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DERECHO PROCESAL DEL TRABAJO


COMPLEMENTAR CON LEY 712 DE 2001.

CAPITULOS

I. AUTORIDADES DEL TRABAJO

II. CONFLICTOS DEL TRABAJO

III. DERECHO PROCESAL DEL TRABAJO

IV. DERECHO PROCESAL LABORAL COLOMBIANO

V. PRINCIPIOS CARACTERISTICOS DEL

PROCEDIMIENTO LABORAL COLOMBIANO

VI. JURISDICCION DEL TRABAJO

VII. COMPETENCIA

VIII. MINISTERIO PUBLICO

IX. CONCILIACION

X. DEMANDA Y CONTESTACION

XI. EXCEPCIONES

XII. REPRESENTACION JUDICIAL

XIII. INCIDENTES

XIV. NOTIFICACIONES

XV. PRUEBAS

XVI. RECURSOS Y CONSULTA

XVII. PROCESOS LABORALES

XVIII. PROCESO ORDINARIO

XIX. PROCESO EJECUTIVO


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XX. PROCESO DE FUERO SINDICAL

XXI. PROCESO SUMARIO

XXII. ARBITRAMENTO

INDICE BIBLIOGRAFICO

1. ARCILA URREA,JAIME. Lecciones de Derecho Procesal


del Trabajo. Medellín. Editorial Universidad de Antioquia. 2ª
edición. 1992.

2. CODIGO PROCESAL DEL TRABAJO. Legis Editores


S.A. Bogotá. 1ª edición. 1996.

3. CONSTITUCION POLITICA DE COLOMBIA. Legis


Editores S.A. Bogotá. 1ª edición. 1996.

4. LAFONT HERRERA, MANLIO. El Proceso Laboral.


Bogotá. Ediciones Ciencia y Derecho. 1ª edición. 1997.

5. REGIMEN LABORAL COLOMBIANO. Legis Editores S.A.


Bogotá.

6. RODRIGUEZ CAMARGO, GREGORIO. Curso de


Derecho Procesal Laboral. Bogotá. Ediciones Librería del
Profesional. 10ª edición. 1998.

7. SALAZAR, MIGUEL GERARDO. Curso de Derecho


Procesal del Trabajo. Bogotá. Librerías Jurídicas Wilches. 3ª
edición. 1984.

8. VALLEJO CABRERA, FABIAN . Derecho Procesal del


Trabajo. Medellín. Librería Jurídica Sánchez R. Limitada. 1ª
edición. 1998.
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CAPITULO I

AUTORIDADES DEL TRABAJO

1. GENERALIDADES. Sabido es que el objeto propio del


derecho laboral lo constituyen todas las normas legales
relacionadas con el contrato de trabajo y sus consecuencias
mediatas e inmediatas.

Tales normas, en razón de su naturaleza y fines, se dividen en


dos (2) grandes categorías o grupos:

a) Normas de carácter reglamentario del trabajo; y,

b) Normas creadoras de derechos y beneficios.

Las primeras regulan la forma, modo y condiciones en que el


trabajo subordinado ha de desarrollarse. Contemplan, por tanto,
la jornada de trabajo, los descansos obligatorios, las
condiciones de salubridad, seguridad e higiene, etcétera.
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Las segundas se traducen, por lo general, en prestaciones a


cargo del empleador y en beneficio del trabajador. Ejemplo de
ellas son las que establecen el auxilio de transporte, la cesantía,
los intereses a la cesantía, la prima de servicios, los calzados y
vestidos de trabajo, etcétera.

Unas y otras normas son de obligatorio cumplimiento, pues se


trata de regulaciones de ORDEN PÚBLICO. El Código
Sustantivo del Trabajo, refiriéndose a esa obligatoriedad,
dispone que los derechos y prerrogativas en él consagrados,
son IRRENUNCIABLES.

Atendiendo a la clasificación anterior, las legislaciones del


mundo han establecido que la vigilancia y el control para el
cumplimiento de las normas REGLAMENTARIAS corresponde
a las AUTORIDADES ADMINISTRATIVAS DEL TRABAJO y
que las normas CREADORAS DE DERECHOS Y
BENEFICIOS son hechas efectivas, en caso de violación, ante
las AUTORIDADES JUDICIALES DEL TRABAJO.

Precisando un poco más se tiene que cuando la norma violada


es una de las denominadas “reglamentarias del trabajo”, las
llamadas a intervenir son las “autoridades administrativas”,
quienes pueden actuar de oficio o a iniciativa de la parte
perjudicada. Y si la disposición transgredida es una de las
“creadoras de derechos y beneficios”, quienes actúan serán las
“autoridades judiciales”, que sólo intervendrán a solicitud de
parte.

2. AUTORIDADES ADMINISTRATIVAS DEL TRABAJO.


La existencia y funciones de esta clase de autoridades en
Colombia se hayan consagradas en el artículo 17 del Código
Sustantivo del Trabajo que reza: “Organos de Control. La
vigilancia del cumplimiento de las disposiciones sociales está
encomendada a las autoridades administrativas del trabajo”.
Y el artículo 485 ibídem dispone: “La vigilancia y el control del
cumplimiento de las normas de este código y demás
disposiciones sociales se ejercerán por el Ministerio del
Trabajo en la forma como el gobierno, o el mismo ministerio lo
determine”.

Las ATRIBUCIONES de los FUNCIONARIOS


ADMINISTRATIVOS del TRABAJO, que pueden ser ejercidas
de oficio o a petición de parte, son las siguientes:
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a) Pueden hacer comparecer a sus respectivos despachos a


los empleadores , trabajadores y directivos o afiliados a las
organizaciones sindicales para exigirles las informaciones
pertinentes a su misión, la exhibición de libros, registros,
planillas y demás documentos, la obtención de copias o
extractos de los mismos, etcétera. Y,

b) Pueden ingresar sin previo aviso, y en cualquier


momento, mediante su identificación como tales, en toda
empresa y en toda oficina o reunión sindical con el mismo fin
y ordenar las medidas que consideren necesarias,
asesorándose de peritos como lo crean conveniente, para
impedir que violen las disposiciones relativas a las
condiciones de trabajo y a la protección de los trabajadores
en el ejercicio de su profesión y del derecho de libre
asociación sindical.

Las atribuciones anteriores dan lugar a la respectiva


investigación administrativa, que de hallar responsable al
implicado, le genera en su contra la respectiva MULTA, que
puede oscilar entre uno (1) y cien (100) veces el salario mínimo
legal mensual, conforme a la gravedad de la infracción y
mientras ésta subsista, con destino al Servicio Nacional de
Aprendizaje, SENA.

Las resoluciones de multas impuestas por los funcionarios del


Ministerio del Trabajo, prestarán MÉRITO EJECUTIVO, ante la
justicia ordinaria laboral.

Debe observarse que de la extensa relación de actividades que


se les asigna a los funcionarios administrativos del trabajo, se
excluye expresamente la de “declarar derechos individuales” y
“definir controversias cuya decisión está atribuida a los jueces”.

Empero, a los funcionarios administrativos se les permite que


actúen, a petición de parte, como CONCILIADORES, en las
controversias asignadas a los jueces.

Los funcionarios del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social, a


quienes se les da la investidura de “JEFES DE POLICÍA” para
que puedan ejercer las actividades señaladas antes, son en
esencia, los jefes de división y sección y los inspectores.
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El procedimiento a que deben ceñirse en sus actuaciones es


típicamente administrativo y en ningún caso el señalado por el
Código Procesal del Trabajo.

3. AUTORIDADES JUDICIALES DEL TRABAJO. Estas


autoridades no son otras que los jueces laborales del circuito
y los magistrados de las salas laborales de los tribunales
superiores y de la sala de casación laboral de la Corte
Suprema de Justicia.

Las autoridades judiciales del trabajo deben moverse o actuar


dentro de las reglas precisas y previamente establecidas en el
Código de Procesal del Trabajo, a fin de evitar la arbitrariedad.

CAPITULO II

CONFLICTOS DEL TRABAJO

El DERECHO PROCESAL LABORAL se ha definido como el


conjunto de normas que enseña la forma o modo de ventilar y
resolver los conflictos JURÍDICOS y ECONÓMICOS que se
originan directa o indirectamente del contrato de trabajo y cuyo
conocimiento corresponde a la jurisdicción del trabajo y a otros
funcionarios instituidos por la ley.

De otro lado, el artículo 2º del Código Procesal del Trabajo, que


fue reformado por el artículo 1º de la ley 362 de 1997, dispone
que la jurisdicción del trabajo está instituída para decidir los
conflictos JURÍDICOS que se originen directa o indirectamente
del contrato de trabajo. Y a su vez el artículo 3º de la misma
obra excluye de la competencia de tales funcionarios, los
conflictos ECONÓMICOS, por lo que resulta imperioso precisar
el concepto de “conflicto de trabajo” e indicar sus clases, sus
orígenes y demás aspectos.

1. DEFINICIÓN DE LOS CONFLICTOS DE TRABAJO. El


tratadista MARIO DE LA CUEVA brinda un concepto lo
suficientemente preciso: “Los conflictos de trabajo son las
controversias que se suscitan en ocasión o con motivo de la
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formación, modificación o cumplimiento de las relaciones


individuales o colectivas del trabajo”.

2. CAUSAS DE LOS CONFLICTOS LABORALES. Se dice


de los conflictos del trabajo que tienen su origen remoto en la
existencia de clases sociales y en el antagonismo que entre
ellas se suscita.

Como causas inmediatas se citan el incumplimiento o violación


de las normas legales que regulan el trabajo humano
subordinado y, también, la aspiración permanente de los
asalariados por mejorar las condiciones de trabajo.

Pudiera pensarse que como las normas sustanciales consagran


los derechos y obligaciones de las partes de cualquier relación
de trabajo, no hay razón para que se presenten conflictos. Sin
embargo, lo cierto es que las leyes sustanciales tan sólo
contienen un mínimo de derechos para el trabajador, y que la
aspiración de éste es precisamente superar ese mínimo.
Además, el hecho de que en una norma se consagre un
derecho no significa que a ella se le de cumplimiento siempre.

3. CLASIFICACION DE LOS CONFLICTOS DEL


TRABAJO. Al respecto, existen dos (2) grandes
clasificaciones:

a) Desde el punto de vista de las PERSONAS en pugna, hay


conflictos individuales y conflictos colectivos. Y,

b) Desde la perspectiva del OBJETO o naturaleza de la


controversia, hay conflictos jurídicos o de derecho y conflictos
económicos o de intereses.

El conflicto es INDIVIDUAL cuando surge entre dos (2) sujetos


de una singular y concreta relación de trabajo; es decir, entre
empleador y trabajador individualmente considerados pero
ligados por una relación de trabajo.

El conflicto es COLECTIVO cuando la controversia emerge de


las relaciones entre un empleador y sus trabajadores,
persiguiendo éstos intereses de grupo y no individuales.

El conflicto es JURÍDICO o de DERECHO cuando versa sobre


la interpretación de un derecho nacido y actual, sin importar que
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tenga su origen en la ley o en el contrato. En este conflicto


estará siempre de por medio la interpretación de una norma
preexistente, que puede ser la ley, el contrato individual, la
convención colectiva, el pacto colectivo, el reglamento interno
de trabajo, etcétera. Sobre los derechos establecidos en esa
norma es que se entra a disputar. En el conflicto jurídico las
partes no pretenden ni la creación ni la supresión ni el cambio
de las normas sustanciales; simplemente discuten su existencia
o vigencia, interpretación y aplicación a determinada situación
de hecho.

En el conflicto ECONÓMICO o de INTERESES se trata de


crear, modificar o suprimir condiciones de trabajo. Aquí no
existe norma legal, contractual, convencional, etcétera,
invocable. Las partes, o al menos una de ellas, persiguen crear
nuevas regulaciones para su relación de trabajo.

Puede también citarse una tercera (3ª) clasificación, mezcla de


las anteriores, la cual mira no sólo al número de personas en
controversia, sino también a la naturaleza del diferendo. Se
habla entonces de:

1) Conflictos individuales de naturaleza jurídica.

2) Conflictos individuales de naturaleza económica.

3) Conflictos colectivos de naturaleza jurídica, y.

4) Conflictos colectivos de naturaleza económica.

Para una mayor comprensión sobre lo que es cada uno de estos


conflictos, bastan las siguientes reglas:

1) Ejemplo del conflicto individual de naturaleza jurídica es el


caso del trabajador que demanda a su empleador para el pago
de cesantía, primas, vacaciones, etcétera. El conflicto nace
desde el momento en que el empleador se niega a satisfacer el
pago.

2) Ejemplo del conflicto individual de naturaleza económica


sería la simple solicitud del trabajador para que el empleador
le aumente la remuneración, partiendo de la base de que la
que devenga no es inferior a la mínima legal o convencional,
según el caso.
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3) Ejemplo del conflicto colectivo de naturaleza jurídica es el


caso del artículo 315 del Código Sustantivo del Trabajo que
obliga a los empleadores dedicados a la exploración y
explotación del petróleo a construir viviendas para sus
trabajadores. El incumplimiento de este mandato viene a
perjudicar directamente al grupo trabajador y no se vislumbra un
interés económico, ya que la prestación tiene una finalidad bien
diferente a la de facilitar al trabajador, como persona individual,
el ahorro de algunas sumas que ordinariamente debería pagar
por arrendamiento; en otras palabras, con la disposición se
busca dar una comodidad, una situación de salubridad e higiene
al grupo de trabajadores.

4) Ejemplo de conflicto colectivo de naturaleza económica es el


hecho de que los trabajadores, actuando bajo el concepto de
grupo (a través del sindicato o bajo la figura de la coalición),
soliciten al empleador aumento de salarios, establecimiento de
nuevas prestaciones, etcétera.

4. FORMAS DE RESOLVER LOS CONFLICTOS DE


TRABAJO. Todo conflicto laboral, cualquiera que sea su
naturaleza, es susceptible de solucionar voluntariamente
entre las mismas partes mediante “un arreglo directo”.

Cuando la gestión directa no da resultados, o si es que se ha


prescindido de ella, se puede voluntariamente acudir a sistemas
de “conciliación” y de “mediación”, que se caracterizan por hacer
intervenir a terceros a quienes se les encomienda la labor de
estudiar y proponer fórmulas de arreglo.

Si las propuestas de los conciliadores o de los mediadores,


según el caso, no son aceptadas, la solución puede buscarse
haciendo actuar a las denominadas autoridades del trabajo.

Universalmente, con pocas excepciones, el conflicto jurídico es


confiado para su solución final a los jueces de derecho. El
económico o de intereses se confía a organismos de arbitraje.

La razón de lo anterior es bien clara: si en el conflicto de


derecho hay siempre una norma legal o contractual invocable,
habrá materia suficiente para que se entre a aplicar una
solución de derecho, encomendando la labor, lógicamente, a
una persona versada en tal ciencia. Al juez se le invocará la
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norma y él decidirá si se ajusta al problema planteado. En una


palabra, al funcionario le bastará con aplicar la disposición
existente (ya sea legal, contractual, convencional, etcétera),
para dirimir la contienda.

En el conflicto económico bien diferente es la cosa: aquí ya no


hay norma reguladora sobre la pretensión; no hay disposición
invocable, pues el objeto del conflicto es precisamente lograr
nuevas condiciones de trabajo por no estar previstas o por ser
insuficientes las existentes. Mal podría el juez de derecho
entrar a establecer nuevas condiciones de trabajo, mal haría en
querer fijar nuevas prestaciones a favor del trabajador; mal haría
en decretar, si así puede llamarse, un aumento en el salario del
grupo. De proceder así, estaría creando “derecho”, creando
“leyes”; misión que obviamente corresponda a otra rama del
poder público. Por ello se comprende el hecho de que no
siendo facultad del juez crear derecho, mal pueda conocer de
conflictos de naturaleza económica en los cuales se persigue
establecer situaciones nuevas.

Entonces, en Colombia, los conflictos económicos colectivos


obligatoriamente deben someterse a la etapa del arreglo directo
y de no lograrse el acuerdo, al arbitramento o la huelga. Y el
conflicto económico individual , como no tiene previsto dentro de
la legislación nacional, mecanismo alguno de solución,
voluntariamente permite acudir al “arreglo directo”.

En los conflictos jurídicos, tanto individuales como colectivos,


las partes pueden voluntariamente acudir a un arreglo directo.
Pueden, voluntariamente, conciliar sus diferencias antes de
acudir a la jurisdicción y, es potestativo de ellas acudir o no a la
jurisdicción, ya que ninguna norma las obliga a demandar.

CAPITULO III

DERECHO PROCESAL DEL TRABAJO

1. EL PROCESO. El tratadista italiano FRANCESCO


CARNELUTTI define el proceso como “un conjunto de actos
dirigidos a la formación o a la actuación de mandatos jurídicos
cuya característica consiste en la colaboración para este fin de
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las personas interesadas, es decir, las partes, con una o más


personas desinteresadas, es decir, los jueces”.

2. DERECHO PROCESAL. El jurista HUGO ALSINA define el


derecho procesal como “el conjunto de normas que regulan la
actividad jurisdiccional del Estado para la aplicación de las leyes
de fondo, y su estudio comprende la organización del poder
judicial, la determinación de la competencia de los funcionarios
que la integran y la actuación del juez y las partes en la
sustanciación del proceso”.

Con un sentido eminentemente práctico se ha dicho que aquella


parte del derecho que se ocupa del proceso, toma el nombre de
derecho procesal.

3. DERECHO PROCESAL DEL TRABAJO. El jurista


colombiano MIGUEL GERARDO SALAZAR brinda una atinada
definición: “ El derecho procesal del trabajo es el conjunto de
normas que regula el modo como deben ventilarse y resolverse
los conflictos jurídicos y económicos que se originan directa o
indirectamente del contrato de trabajo, cuyo conocimiento
corresponde a la jurisdicción especial del trabajo y a otros
funcionarios instituidos por la ley”.

4. AUTONOMIA DEL DERECHO PROCESAL DEL TRABAJO.


El derecho del trabajo, así como el comercial, tuvieron su origen
en las leyes de carácter civil, pero no por eso puede restárseles
la autonomía que hoy en día tienen. Sería tanto como
desconocer la autonomía del contrato de trabajo por el hecho de
que los romanos regularon la prestación de servicios personales
que fue vertida posteriormente a los códigos civiles, pero que
luego se independizaron.

En la legislación colombiana es indiscutible la autonomía del


derecho procesal laboral y a esa conclusión se llega luego de
un breve análisis:

a) Para el año de 1948 cuando fue expedido el actual


Código Procesal del Trabajo, éste trajo varias instituciones y
formas procesales no contenidas en el Código de
Procedimiento Civil que regía en ese momento, como la libre
apreciación de la prueba, la petición de pruebas en la
demanda y en su contestación, la titulación del articulado, la
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conciliación, la casación per saltum, la gratuidad, la oralidad,


etcétera.

b) En el Código de Procedimiento Civil que entró en vigencia


a partir de julio de 1971 y en sus posteriores reformas, fueron
introducidas esas instituciones características del proceso
laboral, para que se utilizaran en el trámite de los asuntos
civiles.

c) La figura de la conciliación ha sido trasladada a otros


códigos como los de procedimiento civil y de procedimiento
penal .Y,

d) Algunas instituciones contenidas en el Código Procesal


del Trabajo continúan siendo exclusivas del derecho procesal
laboral como ocurre con los fallos ultra y extra petita.

Desde luego, valga aclararlo, que autonomía no significa


independencia absoluta. En derecho, y ello puede pregonarse
del procesal laboral, existe lo que se llama
INTERDEPENDENCIA entre las diferentes ramas, que no es
otra cosa que la coordinación y similitud en instituciones y
normas generales de procedimiento.

CAPITULO IV

DERECHO PROCESAL LABORAL COLOMBIANO

1. RESEÑA HISTORICA. Como primer antecedente


histórico de la legislación procesal del trabajo en Colombia se
cita la ley 57 de 1915 sobre accidentes de trabajo, por cuanto
confirió competencia privativa a los jueces civiles municipales
para conocer de las controversias entre empleadores y
trabajadores, que surgieren con motivo de la aplicación de
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esa ley. A pesar de que para la decisión de tales conflictos se


debían aplicar las reglas del proceso civil ordinario, se
comenzó sí a introducir algunos principios que hoy
caracterizan el Código Procesal del Trabajo. Así fue como se
estableció la “gratuidad”, disponiendo que la actuación sería
en papel común.

En el año de 1944 el gobierno nacional dictó el decreto 2350,


que vino a constituir el verdadero pilar de la jurisdicción especial
del trabajo porque creó:

a) Los tribunales municipales del trabajo, como falladores de


primera (1ª) instancia.

b) Los tribunales seccionales del trabajo, como superiores de


los municipales y a la vez como juzgadores en única instancia
para ciertos asuntos. Y,

c) El Tribunal Supremo del Trabajo, como organismo de


casación y revisión.

Como cosa particular, todos estos tribunales tenían una


integración tripartita, con un representante del gobierno, uno de
los empleadores y otro de los trabajadores.

El artículo 37 del decreto referido estableció una serie de


principios a los cuales debía sujetarse el trámite de los procesos
laborales: oralidad, gratuidad, conciliación, publicidad,
inmediación, apreciación en conciencia de la prueba y consulta.

En 1945 fue promulgada la ley 6ª de ese año, que cambió de


denominación a los organismos encargados de fallar, así:

a) Juzgados del trabajo, como juzgadores de única y primera


(1ª) instancia.

b) Tribunales seccionales del trabajo, con funciones


exclusivas de jueces de segunda (2ª) instancia. Y,

c) Tribunal Supremo del Trabajo, como órgano de casación.

Previó que los jueces fueran designados por los tribunales


seccionales; éstos, con la misma integración tripartita, por el
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Tribunal Supremo del Trabajo, y éste por la Cámara de


Representantes, conservando la composición tripartita.

Por último, se expidió el decreto 2158 de 1948, que con sus


modificaciones y adiciones es el actual CÓDIGO PROCESAL
DEL TRABAJO.

Entre las normas que han reformado dicho código y que


mantienen vigencia, pueden citarse:

El decreto 1762 de 1956 que suprimió el Tribunal Supremo del


Trabajo y creo la sala laboral de la Corte Suprema de Justicia.

El decreto legislativo número 1 de 1957 que suprimió los


tribunales seccionales del trabajo y creó las salas laborales de
los tribunales superiores de distrito judicial.

La ley 16 de 1969, sobre causales de casación laboral.

La ley 2ª de 1984, que obliga a sustentar el recurso de


apelación.

La ley 50 de 1990, que en su artículo 52 creo un tipo de proceso


sumario para tramitar la cancelación del registro sindical y para
la disolución y liquidación de sindicatos. Y,

La ley 362 de 1997 que modificó todo lo referente a la


competencia.

La ley 712 de 2001. que modificó sustancialmente el código.

2. CODIGO PROCESAL DEL TRABAJO. Dicho código,


constituído, como ya se anotó, por el decreto 2158 de 1948, con
todas las modificaciones y adiciones que se le han introducido,
está informado en los principios más modernos de la ciencia
procesal, tales como la oralidad , la impulsión procesal de oficio,
la concentración probatoria, la inmediación, la eventualidad, la
publicidad, la libre apreciación judicial de la prueba, los fallos
ultra y extra petita, la casación per saltum, la homologación de
laudos arbitrales y el sistema del perito único designado por el
juez.
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CAPITULO V

PRINCIPIOS CARACTERISTICOS DEL PROCEDIMIENTO


LABORAL COLOMBIANO

Existen aspectos que le dan al derecho procesal laboral


colombiano una particularidad y fisonomía propias. Diversas
normas del Código Procesal del Trabajo aluden a tales
características, que por razones didácticas ameritan un estudio
conjunto. Esos principios son los siguientes:

1. Titulación del articulado


2. Gratuidad
3. Oralidad
4. Publicidad
5. Impulso procesal de oficio, poder inquisitivo o contumacia
6. Concentración de pruebas
7. Inmediación
8. Libre apreciación de las pruebas
9. Fallos ultra y extra petita
10. Eventualidad
11. Lealtad procesal. Y,
12. Libertad en las formas procesales.

1. TITULACIÓN DEL ARTICULADO. El Código Procesal del


Trabajo trae en cada uno de sus artículos un epígrafe o título
que resume el contenido de la disposición. Se busca con ello, y
a fe que se logra, facilitar la consulta de la obra. Valga decirlo
que fue la ley procesal laboral la primera que introdujo en el país
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este sistema. Su bondad se refleja en el hecho de que la


generalidad de los códigos adoptados en Colombia con
posterioridad a 1948 se hallan titulados en cada uno de sus
artículos.

2. GRATUIDAD. “La actuación en los procesos del trabajo se


adelantará en papel común, no dará lugar a impuesto de timbre
nacional ni a derechos de secretaría, y los expedientes,
despachos, exhortos y demás actuaciones cursarán libres de
porte por los correos nacionales” (artículo 39 del Código
Procesal del Trabajo).

El fundamento de este principio lo dibuja EDUARDO J.


COUTURE, en los términos siguientes: “Si en un proceso
actúan frente a frente el pobre y el rico, debiendo pagar ambos
los gastos de justicia, no existe igualdad posible, porque
mientras el pobre consume sus reservas más esenciales para la
vida, el rico litiga sin sacrificio y hasta con desprecio por el costo
de la justicia. No existen pues, dos (2) partes iguales, sino una
dominante por su independencia económica y otra dominada
por su sujeción económica”.

Sin embargo, el principio de la gratuidad no es absoluto, pues


existen actos procesales que por su propia naturaleza son
onerosos, así:

a) El juez podrá ordenar, a costa de una de las partes, o de


ambas, según a quien o a quienes aproveche, la práctica de
pruebas.

b) Los honorarios del perito.

c) La condenación en costas, que debe hacerse conforme a


las normas del Código de Procedimiento Civil.

d) Los honorarios del curador ad litem.

e) Los honorarios del secuestre y del traductor o intérprete.


Y,

f) Las relaciones taquigráficas de audiencias.


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3. ORALIDAD. “Las actuaciones y diligencias judiciales, la


práctica de pruebas y la sustanciación se efectuarán oralmente
en audiencia pública, so pena de nulidad …” (artículo 42 del
Código Procesal del Trabajo).

Siguiendo la pauta universal, el legislador colombiano dispuso


que el trámite de los procesos laborales se adelante oralmente.

Con LA ORALIDAD se obtiene una comunicación directa entre


el juez y las partes, lo mismo que con las demás personas que
intervienen en el proceso. Nadie puede desconocer las
ventajas que el proceso oral tiene frente al puramente escrito.

Desde luego que hay actos procesales dentro del proceso


laboral que por su propia naturaleza no pueden sujetarse a la
oralidad. Son ellos:

a) La formulación de la demanda para todo proceso debe


hacerse por escrito (excepto en el proceso ordinario de única
instancia).

b) La respuesta o contestación a la demanda debe ser por


escrito. Y,

c) La demanda de casación y su réplica tienen que


presentarse por escrito.

4. PUBLICIDAD. El principio de LA PUBLICIDAD se cumple


realizando dentro de “audiencia pública” los trámites inherentes
al proceso.

Empero, hay actos procesales que por su fuerza no pueden


efectuarse dentro de audiencia. Entre ellos se tienen:

a) La formulación y contestación de la demanda.

b) La interposición de algunos recursos, especialmente si


van contra providencias que no han sido notificadas en
estrados.

c) La concesión de algunos recursos.

d) Los traslados.
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e) La mayoría de las actuaciones en los procesos ejecutivos.

f) El pronunciamiento de la sentencia de segunda (2ª) instancia


en el proceso de fuero sindical. Y,

g) El pronunciamiento de la sentencia de casación.

