Está en la página 1de 39

Robin Vega Vera

Media
Pista
Revisión de abril 2011
Folio 26

Un mal-a-bar corre gritando

y todos giramos de una sola y buena vez las cabezotas atadas al cuerpo

y todos tenemos tortícolis de esa buena vez

los que tenemos tortícolis

juntémonos y tengamos tortícolis

el grito suena como un estallido

y ahora son los odios los que parpadean asustados

se reventó un sueño contra un muro

los que tenemos sueño

juntémonos y estrellémonos

El que no rueda pierde

si el cielo tiene por ocio girar en torno al polo

por qué nuestros pies deben quedarse dentro de sus zapatos

por qué nuestra voluntad se queda obesa en el sillón

tras el volante o naufragando en el viento

El que no pedalea pierde

y se queda varado como ballena en el paradero

a que lo vengan a buscar los carroñeros

los sedientos sedentarios

como yo…

…y entre esos…
El que pestañea pierde

porque andan todos atentos a qué errores comete el otro

porque andan todos sedientos por sus vacíos

porque andan todos sedentarios sobre su sombra

El que se duerme pierde

y ese sí que pierde

porque se lo van a…

…una rueda sin bicicleta

una bicicleta sin ciclista

un ciclista sin ropa

ropas sin sudor

pasan arriadas por la voluntad de todos

que es –hoy- la voluntad de no hacer nada

como soltarse caer sobre el viento

sobre un río y dar a parar a un dique

¿al mar?

oh

ese sueño idílico

no

no

no hay mar

la idea no es volver a la madre


hay que dar con un dique

rehacerse ahí mismo con ramas y lodo

y salir a andar de nuevo

nada de mar aquí

oh no

-¿Qué haces echado a la sombra?

le pregunta el impaciente al doctor

-Estoy buscando mi semejanza perdida

le responde el profesional al impaciente

-¿Pero cómo vas a encontrar algo en medio de hacer nada!

le grita, a estas alturas

-¿Y qué te importa a ti?

