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Asignatura: Español I

Rosa Cifuentes Riquelme

Ortografía Puntual.

Cuando una persona se enfrenta a un escrito debe utilizar algunos símbolos denominados
signos de puntuación. La función primordial de ellos es permitir alcanzar la claridad de
expresión, de tal modo que lo escrito tenga igual significación tanto para el escritor como para el
lector. Es innegable la importancia de la correcta puntuación en todo texto, debido a que el
cambio de lugar o la omisión de un signo de puntuación, puede alterar el significado de éste.

La puntuación, en la escritura, es el orden y la armonía que debe reflejar con exactitud lo


que se ha querido expresar. Los signos son indicaciones gráficas que intentan representar las
pausas, entonaciones o inflexiones de voz en el habla.

Ejemplo:

1. a. Indulto, imposible ahorcarlo.


1. b. Indulto imposible, ahorcarlo.

2. a. Quien piensa mal, puede equivocarse.


2. b. Quien piensa, mal puede equivocarse.

Referentes a Pausas Referentes a Entonación Referentes a Distribución

Coma , Puntos suspensivos ... Comillas “”


Punto y coma ; Interrogación ¿ ? Guión -
Dos puntos : Exclamación ¡ ! Raya _
Punto final . Paréntesis ( )
Punto seguido .
Punto aparte .

1.7.1.1. Coherencia y cohesión.

La coherencia consiste en el establecimiento de las relaciones que se dan entre los


significados (relaciones semánticas) de las oraciones de un discurso determinado. Por ejemplo,
en “Las calles están mojadas. Llovió ayer” las dos oraciones son factibles de relacionar, ya que
el hecho de que haya llovido trae como consecuencia que las calles estén mojadas. Desde este
punto de vista, se trata de un texto coherente. Por el contrario, en “Las calles están mojadas.

Rosa Cifuentes Riquelme


Profesora de Español / Especialista en Currículum y Evaluación
Magíster en Pedagogía Universitaria / Magíster en Gestión Educacional ©
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Quiero comer manzanas” no se reconoce ningún tipo de relación y el texto se toma, por lo tanto,
incoherente.

La cohesión se relaciona con la presencia de mecanismos formales que permiten


explicitar la coherencia de los textos. En el ejemplo “Las calles están mojadas. Llovió ayer”, si
bien es cierto el texto es coherente, no está cohesionado, debido a que no se explicita la relación
a través de ningún recurso lingüístico. Por el contrario, “Las calles están mojadas, puesto que
llovió ayer” es un texto coherente y cohesionado. La cohesión se realiza, fundamentalmente, a
través de conectores que pueden producir diferentes tipos de relaciones.

Adversativas 1) Jorge tomó el desayuno. Jorge tomó el desayuno, luego, se fue


2) Jorge se fue al trabajo. a trabajar. (Conector)

Causales 1) Pedro tiene sueño. Pedro se acostó, porque tiene sueño.


2) Pedro se acostó (Conector)

Otros mecanismos de cohesión son los que sirven para retomar los contenidos a lo largo
del desarrollo del texto. Se trata de tres mecanismos muy importantes:
a. Repetición léxica: consiste en repetir un elemento nominal en oraciones
posteriores. Por ejemplo: La cordillera está nevada; la cordillera se ve hermosa.
b. Sustitución: consiste en que un elemento nominal se sustituye por un pronombre
o por un elemento semánticamente equivalente. Podemos observar este fenómeno
retornando el ejemplo anterior:

- Sustitución por un pronombre. La cordillera está nevada; ésta se ve


hermosa.

- Sustitución por un elemento semánticamente equivalente. La cordillera


está nevada... la montaña se ve hermosa.

c. Elipsis: consiste en que un elemento nominal se retorna por medio de su omisión,


quedando tácito en la oración. Así, en La cordillera está nevada, se ve hermosa el
elemento nominal se ha retornado omitiéndolo.

Rosa Cifuentes Riquelme


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a. Conceptos Preliminares.

