de las interpretaciones clásica. 65-70 y 88 y sigs. en los apéndices *IV y *V doy un esquema de mis resultados más recientes. especialmente los que se ocupan del desorden objetivo y de los experimentos imaginarios. que se publica aquí por primera vez. http://psikolibro. respectivamente. ed. Cf.blogspot. con objeto de no prejuzgar si el grado de corroboración es o no una de sus interpretaciones posibles. en Observation and Interpretation. Véanse también los dos trabajos mencionados en la nota precedente. y he incluido en el apéndice *II un breve informe sobre algunos de mis primeros estudios. y averiguar el papel que desempeña cada una de ellas. especialmente laa páginas 388 y 188.288 La lógica de la investigación científica amenaza reducir la teoría del conocimiento a un mero verbalismo): era preciso formular las reglas («axiomas») del cálculo de probabilidades. págs. En cuanto a los apéndices *VII y *VIII. esto es. 1957. y admitir en él sólo las reglas esenciales. el apéndice *XII consiste en una carta de Albert Einstein. En todos estos apéndices se afirma que. En 1935 comencé estas investigaciones. lógica y frecuencial de la probabilidad ^—de la que me había ocupado en el libro— hay muchas interpretaciones posibles de la idea de probabilidad y del cálculo de probabilidades: de este modo preparan el camino para lo que después he llamado la interpretación de propensiones de la probabilidad''. pues había que tomar el cálculo mencionado en su sentido más amplio. sino también que formular reglas para la evaluación de contrastaciones. que he reimpreso aquí en el apéndice *IX. para el grado de corroboración.com . Espero que los restantes tengan interés tanto para los filósofos ' como para los científicos. forman una especie de eslabón entre mi elaboración de la probabilidad y la de corroboración. mi artículo «The Propensity Interpretation and the Quantum Theory». Mas no solamente tenía que examinar las reglas del cálculo de probabilidades. Korner.

por entonces. 426 y siguientes. que algunos miembros del Círculo habían leído.blogspot. Como puede verse en mi carta.APÉNDICE * I . Dos notas sobre inducción y demarcación (1933-1934) La primera de las notas que vuelvo aquí a sacar a luz es una carta al editor de Erkenntnis. págs. 11). incluso por escrito (cf. el de la verificabilidad. y he seguido intentándolo desde entonces: mas parece que mis amigos positivistas siguen sin poder advertir la diferencia. La segunda es una colaboración a un debate celebrado en una conferencia filosófica en Praga. aun cuando no se había publicado —en parte debido a su tamaño— ninguno de mis manuscritos (así. la nota 3). por otro. en 1934. algunos supusieron —equivocadamente— que las mías habían sido elaboradas originariamente como crítica a las de Witt< genstein. se publicó por primera vez en Erkenntnis en 1935. en realidad. En la carta acentué la diferencia entre el problema de un criterio de demarcación y el pseudoproblema de un criterio de sentido (así como el contraste entre mis opiniones y las de Schlick y Wittgenstein). varios miembros del Círculo de Viena debatían ampliamente mis tesis. En realidad. 4-6. movido por el hecho de que ya entonces se debatían mis tesis —en el Círculo— bajo la interpretación equivocada de que yo abogaba por el remplazamiento de un criterio de sentido. He fragmentado algunos de sus párrafos con objeto de facilitar la lectura. yo había formulado el problema de la demarcación y del criterio de falsabilidad o contrastabilidad en el otoño de 1919. Esta carta surgió por el hecho de que. sino del de la demarcación. en Erkenntnis 3 (es decir. La carta al editor se publicó originalmente en 1933. formando parte del informe sobre dicba conferencia. en Annalen der Philosophie. el de la falsabilidad: mientras que. mi libro Logik der Forschung tuvo que ser cercenado hasta reducirlo a una fracción de su tamaño original para poder publicarse). mi trabajo «Philosophy of Scicn- http://psikolibro. núms. yo no me ocupaba del problema del sentido. La mala inteligencia a que me refiero me impulsó en la carta a señalar la diversidad entre mis opiniones y las del Círculo de Viena (y a insistir sobre ella) . en consecuencia. años antes de que las tesis de este autor se convirtieran en un asunto de debate en Viena (cf.com . ya en 1933 traté de corregir esta interpretación errónea de mis opiniones. y. lo mismo intenté en mi Logik der Forschung.

de un modo asimétrico. influido p o r Wittgenstein.— una suposición carente de fundamento : la de que todos los enunciados auténticos h a n de ser.com . verificables o falsables. e n t e r a m e n t e decidibles.ente decidibles: esto es. o — d i c h o con más precisión— que p a r a todo auténtico enunciado h a n de ser lógicamente posibles u n a verificación empírica (definitiva) y u n a falsación empírica ( t a m b i é n d e f i n i t i v a ) . pues serían enunciados que se contrastan sometiéndolos a intentos sistemáticos de falsarios.290 La lógica de la investigación científica c e : A personal R e p o r t » . etc. que es u n criterio de demarcación encaminado a d e l i m i t a r los sistemas de enunciados científicos frente a los sistemas — p e r f e c t a m e n t e llenos de s e n t i d o — de enunciados metafísicos. sino que sólo son falsables. en p r i n c i p i o . *' Para captar lo que quería decir Schlick liubiera sido mejor decir: «reglas para la formación o transformación de enunciados». El problema de Hume de la inducción —la cuestión de la validez de las leyes n a t u r a l e s — procede de una contradicción aparente entre el principio del empirismo (el de que sólo la «experiencia» p u e d e decidir sobre la verdad o falsedad de enunciados fácticos) y el haberse dado cuenta H u m e de que los razonamientos inductivos (o generalizadores) no tienen validez. Este intento de resolver el p r o b l e m a (si bien me parece ser en todo caso una solución v e r b a l ) c o m p a r t e con todos los intentos anteriores — o sea. que p o r razones lógicas no son verificables. no pretendo que mi sistema le sea aplicable. pág. 7. La solución que a q u í propongo tiene la ventaja de p r e p a r a r t a m b i é n " SCHLICK. http://psikolibro.) H e aquí la carta de 1933 : Un criterio del carácter empírico de los sistemas teóricos 1 ) Cuestión preliminar. es decir. que ahora está incluido en Conjectures and Refutations) : lo cual explica p o r qué en cuanto supe algo acerca del nuevo criterio de sentido del Círculo — e l de verificabilidad— lo contrapuse a mi criterio de falsabilidad. que sean u n tipo p a r t i c u l a r de « pseudoenunciados ». sino «reglas p a r a la transformación de e n u n c i a d o s » * ^ : esto es. convencionalismo. cree que sería posible resolver esta contradicción a d o p t a n d o el supuesto de que las leyes naturales «no son auténticos enunciados». con el apriorismo. Die Naturwissenschaften 19 (1931). El texto alemán dice: «Anweisungen zur Bildung von Aussageyííi. 156. Schlick ^. es obvio que pueda traducirse «Anweisungcn» por «reglas». (En cuanto al p a l a b r e o absurdo y carente de sentido. núm. Si eliminamos tal asunción cabe resolver de u n modo sencillo la contradicción que constituye el p r o b l e m a de la i n d u c c i ó n : podemos i n t e r p r e t a r de u n modo perfectamente coherente las leyes n a t u r a l e s — o las t e o r í a s — como auténticos enunciados que son parcialm.blogspot. pero «Bildung» tenía escasamente en aquella época ninguna de las connotaciones técnicas que luego han llevado a distinguir claramente entre la «formación» y la otranaformiición» do enunciados.

«absurdo». entonces es «carente de sentido». al trazar esta línea de demarcación. Según éste. ' Carnap menciona este procedimiento de contrastar en Erkenntnis 3.' edición. el reconocimiento de los enunciados unilateralmente decidibles no sólo nos permite resolver el problema de la in' WITTGENSTEIN. http://psikolibro. págs. Así pues. han conseguido acabar con la metafísica de una manera más completa que los antimetafísicos anteriores. 100 y sigs. la metafísica sería un palabreo absurdo y carente de sentido. «metafísico» o una «pseudoproposición». 3. Con lo cual se hunde la tentativa de trazar una línea de demarcación. el de una decidibilidad—al menos—unilateral o asimétrica) como criterio de demarcación. Si un supuesto enunciado resulta no poderse reducir del modo dicho. o. por tanto. llamándolo «procedimiento B».blogspot. los enunciados y los sistemas de enunciados nos transmiten una información acerca del mundo empírico solamente si son capaces de chocar con la experiencia. el de algo «metafísico». Podría parecer que los positivistas. Me refiero al siguiente: 2) Problema principal. De esta forma. fino a otros trabajos míos que este autor menciona y acepta en el artículo referido. Carnap reconocía explícitamente quo yo era el autor de lo que él designaba oonio «prooedimjento Bs (aVerfahren Bv). Die Definition. Puede eliminarse el dogma del significado o del sentido —y al par los pseudoproblemas a que ha dado lugar— si adoptamos el criterio de falsabilidad (o sea. págs. Este es el problema de la demarcación (el problema kantiano de los límites del conocimiento científico). sólo si pueden ser contrastados sistemáticamente: es decir. Véase también DuBiSLAV. • Añadido en 1957: No se trata de una referencia a Carnap. no solamente ocurre que han aniquilado la metafísica. que puede definirse como el de encontrar un criterio mediante el cual podamos distinguir entre aserciones que pertenecen a las ciencias empíricas y las que podríamos llamar «metafísicas». si se aplicase consecuentemente el criterio de sentido de Wittgenstein. se logra la demarcación buscada mediante la idea de «significado» o «sentido»: toda proposición con sentido —o. Según una solución propuesta por Wittgenstein ^. esto es. sino que lo mismo han hecho con la ciencia natural: pues las leyes de la Naturaleza son tan poco reducibles a enunciados de observación como los discursos metafísicos (recuérdese el problema de la inducción). ha de podérsela reducir lógicamente de un modo completo a enunciados singulares de observación (o ha de ser deductible de ellos)..com . y. con significado— tiene que ser una función veritativa de proposiciones «atómicas». Tractatus Lógico Philosophicus (1922). 223 y sigs. con mayor precisión. cobrarían el aspecto de «pseoudoproposiciones carentes de sentido». sin embargo.Dos notas sobre inducción y demarcación (1933-1934) 291 el camino para resolver el segundo —y más fundamental— de los dos problemas de la teoría del conocimiento (o de la teoría del método empírico). si son susceptibles de ser sometidos a contraste (de acuerdo con una «decisión metodológica») de tal modo que pudieran quedar refutados^.

por tanto. La segunda nota consiste en ciertas observaciones que hice durante la discusión de un trabajo leído por Reichenbach en una confc'. de hi- No creo posible elaborar una teoría satisfactoria de lo que se llama tradicionalmente -—y también por Reichenbach. Pues nuestro criterio de falsabilidad ha discriminado con suficiente precisión los sistemas teóricos de las ciencias empíricas de los de la metafísica (y de los sistemas convencionalistas y los tautológicos). que entonces estaba en prensa. Adaptando una observación muy conocida de Einstein ^. desde un punto de vista histórico. págs. Sobre las llamadas alógica de la inducciónii y ^probabilidad pótesisy>. y —análogamente— un sistema infalsable no puede escoger un subconjunto propio de entre el conjunto de todos los posibles enunciados «empíricos» (o sea. 3 y sig. Mediante un análisis lógico podría mostrarse que el papel de la falsabilidad (unilateral) como criterio de la ciencia empírica es formalmente análogo al de la compatibilidad para la ciencia en general: un sistema incompatible (o contradictorio) no es capaz de escoger un subconjunto propio del conjunto de todos los enunciados posibles. tiene que ser falsable. como sigue: En la medida en que un enunciado científioo habla acerca de la realidad. * Añadido en 1957: Me refería a mi libro Logife der Forschung. que es deductivo). mi colaboración a ella apareció en Erkenntnis 5. de todos los enunciados sintéticos singulares) ". no habla acerca de la realidad. asimismo.) http://psikolibro. ed. creo que semejante teoría tiene que llevar. puede observarse que ha sido la fuente de que han brotado las teorías de las ciencias empíricas). Geometrie und Erfahrung. * Añadido en 1957: Einstein decía: «En la medida en que los enunciados de la geometría hablan acerca de la realidad. * EINSTEIN. sino.-podríamos caracterizar las ciencias empíricas.com . por Frank y Schlick y publicados por Springer en Viena). no son seguros. rencia filosófica habida en Praga en el verano de 1934 (cuando el libro estaba en pruebas). que ha dado origen a casi todos los demás de la epistemología. a que yo mismo he aludido con frecuencia. (Geometrie und Erfahrung se publicó en 1921. Por el contrario. la carencia de sentido de la metafísica (la cual. 170 y sigs. llevaba la fecha «1935». el problema más fundamental de la demarcación. págs.blogspot. y en la medida' en que son seguros no hablan acerca de la realidad». 1935. sin aseverar. por ejemplo— «inducción». y en la medida en que no es falsable. (Se publicó en 1934.292 La lógica de la investigación científica ducción (obsérvese que únicamente existe un tipo de razonamiento que se mueva en dirección inductiva: el modus tollens. por ello.) ° Se publicará pronto una exposición más completa en forma de libro (en Schriften zur wissenschaftlichen Weltauffassung. En Erkenntnis se publicó posteriormente un informe de la conferencia. pero —de acuerdo con la costumbre de Europa continental—.

com . *(es decir. de conocimientos todo lo seguros que se pudiera).Dos notas sobre inducción y demarcación (1933-1934) 293 por razones puramente lógicas —y ello lo mismo si emplea la lógica clásica como si emplea la probabilitaria—. según mi opinión. Es fácil explicar históricamente el error que suele cometerse en esta materia: se consideraba que la ciencia era un sistema de conocimientos (esto es. una hipótesis determinada. por tanto. jamás cabe justificarla. A. que puede definirse satisfactoriamente valiéndose del concepto de frecuencia relativa (según hace Von Mises) ^. Pero. como hace Reichenbach. y se suponía que la «inducción» garantizaba su verdad. en mi opinión. B : bien sea porque B esté en contradicción con ciertos resultados de observación —y. en principio. los apartado* 47 a 51). 188 y 195 y sig. las págs. los apartados 80 y 81. ' Op. Logik der Forschung. http://psikolibro. y carece de función en una lógica de la ciencia. Mas. * d e la ed. PopPEH. a un principio sintético que no pueda ser contrastado empíricamente). quede «falsada» por ellos—. pági. la «probabilidad». Pero el hablar de la «probabilidad» en lugar de hacerlo de la «verdad» no nos sirve para escapar de la regresión infinita o del apriorismo ^. más tarde se vio claramente que no es posible llegar a una verdad absolutamente segura. entre un «procedimiento de encontrar» y un «procedimiento de justificar» (una hipótesis). Pero las tentativas de Reichenbach de ampliar tal concepto de suerte que incluya la llamada «probabilidad inductiva» o la «probabilidad de hipótesis» están condenadas a fracasar.. 94 y «Igs. por ejemplo. y se trató de poner en su lugar por lo menos una especie de certidumbre o de verdad atenuadas —es decir. o a una regresión infinita. Nunca es posible «justificar» o verificar las teorías científicas. puede aventajar bajo ciertas circunstancias a otra. Si distinguimos. pues la teoría de la inducción es superflua. verificarla ni siquiera hacer ver que sea probable.blogspot. original: esto os. o a apoyarse en un principio apriorístico de inducción (es decir. o porque sea posible deducir más predicciones valiéndose de A que de B. si bien no tengo objeción alguna que hacer contra la idea —que aquel autor trata de invocar— de una «frecuencia veri- ' C£. El coiicepto de probabilidad se emplea en la física y en la teoría de los juegos de azar de un modo concreto. a pesar de ello. y que ha tenido más éxito que otras: aun cuando. Lo más que podemos decir de una hipótesis es que hasta el momento ha sido capaz de mostrar su valía. entonces hemos de decir que no es posible reconstruir racionalmente el primero. cit. Desde este punto de vista cabe darse cuenta de que es inútil y engañoso emplear el concepto de probabilidad en relación con las hipótesis científicas. el análisis del procedimiento de justificar las hipótesis no nos conduce a nada que podamos decir que pertenece a una lógica inductiva. Esta evaluación de la hipótesis se apoya exclusivamente en las consecuencias deductivas (predicciones) que pueden extraerse de ella: no se necesita ni mencionar la palabra dinducciónt).

