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Historial Legislativo del Código Penal del Estado Libre Asociado de Puerto Rico de 2004

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Historial Legislativo del Código Penal del Estado Libre Asociado de Puerto Rico

- Ley Núm. 149 de 18 de junio de 2004 Eudaldo Baez Galib Angel Ortiz Guzman

Editores

INDICE

CAPITULO 1. EL TRAMITE SENADO DE PUERTO RICO

LEGISLATIVO

EN

EL

- Resolución del Senado Núm. 203 de 1 de marzo de 2001 - Informe parcial sobre la R. del S. 203 de 24 de junio de 2002 - Informe de Leyes que enmiendan el Código Penal de Puerto Rico al 1 de enero de 2002 preparado por la Dra. Dora Nevares Muñiz, 6 de febrero de 2002 - Evaluación del Modelo de Penas - Anejo 1 (Penas por Delito) - Bases para un Modelo de Penas - Penas Alternativas a la Reclusión - Estados Unidos y Europa - Informe Parte General de Estudios Comparados de Códigos Penales - Parte A (Portada hasta Resolución) - Parte B (Informes) - Parte C (Estudios Comparados de Códigos PenalesParte General) NOTA: El Índice particular para este documento se encuentra en la página 2. - Informes Parte Especial Vol. I y II de Estudios Comparados de Códigos Penales NOTA: El Índice particular para este documento comienza en la página 2. - Estudio de Valoración de Severidad de Delitos en Puerto Rico (Febrero 2003) - Sentencia Dictaminada en el Tribunal vs. Pena Cumplida (24 de abril de 2003) CAPITULO 2/ LAS VISTAS PUBLICAS Y PONENCIAS EN TORNO A LA RESOLUCION DEL SENADO 203.

- Ponencia del Hon. Víctor M. Rivera González, Secretario del Departamento de Corrección y Rehabilitación de 18 de abril de 2002 sobre la R. del S. 203 - Ponencia del Lic. Manuel Díaz Saldaña, Contralor de Puerto Rico - Ponencia de la Lic. María Dolores Fernós, Procuradora de las Mujeres - Ponencia del Lic. Federico Rentas Rodríguez, Director Ejecutivo de la Sociedad para Asistencia Legal de 22 de abril de 2002 sobre la R. del S. 203 - Ponencia de la Dra. Carmen E. Albizu García - Ponencia de la Hon. Anabelle Rodríguez, Secretaria de Justicia de 25 de octubre de 2002 sobre la R. del S. 203 - Transcripción de la vista pública del 22 de abril de 2002 sobre la R. del S. 203 - Transcripción de la vista pública del 26 de abril de 2002 sobre la R. del S. 203 - Transcripción de la vista pública del 4 de mayo de 2002 sobre la R. del S. 203 - Propuesta del Comité de Derecho Penal de la Academia de Jurisprudencia y Legislación CAPITULO 3. EL PROYECTO DEL SENADO 2302. - Proyecto del Senado 2302 según radicado el 12 de mayo de 2003 A. PONENCIAS - Ponencia del Dr. Santiago Mir Puig (correo electrónico) de 2 de abril de 2003 - Ponencia de la Dra. Dora Nevares Muñiz y la Lic. Rosa Noemí Bell del 21 de mayo de 2003 - Ponencia de la Lic. Melba Acosta, Directora de la Oficina de Gerencia y Presupuesto - Ponencia del Lic. Víctor Rivera González, Superintendente de la Policía de Puerto Rico - Ponencia del Sr. Juan A. Flores Galarza, Secretario de Hacienda - Ponencia del Profesor Ernesto Chiesa de 23 de mayo de 2003 - Ponencia del Sr. Luis Ernesto Chiesa Aponte - Ponencia del Lic. Federico Rentas Rodríguez, Director Ejecutivo de la Sociedad para Asistencia Legal - Ponencia de la Comisión de Derechos Civiles

- Ponencia de Amnistía Internacional - Ponencia de la Fundación de Derechos Humanos - Ponencia del grupo de padres gay y bisexuales - Ponencia del Sr. Pedro Julio Serrano - Ponencia del Taller de Formación Política - Ponencia de la Lic. Carmen H. Carlos, Directora de la Oficina de Inspección de Notarías - Ponencia del Hon. Miguel Pereira Castillo, Secretario del Departamento de Corrección y Rehabilitación - Ponencia del Rev. Angel E. Marcial, Presidente de la Fraternidad Pentecostal de Puerto Rico - Ponencia del Concilio Fuente de Agua Viva - Ponencia de Morality in Media - Ponencia del Rev. Jorge Raschke García - Ponencia del Lic. Ricardo A. Ramírez Lugo, Profesor de la Clínica de Asistencia Legal de la Universidad de Puerto Rico - Ponencia del Dr. Aníbal Colón Rosado, Pro Canciller y Delegado para Asuntos Legislativos y Jurídicos en representación del Arzobispo Monseñor Roberto O. González Nieves - Ponencia de la Unión Americana de Libertades - Ponencia de Vanesa Moraza Torres - Ponencia de la Hon. Anabelle Rodríguez, Secretaria del Departamento de Justicia de 3 de junio de 2003 - Ponencia del Lic. Arturo Dávila Toro, Presidente del Colegio de Abogados - Ponencia del Rev. Jorge Ferrer (correo electrónico) sobre delitos de ingeniería genética - Ponencia de la Sra. Katherine Angueira, Psicóloga Social – Comunitaria - Informe de la Comisión de lo Jurídico del Senado del P. del S. 2302 de 22 de junio de 2003 - El Debate en el Senado de Puerto Rico y votación final del P. del S. 2302, 22 de junio de 2003 Texto del P. del S. 2302 según aprobado en votación final por el Senado de Puerto Rico el 22 de junio de 2003 CAPITULO 4. EL TRÁMITE LEGISLATIVO CAMARA DE REPRESENTANTES. EN LA

- Estadísticas del Centro de Ayuda a Víctimas de Violación sobre agresiones sexuales a menores - Tablas de tasas de nacimiento de adolescentes embarazadas - Elementos a considerar sobre las adolescentes: su protección y sus derechos (Oficina de la Procuradora de las Mujeres) - Texto Entirillado Electrónico de 28 de abril de 2004 sobre el P. del S. 2302 Informe de la Comisión de lo Jurídico de la Cámara de Representantes El Debate en la Cámara de Representantes del 29 de abril de 2004 CAPITULO 5. EL CODIGO PENAL DEL ESTADO LIBRE ASOCIADO DE PUERTO RICO SEGÚN APROBADO. - Ley Núm. 149 de 18 de junio de 2004 Nuevo Código Penal - Ley Núm. 338 de 16 de septiembre de 2004 (Ley Enmendatoria del nuevo Código Penal) Capitulo 5. Las Leyes Complementarias a la Reforma del Código Penal - Ley Núm. 377 de 16 de septiembre de 2004 (Ley del Mandato Constitucional de Rehabilitación)

Bibliografía Adicional

La Resolución del Senado Núm. 203 1 de marzo de 2001

TEXTO APROBADO EN VOTACION FINAL POR EL SENADO (15 DE MARZO DE 2001) ESTADO LIBRE ASOCIADO DE PUERTO RICO 14 ta Asamblea Legislativa 1 ra Sesión Ordinaria

SENADO DE PUERTO RICO

R. del S. 203
1 de marzo de 2001 Presentada por los señores Fas Alzamora y Dalmau Santiago Suscrita por los señores Vigoreaux Lorenzana y Peña Clos; y la señora Ramírez Referida a la Comisión de Asuntos Internos

RESOLUCION
Para ordenar a la Comisión de lo Jurídico del Senado hacer una revisión a fondo del Código Penal de Puerto Rico, que tome como punto de partida el contenido del Proyecto del Senado 1229 aprobado en este cuerpo el 21 de mayo de 1992, 7ma Sesión Ordinaria de la 11ava Asamblea Legislativa, enmendatorio del Código Penal y sus complementarios P. del S. 1230 al 1241, de ese mismo año, que enmiendan varias leyes especiales; establecer parámetros científicos para identificar los valores comunitarios y las percepciones sobre la severidad relativa de los delitos como base para establecer un modelo justo y racional de sentencias; evaluar las penas de contenido monetario y los delitos donde el agravante refleja un daño patrimonial estimable, para que conformen a los valores económicos actuales; disparidad en las penas que no están debidamente ordenados de acuerdo a la severidad de delitos iguales que deben tener penas similares; establecer concordancia entre la sentencia de reclusión impuesta y el tiempo real a ser cumplido sobre la base de aplicación de un sistema de bonificación automática existente; examinar el Sistema de Libertad Condicional que se atempere el tiempo en prisión con la severidad del delito antes de ser elegible; evaluar la imposición de sentencias suspendidas, o libertad a prueba; prescripción de las penas; insertar la tipificación de delitos que no están cubiertas en el Código Penal; para que este cuerpo legal constituya un instrumento justo y efectivo para la prevención y

control de la criminalidad; disponiendo además para la estructuración de un cuerpo de asesores que analicen las enmiendas que se puedan sugerir y haga las recomendaciones pertinentes.

EXPOSICION DE MOTIVOS
La sociedad puertorriqueña espera que su Código Penal sea un cuerpo legal que constituya un instrumento de acción efectiva en los esfuerzos de prevención y control de actos delictivos en el país. Muchos puertorriqueños con regularidad se expresan en el sentido de que nuestro Código Penal vigente está enajenado de la realidad social y las condiciones de alta incidencia de criminalidad que nos agobia. Se hacen cuestionamientos de si el mismo cumple su función de manera justa y racional conforme a los principios constitucionales relativos a la dignidad del ser humano, el debido proceso de Ley y la prohibición de castigos crueles e inusitados. Se han hecho varios esfuerzos de revisión del Código Penal desde el año 1902, pero el producto ha sido distanciado de nuestra tradición civilista y los valores cambiantes del pueblo. A partir del año 1986 se inició un trabajo valioso dirigido a hacer una revisión a fondo del Código Penal de Puerto Rico. Bajo la hábil dirección de la Dra. Dora Nevares, Profesora de Derecho de la Universidad Interamericana y Asesora entonces, del Senado de Puerto Rico en asuntos de criminalidad y Derecho Penal, se iniciaron los trabajos para hacer una revisión a fondo del Código Penal. La revisión se dividió en tres etapas. La primera etapa consistió en llevar a cabo una encuesta de Percepción de Severidad de Delitos para Puerto Rico. La segunda etapa del proyecto consistió en una evaluación del Código Penal de Puerto Rico que se completó en abril de 1990. La tercera etapa consistió en el Informe de Revisión del Código Penal de Puerto Rico. El informe sometido vino acompañado de varios proyectos del Senado presentados por el entonces presidente de este cuerpo, licenciado Miguel Hernández Agosto. Se radicó el P. del S. 1229, enmendatorio del Código Penal; P. del S. 1230, enmendatorio de la Ley de Sustancias Controladas, Ley de Propiedad Vehicular, Ley de Armas; P. del S. 1231, enmendatorio de la Ley Número 9 del 7 de julio de 1971 (pena delitos menos grave); P. del S. 1232, enmendatorio de la Ley de Menores; P. del S. 1232, enmendatorio de la Ley de Menores; P. del S. 1233, enmendatorio de la Ley de Balnearios y Áreas Aledañas; P. del S. 1235, enmendando las

disposiciones de Libertad Bajo Palabra; además se radicaron otras medidas enmendando el Código de Enjuiciamiento Civil, la Ley de Sentencias Suspendidas, las Reglas de Procedimiento Criminal, las disposiciones sobre bonificaciones de la Ley Orgánica de la Administración y el Código Político. Todas las medidas antes señaladas fueron aprobadas en el Senado, pero no completaron el trámite en la Cámara de Representantes. Dado el caso de que el P. del S. 1229 de la 7ma Sesión Ordinaria de la 11ava Sesión Legislativa y sus proyectos complementarios constituyen un intento serio y muy profesional para crear un derecho penal puertorriqueño, por lo que se deben tomar como punta de lanza para reiniciar la continuación de una profunda revisión de nuestro Código Penal. Obviamente, desde la fecha en que se sometieron estas medidas con sus respectivos informes se han aprobado enmiendas a las diferentes leyes especiales y al propio Código, por lo que es de rigor evaluar cuales han sido los cambios y atemperarlos a los proyectos antes señalados y a las nuevas realidades puertorriqueñas. Si se ha hecho un trabajo valioso y serio encaminado a lograr una revisión definitiva del Código Penal, el cual está inconcluso, es lógico que se dé continuidad a los trabajos realizados hasta lograr un producto final que le sirva bien al país.

El estructurar un Comité Asesor para opinar sobre las enmiendas que se puedan someter daría una garantía de control de calidad, asegurándonos de que lo que finalmente surja de este continuado nuevo esfuerzo resulte en un ordenamiento penal eficaz, justo y moderno.
RESUELVESE POR EL SENADO DE PUERTO RICO: Sección 1.- Se ordena a la Comisión de lo Jurídico del Senado hacer una revisión a fondo del Código Penal de Puerto Rico que tome como punto de partida el contenido del Proyecto del Senado 1229, aprobado en este cuerpo el 21 de mayo de 1992, 7ma Sesión Ordinaria de la 11ava Asamblea Legislativa, enmendatorio del Código Penal y sus complementarios P. del S. 1230 al 1241, de ese mismo año, que enmiendan varias leyes

especiales, establecer parámetros científicos para identificar los valores comunitarios y las percepciones sobre la severidad relativa de los delitos como base para establecer un modelo justo y racional de sentencias; evaluar las penas de contenido monetario y los delitos donde el agravante refleja un daño patrimonial estimable, para que conformen a los valores económicos actuales; disparidad en las penas que no están debidamente ordenados de acuerdo a la severidad de delitos iguales que deben tener penas similares; establecer

concordancia entre la sentencia de reclusión impuesta y el tiempo real a ser cumplido sobre la base de aplicación de un sistema de bonificación automática existente; examinar el Sistema de Libertad Condicional de forma tal que se atempere el tiempo en prisión con la severidad del delito antes de ser elegible; evaluar la imposición de sentencias suspendidas, o libertad a prueba; prescripción de las penas; insertar la tipificación de delitos que no están cubiertas en el Código Penal; para que este cuerpo legal constituya un instrumento justo y efectivo para la prevención y control de la criminalidad, disponiendo además para la estructuración de un cuerpo de asesores que analicen las enmiendas que se puedan sugerir y haga las recomendaciones pertinentes.

Sección 2.- El Presidente del Senado, en consulta con el Presidente de la Comisión de lo Jurídico, constituirá un cuerpo de asesores que analice las enmiendas a las leyes vigentes que se sugieran durante el proceso de revisión del Código antes mencionado y aconsejen o hagan las recomendaciones que estimen a la Comisión de lo Jurídico y al Senado de Puerto Rico. Sección 3.- El Presidente del Senado, asignará a la

Comisión de lo Jurídico los fondos necesarios para llevar a cabo la tarea, incluyendo el pago de honorarios para los oficiales investigadores y el personal de apoyo de ser necesario. Sección 4.- La Comisión de lo Jurídico deberá rendir un informe de sus hallazgos, conclusiones y recomendaciones no más tarde del último día de la Tercera Sesión Ordinaria. Sección 5.-Esta Resolución comenzará a regir inmediatamente después de su aprobación.

Informe de las Leyes que Enmiendan el Código Penal de Puerto Rico Ley Núm. 115 de 22 de julio de 1974, según enmendada Al 1ero de enero de 2002 Dora Nevares-Muñiz
6 de febrero de 2002

Introducción y Metodología

La primera sección de este informe presenta una tabla con las leyes que han enmendado el Código Penal de Puerto Rico y el análisis correspondiente. La segunda sección presenta un análisis cuantitativo de las leyes enmendatorias al Código Penal para cada año, desde 1975 al 2001. A la misma le sigue un breve análisis. La Tabla 1, que sigue, titulada Leyes que Enmiendan el Código Penal de Puerto Rico, Ley Núm. 115 de 22 de julio de 1974, según enmendada, identifica todas las leyes y enmiendas que se le han hecho a ese cuerpo de ley al
1ero

de enero de 2002. La primera

columna de la Tabla corresponde a cada artículo del Código Penal que ha sido enmendado, le sigue una columna con el título del artículo, otra con el número de la ley enmendatoria y la última columna indica el propósito de la enmienda. En la preparación de esta tabla se ha utilizado como base la sección titulada “enmiendas” bajo el artículo correspondiente del libro Código Penal de Puerto Rico, Revisado y Comentado, por Dora Nevares-Muñiz, ed. 2001. La misma, además, fue revisada comparando con las leyes según aprobadas y las anotaciones que aparecen en 33 LPRA, bajo el articulado correspondiente. Se reconoce la colaboración de la Sra. María Teresa Rivera en la preparación de la Tabla. Luego de la Tabla de Leyes Enmendatorias, se ha preparado un análisis de su contenido a base de clasificar el tipo de enmienda y número de situaciones en que ocurre ese tipo de enmienda. Entre los criterios de clasificación están: añadir nuevos delitos, añadir nuevos tipos de pena, enmendar las penas (para agravar o proveer otras alternativas), corregir errores de previa legislación, entre otros. El análisis no evalúa la necesidad o pertinencia de la enmienda, ya que esto se hará en otros documentos donde se analizará y evaluará el Código Penal, por capítulo y artículo.

Tabla 1 Leyes que enmiendan el Código Penal de Puerto Rico Ley Núm. 115 de 22 de julio de 1974, según enmendada

Artículo 5 7

Título Leyes Penales Especiales Definiciones

Ley Enmendatoria Ley 101,4/6/80 Ley 37, 31/5/88 Ley 64, 10/8/97 Ley 188, 7/8/98 Ley 279, 21/8/99 Ley 252, 15/8/99 Ley 101, 4/6/80 Ley 252, 15/8/99 Ley 33, 30/ 5/75

Propósito Enmienda Sentencia Determinada Añade Documento Público Añade Tarjeta de débito Modifica definiciones Añade funcionario o empleado público y Juntas Aumenta multa menos grave Pena determinada Aumenta multa menos grave Corrige error técnico [al aprobarse el Código la frase “o pudo ser previsto” se colocó un inciso (b) cuando debió ser en el (a)] Elimina frase “o pudo ser previsto en el inciso (b)” Corrige error técnico (cambia “y” por “o”) Derogado y sustituido por Arts.19A y 19B

12 13 15

Clasificación de Delitos Delito sin Pena Estatuida Intencional

Ley 86, 20/6/98 Ley 357, 2/9/00 19 19-A 19-B 27 Error de Hecho Error de Prohibición Error de Tipo Pena de Tentativa Ley 12, 17/2/96 Adicionado por Ley 12, 17/2/96 Adicionado por Ley 12, 17/2/96 Ley 101, 4/6/80 Ley 2, 4/9/80 38 39 40 40-A 42 44 Clases de Penas Penas Aplicables a Personas Naturales Pena de reclusión y ejecución Pena reclusión interrumpida Abonos detención o términos reclusión Restricción domiciliaria Ley 111, 4/6/80 Ley 85, 9/7/86 Ley 111, 4/6/80 Ley 85, 9/7/86 Ley 101, 4/6/80 Ley 386, 8/9/00 Ley 261, 17/8/99 Ley 99, 4/12/93

Sentencia Determinada y elimina límite máximo Corrige error (Reincorporó prohibición de límite máximo) Añade pena de restitución y modificó pena de suspensión. Añade prestación de servicios Añade pena de restitución Añade prestación de servicios Elimina frase Añade pena Corrige error (armoniza factor de conversión al de otros artículos) Elimina término de duración y añade párrafos

Artículo 47 48 49 49-A

Título Amortización multa mediante prestación de trabajo Conversión de multa Suspensión o Revocación Licencia, Permiso o Autorización Pena de Restitución

Ley Enmendatoria Ley 243, 15/8/99 Ley 183, 22/12/97 Ley 261, 17/8/99 Ley 101, 4/6/80 Adicionado por Ley 111, 4/6/80 Ley 203, 25/8/00 Adicionado por Ley 85 de 9/7/86 Ley 344, 31/12/98 Adicionado por Ley 183, 29/7/98 Ley 111, 4/6/80 Ley 101, 4/6/80 Ley 111, 4/6/80 Adicionado por la Ley 111, 4/6/80 Ley 111, 4/6/80 Ley 101, 4/6/80 Ley 101, 4/6/80 Ley 101, 4/6/80 Ley 271, 31/8/00 Ley 10, 1/12/75 Ley 34, 31/5/88 Ley 101, 4/6/80 Ley 34, 31/5/88 Ley 32, 27/7/93 Ley 34, 31/5/88 Ley 34, 31/5/88 Derogado por Ley 34, 31/5/88 Derogado por Ley 34, 31/5/88 Ley 10, 1/12/75 Ley 34, 31/5/88 Ley 34, 31/5/88 Ley 101, 4/6/80

Propósito Enmienda Aumenta de $10 a $50 el abono por día trabajo Aumenta factor conversión multa Añade oración para el caso en que multa fuere menor de $50.00 Elimina límite al término de duración de la pena de suspensión. Añade pena Aumenta el tope máximo de la pena de restitución; aumenta factor de conversión en caso de restitución mediante trabajo Añade pena Extiende la pena a todo delito menos grave, aumenta su término y amplía la enumeración de lugares Añade pena monetaria para fondo víctimas Añade restitución; corrige texto Suprime oración limitaba término de la pena Añade la oración suprimida Adiciona pena en el caso de personas jurídicas Añade referencia a pena de suspensión Reemplaza sentencia indeterminada Añade párrafo re: exclusión de limitación Añade objetivos de las penas Añade circunstancia (i) Dispone para que delito en reincidencia pudiera ser menos grave Reincidencia requiere delitos graves y crea las figuras de reincidencia agravada y habitual Sentencia determinada Aumenta reclusión Elimina Libertad Bajo Palabra Actualiza texto Actualiza texto Reemplazado por reincidencia habitual

49-B

Prestación de servicios en la comunidad

49-C 50 54 54-A 55 58 59 60 61

Pena Especial Penas Personas Jurídicas Suspensión o revocación de licencia, permiso o autorización Pena Restitución Notificación Sentencia Determinada Informe Pre -Sentencia y exclusión de limitación Fijación de las Penas Determinación de la Reincidencia

62 66 67 74 74-A 75 76 77

Efectos de reincidencia Principio Judicialidad Exclusión de la Pena Delincuente Habitual Normas para la Delincuencia Habitual Revisión Periódica Informes Extinción de la Acción Penal

Clarifica redacción Actualiza redacción Actualiza redacción Adiciona prescripción como causa

Artículo 78

Título Prescripción

Ley Enmendatoria Ley 42, 3/6/82 Ley 46, 1/6/83 Ley 32, 24/5/88

Propósito Enmienda Aumenta prescripción “apropiación ilegal de fondos públicos” Aumenta el término prescriptivo de delitos graves a 5 años Término se computa desde que víctima cumple 18 años o cesa incapacidad mental en delitos sexuales, obscenidad y contra menores Imprescriptibilidad delitos graves cometidos por empleados o funcionarios públicos en funciones y aumenta a cinco años el término prescriptivo para delitos menos graves. Diez (10) años prescripción pena encubrimiento y conspiración de asesinato Aumenta a 21 años el inicio del cómputo de 5 años de la prescripción por delitos sexuales Corrige error técnico Añade inciso B (policía, oficial custodia) Añade robo vehículo motor en modalidad asesinato estatutario Añade guardia municipal a inciso (b) Corrige error técnico de ley anterior y añade al miembro de la Guardia Nacional en inciso (b) Añade inciso c (por maltrato a menor) Cambia “reclusión perpetua” por 99 años asesinato primer grado y en segundo grado adecuó la pena de sentencia determinada Pena determinada Aumenta la pena Pena determinada Pena determinada Duplica los términos de la pena Pena determinada

Ley 51, 5/8/93

Ley 118, 11/8/96 Ley 2, 1/1/98 83 Grados de Asesinato Ley 4, 4/3/86 Ley 47, 27/6/86 Ley 57, 5/8/93 Ley 116, 9/8/95 Ley 197, 26/12/97 Ley 415, 10/10/00 Ley 101, 4/6/80 Ley 101, 4/6/80 Ley 57, 3/6/83 Ley 101, 4/6/80 Ley 101, 4/6/80 Ley 57, 3/6/83 Ley 101, 4/6/80 Adicionado por Ley 158, 11/8/95 Ley 51, 26/2/99 Ley 101, 4/6/80 Ley 101, 4/6/80 Ley 101, 4/6/80 Ley 101, 4/6/80 Ley 101, 4/6/80

84 85 86 87 89 89-A

Penalidad Homicidio Homicidio Involuntario Imprudencia crasa o temeraria al conducir vehículo de motor Muerte y grave daño corporal por permitir animal feroz andar suelto Daños por animales sin bozal en lugares públicos Incitación al suicidio Aborto Aborto cometido por la mujer o consentido por ella Anuncios de medios para producir abortos Agresión simple

90 91 92 93 94

Crea el delito Añade pena de prestación de servicios en la comunidad Añade la pena de restitución y pena determinada Pena determinada Pena determinada Pena determinada Aumenta la pena de multa y añade restitución

Artículo 95

Título Agresión agravada

Ley Enmendatoria Ley 10, 16/9/83 Ley 28, 22/7/92 Ley 33, 28/6/94

Propósito Enmienda Crea las modalidades de naturaleza grave, reenumera las menos graves y añade pena de restitución Añade la modalidad grave (d) Elimina inciso (c), reenumera los incisos siguientes y añade en el segundo párrafo de las modalidades graves un nuevo inciso (d) y el anterior pasa a ser (e) Añade el inciso (g) (árbitro o jurado) Añade pena de prestación de servicios en la comunidad Añade la modalidad grave (f) (mujer embarazada) Añade frase “o por un adulto en un niño menor de 12 años” Reenumera el inciso (g) como (f) y añade nuevos incisos (g) y (h) de las modalidades graves. El inciso (e) menos grave pasa a ser el nuevo inciso (h) grave. Pena determinada Aumenta el término para la pena atenuada Añade modalidad agravada cuando la víctima es menor de 12 años Pena determinada Crea el delito

Ley 146, 19/7/98 Ley 193, 30/7/99 Ley 281, 21/8/99 Ley 358, 24/12/99 Ley 134, 25/7/00

96

Mutilación

Ley 101, 4/6/80 Ley 57, 3/6/83 Ley 358, 24/12/99 Ley 101, 4/6/80 Adicionado por la Ley 117, 22/10/94

97 97-A

98 99

Lanzar ácidos a una persona Prácticas Lesivas a la dignidad e Integridad Personal del Aspirante en los procesos de iniciación de las organizaciones, fraternidades o sororidades Duelo Violación

Ley 52, 26/2/99 Ley 20, 22/7/77 Ley 6, 26/3/80 Ley 101, 4/6/80 Ley 56, 3/6/83 Ley 328, 2/9/00 Ley 101, 4/6/80 Ley 55, 30/5/79 Ley 101, 4/6/80 Ley 57, 3/6/83 Ley 101, 4/6/80 Ley 161, 20/7/79 Ley 101, 4/6/80

101 103

Seducción Sodomía

104 105

Bestialismo Actos lascivos o impúdicos

Añade pena de prestación de servicios en la comunidad Aumenta la pena para la modalidad (c) Pena perpetua para modalidad (c) en residencia o anexos Pena determinada y elimina lo dispuesto en la Ley 6 Restablece pena dispuesta en la Ley 6 Corrige error técnico (propia por cónyuge) Pena determinada elimina mínimo a la multa y añade la pena de restitución Añade párrafo que establece tres modalidades en que la pena será mayor Añade pena de restitución y enmienda la pena de reclusión al régimen de sentencia determinada Aumenta las penas Convierte el delito en uno grave Aumenta pena de la modalidad (a) (menor) Adecua los términos de la pena al régimen de sentencia determinada, y añade restitución

Artículo

Título

Ley Enmendatoria Ley 57, 3/6/83 Ley 76, 9/7/86 Ley 30, 11/5/88

Propósito Enmienda Aumenta la pena de reclusión Añade modalidad (d) (engaño) Añade modalidad (e) (relación familiar) y crea pena agravada (en residencia o anexos) Crea el delito Aumenta la pena Aumenta la pena de multa Pena determinada Pena determinada Enmienda sustancialmente el texto Amplía definiciones Amplía definiciones y corrige errores técnicos Enmienda sustancialmente el texto

107-A 108 110 111 112

Prostitución Casas de Prostitución o Sodomía Proxenetismo, Rufianismo, Comercio de Personas Delito agravado Definición de materia obscena, conducta sexual y términos relacionados Envío, transportación, venta, distribución, publicación, exhibición o posesión de material obsceno Espectáculos obscenos Protección a menores Exhibición y venta de material nocivo a menores: Definición Exhibición y venta de material nocivo a menores: Penalidades Anuncios obscenos, propaganda o promoción de venta y distribución, solicitación Venta, distribución condicionada Transmisión o retransmisión de material obsceno Confiscación

Adicionado por Ley 55, 3/6/83 Ley 396, 8/9/00 Ley 245, 30/8/00 Ley 101, 4/6/80 Ley 101, 4/6/80 Ley 97, 4/6/80 Ley 3, 30/9/86 Ley 115, 6/8/95 Ley 97, 4/6/80

113

114 115 115-A 115-B 116

Ley 97, 4/6/80 Ley 97, 4/6/80 Adicionado por Ley 9, 16/9/83 Adicionado por Ley 9, 16/9/83 Ley 300 , 23/12/98 Ley 97, 4/6/80 Ley 17, 9/1/99 Sustituido por Ley 97, 4/6/80 Adicionado por Ley 3, 30/9/86 Adicionado como Art. 117-A por Ley 97, 4/6/80 y enumerado por Ley 3, 30/9/86 como Art. 117-B Adicionado por Ley 97, 4/6/80 como Art. 117-B y enumerado como Art. 117-C por Ley 3, 30/9/86 Ley 101, 4/6/80 Ley 57, 26/2/99 Ley 329, 10/12/99 Ley 101, 4/6/80 Ley 101, 4/6/80

Enmienda sustancialmente el texto Enmienda sustancialmente el texto Define los términos en obscenidad menores Añade el delito Convierte este delito en uno grave Enmienda sustancialmente el texto Añade la pena de prestación de servicios en la comunidad Enmienda sustancialmente el texto Crea el delito Crea la pena

117 117-A 117-B

117-C

Destrucción de Material obsceno Difamación

Crea la pena

118

122 123

Incesto Bigamia

Añade pena restitución Añade pena de prestación de servicios en la comunidad Aumenta la pena de multa Pena determinada Pena determinada

Artículo 125 126 127 128 129 130 131 132 133 134 135 137 137-A

Título Celebración de Matrimonios Ilegales Personas no autorizadas Simulación de matrimonio Delito agravado Adulterio Restricción de la Libertad Restricción de Libertad Agravada Demora en examen del arrestado Incumplimiento de auto de hábeas corpus Evasión de auto de hábeas corpus Nuevo arresto o encarcelamiento de persona excarcelada Secuestro Secuestro Agravado

Ley Enmendatoria Ley 73, 27/2/99 Ley 58, 26/2/99 Ley 74, 27/2/99 Ley 101, 4/6/80 Ley 75, 27/2/99 Ley 59, 26/2/99 Ley 101, 4/6/80 Ley 33, 30/5/75 Ley 105, 27/3/99 Ley 76, 27/2/99 Ley 60, 26/2/99 Ley 61, 26/2/99 Ley 101, 4/6/80 Adic. Por Ley 195, 4/8/79 Ley 101, 4/6/80 Ley 54, 1/7/88 Ley 101, 4/6/80 Ley 68, 27/2/99 Ley 53, 26/2/99 Ley 55, 11/8/94 Ley 69, 27/2/99 Ley 134, 25/7/00

Propósito Enmienda Añade pena de prestación de servicios en la comunidad Añade la pena de prestación de servicios en la comunidad Añade la pena de prestación de servicios en la comunidad Enmienda la pena de reclusión para conformarla al régimen de sentencia determinada Añade la pena de prestación de servicios en la comunidad Añade la pena de prestación de servicios en la comunidad Enmienda pena de reclusión para conformarla al régimen de sentencia determinada Elimina la palabra “hora” Añade la pena de prestación de servicios en la comunidad Añade la pena de prestación de servicios en la comunidad Añade la pena de prestación de servicios en la comunidad Añade la pena de prestación de servicios en la comunidad Enmienda pena de reclusión para conformarla al régimen de sentencia determinada Crea el delito Enmienda pena de reclusión conforme al régimen de sentencia determinada Añade en la modalidad d) a los fiscales Enmienda la pena para adecuarlo al régimen de sentencia determinada Añade la pena de prestación de servicios en la comunidad Añade la pena de prestación de servicios en la comunidad Designa el texto vigente como letra (a) y añade modalidad (b) Añade la pena de prestación de servicios en la comunidad Elimina el inciso (a) que tipifica el acometimiento, agravio, opresión o agresión Añade la pena de prestación de servicios en la comunidad Enmienda la pena de reclusión para adecuarla al régimen de sentencia determinada

138 139 140 141

Secuestro fuera de Puerto Rico Violación de Morada Orden de arresto o de allanamiento obtenida ilegalmente Recopilación ilegal de información personal

142 144

Delito contra el derecho de reunión Interceptación de comunicación privada verbal

Ley 16, 9/1/99 Ley 101, 4/6/80

Artículo

Título

Ley Enmendatoria Ley 203, 13/8/95

Propósito Enmienda Aumenta la pena fija de 2 a 5 años, la atenuada de 1 a 4 y la agravada de 3 a 7; y aumenta la multa de $5,000 a 10,000 Enmienda la pena de reclusión para adecuarla al régimen de sentencia determinada Aumenta la pena fija de 2 a 5 años, la atenuada de 1 a 4 años y la agravada de 3 a 7 años Enmienda los términos de la pena para adecuarlos al régimen de sentencia determinada Aumenta la pena fija de 2 a 5 años, la atenuada de 1 a 4 años y la agravada de 3 a 7 años Enmienda los términos de la pena para adecuarlos al régimen de sentencia determinada Aumenta la pena fija de 2 a 5 años, la atenuada de 1 a 4 años y la agravada de 3 a 7 años Enmienda los términos de la pena para adecuarlos al régimen de sentencia determinada Aumenta la pena fija de 2 a 5 años, la atenuada de 1 a 4 años y la agravada de 3 a 7 años Enmienda los términos de la pena para adecuarlos al régimen de sentencia determinada Enmienda los términos de la pena para adecuarlos a la sentencia determinada Enmienda los términos de la pena para adecuarlos a la sentencia determinada Adiciona la modalidad de personas de edad avanzada Enmienda los términos de la pena conforme el régimen de sentencia determinada Añade la modalidad abandono personas de edad avanzada Excluye del tipo legal la entrega de un menor de un mes a una institución Enmienda los términos de las penas a sentencia determinada Añade las modalidades agravadas Pena determinada Añade lo relativo al caso persona retiene la custodia de un menor ilegalmente Enmienda los términos de la pena a sentencia determinada

145

Grabación

Ley 101, 4/6/80 Ley 203, 13/8/95

146

Divulgación de comunicación privada

Ley 101, 4/6/80 Ley 203, 13/8/95

147

Publicación de comunicación privada

Ley 101, 4/6/80 Ley 203, 13/8/95

148

Alteración de Mensajes

Ley 101, 4/6/80 Ley 203, 13/8/95

149

Uso indebido de comunicación privada Delito agravado Profanación de cadáver Incumplimiento de la obligación alimenticia Abandono de Menores y Personas de Edad Avanzada

Ley 101, 4/6/80

150 155 158 159

Ley 101, 4/6/80 Ley 101, 4/6/80 Ley 22, 4/2/95 Ley 101, 4/6/80 Ley 23, 4/2/95 Ley 268, 31/8/00

160

Robo de Menores

Ley 101, 4/6/80 Ley 283, 21/8/99

161

Privación Ilegal de Custodia

Ley 101, 4/6/80 Ley 34, 19/1/98 Ley 101, 4/6/80

162

Adopción a Cambio de Dinero

Artículo 163 164-A 165 165-A

Título Perversión de Menores Incitación a un Menor para Cometer Delito Apropiación Ilegal Apropiación ilegal de Propiedad Intelectual Alteración de Datos que identifican las obras artísticas, científicas o literarias Ratería o Hurto de Mercancía en Establecimientos Comerciales Apropiación Ilegal Agravada

Ley Enmendatoria Ley 48, 13/7/78 Ley 88, 16/8/97 Adic. por Ley 87, 2/7/87 Ley 101, 4/6/80 Adic. por Ley 103, 5/7/88 Ley 70, 27/2/99 Adic. por Ley 103, 5/7/88 Ley 71, 27/2/99 Adic. por ley 249, 15/8/99

Propósito Enmienda Adiciona modalidades Aumenta penas para convertirlo en grave Crea el delito Pena determinada e incluye la de restitución Crea el delito Añade la pena de prestación de servicios en la comunidad Crea el delito Añade la pena de prestación de servicios en la comunidad Crea el delito (menos grave)

165-B

165-C

166

Ley 30, 1/5/80 Ley 101, 4/6/80 Ley 42, 3/6/82 Ley 57, 3/6/83 Ley 101, 4/6/80 Ley 16, 23/5/84 Ley 72, 27/2/99 Adic. por Ley 16, 23/5/84 Ley 30, 1/5/80 Ley 148, 10/8/95 Ley 214, 9/12/96

168

Recibo y Transportación de Bienes Apropiados Ilegalmente Confiscación de Vehículos u Otros Medios de Transportación Interferencia con Contadores o Aparatos de Comunicación

168-A 169

Enmienda requiriendo que la cantidad apropiada fuera mayor de $100 Deja fuera esa enmienda; enmienda los términos de la pena a sentencia determinada y añade pena de restitución Enmienda prescripción inciso (a) Aumenta pena de reclusión Enmienda los términos de la pena a sentencia determinada Añade la modalidad de transportar y cargar los bienes Añade la pena de prestación de servicios Crea la penalidad Añade la modalidad de establecer una conexión para obtener fraudulentamente los servicios Añade la palabra “teléfono” y la pena de restitución Elimina lo dispuesto por las dos leyes enmendatorias anteriores Crea el delito Crea el delito Crea el delito Añade restitución Añade la pena de prestación de servicios en la comunidad Añade el agravante (f) (escuelas) Enmienda los términos de la pena a

169-A 169-B 169-C 170 171

Interceptación de Comunicación Inalámbrica Fraude en la Comunicación Alámbrica Alteración, daño o destrucción de computadoras Escalamiento Escalamiento Agravado

Adicionado por Ley 214, 9/12/96 Adicionado por Ley 214, 9/12/96 Adicionado por Ley 87, 2/8/01 Ley 216, 27/9/95 Ley 54, 26/2/99 Ley 130, 30/6/77 Ley 101, 4/6/80

Artículo

Título

Ley Enmendatoria Ley 57, 3/6/83 Ley 57, 5/8/93 Ley 261, 30/12/95 Ley 20, 19/6/97 Ley 55, 26/2/99 Ley 5, 26/3/80 Ley 101, 4/6/80 Ley 57, 3/6/83 Ley 99, 4/6/83 Ley 41, 15/5/95 Adic. por Ley 57, 5/8/93 Ley 59, 4/4/98 Adic. por Ley 57, 5/8/93 Ley 59, 4/4/98 Adic. por Ley 57, 5/8/93 Ley 59, 4/4/98 Ley 101, 4/6/80 Ley 231, 8/12/95 Ley 56, 26/2/99 Ley 350, 2/9/00 Ley 112, 16/7/79 Ley 59, 4/4/98 Ley 77, 27/2/99

Propósito Enmienda sentencia determinada Aumenta la pena de reclusión Agrava la pena si sujeto se vale de un menor Añade pena restitución Añade agravante (g) (edificios ELA) Añade pena prestación servicios Aumenta pena “cuando delito de robo se cometiere en el hogar de víctima…” Suprime el párrafo adicionado por Ley 5; y enmienda los términos de la pena a sentencia determinada Aumenta las penas Reduce los términos de la pena conforme Ley 101 y reincorpora el párrafo adicionado por la Ley 5 de 26/3/80 Añade pena restitución Crea el delito Añade pena restitución Crea el delito Añade pena restitución Crea el delito Añade pena restitución Enmienda términos pena a sentencia determinada Añade restitución Añade pena prestación servicios en la comunidad Aumenta multa Aumenta los máximos de las penas de multa y añade modalidades Añade pena restitución Añade pena prestación servicios comunidad Crea el delito Añade pena prestación servicios comunidad Añade restitución Añade penas prestación servicios comunidad Enmienda los términos de la pena a sentencia determinada Añade restitución Añade modalidad (e) Introduce excepción sobre los postes; elimina requisito de fijar cartel Añade pena prestación servicios comunidad

172 173

Posesión de Herramientas para Escalar Robo

173-A 173-B 173-C 175 177

Robo Agravado Robo de Vehículo de Motor Robo de Vehículo de Motor Agravado Extorsión Usurpación

178

Entrada en Heredad Ajena

178-A

Entrada Ilegal

Adic. por Ley 4, 26/3/80 Ley 78, 27/2/99 Ley 231, 8/12/95 Ley 106, 27/3/99 Ley 101, 4/6/80 Ley 231, 8/12/95 Ley 169, 12/8/00 Ley 4, 13/6/76 Ley 306, 25/9/99

179 180

Daños Daño Agravado

181

Fijación de Carteles

Artículo 182

Título Sabotaje de Servicios Públicos Esenciales

Ley Enmendatoria Ley 10, 22/4/75 Ley 101, 4/6/80 Ley 335, 30/12/98 Ley 101, 4/6/80 Ley 101, 4/6/80 Adic. por Ley 90, 13/7/88 Ley 79, 27/2/99 Ley 101, 4/6/80

Propósito Enmienda Aumenta los términos de reclusión de la pena mínima Enmienda los términos de la pena a sentencia determinada Añade las penas de multa y restitución Enmienda los términos de la pena a sentencia determinada Enmienda los términos de pena a sentencia determinada y añade la pena de restitución Crea el delito Añade la pena de prestación de servicios en la comunidad Enmienda los términos de la pena a sentencia determinada y añade pena de restitución Añade pena prestación servicios comunidad Enmienda términos de la pena a sentencia determinada y añade pena restitución Enmienda términos de la pena a sentencia determinada y añade pena restitución Añade pena prestación de servicios Crea el delito Añade pena prestación servicios Define el término “obra”, elimina las penas de reclusión y prestación servicios en la comunidad y aumenta la pena de multa en la modalidad grave Enmienda los términos de la pena a sentencia determinada y añade pena de restitución Crea el delito

183 184 184-A

Abuso en Perjuicio de Menores e Incapaces Reventa de Propiedad Vendida Negación u Ocultación de Gravamen Registral Sustracción o Traspaso Fraudulento de Bien Dado en Garantía Traslado Fraudulento de Bienes por el Deudor Destrucción o traslado de bienes inmuebles hipotecados Fraude en las Construcciones Fraude en la Ejecución de Obras de Construcción

185

186 187 188

Ley 80, 27/2/99 Ley 101, 4/6/80 Ley 101, 4/6/80 Ley 124, 9/6/99 Adic. por Ley 63, 5/7/88 Ley 81, 27/2/99 Ley 84, 21/5/00

188-A

189

Fraude en la Entrega de Cosas Venta de Parcelas en Terrenos Sujetos a Comunidad de Bienes en Común pro Indiviso Fraude en las Competencias Influencia Indebida en la Radio y la Televisión Impostura Disposición Fraudulenta de Bienes por Persona Casada Venta Fraudulenta de Terrenos Localizados fuera de Puerto Rico Publicación de anuncios

Ley 101, 4/6/80

189-A

Adic. por Ley 11, 8/1/99

190 190-A 191 192 193

Ley 82, 27/2/99 Adic. por Ley 98, 15/7/88 Ley 114, 11/5/99 Ley 101, 4/6/80 Ley 101, 4/6/80 Ley 215, 27/10/95 Ley 194, 30/7/99

Añade la pena de prestación de servicios en la comunidad Crea el delito Añade pena prestación servicios comunidad Enmienda los términos de la pena a sentencia determinada Enmienda los términos de reclusión a sentencia determinada; elimina la multa mínima Añade restitución Añade la pena de prestación de servicios

194

Artículo 195 Incendio

Título

Ley Enmendatoria Ley 101, 4/6/80

Propósito Enmienda Enmienda los términos de la pena a sentencia determinada y añade pena de restitución Enmienda términos de pena a sentencia determinada Añade la pena de restitución Enmienda términos pena reclusión a sentencia determinada y añade pena restitución; suprime pena reclusión Pena determinada Añade pena de restitución Tipifica como delito grave las convicciones subsiguientes Elimina lo relativo a las convicciones subsiguientes introducidas por Ley 25; y dispone pena de prestación servicios Crea el delito

196

Incendio Agravado

Ley 101, 4/6/80 Ley 59, 4/4/98

197

Incendio de Bosques o Plantaciones Estragos Alarma Falsa

Ley 101, 4/6/80

198 199

Ley 101, 4/6/80 Ley 59, 4/4/98 Ley 25, 10/1/98 Ley 18, 9/1/99

199-A 199-B 199-C 201

Llamada Falsa 9-1-1 Pena de Reincidencia Re: 199-A Pena de Restitución Re: 199-A y 199-B Aprovechamiento por Funcionarios de Trabajos o Servicios Públicos Negociación Incompatible Ejercicio Cargo Público

Adicionado por Ley 5, 17/1/95 Adicionado por Ley 5, 17/1/95 Adicionado por Ley 5, 17/1/95 Ley 101, 4/6/80 Ley 3, 14/1/95 Ley 101, 4/6/80 Ley 3, 15/7/85 Ley 279, 21/8/99 Adicionado por Ley 77, 11/7/88 Ley 19, 9/1/99 Ley 101, 4/6/80 Ley 101, 4/6/80 Ley 101, 4/6/80 Ley 279, 21/8/99 Ley 101, 4/6/80 Ley 49, 28/2/98

202

Enmienda términos pena reclusión a sentencia determinada Añade pena restitución y elimina frase “de Puerto Rico” luego “ELA” Enmienda términos pena reclusión a sentencia determinada Añade frase “un empréstito municipal” y presentación información falsa” Elimina frase “un empréstito municipal…” Crea el delito Añade pena prestación servicios comunidad Enmienda términos pena reclusión a sentencia determinada Enmienda términos pena reclusión a sentencia determinada Enmienda términos pena reclusión a sentencia determinada Enmienda Primera oración para hacer referencia al Art. 202 Enmienda términos pena reclusión a sentencia determinada Añade pena de multa

202-A

203 204 205 206

Intervención Indebida en los Procesos de Contratación, de Subasta o en las Operaciones del Gobierno Usurpación de Cargo Público Retención de Documentos que deben entregarse al sucesor Destrucción o Mutilación de Documentos por Funcionarios Públicos Por Personas que no sean funcionarios públicos Archivos de Documentos Falsificados

208

Artículo 209 210 211 213 Soborno

Título

Ley Enmendatoria Ley 101, 4/6/80 Ley 101, 4/6/80 Ley 101, 4/6/80 Ley 101, 4/6/80 Ley 157, 18/12/97

Propósito Enmienda Enmienda términos pena sentencia determinada Enmienda términos pena sentencia determinada Enmienda términos pena sentencia determinada Enmienda términos pena sentencia determinada Añade la pena de multa Enmienda términos pena a sentencia determinada Añade penúltimo párrafo del artículo Añade la pena de restitución Añade pena de multa y corrige error técnico Añade la pena de prestación de servicios Añade inciso (d) Añade pena prestación servicios Añade pena prestación servicios Añade pena prestación servicios Enmienda términos pena reclusión a sentencia determinada Añade pena multa Añade pena prestación servicios Añade pena prestación servicios Añade pena prestación servicios Pena determinada Pena determinada Añade pena prestación servicios Añade pena prestación servicios Aumenta la pena mínima y dispone consecutividad. Pena determinada Redesigna y añade dos nuevos incisos; enmienda párrafo relativo a programas de desvío Enmienda términos de la pena a sentencia determinada

Delito Agravado Soborno de Testigo Influencia Indebida

216

Delitos Contra Fondos Públicos

Ley 101, 4/6/80 Ley 92, 13/7/88 Ley 2, 14/1/95 Ley 279, 21/8/99 Ley 20, 9/1/99 Ley 279, 21/8/99 Ley 21, 9/1/99 Ley 22, 9/1/99 Ley 62, 26/2/99 Ley 101, 4/6/80 Ley 154, 18/12/97 Ley 23, 9/1/99 Ley 24, 9/1/99 Ley 41,10/1/99 Ley 101, 4/6/80 Ley 101, 4/6/80 Ley 25,9/1/99 Ley 26, 9/1/99 Ley 3, 11/9/79 Ley 101, 4/6/80 Ley 7, 17/1/95

217 218 219 220 221

Listas Fraudulentas y Otros Actos ilegales Negativa a Presentar lista de Bienes o Nombre Entorpecer a un Funcionario Público en el Cobro de Deudas Incumplimiento en cuanto a dar recibo Posesión ilegal de recibos de contribuciones Compra por Colector de bienes vendidos para pagar contribuciones Venta ilegal de bienes No permitir inspección de libros y documentos Perjurio Convicción de un inocente por medio de perjurio Justicia por sí mismo Negar ayuda a hacer arresto Fuga

222 223 224 225 229 230 231 232

233

Ayuda a Fugas

Ley 101, 4/6/80

Artículo 234

Título Introducción de objetos útiles para fuga y otros objetos Desacato Encubrimiento

Ley Enmendatoria Ley 101, 4/6/80

Propósito Enmienda Enmienda términos pena de reclusión a sentencia determinada y enmienda pena multa para eliminarle mínimo de $500. Añade pena prestación servicios comunidad Pena determinada Añade pena prestación servicios comunidad Añade pena prestación servicios comunidad Añade pena prestación servicios comunidad Añade pena prestación servicios comunidad Crea el delito Enmienda términos pena a sentencia determinada Crea el delito (Este delito dispone para una pena fija mayor que la pena con agravantes, por lo que requiere legislación correctiva) Convierte el delito en grave Enmienda términos pena a sentencia determinada Añade pena multa Enmienda términos pena a sentencia determinada Añade pena de multa Enmienda términos pena a sentencia determinada Añade pena multa Enmienda términos pena a sentencia determinada Añade pena multa Enmienda términos pena a sentencia determinada Añade pena de multa Enmienda pena reclusión a sentencia determinada Enmienda términos pena a sentencia determinada Añade pena multa Enmienda términos pena a sentencia determinada Añade pena prestación servicios

235 236

Ley 195, 30/7/99 Ley 101, 4/6/80 Ley 288, 21/8/99 Ley 196, 30/7/99 Ley 63, 26/2/99 Ley 116, 12/5/99 Adicionado por Ley 124, 30/6/75 Ley 101, 4/6/80 Adicionado por Ley 58, 1/6/86 Ley 101, 4/6/80 Ley 101, 4/6/80 Ley 156, 18/12/97 Ley 101, 4/6/80 Ley 206, 30/12/97 Ley 101, 4/6/80 Ley 47, 28/2/98 Ley 101, 4/6/80 Ley 40, 13/2/98

237 238 239 239-A

Uso de disfraz Impedimento o persuasión para que testigos no asistan a juicio Perpetración de fraude o engaño sobre testigos Amenaza a testigos

239-B

240 241 242

Conspiración, amenazas o tentativas contra funcionarios del sistema de justicia o sus familiares Destrucción de pruebas Preparación de escritos falsos Presentación de escritos falsos Certificación de listas falsas o incorrectas Alteración de lista de jurado

243

244

245

246 247

Promesa de rendir determinado veredicto o decisión Actuación como jurado después de haber sido convicto de delito grave Influir en jurado u otros

Ley 101, 4/6/80 Ley 48, 28/2/98 Ley 101, 4/6/80 Ley 101, 4/6/80 Ley 111, 10/7/98

248 249

Vínculo con jurado Despido o suspensión de empleado por servir como jurado o testigo

Ley 101, 4/6/80 Ley 125, 9/6/99

Artículo 250

Título Incomparecencia voluntaria e injustificada

Ley Enmendatoria Ley 101, 4/6/80 Ley 64, 26/2/99 Ley 101, 4/6/80 Ley 155, 18/12/97 Ley 65, 26/2/99 Ley 101, 4/6/80 Ley 158, 18/12/97 Ley 101, 4/6/80 Ley 159, 18/12/97 Ley 66, 26/2/99

Propósito Enmienda Enmienda términos pena a sentencia determinada Añade pena prestación servicios comunidad Enmienda términos de pena a sentencia determinada; suprime “u organizarse” Añade pena de multa Añade pena prestación servicios Enmienda términos pena a sentencia determinada Añade pena de multa Enmienda términos pena a sentencia determinada Añade pena de multa Añade pena prestación servicios en la comunidad Enmienda términos pena a sentencia determinada Añade pena multa Añade pena prestación servicios Añade pena prestación servicios Enmienda términos pena de reclusión a sentencia determinada Añade pena prestación servicios Añade pena prestación servicios comunidad Enmienda términos pena a sentencia determinada Enmienda términos pena a sentencia determinada Corrige transposición de palabras Añade pena restitución Dispone pena restitución será adicional a la multa Aumenta la pena de multa de $500 a $5,000 Crea el delito Añade pena prestación servicios en la comunidad Elimina la pena de prestación de servicios y por error una frase del tipo. Adecua el artículo a lo dispuesto en el Artículo 264-A

251

Impedir a la Asamblea Legislativa reunirse Conducta desordenada en presencia de la Asamblea Legislativa Alteración del texto de un proyecto de Ley o Resolución Alteración de copia registrada Negativa de testigos a asistir, testificar o presentar evidencia a la Asamblea Legislativa Empleo de violencia, intimidación contra autoridad pública Compeler a Acto propio de su cargo Resistencia u obstrucción a la autoridad pública Declaración o alegación falsa sobre delito Alteración a la paz Motín Conspiración Insuficiencia de Fondos

252 253

254

255

256

Ley 101, 4/6/80 Ley 50, 28/2/98 Ley 145, 3/7/99 Ley 67, 26/2/99 Ley 101, 4/6/80 Ley 83, 27/2/99 Ley 197, 30/7/99 Ley 101, 4/6/80 Ley 101, 4/6/80 Ley 33, 30/5/75 Ley 200, 12/8/95 Ley 126, 9/6/99 Ley 149, 11/8/00

257 258 259

260 261 262 264

264-A

Expedición de cheques, y otros contra una cuenta cerrada

Adicionado por Ley 83, 27/10/93 Ley 113, 10/5/99 Ley 150, 11/8/00

265

Falta de pago: Conocimiento de la

Ley 83, 27/10/93

Artículo

Título insuficiencia de fondos

Ley Enmendatoria

Propósito Enmienda

266 268 269

Interpelación Pago en término Utilización ilegal de tarjetas de crédito y tarjetas de débito Prestación de nombre

Ley 83, 27/10/93 Ley 83, 27/ 10/93 Ley 101, 4/6/80 Ley 64, 10/8/97 Ley 127, 9/6/99

Añade párrafo aclaratorio Modifica redacción incorporando disposiciones procesales Enmienda términos pena a sentencia determinada y añade restitución Añade modalidad de tarjeta de débito Añade pena de prestación de servicios, en lugar de reclusión. (Se trata de error puesto que el tipo no provee para pena de reclusión) Enmienda términos pena reclusión a sentencia determinada Enmienda términos pena reclusión a sentencia determinada Enmienda términos pena reclusión a sentencia determinada Añade pena de multa Enmienda términos pena reclusión a sentencia determinada Añade pena de multa Enmienda términos pena reclusión a sentencia determinada Añade pena de multa Enmienda términos pena reclusión a sentencia determinada Añade pena de multa Fija vigencia Pospone vigencia de artículos con vigencia diferida (Medidas de seguridad) Sustituye fecha para entrar en vigor los artículos con vigencia diferida Pospone nuevamente la vigencia diferida Dispone la fecha de vigencia de medidas de seguridad

270

271 272 273

Falsificación de documentos Posesión y traspaso de documentos falsificados Falsificación de asientos en registros Falsificación de sellos

Ley 101, 4/6/80 Ley 101, 4/6/80 Ley 101, 4/6/80 Ley 160, 18/12/97 Ley 101, 4/6/80 Ley 161, 18/12/97

274

275

276

Falsificación de licencia, certificado y otra documentación Posesión de instrumentos para falsificar Vigencia

Ley 101, 4/6/80 Ley 51, 28/2/98 Ley 101, 4/6/80 Ley 162, 18/12/97 Ley 146, 3/7/75 Ley 17, 21/7/77 Ley 76, 18/6/79 Ley 8, 9/6/81 Ley 26, 25/9/83

284

Análisis de la Tabla 1: Leyes Enmendatorias El profesor Luis Leiva Fernández, en su libro Fundamentos de Técnica Legislativa (Buenos Aires, 1999), señala dos problemas comunes en la actividad legislativa. Son ellos, la inflación de leyes y la contaminación. Ambas situaciones están representadas en el Código Penal de Puerto Rico. Las enmiendas hechas al Código durante los años de su vigencia han contribuido a agravar ambas situaciones.

Contaminación La contaminación consiste de utilizar varias normas para regular un mismo fenómeno y a veces lo hacen en forma diferente. Entre sus efectos están la dificultad de determinar la norma aplicable, la arbitrariedad y disparidad en la aplicación de la norma y más costos para el sistema de administración de la justicia. En el Código Penal hay varias instancias de contaminación con disposiciones del propio Código y de leyes especiales. A continuación algunos ejemplos de contaminación entre disposiciones del Código Penal. El artículo 166-Apropiación ilegal agravada, en su inciso (a), tipifica la apropiación ilegal de fondos públicos con una pena de 10 años de reclusión que puede fluctuar entre 6 y 12 años, más restitución hasta $5,000; mientras que, el artículo 216-Delitos contra fondos públicos, tipifica en su inciso (a) conducta similar con una pena de 6 años que puede fluctuar entre 4 y 10 años, o pena de multa no mayor de $10,000, o ambas penas, más restitución hasta la totalidad de la suma apropiada. Mediante la Ley Núm. 92 de 13 de julio de 1988, se amplió la cobertura de este artículo a cubrir a cualquier persona, además del funcionario o empleado público. Se trata de conductas similares tipificadas con penas distintas. Los Artículos 141(a) y 95(b), presentan una situación de contaminación que el legislador intentó corregir. La Ley 134 de 25 de julio de 2000, eliminó el inciso (a) del Artículo 141 que tipificaba el acometimiento, agravio, opresión o agresión por un funcionario público so color de autoridad, por entender que esa conducta está cubierta en la agresión agravada grave -Art. 95(h)funcionario público agrede so color de autoridad y sin causa legítima. No obstante, el derogado párrafo (a) del Artículo 141, tenía una cobertura más amplia, en tanto cubría situaciones de agravio u opresión al ciudadano de parte del funcionario público, no contempladas en el delito de agresión, Artículo 95(h). Permanecen aún en el Código Penal las siguientes situaciones de contaminación, Artículo 137-A secuestro agravado, inciso (a) cuando se comete contra un menor de dieciocho (18) años y el Artículo 160 -Robo de Menores-, cuando se sustrae a un menor de doce (12) años. A esos efectos Nevares Muñiz explica: Podría en alguna circunstancia darse una situación de concurso entre este delito (Art. 160) y el artículo 137A(a), que consiste en mediante fuerza, violencia, intimidación, fraude o engaño sustraer a un menor de 18 años para privarlo de su libertad. El secuestro agravado contemplado por el artículo 137A(a) tiene una pena mayor que la provista por el artículo 160 (excepto que se configure uno de los agravantes); de manera que, si se diera la situación de una sustracción de un menor de doce años y se demostrara que el propósito de la misma es privarlo de su libertad, el fiscal podría acusar por el Artículo 137A. Pero si la intención al sustraer el menor era la de retenerlo y ocultarlo de sus padres, entonces el principio de especialidad requiere que se acuse por el artículo 160 CP.

Otra situación es el artículo 128 –Simulación de Matrimonio Agravado– y el artículo 99(e) -violación en la modalidad de acceso carnal mediante treta. Ambos delitos tipifican conducta similar con penas diferentes. Existen varios casos de delitos tipificando tanto el Código como en leyes especiales, cuyo señalamiento está fuera del ámbito de este informe. Inflación La inflación legislativa consiste de la sobreabundancia de normas. El efecto de la inflación, en este caso de delitos y de penas, es que se corre el riesgo de que las personas perciban la norma como menos vinculante. De ahí la percepción del público en Puerto Rico de que, aunque aumentan las penas y los delitos, la criminalidad no disminuye. Además, muchas veces las normas son innecesarias. La gran mayoría de las enmiendas al Código Penal de Puerto Rico abonan al defecto de la inflación de normas: 70 nuevos delitos y modalidades en los 26 años de vigencia del Código, 12 nuevos tipos de penas, y penas más altas o adicionales en múltiples delitos. Un análisis de la Tabla 1, supra, permite clasificar las leyes enmendatorias al Código Penal vigente bajo las siguientes categorías: • Enmienda la pena de reclusión para todos los delitos graves La Ley Núm. 100 de 4 de junio de 1980 - adopta el modelo de Sentencia determinada y deroga el modelo de sentencia indeterminada plasmado en el Código Penal de 1974. La Ley Núm. 101 de 4 de junio de 1980 enmienda 102 delitos del Código Penal para adecuarlos al modelo de sentencia determinada. • Tipifican o enmiendan el delito y disponen pena indeterminada – 14 delitos. Estas enmiendas ocurren con posterioridad a adoptar el modelo de penas determinadas. Enmiendan sustancialmente el delito y a sus modalidades - 6 artículos del Código. Incorporan nuevos artículos al Código Penal creando nuevos delitos - 27 nuevos delitos. Incorporan nuevas modalidades a delitos modalidades. • Convierten delitos menos graves en graves - 4 delitos menos graves pasaron a ser graves. vigentes - 43 nuevas

• • •

• Añaden penas - 12 nuevos tipos de pena.

• • • • • • • • • •

Añaden pena de multa al delito, en adición de otras penas vigentes - 20 delitos. Añade pena de restitución al delito, en adición de otras penas vigentes - 37 delitos. Añade pena de prestación de servicios al delito, en adición de otras penas vigentes - 118 delitos. Agrava pena en reincidencia - 4 leyes enmendatorias. Aumenta la pena de multa -11 delitos. Aumenta la pena de reclusión - 23 delitos. Corrige errores técnicos - 10 leyes que afectan 8 delitos. Actualiza o aclara texto - 10 artículos. Deroga delitos para corregir doble tipificación - 3 delitos La ley enmendatoria creó defecto que debe ser corregido – 4 leyes que afectan 8 artículos del Código.

• •

Amplían o añaden definiciones - 8 leyes enmendatorias.

Total de leyes enmendatorias - 205 leyes entre 1975 y 2001.

Los datos arriba clasificados revelan una inflación marcada del catálogo de delitos y de penas del Código Penal, en cuanto a enmiendas se refiere durante un período de 26 años. A la inflación, le siguen las enmiendas para corregir errores que el legislador denomina técnicos, algunos creados por previas leyes enmendatorias. No obstante, muchos son errores sustantivos. Nos referimos a defectos o errores en casos como los siguientes: dejan fuera alguna frase o palabra del artículo o del delito al introducir la enmienda, afectando el tipo delictivo; introducen una enmienda y dejan fuera lo dispuesto en una ley enmendatoria previa; disponen para la sustitución de una pena por otra no existente en el tipo delictivo; redundancias en el tipo legal. Ver desglose en Tablas 2 y 3 que siguen. La tabla 2 expone situaciones donde sería necesaria legislación para corregir defectos sustantivos todavía presentes.

Tabla 2 Enmiendas que crean errores
Artículo

Título
Tentativa Violación

Ley Enmendatoria Ley 101, 4/6/80 Ley 101, 4/6/80

Error
Elimina límite máximo de la pena Pena determinada y elimina lo dispuesto en la Ley 6 de 26/3/80 que aumentó pena modalidad (c) Deja fuera enmienda introducida por Ley 30 de 1/5/80 Suprime el párrafo adicionado por Ley 5 de 26/3/80 para agravar pena cuando ocurre en hogar de la víctima Crea el delito (Este delito dispone para una pena fija mayor que la pena con agravantes, por lo que requiere legislación correctiva) Elimina la pena de prestación de servicios y por error una frase del tipo, afectando la tipificación del delito. Añade pena de prestación de servicios, en lugar de reclusión. (Se trata de error puesto que el tipo no provee para pena de reclusión)

27 99

166 173

Apropiación Ilegal Agravada Robo

Ley 101, 4/6/80 Ley 101, 4/6/80

239-B

264-A 270

Conspiración, amenazas o tentativas contra funcionarios del sistema de justicia o sus familiares Expedición de cheques, y otros contra una cuenta cerrada Prestación de nombre

Adicionado por Ley 58, 1/6/86 Ley 150, 11/8/00 Ley 127, 9/6/99

La Tabla 3, que sigue, ilustra enmiendas que fue necesario hacer para corregir errores. Tabla 3 Enmiendas para corregir errores
Artículo

Título
Intencional Pena de Tentativa Abonos detención o términos reclusión Suspensión o revocación de licencia, permiso o autorización Grados de Asesinato Violación Robo

Ley Enmendatoria Ley 33, 30/5/75 Ley 357, 2/9/00 Ley 2, 4/9/80 Ley 261, 17/8/99 Ley 101, 4/6/80 Ley 111, 4/6/80 Ley 4, 4/3/86 Ley 56, 3/6/83 Ley 328, 2/9/00 Ley 99, 4/6/93

Propósito
Corrige error técnico (frase transpuesta) Corrige error técnico (“y” por “o”) Corrige error (Reincorporó prohibición de límite máximo) eliminado por Ley 101 de 4/6/80 Corrige error (armoniza factor de conversión al establecido por la Ley 82 de 22/12/97) Suprime oración limitaba término de la pena Añade la oración suprimida Corrige error técnico (incendio de morada por incendio agravado) Restablece pena dispuesta en la Ley 6 de 26/3/80 Corrige error técnico (propia por cónyuge) Reincorpora párrafo suprimido por Ley 101 de 4/6/80

15 27 42 54 83 99 173

264

Insuficiencia de Fondos

Ley 33, 30/5/75

Corrige transposición de palabras

Aunque en otros documentos se evaluará la validez y necesidad de las enmiendas al Código Penal, hacemos referencia a estudios previos que han concluido que las enmiendas al Código Penal se han aprobado apresuradamente, muchas veces sin articulación coherente y desvinculadas de la realidad social, penitenciaria y criminal.1 Dichos estudios exponen y concluyen que la legislación enmendatoria se ha caracterizado por un marcado aumento en el catálogo de los delitos y de las penas. Las penas aumentan, pero no son reales ni efectivas, por lo que ha sido necesario legislación especial y reglamentación para minimizar su impacto en el sistema correccional.2 La opinión pública está perdiendo la confianza en el sistema, y lo percibe como falso e inefectivo.3 Todo lo anterior ha contribuido a distanciar cada vez más al Código Penal de Puerto Rico de los ciudadanos y de las nuevas tendencias en el Derecho Penal y de la criminología. Leyes Aprobadas por Año El número de leyes enmendatorias al Código Penal aprobadas durante cada año desde su vigencia se ilustra en la Tabla 4: Leyes Enmendatorias por Año. La Tabla 4 expone el año (1975 - 2001) en su primera columna desde la izquierda, en la columna del centro el número de la ley, y en la tercera columna el número de leyes enmendatorias para ese año. Tabla 4 Leyes enmendatorias por año Número de la Ley 10; 33; 124; 146 4 17; 20; 130 48 3; 55; 76; 112; 161; 195 2; 4; 5; 6; 30; 97; 100*; 101; 111 8 42 9; 10; 26; 46; 55; 56; 57; 99 16
1

Año 1975 1976 1977 1978 1979 1980 1981 1982 1983 1984

Total 4 1 3 1 6 9 1 1 8 1

Dora Nevares, Derecho Penal Puertorriqueño, 1983, 2001, caps. 2 y 3. Informe Revisión Código Penal, 27 Rev. Jur. UIA, núms. 1, 2 (1992); Evaluación del Código Penal de Puerto Rico, informe número 2 del Proyecto de Revisión del Código Penal de Puerto Rico, 24 Rev. Jur. UIA, núm. 1 (1989). Véase, Dora Nevares Muñiz, El Crimen en Puerto Rico, (2001, 2nda. Ed. Rev.), tabla 7-1 “Sentencias de Reclusión Realmente Cumplidas”, y el cap. 7 passim 3 Véase, Laura Albertelli, “Early release program under probe”, The San Juan Star, 12 de enero de 2002, p. 5. La Ley 100 adopta el sistema de sentencia determinada en los delitos graves y la Ley 101 lo implanta enmendando 102 delitos o artículos del Código Penal.
* 2

Año

Número de la Ley

Total

1985

3

1

1986

3; 4; 47; 58; 76; 85; 98

7

1987

87

1

1988

30; 32; 34; 37; 54; 63; 77; 90; 92; 98;103

11

1989

Ninguna

0

1990

Ninguna

0

1991

Ninguna

0

1992

28

1

1993

32; 51; 57; 83; 99;

5

1994

33; 55; 117

3

1995

2; 3; 5; 7; 22; 23; 41; 115; 116; 148; 158; 200; 203; 215; 216; 231; 261;

17

1996

12; 118; 214;

3

1997

20; 64; 88; 154; 155; 156; 157; 158; 159; 160; 161; 162; 183; 197; 206;

15

1998

2; 25; 34; 40; 47; 48; 49; 50; 51; 59; 86; 111; 146; 183; 188; 300; 235; 344;

18

1999

11;16; 17; 18; 19; 20; 21; 22; 23; 24; 25; 26; 41; 51; 52; 53; 54; 55; 56; 57; 58; 59; 60; 61; 62; 63; 64; 65; 66; 67; 68; 69; 70; 71; 72; 73; 74; 75; 76; 77; 78; 79; 80; 81; 82; 83; 105; 106; 113; 114; 116; 124; 125; 126; 127; 145; 193; 194; 195; 196; 197; 243; 249; 283;

72

288; 306; 329; 358

2000

84; 134; 149; 150; 169; 203; 245; 268; 271; 350; 357; 386; 396; 415

15

2001

87

1

Total

205

Desde que el Código Penal de Puerto Rico entró en vigor en 1975, ha sido enmendado por un total de 205 leyes. Los años de más actividad enmendatoria sobre el Código Penal han sido el 1980, cuando se aprobaron 7 leyes, una de las cuales enmendó 102 artículos del Código Penal y el 1999, año en que aprobaron 70 leyes enmendatorias, 66 de las cuales disponían para incorporar la pena de prestación de servicios comunitarios como alternativa a la pena de reclusión. Conforme la técnica legislativa, como se trataba de una misma enmienda lo apropiado era incluir todos los artículos a ser enmendados bajo una misma ley, pero en 1999 el Legislador optó por crear una ley separada para cada artículo a enmendar. Con esto aumentó su “productividad legislativa”, pero también los costos al erario. Le siguen en actividad, los años 1998, 1995, 1997 y 2000, respectivamente con 18, 17 y los últimos dos con 15 leyes enmendando el Código Penal. En vez de hacerlo en una sola ley, crearon 64 leyes para disponer pena de prestación de servicios en 64 delitos y 2 leyes complementarias a esa pena que enmiendan 3 artículos del Código. El patrón de aprobar leyes individuales para cada disposición del Código Penal, a pesar de tratarse de una enmienda similar en que lo propio era incluirlo en una misma ley, se inició en 1995. En ese año se aprobaron 9 leyes distintas para disponer la pena de restitución, en 10 delitos. En 1997 se aprobaron 10 leyes distintas para añadir la pena de multa a 10 delitos. En 1998 se aprobaron 7 leyes distintas para añadir la pena de multa a delitos. En 1997 y 1998 las leyes que enmendaron el Código llevan secuencia numérica.
**

Durante los años 1989 al 1992, sólo se le hizo una enmienda al Código Penal. Esto se debió a que durante ese período, el Senado de Puerto Rico, trabajó en una revisión del Código Penal de Puerto Rico, que culminó en el P. del S. 1229, enmendatorio del Código Penal. Este proyecto fue aprobado por el Senado, pero no completó el trámite legislativo en la Cámara de Representantes. En el 2001 sólo se enmendó un artículo del Código Penal. No se contempla mucha actividad legislativa durante el año 2002, en atención a que el Senado ha comenzado esta Revisión del Código Penal.

Informe Parcial sobre la Resolución del Senado 203 24 de junio de 2002

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ESTADO LIBRE ASOCIADO DE PUERTO RICO 14 ta Asamblea Legislativa 3 ra Sesión Ordinaria

SENADO DE PUERTO RICO

24 de junio de 2002 Informe parcial sobre la R. del S. 203
AL SENADO DE PUERTO RICO Vuestra Comisión de lo Jurídico tiene el honor de someter el presente informe parcial, incluyendo los hallazgos, conclusiones y recomendaciones según dispuesto por la R. del S. 203, en torno a la Revisión del Código Penal de Puerto Rico. Introducción

Dicha Resolución ordena a Vuestra Comisión de lo Jurídico que realice la revisión tomando en atención al Proyecto del Senado 1229, aprobado el 21 de mayo de 1992 y sus complementarios P. del S. 1230 al 1241, del mismo año, los cuales se proponían enmendar el Código y varias leyes especiales. Además, la misma ordena: 1) establecer parámetros científicos para identificar los valores comunitarios y las percepciones sobre la severidad relativa de los delitos como base para establecer un modelo justo y racional de sentencias, 2) evaluar las penas de contenido monetario y los delitos donde el agravante refleja un daño patrimonial estimable, para que conformen a los valores económicos actuales, 3) atender la disparidad en las penas de delitos que no

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están debidamente ordenados de acuerdo a la severidad de delitos iguales que deben tener penas similares, 4) examinar la concordancia entre la sentencia de reclusión impuesta y el tiempo real a ser cumplido sobre la base de aplicación de un sistema de bonificación automática existente, 5) examinar el Sistema de Libertad Condicional que se atempere el tiempo en prisión con la severidad del delito antes de ser elegible, 6) evaluar la imposición de sentencias suspendidas, o libertad a prueba, 7) atender la prescripción de las penas, 8) insertar la tipificación de delitos que no están cubiertas en el Código Penal, todo de forma tal que este cuerpo legal constituya un instrumento justo y efectivo para la prevención y control de la criminalidad se dispone, además, para la estructuración de un cuerpo de asesores que analicen las enmiendas que se puedan sugerir y haga las recomendaciones pertinentes. Los trabajos comenzaron formalmente en noviembre de 2001, con la contratación de la Dra. Dora Nevares, a cargo de la dirección de la Revisión del Código Penal. En diciembre se incorporó la Sra. María Teresa Rivera y varios investigadores. Actividades (noviembre 2001 a abril 2002)
Se le transmitió al país, mediante conferencias de prensa y comparecencias en Radio y Televisión, así como entrevistas en los medios escritos, la existencia del proyecto de revisión y sus propósitos.1 Este generó una conversación pública en torno al tema y dio base para preparar la comunidad a las vistas que luego se celebraron. Hubo importantes contactos de trabajo y cooperación con The Milton S. Eisenhower Foundation2, de Washington, D.C., que continuó el proyecto, en el sector privado del National
1 2

Entre otros, Carmen Jovet, Tu Mañana, Desde la Sociedad Civil… La página www.eisenhower foundation, dic. 2001, hace mención de nuestro Proyecto.

44 Violence Commission, con The Fortune Society, organización que relocaliza convictos en el Estado de New York, así como la autora del libro Community Policing, Community Justice and Restaurative Justice3. Con el fin de mantener a la Cámara de Representantes enterada de todas las etapas del proceso, se acordó con su Presidente que mantendría un observador permanente que participaría activamente en la revisión. El señor Presidente designó al Lcdo. Luis Vega, de su propia Oficina. También se lograron acuerdos con la Sociedad para Asistencia Legal. Su Director, Lcdo. Federico Rentas, y el personal que dirige, identificaron varios asuntos y recomendaron su estudio. Habrán de nombrar un comité interno que colaborará con el Proyecto y suplirán datos estadísticos necesarios para las evaluaciones. La Universidad Interamericana, Escuela de Derecho, instituyó un seminario, Reforma Penal en Puerto Rico, a cargo de la Directora del Proyecto, Dra. Dora Nevares, con diez estudiantes que analizaron la parte especial del Código Penal. El Departamento de Justicia del Estado Libre Asociado ha organizado un equipo de trabajo para cooperar e intervenir activamente en los procesos.

Vistas Públicas y Reuniones (febrero-mayo 2002) 1. Presentación del Plan de Trabajo: El 22 de febrero de 2002, se celebró reunión ejecutiva con el propósito de presentar el Plan de Trabajo de Reforma Penal a la Comisión de lo Jurídico. También estuvieron presentes la Secretaria de Justicia, el Secretario de Corrección, el Superintendente de la Policía, los
3

Caroline Nicholl

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Asesores de los Presidentes del Senado, los asesores de la Cámara de Representantes, representantes de la Sociedad para Asistencia Legal y otros invitados. 2. Vistas Públicas: Con el propósito de recoger las opiniones de los distintos sectores que habrán de ser impactados por la reforma penal, recibir el insumo de expertos en la materia y de los grupos interesados, la Comisión de lo Jurídico del Senado llevó a cabo vistas públicas. En la semana del 22 al 26 de abril de 20024, se celebraron vistas públicas donde comparecieron el Secretario de Corrección, Hon. Víctor Rivera González; la Directora de la División Legal de la Oficina del Contralor de Puerto Rico; la Procuradora de las Mujeres, Lcda. María Dolores Fernós; la Dra. Carmen Albízu García; Sra. Meriemil Rodríguez; Profesor José M. Canals; Lcdo. Jaime Ruberté, Presidente del Colegio de Abogados; Rvdo. Ángel E. Marcial Estades; Lcdo. Federico Rentas, Director Ejecutivo de la Sociedad para Asistencia Legal; Sr. Carlos Sánchez de Pro-Vida; Rvdo. Jorge Raschke; Rvdo. Milton Picón; Dra. Katherine Angueira; Sr. Carlos V. García; Sra. Betsy Barbosa de ACODESE; Sr. Pablo Navarro de la Organización Unidos por la Igualdad; Sra. Cecilia La Luz, Programa Saliendo del Closet; Sr. Pedro Peters Maldonado; Sra. Nirvana
La Hon. Anabelle Rodríguez, Secretaria de Justicia, comparecerá a vista pública a finales de junio de 2002, ya que durante esa semana tuvo que salir en viaje oficial de emergencia a los Estados Unidos.
4

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González Rosa del Grupo Pro Derechos Reproductivos; Bonnie Scott Jones del Centro Legal para Derechos Reproductivos; Lcda. Ada Conde; Cristina Hayworth; Dra. Mary E. Rivera; Lcda. Janice M. Gutiérrez; Omaya Sosa de Overseas Press Club; Dra. Trina Rivera, Presidenta de la Sociedad Familiares y Amigos de Confinados; Ing. José E. Fernández del Instituto Creacionista de Puerto Rico; Lcdo. Ricardo A. Ramírez de la Clínica de Asistencia Legal; Rvda. Margarita Sánchez del Movimiento Ecuménico Nacional de Puerto Rico: la Sra. Carmen M. Rivera Céspedes de PROFAMILIA; y el Lcdo. Carlos García Gutiérrez de la Corporación de Acción Civil. 3. El 4 de mayo de 2002, se celebró vista pública en la que compareció el Lcdo. Miguel Pereira, Superintendente de la Policía. 4. El 17 de mayo de 2002, en vista pública depuso la Baronesa Vivien Stern5, experta internacional en Reforma Penal. 5. El 21 de mayo de 2002, se celebró una vista pública en la Penitenciaría Estatal de Río Piedras depusieron diez confinados en representación de los ellos. Todos
5

los

deponentes

sometieron

ante

la

Comisión

sus

Baroness Stern es "Senior Research Fellow" del International Centre for Prison Studies en Kings College, Londres, y Secretaria General Honoraria de Penal Reform International, una organización dedicada a promover la reforma penal a través del mundo. Es Honorary Fellow del London School y Economics; y en 1999 se le otorgó el título de Baronesa de por Vida y pertenece a la Cámara de los Lores como un miembro independiente; es también Miembro del House of Lords Select Committee on the European Union. También es autora de varios libros, entre ellos: A Sin Against The Future: Imprisonment in the World (1988); Imprisoned by Our Prisons (1993); Bricks of Shame, Britain's Prisons (2nd. 1993); Developing Alternatives to Prison in East and Central Europe and Central Asia (2002); and Deprived of their Liberty, a study of Caribbean prisons.

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comentarios y recomendaciones en torno a la reforma del Código Penal mediante comparecencias orales y escritas. Actividades (mayo-junio 2002) Se aprovechó la visita de Lady Stern y se organizaron y realizaron reuniones de trabajo con la Secretaria de Justicia, Hon. Anabelle Rodríguez y su equipo de trabajo, con el Secretario de Corrección y Rehabilitación, Hon. Víctor Rivera, y visitas a la Penitenciaría con el grupo de trabajo del Secretario. Nuevamente la Escuela de Derecho de la Universidad Interamericana instituyó, en esta ocasión un taller clínico, un curso de dos créditos, en el que cinco estudiantes analizan la parte especial del Código, en las oficinas de la Comisión. De otra parte, el Rvdo. Fernando Picó, conocedor de asuntos correccionales y profesor universitario en el sistema correccional de Puerto Rico, ha prestado su asesoramiento. Se recabó y logró la cooperación de la Oficina del Contralor, celebrándose reunión de trabajo para atender la visión de esa Oficina en torno al Código y se obtuvo un compromiso del Profesor Dr. Santiago Mir Puig, Director del Departamento de Derecho Penal de la Universidad de Barcelona, internacionalmente reconocido penalista, con una autorización del Decano de la Escuela de Derecho de la Universidad Interamericana, Lcdo. Luis N. Negrón Portillo, para que visite esa institución a ofrecer un curso sobre la Reforma. Se está contemplando una sesión ejecutiva de la Comisión con el Profesor Mir Puig en septiembre 2002. Durante las próximas semanas se recibirá el testimonio en vista pública de la Secretaria de Justicia y una reunión con el Arzobispo de San Juan, Mons. Roberto

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González.
Quede consignado que todas las gestiones indicadas en este informe fueron personalmente atendidas por la Dra. Dora Nevares, algunas fuera de Puerto Rico durante visitas suyas personales, tanto en Washington, New York y Barcelona, sin costo para el Senado de Puerto Rico.

Estado de Situación de las Fases 1. Fase inicial de organización Durante los meses de noviembre de 2001 a enero de 2002 se realizaron las siguientes tareas: 1. Desarrollo de los objetivos, metodología y plan de trabajo, por el Presidente de la Comisión de lo Jurídico y la Dra. Dora Nevares-Muñiz, asesora a cargo de la Revisión del Código Penal. 2. Designación y contratación de personal de apoyo por el Presidente del Senado y el Presidente de la Comisión de lo Jurídico. a. Entre noviembre y diciembre de 2001 se contrató a la Dra. Dora Nevares; tres estudiantes investigadores; y una oficial administrativa, Sra. María Teresa Rivera, con licencia del Departamento de Justicia. b. En marzo de 2002 se contrató a la Lcda. Yanira Sierra Ramos.

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3. Designación de funcionarios que servirán de enlace por el Presidente de la Comisión de lo Jurídico y las agencias concernidas. La Oficina de la Gobernadora, la Secretaria de Justicia y el Secretario de Corrección están colaborando personalmente. El Presidente de la

Cámara de Representantes designó al Lcdo. Luis Vega, y la Sociedad para Asistencia Legal está participando a través de su Presidente. 2. Fase Analítica Esta fase comprende un análisis del Código Penal, según vigente. Las personas responsables de esta labor lo son la Dra. Dora Nevares, el personal de apoyo y de enlace y consultores que se contraten para tareas específicas. A la fecha de este informe se han preparado los siguientes documentos de trabajo.6 1. "Análisis del contenido de la Ponencia del Secretario de Justicia sobre el P. del S. 1229 de 1992", por la Dra. Dora Nevares con la colaboración de Aura Lynn Kregloh, el cual fue sometido al senador Báez Galib en noviembre de 2001. 2. Informe "Leyes que Enmiendan al Código Penal", por la Dra. Dora Nevares, completado en febrero de 2002. Incluye Tablas de Leyes Enmendatorias. 3. En abril de 2002 se completó una Evaluación del Modelo de Penas del Código Penal, por la Dra. Dora Nevares.

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Todos los documentos están disponibles para examen en las oficinas del Proyecto de Revisión del Código

Penal.

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4. Estudio comparado de la Parte General del Código Penal de Puerto Rico con otros códigos penales y Proyectos Modelos, completado en junio de 2002. Este informe incluye un estudio comparado de las

disposiciones de la Parte General del Código Penal de Puerto Rico, según vigente, con los Códigos Penales de varios países. Entre ellos se ha incluido a: España, Colombia, Chile, Argentina, Cuba, Paraguay, Perú, Venezuela, México, Canadá, Francia, Australia, Alemania, Finlandia y Suecia. También se han comparado con códigos modelos y anteproyectos de código. Entre ellos: Código Penal Modelo del American Law Institute, Código Penal Federal Propuesto (1971), Australia Model Criminal Code, Código Penal Tipo para

Latinoamérica, Borrador Robinson, Borrador Pagán, Borrador Silving y Borrador Miró.
La organización del informe expone un estudio comparado para cada tema de la parte general del Código Penal de Puerto Rico, vigente. El propósito es que sirvan de documentos de trabajo para que, junto con las recomendaciones surgidas durante las vistas públicas y sesiones ejecutivas de la Comisión de lo Jurídico, además de las reuniones con distintos grupos de interés, los asesores comiencen la redacción de un borrador de Código, a ser sometido a la consideración de la Comisión de lo Jurídico del Senado y a distintos grupos de interés, del cual debe culminar en el Proyecto del Código Penal para Puerto Rico. Cada documento de trabajo por tema, tiene su respectiva tabla de contenido. En la preparación de estos estudios trabajaron varias personas, por lo que cada documento reconoce

51 la participación de cada quien. Los estudios comparados de códigos se ordenan bajo los siguientes temas: 1. Garantías de Legalidad 2. Culpabilidad 3. Causas de Exclusión de Responsabilidad Penal y otros Eximentes 4. Participación 5. La Responsabilidad Penal de la Persona jurídica 6. Las Penas para Personas Naturales7 7. El Concurso de Delitos 8. La Reincidencia 9. Las Medidas de Seguridad 10. La Extinción de las Acciones y de las Penas 11. La Tentativa y el Desistimiento

5. Se ha iniciado la recopilación de datos estadísticos. La Sociedad para Asistencia Legal se comprometió con la doctora Nevares a enviar datos solicitados. La

Administración de Corrección y Rehabilitación proveyó los datos solicitados. También se solicitarán datos a la Administración de Tribunales y a la Policía de Puerto Rico, según sean necesarios.

El tema de las penas para personas naturales es sumamente extenso, por lo que en este informe solo se incluyen algunas de las tablas comparadas de códigos penales. Existen otras tablas y los siguientes informes que complementan el tema: “Evaluación del Modelo de Penas del Código Penal de Puerto Rico”, marzo 2002; “Revisión de Literatura sobre Alternativas a la Reclusión”, junio 2002, y Bases Teóricas para un Modelo de Penas (en progreso), todos escritos por la Dra. Dora Nevares-Muñiz.

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6. En

julio

de

2002

se

comenzarán

los

estudios

comparados de la Parte Especial del Código Penal de Puerto Rico con otros códigos penales y proyectos modelos. 7. Será necesario auscultar científicamente los valores comunitarios respecto a las conductas delictivas. Se

contempla hacer estudio de campo durante el otoño del 2002.8 3. Fase de Impacto Esta fase está señalada para el año 2003. La misma requiere la redacción previa del anteproyecto del Código Penal o cuando menos el modelo de sentencias. En esta fase se llevarán a cabo las proyecciones de impacto penitenciario. Para realizar esta tarea se está contemplando solicitar ayuda de la Administración de Corrección y Rehabilitación. En su defecto, dicha tarea la deberá hacer un estadístico consultor a contratarse. 4. Fase de Redacción Esta fase está señalada en el plan de trabajo aprobado por la Comisión de lo Jurídico para enero a junio de 2003. No obstante, la doctora Nevares entiende puede comenzar la redacción del anteproyecto para noviembre de 2002 con la ayuda de la Lcda. Rosa Bell Bayrón, asesora en legislación, y del personal de apoyo. En la redacción del anteproyecto del Código Penal se incorporarán las recomendaciones de
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Sujeto a disponibilidad de fondos.

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los grupos de trabajo y vistas públicas, junto a los datos que surjan de la fase analítica. Será necesario contratar un asesor en lingüística que velará por la consistencia, claridad y precisión del lenguaje. El anteproyecto final del Código Penal deberá ser aprobado por la Comisión de lo Jurídico antes de su radicación. El plan de trabajo aprobado por la Comisión

señalaba que el mismo deberá completarse a más tardar antes de la segunda sesión ordinaria de 2003. No obstante, se contempla que dicho anteproyecto esté listo para marzo de 2003. De tener listo el anteproyecto del Código Penal en marzo de 2003, permitiría someter el proyecto durante la primera sesión ordinaria del 2003 para ser considerado por la Asamblea Legislativa. 5. Leyes Especiales Como parte de la reforma del Código Penal se impactarán otras leyes. Entre otras, las Reglas de Procedimiento Criminal, las leyes sobre libertad a prueba y condicional, la Ley Orgánica de la Secretaría de Corrección, y varias leyes especiales. Esta fase se iniciaría luego de completarse la redacción del anteproyecto del Código Penal. La misma se ha pautado para julio a diciembre de 2003. La misma se haría

simultáneamente al proceso de participación en las vistas públicas cuando se esté considerando el proyecto del nuevo Código Penal por la Asamblea Legislativa. Respetuosamente sometido, Eudaldo Báez Galib Presidente Comisión de lo Jurídico

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Vistas Públicas y Ponencias en torno a la Resolución del Senado 203

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Vista Pública de la Comisión De Lo Jurídico 22 de abril de 2002

SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Inicia las vistas señaladas para hoy, donde estamos atendiendo la Resolución del Senado 203. Son las diez y diez de la mañana (10:10 a.m.). Mis excusas por no llegar a las diez de la mañana, pero hubo una serie de asuntos imprevistos. Tenemos con nosotros ya un primer deponente que es el honorable Víctor Rivera González, Secretario del Departamento de Rehabilitación y Corrección. Para efectos de récord se encuentra acompañándome la Directora del Proyecto del Código Penal, la doctora Dora Nevárez. Vamos a suplicarle al señor Secretario que se adelante, que dé su nombre. Para récord hago constar que se nos ha entregado una ponencia escrita, la cual habrá de dársele mucha consideración, e inclusive recordar para efectos de récord, que el propósito de estas vistas iníciales, es palpar el sentir de todas las entidades públicas y privadas, el sentir de ellos en torno a cómo esta Comisión debe dirigirse en sus funciones cuando comencemos en la etapa de redacción. Por eso tenemos la doctora con nosotros que es la persona que está básicamente atendiendo este asunto. En cuanto al deponente, es importante hacer constar también que sus expresiones cuando tuvimos la reunión grupal, nos ha movido grandemente en la filosofía que él expresó y que compartimos. Por tal razón, ya se le ha anunciado extra oficialmente, que estamos invitando a Puerto Rico una persona de Inglaterra, que es una estudiosa de este tipo de pena rehabilitadora, etcétera. Con eso dicho, señor Secretario, muchas gracias por venir y puede comenzar. SR. RIVERA GONZALEZ: Muy buen día al señor Presidente de la Comisión de lo Jurídico, honorable Eudaldo Báez Galib; a la Asesora de la Comisión, la doctora Dora Nevárez de Muñoz, así también como a los asesores jurídicos de esta Comisión. Sometimos ya una ponencia escrita, la misma lógicamente, se auto explica. Vamos a utilizar los 10 o los 15 minutos que se nos ha concedido para entrar unos asuntos que tienen que ver, más que nada, con la conceptualización y hacer unos señalamientos en específico, sobre el contenido del Código Penal.

57 Seguimos en línea con nuestra anterior expresión de que, y no tenemos la menor duda de que así se hará, pues sabemos que está en las mejores manos el proceso de asesoramiento en cuanto a la reforma del Código Penal, de que tenemos que hacer unos ejercicios a veces, simples, nunca simplistas, de conceptualización. Qué es lo que queremos con la evaluación de un Código Penal para Puerto Rico. Cuál va a ser el enfoque que se le va a dar; a dónde queremos que nos lleve la letra, y si es posible que esa letra se ejecute, a fin con la política pública gubernamental de penalizar las conductas que se salen de lo ordenado jurídicamente y de rehabilitar adecuadamente al transgresor de la norma, para que no se convierta en una carga socioeconómica, adicional a las que ya tiene el Estado. De entrada sugerimos que el enfoque debe de partir desde el nombre que se le va a dar al instrumento de evaluación social. Se nos ocurre el de Código de Ordenamiento y Protección Social que está muy en línea con los títulos que se le dan en naciones europeas y en Centro y Suramérica. Ordenamiento en todo aquello relacionado al establecimiento de la norma al cumplimiento de la misma; y protección social en términos latos, en términos amplios, no dirigido exclusivamente a la protección social de la víctima y del resto de la sociedad, sino a la protección social que debe de tener el transgresor de la norma para ser reeducado, rehabilitado y propiciar su reinserción en la sociedad. Cualquier enfoque que se le dé a la propuesta de reforma al Código Penal de Puerto Rico, debe de tener muy en cuenta el impacto socioeconómico del mismo. Y me referiré en unos segundos a las llamadas medidas de seguridad, que lamentablemente aparentar, ser letra muerta en el Código, porque económicamente el Estado no puede afrontar la carga con la cual es responsabilizada por el instrumento conocido como Código Penal. Otra pregunta que puede ser retórica en estos momentos, pero que lógicamente debe de encontrar contestación la Comisión y sus asesores, es para quién queremos aprobar el Código. ¿Se quiere aprobar para beneplácito de los políticos? ¿Se quiere aprobar en función de las presiones sociales que ejercen los grupos profesionales que se dedican a ello? ¿Se quieren aprobar para conciliar posiciones con una prensa que cada día editorializa más en la vida cotidiana puertorriqueña o se quiere hacer verdaderamente un instrumento de evaluación de ordenamiento social que conlleve sacrificios en simpatías públicas? Terminado el marco de la conceptualización, quiero hablar un poquito sobre los tipos que he visto a la pena ponderada, para ver si en alguna forma calo en tratar de modificar la misma. A mí me preocupa grandemente la utilización del concepto de pena ponderada para asignarle unos valores numéricos anuales o mensuales a la parte punitiva de la conducta que se trata de disuadir, que no se repita o la conducta que se quiere castigar.

58 Creo que no debemos de ir a unos valores sociales en promedio. Yo creo que ésta es una labor que debe de ser realizada por profesionales del derecho, de la sociología sicosocial del país y que ellos sean los responsables de establecer la norma de medición social de la pena. Este es un asunto tan serio y tan delicado en el cual considero que no debe de entrar una mentalidad promedio a tener algún tipo de peso en la evaluación de la pena, máxime cuando todos conocemos que lo que es en estos momentos contemporáneo, pasa a ser obsoleto en dos o tres años, y además con lo rápido que se mueve el ritmo de vida social que llevamos, la creación de nuevos delitos, así como la intensidad en la gradación de los existentes y de los creados, varía día a día. Esto debe ser un asunto dedicado tan sólo, o atendido tan sólo por personas que tengan verdaderamente especialización. Quiero hablar un poquito también de una verdadera y eficaz integración del sistema de justicia criminal, incluyendo inclusive los tribunales de justicia. El Código Penal no puede ser un instrumento aislado, como señalé anteriormente, de una realidad o de la realidad socioeconómica del país, ni tampoco debe de estar aislado de la interacción que va a tener en función de la fase investigativa con la policía de Puerto Rico en la fase de procesamiento, con el Departamento de Justicia, así también como las reglas de procedimiento criminal, las reglas de evidencia y el resultado final de la validación o legitimación o la parte que tiene que ver con juzgar la norma o el incumplimiento de la misma en los tribunales. Me preocupa grandemente la forma y manera en que actividades de naturaleza social se han penalizado durante los últimos 25 años. En el Código hay una catálogo de penas que responden a relaciones interpersonales entre los residentes en el país o que responden a actividades de naturaleza socioeconómica, que ya tienen un refrendo y una sanción, ya sea en el área administrativa o en el área civil, por mol de las acciones de daños y perjuicios, y que día a día hacen más difícil la gestión investigativa de la Policía de Puerto Rico, del ministerio público y de los fiscales. Esa integración y ese mejor funcionamiento de un Código Penal en función de un ordenamiento en el cual trabaja todo un sistema de justicia criminal, debe de enfocar primordialmente, en proceso despenalización o descriminalización. En igual forma, entiendo que debe de considerarse en alguna de las etapas, ya sea previo a la radicación de la denuncia, o luego de radicada ésta y encausado en el sistema judicial la misma, procesos de conciliación y de mediación. Brevemente, les voy a leer una lista de delitos en el Código Penal, que pueden ser conciliados o mediados con la ventaja de que la intervención de la Policía de Puerto Rico se minimiza y puede reenfocarse para la atención de los delitos graves o de aquellos delitos menos graves y graves, que vayan a áreas de violencia contra la persona o contra el Estado y lógicamente el mayor beneficiado serían los tribunales de este país. Me

59 refiero a los delitos de daños, tanto el grave, como el menos grave. La llamada agresión simple, la seducción, la difamación, el adulterio, el incumplimiento de la pensión alimentaria, la apropiación ilegal menos grave, la apropiación ilegal de propiedad intelectual, la alteración de datos que identifican las obras artísticas, científicas o literarias; la ratería o hurto de mercancía en establecimientos comerciales, la fijación de carteles, el fraude en las construcciones, la insuficiencia de fondos en la emisión de cheques; y por último, la alteración a la paz, delito cuya penalización y cuya judicialización lo que trae son consecuencias mayores a las previstas, porque una vez se pone en juego el mecanismo de investigación y de interdicción policiaca y un tribunal emite un fallo de culpabilidad o no culpabilidad, las cosas en vez de tornar a un período de paz, por el contrario, se deforman, se transfiguran y traen agresiones mayores, y traen una erosión en las relaciones vecinales. En qué forma el Código puede atender, despenalizando, pero sin dejar sin atención este tipo de delito. Propongo que se evalúen las figuras del conciliador o del mediador y que se cree una oficina a esos efectos, regionalizada en las trece regiones en que se divide judicialmente el país o en que se divide la Policía de Puerto Rico. El ámbito de supervisión de esas oficinas o de esas regiones, pues se lo dejo a la Comisión, ya que en estos momentos no tengo la idea de cómo hacerse. Si entendiera la Comisión de que esto no debe de ser materia reglada por el Código Penal, pues miren, yo recomiendo la vuelta al llamado Juez de paz que tuvimos en una ocasión, que hacía gestiones de mediador o de conciliador, o recomiendo, inclusive, que se evalúe los llamados tribunales comunitarios, tal como se estila en algunos países caribeños o como se estila en algunos países europeos a un menor grado; pero no podemos seguir cargando con este amplio catálogo de delitos criminales al ministerio público, a la Policía de Puerto Rico, ni a los tribunales de este país. Por otro lado, y en la misma línea de las despenalización, estoy pensando en algo más que el Código, aquellos delitos de la Ley de Tránsito que no sean el conocido como 5-201, negligencia temeraria al conducir un vehículo de motor, así también como conducir bajo los efectos de bebidas embriagantes o el 5201-b, que es cuando se ocasiona por conducto de un accidente, lesiones graves, deben de ser totalmente despenalizados. La Policía de Puerto Rico, yo creo que sería la más beneficiada, así como los tribunales de Puerto Rico. Y seguir el mismo sistema de conciliación y mediación que estoy proponiendo o establecer con exclusividad, sin derecho a acceso a los tribunales, multas administrativas. Estoy hablando de la Ley de Tránsito que no tiene nada que ver con el Código Penal, porque entiendo que hay leyes especiales que por el efecto que tienen en el mejor desenvolvimiento del sistema de justicia criminal, deben de ser evaluadas y tuteladas en el Código Penal, dentro de una filosofía y una conceptualización de ordenamiento que vaya a fin con la mejor interacción de la Policía de Puerto Rico, el ministerio público y los tribunales en todo este proceso punitivo y a la vez de rehabilitación.

60 En igual forma y en la misma línea, tenemos que prestarnos a procesos salubristas. Ahora, yo quiero puntualizar por un minuto y quiero enmarcarme en lo que quiero señalar con salubrista, porque en Puerto Rico como que se estila el conceder licencia al salubrismo, exagerando la aplicación del mismo. Salubrismo no es legalización de sustancias controladas, a lo cual me opongo y me opondré toda la vida, porque entiendo que implica la rendición del sistema humanista de creencia en el ser humano y del poder de rehabilitación. Salubrismo no es necesariamente medicar con sustancias que están prohibidas, a lo cual me opongo, excepciones hechas a aquellas en que se quiera aumentar el por ciento de funcionalidad de un adicto que no tiene otra forma de funcionar socialmente o sicosocialmente que no sea bajo la inducción de una sustancia controlada como la metadona, que es lo menos malo, pero continúa siendo malo. O sea, debemos de aspirar a una sociedad libre de drogas, pero en aquellos casos, en que se certifique que médicamente es imposible, hay que buscar la funcionalidad de ese ser humano por su propio bien y por el bien del resto de la sociedad. Al salubrismo que me refiero es a uno que atienda las condiciones de salud mental como una enfermedad, y aquí quiero ir al Artículo 71 del Código Penal, si no me equivoco, que es en estos momentos una de las medidas de seguridad existentes en cuanto a los alcohólicos y dependientes adictos. Le establece una medida de seguridad que permite el que a estas personas se le dé un tratamiento especializado, pero es en las instituciones penales. No estamos hablando de programas de desvío. Y yo quisiera saber cuáles son esos tratamientos especializados que se brindan, aparte de los que den la Administración de Servicios de Salud Mental y contra la Adicción, los que da Salud Correccional y los que da el Departamento de Corrección y Rehabilitación, que son mínimos e inadecuados y no pueden alcanzar la totalidad de la población. El enfoque salubrista debe de ser uno de desvío previo a la experiencia criminal, y debe de darse en una etapa bastante precoz sin necesariamente llegar al tribunal, y estoy causa común con la Policía de Puerto Rico y con la Administración de Tribunales para ahorrarles tiempo y esfuerzo para dedicarse a la atención de los delitos de violencia y de los delitos que atentan contra la indemnidad sexual de mujeres y de niños. A donde voy es que si adoptamos esa posición salubrista, los casos por infracción al Artículo 4.04 de la Ley de Sustancias Controladas que ahora se atienden por dos desvíos, la 404b y la Regla 247.1 de las de procedimiento criminal, serían atendidos antes de llegar al tribunal. Por quién, se me ocurre que no tiene que ser por la Administración de Servicios de Salud Mental y Contra la Adicción. Yo entiendo que la agencia a la que se le supone un “expertise” en el área de rehabilitación, es al Departamento de Corrección y Rehabilitación que es el que debe de hacer el estudio sicosocial inmediatamente después de la intervención que tenga la Policía de Puerto Rico, ir canalizando ya de manera compulsoria y como parte de una negociación de que hay dos vías, la continuación del

61 procedimiento normal y rutinario con presentación de denuncia y acusación por el ministerio público o el desvío para tratamiento interno o ambulatorio, bajo la supervisión de la Administración de Corrección. Entiendo, considero, que problemas como el hacinamiento carcelario, problemas como la dificultad del manejo masivo de casos en términos de investigación por la Policía de Puerto Rico, la presencia constante de los policías como testigos en la sala de investigaciones, vista preliminar y juicio y las consecuentes y recurrentes suspensiones, así como el atiborramiento de los calendarios de los tribunales, se vería, yo diría, bien favorecido si tenemos una conceptualización salubrista de aquellos casos de uso, uso, uso, posesión de sustancias controladas, y lo recalqué como en 4 ocasiones. En igual medida con la despenalización de los casos relacionados con la Ley de Tránsito. Ya concluyendo, el área de medidas de seguridad en el Código Penal es un desastre, es letra muerta y no se puede implementar. Le recomendaría a la Comisión que tenga mucho cuidado cuando entren al área de medidas de seguridad, las cuales yo prefiero redenominar, como medidas de protección social y establecer dos tipos de protecciones, una lógicamente a la víctima y al resto de la sociedad y otra a la protección al individuo transgresor en términos de su derecho constitucional a la rehabilitación. Lo relacionado a los delincuentes sociales peligrosos que está manejado bien deficientemente en el Código Penal y eso es un delito de violencia básica, de patrones repetitivos, me da pena tener que admitirlo, de poca o ninguna rehabilitación porque hay que cambiar unos moldes sicológicos que son bien difícil de volver a reestructurar, tiene que obligatoriamente dirigirse la Comisión a prestar tratamiento de readaptación y en esas áreas tiene que haber el seguimiento en la libre comunidad y la consecuente información a cualquier persona que pudiera afectarse por la liberación, ya sea por el cumplimiento de sentencia o por la participación en algún tipo de programa de libertad condicional. En cuanto al área de aplicación de las penas, que no es otra cosa que la sentencia, lógicamente ahí mi enfoque va en dos vertientes. Número uno, entiendo que el sistema judicial debe de recuperar en alguna medida, el grado de discreción del que disfrutaba cuando existía la Ley de Sentencia Indeterminada, por lo mismo que señalé al principio, presiones de todo tipo, y presiones que una u otra forma aparecían en los primeros cintillos en la portada en la prensa del país. La legislatura entendió bien o mal de que era necesario quitarles ese grado de discreción a los jueces y creo que debe de reevaluarse en estos momentos; por qué razón, no es que esté abogando porque se le quite la discreción a la Administración de Corrección, en cuanto a los programas de libertad condicional, pases extendidos, desvíos electrónicos. Yo creo que debe de mantenerse. Debe de mantenerse, pero modificándose, dándole a los tribunales una mayor inherencia en diferentes periodos del cumplimiento de la sentencia. ¿Por qué razón? Miren, de las tres ramas de gobierno, la que mejor puede

62 resistir las presiones son los tribunales. Tenemos un Tribunal Supremo cuyos miembros tienen nombramientos de por vida, y tenemos unos tribunales de el Tribunal de Circuito de Apelaciones, cuyo término de nombramiento es por 16 años, y los tribunales de instancia por doce. La Rama Ejecutiva en los puestos de confianza, en los puestos de Secretario, que recibimos presiones de todos los lados, tenemos un nombramiento ni siquiera por cuatro años garantizados, sino por el tiempo que entienda el gobernador o la gobernadora que somos de servicio. Así que los funcionarios de la Rama Ejecutiva son los más expuestos a presiones. Los legisladores en segundo término por el hecho de la reelección y de las primarias, que tienen cada dos o tres años. Así que entiendo que debe de ponerse un grado mayor de responsabilidad en quien mejor lo pueda hacer y con más independencia de criterio que es en la Rama Judicial. En cuanto a la sentencia tengo que abogar por la alternativa a la pena de cárcel. Todos los delitos menos graves, salvo aquellos que impliquen violencia o que constituyan una amenaza de por sí, deben de ser desviados en una u otra forma. Miren, nos estamos prestando a las presiones. Le voy a dar un ejemplo, y lo conocí como fiscal y lo conocí como juez, la llamada ratería, el “shop lifting”. Cada vez que hay un “shop lifting”, va el director de seguridad de la tienda al tribunal y van pidiendo encarcelamiento porque ellos quieren eliminar al tecato o al adicto o a la adicta a drogas que se le mete a la tienda por departamentos y les lleva los “cd’s” o les lleva los “cassettes”. Nadie piensa en una alternativa de tratamiento, sino en salir de ese problema, por lo menos por un término, entre cuatro y seis meses. Así que me reitero en que salvo los delitos de amenaza y los delitos de agresión grave, menos grave, deben de ser o desviados o deben de tener pena de multa y ninguno pena de cárcel. Otras alternativas que sugiero es el arresto domiciliario y se pueden preguntar por qué lo sugiero si está en el Código. Mire, por que eso no se implementa. Otro de los problemas grandes que hay en este país, aunque se diga que el desconocimiento de la ley no exime de su cumplimiento, es que prácticamente medio mundo desconoce lo que está penado y aquí en este país está penado lo criminal, lo civil, lo administrativo, y estamos por todos los lados expuestos a pena de cárcel. Yo entiendo que tiene que haber una publicidad adecuada entre los integrantes del sistema de justicia criminal. Tiene que haber una publicidad adecuada si el pueblo hacia el que va a ser denunciado por la transgresión de la norma, tienen que usar los medios masivos de comunicación para que esa juventud que se levanta, que se creen vulnerables e inmunes a pasar ni siquiera un día en la cárcel, sepa el catálogo de delitos por el cual tiene que cumplir. En igual forma sugiero, los arrestos de fin de semana en la institución penal, lo que propicia la productividad y mantenerse en el trabajo y no estamos castigando a quien no hay que castigar, y que siempre castigamos a la familia. Metemos preso a una persona y ahí el Estado se tiene que

63 hacer cargo con una pluralidad de ayudas de los hijos que se quedan en la calle, de la esposa o del esposo, que no tiene culpa de la incidencia delictiva del marido o de la esposa, que en una u otra forma, conturbó el ordenamiento jurídico. Y otra cosa que hay que hacer la cláusula sobre trabajo comunitario. Miren, eso hay que refinarlo. Eso tampoco funciona. Aquí hablamos de trabajar en forma integrada y en forma refinada. Cuántos lo hacemos yo me pregunto, si hay unas avenidas para evitar, no hablo yo del hacinamiento carcelario, sino el castigar a quien no se debe de castigar. El Código Penal o la ejecución del mismo o el desconocimiento del mismo por las agencias que integran el sistema de justicia criminal, penaliza tanto o más a veces al resto de la familia que al infractor de la ley. Para concluir, y hablando ahora en lo que es más tocante al área de corrección y rehabilitación. Han habido muchas presiones en cuanto a la aplicación retroactiva o a la aplicación de la Ley 49 de 26 de mayo de 1995 y a la bonificación a los confinados. Claro, que si se establece una guía de sentencias que sea razonable y justa, no tendríamos que hablar de bonificación, pero yo todavía sigo sin entender la diferencia en pena entre la violación y la sodomía. Yo entiendo que ambos delitos vulneran la indemnidad física y sexual de un ser humano y es más oprobioso dentro del nuestra cultura chauvinista, la misma sodomía que la violación. Así que entiendo, que más que ponderar las penas, debe de establecerse una pena justa y razonable. Las penas excesivamente largas, penas de por vida, la abominación de la reincidencia habitual, que tal como está redactada, anticipo que el Tribunal Supremo de Puerto Rico, podría declararla inconstitucional en el caso apropiado, pues deben de ser revisadas en su totalidad. Si se aprueba un Código Penal que establezca unas sentencias justas y razonables, aun así sería necesario establecer un derecho de bonificación para los confinados, porque no todos los confinados y confinadas son iguales. Lo único que en vez de concederla como se concede ahora, y esto es ley, no es que lo conceda así el Secretario de Corrección, antes de que la persona empiece a cumplir, se le hace el computo y se le rebajan de 10 años, cuatro años y el cómputo es seis, y ahí se saca la mínima, la máxima y el tiempo en el momento en el que él va a ir ante la Junta de Libertad bajo Palabra. Si se hace de manera justa y razonable, nos eliminamos esa bonificación absurda y precoz, pero podemos mantener un derecho a bonificación como parte de la discreción del Secretario de Corrección, para unos casos verdaderamente justos y meritorios, que los hay. En cuanto a los programas de desvío, yo entiendo que no es necesario que el Código sobre enfoque en la bondad o falta de virtud de los mismos, pero sí creo que el Código debe de integrar todo lo relacionado a los procesos pos sentencia y de rehabilitación, incluidos aquellas leyes que tienen que ver con salida temprana de las instituciones penales y que la legislatura debe de pasar juicio sobre ellos, en términos de conceder un

64 refuerzo positivo o premiación, mantenerlo en el Código, aquellas confinadas y confinados que sí lo ameriten y seguir excluyendo aquellos delitos violentos que no hay razón que reciban aval legislativo o aval administrativo, en términos de salida, como son los delitos de asesinato, secuestro, violación, sodomía. Esa es básicamente mi intervención. Les voy a pedir como me aparté bastante de la ponencia escrita, les voy a pedir que lo vertido oralmente lo hagan parte de la versión escrita de mi ponencia. SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Sí, de hecho, voy a hacer la transcripción y se la voy a devolver para que usted corrija cualquier concepto. Secretario, una excelente ponencia. De salida me gustaría, para que se vaya tranquilo, explicarle que no tiene que pedirle tanto a la Comisión que haga “equis” o “ye”, porque nosotros pretendemos que usted sea parte del proceso. Al igual que vamos a solicitarle a la Secretaria de Justicia, porque a diferencia de otras ocasiones, nos gustaría que cuando el producto final esté, ya lleve el sello de todas las personas, para que no se inicien unos debates innecesarios. Que el debate que quede en la cola, sea el debate de tuétano, donde ya es inevitable, y entonces lo resolveríamos a base de ese debate. Pero tratar de llegar con el Código. De hecho, notará que a mi izquierda está una persona, el licenciado Vega, que él representa o está como observador del Presidente de la Cámara. Por eso es que yo estoy intentando de que cuando esto salga, hasta la Cámara de Representantes ya esté empapada de todo lo que estemos, cosa de que cuando el proyecto pase de aquí a allá, por lo menos yo tengo a quién echarle la culpa. Secretario, noto que usted aborda el tema desde varias perspectivas, por lo menos en su testimonio oral. Está el derecho sustantivo, derecho procesal y lo que yo me atrevería a llamar, el derecho correccional, que de por sí es una disciplina que hasta se codifica en algunos lugares. Cree usted entonces que en el Código Penal debiéramos incluir - esto es una suposición, no es que lo colija de lo que usted lo dijo, sino que me interesaría escuchar su opinión -, en vez de uno desarrollar un código correccional, poner en el Código Penal los elementos de un código correccional. O sea, qué pasa después de la sentencia. HON. RIVERA GONZALEZ: Claro, como sugiero que sea un código de ordenamiento y protección social, considero necesario que partamos desde la etapa precoz del proceso de intervención con el ciudadano, hasta la etapa final de su reinserción social. SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Por eso trae el concepto desde el desvío hasta la bonificación. HON. RIVERA GONZALEZ: Es correcto. SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Que dicho sea de paso, yo entiendo que aquí nosotros le hemos dado una definición incorrecta en la práctica al desvío. El desvío, en las jurisdicciones donde se crea, es previo a que los procesos se inicien. Por eso cuando se habla del desvío en los

65 asuntos de familia, lo que lo hemos convertido en realidad es en una probatoria o en una sentencia suspendida. Cuando que el desvío es antes de que el tribunal tenga que intervenir en los casos meritorios. En eso estoy claro entonces, el espacio del Código, usted lo delimita desde el inicio previo a la intervención, hasta la post- sentencia. HON. RIVERA GONZALEZ: Es correcto, y en línea con lo que usted señaló, también en línea con algunos códigos europeos y suramericanos, que incluyen por excepción, lo que podemos considerar como reglas de procedimiento criminal y de derecho probatorio. Por ejemplo, si la Comisión adopta la sugerencia de iniciar unos procesos de despenalización por conducto de desvío, por conducto de conciliación y mediación, pues tendría que implantarse por conducto de una regla, básicamente procesal, en el mismo Código Penal. SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Afortunadamente, también vamos a atender las reglas. Ya el Juez Presidente me adelantó que vamos a trabajar con eso. Recordará que usted estuvo presente, de hecho, cuando él estuvo aquí. También habla usted de las guías de sentencia. Debiéramos atender también dentro de este amplio Código, las guías de sentencia. HON. RIVERA GONZALEZ: Yo considero que sí, que el Código debe de ser un instrumento que atienda todos los asuntos que tienen que ver, no tan sólo con la transgresión, sino también con los procesos de sentencia y corrección. SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Usted mencionó una figura que yo tuve la oportunidad al inicio de mi profesión utilizar mucho, que era el famoso Juez de Paz. Cuando lo quisieron eliminar, yo lo objeté vehementemente, porque yo recuerdo que el Juez de Paz resolvía el 25 por ciento de los conflictos que llegaban al sistema judicial. Y los resolvía en la sala de su casa, a las tres de la mañana, cuando no había ningún otro juez que pudiera bregar. Y le añadía un elemento que no es legislable, obviamente, pero que existía ya por uso y costumbre que era el elemento humano. El muchacho que llegaba porque le había dado una pedrá a otro. Pues él llamaba a los padres y llamaba a los muchachos y los ponía allí a darse la mano y se acabó. Que podría no funcionar, pero es una institución interesante, que aunque no es del Código, pero podríamos analizarla cómo los tribunales comunales. Hay mucha materia de donde cortar. Cuando usted habla también de sacar del Código algunos tipos de delito de un catálogo y se le quedó uno, que los medios de comunicación han estado vehementemente estudiando y creo que vienen con una ponencia... HON. RIVERA GONZALEZ: La payola. SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Que es libelo. HON. RIVERA GONZALEZ: Ah, el libelo. HON. RIVERA GONZALEZ: Dejarlo en el ámbito civil de daños y perjuicios bajo las leyes especiales de libelo, bajo la premisa de que en realidad lo que se busca es eso, no necesariamente la penalización. Y si

66 vamos a buscar las estadísticas, al igual que la seducción, usted no ve casos. O sea, nadie lleva casos, y hay que recordar que los códigos tienen que reflejar la verdad social. Como dicen ustedes los abogados: “malum prohibitum malum in se” Ya los “malum in se” sabemos que tienen que estar, pero los “malum prohibitum”, pues… Secretario, yo tengo montones de preguntas que hacerle, pero como vamos a tener la ventaja de tenerlo permanentemente arrestado, sin bonificación en esta Comisión, allí podremos discutir muchos de los pormenores. Si la licenciada... DRA. NEVAREZ: Para recordarle que ponga en su calendario la fecha del 16 y del 17, porque como parte de este proceso donde el Senador dice que nos está reclutando, nos vamos a reunir con esta experta en el área de sentencia, Vivian Stern que viene desde Inglaterra, con todo el enfoque europeo, y yo estoy segura que van a salir unas ideas muy buenas para incorporar en este trabajo. Así que contamos con usted. HON. RIVERA GONZALEZ: Cómo no. SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): El licenciado Vega tiene alguna... LCDO. VEGA: Obviamente, primero para registro, significar el interés que tiene el Presidente de la Cámara en seguir este proceso para integrar la participación de este Cuerpo lo más pronto posible y de la manera más coherente, y en ese sentido, pues hemos recibido instrucciones de él, de participar de la invitación que hace el senador Báez Galib para que vayamos teniendo un rol en el mismo y vayamos atendiendo algunos asuntos y de depurando algunas de las cosas que hay que depurar, para facilitar una consideración positiva de esta importante medida, y en ese sentido formalmente agradecemos al senador Báez Galib, a su equipo de trabajo, a la Comisión por facilitar este mecanismo de interacción extraordinaria. Tenemos su ponencia, vamos a estar evaluándola, sin embargo, ya hemos escuchado parte de su exposición, Secretario, me parece y esto lo hemos dialogado en otras ocasiones, usted interesa que uno de los componentes fundamentales del ordenamiento penal en Puerto Rico, en lo que tiene que ver con usted, es la flexibilidad que pueda tener el Departamento para hacer a través de sus programas, de sus bonificaciones, alguna serie de alternativas, hasta de limpiar o mejorar la imagen de los récords de los confinados, una institución que además de administrar las penas que se ubican en los tribunales, además de tener los programas que tiene, tenga la habilidad proactiva de influir, de instar si se quiere, a la rehabilitación a través de una flexibilidad en autoridad que pueda tener el Departamento. Usted entiende que eso debe ser un componente fundamental de esta revisión específica del Código. HON. RIVERA GONZALEZ: Básicamente, estoy en dos vertientes, una en devolverle el grado de discreción que tenía el juez, cuando podía dictar la sentencia de manera indeterminada entre un mínimo y un máximo. Y dos, mantener todo lo relacionado a los programas de desvío, pases

67 extendidos que tiene la Administración de Corrección ahora, porque ayudan a el proceso de rehabilitación y propician una reinserción social ordenada, dentro de un camino de atención y de terapia. En igual forma, pues señalé de que independientemente de que se creen unas guías de sentencia, que nunca debe de eliminarse el abono a aquellos confinados y confinadas que verdaderamente demuestren que están haciendo un esfuerzo sobre el resto de la población. LCDO. VEGA: Pero también yo estoy consciente que usted ha pensado, y lo ha pensado en voz alta, ha sido parte del debate público, de la posibilidad de que el Departamento a través de su figura y obviamente, o sea, del Secretario obviamente, del andamiaje que se haga para esos efectos, pueda en cierta medida, certificar, pueda informarle a la comunidad, informarle a las autoridades, que independientemente de que va a haber, por ejemplo, un historial penal de una persona que sea ex convicta, que ha habido algún tipo de progreso o que ha habido algún tipo de situación que amerita que se atienda con un ojo más benévolo a esa persona cuando se reintegre a la libre comunidad y que en ese sentido, eso es una facultad adicional que puede tener el Departamento para incentivar la plena o la más profunda rehabilitación de la población penal en Puerto Rico. ¿Eso usted visualiza que pueda tener algún tipo de interacción con lo que estamos discutiendo en esta Comisión? HON. RIVERA GONZALEZ: Pudiera tenerla. Se está refiriendo el licenciado Vega a dos proyectos de ley que se radicaron por petición en el Senado por la honorable Margarita Ostolaza que son de iniciativa de la persona que habla ante la Comisión, uno de ellos va predicado en darle una mejor oportunidad a el confinado o la confinada que sale a la libre comunidad de conseguir empleo; por qué, porque por un lado sabemos que tiene un certificado de antecedentes penales maculado y lógicamente es una legislación de control y notificación social de una conducta punible previamente. No puedo pensar que se pueda eliminar el certificado de antecedentes penales, pero propuse.... SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Yo creo que aquí se aprobó algo. No sé si fue en mi Comisión. Sí, eso pasó. HON. RIVERA GONZALEZ: Era para crear la carta de recomendación del Secretario que balanceara. SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Eso se aprobó por nuestra Comisión. HON. RIVERA GONZALEZ: Ah, pues excelente. Eso nos va a ayudar muchísimo en algunos casos. Y en igual forma, esa carta de recomendación ayudaría en el segundo proyecto, para poder eliminar del certificado de antecedentes penales los graves, en vez de en cinco años, en tres, y los menos graves, en vez de tres, en uno. SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Secretario, antes de que se vaya, yo he recibido muchas cartas de confinados. Cómo yo podría bregar con eso. Hay la posibilidad de uno poder dar una vista allí, si usted lo cree razonable.