La disciplina gramatical que permite colocar con cierta racionalidad los signos de
puntuación es la sintaxis, cuyo objetivo es la oración gramatical. La ortografía puntual es
totalmente subjetiva, va a depender de la persona emisora del mensaje, será él quien dará énfasis
o no, al discurso.

Se puede definir la oración como un verbo en forma personal y todos los elementos que
se relacionan de modo inmediato o mediato con él. Son “personales” todas las formas atribuidas
a una de las seis personas gramaticales (tres en singular y tres en plural). En consecuencia, el
Infinitivo, el Gerundio y el Participio no son formas personales y no constituyen oración por sí
solos, pues cumplen la función de sustantivo. Ejemplo de oraciones:
1. ¡Escucha!
2. Omar es inteligente y estudioso.
3. Compré una cabaña para veranear.

Cuando hay una unidad gramatical de dos o más palabras sin que ninguna de ellas sea
verbo, el sintagma constituye simplemente una frase. Estas unidades tiene un elemento
determinado o palabra principal que le da nombre a la frase (sustantiva, adjetiva, adverbial) y
uno o más determinante o modificativos. Ejemplo de frases:
1. Los estudiantes del Instituto Valle Central sede Concepción.
2. La vida de los animales salvajes de África.
3. Ayer en la tarde, en la plaza de Talca.

La oración puede ser simple (un solo verbo en forma personal) o compuesta (si en ella se
reconoce más de un verbo en forma personal). Las oraciones compuestas se clasifican en tres
grupos:
1. Yuxtapuestas: Son las que están formadas por dos o más oraciones relacionadas sólo
por el sentido, sin que medie entre ellas ningún nexo gramatical. Ejemplo: Quería verte, no pude
encontrarte.

2. Coordinadas: Son aquéllas que están relacionadas por medio de conjunción


coordinante. Según el nexo o conjunción que las una, pueden ser:

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a. Coordinación Copulativas: Simple unión de dos o más elementos y se realiza
mediante las conjunciones: “y, e, ni, más (con valor de suma)”. Ejemplo: Se apagó la luz y
todos gritaron.

b. Coordinación Disyuntiva: Expresa una necesidad de elección entre varias


posibilidades. Se enlazan con las conjunciones: “o, u, ya, bien, sea, etc.”. Ejemplo: ¿Esto es de
Fernanda o de Isabel?

c. Coordinación Adversativa: Expresa la oposición de dos conceptos y las conjunciones


son: “pero, mas, sino, empero, sin embargo, no obstante, aunque y otras”. Ejemplo: De clara
inteligencia, pero de escasa responsabilidad.

d. Coordinación Consecutiva: Expresa una consecuencia de los dicho anteriormente.


Utiliza los coordinantes: “luego, conque, así que, en consecuencia, otros.”. Ejemplo: Pienso,
luego existo.

2. Subordinadas: En este caso, las estructuras relacionadas no cumplen la misma función,


porque el elemento subordinado o cláusula tiene un carácter dependiente en relación con
la oración que lo incluye. De acuerdo con el nexo, se clasifican en:

a. Subordinación Causal: Establece el motivo de lo expresado en la oración


principal, cualquiera sea el orden de ambas estructuras. Las conjunciones son:
“porque, pues, puesto que, ya que, otras.”. Ejemplo: Me lo dijo, porque sé
guardar un secreto. (Porque sé guardar un secreto, me lo dijo). Las conjunciones
son: “porque, pues, puesto que, ya que, otras.”.

b. Subordinación Condicional: Establece una relación de probabilidad que está


sujeta al cumplimiento de lo que se establece en la cláusula. Los nexos son: “si,
con tal que, siempre que, otros.”. Ejemplo: Te lo prestaré, siempre que vengas.

c. Subordinación Concesiva: Establece, por medio de una cláusula, una relación


restrictiva con lo que afirma en la principal. No se trata de una oposición absoluta,
sino de un simple reparo u objeción. Los nexos son: “aunque, por más que, bien

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que, a pesar de que, que, otras.”. Ejemplo: Por más que insistas en venir a
buscarlo, te lo enviaré.

