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2 NUESTRA VOCACIÓN FUNDAMENTAL VERSIÓN 2 0

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nuestra vocacion fundamental-2
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Corporación Universitaria Minuto de Dios Vicerrectoría Académica

Nuestra Vocación Fundamental
Versión 2.0

INTRODUCCIÓN

Todos los seres humanos tenemos una vocación, es decir, un llamado; descubrir cual es nuestra vocación es una tarea ardua que exige de cada uno sinceridad, recogimiento, confrontación, y ante todo, decisión. Quién encuentra su vocación, como respuesta al llamado de Dios para realizar una misión, con toda certeza, está en la dirección correcta y asegura el camino de su propia realización y la disposición para la felicidad propia y de los demás. Quienes pertenecemos a la comunidad universitaria UNIMINUTO participamos de una vocación común, la cual hemos denominado nuestra VOCACIÓN FUNDAMENTAL. Los estudiantes, docentes, administrativos y directivos de UNIMINUTO, tenemos un llamado común en función de nuestras propias vidas, del ejercicio de nuestra profesión u oficio y del servicio que estamos prestando a la sociedad. La VOCACIÓN FUNDAMENTAL DE UNIMINUTO nace, del proceso vivido por muchos años al interior de la organización El Minuto de Dios. El Padre Rafael García Herreros, Eudista, soñó con esta institución Universitaria por más de 30 años y Dios le permitió "ver parte del camino recorrido"; nos puso un norte en las palabras que están en la segunda parte de este Cuaderno y que se sintetizan en los textos, que se leen de forma imponente, a la entrada de la institución, los cuales debemos grabar en la mente, guardar en el corazón y practicar todos los días. A la muerte del Padre Rafael García-Herreros, sucedida hace 10 años, tomó la bandera de El Minuto de Dios el Padre Diego Jaramillo, Eudista, quién ha liderado con su temple y su prudencia, toda la Organización El Minuto de Dios; ha sido el Padre Diego Jaramillo "el excepcional compañero de trabajo, en este mundo de ilusión y de realización en que estamos empeñados", afirmó el Padre García-Herreros. Por ello, hemos querido recoger en un icono (pintado por el padre de familia de 2 alumnos nuestros) la obra animada por los padres García-Herreros y Jaramillo, Eudistas extraordinarios por su infinito amor a Dios y su profundo compromiso con Colombia. Al contemplar ese bellísimo cuadro hallaremos inspiración y fuerza para cumplir la VOCACIÓN FUNDAMENTAL de UNIMINUTO, en cada época. A partir del pensamiento de los Fundadores, de la experiencia vivida en los últimos 10 años y de las intuiciones sobre el futuro de UNIMINUTO, hemos realizado un texto colectivo denominado "Nuestra Vocación Fundamental", el cual ponemos a su consideración, en su versión 2.0. Este Cuaderno Institucional es para trabajarlo: leer cuidadosamente, interiorizar las ideas, confrontar con lo que hacemos y efectuar aportes para ser cada día más fieles a Nuestra Vocación Fundamental. El folleto tiene una primera parte que expresa la Misión, la Visión y los Principios; y, una segunda parte con Textos Vocacionales de los Padres García-Herreros y Jaramillo, los cuales debemos recordar y mantener siempre presentes. Que el Espíritu del Señor Jesús nos mantenga fieles a la Vocación Fundamental a la cual hemos sido llamados.

CAMILO BERNAL HADAD Rector General Agosto 6 de 2002

1. MISIÓN

La Corporación Universitaria Minuto de Dios es una Institución Universitaria de Educación Superior, inserta en el sistema educativo colombiano, con un modelo de educación alternativo que, desde la perspectiva del Evangelio 1 y del Pensamiento Social de la Iglesia 2 , de la Espiritualidad Eudista 3 , de la Renovación en el Espíritu 4 y de la filosofía de la Organización Minuto de Dios 5 : Forma profesionales calificados, técnicamente competitivos, éticamente orientados y socialmente comprometidos, Promueve el desarrollo integral 6 de las personas y las comunidades, fomentando en ellas sus potencialidades, en términos de actitudes humanas, cristianas, ciudadanas y de servicio a la sociedad, Contribuye en la construcción de una nación más justa, democrática, participativa y solidaria, que respete los valores culturales propios y ajenos.

2. Visión

La Corporación Universitaria Minuto de Dios, en el año 2007, será reconocida por: a. Formar parte del sistema socio-educativo Minuto de Dios y estar orientada por los Eudistas. b. Ofrecer un modelo educativo alternativo, centrado en el estudiante. c. Tener estudiantes con un claro proyecto de vida fundamentado en valores, con espíritu creativo, solidario y, con fuerte responsabilidad social.
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Los grandes valores del Evangelio: Justicia, Amor, Libertad, dinamizan la formación humana y académica en la vida universitaria. La Justicia, que promueve un compromiso con una sociedad igualitaria. El Amor que concede el primer puesto a la persona y a su dignidad inalienable, para quien es más importante el ser que el tener. La Libertad de la persona frente a las diferentes manipulaciones del materialismo, del hedonismo y de la despersonalización. 2 Tal como ha sido propuesto en las Encíclicas Sociales, que defiende los derechos de los menos favorecidos, promueve la colaboración de empresas y naciones pobres con las ricas, la renovación de la economía mundial, la defensa de las culturas, promulga los derechos del hombre, de la mujer, del niño y de la familia. 3 A partir de los compromisos del bautismo, la Espiritualidad Eudista centra la persona humana en Jesucristo, presente en el corazón de cada uno como orientador y guía del ser y del quehacer del hombre, de modo que la vida de cada uno sea como una prolongación de la vida de Cristo en las circunstancias particulares de cada uno. Se basa en una antropología que ve en cada persona un objeto de la misericordia de Dios, un hijo de Dios, un templo del Espíritu, una imagen de Dios que debe ser amada, respetada y servida. 4 La Renovación en el Espíritu es una corriente de gracia de la Iglesia Católica que fomenta un encuentro vivo con Jesús y una adhesión explícita y personal a Él a partir de la efusión del Espíritu Santo; dicho movimiento ha aportado un proceso dinámico y atractivo de renovación en la fe y de compromiso con el hombre. 5 La Organización Minuto de Dios, fundada por el Padre Rafael García Herreros, sacerdote eudista, se origina en una visión antropológica de respeto y valoración de todo hombre a quien considera el culmen de la creación, con una dignidad y unos derechos que deben ser respetados a toda costa. Considera el mundo como el lugar dado por Dios para que el hombre viva como corresponde a su dignidad, colabore con el otro hombre en la construcción de una sociedad junta, y pueda realizarse en todos los niveles de su existencia. 6 Se entiende por desarrollo integral el paso, para cada uno y para todos, de condiciones de vida menos humanas a condiciones de vida más humanas (Pablo VI).