68 HON. RIVERA GONZALEZ: Cómo no, se puede, cómo no. SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): O traerlo o por escrito, como usted crea en términos de seguridad. Usted decide. HON. RIVERA GONZALEZ: No hay mayor problema de seguridad y yo creo que si hay una Comisión que esté evaluando reformas al Código Penal, debe de dársele la oportunidad a los confinados de... SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Cómo haríamos, porque tampoco uno podría escuchar a todo el mundo, quizás si alguno de cada penal es traído a un sitio central y escucharlo. HON. RIVERA GONZALEZ: Podríamos celebrar vistas, si ustedes lo entienden a bien, en la Penitenciaría Estatal, que tiene un cuadrángulo en el centro que es apropiado para ese tipo de reunión, y traer confinados. SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Si no llueve, si no llueve. HON. RIVERA GONZALEZ: Si no llueve, pero tratamos de alquilar unas carpas porque para mí es bien importante que los confinados tengan la posibilidad de expresarse. Y traería de todas las instituciones penales, le pediría a los mismos confinados que sean los que seleccione. SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Podríamos sacar un día entero. HON. RIVERA GONZALEZ: Se puede sacar. SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Pregunto, ¿le es mejor a ustedes un día fin de semana, que no sea en la semana? HON. RIVERA GONZALEZ: Cualquier día. SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Un domingo, por ejemplo. HON. RIVERA GONZALEZ: Puede ser un domingo, cualquier día, cualquier día puede ser. Y la idea suya nos encanta. SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Fantástico. HON. RIVERA GONZALEZ: Por que los confinados pueden aportar excelentes ideas. SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Fantástico, se me ocurre tal vez un sábado o un domingo, porque en día de semana, pues hay tanto ajetreo, y así uno le dedica el tiempo completo. Vamos a coordinarlo con usted a la mayor brevedad, y puede adelantarle a quien le pregunte allá, que vamos para allá. HON. RIVERA GONZALEZ: Cómo no. Perfecto. SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Pues quiero anunciar también que la Secretaria de Justicia, también iba a testificar hoy. Tiene su ponencia de hecho, pero me llamó de urgencia. De hecho, la prensa hoy consigna la reunión que van a tener sobre Vieques, pasado mañana en Washington, y ella tuvo que salir desde ayer o antes de ayer y no podía estar presente. Así que está excusada. Tan pronto yo tenga la ponencia de ella, se la voy a enviar a usted y la suya se la voy a enviar a ella. Pero si ustedes quieren pelear allá, pues pelean allá. HON. RIVERA GONZALEZ: Nos conciliamos todos o lo mediamos. SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Muchas gracias, Secretario. Agradecido enormemente y ya nos veremos entonces en la cárcel. HON. RIVERA GONZALEZ: Cómo no. Permiso para retirarnos.

69 SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Hasta luego. ¿Hay algunas de las personas deponentes que estén presentes? Pues vamos a aprovechar porque como adelantamos con el Secretario y no ha llegado todavía de la Oficina del Contralor, a menos que no haya llegado ahí. No, okey. ¿Usted trajo ponencia escrita? LCDA. RAMOS ROSARIO: Sí, la entregué, honorable. SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Recuerde que la idea es que deponga por 15 minutos. Como ya tenemos la ponencia, puede explicarla. No tiene ni que leerla, si quiere. La cosa es que no me pase de los 15 minutos. LCDA. RAMOS ROSARIO: Buenos días, honorable senador Báez Galib y demás miembros de la Comisión. Para récord, soy la licenciada Aileen Ramos Rosario, Directora de la Oficina Legal, de la Administración de Servicio de Salud Mental y contra la Adicción, y estoy en representación de la doctora Dalila Agilú Labalet, Administradora de AMSCA. Nuestra posición es ciertamente, endosamos cabalmente esta resolución. Nosotros entendemos que nuestro Código Penal necesita ser revisado en su totalidad para atemperarlo a nuestra realidad social, económica, cultural y política. En la revisión del Código Penal es imperativo tomar en consideración el enfoque terapéutico del problema de uso y abuso de sustancias y alcohol, ya que es de todos conocido que la incidencia criminal relacionada al uso de drogas ha ido en aumento, lo que afecta todos los componentes del sistema de justicia criminal, incluyendo tribunales de justicia, sistema correccional, policía, sistemas de apoyo a tratamiento y rehabilitación. Durante los años 93-94 el 58 por ciento de la clientela evaluada para ingreso a tratamiento en AMSCA, fueron referidos del sistema de justicia criminal. Nuestra Ley Orgánica nos impone la responsabilidad de formular e implantar los programas de prevención, tratamiento y rehabilitación para personas con desórdenes mentales, adicción y dependencia a sustancias y alcohol. Muchas de estas conductas que exhiben estos pacientes son criminalizadas. La revisión del Código Penal deberá tomar en consideración el enfoque de justicia terapéutica ya adoptado y viabilizar alternativas para que estas personas reciban el tratamiento especializado individualizado, que su condición mental y de adicción amerita. SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Me permite un segundito. LCDA. RAMOS ROSARIO: Cómo no. SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Es que me adelanté porque con el Secretario acabé antes, y aunque ustedes iban dos, ahora son tres. Así que acabo con ellos. Adelante. LCDA. RAMOS ROSARIO: Sí, también entendemos que se debe evaluar el enfoque de la intervención del sistema judicial como el responsable primario de la eficacia de la administración de la justicia

70 criminal. Se debe continuar reforzando la función del juez hacia la reintegración del individuo a la sociedad, dándole más facultades para seleccionar alternativas distintas a la reclusión en la imposición de condenas, y concediéndoles además la función de monitorear el cumplimiento de la sentencia. En eso coincidimos con la posición del Secretario de Rehabilitación. De esta manera se reenfoca la visión tradicional del sistema hacía la represión y castigo, cuando ya se ha incurrido en la conducta punible, hacía una visión de justicia terapéutica, de prevención y control de la sentencia. Esto ciertamente redundará en minimizar los niveles de reincidencia de la conducta delictiva. En cuanto a específicamente a la Regla 242-41 del procedimiento criminal, lo que nosotros estamos recomendando es que en la revisión se atempere esa regla con la Ley de Salud Mental de Puerto Rico, Ley 408 del 2 de octubre del 2000, para garantizar los derechos estatutarios y constitucionales de las personas inimputables o improcesables por incapacidad mental. Como sabemos nuestra agencia tiene a cargo la administración del Programa Tas de Adultos, y Odcor que son programas de desvío, mediante la Regla 247.1 de Procedimiento Criminal para personas acusadas de delito relacionados al uso de sustancias. Esta clientela del Programa Tas procede de referidos de abogados, de jueces, fiscales, socio-penales y del propio ofensor adicto. Actualmente, el Programa Tas presta servicios de desvío para adictos ofensores en las trece regiones judiciales que componen el sistema de justicia criminal; San Juan, Bayamón, Carolina, Ponce, Guayama, Mayagüez, Caguas, Humacao, Aibonito, Fajardo, Arecibo, Aguadilla y Utuado. También administramos el Programa de Cortes de Drogas o conocido como Drugs Courts, que surgió como una alternativa para lidiar con el impacto desbastador de las drogas y su relación con el crimen, y ante la necesidad de ofrecer servicios a esa población que estaba cometiendo delitos, debido a su condición de adicción a drogas. Se cambió el enfoque tradicional de criminalizar tales conductas sin atender el aspecto terapéutico. Este nuevo enfoque de justicia terapéutica integra el tratamiento para abuso de sustancias, sanciones e incentivos, en aquellos casos no violentos para rehabilitarlos bajo estricta supervisión judicial. En cuanto al programa de Drugs Courts, empezó con subvenciones federales. Ya la legislatura asignó los fondos al Departamento de Justicia para ser distribuidos entre los diferentes componentes del sistema de justicia criminal, que se entiende Administración de Tribunales, Administración de Corrección, la Sociedad para la Asistencia Legal, Policía de Puerto Rico, la Oficina para el Control de Drogas, y AMSCA que es el responsable del componente de tratamiento.

71 Actualmente el Programa Drugs Courts está funcionando en seis regiones judiciales, Arecibo, Bayamón, Carolina, Guayama y Ponce, y en el nuevo año fiscal, 2002-2003, AMSCA se propone desarrollar y abrir dos nuevas cortes de drogas en los pueblos de Mayagüez y Humacao. También AMSCA cuenta con dos laboratorios toxicológicos, ubicados en San Juan y Ponce para el monitoreo de los pacientes atendidos mediante el Programa Tas y Drugs Courts. En cuanto a alcoholismo para tratamiento de abuso y uso de alcohol, AMSCA presta servicios a través de la unidad de alcoholismo en Centro Médico con capacidad de aproximadamente 20 camas y además ofrecemos orientación bajo la Ley 9 a aquellas personas convictas por manejar en estado de embriaguez. También para el próximo año fiscal, se desarrollarán nuevas clínicas de alcoholismo, en cada uno de los centros de salud mental, con énfasis en mujeres y servicios de alcance comunitario. En cuanto a nuestros niños y jóvenes, administramos el Programa Tas Juvenil, el Treatment Alternative for Juvenile Ofendors, el cual ofrece la opción de tratamiento a menores ofensores relacionados con el abuso y dependencia de sustancias. Este programa tiene su base legal en la Ley de Menores de Puerto Rico, y su propósito también es el desvío del procedimiento formal judicial a jóvenes ofensores con probatoria de uso y abuso de sustancias. El programa presta servicio de desvío en 7 distritos judiciales; Mayagüez, Arecibo, Aguadilla, Bayamón, San Juan, Caguas y Carolina. Básicamente, nosotros endosamos la Resolución del Senado 203, sabemos que la encomienda de revisar el Código Penal no es tarea fácil. Son muchos los componentes a revisarse, pero confiamos que esta honorable Comisión realizará un trabajo de excelencia y profesional y objetivo, para que nuestro Código Penal sea un instrumento efectivo y justo, no solamente para reprimir y penalizar las conductas prohibidas, sino que aporte a la prevención y control de la criminalidad, así como al tratamiento del ofensor adicto a substancias y alcohol y a las personas declaradas incapaces mentalmente. Nos reiteramos en brindar toda la colaboración que esta honorable Comisión tenga a bien solicitarnos para el logro de esta encomienda. Cordialmente la doctora Dalila Agilú Laballet, Administradora de la Administración de Servicio de Salud Mental y Contra la Adicción. SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Muchas gracias. Es obvio que gran parte de su testimonio va dirigido a los aspectos procesales, más que sustantivos, sobre las reglas, que aunque es muy posible que intervengamos con ella; además el mero hecho de un código fuerza a que las reglas se revisen, pero no es nuestra tarea principal en este momento. Lo que sí me gustaría es utilizar el “expertise” de ustedes, su profesionalismo, en torno a una serie de asuntos, que si pudieran escribirnos un memorial y ..., por ejemplo, todo lo relacionado con las

72 sustancias controladas, se atiende mayormente por ley especial, hasta qué punto debiéramos incluirlas en el Código Penal. O sea, desde el punto de vista de ustedes, asumiendo que es un área social prohibida que requiere unos remedios. Segundo, usted escuchó porque estaba presente cuando el Secretario hablaba sobre los desvíos por un lado y sobre las consecuencias pos sentencia por otro. Cómo nosotros debemos ver el área de sustancias controladas, considerando los desvíos, antes de que se entra al proceso, y lo relacionado con pos sentencia, máxime que ustedes es el ente que brega con el pos sentencia y con la persona que tiene sus problemas, etcétera. O sea, esas dos áreas, me gustaría que ustedes las analizaran con más particularidad para que nos ayude a nosotros a ver lo que ustedes sienten sobre el respecto y si hay alguna otra área sustantiva, o sea, que tenga que ver con el Código, con las prohibiciones, con los mecanismos de protección, y más que nada, con la rehabilitación; llevando en mente que nuestra Constitución es la única que tiene una disposición sobre rehabilitación. Por supuesto, tiene la coletilla de mientras los recursos los hayan y nunca los hay, pero por lo menos recordando que es una obligación constitucional, una recomendación constitucional. Si, la doctora tiene alguna... DRA. NEVARES: Buenos días, me solidarizo con lo que le ha pedido el Senador y vamos a estar bien atentos tan pronto llegue la información y ya le estaremos llamando para darle seguimiento. LCDA. RAMOS ROSARIO: Cómo no. SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Licenciado Vega. LCDO. VEGA: No, estaríamos esperando por los documentos que el señor Presidente ha esperado, sin embargo, sí queremos recalcar nuestra preocupación de ver cómo en textos de ley uno puede legislar, como decía ahora, actitudes del sistema, como es la del fortalecimiento del componente de la justicia terapéutica, que en la medida en que eso se pueda atender, pues ciertamente es algo que debe permear el texto de la ley, reconociendo que eso la letra, pues no es lo más importante en esto. Esto requiere un reenfoque y un fortalecimiento de unas tendencias que gracias a Dios hemos visto iniciarse, pero que va a necesitar, pues quizás una nueva manera de pensar sobre este tema y reconocer, que además de personas que delinquen son personas que tienen un problema de salud. SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Doctora. DRA. NEVARES: Sí, se me ocurren dos preguntitas que si también nos pudieran contestar. Una pregunta es que nos gustaría ver si ustedes creen que sería viable incluir las prohibiciones y las sanciones en los delitos relacionados con sustancias controladas en el Código o si lo ven más viable manteniéndolo en ley especial como está ahora. Recuerdo que cuando hubo las discusiones del 1229 se incluyó un capítulo con ciertas conductas delictivas como parte del Código. Así que nos gustaría ver su opinión.

73 Y la otra es sobre las medidas de seguridad. Sabemos que son letra muerta, hay problemas conceptuales en cómo están conceptualizadas en el Código. Hay unos problemas mayores en términos de la implantación de las mismas, pues prácticamente unas medidas que económicamente no eran viables desde el principio, pero sería bueno ver la posición de la agencia, con respecto a las medidas de seguridad. SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Cuánto tiempo usted más o menos cree que necesite, lo que le estamos pidiendo no es fácil claro. LCDA. RAMOS ROSARIO: Dígame la honorable Comisión, cuánto tiempo. SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): No, no, razonable, porque ahora estamos en la etapa ésta de estudios. Todavía no estamos en la etapa de redacción, pero tal vez un mes más o menos. LCDA. RAMOS ROSARIO: Cómo no. Yo creo que es razonable. SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Bien. Muchas gracias. LCDA. RAMOS ROSARIO: Bien, buenos días. SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Gracias por venir y nuestros saludos a la doctora. Contralor, que el récord refleje que le devolvieron la pluma por si en el mañana no hay... Digo también quiero instruir a los funcionarios de la Comisión, por ejemplo, noto en el público al señor Sánchez, que va a ser deponente. Y si hay algún otro deponente que le den copias de todas las ponencias, de forma tal que cuando ellos vengan, traigan el beneficio de las ponencias anteriores. Adelante la Oficina del Contralor. LCDA. SARCINA: Muy buenos días a los miembros de esta honorable Comisión, para efectos del récord, se dirige la licenciada Jenny Sarcina Rivera en representación del contralor de Puerto Rico, honorable Manuel Díaz Saldaña, quien solicita muy respetuosamente lo excusen por no poder comparecer personalmente ante ustedes el día de hoy. Me acompaña el licenciado Luis Feliciano Carreras, Consultor Externo de nuestra oficina. Pasamos a leer las recomendaciones a la Resolución del Senado 203, del primero de marzo del 2001, que remitiera la Oficina del Contralor, a petición de esta honorable Comisión de lo Jurídico del Senado de Puerto Rico, el pasado 19 de abril. Estamos de acuerdo con la intención de la Resolución. La misma representa la continuación de los trabajos que quedaron inconclusos en 1992. Sin embargo, consideramos que es necesario atemperar el Proyecto del Senado 1229, cuyo contenido se está tomando como punto de partida para esta revisión a las últimas enmiendas que ha sufrido el Código Penal y a las nuevas realidades del pueblo puertorriqueño. Nos hemos limitado a evaluar las secciones del Proyecto del Senado 1229, correspondientes a los delitos contra la propiedad y los delitos contra el erario, la fe y la función pública, las conductas delictivas tipificadas en

74 estos delitos son las que con mayor frecuencia nuestra oficina refiere al Departamento de Justicia para su investigación y acción correspondiente. A continuación emitimos nuestros comentarios sobre las enmiendas propuestas por dicho proyecto a dichas secciones. En cuanto al Artículo 166 que tipifica la apropiación ilegal agravada, en el Proyecto del Senado 1229, este artículo se elimina. Nos preocupa la eliminación del agravante en el inciso a. Este agravante aplica cuando el objeto de la apropiación son bienes o fondos públicos. Por otro lado, el inciso a, del Artículo 216, regula la conducta de todo funcionario, empleado público o toda persona que tiene algún control sobre fondos públicos y se apropia de éstos. Aunque el Artículo 216 aplica a toda persona que aunque no sea funcionario o empleado público, incurre en una conducta constitutiva de apropiación ilegal; dicho Artículo sólo establece la prohibición en cuanto a los fondos públicos y no protege otros bienes del estado. Tampoco tipifica como delito las actuaciones antijurídicas que se cometen, por ejemplo, contra entidades privadas de beneficencia. Estas entidades solicitan con frecuencia, donativos y aportaciones económicas de entidades del Estado; a diferencia del Artículo 216, el Artículo 166 a, tipifica como delito toda actuación ilegal constitutiva de apropiación ilegal contra entidades del Estado y contra entidades privadas, independientemente de la cantidad y cobija, además de los fondos de estas entidades, los demás bienes que poseen. El Capítulo 2 de la Sección décima del Código Penal, debe mantenerse en su estado actual. Este Capítulo, denominado defraudaciones, tipifica distintos tipos de fraudes, en los Artículos 183 al 182 a. El proyecto del Senado 1229 propone la consolidación de estos delitos en un tipo general, denominado fraude o estafa. Entendemos que este nuevo artículo tendría problemas con cumplir con el principio de legalidad. Todo delito debe describir claramente la conducta específica que se está pretendiendo penalizar de tal manera que una persona de inteligencia promedio pueda entender cuál es la conducta que se está prohibiendo. Las leyes que crean delitos no pueden ser vagas, debido a que se estaría violentando el derecho constitucional que tiene todo ciudadano a un debido proceso de ley. Además, al consolidar en un solo delito varias conductas delictivas que comprenden elementos específicos y diferentes, aumenta la probabilidad de que se aplique por analogía a conductas que no están expresamente definidas en el referido Artículo. El Artículo 202 a, Intervención Indebida en los Procesos de Contratación de Subasta o en las Operaciones del Gobierno, no debería ser redefinido a los fines de establecer penas distintas, dependiendo de si hubo beneficio económico para la persona que comete el delito, o si el beneficio económico fue para un tercero. Debido a que lo que ese Artículo intenta proteger es la transparencia de las operaciones gubernamentales.

75 El Artículo 204, retención de documentos que deben entregarse al sucesor, no deben ser enmendado con el propósito de establecer una pena de trabajo comunitario, o multas, cuando un funcionario o un empleado público retiene en su poder o se niega a entregarle a su sucesor, los archivos, expedientes, documentos y demás papeles pertenecientes a su despacho. Esta pena no es proporcional al daño que pueda ocasionar a la administración pública el que un funcionario o empleado, desaparezca documentos que son esenciales para una sana administración pública. Esta enmienda no toma en consideración el cúmulo de situaciones que el pasado proceso de transición puso al relieve y que ha ocasionado la presentación de varios proyectos de ley en la legislatura, con el objetivo de regular estos procesos de transición. El Artículo 216, delitos contra fondos públicos, no debe ser redefinido a los fines de establecer penas distintas, dependiendo de si hubo un beneficio económico o no, para la persona que comete el delito, debido a que la política pública del Gobierno del Estado Libre Asociado de Puerto Rico, es penalizar severamente a las personas que aprovechando su posición de administrador, depositario o encargado de fondos públicos, los utiliza para su propio beneficio o incurre en actos de descuido en el desembolso de los fondos públicos. A tono con esta política pública, la persona que comete este delito, sin obtener beneficio económico debe ser sancionada de igual forma, que aquella que lo obtuvo. Por otro lado, estamos de acuerdo con la inclusión de la protección de la propiedad pública, en la tipificación de este delito. El Artículo 217, listas fraudulentas y otros actos ilegales, debe permanecer redactado, conforme a la enmienda de la Ley Número 279 del 21 de agosto de 1999. El objetivo de dicha Ley era, entre otros, disponer penalidades a las acciones de un funcionario público municipal por aceptar, suscribir o expedir declaraciones falsas en cotizaciones u otros documentos. En atención a los numerosos señalamientos que nuestra oficina ha realizado por irregularidades en los procedimientos administrativos, relacionados con la forma y manera de proceder, para solicitar, aceptar y registrar cotizaciones, entendemos que el inciso d debe ser modificado para que lea: “solicitare, redactare, expidiere, ofreciere o presentare declaraciones falsas o fraudulentas en certificaciones o documentos requeridos por la legislación fiscal del Estado Libre Asociado o de los municipios”. A tono con esta modificación estarían incursos en este delito, todas las personas que participen en una esquema de preparación y presentación de cotizaciones falsas en perjuicio del erario. Los Artículos 272 y 275, posesión y traspaso de documentos falsificados y falsificación de licencias, certificado y otra documentación respectivamente, no deben ser redefinidos a los fines de establecer penas distintas, dependiendo de si una persona posee un documento o instrumento falsificado o si efectivamente, usa, circula o vende el mismo.

76 Estos delitos intentan proteger la confianza que inspiran determinados documentos, que son necesarios para llevar a cabo diversas transacciones. Por tal razón, es que la mera posesión, debe ser castigada con igual rigurosidad que el traspaso del documento. Por otro lado estamos de acuerdo con la inclusión de un nuevo Artículo 271a, falsedad ideológica, donde se tipifique toda actuación consistente en incluir declaraciones falsas en un documento auténtico. Actualmente este tipo de conducta ilícita no está regulada por el Artículo 271, falsificación de documentos. Ninguno de los delitos contra el erario, la fe y la función pública, o que envuelva propiedad o fondos públicos, debe ser enmendado, a los fines de establecer una pena de multa, trabajo comunitario o una combinación de ambas, debido a que esta pena no es proporcional a la severidad de estos delitos. El patrón de conducta que se observa en estos delitos, es que se trata de delitos llevados a cabo por funcionarios o empleados públicos, con un perjuicio sustancial a la confianza pública que se deposita en ellos el patrimonio del Estado. Se trata de actuaciones y conductas, que no sólo lesionan la administración pública y la confianza del pueblo en las personas que laboran en el sector público, sino que también afectan al erario. La autoridad conferida al servidor público, nunca debe ser utilizada para beneficio propio, ni en detrimento del pueblo para al cual está obligado a servir. No deben olvidarse que vienen al gobierno voluntariamente y que en el desempeño de sus funciones están obligados a cumplir con la ley, los reglamentos y los códigos de ética aplicables. Por tal razón recomendamos que las personas convictas por dichos delitos, cumplan un mínimo de tiempo en prisión, antes de ser elegibles a algún tipo de libertad condicional. Y que cuando exista la pérdida de propiedad o fondos públicos, siempre se imponga la pena de restitución. El Artículo 78, que es la disposición que regula la prescripción de los delitos, debe permanecer redactada en su forma actual. Este Artículo fue enmendado por la Ley 51 del 5 de agosto de 1993, en atención a los numerosos actos de corrupción que quedaban impunes, debido a la prescripción de la acción penal, antes de que se completara el proceso de investigación y radicación de cargos criminales. Por tal razón, el Artículo 78 propuesto en el Proyecto del Senado 1229 constituye un retroceso. Además entendemos que los delitos contra el erario, la fe y la función pública o que envuelvan propiedad o fondos públicos, no deben prescribir, independientemente del sujeto activo del delito que lo cometa. Finalmente recomendamos que se adicione el Artículo que plantea el Proyecto de la Cámara 880, radicado el 28 de marzo de 2001, el cual tipifica como delito grave la resistencia o obstrucción de una investigación o auditoría de la Oficina del Contralor. SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Muchas gracias. Obviamente, el Contralor se dirige mayormente al área delictiva que le es más de su competencia. Pero noto que también él recomienda, en

77 términos de las penalidades, que aunque relacionado con los delitos al erario, etcétera, pero que tiene que ver con cumplir la pena, establece la restitución como que debe ser siempre obligatoria - Sin embargo, me gustaría escuchar un poco más, sé que no pueden hoy, porque vienen con una preparación específica -, pero si pudieran atender la siguiente situación, más o menos. Se ha hecho, el planteamiento de que las penas fijas no es el mejor remedio para atender el asunto y que debiéramos volver al sistema de las penas indeterminadas. O sea, que un juez tenga el poder de penar de equis a equis. Se ha planteado también el que los delitos menos graves, que no impliquen violencia o los delitos que por su naturaleza son - la palabra no es jurídica, pero vamos a usarla - gruesos, que no vayan a prisión, o sea, que se le aplique unos sistemas adicionales, como la reclusión en el hogar o la reclusión los fines de semana. Se lo planteo porque obviamente, debiéramos ver todos estos delitos al erario público bajo el prisma de una filosofía penal de rehabilitación, que es lo que la Constitución manda. Por el resto, es una ponencia bien precisa, o sea que no da margen a que yo haga preguntas porque es bien bastante precisa y tenemos ante nuestra consideración los planteamientos de ustedes por lo que los felicito, porque uno tiene una idea de cuál es su posición, aunque uno pueda o no estar de acuerdo. Aunque le adelanto, en esta etapa de los procedimientos no existe tal cosa como estar o no estar de acuerdo, porque estamos empezando. Tenemos que elaborar una filosofía comprensiva alrededor de todo esto, siempre pensando que un código refleja a una sociedad. Adelante, por favor su nombre para récord. LCDO. FELICIANO: Se dirige Luis Feliciano Carreras. SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Digo, no es que no hayamos visto antes. Lo único que antes el pelo no era tan blanco como ahora, pero... LCDO. FELICIANO: Eso es la nieve. Yo le presto servicio a la oficina del Contralor como consultor externo y cuando llegó esta solicitud de su parte, pues yo fui quien le sugerí que debíamos hacer un esfuerzo de examinar las partes del Código Penal que tienen que ver con los delitos contra la función pública que es la que más aplica al trabajo de la Oficina del Contralor. Y de hecho, le sugerí también que nos reuniéramos, como en efecto tuve una reunión con los directores del nivel alto de la oficina para que les presentaran algunas experiencias que hayan tenido en sus auditorías, que pudieran ser tipificadas como delito, si es que las ha habido. SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Excelente. LCDO. FELICIANO: Y en ese particular el señor Contralor le dio instrucciones a los auditores “seniors” que le suministraran este tipo de información, lo cual todavía no ha sido incorporada. SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): De hecho, se me ocurre, al usted traer ese planteamiento - que dicho sea de paso, que el récord refleje

78 que el amigo ha sido no solamente fiscal, sino jefe de los fiscales, o sea, que habla la voz de la experiencia -, se me ocurre que quien sabe si en una de esas reuniones pudiera estar presente la doctora, para que ella reciba de primera mano, esa experiencia. Yo creo que eso es una idea excepcionalmente buena, porque el Código no es otra cosa que las prácticas en la calle. LCDO. FELICIANO: Claro. Yo no sé el cuál va a ser el producto de ese insumo que va a haber, porque los noté un poquito como que no les gustó la idea, pero sí a mí me consta que debe haber, porque personalmente yo estoy prestándole servicio a la oficina hace como 12 años, desde que me retiré de fiscal y ha habido situaciones donde se nos ha consultado, situaciones donde hay actividad ilegal, pero que no es delito, y que debiera ser delito. Por ejemplo, me recuerda un caso donde se nos consultó que el utilizar propiedad pública para beneficio particular, era un caso de un ex senador, que se constituya eso delito o no y en cuanto uno examina el Código ve que se refiere a servicios, no a propiedad. Por ejemplo, utilizar servicios, beneficiarse del servicio público, pues es un delito, pero si usted coge una computadora, por ejemplo, y se la lleva para su casa y la usa, eso no es delito de acuerdo con el Código Penal. SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Sin embargo, hay un caso, el alcalde de Morovis, de hace 12 años, más o menos, donde usaba el vehículo para campaña. La Ley Electoral lo permitía y el Tribunal Supremo declaró que era inconstitucional la Ley, por cuanto él no podía utilizar propiedad del Estado para campaña; obviamente, estamos hablando ahí de campaña. LCDO. FELICIANO: No, y el tipo de funcionario que es, o sea, que tiene una función. O sea, no deja de ser político mientras es funcionario. O sea, que eso es otro aspecto. Pero hay una serie de situaciones que yo entiendo que podríamos quizás aportar mucho. Y en ese particular investigaría estando yo prestándole servicio a la oficina, pues ofrecerme de alguna manera puedo participar de alguna forma en la confección... SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Indíquele al Contralor que estas sugerencias van a ser atendidas bien específicamente, máxime, cuando viene de un peritaje y un “expertise”. Indíquele también que esa idea me gusta. La posibilidad de que la doctora se reúna con la gente, que camina en la calle para el Contralor. Inclusive, eso podría hasta dar margen a hacer un análisis de lo existente. LCDO. FELICIANO: Correcto. SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Y su tratamiento en la vida diaria, en el mundo real ese de la calle, que muchas veces la legislatura no lo ve. LCDO. FELICIANO: Sí, la recolección, digo cumplir con los distintos elementos de los delitos, pues muchas veces están escritos y cuando uno va a la calle, pues se encuentra con algunas dificultades que son más bien de tipo práctico.

79 SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Le voy a pedir también que le den copia de la ponencia del Secretario de Corrección, donde él toca el tema de las penas y donde se inclina a favorecer las opciones de la pena, de la restricción domiciliaria, de la restricción en los fines de semana, permitiendo la productividad del individuo para evitar que sea una carga sobre la sociedad. Y tras polar eso a ese cliente de ustedes normal que viene siendo el funcionario público, que obviamente no puede seguir siendo funcionario público; pero quien sabe si uno pueda buscar el mecanismo de rehabilitación por ahí. Estudiar esos elementos ya vistos a través del prisma de la Oficina del Contralor, o sea, como ve eso. Si pudieran hacer eso, sería para nosotros una grandísima ayuda y si se puede la reunión esa, pues no avisa para que la doctora esté allí con el Contralor, con usted, me consta que ustedes se deben conocer porque la doctora siempre ha asesorado en Justicia. Sí, me indica la doctora que eso ocurrió cuando la contralor Ileana Colón Carlo, que ella se reunió en varias ocasiones con ellos para discutir. O sea, que esta ponencia no pone fin, sino que lo que abre es el apetito para más preguntas, más dudas. Creo que ella habló de que se reunieron en 1948, por ahí fue más o menos. Tiene la doctora alguna pregunta. LCDA. NEVARES: Bueno yo tenía varias preguntas sobre la ponencia en términos de... pero me parece que si va a haber esta reunión, que yo estoy segura que el licenciado y la licenciada la van a propiciar, pues entonces allí compartiremos lo que tenemos y yo estoy segura que nos contestarán todas esas preguntas. LCDO. FELICIANO: Cómo no. SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): El licenciado Vega tiene otra pregunta. LCDO. VEGA: Brevemente, que obviamente la doctora y el licenciado pueden levantar como defensa, que para el 1948 el Contralor todavía no estaba creado constitucionalmente, así que eso lo salva de la alegación que hace el senador Báez Galib. Primero, me quiero solidarizar con el planteamiento del señor Presidente, de agradecer lo particular y lo minucioso y lo específico de las recomendaciones porque nos dan un punto de partida sobre esta área que para mí es muy importante por eventos recientes, obviamente que al país han consternado; y lo que iba a hacer, la pregunta o el comentario, usted, licenciada, lo cubre en su página 3 y página 4, que tiene que ver un poco con la valoración, con una valoración ética que se le da a este tipo de conducta criminal, si no la entendí de manera incorrecta. Usted señala, me parece, un juicio ético a la hora de evaluar adicional, a la hora de evaluar este tipo de delitos contra la función, contra el erario, en el ejercicio indebido de autoridad conferida por ley, por constitución o por elección; y me parece que el punto que usted plantea en términos de que esto primero no hay un derecho a ser funcionario público, no hay un derecho absoluto a participar de la vida pública, sino que es un privilegio voluntario, que el

80 pueblo confiere de manera directa o indirecta, de manera directa como hace con el senador Eudaldo Báez Galib, con los funcionarios electos, alcaldes o gobernador, etcétera, o de manera indirecta como lo hace con usted y conmigo que somos personas que trabajamos en el servicio público por una invitación que se no hizo y que en ese sentido, tenemos un grado de responsabilidad adicional; porque además de estar velando por los bienes, además de estar velando por el funcionamiento, yo creo que también estamos preservando un fideicomiso de confianza del pueblo de Puerto Rico y que ese elemento es fundamental a la hora de bregar con los delitos de la función pública y que ese elemento debe permear el enfoque de esa parte del Código Penal. Ciertamente hay que bregar con el componente de la rehabilitación, ciertamente hay que bregar con el componente de la flexibilidad a la hora de juzgar y de imponer penas, pero me parece también que dentro del margen de lo constitucionalmente permisible, los funcionarios públicos, los electos y los designados, los que son como el senador, y los que son como usted y como yo, debemos estar expuestos por esa voluntariedad de venir a servirle al país a un estándar estricto, quizás de un carácter estricto adicional, porque en ese sentido es un privilegio, es un honor servir, y también es una gran responsabilidad porque no sólo estamos hablando de daños físicos, de daños materiales, sino de daños a la misma confianza y a la misma estabilidad institucional de la sociedad y del sistema de gobierno puertorriqueño. No sé si tiene algún comentario a esa expresión. LCDA. SARCINA: En cuanto a lo de las penas, sí nosotros entendemos que hay ciertas penas que son desproporcionales en cuanto a la conducta de los funcionarios, tomando en consideración, que no son personas peligrosas para la sociedad, entre comillas. SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Son peligrosas para el bolsillo. LCDA. SARCINA: Exacto, pero nuestra preocupación va más allá que además de la rehabilitación, la pena sea de tal manera que se pueda disuadir al resto de la sociedad o cualquier otra persona que esté interesado en ocupar un cargo público o en ser un servidor público. O sea, que no sea una pena, por ejemplo, para dar una multa y ya porque entonces cuántas veces seguirían cometiendo la misma actuación, contra el pueblo, porque es el pueblo. SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Muchas gracias, jóvenes. LCDO. FELICIANO: Que no se olvide que una de las funciones también es la parte punitiva, además de la rehabilitación. SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Ah, no, claro. LCDO. FELICIANO: O sea, que hay que hacer un balance. SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Pero hay que tener que en consideración que aun después de la pena, tiene que haberla… La rehabilitación esta en todos los cuadros. LCDO. FELICIANO: Pero que el enfoque no sea totalmente la rehabilitación, aun cuando lo dice la Constitución, tampoco tenemos que

81 olvidarnos de que tiene que haber un aspecto disuasivo, porque de lo contrario, pues no se llega ningún lado. SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Estamos claros. Queremos agradecerles a ustedes. Nuestros saludos al señor Contralor, y sí que todo el mundo esté bien claro de que esta Comisión está profundamente consciente de la inmensa responsabilidad que tiene. Por eso es que nos estamos dando la libertad de molestar a todas las agencias y a las personas que en alguna forma nos puedan arrojar ayuda, nos puedan arrojar luz, dar ayuda en esta encomienda tan, tan, difícil como es la preparación de un Código Penal, la revisión. Que el récord entonces refleje que el primer testigo esta mañana fue el Secretario de Corrección, después la Administración de Salud Mental y ahora el Contralor. El próximo deponente será a la una de la tarde (1:00 p.m.) y es la Procuradora de la Mujer. A las doce menos veinte (11:40) la Comisión de lo Jurídico levanta provisionalmente en receso hasta la una (1:00) la vista señalada para hoy. RECESO La Comisión de lo Jurídico reanuda su vista durante el día de hoy, atendiendo los asuntos del Código Penal. Tenemos ante nosotros la Procuradora de la Mujer. Nos ha indicado que viene de camino la ponencia, pero tiene una. Así que para ir ganando tiempo vamos a escucharla. Puede dar su nombre para récord y proceder. LCDA. FERNOS: Muchas gracias. Buenas tardes, señor Presidente de la Comisión. Mi nombre es María Dolores Fernós. Ocupo el cargo de Procuradora de las Mujeres, y me acompaña la licenciada Olga López Báez, Procuradora Auxiliar a cargo de los asuntos legales. Las diez copias de la ponencia vendrán ya muy próximamente, señor Senador. Antes de comenzar con nuestros comentarios, entendemos vital reconocer la importancia que reviste la revisión del Código Penal y de otras normas jurídicas vigentes que en la actualidad no cumplen el propósito de orientación y sanación social que justifica todo ordenamiento jurídico por parte del Estado, entendiéndose Estado como el instrumento para garantizar el respeto de los derechos y bienestar de todos los seres humanos que componen la sociedad. Por ello felicitamos y reconocemos el valioso trabajo realizado por esta Comisión, su Presidente, asesores y asesoras. Se evidencia su esfuerzo por armonizar la realidad valorativa puertorriqueña, los problemas de la criminalidad que sufre nuestro país, así como la historia y el desarrollo reciente del derecho penal, sin olvidar la función eminentemente ideológica que poseen intrínsecamente las normativas jurídicas en el accionar social. Estamos de acuerdo con los objetivos de lograr que las penalidades impuestas respondan al grado de severidad de la conducta prohibida, que

82 se garantice una correspondencia entre la pena impuesta y la pena que realmente se cumple y el nivelar las penas de multa a la situación económica de las personas. Por otro lado, dada la magnitud de la reforma contemplada, hemos entendido necesario limitar nuestros comentarios a aquellos artículos del Código Penal propuesto que más afectan los derechos, las vidas y las experiencias de las mujeres en nuestro país. El derecho penal puede impulsar cambios en las valorizaciones sociales. Y para realizar justicieramente esta función, tiene que analizar con mucho detenimiento, con sensibilidad y conciencia, sobre el ancho espectro de los derechos humanos que deben protegerse mediante el establecimiento de los ordenamientos jurídicos. En estos procesos de revisión se hace vital que aquellos con las responsabilidades políticas y con los poderes constitucionales, escudriñen detalladamente, utilizando siempre el prisma de los derechos humanos, los valores, intereses y derechos que se protegían en la legislación vigente, y aquellos que quedaron marginados o peor aún, desprotegidos, renegados, olvidados, ausentes y en muchos casos afectados adversamente y hasta injustamente victimizados por el mismo sistema normativo del Estado. La historia nos demuestra que si realizamos este ejercicio con consciencia y justicia, se evidenciará que aquellos sectores excluidos del poder, son aquellos con menos derechos y protecciones reconocidas a través de la misma normativa jurídica. El entendimiento de esta realidad es de vital importancia para las mujeres, ya que la violencia contra las mujeres que constatamos diariamente, tanto en nuestra tierra, como en otras por allá, por ejemplo, en el Lejano Oriente, es producto de la forma en que se han construido social e históricamente las diferencias entre los sexos. El derecho penal, como el derecho en general, es y tiene que ser terreno de lucha en el que tenemos que impulsar cambios y reconocimientos de los derechos humanos de las mujeres, y el abandono de visiones discriminatorias u ofensivas. Las mujeres nunca hemos estado en el poder y las mujeres no tenemos entonces derecho hecho atendiendo nuestros intereses. Igualmente planteamos la inadecuacidad de utilizar mecanismos de consulta comunitaria para establecer política pública relacionada con los grupos históricamente discriminados por las mayorías numéricas o por los grupos que ostentan el poder, aunque sean las minorías. Esta es la situación de las mujeres, si el derecho penal se reconoce como instrumento de cambio, no puede limitarse a reproducir concepciones, a veces concepciones predominantes, pero que niegan la dignidad equitativa de los grupos marginados. Con relación a la definición de daños, ya yendo específicamente a recomendaciones, sugerimos que en la definición de daños de los Artículos 7.10 y 7.11 se aclare o se separe la definición de daño físico y daño emocional o sicológico. Y que sólo en el caso en que se trate de daño serio,

83 se requiere establecer el mismo mediante prueba de tratamiento médico, ayuda profesional especializada u hospitalización. También recomendamos que se elimine la necesidad de establecer que el daño tiene que ser permanente para que el mismo pueda catalogarse como daño serio, de lo contrario muchas de las situaciones de violencia en el que se causa daño a la persona, quedarían fuera de estos delitos. Además se convierte el trámite judicial en un proceso cada vez más especializado, para que la prueba de peritos médicos es esencial. El proceso de democratización del sistema de justicia, debería dirigirnos en la ruta contraria. Es decir, a validar el testimonio de la persona común y corriente, y no cerrarlos o hacerlos inaccesibles a quienes no tienen los medios económicos para costear los peritajes. Con relación a los delitos, quisiéramos mencionar, iniciar nuestros comentarios con relación al delito de aborto de los Artículos 91, 91a, 92 y 93. La redacción propuesta en el 1992, para los artículos relativos al aborto tiene el efecto de restringir los derechos de las mujeres a decidir sobre su cuerpo, su futuro y capacidad reproductiva. Desde antes del 1970, el Tribunal Supremo de los Estados Unidos reconoció, y así lo ha mantenido reiteradamente en opiniones posteriores, que el derecho a la intimidad es un derecho fundamental, y que el mismo incluye el derecho a usar contraceptivos, Griswart versus Connneticut en el 65; a terminar un embarazo, Roe versus Wade en el 73; Webster versus Reproductive Help Service en el 89, a ofrecer información y métodos anticonceptivos a menores de edad, Carrie versus Population Services International; así como a permitirle a estas menores, el acceso a validar una decisión de terminar un embarazo, sin la autorización de los padres, Bair versus Velotty 1979. Nuestra Constitución establece un derecho a la intimidad más ancho y amplio que el garantizado por la Constitución de los Estados Unidos. Por ello en el 1980 nuestro Tribunal Supremo, en el Caso de Pueblo versus Duarte Mendoza, reconoció que la mujer en todo el periodo de embarazo pueden en consulta con su médico y sin intervención del Estado, decidir terminar su embarazo, si su estado de salud así lo requiere. El término salud se definió ampliamente, por lo que incluye tanto la salud física como la emocional de la mujer embarazada. Por ello la Oficina de la Procuradora de las Mujeres entiende que sería inconstitucional y se opone a cualquier restricción que limite el derecho de las mujeres a tomar decisiones relacionadas con su cuerpo, a menos que exista un riesgo a su vida y a su salud, que no pueda ser atendido mediante mecanismos menos restrictivos a su derecho sobre su cuerpo, a su intimidad y a su integridad física. Los profesionales de la salud que han ilustrado al Tribunal Supremo de los Estados Unidos, en las ocasiones en que se han planteado los casos sobre el derecho al aborto en ese país, tales como cientos de médicos, decanos de facultades de medicina, entre ellos, algunos recipiendarios de premio Nobel en medicina, han coincidido en que en términos estrictamente médicos, el aborto en condiciones higiénicas y realizado por persona competente, es un procedimiento seguro que representa mucho

84 menos riesgo a la vida o salud de las mujeres que un parto. Por ello, como no se justifica constitucionalmente que el Estado le prohíba a una mujer un embarazo para proteger su salud, menos se puede justificar la intervención del Estado en la decisión de las mujeres de terminar embarazos en los primeros meses de gestación, cuando el peligro es estadísticamente insignificante. El Estado tiene por otro lado, de acuerdo a la jurisprudencia vigente, el derecho a reglamentar las terminaciones de embarazo, sólo cuando hay evidencia de que hay vida potencial separada de la mujer, y esto pese a los adelantos científicos y tecnológicos, no se ha reducido a menos de 20 semanas y aún así, sólo en situaciones de excepcionales recursos médicos, que no se encuentran al alcance de todos los profesionales médicos ni menos de las mujeres. Todo embarazo en etapa de gestación que evidencie potencialidad de vida separada del seno materno podría ser reglamentado por el Estado. El Estado, sin embargo, nunca podría prohibir el aborto si existe peligro para la vida o salud de la mujer de continuar con el embarazo. La razón para esta limitación al Estado es evidente, surge de la garantía constitucional y de los derechos humanos de las mujeres a la vida y a la protección de su salud. Por ello toda propuesta para regular las terminaciones de embarazo está limitada por los siguientes parámetros; uno, el aborto no puede prohibirse totalmente; dos, el aborto no puede reglamentarse mientras no haya vida posible para el feto fuera del útero es una decisión de la mujer y de su médico -; tres, el aborto no puede prohibirse en ningún momento de la gestación, si peligra la vida o salud de la mujer; cuatro, las limitaciones que surjan de reglamentaciones estatales, no pueden ser subterfugios para impedir o limitar de forma onerosa, el libre ejercicio de las mujeres a su derecho a decidir terminar la gestación. Y esto es una libre traducción mía de la decisión última del Tribunal Supremo de los Estados Unidos con relación al tema. La decisión de la mujer privilegia la oposición, si surgiera, del varón que la fecundó. El Tribunal Supremo de los Estados Unidos ha elaborado estos parámetros en las varias ocasiones que ha tenido, para pronunciarse sobre el asunto. Al hacerlo, el tribunal ha establecido que la maternidad impone unos costos que son absorbidos únicamente por las mujeres. Son sus cuerpos los que quedan comprometidos por nueve meses durante el proceso de gestación durante el embarazo, y los que sufren y acomodan el impacto de los cambios hormonales que produce el embarazo. Es el vientre de la mujer el que crece ocasionando malestar, incomodidad y en algunos casos, total o parcial incapacidad de movimiento. Es en definitiva la salud física y emocional de la mujer la que está en juego. Además, más allá del proceso de gestación y del parto, la maternidad conlleva otra serie de costos para las mujeres, ya que el cuido de los hijos e hijas desde el nacimiento, y hasta que alcanzan la autosuficiencia, son patrimonio casi exclusivo de las mujeres, debido a las imposiciones sociales acumuladas por siglos. Todo esto implica que parir para una mujer conlleva condicionar su futuro por aproximadamente 20 años.

85 Mis excusas, señor Senador, pero no quiero citar a Adan cuando a Eva se le perdió la hoja, sabe. Pero parece que así ha sido, así que voy a continuar con el próximo que tengo a mí enfrente en lo que llega la copia completa. El delito de seducción, Artículo 101. Entendemos que este delito debe eliminarse del Código Penal. La génesis del mismo fue la protección de la llamada honra de las mujeres jóvenes. En la práctica la consecuencia de este delito es que obliga a casarse a unas personas y obliga a un matrimonio, sobre las bases de un engaño por un lado y de una coacción por el otro. Esto no es saludable ni para los sujetos envueltos ni para la sociedad. De otro lado, la honra y la virginidad, dentro de las circunstancias del delito, son valores que reflejan una visión sexista del comportamiento que se espera del hombre y de la mujer. Estas excepciones específicas reflejan una escala de valores con respecto a la cual debe ser la conducta sexual de la mujer y permite que el Estado dicte cuál debe ser la conducta íntima sexual de las mujeres, cuando tiene que pasar juicio sobre su honradez. Esto es inaceptable desde el punto de vista constitucional. A nuestro entender, el tipo de situación que define el delito de seducción, no es de materia de legislación penal, sino que es un proceso de educación sexual y de las responsabilidades personales que deben ser iniciadas tempranamente en nuestra juventud, a través, inclusive, de nuestras escuelas públicas. El delito de sodomía, Artículo 103. La conducta contemplada en las tres modalidades que carecen de consentimiento, estarían incluidas en el Artículo de Agresión Sexual que estamos planteando. Al éste contemplar cualquier penetración no consentida. Cuando la sodomía ocurre mediando consentimiento entre las personas involucradas, entendemos que esta conducta no debe ser sancionada si ocurre en privado. La prohibición de sostener relaciones sexuales entre personas del mismo sexo, violenta sus derechos fundamentales. La prohibición de sostener relaciones sexuales entre personas del mismo sexo, con el consentimiento de ambas es una modalidad del delito de sodomía, en la que no hay víctima. Es el mismo Código Penal, al recoger prejuicios moralistas, el que colabora para que las personas que en su intimidad sostienen este tipo de relación, se conviertan en víctimas del prejuicio y de la intolerancia social. La criminalización de esta conducta, atenta contra el derecho a la intimidad de las personas, hombres y mujeres, derecho que ha prevalecido aún ante otros derechos fundamentales. El Código Penal es un instrumento para reglamentar la convivencia social. No debe ser un instrumento de dirigismos morales, que infrinjan el derecho a la intimidad garantizado en nuestra Constitución. El delito de incesto, Artículo 122. La violencia sexual crea conflictos de autoestima y debilita la confianza de la persona en sí misma y en los demás, particularmente en los de menor edad. Estos conflictos de

86 confianza son más difíciles de conciliar y aun de entender, cuando quien ha causado el daño es una persona de mayor confianza. Esta es una de las razones que explica la dimensión y la complejidad del trauma emocional y sicológico en la víctima, cuando se trata de una mujer agredida sexualmente por su esposo o de un niño agredido sexualmente por su padre, o de una niña agredida sexualmente por su padrastro. El fenómeno del incesto se remonta a los inicios del a historia de la humanidad y ha recibido diversas explicaciones, sociológicas, antropológicas, biológicas, entre otras, y diversos tratamientos culturales, de acuerdo con la evolución de la sociedad. En Puerto Rico hasta el 1902, vigente la legislación española, el incesto se tipificaba como una circunstancia agravante del delito de violación. A partir de ese mismo año se adoptó en Puerto Rico un Código Penal, como sabemos, procedente del Estado de California, que tipificaba el incesto como delito per se, y es así como continúa hasta nuestros días. El Código Penal vigente en su Artículo 122, tipifica el delito de incesto y establece dos modalidades: contraer matrimonio y sostener relaciones sexuales, dentro de los siguientes grados de parentesco, ascendientes, descendientes en todos los grados, colaterales por consanguinidad hasta el tercer grado, que son los tíos y sobrinos, y la relación padre hijo por adopción, relación entre hermanos por adopción. Es nuestra recomendación que, en primer lugar, el ámbito de las personas con que se establece vínculos de confianza, dependencia, afecto y obediencia en las relaciones familiares, comprenda no sólo las personas unidas por lazos de consanguinidad, sino también que se amplíe a aquéllos unidos por lazos de afinidad. Por esto se debe incluir a los ascendientes y descendientes por consanguinidad y afinidad, como sujetos activos del delito. Segundo, este delito debe ser sancionado de la misma manera que se sanciona la violación, ya que ambos son delitos de violencia sexual de naturaleza semejante. Por la misma razón y por entender que es la integridad emocional, física y moral de la persona, y no la familia, lo que directamente y principalmente se debe proteger, consideramos que el delito de incesto debe estar tipificado como factor agravante del delito de violación o según recomendamos que se llame delitos de violencia sexual. Realmente no entendemos por qué el delito de violación se ha penalizado mucho más levemente que el delito de la violación tradicionalmente en nuestro Código. Este cambio traería consigo tres grandes adelantos en cuanto a la penalización de este acto. Equipararía la penalidad de este acto, el cual no tiene ninguna razón para tener una pena menor que la violación. Eliminaría la modalidad actual de menos grave y de acogerse nuestra recomendación, en cuanto a la prescripción del delito de violación, haría a este delito también formar parte de los que según el Artículo 78 de este Código no prescribirían. La prescripción de este delito según hoy día estatuida no toma en cuenta unas realidades fundamentales en el incesto. Primero presume que a los 18 años, cuando todavía no se ha llegado a la mayoridad, la persona va a estar libre de los alcances de las

87 presiones que pueden tener los padres sobre los hijos, los adultos sobre los menores. Segundo, la experiencia muestra que muchas víctimas de insecto adquieren conciencia de la naturaleza del acto, cuando adquieren conciencia de la naturaleza del daño que el acto ha tenido en su vida emocional. Esta toma de conciencia se produce en muchas ocasiones, años después de llegar a la mayoría de edad. Por esto el periodo prescriptivo para este delito limita las posibilidades de que se procese a un número considerable de transgresores, que pueden seguir repitiendo su conducta, incluso en más de una generación en la misma familia, de forma impune. Prostitución, Artículo 107a. No estamos preparadas en estos momentos para proponer la eliminación del delito de prostitución de nuestro Código Penal. Aunque estamos conscientes y reconocemos que su penalización ha sido un mecanismo inútil en la erradicación de la venta del uso del cuerpo por dinero, entendemos que debe estudiarse el asunto a profundidad, antes de sugerir alguna acción que implique despenalización. Sugerimos que se escuchen las experiencias de las personas que trabajan en organizaciones, que sirven a esta población o de alguna forma le brindan algún servicio, para obtener recomendaciones especificas, sobre cómo lidiar con la prostitución en nuestro país. Sin embargo, queremos sugerir a esta Comisión varios temas de reflexión para este estudio que recomendamos. Uno, que se estudie la relación de la prostitución con la criminalidad y los efectos recíprocos, si alguno. Dos, que se estudie la relación de la prostitución adulta con la prostitución infantil. Tres, que se estudie la relación entre la prostitución y los problemas de salud pública que ésta pueda generar. Cuatro, que se estudie la diferencia conceptual que existe entre la prohibición de la venta de órganos, la cual se ha prohibido a niveles globales de forma unánime, y por el otro lado, la venta o alquiler de parte del cuerpo. Y quinto, que se estudie la relación entre prostitución y pobreza. Es decir, cómo la pobreza incide sobre la existencia y la proliferación de la prostitución. La pobreza a nuestro entender sigue siendo una de las grandes negaciones de derechos que padece la humanidad y no debemos hacerla lícita, despenalizando la prostitución. Claramente planteamos que se mantenga en el Código Penal, la prohibición de casas de prostitución de adultos y la prostitución o el intento de prostituir menores de edad de ambos sexos, así como que se mantenga la prohibición del comercio de personas. Estos han sido temas de tratados, convenciones y declaraciones de la organización de Naciones Unidas en los últimos años, dada la proliferación de empresas con estos macabros fines, por todo el mundo. Les referimos a estos tratados. Próximo delito. Sugerimos la creación del delito de hostigamiento sexual en el empleo o acoso sexual laboral.

88 Nuestra Constitución en su Carta de Derechos establece que la dignidad del ser humano es inviolable y que todos somos iguales ante la ley. Claramente sabemos que expresa que no podrá establecerse discrimen alguno por raza, color, sexo, nacimiento, origen o condición social, ni ideas políticas o religiosas. El fenómeno del acoso u hostigamiento sexual en la actualidad está causando unos daños irreversibles, fundamentalmente en el ámbito de las relaciones laborales, tanto en el sector público como privado, y mayormente contra las mujeres. De acuerdo a nuestra legislación vigente, el hostigamiento sexual en el empleo consiste en cualquier tipo de acercamiento sexual no deseado, requerimientos de favores, o cualquier otra conducta verbal o física de naturaleza sexual, cuando se dé una o más de las siguientes circunstancias: Una, cuando someterse a dicha conducta se convierte en forma implícita en un término o condición del empleo de una persona. Dos, cuando el sometimiento o rechazo a dicha conducta por parte de la persona se convierte en fundamento para la toma de decisiones en el empleo o respeto del empleo que afectan a esa persona. Tres, cuando esa conducta tiene el efecto o propósito de interferir de manera irrazonable con el desempeño del trabajo o cuando crea un ambiente de trabajo intimidante hostil u ofensivo. Actualmente en nuestro sistema de derecho existe legislación que sanciona civilmente este tipo de acción. La Ley 17 del 22 abril del 88, conocida como Ley para prohibir el Hostigamiento Sexual en el Empleo. En aquellos casos en que se determine que hubo discrimen por hostigamiento sexual de parte del patrono, dicha determinación podría dar lugar al pago de los salarios dejados de percibir por el empleado o la empleada, y en sentencia dictada por el Tribunal se podría ordenar al patrono que emplee, promueva o reponga en su empleo al empleado o empleada y que cese y desista del acto de que se trate. Toda persona responsable de hostigamiento sexual en el empleo, según nuestra ley actual, incurrirá en responsabilidad civil y las cantidades están establecidas en la ley. Ante la tendencia creciente de este fenómeno, hacemos la recomendación de que Puerto Rico, al igual que otros países que ya lo han hecho, se incluya este tipo de acto discriminatorio en nuestro Código Penal, como un delito de acoso sexual laboral. En él se castigará, proponemos, a los que mediante acoso sexual, degraden o consientan a que se degraden las condiciones de trabajo de una persona y no cese o adopten las medidas que eviten el mismo. Este tipo de conducta atenta contra la dignidad y libertad de las personas, uno de los preceptos constitucionales que incluye nuestra Constitución. Entendemos que este tipo de acción, por atacar el trabajo y la facilidad de ganarse la vida, debe catalogarse como un acto delictivo y no sería suficiente el imponer una multa por el daño causado. La sociedad tiene el ineludible objetivo de crear las condiciones para que todas las personas logren la igualdad y la participación plena en la

89 sociedad, sin estar sujetas a coacciones o amenazas de tipo alguno, que les imposibilite el pleno ejercicio de sus derechos fundamentales. Sugerimos que el delito sea considerado menos grave, apareando una pena de reclusión de 6 meses o una multa máxima de 5,000 dólares o ambas penas a discreción del tribunal. Con relación al delito de adulterio, entendemos que se debe eliminar esta conducta del Código Penal, ya que al ser una violación del contrato matrimonial, sólo debe mantenerse como una de las causales de divorcio de nuestro Código Civil. Con relación al delito de violación, actos lascivos, actos impúdicos, de los Artículos 99, 103, 105… SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Si me permite un segundito la deponente. Para efectos de récord se nos está haciendo entrega de la deposición. LCDA. FERNOS: Muchas gracias, señor Presidente. Nuestro primer planteamiento sobre esta sección del Código Penal es que el nombre de la misma debe ser distinto. Entendemos que no se trata de delitos contra la honestidad, sino que se trata de delitos de violencia sexual. Recordamos que la violencia no se limita a ataques físicos, sino que se manifiesta en infinidad de conductas. Proponemos que esta sección se titule Delitos de Violencia Sexual. Comenzamos por la violación, el vigente Artículo 99. La violación no es un mero acto de agresión contra la integridad física de la persona. La violación es un acto en el que se ataca la dignidad, el valor propio, la autoestima, los sentimientos, la intimidad y la integridad emocional de la persona perjudicada, sea un hombre, sea una mujer, sea un niño o una niña. Esta visión amplia permite enfocar el problema como una agresión, y no como un acto sexual. El sexo en este contexto es exclusivamente un instrumento de agresión. Los actos de carácter sexual que se dan mediante las agresiones sexuales, son originadas por el deseo y la intención de someter, degradar y poseer a una persona, casi siempre una mujer, y no por la necesidad de tener relaciones sexuales, menos aún por el deseo. Y de hecho las estadísticas del Centro de Ayuda a Víctimas de Violación, que estoy seguro van a ser invitados por ustedes y deberán comparecer, señalan claramente a que las edades de las víctimas pueden ser, desde niñas de dos años hasta ancianas de 90 años. Así que realmente no hay por qué seguir catalogándolo como un acto sexual, motivado por un deseo sexual, cuando la experiencia nos golpea en la cara consistentemente con las estadísticas y la realidad. Para las mujeres de todas las edades y para los niños y niñas, la experiencia de la violación es devastadora. A pesar de que las personas suelen preocuparse mucho por el daño físico, la realidad es que en la gran mayoría de los casos, el daño estrictamente físico es menor que el emocional o sicológico. El verdadero daño no se...

90 ...continuar como una ley especial, no debe ser incluida en el Código Penal, ya que contiene medidas de naturaleza civil, criminal y preventiva. De esta manera se continuará atendiendo de manera integral este problema social tan severo. Con relación a violación técnica, Artículo 99. Es de nuestra recomendación que se enmiende el inciso a del Artículo 99, violación a los fines de aumentar la edad estatutaria dispuesta para que se configure el delito de violación técnica o, como sugerimos, agresión sexual técnica. Además de los factores sicológicos sociales que fundamentan este cambio, existen problemas físicos, como el enfrentarse a un embarazo en una etapa en la cual el proceso de crecimiento y desarrollo no ha culminado. Este cambio va dirigido a penalizar a todo aquel individuo, sea hombre o mujer, que sostenga relaciones sexuales con una menor de 16 años, independientemente de que ésta haya prestado su consentimiento o no, por cuanto se entiende que ese es nulo de su fas. Sostener relaciones con un menor o una menor y máxime, menor de 16 años, es un acto irresponsable y debe penalizarse con toda la fuerza de ley. Entendemos que esta violación técnica o agresión sexual técnica, debe ser considerada como parte de las circunstancias que agravan este delito, que en este momento se encuentra en Artículo 99. Actos lascivos o impúdicos que nosotros llamaríamos abuso sexual o recomendamos que se llame abuso sexual, del Artículo 105. Los elementos de este delito según el Artículo 105 de nuestro Código Penal, son cometer cualquier acto impúdico o lascivo con una persona sin intentar consumar acceso carnal bajo ciertas circunstancias enumeradas en el delito de violación. Es necesario comenzar los comentarios con respecto a este delito, cuestionando el uso del término en el contenido de este Artículo. En el contexto de los actos sexuales, la existencia o ausencia de esas cualidades en un acto, no depende el acto en sí, sino del efecto del mismo. No podemos pensar en un acto sexual que sea de por sí impúdico. Lo que lo puede hacer impúdico son las circunstancias en que se dé ese acto. Utilizado fuera de circunstancias específicas, el término impúdico lleva una carga moral que no es necesaria para la definición del delito y nada tiene que ver con el sometimiento de una persona a unos abusos sexuales a los que no consiente. Recomendamos que se elimine el término impúdico del título del contenido y que se titule el mismo, abuso sexual. En la descripción de los elementos del delito se utiliza el término acceso carnal. Recomendamos que en lugar de ese término se utilice el mismo lenguaje que describe la conducta sexual prohibida en el delito de violación. Este sería un lenguaje más claro en cuanto a qué tipo de penetración sexual se refiere: vaginal, anal, oral. En cuanto a los elementos que configuran el delito, el lenguaje, sugerimos, debe ser más específico, de modo que quede claro, cuál es la conducta prohibida. Una definición de actos lascivos o el recomendado abuso sexual, que nos parece adecuado para estos fines, podría ser el

91 siguiente: Toda persona que sin intentar consumar una penetración sexual vaginal, anal u oral, ya sea con el miembro viril o con cualquier otro instrumento u objeto, sometiera a otra persona a un acto que tienda a despertar, excitar o satisfacer la pasión o deseos sexuales, sin que mediare su consentimiento. En nuestra recomendación, se hace énfasis en que abuso sexual se configura, no mediante fuerza irresistible o amenaza de grave daño corporal o inmediato daño corporal, como expresa el actual inciso b, sino sencillamente, cuando estos actos de abuso sexual no son consentidos. Entendemos que aquí lo fundamental, no es si hay fuerza irresistible o grave daño corporal, sino que el mero roce con la persona no consentido, constituiría el delito. En el inciso e de este Artículo se incluye como circunstancia del delito, que la víctima sea ascendiente o descendiente en todos los grados o su colateral por consanguinidad, hasta el tercer grado, tanto de vínculo doble como sencillo, incluyendo relación de padres, hijos o hermanos por adopción. Cuando este tipo de conducta se manifiesta de parte de personas con ese vínculo con la víctima, entendemos que se trata más bien de una manifestación de incesto. El daño que se produce en la víctima de incesto no tiene que ver con la consumación de una conducta sexual específica. Es suficiente que se someta al niño a cualquier tipo de manifestación de conducta sexual por una persona de la que depende o con la que tiene una relación familiar que implica intimidad, afinidad, inmediatez para que la víctima sufra por la violación de la confianza que la ha puesto quien la agrede. Se sienta agredida y sufra daños emocionales serios idénticos a los que sufren otras modalidades de incesto, tal y como se tipifica el delito actualmente. Por último, quisiéramos unos minutos comentar sobre el tema de la mayor correspondencia entre las penas impuestas y las penas que se cumplen. Sin ambages podemos afirmarle a esta Comisión en el día de hoy, que al presente existen un sistema de bonificaciones y condiciones especiales, en nuestras leyes y reglamentos que auspician el asesinato de mujeres por sus parejas o ex parejas. Y lo repito, que auspician el asesinato de mujeres por sus parejas o ex parejas. Denunciamos que el sistema vigente desestima el valor de las vidas de las mujeres en nuestro país y que permite que nuestras vidas sean desechables. Actualmente la legislación y la reglamentación vigente establece que por meramente llegar a prisión, se reduce a casi la mitad la sentencia dictada por el tribunal, si éste no especificó que se serviría tiempo natural y casi nunca la sentencia de los tribunales mencionan que se cumpla a tiempo natural. Adicional a ello se establece en el reglamento de bonificaciones, una bonificación adicional, de 12 o 13 días al mes por conducta.

92 Si el confinado trabaja recibe otra bonificación de 5 a 7 días mensuales adicionales. Es decir, que los meses que los meses en prisión son de escasamente 9 días. Una sentencia de 15 años se convierte en realidad, cumpliendo toda ésta en dos años de prisión. De 15 se cumplen dos. De estos dos se puede considerar para libertad bajo palabra o para un desvío antes de ese momento. Para considerar la concesión de una probatoria a una persona confinada convicta de delito grave, deben cumplirse las siguientes condiciones: que haya sido su primera ofensa o visto de otra manera, que no haya sido un reincidente; que haya cumplido la mitad de la sentencia; que evidencie rehabilitación y que esté en custodia mínima. En los casos de asesinato en segundo grado, con una pena de 18 años impuesta por el tribunal, el asesino de su esposa habría cumplido la mitad de su sentencia a los cinco años, asumiendo que no ha asesinado una esposa anterior y que no tiene un expediente criminal, como es la mayor parte de los casos. Cómo se evidencia la rehabilitación de una persona sin un previo expediente delictivo. Cómo se evidencia la rehabilitación de un hombre que haya matado a su mujer y que no haya tenido un previo expediente delictivo. De ninguna manera, o de todas las maneras. Con el mero transcurso del tiempo, si en la cárcel no ha hecho ningún acto que se entienda antisocial o anti institucional el mero transcurso del tiempo ya evidenciaría la rehabilitación que requiere la Ley. Por el otro lado, aunque no tenemos las estadísticas para sostener con números precisos esta aseveración, sospechamos que la inmensa mayoría de los hombres convictos de matar a sus esposas o ex esposas, no son convictos por asesinato en primer grado, ni tal vez en segundo grado, sino de homicidio voluntario por la consideración del mal llamado crimen pasional, que en gran medida es una justificación y una tolerancia encubierta del derecho a reaccionar violentamente cuando los hombres pierden control sobre las ejecutorias y la vida de su esposa o ex esposa. De hecho, las estadísticas que tenemos sí demuestran que el momento más peligroso, más riesgoso para la vida de las mujeres, no es cuando están en la casa viviendo con el esposo, sino cuando han terminado la relación. Así que el mito de la calle de que porqué las mujeres no se van de esas relaciones malas, es que el momento en que se van o notifican que se van, o notifican que no quieren volver, ese es el momento que un estudio del Recinto de Ciencias Médicas, demuestra donde ocurren la mayoría de los asesinatos. Y en ese momento entonces se le llama crimen pasional. Eso a su vez entonces nos lleva, no a un asesinato en primer grado, ni en segundo grado, sino entonces a un homicidio voluntario, con una pena que permite que a los dos años esa persona esté libre en la calle. Eso quiere decir que las vidas de las mujeres, que las vidas de las esposas, valen 2 años de cárcel. Como decía muy cínicamente un profesor mío cuando yo estudiaba Derecho, - él lo hablaba en otro contexto, pero yo lo traigo a esto -, aparentemente bajo nuestro Código Penal y nuestra visión social: “Every

93 dog is entitle to the first fight”. Aquí parece ser que hay derecho del hombre matar a la primera esposa. Esa sale casi gratis. Solamente le cuesta dos años de cárcel. Nuestra oficina se propone realizar una profunda investigación sobre todo el proceso investigativo, acusatorio, judicial y carcelario en los casos de violencia contra las mujeres, porque tenemos razones para sospechar que existe una tolerancia institucional hacia nuestros agresores y asesinos y que el sistema completo minimiza enormemente las ejecutorias violentas contra las mujeres, enviando un claro mensaje de que la misma no es grave ni implica pérdida de valoración social para el perpetrador. Urgimos a esta Comisión a que investigue y exija la información oficial que evidencie el tiempo promedio de prisión que efectivamente cumplen los hombres que han asesinado a sus esposas o ex esposas, sean legales o consensuales. A diferencia de otros delitos, la violencia contra las mujeres tiene raíces profundas en nuestra cultura, que cruza diferencias de toda índole, clase social, raza, profesión u oficio, ideología política, credo religioso. La violencia contra las mujeres en la relación de pareja surge del entendido social de que el hombre es el jefe y que la mujer debe respetarle y obedecerle, seguirle y someterse a sus dictámenes. La violencia en la relación de pareja surge porque nuestro ordenamiento jurídico promovió y consolidó esta concepción social por siglos porque ésta fue la realidad jurídica y la extra jurídica por siglos. En el caso de Puerto Rico, esta realidad se recogió en el Código Civil, desde la soberanía española y continuó luego de la ocupación norteamericana a principios del siglo pasado. La aprobación de nuestra Constitución con su importante garantía de esencial igualdad humana, no fue suficiente para provocar cambios sustantivos en la relación de pareja ni fomentó de manera alguna una introspección de los actores sociales sobre el impacto de la garantía constitucional en el interior de las familias. Tuvimos que esperar hasta más de 20 años después, para que se iniciara una reforma del Código Civil para adecuarla mínimamente a los postulados de igualdad de la Constitución. Este proceso no fue totalmente reformador, pues se continuó tolerando, permitiendo y aceptando como legítimo, como no ilegal, las violencias físicas, emocionales, agresiones verbales y controles de los hombres sobre sus esposas en la relación de pareja. El proceso, como sabemos, reformador del Código Civil no ha concluido. Existe una Comisión, como sabemos, y la Oficina de la Procuradora de las Mujeres, participará activamente en las vistas que se celebren para comentar sobre las propuestas que surjan de la Comisión que estudia la revisión del Código Civil. La Ley 54 del 15 de agosto del 89, contra la violencia doméstica, ha sido un esfuerzo enorme en esa dirección, al crear penalidades para la violencia en la relación de pareja. Esta legislación ha servido además para

94 sacar a debate público, la realidad de la violencia contra las mujeres en las relaciones de pareja, y para enfrentar a cada persona e institución con sus propias y engranadas visiones, sobre los roles y dinámicas de los respectivos géneros en nuestro país. La resistencia a poner en vigor la política pública establecida en la ley ha sido enorme, como lo evidencian los estudios realizados por instituciones académicas, lo ha hecho la Universidad de Puerto Rico, el Centro de Investigaciones Sociales, por la propia Rama Judicial en su informe sobre el discrimen por razón de género en los tribunales, publicado en el 1995, y por la cantidad de proyectos para enmendar la misma que se radican anualmente, casi siempre para descriminalizar y por lo tanto, legitimar la violencia hacia las esposas. Aunque ningún sector, creo, que ya propone su derogación, lo cual patéticamente hacían varios hace pocos años atrás, importantes sectores, aun trivializan y hacen bromas ofensivas sobre las mujeres y sobre las instituciones que luchamos porque se reconozcan los machismos, los sexismos, los androcentrismos y las mil caras de opresión que sufrimos las mujeres. La violencia contra las mujeres dentro de la relación familiar, dentro de la relación de pareja, dentro del matrimonio, es un asunto propio de preocupación y de acción por las instituciones del Estado, incluyendo la Policía, el Departamento de Justicia, la Oficina de Administración de los Tribunales, el Departamento de Corrección y esta Asamblea Legislativa. Sometemos estos comentarios y recomendaciones, con la intención de aportar una perspectiva de género al proceso. Sabemos que la estructura actual, que de una u otra forma ha estado vigente por tiempos inmemoriales, ha impreso en nuestras culturas unas visiones androcéntricas que son tan fuertes que muchas veces dificultan incluso el proceso de reconocerlas, de reconocer la androcentrismo como algo producto de relaciones desiguales de poder. La estructura jurídica, la social, la cultural, se ha prolongado por tanto tiempo que se percibe, tanto por los poderosos como por los marginados del poder, como una estructura natural que no puede ni debe ser alterada. Hacemos un llamado para que nuestro país se una al curso rectificador de la historia en la que se han envuelto hoy ya tantos países del mundo para extender a las mujeres, los derechos reconocidos a los hombres y además, hacía una justa compresión de las diferencias que justifican unas modificaciones, en aras de lograr la equidad y de aportar al proceso de ayudar a equiparar pasadas y presentes discriminaciones. Estamos a su disposición para cualquier aclaración o pregunta. Y mis excusas nuevamente por el problema de las fotocopias. SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Muchas gracias a la procuradora, pero tomamos conocimiento de los 4 millones, así que no se preocupe. LCDA. FERNOS: Usted sabe que los procesos burocráticos se demoran, así que yo creo que como en mes y medio debemos tener ya los resultados visibles en los gastos operacionales de la oficina. Pero hay unos

95 cambios sí, de última hora a nuestra ponencia, que le vamos a hacer llegar en las 10 copias requeridas en días posteriores. Porque en inclusive, la que le hemos hecho entrega de hoy, ya me he percatado, le hacen falta una serie páginas, pero se las hacemos llegar en los próximos días. SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Antes de continuar, le pedimos al Director Ejecutivo, que llame al Hemiciclo, a ver cuál es el status de la sesión y me deje saber. Licenciada, una ponencia trabajada lo que nos va a dar a nosotros bastante material para análisis. Me gustaría abundar, no ya tanto en los delitos específicos, porque está bien documentado, sino más bien en los aspectos filosóficos y de visión, que en alguna forma usted también los ha traído. Me refiero al asunto de las penas, que sé que es un preocupación que hay. Esta mañana el Secretario de Corrección nos trae una visión de un Código mucho más amplio, donde incluya no meramente la parte general, etcétera, sino que también nos incluya los procesos pos sentencia, en términos de las bonificaciones, en términos de los estándares de sentencia, de forma tal que sea una pieza comprensiva, donde esté todo lo que pueda estar relacionado con los asuntos penales y correccionales. Podría abundar más sobre su expresión que hizo en específico sobre las penas, una preocupación que usted planteó. LCDA. FERNOS: Sí, lamento no haber estado presente para la presentación del Secretario de Corrección, porque nos hubiera gustado muchísimo escucharlo. Hemos conversado con él con relación a esta preocupación que hemos traído ante la Comisión y que estoy segura que él también comparte, porque lo que nosotros hemos podido examinar, surge mucho más de reglamentaciones, que de legislaciones. Y las legislaciones también son como variadas. No es un solo cuerpo el que tiene todo el andamiaje estructurado de cómo es que se van a computar las sentencias que se dictan por los tribunales. Pero si nosotros examinamos, lo que nosotros hemos podido examinar realmente, lo que nosotros hemos podido examinar ha sido el reglamento de bonificaciones que tiene la Administración de Corrección, el Departamento de Corrección. Y hemos tenido conversaciones y hemos examinado documentos que nos han enviado de la Junta de Libertad bajo Palabra, y hemos examinado expedientes de mujeres que han sido asesinadas y cuyos familiares nos han traído ante nuestra atención la situación de sus matadores y cómo han penado o no penado, han pagado o no han pagado por su crimen. Lo que nosotros nos hemos enfrentado es a que los criterios que existen en la actualidad para cumplir sentencia son extremadamente laxos, extremadamente laxos. Y yo estoy convencida de que si se someten a evaluación pública van a ser unánimemente rechazados. Son realmente escandalosos a mi entender. En conversación que inclusive tuve en la mañana de hoy con la abogada de la Junta de Libertad bajo Palabra, sacábamos cuenta de que el mes de 90 días se convierte en 9 días, en 9 días. Con sólo tres cosas, haber llegado a la prisión, ya con eso se reduce a casi la mitad, con poner un pie en la prisión, a la mitad. Dos, por buena

96 conducta, buena conducta que es lo que se supone que tengamos todos los seres humanos, dentro y fuera de prisión; por buena conducta, que quiere decir, no haberse envuelto en algún tipo de acto antisocial o anti institucional, tiene también una bonificación de trece días al mes; y una tercera bonificación si realiza trabajo de cinco a siete días adicionales al mes. O sea, que realmente, nada más que con pisar la prisión, ser un ciudadano, ciudadana normal y hacer algún trabajo, ya con eso solamente se cumplen nueve días de treinta. Si nosotros multiplicamos nueve días por los doce meses del año, si mis cálculos no estaban mal, son 108 días que quiere decir un poco más de tres meses, por cada año de sentencia. Tres meses por cada año de sentencia, tres meses por cada año de sentencia para cumplir la sentencia total, sin las consideraciones de desvío que existen con otra reglamentación y las consideraciones de la Junta de Libertad bajo Palabra, que existen bajo otra consideración. O sea, que nosotros estamos realmente, además de eso se establecen unos criterios que son evidencia de rehabilitación; pero como yo les decía ahorita, cómo no se evidencia la rehabilitación. Es casi imposible no evidenciar rehabilitación si uno está en un sitio, no está violentando ninguna norma y está haciendo algún trabajo productivo dentro de la institución. ¿Eso es rehabilitación? En el caso de los asesinatos de las mujeres por sus parejas, nosotros entendemos que debería examinarse desde otra óptica, porque eso no es un delito que se repite, el asesinato de mujeres, por lo menos, no se repite. La agresión de mujeres se repite. Eso lo hemos vivido toda la vida. Es más está glorificado en las óperas. Analicen “Carmen”; analicen “Otelo”, analicen... yo estoy haciendo ese análisis porque la realidad es que la gente a veces dice, hay más violencia ahora contra las mujeres; yo digo, no, no, lo que pasa es que ahora lo vemos como un problema. Antes lo veíamos como ese caso pasional. Entonces “Carmen” es una ópera maravillosa y todo el mundo sale de allí diciendo que don José era una maravilla de ser humano, verdad; y Otelo, pues todo el mundo sale enamorado también del pobre Otelo. Pero la realidad es que nosotros hemos fomentado a través de diferentes maneras, a través de la normativa jurídica, a través de la música, popular o clásica, a través de la literatura, en la relación de pareja hay un desbalance. Todavía en las planillas de “income tax”, y lo leímos en estos días, hablan de el jefe de la familia y a ella la cónyuge, aunque ella gane más, aunque ella sea la única que está trabajando. Las planillas todavía recogen que quien firma es el varón de la familia, de la pareja. Entonces si nosotros dejamos las mismas consideraciones para la imposición de bonificaciones o para la concesión de desvíos o para la concesión de libertad bajo palabra, lo que nosotros vemos es que, efectivamente, el asesinato de mujeres en nuestro país es pecata la minuta. Se pueden cumplir escasamente dos años, o inclusive menos, y estar ya en la calle. Eso para nosotros es totalmente inaceptable, totalmente ofensivo, y lo que hace es demostrar que no estamos

97 examinando la problemática con la óptica que le corresponde. Este no es un delito usual. Esto no es un delito de reincidencias. Esto no es un delito de rehabilitaciones tradicionales. Cómo mostrar la rehabilitación en un caso de violencia contra la pareja que tiene esas raíces culturales tan profundas. SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Menciona usted también que prefiere en el Código la inclusión de lo relacionado con las pensiones alimenticias. Que sea el Código el que recoja todo el aspecto penal. LCDA. FERNOS: Sí, sí, el Código establece ahora mismo penalidades para esas situaciones. SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Hay una serie de prohibiciones penales que a través del tiempo se ha estado pensando en eliminarlas y convertirlas o que se queden en lo que son, transacciones civiles. Ejemplo, el caso de libelo, que está penalizado, pero los medios de comunicación por años han venido planteando que eso es mayormente un problema civil de daños que penal. Y se han mencionado muchísimos otros, de hecho, el Secretario esta mañana hizo un catálogo de lo que él entiende son este tipo de delitos. En el área que usted funciona, ¿hay algún tipo de comportamiento que usted cree que debe dejarse al ámbito de, cuando digo negociación civil, no me mal interprete en el sentido, sino de la cuestión civil, que en la prohibición penal? Le pregunto lo de los menores, porque en algunas ocasiones ha surgido como que sea tratado un poco diferente. Por eso es que lo levanto. LCDA. FERNOS: Bueno, básicamente, del estudio que nosotros hicimos, le tengo que reconocer que por... SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Por ejemplo, para ayudarla, también usted mencionó ahorita sobre el Código Civil y parámetros que debiéramos bregar allá. Por eso es que lo traigo. LCDA. FERNOS: Bueno, no hay duda de que hay unas áreas en el que tiene que haber una correlación entre ambas revisiones, Senador, porque las mismas definiciones de lo que es mayoridad, que ahora ya se están cuestionando si va a ser 21 años, 20, 19, 18, que yo creo que debe ser 18. Si miramos España, Francia, Inglaterra, Alemania, todas tienen 18; Estados Unidos 18... SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Cuando aquí se aprobó la legislación para volver, no era como cuestión de preferencia, sino porque se habían creado unos problemas reales inmensos. LCDA. FERNOS: Claro, porque estamos conscientes que se debe hacer de una manera integrada. SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Después se legisló sin ningún tipo de prohibición, pero mi impresión es que la inclinación aquí siempre ha sido a los 18. LCDA. FERNOS: Claro, y yo creo que es como va caminando la historia. Nosotros tenemos 21 porque viene del Código Civil español, pero España lo cambió desde el 75, y nosotros todavía nos quedamos en los 21 años. Yo creo que esa es la manduletería de la familia puertorriqueña.

98 Pero volviendo al tema suyo, sí yo creo que hay que verlo de una manera integrado. Cuando allá se hagan unas revisiones, van a tener que trabajarse conjuntamente o de alguna manera integradamente o armoniosamente con la revisión del Código Penal, porque esas edades nos van a forzar a tomar esas decisiones y deben ser unas decisiones paralelas o armoniosas. Nosotros lo que pasa es que creemos que hay unos delitos que deben dejar de ser delitos. Como el de, por ejemplo, seducción, que hemos planteado, que debe eliminarse. El de sodomía que entendemos que debe eliminarse. El de violencia doméstica, lo que pasa es que entendemos que es un problema tan complejo que si lo sacamos como un delito y lo ponemos en el Código Penal, qué hacemos con toda la otra estructura que se creó en la Ley 54, reconociendo que esto no es un problema que podemos tratar como cualquier otro delito, porque lo vemos lo difícil que es implementar esta legislación porque está yendo en contra de todo lo que hemos aprendido que era lo normal por siglos. En el caso de los menores nosotros tenemos que reconocer que Puerto Rico se enfrenta a una situación grave de abandono de menores y de incumplimiento con las responsabilidades con esos menores. Hay una gran maternidad y paternidad irresponsable en nuestro país, sobre todo paternidad irresponsable, porque de alguna manera las mujeres siempre cargamos más con la responsabilidad de la crianza de los hijos. Ahora, cómo nosotros lidiamos con esa situación. Cuál es el mensaje que nosotros queremos mandar hacía el país. Que esto es un asunto que debe resolverse entre familias, que esto es un asunto que no debe ser penalizado, que esto es un asunto que debe negociarse, olvidarse, armonizarse o que esto es un asunto bien serio, que va a tener unas consecuencias para la persona que infrinja la normativa. Nosotros creemos que fallaríamos al país si le quitamos peso a una conducta que hace daño y además provoca otra serie de daños. El abandono de ese menor o de esa menor provoca otra serie de daños e inclusive los estudios que ha realizado la doctora Nevares, nos mezclan todo el tiempo la delincuencia juvenil con la vida que ha recibido ese menor en términos de la atención de sus padres y de los otros problemas sociales. Si se ha criado desatendido, si se ha criado en pobreza, si se ha criado sin acceso a una serie de beneficios, ese menor posiblemente siga un curso que lo lleve a la delincuencia. Entonces, ¿cómo nosotros paramos eso? Hay muchas maneras que tenemos que tratar, hay muchas estrategias que tenemos que articular, y una de ellas nosotras entendemos es, que el Código Penal recoja severamente el que esto es un acto delictivo. Esto es un acto serio contra la sociedad. Hay que asumir responsabilidad por los actos de uno. No es la sexualidad libre. Todo el mundo cree en que el sexo debe disfrutarse, pero hay que enfrentarse a las consecuencias del mismo. Si las consecuencias es un embarazo y es el nacimiento del un niño, con eso hay que lidiar.

99 Debe ser un delito y debe ser penalizado. Nosotros no creemos que deba salirse del ámbito penal y llevarse solamente el ámbito de la mediación. SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Y en cuanto a las sugerencias de eliminar del Código una serie de delitos que usted lo establece aquí sobre eso, pues obviamente está consignado. Algunos de ellos han estado en el debate filosófico por mucho tiempo, por lo cual hay literatura copiosa. De hecho, en el 1962, cuando el doctor Miró Cardona estaba a cargo o le consignaron en parte bregar con el Código Penal que se estaba entonces empezando a pensar, yo era su estudiante y a mí me tocó estudiar el delito de seducción, y la tesis mía, en el 62, es que no había lógica. En casi todos los estados de la Unión Americana lo habían eliminado porque se utilizaba como un mecanismo por parte de algunas mujeres para forzar el matrimonio, cuando en realidad no existía. O sea, que hay literatura copiosa. En realidad su tesis ha sido tan trabajada que no deja mucho para uno preguntar. Sin embargo esto pues va a levantar ahora entre nosotros muchas preguntas que estoy seguro que usted estaría dispuesta. LCDA. FERNOS: Estamos a su disposición suya, señor Presidente, de los asesores de la Comisión, de lo integrantes de la Comisión. Le agradecemos sus palabras, pero quisiéramos haberlas realmente trabajado inclusive más, y le solicitaríamos la autorización. Si quisiéramos hacer comentarios adicionales y se los pudiéramos someter en el transcurso de las evaluaciones que haga la Comisión. SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Por supuesto, usted mencionó algo de cómo los dos Códigos deben ir caminando parejos. Afortunadamente yo estoy en ambas disciplinas, y aquí lo que hemos hecho es hacerlo al revés. O sea, en el Código Civil se iniciaron todos los estudios, redacción, y al final es que cuando está el proyecto se va a traer ante la comunidad para discusión por razones obvias. Aquello es una señora labor de trabajo. Estamos bregando primero con un documento básico, histórico y bien amplio. En el caso del Código Penal tenemos ya la grandísima suerte de que la doctora había trabajado en eso. Ya hay un trabajo básico hecho. Así que lo que hicimos fue dos etapas. Una primera para que se critique, como ahora, el Código actual y el estado de derecho actual, de forma tal que podamos ajustar los trabajos para entonces al final traer el producto para también traerlo ante la opinión pública, como proyecto de Código para su crítica. O sea, aquí van a ver dos periodos de críticas. LCDA. FERNOS: Claro, sí. Estoy consciente de eso. SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Así que le quiero agradecer enormemente su comparecencia. Si la doctora tiene alguna pregunta. DRA. NEVAREZ: Yo tenía un solo comentario. Felicitar a la Procuradora y a sus asesores. La verdad que ha estado excelente. Y vi que usted hace algunas recomendaciones específicas de redacción. Para decirle que cuando nos sometan la ponencia más completa, con las páginas que le faltan, pues que se sientan en libertad de hacer todas las recomendaciones

100 de lenguaje. Porque como dijo el Senador, este es el momento para poder hacer un código que realmente responda a los intereses de todas las personas para las cuales va a aplicar el Código. Y siendo la Oficina de Asuntos de la Mujer, una oficina tan importante, en términos de los valores y los derechos de las mujeres, nos gustaría poder estar colaborando desde el principio. LCDA. FERNOS: Le agradecemos la invitación. Estamos bien conscientes del momento histórico importante. Sabemos que no debe dilatarse, que no debe complicarse en años posteriores con otra serie de situaciones que lo que hacen es desvirtuar la discusión pública. Así que estamos bien conscientes de que este es el momento. Que el país lo necesita, y que se está preparado. Se está preparado porque los estudios, tanto en el ámbito civil que están relacionados, como los estudios previos, cuando la propuesta del 92, colocan este año histórico para que nosotros podamos echar hacia adelante esa revisión tan necesaria. Así que cuenten con nuestra oficina. SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): El licenciado Vega, de hecho el licenciado está de observador del Presidente de la Cámara porque yo tengo mucho interés en que cuando esto llegue allá, sepan de antemano y hayamos tenido el insumo de ello a través de él. LCDA. FERNOS: Muy bien. LCDO. VEGA: Cómo no. Y una vez más muchas gracias al Senador, por permitir esta interacción entre ambos cuerpos. Ciertamente nuestra participación aquí es más para recibir adelantadamente toda esta discusión para poner entonces en condición a los que tienen que tomar la decisión del lado de allá que son exactamente el Presidente de la Cámara y los legisladores y poder adelantar ese trabajo. En ese sentido, primero, muchas gracias por la participación, muchos saludos a la licenciada y a todo el equipo y felicitaciones por su exposición. Yo sugeriría, número uno, que en términos del delito que usted mencionó de la posibilidad de crear el delito del hostigamiento sexual en el empleo, que le hiciese llegar a esta Comisión, aquellos precedentes a los que usted hizo referencia de otras jurisdicciones que existen, porque me llama la atención sobremanera, el poder incluir eso. Me gustaría poder empezar a ver qué se ha hecho en otros lugares sobre ese delito y si en efecto, pues podemos hacer algo o no similar como parte de este proceso. En segundo término quiero tener claro si lo que usted planteaba sobre la ausencia de tener mecanismos efectivos para determinar rehabilitación. Usted lo planteó exclusivamente en los que tienen que ver con aquellos que terminan la vida de sus esposas o de sus compañeros o lo plantea como un problema general que existe en toda la población penal o en todo el andamiaje de rehabilitación. LCDA. FERNOS: Bueno, lo que pasa es que yo pienso es que en la rehabilitación es muy fácil comprobarla en una serie de circunstancias. Por ejemplo, y esto lo conversaba con personal de la Junta de Libertad bajo Palabra, si hay dependencia a sustancias controladas, pues la rehabilitación

101 es fácilmente constatable. Pero cómo se constata la rehabilitación en una serie de delitos. No quiero decir que éste sea el único. Es el que yo más obviamente he enfatizado en sus preguntas y en su análisis, pero deben haber otros. O sea, se hacen entonces difícil que el criterio de rehabilitación sea uno de los criterios rectores, para determinar bonificaciones o libertad o acceso a procedimientos de desvío. Creo que entonces tenemos que adicionar otros. LCDO. VEGA: Lo que pasa es que lo que yo me sospecho es que el comentario que usted hace, aunque en algunos pueda ser menos difícil que en otros, el principio general aplica quizás a la generalidad de la población penal. LCDA. FERNOS: Estoy segura que no es exclusivo obviamente de la situación que estamos planteando. LCDO. VEGA: Por lo mismo que usted explicaba, pues buena conducta es no haber incurrido en mala conducta. No es un valor en sí mismo sino es la ausencia de la mala conducta, y quizás esto aunque pudiera ser un problema más profundo en lo que usted señala y en otra lista de delitos, yo creo que es un problema general de todo el principio de evidenciar la rehabilitación de nuestra población penal, y es algo que debemos tener en consideración y por eso quería,.. LCDA. FERNOS: Yo creo que también hay un elemento clasista en las redacciones de esas normas, de esos reglamentos y de esos criterios, porque estamos básicamente partiendo de que el criminal, el prototipo o el perfil del criminal a quien está dirigido toda esa reglamentación y todo ese andamiaje, es un criminal habitual. Es una persona que vive en un contexto social en el que esto es una conducta reiterada. Y no nos estamos dirigiendo hacia otro tipo de persona en nuestra comunidad que comete unos delitos muy graves, muy serios, que rompen la contextura de nuestra sociedad, y sin embargo como no se ajustan entonces a ese perfil al que estamos acostumbrados, no tenemos unos criterios para analizarlos. Los criterios los traemos de aquí para acá y no se ajustan, realmente no se ajustan. LCDO. VEGA: Déjeme decirle, bien brevemente, que yo coincido con su planteamiento de que en términos culturales de lo que se llama la civilización occidental, probablemente general, ha estado bien, bien matizada por las experiencias de subordinación a la mujer y de abuso a la mujer. Y de hecho, no solamente la física como a lo mejor usted hace la lista de Otelo, sino que súmele también a esa lista, Hamlet, que aunque no tenía una relación de matrimonio o de convivencia con Ofelia y eran pareja, la utilizó como instrumento de su venganza de una manera totalmente sicológica y yo creo que eso también es uno de los elementos que nos trae a discusiones como ésta el día de hoy, que no solamente la violencia física, sino la violencia sicológica, que a veces se da en relaciones de pareja no tan formalizadas como las que tenían ellos. SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Siguiendo su pensamiento y lo que le dijo su profesor, en cuanto a la rehabilitación, yo estaba en una

102 conferencia con una profesora de derecho norteamericanas y le hicieron la pregunta, ¿cómo uno sabe que un matador de esposa no se ha rehabilitado? Ella contestó, cuando también mata a su tercera esposa. LCDA. FERNOS: Eso es lo que queremos evitar, verdad. Eso es lo que queremos evitar. SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Muchas gracias, licenciada. Muy agradecido. Yo estoy seguro que los cuatro millones no se recibieron por culpa de la Cámara, no fue por culpa del Senado. Así que espero que los reciba pronto. LCDA. FERNOS: Muchas gracias. A las tres menos veinticinco (2:35) la Comisión de lo Jurídico del Senado levanta sus funciones.

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Vista Pública de la Comisión De Lo Jurídico 26 de abril de 2008

SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Estamos a 26 de abril del 2002. Estamos atendiendo la Resolución del Senado Número 203, relacionada con el Código Penal. Tenemos ante nosotros ya a la doctora Trina Rivera de Ríos, del Comité de Amigos y Familiares del Confinado. Nos indica doña Trina que no trae ponencia escrita, que ella va más adelante a hacérnosla llegar, que trae un bosquejo sobre el cual va a abonar. Así que para esta Comisión es un honor tenerla. Queremos, sin embargo, indicarle, además, aunque ya se lo dijimos extraoficialmente, que nos proponemos celebrar vistas públicas en algunos de los penales, porque no se puede en todos. Ya el Secretario se comprometió a que si lo hacemos en uno, pues trae gente de otro, en esa forma cubrimos. Y cuando eso sea, para nosotros sería un gran honor que ella esté presente con nosotros. DRA. RIVERA DE RÍOS: Si me invitan llego, aunque sea a pie. SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): No solamente por eso, sino porque nos puede servir de interventora en el sentido de traducirnos cualquier concepto con la experiencia que ella tiene en los penales, nos pueda traducir cualquier concepto, o duda que tengamos en esa vista. Eso dicho, doña Trina, estamos en disposición de escucharla. DRA. RIVERA DE RÍOS: Buenos días y muchas gracias por sus palabras y los felicito, si ya se mueven del ámbito legislativo físico, para directamente ir a donde está la gente, el pueblo gente de la Administración de Corrección, que ya van por 49 penales en esta isla tan chiquita, de 16 que había hace escasamente 15 años, y dispersas en más de 20 pueblos y ciudades de Puerto Rico. De modo que el plan de ustedes tiene vigencia, si incluyen a los confinados, porque si lo dejan en la gerencia o el personal no va a tener el cuadro completo. Y hay demás confinados y confinadas altamente capacitadas y de los que nos escriben articuladamente para que sea un verdadero estudio de la situación carcelaria de Puerto Rico desde todo punto de vista. Qué tiempo tengo. Primero me dijeron 15 minutos, después me dijeron media hora. Pero déjeme cubrir. Es un bosquejo y yo avanzo. Sin elaborar avanzo. SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Como no trae escrito, la idea era 15 minutos exponiendo desde una síntesis y después 15 en discusión, pero usamos la media hora completa en un diálogo. A medida que usted vaya hablando, nosotros podemos ir preguntando. DRA. RIVERA: Muy bien. Y he tomado, pues la decisión de venir en estas condiciones, que son bien diferentes a la práctica, a la experiencia de

104 ustedes con ustedes acá en la legislatura. Se lo agradezco mucho porque el historial es largo y además del historial largo, es tan importante o lo más importante que hay en Puerto Rico al día de hoy, en medio de todas las discusiones que hay, ésta es la parte más importante y tal vez en el bosquejo ustedes entiendan por qué lo digo y me pregunten. La ponencia, estoy representando a la otra compañera que ya mismo viene, Domitila Feliberti de Robles que preside la Fundación Alvarado Rivera, a Isabel Torres de Padilla, que preside un comité de hace años por el mejor trabajo social para Puerto Rico. En el caso nuestro, el de derechos ciudadanos y el de familiares de confinados, y la otra persona que espero que llegue es Benjamín Berríos, que es un ex confinado que en defensa de un hijo, pues cayó preso hace años y tiene una preparación de ingeniería y de justicia criminal y de toda esta cosa, pero la carta de antecedentes penales, le tiene todas las puertas cerradas cada vez que toca, y yo esas cosas, es que nos gustaría hablar. El asunto, tengo entendido, que es la reforma del Código Penal de Puerto Rico, la Resolución 203, pero no tengo Resolución. Yo usé lo de la carta y lo que tenía de 1992, lo dividí en dos partes de tan amplio que es y hay más partes, pero no se van a poder tocar todas. Como trabajadora social y como maestra tengo la costumbre, que espero que ustedes no me la censuren, que es de explicarle siempre a la audiencia, porque es que nosotros unos ciudadanos que no estamos identificados en acción con partidos ni con otras cosas, comparecemos y exigimos comparecer ante cualquier foro que toque con la vida ciudadana en este país. Y nos amparamos en el Artículo 21 de la Carta Internacional de Derechos Humanos, que dispone que toda persona tiene derecho a participar en el gobierno de su país directamente o por medio de representación. Y nosotros directamente queremos usar este derecho. Lo segundo, que toda persona tiene derecho de acceso en condiciones de igualdad a las funciones públicas de nuestro país. Estamos agradeciéndoles que nos permitan poner en práctica el derecho que nos protege y no cobija. El bosquejo, como les dije, tiene dos partes y la primera parte es una nota explicativa y solicitud de fecha adicional para discutir el asunto de esta ponencia. Aquí explico cómo es que ustedes me invitan, con quien hablo y qué me autorizaron a hacer. A pesar de esta comparecencia, le solicito una vez que nos den nueva fecha para testificar con ponencias escritas en vista pública o ejecutiva o en entrevista con alguien. Y tenemos que ampliar, estamos seguros, nuestro análisis y recomendaciones del tema. La primera parte son los antecedentes, que ustedes los conocen, más o menos, y tal vez no tenga que leerlos, que es que para el 1992, nosotros Domitila, la que viene, y yo, fuimos miembros a tiempo parcial en la Comisión Especial sobre Criminalidad del Senado. Y esa Comisión a esa fecha estaba presidida por el entonces Presidente del Senado, don Miguel Hernández Agosto y la Directora era la profesora, doctora Dora Nevárez. Y participamos con una ponencia escrita y mucha discusión y los trabajos

105 continuos desde las seis de la mañana o antes, entonces a esa fecha sí produjimos una ponencia completa, al detalle, al último detalle, del Proyecto 2229, algo así, que era equivalente a lo que ustedes están haciendo. Yo lo repasé rápidamente anoche y la realidad es que es tan similar lo que uno diría, que saqué 10 copias que ustedes pedían y aquí se las tengo porque aunque las fechas cambian, el enfoque y los temas, pues son los mismos porque es el Código Penal, que no ha cambiado entiendo, como revisión, verdad, desde el 74. Si les interesa yo les doy esto porque es una fuente de información, que es éste que está aquí. Después de eso, el 24 de marzo, como le estaba diciendo, del 92, rendimos ese trabajo, revisamos en detalle el Código a esa fecha. Y con el cambio de administración, entiendo que se quedó sin continuar ese Comité. SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Me perdona un momento, doña Trina, es que le habían pasado a la prensa, pero ése nos el... DRA. RIVERA: No, no, eso no es para la prensa, no yo no tengo nada escrito. Bendito, se los daría, pero es para la Comisión por ahora. Bueno, qué hacemos del 92 al 2002, estos 10 años, hacemos de todo en relación con el Código Penal. Somos miembros bien activos y hemos sometido casi todos los años y con especialidad en el año eleccionario de candidatos a gobernadores y legisladores, le hemos entregado en persona cuántas recomendaciones, planes hacia una verdadera reforma penal en Puerto Rico, de modo que hemos estado inmersos en la vida puertorriqueña que toca directamente con el Código Penal. Entre las muchas áreas que nosotros hemos trabajado con ellas o recomendamos, etcétera, nosotros le cogimos dos o tres más relevantes generales que ustedes me indicaron. Nosotros no creemos en las prisiones, de ninguna clase, porque la historia ha demostrado hasta la saciedad, que no resuelven los problemas de conducta humana. La justicia es injusta bastante, y recomendamos que le quiten la venda a la dama justicia, para que vea qué muchas barbaridades anti justicia se cometen en su nombre. Tercero, se han establecido bases, la profesión del derecho y la justicia, que resultan ridículas en muchas de sus expresiones. Y usé la palabra ridícula, respetuosamente, pero para que se pueda medir bien el impacto de esto cuando está en ejecución. ¿Por qué les estoy dando algunas áreas así generales? Porque mal se puede hablar de enmendar un código penal de un país, sin conocer por lo menos, cuál es el total de la vida puertorriqueña que atañe directamente a la conducta de cada uno de nosotros de todas las edades, a los legisladores que son los que nos dicen esto está mal, y esto lo van a hacer así o lo van a hacer “asá”. Y al sistema de justicia criminal’, que realmente es avasallador ya ese aumento tan espantoso, yo le diría para una sociedad inteligente como la nuestra y trabajadora y honrada en general. Es realmente como una zapata un andamiaje alrededor del Código Penal y de la justicia en general, que ustedes han establecido, ustedes como legisladores, y nosotros hemos, tenemos que aceptar y portarnos de acuerdo a lo que ustedes aprueben, sino vamos presos, pues mal se puede revisar un código penal si usted continúa con el mismo enfoque de la sociedad, de la

106 delincuencia, del crimen y del propio sistema. Nosotros le establecemos a ustedes estos principios, y le hacemos, le hemos hecho y le haremos recomendaciones. Nosotros consideramos que ustedes han establecido en Puerto Rico una zapata del derecho, que realmente ya llegó a juicio nuestro, a su cúspide. Se han establecido bases, la profesión de derecho y la justicia, que le repito, como antes, resultan ridículas y sin justificación. Por ejemplo, el complejo, el derecho y acceso del ciudadano a la justicia. Consideramos que el dinero y el amiguismo nos están arropando, arropando en una forma, que yo le diría, bien antihumana, bien anti derechos humanos, constitucionales y civiles en Puerto Rico. Y que se basa mucho ese acceso, como le dijimos, al dinero, cuánto tienes, cuánto vales, y hasta dónde puedes llegar y el amiguismo en general. Y tenemos evidencia de sobra de frases utilizadas hasta por gobernadores, que reflejan que el amiguismo es mucho más importante que lo que ustedes aprobaron aquí que no se hiciera. Otra fase que nosotros consideramos que ustedes no deben continuar arrastrando son esas sentencias irreales de noventa y nueve años, doscientos, trescientos años o más, si este país sabe y sabemos que la gente entra de cierta edad, pues 19 años, 18, los menores menos, y que el promedio de edad, yo estoy entre la excepciones, yo creo que llegamos un poquito más avanzada, pero no importa cómo sea, consideramos que desdice, que avergüenza, yo creo, a todo un país, a toda una profesión tan hermosa como es el derecho, basándose en unas cosas completamente irreales. Y además de irreales, sobre esa zapata, ustedes siguen construyendo todo lo que toca ahí o lo mejoran o lo quieren mejorar o lo cambian o lo posponen, o como ayer se desarrollan esas santas discusiones en el área sexual. Yo creo que ustedes están capacitados para en esta revisión, por favor, que no sentencien a la gente en esa forma tan irreal, tan inhumana, tan disparatada. Fíjese que está tan mal que nosotros que somos trabajadores sociales o ciudadanos comunes, nos atrevemos a decírselo a ustedes porque ya los miles de ciudadanos convictos por 300 años, 208, y uno sabe que se va a podrir en la cárcel o que si se porta bien, pues hay unas bonificaciones, y han establecido una clase de maquinaria, que ahora, yo no sé si la palabra es desmembrada, pero que ahora tratar de corregir esa maquinaria, humanizarla y ponla sobre bases reales, no en esta forma. En general, nosotros tenemos referencia de que en casi todos los países, lo que hacen es un máximo de la edad promedio de ese país. Si es 52 años, pues eso sería lo más que le echarían a una persona con miras a que salga mucho antes. Urge simplificar o eliminar la carta de antecedentes penales, porque es opuesta a la rehabilitación. Aquí yo le dije que va a venir ahorita, de la directiva, un joven, Benjamín Berríos, con todas las de la ley, está en probatoria y demás, pero no hay quien le abra puertas para un empleo por la dichosa carta de antecedentes penales. Entonces por esa carta de antecedentes penales ustedes y nosotros y los trabajadores de este país tenemos que pagar para que estén presos o para que estén sumariados

107 presos y adentro nos cuesta de 16 a 20,000 dólares el año, más o menos, sin contar todos los per diem y toda la salud correccional, más la privatizada que son un desastre y el crimen sí paga para los empresarios que privatizan las cárceles. En Estados Unidos empezaron y en Puerto Rico van "viento en popa", iban. Yo espero que ustedes no permitan esa barbarie que está ocurriendo con privatizar las cárceles de este país. En otra área que nosotros recomendamos del Código que se revise, esto de procuraduría de la mujer, del Director contra las drogas, patólogos del niño, de todo, quieren un procurador como si esa figura y el ombudsman y el ombudswoman y qué sé yo. ¿Por qué le escogimos eso? Porque entre éstos se está destruyendo... SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Doña Trina, tengo entendido que el caballero debe ser la persona. DRA. RIVERA: Ah, Benjamín, ah, vente acá, pon una sillita aquí. SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Adelante, pon una sillita, buenos días, buenos días. Ya nos hablaron de usted. DRA. RIVERA: ¿Ah? SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Le digo yo a él que ya nos hablaron de él. DRA. RIVERA: Ah, sí. SR.BERRIOS: Perdone la tardanza. DRA. RIVERA: No, estamos empezando, empezamos antes. No se apure. Bueno. Estamos señalando esto así, luego se lo haremos en más detalles, porque ustedes a peticiones de grupos que son antihombres, que son anti lo que sea, anti familias, anti qué sé yo qué más, pues hay como una especie de disfraz de usar los términos familias y demás, pero cuando usted viene a ver, lo que ustedes aprueban, como la Ley 54, que la tengo más al frente y otras, ustedes están penalizando, pero tranquilamente, toda la vida familiar. Desde la situación más sencilla, más sencillita al crimen, nosotros recomendamos que todo lo que sea criminal, criminal, pues sencillamente que le aplique el Código Penal, para eso existe, en o fuera del hogar. Pero la vida rutinaria de la familia, de discusión o de malo rato o de enojo o de separación breve y demás, ésos no son asuntos criminales. Y ustedes han criminalizado hasta que uno le diga al marido, yo a la tarde te veo. Pues ya eso es una amenaza y demás, y han convencido a la judicatura, a medio humanidad, y como ocurren crímenes dentro de la familia, pues se han amparado en ese crimen y el Código Penal es el recipiente de la, yo voy a usar las palabras, de las barbaridades que ocurren en relación con especialmente la Ley 54, que ni previene, ni viene bien, ni provee los recursos que dice que están, y no le prestan ni media hora de atención a un hombre. Por eso yo le digo antihombres con los chavos nuestros y los de Estados Unidos, federales, millones se han, desde el 89 para acá, y para dónde van con Código Penal, a seguir añadiéndole y que las órdenes de protección son como un “shooper”, de lista, qué tú quieres que te pongas aquí. Y la tercera orden de protección, la única

108 recomendación que hace es si quieres el divorcio, haz esto. Horroriza, horroriza, que el Estado haya aprobado ese tipo de legislación y que diga que es buena y que fortalece, mire, la tienen que eliminar y reformar al punto. Nosotros sometimos también en la revisión de todo esto, proyectos alternos y aquí nos está surgiendo en Puerto Rico por esto, los grupos de cómo se llama, custodia, custodia compartida por el bienestar de la familia, por más cual, igual que en otros países. En Estados Unidos hay más de mil organizaciones ciudadanas de padres que le llevan los hijos y eso es para discutirlo solo, pero estoy dándole este informe, por qué está incluida esa ley en particular, como una indispensable para una evaluación serena, tranquila, y poner las cosas donde van. Y su propio derecho, que es la zapata de ese código penal y de todo este sistema en el cual tenemos que convivir, pues sencillamente en esa forma, si usted todo lo va a hacer, pues Comisión de la Mujer, Procuraduría de la Mujer en el hombre, y nos va a definir a ustedes los hombres siempre como el maltratante, el abusador, el criminal, y nosotras las pobres víctimas. Las mujeres somos las pobres víctimas. Ustedes saben que la violencia no tiene edad, ni tiene sexo, ni tiene género, ni tiene historia para alguien en particular que la violencia es algo bien general desde adentro hasta las inmensos abusos de guerra, ¿verdad? Por eso le estoy dando tanto peso a que la familia, que es lo que el Código Penal también tiene que proteger, además de la conducta de nosotros los ciudadanos, nosotros insistimos en verdad en que este tipo de legislación se revise, y se cambie, se elimine, sin miedos a las críticas, sin miedo a la discusión de las ideas, pero con un alto sentido de responsabilidad. Las estadísticas sobre este asunto en particular son engañosas, mienten, solamente dan y tenemos los datos de la Policía, solamente dan los sucesos relacionados con la mujer en las estadísticas, y los asesinatos y la violencia, etcétera. ¿Y los hombres dónde están? Dónde están, porque en el Artículo 3.8 de esa Ley, dicen que si usted se queja, pero no te dicen llame a un orientador. No le proveen a esa persona a tiempo, antes, alguien que pueda mediar si es un conflicto grave, y bregar si es un conflicto menos grave. Pero entonces ustedes tienen que si se llaman guardias por una de esas razones de discrepancia en algo, pues el guardia puede venir sin querella, sin denuncia escrita, sin orden de nada de un juez. El viene, investiga, y si le cree al que se quejó, pues ahí te va y generalmente es a los hombres contra los cuales se definen estas situaciones y las estadísticas. Y a veces hemos tenido durmiendo frente a mi casa, 20 hombres jóvenes puertorriqueños, trabajadores honrados y demás porque su problema familiar se criminalizó al punto que los sacaron de las casas, no, y ahí pierde no sólo la casa y los muebles y su tranquilidad, sino todo. Los hijos se los secuestran, se los llevan en nombre de la madre. Hay unos mitos y unas falsedades en las estadísticas y en la intervención, que yo creo que es una responsabilidad, como le dijimos directo del Código Penal, de la revisión de esto para el enfoque y la filosofía, etcétera. Y que en la práctica se cumpla. Y le señalaba que eran

109 falsas las estadísticas, porque nunca le dan las estadísticas de los hombres asesinados por nosotras las mujeres. Y uno de cada cuatro de esos asesinatos, según los datos de la policía, la mujer es la asesina, no es el hombre. Ah, y tenemos unos datos del 90 al 90 y tanto, que como 252 asesinatos de mujeres, por, a mí me da mucho trabajo usar la palabra pareja, porque como que pareja se ha desmoralizado tanto ya, la frase "pareja" que todo es pareja y no sabe por quién preguntarle y fulano, porque, ah, no ése, no, ésta es mi pareja, y estamos en un enredo de esos también. Pero, pero parejas, pues sencillamente como 252 femeninas, pero no le dicen que 56 hombres en ese mismo período fueron asesinados por las esposas o por la pareja. Y si de allá de otro año iban por 60 y pico grande. Ese dato no se lo da nadie. Nosotros le pedimos a la legislatura que exija, en la parte que sea, que exija igualdad de condiciones. Por el crimen nadie respalda, pero por la vida familiar, por lo que es problema familiar, va un largo trecho a que hagamos criminales a tanta gente decente, buena y honrada, especialmente varones, que es la mayoría. Y que ustedes traten en las definiciones que vayan a poner, que jamás se continúe ya con este patrón casi cultural del hombre es el agresor maltratante, criminal y la mujer es la víctima, somos la víctima. Habemos mujeres que somos fiera suelta, o fieras calladas y escondidas igual que hombres. Pero le estoy señalando las áreas más así relevantes que uno considera, porque el papel escrito aguanta mucho y esa ley no es excepción. Hablan de unas definiciones, muy bien. Nosotros le recomendamos quien está haciendo a tiempo esas evaluaciones psicológicas y esas evaluaciones emocionales. Los guardias será cuando te van a arrestar porque te aplican unos conocimientos. Eso es un chantaje, eso es un chantaje reconocer que sí que hay que hacer evaluaciones psicológicas y demás y quien las hace a tiempo y a destiempo también, porque esos recursos son prácticamente inexistentes, hasta donde conocemos. Vamos a decir la verdad en la vida familiar nuestra, y nosotros recomendamos, primero, y lo estamos recomendando hace tiempo, un código de familia que incluya todo lo que se relaciona con la familia, y si está penalizado, pues que ustedes lo saquen o lo atemperen, pero no lo dejen criminalizando cada vez más a los pobres económicamente y a la familia puertorriqueña y al hombre puertorriqueño en particular. No hay derecho, no hay derecho a destruir la familia con unos mitos y unos juegos de estadísticas y de palabras y de leyes, para complacer algunos grupos en particular, y digo así con mucha firmeza y responsabilidad porque lo que tú encuentras en todo lo que se legisla parece que los hombres en este país no existen. Y entonces hay tres mitos que nos ponen, que los recoge el Código Penal en esta ley y en otras más, que es que es una sociedad machista, y como el hombre es un machista, pues todo esto pasa porque es machista. No, esto no es una sociedad machista, nosotros le probamos a ustedes y ustedes la viven. Este una sociedad hembrista- machista, porque la mujer hembra es la que educa y la que pare con el hombre y la que cría los hijos y la que le enseña muchísimas cosas a los hijos y lo primero que le

110 enseña cuando nace el bebe que es varón es llamar a la familia y los vecinos y le toca los genitales del bebe, y dice, mira, pa’ quien es esto, para las muchachas, verdad, y se lo exhiben a todo el mundo. Cuántas novias tiene ya, muchacho, ay, esa alegría porque es varón y va a tener ese montón de novias, lo estamos no solamente castrando, lo estamos haciéndolo macho, antes de salir del vientre. Y por qué dividimos los colores de esos ajuares del bebe, azul el varón y rosa el otro. Y si te van a ofender te dicen, ése es rosa. Pantaloncillos rosa dicen que tiene y que un norteamericano de los de Vieques. Alguien lo vio, yo no sé, pero es para ridiculizarlo y hacerlo femenino en vez de macho. La hembra puertorriqueña no le permite al hijo varón que camine como una mujercita, le dicen, y que hable como así y demás, y le tenemos unas trabas y le destruimos el sentimiento y la emoción. No llores, los hombres no lloran. Pareces una mujercita llorando. Y nos han establecido unos patrones emocionales que no hay derecho a que el legislador caiga en esa trampa cultural de hace siglos y ustedes que hablan de cambio, nosotros le decimos, no, ustedes no tienen que cambiar nada. Ustedes tienen que transformar todo. Tenemos que virar esto y por eso empecé por la zapata, por lo general. Me alegro que ella me dijera lo general porque en ésa y muchas más áreas es que el legislador va a revisar ese código y hasta donde pueda va a transformar los enfoques de la vida nuestra porque sino seguimos en esta guerra entre, como ayer aquí, entre la guerra de los sexistas y de los no sexistas y usted pone el noticiero a mediodía y son cuatro fondillos de mujeres al aire y los senos y esto es un chiste. Esta sociedad no puede, no puede seguirse basando y protegida por leyes en la pornografía, la inmoralidad en muchas cosas. Y mientras a la nena cuando nace, no le han enseñado, enseguida le ponemos el “panty”, no, vete y la protegemos en sus partes genitales y en su cuerpecito, al varón lo exhibimos como nos da la gana pa’ que sea macho y cuando es macho, pues le aplicamos la ley y no le proveemos a tiempo los recursos de orientación que un código de familia debe establecer. Lo otro que nosotros estamos recomendándole alrededor de leyes de castigo o retribución o como sea, es que me puse a mirar aquí y a pensar en dos cosas a la vez. Se me fue el pensamiento de momento, pero seguimos porque esto es lo más que hay. Le estamos hablando del Código de Familia, además tenemos ya un Departamento de la Familia, entonces es indispensable que se refuercen ahí las familias. Nosotros le hemos escrito a la señora Gobernadora y a todos los legisladores y antes, cada vez que ustedes dicen que éste es el milenio de la mujer, ¿a cuenta de qué?, y yo soy mujer. Pero por qué tiene que ser el milenio de la mujer. Tiene que ser el milenio de la familia y de los derechos humanos para todos. Porque ahí caemos todos, la mujer y el hombre y el niño y el viejo y el pobre y el rico; y el legislador los tiene que atender a todos. No puede seguir legislando realmente y convirtiendo hasta en investigadores los empleados civiles. Los empleados civiles de la Procuraduría de la Familia.