De otro lado, el mismo código permite que por razones de orden


público o de buenas costumbres, se prescinda de la publicidad,
debiéndose en tal caso realizar la audiencia en forma privada.

Se ha dicho que “la publicidad en los procesos laborales se


fundamenta en el interés público o social que existe con
respecto a los conflictos que emanan del trabajo humano
subordinado”.

El Código Procesal del Trabajo contempla las siguientes


CLASES DE AUDIENCIAS:

a) De conciliación.

b) De trámite. Y,

c) de juzgamiento.

La AUDIENCIA DE CONCILIACION es aquella en la cual el


juez interviene como un verdadero componedor entre las partes,
buscando la solución amigable del conflicto. Al estudiar
posteriormente el principio de la conciliación, se examinará la
intervención del funcionario y el trámite propio de la audiencia.

Las AUDIENCIAS DE TRAMITE son aquellas que sirven para


adelantar el desarrollo de cada proceso.

En ningún caso podrán celebrarse más de cuatro (4) audiencias


de trámite. Se persigue con ello evitar que los procesos se
dilaten por la celebración de un sinnúmero de audiencias .

Las audiencias de trámite se utilizan para decretar y practicar


pruebas; proponer excepciones, sustanciarlas y decidir sobre
las mismas; proponer, sustanciar y decidir incidentes; corregir,
aclarar o reformar la demanda; y para que las partes presenten
sus alegaciones.
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En el proceso ordinario de primera (1ª) instancia existe la


posibilidad de que en el primer grado se practiquen hasta cuatro
(4) audiencias de trámite y en el segundo grado podrán
celebrarse hasta dos (2).

En el proceso ejecutivo sólo habrá lugar a una (1) audiencia de


trámite si el ejecutado propone excepciones, como también si el
demandante solicita oportunidad para contraprobar la
excepción.

En el proceso de fuero sindical y en el ordinario de única


instancia se realizará una sola audiencia que será a la vez de
conciliación, trámite y juzgamiento; aunque en la práctica tal
audiencia puede ser suspendida en las oportunidades que se
haga necesario.

La AUDIENCIA DE JUZGAMIENTO se denomina así porque en


ella se pronuncia la sentencia, ya sea ésta de única instancia,
de primer grado o de segundo grado.

Existe en el proceso laboral lo que se denomina


SEÑALAMIENTO DE AUDIENCIAS, en el sentido de que
antes de terminarse toda audiencia el juez señalará fecha y hora
para efectuar la siguiente. Se busca con tal mandato,
esencialmente, que no se practique audiencia sin que el juez lo
haya dispuesto y sin que las partes puedan enterarse del
señalamiento. Para estos fines, la norma debió contemplar
también la citación para primera (1ª) audiencia, citación que
desde luego se hace por fuera de audiencia. Es obvio que para
cumplir tal fin, el artículo debió ser redactado de manera distinta.

PRACTICA DE LA AUDIENCIA. Toda audiencia, sea cual


fuere su clase, debe ser presidida por el juez que tramita el
proceso. En segunda (2ª) instancia o en casación deben asistir
a las audiencias los magistrados que componen la sala de
decisión.

Por tratarse de audiencias públicas, a ellas pueden asistir


personas ajenas al proceso. Sin embargo, como se dijo, el
funcionario puede ordenar que se realicen en privado.

La asistencia de las partes a la audiencia no es obligatoria,


aunque sí conveniente. Su inasistencia no paraliza los
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procesos, porque el juez tiene la facultad de impulsarlos


oficiosamente.

El secretario deberá levantar un acta de lo que ocurra en la


audiencia, que será firmada por el juez así como por las demás
personas que hayan intervenido en la audiencia. Si alguna de
éstas no puede o no quiere firmar, se hará constar al pie de la
misma esa circunstancia y firmará un testigo en lugar suyo.

5. IMPULSO PROCESAL DE OFICIO, PODER INQUISITIVO O


CONTUMACIA. Si bien al juez laboral no le es permitido iniciar
oficiosamente los procesos porque cada uno de ellos requiere
un acto de parte cual es el de la presentación de la demanda;
una vez presentada, el funcionario está en la obligación de
tramitar el proceso hasta su culminación, al punto de que
cuando una de las partes o ambas dejan de asistir a las
audiencias, no por ello se paraliza el proceso, pues el juez debe
proseguir su trámite hasta fallar.

El artículo 48 del Código Procesal del Trabajo exige al juez que


dirija el proceso en forma que garantice su rápido
adelantamiento, sin perjuicio de la defensa de las partes. No
puede, desde luego apartarse de los trámites o etapas
señaladas en el código, porque con ello estaría violentando
dicha defensa.

El principio de impulso procesal de oficio constituye una


diferencia ostensible frente al procedimiento civil, pues en éste
es permitido el fenómeno de la PERENCION, consistente en
que si el expediente permanece en la secretaría durante seis (6)
o más meses, por estar pendiente su trámite de un acto del
demandante, el juez decretará dicha perención, si el
demandado lo solicita antes de que aquél ejecute dicho acto.
Tal figura significa la finalización del proceso e impide que el
demandante lo inicie de nuevo durante los dos (2) años
siguientes contados a partir de la notificación del auto que la
decrete. En el procedimiento laboral la perención no puede
presentarse, por las razones ya anotadas.

De otro lado, el funcionario, tiene facultades para buscar la


verdad real, aportando PRUEBAS DE OFICIO, a fin de que no
esté sujeto a la simple verdad formal que resulte del proceso.
21

6. CONCENTRACION DE PRUEBAS. Este principio significa


que las pruebas se produzcan en el mismo acto.

El Código Procesal del Trabajo cumple a cabalidad con tal


enunciado, pues exige que tanto en la demanda como en su
contestación se haga una relación concreta o específica de las
pruebas que se van a utilizar en el debate. Desaparece así la
posibilidad de que haya sorpresas entre los litigantes, quienes
no pueden guardar pruebas o argumentos para utilizarlos en
etapas avanzadas del proceso.

Además, la práctica de las pruebas se hace en un período


completamente definido, cual es las audiencias de trámite, lo
cual permite que el juez de primera (1ª) instancia pueda dictar
una sentencia justa con base en todo el material probatorio.

7. INMEDIACION. El principio de la inmediación persigue que


el juez que debe pronunciar la sentencia haya asistido al
desarrollo de las pruebas de las cuales debe derivar su
convencimiento, esto es, que haya entrado en relación directa
con las partes, con los testigos, con los peritos, y con los
objetos del proceso, de modo que pueda apreciar las
declaraciones de tales personas y la condición de los lugares, a
base de la inmediata percepción recibida de ellos y no con
fundamento en una relación ajena.

El juez debe conocer a las partes, apreciar sus condiciones


morales, interrogarles, requerirles respuestas concretas,
pedirles aclaraciones o explicaciones, etcétera.

En el Código Procesal del Trabajo la inmediación está


contemplada en el artículo 52, que ordena al juez practicar
personalmente todas las pruebas. Y cuando ello no le es
posible, debiendo comisionar a otro juez, éste recibirá las
pruebas por sí mismo y comunicará al comitente su apreciación
íntima acerca de ellas, que en el caso de los testigos consistirá
en el concepto que le merecen y las circunstancias de mayor o
menor credibilidad de sus dichos.

8. LIBRE APRECIACION DE LAS PRUEBAS. El artículo 61


del Código Procesal del Trabajo dice que el juez no estará
22

sujeto a la tarifa legal de pruebas y por lo tanto formará


libremente su convencimiento, inspirándose en los principios
científicos que informan la crítica de la prueba y atendiendo a
las circunstancias relevantes del pleito y a la conducta procesal
observada por las partes. Agrega la norma que, en todo caso,
en la parte motiva de la sentencia el juez indicará los hechos y
las circunstancias que causaron su convencimiento.

Significa lo anterior que el juez laboral no está atado al sistema


de la tarifa legal de pruebas (más conocido como “prueba
positiva o legal”), según el cual las pruebas tienen un valor
inalterable y constante, independientemente del criterio del juez,
quien se limita a aplicar la ley a los casos particulares.

Pero lo dicho no significa que los jueces laborales en asuntos


de trabajo tengan la misma libertad de que gozan los jueces de
conciencia, para los cuales basta el convencimiento moral, sin
que estén obligados a explicar los medios por los cuales
llegaron a él.

Se trata, como ha dicho la jurisprudencia, de un sistema


combinado: al lado del libre convencimiento está el de la
persuasión racional.

El método autorizado por el artículo 61 se inspira en la sana


crítica o sea la unión de la lógica y la experiencia. De todos
modos, así lo exige la norma, el juez debe explicar qué medios
probatorios, de los autorizados por la ley, lo convencieron.

La bondad de la “libre apreciación de las pruebas” fue


reconocida tácitamente por los redactores del actual Código de
Procedimiento Civil, pues lo introdujeron como sistema,
descartando el de la tarifa legal que tuvo operancia en el Código
de Procedimiento Civil anterior.

No obstante todo lo dicho, cuando la ley exige determinada


PRUEBA SOLEMNE (ad substantiam actus), no se podrá
admitir su demostración por otro medio. Así por ejemplo,
requieren prueba solemne, entre otras, el contrato a término fijo,
el período de prueba, el contrato de aprendizaje y la existencia y
personería del sindicato.
23

9. FALLOS ULTRA Y EXTRA PETITA. En materia procesal


civil está limitada la actividad del fallador por el principio de “las
congruencias”, pues la sentencia deberá estar en consonancia
con los hechos y las pretensiones aducidos en la demanda, y
con las excepciones que aparezcan probadas y hubieren sido
alegadas si así lo exige la ley. No podrá condenarse al
demandado por cantidad superior o por objeto distinto del
pretendido en la demanda ni por causa diferente a la invocada
en ésta. En otras palabras, el juez civil está constreñido a
sentenciar conforme a las cifras del reclamo, es decir, “intra
petita”.

Pues bien: en materia laboral el juez podrá ordenar el pago de


salarios, prestaciones e indemnizaciones distintos de los
pedidos o condenar al pago de sumas mayores de las
demandadas por el mismo concepto (Código Procesal del
Trabajo, artículo 50).

La norma anterior tiene un claro fundamento: la


IRRENUNCIABILIDAD DE DERECHOS Y GARANTIAS que
corresponden al trabajador (Código Sustantivo del Trabajo,
artículo 14).

ULTRA significa “más allá de” y EXTRA significa “por fuera


de”. Será fallo ultra petita aquél que condene por sumas
mayores de las demandadas por el mismo concepto. Y será
fallo extra petita el que reconozca conceptos distintos de los
pedidos en la demanda.

El fallador no puede arbitrariamente pronunciarse ultra ó extra


petita. Es menester que se reúnan ciertos requisitos dentro del
proceso. En el caso de la condena ultra petita es necesario que
aparezca que las sumas demandadas son inferiores a las que
corresponden al trabajador y que no le hayan sido pagadas. Y
para la condena extra petita los hechos que dan lugar a la
decisión del juez deben haber sido discutidos en el proceso y
estar debidamente probados.

Naturalmente, el juez debe actuar con prudencia en estos


casos, porque bien puede acontecer que el trabajador solicite el
pago de un derecho en una cantidad inferior, por la simple razón
de que anteriormente se le cubrió el resto; o que no demande
determinada prestación sencillamente porque le fue satisfecha
en oportunidad.
24

La Corte Constitucional mediante sentencia C. 662 de 12 de


noviembre de 1998, declaró inexequible la expresión “de
primera instancia”, contenida en el artículo 50 del Código
Procesal del Trabajo, al considerar que la misma implicaba un
criterio diferenciador (el de la cuantía de los procesos que es la
que determina la competencia), violatorio del derecho de
igualdad “para aquellos que tramitan sus litigios por la vía
procesal de la única instancia frente a los que pueden hacerlo
por la vía de la doble instancia, a pesar de la identidad material
que presenta con respecto al contenido de sus reclamaciones”.

Empero, al sentenciador de segundo (2°) grado sí le está


prohibida la facultad de fallar ultra o extra petita, aunque apelen
ambas partes, porque de hacerlo estaría utilizando una
discrecionalidad que sólo compete a los jueces.

10. EVENTUALIDAD. A través de este principio se trata de


imponer que las partes aporten de una sola vez todos los
medios de ataque y de defensa. El Código Procesal del
Trabajo al efecto, obliga al demandante y al demandado a que
manifiesten desde un comienzo, es decir, en la demanda y en la
contestación, no sólo los hechos en que se fundamentan sus
pretensiones sino los medios probatorios que utilizarán para
defenderlas.

11. LEALTAD PROCESAL. Las partes deberán comportarse


con lealtad y probidad durante el proceso y el juez hará uso de
sus poderes para rechazar cualquier solicitud o acto que
implique una dilación manifiesta o ineficaz del litigio o cuando se
convenza de que cualquiera de las partes o ambas se sirven del
proceso para realizar un acto simulado o para perseguir un fin
prohibido por la ley (Código Procesal del Trabajo, artículo 49).

A dos (2) aspectos se contrae la norma anterior:

a) La obligación de los litigantes de comportarse con lealtad


y probidad. Y,
25

b) El deber del juez del conocimiento de impedir cualquier


dilación del proceso o que una o ambas partes utilicen el
mismo para simular actos u obtener fines ilícitos.

Respecto al primer asunto, el estatuto del ejercicio de la


abogacía (decreto 196 de 1971) trae una relación de los actos
contra la dignidad de la profesión, contra el decoro profesional,
contra el respeto y recta administración de justicia, contra la
lealtad debida a la administración de justicia, contra la lealtad
con el cliente y para con los litigantes; actos éstos todos
atentatorios de la forma proba, honesta y correcta como deben
comportarse las partes en el proceso. Tal estatuto contempla
las sanciones a que son acreedoras las personas que violen sus
preceptos. El juzgamiento de las faltas disciplinarias de los
abogados está encomendado a los consejos seccionales de la
judicatura en primera (1ª) instancia y al Consejo Superior de la
Judicatura en segunda (2ª) instancia.

En cuanto al deber del juez de impedir la dilación manifiesta o


ineficaz del proceso, ella no es más que una consecuencia de la
facultad que tiene para dirigir el proceso de manera que
garantice su rápido adelantamiento (Código Procesal del
Trabajo, artículo 48).

12. LIBERTAD EN LAS FORMAS PROCESALES. Los


actos del proceso para los cuales las leyes no prescriben una
forma determinada, los realizará el juez o dispondrá que se
lleven a cabo, de manera adecuada al logro de su finalidad
(Código Procesal del Trabajo, artículo 40).

La doctrina clasifica los actos procesales, según su origen, en


actos de parte y actos del juez.

Como ACTOS de PARTE, están, entre otros, la demanda, su


contestación, la proposición de excepciones, la interposición de
recursos, etcétera. Y como ACTOS del JUEZ, aparecen los
autos (de sustanciación o interlocutorios) y las sentencias ( de
mérito e inhibitorias).

Una revisión del trámite de los procesos laborales lleva a


concluir que la generalidad de sus etapas está formalmente
prevista en el Código Procesal del Trabajo. Más aún, su
artículo 145 dispone que a falta de disposiciones especiales en
26

el procedimiento del trabajo, se aplicarán las normas análogas


de dicho código y en su defecto las del Código de
Procedimiento Civil.

Así las cosas, la previsión que hace el artículo 40 ibídem se


explica sólo como un exceso de celo o cuidado por parte de los
autores del código.

CAPITULO VI

JURISDICCION DEL TRABAJO.

En término AMPLIO, jurisdicción es la facultad que tiene el


Estado, en ejercicio de la soberanía, para administrar justicia.

En sentido OBJETIVO, jurisdicción es el conjunto de asuntos


que están encomendados a las autoridades judiciales. Y en
27

sentido SUBJETIVO significa una parte del poder del Estado


destinada a la función de administrar justicia.

Indudablemente que la jurisdicción es una y única en cada


Estado. Sin embargo, se ha encontrado como conveniente en
todos los países, la distribución de los asuntos según la
naturaleza de las controversias susceptibles de ser dirimidas
judicialmente. Así se habla de jurisdicción civil, jurisdicción
penal, jurisdicción contencioso administrativa, jurisdicción
laboral, etcétera.

Para determinar el ámbito o campo de acción de cada una de


estas jurisdicciones, los códigos correspondientes señalan con
toda precisión los asuntos que son del resorte de cada uno, y
basándose en los factores que determinan la competencia
hacen la distribución entre los distintos funcionarios.

Interesa pues examinara dos (2) aspectos básicos:

1) Los asuntos de que conoce la jurisdicción del trabajo. Y,

2) Los órganos o entidades encargados de ejercer la


jurisdicción laboral.

1. ASUNTOS DE QUE CONOCE LA JURISDICCION DEL


TRABAJO. La ley 362 de 1997 reformó en su totalidad el
artículo 2º del Código Procesal del Trabajo. Se tiene entonces
que hoy por hoy la jurisdicción laboral tiene a cargo los
siguientes asuntos:

a) Conflictos jurídicos que se originen directa o


indirectamente del contrato de trabajo. Al comienzo del
curso se indicó qué se entiende por conflictos de trabajo, sus
orígenes y clasificaciones.

La competencia del juez laboral se limita a los CONFLICTOS de


tipo JURIDICO, sean éstos individuales o colectivos. En otras
palabras, el juez laboral no conoce de los conflictos de
naturaleza económica.

Se utiliza el término “contrato de trabajo”, que como se sabe es


más restringido que el de “relación de trabajo”. El contrato
28

conlleva la noción de capacidad, voluntad, objeto y causa lícitos.


La relación de trabajo, en cambio, emerge de la prestación
efectiva del servicio. Es el conjunto de derechos y obligaciones
que surgen para empleadores y trabajadores del simple hecho
de la prestación del servicio. Recuérdese que puede haber
relación de trabajo sin que exista contrato de trabajo, como
ocurre en el caso de los empleados públicos.

La jurisdicción laboral conoce, a través de las acciones


ORDINARIAS, de los conflictos jurídicos derivados de cualquier
contrato de trabajo, es decir, no sólo de los celebrados entre
particulares sino también los existentes entre la administración
pública y algunos de sus servidores, o sea los
TRABAJADORES OFICIALES.

Se excluye del conocimiento de la jurisdicción del trabajo, las


relaciones de tipo laboral que existen con los denominados
EMPLEADOS PUBLICOS, pues ella compete a la jurisdicción
contencioso administrativa.

b) Ejecución de obligaciones emanadas de la relación de


trabajo. Se habla aquí concretamente de los procesos
ejecutivos. Y no se utiliza el vocablo “contrato de trabajo”
sino el de “relación de trabajo”. Por el momento, basta
comentar que si bien la jurisdicción laboral no conoce de las
acciones ordinarias que entablan los empleados públicos, sí
es competente para tramitar las acciones ejecutivas que
intenten aquéllos, porque como lo ha sostenido la
jurisprudencia, las relaciones entre la administración pública y
sus servidores son verdaderas relaciones de trabajo.

c) Asuntos sobre fuero sindical. Del texto del artículo 405


del Código Sustantivo del Trabajo, modificado por el artículo
1º del decreto 204 de 1954, claramente se pueden derivar
tres (3) acciones: una (1) en favor del empleador y dos (2) en
cabeza del trabajador.

Sobre el primero coloca la ley la acción de levantamiento de la


protección foral, que puede tener dos (2) fines prácticos: el
despido y el traslado , y uno (1) teórico: el desmejoramiento de
las condiciones laborales que tenía antes del desmejoramiento
(acción de reinstalación).
29

La Constitución Política de 1991, en su artículo 39, reconoció “a


los representantes sindicales el fuero y las demás garantías
necesarias para el cumplimiento de su gestión”, sin hacer
diferenciación entre los trabajadores aforados. Quiere ello decir
y así lo dispuso la Corte Constitucional, que aún los empleados
públicos dirigentes sindicales, con excepción de los que ejercen
cargos de dirección administrativa, de jurisdicción y de
representación política o elección popular, tienen la garantía del
fuero sindical.

La ley 362 de 1997 le entregó a la jurisdicción ordinaria laboral


la facultad para conocer de todas las acciones del fuero sindical,
indiferente de que tal figura proteja a un trabajador privado,
oficial e incluso a un empleado público.

d) Procesos de cancelación de la inscripción en el


registro sindical, disolución y liquidación de sindicatos y
sanciones de suspensión temporal. El artículo 380 del
Código Sustantivo del Trabajo establece una serie de
sanciones para los sindicatos que incurran en violación de las
normas que reglamentan su funcionamiento, deberes,
derechos y obligaciones. Tales sanciones van desde el simple
requerimiento, pasando por la imposición de multas, hasta la
cancelación de la inscripción en el registro sindical y la
disolución del sindicato. Es entendido que lo atinente a los
requerimientos e imposición de multas corresponde a las
autoridades administrativas del trabajo y que lo relacionado
con suspensiones y cancelación de personerías es del resorte
de las autoridades jurisdiccionales. El procedimiento al cual
deben ceñirse los jueces para lo de su competencia tiene la
característica de SUMARIO, previsto en el artículo 52 de la
ley 50 de 1990. Por este mismo procedimiento y ante los
jueces laborales se tramitarán las acciones de disolución y
liquidación de asociaciones sindicales.

e) Homologación de laudos arbitrales. La ley le ha


asignado tanto a la sala laboral de la Corte Suprema de
Justicia como a la de los tribunales superiores, la función de
desatar el recurso de homologación que procede contra los
laudos que profiera un tribunal de arbitramento. Cuando éste
ha sido constituído para desatar un conflicto colectivo,
económico o de intereses suscitado en una empresa oficial o
particular pero encargada de prestar un SERVICIO
30

PUBLICO, su conocimiento corresponde a la Corte. El de


los demás, corresponde a los tribunales superiores.

f) Controversias, ejecuciones y recursos que le atribuye


la legislación sobre el Instituto de Seguros Sociales. La
ley 362 de 1997, revivió antitécnicamente la redacción que
inicialmente en este punto traía el artículo 2º del Código
Procesal del Trabajo. De acuerdo con la legislación vigente
en la materia, no existen actos administrativos cuyo recurso
de apelación o de otra naturaleza se surta ante la jurisdicción
del trabajo.

g) Diferencias que surjan entre las entidades públicas y


privadas del régimen de seguridad social integral y sus
afiliados. En virtud de la expedición de la ley 100 de 1993, la
seguridad social en el país sufrió una gran transformación,
creando de paso la posibilidad de que particulares se ocupen
de prestar ese servicio público que anteriormente estaba
reservado a entidades de carácter oficial y que en
determinado momento pueden ser contrapartes en un
conflicto laboral. Tal es el caso de las empresas prestadoras
de salud, de las sociedades administradoras de fondos de
pensiones y cesantías y de las aseguradoras de riesgos
profesionales. Se tiene pues que la jurisdicción del trabajo
tiene competencia no sólo para conocer de las acciones
ORDINARIAS a que den lugar las relaciones entre los
afiliados y tales entidades sino también, y de acuerdo con el
texto de la misma ley 362, es competente para conocer de la
EJECUCION de actos administrativos y resoluciones
emanadas de aquellas entidades que conforman todo el
sistema.

h) Reconocimiento y pago de honorarios y


remuneraciones por servicios personales de carácter
privado. Desde 1956 y en virtud de los decretos 456 y 931
de dicho año, la jurisdicción del trabajo viene conociendo
tanto de las acciones ordinarias como de las ejecutivas que
persigan el reconocimiento y pago de honorarios por servicios
prestados por personas naturales, cuando tales servicios no
conlleven la existencia de un contrato de trabajo. Se trata
entonces de servicios prestados en forma autónoma y no
subordinada. Por ello la jurisprudencia nacional se ha
encargado de precisar que en estos casos la relación jurídica
31

sustancial se rige por las normas de carácter civil (lo cual es


lógico por no existir contrato de trabajo) y que la relación
jurídico procesal se rige por las normas del Código Procesal
del Trabajo.

i) Procesos ejecutivos fundados en resoluciones que


impongan multas dictadas por los funcionarios del
Ministerio de Trabajo en favor del SENA. Las direcciones
regionales del Ministerio del Trabajo están facultadas para
imponer multas equivalentes al monto de uno (1) a cien (100)
veces el salario mínimo legal mensual con destino al SENA,
por violación de las disposiciones relativas a las condiciones
de trabajo y a la protección de los trabajadores en el ejercicio
de su profesión y el derecho de libre asociación sindical. Los
inspectores de trabajo, por su parte, pueden imponer
sanciones cuando los libros del sindicato no estén ajustados a
la ley. Todas estas resoluciones prestan mérito ejecutivo y
conocen de ellas los jueces laborales (decreto ley 2351 de
1965, artículo 41.3).

2. SOLUCION DE LOS CONFLICTOS ECONOMICOS. Es


en el Código Sustantivo del Trabajo donde se encuentra
reglamentado el procedimiento que debe seguirse para dirimir
estos conflictos. Se distinguen las etapas de arreglo directo,
huelga y arbitramento, cuyo análisis corresponde al derecho
colectivo del trabajo.

3. ENTIDADES ENCARGADAS DE EJERCER LA


JURISDICCION LABORAL. Como ya se aludió a la reseña
histórica de la jurisdicción laboral, basta precisar que
actualmente la misma es ejercida por las siguientes
entidades:

a) CORTE SUPREMA DE JUSTICIA. SALA DE CASACION


LABORAL. Esta sala está integrada por siete (7)
magistrados. Su jurisdicción se extiende a todo el territorio
nacional.

b) TRIBUNALES SUPERIORES DE DISTRITO JUDICIAL.


SALAS DE LO LABORAL. El número de magistrados que
integran la sala laboral difiere de un tribunal a otro. Hay
tribunales en los cuales no existe sala laboral, debiendo
conocer de los negocios de esta naturaleza la sala civil.
32

c) JUZGADOS DE CIRCUITO EN LO LABORAL. Y,

d) JUECES CIVILES DEL CIRCUITO Y JUECES CIVILES


MUNICIPALES. Conocen de negocios laborales únicamente
en los lugares en donde no funcione juzgado del circuito en lo
laboral.

CAPITULO VII

COMPETENCIA

Por COMPETENCIA se entiende el conjunto de funciones


atribuídas a un funcionario o a un órgano para que se pueda
ejercitar una acción.

1. FACTORES DETERMINANTES DE LA COMPETENCIA.


En el derecho procesal civil estos factores son el objetivo, el
subjetivo, el funcional, el territorial y el de conexión.

a) A través del FACTOR OBJETIVO se determina la


competencia del juez, atendiendo a la naturaleza del asunto o
a la cuantía del mismo.

El criterio determinado por la NATURALEZA del asunto hace


que se prescinda de la cuantía, es decir, lo que se estima es la
materia litigiosa. Mientras que el criterio que está determinado
por la CUANTÍA tiene en cuenta la estimación pecuniaria de la
pretensión.

b) En virtud del FACTOR SUBJETIVO lo que se tiene en


cuenta para determinar la competencia es la calidad de los
33

sujetos intervinientes en el proceso, especialmente cuando se


refiera a personas jurídicas de derecho público.

c) El FACTOR FUNCIONAL está relacionado con el


principio de las dos (2) instancias, en donde la jurisdicción se
divide verticalmente. En primera (1ª) instancia conoce el juez
A QUO, el cual conoce del asunto desde la presentación de la
demanda hasta cuando se profiera la decisión que pone fin al
proceso. Pero si las partes, o alguna de ellas, no quedaren
conformes con la decisión del juez, y siendo el litigio
susceptible de apelación, se puede interponer un recurso
para que de dicho asunto conozca el superior o AD QUEM.

d) De acuerdo con el FACTOR TERRITORIAL se determina


la competencia del juez atendiendo a la circunscripción
territorial de la cual puede conocer y decidir válidamente
sobre un asunto que se ha sometido a su consideración. Este
factor se refiere a un lugar específico del territorio nacional
donde debe tramitarse el proceso. Y,

e) El FACTOR CONEXIÓN está relacionado con las


pretensiones del demandante, cuando al juez que conoce de
la causa principal se le atribuye el conocimiento de la
totalidad de las pretensiones accesorias derivadas de la
misma causa principal o que guarden con ella alguna
relación.

