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Bases Epistemológicas del Constructivismo:

Implicaciones para el proceso pedagógico.

En los últimos años hemos visto como el constructivismo se ha


convertido en una de las corrientes más socorridas dentro del ámbito
de la educación. Esta tendencia posiblemente guarde relación con el
abandono de las posturas conductistas y neo-conductistas que tanta
influencia tuvieron en décadas anteriores. La búsqueda de nuevas
formas de abordar el proceso de aprendizaje de los alumnos ha
contribuido también con el auge del constructivismo.
Pero más que una teoría pedagógica, el constructivismo es una
corriente epistemológica y como tal se ocupa del conocimiento, su
origen y los problemas derivados de éste (Rojo, 2002). Sostiene que
el conocimiento es una construcción realizada por el sujeto. Las
implicaciones que estas cuestiones pueden tener para las ciencias
pedagógicas, específicamente en el contexto de las aulas y la
relación maestro-alumno, ha sido uno de los temas más socorridos
por los expertos en educación en los últimos años. Pero para analizar
estos temas es necesario preguntarse primero ¿Cuál es la esencia de
la epistemología constructivista? ¿Cómo aborda la cuestión del
conocimiento? ¿Y la relación sujeto-objeto? ¿Qué implicaciones tienen
estos supuestos en el mundo post-modernista actual? Comencemos
por hablar un poco de las raíces filosóficas y epistemológicas que
dieron origen a esta corriente.

1. Antecedentes Filosóficos

El constructivismo como corriente epistemológica tiene como


principal precursor al suizo Jean Piaget, sin embargo sus raíces son
ubicadas por algunos autores desde los inicios de la filosofía (Camejo,
citando a Von Glasersfeld, 2006). Esto es plausible si pensamos que el
interés por entender como se conoce el objeto, como se aborda la
realidad, ha existido desde que el hombre empezó a reflexionar sobre
su existencia.
Los primeros antecedentes del constructivismo se evidencian en
Protágoras, en el periodo clásico griego, quien sostenía: El hombre es
la medida de todas las cosas, de las que existen, como existentes, de
las que no existen, como no existentes Esta noción de que la realidad
tiene sentido desde el sujeto, y es él quien determina como son las
cosas, por primera vez proponía una visión autorreferencial de la
realidad. (López, 2001). Platón (427-347 a. C.) por su parte sostuvo
que el conocimiento no era reducible a simples sensaciones. Hume,
por su parte, sostuvo con su teoría de la causalidad que nuestro
razonamiento consiste en relacionar objetos entre sí. Esta nos
permite tener una creencia de la existencia de un objeto cuando es
precedido o seguido por otro (Camejo, 2006). Giambattista Vico, es
considerado el “primer constructivista” según Von Glasersfeld
(1995)1. Este filósofo italiano planteo que la verdad humana es lo que
el hombre llega a conocer al construirlo, formándolo con sus acciones,
es decir, solo podemos conocer lo que hemos creado.

Las argumentaciones piagetianas tienen su origen en el pensamiento


del filósofo Kant, quien, ante el debate empirismo-realismo vs.
racionalismo existente en la época, propuso en su trabajo “Critica de
la Razón Pura” que el sujeto adquiere el conocimiento por la
experiencia, pero este conocimiento es organizado por las estructuras
internas innatas que posee. Estas estructuras establecen condiciones,
tales como el espacio, el tiempo o la causalidad, que sirven de
mediadoras o reguladoras y sin ellas el conocimiento no sería posible
(Delval, 2001). En resumen la postura de Kant presentaba dos
elementos nuevos al debate epistemológico: Primero, que el
conocimiento era un proceso determinado por las experiencias del
sujeto y sus estructuras internas; y segundo, que el sujeto no era un
ente pasivo que solo percibía la realidad per se (Camejo, 2006).

Piaget coincidía con el pensamiento kantiano, pero propuso que las


estructuras cognitivas mediante las cuales el sujeto se aproxima al
objeto no estaban definidas desde el nacimiento sino que se iban

1 Von Glasersfeld es el principal exponente del constructivismo radical.


desarrollando con el paso del tiempo(Camejo, 2006). De esta manera,
si se entra en contacto con un objeto, las estructuras cognitivas
cambian e introducen este conocimiento, esto es a lo que Piaget
denominaba asimilación, entonces la próxima vez que entremos en
contacto con el objeto en cuestión lo haremos de amanera diferente
pues ya tenemos una concepción previa de éste. Este concepto se
refiere a los esquemas mentales.

A partir de este momento se suman a la corriente constructivista


numerosas voces, entre ellas la de Vigotsky, Ausubel, Bruner, Coll,
Von Grasersfeld, Watzlawick, Maturana, Von Foerster, entre otros.
Cada uno de ellos desde diversos campos científicos, aborda el
asunto de la construcción del conocimiento desde su propia
perspectiva y lo aplica a la práctica de su quehacer científico. Por
esto, existen hoy día diversas corrientes constructivitas, a saber, la
agnóstica-piagetiana, la dialéctica o social, la radical, la biológica.

