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1

Dr. José De vinatea De CárDenas
primer trasplante De
pánCreas – riñón en el perú
DESHUMANIZACIÓN
DE LA MEDICINA
Dr. Wilfredo González
CASOS CLÍNICOS
ANGIOLOGÍA y
CIrUGÍA
VASCULAr
Dr. Fernando Bautista
SÍNDrOME
COrONArIO
AGUDO
Dr. Armando Godoy
ASpErGILOSIS
rENAL
Dr. Diógenes Valderrama
armando arteaga arquitectura de hospitales hernán cavalié crónica de cora
cora, edgar asencios imágenes del presbítero maestro, fernando de szyszlo, álvarez
blas, ostolaza, miyagui en galería pictórica almenara, teóflo gutiérrez cuento.
ENTREVISTA: Dr. Hernán Cavalié, César Nureña
Nº 5/ Enero de 2010
Revista del Cuerpo Médico
2
3
4
Nº 5/ Enero de 2010
Revista del Cuerpo Médico
lmenara
Director Dr. Hernán Cavalié Cabrera. Consejo Editorial Dr. luis Deza bringas,
Dr. bernarDo Cano, Dr. Cristian MiranDa. Editor teófilo gutiérrez. Secretaria
Pilar DelgaDo. Entrevista César nureña. fotografía eDgar asenCios, oMar
leDesMa. Diseño aliCia santos. Caricatura y dibujos eDMer Montes. Colaboradores
Dr. WilfreDo gonzález, Dr. fernanDo bautista, Dr. arManDo goDoy, Dr. Diógenes
valDerraMa, arq. arManDo arteaga, fernanDo De szyszlo, josé álvarez blas,
Carlos alberto ostolaza, jorge Miyagui.

Es una publicación del
Cuerpo Médico del Hospital
Guillermo Almenara
Av. Grau 800 - La Victoria, Lima.
Teléfono: 3242983 -4008-4009-4135
Hecho el Depósito Legal en la Biblioteca
Nacional del Perú Nº 2009-11256
Edición y Producción:
Hipocampo Editores - Telf.: 4731946
Jr. Agustín de Jáuregui 748 - La Victoria
www.hipocampoeditores.com
CONTENIDO
EDITORIAL. NO HAy quINTO MALO 5 Dr. Hernán Cavalié
DEsHuMANIzACIóN DE LA MEDICINA 7 Dr. Wilfredo E. González
ANGIOLOGíA y CIRuGíA VAsCuLAR 11 Dr. Fernando Bautista sánchez
síNDROME CORONARIO AGuDO 15 Dr. Armando Lionel Godoy Palomino
AsPERGILOsIs RENAL EN PACIENTE INMuNOCOMPETENTE 21 Dr. Diógenes Valderrama
PRIMER TRAsPLANTE DE PáNCREAs-RIñóN 27 Dr. Luis Cavalié Cabrera, César Nureña Pizarro
ARquITECTuRA DE HOsPITALEs EN EL PERú 41 Arq. Armando Arteaga
CRóNICA CIELO AñIL DE CORA CORA 47 Dr. Hernán Cavalié Cabrera
PORTAFOLIO. PREsBíTERO MAEsTRO 57 Edgar Asencios
DIsFRAz DE VIEJO. CuENTO 64 Teófilo Guitérrez
GALERíA ALMENARA 66 Fernando De szyszlo, José álvarez Blas,
Carlos Alberto Ostolaza, Jorge Miyagui.
5
no haY
quinto malo
C
uando hace dos años asumimos la
dirección de la revista del cuerpo
médico, nuestro norte fue diseñar
una revista moderna, científca y
a la vez cultural, que provocara leerla y cuyo
nombre fuera reconocible en el escenario
local, el Hospital Almenara, pero también
en otros hospitales, en otros ámbitos de la
sociedad.
Hemos conseguido la mayoría de nuestros
objetivos. ALmENArA ha llegado a los aso-
ciados del cuerpo médico, a otros hospitales
de la Seguridad Social, a Provincias y hasta a
países de América y Europa, llevada por ma-
nos amigas, extendiendo el nombre de nues-
tro hospital más allá de los extramuros. En el
camino tropezamos con muchos obstáculos,
desde el desánimo de los primeros miembros
del consejo editorial, que se alejaron por no
compartir la esencia estructural de la revista.
Hoy presentamos el quinto y último nú-
mero, inusual en este tipo de publicaciones
del cuerpo médico, que llegaron al tercer
número en el mejor de los casos y muchas
eDitorial
veces no presentaron ninguna. Publicamos
un amplio perfl del Dr. José de Vinatea de
cárdenas, jefe del equipo multidisciplinario
que realizó el primer trasplante de páncreas-
riñón en el Perú, hazaña médica que enaltece
a nuestro hospital y lo reafrma como uno de
los mejores en el mundo, capaz de realizar en
una semana trasplantes de pulmones, riñones,
hígado. En este especial hay un despliegue pe-
riodístico que trata de mostrar al médico De
Vinatea que trasmite energía, pasión científca
y ética profesional. También un testimonio
de la paciente Rosario Hidalgo y del Dr. Luis
Villanueva, quien también explica la trascen-
dencia que tiene el hospital Almenara en la
historia de la medicina peruana.
Se publican igualmente tres casos clínicos,
responsabilidad de los doctores Armando
Godoy, Diógenes Valderrama y Fernando
Bautista, también un artículo del Presidente
del cuerpo médico, Dr. Wilfredo González,
un verdadero disparo a la médula espinal de la
ética médica.
Para cultura va un portafolio de fotografías
del Presbítero maestro, una muestra del
talento visual de Edgar Asencios, la galería
pictórica reúne a Fernando De Szyszlo, Dr.
José Álvarez Blas, Carlos A. Ostolaza y Jorge
Miyagui. También el artículo sobre arqui-
tectura de Armando Arteaga, que nos ilustra
sobre la historia de los más antiguos y emble-
máticos hospitales. Finalmente un cuento de
Teóflo Gutiérrez, nuestro editor y escritor,
y mi crónica sobre Cora Cora, una ciudad
ayacuchana de cielo añil y nubes de formas
increíbles.
Un agradecimiento profundo al equipo de
la Revista ALMENARA, a Pilar Delgado,
nuestra secretaria por su apoyo leal, a Omar
Ledesma, por las fotos de los articulistas, a
Cristian Miranda, amigo en las buenas y en
las malas, a Bernardo Cano por sus pinturas y
su buena onda, a los críticos por su estímulo
constante y a los mal intencionados, también;
sin sus ladridos no tendríamos la señal de que
avanzamos. Gracias Totales.
Dr. HErNáN Cavalié CabrEra
Especialistas en Angiología, Cirugía Vascular y Endovascular
www.angiovascularperu.com
Somos un grupo de expertos en
enfermedades vasculares con más de 10 años
de experiencia en la especialidad:
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Enfermedades arteriales periféricas.
Pie diabético.
Enfermedades venosas y linfáticas.
Enfermedades de la aorta,
troncos supraaorticos y arterias abdominales.
Enfermedades de las arterias carótidas.
Accesos vasculares para hemodiálisis y
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Tratamiento videoendoscópico de sudor de
manos (hiperhidrosis)
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superiores
STAFF MÉDICO:
-Dr. Fernando Bautista Sánchez
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-Dr.Wilmer Bacilio Calderón
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7
E
ste es el último número bajo mi gestión de
Almenara, la revista del cuerpo médico del
Hospital Guillermo Almenara Irigoyen. Se
ha cumplido, como nos propusimos, desarrollar
simultáneamente las humanidades y las ciencias
médicas. La reunión de ambas perspectivas no
nos es ajena, pues provenimos de una tradición de
maestros que cultivaron las artes y las letras; esta
afnidad con el cultivo del espíritu humano en rea-
lidad nos es imperiosa, pues sólo una aproxima-
ción cabal a lo humano puede permitirnos con-
siderar al paciente como un ser que sufre y clama
ayuda, y no sólo como un organismo enfermo.
Sin embargo, nos ha tocado vivir una época
de descrédito de la profesión médica. El facultati-
vo ya no es considerado un ser superior, en tanto
sabio, erudito y de amplísima cultura, como en
otro tiempo era común encontrar. Los pacientes
se quejan constantemente de maltrato y no son
infrecuentes los casos en que el médico es cuestio-
DESHUMANÌZACÌON
DE LA MEDÌCÌNA
Dr. Wilfredo e. González
opinión
nado por los pacientes, los familiares de estos, los
medios, los políticos y los gobernantes. Sostengo
que culpar al sistema es un diagnóstico insufcien-
te y trivial. No nos engañemos, no sólo se trata de
las defciencias del sistema de salud, de carencias
económicas o de una política errada. A mi parecer,
lo más grave en esta debacle es una creciente pér-
dida de valores y sentido profesionales, tanto en
colegas como en el personal de salud en general,
este es el factor que provoca en los pacientes frus-
tración y desencanto por la medicina. En las líneas
que siguen, me propongo refexionar acerca de lo
que los médicos debemos hacer ante esta crisis,
para ello será necesario reconocer primero nuestra
responsabilidad en esta situación.
Vivimos en un mundo cuya deshumanización
crece cada día, estamos frente a un proceso de
individualismo, indiferencia y frialdad humana;
muchos somos cómplices de la conversión del pa-
ciente en un mero caso, objeto o cifra: esto desvía
el ejercicio de la medicina de sus valores
legítimos, pues olvida que la razón esencial
de un médico es cuidar la salud humana.
No es admisible concebir que un médico
sea sólo un científco y técnico, que pres-
cinda de un profundo sentido humano y,
sobre todo, de un gran compromiso con
la vocación de servir a un ser doliente que
demanda de nosotros ayuda. Así, resulta
perverso e inaceptable que existan médi-
cos que lucren con el dolor de los que su-
fren. ¿Acaso no es verdad que ese médico
“atosigado de pacientes” cuando cruza
a la consulta particular esboza la mejor
sonrisa y se muestra muy comunicativo, e
incluso induce a los pacientes a acudir a
ésta? Esto ha derivado en la pérdida del
ascendiente del médico sobre el paciente
y, debemos reconocerlo, esta pérdida ha
sido causada por el mismo facultativo.
8
P
or otro lado, la colecti-
vización de los servicios
médicos como estrategia
para garantizar acceso
equitativo a los mismos ha converti-
do al médico en un asalariado, simul-
táneamente ha surgido el fenómeno
de la empresarialización y politización
de la atención médica. Tales fenóme-
nos han acarreado que el trabajo médico se torne pre-
cario. La economía y el costo del trabajo médico están
determinados por las empresas de salud, las compañías
de seguros y otras empresas que han limitado el trabajo
médico en función de su propia economía, todo ello ha
ocasionado nuevas formas de atención a los pacientes:
consultas y prescripciones telefónicas, y consultorios
que atienden apremiados por el tiempo. Esto ha de-
teriorado más la relación con el paciente, pues se trata
de encuentros breves, dirigidos, distantes, burocráticos
y, lo que es peor, que deshumanizan a galenos y pa-
cientes. Pero, si bien existen estos atenuantes, debemos
reconocer que un número creciente de médicos ya no
se involucra, ya no establece empatía con el hombre
o mujer que atiende: esa capacidad de colocarse en el
lugar del otro sintiendo el sufrimiento ajeno. El médico
se ha olvidado del hombre mismo, y ve a cada persona
que viene a la consulta como un paciente y no como un
ser humano, con ello deja de ser, ese ser especial que
aquél esperaba de él.
Asimismo el avance de la medicina y de la tecnolo-
gía ha ocasionado que el médico ya no sea visto por el
paciente como el gran diagnosticador y curador, pues
aquél traslada tal condición a la máquina, el ecógrafo,
“El dios de la ciencia, que una
vez creímos que tenía el poder de
borrar la enfermedad y aplazar la
muerte, ya no es sufciente”.
tomógrafo, resonador u otro. El mismo facultativo ha
contribuido a ello sobredimensionando la tecnología,
vanagloriándose de ella y dejando en segundo plano
el examen físico y el cuidado prolijo del paciente, en detri-
mento de la relación interpersonal con el ser que sufre;
así, éste ha pasado a exigir el diagnóstico certero que la
tecnología brinda y no acepta errores, de tal forma que,
como afrma el psiquiatra Jorge Lazo: “Creció la fe en
la medicina, pero disminuyó la fe en la capacidad de los
médicos para cuidar de los pacientes”.
La gravedad del problema de la situación médica se
hace más patente si se considera que hoy es discutible la
calidad de la formación profesional de pregrado y pos-
grado en muchas facultades de medicina. Incluso en las
más prestigiadas, no es óptimo el perfl de formación
médica centrada en la dimensión humana del pacien-
te y en sus necesidades como persona, y se presentan
además serias carencias en la educación humanística y
ética.
Existen quienes intentan explicaciones, buscan exi-
mentes o responsabilizan a terceros. craso error: nada
justifca la práctica de actitudes reñidas con los princi-
pios de la medicina. Plantear que el médico actúa así,
porque no es correspondido económicamente como
9
anteriores hemos reseñado en algunas manifestaciones.
Intentemos un examen de la actual situación paradójica
y trágica.
Partamos de dos constataciones evidentes: es cier-
to que estamos ante un fenómeno mundial; pero bien
sabemos que el “mal de muchos…” no puede ser un
consuelo; y, por otro lado, constatamos que el médico
es el principal depositario de los ideales más nobles en-
tre quienes velan por la salud de los demás, es decir, su
responsabilidad es mayor.
No es que el médico sea un ser superior en sí mis-
mo, pero su trabajo de aliviar padecimientos humanos
lo coloca en una posición que hace que se espere de
él un actuar que se condiga con los sentimientos más
sublimes del hombre. repárese en lo que implica un
ofcio dedicado al alivio del sufrimiento y el alejamiento
de la muerte, es evidente que el médico es un ser espe-
cial. Por esta razón en una época fueron considerados
dioses, luego seres que obraban milagros y, actualmen-
te, simples hombres, pero con un talento, autoridad y
habilidades muy especiales. Es evidente que cualquiera
no puede ser médico, como cualquiera no puede ser un
ingeniero, chef, cantante, pintor o artista. En cada caso,
un individuo asume —este verbo es aquí cardinal— en
su quehacer un papel y unas responsabilidades.