2. FUERO GENERAL DE COMPETENCIA. En materia


laboral para determinar la competencia se tienen en cuenta
principalmente los factores OBJETIVO y TERRITORIAL; y
por excepción, el subjetivo y el funcional.

El artículo 5º del Código Procesal del Trabajo establece que la


competencia se determina por el lugar donde haya sido
prestado el servicio, o por el domicilio del demandado, a
elección del actor.

De lo anterior se deduce que la ley otorga facultad al


demandante para que escoja dónde iniciará y tramitará su
proceso, ya sea donde se prestó el servicio o en el domicilio del
demandado.
34

Si el demandado tiene varios domicilios, la competencia la tiene


el juez laboral del lugar donde se prestó el servicio o el del
domicilio principal del demandado.

Si son varios los demandados, se puede tramitar el proceso en


el domicilio de cualquiera de ellos.

Una vez escogido el juez donde se debe tramitar el proceso, y


trabada la relación jurídica procesal, este funcionario debe llevar
el proceso hasta su terminación.

3. FUEROS ESPECIALES DE COMPETENCIA. Para la


determinación de la competencia en relación con el fuero
general, se sigue el factor TERRITORIAL. Sin embargo, para
la determinación de los fueros especiales se tiene en cuenta
el factor subjetivo, es decir la calidad de las partes y el factor
objetivo, en algunos casos.

a) PROCESOS CONTRA LA NACION COLOMBIANA


(factor subjetivo). Conocerán de estos asuntos el juez del
último lugar donde se haya prestado el servicio o el del
domicilio del demandante, a elección del actor.

Si en el lugar no hubiere juez laboral, conocerán los jueces


civiles del circuito, sin importar la cuantía del asunto.

b) PROCESOS CONTRA LOS DEPARTAMENTOS (factor


subjetivo). La competencia para conocer de estos asuntos le
corresponde al juez laboral del último lugar donde se haya
prestado el servicio dentro del respectivo departamento, o el
de su capital, a elección del actor. Si en el lugar no hubiere
juez laboral conocerán de estos asuntos los jueces civiles del
circuito, sin importar la cuantía del asunto.

c) PROCESOS CONTRA LOS MUNICIPIOS (factor


objetivo). En los procesos que se sigan contra los municipios
será competente el juez laboral del lugar donde se haya
prestado el servicio.

Si en el lugar no hubiere juez laboral, conocerán los jueces


civiles del circuito o municipales, dependiendo de la cuantía del
asunto.
35

d) PROCESOS CONTRA LOS ESTABLECIMIENTOS


PÚBLICOS, ENTIDADES O EMPRESAS OFICIALES
(factor objetivo). En los procesos que se adelanten contra
estas entidades se sigue la norma general, es decir, la
competencia se determina por el lugar donde se haya
prestado el servicio o por el domicilio del demandado, a
elección del actor.

En esta clase de establecimientos quedan incluidos


los departamentos administrativos, superintendencias y
establecimientos públicos y en general quienes presten sus
servicios en las empresas industriales y comerciales del Estado,
y sociedades de economía mixta en las que el Estado tenga
más del 90% del capital social .

e) PROCESOS CONTRA LOS INSTITUTOS O CAJAS DE


PREVISIÓN SOCIAL O INSTITUCIONES DE DERECHO
SOCIAL (factor subjetivo). En los procesos que se sigan
contra un instituto o caja de previsión social, o una institución
o entidad de derecho social, será competente el juez del lugar
del domicilio de la institución o caja, o el del lugar donde se
haya surtido la tramitación reglamentaria correspondiente
para el cobro previo de lo demandado.

Las controversias que se presenten entre las entidades públicas


y privadas del régimen de seguridad social y sus afiliados,
también son de competencia del juez laboral.

4. COMPETENCIA POR RAZÓN DE LA CUANTÍA. La ley


712 de 2001 estableció que los jueces laborales del circuito
conocen en única instancia de los negocios cuya cuantía no
exceda del equivalente a cinco (10) veces del salario mínimo
legal vigente y en primera (1ª) instancia de todos los demás.

Donde no haya juez laboral conocerán los jueces civiles, así:

a) El municipal, en única instancia de todos aquellos


negocios cuya cuantía no exceda del equivalente a dos (2)
veces el salario mínimo mensual vigente.

b) El del circuito, en primera (1ª) instancia de todos los demás.


36

5. COMPETENCIA EN ASUNTOS SIN CUANTÍA. De los


asuntos que no dependa la cuantía como factor determinante
de la competencia, tales como los procesos de fuero sindical
o disolución y liquidación de sindicatos, conocerán los jueces
laborales del circuito en primera (1ª) instancia.

En los lugares donde no funcionen juzgados laborales,


conocerán de estos asuntos los jueces civiles del circuito en
primera (1ª) instancia.

6. PLURALIDAD DE JUECES COMPETENTES. Cuando la


demanda se dirija simultáneamente contra dos (2) o más
personas, y por lo tanto tengan competencia para conocer de
ella dos (2) o más jueces, el actor elegirá entre éstos. Este
podría ser el caso cuando sean dos (2) o más los
demandados, que tengan distintos domicilios, pues el actor
elegirá el juez que desee para tramitar el proceso, entre todos
los competentes.

7. ASUNTOS DE QUE CONOCEN LOS FUNCIONARIOS


JUDICIALES LABORALES.

a) Corte Suprema de Justicia, sala de casación laboral,


conoce:

1) Del recurso de casación interpuesto contra sentencias


dictadas en procesos ordinarios laborales por las salas
laborales de los tribunales superiores de distrito judicial.

2) Del recurso de casación per saltum interpuesto contra


sentencias dictadas en procesos laborales por los jueces
laborales del circuito , o por los jueces civiles del circuito en
aquellos lugares donde no hubiere juzgados laborales.

3) Del recurso de hecho contra los autos que denieguen el


recurso de casación o el de homologación. Esto último, por
vía jurisprudencial.
37

4) De la homologación de laudos arbitrales dictados por


tribunales de arbitramento que dirimen conflictos colectivos en
los cuales se encuentren involucrados servicios públicos.

5) De la emisión de conceptos, cuando se lo solicite el


Presidente de la República, sobre si una huelga, por razón de
su naturaleza o magnitud, afecta de manera grave los
intereses de la economía nacional considerados en su
conjunto.

Las decisiones la Corte se toman por mayoría de votos. El


magistrado que no está de acuerdo con la sentencia debe
firmarla y expondrá en escrito distinto de la sentencia los
argumentos por los cuales SALVA su voto. Si comparte la
parte resolutiva pero no la motiva de la sentencia, también
deberá firmarla y exponer los argumentos por los cuales
ACLARA su voto.

b) Salas laborales de los tribunales superiores, conocen:

1) De la segunda (2ª) instancia en los procesos laborales de


que conozcan en primera (1ª) instancia los jueces laborales
del circuito, o los jueces civiles del circuito, cuando hacen las
veces de jueces laborales, en virtud de los recursos de
apelación que se interpongan y de las consultas que se
tramiten contra dichas sentencias.

2) De los recursos de hecho contra los autos en que se


deniegue el recurso de apelación.

3) De la homologación interpuesta contra los laudos


arbitrales dictados por tribunales de arbitramento que dirimen
conflictos jurídicos o económicos cuando no involucren un
servicio público.

8. PRESUPUESTOS PROCESALES. Atendiendo a criterios


jurisprudenciales y doctrinarios, los presupuestos procesales
son aquellos requisitos sin los cuales la acción no puede
iniciarse, o si se inicia no puede recibir una decisión de fondo.

La clasificación más generalizada es que los presupuestos


procesales son cuatro (4):
38

a) Competencia.
b) Demanda en forma.
c) Capacidad para ser parte.
d) Capacidad procesal.

a) La competencia es la materia que se está estudiando en


este capítulo y que ya se definió.

b) La demanda en forma alude a que tal escrito reúna a


cabalidad los requisitos del artículo 25 del Código Procesal
del Trabajo.

c) La capacidad para ser parte resulta de la aptitud para ser


sujeto de derechos y obligaciones. Es una consecuencia de
la personalidad atribuida a los seres humanos y a las
personas jurídicas a quienes la ley les concede esta
capacidad.

De manera pues, que si no hay parte en un proceso judicial, no


hay proceso; y si no hay proceso regularmente trabado,
entonces no puede haber una sentencia que le diga a un ente,
que no se ha presentado como parte, si tiene derecho o no a lo
pretendido al resolverse determinado conflicto.

En derecho procesal laboral el demandante no está obligado a


presentar con la demanda la prueba de la existencia de la
personería jurídica contra la cual va dirigida la demanda ni la de
la calidad de su representante. Le basta con designarlos, a
menos que en el proceso se debata este punto como cuestión
principal.

El demandado, cuando es una persona jurídica, al contestar la


demanda podrá acreditar su existencia, lo mismo que la calidad
de representante de ella que invoque quien actúe en su nombre,
con las pruebas de ley.

d) La capacidad procesal es un requisito que tiene su


fuente en el derecho de defensa, ya que las partes deben
estar representadas por personas idóneas, que son los
abogados. Es lo que se denomina en la literatura jurídica, el
“patrocinio judicial”.

Se establece como norma general que en la defensa de sus


derechos las partes deben estar representadas por abogados.
39

Excepcionalmente, en materia laboral se elimina el patrocinio


judicial en los siguientes casos:

1) En las audiencias extraprocesales de conciliación.

2) En los procesos de única instancia.

3) Los alumnos de consultorios jurídicos de universidades


legalmente reconocidas, pueden actuar, sin ser abogados, en
procesos de única instancia y en audiencias extraprocesales
de conciliación. Y,

4) Los egresados de facultades de derecho legalmente


reconocidas pueden obtener una LICENCIA TEMPORAL
hasta por dos (2) años improrrogables para ejercer
limitadamente la profesión de abogado en los procesos
laborales de única instancia.

CONTROLES DE LOS PRESUPUESTOS PROCESALES.


Existen cuatro (4) clases de controles de los presupuestos
procesales:

El primero (1°) lo ejerce la parte DEMANDANTE al elaborar su


demanda.

El segundo (2°) control lo tiene el JUEZ, quien está en la


obligación de examinar los presupuestos procesales. Por lo
anterior, debe examinar primero si es competente, si hay partes
en el proceso, si hay capacidad procesal y si el instrumento de
que se ha valido la parte para solicitar la tutela del Estado, es
decir la demanda, está de acuerdo con los requisitos que
establece la ley.

El tercer (3er) control lo tiene EL DEMANDADO, mediante la


proposición de excepciones previas: puede proponer la
excepción de incompetencia del juez, o la excepción de
iligitimidad de personería o la excepción de inepta demanda. Y,

El cuarto (4°) control es el de las NULIDADES. El


procedimiento civil establece unas nulidades taxativas, todas
relacionadas con el fenómeno de los presupuestos procesales,
las cuales, por analogía, son aplicables al procedimiento laboral.
También podrán alegarse las propias del procedimiento laboral.
40

9. LA VIA GUBERNATIVA. Cuando un TRABAJADOR


OFICIAL haya de demandar a una entidad de derecho
público, una persona administrativa autónoma, o una
institución o entidad de derecho social, éstas acciones sólo
podrán iniciarse cuando se haya agotado el procedimiento
gubernativo o reglamentario correspondiente, es decir, el
trabajador oficial debe solicitar previamente a estas entidades
el reconocimiento y pago de lo que considera se le debe.

Este privilegio implica que antes de iniciar las acciones


procesales en contra de tales entidades hay que darles la
oportunidad para que revisen sus actuaciones y puedan corregir
los errores en que hubieren incurrido, sin necesidad de la vía
judicial.

Una de las características especiales de la vía gubernativa es la


subsidiariedad, es decir, sólo pueden iniciarse los procesos una
vez se haya hecho el agotamiento correspondiente.

Hay que agotar la vía gubernativa sólo cuando se trate de


asuntos administrativos CONCRETOS o PARTICULARES, no
cuando se trate de actos generales.

Todo lo anterior permite concluir entonces que el agotamiento


de la vía gubernativa es un FACTOR DE COMPETENCIA para
el juez laboral.

Para agotar la vía gubernativa no existe ningún término. Se


puede hacer en cualquier tiempo, teniendo en cuenta lo relativo
a la prescripción de derechos.

El procedimiento laboral no establece cómo debe agotarse la


vía gubernativa. La jurisprudencia ha sido uniforme en sostener
que ES SUFICIENTE UNA SIMPLE RECLAMACIÓN DEL
TRABAJADOR, la cual se considerará agotada cuando la
entidad responda la reclamación, o cuando haya dejado
transcurrir UN MES sin contestar. No se requieren formalidades
especiales, justificación ni señalamiento de los fundamentos de
derecho. Basta que se enuncien los derechos reclamados y los
hechos en los cuales el trabajador oficial fundamenta su
petición.
41

Se tiene entonces que el agotamiento de la vía gubernativa


contemplada en el Código Contencioso Administrativo no se
aplica en el procedimiento laboral. Es decir, no es necesario
agotar los recursos de que sea susceptible el acto
administrativo.

El agotamiento de la vía gubernativa cumple, a la vez, con el


objetivo de INTERRUMPIR LA PRESCRIPCIÓN.

Es suficiente agotar la vía gubernativa sólo para el hecho


principal y no para los accesorios; así, se puede reclamar
únicamente la cesantía y reclamar procesalmente la
indemnización moratoria.

Si se hace agotamiento parcial de la vía gubernativa, es decir,


se agota sólo respecto a unas pretensiones,
jurisprudencialmente se sostiene que el juez debe resolver
aquellas pretensiones sobre las cuales se agotó el
procedimiento gubernativo, y declararse INHIBIDO respecto a
las demás.

Si llegare a suceder que dentro de un proceso ordinario laboral


no se agotó la vía gubernativa para ninguna de las
pretensiones, ello genera NULIDAD INSANEABLE por falta de
competencia.

No es necesario agotar la vía gubernativa cuando se adelanten


ACCIONES EJECUTIVAS, toda vez que, como ya se dijo, este
agotamiento hay que hacerlo con el fin de advertir a la
administración de posibles errores cometidos para que puedan
solucionarse sin necesidad de reclamación judicial. Si ya existe
un título ejecutivo, documento necesario para adelantar los
procesos ejecutivos, la administración tuvo conocimiento previo
de esos hechos y pudo corregirlos en la debida oportunidad.

El agotamiento de la vía gubernativa no requiere prueba


solemne, es decir, SE PUEDE DEMOSTRAR A TRAVÉS DE
CUALQUIER MEDIO PROBATORIO, pero hay que hacerlo al
momento de presentar la demanda, ya que como es un factor
de competencia, el juez debe, para admitir la demanda y asumir
el conocimiento del asunto, cerciorarse del cumplimiento de
este requisito. Sin embargo, si el juez admite la demanda sin
haberse demostrado el agotamiento previo de la vía gubernativa
42

y dentro del proceso se hace tal demostración, debe resolver


sobre el fondo del asunto.

CAPITULO VIII

MINISTERIO PUBLICO

1. ASPECTOS GENERALES. Los procesos laborales son


de orden público, pues en ellos se tramitan no sólo los
intereses de las partes sino también de la colectividad, quien
también tiene interés en su resultado, razón por la cual los
agentes del ministerio público, que son los representantes de
la sociedad, intervienen en ellos, no como partes, sino como
representantes de la colectividad.

Esta facultad de intervención del ministerio público en los


procesos nace de la Carta Política, pues en su artículo 277
establece que el procurador general de la nación, por sí o por
medio de sus delegados y agentes, entre otras funciones,
tendrá la de intervenir en los procesos y ante las autoridades
judiciales o administrativas, cuando sea necesario, en defensa
43

del orden público, del patrimonio público o de los derechos y


garantías fundamentales.

La misma Carta Política dispone en el artículo 118 que el


ministerio público será ejercido por el procurador general de la
nación, por el defensor del pueblo, por los procuradores
delegados y los agentes del ministerio público ante las
autoridades jurisdiccionales, por los personeros municipales y
por los funcionarios que determine la ley.

Al ministerio público le corresponde la guarda y promoción de


los derechos humanos, la protección del interés público y la
vigilancia de la conducta oficial de quienes desempeñen
funciones públicas.

INTERVENCION DEL MINISTERIO PUBLICO EN LOS


PROCESOS LABORALES. El ministerio público podrá
intervenir en los procesos laborales de conformidad con lo
señalado en la ley. Los artículos 17 y 18 del codigo procesal
laboral fueron derogados por el art. 53 ley 712 de 2001.

Los artículos 35 y 36 fueron derogados por el art. 53 ley 712 de


2001.

Algo más, mediante sentencia C. 406 de 10 de agosto de 1998,


la Corte Constitucional consideró que la ley 201 de 1995 reguló
íntegramente la materia sobre estructura, organización y el
papel del ministerio público en aspectos laborales, por lo tanto
derogó el artículo 35 del Código Procesal del Trabajo, que
regulaba uno de los aspectos de esa preceptiva laboral.

CAPITULO IX

CONCILIACION
44

ASPECTOS GENERALES. “CONCILIAR” quiere decir


componer y ajustar los ánimos de los que estaban opuestos
entre sí. O sea que conciliar una diferencia de naturaleza
jurídica es acordar una solución entre las partes en discordia
con la intervención de un funcionario que actúa como
conciliador o amigable componedor; arreglo que termina un
litigio o prevé uno eventual, lo cual permite una rápida solución
del conflicto.

La conciliación se diferencia de la transacción en que esta


última es un contrato celebrado entre las partes, sin la
intervención de funcionario alguno.

El intento conciliatorio es obligatorio dentro del proceso laboral,


y su omisión acarrea NULIDAD de lo actuado, así como de las
actuaciones subsiguientes.

La conciliación sólo puede versar sobre derechos INCIERTOS Y


DISCUTIBLES, es decir, aquellos que no necesitan de una
decisión judicial para su reconocimiento.

La conciliación, en la forma concebida actualmente, puede


intentarse o no antes de iniciarse un proceso. Si se resolviere
iniciar, podrá intentarse ante el inspector del trabajo, el juez
laboral o un conciliador designado por un centro de conciliación.
En aquellos lugares donde no hubieren inspectores del trabajo,
los alcaldes municipales podrán impartirle aprobación a dichas
actas.

Si no se hubiere intentado antes, deberá procurarse al inicio del


proceso, lo cual no obsta para que, llegado el caso, en cualquier
momento de las instancias las partes concilien sus diferencias.

Procesalmente se presume que no hay ánimo conciliatorio


cuando los apoderados no tienen facultad expresa para
conciliar, o cuando no acuden a la audiencia de conciliación.

Si se resolviere intentar la conciliación antes de iniciarse el


proceso, deberán observarse las siguientes directrices:

Sin avanzar ningún concepto, el funcionario conciliador


interrogará a los interesados, pudiendo proponer fórmulas
conciliatorias. Las partes pueden actuar directamente o a
45

través de abogados. La participación del funcionario es


ACTIVA, pues él orienta el acto, lo supervisa, vigila y lo
impulsa, interroga a los interesados, precisamente para llevar
a cabo su función de orientación y de vigilancia del
cumplimiento de las normas que protegen los derechos de los
trabajadores.

Si la conciliación se adelanta ante el inspector del trabajo, éste


sólo puede intervenir en ella como conciliador. Si no hay
acuerdo, el funcionario carece de competencia para resolver
el conflicto y debe dejar en libertad a las partes, para que si a
bien lo tienen, acudan a la justicia ordinaria para dirimir el
diferendo.

Puede no haber acuerdo. Pero si éste se produce puede ser


total o parcial; en este último evento, las partes quedan en
libertad de acudir a la justicia ordinaria para dirimir las
controversias pendientes y que no fueron objeto de la
conciliación, si así lo desean.

El acta de conciliación hace tránsito a COSA JUZGADA, es


decir, no podrá adelantarse con fundamento jurídico acción
judicial posterior con el fin de revivir los asuntos conciliados.
De hacerse, el juez deberá declarar probada, aún de oficio, la
excepción de cosa juzgada. Esto debido a que el acta de
conciliación tiene la misma fuerza obligante de una sentencia.

Sin embargo, puede ordenarse judicialmente la nulidad de un


acta de conciliación cuando se afecte cualquiera de los
elementos de un contrato, es decir, cuando se actúa sin
capacidad o voluntad o cuando la referida actuación verse sobre
un objeto o causa ilícita.

El acta de conciliación presta MÉRITO EJECUTIVO.

Al margen de todo lo dicho conviene hacer claridad sobre las


reformas que se trataron de introducir a la figura de la
conciliación laboral pero que al final fueron declaradas
inexequibles por la Corte Constitucional:

A través de la ley 23 de 1991 se pretendió establecer la


CONCILIACIÓN ADMINISTRATIVA DE CARACTER
OBLIGATORIA, como requisito previo a la formulación de la
46

demanda laboral. Sin embargo, dicha ley nunca entró en


vigencia en lo que hace a la conciliación laboral.

Con posterioridad, a través de la ley 446 de 1998, se estableció


como REQUISITO DE PROCEDIBILIDAD para cualquier
acción laboral, el intento conciliatorio previo a la formulación de
la demanda, aspecto éste que vino a ser aclarado por el decreto
reglamentario 2511 de 1998 en el sentido de que tal intento
sólo era obligatorio respecto de las acciones ordinarias y en el
de que podría ser evacuado ante el propio juez competente
antes de admitirse la demanda.

La Corte Constitucional, en sentencia del 17 de marzo de 1999


reafirmó la tesis de que la ley 23 de 1991 había sido derogada
por la 446 de 1998 y, adicionalmente declaró inexequibles
varias disposiciones de esta última ley, entre ellas la que
establecía el intento conciliatorio como requisito de
procedibilidad en materia laboral. La parte motiva de la
sentencia deja entrever que en sentir de la Corte la conciliación
prejudicial no es de por sí inconstitucional ni inconveniente pero
que tal como está concebida a través de las normas atacadas
resulta impracticable (por falta de los mecanismos operativos
idóneos que garanticen su rápido evacuamiento, lo cual viene a
traducirse en una falla en la administración de justicia). Admite
la Corte, que si en el futuro se solucionan esas fallas, bien
recibido sería el restablecimiento conciliatorio como requisito de
procedibilidad para ciertas y determinadas acciones de carácter
laboral.

Se tiene pues, que al declararse la inexequibilidad del punto


principal de la conciliación laboral prejudicial, quedó en
suspenso toda la institución traída al respecto por la ley 446 de
1998 y por su decreto reglamentario 2511 del mismo año. Por lo
tanto, se regresó al sistema traído por el Código Procesal del
Trabajo. Esta tesis se reafirma por la circunstancia de que el
decreto 1818 de 1998 (estatuto de mecanismos alternativos de
solución de conflictos) reproduce prácticamente el sistema
conciliatorio contemplado en la ley procesal laboral.
47

CAPITULO X

DEMANDA Y CONTESTACION

1. ASPECTOS GENERALES. Se entiende por DEMANDA


la solicitud, súplica o requerimiento que una persona hace a
un funcionario en procura de la protección de un derecho que
considera le pertenece y que le ha sido violado o no le ha sido
reconocido.

En derecho laboral, la demanda puede ser verbal o escrita. La


primera sólo puede darse en los procesos ordinarios de única
instancia.

La demanda constituye el marco que limita la actuación del


funcionario, es decir, por norma general no puede pronunciarse
sobre temas distintos de los pedidos en ella. Por excepción se
permite cuando el juez hace uso de las facultades extra o ultra
petita que le da la ley; eso sí cumpliendo estrictamente con los
requisitos exigidos para ello.

La demanda es uno de los actos más importantes del proceso.


Por eso se afirma que quien hace la demanda hace la
sentencia.

La demanda debe ser redactada de tal manera que omita


aspectos innecesarios, que lleve claridad al juez y que señale
pautas en el proceso.

2. REQUISITOS FORMALES. NOTA. LEER ESTE


ARTÍCULO DEL CÓDIGO PORQUE FUE REFORMADO
POR LA LEY 712 DE 2001: La demanda debe reunir unos
requisitos legales para su admisión. Estos, de acuerdo con el
artículo 25 del Código Procesal del Trabajo, son:

a) Designación del juez a quien se dirige. La demanda deberá


dirigirse al juez que deba conocer el proceso, teniendo en
cuenta los factores de competencia ya estudiados. Si en el
48

lugar hubieren varios jueces competentes, la demanda deberá


dirigirse al juez que le corresponda por reparto, el cual lo
efectúa la oficina judicial.

Generalmente la demanda se dirige al juez laboral del circuito


del lugar, salvo que en dicho sitio no exista juez laboral;
entonces se dirigirá al juez civil del circuito o municipal,
dependiendo de la naturaleza del asunto, de la persona
demandada o de la cuantía del asunto.

b) Nombres de las partes y el de sus representantes, si


aquellas no comparecen o no pueden comparecer por si
mismas. Las partes deben ser identificadas con claridad y
precisión, tanto el demandante como el demandado.

Si se actúa en nombre de otra persona, deberá mencionarse


esta circunstancia, con acompañamiento del respectivo poder.

Si la demandada es una persona jurídica, deberá mencionarse


en forma precisa su razón social y el nombre de su
representante legal. Es probable que la persona que ostente la
representación legal de la empresa demandada ya no lo sea al
momento de notificarse la demanda, por lo que se recomienda
mencionar el nombre del representante legal de la persona que
tenga dicha representación al momento de presentarse la
demanda y solicitar la notificación de la persona que haga sus
veces al momento de la diligencia de notificación.

Ya se dijo que no hay necesidad de aportar la prueba sobre la


existencia y representación legal del demandado, a menos que
este punto se debata como cuestión principal dentro del
proceso.

Si se trata de persona jurídica de derecho público, deberá


indicarse la persona que la representa.

Cuando el demandante es una persona jurídica deberá acreditar


su existencia y representación legal.

El menor autorizado para laborar, puede, llegado el caso, iniciar


directamente las acciones legales pertinentes. Si no está
autorizado para laborar, sus representantes legales deben
iniciar las acciones procesales pertinentes; y a falta de éstos, al
menor le bastará con presentarse ante el juez respectivo y
49

manifestar verbalmente su voluntad de demandar. Caso en el


cual el juez, informado de los hechos, confirmará el
nombramiento de curador que hiciere el menor, si el nombrado
fuere idóneo, o, en su defecto, le dará un curador para la litis, de
conformidad con el artículo 120 del Código Procesal del
Trabajo.

c) Su vecindad o residencia y dirección, si es conocida, o la


información de que se ignora la del demandado, ratificada
bajo juramento. Este requisito es necesario cumplirlo respecto
a las dos (2) partes.

Si la dirección del demandado se ignora, el juez deberá solicitar


la ratificación bajo juramento de dicha afirmación, a diferencia
del procedimiento civil, en el que el juramento se considera
prestado con la sola afirmación, sin que sea necesario la
diligencia posterior.

Este requisito es importante, ya que permite notificar el auto


admisorio de la demanda.

Las personas jurídicas de derecho privado domiciliadas en


Colombia deberán registrar en la oficina respectiva del lugar
donde funciona su sede principal, sucursal o agencia, la
dirección donde recibirán notificaciones judiciales, y en ella se
surtirán las notificaciones personales.

d) Lo que se demanda, expresando con claridad y precisión


los hechos y omisiones. Constituye el petitum o pretensiones,
además de una relación de los hechos y omisiones en que se
fundamentan las pretensiones.