Akad. se desemboca en una definición que atribuye la probabilidad 1/2 —en lugar de O— a una hipótesis que ha quedado falsada mil veces: así ocurriría con una hipótesis que resultase falsada en una contrastación sí y una no. «más o menos ciertas». 168 y sig.blogspot. e incluso si se aceptase esta interpretación no se ganaría nada.294 La lógica de la investigación científica tativa» en una sucesión de enunciados^: pues no es posible interpretar satisfactoriamente las hipótesis como sucesiones de enunciados *. A mi entender. Pero esta tentativa es.. 488). no como una sucesión de enunciados. Preuss. completamente insatisfactoria: mediante consideraciones sumamente sencillas se llega al resultado de que no podemos obtener de este modo un concepto de probabilidad que satisfaga ni siquiera la modesta condición de que una observación falsadora origine una disminución apreciable de la probabilidad de la hipótesis. ' Reichenbach interpreta «las aserciones de las ciencias de la Naturaleza» como sucesiones de enunciados en su Wahrscheinlichkeitslogik. Klasse 2 9 . 15 (Ber. Phys. pág. http://psikolibro. sino de la «frecuencia de la falsedad» dentro de semejante sucesión). Podría quizá considerarse la posibilidad de interpretar la hipótesis. sino más bien como un sistema de hipótesis: es decir. d. Erkenntnis 5. como un sistema de conjeturas o anticipaciones que •—por principio— no son susceptibles de justificación. ° Esto correspondería a la tesis mantenida por Grelling en el presente debate. tenemos que hacernos a la idea de que no hemos de considerar la ciencia como un «cuerpo de conocimientos».-Math. ya que se encuentra uno abocado en diversas definiciones de la probabilidad de una hipótesis todas enteramente inadecuadas. ' Este concepto se debe a Whitehead. sino como un eZementó de una sucesión de hipótesis ^. 1932. cf.com . ni siquiera «probables». pero con las que operamos mientras salgan indemnes de las contrastaciones. asimismo. pág. págs. y de atribuirla cierto valor probabilitario en cuanto elemento de semejante sucesión (aunque no a base de la «frecuencia de la verdad». y tales que nunca estaremos justificados para decir que son «verdaderas». Por ejemplo.

blogspot. que sus proj)iedades eran incompatibles con el cálctilo de probabilidades forma] (cf. 2 ) la frecuencial. N . se publicó por vez p r i m e r a en Mind. El texto introductorio de la nota — q u e es lo único que se reproduce a q u í — enuncia claramente (y creo que era la p r i m e r a vez que se h a c í a ) que h a b r í a de construirse la teoría matemática de la p r o b a b i lidad como un sistema «formaIr<: <-H decir.com . aun cuando se h a b í a publicado p r i m e r a m e n t e en alem á n en 1933.iiero http://psikolibro. era que esperaba hacer j)atente posteriormente que lo que h a b í a llamado en m i libro «grado de corroboración>> (o de «confirmación». además. y.xx).*). podemos defin i r la p r o b a b i l i d a d absoluta de x (que se puede escribir «p{x) o <tpa{x)>i) a base de la relativa del modo s i g u i e n t e : p{x) = p{x.yy) En la nota se da una definición parecida. de mi Postcript. y. no-(x y no-. páginas 275 y sigs. Cuando la escribí no conocía el libro de Kolmogorov Foundations of Probability. interpretación « s e m á n t i c a » ) . Otro de los motivos que tenía para escribir esta nota consistía en mi intención de mostrar que lo (¡ue en el libro había llamado «probabilidad lógica» era la interpretación lógica de cierta «probabilidad a b s o l u t a » : o sea. Nota sobre probabilidad (1938) La nota que sigue. está bastante m a l escrita : era mi p r i m e r a publicación en idioma inglés.. xx) = p{x. Puesto que —con los símbolos que empleo en la n o t a — cabe escribir una tautología así. y fuponc — por t a n t o — que tienen m i e m b r o s (o «elementos») . los a p a r t a d o s *27 a * 3 2 ) . o de «aceptabilidad») no era una « p r o b a b i l i d a d » . pero su sistema es menos «formal» que el mío. y 3 ) la lógica (que a h o r a se llama. por desgracia. p o r e j e m p l o . Ea diferencia p r i n c i p a l es la s i g u i e n t e : él interpreta los argumentos del fimtor p r o b a b i l i t a r i o como conjuntos. «Un conjunto de axiomas independientes p a r a la proI)al)ilidad)). pero. a veces. u n sistema susceptible de recibir m ú l t i p l e s interpretaciones. S. no p u d e corregir las p r u e b a s (me encontraba p o r entonces en Nueva Zelanda). Kolmogorov se encaminaba a metas semejantes. y) en la que y fuese tautológica. esto es. y de ahí que p u e d a recibir menos interpretaciones. Una de las razones p o r las que quería desarrollar u n a teoría formal que fuese independiente de la interpretación concreta que se eligiese.APÉNDICE * I I . el apéndice *IX. 1938. 1 ) la interpretación clásica. o pa{x) = p{x. y entre ellas. de una p r o b a b i l i d a d p{x. o bien x x. Es breve.

editado por A. y. http://psikolibro. 176 y 351. * Para la terminología. la ley distributiva resulta sumamente torpe cuando se la escribe a base del producto y el complemento.296 ha lógica de la investigación científica en mi sistema no se asume nada análogo: en mi teoría no se hace suposición alguna acerca de tales argumentos (a los que llamo «eZementosv). y TARSKI.com . En el apéndice *IV se encontrará mi sistema final (que. puede deducírsele del que doy en el apéndice *IV. 1955. en British Philosophy in Mid-Century. y puede verse una demostración de su independencia en la nota *2 a pie de página que se encuentra al final del presente apéndice. véanse CARNAP. más sencillo (cf. por ello. publiqué dos de ellos. 175. una función numérica de dos argumentos que no es necesario que tengan. pág. que —como el sistema antiguo— está basado sobre la probabilidad absoluta (desde luego. ahora bien. 1956. 51-57. Un conjunto de axiomas independientes para la probabilidad Desde el punto de vista formal de la «axiomática» cabe describir la probabilidad como un funtor diádico '• (esto es.).T) ^ p{y) p{x) > p{xy) p{x) = p{xy) -f p{xy) Para todo x existe un y tal que p{y) > p{x). Tanto uno como otro estaban formulados a partir del producto (o conyunción) y el complemento (o negación). que se basa en la probabilidad relativa): lo hago en un orden correspondiente al que tenía el de la antigua nota: Al A2 A3 A4 Bl B2 B3 pi^y) > p{y^) p{{xy)z) > p{x{y)) p{xx) > p{x) Existen al menos un « y un y tales que P(. a su vez. Brit. C. va*' En el British Journal jor the Philosophy oj Science 6. y un perfeccionamiento ulterior de los mismos en el apéndice a «Philosophy of Science: A Personal Report». y poco después de su publicación lo reemplacé por otro más sencillo y más elegante. Journal Phil. excepto la de que sus probabilidades se comportan del modo exigido por los axiomas. en aquella época no habia logrado deducir la ley distributiva de otras más sencillas (tales como la asociativa). cit. y p{xy) = p{x)p{y) (Conmutación (Asociación (Tautología (Existencia (Monotonía (Complemento (Multiplicación Doy a continuación mi antigua nota de 1938. Erkenntnis 5 (1935). Sin embargo. tenía que enunciarla como axioma . en su lugar enunciaré ahora de nuevo mi otro sistema. Logical Syntax of Language (1937). págs. con ligeras correC' clones de estilo. el sistema de Kolmogorov puede considerarse como una de las interpretaciones posibles del mío (véanse mis observaciones sobre el particular en el apéndice *IV). como ha ocurrido con los demás sistemas que lie desarrollado' posteriormente *^. Mace. loe. y con él mi antiguo sistema de axiomas. Se. Por esta razón he omitido el final de la nota.blogspot. difícilmente se podrá simplificar aún más). según pienso. El sistema de axiomas que presenté al final de la nota era algo torpe.

17 (1936). y 3 ) la teoría lógica''.r2. esto es. Soc. p o r ejemplo. loe. que la define como el grado de relación lógica entre enunciados (que se ¡lace igual a 1 si a. 25. q u e p u e d o l l a m a r «probabilidad ahsolutay>: pa(. como nombres de p r e d i c a d o s o de e n u n c i a d o s ^ . A Treatise on Probability (1921).a. capaz de ser interpretado de u n a cualquiera de las formas mencionadas (y de algunas otras t a m b i é n ) . R. <. /)(xj.) =. e igual a O si la negación de x^ es consecuencia lógica de X2). ' Véase REINES.))) y la negación (ano-x^}>.. la conyunción {«. en el q u e ttp{x^. eit. Mazurkiewicz ha dado recientemente —en C. Dfi ' Véase. esto justifica '' la siguiente definición explícita de u n nuevo funtor.Nota sobre probabilidad (1938) 297 lores n u m é r i c o s ) cuyos argumentos son nombres variables o constantes ( q u e p u e d e n i n t e r p r e t a r s e .v.. Xii¡). x^» lo cual puede leerse. C!. pag. x^ . (sin «justificarlan) del modo siguiente: pa(xi)'='p{x. S u p o n i e n d o q u e se hayan formulado del modo a p r o p i a d o las reglas de sustitución. De este modo se {)uede expresar simbólicamente u n a idea tal como ax^ y no «j» mediante «x¡x^y>. 2 ) la teoría f r c c u e n c i a l ' .. cit. ' Véase PoppEK. s^. véase TARSKI. que simbolizo p o r « í j » ) . d.ípa{x^)y>.x^ y «2». Es conveniente construir u n sistema de axiomas. x^ y «a. pág. • Hubiera sido más sencillo escribir Df. 94-153 (1935). et de L.blogspot. págs. monádico.i es consecuencia lógica lie . III (1932)— un sistema más satisfactorio.com . la tercera interpretación. e s la conyunción del enunciado cuyo n o m b r e es «ATI» y de su negación. flíj)" aj)arczca como variable primitiva (no d e f i n i d a ) . Se.. q u e define la p r o b a b i l i d a d como frecuencia relativa de cierta clase de acontecimientos dentro de otra clase d e t e r m i n a d a . por ejemplo. Varsovia. «la p r o b a b i l i d a d x^ con respecto a x^y). ha de considerarse Kx^x ^n como el n o m b r e de u n enunciado q u e . loe. y su negación p o r ««i^i» — s i Be adopta 3 ) . Si querem o s a d m i t i r p a r a ambos argumentos las mismas reglas de sustitución y la misma interpretación. ' Véase CARNAP. Logik der Forschung. Cuando se construye semejante sistema s^. es aconsejable i n t r o d u c i r —valiéndose de u n grupo especial de axiomas (véase m á s abajo el grupo A ) — ciertas funciones no definidas de los a r g u m e n t o s : p o r ejemplo.T. arjíj) depende exclusivamente de la única variable verdadera. Elements of Probnbility. LEVV-ROTH. entonces se p u e d e denotar el funtor mencionado con «p{xj. q u e simbolizamos aquí con ((. x^x^) • Ihid. según sea la interpretación que se e l i j a ) . p u e d e demostrarse que p a r a cualesquiera x^. Así pues. http://psikolibro. Las tres q u e se h a n debatido m á s a m p l i a m e n t e son : 1 ) la definición clásica ^ de probabil i d a d como razón de los casos favorables a los igualmente p o s i b l e s . el valor de p{x^. y q u e esté constituido de tal suerte q u e admita indiferentemente cualquiera de las interprelaciones que se h a n p r o p u e s t o . 24.

y W H I TEHEAD-RusSELL. Unos y otros son : ° Véase POPPER.^) Pi^i. y definir explícitamente «pa{x^)y>. *^ El sistema absoluto (s^) avenlnja íil relativo (s. cit. un axioma de unicidad más exigente que el correspondiente de s^ (si no se restringe la generalidad de este liltimo s i s t e m a ) . p u e d e n deducirse mediante el nuevo sistema de axiomas *.. Soc. Xj)» como concepto primitivo (funtor p r i m i t i v o ) de u n sistema axiomático «1.. 71 y 151. y) se considere indeterminada si pa(y) = 0. 24*26 y 2 t .. considero ahora que el sistema relativo es superior al absoluto. lo cual se debe a que si pa{x2) = O.)» como variable primitiva (no d e f i n i d a ) . x„) = Dfj Los fórmulas que en . Mathem. pág. de la interpretación lógica— con el concepto de «probabilid a d lógica» que b e empleado en anterioies publicaciones*. basta p a r a deducir la teoría matemática de la proliabilidad.) Ahora bien.298 La lógica de la investigación científica (Se tiene u n ejemplo de interpretación de «pa{x^)iy en el sentido de 3 ) — o sea. y.. x. por el o t r o — no son igualm e n t e convenientes desde el pimto de vista de la axiomática f o r m a l : el segundo es superior al p r i m e r o en ciertos aspectos. en donde las cinco proposiciones 22-51.) solamente mientras la probabilidad relativa p{x. (Podría añadir también que tengo por xma mala elección el término «axioma de unicidad»: suponf^o que quería aludir a algo semejante al postulado 2 —o al axioma A2— del sistema del apéndice *IV. I.to. 22 •52. 292 (1904).. y es p r á c t i c a m e n t e u n a adaptación del sistema de postulados p a r a la llamada «álgelira de la l ó g i c a » ' . loe. del modo s i g u i e n t e : pa{x^x^) — pa{x.blogspot.. tal como se dan aquí. y en el que pasemos después a definir explícitamente <-<p{x¡. c o m b i n a d o con la definición D/g. Trans. 22'68. Ao)» a p a r t i r de «pa(íCi)«. es posible realizar paso a paso toda la construcción empezando p o r el otro e x t r e m o : en lugar de introducir «p(x.com . del tipo descrito más arriba (es fácil construir valiéndose de él un sistema s.^: es decir.. Posteriormente he desarrollado un sistema (véase el apéndice *IV) en el que las probabilidades relativas están determinadas incluso en el caso de que /("(y) = 0. .¿) se hace i n d e t e r m i n a d o * ^ Incluyo un sistema de axiomas independientes. Principia Malhematica.Vj se adoptan como axiomas (y también Df j ) se convierten ahora en teoremas de s.«. y el B presenta los axiomas propios de la medida de la p r o b a b i l i d a d .] corresponden a los cinco axiomas del grupo A. p o r un lado. págs. Amer. podemos construir otro sistema de axiomas s-^ en el que aparezca «píi(.r. Los axiomas p u e d e n dividirse en dos grupos : el A está formado p o r las p r o p i e d a d e s yuncionales — c o n y u n c i ó n y negación— del a r g u m e n t o .. y la de 5n y Df. de los cuales el más i m p o r t a n t e es el de que es posible formular en s. Cabe mostrar que los dos métodos descritos — l a elección de íj y Dfj. 5.) ' Véanse HUNTINGTON. http://psikolibro. el cual. el valor de p(.) . por esta razón.

y tamhién satisface Al por su simetría con respecto a la diagonal mencionada. *° La independencia de ambos sistemas -—el sistema original y el que he dado aquí en la pág.com . salvo para dos dos primeros axiomas. más adelante.blogspot. Para hacer patente la independencia de Al. B l y )B3 se comprueban de un vistazo. 20 de noviembre de 1937. que —como puede verse teniendo en cuenta sus valores diagonales (del ángulo superior izquierda al inferior derecha)— satisface A3. 296— es una cuestión casi trivial.. las págs. y = ^ 3 y z = 6.Nota sobre probabilidad (1938) 299 (Aquí se encontraba —con diversas erratas— el complicado sistema de axiomas que he reemplazado luego por el más sencillo que doy arriba *"). Christchurch. http://psikolibro. A l y A2 (cf. Z. Háganse p(0) = 0 y p ( l ) = p ( 2 ) = l : Al deja de cumplirse para x=0 e y = 1. tómese la matriz de la pág. y B2 sin más que añadir productos complementarios.0. Para demostrar lo mismo con respecto a A2. de 1 a O el valor de 0. y de O a 1 el de 1. 317.. 313 a 319). en la que se hayan pasado. para « = 2. Pero A2 no «e cumple en ciertos casos: por ejemplo. N. tómese la matriz siguiente.1. A4.

a 2 / 5 . posibilidades o probabilidades. en que no admite que los casos posibles tengan distintos pesos. especialmente para la deducción del teorema general de multiplicación La definición clásica de la probabilidad como número de casos favorables dividido por el de casos igualmente posibles tiene considerable valor heurístico.. La definición clásica conduce. cuando la definición antigua sea aplicable. Pero en algunas situaciones especiales hay modos y maneras de superar tal dificultad. Sobre el empleo heurístico de la definición clásica de probabilidad. Su inconveniente principal reside en que.APÉNDICE * I I I . 1) La definición clásica será aplicable en todos los casos en que conjeturemos estar frente a pesos iguales —o posibilidades iguales—. por ejemplo. 2) Será aplicable en todos los casos en que podamos transformar el problema de modo que se obtengan iguales pesos. si bien es aplicable a dados homogéneos o simétricos. a fortiori. p(2). desde luego. por ello. o tendrá valor heurístico. p ( 6 ) . y en ellas precisamente tiene su valor heurístico la antigua definición: toda definición satisfactoria ha de estar de acuerdo con la antigua siempre que pueda dominarse la dificultad de la asignación de pesos —y. no lo es a dados cargados: dicho de otro modo.com . Supongamos ahora que el dado esté cargadcf. aún es posible calcular la probabilidad pedida. siempre que podamos asignar una función de ponderación a las diversas posibilidades. por tanto. . frente a iguales probabilidades. sino que se considera que ano ha habido tiraday>. 4) Será aplicable.. y. p ( l ) . por ejemplo. Tomemos. 3) También lo será. y que se nos den las probabilidades (desiguales) de los diversos lados.blogspot.. el sencillo problema siguiente: hemos de calcular la probabilidad de sacar un número par con un dado cuando no se cuentan las tiradas en que sale el número seis. en la mayoría de los casos en que una simplificación excesiva que opere con posibilidades iguales lleve a una solución próxima a las probabilidades cero o uno. 5) Tendrá gran valor heurístico en casos en que puedan introducirse pesos en forma de probabilidades./>(6) http://psikolibro. con leves modificaciones. que será igual a p{2)+p{4) p(l) + p{2) + pi3) + P(4) + P(5) P(2)+P(4) 1 .