Los que hemos asumido el ofcio de ser médicos
no podemos soslayar que esencialmente tenemos unos
deberes para con los demás. Las circunstancias con
frecuencia son adversas, pero no puede sino califcar-
se de aberrante que un médico proponga cínicamente
opinión
merece es torpe; pero es más torpe aún la idea de que
la “recuperación de la dignidad médica” perdida por
aquella injusticia mejorará la olvidada empatía con los
que sufren. La dignidad no se brinda ni se quita, se for-
ja en nuestras actitudes y con lo que hacemos y con
lo que omitimos hacer. Esto es lo que sostiene Imma-
nuel Kant cuando afrma: “La dignidad nunca es un
regalo, sino una tarea: eso es lo que signifca que deba-
mos considerarla como un deber”. Un punto sobre el
que Albert Einstein sentenció: “El valor de un hombre
debe ser medido por lo que da, no por lo que recibe”.
Examinemos a continuación la cuestión: ¿qué es ser
un profesional de la salud? Una aproximación históri-
ca interesante fue propuesta en 1979 por Jacques Attali,
pensador y flántropo francés, en su obra La orden caníbal:
la vida y la muerte de la Medicina, donde se plantea que la
palabra “médico” podría derivar de la palabra sánscrita
meth que signifca ‘maldecir’ y ‘conjurar’, según ello el
médico surgió cuando hubo alguien que mostró la dispo-
sición de transferir o absorber el mal o daño que sufrían
otros; asimismo la palabra “conjurar” signifca ‘conspi-
rar bajo juramento o compromiso contra alguien o algo’
y también ‘exorcizar o ahuyentar a los malos espíritus’,
es decir, el médico es un individuo especial “que pacta,
con otro que sufre, el compromiso de aliviarlo, aun a
riesgo de hacer suyo ese sufrimiento”. Así, se colige que
el médico fue visto originalmente como un dios.
Desde aquel tiempo primigenio a nuestros días, la
imagen del médico ha descendido y, como afrma Jor-
ge Lazo: “El dios de la ciencia, que una vez creímos
que tenía el poder de borrar la enfermedad y aplazar
la muerte, ya no es sufciente”. Hoy ostentamos un pa-
pel cada vez más incierto y precario como en párrafos
10
que esos deberes dejan de ser tales por desfavorables
circunstancias materiales. Siempre habrá momentos en
que nos sintamos vencidos, en que pidamos que se nos
aparte un cáliz amargo, pero siempre sabremos que
son sólo momentos, y que la vida que escogimos nos
obliga a sobreponernos, o renunciar del todo a nues-
tra vocación. Tenemos, ciertamente, deberes para con
nosotros mismos y los nuestros, pero ya en la consulta
o pasando visita, ante un niño enfermo, su madre que
confía en nosotros, un anciano víctima de su propia hu-
manidad, un hombre al que esperan en su hogar para
preguntarle “¿Qué te dijo el médico?”, una joven ges-
tante en riesgo de no llegar a adulta; en síntesis, ante
un paciente, debemos recordar que incluso con unas
frases, con una explicación afectuosa, con hacer algo es-
pecial por esa persona como conseguirle una referencia
o indicarle con amabilidad el lugar al que debe dirigirse,
nosotros, a quienes encomienda su salud, tenemos la
capacidad de animar a esa persona. cuánto más cuando
tenemos la frecuente fortuna de ayudar positivamente
a la salud de un enfermo. O incluso si el sufrimiento
ha vuelto intratable a un paciente que se muestra des-
agradable o por ignorancia cree que damos un servicio
comercial y que hasta nuestra afabilidad es venal.
cuando reparamos en el espíritu humanitario que
subyace en nuestra labor y en el poder de nuestros ac-
tos, no podemos sino constatar que medios y circuns-
tancias pertenecen a un universo distinto del universo
en que se da nuestra labor. Es evidente que las situacio-
nes en que nos desempeñamos son muy diversas, pero
creo que puede conjeturarse que formar parte de un
sistema nacional de salud es un terrible privilegio y una
responsabilidad abrumadora. Sin vacilación afrmo que
es de por sí una herencia de dignidad que puede enalte-
cer a varias generaciones de nuestros descendientes.
En esta última sección se proponen planteamien-
tos para nuestro actuar. El maestro carlos Alberto Se-
guín precisa el sentido de nuestra labor cuando afrma:
“Nunca serás médico si, ante un enfermo, sólo sabes
recordar la ciencia y si no sientes que él no es un con-
junto de órganos que funcionan mejor o peor, sino,
ante todo y sobre todo, un semejante que sufre”.
cuando consideramos que un paciente es “ante
todo y sobre todo, un semejante que sufre”, confron-
tamos la importancia del ánimo, del espíritu, es decir,
de lo humano. Actualmente sabemos que las emocio-
nes pueden somatizarse, es decir, alterar el estado fí-
sico, esta relevancia de lo mental no signifca que no
haya enfermedad física real, sino que implica que es
importante atender las necesidades físicas y reconocer
la enfermedad, al mismo tiempo que se fomenta una
actitud mental estimulante, que ayudará a la persona
a enfrentar su dolor. En esto el papel del médico es
trascendental y cobra especial importancia cuando no
existe cura para una determinada enfermedad. Una ac-
titud alentadora será de ayuda, en tanto, pesadumbre,
desasosiego y ansiedad son perjudiciales para la salud.
Esta idea, ciertamente, forma parte del magisterio de la
Biblia: “Ansiedad en el corazón deprime al hombre, pero
una palabra buena le causa alegría” (Proverbios 12: 25),
y más adelante: “El ánimo del hombre lo sostiene en su
enfermedad; pero perdido el ánimo, ¿quién lo levanta-
rá?” (Proverbios 18: 14).
la actuación ética y
humanística es una obli-
gación particular en la
medicina, en tal sentido,
rompamos con ese pac-
to infame de hacer un
falso espíritu de cuerpo
frente a situaciones que
debemos encarar y co-
rregir. Es inadmisible agremiarnos en torno a
lo malo, con ello únicamente conseguimos descrédito
para la profesión médica. Fernando Savater ha expre-
sado esto cabalmente: “Uno quisiera que la gente se
asociara para defender derechos y prácticas rectas, no
privilegios e impunidad. Y que nadie perdiera jamás de
vista que, por importante o distinguido que sea nuestro
gremio, siempre pertenecemos a otro mayor y común,
defnido por la ley y por formas de respeto que no ad-
miten otros límites que los de la humanidad”.
Tenemos el deber de encontrar una solución a esta
crisis, para ello es indispensable que desarrollemos
nuestra capacidad para evaluar nuestro propio com-
portamiento. Nuestra época nos enfrenta al reto de ser
personas consecuentes con sus principios y valores,
obremos de modo que mañana nos enorgullezca re-
cordar este tiempo.
opinión
11
angiología
y cirugía vascular
Dr. Fernando Bautista sánchez
1
er.
Caso ClíniCo
12
L
a angiología y
Cirugía vascular
es una especialidad de recien-
te desarrollo en nuestra insti-
tución, a pesar de que se ha hablado y
descrito experiencias interesantes en el
pasado en nuestro hospital y en otras
instituciones del país.
El Servicio de Cirugía Vascular del
Instituto Nacional del corazón, inició
sus labores como tal hace exactamente
10 años, permitiendo esta separación de
la cirugía cardiaca, un desarrollo intere-
sante que ha conducido, que a la fecha se constituya
como un Servicio de referencia a nivel nacional y de
que además ostente ser el único que se dedica exclusi-
vamente a la especialidad en todas sus esferas, es decir,
en los campos de la patología arterial, venosa y linfática
tanto en el campo clínico como en el terapéutico en
todas sus aplicaciones.
La experiencia acumulada en estos 10 años, desarro-
llada por sus integrantes, nos lleva a permitirnos escribir
este artículo dando a conocer parte de este trabajo pero
principalmente explicando a Ud. lector, qué signifca la
especialidad de ANGIOLOGÍA Y CIRUGÍA VASCU-
LAr.
La evolución de la Cirugía Vascular ha sido lenta con
excepciones notables a lo largo del tiempo que lo han ca-
tapultado hacia nuevos paradigmas en la práctica clínica.
Aunque la cirugía vascular tuvo
sus inicios en otras especialidades ha
evolucionado hacia una especialidad
independiente, con un cuerpo de co-
nocimientos defnidos y estándares de
práctica establecidos.
La mayoría de estas contribuciones
han ocurrido en la ultima mitad del si-
glo veinte, resultantes de un mejor en-
tendimiento de la fsiopatología de la
enfermedad vascular, la disponibilidad
de la anticoagulación con heparina, la
introducción de los injertos sintéticos,
el desarrollo de métodos diagnósticos
no invasivos, la evolución de las imáge-
nes anatómicas por radiología y la ma-
durez de las habilidades técnicas, des-
de una simple ligadura vascular hasta
complejas cirugías vasculares conven-
cionales y las terapias endovasculares.
CaMPO ClÍNiCO
La Cirugía Vascular es una especialidad tanto clínica
como quirúrgica lo que nos lleva a ser conocedores de
la clínica y la fsiopatología de la enfermedad vascular
con la fnalidad de establecer un adecuado diagnóstico.
Es el propio cirujano vascular quien, además, actual-
mente realiza sus propios procedimientos diagnósticos
no invasivos (ecodoppler vascular, pletismografía, etc.)
y los invasivos como las arteriografías, febografías, etc.
y en base a ese diagnóstico elabora la estrategia terapéu-
tica más conveniente según los estándares internacio-
nales, teniendo la capacidad de manejar una adecuada
terapéutica farmacológica, quirúrgica convencional o
Caso ClíniCo
Endarterectomía de carótda
13
terapéutica endovascular intervencionista.Y es, además,
sobretodo, capaz de manejar sus propias complicacio-
nes dentro de sus procedimientos.
El campo clínico de la cirugía vascular está consti-
tuido por la patología arterial, venosa y linfática, tratán-
dose en nuestra institución enfermedades obliterativas
y aneurismáticas de los troncos arteriales suparaorticos
como las arterias carótidas, de las arterias de extremida-
des superiores e inferiores, enfermedad vascular del pie
diabético, los aneurismas de aorta abdominal y torácica,
las lesiones producidas por trauma vascular, las enfer-
medades venosas como la várices, trombosis venosas,
entre otras.
Debido a la amplitud de nuestro trabajo pasaré a ha-
cer una resumida descripción de las enfermedades más
frecuentes y de mayor impacto en el Servicio.
ENFErMEDaD DE TrONCOS
SUPra aÓrTiCOS
Los troncos supra aórticos son las arterias que se
originan del cayado aórtico, es decir, el tronco braquio-
cefálico, las arterias carótidas y las subclavias. Estas
arterias pueden ser susceptibles de enfermedades de
tipo obliterativo o aneurismático que pueden llevar a
un compromiso isquémico o de una ruptura con re-
sultados catastrófcos para el paciente. Para el manejo
de esta enfermedad se han desarrollado técnicas qui-
rúrgicas y/o endovasculares las cuales son utilizadas en
nuestra institución con resultados favorables.
La patología más frecuente en este territorio es la
obliterativa carotidea. Esta es una enfermedad coexis-
tente con otras enfermedades vasculares como la en-
fermedad obliterativa de extremidades inferiores y la
enfermedad coronaria. Es la responsable, en la mayoría
de los casos, de los desórdenes cerebro vasculares is-
quémicos y el tratamiento va a depender de la gravedad
de dicha estenosis. Los estudios multicéntricos como el
NASCET y el ACAS, elaborados entre pacientes con
síntomas isquémicos cerebrales portadores de esteno-
sis mayor del 70% y los asintomáticos con enfermedad
mayor del 60%, establecieron de forma tajante que la
endarterectomía carotidea es la mejor alternativa para
la prevención de un inminente evento isquémico nue-
vo o recidivado. En nuestro Servicio iniciamos la ciru-
gía carotidea con mucho más regularidad desde hace 9
años, habiendo operado a la fecha alrededor de 300 pa-
cientes de los cuales el 60% son asintomáticos, con una
mortalidad alrededor del 1% (3 pacientes fallecidos: dos
infartos de miocardio perioperatorios y un síndrome de
reperfusión) y una morbilidad de alrededor del 4 % (le-
siones de pares craneales, disfunción neurológica tipo
II, etc.). Hasta la actualidad llevamos trabajando con
cirugía cardiaca la cirugía combinada (prodecimiento
quirúrgico cardiaco asociado a endarterectomía ) en 50
pacientes con una mortalidad en esta serie del 2 % (un
fallecido por ImA perioperatorio).
ENFErMEDaD DE la aOrTa
abDOMiNal
Las formas patológicas de presentación en este te-
rritorio es la obliterativa y la aneurismática. La prime-
ra causante de síntomas de claudicación intermitente,
asociadas usualmente a pacientes con antecedentes de
tabaquismo, y la segunda, infelizmente asintomática en
la mayoría de los casos y de usual diagnóstico casual y
cuya ruptura conlleva a una alta mortalidad.
El aneurisma se defne como la dilatación anormal
del 50% más del diámetro normal de una arteria. La
existencia de un aneurisma de aorta abdominal de más
de 5 cm. es indicativo de tratamiento quirúrgico con-
vencional y/o cirugía endovascular. La elección de tal
o cual tratamiento es defnido por el cirujano y va a
depender de una serie de parámetros ya establecidos
en estudios internacionales, siendo los más comunes
las comorbilidades que conllevan a un alto riesgo en
pacientes con trastornos hematológicos, severa enfer-
medad coronaria, disfunción ventricular asociada a tras-
AAA e iliaco gigantesco en un paciente con una miocar-
diopata dilatada tratado por via endovascular hace 6
años.
14
tornos cardiológicos de diferentes etiologías, severa en-
fermedad pulmonar, anatomía hostil, entre otras.
La terapéutica endovascular que consiste en el im-
plante endoluminal de una prótesis recubierta a través
de fuoroscopia es una técnica alternativa muy útil en
pacientes de alto riesgo, aunque no está excenta de com-
plicaciones, que pueden requerir conversión en el mismo
acto operatorio a la cirugía abierta. Si bien, tal como lo
demuestra el estudio multicentrico EVAR 1, su menor
complejidad operativa y complicaciones perioperatorias
puede signifcar una ventaja sobre la cirugía convencio-
nal, la existencia de complicaciones tardías conllevan a
una alta mortalidad como lo revela el estudio EVAR 2 y
el DREAM, comparados con la cirugía convencional.