Las pretensiones de la demanda deben ser elaboradas de


manera clara y precisa, sin ambigüedades, es decir que no
presente duda en lo que se reclama. Deben ser individuales,
expresando claramente el concepto reclamado y su naturaleza.

En una misma demanda se pueden ACUMULAR VARIAS


PRETENSIONES, aunque no sean conexas, siempre que:

1)El juez sea competente para conocer de todas.

2) Que las pretensiones no se excluyan entre sí, salvo que


se propongan como principales y subsidiarias. Y,
50

3) Que todas pueden tramitarse por el mismo procedimiento.

También podrán formularse en una demanda pretensiones de


varios demandantes o contra varios demandados, siempre que
aquellas provengan de la misma causa, o versen sobre el
mismo objeto, o se hallen entre sí en relación de dependencia, o
deban servirse específicamente de unas mismas pruebas,
aunque sea diferente el interés de unos y otros.

Las pretensiones de la demanda deben tener su fundamento en


los hechos y omisiones, como resultado de la aplicación del
principio de la lealtad procesal.

Si la demanda no cumple con estos requisitos, podría llevar al


juez a dictar sentencia inhibitoria.

e) Una relación de los medios de prueba que el actor


pretenda hacer valer para establecer la verdad de sus
afirmaciones. Teniendo en cuenta los lineamientos generales
sobre la carga de la prueba, el actor debe formular una relación
de los medios probatorios para demostrar la verdad de sus
afirmaciones.

Esta relación debe ser determinada y concreta, es decir, no


basta solicitar los testimonios de las personas que conocen los
hechos sobre los cuales versará el proceso, sino que deben
mencionarse los nombres y apellidos completos, sin lugar a
equívocos.

f) La cuantía. Se hace mención de la cuantía en la demanda,


cuando ella sea necesaria para determinar la competencia.

En los procesos de fuero sindical, suspensión, disolución y


liquidación de sindicatos, procesos ejecutivos, procesos contra
la Nación Colombiana y los departamentos, no es necesario
establecer la cuantía ya que en estos casos ella no es factor
determinante de la competencia.

g) Razones y fundamentos de derecho en que se apoya. El


actor debe señalar no sólo las normas jurídicas en las cuales
apoya sus pretensiones, sino que además debe exponer las
razones por las cuales considera que el derecho le ha sido
violado o no le ha sido reconocido.
51

Debe citar las normas de alcance nacional o regional,


convencionales, contractuales o reglamentarias en que
fundamente su reclamo.

El hecho de equivocarse en las citas de algunas normas, o de


no hacerlas en forma completa, no es causal de rechazo de la
demanda, ya que el juez debe ser experto en materia de leyes,
y por lo tanto, conocedor de ellas, como lo ha sostenido la
jurisprudencia.

Cuando el trabajador pueda litigar en causa propia, es decir en


las audiencias extraprocesales de conciliación y en los procesos
de única instancia, no será necesario este requisito.

3. PRESENTACION DE LA DEMANDA. Las firmas de la


demanda deberán autenticarse por quienes las suscriben
mediante comparecencia personal ante el secretario de
cualquier despacho judicial o ante notario de cualquier círculo.
Para efectos procesales se considerará presentada el día en
que se reciba en el despacho de su destino. También puede
ser presentada personalmente en la oficina judicial, entidad
que la someterá a la formalidades del reparto.

4. COPIAS DE LA DEMANDA. Con la demanda


deberán presentarse tantas copias como sean los
demandados. Dichas copias tendrán por objeto surtir
simultáneamente los traslados y deberán ser autenticadas por
el secretario.

En materia laboral no se exige copia de la demanda para el


archivo del juzgado.

5. ANEXOS DE LA DEMANDA. Con la demanda deberán


acompañarse los documentos y pruebas anticipadas que se
pretenda hacer valer y que se encuentren en poder del
demandante.

6. CONTROL DEL JUEZ SOBRE LA FORMA DE LA


DEMANDA. Hecho el reparto de la demanda, cuando
hubiere lugar a él, el juez que le correspondió su trámite,
antes de ordenar el traslado de la demanda, verificará que
ésta cumpla con los requisitos formales del artículo 25 del
Código Procesal del Trabajo. Si así fuere la admitirá y
52

ordenará correr traslado al demandado o demandados del


auto admisorio de la demanda. En el mismo auto, el cual es
dictado por fuera de audiencia y, por lo tanto, notificado por
estados, se reconoce personería al apoderado del
demandante.

Si la demanda no reune los requisitos formales el juez la


inadmitirá.

La INADMISIÓN DE LA DEMANDA procede en los siguientes


casos:

a) Porque no reúna los requisitos formales.

b) Cuando las pretensiones sean excluyentes.

c) Cuando no se hubiere presentado en forma legal.

d) Cuando el poder conferido no fuere suficiente.

e) Cuando el asunto en que el derecho de postulación


procesal esté reservado por la ley a abogado, y el actor no
tenga esta calidad y presente la demanda por sí mismo o por
conducto de apoderado general o representante que tampoco
la tenga.

f) Cuando el demandante sea incapaz y no actúe por conducto


de su representante.

En los casos anteriores el juez señalará los defectos de que


adolece la demanda para que el demandante los subsane en el
término de cinco (5) días; si no lo hiciere la rechazará.

El RECHAZO DE LA DEMANDA procede de plano cuando el


juez carezca de jurisdicción o de competencia. Si el rechazo se
debe a falta de competencia, el juez la enviará con sus anexos
al que considere competente dentro de la misma jurisdicción; en
lo demás casos, al rechazar la demanda se ordenará devolver
los anexos, sin necesidad de desglose.

La apelación del auto que rechaza la demanda comprende la de


aquél que negó su admisión, y se concederá en el efecto
suspensivo.
53

Si la demanda es rechazada, se considera como si nunca


hubiere sido presentada, para efectos de interrupción de la
prescripción.

7. CORRECCION DE LA DEMANDA . La demanda laboral


podrá ser aclarada, corregida o enmendada dentro de la
primera (1ª) audiencia de trámite o antes de realizarse tal
audiencia.

La facultad que tiene el actor de corregir, aclarar o enmendar la


demanda, es diferente a la oportunidad que el juez le brinda de
subsanar antes de la admisión, los vacíos de forma de que
adolece. En efecto, la corrección, aclaración o adición, es un
acto totalmente voluntario o espontáneo del actor, no impuesto
por el funcionario. En cambio, la inadmisión conlleva una
obligación para el actor, consistente en conformar el libelo
atendiendo a los requisitos del artículo 25 del Código Procesal
del Trabajo. Esto es tan cierto como que la doctrina enseña que
la corrección de la demanda hecha por orden del juez, antes de
su traslado al demandado, no impide al demandante ejercitar su
derecho de corregirla, aclararla o enmendarla por su propia
voluntad dentro de la primera (1ª) audiencia de trámite.
Concluida tal audiencia, precluye para el demandante la
posibilidad para aclarar o adicionar su demanda.

Es posible incluir o suprimir demandantes o demandados y


peticiones o hechos, pero no en su totalidad y siempre que el
litigio siga siendo en el fondo, el mismo. Igualmente, las
correcciones , aclaraciones o enmiendas pueden versar sobre
medios probatorios y redacción.

Si el demandado está presente en la primera (1ª) audiencia de


trámite, se le corre traslado en la misma diligencia y éste puede
contestarla en el acto o solicitar señalamiento de una nueva
fecha para hacerlo, pedimento al cual debe acceder el juez.

Si se trata de incluir en la parte demandada a una persona no


indicada como tal en la demanda primitiva, el juez no tiene
camino diferente al de admitir la corrección y ordenar la
suspensión de la audiencia para que se haga la notificación y el
traslado a ese nuevo demandado.

Si el demandado no se halla presente en la primera (1ª)


audiencia de trámite, el juez debe admitir la corrección y
54

suspender la audiencia, a efectos de que se haga el traslado de


la corrección al demandado.

8. NOTIFICACION DEL AUTO ADMISORIO DE LA


DEMANDA. El auto admisorio de la demanda se debe
notificar PERSONALMENTE al demandado, en la dirección
anunciada en la demanda.

Pero pueden suceder dos (2) eventos: que el demandante


ignore la residencia del demandado o que conociéndola, dicho
accionado se oculte.

a) Si la residencia del demandado no es conocida, el


demandante, al presentar su demanda, jurará ante el juez que la
ignora, y en tal caso se le nombrará un curador para la litis.

En el procedimiento civil este juramento se considera prestado


al presentarse la demanda y no es necesaria una diligencia
posterior antes de la admisión de la demanda, como lo exige el
procedimiento laboral.

En el procedimiento civil, el emplazamiento precede al


nombramiento del curador y suspende el proceso; en el
procedimiento laboral, no.

Una vez tomado el juramento al demandante y admitida la


demanda, el juez procede a nombrar un curador para la litis, el
cual debe ser abogado y le notificará el auto admisorio de la
demanda. Sin embargo, debe proceder al emplazamiento del
demandado, de conformidad con el artículo 318 del Código de
Procedimiento Civil. El término del emplazamiento no
suspende la actuación, vale decir, el proceso se sigue
tramitando, pero, y ello es de importancia, no se dictará
sentencia antes de que se haya cumplido el emplazamiento. En
otras palabras, el emplazamiento se surte en forma simultánea
con la tramitación del proceso. Es ésta una clara manifestación
del principio de celeridad procesal.

Para el emplazamiento se procederá así: a través de un edicto


se expresará la naturaleza del proceso y el nombre de las
partes. El edicto se fijará en lugar visible de la secretaría del
juzgado por el término de veinte (20) y se publicará por una (1)
vez dentro del mismo término en un diario de amplia circulación
en la localidad, a juicio del juez, y por medio de una
55

radiodifusora del lugar si la hubiere, entre las siete (7) de la


mañana y las diez (10) de la noche. La página del diario en que
aparezca la publicación y una constancia auténtica del
administrador de la emisora sobre su transmisión, se agregarán
al expediente. Este aviso será firmado únicamente por el
secretario. Transcurridos cinco (5) días a partir de la expiración
del término del emplazamiento sin que el emplazado haya
comparecido a notificarse, el juez le designará un curador ad
litem, con quien se surtirá la notificación.

El curador ad litem actuará en el proceso hasta cuando concurra


a él la persona que represente, o un representante de ésta .
Dicho curador está facultado para realizar todos los actos
procesales que no estén reservados a la parte misma, así como
para constituir apoderado judicial bajo su responsabilidad, pero
no puede recibir ni disponer del derecho en litigio.

El curador ad litem no puede desistir de la demanda, a menos


que previamente obtenga licencia judicial.

Si se probare que el demandante, su representante o


apoderado, conocían el lugar donde hubiera podido encontrarse
al demandado, se impondrá al responsable multa de veinte (20)
salarios mínimos mensuales, y por trámite incidental, condena
individual o solidaria, según el caso, a indemnizar los perjuicios
que con su conducta haya ocasionado al demandado o a
terceros, sin menoscabo de la nulidad por no haberse
practicado en legal forma la notificación al accionado del auto
que admite la demanda. Además, se enviará copia al
funcionario penal competente para que adelante la
correspondiente investigación.

b) Si el demandado se oculta, el juez, previa comprobación


sumaria del hecho (el informe que rendirá el secretario sobre
las diligencias adelantadas para la notificación del libelo), le
nombrará curador ad litem y procederá al emplazamiento, de
acuerdo con lo estudiado anteriormente, teniendo en cuenta el
siguiente procedimiento:

Si el demandado no se hallare en la dirección indicada en la


demanda, o cuando se impida la notificación del auto admisorio
de ésta, el notificador entregará una aviso a cualquier persona
que se encuentre en el lugar indicado y manifieste ser ese su
sitio de trabajo o de habitación, aviso en el cual se informará al
56

demandado que debe concurrir al despacho judicial dentro de


los diez (10) días siguientes al de su fijación para notificarle
dicho auto y que si no lo hace se le designará curador ad litem
y se procederá al emplazamiento, sin necesidad de auto que lo
ordene, de conformidad con el artículo 320 del Código de
Procedimiento Civil.

Es importante resaltar las DIFERENCIAS que existen entre el


procedimiento civil y el procedimiento laboral en cuanto al
tratamiento que se da al caso de que se ignore el domicilio del
demandado o de que éste no quiera concurrir al proceso:

1) Al paso que en materia civil el emplazamiento precede a


la designación del curador, en laboral el nombramiento
precede al emplazamiento.

2) Al paso que en civil se suspende la actuación durante el


término del emplazamiento, en laboral se continúa el trámite
del proceso.

3) Al paso que en civil cuando se ignora la residencia del


demandado basta con que se haga en la demanda la
afirmación bajo juramento que se entenderá prestado por la
presentación de la misma, en laboral es forzoso jurarlo ante el
juez como diligencia previa a la admisión.

En conclusión, el auto admisorio de la demanda debe notificarse


personalmente al demandado o al curador ad litem en los
términos referidos anteriormente.

9. CONTESTACION A LA DEMANDA. Una vez se le


notifica al demandado el auto admisorio de la demanda, éste
tiene la posibilidad de contestarla o no. En este último caso,
ello no constituye un indicio grave en contra del accionado,
como sí ocurre en el procedimiento civil porque el artículo 30
del Código Procesal del Trabajo regula expresamente las
consecuencias de esta conducta en el sentido de que el juez
adelantará la tramitación oficiosa del proceso, aún sin la
presencia de las partes, pues en los procesos del trabajo está
interesada toda la comunidad, por tratarse de las leyes
sociales de orden público y tener interés también el Estado y
la colectividad en que se conserve la paz social.
57

Si el demandado opta por contestar la demanda, debe ceñirse a


las indicaciones que trae el artículo 31 del Código Procesal del
Trabajo. Expresará cuáles hechos admite y cuáles rechaza o
niega, e indicará los hechos y razones en que apoya su
defensa, agregando una relación de los medios de prueba que
pretenda hacer valer; tales medios probatorios deben ser
específicos y detallados.

Si hay pluralidad de demandados, el traslado de la demanda


se da por un término común de seis (6) días, lo cual significa
que éste se entiende vencido solamente cuando ha quedado
surtido con el último de los demandados que haya sido
notificado.

10. DEMANDA DE RECONVENCIÓN. El demandado, dentro


del término de traslado de la demanda, podrá presentar
demanda de reconvención en contra de uno o varios de los
demandantes, siempre que se reúnan los siguientes requisitos:

a) Que el juez tenga competencia para conocer del asunto.

b) Que el asunto se pueda tramitar por la vía ordinaria.

c) Que provenga de una misma causa que la de la demanda


principal, es decir que sea la misma relación jurídico laboral
planteada.

La demanda de reconvención deberá reunir los requisitos


formales de toda demanda y se formulará en escrito separado
del de la contestación. El poder para contestar la demanda
habilita para demandar en reconvención.

De la demanda de reconvención se dará traslado común por


tres (3) días al reconvenido, y de allí en adelante se
sustanciarán bajo una misma cuerda y se decidirá en la
sentencia.

El apoderado del demandante principal puede notificarse del


auto admisorio de la demanda de reconvención y puede
intervenir en su trámite, sin necesidad de un nuevo poder.
58

CAPITULO XI

EXCEPCIONES

LAS EXCEPCIONES son los medios defensa que tiene el


demandado para mejorar o sanear el procedimiento o para
atacar el derecho pretendido.

Así como el demandante hace su ataque a través de la acción,


el demandado se defiende a través de las excepciones.

Las excepciones deben ser declaradas de oficio por el juez,


salvo las de PRESCRIPCIÓN, COMPENSACIÓN Y NULIDAD
RELATIVA, toda vez que éstas necesariamente deben ser
alegadas por el demandado, so pena de entenderse que ha
renunciado a ellas.

CLASIFICACIÓN DE LAS EXCEPCIONES. Las excepciones


en materia laboral se clasifican en previas o dilatorias y de
fondo o perentorias.
59

1. EXCEPCIONES PREVIAS O DILATORIAS. Son aquellas


encaminadas a atacar el procedimiento y su formulación
propende por el mejoramiento de éste, de suerte que puede
llegar a suspender o terminar el proceso.

Conforme al artículo 97 del Código de Procedimiento Civil, se


pueden proponer las siguientes excepciones previas:

a) Falta de jurisdicción.

b) Falta de competencia.

c) Cláusula compromisoria o compromiso.

d) Inexistencia del demandante o del demandado.

e) Incapacidad o indebida representación del demandante o


del demandado.

f) No haberse presentado prueba de la calidad de heredero,


cónyuge, curador de bienes, administrador de comunidad,
albacea y en general de la calidad en que actúe el
demandante o se cite al demandado.

g) Ineptitud de la demanda por falta de los requisitos


formales o por indebida acumulación de pretensiones.

h) Habérsele dado a la demanda el trámite de un proceso


diferente al que corresponde.

i) No comprender la demanda a todos los litisconsortes


necesarios.

j) Pleito pendiente entre las mismas partes y sobre el mismo


asunto.

k) No haberse ordenado la citación de otras personas que la


ley dispone citar.

l) Haberse notificado la admisión de la demanda a persona


distinta de la que fue demandada.

En el trámite de un proceso ordinario de primera (1ª) instancia,


las excepciones previas podrán proponerse en la contestación
60

de la demanda o en la primera (1ª) audiencia de trámite. El juez


debe decidirlas en la primera (1ª) audiencia de trámite si el
asunto fuere de puro derecho. Si hubiere hechos que probar,
deberán presentarse las pruebas y el juez resolverá allí mismo.
Si el demandante solicitare la celebración de una nueva
audiencia para contraprobar, el juez, si lo considera
conveniente, podrá decretarla .

Las excepciones de COSA JUZGADA, TRANSACCIÓN Y


CADUCIDAD de la acción en el procedimiento civil se pueden
proponer como previas; no en el procedimiento laboral, por
tener su propia reglamentación y regularse íntegramente la
materia, de conformidad con reiteradas interpretaciones
jurisprudenciales.

2. EXCEPCIONES DE FONDO O PERENTORIAS. Son


aquellas encaminadas a contradecir el nacimiento del
derecho pretendido, o para extinguirlo o para negar su
exigibilidad, tales como el pago, la compensación, la
prescripción, la transacción, la cosa juzgada, etcétera.

Tales excepciones de fondo podrán proponerse en la


contestación de la demanda o en la primera (1ª) audiencia de
trámite y podrá solicitarse la práctica de pruebas para
demostrarlas. Serán resueltas en la sentencia.

CAPITULO XII
61

REPRESENTACIÓN JUDICIAL

1. NOCIONES GENERALES. La Carta Política en su


artículo 229 dispone como norma general que para acceder a
la administración de justicia se requiere ser abogado aunque,
y por excepción, la ley podrá indicar cuándo se puede hacer
sin la representación de abogado.

Al estudiar la figura de los presupuestos procesales se


analizaron estas excepciones en materia laboral.

2. REPRESENTACION DE LAS PERSONAS JURIDICAS.


Las personas jurídicas comparecerán a los procesos
laborales por medio de sus representantes constitucionales,
legales o convencionales, según el caso.

Cabe entonces diferenciar, al respecto, la representación de las


personas jurídicas de derecho público y la de las personas
jurídicas de derecho privado.

a) PERSONAS JURIDICAS DE DERECHO PUBLICO.


Comparecen así:

1) LA NACIÓN COLOMBIANA, por medio de los ministros y


directores de departamento administrativo; quienes pueden
delegar tal función en subalternos con categoría superior a
jefe de sección y pueden igualmente constituir apoderados
especiales (Constitución Política, artículo 208 y Código de
Procedimiento Civil, artículo 64).

2) Los DEPARTAMENTOS comparecen por medio del


gobernador (Constitución Política, artículo 303).

3) Los MUNICIPIOS comparecen por medio del respectivo


alcalde (Constitución Política, artículo 314).

4) Los ESTABLECIMIENTOS PÚBLICOS, las EMPRESAS


INDUSTRIALES y COMERCIALES del ESTADO
(nacionales, departamentales y municipales) y las
SOCIEDADES de ECONOMÍA MIXTA comparecen por
medio de sus representantes legales.
62

b) PERSONAS JURIDICAS DE DERECHO PRIVADO.


Comparecen al proceso, así:

1) Las ASOCIACIONES y FUNDACIONES, por medio de la


persona que de acuerdo con sus estatutos lleva la
representación legal (Código Civil , artículo 639).

2) Las SOCIEDADES CIVILES y COMERCIALES por


intermedio de las personas a quienes se haya dado la
representación legal en el respectivo contrato de sociedad
(Código de Comercio, artículo 196).

3) Las SOCIEDADES EXTRANJERAS, comparecerán por


medio del apoderado especial constituído en el lugar donde
tengan negocios (Código de Procedimiento Civil, artículo 48).

4) Los empleadores que tengan SUCURSALES o


AGENCIAS dependientes de su establecimiento en otros
municipios, distintos del domicilio principal, deben constituir
públicamente un apoderado con la facultad de representarlos
en procesos o controversias relacionados con los contratos
de trabajo que se hayan ejecutado o deban ejecutarse en el
respectivo municipio.

3. PRUEBA DE LA PERSONERIA. Ya se explicó que en


derecho procesal laboral, a diferencia del procedimiento civil,
el demandante no está obligado a presentar con la demanda
la prueba de la existencia de la persona jurídica contra la
cual va dirigida ni la de la calidad de su representante. Le
bastará con designarlos, a menos que en el proceso se
debata como cuestión principal este punto.

Lo anterior busca exonerar al trabajador demandante de los


gastos que le representaría la consecución de la prueba sobre
existencia y personería en caso de que su demandado sea una
persona jurídica. De paso le evita, además, las dificultades que
su logro implica.

Desde luego, si quien actúa como DEMANDANTE es una


persona jurídica de DERECHO PRIVADO, sí está obligado a
presentar con la demanda la prueba de su existencia y
representación legal.
63

En cuanto a la relativa exoneración de pruebas que se hace en


el artículo 36 del Código Procesal del Trabajo, es necesario
observar que en la práctica resulta aconsejable para este tipo
de demandas, contar desde un comienzo con la prueba sobre la
existencia y representación de la entidad demandada, para así
evitar fallos inhibitorios como también sentencias condenatorias
contra personas inexistentes.

CAPITULO XIII

INCIDENTES

1. DEFINICION. Puede entenderse como INCIDENTES las


controversias de carácter accesorias señaladas expresamente
por el legislador, que se presentan en el trámite de un proceso o
que tienen alguna incidencia o guardan relación con la cuestión
principal objeto de la litis; por ejemplo los impedimentos y
recusaciones, las nulidades, la acumulación de procesos,
etcétera. Cuando tales controversias impiden la continuación
del proceso, requieren previo pronunciamiento por parte del
juez. En los demás casos deberán tramitarse en el curso del
proceso, sin interrumpirlo y decidirse en la sentencia que ponga
fin al mismo.

2. CLASIFICACION. En el procedimiento laboral no existe


una clasificación taxativa de los asuntos que deben tramitarse
como incidente. Basta entonces ensayar un análisis para
determinar si los incidentes que trae el Código de
Procedimiento Civil, pueden tener cabida en los procesos
laborales:
64

a) Conflictos de Competencia. Siempre que el juez


declare su incompetencia para conocer de un proceso,
ordenará remitirlo al que estime competente dentro de la
misma jurisdicción. Cuando el juez que reciba el expediente
se declare, a su vez, incompetente, solicitará que el conflicto
se decida por la autoridad judicial que corresponda, a la que
enviará la actuación. Estas decisiones son inapelables.

El juez que reciba el proceso no podrá declararse incompetente


cuando el proceso le sea remitido por su respectivo superior
jerárquico o por la Corte Suprema de Justicia.

La declaración de incompetencia no afecta la validez de la


actuación cumplida hasta entonces.

b) Nulidades procesales . En los procesos laborales pueden


presentarse las siguientes causales de nulidad:

1) Las contempladas como tales en el Código de


Procedimiento Civil.

2) El adelantar la actuación sin cumplir con los principios de


oralidad y publicidad (Código Procesal del Trabajo, artículo
42). Y,

3) El omitir la etapa de conciliación en aquellos procesos en


que es legalmente obligatoria.

c) Acumulación de procesos. El decreto 2651 de 1991,


artículo 52, consagró esta figura de manera expresa en el
procedimiento laboral .

El DEMANDANTE podrá acumular en UNA MISMA DEMANDA


varias pretensiones contra el mismo demandado o
demandados, aunque no sean conexas.

En los procesos laborales también se permite en una


demanda, la acumulación de pretensiones de VARIOS
DEMANDANTES contra el mismo o varios demandados,
cuando se presente uno (1) de los siguientes eventos:

1) Que provengan de una misma causa.


65

2) Que se originen en una misma norma o fuente de


derecho.

3) Que versen sobre el mismo objeto.

4) Que deban servirse de las mismas pruebas, aunque sea


diferente el interés de unos y otros.

El DEMANDADO podrá solicitar la acumulación de procesos,


siempre que concurran los siguientes requisitos:

1) Que el juez sea competente para conocer de ellos.

2) Que las pretensiones no se excluyan entre sí, salvo que


se propongan como principales y subsidiarias. Y,

3) Que todas puedan tramitarse por el mismo procedimiento.

En los procesos laborales, en ningún caso procede la


acumulación de procesos que cursen en distintos distritos
judiciales.

d) Impedimentos y recusaciones. Este incidente persigue


que los procesos sean resueltos dentro de la mayor
imparcialidad posible.

Las causales de impedimentos y recusaciones de jueces y


magistrados, al igual que de los secretarios, están basadas
principalmente en la amistad, la enemistad, el parentesco,
etcétera, y están consagradas taxativamente en el Código de
Procedimiento Civil.

e) Amparo de pobreza. Este incidente se concederá a


quien no se halle en posibilidad de atender los gastos del
proceso, sin menoscabo de lo necesario para su propia
subsistencia y la de las personas a quienes por ley debe
alimentos, salvo cuando se pretenda hacer valer un derecho
litigioso adquirido a título oneroso.

El amparado por pobre no estará obligado a prestar cauciones


procesales ni a pagar expensas , honorarios de auxiliares de la
justicia, u otros gastos de la actuación y no será condenado en
costas.
66

f) Tacha de peritos y testigos. Son incidentes relativos a


pruebas. Los peritos pueden ser recusados por las mismas
causales de los jueces. Los testigos pueden ser tachados de
sospechosos.

g) Interrupción y suspensión del proceso. Por el principio


de la impulsión oficiosa, el proceso laboral no puede ser
interrumpido ni suspendido, motivo por el cual este incidente
no es de recibo en el procedimiento laboral.

3. PROPOSICION Y SUSTANCIACION. De acuerdo con el


artículo 37 del Código Procesal del Trabajo, los incidentes
sólo podrán proponerse en la primera (1ª) audiencia de
trámite. Se sustanciarán sin interrumpir el curso del proceso
y se decidirán en la sentencia definitiva, salvo aquellos que
por su naturaleza o sus fines requieran una decisión previa.

No obstante los términos de la norma referida, ella podría ser


violatoria del derecho de defensa, porque no es cierto que los
incidentes sólo se podrán proponer en la primera (1ª) audiencia
de trámite. También pueden proponerse en una audiencia
posterior, si los hechos ocurrieron con posterioridad.

La norma general es que los incidentes deben resolverse antes


de la sentencia, con excepción de la tacha de testigo, que es lo
contrario a lo que dice la norma.