(2) p{ab) = p{a. la p r o b a b i l i d a d de e n c o n t r a r u n a entre los b.Empleo heurístico de la definición clásica de probabilidad 301 Es decir. es. la probab i l i d a d de que salga u n n ú m e r o distinto de seis. obtenemos a p a r t i r de ( 2 ) ^ : p{abc) — p{a. y en vez de escribir « p ( l ) + p ( 2 ) + . lo que es lo mismo. el p r o b l e m a que h a b í a m o s p l a n t e a d o de d e t e r m i n a r la prob a b i l i d a d de que salga p a r si no tenemos en cuenta las tiradas en que sale seis. entonces.com . el mismo que el de d e t e r m i n a r p{a. be) p{bc) y.. p o d e m o s modificar la definición clásica de suerte que nos dé la sencilla regla s i g u i e n t e : Dadas las p r o b a b i l i d a d e s de todos los casos posibles (y m u t u a m e n t e excluyentes). llegamos a la f ó r m u l a (1) p{a.blogspot. Sustituyendo «6» p o r «be». ya que sigue teniendo sentido a u n q u e sea p{b) . porque trataremos extencnniente el problema de la ley de asociación en los dos apéndices siguientes. b) p{b) Este es el teorema general de multiplicación p a r a la p r o b a b i l i d a d absoluta de u n producto ab. la p r o b a b i l i d a d p e d i d a es igual a la suma de las p r o b a b i l i d a d e s de todos los casos favorables ( m u t u a m e n t e excluyent e s ) dividida p o r la de aquellas p r o b a b i l i d a d e s . sino heurístico.b) = p{ab) I p{b) o a esta otra (más general. además. 6 ) Cabe e m p l e a r las reglas dadas p a r a u n a deducción heurística de la definición de p r o b a b i l i d a d relativa y del teorema general de multiplicación. la p r o b a b i l i d a d de a supuesto b. simbolicemos « p a r » p o r «a» y «distinto de seis» p o r « 6 » . Es evidente q u e p o d e m o s expresar también esta regla como sigue. http://psikolibro. y.b) : es decir. P u e s . El cálculo p u e d e llevarse a cabo del m o d o s i g u i e n t e : E n lugar de escribir « p ( 2 ) + p ( 4 ) » podemos escribir. la p r o b a b i l i d a d de que salga u n n ú m e r o p a r distinto de s e i s .. + p ( 5 ) » — o . be) p{b. p a r a casos m u t u a m e n t e excluyentes o no : La p r o b a b i l i d a d p e d i d a es siempre igual a la p r o b a b i l i d a d de la disyunción de todos los casos favorables ( m u t u a m e n t e excluyentes o n o ) . «1 — p ( 6 ) » — p o d e m o s p o n e r «p(fc)»: esto es. p o r tanto — a l aplicar ( 2 ) a p{bc)—: p{abc) = p{a. «p(ab)n: o sea.0 ) . dividida p o r la p r o b a b i l i d a d de la disyunción de todos los casos posibles ( m u t u a m e n t e excluyentes o n o ) . No cabe duda de q u e estos cálculos son e n t e r a m e n t e g e n e r a l e s . c) p{e) Omito los paréntesis que deberían encuadrar «bes porque no me preocupa nljnra un planteamiento formal. y suponiendo p{b) 7^ O. sin d u d a . o sea. con m a y o r generalidad.

Pero (3) puede tener sentido aun sin este requisito si es que podemos construir un sistema axiomático en el que p{a. Que es el teorema general de multiplicación para la probabilidad relativa de un producto ab. h) tenga sentido en general. Pues el empleo heurístico que hemos hecho de la definición clásica ha consistido en introducir posibilidades ponderadas —que es prácticamente lo mismo que probabilidades— en el definiens clásico.302 La lógica de la investigación científica o bien. be) p{b. 7) Es posible formalizar con facilidad la deducción que hemos esbozado. y equivale. c). p(abc) I p{c) = p{a. esta última igualdad equivale a (3) p{ab. c). Si formalizamos del modo dicho nuestra deducción de (3). http://psikolibro. be) p{b. c) = p{a. mas el resultado de tal modificación ya no puede considerarse como una definición auténtica. solamente podremos llegar a este teorema imponiendo la condición «supuesto que sea p(í»c) ^ O». pero la demostración formalizada tendrá que partir de un sistema de axiomas en lugar de hacerlo de una definición. por eso.com .blogspot. Si queremos formalizar nuestra deducción —que utiliza implícitamente las leyes de la asociación y de la adición de probabilidades— hemos de introducir reglas para estas operaciones en nuestro sistema de axiomas: tenemos un ejemplo en el sistema para probabilidades absolutas que he presentado en el apéndice *II. incluso si p{b) = 0. puesto que tiene que fijar unas relaciones entre probabilidades distintas. Es evidente que no podríamos deducir (3) del modo bosquejado en una teoría de este tipo. teniendo en cuenta (1). Pero. pero podríamos adoptar (3) como axioma y considerar la deducción mencionada —véase también la fórmula (1) del antiguo apéndice II— como una justificación heurística de su adopción: así hemos hecho en el sistema que se describe en el apéndice siguiente (*IV). a la construcción de un sistema axiomático. auponiendo p(c) :^ O. como es obvio teniendo en cuenta la deducción heurística.

los ejemplos mediante los que demostraremos más adelante la compatibilidad de nuestros axiomas hacen ver que en S puede existir un número cualquiera de elementos.. y ello incluso en el caso de que la probabilidad abso' En JBrtí. es decir. «fe». Puede preguntarse si podría existir un procedimiento de resolver la decidibilidad de un sistema que consistiese. A.ArÍNDicE •IV. al principio de que el cálculo de probabilidades es un método de transformar unas probabilidades en otras. Teoría formal de la probabilidad Teniendo en cuenta que un enunciado probabilitario tal como (íp(a. Pues pueden añadirse a nuestro sistema unas fórmulas que expresen cuántos elementos a. por lo cual. y III) es simétrica: esto es. en Britih Philosophy in Mid-Century. a).blogspot. Y.álgebra elemental tarskiana y nuestro sistema de fórmulas A l . o). . por C. . 1956. http://psikolibro. Al cual podemos añadir ahora la fórmula (o) Para todo elemento a de S. en el sentido de que sus «elementos» (representados por «a». pero al hacer tal cosa puede demostrarse que en S hay exactamente dos elementos. b) —es decir. «abstracto» o «autónomo». del mismo modo que tampoco la negación de ninguna fórmula de este tipo. p(a. sin embargo.. se adhiere al principio de que sólo es posible deducir conclusiones probabilitarias de premisas probabilitarias: dicho de otro modo. digamos. Hay que responder que no.. a) ^s= p(a. B y C +.. of Science 6. en el . Hay tres características que distinguen una teoría de este tipo de las demás: I ) es una teoría formal. 53 y 57 y sig. b. o sea. Phil. desde aquella fecha he construido varios sistemas simplificados ^. a) ^^ p(a. ed. y fin la primera Bota a pie de página del apéndice a mi trabajo «Philosophy of Science: A Personal Beport». de modo que no estemos atados a ninguna de estas interpretaciones.. Debe advertirse que los sistemas que estudio aquí son «formales». una probabilidad de a supuesto fe— existe también una probabilidad p(b. 6) — r» puede ser interpretado de muchas maneras distintas. pero que para llegar a una «formalización» completa habríamos de encerrarlos dentro de cierto formalismo matemático (bastaría el «álgebra elemental» de Tarski).com . Mace. «abstraetos» o «autónomos» en el sentido explicado. aunque permite —por lo m e n o s ^ tod^s las interpretaciones conocidas. tendremos así en aquél un teorema: Existe un elemento a en S tal que p(a. nuestro sistema es incompleto. págs. La primera vez que propuse un sistema formal de este tipo lo hice en una nota publicada en Mind en 1938 (incluida aquí en el apéndice *I1) . se halla construida de tal modo que siempre que exista una probabilidad p(a. a).) puedan interpretarse de muchos modos diferentes. 1955. no supone una interpretación en particular. me ha parecido conveniente construir un sistema puramente «formal». Así pues. existen en S. I I ) es autónoma.. no es posible deducir (o) ni ninguna otra fórmula parecida que fije el número de elementos. Journ.

304 La lógica de la investigación científica luta de b — p { b ) — sea igual a cero. pero esta advertencia no basta para determinar el carácter formal de la teoría que busca. Otros autores han pretendido const r u i r teorías «abstractas» o «formales» —así Kolmogorov—. incluso cuando p{b. y alude a «la introducción de conceptos geométricos básicos en los Fundamentos de la geometría.• ed. Kolmogorov supone que las operaciones de adición. o clases finitas (agregados) de cosas. Kolmogorov e s c r i b e ^ : «La teoría de la probabilidad puede y debe desarrollarse como una disciplina matemática. Los que i n t e r p r e t a n los elementos o y 6 como enunciados o proposiciones suponen. no la suya— a y b son conjuntos: con lo cual excluye. con mucha razón. como es muy n a t u r a l . supone que en «p(a. p e r o siempre han asumido una interpretación más o menos específica : por ejemplo. http://psikolibro. a p a r t i r de axiomas. Y. Foundation of the Theory of Probability. no parece h a b e r existido hasta el momento teoría alguna de esta índole. h a n supuesto que en u n a ecuación como p{a. P o r extraño que parezca. sin embargo. Dice. KOLMOGOROV. ya que en ciertas interpretaciones a y b no tienen miembros. Más c o n c r e t a m e n t e : se presupone siempre (a m e n u d o sólo de u n m o d o t á c i t o ) que ciertas leyes algebraicas. ni nada que p u d i e r a corresponderse con éstos. 1950 (!. o bien que a y f son conjuntos. análogamente. primera de A.blogspot. exactamente del mismo modo que la geometría y el á l g e b r a » . puesto que los interpreta como conjuntos. tales como la de la asociación (a) la ley de conmutación (b) o la de i n d e m p o t e n c i a (c) a = aa ab = ha {ab)c = a{bc) ' Todas estas citas proceden de la pág.com . b ) » —utilizo mi p r o p i a simbología. o sistemas de conjuntos. Todo lo cual tiene graves consecuencias en lo q u e se refiere a la construcción real del sistema axiomático m i s m o . de 1933). la interpretación lógica según la cual a y b serían enunciados (o «proposiciones». si dejamos a un lado mis propios intentos anteriores en este c a m p o . Y. o siítemas de e n u n c i a d o s . que «carece de importancia qué es lo qye representan los miembros del c o n j u n t o » . o tal vez propie> dades. o sea. alcm. entre otras. que el cálculo de composición de enunciados (el cálculo p r o p o s i c i o n a l ) se cumple p a r a ellos. si se prefiere). b) = r los «elementos» a y b son enunciados. aa) = 0. de H u b e r t » y a otros sistemas abstractos parecidos. multiplicación y complementación de conjuntos son válidas p a r a dichos elementos.

((a¿)c) == pCC-'O) 20 d 1. ya explícitamente— se establecen otros axiomas o postulados para la p r o b a b i l i d a d relativa.Teoría formal de la probabilidad 305 se c u m p l e n p a r a los elementos del sistema : es decir.. b) o sea. m i e n t r a s que la segunda. b). bc)p(b.. p{a. P o r ejemplo. b)p{b) p{ab. . c)p(c) (2) p((ab)c) = p(a. c)p(c) (3) p{a{bc)) = p{n. d 2. . perfectamente conocida. ) . las dos fórmulas ( d ) y (e) e n t r a ñ a n —sin necesidad de n i n g ú n otro supuesto (excepto la posibilidad de sustituir probahilidtides i g u a l e s ) — la forma siguiente de la ley de la asociación : (f) p{{ab)c) = p{a{bc)). pasa inadvertido si se introduce (f) al asumir la identidad algebraica ( a ) — o sea. o bien p a r a la p r o b a b i l i d a d absoluta p{a) esto es. b) = p{ab) ¡ p{b). * I I I ) : (d) (e) p{ab) = p{a. c)p(c) (5) í. ( d ) .4 http://psikolibro. entonces p[a. p a r a la p r o b a b i l i d a d de a dada la información b . que es la correspondiente a las probabilidades relativas. tan interesante. el apéndice precedente. c) == p{a. p a r a la p r o b a b i l i d a d de o (sin que esté dada información alguna. da origen t a m b i é n a una especie de definición de la p r o b a b i l i d a d relativa a base de la absoluta : (d') Si p{b) 5^ O.com . e á 3. las dos fórmulas siguientes (cf. . la ley de la La deducción es como sigue: (1) p((ab)c) ^ p(ab. P e r o este procedimiento es muy capaz de hacer que permanezca oculto el hecho — t a n sorprendente y de tanta i m p o r t a n c i a — de que basten algunos de los axiomas o postulados que se a d o p t a n p a r a la p r o b a b i l i d a d relativa p(a. Una vez hecha esta suposición — y a tácita. o solamente t a u t o l ó g i c a ) .blogspot. p a r a los argum e n t o s de la función p(. c) e n t r a ñ a n cierta forma de ley de la asociación . Como hemos dicho.. la p r i m e r a . de ellas. p a r a garantizar que los elementos cumplan todas las leyes del álgebra booleana. es la «ley general de multiplicación». bc)p{bc) (4) p(a(bc)) =^ p(a. bc)p(b. P e r o este hecho ^. bc)p{b.