AAA e iliaco gigantesco en un paciente con una mio-
cardiopatia dilatada tratado por vía endovascular hace 6
años.
Nuestro Servicio realiza estos procedimientos endo-
vasculares desde hace 8 años, en un trabajo inicial en
conjunto con cardiología y radiología inter-
vencionista, y desde hace dos años en forma
independiente, habiendo realizado entre pro-
cedimientos en aorta torácica y abdominal en
estos dos últimos años alrededor de 30 casos,
todos casos complejos cuya evaluación arro-
jaba un alto riesgo para cirugía convencional.
Aun así la mortalidad, que está alrededor del
5 %, se debe a la complejidad de los casos
que se programan para este procedimiento
en el Servicio con severas comorbilidades en
los que la última alternativa es este tipo de
cirugía. Para la cirugía convencional en territo-
rio abdominal, en cambio, los resultados son
halagadores y comparables con estándares in-
ternacionales. En los últimos tres años se han
intervenido alrededor de 120 pacientes con AAA, y cuyo
número debe aumentar en los próximos años debido a la
referencia de estos casos de todo el país. La mortalidad
perioperatoria es menor al 1%. En esta revisión de nues-
tra casuística cabe resaltar la existencia de un porcentaje
importante de octogenarios intervenidos con éxito en
estos tres años. Igualmente, se intervino el año pasado
de manera electiva a dos pacientes nonagenarios, cuyas
evaluaciones preoperatorias satisfcieron la elegibilidad
de estos pacientes con un riesgo moderado para la inter-
vención quirúrgica.
Esta breve descripción de nuestras actividades, que
esperemos continuar en próximos artículos, una tanto
más específcos, por la cantidad de material gráfco y
casuístico que nuestro servicio ha acumulado en estos
diez años, nos compromete aún más a continuar en este
mismo camino. Todo parece indicar que nuestro Servi-
cio concluye sus actividades en el INCOR en este año.
Sin embargo, fueron años fructíferos que permitieron un
desarrollo interesante de la especialidad. Nos espera una
nueva administración en nuestra nueva casa, el Almena-
ra, y nuestra transferencia marca una gran expectativa en
todos los integrantes del Servicio por continuar con lo
ya avanzado y superarlo. Nuevos retos nos
esperan, sobretodo en cirugía de la aorta,
cayado aórtico, la cirugía de las disecciones
tipo B, aneurismas toracoabdominales, etc,
donde los procedimientos híbridos (conven-
cional mas endovascular combinados) son
un camino por recorrer.
Pero el reto mayor es establecer y conso-
lidar una formación escolarizada de la espe-
cialidad y tener especialistas con la intención
de crear una red vascular en la institución y
satisfacer de manera adecuada la demanda
nacional… y por qué no en el futuro un
Instituto de Angiología ,Cirugía Vascular y
Endovascular.
Tratamiento endovascular.
Nuevos horizontes. Cirugía híbrida.
15
sínDroME
coronario aguDo
Dr. armando lionel Godoy palomino
incor-essalud. profesor Unmsm
2
do.
Caso ClíniCo
16
V
arón de 36 años, antece-
dente sólo de tabaquismo
leve. Diagnosticado de infección por
Virus de Inmunodefciencia Humana
(VIH) desde 2003 (en terapia antirretroviral de
gran actividad (TARGA) desde 2005, uso de zido-
vudina, efavirenz, didanosina).
Ingresó a la Unidad de cuidados Intensivos cardio-
vasculares (UCIC) del INCOR el 31.10.08, provenien-
te de la emergencia del Hospital Nacional Guillermo
Almenara Irigoyen (HNGAI).Transferido inicialmente
del Hospital Grau, con tiempo de enfermedad de 9 ho-
ras, caracterizado por angina más signos neurovegetati-
vos de más de 45 minutos de evolución.
Fibrinolizado con alteplase por Sindrome coronario
agudo ST elevado (SCA STE) a las 4 horas de evolu-
ción, con resultado fallido. Ingresó al HNGAI presen-
tando aún angina añadiéndosele dísnea, posteriormen-
te pasó a nuestra UcIc. En examen físico se encontró:
PA: 115/65 mmHg. FC: 110 lpm, FR: 28 rpm. Examen
preferencial: ruidos cardiacos rítmicos, taquicárdicos,
buena intensidad, R3, soplo sistólico mitral 2/6, cre-
pitantes en 2/3 basales de ambos campos pulmonares,
no edemas en miembros inferiores. Exámenes com-
plementarios: p O2: 57.5, Sat O2: 90.8 %, pH: 7.32, p
CO2: 32.7, Lactato 8.7, K+ 3.67, Na+ 136.2, FiO2: 0.5.
Laboratorio: Cr 0.85, CPK 7176, CPK mb 834, glucosa
190, plaquetas 260 mil, TGO 406, TGP 104, Troponi-
na mayor de 180, leucocitos 21 mil, Hb
15.5, Ab 13 %, Linf 5%. vEr iMágE-
NES 1, 2.
La radiografía de tórax evidenció ín-
dice cardiaco normal con congestión pul-
monar bilateral. El electrocardiograma
reveló taquicardia sinusal con hallazgos
de zona inactiva anterolateral reciente y
segmento ST supradesnivelado en dichas
caras. La ecovisión no encontró derrame
pericárdico, no ruptura de séptum inter-
ventricular, sí insufciencia mitral leve. La
impresión diagnóstica fue: Infarto agudo
de miocardio STE de cara anterolateral,
post lisis con alteplase fallida, Killip III
e infección por VIH en TARGA. El tratamiento ins-
talado fue con furosemida 40 mg EV bolo, morfna
EV, heparina no fraccionada EV en infusión. Pasó al
laboratorio de hemodinámica para estudio invasivo y
probable angioplastía de rescate (a las 14:20 horas, al-
“la impresión diagnóstica fue:
infarto agudo de miocardio”
Imagen 1,2.
Radiografa de tórax y electrocardiograma de ingreso.
Caso ClíniCo
17
rededor de 12 horas de inicio de molestias). reingresó
a UcIc post colocación de stent no medicado en arte-
ria coronaria descendente anterior exitosa (fujo TIMI
III), recibiendo post intervencionismo furosemida 40
mg EV bolo, noradrenalina EV en infusión, abciximab
EV en infusión por 12 horas, levosimendan EV bolo e
infusión, dextrosa 5% más hipersodio, kalium y sulfato
de magnesio EV; durante la evolución requirió dimen-
hidrinato 30 mg EV en bolo, se continuó con terapia
convencional con ácido acetilsalicílico 325 mg VO od,
clopidogrel 75 mg VO od, furosemida 20 mg bid EV,
captopril 6.25 mg VO tid, enoxaparina 40 mg SC od,
cedilanid 0.4 mg EV qd. vEr iMagEN 3.
controles ulteriores de laboratorio mejoraron sus
parámetros: p O2: 124, Sat O2: 99.9 %, pH: 7.47, p
CO2: 32.4, lactato 0.9, K+ 3.7, Na+ 132, FiO2: 0.5,
Imagen 3. Cinecoronariografa más angioplasta
y colocación de stent en arteria coronaria
descendente anterior
leucocitos 26 mil, Hb 13.5, Ab 19 %. Linf 4 %. En eco-
cardiografía de control se halló fracción de eyección del
ventrículo izquierdo de 35%, insufciencia mitral leve,
relación E>A, E/Em 10, hipocinecia severa septal
y anterior, derrame pericárdico leve. vEr iMágE-
NES 4, 5.
El paciente fue dado de alta con terapia conven-
cional post síndrome coronario agudo y colocación
de stent, así como con TARGA.
DiSCUSiÓN
En el Perú la cifra de personas viviendo con la
infección por VIH/SIDA fue de 76,000 (para se-
tiembre de 2009); con prevalencia en adultos (de 15
- 49 años) de aproximadamente 0.6 % y mortalidad
relacionada al SIDA de 5,600 (fnales 2005).
1

La terapia antirretroviral aumenta la expectati-
va de vida de los pacientes infectados por el VIH,
18
Figs. 4,5. Ecocardiografa de control.
“... EN ESCENARIOS CLARA-
MENTE DEFINIDOS COMO
UN SCA STE, PARA EL CUAL
EXISTEN GUÍAS DE MANE-
JO ACTUALIZADAS;

HACEN
QUE LA PRÁCTICA MÉDICA
DIARIA NOS OBLIGUE A
UBICARNOS EN EL “MUNDO
REAL” Y CONFRONTEMOS
AL “MUNDO DE LOS ENSA-
YOS” QUE NOS ES ÚTIL,
CLARO ESTÁ, PERO EN MU-
CHAS CIRCUNSTANCIAS ES
EXCLUYENTE. ”
Caso ClíniCo
sin embargo la TARGA, especialmente
los inhibidores de proteasa, incrementa el
compromiso cardiovascular al producir
complicaciones metabólicas aterogénicas
tipo dislipidemia, diabetes, resistencia a la
insulina.
2

Los pacientes con ScA e infección por
VIH suelen ser jóvenes, hombres, fumado-
res, con HDL bajo, con lesiones uniarte-
riales y con tasas de reestenosis altas post
angioplastía.
3
Se recomienda el tratamiento
quirúrgico o de transplante cardiaco en ca-
sos seleccionados; de realizarse tratamien-
to percutáneo es recomendable usar stents
con drogas.
2,3

Las guías últimas de uso de antirretro-
virales no consignan variaciones en el tra-
tamiento dependiendo de daño secundario.
En el otro extremo, en pacientes estables, en
seguimiento crónico ambulatorio; la preva-
lencia del compromiso cardiaco asociado a
la infección por VIH en el Perú es mayor al
25 %, siendo principalmente el hallazgo ecocardio-
gráfco de disfunción diastólica el más prevalente.
4,5

En el Perú existe un incremento de las complica-
ciones metabólicas y las condiciones clínicas asocia-
das al empleo de la TARGA; sin embargo, el riesgo
cardiovascular de la población peruana es modera-
do debido a que la prevalencia de factores de riesgo
asociados a dislipidemia es baja.
6,7
Si nuestro paciente tuvo un ScA por el empleo
de la TARGA, o por el solo hecho de la infección
por el VIH o por factores de riesgo convencionales,
o cuál de ellos predominó o si fue por la sumatoria
de ellos, no lo podremos deslindar; sí, es cierto que
la inmunodefciencia y la reconstitución inmune ace-
leran la ateroesclerosis.
3

como se desprende de este caso clínico; el hecho
de tratar pacientes con comorbilidades importantes,
como es el caso de la infección por VIH/SIDA, en
escenarios claramente defnidos como un SCA STE,
para el cual existen guías de manejo actualizadas;
8,9

19
hacen que la práctica médica diaria nos obligue a ubi-
carnos en el “mundo real” y confrontemos al “mundo
de los ensayos” que nos es útil, claro está, pero en mu-
chas circunstancias es excluyente (no hay acápites de
manejo de SCA en pacientes con infección por VIH y
condiciones asociadas como es el uso de la TARGA,
sólo por citar el caso en discusión).
Es recomendable también, indagar en pacientes jó-
venes con ScA, la presencia de factores de riesgo para
infección por VIH y el uso de la TARGA (de ser el
caso), entre otros, debido a que alrededor del 12% de
nuestra población hospitalaria infartada de miocardio
menor de 50 años, no reporta factores de riesgo car-
diovascular convencionales.
10
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Mayor de San Marcos, 2003.
20
20
21
aspergilosis
renal en paciente
inmunocompetente
3
er.
Caso ClíniCo
Dr. Diógenes valderrama Guillén
Dr. miguel suárez pérez
Dr. Christian safra maurtua
(servicio de Urología del Hospital almenara)
22
rESUMEN:
i
ntroducción: La aspergilosis es una
infección micótica encontrada ocasio-
nalmente en pacientes inmunocompro-
metidos. El manejo recomendado de
pacientes con aspergilosis renal es poco
claro.
Métodos: Presentamos el caso de un paciente
inmunocompetente con dolor lumbar, litiasis re-
nal y catéter ureteral, por tiempo prolongado. El
diagnóstico fnal fue de aspergilosis renal.
resultados: El tratamiento con itraconazol no
fue efectivo en este paciente, se requirió la ex-
tracción del cuerpo extraño, catéter ureteral, y la
eliminación de la litiasis renal para completar el
tratamiento.
Conclusión: La aspergilosis renal es una enfer-
medad poco frecuente, sobre todo en pacientes
inmunocompetentes, en este caso la eliminación
del cuerpo extraño y el tratamiento de la litiasis
fue necesario para la resolución de la infección.
iNTrODUCCiÓN
La aspergilosis limitada al tracto urinario es una en-
fermedad rara, frecuentemente ocurre en pacientes in-
munocomprometidos, como diabéticos, pacientes con
VIH o en tratamiento con corticoesteroides
(1)
.
Aproximadamente, se han reportado 20 casos de
aspergilosis renal, incluyendo 3 asociados al virus de
la inmunodefciencia humana, 4 casos de aspergilosis
renal aislada y un caso de aspergilosis renal y prostática
concomitante en un paciente no inmunocomprometi-
do. El Aspergillus Fumigatus fue el aislado con más
frecuencia. Tres patrones diferentes de infección por
aspergillus se han descrito (Flechner, 1981): la aspergi-
losis renal diseminada con compromiso hematógeno
renal, aspergilosis de la pelvis renal con formación de
bezoares, y aspergilosis panurotelial ascendente. La
aspergilosis extrarenal es menos frecuente aun, con
pocos casos descritos de compromiso adrenal o tes-
ticular.
Nosotros reportamos el caso de un paciente inmu-
nocompetente con aspergilosis renal y ureteral asocia-
da a uropatia obstructiva por litiasis renoureteral y al
uso prolongado de un catéter ureteral.
