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Ensayo Antígona

Javier Alejandro Castillo Oñatt / 17.087.317 -3

Una de las grandes historias contada por la mitología griega es la de Antígona. La historia
principalmente la lucha de la protagonista Antígona por lograr el entierro humanitario de su hermano
Polinices, quien por luchar y morir tratando de conseguir el trono de Tebas, fue condenado por Creonte,
rey de Tebas en el momento, a que su cuerpo fuese arrojado a las afueras de la ciudad ser devorado por
las bestias salvajes.

Principalmente trabajaremos con el texto de Sófocles, pero el análisis correspondiente al curso no


trata propiamente de la historia contada en la obra, sino de su análisis en contraste con la visión griega de
la época sobre la concepción del concepto de ser humano, como a través del estilo literal de la tragedia
griega se nos revela que el hombre en cierto punto de la historia cambia completamente de posición
jerárquica respecto a su lugar en el mundo, con los dioses y con la naturaleza.

1. En cierta especifica parte de la obra1, Sófocles realiza una caracterización del ser
humano(anthrópos) nombrando como de forma imponente este se desenvuelve en el mundo, resaltando
las facultades con las cuales se hace superior a las feroces fuerzas naturales. Lo tilda del ser más
terrible(deinos), más respetado, que nada es más impresionante que el ser humano y sus capacidades. Es
aquel quien cruza los poderosos océanos, quien caza a las bestias y las domina, también el autodidacta
que aprendió el lenguaje por si mismo, así como la ingeniería para modificar el ambiente y utilizar sus
recursos. La cualidad especifica del hombre, que lo separa del resto de la creación es su capacidad de ser
autocreación, es decir, de definirse a si mismo, característica propia de el ya que el resto de las terribles
cosas de la naturaleza se rigen por propiedades inherentes en ellas, las cuales no pueden modificar ni
cuestionar.

La descripción de Sófocles es, en cierto punto de vista, polémica con respecto a la concepción
griega del ser humano que se tenia hace un par de décadas atrás, en la cual el ser humano es parte de la
naturaleza, este se rige bajo las leyes de la naturaleza y así mismo bajo las leyes divinas. El ser humano
era simplemente un ser natural el cual actuaba bajo las capacidades que se le habían otorgado por los
dioses, prácticamente sin voluntad. Una obra importante representante de esta era en la cual se ve
claramente el contraste es “Prometeo Encadenado” de Esquilo, en la cual se habla claramente de la
historia de Prometeo, el dios condenado por compartir el “fuego” de los dioses con los humanos.

1
Sófocles, Antígona. Estásimo (versos 332-375)
2. La visión de Sófocles en concordancia con la visión de otros filósofos de la época, a quienes
llamaron los Sofistas, logró desligar al hombre de este sometimiento a la naturaleza y los dioses. Ahora el
ser humano era dueño de su propia vida, estaba en facultad de establecerse a si mismo las normas de
convivencia, de autorregularse. De este modo las ciudades(polis) pasaron a representar la civilización,
un importante logro humano el cual es la convivencia organizada bajo normas las cuales eran
establecidas por los mismos habitantes de las ciudades, las que en cierto modo mezclaban las leyes
civiles con las leyes divinas. Dentro de las ciudades, los ciudadanos alcanzaban el esplendor de la
humanidad, con una política organizada, un sistema democrático, todo dentro de los limites de la ciudad.

Desde cierto punto de vista, el sistema era algo elitista, pues quienes no fuesen ciudadanos, no se
consideraban humanos plenamente, pues estos, no contaban con las facultades para la auto-regulación, y
eran prácticamente como bárbaros.

3. En cuanto estas capacidades asombrosas del ser humano descritas por Sófocles, su
terribilidad(deinótes) en cuanto a alcance casi sin limites de auto dictarse las normas y establecerse sus
propios parámetros de convivencia, así mismo de como conocer, modificar y dominar su ambiente; el
autor establece que, aunque increíbles y admirables estas facultades, no son ilimitadas, no abarcan todo
lo habido y por haber en este mundo sino que tienen ciertos limites, 3 en especifico son posibles de
distinguir en el extracto analizado de la obra.

En primer lugar se destaca la muerte, el Hades, un freno del cual no tendrá escapatoria. A este ser
humano, que no deja de enseñarse, que no para que idear nuevos ingenios en como modificar su
ambiente, en como demostrar y superar su propia terribilidad, todo esto y aun así, encuentra su contraste
absoluto en la muerte, punto en el cual detiene su auto-creación y se somete a este trágico destino.