Morir esperando es mala muerte

morir pedaleando…

Agáchense los crédulos

que aquí viene un siniestro

una catástrofe de aquellas

bajen sus cabecitas

cierren los ojitos

que por detrás se los va a coger la vieja

que viene ladrando como la perra que es


que viene mugiendo como la vaca que es

que viene gritando como patrulla en persecución

Agáchense muchachos

que nos quieren cortar la cabeza

Morir esperando es mala muerte

morir pedaleando al menos es de valientes


Folio 25
Maten al perro

que le ladra a la gente

la linda gente

rubia blanca y con ojos de colores

Maten a ese perro

que ladra y ladra otra vez

ya me tiene idiotizado ese perro

con sus decibeles y sus mordiscos

Maten a un perro

haga patria ciudadano

cuide su ciudad

cuide al visitante

Maten ya a ese perro

pulguiento sarnoso y solo

flaco mal oliente y vagabundo

llagado tembloroso y profundo

Maten de una buena vez a ese perro

que nos arruina la hermosa postal

oh ciudadanos

que nos arruina el turismo ese quiltro


Maten –por lo que más quieran- a ese quiltro

que me mira llora y hace llorar


Folio 24
Ahí lo tienes

un horizonte bramante y gélido

que te parte la cara

te cierra los ojos y los hace llorar

ahí

como una luz parpadeante

que amenaza todos los días con irse

y así, del mismo modo, todos los días se queda

y se va

y vuelve

para irse otra vez

irse y llevárselo todo

y –así entre nos (otra vez)- qué importa eso que se lleva

si se lo ha llevado ya

si cuando lo sentimos quemándonos los rostros

ya se fue

no está

se ha ido y su catástrofe con él

qué importa lo que se lleva el viento

vale más y ahora más lo que nos dejó

nos deja esa estela de vacío

una sensación a derrota

la garganta seca

quebrada por un llanto que se ahoga en los nudillos de la voz


nos deja ver que

a fin de cuentas

jamás tuvimos el derecho de decir nuestro

nos deja esa ilusión enferma de decir mío

Helo ahí

sentado bramante

a carcajadas despeinando los bosques

subiendo las faldas de la inocencia

oh estimable

a usted ya no le creo

pero ahora que veo lo que ocultaban sus faldas

sé que al menos existe

que respira y camina

pero camina

oh estimable

camina usted y le suben la falda

le miran el poto y no hace ni dice nada

Mírenlo ahí como un niño

cruel y despiadado

mírenlo ahí como a un niño

sin tanta atención ni paciencia


Aquí tienes

hermoso gigante

una voluntad que también anda

ya sea tras tus pasos

recordando aquello que te llevas

corriendo por tu estela infame

una herida sangrante y llena de pus

a la que llaman memoria

pero mala, muy mala memoria

Aquí tienes

terrible gigante

una voluntad que igual anda

ya sea contra tus pasos

acechando las incertidumbres

devorándose certezas pálidas

haciéndole el amor a las certezas más oscuras

a las que hemos abandonado

para tragarnos tu ritalin y tus opioides

Aquí tienes

gigante

yo también sé irme
Folio 23
Y dale que el horizonte se aleja

de cansancio ya no hay más utopías

son todas metas

cuantitativo

cuantitativo

cuantitativo

todo lograble evaluable realizable materializable

¿cuánto me dice que vale esto?

la plata es pa’ contarla dijo un viejo

que no cuente conmigo pa’ eso

Y dale que la pista se hace eterna

el semáforo va a cambiar a verde

y hay que pillarlo rajao’

rápido

rápido

rápido de nuevo y más rápido

como si el tiempo fuese oro

así dicen, porque cuentan el tiempo como pesos

¿cuánto rato falta pa’ llegar?

me duele una rodilla

pero que no se note

Y dale loco que se cae la noche y con ella una lluvia


no esperes al que atrás se queda

el que pestañea pierde, y el que no pedalea también

hay que ser eficaz

eficaz

eficaz y la conchadesuputamadre

que envejezco y lo único que acumulo son arrugas

¿a cuántos años dice que estoy de expirar, perdón, jubilar?

me caga de onda esto de no tener puntos, kilómetros o pesos

e ir ganando kilos, desdenes y arrugas.


Folio 21
Dale perro

pedalea weón

pedalea

como que se te acaba todo

como que lo que hay atrás se despedaza

como que no hay nada más por hacer

pedalea weón

pedalea

que nos sigue tu sombra

que nos alcanza tu sombra

que nos traga tu sombra y nos tendremos que conformar con el frío

pedalea weón

pedalea

que nada más vale la pena

que llegar no es la idea

que quedarse tampoco

pedalea weón

por lo que más quieras pedalea


Folio 20
...como me gustaría a veces ser un velero y que una ráfaga firme mi sentencia de
muete y me convierta yo en un naufragio y termine por besarle toda la eternidad, por
toda la eternidad, el fondo húmedo al Estrecho... que se estrecha de a poco...

Folio 19
Hice girar la cadena hasta encontrar estas palabras

Y las encontré en este orden

Y en este ritmo

Y en este tiempo

La mujer más bella del mundo

tiene un lunar que naufraga en su mejilla

pero no sabe

que mis ojos deliran pos su rostro.


Folio 18
Quiero aprender el oficio del viento

seguir mis voluntades y perder total control de él

construirme de hojas secas

tierra, gusanos y humedad

Quiero aprender el oficio del viento

ser un respiro perdido entre las olas

ser qué más si sólo una sombra que se desdibuja en la espuma

ser al fin y al cabo un susurro que enmudece a la vuelta de la esquina

Quiero aprender el oficio del viento

a la tierra besarla en la sien

sacudirla y levantar su propia esencia

y esparcirla por sus muslos

Quiero aprender el oficio del viento

…irse… siempre estar yéndose


Folio 17
Ayer iba por las faldas de un cerro… cansado. Como es de costumbre. Buena cosa
estar cansado. Encontré unas palabras en el suelo, seguramente el viento las raptó de
algún lado.