PrESENTaCiÓN DEl CaSO
Paciente varón de 48 años de edad sin anteceden-
tes patológicos de importancia. Presenta litiasis renal,
caliz inferior derecho, diagnosticada hace 10 años. Es
sometido a litotripsia extracorpórea en varias oportu-
nidades el año 2004 presentando obstrucción ureteral
aguda, se le colocó un catéter ureteral que fue extraído
parcialmente por vía endoscópica 52 meses después,
por este motivo fue referido a nuestro centro, donde
en un estudio tomográfco se encontró lesión sugeren-
te absceso renal, el que se drenó por vía percutánea re-
tirando el catéter ureteral restante, el cultivo del catéter
y del absceso fue de aspergillus fumigatus. La “litasis
ureteral” fue tratada con ureteroscopía y litotripsia in-
tracorpórea, encontrándose en la zona de obstrucción
un tejido blanquecino de consistencia blanda que se
asperGilosis renal
Pelvis renal
Litasis renal
23
retiro endoscópicamente. recibió tratamiento con
Itraconazol 200 mg por día durante 2 meses, la do-
sis fue luego reducida a 100 mg por 3 meses más. 1
mes antes de su ingreso presenta dolor lumbar intenso
y orina purulenta, el cultivo de orina es nuevamente
positivo a Aspergllus fumigatus, además en un nuevo
estudio tomográfco se detectó litiasis renal de aproxi-
madamente 1 cm. de diámetro en el caliz inferior del
riñón derecho, el cual se trató con nefrolitotomía per-
cutánea.

DiSCUSiÓN
La tasa de infecciones del tracto urinario inferior
después de litotripsia intracorpórea neumática es del
1 al 2% y catetrización ureteral alrededor del 3.5%,
respectivamente, se deben principalmente a bacterias
gram negativas
(2 – 4)
.
La infección del tracto urinario por aspergillus
puede ocurrir por tres vías distintas, por infección as-
cendente del tracto urinario inferior, por diseminación
hematógena o asociada a bezoares de aspergillus en
la pelvis renal
(5)
. La aspergilosis renal asociada a di-
seminación hematógena es la forma de presentación
más común y la forma localizada, la más infrecuente
(5,6)
. En nuestro caso, no hay historia de eliminación de
masas fúngicas por vía uretral y se instrumentó la vía
urinaria inferior y uréter para la colocación de un caté-
ter ureteral, antes de encontrar los cultivos positivos a
aspergillus fumigatus, hecho que implicaría un posible
mecanismo de infección.
La infección fue primaria y localizada solo en el
tracto urinario, no se tienen evidencia de infección en
otra localización. Otra posibilidad es una infección
que se localiza a nivel cortical renal, a manera de abs-
ceso, que posteriormente drena en la pelvis renal, y
que pudo perpetuarse por la presencia de un cuerpo
extraño, como el catéter uteteral, que permaneció en
la vía urinaria por un tiempo mayor al recomendado,
52 meses, además de enfermedad litiasica renal, facto-
res que pudieron condicionar la falla en el tratamiento
inicial con itraconazol.
recientemente, se ha reportado mejoría que el ma-
nejo con anfotericina B e itraconazol, de manera se-
cuencial, en la aspergilosis renal invasiva
(7)
, hay que to-
mar en cuenta que no existe un régimen estandarizado
secuencial para cada tipo de aspergilosis renal invasiva,
excepto para los pacientes neutropenicos
(8)
. En nues-
tro caso, se inicio el tratamiento solo con itraconazol,
durante 5 meses, el cual no tuvo éxito en eliminar la
infección, aun tomando en cuenta que el paciente es
inmunocompetente, posiblemente por los factores
anatómicos asociados como litiasis renal, cuerpo ex-
traño por largo tiempo (doble J) y la instrumentación
del trato urinario (ureteroscopia).
Una revisión de una serie relativamente grande de
pacientes reveló que la infección renal por aspergillus
constituye cerca del 30% (27/90) del total de infec-
ciones micoticas renales y la mayoría (63%) resulta de
una infección diseminada en pacientes inmunocom-
prometidos
(9)
. Por tanto, la aspergilosis renal resulta
usualmente, de una infección micótica diseminada en
pacientes inmunocomprometidos, condiciones coexis-
tentes como neoplasias, uso de quimioterapia, agentes
inmunoisupresores, diabetes, etc.
(1, 9, 10)
. Sin embargo,
la aspergilosis renal en un paciente inmunocompeten-
te es rara. Pocos casos han sido reportados, tomando
en cuenta un estado inmunosupresor no tan severo,
como el que ocurre en los pacientes diabéticos, solo se
han reportado 11 casos, entre 1976 – 2009,
(1, 6, 11 – 13)
.
La mayor parte (63%) fueron hombres y 72%
(8/10) presentaron compromiso unilateral. A. favus
y A. Fumigatus tuvieron igual frecuencia de presen-
tación. Los hallazgos clínicos variaron desde presen-
asperGilosis renal
Cáculo
en
pelvis
renal
Conglo-
merado
de
aspergillus
Caso ClíniCo
24
taciones benignas a obstrucción del tracto urinario y
complicaciones sistémicas. Los bezoares de aspergillus
se detectaron en el 63% de los casos. Antifúngicos sis-
témicos (anfotericina B) con o sin irrigación local e in-
tervención quirúrgica han sido las principales formas
de tratamiento
(4,14)
.
El tratamiento de un paciente que presenta uropa-
tia obstructiva asociada y compromiso de la función
renal secundario es de cuidado con anfotericina B. en
estos casos, el uso de itraconazol por vía oral, en una
dosis adecuada es una alternativa
(15)
.
Otros posibles nuevos agentes antifúngicos como
el variconazol y la caspofungina tienen un amplio es-
pectro y menos efectos colaterales que la anfotericina
B, en aspergilosis invasiva, sin embargo son de alto
costo.
CONClUSiÓN
Nuestro caso sugiere que la localización de la as-
pergilosis renal puede sospecharse en pacientes inmu-
nocomprometidos, y en pacientes inmunocompeten-
tes cuando existe un factor anatómico que predispon-
ga a la perpetuación de la infección, como un cuerpo
extraño, catéter ureteral, o enfermedad litiasica, este
debe resolverse concomitantemente al tratamiento an-
tifúngico; siempre y cuando se hallan descartado otras
causas más frecuentes de infección urinaria.
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Caso ClíniCo
26
ENTREVISTA: Dr. Luis Cavalié Cabrera
César Nureña Pizarro
FOTOGRAFÍAS: Edgar Asencios, Omar Ledesma
Dr. José de vinatea de Cárdenas
primer trasplante
De pánCreas-riñón
en el Hospital almenara
27
primer trasplante
De pánCreas-riñón
en el Hospital almenara
Dr. Hernán Cavalié, director de la Revista Almenara, la paciente Rosario
Hidalgo, Dr. José de Vinatea de Cárdenas y César Nureña.
28
E
l martes 29 de septiembre de 2009
está subrrayado en la historia de la
seguridad social y, en particular, en
la del Hospital Guillermo Almena-
ra Irigoyen. Esta fecha marca un hito en la
medicina peruana, porque el cirujano José de
Vinatea de Cárdenas y un equipo multidis-
ciplinario de profesionales, realizó el primer
transplante multiorgánico de páncreas–riñon
a la paciente Rosario Hidalgo Valenzuela de
34 años de edad.
Ella ha vivido 22 años en condición de
diabética insulino dependiente y desde hace
6 años cumplía en silencio la rutina de la
diálisis, según el diagnóstico, debido a una
insufciencia renal crónica terminal.
historia en La
meDiCina Peruana
El médico José de Vinatea de Cárdenas
es un personaje singular, tiene la pasión del
científco y la sencillez del erudito. Pleno de
gratitud hacia el equipo profesional que lo
acompaña en sus intervenciones quirúrgui-
cas, cree frmemente que es posible unir in-
teligencias y voluntades con el único objetivo
de mejorar la calidad de vida del paciente.
¿
Qué signifca este primer trasplante
de páncreas - riñón?
Un avance importante. Los pacientes portadores de
diabetes tipo I, que además hacen insufciencia renal
que los obliga a depender de una diálisis, ya sea peri-
toneal o hemodiálisis, estaban privados de hacerse un
Dr. José de Vinatea de Cárdenas. TRAsPLANTE DE PáNCREAs-RIñóN
¿
29
personaJe
“estuvimos 20 horas sin dormir, por eso apenas pude
me fui a dormir a mi casa, y al principio fue difícil hacerlo
pero al fnal caí. A mí me pasa algo curioso estando con
mucha hambre y sueño, yo opto por dormir porque para
mí es muy doloroso físicamente la falta de sueño”.
30
“EquIPO MÉDICO DE TRAsPLANTE (desde la Izq.): Dr. JOsÉ A. CHAMAN, Dr. FÉLIx CARRAsCO,
Dr. GusTAVO REAñO, Dr. ARNALDO HuAMáN, Dr. JOsÉ DE VINATEA, Dr. LuIs VILLANuEVA,
Dr. EDGAR GONzáLEs, Dr. CARLOs BENAVIDEs y ROsARIO HIDALGO, la paciente.”
trasplante renal, porque si lo hacían, la diabetes iba a
dañar el riñón trasplantado. Ahora lo que se les ofrece
a los pacientes con insufciencia renal producto de una
diabetes tipo I, es resolverle los dos problemas. Se les
hace el trasplante renal y el de páncreas, que les permi-
te terminar con la insufciencia renal y con la diabetes,
por lo cual ya no dependen de la insulina y el riñón
está protegido.
¿Qué otra ventaja logra el paciente?
El manejo con drogas para la inmunosupresión del
riñón que es exactamente igual que para el páncreas.
Este órgano como siempre se dice se cuelga del riñón.
Si un paciente va rechazar páncreas, la mejor manera
de detectar el rechazo de páncreas, es el rechazo de
riñón, y eso es fácil descubrirlo con todos los métodos
que existen, en cambio la evaluación del rechazo de
páncreas sola no es sencilla. Esta especie de simbiosis
que hay entre el páncreas y el riñón es favorable para
el paciente desde todo punto de vista.
¿Hubo alguna referencia de un país cercano en
esta materia?
claro, trajimos de Argentina donde se ha desarro-
llado mucho este tipo de trasplante, a un especialista
que nos hizo un curso teórico práctico en el colegio
Médico, aquí en el hospital y en la Morgue Central de
Lima. Trabajamos durante una semana y aprendimos
mucho. Después vino la etapa experimental en cadá-
veres en la morgue con la autorización de las autorida-
des y el trabajo en animales.
¿Ayudó la experiencia del Almenara en tras-
plantes?
Por supuesto. Un paso muy importante fue aprove-
char la experiencia del Departamento de Trasplante,
porque en el equipo solo teníamos experiencia en ci-
rugía de páncreas. Esta alianza estratégica con el equi-
po de trasplante que lidera el doctor José Carlos Cha-
man, nos permitió trabajar entre otros con el doctor
Félix Carrasco, cirujano de trasplante del Almenara,
31
quien nos enseñó una serie de aspectos técnicos en
la remoción de órganos, con una gran generosidad,
porque hay gente que se reserva el conocimiento. Mi
agradecimiento eterno a todos ellos.
¿Cuántos años duró la preparación y cómo fue
el trasplante propiamente dicho?
Duró casi tres años, desde diciembre del 2006 has-
tasetiembre del 2009. El trasplante tiene tres etapas
bien defnidas, primero es la remoción de los órganos
que en este caso fue mulitiorgánica. A diferencia del
proyecto inicial en el que consideramos utilizar solo el
páncreas, que fue un concepto equivocado porque con
la escasez de donantes que hay es inconcebible usar
un donante cadavérico solo para un órgano. Teníamos
que entrar en un proceso de remoción multiorgánica,
esta fue la primera etapa.
¿Qué pasó después?
El donante fue un paciente que falleció y fue lleva-
do al hospital Rebagliati. Todo el equipo de trasplante
fuimos allí e hicimos la remoción multiorgánica y tra-
jimos todos los órganos al hospital Almenara. Aquí
empezamos la segunda etapa que es el trabajo de ban-
co, que consiste en preparar los órganos, en este caso
fueron tres: hígado, riñón y páncreas. Cada órgano en
una sala de operaciones fue preparado en varios as-
pectos técnicos, como son la limpieza, sacar ganglios,
preparar las arterias y las venas; si no son del calibre
adecuado uno tiene que injertar nuevas arterias, entre
otros.
¿Qué tiempo duró este proceso?
En el caso de páncreas demoró de cuatro a cinco
horas, de 6 a 11 de la mañana. En ese tiempo se hicie-
ron los diversos procesos de compatibilidad. Una vez
que estuvieron preparados los órganos, tanto hígado
que iba a otro receptor; riñón que lo prepararon los
urólogos con el equipo del doctor Carlos Molina; y
nuestro equipo de páncreas en el que estuvo también
el doctor Félix Carrasco, se culminó esta segunda eta-
pa. Ahí empezó la tercera y última etapa, cuando subió
a sala de operaciones la paciente, procediéndose al im-
plante. Primero se implantó el páncreas y después el
riñón. Este es un implante con caracte-
rísticas especiales porque no se extir-
pa el páncreas del paciente ni el riñón,
lo que hacemos es colocarlo en otro
lugar, por eso se llama trasplante he-
terotópico. el paciente se queda con
dos páncreas y tres riñones.
¿Por qué no se extrae el páncreas enfermo?
Porque el páncreas del paciente es enfermo en una
producción, la endocrina que es la insulina, pero su
función exocrina funciona bien. La otra razón es por-
que se añadiría al paciente un procedimiento más de
extirpación que no es necesario en este caso pero si lo
es por ejemplo en hígado ya que no hay otro espacio
en el abdomen para meter un hígado que es un órga-
no muy grande. El páncreas es un órgano pequeño y
eso permite utilizar esta técnica que se usa en todas
partes del mundo, por ello se le coloca en la zona del
apéndice.
personaJe
32
¿Cuál es la experiencia más exitosa en
este tipo de trasplante?
Estados Unidos, por ello nuestros estándares
tenían que ser igual al de ellos. Hemos aplicado
totalmente sus técnicas.
¿Y en América Latina, cuál es la casuís-
tica?
No conozco todos los países en que hacen
el trasplante de páncreas como un programa
permanente, pero si se que defnitivamente en
todos los países no lo hacen. Nuestra paciente
Rosario Hidalgo Valenzuela, antes que saliera el
programa y que ella supiera que íbamos hacer
estos trasplantes aquí, ya había intentado por su
cuenta irse a otros lugares; ella es una enfermera
de un nivel cultural muy elevado, y muy informa-
da de su enfermedad. Intentó primero en Cuba y
mandó toda la información, pero le dijeron que
solo le podían hacer el trasplante de riñón y no
el de páncreas. Pero ella necesitaba los dos, no
tenía sentido por lo que hemos hablado ante-
riormente hacer un solo trasplante. Después in-
tentó en México pero le informaron, según nos
cuenta ella, que esto era solo para mexicanos. Se
le cerraron todas las puertas a Rosario; justo en
ese momento, el endocrinólogo Freddy Valdi-
via, que maneja todo lo relativo a diabetes tipo I
aquí en el hospital Almenara, le informó que se
estaba formando un equipo y que en un tiempo deter-
minado se haría ese trasplante. Le preguntó si ella se
apuntaría, y aceptó inmediatamente.
