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Descongelación

El proceso de descongelación es el inverso al de congelación, pero existen diferencias importantes


entre ambos. Para que una pieza se descongele, es preciso que el calor de fusión se transmita por
conducción a través de una capa de producto descongelado, mientras que en la congelación se
transmite a través de una capa de producto congelado.

La conductividad térmica del agua es aproximadamente la cuarta parte de la del hielo y la difusividad
térmica aproximadamente ocho veces menor. La diferencia de temperatura entre el punto de
congelación y el medio que aporta el calor para la descongelación se encuentra además muy limitada
por el posible daño térmico a los productos.

La descongelación es normalmente un proceso más lento que la congelación, puesto que la


conductividad térmica de los tejidos congelados es mucho menor que la de los no congelados.
Además, la formación de una capa acuosa líquida en la superficie del producto que se está
descongelando forma una barrera que mantiene el producto un largo período a 0ºC, con todos los
problemas que ello conlleva: aumento de la concentración, recristalizaciones y aumento de
microorganismos.

Para evitar estos problemas en el descongelado, las empresas dedicadas a la fabricación de platos
precocinados congelados, prefieren los productos de un tamaño tal que permita su cocinado de forma
directa, sin necesidad de descongelación previa. Por eso no todos los alimentos necesitan
descongelarse igual; unos lo deben hacer de manera lenta en el interior de un frigorífico y otros no la
necesitan.

Métodos de descongelación

De forma general podemos distinguir tres métodos de descongelación en función de uso al cual esté
destinado el producto.

Un método de descongelación adecuado permite obtener alimentos de buena calidad, en caso contrario
la pérdida de materia (sales, humedad, y otros componentes) hacen que los productos no logren
recuperar las características iniciales (Normalmente no se llega al 100%). Por supuesto que eso
depende de igual manera del método de congelación utilizado previamente (rápida/lenta, adición de
sustancias protectoras), lo que determinara el tipo de formación de cristales de hielo y el daño
mecánico sobre las estructuras celulares de los alimentos.

• Descongelación lenta: esta descongelación a su vez se puede dividir en tres partes según el
método que su utilice para llevar a cabo la descongelación.

• Frigorífico.
Los alimentos que se descongelen en el frigorífico deben permanecer dentro de sus
envases durante todo el periodo de descongelación.
El tiempo de descongelación de los productos dependerá del tamaño y de la naturaleza
de los mismos.
Por ejemplo:
-Carnes y Pescados: Aproximadamente 5 horas.
-Frutas: Unas 24 horas.
• Agua fría.
Los alimentos que se descongelen mediante agua fría deben mantenerse en sus envases
para no perder parte de sus vitaminas hidrosolubles o favorecer su contaminación.
No debe emplearse bajo ningún concepto agua caliente.
Se pueden descongelar manteniendo el alimento bajo el grifo o metiéndolo bajo el
agua.

• A temperatura ambiente.
A pesar de ser muy empleada, no es una práctica aconsejable ya que puede favorecer la
multiplicación de los microorganismos que se encuentran en el alimento.
Es preferible emplearla para cosas que se descongelen rápidamente.

• Descongelación rápida: esta descongelación igual que la anterior se dividía en varias partes,
esta también se divide en tres partes según el aparato que utilizamos para llevar a cabo la
descongelación.

• Horno tradicional.
o Proceso muy rápido.
o Se lleva a cabo poniendo el horno a una temperatura de más de 70°C.
o Si el envase es de plástico hay que retirarlo antes.

o Es la mejor forma de descongelar platos preparados.

• Horno microondas.

o Es el método más indicado para descongelar todo tipos de productos.


o Es recomendable ir haciendo pausas para que la temperatura del producto se iguale, ya
que la parte externa alcanza altas temperaturas, lo que puede provocar su alteración.

• Por cocción

o Sólo es conveniente para ciertos alimentos, como carnes pescados y legumbres


que fueron anteriormente escaldados. A continuación lo explicamos mas detalle.

• Descongelación-cocción: Cuando se descongela el producto para consumirlo inmediatamente,


como es el caso de los domicilios particulares o establecimientos de restauración. Se cuece
directamente el producto congelado. En este método se unen la rapidez y la seguridad sanitaria. Se
considera que con este método se endurece algo la carne.

• Descongelación parcial: Cuando se fabrican porciones individuales congeladas a partir de


productos congelados. En este caso se eleva la temperatura del producto hasta -5ºC, donde el 60-70%
del agua está todavía en forma de hielo pero la consistencia del producto permite la manipulación y
preparación de las raciones. El producto se recongela a continuación inmediatamente.
• Descongelación-transformación: La descongelación completa es necesaria para efectuar sin
dificultad operaciones como el deshuesado de carcasas de aves, piezas de carne, etc.