Me gusta eso de perderse. Me gusta eso de perderse. Me gusta perderme en vos, tu


voz y ser yo quien cante tus versos. Me gusta perderme entre tus surcos y no saber
por dónde salir, y terminar por olvidar hasta quién soy, no sólo por dónde vine, a qué
vine, cómo viene, cuándo vine, a qué vine, cómo vine, cuándo vine, por dónde vine, a
qué vine, cómo vine, cuándo vine, por donde vine me voy. Y me pierdo así no más,
como ciencia exacta, dos más dos y me pierdo, ya no sé dónde estoy. En el fondo, me
gusta eso de perderse. E inclusive superficialmente, me gusta eso de perderse. Yo me
pierdo. Sólo me encuentro cuando estoy sólo, o cuando la inmensidad me avisa que
no hay nadie más en el lugar en que estoy. Son dos cosas distintas. No te confundas, o
confúndete, me gusta eso de perderse, es como confundirse, piérdase no más. Yo me
confundo. Y a veces se cruza alguien por mi camino, y basta con que sea bella como
para querer besarla y amarla hasta el infinito, qué manera más osada de perderse que
esa? Yo me pierdo, me extravío, me confundo y me muevo en círculos. Y sus mejillas
rosadas cobran vida y se terminan por poner rojas, o más bien empiezan a ponerse
rojas. El frío y el calor, a ojos de la vista, producen lo mismo. No basta mirar. Que
torpeza querer conocer sólo con mirar. Por eso nos perdemos. Me gusta eso de mirar.
Folio 16
Tus manitos

Tus manitos rojas

Tus manitos adoloridas de frío

Tus manitas hechas mierda de frío

Tus manitas que arden, duelen, con ese frío que te parte la piel

frío de mierda

Quién le explicará a los ojos que tienen que llorar

que no pueden dejar de mirar

y que tienen que llorar

mirar y llorar al mismo tiempo

quién les explicará que eso del descanso

eso de la paz

eso de la pausa

eso de la quietud

eso de ir lento no es para ellos

eso de ser un vegetal no es para usted

Señora mía

bueno

usted no es mía

mejor lo sabe usted que yo

aunque yo no quiero saber

me da igual
es decir

no es mi señora ni aspiro a que lo sea

aunque por unas noches podría ser

no?

Pero… Señora, mía, o suya, o señora así no más

Señora

sus manos están rojas

las líneas de su piel toman ribetes azulinos

sus labios están púrpuras

como su ropa

como su sonrisa

como sus moretones

Señora mía

permítame decirle que se ve preciosa hecha mierda por el frío

Adiós

o Chau… como prefiera

…según el favor del viento… me voy…


Folio 15
Hace falta morirse un poco. Quedarse quieto bajo el mundo, respirar lento y dejar
que el viento pase, que pase no más, así y nada más. Quedarse pegado un rato
mirando cualquier cosa, perder, entre tantas virtudes, la mirada, perderla como un
sombrero que se lleva el viento, perderla en el fondo de cualquier cosa, de un vaso,
una pieza, la casa, la cocina, la calle, la ciudad, el mundo, el horizonte se teje de
sueños…

Hace falta morirse un poco. Quedarse callado y que los ruidos sean como el agua de
una lluvia ácida que corroe nuestra ropa. Nuestros silencios suelen permitir que se
nos desnude. Quedarse así no más, callados, tras una ventana con barrotes, si es
posible, y hacer como que miramos, onda que miramos, modo que miramos, así
como si mirásemos, como si escuchásemos. Convertirnos, en definitiva, en retratos
colgados tras una ventana con barrotes, si es posible con barrotes.

Hace falta morirse un poco. Para quedarse.