4. AUDIENCIA Y FALLO. Propuesto en tiempo un


incidente, el juez, dentro de la misma audiencia resolverá si lo
admite o rechaza. Si hubiere hechos que probar y no se
hubieren presentado las pruebas en el acto, se señalará el
día y la hora para una nueva audiencia, con el fin de practicar
las pedidas y decretadas, y se decidirá allí mismo o en la
sentencia, según corresponda.
67

CAPITULO XIV

NOTIFICACIONES. LEER DEL CÓDIGO ART 41. MOD. ART


20 LEY 712 DE 2001.

1. ASPECTOS GENERALES. “Notificar” es aquel acto


real o presunto por medio del cual se pone en conocimiento
de las partes, y en algunos casos de funcionarios públicos o
de terceros, las decisiones que se dicten en un proceso
judicial. Puede también entenderse como sinónimo de
“informar” o “comunicar”.

La importancia de las notificaciones radica en que por norma


general, ninguna decisión produce efectos antes de ser
comunicada a quien interese.

2. FORMAS DE NOTIFICACION. Las formas de notificación


de las providencias judiciales son, de manera general:

a) Personal.

b) En estrados.

c) Por estados

d) Por edicto. Y,

e) Por conducta concluyente.

A pesar de que el legislador quiso restringirlas en el caso del


proceso laboral, a las personales, en estrados y por estados, lo
cierto es que, por vacíos en el procedimiento laboral y por
analogía, se acepta en este procedimiento la notificación por
edicto y por conducta concluyente.
68

a) NOTIFICACION PERSONAL. Es la notificación por


excelencia, la cual se practica así: el secretario, el notificador
o quien la ley disponga, pondrá en conocimiento del
interesado la providencia respectiva en cualquier día y hora,
hábil o no. De ello se extenderá un acta en la que se
expresará en letras la fecha en que se practique, el nombre
del notificado y la providencia que se notifica; acta que
deberá firmarse por éste y el empleado que haga la
notificación. Si al notificador no se le permite tener acceso a
quien deba ser notificado, por causa distinta de acto de
autoridad, se procederá a entregarle un aviso a cualquier
persona que se encuentre allí y manifieste que habita o
trabaja en ese lugar, en el cual se expresará el proceso de
que se trata, la orden de comparecer y el objeto de la
comparecencia, así como el lugar, fecha y hora en que deba
surtirse la diligencia para la cual se cita o el término de que
disponga para comparecer, según fuere el caso. El secretario
deberá firmar el aviso.

La persona que reciba el aviso deberá firmar la copia que


conserve el notificador, la cual se agregará al expediente; si se
niega a hacerlo, se dejará constancia de ello.

El aviso se fijará en la puerta de acceso a dicho lugar, salvo que


se impida, al notificador, fijarlo. La notificación se considerará
efectuada al finalizar el día siguiente al de la fijación del aviso o
a aquél en que debía hacerse ésta.

Copia del aviso se remitirá a la misma dirección por correo, de


lo cual dejará constancia el secretario en el expediente.

En la misma fecha en que se practique la diligencia para la


notificación personal, el notificador rendirá informe por escrito de
los motivos que le hayan impedido efectuarla o dar
cumplimiento a lo dispuesto anteriormente. Este informe se
considerará rendido bajo juramento.

Cuando se trata de notificar el AUTO ADMISORIO DE LA


DEMANDA o el que libra MANDAMIENTO EJECUTIVO, en el
aviso se informará al demandado que debe concurrir al
despacho judicial dentro de los diez (10) días siguientes al de su
fijación, para notificarle dicho auto y que se si no lo hace se le
designará curador ad litem y se le emplazará. Si transcurre este
término sin que el citado comparezca, el secretario dejará
69

constancia de ello y se procederá al emplazamiento sin auto


que lo ordene.

Cuando la notificación personal deba practicarse por


comisionado, el comitente designará el curador ad litem y luego
comisionará para los emplazamientos.

Este trámite es procedente en el procedimiento laboral cuando


quien deba ser notificado no es hallado en la dirección que
aparece en la demanda. Cuando se oculta para impedir la
notificación, se deberá proceder al emplazamiento conforme al
artículo 29 del Código de Procesal del Trabajo.

Si el notificado no sabe, no puede o no quiere firmar, el


notificador expresará esta circunstancia en el acta; el informe
del notificador se considerará rendido bajo juramento, que se
entenderá prestado con la firma del acta.

Al notificado no se le admitirán otras manifestaciones que la de


asentimiento a lo resuelto, la convalidación de lo actuado, el
nombramiento prevenido en la providencia y la interposición de
los recursos del caso.

Los secretarios y notificadores sólo podrán hacer estas


notificaciones dentro del territorio donde tiene competencia el
juez a cuyo servicio se encuentran.

La notificación que se haga a funcionarios públicos se surtirá sin


dejarles el expediente en su poder, salvo norma en contrario.

Cuando quien deba ser notificado personalmente se halle en


otro lugar, la notificación se hará por juez comisionado. Si se
encontrare en el exterior, se hará a través del cónsul
colombiano o de una autoridad judicial del país, por conducto
del Ministerio de Relaciones Exteriores.

De conformidad con el artículo 41 del Código Procesal del


Trabajo, deben notificarse personalmente los siguientes actos:

1) Al demandado, la del auto que le confiere traslado de la


demanda y, en general, la que tenga por objeto hacerle saber
la primera (1ª) providencia que se dicte.
70

2) La primera (1ª) que se haga a los empleados públicos en


su carácter de tales.

3) La primera (1ª) que se haga a terceros; por ejemplo, en los


casos de llamamiento en garantía.

4) El mandamiento de pago.

5) Al ejecutado, el auto que deniega el mandamiento de


pago, cuando es apelado.

Notificaciones a las entidades públicas. La ley 446 de 1998


en su artículo 23 determinó que en todas las jurisdicciones y
respecto a “entidades públicas” opera una particular forma de
notificación personal, tratándose del AUTO ADMISORIO DE
LA DEMANDA. Tales entidades pueden ser del orden central
como del descentralizado, ya desde el punto de vista territorial
ora del funcional. El procedimiento es el siguiente:

Por regla general, el auto admisorio de la demanda que se dirija


contra una entidad pública se notificará a su representante legal
o a quien éste haya delegado esa función.

Si esas personas, por cualquier motivo, no pudieren recibir la


notificación o no fuesen encontradas por el notificador judicial,
aquélla se realizará mediante la entrega que el mencionado
empleado haga al servidor público que lo atienda o reciba, de
copia auténtica de la demanda, sus anexos, del auto admisorio
y del aviso de citación.

De estos hechos se debe dejar constancia en el expediente en


diligencia que deben suscribir el notificador y quien reciba.

Las dos (2) posibilidades anteriores tendrán ocurrencia cuando


el demandante haga uso de su derecho de solicitar que se
adelante la notificación por medio de funcionario comisionado
para cuando no se demanda en la sede de la demandada.

Puede suceder también que la demanda se incoe en lugar


diferente a la sede de la entidad pública y el demandante no
solicite notificarse el auto admisorio por medio de comisionado
ubicado en ella. En este caso y siempre y cuando se trate de
asuntos nacionales, mas no territoriales (departamentales,
municipales, distritales) por cuanto éstos necesariamente deben
71

cumplir los pasos señalados anteriormente, la notificación se


cumplirá por medio del funcionario de la institución nacional
demandada de mayor categoría en la seccional.

Si no existiere funcionario alguno que a nivel seccional cumpla


las labores para la accionada, la notificación se consumará por
medio del gobernador o el alcalde correspondiente, quien so
pena de caer en falta disciplinaria, deberá comunicar lo ocurrido,
al día siguiente de la notificación, al representante legal de la
demandada. En este caso, la notificación se tendrá por
realizada cinco (5) días después de aquél en que se surtió la
diligencia respectiva que deberá firmar el notificador y el
respectivo funcionario.

b) NOTIFICACION EN ESTRADOS. El fundamento de este


sistema se encuentra en el hecho de que la mayoría de los
actos del proceso se practican dentro de la audiencia pública.
Al autorizarse esta modalidad, se busca aligerar la
notificación de las providencias que se dicten dentro de las
audiencias. Se entenderán surtidos los efectos de estas
notificaciones desde su pronunciamiento.

Como el artículo 41 del Código Procesal del Trabajo habla


genéricamente de “providencias”, ha de entenderse entonces
que comprende los autos de sustanciación, los autos
interlocutorios y las sentencias.

El referido artículo tampoco distingue si la notificación en


estrados tiene efectos tanto para las partes presentes en la
audiencia, como para las ausentes de ella. Al respecto, cabe
explicar lo siguiente: si el mismo artículo establece que por
estados se notificarán los autos de sustanciación y los
interlocutorios cuando no se hubiere notificado en estrados a las
partes o a alguna de ellas, es forzoso deducir que si se trata de
autos (no de sentencias) dictados en audiencia, sólo opera la
notificación en estrados para la parte que haya asistido a la
audiencia.

Sobra advertir que si ambas partes concurren a la audiencia,


por el sólo hecho de pronunciamiento del auto dentro de ella se
surte la notificación en forma plena y no es necesario notificarlo
por estados. Si asistió una, sola para la ausente debe acudirse
a la notificación por estados.
72

c) NOTIFICACION POR ESTADOS. El “ESTADO” es una


lista que elabora el secretario del juzgado, la cual se fijará al
día siguiente al del pronunciamiento del auto respectivo y
permanecerá fijada un (1) día, vencido el cual se entenderán
surtidos sus efectos.

En dicha lista debe constar:

1) La determinación de cada proceso por su clase (ordinario,


especial, sumario).

2) Los nombres del demandante y el demandado o de las


personas interesadas en el proceso o diligencia. Si varias
personas integran una parte, bastará la designación de la
primera (1ª) de ellas, añadiendo la expresión “y otros”.

3) La fecha del auto.

4) La fecha del estado.

5) La firma del secretario.

El estado se fijará en un lugar visible de la secretaría y


permanecerá allí durante las horas de trabajo del respectivo día.

De las notificaciones hechas por estados, el secretario dejará


testimonio con su firma al pie de la providencia notificada.

Se notifican por estados:

1) Los autos de sustanciación y los interlocutorios, cuando


no se hubieren efectuado en estrados a las partes o a alguna
de ellas.

2) Las del primer (1er) auto de sustanciación que se dicte en


la segunda (2ª) instancia y en casación, así como la del auto
en que se cite a las partes para la primera (1ª) audiencia de
cualquier instancia. Es entendido que sólo estas providencias
podrán dictarse por fuera de audiencia.

d) NOTIFICACION POR EDICTO. El Código Procesal del


Trabajo no consagra esta forma de notificación. Pero por
desarrollo jurisprudencial ha venido aplicándose para la
SENTENCIA de casación y la de homologación.
73

En efecto, si no es posible proferir la sentencia dentro de


audiencia, no puede hablarse de que quede notificada “en
estrados”. El estado sólo está autorizado para la notificación de
autos, no para las sentencias. Existiría entonces la posibilidad
de notificarla personalmente, guardando las reglas generales
del derecho procesal. Y si las partes acuden voluntariamente,
no cabe duda de que debe notificárseles personalmente. Pero
puede suceder que una (1) de las partes o las dos (2) no
concurran a la secretaría y como la providencia no adquiere
firmeza hasta tanto sea notificada y el proceso no puede quedar
indefinidamente paralizado, no hay otro remedio que proceder a
la notificación por edicto, la cual debe hacerse conforme a lo
dispuesto por la ley procesal civil.

El edicto deberá contener:

1) La palabra “edicto” en su parte superior.

2) La determinación del proceso de que se trata.

3) Los nombres del demandante y del demandado.

4) La fecha de la sentencia.

5) La firma del secretario.

El edicto se fijará en lugar visible de la secretaría por tres (3)


días y en él anotará el secretario las fechas y horas de fijación y
desfijación. El original se agregará al expediente y una copia se
conservará en el archivo en orden riguroso de fechas.

La notificación se entenderá surtida al vencimiento del término


de fijación del edicto.

e) NOTIFICACION POR CONDUCTA CONCLUYENTE. Se


puede presentar cuando una parte o un tercero manifiesta
que conoce determinada providencia o la menciona en escrito
que lleve su firma, o verbalmente durante una audiencia o
diligencia. Si queda constancia en el acta, se considerará
notificada personalmente de dicha providencia en la fecha de
presentación del escrito o de la audiencia o diligencia .
74

La jurisprudencia considera que la simple presentación del


poder no puede interpretarse como que el demandado se da por
notificado por conducta concluyente del auto admisorio de la
demanda o del mandamiento ejecutivo, ya que la norma
procesal civil exige que la parte manifieste que conoce la
providencia de que se trata.

CAPITULO XV

PRUEBAS

1. ASPECTOS GENERALES. Planteada la relación jurídico


procesal, y ante el fracaso del intento conciliatorio, el juez
debe practicar las pruebas decretadas en las oportunidades
legales.

Se denomina PRUEBAS el conjunto de reglas que regulan la


admisión, producción, asunción y valores de los diversos
medios que pueden emplearse para llevar al juez la convicción
sobre los hechos que interesan al proceso.

En relación con el decreto, práctica y valoración de las pruebas


se deben tener en cuenta las siguientes REGLAS:

a) Ningún juez puede valerse de sus conocimientos


personales para resolver un asunto jurídico sometido a su
decisión.

b) La prueba debe servir para demostrar lo debatido en un


proceso, sin importar la parte que la pidió o la aporta al
proceso.

c) La parte contra quien se aduce una prueba debe tener la


posibilidad de controvertirla.

d) La prueba debe cumplir con las formalidades exigidas por


la ley en cuanto a su oportunidad de pedirlas, su decreto, su
práctica y el cumplimiento de las formalidades propias de
cada una de ellas.
75

e) La prueba debe ser pertinente, idónea y útil al proceso.


Las pruebas no deben ser prohibidas, ineficaces ni
superfluas.

f) Toda decisión judicial debe sustentarse en las pruebas


regular y oportunamente allegadas al proceso.

g) Incumbe a las partes probar el supuesto de hecho de las


normas que consagran el efecto jurídico que ellas persiguen.

h) Es nula de pleno derecho, la prueba obtenida con


violación del debido proceso.

2. VALORACION DE LAS PRUEBAS. Para la valoración


de las pruebas por parte del juez existen tres (3) métodos:
tarifa legal de pruebas, íntimo convencimiento y libre
formación del convencimiento o sana crítica.

En el procedimiento laboral, al igual que en el civil, el juez debe


hacer un análisis de las pruebas teniendo en cuenta la LIBRE
FORMACIÓN DEL CONVENCIMIENTO. Este consiste en que
el juez debe inspirarse en los principios científicos que informan
la crítica de la prueba, atender las circunstancias relevantes del
litigio y la conducta procesal asumida por las partes.

El juez está obligado a exponer razonadamente el mérito que le


asigne a cada prueba, y en la parte motiva de la sentencia
deberá indicar los hechos y circunstancias que causaron su
convencimiento. Esto diferencia el “íntimo convencimiento” de
la “libre formación del convencimiento”.

Además el juez no puede desconocer las solemnidades


prescritas en la ley sustancial para la existencia o validez de
ciertos actos.

3. OPORTUNIDADES PROCESALES PARA LA


PRÁCTICA y EL DECRETO DE PRUEBAS. Las pruebas
deben ser pedidas, decretadas y practicadas dentro de las
formalidades legales.

Las pruebas sólo pueden SOLICITARSE para el


DEMANDANTE, en la demanda, o dentro de la primera (1ª)
76

audiencia de trámite si corrige, aclara o enmienda su demanda.


Respecto al DEMANDADO, las oportunidades para solicitar
pruebas se limitan al contestar la demanda o en la primera (1ª)
audiencia de trámite, si propone excepciones.

El juez puede decretar PRUEBAS DE OFICIO en cualquier


momento del proceso, antes de dictar sentencia. En este caso,
el costo de la prueba, si hubiere lugar a él, será por cuenta de la
parte a quien aproveche la prueba, o de ambas, a criterio del
juez. Este puede hacer uso de esta facultad, siempre y cuando
sea indispensable para el completo esclarecimiento de los
hechos y no debe utilizarse para corregir negligencias de alguna
de las partes.

La facultad del juez respecto al decreto de pruebas de oficio


tiene un límite: sólo puede decretar la práctica de una prueba
testimonial cuando el nombre del testigo aparece de alguna
manera involucrado dentro del proceso.

Las pruebas pedidas por las partes se DECRETARÁN dentro


de la primera (1ª) audiencia de trámite, o dentro de la audiencia
única en los procesos de única instancia o de fuero sindical.

El juez podrá, en providencia motivada, rechazar la práctica de


pruebas y diligencias inconducentes o superfluas en relación
con el objeto del litigio.

4. CARGA DE LA PRUEBA. Por norma general incumbe a


las partes probar el supuesto de hecho de las normas que
consagran el efecto jurídico que ellas persiguen.

Empero, jurisprudencial y doctrinariamente se han establecido


algunas pautas, así:

a) Si se reclama INDEMNIZACIÓN POR DESPIDO, el


trabajador debe probar el despido. El empleador debe probar
su justificación.

b) Si se reclama SALARIO, se debe demostrar la prestación


del servicio en el lapso reclamado. Si no se demuestra su
cuantía, se debe el que ordinariamente se paga por la misma
labor y a falta de éste, el que se fijare teniendo en cuenta la
cantidad y calidad del trabajo, la aptitud del trabajador y las
77

condiciones usuales de la región, conforme se determine a


través de la prueba pericial. De todas maneras, nadie podrá
devengar menos del salario mínimo legal, en proporción a las
ocho (8) horas diarias de la jornada máxima legal.

c) Si se reclama CESANTÍA, el trabajador debe demostrar


las fechas de ingreso y retiro, al igual que el salario. El
empleador debe demostrar que las canceló o depositó, que el
trabajador no tenía derecho a ellas por las funciones
desempeñadas, o que fueron retenidas por haber terminado
el contrato laboral por las causales contempladas en el
artículo 250 del Código Sustantivo del Trabajo, es decir, por
actos delictuosos del trabajador contra el empleador o el
personal directivo de la empresa, por daños materiales graves
que le causó intencionalmente a los edificios, obras y
maquinarias o porque reveló secretos técnicos o comerciales
o dio a conocer asuntos de carácter reservado, con grave
perjuicio para la empresa.

d) Si se reclama PRIMA DE SERVICIOS, el trabajador debe


demostrar que laboró más de tres (3) meses en el respectivo
semestre o que estuvo vinculado a través de un contrato a
término fijo inferior a un año. El empleador deberá demostrar
su pago, o que el contrato terminó con justa causa, o que no
es una empresa de carácter permanente.

e) Si se reclaman HORAS EXTRAS, el trabajador debe


demostrar una a una las horas extras que dice haber
laborado. El empleador deberá probar que las canceló , o que
el trabajador estaba excluido de la regulación sobre jornada
máxima de trabajo.

f) Si se reclama una NIVELACIÓN DE SALARIOS con


fundamento en el principio “a trabajo igual, salario igual”, el
trabajador debe demostrar que desempeñó el puesto en
jornada y condiciones de eficiencia también iguales.

g) Si se reclama la INDEMNIZACIÓN ORDINARIA DE


PERJUICIOS POR RIESGOS PROFESIONALES ocurridos
por CULPA suficientemente demostrada del empleador, el
trabajador debe probar la ocurrencia del riesgo y la culpa del
empleador.
78

h) Si se reclama REINTEGRO por parte de un trabajador


despedido gozando de FUERO SINDICAL, el trabajador
deberá demostrar que gozaba de fuero sindical y el despido.
El empleador deberá demostrar que tenía autorización para el
despido, o que no existía el fuero sindical, o que la
terminación del contrato no requería de previa calificación
judicial.

i) Si se reclama la aplicación de alguna NORMA


CONVENCIONAL, el trabajador debe demostrar que era
beneficiario de la convención colectiva de trabajo, un ejemplar
auténtico de la convención y la prueba de su depósito
oportuno.

5. MEDIOS DE PRUEBA. El artículo 51 del Código


Procesal del Trabajo establece que son admisibles todos los
medios de prueba establecidos en la ley. Sirven entonces
como pruebas: la declaración de parte y la confesión, el
testimonio de terceros, la inspección judicial, los documentos,
el dictamen pericial, los indicios, las presunciones y el
juramento.

El Código Procesal del Trabajo regula en forma completa la


materia en cuanto a los medios probatorios, lo cual no hace el
procedimiento laboral, por lo que debe operar la analogía,
siempre y cuando aquellas normas no contravengan las
escasas que al respecto contempla el estatuto laboral, o los
principios generales de este procedimiento.
a) DECLARACION DE PARTE Y CONFESION. Es
entendido que no toda declaración de parte implica confesión,
pues ésta sólo tiene presencia cuando aquélla versa sobre
hechos que conlleven consecuencias jurídicas desfavorables
para el declarante. Si éstas no se producen, entonces se
está frente a una típica declaración de parte.

La confesión se presenta como judicial y extrajudicial. La


CONFESIÓN JUDICIAL es la que se hace ante un juez en
ejercicio de sus funciones.

La confesión judicial puede ser provocada o espontánea. La


PROVOCADA es resultante del interrogatorio de la contraparte
o del juez. La ESPONTÁNEA se encuentra en la demanda y su
contestación o en cualquier otro acto del proceso sin previo
79

interrogatorio. Se presume que el apoderado judicial está


autorizado por su representado para confesar en la demanda,
en las excepciones y en sus correspondientes contestaciones.

Los aspectos más importantes de la confesión son los


siguientes:

1) Que el confesante tenga capacidad para hacerla y poder


dispositivo sobre el derecho que resulte de lo confesado.

2) Que verse sobre hechos que produzcan consecuencias


jurídicas adversas al confesante o que favorezcan a la parte
contraria.

3) Que recaiga sobre hechos respecto de los cuales la ley no


exija otro medio de prueba.

4) Que sea expresa, consciente y libre.

5) Que verse sobre hechos personales del confesante o de


que tenga conocimiento.

6) Que se encuentre debidamente probada, si fuere


extrajudicial, o judicial trasladada.

7) Podrá hacerse a través de apoderado judicial, cuando


tenga facultad expresa para ello.

Los representantes de la Nación Colombiana, los


departamentos y los municipios, no pueden confesar, pero sí
rendir informes escritos bajo juramento, a solicitud del juez.

La confesión es indivisible; el interrogatorio de parte, no .

El auto que cita a interrogatorio de parte en el curso de un


proceso, se notificará por ESTADOS. En caso de PRUEBAS
ANTICIPADAS, debe notificarse PERSONALMENTE.

No podrán formularse más de veinte (20) preguntas en el


interrogatorio. Estas podrán ser asertivas (preguntando si es o
no cierto el hecho) o no asertivas.

La no comparecencia del citado hará presumir como ciertos los


hechos susceptibles de probarse por confesión. Igualmente se
80

procederá cuando el compareciente incurra en renuencia a


responder o de respuestas evasivas. La misma presunción se
deducirá respecto de los hechos de la demanda y de las
excepciones de fondo, o de sus contestaciones, cuando no
habiendo interrogatorio escrito, el citado no comparece. Esta es
la denominada CONFESIÓN FICTA O PRESUNTA.

La confesión hecha al rendir un interrogatorio de parte como


prueba anticipada, constituye TÍTULO EJECUTIVO. La rendida
dentro del proceso, no.

EL curador ad litem no tiene capacidad para confesar.

Cuando una persona jurídica tenga varios representantes, el


interrogatorio podrá ser rendido por cualquiera de ellos, aún
cuando no esté autorizado para obrar separadamente.

El interrogatorio puede ser oral o escrito. Si es escrito, las


preguntas se pueden presentar en sobre abierto o cerrado. El
pliego podrá sustituirse al momento de la diligencia, por
preguntas verbales.

INTERROGATORIO LIBRE. El artículo 59 del Código Procesal


del Trabajo dispone que en cualquier estado del proceso, el juez
podrá ordenar la comparecencia de las partes a fin de
interrogarlas libremente sobre los hechos controvertidos. La
parte citada podrá comparecer por medio de apoderado, salvo
el caso de que se trate de hechos personales.

Hay que aclarar que este medio probatorio, el único consagrado


de manera expresa en el procedimiento laboral, no es
exactamente un interrogatorio de parte, ya que no es pedido a
solicitud de una de ellas, sino del juez.

Como no es un interrogatorio de parte, no hay límites de


preguntas, y tampoco opera la confesión ficta o presunta, si la
parte no comparece a rendirlo, aun cuando ese hecho podrá
tenerse como indicio en su contra.

b) TESTIMONIO DE TERCEROS. Podría considerarse como


la prueba más importante en el proceso laboral, ya que, la
mayoría de las veces, los jueces fundamentan sus decisiones
en testimonios.
81

El testimonio puede ser HISTÓRICO, cuando se limita a relatar


hechos que caen bajo el dominio de los sentidos, o TÉCNICO,
cuando es rendido por personas que tienen amplio conocimiento
sobre una ciencia o arte.

Las características más ostensibles de la prueba testimonial son


las siguientes:

1) No se podrán admitir más de cuatro (4) testigos por cada


hecho. Lo anterior implica que el límite se refiere a los
hechos, y no al proceso. Por lo tanto, una demanda que tenga
tres (3) hechos, por ejemplo, puede tener doce (12) testigos.

Lo restringido es la recepción de más de cuatro (4) testimonios


por cada hecho, lo cual no se hace extensivo a la solicitud de la
prueba; es decir, cualquiera de las partes puede pedirle al juez
que decrete la recepción de ocho (8) testigos para demostrar un
hecho, pero sólo podrán recepcionarse, como máximo, cuatro
(4).

2) Toda persona tiene el deber de testimoniar; sin embargo,


esta afirmación tiene algunas excepciones por razones
religiosas o de algunas profesiones en especial, como la
abogacía.

3) Existen testigos INHÁBILES ABSOLUTOS (los menores


de doce (12) años, los que se hallen bajo interdicción por
causa de demencia y los sordomudos que no puedan darse a
entender por escrito o por lenguaje convencional de signos
traducibles por intérprete) y RELATIVOS (quienes al
momento de declarar tengan alteraciones mentales, se
encuentren en estado de embriaguez o bajo el efecto de
sustancias estupefacientes y quienes el juez considere
inhábiles para testimoniar en un determinado momento,
conforme a las reglas de la sana crítica).

4) Se consideran como testigos SOSPECHOSOS a aquellas


personas que puedan parcializarse al rendir su declaración,
por razón de parentesco, dependencias, sentimientos o
interés en relación con las partes o sus apoderados.

En el procedimiento laboral, LA TACHA debe proponerse antes


de rendirse el testimonio, presentando prueba sumaria de ella.
El juez resolverá la respectiva tacha en la sentencia.
82

La simple condición de empleado del empleador, no convierte al


testigo en sospechoso, de acuerdo con reiteradas
interpretaciones jurisprudenciales.

5) Con testimonios no se podrá demostrar la existencia de


actos cuando la ley exija algunas solemnidades especiales
(pruebas ad substantiam actus).

6) Cuando se pidan testimonios, se deberán expresar los


nombres y apellidos de los testigos con la suficiente claridad.

7) Algunos funcionarios públicos importantes


(Presidente de la República, ministros, gobernadores,
congresistas, magistrados de las altas cortes, etcétera),
declararán por medio de certificación jurada.

8) El testimonio de agentes diplomáticos y sus dependientes


se hará a través del Ministerio de Relaciones Exteriores.

9) Si el testigo desobedece la orden del juez de comparecer


a declarar, y no se excusa dentro de los tres (3) días
siguientes a la audiencia, se le impondrá una multa de dos
(2) a cinco (5) salarios mínimos mensuales, y quedará
siempre con la obligación de testimoniar. También podrá ser
conducido por la policía, a petición de parte o de manera
oficiosa por el juez.

10) Los testigos no pueden escuchar las declaraciones de


quienes le preceden.