d. Contar con un cuerpo docente bien calificado, innovador, y comprometido con el desarrollo personal y profesional de los estudiantes. e. Ofrecer programas académicos de calidad, acreditados o en proceso de acreditación. f. Realizar investigaciones aplicadas que contribuyan efectivamente a la solución de problemas específicos de personas, comunidades y regiones.

g. Propiciar, desde su comunidad académica, una proyección social relevante para Colombia. h. Ofrecer profesionales conscientes de sus deberes y derechos como ciudadanos y con alta responsabilidad social. i. Tener una comunidad de egresados comprometidos con su Alma Mater y con el desarrollo de Colombia. Ofrecer servicios educativos en varias regiones de Colombia, siempre orientados al desarrollo local y regional.

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k. Prestar sus servicios educativos en los diversos ciclos, grados, modalidades y niveles de formación. l. Emplear nuevas tecnologías y métodos virtuales en la oferta de los servicios educativos.

m. Propiciar el intercambio de estudiantes y docentes a nivel nacional e internacional. n. Aportar conocimientos y acumular experiencias en Organizaciones de la Sociedad Civil (OSC) o. Promover Alianzas y Redes con el fin de racionalizar los recursos, generar nuevos conocimientos y colaborar en la superación de la pobreza. p. Promover el acceso y la permanencia de estudiantes en la Educación Superior, a partir de facilidades de pago, precios justos y métodos de educación innovadores. q. Poseer talento humano con “mucho espíritu”: Ético, solidario, sencillo, servicial, eficiente, cualificado y con habilidades colaborativas. r. Generar espacios que promueven el bienestar de la comunidad universitaria y estimulen el sentido de pertenencia y compromiso con la Institución.

s. Poseer una cultura de planeación sólida y una operación (estructura y procesos) eficiente. t. Contar con unidades de gestión autosostenibles y, una alta eficiencia en las unidades de apoyo.

u. Ser innovadora en la búsqueda de recursos financieros diferentes a los provenientes de las matrículas. v. Tener la planta física y la infraestructura adecuadas y suficientes. w. Mantener relaciones cordiales y transparentes con los proveedores.

3. Principios Fundamentales

Los Principios 7 Fundamentales, que hemos heredado de los Fundadores 8 , han sido ratificados por nuestra experiencia, responden a nuestra realidad y, por tanto, guían nuestra acción, son: 1.1. HUMANISMO CRISTIANO Creemos en la persona humana como ser integral, hijo de Dios, y digno de respeto; de esto nos dio testimonio el P. Rafael García – Herreros con su vida y obra. 1.2. ACTITUD ETICA Promovemos el comportamiento ético: la honradez, la transparencia, la equidad, el respeto por la diferencia, la tolerancia, la solidaridad, la justicia social y el cumplimiento de las normas; esta actitud ética nace del reconocimiento de las personas en su dignidad, derechos fundamentales, en su autonomía, libertad y en sus valores. 1.3. DESARROLLO HUMANO Y SOCIAL Compartimos un pensamiento humano y social específico que nos lleva a buscar el que todas las personas y comunidades, particularmente las menos favorecidas, logren un desarrollo integral que mejore su calidad de vida y les permita pasar de “condiciones de vida menos humanas a condiciones de vida más humanas”. 1.4. EXCELENCIA Creemos en la Educación Superior de excelencia; por ello, buscamos prestar servicios educativos de calidad a partir de procesos de autoevalución que permitan lograr la acreditación voluntaria de nuestros programas académicos y la acreditación de la Institución. 1.5. PRAXEOLOGIA La praxeología constituye una reflexión crítica sobre nuestro quehacer y experiencia. Por ello, incentivamos el ejercicio de la práctica (social y profesional), como validación de la teoría, buscando formar ciudadanos socialmente responsables. 1.6. COMUNIDAD ACADÉMICA Estudiantes, docentes y personal administrativo, construimos una comunidad académica solidaria que ofrece apoyo mutuo y da testimonio fraternal. 1.7. EDUCACION PARA TODOS Creemos en el derecho de todos a la educación, y la promovemos con un sistema educativo alternativo de amplia cobertura y, fácil acceso y permanencia.
Los principios se consideran, normalmente, inmutables a través del tiempo. Cambiar los principios es como cambiar de moral, como ser incoherente en la vida. Los principios obran, en cierta manera como paradigmas o como normas básicas que hay que acatar. Pero no podemos reducir los principios a paradigmas ni a normas, porque el principio inspira conductas que van más allá de la norma. 8 Fundadores: La Corporación El Minuto de Dios, el Centro Carismático Minuto de Dios y la Congregación de Jesús y María (Eudistas).
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1.8. DEMOCRACIA PARTICIPATIVA Creemos en el ejercicio de la democracia participativa, en la que todos tengan acceso a la información, se ejerza libremente el consenso y el disenso, se respete a los demás, se trabaje en equipo, y se aprendan a manejar los conflictos y las diferencias a través del diálogo. 1.9. FLEXIBILIDAD Incentivamos la creatividad, la innovación, el aprendizaje colaborativo y la apertura de criterios para lograr estructuras y procesos académicos y de gestión administrativa y financiera flexibles, que nos permitan responder, con coherencia, al mundo cambiante y al logro de nuestra misión. 1.10. IDENTIDAD CULTURAL

Impulsamos, con un profundo amor a la patria y sus tradiciones, los valores culturales que configuran la identidad colombiana y latinoamericana, respetando su diversidad y favoreciendo su integración.