Folio 14
a Dinko, a su memoria palpitante

y yo aquí

perdido en medio de todo

con las rodillas cansadas

los músculos fatigados

con la mente en una ruta incierta

difusa

más allá de las ruedas no hay nada

pareciera haber nada

el horizonte está frente a mi nariz

y yo aquí

mientras el mundo gira

rancio

vomitando

y yo aquí

perplejo ante el rostro de una señorita

su sonrisa desbocada

sus mejilas blancas al sol

a la luna

y yo aquí en el suelo por mirarla

como un pobre idiota

mientras el mundo se pudre a pedazos

a girones
y yo aquí

queriendo gritar

saltar

salir corriendo bajo la lluvia que azota mi techo

beberme el mar

vomitar dos mares

llorar bajo un cielo furioso

irme con el viento hasta el horizonte

tocarlo al fin

secar mi alma que tirita

sobar sus orificios sangrantes

hacer el amor

y al fin dormir

Folio 13
sabrás de mí, en letras

sabrás de mí, un día cualquiera que llueva con un sol candente

sabrás de mí, tras un papel viejo pintado con un láser

sabrás de mí, aunque no quieras hacerlo

sabrás de mí, cuando mis letras salgan de este estanque que les retiene

sabrás de mí, para regar algún sueño loco

y mi locura entera

mi locura entera de ti

locura de entera de ti tengo

entera de ti tengo inundado


de ti tengo inundado el sueño

tengo inundado el sueño de alborotos

sabrás de mí, en susurros pegados al viento

que sabrás decir las cosas que ahora no sé cómo decirte


Folio 12
Una vez, una buena vez, no de una buena vez, sino, una buena vez, una dulce, rica,
chora, entrete, alegre, feliz, buena vez… iba saliendo de un café… bajaba las escaleras
rodeado de afiches, había llegado a la puerta tras cortinas de Psicodelia, las que
dividían esa entrada extensa del paraíso en que puedes imaginarte el mundo mirando
el estrecho bebiendo un notable café… todoalmismotiempo.

Una buena vez salí desprevenido del Imago Mundi, era una tarde gris. Por favor, antes
que prosigamos, no mal interprete, o no sienta como un pesar esa tarde gris. Quizás
para usted lo sea, para otros también, pero no para mí, no ésta tarde gris. Era una de
esas tardes en que el cielo se tiñe de gris entero, total, y no deja sombra alguna sobre
la tierra. Las sombras, en esas tardes, son un mal recuerdo; y la luz quiebra los ojos
desde todos los flancos.

Como íbamos diciendo… Una buena vez, casi escapando (rara cosa, escapar de ese
café, que es como un refugio, no? Que es un buen buen muy buen refugio, un
albergue para los sueños), escapando como un forajido que lleva en sus pasos las
ganas de seguir latiendo esta vida, con sus miserias, con todas, todas sus miserias,
todas sus penas, sus tristezas, todas, absolutamente todas sus sonrisas… es en
definitiva, ése refugio donde más he podido encontrarme con aquellas sonrisas
últimamente.

Pero así era la cosa. Bajé casi cayendo esa escalera, salí y la luz pareció intentar
quebrar mi mirada y sentí el Afuera como un respiro profundo, hondo como el cielo; y
todo eso… sin alucinaciones, sin delirios, sin utopías ni pendejerías… y todo eso… vi
una bicicleta vacía a toda velocidad bajar por Mejicana rumbo al Estrecho…

Desde entonces ya no tengo cordura.


Folio 11
Palabras y las miserias

decirlas, gritarlas, vociferarlas contra el viento para que las devuelva

chocando como escupos sobre la cara que devuelve el cielo

“toma!!!”

con el ojo abierto viendo las burbujas de la baba

¬¬

qué ganas de arrojarlo todo sobre el infierno

qué pero qué ganas

decirte cuánta cosa extraña

palabras como bengalas

sacarme del pecho banderas

luces, faroles y señas

eres una avión al cual quiero hacer aterrizar

gritarte con los pulmones secos

palabras como estruendos

sacarme del alma el alma misma

y sus furias, y sus espuelas, y sus penas

eres un avión sin aterrizar

vociferar como un enfermo

cáncer a la incertidumbre

de eso me voy a morir


de cáncer de cáncer de cáncer de cáncer de cáncer de cáncer de cáncer de cáncer de
cáncer

eres un cáncer que aterrizó en mí

mis palabras no te hacen aterrizar

mis palabras son el viento que pasa por tus alas

mis palabras se queman en tus hélices y motores

mis palabras no aterrizan en ti

mis palabras son escupos que me caen en los ojos

¡heme aquí!