11) El testigo no podrá leer notas o apuntes a menos que el


juez lo autorice cuando se trate de cifras o fechas o cuando
se justifique sin afectar la espontaneidad del testimonio.

12) Podrá haber CAREO entre los testigos, y entre éstos y las
partes.

13) A los testigos residentes fuera de la sede del juzgado


podrá exigírseles que comparezcan a aquélla, si se consigna
previamente el valor de los gastos ocasionados por su
estadía; si no, se enviará despacho comisorio al lugar donde
residan. El juez comisionado deberá dejar constancia de los
conceptos que le merezcan los deponentes y las
83

circunstancias de mayor o menor credibilidad de sus


testimonios.

c) INSPECCION JUDICIAL. Esta prueba tiene por objeto


verificar o aclarar hechos materia del proceso y la decretará el
juez de oficio o a petición de parte. Consiste en el examen de
personas, lugares, cosas o documentos.

Los aspectos más importantes de la inspección judicial, son:

1) Queda a discreción del juez si decreta o no la práctica de


la prueba. Podrá decretarla cuando considere que existen
graves y fundados motivos para hacerlo, o para aclarar
hechos dudosos.

2) La diligencia debe cumplirse sin ocasionar grave daño


para las partes o para terceros, y sin obligarlos a violar
secretos profesionales, comerciales o artísticos.

3) Quien pida la inspección expresará con claridad y


precisión los puntos sobre los cuales ha de versar y si
pretende que se practique con intervención de peritos, caso
en el cual formulará en el mismo acto el cuestionario que
aquellos deben absolver.

4) La diligencia se iniciará en el despacho del juez.

5) Si la inspección no se llevare a cabo por renuencia de la


parte que deba facilitarla, se tendrán como probados en su
contra los hechos que la otra parte se proponía demostrar, en
los casos en que sea admisible la confesión; en caso
contrario, se le condenará, sin más actuación al pago de una
multa no superior a mil pesos ($1.000), y ese hecho podrá
ser apreciado por el juez como indicio en su contra. Si es un
tercero se le impondrá una multa en los mismos términos de
la anterior.

El juez debe dejar constancia en el acta del hecho de la


renuencia a la práctica de la prueba, y puntualizar cuáles
hechos habrán de presumirse como ciertos.

d) DOCUMENTOS. Son “documentos” los escritos,


impresos, planos, dibujos, cuadros, fotografías, cintas
cinematográficas, discos, grabaciones magnetofónicas,
84

radiografías, talonarios, contraseñas, cupones, etiquetas,


sellos y en general, todo objeto mueble que tenga carácter
representativo o declarativo, y las inscripciones en lápidas,
monumentos, edificios o similares, según lo define el artículo
251 del Código de Procedimiento Civil.

Los documentos son PÚBLICOS cuando son otorgados por


funcionarios públicos en ejercicio de su cargo o con su
intervención. Y, en sentido contrario, PRIVADOS, cuando no
reúnen los requisitos para ser documento público.

Los aspectos más importantes de la prueba documental, son:

1) El documento es AUTÉNTICO cuando exista certeza


sobre la persona que lo ha elaborado, manuscrito o firmado.
El documento público se presume auténtico; el privado es
auténtico en los casos establecidos por la ley.

2) Los documentos se aportarán al proceso en originales o


copias, dentro de las oportunidades legales.

3) En el curso de una inspección judicial se puede ordenar la


expedición de copias, o aportar documentos sobre los cuales
recaiga la diligencia de inspección.

4) Las copias tendrán el mismo valor probatorio del original


cuando hayan sido autorizadas por notario, director de oficina
administrativa o de policía, o secretario de oficina judicial,
previa orden del juez, donde se encuentre el original o una
copia autenticada. Cuando sean autenticadas por notario,
previo cotejo con el original o la copia auténtica que se le
presente. O cuando sean compulsadas del original o de
copia autenticada en el curso de una inspección judicial, salvo
que la ley disponga otra cosa.

5) Los documentos públicos otorgados en el extranjero


deberán ser autenticados por el cónsul de Colombia en dicho
país.

6) Los libros de comercio hacen fe en los procesos entre


comerciantes, siempre que estén llevados en forma legal.

7) Los informes de bancos e instituciones de crédito sobre


operaciones comprendidas dentro del género de su negocios,
85

se considerarán expedidos bajo juramento y se apreciarán


por el juez de acuerdo con las reglas de la sana crítica.

8) El documento podrá ser tachado de falso.

e) DICTAMEN PERICIAL. Es procedente para verificar


hechos que interesen al proceso y que requieran especiales
conocimientos científicos, técnicos o artísticos.

Los aspectos más importantes de la prueba pericial, son:

1) Queda a criterio del juez del conocimiento si decreta o no


el peritaje pedido. Podrá decretarlo cuando él considere que
necesita de algún experto en conocimientos especiales.

2) El perito es un auxiliar de la justicia, y en ningún


momento desplaza al juez del conocimiento. Este podrá
apartarse, válidamente, de un dictamen pericial, sustentando
debidamente los argumentos pertinentes.

3) Sobre un mismo punto sólo podrá haber un dictamen


pericial, salvo que fuere objetado y prosperare la objeción.

4) En el procedimiento laboral sólo podrá designarse un


perito por hecho, sin importar la clase de proceso.

5) Los peritos están impedidos y son recusables por las


mismas causales que los jueces. La TACHA deberá
proponerse antes de que se rinda el dictamen, acompañando
la prueba sumaria del hecho en que se funde, y se resolverá
de plano. Si prospera, se nombrará un nuevo perito.

6) La prueba pericial podrá concurrir con la inspección


judicial.

7) Del dictamen pericial podrá pedirse que sea


complementado o aclarado, u objetado por error grave.

8) El dictamen pericial debe ser apreciado por el juez, aún


cuando no se hubieren cancelado los honorarios del perito,
quien tendrá acción ejecutiva contra la parte que deba
cancelarlos.
86

9) Las partes tienen el deber de colaborar con el perito. Si


no lo hicieren se les impondrá multa de cinco (5) a diez (10)
salarios mínimos mensuales y su conducta apreciada como
indicio en su contra.

10) El juez podrá solicitar informes técnicos o científicos sobre


avalúos y otros hechos de interés para el proceso a los
médicos legistas, a la policía judicial, al Instituto Geográfico
Agustín Codazzi, y en general a las entidades y dependencias
oficiales que dispongan de personal especializado, y a las
que tengan el carácter de consultoras del gobierno.

f) INDICIOS. Por medio de los “indicios” se parte de la


existencia de un hecho cierto y conocido, del cual se infiere la
existencia de otro.

El hecho del cual se infiere otro se llama “indiciario” o


“indicador”. Es indivisible, y sus elementos constitutivos no
pueden tomarse separadamente como hechos indicadores.

El indicio es NECESARIO cuando la correspondencia y relación


entre los dos (2) hechos es tal, que existiendo el uno no puede
menos de haber existido el otro. Y es CONTINGENTE cuando
la correspondencia y relación entre los dos (2) hechos sólo
muestra la posibilidad de que al existir el uno haya podido
suceder el otro.

En el procedimiento laboral pueden ser consideradas como


indicios, entre otras, las siguientes conductas:

1) Cuando la parte es citada a rendir interrogatorio y no


asiste sin excusa debidamente presentada dentro de la
oportunidad legal, su conducta será tenida como indicio en su
contra, si no fuere posible probar los hechos a través de la
confesión.

2) Cuando se trate de probar obligaciones consignadas en


documentos, o su correspondiente pago, la falta de
documento o de un principio de prueba por escrito se
apreciará por el juez como indicio grave de la inexistencia del
respectivo acto, a menos que por las mismas circunstancias
en que tuvo lugar, haya sido imposible de obtenerlo, o que su
valor y la calidad de las partes justifiquen tal omisión.
87

3) Cuando las partes no prestan la colaboración necesaria


con los peritos para el desempeño de sus funciones como
tales.

4) Cuando la parte se oponga a la exhibición de documentos,


y los hechos que se pretendían demostrar no admitan prueba
de confesión.

g) PRESUNCIONES. No son propiamente un medio


probatorio, pero sí un medio eficaz de ayuda al juez para
resolver el conflicto sometido a su decisión.

Se habla de PRESUNCION, cuando de un hecho conocido se


deducen o desprenden ciertos hechos o circunstancias
desconocidas.

La presunción es SIMPLE O DE HOMBRE cuando no está


establecida por la ley; es LEGAL cuando los antecedentes o
circunstancias que dan motivo a ella son determinadas por la
ley, pero se permite probar la existencia del hecho que
legalmente se presume, es decir, admite prueba en contrario; y
es DE DERECHO cuando reconocida por la ley, ésta no admite
prueba en contrario.

Según el procedimiento civil, las presunciones establecidas por


la ley serán procedentes siempre que los hechos en que se
fundamenten estén debidamente probados.

El hecho legalmente presumido se tendrá por cierto, pero


admitirá prueba en contrario.

Las normas sustanciales laborales consagran las siguiente


presunciones:

1) Se presume que toda relación personal de trabajo está


regida por un contrato laboral.

2) Se presume como período de prueba los primeros quince


(15) días de las personas dedicadas al servicio doméstico.

3) Se presume como período de prueba los primeros tres (3)


meses de un contrato de aprendizaje.
88

4) Se presume que el despido de una trabajadora ha ocurrido


por motivo del embarazo o de la lactancia, cuando ha tenido
lugar dentro de los tres (3) meses posteriores al parto y sin
autorización de las autoridades administrativas del trabajo.

h) JURAMENTO. El procedimiento civil establece como


medio probatorio el juramento estimatorio y el juramento
deferido por la ley .

Mediante el JURAMENTO ESTIMATORIO se autoriza a una


parte para estimar en dinero el derecho demandado, lo cual
hará prueba de dicho valor mientras su cuantía no sea objetada
por la parte contraria; el juez podrá ordenar la regulación
cuando considere que la estimación es notoriamente injusta o
sospeche fraude o colusión. Ejemplo de esta modalidad son las
regulaciones de los artículos 493 y 495 del Código de
Procedimiento Civil, que facultan al ejecutante para estimar
bajo juramento el valor mensual de los perjuicios moratorios
sufridos por el no cumplimiento de la obligación de hacer. Como
cuando ordenado un reintegro por sentencia judicial, el
empleador se niega al mismo.

El JURAMENTO DEFERIDO es el que solicita el juez


debidamente autorizado por la ley para determinados actos
procesales, caso en el cual tendrá el valor probatorio que la
misma ley le señale. Por vía de ejemplo, tiene presencia esta
modalidad de juramento, en la exigencia del artículo 101 del
Código Procesal del Trabajo para efecto de decreto de medidas
cautelares.

6. PRUEBAS ANTICIPADAS. No es que se trate en


realidad de un medio probatorio autónomo. Las PRUEBAS
ANTICIPADAS proceden cuando una persona pretenda
iniciar una demanda o teme que se le demande. En estos
casos puede pedir la práctica anticipada de pruebas.

Para que las pruebas anticipadas tengan efectos procesales,


deben reunir desde un comienzo las características de oralidad,
publicidad, contradicción, etcétera, que en forma general exige
la ley procesal civil y en particular la ley procesal laboral para
darles validez.
89

La citación para interrogatorio de parte y exhibición de


documentos deberá hacerse mediante notificación personal, sin
que sea admisible el emplazamiento del citado.

7. LAS PRUEBAS Y LA DESCONGESTION JUDICIAL. La


Asamblea Nacional Constituyente tuvo entre sus objetivos
primordiales reformar la justicia con el fin de atacar uno de
sus mayores males que de tiempo atrás la venía afectando: la
congestión. Por ello, la Constitución Política de 1991, en el
artículo 5º transitorio, otorgó facultades extraordinarias al
Presidente de la República, a fin de expedir normas
transitorias para descongestionar los despachos judiciales;
facultad que fue desplegada mediante el decreto 2651 de
1991. Dicho decreto, en materia de pruebas, trajo algunas
modificaciones a la regla de la inmediación, sin tocar los
principios generales que las rigen.

Los principales cambios respecto a cada medio de prueba,


fueron los siguientes:

a) DECLARACION DE PARTE Y CONFESION. Les está


permitido a las partes que de común acuerdo y antes de
dictarse sentencia, presenten documento contentivo de
declaración de parte que ante ellas haya expuesto el
absolvente. Debe estar firmado por los apoderados y el
interrogado.

b) TESTIMONIO DE TERCEROS. Tiene las siguientes


regulaciones:

1) De común acuerdo las partes y antes de que se dicte


sentencia, pueden presentar por escrito la versión dada por
un testigo. El documento debe estar autenticado por las
partes y el testigo. Y por esa circunstancia se entenderá
realizada la declaración bajo juramento.

2) Al declarar los testigos podrán presentar documentos


relacionados con los hechos y hacer dibujos, gráficos o
representaciones. Estas últimas serán apreciadas como
parte del testimonio y no como documento.

3) Si el testigo en el curso de su declaración manifiesta que


los hechos son conocidos por otra persona, deberá dar la
90

razón de su dicho y el nombre de aquélla. Si el juez lo estima


pertinente la citará de oficio aún cuando el término probatorio
se haya vencido.

c) INSPECCION JUDICIAL. Presenta las siguientes


regulaciones:

1) Se permite a las partes que de común acuerdo, y antes de


que se dicte sentencia, presenten documento auténtico en el
que conste los puntos y hechos objeto de la inspección
judicial.

2) Les está dado igualmente a las partes que de común


acuerdo soliciten que la inspección judicial se realice no por el
juez del conocimiento sino por una persona que ellas
determinen. Esta opción no existe cuando una de las partes
esté representada por curador ad litem.

d) DOCUMENTOS. Se dan las siguientes reglas:

1) Las partes, de común acuerdo y con el fin de evitar la


diligencia de reconocimiento, pueden presentar, antes de que
se dicte sentencia, documento autenticado en la forma
prevista para la demanda y proveniente de quien debe
reconocerlo haciendo lo propio. Por la autenticación, se
tendrá presentada la declaración bajo juramento.

2) Los documentos de carácter declarativo provenientes de


terceros no requieren ser ratificados a menos que la parte
contra quien se aducen lo pida.

3) De común acuerdo, las partes pueden presentar


documentos objeto de exhibición. Si éstos están en poder de
un tercero o provienen de él, deberán presentarse
autenticados y acompañados de un escrito también
autenticado donde el tercero haga constar su consentimiento
o la aportación.

4) Los documentos presentados por las partes y


provenientes de ellas se reputarán auténticos sin necesidad
de presentación personal ni autenticación, salvo los poderes.

e) DICTAMEN PERICIAL. Se dan las siguientes


modificaciones:
91

1) De común acuerdo las partes, pero antes de dictarse


sentencia, pueden presentar informes científicos, técnicos o
artísticos auténticos emitidos por cualquier persona natural o
jurídica sobre la totalidad o parte de los puntos objeto de
dictamen pericial a fin de que se prescinda total o
parcialmente de esta prueba.

2) Dentro de la oportunidad procesal para pedir pruebas las


partes, cada una por su cuenta, pueden presentar experticios
producidos por instituciones o profesionales especializados.
Si entre los presentados existiere contradicción, el juez
decretará el peritaje correspondiente.

3) Los informes o certificaciones provenientes de una


persona natural o jurídica sometida a vigilancia estatal se
tendrán presentados bajo juramento y se valorarán conforme
a la sana crítica.

4) Las constancias auténticas emanadas de personas no


sometidas a vigilancia estatal allegadas al proceso mediante
orden judicial tendrán el valor de prueba sumaria.
92

CAPITULO XVI

RECURSOS Y CONSULTA

1. DEFINICION. Los RECURSOS son los medios de


defensa que tienen las partes, y en algunos casos, los
terceros, para que las decisiones judiciales sean reformadas,
revocadas o aclaradas, ya sea por el mismo funcionario que
profirió la decisión o por otro determinado por la ley.

Los requisitos generales para la procedencia de los recursos,


son los siguientes:

a) El recurrente debe tener la capacidad procesal para


recurrir.

b) El recurso se debe interponer dentro de los términos


legales, es decir, debe ser oportuno.

c) La providencia recurrida debe admitir el recurso


interpuesto.

d) El recurrente debe tener interés en la decisión impugnada;


esto implica que si la decisión le es favorable, pero por
motivos distintos de los pedidos, no podrá recurrir.

2. CLASES DE RECURSOS: En el procedimiento laboral


los recursos pueden ser ORDINARIOS y
EXTRAORDINARIOS.

Son recursos ORDINARIOS los que proceden contra la


generalidad de las providencias, y no se exigen mayores
requisitos formales para su interposición y trámite. Se busca
que la decisión recurrida sea revocada, corregida o aclarada,
con excepción del recurso de hecho, que persigue se conceda
el de apelación, casación y homologación, que hubieren sido
negados.

Son recursos ORDINARIOS, la reposición, la apelación, la


súplica y el de hecho.
93

Se denominan recursos EXTRAORDINARIOS los que sólo


proceden en casos especiales, y exigen formalidades
específicas para su trámite. Ellos son el recurso de casación y
el de homologación.

El recurso de REVISIÓN no es procedente en el procedimiento


laboral porque la materia de los recursos está íntegramente
tratada en el Código Procesal del Trabajo y allí no se
contempla.

La CONSULTA no es un recurso sino un grado especial de


jurisdicción.

a) RECURSO DE REPOSICION. Procede contra los autos


interlocutorios. Por lo tanto, quedan excluídos de reposición
los autos de trámite o de sustanciación, aunque el juez puede
modificarlos o revocarlos de oficio, en cualquier estado del
proceso.

Respecto a las sentencias, nunca procede la interposición del


recurso de reposición.

El recurso se interpondrá dentro de los dos (2) días siguientes a


su notificación, cuando ésta se hiciere por estados y se decidirá
a más tardar tres (3) días después.

Si se interpusiere en audiencia, deberá decidirse oralmente en


ésta, para lo cual el juez podrá decretar un receso de media
(1/2) hora.

Es decir, si la persona está presente en la audiencia en que se


profiere la decisión, debe interponer el recurso ahí mismo. Si la
persona no asiste a la audiencia, la decisión debe notificarse
por estados, el cual se fijará al día siguiente de proferida la
decisión y el recurso se debe interponer dentro de los dos (2)
días siguientes a la notificación.

El recurso debe ser sustentado para que el juez pueda estudiar


las razones de inconformidad. Si no se hace, el juez no está
obligado a estudiarlo. El auto que decide la reposición no es
susceptible de ningún recurso, salvo que contenga puntos no
decididos en el anterior, caso en el cual podrán interponerse los
recursos pertinentes respecto de los puntos nuevos. No pueden
94

considerarse como “punto nuevo” las motivaciones del auto que


resuelve la reposición.

El juez debe motivar la decisión que resuelve el recurso.

b) RECURSO DE APELACIÓN. Este recurso procede


contra los autos interlocutorios y las sentencias dictadas en la
primera (1ª) instancia.

1) APELACION DE AUTOS INTERLOCUTORIOS. Cuando


se trata de autos interlocutorios, se podrá interponer
directamente el recurso de reposición o como subsidiario el
de apelación. En estos eventos, el recurso se interpondrá
oralmente en la misma audiencia, si la notificación se hiciere
en estrados o por escrito dentro de los tres (3) días siguientes
a su notificación, cuando ésta se hiciere por estados.

El recurso se concederá en el efecto DEVOLUTIVO, es decir,


no se suspende el cumplimiento de la providencia apelada ni el
curso del proceso. Se enviará al superior copias de las piezas
del proceso que fueren necesarias, las cuales se compulsarán
gratuitamente y de oficio por la secretaría, dentro de los dos (2)
días siguientes al de la interposición del recurso.

Recibidas las copias por el superior (el tribunal) éste señalará


fecha y hora para que dentro de los diez (10) días siguientes se
celebre audiencia, con el fin de oir alegatos y, sin más trámite,
decidirá en el acto. Por lo anterior, en estos casos al tribunal
no le es permitida la práctica de pruebas.

La sentencia del inferior o del juez a quo no se pronunciará


mientras esté pendiente la decisión del superior, cuando ésta
pueda influir en el resultado de aquélla.

Contra la decisión que resuelve la apelación del auto


interlocutorio, no procede ningún recurso.

2) APELACION DE SENTENCIAS DE PRIMERA


INSTANCIA. El recurso podrá interponerse oralmente al
momento de dictarse la sentencia, o por escrito dentro de los
tres (3) días siguientes, a elección del recurrente. Lo anterior
debido a que las sentencias se dictan en audiencia pública y
quedan notificadas en estrados, con la asistencia o no de las
partes.
95

El recurso de concederá en el efecto SUSPENSIVO, es decir,


se suspende la competencia del inferior desde la ejecutoria del
auto que concede la apelación hasta que se notifique el de
obedecimiento a lo resuelto por el superior.

Interpuesto el recurso de apelación en audiencia, el juez lo


concederá o denegará oportunamente; si es por escrito,
resolverá dentro de los dos (2) días siguientes.

Recibido el expediente por apelación, el magistrado


sustanciador dictará un auto en el que señale fecha y hora para
que, dentro de los diez (10) días siguientes, se celebre
audiencia, en la cual el tribunal oirá las alegaciones de las
partes; terminadas éstas, podrá retirarse a deliberar por un
tiempo no mayor de una (1) hora, para pronunciar oralmente el
fallo, y si así ocurriere reanudará la audiencia y la notificará en
estrados. En caso contrario, se citará para otra audiencia, que
deberá celebrarse dentro de los diez (10) días siguientes, con el
fin de proferir el fallo y notificarlo.

Las partes no podrán solicitar del tribunal la práctica de pruebas


no pedidas ni decretadas en la primera (1ª) instancia.

Cuando en la primera (1ª) instancia, y sin culpa de la parte


interesada, se hubieren dejado de practicar pruebas que fueron
decretadas, podrá el tribunal, a petición de parte, y en la
primera (1ª) audiencia, ordenar su práctica, como también las
demás que considere necesarias para resolver la apelación o la
consulta.

Lo anterior es lo que dispone literalmente la norma. Se le critica


que en el trámite de la segunda (2ª) instancia no hay primera
(1ª) audiencia sino una audiencia de alegaciones, por lo que
esta solicitud debe hacerse al iniciarse dicha audiencia.

Si en la audiencia ordenada para la práctica de pruebas no


fuere posible evacuarlas todas, el tribunal citará para una nueva
audiencia con ese fin, que deberá celebrarse dentro de los cinco
(5) días siguientes.

Las pruebas pedidas en tiempo en la primera (1ª) instancia,


practicadas y agregadas inoportunamente, servirán para ser
consideradas por el superior cuando los autos lleguen a su
96

estudio por apelación o consulta. Sería por ejemplo, cuando se


practica una prueba a través de comisionado y el juez del
conocimiento resuelve el fondo del asunto sin esperar el
diligenciamiento de la comisión. Si el despacho comisorio llega
al tribunal antes de que profiera su decisión, debe considerarlo.

Al practicar las pruebas, el tribunal deberá tener en cuenta los


principios generales del procedimiento laboral, tales como
publicidad y oralidad.

El tribunal, al resolver el recurso, no puede hacer más gravosa


la situación del apelante único o de la parte en cuyo favor se
surtió la consulta, situación conocida como la REFORMATIO IN
PEJUS y consagrada constitucionalmente en el artículo 31.

En el procedimiento laboral la apelación deberá ser sustentada.

c) RECURSO DE SÚPLICA. Este recurso apenas es


mencionado en el procedimiento laboral, pero no fue
reglamentado, por lo que es necesaria la remisión al
procedimiento civil, que lo reguló entre los artículos 363 y
364.

De acuerdo con las disposiciones citadas, el recurso de súplica


procede contra los autos que por su naturaleza serían
apelables, dictados por el magistrado ponente en el curso de la
segunda (2ª) instancia, o durante el trámite de la apelación de
un auto. También procede contra el auto que resuelve sobre la
admisión del recurso de apelación o casación.

La súplica deberá interponerse dentro de los tres (3) días


siguientes a la notificación del auto, en escrito dirigido a la sala
de que forma parte el magistrado ponente, con expresión de las
razones en que se fundamenta.

El escrito se agregará al expediente y se mantendrá en la


secretaría por dos (2) días, a disposición de la parte contraria.
Vencido el traslado, el secretario pasará el expediente al
despacho del magistrado que sigue en turno al que dictó la
providencia, quien actuará como ponente para resolver. Contra
lo decidido no procede recurso alguno, pero podrá pedirse
aclaración o complementación de la decisión.
97

En la práctica laboral, este recurso es inoperante, porque los


autos dictados por el magistrado ponente en el trámite de la
segunda (2ª) instancia son de sustanciación.

d) RECURSO DE HECHO. El Código Procesal del Trabajo


establece en su artículo 68 que procederá el recurso de
hecho para ante el inmediato superior contra la providencia
del juez que deniegue el de apelación, o contra la del tribunal
que no concede el de casación. Asunto que está regulado en
el procedimiento civil con el nombre de RECURSO DE
QUEJA, en los artículos 377 y 378.

Cuando el juez de primera (1ª) instancia deniega el recurso de


apelación, el recurrente podrá interponer el de queja o hecho
ante el superior para que éste lo conceda, si fuere procedente.

También procede cuando el apelante a quien se le concedió el


recurso de apelación en el efecto devolutivo o diferido,
considera que ha debido serlo en uno distinto, con el objeto de
que el superior corrija tal equivocación, si existiere.

El mismo recurso procede cuando se niega el de casación o el


de homologación.

El recurrente deberá pedir reposición del auto que negó el


recurso, y en subsidio que se expida copia de la providencia
recurrida y de las demás piezas conducentes del proceso.

El auto que niegue la reposición ordenará las copias, y el


recurrente deberá suministrar lo necesario, a fin de que sean
compulsadas, en el término de cinco (5) días.

El secretario dejará testimonio en el expediente y en la copia de


la fecha en que entregue ésta al interesado.

Si las copias no se compulsan por culpa del recurrente, el juez


declarará precluído el término para expedirlas, previo informe
del secretario. Procederá la misma declaración cuando
aquéllas no se retiren dentro de los tres (3) días siguientes al
aviso de su expedición por parte del secretario.

Dentro de los cinco (5) días siguientes al recibo de las copias


deberá formularse el recurso ante el superior, con expresión de
los fundamentos que se invoquen para que se conceda el
98

negado. El escrito se mantendrá en la secretaría por dos (2)


días, a disposición de la otra parte, para que manifieste lo que
estime oportuno, y surtido el traslado se decidirá el recurso.

Si la sustentación no se presenta dentro del término indicado,


precluirá su procedencia.

El superior podrá ordenar al inferior que le remita copia de otras


piezas del expediente, y si el recurrente no suministra lo
necesario para su expedición en el término de cinco (5) días, se
procederá en la forma dispuesta para la renuencia inicial, lo cual
se comunicará al superior.

Si el superior concede la apelación, determinará el efecto que le


corresponda y comunicará su decisión al inferior, quien deberá
enviar el expediente y ordenar la expedición de las copias para
que se surta el recurso; pero si estima bien denegado el
recurso, enviará la actuación al inferior para que forme parte del
expediente.

En caso de que el recurso se interponga para alterar el efecto


de la apelación, el interesado deberá solicitarlo por escrito, con
expresión de sus razones, dentro de los tres (3) días siguientes
a la llegada del original o las copias al superior, quien resolverá
de plano la petición; y si accede a ella, dispondrá lo que fuere
del caso para que el recurso se surta en debida forma.

e) RECURSO DE CASACION. El recurso de casación


procede contra las sentencias de segunda (2ª) instancia,
definitivas o inhibitorias, dictadas en el trámite de un proceso
ordinario laboral. También procede contra las sentencias de
primera (1ª) instancia, en el caso del recurso per saltum.

