Está en la página 1de 2

10 razones por que una madre es especial

1. Amiga incondicional

Las amigas van y vienen y a veces no pueden estar contigo por falta de tiempo. Pero ahí está tu madre para darte el

visto bueno de tu nuevo chico, secarte las lágrimas si tienes una pena de amor, ayudarte a escoger el mejor atuendo

para tu fiesta del día y darte tips para maquillarte y lucir estupenda. Todo esto y más sin esperar nada a

cambio… ¡Simplemente adorables!

2. Siempre te escuchan

Así no tengas tiempo, estés de afán o las llames una vez al mes. Su atención es de verdad sincera a la hora de

escucharte. Grandes experiencias o tristes episodios, siempre estarán frente a ti para apoyarte con su atención.

3. Tu fan número 1

Locas ideas o proyectos empresariales, lo que sea, siempre te dan su voz de aliento para que continúes con tus

metas. Sus ideas pueden ser muy útiles cuando menos lo esperas.

4. Instinto maternal

Aunque no pronuncies una sola palabra, con sólo mirarte, una madre siempre intuye que algo te pasa. Un mal día, una

preocupación... sus preguntas de apoyo serán dichas en cualquier momento.

5. La mejor en la cocina

Porque ellas celebran tu existencia sin motivo, de repente te preparan tu platillo preferido para compartir. Y eso sin

contar que nadie sabrá con detalle el menú que más te gusta.

6. Abra cadabra… ¡todo listo!

Su instinto protector está alerta siempre, por eso cuando pierdes algo, ellas siempre saben cómo hallarlo o incluso

cómo arreglar lo que se te estropeó en minutos.

7. Las palabras ideales...

Pase lo que pase siempre oirás de ellas la frase perfecta para subirte el ánimo o para ayudarte a analizar aspectos de

algo que se te olvidó. Están muy atentas a todo lo que sus hijos necesiten, por eso su experiencia es un gran punto

para darte energías y darte otra visión de la vida.

8. Entre ‘hurras’ y ‘correcciones’

Las mamás, aunque a veces no ven nada malo en ti, saben cuándo aplaudir tus grandes éxitos y te corregirán cuando

cometas errores. Ellas son las precisas para subir tu ánimo y para aprender cómo salir adelante con la cabeza en alto.

9. Adiós a los miedos

Desde que eres pequeña fue la encargada de espantar los monstruos bajo tu cama y ahora que eres mayor sigue

ayudándote hasta con tu miedo a las arañas. Siempre te sentirás protegida a su lado.

10. Ternura y más ternura

Nada mejor que recibir un abrazo o un beso de mamá justo cuando la saludas o cuando menos lo esperas. Su lado

más cariñoso jamás dejará de expresarlo aunque tengas canas y arrugas. Para muchas sus hijos serán sus ‘bebés’

por siempre.

Intereses relacionados