d. Subordinación Final: Especifica por medio de la cláusula, la finalidad de lo


expresado en la oración principal. Sus nexos más frecuentes: “para que, a fin de
que, para, otras.”. Ejemplo: Me lo prestó para que se lo leyera. (La separación
se realiza sin signo puntual).

b. Cláusula:

Se usará este término con una significación convencional. Se entiende por «Cláusula» a
cada parte de una oración compuesta. Se denomina cláusula Simples, cuando no lleva ninguna
coma en su interior. Ejemplo: «Estudio medicina, mi hermano Javier trabaja en una empresa y
mi el menor todavía estudia en el liceo», consta de tres cláusulas.

Son Complejas, cuando lleva una o más comas en su interior. Ejemplo: «Querida mamá,
pensaba escribirte una carta; pero sólo tengo tiempo para hablarte por teléfono. (Querida mamá,
pensaba escribirte una carta... es cláusula compleja).

1. El Uso de la Coma.

La coma es un signo de puntuación que sirve para hacer una leve pausa en la lectura y se
usa en los siguientes casos:

1. Para separar vocativos. El vocativo es un sustantivo o frase substantiva que se usa


para nombrar a la segunda persona cuando nos dirigimos a ella para que realice la acción
solicitada. Éste puede ir al principio (coma después de éste), al medio (entre comas) o final
(coma antes de él) de la oración. Un uso frecuente del vocativo lo encontramos en el
encabezamiento de una carta o de una solicitud. Éstos deben ir seguidos por coma, pero se usa
generalmente los dos puntos. Ejemplo: Pórtate bien, Marcos.

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2. Para separar las frases u oraciones explicativas. Se denomina frase u oración
explicativa a las que se intercala sin que se altere el significado de la oración. Por este motivo se
pueden omitir con facilidad. Van siempre entre comas. Ejemplo: Colón, cuyo origen ha sido
discutido muchas veces, descubrió un nuevo continente.

3. Para separar frases breves de carácter adverbial. Las locuciones adverbiales


interrumpen el discurso para darle realce a lo que se está diciendo. Las de mayor uso son: de
nuevo, en resumen, es decir, o sea, por último, en fin, por ejemplo, en consecuencia, etc.
Ejemplo: Sabíamos todos, sin duda, que jamás aprobarías todos los exámenes.

4. Para separar elementos análogos que constituyen una oración. Son elementos
análogos los que pertenecen a una misma especie o clase gramatical. En consecuencia, pueden
realizarse enumeración de sustantivos, de adjetivos, de frases sustantivas, verbos, etc. No se
coloca coma cuando median las conjunciones: y, ni, o. Ejemplo: Las lluvias inesperadas, los
cielos frecuentemente cubiertos y el clima húmedo, nos indica que aún está lejos la primavera.

5. Para indicar la transposición o hipérbaton. Cuando se invierte el orden regular de las


oraciones, adelantando lo que debe ir al final, se marca colocando una coma. Si se trata de
trasposiciones susceptibles, la coma se omite. Ejemplo: En algunas ciudades de nuestro país, los
alcaldes son personas realmente progresistas.

6. Antes y después de las frases de gerundio, participio e infinitivo. Ejemplos:


a. Los jóvenes serán amonestados, exceptuando a los presentes.
b. El juez, oídos los testigos, absolvió al acusado.
c. Al finalizar la ceremonia, se le impuso el distintivo.

7. Cuando se produce una elipsis verbal. La elipsis verbal consiste en la supresión de


una o más formas verbales en una oración, sin que ésta pierda su claridad y precisión. Se coloca
una coma para demostrar la omisión verbal. En este caso, se puede aplicar la subjetividad de la
puntuación, pues se puede dejar sin comas, si se desea. Ejemplo: Todos tenemos defectos. Pero
tú, más que nadie.

8. Antes de las conjunciones. Ejemplo: Atravesaré el puente, aunque haya peligro.

9. Para separar oraciones simples y breves unidas fuertemente por el sentido


(yuxtaposición). La expresión de un pensamiento que posea un orden lógico y una forma verbal
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conjugada se llama oración. Ejemplo: La prosperidad pasa, los amigos se van, los padres
quedan.