Efectos sobre los productos cárnicos y vegetales

Sobre estos productos es más aconsejable una descongelación lenta para preservar la textura, de esta
manera se permite una redifusión del agua y su regreso a la posición inicial. Sobre vegetales y en
especial sobre frutas delicadas es más aconsejable forzar la descongelación.

Descongelación industrial: En la industria la descongelación tiene como finalidad:

• Proceder a la venta del producto descongelado, como las canales.

• Procesar el producto y luego recongelarlo, como las aves.

• Utilizar el producto como materia prima, como la carne y los vegetales.

Una descongelación larga, de varios días, tiene el inconveniente de que hay que disponer de grandes
instalaciones y dificulta la programación de la producción en función de las necesidades.

El calor necesario para descongelar el producto puede ser aportado desde la superficie, por
procedimientos clásicos o directamente desde el interior mediante

• Descongelación de Alimentos

• Descongelar carnes y pescados: El tiempo de descongelación de las carnes y los pescados es


similar, aproximadamente 5 horas. Los productos de gran tamaño, como son los pollos, la carne para
asados y guisados y los pescados enteros, tienen que ser descongelados en el frigorífico, en recipientes
cubiertos, durante 12 a 24 horas antes de empezar a cocinar. Nunca se debe descongelar la carne bajo
el grifo del agua caliente.

Los alimentos de dimensiones pequeñas, como los filetes, si pueden descongelarse a temperatura
ambiente, ya que el tiempo que requieren es breve y el riesgo de que se estropeen es muy bajo. La
carne y el pescado cortados en rodajas o filetes, que estén completa o parcialmente congelados, pueden
ser puestos directamente en la sartén.

• Descongelar fruta: Si la fruta va a ser consumida cruda, hay que destapar el envase y dejar
que se descongele en el frigorífico durante por lo menos 24 horas.
La fruta de pequeñas dimensiones (fresas, grosellas...) congelada por piezas antes del envasado en una
bolsa de plástico o de papel de aluminio puede utilizarse directamente. Se puede agregar a macedonias
o tartas ya cocidas, colocándola en este caso entre dos capas de gelatina para evitar que la pasta se
humedezca y dejándola descongelar a temperatura ambiente.
Si se desea consumir este tipo de frutas solas, hay que dejarlas descongelar en el frigorífico. En el caso
de que la fruta congelada vaya a ser utilizada para hacer una compota, puede ponerse directamente en
la cacerola, sobre fuego suave.
• Descongelar pan y repostería: Este tipo de productos pueden descongelarse en el frigorífico
o a temperatura ambiente. Conviene quitarles el papel de aluminio o la hoja de plástico que envuelve
el producto congelado.

Si se quiere descongelar el pan con mayor rapidez, éste puede ponerse en el horno, a temperatura
mínima. Es conveniente colocar un recipiente bajo y ancho con agua caliente en el fondo del horno
para evitar que el pan se seque y se resquebraje la corteza.

La pasta quebrada que se ha congelado cruda puede ponerse directamente en el horno, sin descongelar.
Lo mismo puede hacerse con los discos de pizza, que se pueden cubrir con los ingredientes elegidos y
hornearse sin necesidad de descongelarlos previamente.

Los pasteles que se han congelado ya rellenos y con su glaseado, deben descongelarse siempre en el
frigorífico, quitándoles previamente el envoltorio.

• Descongelar platos preparados: Los platos que deben ser consumidos fríos se descongelan
dentro del frigorífico, mientras que los restantes, pueden pasar directamente del congelador al horno o
al microondas.

Los bloques congelados de salsas, sopas, moluscos..., pueden ponerse directamente en el recipiente
escogido para descongelarse a fuego directo. Se les añade un poco de agua o caldo.
Los recipientes semirrígidos de aluminio y las cajas de plástico que contengan platos preparados o
precocidos deben ser puestos sin abrir, debajo del agua fría del grifo. Luego se vierte el contenido en
el recipiente escogido, donde el plato se calentará y alcanzará el punto óptimo de cocción.

• Descongelar salsas y fondos: Deben descongelarse sobre la llama, a fuego lento, y


mantenerlos así hasta que se derritan y calienten bien, sin olvidarse de remover de vez en cuando.

• Descongelar verduras: Las verduras congeladas que vayan a hervirse pueden verterse
directamente en agua salada en ebullición. El punto de cocción se alcanza en pocos minutos, (tardan
en cocerse 1/3 del tiempo menos que las verduras frescas).
Cuando las verduras descongeladas vayan a utilizarse en guisos con jugo abundante, pueden cocinarse
junto con el resto de los ingredientes frescos, echándolas en el recipiente usado en el momento
indicado para respetar los tiempos de cocción.
Las verduras cortadas en rodajas o tiras pueden guisarse directamente en la cazuela con un poco de
aceite o mantequilla, o bien cocerse, como las demás verduras, en agua hirviendo.