111 SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Doña Trina, para aprovechar una serie de preguntas, pues quiero... DRA. RIVERA: Dígame, porque queda un montón, no tantas áreas, pero he tocado precisamente lo que es prevención, ver su Código Penal criminalizando todo, le estaba diciendo los tres recursos, código de familia, el Departamento reforzado en Prevención o llámelo como lo llamen, y en el mismo departamento, integrar los servicios de la familia, porque están dispersos, maltrato menores, maltrato envejeciente maltrato más cual, y ellos mismos no están integrando la familia y tribunal de familia no criminal, que bregue con toda esa fase y que ustedes los haga sacar del Código Penal, alrededor de la vida familiar, para que en las cárceles solamente estén los que no hay más alternativa. Dígame, porque yo le voy a mandar un montón de... SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Yo le había mencionado a usted antes de que comenzara a testificar, pero me gustaría dejarlo para récord, que aquí se ha levantado la idea de que el Código Penal comprenda, además de lo que tradicionalmente comprende el catálogo de delito y la forma de bregar con ello, todo lo relacionado con el sistema carcelario. O sea, cómo tratar al ya convicto, luego del Código. ¿Usted apoyaría esa idea? DRA. RIVERA: Nosotros recomendamos. Fíjese que al principio le dije, no creemos en las cárceles porque han demostrado que no resuelven nada, nada, sino destruir más gente que afuera ya estaba destruida en gran medida. Nosotros esperamos que todos los servicios de comunidad que haya sin usarlas. Primero, que saquen del Código lo más que se pueda porque este es el país de más leyes. Por cualquier cosa tú vas preso o va el guardia. Y ahora te dicen a todo, llama al abogado o llama al guardia. Ya no hay que llamar a los padres ni a nadie más. Pues sencillamente que en la comunidad, cuando van a aplicar algún delito entonces, que sea más en la comunidad, retribución, que devuelvan lo que robaron, que trabajen. Hay un montón de áreas de comunidad. Y la otra fase que recomendamos alrededor de lo que usted dice. O sea, sí recomendamos reforzar la comunidad, antes, durante y después en todo, en todo, bien hecho, pero en todo. Nosotros recomendamos que la oficina esta de administración de servicio antes del juicio, la OSAC que llaman, que la refuercen al máximo, con la fianza que ellos le prestan o le trabajan con los acusados, porque así, ahí hay sumariados, como 3,000,a un costo de 16 o 20,000 dólares por cada uno, si usted refuerza la otra, la de antes del juicio, usted deja en la comunidad, que incluye lo que usted está sugiriendo. SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Se ha hablado de la posibilidad de utilizar más el sistema de desvío, pero el desvío de verdad, porque ahora el desvío se utiliza como si fuera una probatoria, una sentencia suspendida. El verdadero desvío es antes de llegar al tribunal. Y posiblemente esa área habría que fortalecerla.

112 DRA. RIVERA: Yo creo que habría que fortalecerla, pero se está violando tantas cosas con lo desvío. Y le voy a decir un ejemplo rápido. La Ley 54, que nosotros hasta produjimos un libro y se lo regalamos a casi todos, el análisis éste, humano y legal, que tienen desvíos. ¿Pero qué pasa? Que entonces en el mismo tribunal instalan a la gente que va a bregar con ese ciudadano en desvío. Y tenían hasta el otro día, no sé si ya lo resolvieron, un monopolio, pero un monopolio completo, que cobra por el desvío a la persona que es el sujeto o a la familia, pero alguien le paga y alguien tiene que reunirse y está tan disparatadamente funcionando hasta la última vez, digo, que nosotros tuvimos aquí ante ustedes, porque al mismo que están tratando de castigar por lo de la violencia familiar o algo, pues esa misma persona pierde el trabajo porque las reuniones con ellos tienen que ser semanales, en horas laborables y el patrono no puede tolerar. El desvío, yo le diría a usted, sí es importante, debe existir, pero debe realmente hacerse bien profesional y no en manos de gente que después las quejas. Nosotros hemos tenido 100 padres en una reunión, de los desvío, le ponen un disco para que oigan lo del disco, le ponen la película "Sleeping with the enemy". O, sea, que es eso? SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): En el sistema de pena, doña Trina, se ha pensado, se ha planteado la posibilidad de utilizar más la restricción en la casa domiciliaria. DRA. RIVERA: Domiciliaria, año y pico. SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Domiciliaria, también se ha pensado en la posibilidad de que si hay que servir algún tipo de prisión, que sea los fines de semana, de forma tal que durante la semana la persona sea productiva. DRA. RIVERA: No entendí, no entendí. Usted dice los fines de semana. SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Que esté en la prisión solamente fin de semana, sábado y domingo, para ciertos tipos delitos. Además se ha planteado el que algunos delitos menos graves, que no conllevan violencia, que no tengan cárcel, o sea, que sea solamente multa o trabajo comunitario. ¿Ese bloque de ideas que se han presentado, cómo usted las ve? DRA. RIVERA: Muy buenas. Menos el desvío, que sí lo respaldamos, pero que ante de ustedes decir ahí, el desvío, que bueno, vamos a esto, yo les recomiendo que se sienten con calma y estudien qué es eso de desvío, cuánto le cuesta a esa persona desviada. La puede pagar o no, qué negocio es ése. Que entonces el máximo del desvío son tres años. Y le estoy hablando hasta hace unos días, sí ha cambiado en las últimas semanas, pero son 3 años y los mismos afectados. nos dicen, pues cuando ya yo creo que voy a terminar y a salir, no me hacen buena recomendación los que dirigen el desvío- al tribunal, que le tienen que recomendar- y tengo dos años o tres años más y soy el mismo o mejor, mucho mejor y más consciente que antes. Y cómo lo compensan, porque han hecho leyes particulares. Pero hay que exigir deberes.

113 SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Usted trajo también ahorita, y me gustaría que abundáramos sobre eso. El sistema de penas. Lo ridículo de las tres cadenas perpetuas consecutivas, que lo que tiene más bien es una expresión de coraje más que una realidad. DRA. RIVERA: ¿Pero qué tiene una expresión de coraje la… SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Yo diría que una expresión de la sociedad de coraje, tres penas perpetuas consecutivas. Sabemos que no va a cumplir ni la primera porque se va a morir antes. DRA. RIVERA: No, pues yo voy más allá. Yo creo que más que coraje, yo creo que es venganza, que no es justicia. Es venganza, me estoy vengando con coraje y sin coraje, bien serenamente, porque para legislar, yo no voy a legislar cuando tengo molestias. Yo legislo cuando me doy el gustazo, no, de aprobar o no me lo doy porque no creo en el proyecto. Pero el desvío va más allá. Es el uso, le quiero decir, como lo están implantando, ustedes van a tener que intervenir porque intervinieron en la administración pasada y nosotros participamos y todo, pero todo se queda ahí en este hablar. Le dejaron todo exactamente igual, al contrario, propusieron, si usted recuerda, la jeringuilla y lo demás a los nenes sin que los papás lo supieran. Hicieron una marcha, o sea, se degeneró realmente esa magnífica recomendación. SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Lo otro es, doña Trina, que se ha hablado de traer al Código Penal algunas leyes especiales, como por ejemplo, la de sustancias controladas, que en vez de que esté suelta con un ordenamiento aparte, que se integre dentro del Código Penal. Inclusive se ha hablado de criminalizar el uso de sustancias controladas. ¿Cuál sería la posición de ustedes en torno a esto? DRA. RIVERA: La nuestra siempre es que primero la censura, y se la dijimos al principio. No traten de estar resolviendo todos los problemas humanos, todos los problemas familiares con leyes y la cárcel, para después no cumplir las leyes o para no supervisarlas o dejarlas colgando o añadir otras, que ya la transformación del sistema penal de Puerto Rico, exige, no solamente en los desvío. Ustedes me perdonan cuando yo me paro en lo que estoy diciendo, por dos razones, me emociona, aunque no parezca que ya uno deba emocionarse mucho pensando en la gente, y segundo, me dijo el médico, acuérdese de los años, porque su mente está en el año cien mil, pero el cuerpo reacciona. Y le pido excusa cuando me pueda detener un segundo en lo que recojo la idea, por eso están escritas también. Y la pregunta que usted me hace, pues de momento se me fue de la mente. Pero dígame la última parte, porque yo pienso seguir hasta que me acuerde de todo y mientras pueda escribir. Ah, no lo de las drogas,sí, nosotros hemos recomendado y defendido la medicación de la droga en la siguiente forma. Como hay tanta controversia sobre el tema acá en la sociedad, pues los confinados se ha aprobado por la información oficial que están dando hace años y en menores la matrícula total nos han informado hace años, y acá 90 y pico por ciento, 85 o más, todos tienen relación con el uso, abuso o tráfico de drogas. Si ésa es la realidad y siguen

114 aumentando o aunque haya uno, los confinados relacionados con la droga, el Estado debería en el proceso inmediato de admisión que llevan una hoja y dicen más o menos si es adicto o la razón relacionada con la droga, pues que ahí inmediatamente se pase en vez de al pueblo, como ellos dicen, al hospital penal. Casi todas las instituciones, especialmente las grandes y las regiones, tienen hospital. Al hospital penal para tratamiento, detoxificación, y que sea compulsorio tú pasar a ese sistema médico y cuando ya el médico ahí te va a dar de alta, pues entonces ir ya desarrollando esa población separada de la otra, de modo que va saneando también el tráfico de drogas dentro de las cárceles. Endosamos la medicación, no la legalización. Yo creo que en esta etapa, aunque en otros países exista, no debemos brincar hacía allá. Pero medicarlo si es enfermo, hay que medicar. O no es enfermo. SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): También se ha planteado el que dentro del Código es que deben estar los patrones de sentencia, en el sentido de que nosotros ya salimos, o sea, nos hemos metido en la sentencia donde el juez solamente tiene una sola oportunidad de sentencia, o sea, las penas específicas. Si se le debe devolver al juez el espacio, para que pueda de máximos y mínimos poder... DRA. RIVERA: Totalmente, respaldamos... SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Y que en el Código estén en las guías de sentencia. DRA. RIVERA: Debería estar todo bien accesible para no estar perdiendo tiempo o perdiendo enfoque o filosofía o el coraje que ustedes dicen que alguien al sentenciar puede tener o la vaguedad, sí, nosotros consideramos que todo, todo, todo lo que facilite la aplicación de la justicia, como esas medidas, deben incluirse en el Código, en el Penal como ustedes señalan. Recuérdese que le dijimos al principio, que lo que recomendamos es la transformación de toda la justicia y sus estructuras, no reformas ni cambios, porque puede seguir poniendo parchos aquí y parchos allá y la sentencia ponderada así, tan complicada o menos o más que la que tenemos ahora, y entonces volvemos a caer en otra fase similar que ni siquiera alivia los problemas. SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Doña Trina, como esto va a ser un camino largo... DRA. RIVERA: Largo, sí, así. SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): La idea de la vista de hoy es que cada cual nos dé el primer empujón de por dónde ven más o menos que debamos comenzar. En adelante vamos a estar reuniéndonos con todos ustedes en reuniones ejecutivas ya, con agendas específicas, por lo que le damos las gracias. Por favor, recuerde que si nos puede suplir las notitas por escrito. DRA. RIVERA: Sí, ah, yo saco fotocopia de esto también y se las adelanto. SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Cómo no.

115 DRA. RIVERA: Pero permítame para redondear el pensamiento, que lo dije ahora mismo y lo repetimos, esto es cuestión de transformación total empezando. Déjeme leerle nada más que dos o tres recomendaciones de la transformación, no reforma, empezando por el nombre, que se llama Sistema de Justicia Criminal. La justicia no puede ser criminal. Eso históricamente habrá funcionado, pero si hay código civil y hay código más cual, pues es la justicia, y no le pongan apellido, pero justicia criminal suena mal en una sociedad como la nuestra y en cualquier sociedad, porque le adjudica la criminalidad a la justicia. Recomendamos, igualmente, que no le cojan, no sé, no quiero usar la palabra miedo, pero qué se yo, que no se detengan por más que vengan controversias de todas clases, al clasificar realmente las situaciones que se le someten a ustedes. Cuando le hablo de transformación yo sé que mucha gente va a encontrar que eso ni soñarlo. Pues sí, se puede, porque ustedes legislan para eso. Y que ustedes sustituyan al máximo todo este enredo y desenreden de lo sexual, pónganlo como un tema aparte, que no contamine, vamos a decir, esta otra fase de la justicia, que ustedes quieren mejorar. Como que las dos juntas en el momento de la revisión del Código le va distraer tanto la atención a ustedes de si es homosexual, si no es, si se casan, si es lesbiana, si no es, que realmente eso a mí me está que todo lo que sea de género alrededor, pues conducta sexual, buena o mala, que ustedes la cojan aparte. Y que no le cojan ninguna clase de, vamos a decir, de miedo a tres o cuatro murallas que ha dominado y siguen dominando este país y ustedes y nosotros mirando hacer. Barbaries, por ejemplo, las cuatro murallas que nosotros señalamos, primero es la politiquería. Miren a ver qué pueden hacer ustedes con la politiquería en esto que es tan vital para este país. Segundo, la indiferencia de los gobernantes y de los legisladores, porque se cansan de hablar de unas cosas, y a la hora de la verdad, de aprobar, se queda todo igual. De modo que estamos perdiendo tiempo, dinero y de todo. En Corrección, la privatización de las cárceles, de este país es inmoral que ustedes la respalden. ¿Por qué es inmoral? Porque nos están cogiendo a los que ustedes quieren mejorar con el Código Penal y que vayan menos a las cárceles, ésa es la fuente de ingresos y de millones para unas corporaciones negociantes empresariales. Y encima de que es negocio, porque le damos el solar para que construya y no gasten un chavo en un metro, le damos entonces vital el costo de la construcción porque no queremos, yo no sé cuál es la razón, pero será por parterismo del empresario, cuando termina la otra mitad de las millonadas y cuando la van a empezar, le tenemos que pagar por cada uno de los conciudadanos nuestros que van presos. Unos promedios que los han hecho más que multimillonarios, pero la inmoralidad es que sea fuente de ingreso, para hacer más multimillonario a las pirañas que ya nos están absorbiendo todos esos chavos que deben ser para la prevención y otras cosas para que vayan menos a las cárceles. Por lo tanto, en el momento oportuno,

116 rechacen la privatización que es un robo. Yo les voy a dejar a ustedes copia de los gastos y las ponencias que hicimos ayer para que revisen negocio redondo y sí el crimen paga, para los empresarios que privatizan nuestras cárceles como la CCA este momento y la Warkenhut. Y lo otro aparte de la privatización es que revisen el caso Morales Feliciano que en 21 años está decidiendo también en manos de un juez federal que oportunamente tuvo su justificación y lo tiene. No queremos que se queden desamparados en sus derechos humanos y civiles los confinados, menos nosotros. Pero como están con 188 millones los bolsillos del juez Pérez Jiménez, que es el que está mandando aquí desde que empezó el caso Morales Feliciano, no son ustedes ni Corrección. Revísenlo luego, lo más pronto que don Víctor Rivera, y le agradecemos, no solo la comparecencia sino el nombramiento de don Víctor Rivera González como Secretario, porque es un nombramiento extraordinariamente excelente. Con sus problemas y sus fallas y nosotros también, pero ese señor no le impongan lo que él sabe, que cómo es que hay que hacerlo mejor. Y no le viren para atrás por favor, que tenga que volver a privatizar, las pirañas empresariales que ya él le está retirando el contrato porque se vencieron los contratos. Señores míos, si ustedes no están con nosotros, nosotros digo los ciudadanos, en todo esto, y no es solamente escuchar, ustedes tienen que levantar mucho su imagen, porque pasan cosas en esta legislatura y en este gobierno, y en el anterior, y en el anterior, que la imagen está bastante deteriorada. La muestra de ustedes no porque los conocemos a muchos, pero el impacto que llega de aquí para allá, estoy aprovechando este momento para decirle, donde hay buenas decisiones sigan, pa’lante es pa allá, y si no hay buenas decisiones a favor de todos, justicia igual para todos, y ustedes pueden ir borrando la injusticia de que sea por el dinero y por el amiguismo, se me queda una, pero se la tengo que decir a la carrera, es vamos a quitarle, yo creo que tiene que ser una enmienda ésta constitucional, ¿no?, una enmienda a Constitución. Vamos a quitarle ese don de dar la clemencia ejecutiva, y los indultos y demás al gobernador. Esa es una costumbre tradicional de siglos, y hay gobernadores que han empezado diciendo, como yo no creo en eso, yo no voy a darle a nadie la clemencia ejecutiva. Pues pa’ qué la quiere, pa’ sus amigos, para su familia, para los que tienen poder económico, político. Quítenle, propónganos si hacen una resolución o algo, nosotros lo vamos a respaldar y movilizarle el país para que se pare el indulto, no que no, no se elimina el dos, lo que se elimina es la persona a quien hay que rogarle y hay que virar para que sea como los reyes de antes, el que daba el don de la libertad y del indulto. Déjenlo hasta Corrección, Junta Libertad bajo Palabra, y si ahí es buena, ahí se terminó el caso. Pues gracias por... SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Muchas gracias, doña Tina, vuelvo y le recuerdo que posiblemente vamos a hacer unas vistas en algunos de los penales, y cuando así sea le vamos a recordar. DRA. RIVERA: Cuenten, cuenten con nosotros, mientras podamos, mientras la mente funcione yo empujo el cuerpo con las pastillas

117 y las medicinas. No se apuren. Pero yo le iba a pedir una diferencia especial, que le de aunque sea medio minuto a mis dos compañeros que llevan años de años en esto y Benjamín ha estado y sabe lo que es una institución privatizada. SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Mucho gusto, adelante. SRA. FILIBERTI DE ROBLES: Domitila Filiberti de Roble, yo soy de la Fundación Alvarado Rivera y soy trabajadora social. Trabajé muchos años en las instituciones de menores y la diferencia es la cuestión de la edad. DRA. RIVERA: Perdone, y fue subsecretaria del Departamento de Servicios Sociales. SRA. FILIBERTI DE ROBLES: Del programa institucional. Hay muchas cosas que se pueden hacer. Hemos tenido una apertura con don Víctor sugiriéndole algunas ideas para operar un cambio entre castigo y oportunidad de la persona a mejorarse. Y en estos penales hay mucho talento. Lo hay artístico, lo hay deportivo, lo hay manual. Lo que hay es que cambiar el sistema, y sobre todo empezar a clasificar. No podemos seguir tratando a todos los confinados por igual y por que uno se portó mal, suspenderle la visita a todo el mundo. Eso es un enfoque muy mal sano, crea mucho coraje y hay desquite. Tenemos que ser más justo en eso. Y yo creo que hay personas que lo pueda hacer. Nunca hemos perdido la fe y la esperanza de mejorar. Nosotros, como a veces se nos tilda, especialmente a la doctora, de que defendemos los criminales. Nosotros no defendemos criminales, nosotros defendemos los derechos humanos de la gente. Y sabemos que hay algunas personas, pues que ameritan el máximo de protección para proteger la sociedad. Pero hay un montón de casos en esas prisiones que están ahí porque no pagan la pensión alimenticia. Eso no amerita cárcel. Eso lo que amerita es trabajo, para que la persona gane dinero y pague su pensión alimenticia. Y así por el estilo hay otros tipos de situaciones que van presos, que tal vez podíamos ir modificándolos con unos enfoques más positivos. Y aquél que se lo merezca, de acuerdo, si tiene que estar encerrado, encerrado está. Claro, garantizándole lo mínimo, porque hay casos de los que se han considerado criminales empedernidos que eventualmente han resultado ser personas de producto, como Nicky Cruz y otros tantos por ahí que se han rehabilitado, porque rehabilitarse no es cuestión de magia, eso toma la vida completa, pero hay que dar la oportunidad. No quiero seguirle tomando tiempo. SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Muchas gracias. Le adelanto que ya han habido ponencias que han tocado ese tema y su preocupación ha sido traída ya en varias ocasiones en términos de la forma de la pena, dependiendo de la persona y el tipo de infracción. Caballero. SR. BERRIOS: Muy buenos días, honorable Eudaldo Báez Galib y todos los de la Comisión. Mi nombre es Benjamin Berríos. Soy parte de este Comité y por los últimos cinco años he trabajado como asistente legal

118 de distintos abogados criminalistas en este país y tuve que pasar en algún momento la experiencia, por ciertas razones, de estar en un penal. Yo quisiera resumir a cuatro puntitos en los cuales no estoy de acuerdo por mi experiencia personal. Uno de ellos es la economía procesal, que es un tema de mucha discusión en todos los tribunales de Puerto Rico. Por la economía procesal, cientos y cientos de personas son todos los días juzgadas a la ligera, u obligadas a aceptar unos acuerdos entre el abogado de asistencia legal y el ministerio público. Mi experiencia me ha demostrado que la justicia o el procesamiento se convirtió en un juego de ajedrez entre el fiscal, el abogado defensor y el arbitro que viene siendo ese juez. Y supe de muchos casos y se de muchos casos que están en los penales, inocentemente pagando unas condenas que no deberían. Todo esto gracias a la economía procesal. El segundo punto es lo que se ha hablado ya en tantas ocasiones, de la proporcionalidad entre las sentencias impuestas y la conducta delictiva. De eso no hay que abundar porque yo sé que ustedes tienen un marco bien amplio en cuanto a eso, pero es algo de lo que se debe reevaluar. El tercer punto es entiendo yo que se debe eliminar el que una persona que ha cumplido con su sentencia siga pagando todo el resto de su vida por esa sentencia y que no consiga empleo porque hay un concepto del certificado de buena conducta... SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Hay una legislación presentada que propició el Secretario de Corrección que esta Comisión ya la pasó y la aprobó, creo que ya sigue su curso que es el de la recomendación. SR. BERRIOS: Pues eso les es bien limitante para las personas que han pasado por el sistema. Y por último, me gustaría bien efusivamente solicitarle a esta Comisión que evalúe todas esas leyes que se aprobaron en los últimos 8 años, antes de entrar a este gobierno, que son leyes que limitan los desvíos a ciertas personas que han cometido ciertos delitos, me refiero en específico a la Ley 33 de 27 de julio de 1993, la Ley 32 del mismo año, la Ley 49 de 26 de mayo de 1995, y la Ley 90 del 20 de agosto de 1995. Estas leyes prácticamente impulsan a que una persona tenga que cumplir su sentencia en la totalidad en la cárcel porque las limitan de disfrutar de cualquier desvío electrónico, pases extendidos, junta de libertad bajo palabra y todos los beneficios que puedan adquirirse al amparo de la Ley 116. SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Y una de las posibilidades que se ha estado analizando, y por favor recuerden que cuando yo digo analizando, no es que va o sino que se está estudiando, es eso, incluir en el Código Penal, no meramente llegar hasta dictar la sentencia, sino todo lo que ocurre después de la sentencia, y es algo que apoya fuertemente el señor Secretario de Corrección, las bonificaciones famosas, todo eso. Pues jóvenes muchas gracias a los tres, muy agradecido. Este es el inicio, o sea, pequeño, humilde, pero estamos empezando a caminar y nuestra esperanza es que nos acompañen a través de todo el camino que nos

119 queda, donde ya empezaremos a estudiar los puntos específicos. Muchas gracias a los tres. DRA.RIVERA: Ustedes con esto, pues nos levantan el ánimo de la fatiga que se tiene en el camino de los años. No respaldamos la supervisión electrónica por ser un negocio redondo para unas compañías que están por California, y convertir el hogar de ese confinado que tiene buena conducta, un preso, una celda de la cárcel y lo controlan, desde California o por allá arriba de Estados Unidos negociante y aquí Corrección. SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Próximo deponente es Angueira, vemos que está en Sala. Hemos recibido su ponencia escrita, aquí la tenemos ante nosotros. No sé si pueda resumirla porque nuestro deseo mayor es el diálogo, como ya la tenemos. Si pudiera darnos una idea general al principio del planteamiento, cosa de que podamos comenzar un diálogo. Dé su nombre para que sea reconocida y pueda comenzar. SRA. ANGUEIRA: Muy buenos días, señor Senador y la doctora Nevárez, hacía tiempo no nos cruzábamos en el camino. Por lo menos en persona aunque intelectualmente sí, y a los asesores de la Comisión. Mi nombre es Katherine Angueira Navarro, soy psicóloga social comunitaria y evidentemente soy el otro lado de la moneda de lo que acaban de escuchar, por parte de las personas que defienden los derechos de los confinados y los convictos, yo vengo a defender los derechos de las víctimas sobrevivientes del delito. Soy el otro lado de la moneda. Más allá de venir hoy a declararme a favor de la legalización de la prostitución en Puerto Rico o de trabajo sexual, de declararme a favor del aborto, claramente a favor del aborto, a declararme a favor de que se descriminalice los delitos que tienen que ver con la práctica consentida de la sexualidad, inclusive, la sodomía. Estoy a favor de que se descriminalice. Estoy a favor de que se revise la forma en que está definida las agresiones sexuales y atemperarla a la realidad tal como ocurren esas violaciones, contra las personas que han sido abusadas sexualmente. Así que más allá de definirme y declararme una vez más a favor de todo eso, y que la revisión del Código Penal contemple esa dimensión del problema, ah, y que no se toque y se trastoque, la Ley 54, la que prohibe la violencia doméstica, a diferencia de doña Trina, yo no entiendo que eso hay que tratarlo a parte. Eso forma parte esencial de la médula del comportamiento humano y hay que tratarlo dentro de lo que se vaya a revisar, como el Código Penal. Yo creo que esta limitada oportunidad que tenemos, quisiera abordar el espectro de lo que es los planteamientos ideológicos y que van a permear... SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Para que tenga una idea, va a haber muchas oportunidades. O sea, hoy lo que estamos es empezando a tantear en términos generales por dónde es que la gente quiere que uno vaya. En adelante le garantizo que van a haber muchas más reuniones con usted.

120 SRA. ANGUEIRA: Sí, porque es que yo, verdad, con todo el respeto, Senador, me parece una falta de respeto que se nos delimite a 15 minutos, cuando esto es una tarea colosal y monumental. O sea, por eso es mi primera reacción, es pero cómo es esto 15 minutos, resumir. Nada más el granito de la Junta de Libertad bajo Palabra, y lo que yo vengo litigando, tengo dos archivos legales enormes, cuatro gavetas de documentos. O sea, resumir es cada esquina que tiene el trámite de justicia criminal. SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Déjeme explicarle, o sea, la ponencia escrita puede ser tan amplia como se quiera. SRA. ANGUEIRA: Sí, pero no se puede entregar un libro tampoco. SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Pero la oral obviamente, para que tenga una idea, hoy tenemos doce deponentes. Pero adelante, por favor. SRA. ANGUEIRA: Ok, fíjense que yo entiendo que puede, yo sé que ya se ha suscitado una discusión sobre la metodología que utilizó la doctora Nevárezy sus asesores, en el cuatrienio en donde el Partido Popular Democrático tuvo, pues a cargo esta investigación del 84 al 92. Y si el propósito de la presente investigación realmente es analizar a profundidad las actitudes que pueda tener la comunidad con respecto a cómo se tipifican y definen los delitos, qué conducta debe ser tipificada y por ende cuál es la severidad que la comunidad entiende que le debe otorgar a la tipificación de aquella conducta que ellos puedan entender, que la comunidad entendamos debe ser tipificada como delito, estamos atravesando una muralla que se llama ideología. Y como científica social que soy, puedo reconocer que por un lado hay unas vertientes de investigación que en apariencia, si no mal recuerdo, posiblemente los asesores que formó parte del grupo de la doctora Nevárez, usaron un marco positivista sin menospreciar la recopilación de información que un marco positivista puede recoger, sin embargo yo creo que hay que ampliar la investigación, desde la percepción de la comunidad con respecto a las actitudes que pueda haber hacía la conducta que debe ser tipificada o no tipificada a penetrar esa muralla de la ideología. Me explico. De qué vale ¿verdad?, y en ese sentido yo creo que los profesionales y científicos sociales que ustedes están llamando a aportar hacia esta discusión, tendríamos que analizar para empezar, ¿verdad?, sin degradar el trabajo pudo haber adelantado la doctora Nevárez, hay que revisar hasta los instrumentos de medición que ella utilizó. O sea, cómo se formularon preguntas, si fueron preguntas que se hicieron. O sea, porque ahí está la ideología, ahí está toda la carga que puede haber habido en cómo se formulan unas preguntas y las opciones que se dan para contestar esas preguntas. Y entonces de ahí es que ella pueda llegar a unas conclusiones. También habría que analizar qué procedimientos estadísticos ella utilizó para analizar e interpretar esa data recogida. Estoy hablando de un tecnicismo de investigación que es el meollo de las conclusiones que se puedan estar llegando. Así que a pesar que pueda hacer aburrido para unas personas que no conozcan del método de las ciencias sociales, puede

121 que aquí esté la clave si ustedes realmente pretenden recoger la opinión de la comunidad, el cómo se recoge esa opinión es básico y es instrumental a las conclusiones que se lleguen de cuáles son las opiniones que se están recogiendo. Así que yo exhorto a esta Comisión que se forme un grupo interdisciplinario, multidisciplinario, particularmente se incorporen personas que venimos de otras visiones ideológicas donde se empiece a desmontar, lo que se llama en sociología, en sicología social, desmontar ese discurso, de manera tal que la forma que ustedes puedan estar recogiendo la opinión de la comunidad de qué es la conducta que debe ser tipificada como delito, realmente logre romper esa muralla. Ejemplo, vamos a hablar en "arroz y habichuelas". Si yo voy a la comunidad a preguntarle si están a favor y en contra que se tipifique la violencia doméstica y que se encause criminalmente y que hayan unas sanciones y una sentencia, posiblemente la comunidad en su mayoría va a reflejar el mito de que la mujer se lo buscó, que si le pegaron es por que se lo merecía, que si esto está al interior de una relación amorosa. Así que vamos a derrotar el propio propósito, según las propias expresiones de la doctora Nevárez de los informes que fueron rendidos en la época del 80 al 90, de que el Código Penal se supone que sea también un instrumento de cambio social. Así que si yo voy a preguntarle a la comunidad, si ellos entienden que una violación contra una mujer debe considerarse severa o no o si la violencia doméstica debe ser sancionada o no, y cuál debe ser la sentencia, esa comunidad que cree en ese mito, que la mujer se lo buscó, de que vale recoger esa información. La única información que vamos a recoger científicamente es cómo se sostiene al día de hoy el mito en la comunidad de que no se cree que la violencia doméstica debe ser un delito, o que la violación, el abuso sexual contra una mujer, en última instancia, ella se lo provoca y lo buscó, así que por qué castigar una persona sobre eso. Así que yo creo que aquí hay que hacer un análisis, verdad, doctora Nevárez, yo no conozco el detalle, cómo fueron esos instrumentos de medición, ni cómo fue que se analizaron, pero yo creo que ahora que estoy en otra experiencia, y si ustedes realmente quieren abordan este problema, hay que analizar las formas del discurso que reproduce la comunidad, para entonces ver cómo queremos generar o no el cambio social a raíz del expertise de los distintos grupos que vienen estudiando distintos problemas sociales en la comunidad, inclusive en las distintas vertientes. Así que ustedes tienen una tarea bien monumental y no se puede reducir a una encuesta que se puede hacer en la comunidad, que va entonces solamente a repetir lo que ya se pueda intuir, que es la mitodología y las visiones tradicionales con respecto a qué conducta debe o no tipificarse. Ahora bien, yo sin embargo, yo enumeré aquí en términos de las ciencias sociales, cómo tenemos que hacer un análisis de los métodos de investigación para penetrar esa muralla de la ideología. Pero por otro lado, yo creo que voy a traer dos puntos que pueden hacerlo más controversiales, que nunca han sido contemplados por esta legislatura, y es que en el estudio de cómo se tipifican los delitos y cómo se

122 dictaminan las sanciones, y uso la palabra sanciones, y sentencia carcelaria, que es otra forma de sancionar, tenemos que sopesar el balance de lo que son los derechos de los confinados, de los acusados, vamos por etapa, de los acusados, de los imputados, los acusados, los convictos, los confinados y los liberados, que están bajo un programa de supervisión, cualesquiera que fuera un programa de desvío. Ahí son distintas etapas del sistema de justicia criminal. Pero a la par que ustedes siempre se está abogando públicamente, y el caso de Morales Feliciano tiene 21 años como muy expresó la señora Doña Trina, también hay un movimiento de las víctimas del crimen, que tiene que incorporarse de una vez y por todas en esa revisión del Código Penal, de manera tal que se eleve, y aquí es que viene el punto controversial, que se eleve a rango constitucional, escuche bien, Senador, yo estoy proponiendo que aquí se recoja un movimiento que ya se está incurso en los Estados que es que se eleve a rango constitucional los derechos de las víctimas del crimen, porque nosotras como sobrevivientes de un crimen, no podemos estar menospreciados legalmente y proponer que solamente los derechos humanos que se van a vigilar son los de los acusados, de los confinados, de los convictos y de los liberados, y esto implica elevarlo a nivel de rango constitucional, que esto no ha sido, que yo recuerde eso no formó parte de la evaluación que ustedes hicieron en los 80 o en los 90, ¿verdad? Elevarlo a nivel de rango constitucional exige entonces darle mayor peso que a lo que al día de hoy se le está dando a los derechos de los sobrevivientes del crimen y sus familiares. SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Y cómo yo integro eso al Código. SRA. ANGUEIRA: Yo, verdad, como yo no soy abogada, yo no sé cómo ustedes a nivel de la Constitución, no sé cómo es que, verdad, ahí es que yo me declaro que yo no soy abogada ni cómo es que ustedes articulan en la redacción, en qué encasillado ustedes lo meten, pero tiene que ser a nivel de encasillado de la Constitución, cómo se promueve una enmienda constitucional a esos efectos. Ya en los Estados Unidos este debate es viejo, y casualmente en esta semana pasada la senadora Fainstain de Californía y Kyle de Arizona, una republicana y una demócrata, nuevamente radicaron una pieza legislativa, a esos efectos, pieza legislativa que ya existía desde la incumbencia del Presidente William Jefferson Clinton. Así que lo que le estoy es señalando el camino que busquen esa literatura. Esa literatura es extensa. El debate es interesantísimo. Todos los grupos que abogan a favor de los derechos de los acusados, procesados, convictos, confinados, están en contra de eso, por supuesto, y al otro lado están todas las organizaciones y personas que hemos sobrevivido a ese delito, que abogamos de que se nos respete esos derechos. Y esos derechos van desde mantenernos informada de todo, mantenernos informada de cada paso que hay en ese trámite y poder participar efectivamente de ese trámite. O sea, no es nada más encasillarnos como la perjudicada y una pieza más de evidencia que tiene

123 el ministerio público, no, no, no, es que tenemos derecho a participar y a cuestionar en ese trámite y ustedes saben que yo llevo 7 años litigando contra la Junta de Libertad bajo Palabra, y ojalá que la semana que viene ya finalmente se celebre la vista, para promover su destitución, producto que hubo una violación continua, reiterada en contra de los derechos de las víctimas de tener acceso a información para poder participar efectivamente de procesos que ellos toman una determinación si se cancela o no un preso. Otro planteamiento, que por ende voy a tratar y traerle y plantearle así de frente, es la posibilidad que se analice. También hay una legislación federal que se llama el Truth and Sentencing Act, que es el Violent Offender Encarceratión and Truth and Sentencing Act de 1994. Y aquí voy a adoptar una postura bien distinta a la que escucharon previamente. Esta Legislación Federal lo que propone es que en cada estado en los Estados Unidos y territorios se legisle para asegurar que el 85 por ciento, escuchen bien, el 85 por ciento de la sentencia emitida por un tribunal tiene que cumplirse dentro de la cárcel y cero programa de desvío en aquellos delitos tipo I. Estamos hablando de asesinato, de violación, de los delitos contra las personas. Por eso yo no le puedo comprar el paquete que puso doña Trina aquí de que los asuntos sexuales se pongan aparte, no, no, no, no, es que los delitos de agresión sexual son delitos tipo 1, son delitos de violencia contra la persona, y tan es así que en los Estados Unidos ahora mismo se está exigiendo que para que los Estados y los territorios puedan beneficiarse de fondos federales, para construir más cárceles, para manejar el problema de hacinamiento carcelario, se estaría promoviendo la posibilidad de que cada estado y los estados que ya lo tienen así legislados, el 85 por ciento de la sentencia emitida por un tribunal, tiene que cumplirse dentro de la cárcel. Posteriormente se evaluarán entonces todas las otras formas alternas, de una vez cumplida el 85 por ciento de esa sentencia en la cárcel... SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Ese es el delito tipo 1. SRA. ANGUEIRA: Delitos Tipo I. Acuérdense, que exacto, que eso es tipo de violencia contra la persona. No estamos hablando de todos los delitos, estamos hablando de un renglón en particular. Así que eso dos temas que anteriormente, que no fuera las veces que yo he venido aquí a testificar sobre el asunto de la Junta de Libertad bajo Palabra, son dos temas que yo entiendo que hay que ponderar con mucha seriedad, porque atado a la exigencia que se está haciendo de que se cumpla el 85 por ciento del término en la cárcel en los delitos tipo 1, Puerto Rico puede tener beneficio, por ende, de solicitar mayores fondos federales para construcción de más cárceles y así bregar con el hacinamiento de las cárceles, porque hay un tema que está atado a esto y es la alegada rehabilitación de los confinados. Y aquí es que yo le tengo que exigir a esta Comisión, que tienen que realmente evaluar, evaluar quiere decir evaluar, no venir a escuchar a los secretarios y a los empleados, no, no, no, evaluar con medidas de medición, ¿entiende?, cuán efectivo realmente han sido los

124 programas de “rehabilitación”, llamados entre comillas, de las cárceles de Puerto Rico, y los que actualmente se están implantando, porque yo no creo que los programas de entretenimiento y de recreación, van a cambiarle la conducta a un asesino o a un violador. Independientemente del talento artístico, como dijo aquí la señora previamente, que pueda tener un confinado que sabe tallar niñito Jesús, o sabe tallar barco, o sabe armar casitas, eso un talento artístico, pero abundar en ese talento artístico como método de rehabilitar un asesino o un violador, quare, si eso es la rehabilitación que a mí como ciudadana me interese que se esté propiciando. Por lo tanto, tampoco también tengo que cuestionar los programas de baloncesto, de boxeo, llevaron hasta a Walenda a enseñar los presos a caminar la cuerda floja. Yo no sé si era para enseñarle a escaparse de mejor forma, ¿verdad?, pero esos son programas de entretenimiento y de recreación, que yo sé que eso tiene un espacio dentro de lo que se llama proveerle a los presos el uso del tiempo ocioso y ocupar ese tiempo. Pero todavía está desprovisto posiblemente Corrección al día de hoy, sobre los programas que atañen a la psicología de esa conducta criminal que lleva un ser humano a asesinar a otro ser humano, ya sea por homicidio o asesinato en primer grado, a violar, a cometer incesto. O sea, esto es muy específica una conducta. Así que yo no sé cómo ustedes van a incorporar todo ese análisis de manera tal que no se reduzca este ejercicio a decir, bueno pues yo pregunté a la comunidad cuántos años se le debe echar a un violador y entonces las comunidades entienden que son 10 años, pues vente vamos a legislar aquí para que sea 10 años. Y en 10 años qué pasa con ese violador, se le enseña baloncesto, boxeo avanzado, o vamos a bregar realmente con tratar de propiciar un programa dirigido a la conducta por la cual fue convicto. Así que yo sé que estoy trayendo dos temas antipáticos, porque lo veo hasta en las caras de ustedes ya, pero yo brego con la realidad y los pies en la tierra. Soy yo la que estoy bregando día a día con víctimas del crimen, sobrevivientes, "survival, no victim"- por eso yo uso ahora el término "víctima sobreviviente" a ver si en el proceso educativo vamos cambiando la palabra de víctima a sobreviviente porque luchamos para sobrevivir-, que se enfrentan a cómo el sistema carcelario no está cumpliendo con rehabilitarlo y un asesino, casualmente estoy bregando con un caso, un asesino mató a una hija de una familia, ya a los 5 años o 6 años está libre. Porque esa ley que también aquí ustedes acaban de escuchar que quieren eliminar, yo estoy en contra de la eliminación de esa ley. Cuando aquí se habló ahora mismo de que se debe eliminar toda legislación en los últimos 8 años que fue propiciado, para detener la excarcelación de asesinos violadores, agresores sexuales, con los distintos privilegios que existen hoy día en la cárcel, yo estoy a favor de esa detención, de que es mejor que no se elimine esa parte del Código Penal. Porque yo creo que, de qué vale que una víctima y su familia sobreviven este asesinato y esto estoy bregándolo de día a día, actualmente estoy envuelta en un caso de esto donde pierden una hija, ya a los cinco o seis

125 años el tipo es liberado, ¿y pa qué colaboraron con el Estado? Si lo que hicieron fue carear a ese victimario en sala y si Corrección no puede enseñar que ha habido un alto grado de rehabilitación, cómo es que esa familia se va a exponer tan rápido como los cinco o seis años a eso, porque entonces está en juego, y aquí la doctora Nevárez, no sí se ella lo ha tenido en cuenta o está al tanto de que aquí hay un grave debate sobre la aplicación retroactiva de este tipo de legislación. Estamos hablando de que si unos hechos de asesinato ocurren previos al 95-93, ahora mismo no recuerdo exacto la fecha de que estas leyes se van aprobando, pero es alrededor de 93-95. Si los hechos del asesinato pasan previo a la aprobación de esa ley que dice que los asesinos no pueden salir a la libre comunidad al cabo de cumplir un diez por ciento de su sentencia- hay una ley del 93 y hay otra ley que se aprobó en el 95, que tiene que ver con esas excepciones- si los hechos pasaron previo a la aprobación de la ley y entonces esa persona va ante la consideración de un programa de desvío, la familia se le está diciendo que no se puede aplicar retroactivamente a ese preso, porque ese preso cuando fue convicto no sabía que no podía salir a la libre comunidad con 10 por ciento de su sentencia. ¿Entiende?. Así que lo que está haciéndose ahora Corrección es delimitando la aplicación de esa ley, solamente a aquellos confinados que fueron convictos, cuyos hechos pasaron después de la aprobación de esa ley, y cuáles si eso implica litigar eso y llevarlo al Supremo para interpretar cuál es la corrección de la aplicación o de la nueva aplicación retroactiva de esa ley, porque para todos los efectos, para hablar otra vez en “arroz y habichuelas”, los hechos del caso sobre la cual yo fui víctima de violación y secuestro, pasaron en el 78. La Ley 90, que proveía la posibilidad de que las víctimas fuéramos ante la Junta de Libertad bajo Palabra para opinar, fue aprobada en el 95, a pesar que en el 88 ya se había aprobado la Carta de Derechos de Víctimas y Testigos, que ya abrió una puerta para que las víctimas se incorporaran el los trámites. Eso quiérese decir que para todos efectos, si yo me dejo llevar por lo que el propio licenciado Víctor Rivera González cuando fue Juez, dictaminó en un caso de que no se podía aplicar retroactivamente la Ley 90, o sea, la ley que faculta las víctimas de ir ante la Junta de Libertad bajo Palabra, implicaría que yo no puedo ir a opinar ante la Junta de Libertad Bajo Palabra. Y todo este litigio, que yo he prevalecido en el supremo ya dos veces, se tira por la borda, ¿entiende?, porque los hechos del caso mío pasaron en el 78, esa ley fue aprobada en el 95, pero los confinados empezaron a considerarse la excarcelación, después que la ley fue aprobada. Así que aquí hay un entre juego hermenéutico de cómo se interpreta la aplicación retroactiva no, de la posibilidad del excarcelamiento de los presos según los programas de desvío. Yo exhorto, porque yo entiendo que esto es bien complejo, bien complejo. Aquí están las víctimas de crimen. Están los acusados, están los convictos, están las familias de todas estas personas envueltas. Y hay profesionales de todas las dimensiones tratando de prestar servicio en todas esas dimensiones. Yo le exhorto a usted, Senador, que si van a hacer

126 un trabajo serio, como yo sé que a usted le gusta hacer, aquí hay que celebrar reuniones de discusión a través de todo Puerto Rico, no solamente aquí en el Capitolio y no solamente en instituciones penales, porque entonces yo tengo que exhortar que vaya a los cementerios e invite a los sobrevivientes de las personas que han sido asesinadas en el cementerio para que todo el mundo tenga esa experiencia de primera plana, de lo que implica no solamente esta institución penal, sino lo que implica para esa otra familia que le asesinaron su ser querido, ir al cementerio a visitar a su ser querido que está enterrado y no puede ir a una cárcel a visitarlo. O sea, hay que buscar los dos lados de la moneda. Y yo creo que aquí se debe exhortar de que estas vistas se celebren en la comunidad a través de la isla completa, invitando a todos los sectores e invito a que esta Comisión incorpore, con los recursos económicos necesarios para pagar profesionalmente a todos los profesionales que hagan falta, para incorporar una visión de cómo se maneja la ideología dominante, vis a vis, propiciar un cambio social para cambiar las actitudes que van a estar enraizadas con la ideología dominante. SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): ¿Qué usted significa con ideología dominante? SRA. ANGUEIRA: Ideología en términos sociológicos es cómo uno construye el mundo a raíz de los valores, no estamos hablando de status político, estamos hablando de que la sociedad está montada bajo tres pilares. Estoy como sicóloga social comunitaria, bajo el sistema social que se está interrelacionando con el sistema económico y el sistema político, político más allá de partidismo local. O sea, político en el ejercicio del poder de la gente en la comunidad. Esos tres sistemas, el entre juego entre estos tres sistemas va a estar determinado por la visión de mundo que se entiende se va construyendo y nos hace funcionar dentro de las limitaciones que nos impone la sociedad. Ideología es el discurso, esto es complicado filosóficamente, es la epistemología de cómo uno construye. Por qué la gente entiende que ser gay es malo, por qué la gente entiende que ser prostituta es mala, por qué una prostituta existe en una sociedad económicamente donde las mujeres tradicionalmente han sido arrinconadas a no prepararse profesionalmente para depender de un “marido” que las van a mantener. Por ende cuando no tiene un marido y es madre soltera, a lo mejor tiene que echar mano de la prostitución porque no fue educada. O sea, toda esa realidad social, política y económica, porque es un entrelazamiento los tres sistemas, está cimentada y está pegado por la ideología. Entonces a mí no me interesa hacerme partícipe de un proceso que solamente vamos a preguntarle a la comunidad cómo ellos piensan, si yo en esa pregunta no puedo derrumbar y realmente lo que voy a recoger es el reflejo de la ideología dominante. Pero entonces cómo es que yo voy a propiciar, si usted lo que quiere es propiciar un mayor respeto entre los géneros, por ejemplo, pues quiérese decir que yo necesito legislar y tipificar la criminalización a la par cuando pasa una

127 agresión o una violación en un matrimonio a cuando pasa entre desconocidos. Eso es un “issue” ideológico. SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Como podrá haber notado, y de hecho ése es el propósito de estas vistas, usted ha traído a la consideración nuestra una serie de puntos para nosotros comenzar unas rutas. Por ejemplo, usted ha traído algo que nadie ha traído hasta ahora y es visualizar a la víctima dentro de un Código Penal. O sea, eso no existe en la actualidad. No creo que lo haya en otras codificaciones, pero lo está trayendo como una modificación. SRA. ANGUEIRA: Yo no estoy diciendo, déjeme explicarle, Senador, que esté añadido al Código Penal, porque ahí es que yo me declaro ignorante a cómo el mundo el derecho codifica el ordenamiento, sino en el aspecto que tiene que ver con el procesamiento de implantar esa codificación de tipificación de delito. SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Ese es el punto. O sea, ésa es la idea general de lo que nosotros tenemos que estar buscando y son esas preocupaciones que surgen, como la que usted ha traído. De hecho, se lo confieso, no se me había ocurrido. O sea, usted es la primera persona que trae un asunto que tenemos que analizar y atender. Y con la amplitud del estudio científico. No es meramente del intercambio de discurso. Y lo otro es que las preocupaciones mayores que me gustaría discutir con usted y que hemos estado atendiéndola con diferentes deponentes, por ejemplo, aquí se ha estado hablando de darle una visión un poco diferente al Código, no meramente como existe ahora, sino una visión mucho más amplia que cubra todo de antes hasta después. Usted es una persona que ha estado bien preocupada en el aspecto de la pena, y así nos lo ha demostrado en este momento, aparte de los casos que usted ha estado llevando. Y se ha estado pensando incluir dentro del Código todo lo relacionado con la persona en su comportamiento post sentencia y establecer todos los patrones que debe ocurrir en esa vida posterior a la sentencia. Hemos estado estudiando la posibilidad de que alguna de las penas no necesariamente se tenga que cumplir en el penal. Ya usted ha traído lo de las penas de violencia, que esos sí deben ser, pues ahí tenemos ya un parámetro que usted ha traído. Hemos estado estudiando la posibilidad de que haya delito menos graves que no impliquen violencia, que no sea necesario que se tenga que cumplir en cárcel, que pueda haber otro mecanismo de cumplir la pena. El hecho, y esto me gustaría recibir su insumo en este momento, de cómo los tribunales antes tenían espacio para poder condenar de un mínimo a un máximo, dependiendo de la seriedad del momento, a un sistema que tenemos en la actualidad donde solamente pueda haber una pena y el espacio si hay un agravante. ¿O sea, ese aspecto, cómo lo ve usted? SRA. ANGUEIRA: Bueno, yo dentro de ese aspecto quiero traerle que se debe de ponderar también otro problema más grave, que es cuando los jueces le regalan a los convictos las sentencias, por ejemplo, cuando su sentencia es concurrente. O sea, eso es regalarle, o sea, si uno fue

128 secuestrado o fue violado y fue amenazado de muerte, entonces el juez dictamina concurrente, como fue el caso mío, de 20 a 40 años, concurrentes. O sea, se le regaló el secuestro, se le regaló uno de ésos. O sea, es como si no hubiese ocurrido ese delito, y yo me opongo a eso, porque yo entiendo que si aquí hubo una comisión de estos niveles de delitos de violencia, aquí nuestra sociedad no puede condonar eso, tiene que, mi percepción es que los delitos de violencia hay que censurarlos y que la persona que comete eso no es una víctima del sistema, como aquí se dice por el otro lado de la moneda. El que comete una violación es responsable de sus actos. El cura que cometió abuso sexual contra un monaguillo es responsable. La iglesia es responsable de haber encubrido eso. O sea, aquí hay que responsabilizar a la gente por sus actuaciones, porque esto no es una cuestión de salud mental meramente, de que son enfermos mentales. Aquí son personas que abusando de su ejercicio de poder, el sistema político entre los géneros, entre los seres humanos, quién tiene mayor poder si usa la violencia como instrumento de humillar a otros y someter a otros. Por lo tanto, ése es el sistema político, entre las relaciones interpersonales, que lleva la Comisión de un delito. Así que yo no puedo estar en acuerdo porque he visto el resultado de todos esos concurrentes. Hay otro problema de justicia criminal que es que en ese mismo trámite a las víctimas, que se usan como una pieza de evidencia, se nos tira ahí y como que testifícalo y di la verdad, o sea, y todos estos servicios alegados que existen en este sistema, que yo le puedo asegurar ahora mismo y se lo digo que no existen realmente, que son servicios politiqueros, que cuando hace falta, allá hay un Centro de Ayuda a Víctima de Violación, allá está la Procuradora de la Mujer, allá está la Oficina de Asuntos de Víctimas y Testigos en el Departamento de Justicia, mire, yo he ido a todas esas puertas. Y pregúnteme en dónde todas esas puertas, yo habiendo trabajado en el centro de ayuda a víctimas de violación, quién me ha ayudado en todo este trámite, ninguno, ¿entiende? Para mí son pantallas politiqueras, excepto la Comisión Asuntos de la Mujer que preparó un amicus curiae en un momento. Pero en la medida que la víctima se trata como una pieza ahí que se tira, los fiscales van, disque consultan, para un “plea bargain”, por ejemplo, pues porque tiene que por ley consultarla. En el pasillo, después que el juez decretó un receso, en cinco minutos, la presionan, ¿tú estás de acuerdo de bajar esa violación a un acto lascivo? Mira, porque así tenemos garantizado que el tipo va a hacer alegación de culpa, ¿entiende?, por lo menos está haciendo alegación de culpa, porque ir a juicio ahora implica que probarle ahora ante un jurado una violación es bien difícil por las actitudes en la comunidad que no creen en las violaciones. Y en tres, cuatro, cinco minutos, presionan a una mujer para que acepte la alegación de culpa que el fiscal de todas maneras va a promover. Son muchos detalles de cada uno de esos pasos. SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): También aquí se ha planteado la teoría de que debemos eliminar una serie de delitos, un catálogo de

129 delitos, bajo dos teorías, número uno, que son delitos que no se usan. Cuando uno va a ver las estadísticas... SRA. ANGUEIRA: Como el adulterio. SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Exacto, uno va a ver las estadísticas, no hay ningún caso ni de seducción bajo promesa de matrimonio, etcétera, etcétera. Y la otra de que son actividades privadas en el cual el Estado no debe entrar. Tercero, que en otras jurisdicciones ya ha ocurrido esos cambios. ¿Cuál es su posición en torno a eso? Estoy hablando mayormente de delitos sexuales. SRA. ANGUEIRA: Okey, ahora vuelvo a tener que usar la palabra ideología, porque es una falsa noción de lo que es la intimidad. Eso me abre la puerta. Una cosa es el adulterio, otra cosa es la violencia doméstica porque está el área gris esa ideológica que dice que la violencia entre una pareja es un asunto entre ellos dos y nadie se tiene que meter en la cama ni en el hogar de una pareja que consintió a estar, junto en teoría, ¿verdad? Yo entiendo, y ese debate lo superamos cuando se aprobó la Ley 54, en el caso de esa intimidad, no existe ninguna intimidad porque el Estado tiene un deber de proteger a los ciudadanos y ciudadanas de la violencia. Entonces, so color de la intimidad, una falsa noción de la intimidad, porque todo acto de violencia es en contra de la voluntad del ser que está recibiendo la violencia. Otra cosa es aquellas relaciones que creen en el sadomasoquismo, al interior, de que es bienvenido el sadomasoquismo en una pareja en su acto sexual pero otra es, quare, cuán bienvenido es eso. Y si no es bienvenido es un acto de violencia. Y todo acto de violencia, yo entiendo que el Estado tiene que estar ahí, y no es intervención ni intromisión indebida, es deber del Estado estar ahí. SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Estoy refiriéndome mayormente en el caso de la violencia doméstica, eso está legislado... SRA. ANGUEIRA: Por suerte, pero que aquí no se use esa excusa ahora para eliminarlo. SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Estoy hablando de los delitos de índole sexual, como adulterio, sodomía, seducción bajo promesa de matrimonio, etcétera. SRA. ANGUEIRA: Okey, yo, como dije al principio, y aquí está escrito, una vez me declaro a favor de que se descriminalice o decriminalice la sodomía cuando es un acto sexual consentido entre adultos. Cuando no es un acto consentido, entiendo que es un acto de agresión sexual. Y por ende, le sugerí a la doctora Nevárez que cambiemos el título que ella le puso a esa sección en su propuesta, que no debe ser penetración sexual no consentida, debe ser agresión sexual y punto. Porque penetración sexual sigue estando dentro del discurso de la sexualidad. SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): El adulterio. SRA. ANGUEIRA: El adulterio, yo creo que el adulterio es un acto de cómo esa pareja llegó a unos acuerdos de la lealtad y fidelidad que le tiene uno al otro. Y yo sé que aquí todo el mundo se va a declarar ahora muy posiblemente, no podemos favorecer el adulterio. Es que la palabra

130 adúltera es de la época de Masanio Huttorn y de Scarlet Letter, cuando las mujeres le ponían la “a” en el pecho así y se lo cocían en el traje, y cargaban con la “a”, porque ellas le habían sido infiel a los machos, pero los machos en nuestro sistema cultural se entiende que macho al fin tiene que tener muchas parejas sexuales después del matrimonio. Es más, aquí hay un doble “standard” porque la cultura promueve eso. Ahora, una vez la mujer lo hace, entonces abrimos la caja de pandora de que ella es la adúltera, entonces ella es la villana. Y yo creo que el uso de esa terminología se ve en los casos de divorcio, como formas de degradar a las personas que pueden haber sido infieles. Y yo creo que el problema de infidelidad si se va a tratar o no como un problema de maltrato sicológico, se pudiese ver cómo dentro del renglón de la violencia doméstica. Si es maltrato sicológico. SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Y la droga. SRA. ANGUEIRA: Yo estoy a favor de que se decriminalice la droga también. Y así se acaba. Para mí el asunto de la decriminalización de la droga es como la época de de prohibición del alcohol en Estados Unidos. Eso logró algo, no, lo que añadió fue a la mafia. De hecho, la familia Kennedy si no mal recuerdo, abundó sus riquezas en esa época, lo que hace establecer unas líneas de mafia, sin discriminar contra los italianos, pero unos sistemas de crimen organizado que lo que hace es fomentar las riquezas de aquéllos que controlan ese producto. Y si se tratara como un problema de salud, yo creo en eso. Pues finalmente, una última preocupación que usted presentó que me gustaría que la expandiera, es sobre la medición. O sea, usted habló mucho en términos de cómo nosotros debemos indagar en el verdadero sentir del pueblo, en torno a los preceptos penales o las prohibiciones penales o la actividad humana que uno penaliza. ¿Cómo usted visualiza eso? Es que yo creo que el primer planteamiento- y lo puse por escrito-es que nos debemos cuestionar si es necesario hacer eso. Según lo mucho o poco que he leído del... yo guardo en mis archivos, doctora Nevárez, los informes de aquella época. O sea, lo poco o mucho que pude revisar para prepararme para hoy... DRA. NEVAREZ: Yo puedo decir que esa pregunta yo me la he hecho también. Hoy a año 2002. SRA. ANGUEIRA: Por eso, ése es el primer planteamiento que le pongo en el escrito, tenemos que ir a la comunidad a preguntar eso, para reproducir la ideología, o debemos hacer un llamado, porque vamos a llevar a esto un referéndum, entonces vamos a hacer un referéndum sobre este asunto, o el conocimiento popular de la criminología o sea, eso es un planteamiento que yo me hago, inclusive, con los jurados en un juicio. Usted sabe lo que es toda la capacitación intelectual que requiere de uno prepararse, para entender la conducta humana como psicóloga para entonces que un jurado que no tiene esos cursos de psicología, ni ha leído todos los mil artículos y las mil dimensiones de esto, uno le tenga que resumir en media hora, en un testimonio, un peritaje a, un jurado que no

131 pueda necesariamente comprender el detalle del asunto. Osea, yo no sé, la primera pregunta es ésa, doctora y Senador. O sea, ¿hay que ir a la comunidad para ello? Pero si deciden que hay que ir, pues entonces la pregunta es cómo se va a recoger esa información, y cómo se va a analizar, que no necesariamente es a través de un método cuantitativo, estadístico, sino que también leí su respuesta del Secretario de Justicia, donde usted al informe que rindió el Secretario de Justicia en ese momento, básicamente le está diciendo inepto, en términos de él desconoce, es que la estoy resumiendo su forma elegante de decírselo, pero le estaba diciendo que usted no conoce la materia del análisis estadístico, así que se está metiendo en áreas que no le compete. Pero hay otras formas en las ciencias sociales de recoger información. Pregunta básica es, ¿hay que hacer eso? SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): De ahora en adelante el próximo paso en este proceso son las reuniones, y como usted muy bien mencionó, reuniones ejecutivas con personas en particular, con grupos, para ir descorriendo el velo de todas estas preocupaciones y poner sobre la mesa issues, y por supuesto llegará un momento donde ya el proyecto esté preparado y entonces se vuelve a traer ante la comunidad, para la discusión y para la crítica. SRA.ANGUEIRA: Senador, yo tengo una pregunta y va a hacer bien genuina y auténtica con esto. ¿Lo que se pretende hacer es aprobar la propuesta que se trabajo en el 92 tal como estaba? BAEZ GALIB: No,no. Esto ha estado bien claro. Ha habido desinformación por algunos sectores. Ahí lo que se está utilizando son los preceptos básicos que están allí, pero aquí estamos entrando, como dicen ustedes los japoneses, “from scratch”, o sea, estamos empezando a preparar un código, revisándolo, porque la verdad es que los códigos uno no los hace nuevo. O sea, un asesinato es un asesinato. Uno entra en las áreas grises esas donde la sociedad va cambiando, principios generales de penología, principios generales de la propia codificación, pero, no, esto es un juego de pelota completamente nuevo. SRA. ANGUEIRA: Le agradezco la aclaración, porque sino esto sería todo pro forma, ¿verdad? SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Claro, claro. SRA. ANGUEIRA: Y yo creo que usted es más serio que todo eso, de hacer un juego pro forma y este teatro aquí de gastarle el tiempo a todo el mundo. SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Después de yo cumplir 90 años de edad, le puedo garantizar que yo no estoy en ésas. SRA. ANGUEIRA: Senador, lo otro que yo quisiera, verdad, verdad, porque aquí delimito que yo no soy abogada. Yo he propuesto aquí que se eleve a rango constitucional los derechos de las víctimas y eso a su vez va a tener un efecto de cómo se implanta el sistema de justicia criminal y la participación de la víctima a través de los distintos... no solamente el aspecto de codificar conducta delictiva, en el asunto de cómo se sentencia,

132 los dictámenes de sentencia, ¿usted estaría dispuesto como parte de su encomienda, estudiar eso y elevarlo como parte de la revisión del Código Penal o eso es revisión de la Constitución? SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Es revisión de la Constitución. O sea, el Código Penal es una ley especial, si podemos llamarlo así, dentro del sistema constitucional. El elevar a rango constitucional requiere muchísimos elementos, como por ejemplo, uno no puede llevar más de tres proposiciones en un referéndum, o de lo contrario tendría que entrar en una revisión de la Constitución. Sí le digo que yo he venido planteando durante los últimos años la necesidad de que llevemos de nuevo la Constitución, no su Carta de Derechos o sea, la Constitución, con los cambios sociales que ha habido a una revisión. Por ejemplo, yo soy un ferviente creedor en el sistema unicameral, yo no creo en los dos cuerpos legislativos. Yo creo que debe establecerse un proceso de sucesión de la gobernación, cuando muere, etcétera. Debe revisarse los procesos de fiscalización del Estado, elevando a rango constitucional el Ombusdman, elevando a rango constitucional a la Oficina de Etica Gubernamental, y creando una especie de junta de intervención, como lo es el Contralor en este momento. Lo que usted está planteando podría ser un “item” más en una agenda de esa índole, la que yo personalmente estaría con muchísimo gusto dispuesto a analizarla y aprenderla, pero la encomienda de esta Comisión es revisar el Código Penal, no la Constitución. SRA. ANGUEIRA: Pero como si del resultado de la información que ustedes están recogiendo surge esa recomendación, entonces eso se puede formar parte del informe. SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Sí, yo le adelanto también que hubo una resolución de mi autoría, encaminada a hacer un análisis de los derechos que están en la Constitución, que posteriormente se amplió para incluir la Constitución completa. Tan pronto nos descarguemos en esta Comisión un poquito más de esto, vamos entonces a iniciar aquello. Yo le adelanto, pues la preocupación suya que cuando iniciemos aquello, yo se lo dejaré saber para que usted traiga esa preocupación. SRA. ANGUEIRA: Yo quiero como para terminar resumir una vivencia, ¿verdad?, cuando uno empieza en esto yo soy inocente ser que fue victimizada y sobreviví eso, pero ya yo trabajaba en el Centro de Ayuda a Víctimas a Violación cuando eso pasó. Poco a poco se va legislando en Puerto Rico con respecto a tipificar, a proveer derecho de la víctimas a raíz, si uno coge el sistema de justicia criminal y lo pone como una regla, desde el principio de la Comisión de un delito, cuando se va a la Policía a hacer la denuncia inicial, la querella, cuando se celebra la primera vista de si hay causa o no hay causa para mandar al arresto, o sea, si uno pone eso como una regla, 25 años más tarde que se abrió el Centro de Ayuda a Víctimas de Violación, que fue en el 77, la labor que yo vengo haciendo es, ya yo estoy al final de esa regla de justicia criminal. Si ponemos a un extremo, al inicio. Y yo he estado bregando con ya una vez la persona fue convicta, cumplió cárcel, y cómo vamos a hacer que cumpla más cárcel si no ha sido

133 rehabilitado, y ahí es que viene la fase ésa de la excarcelación y la Junta de Libertad bajo Palabra. En ese continuo completo, uno como ciudadana, no como abogada, como “advocate” de víctima, he tenido que aprender a visualizar el entre juego que yo desconocía hace 25 años atrás entre todas las partes, esa hermenéutica. Y en el proceso voy descubriendo, no, porque esta ley por acá no, porque si este otro inciso que fue enmendado, entonces afecta lo otro. Yo los exhorto a ustedes, y un poco yo lo que leí de la doctora Nevárez, ella trata de proponer que hay que vigilar eso. Por ende, cuando usted dice, vamos a revisar el Código Penal nada más y ahora me está aclarando que es nada más el aspecto que tiene que ver con la tipificación de los delitos, si es eso. Con las sanciones, cómo es que se va a tomar en cuenta todo lo demás que se afecta, se trastoca y el entre juego de todas las otras partes del sistema, no solamente cómo se tipifica el delito y son sancionados. SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Dentro del Código Penal, lo que usted llama la ideología, que yo le llamo la filosofía que nos va a guiar en el Código, hay que tomar en consideración el cuerpo punitivo total del Estado y las razones por las cuales existe ese estado punitivo. Aquí va haber que ver la leyes especiales, todo, porque cuando lleguemos a la etapa de la sentencia y de los efectos posteriores a la sentencia, ahí es que se va a tener que tomar en consideración todo. Por eso es que le digo que usted ha traído un elemento nuevo interesante con el cual tendremos que analizar, y es inyectar el elemento víctima en este proceso... SRA. ANGUEIRA: Sobreviviente, vamos a empezar a usar la palabra más políticamente correcta, sobreviviente del delito. SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Pues sobreviviente del delito, ¿cómo inyectamos ese elemento en sentencia y post sentencia? Por ejemplo, ya existen unos parámetros para que el sobreviviente pueda presentarse cuando el convicto está buscando unos beneficios en el sentido de libertad a prueba, etcétera. Eso no existía antes, ahora se toma. Esas cosas quien sabe si las podemos adoptar, dentro del proceso, estoy hablando, o sea, estoy pensando en voz alta, porque no me atrevo ni tan siquiera sugerir que una cosa así se va hacer, pero es interesante estudiar todo eso. Y la comparecencia suya nos da esa dirección para ir absorbiendo, porque acuérdese estamos empezando. O sea, aquí ha habido gente que le ha dado una idea de que estamos terminando. No, no, es que estamos empezando y aquí yo estoy haciéndolo diferente. O sea, en el Código Civil yo también estoy envuelto. De hecho, aquí atrás notarás que hay personas que dirigen el proceso del Código Civil. Allá se va a hacer de otra forma y es al final. ¿Por qué? Porque es un cuerpo tan complejo, y hay 29 profesores trabajando allá. Lo penal es mucho más limitado y como es de mayor impacto inmediato hemos hecho dos tipos de cosas, empezar con vista para oír, que dicho sea de paso, ésa es una de las equivocaciones del Colegio de Abogados, yo sé que es una, fue una mala interpretación por parte de ellos, para recoger y empezar. Ahora ya por lo menos sabemos lo que usted piensa, lo que piensa doña Trina. Ayer tuvimos unas vistas aquí

134 muy buenas de unos sectores religiosos. Aquí ha venido Víctor, el Secretario de Corrección, viene la Secretaria de Justicia y todo eso lo incorporamos y empezamos. Y vamos a ir hablando con ustedes en la ruta. SRA. ANGUEIRA: Y en esa ruta de incorporarlo si se puede dentro de ese Código Penal, si es verdad, cómo se puede ampliar para incorporar y asegurar los derechos de las víctimas en todo ese trámite de justicia criminal, me gustaría que fuéramos más allá de lo que ya se ha logrado. Por ejemplo, toda esta controversia que yo he levantado sobre la Junta de Libertad bajo Palabra y la participación de la víctima ahí de poder emitir una opinión informada. No es solamente que se abra récord, se escuche y se cierre récord y después se haga lo que se quería hacer, “anyway”, entiende. Es que en la medida que yo logré que se nos diera acceso a los expedientes del confinado, es porque nosotros vamos a pasar revista de lo que se hizo con ese confinado de institución penal, con los peritos necesarios y evaluar si ese preso está presto o no para salir a la comunidad. Ahora, el problema que vamos a enfrentar es qué peso se le va a dar a nuestra voz, aun cuando yo he tratado de darle mucho peso porque nos vamos a entrar ya en ese tipo de materia y nos distanciamos de que si la víctima tiene pánico todavía, si sigue triste, si tiene coraje, toda esa ñoña, verdad, perdonando.. Todo eso otro que un momento se pensó que era lo último en la avenida como derecho de la víctima, que la víctima pudiera venir a decir cómo se sentía, eso ya pasó a la historia, la perspectiva. Y en Puerto Rico estamos siendo pioneros en lo que estamos estableciendo con eso. Ahora lo que yo quiero ver es cómo se nos da participación, por ejemplo, en la Junta de Libertad bajo Palabra, que una vez y por toda, por ley se exija que uno de los miembros tenga que ser una víctima sobreviviente de delito tipo I. Ya lo logramos insertar en esa oficina que se va a abrir ahora en Administración de Corrección para los programas de desvío. Se supone que se va a nombrar una persona que sea sobreviviente de delito tipo I, pero eso fue por la insistencia que nosotros tuvimos ahí, ¿verdad? Pero hay otros mecanismos para hacer valer esa visión y esa experiencia humana desde la perspectiva de la víctima, dándole poder en el trámite decisivo también. SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Pues, en el área que nosotros pensamos bregar, en el Código, sentencia y post sentencia, que veo que es su mayor preocupación... SRA. ANGUEIRA: Bueno, en este momento tengo preocupación en todo el trámite, desde cuando se va la policía, pero con respecto a... SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Y le garantizo que todo esto se va a ir discutiendo y usted va a saber lo que vamos a ir discutiendo. Igual forma le pido que se siente en la libertad de llamar cuando sea, tanto a la doctora como a los demás miembros de la Comisión, para cualquier información adicional, todo esto en el camino. SRA. ANGUEIRA: Yo tengo montones de información, por eso yo decía 15 minutos no es suficiente O sea, aquí yo tengo el shooting sentencing act. Mira, aquí esto es el debate sobre la enmienda constitucional, o sea, de

135 elevar, o sea, yo tengo montones de información que a la raíz de la vida, pues uno va acumulando, pero yo quiero saber cuál va a ser el mapa de por dónde ustedes se van a mover. SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Lo que le expliqué más o menos. Ahora nosotros recogemos todo lo que se ha recibido, vemos las preocupaciones y comenzamos. Eso no quiere decir que no se han estado haciendo otras cosas paralelas. Hemos estado haciendo estudios comparado con otros códigos, hemos estado haciendo estudios comparados de las penas. El historial de cómo las penas han ido cambiando. Ha habido un descontrol en los últimos años. Proporción de las penas no ha habido. Eso se ha ido estudiando a la misma vez. Y ustedes nos van a decir a nosotros esas preocupaciones para uno darle prioridad en el estudio que se comienza ahora. Y el voto “blame” es que entonces cuando hay diferencias de sectores, sectores que abogamos por derecho a las víctimas vis a vis. Entonces empieza el cabildeo, empieza el proceso politiquero que dijo doña Trina. SR.PRESIDENTE(HON.BAEZ GALIB): Se acuerda los letreros que tenía Harry Truman en su escritorio, decía: “The bus stops here”, pues ese va a hacer mi problema. SRA. ANGUEIRA: Porque una cosa es el trabajo intelectual y otra cosa es a la hora de la votación, ¿verdad, Vega? ... SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): No se ocupe que yo no quiero que llegue ese momento todavía, pero va a llegar en algún momento. SRA. ANGUEIRA: Yo no quiero verme otra vez, que dicho sea de paso, hay muchas cosas que están pendientes. SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): De hecho, déjeme adelantarle la razón por la cual lo ve a él aquí, es porque ya yo empecé el sistema unicameral por mi cuenta. Le hemos pedido a la Cámara que siempre tenga un observador, que es él, cosa de que cuando el proyecto llegue allá, allá ya se sepa todo lo que se ha estado haciendo. Han visto todo los debates. Porque lo que yo intento con el Código es que a diferencia de los otros códigos penales, los “issues” se levantan al final, no, yo le quiero empezar con los “issues” ahora, cosa de que cuando lleguemos al final lo que queden sean nada más que dos o tres “issues” pequeños que uno pueda resolver entonces a base del diálogo. Pues muchas gracias, joven, muy agradecido. SRA. ANGUEIRA: Gracias por la invitación. Estoy a la orden. SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Y nos mantendremos en contacto. El licenciado Carlos García Gutiérrez se encuentra aquí, adelante, por favor. LCDO.GARCIA GUTIERREZ: Señor Presidente. SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Gracias, pueden sentarse, identificarse. Tienen ponencia escrita. Le suplicaría que como nuestro interés mayor es el diálogo, si pudieran resumirla, sin necesidad de leerla para comenzar a dialogar.

136 LCDO. GARCIA GUTIERREZ: Mire, señor Presidente, a mí no me dio tiempo de hacer ese resumen, que quería hacerlo. Ahora, podemos ir saltando poco a poco. SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Como entienda, como entienda. LCDO. NEGRON: Y si no, yo creo que usted en 10 o 12 minutos usted se la lee. SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Pero adelante, puede ir los puntos más importantes. LCDO.GARCIA GUTIERREZ: Mire, y esto lo escribimos antes de oír sus manifestaciones hoy sobre el proceso. Ya los estudiosos de nuestra sociedad y nuestros derechos han iniciado el proceso de rehacer las normas de derecho penal de Puerto Rico. Esta Asamblea Legislativa comienza a dar forma normativa a la nueva conceptuación de los delitos, las penas y los procedimientos que se proponen para regir la justicia y los procesos de la ley penal en Puerto Rico. Queremos subrayar que entendemos esta iniciativa de legislativa en el sentido de abrir camino de proponer un diálogo que se enriquecerá con la experiencia. Así que en eso estamos de acuerdo en que tenemos por delante unos cuantos meses de trabajo intensivo y la corporación está a la disposición de esta Comisión, porque estamos sumamente interesados en el asunto, naturalmente, y la invitación de ustedes nos convierte ese interés en una obligación. Pero es necesario que la redacción de las normas jurídicas sea el producto de una acción legislativa abarcadora. Es indispensable en el proceso de revisión que la nueva legislación no sea un código remilgado, contradictorio, ajeno e incomprensible. Urge como parte de este proceso, derogar el Código Penal vigente y todas las leyes penales especiales, evitando así la práctica de enmendar sin considerar el todo, obteniendo como resultado cuerpos legales que no pueden ser armonizados internamente. Hace falta uniformar la expresión y asegurarnos que en un solo texto no falte nada y no sobre nada. Ese, en nuestra tradición jurídica, es el significado del Código. La Corporación de Acción Civil y Educación tiene el compromiso y ante la invitación que nos hace esta Comisión, la obligación de participar activamente en este proceso tan complejo y necesario. Es imperativo analizar y evaluar el abuso de la criminalización de la conducta humana que ha imperado en nuestra sociedad en tiempos recientes. Ese no es ni nunca ha sido el camino de la paz social y la tranquilidad. Necesitamos considerar la reducción de las penas, que comparada con la mayoría de los países latinoamericanos y europeos, resultan exagerados. Y lo oí hablar ahorita de la necesidad de hacer estudios comparativos y quisiera subrayar la necesidad de hacerlo. Mire, en varias ocasiones que hemos dialogado con compañeros de Derecho, porque no es de Derecho Penal solamente, en América Latina, hay siempre dos cosas que les sorprende todavía y sobre la cual nos han preguntado. Uno, las penas de 99 años de vida, la acumulación de penas que se pueden extender durante 50 o 60 años. Y dos, lo otro es el rigor excesivo de la legislación de menores en Puerto Rico. Eso sorprende, sorprende y siempre

137 el diálogo se ha convertido en una especie de inquisición de por qué es que existe ese rigor con los menores en Puerto Rico. Y aquí en la ponencia tenemos ejemplos específicos de cómo se ha manejado esa legislación, que son trágicos. La imposición de penas o medidas de seguridad para las personas que resultan culpables basadas en peligrosidad, reincidencia o habitualidad, tienen que ser reevaluadas porque violentan principios de derecho penal referentes a la imposición de penas y a las formas de culpabilidad, y porque constituye un juicio valorativo sobre la persona, que ciertamente debiera de preocupar a todo el que conoce la historia y el texto de la Carta de Derecho de la Constitución de Puerto Rico, porque la valoración positiva, el enaltecimiento de la dignidad del ser humano, de la Constitución de Puerto Rico, fue un desarrollo nuestro. Eso no se trajo aquí de ningún otro sitio. Nuestras cárceles están llenas de llamados delincuentes habituales o reincidentes agravados cuyos delitos anteriores incluyen, posesión de drogas para uso propio y posesión de bienes hurtados. La conducta privada y no violenta, no puede penalizarse. La proliferación de delitos cuyo propósito no es otro que regular conducta que no sea de agrado social, nos lleva a la penalización de modos y estilos de vida, que no afectan derechos de terceros, violentando así el derecho a la libre elección de pautas morales en la vida propia. Ejemplo de ello es la penalización de la prostitución, el adulterio, la conducta sexual voluntaria entre personas del mismo sexo y la obscenidad, entre otros cuantos. El Proyecto de Ley aprobado por el Senado en 1992, y que usted aclara que con eso vamos a trabajar, no lo vamos a evaluar solamente, sino que vamos a desarrollarlo, y que da base a esta revisión, adolece de este problema. Es también innegable la incongruencia moral de permitir el uso del alcohol y la nicotina y de que el Estado se lucre del uso del alcohol y de la nicotina y al mismo tiempo sancionar como delito grave, con penas de tres a cinco años de prisión, a las víctimas de la adicción a drogas narcóticas y estupefacientes. La adicción ya ha sido definida con autoridad suficiente, porque estamos hablando de DS Enforce, que es el manual diagnóstico de la psiquiatría americana, como un trastorno de salud mental, castigar y además utilizar la posesión de esas drogas para uso propio como delitos bases para imponer penas de reincidencia y habitualidad, es excluir de la convivencia social a quienes padecen de una condición tratable. El aumento de los delitos calificados por el resultado. Ejemplo de ellos los llamados delitos preteintencionales, es preocupante, ya que impone responsabilidad por hechos no intencionales y violenta principios de derecho penal que prohiben la responsabilidad objetiva y la norma del principio de la proporcionalidad de la pena. La proliferación e inclusión de delitos a títulos de negligencia, presenta serios problemas conceptuales sobre la responsabilidad penal que se puede exigir e imponer a las personas. La definición de delitos a títulos de mera negligencia, atenta contra el principio de la legalidad. La mera negligencia es un concepto genérico e impreciso sobre la conducta humana que se pretende

138 prohibir y sancionar penalmente. Ello permite al jugador de hecho determinar, después de ocurridos los hechos, cuál era el deber de conducta concreto que se exigía a la persona. Cabe preguntarnos si la de res ipsa loquitur negligencia en casos criminales puede probarse mediante doctrinas como la ...y además si trastoca principios constitucionales referentes a la presunción de inocencia y al peso de la prueba. Y cuál sería la función de la negligencia comparada en la adjudicación de la culpa, porque ya hay decisiones sobre ese tema. La revisión y elaboración de un nuevo Código Penal para Puerto Rico debe llevarnos a incorporar los preceptos del derecho internacional de los derechos humanos. En su Carta de Derechos, en el Artículo 20, nuestra Constitución nos invita a desarrollar en el principio de integralidad de los derechos humanos, que incluyen los derechos civiles y políticos, económicos, sociales y culturales, derechos al desarrollo y autodeterminación de los pueblos y el derecho a vivir en un medio ambiente libre de toda contaminación. Es necesario adjudicar a cada uno de estos derechos su justo valor y calibrar con precisión la protección que debe brindar el ordenamiento penal a estos derechos, desde el abuso de la autoridad y la fuerza del Estado por sus agentes, hasta la destrucción sistemática del medio ambiente en beneficio de intereses particulares. Los programas de gobierno de las últimas décadas y el programa de gobierno vigente reconocen la necesidad de trabajar en los factores correlacionados a la criminalidad y en la rehabilitación de los infractores como fines ineludibles del Estado. Podemos coincidir en que la desintegración de la familia y la erosión de valores. La falta de oportunidades de empleo y la creación de dos Puerto Rico diferentes en la educación y salud. El crimen organizado y la creación de modelos criminales exaltando que el crimen sí paga y las consideraciones e intereses políticos partidistas por encima del interés del pueblo, la corrupción institucional, individual y colectiva, se entienden como factores correlacionados a la criminalidad en Puerto Rico. Las características del desarrollo socioeconómico de las personas privadas de libertad, reproducen los problemas de desigualdad y desintegración social del agregado poblacional de Puerto Rico. Las cárceles son un espejo de los grupos sociales y desposeídos de Puerto Rico. Ha dicho el profesor Fernando Picó que la historia de los presidiarios en Puerto Rico es parte de una historia más amplia que hay que escribir, la historia de la marginación social. En cualquier sociedad la población penal resume los principales problemas de desintegración social. Sin embargo, en otros países industrializados, los problemas con los que nos comparamos yo creo un poco demasiado al redactar las normas penales, los problemas de seguridad humana y sus efectos de encarcelamiento recaen desproporcionadamente sobre las minorías étnicas. Distinto es el caso de Puerto Rico, donde los problemas de seguridad humana y sus efectos de encarcelamiento se manifiestan a través del grupo mayoritario de personas y familias que no se han integrado a la fuerza laboral. El 80 por ciento, el 80 por ciento de los

139 confinados el año pasado o anti pasado, según los estudios que nosotros hicimos en Puerto Rico, nunca habían sido empleados, perdón, no habían sido empleados en el momento de su arresto. Y es una cita exactamente al revés de lo que es en Estados Unidos, por ejemplo, donde el 80 por ciento de los confinados estaba empleado al momento de ser arrestados. Y esas diferencias hay que considerarlas con cuidado al redactar el Código Penal, en términos de la definición de los delitos, pero de la imposición de las penas y de lo que he oído hablar un poco del envolvimiento del Estado en la vida posterior de una persona convicta de delito después de cumplir su pena. No podemos concluir sin advertir los peligros que puede conllevar toda esta revisión de las leyes penales y procesales para varios de los sectores sin voz y sin poder político para hacerse sentir. Los niños y las niñas, nuestra juventud menor de 18 años, los pacientes de salud mental y los deambulantes. Debemos poner sumo cuidado, no penalizar conductas que no, perdón, no penalizar conductas que son manifestaciones de los problemas de salud mental que aquejan a miles de personas en Puerto Rico. La experiencia nos demuestra lo frágil que es la libertad de los que padecen de enfermedades mentales y la rapidez con la que se les ingresa en la cárcel. Y eso incluye muy específicamente a los deambulantes. Los jóvenes menores, entre los catorce y quince años, a finales de la década de los 80, fueron objeto de experimentos por los poderes legislativos, ejecutivos y judicial de Puerto Rico. Por ficción de ley los convirtieron en adultos, por el solo hecho de ser imputados del delito de asesinato. Hoy- y los hemos visto- tras las rejas ejemplifican el fracaso de legislar a prisa, sin rigor y como respuesta inmediata y fácil a los problemas sociales. A los tres años de haberse aprobado la Ley Número 88 del 9 de julio de 1986, cuyo propósito es experimentar, ya hemos indicado, se enmendó nuevamente la legislación de menores en Puerto Rico y se restituyó básicamente el estado de Derecho anterior. Estudiosos del Derecho en aquel momento, la doctora Dora Nevárez, el doctor Marvin Wolfkan y el profesor Heriberto Quiñones, indicaron que los jueces adscritos a las salas de menores, ejercían adecuadamente su función de evaluar y decidir si renunciaban o no a la jurisdicción de un menor en los casos de asesinato. Además de señalar que las estadísticas no sustentaban las premisas legislativas de que los menores entre los catorce y quince años de edad eran los responsables del aumento del asesinato ocurridos en Puerto Rico para esa fecha. Aun así se legisló lo absurdo. Y hoy tenemos personas en las cárceles que están privados de libertad desde los catorce y quince años de edad y a quienes bajo legislación actual, nos atrevemos a decir, que no se les hubiera renunciado a la jurisdicción. Y eso es horrible, porque fueron los que cayeron en un momento de historia con advertencias hechas, por .... y perdone que esté presente aquí la doctora Dora Nevárez. Allí en las instituciones penales del país están sus caras y sus cuerpos, como evidencia del fracaso de un experimento social.

140 Reiteramos nuestra disposición a cooperar en esta tarea a las que habrá que dedicarle mucho tiempo o esfuerzo, paciencia y tolerancia. Muchas gracias, señor Presidente. SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Muchas gracias a usted, especialmente por las últimas tres palabras. Obviamente, usted trae una perspectiva más bien filosófica de cómo debemos bregar con esta codificación y me da la impresión que ustedes verían con buenos ojos el que el Código como lo conocemos hoy, sea más amplio e incluya más áreas de trabajo, como por ejemplo, todo lo relacionado con la pena, la vida después de la sentencia, ¿cómo verían eso? LCDO. GARCIA GUTIERREZ: Yo, precisamente, no quise orientar el trabajo- y perdone que no los he presentado, de mis compañeros el licenciado Rafael Rodríguez y el licenciado Manuel Rodríguez- mejor conocido en la vida de la corporación como Rodríguez y Rodríguez, pero no quise orientar nuestra presentación en este momento hacia el cumplimiento de la pena y la vida del ser humano, después de una sentencia de convicción. SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): No, me refiero a que planteó... LCDO. GARCIA GUTIERREZ: Sí, abarcador en el sentido, señor Presidente, de que como está ahora, no hay quien trabaje con el Código y con las reglas, porque en varias ocasiones, yo tratando de llegar a planteamientos específicos, me encontraba trabajando, en la ponencia dice dos o tres, a veces eran cuatro textos, porque son el texto del Código vigente, el texto del Código reformado y en algunos delitos y son importantes, entonces la regla de procedimiento criminal vigente y la regla como se reformaría. Yo, honradamente, quiero insistirle, mire, si siguen trabajando así vamos a tener al final un berenjenal. Es mejor, y si tienen la capacidad técnica a su disposición obviamente, derogar el Código, no pensar en enmendar el Código viejo; pensar en derogar el Código vigente y entonces preparar un proyecto del Código completo. Derogar las leyes especiales, integrarlo todo en un cuerpo de Derecho que sea congruente, que internamente se lea corrido, que la referencia y el idioma, la expresión y los conceptos estén unidos. Y lejos está de mí proponer que se multipliquen los delitos, pero sí hay áreas que hay que considerar. Mire, que yo recuerde ahora mismo la inmensa mayoría de los delitos de violación de derechos civiles en Puerto Rico, son delitos menos graves. Y eso incluye actuaciones serias por parte de agentes del gobierno, porque en eso es en lo que se piensa cuando estamos hablando de delitos contra los derechos civiles. Los derechos que establecen, por ejemplo, las leyes del ambiente. En su inmensa mayoría, también son delitos menos graves. Son delitos menos graves. Y usted puede contaminar, contaminar es una palabra fina, usted puede envenenar un río y está sujeto a una pena de 500 pesos. Eso es lo que estoy pensando. Hay que modernizar, pero hay que modernizar viendo, primero, que ha pasado con el derecho penal tradicionalmente, porque dentro de esas cosas, las penas se han reducido dramáticamente.

141 Si partimos del 1800 al presente, estamos hablando de dos maneras de pensar distintas, de dos culturas, de casi de dos civilizaciones distintas, a Dios gracias. Pero hay que ver cuáles son los daños que se le causan a la sociedad y los individuos. Mire, yo camino porque yo no guío. Y cada vez que me pasa un “truck” o una guagua con un motor de diesel dañado, a mí me deja en un estado de contaminación interior y exterior total. Eso, yo no quiero meter a nadie a la cárcel por eso, pero eso hay que pensar que eso es un daño social. SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Cuando usted habla de mirar todas las leyes especiales, que tenga que ver con la penología, vamos a cuadrar eso a ver hacia donde vamos. Nosotros tenemos las que directamente van con el Código Penal. Tenemos leyes especiales, como digamos la de droga... LCDO. NEGRON: La de drogas y narcóticos. PRES.BAEZ GALIB: Pero a la vez tenemos también regado a través de todo el ordenamiento fiscal, de recursos naturales, penas. ¿Cuando usted dice que revisemos todo, implica que también nos metamos en las leyes, por ejemplo, de Hacienda, de Recursos Naturales, que tienen elementos de pena? LCDO. NEGRON: Sí, señor, sí, señor, porque por eso le estoy diciendo que no se puede permitir que alguien para ganar dinero envenene un río y que envenene a una comunidad, echando veneno a un río por 500 pesos. Un negocio redondo. SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Hay una serie de delitos que han sido tipificados como delitos de índole sexual, donde tenemos ahora la controversia si deben o no deben quedarse en el Código. Algunos planteamientos es porque están en desuso, porque uno va a las estadísticas y no encuentra casos radicados. Otros en el sentido de que es una violencia a la individualidad, a la independencia, a la intimidad. Otros plantean que aunque no están siendo usados, sí son unas directrices sociales que la comunidad debe atender. ¿Podría abundarme sobre eso? LCDO. GARCIA GUTIERREZ: Para empezar hay que tener claro que todos esos delitos sexuales y algunos que desaparecieron a principios de siglo 20, son de origen religioso. En Inglaterra no hubo notoriamente delito del “common law” de sodomía hasta la reforma de la iglesia anglicana. Es cuando desaparece las cortes eclesiásticas que eran quienes trabajaban, quienes bregaban con el delito de sodomía que en el reinado de Enrique Gustavo se aprueba una ley penal, castigando la sodomía como delito porque ya no había dónde bregar con eso. Y si seguimos más atrás todavía, eso se remonta a principios de, bueno, como dice la famosa opinión del Tribunal Supremo, desde el levítico y aun antes del levítico, del génesis. Originalmente eran prohibiciones religiosas, eran prohibiciones religiosas para separar a Israel de los pueblos circundantes. De ahí viene el de la sodomía. Ahora, en un estado laico, en un estado laico, qué hacemos todavía con juicios de valores de conducta sexual que no incluyen la violencia, y la

142 violencia entendida en su forma amplia del abuso de confianza de las diferencias de edad, etcétera. El adulterio, que es el que en estos días tiene un poco más de “currency”, de vigencia, de circulación en algunos círculos, porque es un delito contra el estado civil. Mire, señor Presidente, vamos a ver. En Puerto Rico el Tribunal Supremo de Puerto Rico decidió que el matrimonio se podía disolver y se disuelve todos los días en todos los tribunales de Puerto Rico, mediante consentimiento propio. El matrimonio del Código Civil- que ese libro le va a dar problema-se ha convertido en un contrato civil; se ha convertido en un contrato civil. Ya el estado civil éste, la protección de vida al matrimonio, si hemos sido todo, incluyendo las instituciones legales del país, quienes hemos acabado con esa conceptualización del matrimonio como... hubo un contrato que necesita más protección porque hay unos valores que protege la familia. Eso ya no existe, eso ya no existe. Ese es un contrato que se forma entre dos personas y se disuelve por la voluntad de dos personas como cualquier otro contrato. Eso es lo que existe en el Derecho. Ahora, por qué castigarlo penalmente, particularmente que a quién le interesa. Si no hay casos es por que los cuarteles no están llenos de maridos y mujeres llevando acciones de adulterio. Y entonces eso se presta, todos esos delitos que no se ven trabajándose, tramitándose en las cortes, a lo que se presta es al uso abusivo o al uso, cómo se dice, selectivo, a la famosa “selective prosecution”. A principios del siglo 20 masturbarse era un delito público. En Estados Unidos eso era en jurisdicciones como “millo”. Otra cosa, la pelea, porque hay que tener cuidado, hay que tener cuidado inclusive, con algunos delitos que hoy es políticamente incorrecto criticar la manera en que se están utilizando. La pelea por sacar al Estado y a la Policía de la cama de un matrimonio legalmente constituido, se ganó en 1940 y pico, cuando todavía en el Estado de Connecticut era un delito usar, comprar, vender o recetar el uso de condones. Y eso lo tuvo que decidir el Tribunal Supremo de Estados Unidos, que ya llegara a investigar lo que hacían marido y mujer, porque así fue que empezó, en la cama, era una intervención excesiva del Estado. Esos delitos sexuales es que no están produciendo nada en términos de la tranquilidad ni en términos de la convivencia social. Para qué mantenerlos, para qué mantenerlos. SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): ¿Y la sustancia controlada? LCDO. NEGRON: Bueno, ahí le voy a decir una cosa porque las discusiones a veces han sido violentas. Y yo no tengo autorización como Presidente de la Corporación a hacer más de lo que he dicho aquí. SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Relevo a la Corporación de responsabilidad. LCDO. NEGRON: No, yo le digo lo que yo creo personalmente. Primero, eso de echar tres a cinco años, porque un adicto tenga droga encima es tratar de tapar el cielo con la mano, porque es que no sacamos nada. Lo único que hacemos en llenar las cárceles de infelices, señor Presidente, y en las cárceles corre la droga mejor que en la calle, porque

143 generalmente es de mejor calidad, los precios están controlados, y además no hay ni policías ni chotas. Y no lo digo yo, ni me lo invento yo, ni me lo han dicho mis clientes, sobre eso hay un informe de cientos de páginas en el récord público en el Tribunal Federal. Y además que es ponerlos en una situación de indefensión social y personal inmensa, porque en las cárceles, mire, no rehabilitan a nadie, pero a quienes menos bien le hacen es a los adictos, a los adictos. Lo más que podemos hacer en este momento, y con frecuencia fracasamos, es proteger su integridad física. Así que ese delito de castigar al que tiene el “deck” que se va a inyectar, con tres a cinco años, y además de clasificarlos de reincidentes y todo lo demás que nos hemos inventado, eso a mí me parece un absurdo. Ahora, en términos de la llamada legalización o medicalización de los estupefacientes y de las drogas narcóticas, hay todavía mucho que pensar. En Inglaterra cuando se medicalizó la droga, hay que contar con que el médico que supervisaba a un adicto, tenía autoridad para encerrarlo, porque cuando el médico entendía que se había descontrolado el uso de la droga, podía internarlo en un hospital, hasta que se limpiara de nuevo. Segundo, aun en esa época, era pequeño, pero en Inglaterra existió un mercado negro de droga, porque no era todo el mundo quien quería medicalizarse. La legalización del alcohol, después de la prohibición que fue tan desastrosa contra el alcohol como ha sido la prohibición de las drogas. Hemos desarrollado conocimiento exacto de cuánto cuesta el abuso del alcohol. En términos económicos, el ausentismo en el trabajo, los accidentes del trabajo, los accidentes en la carretera y el tratamiento médico de las personas que sufren de esos accidentes, la violencia doméstica que provoca, la devastación social de una familia de una persona que abuse de el alcohol. Ahora, hay otro problema, señor Presidente, que tienen que pensar. En Puerto Rico, si legalizamos o medicalizamos esas drogas, no podemos impedir que vengan de todos los Estados Unidos a ampararse en las leyes de Puerto Rico. Así que tenemos que tener ese otro problema bien presente al bregar con la medicalización de las drogas o la legalización de las drogas. Yo no sé si por la marihuana vendrían porque la verdad es que a mí me parece que en Estados Unidos se fuma marihuana en todos sitios. Porque la huele uno en la calle. Ahora, además de eso, la cocaína y la heroína causan daños físicos serios, de manera que estamos en la misma situación que el alcohol. ¿Cuáles van a ser los efectos del que se use libremente la droga? Así que yo le dejo esos problemas y ustedes trabajan con ellos. Ahora, le insisto en que los tres a cinco años de los usuarios no nos llevan a ningún sitio, porque es que esas personas debiéramos, mire, cada preso, cada preso, y puede contar con que los usuarios de drogas van a costar más, el promedio del gasto médico de cada preso en Puerto Rico está en alrededor de 5,200 pesos al año. Eso es sin contar el costo y ese francamente, por más que le hayan dicho número, yo todavía no voy a

144 decir cuál es el número, porque me parece que nadie sabe cuánto es que cuestan, pero está también en miles de dólares. Esos tres a cinco años a un usuario a quien arrestan con la droga que el va a usar y lo meten preso de 3 a 5 años, le cuesta al pueblo de Puerto Rico de 30 a 50, 000 dólares ahora, ahora, cuesta más, pero vamos a ponerlo ahí. Con eso no hay manera de buscar cómo ayudar a esos adictos en la calle a resolver los problemas. Y yo sé que es difícil, pero también tiene todo el mundo que acordarse, que si uno no es adicto y si no tiene un adicto en la intimidad de la familia, lo único que puede hacer es darle gracias a Dios, porque nadie sabe cómo es que se llega a ser adicto y por qué, y por eso es que es tan difícil trabajar con ellos, pero meterlos a la cárcel, para qué. Mire, un médico de Bayamón testificó que uno de los problemas más de serios que ellos profesionalmente sentían era que se les colara un adicto rompiendo vicio y en el cernimiento médico y fuera a tener a la población penal-y está en el récord de allí en inglés transcrito- porque se prostituyen. Y es el único que ha tenido el valor de decirlo, por una dosis de heroína. Lo que estamos haciendo es condenándolos a un infierno. Eso hay todo que pensarlo y volverlo a ver, pero criminalizar, penalizar al adicto, ya es hora de que acabemos. SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Sí, me dice la doctora que si ustedes pudieran sobre ese punto escribir algo adicional. LCDO. GARCIA GUTIERREZ: No, mire, yo le quiero decir a usted y a la doctora, señor Presidente, que nosotros estamos dispuestos a escribir sobre todo esto y mucho más que no hemos levantado. SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Sí, nosotros vamos a, como hemos dicho en ocasiones anteriores, el camino está empezando, y vamos a utilizar todos los recursos habidos y por haber, la invitación suya es importante para nosotros y créame que la vamos a aceptar. Nosotros lo que vamos a hacer entonces es comunicarnos con ustedes más adelante para ver que la ponencia de ustedes, los puntos que nosotros nos gustaría que desarrollara con más profundidad, pero ese en particular es uno que me gustaría que... la verdad es que cuando entramos en el Código, la parte de las penas es la más álgida, porque como los delitos en especies, pues fuera de los delitos sexuales que están en controversia, pues un asesinato, un homicidio, o sea, ésos más o menos está, son los famosos delitos maluminse pero hay una serie de delitos con los que hay que bregar. Ahora, en términos de la pena, ahí vamos a necesitar mucho insumo, porque ahí es que está esencialmente la parte activa del Código, así que ahí nosotros vamos a... LCDO.GARCIA GUTIERREZ: Déjeme darle un dato que es interesante, del maluminse y del asesinato, que indudablemente es un delito espantoso. Notoriamente, y no es solamente en Puerto Rico, es también en Estados Unidos y en Europa, los asesinos, los convictos por asesinatos en primer grado, en su mayoría son personas de conducta ejemplar en las instituciones penales, el que tiene un solo asesinato. Yo le puedo decir que personas, mujeres que trabajaron en la Administración de Corrección

145 cuando tenían que irse a limpiar el monte ahí en Las Malvinas, escogían tres o cuatro asesinos, que se iban con cuatro machetes y ellas se sentaban a trabajar allí en la yerba, mientras ellos podaban el monte. Cuál es la necesidad de 99 años. SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Y las consecutivas perpetuas. LCDO. GARCIA GUTIERREZ: Ah, y las perpetuas consecutivas que francamente a veces es faltarle a la dignidad de Dios, porque cómo vamos a echarle 477 años de presidio en una cárcel, ¿qué vamos a hacer, mantenerlo vivo por 477 años? SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Yo tenía un amigo que me decía que él quería que le echaran cuatro perpetuas consecutivas, pero que le garantizara que las cumplía. LCDO. GARCIA GUTIERREZ: Que las cumplía, claro, es que nos envolvemos en una retórica que no tiene sentido. Pero le aseguro que estamos dispuestos a colaborar con la Comisión y con la doctora Nevárez porque hay que hacer algo. SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Pues gracias muchísimas, una excelente ponencia, se lo agradecemos y ya nos vamos a comunicar con ustedes. LCDO. GARCIA GUTIERREZ: Pues muchas gracias. SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Están excusados. Veo hace rato al próximo ponente, doña Ada Conde. Noto que no trae parte de la obligación que tenía en el día de hoy. Como a usted le tocaba como a las doce, pensábamos que iba a venir con el almuerzo de todo el mundo. SRA. CONDE: A las doce y media. SR.PRESIDENTE (BAEZ GALIB): Ah, pues está bien la vamos a perdonar. SRA. CONDE: Gracias. SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Noto una ponencia escrita. SRA. CONDE: Eso es así. SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Le vamos suplicar que la sintetice para después entonces que podamos dialogar, que es la parte más importante. SRA. CONDE: Cómo no, eso haremos. SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Pues adelante dé su nombre para récord. Si viene acompañada, con mucho gusto puede sentarse con usted las personas. SRA. CONDE: No, no, no, estamos para hacer la exposición en cuanto al escrito y nuestra ponencia. SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Adelante. SRA. CONDE: Bueno días, honorable Eudaldo Báez Galib, Presidente de la Comisión de lo Jurídico del Senado, distinguida jurista, doctora Dora Nevárez, un honor estar aquí compartiendo en la mañana de hoy, miembros de la Comisión, público en general y sobre todo la prensa.

146 La Fundación de Derechos Humanos presenta la ponencia ante la Comisión de lo Jurídico del Senado sobre la Reforma del Código Penal, y comenzamos diciendo en cuanto a nuestra ponencia, que nuestro marco filosófico es el siguiente, mientras más tabúes hay en el mundo, mayor es la pobreza de la población; mientras más habilidades el pueblo tenga, más cosas exóticas se producen; mientras más y más leyes se promulguen, mayor el número de los ladrones. Y eso lo dijo Lausé hace como 3,000 años atrás. No creo que ha fallado en su percepción. La Constitución del Estado Libre Asociado, como todos sabemos, reconoce la inviolabilidad de la dignidad del ser humano y la igualdad de todos los seres humanos ante la ley. Conjuntamente la Sección 19 es clara, expresa al decir que la enumeración de todos los derechos que incluye la Carta de Derechos de nuestra Constitución en el Artículo 2, no se entenderá en forma restrictiva ni supone la exclusión de otros derechos. Pero porqué hablamos hoy de nuestra Constitución en esta propuesta Reforma del Código Penal. La respuesta es simple. Como muy bien expresó, se ha expresado en varios foros la honorable María Dolores Fernós, Procuradora de la Mujer, cuando algo se prohibe es porque es malo. Y ése es el concepto, pues que se lleva el mensaje a aquello que se prohibe, ese acto, lo que se comete. Pero de qué vale nuestra Constitución y que se prohiba la discriminación, que se reconozca la inviolabilidad de la dignidad del ser humano, se prohiba discriminarse, más no se penaliza. De qué vale nuestra Constitución que reconoce la inviolabilidad de esa dignidad, cuando se invade, se criminaliza el derecho a la intimidad de los seres humanos. Cómo es posible esta posición encontrada, versus a nuestra máxima carta magna, como es la Constitución del Estado Libre Asociado de Puerto Rico. Como tal, es el deber de la Asamblea Legislativa velar porque los principios de nuestra Constitución se respeten y sean cumplidos y capaces de superar grandes fases entre los principios vanguardistas de nuestra Constitución y el atraso patente que padece nuestro Código Penal, tan pobremente hilado y remendado, y tenemos que comenzar a ver las leyes como un todo. Nuestra visión en términos del Código Penal, como muy bien usted ha preguntado, también de la visión de otros deponentes, es que se debe de considerar toda la legislación de índole penal en un nuevo Código Penal. Comenzar de nuevo, pero analizando todo, todo lo que existe en la legislación, en términos que tengan de naturaleza penal. Así tenemos un cuerpo conforme, armónico, para evitar las incongruencias y los desfases en la aplicación del derecho, y vamos a demostrarlo en algunos ejemplos en particular. Nosotros estamos sometiendo con nuestra ponencia, varias propuestas de enmiendas a varios artículos del Código Penal. De hecho, nos hemos llevado por el modelo de la distinguida jurista, doctora Dora Nevárez, y queremos puntualizar en particular ciertos artículos. Vamos a comenzar con la propuesta del Artículo 99 que en el Proyecto del Senado 1229, que fue parte de ese proyecto, ella propuso, sabemos que el delito de violación, como está contemplado actualmente en el Código Penal, se

147 refiere única y exclusivamente cuando se tiene acceso carnal con una mujer que no sea su cónyuge, mientras que antes se decía que no fuera la propia y gracias a Dios, pues eso se enmendó, no hace poco, pero se enmendó. Sobre todo, el delito el de violación tiene dos elementos esenciales para la comisión del delito. Fundamentalísimo, la falta de consentimiento o la falta de capacidad. En el delito de violación, según definido en el Artículo 99 del Código Penal, solo la limita a la penetración, pene vagina o la intención de penetrar en su modalidad de tentativa. Excluye otro tipo de penetración, sea anal, digital, instrumental u orogenital. En cuanto a la penetración anal u orogenital, se incluyen en el Artículo 103 del Código Penal, que de hecho hablaremos más adelante. Irónicamente, si la penetración es digital o instrumental, que no fuera pene vagina, se considera como una agresión y no como una violación. Que hay que preguntarse si no afecta igual o más el estigma de esa manera de agresión a esa intimidad. Por otro lado, encontramos en nuestro análisis los siguientes desfases e incongruencias. En el Artículo 99 del Código Penal actual, inciso b, se establece que se comete la violación con una persona- y voy a puntualizar aquí, para darles un ejemplo del desfase- con una persona incapacitada para consentir legalmente. Por ende, cuando hablamos capacitada para consentir legalmente es porque el tribunal ha declarado para que sea incapacitada a nivel legal, es porque un tribunal con competencia ha declarado esa incapacidad. Por ende, si estamos hablando de una persona incapacitada para consentir legalmente, tenemos que entender que toda persona declarada incapacitada por un tribunal con quien se tiene relaciones sexuales, se está convirtiendo en delito de violación al amparo del Artículo 99b. Más, sin embargo, cuando examinamos la Ley de Violencia Doméstica en el 3.5, inciso c, se establece que se comete agresión sexual conyugal si por enfermedad o incapacidad mental, temporal o permanente, la persona estuviera incapacitada para comprender la naturaleza del acto en el momento de su realización. Fíjense como en unas tenemos una terminología y en otra tenemos otra terminología. En el Artículo 3.5 de la Ley de Violencia Doméstica, por ejemplo, se incluye como una modalidad de la agresión sexual el que se obligara e indujere mediante maltrato de violencia sicológica al cónyuge o cohabitante a participar o involucrarse en relación sexual no deseadas con terceras personas. El Artículo 92 del Código nada de eso nos dice. Lo mismo sucede- y esto es lo más irónico todavía a la par que nuestra realizada social y los males que estamos viviendo lo mismo sucede en cuanto al desfase existente entre la pena que se impone para el delito de incesto, establecido en el Artículo 122 del Código Penal vigente y para el Artículo 99. Mientras la pena fija del Artículo 99 de violación es de 15 años y dependiendo de su modalidad o de su agravante, hasta un máximo de 99

148 años, para el delito de incesto, se establece una pena fija de 6 años, irónicamente. Y si hubiera agravantes, un máximo de 10 años. El Artículo 99, en nuestra percepción, debe de conceder la penalización de una persona que aprovechándose de una relación familiar y la confianza que se genera en el seno familiar, selecciona fácilmente a su víctima. Un daño que sufrirá toda su vida al levantársele su estima a la confianza y el derecho de todo ser humano de vivir plenamente y vamos a explicar por qué, si se puede incluir, porque entonces los grados de consanguinidad que se establecen en el delito de incesto, aquí estableciéndolos en el Artículo 99, se entiende que es que no hay capacidad por el mero hecho de existir esa relación de consanguinidad. O sea, que tenemos ahora mismo la realidad del Código Penal, es que un hombre que viola a la hija de 8 años de su vecino, porque va y conoce y se mete en la casa del vecino, recibe una condena de reclusión de entre 40 a un máximo de 99 años de cárcel. Si ese mismo hombre somete a su propia de 8 años al incesto, apenas estará 6 años o hasta un máximo de 10 años en la cárcel, de acuerdo a ese delito. Esa es la realidad jurídica de Puerto Rico y que no podemos seguir repitiendo. De un examen del Artículo 99, que la doctora Dora Nevárez propuso en el Proyecto del Senado 1229 del 3 de febrero, encontramos que en términos generales, se incluye, por el contrario del Artículo 99 de lo limitado que es en término de las modalidades de agresión sexual, en el de ella se incluye toda modalidad en cuanto a actos intencionales sexuales de cualquier índole sin distinción de personas y hago énfasis a esto, y que establece la falta de capacidad y/o consentimiento voluntario y pleno de la víctima, para propósitos de que se cometa el delito. Cuando menciono en cuanto a falta de capacidad en términos de los ascendientes y los descendientes, pues es de la misma manera que lo traigo como un menor de 14 años que no tiene capacidad de consentir, entendiéndose que esto también sería incluido en este aspecto, que sería nuestra recomendación. La doctora Nevárez nombra dicho articulado como penetración sexual no consentida; nosotros, nuestra parte, escuchando también la ponencia que tuvo Katherine muy elocuentemente y muy a la par con lo de nuestros tiempos, sin embargo, nosotros estamos sugiriendo que se renombre el delito de violación por el delito de ultraje, ya que de acuerdo a la definición en el diccionario de la Real Academia Española, establece un acceso carnal, no hace distinción, un acceso carnal de cómo es o se realiza ese acceso carnal con alguien en contra de su voluntad, estableciéndose la voluntad como el elemento a falta de consentimiento, pues lógicamente no hay voluntad, falta de capacidad, no hay voluntad, por ende aplicaría esta conceptualización. Nosotros estamos recomendando unas enmiendas, la cual están incluidas en el apéndice uno de nuestro escrito, la cual básicamente estamos uniéndonos a lo que la doctora Nevárez propuso en el proyecto y lo que ella preparó, pero incluyendo aquéllos sobre lo que mencionábamos sobre el ascendiente y del descendiente, enmendando la parte sobre la

149 incapacidad judicial, o sea, legal, sino que sea que no comprenda el acto en el momento de la realización, de la naturaleza del acto. También incluyendo, violencia, intimidación en cuanto a la víctima. Hay algunos otros detalles que también estamos incluyendo, simplemente de semántica, y estamos incluyendo lo que sí se incluye en el Artículo de la Ley de Violencia Doméstica, que es lo que estamos recomendando, si en el caso de que la víctima se obligare o indujere mediante maltrato y/o violencia física y/o sicológica a participar o involucrarse en relación sexual no deseada con terceras personas como parte del delito de la violación. De hecho, nosotros hemos hecho unas recomendaciones en cuanto a la pena como está el Código Penal vigente, lógicamente eso lo mostramos a aquéllos que son especialistas en términos de la sociología, sicología y los trabajos sociales en términos de las realidades que nosotros como abogados lo vivimos cada en los tribunales con las personas que están confinadas, y también o como defensores también de los derechos de los confinados, porque uno percibe en el frío cuando se expone una pena y otra cosa es lo que realmente si el sistema promueve lo que establece la Constitución y lo que establece de la rehabilitación, y eso hay que cuestionarlo. Otro que nosotros estamos sugiriendo, muy respetuosamente también, es la enmienda al Artículo 100 del Código Penal. Ya que el Artículo 99 que sugiere la doctora Nevárez es inclusivo de todas las modalidades, no distingue entre las personas en cuanto a cómo se comete y con quién se comete, sino las modalidades están tan claras, nosotros estamos recomendando- e incluimos el borrador del articulado- la enmienda al Artículo 100 utilizando el vigente para propósitos de guía, para aplicar, para que se limite a decir la cuestión de las modalidades, la agresión sexual, o sea de ultraje, que se cometerían en este aspecto, pero que se elimine, ella había recomendado, ahí era donde estaba haciendo la limitación de que fuera entre hombre y mujer y lo que nosotros estamos recomendando es que se elimine esa clasificación porque de hecho entonces permite con un articulado de ultraje que se incluya cualquier modalidad de ultraje a nivel sexual, no importa las personas que hayan sido objeto ni hayan participado en la Comisión, o sea, que sean víctimas o que sea el victimario. O sea, que en ese caso, pues llevando esa parte, lo que nos lleva entonces a llegar al Artículo 103. Añadimos que el apéndice 2 incluye el borrador de la enmienda propuesta al Artículo 100 para propósitos de esa amplitud y excluir cualquier distinción en términos de la terminología sexista y así hacerlo con las amplitudes a todas las personas, la ley a todos por igual, como establece en la Constitución de Puerto Rico. Okey, el Artículo 103 del Código Penal. El Artículo 103 penaliza todo aquello que sea el acto sexual pene vagina y la relación sexual entre personas del mismo sexo. De hecho, nosotros entendemos, muy respetuosamente, en un momento histórico en que se preparó el P. del S. 1229 era otro momento histórico. Y el desarrollo en cuanto al derecho en la intimidad, la expectativa de privacidad ha tenido un desarrollo vertiginoso.