¿Cuántos profesionales y técnicos integran el
equipo y cuando empezó su reclutamiento?
e
l reclutamiento y formación del equipo em-
pezó en diciembre del 2006. El equipo más
cercano con el trasplante son unas ocho
personas. Este equipo se extiende mucho
más cuando ingresa por ejemplo la Unidad de cui-
dados Intensivos (UcI), anestesiología, radiología que
nos ayudó tanto para evaluar la posibilidad de un re-
chazo, laboratorio; lo que hacen no menos de unas
cuarenta personas. Sin contar además al personal de
la UcI que tuvo a la paciente más de una semana. No
creo que haya algún intensivista que no la conozca o
que no le haya pasado visita. Todos los intensivistas
seguramente han participado de este caso y del éxito
también, igual las enfermeras y las técnicas, no son
solo una sino todas las que han participado en ese rol
de guardias.
¿Cuál ha sido la virtud de su equipo?
Que buena pregunta, cuál ha sido la virtud del
equipo, ¿no será una pregunta capciosa? (risas) Yo
creo que la perseverancia que rayaba en la terquedad,
diría yo. Sobre todo cuando las cosas no avanzaban,
por ejemplo en el permiso para la morgue central de
Lima, tuvimos que esperar seis meses. Los problemas
de la burocracia que hay en todas partes.
¿Al hablar de perseverancia, implica que hubo
que superar problemas?
No hemos tenido mayores problemas, hemos teni-
do todo el apoyo en todos los aspectos. En la logística
no nos ha faltado nada porque aquí se vienen hacien-
do trasplantes y este aspecto está bien organizada. En
los insumos el doctor Benavides, por ejemplo, nos
conseguía todo lo indispensable.
Para usted como médico, ¿fue importante la
fortaleza espiritual de la paciente?
Importante no, vital. Nosotros hemos visto inf-
nidad de veces y eso lo puede decir cualquier médico,
personaJe
33
¿Dónde está la diferencia?
En que la paciente aún sin trasplante va vivir con
insulina y diálisis pero va vivir, porque no es un caso
de vida o muerte, lo que estamos buscando aquí es
darle una mejor calidad de vida y esto le da una carga
de presión más alta todavía, porque las cosas no pue-
den salir mal.
Cuando recibió el encargo de organizar este
equipo, ¿dejó de hacer las otras actividades o hizo
ambas a la vez, cuántas horas ha trabajado en el
hospital?
En la primera etapa yo creí que podía combinar
las dos cosas, pensaba que podía hacer mi labor coti-
diana de jefatura y esto, pero me di cuenta que estaba
tomando el trasplante como una especie de hobby, el
trasplante lo iba a manejar en mi tiempo libre y eso no
podía ser; ahí pedí mi pase temporal al departamento
de Trasplante para dedicarme exclusivamente a este
reto. No se cuantas horas pasaba en el hospital porque
vivía comprometido con el proyecto.
¿Qué se viene ahora en este tipo de trasplan-
te?
Dentro del proyecto inicial, yo dividí esto en dos
etapas. Una primera es realizar el trasplante páncreas
– riñón y consolidar el programa. A partir de allí in-
gresar a las opciones alternativas que son en un futu-
ro los trasplantes dislotes. La insulina no la produce
el páncreas sino solo un fragmento de células. En el
futuro solo haremos trasplante de estas células; en el
mundo todavía no tiene mucho éxito porque no se lo-
gra separar las células en cantidad sufciente para que
pueda prescindir de insulina, pero este es un proyecto
que tenemos que hacerlo porque ya se hace en otras
partes. Lo otro es un trasplante con donante vivo. El
donante cadavérico es muy complicado porque no hay
en nuestro medio la cultura de donación de órganos.
el paciente se muere cuando desea morirse, cuando ya
no quiere vivir, en otras palabras; y al revés, cuando la
pelea sigue viviendo, al voluntad es fundamental. Qué
podía salir mal con mujer como rosario Hidalgo, im-
posible.
Ocupando las operaciones de trasplantes mu-
chas horas, ¿lo obliga a usted hacer un tipo de
preparación o entrenamiento físico personal o al-
guna rutina?
La parte física es muy importante y yo creo que la
da la misma adrenalina del proceso, uno está tan meti-
do en esto que no hay cansancio, éste llega después y
uno cae por demolición. Yo personalmente y creo que
el resto del equipo profesional no hemos hecho una
rutina de ejercicios. Pero en la parte previa al trasplan-
te cuando esperábamos la llegada del donante, llamaba
a cada rato a los miembros del equipo y antes del fn de
semana les recomendaba la mayor tranquilidad y alerta
porque en cualquier momento podía ser. Apenas me
informaban de que había un paciente potencial, que
yo lo llamaba preproyecto, inmediatamente se les in-
formaba para que no salieran fuera de Lima, era una
alerta y cuando se cancelaba también los llamábamos.
¿Esa espera del donante debe haber sido muy
estresante también para la paciente?
La espera del equipo profesional como de la pa-
ciente es estresante, y más aún en ella con toda la ex-
pectativa que esto representaba para su vida. La tuvi-
mos que internar una vez cuando ya teníamos todo
listo y al fnal cancelamos y le dimos de alta porque el
donante no califcó por haber tenido una hepatitis B.
Ahí experimentamos una mezcla de sensaciones, tanto
el equipo como la paciente. Por un lado la frustración
por no realizar la operación y, por el otro también el
alivio momentáneo de no enfrentar las 24 horas de
procedimientos y el control posterior permanente a la
paciente, es un hecho curioso y humano.
¿Qué sintió al día siguiente de la intervención,
una sensación de triunfo?
En mi caso no, soy poco expresivo, estaba preocu-
pado en que las cosas salgan bien y eso iba más allá del
día siguiente. Mi meta era 60 días cuando normalmen-
te son 30, pero yo decidí extenderlo porque ahí recién
me sentiría satisfecho del éxito con 60 días sin proble-
mas. Las complicaciones se dan en muchos niveles,
la gran mayoría se da al principio; acordémonos que
este es un trasplante de calidad de vida. Es bien inte-
resante ver la diferencia que existe con los trasplantes
de vida o muerte. Uno que tiene un trasplante al cora-
zón, si no lo trasplantan se va morir en el corto plazo,
e igual ocurre con el hígado.
este es un
trasplante
de calidad
de vida
34
¿cuáles son sus hobbies?
m
e gusta la lectura, todo tipo de lectura.
me gusta mucho la música, sobre
todo el rock, los contemporáneos no
tanto, me gusta Bionsen, Pam Berry,
de los antiguos me quedo con elton Jhon, robbie
Williams. opero con rock. Con mi hija tenemos
conversaciones acaloradas sobre música y por
ella he aprendido a conocer nuevos grupos de
rock.
¿baila, cocina, es usted hogareño?
no bailo ni cocino pero disfruto muchísimo de
la cocina. esa, por ejemplo, es una frustración
para mí. soy hogareño, me encanta estar en
casa, me gusta descansar también, el no hacer
nada también es uno de mi hobbies favoritos.
“oPero Con roCk”
Con Alejandra, su hija, en Nueva Delhi.
Dr. JOsÉ DE VINATEA DE CáRDENas. un lema: “Yo como cirujano me
convenceré de que las cosas no van a cambiar, cuando encuentre un letrero de
stop dentro del abdomen y otro en medio del universo.”
¿practica deportes?
ahora estoy muy sedentario para mi gusto.
en la universidad jugaba básquetbol, malo pero
jugaba, fui maratonista, participé en dos eventos
de Cafetal, no me pregunten en que puesto lle-
gué. Ya no corro en las mañanas como antes.
doctor, ya en lo personal ¿después de todo
este logro, qué queda como refexión en el
pensamiento de José de vinatea?
Yo he sacado varias conclusiones de este
proceso: primero que las metas pueden cum-
plirse, es algo simple pero en nuestro medio no
lo es; la segunda conclusión es que es factible,
positivo, recomendable unir, unir personas, inte-
ligencias, unir objetivos, trabajar en equipo que
es tan trillado; pero es factible hacerlo, tener el
equipo multidisciplinario, porque es imposible
que esto lo haga una sola persona ni siquiera
dos. en suma unir voluntades.
¿Cuál es su éxito en este proyecto?
si cabe algún éxito de mi parte, creo que fue
el tratar de convencer de que esto era factible.
Cada uno después trabajó sus habilidades, mi
función solo fue al de un director de orquesta o
la de un entrenador de fútbol. otra conclusión
es que yo me he reconciliado con el mediano
plazo, mi visión en este tipo de cosas era siem-
pre el corto plazo. el largo plazo se lo dejo a los
estadistas a los funcionarios, y mi función como
soldado era el corto plazo. ahora pienso que si
puedo hacer proyectos de mediano plazo indivi-
dual y colectivamente.
¿cómo lo apoyó la familia?
Fue un apoyo total y también su compren-
sión. el día del trasplante mi hija tenía una pre-
sentación en el colegio y empezaba a las 8 de la
noche, y nosotros terminamos el proceso justa-
mente a esa hora; y yo tenía tres prioridades en
ese momento: muchísimo hambre, muchísimo
sueño y la ceremonia de mi hija. evalúe las tres
y me quedé dormido, opté por dormir.
35
“mi
vida
cambió”
personaJe
E
s de pequeña estatura, mirada frme y una fe infnita que afora en cada
palabra como un viso de aire fresco y sereno, de quien encontró la luz al
fnal del túnel. Rosario Hidalgo Valenzuela (34), enfermera de profesión,
es la primera paciente trasplantada de páncreas – riñón, quien vivió veinte
años de su vida dependiendo de la insulina y la diálisis por la diabetes tipo I y la
insufciencia renal crónica. Ella irradia alegría y gratitud para con los médicos y es un
claro ejemplo de vida y fe en Dios.
36
¿
hace que tiempo está usted en la calle
caminando de manera normal y cómo
es su vida ahora?
hace un mes y medio. solo vengo al hos-
pital y todavía no camino mucho por la calle. en
cuanto a mi salud, mi vida cambió, ya no soy de-
pendiente de la insulina, inyectándome todos los
días, y en el caso de la diálisis también.
¿cómo ha sido su relación con el doctor de
vinatea en este proceso?
al doctor de Vinatea solamente lo pude ver
una vez antes del trasplante. el doctor me explicó
muy detalladamente cómo iba a ser el trasplante
y qué consecuencias podía traer también si éste
no era efectivo. Yo ya sabía que el trasplante bien
podría ser exitoso o no.
¿pero usted sabía que el doctor ya la cono-
cía como su paciente?
Claro, el doctor Valdivia me informaba siempre
sobre las coordinaciones con el doctor De Vina-
tea. Yo preguntaba cuándo me entrevisto con el
doctor De Vinatea para que me evalúe, para que
me vea. el doctor Valdivia me decía: no te pre-
ocupes que él ya sabe, ya coordinamos todo.
–El doctor De Vinatea explica que
antes de la operación evita estable-
cer cualquier contacto afectivo con el
paciente, porque considera a su juicio
profesional que esto puede contami-
nar cualquier tipo de decisión que ten-
ga que tomar –.
¿Pero ahora esa relación es más fuida?
sí, por supuesto, cuando estuve internada me
visitaba todos los días y estaba pendiente de mi
evolución. incluso cuando viajó sé que se comu-
nicaba por internet con los médicos para saber
de mí. Y por teléfono le reclamé que por qué no
me había llevado de viaje (risas). ahora, aparte
de ser paciente, considero que el doctor De Vi-
natea es mi amigo, porque él me ha llegado a
conocer como soy, y esta amistad se prolongará
hasta que Dios me llame.
¿qué proyectos personales fueron poster-
gados por la enfermedad?
siempre he tenido en mente ejercer mi carrera
de enfermera y soy colegiada también, lo único
que me faltó fue hacer mi serum cuando empecé
con la diálisis. ahora pienso terminar mi serum y
empezar a trabajar.
¿cuándo se complican las cosas?
en el año dos mil mis riñones empezaron a
funcionar mal. en ese año todavía estaba con
tratamiento y no me aplicaba diálisis. seis años
estuve con tratamiento de pastillas y luego me hi-
cieron una fístula para iniciar la hemodiálisis. en
noviembre del 2006 ingresé a hemodiálisis, dos
meses después mis venas no aguantaban porque
eran muy delgadas, entonces me enviaron a la
diálisis peritoneal hasta el día de mi trasplante.
me imagino que tienes muchos más ami-
gos, ¿cómo ha sido esa relación?
Claro!!! (se alegra), con todos los doctores del
equipo de trasplante y los cirujanos de páncreas
y las enfermeras de sala de operaciones que se
tomaron fotos conmigo...
¿cuáles son tus sentimientos para con
este equipo de profesionales?
ahora la cercanía es mayor, ya no solo vengo
a mis controles con la doctora Liliana, sino que
todos me conocen y me preguntan cómo estoy,
converso con ellos, sé que hay amistad y preocu-
pación por mí. ellos siempre me dicen: “Cualquier
cosita o síntoma que tengas, llámanos, nosotros
estamos aquí para servirte”.
¿has tenido algún contacto con la familia
del donante?
Por internet me conocí el nombre de la perso-
na donante, que dio todos sus órganos y con ello
ha salvado vidas. La familia sí me conoce pero yo
no los conozco.
¿Cuál es tu mensaje fnal?
Dentro de mi como rosario hay una alegría,
todo lo que he esperado tantos años se puede
Paciente Rosario Hidalgo Valenzuela, TRAsPLANTE PáNCREAs-RIñóN:
no dependo de
insulina ni diálisis
¿
37
decir se ha llevado con éxito, es como tener una
nueva vida, es como volver a nacer, para que tus
proyectos que tenías en mente los puedas reali-
zar. además, es que yo sea un instrumento para
que en el Perú se siga avanzando al menos en
el seguro social con los aportes científcos y este
tipo de trasplantes que se están dando.