10. Para evitar ambigüedad en algunas oraciones. Se utiliza cuando se produce la doble
interpretación a un mismo texto. La posición de la coma hace que la idea del texto sea diferente.
Ejemplo: 1. Quien canta sus males, espanta.
2. Quien canta, sus males espanta.

11. En presencia de sujeto extenso. Ejemplo: El joven de la última fila de esta sala, no
está atento a la clase. Se debe recordar que cuando el sujeto es breve no se coloca coma antes del
verbo.

12. En frase adverbializadas.


Se forman con las locuciones adverbiales: tal que, tal como. Ejemplo: Su miedo era tal,
que no pudo entrar a la sala.

2.Uso de la Coma y del Punto y Coma en Oraciones


Compuestas.

1. En oraciones yuxtapuestas.

a. Si la oración compuesta está formada por cláusulas simples, la separación de ellas se


hace colocando solo coma. Ejemplo: El alma vive prisionera en el alma del cuerpo, la muerte es
su liberación.

b. Si la oración tiene una o más cláusulas complejas, la separación de ellas se realiza


colocando un punto y coma. Ejemplo: En tu casa encontré cariño y amistad; en la de mis padres,
solo incomprensiones.

2. En oraciones coordinadas.

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Las oraciones compuestas por coordinación adversativa se separan de la misma manera
que las yuxtapuestas. En consecuencia, si están formadas por cláusulas simples se separan sólo
por comas; pero si están formadas por cláusulas complejas por punto y coma. Ejemplos:
Pensaba decírselos a mis padres, pero no me atreví.
Ese joven era poco estudioso; mas, a pesar de ello, pudo aprobar todos los exámenes.

3. En Oraciones causales, consecutivas, condicionales y concesivas.


Las cláusulas de estas oraciones se separan sólo colocando una coma antes de la
conjunción correspondiente. Para el caso de estas oraciones, es indiferente que las cláusulas sean
simples o complejas. Ejemplo: Te enviaré todos los libros por bus por más que insistas en venir
a buscarlo.

3. Uso de los dos puntos.

Este signo representa un énfasis y crea una expectativa sobre lo que sigue. La entonación
es como la del punto: baja en la sílaba que le precede. Después de dos puntos se escribe letra
mayúscula o minúscula indistintamente, aunque se prefiere la minúscula cuando el texto sigue en
la misma línea (salvo que entre una voz distinta) y la mayúscula cuando sigue aparte en otra
línea.

Se utilizan los dos puntos:

1. Antes de una cita textual, si va precedida por verbos o expresiones introductorias


del lenguaje en estilo directo:
Me dijo: “Más vale tarde que nunca”.
Góngora creó esta inquietante imagen: “Infame turba de nocturnas aves, gimiendo tristes
y volando graves”.
Para decirlo con palabras de Óscar Wilde: “El más valiente de nosotros tiene miedo de sí
mismo”.
Respecto a la fuerza de la debilidad, Rousseau se expresaba en estos términos:
“Cuanto más débil es el cuerpo, más ordena. Cuanto más fuerte, más obedece”.

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2. Después de anunciar enumeración; en este caso, los elementos de la misma
pueden escribirse a continuación, o aparte, cambiando de línea cada vez que se introduzca un
nuevo elemento:
a. Andalucía consta de las provincias siguientes:
b. Jaén, Córdoba, Sevilla, Huelva, Cádiz, Málaga, Granada y Almería.
c. Este plato contiene los siguientes ingredientes: fideos, carne magra, salchichas,
tomate frito, guisantes, champiñones, cebolla, pimentón picante, aceite y sal.
d. Documentos requeridos: Fotocopia de Identificación; Recibo de haber
ingresado el importe de matrícula de la Facultad correspondiente; Certificado
médico oficial; Impreso de solicitud debidamente cumplimentado.