2. Conceptos Epistemológicos Básicos desde la Perspectiva


Constructivista.

La epistemología constructivista se opone a las corrientes empiristas,


positivistas y todos sus derivados que sostiene que la realidad existe
independientemente del sujeto que la percibe, y que, solo a través de
la experiencia podremos aproximarnos a ella.
Para los constructivistas la realidad es una construcción del sujeto y
no existe fuera de él. (Von Glasersfeld, 1995). Las posturas más
recientes del constructivismo establecen la interdependencia entre el
sujeto, como observador, y la realidad, “el observador se encuentra a
sí mismo como fuente de la realidad”( Maturana, 1995).

El objeto de estudio de la epistemología es el proceso de construcción


del conocimiento. La epistemología constructivista a este respecto
plantea que el conocimiento no es posible sin la experiencia. La
experiencia, entendida como la “realidad vivida, tangible…
constituida por las sensaciones y abstracciones empírico-reflexivas de
las que somos conscientes” (Von Glasersfeld, 1994. pág. 22, citado
por Rojo, 2002) es la única fuente de conocimiento.
Retomando las ideas de Piaget, el sujeto cuando nace tiene unas
estructuras básicas, que a medida que va desarrollándose e
interactuando con el entorno se van desarrollando, y le permiten ir
construyendo una representación de la realidad. Esta representación
no es una copia fiel del mundo externo, sino que está permeado por
las experiencias del propio sujeto.

El proceso de construcción del conocimiento se da a partir de


“desequilibrios” que ocurren en la estructura cognitiva del sujeto al
enfrentarse a un objeto nuevo para él. Una vez ocurre este
desequilibrio, las estructuras cognitivas del sujeto asimilarán el
objeto, esto es lo integrarán a su repertorio de conocimiento. La
última etapa del proceso, ocurre cuando el nuevo conocimiento es
acomodado, es decir, las estructuras cognitivas cambian para integrar
el nuevo conocimiento. Este proceso que se da dentro del sujeto, no
se queda ahí, Piaget plantea que esta nueva versión del objeto
conocido permite al sujeto manipularlo y transformarlo.
Así, el conocimiento sirve como mecanismo de adaptación, en el que
el sujeto va asimilando la realidad, creando esquemas nuevos y
adaptando los que ya posee.

Para Glasersfeld (1995) en el proceso adaptativo, el conocimiento


deja de ser una representación y se convierte en un instrumento,
puede decirse que es “viable”, en tanto que sirve para realizar una
tarea o lograr un objetivo. Así, sólo nos ofrece una diversidad de
caminos o soluciones posibles, de los que elegiremos solo uno, en
base a criterios propios y no de “objetividad”. Esta objetividad es
imposible de mantener para el sujeto que conoce la realidad, pues él
solo la conoce partiendo de su propia experiencia. Maturana (1996)
plantea este mismo punto cuando sostiene que el observador se
encuentra inmerso en su propia realidad.
Estas cuestiones suponen entonces que el sujeto que está inmerso en
la realidad que percibe sólo desde su perspectiva no puede situarse
fuera de ella, no puede abstraerse y observarla como una entidad
independiente.
López (2006) recalca lo propuesto por Watzlawick, uno de los
promotores del constructivismo radical, acerca de la existencia de
dos realidades, la primera formada por los objetos cuya existencia
puede probarse, y la segunda, constituida por el significado y sentido
que el sujeto da a esos objetos. Esta idea de que el sujeto da un
significado propio a los objetos, sirve para entender los
planteamientos de Ausubel acerca del aprendizaje significativo2.

En el proceso de construcción del conocimiento el sujeto es un ente


activo. Es él quien produce el conocimiento al reconstruir una y otra
vez sus esquemas mentales sobre el objeto, esto ocurre mediante las
interacciones que tiene con él. En este sentido, la actividad del sujeto
no se limita solo a la sensibilidad y la reflexión,, sino que incluye la
intención de transformar, la acción y el control de esta acción(Rojo,
2002).
Si bien, para ciertas posturas dentro del constructivismo, la
“actividad” de la que hablamos se da de manera natural, como
producto del desarrollo biológico del sujeto3, para otras es producto
de interacciones socio-históricas con su medio cultural y social. Estas
interacciones permiten que se formen las estructuras que hacen que
el sujeto construya el conocimiento, pero el proceso no se da de
manera individual, aislada, sino dentro de una cultura, así, la
actividad del sujeto es un producto social. Rojo (2002) propone el
término “apropiación de la cultura” para referirse a este proceso por
el cual el sujeto forma los sus estructuras cognitivas, “un proceso a
través del cual el sujeto llega a convertirse en cognoscente de

2 Ausubel sostiene que el sujeto aprende sólo lo que tiene un significado para él.
3 Esta concepción procede del constructivismo piagetiano y el constructivismo radical de Glasersfeld.
acuerdo a los instrumentos que encuentra en el momento histórico-
social que le toca vivir”4.

