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Beowulf

ARGUMENTO DE LA OBRA
Los hechos transcurren sobre todo en la región danesa de Zelandia, aunque también
se citan pequeños reinos y tribus de otras áreas de Dinamarca, Suecia, Alemania,
Polonia y los Países Bajos. En los tiempos en que se sitúa la acción del Beowulf, los
reyes de la isla de Zelandia vivían en la zona de Lejre, donde se han encontrado
restos arqueológicos del siglo VI que bien podrían ser el gran salón del rey Hrothgar.
En el Beowulf, la pugna se desarrolla entre el hombre y lo subhumano: el peor
enemigo del personaje es Grendel, gigante antropófago que vive en una cueva. El
poema nos muestra, entonces, un mundo donde la violencia es norma común. Pero no
solo contra otras tribus o pueblos, sino también con monstruos sobrenaturales que una
noche determinada salen de una laguna, atacan y devoran, sin que se pueda hacer
nada contra ellos. Claro que para eso estaban los héroes, siempre dispuestos a
jugársela por aquello de que su estatus exigía el cumplimiento del deber. Y Beowulf
está en la tradición de los héroes que luchan contra el poder de las tinieblas. Al
principio del poema se hace un recuento de los ancestros del rey danés Hrothgar,
comenzando por su bisabuelo Shild. El rey, ya viejo, ha sido un gran guerrero y tiene
una gran fortuna, por lo que manda construir una lujosa mansión, a la que llama
Heorot. Cuando está terminada, ofrece un banquete suntuoso, al que invita a los
grandes señores de la región. Cuando la fiesta acaba, todos se retiran excepto el
cuerpo de guardia del rey, que va a tener allí su alojamiento. A la mañana siguiente,
encuentran el salón manchado de sangre y ningún rastro de los hombres; solo unas
pisadas que se dirigen hacia una cercana laguna. Nada más oírlo, Hrothgar supo que
se trataba de Grendel, un monstruo que había sido expulsado hacía tiempo por un
mago; por algún terrible motivo ha regresado y continúa sus fechorías. Como él se
siente ya muy viejo, promete una generosa recompensa para quien se ofrezca a librar
a la región de aquel monstruo. Diez de sus hombres pernoctan en el salón y corren la
misma suerte que sus compañeros. Un trovador, que ha huido al reino de los geates o
jutos (que podríamos considerar pre-vikingos daneses), relata los hechos en la corte
del rey Hygelic, que está acompañado por su sobrino Beowulf. Este, inmediatamente,
decide partir al reino de Hrothgar, acompañado de 14 de sus hombres.
Beowulf pasa la noche en el salón y no sólo consigue arrancarle un brazo a Grendel
sino que al día siguiente, después de que la madre del monstruo haya atacado ella
misma, la busca en su guarida, bajo las aguas de la laguna, y la mata. En el poema
épico, el monstruo Grendel y su madre, posibles seres primigenios que se ven en la
necesidad de defender sus territorios ante la invasión de los seres humanos, serán
convertidos en una tribu neandertal, un eslabón perdido que se dedica a matar y
devorar hombres por la noche (algunos antropólogos aseguran que pudieron pervivir
grupos aislados de neandertales hasta épocas tan relativamente recientes como la
Edad Media).
Tras introducirse en el "mundo subterráneo" y terminar con la fuente del mal, Beowulf
regresa a su tierra. En la última parte del poema, ya es casi un viejo, ocupa el trono y
debe enfrentarse nuevamente a otro monstruo. El otro adversario de Beowulf es un
dragón de fuego, monstruo que vomitaba llamas y que era guardián de un tesoro. Otra
vez, tras una ardua lucha, consigue vencer a su enemigo. "Esa fue la última victoria de
Beowulf y su última obra en este mundo", dice el poema.
Así es, pues, el héroe ha sido herido y el veneno corre por sus venas. Tras pronunciar
sus últimas palabras, es incinerado en una enorme pira funeraria; sus cenizas se
depositarán en un montículo erigido en su honor sobre una colina, que hasta sirve
como baliza para los marineros. Sus hombres le ofrendan el tesoro, "tan inútil a los
hombres como lo había sido antes", que guardaba el dragón en su guarida.
El poema está pasado por el tamiz de la cristiandad (cfr. ut infra), ya que fue
transcripto por monjes en algún monasterio inglés. Así, a Grendel y su madre (a ella
nunca se le da nombre) se les hace pasar por descendientes de Caín, que, tras matar
a Abel fue desterrado por Dios, dando origen a todo tipo de monstruos. Difícilmente los
sajones podían dar aquella ascendencia a los seres sobrenaturales que aparecen en
sus leyendas.
El relato, por tanto, representa la larga lucha entre valientes tribus guerreras por una
parte y, por otra, los animales feroces de las tierras salvajes y los seres bestiales que
vivían en cavernas apartados del mundo de los hombres y llenos de odio por él.
La Chanson de Roland
ARGUMENTO DE LA OBRA:

Tras siete años de Cruzada, el Emperador Carlomagno ha conquistado España a los


moros. Sólo resiste Zaragoza, ciudad del rey Marsil. Los francos reciben unas
sospechosas propuestas de paz. Roldán propone como embajador a su suegro
Ganelón. Éste cree que su yerno pretende enviarlo a la muerte y decide vengarse.
Como embajador prepara la traición: azuza a los moros contra Roldán, al que hace
responsable del hostigamiento a que están sometidos. Sugiere Ganelón a Marsil que
prometa a Carlomagno lo que sea, que se vayan las tropas y así poder atacar la
retaguardia francesa, en la que estarán Roldán y los Doce Pares de Francia.
Carlomagno vuelve a Francia y, a propuesta de Ganelón, confía la retaguardia a
Roldán.

Carlomagno cruza los Pirineos, sobre la retaguardia que dirige Roldán cae el
numerosísimo ejército de Marsil. A pesar de los consejos del sabio Oliveros, Roldán,
valiente y temerario, no quiere usar su cuerno (el olifante) para llamar en su auxilio al
grueso del ejército, que ha pasado ya el desfiladero. Roldán, asistido por la flor de la
caballería francesa, pelea con valentía, rechaza dos oleadas de paganos, pero a un
alto precio. Uno a uno van cayendo los caballeros ante el número incalculable de
moros que les acosan. Roldán se decide, por fin, a tocar el olifante para avisar a su tío,
el Emperador Carlomagno. Lo hace con tal fuerza que le estallan las sienes. Pero es
demasiado tarde, se queda solo en la pelea y sucumbe, como los demás frente al
enemigo. Antes de morir desea romper su espada Durandarte para que no caiga en
manos del enemigo, pero la piedra contra la que golpea su espada se parte, por la
fuerza del golpe de Roldán.

Cuando Carlomagno escucha el cuerno que demanda de socorro, sospecha la traición


de Ganelón y lo arresta, vuelve a Roncesvalles, al frente de sus tropas. Persigue a los
moros que se baten en retirada y los extermina a las orillas del río Ebro. Pero una vez
derrotadas las tropas de Marsil, Carlomagno debe enfrentarse a Baligán, almirante de
Babilonia. En esa batalla, Baligán muere a manos de Carlomagno, quien finalmente
consigue tomar Zaragoza, donde Marsil muere furioso. Tras enterrar en la iglesia de
Saint-Romain en Blaye a Roldán, Oliveros y al arzobispo Turpín, regresa abatido a
Aquisgrán. La hermana de Oliveros, Alda, muere de pena al conocer el fallecimiento
de su amado Roldán.

Ganelón es procesado. Niega haber traicionado y alega haberse vengado de quien le


había enviado a la muerte. Se apela al juicio de Dios. El campeón que defiende a
Ganelón, Pinabel, es derrotado por Thierry de Argona, que pugna por Roldán. Ganelón
muere descuartizado. Carlomagno ve cómo el arcángel San Gabriel le anuncia en
sus sueños victoria y desquite