En segundo lugar, esta la naturaleza de la auto-definición, esta libertad de uso y decisión a la que
están expuestas las propias capacidades del ser humano. Tanto así como puede definirse las normas y las
leyes civiles, también puede elegir no seguirlas. En cierto modo podríamos decir que se desliga del ser
ciudadano al elegir no seguir las mismas normas, y por lo tanto del ser un humano propiamente pleno, un
camino del mal que lo llevaría a “deshumanizarse”. Es esta posibilidad del bien o el mal la cual limita la
terribilidad, en cuanto a esta siendo una cualidad propia de un ser humano pleno, un ciudadano.

Finalmente, uno de los últimos limites mencionados en el fragmento se refiere a la justicia divina,
las leyes de los diosas, las cuales obliga por juramento. Por mas que el ser humano con su terribilidad se
haya desligado de la voluntad de los dioses, no quiere decir que se desligue de su palabra. Para la Grecia
antigua, las leyes divinas, arraigadas a su cultura, establecen por tradición la conducta y costumbres del
pueblo. Estas pasan a ser parte de las leyes instituidas en la Polis por los mismo ciudadanos, y se deben
seguir como tales a fin de ser un ciudadano y ser humano pleno.

4. Dada la capacidad del ser humano del auto-definirse, de poder establecer sus propias normas de
convivencia y establecer parámetros de conducta y acción, surge simultáneamente la necesidad por ello,
es decir, prácticamente un instinto por establecer normas y poner en practica la auto-regulación, las
llamadas pasiones instituyentes(astynómous orgás). De estas surgen la necesidad de organización
respecto a la vida en comunidad, son las que llevan al ser humano a establecer normas en la que lo
individuos puedan vivir en cierto equilibrio en cuanto a sus costumbres, comportamiento y necesidades.
Las leyes que surgen de estas pasiones, junto con la democracia ciudadana, son los logros mismos de la
necesidad de auto-regulación del ser humano.

5. Uno de los conceptos mas contrastantes que entrego Sófocles en cuanto a la concepción griega
del ser humano, es que este es capaz de enseñarse a si mismo(edidáxato), pues antes se daba por hecho
que toda facultad, física o cognitiva, era obra y don de los mismos dioses. Con la visión sofista el ser
humano paso a ser autodidacta, dueño de su propio actuar y como ordenarlo. En cuanto a la vida en
comunidad, este ordenamiento del actuar no podía ser individual, debía llevarse a consenso y establecer
algún tipo de código de normas que lograse que cada individuo y así mismo la comunidad, como seres
humanos plenos, lograran ejercer sus propias pasiones instituyentes, su propia auto-regulación. De este
modo con este código de normas conjuntamente con la justicia dada por ley divina logro la creación de la
Polis con un sistema democrático en el cual todo habitante e instaurador de sus normas, es un ciudadano
y un humano pleno.

6. Ahora si comparamos los elementos que conforman esta democracia mas pura y primitiva, con
los que forman nuestro sistema político actual, el cual tiende a ser un tipo de democracia modificada,
podemos encontrar así diversas analogías, adaptaciones tal vez de los elementos de la democracia griega.
Uno de los elementos mas intrigantes a comparar seria la “justicia de los dioses garantizada por
juramento”(theôn énorkon díkan), la cual hoy en día se vería representada en diversos elementos que
convergen en la practica en lo que es la moral y las buenas costumbres en los códigos legales de un país.
Pues estos códigos de comportamiento vienen principalmente influenciados por las costumbres de los
pueblos quienes establecieron los países, y así mismo, estas costumbres vienen influenciadas por las
regiones originarias de estos pueblos. El cumplimiento de los códigos de conducta que propone una
religión, generalmente nos ofrecen un camino hacia algo bueno, una buena vida, una mejor vida en
comunidad, la paz interior, la salvación, en fin, lo que se podría llamar la “justicia de los dioses
garantizada por juramento”, en este caso podríamos decir que es garantizada por cumplimiento.