150 Y a pesar de que se establecía en el P. del S. 1229, única y exclusivamente penalizar como delito grave o dentro del intervalo, las relaciones de personas del mismo sexo, siguiendo la misma posición de la doctora Nevárez en sus tratado y su interpretación del derecho penal, ya se ha reconocido esa invasión a ese derecho a la intimidad y cómo incumple con el principio de legalidad que exige todo tipo de legislación de índole penal. Cómo estuviéramos hablando, basado en lo que acabo de expresar voy a demostrar cómo este articulado como está ahora mismo puesto en el Código, es totalmente inconstitucional. Como mencionáramos, el Artículo 8 de Código Penal vigente establece el principio de legalidad, que es el que establece que no se instará acción penal contra persona alguna por un hecho que no esté expresamente definido por la ley como delito, ni se impondrán penas que la ley no hubiera previamente establecido. El Tribunal Supremo ya ha reconocido que existen tres fundamentos para declarar nula una ley por vaguedad. Que la ley no le dé a una persona prudente y razonable una advertencia adecuada sobre cuál es la conducta prescrita prohibida. Que la ley propicia su aplicación arbitraria y discriminada. Y que la ley intervenga con derechos constitucionales fundamentales, y esto es lo que se llama la amplitud excesiva. De hecho, la profesora Nevárez, en sus comentarios al Código Penal de Puerto Rico, revisado y comentado, nos indica que al considerar si hay vaguedad por razón de amplitud excesiva, el criterio a utilizar será si la ley extiende su cobertura de prohibición a áreas específicamente protegidas por la Constitución, con relaciones a libertades fundamentales como las de- y menciona- expresión, prensa, religión e intimidad. Cómo al examinar el Artículo 103, comparado con el Artículo 99 del Código Penal vigente, carece el Artículo 103, de la garantía constitucional a la no intromisión del Estado en el derecho fundamental de la intimidad de todos los seres humanos, basado en que el Artículo 99 de violación claramente establece que se comete cuando no hay capacidad, cuando no hay consentimiento. Sin embargo, el Artículo 103, es sumamente, la amplitud es tan excesiva que jamás contempla, jamás contempla en su articulado la falta de capacidad, la falta de consentimiento y simplemente penaliza, penaliza el hecho que cualquier ser humano en la privacidad de su hogar o ejerciendo su derecho a la intimidad, con un ser adulto con plena capacidad para consentir, que vaya a realizar el acto sexual y que no sea pena vagina, está cometiendo delito grave en Puerto Rico, yo creo que tenemos un problema grave de hacinamiento en nuestras cárceles porque creo que se llenaría completamente y se vaciaría Puerto Rico. En adición, nos toca, si eso le toca a cada uno de nosotros como seres humanos, más allá, cómo es posible que el Estado trate, no solamente de regular, cómo realiza el ser humano el acto sexual, sino con quiénes lo realiza. Una cosa es el interés apremiante del Estado de velar por las personas menores de edad, y eso ya es otra cosa. Nosotros cuando nos estamos refiriendo aquí nos referimos a personas adultas con

151 capacidad para consentir. Y sin embargo, el Código Penal, el Artículo 103 es tan amplio que lo establece como delito grave. De un examen, de hecho, la Constitución es clara que la dignidad del ser humano es inviolable, todas las personas son iguales ante la ley. No puede establecerse discrimen alguno, y eso lo dice nuestra Carta de Derechos en el Artículo 2, Sección 1. De ahí que la interpretación de toda nuestra legislación en el reconocimiento del derecho a la intimidad como parte que emana fundamental de la inviolabilidad del ser humano. Es que tenemos que tampoco se puede negar a persona alguna en Puerto Rico la igual protección de las leyes. Toda persona tiene derecho a protección de ley y a su vida privada. Y eso lo establece, tanto la Sección 7 de la Carta de Derechos en nuestra Constitución y la Sección 8. Ya el Tribunal Supremo ha reiterado una y otra vez, que dicha Sección, la Sección número 1, de la inviolabilidad del ser humano, interpretando el derecho a la intimidad, como también la Sección 8, que establece la protección a la vida privada de la persona en su carácter individual, y esto es sumamente importante, operan ex propio vigore. Aquí esto no es cuestión de Estado con individuo, sino también entre personas privadas entre sí. Ya desde el Caso de Figueroa Ferrer vs. ELA, que es el caso que establece el consentimiento mutuo basado en el derecho a no revelar, basado en el derecho a la intimidad de revelar las razones por las cuales una pareja se quiere divorciar. Ahí ya se establece que esto opera sin necesidad de una ley que los implemente. En el caso mismo de Colón vda. De Rivera vs. Romero Barceló y ya estamos hablando de un caso de 1982. Antes del caso Arroyo vs. Rattan Specialties, ya se establecía el carácter y primacía del derecho y protección a lo privado, que ha movido a reconocer que opera ex propio vigore y puede hacerse valer entre personas privadas. Y nos dice que el derecho a la intimidad y es bien importante establecer que el derecho a la intimidad en nuestro país, tiene un historial totalmente distinto y más amplio que el plasmado en la jurisdicción federal. De hecho, en la jurisdicción federal, todavía no se sabe con certeza de dónde emana la posibilidad del derecho a la intimidad. Y ha sido bien limitada en términos de cómo se ha ido aplicando. Tenemos el caso de Roe vs Wade, tenemos otros casos que han emanado que si la decimocuarta , que si la quinta, que si el debido proceso, pero todavía es un campo que cada vez y cada vez ha ido en desarrollo y ahora, pues dependiendo de los tribunales, pues se aguantan o no quieren reconocerlo o prefieren no tocarlo, y todo va a depender, verdad, de los cambios que tengamos, que se tengan a nivel nacional norteamericano, pero sin embargo en Puerto Rico no hay ese problema. De hecho, ese mismo caso de Colón vda. De Rivera vs. Romero Barceló establece que este derecho constitucional impone a toda persona el deber de no inmiscuirse con la vida privada o familiar de los demás seres humanos.

152 En este caso con el Artículo 103, ¿no es eso mismo lo que está realizando? Inmiscuirse en la vida privada de todos, de todos los seres humanos. En el caso de Arroyo vs. Rattan Specialties el derecho constitucional a la intimidad se reconoce como uno de los derechos de la personalidad de índole innato y privado, inherente a toda persona. Es insostenible, a la luz de nuestra Constitución y la jurisprudencia, la constitucionalidad del Artículo 103 porque viola el principio de legalidad. Número dos, por su amplitud excesiva y porque viola el derecho a la intimidad de todos los seres humanos. De hecho, nos ha dicho el Tribunal Supremo, cuando mayor sea la expectativa legítima a la intimidad, mayor será el alcance de la protección constitucional y así se ha establecido en el caso de Pueblo vs. Jeep. En el caso de Rattan, Arroyo vs. Rattan, nos dice la Juez Miriam Naveira, la restricción al derecho fundamental a la intimidad sólo se justifica cuando se demuestra un interés apremiante del Estado, como por ejemplo- y quiero señalar esto porque entiendo que es bien importantecircunstancias especiales de amenaza real a nuestra seguridad nacional o un grave peligro para el orden social. Cuál puede ser el interés apremiante del Estado en establecer la forma y manera y con quien los seres humanos en su intimidad pueden y deben realizar el acto sexual. Cuál puede ser el interés apremiante del Estado que personas adultas del mismo sexo consintiendo y con capacidad para consentir, sostengan relaciones sexuales. Nos choca a nuestros sentidos e inmediatamente la respuesta tiene que ser ninguna. No existe amenaza real a la seguridad nacional. Tampoco pone en grave peligro el orden social cuando vivimos en una sociedad tan diversa donde conviven madres solteras, jefas de familia que tienen que luchar con sudor y lágrimas el pan nuestro de cada para sus hijos. Una población de avanzada edad, que cada día aumenta, con sus necesidades particulares, atención médica y enfrentándose a una soledad aterradora. Niños que pasan sus horas de ocio en las calles o frente a un televisor porque sus padres o su familia tienen que trabajar para sostenerse el hogar. ¿Y se justifica que el Estado se meta en la vida íntima y privada de todos estos seres humanos? Tampoco. Una sociedad afectada por el desempleo o la violencia doméstica, las drogas, por enfermedades como el cáncer, condiciones emocionales y/o mentales y el Sida, en fín, ¿qué interés apremiante puede justificarse por parte del Estado para regular las relaciones sexuales particularmente, las realizadas por personas del mismo sexo? Ninguna. Cuando examinamos la jurisprudencia, encontramos en el caso de Estados Unidos que ya mencionamos, que no es lo mismo que en Puerto Rico, porque en Puerto Rico está consagrada en la Constitución, el derecho a la inviolabilidad de la dignidad del ser humano y por tal la intimidad. En el Tribunal Supremo de Estados Unidos, resolvió el Caso de Bowers vs Highway que ahí se trató de cuestionar la constitucionalidad de un articulado similar, éste es un caso de 1986, del Estado de Georgia, en la

153 aplicación de un policía que entró en la casa y se metió en la habitación y cuando lo ve la persona ... y que usted hace aquí y se lo llevó arrestado. Ese es el Caso de Bowers vs.Highway. Imagínense en el nuestro que es un delito grave si existen motivos fundados para creer que se está cometiendo el delito. En ese caso el Tribunal Supremo de los Estados Unidos distinguió que esto no se aplicaba el famoso caso de Stanley vs. Georgia, que allá se había declarado inconstitucional irónicamente el arresto de una persona en la privacidad de su hogar, que tenía y estaba haciendo uso de material explícitamente pornográfico. Dijo no, como aquello es de pornografía esto no tiene que aplicar aquí. El tribunal se negó a entrar en cuanto a la inconstitucionalidad, porque cuando vio lo que significaba la amplitud del derecho a esa intimidad que se estaba reclamando, decían, no, hasta ahora el tribunal lo limitado a las cuestiones familiares y otros derechos al matrimonio o a la procreación y esto aquí esto sería amplio, nosotros no vamos a entrar en eso. Y eso dice el Caso de Bowers, sin embargo, sin embargo, tan reciente, ya ese caso de Bowers, que fue basado en el estatuto de sodomía del Estado de Georgia, ese estatuto de sodomía del Estado de Georgia fue declarado inconstitucional por el propio Tribunal Supremo del Estado de Georgia, en el caso de Powell vs.Tate en el 1998, ¿por qué? fundamentos, porque su Constitución reconoce la Constitución de Georgia, el derecho a la intimidad, el derecho a la inviolabilidad del ser humano, de la dignidad, como el nuestro, y declaró que ese articulado era inconstitucional. De la misma manera, tribunales de Arkansas, Kentucky, Maryland, Minnessota, Montana, Nueva York, Pennsylvania y Tennesse ya declararon el articulado de sodomía, sin mirar al nuestro, inconstitucional, por atentar al derecho a la privacidad, intimidad, derecho reconocido en sus propias Constituciones. Tan reciente como el mes de febrero del 2002, el Estado de Massachusetts, también declaró inconstitucional dicho estatuto por los mismos fundamentos, por establecer que era inaplicable a conducta privada y consentida entre personas y sin distinción de sexo de clase alguna. En adición, 25 estados de los Estados Unidos de América, a la que se suma su capital, el Distrito de Columbia, han tomado la acción afirmativa, legislativa, para derogar y enmendar. O sea, que ya le han hecho disposiciones similares al establecido en el Artículo 103 del Código Penal, basado en que las Constituciones de dichos estados, garantizan el derecho fundamental a la intimidad. En cuanto a los países de Centroamérica y Suramérica, nuestros hermanos latinoamericanos, de sangre y corazón, han derogado dicho artículo por atentar al derecho a la intimidad y el único país que falta, en el cual está en dicho proceso, es Nicaragua. En Europa, y puntualizo, incluyendo el Estado del Vaticano, ha derogado dichas disposiciones. SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): ¿El Supremo nuestro tiene en este momento algún caso ante sí? SRA. CONDE: El Supremo nuestro tiene ante su consideración, no exactamente, tenemos que verlo desde el contexto en que está sometido

154 ante el Tribunal Supremo actualmente, porque la controversia que se había sometido era si los demandantes tenían legitimación activa, "standing", para cuestionar la inconstitucionalidad del Artículo 103 y demostrar la relación que tenían ellos, el daño que hacía la aplicación de dicho articulado. El Tribunal Supremo pidió a las partes, está sometido a la consideración del tribunal, cuando aquéllos que están llevando el caso por la parte de los demandantes... SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): ¿Quienes son las partes? SRA. CONDE: Son las partes, Margarita Sánchez, su compañera. Son 12 personas, son doce parejas, si no me equivoco, que son parte en dicha causa de acción. SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Ella testificó aquí ayer. SRA. CONDE: Ella es parte de dicha causa de acción. SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Oye y no se me ocurrió preguntarle. SRA. CONDE: Lo que podemos decirle es que por lo menos, yo creo que ella le diría lo mismo, que está ante la consideración del Tribunal. Ya se sometieron los alegatos respectivos que el Tribunal había solicitado la posición de las partes, y está todavía ante la consideración del tribunal. El tribunal tendrá ante sí, número uno, o limitar la controversia a resolver lo de la legitimación activa, que de hecho, ya el Estado Libre Asociado de Puerto Rico, le expuso al Tribunal Supremo, que ellos entendían que sí había la legitimación activa, y número dos, o que el Tribunal, más allá de lo del establecimiento de la determinación de la legitimación activa, resuelva sobre la constitucionalidad o inconstitucionalidad del Artículo 103 con los alegatos sometidos. SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Y es el Artículo 103. SRA. CONDE: Y es el Artículo 103 del Código Penal. Por eso es que entendemos y nuestra invitación a esta legislatura, que en la legislatura está y de acuerdo a la misma Sección 19, el deber de hacer la legislación necesaria para el bienestar de todos los seres humanos, acorde a los derechos establecidos en la Constitución de Puerto Rico, por ende esperar que tengan que ser los tribunales que caso a caso y en las circunstancias particulares tengan que tomar una determinación, es que la legislatura debe de ser vanguardista y dar el pie ‘alante’, máxime cuando son uno de los máxime... SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Me gustaría aprovechar porque mucho de lo que está planteando como está consignado y es un argumento jurídico, podemos levantarlo. Me gustaría aprovechar su presencia para explorar una serie de áreas. SRA. CONDE: Cómo no. SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Obviamente, su planteamiento va mayormente dirigido a que se decriminalice, sin que no sea el Tribunal Supremo, que sea la legislatura, lo que se configura como ese delito en particular.

155 SRA. CONDE: Es correcto. Quiero ser clara, no es que se discriminalice. Nuestra contención es que en el lenguaje inclusivo, que tiene la propuesta de la doctora Nevárez, en el Artículo 99, que ya incluye todo tipo de modalidad de naturaleza sexual, y que establece como elementos esenciales, la falta de capacidad, para cometer el delito, o sea, la víctima. SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Ahí es que voy, o sea, en el sentido yo puedo levantar cuatro elementos básicos relacionados. Uno es que sean adultos. El segundo que haya la capacidad de consentir. Tercero es que haya el consentimiento. Y cuarto que haya la privacidad o que sea privado. SRA. CONDE: Eso es así. SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Que si se reúnen esos cuatro requisitos, sencillamente no existe la tipificación de un delito. SRA. CONDE: Eso es así. SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Pero estoy captando correcto. SRA. CONDE: Sí, porque entonces eso atemperaría a lo que la Constitución establece de velar por el derecho a la intimidad de cada ser humano. SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Y eso entonces aplicaría, obviamente, por inferencia, a otra serie de hechos que se tipifican como delictivos, como por ejemplo, el adulterio, la seducción bajo promesa de matrimonio, etcétera. O sea, todo los que conllevan algún elemento de consentimiento. SRA. CONDE: Bueno, en el caso por ejemplo, particular, ejemplo del adulterio, eso proviene de la violación de un contrato civil entre un hombre y una mujer a tenor con el Artículo 68. Si ya se contempla como una de las causales de divorcio el adulterio, dentro del Código Civil entre personas, entre personas, por la violación de ese contrato civil, por qué incluirlo como un delito penal dentro de nuestro Código, de nuevo. SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): La prensa ha estado utilizando ese mismo argumento, el de que es un área mayormente civil sobre difamación, libelo, calumnia, etcétera, en el sentido de que debe eliminarse del Código Penal y dejarse en las relaciones civiles, mayormente de daños y perjuicios. O sea, viene siendo más o menos el mismo argumento. SRA. CONDE: Podría interpretarse que sí, porque en el caso por ejemplo, hemos visto consistentemente y muy particularmente en todos los casos que tienen que ver con el derecho a la intimidad, que ahí es que choca muchas veces con el derecho a la prensa, que si la información, nótese en esos casos cuando han llegado al Tribunal es porque se ha radicado un injuction o una acción de daños y perjuicios. En la mayoría de los casos, han prevalecido las personas. En otros no han prevalecido. O sea, tenemos un balance, en términos que el tribunal ha tenido la oportunidad de establecer unos balances de intereses en cuanto va a ver una expectativa mucho más razonable de una privacidad intimidad versus el poder, por ejemplo, de la prensa o de llevar una información, en

156 términos de lo que es la difamación. O sea, que si viéndolo desde ese mismo punto de vista, ya es consistente en términos del injuction automático que hasta la violación al derecho a la intimidad le concede. SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): O sea, volviendo a este delito en particular, y mirándolo desde una óptica diferente que se ha traído también ya ante nosotros, que es la óptica esencialmente religiosa. Ayer tuvimos dos planteamientos. Uno, que por ser una condición que está proscrita como moral religiosa, irrespectivamente de que el Estado esté o no procesando esos delitos, que uno va a las estadísticas y no encuentra que haya caso, el Código debe ser un mecanismo de dirección moral, en el sentido de que el Estado le dice a la comunidad, esto es lo que nosotros entendemos que debe ser el comportamiento social. Hay otro planteamiento en el sentido de esa es una lectura literal o más bien fundamental, una lectura fundamental de las escrituras y que se le debe dar una literal, o sea, interpretar a base de otros elementos. O sea, tuvimos esas dos posiciones, que son, de hecho, las dos posiciones que en el área religiosa funcionan o se debaten. Bajo esos principios, o sea, porque irrespectivamente de que estos son asuntos técnico legal, la comunidad está envuelta. Y por estar la comunidad envuelta, nosotros tenemos que recibir todos los principios. SRA. CONDE: Uhum, y lo entendemos así. SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): ¿Cómo usted me comentaría ese aspecto que es uno que nosotros tenemos ya ante nosotros?. SRA. CONDE: La moral religiosa no puede ser impuesta a los ciudadanos. A tenor con nuestra Constitución, ya que nuestra Constitución es clara, que existe separación de iglesia y estado, número uno. Número dos, ya nuestra Constitución garantiza frente al Estado unos derechos de ese ciudadano, de esa persona particular, y no podemos decir que sea el tecnicismo legal, porque está claramente establecido que el derecho a la intimidad le asiste como derecho natural a todo ser humano. Cómo justificar por el hecho de una interpretación literal de unas escrituras, que todavía por más de 2,000 años se ha estado debatiendo qué dicen o qué no dejan qué decir. Por lo menos de mi bagaje y ahora habla la parte de derecho religioso comparado, aquéllos que dicen, que dicen, sin estudiar la historia y sin estudiar la etimología y la raíz de las palabras, de una manera sumamente irresponsable vienen a tratar de decir que dice lo que no dice. Porque dentro de hasta la misma, si lo vamos a ver de las raíces del judaísmo, dentro de la interpretación rabínica, y todos los movimientos dentro del judaísmo, que es la base y fundamento para ellos estarse basando de un pueblo que estaba creciendo y porque lo dijo Moisés en el pentateuco. Sin embargo, todo el desarrollo y toda la interpretación rabínica, ha sido por todo lo contrario. Que al ser humano se le tiene que respetar su derecho a la intimidad y lo que se dijo se dijo allí en un contexto histórico porque había que crear un pueblo y por ende, si habían nenes con nenes y nenas con nenas, no podían haber bebés. Y por eso se tenían que prohibir ciertas cosas para que el pueblo siguiera hacia

157 adelante, pero eso sucedió en ese momento histórico, de la misma manera que hasta los rabinos están debatiendo ahora mismo, cuán real pueda ser que Moisés recibió en sus manos las tablas de los 10 mandamientos. Y lo importante era por qué, porque se tenía que llevar a un pueblo y era por lo menos unas guías para que el pueblo pudiera echar hacia adelante y crecer como una nación. SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): El ponente anterior a usted trajo un dato en términos de la historia jurídica, por ejemplo en el caso de la sodomía, que él plantea, que no sé si usted estaba cuando él lo explicó, que esto era originalmente cuando existían los tribunales esos eclesiásticos y existían los tribunales civiles, esto lo bregaban los tribunales eclesiásticos dentro de la disciplina religiosa. Pero al eliminarse los tribunales eclesiásticos en Inglaterra, le traje el ejemplo, entonces se confrontan ante la situación de quien va a juzgar eso. Y el Estado toma entonces esa provincia del Tribunal Eclesiástico y le da continuidad histórica. SRA. CONDE: De hecho, es bien interesante en términos de las relaciones de personas entre el mismo sexo, que la Iglesia Católica, y hay lugares todavía como Armenia, en el ortodoxo, tenía en sus rituales, la bendición de personas del mismo sexo. De hecho, de ahí es que vienen los términos de “frater” y “sorer”, porque si eran hombres, si eran mujeres, somos hermanos, que proviene del derecho que viene desde Roma. Y entonces se trae y era bendecido, era aprobado, dentro de todo el sistema de la iglesia católica. No es hasta el siglo 17 o 18 que por orden de un papa se excluye ese ritual y se proscribe la bendición de las uniones de las personas del mismo sexo, como grandes hermanos, como seres que van a estar juntos para el resto de su vida hasta que la muerte los separe. En Inglaterra, con la Reina Victoria, que era un puritanismo en extremo y todo definitivamente dirigido más en contra de la mujer, porque era la que siempre tenía que estar escondiendo todo, ella no vive en un momento en el día de hoy, pero por ese puritanismo, desde lo de la Reina Victoria, entonces es que viene una proscripción, pero era legítimo, era legítimo al extremo que hubo un momento histórico de esa situación e Inglaterra fue uno de los primeros, y de hecho lo expresa la propia doctora Nevárez en sus comentarios al Código Penal, que fue uno de los primeros países que eliminó la penalización, el que se penara ese Artículo. Y de la misma manera Europa. A Europa le hablan, a Europa se va y se le dice, no porque el derecho de las personas, que si los homosexuales, dice, pero de qué tú me estás hablando, y es porque simplemente que ellos siempre los han aceptado y los han reconocido. Por eso es que en toda Europa, en toda Europa no hay ese tipo de penalización. Y yo no solamente digo de Europa, de nuevo recalco, de toda Latinoamérica, exceptuando Latinoamérica y Suramérica. Y son nuestros hermanos latinoamericanos. Por ende, si estamos hablando en términos de iglesia, hay que verlo dentro de cada uno de las denominaciones. SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): ¿Cómo se trata este asunto en los países latinoamericanos en términos generales?

158 En términos generales no existe, se ha derogado el delito de sodomía. El único país que queda con este articulado es Nicaragua que se está trabajando para la derogación. Todos. Más todavía, Brasil, España, nuestra madre patria, han ido todavía aun más allá reconociendo derechos como viudo, derechos a pensiones y el reconocimiento de las uniones civiles entre las dos personas. SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Ese va a ser el problema de aquella señora que está allá detrás. SRA. CONDE: O sea, que en esos términos, o sea, tenemos que ver la realidad social, lo que es el desarrollo, que se cae y no podemos tapar el cielo con las manos. Nosotros estamos recomendando en cuanto al Artículo 103, como mencionáramos, pues por ende si se aprueba el Artículo 99, ya todas las modalidades están incluidas ahí, sin discriminación de clase alguna por razón de sexo entre las partes involucradas, y sobre todo con sin consentimiento o capacidad para que se cometa. Estamos recomendando, estamos incluyendo en el apéndice 4 un borrador en cuanto al bestialismo, nosotros estamos recomendando que en vez de bestialismo se le renombre, ultraje de animales, utilizando, pues la... porque es que bestia es más limitado, de acuerdo a la propia definición del diccionario, porque con animales domésticos se hacen otras cosas de la misma manera. Así que por eso estamos también recomendando el cambio no solamente de nombre, sí dentro del concepto a lo que va dirigido y que se incluya toda la terminología, que se incluya en el Artículo 99, de todas la modalidades de actuación sexual que estarían prohibidas en términos de animales, que es lo mismo que se contempla en el Artículo 99. En proposiciones obscenas, que es el Artículo 107, entendemos que dicho articulado es muy amplio y sujeto a interpretación a base de principio de legalidad, hemos visto, por lo menos hemos sido testigos como profesionales, de la aplicación indiscriminada de este tipo de articulado 107, especialmente cuando estamos entre un oficial de orden público y otra persona o por ejemplo, que se encuentren otras, no importa del sexo que fuera la otra parte, y de hecho, de la manera en que está articulado, pues se habla de un pudor, de el pudor del público, y definitivamente cuando estamos hablando de la sexualidad, nunca, pero nunca podemos medir los delitos en que la sexualidad o su expresión sea un elemento contra la masa, ya que eso va a depender en cuanto a la percepción individual. O sea, que para que se cometa el delito de una proposición obscena, eso se comete entre yo y un individuo, pueden ser varios, pero cuantos varios hayan presentes, que entiendan que fuera una proposición, pues tantos delitos se cometieron, pero siempre de una naturaleza de percepción individual. Por ende, estamos recomendando, que lo estamos incluyendo en el apéndice 7, 6,- 6, o 7 de nuestro escrito la enmienda propuesta. SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Como el escrito yo lo voy a tener quiero aprovechar la presencia suya para lo que hicimos ahorita, buscar, explorar unas cosas. No sé si ahí toca, si no me gustaría que lo

159 trajeran el asunto de la criminalización de ciertas áreas, y en específico el de las drogas. ¿Cuál es su visión en torno a eso? SRA. CONDE: Yo entiendo de la misma manera que distinguidos deponentes anteriormente han expresado, aquél que la usa o tiene una condición de índole, es una enfermedad. La adición es una enfermedad que hay que tratarla, y no es justo, o sea, viéndolo desde el contexto práctico cómo es posible que a un enfermo, porque tenga una enfermedad, se le lleve a la cárcel. Entendemos que en los casos de uso, de uso, que la persona es usuaria, es totalmente injusto que se meta a la cárcel por 3 años, 2 a 4 años, por el hecho que le encontraron, lo que le encontraron y no se tomen unas medidas para propósitos que en vez que sea a nivel de reclusión en una institución penal, se tomen medidas para propósitos de un tratamiento. En cuanto al tema tan explosivo, verdad, explosivo que ha sido últimamente de descriminalizar la droga, hay un punto, número uno, aquí hay un mercado que es totalmente ilegal y que se lucran por su ilegalidad una cantidad de personas. Hay una situación por el otro lado de personas que ya tienen una adicción. Tenemos que preguntarnos si descriminalizar para tratar de ayudar, evitar ese mercado negro, evitar esos delitos, evitar el buscar otras formas de cómo conseguir la droga, descriminalizando el uso de la marihuana pudiera ayudar a la situación y si la respuesta es sí, entendemos que debe de tomarse en consideración entonces esas posibilidades. SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Pues vamos a las penas. SRA. CONDE: Lo tenemos aquí. SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Obviamente cuando estamos bregando con el delito en especial no es tan difícil, con excepción de los delitos de índole sexual que están sobre la mesa, que yo diría que por primera vez discutiéndose ya en una forma más amplia. El resto pues más o menos uno brega. De hecho, en los casos algunos de los delitos de índole sexual como el aborto, pues el Tribunal Supremo ya ha establecido unos parámetros los cuales no nos podemos meter. O sea, ya eso nos saca de nuestra esfera, bregar con ese issue en particular. Es posible, inclusive, que dentro de un mes también se nos sienten unas pautas con la sodomía si el caso en el Tribunal Supremo tiene su fin. Pero en las penas es la parte bien difícil, en el sentido de cómo uno le restringe la libertad a una persona y por qué y por cuánto tiempo y bajo qué principio, o por qué se impone una multa o trabajo en la comunidad. O sea, es bien difícil. Se ha pensado en varios elementos. Número uno, en que el Código incluya guías de sentencia. En vez de que estén fuera o se les deja, hay unas guías de sentencia. Número dos, volver al sistema de los máximos y los mínimos, en vez de el que existe ahora que es la fija. Se ha pensado también en términos de que haya delitos menos graves que no tienen unas implicaciones de violencia, etcétera, que no haya cárcel para ellos, que se busque un mecanismo alterno. Se ha pensado también en el principio del desvío, pero el verdadero desvío, porque lo que hay ahora no es desvío, lo

160 que hay ahora es un mecanismo adicional a la sentencia. El desvío es antes de que se entre al sistema, antes de que ... SRA. CONDE: Exacto, que tenga que estar en el proceso completo. SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Exacto. De estas cosas que yo le he estado describiendo, me gustarían sus comentarios. SRA. CONDE: Okey. A nosotros lo que nos preocupa en cuanto a la imposición de la pena, es que volvamos a caer en aquel error de la sentencia indeterminada, de la amplia discreción que tenían los jueces para imponerla, para establecer qué pena se iba a establecer en el delito. Yo entiendo que se tiene, por lo menos la que se tiene ahora, sirviendo como guía, no le da la discreción únicamente en aquellas causas expresas en la Regla 171 del Código Penal que establece cuáles son los atenuantes y los agravantes y están expresas ahí, porque sabemos pues que en aquel momento histórico antes del 75 del Código Penal vigente, lamentablemente, si era el amigo, si era el que tenía una reputación social porque era fulano de tal, comparado con aquél que lo encontraban en La Perla, las penas variaban en prejuicio de cada ser humano, a pesar que el delito, el delito era el mismo y el resultado era el mismo. O sea, que esa discreción por lo menos de nuestra parte, de nuestra parte, tiene que restringirse en la medida mayor posible al sentenciador para evitar que se aplique de manera discriminatoria. SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Con las guías. SRA. CONDE: Puede ser con unas guías, porque de hecho, las guías que se utilizan en Estados Unidos, en ejemplo, en el sistema federal, pues hay el “sentencing guide”, que por esto le dan un puntito, que básicamente se parece a los criterios esbozados en la Regla 171 de Procedimiento Criminal. Y básicamente por esos puntitos, pues tienes más uno o menos uno o cooperaste con las autoridades, que eso lo vemos mucho en la esfera federal, pues te doy un menos cuatro para restarte unos puntitos, pero ya están establecidas. Pero eso nos trae un problema y yo quiero traerlo. Nosotros estamos solicitando por esa misma consideración que entendemos la necesidad urgente de la revisión de la pena, que se eleve, que se eleve a categoría de delito, los delitos de odio. De la manera... SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Aquí se... SRA. CONDE: Aquí esta Asamblea Legislativa, en un suceso histórico sin precedentes en la historia de Puerto Rico, exceptuando cuando la Constitución se aprobó por unanimidad, más allá de distinciones de partidos políticos, con el endoso de organizaciones cívico, de esta sociedad civil, iglesias, un movimiento, una coalición. SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Sí, pero no nada de fácil. SRA. CONDE: No fue fácil, pero se logró. SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Más usted que nadie lo sabe. SRA. CONDE: Eso es así, pero se logró. Pues se aprueba la Ley 46 del 4 de marzo del 2002, la cual por fiat de el establecimiento, por fiat de la Regla 171, de las Reglas de Procedimiento Criminal, instituye de que si se comete el delito por razón de los prejuicios establecidos, del odio

161 establecido de aquello que dice la Regla, se va a imponer la pena en su modalidad agravante. Es por eso que nos preocupa de que se vaya trastocar el propósito legislativo de proteger, o sea, de tratar de buscar alguna manera, de radicar o penalizar la cuestión del discrimen tan rampante que vivimos cada día en Puerto Rico y que queremos que se elimine. Por ende, estamos sugiriendo que se eleve a la categoría del delito, ¿por qué?, porque se puede establecer en el delito de odio, de que se puede tener alternativa de que se establecerá la pena máxima en los casos del delito que se haya cometido por razón de este prejuicio. O si se establecen penas fijas de las que se fueran o mínimas o máximas en cada uno de los delitos se puede establecer una pena independiente por razón de haber cometido un delito de odio. Y eso pues yo lo dejo a la discreción porque nos preocupa que después de ese esfuerzo, de ese reconocimiento por parte de esta legislatura de todos los grupos y personas involucradas que llevaron esto a este triunfo, que se derrote por el hecho de que se vaya a revisar las penas y se desaparezca de las Reglas de Procedimiento Criminal. Y entendemos que hace una gran diferencia que se eleve a nivel de delito, porque las reglas establecen el proceso en las cuales se va a encausar una persona dentro del procedimiento criminal. Pero eso generalmente quien lo lee es el... quien lo lee en el 98 por ciento de los casos, porque hay un dos por ciento de clientes que también, pues quieren saber un poquito más cuando la leen, pero el 98 por ciento es los administradores del sistema y aquéllos que somos funcionarios públicos del tribunal, como somos los abogados, los jueces, los fiscales. ¿Pero a dónde queremos llevar el mensaje de que se elimine el prejuicio? Al pueblo, a la persona. Ese mensaje claro, pues entonces por eso es que estamos solicitando que se eleve a nivel de delito. Es que quería traer ese particular porque para nosotros es sumamente importante, ya que si vamos a tocar la pena, entonces hay otro detalle de la pena. Queremos objetar, o sea, establecemos en nuestra ponencia que cuando leemos, pues el sistema que la doctora propuso para el 1992, por eso yo estoy clara de que esto no va a ser la realidad de hoy en día. Había una discreción del juez y había pues otras realidades, pero nos preocupa sobre manera que allí se propuso que en cuanto a las multas, se iban a establecer de acuerdo a la capacidad económica de la persona. Y eso es inconstitucional. O sea, aquí se estaría haciendo una discriminación, en una ley, en la imposición de una ley, por razón de la capacidad económica, o sea, del resultado de la capacidad económica de aquél que saliera culpable del delito. De hecho, eso mismo lo establece y lo aclaró un caso tan reciente como el caso de Pérez Vega y Román Padilla vs. Procurador Especial de Relaciones de Familia. De hecho, cita el debate sobre la prohibición de discriminación por razón de condición social, y de hecho surge que originalmente estaba la de posición económica, pero que se elimina la terminología, de posición económica, porque se aclaró que estaba incluida dentro de lo de condición social. O sea, vamos a verlo desde el punto de vista, ah, usted es abogado, para tocarnos a uno a lo que

162 le duele, usted es abogado, pues se presume que usted tiene que estar ganando buenos chavos, más a usted le va a tocar la multa de 1,000 dólares. Ah, no, pero este qué,- y lo estoy poniendo ahora desde el otro punto de vista, porque siempre lo vemos por el más desvalido. Vamos a verlo desde el otro punto de vista, porque el discrimen es para todos- aquel que vive, ah, no, porque él vive allá en el residencial equis, vamos a poner Villa España, que ahí hay un cien por ciento de desempleo y como él está desempleado y lo único que quizás tenga es de los cupones y ahora se lo van a quitar porque cometió un delito, pues entonces, vamos ponerle 10 pesos por la pena. Suponiendo, pero lo estoy poniendo... definitivamente es un discrimen, por qué, por qué, si no es aquí, no es la cuestión, esto no puede estar dirigido a hacer una diferenciación, en términos de la capacidad económica del individuo, porque la ley debe de ser igual, porque el resultado del delito, lo que se penaliza es el mismo. Y de hecho, ahí está claro que dentro de la Constitución, sería en ese caso en cuanto a la pena, sería inconstitucional si se tomara eso de parámetro. Nosotros quisiéramos concluir, en términos de otras inclusiones, o sea, enmiendas, que someramente les indicó, nosotros estamos recomendando una enmienda al Artículo 141 del Código Penal, que es en su inciso b, ése es el Artículo que establece el delito grave por el levantamiento de expedientes, lista, manuales, ficheros o carpeta. Nosotros estamos recomendando, número uno, que se incluya también como prohibido el uso de artefactos electrónicos de vigilancia de todo tipo, como parte de ese delito. En adición estamos recomendando, a tenor con lo que establece nuestra Constitución, la Sección 19 y todo lo que hemos nosotros mencionado, que exponemos aquí el fundamento, que las modalidades de discrimen que se derivan de aquéllas que ya están establecidas en la Constitución y que la Sección 19 es muy clara que dice, aquello no es limitado. Esto es numerous apertus. Se tiene que entender que se incluye todo lo que tiene relación con aquello. Que se incluya también en el lenguaje de lo que estaría prohibido en términos de persecución por parte de un funcionario público en el levantamiento de carpeta, ya que no haya, porque éste es el delito que trata de ese tipo de persecución, cuando no hay ni siquiera sospecha que se está cometiendo delito alguno, sino por razón de lo que es la víctima, porque si es penepé, popular o independentista; no, porque si es dominicano; no, porque si es árabe. Simplemente porque es árabe te voy a empezar a estar vigilando. Y nosotros queremos solicitarle a la Asamblea Legislativa que por favor tome consideración esa recomendación y estamos incluyendo también el borrador. En adición, estamos recomendando la enmienda al Artículo 154, de discriminaciones ilegales, con el propósito que ahí se incluyan todas las modalidades derivativas. Si ya tenemos unos delitos de odio básicamente constituidos y ya reconocidos, que son discriminaciones prohibidas, bajo la Ley 46 del 4 de marzo del 2002, lo que estamos diciendo es mire, esas modalidades es la que tenemos que también incluir, no solamente en el

163 141d, sino también el 154, que establece las discriminaciones ilegales. Y es importante, porque a falta que no se dice, pues se entiende que no se prohibe. Y lo que estamos solicitando es que se incluya porque entendemos que son parte de la modalidad de esos discrimines prohibidos por la Constitución. Traemos a la atención de esta Asamblea, queríamos haberlo traído, pero en verdad que fue este... de todas maneras vamos a estar trabajando en conjunto y esperamos también hacer esa gestión de en la medida que lo podamos ayudar, de tener nuestra parte creativa, pues por eso es que estamos trayendo proyectos y borradores. SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): No, de hecho, la idea es que como hemos dicho en un principio. Hoy lo que estamos haciendo es abriendo el apetito y comenzando una ruta que vamos a, estoy seguro tener la cooperación de ustedes. SRA. CONDE: Eso es así, siempre. SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Pero vamos a pararlo... SRA. CONDE: Lo único que queríamos mencionarle como último, de la necesidad de que se legisle en cuanto a la intromisión indebida por el uso indiscriminado de los artefactos de vigilancia electrónica, hace falta una legislación penal en cuanto a ese particular, se debe de examinar en términos de las penas, cuánta pena se le impone a una persona que después que cumple su pena, y voy más lejos en cuanto a eso, se le esté coartando su derecho al trabajo, con un certificado de antecedentes penales, y eso es parte... SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Hay legislación presentada que ya pasó a esta Comisión que brega con eso. SRA. CONDE: Perfecto. Muy bien. Y para finalizar, le queremos dar las gracias, en términos de la oportunidad que se nos da. Estamos en la mejor disposición y pueden contar con nosotros para trabajar mano a mano en lo que necesite y poner a su disposición nuestra creatividad y nuestra experiencia. Y como dijo también Lausse, cuando las personas siguen a sus líderes, no siguen sus palabras, sino sus acciones. Y esperamos que esta Asamblea Legislativa pueda lograr lo que se propone, un Código Penal a tenor con los tiempos y las realidades sociales. Gracias. SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Pues muchas gracias a ustedes, una excelente ponencia. Como le dije, vamos a estar hablando. SRA. CONDE: Así lo haremos. SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Así que está excusada. SRA. CONDE: Gracias. SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): La Asociación de Compañías de Seguros. Adelante, por favor. SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Tengo ante mí una ponencia. ¿Cómo está? Yo a usted lo he visto antes. Me tiene cara conocida. Como la ponencia es corta…

164 MRS. JONES: Sí, definitivamente. SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): No creo que haya problemas con lo lea. MRS. JONES: No. SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Además su área es más limitada. Adelante. MRS. JONES: Sí, buenas tardes. Primero que nada, agradecemos la oportunidad que nos confiere esta honorable Comisión, para expresarnos en torno a la Resolución del Senado 203. El interés de la industria de seguros en este tema, es solo tangencial, por lo cual no tenemos comentarios abundantes al respecto. No obstante, agradecemos la invitación que se nos hiciera para someter comentarios, y deseamos aprovechar la oportunidad para expresarnos en torno a una situación que ciertamente afecta directamente a la industria de seguros en Puerto Rico, y ése es el fraude en los seguros. También deseamos proponer una enmienda al inciso 3 del Artículo 9.380 del Código de Seguros de Puerto Rico, para que se elimine la referencia al delito de abuso de confianza, y se sustituya por el delito de apropiación ilegal. SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Por cierto, vamos a aprovechar que trajo el tema. Ha habido planteamientos aquí de que debiéramos recoger de todo el ordenamiento, aquellas áreas penales que están por ejemplo en las leyes fiscales. Usted trae ahora seguros, y que sea el Código Penal el que siente las pautas en alguna u otra forma. ¿Cuál sería la posición en cuanto a eso? El puede si desea. MRS. JONES: Sí, es nuestro asesor legal. LCDO. NEGRON: Sí, bueno para efectos de récord, el licenciado Eric Negrón, Asesor Legal. SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Fue asesor aquí también en la legislatura hace como 30 años, más o menos. LCDO. NEGRON: En ambos Cuerpos, pero en un solo partido. Me parece así de entrada con la pregunta suya, que debe haber varias instancias en las distintas legislaciones específicas en Puerto Rico, en donde como ocurre con el ejemplo específico del Código de Seguros que hemos presentado, se hace referencia a delitos que ya no existen o que ahora están tipificados de otra forma, así es que me parece que la idea de consolidar en el Código Penal, todo lo que se pueda consolidar en términos de tipificación de delito, suena como una buena idea. Sin embargo, presumo, presumo que sobre la marcha, puede resultar difícil y básicamente lo primero que se me ocurre, porque digamos ahora mismo estamos considerando y lo mencionamos en nuestra ponencia en la industria de seguros estamos trabajando conjuntamente con la oficina del Comisionado de Seguros, en un anteproyecto para regular, para penalizar, para prevenir el fraude en la solicitación y reclamación de beneficios bajo seguro.

165 SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Sí, no, de hecho, yo estoy tan al tanto porque esta Comisión es la que tiene jurisdicción sobre el Código de Seguro, y ya se ha adelantado. LCDO. NEGRON: Sí, y no sé entonces si en una circunstancia como ésa, el que tuviera que insertarse ese tipo de iniciativa, dentro del Código Penal propiamente, pudiera complicar la situación. Esto, de hecho, es una legislación bastante amplia que se estaría pensando, pero comúnmente, se insertan en las leyes específicas en Puerto Rico, disposiciones particulares para penalizar una actuación, una actividad en particular. Y tal vez es buena idea que ese tipo de inserción, siempre pase por el canal del Código Penal, pero tal vez no lo es. Es un planteamiento muy interesante el que usted trae y lo que le acabo de decir son las primeras reflexiones que obtuve. SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Sí, una de las ideas que se ha discutido es que la ley especial o aquélla que está fuera del Código plantee el asunto de penalizarse, punto, y entonces sea el Código el que le aplique todos los principios penales, como por ejemplo en el Código de Seguros, decir, bueno, pues esto es criminalizado; esto es criminalizado, pero no entrar necesariamente, ah, desde tanto de multa hasta tanto, sino que con alguna distinción, sea el ordenamiento del Código el que en realidad bregue con el asunto ya desde el punto de vista de acción. LCDO. NEGRON: Oh, definitivamente yo creo que eso debe hacerse de esa manera. Es decir, si la legislación de fraude en los seguros que se sometiera como anteproyecto, fuere pues a penalizar distintos tipos de actuaciones definidas en esa legislación, pues entonces se determine, pues que tal actuación constituirá apropiación ilegal, si ocurre esto será agravada. La pena de eso, ah, la que el Código Penal disponga para la apropiación ilegal agravada y viceversa, pues donde no hay circunstancias agravantes, pues que aplique lo que aplica en el Código Penal. SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): O sea, que parece ya que tenemos el voto de ustedes. MRS. JONES: Oh, sí, definitivamente sería interesante analizarlo y más cuando nosotros a base de otro proyecto de ley estábamos solicitando que se pusiera unos parámetros en cuanto a la decisión que se va a tomar en ciertas circunstancias que podrían afectar de una forma u otra, tanto a la industria de seguros como al consumidor. SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): De hecho, acabo de pasar por una experiencia con la industria de banco. Ya legislamos al nivel del Senado, la tipificación de unos delitos relacionados con tarjetas de créditos y cheques que están teniendo un seriecísimo problema en la banca, donde han ocasionado pérdidas por cerca de 40 millones de dólares. Y yo aprobé seguir con ese proceso por lo urgente. Todo lo demás yo lo estoy pasando para el Código. Aquello se iba a tratar originalmente en banca. No hace sentido, o sea, el pueblo, lo tratamos acá y ahora pues lo... pero por favor continúe.

166 MRS. JONES: El fraude y las solicitudes y reclamaciones relacionadas con contratos de seguros es una problemática que ha caído en aumento con el paso del tiempo. Lamentablemente, hoy día son muchas las personas que reclaman fraudulentamente beneficios que no les corresponden. Entre las formas más comunes de engaños, se encuentran las falsas declaraciones para eludir exclusiones en la póliza, la ocultación de circunstancias personales del asegurado al momento de solicitar cubierta, falsas declaraciones de accidentes ocurridos en centros comerciales, declaraciones falsas de robos de automóviles o de incendios de propiedad inmueble y la ocultación de enfermedades y lesiones preexistente al seguro o la simulación o falso agravamiento de éstas. Este problema que alcanza proporciones multimillonarias, desemboca en el encarecimiento de los seguros para toda la ciudadanía, por lo cual al final terminan pagando justos por pecadores. En los últimos meses la industria de seguros ha estado trabajando conjuntamente con la oficina del Comisionado de Seguros de Puerto Rico, en un anteproyecto para prevenir y penalizar el fraude en las solicitudes y reclamaciones relacionadas con contratos de seguro. Oportunamente este anteproyecto llegará hasta esta legislatura y deseamos exhortar a que el mismo sea atendido en su día con la prioridad que a nuestro juicio amerita. Con mayor pertinencia inmediata, en cuanto a la Resolución que hoy nos ocupa, traemos ante su consideración una propuesta para que se enmiende el inciso 3 del Artículo 9.80 del Código de Seguros de Puerto Rico, el cual esencialmente dispone que cualquier agente, agente general, corredor o solicitador de seguros, que se apropiare indebidamente de fondos de primas pagadas por un asegurado, será culpable del delito de abuso de confianza. Al momento del legislador redactar este artículo de ley... SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Perdón, una pregunta, ¿y en la actualidad esos hechos no están tipificados ya con abuso de confianza? O sea, ¿no podría yo acusar a alguien por abuso de confianza que haga eso hoy? LCDO. NEGRON: El delito ya no existe, se convirtió en apropiación ilegal. SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): En apropiación ilegal. LCDO. NEGRON: Sí, lo que pasa es que en el Código de Seguros aparece todavía como abuso de confianza. O sea, el Código Penal cambió, modificó... SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): O sea, lo que están planteando es la nomenclatura. MRS. JONES: Sí. SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Sí, porque los hechos están ahí... LCDO. NEGRON: Pero se llama ahora el delito de otra manera. SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Está bien. Bien, siga.

167 MRS. JONES: Vuelvo a recalcar. Al momento del legislador redactar este Artículo de ley, estaba vigente el anterior Código Penal, el cual incluía la tipificación de delitos como el hurto, hurto de energía, hurto de uso, hurto de cosa perdida, abuso de confianza, falsa representación y el hurto mediante treta, engaño y estafa individualmente. En el Código Penal actual se consolidaron todos los delitos relativos a la apropiación ilegal, ya que en todos se establecía un concepto común sobre la transferencia involuntaria, de la propiedad y la apropiación de bienes sin el consentimiento de la víctima, mediante fraude o engaño. De esta manera se eliminó la confusión que traía la diversificación de tantos elementos en dichos delitos, cuando lo esencial era probar si la persona se había apropiado ilegalmente de bienes que no fueran suyos. Se ha señalado además el beneficio que ese cambio de tipificación ha representado para la debida administración de la justicia, ya que se eliminan problemas que pueden surgir de las pequeñas diferencias existentes, entre las conductas penadas por los varios delitos tipificados concernientes a la apropiación ilegal de bienes. No estando tipificado en el nuevo Código Penal el delito de abuso de confianza, proponemos se enmiende el inciso 3, del Artículo 9.380 del Código de Seguros, para que en donde se lee será culpable del delito de abuso de confianza, se sustituya por será culpable del delito de apropiación ilegal. Agradecemos la oportunidad de comparecer ante esta honorable Comisión y quedamos a la disposición para lo que ustedes consideren. SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): ¿Cuán adelantado está el trabajo con la Oficina del Comisionado? LCDO. NEGRON: ¿En torno a lo del fraude? MRS. JONES: Sí, entendemos que el proyecto de ley, el anteproyecto de ley ya fue remitido a través del Ejecutivo, y que estamos esperando entonces que fuese bajado a la legislatura. SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Porque aquí no ha llegado, para que se comuniquen con la oficina de la licenciada Elba Rosa, para ver cuál es el status, porque me gustaría por lo menos tener un adelanto, aunque no se radique, para uno saber por dónde va la... MRS. JONES: Cómo no y más que se soliciten en ese anteproyecto de ley, que el fraude en la industria del seguro sea tipificado como un delito. SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Una de las alternativas que existe para estudio, es que una de las áreas que el Código atienda comprensivamente y aparte dentro de sí, son todos estos tipos de delitos relacionados con la economía, tanto banca, seguro, etcétera, como los delitos relacionados con la comunicación electrónica, que es otra área nueva, que hay que estar muchas veces haciendo malabarismo jurídico para incluirla. Que es un área que en el Código Civil también se tiene que atender en términos de la contratación. Así que la verdad es que va a ser algo de mucho estudio, porque es preocupación. MRS. JONES: Sí, definitivamente, y desde del área del punto de vista de salud, también los nuevos adelantos con la manipulación genética,

168 también habría que tomarla en consideración porque eso van a cambiar bastante el panorama de la utilización o qué parámetros va a tener la compañías de seguros para poder analizar ese tipo de nuevos adelantos hacía el consumidor en el ofrecimiento del seguro. SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Es más, aquí nos han traído también la controversia de la clonación. O,sea, que cada día esto se complica más. MRS. JONES: También. SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Gracias a los dos. Muy agradecidos. Por favor, manténgame al tanto de cualquiera de estos asuntos penales dentro del Código. Me cambiaré el sombrero después cuando breguemos con lo del Código de Seguros. MRS. JONES: Cómo no. Muchas gracias. SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): La licenciada Bonnie Jones, doctora Mary Rivera. ¿Quién es la licenciada Bonnie Jones? Y usted es la doctora... DRA. RIVERA: Mary Rivera. SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): ¿Hay ponencia escrita? DRA. RIVERA: Sí, señor, le entregamos las diez copias. SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Sí, como es un poco extensa y mi deseo es el diálogo, porque uno la tiene y la lee y la analiza. Y yo le suplicaría, si pudiera sintetizarla en sus propias palabras como por 15 minutos, para que podamos entonces comenzar el diálogo, ¿es que la va a dar en inglés? DRA. RIVERA: No, la de ella es en español. Yo la voy a leer. La mía solamente son cuatro páginas. SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): No, es que aquí dice que aquí va a haber como una traductora. DRA. RIVERA: Bueno, es que ella habla español, entonces yo voy a leer la ponencia, porque hablo obviamente el español mejor, pero ella puede contestar las preguntas y de ella tener alguna dificultad, entonces... SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Porque si hubiera que hacer la expresión en inglés, yo no tengo ningún problema, si no necesitamos traductores. DRA. RIVERA: Okey. SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Además, bajo los debates políticos actuales, somos bilingües. Pues por favor. DRA. RIVERA: Pero mi ponencia es bien breve. SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Cómo no. DRA. RIVERA: Bueno, pues muy buenas tardes. Comparece la doctora Mary Rivera, representando la clínica de aborto, Ladies Medical Center, y el instituto pro sexo, formalmente conocido como Instituto Puertorriqueño Pro Sexo Saludable y Responsable. A nivel de introducción, reconozco que este Cuerpo tiene una genuina preocupación e interés en constituir de la Resolución 203 en un, cito: “Instrumento justo y efectivo para la prevención y control de la

169 criminalidad”. Para estos fines desea establecer - y cito- “parámetros científicos para identificar los valores comunitarios. Además de haberse impuesto una tarea encomiable, la misma es ardua y delicada, ya que abre y plantea interrogantes muy profundos, complejos y hasta cierto punto, peligrosos. Esto es así no sólo desde una perspectiva de lo jurídico penal, sino además desde lo social y lo ético moral, al querer cuantificar y medir cosas tan intangibles como los valores. Esto es un asunto de naturaleza ética. La ética se refiere a hacer juicios de valor acerca de conductas específicas. Obviamente, esto se fundamenta más en creencias que en hechos, y por lo tanto, difícilmente pueden ser medidas o cuantificadas. Los valores sencillamente nos señalan cuáles actos y creencias las gente piensa que son buenos o malos. Los valores son cambiantes, por lo tanto son relativos. Los valores no se pueden legislar ni criminalizar, las conductas sí”. Me pregunto entonces cuál de los valores de los que quieren identificar, escogerán para establecer los parámetros científicos. A cuáles opiniones de dichos valores le darán mayor peso, a los que coinciden con sus propias opiniones y valores o a los que no coinciden. Cómo establecerán el balance justo y necesario entre los valores que coinciden y los que no coinciden. Por encima de toda la presión que reciban de las personas que quieran imponer sus valores, para que sean plasmados en nuestro Código Penal, muy respetuosamente les recomiendo que sean cautelosos, firmes, y ante todo, justos. Análisis y recomendaciones de las enmiendas propuestas al Código Penal. SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Como tenemos, o sea, usted nos ha dado copia de el análisis de la propuesta, nosotros podemos levantarlo de ahí. Lo que voy a hacer es esperar que ella lo diga, para entonces que empecemos en un diálogo de preguntas y respuestas. Si usted desea resumir su ponencia. MRS. JONES: ¿Is ok if I speak English? SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Sure. MRS. JONES: It will make me be able to do it much faster. SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB):I want that you synthesize your exposure. MRS. JONES: Yes. SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): It probably ten or fifteen minutes because ... MRS. JONES: I could do it in less than that if I do it in English. SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Ok, fine. Go ahead. MRS. JONES: As you know, I'm Barny Jones, I'm a lawyers from the Center of ?... Lung and Palsy in New York. We're non profit organization. We litigate abortion cases around the country. We were being involved in every mayor cases in the Supreme Court involving abortion. I will like to present to you today, some thoughts about the constitutionality of the propose amendments. I'm not going to go too deeply into the religious and morrow things, which I know are very present

170 and very strong here in Puerto Rico, but as you know there are constitutional limitation on what the government can do, with the respect to the morality of the people, and that's what I want to talk about. I have look at my written ponencia, three sets of amendments, amendments that were approved by the Senate in 1992, some amendments that were proposed but not approved in 1992 and a proposal that has being made in this hearing. And is my opinion that they are all unconstitutional, particularly the amendments that were proposed and adopted in 1992, that this can not survive, that they will be challenge in court and they will be stroke dawn, and that it will be a costly and unnecessary process for the people of Puerto Rico, if these are adopted. And the reason for the most part that they are unconstitutional is that they ignore the health of pregnant women who made an abortion. To go through them, let's see Articles 91 and 92, is a ban on abortions after 28 weeks. Right now a woman can have an abortion in their stage of pregnancy if it performs for her health or life. Under this are articles it will ban abortions after 28 weeks. Is unconstitutional for a couple of reasons. First of all, it doesn't contain a healthy exception. Even after by ability the law most contains at ban on abortion most contains an exception for woman who obtain abortion to preserve the health. The Supreme Court has said that and repeats it over and over again, just, in a case, just two years ago. The Carl Heart case which is sighted in here, they're real from the gang that .. any ban on abortion, on abortion massed most has a healthy exception. This 28 weeks band lacks a healthy exceptions, it can not stand on the Supreme Court President. In addition it doesn't about viability. It just says 28 weeks. But not all 28 week fetuses are viable. Just to give you on example. There is a condition calls encephalitis, in English, which is the fetus is growing without a brain. And it will not live, it can not live. No creature, human can live without a brain. So it will die. That pregnancy will never be viable. So even at 28 weeks, that’s a nonviable fetus and the woman may wish to have an abortion. To save her health and probably the emotional consequences that she is going through and that this post 28 weeks ban is faulty in that it doesn't talk about viability, only gets a week number. It also very dangerous besides being unconstitutional. There are very serious health concerns that can happen during pregnancy, for which a woman may need to have an abortion. Just to give one example. With diabetes. Diabetes of the kind you get when you are a child, type I. If a woman gets pregnant when she has diabetes, whether a pregnancy that she desires or unplanned pregnancy, many things can happen in her body that are very serious, she can become blind, she can have renophelia. This are consequences of pregnancy. Now woman in that situation, if she has an abortion it will alleviate the problems, because it alleviates the pressures on her physical system, which are not able to tolerate the pregnancy. Under this post 28 weeks ban that woman will have to go blind, lose her

171 kidney function, rather than be able to obtain an abortion to preserve for health. So that's the post 28 weeks ban. The second provision I wanted to talk about was the, there is a massive, what we will call a massive ban for post 28 weeks. This is in Article 91, I believe, it may be 91, I'm sorry, most short, which said that after 28 weeks the physician most use a method of abortion which is most likely to preserve the life of the fetus. And there is a life exception, if the woman life is in danger, the doctor can use a different method, but there is no health exception. If her health is in danger, the doctor can not use the method most likely to preserve, that pregnant woman health. And again, the Carl Heart case, decided by Supreme Court, that case still method ban. And it said, you can not impose a method ban at any stage of pregnancy unless you conclude a healthy exception, because the woman health has to pawn of for physician. He is not to be force to trade of the woman's health for the fetus at the pain of criminal penalties. That is not permissible under the United State Constitution. The third provision I like to address in the amendments that we adopted by the Senate in 1992, is that change was made to Article 93. Article 93 is the ban on making announcement about abortions methods or abortions services. A chase was made to limit that ban, so it didn't apply or doesn't it won't apply to license physicians or license health centers. And the problem with the amendment if it doesn't help the problem, the ban is clearly unconstitutional as it was written originally and as it will be amended by this proposal. The Supreme Court has held very clearly 25 years ago, and ever since, that people may promote abortion in written word and they may talk about services for abortion, that they have freedom of speech with respect to abortion, and this provision violate the first amendment. So instead of amending it, I believe what the Senate use to do is get rid of it because is clearly unconstitutional under the first amendment. In terms of some of the proposal that were made in 1992, but not adopted, under cover laws, physician, who his licensed to practice medicine in Puerto Rico, a physician who's license is practice medicine in Puerto Rico may perform abortions. Under one of the proposal made in 1992, the law will be change to permit only gynecologist to perform abortions. Again, this is both dangerous to a woman an unconstitutional. It's dangerous because it will make abortion significantly less available to woman. I believe that the majorities of physicians to perform abortions in Puerto Rico, are not gynecologist, they're general practice physician. And that's true in much of the country. In many parts of the country, abortions is safely and widely practice by family practitioners. And the Supreme Court has repeatedly emphases that this source of added qualification is unconstitutional. SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Excuse me. MRS. JONES: Sure.

172 SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): It will be well to let you know that we were quet aware of that problem. MRS. JONES: Ok. SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Unfortunately, was a result more than a legal decision and it was another parameter which are different so don't worry about that aspect. Nevertheless, I will like to ask you, if possible, if you could draw up an article where you would consider, knowing that we will have to put it on the penal court, that you will consider all the aspect of constitutionality. ¿Could you do it up... MRS. JONES: ¿A criminal law on abortion that is constitutional? if that what you saying. SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Yeah. MRS. JONES: Yes, you could do it, you could ban abortions. SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB: ¿Could you assist us in that? MRS. JONES: Sure, I will be happy to. And I think the things that you could do, you could ban abortion possibility as long as you make exceptions for the woman's health and life. SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): That's I would like very much to see if you could aid us in that aspect. MRS. JONES: I will be delight it to. SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Fine. MRS. JONES: You can speak in Spanish, I can probably understand. LCDA.NEVAREZ: Si nos pueden preparar una redacción de artículo, el equivalente al 91 y el 92, que se pueda utilizar cuando breguemos con el Código Penal porque no hay duda que el aborto es un delito y estará en el Código, pero redactarnos unos delitos que entren, que estén salvaguardados constitucionalmente. MRS. JONES: Sí, yo puedo pero realmente, back to English. The thing is that can be prohibited. You can prohibit abortion possibility with the health and life exception. You can prohibit a people that are not physician as license to practice medicine from performing abortion, obviously. Other than that, you can not prohibit a woman from having an abortion. So... SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): We’re clear of that. What we do know is that because of as you started our particular cultural situation, etceteras, undoubtedly we will have to put something in the Code. The question is whatever goes in the Code we will accomplish the constitutional standards. That’s what we very much like to for you to... MRS. JONES: Okey, I will be happy to give you a job. SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): You can write something up, an article or anything that you might think so. MRS. JONES: You are like a piece of model, legislator, un modelo. SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Yeah. MRS. JONES: Okey, I give to you next week. SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Fine. So, I think we’re clear in that aspect. ¿Do you have any other suggestions?

173 MRS. JONES: Well, there are two others parts I want to address. One is the… there was previously a post twelve week, a ban, a proposal that after twelve weeks, so it was not a ban, was a hospitalization requirement that after twelve weeks, an abortion most be perform in a hospital. This also is unconstitutional under very clear Supreme Court President. So, I just going to advise you about that. SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): We are also aware of the first amendment. MRS. JONES: Yeah, I mean that's clearly a problem. And honestly the way that the abortion law is written right now, it is arguable unconstitutional, unless you can instruct it, as not really requiring a health reason, because probability the woman does can have an abortion, even is there isn't a health problems. So what you have now is unconstitutional. I guess that's all I want to address. And I'll be happy to provide you with the model of what you can do, that I believe we'll comply with the Constitution. SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Fine. Doctora. DRA. RIVERA: Diga usted. SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Noto que usted escribió una tesis doctoral, titulada Efecto Sicológico del Aborto Inducido, etcétera, en 1989.¿Está publicada o está en biblioteca? DRA.RIVERA: Está en biblioteca. SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Para evitarnos tener que ir a la biblioteca, ¿usted tiene copias que puedan... DRA. RIVERA: No, la tengo aquí, pero la hago llegar. Cómo no, con mucho gusto. DRA. RIVERA: Por favor, podría ser una pieza bien importante. Asumo que ahí usted atiende los problemas emocionales, la visión científica del aborto. DRA. RIVERA: Eso es así. Quisiera añadir de que las tesis se finaliza en el 86, y, pues, la actualización sicológica, pues se la puedo presentar tal vez en un escrito porque ha habido unos cambios de cómo visualizaban el aborto y qué efecto psicológico tenía en aquel entonces al que tiene al presente, por el tiempo que ha pasado y por la forma en que ha habido personas, incluyendo mi persona, que le hemos sido modelo en el sentido de que una mujer no tiene que esconderse. Esto es un derecho, etcétera, y por lo tanto el efecto sicológico hoy en día realmente no existe. De existir, yo lo he relacionado más en mi experiencia profesional con el embarazo no deseado y el estigma del aborto, que el aborto como tal. SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): ¿Usted escuchó la ponencia de ella? DRA. RIVERA: Son similares. SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): O sea, está de acuerdo con los planteamientos. DRA. RIVERA: Totalmente. Eso es así.

174 SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Bien, yo creo ya estamos, “we're clear”. No hay mucho que tengamos que dialogar porque la verdad es que estamos conscientes de los planteamientos que ustedes han traído. DRA. RIVERA: Lo que me preocupa es, como señaló la doctora Nevárez que el aborto es un crimen, y el aborto no es un crimen, el aborto es un asunto de salud. Mejor sería poner los “issues” del aborto en vez de un Código Penal, en un código de salud, para atender todas las cuestiones de salud en relación al aborto. SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): ¿You understand? MRS. JONES: Yeah, yo estoy de acuerdo. Aparte de esto de que las personas que no son doctores, no deben hacer abortos. Es una cuestión de salud. SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Pero usted ha traído algo novel interesante. DRA. RIVERA: Otra cosa que está en mi ponencia es que actualmente ahora en Estados Unidos... en Puerto Rico no hay entrenamiento formal en las escuelas de medicina. Los residentes de ginecología no tienen entrenamiento en materia de aborto, en práctica de aborto inducido. En Estados Unidos sí, en las escuelas, en las varias universidades, no solamente están entrenando los residentes de ginecología, sino las enfermeras comadronas actualmente se están entrenando y es legal que practiquen abortos y practiquen partos. SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Lo que usted trae de que en vez de incluir esto en el Código, le llevemos a la Ley Especial. DRA. RIVERA: Código de Salud. SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Sí, por el otro lado uno de los planteamientos que se nos ha hecho es todo lo contrario, que vayamos a todas las leyes especiales y traigamos al Código Penal, las disposiciones similares. Por lo que ahí tendríamos dos pensamientos diferentes. Porque si se lleva a la Ley de Salud, tendría que tener alguna penalidad el que practica lo que no está permitido constitucionalmente y serían penalidades. Lo que estoy es pensando en voz alta. DRA. RIVERA: Sí, no, y me parece muy bien porque también me da claridad a mí. SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Pues jóvenes, muchas gracias. Thank you very much. We're expecting your cooperation. MRS. JONES: I will provide it. SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Denle a ella la dirección. We can give our e-mail address. MRS. JONES: Or you want me to e-mail, ok. SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Yes, if you can. MRS. JONES: Perfect. DRA. RIVERA: O si no a través de mi persona también, porque yo fui la que la traje a ella. Y también estoy en la mejor disposición para la medida que les pueda aportar con mi experiencia. Son 22 años que brego en el “issue” del aborto.

175 SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): If you can do it through her, you... MRS. JONES: Ok, and if you have further questions about any other proposal or when you looking at it, you feel free to call or e-mail me and will give you whatever help you want. SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): You bet we will. DRA. RIVERA: Bueno, pues muchísimas gracias. MRS. JONES: Thank you. SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Muchas gracias a ustedes. La doctora Yamira Sis. Ok. Bien. Don Pedro Maldonado, alias Pedro Peter. ¿Esta por ahí? Un receso de un par de minutos en lo que nos componemos. RECESO SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): La Comisión de lo Jurídico reanuda sus trabajos a las tres menos veinticinco (2:35). Tenemos otro ponente ante nosotros. Vamos a suplicar que dé su nombre. SRA. GONZALEZ ROSA: Sí, para efectos de récord, mi nombre es Nirvana González Rosa. Vengo en representación de Isabel Laboy, la Coordinadora del Grupo Pro Derecho Reproductivo. SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Tengo entendido que trajo la ponencia de un grupo. SRA. GONZALEZ ROSA: Correcto. Voy a dar lectura a esa ponencia y luego la nuestra como Taller Salud. SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Lo que hacemos es lo siguiente, la que usted trajo, no tiene que darle lectura porque la tenemos. Dé lectura a la suya. Así que proceda. Adelante Taller de Salud. SRA. GONZALEZ ROSA: Muy buenas tardes, comparece ante esta honorable Comisión de lo Jurídico del Senado, Nirvana González Rosa, como portavoz de Taller Salud, para exponer nuestra posición en relación a la propuesta de Reforma del Código Penal de Puerto Rico. Taller Salud es una organización sin fines de lucro que se ha dedicado a trabajar incansablemente por más de 22 años por la salud de las mujeres y las jóvenes. Nuestro trabajo se ha concentrado en comunidades de escasos recursos y se destaca por el enfoque de género y una visión holística de la salud en el diseño e implantación de sus actividades educativas. En este sentido ha sido reconocida como pionera en nuestra región caribeña y por diversas entidades, dentro y fuera de Puerto Rico. Ejemplo de esto se recoge en la Resolución del Senado de Puerto Rico, número 2987 del 27 de enero de 2000, con motivo de nuestro 20 aniversario. Como organización cuya consigna es, "La salud de los pueblos comienza por la salud de sus mujeres", esto implica que para el disfrute

176 pleno de una salud integral como derecho humano, resulta imperativo poder ejercer nuestros derechos sexuales y reproductivos, sin impedimentos legitimados por parte del Estado. Ya son suficiente los obstáculos a los que nos enfrentamos diariamente con los resultados de actitudes retrógradas que no responden a la realidad actual. Un tema de gran preocupación en nuestra organización es que el aborto aún permanece tipificado como delito en el Código Penal, a pesar de la jurisprudencia vigente, y que a pesar de su legalidad desde el 1973, sólo es accesible para mujeres que lo pueden pagar. En este sentido, y para no ser repetitiva, nos suscribimos a la posición que les acabo de entregar, por el Grupo Pro Derecho Reproductivo del cual nuestra organización forma parte también, porque es una coalición. En adición a esto, y es lo que más nos mueve aquí, sentimos el compromiso de comparecer ante ustedes para señalarles varias preocupaciones en torno a los delitos sexuales en el aún vigente Código Penal de Puerto Rico. En primer lugar, y partiendo de que comenzamos un nuevo siglo, nos parece anticuado, absurdo e irreal, el hecho de que aún permanezca en este Código las mismas definiciones para los distintos tipos de delitos sexuales de hace un siglo atrás. Más aún nos produce indignación y vergüenza, ver cómo se ha interpretado la letra de esta ley en los tribunales, que por no responder a la realidad de cómo se cometen estos delitos, ha resultado en perjuicio sin excepciones de los sobrevivientes que han sufrido este tipo de crimen. En segundo lugar, sugerimos que en lugar de delitos sexuales se sustituya por delitos de violencia sexual. En este sentido nos suscribimos a lo propuesto por la Oficina de la Procuradora de las Mujeres el pasado lunes en esta Comisión. Bajo esta sombrilla de delitos sugerimos que se incluya las distintas modalidades de agresiones y abusos sexuales. La violación, sodomía, los actos lascivos e impúdicos, y el incesto, tal y como aparecen descritos en nuestro Código, tienen que ser eliminados y crearse nuevas definiciones a tono con la realidad. No hay porqué reinventar la rueda, sugerimos que tomen como ejemplo la experiencia legislativa de otros países como España, donde se crearon leyes de avanzada en torno a estos delitos contenidos en su Código Penal hace más de doce años. Eso lo hemos usado como ejemplo para la sugerencia que vamos a hacerle. Aunque conocemos que la mayoría de las agresiones y los abusos sexuales informados son cometidos por hombres hacia mujeres y niñas, la ley no debe contemplar diferencia de género y referirse a personas o sencillamente, como hace el Código Penal Español, limitarse a describir las distintas formas en que se cometen estos delitos y según las circunstancias en la que éstos se cometen, se establezca su penalidad. Consideramos una agresión sexual cuando se impone mediante la fuerza o intimidación el contacto físico, por vía vaginal, anal u oral o la introducción de objetos por cualquiera de las primeras dos vías. No

177 estamos de acuerdo con el término ese de acceso carnal, porque pueden ser tantos los accesos carnales. Por abuso sexual entendemos el uso impropio. Fíjense, que hacemos una diferencia entre agresión sexual y abuso sexual, porque cuando hablamos de abuso sexual nos referimos ya cuando son niños y niñas, y el tipo de relación que hay involucrada en el abuso. Por abuso sexual entendemos el uso impropio de una relación de confianza o autoridad contra una persona menor de edad, para llevar a cabo un contacto sexual, ya sea físico o visual. Y nos referimos a lo visual cuando se obliga a un menor a observar la masturbación u otras actividades sexuales entre adultos o material pornográfico. Por la naturaleza de esta relación entre víctima y victimario o victimaria y las circunstancias en las que suele ocurrir, sugerimos que este delito en particular nunca debe de prescribir. Yo sé que eso es difícil. Le vamos a explicar, porqué. Se estima que una tercera parte de la población de mujeres ha sufrido algún tipo de abuso sexual durante su niñez o adolescencia, y me atrevo asegurar a partir de mi experiencia, que hay muchos más hombres que fueron abusados cuando niños, de los que nos podamos imaginar. Si la menor o el menor no recibe la ayuda y el apoyo necesario a tiempo, no se percatará del daño recibido hasta muy entrada su adultez. Será entonces cuando decida, si es que así lo hace, buscar ayuda y en mucha ocasiones desear exigir justicia. No hay más que observar lo que actualmente está ocurriendo con las denuncias de agresiones sexuales, contra los representantes de la iglesia católica, donde las personas agredidas han necesitado de muchos años y el reconocimiento social de que los hechos ocurrieron para denunciarlo públicamente. El impacto y la secuela que tiene esta experiencia en la vida de estas víctimas es dramático, subestimado y desconocido por la mayor parte de la población. Para las personas que hemos dedicado toda nuestra vida profesional a asistir a las víctimas de estos delitos, sabemos que esto no es nada nuevo. Para que esta honorable Comisión tenga una idea del impacto al que nos referimos, les detallamos una lista de la secuela que puede tener en la vida de un ser humano, vivir esta traumática experiencia. A nivel emocional o sicológico, baja autoestima, culpa, depresión, miedo, problema de identidad, pérdida de la niñez, desconfianza, hostilidad, confusión entre amor y sexo, dar y recibir afecto, doble o múltiple personalidad, desorden traumático, fobias, pesadillas, entre otros. A nivel sexual, prostitución, promiscuidad, dificultad para disfrutar de las relaciones sexuales, conducta sexual agresiva, intimidad sexual, uso del sexo para conseguir atención, entre otras. A nivel del comportamiento, relaciones de pareja abusiva, alcoholismo, abuso de drogas o narcóticos, autolesión o mutilación, intento de suicido, aislamiento, incurrir en algún tipo de conducta criminal, alienación o desconexión del propio cuerpo, dificultad para establecer límites, entre otras. A nivel físico, infecciones de transmisión sexual, embarazos no deseados, desórdenes alimentarios, trastornos ginecológicos, dolores de

178 cabeza, insomnio, sensación de fatiga, dolor pélvico, crónico, etcétera, y pueden ser muchas más. No tengo conocimiento de estudios que se hayan realizado en nuestro país, respecto a los gastos médicos en lo que muchos sobrevivientes incurren a lo largo de sus vidas. Pero sí les puedo asegurar que son éstas las que más consumen los servicios de salud mental y las mayores consumidores de antidepresivos y otros psicofármacos. Toma mucho tiempo para que una persona que no recibió ayuda a tiempo, logre vincular estos comportamientos con el abuso sufrido. Por esto, -subrayo- este delito cuando se trata de menores, lo que vendría a sustituir a mi mejor entender el incesto aquí, no debe de prescribir. Se continuaría privando el derecho que tenemos todas y todos de acudir a las autoridades pertinentes, denunciar y explorar la posibilidad de que la persona agresora y sus cómplices no permanezcan impunes, así hayan transcurridos diez, quince o veinte años después de los hechos. Finalmente, le recomendamos a esta Comisión que reúna un Comité de trabajo compuesto por personas de la comunidad, para lo cual voluntarizo, si así lo deciden, con vasta experiencia en materia de violencia sexual y perspectiva de género, así como de personas afectadas por estos crímenes para que la nueva definición de estos delitos sea una a tono con la realidad actual. Y entendemos que otras ponencias sometidas a esta honorable Comisión responden a la realidad y promueven el respeto de los derechos sexuales y los derechos reproductivos de cada ciudadano puertorriqueño y ciudadana puertorriqueña, a tales efectos endosamos también las posiciones presentadas por el movimiento ecuménico nacional de Puerto Rico, Ladies Medical Center, Pro familia y Center Pro Reproductive Law and Policy. Respetuosamente sometida, Nirvana González Rosa, a nombre de Taller Salud. SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): ¿Doña Nirvana, usted escribió esta ponencia? SRA. GONZALEZ ROSA: Eso es correcto, yo solita. No soy leguleya, sabe, no tengo la... SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): No, le pregunto porque me da la impresión que usted tiene algún tipo de estudio sociológico o... SRA. GONZALEZ ROSA: En primer lugar, desde el 1978 he dedicado toda mi vida a trabajar con víctimas de violencia sexual. En el Centro de Ayuda a Víctimas de Violación, estuve como 12 años, luego en la Comisión para los Asuntos de la Mujer, en la unidad de violencia, luego fui invitada a Madrid, España, donde estuve 5 años trabajando en un espacio de salud mental para mujeres, trabajando con mujeres adultas, víctimas de incesto. Actualmente estoy en Taller Salud, que es una organización de mujeres que hace trabajo comunitario, y los sábados tengo o facilito grupos de apoyo de mujeres adultas que fueron víctimas de abuso sexual durante su niñez o adolescencia.

179 SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Sí, porque se nota que aquí hay experiencia. SRA. GONZALEZ ROSA: Eso es producto de eso y de la literatura que me he leído. SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Hay unos textos que hemos tenido que atender en cuanto a la eliminación o modificación de este grupo de delitos relacionados con el sexo. Hemos tenido, y ya lo hemos discutido anteriormente, la posición fundamentalista de que los escritos religiosos mandan una conducta equis. Hemos tenido también la posición de que no se pueden leer esos escritos a base de su letra, sino tiene que haber una interpretación de esos escritos. Hemos presentado también, nos hemos visto con la posición de que muchos de estos delitos como no son ya utilizados por la sociedad, y cuando uno va a ver las estadísticas no hay acusaciones ni procesamientos, que como están en desuso, pero por el otro lado se ha planteado que aunque estén en desuso, el Código tiene una obligación de señalar unos senderos a la comunidad. SRA. GONZALEZ ROSA: Tales como, desuso como cuáles, en el campo... SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): No, en el sentido de que son los cánones de comportamiento que una sociedad debe seguir. Así que tenemos ante la mesa diferentes teorías de contexto filosófico de cómo bregar con esto. ¿Podría usted comentar más alrededor de eso? SRA. GONZALEZ ROSA: Sí, pero es que me surgió una duda cuando usted dijo, como yo estoy abordando en el área de delitos sexuales, quiero saber si hay alguno que están en desuso. SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Estamos hablando en términos no en desuso del delito, sino el que no se ha radicado acusaciones, y que cuando uno va a ver las estadísticas en los tribunales no hay, y me refiero a adulterio, sodomía, seducción bajo promesa de matrimonio, etcétera, esos delitos en particular. SRA. GONZALEZ ROSA: Bueno, en el tema del adulterio yo no voy a entrar por que esos son otros veinte pesos. La misma cultura en Puerto Rico, que de una forma u otra, lo aprueba socialmente, aunque en el Código lo condene. Pero en el tema de la sodomía o de los actos lascivo, que asumo que son de los menos que se ven, por la manera que en que están definidos en el Código, yo pienso que están muy confusa la letra de la ley. Si se estableciera concretamente, si se definieran ese comportamiento delictivo, tal y como ocurre, pienso que habrían muchas más personas que acudirían a los tribunales porque se verían ahí identificadas. Un ejemplo y voy a hablar crudamente. Hay mujeres que son abusadas sexualmente donde las obligan al sexo oral o que le penetran objetos por la vía vaginal y entonces cuando tratan de denunciar esa situación, y llegan hasta la policía, porque la también la policía a partir de sus actitudes y de sus creencias religiosas, entienden que eso no está, que eso no procede, porque como no es el pene lo que está envuelto, no es acceso carnal lo que está envuelto, pues entonces esa persona, pues no se

180 ve reflejada en la comisión de que fue víctima de la comisión de un delito. Lo mismo con el sexo oral y muchísimas otra actividades de carácter sexual, que como no es por la vía, el pene dentro de la vía vaginal, pues entonces no es, o el pene dentro de la vía anal, no es considerado como abuso sexual o agresión sexual en este caso, si son adultos los dos. SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): En cuanto a las víctimas, tuvimos un testimonio esta mañana en el sentido de que el ordenamiento no atiende las víctimas de los delitos. SRA. GONZALEZ ROSA: Las re victimiza. SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Fuera de los últimos parámetros que se han desarrollado donde cuando alguien ya sentenciado en alguna forma van a darle algún beneficio, consultan, se supone que consulten. SRA. GONZALEZ ROSA: Sí, pero para llegar ese momento y durante todo el proceso, una de las cosas que desanima más a una víctima de agresión sexual, llegar hasta las autoridades es precisamente eso, por el proceso de revictimización por el cual tiene que acudir. Ella es la que está, la que tiene que, la que se siente que está siendo juzgada en todo momento. SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): ¿Y cuál es la actividad o cuál debe ser la inyección de la víctima en el proceso penal, si usted lo visualiza de alguna forma? SRA. GONZALEZ ROSA: ¿Cómo la inyección de la víctima? SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Cómo se inyecta, cómo la víctima entra a ser parte del proceso penal o debiera de. SRA. GONZALEZ ROSA: Sí, idealmente y esto es algo que nosotras desde los años 70 lo estamos diciendo y como más de lo mismo y a veces me siento que el tiempo no ha transcurrido. Hemos estado planteando de que el sistema debe crear los mecanismos para que la atención de las víctimas de agresión sexual, sobre todo cuando se trata de menores también, sea una atención integrada, donde lo menos posible personas intervengan en el proceso. Muchas veces una víctima de agresión sexual tiene que estar contándole su testimonio a más de un policía, a más de un fiscal y luego los aplazamientos. No hay tribunales especializados, como debería, que ahora se está haciendo un intento, verdad, especializado en el manejo de este tipo de caso, donde haya un conocimiento sobre la naturaleza de por qué ocurren y las circunstancias en que ocurre este tipo de situación. Yo estoy segura, porque trabajé muchos años con víctimas de agresión sexual, llevándolas a los tribunales, y ellas seguían siempre hacía adelante, y siempre había con ellas una intercesora, una persona de principio a fin de todo el proceso con quien ella se sintiera apoyada, que le estuviera explicando e interpretando toda la terminología, ya sea leguleya, ya sea policiaca, ya sea médica, donde ella se sintiera que podía entender todos los procesos y donde en realidad se sintiera que sus intereses y las necesidades se vieran representados. SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Existe algún modelo que nosotros podamos...

181 SRA. GONZALEZ ROSA: De intercesoría, oh sí, ¿de intercesoría para víctimas de agresión sexual? Sí, sí. Ahora aquí no se lo puedo traer, pero se lo puedo conseguir. SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): ¿Dónde podemos acudir? SRA. GONZALEZ ROSA: Bueno, ahora mismo, ahora mismo, ya hace unos años a través de lo que era antes la Comisión para los Asuntos de la Mujer, se aprobó un programa de intercesoría para víctimas de violencia doméstica, y se ha extendido para víctimas de agresión sexual. SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): ¿Y está el sitio? SRA. GONZALEZ ROSA: Ya hay un grupo de mujeres, de intercesoras ubicadas en el Tribunal de Hato Rey, otras en el Tribunal de Bayamón. Siguen siendo apoyadas actualmente por la Oficina de la Procuradora de las Mujeres. Entiendo que también el Departamento de Justicia le otorga un financiamiento, muy poquititas para la demanda, ahora mismo se quedó una sola compañera en el Tribunal de Bayamón atendiendo toda la carga que hay allí, y el trabajo de intercesoría entra desde el momento que ellas radican, llega la denuncia hasta la vista preliminar. De ahí en adelante ellas están con esa víctima durante todo el proceso, y esto hace una diferencia, garantiza por lo menos que llegue hasta el último día del juicio la presencia de esta persona y no se retira, porque una de las cosas es que con el cansancio y el aplazamiento se van retirando. SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): ¿Y ese modelo está en blanco y negro? SRA. GONZALEZ ROSA: ¿Del Programa de Intercesoría? Claro que sí. La licenciada María Ortíz, ahora mismo lo está dirigiendo y tengo el teléfono de ella en la cartera si quieren. SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Sí, pues vamos a darle gracias por su intervención, y antes de irse si nos puede suplir el teléfono fuera de récord para nosotros poder comunicarnos porque es un área que tenemos que estudiar, muy poco atendida. SRA. GONZALEZ ROSA: Eso es así. SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Pues muchas gracias, joven, muy agradecido y vamos a mantenernos contacto porque esto es... SRA. GONZALEZ ROSA: Gracias a ustedes. Buenas tardes. SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Pedro Maldonado. ¿Don Pedro, tiene ponencia escrita? Por favor, su nombre para récord. SR. BERRIOS: Mi nombre es Pedro Maldonado Meléndez, mejor conocido como Pedro Peters. En esta tarde me acompaña la licenciada Mildred Braulio, del Proyecto de Derechos Humanos, que también entonces tomará parte en la deposición que haremos. Me acompaña el asesor legal nuestro, el licenciado Andy Prasher. SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Adelante.

182 SR. MALDONADO: Como le dije antes, mi nombre es Pedro Peters Maldonado, soy el copresidente del Club Político Demócratas por la Justicia Social, organización que pretende y ha logrado respaldar candidatos a puestos electivos, sin distinción de colores y apoyamos las causas de aquellos candidatos que apoyan las causas de la comunidad homosexual, lésbica, bisexual, transexual y transgénero. Primeramente, agradezco a esta honorable Comisión, y en especial a don Eudaldo Báez Galib, la invitación a comparecer para exponer nuestro punto de vista en torno a la revisión del Código Penal. Mi organización solicita muy respetuosamente a esta Comisión y la legislatura de Puerto Rico en general, la derogación del Artículo 103 del Código Penal. En un siglo como el que vivimos este Artículo constituye un anacronismo, porque violenta sin lugar a dudas el sagrado precepto constitucional del derecho a la intimidad que tiene cualquier ser humano, sin importar su orientación sexual, sea ésta heterosexual u homosexual. Se trata además de la transgresión de otros importantes derechos, que también tienen rango constitucional, como son el derecho a la dignidad, el de no recibir ataques abusivos a la honra, el de igual protección bajo las leyes, el de no ser discriminado por razón de sexo, el de no ser castigado cruel e inusitadamente y el de la separación de iglesia y estado, entre otros. Su Señoría conoce muy bien este ángulo, porque usted tuvo que tomar aquella gran decisión cuando el Comité Ejecutivo del Partido Demócrata, determinó que las delegaciones locales, que asistieran a la Convención Demócrata en Los Angeles, tenían que tener representación de homosexuales y lesbianas, que fueran militantes, o sea, que estuviesen fuera del closet. Este servidor, juntos a otros tres compañeros y compañeras, participamos activamente en los trabajos de aquella Convención. Verdaderamente es lastimoso e insultante ver cómo se esgrime este artículo para perseguir, acusar, acosar y discriminar contra todo aquél que parezca o luzca homosexual o lesbiana, desde un punto de vista heterosexual. Mientras este artículo esté en nuestro Código Penal, será una amenaza para toda persona que en la intimidad tiene relaciones sexuales consentidas con personas de su propio sexo. De igual manera, me permito mencionar que ya hay oficiales electos, congresistas, alcaldes, asambleístas, senadores y representantes, que no han escondido su orientación sexual a la hora de competir para dichas posiciones. Tal vez a ciertas personas pueda molestarle o incomodar lo que ellos mismos piensan, que un homosexual o una lesbiana pueda hacer en su intimidad. Pero lo cierto es que si el acto es privado, nadie se entera, por lo que todo lo demás es producto de la imaginación de los que se oponen al mismo y es una clara intromisión indebida en la vida privada de los demás. El mero hecho de tener que hablar aquí frente a ustedes, de un asunto tan íntimo, públicamente, en defensa de mis derechos y de los

183 demás ciudadanos, es un vivo ejemplo de cómo mi derecho a la privacidad y la dignidad y la de todos los seres humanos es violentada por este estatuto y los que se oponen a su derogación. Me place informarle que el próximo noviembre, como esto ya tomó información, en nuestra isla tendremos una reunión seminario general de todos los oficiales selectos o designados, que abiertamente declararon su orientación sexual, ante de ser electos en Estados Unidos, Canadá, Méjico, España, Inglaterra y Francia. Agradezco nuevamente esta oportunidad que se me ha concedido para estar aquí frente a esta Comisión, y termino antes pasarle la palabra a mi compañera, y termino reiterando mi solicitud, señores, deroguen el Artículo 103. SRA. BRAULIO MARTINEZ: Buenas tardes. Mi nombre es Mildred Braulio Martínez. Tuve unas dificultades técnicas al tirar la ponencia que es muy corta, pero se haré llegar debidamente, limpia y legible a esta Comisión. Mi nombre es Mildred Braulio Martínez, soy parte del proyecto de derechos humanos de lesbianas, gays, bisexuales y transexuales, que es un colectivo de trabajo que se dedica a documentar violaciones de derechos humanos de estas poblaciones. En varias ocasiones en los últimos 5 años hemos traído a legisladores y legisladoras, un anteproyecto de ley para enmendar el Artículo 103 del Código Penal, de modo que se descriminalice las relaciones sexuales consentidas entre personas del mismo sexo. No hemos tenido éxito en este cabildeo, esperamos que próximamente sí puedan ser abiertas las mentes de los legisladores y legisladoras. En este año precisamente se cumplen 100 años de que por primera vez apareciera en nuestro Código Penal el llamado infame delito contra natura. En la revisión del Código Penal de 1902 aparece este delito y se definió el mismo como toda persona culpable del infame crimen contra natura, cometido con un ser un humano o con alguna bestia, incurrida en pena de reclusión de presidio por un término fijo de un año y máximo de 10 años. Dentro de su vaguedad se entendía que se prohibía las relaciones anales con penetración de pene. En la revisión del Código Penal del 1976 el proyecto de ley original, no incluía este delito. Esta exclusión fue refrendada, no solamente por el informe de la Comisión que hizo el proyecto de ley, sino también por otras personas como el entonces Secretario de Justicia. Sin embargo, el proyecto fue enmendado en la legislatura, de modo que se incluyó lo que hoy es el Artículo 103 del Código Penal y no solamente se mantuvo la mención del crimen contra natura, sino que definió más específicamente el delito como toda persona que sostuviere relaciones sexuales con una persona del mismo sexo y fija una pena que la mínima es 6 años. La anterior es la modalidad consensual del delito. Puede ser cometido por personas del mismo sexo, con sólo sostener relaciones sexuales o puede cometerse por personas del sexo opuesto, si se sostiene relaciones sexuales que no impliquen penetración pene vagina. Cuando el acto se comete en circunstancias parecidas al de

184 una violación, la pena aumenta, sin embargo no llega a ser tan severa como el delito de violación. Y uno de los cambios significativos de esta ley en el 1976, es que dejó claro que aplica tanto a hombres como a mujeres. En el 2002, perdón, en el 1992, se presentó el proyecto de ley que es objeto de estas vistas al día de hoy. Al igual que en el 1976 el proyecto original no incluía la criminalización de las relaciones sexuales entre personas del mismo sexo ni el crimen contra natura. La definición del equivalente al delito de violación, incluía la conducta no consentida, contenida en el actual Artículo 103, por lo que no era necesario tipificarlo como un delito distinto. De otro lado, de acuerdo a los estudios sobre percepciones de severidad, realizados como parte del trabajo de revisión del Código Penal en ese año, no se justificaba que se sancionara criminalmente esa conducta, debido a la percepción que se tenía en la comunidad de la misma. El Senado, sin embargo, decidió igual que en el 1976, enmendar el proyecto de ley para incluir como delito las relaciones sexuales entre personas del mismo sexo, aun cuando dejó intacto el delito de violación del proyecto original. Esta vez leía entonces el delito en ese proyecto de 1992, toda persona que sostuviere relaciones sexuales con una persona de su mismo será sancionada con unas multas de 100, 1,500 o de 100 a 300 horas de trabajo comunitario. Curiosamente, se eliminó la mención del delito contra natura, dejando así a las personas del sexo opuesto, los heterosexuales que lo practican consensualmente, fuera del delito. No debe haber duda de que fue un acto discriminatorio, específicamente se dejó la conducta el que se incluía personas del mismo sexo. Puerto Rico y Nicaragua son los únicos países en Latinoamérica en los que las relaciones sexuales consentidas entre personas del mismo sexo son un acto criminal. Dentro de los Estados Unidos cada vez es mayor el número de estado que están eliminando estas leyes. Este no es sólo un delito sin víctima. Es un insulto y una crasa violación de derechos a miles de ciudadanos y ciudadanas de este país. No podemos pensar en justificación posible. Un interés del estado de tal magnitud que sea suficiente para superar los valores de dignidad del ser humano, búsqueda de la felicidad y derecho a la intimidad, protegido por nuestra Constitución y protegido para todos y todas nosotras, lesbianas, homosexuales, bisexuales y transexuales. Hacemos un llamado a la legislatura para que mire este delito con detenimiento y piense en las implicaciones que tiene para nuestra sociedad, que queremos que sea tolerante y queremos que esté en paz el que se incluya nuevamente en el Código Penal el castigo a las relaciones sexuales consentidas. SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Muchas gracias. Le suplicaríamos que nos haga llegar, puede ser a través de Pedro Peter. Como se han dedicado mayormente a un delito, pues vamos exclusivamente a bregar con él, sin embargo, me explicó la licenciada Conde y después recordé que en el Tribunal Supremo en este momento hay un caso de la reverenda Sánchez, que está subjudice, y que ya está

185 listo para solución y que no requiere más documentos, por lo que yo voy a cotejar con el Tribunal Supremo los documentos para utilizarlos, porque presumo que allí los alegatos deben ser bastante extensos en torno a este tema de todas las partes, que es lo otro interesante. Pero en las ponencias que hemos tenido hasta ahora, y corríjanme si ustedes ven esto como yo lo veo, el acto sexual necesitaría una serie de requisitos, una, que sea personas adultas, que tengan la capacidad de consentir, que consientan y que sea privado. O sea, estamos de acuerdo en que eso corre a través de toda las ponencias. ¿Habría algo adicional a eso que ustedes tengan o crea que debamos considerar, fuera de esos cuatro requisitos? SRA. BRAULIO MARTINEZ: Bueno, entiendo que no, eso es lo que define realmente, yo creo que en consenso, lo que son unas relaciones consensuales entre personas, el que es que tengan capacidad de consentir de acuerdo a como el como el consentimiento se define, verdad, en términos legales también, no, en términos de edad, de capacidad mental, por supuesto. SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Por supuesto, hay otro catálogo de delitos también de índole sexual que como ustedes no lo han tocado, pues no lo voy a traer, aunque si desean opinar pueden hacerlo, como por ejemplo, el adulterio, seducción, etcétera, si debiera de atenderse en la misma forma, bajo los mismos preceptos de eliminación del Código o su modificación. SRA. BRAULIO MARTINEZ: Bueno, yo le puedo decir mi opinión personal. SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): La suya personal. La protegeremos en caso de que los demás quieran hacer algo. SRA. BRAULIO MARTINEZ: Pienso que sería consenso entre quien sabe los compañeros también de mi organización, y es por ejemplo, el adulterio no debe ser un delito, debe ser una causal de divorcio, como está actualmente. Me parece que ésa también es una intromisión indebida del Estado en un tipo de relación que no tiene unas consecuencias que impliquen este tipo de sanción. Por otro lado, quería aclararle quizás un poco que efectivamente sí en el Tribunal Supremo está ahora considerándose el caso en que se está tratando de impugnar la constitucionalidad del Artículo 103 del Código Penal. Sin embargo, lo que está viendo el Tribunal Supremo en este momento es la legitimación activa de los demandantes, si efectivamente, porque se trata de una sentencia declaratoria, en donde los demandantes tienen que demostrar que están sufriendo o pueden sufrir un daño debido a la existencia de este Artículo. Y eso es lo que está ahora mismo ante la consideración del Supremo. SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Pedro, usted tiene alguna... SR. MALDONADO: No tengo más que añadir a lo dicho por la licenciada Braulio. Simplemente, o sea, las personas deben ser adultas. Reiterar simplemente, las personas conscientes de lo que están haciendo, y

186 entonces no se mezclen nunca a los niños en todas estas cosas que nosotros hablamos de sodomía. SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): El licenciado tiene, usted desde las cinco de la mañana está aquí y no ha abierto la boca todavía. LCDO.ANDREU: Sí, ha sido un placer escuchar todo eso y gracias por la oportunidad. En esa cuestión de adulterio, yo he escuchado la pregunta varias veces hoy. Honestamente lo que pienso yo es que adulterio es una violación de contrato de matrimonio, a lo cual yo no tengo derecho hoy en día en Puerto Rico. El adulterio es una violación de ese contrato y yo no tengo, y eso no es asunto de hoy pero tiene que entender como yo pienso cuando escucho esa pregunta, yo no tengo ese mismo derecho en Puerto Rico, adulterio, otro problema que puede llegar después que tengo derecho de matrimonio. SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Ese es un asunto para tratarse en el otro código. Y para eso tenemos unas personas aquí atrás también oyendo. SRA. BRAULIO MARTINEZ: Pero es importante también cómo se expresa la legislatura con respecto a esa conducta, porque si se sanciona por un lado entonces, no se puede reprender por otro, entiendo yo, verdad, que sería bastante inconsistente. SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): No me compliques la vida. Muchas gracias a los tres, muy agradecido. SRA. BRAULIO MARTINEZ: Sí, le hago llegar. SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): No hay ajoro, lo importantes es que la tengamos en récord. Isabel La Luz SRA. LA LUZ.: Buenas tardes, vengo acompañada, pero me está representando otra organización. SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): ¿Cuál? SRA. LA LUZ.: Las organizaciones unidas por la igualdad. SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Ah, bueno sí, también está, ah, pues lo cogemos en panel, mejor todavía. SRA. LA LUZ.: Sí, es que nosotros mejor nos damos apoyo de esa manera. SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): ¿Tenemos ponencia? SRA. LA LUZ: Sí, tengo ponencia y se la hice llegar, me parece tienen copia ahí. SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Sí, bien. Adelante. SRA. LA LUZ: Estimados miembros de la Comisión de lo Jurídico del Senado, mi nombre es Cecilia La Luz, actual productora del único programa radial dirigido a la comunidad gay, Saliendo del closet, programa que con mucho sacrificio está en su tercer año de transmisión. Este programa pretende servir de apoyo emocional y sicológico, como también educar a nuestra comunidad sobre sus derechos. Al mismo tiempo, este programa pretende educar a la sociedad en general... Ustedes me perdonan, pero yo pensé que iban a haber más Senadores

187 aquí, solamente lo encuentro a usted y me sorprende.¿Qué pasó? SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Normalmente es que casi todos los Senadores presiden comisiones, y es muy probable que cada cual esté envuelto en su problema, pero puede estar segura que todo el material que llega se distribuye y en su momento las decisiones se toman colectivamente. SRA. LA LUZ: Muy bien, muy bien. Bueno déjeme empezar la ponencia otra vez. Estimados miembros de la Comisión de lo Jurídico del Senado, mi nombre es Cecilia La Luz, actual productora del único programa radial dirigido a la comunidad gay, Saliendo del closet, programa que con mucho sacrificio está en su tercer año de transmisión. Este programa radial pretende servir de apoyo emocional y sicológico, como también educar a nuestra comunidad sobre sus derechos. Al mismo tiempo, pretende educar a la sociedad en general para ayudar a erradicar la homofobia. Me considero una activista que defiende los derechos en la comunidad gay, como también en la defensa de cualquier grupo que ha sido marginado por la sociedad, debido al rechazo, prejuicio o discrimen. Fui pasada presidenta de la Fundación de Derechos Humanos y actualmente funjo como Directora Ejecutiva de la Organización Unidos por la Igualdad, entidad que tiene como objetivo, servir de apoyo y educar a la comunidad gay sobre sus derechos. También soy votante del Precinto Uno de San Juan, y participé por muchos años como activista y empleada de uno de los partidos políticos de mayoría. Durante el 1980 fui delegada a la Convención Demócrata, pago mis contribuciones y aporto positivamente a la calidad de vida de este mi Puerto Rico desde mi profesión como consultora en mercadeo. SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Estoy seguro que en este momento la expresión de que paga sus contribuciones es la más importante. Adelante. SRA. LA LUZ: Primero que nada, quiero felicitar a aquéllos de ustedes que votaron a favor de aprobar las leyes que incluyan la orientación sexual dentro del contexto que garantiza a este segmento de la sociedad que somos nosotros a ser atendidos de igual manera ante la ley, muy en particular al crear la Procuraduría de la Mujer y al aprobar la ley de crímenes de odio, muy en particular a la actual gobernadora, por tener la valentía de aprobar leyes de avanzada. Me dirijo ante esta honorable Comisión para aportar mis impresiones acerca del Artículo 103, actual ley de sodomía. En cuanto a éste, el primer punto que quiero llamar a su atención es la incongruencia que suscita el que exista una Carta de Derechos en donde se incluya el derecho a la intimidad, y al mismo tiempo pueda existir una ley que se entrometa en las relaciones íntimas de relaciones consentidas, ya sea de su mismo sexo o de sexos opuestos, más aún que dicho Artículo le prohiba a uno qué tipo de relaciones sexuales debe tener o no tener. Más adelante le indicaré cuál es

188 mi parecer en cómo debe leer en contexto final las secciones del Artículo 103 que atañen a mi presentación. En los tiempos actuales en que vivimos es harto conocido el reconocimiento de organizaciones mundiales, tales como la Organización de Naciones Unidas, la ONU, Amnistía Internacional, organizaciones en donde se han incluido y debatido, dentro del esquema de la defensa de los derechos humanos, el discrimen por orientación sexual. Nuestras luchas por igualdad de derechos, ya se discuten abiertamente en foro jurídicos de derechos civiles y de derechos humanos, en donde se equipara nuestro movimiento, como por ejemplo, como el de la lucha por los derechos de las mujeres y el de la raza negra en particular. A través del tiempo, los movimientos organizados de nuestra comunidad gay en otros países y en especial el poder político desarrollado, han logrado derogar leyes discriminatorias que pretendían clasificarnos como ciudadanos de segunda clase. Parece mentira que en cuanto a la Ley de Sodomía en la América Latina, solo queden dos países, supuestamente democráticos, sin derogar esta anticuada ley, Nicaragua y Puerto Rico. Mucho ha llovido desde el último intento de modificar esta ley en el 1992. En estos últimos 10 años, licenciada Nevárez, la comunidad gay ha logrado en un sinnúmero de países, no tan sólo abolir la Ley de Sodomía, sin incluir leyes y reglamentos que nos garanticen que no se puede discriminar por orientación sexual en el empleo. Aprobar obviamente las uniones civiles que nos enteramos el año pasado en el estado de Vermont, y en este año creo, no sé si fue en el año pasado hasta poder contraer matrimonio normal, que es lo que quiere el amigo Andrew y Peter, no sé si está por ahí, el matrimonio normal en el país de Holanda, que eso lo estuvimos discutiendo una vez Pablo y yo en programa de radio, Cosas Trascendentales. En Puerto Rico, bajo esta misma administración en el pasado, se aprobó la ley en contra de la violencia doméstica, la Ley 54, que en su texto implícitamente incluye las parejas del mismo sexo que escuchamos todos estos debates de esta ultra derecha cristiana fundamentalista y todo su rollo. También recientemente en la Ley de Crímenes de Odio se incluye a personas del mismo sexo como protegidas. Me parece que con dichas leyes, las leyes de Puerto Rico, presentan una terrible contradicción cuando en una sección somos protegidos y en otra la más anticuada, somos criminales ante la ley. Para aportar a la incongruencia puertorriqueña, muchas compañías multinacionales, específicamente en el último año, doctora Nevárez, han aprobado medidas para que las parejas del mismo sexo puedan acogerse a unos beneficios de plan de salud, como de seguro de vida. De éstas, muchas tienen oficinas en Puerto Rico, tales como Bristol Miles, Glass of Smith Klein, American Express, Federal Express, American Air Line, IBM, muchísimas compañías multinacionales. Se dice que en el último año, la incidencia casi se duplicó del año anterior. O sea, que la tendencia es que, bueno yo lo dije en un programa de radio, en cuántos años ya tenemos matrimonio, yo espero que esto se acabe. No, la

189 tendencia es que se está haciendo justicia, se está haciendo justicia en el empleo, básicamente en el contexto de empresas privadas. También está sucediendo así- no sé si la licenciada Conde habló sobre esto- en múltiples municipalidades en Estados Unidos y naturalmente ya se tienen uniones civiles y me parece, no sé si ella aportó esa información. Estábamos en otro Artículo, del Código Penal. SRA. LA LUZ: No, no, lo que pasa es que estoy trayendo esto como punto, no, de que la ola, pues está cambiando, ha habido más tolerancia y más entendimiento de que nosotros necesitamos protección, específicamente en relación con las parejas, no, y ésta es la tendencia que le estoy mostrando. ¿Cuál es la realidad en Puerto Rico? Pues la realidad en Puerto Rico en que esta isla 100 x 35 es que "de cada cueva sale un ratón", esto es en qué familia hoy en día no existe una hija, un hijo gay, una mamá lesbiana, un papá homosexual, una tía gay, un primo gay, una nieta gay, una hermana, en fín, ya sea en la familia inmediata o en la familia cercana, encontramos una persona gay. Ya quizás encontramos homosexuales hasta en el clero de la iglesia católica. Estamos en todas partes. Cuántos homosexuales y lesbianas trabajan en este Capitolio, cuántos legisladores o legisladoras gays tienen la potestad para aprobar y desaprobar leyes, pero son criminales ante la ley. La peor realidad de ser homosexual en Puerto Rico, consiste en aguantar el rechazo, la discriminación, la burla en los medios, en nuestro hogar, en nuestro ambiente de trabajo, en la calle, en los sitios públicos. Ser homosexual en Puerto Rico es objeto de vergüenza. Ustedes no tienen idea de los suicidios cometidos por jóvenes que están en su proceso de definir su orientación sexual, debido al rechazo de sus padres. Imagínense su reacción al enterarse que también son criminales ante la ley. Por otro lado, la sociedad se aprovecha de nosotros cuando podemos ser los mejores voluntarios dentro de los partidos políticos, como Emily Méndez, que murió siendo rechazada por todos, pero somos criminales. Podemos recoger chavos en las calles, y podemos ser los grandes ayudantes de campaña, pero somos criminales. Podemos ser los alcaldes, los jueces, los maestros, los servidores públicos, sirviéndole bien al país, pero también somos criminales ante la ley. Ayúdennos, ustedes los que tienen las decisiones de las leyes de este país, a que nos sitúen de un solo lado en nuestra perspectiva de quienes somos. Somos puertorriqueños que aportamos a la economía de este país. Somos los constructores de las leyes, somos los defensores del ambiente. Somos los que creamos política pública. Somos los que aportamos más a las artes y cultura de este país. Somos los que aportamos a la excelencia en la educación y también somos los votantes que unidos podemos definir una elección. Quisiera, antes del final, recordarles a algunos de ustedes que se pasean mucho, distinguido Presidente, perdone por esto que voy a decir, no le compete a usted, así que lo va a escuchar iba realmente dirigido a otros Senadores. Quisiera, antes del final, recordarles a algunos de ustedes

190 que se pasean mucho por Washington y toman posturas allá en defensa de los derechos humanos, que hagan lo mismo acá. Entiendan que la causa de nuestros derechos, la de la comunidad gay es igual a cualquier otra lucha en contra de la discriminación del ser humano. No den una cara allá y otra cara acá. Y para terminar mi posición en cuanto al texto del Artículo 103 es la siguiente: Se debe penalizar en caso de tener relaciones no consentidas por personas del mismo sexo. Se tiene que excluir el penalizar si son relaciones consentidas entre personas del mismo sexo. También hay que eliminar la penalización de relaciones consentidas sexuales anales, por atentar ambas contra el derecho a la intimidad. Pienso, yo, digo yo no soy abogada, pero yo pienso que eso así. Les pido a todos finalmente que estén a la par con los tiempos y aseguren de otorgar los mismos derechos que los heterosexuales gozan a otros puertorriqueños, que somos nosotros, que al igual que ustedes merecemos trato igual. Vamos a hacer valer la Constitución de Puerto Rico que dice, que somos todos iguales ante la ley. Si cuando le pedí audiencias hace 30 años atrás a Rafael Hernández Colón sobre esta Ley, me indicó que no me preocupara, que esta Ley es letra muerta. Pues 30 años después vamos a eliminar la letra muerta y vamos a incluir letra viva, letra que garantice trato igual por orientación sexual en cualquier ley, que tenga a la comunidad gay en desventaja. Confío en su sentido de democracia y justicia social. Gracias por haberme permitido este tiempo. SR. NAVARRO HERNANDEZ: Muy buenas tardes a esta honorable Comisión. Gracias por la oportunidad que se me concede al venir ante ustedes testificar. Comparezco en nombre de la Organización Unidos por la Igualdad, una organización de personas, principalmente de la comunidad lésbica, homosexual, bisexual, transgénero y transexual. Nosotros y nosotras tenemos como meta conseguir la total igualdad de derechos, tanto en la ley, como en la administración de la justicia. Yo soy Pablo Navarro Hernández, Profesor del programa graduado de Sicología de la Universidad Metropolitana de Puerto Rico y pastor de la iglesia comunitaria metropolitana Cristo Sanador. Estoy seguro que en el tiempo que esta Comisión ha estado recibiendo testimonio, sus miembros han escuchado una gama de opiniones sobre las virtudes de extenderle a la comunidad gay, el mismo reconocimiento o la ley que al presente tiene la comunidad heterosexual. Los oponentes a que se enmiende el Artículo 103 del Código Penal, habrán pronosticado que de hacerse esto, el futuro de nuestra sociedad se verá seriamente afectado. Lo que estos detractores no podrán hacer, es brindar evidencia científica contundente que pueda probar su testimonio, pues tal evidencia no existe. ¿Por qué derogar el Artículo 103, según está escrito en el presente? Simple y sencillamente es un hecho que responde a un reclamo de justicia. Las personas con una orientación homosexual, somos sus hijos e hijas, sus padres y madres, hermanos y hermanas. Somos

191 compañeros y compañeras de estudio. Hemos colaborado con ustedes en sus trabajos. Nos hemos educado y curado cuando se enferman. Hemos escrito las novelas, los poemas y la música que ustedes valoran. Siempre hemos estado presentes en sus vidas, pero hemos tenido que existir al margen de lo legal y ser vulnerables al discrimen por un sencillo dato, el prejuicio criminaliza nuestra forma de amar, pese a que nuestras contribuciones son considerables en todo el quehacer de la sociedad. Nuestras vidas íntimas se criminalizan. Se nos lleva al anonimato y se nos hace invisible. Hemos acudido a foros legales para impugnar la legalidad de esta Ley. Y se nos ha señalado que al presente el estado de derecho no afecta nuestras vidas. Nos piden que citemos los casos donde un hombre gay ha sido procesado por la Policía del Estado Libre Asociado, por una acusación de sodomía. Este pedido es ingenuo o peor aún, engañoso. El Código Penal actual nos hace criminales por definición, cada vez que sostenemos relaciones íntimas con personas de nuestro sexo. Al criminalizarnos, el presente estado de derecho nos hace vulnerable a todo tipo de prejuicio y discrimen. De hecho, existen pocos aspectos de nuestras vidas sociales y privadas que no se ven afectados por esta criminalización. Por lo tanto, toda persona homosexual que vive una vida sexual, pone en peligro su profesión, pues en todo trabajo responsable se exige que la persona viva conforme a las leyes del país. Muchos de nosotros somos padres o madres. Aunque los tribunales de Puerto Rico han determinado que el ser homosexual no hace a una persona inelegible de tener patria potestad de sus hijos, la realidad es que tenemos que dar una lucha campal para tener acceso a nuestros hijos e hijas, y esto es el resultado de ser criminales por definición. Es la desinformación, y el constante repetir de mentiras, que ha permitido que perdure el estado de discrimen existente. Déjeme responder a algunas de estas visiones equivocadas sobre la realidad de ser homosexual en nuestra sociedad. Quisiera con esto cambiar la visión peyorativa que se ha presentado ante esta Comisión, por alguna de las personas que representan la oposición a la derogación del Artículo 103. Nuestra comunidad no es anti familia. Nosotros y nosotras somos parte íntegra de todo tipo de familia. Somos hijos e hijas, hermanas, hermanos, nietos, tíos, cuñados y todo tipo de pariente. De hecho, en muchas familias somos los homosexuales y las lesbianas los que nos hacemos cargos de los viejos, cuando nuestros hermanos no lo pueden o no lo quieren hacer. No somos una amenaza al matrimonio heterosexual. De hecho, cientos de trabajadores sociales curas y pastores, sicólogos, siquiatras, consejeras, que somos homosexuales, servimos como apoyo a parejas de heterosexuales. En países como Holanda, donde nuestra comunidad puede casarse, la heterosexualidad está firmemente establecida y sigue prosperando. En un momento en que el mundo se ve amenazado por la sobrepoblación, la mayoría de nosotros y nosotras, no estamos añadiendo al crecimiento poblacional. Nosotros somos los que servimos de apoyo para los que se reproducen. Como antropólogo, siento

192 que esto hace posible la sobrevivencia de la humanidad. Si todos nos reproducimos nadie va a sobrevivir. No somos una amenaza a la niñez. La orientación sexual no tiene que ver con la pedofilia. Las estadísticas son claras. Las personas que buscan tener acceso sexual a niños son principalmente hombres que están casados, y que en la mayoría de los casos son padres. Estas personas buscan principalmente niños del sexo opuesto, en este caso niñas. Yo no sé de ninguna organización responsable y representativa de la comunidad gay que apoye relaciones sexuales entre adultos y niños. Todo lo contrario. Nuestras organizaciones comúnmente tenemos mayor cuidado de salvaguardar la seguridad de niños, posiblemente por la acusación errónea que reclutamos niños para la homosexualidad, lo cual es totalmente falso. No somos enfermos mentales. Todas las organizaciones que regulan los servicios de salud mental están unánimemente de acuerdo, que la gente gay no tenemos de ni más ni menos incidentes de desórdenes mentales que otras poblaciones. Lo que sí es cierto es que sufrimos las consecuencias que están relacionadas con el prejuicio y el discrimen. Somos criminales, sí, desafortunadamente, somos criminales. Nuestro delito es disfrutar de nuestra sexualidad. Nuestro delito responde a la tipificación de nuestra forma de amar, pero no somos una amenaza a nadie. No tenemos víctimas. Ahora, en sus manos está el cambiar esto. Quiero ser claro en lo que hoy reclamamos de ustedes como nuestros legisladores. Nosotros y nosotras venimos hoy pidiendo igual protección de la ley. Al ustedes juramentar a sus cargos, se comprometieron a seguir la Constitución del país. Le recuerdo que esa Constitución es la Ley Orgánica que guía nuestro ordenamiento legal. Uno de sus principios fundamentales es que toda persona que vive en Puerto Rico, tiene el derecho inalienable a ser tratado con equidad. Por lo tanto entendemos que la penalización de nuestra forma de amar es esencialmente anticonstitucional. Ustedes juramentaron que representarían el derecho a la intimidad de la persona y le pondrían límites al gobierno al violentar la privacidad de los ciudadanos, actuando en la privacidad de sus moradas cuando no existen víctimas. Lo que yo y mis compañeros voluntariamente y en consentimiento mutuo, sin prejuicio a otras personas, hacemos en nuestra cama, no les compete a ustedes. Y esto lo garantiza la misma Constitución, que le permite a cada uno de ustedes, manifestar su sexualidad como así lo deseen. Nosotros y nosotras exigimos de ustedes que cumplan lo que ustedes voluntariamente juramentaron, que nos extiendan igual protección de las leyes y que respeten nuestra intimidad. Ustedes juraron defender una Constitución que separa a la iglesia del Estado. Si ven las razones que criminalizan nuestra vida como gente gay, notarán que estas se basan en una interpretación tradicional de texto bíblico. Nuestra civilización tiene raíces que sean de lo hebreo cristiano. Estas bases religiosas sirven como punto de partida al legislar. Pero esto no lo hacemos acríticamente, por lo tanto, no permitimos la esclavitud, aunque ésa sea tolerada por algunos escritores de la Biblia. Prohibimos la pena capital, aunque la Biblia la

193 favorece. Además, la sabiduría de los que redactaron la Constitución, es que en una sociedad heterogénea, se dan una variedad de interpretaciones del texto bíblico. El gobierno debe permanecer neutral ante estas interpretaciones. Un pastor pentecostal puede decir desde su púlpito lo que quiera sobre la homosexualidad. Yo puedo discrepar, pero tengo que sostener que nuestra Constitución le da y le debe dar total libertad para decir lo que su conciencia le dicte. Pero la legislatura no es un púlpito. Nuestro ordenamiento civil tendrá que hacerse en base a otros criterios. Ustedes como nuestros legisladores y legisladoras, juramentaron proteger las minorías del prejuicio de las mayorías. Por eso tenemos una Constitución y esa Constitución protege las minorías raciales, étnicas, religiosas y políticas, entre otras, de los prejuicios de las mayorías. En otro momento de la historia, otras personas que sentían que el Estado actuaba en prejuicio de sus libertades, acudieron a legisladores como ustedes, reclamando justicia, y se abolió la esclavitud, se frenó la persecución religiosa, se les tendió a las mujeres las mismas prerrogativas que disfrutaba el hombre. Hoy les toca a ustedes hacer lo mismo con las minorías sexuales. Este es nuestro reclamo. No dejen que el prejuicio dicte lo que ustedes legislan. Sean ustedes parte de esa historia noble. Dejen que futuras generaciones le recuerden como aquéllos que hicieron lo más noble que puede hacer un legislador o una legisladora, el hacer justicia. Yo espero que ustedes que hagan algo difícil. Ustedes han sido amenazados por los sectores más tradicionales de nuestra sociedad. Les dirán que su partido político sufrirá las consecuencias de legislar en equidad y justicia. Yo apelo a lo mejor que hay en ustedes. Yo verbalizo el reclamo de sus hijos e hijas, hermanos y hermanas. De aquéllos y aquéllas que hoy no pueden acudir aquí, porque sus puestos peligran si dicen lo que yo hoy les he dicho. Yo les pido no sólo por aquéllos que hoy viven. Yo les pido por los que todavía no han nacido, y que por la gracia de Dios, amarán a una persona de su propio sexo. Hagan justicia. Revoquen el Artículo 103. SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Muchas gracias a ambos. Pastor, usted hace un planteamiento que tradicionalmente se hace ante los cuerpos legislativos, y es en el sentido de que no debemos tomar en consideración el discurso del púlpito. De hecho, ayer durante todo el día los deponentes eran mayormente representantes del púlpito. Y ellos plantean que el Libro Divino prohibe la relación del mismo sexo. Hubo quien planteó dentro del mismo grupo lo contrario, en el sentido de que una cosa es la lectura fundamental o literal de la Biblia y sus escrituras, y la otra era la interpretación de acuerdo a las realidades sociales, lingüísticas, etcétera, de la Biblia. Por más que nosotros queramos separar del discurso del púlpito, nos lo traen y está presente y tenemos que bregar con él, como parte del mismo proceso legislativo. Cuál es su explicación y agradeciendo yo de que usted es pastor, que nos puede hablar con cierto conocimiento de causa. No porque usted estuviera cuando se hizo el libro. SR.NAVARRO HERNANDEZ: Pero lo conozco muy bien.