CASAR significa “ANULAR”. Por eso cuando se interpone el


recurso de casación se persigue que la Corte Suprema de
Justicia, sala laboral, deje sin efectos o case la sentencia
impugnada.

Es éste un recurso extraordinario, y no una tercera (3ª)


instancia. La tarea del funcionario en una instancia es diferente
cuando se actúa dentro de un recurso extraordinario. En las
instancias se plantea el debate entre las partes, y con las
pruebas decretadas se busca llevar al juez al convencimiento.
En casación ya no se discuten los hechos sino que se hace una
99

confrontación jurídica entre la sentencia y la ley, sin que se


haga una revisión profunda del proceso.

1) FINALIDADES DEL RECURSO DE CASACION. El


procedimiento laboral sólo contempla como finalidad el
unificar la jurisprudencia nacional laboral. El procedimiento
civil contempla la unificación de la jurisprudencia civil, proveer
la realización del derecho objetivo en los respectivos
procesos y, además, reparar los agravios inferidos a las
partes por la sentencia recurrida. Estas finalidades, en virtud
de la analogía, son aplicables al procedimiento laboral.

2) REQUISITOS PARA LA PROCEDENCIA DEL


RECURSO. Son ellos:

(a) Debe interponerse contra sentencias, sean éstas


definitivas o inhibitorias, nunca contra autos interlocutorios,
aunque resuelvan un asunto muy importante del proceso, o
pongan fin a éste.

(b) Las sentencias deben ser dictadas dentro de un proceso


ORDINARIO laboral de primera (1ª) instancia.

(c) Debe interponerse dentro de los quince (15) días


siguientes de proferida la sentencia.

(d) Se debe tener un INTERÉS ECONÓMICO para recurrir,


que se determina así: para el DEMANDANTE, por el valor de
las pretensiones no satisfechas; para el DEMANDADO, por el
valor de las condenas. En caso de duda se recurrirá a un (1)
perito.

Actualmente el interés económico para recurrir en casación es


de cien (100) veces el valor del salario mínimo mensual, vigente
al momento de interponerse el recurso, según jurisprudencia de
la Corte Suprema de Justicia.

Las costas del proceso, según el actual criterio de la Corte, no


se incluyen con el fin de determinar el interés económico para
recurrir en casación.

3) TRAMITE . El recurso se debe interponer ante el tribunal


que profirió la decisión.
100

El tribunal verificará el cumplimiento de los requisitos para su


procedencia. Si son satisfechos, concede el recurso y remite el
expediente a la sala laboral de la Corte Suprema de Justicia. Si
considera que no se reunieron la totalidad de los requisitos
exigidos, no lo concederá. Contra la decisión que niegue el
recurso de casación procede el recurso de hecho, ante la Corte
Suprema de Justicia.

4) CAUSALES DE PROCEDENCIA. En materia laboral el


recurso de casación sólo procede por los siguientes motivos:

(a) CAUSAL PRIMERA. La ley sustancial puede ser violada a


través de dos (2) vías : la directa y la indirecta.

VIOLACION DIRECTA. Hay violación directa por falta de


aplicación, aplicación indebida o interpretación errónea.

La sentencia debe violar la ley sustancial, y no la ley procesal.

En la demanda de casación debe indicarse el precepto legal


sustancial DE ORDEN NACIONAL que se estime violado, lo
cual implica que otras normas laborales sustantivas, sin alcance
nacional, como una convención colectiva de trabajo, no pueden
ser atacadas en casación, y sólo pueden ser apreciadas en el
trámite de este recurso, como una prueba.

En la violación directa de la ley solamente se tiene en cuenta la


parte resolutiva de la sentencia y la confrontación de la norma
que se dice violada, sin que intervengan los hechos ni los
medios probatorios. Esta modalidad sólo admite tres (3)
conceptos de violación: INFRACION DIRECTA, APLICACIÓN
INDEBIDA o INTERPRETACION ERRONEA. Estos conceptos
son incompatibles y cada uno tiene una motivación distinta.

• INFRACCION DIRECTA. Se presenta cuando el juzgador


no aplica una norma que es aplicable al caso controvertido,
ya sea porque ignora su existencia o vigencia, o porque se
rebela contra ella.

• APLICACIÓN INDEBIDA. Se presenta cuando el juzgador


aplica una norma cuyo contenido es claro a un caso que la
norma no regula; es la llamada “impertinencia”. O cuando
la aplica en forma incompleta o cuando le hace deducir
consecuencias diferentes de las queridas por la ley.
101

• INTERPRETACION ERRONEA. Se presenta cuando hay un


error sobre el contenido de la norma, y el juzgador le da una
interpretación diferente de la querida por el legislador.

VIOLACION INDIRECTA. Se presenta cuando hay errores en la


apreciación de las pruebas. El juzgador, al apreciar éstas
comete errores de hecho o de derecho, que conducen a la
violación de la ley sustancial.

• ERRORES DE HECHO. Se presentan cuando el juzgador


dio por probado un hecho a través de un medio probatorio no
permitido por la ley, o cuando estando ese hecho debida y
adecuadamente probado no lo tuvo en cuenta.

Los errores de hecho tienen que ser manifiestos o protuberantes


para que la sentencia pueda ser atacada en casación.

Tal como se dijo, hay lugar al error de hecho, cuando deja de


apreciarse o se aprecia indebidamente una prueba calificada, es
decir, un documento auténtico, la confesión judicial o la
inspección judicial. Los otros medios probatorios (testimonios,
prueba pericial, etcétera) no son atacables a través de este
recurso, aun cuando el error sea manifiesto.

• ERRORES DE DERECHO. Sabido es que tanto en el


procedimiento laboral como en el civil, el juez tiene libertad
para apreciar libremente las pruebas, dentro de las reglas de
la sana crítica. Sin embargo, esa facultad está limitada por
las solemnidades establecidas por la ley para las pruebas AD
SUBSTANTIAM ACTUS.

El error de derecho se presenta cuando el juzgador le da a una


prueba un valor distinto del que legalmente le corresponde, y
surge en dos (2) casos: cuando se ha valorado como apta una
prueba cualquiera , en la cual la ley exige una solemnidad
especial, y cuando probado debidamente un hecho por el medio
probatorio apto y se cumplen las solemnidades requeridas, el
juzgador no la tuvo en cuenta.

(b) CAUSAL SEGUNDA. Se presenta cuando la sentencia


contiene decisiones que hacen más gravosa la situación de la
parte que apeló de la primera (1ª) instancia, o de aquella en
102

cuyo favor se surtió la consulta (principio conocido como la


REFORMATIO IN PEJUS).

En estos casos no es procedente la indicación de las normas


legales que se estiman violadas ni el concepto de la violación.
Es suficiente demostrar cuánto se hizo más gravosa la situación
de la parte apelante con el fallo del tribunal.

CASACION PER SALTUM. Se presenta cuando, de común


acuerdo, las partes no interponen el recurso de apelación contra
la sentencia de primera (1ª) instancia, sino que interponen
directamente el de casación. Es decir, la segunda (2ª) instancia
es saltada.

Procede contra las sentencias de primera (1ª) instancia dictadas


por los jueces laborales del circuito, o los jueces civiles del
circuito cuando hacen las veces de jueces laborales.

En este caso, el recurso se propondrá y se concederá o


denegará dentro de los términos y en la misma forma que el de
apelación, es decir, debe interponerse dentro de los tres (3) días
siguientes de proferida la sentencia .

La parte que desea saltar la segunda (2ª) instancia deberá


obtener el consentimiento escrito de la contraparte o de su
apoderado, el cual deberá presentarse personalmente por sus
signatarios ante el mismo juez.

La impugnación en casación per saltum sólo podrá fundarse en


la causal primera de casación, lo cual es obvio, ya que la causal
segunda se refiere a cuando la sentencia de segunda instancia
hace más gravosa la situación de la parte que apeló de la
primera instancia, o de aquella en cuyo favor se surtió la
consulta.

Este recurso, en la práctica, no tiene aplicación.

5) REQUISITOS DE LA DEMANDA DE CASACION. Son


ellos:

(a) DESIGNACION DE LAS PARTES. Se deben indicar


claramente los nombres del demandante y del demandado.
103

(b) LA INDICACIÓN DE LA SENTENCIA IMPUGNADA.


Deberá indicarse la sentencia que se impugna, fecha en que
fue proferida y tribunal que la profirió.

(c) RELACION SINTETICA DE LOS HECHOS EN LITIGIO.


Se deberán relacionar sucintamente los hechos en litigio, es
decir, los que originaron el conflicto y lo resuelto en las
instancias, sin extenderse en alegatos.

(d) DECLARACION DEL ALCANCE DE LA IMPUGNACION.


Puede considerarse que este requisito corresponde al petitum
o pretensiones de la demanda ordinaria.

Hay que solicitarle expresamente a la Corte lo que se pretende,


no sólo como tribunal de casación, para anular la sentencia del
tribunal, sino también como tribunal de instancia para que dicte
la sentencia que ha de reemplazar.

La solicitud puede ser para que se case parcial o totalmente la


sentencia, y una vez casada y convertida la Corte en tribunal de
instancia, dicte la sentencia de reemplazo, lo cual no puede
hacer de oficio.

(e) LA EXPRESION DE LOS MOTIVOS DE CASACION,


indicando:

• El precepto legal sustantivo, de orden nacional que se


estime violado, y el concepto de la infracción, si
directamente, por aplicación indebida o por interpretación
errónea. Y,

• En caso de que se estime que la infracción legal ocurrió


como consecuencia de errores de hecho o de derecho en la
apreciación de pruebas, citará éstas singularizándolas y
expresará qué clase de error se cometió.

6. TRAMITE DEL RECURSO. El recurso se interpone ante


el tribunal que profirió la decisión dentro del término legal de
quince (15) días. Si se reúnen los requisitos formales, el
tribunal debe conceder el recurso y remitir el expediente a la
sala laboral de la Corte Suprema de Justicia, donde llegado el
expediente se somete a las formalidades del reparto y se
designa al magistrado ponente.
104

La Corte estudia si formalmente es procedente el recurso. Si


considera que no, a través de un auto interlocutorio así lo
declara y devuelve el expediente al tribunal de origen. Si se
cumplen los requisitos formales, se admitirá el recurso y se
ordenará la continuación de su trámite, ordenándose el traslado
al recurrente por treinta (30) días, a quien se le hará entrega del
expediente. Si las dos (2) partes son recurrentes, el traslado se
iniciará con el demandante.

Si la demanda de casación no es presentada dentro del término


de traslado, o no reúne los requisitos formales, se declarará
desierto el recurso. Si la demanda de casación es presentada
oportunamente y cumple con los requisitos legales, así se
declarará y dará traslado a la otra parte por igual término, para
que si a bien lo tiene, presente su oposición, la cual no debe
cumplir con requisitos formales.

Vencido el traslado, el magistrado ponente dispone de veinte


(20) días para elaborar el proyecto de sentencia.

Si el resto de los magistrados de la sala están de acuerdo con el


proyecto de sentencia, se resolverá el asunto, ya sea casando
total o parcialmente la sentencia y dictando la de reemplazo, o
confirmando la sentencia del tribunal.

Si uno de los magistrados no está de acuerdo con el proyecto


de sentencia, debe firmarla y salvar su voto.

Si está de acuerdo con la parte resolutiva pero no con la motiva,


también deberá firmar la sentencia pero podrá aclarar su voto.

La sentencia de la Corte se notificará personalmente , ya que no


es dictada en audiencia pública, o en su defecto, por edicto.

Contra la decisión de la Corte no procede recurso alguno.

f) RECURSO DE HOMOLOGACION. En materia laboral


existen dos (2) clases de tribunales de arbitramento: los
establecidos para resolver conflictos ECONÓMICOS, y cuya
reglamentación se encuentra a partir del artículo 452 del
Código Sustantivo del Trabajo, y los establecidos para
resolver conflictos JURÍDICOS, regulados a partir del artículo
130 del Código Procesal del Trabajo.
105

Los fallos de los tribunales de arbitramento se llaman LAUDOS


ARBITRALES, y contra ellos procede el recurso de
HOMOLOGACION.

HOMOLOGAR quiere decir CONFIRMAR; por eso, cuando se


interpone este recurso se persigue que no se confirme el
laudo requerido; por lo anterior, es más técnica la
denominación utilizada en el procedimiento civil, el cual lo llama
DE ANULACIÓN.

A través de este recurso la administración de justicia recupera la


competencia para resolver asuntos cuya solución se había
entregado a árbitros.

Según el artículo 38 del decreto 2279 de 1989, SON


CAUSALES PARA LA ANULACIÓN DEL LAUDO:

1) La nulidad absoluta del pacto arbitral proveniente de


objeto o causa ilícitas. Los demás motivos de nulidad
absoluta o relativa sólo podrán invocarse cuando hayan sido
alegados en el proceso arbitral y no se hayan saneado o
convalidado en el transcurso de éste.

2) No haberse constituído el tribunal de arbitramento en


forma legal, siempre que esta causal haya sido alegada de
modo expreso en la primera (1ª) audiencia.

3) No haberse hecho las notificaciones previstas en el


decreto referido, salvo que de la actuación procesal se
deduzca que el interesado conoció o debió conocer la
providencia.

4) Cuando sin fundamento legal se dejaren de decretar


pruebas oportunamente solicitadas o se hayan dejado de
practicar las diligencias necesarias para evacuarlas, siempre
que tales omisiones tengan incidencia en la decisión y el
interesado las hubiere reclamado en la forma y tiempo
debido.

5) Haberse proferido el laudo después del vencimiento del


término fijado para el proceso arbitral o su prórroga.
106

6) Haberse fallado en conciencia, debiendo ser en derecho,


siempre que esta circunstancia aparezca manifiesta en el
laudo.

7) Contener la parte resolutiva del laudo errores aritméticos o


disposiciones contradictorias, siempre que se hayan alegado
oportunamente ante el tribunal de arbitramento.

8) Haber recaído el laudo sobre puntos no sujetos a la


decisión de los árbitros o haberse concedido más de lo
pedido.

9) No haberse decidido sobre cuestiones sujetas al


arbitramento.

Cuando prospere cualquiera de las causales señaladas en los


seis (6) primeros numerales, se declarará la NULIDAD del
laudo. En los demás casos se corregirá o adicionará, según
correspondiere.

Cuando ninguna de las causales prospere, se declarará


infundado el recurso y se condenará en costas al recurrente.

El recurso de homologación debe presentarse dentro de los tres


(3) días siguientes a la notificación del laudo, ante la secretaría
del tribunal de arbitramento o ante cualquier otra autoridad
judicial o administrativa, si dicho tribunal se hubiere
desintegrado.

HOMOLOGACION DE LAUDOS ARBITRALES DICTADOS


PARA RESOLVER CONFLICTOS ECONOMICOS. La
competencia para conocer de este recurso la tiene la sala
laboral de la Corte Suprema de Justicia, si el conflicto involucra
un SERVICIO PÚBLICO; si no, el competente será la sala
laboral del tribunal superior del lugar donde se profirió el laudo.

El recurso de homologación debe presentarse dentro de los tres


(3) días siguientes a su notificación.

Interpuesto el recurso, el laudo y todos sus antecedentes será


remitido a la corporación competente.
107

El recurso puede ser interpuesto por cualquiera de las partes, o


por ambas, y no debe ser sustentado ante el tribunal de
arbitramento.

La corporación competente, dentro del término de cinco (5) días,


verificará la regularidad del laudo y lo declarará EXEQUIBLE,
confiriéndole fuerza de sentencia si el tribunal de arbitramento
no hubiere extralimitado el objeto para el cual se le convocó, o
lo ANULARÁ, en caso contrario.

Si la corporación competente hallare que no se decidieron


algunas de las cuestiones indicadas en el decreto de
convocatoria, devolverá el expediente a los árbitros con el fin de
que se pronuncien sobre ellas, señalándoles plazo al efecto, sin
perjuicio de que ordene, si lo estima conveniente, la
homologación de lo ya decidido.

En estos casos, a la corporación competente no le es permitido


dictar la sentencia que reemplace la parte del laudo declarada
inexequible, ya que EN LOS CONFLICTOS ECONÓMICOS SE
RESUELVE EN EQUIDAD , Y NO EN DERECHO.

Contra la decisión que resuelve el recurso de homologación no


procede recurso alguno.

HOMOLOGACION DE LAUDOS ARBITRALES DICTADOS


PARA RESOLVER CONFLICTOS JURÍDICOS. El recurso
podrá ser interpuesto por cualquiera de las partes, dentro de los
tres (3) días siguientes a la notificación del laudo.

Interpuesto el recurso, el tribunal de arbitramento enviará el


original al tribunal superior, organismo competente para
resolverlo.

Recibido el expediente y efectuado el reparto, el magistrado


sustanciador presentará proyecto de sentencia dentro de lo diez
(10) días siguientes y el tribunal resolverá dentro de los diez
(10) días posteriores.

Si el laudo se ajustare a los términos de la cláusula


compromisoria o del compromiso y no afectare derechos o
facultades reconocidas por la Carta Política o por normas
convencionales a cualquiera de las partes, el tribunal lo
108

homologará. En caso contrario, lo anulará y dictará la


providencia que lo reemplace.

Contra la decisión que resuelve sobre la homologación no


procede recurso alguno.

En firme, el laudo arbitral presta MÉRITO EJECUTIVO ante los


jueces ordinarios laborales.

LA CONSULTA. Existe en el procedimiento laboral un grado


especial de jurisdicción llamado “consulta”, que consiste en que
obligatoriamente algunas providencias deben ser revisadas por
la sala laboral del tribunal superior y por lo tanto no quedan
ejecutoriadas hasta que no se surta este trámite.

No es propiamente un recurso porque no concurren los


elementos necesarios para considerarlo como tal, ya que no es
interpuesto por ninguna de las partes ni existe un término para
interponerlo.

Está encaminado a proteger al trabajador, a la Nación


Colombiana, los departamentos y los municipios.

La consulta PROCEDE:

a) Cuando la sentencia de primera (1ª) instancia es


TOTALMENTE DESFAVORABLE A LAS PRETENSIONES
DEL TRABAJADOR, y éste no apela. Es decir, que el
empleador sea absuelto totalmente de todas las pretensiones
de la demanda, sin importar el número de ellas.

No procede cuando el trabajador actúa como demandado, ya


que en estos casos no podría hablarse propiamente de
“pretensiones de la demanda”.

b) También procede cuando la sentencia de primera (1ª)


instancia es TOTAL O PARCIALMENTE ADVERSA A LA
NACIÓN COLOMBIANA, UN DEPARTAMENTO O UN
MUNICIPIO, y no hubiere sido apelada por dichas entidades.

En estos casos se protege el interés público.

La consulta tiene el mismo trámite que el recurso de apelación.


109

CAPITULO XVII

PROCESOS LABORALES

1. ASPECTOS GENERALES. Es sabido que el Código


Sustantivo del Trabajo consagra los derechos y las
obligaciones de las partes de un contrato de trabajo.

Si alguna de las partes viola cualquier disposición laboral


consagratoria de derechos y pretende hacerla cumplir, deberá
iniciar un proceso laboral, de conformidad con las ritualidades
del Código Procesal del Trabajo, sin que se les permita a las
partes, ni al juez, establecer procedimientos distintos. La
actuación que se hiciere violando las disposiciones procesales,
las cuales son de orden público, será NULA, y así deberá
declararse.

Entonces, los procesos judiciales son los trámites y actuaciones


que deben seguir las partes, el juez y en algunos casos,
terceros, con el fin de obtener la resolución de un conflicto
jurídico.

2. CLASIFICACION DE LOS PROCESOS LABORALES.


La ley ha establecido varias clases de procedimientos para
ejercitar las acciones laborales. Así en el campo laboral,
existen varias clases de procedimientos, con el fin de
conseguir la protección de un derecho. Tales procesos se
reducen al denominado ordinario y los especiales.
110

Son PROCESOS ESPECIALES el ejecutivo, el de fuero sindical


y el sumario.

En caso de iniciarse y tramitarse un proceso a través de un


camino no establecido por la ley, o equivocarse en el trámite de
la acción, se origina la nulidad de todo lo actuado, en virtud de
la condición de orden público con que están rodeadas las
normas de procedimiento.

CAPITULO XVIII

PROCESO ORDINARIO
+

Cuando no exista en las normas procesales laborales


orientación específica para adelantar un proceso, debe
tramitarse de acuerdo con las formalidades del procedimiento
ordinario.

La ley procesal sólo establece actuaciones diferentes cuando se


trate de procesos ejecutivos, de fuero sindical y el sumario, por
lo que en los demás casos deberá seguirse el trámite del
proceso ordinario.

El procedimiento ordinario laboral puede ser de dos (2) clases:


de única instancia o de primera (1ª) instancia, dependiendo de
la naturaleza del asunto o la cuantía del negocio. No existe la
111

clasificación del procedimiento civil donde los procesos


ordinarios pueden ser de mayor, menor o mínima cuantía.

1. PROCESO ORDINARIO DE UNICA INSTANCIA.


Mediante este proceso se adelantan aquellos asuntos cuya
cuantía no exceda de dos (2) salarios mínimos legales
mensuales, cuando en el lugar no hubiere juez laboral sino
juez civil municipal. Si hubiere juez laboral, éste conocerá de
dichos asuntos, pero cuando la cuantía del negocio no
exceda del equivalente a cinco (5) veces el salario mínimo
legal mensual.

En los procesos de única instancia no se requerirá demanda


escrita, pero si se hiciere de esa forma deberá llenar los
requisitos del artículo 25 del Código Procesal del Trabajo. Si el
trabajador puede litigar en causa propia, no será necesario fijar
los fundamentos de derecho en que se apoya.

Propuesta verbalmente, se extenderá una acta en que conste:

a) Los nombres y domicilios del demandante y demandado.

b) Lo que se demanda, es decir, las pretensiones.

c) Los hechos en que se funda la acción.

d) El acta deberá ser firmada por el juez, por el demandante


y el secretario. Allí mismo se dispondrá la citación del
demandado para que comparezca a contestar la demanda en
el día y hora que se señale. De conformidad con el artículo
41 del Código Procesal del Trabajo este auto que ordena la
citación del demandado, debe ser notificado personalmente.

Llegado el día y hora señalados para la comparecencia del


demandado y éste no asistiere a la diligencia sin excusa que
justifique su inasistencia, se continuará la actuación de esa
manera y no se requerirá nueva citación. Si es el demandante
quien no compareciere, se seguirá adelante con la actuación.
Lo anterior, de conformidad con el principio procesal de la
contumacia.

En el día y hora señalados el juez oirá a las partes e intentará


la conciliación, si no se hubiere intentado antes. Si ésta
fracasare, se practicarán las pruebas pedidas por las partes
112

y decretadas por el juez, así como aquellas de oficio que el


juez considere necesarias. Acto seguido declarará cerrado
el debate y dictará oralmente su sentencia, contra la cual no
procederá recurso alguno, pero sí pueden aclararse en
providencia complementaria los conceptos o frases que
ofrezcan verdadero motivo de duda, siempre que estén
contenidas en la parte resolutiva de la sentencia o que influyan
en ella.

Si el demandado hubiere presentado demanda de


reconvención, el juez, si fuere competente, la oirá y decidirá
simultáneamente con la demanda principal.

2. PROCESO ORDINARIO DE PRIMERA INSTANCIA.


Este proceso se inicia con la presentación de la demanda, la
cual, siempre, debe ser escrita.

El auto admisorio de la demanda se notificará al demandado o


demandados PERSONALMENTE, a quien se le entregará copia
de la demanda, autenticada por el secretario, para el respectivo
traslado.

El demandado tiene un término de seis (6) días hábiles para


contestar la demanda. Dentro de dicho lapso también podrá
proponer demanda de reconvención, siempre que el juez sea
competente para conocer de ésta.

Vencido el término para responder a la demanda, el juez, a


través de auto dictado fuera de audiencia, señalará fecha y hora
para que las partes comparezcan en audiencia pública, que se
denominará DE CONCILIACIÓN. Si hubiere conciliación, se
terminará el proceso. Si ésta fuere parcial, se seguirá la
actuación respecto de las pretensiones no conciliadas.

Si no hubiere conciliación, o ésta fuere parcial, se declarará


precluída esta etapa y acto seguido se pasará a la primera (1ª)
AUDIENCIA DE TRÁMITE, en la que podrán presentarse
cualquiera de las situaciones ya planteadas: corrección de la
demanda por el demandante, formulación de excepciones por el
demandado, etcétera.

En el proceso ordinario de primera (1ª) instancia no pueden


celebrarse más de cuatro (4) audiencias de trámite. Este es un
113

número máximo que puede reducirse en caso de haberse


evacuado totalmente las pruebas pedidas por las partes y
decretadas por el juez. Esta limitante pretende que se profiera
una pronta sentencia, lo cual, y por el número excesivo de
procesos que debe tramitar cada juzgado, ha permitido que las
audiencias sean suspendidas hasta tanto quede agotado
totalmente el acopio probatorio.

Las audiencias de trámite no podrán suspenderse para su


continuación en día diferente por más de una (1) vez. Empero,
cuando se viola esta disposición no se establecen sanciones y
entonces las audiencias de trámite suspendidas por más de una
(1) vez y continuadas en día diferente no quedan viciadas de
nulidad.

Antes de terminarse toda audiencia, el juez señalará fecha y


hora para efectuar la siguiente.

Una vez evacuadas todas las pruebas, el juez clausurará el


debate probatorio y puede proferir en el acto la correspondiente
sentencia, motivándola oralmente; en ella señalará el término
dentro del cual debe ejecutarse y la notificará EN ESTRADOS,
con la asistencia de las partes o sin ellas. Si no estimare
conveniente fallar en la misma audiencia, lo declarará así y
citará a las partes para una nueva, denominada DE
JUZGAMIENTO.

La sentencia deberá estar en consonancia con los hechos y las


pretensiones aducidos en la demanda y con las excepciones
que aparezcan probadas y hubieren sido alegadas. Todo ello,
sin perjuicio de la facultad que tiene el juez laboral de fallar ultra
o extra petita.
Cuando el juez halle probados los hechos que constituyen una
excepción, deberá reconocerla oficiosamente en la sentencia,
salvo las de PRESCRIPCIÓN, COMPENSACIÓN Y NULIDAD
RELATIVA, que deberán ser alegadas en las oportunidades
legales.

La sentencia deberá contener CONDENACIONES EN


CONCRETO, ya que en el procedimiento laboral, al igual que lo
que ocurre en la actualidad con el procedimiento civil, tampoco
son aplicables las condenas en abstracto.
114

Contra la decisión del juez de primera (1ª) instancia procede el


recurso de apelación.

Contra la sentencia del tribunal procede el recurso de casación,


si se cumplen los requisitos formales para su procedencia.

CAPITULO XIX

PROCESO EJECUTIVO.

1. ASPECTOS GENERALES. Por PROCESO EJECUTIVO


puede entenderse la actividad procesal jurídicamente
regulada, mediante la cual el acreedor, fundándose en la
existencia de un título documental que hace plena prueba
contra el deudor, demanda la tutela del órgano jurisdiccional
del Estado a fin de que éste coactivamente obligue al deudor
al cumplimiento de una obligación insatisfecha.

Los objetos de la obligación forzosa son:

a) El cumplimiento de obligaciones de DAR. Sería el caso


cuando el empleador no cancela una obligación contenida en
una sentencia; obligaciones que generalmente son en dinero.

b) El cumplimiento de obligaciones de HACER. Sería el caso


cuando el juez ordena el reintegro de un trabajador.

c) El cumplimiento de obligaciones de NO HACER . De muy


poca ocurrencia en el campo laboral. Sería el caso cuando
una resolución administrativa prohibe al empleador que
115

adelante una actividad que ponga en peligro la vida o la salud


de los trabajadores.