Otro p u n t o de considerable i m p o r t a n c i a es el p r o b l e m a de u n sistema «simétrico». b{cd)). en casi todos los sistemas (g) no es válida. la m a y o r í a de las fórmulas de la p r o b a b i l i d a d relativa pueden expresarse — e n los sistemas al u s o — sólo en forma condicional. etc. d) = p{a{bc). T a l como hemos dicho más a r r i b a . ni tampoco que cuando asumimos (a) además de ( d ) y ( e ) nos i m p e d i m o s averiguar qué tipo de relaciones están implicadas por nuestros axiomas o postulados. que son las fórmulas correspondientes a base de la p r o b a b i l i d a d relativa: (g) (h) p{{ab)c. y ésta. d) y es menester también a n t e p o n e r a ( h ) una condición análoga. el antecedente «si p(f>) ^ O» es ineludible. http://psikolibro. u n a ecuación a base de la probabilidad absoluta— no implican p o r sí solas ni (g) ni ( h ) . En mis propios sistemas de postulados para la p r o b a b i l i d a d p u e d e n deducirse todos los teoremas del álgebra de B o o l e . y lo mismo ocurre con todos los demás sistemas que h a n llegado a mi conocimiento. u n a de las claves del método axiomático es justam e n t e averiguar tal cosa. o. Ahora b i e n . a su vez. Con lo cual no se p a r a mientes en que (f) es deductible de ( d ) y ( e ) . P o r e j e m p l o .com .blogspot. y h a de ser r e e m p l a z a d a p o r otra fórmula condicional m u c h o m á s d é b i l : (g") Si p{d) ^^ O entonces p{{ab)c. de enunciados (o proposiciones). a n á l o g a m e n t e a ( d ' ) . b) — p{ab) ¡ p{b).306 La lógica de la investigación científica asociación— incluso previamente a todo comienzo de desarrollo del cálculo de p r o b a b i l i d a d e s : pues a p a r t i r de (a) {ab)c = a{bc) podemos obtener (f) sin más que sustituir en la identidad p{x) = p{x). d) p{a. p u e d e i n t e r p r e t a r s e de m u c h a s m a n e r a s : como u n álgebra de conjuntos. no se advierte que la asunción de ( a ) es c o m p l e t a m e n t e innecesaria si trabajamos con u n sistema axiomático que contenga — o i m p l i q u e — ( d ) y (e) . P a r a deducir estas fórmulas —véase el apéndice *V. (41) a ( 6 2 ) — se requieren m u c h a s más cosas a d e m á s de ( d ) y ( e ) : hecho que tiene un interés notable desde u n p u n t o de vista axiomático. En consecuencia. ya que la división p o r cero no es una operación definida. ahora bien. dicho de otra forma. por ello. {bc)d) = p{a. d) = p{a{bc). es posible definir la p r o b a b i l i d a d relativa a base de la absoluta. a u n q u e implican (f) —esto es. de predicados. es decir. tampoco se cae en la cuenta de que ( d ) y ( e ) . He puesto este ejemplo p a r a que se viera que Kolmogorov no llega a llevar a cabo su p r o g r a m a . del m o d o siguiente : (d') Si p{b) ^7^ O entonces p{a.

deberíamos p o d e r afirmar que p ( s . a u n q u e a veces p u e d a n arreglarse. tales que s sea deductible de t. pero debido a ello sus sistemas son m u y débiles (al menos c o m p a r a d o s con el m í o ) : p u e d e ocurrir en tales sistemas que p{a. sino que p a r a muchos fines interesantes es inadecuado: p o r ejemplo. no se p u e d e aplicar del m o d o a p r o p i a d o a los enunciados cuya p r o b a b i l i d a d absoluta es cero. b) = r sea u n a fórmula con sentido. t) = 1 Pero si p(t) = O no p o d e m o s hacerlo en los sistemas probabilitarios acostumbrados. a) = r lo sea asimismo. a) = r esto es. p{b. p o r tanto. véase también el ajiéndice * I X ) . según F i s h e r . verdadera o falsa. pero esto no asegura que />(í»)-:^rO. Si tomamos dos teorías universales. se necesita u n cálculo de p r o b a b i l i d a d e s en el que p o damos o p e r a r con argumentos segundos que tengan p r o b a b i l i d a d absoluta igual a c e r o : p o r ejemplo. Pero un sistema de este tipo no sólo es débil. Esta es la razón p o r la que h e t r a t a d o d u r a n t e varios años de construir u n cálculo de probabilidades relativas en el que. especialm e n t e puesto que su sistema contiene un «axioma de c o n t i n u i d a d » ) . Jeffreys. a u n q u e esta aplicación es sumamente i m p o r t a n t e : las leyes universales tienen. t) (en donde d son los datos que abogan en favor de la teoría í ) no esté definida . puede ocurrir que la expresión p{d. b) = r sea una fórmula bien formada. los apéndices *VII y *V11I). no esté definida convenientemente — o incluso no sea definib l e — debido a ser p{a) = 0. p o r ejemplo. p r o b a b i l i d a d cero. incluso si p{a) — 0 : sisten>a al que podemos aplicar http://psikolibro.Teoría formal de la prohabilidad 307 Algunos autores no se han dado cuenta de esta cuestión (por ejemplo. sus sistemas no son coherentes en su estado actual. y también Von W r i g h t : este último utiliza condiciones que equivalen a 6 ^^^ O.blogspot. Otros se h a n percatado de lo que ocurre. s y í. pero que — s i m u l t á n e a m e n t e y con idénticos e l e m e n t o s — no lo sea p{b. Así pues. esto es. es indispensable p a r a toda discusión seria de la teoría de la corroboración o confirmación. siempre que p{a. según podemos asumir aquí (cf. P o r parecidas razones. esta expresión es i m p o r t a n t í s i m a (es la «verosimilitud» de t sobre la base de los datos d. ahora bien.com .

res|>ecLivainente). A3. excepto u n a (el axioma C ) . fe)». «si p{h) ^ O. p a r a evitar i n c o h e r e n c i a s ) . págs. y I V ) el c o m p l e m e n t o del elemento a. denotada con «a6» y llamada producto (o encuentro. I I I ) u n a operación binaria de los elementos.com . B2.308 ha lógica de la investigación científica el calificativo de «simétrico». al que cabe considerar. DI y El. p o r tanto. .. Cl.) . o c o n y u n c i ó n ) de a y 6. A2 y Al del presente apéndice (la rotulación con que estaban presentados era.blogspot. S y sig. Es u n sistema s o r p r e n d e n t e m e n t e sencillo e intuitivo. y su alcance — q u e excede con mucho al de cualquiera de los sistemas corrientes— se debe m e r a m e n t e al hecho de que omito en todas las fórmulas. con sus demostraciones de c o m p a t i b i l i d a d y de independencia.» (en los sistemas habituales o aparecen tales condiciones o deberían aparecer. C. 195S. por C. 191. ed. : esto es. etc. que denotaremos p o r medio de «p(a. que será denotado p o r «o». «fo». que algunas de ellas h a b í a n de proponerse como a x i o m a s .. pero posteriormente me he dado cuenta de que cabía simplificar mi sistema axiomático. P e r o p o r entonces estaba todavía p r e o c u p a d o con las peculiaridades que debería poseer todo sistema de la índole mencionada. pág. Quiero decir lo siguiente : en todo sistema simétrico satisfactorio son válidas reglas como las que siguen. El p r i m e r sistema de este tipo que he p u b l i c a d o * procede de 1955. A. bB) = 1 Si Si p{B. B l . «c». p{a. h) = 1 En los sistemas al uso estas fórmulas o bien no son válidas o se satisfacen (la segunda y la tercera) de un modo vacío. En mi trabajo « P h i l o s o p h y of Science : A Personal Report» ^ h e presentado p o r p r i m e r a vez el sistema simplificado r e s u l t a n t e : es el mismo sistema de seis axiomas que expongo más a fondo en el presente apéndice.. En este apéndice me propongo exponer p r i m e r o el sistema axiomático. el universo del discurso o sistema de elementos admisibles (los cuales se denotarán con minúsculas en cursiva. 6) = 1 p{a. ab) 7^ O. entonces p{a. Mace. la p r o b a b i l i d a d de a supuesto b. I I ) u n a función n u m é r i c a binaria de estos elementos. e t c . 1956. Los seis axiomas que allí se daban eran los B l . y luego u n a s pocas definiciones basadas en él. entre ellas las de u n campo boreliano de p r o b a b i l i d a d e s . B2. ' En British Philosophy in the Mid-Century. En nuestros postulados aparecen cuatro conceptos sin definir: I ) S. http://psikolibro. P r i m e r o el sistema axiomático. como definido o como no * En el British Journal for the Philosophy of Science 6. ya que en ellas aparecen segundos argumentos de p r o b a b i l i d a d absoluta nula. y resultó ser m u c h o más sencillo de lo que h a b í a esperado. y al hacerlo h a resultado que estas fórmulas desusadas p u e d e n deducirse de otras que tienen u n aspecto completamente « n o r m a l » . «a». B3. En aquella época creía. toda condición del t i p o ... A estos cuatro conceptos no definidos p o d e m o s a ñ a d i r u n q u i n t o . b) 7^ O. entonces. a nuestra elección. entonces p{a.

a menos que p{b. fe) (Definición de p r o b a b i l i d a d a b s o l u t a ) . b). http://psikolibro. c) (Monotonía) p(ab. B2 y C—. p o r t a n t o . asimismo. entonces p(a) = p{a. ' Otro sistema posible es el siguiente: Los postulados son iguales a los del texto. c) p a r a todo c de S. se c u m p l e el siguiente a x i o m a : p{a. Y para e n t e n d e r éstos conviene tener presente que p(a. entonces a t a m b i é n pertenece a S . Postulado PA. El n ú m e r o de elementos de S es. b pertenece a S. Vamos a h a c e r ahora algunos comentarios sobre el sistema de postulados. Demostraremos más adelante que el sistema de postulados y axiomas que h e m o s dado es compatible e independiente'^. b) p a r a todos los elementos de S. además. c) (Multiplicación) Postulado 4. que denotamos con «p{a)y>. p o d e m o s a ñ a d i r ahora la definición de probabilidad absoluta como q u i n t o postulado — q u e l l a m a r í a m o s «postulado P A » — o bien podem o s considerar esta definición como explícita (en vez de como u n postulado). a) = = p(d. El resto (existencial) de los postulados puede darse p o r supuesto. pero los A3 y B l quedan remplazados por los tres siguientes. b) es u n núm e r o real. lo mismo que los axiomas Al y A2. b) = p(c. y se c u m p l e n los siguientes a x i o m a s : p(a. c t a m b i é n pertenece a S (y. Postulado 1. entonces p(d. Si a y & pertenecen a S. a) = p(b. n a t u r a l m e n t e . Como hemos i n d i c a d o . 6 ) # p(c.Teoría formal de la probabilidad 309 d e f i n i d o : es la « p r o b a b i l i d a d absoluta de a». y si p(a. y si. a ) = p(b. p e r o n u m e r a b l e . c) = p(b. se c u m p l e n los axiomas s i g u i e n t e s : Bl B2 p{ab. Si a y 6 pertenecen a S. A3 p(a. Postulado 2. c) < p(a. Postulado 3. como m á x i m o . tales que C Con esto se termina el sistema «elemental» («elementalidad» refer e n t e a su ampliación p a r a campos b o r e l i a n o s ) . A2. a) — 1 ~ p(b. infinito. b) (Reflexividad). c) = p{a. b) p a r a t o d o c de S. entonces p{a.se e m p l e a n explír citamente en las operaciones de deducción de los teoremas. como se hacía en el trabajo en que presenté p o r vez p r i m e r a este sistema'' ' Cf. B l .com . como p u e d e demostrarse. b) p a r a todo c? de S (Sustituibilidad). la nota anterior 1. hc)p{b. y si. a d e m á s . b) + p(«? b) = p{b. Los seis axiomas — A l . p o r m e d i o de los postulados. A 3 . (Comiplementación) Al Hay elementos c y d en S. Cada concepto no definido se introduce p o r u n postulado. Si a y b pertenecen a S. Si a pertenece a S. be). d) (Existencia). A2 Si p(a. c) p a r a todo c de S.blogspot. entonces ab pertenece a S .

b) = p{c. han de asumirse por separado. b)^p{h.. b) = 2p{a. «tZ». c) 7^ p{d. p e r o a costa de i n t r o d u c i r u n a cuarta v a r i a b l e . b) = p(i. bc)p{b. véase el apéndice *V. c) < p{a. a)y¿p(b. c) El axioma B2 no sufre modificación. c) = p{d. a) = p(b. a)< \ 1. A3' A4' Bl' C p(a. af 2. b) j¿ 1. fe) > O p(cib. b) -> p(a. b) = p(d. C o C . y por la forma de dicho antecedente en C ) . B + equivale a la conyunción de B l y B 2 . B2. 4 Cabe remplazar C + . Puede mostrarse la proposición inversa deduciendo A3 de C+ del modo siguiente: (1) p(c. c) < p(a.1 (3) p(a. b) C+ (2) p{a. b) + p{c. h. Se trata de u n sistema m u y breve que c o m p a r t e m u c h a s ventajas de otros más e x t e n s o s : el p r o d u c t o y el c o m p l e m e n t o aparecen s e p a r a d a m e n t e . La deducción de B l a partir de A4' y de B l ' . b)=p(i. b) + p(«» b) 7^ p(c. o) == 1 p(a. Dentro del sistema de axiomas que doy aquí —y. y análogamente.310 La lógica de la investigación científica Cabe r e m p l a z a r estos seis axiomas por u n sistema que sólo contenga c u a t r o . c) = p{a. entonces p(c. b) ^ p(b. por ejemplo. que.> p(b. aa)p(a. B + no es sino un modo ocorgánico» de escribir la fórmula más sencilla. A4' y C .> p(b. mientras que para las deducciones inversas son indispensables todos los axiomas del sistema presentado en el texto. b) + p(i. c) B2. b) + p(i. y en presencia de los axiomas A3 o A3'. 3 Aplicamos ahora B l ' : {$) p{ab. asimismo.. b) 2 (4) p(b. excepto los que llevan la l e t r a B . c) -> p(a. C+ a la de A3 y C *. h) < p(a. También son aplicables al sistema que aquí describo las demostraciones de independencia (véase más adelante). c) = p(ba. a) .. 2 (4) piba. c) Si p(a.blogspot. y es muy notable que —lo mismo que ocurre en el sistema del texto— proporciona para los elementos a.a) = p(c. a) = piaa. C o C y B2. c) s u p u e s t o que p{a. pero < inorgánicas. es más exigente de lo necesario: no sólo por introducir los números 1 y O (con lo cual oculta el hecho de Que no sea menester mencionarlos en los axiomas). es como sigue: (1) O < p(a. c) 4. b) C+. B l ' Para la deducción de A4' y B l ' a partir de B l . b) < p{a. e n t o n ces p{ab. ' C + se sigue inmediatamente de A3 y C. y viceversa. c) ^ p{d. o) = jp(o. excepto A2 (para estas deducciones. b) . A3 o A 3 ' (2) p(a. A2 y los dos siguientes. Bl y C se siguen inmediatamente de A3'. A3 o A 3 ' (3) O < p(a. a) > p{(aa)a. por la fórmula algo más exigente C" p{a. c) entonces p{c. bc)p{b. dentro del propuesto en el texto—• puede remplazarse la conyunción de los axiomas A4' y B l ' por B l . los teoremas del álgebra de Boole. están libres del p r o d u c t o . c). B+ C+ S i / ) ( a . a) ^ p{b. b) = p{c. i B" p{ab.com . en los postulados 3 y 4 : se t i e n e n los axiomas A l . . a) = 2p(b. c) = p{d. a) 3 (5) p(a. de m o d o que todos los axiomas. b). 6) = 1 Este sistema tiene un aspecto muy parecido al de algunos de los sistemas acostumbrados (excepto por la omisión de los antecedentes en todos los axiomas salvo en C . y el C se sustituye por Si p{a. b) . c) = p(d. a) A4'. véase el apéndice *V). c) < p{a. 6) = O = p{a. Sin embargo.» p(a. sino porque A3. http://psikolibro. b) E n este sistema. a) ^ p{b. d). 6) ^ p(a. a) = 4p(5. generalmente. c) + p{a. c).

entonces p{c. sería lím p{ab)/p{b). b) = p{a. por tanto. pese a ser más d é b i l — es algo engañosa : al adoptarla quedaría oculto el hecho de que puede demostrarse la ley de conmutación p a r a el p r i m e r a r g u m e n t o con sólo los He aquí tres de las razones por que prefiero el sistema de seis axiomas al de cuatro: I) los axiomas del sistema más largo son algo menos desusados. p a r a t o d o c de S. P o d e m o s comentar ahora Ins diversos postulados y axiomas de nuestro sistema. b).blogspot. (be) (cb)) — p{a. La función que desempeña A2 es la de p e r m i t i r n o s demostrar ap{x. más intuitivos. (Véanse los puntos 8 a 10 del apéndice *VI. [x. especialmente en la forma mencionada en la nota anterior 6. p a r a demostrar su independencia. c). II) para leduciE el número de axiomas se introduce una variable suplementaria. cb). con ser más largo ^. c) = p{ba. incluso en los casos en que a y b tengan probabilidad absoluta nula. como se observa teniendo en cuenta que. P u e d e r e m p l a z a r s e A2 p o r la fórmula algo más exigente A2+ Sip{a. ab) = p{c. Es evidente que también p o d r í a remplazársela p o r esta otra (que es más sencilla. iguales a O o a 1 ) . y. 6 ) » p a r a todos los elementos a y b cuyas probabilidades sean iguales supuesta cualquier c o n d i c i ó n : cabe lograr lo mismo sin A2.'pie de truco mecánico. que señalan otro e j e m p l o . P e r o como B 3 + p i d e más de lo necesario — e n r e a l i d a d . A2 nos hace capaces de a m p l i a r la equivalencia probabilística de a y b al segundo argumento. 1 ) . e igual a 1 supuesto que í) = O: en otro caso. lo cual os pagar un precio demasiado caro. La finalidad del postulado 1 es únicamente la de caracterizar los sistemas elementales: en la exposición axiomática del álgebra booleana o de la lógica de enunciados o de proposiciones se asume a m e n u d o u n postulado de esta índole. be) = p{a.com . y queremos poder poner de manifiesto que en la teoría elemental. [O. 6a).Teoría formal de la probabilidad 311 y el complemento aparece u n a sola v e z .-A^sí pues. III) la «organicidad» de B+ se logra por una rsp. y de ahí que tenga poco valor. c) = p{c. podemos i n t e r p r e t a r entonces p(a) como la longitud de dichos intervalos. ) En el postulado 2 se necesita A l p a r a estatuir que no todas las probabilidades son iguales (digamos. Cabe omitir el postulado 1 (que pertenece solamente a la teoría elemental). c). pero m u c h o más exigente) : B3+ p{a. http://psikolibro. o por B3 Si p{ah. supuesto que existiera este l í m i t e — . entonces p{a. a) = p{b. siendo x e y n ú m e r o s r e a l e s . S es u n álgebra booleana ( n u m e r a b l e ) . pero sólo en el supuesto de que p{a) 5^ O 7^ p ( ^ ) . (cb) (be)). y p{a. y ) . b) como igual a p{ab)/p{b) supuesto que p{b) ^ O. pero personalmente yo prefiero el de seis axiomas. o ) = p{x. bastaría con p(a. del intervalo u n i d a d . podemos construir u n sistema S que no sea numerable —se satisfacen todos los demás postulados si interpretamos S como el conjunto de todas las sumas finitas de subintervalos semiabiertos.