194 SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Pero lo conoce. Esas dos teorías, o sea, que y el problema no es que uno quiera o no tomarlo en consideración, es que las legislaturas se componen de muchos miembros, no es de una sola Comisión ni del Presidente de una Comisión. Y es un elemento que uno tiene que discutir inevitablemente porque en su momento todo el mundo lo va a discutir, y hay que tener las contestaciones. SR.NAVARRO HERNANDEZ: Me alegro mucho que me haga la pregunta y voy a hablar, pues, como pastor. Si nosotros estuviéramos hoy discutiendo la legalidad del divorcio, yo podría venir aquí y citarles a ustedes la Biblia y decir que no solamente que la Biblia lo prohibe, que Jesús hace claro. Pero ustedes como legisladores han escogido separar eso y decir que esto se puede entender de muchas formas y que no es el lugar de ustedes tomar una posición bíblica. Si estuviéramos discutiendo hoy la pena capital, yo podría citarle a usted yo no sé cuántos textos de la Biblia, que no solamente y de hecho, algunos que hacen referencia a los hombres que se van a la cama con otros hombres. Y ustedes en la sabiduría han decidido que nuestra Constitución no refleja el texto bíblico, sino que se aleja del texto bíblico y dice que la pena capital es repugnante y horrible, y nosotros como sociedad civilizada no vamos a sostenerla, aun a pesar de nuestra relación con Estados Unidos, donde se asesina por el Estado, gente continuamente. Si nosotros estuviéramos discutiendo en este foro la legalidad de el vender y comprar seres humanos en esclavitud, yo le podría presentar a usted una serie de textos bíblicos, aun una carta del tocayo mío, Pablo, que toma una posición neutra o hasta apoyando la esclavitud. Usted no podría sostener eso. Por qué entonces hacemos distinto algo con el texto bíblico en relación a la homosexualidad. Yo creo que nosotros no le... de hecho, y estoy en muy buena compañía. La ética cristiana no es bíblica. La ética cristiana se aleja y tiene sus bases en la Biblia, pero aun dentro de lo que nosotros consideramos la ética cristiana, en cosas como el ambiente, donde en el Salmo 8, nos dice que los hombres estamos en la cima de la creación, y nosotros hemos visto eso a la luz de lo que ha pasado con una interpretación bien rígida de eso. Y nos hemos alejado de ese texto. Así que aun entre los cristianos, nosotros nos hemos alejado de la Biblia, por una razón bien importante. La razón importante es la siguiente: La Biblia no habla con una voz, la Biblia habla con múltiples voces. Y es el diálogo entre aquella gente que hacen la Biblia, lo que hace este texto tan extraordinario. Si por un lado hay lugares en la Biblia que condenan las relaciones carnales entre hombres y hombres. El de las mujeres no sabemos claramente lo que dice en primera de Romanos. Creemos mucho de nosotros que Pablo está haciendo referencia específica a cultos religiosos donde se practican y gentes heterosexuales entran en relaciones homosexuales como parte de sus prácticas religiosas. Pero aun cuando el texto bíblico, tuviera una posición en contra de las relaciones, está hablando de un aspecto de lo que yo soy como homosexual. Miren, cuando yo sostengo relaciones sexuales con mi compañero, eso es una

195 parte de mi vida, pero lo que define esas relaciones es una cosa que es sumamente cristiana, es mi capacidad para amarlo. Yo soy homosexual no porque tengo sexo con un hombre. Yo soy homosexual porque yo amo a un hombre. Y yo estoy en la mejor compañía, cuando yo digo que el amor es de Dios, y que la forma en que yo voy amar, es la forma que Dios dicta en mi corazón que yo debo amar. Lo que yo hago como consecuencia de ese amor, no solamente es parte de mi sexualidad, es parte de todo mi ser. Por eso yo hablo de una orientación sexual. Ustedes como legisladores no tienen la capacidad para legislar sobre eso. Ustedes podrán decir que yo tengo que entrar en una relación de consentimiento, y yo creo que ustedes deben de decir eso. Ustedes tienen que decir que toda víctima, toda persona que es sometida a una relación no deseada es víctima y como sociedad ustedes tienen que garantizar el derecho las personas a no ser victimizadas. ¿Pero cómo yo voy a amar? Eso es entre yo y Dios. SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): De hecho, una de las interpretaciones que se hace del fundamentalismo es la interpretación selectiva para justificar unas posiciones. Y se le olvidó el diente por diente, el ojo por ojo, ojo por ojo y diente por diente. SR.NAVARRO HERNANDEZ: No y que es interesante porque a lo mejor de las mismas personas que se han sentado aquí, si usted les pregunta sobre aspectos de su vida que son públicas, te das cuenta que a veces se les olvida los textos que más claro están, por ejemplo, sobre el divorcio. Así que ellos selectivamente son fundamentalistas. Y su fundamentalismo responde muchas veces a sus prejuicios. Mire, con la Biblia, yo puedo en un sentido, si yo saco versos de aquí y de allá, sin olvidarme del espíritu que guía el viejo testamento que es el de la justicia, y el nuevo testamento que es el amor, yo puedo justificar lo que a mí me de la gana, pero yo creo que hay entre los cristianos, unos principios que nos guían, y es el principio, sobre todo, que amarás a tu Dios sobre todas las cosas y a tu prójimo como a ti mismo, y si yo me guío por esto, yo no tengo ningún problema con la forma en que yo voy a amar. Y yo no creo que ustedes tengan problemas en que van a legislar. SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Obviamente, la agenda del Código es mucho más amplia que meramente el Artículo en particular. Y como tienen que haber escuchado mientras estaban sentados aquí, hemos hablado de un catálogo de delitos, tipificados como delito en este momento. Que hay un clamor porque también sean atendidos y sean eliminados del Código. ¿Algunos de ustedes quisiera comentar? Cecilia. SRA. LA LUZ: No tengo comentarios sobre los otros Artículos. Solamente me enfoqué en el 103. SR.NAVARRO HERNANDEZ: Yo sí tengo un comentario. SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Adelante. SR.NAVARRO HERNANDEZ: Otra vez voy a responder como pastor. A mi entender, cuando a mí se me pregunta en mi trabajo pastoral, ¿en qué yo baso mis relaciones con otras personas? Pues yo tengo que decir que hay dos principios centrales. Yo tengo que decir que nuestra ética cristiana

196 parte de la justicia. Así que yo no quiero para otras personas lo que yo no quiero para mí, y lo que yo quiero para mí yo lo quiero para los demás, sea lo que sea. La otra cosa es la capacidad de las personas para escoger. Si una persona, por su edad, por su estado mental, por su situación sicológica, no puede escoger, eso no se puede permitir. Por lo tanto cualquier situación en que se envuelva un niño, sin su capacidad, o una niña en su capacidad de escoger, si el niño no puede escoger, el niño no puede... o sea, pero el niño puede ser victimizado y ustedes como legisladores tienen que proteger eso. Si una mujer en el vínculo matrimonial es víctima, aun dentro de este vínculo matrimonial, ustedes como legisladores tienen que proteger esa mujer. Ahora, en aquellas cosas donde verdaderamente la persona tiene la capacidad para escoger, en aquellas cosas donde no hay una víctima, en aquellas cosas donde se da en la intimidad de la morada en un sitio privado, la persona tiene que tener el derecho de escoger, y yo creo que esto lo garantiza nuestra Constitución SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Si tiene algún otro planteamiento. Pues muchas gracias jóvenes, han sido muy explicativo. SR.NAVARRO HERNANDEZ: Gracias. SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Sin embargo, quiero recordarles que estamos empezando y que va a haber un momento donde vamos a necesitar mayor contacto con ustedes, espero que estén en disposición de ayudarnos. Muchas gracias. Que el récord refleje que la asesora y el pastor se están abrazando. El próximo deponente, Cristina Hayward. Receso de 5 minutos en lo que se saca la fotocopia. Receso de 5 minutos. RECESO Se reanuda las vistas. Doña Cristina Hayward por favor, adelante. ¿Dónde está la ponencia? Puede tomar asiento. Se nos ha entregado copia. Pues adelante. Dé su nombre para récord y puede proceder. SRA. HAYWARD: Mi nombre es Cristina Hayward y si es posible le voy a hacer una petición. Y como ya miembros de la comunidad gay lésbica, sentados aquí que han "depuesto", si es posible me gustaría sentarme aquí con ustedes a ‘calzón quitao’ y como ya ellos terminaron, que dejen el cuarto. ¿Se puede? SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): No porque la ley no... SRA. HAYWARD: No se puede. Adelante. SRA. HAYWARD: Pero para que esté para récord. SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Que el récord así reflejé.

197 SRA. HAYWARD: Honorable Eudaldo Báez Galib, Presidente de la Comisión de lo Jurídico del Senado. Honorable Senador y miembros de esta Comisión. Mi nombre es Cristina Hayward y comparezco ante ustedes en nombre y como fundadora de la organización “Stormwar Survivors”, de la primera noche del 27 de junio del 1969. Así también como la organizadora y única fundadora de la organización actualmente conocida y como “Orgullo Gay”. Agradecemos la oportunidad que nos ofrece tan distinguida Comisión del Cuerpo Legislativo y a los pioneros defensores de los derechos humanos de la comunidad gay y lésbica, de expresar, perdonen, de exponer nuestros comentarios durante esta vista pública. Durante nuestra ponencia presente la posición de esta servidora, fundadora de estas organizaciones que también sus trabajos en la defensa de estos seres humanos que deciden adoptar preferencias sexuales y diferentes a la que tradicionalmente y culturalmente se perciben como correctas en Puerto Rico. La Comisión de lo Jurídico propone la revisión del actual Código Penal de Puerto Rico a través de R. de la C. 203, lo que actualmente nos atañe debido al impacto que tiene la tipificación y como delito el sostener relaciones sexuales entre personas del mismo género y es catalogado como sodomía. Para nuestra comunidad gay y lésbica y que no se olvide, transgénero, como fundadora, profesionales en todas las ramas del querer puertorriqueño, entre estos, legisladores, amigos de usted, señor Báez Galib, médicos, y como detrás de mí, abogados, maestros, por mencionar algunos de tantos. Estamos conscientes y conocemos sobre la importancia de proteger a nuestra juventud de prácticas de personas inescrupulosas que pueden afectar su sano desarrollo individual. Para nuestra comunidad es bochornoso seriamente, leer y escuchar a través de los medios de comunicación sobre las instituciones recientes que trascienden al plano internacional de casos de Pedofilia. Estos casos, ampliamente señalados, los conocemos muy bien y los hemos vivido en carne propia. Esto es como Hollywood, en que la verdad detrás de mí es una fantasía y la fantasía es una verdad. Repudiamos estos actos, así como también a todos aquéllos que tienen como práctica en mi comunidad, el cometer los mismos. A puerta cerrada conocemos a personalidades de nuestra comunidad, miembros prominentes de nuestra política que han cometido delitos como éstos, que en el día de hoy ninguno está aquí. Conocemos de casos de incesto que han sido reseñados por la prensa de nuestro país. Lo que conocemos es una minoría de muchos otros que son callados por vergüenza. Así también en Puerto Rico, los casos de pedofilia y sodomía se esconden a través de la hipocresía legislativa y social, de puestos importantes y algunos son cometidos por aquéllos que aquí se encarnan de dirigir los destinos de las leyes de nuestro país, Puerto Rico. En quién se puede confiar, si muy bien podemos observar que el sinónimo de nuestra casa de estas leyes no es otra cosa que una plaza de

198 mercadeo de derechos de leyes. No es otra cosa que una plaza de e mercadeo de derechos judiciales legislativos. Los aquí presente, y de eso yo puedo testificar, son intercambios de votos por el dinero del barril de tocino. Expongo a su consideración la diferencia entre libre albedrío, el cual no nos fue otorgado desde el comienzo de la creación, a coaccionar a otros u obligar a nuestros semejantes a cometer delitos impúdicos o actos sexuales en público. Al hablar lugares públicos, me refiero especialmente, playas y teatros, calles y barras, entre otros. Es nuestro libre albedrío el que nos permite tomar control y decidir voluntariamente el compartir el acto sexual. En esta decisión no existe coacción alguna, sino simplemente una decisión entre adultos razonables. Todos tenemos derechos en esta democracia a la intimidad, por tanto este derecho debe ser respetado, para aquéllos que como nuestros y parte de la sociedad puertorriqueña. La sociedad puertorriqueña no practicante lo que actualmente se espera de ello. No podemos obviar que en una democracia, es el derecho de todos el expresar su posición en un ambiente de respeto a los demás. No olvido que la libertad de un individuo comienza donde termina la de nuestro... aquí envuelto lo de la comunidad gay, semejantes. No son correctos los planteamientos realizados por sectores de nuestra sociedad, que creen que la defensa de los derechos de estos individuos "identify" como homosexuales y lesbianas es el que nuestra sociedad pierde sus valores. No estamos promoviendo Sodoma y Gomorra en las esquinas de nuestro país ni en la ciudad o ciudades de Puerto Rico. Propongo un plazo justo hasta el próximo período eleccionario para que sean corregidas y aclaradas las imputaciones negativas hechas a nuestra comunidad por aquéllos que se esconden con los valores y posiciones legislativas de Senadores y Senadoras, aquellos Senadores o Senadoras homosexuales o lesbianas. Muchos de ellos culturalmente se mantienen dentro del closet, pero todos sabemos quienes son, por tanto se pondrá el "cascabel al gato" y se identificará cada cual tal como es. Estoy a su disposición de esta Comisión para presentar a ustedes la evidencia de estas imputaciones que hoy expreso. La verdad prevalecerá siempre ante todos y es nuestro fin de proteger aquéllos que así merecen ser protegidos. Por sus datos se reconocerán... "you understand." Añado a su consideración con este documentos, referencias de gestiones realizadas en el ámbito nacional, para que sean válidos y respetados los derechos de la comunidad gay y lésbica. Acción liderada por esta servidora este programa de la Casa Blanca, filmado por el ex Presidente William B. Clinton, que reconoció nuestro derecho y las gestiones de ... así como la contribución hecha a la sociedad a través del gay, el lesbian right ... Ahora,el añadimiento viene siendo lo que escribió el Presidente de los Estados Unidos: “commanding the resignation of guarding a law from Boston by stormwars survivors of the first night in U.S.”

199 Esto fue llevado por Roiders, AP, y toda la comunidad de prensa de los Estados Unidos y yo vengo haciendo este planteamiento desde enero. El segundo lanzamiento de esta misma página, pudiera ser el 12 de abril. Después de eso... SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Noto que hay un artículo, noto también que hay un comunicado de prensa y radio, que se titula, "Condena Cristina actitud hipócrita al Cardenal Aponte Martínez. SRA. HAYWARD: Correctamente. SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Noto también una comunicación suya, perdón, del doctor Thomas Robert Steven a usted. Otro comunicado de prensa, hay una página fotocopia de aparentemente una actividad de un retrato. Está usted y está el alcalde Guglianni. SRA. HAYWARD: Gugliani SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Hay una carta de Gugliani, como alcalde, a unos amigos, "dear friends”. Hay una carta de Casa Blanca del ex Presidente Clinton, titulada, Gay and Lesbian Pride, Month 2000. Veo también lo que aparenta ser una portada de Pride Guide Stormwar.The official events Guide to Lesbian on Guide Pride ,Month 2000. con una página interna. SRA. HAYWARD: La página interna es donde nosotros estamos “leading” la Parada Gay Homosexual y Lésbica y Transgénero en Nueva York con el carro de Stormwar. SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): En el 1969. SRA. HAYWARD: Correcto. SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Y una última página que se titula "Evitando enfrentarse a situaciones que requieren valor para encarar, nos comenta Cristina... SRA. HAYWARD: Usted, señor Cardenal, más que nadie debe guardarse comentarios contra quien a pesar de que tenemos él y yo opiniones distintas, le reconozco la valentía de hombría que tuvo para el predicador Raschkee de venir a presentar sus puntos de vistas referentes a esta medida. Usted, Aponte, no tuvo... por no llamarlo cualquier cosita... SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Tenemos copia, así que no se preocupe. Cómo no. Doña Cristina, gracias muchas por su ponencia. En el futuro si fuera necesario nos vamos a comunicar con usted para cualquier. SRA. HAYWARD: ¿Entonces usted no va a hacer ninguna pregunta, señor? SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Su ponencia ha sido lo suficientemente amplia, sin embargo, sí me gustaría que usted dejara para récord por lo menos una, y es esta estructura que usted llama “Estongo”. SRA. HAYWARD: La estructura “Estongo” es nada más que una pelea que ocurrió en el 1969, donde yo participé en una pelea, le brincamos encima a unos policías, y yo era la persona que con el dinero de la mafia, pagaba a los policías y la gente que venían para los códigos, los bomberos

200 se le pagaba para que dejaran el sitio quieto. Yo hacía eso con cinco diferentes barras. SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): ¿Dónde era eso? SRA. HAYWARD: En Nueva York. SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): En el 69, pero ya yo había estado desde el 65 haciendo eso. SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Muy bien. SRA. HAYWARD: Senador, usted hizo unas preguntas a los que anteriormente sobre unos derechos, sobre qué fue unos códigos y también la prostitución, para ver si ustedes lo encarnaban en esto. ¿Usted no me va a hacer esas preguntas? SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Es que usted no ha tocado esos temas en específico. En su ponencia usted más bien lo que ha explicado son unos conceptos generales. SRA. HAYWARD: Pero entonces usted puede hacer la pregunta. SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Pues, se la hago, se la hago. SRA. HAYWARD: No se me ponga colorao, que todavía no hemos ido al grano. Por favor, Senador, lo conozco de atrás, off the record. SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): ¿Cuál es la impresión suya? Usted ha estado escuchando mayormente algunos de los... SRA. HAYWARD: No, que yo necesito que usted haga la pregunta. SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Bueno, pues le voy a hacer dos preguntas. SRA. HAYWARD: ¿Dos nada más? Caramba, podemos seguir por mucho, porque yo sé que usted aguanta mucho. SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Son las cuatro y media, recuerde que el personal está aquí desde las nueve. SRA. HAYWARD: Mucho aguantaron ellos en el día de hoy con el beso y el abrazo, ¿verdad, papi? SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Mi pregunta es la siguiente, ¿cree usted que deben legalizarse las drogas? SRA. HAYWARD: Bueno, fíjese, si se va a legalizar la droga antes de venir un plebiscito para que Puerto Rico “becomes state or independent” o lo que sea, si se va a venir antes de las elecciones, entonces yo tendría que decir que no y mis razones por las cuales, porque tengo una plaga en mi comunidad con eso mismo y lo he tenido por años y por años he tenido personas que en el día de hoy, son reconocidas que vivieron conmigo y la droga es dañina. No quiero como persona responsable de mis acciones que eso se siga dando en mi comunidad, pero yo no soy quien para hacer o decir, tú no puedes hacer eso. Soy quien y me reconozco suficiente, para decir, tú lo hiciste, patatín, patatán. El problema es que no quiero que se dé antes de una elección, porque antes de las elecciones quién es homosexual o lesbiana o "cachapera" o lo que se llame que se vaya a lanzar para un puesto judicial, yo personalmente, públicamente, he de hacerlo saber a todos y eso a mí es mi importante. Porque si mi comunidad va a venir aquí, a la legislatura, que sepan que sus preferencias sexuales

201 en nada tiene que ver con su trabajo. Y quiero que las primeras personas, no aquéllos que hoy en día están en el closet y se dicen que son y sabemos que son. No voy a dar nombres. No quiero, francamente no quiero joder a nadie en este momento, pero aquéllos que vengan, le hago el pedido a las señoritas que están aquí, al joven que está acá, que por favor, se encarguen de decirle a la comunidad, no solamente lo que yo he dicho, pero que lo voy a hacer público. Aquel o aquélla que de nuestra comunidad que está usando droga o promoviendo lo mismo, o el sexo públicamente, de cualquier forma. No estoy alarmando a una comunidad, y quiero lo más sano para mi comunidad. Es que se esté claro que estuve hablando con las abogadas. ¿La otra pregunta era? SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): En cuanto a la abolición del delito de sodomía. SRA. HAYWARD: A la abolición del delito de sodomía, no creo que Senador ni usted ni alguno de los homosexuales o lesbianas que están aquí en la legislatura me pueden decir a mí, cómo, cuándo y dónde yo puedo usar mi ano con cualquier hombre o cualquier lesbiana con su amante. Ahí ninguna de ustedes tiene el derecho de entrar en mi casa, en mi puerta ni en mi cama. Ahora sí, sí es posible que ustedes hagan una medida y que lo consulten con los abogados que están aquí, de mi comunidad, Ana Conde, Ivonne Alvarez. "Don't spread your legs, say your name". SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Le conocemos. Ya él estuvo y testificó. SRA. HAYWARD: Sí, ése es el rubio que el otro quiso. Pero no, no, lo que quiero es señalar que es importante que una medida se haga, que nadie pueda entrar en tu casa con un papel para decir, tú hiciste sodomía, vas pa’ la cárcel. Pero que sí te den un papel sí fuera de tu casa en cualquier sitio público usted, o usted, Senador o los jovencitos que están detrás de usted, vayan a algún sitio y sostengan relaciones sexuales en el carro, como lo acostumbrado en muchas sociedades. En eso sí, pero en mi casa, no, en mi casa mando yo. Y en la casa de cualquier homosexual o lesbiana o transgénero mandan ellos por sus pantaletas o por sus calzones. Joven, ha sido un placer. Gracias un millón. SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Me supongo, porque vi que la prensa llegó, que ellos quieran entrevistarla. SRA. HARWORTH: Ay, yo dudo que a mí me quieran entrevistar. SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Ellos están allí, si quiere puede. SRA. HARWORTH: No, no, deja que se vayan. SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Son las cinco menos veinte (4:40p.m.). La Comisión de lo Jurídico termina su función en el día hoy.

202

Vista Publica De La Comisión De Lo Jurídico 4 de mayo de 2002

SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): La Comisión de lo Jurídico del Senado inicia su vista señalada para hoy donde vamos a atender parte de la serie de vistas relacionadas con la reforma, revisión del Código Penal. Son las diez en punto (10:00 a.m.) de la mañana. Tenemos ante nosotros al señor Superintendente de la Policía. Es el único testigo que tenemos hoy. Así que vamos a comenzar, sin embargo para explicarle al señor Superintendente en términos generales, nosotros estamos haciendo una revisión y tenemos ante la mira todo. Nada está tabú o fuera de observación. Ya hemos celebrado varias vistas. Todas han sido muy efectivas. Ya la doctora Neváres, que es la directora del proyecto, ha realizado colateralmente una serie de estudios relacionados con las penas, relacionado con la estructura del Código y relacionado con la comparación de nuestro Código con otros esquemas legales. De hecho, le queremos invitar el próximo 17 de este mes a las dos de la tarde (2:00 p.m.), habremos de tener aquí a la varonesa Stern. Ella es uno de los peritos mundiales en términos de las penas, desviación, etcétera, y vamos a contar con el testimonio de ella. Estamos invitando a todas las personas que tienen algo que ver con la justicia criminal. Le íbamos a hacer llegar la invitación, pero ya lo sabe. Escuchar esa persona va a ser bien importante para nosotros. LCDO. PEREIRA: Sí, yo sé quien es. SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Bien. Creo que ella pertenece a una fundación, a Eisenhower Foundation.

203 Dicho eso, señor superintendente, lo que usted quiera aportar. Esta no es la primera vez. O sea, esto va a ser un camino largo que queremos que usted nos acompañe a través de todo el camino. Vamos a estar en un diálogo constante hoy para el superintendente es el primer día, pero no es el último. Adelante, sobre el tema. LCDO. PEREIRA: Gracias. Bueno, primero quisiera darles los buenos días a los miembros de la Comisión. Entiendo que están haciendo un trabajo crítico e importante y bien hecho. La necesidad de mis deberes me impidió preparar una ponencia por escrito, pero con el permiso de la Comisión, pues en un futuro no muy lejano, la estuviera sometiendo. Quisiera yo empezar mis declaraciones aquí sencillamente invitando quizás a un pensamiento. Entiendo yo que esta búsqueda para las mejoras de un Código Penal, necesariamente envuelven la búsqueda de un punto hasta el cual necesitamos pensar antes de castigar o criminalizar cualquier conducta, dado el caso que a mi juicio en una sociedad democrática, se aceptaría solamente aquella criminalización de conducta que tenga una base racional. Dicho de otra forma, tenemos que buscar, dónde yace verdaderamente el rechazo de una conducta, y después de ese punto se puede criminalizar. Pero hasta ese punto donde la sociedad en realidad no rechaza el comportamiento, entonces es vano criminalizarlo. En este empeño, estimo yo que el nuevo Código Penal tiene que cumplir con las siguientes metas: Primero, tiene que tener una ausencia de contradicción interna. No puede dentro de sus secciones o tipificar una conducta como un delito grave y una conducta patentemente similar como un delito menos grave o tipificarla de alguna forma, que todavía no llega a ese punto de rechazo del cual hablaba. Segundo, tiene que requerir del ciudadano solamente lo posible. Y no puede por su tipificación requerir lo imposible. Y tercero, tiene que guardar una congruencia y debe esperarse de él, que guarde una congruencia entre lo escrito y las acciones oficiales del gobierno, porque esta falta o incongruencia entre las acciones y lo escrito, pues llevan entonces a un desprecio público de lo que contrario a eso debe tenerse en honra. Dicho eso, quisiera en la mañana de hoy, aparte de contestar cualquier pregunta que tenga los miembros de la Comisión, hablar específicamente de la problemática de la sentencia. En Puerto Rico es como se comparan con lo vasto de mi experiencia, que es la estructura del juicio criminal en la esfera federal. Esencialmente como una breve historia, en el 1984 el Congreso preocupado por la distinción o las diferencias entre la sentencia de los distritos, por lo que era la misma ofensa, preocupados por el impacto racial, preocupados por el impacto económico, preocupados porque algunos jueces que en la medida de reconocimiento del Congreso eran demasiados liberales. Estaban tratando lo que entendía el Congreso era una falta grave, de una manera injustificadamente leve.

204 Con esto en mente, el Congreso designa lo que es la Comisión de las Pautas Uniformes de Sentencia, en inglés sería, United States Sentencing Guidelines. Y en tres años, esta Comisión publica las pautas de sentencia del gobierno federal en las cortes federales. Estas pautas se crearon de esta forma. Si uno se imagina una gráfica, en un eje teniendo lo que es la historia criminal, y en otro teniendo lo que es el nivel de la ofensa, el punto de intersección que resulta, resulta en la sentencia que tiene que imponer la corte, dada ciertas características. Se escogen las ofensas y se dividen en grupos. Las ofensas de drogas, las ofensas de violencia, las ofensas de fraude, las ofensas que afectan el comercio interestatal. Y dentro de esa agrupación, se le asignan a cada ofensa características específicas. Estas son como siguen. Primero es el daño o consecuencia de la conducta delictiva a la víctima, si es que éste es el tipo de ofensa que típicamente tiene una víctima. La segunda es la actuación específica dentro de la conducta criminal. Uno puede como ofensor criminal, ser apenas malo y dentro de ese bloque ser bien malo, qué se desglosa, qué se puede apercibir de la conducta específica de esa persona. Tercero, si hubo o no hubo con las acciones, luego del arresto, alguna obstrucción a la justicia o algún esfuerzo a impedir que el proceso jurídico continúe su camino normal. Cuarto, si al momento de convicción se considera más de una ofensa o si uno es convicto de más de una ofensa. Y quinto, la conducta luego del arresto, sí de esa conducta se puede entender que el ofensor ha aceptado su responsabilidad, principalmente esto se hace con una aceptación de culpabilidad y mientras más pronto el ofensor acepte su culpabilidad, más puntos se asignan. Eso es un valor positivo para él, porque estos puntos resultan en disminuir, se restan de lo que es la ofensa inicial. Esto nos lleva a un nivel que se llama el nivel final del cómputo, en inglés el “final ofense level”. Este valor numérico entonces se aplica en la gráfica que había descrito de la historial criminal, y esto resulta en un nivel de sentencia. Aunque se critica como algo que parece un recetario o un libro de recetas de comida, en realidad esto tiene un efecto excelente en términos del control del crimen, porque elimina la posibilidad de arreglos colaterales compactados entre amigos, de fiscales, abogados, de abogados y jueces o de jueces y fiscales y abogados. Sencillamente si a usted sale convicto de equis ofensa, y éstas son sus características personales, éste es su castigo. Eso no admite mayor discreción. El cuerpo, un cuerpo como la Asamblea Legislativa o el pueblo de Puerto Rico, sabe de antemano cuál debe ser la ofensa, sabe cuál es la ofensa, y sabe cuál debe ser el castigo una vez que la acusación se admita. Una vez que una persona diga, yo hice “equis”, “ye”, “zeta” cosa, pues todos nosotros entendemos cuál debe ser el castigo. Y de no ser ese, pues entonces tenemos el derecho a reclamar por qué es que ese ofensor en particular se trató de una forma distinta a lo que es la inmensa cantidad de ofensores. En el sistema federal, el tratamiento de la bonificación es completamente distinto al nuestro y efectivo. Es bien simple. Al ofensor

205 federal convicto se le entrega en el momento que llega a su prisión designada su día de salida. Este día es 85 por ciento de los días a los cuales se le sentenció. El crédito es 15 por ciento. Y entonces el prisionero pierde, nunca aumenta. Pierde días por conducta ofensiva. Si es obviamente, si son 1,000 días, al 850 días ese ofensor saldría de la prisión. De comportarse contrario a las reglas de la institución, se le quitan dos, tres, diez, doce días, y se suman al día de partida, queriendo decir que depende de la ofensa se te pueden quitar todos los días, y entonces ese ofensor cumpliría toda su sentencia. No hay ninguna otra bonificación. En los casos menores de drogas, donde el juez se convence que la actuación del ofensor resulta de una adicción a algún narcótico prohibido, entonces ese ofensor se le puede dar un año de bonificación si pasa 6 meses de rehabilitación. O sea, que si va a la escuela de rehabilitación dentro de la prisión, entonces se le da un año de bonificación a este tipo de ofensor. Es necesario decir que este ofensor, es aquel ofensor al cual no se le sentencia inicialmente a más de 60 meses. O sea, que en el esquema federal de narcóticos, 60 meses es bastante menor. Es una sentencia que admite, 60 meses o menos tiene que ser un kilo o menos de cocaína, por ejemplo, y en el esquema federal, como las investigaciones son tan largas, la suma total es apenas un kilo de cocaína, ese señor o señora sería un jugador menor. Aparte de eso, no hay bonificación que se admita a la sentencia promulgada por la corte. Para mí eso es crítico, porque yo tengo que decir el sistema de bonificación en Puerto Rico, es tal que en la inmensa mayoría de los casos, los convictos con experiencia saben rehacer su sentencia mejor que los abogados. Ellos conocen todas las reglas de bonificación y cómo pueden bonificar su sentencia y le dicen al abogado consígueme un cuadre de 10 años, que yo hago 14 meses. Y nosotros tenemos que entiendo yo, como sociedad, decirnos la verdad en las cosas que nos unen, tanto como en las cosas que nos separan. Y si nos decimos la verdad, pues entonces todo el mundo tiene que saber, que aunque se sentencie a una persona a 99 años, en realidad es una sentencia de 8 o 7 años. Y el público, pues percibe, tiene esa noción de que algo está pasando que ellos no entienden, y eso sucede principalmente, cuando después de escuchar una sentencia de 15 o 20 años, en un caso en el cual ellos se consideran víctima, a los 18 meses encuentran con el ofensor en Plaza las Américas. Y tienen que preocuparse, o sea, cómo es que este señor está aquí ya, y aunque eso es anecdotal, la realidad es que sucede. Así que en la preocupación de esta Comisión, yo exhortaría a que se preocuparan por la resolución de esa problemática. La estructura pos sentencia, subsiguiente a la sentencia, es un problema, entiendo yo, para la comunidad, porque la supervisión sufre, existen demasiado para mí muchos programas de bonificación. No hay, yo me atrevería a decir sin manera de ofensa a los honorables senadores, que pocos senadores verdaderamente pueden discutir el sistema de bonificación en Puerto Rico. Yo admito que yo no soy

206 una de esas personas. Yo tendría que conseguir a otra persona que pueda discutir completamente cuál es el sistema de bonificación y el sistema de supervisión que es subsiguiente a cumplir en Puerto Rico. La estructura federal de sentencia evita eso, porque, como dije, le da al confinado la fecha, incluyendo toda la bonificación posible que es 15 por ciento y le dice el primer día, tú vas a salir este día, o después si te portas mal. Esa estructura es para mí más convincente, más necesaria, es más fácil estudiarla en sentidos de equidad. Y se requiere que se distingan casos de esta forma. Y esto también es para mí una característica importante y digna de consideración. El juez o la autoridad judicial, puede desviarse de la sentencia que dicta la pauta. Lo puede hacer si existen una serie de condiciones mitigantes, atenuantes, o si no mitigantes, que sean, que incrementen la criminalidad envuelta en el acto. Y entonces puede la autoridad judicial desviar minimizando la sentencia o maximizando la sentencia. Es decir, la pauta de sentencia a esta guía que ha hablado, casi siempre cae debajo del máximo que provee el estatuto. Pero si existen circunstancias, que no se consideran dentro de la sentencia porque son demasiado mitigantes o demasiado adversas, demasiado horribles, pues el juez entonces puede llevar a la persona a cualquier sitio, inclusive el máximo del estatuto, siempre que declare por qué lo está haciendo. Esta desviación, pues responde a una realidad jurídica de que todos los casos no son iguales. Y es necesario entender que la sentencia entre las pautas, no trata todos los casos iguales porque hay una discreción de meses, nunca es una sentencia de 40 meses, sino una sentencia de 35 a 45 meses. Entonces pues el juez puede dentro de esa pauta, pues particularizar su sentencia. Si el juez decide o la juez, la autoridad judicial, decide que ellos quieren exceder la pauta o cambiar la sentencia en términos de mitigante, puede hacerlo, pero lo tiene que declarar. Y esta desviación es apelable por ambas partes. Que si entonces hay una apelación, el gobierno entendiendo que la sentencia es muy, muy leniente, que no es justa, en términos de lo que se conoce del caso, pues el gobierno le puede presentar esa posición al apelativo y pedirle al apelativo que imponga una sentencia dentro de las pautas. El apelativo nunca hace eso, pero sí a modo de casi de un mandamus, le regresa a la autorización o a la autoridad judicial, la sentencia, diciéndole, imponga una sentencia dentro de las pautas. Y eso, pues entonces el juez, obviamente, sin más remedio, pues acata esa orden. La estructura federal, permite la consideración individual. Lo que sí hace es que como tiene que la autoridad judicial articular las razones, crea en ese requerimiento una base de estudio, unos datos que los jueces del apelativo pueden estudiar el por qué este juez, contrario a la política pública y a la voluntad del pueblo que ustedes representan, este juez decide que ella o él no va a hacer eso, que va a hacer algo contrario a eso. Esto para mí es un profiláctico bueno. Yo entiendo que eso es una calidad que tiene que estudiarse. En términos generales, eso discute la estructura de las pautas, hay

207 un nivel que es el nivel numérico, el valor numérico de 43 en adelante. Cuando una persona se va a sentenciar, que por su participación en este caso o en otro, dada su historia criminal, o dado su participación en un caso de suficiente envergadura como que lo lleve a ese nivel, cuando el valor numérico es 43, siempre, siempre, siempre, la sentencia es vida. La sentencia de vida federal no permite, no tiene más consecuencia, excepto que usted va a pasar su vida en una prisión. Usted no es elegible a bajo palabra, no tiene ninguna posibilidad de eso, y sencillamente pues se va encarcelado. Si el valor numérico es menos de 14, pues no permite encarcelación. Uno no puede, los jueces, la instrucción a los jueces, aunque sí se pueden ordenar, 10,12, 8, 6 meses de cárcel. En este tipo de ofensa, cuando llegamos a estos números, usted debe considerar ampliamente cumplir en condiciones de restricción, pero no en condiciones carcelarias. Y los jueces pues receptivos a esto en su inmensa mayoría, no condenan a una pena que incluya la cárcel en estos casos. Si tienen alguna pregunta u otro tópico que quieran cubrir. SR. PRES. (HON. BAEZ GALIB): Podríamos tomar ese primero. Se ha circunscrito mayormente a las penas. LCDO. PEREIRA: Sí. SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): El Secretario de Corrección sugirió que el Código no sea meramente el calendario de delitos que en la actualidad es, sino que también incluyamos el aspecto correccional, como si tuviera el Código Correccional, unirlo al Código Penal, donde la historia completa del proceso penal esté, inclusive hasta el día que salga de la cárcel un confinado. ¿Cuál es su sugerencia o su consejo en cuanto eso? LCDO. PEREIRA: Yo estoy bien de acuerdo con eso. Eso es la estructura del título 18 del Código Federal, que incluye todos los procesos, desde el arresto hasta que se releva la persona de su supervisión, luego de cumplir su sentencia. SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Si él plantea también que los parámetros de sentencia, también debieran estar incluidos de forma tal, que como usted ha mencionado, el juez lo tenga ante sí como parte del Código y no como una disposición aparte. LCDO. PEREIRA: Yo estaría de acuerdo con eso. El informe presentencia que se prepara lo que hace es que añade esta evaluación. Le dicen, obviamente, el historial de la persona, las condiciones de su vida, las condiciones de su delito, qué otra información puede tener la comunidad. Qué agrava, qué agravante existe en el delito, qué mitigación existe en el delito, si alguna, y a eso se le asigna, ya el Código le asignaría unos valores. En la práctica federal no se hizo parte del Código, pero la creación de la Comisión y la orden de que se siga sí es parte del Código. O sea, lo que se encontró que administrativamente las pautas de sentencia federal es un libro, digamos, de tres pulgadas de espesor y, pues decidieron que no lo iban a incluir, pero sí incluye la obligación del juez de sentenciar de acuerdo a las pautas. Y crea la Comisión que origina las pautas.

208 SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Y también se ha traído a colación el que debiéramos volver a las penas indeterminadas donde el juez tenga el espacio para poder sentenciar, no específicamente equis cantidad de tiempo, sino un espacio dentro de su margen de razonabilidad. LCDO. PEREIRA: Sí, eso es lo que las pautas contemplan. Como le dije, en su inmensa mayoría es un margen como de 8 meses o diez, desde el mínimo de, una vez que uno llega al nivel final de la ofensa o al cálculo final, pues existe como una diferencia dentro de ese valor, de como diez meses. SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Sobre este tema en particular, algunos de los compañeros desea hacer alguna... Senador Sergio Peña Clos. HON. PEÑA CLOS: Muy buenos días, señor superintendente. Usted ha tocado un tema que he tratado de dominar cómo antiguo abogado postulante en la sala de lo criminal. Y vuelvo y repito por enésima vez sin haber defendido un sicario ni un narcotraficante. No es porque yo fuera virtuoso, sino porque esa eran mis normas mínimas de conveniencia. Pero entiendo que en la fijación de la sentencia, hace algunos años, mientras más alta era la pena final, mayor número de bonificación usted tenía. Eso daba lugar a que el que estuviera la sentencia máxima, cumplía menos tiempo, que aquel que tenía una sentencia menor. Y eso pues fue aparentemente corregido porque las bonificaciones son similares o parecidas, salvo que el que trabaje en la cocina, recibe una bonificación, y eso lo saben los confinados, pero solamente puede ser cocinero, cuántos, 3 o 4 en cada una de esas prisiones. El que estudia, pero eso pasó a mejor vida, a pesar de que me dicen que ha habido una nueva directriz. O sea, que ellos sabían, y cuando usted dice que los confinados sabían más que los abogados, pues claros porque ellos conocían la mecánica de la adición; y eso aparentemente fue corregido, porque la bonificación es similar o parecida, y en eso la doctora Pasarell me puede corregir. Pero para mí es más importante esa clasificación que usted establece como si se tratara de las buenas hembras. Usted sabe que a las buenas hembras le dan del uno al diez, y usted nos ha hablado del 14 y del 43. Catorce (14) es que no va para la cárcel. LCDO. PEREIRA: Que no tiene que ir. HON. MARTIN GARCIA: Y el 43 es sentencia por vida. De dónde sacan ustedes y cómo cuantifican ese número, menos 14 y 43. Menos 14, catorce o menos, es posible que el hombre quede en la calle, y 43 pa’ dentro y sin esperanzas. ¿Cómo se saca ese número? LCDO. PEREIRA: Entiendo yo si entendí su pregunta, la Comisión que publica las pautas, agrupa, como dije, todas los delitos en unos bloques de seriedad, entendiendo que todo delito que llegue que causa la muerte de la víctima, es el delito más serio. Y todo aquel delito que se trata de una pérdida de propiedad, sin ninguna violencia, serían los delitos menos serios. Aunque no por esto quiero decir, menos graves, sino menos serios. En esta estructura se le asignaron unos valores numéricos arbitrarios.

209 O sea, se dijo que si usted sencillamente participa en un hurto común, pues eso vale 4 puntos. HON. PEÑA CLOS: Con un arma. LCDO. PEREIRA: Exacto, bueno con arma tiene otras consecuencias, porque hay un requerimiento que cualquier persona que utilice un arma en un delito grave, tiene que cumplir una sentencia de 5 años subsecuente a la sentencia por el delito. Pero por ejemplo, al crimen premeditado, que es el asesinato, eso tiene un valor de 43, y esa cifra lo que hace es más o menos asegurarse depende del cálculo, si la persona acepta su responsabilidad o no y los factores que discutimos. Eso llevaría a una sentencia por vida, no. Pero es una asignación numérica arbitraria, que la tiene la Asamblea Legislativa. HON. PEÑA CLOS: Fíjese, yo creo, estoy casi terminando, que la sentencia indeterminada tiene una mediana, ocho años o cinco años. Agravantes, ocho; atenuantes, tres. Y el que hace mal uso de ese tipo de sentencia es el abogado que no cumple con su obligación o su deber o del fiscal. Cuando digo del abogado me refiero al Ejecutivo y a la defensa. Si usted cree que ese cliente amerita una atenuante, plantéelo. Y si usted cree como fiscal, un agravante, plantéelo. Aquí la crisis reside en abogados impreparados y fiscales en las mismas condiciones. O sea, que yo sepa, es rara la vista de atenuantes o de agravantes. Lo dejan ir con la sentencia mediana y a discreción del juez y del informe del oficial probatorio. Porque nuestra bonificación es similar o parecida, para corregir las injusticias de antes, que usted el que tenía la sentencia máxima, cumplía menos que el que tenía una sentencia menor. De tanto a tanto, si el máximo era más de 10, dame más de diez, le decía a uno el acusado. No que me fijen más de diez, por qué, porque la bonificación dependía de ese máximo. No sé si usted ha entendido. LCDO. PEREIRA: Sí. HON. PEÑA CLOS: O sea, usted cree que la manera en que lo hacen los federales es la manera más adecuada porque ese hombre sabe cuándo ingresa, cuándo es que sale, si se porta bien y cuándo es que puede atrasarse su salida si se porta mal. Hay algo que tiene que ser fijo. LCDO. PEREIRA: Yo creo que la sentencia predeterminada es requisito de nuestra situación actual, pero el modelo federal es na más que un modelo de cómo se puede hacer eso. El término de tiempo que pueda ser la consecuencia de un acto delictivo, verdaderamente eso es una determinación que tienen que hacer la Comisión y el Senado, la Asamblea Legislativa. Pero el término que sea debe ser predeterminado. O sea, si el crimen conlleva sentencia equis, esa ecuación, ese cálculo, tienen que hacerlo la Asamblea Legislativa. Y yo no tengo ninguna posición de que si deba ser tres años o ocho o menos de cinco, verdad, pero debe ser. Y entonces así, pues nosotros llegamos a un tipo de sentencia predeterminada, que a mi juicio se requiere para la sociedad que tenemos. HON. PEÑA CLOS: Una penúltima intervención. Fíjese por lo que yo he leído en el pasado, en Estados Unidos hay unas conductas delictivas que

210 depende de quién es el que está en el poder, el Partido Demócrata pues persigue a los delincuentes de cuello blanco, y el Partido Republicano los protege y persigue a los delincuentes de cuello azul. ¿Usted cree que Puerto Rico debe prevalecer algo parecido o similar? El Partido Demócrata persigue a los ladrones de cuello blanco, sabe, entonces el Partido Republicano los protege. Cójase el caso ese de Enron. Ahí está media nación intervenida, incluyendo el Presidente, y son bien lenientes. Y entonces cogen a un infeliz que se llevó una bicicleta, y pa’ adentro sin piedad. ¿Usted coincide conmigo? LCDO. PEREIRA: Yo coincido que esa observación es válida en el sentido de que ya la polémica se conoce. Las pautas de sentencia tienen una orientación punitiva en cuanto a digamos las ofensas que conllevan el trasiego de narcóticos que es mucho mayor que aquellas ofensas que conllevan, digamos, fraude bancario o otro tipo de ofensas en contra del erario público y el dinero privado. Así que en ese sentido esa observación sí se ha hecho y se ha comentado y no sé qué estará haciendo la Comisión con eso, pero tienen que hacer algo con eso. SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Como Presidente del Partido Demócrata en Puerto Rico, no objeto a las conclusiones. HON. PEÑA CLOS: Yo sé que el compañero no iba a objetar esas conclusiones. Tengo entendido que eso se debe básicamente a que los padres de la revolución eran hombres ricos, salvo Madison. El amigo Fernando Martín a quien yo tanto respeto y quiero, a veces dice, Celito está medio loco y tiene mucha razón. Madison era el talento, pero entonces protegieron a los ladrones. Me explico. Había sentencia suspendida para los llamados abusos de confianza. El abuso de confianza es cuando usted le entrega un dinero a un banco y ese banquero se lo lleva. Como hay una relación fiduciaria, entonces usted no comete ningún delito. Digo antiguamente y, en parte, todavía es la hora que queda eso así. El llamado delito ese, que había un profesor que yo tenía, el quimbombó, usted sabe que el quimbombó es una cosa que usted no puede agarrar. Sí, sí, y así se protegían los ricos, porque los padres de esa revolución todos eran hombres ricos, salvo Madison, Washington, Jefferson, y entonces protegieron a los hombres de dinero. ¿Todavía existe eso en la Corte Federal? Le pregunto yo a usted. Usted ha sido Fiscal Federal muy distinguido y muy destacado. LCDO. PEREIRA: Bueno yo creo que en términos de la actuación de la fiscalía que yo conozco, eso no se puede decir que exista un sentido de protección. HON. PEÑA CLOS: Bueno lo que pasa es que los últimos años ha estado un fiscal demócrata. Claro, el fiscal Gil. Y el lo ha perseguido. Digo no es que lo haya perseguido. Bien, no tengo ninguna otra intervención. Muchas gracias, señor. SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Puede continuar el señor Superintendente otra área del derecho.

211 HON. PEÑA CLOS: Aquí está el amigo Fernando Martín. SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Nos gustaría mucho si fuera posible porque son las áreas donde mayor testimonio se han recibido, cuál sería sus consejos en torno a la eliminación de delitos, obviamente el debate está ya captado. Sabemos que hay una serie de delitos que son los tradicionales, que no visualizo que va a haber debate público en torno a ello como, por ejemplo el asesinato, el homicidio, hurto, etcétera. Podrá haber debate en cuanto a la forma de tratarlo, pero no en cuanto a su permanencia y no reconfiguración. Pero hay otra serie de delitos, como son los sexuales mayormente, como el adulterio, la seducción, la sodomía. Y hay otros que la prensa también ha sido muy activa en solicitar su eliminación, que es la difamación, que se deje mayormente como una actividad civil de daño. Como de hecho, se ha eliminado en una gran cantidad de estados y de naciones. Cuál sería su consejo a nosotros si es que entiende que debe... Sé que se metió en medio de agua caliente ultimante, pero... LCDO. PEREIRA: Bueno, el contexto de esa agua caliente, tiene que entenderse. Yo estaba hablando la necesidad de estudiar las situaciones de conducta, antes de proceder a criminalizar, que en cierta medida es lo mismo que hice aquí, pidiendo que tenemos que buscar, y yo soy del campo, yo estoy es de espulgar el comportamiento social civil en Puerto Rico, cosa de que encontremos el límite de lo que es aceptable y de lo que se rechaza. Si nosotros como pueblo rechazamos “equis”, “ye”, “zeta”, pues si ese comportamiento es tal que requiere para la protección de los otros, o causa tal indignación que nosotros tenemos, como pueblo, pues criminalizarlo, eso es bueno. Pero como dije antes, el Código Penal tiene que estar ausente de contradicción interna, tiene que ser congruente con la acción pública oficial del gobierno. Y tiene que requerir solamente lo posible. SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Debe inyectarle algo aquí que también me gustaría que lo considerara como parte, porque uno de los debates en torno, aun cuando la sociedad no ha estado utilizando los mecanismos de acusación de algunos delitos o denuncias, como por ejemplo, si uno busca las estadísticas de adulterio, yo creo que si se ha radicado un caso es mucho. Seducción bajo promesa de matrimonio, no hay casos radicados, etcétera. El planteamiento de algunos es bueno, porque no se esté utilizando el mecanismo, no necesariamente implica que se tenga que eliminar porque el Código debe ser, entre comillas, un esquema moral hacía el pueblo. O sea, el Estado lo que cree es que el pueblo debe comportarse de “a” a “b” en ese espacio. Ese es un planteamiento que se ha venido haciendo. Porque el otro que se ha venido haciendo es vamos a eliminar aquellos delitos que ni los usan. ¿Por qué?, porque si no lo están usando, eso de por sí es demostrativo de que el país no los ve como... Esa dicotomía es uno de los problemas que tenemos. LCDO. PEREIRA: Esa discusión, esa conversación, sí que es bueno

212 unirse a eso, porque verdaderamente lo que yo estoy diciendo, no es que el Estado le dicte al pueblo, cuál va a ser los límites del comportamiento, sino que el pueblo le dicte al gobierno, qué entiende el pueblo hay que rechazar. De hacerlo a través de el vehículo, de un Código Penal. Por ejemplo, qué tan consecuente es no pagar la deuda privada. Si yo pues te timo, si yo te cojo dinero a través de cualquier artimaña. O sea, cuánto dinero debe ser, qué debe ser la consecuencia en términos de prisión, cuánta prisión es demasiada prisión para el daño que se hizo originalmente. O sea, sí que hay nociones que uno pues tiene que proteger las nociones de carga y evento ya como que se ha diluido tanto que verdaderamente no sé ni si existen. Pero ese es tipo de conversación a la cual yo verdaderamente, no sólo si se me invita y me permite, pues no iría, sino que también estoy invitando porque entiendo que la cárcel empieza, la cárcel como institución empieza en el siglo 15. Nosotros tenemos 20 siglos de experiencia y de esto hace apenas cuatro siglos que estamos utilizando este tipo de noción. Pues, ¿por qué metemos gente presa? ¿Qué es lo que queremos hacer con eso? ¿Qué tipo de crimen queremos sostener que sea la suma total de la opinión del pueblo y no de la opinión de algunas personas que quieren, en cierta medida, someter a todo lo demás a unas nociones morales? SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Fíjese, en el caso de sodomía, los únicos dos países en Latinoamérica que la tienen en los libros, es Nicaragua y Puerto Rico. O sea, no existe ningún otro país en Latinoamérica que la tenga, por supuesto. Perdón, corrijo, dentro de cierto parámetros, que sea entre adultos que consientan, tengan la capacidad de consentir y en privado. Está prohibido fuera de esos parámetros. LCDO. PEREIRA: Exacto. Bueno el calificativo de que tiene la capacidad de consentir y que sea entre adultos y en privado, entiendo yo que se sobre entiende en toda esta discusión. Pero eso nos puede decir algo. O sea, quizás nos tiene que decir algo, pero ciertamente nos puede decir algo que todo esos países entiendan este comportamiento en una forma distinta a la de uno. O sea, como cosa de historia, nada más, y verdaderamente no estoy preparado para unirme a este debate ahora, pero como una noción histórica, no cinco, seis meses, después que se critica y se mete a prisión a Oscar Wild, Inglaterra abandona el esfuerzo de criminalizar la sodomía entre adultos. Qué nos dice eso, si esto es bueno, si esto es malo. No porque seamos más o que sean los más, tiene que ser necesariamente correcto. Pero este es el tipo de estudio al cual yo llamo. SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): De hecho, en torno a lo que entiendo, o sea, tampoco voy a hurgar más allá de lo que usted ha dicho, pero seguiría entonces a lo que usted dice sobre la cárcel. Los planteamientos que se han traído de que debemos modificar nuestra visión del encarcelamiento. Como, por ejemplo, los delitos menos graves que no conlleven violencia, que no conlleven cárcel, que sea meramente una multa o un desvío hacia algún tipo de tratamiento social; el que la persona pueda servir prisión en su casa, o ir a la prisión fines de semana y durante

213 la semana ser productivo con unos controles en la comunidad. Y de lo que le mencioné antes. O sea, que antes de siquiera entrar al proceso penal, desviarlo hacia algún proceso colateral que no implique, inclusive, ni pasar por la corte. Aquí he tenido a alguien que hasta añoraba aquel viejo concepto del juez de paz. LCDO. PEREIRA: La reestructuración del tratamiento y por eso quiero decir, cómo se trabaja la problemática social, no tratamiento, porque no quiero entrar en la medicalización de las cosas. Yo estoy comentando sobre cómo debe reaccionar el Estado a algunas condiciones. Por ejemplo, el status de adicto como crimen, eso ya se ha estudiado. Eso se estudió tan lejos como en el 1962. La Corte Suprema de los Estados Unidos condena la criminalización de ese status. En el caso de Robinson versus California, 370 U.S. 660. Y allí la Corte Suprema de los Estados Unidos dice, mire, usted no puede tener un crimen, no puede catalogar como crimen, estar dentro de este status. Eso no puede ser. Pues entonces, si partimos de eso, y ese es el estado de derecho hasta donde yo conozco, o sea, ellos no han variado con eso, pues qué otro, qué noción de tratamiento colateral a cárcel se puede imaginar. Qué podemos nosotros. Había un montón de gente lista. Gente como la doctora Neváres, gente con mucha experiencia, que tienen esto como una vocación casi de vida, pues qué otro concepto podemos nosotros imaginarnos que es eficiente en términos sociales. Y siempre va a estar en el cálculo, cuál es la mejor manera. Cómo yo salgo de la problemática de tener esta persona que está tan adicta a esta substancia que hace cualquier cosa para conseguir ese sentir, no, esa droga que es lo que está buscando. ¿Qué nos podemos imaginar?, tiene siempre que ser unas consecuencias carcelarias. Yo no sé, yo sé eso. Pero entiendo que aquí hay gente que sí sabe, y gente que nos puede orientar y que debemos estar por lo menos abierto a esa exploración. SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): A eso viene la Varonesa Staine, que esa es una de sus especialidades la formulación de nuevos mecanismos para atender la pena. Antes de yo pasarle a los compañeros, como estoy consciente de que usted pues no tiene ponencia escrita y va a escribirla, no me gustaría someterlo a más allá de lo que usted le gustaría en su momento escribir, pero a base de lo que hemos estado discutiendo, algunos de los compañeros,... Senador Martín. HON. MARTIN GARCIA: Señor Superintendente, para retomar uno de los hilos al menos que se había discutido aquí, que lo escuché a usted hablar de que necesitábamos un Código Penal que fuera consistente internamente, que de alguna manera también fuera un reflejo adecuado, no meramente de una actitud paternalista por parte del Estado, sino que recogiera las preocupaciones en la sociedad. Yo me pregunto, si pudiéramos diseñar algún criterio para distinguir lo que vamos a penalizar desde el punto de vista de Código, de lo que no vamos a penalizar como tratamiento criminal. Y si es posible lograr un

214 definición intelectual si se quiere, que nos permita ante equis comportamiento, aplicarle se criterio y no quiero exagerar el carácter mecánico del asunto, pero decir, éste sí y éste no. Y por ejemplo, me pregunto, el criterio de que sea un comportamiento que de alguna manera objetiva afecte adversamente a un tercero. Y lo pregunto, por ejemplo, por la discusión clásica sobre el tema de la sodomía, por ejemplo. Bueno, pues donde si se presume como se ha dicho aquí que se está hablando del comportamiento entre adultos, que consienten en privado, etcétera, etcétera, pues ahí la teoría de un tercero afectado de una manera adversa que requiere que el Estado intervenga... Digo yo comprendo el tema moral. Para mí el pecado más grande es la falta de caridad, y no se me ocurre decir que el Código Penal diga, todo aquél que no ejerza la caridad será culpable de delito grave, conllevará, a pesar de que me parece que es de los pecados el más grave de todos, y nadie se le ocurre convertir ese dictamen moral en tratar de reducirlo a un delito. Y aun en el caso de la caridad habría una teoría de que la falta de caridad afecta un tercero, aun en ese caso. Pero me pregunto, pudiéramos identificar algunos criterios que pudiéramos aplicar consistentemente, que nos permitieran del saque, independientemente ya de cuáles van a ser las consecuencias penales. Por lo menos tener un criterio que nos permita, porque sabemos que aquí hay diversos grupos con distintas preocupaciones que nacen de distintas cosas. Y yo creo que si vamos a enfrentar este problema, tenemos que tratar de enfrentarlo con un criterio que nos permita con todo sentido de consistencia, defender lo que estamos incluyendo y lo que estamos excluyendo con arreglo a un criterio en el cual podamos podernos de acuerdo. Eso no satisfacerá a todo el mundo como es natural, pero siempre podemos apuntar a que estamos aplicando un criterio sobre el cual nos pusimos de acuerdo, independientemente de que la aplicación de ese criterio, resulte más simpático en unos casos, menos simpático en otro. Y me pregunto yo, es posible ese criterio o la falta de homogeneidad en la opinión social es tan grande, que siempre va a haber unos delitos, que son unos “favorites songs”, ah, y que no va a ser posible sin ninguna manera ofender, entre comillas, una sensibilidad pública hacerlo. LCDO. PEREIRA: Yo creo, Senador, que es posible conseguir esa noción, si yo entiendo lo que usted me está diciendo, de un criterio mínimo, en el más allá del cual, pues se pueda entonces decir, esto hay que criminalizarlo. Y eso sería en un estado democrático. Ustedes son el receptáculo de la voluntad del pueblo de Puerto Rico y de su conocimiento y está dentro de ustedes en grupo decidir cuál es el límite de lo que se acepte en la comunidad, y cuál es el límite de lo que se rechaza en la comunidad. Y una vez que determinen ese límite, a mi juicio tienen el criterio. Ese es el criterio porque si nos movemos a un punto antes de ese descubrimiento, pues entonces vamos a publicar otra vez un código penal que tiene unas secciones que sencillamente son irrisorias. Ni quiere nadie

215 que eso se enforce. Y sin embargo, contrario a eso, descubren ese punto en sus debates, en sus discusiones, en sus estudios. Si descubren ese punto más allá del cual el pueblo realmente rechaza el comportamiento. Están haciendo un Código fenómeno. Así que ahí diría yo que es que está el punto donde se establece el criterio. SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Me gustaría terciar porque esa línea me interesa mucho. Lo que el Senador plantea, si lo entiendo, es que le apliquemos al Código completo “across the board”, unos parámetros tales de que si el delito “equis” no lo cumple, está fuera, irrespectivamente de cuál sea el delito. HON. MARTIN Irrespectivamente de que una vez que se determina que sí es delito, eso tampoco seria licencia para que entonces se viniera la descuartización del individuo. O sea, pueden separando el problema de qué es delito, del problema de cuáles van a ser las consecuencias del delito en el ordenamiento. Porque pienso aquí a nadie se le escapa que esto es una situación políticamente muy delicada, porque la gente tiene una inversión emocional muy grande en unos criterios y en otros, a veces sobre criterios de orden religioso, a veces sobre criterios de una visión un poco vaporosa de la familia, pero todos criterios importantes, pero que están articulados de una manera no muy precisa. Y entonces, todas esas fuerzas gravitan. Yo me acuerdo cuando el intento hace, cuánto, 10 años, del 92 también, cómo la discusión un poco se distorsionó por el efecto desmedido que tenían las preocupaciones en el fondo no jurídica, sino de preocupación moral y social de ciertos grupos. Y pienso que a la larga, la única manera de poder enfrentar responsablemente la separación del grano de la paja, es con un criterio de qué es grano y qué es paja, y que uno pueda decir que en todo caso, tanto con respecto al artículo tal, como tan respecto al artículo tal y más cual, se aplicó un criterio. Y yo no estoy seguro de que es únicamente el elemento de que afecte a terceros, porque la preocupación aquí por la consistencia habría que llevarla a sus consecuencias. Pero un racero que nos permita, nunca será perfecto y quedarán ciertos intereses desatendidos, pero nos permite un criterio de modernidad, nos permite un criterio de eficacia y nos permite, además, un criterio que intelectualmente podamos defender. No es que en esto sería tal grupo porque era poderoso y en esto no sería tal grupo porque aquel grupo no era tan poderoso, sino que pudiéramos hacerlo y que además pudiera hermanar voluntades acá adentro con un criterio que permita a todos estar protegidos, es la palabra, literalmente protegidos por un criterio y un concepto intelectual. Y eso es algo que no sé si realmente es posible, pero tengo la impresión de que dentro de ciertos límites, es posible. LCDO. PEREIRA: Se puede hacer. Sí claro. HON. MARTIN GARCIA: El tema por ejemplo de la prostitución que tanto ha dado que hablar en días recientes. Bueno ahí uno se pregunta por toda la teoría de si hay terceros o no hay terceros. Y se da uno cuenta que no es tan fácil después de la primera mirada, el problema de que es un daño a tercero. Porque alguien diría bajo la misma teoría, que no se

216 penaliza a la sodomía, pues tampoco se debe penalizar la prostitución, porque se trata de otra vez adultos que consienten en privado, y entonces uno tiene que tirar otros ingredientes a la hoya analítica, pero me parece que es una discusión que tenemos que tener. Gracias. SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Sixto. HON. HERNANDEZ SERRANO: Gracias, señor Presidente. Yo siguiendo el análisis que estuvo haciendo el señor Presidente, originalmente, esos delitos que son como sodomía o quizás como adulterio que sabemos que no se están aplicando porque es que a nadie le interesa aplicarlos. Uno radica una demanda por adulterio en el tribunal y el juez se la cambia por trato cruel o por otra cosa, yo creo que es que ya la sociedad está dando un indicativo de que se deben de eliminar y dejarlo quizás en el Código Penal, pues para que aparezca algún día alguien que los quiera recoger de donde están para hacerle daño a alguien en particular, porque no se le están aplicando a la gente, a la mayoría de las personas. Yo creo que sí se debe de pensar en que se deben de eliminar. Me da la impresión. LCDO. PEREIRA: Yo ciertamente entiendo que es necesario en el Código que se está planificando y está por crearse, conseguir un sentido de que es útil. Por eso en los criterios que humildemente señalo tiene que haber unas congruencias entre la acción pública, ejecutiva, y lo que dice el Código, porque contrario a eso, si vemos lo que vemos que es que existe un Artículo que a mí se me había olvidado, de seducción con promesa de matrimonio que nunca, nunca ha sido objeto de ninguna querella. Pues, señores, eso nos tiene que enseñar algo. Y lo que nos tiene que enseñar a mi juicio es que debemos crear un Código, que sirva al pueblo en su necesidad de seguridad, en vez de sencillamente una acumulación de secciones que llevan 100 años ahí y que verdaderamente nadie ha... sencillamente por no decir, caramba, esto no, porque crea controversia, porque invita a examen. Créanme esto sabe, invita a examen. Y en realidad no es más nada que es la conducta, un comportamiento ante una situación seria y hay que estudiarlo. HON. HERNANDEZ SERRANO: Es que se legisla en muchas ocasiones para complacer. O sea, si tú eliminas quizás el delito de sodomía entre personas mayores y en privado, pues quizás te va a caer arriba la iglesia, pero si es que los que lo están haciendo tú nunca te enteras y se está haciendo, o sea, se va a penalizar cuando alguien quiere entonces recoger de algún sitio o por despecho o lo que sea, y entonces va y radica el delito o lo que sea. Que es lo que pasa con el adulterio también y con algunos otros delitos. Yo creo que se debe hacer un análisis y se deben de eliminar realmente para que se atempere a la realidad de lo que hay. LCDO. PEREIRA: Yo estoy de acuerdo. SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Senador Peña. HON. PEÑA CLOS: Sí, buenos días nuevamente. Voy a empezar por donde no pensaba hacerlo. El delito de seducción, yo siempre he dicho que es un deleite. Sí, sí, sí, sí. Y me luce que ese llamado delito hay que

217 erradicarlo de los códigos. Ahora supuestamente se propone una enmienda que tenga que ser menor de 18 años. De ese delito anterior que era cuando una mujer reputada como casta y pura, yacía con un hombre bajo promesa de matrimonio, pues se penalizaba. Era un delito grave. Y nadie puede creer que lo que estaba envuelto era esa promesa de matrimonio, lo que llevaba a una mujer a yacer con un varón. Y todavía es la hora que aparece en nuestro ordenamiento jurídico. Y por cierto, ningún jurado ha condenado a un hombre en este país por ese delito. Yo tuve un primer caso y cuando aquel joven llegó mustio y cabizbajo, le dije muchacho, te salvaste. Y aquel muchacho que era un campesino no quería creer lo que yo le decía. Y después lo entendió, usted sabe por qué; porque él demostró que él rompía himen. Esa es la verdad porque en Puerto Rico hay mucho hombre que tiene incapacidad eréctil. Y aquel muchacho al acusarse de seducción, después a los tres o cuatro meses, me decía, oiga, cómo usted sabía eso. Pues por lo que me señalaba la experiencia. Y todavía es la hora, y estoy hablando hace cerca de 40 años cuando yo me gradué, y todavía es la hora que aparece ese delito. Aparece ya ahora condicionado a que la mujer tenga menos de 18 años, ¿verdad, doctora? Y de buena reputación, pero mantiene la buena reputación. No dice como casta y pura, porque entonces supuestamente requería que fuera virgen y eso es lo que resolvió el Supremo. En cuanto a la prostitución, don Miguel. Yo di un curso de patología social. Era electiva en el Colegio de Ciencias Sociales obligatoria para las estudiantes o estudiantes de educación. Y yo rendí un informe sobre la prostitución. Y aquella profesora me ofendió cuando dijo que cada cual escogía el tema que más le gustaba. Y eso no era verdad. Y cuando empecé en el informe señalé que allí en ese recinto universitario estaban la influencia de las prostitutas, empezando por la distinguida profesora que iba allí sin medias. Las primeras mujeres que se tiraron a la calle sin medias fueron las prostitutas. Y también estaba la influencia de las prostitutas en aquel salón, porque las mujeres estaban fumando en público. Y las primeras mujeres que fumaron en público fueron las prostitutas. Nuestras madres y nuestras abuelas fumaban en la alcoba, como dato histórico. Y como dato histórico, me informan que las prostitutas en aquella década del 30 al 40, 38, 32 y 40 ofrecían un diezmo al Partido Popular, porque creían en la reforma de justicia social. Pero yendo un poquito más lejos, yo representé los tres agentes, uno fue el que mató a Jimmy Bosch, ayudante de Tony Tulsi. Sí, usted sabe por qué por un llamado Mico, porque aquel hombre, junto con dos agentes se fueron a celebrar el traslado porque lo habían trasladado para sus respectivos municipios, uno a Hormigueros, otro a San Germán y otro a Lajas, y me voy a reservar el nombre del policía, el único que acusaron, que pasó de vista preliminar y padre de un gran pelotero. Y aquel hombre se negó a pagar, porque en la celebración tomó tanto licor, que no tuvo erección y se negó a pagar y fueron a buscarlo, el llamado antiguo “mico”, eso se llamaba “mico” -, y como él se niega a pagar lo

218 tiraron por una escalera y aquel hombre sacó un revolver y de un disparo, mató al ayudante de Tony Tulsi. Todavía eso se da. Antiguamente la prostituta que no se le pagaba, tenía una “yencita” entre los dedos y marcaba a ese chulo o proxeneta, la palabra correcta es proxeneta, y lo marcaban pa’l resto de su vida, y lo dejaban como el general prusiano, que su orgullo eran los tajos que tenía en la cara, por el campo de batalla; pero aquel hombre estaba marcado pa’ el resto de su vida. Así era como las prostitutas se defendían de ese llamado “mico”, el hombre que se negaba a pagar. Y nosotros qué estamos haciendo en relación con esa situación. Porque no pueden cobrar, no pueden acudir a un tribunal a cobrar. Por qué, porque ese es un contrato contra la ley, contra la moral o contra la salud pública. O sea, usted trajo un asunto a colación que refleja la gran hipocresía en que vive este pueblo y quizás otros más. Pero yo sé del mío.Y para terminar, no sé si usted sabe que fueron las prostitutas, y la legislación que se aprobó en la década del 40 al 45-50, las prostitutas fueron llevadas a Caguas, y las curaban y las trataban. Y de ahí tengo entendido que los ingleses sacaron la legalización de las drogas, porque el Ejército americano obligaba a las meretrices o prostitutas o mesalinas o etairas, que son distintos nombres para la misma palabra, dicha allá en Caguas, puta o prostituta, y tenían que ir a atenderse para evitar enfermar el soldado americano. No sé si la doctora sabe de ese hecho; ¿usted lo conoce, doctora?, que las prostitutas las obligaban a someterse a tratamiento, para evitar el contagio de enfermedades venéreas. Allá en Caguas se llenó de prostitutas, especialmente Savarona, que es donde estaba el hospitalillo, para evitar esa enfermedad. Y ahora estamos sujetos al Sida. Y yo no veo por qué razón si se hizo durante la segunda guerra mundial y el inglés saca ese programa de ahí. Los norteamericanos fueron los primeros que legalizaron en cierto sentido la prostitución, licenciado Pereira. Así que usted no estaba muy lejos, usted no estaba muy lejos de la verdad. Hay que hacer un recuento histórico. Doctora, usted conoce ese dato. SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Los incidentes recientes me aconsejan recomendarle que se ampare en la quinta enmienda... HON. PEÑA CLOS: No se ampare na’, hombre, quizás explique lo que usted le quiso decir a este pueblo, porque aquí a veces una deformación de una sola palabra. Como el antiguo abogado ese que citaba la primera parte de la decisión, que le daba la razón, y no citaba la otra parte; y el chiste ese del jíbaro que llega a la oficina de un abogado y le plantea - un cordón aquí en vez de correa, sudoroso, un poquito sucio, - que tenía ese caso y el abogado dice, tú no tienes razón. Entonces aquel jibarito saco del pañuelo, como lo hacían, no tenían cartera, lo que tenían era un pañuelo, y saca el pañuelo y dice, yo que tenía 5,000 pesos para tener un abogado. Ah, pero yo no te he dicho es que esos otros libros dicen que tú tienes razón. ¿Cuál es su posición, señor Pereira? LCDO. PEREIRA: No, yo creo que se les debe pagar a los abogados. HON. PEÑA CLOS: La verdad que usted fue un distinguido fiscal. Pero yo

219 creo que hay mucha hipocresía. Aquí hay una serie de delitos que tenemos que enfrentarnos a ellos, si deben de sostenerse y mantenerse en el Código. Por eso es que yo he felicitado al licenciado Báez Galib y a la doctora porque tiene una encomienda difícil, difícil, es tan difícil complacer un pueblo que tiene tantas fuerzas en contradicción, la hipocresía que nos embarga a casi todos. El legislar frente a las tres tribus, eso es una cosa terrible. Así que le deseo buena suerte al licenciado Báez Galib, que tiene uno por allá por Méjico. SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Doctora, usted tiene alguna pregunta. DRA. NEVARES: Yo tenía una pregunta porque usted ha ido al meollo del asunto en la cuestión de una reforma penal y es en la decisión de qué conducta vamos a criminalizar. De hecho, el senador Martín dice, bueno, pues quizás una manera es un criterio o varios criterios. Escuchándolo a él recordé que hay un artículo que le debo, que se lo haré llegar martes o miércoles. El profesor Paul Robinson, que es un profesor de la Universidad de North Western, fue el voto disidente en aquella primera comisión de sentencia, pues se ha dedicado a estudiar esto de la redacción del Código y una de las cosas que él plantea es precisamente lo que usted planteó y es que antes que nada, determinar qué conducta va a ser delito y una vez se hace esta determinación, entonces vamos al asunto de las penas. Una de las cosas que él dice, pues el legislador debe hacer unos criterios. Pero otra de las cosas que plantea Paul Robinson como otro esquema, pues mire, vayan al pueblo y pregúntenle al pueblo. Recojan las percepciones de severidad de ciertas conductas. O sea, debe criminalizarse esto, debe no criminalizarse esto. A mí me gustaría ver, verdad, su opinión, ¿qué usted cree de todo este asunto, porque yo creo que es fundamental en el trabajo que se esté haciendo? LCDO. PEREIRA: Bueno que usted describe es más amplio y diría yo, más completo, pero era el mismo en términos de dirección que yo estaba tratando de articular, cuando dije que lo senadores y la asamblea tienen que, o sea, ese es parte del proceso democrático, no, que se entiende que en representación, pues hay algún entendimiento de lo que representan y un sentido de lo que el pueblo piensa. Así que si se hace una consulta directa, pues eso sería mejor aún. O sea, eso para mí es bastante claro en esa búsqueda de qué es lo que el pueblo rechaza verdaderamente como comportamiento y vamos a tratar de no criminalizar lo que no se rechaza porque... DRA. NEVARES: Definitivamente, porque a mí me preocupa, por ejemplo, aquí vienen grupos de interés y nosotros representamos tantas miles de personas, pero pienso yo que una manera más directa en este sistema democrático es ir a los cuatro millones de habitantes y preguntarle o sea, someterle unas descripciones, digamos, pues un legislador recibe un soborno de tanta cantidad de dinero para aprobar tal legislación. ¿Eso debe ser delito, no debe ser delito; cuán seria es esa conducta con respecto a otra? Otro ejemplo, dos personas adultas del mismo sexo tienen relaciones homosexuales en privado. A mí me parece que esa puede ser una manera

220 más directa para que el legislador se proteja de todos estos grupos de presión que vienen e indican que tienen tantas miles de personas... LCDO. PEREIRA: Con el cuidado estadístico, entiéndase que verdad, si le preguntamos nada más que a un grupo demográfico, pues la velocidad aumentaría a 140 millas por hora. DRA. NEVARES: Ah, no, no, sería una muestra. Sí, sí. LCDO. PEREIRA: Pero si hay un cuidado estadístico pues ciertamente esto representaría un cuadro más completo de lo que ustedes pues están tratando de indagar. SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Alguno de los compañeros tiene alguna otra pregunta. HON. PEÑA CLOS: Que lo felicitamos porque está vivo. Claro, por decir la verdad. SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Pues, señor Superintendente, nos gustaría mucho si usted nos pudiera escribir algo. LCDO. PEREIRA: Cómo no, seguro. SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Y vuelvo y le repito de ahora en adelante será un diálogo constante cada vez que tengamos alguna duda le llamamos y recuerde si puede estar aquí el 17, sería una buena experiencia porque al usted recibir como nosotros, podemos después comentar a base de lo que la Varonesa Stern nos traiga. LCDO. PEREIRA: Seguro, cómo no. SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): O sea, que no tenemos más nada. A las once y veinte de la mañana (11:20 a.m.) la Comisión d e lo Jurídico termina sus labores por el día de hoy.

221

Ponencia Hon. Víctor M. Rivera González Secretario Departamento de Corrección y Rehabilitación del Estado Libre Asociado de Puerto Rico 18 de abril de 2002

En referencia a la Resolución del Senado 203, para ordenar a la Comisión de lo Jurídico del Senado hacer una revisión a fondo del Código Penal de Puerto Rico, que tomo como punto de partida el contenido del Proyecto del Senado 1229 aprobado en este cuerpo el 21 de mayo de 1992, 7ma Sesión Ordinaria de la 11ava Asamblea Legislativa, enmendatorio del Código Penal y sus complementarios P. del S. 1230 al 1241, de ese mismo año, que enmiendan varias leyes especiales; establecer parámetros científicos para identificar los valores comunitarios y las percepciones sobre la severidad relativa de los delitos como base para establecer un modelo justo y racional de sentencias; evaluar las penas de contenido monetario y los delios donde el agravante refleja un daño patrimonial estimable, para que conformen a los valores económicos actuales; disparidad en las penas que no están debidamente ordenados de acuerdo a la severidad de delitos iguales que deben tener penas similares; establecer concordancia entre la sentencia de reclusión impuesta y el tiempo real a ser cumplido sobre la base de aplicación de un sistema de bonificación automática existente; examinar el Sistema de Libertad Condicional que se atempere el tiempo en prisión con la severidad del delito antes de ser elegible; evaluar la imposición de sentencias suspendidas, o libertad a prueba, prescripción de las penas; insertar la tipificación de delitos que no están cubiertas en el Código Penal; para que este cuerpo legal constituya un instrumento justo y efectivo para la prevención y control de la criminalidad; disponiendo además para la reestructuración de un cuerpo de asesores que analicen las enmiendas que se puedan sugerir y haga las recomendaciones pertinentes, a continuación le exponemos nuestros comentarios. Conforme con lo dispuesto en la Exposición de Motivos de esta medida, la sociedad puertorriqueña espera que su Código Penal sea un cuerpo legal que constituya un instrumento de acción efectiva en los esfuerzos de prevención y control de actos delictivos en el país. Se han hecho varios esfuerzos de revisión del Código Penal desde el año 1902; pero el producto

222 ha sido distanciado de nuestra tradición civilista y los valores cambiantes del pueblo. Luego de evaluar esta medida, estamos de acuerdo en que si se ha hecho un trabajo valioso y serio encaminado a lograr una revisión definitiva del Código Penal, el cual esta inconcluso, es lógico que se de continuidad a los trabajos realizados hasta lograr un producto final que sirva bien al país. Como parte de este estudio, se examinara el Sistema de Libertad Condicional de forma tal que se atempere el tiempo en prisión con la severidad del delito antes de ser elegible; evaluar la imposición de sentencias suspendidas, o libertad a prueba, entre otros asuntos. El Artículo 4 de la Ley Núm. 116 de 22 de julio de 1974, según enmendada, dispone que la Administración de Corrección administrara un sistema correccional integrado e implantara enfoques para estructurar formas más eficaces de tratamiento individualizado estableciendo o ampliando programas de rehabilitación en la comunidad. Uno de nuestros principales planes programáticos para mejorar la calidad del sistema correccional de Puerto Rico, es ampliar los programas y servicios que se ofrecen en la Administración de Corrección (AC), para propiciar la rehabilitación de la población correccional. El Articulo VI, Sección 19 de la Constitución de Puerto Rico dispone que será política del Estado Libre Asociado reglamentar las instituciones correccionales para que sirvan a sus propósitos en forma efectiva y propender, dentro de los recursos disponibles, al tratamiento adecuado de los delincuentes para hacer posible su rehabilitación moral y social. Aunque bien es cierto que la rehabilitación es un proceso que solo puede darse con la determinación voluntaria del individuo, también es necesario que le brindemos a la población correccional las herramientas requeridas para desarrollar sus destrezas y capacidades. La Administración de Corrección (AC), tiene la responsabilidad de ofrecer servicios a los ciudadanos que son ingresados a una institución correccional en calidad de sumariados, al no poder prestar la fianza impuesta por un tribunal, o como sentenciados a cumplir un término de reclusión. Dicho servicio deberá garantizar a los miembros de la población correccional los derechos constitucionales, principalmente el derecho a la vida, el acceso a los tribunales, obtener representación legal y a recibir un trato justo y humano. También la Administración de Corrección tiene la responsabilidad de establecer programas para los miembros de la población correccional que

223 propicien y motiven a un proceso de cambio en el comportamiento que redunde en su rehabilitación y reincorporación a la libre comunidad, con el propósito de que puedan desempeñarse como ciudadanos útiles y responsables. Es por ello, que actualmente en la Administración de Corrección se han establecido cuarenta (40) programas que propenden a la rehabilitación de la población correccional.9 Entre los programas y servicios que se ofrecen actualmente se incluyen: consejería, orientación y tratamiento especializado, alimentación, vestimenta, servicios religiosos, recreación, servicios sicológicos y tratamiento social. Igualmente, intervenimos en la investigación y supervisión de convictos en libertad a prueba y de miembros de la población correccional que se encuentran en libertad bajo palabra y programas de desvío y comunitarios existentes, tales como supervisión electrónica y pases extendidos. Sin embargo, como señalamos anteriormente nuestra meta es ampliar estos programas. A tales efectos, para maximizar los medios de recreación hemos comenzado a establecer gimnasios en las instituciones correccionales, se han adquirido diversos juegos de mesa y educativos. Además, fortaleceremos los equipos que existen en la agencia de baloncesto, voleibol, football, etc. Por otro lado, hemos establecido clínicas de boxeo en las diversas instituciones, las cuales son ofrecidas por boxeadores de gran reputación en nuestra isla. Además, propondremos que en cada institución correccional se establezcan las medidas necesarias o acomodos razonables para que los miembros de la población correccional que padecen de algún impedimento físico o mental puedan participar de las actividades de referencia. En las instituciones correccionales donde no existan las condiciones necesarias para que los miembros de la población correccional trabajen, se les brindara la oportunidad de participar en actividades deportivas,
9

Entre los principales programas de rehabilitación, se encuentran: Pases Extendidos; Ley 25 pases por condición de salud; Programas religiosos; Programa de Hogares CREA; Hogar Intermedio Para Mujeres; Convivencia sin Violencia; Programas recreativos y culturales; Aprendiendo a vivir sin violencia; Supervisión Electrónica; Pre-Salida; Residencial La Posada; Vivero Esperanza; Empleos en el Programa de Rehabilitación de Facilidades (FRP); Mujer Tu Vales; Semana de la Rehabilitación; Exposición Artesanal; Experiencia religiosa en la comunidad; Sembrando por Puerto Rico; Concierto de Navidad; Concierto de Ano Nuevo; Tu Decides; Oficina de Colocación de Empleo; Sala de drogas; Centro de Comparecencia Diaria; Proyecto Nuevo Amanecer; Clínicas Deportivas; Talleres de Arte y Música; Ornato y Embellecimiento; Tratamiento Residencial; Club Literario; Cursos PostSecundarios; Estudios Universitarios; Hogar Restauración de Mujeres; Adiestramiento de la Corporación de Empresas de Adiestramiento y Trabajo; Campamento Académico; Taller de Artesanía, etc.

224 recreativas, artísticas y religiosas, con derecho a recibir las bonificaciones de referencia. Por otro lado, con la colaboración de las diversas universidades de Puerto Rico desarrollamos un Centro de Estudio de Valores, para beneficio de los miembros de la población correccional. Mediante este Centro, procuramos orientar a los miembros de la población correccional para que se concienticen sobre los valores principales que rigen en nuestra sociedad y eviten incurrir en acciones que constituyan una violación a estos principios. Al evaluar la conducta de las personas que delinquen y como la falta de valores incide su comportamiento, el escritor Neumann ha puntualizado: “El hombre que delinque obedece a una conducta que vive inmersa en él. Ocurre desde que Caín mancha el suelo del planeta con la sangre inocente de su hermano. Es una solicitación profunda reclamada desde entonces y que llega a nuestros días de la rigurosa mano de una herencia sicológica subconsciente que se prolongara a través del tiempo. La sociedad ha salido al cruce con modos, formas y una multiplicidad de elementos que dotan al hombre, para sofrenar tal solicitud. Son los llamados factores constructivos de la personalidad, de orden educacional, instructivo, moral, económico, de salud psicofísica, entre otros. Es decir, invirtiendo el esquema; el hombre obedece a veces y es compelido al delito, para satisfacer profundos requerimientos debido a la falta o falsa instrucción, desajuste en sus apreciaciones ético morales, problemas acuciantes en lo económico o de insatisfacción de la situación económica, de hábitat, férrea dependencia porrazotes de enfermedades síquicas y físicas, entre otras causas.”10 (Énfasis nuestro) Mediante la creación del Centro de Estudio de Valores, estamos fortaleciendo las enseñanzas que han recibido los miembros de la población correccional, sobre la importancia de la vida, la familia, la honestidad, la moral, la integridad corporal, el honor, los derechos civiles, etc. Además, designaremos un grupo de personas en la comunidad para que le sirvan de apoyo al miembro de la población correccional cuando, cuando luego de cumplir su sentencia salga a la libre comunidad, ya que son muchos los confinados y confinadas que al integrarse a la sociedad no logran subsistir, por la falta de oportunidades de empleo y apoyo. La justicia no ha terminado su obra con el envío a prisión del delincuente. Este debe ser observado mientras cumple su condena y, sobre todo, después de su liberación, tanto como sea posible, a fin de que la tarea de la justicia penal sea continua.
10

Neumann, Las penas de un penalista, Lerner, Pág. 40 (1976).

225

El escritor Tomas Manzano, relata la experiencia que escribió, en cierta ocasión, un miembro de la población correccional liberado, al señalar: “Se me pidieron referencias Que podría yo darles? El certificado expedido por la prisión o la decisión del tribunal que me concedía la libertad condicional porque yo ofrecía probabilidades de readaptación a la vida social? Me privaba todos los días de algunos francos a costa de la comida para poder comprar el periódico y buscar las ofertas de empleo. Me levantaba temprano. Corría días enteros y recibía en todas partes la misma respuesta: Traiga sus referencias”.11 A tenor con la problemática de escasez de oportunidades de empleo, que presenta este relato, otro de los planes programáticos que nos hemos trazado en el sistema correccional es ampliar los mecanismos que existen en la AC, para proveerles trabajo a los miembros de la población correccional. A tales efectos, estamos evaluando el funcionamiento del Programa de Colocación de Empleos de la AC, para maximizar su efectividad y lograr que un gran cúmulo de miembros de la población correccional pueda beneficiarse del mismo, a través de la prestación de servicios en los municipios, en las empresas privadas, agencias gubernamentales, en la agricultura, etc. Conforme con los señalamientos de referencia, consideramos que en la AC se han realizado grandes esfuerzos por mejorar las condiciones carcelarias. Sin embargo, es necesario que el sistema correccional sea sometido a una reforma integral que nos permita cumplir a cabalidad con las estipulaciones del tribunal federal en el caso Carlos Morales Feliciano12 y proveerle a la población correccional las condiciones, así como los programas y servicios necesarios para estos alcancen su rehabilitación. Para lograr una reforma integral del sistema correccional en Puerto Rico, se aprobó el Plan de Reorganización Núm. 3 de 1993, el cual crea el Departamento de Corrección y Rehabilitación (DCR). A tales efectos, el Artículo II del Plan de Reorganización Núm. 3 de 1993 del Departamento de Corrección y Rehabilitación (DCR), establece:

11 12

Manzano, Aspectos psicofísicos del criminal, México, Pág. 125 (1959). Carlos Morales Feliciano v. Sila M. Calderón, Civil No. 79-4(PG. Se trata de una acción de clase radicada en 1979 por los confinados de nuestro sistema correccional, alegando que las condiciones de confinamiento a las que estaban sometidos, violaban sus garantías constitucionales contra castigos crueles e inusitados, protegidas por la Octava Enmienda de la Constitución de los Estados Unidos. Inicialmente, el caso fue radicado contra el Gobernador de Puerto Rico y el Administrador de Corrección. Posteriormente, se incluyo al Departamento de Salud y al Departamento de Servicios contra la Adicción.

226 “El Departamento de Corrección y Rehabilitación será el organismo de la Rama Ejecutiva responsable de implantar la política publica relacionada con el sistema correccional y de rehabilitación de adultos y jóvenes; y de integrar, planificar y desarrollar en forma coordinada los planes, operaciones, servicios y recursos de los organismos que lo componen.”13 A través de la creación del DCR, se facilito la supervisión y evaluación de los componentes y conforme con lo dispuesto en el Plan nos hemos dado a la tarea de iniciar el proceso de integración en una sola estructura administrativa, las tareas relacionadas con planificación, compras, auditorias, preparación y control del presupuesto destinado al área de corrección y rehabilitación de adultos y jóvenes, y las tareas relacionas con la administración de personal. La estructura que se establecerá a esos efectos promoverá la economía funcional y la eficiencia operacional de las unidades que componen el Departamento. Con relación a los criterios de elegibilidad que los miembros de la población correccional deben reunir, para participar en los programas de desvío, el Artículo 10-A de la Ley Núm. 116, supra, dispone: “No serán elegibles para participar en los programas de desvío o tratamiento y rehabilitación establecidos por la Administración de conformidad con las facultades que confiere este capitulo, ni en el Programa de Hogares de Adaptación Social, las siguientes personas: (a) Toda persona convicta que este cumpliendo sentencia por los siguientes delitos: (1) Asesinato; violación; incesto; sodomía o actos lascivos o impúdicos cuando la victima fuera menor de catorce (14) anos. (2) Violaciones a las secs. 2101 et seq. Del Titulo 24, conocidas como “Ley de Sustancias Controladas de Puerto Rico”, excepto las violaciones a la sec. 2402 de dicho titulo.
13

El Artículo V del Plan también establece: “Se adscriben y formaran parte del Departamento de Corrección y Rehabilitación los siguientes organismos: a) La Administración de Corrección, creada mediante las secs. 1101 et seq. del Titulo 34. b) La Junta de Liberta Bajo Palabra, creada mediante las secs. 1501 et seq. del Titulo 4. c) La Administración de Instituciones Juveniles, creada mediante las secs. 551 et seq. Del Titulo 8, que se transfiere del Departamento de Servicio Sociales al Departamento de Corrección y Rehabilitación.” d) La Corporación de Empresas de Adiestramiento y Trabajo, creada mediante las secs. 1521 et seq. Del Titulo 4, la cual se adscribirá al Departamento de Corrección y Rehabilitación como una corporación departamental. El Administrador de Corrección, el Administrador de Instituciones Juveniles, el Presidente de la Junta de Libertad Bajo Palabra y el Director Ejecutivo de la Corporación de Empresas de Adiestramiento y Trabajo le responderán directamente al Secretario de Corrección y Rehabilitación y estarán sujetos a su autoridad y supervisión.”

227 (3) Violaciones a las secs. 561 et seq. Del Titulo 25, conocidas como “Ley de Explosivos de Puerto Rico”. (b)Toda persona convicta por la comisión de cualquier delito grave que no sea de los incluidos en el inciso (a) de esta sección, hasta que haya cumplido por lo menos un diez (10) por ciento de la sentencia de reclusión en una institución correccional, excluyendo toda clase de bonificaciones, y se determine por el Administrador de Corrección que no representa una amenaza para la comunidad. (c) Toda persona convicta por delito grave a la cual se le haya hecho una determinación de reincidencia agravada o reincidencia habitual de conformidad a las disposiciones de las secs. 3001 et seq. Del Titulo 33, conocidas como “Código Penal del Estado Libre Asociado de Puerto Rico”. Se podrá excluir de la aplicación de las disposiciones de esta sección a los confinados bajo la custodia de la Administración que confronten problemas de salud con prognosis de vida corta y con condiciones fisiológicas limitantes. Para que proceda esta exclusión deberá mediara una recomendación del Programa de Salud Correccional acompañada de una certificación médica del confinado con la prognosis de vida. Además, los confinados no deben de constituir peligro para la comunidad. (d)Toda persona convicta mientras no haya satisfecho la pena especial dispuesta en la sec. 3214 del Titulo 33. Conforme con lo dispuesto en la disposición de referencia, además de los delitos que excluyen la participación de los miembros de la población correccional en los programas de desvío, no ser elegible toda persona convicta por la comisión de cualquier delito grave que no sea de los incluidos en el inciso (a) de esta sección, hasta que haya cumplido por lo menos un diez (10) por ciento de la sentencia de reclusión en una institución correccional, excluyendo toda clase de bonificaciones, y se determine por el Administrador de Corrección que no representa una amenaza para la comunidad. A tales efectos, sugerimos que como parte de la revisión del Código Penal que propone esta medida, se evalúe este criterio y se determine si el mismo es cónsono con la reforma que se pretende implantar para atemperar el tiempo en prisión con la severidad del delito antes de ser elegible para los programas de desvío o cualquier otro privilegio de libertad condicional. Como Secretario del DCR y Administrador de la AC estamos consciente de que, existen un cúmulo de situaciones en el sistema correccional que ameritan atención inmediata. Por consiguiente, trabajaremos con ahínco para lograr una reforma real e integral del sistema correccional de Puerto Rico. Como han señalado diversos estudiosos del derecho, “debemos

228 aprender a ver la justicia como algo integradamente relacionado a las necesidades humanas, y examinar critica y criteriosamente como esta incide en nuestras vidas como individuos, miembros de una familia y de una comunidad. Es deber ciudadano luchar por una mejor y mas efectiva justicia para todos”.14 La lucha por erradicar la criminalidad y lograr un proceso de rehabilitación efectivo, es responsabilidad no solo del gobierno sino del pueblo de Puerto Rico en general.

14

García Toro, Tratamiento Penitenciario: En busca de Nuevos Paradigmas, 60 Rev. Col. Abo. 113 (1999).

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Ponencia del Contralor de Puerto Rico Hon. Manuel Díaz Saldaña 19 de abril de 2002

Hon. Eudaldo Báez Galib Presidente Comisión de lo Jurídico Senado de Puerto Rico San Juan, Puerto Rico Estimado señor Senador: Recibimos su carta del 21 de marzo. Solicita nuestros comentarios y recomendaciones relacionados con la Resolución del Senado 203 del 1 de marzo de 2001. El propósito de la Resolución es hacer una revisión a fondo del Código Penal de Puerto Rico, que tome como punto de partida el contenido del Proyecto del Senado 1229 ( P. del S. 1229) aprobado por el Senado el 21 de mayo de 1992, y sus complementarios P. del S. 1230 al 1241. El P. del S. 1229 y sus complementarios fueron presentados en la 7ma. Sesión Ordinaria de la 11va. Asamblea Legislativa por el entonces Presidente del Senado, Lic. Miguel Hernández Agosto. Estas medidas fueron el resultado de un trabajo encaminado a la revisión definitiva del Código Penal que se inicio en el ano 1986. Todas las medidas fueron aprobadas por el Senado, pero no completaron el trámite en la Cámara de Representantes. Estamos de acuerdo con la intención de la Resolución, la cual esta dentro de los amplios poderes de la Asamblea Legislativa. La misma representa la continuación de los trabajos que quedaron inconclusos en 1992. Sin embargo, es necesario atemperar estos proyectos a las últimas enmiendas que ha sufrido el Código Penal y a las nuevas realidades puertorriqueñas. Nos hemos limitado a evaluar las secciones del P. del S. 1229 correspondientes a los delitos contra la propiedad, delitos contra la función pública, delitos contra el erario y delitos contra la fe publica. Estas conductas delictivas son las que con mayor frecuencia la Oficina del Contralor refiere al Departamento de Justicia para su investigación y acción

230 correspondiente. A continuación emitimos nuestros comentarios sobre las enmiendas propuestas por el P. del S. 1229 a dichas secciones: El Artículo 166, Apropiación Ilegal Agravada, no debe ser enmendado a los fines de eliminar el agravante del inciso (a). Este agravante aplica cuando el objeto de la apropiación son bienes o fondos públicos. Por otro lado, el inciso (a) del Articulo 216 del Código Penal, Delitos contra Fondos Públicos, regula la conducta de todo funcionario, empleado publico o toda persona que tiene algún control sobre fondos públicos y se apropia de éstos. También aplica a toda persona que aunque no sea funcionario o empleado público incurre en la violación de alguno de los incisos de este artículo. Opinamos que en este caso no se requiere que la persona tenga control de los fondos públicos. Sin embargo, este artículo solo establece la prohibición en cuanto a los fondos públicos y no protege otros bienes del Estado. Tampoco tipifica como delito las actuaciones antijurídicas que se comenten contra entidades privadas de beneficencia. Estas entidades solicitan, con frecuencia, donativos y aportaciones económicas de entidades del Estado. El Artículo 166(a) tipifica como delito toda actuación ilegal constitutiva de apropiación ilegal contra entidades del Estado y contra entidades privadas de beneficencia, independientemente de la cantidad envuelta y cobija además de los fondos de estas entidades los demás bienes muebles que poseen. El Capítulo II de la sección décima del Código Penal debe mantenerse en su estado actual. Este capitulo denominado Defraudaciones tipifica distinto tipos de fraudes en los artículos 183 al 188A. El P. del S. 1229 propone la consolidación de estos delitos en un tipo general denominado Fraude o Estafa. Entendemos que este nuevo artículo no cumple con el principio de legalidad. El principio de legalidad es una limitación a la facultad que tiene el legislador de crear nuevos delitos. Todo delito debe describir claramente la conducta especifica que pretende penalizar de tal manera que una persona de inteligencia promedio pueda entender cual es la conducta que se esta prohibiendo. Las leyes que crean delitos no pueden ser vagas debido a que se estaría violentando el derecho constitucional que tiene todo ciudadano a un debido proceso de ley. Además, al consolidar en un solo delito varias conductas delictivas que comprenden elementos específicos y diferentes, aumenta la probabilidad de que se aplique por analogía a delitos que no están expresamente definidos en el referido artículo. El Artículo 202-A, Intervención Indebida en los Procesos de Contratación, de Subasta o en las Operaciones del Gobierno, no debe ser redefinido a los fines de establecer penas distintas dependiendo de si hubo beneficio económico para la persona que comete el delito o si el beneficio económico

231 fue para un tercero debido a que lo que este articulo intenta proteger es la transparencia de las operaciones gubernamentales. El Artículo 204, Retención de Documentos que deben entregarse al Sucesor, no debe ser enmendado con el propósito de establecer una pena de trabajo comunitario o multa cuando un funcionario o empleado público retiene un su poder o se niega a entregarle a su sucesor los archivos, expedientes, documentos y demás papeles pertenecientes a su despacho. Esta pena no es proporcional al daño que puede ocasionar a la administración pública el que un funcionario o empleado público desaparezca documentos que son esenciales para una sana administración pública por la única razón de que no fue electo por el Pueblo. Esta enmienda no toma en consideración el cúmulo de situaciones que el pasado proceso de transición puso al relieve y que ha ocasionado la presentación de varios proyectos de ley en la Legislatura con el objetivo de regular estos procesos de transición. El Artículo 216, Delitos contra Fondos Públicos, no debe ser redefinido a los fines de establecer penas distintas dependiendo de si hubo beneficio económico o no para la persona que comete el delito debido a que la política pública del Gobierno del Estado Libre Asociado de Puerto Rico es penalizar severamente a las personas que aprovechando su posición de administrador, depositario o encargado de fondos públicos los utiliza para su propio beneficio o incurre en actos de descuido en el desembolso de los fondos públicos. A tono con esta política pública, la persona que cometa este delito sin obtener beneficio económico debe ser sancionada de igual forma que aquella que lo obtuvo. Por otro lado, estamos de acuerdo con la inclusión de la protección de la propiedad pública en la tipificación de este delito. El Artículo 217, Lista Fraudulentas y Otros Actos Ilegales, debe permanecer redactado conforme la enmienda de la Ley Núm. 279 de 21 de agosto de 1999. El objetivo de dicha ley era, entre otros, disponer penalidades a las acciones de un funcionario público municipal por aceptar, suscribir o expedir declaraciones falsas en cotizaciones u otros documentos. En atención a los numerosos señalamientos que nuestra Oficina ha realizado por irregularidades en los procedimientos administrativos relacionados con la forma y manera de proceder para solicitar, aceptar y registrar cotizaciones, entendemos que el inciso (d) debe ser modificado para que lea: (d) Solicitare, redactare, expidiere, ofreciere o presentare declaraciones falsas o fraudulentas en certificaciones o documentos requeridos por la legislación fiscal del Estado Libre Asociado o de los municipios. A tono con esta modificación, estarían incursos en este delito todas las personas que participen en un esquema de preparación y presentación de cotizaciones falsas en perjuicio del erario.

232 Los Artículos 272 y 275, Posesión y Traspaso de Documentos Falsificados y Falsificación de Licencia, Certificado y Otra Documentación, no deben ser redefinidos a los fines de establecer penas distintas dependiendo de si una persona posee un documento o instrumento falsificado o si efectivamente usa, circula o vende el mismo. Estos delitos intentan proteger la confianza que inspiran determinados documentos que son necesarios para llevar a cabo diversas transacciones en el curso de la vida diaria. Por tal razón, es que la mera posesión debe ser castigada con igual rigurosidad que el traspaso del documento. Por otro lado, estamos de acuerdo con la inclusión de un nuevo Artículo 271-A, Falsedad Ideológica, donde se tipifique toda actuación consistente en incluir declaraciones falsas en un documento autentico. Actualmente este tipo de conducta ilícita no esta regulada por el Articulo 271, Falsificación de Documentos. Ninguno de los delitos contra el erario, la fe y función pública, o que envuelva propiedad o fondos públicos debe ser enmendado a los fines de establecer una pena de multa, trabajo comunitario o una combinación de ambas, debido a que esta pena no es proporcional a la severidad de estos delitos. El patrón de conducta que se observa en estos delitos es que se trata de delitos llevados a cabo por funcionarios o empleados públicos con un perjuicio sustancial a la confianza pública que se deposita en ellos o al patrimonio del Estado. Se trata de actuaciones y conductas que no solo lesionan la administración pública y la confianza del Pueblo en las personas que laboran en el sector público sino que también afectan al erario. La autoridad conferida al servidor publico nunca debe ser utilizada para beneficio propio ni en detrimento del pueblo al cual esta obligado a servir. No deben olvidarse que vienen al gobierno voluntariamente y que en el desempeño de sus funciones están obligados a cumplir con la ley, los reglamentos y los códigos de ética aplicables. Por tal razón, recomendamos que las personas convictas por dichos delitos cumplan un mínimo de tiempo en prisión antes de ser elegibles a algún tipo de libertad condicional y que cuando exista la pérdida de propiedad o fondos públicos siempre se imponga la pena de restitución. Además, entendemos que deben incorporarse al Código Penal las disposiciones del Artículo 208(8) del Código Político de 1902, 3 L.P.R.A. sec. 556, de tal manera que una de las penas que se imponga al ser sentenciado por alguno de estos delitos sea la remoción inmediata del cargo o puesto. El Artículo 78, disposición que regula la prescripción de los delitos, debe permanecer redactado en su forma actual. Este artículo fue enmendado por la Ley Núm. 51 de 5 de agosto de 1993 en atención a los numerosos actos de corrupción que quedaban impunes debido a la prescripción de la acción penal antes de que se completara el proceso de investigación y radicación de cargos criminales. Por tal razón, el Artículo 78 propuesto por el P. del S. 1229 constituiría un retroceso. Además, entendemos que los delitos contra el erario, la fe y función pública, o que envuelvan propiedad

233 o fondos públicos no deben prescribir independientemente del sujeto activo del delito que lo cometa. Finalmente, recomendamos que adicione el artículo que plantea el Proyecto de la Cámara 880 radicado el 28 de marzo de 2001, el cual tipifica como delito grave la resistencia u obstrucción de una investigación o auditoría de la Oficina del Contralor. Agradecemos la oportunidad que nos ha brindado de ofrecer nuestros comentarios. Estamos a sus órdenes para ofrecerles cualquier información adicional que estime necesaria. Contamos con su cooperación para mejorar la fiscalización y administración de la propiedad y los fondos públicos. Cordialmente, Manuel Díaz Saldaña

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Ponencia del Lcdo. Federico Rentas Rodríguez Director Ejecutivo Sociedad para Asistencia Legal 22 de abril de 2002
Se le ha solicitado a la Sociedad para Asistencia Legal su opinión sobre la Reforma al Código Penal que pretende iniciar la Comisión de lo Jurídico del Senado y autorizada por la Resolución Número 203 del Senado de Puerto Rico. De entrada queremos dejar establecido que desde hace ya mucho tiempo atrás está haciendo falta una revisión en Puerto Rico, no solo del Código Penal, sino también de las Reglas de Procedimiento Criminal que son incluso más antiguas que el referido código. Hemos visto como a través de los años la legislatura del país ha ido haciendo más punitivo el sistema penal, sin que previo a legislar se lleven a cabo estudios o análisis científicos que validen su actuación. El resultado ha sido un país con uno de los sistemas penales más punitivos del mundo. Cada vez que se legisla aumentando penas y promoviendo la separación de la sociedad de convictos de determinados delitos, lo que se hace es una afirmación por parte del Estado de que esta incapacitado para rehabilitar o habilitar a sus ciudadanos, todo ellos en contravención de la Constitución del Estado Libre Asociado que promueve la rehabilitación. Este sentir es traído para fijar nuestra posición de que toda reforma penal debe ir dirigida a desalentar la separación indiscriminada de ciudadanos de la sociedad sin oportunidades reales de rehabilitación. Esta situación muchas veces es vista hasta en caso de primeros ofensores de la ley que por el solo hecho de decidir entrar a juicio se le imponen penas máximas y consecutivas separándolas de la sociedad. De ahí que debe haber un freno en la discusión de imponer penas consecutivas en delitos que surjan del mismo evento. En múltiples ocasiones, se recurre de este tipo de sentencias y por tradición los tribunales apelativos han mantenido silencio validando la separación de clientes primeros ofensores de la sociedad.

235 Por otro lado, el sistema de reincidencia en Puerto Rico es uno insensible que ha permitido sentencias inconcebibles a mansalva en casos que no ameritan extrema severidad. Este sistema esta hecho para desalentar la litigación de casos ante los riesgos desmesurados que conlleva exponerse a ver el caso en sus meritos, aun cuando el ciudadano sea inocente de la imputación que le hace el Estado. En definitiva, la política publica que históricamente han asumido los gobiernos de turno en el país de que mientras más punitivas sean las leyes ello constituye un disuasivo a la delincuencia, ha resultado ser un fracaso. Se ha ordenado que la presente revisión del Código Penal tenga como puntos de partida el Proyecto del Senado 1229 aprobado por dicho cuerpo el 21 de mayo de 1992. Este pretendía enmendar el Código Penal. Este proyecto introduciría un sistema de penas ponderadas para lo cual se establecieron unos ocho (VIII) intervalos. Los intervalos I al V implicaban penas de reclusión en anos naturales. Queremos fijar nuestra posición de que si se adopta este sistema de penas ponderadas por intervalos, deben eliminarse las penas de reclusión en años naturales. Las penas en años naturales promueven el ocio en la institución penal. Este tipo de pena es incompatible con las bonificaciones por trabajo, estudios, servicios meritorios y otras alternativas que motivan al confinado e inciden favorablemente en su rehabilitación. La pena en años naturales implica que no importa el ajuste institucional que haga el confinado su pena no tendrá variación alguna. (Ver 4 L.P.R.A. 1161) Un sistema de penas o sentencias en años naturales trastoca todo el sistema correccional. No hay razón para eliminar las bonificaciones que incentivan a la población penal no solo para tener una mejor convivencia institucional, sino para facilitar su retorno a la libre comunidad una vez cumplida su sentencia. El sistema de sentencia ponderada descansa en que las penas sean proporcionales a la severidad de los delitos. Este principio tiene mucha lógica y es lo ideal. El problema estriba en como hacer la distinción o establecer las gradaciones de severidad. En 1992 se hizo una encuesta de percepción en la comunidad, pero limitada en un área geográfica. Dicha encuesta fue utilizada en lo que se convirtió en el Proyecto de Reforma al Código Penal. Las percepciones de entonces no necesariamente son las mismas del 2002. Debe hacerse una nueva encuesta de percepción de severidad de delitos que abarque a toda la nación. Esta, unida a la aportación de diversos sectores, abogados, expertos en criminología, sociólogos y otros científicos, debe dar base para un nuevo sistema de penas proporcionales.

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A continuación, enumeramos aquellas áreas o artículos del actual código que entendemos deben recibir alguna atención en particular para que sean tomadas en cuenta en la propuesta Reforma. 1. Artículo 7 – Definiciones (33 L.P.R.A. 3022) En este articulo se debe incluir una definición sobre el concepto de “grave daño corporal”, incluido en varios delitos del Código Penal. A manera de ejemplo, este concepto esta incluido en el Articulo 95(d) del Código Penal, referente al delito de agresión agravada, 33 L.P.R.A. sec. 4032(d). En Pueblo v. Fonseca, 62 D.P.R. 433 (1943), el Tribunal Supremo expreso que este concepto de grave daño corporal provenía de la frase “serious bodily injury” incluida en la jurisprudencia del estado de Texas. Se señalo que este concepto requería que la lesión recibida fuera peligrosa o que diera lugar a aprensión. Posteriormente, en Pueblo v. Gómez, 71 D.PR. 816 (1950), se sustituyo la conjunción “o” por “y” requiriendo que se cumplieran ambas condiciones; que la lesión fuera peligrosa y que diera lugar a aprensión. A partir de entonces, nuestra jurisprudencia no ha arrojado luz sobre el alcance de lo que constituye un “grave daño corporal” para efectos del Articulo 95(d). En el estado de Texas, de donde provino originalmente el Artículo 95, 15 actualmente se encuentra definida estatutariamente la frase “serious bodily injury”. En la sec. 1.07(a) (46) del Código Penal de ese estado se expresa: “Serious bodily injury” means bodily injury that creates a substantial risk of death or that causes death, serious permanent disfigurement, or protacted loss or impairment of the function of any bodily member organ.16 Esta definición requiere que haya existido un riesgo sustancial de causar la muerte, o que ocurra un desfiguramiento permanente, o que se pierda total o parcialmente la función de un órgano o parte del cuerpo. Como podemos notar, esta definición es mas clara y precisa. 2. Artículo 15 – Intencional (33 L.P.R.A. sec. 3062) El inciso (b) de este artículo se debe eliminar o unir al Artículo 16 sobre “negligencia”. En cierta medida el inciso (b) es igual o parecido a la definición de negligencia del propio Código. 3. Artículo 22 – Legítima Defensa (33 L.P.R.A. sec. 3095) En este artículo también se incluye el concepto de “grave daño corporal” sin que se ofrezca una definición clara del mismo.
15 16

Lange v. Pueblo, 24 D.P.R. 854 (1917). Vermon’s Texas Code Annotated, Penal Code, Sec. 1.07(a)(46).