7. Siguiendo con la comparativa, otro de los conceptos de los cuales seria interesante encontrar
analogía son los de sublime ciudadano(hypsípolis) y anti-ciudadano(ápolis). Si bien, ya el concepto de
ciudadano no es tan absoluto en términos de que el seguir o no las normas establecidas decide tu nivel de
humanidad, aun los conceptos de bien y mal siguen vigentes en cuanto al comportamiento y
cumplimiento de las leyes. El bien y el mal se definen de manera cultural, pero aun así de manera
ambigua, en el trato comunitario en cuanto a no herir a otra persona ni dificultar su vivir, así como no
robar, dado que la organización de las actuales sociedades se basan en torno a la economía y los bienes.
Para los términos que estamos analizando, diría, en mi opinión, que hoy en día tienen su lugar en
el cumplimiento o no de los códigos legales. En cuanto a los anti-ciudadanos de la Grecia antigua, hoy
podríamos adaptarlos a quienes no cumplen la ley y se ven castigados por ello, limitando sus facultades
cívicas, los delincuentes e inadaptados que por su comportamiento son sancionados. Los sublimes
ciudadanos, serian aquellos que no solo cumplen correctamente los códigos legales, sino también quien
los hacen cumplir en la comunidad, y están ligados a la organización y regulación de esta, es decir,
quienes ocupan cargos políticos, quienes son elegidos para velar por la estabilidad de la comunidad,
también así como la policía asignada para velar por el cumplimiento de las normas directamente en la
ciudadanía.

8. Hoy en día es muy complicado hablar de una comunidad humana homogénea, de establecer
globalmente las condiciones de ciudadanía, dado que la cultura esta demasiado diversificada, pues hay
muchos países con sus propios códigos legales y de costumbres, no todos basados en las mismas
religiones o creencias. Por otro lado, dados los avances tecnológicos de nuestra era, la comunicación
entre distintas culturas y entre personas en lugares muy distantes, se da con mayor facilidad y rapidez; se
habla de un mundo globalizado, en la cual todos forman parte de una comunidad humana global que
busca el bien común. Sin embargo, aun quedan muchos aspectos que corregir para llegar a un punto tal
utópico de civilización.

El hecho es que las sociedades hoy en día buscan, mas que un bien común humanitario, buscan un
bien común monetario, el cual pueda asegurar el subsistir básico a cada persona, es decir, no se busca la
plenitud humana, se busca la sobrevivencia. En mi opinión, para lograr una unificación de intereses, en
pos de crear una comunidad de humanos plenos, se deben dejar de lado los intereses económicos y las
diferencias religiosas, se debe llegar a un consenso en cuanto mejorar la calidad de vida, no alargarla. A
fin de cuentas no hay una solución definitiva, dado que los recursos son limitados y la población sigue
creciendo, la actitud económica actual tal vez sea una solución temporal mientras se espera que el avance
tecnológico permita a la comunidad humana algún día lograr una existencia estable y pacifica.

9. Uno de los últimos conceptos que hemos de analizar y comparar con su equivalente actual, es el
de hýbris(desmesura, soberbia, el no cumplimiento de las normas establecidas). Este concepto trataría de
las acciones que llevarían a la anti-ciudadanía, una especie entremezclada entre pecado y delito. Si bien,
hoy en día la religión no tiene tanta influencia como lo tenia en la fundación de nuestros pueblos, sus
principios de bondad y empatía comunitaria se mantienen atados a las costumbres de un pueblo. La
hýbris hoy en día podría bien ser una falta a estos principios, por ejemplo el egoísmo, la soberbia, el no
interés por la vida comunitaria ni por el ayudar a los menos afortunados o el herir en alguna manera a
otra persona. Por otro lado, también se podría interpretar como la falta a los códigos legales de un país,
acciones que le restarían facultades como ciudadano, como lo seria robar, conducir en estado de
ebriedad, evadir impuestos, en fin, la falta textual a las leyes.

Podría darse en ciertas situaciones que se entre en conflicto, es decir, que al cumplir un principio
de costumbre o bondad se deba faltar a alguna ley. Seria difícil inclinar el concepto de hýbris a uno u otro
bando, pero viéndolo desde un punto de vista como las acciones que alejan de la plenitud como ser
humano, lo consideraría hoy en día como lo que se conocen como pecados o malas acciones.

Las grandes historias griegas, gracias a su estilo literal, nos ayudan a entender de mejor manera el
surgimiento de muchos de los conceptos que hoy son fundamentales para la sociedad, como lo son la
democracia y los asentamientos humanos organizados por leyes y normas. También como el ser humano,
dando cuenta de sus propias facultades y posibilidades, puede avanzar mas allá hacia la civilización y el
avance en comunidad.