Creo que Dios me ha puesto como un instru-
mento para que realmente se realice esto; los
médicos han puesto todo de su parte, el don que
Dios les regaló como cirujanos, como médicos,
por eso creo que como grupo, tanto paciente
como médicos hemos logrado lo que Dios qui-
so. eso me queda como una alegría, saber que
formé parte de algo tan importante, no solo para
mi sino para muchos pacientes, que se encuen-
tran en la condición en la que yo estuve con
la diabetes, jóvenes que también quieren salir
adelante pero muchas veces se pueden sentir
frustrados.
Yo he tenido la experiencia de unos familia-
res también. uno no se cuidó y murió joven y al
poco tiempo se presentó la oportunidad de un
trasplante de riñón, y otro que por no aceptar su
enfermedad se quitó la vida. eso me ayudó a salir
adelante.
¿quÉ NIVEL DE CONFIANzA TENíAs Tú, CuáL ERA Tu sOPORTE?
C
IEN POR CIENTO. No dudaba de nada Desde la primera vez que supe
que mi riñón estaba mal también, esperaba el trasplante. Mi confianza
se sustentaba en la fe que tengo en Dios. Cuando el doctor Valdivia
me dijo que había un equipo preparándose para el trasplante, confié desde el
primer instante.
personaJe
38
estamos en condiciones de
trasplantar todos los órganos
V
isitamos al gerente de la red
asistencial almenara, doctor
Luis Villanueva alegre, para
conocer sus impresiones
sobre el resultado del primer trasplante
de páncreas – riñón, como funciona-
rio responsable del hospital almenara
que dispuso en diciembre del 2006 la
composición del equipo profesional que
realizaría este importante proyecto,
encargándole al doctor José de Vina-
tea dicha tarea.
el doctor Villanueva está ocupado
revisando los últimos detalles de los
que será la remodelación de las salas
de hospitalización, según nos cuenta,
y nos recibe con mucha amabilidad
haciendo un alto en su trabajo.
sostiene gerente de la red almenara dr. luis villanueva alegre
39
L
e preguntamos lo que signifca para la
institución haber logrado este primer tras-
plante de páncreas – riñón, y nos dijo que
este fue un sueño hoy hecho realidad que
constituye un logro fundamental en la historia de
los trasplantes en la seguridad social y el hospi-
tal almenara. recordó que se discutió hace años
como una posibilidad, pero no se podía hacer
porque no se tenía el sustento logístico. “nos re-
unimos con todos los especialistas que intervie-
nen en este procedimiento multidisciplinario, para
trabajar en un proyecto que en ese momento era
como algo en el aire con todas las difcultades
propias de nuestro medio. recién hace tres años
pudimos concretar su realización y empezamos a
capacitar a todos los profesionales involucrados
en esto”, señaló.
nos dijo que él mismo ha participado conta-
giado del entusiasmo del doctor De Vinatea, de
todos los cursos, foros y talleres internacionales
que se realizaron con este propósito. “se hicieron
muchas reuniones académicas y pudimos ver las
clases y los proyectos en este tema. argentina
había estado trabajando muy bien en páncreas y
nos fue de mucha ayuda, además de la gran ex-
periencia que tienen en otros trasplantes. igual-
mente hemos coordinado y aprendido de Brasil a
donde también viajaron nuestros especialistas y
vinieron los de ellos, como en el caso de argen-
tina”, recordó.
el doctor Villanueva sostiene que como pro-
ducto de este vasto entrenamiento se pudo di-
señar todo el cronograma del proyecto, y que
gracias a la unidad de apoyo al trasplante y su
experiencia, “podemos hoy garantizar que en el
hospital almenara estamos en capacidad en este
momento de trasplantar prácticamente todos los
órganos, y dentro de poco incluso corazón”.

organizanDo La exPerienCia
agregó que de acuerdo con el Cuerpo médico
revisaron la organización y estructura del hospi-
tal, “y para nuestra red convenimos que lo mejor
era crear el Departamento de trasplante como
una experiencia piloto, concentrando en esta
área todo lo que se hacía en otro sector, como
en los trasplantes de hígado y renal, porque cada
una de estas experiencias eran como islas indivi-
dualizadas sin interconexión. en un país con po-
cos recursos, no podemos darnos el lujo que en
este tipo de patologías de alta complejidad y alto
costo, tengamos experiencias individuales donde
se dispersan los recursos”, enfatizó.
explicó que como resultado de una adecuada
coordinación, se ha ordenado por ejemplo la lista
de espera de los pacientes. “antes la teníamos
un poco en el aire y ahora estamos procurando
tenerla completamente individualizada, centrali-
zada, que sea transparente y que todos podamos
entrar a internet y ver ahí la lista a nivel nacional.
evitamos así de que trasplantes pudiera pres-
tarse a todos los escándalos que vemos en los
medios de comunicación y que no queremos que
nos pudiera de alguna manera tocar como insti-
tución”, dijo.
Los FaCtores DeL éxito
De otro lado, habló de los factores que han
confuido para que este trasplante alcance el éxi-
to deseado, señalando que estos entre otros han
sido, el recurso humano, la creación del Departa-
mento de trasplantes y el equipo que él doctor de
Vinatea formó, así como el resto de profesionales
multidisciplinarios que han trabajado. Dijo que
algo muy importante ha sido la voluntad política
que ha venido desde la central, con todo el apo-
yo. “nosotros estamos convencidos que el hospi-
tal tiene que desarrollar cirugías en general y tec-
nología de alta complejidad, y trasplantes viene
hacer el complemento, el fnal de todo esto”.
eL LegaDo históriCo DeL aLmenara

un tema de especial emoción para
el doctor villanueva fue hablar de la
trayectoria del hospital almenara,
y el signifcado que tiene este tras-
plante para los médicos que como él
se han formado desde muy jóvenes
en este emblemático hospital de la
seguridad social. Con un tono refexivo dijo
que para los médicos es una carga muy impor-
tante la historia que tiene el hospital, “ojala pu-
diéramos estar al nivel para responder a gente
que ha pasado por esta institución con grandes
logros, siendo pioneros en muchas cosas, como
la seguridad social en Latinoamérica”, recuerda.
Destacó que la historia del hospital se susten-
ta en la mística y la trayectoria de mucha gente
pionera que forjó el hospital almenara y que se
mantiene hasta ahora. el personal profesional
rescata mucho esa historia del hospital, todos
recordamos a nuestros profesores y todos los
grandes aportes que se han hecho a la medici-
na. Lo importantes que hemos logrado formar
personaJe
40
un equipo de trabajo efciente que transfere sus
conocimientos y experiencias de generación en
generación de profesionales, resalta el doctor Vi-
llanueva.
el doctor de vinatea
L
e preguntamos cuál era su opinión sobre el
trabajo desarrollado por el doctor José de
Vinatea a cargo del equipo de trasplante
de páncreas - riñón.
“el doctor de Vinatea es un
cirujano cuya trayectoria es
ampliamente reconocida. el
tiene grandes pergaminos
desde que era estudiante,
ha sido interno en nuestro
hospital, lo conocemos des-
de la universidad, somos
amigos personales y siem-
pre hemos compartido mu-
cho el entusiasmo de nues-
tra carrera”, afrmó.
Destacó además que fue
el primer alumno de su pro-
moción en la facultad, “aquí
ingresó de interno y des-
pués se propuso regresar
de residente, el doctor De
Vinatea es producto del hos-
pital almenara como mucho
de nosotros”, señala.
La curiosidad nos llevó a confrmar si el doctor
De Vinatea había sido su residente, y nos confr-
mó que sí, entonces le preguntamos que resca-
taba de esa época del doctor, y nos dijo “Bueno,
lo pesado que era (risas), él formaba parte de un
equipo muy bueno, en ese entonces vinieron mu-
chos internos de alto nivel, Percy Cupé era el otro
compañero de él. era un equipo de cuatro o cinco
estudiantes sumamente estudiosos y muy inquisi-
dores, críticos permanentes, y eso es bueno. en-
tonces, lo que nosotros revisábamos en dos o tres
revistas, ellos venían a discutir con cuatro o cinco
en otros idiomas que nosotros no sabíamos” (ri-
sas), recuerda con nostalgia.
Cuando se hace docencia se recicla y se mejo-
ra la capacitación del personal afrma Villanueva.
“Con esa base él llega a interesarse no solamente
en trasplantes, sino que el doctor De Vinatea es
un entusiasta propulsor de nuevas técnicas, con
el se trabajó laparoscopía por ejemplo, es uno
de los primeros laparoscopistas pionero a nivel
nacional, y en el hospital uno de los que ha más
desarrollado esta especialidad. el realiza cirugías
de páncreas por laparoscopía y a nivel interna-
cional tiene reportes de esto que es bien difícil”.
Destaca el doctor Villanueva.
agrega que para los cirujanos el páncreas es
uno de los órganos de mayor difcultad técnica en
el manejo debido a su ubicación, “primer retrope-
ritoneo, y que está involucrado con órganos muy
nobles, como el duodeno, lo grandes vasos, esa
zona es una encrucijada, y además está la deli-
cadeza del páncreas, incluso hasta la textura que
al tocar podemos desencadenar una pancreati-
tis aguda y otros problemas”, refere. Añade que
hay que ser muy sutil, muy
delicado para manejar este
órgano, y por laparoscopía
él ha hecho ya pancreatec-
tomía refere el doctor Villa-
nueva.
De esta manera, el doctor
De Vinatea se ha venido pre-
parando de manera evolutiva
para estar en la capacidad
técnica de realizar el tras-
plante, y no solo él sino que
ha preparado a su entorno
sostiene Villanueva. Comen-
tó que cuando se le encargó
la responsabilidad del tras-
plante, el doctor De Vinatea
se tomó un mes para decidir
si aceptaba. “Cuando uno
es serio profesionalmente
acepta las cosas después de
meditarlas, y cuando lo hace
asume el reto, y como decimos uno debe tirarse
de cabeza si es posible hasta sacar adelante las
cosas”, refere.
Añade que esa es la confanza que se debe
tener en el personal, “cuando ingresamos en algo
debemos hacerlo con el entusiasmo propio de
cuando ingresamos a hacer esta carrera, en ge-
neral todos los que estamos comprometidos con
la salud en nuestro medio, aún errando debemos
de hacerlo con empeño porque parte del proce-
so es eventualmente tener algún fracaso, eso es
normal”, enfatizó.
agregó además que el seguro social si algo
tiene de valioso y que se debe proteger, estimular
y darle mejores condiciones, es su recurso huma-
no. “en general nuestro recurso humano nos llena
de orgullo a todo nivel. Ya desde años anteriores
cuando conversábamos con cirujanos de otros
países, comentábamos el nivel que tenemos no
solo de cirujanos, sino también del recurso de
enfermería. nuestras enfermeras están muy bien
capacitadas en todas las áreas en las que se les
solicita su participación
personaJe
41
41
arquitectura
de hospitales
en el perÚ
arq. armando arteaga
42
Entrada principal del hospital
Guillermo Almenara Irigoyen.
43

bordar el tema de la arquitectura de hospitales en nuestro medio
es casi una anécdota literaria inexistente, aunque tenemos un
reconocido bagaje cultural acerca de nuestra medicina tradicional
peruana que viene con plenitud racional desde tiempos de los
mochicas. La trepanación de cráneos y otras habilidades galenas de
los antiguos peruanos se exhiben con admiración científca en diversos
museos del país donde se exaltan estas prácticas y nos hablan de lo
avanzado que era el ejercicio de la medicina peruana. Pedro Weiss y
hermilio Valdizán se han ocupado recurrentemente de estos asuntos
referidos a la antropología física y de la tecnología histórica de la salud.
La utilidad de la medicina popular es hasta ahora en nuestra sociedad
un referente cultural valido y plural que pertenece a nuestra cultura viva.
a
arqUiteCtUra
44
L
os hospitales como “espacios” de recupera-
ción de la salud de los pacientes esta vigente
ya en algunos de los recintos pre-hispánicos
que encontró Estete en Pachacamac, son va-
rios los testimonios de cronistas donde se exaltan estos
episodios de curanderos. En tiempos del Virreinato,
los hospitales estaban ligados a la incipiente consoli-
dación de las poblaciones urbanas recién fundadas, se
instalaron tópicos y farmacias en los conventos cer-
canos a las iglesias y cementerios. Fueron muchas las
vicisitudes que tuvieron que pasar los ciudadanos de
entonces para enfrentar los avata-
res de pestes y otras enfermedades
que se fueron presentando como
incurables, y que poco a poco a
través de las edifcación de hos-
pitales en centros urbanos se fue-
ron enfrentando y controlando las
nuevas epidemias de estos nuevos
conglomerados urbanos. Las cró-
nicas y las tradiciones peruanas
hablan de estas penurias sociales y
humanas.
Actualmente cuando el turista
visita algunos de los recientos del
convento de Santa catalina en
Arequipa, puede comprobar que
aparte de cocinas destacan las far-
macias y los botiquines que admi-
nistraban las monjas que ejercieron con religiosidad
el ofcio de enfermeras y de asistencia a los enfermos.
Las ciudades coloniales del Perú ostentaron uno o va-
rios hospitales administrados por las diversas órdenes
religiosas que existieron. Los hospitales coloniales to-
maron la tradición del alberge que vivió Europa, se
usó el concepto de “hospitalitos” donde se albergaban
también a peregrinos, pobres y huérfanos. El hospital
era una especie de asilo social.
En Lima se fundaron en 1554 dos hospitales, uno
para indios como el de Santa Ana y otro para espa-
ñoles como el de San Andrés. más tarde se fundó un
hospital para negros, el de San Bartolomé en 1646.
Tenían estos un “plot plan” de “tres enfermerías en
cruz de un piso con capilla central limitada por cuatro
arcos”, tal refere el arquitecto José Bacía Bryce. En
estos hospitales la enfermería formaba el centro de un
conjunto de funciones que ordenaba otros espacios
como la sala de cirugía, las ofcinas de administración,
la botica (que recogió el aporte nativo del batan o
“mutca”), la lavandería, la ropería y la cocina, entre
otros servicios. La arquitectura de estos hospitales se
desarrolló y fue similar a las plantas de los conventos:
entre “espacios” de los pabellones de las enfermerías
y las crujías de los “espacios” de los servicios respec-
tivos, donde se ubicaban patios con arquerías que in-
cluía capillas e iglesia principal con independencia y
accesibilidad directa a la calle.
Acopiar medicinas y atender pacientes enfermos
con una visión científca y especializada fue una acti-
vidad médica que empezó a institucionalizarse desde
la colonia. El hospital San Bartolomé de Lima en los
arqUiteCtUra
Hospital Santa Ana.