3. Del Constructivismo a los Constructivismos.

Desde que Piaget postuló sus teorías acerca del origen del
conocimiento y el desarrollo psicogenético de los individuos, muchos
otros investigadores y autores han abordado este tema. Algunos han
decidido seguir los planteamientos del suizo, agregándole nuevos
elementos, traídos de la filosofía, la psicología, la biología y otras
ciencias. Otros han emprendido un camino totalmente diferente.
Anteriormente mencionábamos algunos de los representantes de las
posturas constructivistas más destacadas en al actualidad. La primera
de ellas es la del constructivismo radical, representado por el
austriaco Von Glasersfeld y el alemán Watzlawick, quienes plantean
que el conocimiento está en la mente del sujeto que conoce y que
este se construye únicamente en base a la propia experiencia.
Entonces el conocimiento es producto de la experiencia5 individual,
entonces dado que cada experiencia es subjetiva, el conocimiento es
subjetivo también, pues dependerá de la subjetividad de cada
individuo.
Otros autores como Von Foerster apoyan esta postura al sostener que
el sujeto no puede darse cuenta de lo que es real o no, pues su
sistema nervioso solo recibe señales electro-químicas. La postura de
Maturana y Varela, con el concepto de autopoiesis, del que deriva que
la construcción del conocimiento es un proceso autorregulado, de
manera circular, dentro del mismo sujeto, también se inscriben en
este radicalismo (Cathalifaud, 2003). El punto común entre todos
estos autores es el protagonismo del sujeto en el proceso de
construcción del conocimiento y la aceptación de la subjetividad
como característica inherente a éste y a la realidad que va
construyendo.

4 Estas acepciones provienen de la postura del constructivismo socio-histórico, representado por


Vigotsky y sus seguidores.
5 Ya hemos hablado de la concepción de experiencia de Glasersfeld.
Frente a las posturas radicales se encuentra el constructivismo
genético de piaget y el constructivismo socio-histórico de Lev
Vigotsky. El primero del que hemos abordado aquí sus aspectos
básicos, enfatiza la noción individualista del desarrollo congnitivo. El
segundo hace énfasis en el carácter social y cultural de ese
desarrollo. Ambos sostienen que el conocimiento se construye a partir
de la interacción con un entorno, sin embargo, mientras para los
geneticistas la asimilación y la acomodación son procesos internos
del sujeto, Para los socio-históricos estos procesos se dan a medida
que el sujeto va interactuando con otros, dentro de su ambiente
social y cultural.
Miguel Rojo (2002) distingue estas corrientes como constructivismo
agnóstico y constructivismo dialéctico, tomando como referencia
estas posturas filosóficas.

4. Implicaciones de la Epistemología Constructivista en el


Ámbito Pedagógico.

La epistemología constructivista, en tanto que se ocupa de las


características del conocimiento y su construcción, puede aportar luz
a la concepción de “cómo aprende el alumno”. Empecemos por
definir que desde esta perspectiva es imposible concebir el proceso
de aprendizaje como un mero traslado de información desde el
centro de datos, que es el profesor, hasta el equipo remoto que es el
alumno.

La concepción del sujeto que aprende como un ser activo, en todo el


sentido de la palabra, que no es un simple observador, que recibe y
capta las experiencias, sin que se produzca ningún proceso más,
implica que el conocimiento que este construya tendrá sentido para
él, desde su perspectiva.
El conocimiento que será interiorizado será aquel que tenga un
significado para el alumno. Este significado, propone Rojo (2001),
será integrado solo cuando el sujeto utilice en el entorno lo aprendido
para lograr un propósito particular de transformar la realidad. ¿Qué
significa esto en el salón de clases? significa que el maestro debe
propiciar aprendizajes que sean factibles en la práctica, que permitan
al niño poner en funcionamiento lo aprendido.

