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Cuenta una leyenda muy antigua, que el Dios Quetzalcóatl se presentó ante los aztecas y

les dijo el lugar donde debían edificar su ciudad. La señal que tenían que encontrar era un
águila real devorando una serpiente, parada sobre un nopal.

Mi abuelo me contaba que cuando era pequeño oía historias fascinantes de la creación
del escudo nacional, que contaban las personas más ancianas del pueblo donde él vivía.

En una de estas historias, el recordaba esto: “El águila real devorando la serpiente parada
sobre el nopal, representa el triunfo del sol sobre la tierra, es decir, es el renacimiento
diario del sol en el amanecer. La tuna, fruto del nopal, representa el corazón humano y
por lo tanto es una representación del sacrificio humano que realizaban los aztecas para
ofrendar el corazón a los Dioses y garantizar la luz del nuevo día. En el islote donde está
parada el águila hay un listón tricolor, el verde representa la esperanza y la victoria, el
blanco la pureza de nuestros ideales y el rojo es la sangre derramada por nuestros
héroes patrios. La guirnalda está formada por una rama de encino al frente del águila y
simboliza la fuerza y del lado opuesto por una rama de laurel la cual simboliza la victoria”.

Este relato me encanta y cada vez que mi abuelo lo contaba nos emocionábamos mucho
los dos, bueno, en realidad nos emocionábamos todos pues todos los nietos nos
sentábamos a oírlo y verlo emocionarse con esos recuerdos tan bellos

El por su parte, nos decía “miren hijos, para mí el águila somos nosotros, el pueblo
mexicano, y la pose de combate significa que estamos listos para enfrentar los retos que
la vida y el mundo nos depare. La serpiente, son todos los enemigos de nuestro hermoso
país que quieren hacerle daño y el que el águila la esté devorando demuestra que
siempre saldremos victoriosos ante ellos, las espinas del nopal representan los problemas
y retos de México pero siempre sobrellevaremos estos retos”.

Es tan importante el significado de la fundación de la gran Tenochtitlán que se tomó esta


imagen para plasmarla en nuestra bandera nacional, al centro de ella y sobre el color
blanco que representa la pureza de los ideales de los mexicanos.

Cada vez que vean la bandera, así como oír el Himno Nacional, deben venerarlos y
respetarlos, deben ponerse de pie ante la majestuosidad de sus significados. No es un
simple pedazo de tela, es muchísimo más que eso, representan la grandeza de un pueblo
que ante las adversidades, siempre ha mostrado un gran espíritu de unidad y solidaridad.

EL CABALLERO AGUILA