Por ejemplo. entonces p(a. BD p{xy. que A3 es superfluo si remplazamos en C las dos apariciones de «p(fe. e) < <p{y. fe)» por <íp{d. C+ Y el axioma B que enunciamos a continuación y que combina B3+ y B + : B Si p{ah. a) > p{z. Hay otras combinaciones posibles. g) —*p{c. y B l ' no caracteriza —como hace B l — un aspecto métrico intuitivo de la probabilidad. de todos nuestros axiomas. Bl y B2) introducimos el símbolo «(a)» dos veces —^una vez al comienzo y otra antes de «(Efe)»— y reemplazamos la primera flecha (condicional) por una doble flecha (bieondicional). c) y p(a. En mi opinión. conmutación y asociación) por medio de dos axiomas sencillos. c) 7^ p{a. la nota anterior 6). cb) "^ p(a. c) supuesto que p{a. obtenemos una de las formas definicionales mentadas (téngase en cuenta que empleo aquí las abreviaciones explicadas al comienzo del apéndice *V). a)=p{x.312 La lógica de la investigación científica demás axiomas. e) > p{c. b)p(y. A2+ es preferible a las otras fórmulas que hemos mencionado ahora. c) > p(h. pero tienen la ventaja de que se las puede dar una forma análoga a la de una definición. esté sistema de tres axiomas tiene todas las ventajas del anteriormente mencionado con cuatro (con A l . podemos sacar partido de las circunstancias que acabamos de indicar para reducir al niímero de axiomas a tres.com . como B. A l . puede remplazar a A2. o intersección) de cualesquiera elementos o y fe de S : caracteriza de un modo exhaustivo las propiedades de dicho producto (tales como indempotencia. o) = 1 para todo elemento a de S. a) = = p{x. A2. Sin embargo. sino el producto o convuneión ab.d)<p{b. a) — (E6) (c) (d) (Ee) (E/) (Eg) {p{x. be). d). A3 se necesita para demostrar que p{a. Como ya se ha señalado. El postulado 4 pide la existencia de un complemento. que reunidos le pueden reemplazar: pues cabe tomar equivocadamente a A4' por una convención. c) > p{a. c) < p{y. g) < p{y. a) & p{a. e)->p{c.d))&{p{a. o. El postulado 3 pide la existencia de un producto (o encuentro. a saber. d)p{b. Aparte de exigir tal vez más de lo que podría parecer conveniente. d) = p{a.f)=p{y. entre ellas algunas en las que el producto aparece sólo una vez: son muy complicadas. y)) & (p{x.f}-^p{x. con ser mucho más débil). ya que evita emplear el producto de a y b (cosa que también hace A2. c) & {p{a. d)y> (o sólo la segunda aparición). pero puede omitírsele si se refuerza C: es claro. frente a B l . b) = = Pix. el Bl es el más evidente desde un punto de vista intuitivo. Como hace ver la fórmula B anterior. g) > pie. si en el axioma siguiente BD (que. y caracteriza dicho complemento por (una forma condicional http://psikolibro. a) < p{z. B+ y C + ) . a) = p{z. a))). d)p{b.blogspot. teniendo en cuenta C+. Es preferible tanto a A4' como a B F (cf. de los que el primero es evidente intuitivamente y el segundo ha sido discutido en el apéndice *III. puede combinarse el axioma B2 con Bl y con A2+. para todo o de S.

a)=p{b.a) —* {b)[c){p{x. 1 y 0. a). es análoga a BD y p u e d e transformarse en u n bicondicional. a ) . por ello. c ) : de modo que en este caso límite la fórmula aparentemente «evidente» falla. a) — p ( a . que S consta de dos elementos. presupone los dos postulados 3 y 4 (deduciremos esta fórmula más adelante. o). Se necesita la condición que precede a esta fórmula p o r q u e en caso de que c sea. las demostraciones son m u y fáciles. aa (el «elemento vacío»). c ) = 1 = = p(a. pues si S es finito la demostración es t r i v i a l ) y u n a función p{a. c) = 1».a) ?^p{b. el sistema formado p o r A. Oj-: esto es. iguales al producto y el complemento (con respecto a l ) a r i t m é t i c o s . 1 ) = O.a) + p{y. Llegamos a u n a demostración trivial de la c o m p a t i b i l i d a d de u n S finito asumiendo que S = -jl. a) p{a.a) i=jp(j. http://psikolibro. sino -—por e j e m p l o — la siguiente aserción existencial.b) -^p{c. llamándola fórmula 7 5 ) . La fórmula que vamos a dar ahora. BD y CD es u n poco preferible al de A l . b) = p{a. b) 7^ p ( a . no obstante la complejidad de BD. Este postulado — o el axioma C— tiene el carácter de u n a definición de p{a b) a p a r t i r de p{a. obtenemos p(a. Se admite que el producto — o e n c u e n t r o — y el complemento son. definimos p(0. supuesto que h a y a u n c t a l q u e p(c. y. a saber: «p(a.Teoría formal de la probabilidad 313 debilitada d e ) algo que parece ser u n a fórmula evidente si se tiene en cuenta que 1 = p(a.com . b ) = 1 . CD. aa) la cual. entonces q u e d a n satisfechos todos los axiomas. b). exactamente lo mismo que ocurría con esta ú l t i m a . sin e m b a r g o . CD p{x. c ) + p{a. Daremos dos interpretaciones finitas más de S antes de entrar en a n a que sea infinita n u m e r a b l e . b) y p{a. en el apéndice *V. respectivamente. P u e d e demostrarse que nuestro sistema es compatible: podemos construir sistemas S de elementos (con u n n ú m e r o infinito de elementos distintos. T a m b i é n es posible demostrar que nuestro sistema axiomático es independiente. las cuales no sólo satisfacen nuestro sistema axiomático. el postulado P A p u e d e sustituirse p o r la sencilla definición (•) p{a) = p{a. Debido a lo poco exigentes que son los axiomas. digamos. P o r fin. b) tal que se demuestre que se satisfacen todos los axiomas. b) = p(a.h)) A m i juicio. utiliza la complementación y el prodvicto. supuesto que no exista tal c. B y C+. y en todos los demás casos hacemos p{a.blogspot. como p u e d e verse fácilm e n t e si lo escribimos del modo s i g u i e n t e : (I) (II) p ( o .

6 y c de S. Se define ab como el más pequeño de los dos n ú m e r o s a y h. En los demás casos. 2.blogspot. que será su probabilidad absoluta. 3 ) = O. siempre que a = 2 ó 3 . Nuestro p r i m e r ejemplo no satisface la aserción ( E ) . El segundo ejemplo es u n a generalización del p r i m e r o . Con objeto de satisfacer ( E ) hemos de t o m a r a = 2. 0 ) = 1 . O < r < 1.2 = = 2. a) ~ O j ^ p{a. tales que p(a.com . d) = p{a. ¿) = 1 y p[a. Se p u e d e n representar los ejemplos que acabamos de describir mediante las dos «matrices» siguientes (método que. 1) = 1 ) . con la excepción siguiente: 1. con la que se h a c e p a t e n t e que p u e d e ampliarse la aplicación de la idea q u e subyace a éste. p(a. be) = O Otra aserción análoga sería : ( E ' ) Hay u n elemento a de S. p(a. a) =-. a menos que sea a = 1 o a = 3 (y. b) = p{ab)/p(b). p e r o teniendo cuidado de que la suma de todas éstas sea igual a 1 . p(a. fo = 3 y c = l . 1) = O. hasta abarcar u n n ú m e r o de elementos superior a u n núm e r o cualquiera dado •—con tal de que dichos elementos formen u n álgebra booleana (lo cual quiere decir que su n ú m e r o h a de ser igual a 2")—. siempre que sea a = O ó 1. p ( a ) = p{a. como tampoco puede ocurrir tal cosa en ninguno de los sistemas probabilitarios que conozco (excepto.1 = 0. b) 0 1 2 3 0 1 1 1 1 0 1 0 1 2 0 0 1 1 3 0 0 1 1 '. y el 2 con su negación existencial. p{a.1. en algunos de mis propios sistemas). Cabe identificar intuitivamente el elemento 1 con una ley universal (de p r o b a b i l i d a d absoluta n u l a ) . El primer ejemplo q u e satisface nuestro sistema y ( E ) consta de cuatro e l e m e n t o s : S = -jO. en este caso. hacemos corresponder también a una cualquiera http://psikolibro.314 (E) ha lógica de la investigación científica Hay elementos a. 1. según creo. fue introducido p o r H u n t i n g t o n en 1 9 0 4 ) : ab 0 1 2 3 0 0 0 0 0 1 0 1 0 1 2 0 0 2 2 3 0 1 2 3 o 3 2 1 0 p{a. y p{a) = p{a. n a t u r a l m e n t e . 3 [-. 3 ) = 1. tal que p{a) = p{a. p o d e m o s perfectamente h a c e r corresponder a cada una de estas clases u n a fracción positiva. Definimos t a m b i é n : d ~ 3 — a . n puede considerarse que es el n ú m e r o de las zonas o clases m u t u a m e n t e excluyentes m í n i m a s en que está dividido cierto universo del discurso .

y a. sea ó O ó 1. Oj. de modo que si a es un elemento de S.. Obsérvese que podemos asignar a una o varias de las zonas o clases mutuamente excluyentes y mínimas •—pero no nulas— la probabilidad cero: si 6 es una de estas clases —o zonas—. y p(a...f. en que se da otro ejemplo. definimos. b) introducimos una expresión auxiliar. 2\.Teoría formal de probabilidad 315 (le las sumas booleanas la suma aritmética de las probabilidades correspondientes. definida del modo siguiente : A „ = S ttj n de suerte que tenemos (AB)„ = I a. fue encontrada simultáneamente por el doctor J. b) — = p(ab)/p(b).. Para mostrar que nuestro sistema es compatible incluso en el supuesto de que S sea infinito numerable.) Con lo cual hemos terminado con la compatibilidad de nuestros sistemas axiomáticos. pero satisface la definición (. ideada para satisfacer ratas condiciones. 1. a = a^. q : g(o„. hacemos p{a. Para mostrar la independencia de A2 suponemos ^° que S consta de tres elementos: S = -jO. hacemos p{a.. (Véanse los puntos 8 a 10 del apéndice *VI. Para hacer ver la independencia de Al podemos hacer p{a. b) = límg(a„. Este límite existe para todos los elementos a y 6 de S. Interpretamos ab como la sucesión ab = a^b^^. http://psikolibro. = Ojé. 6„) = 1 siempre que B„ = O ?(«». ^n) = (AB)„/B„. fe) = 1 en los demás casos. una función auxiliar. mientras que en todos los casos restantes ponemos p{a.) do la página 313). . No ofrece dificultad poner de ma" Teniendo en cuenta lo que se ha dicho antes acerca de A2. además. como esta otra. = 1—a. Para definir p{a. por fin. Sea S la clase de las fracciones racionales en representación diádica. es claro que el problema de demostrar su independencia equivale al de construir un ejemplo (una matriz) que sea no conmutativo y de combinarlo con una regla numérica acerca de los valores de p que asegure que sólo el segundo argumento viola la ley de conmutación. p{a. La demostración de independencia de A2 que doy aquí. podemos elegir la siguiente interpretación (que tiene interés por estar relacionada con la interpretación frecuencial). 1—Og. en la que o. A„. además. siempre que B„ ^ 0. y es sumamente fácil hacer patente que satisface todos nuestros axiomas. excepto A l . y a uno de los complementos booleanos el complemento aritmético con respecto a 1.. Podemos definir ahora. tijfejí •••» de modo que (ab). a = 1—a^. y.com . b„)...blogspot.. . 6) = 1 para todo o y todo fe de S: entonces se satisfacen todos los axiomas. con lo que a. podamos escribir en forma de sucesión.. 0) = 1 . Agassi y por mí mismo (este ejemplo snliífaec el postulado PA solamente si en dicho postulado le oolooa una raya encima do cada letra b. 6) = O en caso de que sea afe = O.

y. 1 ) = 1 y p(0. b) —1 —1 0 +1 0 0 0 —1 0 +1 0 0 0 +1 0 —1 +1 0 —1 +1 0 •+1 Este mismo e j e m p l o demiiestra la i n d e p e n d e n c i a de A 4 ' (cf. al m e n o r de los dos componentes a y b.t . b ) p a r a todo b. p(0. Ahora p u e d e hacerse ver con facilidad que p ( l . que no se c u m p l e p a r a a = — 1. 1 ) 7^ p ( 0 . Podemos hacer intuitiva esta interpretación escribiendo la matriz no conmutativa del modo s i g u i e n t e : ab 0 0 1 2 0 0 0 1 0 1 1 2 0 2 2 a 1 0 0 p ( 0 .316 La lógica de la investigación científica nifiesto que el producto ah h a de ser no c o n m u t a t i v o . salvo B l . en todos los demás casos (incluyendo el de 2 . t o m a m o s S = • O. http://psikolibro. en todos los demás casos. en los demás casos a = 0 . con el que se hace ver que B l es independiente (y también que B l ' lo e s ) . que ab es el p r o d u c t o aritmético de a y ?>.blogspot. pues.2 = 2. Definimos p ( l . asimismo.. P a r a p a t e n t i z a r la independencia de B l .(l — | 6 | ) . b) = a. a d m i t i m o s . mas en todos los casos restantes p{a. b) = 1 Vamos a p o n e r en claro que A3 es i n d e p e n d i e n t e : como en la prim e r a demostración de c o m p a t i b i l i d a d . 2 ) — O. p(a. y. cabe definirlo. p{a. y los { productos y complementos lógicos iguales a los aritméticos. la nota 6 anterior). en todos los d e m á s casos. ah es igual a min{a. m i e n t r a s que p ( 0 . como s i g u e : 1. 2) = 0. b) = O : A3 falla p o r q u e p ( l . 1 ¡-. además. y. O. Un segundo e j e m p l o . i») = p(2. p o d e m o s a d o p t a r S = = -{ — 1 . se basa en la siguiente matriz no conmutativa. Entonces se satisfacen todos los axiomas. + I j . 1 ) . 2 ) = O : de suerte que no se satisface A2. b) •—esto es.com . y. í > 5 ^ . 1 ) = 1. así como o. Definimos t a m b i é n : a = 1 si y sólo si a = O. b) = 1. = — a y p(a. pero sí los demás axiomas. 0 ) (mientras que se satisfacen los demás axiomas). Las matrices p u e d e n escribirse a s í : ab —1 0 —1 0 0 0 0 +1 —1 0 +1 a p{a.l y c = 0.