¡¡¡sigo hablando!!!
Folio 10
Se me acaban los azares

todos los caminos tienen su nombre

conocerlos no me va mal

conocerlos nunca me pareció mal

pero ahora que caminé tantos

y en mi memoria reposan sus nombres

guerreros, guerras, noemís

poetas, cantantes y terroristas

países, ciudades y hasta muertitos

miro y no puedo dejar de elegir

me saben a derrota todos los pasos que doy

viajo, sueño y algo se ilumina lejos de aquí

Se me van acabando los azares

todas las letras cobran su sabor

el que en algún momento elegimos

y ahora nos pesa esa celeste decisión

esa roja decisión

esa negra decisión

esa púrpura decisión

y tú eres como una decisión calipso intenso, casi azul

y yo me veo como una opción café mohoso, casi putrefacto

nos pesa tanto el color con que teñimos las paredes


Tu casa terminó por estar junto a la de un hermano

cómo desearía tener ese trato con vos

y escucharte hablar de esas cosas que se hablan siempre

cosas, dichos, personas, muertitos, guerras, guerrillas y guerreros

cosas, dichos, poetas, cantantes, terroristas, de países y ciudades

cosas, dichos, tazas, jugos, vinos, vivos y muertitos…

pero tarde o temprano se nos irán acabando los azares

y recurriremos a los dos temas de los que trata todo esto

a los dos temas a los que se reduce nuestra existencia

a los dos temas que nos desviven y nos hacen vivir

Se me han acabado los azares

y no puedo ya dejar de mirar

no puedo ya evitar tus ojos

dejar de buscar tus labios en el fondo del firmamento

ya no puedo mirar el cielo aparentando no verte

o mirar el suelo queriendo que pases sin verme

escuchar el silencio y hacer que me llame e largarme de ti

degustar tu ausencia e irme a buscar a otro lado

oler esa presencia y acercar el rostro a los árboles, a sus hojas, sus flores

palpar tu existencia y opacar mis terremotos

mis estremecimientos

disimularlos

no puedo ya dejarle a los azares esto de mirarte


no me quedan azares

Se me acaban los azares

y no me caben palabras en la boca que no sean para ti

Se me acaban ya los azares

y todos los caminos dan hasta tus ojos

Se me van acabando los azares

y no va quedando más que mirarte a la cara

a) Reír

b) Llorar

c) Salir corriendo

d) …o qué?
Folio 9
Todos los ruidos me retumban en la cabeza

el andante ha dejado de ser importante

el andante ha dejado de ser relevante

todos los ecos llegan ahora mismo a mis tímpanos y los quiebran en retazos de metal

todos los zumbidos me susurran como furias besándome los pómulos

todos los vientos me detienen con su grito y dicen “AAAAAH!!!”

el andante ha dejado de ser transeúnte

el andante ha dejado de ser paseante?

me lava la cara la fría mañana

en la mañana del frío

ese aire espeso me seca la boca

me lloran los ojos

como penando por la muerte de su madre

el ataúd se resquebraja por la sal

el ataúd se disuelve por la sal

y los ojos no ven

siguen su pena sangrando a destajo

y todo el suelo parece petrificado por el frío implacable

así terminaremos todos

resquebrajados y disueltos por la sal

el andante ha dejado de mover las piernas


el andante se ha quedado quieto

el andante se ha quedado en silencio.


Folio 8
Siete niños y dos adultos recibieron un regalo hoy. Les cerraron los ojos.