237 Se debe analizar la posibilidad de aplicar la doctrina en los casos en que, aun cuando el acusado sea el que inicialmente provoque el incidente, el agredido reacciona de forma excesiva al punto de invertirse los papeles de victima y victimario. Esto es lo que en otras jurisdicciones se conoce como la “doctrina de exceso”, la cual reconoce que en delitos impetuosos la reacción provocada no es excusable si es desproporcionada y esta desproporción ocasiona que el provocador original del incidente pueda invocar la legítima defensa como eximente de responsabilidad. Véase: Nevarez-Muñiz, Dora, Derecho Penal Puertorriqueño, Parte General, Instituto para el Desarrollo del Derecho, 1983, 2da. Ed. Rev., 1994, Págs. 235-236. En Estados Unidos la regla generalmente aceptada, al igual que aquí, es que quien provoca o inicia una pelea no puede invocar la legítima defensa como eximente de responsabilidad respecto al daño o muerte causado a su adversario. Como excepción a esta regla, se ha reconocido que si luego de comenzada la pelea el provocador se retira del conflicto de buena fe, entonces se restablece su derecho a legitima defensa de forma que si su adversario lo persigue y lo ataca bajo circunstancias que le hicieron creer razonablemente que ha de sufrir un daño serio e inminente, el provocador inicial puede defenderse legítimamente hiriendo e incluso matando a su adversario. State v. Williams, 815 SW 2d 43 (1991); Withdrawal Reviving of Self Defense, 55 A.L.R. 3d 1000, 1003; Withdrawal by Agresor Reviving Rights of Self Defense, 32 Am. Jur. Proof of Facts 2d 705. Se ha señalado como requisito esencial, que el agresor original trate de Buena fe de retirarse del conflicto y que de alguna forma comunique a su adversario su intención de desistir o retirarse. Esto puede hacerse mediante actos que así lo demuestren o verbalmente. 55 A.L.R. 3d 1004. En el estado de California, de donde proviene la mayor parte de nuestro Código Penal, esta excepción a la regla general ha sido reconocida desde hace un siglo. People v. Button, 39 P1073 (1895); People V. Holt, 153 P2d 21 (1944); California Penal Code, Sec. 197 (West, 1988). 4. Artículo 61 – Determinación de la Reincidencia (33 L.P.R.A. sec. 3301) Del artículo vigente sobre la reincidencia se desprende una aparente diferencia entre “convicto” y “sentenciado”. Se dice que hay reincidencia cuando el que haya sido “convicto” por un delito grave incurre nuevamente en otro delito grave. Sen embargo, dispone que existe reincidencia habitual cuando la persona haya sido “convicta y sentenciada” por dos o mas delitos graves. El termino “sentencia” significa el pronunciamiento hecho por el tribunal en cuanto a la pena que se impone al acusado. Regla 162 del

238 Procedimiento Criminal. Nuestro Tribunal Supremo en Castro Gómez v. Jefe Penitenciaria, 87 D.P.R. 531 (1963), al interpretar el antiguo Artículo 56 del Código Penal de 1937, sobre delitos subsiguiente, definió el termino “convicto” como aquel al que se le ha dictado sentencia. En Black’s Law Dictionary, Fifth E., pág. 301, se define al convicto como, “One who has been adjudged guilty of a crime and is serving a sentence as a result of such conviction. A prisoner.” Posiblemente debemos inferior que las diferencias que aparentan tener los diferentes incisos del Articulo 61 vigente – obre el requisito de “convicto” para la determinación de reincidencia simple o agravada, versus el requisito de “convicto y sentenciado” necesario para determinar la reincidencia habitual – se debe mas bien a una redundancia en el lenguaje utilizado. Tal vez se debe a que se copio el lenguaje del Artículo 74 del Código Penal, derogado en 1988, donde se consideraba la sentencia del delincuente habitual como medida de seguridad. Se definía al delincuente habitual como el convicto de delito grave que anteriormente hubiere sido sentenciado por dos o más delitos graves. Este artículo 61 debe ser enmendado para evitar la confusión y las diferencias que parecen establecer los incisos (1), (2) y (3), del párrafo (A). Se debe uniformar utilizando la palabra “sentenciado”, que a nuestro juicio es mas clara y especifica. Esto lo señalamos en cuanto a la redacción del articulado actual. Debe quedar claro que la Sociedad para Asistencia Legal entiende que el sistema de reincidencia vigente requiere una modificación total o su eliminación. La reincidencia como ya indicamos previamente es causante de la separación permanente de la comunidad a ciudadanos cuya actuación delictiva, en muchos casos, no amerita tal medida extrema. Terminan siendo castigados dos veces por los delitos anteriores ya cumplidos. La reincidencia puede utilizarse como agravante en la sentencia, pero no como doble penalidad o separación permanente. Si se pretende mantener el régimen de reincidencia, se debe disminuir sus penas y en todo caso en que se pretenda imponer esta penalidad debe haber una vista al efecto en donde se tome en consideración los siguientes factores: el daño causado a la victima, el grado de culpabilidad o de participación del autor, el tipo de delito por el cual fue convicto anteriormente, si tuvo la oportunidad de recibir tratamiento para su rehabilitación, la composición familiar del convicto, la posibilidad de recibir alternativas de rehabilitación al presente y el riesgo para la comunidad que represente su libertad. 5. Artículo 83 – Grados de Asesinato (33 L.P.R.A. sec. 4002)

239 Por muchos años la modalidad de asesinato estatutario (“felony murder rule”) ha estado sujeta a diversos ataques por considerarse, “que es un sobreviviente histórico cuya existencia carece de lógica y de base practica en el Derecho moderno. El continuo ataque de que es objeto responde al señalamiento de que la misma quebranta el principio rector en el Derecho Penal de mens rea, esto es, que ninguna persona es responsable penalmente por haber producido cierto resultado delictivo, si al momento de producirlo no existía un estado mental capaz de producir dicho resultado, o sea la intención especifica de producirlo.” Pueblo v. Lucret Quiñónez, 111 D.P.R. 716, 731-732 (1981). Por esta razón y el origen dudoso de la doctrina, la misma no ha sido, “una norma estática y bien definida, caracterizarse su evolución histórica en el Derecho penal por una continua interpretación judicial dirigida a restringir la severidad de su aplicación. Iguales limitaciones se han establecido por mandato legislativo”. (pág. 728). “La regla al presente no es favorecida por los tribunales y solo la aplican cuando la ley lo requiere, y en esas instancias lo hacen con renuencia. Siempre que las circunstancias lo permiten moderan su aplicación.” (Pág. 729). En Puerto Rico, no obstante los continuos ataques, nuestro Tribunal Supremo expreso en el citado caso de Lucret Quinones, supra, a la pág. 738, que, “… estamos ante una disposición de ley establecida mediante acción legislativa en función al principio de legalidad. Su derogación, en ausencia de violación constitucional, corresponde al Poder Legislativo y no al Judicial.” Entendemos que este puede ser el momento propicio para legislar, modificar o en alguna forma cambiar, o modernizar, este “vestigio anacrónico” vigente en nuestro Código Penal. Para ello proponemos que en Artículo 83 se legisle un “tercer grado” de asesinato que recoja la doctrina del asesinato estatutario vigente, pero que establezca una pena distinta y menos severa para tal delito. No podemos obviar el hecho de que esta clase de asesinato solo requiere establecer que la causa próxima de la muerte fue la comisión de uno de los delitos incluidos en el tipo legal o su tentativa. Pueblo v. Rivera Torres, 121 D.P.R. 128 (1988); Pueblo v. Torres Ramos, 121 D.P.R. 747 (1988); Pueblo v. Calderón Laureano, 113 D.P.R. 574 (1982). No es necesario que Ministerio Fiscal presente prueba alguna dirigida a establecer los elementos del delito de asesinato en primer grado’ solamente se requiere que el Estado presente prueba sobre el delito base y sobre el hecho de que ocurrió una muerte. Incluir el asesinato estatutario como otro “grado” del delito de asesinato, con penas menos severas, puede ser una alternativa viable para alejarnos de una doctrina que entendemos es injusto e insostenible en el Derecho penal. 6. Artículos 91-92 – Aborto (33 L.P.R.A. secs. 4010, 4011)

240 Estos artículos prohíben en términos generales el aborto, pero entendemos que los mismos no están de acuerdo con la norma establecida en este caso de Roe v. Wade, 410 U.S. 113 (1973). Específicamente en cuanto que en la citada opinión se divide el termino del embarazo en tres trimestres y se indica hasta donde puede llegar la intervención del Estado en los diferentes trimestres. Durante el primer trimestre la decisión de terminar el embarazo es una personal de la mujer, que debe ser reconocida sin condiciones. Esto cae dentro del derecho a la intimidad reconocido y protegido por nuestra Constitución y la federal. Pueblo v. Duarte Mendoza, 109 D.P.R. 596 (1980). 7. Artículos 94-95 – Agresión (33 L.P.R.A. secs. 4031, 4032) En estos dos Artículos se recogen tres (3) modalidades diferentes del delito de agresión: (a) la simple, (b) la agravada y (c) la agravada grave. Las disposiciones del Artículo 95, que recogen dos de estas modalidades – un delito menos grave y la otra delito grave – deben ser separadas para establecer dos delitos independientes y bien definidos. Actualmente al estar incluidos en un solo artículo, ocasiona confusión. 8. Artículo 99 – Violación (33 L.P.R.A. sec. 4061) Este delito tiene como elementos, (1) el tener acceso carnal; (2) con una mujer que no sea la propia. Entendemos que esta fraseología es una que no esta a la altura de los tiempos. El termino de “acceso carnal” debe ser sustituido por el de “relación sexual no consentida”. También resulta arcaico el tener como requisito que la mujer violada no se ala esposa. Esto atenta contra la dignidad de la mujer ya que parte de la premisa absoluta de que la esposa esta obligada a siempre acceder o consentir a la relación. De hecho, la Ley Num. 54 de 25 de junio de 1985 – Ley para la Prevención e Intervención con la Violencia Domestica –incluye un delito de agresión sexual conyugal, 8 L.P.R.A. sec. 635, en el cual se penaliza a “toda persona que incurra en una relación sexual no consentida con su cónyuge”. Las penas son equivalentes a las del delito de violación tipificado en el Articulo 99 del Código Penal. 9. Artículo 101 – Seducción (33 L.P.R.A. sec. 4063) En este Artículo también se incluye el término de “acceso carnal”, el cual entendemos debe ser sustituido por el de “relación sexual no consentida”. Se trata de un delito que con el trascurso del tiempo se ha convertido en obsoleto. Además, convierte al Estado en el vehiculo a ser utilizado por la mujer seducida para obligar al hombre a contraer matrimonio ya que si este se celebra antes del juicio, la acción penal se extingue. (Articulo 102, 33 L.P.R.A. sec. 4064).

241 10. Artículo 103 – Sodomía (33 L.P.R.A. sec. 4065) Este es un delito “bíblico”, que a la altura de estos tiempos debe ser objeto de análisis y cambios. Si la relación es una consentida, entre adultos mayores de 21 años, del mismo o de diferentes sexos, realizada en la intimidad, entonces no debe ser una conducta prohibida. Además, ya es tiempo que se defina claramente el término de “crimen contra natura” que constituye una de las dos modalidades que penaliza el delito. Dicho término ha sido objeto de continuas críticas y es la razón principal para la alegación de que es un estatuto inconstitucional por razón de vaguedad. 11. Artículo 129 – Adulterio (33 L.P.R.A. sec. 4147) Se debe eliminar la frase de “comercio carnal” y sustituirla por “relación sexual”, la cual es mas acorde con la conducta que se quiere penalizar. No obstante ello, este es otro delito que debe ser eliminado del Código Penal. Se debe dejar como una causal para disolver el vínculo matrimonial. 12. Artículo 137 – Secuestro (33 L.P.R.A. sec. 4178) El concepto de “sustraer” debe ser definido claramente en el artículo para excluir cuando la sustracción de la victima es meramente incidental a la comisión de otro delito. Pueblo v. Echevarria, 128 D.P.R. 299. Además, el texto del artículo debe ser analizado a la luz de las recientes decisiones del Tribunal Supremo las cuales amplían el contenido del concepto de la “sustracción” y “distancia sustancial”, las cuales entendemos no fueron inicialmente contempladas por el legislador. Véase: Pueblo v. Navarro Rodríguez, 96 J.T.S. 136; Pueblo v. Rivera Nazario, 96 J.T.S. 147. 13. Artículo 166- Apropiación Ilegal Agravada (33 L.P.R.A. sec. 4272) Este delito debe tener penas escalonadas a base de la cuantía o valor de lo apropiado. La suma de $200.00 que convierte a este delito en grave no responde a la realidad económica actual. Con el aumento en el costo de vida han proliferado los casos graves con penas de hasta 12 anos por apropiarse de un objeto que a duras penas sobrepasan dicho tope. Sugerimos que se aumente hasta $1,000 como punto de partida para convertir este delito en grave con unas penas menores a las vigentes, ya que no guardan proporcionalidad. De igual manera, todos los demás delitos que tienen un limite para determinar si es grave, tiene que igualmente revisados, como por ejemplo

242 el Articulo 180 (33 L.P.R.A. 4286) sobre Daños Agravados. El límite debe elevarse también a unos mil dólares. 14. Artículo 173 – Robo (33 L.P.R.A. sec. 4279) En el caso de Pueblo v. Batista Montañés, 113 D.P.R. 307 (1982), el Tribunal Supremo analiza la modalidad del “robo por arrebatamiento”. Esta modalidad, por sus características especiales, debe estar tipificada en el Código Penal como un delito separado y con una pena proporcional da la conducta que se interesa prohibir. 15. Artículo 188-A – Fraude en la Ejecución de Obras de Construcción 33 L.P.R.A. sec. 430 a) Al aprobar el Artículo 188-A del Código Penal, el legislador tuvo el propósito de desalentar la práctica delictiva del fraude en la ejecución de obras de construcción, y, a la misma vez, proveer un método rápido de compensación para las victimas de tal delito. Esto significa que la persona que resulte convicta de infringir el Articulo 188-A del Código Penal deberá, sin importar el monto de la cantidad recibida, pagar al perjudicado el doble de dicho importe. Esta cantidad de dinero, que en muchos casos puede ascender a varios miles de dólares, se otorga de forma sumaria a la otra parte por concepto de resarcimiento. Resarcimiento significa indemnización, reparación o compensación por un daño, perjuicio o agravio. I. Rivera García, Diccionario de Términos Jurídicos, Segunda E. Equity Pub. 1985, pág. 244. Es un concepto que pertenece al área civil de nuestro ordenamiento y abarca la compensación de danos de todo tipo, incluyendo sufrimientos y angustias mentales. De esta forma el Artículos 188-A constituye un hibrido que integra dentro del proceso criminal un mecanismo de naturaleza civil como es la imposición judicial del resarcimiento por los danos adicionales al patrimonio afectado ilegalmente. Al establecer que el resarcimiento debe ser por el doble de la cantidad recibida como pago por la obra, es obvio que se persigue restituir y a la misma vez compensar a la victima por otros danos y perjuicios que pudiese haber sufrido. La Sección 7 del Articulo II de la Constitución del Estado Libre Asociado Puerto Rico garantiza que “ninguna persona será privada de su libertad o propiedad sin debido proceso de ley”. Esta disposición tiene su origen en las Enmiendas V y XIV de la Constitución de los Estados Unidos. Según se ha conceptualizado, el debido proceso de ley se manifiesta en dos dimensiones distintas: la sustantiva y la procesal. Rivera Santiago v. Secretario de Hacienda, 119 D.P.R. 265 (1987); Rodríguez Rodríguez v. E L.A, 130 D.P.R. 562 (1992).

243 La vertiente sustantiva del debido proceso de ley, tanto de Puerto Rico como en Estado Unidos; persigue proteger y salvaguardar los derechos fundamentales de toda persona. Es por esta razón que el Estado, al aprobar leyes o mediante sus actuaciones, no puede afectar de manera irrazonable, arbitraria o caprichosa los intereses de libertad o propiedad de sus ciudadanos. Rodríguez Rodríguez v. E.L.A., ante. En su vertiente procesal, el debido proceso de ley impone al Estado la obligación de garantizar que cuando intervenga con los intereses de libertad o propiedad del individuo, lo haga a través de un procedimiento que sea justo, equitativo y que respete la dignidad de los individuos afectados. Rodríguez Rodríguez, v. E.L.A., a la pág. 9520; Rivera Rodríguez v. Stowell Taylor, 133 D.P.R. 881 (1993). El Tribunal Supremo de Puerto Rico, siguiendo los precedentes del Supremo Federal ha señalado en innumerables ocasiones que para que entre en vigor la protección que ofrece este derecho en su vertiente procesal, tiene que estar un juego un interés individual de libertad o propiedad. Board of Regents v. Roth, 408 U.S. 565 (1972); Rivera Santiago v. Secretario de Hacienda, 119 D.P.R. 265 (1987); Rivera Rodríguez v. E.L.A., ante; Rivera Rodríguez v. Stowell, ante. En Mathews v. Eldridge, 424 U.S. 319 (1976), el Tribunal Supremo de los Estados Unidos estableció tres criterios que deben sopesarse al determinar la validez de un proceso para privar a un individuo de algún derecho protegido. Estos son: (1) se debe determinar cuales son los intereses individuales afectados por la acción oficial; (2) el riesgo de una determinación errónea que prive a la persona del interés protegido mediante el proceso utilizado y el valor probable de garantías adicionales o distintas; y (3) el interés gubernamental protegido con la acción sumaria y la posibilidad de utilizar métodos alternos. A la luz de los criterios de Mathews la jurisprudencia ha establecido diversos requisitos que debe cumplir todo proceso adversativo, tales como notificación adecuada, proceso ante juzgador imparcial, oportunidad de ser oído, etc. De todas estas garantías la más fundamental es el derecho a ser oído. Antes de ser despojado de un bien protegido la garantía minima que se exige es la oportunidad de ser oído. Esta oportunidad debe darse en “a meaningful time and a meaningful manner”. Mathews v. Eldridge, ante, pág. 333; Joint Ant; Fascist Refugee Committee v. McGrath, 341 U.S. 123 (1951); Rivera Rodriguez v. Stowell, ante. Un estatuto puede prevalecer solo si contiene garantías procesales suficientes que permitan que la parte afectada pueda ser oída antes de que se adjudique definitivamente el derecho involucrado. Mitchell v. W.T. Grant Co., 416 U.S. 600 (1974). La disposición del Artículo 188-A que impone de forma sumaria el resarcimiento de la parte querellante, priva al acusado del derecho

244 propietario que le asiste sobre su dinero. Bajo el esquema creado existe un alto riesgo de una determinación errónea por cuanto el acusado no tiene las herramientas para defenderse, ya que la disposición no le concede tan siquiera el derecho a ser oído sobre el aspecto especifico del resarcimiento. El juez tampoco tiene elementos de juicio ni discreción para formar una decisión justa y equitativa sobre la cuantía a que debería ascender al resarcimiento ya que Articulo 188-A no establece ningún procedimiento para tal determinación. El mandato del Artículo 188-A es uno férreo e inflexible al requerir que en todos los casos, independientemente de cualquier circunstancia adicional a la prestación envuelta, dicho resarcimiento debe ser por el doble del importe recibido. Ello da lugar a que de golpe y porrazo se despoje de su dinero a todo acusado convicto de infringir dicha ley sin oportunidad alguna de ser oído. Considerando que el la mayor parte de los casos las sumas de dinero dispuestas en los contratos de otras de construcción son sustanciales, podemos concluir que el golpe económico de la violación constitucional usualmente cuesta a los acusados miles de dólares. En la medida en que el Articulo 188-A impone al acusado –convicto la obligación de resarcir a la victima, sin proveerle a este las herramientas para defenderse adecuadamente en cuanto a la privación de su propiedad, le esta negando un proceso justo y equitativo, requisito indispensable para poder privarlo de su propiedad y constituye una violación al debido proceso de ley en su vertiente procesal. En otras palabras, el Estado, al formar parte de este proceso hibrido (criminal/civil) esta avalando o permitiendo que ocurra una incautación de propiedad sin que se hayan garantizado los requisitos mínimos del debido proceso de ley, y la medida de resarcimiento impuesta es inconstitucional en su aplicación. Dicho Artículo debe ser enmendado para sustituir la pena de resarcimiento, según impuesta, por la de restitución. La restitución esta reconocida como un tipo de pena (Articulo 39 del Código Penal) y consiste en la obligación impuesta la convicto por el tribunal de pagar a la parte perjudicada los danos y perdidas que le hubiere ocasionado a su persona o a su propiedad como consecuencia de su acto delictivo. Artículos 49A y 54A del Código Penal. Esta provee para devolver el patrimonio perdido a la victima y no incluye sufrimientos y angustias mentales. Este y otros tipos de danos deben ser adjudicados en el ámbito civil donde el demandado tenga todas garantías del debido proceso de ley. Además, entendemos pertinente señalar que es preocupante que en los Artículos 169 A y 169 G, el legislador hay dispuesto penas de “restitución” equivalentes al pago triple del valor del servicio de

245 comunicación inalámbrica que cualquier persona se haya apropiado ilegalmente. El pago triple no cae dentro del concepto de restitución. Se trata más bien de resarcimiento y esta dirigido a proteger los intereses de compañías privadas que devengan ganancias de su negocio y están en mejor posición de reclamar civilmente lo que les corresponda. 16. Artículo 256 y 258 – Empleo de violencia intimidación contra autoridad pública; Resistencia u obstrucción a la autoridad pública. (33 L.P.R.A secs. 4491 y 4493) La conducta tipificada en ambos delitos es muy amplia y, por ello, cualquier situación puede ser suficiente para imputar los mismos. Entendemos que deben ser redefinidos. Además, las penas dispuestas son muy altas. 17. Artículo 260 – Alteración a la Paz (33 L.P.R.A sec. 4521) Entendemos que el inciso c del Artículo 260 adolece de vaguedad en su redacción. Además, al estar limitado a la presencia de mujeres o niños resulta ser discriminatorio. En resumen, sugerimos una revisión total de todos y cada uno de los delitos establecidos, incluyendo leyes especiales, con especial atención a la proporcionalidad de las penas. Esta es una de las grandes fallas del código actual. Este tampoco permite la gradación de delitos como el Robo y el Escalamiento Agravado. Este tipo de delito debe tener distinciones. No es lo mismo un robo mediante el uso de arma de fuego que uno en donde no hubo armas ni riesgo a la victima. También puede distinguirse entre un Escalamiento Agravado en una residencia de uno en un establecimiento en donde se apropian de comestibles. El riesgo a la victima y el daño no es similar. Como señalamos al principio, esta Reforma debe ir unida a las enmiendas de otras tantas reglas y leyes especiales que la viabilicen. A modo de ejemplo, debe revisarse la Ley de Sentencias Suspendidas (34 L.P.R.A 1027 et. seq.). Cada vez son más los delitos que no tienen oportunidad para sentencia suspendida. De igual modo, se ha eliminado la posibilidad de libertad bajo palabra en múltiples casos. Esa tendencia no debe continuar y debe permitírsele a los primeros ofensores una primera oportunidad. Que el encarcelamiento de personas sin antecedentes sea la excepción y en casos sumamente serios. Incluso, debe permitirse el Desvío en otros casos sin que se requiera ser adicto o ser ofensor de violencia domestica. Otro aspecto que debe atenderse es la facultad absoluta que tiene los jueces para impones penas consecutivas hasta en casos que surgen del mismo evento o transacción. Debe haber un freno a esta actuación judicial que permite la separación de ciudadanos de la sociedad.

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Una vez sometido el Proyecto de Reforma o cuando tengamos un cuadro definido sobre el sistema de penas a establecerse, estaremos en mejor posición de someter sugerencias de enmiendas a las reglas de procedimiento criminal y otras relacionadas al sistema penal de Puerto Rico.

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Anteproyecto del Código Penal según radicado en el Senado de Puerto Rico 12 de mayo de 2003 P del S. 2302

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ESTADO LIBRE ASOCIADO DE PUERTO RICO 14ta Asamblea Legislativa 5ta Sesión Ordinaria

SENADO DE PUERTO RICO

P. del S. 2302
12 de mayo de 2003 Presentado por los señores Fas Alzamora y Báez Galib Referido a la Comisión De Lo Jurídico

LEY
Para adoptar el Código Penal del Estado Libre Asociado de Puerto Rico y derogar el vigente que fue aprobado mediante la Ley Núm. 115 de 22 de julio de 1974, según enmendada; disponer para la aplicación y vigencia de sus disposiciones y para la creación de un ente revisor que proponga recomendaciones a la Asamblea Legislativa para atemperar el ordenamiento legal a lo provisto en este Código.

EXPOSICIÓN DE MOTIVOS
Mediante la Ley Núm. 115 de 22 de julio de 1974 se aprobó un nuevo Código Penal para Puerto Rico y se derogó el que rigió en nuestra Isla desde 1902. Aquel Código era prácticamente la traducción al español del Código Penal de California, edición de 1873 actualizado al 1901. La oposición fundamental a la aprobación del Código Penal de 1902 se debió a que constituyó una transculturación jurídica mediante la incorporación festinada de disposiciones ajenas a nuestros valores, costumbres y realidad social. La Reforma Penal de 1974 fue el resultado de más de una década de estudios que reunió en Puerto Rico a los penalistas Helen Silving, José Miró Cardona, Francisco Pagán Rodríguez y Manuel López Rey. El Departamento de Justicia y el Consejo sobre la Reforma de la Justicia en Puerto Rico trabajaron estrechamente con la Asamblea Legislativa para la aprobación del Código Penal de 1974.

250 La literatura jurídica que se produjo como resultado de los estudios previos a su aprobación, las disposiciones del Código Penal de 1974 y la jurisprudencia del Tribunal Supremo constituyen una valiosa aportación al desarrollo del Derecho Penal Puertorriqueño. No obstante su incalculable valor, desde su aprobación hasta el presente se ha señalado que el Código Penal de 1974 no logró establecer una base criminológica precisa y articulada, dejó de incorporar tendencias penológicas de la época y mantuvo disposiciones que se habían insertado en nuestro ordenamiento legal provenientes del extranjero en conflicto con nuestra tradición y cultura jurídica. El Código Penal de 1974 adoptó el modelo de sentencia indeterminada mediante el cual el juez fijaba una pena que fluctuaba entre un mínimo y un máximo de duración y cuando la persona cumplía un mínimo podía ser considerada para libertad bajo palabra. En 1980 se sustituyó dicho sistema por un modelo de sentencia determinada en que el juez impone una pena con un término fijo y el sentenciado cualifica para libertad bajo palabra al cumplir la mitad del término de reclusión. Con el transcurso de los años, por la ausencia de ponderación en el proceso de reforma coexisten penas determinadas e indeterminadas tanto en el Código como en las disposiciones que establecen delitos en leyes especiales. Además, durante sus veintiocho (28) años de vigencia, se han aprobado más de doscientas (200) enmiendas al Código Penal que se caracterizan por un marcado aumento en el catálogo de los delitos y de las penas. Muchas de estas enmiendas se han aprobado en forma apresurada por lo cual no se articularon con las restantes disposiciones del propio Código ni con la abundante legislación complementaria. Estas enmiendas a los delitos y a las penas tampoco han sido cónsonas con la realidad criminal o penitenciaria. En términos más específicos, se ha planteado que el Código Penal de Puerto Rico debe revisarse en su totalidad por adolecer de las siguientes deficiencias: (a) Es un cuerpo legal rezagado en cuanto a las condiciones y necesidades de este siglo. (b) La creación de tipos delictivos en forma apresurada ha generado duplicidad de delitos, disparidad de penas en el propio Código y en leyes especiales y ausencia de proporción estructural entre las penas correspondientes a los distintos delitos.

251 (c) Las penas de contenido monetario no corresponden a los valores económicos del presente y propician el trato desigual y la impunidad de los que delinquen a través de entidades corporativas. (d) Las sanciones penales confieren trato desigual a las víctimas de delito. De todos estos planteamientos lo más preocupante es que las penas que están en vigor, tanto en el Código Penal como en las leyes especiales, no son reales. Además de que las penas legisladas no guardan proporción con la severidad relativa de los delitos, la puerta giratoria del sistema carcelario para reducir el hacinamiento ha abierto una diferencia abismal entre la pena impuesta al convicto y la pena que realmente se cumple. Ello se debe a que la legislación que concede bonificaciones automáticas reduce en un cuarenta y tres (43) por ciento las sentencias de más de quince años y reduce en un cuarenta (40) por ciento las sentencias de menos de quince (15) años. Al cumplir la mitad de la sentencia bonificada, los reclusos cualifican para ser considerados para libertad bajo palabra y se conceden bonificaciones adicionales por estudio y trabajo que fluctúan entre cinco (5) y siete (7) días por mes. Además, existen programas de desvío para las personas que entran a cumplir su sentencia de reclusión y, en algunos casos, la persona puede cualificar para el desvío carcelario cuando faltan hasta treinta y seis (36) meses para cualificar para libertad bajo palabra. Por las razones mencionadas, existe consenso en cuanto a la necesidad de que se revise el Código Penal de Puerto Rico y, en el futuro inmediato, la legislación complementaria. Para lograr esta revisión, antes de presentar la legislación, se llevó a cabo un proceso de consulta a través de vistas públicas, reuniones de trabajo y asesoramiento de expertos y tratadistas del país y del extranjero. El equipo asesor produjo varios informes técnicos que sirvieron de marco de consulta y referencia para la toma de decisiones. Estos estudios evaluaron las leyes que han enmendado nuestro Código Penal en los últimos veintiocho años, las bases para un modelo de penas y el modelo de penas del Código Penal de Puerto Rico. Así mismo se realizaron estudios comparados de Códigos Penales de más de dieciocho (18) jurisdicciones con la Parte General y Especial de nuestro Código. El trabajo de revisión del Código Penal que se inició en el cuatrienio de 1989 a 1992 también se tomó como punto de partida en la redacción de este nuevo Código pero se actualizaron los hallazgos, se atemperó la propuesta a la experiencia acumulada y se amplió su alcance.

252 Este nuevo Código Penal articula las normas cuya violación constituye delito y las normas de adjudicación de responsabilidad penal, utiliza un lenguaje y una redacción precisa y consistente, y suprime lagunas existentes que crean dudas y conflictos de interpretación. Se ha conferido atención a la estructura del Código y su división lógica para facilitar y guiar el acceso a su contenido tanto del ciudadano común como del perito que interviene en su interpretación y aplicación. La claridad y cuidado en la técnica que debe utilizarse en las leyes penales es particularmente crítica pues ha de atender y respetar los principios constitucionales de legalidad y proporcionalidad en las penas. Se aspira que esta claridad propenda al mayor respeto en el cumplimiento de estas normas legales por el más amplio sector de nuestra comunidad como parte del esfuerzo que se realiza por prevenir la criminalidad. Para restituir la confianza pública en su sistema penal, mediante esta Reforma Penal se establece que el sentenciado cumplirá la pena impuesta por el tribunal. No obstante, en cumplimiento del deber constitucional de promover la rehabilitación del convicto, se amplían los tipos de penas que podrá imponer el tribunal y se introduce un procedimiento novel que permite al Departamento de Corrección y Rehabilitación certificar que el recluso está rehabilitado y es elegible para reincorporarse a la comunidad sin riesgo para la sociedad. Por las razones antes mencionadas, entendemos que la aprobación de esta legislación dotará a Puerto Rico de un Código Penal para el Siglo XXI que identifica los valores comunitarios y establece un sistema justo y racional de sentencias. Frente al problema de la criminalidad y la delincuencia, se adopta un nuevo Código Penal para Puerto Rico que aspira a prevenir individualmente la comisión de delitos mediante la reinserción social del confinado cuando alcance su rehabilitación y que sirva de instrumento de prevención general mediante la afirmación de nuestros valores. DECRÉTASE POR LA ASAMBLEA LEGISLATIVA DE PUERTO RICO: LIBRO PRIMERO PARTE GENERAL TÍTULO I DE LA LEY PENAL

253 CAPÍTULO I DE LOS PRINCIPIOS PARA LA APLICACIÓN DE LA LEY PENAL SECCIÓN PRIMERA Denominación y garantías Artículo 1. Denominación de la ley. Esta ley se denomina Código Penal del Estado Libre Asociado de Puerto Rico. Artículo 2. Principio de legalidad. No se instará acción penal contra persona alguna por un hecho que no esté expresamente definido como delito en este Código o mediante ley especial, ni se impondrá pena o medida de seguridad que la ley no establezca con anterioridad a los hechos. Artículo 3. Prohibición de la analogía. No se podrán crear ni imponer por analogía delitos, penas, ni medidas de seguridad. Artículo 4. Principios de la sanción penal. La pena o la medida de seguridad que se imponga será: proporcional a la gravedad del hecho delictivo, necesaria y adecuada para lograr los propósitos consignados en este Código y no podrá atentar contra la dignidad humana. Artículo 5. Principio de judicialidad. La pena o la medida de seguridad se impondrá mediante sentencia judicial exclusivamente. SECCIÓN SEGUNDA Del ámbito de aplicación

254 Artículo 6. Aplicación territorial. La ley penal de Puerto Rico se aplica al delito consumado o intentado dentro de la extensión territorial del Estado Libre Asociado de Puerto Rico. Se entiende por extensión territorial el espacio de tierra, mar y aire sujeto a la jurisdicción del Estado Libre Asociado de Puerto Rico. Artículo 7. Aplicación extraterritorial. La ley penal de Puerto Rico se aplica al delito consumado o intentado fuera de la extensión territorial del Estado Libre Asociado de Puerto Rico en cualquiera de las siguientes circunstancias: (a) Cuando una parte de la conducta delictiva se lleva a cabo en la extensión territorial del Estado Libre Asociado de Puerto Rico. (b) Cuando la conducta constituya una violación de las funciones o deberes inherentes al cargo o encomienda de un funcionario o empleado del Estado Libre Asociado de Puerto Rico o de cualquier persona que se desempeñe a su servicio. (c) Cuando se cometan delitos de genocidio o crimen de lesa humanidad según se definen en este Código. (d) Cuando según los tratados o convenios ratificados por los Estados Unidos de

América, el delito puede ser procesado en el Estado Libre Asociado de Puerto Rico. Artículo 8. Aplicación temporal. La ley penal aplica a hechos realizados durante su vigencia. Artículo 9. Aplicación de la ley más favorable. La ley penal tiene efecto retroactivo en lo que favorezca a la persona imputada de delito. En consecuencia, se aplican las siguientes normas:

255 (a) Si la ley vigente al tiempo de cometerse el delito es distinta de la que exista al procesar al imputado o al imponerle la sentencia, se aplicará siempre la ley más benigna. (b) Si durante el término en que la persona está cumpliendo la sentencia entra en vigor una ley más benigna en cuanto a la pena o a la medida de seguridad o al modo de ejecutarlas, se aplicará retroactivamente. (c) Si durante el término en que la persona está cumpliendo la sentencia entra en vigor una ley que suprime el delito, o el Tribunal Supremo emite una decisión que despenalice el hecho, la pena quedará extinguida y la persona liberada, de estar recluida o en restricción de libertad. En estos casos los efectos de la nueva ley o de la decisión judicial operarán de pleno derecho. Artículo 10. Aplicación de la ley de vigencia temporera. La ley penal de vigencia temporera se aplicará a hechos cometidos durante su vigencia, aunque la ley haya perdido su vigencia con posterioridad, salvo que por ley se determine otra cosa. Artículo 11. Aplicación del Código a otras leyes. Los principios contenidos en el Libro Primero de la Parte General de este Código aplican a la conducta regulada por otras leyes penales, salvo que éstas dispongan lo contrario. SECCIÓN TERCERA De la interpretación Artículo 12. Concurso de disposiciones penales. Cuando un mismo hecho se regula por diversas disposiciones penales: (a) La disposición especial prevalece sobre la general.

256 (b) La disposición de mayor alcance de protección al bien jurídico absorberá la de menor amplitud, y se aplicará la primera. (c) La subsidiaria aplicará sólo en defecto de la principal, si se declara expresamente dicha subsidiaridad, o ésta se infiere. Artículo 13. Interpretación de palabras y frases. Las palabras y frases se

interpretarán según el contexto y el significado sancionado por el uso común y corriente. Las voces usadas en este Código en el tiempo presente incluyen también el futuro; las usadas en el género masculino incluyen el femenino y el neutro, salvo los casos en que tal interpretación resulte absurda; el número singular incluye el plural y el plural incluye el singular. Si el lenguaje empleado es susceptible de dos o más interpretaciones, debe ser interpretado para adelantar los propósitos de este Código y del artículo particular objeto de interpretación. Artículo 14. Definiciones. Salvo que otra cosa resulte del contexto, las siguientes palabras y frases contenidas en este Código tendrán el significado que se señala a continuación: (a) “A sabiendas” implica conocimiento personal, no requiere el conocimiento de la ilegalidad del acto u omisión. (b) “Año” y “Año natural” es de trescientos sesenta y cinco (365) días, siempre que no sea bisiesto, en cuyo caso es de trescientos sesenta y seis (366) días (c) “Apropiar” incluye el malversar, defraudar, ejercer control ilegal, usar, sustraer, apoderarse, o en cualquier forma hacer propio cualquier bien o cosa en forma temporal o permanente.

257 (d) “Beneficio” es cualquier provecho, utilidad, ventaja, lucro, o ganancia, no estando limitado el término a una ganancia pecuniaria o material, sino que denota cualquier forma de ventaja. (e) “Bienes inmuebles” incluye terrenos y todo lo que allí se construya, crezca o se adhiera permanentemente. (f) “Bienes muebles” incluye dinero, mercancías, semovientes, equipos, aparatos,

sistemas de información y comunicación, servicios, vehículos de motor o cualquier otro objeto de locomoción, energía eléctrica, gas, agua u otro fluido, ondas, señales de comunicación móviles o electrónicas y números de identificación en soporte papel o electrónico, cosas cuya posesión pueda pedirse en juicio, comprobantes de crédito, documentos, o cualquier otro objeto susceptible de apropiación. (g) “Documento público” incluye cualquier escrito, impreso, papel, libro, folleto,

fotografía, fotocopia, película, microforma, cinta magnetofónica, mapa, dibujo, plano, cinta, dato o imagen incluidos en un archivo electrónico, o cualquier otro material informático, sin importar su forma o características físicas, que se origine, se reciba manual o electrónicamente, o se conserve en cualquier dependencia del Estado Libre Asociado de Puerto Rico, de acuerdo con la ley, o cualquier escrito que se origine en el sector privado en el curso ordinario de transacciones con dependencias gubernamentales y que se conserven permanente o temporeramente en cualquier dependencia del Estado, por su utilidad administrativa o valor legal, fiscal o cultural. (h) “Edificio” comprende cualquier casa, estructura, barco, vagón, vehículo u otra

construcción diseñada o adaptada para, o capaz de dar abrigo a seres humanos o que pueda usarse para guardar cosas o animales o para negocio. dependencias y el solar donde esté enclavado. Comprende, además, sus anexos,

258 (i) “Edificio ocupado” comprende cualquier casa, estructura, vehículo o lugar adaptado para acomodo nocturno de personas, o para llevar a cabo negocios en el mismo, que esté en uso aunque al momento del hecho no haya personas presentes. Comprende, además, sus anexos, dependencias y el solar donde esté enclavado. (j) “Escrito” incluye cualquier impreso, hoja, carta, sello, escritura o firma de una persona en soporte papel o en soporte digital, o imagen, moneda, papel moneda, fichas, tarjeta de crédito o cualquier otro símbolo o evidencia representativa de algún valor, derecho, privilegio u obligación. (k) “Estado Libre Asociado de Puerto Rico” o “Estado” comprende los departamentos, agencias, juntas y demás dependencias, corporaciones públicas, instrumentalidades y sus subsidiarias, los municipios y las subdivisiones políticas, y las ramas de gobierno. (l) “Estados Unidos de América” son los Estados de la Unión Norteamericana, sus territorios y posesiones, el Distrito de Columbia y el Estado Libre Asociado de Puerto Rico. (m) “Firma” o “Suscripción” es el nombre escrito de puño y letra o en forma digital, o el nombre o la marca o señal hecha a ruego de una persona, cuando dicha persona no pueda escribir su nombre, escribiéndose su nombre junto a tal marca o señal por otra persona que también firmará como testigo. (n) “Fondos públicos” es el dinero, los bonos u obligaciones, valores, comprobantes de deudas y propiedad perteneciente al Gobierno del Estado Libre Asociado de Puerto Rico, departamentos, agencias, juntas y demás dependencias, corporaciones públicas y sus subsidiarias, los municipios y las divisiones políticas. También incluye el dinero recaudado por personas o entidades privadas que mediante acuerdo o por autoridad de ley realizan gestiones o cobro de patentes, derechos, impuestos, contribuciones, servicios, o del dinero que se adeude al

259 Estado Libre Asociado de Puerto Rico por concepto de cualquier otra obligación o cualquier otra gestión. Cuando se trate de bonos, obligaciones, valores y comprobantes de deuda, el término incluye no sólo el documento que evidencie la obligación sino también el dinero, bonos, valores u obligaciones que se obtengan como producto de la emisión, compra, ejecución, financiamiento, refinanciamiento o por cualquier otra transacción con aquéllas. (o) “Fraudulentamente” o “Defraudar” es el acto cometido mediante ardid, simulación, trama, treta o mediante cualquier forma de engaño. (p) “Funcionario” o “Empleado público” es la persona que ejerce un cargo o desempeña una función o encomienda con o sin remuneración, permanente o temporeramente, en virtud de cualquier tipo de nombramiento, contrato o designación, para la Rama Legislativa, Ejecutiva o Judicial o del gobierno municipal del Estado Libre Asociado de Puerto Rico. Incluye aquellas personas que representan el interés público y que sean designadas para ocupar un cargo en una junta, corporación pública, instrumentalidad y sus subsidiarias del Estado Libre Asociado de Puerto Rico. (q) “Ilegalmente” es todo acto en contravención de alguna ley, norma, reglamento, ordenanza, u orden promulgada por una autoridad competente del Estado en el ejercicio de sus funciones. (r) “Juramento” incluye afirmación o declaración así como toda forma de confirmar la verdad de lo que se declara. Toda forma de declaración oral bajo juramento o afirmación está comprendida en la voz testificar y toda declaración por escrito, en la palabra deponer. (s) “Ley” incluye, además, reglamento, norma, orden u ordenanza aprobados por

autoridad competente. (t) “Mes” es el período de treinta (30) días a no expresarse otra cosa.

260 (u) “Noche” es el período transcurrido entre la puesta y la salida del sol. (v) “Persona” incluye las personas naturales y las personas jurídicas. (w) “Propiedad” o “Patrimonio” incluye los bienes muebles y los inmuebles. (x) “Sello” comprende la impresión de dicho sello sobre el escrito en soporte papel o digital, o sobre cualquier sustancia adherida al papel, capaz de recibir una impresión visible o de legitimidad. (x) “Tarjeta de crédito o débito” es cualquier instrumento u objeto conocido como tarjeta de crédito o débito, placa, libro de cupones o por cualquier otro nombre, expedido con o sin el pago de un cargo por quien la recibe, para el uso del tenedor en la obtención o adquisición a crédito de dinero, bienes, servicios o cualquier otra cosa de valor en el establecimiento del emisor de la tarjeta de crédito o débito o en cualquier otro establecimiento. TÍTULO II DE LOS ELEMENTOS DEL DELITO Y DE LA CONDUCTA DELICTIVA CAPÍTULO I DEL DELITO Definición y clasificación Artículo 15. Definición. Delito es un acto cometido u omitido en violación de alguna ley que lo prohíbe u ordena, que apareja, al ser probado, alguna pena o medida de seguridad. Artículo 16. Clasificación de los Delitos. Los delitos se clasifican en menos graves y graves. Es delito menos grave todo aquél que conlleva multa individualizada de hasta cinco mil (5,000) dólares o reclusión hasta noventa (90) días. Delito grave, en todas las clasificaciones que se especifican más adelante, comprende todos los demás delitos.

261 Es delito grave aquél que conlleva una pena de reclusión mayor de seis (6) meses y que según la pena correspondiente, se clasifica en cuatro grados, como sigue: (a) Grave de primer grado, cuya pena es de reclusión por noventa y nueve (99) años. (b) Grave de segundo grado, cuya pena de reclusión fluctúa entre ocho (8) años un (1) día y quince (15) años. (c) Grave de tercer grado, cuya pena de reclusión fluctúa entre tres (3) años un (1) día y ocho (8) años. (d) Grave de cuarto grado, cuya pena de reclusión fluctúa entre seis (6) meses un día y tres (3) años. No obstante, en los delitos graves y en los delitos menos graves podrá imponerse otros tipos de penas, además de la reclusión. Los delitos graves que se tipifican en leyes especiales mantienen la clasificación de grave y la pena correspondiente si conllevan una pena de reclusión mayor de seis (6) meses o multa mayor de cinco mil (5,000) dólares, salvo que por ley se disponga otra cosa. Los delitos menos graves que se tipifican en leyes especiales mantienen la clasificación de menos grave y la pena correspondiente si conllevan una pena que no exceda de seis (6) meses o multa que no exceda de cinco mil (5,000) dólares, o ambas penas. Artículo 17. Delito sin pena estatuida. Si algún acto u omisión es declarado delito y no se establece la pena correspondiente, tal acto u omisión se penalizará como delito menos grave. Si algún acto u omisión es declarado delito grave y no se establece la pena correspondiente, se le impondrá la pena de delito grave de cuarto grado. CAPÍTULO II DE LA CONDUCTA DELICTIVA

262 SECCIÓN PRIMERA De la parte objetiva Artículo 18. Formas de comisión. El delito sólo puede ser realizado por acción o por omisión. Artículo 19. Comisión por omisión. Los delitos que tipifican la producción de un resultado sólo podrán cometerse por omisión cuando la no evitación del mismo equivalga a su producción activa. Para determinar la equivalencia de la omisión a la acción se tendrá en cuenta la existencia de un deber específico de evitar el resultado y si una acción anterior del omitente hace posible imputarle la situación de riesgo en que se encontraba el bien jurídico lesionado. Artículo 20. Lugar del Delito. El delito se considera cometido: (a) donde se ha ejecutado la acción o donde debía ejecutarse la acción omitida; o (b) en el lugar de Puerto Rico donde se ha producido o debía producirse el resultado delictivo, en aquellos casos en que parte de la acción u omisión se ha realizado fuera del Estado Libre Asociado de Puerto Rico. Artículo 21. Momento del Delito. El delito se considera cometido: (a) en el momento en que se ha ejecutado la acción o debía ejecutarse la acción omitida; o (b) en el momento en que se ha producido el resultado delictivo. SECCIÓN SEGUNDA De la parte subjetiva

263 Artículo 22. Principio de responsabilidad subjetiva. Nadie podrá ser sancionado por un hecho previsto en una ley penal si no lo ha realizado con intención o negligencia. Los hechos sancionados en este Código requieren intención, salvo que expresamente se indique que baste la negligencia. Artículo 23. Intención. El delito se considera cometido con intención: (a) cuando el hecho correspondiente ha sido realizado por una conducta dirigida

voluntariamente a ejecutarlo; (b) el hecho correspondiente es una consecuencia necesaria de la conducta voluntaria del autor; o (c) cuando el sujeto ha querido su conducta a conciencia de que en su caso concreto implicaba un riesgo considerable y no permitido de producir el hecho delictivo realizado, a pesar de lo cual se conforma con ello. Artículo 24. Negligencia. El delito se considera cometido por negligencia cuando se realiza sin intención, pero por imprudencia, por no haber observado el cuidado debido que hubiera tenido una persona normalmente prudente en la situación del autor para evitar el resultado. SECCIÓN TERCERA De las causas de exclusión de responsabilidad penal

264 Artículo 25. Riesgo permitido. No incurre en responsabilidad la persona que ha causado un resultado previsto en un precepto penal si dicho resultado no constituye la realización de un riesgo suficiente y no permitido originado por su conducta. Artículo 26. Legítima Defensa. No incurre en responsabilidad quien defiende su persona, su morada, sus bienes o derechos, o la persona, morada, bienes o derechos de otros en circunstancias que hicieren creer razonablemente que se ha de sufrir un daño inminente, siempre que haya necesidad racional del medio empleado para impedir o repeler el daño, falta de provocación suficiente del que ejerce la defensa, y que no se inflija al objeto más daño que el necesario. Cuando se alegue legítima defensa para justificar el dar muerte a un ser humano, es necesario tener motivos fundados para creer que al dar muerte al agresor, el agredido o la persona defendida se hallaba en inminente o inmediato peligro de muerte o de grave daño corporal. Para justificar la defensa de la morada, las circunstancias indicarán una penetración ilegal o con el fin de cometer algún delito. Para justificar la defensa de bienes o derechos, las circunstancias indicarán un ataque a los mismos que constituya delito o los ponga en grave peligro de deterioro o pérdida inminente. Artículo 27. Estado de Necesidad. No incurre en responsabilidad la persona que para proteger cualquier derecho propio o ajeno de un peligro inminente, no provocado por ella y de

265 otra manera inevitable, infringe un deber, o causa un daño en los bienes jurídicos de otro, si el mal causado es considerablemente inferior al evitado y no supone la muerte o lesión grave y permanente de la integridad física de una persona. Esta causa de justificación no beneficia a quien por razón de su cargo, oficio o actividad tiene la obligación de afrontar el riesgo y sus consecuencias. Artículo 28. Ejercicio de un derecho o cumplimiento de un deber. No incurre en responsabilidad quien obra en cumplimiento de un deber jurídico o en el legítimo ejercicio de un derecho, autoridad o cargo. Artículo 29. Obediencia jerárquica. No incurre en responsabilidad penal quien obra en virtud de obediencia jerárquica en la función pública, siempre que la orden se halle dentro de la autoridad del superior, respecto de su subordinado, no revista apariencia de ilicitud y el subordinado esté obligado a cumplirla. Artículo 30. Error. No incurre en responsabilidad la persona cuyo hecho responde a un error esencial que excluye la intención y la negligencia. Si el error se debe a imprudencia, se responderá por negligencia si ésta se sanciona expresamente por la ley. Si el error recae sobre una circunstancia agravante o que dé lugar a una modalidad más grave del delito, impedirá la imposición de la pena más grave. Artículo 31. Entrampamiento. No incurre en responsabilidad quien realiza el hecho delictivo inducida la intención criminal en su mente por ardid, persuasión o fraude de un agente del orden público, o de una persona privada actuando en colaboración con el agente. Esta causa de exclusión de responsabilidad no beneficia al coautor que está ajeno a la inducción engañosa del agente del orden público o de la persona que con éste colabore.

266 Artículo 32. Intimidación o violencia. No incurre en responsabilidad, quien al

momento de realizar la conducta constitutiva de delito, obra compelido por intimidación o violencia. (a) Por la amenaza de un peligro grave e inminente siempre que exista racional

proporcionalidad entre el daño causado y el amenazado; o (b) Por una fuerza física irresistible. El concepto de violencia en este artículo comprende también el empleo de medios hipnóticos, sustancias narcóticas, deprimentes o estimulantes, u otros medios, o sustancias similares. Artículo 33. Violación insignificante. No incurre en responsabilidad la persona cuya conducta es tan insignificante que no amerita el procesamiento ni la pena de una convicción. Artículo 34. Disposiciones aplicables a esta Sección. Las causas que excluyen

responsabilidad penal se examinarán desde el criterio subjetivo, considerando las circunstancias particulares de la persona que invoca la defensa. Si el sujeto actuó con negligencia, se responderá por delito a título de negligencia si ésta se sanciona expresamente por la ley. En las causas de obediencia jerárquica, entrampamiento, intimidación o violencia, será responsable del hecho delictivo el que haya inducido, compelido o coaccionado a realizarlo al que invoca la defensa. SECCIÓN CUARTA De la tentativa

267 Artículo 35. Definición de tentativa. Existe tentativa cuando la persona realiza acciones o incurre en omisiones inequívoca e inmediatamente dirigidas a iniciar la ejecución de un delito, el cual no se consuma por circunstancias ajenas a su voluntad. Artículo 36. Pena de la tentativa. Toda tentativa de delito grave conlleva una pena igual a la mitad de la pena señalada para el delito consumado. La misma se seleccionará reduciendo en la mitad el intervalo de la pena señalada por ley para el delito consumado. En la determinación de la pena a aplicar, el tribunal tomará en consideración el peligro inherente al intento y el grado de ejecución alcanzado. La tentativa de delito grave de primer grado conlleva la pena de delito grave de segundo grado hasta un máximo de diez (10) años. Artículo 37. Desistimiento. Si la persona desiste voluntariamente de la consumación del delito o, luego de haber comenzado la ejecución del mismo, evita sus resultados, no estará sujeta a pena excepto por la conducta previamente ejecutada que constituya delito por sí misma. CAPÍTULO III EL SUJETO DE LA SANCIÓN SECCIÓN PRIMERA Causas de Inimputabilidad Artículo 38. Minoridad. Una persona no será procesada o convicta criminalmente por un hecho realizado cuando dicha persona no haya cumplido dieciocho (18) años de edad, salvo los casos provistos en la legislación especial para menores.

268 Artículo 39. Incapacidad mental. No es imputable quien al momento del hecho, a causa de enfermedad o defecto mental, carece de capacidad suficiente para comprender la criminalidad del acto o para conducirse de acuerdo con el mandato de ley. Los términos enfermedad o defecto mental se refieren a una anormalidad mental fisiológicamente confirmable, pero no incluyen una anormalidad manifestada sólo por reiterada conducta criminal o antisocial. Artículo 40. Trastorno mental transitorio. No es imputable quien al momento del hecho se halle en estado de trastorno mental transitorio, que le impida tener capacidad suficiente para comprender la criminalidad del acto o para conducirse de acuerdo con el mandato de ley. El trastorno mental transitorio no exime de responsabilidad cuando ha sido provocado por el sujeto con el propósito de realizar el hecho. Artículo 41. Intoxicación voluntaria; excepción. La voluntaria embriaguez o la

voluntaria intoxicación por drogas, sustancias narcóticas, estimulantes o deprimentes, o sustancias similares no es fundamento de inimputabilidad. SECCIÓN SEGUNDA De la Participación Artículo 42. Personas responsables. Son responsables de delito los autores y los cooperadores, sean personas naturales o jurídicas. Artículo 43. Autores. Se consideran autores: (a) Los que toman parte directa en la comisión del delito. (b) Los que fuerzan, provocan, instigan o inducen a otra persona a cometer el delito. (c) Los que se valen de una persona inimputable para cometer el delito.

269 (d) Los que cooperan con actos anteriores, simultáneos o posteriores a la comisión delito, sin cuya cooperación no hubiera podido realizarse el hecho delictivo. (e) Los que se valen de una persona jurídica para cometer el delito. (f) Los que actúen en representación de otro o como miembro, director, agente o

propietario de una persona jurídica, siempre que haya una ley que tipifique el delito y realicen la conducta delictiva, aunque los elementos especiales que fundamentan el delito no concurran en él pero sí en el representado o en la persona jurídica. Artículo 44. Cooperador. Se consideran cooperadores los que sin ser autores, con conocimiento, cooperan de cualquier otro modo en la comisión del delito. Artículo 45. Responsabilidad de los participantes. Cada autor y cada cooperador será responsable en la medida en que participó en el hecho delictivo según las circunstancias personales que caractericen su participación. Al cooperador de un delito consumado o intentado se le impondrá una pena igual a la mitad de la pena señalada para el delito, hasta un máximo de diez (10) años. Artículo 46. Personas jurídicas. Son penalmente responsables las personas jurídicas organizadas bajo las leyes del Estado Libre Asociado de Puerto Rico o autorizadas para actuar en su jurisdicción y toda sociedad o asociación no incorporada cuando las personas autorizadas, agentes o representantes cometan hechos delictivos al ejecutar sus acuerdos o al realizar actuaciones que le sean atribuibles. La responsabilidad aquí establecida no excluye la responsabilidad individual en que puedan incurrir los miembros, dirigentes, agentes, o representantes de las personas jurídicas o de las sociedades y asociaciones no incorporadas que participen en el hecho delictivo. TÍTULO III

270 DE LAS CONSECUENCIAS DEL DELITO CAPÍTULO I DE LOS FINES DE LA PENA Artículo 47. Propósitos de la imposición de la pena. Los propósitos generales que determinan la imposición de la pena son los siguientes: (a) La prevención de delitos y la protección de la sociedad. (b) El castigo justo al autor en proporción a la gravedad del delito y a su responsabilidad. (c) La rehabilitación moral y social del convicto. (d) La justicia a las víctimas de delito. Artículo 48. Responsabilidad civil. Las penas que se establecen en este Código en nada afectan o alteran la responsabilidad civil de las personas convictas de delito. CAPÍTULO II DE LAS PENAS PARA LAS PERSONAS NATURALES SECCIÓN PRIMERA De las clases de penas Artículo 49. Penas para personas naturales. Se establecen las siguientes penas para las personas naturales: (a) Reclusión. (b) Restricción terapéutica. (c) Restricción domiciliaria. (d) Libertad a prueba.

271 (e) Multa individualizada a base de días-multa. (f) Servicios comunitarios. (g) Restitución. (h) Suspensión o revocación de licencia, permiso o autorización. (i) Pena especial para el Fondo Especial de Compensación a Víctimas de Delitos. Artículo 50. Reclusión. La pena de reclusión consiste en la privación de libertad en una institución penal durante el tiempo que se establece en la sentencia. La pena de reclusión se cumplirá de manera que propicie el tratamiento adecuado para la rehabilitación social del convicto y debe ser lo menos restrictiva de libertad posible para lograr los propósitos consignados en este Código. Las sentencias de reclusión impuestas a menores de veintiún (21) años deben cumplirse en instituciones habilitadas para este grupo de sentenciados. Artículo 51. Restricción terapéutica. La pena de restricción terapéutica consiste en la restricción de la libertad por el término de tiempo y en el lugar que se fije en la sentencia para que el convicto se someta a un régimen de restricción y tratamiento, de manera que pueda obtener la intervención terapéutica, el tratamiento rehabilitador y la supervisión necesaria para su cumplimiento. Al imponer esta pena se considerarán, entre otros, los siguientes factores: la disposición a someterse a tratamiento, la condición de salud del sentenciado, la necesidad de tratamiento y de supervisión, la posibilidad de rehabilitación y el riesgo y beneficio para la comunidad. La ejecución de esta pena corresponde al Departamento de Corrección y Rehabilitación que, sujeto a la reglamentación que adopte, supervisará el cumplimiento del plan de rehabilitación que forme parte de la sentencia.

272 En el caso en que el sentenciado incumpla la pena de restricción terapéutica cumplirá la totalidad de la sentencia de reclusión, salvo que en la vista de revocación, el juez, a su discreción, podrá abonarle parte del tiempo ya cumplido. Si el convicto cumple satisfactoriamente con el tratamiento y el plan de rehabilitación y, al término de su sentencia, el tribunal concluye que efectivamente se ha rehabilitado de su condición de adicción a sustancias controladas o alcohol, podrá decretar el sobreseimiento del caso y la exoneración del sentenciado. Artículo 52. Restricción domiciliaria. La pena de restricción domiciliaria consiste en la restricción de libertad por el término de la sentencia, para ser cumplida en el domicilio de la persona o en otra residencia determinada por el tribunal, bajo las condiciones que propicien la rehabilitación social del convicto y no pongan en riesgo la seguridad de la comunidad. Al imponer esta pena se considerarán, entre otros, los siguientes factores: si la persona convicta está empleada o estudia, la condición de salud, la estabilidad del grupo familiar, el compromiso de que no volverá a delinquir, la posibilidad de rehabilitación, el riesgo y beneficio para la comunidad y la disponibilidad de recursos familiares o de otras personas para colaborar con la consecución de los objetivos de esta pena y con el cumplimiento de las condiciones impuestas. La ejecución de esta pena corresponde al Departamento de Corrección y Rehabilitación que, sujeto a la reglamentación que adopte, supervisará el cumplimiento del plan de rehabilitación que forme parte de la sentencia e impondrá las condiciones que correspondan. El sentenciado a esta pena no podrá cambiar su lugar de residencia durante el término de la sentencia sin previa autorización del Departamento de Corrección y Rehabilitación que, a su vez, notificará al tribunal.

273 Quien incumpla las condiciones de su restricción domiciliaria cumplirá reclusión por la totalidad de la sentencia, salvo que en la vista de revocación, el Juez a su discreción podrá abonarle parte del tiempo ya cumplido. Esta pena no está disponible para personas convictas anteriormente por delitos que correspondan a la clasificación de delito grave de primer grado y delito grave de segundo grado, violaciones a la Ley Contra el Crimen Organizado, Ley de Explosivos, los Artículos 401, 405, 411 y 411(a) de la Ley de Sustancias Controladas y los Artículos 2.14, 5.03 y 5.07 de la Ley de Armas. Artículo 53. Libertad a prueba. La libertad a prueba consiste en la suspensión de los efectos de la sentencia de reclusión para que el convicto se someta al régimen de supervisión que se dispone en la Ley de Sentencias Suspendidas, según enmendada. Artículo 54. Servicios comunitarios. La pena de servicios comunitarios consiste en la prestación de servicios en la comunidad por el tiempo y en el lugar que determine el tribunal, conforme al delito por el que resultó convicta la persona. Cada día que imponga el tribunal equivale a ocho (8) horas de servicios. El tribunal puede disponer que se presten los servicios en alguno de los siguientes lugares: una corporación o asociación con fines no pecuniarios, institución o agencia pública. El tribunal, en el uso de su discreción, debe asegurarse de que el término y las condiciones del servicio no atenten contra la dignidad del convicto, propendan al beneficio de la comunidad y al reconocimiento por parte de la persona convicta de las consecuencias de su conducta. Las condiciones del servicio y el término de duración deben ser aceptados por el convicto previo al acto de sentencia.

274 El tribunal, al momento de fijar el término y las condiciones del servicio, tomará en consideración: la naturaleza del delito, la edad, el estado de salud, la ocupación, profesión u oficio del convicto, así como las circunstancias particulares del caso, entre otras. La ejecución de esta pena corresponde al Departamento de Corrección y Rehabilitación y a la institución a la cual se asigne el sentenciado para prestar servicios, sujeto a la reglamentación que adopte el primero. El Departamento de Corrección y Rehabilitación debe establecer convenios con aquellas instituciones donde se pueda prestar el servicio y establecer los procedimientos para notificar al Departamento de Corrección o al tribunal del incumplimiento de esta pena. En el caso de que el sentenciado incumpla las condiciones, cumplirá la sentencia de reclusión por el término de días no cumplido. Artículo 55. Multa individualizada a base de días-multa. La pena de multa

individualizada consiste en una pena pecuniaria que el tribunal impondrá en unidades de díasmulta tomando en consideración la mayor o menor gravedad del delito. La pena mínima será de un día-multa y la máxima de noventa (90) días-multa. Una vez fijada la unidad de días-multa que debe satisfacer el convicto, la cuota diaria de multa será determinada por el tribunal a base de su ingreso diario. La cuota diaria mínima será de un (1) dólar por cada día-multa hasta un máximo de cuarenta y cuatro (44) dólares por cada día-multa. Artículo 56. Multa en leyes especiales. La pena de multa establecida en las leyes penales especiales consiste en la obligación que el tribunal impone al convicto de pagar al Estado Libre Asociado de Puerto Rico la cantidad de dinero que fija la sentencia.

275 El importe de la multa será determinado por el tribunal tomando en consideración la situación económica, las responsabilidades de familia, el grado de codicia o ganancia mostrado en la comisión del hecho delictivo, la profesión u ocupación del sentenciado, su edad y salud, así como las circunstancias particulares del caso, entre otras. Artículo 57. Modo de pagar la multa o multa individualizada. La multa o el importe de la multa individualizada serán satisfechos inmediatamente. No obstante, a solicitud del convicto y a discreción del tribunal, podrán pagarse totalmente o en plazos dentro de un término razonable a partir de la fecha en que ha quedado firme la sentencia. El tribunal puede mantener el beneficio del pago a plazos si el incumplimiento por parte del sentenciado se debió a causa justificada. Artículo 58. Amortización de multa individualizada mediante prestación de servicios comunitarios. El tribunal, en el ejercicio de su discreción o a solicitud del sentenciado, evidenciada su incapacidad de pagar, debe autorizar el pago o amortización de la parte insoluta de la multa o multa individualizada mediante la prestación de servicios comunitarios. Cuando se trate de la pena de multa individualizada, se abonará un día-multa por cada ocho (8) horas de servicio comunitario. Cuando se trate de amortizar la pena de multa, se abonarán cincuenta (50) dólares por día de servicios comunitarios, cuya jornada no excederá de ocho (8) horas diarias. El tribunal conservará jurisdicción sobre el sentenciado para propósitos del cumplimiento de la orden de amortización así dictada incluyendo, en los casos apropiados, la facultad de dejar

276 sin efecto dicha orden o de exigir el pago total del balance insoluto de la multa o del importe de la multa individualizada. Artículo 59. Conversión de multa individualizada. Si la pena de multa

individualizada o los días de servicio comunitario impuestos en su defecto no fueren satisfechos, se convertirán en pena de reclusión abonando un día de reclusión por cada día-multa no satisfecho o por cada ocho (8) horas de servicio comunitario no satisfecho. En cualquier tiempo, el convicto puede recobrar su libertad mediante el pago de la multa, abonándosele la parte correspondiente al tiempo de reclusión que ha cumplido. La conversión de la pena de días-multa no puede exceder de noventa (90) días de reclusión. Si la pena de multa individualizada ha sido impuesta conjuntamente con pena de reclusión, la prisión subsidiaria será en adición a la pena de reclusión. Artículo 60. Conversión de la multa en leyes especiales. En el caso de una convicción por una ley especial en que se impone pena de multa o prestación de servicios en la comunidad, de no ser satisfechos, se convertirán en pena de reclusión abonando a razón de cincuenta (50) dólares por cada día de reclusión. En cualquier tiempo el convicto podrá recobrar su libertad mediante el pago de la multa, abonándosele la parte correspondiente al tiempo de reclusión que ha cumplido. Si la multa ha sido impuesta conjuntamente con pena de reclusión, la prisión subsidiaria será en adición a la pena de reclusión. Cuando se impone pena de multa, su conversión no puede exceder de noventa (90) días de reclusión. Si la pena de multa impuesta es menor de cincuenta (50) dólares y no puede ser satisfecha por el convicto, se le impondrá un sólo día de reclusión.

277 Artículo 61. Restitución. La pena de restitución consiste en la obligación que el tribunal impone de compensar a la víctima los daños y pérdidas que le haya ocasionado a su persona o a su propiedad, como consecuencia del delito. La pena de restitución no incluye sufrimientos y angustias mentales. El tribunal puede imponer que la pena de restitución sea satisfecha en dinero, mediante la prestación de servicios, o la entrega de los bienes ilegalmente apropiados o su equivalente. En el caso en que la pena de restitución sea satisfecha en dinero, el importe será determinado por el tribunal tomando en consideración: el total de los daños que habrán de restituirse, la participación prorrateada del convicto si fueron varios los partícipes en el hecho delictivo, la capacidad del convicto para pagar y todo otro elemento que permita una fijación adecuada a las circunstancias del caso y a la condición del convicto. La pena de restitución debe satisfacerse inmediatamente. No obstante, a solicitud del sentenciado y a discreción del tribunal, tomando en cuenta la situación económica del convicto, podrá pagarse totalmente o en cuotas dentro de un término razonable fijado por el tribunal a partir de la fecha en que ha quedado firme la sentencia. Artículo 62. Revocación de licencia para conducir. Cuando la persona resulte

convicta por un delito de homicidio negligente mientras conducía un vehículo de motor, el tribunal, además de la imposición de la pena correspondiente al delito, le revocará la licencia para conducir vehículos de motor por un término no menor de un (1) año. Al revocarse la licencia se observarán las siguientes normas: (a) reclusión. Se abonará al período de revocación el término que el convicto extinga bajo

278 (b) Para poseer nuevamente su licencia el convicto debe radicar una nueva solicitud y cumplir con los demás requisitos de la ley. (c) El tribunal deberá remitir al Secretario de Transportación y Obras Públicas de Puerto Rico copia certificada de la resolución revocando la licencia. Artículo 63. Suspensión o revocación de licencia, permiso o autorización. Cuando en la comisión del delito se violen los requisitos exigidos por la ley para otorgar una licencia, permiso o autorización, o cuando el hecho delictivo justifique la suspensión del privilegio de ejercer una profesión, ocupación o actividad reglamentada, además de la pena que se le imponga al convicto por el delito cometido, el tribunal podrá disponer la suspensión de la licencia, permiso o autorización por un término fijo que señale la sentencia. El tribunal tendrá discreción para ordenar la revocación permanente de dicha licencia, permiso o autorización. Artículo 64. Prohibición de comiso de bienes. Ninguna convicción por delito apareja la pérdida o comiso de bienes, salvo los casos en que dicha pena estuviere expresamente impuesta por ley, o que los bienes hayan sido usados como instrumento de delito o representen sus productos y no se conozca su dueño. SECCIÓN SEGUNDA De las penas aplicables Artículo 65. Penas por delito. La pena de un delito es la correspondiente a la

clasificación que se indique en el tipo delictivo, según se ajuste conforme los atenuantes o agravantes dispuestos en este Código. Artículo 66. Penas aplicables. Las penas que establece este Código para las personas naturales se determinan según corresponda a la clasificación de gravedad del delito por el que la persona resultó convicta, como sigue:

279 (a) “Delito grave de primer grado” conlleva una pena de reclusión en años naturales de noventa y nueve (99) años. En tal caso, la persona puede ser considerada para libertad bajo palabra por la Junta de Libertad bajo Palabra al cumplir veinticinco (25) años naturales de su sentencia, o diez (10) años naturales, si se trata de un menor procesado y sentenciado como adulto. (b) “Delito grave de segundo grado” conlleva una pena de reclusión por un término fijo en años naturales que no puede ser menor de ocho (8) años un (1) día ni mayor de quince (15) años. En tal caso, la persona puede ser considerada para libertad bajo palabra por la Junta de Libertad bajo Palabra al cumplir el ochenta (80) por ciento del término de reclusión impuesto. (c) “Delito grave de tercer grado” conlleva una pena de reclusión por un término fijo en años naturales que no puede ser menor de tres (3) años un (1) día ni mayor de ocho (8) años. En tal caso, la persona podrá ser considerada para libertad bajo palabra por la Junta de Libertad bajo Palabra al cumplir el sesenta (60) por ciento del término de reclusión impuesto. (d) “Delito grave de cuarto grado” conlleva una pena de reclusión por un término fijo en años naturales que no puede ser menor de seis (6) meses un (1) día ni mayor de tres (3) años. En tal caso, la persona puede ser considerada para libertad bajo palabra por la Junta de Libertad bajo Palabra al cumplir el cincuenta (50) por ciento del término de reclusión impuesto. (e) “Delito menos grave” conlleva una pena de multa individualizada según la situación económica del convicto no mayor de noventa (90) días-multa, o una pena diaria de servicios comunitarios no mayor de noventa (90) días, o reclusión o restricción domiciliaria en días naturales hasta noventa (90) días, o una combinación de estas penas cuya suma total de días no sobrepase los noventa (90) días.

280 Artículo 67. Pena especial. Además de la pena que se impone por la comisión de un delito, el tribunal impondrá a todo convicto una pena especial equivalente a cien (100) dólares, por cada delito menos grave y trescientos (300) dólares por cada delito grave. La pena aquí dispuesta se pagará mediante los correspondientes sellos de rentas internas. Las cantidades así recaudadas ingresarán al Fondo Especial de Compensación a Víctimas de Delito. Artículo 68. Penas alternativas a la reclusión. En los delitos grave de tercer y de cuarto grado y en las tentativas de delitos graves de segundo grado, el tribunal puede imponer una o cualquier combinación de las siguientes penas como alternativa a la pena de reclusión: restricción terapéutica, restricción domiciliaria, libertad a prueba o servicios comunitarios. En el caso en que combine una o más de estas penas deberá asegurarse de que el total de años de duración de las penas que combinó no sea mayor del límite máximo del intervalo de reclusión dispuesto para el delito correspondiente. La imposición de una pena alterna a la reclusión se determinará por el tribunal conforme las recomendaciones del informe pre-sentencia, tomando en consideración los requisitos de cada pena, la gravedad del delito, la rehabilitación del convicto y la seguridad de la comunidad. SECCIÓN TERCERA Del modo de fijar las penas Artículo 69. Informe pre-sentencia. La imposición de la pena requiere de un informe pre-sentencia, el cual será mandatorio en los delitos graves de segundo a cuarto grado, y a discreción del tribunal en los delitos menos graves. Estos informes estarán a disposición de las partes.

281 No se impondrá ninguna limitación a la naturaleza de la información concerniente al historial completo, carácter y conducta de la persona convicta que el tribunal pueda considerar a los efectos de imponer sentencia. Artículo 70. Imposición de la sentencia. Cuando el tribunal imponga pena de reclusión o pena que conlleve algún tipo de restricción de libertad, o la suspensión de licencia, permiso o autorización, la sentencia que dicte tendrá un término específico de duración que se seleccionará dentro del intervalo de años de reclusión establecido por ley para el delito. Dentro de los límites establecidos por este Código para el delito, las penas se fijarán de acuerdo a la mayor o menor gravedad del hecho delictivo tomando en consideración las circunstancias agravantes o atenuantes. Artículo 71. Circunstancias atenuantes. Se consideran circunstancias atenuantes a la pena los siguientes hechos relacionados con la persona del convicto y con la comisión del delito: (a) Las causas de exclusión de responsabilidad penal cuando no concurran todos sus requisitos para eximir. (b) El convicto no tiene antecedentes penales. (c) El convicto observó buena conducta con anterioridad al hecho y goza de reputación satisfactoria en la comunidad. (d) La temprana o avanzada edad del convicto. (e) La condición mental y física del convicto. (f) El convicto aceptó su responsabilidad en las etapas preliminares del proceso criminal. (g) El convicto cooperó voluntariamente al esclarecimiento del delito cometido por él y por otros.

282 (h) El convicto restituyó a la víctima por el daño causado o disminuyó los efectos del daño ocasionado. (i) El convicto trató de evitar el daño a la persona o a la propiedad. (j) La víctima provocó el hecho o éste se produjo por su descuido. (k) El convicto participó en la comisión del delito bajo coacción o amenaza o fue inducido por otros a participar en el incidente. (l) El convicto realizó el hecho por causas o estímulos tan poderosos que le indujeron arrebato, obcecación u otro estado emocional similar. (m) La participación del convicto no fue por sí sola determinante para ocasionar el daño o peligro que provocó el hecho. (n) El daño causado a la víctima o propiedad fue mínimo. Artículo 72. Circunstancias agravantes. Se consideran circunstancias agravantes a la pena los siguientes hechos relacionados con la persona del convicto y con la comisión del delito: (a) El convicto tiene historial delictivo que no se consideró para imputar reincidencia. (b) El convicto cometió el delito mientras disfrutaba de los beneficios de sentencia suspendida, libertad bajo palabra, restricción terapéutica, restricción domiciliaria o libertad provisional bajo fianza o condicionada. (c) El convicto mintió en el juicio que se llevó en su contra estando bajo juramento y no se le procesó por perjurio. (d) El convicto amenazó a los testigos, los indujo a cometer perjuicio u obstaculizó de otro modo el proceso judicial. (e) El convicto se aprovechó indebidamente de la autoridad del cargo o empleo que desempeñaba o del servicio o encomienda que tenía bajo su responsabilidad.

283 (f) El convicto cometió el delito mediante la utilización de un uniforme que lo

identificaba como agente del orden público estatal, municipal o federal o como empleado de una agencia gubernamental o de entidad privada. (g) El convicto utilizó un menor o impedido para la comisión del delito. (h) El convicto indujo o influyó o dirigió a los demás partícipes en el hecho delictivo. (i) El convicto planificó el hecho delictivo. (j) El convicto realizó el hecho delictivo a cambio de dinero o cualquier otro medio de compensación o promesa en ese sentido. (k) El convicto utilizó un arma de fuego en la comisión del delito o empleó algún instrumento, objeto, medio o método peligroso o dañino para la vida, integridad corporal o salud de la víctima. (l) El convicto causó grave daño corporal a la víctima o empleó amenaza de causárselo. (m) El convicto abusó de la superioridad física respecto a la condición de la víctima y le produjo deliberadamente un sufrimiento mayor. (n) La víctima del delito era particularmente vulnerable ya sea por ser menor de edad, de edad avanzada o incapacitado mental o físico. (o) El delito cometido fue de violencia y su comisión revela crueldad y desprecio contra la víctima. (p) El delito se cometió dentro de un edificio perteneciente al Estado Libre Asociado de Puerto Rico, dependencia pública o sus anexos. (q) El delito fue cometido motivado por prejuicio hacia y contra la víctima por razón de raza, color, sexo, orientación sexual, género, identidad de género, origen, origen étnico, status civil, nacimiento, impedimento físico o mental, condición social, religión, edad, creencias

284 religiosas o políticas. Para propósitos de establecer motivo como se dispone en este inciso, no será suficiente probar que el convicto posee una creencia particular, ni probar que el convicto meramente pertenece a alguna organización particular. Artículo 73. Aplicabilidad de las circunstancias atenuantes o agravantes. Las

circunstancias agravantes o atenuantes que se refieran al convicto en sus relaciones particulares con la víctima o en otra causa personal, sirven para agravar o atenuar la responsabilidad sólo de aquél en quien concurran. Las circunstancias agravantes o atenuantes que consisten en la ejecución material del delito o en los medios empleados para realizarlo, sirven únicamente para agravar la responsabilidad de quien ha tenido conocimiento de ellas en el momento de realizar o cooperar en el delito. Las circunstancias agravantes o atenuantes que la ley ya haya tenido en cuenta al tipificar el delito, al igual que las que son inherentes al mismo, no serán consideradas en la fijación de la pena. Artículo 74. Fijación de la Pena. En la fijación de la pena se observarán, según haya o no circunstancias atenuantes o agravantes, las siguientes reglas: (a) Cuando no concurran circunstancias atenuantes ni agravantes, o cuando concurran unas y otras, se seleccionará la pena mediana del intervalo de pena señalado en este Código para el delito, tomando en consideración las circunstancias personales del convicto, las necesidades de prevención y la mayor o menor gravedad del hecho. (b) Cuando concurran una o varias circunstancias agravantes se seleccionará la pena de la mitad superior del intervalo de pena establecido por este Código para el delito.

285 (c) Cuando concurran dos o más circunstancias atenuantes o una sola, pero que el juez estime de peso, se seleccionará la pena de la mitad inferior del intervalo de pena establecido por este Código para el delito. Artículo 75. Abonos de detención o de términos de reclusión. A la persona convicta de delito se le abonarán los términos de detención o reclusión que hubiere cumplido, en la forma siguiente: (a) El tiempo de reclusión cumplido por cualquier convicto desde su detención y hasta que la sentencia haya quedado firme, se abonará en su totalidad para el cumplimiento de la pena, cualquiera que sea ésta. (b) Si la sentencia se impone bajo una ley penal especial o bajo el régimen de sentencia determinada y consiste exclusivamente de pena de multa, el tiempo que permaneció privado de libertad se le abonará a razón de cincuenta (50) dólares de multa por cada día de privación de libertad que haya cumplido. Si la pena de multa impuesta fuere menor de cincuenta (50) dólares, quedará satisfecha con un (1) sólo día de reclusión o de detención del convicto. (c) El tiempo que cualquier persona haya permanecido privada de su libertad, en

restricción domiciliaria o en restricción terapéutica, en cumplimiento de sentencia posteriormente anulada o revocada se descontará totalmente del término de reclusión o restricción de libertad que deba cumplir en caso de ser nuevamente sentenciada por los mismos hechos que motivaron la sentencia anulada o revocada. (d) Si la sentencia impone pena de multa individualizada o de servicios comunitarios, cada día en restricción de libertad bajo los incisos (a) y (c), se abonará a base de una unidad de día-multa y una unidad de ocho (8) horas de servicios comunitarios, respectivamente.

286 Artículo 76. Mitigación de la pena. Si al imponerse sentencia resulta que el

sentenciado ha pagado alguna multa o estado recluido por el acto de que fuera convicto en virtud de una orden en que dicho acto se juzgó como desacato, el tribunal podrá mitigar la pena impuesta. Artículo 77. Diferimiento de la ejecución de la sentencia. El tribunal puede diferir la ejecución de una pena: (a) Cuando el convicto que deba cumplirla se halle gravemente enfermo, certificada su condición por prueba médica a satisfacción del tribunal. transcurridos cinco (5) años naturales. (b) Cuando se trata de una mujer en estado de embarazo o no hubieren transcurrido seis (6) meses desde el alumbramiento. (c) Cuando otras circunstancias lo justifiquen por un plazo no mayor de treinta (30) días. SECCIÓN CUARTA Del concurso Artículo 78. Concurso ideal de delitos. Cuando sean aplicables a un hecho dos o más disposiciones penales, cada una de las cuales valore aspectos diferentes del hecho, o cuando uno de éstos es medio necesario para realizar el otro, se condenará por todos los delitos concurrentes, pero sólo se impondrá la pena del delito más grave, seleccionada de la mitad superior del intervalo de pena. Artículo 79. Concurso real de delitos. Cuando alguien haya realizado varios delitos que sean juzgados simultáneamente, cada uno de los cuales conlleva su propia pena, se le sentenciará a una pena agregada, que se determinará como sigue:. La sentencia quedará sin efecto

287 (a) Cuando uno de los delitos conlleve pena de reclusión de por vida, ésta absorberá las demás. (b) En los demás casos, se impondrá una pena para cada delito y se sumarán, no pudiendo exceder la pena agregada del veinte (20) por ciento del límite máximo del intervalo de pena para el delito más grave. Artículo 80. Pena para el delito continuado. Cuando con unidad de propósito

delictivo, pluralidad de conductas e identidad de sujeto pasivo, se producen los elementos de un mismo delito, se impondrá la pena seleccionada de la mitad superior del intervalo de pena. SECCIÓN QUINTA De la reincidencia Artículo 81. Grados y pena de reincidencia. Se establecen los siguientes grados de reincidencia en las circunstancias que se indican a continuación, y se provee la pena aplicable: (a) Habrá reincidencia cuando el que ha sido convicto y sentenciado por un delito grave incurre nuevamente en otro delito grave. agravante a la pena. (b) Habrá reincidencia agravada cuando el que ha sido convicto y sentenciado Esta reincidencia se considera una circunstancia

anteriormente por dos o más delitos graves, cometidos y juzgados en tiempos diversos e independientes unos de otros, incurre nuevamente en otro delito grave. La pena a aplicar podrá aumentarse hasta un veinte (20) por ciento del límite máximo del intervalo de pena para el delito. (c) Habrá reincidencia habitual cuando el que ha sido convicto y sentenciado por dos o más delitos graves, cometidos y juzgados en tiempos diversos e independientes unos de otros, cometa posteriormente un delito grave de primer grado o un delito grave de segundo grado o cualquier delito grave en violación a la Ley de Explosivos de Puerto Rico, Ley Núm. 134 de 28

288 de junio de 1969 y a la Ley contra el Crimen Organizado, Ley Núm. 33 de 13 de junio de 1978, violación a los Artículos 401, 405, 411 y 411(a) de la Ley de Sustancias Controladas de Puerto Rico, Ley Núm. 4 de 23 de junio de 1971 o a los Artículos 2.14, 5.03 y 5.07 de la Ley de Armas de Puerto Rico, según enmendadas. La pena a aplicar será de noventa y nueve (99) años. Artículo 82. Normas para la determinación de reincidencia. Para determinar la reincidencia se aplicarán las siguientes normas: (a) No se tomará en consideración un delito anterior si entre éste y el siguiente han mediado cinco (5) años desde que la persona terminó de cumplir sentencia por dicho delito. (b) Se tomará en consideración cualquier convicción bajo el Código Penal derogado o bajo ley especial que lleve clasificación de delito grave. (c) Se tomará en consideración cualquier convicción en jurisdicción ajena al Estado Libre Asociado de Puerto Rico por un hecho que constituya delito grave en el Estado Libre Asociado de Puerto Rico. De tener clasificación de menos grave, no se tomará en cuenta. (d) No se tomarán en consideración los hechos cometidos antes de que la persona cumpliese dieciocho (18) años, salvo los casos excluidos de la jurisdicción del Tribunal Superior, Sala de Menores, conforme establece la ley y aquellos en que dicho tribunal haya renunciado a su jurisdicción. CAPÍTULO III DE LAS PENAS PARA LAS PERSONAS JURÍDICAS Artículo 83. Las penas para personas jurídicas. Las penas que este Código establece para las personas jurídicas, según definidas en este Código, son las siguientes: (a) multa (b) suspensión de actividades

289 (c) cancelación del certificado de incorporación (d) disolución de la entidad (e) suspensión o revocación de licencia, permiso o autorización (f) restitución (g) probatoria Artículo 84. Multa. La pena de multa consiste en la obligación impuesta por el tribunal a la persona jurídica convicta de pagar al Estado Libre Asociado de Puerto Rico la cantidad de dinero señalada en la sentencia. La multa a imponer se determinará a base del ingreso bruto anual de la persona jurídica durante el año que cometió el delito, según se dispone en el párrafo siguiente de acuerdo a la clasificación del delito. No obstante, en la fijación de la multa, el tribunal tomará en

consideración la situación económica de la persona jurídica al momento de imponer sentencia y las circunstancias agravantes o atenuantes que concurran. El tribunal impondrá una multa a ser seleccionada según corresponda a la clasificación del delito por el que la persona jurídica resultó convicta, como sigue: (a) “Delito Grave de Primer Grado” una multa equivalente al diez (10) por ciento del ingreso anual de la persona jurídica al momento de cometer el delito. (b) “Delito Grave de Segundo Grado” una multa equivalente al ocho (8) por ciento del ingreso anual de la persona jurídica al momento de cometer el delito. (c) “Delito Grave de Tercer Grado” una multa equivalente al seis (6) por ciento del ingreso anual de la persona jurídica al momento de cometer el delito. (d) “Delito Grave de Cuarto Grado” una multa equivalente al cuatro (4) por ciento del ingreso anual de la persona jurídica al momento de cometer el delito.

290 (e) “Delito Menos Grave” una multa equivalente al dos (2) por ciento del ingreso anual de la persona jurídica al momento de cometer el delito. Artículo 85. Suspensión de actividades. La pena de suspensión de actividades

consiste en la paralización de toda actividad de la personalidad jurídica, salvo las estrictas de conservación, durante el tiempo que determine el tribunal, que no podrá ser mayor de seis (6) meses.
Esta pena está disponible únicamente para convicciones en reincidencia según se dispone en el Artículo 90 de este Código. La pena de suspensión de actividades conlleva también la pena de multa que corresponda al delito. Artículo 86. Probatoria. La pena de probatoria consiste en la supervisión de las actividades de la persona jurídica bajo los términos que el tribunal determine y a cargo de la persona o entidad nombrada por el tribunal para esos fines, por un término no mayor de un (1) año. Esta pena está disponible únicamente por convicciones en reincidencia según se dispone en el Artículo 90 de este Código. La pena de probatoria conlleva también la pena de multa que corresponda al delito. Artículo 87. Suspensión o revocación de licencia, permiso o autorización. Cuando en la comisión del delito, la persona jurídica viola por primera vez los requisitos exigidos por la ley para otorgar una licencia, permiso o autorización, se dispondrá la suspensión de los mismos por un término que no podrá exceder de un (1) año; además de cualquier pena de multa que se le imponga según se provea en el delito.

291 Si la persona jurídica viola en más de una ocasión los requisitos exigidos por ley para otorgar una licencia, permiso o autorización, el tribunal podrá revocar permanentemente los mismos. Artículo 88. Cancelación del certificado de incorporación o disolución. La pena de cancelación del certificado de incorporación o disolución de una de las entidades mencionadas en este código, estará disponible únicamente según se dispone en el Artículo 90 de este Código. Esta pena será adicional a la pena de multa dispuesta para el delito. Artículo 89. Restitución. La pena de restitución consiste en la obligación

impuesta por el tribunal a la persona jurídica de pagar a la parte perjudicada daños y pérdidas que le haya ocasionado, a su persona y a su propiedad, como consecuencia de su acto delictivo.
La pena de restitución será fijada teniendo en cuenta el capital social de la persona jurídica, el estado de negocios, la naturaleza y consecuencias del delito y cualquier otra circunstancia pertinente. Artículo 90. Reincidencia. Cuando una persona jurídica resulta convicta de un delito grave de primer grado o un delito grave de segundo grado, luego de una convicción anterior por un delito de gravedad similar, se le impondrá la multa prevista para el delito, además de la suspensión de actividades por un término no mayor de seis (6) meses. Si se trata de un delito grave de tercer grado se podrá imponer probatoria hasta un (1) año, en adición a la multa. Cuando la persona jurídica resulta convicta por un tercer o subsiguiente delito grave, luego de tener dos o más convicciones previas por delitos de la misma naturaleza cometidos en tiempos diversos, el tribunal podrá imponer la cancelación del certificado o el cese de las

292 actividades de la persona jurídica si se demuestra una tendencia persistente a delinquir. Si se trata de delitos menos graves se le impondrá probatoria de hasta un (1) año. En todo caso de reincidencia será necesario imponer como pena, la multa correspondiente al delito de convicción. Para fines de computar la reincidencia se aplicarán los términos prescriptivos del Artículo 82 de este Código. CAPÍTULO IV DE LAS MEDIDAS DE SEGURIDAD SECCIÓN PRIMERA De los fines de las medidas de seguridad Artículo 91. Principio de proporcionalidad. La medida de seguridad no puede resultar ni más severa ni de mayor duración que la pena aplicable al hecho cometido, ni exceder el límite de lo necesario para prevenir la peligrosidad del autor. Artículo 92. Exclusión de la pena. La medida de seguridad podrá imponerse

únicamente por sentencia judicial y la misma excluye la pena. SECCIÓN SEGUNDA De la aplicación de las medidas de seguridad Artículo 93.–Informe pre-medida de seguridad. No podrá imponerse medida de

seguridad sin previo examen e informe siquiátrico o sicológico de la persona, realizado por un siquiatra o sicólogo clínico designado por el tribunal y un informe social realizado por un oficial probatorio.

293 Dichos informes, con exclusión de sus fuentes informativas que se declaran confidenciales, le serán notificados a las partes. Artículo 94. Vistas. Las partes podrán controvertir estos informes en una vista a la que deberán ser llamados a declarar los autores de dichos informes a solicitud de parte. Artículo 95. Aplicación de la medida. Cuando el imputado resulte no culpable por razón de incapacidad mental o trastorno mental transitorio, o se declare su inimputabilidad en tal sentido, el tribunal conservará jurisdicción sobre la persona y podrá decretar su internación en una institución adecuada para su tratamiento, si en el ejercicio de su discreción determina conforme a la evidencia presentada que dicha persona por su peligrosidad constituye un riesgo para la sociedad o que se beneficiará con dicho tratamiento. En caso de ordenarse la internación, la misma se prolongará por el tiempo necesario requerido para la seguridad de la sociedad y el bienestar de la persona internada. En todo caso será obligación de las personas a cargo del tratamiento informar trimestralmente al tribunal sobre la evolución del caso. Artículo 96. Revisión periódica. Anualmente el tribunal se pronunciará sobre el

mantenimiento, la modificación o la cesación de la medida de seguridad impuesta, sin perjuicio de poder hacerlo en cualquier momento en que las circunstancias lo aconsejen o a petición de la persona bajo cuya custodia se halle el internado. Si de la evolución favorable del tratamiento, el tribunal puede razonablemente deducir que la curación y readaptación del sentenciado puede llevarse a cabo en libertad con supervisión ya que el sentenciado dejó de ser peligroso, deberá cesar la internación sujeto a lo dispuesto en las leyes especiales sobre la materia. CAPÍTULO V

294 DE LA EXTINCIÓN DE LAS ACCIONES Y DE LAS PENAS SECCIÓN PRIMERA De la extinción de la acción penal Artículo 97. Extinción de la acción penal. La acción penal se extingue por: (a) muerte (b) indulto (c) prescripción (d) reparación de los daños Artículo 98. Reparación de los daños. En los delitos graves de tercer grado, en los delitos grave de cuarto grado y en los delitos menos graves, cuando el autor se haya esforzado por acordar una compensación con el perjudicado y le haya reestablecido en su mayor parte a la situación jurídica anterior al hecho delictivo, o lo haya indemnizado total o sustancialmente, en una situación en la que la reparación de los daños le exija notables prestaciones o renuncias personales, el tribunal podrá con el consentimiento del perjudicado y del fiscal decretar el archivo y sobreseimiento de la acción penal. Artículo 99. Prescripción. La acción penal prescribirá: (a) A los cinco (5) años en los delitos graves de segundo a cuarto grado, y en los graves según clasificados en ley especial o en el Código Penal derogado. (b) Al año en los delitos menos graves, salvo los provenientes de infracciones a las leyes fiscales y todo delito menos grave cometido por funcionarios o empleados públicos en el desempeño de sus funciones, que prescribirán a los cinco (5) años. (c) Los delitos de encubrimiento y conspiración prescribirán a los diez (10) años cuando se cometan en relación al delito de asesinato en todas sus modalidades.

295 Artículo 100. Delitos que no prescriben. En los siguientes delitos la acción penal no prescribe: delito grave de primer grado,

genocidio, crimen de lesa humanidad, asesinato, malversación de fondos públicos, falsificación de documentos públicos y todo delito grave tipificado en este Código o en ley especial cometido por un funcionario o empleado público en el desempeño de la función pública. Artículo 101.–Cómputo del término de prescripción. El término de prescripción se computará desde el día de la comisión del delito hasta la fecha en que se determine causa probable para el arresto o citación. La celebración de una audiencia para la determinación de causa probable para el arresto o citación interrumpirá el término prescriptivo. No obstante, en los delitos de agresión sexual o su tentativa o aquellos delitos en que la víctima no ha cumplido dieciocho (18) años, el término de prescripción se computará a partir de que la víctima cumpla sus dieciocho (18) años. Artículo 102. Participación. El término prescriptivo se computará separadamente para cada uno de los partícipes. SECCIÓN SEGUNDA De la extinción de las penas Artículo 103. Extinción de las penas. Las penas se extinguen por: (a) muerte del sentenciado (b) indulto u otra acción de clemencia ejecutiva (c) cumplimiento de la sentencia impuesta (d) rehabilitación del sentenciado

296 Artículo 104. Rehabilitación del sentenciado. De concluir el Secretario del

Departamento de Corrección y Rehabilitación, a base de las evaluaciones realizadas, que el sentenciado recluido en una institución penal se ha rehabilitado, levantará una certificación y notificará de la misma al sentenciado quien podrá autorizar la radicación de una solicitud ante el tribunal para que se dé por cumplida el resto de la pena privativa de libertad. Será requisito para la expedición de dicha certificación, que el Secretario del Departamento de Corrección y Rehabilitación cuente con una evaluación y recomendación sicológica a los efectos de que el sentenciado está capacitado para convivir libremente en la sociedad y de que los otros profesionales que lo evaluaron informen detalladamente y por escrito sus determinaciones de la condición de rehabilitado del sentenciado; especialmente si ya no existe ningún peligro de que se manifieste la peligrosidad representada por el acto por el cual cumple sentencia. El tribunal tendrá plena facultad para decidir la solicitud tomando en consideración la prueba que se le presente, la opinión de la víctima o sus familiares, y las objeciones que el Secretario de Justicia pueda plantear. Dicha prueba contendrá necesariamente la certificación del Secretario del Departamento de Corrección y Rehabilitación debidamente justificada mediante una evaluación del ajuste integral y del comportamiento social durante la reclusión, cumplimiento del plan de rehabilitación condiciones socioeconómicas a confrontar el sentenciado en la comunidad. LIBRO SEGUNDO PARTE ESPECIAL TÍTULO I DELITOS CONTRA LA PERSONA

297 CAPÍTULO I DELITOS CONTRA LA VIDA SECCIÓN PRIMERA De los asesinatos y el homicidio

Artículo 105. Asesinato. Asesinato es dar muerte a un ser humano con intención de causársela. Artículo 106. Grados de asesinato. Constituye asesinato en primer grado: (a) Todo asesinato perpetrado por medio de veneno, acecho o tortura, o con

premeditación. (b) Todo asesinato que se comete como consecuencia natural de la consumación o tentativa de algún delito de incendio agravado, agresión sexual, robo, escalamiento agravado, secuestro, estrago, envenenamiento de aguas de uso público, agresión grave en su modalidad mutilante, fuga o abandono de un menor. (c) Todo asesinato de un miembro de la Policía, guardia escolar, guardia o policía municipal, alguacil, fiscal, procurador de menores, procurador de familia especial para situaciones de maltrato, juez u oficial de custodia que se encuentre en el cumplimiento de su deber, cometido al consumar, intentar o encubrir un delito grave. Toda otra muerte intencional de un ser humano constituye asesinato en segundo grado. Artículo 107. Pena de los asesinatos. A la persona convicta de asesinato en primer grado se le impondrá la pena provista para el delito grave de primer grado.

298 A la persona convicta de asesinato en segundo grado se le impondrá la pena provista para el delito grave de segundo grado. Artículo 108. Asesinato atenuado. No obstante lo dispuesto en el Artículo 107, cuando el asesinato tiene lugar en ocasión de súbita pendencia o arrebato de cólera, se impondrá al convicto la pena provista para el delito grave de tercer grado. Artículo 109. Homicidio negligente. Toda persona que ocasione la muerte a otra por negligencia incurrirá en delito menos grave, pero se le impondrá la pena de delito grave de cuarto grado. Cuando la muerte se ocasione al conducir un vehículo de motor bajo los efectos de bebidas embriagantes, sustancias controladas o con claro menosprecio de la seguridad de los demás; o al apuntar con un arma de fuego hacia un punto indeterminado, se impondrá la pena de delito grave de tercer grado. SECCIÓN SEGUNDA Del suicidio Artículo 110. Incitación al suicidio. Toda persona que ayude o incite a otra persona a cometer o iniciar la ejecución de un suicidio incurrirá en delito grave de tercer grado. SECCIÓN TERCERA Del aborto Artículo 111. Aborto. Toda persona que permita, indique, aconseje, induzca o

practique un aborto, o que proporcione, facilite, administre, prescriba o haga tomar a una mujer embarazada cualquier medicina, droga o sustancia, o que utilice o emplee cualquier instrumento u otro medio con intención de hacerla abortar, y toda persona que ayude a la comisión de cualquiera de dichos actos, salvo indicación terapéutica hecha por un médico debidamente

299 autorizado a ejercer la medicina en Puerto Rico, con vista a la conservación de la salud o vida de la madre, incurrirá en delito grave de cuarto grado. Artículo 112. Aborto cometido por la mujer o consentido por ella. Toda mujer que procure de cualquier persona alguna medicina, droga o sustancia, y la tome, o que se someta a cualquier operación o a cualquier otra intervención quirúrgica o a cualquier otro medio, con el propósito de provocarse un aborto, excepto el caso de que fuere necesario para salvar su salud o su vida, incurrirá en delito grave de cuarto grado. Artículo 113. Aborto por fuerza o violencia. Toda persona que mediante el empleo de fuerza o violencia infiera daño a una mujer embarazada y sobrevenga un parto prematuro con consecuencias nocivas para la criatura incurrirá en delito grave de tercer grado. Si sobreviene la muerte de la criatura incurrirá en delito grave de segundo grado. Artículo 114. Anuncios de medios para producir abortos. Toda persona que redacte y publique un aviso o anuncio de algún específico o procedimiento para producir o facilitar abortos ilegales, o que ofrezca sus servicios por medio de algún aviso, anuncio o en cualquier otra forma para asistir a la consecución de tal hecho, incurrirá en delito grave de cuarto grado. SECCIÓN CUARTA De la manipulación genética Artículo 115. Manipulación genética. Toda persona que manipule genes humanos para alterar el genotipo con un propósito que no sea el tratamiento, diagnóstico o investigación científica relacionada con el campo de la biología, la genética y la medicina, orientados a mejorar la salud de la persona o de la humanidad, incurrirá en delito grave de cuarto grado. Se entiende por tratamiento, diagnóstico o investigación científica relacionada con genes humanos en el campo de la biología, la genética y la medicina, cualquiera que se realice con el

300 consentimiento libre e informado de la persona de la cual proceden los genes para el descubrimiento, identificación, prevención y tratamiento de enfermedades o discapacidades genéticas o de influencia genética, así como las taras endémicas que afecten a una parte considerable de la población. Artículo 116. Clonación de un ser humano. Toda persona que genere seres humanos idénticos por clonación o por cualquier otro procedimiento incurrirá en delito grave de tercer grado. Artículo 117. Ingeniería genética. Toda persona que utilice la ingeniería genética para producir armas biológicas o exterminadoras de la especie humana incurrirá en delito grave de segundo grado. Artículo 118. Fecundación de embriones humanos. Toda persona que fecunde óvulos humanos con un propósito diferente a la procreación humana incurrirá en delito grave de cuarto grado. Se excluye la fecundación de óvulos humanos cuando se hace para investigación científica, tratamiento o diagnóstico con fines terapéuticos con respecto a la persona objeto de la investigación. Artículo 119. Tráfico de óvulos o de esperma. Toda persona que disponga de

gametos, zigotos o embriones, óvulos o esperma para fines distintos a los autorizados por sus donantes incurrirá en delito grave de cuarto grado. Artículo 120. Otras penas. Además de las penas provistas en los delitos de esta Sección, se impondrá la pena de suspensión de licencia profesional, permiso o autorización. Cuando una persona jurídica resulte convicta, se le impondrá también la pena de suspensión o cancelación de licencia, permiso o autorización.

301

CAPÍTULO II DELITOS CONTRA LA INTEGRIDAD CORPORAL Artículo 121. Agresión. Toda persona que ilegalmente por cualquier medio o forma cause a otra una lesión a su integridad personal incurrirá en delito menos grave. Artículo 122. Agresión grave. Si la agresión descrita en el Artículo 121 ocasiona una lesión al cuerpo o a la salud que no deja daño permanente pero requiere atención médica, ayuda profesional especializada o tratamiento ambulatorio, incurrirá en delito grave de cuarto grado. Si la agresión ocasiona una lesión al cuerpo o a la salud que requiera hospitalización, tratamiento prolongado o genere un daño permanente, incurrirá en delito grave de tercer grado. Esta modalidad incluye, además, lesiones mutilantes; aquellas en las cuales se transmite una enfermedad, síndrome o condición de tratamiento físico prolongado; o aquellas que requieren tratamiento sicológico prolongado. Artículo 123. Agresión grave atenuada. Si el delito de agresión grave se comete en ocasión de súbita pendencia o arrebato de cólera, se impondrá la pena correspondiente al delito en la escala inmediatamente inferior. Artículo 124. Lesión negligente. Toda persona que por negligencia le cause a otra una lesión al cuerpo o a la salud que requiera hospitalización, tratamiento prolongado o genere un daño permanente o lesiones mutilantes, incurrirá en delito menos grave, pero se le impondrá pena de delito grave de cuarto grado.

302 Artículo 125. Prácticas lesivas a la dignidad e integridad

personal en los procesos de iniciación. Toda persona que obrando con negligencia ponga en riesgo la salud física o mental de cualquier aspirante a miembro de una organización, fraternidad o sororidad mediante prácticas lesivas a la dignidad o integridad personal del aspirante, como parte de su proceso de iniciación, incurrirá en delito menos grave. Se dispone, además, que toda institución educativa que obrando con negligencia permita que los actos aquí prohibidos ocurran en cualquier lugar de su propiedad o bajo su posesión, custodia o control, incurrirá en delito menos grave. CAPÍTULO III DELITOS CONTRA LA FAMILIA SECCIÓN PRIMERA De los delitos contra el estado civil Artículo 126. Bigamia. Toda persona que contrae un nuevo matrimonio sin haberse anulado o disuelto el anterior o declarado ausente el cónyuge conforme dispone la ley incurrirá en delito menos grave. Artículo 127. Contrayente soltero. Toda persona soltera que contrae matrimonio con una persona casada conociendo que dicha persona está cometiendo bigamia incurrirá en delito menos grave. Artículo 128. Celebración de matrimonios ilegales. Toda persona autorizada a

celebrar matrimonios que a sabiendas celebre o autorice un matrimonio prohibido por la ley civil incurrirá en delito menos grave. Artículo 129. Matrimonios ilegales. Incurrirá en delito menos grave:

303 (a) Toda persona que celebre un matrimonio sin estar autorizada. (b) Toda persona que contraiga un matrimonio prohibido por la ley civil. Artículo 130. Adulterio. Toda persona casada que tenga relaciones sexuales con una persona que no sea su cónyuge incurrirá en delito menos grave. El proceso por el delito de adulterio se instruirá dentro del año de haberse cometido el delito o de haber llegado éste a conocimiento de la parte actora. Si el delito de adulterio se comete en una mujer casada y un hombre soltero, o un hombre casado y una mujer soltera, el hombre soltero o la mujer soltera incurrirá en el delito de adulterio. SECCIÓN SEGUNDA De la protección debida a los menores Artículo 131. Incumplimiento de la obligación alimentaria. Todo padre o madre que, sin excusa legal, deje de cumplir con la obligación que le impone la ley o el tribunal de proveer alimentos a sus hijos menores de edad incurrirá en delito menos grave. Cuando el imputado ha aceptado la paternidad ante el tribunal antes de comenzar el juicio, o cuando la paternidad no esté en controversia, se celebrará el juicio, y de resultar culpable de abandono, el tribunal fijará mediante resolución una suma razonable por concepto de alimentos, apercibiendo al acusado que el incumplimiento de dicha resolución, sin excusa legal, podrá ser castigado como un desacato civil. Cuando el imputado niegue la paternidad, el tribunal le concederá un plazo de no más de diez (10) días para que conteste la alegación e inmediatamente celebrará un juicio en el cual se seguirán las reglas para la presentación de evidencia vigentes. Dentro del quinto día de haberse oído la prueba, el juez resolverá sobre la paternidad y de resultar probada, levantará un acta y

304 dictará la resolución correspondiente fijando, además, la cuantía que por concepto de alimentos deberá proveer al hijo. Luego de los procedimientos preliminares que se establecen en los dos párrafos anteriores, el caso continuará ventilándose a base de alegaciones de abandono y el fallo recaerá sobre este extremo. El tribunal tiene discreción para suspender los efectos de la sentencia si lo estima necesario para el bienestar del menor. Del fallo adverso sobre paternidad y sobre Las vistas sobre estos casos tendrán

abandono, el acusado podrá apelar en un solo acto.

preferencia en los calendarios de los tribunales de apelación. La apelación de cualquier sentencia u orden dictada bajo este artículo, no suspenderá los efectos de la resolución que ordene el pago de alimentos y el acusado tiene la obligación de depositar en la Secretaría del Tribunal de Primera Instancia las cuantías fijadas por concepto de alimentos. A solicitud de parte interesada, el tribunal, luego de escuchar el testimonio de ambas partes, puede autorizar al Secretario a que disponga a favor del alimentista las cuantías consignadas, hasta que recaiga el fallo. En los casos en que el fallo dictado sea en favor del acusado, el alimentista tiene la obligación de devolver las cuantías que el acusado había consignado. En los casos en que el fallo dictado confirme la sentencia del tribunal apelado, pero disminuya la cuantía por concepto de alimentos, la diferencia en dicha cuantía le será acreditada al acusado en los pagos futuros que deba depositar para beneficio del alimentista. Si el acusado deja de cumplir con la consignación dispuesta, se celebrará una vista y de no mediar razón justificada, el tribunal desestimará la apelación. Cuando la sentencia sea firme, el tribunal dictará una orden acompañada de copia certificada del acta de aceptación de la paternidad o de la determinación de paternidad hecha por el juez, dirigida al encargado del Registro Demográfico para que proceda a inscribir al menor

305 como hijo del acusado con todos los demás detalles requeridos por el acta de nacimiento para todos los efectos. En todas las acciones relacionadas con este artículo, incluso en las vistas sobre incumplimiento de la orden de alimentar, el interés público debe estar representado por el ministerio público. Artículo 132. Abandono de menores. Todo padre o madre de un menor o cualquier persona a quien esté confiado tal menor para su manutención o educación, que lo abandone en cualquier lugar con intención de desampararlo incurrirá en delito grave de cuarto grado. Cuando por las circunstancias del abandono se pone en peligro la vida, salud, integridad física o indemnidad sexual del menor, la persona incurrirá en delito grave de tercer grado. Artículo 133. Exclusión. No constituye el delito de abandono de menores, la entrega de un menor a una institución para el cuidado de menores, ya sea pública o privada. Los directores, funcionarios o empleados de la institución no podrán requerir información alguna sobre la madre o el padre del menor entregado, a menos que el menor demuestre señales de maltrato. La patria potestad del menor corresponde al Estado Libre Asociado de Puerto Rico y la custodia a la institución que le dio acogida, hasta tanto el Departamento de la Familia disponga otra cosa. Artículo 134. Secuestro de menores. Toda persona que mediante fuerza, violencia, intimidación, fraude o engaño sustraiga a un menor con el propósito de retenerlo y ocultarlo de sus padres, tutor u otra persona encargada de dicho menor incurrirá en delito grave de segundo grado. Se impondrá la pena en la mitad superior del intervalo correspondiente, cuando la conducta prohibida en el párrafo anterior se lleve a cabo en:

306 (a) una institución hospitalaria, pública o privada; (b) una escuela elemental, intermedia o secundaria, pública o privada; (c) un edificio ocupado o sus dependencias; (d) un centro de cuidado de niños; o (e) un parque, área recreativa o centro comercial. Artículo 135. Privación ilegal de custodia. Toda persona que sin tener derecho a ello prive a un padre, madre u otra persona de la custodia legítima de un menor o de un incapacitado, incurrirá en delito menos grave. Se considera delito agravado e incurrirá en delito grave de cuarto grado cuando concurra cualquiera de las siguientes circunstancias: (a) Si se traslada al menor fuera de la jurisdicción del Estado Libre Asociado de Puerto Rico. (b) Si el padre o madre no custodio residente fuera de Puerto Rico retiene al menor cuando le corresponde regresarlo al hogar de quien tiene su custodia legítima. Artículo 136. Adopción a cambio de dinero. Toda persona que con ánimo de lucro ofrezca, reciba o dé dinero u otros bienes a cambio de la entrega de un menor para adopción en violación a la ley que regula dicho procedimiento incurrirá en delito grave de cuarto grado. Artículo 137. Corrupción de menores. Incurrirá en delito menos grave: (a) Toda persona que intoxique, induzca, aconseje, incite o ayude a intoxicar con bebidas embriagantes a un menor que no ha cumplido dieciocho (18) años. (b) Todo dueño, empresario, administrador, gerente, director, dependiente o empleado de un establecimiento o negocio público que consienta o tolere que en dicho establecimiento se cometa cualquiera de los actos señalados en el inciso (a).

307 (c) Todo dueño, administrador o encargado de cualquier establecimiento utilizado en todo o en parte como salón de bebidas o sala de juegos que permita a un menor que no ha cumplido dieciocho (18) años tomar parte en juegos de azar. (d) Toda persona que autorice, induzca, permita u ordene a un menor que no ha

cumplido dieciocho (18) años a dedicarse a la mendicidad pública. En los casos en que a los establecimientos o locales a que se refiere este artículo se les ha concedido permiso o licencia, se podrá imponer además la cancelación o revocación de los mismos. También puede ser sujeto activo de este delito la persona jurídica donde se lleva a cabo la conducta. SECCIÓN TERCERA De la protección debida a las personas de edad avanzada e incapacitados Artículo 138. Incumplimiento de la obligación alimentaria. Toda persona que, sin excusa legal, deje de cumplir con la obligación que le impone la ley o el tribunal de proveer alimentos a otra persona, sea su cónyuge, ascendiente o descendiente mayor de edad, incurrirá en delito menos grave. Artículo 139. Abandono de personas de edad avanzada e incapacitados. Toda persona a quien esté confiada una persona de edad avanzada o incapacitada, que no pueda valerse por sí misma, que la abandone en cualquier lugar con intención de desampararla incurrirá en delito grave de cuarto grado. Cuando por las circunstancias del abandono se pone en peligro la vida, salud, integridad física o indemnidad sexual de la persona, incurrirá en delito grave de tercer grado.

308 SECCIÓN CUARTA Del respeto a los muertos Artículo 140. Profanación de cadáver o cenizas. Toda persona que ilegalmente

mutile, desentierre o remueva de su sepultura, o del lugar en que se halle aguardando el momento de ser enterrado o cremado, el cadáver de un ser humano o parte del mismo, o sus restos o cenizas, o que de otra forma los profane, incurrirá en delito grave de cuarto grado. Artículo 141. Profanación del lugar donde yacen los muertos e interrupción del funeral. Toda persona que profane el lugar donde yace el cadáver de un ser humano, los objetos que allí se destinan a honrar su memoria o los que contienen sus restos o cenizas, o impida o interrumpa un funeral, velatorio o servicio fúnebre, incurrirá en delito menos grave. CAPÍTULO IV DELITOS CONTRA LA INDEMNIDAD SEXUAL SECCIÓN PRIMERA De los delitos de violencia sexual Artículo 142. Agresión sexual. Toda persona que lleve a cabo una penetración sexual, sea vaginal, anal, orogenital, digital o instrumental, en cualquiera de las circunstancias que se exponen a continuación incurrirá en delito grave de segundo grado: (a) Si la víctima al momento del hecho no ha cumplido catorce (14) años. (b) Si por enfermedad o incapacidad mental, temporal o permanente, la víctima está incapacitada para comprender la naturaleza del acto en el momento de su realización. (c) Si la víctima fue compelida al acto mediante el empleo de fuerza física, violencia, intimidación o amenaza de grave e inmediato daño corporal.

309 (d) Si a la víctima se le ha anulado o disminuido sustancialmente, sin su conocimiento o sin su consentimiento, su capacidad de consentir a través de medios hipnóticos, narcóticos, deprimentes o estimulantes o de sustancias o medios similares. (e) Si al tiempo de cometerse el acto, la víctima no tuviera conciencia de su naturaleza y esa circunstancia fuera conocida por el acusado. (f) Si la víctima se somete al acto mediante engaño, treta, simulación u ocultación en relación a la identidad del acusado. (g) Si a la víctima se le obliga o induce mediante maltrato, violencia física o sicológica a participar o involucrarse en una relación sexual no deseada con terceras personas. (h) Cuando para la ejecución del acto, el acusado se aprovecha de una relación de parentesco con la víctima, por ser ascendiente o descendiente, por consanguinidad o afinidad, o colateral por consanguinidad hasta el tercer grado. (i) Cuando exista una relación de superioridad entre el acusado y la víctima, por razón de tenerla bajo su custodia, tutela, educación primaria, secundaria o especial, y se aprovecha de la confianza depositada. Artículo 143. Circunstancias esenciales del delito de agresión sexual. El delito de agresión sexual consiste esencialmente en la agresión inferida a la integridad física, emocional y a la dignidad de la persona. Al considerar las circunstancias del delito se tomará en consideración el punto de vista de una persona igualmente situada con respecto a la edad y género de la víctima. La emisión no es necesaria y cualquier penetración sexual, sea ésta vaginal, anal, orogenital, digital o instrumental, por leve que sea, bastará para consumar el delito.