Esta “actividad” del sujeto significa que éste participa de la


construcción de su propio conocimiento, no quiere decir esto que el
sujeto puede construir cualquier tipo de conocimiento por sí mismo,
sin ninguna ayuda de su maestro.
Una de las críticas al constructivismo es su marcado interés por la
experiencia del alumno, dejando de lado al maestro, quien sólo está
presente como facilitador de instrumentos que ayudan al alumno a
llegar a construir el conocimiento.
Si vemos la relación maestro-alumno desde este punto de vista,
podremos darnos cuenta de que, en contraposición a lo planteado por
las teorías clásicas de aprendizaje y la pedagogía, el maestro no es
exaltado a la quinta potencia, como un sabelotodo, la fuente del
conocimiento, mas bien, es un mediador de conocimientos que se van
adquiriendo a lo largo del proceso de aprendizaje.
“La relación maestro-alumno no se entiende como uni sino como
bidireccional, como recíproca, como alternante, el maestro enseña y
aprende y el alumno también…” (Rojo, 2002).
En el ámbito de las ciencias, Gurfinkel (1999) afirma que el maestro
es visto como un mediador o guía, que provee los recursos al alumno
para aproximarse al conocimiento científico, incluyendo no solo lo
físico, sino también lo conceptual.

Una de las críticas que me permito hacer en este momento se refiere


a las contraposiciones que se dan en el seno de la corriente
epistemológica constructivista, pues plantean contradicciones en el
sentido metodológico a la hora de trasladarse a la práctica educativa.
Gurfinkel(1999) plantea esto al referirse a las contradicciones que se
dan entre el enfoque genético y el sociocultural y dice “los conflictos
entre el constructivismo personal y la perspectiva sociocultural no
sólo son teóricos sino que se reflejan en el aula”,
Algunas de las diferencias básicas que existen entre estas dos
posturas son planteadas por Miguel Rojo (2002)6:
♦ Para el constructivismo agnóstico, la actividad del sujeto se origina
en su interior, viene dada por las estructuras innatas con que
cuenta el sujeto. Para el constructivismo dialéctico la actividad no
existe antes que las estructuras que la generan, así, la misma
actividad hace que se formen las estructuras cognitivas.
♦ La actividad cognitiva se desarrolla a lo largo de la vida del
individuo. Para los agnósticos, este desarrollo es independiente de
la actividad cognoscitiva, y la precede. Los dialécticos por su
parte, afirman que es la actividad la que hace que se desarrollen
las estructuras, el desarrollo siempre va ligado a la actividad
construir y reconstruir el conocimiento.

Estos presupuestos definen una serie de estrategias que deben


diseñarse a partir de ellos para estructurar el proceso de aprendizaje
del alumno. Por ejemplo, si partimos de la corriente dialéctica,
haremos énfasis en actividades grupales, de aprendizaje cooperativo
y trabajaremos desde una perspectiva socio-cultural que permita que
el alumno pueda ir creando esquemas mentales y construyendo
conocimiento mientras interactúa con sus pares, a la vez que se
identifica con las representaciones de la realidad que se han
construido dentrote su cultura propia.

Si, por el contrario, nos interesamos por la perspectiva agnóstica, las


estrategias estarán dirigidas a fomentar el pensamiento lógico, la
asimilación y acomodación de nuevos conceptos de manera
individual, a la reflexión y el análisis crítico.

1. Reflexiones Finales

6 Este autor hace referencia a dos posturas constructivitas derivadas de las corrientes agnóstica y
dialéctica. La primera toma como referencia al sujeto y la segunda a la sociedad. Piaget es un
representante de la primera, mientras que Vigotsky representa los postulados dialécticos.
No cabe duda que el pensamiento constructivista es evidentemente
un marco conceptual epistemológico de gran envergadura, que tiene
un gran impacto en la pedagogía y la psicología del aprendizaje.
Algunas de sus consideraciones epistemológicas básicas pueden
resumirse así:

♦ Sus conceptos acerca de la construcción del conocimiento por


parte del sujeto, como un ente activo, que va transformando la
realidad a medida que interactúa con ella y la construye.

♦ La teoría de que el conocimiento se construye a través de las


estructuras cognitivas que el sujeto posee y que se van
desarrollando y reestructurando a lo largo del tiempo, a través de
la propia interacción con el entorno.

♦ La idea de que conocimiento tiene una función adaptativa e


instrumental, en vez de simplemente ser una representación, un
reflejo del mundo que rodea al sujeto, sirve para transformar la
realidad a través de la práctica, o el cumplimiento de un objetivo
especifico.

♦ El entendimiento de la realidad como algo subjetivo, dependiente


de la experiencia individual de cada sujeto, que no puede
percibirla tal cual es, pues se encuentra inmerso en ella.

♦ El planteamiento de que sujeto y objeto no pueden estar


separados. La interdependencia entre el observador y la realidad,
entre el conocimiento y la experiencia, como base de la
construcción de la realidad, una realidad que estará compuesta
por un conjunto de objetos tangibles, pero a la que el sujeto le
dará un sentido particular dependiendo de sus experiencias
previas.

La proliferación de nuevas tendencias como el constructivismo


apuesta a continuar, ya que hoy día no existe paradigma único para
explicar los fenómenos y el ser humano siempre tendrá ese instinto
que el lleva a la búsqueda de la verdad de las cosas, que no es más
que su verdad y su propio conocimiento acerca de ellas.

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