Mueren siete niños y dos apoderados de un jardín infantil.

Un hombre desquiciado, dueño legítimo (no sé de qué legitimidad, pero legítimo) de


las tierras en que está construido un jardín infantil, ataca dando muerte… cómo se da
la muerte? Dio muerte, repartió muerte, la regaló a siete niños y a dos adultos.

Hoy, a siete niños y a dos adultos les hicieron un regalo…

Hay que seguir pedaleando.

Folio 7
Antes de perder la vida quiero decir que lo mejor que he visto en el mundo, han sido
tus ojos perderte en el fondo del mundo. Siento que esta tierra es plana cuando te
vas. Siento como si la tierra se terminara a la vuelta de la esquina cuando te vas.

Antes que se acabe el mundo quiero que sepas cómo haces que me pierda entre tus
sombras, entre tus huellas vacías y tus ecos rotundos. Siento que la tierra tiembla
entera cuando apareces. Siento que la tierra es una piedra vacía cuando te vas.

Antes que se nos acabe todo quiero que sepas, ante todo, cuán valioso fue ver tras
recorrer los kilómetros que han quedado atrás ese rostro que me deshoja, esa mirada
que me aturde, esos ojos paralizantes. Siento que el silencio renace cuando no te
escucho, que vuelve ese infierno letal que es el mutismo. Siento que todo vale la
pena… por esperarte… Libertad.
Folio 6
No se puede inflar la rueda al tiro,
después de ponerle el parche hay que esperar
a que seque el pegamento, ¿no crees?

De espaldas al horizonte

Veo otro horizonte que se levanta más imponente que el anterior

Volteo para ver el otro horizonte

Y me equivoco

El de mis espaldas es ahora más imponente

Regreso la mirada hacia el frente y no

Este es más imponente

Más grande

Más ancho

Más profundo

Más cruel

Más despiadado

Más sanguinario

Más desquiciado

Más lunático

Más estrellado

El que se posa a mis espaldas ya es un ojo cerrado

Una plaga que se propaga por el firmamento

Un corte general de luz

Eco de un cadenazo que deja a una ciudad en pelotas


Qué es una ciudad hoy sin electricidad?

Una persona en pelotas

Impresentable a la sociedad

Ridícula

Hermosa

La noche que desde mi espalda abraza todo el cielo aplasta el horizonte completo

Que error tan infantil creer que era un horizonte distinto

La noche rompe como una ola al caer sobre los cerros

Cerros cuales muslos dibujan la frontera entre cielo y tierra

Frontera entre dos cuerpos que en la noche… cosa obvia… son uno

Tener colores distintos no es ser distintos

La noche rompe como una ola

Y en nuestros rostros desnudos y desprevenidos

Salta la espuma de las estrellas… qué frío hace.


Folio 5 (o "12 púrpura de abril")
Muéstrale los ecos que se han escapado durante la noche

Van muertos de frío

Van muertos del frío

Van muertos por el frío

Muéstrale, en este noche, los cadáveres de lo que dijimos ayer

Ecos que se empolvan tras los rincones que deja la luz

Más allá de la sombra misma

Depositarios de la neblina

Frente a mis ojos se pierde como un naufragio tu huella

Ecos y huellas

Voy perdiéndote tras la línea que separa al cielo de mis pasos

Ecos y huellas

El sol revienta furioso como un huevo que cae al suelo blanco de la cocina

Ecos y huellas

Te veo caminar hacía mi lejanía y no puedo evitar lanzarme como un suicida a tus
pasos