310 Artículo 144. Actos lascivos. Toda persona que, sin intentar consumar el delito de agresión sexual descrito en el Artículo 142, someta sin su consentimiento a otra persona a un acto que tienda a despertar, excitar o satisfacer la pasión o deseos sexuales, en cualquiera de las circunstancias que se exponen a continuación incurrirá en delito grave de tercer grado. (a) Si la víctima al momento del hecho es menor de catorce (14) años. (b) Si la víctima fue compelida al acto mediante el empleo de fuerza, violencia, amenaza de grave o inmediato daño corporal, o intimidación, o el uso de medios hipnóticos, narcóticos, deprimentes o estimulantes o sustancias o medios similares. (c) Si la víctima, por enfermedad o defecto mental temporero o permanente, estaba incapacitada para comprender la naturaleza del acto. (d) Si la víctima fue compelida al acto mediante el empleo de medios engañosos que anularon o disminuyeron sustancialmente, sin su conocimiento, su capacidad de consentir. (e) Cuando para la ejecución del acto, el acusado se aprovecha de una relación de parentesco con la víctima, por ser ascendiente o descendiente, por consanguinidad o afinidad, o colateral por consanguinidad hasta el tercer grado. (f) Cuando exista una relación de superioridad entre el acusado y la víctima, por razón de tenerla bajo su custodia, tutela o educación primaria, secundaria o especial, y se aprovecha de la confianza depositada. Artículo 145. Sodomía. Toda persona que sostenga relaciones sexuales con una

persona de su mismo sexo o cometa el crimen contra natura con un ser humano, incurrirá en delito grave de cuarto grado.

311 Artículo 146. Bestialismo. Toda persona que lleve a cabo, o que incite, coaccione o ayude a otra a llevar a cabo cualquier forma de penetración sexual con un animal, incurrirá en delito grave de cuarto grado. Artículo 147. Acoso sexual. Toda persona que en el ámbito de una relación laboral, docente o de prestación de servicios, solicite favores de naturaleza sexual para sí o para un tercero y sujete las condiciones de trabajo, docencia o servicios a su cumplimiento, o mediante comportamiento sexual provoque una situación intimidatoria, hostil o humillante para la víctima, incurrirá en delito menos grave. SECCIÓN SEGUNDA De los delitos contra la moral pública Artículo 148. Exposiciones inmorales. Toda persona que exponga cualquier parte íntima de su cuerpo en cualquier sitio en que esté presente otra persona, incluyendo agentes de orden público, a quien tal exposición pueda ofender o molestar, incurrirá en delito menos grave. Esta conducta no incluye el acto de lactancia a un infante. Artículo 149. Proposición obscena. Toda persona que en un lugar público o abierto al público haga proposiciones obscenas de una manera ofensiva al pudor público incurrirá en delito menos grave. SECCIÓN TERCERA De la prostitución y actividades afines Artículo 150. Prostitución. Toda persona que sostenga, acepte, ofrezca o solicite sostener relaciones sexuales con otra persona por dinero o estipendio, remuneración o cualquier forma de pago incurrirá en delito menos grave.

312 A los efectos de este artículo no se considerará como defensa, el sexo de las partes que sostengan, acepten, ofrezcan o soliciten sostener relaciones sexuales. Artículo 151. Casas de prostitución o sodomía. Incurrirá en delito menos grave: (a) Toda persona que tenga en propiedad o explotación, bajo cualquier denominación, una casa o anexo, un edificio o anexo, o dependencia de la misma, para ejercer la prostitución o la sodomía o para concertar citas deshonestas, o de algún modo la regentee, dirija o administre o participe en la propiedad, explotación, dirección o administración de la misma. (b) Toda persona que arriende en calidad de dueño o administrador, o bajo cualquier denominación, una casa o anexo, un edificio o anexo, o dependencia de los mismos, para su uso como casa de prostitución o sodomía o citas deshonestas. (c) Toda persona que teniendo en calidad de dueño, administrador, director, encargado, o bajo cualquier denominación, una casa o anexo, un edificio, anexo, o dependencia de los mismos, permita la presencia habitual en ellos de una o varias personas para concertar citas deshonestas o para su uso como casa de prostitución o sodomía. Se dispone que en cuanto a los establecimientos o locales a que se refiere este artículo, el tribunal ordenará también la revocación de las licencias, permisos o autorizaciones para operar. En estos casos, también puede ser sujeto activo del delito la persona jurídica donde se lleva a cabo la conducta. Artículo 152. Casas escandalosas. Toda persona que tenga en propiedad o bajo

cualquier denominación un establecimiento o casa escandalosa en la que habitualmente se perturbe la tranquilidad, el bienestar o decoro del inmediato vecindario, o se promuevan desórdenes, incurrirá en delito menos grave.

313 En estos casos, también puede ser sujeto activo del delito la persona jurídica donde se lleva a cabo la conducta. Artículo 153. Proxenetismo, rufianismo y comercio de personas. Incurrirá en delito grave de cuarto grado toda persona que: (a) Con ánimo de lucro o para satisfacer la lascivia ajena promueva o facilite la prostitución de otra persona aún con el consentimiento de ésta; (b) Haga de la prostitución ajena su medio habitual de vida; o (c) Promueva o facilite la entrada o salida del Estado Libre Asociado de Puerto Rico de otra persona aún con el consentimiento de ésta para que ejerza la prostitución o la sodomía. Artículo 154. Proxenetismo, rufianismo y comercio de personas agravado. Incurrirá en delito grave de tercer grado toda persona que cometa el delito descrito en el Artículo 153 si concurre cualquiera de las siguientes circunstancias: (a) Si la víctima no ha cumplido dieciocho (18) años. (b) Cuando medie engaño, violencia, abuso de autoridad o cualquier medio de intimidación o coacción. (c) Si el autor es ascendiente, descendiente, cónyuge, hermano, tutor o encargado de la educación, guarda o custodia de la víctima. (d) Si se promueve o facilita la prostitución o la sodomía de más de una persona. SECCIÓN CUARTA De la obscenidad y la pornografía infantil Artículo 155. Definiciones. A los efectos de esta Sección, los siguientes términos o frases tienen el significado que a continuación se expresa:

314 (a) “Conducta obscena” es cualquier actividad física del cuerpo humano, bien sea llevada a cabo solo o con otras personas incluyendo, pero sin limitarse, a cantar, hablar, bailar, actuar, simular, o hacer pantomimas, la cual considerada en su totalidad por la persona promedio y, según los patrones comunitarios contemporáneos: (1) apele al interés lascivo, o sea, interés morboso en la desnudez, sexualidad o funciones fisiológicas; (2) represente o describa en una forma patentemente ofensiva conducta sexual; y (3) carezca de un serio valor literario, artístico, político, religioso, científico o educativo. La atracción de la conducta al interés lascivo, se juzgará en relación al adulto promedio, a menos que se desprenda de la naturaleza de dicha conducta o de las circunstancias de su producción, presentación, o exhibición que está diseñada para grupos de desviados sexuales, en cuyo caso, la atracción predominante de la conducta se juzgará con referencia al grupo a quien va dirigido. En procesos por violación a las disposiciones de esta Sección en donde las circunstancias de producción, presentación o exhibición indican que el acusado está explotando comercialmente la conducta obscena por su atracción lasciva, dichas circunstancias constituyen prueba prima facie de que la misma carece de un serio valor literario, artístico, político, religioso, científico o educativo. Cuando la conducta prohibida se lleve a cabo para o en presencia de menores será suficiente que el material esté dirigido a despertar un interés lascivo en el sexo. (b) “Conducta sexual” comprende:

315 (1) representaciones o descripciones patentemente ofensivas de actos sexuales consumados, normales o pervertidos, actuales o simulados, incluyendo relaciones sexuales, sodomía y bestialismo, o (2) representaciones o descripciones patentemente ofensivas de masturbación, copulación oral, sadismo sexual, masoquismo sexual, exhibición lasciva de los genitales, estimular los órganos genitales humanos por medio de objetos diseñados para tales fines, o funciones escatológicas, así sea tal conducta llevada a cabo individualmente o entre miembros del mismo sexo o del sexo opuesto, o entre humanos y animales. (c) “Material” es cualquier libro, revista, periódico u otro material impreso o escrito, o cualquier retrato, fotografía, dibujo, caricatura, película de movimiento, cinta cinematográfica u otra representación gráfica; o cualquier representación oral o visual transmitida o retransmitida a través de cables, ondas electromagnéticas, computadoras, tecnología digital o cualesquiera medios electrónicos u otro medio de comunicación; o cualquier estatua, talla o figura, escultura; o cualquier grabación, transcripción o reproducción mecánica, química o eléctrica o cualquier otro artículo, equipo o máquina. (d) “Material nocivo a menores” es todo material que describa explícitamente la

desnudez del cuerpo humano, manifestaciones de conducta sexual o excitación sexual, o de una manera que al considerarse en parte o en la totalidad de su contexto: (1) apele predominantemente al interés lascivo, vergonzoso o morboso en los menores; (2) resulte patentemente ofensivo de acuerdo a los criterios contemporáneos de la comunidad adulta conforme a los mejores intereses de los menores; y (3) carezca de un serio valor social para los menores.

316 (e) “Material obsceno” es material que considerado en su totalidad por una persona promedio y que al aplicar patrones comunitarios contemporáneos: (1) apele al interés lascivo, o sea, a un interés morboso en la desnudez,

sexualidad o funciones fisiológicas; (2) represente o describa en una forma patentemente ofensiva conducta sexual; y (3) carezca de un serio valor literario, artístico, político, religioso, científico o educativo. La atracción del material al interés lascivo en el sexo se juzga en referencia al adulto promedio a menos que se desprenda de la naturaleza del material, o de las circunstancias de su diseminación, distribución o exhibición, que está diseñado para grupos de desviados sexuales en cuyo caso, dicha atracción se juzgará con referencia al grupo a quien va dirigido. En procesos de violación a las disposiciones de esta Sección, donde las circunstancias de producción, presentación, venta, diseminación, distribución, o publicidad indican que el acusado está explotando comercialmente el material por su atracción lasciva, la prueba de este hecho constituirá prueba prima facie de que el mismo carece de serio valor literario, artístico, político, religioso, científico o educativo. Cuando la conducta prohibida se lleve a cabo para o en presencia de menores será suficiente que el material esté dirigido a despertar un interés lascivo en el sexo. (f) “Pornografía infantil” es cualquier representación de conducta sexual explícita, todo acto de masturbación, abuso sadomasoquista, relaciones sexuales reales o simuladas, relaciones sexuales desviadas, bestialismo, homosexualismo, lesbianismo, actos de sodomía, o exhibición de los órganos genitales llevados a cabo por personas menores de dieciséis (16) años. “Abuso sadomasoquista” son actos de flagelación o tortura por parte de una persona a otra o a sí misma,

317 o la condición de estar encadenado, atado o de cualquier otro modo restringido, como un acto de gratificación o estimulación sexual. Artículo 156. Envío, transportación, venta, distribución, publicación, exhibición o posesión de material obsceno. Toda persona que a sabiendas envíe o haga enviar, o transporte o haga transportar, o traiga o haga traer material obsceno a Puerto Rico para la venta, exhibición, publicación o distribución, o que posea, prepare, publique, o imprima cualquier material obsceno en Puerto Rico, con la intención de distribuirlo, venderlo, exhibirlo a otros, o de ofrecerlo para la distribución o la venta, incurrirá en delito menos grave. Si el delito descrito en el párrafo anterior se lleva a cabo para o en presencia de un menor, o se emplea o usa a un menor para hacer o ayudar en la conducta prohibida, incurrirá en delito grave de cuarto grado. Las disposiciones de este artículo, en relación con la exhibición de, o la posesión con intención de exhibir cualquier material obsceno, no se aplican a ningún empleado, proyeccionista u operador de un aparato cinematográfico, que ha sido empleado y quien está desempeñándose dentro del ámbito de su empleo, siempre y cuando tal empleado, proyeccionista u operador no tenga interés económico de clase alguna en el lugar en donde está empleado. Artículo 157. Espectáculos obscenos. Toda persona que a sabiendas se dedique a, o participe en la administración, producción, patrocinio, presentación o exhibición de un espectáculo que contiene conducta obscena o participe en una parte de dicho espectáculo, o que contribuya a su obscenidad, incurrirá en delito menos grave. Si el comportamiento descrito en el párrafo anterior se lleva a cabo para o en presencia de un menor incurrirá en delito grave de cuarto grado.

318 Artículo 158. Producción de pornografía infantil. Toda persona que a sabiendas promueva, permita, participe o directamente contribuya a la creación o producción de material o de un espectáculo de pornografía infantil, incurrirá en delito grave de cuarto grado. Artículo 159. Posesión y distribución de pornografía infantil. Toda persona que a sabiendas posea, imprima, venda, compre, exhiba, distribuya, publique, transmita, traspase, envíe o circule material o un espectáculo de pornografía infantil, incurrirá en delito grave de cuarto grado. Artículo 160. Utilización de un menor para pornografía infantil. Toda persona que use, persuada o induzca a un menor a posar, modelar o ejecutar conducta sexual con el propósito de preparar, imprimir o exhibir material de pornografía infantil o a participar en un espectáculo de esa naturaleza, incurrirá en delito grave de cuarto grado. Artículo 161. Exhibición y venta de material nocivo a menores. Incurrirá en delito menos grave: (a) Toda persona a cargo de la supervisión, control o custodia de un establecimiento comercial o de negocios que a sabiendas exhiba, despliegue o exponga a la vista cualquier material nocivo a los menores en aquellas áreas del establecimiento o áreas circundantes donde un menor de edad tiene acceso como parte del público en general o que venda, arriende o preste dicho material a un menor de edad. (b) Toda persona a cargo de la supervisión, custodia o control de una sala de teatro donde se proyectan cintas cinematográficas que co-ntengan material nocivo a menores y que a sabiendas venda un boleto de entrada o de otra manera permita la entrada de un menor a dicho establecimiento.

319 Artículo 162. Propaganda de material obsceno o de pornografía infantil. Toda persona que prepare, exhiba, publique, anuncie o solicite de cualquier persona que publique o exhiba un anuncio de material obsceno o de pornografía infantil o que en cualquier otra forma promueva la venta o la distribución de tal material, incurrirá en delito menos grave. Artículo 163. Venta, distribución condicionada. Toda persona que a sabiendas, como condición para la venta, distribución, consignación o entrega para la reventa, de cualquier diario, revista, libro, publicación u otra mercancía, requiera que el comprador o consignatario reciba cualquier material obsceno, o de pornografía infantil; o que deniegue, revoque, o amenace con denegar o revocar una franquicia; o que imponga una penalidad monetaria o de otra clase por razón de tal persona negarse a aceptar tal material, o por razón de la devolución de tal material, incurrirá en delito menos grave. Artículo 164. Transmisión o retransmisión de material obsceno o de pornografía infantil. Toda persona que a sabiendas distribuya cualquier material obsceno o de pornografía infantil a través de televisión, radio, computadora o cualquier medio electrónico u otro medio de comunicación, incurrirá en delito menos grave. Artículo 165. Confiscación. El Secretario de Justicia, el Superintendente de la Policía o el Secretario de Hacienda por conducto de sus delegados o agentes del orden público, pueden incautarse de toda propiedad o interés que cualquier persona ha adquirido en violación a las disposiciones de esta Sección, sujeto al procedimiento establecido por la Ley Uniforme de Confiscaciones, Ley Núm. 93 de 13 de junio de 1988, según enmendada. Artículo 166. Destrucción de material. Cuando medie convicción por cualquier delito comprendido en esta Sección, el tribunal ordenará que se destruya cualquier material o anuncio obsceno o de pornografía infantil que haya motivado la convicción del acusado y que se

320 encuentre en poder o bajo control del tribunal, del ministerio público o de un funcionario del orden público. CAPÍTULO V DELITOS CONTRA LOS DERECHOS CIVILES SECCIÓN PRIMERA De las restricciones a la libertad Artículo 167. Restricción de libertad. Toda persona que de cualquier modo restrinja ilegalmente la libertad de otra incurrirá en delito menos grave. Artículo 168. Restricción de libertad agravada. Incurrirá en delito grave de cuarto grado si el delito de restricción de libertad se comete con la concurrencia de cualquiera de las siguientes circunstancias: (a) Mediante violencia, intimidación, fraude o engaño. (b) Simulando ser autoridad pública. (c) Por funcionario o empleado público con abuso de los poderes inherentes a su autoridad o funciones. (d) Con el pretexto de que el restringido padece de enfermedad o defecto mental. (e) En persona que no ha cumplido dieciocho (18) años, discapacitado que no pueda valerse por sí mismo o enfermo mental. Artículo 169. Secuestro. Toda persona que mediante fuerza, violencia, intimidación, fraude o engaño, sustrae, o retiene y oculta, a otra persona privándola de su libertad, incurrirá en delito grave de tercer grado.

321 Cuando se sustrae a la víctima del lugar en que se encuentre y se mueva del mismo, la sustracción de la víctima debe ser sustancial y no meramente incidental a la comisión de otro delito. Artículo 170. Secuestro agravado. Incurrirá en delito grave de segundo grado, toda persona que cometa el delito de secuestro cuando medie cualquiera de las siguientes circunstancias: (a) Cuando se cometa contra una persona que no ha cumplido dieciocho (18) años, o un discapacitado que no pueda valerse por sí mismo, o un enfermo mental. (b) Cuando se cometa contra el Gobernador de Puerto Rico, contra un legislador o Secretario del Gabinete o funcionario principal de una agencia o corporación pública, juez, o un fiscal o procurador del Departamento de Justicia de Puerto Rico, fuere éste nombrado por el Gobernador de Puerto Rico o designado como tal por el Secretario de Justicia. (c) Cuando se cometa con el propósito de exigir compensación monetaria o que se realice algún acto contrario a la ley o a la voluntad de la persona secuestrada, o exigir al Estado la liberación de algún recluso cumpliendo sentencia o la liberación de una persona arrestada o acusada en relación con la comisión de algún delito. (d) Cuando el secuestro se inicie fuera de los límites territoriales del Estado Libre Asociado de Puerto Rico y se traiga o envíe a la persona a Puerto Rico. Artículo 171. Demora en examen del arrestado. Todo funcionario público o persona que habiendo arrestado a alguien tarde innecesariamente en conducirlo ante un juez, incurrirá en delito grave de cuarto grado.

322 Artículo 172. Incumplimiento de auto de hábeas corpus. Todo funcionario público o persona a quien se haya dirigido un auto de hábeas corpus que deje de cumplirlo o se niegue a ello, después de su presentación, incurrirá en delito grave de cuarto grado. Artículo 173. Evasión de auto de hábeas corpus. Todo funcionario o empleado público o persona que tenga bajo su custodia o autoridad a algún confinado en cuyo favor se haya librado un auto de hábeas corpus y que con el propósito de eludir la presentación de dicho auto o evadir su efecto, traspase al confinado a la custodia de otra, o lo coloque bajo el poder o autoridad de otra, u oculte o cambie el lugar de reclusión, o lo traslade fuera de la jurisdicción del que haya dictado el auto, incurrirá en delito grave de cuarto grado. Artículo 174. Nuevo arresto o encarcelamiento de persona excarcelada. Toda

persona que, por sí o como miembro de un tribunal, ilegalmente vuelva a detener, arrestar, encarcelar o privar de su libertad por la misma causa a una persona excarcelada en virtud de un auto de hábeas corpus, incurrirá en delito grave de cuarto grado. Artículo 175. Prolongación indebida de la pena. Incurrirá en delito grave de cuarto grado, todo funcionario o empleado de una institución, centro de internación, establecimiento penal o correccional, destinado a la ejecución de las penas o medidas de seguridad, que: (a) reciba a una persona sin orden de autoridad competente o sin los requisitos legales; (b) no obedezca la orden de libertad expedida por un juez; o (c) prolongue indebidamente la ejecución de la pena o de la medida de seguridad. Si el funcionario o empleado actuó con negligencia incurrirá en delito menos grave. Artículo 176. Orden de arresto o de allanamiento obtenida ilegalmente. Toda

persona que ilegalmente y sin que se haya determinado causa probable por un juez conforme a

323 derecho consiga el libramiento y la ejecución de una orden de arresto o de allanamiento, incurrirá en delito grave de cuarto grado. SECCIÓN SEGUNDA De los delitos contra el derecho a la intimidad Artículo 177. Recopilación ilegal de información personal. Todo empleado o

funcionario público que levante, mantenga o preserve expedientes, carpetas, manuales, listas, ficheros o compile información y documentos que contengan nombres y datos de personas, agrupaciones y organizaciones, única y exclusivamente por motivo de creencias ideológicas, religiosas, sindicales o por motivo de raza, color, sexo, condición de salud, física o mental, sin estar dichas personas, agrupaciones o entidades vinculadas con la comisión o intento de cometer un delito, o con el propósito de discriminar en la obtención o permanencia de un empleo, incurrirá en delito grave de cuarto grado. Artículo 178. Violación de morada. Toda persona que se introduzca o se mantenga en una casa o edificio residencial ajeno, en sus dependencias o en el solar en que esté ubicado, sin el consentimiento o contra la voluntad expresa del morador o de su representante, o que penetre en ella clandestinamente o con engaño, incurrirá en delito menos grave. Artículo 179. Grabación de comunicaciones por un participante. Toda persona que participe en una comunicación privada personal, bien sea comunicación telefónica, por computadora o por cualquier otro medio de comunicación, que grabe dicha comunicación por cualquier medio mecánico o de otro modo, sin el consentimiento expreso de todas las partes que intervengan en dicha comunicación, incurrirá en delito menos grave. Artículo 180. Violación de comunicaciones personales. Toda persona que, sin

autorización y con el fin de enterarse o permitir que cualquiera otra se entere, se apodere de los

324 papeles, cartas, mensajes de correo electrónico o cualesquiera otros documentos o efectos de otra persona, o intercepte sus telecomunicaciones o utilice aparatos o mecanismos técnicos de escucha, transmisión, grabación o reproducción del texto, sonido, imagen, o de cualquier otra señal de comunicación, o altere su contenido, incurrirá en delito menos grave. Artículo 181. Alteración y uso de datos personales en archivos. Toda persona que, sin estar autorizada, se apodere, utilice, modifique o altere, en perjuicio del titular de los datos o de un tercero, datos reservados de carácter personal o familiar de otro que se hallen registrados en discos o archivos informáticos o electrónicos, o en cualquier otro tipo de archivo o registro público o privado, incurrirá en delito grave de cuarto grado. Artículo 182. Revelación de comunicaciones y datos personales. Toda persona que difunda, publique, revele o ceda a un tercero los datos, comunicaciones o hechos descubiertos o las imágenes captadas a que se refieren los Artículos 180 (Violación de comunicaciones personales) y 181 (Alteración y uso de datos personales en archivos), incurrirá en delito grave de cuarto grado. Artículo 183. Protección a personas jurídicas. Lo dispuesto en los Artículos 180 (Violación de comunicaciones personales), 181 (Alteración y uso de datos personales en archivos) y 182 (Revelación de comunicaciones y datos personales), será aplicable al que descubra, revele o ceda datos reservados de personas jurídicas, sin el consentimiento de sus representantes. Artículo 184. Delito agravado. Si los delitos que se tipifican en los Artículos 180 Violación de comunicaciones personales, 181 Alteración y uso de datos personales en archivos y 182 Revelación de comunicaciones y datos personales, se realizan con propósito especulativo por las personas encargadas o responsables de los discos o archivos informáticos, electrónicos o

325 de cualquier otro tipo de archivos o registros; o por funcionarios o empleados en el curso de sus deberes, se impondrá la pena en su mitad superior. Lo dispuesto en este artículo será aplicable también cuando se trate de datos reservados de personas jurídicas. Artículo 185. Revelación de secreto profesional. Toda persona que sin justa causa, en perjuicio de otra, revele secretos que han llegado a su conocimiento en virtud de su profesión, o ministerio religioso, cargo u oficio, incurrirá en delito menos grave. SECCIÓN TERCERA De los delitos contra la tranquilidad personal Artículo 186. Amenazas. Toda persona que amenace a otra con causarle a esa persona o a su familia, un daño determinado a la integridad corporal, derechos, honor o patrimonio, incurrirá en delito menos grave. Artículo 187. Intrusión en la tranquilidad personal. Toda persona que por medio del teléfono, o del correo electrónico, o por cualquier otro medio profiera o escriba lenguaje amenazante, abusivo, obsceno o lascivo a otra, o que con el propósito de molestar a cualquier persona efectúe repetidamente llamadas telefónicas u ocasione que el teléfono de otra persona dé timbre repetidamente, o toda persona que permita que cualquier teléfono bajo su control sea utilizado para cualquier propósito prohibido en este artículo, incurrirá en delito menos grave. SECCIÓN CUARTA De los delitos contra la libertad de asociación Artículo 188. Delito contra el derecho de reunión. Toda persona que perturbe,

moleste o impida una reunión lícita y pacífica, incurrirá en delito menos grave. SECCIÓN QUINTA

326 De los delitos contra la igual protección de las leyes Artículo 189. Discriminaciones ilegales. Incurrirá en delito menos grave, toda persona que, sin razón legal, por ideología política, creencia religiosa, raza, color de piel, sexo, orientación sexual, condición social u origen nacional o étnico realice cualquiera de los siguientes actos: (a) Niegue a cualquier persona acceso, servicio e igual tratamiento en los sitios y negocios públicos, locales de clubes privados donde se celebren actividades públicas y en los medios de transporte. (b) Se niegue a vender, traspasar o arrendar propiedad mueble o inmueble. (c) Niegue el otorgamiento de préstamos para la construcción de viviendas. (d) Niegue un empleo al cual la persona cualifique. (e) Publique, circule o distribuya cualquier orden, aviso o anuncio que impida, prohíba o desaliente el patrocinio de, o la concurrencia a los sitios y negocios públicos y los medios de transporte, o la venta, traspaso o arrendamiento de propiedad mueble o inmueble.

TÍTULO II DELITOS CONTRA LA PROPIEDAD CAPÍTULO I DELITOS CONTRA LOS BIENES Y DERECHOS PATRIMONIALES SECCIÓN PRIMERA De las apropiaciones ilegales

327 Artículo 190. Apropiación ilegal. Toda persona que ilegalmente se apropie sin

violencia ni intimidación de bienes muebles pertenecientes a otra persona incurrirá en el delito de apropiación ilegal y se le impondrá pena de delito menos grave. El tribunal también podrá imponer la pena de restitución. Artículo 191. Apropiación ilegal agravada. Incurrirá en delito grave de tercer grado, toda persona que cometa el delito de apropiación ilegal descrito en el Artículo 190, si se apropia de propiedad o fondos públicos, o de bienes cuyo valor sea de mil (1,000) dólares o más. Si el valor del bien apropiado ilegalmente es menor de mil (1,000) dólares, pero mayor de quinientos (500) dólares, incurrirá en delito grave de cuarto grado. El tribunal también podrá imponer la pena de restitución. Artículo 192. Determinación de valor de documentos de crédito. Si el bien apropiado es un comprobante de crédito o un documento, la suma de dinero representada o asegurada por aquél o el valor de la propiedad cuyo título justifique el documento, constituye el valor de la cosa apropiada. Artículo 193. Ratería o hurto de mercancía en establecimientos comerciales.

Incurrirá en delito menos grave, toda persona que con intención de apropiarse ilegalmente de mercancía de un establecimiento comercial, para sí o para otro, sin pagar el precio estipulado por el comerciante, cometa cualquiera de los siguientes actos: (a) oculte la mercancía en su persona, cartera, bolso, bultos u otro objeto similar; (b) altere o cambie el precio adherido a la mercancía mediante etiqueta, barra de código o cualquier otra marca que permita determinar el precio de venta; (c) cambie la mercancía de un envase a otro; (d) remueva la mercancía de un establecimiento comercial; u

328 (e) ocasione que la caja registradora o cualquier instrumento que registre ventas refleje un precio más bajo que el marcado. El tribunal podrá también imponer pena de restitución. No obstante lo aquí dispuesto, la persona podrá ser procesada por el delito de apropiación ilegal agravada cuando el precio de venta del bien exceda las cantidades dispuestas en el Artículo 191. SECCIÓN SEGUNDA De la propiedad intelectual Artículo 194. Apropiación ilegal de propiedad intelectual. (a) Toda persona que, por cualquier medio o procedimiento, sin la debida autorización del autor o su derechohabiente, plagie, copie, reproduzca, imprima, publique, venda, distribuya, o haga copiar, reproducir, imprimir, publicar, distribuir o vender, cualquier libro, escrito literario, científico o musical, pintura, grabado, dibujo, escultura, diseño, plano, mapa, fotografía, grabación o película, disco o grabación magnetofónica, programa o diseño de computadora o de almacenaje, procesamiento y transmisión de información por métodos electrónicos, cuyo valor no exceda de quinientos (500) dólares, incurrirá en delito menos grave. Si el valor de la propiedad intelectual es menor de mil (1,000) dólares, pero mayor de quinientos (500) dólares, incurrirá en delito grave de cuarto grado. Si el valor de la propiedad intelectual es de mil (1,000) dólares o más, incurrirá en delito grave de tercer grado. El tribunal también podrá imponer la pena de restitución. (b) Las referencias o citas fragmentadas de grabaciones, libros o escritos, así como la reproducción fragmentada de películas y las fotografías de pinturas, grabados, dibujos o

329 esculturas quedan excluidas de penalidad, siempre y cuando se exprese el nombre del autor o productor y se utilicen incidentalmente a manera de ilustración en libros, escritos o programas para fines docentes o periodísticos. (c) Cuando haya mediado una convicción, todas las copias o reproducciones de los materiales mencionados en este artículo, así como los beneficios económicos obtenidos por medio de éstos, que sean ocupados por la Policía de Puerto Rico estarán bajo la custodia del tribunal. El autor o derechohabiente podrá solicitar la entrega de los bienes y de no solicitarlo dentro de los noventa (90) días siguientes a la fecha en que la sentencia advenga final y firme, el tribunal podrá ordenar la destrucción del material. Artículo 195. Alteración de datos que identifican las obras artísticas, científicas o literarias. Toda persona que altere sin la debida autorización del autor o su derechohabiente los datos que identifican al autor, título, número de edición, casa editora o publicadora, o deforme, mutile o altere el contenido de un libro, escrito literario, científico o musical, pintura, grabado, dibujo, escultura, diseño, plano, mapa, fotografía, grabación o película, disco o grabación magnetofónica, programa o diseño de computadora o de almacenaje, procesamiento y transmisión de información por métodos electrónicos, o una obra, incurrirá en delito grave de cuarto grado. El tribunal también podrá imponer la pena de restitución. Artículo 196. Violación de mecanismos de protección de derechos patrimoniales. Incurrirá en delito grave de cuarto grado, toda persona que cometa cualquiera de los siguientes actos: (a) Supere o eluda las medidas tecnológicas adoptadas para restringir los usos no

autorizados de la propiedad intelectual;

330 (b) Suprima o altere información esencial para la gestión electrónica de derechos

patrimoniales de autor, o importe, distribuya o comunique ejemplares con la información suprimida o alterada; o (c) Fabrique, importe, venda, arriende o distribuya al público un dispositivo o sistema que permita descifrar una señal de satélite cifrada portadora de programas, sin autorización del distribuidor legítimo de esa señal, o de cualquier forma eluda, suprima, evada o inutilice un dispositivo o sistema que permita a los titulares del derecho controlar la utilización de sus obras o producciones, o impida o restrinja cualquier uso no autorizado de éstos. El tribunal podrá también imponer la pena de restitución. SECCIÓN TERCERA De los fluidos y las comunicaciones Artículo 197. Interferencia con contadores. Toda persona que altere, interfiera u obstruya el medidor o contador de agua, gas, electricidad u otro fluido, o cualquier aparato o sistema de comunicación, con el propósito de defraudar a otro, incurrirá en delito menos grave. Artículo 198. Interferencia con equipo y sistema de comunicación. Toda persona que altere, modifique, interfiera, intervenga u obstruya equipo, aparato o sistema de comunicación o información con el propósito de defraudar a otra, incurrirá en delito grave de cuarto grado. SECCIÓN CUARTA De los robos Artículo 199. Robo. Toda persona que se apropie ilegalmente de bienes muebles pertenecientes a otra, sustrayéndolos de la persona en su inmediata presencia y contra su voluntad, por medio de violencia o intimidación, incurrirá en delito grave de tercer grado.

331 Incurrirá también en delito grave de tercer grado, el que se apropie ilegalmente de bienes muebles e inmediatamente después de cometido el hecho emplee violencia o intimidación sobre una persona para retener la cosa apropiada. Artículo 200. Robo agravado. Cuando para cometer el delito de robo la persona se vale de un menor que no ha cumplido dieciocho (18) años, o el bien objeto del delito es un vehículo de motor, o el robo ocurre en una casa o edificio residencial donde esté la víctima, se impondrá la pena en la mitad superior del intervalo previsto para los delitos graves de tercer grado. Cuando en el curso del robo se le inflige daño físico a la víctima, incurrirá en delito grave de segundo grado. El tribunal podrá imponer también la pena de restitución. SECCIÓN QUINTA De la extorsión Artículo 201. Extorsión. Incurrirá en delito grave de cuarto grado, toda persona que, mediante violencia o intimidación, o bajo pretexto de tener derecho como funcionario público, obligue a otra persona a entregar bienes o realizar actos que resulten en perjuicio económico suyo o de un tercero, los cuales se ejecutan con posterioridad a la violencia, intimidación o pretexto de autoridad. SECCIÓN SEXTA Del recibo y disposición de bienes Artículo 202. Recibo, disposición y transportación de bienes objeto de delito. Toda persona que compre, reciba, retenga, transporte o disponga de algún bien mueble, a sabiendas de que fue obtenido mediante apropiación ilegal, robo, extorsión, o de cualquier otra forma ilícita, incurrirá en delito menos grave.

332 Si el valor del bien excede de quinientos (500) dólares, la persona incurrirá en delito grave de cuarto grado. El tribunal podrá imponer también la pena de restitución. Artículo 203. Confiscación de vehículos u otros medios de transportación. Todo vehículo u otro medio de transportación que haya sido utilizado para la transportación de bienes apropiados ilegalmente, robados, obtenidos por medio de extorsión o de cualquier otra forma ilícita, será confiscado por el Secretario de Justicia, el Secretario de Hacienda o por el Superintendente de la Policía, por conducto de sus delegados, policías o agentes del orden público a favor del Estado Libre Asociado de Puerto Rico. La confiscación y disposición de vehículos, bestias, embarcaciones marítimas o aéreas o de cualquier medio de transportación se seguirá el procedimiento establecido en Ley la Uniforme de Confiscaciones, Ley Núm. 93 de 13 de junio de 1988, según enmendada. SECCIÓN SÉPTIMA De los escalamientos y otras entradas ilegales Artículo 204. Escalamiento. Toda persona que penetre en una casa, edificio u otra construcción o estructura, o sus dependencias o anexos, con el propósito de cometer cualquier delito de apropiación ilegal o cualquier delito grave, incurrirá en delito menos grave. Artículo 205. Escalamiento agravado. Si el delito de escalamiento descrito en el Artículo 204 se comete en un edificio ocupado durante la noche y hay personas presentes incurrirá en delito grave de tercer grado. Si el escalamiento se comete en una escuela elemental, intermedia o secundaria, pública o privada; o en cualquier edificio que sea propiedad o esté ocupado por el Estado Libre Asociado de Puerto Rico; o en un edificio ocupado, incurrirá en delito grave de cuarto grado.

333 El tribunal también podrá imponer la pena de restitución. Artículo 206. Usurpación. Incurrirá en delito menos grave, toda persona que realice cualquiera de los siguientes actos: (a) ocupe ilegalmente terrenos u otras propiedades ajenas con el fin de realizar actos de dominio o posesión sobre ellos; (b) penetre en domicilio ajeno, sin el consentimiento expreso del dueño, poseedor o encargado y realice actos de dominio, no importa de que índole; (c) desvíe, represe o detenga ilegalmente las aguas públicas o privadas; (d) despoje ilegalmente a otro de la posesión de un bien inmueble o de un derecho real de uso, usufructo o habitación constituido sobre un bien inmueble; o (e) remueva o altere ilegalmente las colindancias de un bien inmueble o cualquier clase de señales destinadas a fijar los límites de propiedades o las marcas en terrenos contiguos. El tribunal podrá imponer también la pena de restitución. Artículo 207. Entrada en heredad ajena. Toda persona que entre a una finca o heredad ajena cercada mediante fuerza en la cerca o palizada, sin autorización del dueño o encargado de la misma, o con la intención de cometer un delito, incurrirá en delito menos grave. SECCIÓN OCTAVA De los daños a la propiedad Artículo 208. Daños. Toda persona que destruya, inutilice, altere, desaparezca o de cualquier modo dañe un bien mueble o un bien inmueble ajeno incurrirá en delito menos grave. El tribunal podrá también imponer la pena de restitución.

334 Artículo 209. Daño agravado. Incurrirá en delito grave de cuarto grado, toda persona que cometa el delito de daños en el Artículo 208 de este Código, si concurre cualquiera de las siguientes circunstancias: (a) con el empleo de sustancias dañinas, ya sean venenosas, corrosivas, inflamables o radioactivas, si el hecho no constituye delito de mayor gravedad; (b) cuando el daño causado es de mil (1,000) dólares o más; (c) en bienes de interés histórico, artístico o cultural; o (d) cuando el daño se causa a bienes inmuebles pertenecientes al Estado Libre Asociado de Puerto Rico o a entidades privadas con fines no pecuniarios. El tribunal podrá imponer también la pena de restitución. Artículo 210. Fijación de carteles. Toda persona que pegue, fije, imprima o pinte sobre propiedad pública, excepto en postes o sobre cualquier propiedad privada, sin el consentimiento del dueño, custodio o encargado, cualquier aviso, anuncio, letrero, cartel, grabado, pasquín, cuadro, mote, escrito, dibujo, figura o cualquier otro medio similar, sin importar el asunto, artículo, persona, actividad, tema, concepto o materia a que se hace referencia en los mismos, incurrirá en delito menos grave. El tribunal podrá imponer también la pena de restitución. SECCIÓN NOVENA De las defraudaciones Artículo 211. Fraude. Incurrirá en delito grave de cuarto grado, toda persona que fraudulentamente:

335 (a) Induzca a otra a realizar actos u omisiones que afecten derechos o intereses

patrimoniales sobre bienes inmuebles de esa persona, del Estado o de un tercero, en perjuicio de éstos; o (b) Realice actos u omisiones que priven a otra persona o afecten los derechos o intereses patrimoniales sobre bienes inmuebles o bienes muebles para perjuicio de ésta o de un tercero. El Tribunal podrá imponer también la pena de restitución. Artículo 212. Fraude por medio informático. Toda persona que con intención de defraudar y mediante cualquier manipulación informática consiga la transferencia no consentida de cualquier bien o derecho patrimonial en perjuicio de un tercero o del Estado, incurrirá en delito grave de cuarto grado. El tribunal podrá imponer también la pena de restitución. Artículo 213. Fraude en la ejecución de obras de construcción. Todo empresario, ingeniero, contratista, o arquitecto de obras, persona jurídica y todo aquel que sea contratado o se comprometa a ejecutar una obra y que, luego de recibir dinero como pago parcial o total para ejecutar el trabajo contratado, con la intención de defraudar incumple la obligación de ejecutar o completar la obra según pactada, incurrirá en delito menos grave. Si el valor de la obra pactada y no ejecutada o completada fuere de quinientos (500) dólares o más, incurrirá en delito grave de cuarto grado. El tribunal podrá imponer también la pena de restitución y la pena de suspensión o revocación de licencia, permiso o autorización. Artículo 214. Fraude en las competencias. Toda persona que promueva, facilite o asegure el resultado irregular de una competencia deportiva o de cualquier otra naturaleza, con el fin de obtener un beneficio indebido para sí o para un tercero, incurrirá en delito menos grave.

336 El tribunal podrá imponer también la pena de restitución. Artículo 215. Influencia indebida en la radio y la televisión. Incurrirá en delito grave de cuarto grado y el tribunal podrá también imponer la pena de restitución a: (a) Todo empleado de una estación de radio o de televisión o cualquier otra persona que ofrezca, solicite, dé o reciba, directamente o por intermediario, para sí o para la otra persona o para un tercero, dinero o cualquier otra forma de pago, servicio o beneficio, o acepte una proposición en tal sentido, a cambio de que se transmita por radio o televisión la música de determinado autor o intérprete o cualquier otro material o programa sin informar este hecho a la estación antes de que se transmita la música, el material o el programa de que se trate. (b) Toda persona que como parte de la producción de un programa de radio o televisión o parte del mismo ofrezca, solicite, dé o reciba, directamente o por intermediario, para sí, para la otra persona o para un tercero, dinero o cualquier otra forma de pago, servicio o beneficio, o acepte una proposición en tal sentido, a cambio de que dicho programa o parte de éste se transmita por radio o televisión sin informar este hecho a la estación, al patrono de la persona que recibirá el pago o a la persona para quien se produce dicho programa antes de que se realice la transmisión. (c) Toda persona que supla a otra un programa de radio o televisión o parte del mismo sin poner en conocimiento a esa persona de que se ha ofrecido, solicitado, dado o recibido, directamente o por intermediario, dinero o cualquier otra forma de pago, servicio o beneficio o que se ha aceptado una proposición en tal sentido a cambio de que dicho programa o parte de éste se transmita por radio o televisión.

337 (d) Se cumplirá con el deber de informar que establecen los anteriores incisos (a), (b) y (c) si durante la referida transmisión se identifica adecuadamente al patrocinador de la transmisión. (e) No será necesario cumplir el deber de informar que establecen los anteriores incisos (a), (b) y (c) cuando la Comisión Federal de Comunicaciones releve a la estación de la obligación impuesta por la Ley Federal de Comunicaciones. SECCIÓN DÉCIMA De la usurpación de identidad Artículo 216. Impostura. Toda persona que se haga pasar por otra o la represente y bajo este carácter usurpado realice cualquier acto no autorizado por la persona falsamente representada o en perjuicio de ésta o de un tercero incurrirá en delito grave de cuarto grado. El tribunal podrá imponer también la pena de restitución. Artículo 217. Apropiación ilegal de identidad. Toda persona que se apropie de un medio de identificación de otra persona con la intención de realizar cualquier acto ilegal incurrirá en delito grave de cuarto grado. El tribunal podrá imponer también la pena de restitución. Para fines de este delito, medio de identificación incluye lo siguiente: nombre, dirección, número de teléfono, número de licencia de conducir, número de seguro social, número de identificación patronal, número de tarjeta de crédito o de débito, número de tarjeta de seguro médico, número de pasaporte o tarjeta de inmigración, número serial electrónico de teléfono celular, número de cualquier cuenta bancaria, contraseñas de identificación de cuentas bancarias, telefónicas, de correo electrónico, o de un sistema de computadoras, lugar de empleo, nombre de los padres, fecha y lugar de nacimiento, lugar de empleo y dirección, o cualquier otro dato o

338 información que pueda ser utilizado por sí o junto con otros para identificar a una persona, además de datos biométricos tales como huellas, grabación de voz, retina, imagen del iris o cualquier representación física particularizada. Artículo 218. Disposición aplicable a esta Sección. Como parte de la pena de

restitución que el tribunal imponga en los delitos descritos en esta Sección, podrá exigir el resarcimiento de los gastos de la víctima para restituir su crédito, incluyendo el pago de cualquier deuda u obligación que resultó de los actos del convicto. El tribunal también podrá emitir las órdenes que procedan para corregir cualquier documento público o privado que contenga información falsa en perjuicio de la víctima, como consecuencia del comportamiento del convicto. CAPÍTULO II DELITOS CONTRA LA SEGURIDAD DE LAS TRANSACCIONES SECCIÓN PRIMERA De las falsificaciones Artículo 219. Falsificación de documentos. Toda persona que con intención de

defraudar a otra haga, en todo o en parte, un documento, instrumento o escrito falso, mediante el cual se cree, transfiera, termine o de otra forma afecte cualquier derecho, obligación o interés, o que falsamente altere, limite, suprima o destruya, total o parcialmente, uno verdadero, incurrirá en delito grave de cuarto grado. Artículo 220. Falsedad ideológica. Toda persona que con intención de defraudar a otra inserte en un documento público o privado, declaraciones falsas concernientes a un hecho del cual el documento da fe y, cuando se trate de un documento privado, tenga efectos jurídicos en perjuicio de otra persona, incurrirá en delito grave de cuarto grado.

339 Artículo 221. Falsificación de asientos en registros. Toda persona que con la

intención de defraudar a otra haga, imite, suprima o altere algún asiento en un libro de registros, archivo o banco de información en soporte papel o electrónico incurrirá en delito grave de cuarto grado. Artículo 222. Falsificación de sellos. Toda persona que falsifique o imite el sello del Estado Libre Asociado de Puerto Rico, el de un funcionario público autorizado por ley, el de un tribunal, o de una corporación, o cualquier otro sello público autorizado o reconocido por las leyes de Puerto Rico o de Estados Unidos de América o de cualquier estado, gobierno o país; o que falsifique o imite cualquier impresión pretendiendo hacerla pasar por la impresión de alguno de estos sellos, incurrirá en delito grave de cuarto grado. Artículo 223. Falsificación de licencia, certificado y otra documentación. Toda

persona que con la intención de defraudar a otra o al Estado, falsamente, haga, altere, falsifique, imite, circule, pase, publique o posea como genuino cualquier licencia, certificado, diploma, récord u otro documento de naturaleza análoga que debe ser expedido por un funcionario o empleado del Estado Libre Asociado de Puerto Rico, o por cualquier institución privada autorizada para expedirlo a sabiendas de que el mismo es falso, alterado, falsificado o imitado, incurrirá en delito grave de cuarto grado.
Artículo 224. Archivo de documentos o datos falsos. Toda persona que ofrezca o presente un documento o dato falso o alterado para archivarse, registrarse o anotarse en alguna dependencia del Estado Libre Asociado de Puerto Rico que, de ser genuino o verdadero, pueda

340 archivarse, o anotarse en cualquier registro o banco de información oficial en soporte papel o electrónico conforme a la ley, incurrirá en delito grave de cuarto grado. Artículo 225. Posesión y traspaso de documentos falsificados. Toda persona que con intención de defraudar a otra posea, use, circule, venda, o pase como genuino o verdadero cualquier documento, instrumento o escrito falsificado a sabiendas de que es falso, alterado, falsificado o imitado, incurrirá en delito grave de cuarto grado. Artículo 226. Posesión de instrumentos para falsificar. Toda persona que haga, o

a sabiendas tenga en su poder, algún cuño, plancha o cualquier aparato, papel, metal, máquina o cualquier otra cosa que pueda utilizarse en la falsificación de un sello, documento, instrumento o escrito incurrirá en delito grave de cuarto grado.
Artículo 227. Falsificación en el ejercicio de profesiones u ocupaciones. Toda persona autorizada por ley a ejercer una profesión u oficio que preste su nombre o de cualquier otro modo ayude o facilite a otra no autorizada a ejercer dicha profesión u oficio o a realizar actos propios de la misma, incurrirá en delito grave de cuarto grado. SECCIÓN SEGUNDA De los delitos contra la seguridad en las transacciones comerciales Artículo 228. Lavado de dinero. Incurrirá en delito grave de tercer grado, toda persona que lleve a cabo cualquiera de los siguientes actos: (a) convierta o transfiera bienes, a sabiendas de que dichos bienes proceden de una actividad delictiva o de una participación en ese tipo de actividad, con el propósito de ocultar o encubrir el origen ilícito de los bienes; u

341 (b) oculte o encubra la verdadera naturaleza, origen, localización, disposición o

movimiento de la propiedad, de bienes o de derechos correspondientes, a sabiendas de que los mismos proceden de una actividad delictiva o de una participación en este tipo de actividad. El tribunal dispondrá la confiscación de la propiedad, derechos o bienes objeto de este delito, cuyo importe ingresará al Fondo de Víctimas de Delito. Artículo 229. Insuficiencia de fondos. Toda persona que con la intención de defraudar a otra haga, extienda, endose o entregue un cheque, giro, letra u orden para el pago de dinero, a cargo de cualquier banco u otro depositario, a sabiendas de que el emisor o girador no tiene suficiente provisión de fondos en dicho banco o depositario para el pago total del cheque, giro letra u orden a la presentación del mismo, ni disfruta de autorización expresa para girar en descubierto, incurrirá en delito menos grave. El tribunal podrá también imponer la pena de restitución. Artículo 230. Cuenta cerrada, inexistente y detención indebida del pago. Toda persona que con la intención de defraudar a otra ordene a cualquier banco o depositario la cancelación de la cuenta designada para su pago en dicho banco o depositario a sabiendas de que antes de dicha cancelación había hecho, extendido, endosado o entregado un cheque, giro, letra u orden para el pago de dinero con cargo a la cuenta cancelada; o gira contra una cuenta cerrada o inexistente; o detiene el pago del instrumento luego de emitirlo sin justa causa, incurrirá en delito menos grave. El tribunal podrá también imponer la pena de restitución. Artículo 231. Conocimiento de falta de pago. Constituye evidencia prima facie del conocimiento de la insuficiencia de los fondos, de la cuenta cerrada o inexistente, de la cancelación de la cuenta, o de la falta de autorización expresa para girar en descubierto, si el

342 girador o endosante hace, extiende, endosa o entrega un cheque, giro, letra u orden, cuyo pago sea rehusado por el girado por cualquiera de los siguientes actos: insuficiencia de fondos, girar contra una cuenta cerrada o inexistente, cancelación de la cuenta designada para su pago o por no tener autorización expresa para girar en descubierto. Artículo 232. Interpelación. Ninguna persona incurrirá en los delitos provistos en los Artículos 229 y 230 anteriores a menos que se pruebe que el tenedor del cheque, giro, letra u orden, o su agente, ha avisado personalmente o mediante carta certificada con acuse de recibo al girador o al endosante a su última dirección conocida para que pague al tenedor o a su agente, en la dirección que se indique en el aviso, el importe del cheque, giro, letra u orden dentro de un plazo no menor de diez (10) días si el girador o endosante a quien se dirige el aviso reside en la localidad del tenedor y no menor de quince (15) días si reside en otro municipio o fuera del Estado Libre Asociado de Puerto Rico. Dicho término se computa desde la fecha del aviso al girador o endosante del cheque, giro, letra u orden no pagada. Si la dirección que proveyó el girador o endosante es falsa o si rehusó proveer una dirección física además de la postal al momento de emitir el cheque, giro, letra u orden, se entenderá que el aviso del banco o depositario a los efectos de que el cheque, giro, letra u orden resultó con fondos insuficientes, constituye notificación suficiente conforme a lo dispuesto en el primer párrafo de este artículo. Artículo 233. Falta de pago después de interpelación. La falta de pago después de la interpelación por parte del que ha girado, firmado, extendido, endosado o entregado dicho cheque, giro, letra u orden, se considerará prima facie como propósito de defraudar.

343 Artículo 234. Pago en término. Transcurrido el término concedido en la interpelación, la parte perjudicada radicará la denuncia en la fiscalía de distrito en donde se entregó el cheque con fondos insuficientes o contra una cuenta cerrada o inexistente, el fiscal expedirá una citación dirigida al girador o endosante del cheque, giro, letra u orden de pago para comparecer a una vista de causa probable en una fecha que no excederá de diez (10) días a partir de la denuncia. El pago del cheque, giro, letra u orden de pago, previo a la vista de causa probable, relevará de responsabilidad criminal a la persona que emitió o endosó dicho cheque, giro u orden. La persona pagará las costas del procedimiento, las cuales no serán menor de veinticinco (25) dólares. El pago efectuado después de haberse determinado causa probable en la vista celebrada, no relevará al acusado de responsabilidad criminal en el juicio. Tal circunstancia se tendrá como un atenuante al imponer la pena contemplada para el delito. Artículo 235. Utilización ilegal de tarjetas de crédito y tarjetas de débito. Incurrirá en delito menos grave, toda persona que con intención de defraudar a otra o para obtener bienes y servicios que legítimamente no le corresponden, utilice una tarjeta de crédito o una tarjeta de débito a sabiendas de que la tarjeta es hurtada o falsificada, la tarjeta ha sido revocada o cancelada, o el uso de la tarjeta de crédito o débito no está autorizado por cualquier razón. TÍTULO III DELITOS CONTRA LA SEGURIDAD COLECTIVA CAPÍTULO I DE LOS INCENDIOS Y RIESGOS CATASTRÓFICOS SECCIÓN PRIMERA De los incendios

344 Artículo 236. Incendio. Toda persona que ponga en peligro la vida, salud o integridad física de las personas, al incendiar un edificio o estructura, incurrirá en delito grave de tercer grado. Artículo 237. Incendio agravado. Incurrirá en delito grave de segundo grado, toda persona que cometa el incendio descrito en el Artículo 236, cuando concurra cualquiera de las siguientes circunstancias: (a) se cause daño a la vida, salud o integridad corporal de alguna persona; (b) el autor haya desaparecido, dañado o inutilizado los instrumentos para apagar el incendio; (c) ocurra en un edificio ocupado; o (d) la estructura almacena material inflamable, tóxico, radiactivo o químico. Artículo 238. Incendio forestal. Toda persona que incendie montes, sembrados, pastos, bosque o plantación, ajenos, incurrirá en delito grave de cuarto grado. Si media peligro para la vida, salud o integridad física de las personas, incurrirá en delito grave de tercer grado. Artículo 239. Incendio negligente. Toda persona que por negligencia ocasione un incendio de un edificio, montes, sembrados, pastos, bosque o plantación, que ponga en peligro la vida, salud o integridad física de las personas, incurrirá en delito grave de cuarto grado. SECCIÓN SEGUNDA De los delitos de riesgo catastrófico Artículo 240. Estrago. Toda persona que ponga en peligro la vida, la salud, la

integridad corporal o la seguridad de una o varias personas, al provocar una explosión, una inundación o movimiento de tierras, al ocasionar la demolición de un bien inmueble, o al utilizar

345 gas tóxico o asfixiante, energía nuclear, elementos ionizantes o material radioactivo, microorganismos o cualquier otra sustancia perjudicial a la salud o con capacidad destructiva, incurrirá en delito grave de segundo grado. Si los hechos previstos en este delito se realizan por negligencia, la persona incurrirá en delito grave de tercer grado. El tribunal podrá también imponer la pena de restitución. Artículo 241. Envenenamiento de las aguas de uso público. Toda persona que ponga en peligro la vida o la salud de una o varias personas al envenenar, contaminar o vertir sustancias apropiadas para destruir la salud humana, en pozos, depósitos, cuerpos de agua, tuberías o vías pluviales que sirvan al uso y consumo humano, incurrirá en delito grave de segundo grado. Si los hechos previstos en este delito se realizan por negligencia, la persona incurrirá en delito grave de tercer grado. El tribunal podrá imponer también la pena de restitución. Artículo 242. Contaminación ambiental. Toda persona que realice o provoque directa o indirectamente, emisiones, radiaciones o vertidos de cualquier naturaleza en el suelo, atmósfera, aguas terrestres superficiales, subterráneas o marítimas, en violación a la ley, y que ponga en grave peligro la salud de las personas o el equilibrio de los sistemas ecológicos o del medio ambiente, incurrirá en delito grave de cuarto grado. El tribunal podrá imponer también la pena de restitución. Artículo 243. Contaminación ambiental agravada. Si el delito de contaminación ambiental, que se tipifica en el Artículo 242, se realiza por una persona jurídica sin el correspondiente permiso ambiental o clandestinamente, o ha incumplido con las disposiciones expresas de la autoridad ambiental para que corrija o suspenda cualquier acto en violación de la

346 ley, o aportó información falsa para obtener el permiso ambiental correspondiente, o impidió u obstaculizó la inspección por la autoridad competente, incurrirá en delito grave de tercer grado. El tribunal podrá también suspender la licencia, permiso o autorización e imponer la pena de restitución. CAPÍTULO II DE LAS FALSAS ALARMAS E INTERFERENCIA CON LOS SERVICIOS PÚBLICOS SECCIÓN PRIMERA De las falsas alarmas Artículo 244. Alarma falsa. Toda persona que a sabiendas dé un aviso o alarma falsa de fuego o bomba o cualquier otro artefacto explosivo, emanación de gases o sustancias dañinas a la salud, en un edificio o en cualquier otro lugar donde haya personas congregadas, incurrirá en delito menos grave. Artículo 245. Llamada telefónica falsa a sistema de emergencia. Toda persona que a sabiendas efectúe o permita que desde cualquier teléfono bajo su control se efectúe una llamada telefónica a cualquier sistema de respuesta a llamadas telefónicas de emergencia como el tipo conocido comúnmente como “9-1-1”, para dar aviso, señal o falsa alarma de fuego, emergencia médica, comisión de delito, desastre natural o cualquier otra situación que requiera la movilización, despacho o presencia del Cuerpo de Bomberos, personal de Emergencias Médicas, la Agencia Estatal para el Manejo de Emergencias o fuerzas del orden público, incluyendo la Policía de Puerto Rico, o que efectúe o permita que desde cualquier teléfono bajo su control se efectúe una llamada obscena o en broma a tal sistema de respuestas a llamadas telefónicas de emergencia, incurrirá en delito menos grave.

347 El tribunal podrá imponer también la pena de restitución para subsanar cualquier utilización innecesaria de recursos o desembolsos innecesarios de fondos por parte del Estado Libre Asociado para responder a cualquier llamada telefónica obscena, en broma o constitutiva de falsa alarma a tales sistemas de emergencia. SECCIÓN SEGUNDA De la interferencia con los servicios públicos Artículo 246. Sabotaje de servicios públicos esenciales. Toda persona que con el propósito de impedir parcial o totalmente la prestación de los servicios públicos esenciales destruya, dañe, vandalice o altere el funcionamiento de las instalaciones o equipos del servicio de agua, gas, electricidad, teléfono, telecomunicaciones, sistemas o redes de computadoras o cualquier otra propiedad destinada al servicio público, incluyendo el de transportación y comunicación, incurrirá en delito grave de tercer grado. CAPÍTULO III DELITOS CONTRA EL ORDEN PÚBLICO Artículo 247. Alteración a la paz. Incurrirá en delito menos grave toda persona que realice cualquiera de los siguientes actos: (a) perturbe la paz o tranquilidad de una o varias personas con conducta ofensiva, que afecte el derecho a la intimidad en su hogar, o en cualquier otro lugar donde tenga una expectativa razonable de intimidad; (b) perturbe la paz o tranquilidad de una o varias personas mediante palabras o

expresiones ofensivas o insultantes al proferirlas en un lugar donde quien las oye tiene una expectativa razonable de intimidad; o

348 (c) perturbe la paz o tranquilidad de una o varias personas mediante vituperios, oprobios, desafíos, provocaciones o palabras insultantes u ofensivas que puedan provocar una reacción violenta o airosa en quien las escucha. Artículo 248. Motín. Todo empleo de fuerza o violencia, por parte de dos o más personas, obrando juntas y sin autoridad de ley, que de forma tumultuaria perturben la paz o tranquilidad en cualquier lugar público o privado, ejerciendo violencia en las personas u ocasionando daño en las propiedades, constituye el delito de motín y se impondrá la pena de delito grave de cuarto grado. Artículo 249. Conspiración. Cuando dos o más personas conspiren o se pongan de acuerdo para cometer un delito y hayan formulado planes precisos respecto la participación de cada cual, el tiempo, lugar o hechos incurrirán en delito menos grave. Si el convenio es para cometer un delito grave de primer grado o un delito grave de segundo grado, incurrirán en delito grave de cuarto grado. Artículo 250. Convenio, cuándo constituye conspiración. Ningún convenio, excepto para cometer un delito grave de primer grado o un delito grave de segundo grado, constituye conspiración a no ser que se lleve a cabo al menos un acto ulterior u optativo para poner en ejecución el convenio por uno o más de los conspiradores. Artículo 251. Empleo de violencia o intimidación contra la autoridad pública. Toda persona que use violencia o intimidación contra un funcionario o empleado público para obligarlo a llevar a cabo u omitir algún acto propio de su cargo o a realizar uno contrario a sus deberes oficiales, incurrirá en delito menos grave. Artículo 252. Resistencia u obstrucción a la autoridad pública. Toda persona que resista u obstruya, demore o estorbe a cualquier funcionario o empleado público en el

349 cumplimiento o al tratar de cumplir alguna de las obligaciones de su cargo, incurrirá en delito menos grave. TÍTULO IV DELITOS CONTRA LA FUNCIÓN GUBERNAMENTAL CAPÍTULO I DELITOS CONTRA EL EJERCICIO GUBERNAMENTAL SECCIÓN PRIMERA De los delitos contra el ejercicio del cargo público Artículo 253. Enriquecimiento ilícito. Todo funcionario o empleado público, exfuncionario o ex-empleado público que utilice para beneficio propio o de un tercero, información o datos que sólo haya podido conocer por razón del ejercicio de su cargo, empleo o encomienda incurrirá en delito grave de cuarto grado. Si la persona obtiene el beneficio perseguido, incurrirá en delito grave de tercer grado. El tribunal podrá también imponer la pena de restitución. Artículo 254. Enriquecimiento injustificado. Todo funcionario o empleado público, ex-funcionario o ex-empleado público que haya enriquecido su patrimonio o el de un tercero, cuando tal enriquecimiento haya ocurrido con posterioridad a la asunción del cargo, empleo o encomienda y hasta dos (2) años de haber concluido su desempeño y no pueda justificar dicho enriquecimiento al serle requerido debidamente, incurrirá en delito grave de tercer grado. Se entiende que hubo enriquecimiento no sólo cuando el patrimonio se haya incrementado con dinero o bienes sino también cuando se hayan cancelado o extinguido obligaciones que lo afectaban. El tercero beneficiado también incurrirá en este delito.

350 Artículo 255. Aprovechamiento ilícito de trabajos o servicios públicos. Todo

funcionario o empleado público que utilice, para su beneficio o para beneficio de un tercero, trabajos o servicios pagados con fondos públicos incurrirá en delito grave de cuarto grado. El tribunal podrá también imponer la pena de restitución. Artículo 256. Negociación incompatible con el ejercicio del cargo público. Todo funcionario o empleado público que por razón de su cargo, directamente o mediante un tercero, promueva, autorice o realice un contrato, subasta o cualquier operación en que tenga interés patrimonial sin mediar dispensa o autorización incurrirá en delito grave de cuarto grado. El tercero beneficiado también incurrirá en este delito. Si la persona obtiene el beneficio perseguido se le impondrá pena de delito grave de tercer grado. El tribunal podrá también imponer la pena de restitución. Artículo 257. Intervención indebida en las operaciones gubernamentales. Toda persona que intervenga sin autoridad de ley o indebidamente en la realización de un contrato, en un proceso de subasta o negociación o en cualquier otra operación del Gobierno del Estado Libre Asociado de Puerto Rico, con el fin de beneficiarse o beneficiar a un tercero, incurrirá en delito grave de cuarto grado. Si la persona obtiene el beneficio perseguido se le impondrá pena de delito grave de tercer grado. El tribunal podrá también imponer la pena de restitución. Artículo 258. Usurpación de cargo público. Incurrirá en delito menos grave, toda persona que:

351 (a) usurpe un cargo, empleo o encomienda para el cual no ha sido elegido, nombrado o designado o lo ejerza sin poseer las debidas cualificaciones; o (b) ejerza obstinadamente alguna de las funciones del cargo, empleo o encomienda al que fue designado, después de cumplido su término de servicio o después de recibir una comunicación oficial que ordene la terminación o suspensión de funciones. Artículo 259. Retención de propiedad. Todo funcionario o empleado público, exfuncionario o ex-empleado público que, después de cumplido el término del cargo, empleo o encomienda, retenga en su poder o se niegue a hacer entrega de la propiedad, los archivos, expedientes, documentos, códigos de acceso, discos, archivos electrónicos y demás información o material oficial perteneciente a su despacho en soporte papel o electrónico, incurrirá en delito grave de cuarto grado. Cuando la propiedad o material se mutile, dañe, destruya o sustraiga, se impondrá pena de delito grave de tercer grado. Artículo 260. Alteración o mutilación de propiedad. Todo funcionario o empleado público que esté encargado o que tenga control de cualquier propiedad, archivo, expediente, documento, registro computadorizado o de otra naturaleza o banco de información, en soporte papel o electrónico que lo altere, destruya, mutile, remueva u oculte en todo o en parte, incurrirá en delito grave de cuarto grado. Cuando se produzca la pérdida de propiedad o fondos públicos, el tribunal podrá también imponer la pena de restitución. Artículo 261. Certificaciones falsas. Todo funcionario o empleado público autorizado por ley para expedir certificaciones y otros documentos que expida como verdadera una

352 certificación o documento que contenga declaraciones que le constan ser falsas incurrirá en delito grave de cuarto grado. Artículo 262. Soborno. Todo funcionario o empleado público, juez, jurado, testigo, árbitro o cualquier persona autorizada en ley para oír o resolver alguna cuestión o controversia que solicite o reciba, directamente o por persona intermedia, para sí o para un tercero, dinero o cualquier beneficio, o acepte una proposición en tal sentido por realizar, omitir o retardar un acto regular de su cargo o funciones, o por ejecutar un acto contrario al cumplimiento regular de sus deberes, o con el entendido o en la inteligencia de que tal remuneración o beneficio habrá de influir en cualquier acto, decisión, voto o dictamen de dicha persona en su carácter oficial, incurrirá en delito grave de tercer grado. Cuando el autor sea un funcionario público, juez, árbitro o persona autorizada en ley para oír o resolver una cuestión o controversia, incurrirá en delito grave de segundo grado. Artículo 263. Oferta de Soborno. Toda persona que, directamente o por persona intermediaria, dé o prometa a un funcionario o empleado público, testigo, juez o jurado, árbitro o a cualquier otra persona autorizada en ley para oír o resolver una cuestión o controversia, o a un testigo, dinero o cualquier beneficio con el fin previsto en el artículo 262, incurrirá en delito grave de tercer grado. Artículo 264. Influencia indebida. Toda persona que obtenga o trate de obtener de otra cualquier beneficio al asegurar o pretender que se halla en aptitud de influir en cualquier forma en la conducta de un funcionario o empleado público en lo que respecta al ejercicio de sus funciones, incurrirá en delito grave de cuarto grado. Si la persona obtiene el beneficio perseguido se le impondrá pena de delito grave de tercer grado.

353 El tribunal podrá también imponer la pena de restitución. Artículo 265. Omisión en el cumplimiento del deber. Todo funcionario o empleado público que omita a sabiendas cumplir un deber impuesto por la ley o reglamento y, como consecuencia de tal omisión se ocasione pérdida de fondos públicos o daño a la propiedad pública que sobrepase de diez mil (10,000) dólares, incurrirá en delito menos grave. El tribunal podrá también imponer la pena de restitución. Artículo 266. Negligencia en el cumplimiento del deber. Todo funcionario o empleado público que obstinadamente descuide cumplir las obligaciones de su cargo o empleo y como consecuencia de tal descuido se ocasione pérdida de fondos públicos o daño a la propiedad pública que sobrepase de diez mil (10,000) dólares, incurrirá en delito menos grave. El tribunal podrá también imponer la pena de restitución.

SECCIÓN SEGUNDA De los delitos contra los fondos públicos Artículo 267. Malversación de fondos públicos. Incurrirá en delito grave de tercer grado, independientemente de si obtuvo o no lucro personal, todo funcionario o empleado público que sea directa o indirectamente responsable de la administración, traspaso, cuidado, custodia, ingresos, desembolsos o contabilidad de fondos públicos que: (a) se los apropie ilegalmente, en todo o en parte;

354 (b) los utilice para cualquier fin que no esté autorizado o que sea contrario a la ley o a la reglamentación; (c) los deposite ilegalmente o altere o realice cualquier asiento o registro en alguna cuenta o documento relacionado con ellos sin autorización o contrario a la ley o a la reglamentación; o (d) los retenga, convierta, traspase o entregue ilegalmente, sin autorización o contrario a la ley o a la reglamentación. Cuando el autor sea un funcionario público o la pérdida de fondos públicos sobrepase de cincuenta mil (50,000) dólares, incurrirá en delito grave de segundo grado. El tribunal podrá también imponer la pena de restitución. Artículo 268. Negativa a contestar o suplir información fiscal. Toda persona que se niegue a prestar o suscribir cualquier juramento, declaración o afirmación requerida por la legislación fiscal del Estado Libre Asociado o por persona, empleado o funcionario competente; se niegue a contestar cualquier interrogatorio así requerido; supla, dé o devuelva alguna planilla, certificación, lista o formulario fiscal con información incompleta, falsa o fraudulenta, incurrirá en delito menos grave. Artículo 269. Entorpecer en el cobro de deudas. Toda persona que entorpezca u obstruya a cualquier persona, funcionario o empleado público en el cobro autorizado por ley, de rentas, contribuciones, arbitrios, impuestos, patentes, licencias u otras cantidades de dinero en que esté interesado el Estado Libre Asociado de Puerto Rico, incurrirá en delito menos grave. Artículo 270. Posesión y uso ilegal de información, recibos y comprobantes de pago de contribuciones. Toda persona que tenga en su poder, sin estar autorizado para ello,

355 formularios de recibos o comprobantes de pago de impuestos, patentes, contribuciones, arbitrios o licencias o que expida, use o dé algún recibo de pago de contribución, arbitrios, impuesto o patente contrario a lo dispuesto por ley o reglamentación, reciba el importe de dicha contribución, arbitrio, licencia, impuesto o patente sin expedir recibo o comprobante o realice cualquier asiento ilegal o falso en el recibo, comprobante que expida o en los documentos o bancos de información fiscal, incurrirá en delito grave de cuarto grado. Artículo 271. Compra y venta ilegal de bienes en pago de contribuciones. Incurrirá en delito grave de cuarto grado, todo colector o agente que directa o indirectamente realice cualesquiera de los siguientes actos: (a) Compre cualquier porción de bienes muebles o bienes inmuebles vendidos para el pago de contribuciones adeudadas. (b) Venda o ayude a vender cualesquiera bienes inmuebles o bienes muebles, a sabiendas de que dichas propiedades están exentas de embargo, o exentas del pago de contribuciones, o satisfechas las contribuciones para las cuales se vende. (c) Venda o ayude a vender, cualesquiera bienes inmuebles o bienes muebles para el pago de contribuciones, con el objeto de defraudar al dueño de los mismos. (d) Expida un certificado de venta de bienes inmuebles enajenados en las circunstancias descritas en los incisos anteriores. (e) De cualquier modo cohíba o restrinja a postores en cualquier subasta pública para el pago de contribuciones adeudadas. Artículo 272. Impedir la inspección de libros y documentos. Todo empleado

encargado del cobro, recibo o desembolso de fondos públicos que, requerido para que permita al funcionario competente inspeccionar los libros, documentos, registros y archivos pertenecientes

356 a su oficina, se niegue a permitirlo, deje de hacerlo u obstruya la operación, incurrirá en delito menos grave. CAPÍTULO II DELITOS CONTRA LA FUNCIÓN JUDICIAL Artículo 273. Declaración o alegación falsa sobre delito. Toda persona que mediante querella, solicitud, información, confidencia, independientemente que sea anónima o bajo falso nombre, dirigida a personas o funcionarios con autoridad en ley para hacer investigaciones de naturaleza criminal, declare o alegue falsamente teniendo conocimiento de su falsedad, que se ha cometido un delito, que provoque así el inicio de una investigación encaminada a esclarecerlo, incurrirá en delito menos grave. Artículo 274. Perjurio. Toda persona que jure o afirme testifique, declare, deponga o certifique la verdad ante cualquier tribunal, organismo, funcionario o persona competente y declare ser cierto cualquier hecho esencial o importante con conocimiento de su falsedad o declare categóricamente sobre un hecho esencial o importante cuya certeza no le consta, incurrirá en perjurio y se le impondrá pena de delito grave de cuarto grado. También incurrirá en perjurio toda persona que bajo las circunstancias establecidas en el párrafo anterior, preste dos o más testimonios, declaraciones, deposiciones o certificaciones irreconciliables entre sí. En este caso será innecesario establecer la certeza o falsedad de los hechos relatados. Artículo 275. Perjurio agravado. Incurrirá en perjurio agravado y se impondrá a la persona pena de delito grave de tercer grado si la declaración prestada en las circunstancias establecidas en el delito de perjurio tiene como consecuencia la privación de libertad o convicción de un acusado.

357 Artículo 276. Forma de juramento. A los efectos del delito de perjurio y de perjurio agravado, no se exigirá forma especial alguna de juramento o afirmación. Se usará la forma que el declarante tenga por más obligatoria o solemne. Artículo 277. Defensas no admisibles. No se admitirá como defensa en ninguna causa por perjurio o perjurio agravado: (a) La circunstancia de haberse prestado o tomado el juramento en forma irregular. (b) El hecho de que el acusado carecía de aptitud para dar el testimonio o hacer la deposición o certificación. (c) El hecho de que el acusado ignoraba la importancia de la declaración falsa hecha por él o que ésta en realidad no afectó a la causa. Bastará que tal declaración sea esencial o importante y que hubiera podido utilizarse para afectar a dicho proceso. Artículo 278. Cuándo se considera consumada la declaración o certificación. Se considera consumada una declaración o certificación, a los efectos del delito de perjurio o de perjurio agravado desde el momento en que sea prestada por el declarante con el propósito de que se publique, divulgue o se utilice como verdadera. Artículo 279. Justicia por sí mismo. Toda persona que con el propósito de ejercer un derecho existente o pretendido, haga justicia por sí misma en lugar de recurrir a la autoridad pública, incurrirá en delito menos grave. Si comete el delito mediante violencia o intimidación en las personas o fuerza en las cosas incurrirá en delito grave de cuarto grado. Artículo 280. Negación a impedir un delito o a ayudar al arresto. Toda persona que después de serle requerido por una persona con autoridad para ello y sin riesgo propio o ajeno,

358 no impida la comisión de un delito que afecte la vida o integridad corporal de las demás personas o no ayude al arresto de otra persona, incurrirá en delito menos grave. Artículo 281. Fuga. Toda persona sometida legalmente a detención preventiva, a pena de reclusión o de restricción de libertad, o a medida de seguridad de internación, o a un procedimiento especial de desvío bajo la Regla 247.1 de Procedimiento Criminal o bajo una ley especial, que se fugue o que se evada de la custodia legal que ejerce sobre ella otra persona con autoridad legal y toda persona que actúe en colaboración con aquella, incurrirá en delito grave de cuarto grado. La pena se impondrá además de la sentencia que corresponda por el otro delito o a la que esté cumpliendo. En este delito no estarán disponibles las penas alternativas a la reclusión. Artículo 282. Ayuda a fuga. Toda persona encargada de la custodia de otra persona que cause, ayude, permita o facilite su fuga en cualquiera de las circunstancias previstas en el delito de fuga, incurrirá en delito grave de tercer grado si la persona a quien ayudó a fugarse estuviere cumpliendo pena de reclusión o de restricción de libertad. En todos los demás casos, se impondrá pena correspondiente a delito grave de cuarto grado. Artículo 283. Introducción de objetos útiles para la fuga y otros objetos. Toda persona que venda, introduzca o ayude a vender, o tenga en su poder con intención de introducir o vender drogas narcóticas, estupefacientes o cualquier sustancia controlada o armas de cualquier clase, bebidas alcohólicas o embriagantes, explosivos, proyectiles o cualquier otro objeto que pudiera afectar el orden o la seguridad de una institución penal o de cualquier establecimiento penal bajo el sistema correccional, dentro o fuera del mismo, a un confinado, a sabiendas de que es un confinado, incurrirá en delito grave de cuarto grado.

359 Artículo 284. Desacato. Incurrirá en delito menos grave toda persona que realice cualquiera de los siguientes actos: (a) Perturbe el orden, cause ruido o disturbio o se conduzca en forma desdeñosa o insolente hacia un tribunal de justicia o un magistrado durante el desarrollo de una investigación judicial o una sesión, tendiendo con ello directamente a interrumpir los procedimientos o menoscabar el respeto debido a su autoridad, o en presencia del jurado mientras esté en estrado o deliberando en alguna causa. (b) Desobedezca cualquier decreto, mandamiento, citación u otra orden legal expedida o dictada por algún tribunal. (c) Demuestre resistencia ilegal y contumaz a prestar juramento o llenar los requisitos como testigo en una causa pendiente ante cualquier tribunal, o se niegue sin excusa legítima a contestar cualquier interrogatorio legal después de haber jurado o llenado dichos requisitos. (d) Exprese crítica injuriosa o infamatoria de los decretos, órdenes, sentencias o

procedimientos de cualquier tribunal que tienda a desacreditar al tribunal o a un juez. (e) Publique cualquier informe falso o manifiestamente inexacto sobre procedimientos judiciales, a sabiendas de su falsedad. Artículo 285. Encubrimiento. Toda persona que con el conocimiento de la ejecución de un delito, oculte al responsable del mismo o procure la desaparición, alteración u ocultación de prueba para impedir la acción de la justicia, incurrirá en delito grave de cuarto grado. Cuando el encubridor actúe con ánimo de lucro o se trate de un funcionario o empleado público y cometa el delito aprovechándose de su cargo o empleo, se le impondrá pena de delito grave de tercer grado.

360 Artículo 286. Uso de disfraz. Incurrirá en delito menos grave, toda persona que utilice una máscara o careta, postizo o maquillaje, tinte, o cualquier otro disfraz, completo o parcial, que altere de cualquier forma temporera o permanentemente su apariencia física con el propósito de: (a) Evitar que se le descubra, reconozca o identifique en la comisión de algún delito. (b) Ocultarse, fugarse o escaparse al ser denunciado, arrestado o sentenciado de algún delito. Artículo 287. Impedimento o persuasión de incomparecencia de testigos. Toda persona que sin justificación legal impida o disuada a otra, que sea o pueda ser testigo, de comparecer u ofrecer su testimonio en cualquier investigación, procedimiento, vista o asunto judicial o administrativo, o en cualesquiera otros trámites autorizados por ley, incurrirá en delito menos grave. Artículo 288. Fraude o engaño sobre testigos. Toda persona que

realice algún fraude o engaño con el propósito de afectar el testimonio de un testigo o persona que va a ser llamada a prestar testimonio en cualquier investigación,

procedimiento, vista o asunto judicial o administrativo o en cualesquiera otros trámites autorizados por ley, o que a sabiendas haga alguna manifestación o exposición o

muestre algún escrito a dicho testigo o persona con el propósito de afectar indebidamente su testimonio, incurrirá en delito menos grave. Artículo 289. Amenaza a testigos. Toda persona que amenace con causar daño físico a una persona o a su familia o daño a su patrimonio, cuando dicha persona sea testigo o por su

361 conocimiento de los hechos pudiera ser llamado a prestar testimonio en cualquier investigación, procedimiento, vista o asunto judicial o asunto administrativo, si este último conlleva sanciones en exceso de cinco mil (5,000) dólares, con el propósito de que dicho testigo no ofrezca su testimonio, lo preste parcialmente o varíe el mismo, incurrirá en delito grave de cuarto grado. Artículo 290. Conspiración, amenazas o atentados contra funcionarios del sistema de justicia o sus familiares. Toda persona que conspire, amenace, atente o cometa un delito contra la persona o propiedad de un policía, alguacil, oficial de custodia, agente investigador u otro agente del orden público, fiscal, juez, o cualquier otro funcionario público relacionado con la investigación, arresto, acusación, procesamiento, convicción o detención criminal, contra los familiares dentro del cuarto grado de consanguinidad o segundo de afinidad de estos funcionarios, y tal conspiración, amenaza, tentativa de delito contra la persona o propiedad surgiere en el curso o como consecuencia de cualquier investigación, procedimiento, vista o asunto que esté realizando o haya realizado en el ejercicio de las responsabilidades oficiales asignadas a su cargo, incurrirá en delito grave de cuarto grado. Artículo 291. Destrucción de pruebas. Toda persona que sabiendo que alguna prueba documental o cualquier objeto pudiera presentarse en cualquier investigación, procedimiento, vista o asunto judicial o administrativo, o cualesquiera otros trámites autorizados por ley, la destruya o esconda con el propósito de impedir su presentación, incurrirá en delito grave de cuarto grado. Artículo 292. Preparación de escritos falsos. Toda persona que prepare algún libro, papel, documento, registro, instrumento escrito, u otro objeto falsificado o antedatado con el propósito de presentarlo o permitir que se presente como genuino y verdadero, en cualquier

362 investigación, procedimiento, vista o asunto judicial o administrativo, o cualesquiera otros trámites autorizados por la ley, incurrirá en delito grave de cuarto grado. Artículo 293. Presentación de escritos falsos. Toda persona que en cualquier

investigación, procedimiento, vista o asunto judicial o administrativo, o cualesquiera otros trámites autorizados por ley, ofrezca en evidencia como auténtica o verdadera alguna prueba escrita sabiendo que ha sido alterada, antedatada o falsificada, incurrirá en delito grave de cuarto grado. Artículo 294. Certificación de listas falsas o incorrectas. Toda persona a quien legalmente corresponda certificar la lista de personas elegidas para servir como jurados que certifique una lista falsa o incorrecta o conteniendo nombres distintos de los elegidos; o que estando obligado por ley a anotar en papeletas separadas los nombres puestos en las listas certificadas, no anote y coloque en la urna los mismos nombres que constan en la lista certificada, sin añadir ni quitar ninguno, incurrirá en delito grave de cuarto grado. Artículo 295. Alteración de lista de jurado. Toda persona que añada un nombre a la lista de personas elegidas para prestar servicios de jurado en los tribunales, bien depositando dicho nombre en la urna de jurados o en otra forma; o que extraiga cualquier nombre de la urna, o destruya ésta, o cualquiera de las papeletas conteniendo los nombres de los jurados, o mutile o desfigure dichos nombres, de modo que no puedan ser leídos, o los altere en las papeletas, salvo en los casos permitidos por la ley, incurrirá en delito grave de cuarto grado. Artículo 296. Promesa de rendir determinado veredicto o decisión. Incurrirá en delito grave de tercer grado todo jurado o persona sorteada o citada como tal, o todo juez, árbitro o persona autorizada por ley para oír y resolver una cuestión o controversia que:

363 (a) Prometa o acuerde pronunciar un veredicto o decisión a favor o en contra de una de las partes; o (b) Admita algún libro, papel, documento o informe relativo a cualquier causa o asunto pendiente ante ella, excepto en el curso regular de los procedimientos. Artículo 297. Influencia indebida en la adjudicación. Incurrirá en delito grave de cuarto grado toda persona que intente influir sobre algún juez, jurado o persona citada o sorteada como tal, o elegida o nombrada como árbitro, o persona autorizada por ley para oír o resolver una cuestión o controversia, por lo que respecta a su veredicto o decisión en cualquier causa o procedimiento que esté pendiente ante ella o que será sometido a su resolución, valiéndose al efecto de alguno de los siguientes medios: (a) Cualquier comunicación, oral o escrita, tenida con dicha persona, excepto en el curso ordinario de los procedimientos. (b) Cualquier libro, papel o documento mostrándole fuera del curso regular de los procedimientos. (c) Cualquier amenaza, intimidación, persuasión o súplica. Artículo 298. Vínculo con jurado. Todo abogado o fiscal que esté interviniendo en un caso por jurado y oculte el hecho de que tiene vínculos de consanguinidad o afinidad dentro del cuarto grado con uno de los jurados seleccionados para actuar en el caso, incurrirá en delito grave de cuarto grado. Artículo 299. Despido o suspensión de empleado por servir como jurado o testigo. Todo patrono que autorice, consienta o lleve a efecto el despido, y toda persona que amenace con despedir, o despida, suspenda, reduzca en salario, rebaje en categoría o imponga o intente imponer condiciones de trabajo onerosas a un empleado, por el hecho de que dicho empleado

364 haya sido citado para servir, esté sirviendo, o haya servido como jurado o haya sido citado o esté obligado a comparecer bajo apercibimiento de desacato ante un magistrado, tribunal, fiscal o comisión legislativa en un tribunal de justicia de Puerto Rico, tanto estatal como federal, o todo patrono que se niegue a reinstalar a dicho empleado, cuando éste haya solicitado dentro de las cuarenta y ocho (48) horas siguientes al cese de su función como jurado, o testigo su reinstalación, incurrirá en delito menos grave. CAPÍTULO III DELITOS CONTRA LA FUNCIÓN LEGISLATIVA Artículo 300. Impedimento a la reunión de la Asamblea Legislativa o de las

Legislaturas Municipales. Toda persona que mediante intimidación, violencia o fraude impida reunirse a la Asamblea Legislativa, a cualquiera de las Cámaras que la componen, a cualquier Legislatura Municipal o a cualquiera de sus miembros, incurrirá en delito grave de cuarto grado. Artículo 301. Conducta desordenada. Toda persona que perturbe la Asamblea Legislativa, las Cámaras que la componen, las Legislaturas Municipales o cualquier comisión legislativa, o que cometa cualquier desorden a la inmediata vista y en presencia de cualquiera de estos Cuerpos Legislativos o sus comisiones tendente a interrumpir sus actos o disminuir el respeto debido a su autoridad, incurrirá en delito grave de cuarto grado. Artículo 302. Alteración del texto de proyectos. Toda persona que altere el texto de cualquier proyecto de ley, ordenanza o resolución que se haya presentado para su votación y aprobación a cualquiera de las Cámaras que componen la Asamblea Legislativa o las Legislaturas Municipales, con el fin de conseguir que se vote o apruebe por cualquiera de dichas Cámaras o Legislaturas Municipales, o que se certifique por el Presidente de las mismas, en términos distintos de los que se propusiere, incurrirá en delito grave de cuarto grado.

365 Artículo 303. Alteración de copia registrada. Toda persona que altere el texto registrado de una ley, ordenanza o resolución aprobada por la Asamblea Legislativa, por cualquiera de sus Cámaras o por cualquier Legislatura Municipal con el fin de conseguir que dicha ley, ordenanza o resolución, sea aprobada por el Gobernador o el Alcalde, certificada por el Secretario de Estado o Secretario Municipal, según sea el caso, o impresa o divulgada por el publicador oficial de los estatutos y ordenanzas en un lenguaje distinto del votado, aprobado, firmado o promulgado, incurrirá en delito grave de cuarto grado. Artículo 304. Negativa de testigos a comparecer, testificar o presentar evidencia a la Asamblea Legislativa o a las Legislaturas Municipales. Toda persona que, habiendo sido citada como testigo ante cualquiera de las Cámaras de la Asamblea Legislativa, ante cualquier Legislatura Municipal o cualquier comisión de éstas, se niegue a comparecer y acatar dicha citación, o deje de hacerlo sin excusa legítima; o que hallándose ante cualquiera de las Cámaras de la Asamblea Legislativa, de las Legislaturas Municipales o comisión de éstas, obstinadamente se niegue a prestar juramento, o a contestar a cualquier pregunta esencial y pertinente, o a presentar, después de habérsele fijado un término conveniente al efecto, cualquier libro, documento o expediente que tenga en su poder o se halle bajo su autoridad, incurrirá en delito grave de cuarto grado. TÍTULO V DELITOS CONTRA LA HUMANIDAD CAPÍTULO ÚNICO DELITOS CONTRA LOS DERECHOS HUMANOS

366 Artículo 305. Genocidio. Genocidio es cualquiera de los actos mencionados a

continuación, perpetrados con la intención de destruir total o parcialmente a un grupo nacional, étnico, racial o religioso como tal: (a) Matanza de miembros del grupo. (b) Lesión grave a la integridad física o mental de los miembros del grupo. (c) Sometimiento intencional del grupo a condiciones de existencia que hayan de acarrear su destrucción física, total o parcial. (d) Medidas destinadas a impedir nacimientos en el seno del grupo. (e) Traslado por la fuerza de niños del grupo a otro grupo. Toda persona que cometa genocidio en la modalidad establecida en el inciso (a) del párrafo anterior, incurrirá en delito grave de primer grado. Toda persona que cometa genocidio en las modalidades establecidas en los incisos (b), (c), (d) y (e) del párrafo anterior, incurrirá en delito grave de segundo grado. Artículo 306. Crímenes de lesa humanidad. Crimen de lesa humanidad es cualquiera de los actos siguientes cuando se cometa como parte de un ataque generalizado o sistemático contra una población civil: (a) El asesinato. (b) El exterminio. (c) La esclavitud. (d) La deportación o traslado forzoso de población. (e) La encarcelación u otra privación grave de la libertad física en violación de normas fundamentales de derecho internacional. (f) La tortura.

367 (g) La violación, esclavitud sexual, prostitución forzada, embarazo forzado, esterilización forzada u otros abusos sexuales de gravedad comparable. (h) La persecución de un grupo o colectividad con identidad propia fundada en motivos políticos, raciales, nacionales, étnicos, culturales, religiosos, de género, u otros motivos universalmente reconocidos como inaceptables con arreglo al derecho internacional. (i) La desaparición forzada de personas. (j) El crimen de apartheid. (k) Otros actos inhumanos de carácter similar que causen intencionalmente grandes sufrimientos o atenten gravemente contra la integridad física, o la salud mental o física. Toda persona que cometa crímenes de lesa humanidad en las modalidades establecidas en los incisos (a), (b), (g en la modalidad de violación) e (i) del párrafo anterior, incurrirá en delito grave de primer grado. Toda persona que cometa crímenes de lesa humanidad bajo las

modalidades restantes, incurrirá en delito grave de segundo grado. A los efectos de este Artículo, los siguientes términos o frases tendrán el significado que a continuación se expresa: (a) “Exterminio” es la imposición intencional de condiciones de vida, la privación del acceso a alimentos o medicinas entre otras, encaminadas a causar la destrucción de parte de una población. (b) “Esclavitud” es el ejercicio de los atributos del derecho de propiedad sobre una persona, o de algunos de ellos, incluido el ejercicio de esos atributos en el tráfico de personas, en particular mujeres y niños.

368 (c) “Deportación o traslado forzoso de población” es el desplazamiento de las personas afectadas, por expulsión u otros actos coactivos, de la zona en que estén legítimamente presentes, sin motivos autorizados por el derecho internacional. (d) “Tortura” es causar intencionalmente dolor o sufrimientos graves, ya sean físicos o mentales, a una persona que el acusado tenga bajo su custodia o control; sin embargo, no se entenderá por tortura el dolor o los sufrimientos que se deriven únicamente de sanciones lícitas o que sean consecuencia normal o fortuita de ellas. (e) “Embarazo forzado” es el confinamiento ilícito de una mujer a la que se ha dejado embarazada por la fuerza, con la intención de modificar la composición étnica de una población o de cometer otras violaciones graves del derecho internacional. En modo alguno se entenderá que esta definición afecta las normas de derecho relativas al embarazo. (f) “Persecución” es la privación intencional y grave de derechos fundamentales en contravención del derecho internacional en razón de la identidad del grupo o de la colectividad. (g) “Crimen de apartheid” es una línea de conducta que implique la comisión múltiple de actos contra una población civil de conformidad con la política de un estado o de una organización de cometer esos actos o para promover esa política cometidos en el contexto de un régimen institucionalizado de opresión y dominación sistemáticas de un grupo racial sobre uno o más grupos raciales, y con la intención de mantener ese régimen; (h) “Desaparición forzada de personas” comprende la aprehensión, la detención o el secuestro de personas por un estado o una organización política, o con su autorización, apoyo o aquiescencia, seguido de la negativa a informar sobre la privación de libertad o dar información sobre la suerte o el paradero de esas personas, con la intención de dejarlas fuera del amparo de la ley por un período prolongado.

369 (i) “Género” se refiere a los dos sexos, masculino y femenino, en el contexto de la sociedad. TÍTULO VI DISPOSICIONES COMPLEMENTARIAS Artículo 307. Derogación. Salvo lo dispuesto en el artículo siguiente, se deroga la Ley Núm. 115 de 22 de julio de 1974, según enmendada conocida como “Código Penal del Estado Libre Asociado de Puerto Rico”. Artículo 308. Aplicación de este Código en el tiempo. La conducta realizada con anterioridad a la vigencia de este Código en violación a las disposiciones del Código Penal aquí derogado o de cualquier otra ley especial de carácter penal se regirá por las leyes vigentes al momento del hecho. Sin embargo, todas las disposiciones de este Código le serán aplicables si resultara de dicha aplicación un tratamiento más favorable al imputado o al sentenciado. Si este Código suprime algún delito no deberá iniciarse el encausamiento, las acciones en trámite deberán sobreseerse, y las sentencias condenatorias deberán declararse nulas y liberar a la persona. Artículo 309. Separabilidad de disposiciones. Si cualquier cláusula, párrafo, artículo, sección, capítulo, título o parte de este Código fuere declarada inconstitucional por un tribunal competente, la sentencia a tal efecto dictada no afectará, perjudicará, ni invalidará el resto de este Código. El efecto de dicha sentencia quedará limitado a la cláusula, párrafo, artículo, sección, capítulo, título o parte del mismo que así hubiere sido declarado inconstitucional. Artículo 310. Poder para castigar por desacato. Este Código no afecta la facultad conferida por ley a cualquier, agencia, administración o funcionario público para castigar por desacato.

370 Artículo 311. Delitos no incorporados al Código. La inclusión en este Código de algunos delitos o disposiciones previstas en leyes especiales no implica la derogación de dichas leyes ni de aquellos delitos especiales no incorporados a este Código. Artículo 312. Revisión continua de este Código y de las leyes penales. Dentro de los treinta (30) días siguientes a la fecha de aprobación de este nuevo Código Penal, la Asamblea Legislativa de Puerto Rico establecerá un ente revisor que, entre otras funciones, evaluará las leyes relacionadas con la administración de la justicia criminal, las Reglas de Procedimiento Criminal y las leyes que tipifican delitos para proponer los cambios que sean necesarios para atemperar sus disposiciones a lo provisto en este Código. Las recomendaciones del ente revisor promoverán el cumplimiento de los objetivos plasmados en este Código y colaborarán en el establecimiento de una base racional y científica para su revisión futura y la aprobación de leyes especiales que contengan disposiciones penales. La función integradora y revisora de la entidad se llevará a cabo conforme a un plan de trabajo que realice estudios y proponga cambios legislativos a base de las prioridades que le establezca la Asamblea Legislativa de Puerto Rico y sus respectivas Comisiones de lo Jurídico. La entidad tendrá facultad para redactar enmiendas o derogaciones y sugerir nueva legislación que pueda complementar o integrarse a este Código mediante anejos o nuevos títulos, partes o secciones. Los trabajos iniciales propenderán a que la primera fase de este proceso revisor culmine antes de que las disposiciones de este Código entren en vigor. Artículo 313. Vigencia. Este Código empezará a regir el 1ero de mayo de 2005.

371

TEXTO APROBADO EN VOTACION FINAL POR EL SENADO (22 DE JUNIO DE 2003)

Informe de la Comisión De Lo Jurídico del P. del S. 2302 22 de junio de 2003

373 ESTADO LIBRE ASOCIADO DE PUERTO RICO 14ta Asamblea Legislativa 5ta Sesión Ordinaria

SENADO DE PUERTO RICO 22 de junio de 2003 Informe sobre el P. del S. 2302 AL SENADO DEL ESTADO LIBRE ASOCIADO DE PUERTO RICO: Vuestra Comisión de lo Jurídico, previo estudio y consideración del P. del S 2302, tiene el honor de recomendar la aprobación de esta medida con las siguientes enmiendas: EN LA EXPOSICIÓN DE MOTIVOS: Página 2, inciso (d) Página 2, último párrafo Después de “penales” tachar “confieren” y sustituir por “conllevan” Después de “planteamientos” añadir una coma; en la misma línea tachar “lo más preocupante es” y sustituir por “sobresale” Después de “también se” tachar “tomó como punto de partida” y sustituir por “consideró”; en la misma línea tachar “redacción” y sustituir por “elaboración” Después de “particularmente” tachar “crítica pues” y sustituir por “crucial ya que” Después de “procedimiento” tachar “novel” y sustituir por “nuevo” Después de “cosa” añadir “que no le pertenece,” Tachar “dato o imagen incluidos en un” y sustituir por “o cualquier material leído

Página 3, párrafo 2, línea 2

Página 4, párrafo 1, línea 2 Página 4, párrafo 1, línea 9 EN EL TEXTO DECRETATIVO: Página 8, línea 16 Página 9, línea 9

Página

Página Página

Página

Página Página Página

Página

374 por máquina o producido de forma electrónica aunque nunca sea impreso en papel,”; en la misma línea entre “material” e “informático” añadir “informativo o” 9, línea 12 Después de “Rico” tachar la coma; después de “ley,” añadir “o que se designe por ley como documento público,” 10, línea 15 Después de “valores,” añadir “sellos, comprobantes de rentas internas,” 11, línea 12 Después del punto añadir “El término funcionario público incluye aquellas personas que ocupan cargos o empleos en el gobierno del Estado Libre Asociado que están investidos de parte de la soberanía del estado, por lo que intervienen en la formulación e implantación de la política pública. 12, líneas 1 y 2 Entre dichas líneas insertar lo siguiente: "(x) 'Rehabilitación' es el conjunto de procesos participativos y estructurados, en sus diversas modalidades, incluyendo servicios dirigidos a modificar la conducta delictiva del sentenciado, cuyo propósito básico es promover y potenciar el desarrollo de sus capacidades para fomentar su inserción en la comunidad como personas productivas y útiles, de manera que puedan comportarse sin incurrir nuevamente en conducta delictiva." 12, línea 2 Tachar "(x)" y sustituir por "(y)" 12, línea 5 Tachar “(x)” y sustituir por “(z)” 12, entre las líneas 10 y 11 Adicionar un nuevo inciso (aa) para que lea como sigue: “(aa) “Voluntario” aplica a la intención con que se ejecute un acto, o se incurra en una omisión, implica simplemente propósito o voluntad de cometer el acto o de incurrir en la omisión a que se refieren.” 18, entre las líneas 3 y 4 Adicionar párrafo que lea como sigue: “Esta causa de exclusión de responsabilidad únicamente estará

375 disponible para delitos menos graves y delitos graves de cuarto grado.” Página 18, línea 10 Después de “que” tachar “haya” y sustituir por “ha” Página 20, línea 3 Tachar punto y añadir “; pero siempre que la existencia real de algún fin, motivo o intención determinados sea elemento indispensable para constituir alguna clase o grado de delito especial, el juzgador podrá tomar en consideración el hecho de que el acusado se hallaba entonces ebrio o intoxicado, al determinar el fin, motivo o intención con que cometió el delito.” Página 23, línea 18 Después de “controladas” sustituir “o” por una coma; en la misma línea después de “alcohol” sustituir la coma por “o al juego” Página 23, entre las líneas 19 y 20 Adicionar párrafo, que lea como sigue: “Esta pena no está disponible para personas convictas por delitos que correspondan a la clasificación de delito grave de primer grado y delito grave de segundo grado.” Página 24, línea 19 Añadir luego de la frase “Esta pena no está disponible” y antes de la palabra “para” el siguiente texto: “para personas convictas por delitos que correspondan a la clasificación de delito grave de primer grado y delito grave de segundo grado, ni” Añadir párrafo que lea como sigue: “Esta pena no está disponible para personas convictas por delitos que correspondan a la clasificación de delito grave de primer grado y delito grave de segundo grado.” Después de “multa” añadir “o multa” En lugar de “.” debe leer “, u ocasionó la pérdida de propiedad o fondos públicos.” Después del punto añadir “ El tribunal podrá requerir la información necesaria para determinar el ingreso bruto, incluyendo un estado financiero auditado por un Contador Público

Página 26, entre las líneas 2 y 3

Página 27, línea 1 Página 35, línea 16 Página 41, línea 12

Página 44, línea 21 Página 45, línea 14 Página 47, entre las líneas 5 y 6

376 Autorizado.” Después de “Artículo 93.” tachar el guión y sustituirlo por dos espacios. En lugar de “.” debe leer “, sujeto a lo dispuesto en el artículo 91.” Añadir lo siguiente: “(d) Lo dispuesto en los incisos (a) y (b) de este artículo no aplica a las leyes especiales cuyos delitos tengan un período prescriptivo mayor al aquí propuesto.” Después de “Artículo 101.” tachar el guión y sustituirlo por dos espacios. Tachar desde “notificará” hasta “radicación de” y sustituir por “radicará a nombre del sentenciado y en consulta con el Secretario de Justicia” Añadir “Para ser elegible a este procedimiento, en los delitos graves de primer grado el sentenciado deberá haber cumplido por lo menos doce (12) años de reclusión y por lo menos ocho (8) años cuando se trate de un menor juzgado como adulto. En los delitos graves de segundo grado, el sentenciado deberá haber cumplido en reclusión por lo menos el cincuenta (50) por ciento de la sentencia impuesta por el tribunal.”

Página 47, línea 11 Página 48, línea 7

Página 48, al final de la línea 15

Página 48, entre las líneas 15 y 16 Añadir el siguiente párrafo: “El Secretario del Departamento de Corrección y Rehabilitación y el Secretario de Justicia conjuntamente adoptarán la reglamentación que establezca el procedimiento para evaluar el ajuste del confinado, y para expedir y tramitar la certificación de rehabilitación.” Página 48, línea 20 Página 48, líneas 21 y 22 Al final tachar la coma y sustituirla por “y el” Tachar desde “condiciones” hasta “comunidad.” y sustituir por “. De resolver favorablemente la certificación de rehabilitación, el tribunal ordenará al Superintendente de la Policía que no

377 incluya la convicción en el Certificado de Antecedentes Penales, pero mantenga la misma en el historial del convicto únicamente para fines de reincidencia.” Página 50, línea 13 Página 51, línea 14 “ilegales” Después de “indeterminado,” insertar “incurrirá en delito menos grave, pero” Entre “abortos” y “.” añadir

Página 51, línea 20 hasta pág. 52, línea 23 Tachar desde “Manipulación genética” en la Página 51 hasta la línea 23 en la página 52 y sustituir por: De la Ingeniería genética y de la Reproducción Asistida Artículo 115. Alteración del genoma humano con fines distintos al diagnóstico, tratamiento e investigación científica en genética y medicina. Toda persona que utilice tecnologías para alterar el genoma humano con fines distintos del diagnóstico, tratamiento o investigación científica en el campo de la biología humana, particularmente la genética o la medicina, incurrirá en delito grave de segundo grado. Por los términos “diagnóstico” y “tratamientos” se entiende cualquier intervención médica encaminada a determinar la naturaleza y causas de enfermedades, discapacidades o taras de origen genético o a remediarlas (curación o alivio). Por “investigación científica” se entiende cualquier procedimiento o trabajo orientado al descubrimiento de nuevas terapias o a la expansión del conocimiento científico sobre el genoma humano y sus aplicaciones a la medicina. Tanto las intervenciones dirigidas al diagnóstico y tratamiento como los procedimientos y trabajos orientados a la

378 investigación científica tienen que llevarse a cabo con el consentimiento informado y verdaderamente libre de la persona de la que procede el material genético. Artículo 116. Clonación humana. Toda persona que usando técnicas de clonación genere embriones humanos con fines reproductivos incurrirá en delito grave de segundo grado. Artículo 117. Producción de armas por ingeniería genética. Toda persona que utilice ingeniería genética para producir armas biológicas o exterminadoras de la especie humana incurrirá en delito grave de primer grado. Artículo 118. Manipulación de gametos, cigotos y embriones humanos. Toda persona que disponga de gametos, cigotos o embriones humanos para fines distintos de los autorizados por sus donantes incurrirá en delito grave de tercer grado. Artículo 119. Mezcla de gametos humanos con otras especies. Toda persona que mezcle gametos humanos con gametos de otras especies con fines reproductivos incurrirá en delito grave de segundo grado. Este artículo no prohíbe la creación de animales en cuyo genoma se hayan incorporado genes humanos (animales transgénicos). Tachar “sicológico” y sustituir por “sicoemocional” Después de “comete” tachar “en” y sustituir por “por” Después de “privada” tachar el punto y sustituir por “por parte de los padres, o uno de éstos, o el tutor o encargado.”

Página 53, línea 18 Página 55, línea 8 Página 57, línea 14

Página 58, línea 22 Página 61, línea 18

379 Tachar "menos grave:" y sustituir por "grave de cuarto grado:" Entre “especial,” e “y” añadir “tratamiento médico, sicoterapéutico, o de consejería,” Tachar “emocional” “sicoemocional” y sustituir por

Página 61, línea 22 Página 62, línea 21

Entre “especial,” e “y” añadir “tratamiento médico, sicoterapéutico, o de consejería,” Tachar todo su contenido. Tachar “146.” y sustituir por “145.” Tachar “147.” y sustituir por “146.” Tachar Tachar “148.” “149.” y y sustituir sustituir por por

Página 63, líneas 1 a la 3 Página 63, línea 4 Página 63, línea 7 Página 63, línea 14 “147.” Página 63, línea 19 “148.” Página 64, línea 1 Página 64, línea 6 Página 65, línea 1 Página 65, línea 7 Página 65, línea 15 “153.” Página 66, línea 3 Página 69, línea 6 Página Página Página Página Página Página Página Página Página Página Página Página 69, 70, 70, 70, 70, 70, 70, 70, 70, 71, 71, 71, línea línea línea línea línea línea línea línea línea línea línea línea 10 3 9 11 12 15 16 19 20 8 12 19

Tachar “150.” y sustituir por “149.” Tachar “151.” y sustituir por “150.” Tachar “152.” y sustituir por “151.” Tachar “153.” y sustituir por “152.” Tachar “154.” y sustituir por

Tachar “155.” y sustituir por “154.” Tachar “dieciséis (16)” y sustituir por “dieciocho (18)” Tachar Tachar Tachar Tachar Tachar Tachar Tachar Tachar Tachar Tachar Tachar Tachar “156.” y sustituir por “155.” “157.” y sustituir por “156.” “158.” y sustituir por “157.” “cuarto” y sustituir por “tercer” “159.” y sustituir por “158.” “cuarto” y sustituir por “tercer” “160.” y sustituir por “159.” “cuarto” y sustituir por “tercer” “161.” y sustituir por “160.” “162.” y sustituir por “161.” “163.” y sustituir por “162.” “164.” y sustituir por “163.”

380 Página 72, línea 1 Tachar “165.” y sustituir por “164.” Página 72, línea 6 Tachar “166.” y sustituir por “165.” Página 72, entre las líneas 14 y 15 Añadir un nuevo artículo que lee como sigue: “Artículo 166. Esclavitud. Toda persona que ejercite los atributos del derecho de propiedad o algunos de ellos sobre otra persona, incurrirá en delito grave de tercer grado.” Página 72, línea 15 Tachar “de cualquier modo” Página 72, línea 16 Tachar “la libertad de otra” y sustituir por “a otra persona de manera que interfiera sustancialmente con su libertad” Página 73, línea 8 Página 75, entre las líneas 7 y 8 Después de “ser” añadir “por tiempo o distancia” Añadir un nuevo artículo que lee como sigue: “Artículo 177. Allanamiento ilegal. Toda persona que so color de autoridad y sin una orden de allanamiento expedida por un juez conforme a derecho ejecute un allanamiento incurrirá en delito grave de cuarto grado.” Tachar “177.” y sustituir por “178.” Después de “que” añadir “sin autoridad de ley y para fines ilegítimos”

Página 75, línea 10 Página 75, línea 11

Página 75, entre las líneas 17 y 18 Añadir un nuevo artículo que lee como sigue: “Artículo 179. Grabación ilegal de imágenes. Toda persona que sin justificación legal utilice equipo electrónico o digital de video, con o sin audio, para realizar vigilancia secreta en lugares privados o donde las personas poseen una expectativa de intimidad incurrirá en delito grave de cuarto grado.” Página Página Página Página Página Página Página 75, 76, 76, 76, 76, 76, 76, línea línea línea línea línea línea línea 18 1 6 12 17 19 20 Tachar Tachar Tachar Tachar Tachar Tachar Tachar “178.” y sustituir por “180.” “179.” y sustituir por “181.” “180.” y sustituir por “182.” “181.” y sustituir por “183.” “182.” y sustituir por “184.” ¨180¨ y sustituir por ¨182¨ ¨181¨ y sustituir por ¨183¨

Página 76, línea 22 Página 76, línea 23 Página 77, línea 1 Página 77, línea 4 Página 77, Página 77, Página 77, Página 77, Página 77, “causar” línea línea línea línea línea 5 6 12 17 17

381 Tachar “183.” y sustituir por “185.”; y en la misma línea al final tachar ¨180¨ y sustituir por ¨182¨ Tachar ¨181¨ y sustituir por ¨183¨ Tachar ¨182¨ y sustituir por ¨184¨ Tachar “184.” y sustituir por “186.”; y en la misma línea al final tachar ¨180¨ y sustituir por ¨182¨ Tachar ¨181¨ y sustituir por ¨183¨ Tachar ¨182¨ y sustituir por ¨184¨ Tachar “185.” y sustituir por “187.” Tachar “186.” y sustituir por “188.” Tachar “causarle” y sustituir por Tachar “187.” y sustituir por “189.” Después de “escriba” añadir “a Después de “lascivo” tachar “ a otra,” y sustituir por “;” Tachar “permita” y sustituir por “autorice con conocimiento” Tachar “188.” y sustituir por “190.” Después de “perturbe,” insertar Tachar “189.” y sustituir por “191.” Después de “por” insertar “causa Tachar “orientación sexual,” Tachar todo su contenido Tachar “(e)” y sustituir por “(d)” Tachar “190.” y sustituir por “192.” Tachar “191.” y sustituir por “193.” Tachar ¨190¨ y sustituir por ¨192¨ Tachar “192.” y sustituir por “194.” Tachar “193.” y sustituir por “195.” Al final de la línea tachar “;” y sustituir por “o en la persona de un menor;” Tachar ¨191¨ y sustituir por ¨193¨ Tachar todo su contenido. Tachar todo su contenido

Página 77, línea 20 Página 77, línea 21 otra” Página 77, línea 22 Página 78, línea 1 Página 78, línea 6 Página 78, línea 6 “interrumpa,” Página 78, línea 10 Página 78, línea 11 de” Página 78, línea 12 Página 78, línea 19 Página 78, línea 20 Página Página Página Página Página Página 79, 79, 79, 79, 79, 80, línea línea línea línea línea línea 7 11 12 18 22 3

Página 80, línea 13 Página 80, líneas 14 a la 22 Página 81, líneas 1 a la 23

Página 82, líneas 1 a la 20 Página 82, línea 21 Página 82, línea 22 Página 83, línea 1 Página 83, línea 3 Página 83, línea 4 Página 83, línea 7 Página 83, línea 9 Página 83, línea 15 Página 83, línea 23 Página 84, línea 2 Página 84, línea 3 Página 84, línea 4 Página 84, líneas 4 y 5 Página 84, línea 7 Página Página Página Página 84, 84, 85, 85, línea línea línea línea 9 16 1 2

Página 85, línea 4 Página Página Página Página Página Página 85, 85, 85, 85, 86, 86, línea línea línea línea línea línea 6 9 10 17 7 11

Página 86, línea 13 Página 86, línea 17 “208.” Página 86, línea 18 Página 87, línea 4

382 Tachar todo su contenido Tachar “197.” y sustituir por “196.” Después de “fluido” tachar “, o cualquier aparato o” Tachar “sistema de comunicación” Tachar “198. Interferencia” y sustituir por “197. Uso o interferencia” Entre “que” y “altere,” añadir “use,” Tachar “CUARTA” y sustituir por “SEGUNDA” Tachar “199.” y sustituir por “198.” Tachar “200.” y sustituir por “199.” Tachar “QUINTA” y sustituir por “TERCERA” Tachar “201.” y sustituir por “200.” Después de “funcionario” añadir “o empleado” Después de “o” añadir “a” Tachar “que resulten en perjuicio económico suyo o de un tercero” Tachar “SEXTA” y sustituir por “CUARTA” Tachar “202.” y sustituir por “201.” Tachar “203.” y sustituir por “202.” Tachar “La” y sustituir por “Para la” Después de “establecido en” Invertir “Ley la” por “la Ley” Tachar “SÉPTIMA” y sustituir por “QUINTA” Tachar “204.” y sustituir por “203.” Tachar “205.” y sustituir por “204.” Tachar ¨204¨ y sustituir por ¨203¨ Tachar “206.” y sustituir por “205.” Tachar “207.” y sustituir por “206.” Tachar “OCTAVA” y sustituir por “SEXTA” Tachar “208.” y sustituir por “207.” Tachar “209.” y sustituir por Tachar ¨208¨ y sustituir por ¨207¨ Tachar “210.” y sustituir por “209.”

Página 87, línea 5

383 Después de “postes” añadir una coma; en la misma línea después de “privada” tachar la coma Tachar “NOVENA” “SÉPTIMA” Tachar “211.” y y sustituir sustituir insertar sustituir por por “o por

Página 87, línea 11 Página 87, línea 13 “210.” Página 87, línea 16 Página 87, línea 22 “211.” Página 88, línea 4 Página 88, línea 13 “213.” Página 88, línea 18 “214.” Página 89, líneas 20 y 21

Después de “inmuebles” bienes muebles” Tachar “212.” y

Tachar “213.” y sustituir por “212.” Tachar Tachar “214.” “215.” y y sustituir sustituir por por

Después de “cuando” tachar “la Comisión Federal de Comunicaciones releve a”; y después de “la estación” tachar “de la obligación impuesta por la Ley Federal de Comunicaciones.” y sustituir por “ha obtenido un relevo a esos fines de parte de la Comisión Federal de Comunicaciones.” Tachar “DÉCIMA” y sustituir por Tachar “216.” y sustituir por “215.” Tachar “217.” y sustituir por “216.” Tachar “218.” y sustituir por

Página 89, línea 22 “OCTAVA” Página 90, línea 1 Página 90, línea 5 Página 90, línea 19 “217.” Página 91, línea 7 Página 91, línea 8 Página 91, línea 12 Página 91, línea 13 “haga”

Tachar “219.” y sustituir por “218.” Tachar “a otra” Tachar “220.” y sustituir por “219.”; en esa misma línea tachar “a” Tachar “otra inserte” y sustituir por

384 Página 91, línea 16 “220.” Página 91, línea 20 “221.” Página 92, línea 3 Página 92, línea 4 Página 92, línea 6 Página Página Página Página Página 92, 92, 92, 92, 92, línea línea línea línea línea 10 15 16 19 22 Tachar Tachar “221.” “222.” y y sustituir sustituir por por

Tachar “223.” y sustituir por “222.” Tachar “a otra o al Estado, falsamente,” Después de “diploma,” insertar “expediente,” Tachar “224.” y sustituir por “223.” Tachar “225.” y sustituir por “224.” Tachar “a otra” Tachar “226.” y sustituir por “225.” Después de dicha línea añadir un nuevo artículo que lee como sigue: “Artículo 226. Alteración de datos que identifican las obras musicales, científicas o literarias. Toda persona que altere sin la debida autorización del autor o su derechohabiente los datos que identifican al autor, título, número de edición, casa editora o publicadora, o deforme, mutile o altere el contenido textual de un libro o escrito literario, científico o musical, disco o grabación magnetofónica o electrónica de sonidos (audio), o una obra teatral, incurrirá en delito grave de cuarto grado. El tribunal también podrá imponer la pena de restitución.”

Página 96, línea 17 “delito de” Página 100, líneas 20 a 22

Después de “cometa el” insertar Tachar desde “por” en la línea 20 hasta “personas u” en la línea 22 y sustituir por “que perturbe la tranquilidad pública, o amenaza de emplear tal fuerza o violencia, acompañada de la aptitud para realizarla en el acto, por parte de dos o más personas, obrando juntas y sin autoridad de ley, constituye motín, y toda persona que participe en un motín

385 incurrirá grado.” Página 101, líneas 1 y 2 Página 101, línea 4 Página 101, línea 5 Página 102, línea 12 “cinco (5)” Página 102, línea 20 Página 103, línea 4

en

delito

grave

de

cuarto

Tachar texto líneas 1 y 2 Después de “respecto” insertar “a” Después de “tiempo,” tachar “lugar o” y sustituir por “el lugar o los” Tachar “dos (2)” y sustituir por Al final de la línea, después de “tercero” insertar “propiedad,” Después de “mediar” insertar “la” y después de “autorización” insertar “que permita la ley” Después de “encomienda,” insertar “abolido el cargo o cesado en su ejercicio por renuncia o separación,” Tachar “que sobrepase (10,000) dólares,” de diez mil

Página 104, línea 6

Página 106, línea 4 Página 106, entre líneas 5 y 6

Añadir un párrafo que lee como sigue: “Si el valor de la pérdida de los fondos públicos o el daño a la propiedad pública sobrepasa de diez mil (10,000) dólares, incurrirá en delito grave de cuarto grado.” Tachar “que sobrepase (10,000) dólares,” de diez mil

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Añadir un párrafo que lee como sigue: “Si el valor de la pérdida de los fondos públicos o el daño a la propiedad pública sobrepasa de diez mil (10,000) dólares, incurrirá en delito grave de cuarto grado.” Tachar “o” Añadir un nuevo inciso que lee como sigue: “(e) descuide o deje de guardar o desembolsar fondos públicos en la forma prescrita por ley.”