Fruto de la jornada de apropiación de nuestra vocación fundamental, realizada con todo el personal administrativo de UNIMINUTO, se encontraron los siguientes valores como instrumentos para vivenciar los diferentes principios: 1. Humanismo cristiano: Testimonio 2. Actitud Ética: Amor 3. Desarrollo humano y social: Solidaridad 4. Excelencia: Mejoramiento 5. Praxeología: Aplicación 6. Comunidad académica: Común-unidad 7. Educación para todos: Compromiso 8. Democracia participativa: Interacción 9. Flexibilidad: Comprensión 10 Identidad cultural: Pertenencia

4. Textos Vocacionales

Textos del P. Rafael García-Herreros

4.1. Discurso del Padre Rafael García-Herreros en la instalación del Consejo de Fundadores de la Corporación Universitaria Minuto de Dios, el 18 de septiembre de 1990. Nos reunimos hoy, poniendo todo bajo la ayuda y el Nombre de Dios, para hacer los nombramientos y dar las pautas necesarias para iniciar legalmente la Universidad del Minuto de Dios 9 .
El Padre Rafael García-Herreros usa la expresión «Universidad del Minuto de Dios» o «la Universidad» para referirse de manera familiar a la institución universitaria; lo hace con el mismo espíritu con que se refería a «el colegio del Minuto de Dios» o « la emisora del Minuto».
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La Universidad tiene por fin primordial preparar jóvenes altamente calificados para difundir las ideas sociales del Minuto de Dios, que tratan de integrar y de llevar a la práctica, las ideas sociales de la Iglesia Católica. La Universidad del Minuto de Dios, a través de un pensum muy elaborado y minuciosamente estudiado, pretende ser un centro de investigación social cristiana, adaptado totalmente a las circunstancias colombianas. Pretende ser un centro de investigación y de realizaciones sociales de gran importancia para el país que sea una fuente de ideas y de estímulos para la juventud colombiana, manteniéndolos dentro de la modestia que requieren nuestras limitaciones. Esta Universidad presentará una multitud de materias absolutamente necesarias para el desarrollo de Colombia en la época más importante de su historia. Uno de los desafíos que tiene la Universidad es la de crear facultades que deben preparar jóvenes que estén a la altura de las exigencias actuales del mundo moderno. La Universidad dedicara un buen tiempo a la reflexión, con profesores y grandes pensadores, para ir elaborando e ir conformando una ideología social, que sea realmente utilísima para Colombia. Esta Universidad pretende ofrecer poco a poco, una gran síntesis entre la fe y la ciencia moderna; entre la justicia y la exigencia del bienestar común. Pretende, ojalá que no utópicamente, unir la fe tradicional y lo más avanza dos logros e instituciones de la ciencia. El rector de esta Universidad y los profesores, serán perfectamente conscientes de su grandiosa misión. La Universidad, en su conjunto de facultades y de centros de reflexión, está lejos de estar definida, es una evocación, un llamado a soñar el futuro, una vocación a formar los jóvenes que darán los primeros pasos cuando llegue el año dos mil, lleno de inquietudes y de impensables conturbaciones. Sea esta la oportunidad para agradecer cordialísimamente al Padre Mario Fernando Hormaza su excepcional trabajo durante dos años de preparación para conformar los lineamientos de esta universidad. También agradecer al Dr. Miguel Escobar su espléndido trabajo de colaboración continua con el P. Hormaza. Al Padre Luis Carlos Mendoza que dio los primeros pasos, cuan do la Universidad era simplemente un sueño. Agradecer sinceramente a los arquitectos Alberto Soler y compañeros; agradecer al P. Diego Jaramillo, el excepcional compañero de trabajo en este mundo de ilusión y de realización en que estamos empeñados. Igualmente un agradecimiento especial al P. Jorge Jiménez, Provincial de los Eudistas, que no ha dudado de la importancia de este proyecto, que colabora en él con sus grandes ideas sociales, y que seguramente estará con nosotros proveyendo de personal eudista muy calificado para esta Universidad, que, sin duda alguna, se alinea entre las realizaciones modernas más importantes de la comunidad de San Juan Eudes. Un agradecimiento especialísimo al Dr. Marco A. Zuluaga que, con gran talento y sentido de organización planeó el proyecto urbanístico de esta Universidad. Todo lo ponemos en manos de Dios. Todo lo confiamos a Él. Quisiéramos que esta Universidad respondiera plenamente a los ensueños sociales que la Iglesia Católica viene acariciando y viene elaborando lentamente a través de los años, desde León XIII hasta Juan Pablo II. Que Dios nos permita ver parte del camino recorrido, que Dios bendiga a todos ustedes que hoy están reunidos para fraguar y para concretar este anhelo de la Universidad del Minuto de Dios tan largamente soñado. 4.2. Varios textos del R Rafael García-Herreros sobre el proyecto de la Corporación Universitaria Minuto de Dios (Publicados en "El Mensajero" boletín parroquial de El Minuto de Dios) Con la ayuda de Dios en el mes de febrero abrirá sus puertas la Universidad del Minuto de Dios. Será un instituto de alta calidad intelectual, de gran cultura; un aporte de primera calidad para la formación de los

futuros líderes de Colombia. (Vol. VIII, n° 805 -Julio 16 de 1988). Un grupo de pensadores y de sabios entrante. Se quiere en ellas formar a administradores, financistas, cristianos. una gran élite de colombianos capaces 24 de 1988). están proyectando las carreras de la Universidad para el año los constructores de una nueva Colombia: técnicos, filósofos, Va a ser bella nuestra Universidad que, ante todo, va a formar de modificar los rumbos del país. (Vol. VIII, n° 814 - Septiembre