2. EL TITULO EJECUTIVO. Pueden demandarse


ejecutivamente las obligaciones EXPRESAS, CLARAS y
EXIGIBLES que consten en documentos que provengan del
deudor o de su causante y constituyan plena prueba contra él,
o las que emanen de una sentencia de condena proferida por
juez o tribunal de cualquier jurisdicción o de otra providencia
judicial que tenga fuerza ejecutiva conforme a la ley, o de las
providencias que en procesos contencioso administrativos o
de policía aprueban liquidación de costas o señalen
honorarios de auxiliares de la justicia.

La confesión hecha en el curso de un proceso no constituye


título ejecutivo, pero sí la que conste en el interrogatorio de
parte como prueba anticipada.

LAS CARACTERÍSTICAS DE UN TÍTULO EJECUTIVO SON:

a) Que conste en un documento.

b) Que provenga del deudor o de su causante, o de una


decisión judicial o administrativa.

c) Que contenga una obligación que sea clara, expresa y


exigible.

3. CLASIFICACION DE LOS TITULOS EJECUTIVOS. Tal


clasificación obedece al origen y la conformación de los
títulos.

a) Según su ORIGEN pueden ser judiciales, administrativos,


particulares y mixtos.

1) JUDICIALES. En estos casos el título puede provenir de


un juez, a través de una sentencia o por medio de un auto. En
el primer caso se incluyen las sentencias proferidas por los
jueces laborales del circuito, los tribunales superiores, la
Corte Suprema de Justicia o un tribunal de arbitramento,
cuando dictan las decisiones que resuelven el fondo del
asunto. En el segundo, sería el caso cuando dichas
116

instituciones dictan providencias que no resuelven el fondo


del asunto pero que forman parte de su trámite, como el auto
que fija los honorarios del perito, el que resuelve sobre
costas, etcétera.

2) ADMINISTRATIVOS. Son las decisiones proferidas por


los funcionarios administrativos, como el Ministerio del
Trabajo al imponer multas por violar normas reglamentarias;
las impuestas por el SENA cuando se incumple con la
obligación de contratar aprendices o no pagar los aportes
parafiscales, por ejemplo.

3) PARTICULARES. Cuando proviene directamente del


empleador o del trabajador, sin que medie ninguna autoridad,
como el documento que contiene una transacción.

4) MIXTOS. Cuando intervienen las partes y un funcionario


público en ejercicio de sus funciones, como las actas de
conciliación.

b) Por su CONFORMACIÓN. El título ejecutivo puede estar


representado por un solo documento o en varios, que son los
llamados TÍTULOS EJECUTIVOS COMPLEJOS, ya que es
posible que para la conformación del título ejecutivo haya que
recurrir a varios documentos, como cuando se hace necesario
el reconocimiento previo del respectivo título por parte del
deudor.

4. PROCEDENCIA DE LA EJECUCION LABORAL. Tal


como se estudió en los asuntos de que conoce el juez laboral,
éste debe decidir de las controversias jurídicas que se deriven
directa o indirectamente de un contrato de trabajo, pero no
puede resolver estos asuntos cuando se trate de empleados
públicos, quienes deberán recurrir a la vía contencioso
administrativa. Pero una vez se dicte la correspondiente
sentencia, si ésta no es cumplida por el demandado, deberá
hacerse efectiva ante la jurisdicción ordinaria laboral,
siguiendo el proceso ejecutivo.

La acción ejecutiva también puede intentarse contra entidades


particulares, e igualmente contra las oficiales. En relación con
117

estas últimas, el decreto extraordinario 2282 de 1989 y el


Código Contencioso Administrativo, establecen:

a) Cuando se trate de procesos laborales en contra de un


departamento o un municipio, dicha sentencia no presta
mérito ejecutivo sino seis (6) meses después de ejecutoriada.

b) Cuando se trate de procesos laborales en contra de la


Nación colombiana, la sentencia presta mérito ejecutivo
después de transcurridos dieciocho (18) meses; pero las
cantidades líquidas reconocidas en la sentencia devengarán
intereses moratorios a partir de la ejecutoria de tal
providencia.

Aún después de transcurridos dieciocho (18) meses no se


podían embargar los bienes de la Nación colombiana, por lo que
el cumplimiento de la sentencia se hacía nugatorio. Debido a
ésto, la Corte Constitucional, al estudiar la exequibilidad de la
ley 38 de 1989, consideró que LOS RECURSOS Y RENTAS
DEL ESTADO SON EMBARGABLES, siempre que se trate de
obligaciones en dinero a su cargo, surgidas como consecuencia
de sus RELACIONES LABORALES, y cuyo pago no se hubiere
obtenido por la vía administrativa o judicial.

La demanda ejecutiva deberá reunir los requisitos formales del


artículo 25 del Código Procesal del Trabajo, y las pretensiones
consistirán en que se obligue al ejecutado a entregar las sumas
de dinero, a hacer o a no hacer algo. Necesariamente deberá
acompañarse el título ejecutivo, pues de lo contrario la demanda
será inepta.

Cuando se trate de perseguir bienes del ejecutado, la demanda


contendrá una relación de los bienes del deudor, y se solicitará
su embargo y secuestro. El ejecutante deberá denunciar los
bienes del deudor, bajo juramento. En el procedimiento civil hay
que prestar caución, lo cual no es procedente en el
procedimiento laboral.

Los bienes embargados deben ser proporcionales a la suma


perseguida, sus intereses y costos judiciales del proceso
ejecutivo.

Si la demanda reune los requisitos formales y se acompaña el


título ejecutivo, el juez la admitirá y, en el mismo auto, librará
118

mandamiento de pago y decretará las medidas cautelares sobre


los bienes del ejecutado.

En el decreto de embargo o secuestro, el juez señalará la suma


que ordene pagar, citará el documento que sirva de título
ejecutivo y nombrará secuestre, si fuere del caso. Si en el
decreto se comprenden bienes raíces, se comunicará la
providencia inmediatamente al registrador de instrumentos
públicos.

El mandamiento de pago debe notificarse PERSONALMENTE


al ejecutado, salvo que se trate de proceso de ejecución
adelantado a continuación del ordinario, en cuyo caso la
notificación es POR ESTADOS. Las demás providencias
proferidas en esta clase de procesos siguen esta misma
notificación, es decir, por estados.

Cuando los bienes embargados fueren de un tercero, éste


deberá prestar caución de indemnizar a las partes de los
perjuicios que pudiere causarles con su acción, y podrá pedir
que se levante el secuestro de dichos bienes, alegando que
tenía la posesión de ellos en el tiempo en que aquél se hizo.

Junto con su petición, el tercero deberá presentar las pruebas


en que la funde, y el juez resolverá de plano.

Esta actuación se puede hacer en cualquier tiempo, pero antes


de la diligencia de remate.

5. OPCIONES DEL DEMANDADO. Una vez notificado el


mandamiento de pago, el ejecutado tiene dos (2) opciones: la
vía de los recursos y la vía de las excepciones.

a) LA VIA DE LOS RECURSOS. El ejecutado puede


interponer contra el mandamiento de pago los recursos de
reposición y apelación, buscando restarle eficacia jurídica al
título ejecutivo, es decir, que no contiene una obligación
expresa, o que no es clara, o que no es exigible.

b) LA VIA DE LAS EXCEPCIONES. El artículo 107 del Código


Procesal del Trabajo establecía que en esta clase de procesos
no eran admisibles incidentes y que la única excepción que
podía proponerse era la de pago con posterioridad al título
119

ejecutivo, pero dicha norma fue declarada inexequible por la


Corte Suprema de Justicia, en sentencia de 29 de marzo de
1990, por lo que hoy se pueden proponer todos los incidentes y
excepciones que el ejecutado crea tener a su favor.

De conformidad con el Código de Procedimiento Civil, el


demandado tiene un término de diez (10) días siguientes a la
notificación del mandamiento ejecutivo, para proponer
excepciones.

Si los recursos interpuestos no prosperaren, ni las excepciones


propuestas, se seguirá adelante con la ejecución.

Si el ejecutado pagare inmediatamente o diere caución real que


garantice el pago en forma satisfactoria para el juez, se
decretará, sin más trámite, el desembargo y el levantamiento del
secuestro.

Si no pagare ni prestare caución y lo embargado fuere una


suma de dinero, el juez ordenará el pago de esa suma una vez
en firme la respectiva liquidación y ordenará la devolución del
saldo al ejecutado, si quedare alguno.

Si lo embargado fuere otra clase de bienes del ejecutado, se


nombrará perito avaluador para determinar el valor de dichos
bienes.

En firme el dictamen pericial, se señalará fecha para que se


realice la diligencia de remate.

Seis (6) días antes del remate se publicarán y fijarán en la


secretaría del juzgado y en tres (3) de los lugares más
concurridos, carteles en los que se de cuenta al público que se
va a verificar, con especificación de los bienes respectivos, sean
estos muebles o inmuebles.

Si todos o parte de los bienes que se rematan estuvieren


situados en distintos municipios de aquél en que deba hacerse
la diligencia de remate, el juez que esté conociendo del proceso
librará despacho comisorio a uno (1) de los jueces del lugar
donde se encuentren dichos bienes, para que también fije
carteles por seis (6) días en los términos indicados. Sin la
devolución del despacho diligenciado no se podrá proceder al
remate.
120

En lo relacionado con la diligencia de remate, es decir, su


apertura, propuestas admisibles y demás, se aplicará lo
dispuesto en el Código de Procedimiento Civil.

Practicada la diligencia de remate, el juez ordenará entregar al


ejecutante las sumas necesarias para cubrir el monto de la
obligación, sus intereses, los costos del proceso ejecutivo y los
honorarios de los auxiliares de la justicia que participaron en el
proceso. Si quedare algún saldo lo entregará al ejecutado y
ordenará la terminación del proceso.

CAPITULO XX

PROCESO DE FUERO SINDICAL

1. ASPECTOS GENERALES. En primer lugar, se aclara que lo


relacionado con constitución de sindicatos e inscripción de
juntas directivas de éstos, son asuntos que competen al
Ministerio de Trabajo y Seguridad Social, y no al juez laboral.

Se denomina FUERO SINDICAL la garantía de que gozan


algunos trabajadores de no ser despedidos, ni desmejorados en
sus condiciones de trabajo, ni trasladados a otros
establecimientos de la misma empresa o a un municipio distinto,
sin justa causa, previamente calificada por el juez laboral.
121

Están AMPARADOS POR EL FUERO SINDICAL :

a) Los FUNDADORES de un sindicato, desde el día de su


constitución hasta dos (2) meses después de la inscripción en
el registro sindical, sin exceder de seis (6) meses.

b) Los trabajadores ADHERENTES que con anterioridad a la


inscripción en el registro sindical ingresen al sindicato, para
quienes el amparo rige por el mismo tiempo que para los
fundadores.
c) Los miembros de la JUNTA DIRECTIVA y
SUBDIRECTIVAS de todo sindicato, federación o
confederación de sindicatos, sin pasar de cinco (5) principales
y cinco (5) suplentes; y los miembros de los COMITÉS
SECCIONALES, sin pasar de un (1) principal y un (1)
suplente. Este amparo se hará efectivo por el tiempo que dure
el mandato y seis (6) meses más.

d) Dos (2) de los miembros de la COMISIÓN ESTATUTARIA


DE RECLAMOS que designen los sindicatos, federaciones o
confederaciones sindicales, por el mismo período de la junta
directiva y por seis (6) meses más, sin que pueda existir en
una misma empresa más de una comisión estatutaria de
reclamos.

Esta clase de procesos puede presentarse cuando un


empleador pretende terminar con justa causa el contrato de un
trabajador protegido por el fuero sindical, caso en el cual
necesita previamente la autorización del juez laboral.

También puede presentarse cuando un trabajador que gozaba


de fuero sindical, ha sido despedido, o trasladado o
desmejorado en sus condiciones de trabajo, sin la previa
autorización del juez laboral. En ambos casos, el trámite
procesal es el mismo.

2. TRAMITE. EL EMPLEADOR QUE PRETENDA DESPEDIR


a un trabajador amparado por fuero sindical, o desmejorarlo en
sus condiciones de trabajo, o trasladarlo a otro establecimiento
de la misma empresa, o a un municipio distinto, deberá
presentar una demanda al juez laboral en la que exprese la
justa causa invocada, y ésta deberá contener una relación
pormenorizada de las pruebas que la demuestren. La
122

pretensión, en este caso será que se otorgue la correspondiente


autorización.

Presentada la demanda, si reune los requisitos formales, el juez


la admitirá y ordenará notificarla al demandado, lo cual se hará
PERSONALMENTE, y lo citará para que en audiencia pública,
que se llevará a cabo dentro de los cinco (5) días siguientes,
conteste oralmente la demanda.

En esta clase de procesos sólo hay una (1) audiencia, por lo


que la única oportunidad procesal para proponer excepciones
es la contestación de la demanda.

Contestada la demanda, se intentará la conciliación, y si ésta


fracasare, en el mismo acto se practicarán las pruebas pedidas
por las partes y se pronunciará la correspondiente decisión.

Si las partes no asistieren a la audiencia, el juez decidirá


teniendo en cuenta los elementos de juicio de que disponga o
los que de oficio juzgue conveniente allegar.

La decisión del juez será apelable en el efecto suspensivo, ante


el tribunal superior, sala laboral, el cual deberá decidir de plano
dentro de los cinco (5) días siguientes al recibo del expediente.
Contra la decisión del tribunal no procede recurso alguno por
disposición legal, y por tratarse de un proceso especial y no
ordinario.

El EMPLEADOR, en estos casos, DEBERÁ DEMOSTRAR:

a) La existencia del contrato de trabajo.

b) La existencia del sindicato.

c) La existencia del fuero sindical. Y,

d) La ocurrencia de la justa causa alegada.

Cuando es el TRABAJADOR QUIEN SOLICITA EL


REINTEGRO, el trámite es igual. Las pretensiones de la
demanda serán que se le reintegre al cargo que desempeñaba y
se le cancelen a título de indemnización los salarios dejados de
percibir.
123

Si prospera la demanda, el trabajador tendrá derecho a ser


reintegrado al cargo que desempeñaba al momento del despido.
Y, a título de indemnización, al pago de los salarios dejados de
percibir, pero no a otros beneficios laborales tales como
prestaciones, aumentos de salarios convencionales, etcétera,
que realmente corresponden a la efectiva prestación del
servicio.

En este caso, el TRABAJADOR DEBERÁ DEMOSTRAR:

a) La existencia del sindicato.

b) La existencia del fuero sindical. Y,

c) El despido.

El EMPLEADOR DEBERÁ DEMOSTRAR:

a) Que tenía autorización para despedir. O,

b) Que la causal alegada no requería previa calificación


judicial, es decir, el contrato terminó por la realización de la
obra o labor contratada, por la ejecución del contrato
accidental, ocasional o transitorio, por mutuo consentimiento,
por sentencia de autoridad competente, por haber participado
el trabajador en un cese colectivo de actividades declarado
ilegal por el Ministerio de Trabajo, o por vencimiento del plazo
pactado, en los contratos a término fijo.

El trabajador que persiga el reintegro y los salarios dejados de


percibir, debe iniciar la correspondiente acción dentro de los dos
(2) meses posteriores al despido. Este mismo término de
PRESCRIPCIÓN, corre para el empleador.

CAPITULO XXI

PROCESO SUMARIO

1. ASPECTOS GENERALES. Este proceso especial fue


creado por la ley 50 de 1990, en su artículo 52. Mediante el
124

trámite allí establecido se dará curso a las siguientes


acciones:

a) Las de disolución y liquidación del sindicato y cancelación


de su inscripción en el registro sindical, en caso de
VIOLACIÓN DE LAS NORMAS que regulan sus funciones,
prohibiciones y deberes.

b) Las de disolución y liquidación del sindicato y cancelación


de su inscripción en el registro sindical, en el evento de que el
sindicato, federación o confederación se encontrare
INCURSO EN UNA DE LAS CAUSALES DE DISOLUCIÓN.

c) Las de suspensión y cancelación de la personería jurídica


del sindicato en los casos de que la HUELGA DECLARADA
por éste sea calificada ILEGAL por el Ministerio de Trabajo y
Seguridad Social.

2. FUNCIONARIO COMPETENTE. La competencia para


esta clase de procesos radica en el juez laboral o en su
defecto en el juez civil del circuito.

3. PARTES DEL PROCESO. En el caso de disolución y


liquidación del sindicato y cancelación de su inscripción en el
registro sindical, por violación de las normas que regulan sus
funciones, prohibiciones y deberes, es demandante el
Ministerio de Trabajo y Seguridad Social.

En el caso de disolución y liquidación del sindicato y


cancelación de su inscripción en el registro sindical, porque el
sindicato, la federación o confederación se encontrare incurso
en una de las causales de disolución, es demandante el
Ministerio del Trabajo o cualquier persona que demuestre
interés jurídico, como el empleador.

En el caso de la suspensión de cancelación de la personería


jurídica del sindicato por huelga declarada por éste y calificada
por el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social como ilegal, es
demandante el mismo Ministerio, el Ministerio Público y el
empleador afectado.

En los tres (3) casos será demandada la organización sindical.


125

4. TRAMITE. En cualquiera de los tres (3) eventos


anteriores, el trámite judicial es el mismo.

La demanda deberá expresar los motivos invocados, una


relación de los hechos y las pruebas que se pretendan hacer
valer.

Recibida la solicitud, el juez, a más tardar al día siguiente,


ordenará correr traslado de ella a la organización sindical,
mediante providencia que se notificará personalmente.

Si no se pudiere hacer la notificación personal, dentro de los


cinco (5) días siguientes el juez enviará comunicación escrita al
domicilio de la organización sindical, anexando constancia del
envío al expediente.

Si al cabo de cinco (5) días del envío de la anterior


comunicación no se pudiere hacer la notificación personal, se
fijará edicto en lugar público del respectivo despacho, por el
término de cinco (5) días, cumplidos los cuales se entenderá
surtida la notificación.

A partir de la notificación, el sindicato dispone de un término de


cinco (5) días para contestar la demanda y presentar las
pruebas que considere pertinentes.

Vencido el término anterior, el juez decidirá teniendo en cuenta


los elementos de juicio de que disponga, dentro de los cinco (5)
días siguientes.

La decisión del juez será apelable, en el efecto suspensivo, para


ante el respectivo tribunal superior, que deberá decidir de plano
dentro de los cinco (5) días siguientes contados a partir del
recibo del expediente.

En la sentencia, el juez podrá privar del derecho de asociación


sindical en cualquier carácter al miembro de la junta directiva
del sindicato disuelto, hasta por el término de tres (3) años,
según su apreciación, siempre y cuando dicho miembro hubiere
comparecido como parte al proceso sumario.

Contra la decisión del tribunal no procede recurso alguno.


126

CAPITULO XXII

ARBITRAMENTO

1. ASPECTOS GENERALES. Teniendo en cuenta la


naturaleza de los conflictos, existen dos (2) clases de tribunales
de arbitramento: los instituídos para dirimir asuntos
ECONÓMICOS, regulados, como se dijo anteriormente, a partir
del artículo 452 del Código Sustantivo del Trabajo, y los
instituídos para resolver los asuntos JURÍDICOS, que son
materia de este capítulo.

Las partes pueden convenir sustraer del conocimiento de la


justicia ordinaria aquellos conflictos jurídicos que pudieren
presentarse entre ellas, y someter la decisión a un tribunal de
arbitramento.

Ese convenio, que debe constar por ESCRITO, ya sea en el


contrato de trabajo, en el contrato sindical, en la convención
colectiva de trabajo, o en cualquier otro documento otorgado
posteriormente, se denomina CLAUSULA COMPROMISORIA
o COMPROMISO.

Se denomina CLAUSULA COMPROMISORIA aquella que se


pacta entre los contratantes con el objeto de que los conflictos
que puedan surgir del mismo sean dirimidos por uno o varios
árbitros. Y se entiende por COMPROMISO el pacto que
efectúan las partes que ya están en conflicto con el objeto de
127

que terceras personas, llamadas ARBITROS, decidan el


conflicto a que están abocados.

Conforme a lo anterior, si el acuerdo se perfecciona antes


de iniciarse el conflicto, se denomina CLAUSULA
COMPROMISORIA, pero si ya el conflicto se inició y las partes
quieren sustraerlo del conocimiento de la justicia ordinaria, se
denomina COMPROMISO.

Al pactar las partes sustraer del conocimiento del juez laboral


todos o algunos de los conflictos jurídicos que pudieren
originarse entre ellos, están dejando a aquél sin la posibilidad
jurídica de conocer de tales asuntos; y si lo hiciere, el asunto
quedaría viciado de nulidad por incompetencia del juez.

Sin embargo, la justicia ha considerado que si existiendo una


cláusula compromisoria, una de las partes resolviere acudir
directamente al juez laboral y la otra no propone oportunamente
la excepción correspondiente, se entiende que tácitamente está
renunciando a lo pactado en dicha cláusula y acepta que sea el
juez ordinario quien resuelva el conflicto.

El acuerdo sobre los asuntos que debe resolver el tribunal de


arbitramento debe hacerse en forma concreta, no pudiendo
dicho tribunal pronunciarse sobre aspectos no sometidos a su
decisión, razón por la cual no tienen la facultad de fallar ultra o
extra petita, que sí tiene el juez ordinario laboral.

El tribunal de arbitramento puede conocer de aquellos asuntos


de los cuales conoce el juez laboral a través de un proceso
ORDINARIO, pero no de los que conoce a través de procesos
especiales. No puede conocer de asuntos de fuero sindical, ya
que en esta clase de procesos no se ventilan asuntos que
afectan únicamente al trabajador despedido o que se pretenda
despedir, sino también a la organización sindical y a la política
laboral general del país, razón por la cual el trabajador afectado
no puede celebrar este pacto. Y en cuanto a los procesos
ejecutivos, no es procedente debido a su propia naturaleza
coactiva. El artículo 100 del Código Procesal del trabajo atribuye
en forma expresa esta atribución a la jurisdicción ordinaria
laboral.

2. DESIGNACIÓN DE ARBITROS. Las partes podrán


acordar la designación del número de árbitros que
128

consideren; puede ser uno (1) o varios e inclusive puede


comprometer a corporaciones nacionales de cualquier clase,
tales como cámaras de comercio, colegios de abogados,
etcétera, para que dichas instituciones sean las encargadas
de hacer la escogencia de los árbitros que resolverán el
conflicto.

Si las partes no hubieren acordado la manera de hacer la


designación, la ley establece el siguiente procedimiento: cada
una de ellas nombrará un árbitro y éstos como primera
providencia, designarán un tercero que con ellos integre el
tribunal.

Si los dos (2) árbitros escogidos por las partes no se pusieren


de acuerdo en el término de veinticuatro (24) horas, será tercero
el respectivo inspector de trabajo del lugar, y en su defecto, el
alcalde.

Si la parte obligada a nombrar árbitro no lo hiciere o se mostrare


renuente, el juez laboral del lugar, previo requerimiento de tres
(3) días, procederá a designarlo.

En caso de falta o impedimento de alguno de los árbitros, se


procederá a reemplazarlo en la misma forma en que se hizo la
designación. Si una de las partes se mostrare renuente a
reemplazar el árbitro que le corresponde, los dos (2) restantes,
previo requerimiento de tres (3) días, procederán a hacer la
designación.

Los árbitros son recusables por las mismas causales que los
jueces, y el trámite para la recusación es el mismo consagrado
en el procedimiento civil. La decisión la tomarán los demás
árbitros, y en últimas si no hubiere acuerdo, la tomará el juez
laboral del lugar.

Los árbitros deben ser colombianos y abogados, ya que SU


FALLO DEBE SER EN DERECHO. Por las características
propias de las normas laborales sobre irrenunciabilidad y
mínimo de derechos, EL FALLO NO PUEDE SER EN
CONCIENCIA.

Designados los árbitros se instalará el tribunal y seguidamente


se elegirá un presidente de su seno y un secretario distinto de
ellos , quien tomará posesión ante el presidente.
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El árbitro o árbitros señalarán día y hora para oír a las partes,


recibirán los testimonios que consideren pertinentes, se
enterarán de los documentos que exhiban y de las razones que
aleguen, de lo cual se dejará constancia en un acta, que se
firmará por los que en ella intervinieron.

Las partes podrán hacer uso de cualquier medio probatorio


permitido por la ley.

Los árbitros deben proferir su fallo, que se llama LAUDO


ARBITRAL, dentro de los diez (10) días siguiente contados
desde la integración del tribunal. Sin embargo, antes del
vencimiento de este plazo pueden solicitar a las partes la
ampliación de dicho término.

Si el tribunal resolviere proferir extemporáneamente el laudo


arbitral, sin que siquiera se hubiere solicitado previamente su
prórroga, éste carecería de validez por falta de jurisdicción.

Si las partes dejan vencer el término legal, o el ampliado por


ellas mismas, el tribunal perdería competencia para resolver el
asunto y la recobraría la jurisdicción ordinaria laboral.

3. FORMA DEL LAUDO. El laudo arbitral se extenderá a


continuación de lo actuado y deberá acomodarse en lo
posible a las sentencias que dicten los jueces en los procesos
laborales.

El laudo deberá contener decisión expresa y clara sobre cada


una de las pretensiones, las excepciones, las costas y perjuicios
a cargo de las partes y sus apoderados, y demás asuntos que
corresponda decidir, con arreglo a la ley.

El laudo se acordará por mayoría de votos y será firmado por


todos los árbitros y por el secretario. Si alguno se negare,
perderá el saldo de honorarios que le corresponde, el cual se
devolverá a las partes.

El árbitro desidente consignará en escrito separado los motivos


de su discrepancia.

El laudo arbitral puede ser aclarado, corregido o


complementado por el tribunal de arbitramento de oficio o a
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solicitud de alguna de las partes, en los casos y condiciones


establecidas en el Código de Procedimiento Civil.

4. HONORARIOS Y GASTOS. Los honorarios del tribunal


de arbitramento serán pagados por las partes, por partes
iguales, salvo acuerdo en contrario.

5. CESACION DE FUNCIONES DEL TRIBUNAL. El


tribunal de arbitramento cesará en sus funciones:

a) Por voluntad de las partes.

b) Por la ejecutoria del laudo, o de la providencia que lo


adicione, corrija o complemente.

c) Por la interposición del recurso de homologación. Y,

d) Por la expiración del término fijado para el proceso o su


prórroga.

6. PROCEDIMIENTOS ESTABLECIDOS EN
CONVENCIONES COLECTIVAS. En una convención
colectiva de trabajo las partes pueden estipular el
establecimiento de tribunales o comisiones de arbitraje de
carácter PERMANENTE. De hacerse así, se someterá, en
cuanto a su constitución, competencia y procedimiento, a lo
pactado en dicha convención, y sólo a falta de disposición
especial, se aplicarán las normas legales.

7. NOTIFICACION Y MERITO DEL LAUDO. El fallo arbitral


se notificará a las partes PERSONALMENTE. Hace tránsito a
COSA JUZGADA y contra él sólo será susceptible el recurso
de HOMOLOGACIÓN.

Es de observar que las modificaciones o reformas que al


arbitramento hizo la ley 446 de 1998 no son aplicables al
arbitramento en materia laboral. Esta afirmación resulta
enteramente cierta si se observa que el decreto 1818 de 1998,
resultado de la ley 446, se limita en el capítulo “arbitramento en
materia laboral”, a reproducir textualmente el contenido de los
artículos 130 a 143 del Código Procesal del Trabajo y 452 a 461
del Código Sustantivo del Trabajo.