3. Después de un enunciado general, cuando a continuación se especifican uno o


varios casos particulares que lo ilustran. El enunciado puede acabar con la expresión como, por
ejemplo u otras equivalentes. También puede prescindirse de dichas expresiones:

a. Tenemos, quizás, el más veraz de los retratos del hombre gallego: sus varas de
medir el mundo, las vueltas de su imaginación, su gusto por la sorpresa.
b. La primavera en San Petersburgo irrumpe de repente, podríamos decir que
explota: un buen día de abril o mayo el río Nevada se deshiela con enorme
estruendo, los parques se cubren de verde brillante, el aire se llena de trinos y
una extraña excitación bulle por doquier.
c. La aliteración es una imagen fónica que consiste en repetir en una frase, o en
uno o varios versos seguidos, un mismo sonido. Por ejemplo: En el silencio sólo
se escuchaba un susurro de abejas que sonaba.

4. Cuando a una o varias oraciones le sigue otra a modo de conclusión,


consecuencia, causa o resumen de lo dicho anteriormente:
Andrés se puso a dar patadas a la puerta y como su mujer no abría, se sentó en el rellano
de la escalera; empezó a gritar y consiguió reunir a los porteros, a los vecinos y a la policía: fue
un escándalo.
Andrés perdió a la mujer, la tutela de sus hijos, el trabajo y la casa: todo por el juego.

5. Después de la fórmula de salutación en las cartas (en las de tipo comercial o


formal, cada vez más, se pone coma en vez de dos puntos):
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Querido Manuel: te agradecería que me escribieras a máquina pues tienes una letra casi
imposible de descifrar. Si no he entendido mal...
Muy señor mío:
En contestación a su carta del 16 de abril,...

Querida abuela: te escribo esta notita para decirte que llegaré el martes, 8, en el tren de
las 17.30. Un beso muy grande.

En instancias, certificados, decretos, bandos, edictos, sentencias, etc., se ponen los dos
puntos después de la palabra clave del documento, que se escribe toda ella en mayúscula:

a. CERTIFICO: Que la paciente Rosa Jiménez se encuentra en perfecto estado de


salud para...
b. HAGO SABER: A partir del 8 de septiembre, la Piscina Municipal permanecerá
cerrada hasta el día 16 del mismo mes, por obras urgentes.
c. EXPONE: Que habiendo agotado los plazos legales para matricularse del curso
1º de Enfermería....

6. En los escritos de tipo esquemático (informes, impresos de solicitud, etc.) a


continuación de los conceptos fijos, que deben ser cumplimentados o concretados:

Nombre: Margarita
Apellidos: Pérez Villar
Calle: Corrientes Nº 280
Población: Buenos Aires
Asunto: Informe pericial

4. Uso de las comillas.

Se definen las comillas compuestas como un signo ortográfico formado por dos parejas
de comas altas, en posición volada (“ ”), o bajas (« »), que marcan el principio y el final de una
cita textual o de expresiones que se destacan por su singularidad. Las comillas simples (‘ ’), por

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su parte, enmarcarían palabras que aparecen dentro de un texto que ya lleve los otros dos tipos de
comillas.

Se emplean las comillas para:

1. Expresar que el texto entrecomillado es cita literal de lo dicho o escrito por


alguien. Las aclaraciones al texto citado se situarán fuera de las comillas y separadas de éste
mediante los signos de puntuación que correspondan:

a. Me aconsejó Luis: “No creas ni una palabra de lo que te pueda decir Amadeo”, Según la
ley de Parkinson, “el trabajo se ensancha hasta llenar el tiempo de que se dispone para
terminarlo”.
b. El coronel declaró que estaba “profundamente consternado” y que a partir de ese
momento su vida iba a cambiar “de manera radical”.
c. “Estamos encantados de estar aquí”, manifestó el embajador, quien calificó de
“sorprendente” la noticia de su nombramiento.
d. “Es cierto que nuestros planes han sido desbaratados de momento”, reconoció el capitán,
“pero nuestros ideales se mantienen intactos”, añadió mientras hacía la señal de victoria.