La Universidad Minuto de Dios será un centro de formación ideológico e investigativo, que desde la doctrina social cristiana, se propondrá formar los profesionales concientes de la urgencia de realizar el cambio que necesita el país, y suficientemente preparados para este propósito. (Vol. VIII, n° 816-Octubre 8 de 1988). Será una Universidad para servir al país, no para conseguir dinero. Formará: El ingeniero que aglutine los recursos humanos y técnicos de las comunidades rurales y marginadas para lograr el progre so y el mejoramiento de su hábitat. El educador que necesita hoy el país, para transformar la situación educativa de las comunidades, grupos y personas, que por razones de desigualdad de oportunidades han esta do marginadas de la estructura educativa del país. Los comunicadores-periodistas que trasmitan valores, que no se queden al simple nivel de la noticia, que induzcan a pensar a las comunidades y a las personas, que sean críticos ante las situaciones, llevando a tomar actitudes positivas y de compromiso con el cambio. Los administradores, profesionales en capacidad de identificar los problemas económicos, sociales y productivos de comunidades marginadas o de escasos recursos y de plantear soluciones tendientes a resolver dichos problemas y aumentar el nivel de vida de estas comunidades. (Vol. VIII, n° 817-Octubre 15 de 1988). Se ha continuado con toda intensidad la construcción de la Universidad. Esta va a ser una Universidad especial para formar los líderes de la futura Colombia. Va a tener un atractivo especial, y creemos que muchos padres de familia distinguidos del país, querrán enviar a sus hijos a nuestra Universidad, que los formará con el propósito más importante de la vida del hombre, que es servir y ayudar a cambiar el rumbo de la sociedad. (Vol. VIII, n° 856 - Agosto 18 de 1989). Bellísima va a ser nuestra Universidad con características realmente importantes en los aspectos sociales. Vamos a formar los líderes de Colombia, los que van a cambiar la sociedad y el país, los que van a tener la vocería en la Cámara, en el Senado y en las Alcaldías. No nos pidan carreritas escueleras o corrientes. Pídannos la grandeza de formar la DIRIGENCIA del país. (Vol. VIII, n° 857 - Agosto 26 de 1989). En la universidad que estamos construyendo en El Minuto de Dios va a haber una cátedra para los jóvenes sobre la futura Colombia. La futura Colombia que todos anhelamos. La Colombia sin violencia, la Colombia sin injusticias, la Colombia en que nos hallemos trabajando febrilmente para hacer el país que anhelamos. ((Vol. VIII, n° 866 - Octubre 28 de 1989). En julio o agosto se abrirá la Universidad del Minuto de Dios. Una Universidad hecha cuidadosamente, diseñada para el servicio y cultura de los jóvenes estudiantes. Será una Universidad cristiana, una Universidad en donde se formarán los jóvenes en la ética cristiana, en la conciencia cristiana. Queremos que nuestros estudiantes se distingan en la sociedad colombiana como cristianos, como hombres de alta moral, de alta honradez y de magnífica cultura. Es el joven del futuro, el joven católico que se enfrenta al gran acontecimiento del año dos mil. Queremos formar una nueva calidad de cristianos, una nueva calidad de colombianos. No colombianos faltos de honradez, no colombianos para las cárceles de Estados Unidos, no colombianos que sean deshonor del país y escándalo y vergüenza para la nación.

(Vol. VIII, n° 894-Junio 16 de 1990).

4.3. Palabras a Colombia en el programa de televisión El Minuto de Dios del 2 de septiembre de 1989.

Estamos construyendo en El Minuto de Dios una Universidad. Esa Universidad va a ser un centro de cultura, de cristiandad y de cambio para Colombia. Ahí esperamos formar una generación de hombres colombianos, altamente preparados para emprender el cambio social que el país necesita. Esta universidad quiere formar a los directivos de la futura Colombia. Quiere formar una generación de ingenieros sociales, capaces de enrumbar a Colombia por rutas de progreso, de honestidad y de adelanto. Va a ser una Universidad distinta, con propósitos grandiosos, con métodos filosóficos y científicos, que sea la síntesis del pensamiento moderno acerca de la ciudad futura. Esta Universidad va a enseñar cómo servir más a Colombia, cómo construir la nueva Colombia justa, igualitaria, progresista. Vamos a formar a los jóvenes soñadores de Colombia, capaces de darle un rumbo totalmente nuevo al país, capaces de conformar un congreso eficiente, que dé las leyes que Colombia necesita. Capaces de tomar las riendas futuras de las alcaldías, de las gobernaciones y de los puestos directivos del país, para dirigir la República por los nuevos caminos que ella anhela y que ella necesita.

4.4. La Colombia soñada

(Pensamiento del P. Rafael GarcíaHerreros extraído de los programas de televisión El Minuto de Dios del 6 de abril y del 26 de octubre de 1989, que puede considerarse el trasfondo de la formación social que impartiría la Universidad)

Soñamos con una Colombia cristiana, con una Colombia ordenada, con una Colombia honrada. Soñamos con una Colombia donde todos estemos empeñados en el mejoramiento del país, en su grandeza. Soñamos con una patria llena de campesinos sanos, trabajadores y tranquilos, que puedan vender sus productos a precios razonables, sin que los intermediarios se queden con la mitad del valor de las cosechas. Soñamos con una Colombia produciendo distintos productos industriales y dando buenos sueldos a todos los obreros. Sin que los ejecutivos tengan sueldos de quinientos o un millón o más de pesos, porque todo se descuadra cuando hay que pagar esos sueldos a los altos empleados. Soñamos con una Colombia llena de escuelas y colegios en su gran parte gratuitos. Soñamos con una Colombia en paz, donde no haya nadie asesinado, nadie amenazado, nadie obligado a desterrarse. Soñamos con la belleza de una Colombia donde no haya ningún narcotraficante, ni ninguno implicado en peculados, ningún tramposo; donde no haya que sobornar a nadie para que cumpla con su deber.