Barrios Altos ha sido el mejor ejemplo que hemos
recibido y la más cercana experiencia de atención a
pacientes por medio de “consultas externas” que se
dio con éxito hasta hace poco en los años cincuenta
del siglo XX, donde funcionó hasta esos días como el
Hospital militar de Lima.
El “modelamiento republicano” desarrollado por
la obra y el impulso histórico de Cayetano Heredia trae
nuevos esquemas “doctrinarios”, impulsados desde la
“Ilustración”, tal como defnió Jacobo Burckardt: “la
suma de las evoluciones del espíritu que se produce
espontáneamente, es decir que crecen en libertad”.
El cambio viene con este nuevo impulso que inició la
nueva política sanitaria del Perú Republicano. El ím-
petu “romántico” de las Sociedades Públicas de Be-
nefcencia surgidos de los días “afebrados” de la Re-
volución Francesa rompen -con los nuevos vientos- la
45
línea tradicional de las “Hermandades” triseculares del
Virreinato que administraban los hospitales. Empieza
una nueva preocupación por el manejo “funcional”
del espacio arquitectónico destinado para la atención
de los pacientes y el trabajo profesional del medico.
El genio político de ramón castilla le abre paso a la
modernidad, el renacimiento de San Marcos y el ex-
pidió del “Reglamento Orgánico para la Facultad de
medicina de la Universidad de Lima”, las nuevas ideas
sobre sanidad y asistencia social traídas por Cayetano
Heredia y el cambio del “Plan de Estudios” donde se
impone la asistencia de los estudiantes de medicina
desde su primer año de estudios a los hospitales y al
Anfteatro Anatómico.
separadas por columnatas de maderas de orden dórico
que conducen hasta el patio, donde las columnatas se
convierten en peristilo. Opuesta a la desembocadura
de la galería en el patio se encuentra la capilla, cuyo
frente combina el motivo del arco del triunfo con el
de un templo antiguo de orden jónico”. Es una obra
de gran calidad arquitectónica.
La Facultad de Medicina de San Marcos en la Ave-
nida Grau, del ingeniero Santiago Basurco, iniciada su
construcción en 1899 y culminada en 1903, expresa
también el estilo de infuencia francesa, el academi-
cismo de Beaux-Arts. Empleando materiales limeños
tradicionales como la quincha y el yeso, muestra las
excelencias de un estilo histórico, muy parecido a la
Escuela de medicina de París de Gondouin.
El hospital Arzobispo Loayza ex-
presa también arquitectónicamente la
apertura hacia esta “arquitectura acade-
mista” como la llama García Bryce, es
cierto afrancesamiento que se puso de
“modé”, e impulsando la construcción
de edifcios cívicos por el arquitecto
Emilio Robert. El hospital Loayza es co-
lofón de esta apertura de Lima en 1920,
expresa el “afrancesamiento” de su ex-
pansión urbana moderna, abriendo el
“boulevard” limeño de La Colmena, y el
diseño del conjunto de la Plaza Dos de
Mayo y la nueva calle de la Av. Alfonso
Ugarte donde se encuentre este hospital
Loayza, alineado por “nuevas viviendas”
para “nuevos vecinos” con pequeñas
“mazardas”. El hospital Loayza es dise-
ñado por el arquitecto Rafael Marquina, y construido
entre 1921-1924. Lo describe García Bryce como una
arquitectura donde: “El planeamiento es suelto, pero
axial y simétrico. El pórtico de columnas corintias con
frontón en la entrada es un toque grecorromano más
frecuente en la arquitectura clásica anglosajona, que en
la hispánica”.
Digamos, es cierto, el porvenir es mudo”, como
decía Cayetano Heredia. Es difícil respondernos qué
acontecerá mañana con la preservación de estas obras
monumentales de hospitales limeños, donde la forma-
ción hipocrática de varias generaciones de médicos ha
desflado por sus recovecos atendiendo pacientes, cosa
que ya es asunto histórico, y con benevolencia huma-
nista, han realizado sus aportes a la medicina peruana.
Estos “espacios” son ya casi “museos” humanos y vi-
vientes de nuestra vida cultural peruana.
Hospital San Bartolomé de Lima.
En 1868, la Sociedad de Benefcencia Pública de
Lima mandó a construir el Hospital Dos de mayo, que
se terminó de edifcar en 1875. El arquitecto Miguel
Trefogli (que había diseñado el Hospicio Manrique)
aparece asociado al arquitecto mateo Graziani como
responsable de la consolidación de esta obra arqui-
tectónica. El hospital Dos de Mayo trae un diseño
innovador, su plano es un sistema de pabellones in-
dependientes inspirado en un proyecto británico de
1756. El proyecto de este hospital Dos de Mayo trae el
esquema central de la planta que está asociado al estilo
de la tradición arquitectónica del clasicismo romántico
de Boullée y Ledoux. García Bryce hace la “memoria
descriptiva” del edifcio, de la siguiente manera: “Los
espacios centrales del conjunto, que se inicia en el
atrio, dominado por un motivo de arco de triunfo que
sirve de ingreso a una galería basilical de tres naves
46
I
nterior de la capilla del hospital Guillermo Almenara Irigoyen, ambiente bello y acogedor. Están intactos
un antguo organo en una esquina, la verdadera fe de los creyentes, el cautvo Dios que da, aplaza, quita
y bendice.
arqUiteCtUra
47
uNA CRóNICA DE HERNáN CAVALIÉ
5
de la mañana en Cora Cora.
el aire puro oxigena los pul-
mones y compensa el natural
défcit de aire de esta ciudad
de altura, ubicada a 3,200 m.s.m. el
frío cala, es una espada en el aire,
en el grisáceo entorno de esa ma-
ñana cuando estiramos los huesos
al bajar del ómnibus. recorro la mi-
rada y tengo la mala impresión de
haber llegado a una ciudad envuelta
en la bruma. Pero de a pocos se
irán dibujando las calles de tierra,
las construcciones de adobe, los
cerros yermos. Al fn, la claridad del
día total ilumina la ciudad, lentamen-
te aparece la plaza principal y su
arquitectura costumbrista. todo ello
debajo de un cielo muy azul, hecho
también de formaciones nubosas de
caprichosas formas que confguran
un paisaje cautivante.
cielo aÑil
de cora cora
48
e
n 1840 el señor Olaechea tuvo el ca-
pricho de edifcarla. Un arquitecto
francés la diseñó y se trajeron maderas
fnas desde la vieja Europa a través del
puerto de chala. Los indios las llevaron en sus
mullidos hombros hasta las alturas del cielo.
CróniCa
No se sabe cuándo la llamaron La Quinta,
pero su siguiente dueño fue la Familia Jerí. Hoy es
copropiedad de América López y Herminia Gel-
dres, descendientes de los propietarios originales.
Ubicada en la parte alta de cora cora, es un
privilegiado mirador que compite con los fron-
dosos oteros, destaca a lo lejos por el blanco y
la quinta
49
pascaÑa
a
sí se llama a una extensión de 200
hectáreas de sembríos y potreros, ubi-
cados entre colinas, en una cumbre
nacida de las mismas orillas de cora
cora. Para subir a Pascaña se necesita una esca-
lera de cuatro horas, que se camina entre lugares
inventados para los paisajistas. Por algo los pro-
pietarios, la señora América López y sus hijos, no
cesan de hablar de Pascaña y sus estancias, como
aquellas aguas termales de Santa Clara, benéfcas
para la reuma con temperaturas que pasan los 40
grados.
Pero también una travesía de este tipo tiene pe-
queños senderos peligrosos, no pocos precipicios.
Para subir hasta Pascaña hay que estar en buena
forma física, pero vale la pena sentir el perfume
de las retamas y mirar el hermoso manto amarillo,
el bamboleo danzístico de los ccejccen, cual plu-
meros al viento y los cactus espinudos, solitarios.
Al llegar al fundo te reciben los sembríos de tri-
go, papa, habas y cebada que se extienden en más
de cuarenta hectáreas. En los amplios potreros se
dispersa el ganado vacuno.
Vladimiro Coronado, uno de los dueños de
Pascaña, tendrá unos 50 años de edad, es un buen
lector, posee una excelente cultura, detalle singular
que lo destaca entre los propietarios de esta tierra,
y desborda un peculiar sentido del humor y, sobre
todo, un buen estado físico que le permite cami-
nar ocho horas en esa altura que sofoca. Él visita
Pascaña unas dos veces a la semana, inspecciona
el trabajo de los camayos, sus socios a medias en
la cosechas, también chequea su ganado y decide
la venta o sacrifcio de alguno de ellos.
Estuve de retorno en La Quinta para almorzar
y apenas cabían mis pies en los zapatos, el cansan-
cio adormecía mis músculos y atenuaba el apeti-
to. Esa noche el sueño acudió como un bálsamo
reparador de tan dura jornada, sin embargo no
imaginé que esa madrugada tendría un húmedo
despertar.
azul de sus paredes. Desde la casa se ve toda la
ciudad y la ciudad mira la casa desde todos los
recovecos.
Una casa de paredes anchas, techos altos, pisos
de madera y balcones indiscretos. Un patrimonio
de cora cora, como dice el edicto del Instituto
Nacional de cultura. Algo completamente cierto.
50
La oscuridad en las casas antiguas es realmente
espectacular. mi suegra olvidó dejarme una lin-
terna y un bacín en la habitación. Serían las dos
de la madrugada y tenía la vejiga repleta. Busqué
a tientas una puerta o una ventana, pero los pes-
tillos y cerrojos estaban bien seguros, además de
invisibles. cuántos recuerdos infantiles llegaron a
mi memoria cuando el líquido fuyó incontenible,
entre lágrimas de desesperación y alivio.
ocra
e
ste fundo está ligado a la familia Jerí
desde tiempos inmemoriales. Vladimi-
ro estaba convaleciente de la caminata a
Pascaña. Pero no podía dejar de conocer
este rincón del mundo, así que doña Herminia me
designó como guía a césar, un joven de diecisiete
años y cuñado de Carlos Geldrés, que resultó un
guía muy peculiar.
Efectivamente, mi desconocimiento del te-
rreno me predisponía a caminar detrás del guía,
pero en este caso él me guardaba las espaldas en el
absoluto silencio y bien protegido de la resolana
por un sombrero de paja que da la casualidad me
habían asignado desde el paseo a Pascaña, pero
César se lo puso ni bien salimos de La Quinta y
no tuve corazón para quitárselo.
A Ocra se va por la carretera que conduce a
Incahuasi y Tarko y la idea original era iniciar la
caminata a la espera de la llegada de un vehículo
que tomara dicha ruta.
Esperanza que se fue diluyendo conforme
avanzábamos bajo un sol acezante. Los paisajes
de esta parte están plenos de sauces, pinos, ála-
mos y eucaliptos que se mecen suvemente por el
viento fresco. Un ejército de nubes atravesaban el
cielo azul y se se desplegaban por el frmamento
en suaves volutas.
Ocra es de una belleza intimidante, el verde
en todas sus gamas, los animales que comen los
pastos y la alfalfa, los árboles y las nubes, siempre
infaltables en todo el viaje a cora cora. compa-
rado con el trayecto a Pascaña llegar a Ocra no de-
mandó mayor esfuerzo y al emprender el retorno,
la visión de una laguna, Niño Salvador, pintó de
azul el paisaje.
51
Quedaron en mi memoria la presencia de un ca-
ballo blanco que en el fundo de los meléndez pacía
apaciblemente y me hizo recordar al Unicornio azul
de Silvio rodríguez, igualmente los patos silvestres
que surcaban el cielo con grácil vuelo. Llegué a
Ocra sin fatiga y almorcé un chupe de calabaza con
huevos, queso y habas, preparado por América Ló-
pez y que además de delicioso, es digestivo.
CróniCa
52
e
l viaje al Sara Sara estuvo a punto de
frustrase, pues Vladimiro se había com-
prometido a coordinar con el señor
Pozo, dueño de una custer que suele ir
los viernes a recoger a los profesores de Tarko,
pero olvidó coordinar el viaje y el día viernes a
las ocho de la mañana buscamos dicha unidad
de transporte con resultados negativos. El señor
Pozo había partido a las seis de la mañana.
sara sara. la montaÑa insomne
Inquirí por una camioneta para que nos hiciera
“un expreso” pero su alta cotización (cien soles)
nos hizo desistir y poco faltó para que suspendie-
ra el viaje. Sin embargo, la providencia no quería
que perdiera la ocasión de contemplar el Sara Sara.
Lunarcito, un chofer de custer, salía a las nueve y
nos dejaría en la bifurcación a Tarko.
El viaje fue apacible y duró cerca de dos horas
con paisajes bellos y la visita de dos cóndores que
CróniCa
53
planeaban en lo alto de un cielo azul muy limpio.
cuán majestuoso es el vuelo del cóndor, quedé
subyugado y no podía dejar de otear el cielo en
su búsqueda cuando sus siluetas se perdieron tras
los cerros.
cerca de las doce del día descendimos de la
custer. El sol estaba resplandeciente, pero corría
un viento fresco que atenuó el calor. caminamos
hacia un promontorio desde el cual se podía mi-
rar volcán Sara Sara y sus perfles. Todo el área
circundante ofrecía una escenografía propia de
otros tiempos con formaciones pétreas que adop-
taban caprichosas formas, fores amarillas que se
mezclaban con la grama y todo bajo un cielo azul
poblado por nubes de las formas más caprichosas
que la imaginación elabora.
Estuvimos con Vladimiro y Elmer cerca de
una hora mirando el majestuoso volcán coronado
de nieves en su testa. La tranquilidad de espíritu
y el silencio que dominaban el entorno nos tras-
mitió una inmensa energía telúrica. Maravilloso
bálsamo para toda tensión anterior. Es increíble
como el hombre busca su propia destrucción y se
sumerge en laberintos de concreto y vidrio, con-
tamina el aire, depreda bosques, ensucia las aguas
y todo en aras de un progreso que lo único que ha
creado son innumerables enfermedades nuevas y
letales. Sentir la vida en esta naturaleza nos hace
pensar en lo maravilloso de la existencia.
A la una de la tarde el sonido de un vehícu-
lo nos sacó del ensimismamiento en el que es-
tábamos atrapados. Una custer se acercaba y en
ese vehículo regresamos a Cora Cora. Otra vez
contemplé el vuelo de un cóndor, planeaba en el
horizonte y cerca a las nubes, apenas distinguía su
majestuosa silueta.