«x = y». y en los casos restantes p{a. 1 ) 5^ 7^ p{l. P a r a hacer ver la independencia de esta condición — a la que podemos referirnos sucintamente llamándola «postulado 2 » — consideramos. (Podemos tener otro ejemplo que haga visible la independencia de B2 si consideramos que este último axioma se necesita p a r a demostrar í(p{ba. «x + y». interpretamos S como u n álgebra booleana no numérica y —como máx i m o — n u m e r a b l e (tal como u n conjunto de enunciados. en todos los demás casos. y su sentido booleano perfectamente conocido siempre que x e y sean elementos booleanos (si son enunciados. lo mismo que «—xy>. u n e n u n c i a d o ) . el postulado 2 exige que siempre que a y b pertenezcan a S. con objeto de poner de manifiesto que C es independiente. ejemplo correspondiente a A l . b~0yc~2. etc. 1 ) . ya que p{Q. b) = 2. sin más que pasar el valor de 1. P a r a demostrar la ind(!pcn(l('ncia del postulado 2 hasta a ñ a d i r m e r a m e n t e u n requisito m á s : interpretamos v. en el que «a». 1 ) 5^ p ( l . y el de 0. tomamos de nuevo el último S a d o p t a d o . De este modo se terminan las demostraciones de la independencia de los axiomas operativos. p(a. es u n elemento booleano (digamos. c) < p(a. l ) p ( l . a la vez que se cumplen los demás axiomas.blogspot. entonces B2 no se cumple para a=l. una interpretación booleana no numérica de S. es decir. En cuanto a la parte no operativa de los postulados. entonces falla C. l . y p u e d e asimismo utilizarse el ejemplo p a r a A2. b = l y c = 2. c ) » . «XT^y» y «.p(a.. y si a. (Véase también la nota *2 de la página 299. B2 no se cumple. Si hacemos ahora p(0. 1) — 4. Con este fin.1 da 1 a O . pero los demás axiomas sí. b)» como nuevo n o m b r e del elemento boolea- http://psikolibro. b) = 1. p{a. «fo». hemos dado ya una demostración de la independencia del postulado 1 (al comentarlo). 1 ) = O.) F i n a l m e n t e . y determinamos que ««y». 2) = 0. el dual de B l .0 de O a 1.com . P a r a demostrar la independencia de B2 tomamos el mismo S que utilizamos con respecto a A 3 . y en los casos restantes p{a. estipulamos que «XB denote. En su p a r t e no operativa. y definimos: p(0.Teoría formal de la probabilidad 317 ah 0 1 2 0 0 0 0 1 1 1 1 2 0 1 2 a 2 PÍO. pero suponemos que d = a. l . 6) = 1 0 0 B l deja de cumplirse p a r a a — O. h a b r í a que interpretar «x < y» como «x e n t r a ñ a y » ) . sean nombres de enunciados v a r i a b l e s ) . esto nos sugiere que es posible a d o p t a r el segundo ejemplo de B l .X < y» tengan su sentido aritmético acostumbrado cuando « e y sean números. el complemento booleano (negación) de :«. si x es u n n ú m e r o . ya que 2 = p ( l . b) sea u n número r e a l . 1) = O. en p r i m e r lugar.

Las demostraciones de la independencia de las partes existenciaÍes de los postulados 3 y 4 son casi triviales. que satisfacen todos los postulados. 1 ó 2 ) . 1. P a r a hacer p a t e n t e la independencia de la parte existencial del postulado 3 adoptamos ahora u n S que esté confinado a los elementos 1 y 2 de S'. salvo el 2.com . sin más que reducir S a los elementos O y 1 de S' (podríamos elegir. 3 [-. Entonces se viene abajo el postulado 2.) '" Una leve variante do esta interpretación transforma todos los axiomas en tautologías del cálculo proposicional.2 y 3 ) . (No h a llegado a m i conocimiento que se hayan p u b l i c a d o antes demostraciones de independencia p a r a sistemas axiomáticos de la p r o b a b i l i d a d : supongo que la razón es que los sistemas conocidos no son independientes. h) == p{ab)lp{b) Este sistema S' satisface todos nuestros axiomas y postulados. 2. y no alteramos en n a d a lo d e m á s : es evidente que no se cumple el postulado 3. La demostración de la independencia del postulado P A es todavía más t r i v i a l : sólo necesitamos i n t e r p r e t a r S y p{a.318 La lógica de la investigación científica no o + h. h) = \ siempre que p{b) = O siempre que p{b) ^ 0. hemos demostrado que cada u n a de las aserciones que hemos hecho en nuestro sistema axiomático es independiente. el complemento y la probabilidad absoluta p o r medio de la m a t r i z : ah 0 1 2 3 0 0 0 0 0 1 0 1 0 I 2 0 0 2 2 3 0 1 2 3 a LP(«) 3 2 1 0 0 1/2 1/2 1 Se define la p r o b a b i l i d a d relativa por p{a. asimismo. http://psikolibro. ya que el producto de los elementos 1 y 2 no pertenece a S. o cualquier combinación formada con tres elementos de los cuatro de S'. 1/2. mientras que A l . Introducimos p r i m e r a mente u n sistema auxiliar. O. para llegar a una interpretación en la que falla dicho postulado. y eso en el supuesto de que sean satisfactorios p o r lo demás. A2. p r o d u c t o . Podemos demostrar de un modo semejante la independencia del postulado 4. y hacer p{a) = = constante (por ejemplo. b) en el sentido de nuestra p r i m e r a demostración de compatibilidad.blogspot. 2 y 3. y definimos el. S' — -j O. exceptuada la consistente en 1. Así pues. p{a. A3 y todos los demás axiomas y postulados se convierten en teoremas m u y conocidos del álgebra booleana " .

1 ) > ^ ( l . diciendo que es «autónomamente independiente» (como es n a t u r a l .blogspot. p ( a . P u e d e preguntarse si resultaría superfino alguno de nuestros axiomas si postulásemos que ab fuera un producto booleano y a u n comp l e m e n t o booleano. además. o bien p ( l ) = p(2) = l. pa. c ) = p{b. h) = p{ab)lp{b) == ah¡b B l queda violado. p o r la fórmula (*) a = í> si y sólo si p{a. la validez de algunas o de todas las reglas del álgebra booleana p a r a los elementos de S . en el que se tenga p ( l ) = jp(2) = O.2. solamente en el caso de que. (0) = 1. desde l u e g o ) . pero en el que sea p{a. «a = b». A ello hay que responder que ninguno se convertiría en superfluo. 6 ) = 1 en los demás casos) . con la excepción de B l y C. o podemos también a d o p t a r el ejemplo de la página anterior. en todos los demás casos.com . b ) = O siempre que ab = Q v^ b (y sea p(a. postulásemos que en el segundo argumento de la función p p u d i e r a n substituirse m u t u a m e n t e dos elementos cualesquiera p a r a los que cupiese demostrar la equivalencia booleana. p o r medio de ejemplos que satisfagan al álgebra booleana : así he hecho p a r a todos ellos. y doy a continuación u n álgebra booleana que manifiesta la independencia de B l — y de A4''—: este ejemplo es esencialmente el mismo que el último presentado : ah —1 0 1 2 —1 —1 0 —1 0 0 1 2 a 0 —1 0 0 0 0 0 0 1 2 2 2 2 1 0 —1 p{a) = a. que ambos obedecieran a todas las leyes del álgeb r a booleana y que (*) fuese válida. Me parece que la independencia auto- http://psikolibro. Cabe expresar el hecho de que nuestro sistema permanezca independiente incluso si postulamos el álgebra booleana y ( * ) . p a r a los que he presentado ejemplos más sencillos. c) p a r a todo c perteneciente a S. P u e d e verse que nuestros axiomas continuarían sin ser superfinos advirtiendo que es posible demostrar su independencia (excepto la de A2. implícita o explícitamente. ya que 2 = p(1. 1 ) = 1P a r a demostrar la independencia de C tomamos el mismo ejemplo. p e r o — c o m o demostraremos al final del apéndice * V — todas estas reglas son deductibles de nuestro sistema si definimos la equivalencia booleana. excepto B l ' .Teoría formal de la probabilidad 319 La r e d u n d a n c i a de los sistemas usuales se debe al hecho de que todos ellos postulan. si sustituimos nuestro axioma B l por A 4 ' y B l ' —véase la nota 6 a n t e r i o r — deja de poseer esta característica). se haría superfluo A2. cuya finalidad es precisamente la misma que la de sem e j a n t e postulado s u p l e m e n t a r i o .

. O.. o bien igual a 6 ) . tal que todos sus m i e m b r o s . o sea.com .. I I ) p{a.. y) > > p(fe. de una sucesión infinita.320 La lógica de la investigación científica noma es una p r o p i e d a d interesante (y deseable) de los sistemas axiomáticos p a r a el cálculo de probabilidades ^°. . a base de las nociones «autónomas» —esto es. Podemos definir ya el elemento producto (booleano. como el más amplio de todos los elementos de S que sean subelementos de todo elemento a„ perteneciente a la sucesión A.. Cj.. Ca. O. sean elementos de S. D3.. no creciente). . Ahora voy a definir lo que quiero decir con el elemento p r o d u c t o .. u n a sucesión A = Oj. x) p a r a todos los elementos a„ de A y p a r a todo elemento a de S. « ) > p(fe. pues me parece que es reveladora..blogspot.. 1. . quiero definir u n «sistema admisible» S y un (¡. a. pág. de la sucesión infinita A = Ci. http://psikolibro. pero el caso más i m p o r t a n t e . Ordenemos algunos de los elementos de S — o quizá t o d o s — en una sucesión infinita A = a^.campo boreliano de probabilidades^ S. tanto A = O. x) p a r a todo elemento X de S. si S consta sólo de los dos elementos O y 1. y ) p a r a todos los elementos a„ y para todo elemento y de S. Oj. O. o fe es u n subelemento de o — c o n símbolos. p o r tanto. El segundo sentido de S lo h e expresado con u n t é r m i n o de Kolmogorov. en s í m b o l o s : a ^= TT a„ si y sólo si a satisface las dos condiciones siguientes: I ) p(a„. probabilísticas— de nuestra teoría. . . en la que a„ > <i„+i para toda pareja de miembros consecutivos de ella.. Como conclusión... sin embargo. . a^. Un caso que tiene especial interés es el de u n a sucesión infinita decreciente (o.. en vez de correspondiente a la teoría de conjuntos). « ) > p(fe. 1. a„. o. La definición es como sigue (véase también el apéndice *V. « ) > p{a. como B = O. Por ejemplo. m e j o r dicho. en la que se permita a todo elemento de S aparecer más de u n a vez. serán sucesiones infinitas de elementos de S en el sentido a que ahora nos referimos. contendrá u n n ú m e r o infinito de elementos. es el de una sucesión infinita A tal que todos sus miembros (o casi t o d o s ) sean elementos diferentes de S .. O. de S y para todo elemento fe de S que satisfaga la condición p(o„. o que b es u n subelemento de a (y lógicamente más fuerte o igual que a ) . que. Defino p r i m e r a m e n t e en términos probabilísticos qué es lo que quiero m e n t a r cuando digo que a es u n superelemento de h (y más amplio.. " En el apéudicc *V estudiamos lo que ocurre cuando se pide algo mucho más enérgico que la independencia autónoma: a saber. u n significado algo más amplio que el suyo : estudiaré con cierto detalle la diferencia existente entre el modo de tratar el asunto de Kolmogorov y el mío. n a t u r a l m e n t e . a > fe— si y sólo si p{a. al cual doy.. que el sistema sea «completaruente métricoy). A = Oj.. 3 3 1 ) : a es un superelemento de fe. x) para todos los elementos :«.

también satisface I I ) . de suerte que — e n r e a l i d a d — no existe en S2 un elemento más amplio que cualquier otro.Teoría formal de la probabilidad 321 Con objeto de poner de manifiesto la diferencia existente entre nuestro elemento producto (booleano). y. vamos a limitar ahora nuestra discusión a ejemplos S que satisfagan nuestros postulados 2 a 5 y cuyos elementos x. debido a la presencia de un elemento vacío en todo S. ^4 + 2 " ] . además. . de suerte que xy sea su producto de teoría de conjuntos. de A. ^/g].. Puesto que el semi-intervalo omitido.blogspot. ninguno de ellos cumple la I I ) . 5/2]' ^^ tampoco ningún subinlervalo no vacío de s. Es. ( 2 " — l ) / 2 " + ^] (y. el «elemento producto» (booleano) de A. los dé la sucesión B = b^. aun cuando ninguno será el producto de teoría de conjuntos de A. Sj no contiene el «semi-intervalo» s = (O. P e r o tanto S^ como todos los sistemas que se obtienen añadiendo a Sj u n n ú m e r o finito de intervalos nuevos (más los productos y c o m p l e m e n t o s ) . ciertamente.. b^. b) los productos de teoría de conjuntos de dos cualesquiera de sus elementos y los complementos de teoría de conjuntos de cualesquiera elementos suyos. en caso de que no contenga u n elemento más amplio que satisfaga I ) .. Sj no contiene ni el producto de teoría de conjuntos de A ni u n elemento producto en el sentido (booleano) que empleamos nosotros. y contiene precisamente. j / 2 ] ^^ ^^ producto de teoría de conjuntos de la sucesión A. al cual me referiré como «el ejemplo del semi-intervalo omitido».. y el complemento de teoría de conjuntos de cualquier elem e n t o ) : se observa fácilmente que. 21 http://psikolibro. . aún m á s : los productos de teoría de conjuntos de dos elementos cualesquiera. que satisfaga la condición I ) p a r a el elemento producto de A. en donde 6» = (O. digamos. }/2]. sean conjuntos. en el sentido (booleano) de nuestra definición. obvio que si añadimos a S. P e r o p u e d e verse que no ocurre así p o r medio de u n ejemplo. cada S h a b r í a de contener — d e l mismo modo que Si—• u n elemento producto (en el sentido de nuestra defin i c i ó n ) de cualquier A de S : pues. 1 ] . P o d r í a pensarse por u n m o m e n t o que.. Sj. tal como lo hemos definido: pues el intervalo vacío satisface de u n m o d o trivial la condición I ) .. s. Así pues. uno cualquiera de los intervalos b^ = (O. P e r o contiene. y el producto — o enc u e n t r o — ( i n t e r n o ) de teoría de conjuntos (también de A ) . a. y. es evidente que S^ no contiene semejante p r o d u c t o . a u n q u e todo 6„ satisface la condición I ) p a r a el elemento producto de A. Nuestro ejemplo principal. el elemento vacío p o d r í a cumplir siempre ese papel. además de los elementos de S^. asimismo. a) la sucesión decreciente A tal que a„ = (O. en cambio.com . que contenga. 62 ~ (O//16 ] ' ^^'^••< ^^ mayor de ellos será el elemento producto de A. contendrán un elemento p r o d u c t o de A en nuestro sentido. Así pues. y p o r ser el intervalo más amplio que la satisface. si bien no en el de teoría de conjuntos — a menos. s = (O. s = (O.. es el siguiente : S I es u n sistema de ciertos subintervalos semiabiertos del intervalo universal u = (O. que añadamos a Sj el semi-intervalo omitido.

del semi-intervalo omitido — q u e hemos dado más a r r i b a — puede demostrarse esta no r e d u n d a n c i a con la m á x i m a facilidad. en este caso..322 La lógica de la investif^ación científica Es posible definir ahora como sigue un «sistema admisilile S» y u n «campo boreliano de probabilidades S». mi formulación se hubiese acercado aún más a la de Kolmogorov. I I ) Se dice r-ie u n sistema admisible S es u n campo boreliano de probabilidades si y sólo si en S se encuentra u n elemento producto de cualquier sucesión decreciente (absoluta o r e l a t i v a m e n t e ) de elementos de S. Valiéndose del ejemplo. en Acta Mathematica Acad. de modo que ab sea vacío»: con ello. que A = a^. a^. si y sólo si S cu. «decrece con respecto a b » ) . 1955. P u e d e ponerse ahora de manifiesto que siempre que S sea un campo boreliano de probabilidades en el sentido de Kolmogorov. «y si p(o5. lím p{a„. a^b. 286-335: aun cunndo hace varios años que me había dado cuenta de que era menester relativizar el sistema de Kolmogorov. Hungariae 6. u n a sucesión decreciente cualquiera de elementos de S (decimos. y aunque había señalado en varias ocasiones algunas de la» ventajas matemáticas de un sistema relativizado. p o r tanto. o a m b a s . Scient. b). p{x). RÉNTI «On a New Axiomatic Theory of Probabilily». pero no es necesaria esta condición. dicho de otro m o d o . Podría haber añadido. I ) Se dice que u n sistema S que satisface los postulados 2 a 4 es u n sistema admisible. De estas dos definiciones. págs.-nple — a d e m á s de nuestro conjunto de postulados— la siguiente oondirión definitoria: Sea f)A = a^h. es decir. Quiero señalar aquí que me ha alentado mucho la lectura del interesantísimo trabajo de A.entos de S. . son i n d e p e n d i e n t e s — para sistemas infinitos. la I ) corresponde exactamente al llamado «axioma de continuidad» de Kolmogorov. y.. las condiciones mencionadas no son r e d u n d a n t e s — o sea. haciéndola igual a l{x). y la probabilidad será una función de medida computablemente aditiva de los conjuntos que constituyen los elem. ab) y¿ O.. nolo mo he percatado de hasta que punto podría ser fértil dicha relativización gracias al trabajo de Rényi. nuestras definiciones tienen interés solamente en lo que se refiere a sistemas S que contengan un número infinito de elementos diferentes: estos sistemas infinitos p u e d e n satisfacer o no una condición definitoria. mientras que la I I ) desempeña en nuestro sistema u n p a p e l análogo a la definición kolmogoroviana de campos borelianos de p r o b a b i l i d a d . entonces.com .. o. Las definiciones de sistem^a admisible y de campo boreliano de probabilidades están estructuradas de tal modo que todos los sistemas S que satisfacen nuestros postulados y que contienen no más de u n número finito de elementos diferentes son sistemas admisibles y campos b o r e l i a n o s . . b) = p{a. si el elemento producto ah de esta sucesión pertenece a S ^^. Sj. también lo será en el sentido que aquí hemos definido. Todo lo que hay que hacer es definir la p r o b a b i l i d a d ..blogspot. en lo que se refiere a l ) •—dada en la forma indicada en la nota 13 a pie de p á g i n a — . o la otra.. http://psikolibro.