Soñamos con una Colombia que produzca artes, que produzca sabios, que produzca poetas, que produzca inventores, que produzca grandes cosechas. Soñamos con una prensa que nos de buenas noticias: las noticias de nuestros adelantos, las noticias de nuestros inventos, de nuestras nuevas carreteras, de nuevos descubrimientos de petróleo, de ferrocarriles eléctricos. Soñamos que se nos hable de que se está arborizando todo el país, todos los bosques, todas las breñas. Que nadie está con hambre, que nadie está enfermo sin remedios, que nadie está sin techo, sin vivienda. Que los pudientes participan en la construcción de la nueva Colombia. Esta es la Colombia en la que todos debemos colaborar, cuyas calles deben estar absolutamente limpias, cuyos jardines deben estar florecidos, cuyas casas deben estar lindas y alegres. Cuyas iglesias puedan estar abiertas y no cerradas por miedo a los ladrones. Una Colombia sin armas, ni en manos de los particulares ni de los alzados. Soñemos en la Colombia que Dios quiere para nosotros, en la Colombia que Santander quiso para nosotros. Soñemos en una Colombia en la que nadie se tapa la cara con capuchones ni pasamontañas para no dejarse identificar. En una Colombia sin presos, sin secuestrados, sin boleteados. Todos trabajando, todos felices de existir en ella. ¿Será posible? ¿Será posible que un país cristiano como el nuestro produzca este país ideal? Todos los gobernadores, todos los alcaldes, todos los concejales, todos los representantes, todos los senadores, todos los intelectuales, debieran sólo pensar en las creación de esta Colombia ideal. Esta es la futura Colombia que todos anhelamos. La Colombia sin violencia, la Colombia sin injusticias, la Colombia en que nos hallamos todos trabajando febrilmente, para hacer el país que anhelamos. Esta es la Colombia que en realidad anhela el Presidente de la República y por la cual trabajan sus ministros. Esta es la Colombia por la cual trabajan casi todos los representantes. Esta es la Colombia de los curas, de los obispos, de los jóvenes, de los viejos. Debemos proponernos todos sacar adelante esa Colombia ensoñada. Que en las lejanas veredas del Magdalena Medio, que en los pueblos de Urabá, que en los Santanderes, que en el Caquetá, que en el Cauca, que en las barriadas de las ciudades se oiga el anhelo de Colombia por una restauración total. Que nadie quebrante la paz con gritos, con insultos, con disparos de revolver. Que éste sea el propósito de todos los colegiales, de todos los universitarios. Que nos propongamos todos construir la belleza de la futura Colombia en este mismo año, sin aguardar a que se extinga el tiempo para nosotros. ¡Oh Colombia, despierta! ¡Oh campesinos, id entusiasmados al trabajo! Sembrad las rosas y los frutos que necesita Colombia. Llenad a Colombia de nuestros frutos. ¡Oh jóvenes estudiantes! Soñad en aportar algo muy importante para la nueva Colombia. Que vuestras ecuaciones sean la prueba de que estáis convencidos. ¡Oh sacerdotes de todos los púlpitos! Conducid vuestros fieles por el nuevo camino de la nueva Colombia. Que en cada parroquia, como res puesta a la palabra del púlpito, aparezcan las grandes novedades que traerá el trabajo entusiasta de todos. Que nadie nos reproche que no pudimos, que no fuimos capaces de instaurar una belleza de nuevo país, conducido por los hombres más inteligentes y más preparados que ha tenido la patria a lo largo de su historia. Nadie se atreva a quebrantar la paz, a quebrantar la alegría, a desviar el país de los senderos de

progreso y de al felicidad colectiva que estamos pretendiendo.

Textos del P. Diego Jaramillo Cuartas

4.5. Discurso del Padre Diego Jaramillo, presidente del Consejo de Fundadores de la CUMD, en la primera ceremonia de graduación de la Corporación Universitaria Minuto de Dios, realizada el 24 de febrero de 1996. Al participar hoy, 24 de febrero, en la promoción de 67 alumnos de la Corporación Universitaria Minuto de Dios, como licenciados en Educación, quiero recordar a ustedes y proponerles como ejemplo a quién soñó con la creación de este plantel, presidió su nacimiento y se alegró acompañándonos en su evolución y desarrollo durante el primer año de labores. Me refiero al padre Rafael García- Herreros, cuya vida y cuya obra puede marcar el espíritu de este claustro universitario y el de todos sus estudiantes. Rafael García-Herreros fue un hombre apasionado por Dios. El fue un hombre de oración, un lector incansable de la Biblia, un profeta que siempre encontraba caminos para hablar del Creador, no repitiendo discursos sino compartiendo experiencias. El fue un sacerdote que anhelaba la renovación de la Iglesia, libre del smog del pecado, de las divisiones y de los formulismos, y vivificada por el aire fresco del Espíritu Santo, que produce amor, alegría y paz. "El mensaje de Cristo es el criterio fundamental que orienta esta Universidad en su filosofía, su cátedra, su investigación y su servicio a la comunidad", dicen los estatutos de la Institución que, además, proponen, entre los objetivos: "Proclamar, a través de la educación superior, la liberación del mal personal y social, propuesta por Jesucristo", y "Formar profesionales comprometidos en nombre del Evangelio". Ojalá Ustedes, jóvenes graduados, puedan llevar, en su vida y en su magisterio, una existencia de creyentes. Era nuestro anhelo que durante los cuatro años que acaban de terminar para Ustedes, todos estuvieran abiertos al Trascendente, y que El derramara su luz e iluminara en sus mentes el dialogo entre la ciencia, la fe y la vida. Ojalá antes de que formalmente inicien Ustedes su labor de educadores, se hayan inscrito en el postgrado que nunca termina, el de ser discípulos de Dios y seguidores de Jesucristo. Rafael García-Herreros fue un hombre comprometido con el hombre. El vivió en actitud al servicio a sus semejantes, pues se sentía solidario con todos y en especial con los pobres. En cada persona humana, el Padre García-Herreros veía a un hijo de Dios, a una imagen viviente de Jesús. El proclamaba su veneración y casi su adoración por el hombre. Por la mente humana "que ha llenado la historia de poemas, de fórmulas matemáticas, de ciencias, de esculturas, de civilización". El admiraba la voluntad del hombre "capaz del heroísmo, del amor, de la abnegación, de todo lo extraor dinario" y el cuerpo del hombre: perfecto, inigualable. El decía que servir al hombre era servir a Dios, que ayudar a un hombre era inclinarse ante el eterno e infinito Dios, y ultrajar a un hombre equivalía a rebelarse contra el bondadoso Dios. Por eso el Padre Rafael parecía agonizar cada mañana al informarse de la diaria cosecha de asesinatos en el país. El se rebelaba contra la muerte de un hombre. Rafael García-Herreros rechazaba desde el corazón cualquier injusticia social. El no aceptaba que un hombre tuviera que dormir en un tugurio, o vestirse de harapos, o no pudiese acallar el hambre ni la sed, o que hubiese de vivir sin estudiar, por no poder pagar el valor de una matrícula. Ese fue el legado de Rafael García- Herreros: su inquietud, su solidaridad con los menos favorecidos. Por eso, la Corporación Universitaria Minuto de Dios opta por comprometerse desde sus estatutos, con el