Página 107, línea 3 Página 107, entre la línea 5 y 6

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386 Después de “internación,” insertar “a tratamiento y rehabilitación en un programa del Estado Libre Asociado o privado, supervisado y licenciado por una agencia del mismo,” Después de “fiscal” tachar “o comisión legislativa en un tribunal de justicia de Puerto Rico,” y añadir “, agencia administrativa,” Después de “federal,” añadir “ambas Cámaras de la Asamblea Legislativa y sus comisiones, Legislatura Municipal y sus comisiones” Después de “grupo” añadir “como tal sea” Tachar “como tal” Después de “política” tachar “, o” y sustituir por “o paramilitar,” Después de “hecho.” Tachar la oración desde “Sin embargo” hasta “sentenciado.” ALCANCE DE LA MEDIDA

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El P. del S. 2302 propone adoptar el Código Penal del Estado Libre Asociado de Puerto Rico y derogar el vigente que fue aprobado mediante la Ley Núm. 115 de 22 de julio de 1974, según enmendada; disponer para la aplicación y vigencia de sus disposiciones y para la creación de un ente revisor que proponga recomendaciones a la Asamblea Legislativa para atemperar el ordenamiento legal a lo provisto en este Código. La preparación de esta medida se fundamentó en el Código Penal de Puerto Rico, 1974, según enmendado, conforme dispone la Resolución del Senado 203, de marzo de 2001. El historial legislativo y los trabajos en torno al Código Penal de 1974 fueron nuevamente evaluados. Entre ellos, los trabajos de la Prof. Helen Silving, del Prof. José Miró Cardona, del Prof. Francisco Pagán Rodríguez, del Dr. Manuel López Rey y los trabajos del Consejo de la Reforma de la Justicia y el Departamento de Justicia; además de la jurisprudencia interpretativa del Tribunal Supremo de Puerto Rico. También se consideraron los siguientes intentos de revisión realizados anteriormente en torno al Código Penal de 1974, vigente. Entre éstos el Proyecto del Senado 1229, aprobado en votación final en el Senado en Mayo de 1992, y documentado en los siguientes escritos en torno al mismo: Dora Nevares Muñiz, Informe de Revisión Código Penal de Puerto Rico, con la

387 colaboración de M. Valencia y M. Wolfgang, 27 Rev. Jur. UIA, Núms. 1 y 2 (1992); Jorge Pérez Díaz, Ponencia del Secretario de Justicia sobre la Reforma del Código Penal, P. del S. 1229, 62 Rev. Jur. UPR 159 (1992); Dora Nevares y Miguel Valencia, Comentario a la Ponencia del Secretario de Justicia sobre el P. del S. 1229, 62 Rev. Jur. UPR 311 (1992). En 1995 se preparó una “Propuesta de enmiendas al Código Penal de Puerto Rico, 1974, vigente,” por el Comité de Derecho Penal de la Academia Puertorriqueña de Jurisprudencia y Legislación, presidido por el Prof. Ernesto Chiesa. En este comité participaron, además, el Prof. Santiago Mir Puig, la Dra. Dora Nevares, y los jueces Hiram Sánchez Martínez y Germán Brau. También fue objeto de consideración y análisis, el libro Código Penal de Puerto Rico, Revisado y Comentado, ed. 2001, por Dora Nevares Muñiz, que contiene un análisis editorial y comentarios sobre procedencia y enmiendas de cada artículo del Código Penal de 1974, vigente. Como parte de esta Reforma del Código Penal, se prepararon los siguientes documentos o estudios que sirvieron de base a la elaboración de esta medida: Dora Nevares Muñiz, Bases para un Modelo de Penas, Documento de Trabajo, Comisión de lo Jurídico del Senado de Puerto Rico, agosto 2002, rev. noviembre 2002; Dora Nevares Muñiz, Leyes que enmiendan el Código Penal de Puerto Rico, 1974, según enmendado, Documento de Trabajo, Comisión de lo Jurídico del Senado, febrero 2002; Dora Nevares Muñiz, Evaluación del Modelo de Penas del Código Penal, abril 2002; Dora Nevares Muñiz, Estudios Comparados de Códigos Penales, Informe a la Comisión de lo Jurídico del Senado de Puerto Rico en cumplimiento parcial de la R. del S. 203 de 1 de marzo de 2001, 3 vols. (Dic. 2002); Elba Rosa Rodríguez y Aixa Cruz Pol, Sentencia Dictaminada en el Tribunal vs. Pena Cumplida, Informe de la Oficina de Servicios Legislativos, para la Comisión de lo Jurídico del Senado en torno al estudio para la revisión del Código Penal de Puerto Rico, 27 de febrero de 2003, rev. 24 de abril de 2003; y M.M.O.R. Consulting Group, Inc. y Advanced Research Center, Inc., Estudio de Valoración de Severidad de Delitos en Puerto Rico, febrero 2003. La Comisión de lo Jurídico recibió el asesoramiento y la deposición en vista pública del Dr. Santiago Mir Puig, profesor de la Universidad de Barcelona, y de la Baronesa Vivien Stern, investigadora de Kings College, Londres y Secretaria Ejecutiva Honoraria de Penal Reform International. Una vez preparado el anteproyecto de la Parte General del Código, el Profesor Mir Puig lo evaluó y envió por correo electrónico sus recomendaciones. Esta Comisión de lo Jurídico mantuvo al Presidente de la Cámara de Representantes y a su Comisión de lo Jurídico informados del progreso de los estudios e informes, les explicó los resultados, y entregó a todos los miembros de la Comisión los documentos que se produjeron. Se celebraron dos reuniones conjuntas de ambas Comisiones de lo Jurídico y se hizo extensiva la invitación a las vistas públicas.

388 La Comisión de lo Jurídico del Senado celebró vistas públicas en dos ciclos: Primero, durante la preparación del nuevo Código, a tenor con la R. del S. 203, y luego de presentado el P. del S. 2302. El primer ciclo de vistas se inició con la comparecencia de la Dra. Dora Nevares, Directora del Proyecto de Reforma Penal, quien depuso sobre la necesidad de reformar el Código Penal y la metodología a seguir en esta reforma. En la fase inicial de los trabajos de la reforma del Código Penal depusieron en vistas públicas las siguientes personas: la Secretaria de Justicia, Hon. Anabelle Rodríguez; Hon. Víctor Rivera González, como Secretario de Corrección; el Lic. Miguel A. Pereira, como Superintendente de la Policía; la Directora de la División Legal de la Oficina del Contralor de Puerto Rico; la Procuradora de las Mujeres, Lic. María Dolores Fernós; la Dra. Carmen Albizu García; Sra. Mariemil Rodríguez; Prof. José M. Canals; Lic. Jaime Ruberté, Presidente del Colegio de Abogados; Rev. Ángel E. Marcial; Lic. Federico Rentas, Director Ejecutivo de la Sociedad para Asistencia Legal; Sr. Carlos Sánchez de Pro-Vida; Rev. Jorge Raschke; Rev. Milton Picón; Dra. Katherine Angueira; Sr. Carlos V. García; Sra. Betsy Barbosa de ACODESE; Sr. Pablo Navarro de la Organización Unidos por la Igualdad; Sra. Cecilia La Luz, del Programa “Saliendo del Closet”; Sr. Pedro Peters Maldonado; Sra. Nirvana González Rosa del Grupo Pro Derechos Reproductivos; Bonnie Scott Jones del Centro Legal Pro Derechos Reproductivos; Lic. Ada Conde; Sra. Cristina Hayworth; Dra. Mary E. Rivera; Lic. Janice M. Gutiérrez de American Civil Liberties Union; Omaya Sosa de Overseas Press Club; Dra. Trina Rivera, Presidenta de la Sociedad de Familiares y Amigos de los Confinados; Ing. José E. Fernández del Instituto Creacionista de Puerto Rico; Lic. Ricardo A. Ramírez de la Clínica de Asistencia Legal; Rvda. Margarita Sánchez del Movimiento Ecuménico Nacional de Puerto Rico; la Sra. Carmen M. Rivera Céspedes de PROFAMILIA; y el Lcdo. Carlos García Gutiérrez de la Corporación de Acción Civil. Una vez presentado el proyecto 2302 de nuevo Código Penal comparecieron las siguientes personas: Dra. Dora Nevares Muñiz, Directora a cargo de la Revisión del Código Penal y la Lic. Rosa Noemí Bell Bayrón, Asesora al Proyecto de Código Penal; Hon. Anabelle Rodríguez, Secretaria del Departamento de Justicia; Hon. Miguel A. Pereira, Secretario del Departamento de Corrección y Rehabilitación; Lic. Víctor Rivera González, Superintendente de la Policía de Puerto Rico; representante del Secretario del Departamento de Hacienda; Sra. Ana Evelyn Ortiz, en representación de la Directora de la Oficina de Gerencia y Presupuesto; Lic. Migdalia Adrovel, Directora Ejecutiva de la Comisión de Derechos Civiles; Lic. Félix Vélez y Lic. Israel Hernández de la Sociedad para Asistencia Legal; Prof. Ernesto Chiesa y el Sr. Luis Ernesto Chiesa; Lic. Ada Conde de la Fundación de Derechos Humanos; Sr. Carmelo Campos y Rvda. Margarita Sánchez en representación de Amnistía Internacional; representantes de Taller de Formación Política; Dra. Mery Rivera; Sr. Pedro Julio Serrano; Sr. Sirio Alvarez, Presidente de Padres Gays y Bisexuales; Sr. Milton Picón de Morality in Media; Rev. Jorge

389 Raschke, Lic. María Charbonier y el Dr. Bermúdez del Ministerio Clamor a Dios; Rev. René Pereira y Lic. Israel Roldán del Concilio de Iglesias Cristianas Evangélicas; Rev. Angel Marcial, Presidente de la Fraternidad Pentecostal de Puerto Rico; Rev. Luis Enrique González y el Juez Jorge Lucas Escribano representando el Concilio Misión Cristiana Fuente de Agua Viva; Sr. Carlos Sánchez de Pro-Vida; Lic. Gloria Cardona de Vanguardia de la Niñez; Dra. Luisa Burgos; Agro. Modesto Meléndez Mangual, ciudadano particular; Vanessa Moraza Torres, estudiante del Recinto de Ciencias Médicas; Lic. Nora Vargas del Instituto Puertorriqueño de Derechos Civiles; Lic. Dinorah La Luz en representación de American Civil Liberties; Lic. Ricardo Ramírez Lugo de la Clínica de Asistencia Legal de la Universidad de puerto Rico; Canciller Dr. Aníbal Colón del Arzobispado de San Juan; Lic. Ana Irma Rivera Lassén de CLADEM (Comité de América Latina y el Caribe para la Defensa de la Mujer); y el Lic. Arturo L. Dávila Toro, Presidente del Colegio de Abogados. Se recibieron ponencias escritas en torno al P. del S. 2302, del Contralor de Puerto Rico, Hon. Manuel Díaz Saldaña; de la Inspectora General de Protocolos, Lic. Carmen H. Carlos; de la Dra. Norma Rodríguez Roldán, en representación de la Escuela Graduada de Trabajo Social de la Universidad de Puerto Rico; y se recibió asesoramiento en sesiones de trabajo del Sacerdote Jorge Ferrer, reconocido experto en bioética; de la Dra. Wanda Smith, sexóloga; y del Dr. Pedro Salazar, experto en propiedad intelectual, sobre los artículos del nuevo Código de especialidad en sus respectivos campos. El Código Penal exige la máxima claridad conceptual posible. Los aspectos centrales de la comunicación pública: claridad, precisión, concisión, coherencia y armonía, se atendieron en la revisión lingüística de la medida, que le correspondió a la Srta. Cossette Barreto. Se consideraron primordialmente los campos gramaticales, sintácticos, semánticos y semiológicos. Los aspectos de legística fueron atendidos en esta medida por la Lic. Monín Berio Ramos. El Lic. Cesar Alvarado Torres atendió todo lo relacionado con el uso de la informática: acceso, manejo y reproducción gráfica de la información. Durante todo el proceso en torno a la preparación del nuevo Código Penal la coordinación administrativa y el trabajo secretarial lo atendió la Sra. María Teresa Rivera. El Código Penal debe ser un cuerpo legal que constituya un instrumento de acción efectiva en los esfuerzos de prevención y control del crimen. Para esto es necesario que responda a los valores sociales, atienda las condiciones y características de la conducta criminal y el sistema de administración de la justicia, dentro del marco de los derechos constitucionales de un estado de derecho democrático. La Dra. Mercedes Vargas y el Dr. Lerroy López asesoraron en los aspectos de percepción de las conductas delictivas entre la población. La Sra. Aixa Cruz Pol, de la Oficina

390 de Servicios Legislativos atendió los aspectos de investigación estadística sobre las penas que se cumplen. Un Código Penal no puede estar marginado de las condiciones de la sociedad y de la realidad de administración de la justicia penal en que habrá de operar. La Secretaria de Justicia, Hon. Anabelle Rodríguez, junto al SubSecretario, Lic. Miguel A. Santana Bagur y el Asesor de la Secretaria, Lic. Juan Frau; y los Secretarios de Corrección, Hon. Víctor Rivera González y Hon. Miguel Pereira, participaron en varias sesiones de trabajo con la Dra. Dora Nevares y la Lic. Rosa Noemí Bell, durante el proceso de redacción del anteproyecto que culminó en el P. del S. 2302. La Administración de Corrección suministró importantes datos empíricos para la redacción del nuevo esquema de penas que se adopta en esta medida. Además, la Dra. Dora Nevares realizó varias sesiones de trabajo con los profesores Julio Fontanet de la Universidad Interamericana, y Félix Cifredo Cancel de la Universidad de Puerto Rico; el Lic. Roberto Varela, abogado postulante y asesor del Senador José L. Dalmau; los licenciados Félix Vélez e Israel Hernández de la Sociedad para Asistencia Legal; y el personal del proyecto, las licenciadas Rosa Noemí Bell, Yanira Sierra y Aura Lynn Kregloh, previo a la preparación de la medida. Esta Comisión considera pertinente incluir, como parte de este informe, una explicación del articulado del Nuevo Código Penal de Puerto Rico. También forman parte de este informe los siguientes cinco anejos: Anejo 1, Tabla de Contenido del Nuevo Código Penal; Anejo 2, Tabla de Concordancias y Antecedentes: Parte General; Anejo 3, Tabla de Concordancias y Antecedentes: Parte Especial y Disposiciones Complementarias; Anejo 4, Tabla de Delitos por Clasificación de las Penas en el P. del S. 2302; y Anejo 5, Penas de Reclusión por delito según Código vigente vs. Realmente Cumplidas vs. Penas Propuestas. Organización del Código Penal El Código Penal contiene 313 artículos, que se agrupan en las dos divisiones mayores propias de un Código Penal: Parte General y Parte Especial. El Código se estructuró de manera que próximamente se le añada un anejo con las leyes especiales, una vez sean enmendadas para incorporarle el nuevo modelo de penas adoptado por esta medida. El Libro Primero: Parte General contiene tres títulos: De la Ley Penal; De los Elementos del Delito y De la Conducta Delictiva; y De las Consecuencias del Delito. El Libro Segundo: Parte Especial se divide en cinco títulos con los Delitos contra: la Persona, la Propiedad, la Seguridad Colectiva, la Función Gubernamental y la Humanidad. Libro I: PARTE GENERAL Principios Generales y Teoría del Delito

391 Se codifican los principios de la aplicación de la Ley Penal a tono con la doctrina vigente en Puerto Rico y en el derecho penal comparado actual. La pena o la medida de seguridad que se imponga será: proporcional a la gravedad del delito, necesaria y adecuada para lograr los propósitos consignados en el Código. Los propósitos generales que determinan la imposición de la pena son: la rehabilitación social y moral del convicto, la prevención de delitos y protección de la sociedad, el castigo justo en proporción a la gravedad del delito y la responsabilidad del convicto, y hacer justicia a las víctimas de delito. Se reconoce, además, que la pena o la medida de seguridad no puede atentar contra la dignidad humana, y se formulan los principios de legalidad y culpabilidad, en toda su extensión. Son estos principios básicos en los que debe erigirse el derecho penal de un Estado democrático. Se amplía la jurisdicción extraterritorial para, además de mantener las circunstancias actuales, incorporar las de los delitos de genocidio y crímenes de lesa humanidad, junto a aquellas situaciones que surjan de los tratados o convenios ratificados por los Estados Unidos. Se reconoce el principio de favorabilidad y se precisa su alcance, tanto para los asuntos de sucesión de leyes penales en el tiempo, como de interpretación de normas (Artículos 9 y 13). El Artículo 9 (Aplicación más favorable) procede del Artículo 4 del Código Penal de Puerto Rico, 1974, vigente, que corresponde al Artículo 2 del Código Penal Argentino, pero se ha extendido expresamente el principio de favorabilidad a las medidas de seguridad. Además, se consideró la sección 2 del Código Penal de Alemania actualizado en 2001 y las disposiciones en Silving, Elementos Constitutivos del Delito, (Editorial Universitaria 1976, 2da ed. rev.). Los Artículos 44 y 386 del Código Político, permanecerán como complementos. Véase, Antonio Bascuñán, “La Aplicación de la Ley Penal Más Favorable”, 69 Rev. Jur. UPR 1, 132 (2000). El Artículo 10 regula la aplicación de la ley de vigencia temporera. El Prof. Antonio Bascuñán, “La Aplicación de la Ley Penal Más Favorable”, 69 Rev. Jur. UPR 1 (2000), a las páginas 44-45, explica que: “[p]or ley temporal la doctrina continental entiende una ley penal que asigna un tratamiento punitivo más severo a ciertas conductas en consideración a circunstancias especiales y transitorias. Por esta razón, el cambio de estas circunstancias hace innecesaria la mantenencia futura de ese tratamiento punitivo específico, pero no altera su adecuación como tratamiento punitivo de las conductas que fueron cometidas bajo dichas circunstancias especiales …. Esta consideración político-criminal se estima implícita en las leyes penales que tienen un plazo preestablecido para el

392 término de su vigencia formal (de aquí la denominación de leyes temporales). Ello es así porque por regla general, cuando una ley establece un tratamiento penal específico para acciones que se cometan u omitan dentro de un período determinado, lo hace considerando que dentro de ese plazo dichos comportamiento tienen una significación social peculiar que hace necesario ese tratamiento penal.” Citas omitidas. El Artículo 20, Lugar del Delito, procede del Artículo 10 del Código Penal de Puerto Rico, 1974, vigente. El Código Penal de Colombia, ed. 2000, Artículo 14, lo redacta de manera similar al del Código Penal de Puerto Rico. Se ubicó en esta sección para mantener correspondencia con el Código Penal de Puerto Rico, 1974, vigente. No obstante, la mayoría de los códigos europeos (e.g., Alemania) y latinoamericanos (e.g., México) lo incluyen como parte de los principios de aplicación de la ley penal. El Artículo 21, Momento del delito mantiene la redacción del Artículo 11 del Código Penal de Puerto Rico, 1974, vigente. El tiempo es importante en delitos de resultado y para fines de sucesión de leyes penales, por lo que algunos códigos lo incluyen en la sección de aplicación de la ley, junto con el del lugar del delito, como Alemania y España. La regulación del concurso de normas se incorpora al Código para orientar en la interpretación de la ley y en el procesamiento criminal (Artículo 12). El Código Penal de Puerto Rico, 1974, vigente, sólo tenía la norma de especialidad en el Artículo 5, párrafo 2. El Derecho Comparado es antecedente también de esta disposición; Código Penal de México, Artículo 13; Silving, Elementos Constitutivos del Delito (Editorial Universitaria, 1976, 2da ed. rev.), Artículo V, sec.15; Artículo 8a, Código Penal de España. Véase además, Dora Nevares Muñiz, Derecho Penal, sec. 4.6.1; Santiago Mir Puig, Derecho Penal, 6ta. Edición, p. 638. El Artículo 13 regula la interpretación de las palabras y frases. Los primeros dos párrafos mantienen la redacción del Artículo 6 del Código Penal de Puerto Rico, 1974, vigente. El segundo párrafo proviene del Model Penal Code, sec. 1.02 (3). La norma aquí incorporada admite la interpretación, restrictiva o extensiva, que adelanta el propósito legislativo, siempre que no se caiga en la analogía. Los Artículos 2 y 3 de este Código, al consagrar el principio de legalidad, la prohibición de analogía y la garantía del debido proceso de ley (prohibición de la vaguedad) son suficiente protección al imputado y límite a este artículo. Se incluye una regulación de la comisión por omisión, de la que carece el Código Penal, 1974, vigente. Esta redacción se propuso por el Dr. Santiago Mir Puig, quien la explica como sigue: En la redacción propuesta la existencia del deber de evitar un resultado se convierte en un elemento a tener en cuenta, pero por sí solo no es determinante de la equivalencia de la omisión a la acción, en los delitos que tipifican la producción o

393 causación de un resultado. El elemento determinante para equiparar la omisión a la acción es que el omitente haya creado o aumentado el riesgo del bien jurídico, cuya lesión no evita, aunque haya sido en un momento anterior y de forma lícita. El segundo elemento conducente a la equiparación de la omisión a la acción, aunque tampoco opera automáticamente, incorpora el criterio material y decisivo a juicio del Profesor Mir Puig, que tiene que ver con la clásica conducta precedente, pero hablando de imputación en lugar de causación. Ello flexibiliza este criterio en lo objetivo (incluye fácilmente el haber determinado que el sujeto se hubiera puesto en peligro o que otras personas lo hubieran hecho, o que otros no hubieran podido socorrer, etc.); e incluye también la necesidad de tener en cuenta si la contribución al riesgo fue voluntaria o imprudente, como criterios subjetivos de la imputación del riesgo al omitente. Véase, Santiago Mir Puig, Derecho Penal, 6ta Edición, Lección 12, p. 323. El nuevo Artículo 25 “riesgo permitido” complementa en ese aspecto al Artículo 19 de este nuevo Código. La parte subjetiva del delito se reformula siguiendo las recomendaciones del Comité de Derecho Penal de la Academia Puertorriqueña de Jurisprudencia y Legislación. Primero, se reafirma el Código en el principio de responsabilidad subjetiva, bajo el cual sólo cabe imputar a una persona los hechos que son obra de su voluntad o que al menos pudo prever y evitar. Este principio impide la responsabilidad objetiva en la esfera penal. Segundo, se adopta el sistema de tipificación cerrada de los hechos negligentes, que predomina ampliamente en el Derecho comparado. Tiene la importante ventaja político-criminal de que respeta la exigencia constitucional de seguridad jurídica vinculada al principio de legalidad. En un sistema abierto, como el vigente en Puerto Rico, la jurisprudencia tiene dificultades para decidir qué delitos se pueden cometer por negligencia y cuáles exigen intención; esto se eliminó con el Artículo 22 de este nuevo Código. Se elimina el párrafo: “La intención o la negligencia se manifiestan por las circunstancias relacionadas con el delito, la capacidad mental y las manifestaciones y conducta de la persona” del actual Artículo 12 del Código Penal de Puerto Rico por innecesario. La Academia Puertorriqueña de Jurisprudencia y Legislación explica el nuevo Artículo 22 como sigue: Respecto al título del artículo [22], habla en favor de la expresión “principio de responsabilidad subjetiva” su mayor capacidad de comunicación del significado último del artículo: la formulación de un principio fundamental del Derecho Penal moderno, respetuoso de la dignidad del individuo, el principio

394 según el cual sólo cabe imputar a una persona los hechos que aparecen como obra de su voluntad o que al menos pudo prever y evitar. Sólo entonces se trata de hechos imputables a un sujeto racional. El primer párrafo ofrece una redacción más simple y directa, al mismo tiempo que añade la precisión de que el principio sólo se formula para la “ley penal”. Es evidente que otra clase de leyes, como las civiles, puede acoger el principio contrario de la responsabilidad objetiva. El párrafo segundo proclama el sistema de tipificación cerrada de los hechos negligentes (numerus clausus), que predomina ampliamente en el Derecho comparado. Ha sido acogido incluso por el nuevo Código Penal Español de 1995. Tiene la importante ventaja político-criminal de que respeta en mucho mayor medida la exigencia constitucional de seguridad jurídica vinculada al principio de legalidad. En un sistema abierto, como el vigente en Puerto Rico, la jurisprudencia tiene dificultad para decidir qué delitos se pueden cometer por negligencia y cuáles exigen intención. Tercero, como indica el Comité de la Academia, el concepto de intención no se halla bien reflejado en el actual Código Penal. Es éste uno de los puntos que ha recibido una crítica más generalizada a través de los años. No puede llamarse intencional un hecho no querido por su autor, como lo pretende el Artículo 15 (b) del Código Penal de Puerto Rico, vigente (“cuando el resultado sin ser querido ha sido previsto por su autor”). La intención implica algún modo de “querer”. En la doctrina actual se ha impuesto la opinión según la cual hay dos formas de “querer”: el querer como manifestación de un deseo dirigido a la consecución de un hecho, y el querer como aceptación del hecho. Como se indica en el escrito de la Academia: “Tanto quiere matar quien dispara para conseguirlo, como quien dispara con otro fin pero sabiendo y por tanto aceptando que va a matar con seguridad o con probabilidad. En el primer caso se habla de ‘dolo de primer grado’ o ‘intención en sentido estricto’. En el segundo caso, de ‘dolo directo de segundo grado’ y de ‘dolo eventual’.” Los incisos (a) y (c) del nuevo Artículo 23, Intención, provienen del texto recomendado por el Comité de Derecho Penal de la Academia Puertorriqueña de Jurisprudencia y Legislación. El inciso (b) se añade por recomendación del Departamento de Justicia. La letra (a) del nuevo Artículo 23 se refiere al dolo directo de primer grado. La letra (b) se refiere al dolo directo de segundo grado o de consecuencias necesarias; mientras que, la letra (c) se refiere al dolo eventual o indirecto.

395 La letra (a) del nuevo Artículo 23, Intención, se refiere al dolo de primer grado, que es la más estricta clase de intención. Citamos: “(a) cuando el hecho correspondiente ha sido realizado por una conducta dirigida voluntariamente a ejecutarlo”. El lenguaje anterior sustituiría al vigente Artículo 15(a): “cuando el resultado ha sido previsto y querido como resultado de su acción u omisión”. La letra (b) se refiere al dolo de segundo grado, al indicar que “el hecho correspondiente es una consecuencia necesaria de la conducta voluntaria del autor”. En este caso el autor no busca la realización del delito, pero sabe y admite como seguro que su actuación dará lugar al delito. La letra (c) del Artículo 23 incluye el dolo eventual, en la expresión “cuando el sujeto ha querido su conducta a conciencia de que en su caso concreto implicaba un riesgo considerable y no permitido de producir el hecho delictivo realizado”. La propuesta que hacemos opta por una versión que está imponiéndose en la doctrina actual y que concede al dolo eventual toda la amplitud posible, desde el punto de vista de lo que puede considerarse como conocido y por tanto como aceptado por el sujeto en el momento en que decide actuar. La intención supone, por lo menos, que el sujeto está consciente de la peligrosidad objetiva de su conducta en su caso concreto. Con esta última expresión se distingue este supuesto de los casos de culpa consciente, en que el sujeto conoce la peligrosidad estadística o general de su conducta, pero no cree que en su caso concurra. Al texto del apartado (c) propuesto por la Academia se le añadió la frase “a pesar de lo cual se conforma con ello”, por recomendación del Profesor Chiesa, asesor del Departamento de Justicia, para que no queden dudas de que el autor se conforma con que se produzca el resultado no querido, para acentuar la diferencia con la culpa consciente. En la culpa consciente, el autor no se conforma con el resultado, ni le es indiferente su producción. El Profesor Mir Puig al evaluar el texto propuesto escribe: Respecto al Artículo 23, inciso (c), para el dolo eventual, me parece que sería preferible exigir conciencia de un “riesgo considerable” en lugar de un “riesgo suficiente”. Esta última expresión puede ser adecuada para la exigencia del mínimo objetivo del delito (imputación objetiva), que se requiere en otro artículo del proyecto [Artículo 25]. Este mínimo puede ser suficiente cuando concurre dolo directo de primer grado, pero cada vez veo más claro que cada forma de dolo exige un grado distinto de peligro. Así como es evidente que el dolo directo de segundo grado requiere conciencia del peligro correspondiente a la práctica seguridad de la lesión, el dolo eventual ha de exigir conciencia de mayor peligro que la culpa consciente. Por lo demás, el adjetivo “considerable” tiene la ventaja de ser flexible

396 y apuntar a un aspecto que la doctrina actual considera importante: la valoración subjetiva del riesgo, que es la que importa en el dolo, aspecto subjetivo del hecho. El sujeto que tiene conciencia de que crea un “riesgo considerable” valora subjetivamente este riesgo, lo “considera”, como digno de consideración, lo cual es precisamente lo contrario a la conciencia meramente imprudente, caracterizada por el hecho de que supone infravaloración del riesgo, confianza en que no es tal en el caso concreto. Comunicación por correo electrónico a la Dra. Dora Nevares, Directora del Proyecto, 2 de abril de 2003. Se reformula también la definición de negligencia en el propuesto Artículo 24, conforme recomendado por el Comité de la Academia de Jurisprudencia y Legislación. La definición propuesta mantiene el uso del término “imprudencia” del actual Artículo 16 del Código Penal de Puerto Rico que refleja la esencia de la negligencia: falta de prudencia. Se introduce también el concepto técnico, actualmente preferido en este contexto, del “cuidado debido”. La imagen de “una persona normalmente prudente” enlaza la tradición anglo-americana con la continental-europea. La sección tercera, titulada causas de exclusión de responsabilidad, mantiene la enumeración de casos que excluyen de responsabilidad penal, adoptado en el Código Penal de Puerto Rico, 1974, vigente, prefiriendo esa clasificación, por ser de mayor amplitud, que la tradicional de causas de justificación y de exculpación. En el tratamiento de las causas que eximen de responsabilidad penal, se descartó el actual Artículo 18 de caso fortuito, siguiendo recomendaciones del Secretario de Justicia en 1992 y del Comité de la Academia de Jurisprudencia, porque el vigente Artículo 18 del Código Penal de Puerto Rico, sigue admitiendo el denostado principio canónico del versari in re iIlicita. La doctrina actual y los códigos más modernos lo rechazan como manifestación, siquiera atenuada, del principio de responsabilidad objetiva, hoy superado en Derecho penal. Se hace necesario, en cambio, delimitar el contenido mínimo de la parte objetiva de todo tipo penal. Además de recordar la necesidad de la relación de causalidad, conviene aclarar que no basta cualquier conducta que constituya conditio sine qua non del resultado típico, sino que es preciso la creación de un riesgo suficiente y no permitido que se realice en el resultado. Esta es la fórmula que suele manejarse por la doctrina actual para caracterizar la relación objetiva en que deben estar la conducta y el resultado. A esto responde el nuevo Artículo 25 titulado “riesgo permitido”. La redacción de este artículo proviene del Comité de la Academia de Jurisprudencia. Aunque este artículo muy bien se hubiera podido ubicar en la

397 sección de la parte objetiva, se prefirió ubicarlo en la sección tercera, ya que opera como una exclusión de responsabilidad. Se introduce un nuevo eximente, la violación insignificante o de minimis, según recomendada por el Secretario de Justicia en 1992, y según formulada en el Borrador Silving y en el Borrador Robinson. Este eximente queda modificado para limitar su aplicabilidad a los delitos graves de cuarto grado y menos graves, según recomendación de la Secretaria de Justicia en vistas públicas. Se sustituye el actual Artículo 17 del Código Penal de Puerto Rico, referido al error en la persona, por una regulación completa del error. Como indicó el Comité de la Academia en su informe, no es necesario, ni usual en el Derecho comparado declarar expresamente la irrelevancia del error in persona. La misma se deduce del carácter no esencial de la identidad de la persona en los delitos correspondientes. El Artículo 30 de este nuevo Código, titulado error, en su párrafo primero habla de “error esencial”. Hemos preferido no mencionar expresamente el error de prohibición, puesto que cabe ya, en la medida en que así lo admite la jurisprudencia, en el concepto general de “error esencial”. El término esencial incluye errores sobre un hecho constitutivo del delito y sobre la antijuricidad de la conducta, lo que hace innecesaria la distinción entre error de tipo y de prohibición. El segundo párrafo del propuesto artículo sobre el error regula el error vencible, pero sin necesidad de acudir a esa terminología técnica, siendo suficiente aludir a la negligencia que lo caracteriza. El uso del término negligencia tiene la ventaja de que está definida en el Artículo 24 propuesto. Esta clase de error se contrapone, por otra parte, al error sobre una circunstancia agravante o que dé lugar a una modalidad más grave del delito, el que se incluye en el párrafo tercero del Artículo 30 de este nuevo Código. Estos párrafos recogen la recomendación de la Secretaria de Justicia de regular las consecuencias del error “vencible” o “negligente”. Aunque la Ley Núm. 12 de 17 de febrero de 1996, sustituyó el Artículo 19 del Código Penal de Puerto Rico, ed. 1974, según vigente, por los actuales Artículos 19-A error de prohibición y 19-B error de tipo, entendemos que la redacción propuesta los incluye a ambos. El término “esencial” en el Artículo 30 del nuevo Código contiene errores sobre un hecho constitutivo del delito y sobre la antijuricidad de la conducta; lo que hace innecesaria la distinción entre error de tipo y de prohibición. Dora Nevares Muñiz, Derecho Penal, sec. 6.4.2. Esta medida mantiene inalterado el texto del Código Penal de Puerto Rico, 1974, vigente, en los artículos relativos a legítima defensa, ejercicio de un derecho o cumplimiento de un deber, obediencia jerárquica,

398 entrampamiento e intimidación o violencia. En el estado de necesidad, que procede del Artículo 23 del Código Penal de Puerto Rico, 1974, vigente, se añade una frase para cubrir la colisión de deberes. Véase, Santiago Mir Puig, Derecho Penal, 6ta Edición, L.17, p. 442. También se modifica la defensa del estado de necesidad para cualificar la exigencia de proporcionalidad entre el daño causado y el evitado. Como indicó el Profesor Mir Puig: No puede admitirse que esté justificado, permitido, evitar los males propios causando daño a otros salvo que exista una diferencia considerable, y creo que la dignidad humana impide que se permita matar o privar de algún órgano aunque sea para evitar la muerte de alguien (no puede ser lícito, justificado, extraer el hígado a una persona sana para salvar a otra que lo necesita para sobrevivir, ni se puede extraer un riñón a quien tiene dos para salvar la vida de quien ya no le queda ningún riñón sano, ni se puede extraer un ojo de quien tiene dos para evitar la ceguera de otro, etc.). Cuestión distinta es que en determinadas situaciones excepcionales la persona en peligro grave pueda considerarse no culpable de la agresión que, para salvarse, pueda hacer sobre otra persona: para ello existe la exculpación (no justificación) por miedo insuperable, coacción, intimidación, estado de necesidad exculpante, o como prefiera llamarse. Hay otro artículo [32] en el Proyecto que se refiere a estas otras situaciones. Comunicación por correo electrónico a la Dra. Dora Nevares, Directora del Proyecto, 2 de abril de 2003. Con respecto al texto de la intimidación (Artículo 32), similar al Artículo 25 del Código Penal de Puerto Rico, 1974, vigente, la American Law Institute escribe: The language of the most recent revisions might lend itself to possible coverage of brainwashing situations and circumstances when the victim of a threat performs an act different from the one encouraged, but with the exception of the Puerto Rico revision, none is clearer than the Model Penal Code in permitting the defense in such situations. Model Penal Code and Commentaries, sec. 2.09 (1985), p.382. Se recogen en el nuevo Artículo 34, disposiciones que aplican a las distintas causas de exclusión de responsabilidad penal. Aunque hubieran podido dividirse las causas eximentes bajo el esquema tradicional de causas de justificación y exculpación, se optó por mantener la organización adoptada en 1974 de recoger todas las causales de exclusión de responsabilidad penal en una misma sección. Esto permite incluir en la sección, causales que eximen de responsabilidad que no contienen todos los

399 elementos de una u otra clasificación. No obstante, en el nuevo Artículo 34 se hacen distinciones apropiadas a las distintas causales, según justifiquen o exculpen la conducta. El nuevo Artículo 34 adopta el criterio subjetivo para el examen de las causas que excluyen responsabilidad penal. También regula cuándo el sujeto fue negligente; y en el Artículo 71, que delimita las circunstancias atenuantes, se incluyen los casos de exceso y las causas eximentes de responsabilidad cuando no concurriesen todos sus requisitos. En las causales de obediencia jerárquica, entrampamiento, intimidación o violencia, se dispone que será responsable del delito quien haya inducido o compelido a realizarlo al que invoca la defensa. El nuevo Artículo 35 mantiene la tentativa a base de la llamada teoría de inequivocalidad, adoptada en el Código Penal de Puerto Rico, 1974, vigente, Artículo 26. Se ha introducido al texto de la tentativa la exigencia, hoy mayoritaria en la doctrina, de que los actos de tentativa constituyan la última fase, la inmediatamente anterior a la consumación o al primero de los actos exigidos por el tipo, si son varios. Se mantiene la causal de inimputabilidad por incapacidad mental del Artículo 30 del Código Penal de Puerto Rico vigente, pero se le añade la frase “anormalidad mental fisiológicamente confirmable” al segundo párrafo del propuesto Artículo 39. La frase “fisiológicamente confirmable”, que procede de Robinson, delimita el marco de lo que se considera enfermedad mental. Coincide, además, con los comentarios del Model Penal Code. Con ello se excluyen las neurosis, ya que se entiende que las mismas se derivan de una causa síquica no somática ni fisiológica; su carácter no es orgánico, sino funcional. Esto es sin perjuicio de que pueda traerse prueba bajo otros fundamentos dirigidos a atenuar la responsabilidad subjetiva del imputado. Véase, comentarios Model Penal Code; Santiago Mir Puig, Derecho Penal, 6ta Edición, p.560; Dora Nevares-Muñiz, Derecho Penal Puertorriqueño, § 7.4 y Pueblo v. López Rodríguez, 101 DPR 897 (1974). Se reformula el trastorno mental transitorio no causado a propósito, procedente de los artículos 31 (inconsciencia) y 32 (trastorno mental transitorio) del Código Penal, 1974, vigente, en el nuevo Artículo 40. El trastorno mental transitorio, como lo dice su nombre es transitorio, y puede terminar y desaparecer sin dejar huella; esto lo distingue de la enfermedad o defecto mental, del artículo anterior. En muchos casos es causado por una situación o motivo circunstancial externo al sujeto, o condición fisiológica (e.g. epilepsia, embriaguez patológica), que no consisten en una enfermedad mental. Sin embargo, de modo similar con ese artículo, la doctrina dominante postula que la inimputabilidad en ocasión del trastorno mental transitorio requiere dos elementos: incapacidad de comprender la ilicitud del hecho o incapacidad de dirigir su conducta conforme a dicho entendimiento. Esto es esencial en la causal de inimputabilidad; sin embargo, el vigente

400 artículo titulado inconsciencia, no incluye criterio alguno, lo que corregimos en el Artículo 40 de este nuevo Código. También se sustituye el término inconsciencia por el de trastorno mental transitorio, de más amplio alcance. Véase Dora Nevares-Muñiz, Derecho Penal Puertorriqueño, § 7.5. La voluntaria embriaguez o la voluntaria intoxicación por drogas, sustancias narcóticas, estimulantes o deprimentes, o sustancias similares no será fundamento de inimputabilidad. Esta Comisión incorpora al Artículo 41 del nuevo Código, el párrafo segundo del Artículo 33 del Código Penal, 1974, vigente, según recomendación del Departamento de Justicia en vista pública, para reafirmar que sólo se permite prueba de embriaguez o intoxicación voluntaria en los casos allí dispuestos. Siguiendo la recomendación del Secretario de Justicia en 1992 y en 2002, se ha atendido la participación del sujeto activo, según el grado de la misma. Se proponen dos artículos: uno para los autores, que mantiene el texto de los incisos (a) a (d) del Artículo 35 del Código Penal vigente; y otro artículo para los cooperadores; Artículos 43 a 45 de este nuevo Código. En la preparación de esta sección se tomaron en consideración los Artículos 34 y 35 del Código Penal vigente y el derecho comparado: Artículos 33-38 del Código Penal Tipo para Latinoamérica; Miró Cardona, “Borrador para un Proyecto de Código Penal Puertorriqueño” XLI Rev. Jur. UPR 401 (1972), Artículos 20-22; Model Penal Code ; Artículos 27-29 y 31, Código Penal de España 1995, actualizado en 2002; Artículos 29-30, Código Penal de Colombia de 2000; y Sección 14, Código Penal de Alemania actualizado en 2001. Son autores los que realizan el hecho delictivo por sí solos, conjuntamente, o valiéndose de otro. Esto responde a la tendencia en el derecho comparado de exigir igual responsabilidad al que ejecuta el hecho por sí o por medio de otro, que a los que colaboran de tal grado que sin su participación no se habría cometido el delito. La figura del cooperador que se introduce en este nuevo Código, incluye a quienes ayudan pero no participan directamente en la planificación o ejecución del delito, ni tienen conocimiento pleno del mismo. El cooperador responde en grado menor que el autor del delito. Se elimina la mención del encubridor como un tipo de participación, según está en los Artículos 34 y 36 del Código Penal vigente. El delito de encubrimiento se mantiene como tal en la Parte Especial. Esto también fue recomendado en 1992 por el Secretario de Justicia. Entre los autores, el Artículo 43 (f) de este nuevo Código recoge la figura del actuar por otro, para que en el caso en que se utilice la entidad jurídica para delinquir, el delito sea atribuible personalmente a los actores, aunque el sujeto activo sea una figura jurídica al definir el tipo legal. Se

401 complementa con el Artículo 46 (De la responsabilidad penal de las personas jurídicas) de este nuevo Código, el cual procede del Artículo 37 del Código Penal de Puerto Rico, 1974, vigente y la sec. 2.07 del Model Penal Code del American Law Institute. Se añade el término “sociedad” para incluir las sociedades especiales, cooperativas y de cualquier índole. Para la persona jurídica se establece un capítulo de penas, cuyas multas son cuantiosas, y según la severidad el delito. Para cada uno de los grados del delito grave se fija una pena que equivale a un determinado por ciento de su ingreso bruto en el año en que se cometió el delito. También se regula la reincidencia de la persona jurídica y se señalan las penas apropiadas. En la parte especial se incluyen delitos cuyo sujeto activo es la persona jurídica. Las medidas de seguridad se mantienen con sus disposiciones procesales, pero se limitan al inimputable por incapacidad mental y por trastorno mental transitorio. Se introduce, como requisito de la medida de seguridad, el principio de proporcionalidad en el nuevo Artículo 91. Esta disposición procede del Derecho comparado: Código Penal de España 1995, actualizado en 2002; Código Penal de Alemania actualizado en 2001, y Silving, Elementos Constitutivos del Delito, (Editorial Universitaria 1976, 2da ed. rev.). Modelo de Penas Los propósitos generales que determinan la imposición de la pena se establecen en el Artículo 47. Estos son: la prevención de delitos y la protección de la sociedad; el castigo justo al autor en proporción a la gravedad del delito y a su responsabilidad; la rehabilitación moral y social del convicto; y la justicia a las víctimas de delito. Para la selección de las penas correspondientes a los delitos se utilizó el método ecléctico. Este método tomó en consideración lo siguiente: a. Los principios generales de las penas, según expuestos en el documento de trabajo de esta Comisión de lo Jurídico, “Bases para un Modelo de Penas”, por Dora Nevares Muñiz, rev. nov. 2002. b. El método comparado, donde se compararon hasta 26 códigos penales. Véase Dora Nevares Muñiz, Estudios Comparados de Códigos Penales, Informe a la Comisión de lo Jurídico del Senado de Puerto Rico en cumplimiento parcial de la R. del S. 203 de 1 de marzo de 2001, 3 vols. (Dic. 2002). c. El juicio de los expertos, según expuesto en los dos ciclos de vistas públicas y las varias sesiones de trabajo llevadas a cabo por los asesores de la Comisión con los distintos expertos.

402 d. Las valoraciones sociales de los delitos obtenidas mediante encuesta a la población siguiendo metodología empírica. Este estudio reveló que a la ciudadanía lo más que le preocupa es la vida. Esta preocupación incrementa cuando la víctima es un menor o una persona desvalida. Le siguen los delitos de violencia sexual; seguridad pública; salud pública; y corrupción. Este estudio confirmó los principios generales a considerar en la imposición de las penas que mencionó la Secretaria de Justicia, Hon. Anabelle Rodríguez en su ponencia del 25 de octubre de 2002. Son ellos: la vida es más importante que la propiedad; es más serio el hurto o robo de grandes cantidades de dinero que una propiedad ínfima; el delito consumado es más serio que su tentativa; y debe castigarse más severamente el delito intencional que el negligente. También para la ciudadanía es más serio cuando el delito lo comete un funcionario público, que cuando es un ciudadano quien comete un delito contra la administración o el orden público. Es más serio cuando un delito con finalidad económica lo comete un negocio que una persona. Es muy serio cuando las empresas realizan actos que afectan la salud colectiva. M.M.O.R. Consulting Group, Inc. y Advanced Research Center, Inc., Estudio de Valoración de Severidad de Delitos en Puerto Rico, febrero 2003. e. Una evaluación del modelo de penas del Código Penal, 1974, vigente y de las leyes especiales que lo complementan. Véase, Dora Nevares Muñiz, Evaluación del Modelo de Penas del Código Penal, Comisión de lo Jurídico, abril 2002. f. Y la experiencia histórica. El informe de la Oficina de Servicios Legislativos, para la Comisión de lo Jurídico del Senado en torno al estudio para la revisión del Código Penal de Puerto Rico, preparado por Elba Rosa Rodríguez y Aixa Cruz Pol, Sentencia Dictaminada en el Tribunal vs. Pena Cumplida 27 de febrero de 2003, rev. 24 de abril de 2003, examina el cumplimiento de las sentencias que imponen los jueces. Este estudio reveló cuánto cumple realmente en reclusión una persona que ha sido sentenciada por determinado delito. El estudio, además, provee datos del promedio de rebaja en la sentencia para los distintos delitos. Clasificación de los Delitos Los delitos se clasifican para fines de la pena en cuatro tipos de delito grave: clasificados de primer hasta cuarto grado; y un tipo de delito menos grave. Esta tendencia la inició el Model Penal Code, (sec. 6.01) y la propone recientemente el Prof. Paul Robinson de Northwestern University, Chicago. Las penas correspondientes a las cuatro clasificaciones de delitos graves, así como el

403 tiempo mínimo para cualificar para libertad bajo palabra y la posibilidad de que se impongan penas alternativas a la reclusión, se ilustran en la Tabla que sigue. La tabla expone un intervalo en años, dentro del cual el juez impondrá al sentenciado una pena fija en años naturales, la que seleccionará del intervalo dispuesto para cada una de las clasificaciones de los delitos, luego de considerar los atenuantes y agravantes, según se especifican en los nuevos Artículos 71 a 74. grave de 1er grado 99 años Grave 2do grado Pena fija 8a 1 d-15 a X=11.5 80% 6.4-12 No grave 3er grado Pena fija 3a 1 d -8años X=5.5 60% 1.8-4.8 restricción : domicilio; terapéutic a; libertad a prueba; servicios com. o combinaci ón entre 3-8 años grave 4to grado Pena fija 6m1d. -3años X=1.75 50% 3 m-1.5 Restricción : domicilio; terapéutica ; libertad a prueba; servicios com. o combinació n entre 6m. y 3 años menos grave 90 días

Reclusió n en años naturale s Libertad bajo palabra Alternati va la reclusión

25 años menor (10) No

No díasservicios comunitari osdíasmulta; restricción domiciliaria ;o reclusión; o combinació n. Hasta 90 días- multa no mayor de $5,000

Otras Penas Pena Especial para el Fondo de $300 delito grave y $100 menos Víctimas grave Restitución Dependerá del delito Penas Reales Los delitos graves de primer y segundo grado conllevan únicamente pena fija de reclusión, a cumplirse en años naturales. La bonificación actual por buena conducta, también llamada automática, que reduce la pena a cumplir en por lo menos un cuarenta (40) por ciento para sentencias de menos de quince (15) años y un cuarenta y tres (43) por ciento para

404 sentencias mayores, se elimina. Aunque de su faz dé la impresión que los intervalos de pena son inferiores a las penas vigentes, la realidad es que con esta propuesta el convicto cumplirá penas mayores en los delitos más severos17; y el Tribunal tendrá a su disposición varias penas apropiadas a la rehabilitación del convicto en el resto de los delitos graves. No obstante, en los delitos más severos, que mandan únicamente pena de reclusión, el confinado, si efectivamente se rehabilita podría beneficiarse del certificado de rehabilitación (Artículo 104), y quedará reducida su pena. En el caso de los delitos graves de tercer y cuarto grado, y en las tentativas de delitos graves de segundo grado, se proveen cuatro tipos de penas disponibles para escoger según la naturaleza y gravedad del delito, características y necesidades de rehabilitación del ofensor y protección a la sociedad. Son ellas: reclusión, restricción terapéutica, restricción domiciliaria, libertad a prueba y servicios comunitarios. Todas estas penas se fijan en unidades de días o de años. En tanto son alternativas a la reclusión, el juez podría combinar algunas o imponer una sola alternativa, con la única limitación de que la pena esté dentro del intervalo que se dispone para la reclusión u otra restricción de libertad en los delitos graves de tercer y cuarto grado, o las tentativas de delitos grave de segundo grado, respectivamente. Si la persona incumple con las condiciones de la pena, el juez tiene discreción para decidir en la vista de revocación cuánto crédito, si alguno, le dará por el tiempo cumplido en una pena alternativa a la reclusión. Se consideró utilizar una tabla de equivalencias para combinar penas y para dar crédito por el tiempo cumplido en caso de incumplir con las penas alternativas a la reclusión, como se hizo en el artículo 42 del P. del S. 1229 (1992). Esta tabla se descartó, en aras de mantener mayor discreción judicial para imponer la pena que mejor se ajuste a la rehabilitación del convicto y a las necesidades de la comunidad, y para simplificar la implantación del modelo según fue sugerido en aquella ocasión. Se llama la atención a la pena de restricción terapéutica que tiene las características de una medida de internación con tratamiento, en una institución del gobierno o privada, bajo orden del tribunal para atender a las personas que tienen problemas de adicción a alcohol o drogas y que necesitan supervisión y tratamiento (Artículo 51). Esta Comisión enmienda este artículo para que aplique también a la adicción al juego. Para la persona que evidencie su rehabilitación después del cumplimiento de la pena de restitución terapéutica, al término de su sentencia, se dispone para el sobreseimiento del caso y exoneración del confinado. La pena de restitución estará disponible en los tipos delictivos que así

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Véase, Elba Rosa Rodríguez, Sentencia Dictaminada en el Tribunal vs Pena Cumplida, Informe para la Comisión de lo Jurídico del Senado en torno al Estudio para la Revisión del Código Penal, Oficina de Servicios Legislativos, Marzo 2003; rev. abril 2003 y Anejo 3 a este Informe de la medida.

405 se indique en la Parte Especial. La pena adicional, para el fondo de víctimas aplica en todo delito grave y menos grave, se mantiene con redacción similar a la del Código Penal, 1974, vigente. Bonificaciones Con la pena de reclusión en años naturales se elimina la bonificación automática que, como se ha indicado, actualmente reduce significativamente la pena impuesta por el tribunal. Conscientes de que las penas de reclusión en años naturales podrían desalentar la rehabilitación del confinado, se dispone para una bonificación discrecional por trabajo, estudios y servicios meritorios, de hasta un diez (10) por ciento anual o el equivalente a un mes por año, para motivar al confinado a su rehabilitación. Aunque el énfasis del modelo propuesto es imponer penas que realmente se cumplan, se hace necesario mantener incentivos para propiciar la rehabilitación dentro de las instituciones. Esto fue recomendado por la Sociedad para Asistencia Legal, la Dra. Trina Rivera de Ríos, la Baronesa Vivien Stern, el Secretario de Corrección y otros deponentes en las vistas públicas. Libertad bajo palabra La libertad bajo palabra para personas que reciben una sentencia de reclusión varía, se les requiere más tiempo en reclusión según la severidad del delito. Actualmente está en un cincuenta (50) por ciento del tiempo en reclusión luego de deducir las bonificaciones. Esto ha incidido a que en muchos casos la persona termine cumpliendo en reclusión alrededor de una tercera parte de la sentencia impuesta.18 El modelo propuesto dispone que para poder ser elegible para libertad bajo palabra en los delitos graves de segundo grado la persona cumpla un ochenta (80) por ciento de la sentencia en reclusión antes de cualificar para la libertad bajo palabra; mientras que en los graves de tercer grado deberá cumplir un sesenta (60) por ciento del término de reclusión y en los graves de cuarto grado, un cincuenta (50) por ciento. Nuevas disposiciones que propician la rehabilitación Se faculta al Secretario de Corrección y Rehabilitación para que en las circunstancias establecidas en el Código en que pueda certificar que un sentenciado ha sido rehabilitado, acuda al Tribunal a solicitar la extinción de la pena. Artículo 104 (Rehabilitación del Sentenciado). Esta Comisión enmienda este artículo de modo que los Secretarios de Corrección y de Justicia preparen la reglamentación de la implantación del certificado de rehabilitación. Esta Comisión también recomienda disponer que, de resolver favorablemente la certificación de rehabilitación, el tribunal ordenará al
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Ibid.

406 Superintendente de la Policía que no incluya en el Certificado de Antecedentes Penales la convicción, pero mantenga la misma en el historial del convicto únicamente para fines de reincidencia. Esta Comisión recomienda, además, que para ser elegible a este procedimiento, en los delitos graves de primer grado el sentenciado deberá haber cumplido por lo menos doce (12) años de reclusión y por lo menos ocho (8) años cuando se trate de un menor juzgado como adulto. En los delitos graves de segundo grado, el sentenciado deberá haber cumplido en reclusión por lo menos el cincuenta (50) por ciento de la sentencia impuesta por el tribunal. Estos términos mínimos de reclusión incorporan recomendaciones hechas en vistas públicas por el Secretario de Corrección, el Superintendente de la Policía y la Secretaria de Justicia. Se crea la figura de reparación del daño, con el consentimiento de la víctima y del fiscal, como causa de extinción de la acción penal en los delitos menos graves y en los graves de tercer y cuarto grado. Artículo 98 (Reparación de los daños). Para atender el objetivo de reparar el daño causado a la comunidad, se establece la pena de servicios comunitarios. Esta pena tiene amplia aceptación en el derecho comparado como alternativa efectiva a la pena corta de reclusión. En el caso de los servicios comunitarios se propicia la rehabilitación social del convicto y se integra a la comunidad al proceso de reparación del daño. En la pena de Restricción Terapéutica se dispone para que si el sentenciado cumple satisfactoriamente su tratamiento en una institución pública o privada, y el tribunal al terminar de cumplir su sentencia concluye que efectivamente se ha rehabilitado de su condición de adicción, podrá decretar el sobreseimiento del caso y exoneración del sentenciado. Esta Comisión incluye la siguiente definición de Rehabilitación en el Artículo 14 para recoger sugerencias formuladas: "(x) 'Rehabilitación' es el conjunto de procesos participativos y estructurados, en sus diversas modalidades, incluyendo servicios dirigidos a modificar la conducta delictiva del sentenciado, cuyo propósito básico es promover y potenciar el desarrollo de sus capacidades para fomentar su inserción en la comunidad como personas productivas y útiles, de manera que puedan comportarse sin incurrir nuevamente en conducta delictiva." Todas estas medidas rehabilitadoras recibieron el endoso favorable en vistas públicas de la Secretaria de Justicia, del Secretario de Corrección y Rehabilitación, del Superintendente de la Policía de Puerto Rico, del Presidente del Colegio de Abogados y de varios otros deponentes. Pena de algunas figuras En el caso de las tentativas de delito se mantiene el sistema vigente de que la pena es la

407 mitad de la correspondiente al delito hasta diez (10) años. Igual esquema se establece para el cooperador, figura introducida en el Artículo 44, para atender a la persona cuya responsabilidad y participación es menor que la del autor. La tabla que sigue ilustra la pena para estas figuras. grave grave grave 3er grave menos de 1er 2do grado 4to grave grado grado grado Tentativa Hasta 10 Se reduce se reduce se reduce se reduce ; años en 50% en 50% en 50% en 50% Cooperad 4-7.50 1.5-4 3m. –18m or Se codifica cómo se atenderá el concurso ideal, el medial y el real de delitos, así como también el delito continuado. Artículos 78-80. La tabla que sigue ilustra el modelo para estas figuras. grave de 1er grado No aplica grave 2do grado Se aplica en su mitad superior Se aplica en su mitad superior Se suman las penas hasta aumentar 20% -- 18 años máximo grave 3er grado se aplica en su mitad superior se aplica en su mitad superior se suman las penas hasta aumentar 20% -- 9.6 años máximo grave 4to grado se aplica en su mitad superior se aplica en su mitad superior se suman las penas hasta 20% -3.5 años máximo Menos grave se aplica en su mitad superior se aplica en su mitad superior se suman hasta 6 meses o 180 unidades

Delito continua do Concurso ideal Concurso real

Absorbe las demás – 99 Absorbe las demás – 99

En el concurso ideal (cuando sean aplicables a un hecho dos o más disposiciones penales, cada una de las cuales valore aspectos diferentes del hecho) y el concurso medial (cuando uno de éstos es medio necesario para realizar el otro), se condenará por todos los delitos concurrentes, pero sólo se impondrá la pena del delito más grave, seleccionada de la mitad superior del intervalo de pena. En el concurso real se impone una pena conjunta, que se obtendrá sumando las penas de cada delito hasta un veinte (20) por ciento del máximo del intervalo de pena correspondiente al delito más grave; excepto cuando uno de los delitos sea grave de primer grado, el cual absorberá las

408 penas de los demás. Artículo 79. La pena para el delito continuado, definida en el Código, se seleccionará de la mitad superior del intervalo de pena para el delito. Artículo 80. Atenuantes y Agravantes Se incluye una sección dedicada al modo de fijar las penas. En esta parte del Código los Artículos 71 y 72 enumeran las circunstancias atenuantes y las agravantes. Además, se disponen reglas para su aplicación, Artículos 73 y 74. En esto se sigue el derecho comparado actual que pretende eliminar la arbitrariedad en la imposición de la pena y lograr proporcionalidad con la gravedad del hecho y responsabilidad del convicto, objetivos de este Código. Reincidencia Se distingue la reincidencia de la persona natural y la de la persona jurídica. En el caso de la persona natural se mantienen tres tipos de reincidencia para delitos graves, pero se reformulan como sigue: La reincidencia simple, por un segundo delito grave se tratará como un agravante a la pena. De acuerdo con la tendencia comparada, Código Penal Tipo (Artículo 69), Chile (Artículo 92, sólo cuando es de la misma especie) España, Finlandia (Cap. 6, Sec. 2). En el caso de la reincidencia agravada, o un tercer delito grave, se le da el mismo tratamiento que al concurso real, i.e., la pena máxima del delito que activa la reincidencia puede aumentar hasta un veinte (20) por ciento. La reincidencia habitual se trata como si fuera un delito grave de primer grado. En los casos en que el delito que activa la reincidencia tiene pena de por vida, ésta prevalece. En cuanto a la prescripción de sentencias anteriores, para fines de imputar reincidencia, se reduce el término a cinco (5) años tomando como base estudios empíricos. El estudio más ambicioso y preciso19 que se ha hecho en los Estados Unidos sobre reincidencia, examinó la conducta de 16,355 personas liberadas de prisión en once (11) estados, quienes representaban una población de 108,580 personas. El estudio encontró que el 62.5% de los convictos liberados volvieron a ser arrestados dentro de los próximos tres (3) años de salir de la prisión. De esos, el 46.8% resultó convicto y el 41.4% fueron ingresados nuevamente en prisión. Es revelador que, una de cada cuatro personas que reincidieron en conducta delictiva lo hicieron dentro de los próximos seis meses, y dos de cada cinco lo hicieron al año siguiente a ser liberados. El estudio de seis transiciones sucesivas de un ofensor, tomando como unidad de evaluación el arresto, reveló que el punto medio en tiempo entre
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Bureau of Justice Statistics, “Recidivism of Prisoners Released in 1983” (Abril 1989).

409 un arresto y otro varía entre 36.28 meses del primer al segundo delito y 8.31 meses del quinto al sexto delito. Para la transición del segundo al tercer delito, la mediana en tiempo fue de 18.86 meses y para el cuarto delito fue de 11.32 meses. El intervalo de las últimas cuatro transiciones fue de 3.01 meses (desde la tercera a la sexta ofensa)20. Delitos Menos Graves Al estudiar el modelo de penas para los delitos menos graves se consideraron varias alternativas, entre ellas: multas ponderadas y trabajo comunitario a base de niveles de ingreso, según desarrolladas en el P. del S. 1229 (1992); el modelo del Código Penal vigente; y trabajar con el modelo vigente para establecer equivalencias entre las clases de penas a fin de corregir la disparidad estructural del modelo presente. Todas se descartaron. Se introduce la pena de servicios comunitarios y la pena de multa individualizada bajo el sistema de días-multa, que permite ajustarla al ingreso del convicto, lo que elimina los problemas de disparidad e inequidad en la pena de multa, que el sistema vigente propicia contra las personas de menos recursos. El importe de la pena de multa individualizada (días-multa) se fija evaluando la gravedad del delito a base de unidades de días-multa hasta un máximo de noventa (90) días-multa. Una vez el tribunal fije las unidades de días-multa se determinará la cuantía de la multa a pagar tomando en consideración el ingreso y capacidad económica del convicto. La cuantía total de la multa no puede exceder de $5,000.00. Esta pena sigue la tendencia actual en el derecho comparado. Por ejemplo, la pena de díasmulta está vigente en Alemania, España, Suecia, Finlandia, Colombia, Chile, México, Perú, Cuba, y en los estados de Alaska, Minnesota, Missouri, Oklahoma, Kansas, y varios otros. Tanto el Código Penal Tipo para Latinoamérica como el Nuevo Código Penal Tipo para Iberoamérica, recomiendan esta pena. Las penas de servicios comunitarios y multa individualizada son equivalentes en términos de severidad y fácilmente pueden ser combinadas o convertidas en caso de su incumplimiento, ya que se expresan en términos de unidades equivalentes a tiempo en reclusión. Cada unidad de día-multa o cada ocho (8) horas de trabajo comunitario equivalen a un día en reclusión. El total de unidades no debe ser más de noventa (90). En este nuevo Código la pena de reclusión en los delitos menos graves tiene un máximo de noventa (90) días. También se establece como pena
20

Véase, S. Bernard Raskin, “The Measurement of Time Intervals between Arrest” en M. Wolfgang et al, From Boy to Man, From Delinquency to Crime (University of Chicago, 1987); pág. 60.

410 aplicable a los delitos menos graves en este Código la restricción domiciliaria hasta 90 días. No obstante, este Código reconoce que los delitos menos graves en leyes especiales pueden fijar una pena de hasta seis (6) meses de reclusión. Libro II: PARTE ESPECIAL Los Delitos El segundo libro del Nuevo Código Penal del Estado Libre Asociado de Puerto Rico organiza la Parte Especial en cinco títulos: 1. Delitos contra la Persona 2. Delitos contra la Propiedad 3. Delitos contra la Seguridad Colectiva 4. Delitos contra la Función Gubernamental 5. Delitos contra la Humanidad El Titulo I, Delitos contra la Persona, se compone de cinco capítulos que cubren los delitos contra: la vida, la integridad corporal, la familia, la indemnidad sexual y los derechos civiles. La división por secciones de cada capítulo es como sigue: Título I: Delitos contra la Persona Cap. 1 Delitos contra la Vida Sec. 1 De los asesinatos y el homicidio Sec. 2 Del suicidio Sec. 3 Del aborto Sec. 4 De la Ingeniería genética y reproducción humana asistida Cap. 2 Delitos contra la Integridad Corporal Sec. 1 De las agresiones y la lesión negligente Cap. 3 Delitos contra la Familia Sec. 1 Delitos contra el estado civil Sec. 2 De la protección debida a los menores Sec. 3 De la protección debida a las personas de Edad avanzada y a los incapacitados Sec. 4 Del respeto a los muertos Cap. 4 Delitos contra la indemnidad sexual Sec. 1 Delitos de violencia sexual Sec. 2 Delitos contra la moral pública Sec. 3 De la prostitución y actividades afines Sec. 4 De la obscenidad y la pornografía infantil Cap. 5 Delitos contra los Derechos Civiles Sec. 1 De las restricciones a la libertad Sec. 2 Delitos contra el derecho a la intimidad

Título I: Sec. 3 Sec. 4 Sec. 5

411 Delitos contra la Persona Delitos contra la tranquilidad personal Delitos contra la libertad de asociación Delitos contra la igual protección de las leyes

Los aspectos sobresalientes del Título Primero de Delitos contra la Persona son los siguientes: Esta Comisión recomienda sustituir la sección titulada De la Manipulación genética por la sección de delitos relacionados con la ingeniería genética y la reproducción humana asistida. Se enmiendan los Artículos 115 a 119 para establecer como delito las siguientes conductas: alteración del genoma humano con un propósito diferente del diagnóstico, tratamiento o la investigación científica; clonación humana; producción de armas por ingeniería genética; manipulación de gametos, cigotos y embriones humanos; y mezcla de gametos con otras especies. En la redacción de estos artículos se tomó en consideración el derecho comparado, en específico Colombia, España y México, junto con el asesoramiento del sacerdote Jorge Ferrer, reconocida autoridad en bioética; del Dr. Ramón Isales, médico y abogado; y del Dr. José Miguel García Castro, médico genetista. La sección de los asesinatos y el homicidio se actualiza siguiendo la redacción recomendada por el Comité de Derecho Penal de la Academia Puertorriqueña de Jurisprudencia y Legislación. El nuevo Artículo 105 define el asesinato como dar muerte a un ser humano con intención de causársela, lo que simplifica la redacción de su antecedente, el Artículo 82 del Código Penal de Puerto Rico, 1974, vigente. No es deseable que la ley use expresiones distintas para expresar lo mismo. Lo único exigible para el asesinato es la intención. Este término se halla, por otra parte, ya definido en el Artículo 23. La redacción propuesta para el asesinato en primer grado elimina los términos “muerte alevosa, deliberada y premeditada” del Artículo 83(a) del Código Penal de 1974, según vigente. Como explica Dora Nevares Muñiz en “Informe de Revisión al Código Penal de Puerto Rico, P. del S. 1229”, 27 Rev. Jur. UIA, Núm. 2, p. 206-208 (1992): La palabra alevosa significa, en correcto español, “sin peligro para el sujeto activo del delito”, pero por un error en la traducción en inglés al español del Código de 1902 el término “willful” se tradujo como sinónimo de alevosa, cuando su correcto significado es voluntario. En ese sentido, si los actos son intencionales son, por lo tanto, voluntarios. La palabra deliberación en Puerto Rico se ha entendido como la resolución de matar después de darle alguna consideración por un período de tiempo. Sin embargo, esa definición es lo que corresponde a la premeditación tanto en los

412 tipos legales de la tradición civilista, como en las jurisdicciones norteamericanas que adoptaron el esquema de la Ley de Homicidios de Pennsylvania de 1794, que dividió los asesinatos en dos grados. Véase, Dora Nevares Muñiz, 23 Rev. Jur. UIA 1, sec. 1.4 (1988). La distinción entre premeditación y deliberación bajo el esquema del Código Penal de 1902 y 1974, según vigente, es una de grado donde es sumamente difícil distinguir cuándo el acto premeditado se convierte en uno deliberado, por cuanto ambos presuponen que el acto fue pensado de antemano. La distinción se reduce a la existencia de un grado de frialdad y pensamiento más largo en el caso de la deliberación que en el de la mera premeditación. Esta determinación puede ser muy confusa para el juzgador de los hechos, particularmente cuando se trata de un jurado, quien habrá de evaluar estados mentales que son de naturaleza altamente subjetiva. Esta aseveración tiene amplio apoyo en la literatura jurídica. Véase, American Law Institute, Model Penal Code, Comentario a la sec. 210.0 (1962). J. Michael & H. Wechsler, “A Rationale of the Law of Homicide: 1”, 37 Columbia Law Rev. 701 (1937); J. Dressler, Understanding Criminal Law (Mathew Bender, 1987) sec. 31.04[c]; Dora Nevares Muñiz, “Asesinatos y Homicidios”, 23 Rev. Jur. UIA 1, sec. 2.24 (1988). El nuevo Artículo 106 (Grados de asesinato) sustituye al Artículo 83 del Código Penal de Puerto Rico, 1974, vigente y atiende la deficiencia antes explicada. El texto procede del Comité de Derecho Penal de la Academia Puertorriqueña de Jurisprudencia y Legislación, quien lo explica como sigue: En la letra (a) se propone renunciar a la compleja enumeración de elementos subjetivos que contiene vigente el Artículo 83, para sustituirlos por el término “premeditación”, que es el más tradicional y generalmente usado para expresar la necesidad de una deliberación previa a la decisión criminal. En la letra (b) se mantiene la figura del asesinato estatutario, pero se incorpora la exigencia de que el asesinato se cometa como consecuencia natural de los delitos que se mencionan. Sólo entonces el asesinato aparece como realización de la peligrosidad propia de los delitos enumerados y no como consecuencia del azar. Por otra parte, se exige que se trata de un verdadero "asesinato", subsumible en la definición del Artículo anterior: no cualquier muerte intencional por parte del sujeto. Otra cosa contradiría la definición del Artículo [105] anterior y la definición “asesinato de primer grado” del presente artículo.

413 Esta expresión se complementa con lo dispuesto en el Artículo 25 (Riesgo Permitido) también procedente de la propuesta de la Academia Puertorriqueña de Jurisprudencia y Legislación, que dispone: “No incurre en responsabilidad la persona que ha causado un resultado previsto en un precepto penal si dicho resultado no constituye realización de un riesgo suficiente y no permitido originado por su conducta”. La Sociedad para Asistencia Legal en su ponencia en vista pública ante la Comisión de lo Jurídico del Senado en torno a la R. del S. 203 indicó que: “Entendemos que éste puede ser el momento propicio para legislar, modificar o en alguna forma cambiar, o modernizar este viejo vestigio anacrónico vigente en nuestro Código Penal.” Les preocupa a ellos la ausencia de un elemento subjetivo para causar la muerte en el asesinato estatutario del Artículo 83 vigente. Entendemos que esto queda resuelto al introducir el requisito que el asesinato sea “consecuencia natural” del delito base. No obstante, en el inciso (b) del Artículo 106 se mantienen los delitos base del actual asesinato estatutario (Artículo 83 del Código Penal de Puerto Rico, 1974, vigente) simplificando el nombre al correspondiente a los nuevos tipos que se proponen en este Código y añadiendo otros. En el inciso (c) se amplía la relación de posibles víctimas de esta clase de asesinatos, aparte de sustituir también la palabra “muerte” del vigente Artículo 83 por la de “asesinato”. En el último párrafo del artículo 106 (grados de asesinato) de esta medida se reitera que el asesinato en segundo grado, según la definición del artículo anterior, requiere la intención de matar. El nuevo Artículo 108 (Asesinato atenuado) renomina el homicidio, Artículo 85 del Código Penal de Puerto Rico, 1974, vigente. Este cambio fue propuesto por el Comité de Derecho Penal de la Academia Puertorriqueña de Jurisprudencia y Legislación. Explica la Academia: La verdadera naturaleza de esta clase de muertes es la de ser asesinatos atenuados por las circunstancias de súbita pendencia o arrebato de cólera. Si exigen, como así es, la intención de matar -de otro modo serían homicidios involuntarios- caben en la definición de asesinato del Artículo 105. No hay espacio lógico para otra figura de “homicidio”. La pena de delito grave de tercer grado se determinó basándose en la experiencia histórica del actual delito de Homicidio (Artículo 85 del Código Penal de Puerto Rico, 1974, vigente). Se reformula el actual homicidio involuntario en el Artículo 109 y se renomina como Homicidio negligente. Este delito procede de los Artículos 86 y 87 del Código Penal de Puerto Rico, 1974, vigente. El texto del primer párrafo del nuevo Artículo 109 fue recomendado por el Comité Derecho

414 Penal de la Academia Puertorriqueña de Jurisprudencia y Legislación. Explica la Academia: De acuerdo con el principio de responsabilidad subjetiva proclamado en el Artículo [22] junto al asesinato, como muerte intencional, sólo cabe el homicidio por negligencia. La supresión del versari in re illicita impide asimilar el homicidio verdaderamente negligente el que se cometa sin intención ni negligencia, como mera consecuencia imprevisible de un delito menos grave. El párrafo segundo establece una penalidad mayor por conducir cualquier vehículo de motor bajo los efectos del alcohol o drogas o con claro menosprecio de la seguridad de los demás, y cuando la muerte ocurre al disparar un arma de fuego “al aire”; y recoge la percepción de gravedad del público sobre estas conductas y lo dispuesto respecto a la embriaguez en los Artículos 86 y 87 del Código Penal de Puerto Rico, 1974, vigente. Por ser delito de homicidio a título de negligencia, el nuevo Código lo clasifica como menos grave pero dispone penas de delito grave en las clasificaciones de tercer y cuarto grado. Las disposiciones sobre el aborto se mantienen inalteradas según interpretadas por el Tribunal Supremo en Pueblo v. Duarte Mendoza, 109 DPR 596 (1980), y se añade un delito de aborto por fuerza o violencia, para cuando se emplea fuerza o violencia contra una mujer embarazada y sobreviene un parto prematuro con consecuencias nocivas o la muerte de la criatura. Se reformulan las agresiones para atender tanto la conducta intencional como la negligente cuando se causan lesiones graves a la integridad corporal de una persona. Los delitos del Código Penal de 1974, según vigente, de agresión y mutilación se dan a título de intención. Esto excluye los casos en que ocurren lesiones negligentes. Esta omisión ha sido considerada como una de las áreas en que el Código Penal de Puerto Rico, vigente, debe ser modificado. Esta recomendación se incorporó en 1992 al P. del S. 1229 y recibió el endoso del entonces Secretario de Justicia. En 2002, la Secretaria de Justicia y los profesores Ernesto Chiesa y Santiago Mir Puig recomendaron en vistas públicas sobre la R. del S. 203 que se atendiera este asunto. El nuevo Código establece unos tipos generales de agresión intencional y de lesión negligente, se elimina la enumeración de agravantes del artículo 95 del Código actual y se agrava la pena según la severidad de la lesión física causada. Las lesiones mutilantes y aquellas en que se transmite una enfermedad, síndrome o condición de tratamiento físico o mental prolongado, entre otras, quedan consolidadas con los tipos propuestos de agresión intencional y lesión negligente. Se tipifica un nuevo delito de agresión grave atenuada, para el caso en que el daño o lesión física ocurre en ocasión de súbita pendencia o arrebato de cólera. Los Artículos 94, 95 y 96 del Código Penal de Puerto Rico, 1974,

415 vigente, son antecedentes a los nuevos Artículos 121 y 122. Los Artículos 123 y 124 son delitos nuevos. Los tipos propuestos hallan apoyo en el derecho comparado, e.g., Model Penal Code, España, Alemania, Argentina, Suecia, Noruega, Italia, Colombia, y México. Véase, Dora Nevares Muñiz, “Informe Comparado, Parte Especial, Vol. II, Delitos Contra la Integridad Corporal”, Comisión de lo Jurídico del Senado, 2002, y idem, “Informe de Revisión del Código Penal, P. del S. 1229”, 27 Rev. Jur. UIA, 245-262 (1992). El Artículo 125 tipifica las prácticas lesivas a la dignidad e integridad personal en los procesos de iniciación, que equivale al Artículo 97-A del Código Penal de Puerto Rico, 1974, vigente. Se mantiene el tipo que se introdujo al actual Código Penal mediante la “Ley Núm. 117 de 22 de octubre de 1994, para desalentar esa conducta. El delito tipifica poner en riesgo la salud del aspirante en una iniciación, mediante actos que causen daño a su integridad corporal o dignidad, aun cuando sean consentidos por la persona. Se elimina la enumeración cerrada del Artículo 97-A vigente al definir prácticas lesivas, para no limitar el tipo. Se actualizan los delitos contra el estado civil del Código Penal, 1974, vigente. El actual artículo 127, simulación de matrimonio, se consolida con el delito de celebración de matrimonios ilegales (Artículo 129). Se elimina el inciso (b) del actual artículo 127 en que se sanciona al que participa en la celebración del matrimonio ya que dicha conducta queda penalizada bajo la definición de coautor o cooperador. El delito de adulterio mantiene la redacción del actual artículo 129. Se separan en secciones individuales los delitos relativos a los menores y los relativos a las personas incapacitadas y de edad avanzada, actualizados e incorporados al capítulo de delitos contra la familia. Se crean modalidades agravadas en el delito de abandono de menores y en el de personas de edad avanzada o incapacitados, cuando se pone en peligro su vida o salud. Los delitos relacionados con el debido respeto a los muertos se hacen formar parte del capítulo de delitos contra la familia. Se actualiza su redacción para incluir conductas relacionadas con el debido respeto al difunto a ser cremado y sus restos o cenizas. El actual Artículo 157 (entierro fuera de cementerios), se suprime por estar cubierto en otras disposiciones de ley. Véase, 24 LPRA §§ 1101, 1109, 1110 y 1301. El actual delito de incitación a un menor para cometer delito, Artículo 164A, se suprime por estar debidamente atendido en el nuevo código. Cuando el delito es cometido por un menor, quien lo incitó se considera autor del delito conforme la definición de autores que aparece en la Parte General de este Código. Además, el hecho de utilizar o incitar a un menor a cometer delito se considerará circunstancia agravante al delito por el cual resulte culpable el adulto. Los actuales delitos de violación, sodomía agravada e incesto se consolidan en un tipo de agresión sexual bajo el nuevo Artículo 142. Se

416 utiliza un lenguaje neutro y se precisan los actos de penetración típicos de la agresión sexual para incluir conductas no cubiertas por el lenguaje limitante de los actuales Artículos 99, 103 y 122 del Código Penal, 1974, vigente. Se mantienen las modalidades de los actuales delitos de violación y sodomía agravada, pero se aclara el lenguaje y se igualan las penas. Se añaden nuevas modalidades para atender las situaciones en que existe una relación de superioridad del acusado sobre la víctima, por razón de tenerla bajo su custodia, tutela o educación primaria, secundaria o especial, y la persona imputada se aprovecha de la confianza depositada. La Comisión enmienda esta modalidad para añadir el abuso de la relación de superioridad y confianza en los casos de tratamiento médico, sicoterapéutico o de consejería. Otra modalidad nueva es cuando a la víctima se le obliga o induce mediante maltrato, violencia física o sicológica a participar o involucrarse en una relación sexual no deseada con terceras personas. El Derecho Comparado apoya los nuevos incisos (h) e (i). En vistas públicas se presentaron varios argumentos, algunos con base jurídica y otros de índole sociológica, para que se suprimiera del proyecto de Nuevo Código el artículo 145, con un tipo similar a la modalidad de sodomía consensual del artículo 103 del Código Penal, 1974, vigente. De otra parte, otros sectores respaldaron la permanencia del delito de sodomía consensual, como una reafirmación de los valores cristianos de este Pueblo, aún cuando reconocen que no se ha acusado a nadie por el mismo. El Tribunal Supremo de Puerto Rico, refiriéndose a la modalidad de sodomía entre personas del mismo sexo, ha indicado que: Es importante destacar que en un siglo de existencia de esta disposición penal en nuestra jurisdicción, no existe documentación alguna que evidencie que haya sido arrestada, procesada o acusada persona alguna por dicho delito cuando la conducta penada cuenta con el consentimiento de las personas que lo practican, se realiza entre adultos y en privado.” Citas omitidas. Sánchez v. Secretario de Justicia 2002 TSPR 98, p. 5. En el Estudio de Valoración de Severidad de Delitos en Puerto Rico, realizado en 2002 como parte de la Revisión del Código Penal, ante la pregunta: “dos personas del mismo sexo tienen relaciones sexuales voluntariamente y en privado”, la mayoría de los encuestados o un 55% (549/999) le dieron un valor de 0 en una escala de 1 a 10, donde la conducta más severa fue 10; mientras que el 11% (116/999) le atribuyó un valor de 10. El promedio en severidad que obtuvo esta conducta en una escala de 0 a 10, fue de 2.56, con un error estándar de 0.11, lo que permite concluir que para la población de Puerto Rico, según encuestada, la relación sexual en la intimidad no es conducta delictiva. Para el tratamiento en el Derecho Comparado, véase Aura Lynn Kregloh, “Delitos contra la Honestidad”, en Dora Nevares Muñiz, Estudio

417 Comparado de Códigos Penales, Vol. II. Para los aspectos constitucionales, véase además, ponencia del Prof. Ricardo Ramírez Lugo, en vista pública ante la Comisión de lo Jurídico del Senado sobre el P. del S. 2302, 31 de mayo de 2003. Por las razones anteriores, y ante la imposibilidad de legislar lo que no es ejecutable, esta Comisión recomienda suprimir el artículo 145 del P. Del S. 2302. Se aclara la redacción del nuevo delito de actos lascivos (artículo 144), se utiliza un lenguaje neutro en cuanto a género y se añaden modalidades. El texto del tipo se recomendó por la Procuradora de las Mujeres en vista pública sobre la R. del S. 203 para sustituir el vigente Artículo 105. En esa recomendación se hace énfasis en que este delito se configura no “mediante fuerza irresistible o amenaza de grave daño corporal o inmediato daño corporal...” como expresa el actual inciso (b) del Artículo 105 sino cuando estos actos de abuso sexual no son consentidos. Se mantienen las demás circunstancias expresadas en el Artículo 105 vigente. Se añaden los nuevos agravantes (e) y (f). Se crea un delito de acoso sexual (Artículo 146), en el ámbito de una relación laboral, docente o de prestación de servicios. La Procuradora de las Mujeres recomendó que se tipificara esta conducta. La Ley Núm. 27 de 22 de abril de 1988 atiende este asunto en la vía civil. Los delitos de prostitución y actividades afines se mantienen tal cual existen en el Código Penal de 1974, vigente. Sólo se modifican en cuanto a las penas. Nuevos Artículos 149-153. La sección de obscenidad y pornografía infantil mantiene las conductas que tipifica el actual Código Penal con respecto a material o conducta obscena y material nocivo a menores, y amplía la protección a menores a través de los delitos relacionados con la pornografía infantil. Nuevos Artículos 154-165. La Comisión de lo Jurídico acoge recomendaciones en vistas públicas a los fines de aumentar la edad de protección al menor hasta dieciocho (18) años en los delitos de pornografía infantil. También recomienda aumentar la pena en los delitos de pornografía infantil, nuevos Artículos 157, 158 y 159 a delito grave de tercer grado, según recomendado en vistas públicas. En el capítulo de los delitos contra los derechos civiles, el nuevo Código iguala las penas en los delitos en que se restringe la libertad de una persona, sea por un ciudadano o por un funcionario público. Actualmente no mantienen una pena uniforme. El delito de restricción de libertad agravada (Artículo 168), mantiene la tipificación del Artículo 131 del Código Penal de Puerto Rico, 1974, vigente, pero esta Comisión acoge la recomendación de la Secretaria de Justicia de incluir el elemento de que se interfiera sustancialmente con la libertad de la víctima.

418 No se incorporó a la nueva redacción de restricción de libertad agravada el inciso (f) del Artículo 131 del Código Penal de Puerto Rico, 1974, vigente, porque si la víctima sufre grave daño corporal, se configura otro delito. En el inciso (e) del Artículo 168 propuesto se aumenta la protección de la víctima hasta dieciocho (18) años y se añade protección al discapacitado que no pueda valerse por sí mismo o enfermo mental. Se elimina el actual inciso (c) “o actuando de forma violenta”, y se sustituye la redacción por el texto propuesto en el Borrador Miró, Artículo 111(b). El nuevo delito de secuestro (Artículo 169), además de la sustracción con violencia o intimidación de la persona, añade la modalidad de retener y ocultar a otra persona, privándola de su libertad. En el secuestro, contrario a la restricción de libertad, se requiere un elemento de ocultación. En el secuestro no basta la “intención de privar” como está en la redacción del Artículo 137 del Código Penal de Puerto Rico, 1974, vigente. Por ello se añade “privándola de su libertad”, para mejorar la redacción del tipo actual. Esta Comisión acoge la recomendación de la Secretaria de Justicia para que se enmiende el delito de secuestro a los fines de que, en caso de que se sustraiga a la víctima del lugar en que se encuentre y se mueva del mismo, la sustracción sea por un tiempo y distancia sustancial incidental a la comisión de otro delito. El secuestro agravado mantiene la redacción del Artículo 137A del Código Penal de Puerto Rico, 1974, vigente, con algunos cambios. No se adopta del actual Artículo 137A el inciso “(b) Cuando se violare, se infligiere grave daño corporal a, o se mutilare a la persona secuestrada”, por ser actos que de por sí son delito. Se añaden entre los sujetos pasivos al Secretario del Gabinete y al funcionario principal de una agencia o corporación pública. Se incluye como agravante el actual Artículo 138 (Secuestro Fuera de Puerto Rico). Se añade protección al discapacitado que no pueda valerse por sí mismo, o enfermo mental, en el inciso (a) del propuesto Artículo 170. La Comisión recomienda añadir los siguientes delitos en el Capítulo de los Delitos Contra los Derechos Civiles para atender recomendaciones de Amnistía Internacional y de la Comisión de Derechos Civiles: Artículo 166 (Esclavitud); Artículo 177 (Allanamiento ilegal) y Artículo 179 (Grabación ilegal de imágenes), respectivamente. El nuevo Artículo 183 (Violación de comunicaciones personales), consolida los Artículos 143, 144, 145, 148 y 149 del Código Penal de Puerto Rico, 1974, vigente, con una redacción de síntesis. El tipo de consolidación prohíbe que, sin autorización y con el fin de enterarse o permitir que cualquier otra persona se entere, se apodere de la información en los papeles, cartas, mensajes de correo electrónico o cualesquiera otros documentos o efectos de otra persona; o intercepte sus telecomunicaciones o utilice aparatos o mecanismos técnicos de escucha, transmisión, grabación o reproducción del texto, sonido, imagen, o de cualquier otra señal de comunicación; o altere su contenido, y dispone que se incurrirá en delito

419 menos grave. La pena será agravada cuando este delito se realice con propósito especulativo por las personas encargadas o responsables de los discos o archivos informáticos, electrónicos o de cualquier otro tipo de archivos o registros; o por funcionarios o empleados en el curso de sus deberes. Se crea un nuevo Artículo 183 (Alteración y uso de datos personales en archivos), para penalizar a quien, sin estar autorizado, se apodere, utilice, modifique o altere, en perjuicio del titular de los datos o de un tercero, datos reservados de carácter personal o familiar de otro que se hallen registrados en discos o archivos informáticos o electrónicos, o en cualquier otro tipo de archivo o registro público o privado. La pena será agravada cuando este delito se realice con propósito especulativo por las personas encargadas o responsables de los discos o archivos informáticos, electrónicos o de cualquier otro tipo de archivos o registros; o por funcionarios o empleados en el curso de sus deberes. En el delito de intrusión en la tranquilidad personal, nuevo Artículo 189, se añade como medio del delito, el correo electrónico, además del teléfono o medio similar. Se suprime la referencia a discrimen por orientación sexual y el inciso (d) del Artículo 191 de discriminaciones ilegales para atender la recomendación recibida en las vistas públicas de que es necesario mantener la paridad entre el Código Penal y la legislación laboral. El Título II, Delitos contra la Propiedad, comprende dos capítulos: delitos contra los bienes y derechos patrimoniales, y delitos contra la seguridad de las transacciones. La división por capítulos y secciones se ilustra en el cuadro siguiente. Título II Cap. 1 Sec. Sec. Sec. Sec. Sec. Sec. Sec. Sec. Cap.2 1 2 3 4 5 6 7 8 Delitos contra la propiedad Delitos contra los bienes y derechos patrimoniales De las apropiaciones ilegales De los robos De la extorsión Del recibo y disposición de bienes De los escalamientos y otras entradas ilegales De los daños a la propiedad De las defraudaciones De la usurpación de identidad Delitos contra la seguridad de las transacciones De las falsificaciones Delitos contra la seguridad de las transacciones comerciales

Sec. 1 Sec. 2

420 Los aspectos más novedosos del Título Segundo de Delitos contra la Propiedad son los siguientes: El nuevo Artículo 192 de apropiación ilegal mantiene la fórmula de síntesis adoptada en 1974 cuando Puerto Rico se colocó a la vanguardia en el desarrollo de una definición de la delincuencia patrimonial con la virtud de poder ser aplicada a nuevos bienes y formas de lograr su control. Se mantiene el tipo de apropiación ilegal según redactado en el Artículo 165 del actual Código Penal de Puerto Rico. El comentario del Secretario de Justicia a la ed. 1975 (ed. 1986, p. 287-289) explica la intención legislativa del delito como sigue: El Código penaliza bajo el delito de apropiación ilegal a toda persona que ilegalmente se apropiare sin violencia ni intimidación, de bienes muebles pertenecientes a otra persona. Quedan incluidos en el mismo, los delitos del anterior Código Penal sobre hurto, hurto de energías, hurto de uso, hurto de cosa perdida, abuso de confianza, falsa representación, y los que jurisprudencialmente se conocen como hurto mediante treta y engaño y estafa. De esta manera se elimina la confusión que traía la diversificación de tantos elementos en dichos delitos cuando lo esencial es probar si la persona se ha apropiado ilegalmente de bienes que no son suyos. El Código adopta así, el llamado judicial expuesto por el Tribunal Supremo de Puerto Rico en el caso de Pueblo v. Rodríguez Vallejo, 100 DPR 426 (1972). El nuevo Artículo 14 (Definiciones) define los términos “apropiar” y “bienes muebles” como sigue: “Apropiar” incluye el malversar, defraudar, ejercer control ilegal, usar, sustraer, apoderarse, o en cualquier forma hacer propio cualquier bien o cosa que no le pertenece en forma temporal o permanente. “Bienes muebles” incluye dinero, mercancías, semovientes, equipos, aparatos, sistemas de información y comunicación, servicios, vehículos de motor o cualquier otro objeto de locomoción, energía eléctrica, gas, agua u otro fluido, ondas, señales de comunicación móviles o electrónicas y números de identificación en soporte papel o electrónico, cosas cuya posesión pueda pedirse en juicio, comprobantes de crédito, documentos, o cualquier otro objeto susceptible de apropiación. Al actualizar la definición de bien mueble en el Artículo 14 de este Código se amplía la cobertura del delito de apropiación ilegal. Esta fórmula de síntesis también sirve para castigar la apropiación ilegal de cualquier bien mueble o servicio que se logre obtener mediante cualquier medio mecánico, electrónico, sicológico; o cualquier otro que surja en el futuro. Igualmente podrá considerarse bien mueble cualquier otro objeto o servicio que la tecnología y la ciencia hagan accesible en el futuro.

421 El nuevo delito de apropiación ilegal agrava la pena cuando la cantidad apropiada es mayor de quinientos (500) dólares, y a su vez se agrava nuevamente cuando es mayor de mil (1,000) dólares. El nuevo Artículo 193 agrava el delito de apropiación ilegal cuando se trate de la apropiación de bienes o propiedad pública por cualquier persona o funcionario o empleado público que no tenga responsabilidad directa o indirecta sobre los bienes o propiedad pública. La apropiación ilegal de fondos públicos por un servidor público, directa o indirectamente responsable de los fondos, se tipifica en el nuevo Artículo 267 de Malversación de fondos públicos. Se mantiene el delito de ratería o hurto de mercancía en establecimientos comerciales, Artículo 165C del Código Penal de Puerto Rico, 1974, vigente. Aunque se entiende que estaría comprendido en el tipo de apropiación ilegal, se mantiene por responder a lo que en 1999 se entendió era un problema que confrontaban los comerciantes. No obstante, la persona podrá ser procesada por el delito de apropiación ilegal agravada cuando el precio de venta del bien exceda las cantidades dispuestas en el nuevo Artículo 193. Esta Comisión recomienda suprimir la sección dedicada a la propiedad intelectual y reenumerar los artículos siguientes. Luego de un análisis y del asesoramiento del Dr. Pedro Salazar, se concluyó que, en cuanto a lo dispuesto en los propuestos Artículos 194 y 196 del P. del S. 2302, la legislación federal ocupó el campo. El Artículo 195 (Alteración de datos que identifican obras artísticas, científicas o literarias), se modifica para excluir el contenido visual, por estar esa área ocupada por la legislación federal, y así modificado se recomienda trasladar al capítulo de las falsificaciones, como el nuevo Artículo 226 de esta medida. Esta Comisión recomienda incorporar los delitos relacionados con la interferencia ilegal de los fluidos y las comunicaciones a la sección de las apropiaciones ilegales. Los nuevos Artículos 196 (Interferencia con contadores) y 197 (Uso o interferencia con equipo y sistemas de comunicación) reformulan los actuales Artículos 169, 169A y 169B del Código Penal de Puerto Rico, 1974, vigente. La actual modalidad de proveer información falsa para obtener el servicio se incluye en los delitos contra la seguridad en las transacciones. No se debe propiciar la creación de delitos particularizados caso a caso ya que no es cónsono con nuestra tradición jurídica de tipificar delitos a base de conductas específicas que están cubiertos e incluidos en una definición general. La tipificación a base de casuística es limitativa. Los nuevos Artículos 198 y 199 tipifican los robos. Se mantiene el robo (apropiarse de un bien mueble ajeno con violencia e intimidación a la persona) según vigente y se introduce una nueva modalidad de robo para cuando se utiliza violencia luego del apoderamiento del bien mueble. Esto

422 constituye también robo en los siguientes países: Colombia, Cuba, Paraguay, Venezuela, México, Alemania y en el Artículo 151 del Borrador Miró. Las modalidades agravadas actuales de utilizar a un menor para robar, el robo del vehículo de motor y el robo en la morada, se incorporan con una redacción más sencilla al tipo de robo agravado propuesto (Artículo 199). Se añade una nueva modalidad agravada de robo en el caso en que en el curso del robo se le inflige daño físico a la víctima, con una pena más severa que la correspondiente a las otras modalidades del robo agravado. Se suprime el actual Artículo 174, formas de intimidación en robo, al igual que el actual Artículo 176, intimidación en extorsión, por ser limitativos. La violencia y la intimidación pueden manifestarse de las más diversas formas, ya que también el desarrollo tecnológico, biológico o ambiental, puede proveer nuevos métodos de violencia o intimidación. Así, lo que define la naturaleza de la violencia o intimidación con suficiente claridad y precisión es la exigencia de que ella es usada y sirve para compeler a la víctima a entregar el bien o para neutralizar su resistencia a la apropiación. Esta Comisión recomienda modificar el delito de extorsión (Artículo 200) a los fines de eliminar del P. del S. 2302 el elemento de perjuicio económico, para ampliar la cobertura del delito. Esta recomendación se fundamentó en vistas públicas por la Secretaria de Justicia. Los nuevos Artículos 203 y 204 tratan del escalamiento. Se mantienen los elementos del actual Artículo 170 de escalamiento como la penetración en una casa, edificio u otra construcción o estructura, o sus dependencias o anexos, con el propósito de cometer cualquier delito de apropiación ilegal o cualquier delito grave. El escalamiento agravado se reformula. El primer párrafo del nuevo escalamiento agravado proviene del Model Penal Code, sec. 221.1. El segundo párrafo recoge varios de los agravantes del actual Artículo 171 del Código Penal de Puerto Rico, 1974, vigente. No se incluyen los agravantes (c) “estar armado con arma mortífera” y (d) “causar o intentar causar daño corporal” del actual Artículo 171 por estar cubiertos en las circunstancias agravantes a la pena del Artículo 72 de este Código. La modalidad con pena más grave del nuevo escalamiento agravado (Artículo 204) ocurre en este Código cuando se comete durante la noche en un edificio ocupado y hay personas presentes. Los términos “edificio” y “edificio ocupado” se definen en el Artículo 14 de este Código como sigue: “(h) ‘Edificio’ comprende cualquier casa, estructura, barco, vagón, vehículo u otra construcción diseñada o adaptada para, o capaz de dar abrigo a seres humanos o que pueda usarse para guardar cosas o animales o para negocio. Comprende, además, sus anexos, dependencias y el solar donde esté enclavado.” “(i) Edificio ocupado” comprende cualquier casa, estructura, vehículo o lugar adaptado para acomodo nocturno de

423 personas, o para llevar a cabo negocios en el mismo, que esté en uso aunque al momento del hecho no haya personas presentes. Comprende, además, sus anexos, dependencias y el solar donde esté enclavado. Se actualiza la redacción de los delitos de recibo, distribución y transportación de bienes objeto de delito, daños y daño agravado, nuevos Artículos 201, 207, 208, respectivamente. En el delito de daño agravado (Artículo 208) equivalente al Artículo 180 del Código Penal de Puerto Rico, 1974, vigente, se elimina el actual inciso “(d) en bienes o edificios escolares, sus predios y heredades cuando el daño causado exceda de doscientos (200) dólares;” por estar parcialmente incluido en el propuesto inciso (d). El daño a computadoras y sistemas informáticos queda incluido por ser éstos parte de la definición propuesta para los bienes muebles. El nuevo Artículo 210 crea un tipo general de fraude con bienes inmuebles que recoge las conductas que el Código Penal de 1974 tipificó bajo el capítulo de las defraudaciones. Esta fórmula de síntesis consolida las varias modalidades de estafa con bienes inmuebles y algunos fraudes con bienes muebles que en el 1974 no se incorporaron a la fórmula de síntesis del tipo de apropiación ilegal. Entre ellos, las conductas tipificadas en los actuales Artículos 183 (Abuso en perjuicio de menores e incapaces), 184 (Reventa de propiedad vendida), 184-A (Negación u ocultación de gravamen registral), 185 (Sustracción o traspaso fraudulento de bien dado en garantía), 186 (Traslado fraudulento de bienes por el deudor), 187 (Destrucción o traslado de bienes inmuebles hipotecados), 188 (Fraude en las construcciones), 189 (Fraude en la entrega de cosas), 189-A (Venta de parcelas en terrenos sujetos a comunidad de bienes en común pro indiviso), 192 (Disposición fraudulenta de bienes por persona casada), y 193 (Venta fraudulenta de terrenos localizados fuera de Puerto Rico). El propósito de esta reforma es llevar a su máximo desarrollo la fórmula de síntesis de las defraudaciones. Constantes cambios en la estructura económica de la sociedad generan unas diversas conductas que afectan seriamente el orden económico. Estas conductas rebasan los tipos particularizados que se establecieron en el Código Penal de 1974 y con posterioridad con base en la casuística. Las definiciones legales de la delincuencia patrimonial deben tener la virtud de anticipar tanto los nuevos bienes como las nuevas formas de lograr su control. Esta Comisión acoge la recomendación de la Secretaria de Justicia y del Contralor de incluir en el Fraude tipificado en el Artículo 210, inciso (a) a los bienes muebles, que por inadvertencia quedaron fuera el P. del S. 2302. Esta medida mantiene el delito de fraude en la ejecución de obras de construcción (Artículo 212) equivalente al Artículo 188A del Código Penal de Puerto Rico, 1974, vigente, para atender un problema existente. La nueva

424 redacción elimina el resarcimiento a base de doble pago, por resultar suficiente las penas provistas en el artículo incluido en esta medida. Este Código crea nuevos delitos que afectan bienes y derechos patrimoniales, tales como, el Artículo 211 (Fraude por medio informático) y el Artículo 228 que tipifica el lavado de dinero. Este delito procede de la Sec. 5.2.1.3 (Blanqueo de capitales) Consejo de Europa, Libro Verde. Bruselas 11/12/2002; COM 2001, 715 Final, y del derecho comparado: Estados Unidos, Honduras, España, Guatemala, El Salvador, Colombia. Se dispone la confiscación de la propiedad, derechos o bienes objeto del delito de lavado de dinero, cuyo importe ingresará al Fondo de Víctimas de Delito. El nuevo Artículo 216 tipifica la apropiación ilegal de identidad. En este último delito se dispone para que, como parte de la pena de restitución que el tribunal imponga, pueda exigir el resarcimiento de los gastos de la víctima para restituir su crédito, incluyendo el pago de cualquier deuda u obligación que resultó de los actos del convicto. El tribunal también podrá emitir las órdenes que procedan para corregir cualquier documento público o privado que contenga información falsa en perjuicio de la víctima, como consecuencia del comportamiento del convicto. El capítulo de delitos contra la seguridad de las transacciones agrupa las falsificaciones en la Sección Primera. Estas proceden de los Artículos 271 a 276 del Código Penal de Puerto Rico, 1974, vigente. El nuevo Artículo 219 introduce la falsedad ideológica como delito, en la sección de las falsificaciones. Esta Comisión recomienda eliminar de estos artículos cualquier referencia a “otra persona” en el contexto de la intención de defraudar que se requiere en estos delitos, para que quede claro que la intención de defraudar aplica tanto a las personas, naturales o jurídicas, como al Estado, sea en sus intereses patrimoniales o en la administración de una ley o ejercicio de sus funciones gubernamentales. Véase Pueblo v. Flores Betancourt, 124 DPR 867 (1989), Dora Nevares Muñiz, Código Penal Comentado y Revisado, ed. 2001, pág. 518. En el delito de falsificación en el ejercicio de profesiones u ocupaciones, procedente del Artículo 270 Código Penal de Puerto Rico, 1974, vigente, enmendado por la Ley Núm. 127 de 9 de junio de 1999, se mantuvo el tipo vigente aumentando la pena a la de delito grave de cuarto grado. Nuevo Artículo 227. Los artículos sobre cheques sin fondo y actividades afines, Artículos 264 a 269 del Código Penal de Puerto Rico, 1974, vigente, se incluyen manteniendo sus elementos básicos en la sección de los delitos contra la seguridad de las transacciones comerciales. En todos los delitos del Título de Delitos contra la Propiedad se dispone para imponer pena de restitución, además de la pena correspondiente según la clasificación del delito.

425 El Título III, Delitos contra la Seguridad Colectiva, tiene tres capítulos: de los incendios y riesgos catastróficos, de las falsas alarmas e interferencia con los servicios públicos, y de los delitos contra el orden público. La ordenación del Libro III es como sigue. Título III Cap. 1 Sec. 1 Sec. 2 Cap. 2 Sec. 1 Sec. 2 Cap. 3 Delitos contra la Seguridad Colectiva De los incendios y riesgos catastróficos De los incendios De los delitos de riesgo catastrófico De las falsas alarmas e interferencia con los servicios públicos De las falsas alarmas De la interferencia con los servicios públicos Delitos contra el orden público

Esta medida reformula el delito de incendio en los Artículos 236 a 239 como uno eminentemente de riesgo a la seguridad colectiva. El incendio se incluye en el capítulo de delitos contra la seguridad colectiva, porque lo más importante no es el daño a la propiedad, sino el peligro que provoca el incendio. En ese caso, el elemento de “la intención de destruir la estructura” del actual delito de incendio, se hace innecesario, al igual que requerir que la propiedad sea ajena. El daño causado a la estructura está contemplado en el delito de daños, aparte de que constituiría una circunstancia agravante a la pena. Se introducen, además, tipos a título de negligencia. Sólo se mantiene el requisito de que la propiedad sea ajena en el delito de incendio forestal, Artículo 238 de este nuevo Código. El nuevo Código crea los delitos de envenenamiento de aguas de uso público (Artículo 241) y contaminación ambiental (Artículos 242-243). El delito de envenenamiento de las aguas de uso público procede del Artículo 319 del Código Penal de Alemania y del Artículo 371 del Código Penal de Colombia. Se trata de un delito de peligrosidad social mediante el envenenamiento de los depósitos de agua o vías pluviales. La pena dependerá de si el hecho fue intencional o negligente. Además, si se causa la muerte de una persona como consecuencia del envenenamiento se tratará como un asesinato en primer grado, Artículo 105. Se ha definido un tipo general de contaminación ambiental para atender en el Código Penal los delitos de peligro que afectan la salud y el bienestar de la comunidad, como consecuencia del daño al ambiente. Se reconoce que el ambiente está reglamentado en varias leyes locales y federales; además, la Cámara de Representantes del Estado Libre Asociado está trabajando en un Código Ambiental. Varios países tienen títulos en sus Códigos o capítulos donde el bien jurídico protegido es el ambiente; véase, Dora Nevares Muñiz, Estudio Comparado de Códigos Penales, Parte Especial, Vol. 2, (2002), bajo el tema Delitos ambientales. Por esas razones, nos

426 limitamos a recomendar unos tipos generales que protejan la salud de las personas, sin perjuicio de lo dispuesto en las distintas leyes sobre la materia. Se actualiza el delito de estrago (Artículo 240) siguiendo el Artículo 198 del Código Penal de Puerto Rico, 1974, vigente y el Model Penal Code, sec. 220.2(2). Se añade una modalidad negligente y se añaden modalidades en que se pone en riesgo la salud, la vida, o se crea una situación de peligro colectivo. Se aclara la redacción del delito de conspiración y esta Comisión recomienda mantener el delito de motín según el Código Penal, 1974, vigente. Artículos 247 y 248 del Código Penal propuesto. El Título IV, Delitos contra la Función Gubernamental, se divide en los siguientes capítulos: Delitos contra el ejercicio gubernamental, Delitos contra la función judicial, y Delitos contra la función legislativa. Título IV Cap.1 Sec. 1 Sec. 2 Cap. 2 Cap. 3 Delitos contra la Función Gubernamental Delitos contra el ejercicio gubernamental Delitos contra el ejercicio del cargo público Delitos contra los fondos públicos Delitos contra la función judicial Delitos contra la función legislativa

El Título IV de los Delitos contra la Función Gubernamental incluye los siguientes aspectos: Se agravan las penas cuando el autor es un funcionario público de alta jerarquía y cuando se obtiene el beneficio económico. También se hace aplicable la pena de restitución a todos los delitos de este título. En el Artículo 14 de esta medida, la Comisión recomienda añadir una oración que defina el funcionario público y que lo distinga del empleado público, junto a la definición general de funcionario o empleado público del inciso (p). Para precisar el alcance del término “funcionario” para fines de imponer una pena más severa, se propone añadir una última oración a la definición de “funcionario o empleado público” contenida en el Artículo 14 que especifica que se trata de la persona que ocupa un cargo investido de parte de la soberanía del Estado que interviene en la formulación de política pública. La definición de fondos públicos del Artículo 14, inciso (n) de esta medida, mantiene las modificaciones que se le han introducido a la definición del Código Penal vigente para incluir también los modelos de administración pública en que se incorporan entidades privadas, fideicomisos, consorcios, entre otros. Esto es, el término fondos públicos, incluye también los fondos recaudados o utilizados a través del Estado para llevar a cabo un fin público, así como aquellos cedidos a entidades privadas para que se cumpla un fin público designado. En el capítulo de los delitos contra el ejercicio gubernamental se

427 amplía su alcance para que sea extensivo a los ex-funcionarios y exempleados públicos conforme a la política pública que establece prohibiciones a la conducta de ex-servidores públicos para impedir el aprovechamiento personal o en beneficio de tercero de la influencia, conocimiento o relaciones que hayan establecido por razón del cargo o empleo. Se dispone una pena más severa cuando se haya obtenido el beneficio perseguido con la utilización de la información. Se crea un nuevo delito (Artículo 254) enriquecimiento injustificado, para cuando el funcionario o empleado público, ex-funcionario o exempleado público haya enriquecido su patrimonio o el de un tercero, cuando tal enriquecimiento haya ocurrido con posterioridad a la asunción del cargo, empleo o encomienda y hasta cinco (5) años de haber concluido su desempeño y no pueda justificar dicho enriquecimiento al serle requerido debidamente. El límite de cinco años se introduce por esta Comisión por recomendación del Contralor. Se entiende que hubo enriquecimiento no sólo cuando el patrimonio se haya incrementado con dinero o bienes sino también cuando se hayan cancelado o extinguido obligaciones que lo afectaban. El tercero beneficiado también incurrirá en este delito. En el delito de aprovechamiento ilícito de trabajos o servicios públicos (Artículo 255) se propone una enmienda a su texto para hacerlo extensivo al uso indebido de propiedad pública. Esta sugerencia fue formulada por el Contralor de Puerto Rico. En el delito de intervención indebida en operaciones gubernamentales (Artículo 257) se amplía su alcance para que sea extensivo a cualquier persona, ya sea o no servidor público, y para que se constituya el delito cuando se persiga beneficiar a un tercero o beneficiarse el actor. Se agrava el tipo cuando, en efecto, se haya obtenido el beneficio perseguido con la intervención indebida. El delito aquí tipificado mantiene su propósito de impedir que servidores públicos o cualquier persona intervenga en los procesos gubernamentales mediante la comisión u omisión de actos indebidos o que constituyan clara violación de leyes, reglamentos o normas con el fin de beneficiarse o beneficiar a un tercero. También se precisó su alcance. En el delito de retención de propiedad (Artículo 259), se incorpora expresamente la referencia al término propiedad y la documentación electrónica para ampliar y actualizar su alcance. Se suprime de la mención específica a la definición contenida en la Ley de Documentos Públicos, que existe en el vigente Artículo 204, pues existen otros cuerpos legales que describen el concepto y cada oficina o dependencia, por ley, reglamentación e inventario, describe y precisa la propiedad y documentación que requiere protección. Esta Comisión propone una enmienda para que el delito sea extensivo al servidor o ex-servidor público cuando se haya abolido el cargo o cesado en su ejercicio por renuncia o separación.

428 Se trata de un asunto de medular importancia que penaliza la retención de propiedad, documentos, datos o material de naturaleza pública; y su mutilación, destrucción o sustracción. Por la gravedad de estas últimas modalidades se penaliza en forma más severa conforme a las recomendaciones formuladas en los estudios anteriores del Código Penal de 1967 y 1992. El delito de alteración o mutilación de propiedad (Artículo 260) consolida los Artículos 205 y 206 del Código Penal de Puerto Rico, 1974, vigente. El actual Artículo 206 tipifica el delito cometido por personas que no son funcionarios públicos. La amplia definición de funcionario o empleado público del Artículo 14 de este Código incluye a quienes por contrato estén encargados o tengan control de la información. Cuando es un particular quien destruye o altera propiedad pública se trata en otros delitos. En el nuevo delito de soborno (Artículo 262) se consolidan disposiciones dispersas en el Código Penal de Puerto Rico, 1974, vigente, Artículos 209, 210 y 211. Conforme a las recomendaciones formuladas durante el proceso de revisión del Código Penal que tuvo lugar en 1992, este nuevo Código consolida lo dispuesto en los Artículos 209, 210 y 211 bajo un mismo artículo ya que implícitamente están comprendidos unos dentro de los otros. Se adopta también la recomendación vertida en el sentido de que la gravedad de la pena debe determinarse a base de la mayor jerarquía del servidor que incurre en la actividad delictiva, especialmente si se trata de un funcionario en lugar de un empleado público. El delito de oferta de soborno (Artículo 263) procede del Artículo 212 del Código Penal de Puerto Rico, 1974, vigente. No obstante la consolidación de los actuales Artículos 209, 210 y 211, se mantiene inalterada la tipificación del vigente Artículo 212. El delito de influencia indebida (Artículo 264) mantiene la redacción del Artículo 213 del Código Penal de Puerto Rico, 1974, vigente, pero se agrava la pena cuando se obtiene el beneficio perseguido. Se mantienen los actuales delitos de omisión en el cumplimiento del deber y negligencia en el cumplimiento del deber, Artículos 214 y 215 del Código Penal de 1974, pero se reformulan como sigue. El nuevo delito de omisión en el cumplimiento del deber (Artículo 265) es modificado en su texto para precisar su alcance mediante el requerimiento de que la omisión imputada al funcionario o empleado, además de ser voluntaria y que el deber sea uno impuesto por ley o reglamento, produzca pérdida o daño a los fondos o a la propiedad pública en una cuantía considerable. También se requiere que la omisión produzca consecuencia. Se elimina la disposición que lo convertía en un delito residual que sólo aplica de no haber otro delito que tipifique la omisión específica de un deber legal. Por recomendación del Contralor, esta Comisión modifica el Artículo 265 propuesto para imponer una penalidad de delito grave de cuarto

429 grado cuando la pérdida de propiedad o fondos públicos es mayor de $10,000. En la negligencia en el cumplimiento del deber procedente del Artículo 215 del Código Penal de Puerto Rico, 1974, vigente, se modifica el texto del artículo para requerir que el descuido o negligencia obstinada por parte del funcionario o empleado público provoque daño o pérdida de fondos o propiedad pública. En vista del cambio, se suprime la disposición que se describe como cláusula de reserva, esto es, que sólo prevalecería de no haber otro delito que tipifique específicamente los actos negligentes. Por recomendación del Contralor, esta Comisión modifica el Artículo 266 propuesto para imponer una penalidad de delito grave de cuarto grado cuando la pérdida de propiedad o fondos públicos es mayor de diez mil (10,000) dólares. El nuevo delito de malversación de fondos públicos (Artículo 267) mantiene el valor tutelado de preservar la probidad y honestidad de las personas encargadas de custodiar, administrar y manejar los fondos públicos que se le confían por razón de su cargo o empleo o de la responsabilidad que se le encomienda o delega. Se redacta el tipo para que incluya y atienda la sofisticación y complejidad que han alcanzado las finanzas y la administración pública a la vez que se sustituye el enfoque casuístico de su redacción por un estilo conforme al enfoque continental. Respecto a este delito, se ha interpretado que no se requiere que el autor tenga custodia real de los fondos públicos, sino que es suficiente que los controle de manera que cause el que los mismos se usen para fines no públicos, ilícitos o no autorizados conforme disponga la ley. De acuerdo con las modificaciones y complejidad que conlleva la administración de los fondos públicos, la tipificación no se limita a la persona que tenga custodia real y directa, basta que tenga la responsabilidad última sobre los fondos. Se agrava la pena cuando se trata de servidores públicos de alta jerarquía o cuando la pérdida de fondos sobrepasa de cincuenta mil (50,000) dólares. Se mantiene la facultad del tribunal para imponer, además, la restitución. Esta medida elimina el alcance vigente que comprende los actos ilícitos contra fondos públicos realizados por personas privadas ya que cuando un particular se apropie de fondos públicos, se trata como apropiación ilegal agravada. Esta Comisión acoge la recomendación de la Secretaria de Justicia en vista pública y añade al nuevo Artículo 267 un nuevo inciso (e) para el caso en que el funcionario descuida o deja de guardar o desembolsar los fondos públicos como prescribe la ley, que corresponde al inciso (k) del Artículo 216 del Código Penal, 1974, vigente. El delito de negativa a contestar o suplir información fiscal, Artículo 268, consolida los Artículos 217 y 218 del Código Penal de Puerto Rico, 1974, vigente, y amplía su alcance para hacer extensiva esta autoridad a las

430 personas privadas que por delegación tienen potestad para requerir información fiscal. Se mantiene el delito de entorpecer en el cobro de deudas, similar al Artículo 219 del Código Penal de Puerto Rico, 1974, vigente, pero se extiende su alcance para incluir a las personas que por delegación se les da autoridad para el cobro de deudas. El delito de posesión y uso ilegal de información, recibos y comprobantes de pago de contribuciones (Artículo 270), consolida las actuaciones ilegales tipificadas en los vigentes Artículos 220 y 221 del Código Penal de Puerto Rico. Se modifica su redacción para atemperarlo e incluir la alteración en los bancos de información y documentación oficial que evidencie la situación fiscal del contribuyente. El delito de compra y venta ilegal de bienes en pago de contribuciones (Artículo 271) consolida la actividad prohibida en los Artículos 222 y 223 del Código Penal de Puerto Rico, 1974, vigente, que reglamentan las acciones de aquellos empleados, colectores o sus agentes que actúan en forma indebida en los procesos de venta o compra de propiedades en pago de contribuciones adeudadas. Se mantiene en el nuevo Artículo 272 el delito de impedir la inspección de libros y documentos con tipificación similar al Artículo 224 del Código Penal de Puerto Rico, 1974, vigente. El delito de perjurio (Artículo 274), procedente del Artículo 225 del Código Penal de Puerto Rico, 1974, vigente, mantiene las tres modalidades de conducta antijurídica que tipifica ese delito: (a) declarar como cierto un hecho esencial o importante cuya falsedad conoce; (b) declarar categóricamente sobre un hecho esencial o importante cuya certeza no le consta; y (c) prestar dos o más testimonios o declaraciones bajo juramento o afirmación, que resultan ser irreconciliables entre sí. Se mantiene la tipificación prácticamente igual al texto vigente, pero se introduce “importante” además el vocablo “esencial” para calificar la naturaleza del hecho