2. Destacar los títulos de capítulos, relatos, poemas, etc., que forman parte de una
obra más extensa cuyo título se cita en cursiva:
a. “Diario a diario” es un breve apunte incluido en Historias de cronopios y famas de Julio
Cortázar.
b. Estuve leyendo el capítulo VIII, “La puerta de Occidente”, de la Breve historia de
España.

3. Realzar las palabras usadas con ironía, doble sentido o con algún significado
distinto del habitual (esta función también la desempeñan la cursiva y el subrayado, que es su
equivalente en los textos escritos a mano).
a. Todos sabemos que eres un “genio” de las altas finanzas.
b. Mi coche es una “prolongación” de mis pies.
c. Espero que vuestra afición a la filatelia no os lleve a formar un “sindicato del crimen”.

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4. Resaltar las palabras extranjeras o aquellas otras truncadas o pronunciadas
irregularmente. Este uso ha sido sustituido por la letra cursiva (o por el subrayado cuando se
escribe a mano):
a. La ciudad estaba cubierta de “smog” (smog).
b. A mi hijo le gusta mucho ir al “cole” (cole).
c. No te preocupes por él -me dijo su madre-; es un caso “perdío” (perdío).

5. Sustituir aquellas palabras que tendrían que repetirse dentro de una serie (comillas
de repetición). Las comillas con este uso están siendo sustituidas por la raya:
Provisiones: 5 latas de sardinas en aceite
3 » » guisantes en conserva
2 » » espárragos

6. Enmarcar los títulos de obras artísticas, revistas, libros, etc. (La revista «Ajo
blanco» publicó un artículo sobre la marihuana; «Crónica de una muerte anunciada» es una
novela de Gabriel García Márquez), pero este uso ha sido sustituido por el empleo de cursiva (o
por el subrayado cuando se escribe a mano):
En La Vanguardia aparece un reportaje sobre la violencia en el fútbol. Las Meninas es
obra de Velázquez.

7. Las comillas altas dentro de un texto entrecomillado con comillas angulares para
resaltar determinadas palabras:
 Su padre le dijo: «Hijo mío, eres un “genio”. No sé si bueno o malo».
 «No te preocupes», me dijo con una sonrisa misteriosa, «la invitación corre a cargo de
“nuestro” negocio».

8. Las comillas simples para expresar que una palabra debe entenderse en un
determinado sentido o para definir a otra; también se emplean para enmarcar palabras que
aparecen en textos que ya llevan los otros dos tipos de comillas:
a. No habló de rococó en el sentido de ‘estilo artístico de la Francia de Luis XV’, sino más
bien como ‘una tendencia decorativa’.
b. ¿Cómo puedo haber confundido a izkolari, en vasco ‘leñador’, con askenazi, ‘judío de
Europa central’?
c. «Como no sabía qué significaba psicosis le pregunté a mi profesora: “‘Seño’, ¿tú sabes
qué significa psicosis?” Y ella me lo explicó muy bien.»
Rosa Cifuentes Riquelme
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5. Uso de los signos de interrogación y de exclamación


(¿?) (¡!).
Se usa el signo de interrogación (¿ ?):

1. Para marcar el principio y final de una pregunta. Ejemplo: ¿Cómo se llama?


2. Si la pregunta afecta a una parte de la frase, estos se ponen donde empiece y termine lo
preguntado. Ejemplo: Dime, ¿Cómo te enteraste?, Ramiro.
3. Si una frase es a la vez interrogativa y exclamativa se utilizan ambos signos. Ejemplo:
¿¡Quién se atrevió a negarlo!?

Se usa el signo de exclamación (! ¡):

1. Para marcar el principio y final de los enunciados exclamativos (expresan un sentimiento


o emoción). Ejemplo: ¡Qué desastre!
2. Si la exclamación afecta a una parte de la frase, estos se ponen donde empiece y termine
la exclamación. Ejemplo: ¡A las armas!, gritaron todos.
3. Si una frase es a la vez exclamativa e interrogativa se utilizan ambos signos. Ejemplo:
¡¿Qué no has visto un platillo volador?!

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