desarrollo integral de la persona humana, entendiendo por éste, en frases de Pablo VI: "La promoción de todo hombre y de todos los hombres, y el paso para cada uno y para todos, de condiciones menos humanas a condiciones más humanas". Por eso, también, y de acuerdo con sus estatutos, este plantel desea "formar profesionales que continúen el espíritu y la acción de servicio socio-comunitario, iniciados y promovidos por el Minuto de Dios en beneficio de los pobres y marginados del país", y "estimular a las personas y comunidades para que sean conscientes de la dignidad del ser humano, de sus derechos, de la realidad social, política y económica en que viven, y de la participación y solidaridad para su constante superación". Señores licenciados de esta Universidad: Si realmente Ustedes aprendieron la lección de humanismo dictada en este claustro no deben considerar ajeno a Ustedes nada de lo humano. Ustedes deberán educar a los colombianos menos favorecidos por la fortuna. Ustedes enseñarán a quienes tienen medios económicos a luchar por quien carece de ellos. Ustedes están invitados a abrir "nuevos caminos para liberar al hombre y a la sociedad de servidumbres y alienaciones". Rafael García-Herreros amó a Colombia. Para él la patria era madre entrañable. El quería un país justo, un país sin violencia, un país en pleno desarrollo material y espiritual. El deseaba que los colombianos formásemos una gran familia, y que compartiésemos los bienes. Que quien mucho tenía se desprendiera de las riquezas "injustas" y que como administrador de los bienes de Dios, aliviase la suerte de los necesitados. Rafael García Herreros deseo ampliar los horizontes del progreso para todos sus compatriotas: desde Bogotá hasta Cúcuta, desde San Andrés hasta Nariño: ningún rincón de la patria le fue extraño. Por doquiera anhelaba construir la ciudad ideal, la misma que en un sueño utópico, planeara para el año 2012 en plena selva de Catatumbo, con los indígenas motilones. Desde que Rafael García-Herreros era muchacho y seminarista se quiso enrolar en el ejercito para luchar por las fronteras, de acuerdo a la tradición de su familia. No lo realizó, pero toda su vida fue un combate por servir a Colombia, para lograr la paz interior: clamó permanentemente por ella, por liberar a los secuestrados, por que se entregaran los narcotraficantes y los jefes de la guerrilla. Pablo Escobar, el Padre Manuel Pérez, Jacobo Arenas y Tirofijo fueron sus interlocutores. En esa escuela, los estatutos de la Corporación Universitaria Minuto de Dios afirman y promueven "los valores nacionales y las culturas que configuran a Colombia y a América Latina", ratifican la "voluntad de servicio a la sociedad colombiana" y proponen "crear modelos y estímulos para una educación superior conforme con las necesidades del hombre de hoy y del país, que repercutan en cambios estructurales profundos". Hoy señores graduandos, el País está desencuadernado. Por doquier se habla de violencia y narcotráfico. Las instituciones públicas han perdido credibilidad. ¿Quién pudiera limpiar el rostro de Colombia? ¿Quién pudiera consolar a la patria en su tristeza inenarrable? A Ustedes les va a corresponder ensayar una respuesta. Ustedes tendrán que abrir cátedras de verdad, de justicia y de libertad. Ustedes tendrán que dar lecciones de honradez y de generosidad. En sus aulas se reunirán los futuros constructores de Colombia y Ustedes deberán, enseñarles a ser ciudadanos, Ustedes deberán impartir ejemplos de democracia. Ya nacieron indudablemente sus primeros alumnos: los que esperan ser las primicias en la labor que Ustedes impartirán en la academia y en el compromiso de la vida cotidiana. Rafael García-Herreros fue un educador a lo largo de toda su existencia. Fue profesor durante muchos años en diversos seminarios del país: maestro en filosofía, en idiomas y en arte. Se dedicó a catequizar en las barriadas de Cartagena o en los campos de Santander. Fundó escuelas y colegios, puso las bases de esta Universidad, y se hizo maestro de los colombianos a través de la cátedra en la radio y en la televisión.

Alrededor de su tribuna se agolpaban los discípulos, que con él vivían, dialogaban, discutían, oraban y elucubraban las teorías tradicionales y revolucionarias acerca de Dios y del hombre, de la muerte y de la vida, del trabajo y del amor. Había católicos y protestantes, científicos y artistas, niños y ancianos, profesionales e indígenas. Para él no contaban los muros de las construcciones ni los de los perjuicios sino que todo camino, y toda plaza, se convertía en el lugar de su magisterio, por que era un pionero, un abanderado. Tal vez por eso, los estatutos de la Universidad afirman que esta institución está "abierta a todo credo, raza, sexo o condición económica", y que busca "la promoción de todo hombre y de todos los hombres" y que quiere "dar acceso, en la medida de sus capacidades, a todas las personas, principalmente a las menos favorecidas, que cumplan los requisitos para su ingreso" Rafael García-Herreros fue un permanentemente lector, como a través de un balcón él se asomaba al mundo de la teología y de las estrellas, al del arte, al de los clásicos, griegos y latinos, y al de los idiomas modernos y al de los autores castellanos. En su escuela, nuestra Universidad "concibe como manifestación de la inteligencia del hombre y cultiva su ser y su método como un servicio que permite a la humanidad alcanzar el bienestar que anhela, merece y al que tiene derecho". Por eso "ofrece una educación superior integral" y promueve "el desarrollo de la ciencia como una dimensión de la realidad humana actual, incentivando el desarrollo de su método y proponiendo sus adelantos como respuesta a los retos del futuro". Y estimula "la investigación científica como medio para profundizar el conocimiento de sí mismo, interpretar la realidad y aportar nuevos caminos para liberar al hombre y ala sociedad de servidumbres y alienaciones". Por eso hablamos de Filosofía, y de Educación con énfasis en estética y en Informática, porque así se conjugan la mente, el arte y la técnica. Forma dos en ese modelo, Ustedes, Licenciados en Educación inician hoy el des empeño del magisterio. Todos Ustedes han mostrado aptitudes y capacidades para ejercerlo. Algunos quizá se sientan impelidos a enseñar por una vocación arrolladora, por una fuerza eterna y agobiante, vencedora de cualquier resistencia en contrario, que se llama vocación al magisterio. Si así es, Ustedes maestros y educadores por Vocación, los Apóstoles de la docencia se convertirán en protagonistas en la construcción de hombres, y en la edificación de Colombia. Ojalá, quiéralo el Señor, puedan llevar a cabo su cometido, con la clarividencia, la creatividad, la tenacidad y la mística con que la realizó ese Maestro que desde la tumba y desde la gloria y desde el recuerdo agradecido de quienes lo conocimos, nos sigue adoctrinando... Y se llamó Rafael García Herreros.