A las tres de la tarde estuvimos en La Quinta.
Traíamos mucho apetito y el espíritu pleno de op- mucho apetito y el espíritu pleno de op-
timismo.
el retorno
c
on el ánimo al tope, lleno de imágenes,
colores, sensaciones y la reafrmación
que en los pueblos del interior del Perú,
persiste la belleza en un clima de respe-
to por el hábitat y de serena quietud. El estrés, el
verdadero responsable de la mayoría de enferme-
dades, se encuentra replegado en estas tierras de
bello paisaje, donde el tiempo transcurre calmo,
sin prisas, donde no nos desbordan las multitudes,
ni el sonido trepidante de bocinas y cláxones.
En cora cora, como en tantos pueblos de la
sierra donde residí o estuve de paso, el espíritu se
engrandece, la mente se abre a la meditación y la
esperanza viene a nosotros con indudable bien-
estar.
Las cerca de 19 horas que dura innecesaria-
mente el viaje, ya que podría ser menor el tiem-
po si no hubieran tantas paradas inútiles, fueron
54
aprovechadas por mí para repasar
las sensaciones, las largas horas de
flmación, recordar el Sara Sara ma-
jestuoso, los diversos matices del
follaje, las begonias en la casa de
doña América López, la conversa-
ción amena de Vladimiro, su fna
atención, la risa de Rosa, camaya
de chojllapampa, infatigable pre-
parando los quesos, ordeñando las
vacas.
En el kilómetro 31 del tramo
cora cora - Puquio, me llamó la
atención una serie de formaciones
pétreas a manera de tótems, cuyo
signifcado me sigue siendo desco-
nocido, situadas al borde de la ca-
rretera, parecen, especulo, ofrendas
a los cerros tutelares.
Unos kilómetros más allá una
deslumbrante puesta de sol me re-
cordó que las mejores imágenes
suelen aparecer cuando no tenemos
cámara o flmadora a la mano.
En el kilómetro 20 de la mis-
ma vía la aparición de cientos de
comuneros que descendían de los
cerros, nos reveló el país profundo,
subieron unos veinte al ómnibus,
sudorosos, con aliento alcohólico,
chacchando coca. La natural des-
confanza y recelo ante su irrup-
ción en el viaje fue reemplazada
después por la admiración y respe-
to al enterarme por ellos de que ha-
bían realizado una labor comunal;
la construcción de pircas para de-
limitar los sembríos y protegerlos.
Qué diferente sería nuestro país si
hubiera solidaridad y justo reparto
de obligaciones en aras de un bien
común. Los comuneros, sudorosos
y cansados, estaban satisfechos por
el deber cumplido.
No seré el mismo luego de este
viaje, porque los hombros nos nu-
trimos de estas experiencias y algo
en nosotros cambiará, porque lo
que no cambia, muere.
56
C
onsiderado uno de los mas bellos de
américa Latina, el Cementerio Pres-
bítero maestro, ubicado en Barrios
altos de la ciudad de Lima, alberga
hermosas lápidas, monumentos y mausoleos
que recogen los diferentes estilos arquitectó-
nicos y artísticos de los siglos xix y xx. este
camposanto data de 1808, donde descansan
hombres y mujeres que dejaron notable huella,
encontramos en él a intelectuales como: Ciro
alegría, José de la riva agüero, rosa merino,
héroes nacionales como alfonso ugarte y an-
drés avelino Cáceres o ex presidentes como
manuel Pardo.
el Presbítero maestro es el primer cemente-
rio monumental de américa Latina, reuniendo
cerca de 850 mausoleos, elaborados por los
escultores italianos santos Varna, Pietro Cos-
ta, Vincenzo Bonanni, ulderico tenderini y
los peruanos romano espinoza Cáceda, Luis
agurto y eduardo gastelú macho, entre otros.
se construyó el 23 de abril de 1807, en los ex-
tramuros de la ciudad, en la llamada Portada
de las maravillas, en el camino a huarochirí.
es comparado con los cementerios tales como
Colón (la habana), Dolores (méxico), La reco-
leta (Buenos aires) y nueva orleans (usa).
PORTAFOLIO /EDGAR AsENCIOs
57
La Cripta de Los Héroes. autor emiLe robert. año 1908. puerta 3. La Cripta fue
concebida inicialmente para el reposo eterno de los combatentes peruanos caídos en el infausto
conficto bélico con Chile (1879-1883) y su inauguración solemne se dio el 8 de setembre de
1908, durante el gobierno del presidente José Pardo y Barreda.
58
PORTAFOLIO /EDGAR AsENCIOs
59
interior de La Cripta de Los Héroes. puerta 3. Los héroes de la patria en su sereno
descanso. Dejaron su sangre en la terra. Esta terra suya y nuestra. El Perú, nuestra terra, la
sangre de los héroes huele en cada gramo fecundo y hermoso. Los héroes y su memoria, es esta
terra que nos vio nacer y nos acogerá en el instante fnal.
60
ÁngeL. Monumento a Lucila Cabello de Velarde Autor: P. Rosselló. Año de 1911.
PORTAFOLIO /EDGAR AsENCIOs
61
MuJER DoLiEntE. tumba de Buenaventura o. Del Solar. Autor: Anónimo. Año de
1918.
62
PORTAFOLIO /EDGAR AsENCIOs
63
CuarteL santa LuCía. inicios del Siglo XX. Cientos de nombres grabados en lápidas de mármol
de Carrara, talladas por marmolistas anónimos, son solamente eso: nombres, muchos de aquellos
a quienes nadie visita.
64
uN CuENTO DE TEóFILO GuTIÉRREz
disFraZ de vieJo
e
n la tarde asomaba al pueblo por cual-
quiera de los dos caminos que venían de
la parte baja de la colina y en el último
tramo se escondían entre los arbustos. Por allí sa-
lía Gaona y un burro y un perro como si fueran
una aparición. La mayoría de la gente se hallaba
a la hora del crepúsculo sentada en los corredo-
res o echados en la grama que invadía toda la
irregular geografía del pueblo. Entonces, el viejo
se detenía un instante, observaba el mundo rápi-
damente, le hablaba al burro y al perro, luego se
encaminaba resuelto hacia alguna casa. La hos-
pitalidad del pueblo estaba fuera de toda duda y
nadie le negó la estadía de una noche con cena
que incluía también al perro, porque el burro po-
día morder toda la hierba que quisiera.
El viejo tenía algunas cualidades que la gente
utilizó siempre. cuando más joven fue un exper-
to con el cuchillo y podía cortarle las pelotas a
todo animal, especialmente a los futuros bueyes,
a los cerdos para engorde y a los chivos jóve-
nes, todavía sin la cualidad de apestosos. Pero esa
virtud la perdería un día triste cuando el Parkin-
son lo invadió y sus movimientos quedaron sin
control. Por entonces, la segunda virtud aforó
y su voz, aún libre y ligera, masticó infnidad de
rezos para curar el mal de ojo en los infantes y el
chucaque a los mayores que se sufrían de alguna
vergüenza y les dolía la barriga por horas sin sa-
berse ninguna causa. Se hizo famoso no solo en
Guaranguillo, sino también en pueblos aledaños,
circunstancia que le permitió pernoctar también
Dibujo de Edmer Montes
65
en otros lugares. Esta época fue muy buena para
Gaona, porque se formó una aureola de santón,
imagen que se favorecía por el aspecto físico de
un hombre viejo, barba espesa, blanca y larga,
mirada tranquila y profunda. Por esos días hasta
el burro engordó y el perro comía mejor. Pero la
vida no puede ser complaciente y Gaona tenía
una mala estrella, que lo perseguiría hasta el fnal
de su vida. Perdió la voz que calmaba males. En
lugar de palabras armoniosas, de sus labios sa-
lían palabras pedregosas, demasiado temblorosas
como para curar a los niños, que empeoraban
con un llanto interminable.
Pero quedaba una tercera virtud, esa mezcla
de santón y herbolario que curaba algunos males
muy comunes en esta parte donde nadie conocía
a un médico, entonces Gaona se dedicó a reem-
plazar al sanitario-dentista charlatán, al curaloto-
do a fuerza de pastillas de quinina y mejoral. Las
recetas de Gaona, a base de hierbas que él traía
de lugares lejanos, podían solucionar el dolor de
muela, estómago, diarreas, febres y también do-
lencias del amor y la maldad humana. Esta cua-
lidad lo hizo más famoso y pronto, empezaron a
visitarlo personas enfermas de sitios muy aleja-
dos. Pero luego esa tercera virtud lo dejaría pron-
to, porque Gaona confundía las hierbas y le faltó
muy poco para terminar con sus huesos en la
cárcel, un error dejó paralítico al alcalde por dos
meses al darle de beber una pócima equivocada.
Ya nunca más fue un anciano bienvenido. Los
portazos no dejaron de sonar todas las tardes a
la hora del crepúsculo.
“Al parecer, decía el abuelo, a Gaona no le
importa que le den hospitalidad, lo que sucede es
que no puede vivir en paz. Los remordimientos
lo aplastan. Parece una alimaña. Un pasado muy
oscuro y pleno de enigmas lo fulminará cualquier
tarde”. Y Gaona ya no volvió al pueblo. Vivía
en la absoluta soledad junto a un cruce de cami-
nos, donde tenía una casa sin paredes y techo de
paja, sostenido apenas por unos cuantos horco-
nes torcidos. En ese lugar cultivaba una pequeña
huerta de plátanos y cafetos. Allí habitaban le-
chuzas gigantescas. Un cruce de caminos transi-
tado incansablemente por decenas de personas
“vivas y también difuntas”, según el abuelo. Al
respecto, la frase más sabia, como siempre, la di-
ría Manuel Valdez: “No es un hombre, es un demonio,
un disfraz de viejo”.
Siempre que lo recuerdo, esta frase me tiene
sin cuidado, porque cuando uno es niño y alguien
como él te cuenta historias y te dice el nombre de
las estrellas en noches de luna, entonces la única
imagen que se queda para siempre en tu retina
será la de un hombre solo y olvidado, aunque de
él dijeran que había golpeado a su mujer hasta
matarla. Pero no se conocía más. Nadie vino a
buscarlo nunca por ese motivo, como era fre-
cuente en ese pueblo al que llegaban forasteros
en busca de venganza. Yo solo recuerdo aquel
camino por donde asomaba don manuel Gaona
todos los días de su vida, al menos la vida que
le vi, porque tiempo después nos despediríamos
cuando me fui a conocer el mar. ¡Qué hermo-
so sonaba oírlo: ¡Te vas al mar! Gaona, agregaba:
Conócelo, porque yo no le he visto ni en sueños. Y si
vienes alguna vez, tráeme una botellita de agua para re-
medio. ¿Y cómo será el mar?, me decía mientras
iba hacia él. Pero el sabor del agua de mar me
defraudó. El agua del río Tabaconas es dulce y
fresca, cristalina como ninguna otra. El mar que
vi por primera vez fue el de Pimentel, en chicla-
yo, me deslumbró la brisa y también los muymuy
en la arena, fugaces metiéndose en sus hoyitos.
Arriba, el sol bien rojo... y luego el cebiche en el
mercado modelo.
El viejo manuel me esperó en vano porque
nunca más lo vi. Pero debe saberlo ahora, aun-
que tarde ya, que sí llevé una botella para recoger
el agua que le prometí, solo que mis primos me
hicieron sentir vergüenza y les dije, recordando
alguna lectura de piratas: “Esta botella es para en-
viar mensajes”. Y la arrojé a las olas. Pensándolo
bien, tal vez así fue mejor, porque al viejo manuel
lo hallaron en un desplayo del río Tabaconas y
envuelto en hojas y ramitas arrancadas de algún
borde lejano. Tal vez sus ojos se habían cansado
de mirar el cielo, el mismo añil de Guaranguillo,
y se fue yendo colina abajo, a la playa, por donde
también me fui para siempre.
literatUra
66
galería almenara
Fernando de sZYsZlo. Lima, 1925. Desde su primera exhibición en Lima, en
1947, szyszlo ha tenido decenas de muestras individuales en museos y galerías de América La-
tina, Europa y los Estados unidos y ha participado en prestigiosas bienales internacionales como
la Bienal de são Paulo y la Bienal de Venecia. Igualmente ha sido distinguido con importantes
premios. Lirismo del color, enriquecido por ricos efectos de texturas y un manejo de gran maestría
de la luz y las sombras son los rasgos más importantes de la pintura de szyszlo.
Penates, óleo.
67
José álvareZ blas, nació en un pueblo de la sierra de La Libertad, en Cachicadán,
como a media hora de santiago de Chuco. Estudió Medicina en la universidad Nacional de Tru-
jillo y realizó estudios de post grado en Brasil. Como fotógrafo y pintor, José álvarez Blas, ha
presentado varias muestras en las que destacan bellas imágenes de iglesias, fiestas religiosas y
originales máscaras. Esta trayectoria artística se encuentra reunida en los hermosos libros Dioses
y hombres de La Libertad, El Apu de las Nieves y La Virgen del Titicaca.
La Mesada, acuarela.
68
carlos alberto ostolaZa, Lima, 1947. Entre sus exposiciones destacan la
realizada en el Congreso de Lima (1969), Galería Municipal Pancho Fierro (1972), el ICPNA
sede de Cusco, Alianza Francesa de Trujillo, Centro de Promoción Artística Ecuatoriana (1974),
Galería Bell-Rowin en Detroit, EE.uu. (1974), Galería Mont Vermont, EE.uu. (1984), Galería
Praxis (1999) y otras realizadas en México, Venezuela y Colombia. Ha participado en muestras
colectivas realizadas en Lima, Estados unidos, Ecuador y en bienales de quito y México.
Arlequín, óleo.
69
Jorge miYagui (Lima – Perú, 1978). Estudió en la Facultad de Arte de la Pontificia uni-
versidad Católica del Perú (1995-2000). Tiene 9 exposiciones individuales realizadas en dis-
tintas ciudades del Perú (Lima, Arequipa, Cusco, Trujillo, Chiclayo) así como varias exposiciones
colectivas y experiencias artísticas en Perú, EE.uu., Venezuela, Brasil, Chile, Ecuador, Inglaterra,
Argentina, Japón y España.
Galería almenara
Mamá Angélica, óleo sobre lienzo.
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