.Teoría formal de la probabilidad 323 a la longitud del intervalo x: entonces queda transgredida nuestra prim e r a definición I ) . que tiene a„ = (O. de modo que para la teoría de conjuntos a = s es verd a d e r a (pertenezca o n o a a S ) . i ^ ] Y (^1 1 ] ' 7 ' P ° ^ tanto. al cual es evidente que satisface : pues el semi-intervalo omitido.) es la longitud del intervalo c„. de modo que surge la necesidad de demostrarla si se quiere asentar la validez de la p r u e b a de la independencia del axiom a de Kolmogorov. Mas no ofrece dificultad demostrar tal c o m p a t a b i l i d a d si tenemos en cuenta nuestra demostración anterior de independencia —esto es.blogspot. la de nuestra p r o p i a definición valiéndonos del ejemplo Sj. . pero que esté basado en u n a sucesión C = Cj.. s = (0. y el hecho de que viole el axioma de Kolmogorov (con lo cual establece su i n d e p e n d e n c i a ) está estrechamente relacionado con aquel carácter anti-intuitivo : pues lo viola p o r ser lím p(c. Cj. P o d e m o s m o s t r a r ahora la independencia del axioma de Kolmogorov definiendo las probabilidades de los elementos de la sucesión C del modo que s i g u e : p(c„) = l{c„) + 1/2 = p{a„) en donde l(c„.. la compatibilidad de este ejemplo dista m u c h o de ser evidente.) = % ^ " ^ cuando p(c) = 0. con m a y o r precisión. la compatibilidad del p r i m e r sistema demuestra la del ú l t i m o . en la forma que le hemos dado no hace lo mismo con la independencia del «axioma de continuidad» de Kolmogorov. ^4 '^ 2 " ] . y a u n a con a = s tenemos lím p{a„) = ~ p(a).. No cabe duda de que cualquier ejemplo que demuestre la independencia del axioma de Kolmogorov ha de ser igualmente anti-intui- http://psikolibro. la no superfluencia— de nuestra p r i m e r a definición (al t r a n s g r e d i r l a ) . Y el ejemplo Sj viola la definición I I ) . . a) 7^ O : cf. 2 ' " ] .. aun cuando satisface (de u n modo vacío) la p r i m e r a . Así pues. a^. la nota 1 3 ) . y como al hacerse corresponder las dos sucesiones A y C podemos establecer una correspondencia biunívoca entre los elementos de S^ y S j . Si bien el p r i m e r o de estos ejemplos asienta la independencia — o .3/2]' 6*té en S o no. en su libro no logra p r e s e n t a r ninguna demostración de tal cosa. Debido al carácter mencionado. Esta definición es notablemente anti-intuitiva. a u n q u e Kolmogorov pretende que su «axioma de continuidad» es i n d e p e n d i e n t e . ya que lím p{a„) — j / ^ . la p r o b a b i l i d a d cero al intervalo (147 1 ] . definida p o r medio de c„ = (O. en lugar de estarlo en la sucesión A = a^.com . P e r o cabe reestructurar nuestra p r u e b a de independencia de suerte que se haga aplicable al axioma de Kolmogorov y a su planteamiento dentro de la teoría de c o n j u n t o s : lo cual p u e d e hacerse eligiendo — e n vez de nuestro S j — u n sistema S3 de intervalos exactamente como el Sj. es el único producto de teoría de conjimtos de A. E n este orden de cosas conviene mencionar que.. P u e s las probabilidades p(a„) y p(c„) de los dos ejemplos S^ y S3 coinciden. ya que — p o r e j e m p l o — asigna la probabilidad uno a cada u n o de los dos intervalos (O. se satisface el axioma de Kolmogorov (incluso si o m i t i m o s la condición p{a. mientras que el elemento p r o d u c t o de A (en S ) es p(a) ~ 0.

l ] y i t — (g + g ) = MM (en vez del punto Y'^). en lo esencial. el intervalo abierto g ~ {a. segi'in me parece. que sea exactamente como S^.blogspot. sobre la función que desempeñan estas definiciones. 3^] y que contenga.324 La lógica de la investigación científica tivo. Nuestras demostraciones de. que poseen sucesiones crecientes sin límites: asegura que toda sucesión decreciente tiene en S un producto. pero no en el sentido de Kolmogorov.Se ve fácilmente que S^ es un campo boreliano en nuestro sentido. en su lugar. en el que también esté omitido « = (a. I ) sirve para excluir sistemas tales conio el S. ya que no contiene el producto de teoría de conjuntos de A: luego nuestra definición permite una interpretación por un sistema de conjuntos que no sea un sistema boreliano. con g como elemento producto de A . http://psikolibro. y toda sucesión creciente una suma.independencia de I ) y I I ) arrojan alguna luz. Así pues. definimos ahora g ~ u — g = (}/2. con p(g) = |/2 ! ^Ig» arbitrariamente. Aun cuando todo campo boreliano de probabilidades en el sentido de Kolmogorov lo es también en el nuestro. Pues podemos construir un sistema. Y el papel de II) es el de excluir sistemas tales como el Sj. en una definición (booleana) de producto como la nuestra. y en el que el producto y el complemento no sean exactamente el producto y el complemento de teoría de conjuntos. nuestra definición es más amplia que la de Kolmogorov. Dicho de otra forma: la demostración de la independencia del axioma de Kolmogorov tendrá que emplear un ejemplo que se encuentre basado. ]^). en lugar de estarlo en una definición de teoría de conjuntos.com . de modo que su compatibilidad necesitará siemipre ser demostrada por un método parecido al nuestro. con objeto de asegurar que el producto (o límite) de una sucesión decreciente es adecuado desde el punto de vista de la teoría de la medida : el límite de las medidas ha de ser igual a la medida del límite.. S^. no ocurre a la inversa.

a) < p{aa. c). a) = p{c... 1 B2. a) = p{b. p{a. Al A2 A3 Bl B2 C 2... c) = p{b.. a) -f p{c..^ . b) .. enuncio de nuevo el postulado 2 y los seis axiomas operativos que citaremos en las demostraciones (los demás postulados se utilizarán sólo i m p l í c i t a m e n t e : incluso el postulado 2 se e m p l e a r á nada más que u n a vez. bc)p{b. b) ~> k = k + p(B. 1 6 http://psikolibro. si y sólo si . b).. las de i d e m p o t e a c i a . asociación y distribución.com . b).... entonces p{a. {{c){p{a. c)) .».d).. conmutación. p a r a «.» p(a. a).. Si a y b pertenecen a S. a) = p{d. Al leer los axiomas A3 y C debe tenerse en cuenta una relación que demostraré p r o n t o (véase la fórmula 2 3 ) : p{a. ..blogspot. « ( E a ) . e indicaré t a m b i é n de qué forma es deductible dentro de este sistema el álgebra booleana.». 1 2. «. ..<—>. a] = k^ (4) F < fc (5) O < /c < 1 (6) k 7^ p{a.. a) = k (3) p{{aa)a. así como una definición más sencilla de la p r o b a b i l i d a d absoluta . p{a.> pid.. «&» en substitución de «y».. Procedo a h o r a a realizar las deducciones. E n otro lugar se estudiará todo ello más a fondo.» en lugar de «existe en S u n a tal que . /)) = = 0 Abreviación b a s a d a en A3 Bl. a) = p{aa^ aa)p{a. a) < p{a. u n a doble flecha. P r i m e r a m e n t e .. Voy a moslrar cómo se obtienen las leyes de los extremos s u p e r i o r e inferior. b) (7) fe 7^ p{a. c). E m p l e a r é u n a flecha. (1) p{a.> p(E. c) < / > ( a . a ) = 1. y «(a) . c) = p{a. p{ab.». entonces . a) = p(b. «.. a) 7^ p{b. . B . en la demostración de 5 ) . p{ab..» r e m p l a z a n d o a «para todo a de S. b) es u n nú- {Ec){Ed)pia.b)^p{c.APÉNDICE *V. . b) = k (2) p({aa)a..». como abreviación de «si . Deducciones dentro de la teoría formal de la probabilidad Me p r o p o n g o dar en este apéndice las deducciones más i m p o r t a n tes del sistema de postulados que se h a expuesto en el apéndice * I V .. a) . 3 4 (y postulado 2) C. Postulado m e r o real.yí.

6) . aa) < fe fe = p{a{aaj. ab) = 1 p{aa. b) O < p{a. (26) O <p(a. ab) < p{a. 27. aa) < p{a. a(aa)) < fe fe = p{aa. (9) k ^ pia. 15 1. a{aa)) < p(a. en la página 328). a{aa))p{a. B l . b) (14) fe 7¿ p{a. b) < fe < 1 fe = p{aa. 15 18 1. h) = p{a. a) B2.com . 31 Esta es. b) = p(a. o) = fe = 1 (24) (25) (E6) (Ea) p(b. b) -^ k > p{a. a) = O Al 1. análoga a la B l . B2. be) < 1 16 B2. a)-A k (Ea) p(a. y las (23) y (25) ponen de manifiesto que ambos extremos son accesibles. 6) 5^ O . 8. 6) < fe < 1 (16) (17) (18) (19) (20) (21) O < p{a. Deduzcamos ahora la ley de conmutación. 1. b) = p(a. 6) 5^ O (23) p{a. pues. b) (15) p{a. 28 Esta es una forma de la «ley de redundancia» (Cf. Bl. 17.blogspot. 15 (29) p{ab.> fe = 1 12. b) (8) p{ah. 6) . hacen ver que las probabilidades tienen por extremos O y 1 . b) O = p(ab. b) < p{a. Bl. ab)p{a. 26 (27) p(ab. c) < p{h. o sea. 15 1. a{bc)) -= 1 23 33. 20 (22) (Ea) (E6) p(a. (33) (34) p{a{bc). 15 B2 30. Volvámonos ahora a la deducción de las leyes «algebraicas» (contrapuestas a las «métricas»). aa) = k'' fe = fe^ (Ea) (E6) p{a. 1 7.5 (13) O < p{a. a) = p{b.> (10) fe 5^ p{a.326 La lógica de la investigación científica Bb)p{B. 29+. b) O < p{a. 22 Al . resumidas en (16). llamada algunas veces «ley de tautología». 24 Con esto hemos estatuido todas las leyes de los extremos superior e inferior: las fórmulas (12) y (15). 6) .> (12) O <p{a. b) p(aa. b) 23. (28) 1 = p(ba. a las que ordinariamente se toman del álgebra booleana. la ley de idempotencia. 27. (30) (31) (32) 1 = p(ab. 15 http://psikolibro. 19 16. ba) < p(a.21. 14. a{bc)) = 1 p(bc.^ (11) fe = p(a. 9 5 11 12 13 C. ba) = -1 23. aa) = p{a. c) Esta es la segunda ley de monotonía.b} B2 Bl 7.

{bc){{ab)c)) = 1 p{a{bc). d) d) d) d) > > > > p{{ab)c. c) piba. d) > p{{ab)c. c) = p(ba. {ab)c) = 1 p{a{bc). (ab)c) p(bc. ad)p(a. p(a(bc).) 38. (49) (50) (51) p{a{h(cd)). 50. b(ad))p{b. d) p{a(bc). 59 60 (subst. c) > p(ba. d) H e aquí media ley de asociación. B 2 55.) 4 1 . d) = p{c.) 52. 15 44 a 47 Esta es u n a forma p r e l i m i n a r de la ley que b u s c a m o s . 40 58 (subst. B2 B2 42 (subst. c) p{ab. B2 37. B l . c{{ab)c)) = 1 p{c.Deducciones (35) (36) (37) (38) (39) (40) dentro de la teoría formal de la probabilidad 327 p(b.d) > p({ab)c. d) = p(cd. B l 51. 15.com . {ab)(cd)) = 1 p((o(6(cd))(a6). d({ab)c)) = 1 p{a. pero siempre que es posible evito e m p l e a r A2 y A 2 + . c) > p(ab. c) p((6a)6. con esto. 40 58. d) > p(a{b{cd)).blogspot. a{bc)) = 1 p{ba. d) 57.d) p(a{bc). B2 49. (52) (53) (54) (55) (56) (57) p{a{b{cd)). c) p(ab. cd) > p{ab. 61 Tenemos. B 2 53. cd) p({a{b{cd)))c. b{ad))p{b. B l . d{{ab)c)) = 1 = p{b. p(a{bc).) 2 3 . cd) = p{ab. B l 54. B l Tenemos así una especie de generalización débil de la p r i m e r a ley de m o n o t o n í a . c) = p{ab. B l . ad)p(a. de ella se sigue ( 6 2 ) en virtud de A 2 + (y de B 2 ) . piiab)c. {ab)c) = 1 35 (subst.) 48 (subst. la forma completa de la ley de asociación p a r a http://psikolibro. 39 Con lo cual tenemos ya la ley de conmutación para el p r i m e r argum e n t o ( p a r a extenderla al segundo tendríamos que emplear A 2 ) . (41) (42) (43) (44) (45) (46) (47) (48) p{ab. {ab)c) = p{bc. c({ab)c))p{c. 27 42 (subst. cd) p{a{b(cd)). (62) p({ab)c. B l 38 (subst. Dediquémonos ahora a la deducción de la ley de asociación. B2 40. d) p{a{b{cd)).56 y ésta es la segunda mitad de dicha ley. 27. {ab)c) p{b. d{{ab)c)) p(a.) 43. be) = p{ab.). c) 34. p({bc)a. que h e m o s deducido a p a r t i r de (23) sin más que e m p l e a r las dos leyes de monotonía ( B l y 2 7 ) y B 2 . (ab)c) = p{b. d) d) d) d) 57. B2 36. d) d) 40. p{b{ca). d) > p{{ab)c. d) = p(a{bc). p{b{ca). 15 35. (58) (59) (60) (61) p{{bc)a. p((ab)c.