4.6. Discurso del Padre Diego Jaramillo Cuartas, presidente del Consejo de Fundadores en la 5a Ceremonia de Graduación de la Corporación Universitaria Minuto de Dios - Febrero 21 de 1998

Señores Miembros del Consejo de Fundadores P. Camilo Bernal, Rector Señores Profesores, directivos y alumnos Señoras y Señores. A nombre de la Organización El Minuto de Dios felicito a los jóvenes que culminan hoy sus estudios universitarios y reciben sus diplomas como ingenieros, como administradores o como licenciados en varias ramas de la educación. En el acto de promoción de este año, los invito a repasar una orientación básica de los principios y objetivos que guían a la Corporación Universitaria Minuto de Dios. Leemos así, en los principios generales que iluminan los Estatutos y la actividad de la Universidad que, "El mensaje de Cristo es el

criterio fundamental que orienta su filosofía, su cátedra, su investigación y su servicio a la comunidad". Y, poco más adelante, en el capitulo segundo, articulo séptimo, se establecen los dos objetivos siguientes: a. "Proclamar, a través de la educación superior, la liberación del mal personal y social propuesta por Jesucristo". b. "Impartir educación superior integral para formar profesionales comprometidos, en nombre del evangelio, con el desarrollo justo, armónico y equilibrado de la sociedad y del país". Hablemos de este criterio fundamental que nos orienta y de esos objetivos que persigue esta Corporación Universitaria. En el Evangelio, Jesucristo se presenta como Maestro (Jn 13, 13). Con el nombre de "maestro", se dirigían a El sus discípulos, sus enemigos y el pueblo en general. El mismo reivindicó la exclusividad de este título, al afirmar: "uno solo es vuestro Maestro, el Cristo" (Mt. 23,8). Esa frase entrañó la muerte del Rabinismo, sistema de formación vigente entre los judíos. Quienes, en el pueblo hebreo, deseaban estudiar, se inscribían como discípulos o "Talmid Hakam", o sea, "discípulo maestro", y al cumplir 40 años y haber expresado madurez en sus juicios y pareceres, se les designaba con el nombre de "Hakam" o "maestros", y se les consideraba como escribas, interpretes oficiales de la ley. En un pueblo de tradición teocrática, como el hebreo, un Hakam era el experto en conocer la ley de Dios, y las consecuencias de ésta en la vida de los hombres. Eran ellos los teólogos, los juristas y los educadores del pueblo de Israel. En una larga cadena, transmitían de maestro a maestro centenares de prescripciones legales por el método oral, entonces en su esplendor, pues el discípulo debía estar en la atenta escucha de las palabras de su "Hakam" y dejar que por el canal del oído llegasen ellas como una corriente cristalina hasta la memoria del corazón, que para guardar las se convertía en cisterna de cal y canto, que no dejaba perder ni una gota de las enseñanzas. Cuando los judíos fueron expulsados de su patria, la Biblia y las tradiciones se convirtieron como en la Palestina espiritual del pueblo hebreo, pues como decían: "Se nos puede arrebatar nuestra riqueza, nuestra patria y cualquier otro bien, pero siempre nos quedará la ley indestructible". Pero no se trataba solo de escuchar al Maestro. Había que vivir con él, nutrirse de su ciencia y de su experiencia, formarse en el taller de la vida, servir al "Hakam" de manera exclusiva e irrevocable hasta en los menores detalles como desatarle las sandalias, lavarle los pies o prepararle los alimentos, mirarlo afrontar la lucha diaria de la vida. Porque decían, "si un discípulo conoce de memoria toda la ley, pero no ha servido a su Maestro, es un ignorante". Los doctores así formados tenían el poder de atar y desatar, imponían cargas pesadas de llevar que ellos mismos no transportaban, y asfixiaban al pueblo con una casuística agobiante y guardaban la llave de la ciencia, conservando como doctrinas esotéricas las referentes a Dios y al mundo, al pasado y al futuro. En realidad esas prescripciones eran como la herrumbre de la ley (Josefo, Ap. 277). Cuando Jesús apareció, el mundo de los escribas entró en crisis, al menos ante la multitud, siempre en aumento, que lo seguía. El observó los mismos métodos pedagógicos, pero les dio vida y se enfrentó a las enseñanzas en vigencia, haciendo derrumbar al andamiaje de leyes y preceptos. El no había frecuentado escuelas (Jn 7,15), pero su poderosa inteligencia inquietaba a sus oyentes y les hacía preguntar: "¿Qué es ésto? ¿De dónde saca este esa sabiduría y poder?" (Mc. 1,22; Jn. 7,46), y se asombraban de su enseñanza. Jesús enseñaba por doquier: en el templo y en las sinagogas, en las plazas y en las viviendas, en los desiertos y en los caminos. Toda su tierra se volvió un auditorio desde donde El impartía su doctrina (Mt. 26, 55; Mc. 10,1; Jn. 18,20). La gente lo seguía, pero ante todo era El quien llamaba. En muchas universidades de hoy, miles de bachilleres se presentan en busca de admisión y generalmente sólo un reducido porcentaje es aceptado. En la escuela que abrió Jesús - Maestro, era diferente: El iba llamando, invitando a seguirlo. No pedía recomendaciones ni exámenes previos. Sólo disponibilidad de abandonarlo todo para irse tras El, aunque hubiese que dejar las redes y la barca, aunque no se pudiese participar en el entierro del padre que acababa de morir.