Ecos y huellas

Perseguir tu aliento tras el viento

Perseguir tu aroma tras las ventiscas

Perseguir tu sombra tras los montes

Perseguir tu silueta difusa tras el infinito

Perseguir mi voluntad… tus ecos y huellas


Folio 4 (o "Jazz en abril")
Jamás hubo

digo

jamás hubo incertidumbre en el pulso de Vasilij

jamás hubo mar muerto con peces en él

ni canto sin gargantas acuñando voces de plata

tampoco vi atardeceres verdes

Jamás hubo una lágrima que cayera sobre un desierto y lo convirtiera en Austro

no vi en el fin del mundo una cola

sí vi sangre y alaridos soplando por el infinito

jamás me pareció principio un final

allí donde se resquebraja el mundo, me sabe más a principio que a fin

porque los principios siempre son construcciones enclenques

fragmentos de alma que construyen los Andes

y esa columna termina por hundirse, no por emerger desde las aguas de este austro

que más parece parto que agonía

qué agonía podría tenerte akí mirando dos aguas distintas?

qué agonía podría conservarte fría, muda y mirando un cosmos bajo el cielo?

qué agonía podría tejerse sin gusanos que carcoman el cadáver que se pudre?

qué agonía sería capaz alguna vez de retener aquí esa voz muda que peina las
montañas

que antes no era montañas

esa voz telúrica y subterránea que dibuja el mundo como un cuchillo tu cuerpo

esa voz que arma tres pueblos, hunde uno, quema otro y castiga por siempre al
último?
qué agonía podría dejarnos mudos? impertérritos? anecdóticos tras la ventana

Jamás hubo

ni habrá

una luz que separe estas aguas que se besan incansables

una espada que destripe tres mates para hacer de ellos uno

una mujer que logre acallar al viento con sus susurros


Folio 3
Y dale… el viento nunca fue un gran amigo, menos hoy, porque el presente siempre es
peor que lo dejado atrás. Se me parte la cara y líneas que antes invisibles tejían mi
rostro hoy le dan una nueva textura… el viento nunca fue un gran amigo, menos
ahora, que adormece mis voluntades.

¿Sabes lo que es conquistar una cumbre, llegar a lo más alto?

¿Sabes lo que es cruzar un trecho inmenso, mirar atrás y ver que era más abismante
de lo que creías en un principio?

¿Sabes lo que es pedalear sin que se pinche alguna rueda, llegar pedaleando sin
detenerte?

Bajo una cuesta inmensa, el viento enfría mi espalda, veo mi pelo llegar al horizonte
antes que yo.

La destrucción de todos los principios podemos hallarla en el principio de


incertidumbre, podemos ver en el amanecer el inicio de la noche, podemos ver en un
parto los lutos que cubrirán esa tripita morada que levantan los doctores alegres por
el hermoso cheque que recibirán, podemos escribirnos y morir esperando una
respuesta.

Eso me pasa cuando llego hasta una niña con las manos te piedra… llego hasta ella sin
haber llegado a ningún lugar, mis palabras se pierden en el viento -en mí mismo
albergo un propio viento- los pedales jamás avanzan.

Y dale…

He conquistado una tristeza profundamente oscura…


Folio 2
Adiós cámara

los pies se me quedan atrapados en los pedales

su voluntad me amarra

y esto que se cae suena como un estallido

cristales al piso

y en una dirección inapelable se va todo lo demás

y en una sola dirección desaparece mi sombra

y en dos direcciones transitan mis miradas

he perdido esta memoria perfecta

que era raptar el tiempo en un artefacto de luces

he perdido mis ojos tratando de mirar

y ahora ocupo mis dedos para palpar el color de tus mejillas

una bicicleta no vuelve a pasar jamás por un mismo punto dos veces

como un río

no como las fotos... o los ojos que las miran


Folio 1
soy una confusión y unas preguntas eternas en mí mismo

mis únicas certezas son mis delirios

mis anhelos

mis pasiones que se escapan de mi pecho y no sé cómo atarlas a mi conciencia

yo no tengo afirmaciones, no así preguntas

no así emociones delirantes

yo mismo soy una pregunta

ay

me duele algo y no sé dónde sobarlo

tengo una heridita y no sé dónde queda

tengo un vacío y se agranda de a poquito

y como que sangra

como que duele

como que arde y duele

como que ya no sé qué hacer para olvidarla

Intereses relacionados