p{cb.328 La lógica de la investigación científica el p r i m e r argumeuto (véase. (34') (E6)(a) p(«. por substitución. 6). b)^ O <--> p{c. 29 Que es u n a generalización de la forma incondicionada de C. c) T e n i e n d o en cuenta (69) p{cb. 70. C. b) 7. bd) Multif)licando p o r p{h. c). c) + p(cb. que es u n a generalización de ( 6 5 ) . c) = p(h. c). b) p{a. de (28') : (32') p(5.c) =p(a. b) + p{c. cuya forma más general es (29+) p(b. c ) = p ( c . c) + p{üb. al comienzo del apéndice * I V ) . c) = p{c. B l . b) . 63 Hemos obtenido una forma no condicional del principio de complementación. (31') p{a. que voy ahora a generalizar. 66 64 65 p{ab. 23 . B2. b) =. bd) = p{c. d). c) . bb) == 1 3 1 ' 32'. b) = p(a. 63 67 podemos escribir (68) más sucintamente. La ley correspondiente al segundo argumento p u e d e obtenerse aplicando A2 (si se aplica B2 dos veces a cada m i e m b r o de (62) se llega ú n i c a m e n t e a vina forma condicional cuyo antecedente es (íp{bc. d) = p{cb. p o r analogía con ( 6 4 ) : (70) p{ab. (67) obtenemos B 2 . a partir de (30) obtenemos. b) + p{a. 40 A éstas podemos añadir la ley de idempotencia para el segundo argumento: (30') p{ab. Por substitución llegamos a (68) p{ab. 7. c) ~.blogspot. o sea. aíi) 28 Esto nos consigue. c). Apliquemos ahora (40). la fórmula ( g ) . b) = p{c. con lo que obtenemos (29') p{ab. de la fórmula (64) ^. C (y seré u n poco más conciso en mis deducciones de ahora en a d e l a n t e ) . por tanto. 40 Se trata de otra forma de la ley de redundancia.com . 25. d) + p{db. b) + p{ci. aá) = 1 30 y. C. 2 3 . d) 5^ O —^ » ) . 2 3 . (63) (64) p{B.c) 64. b) = 1 p{a. bb) = p(fl. y que «a» no aparece en su segundo m i e m b r o . podemos colocar «c» en lugar de «a» y a f i r m a r : (65) (66) p{a. 68. Teniendo en cuenta que (64) está incondicionado. bd) + p{E. y por tanto p{ab. c) = p{b. d). c) + p{c. (33') p(a. 1 33' http://psikolibro. b) _ 29. ^ Para deducir (70) necesitamos la fórmula (29) en la forma siguiente: p{cb. d) + p{ib. bd) + p{c. c) -1" p{ab. c) = l ^ p ( a 5 . 69. análogamente. asimismo. C Tenemos. Voy a ocuparme ahora de generalizar el axioma de complementación. b) = 1 + p(b. 29' Además.p{a.

d) = p{{{ab)a)c.a) = 1 ^ 34' Véase también (25).Deducciones (71) (72) (73) (74) dentro de la teoría formal de la probabilidad 329 p{aa. aa) = p{a. con lo que t e n e m o s : (86) p ( a 5c. que es u n a generalización de ( 3 2 ) y (62): (82) (83) (84) p(a{bc). 2 3 . d) 79 80.p{aa. b) — 1 -{. 84 Henos. (75) p{a) = p{a.b) = p{ad. 40 78. d) + p(ac. ad) — p ( b c . (bc)d)p{bc.p(c. b) = p{B. 40 H e m o s llegado. al cual p r o p o n go l l a m a r «lema de distribución». c) + p{b. tan d e s u s a d a . 7 1 . 73 p{aa. 32 64 72. d) 79 (subst. d) — p{a{hc). b) pi(aa. 83.p{aa. c) = p ( o . que p u e d e aplicarse al p r i m e r m i e m b r o de la fórmula siguiente. efectivamente. ad) -f. c) -f. 40 76 77. c) — p{ab. d) = p{a. B 2 . Vamos a deducir ahora la ley de distribución : puede obtenerse a p a r t i r de ( 7 9 ) . d) == p((i6 M. c) /?(a5. con u n a forma de la p r i m e r a ley de distribución. d) p\{{aa)h)c. (81) y un lema m u y sencillo. d) = p{ah. 64 P u e d e verse fácilmente q u e se trata de u n a forma de dicha ley si se recuerda que en nuestro sistema «ab» significa lo mismo que «a + b» en el sentido booleano. c) — p{b. bb) . 62. 85. ad) = p{b. Deducimos luego la ley general de a d i c i ó n : (76) (77) (78) (79) p{ab. c) — p{ab. b) =¿ jp(oa. d) 8 1 . b) -).blogspot. c) = p{a. 6) = 1 = p(mi. c) + p{ab. b) + p{b. d) Este es el «lema de distribución». d) = p{ah. c) = p{a. procedamos a generalizarla aún más. b) + pida. í>) -f. c) — p{db. d) —p{{ab){ac). 40 82. 74. b) p(aa. c) piab. c) + p{c. a una generalización de ( 7 9 ) . http://psikolibro. b) De este m o d o se establece que podemos satisfacer la condición del p o s t u l a d o P A si hacemos b = aa. d) 4.p{c. ad) p{a be. d) = p{a{ab). c) 70. c) + p{c. de acuerdo con ello. PA esto es. 76.p(B. Merece la p e n a mencionar que ( 7 9 ) tiene la forma u s u a l : es incondicionada y carece de la p a r t e « + p{c. u n a definición de p r o b a b i l i d a d absoluta en u n a forma m á s manejable. b) = p{a. B 2 . pues. 62 (85) p{ab ac. 32 B 2 . b) 70 40. y obtenemos. ( 8 4 ) . (35') ^ (Ea)p(a. da) = p{a bb) = p{a. cd)p{c. d) p{a{bc).c) = 1 — p ( o . c) p{ab.com . d) = p{{ab){ac). (80) (81) p{bc. Las fórmulas (31') a (35') no pertenecen o ios teoremas de los siitemcu al u$o.) P o d e m o s aplicar el «lema de distribución» a esta ú l t i m a fórmula y a ( 8 1 ) . d) = p({aa){bc).p{ac. 64. c ) » .

) 64 Y. c) 40.> _ p(ü.> p(y. 90 que es la ley de idempotencia de la suma booleana.91 p ( T 6 c. A2 95.> p{a. que muestran la c o m p a t i b i l i d a d de nuestro sistema con la fórmula siguiente.blogspot. c) . en consecuencia. 75 La ú l t i m a puede escribirse también : (97) p{b) ^ O . b) 30. A p a r t i r de ( 8 7 ) obtenemos: (95) (96) p(a. az) .com . 89. c) = p{b. c) = p(a. Y es posible cerciorarse de que ésta es legítima. B 2 . c) = p{b. c) = p(fE. p{a.p{b. c) Llegamos así a (88) pü^b SF. 40 Puede advertirse que (89) (90) p(ab. z) {{x)p(a. m e d i a n t e los ejemplos que hemos dado en el apéndice anterior.> p{ay. 87. c) = p{í^. c) 68 (subst. 40. y que nuestro cálculo es una generalización del cálculo acostumbrado. x)) . c) = p{ab. d) = p{a Tí. b) = p{ab)lp{b) 96 Esta ú l t i m a fórmula hace patente que nuestro concepto generalizado de p r o b a b i l i d a d relativa coincide — p a r a p(b) ^ O— con el usual. d) = p{a Te. Sustituyendo en (40) los complementos de a y fe. b7c). 89. x)) . c). c) . A2 http://psikolibro.p(y. p a r e m o s mientes en que (98) (99) Hx}p{a. hallamos (93) p^b. x) = p(b. pero es válida en sus interpretaciones infinitas n o r m a l e s ) . (E) (E«)(Efc)(Ec) p{a. (91) (92) p ^ c. 90 q u e es la ley de conmutación p a r a la suma booleana. *IV. p(a.. c) = p{a. 86. d) 62. 6) = 1 y p(a. Del m i s m o modo obtenemos (94) p ( T a . d) Esta es la ley de asociación p a r a la suma booleana. b)p{b) = p{ab) 87. bz) B2 98.330 (87) La lógica de la investigación p ( 5 Ta. b) = p{a. x) =-. z) == p{by. b) = p{a. 40 90. be) = O (que no tiene validez en m u c h a s interpretaciones finitas de nuestro S. científica B 2 74 ac)p{a. P a r a demostrar que S ha de ser u n álgebra booleana en toda interpretación compatible (o c o h e r e n t e ) .

com . págs. 100. el sistema formado p o r ( A ) a ( D 2 ) y ( I ) a ( V I ) es u n sistema axiomático del álgebra booleana perfectamente conocido. z ) = p{b. a y b. y) 99. entonces a pertenece a S (postulado 4 ) a + b= b + a 9 3 . x) = p{b. D I ' 90. x) & p{c. Transactions Am. x) = p(b. y) = p{bd. y que en tal substitución no cambia el valor veritativo de aquélla . A2. y es sabido que de él son deductibles todas las fórmulas válidas de dicho álgebra.blogspot. ya que es posible que p{a. x) = p(d. D 2 ab + aB = a 88. 35. A la vista de este resultado. Soc. z ) = O (tal sería el caso. o. P o d e m o s introducir t a m b i é n u n a segunda definición: (D2) (D3) (I) (II) (III) (IV) (V) (VI) (VII) o = 6 + c <—> a =Tc Obtenemos. B 2 Valiéndose de ( 9 0 ) . x) p a r a t o d o x p e r t e n e c i e n t e a S. entonces a + b pertenece a S (postulado 3. 74. del modo siguiente : (DI) (A) (B) (C) (D) a = b <—> {x)p(a. 274-304 Kl sislema formudo por (I) a (IV) es cl «cuarto conjunto» de Huntington. que la condición (*) garantiza la equivalencia en la sustitución de o y 6. " Cf. D 2 (Eo)(E6) aj^b 25.Deducciones dentro de la teoría formal de la probabilidad 331 Es digno de notarse que ( 9 9 ) necesita A2 : no se sigue de 98. dicho de otro m o d o . D2 (a ^ 6) + c = o + ( 6 + c) 92. p o r e j e m p l o . x) = a = a a= b -> b -= a (a = & 6 = c) . 90. es posible sustituir algunas o todas las apariciones de los n o m b r e s del elemento b en cualquier fórmula bien formada del cálculo p o r u n n o m b r e cualquiera del elemento a. (100) {{x)(p(a. entonces. si fuese a = z T^ XX). V. a = be <—> a = 5 + c Si a y 6 pertenecen a S. p u e d e ponerse ahora de manifiesto con toda facilidad que siempre que se satisface la condición (*) p(a. 1933. ( 1 0 0 ) y A2. 1 0 0 ) . D2. Si a pertenece a S. D I Ahora bien. 40 y B 2 . Math. que se debe a H u n t i n g t o n ^ . E. podemos definir la equivalencia booleana de dos elementos.> p{b. D2 a + a = a 94. descrito http://psikolibro. 90. x))) -> p{ac. HUNTINGTON.x) Y de esta definición llegamos i n m e d i a t a m e n t e a las fórmulas a = c a ~b-> a p u e d e r e m p l a z a r a 6 en algunos o en todos los lugares de u n a fórmula cualquiera sin que tal cosa afecte a su valor veritativo.

http://psikolibro.blogspot. La íórnaula (V) es superfina. aa) = 1 Es decir. del mismo voluine. Más en especial. 314 y 3 3 0 — . de 1948. la fórmula ( E ) en las págs. que dos proposiciones contradictorias entrañan cualquier otra. aa) =^ 2. y dado que cabe i n t e r p r e t a r éste como una lógica deductiva. 35.b a > b <—> p{a. La fórmula inversa de ( + ) . definible p o r (D4) a > b <—> ab = b.p[(i. pero no tiene validez. b) = 1 es u n a fórmula i m p o r t a n t e ^. tales como . en la nota anterior 1. desde luego. la nota *2 del apartado 23 y mi réplica a Jeffreys en Mind 52. y en esta misn\a se encuentran los (A) a (D) y (/J3). üb) =.^s '>+' a ^. p o d e m o s a d m i t i r que «a > 6». 557 y sig. b) = 1 —> a > fc» no debe ser demostrable. en interpretación lógica.. y p u e d e demostrarse fácilmente que (+) Esta que mas ciso a > b -> p{a. «p(a. su teorema 4 es contradictorio. en su interpretación lógica. págs.i.a. asimismo... en interpretación lógica. 47 y siguientes). 1 en la pág. pero el 4 (y otros muchos) hacen ver que su sistema sigue siendo incompatible (aunque ha reconocido en dicha cd. por ejemplo. b) -\. f>) = = 1» debe i n t e r p r e t a r s e como «al menos casi s e g u r o » . Jeffreys ha mejorado a este respecto la formulación del teorema 2. b) (cf. aun cuando también tenemos p[a -{. es una generalización legitima de la lógica deductiva. p o r tanto.com . o. en la mayoría de los siste—supuesto que sean c o m p a t i b l e s — . ab) T^ O <—-> p{a. no obstante tal cosa. pero en cuanto se acepta.p(a. * Véanse las fórmulas 31' y sigs.2. nuestro axioma C ) . o sea.332 La lógica de la investigación científica P o r tanto. " II. 1943. «Convention 3». como hacen ver nuestros ejemplos segundo y tercero de la demostración de c o m p a t i b i l i d a d —cf. P a r a que sea válida es preadmitir * p[a. ya que se le afirma sin una condición semejante a nuestra « p ( 6 ) 7 ^ 0 » . § 1. «p(a. cf. podemos afirmar que el cálculo de probabilidades. como «a p o r lo menos casi se sigue de 6». S es un álgebra b o o l e a n a . ad) -\." ed. 2K0. pág. la propone en su Theory of Pi-obahilily. p r o p u e s t a p o r muchos autores. como Huntington hizo ver en las págs. «a se sigue de í*» (o «6 e n t r a ñ a < " ' ) . &) ~ p{a. En la 2. Jeffreys. no h a n de aseverarse incondicionaliacnte en u n sistema fórmulas tales como p{a + a. Pero en nuestro sistema existen otras equivalencias válidas. signifique. También asume la (VII).

hay otros modos —y mejores— de interpretar la relación existente entre un enunciado de probabilidad primario y uno secundario.com . que los sistemas acostumbrados de la teoría de la probabilidad se caracterizan de un modo erróneo cuando se los llama generalizaciones de la lógica: son formalmente inadecuados para este fin. ya que ni siquiera entrañan el álgebra booleana.xy> en lugar de «x es necesario (en el sentido de. densos o continuos). a ) = 1». punto *13 de la «tercera nota»). podemos hacerlo de muchas maneras: por ejemplo. esquemáticamente: si escribimos « 1. y «h» en vez de «/)(«. por ejemplo.> I. a) = 1») = 1» hemos conseguido tener enunciados probabilitarios (secundarios) acerca de enunciados probabilitarios (primarios). y.o .blogspot.) http://psikolibro. en realidad. podemos escribir algo parecido a ha -> I. en los que p{a. a) = 1». mas puesto que esto último quiere decir algo así como I. Parece estar bastante claro.«p{h. pues. (Ciertas interpretaciones nos impedirán que los tratemos como si perteneciesen al mismo nivel lingüístico. h) = 1» . fe) no está definido más que cuando p(fe) 5^ 0. ya sean discretos.Deducciones dentro de la teoría formal de la probabilidad 333 Ninguna de ellas puede cumplirse en los sistemas al uso. Pero. o incluso al mismo lenguaje. c5) ?^ O» —como se acaba de indicar—• o bien definir «a es lógicamente necesario» por «p(a. Incluso el prolílema de si un enunciado necesario es necesariamente necesario tiene su lugar natural en la teoría probabilitaria.«p{«p{a. cabe definir «a implica necesariamente fe» por medio de «p(fe. El carácter formal de nuestro sistema hace posible interpretarlo. demostrable)». o como un sistema de lógica modal. que desempeña un papel muy importante en la teoría de la probabilidad (como se muestra en el apéndice *IX. como una lógica preposicional polivalente (con cuantos valores nos plazca elegir. ya que se encuentra unido estrechamente a la relación entre los enunciados probabilitarios primarios y secundarios. lo cual cabe considerar que significa : 1 a entraña qvie a es necesariamente necesario. a) = 1». «p(a. como es natural.

de suerte que la densidad media de ellas es constante. éstas no pueden determinar si existe o no otra fórmula mejor. Pretendo indicar brevemente en este apéndice algunos de los problemas generales que dicha caracterización puede ayudar a resolver.blogspot. pero. asimismo. y. sino solamente las de una regularidad concreto que se haya dado o propuesto. 1) Se supone que la distribución de velocidades entre las moléculas de un gas en equilibrio es (muy aproximadamente) aleatoria. y que es menester interpretarlo como nuestra falta de conocimiento del orden vigente —si es que lo hay—. También es aleatoria la caída de lluvia los domingos: en plazos muy dilatados. como veremos más adelante. y de todos los grados intermedios entre estos extremos). aunque es posible rechazar esta fórmula teniendo en cuenta las contrastaciones a que se la han sometido. cada día de la semana recibe iguales cantidades de lluvia. Pero. 4) En estas circunstancias. o si cierta fórmula dada para predecir la l