Se trataba de vivir con Él. De estar con ÉL. De aprenderle la lección de la vida. El era como un libro abierto. Con sus hechos, silenciosos, El hablaba y comunicaba su mensaje. El podía decir: "Aprended de mi" (Mt. I 1,29). Su mensaje era su vida. Su evangelio fueron sus vivencias desde que nació hasta que resucitó. El hizo y enseño (Hech. I, I). Su pedagogía permitía descubrir la presencia de Dios en todo; era como una educación de la mirada que posibilitaba ver al Invisible, a pesar de la opacidad de los hombres y de las cosas. Para eso se valió de parábolas y alegorías, de las que contó unas 40; de sentencias, refranes, oráculos y epigramas, confiados a la memoria por medio de procedimientos mnemotécnicos, de profecías y signos, de polémicas e interrogaciones. Su lenguaje era abierto, evocador, pues a la vez aclara y siembra perplejidades. Sus seguidores estaban invitados a captarlo y a vivirlo. El no quería alumnos que aprendiesen una lección, sino discípulos que comparten una experiencia y la viven. Es la diferencia que hay entre quien sabe la lección de botánica sobre los cítricos y quien se come una naranja dulce en un día de calor. ¿Cuál es ese mensaje de Jesús que la Universidad pretende tener por criterio fundamental de su filosofía, de su cátedra, de su investigación y de su servicio a la comunidad? Muchos ensayos se han hecho de sistematizar la enseñanza de Jesús. Reduzcámoslos hoy a tres principios, como lo hacen algunos estudiosos del evangelio. Un primer principio: la salvación que Dios ofrece a los hombres. Es decir, la liberación del mal físico, del peligro o enfermedad personal, de la degradación moral y personal y social, del desastre que afecta a la nación. No solo un perdón de los pecados, sino un liberarse de la culpa no volviendo a pecar. Era una oferta dirigida a todos. Pobres, enfermos, no judíos, esclavos o libres, sin importar la profesión o el estrato social. Cuando la Corporación Universitaria Minuto de Dios establece que un objetivo suyo es "proclamar, a través de la educación superior, las liberación del mal personal y social propuesta por Jesucristo", está tratando de ser fiel al mensaje fundamental del Señor. ¿Cómo nuestros "licenciados" podrán ayudar a que el país venza la ignorancia y se libere de ella? ¿Cómo nuestros administradores ayudarán a vencer la opresión económica que aflige a muchos estratos de nuestro pueblo? ¿Cómo podrán los ingenieros abrir caminos al desarrollo que Colombia necesita? ¿Cómo, mañana, podrán participar en la batalla los comunicadores sociales? Una segunda enseñanza de Jesús fue la Paternidad de Dios. El que nos creó, que nos ama, que nos perdona, que nos espera, que se nos manifiesta como un Padre. El pueblo de Israel buscaba el rostro de Dios; en Jesús, la faz divina se manifestó plenamente porque quien ve a Cristo ve al Padre. Jesús rescató lo más auténtico que tenían las vivencias de Israel y las despojo de rituales asfixiantes. El mismo se ofreció como único camino para ir al Padre, y abolió para siempre los sacrificios de toros y becerros que se sucedían incansablemente en el Antiguo Testamento. En este papel, Jesús se presentó como el revelador de la Verdad, el buscador incesante; el que no teme romper tradiciones si ellas se convierten en un telón opaco o impiden ver la luz. La Corporación Universitaria Minuto de Dios, fiel a su nombre, sabe que broto del esfuerzo de un hombre y de una Corporación que han deseado dedicar a Dios un "Minuto de Dios", signo de toda la existencia, para encon trar la verdad e iluminar con ella el misterio del hombre, de su ser, de su existir, de su amor, de su trabajar y de su morir. La misma existencia de Jesús, Hijo de Dios e Hijo del Hombre, fue un espejo terso para descubrir la verdad. El mismo se definió como la Verdad. ¿Cómo podrán ustedes ser perfectos como el Padre, y no entrar en un mundo de engaños, fraudes, "chanchullos" y demagogia que nos oprime? Y, un tercer principio de la doctrina de Cristo es el amor, el papel del amor en la vida del hombre. Jesús reiteraba permanentemente la vigencia del mandamiento nuevo que El dió, el de amamos los unos

a los otros (Jn. 13,35). El invitó a la unidad a los suyos. Mandó amar a los enemigos, amar como El nos amó, amar al otro como uno se ama a sí mismo. Desde que Jesús vino al mundo, los hombres nos convertimos en "hermanos de sangre": hermanos y consanguíneos en la sangre de Jesús. El tercer objetivo que la Corporación Universitaria Minuto de Dios, que antes cité, busca, es: "impartir educación superior integral para formar profesionales comprometidos en nombre del Evangelio, con el desarrollo justo, armónico y equilibrado de la sociedad y del país" El amor cristiano no se convierte en sentimentalismos baratos ni tampoco en meras palabra afectivas. Tiene que expresarse en acciones, comenzando por la defensa de la vida, en un país violento, y por la defensa elemental de los derechos humanos. Ese es el desafío que a los estudiantes de la Universidad se les plantea. ¿Cómo servir al país, como expresión del compromiso cristiano, que debe llevarlos a encarnarse en la Colombia actual? Por eso el mejor recuerdo que podemos dejar a los estudiantes que hoy se gradúan es llenarse del Espíritu de Jesús, y con El descubrir la Verdad de Dios, amar a los hombres y comprometerse en la lucha porque la salvación integral de Jesucristo llegue a todos y en especial a los pobres.

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